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                  <text>�UNNERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Dr. Alfredo Pifieyro López
SECRETARIO GRAL.: Ing. Orel Darío García
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Juan Angel Sánchez Palacios
SECRETARIO GRAL.: Mtro. Herón Pérez Martínez
SECRETARIO GRAL.: Lic. Bernardo Flores
SECRETARIA ACADEMICA: Lic. Aída O'Ward
SECRETARIO DE NUEVOS PROYECTOS: Lic. Héctor Franco
SECRETARIO DE ASUNTOS ESCOLARES: lng. Armando Alanís
SECRETARIA DE EXTENSION ACADEMICA
Y DIFUSION CULTURAL: Lic. Julieta Pisanty Marín
COORDINADOR EDITORIAL: Humberto Salazar

REVISTA DE LA F ACUtTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 8 / VOLUMEN 111 / MAYO-AGOSTO DE 1984.
CONSEJO EDITORIAL:
Lic. Mario Cerutti
Lic. Miguel Covarrubias
Lic. Juan Angel Sánchez
Lic. Ricardo Villarreal
DIRECTOR
Herón Pérez Martínez
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras, UANL
Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L.
México
Publicación tetramestral
Precio del ejemplar: $150.00 M.N.
Suscripción anual: $400 00 M.N.

�SUMARIO
3

IMITACION DE LEON FELIPE
Rumen Stoyanov

IMITACION DE LEON FELIPE
/

4. ANALISIS DE UN MITO CORA
Leticia Herrera

12

ANATOMIA DE LA LUCIDEZ
Eduardo Arellano

13 . PENSAR BIEN PARA VIVIR MEJOR
Adolfo Sánchez Vázquez

16

CANCION TARDIA PARA MARILYN MONROE (1926-1962)
. Horacio Salazar Ortiz
LA INTRADUCTIBILIDAD TEXTUAL COMO PROBLEMA HERMENEUTICO
. Herón Pérez Martínez

31

Conozco pocas cosas.
La casa arrasada por la crecida no la conozco,
ni de vista conozco el hambre,
nunca leí la gran lección de la cárcel.
Conozco las arrugas de mi madre, o sea las de la tierra,
la bendición de la lluvia conozco,
el amanecer diario de la esperanza,
el libro abierto como un pan partido,
el amor dulce como la sal,
el sabor simple y ·todopo.deroso del sudor.
Algunas cosas ya conozco.

¿PUEDEN TRADUCIRSE LAS METAFORAS?
M. B. Dagut

41
46

Rumen Stoyanov

LA TRADUCTOLOGIA
Wolfram Wils

EVIDENCIA
Jorge Villalobos

47

SEÑAS / RESEÑAS / CONTRASEÑAS

52 .LA DISOCIACION: LAS RELACIONES ENTRE LA CULTURA ESCOLAR
, Y LA CULTURA DE LOS GRUPOS MARGINADOS URBANOS
Víctor Zúñiga

,En este número: Ilustraciones de Raymundo {!yifla :

. Tr. del búlgaro de Eduardo Langagne .

�ANALISIS DE UN MITO CORA

Leticia Herrera

~

pretendieron barrer con los rituales coEl presente trabajo tiene como finalidad, si se quiere harto pretenciosa, ras, desvirtuando su religión e im poniendo el culto al dios "verdadero". En
hacer un análisis del mito cora denominado El nacimiento_de Hátzikan (1), si- 1767, la expulsión de los jesuitas de los
guiendo los lineamientos más generales dominios españoles y, posteriormente,
del análisis estructural propuesto por las guerras de independencia y los inLévi-Strauss (2). Las carencias, limita- tentos de reconstrucción nacional, deciones, etcétera, serán propias de quieri ' jaron a la provincia del Nayar en el más
se introduce por primera vez en el difíabsoluto abandono religioso.
cil terreno de la mitología, con el agreA pesar de eso, los intentos de la fagado de carecer de una fonnación antrollida cristianización dejaron su huella en
pológica.
las creencias de los coras, dando lugar a
El nacimiento de Hátzikan, podría singulares combinaéiones de elementos
ser considerado como uno de los centra- religiosos que constituyen los cultos acles en la mitología cora, ya que describe tuales de los coras.
el nacimiento, la génesis de una_ de las
La geografía donde sé·asienta el puetres deidades coras principales Qas otras
blo cora es similar a la descrita por Lévidos son Tayau, Nuestro Padre el Sol; y
Tatei, Nuestra Madre o Reina del Maíz). Strauss en La gesta de Asdiwal (3). Jesús María, centro ceremonial y de poPara lograr urt adecuado acercamien- blación cora (junto con los antiguos cento al propio contenido del mito con el tros de Santa Teresa y la Mesa), se locaque voy a trabajar, intentaré en primera liza al noreste del estado de Nay hit, coinstancia bosquejar, de forma somera, el lindando al este con el río Jesús María y
entorno en el que éste se inscribe. Es d&amp;- a una distancia considerable hacia el
oeste con la zona costera, a donde los
cir, la descripción del pueblo cora, su
ubicación geográfica, su actividad tecno- coras van a emplearse en los grandes tabacales, y donde intercambian mercaneconómica, etc.
cías.
l.
La disposición geográfica del pueblo
Los coras son indígenas que habitan cora es de suma importancia en la deteruna región montafiosa del noroeste de minación del contenido mítico, ya que
México, comprendida en el estado de condiciona sus principales actividades
económicas. El tiempo de lluvias (de
Nayarit. Población dedicada a la agriculmediados de junio a mediados de octutura, pesca y recolección, los habitantes
bre), los coras abandonan el poblado pade Jesús María no pasan de 205.
ra irse a sus "ranchos de aguá", situados
en las montañas, donde pastorean y orEn el siglo XVIII, después de haberse
librado por espacio de dos siglos, los co- deñan el ganado y cuidan las milpas. El
resto del año la pasan con- el producto
ras sufrieron la invasión de los españodel trabajo de esos cuatro meses, aparte
les, principalmente bajo la forma religiode la pesca de bagre, mojarra y camarón,
sa. Siendo el habitat cora un lugar de diy la recolección de frutos silvestres.
fícil acceso, no representaba para las urAparte, hacen adobes, . bateas, cestos y
nas españolas un espacio codiciable en
petates. Su dieta es a base de tortillas,
términos económicos. Sin embargo, no
frijol, chile y un poco de carne. El gapudieron escapar a la implacable crisnado parece ser esencialmente utilizatianización de las órdenes religiosas de
do para su intercambio en la costa por
los jesuitas, quienes, de un plumazo,

alcohol, azúcar, arroz, etc.
El territorio cora es compartido con
los mestizos, q_ue __poco a poco han ido
,expropiándoles las mejores tierras y las
playas del río. También controlan la
cuestión administrativa y comercial. Sin
embargo los coras, enemistados con
_ellos de forma radical, no lo están por
ese control de actividades (eso 1o atribuyen a un designio de los dioses), sino
por su cristianismo y la profanación de
un producto sagrado para los éoras: el
maíz. Entre los coras, vender caro el
maíz, especular con él, negárselo a sus
hennanos, desperdiciarlo, etc., corresponde a una falta frente a los dioses, la
cual es castigada con enfermedad..
Podría decirse que el análisis de las
creencias religiosas- de los. coras P.S un
requis_ito previo al análisis socioeconómico de dicha población, ya que la mayor parte de las actividades económicas
coras está teñida de sentido religioso. La
relación hombre-naturaleza se presenta
aquí bajo la forma de una relación cordial, no utilitaria, en la que el hombre
se sien te ·parte .integral del medio natural y, al tener necesidad de explotarlo
para su subsistencia materiaf entabla
con éste un diálogo de hombre a dios. El
respeto cora por la naturaleza se refleja
en forma definitiva en las construcciones míticas, donde las deidades se corresponden con los elementos det entorno
cora: tierra, maíz;' agua, cielo.
Los coras han creado toda una estructura jerárquica que cumple simultáneamente funciones de tipo religioso,
económico, administrativo, etc. ·En términos reales, dicha estructura es la que
funciona como autoridad moral efectiva entre los coras, que se resisten al trato directo con las autoridades institucionalizadas. Dicha estructura está integrada básicamente por los s~ientes
cargos: Primer Gobernador (Iatuan),
. Segundo Gobernador (Teniente), '.fercer

Gobernador (Arcarte), Principales, Basta
(rezandero oficial), Justicias, Centuriones, Mayordomos, Tupiles. Si consideramos el reducido número de la población
cora, cabe presumir que la mayoría de
los jefes de familia puede fácilmente acceder a alguno de los puestos. Además,
parece ser que dicha estructura jerárquica es bastante flexible y democrática en la toma de las decisiones importantes, y que funciona en gran medida a
partir de la delegación de funciones en
la jerarquía,·de mayor a menor.
Los coras pertenecen a una población
de tipo patrilineal y patrilocal. La responsabilidad de los varones incluye la
manutención y amparo de las mujeres
de los hijos. La autoridad paterna sobre
los hijos es incuestionable, y las mujeres al casarse viven en el lugar de residencia del marido.

II.
Para facilitar la confrontación del
análisis con el contenido del mito, lo
reproduzco aquí según la versión recogida por Benítez en Los indios de M~xico (4):
El nacimiento de Hátzikan
En la fundación del mundo vivía un
matrimonio de jóvenes. Pasado algún
tiempo la mujer pensó que pronto ·daría a luz y el marido, preocupado, tomó su hacha y se fue a cortar un poco
de leña.
Estaba en el bosque, tirando un pino, cuando se le acercó una anciana
que llevaba un huacal sobre su espalda.
- ¿Qué haces?- le preguntó -. Me
estás cortando un pie. ¿Acaso no sabes que todos los árboles son míos?
Sin darle tiempo a contestar la anciana mató al hombre con sus filosas
uñas y ya muerto lo echó en el hua-

cal. Antes de llegar a la casa del matrimonio lo escondió entre la yerba y
se presentó ante la mujer que ya sentía los primeros dolores del parto:
- Buenas tardes - le dijo -. ¿Por
qué te quejas?
Estoy enferma.
· Y tu esposo?
~ue al monte a traer leña.
No tengas miedo. Yo estoy aquí
acompañándote. ¿Me permites tocar
tu vientre?
La anciana, con sus filosas uñas, le
rasgó el vientre. Sacó el niño y desde lo alto de un cantil lo tiró al río.
Ahí estaba pescando una garza. Se dio
cuenta que un pescado se había- tragado algo; echó el anz~elo y lo pescó.
Estaba lleno el pescado. Entonces la
garza lo destazó, desGubriendo al niño
vivo. Lo llevó con su mujer y los dos
lo envolvieron y lo cuidaron.
El niño creció pronto. Al.año ya jugaba alrededor de la casa; a los dos iba
por el mont~; a los tres recogía gualacamotes y pitahayos, a los cuatro cazaba
animalitos, a los cinco la garza le hizo
un arco y cinco flechas diciéndole:
- Debes saber que no eres nuestro hijo. A tu padre se lo comió una bruja y
ella te sacó del vientre de tu madre con
sus filosas uñas y te arrojó al río. Tu
madre no ha muerto, vive todavía en un
lugar desconocido, pero, si quieres encontrarla, lanza cuatro flechas a los cuatro rumbos cardinales. La flecha que regrese te dirá que ése es el cami~o _erra;
do, la flecha que no regrese te md1cara
el buen camino.

tada a la sombra, tejía su madre.
· - Yo soy tu hijo, el que ten_Í_l!_s en tu
vientre cuando se apareció la bruja- le
dijo Hátzikan.
La mujer lloró de alegría y le rogó
que se quedara a vivir con ella.
-Sí, creo que mi deber es vivir contigo- le contestó Hátzikan. Sin embargo, quiero pedirle permiso a las
garzas, pues ellas me han criado y yo
las reconozco como a mis segundos
padres.
Concedido el permiso, el muchacho siguió cazando en los bosques lejanos.
-Mira- le dijo una vez su madre -,
tú puedes cazar todos los animales menos un guajolote y un venado de mi
propiedad. También puedes ir a cualquier sitió, menos a la Gran Laguna
donde habita la Serpiente Negra que
devora a los hombres. Cuídate mucho
de acercarte a la casa de la bruja. Es una
mujer maligna, muy poderosa, que mató a tu padre.
El muchacho Hátzikan, un día cazó
un guajolote_ y lo llevó a su casa.
-Has desobedecido mis súplicas y
has matado a mi guajolote. Puede ocurrimos una desgracia.
-Madrecita, ¿cómo podía saber que
era tu guajolote? No tenía ninguna seña
especial.
-Bueno, ha ocurrido lo que temía.
Sólo te pido que no olvides mis otros
consejos.
Pasado algún tiempo Hátzikan hirió a
un venado en el monte y el venado corrió a la casa, y cayó frente -a la puerta.
La madre, le sacó la flecha, lo curó, pero en el fondo de su corazón tuvo miedo por el atrevimiento de su hijo.

El muchacho salió a·un lugar escampado y lanzó tres flechas al sur, al norte, al poniente, y las tres flechas volvieron a sus manos; la cuarta flecha se perdió en el oriente dejando una ráfaga de
Hátzikan, más tarde, se fue a la Gran
luz. Entonces el muchacho se montó
Laguna
y se sentó en la orilla esperando
en la ráfaga y así llegó a un árbol don.
que
saliera
la Serpiente Negra. Al rato,
de estaba clavada su flecha. Abajo, sen-

�en medio de vientos huracanados y haciendo un ruido espantoso, la Serpiente
se levantó del agua p·ara caerle encima.
Hátzikan preparo su arco y cuando la
serpiente descubrió su corazón, el muchacho le disparó una flecha y ahí cayó muerta lanzando un bramido que se
escuchó en toda la región de los coras.
Hátzikan, el Gran Flechador, sólo
quería vengarse de la bruja y un día
acompañado de su perro, salió en su
busca. Desde lo alto de una loma la vió
trabajando fuera de la casa y le dijo a
su perro:
- Espérame aquí. Si algo malo me
pasa, corres y le avisas a mi madre.
-Buenos días, abuelita. -saludó
Hátzikan.
-Buenos días, hijito -respondió la
vieja.
- ·Dónde está mi abuelito?
-Ánda fuera, buscando la comida.
¿No quieres unas tortillas?
-Las acepto porque tengo mucha
hambre y mucha sed, el viaje me ha
cansado.
Luego de comer, ya oscureciendo,
Hátzikan se despidió de la vieja:
- Ya me voy, abuelita. Muchas gracias por haberme dado de comer.
-Regresa mañana, hijito y yo te
prometo que te divertirás mucho.
Al día siguiente volvió Hátzikan y
la vieja le propuso jugar a la pelota.
- Veremos quién puede lanzarla más
alto- le propuso.
Tómo la vieja lá pelota y apenas llegó arriba de los árboles. En cambio,
Hátzikan la arrojó con tanta fuerza que
se perdió de vista, cayó al suelo dos o
tres horas después, y luego rebotó cinco
veces hasta el cielo.
- Bueno- dijo la vieja -, me has ganado y ahora podemos jugar al columpio. Yo te voy a mecer primero.
La bruja empujó cinco veces a Hát--c zikan sin lograr levantarlo mucho. Lle- .

gado su turno, el muchacho lanzó el
columpio con fuerza y la primera vez
la vieja se trastornó. La segunda, venía
ya colgada y la tercera regresó más
muerta que viva. Cuando recobró el
, tido le dijo_a Hátzikan:

Oyendo el cuervo estas palabras dejó
la rama del árbol y volando llegó a la
casa del muchacho:
-Cuídate mucho
le aconsejó -.
El viejo está preparando su venganza.

- Ya estoy muy vieja y no puedo jugar bien contigo, pero te propongo que
juguemos al cazo. Yo te echaré primero
y luego tú me echarás a mí. Veremos
quién de los dos puede salvarse.

Hát_zi~an regresó al lugar donde vivía
el brujo y como no lo halló,► esperó
sentado en una piedra afilando su machete. Más tarde apareció el viejo y se
le echó encima. Era un brujo que sabía
pelear. Su machete zumbaba en el aire
pero Hátzikan paraba todos los golpes.

sen-

Hátzikan aceptó y la vieja sentó el
cazo en la lumbre, preparó tomates y
-Mira abuelito- · 1e dijo después de
chiles y al estar hitviendo el mole arroun rato -, te voy a enseñar r.omn_se.
jó a Hátzikan. Estaba buscándolo con
maneja el machete, y diciendo esto le
una cuchara de palo_ . en el fondo del
cortó una oreja y se la guardó en su
cazo cuando oyó la voz del muchacho
morral.
que le preguntaba:
-Devuélveme mi oreja- le suplicó el
-Abuelita, ¿qué estás buscando?
viejo, hum,iJlándose.
- ¿Qué, no te eché en el cazo? -pre-Te la entrego si me dices donde está
guntó asombrada la bruja.
mi padre.
-Eso creíste porque ya estás cho-Perdóname, sólo conservo los huecheando. El juego no ha comenzado.
sos.
La bruja lo arrojó cuatro veces más
-Dámelos. Con eso me conformo. Y
y a la quinta Hátzikan la levantó en sus
dame también los huesos de todos los
brazos la echó en el cazo y con un ca-• que has matado.
rrizo revolvió el mole hasta que la carne
Se Uevó los huesos a su casa y, primede la vieja quedó bien cocida. Sacó los
ro juntó los de su padre formando el
huesos, dió de comer a su perro y volesqueleto.Durante un mes los bañó con
vió a su . casa.
el agua de la Laguna Sagrada y poco a
poco los huesos fueron encél;rnando y el
Después del mediodía Uegó el mapadre recobró su figura humana. Sin emrido de la vieja y viendo el mole se sirbargo no podía moverse. Entonces Hátvió un plato y principió a comer. Un
zikan le habló así:
cueivo que estaba parado en la rama
-Padre, levántate, ya no puedes dor-.
de un árbol cantó:
mir tanto tiempo.
-Ruj racuá, ruj racuá, se está coEl· padre revivió. Empleando el agua
miend? a su mujer, se está comiendo a de la Laguna resucitó a los otros muersu muJer.
tos y todos se dirigieron a la casa de las
El brujo sin hacerle caso al cuervo, se
garzas, yendo Hátzikan a la cabeza se- 1
sitvió un segundo plato: Llegó entonces guido de su perro. Y por está razón, llela iguana y dijo;
gando la noche, sale primero Hátzikan,
-Shau mirau, ruj racuá, shau nµrau,
acompañado de una estrella pequeña
ruj racuá.
que es su perro y detrás de ellos apare-Bueno, estos animales se están burcen .las demás estrellas, los muertos delando de mí -dijo el viejo -, pero en
vorados por el brujo a quienes devolvió
ese momento sacó del plato un mechón
la vida Hátzikan el.gran flechador. (ver-de canas.
sión de Eusebio Ceferino.).

111.
Es fácÜ encontrar e·n el contenido del
mito la referencia a las características
geográficas del pueblo cora, porque a
pesar de que no se mencionan nombres,
de lugares (excepto par.a las lagunas),
la secuencia de los hechos que se describen puede ser referida a los distintos
medios en que se desarrolla la vida cora:
el río Jesús María, la costa nayarita hacia el oeste, el este como lugar de origen
de vida, de lo sagrado, etc. (cfr. infra.).
Las actividades realizadas por el protagonista, que además tiene una multiplicidad de identidades (en la mitología
cora), se corresponden con las del pueblo cora: agricultura, pesca, etc. En el
aspecto social encontramos relaciones
que corresponden -algunas de manera
positiva y otras en su forma invertidaª las que reglamentan la vida cora. Por
lo que respecta al aspecto cosmológico,
digamos que resulta el más rico en determrnaciones, por la relación estrecha de
los coras con la naturaleza,lque ha implicado la sacralización, a distintos niveles
de representación simbólica, de los elementos que constituyen su vida material y espiritual.
La propia estructura del mito da lugar a varias interpretaciones, si se atiende a las condiciones reales de existencia
del pueblo cora. La vida cora, como_ya
se dijo, está regida por la agricultura y
la pesca (principalmente). Por otro lado, la religión cora, implícita en todas
las actividades, ha tomado por dioses
principales justamente los que tienen
qué ver con su entorno: sol, tierra, etc.
Y Hátzikan, que es una especie de dios
polifacético;" cumple alternativamente
las identidades de: maíz-peyote-venadoE~trella de la Mañana-San Miguel Ar-'
cangel-Niño Aparecido. Partiendo de la
multiplicidad de identidades atribuídas
a Hátzikan, es posible una lectura múltiple del mito.

Hátzikan representa, siendo el maíz,
la ruptura con el orden natural en el
cual el hombre obtiene de la naturaleza
sólo lo que ésta le brinde. El diálogo
(monólogo, más bien) que sostienen la
anciana del bosque y_~I padre de Hátzikan al principio,del relato, representaría el momento inminente de ruptura de
las relaciones cordiales hombre-naturaleza, anunciado por el nacimiento de Hátzikan, La violentación del nacimiento, el
robo del niño, el ser arrojado al agua,
significarían un triunfo temporal de la
naturaleza (vieja) contra la imposición
de la agricultura. Por otro lado, el diálo_go de la madre de Hátzikan con la anciana permite suponer,. a pesar de la violencia implícita, una relación entre elementos de la misma naturaleza. Esto se
reafirma por el hecho de que, en una
parte posterior del relato, Hátzikan llama a la vieja abuela, e inclusive es alimentado por ella. Hasta podia decirse
que el duelo Hátzikan-bruja se da en
'términos cordiales. Así la anciana representa la tierra, la naturaleza en su
forma virgen, y la madre de Hátzikan,
· significando también la tierra misma,
implicaría la variación de grado entre el
rechazo absoluto de la intromisión humana en el orden natural de cosas, y su
aceptación gradual. Hátzikan es la agricultura, y el seno materno no lo rechaza. La madre naturaleza (la vieja) se violenta, y se defiende con "sus filosas
uñas", sin embargo, no daña a la madre
de Hátzikan. Arranca el fruto de la tierra, lo expulsa a otro orden de cosas, a
otro elemento: el agua.
La restitución de las relaciones cordiales entre naturaleza y•hombre con la
aceptación de la agricultura se distingue
en dos momentos del relato: cuando
Hátzikan vuelve con su madre, después
de haber sid(? criado por las garzas; el
conflicto se cierra con la muerte de la
vieja: triunfa_;el nuevo orden, muere el
viejo y se restituye la armonía con la

tierra.
El hecho de que aparezca otro elemento en el relato (el agua), no tiene
nada de extraño si se toma en cuenta
el entorno cora. La pesca es un elemento esencial de su economía (y de sus rituales). Hátzikan es arrojado al agua, pero es rescatado por una garza, que lo extrae del interior de un pez. Aquí entran
diversos elementos que vale la pena distinguir. Por un lado, el hecho de que el
protagonistá llegue al agua ilustra la dependencia de los coras de dicho elemento. Sin embargo, el hecho de que Hátzikan sea tragado por un pez debiera interpretarse como una relación invertida
del orden acostumbrado: el hombre
pesca/el hombre es tragado por un pez.
Esto puede significar la neutralización
de una relación en la que el hombre aparece como agresor del medio acuático
(al pescar), a través de la inversión de
los términos de la relación (el hombre es
"pescado", tragado por un pez). La relación cordial se restablece, lo cual es confirmado por el hecho de que la garza ya
repite la relación original: echa el anzuelo, pesca· el pez que tragó a Hátzikan, lo destaza.
La garza puede ser considerada como
un elemento de mediación entre tierra y
agua; la conjugación de ambos elementos y la instauración de un orden en el
que se hace posible el tránsito tierra-agua
de manera natural. La garza rescata a
Hátzikan, lo cría, pero luego lo devuelve
a su medio original: la tierra.
Podríamos decir que en . este mito
cora se expresa una simbolización que
corresponde a los diversos niveles de reflexión del indígena, que responderían
al siguiente orden: naturaleza agrícola,
religión, cosmologít,La personalidad de
Hátzikan como maiz-peyote-venado-Estrella de la Mañana-San Miguel Arcángel,
corresponde a estos niveles de simboliza-

..-:¡

�1 1

ción y se encuentra en otros momentos
del mito.
Cuando Hátzikan vuelve con su madre, se dedica a la caza. Los coras no son
cazadores. La finalidad de la caza parece
ser en este caso de tipo religioso. Los
elementos de caza se corresponden con
los de la simbolización: guajolote (maíz),
venado (Hátzikan mismo), Serpiente
Negra (datura) (5), 'bruja (lo terrestre).

-

1

'

Vale la pena aventurar la idea de que,
a través de la caza, Hátzikan va remontándose de un nivel de simbolización a
otro, para culminar como entidad divina. Hátzikan mata el ~ajolote prescrito;
comedor de maíz. Hatzikan .hiere al venado prohibido: puede pensarse aquí en
la trascendencia de su naturaleza terrestre, así como la trascendencia de la
muerte. El siguiente enemigo, la Serpiente negra, puede ser asociada al triunfo del peyote sobre la datura o del bien
sobre el mal. La derrota de la vieja, en
último término, la trascendencia de lo
terrestre, el triunfo de un nuevo orden
en el que se comunica lo divino con lo
profano; la relación dioses-hombres, es
una relación indirecta en la cual Hátzikan aparece como mediador. También
significa el triunfo de la agricultura y la
reconciliación de la tierra con el hombre.
En el duelo que sostienen la vieja y
Hátzikan, se combinan elementos de distintos órdenes, pero ninguno·que se contraponga al contenido est~c~ral d~l
mito. La vieja propone a Hatz1kan diversos juegos. La misma noción de juego
implica aquí una cuestión de po?er, y
Hátzikan demuestra en todos los Juegos
su superioridad (atrihuíhle a su múltiple
identidad). El primer juego propuesto
es el de la pelota. La vieja no sobrepasa
la altura de los árboles, lo cual es índice
de que no puede trascender su naturaleza terrestre, de que no puede trascenderse a sí misma. Sin embargo Hátzikan la
co eleva hasta el cielo; reflejo de su relación
l

con los dioses; de su propia naturaleza
divina, producto de su propia trascendencia como hijo de la tierra (maíz,
peyote).
En el segundo juego, del columpio, la
vieja no puede casi levantar a Hátzikan,
sin embargo éste la columpia con gran
fuena. Aquí lo que está implícito no es
ya la naturaleza divina, hasta cierto punto etérea o voladora de Hátzikan (viaje
en la ráfaga de luz), sino su condición de
fuerza. El puede moverse a voluntad, pero en cuanto se trata de una fuerza externa, demuestra su invulnerabilidad.
El juego del cazo en sí ya es evidente
como prueba final de la naturaleza de
cada uno: Hátzikan escapa cuantas veces la vieja lo pretende atrapar, sin embargo ella es vencida. También puede
significar un cambio en la naturaleza de
los juegos. Si los anteriores implican movilidad, éste es hasta cierto punto pasivo, es decir, más cercano a la naturaleza
de la vieja, que cree así poder derrotar
a Hátzikan.
Otro elemento que aparece constantemente en el relato es el número cinco:
a los cinco años de Hátzikan es cuando
la gana le dice la verdad dé su origen
( digamos que ahí se ubica su ~erdadero
nacimiento, puesto que es la pnmera vez
que aparece con ese nombre). La g~rza
le da a Hátzikan cinco flechas para onentarse en la búsqueda de su madre. Son
cinco las pruebas a las que Hátzikán se
enfrenta vuelto cazador: guajolote, venado, sérpiente negra, bruja, brujo. En
el juego de pelota,. ésta bota ~n.co veces
hasta el cielo, arrojada por Hatz1kan. En
el juego del columpio, la vieja colum~ia
cinco veces a Hátzikan. Son cinco los intentos de meter a Hátzikan en el cazo.
En el pensamiento cora, el númer~
cinco está asociado a la imago mund1
que constituye el lugar don?e se r~ali~an
todos los rituales. Este esta consbtu1do

por los cuatro puntos cardinales, a los
cuales se asocian diversos elementos: el
agua, el mal, la noche, el pinole, etc. L~s
más importantes puntos de referencia
son los que se construyen sobre los ejes
este-oeste y arriba-ahajo. Al ,)este se relaciona el agua, el mal y la noche. En la
geografía cora, hacia el oeste queda la
costa nayarita, donde los habitantes trabajan e intercambian mercancías. La
asociación con el mal y la noche es representación d~l viejo duelo entre ~átzikan y la serpiente negra (que es s1mholo de lá datura, concebida como maligna), hahi tante de la Gran Laguna.
El oriente, en cambio, significa la
relación con la tierra. Y todos los puntos que se localizan hacia el oriente se
asocian con la fertilidad , lo sagrado,el
origen da vida. Estos significados están
dados en función de varias cosas: hacia
el oriente se localiza ºViricota, la tierra
mágica del peyote, .a donde los coras
iban a cortar el peyote, elemento sagrado de comunicación con los dioses. Asimismo se relaciona con el punto de salida del sol, deidad máxima de los coras.
En cuanto al quinto punto del esquema, representado como el lugar del
fuego se constituye en el eje por el
que ~e conectan los elementos ~iel_otierra. El cenit es la morada del agu1la
Kuajrave, el señor de las Aguilas, y debajo q_ueda la morada subterránea de Taheté Tetewa la Diosa de la Tierra. Estos
últimos el~mentos se comprenden sólo a
través de las sustituciones sucesivas de
elementos en los niveles de simbolización de la mitología cora.
O tras significaciones del número cinco son las siguien!es:,
Los aspirantes a cha manes deben guardar cinco años castidad.
La muerte de alguien significa su retomo al mundo de los vivos exactamen· te al So. día, en forma de espíritu, para
·saldar las cuentas con la familia y morir

en paz. A los cinco años de muerto, se
le dan unas piedras para que el espíritu
entre en ellas y deje de enfermar a los familiares sobrevivientes. O sea que la definitiva muerte se da ahí, cuando pasan
a habitar en las piedras del sol (moatavi).
-Etcétera.
Un elemento más que aparece de imprevisto, es el perro de Hátzikan. Cu~do Hátzikan se vuelve cazador, ya tiene
un perro que lo acompaña. La presencia
del perro puede asociarse al contepido
de otro mito de origen cora (firusai, el
Hombre Solitario), en el que de ·1a relación de un hombre con una perrita blanca se explica e,l origen de la población
cora (6). Asimismo en otro mito, Hátzikan tiene una compañera: Teíkame, la
niña virgen (7), que bien podría ser el
perro de nuestro mito, ya que en el desenlace, cuando Hátzikan se asume como entidad divina convirtiéndose en estrella, aparece acompañado de su perro-estrella.

IV.
Si bien es cierto que podría hacerst.
un análisis más exhaustivo, para incorporar cada elemento del relato (padre
de Hátzikan, esv.oso _de la bruja, proceso de resucitación, etc.) ·pax:.ece posible
~~rimir eso -en aras de1buscar las opo-s1c10nes fundamentales. Creo que los
aspectos no tocados refuerzan, en todo
caso, los elementos estructurales mane-,
jados.
Las oposiciones fundamentales que
aparecen en el mito analizado son las siguientes: vida/muerte, ordinario/her01- ·
co, naturaleza virg_en/agricultura, datura/
peyote, _terrenal/divin9, profano/sagrado, hembJa/macho. Estas oposiciones
pueden ser referidas a los distintos planos de simbolización expuestos.
Hay algunos elementos, no mencionados, que vale señalar aquí. En el plir

no sociológico, se maneja la cuestión de
la patrilinealidad, la patrilocalidad, las
relaciones de poder y la relación hembra/macho. En estos aspectos, el mitc
parece describir una relación invertid!!
de la realidad cora (Cuadro No.1 1).

RESIDENCIA MATRILOCAL
(MUERTE DEL PADRE)

I

RESIDENCIA
PATRILOCAL
(MATRIMONIO DE
JOVENES)
1

\

RESIDENCIA
PATRILOCAL
(MATRIMONIO DE
GARZAS)

1

/

RESIDENCIA
RES{DENCIA
MATRILOCAL
PATRILOCAL
(VUELTA A LAL...-...(PADRE RESUCIMADRE;NATADO, HIJO SIN
LA MADRE)
CIMIENTO
VERDADERO)
CUADRO No. l ESQUEMA SOCIOLOGICO.

La situación se resuelve con un contenido implícito de relaciones de poder
que oponen a los elementos hembra/macho y terrenal/divino. Se identifican los
elementos femeninos (vieja, madre de
Hátzikan) con la tierra como fuerza primigenia. Los varones (padre, Hátzikan)
aparecen cotno intrusos, pero finalmente se imponen sobre lo femenino, sobre
lo terrenal a través de la trascendencia
de su propio origen y la asunción de su
carácter divino (se convierten en estrellas). La patrilocalidad es el punto de
partida y de llegada.
La mujer aparece como entidad de
fuena (vieja que agrede), o de perdida
como 9.1jeto impositivo; la madre de
Hátzikan le pide a éste que se quede a
vivir con ella, le impone prohibiciones
que él rompe.

�CIELO
. _EM~REO.

CIELO
ATMOSFERICO
(NACIMIENTO
DEHATZIKAN)•

CIELO
EMPIREO

CIELO
ATMOSFERICO

u

Podría decirse que la relación con ei'
poniente es una relación de doble signo. Por un lado, se asocia a un signo negativo debido a que es el asiento de la
Serpiente Negra, habitante de la Gran
Laguna (la costa nayarita, el mar), asociada a la datura como droga peligrosa.
A esto hay que agregar que el poniente como punto de puesta del sol, representa la oscuridad, lo desconocido.

§TIERRA _ _ _ _ _ TIERRA _ _ _ TIERRA _ _ _ TIERRA
AGUA
CUADRO No. 2 ESQUEMA COSMOLOGICO

Por lo que respecta al aspecto cosmológico (Cuadro No,i 2),cel punto de partida real es el nacimiento de Hátzikan,
cuando, viajando en una ráfaga de luz,
llega al lugar donde está su madre. Su
primera relación con el cielo empíreo
está dada por el juego de pelota, cuando
los botes llegan "hasta el cielo". La segunda ocasión de su relación con el cielo
atmosférico es cuando el cuervo, en una
relación invertida, aparece como aliado
al avisarle de las intenciones de venganza del brujo. Por último, la trascendencia final y absoluta, que implica la ruptura con su condición terrenal y su conversión en entidad divina (Estrella de la
Mañana).
ESTE➔OESTE➔ESTE➔OESTE➔ESTE

CUADRO No. 3. ESQUEMA GEOGRAFICO

0

~

Atendiendo a la secuencia lineal del
relato, encontramos el recorrido geográfico consignado en él cuadro 3. Hátzikan nace en el oriente (o al menos ahí
es fecundado, porque, como ya se dijo,
su verdadero nacimiento se ubica con su
retorno a la madre, a los cinco años), es
hijo de la tierra, sin embargo, arrebatado.

por la bruja del vientre materno ~s lanzado al río. En este caso parece más válido interpretar tal río como el mar, porque la casa de las garzas se localiza al poniente, en el camino hacia la costa. Hátzikan regresa al oriente busCéllldo a su
madre, montado en la ráfaga de luz. El
duelo con la Serpiente Negra lo lleva
nuevamente al poniente, pero regresa a
su casa, localizada en el oriente. El duelo con la bruja y el brujo ya no implican
un desplazamiento espacial considerable,
puesto que la casa de la vieja se localiza
en una loma, lo que significa que es bastante posible ubicarla en territorio cora
(sobre todó si consideramos la naturaleza de la vieja).
Lo significativo del esquema geográfico resultante es la necesaria recurrencía de los puntos este-oeste. La movilidad entre uno y otro, el hecho de que el
punto de partida y de llegada sea el
oriente, pero con la intercalación del
oeste como punto necesario. El este como elemento central del total de las movilizaciones de Hátzikan pudiera ser
interpretado como la necesidad de fijarlo como punto geográfico principal,
como punto de equilibrio entre los extremos del oriente.reli~oso (Viricota)
y el oeste económico (costa nayarita).

Pero, y lo que hace la relación positiva, es la asociación del poniente con
el mar como fuente de riquezas, como
fuente de alimentos. Ahí vive la Diosa
del Mar, la Diosa de los Pescados. En la
economía cora, el viaje a la costa, la
pesca, implican una fuente de intercambio fuerte, que provee a los habitantes
de riquezas no conseguibles en territorio cora: .azúcar, café, plátano.s, etcétera.

·HEMBRA
R'MACHO
EJE ESTE-OESTE
,EJE ARRIBA-ABAJO
NATURALEZA
AGRICULTURA
INMOVILIDAD
MOVILIDAD
TERRENALIDAD
DIVINIDAD
CUADRO No. 4 ESQUEMA GLOBAL DE
OPOSICIONES.

En el cuadro·.4, la mujer se asocia al
eje este-oeste por su significación como
la tierra, en contraposición al oeste marítimo. Su relación con la naturaleza es
eviderite en todo el relato. La inmovilidad es inherente a su naturaleza terrestre (la vieja no hace grandes recorridos;
la madre de Hátzikan es la inmoviUdad
absoluta: espera cuando va a dar a luz,
teje bajo un árbol cuando Hátzikan la
encuentra). La mujer no tiene contacto
con los dioses, su poder es limitado.
El hombre aparece en la relación
cielo-tierra. Es el elemento de mediación con los dioses. La agricultura es

vista como una imposición sob.re la
tierra, de naturaleza femenina.
Las oposiciones planteadas destacan
la complementareidad de los elementos.
No se trata de oposiciones absolutas, en
las que los términos sean excluyen tes
entre sí. sino más bien de relaciones de
lucha entre fuerzas que al fin logran un
equilibrio que permite la permanencia.
Así por ejemplo en la oposición hembra/
macho, naturaleza/agricultura, etc.
\

A partir de la revisión de este mito,
mcontramos algunas situaciones interesantes. El mito no puede ser visto (ni siquiera como punto de partida) sólo a
través de su contenido verbal. La lectura tiene que hacerse a partir de una consideración fundamental: las palabras medulares del relato funcionan como símbolos, como elementos de una estructura 4ue hay que arrancarle a una lectura
lineal del relato.
En función de la vida cora puede explicarse la presencia de cada elemento
estructural. Pongamos por ejemplo el caso de la ti~rra como entidad femenina,
dadora de ~da. En el relato la mujer es
una entidad que posee mucha fuerza,
que se muestra renuente a las imposiciones del hombre, y que finalmente es
vencida. En trc los coras, las mujeres llevan una vida oscura, casi podría decirse
que no existen. La única cualidad por
la que se les respeta es por su capacidad
de procreación. Pareciera que el mito
tratara de compensar, a través de cierto
tipo de construcción mítica, una des~
gualdad de hecho con una igualdad de
derecho.
Con este ejemplo, lo que se trata de
plantear es que existe una correspondencia entre los elementos del mito y
los que constituyen la realidad cora. Es
difícil fijar los límites entre cotidianei&lt;lad y ritual. El pensamiento cora

aparece como dotado de una estructura
interna en la que todos los elementos
guardan una lógica absoluta Y eso se
refleja eQ la construcción mítica, que
aparece entonces como un retrato (traducido según las reglas del código utilizado) de la realidad. Pero no se puede
decir que establezca con ésta una relación unilateral. El mito retrata ciertos
aspectos de la realidad, pero a su vez la
determina
NOTAS

Podría decirse, pues, que existe una
relación de interdependencia entre realidad y construcción mítica, y que ésta
es la única lectura posible de las cosas.
En términos teóricos es posible aislar los elementos según su pertenencia a
distintos niveles de simbolización, pero
en el habitante cora aparecen amalgamados, formando un todo indiferenciado, en el que el indígena no sabe en
términos concretos el por qué de muchas de sus reacciones frente a las cosas, mas sin embargo las reproduce porque caen dentro del orden de lo natural;
dentro de su orden de lo natural.

(1) Este trabajo está basado exclusivamente

en el material recogido por Fernando B~
nítez en su texto: Los indios de México.
Tomo III. Ed. Era. México, 1973. 2a. edición.
(2) Lévi-Strauss, Claude. Antropología estructural. Uno. EUDEBA. Buenos Aires,
1977. 7a. edición.
Lévi-Strauss, Claude. Antropología estructural. Dos. Ed. Siglo XXI. México.
1981. 2a. edición.
(3) cfr. Lévi-Strauss, AE, II, pp. 142-189.
(4) Fernando Benítez. op. cit. pp. 554-559.

Esto implica reconocer la riqueza de
la estructuración del pensamiento, que
genera una lectura tal de la realidad, que
con tiene en sí las menos contradicciones
posibles.
La construcción mítica no puede asociarse a un pensamiento no racional,
puesto que la relación de complementareidad que establece con la vida real implica su adecuación a los distintos elementos que se van infiltrando en la vida
del pueblo cora La necesidad de incorporar ciertas cosas y de renunciar a otras
determina la elaboración de explicaciones que no se contrapongan a la cosmovisión cora. De ahí que se les busque
"acomodo" entre los elementos que
esencialmente operan como rectores de
la mentalidad de los coras.

(5) La oposición de la datura con el peyote
se remonta a un viejo mito en el cual se
describe la lucha librada entre ambas drogas, con el triunfo del peyote. Puestos en
situación de elegir entre el uso de una
u otra droga (o ambas) los coras escogieron el peyote y proscribieron la datura. A partir de tal situación, se le han
asignado a la droga proscrita identidades
de carácter negativo, que mantienen el temor hacia su uso. Es el opuesto de Hátzikan y se asocia al mal. A ella se asocia
también la deidad de un manan tia! cercano a la costa (Gran Laguna, Serpiente Negra).
(6) Fernando Benítez. op. cit. pp. 549-553.
(7)ibid. pp. 465-467.

�ANATOMIA DE LA LUCIDEZ

PENSAR BIEN PARA VIVIR MEJOR

Eduardo Arellano

Adolfo Sánchez Vázquez

De cuajo el sol
me separa de la tierra.
Es linda la mañana
si no pensamos
en la navaja brutal que raya el viento.

Discurso del doctor Adolfo Sánchez Vázquez,
al recibir el t ítulo de Doctor Honoris Causa,
otorgado por la Universidad Autónoma de
Puebla, el 22 de junio de 1984.

Lq posible se ha hecho
por equilibrar los suelos y no caer
hacia atrás,
pero los horizontes marean
con sus cipreses meciéndose quebrados
como si en el vaivén inevitable
.¡:sus ramas se cruzaran como espadas.
La franja natural que se imprime en el rostro
con los colores del tránsito solar,
esa herida de luz elemental
es el más hechicero misterio de la tierra
'
es el enigma puro que se traga a los hombres.
Casi me opongo frente al astro,
casi me opongo a ver su camino de tiempo
mi reflejo de lámpara ambulante,
perecedera.

gratitud, y, abusando un poco de vuestra paciencia, agregaré alguna reflexiones sobre este pensar que puede y debe
, servir a la vida y que no es otro que el
pensar racional. Con este motivo, me
referiré
a la función que la filosofía deLa vida de una universidad tiene que
be cumplir hoy en la tarea de reinvindiser, sustancialmente, ejercicio del pensacari ~escatar o enriquecer la esfera de la
miento; pero de un pensamiento que no
razon.
se conciba a sí mismo con un fin en sí,
sino como pensamiento para la comuniSe trata de una necesidad no sólo
dad en sus diversos niveles (estatal, nateórica
sino práctica, porque la razón
cional y universal). En este sentido, caestá
siendo
asediada cada vez más y porbe decir que la Universidad Autónoma
que esta impugnación de la razon no
de Puebla, en todos estos años difíciles,
puede dejar de afectar a nuestras vidas
ha permanecido fiel, contra viento y
tanto
en el plano del pensar como en el
marea, a su lema: "Pensar bien para viplano del comportamiento práctico. La
vir mejor".
razón no tiene hoy peor enemigo que el
reiterado empeño en introducir lo irraAl otorgar los doctorados de este gécional tanto en las relaciones de los
nero, el Consejo Universitario toma en
hombres con la naturaleza que puede
cuenta la trayectoria académica y políllevar a un desastre ecológico, como en
tica de los universitarios. Pues bien, en
las relaciones entre los hombres que
mi caso, independientemente de la vapuede llevar a un holocaustc, nuclear.
loración de mi actividad docente y escrita que, obviamente no me toca a mi
Este irracionalismo se da en los más
considerar, lo que sí puedo afirmar es
diversos niveles. Hay ciertamente un
que siempre he tratado de encauzarla
irracionalismo que no es nuevo: el de las
dentro de las mismas coordenadas -penprácticas supersticiosas que se asumen
samiento de vida- en que se desenvuelespontáneamente.
Pero hay, sobre todo,
ve la Universidad Autónoma de Puebla.
creencias y comportamientos ya no tan
espontáneos, difundidos en amplia escaPor todo esto, acepto este Doctorado
la
por los medios masivos de comunicacomo un reconocimiento y estímulo a
ción
que distribuyen irracionalmente, en
todos l?s universitarios que ejercitan su
el destino de las personas, los beneficios
pensamiento, movidos por el noble fin
y maleficios. Si a esto se agrega la orienal que sirve la Universidad Autónoma de
tación, cada vez mayor, hacia la búsquePuebla.
da de los "paraísos artificiales", hemos
de reconocer que el irracionalismo no
~l a~ra~ecer su distinción al Consejo
sólo
espontáneo, sino provocado, socialUmverSitano, lo hago también a los promente
gana una faja cada vez más ancha
fesores de la Escuela de Filosofía y Lede la vida cotidiana.
tras, que la ha promovido. Extiendo asimismo mi agradecimiento a todos los
Pero no se trata sólo de esto, con ser
que con su p~esencia aquí la avalan y, de
grave.
Asistimos también a toda una
modo especial, a la maestra Silvia Duconducta irracional de clases, instituciorá~, p~r _sus generosas palabras acerca de
nes o Estados. Basta señalar cómo el dom1 acbv1dad docente y mí obra escrita.
minio del hombre sobre la naturaleza en
el que se cifraba, como ciencia y técniN_o quisiera que mi intervención se
ca, el poder de la razón, se ha vuelto
reduJera a estas expresiones sinceras de

irracional al minar las bases naturales de
la misma existencia de los hombres. Y
señalamos, asimismo, cómo los inmensos recursos a que recurre una desenfrenada política agresiva, militarista, y
que podrían aliviar considerablemente la
miseria y el hambre que se extienden
por el planeta, no sólo no se dedican a
esto, sino que ponen en peligro la propia
supervivencia de la humanidad.
Pero junto a este irracionalismo: ideológico o práctico, espontáneo o inducido, individual o estatal, hay un irracionalismo teórico que pretende sustraer el
pe_nsamiento, la realidad y el comportamiento humano a la razon. Y este irracionalismo es el que pretenden afirmar
ciertas filosofías, ya sea por conducto
de ciertos filósofos mayores como
Heidegger o de otros menores como
Cioran y los "nuevos filósofos" franceses. Este irracionalismo discurre por dos
vertientes, sin que sean las únicas:

1) La negación del pensar racional y
de su fruto más logrado, pero no exclusivo: la ciencia.
2) (Consecuencia de la anterior), la
negación de la posibilidad de fundar y
organizar racionalmente, en el futuro,
las relaciones entre los hombres.
Si la primera nos arroja en brazos
del oscurantismo, la segunda priva de
sentido a todo intento - lucha o esfuerzo- por construir un mundo sin explotación ni dominación. Justamente por
lo que significa este devastador ataque
a la razon, se comprende una tarea
fundamental de la filosofía: la de hacerle frente. Tarea, por supuesto, rtada
nueva, que ha conocido históricamente
altas y bajas hasta llegar a esta situación
de hoy, en que pensar y actuar racionalmente se ha vuelto una necesidad vital.
Filosofía y razón no siempre se han
mantenido a la misma distancia y cuando se han acercado no siempre se ha tra-

s;

�t.ado de la misma filosofía y de la misma
razón. La filosofía nace justamente en la
Grecia antigua, frente al mito, al dar a la
razón una dimensión universal: rige al
mundo (cosmos) y al hombre. Y al liberar las relaciones entre los hombres del
imperio de lo natural, se trata -por primera vez- de constituir una comunidad
humana o polis que como el mundo sea
racional.
En la Edad Media, la razón pierde esa
posición señera y, subordinada a la fe,
sirve a principios, dogmas o valores que
no toca a ella establecer. Es en la Edad
Moderna cuando la razón se afirma de
nuevo:
a) En la relación del hombre con la
naturaleza, en la cual se constituye la
ciencia moderna.
h) En la política como relación de
los hombres entre sí; justamente en
nombre de la razón se destruyen poderes e instituciones.
Una clase social que domina ya económicamente -la burguesía- se sirve
de ella para emanciparse políticamente.
La razón es así -revolucionaria y emancipatoria. Si la Revolución Burguesa de
Francia decapita -en nombre de la
Razón- a un rey, la razón pura kantiana decapita a este rey de reyes que es
Dios. No es casual que los revolucionarios franceses levan ten en las calles un
altar a la Diosa Razón. La razón a su vez
- como ciencia aplicada en la técnicapermite un inmenso desarrollo de las
fuerzas productivas. De este modo, se
conjugan su poder espiritual, político y
material.

-.:f&lt;
....

La razón gobierna al mundo -dice
Hegel-, pues es lo universal a lo que se
sacrifica lo particular, lo contingente y
lo individual. Y aunque para Hegel esta
razón es histórica, porque es en la histo•
ria donde se realiza, todo en ella se halla

sujeto a esa razón universal y se encamina hacia los fines de ella.
Contra este racionalismo universal,
objetivo que ahoga al hombre concreto
y a la historia real, se alzan dos posiciones filosóficas cuyas prolongaciones llegan hasta nuestros días: una, la que tiende a rescatar al individuo disuelto en
este movimiento de la razón universal.
Es la tendencia que va de Kierkegaard a
Sartre y, en el plano político-social, del
liberalismo burgués al anarquismo. Pretende haber rescatado al individuo concreto del urúversal abstracto hegeliano,
pero se trata de un intento fallido, porque ese individuo, separado de su fundamento y naturaleza -social, se vuelve
también una abstracción.
Otra posición es la que tiende a dar a
la razón un cttntenido histórico, concreto y práctico. Es la posición que asumen
Marx y Engels frente a la razón•universal
que teorizan Hegel y Kant y-que, como
demueslra la experiencia histórica de la
Revolución Francesa resulta ser una razón histórica, de clase, burguesa. Este
contenido histórico--eoncreto explica
que la misma razón que funciona como
razón revolucionaria, liberadora en el
siglo XVill se transforme después, encarnada en la ciencia y la técrúca, como
logos de la dominación.
Pero no hasta reconocer el carácter
histórico de la razón si se entiende -como lo entiende Hegel- teleológicamente, es decir, como una razón que se identifica con un fin que se realiza necesaria
e inevitablemente; realización que llevan
a cabo los pueblos de Occidente y de la
que quedan excluidos los que Hegel llama "pueblos sin historia".
El racionalismo marxista es incompa•
tihle con este racionalismo teleológico,
universal y ahs1racto que, en defirútiva,
esconde y justifica, tras el reino de la razón, el reino de la burguesía y del Esta-

do burgués. Pero Marx, y sobre todo
cierto marxismo, no siempi:e-sl! ha deslindado de este racionalismo urúversal
del que se alimentan el eurocentrismo
que deja a los pueblos no occidentales
fuera de la historia.
Sin embargo, en la obra de Marx se
encuentran otros elementos que contrarrestan semejante interpretación. Son
aquéllos en los que se enfrenta a toda
teleología o marcha inevitable hacia
un fin de la historia; de ahí sus puntualizaciones sobre el significado de El
Capital para el capitalismo occidental;
de ahí, igualmente, su precisión de
que, dadas ciertas condiciones, pueda
lransitarse a una sociedad superior sin
pasar inevitablemente por el capitalismo y de ahí, finalmente, su oposición
a que se interprete su teoría de la historia como una concepción filosóficouniversal que sería met.ahistórica.
Tal es el alcance de la razón histórica para Marx y de la razón en la
historia.
Ahora bien, en nueslros días, al
enfrentarse con el problema de la naturaleza y función de la razón, hay
que tomar en cuenta una serie de hechos que explican tanto el auge de
cierto irracionalismo como la ahsolutización de un modo de pensar racional
-el de la razón positiva, científicaque llevan a cabo todas las variantes del
positivismo. Enlre estos hechos hay que
contár los siguientes:

1) El desarrollo impetuoso, pero deformado de las fuerzas productivas (cwntra la naturaleza y contra el hombre mismo);
2) El desplazamiento del antagonismo social fundamental (burguesía-proletariado según el marxismo clásico) al
del imperialismo-Tercer Mundo;
3) La irrupción en el escenario histórico de los "pueblos sin historia", se•

gún Hegel, irrupción de la que son claro testimorúo las revoluciones mexicana, rusa, china, vietnamita, cubana y rúcaragüense.
4) La transformación de la ciencia en
una fuerza productiva directa -como
había previsto Marx- , pero a la vez con
un potencial destructivo, que no pudo
sospechar.
5) Enorme progreso tecnológico, desde el punto de vista de su racionalidad
instrumental, de su eficacia, pero a su
vez tanto más irracional desde un punto
de vista humano cuanto más racional o
eficaz -desde el punto de vista instrumental- es su capacidad de destrucción
e incluso de exterminio de la especie humana.

A esta conjunción de lo racional y lo
irracional en la realidad misma responden en el plano teórico y, particularmente en la filosofía:

seca en la razón, o porque se considere
que el pensamiento sobre el hombre, la
sociedad y la historia escapa de ella, este
irracionalismo descalifica todo intento
de transformación social y, reduce por
ello, el socialismo a una nueva utopía.
Frente a este irracionalismo que ciega
los ojos y ata las manos, hay que reivindicar un racionalismo nuevo que hunda
sus raíces en Marx. Se trata de un racionalismo liberado de toda teleología
(no hay un fin al que se encamine inexorablemente la historia; ésta será en definitiva lo que_ hagan los hombres). Un
racionalismo, por tanto, liberado de todo progresismo ( como movimiento inevitable de lo inferior a lo superior) pero
también de todo pesimismo (no está escrito todavía el fin -en su doble sentido- de la historia).
Si la amenaza de un holocausto nu-

clear hasta para echar por tierra todo

progresismo, los logros alcanzados hasta
En primer lugar, la ahsolutización de
hoy -en todos los campos- por la hula razón positiva o científica arrojando
marúdad, refutan la idea de un regreso .º
al campo de lo irracional todo lo que es-• degradación inevitables.
capa a ella (ideología, moral, política,
etc.) Es la posición de los neopositivisFinalmente, se trata de un racionamos de toda laya.
lismo concreto, histórico, vinculado a la
práctica, a la acción de los hombres, de
En segundo lugar la que reduce la fun- los que dependerá en definitiva -de su
.ción racional de la filosofía a los proble- conciencia, organización y acción-:- que
mas del lenguaje (ya sea el de la ciencia
el proceso histórico progrese, se degrade
o el lenguaje ordinario), sustrayendo a
o detenga.
ella toda reflexión sobre la naturaleza
del hombre, de la sociedad o de la histoUn racionalismo de este género, que
ria.
es el que hoy tiene que reivindicar la
filosofía ha de unir lo que ciertas filo,Es la posición de los diversos tipos sofías han desatado en estos últimos
de filosofía analítica.
tiempos.
En tercer lugar, la que, partiendo de
los aspectos irracionales con que se presenta la realidad social en una época en
que la razón misma -con su desarrollose ha vuelto irracional, eleva lo irracional al plano de lo absoluto. Ya sea por
que se descubra una perversidad intrín-

a) La unidad de los objetivos, fines o
aspiraciones a transformar /.a realidad
con el conocimiento de esa realidad. Dicho en olros términos: la unidad de
ciencia e ideología. Sin la ideología que
mueve a lransformar, la ciencia será estéril; sin la ciencia, la aspiración a trans-

formar el mundo será utópica, impotente. Lo cual quiere decir, a su vez, que la
ciencia no agita el campo de lo racional;
hay un mundo de valores, de aspiraciones o de fines que no son irracionales en
cuanto que para realizarse tienen que
fundarse racionalmente.

h) La unidad de medios y fines. La
pretensión de que los medios -la ciencia
y la técrúca- por su desarrollo autónomo sin relación con fines o como fines
en sí, explican la perversidad de la
ciencill y _la técnica en nueslros días,
ocultan la realidad de que son ciertos fines -mantener las relaciones de explotación y dominación- los que explican
el uso actual y negativo de estos medios:
- la ciencia y la técnica- .
c) La unidad de hecho y valor que
Max Weber lrató de separar en la ciencia, incluyendo lás ciencias sociales. Tal
separación se ha revelado imposible y
sólo sirve -en la época en que la ciencia despliega un potencial negativopara tratar de justificar la irresponsabilidad moral, política y social del científico.
Tal es la razón que hoy, por una necesidad, no sólo teórica, filosófica, sino
práctica, vital, toca defender y reivindicar a la filosofía: una razón en suma
que permita una relación natural -y,
por tanto, humana- con la naturaleza y
una relación más justa -más humana,
pues entre los hombres. No otra cosa
quiere decir, en defirútiva, el lema de
esta Universidad: "Pensar bien para
vivir mejor".

i--

CJl

�CANCION TARDIA PARA
MARILYN MONROE (1926-1962)

Horacio Salazar Ortiz
inconsciente y consciente al mismo tiempo.
Cruzaste como un toro por la plaza
sin prever el final de la estocada.

Quién sabe qué tendrías en los ojos,
Marilyn Monroe. Nadie supo nada.
Ni rufianes, ni amantes, ni poetas,
lograron atrapar la llamarada.

Mientras ellos contaban sus millones
te acercaste al abismo. Estabas sola.
Sin séquito. Sin corte. Sin aplausos.
Sola como en las noches de la infancia.
Me gustaría saber que antes de irte
disfrutaste lo tuyo en el jaleo.
Que a tu modo también te divertiste
clavándoles las uñas en el cuello.

¿Por qué aquella tensión en tu mirar?
¿Quién abrió tus heridas mal cerradas?
¿Quién erizó de sombras tus minutos?
¿Quién puso tantas nubes en tu alma?
¿Quién te negó su,mano ante la muerte?
¿Quién escuchó tus últimas palabras?
¿Por qué aun en tus roles estelares
parecías una chica acorralada?

Pero eso no fue todo, ciertamente.
En la selva de asfalto también hubo
tipos que caminaron a tu paso
y te dieron su amor o lo que fuera.

Fueron tuyos los mimos de la gloria.
Tu cortejo de amor fue de millones.
Pero aquel desamparo inexorable
fue más fuerte que tú, Marilyn Monroe.
Niña-mujer-gacela. Te recuerdo
desnuda de brillantes y oropeles,
en aquel calendario heterodoxo
que te llevó en sus alas por el mundo.
En la cantina de mi pueblo estabas
clavada en la pared como un icono.
Eras como un relámpago de carne
inmune a los puñales del deseo.
Hollywood. Arthur Miller. La neurosis.
La tensión y la intriga en los Estudios.
La venta de tu andar y de tus piernas
enriqueciendo a genios y rufianes.
Rubia gallina de los huevos de oro,

,,

Niña-mujer gacela-sensitiva.
Marilyn. Norma Jean. Novia del viento.
No he podido cifrar tu geografía.
Me declaro deudor de tu recuerdo.

Monterrey, 5 de agosto de 1984.

�LA INTRADUCTIBILIDAD ·TEXTUAL
COMO PROBLEMA HERMENEUTICO

Herón Pérez Martínez

ABANICO

INTRODUCCION
El problema de la intraductibilidad°
textual, que abordamos en este trabajo,
se remite, en primera instancia, a la
cuestión, ya vieja, de la "traducción

fiel".
La "fidelidad", en efecto, es uno de los
presupuestos permanentes, explícitos o
implícitos, de la traducción entendida
tanto como proceso que como el resultado de él. Independientemente de la
teoría del texto vigente, se suele entender, desde siempre, el acto de traducir
como la transposición de ciertos "elementos" de un texto en una determinada lengua A a "otro" texto de una lengua B. Se entiende, por tanto, que en
el proceso de traducción algunos "elementos" del texto en A (denominados
en la historia de la traducción como
"sentido" del texto, "significados",
"'d
. ,,, etc.) permanecen
1 eas,,, "'mensaje
"invariables", mientras que otros sirven
sólo como vehículos de los primeros. En
la lústoria del texto, en efecto, ha existido siempre la idea de su carácter binario: como si el texto tuviera una parte
" extema " y otra "'mtema " . En genera1,
se ha privilegiado esta parte "interna"
del texto: su "sentido", "lo que el texto
quiere decir'~ La "fidelidad" de la traducción, entonces, se ha definido, precisamente, a partir de esto que el texto
quiere decir, sus "contenidos".

00

..-1,

La lústoria de la traducción es, al
mismo tiempo, la historia de los modelos según los cuales se lleva a cabo el
proceso de traducir. La traducción, como actividad ligüística, se remonta hasta los orígenes de la historia. La céle~re traducción de los LXX, por ejemplo, que se remonta al siglo III a.C.,
presenta algunos de los modelos de traducción que por entonces circulaban:
l.- La reproducción literal y servil del
texto original del hebreo al grie~o según,
por una parte, las categorías lexico-sin- .

tácticas de la lengua hebrea y, por otra,
según una concepción de lengua entendida como una lista de palabras a la que
corresponde una lista de objetos. La
técnica de traducir, entonces, consiste
en la mecánica transposición palabra
por palabra. 2.- La segunda manera de
traducir, gozaba ya por entonces de
prestigio, de la misma manera que la
anterior carecía de él. Se trataba de traducir a partir del "sentido" del texto del
original. Este "sentido" del texto era,
sin más, "lo que el texto quería decir" y,
por tanto, lo que había que "transladar"
en el proceso. Todo ello, de acuerdo con
su teoría binaria del texto, suponía que
las lenguas consisten principalmente en
un ropaje verbal, por••Una parte, y que
cada lengua tiene sus propios recursos y
maneras de expresión, por otra. Una traducción, según esta manera de traducir,
debe ser "fiel" en la medida en que debe
preservar el "sentido" al mismo tiempo
que las características de la iengua de
llegada. El griego, entonces, de la traducción, era un griego, en general, aceptable y el texto dotado de una muy buena inteligibilidad. Es decir, se preservaban tanto las características lingüísticas
como las textuales en el texto traducido. 3.-Un tercer tipo de traducción era
lo que. se ha solido llamar traducción
"libre". Ello significa desde la traduc·ción parafrástica hasta las glosas o aún
"resúmenes" del texto original. El texto, pues, es tratado con suma libertad
transformándolo al traducirlo.
Sin embargo, en este período no hay
aún la conciencia de las diferencias textuales, el funcionamiento diferencial de
la lengua en los textos y sobre todo del
funcionamiento de cieI'tos textos a partir del contexto tanto lingüístico como,
sobre todo, ex_tralingüístlco. Se s~e
pensando en un único modelo lingü1stico con una heterogeneidad textual; apenas perceptible. Por otro lado, no existe, por supuesto, conciencia de cómo
funciona la significación de los textos.

Todo ello hace que la traducción sea
un proceso hasta cierto punto ciego.
Esta situación no ha variado mucho
con el paso del tiempo.
La teoría de la traducción de Cicerón,
San Jerónimo, Lutero, Luis Vives, Dolet, etc., para citar sólo algunos nombres insignes, aunque tuvo la intuición
de cierta diferenciación textual y, a
partir de ella, de cierta teoría diferencial de la traducción, no pasó de allí
como lo evidencia la "teoría de la traducción" desarrollada por Gerardo Váz.
quez Ayora, por ejemplo, a partir del
modelo chomskiano. Para esa incipiente teoría, los textos son "descomponibles" en significantes y significados correspondientes al binomio chomskiano
de' estruoturo superficial" y "estructura
profunda": la fase hermenéutica, de
acuerdo con este modelo, consiste en un
análisis textual en pos de la "estructura
profunda" con 1lalseguridad de encontrar
en ella los contenidos del texto a traducir. A estas fechas, es ingenuo rebatir
teorías ya desde hace mucho tiempo
evaluadas. Por otro lado, aún está por
construirse ·una teoría del texto según
el modelo generativista. En este trabajo, no nos ocuparemos de las contemporáneas teorías del texto y sus correspondientes teorías de la traducción.
Nos encargamos, en cambio, por una
parte, de una discusión que se ha puesto de moda en tomo a la legitimidad de
la traducción en sí misma. Esta discusión
se fórmula en términos tanto de la imposibilidad de traducir ciertos tipos textuales (su intraductibilidad) como del
hecho, indudable, de que !os criterios
de traductibilidad no son unívocos.
Se niega, entonces, la legitimidad del
traducir, reduciéndola a una actividad
espúrea o en, muchos casos, a un quehacer "técnico" en el sentido peyorativo que en ciertos ambientes "metafísicos" se da al término. Intentamos, aquí,

1-1

'°

�bosquejar un camino para analizar con
precisión la intraduc tibilidad textual,
sus fuentes y sus dimensiones a partir de
una serie confluyente de opiniones que
enfatizan, por una parte, el contexto
(tanto lingüístico como extralingüístico) .
en la tipología de la significación textual (filosofía del lenguaje, epistemología, lingüística del texto, sociolingüística, pragmalingüística, etc.) y, por otra,
ponen de manifiesto que la fuente del
lenguaje en todas su formas es, al fin de
cuentas, la experiencia humana en relación a la realidad.

EL MARCO DE LA
INTRADUCTIBLIDAD TEXTUAL
Es el problema de la relatividad lin~ística desde la perspectiva Sapir. horf: el predominio del lenguaje o, en
· general, de las "categorías" con Jue la
bersona accede a la realidad. Es e prolema de la ."hermenéutica": la "realidad" (cosa) "experimentada" es el fundamento del lenguaje. En la medida en
que se comparte la experiencia de la
"realidad" (de alguna manera,· ya sea la
"similitud de experiencia", ya sea la
"solidaridad" en el ser (Heidegger), etc.)
es posible el lenguaje: el lenguaje sólo
es posible en la medida en que los interlocutores comparten la "experiencia" de
la realidad (cosa).
Es el problema de la relación entre
cultura y lenguaje en el sentido de que
el lenguaje se da sólo a través de la "cultura": el problema de los "entornos y
contextos" mediante los cuales funciona
el "sentido" del texto, por una parte, y
funciona la lengua a través de textos,
por otra, La lengua es una entidad "cu!tural" no sólo en el sentido de que la
lengua es "parte" de la cultura sino
porque la lengua sólo "funciona" culturalmente (en cuanto al léxico, los tipos
textuales, las características funcionales
de, cada tipo textual, etc.). En esto se dio ferencia de un código.
IN

Es el problema de la significación: el
lenguaje constituye la "cúspide" de una
es~ctura de significación. O mejor dicho, el lenguaje forma parte de un sisteina en el que, por una parte, la lengua y
algunas de sus manifestaciones textuales
actualizan sistemaslreferencialesde comunicación textual y, por otra, sistemas
translingüísticos de comunicación textual. Ambos tipos de "sistemas" admiten un comportamiento lingüístico diferente.
En el primer caso, la lengua funciona
con una tendencia hacia la codificación:
la lenEa tiende a convertirse en un código. a significación es p~eferentemente denotativa y tiende al uso de los
nombres propios en el sentido fregeano.
Se trata, pues, de textos "denominativos" en la medida en que se~efierenla la
realidad extralingüística aislándola en
realidades que tienen un nombre: se trata, por otro lado, de una realidad "cerrada" .
En el otro extremo de la gama textual se encuentran los textos de significación connotativa en los que funcionan
sistemas translingüísticos de comunicación textual. Se trata de textos, como
los literarios, en los que, por una parte,
la lengua se da a partir de tipos textuales mínimos que combinados constituyen tipos textuales más complejos y,
por otra, a nivel translingüístico se consti tu yen sistemas y configuraciones verba!izadas que funcionan también por unídades combinables según una sintaxis.
Los paradigmas del nivel translingüístico incluyen, p_ues;. macr~stru,cturas
(por ejemplo, estructuras cronoloicas,
estructuras lógicas, estructuras m1ticas,
estructuras espa¿iales, estruaturas teleológicas, etc.). En realidad, en todos los
tipos textuales hay un movimiento de
alguna índole: su mdole y su estructura
constituyen configuraciones verbalizadas que, según unos cuantos modelos,

condicionan el funcionamiento textual
proporcionando1a los textos una es truetura subyacente que no se expresa en
categorías gramaticales por ser transoracional (y las gramáticas, en general,
suelen ser oracionales).
Estas "estructuras transoracionales"
diversifican y caracterizan a los tipos
textuales, por una parte, y posibilitan,
condicionándola, la significación a nivel
verbal y frástir.o, por otra. Por lo demás, estas estructuras transoracionales
son las que delimitan el "contexto" en
el acto de habla específica o texto cerrándolo: todo texto, de hecho, es un
sistema, de carácter verbal, cerrado en
otro sistema, también cerrado, de contextos jerarquizados que ubican al texto en un marco de significación de carácter extralingüístico. Se trata de los
diferentes "entornos" que, por un lado, hacen posible la significación textual y, por otro, le dan un carácter
semiótico. A partir de este "carácter
contextual" del texto lingüístico, es
posible definir, en el ámbito de la teoría de la traducción, el concepto de
in traduc ti bilidad.
El concepto de "intraductibilidad"
se define a partir de su contrario:
"traductibilidad". Ambos remiten a la
traducción como proceso de comunicación interlingüística. La traducción
como proceso, r,n efecto, implica •1~
doble fase que se desarrolla de acuerdo
con los mecanismos 1de la comunicación
intralingüística u ordinaria. En la primera fase, en efecto, el traductor, en el
contexto de una lengua A, funciona como !lector o hermeneuta: en la primera fase del proceso de traducción, o fase
hermenéutica, el traductor es un simple
lector o hemeneuta ye intenta deseodificar, por una parte, os conteni1os del
texto en A y, por otra, determmar la
manera como están estructuradas tanto
verbalmente como contextualmente. La
fase hermenéutica del proceso de tráduc-

ción, en cuanto consiste en una determinación tanto de los contenidos del
texto como de su estructuración, permite, igualmente una tipologización de los
textos a partir de esta relación (entre los
contenidos del texto y su estructuración tanto verbal como contextual). Esta tipología, por tanto, permite establecer que hay desde textos acontextuales
hasta los textos cuya significación depende en an medida de los distintos
contextos. ara el primer tipo de textos,
el problema de la traducción es mínimo:
los significados, hasta cierto punto, son
fácilmente aislables de los significantes;
la lengua funciona como código; la estruct(lra profunda es separable de la estructura superficial; sus estructuras lingüísticas son ortodoxas y basta un diecionario para llevar a cabo el proceso de
traducción: el problema de la intraductibilidad en este tipo de textos se reduce a
la intraductibilidad lingüística; se reduce, pues, a si en un proceso de traducción de A y B, la lenta B no tiene ciertas categorías de A. ste caso de intraductibilidad es poco relevante, sin embargo, en la medida en que los recursos
para resolverla son bien conocidos para
cualquier traductor. Desde esta persb~~tiva, es preciso _decir que la traduc~1hdad es de caracter vectorial: vana
según la dirección en que, en un par de
lenguas, se hace la traducción; no necesariamente es la misma si se traduce de
la lengua A a la B que a la inversa. Por
otro lado, la traductibilidad es de carácter textual: en el contexto dé una mis~a lengua, en relación a un par específico de lenguas, la traductibilidad varía
de un tipo textual a otro.

f

Sin embargo, la traductibilidad (y
por, tanto la intraductibilidad) por ser de
caracter textual lo es, igualmente, de
carácter contextuaL Asimismo, en efecto, que texto es un acto de habla concreto en circunstancias específicas. La
traductibilidad, entonces, como la intraductibilidad dependen directamente .

del carácter contextual de ciertos tipos
textuales: así como hay tipos textuales
acontextuales los hay también contextuales. Estos últimos son aquéllos en los
que se da un máximo de producción de
sentido a través de los significados lin,güísticos y su referencia a la realidad
extralingüística. El problema de la traductibilidad - intraductibilidad, entonces, no lo es tanto de los niveles denotativos del texto (significado y referencia)
sino de los connotativos: las evocaciones
creadas en el texto por sus múltiples referencias, sus diferentes "entornos".
Pike, a este respecto, además de sus
trabajos en teoría fonémica y haber
desarroll_!ldo un tipo especial de sintaxis (la tagmémica) ha intentado una
aplicación de los principios de la de&amp;
cripción lingüística a todo el dominio
de la "conducta" como proyecto de incorporar lo lingüístico en el contexto de
lo cultural, por una parte, y de describir
lo cultural mismo a partir de los principios de la lingüística bloomfieldiana. Tntroduce así las erspectivas "emica '' y
"ética" con pala ras y conceptos derivadas de los vocablos lingüísticos "fonémico" y "fonético". Se trata, como dirá
Coseriu, de una distinción "entre lo funcional invariante y lo variable" (LLG,
151), es decir, "los datos "éticos"(etic),
como dice el mismo Pike, proporcionan
acceso al sistema" (1967, Langu'e in
Relation to a Unified Theory o the
Structure of Human Behavior). La per&amp;
pectiva, sin embargo, de Pike, se agota
en la descripción~ es un camino de ida
de la lengua a la cultura, no de ida y
vuelta en ambas direcciones; sirve, en todo caso, para la descripción de culturas
no tanto para la lectura de textos. Sin el
propósito de hacer una crítica a la propuesta de Pike, habría que objetar en
primera instancia o preguntar si los modelos o estructuras emic, de las que los
informantes no son ·concientes ¿no son
impuestas, o corren el riesgo de serlo,
_por el investigador?

1

Según Pike, la validez de los modelos
emic radica en la capacidad de los informantes nativos para producir mensajes
que el actor nativo juzga, conscientemente, apropiados y significativos. La
investigación emic tiene como objeto
estudiar la estructura de los sistemas de
creencias, que incluyen las creencias sobre la acción, en base a declaraciones del
informante sobre las creencias.
Coseriujha·intentado, desde hace unos
treinta años, enfatizar la función textual
de ~~ situ:ic!Qn (entendida como "la operac10n mediante la que los objetos denotados se 'sitúan', es decir, que se vinculan con las 'personas' implicadas en
el discurso y se ordenan con respecto a
l~s circ1111s!a11ci~ eseciotemporales del
discurso 1111Rmo (T..L.G; 301).
Es el pmceso de "determinación" requisito fundamental del hablar sin confusiones. Sin embargo, Coseriu pregunta
'' ¿cómo es posible que lo hablado signifique y se entienda más allá de lo dicho
y hasta más allá de la lengua?" (ibid.
309) y responde él mismo: "Por las circunstancias del hablar, o sea, por los
entornos" (ibid). Allí mismo, a principios de la década de los cincuenta, reco·nocía que aungue ya existían varias
teorías de los 'contextos"(cfr. W.M
Urban, Lenguaje y realidad) "no se ha
hecho un registro sistemático de los
varios entornos posibles" (pág. 309) y
propone, él mismo, una.
Por la década de los sesenta se desarrolla, 'entonce,: 1•sla lingüística del texto continuando, más explícitamente, la
tradición de &lt;lefi nir y clasificar los entomos, conte.&lt; tos y situaciones. Baste
citar los trabajos de Van Dijk y Janos S.
Petofi.
Van Dijk se remite a una teor{a de
la acción para un conveniente análisis

de los actos de habla; propone, entonces, mecanismos para establecer las es-

t--

lo-

�tructuras mentales de la acción, las estructuras contextuales y una pragmática
del discurso ocupada en las relaciones
sistemáticas entre estructuras del texto C. el contexto: "esto significa, dice
(f. 205), por una parte, que nosotros debemos intentar hacer explícito
qu.é I propiedades específicas del discurso son detenninadas por los usuarios de
la estructura lingüística, los actos ilocutorios y el procesamiento de la información en la conversación.
Ppr otra parte, ciertas estructuras del
discurso; al ser usadas en la conversación, pueden ellas mismas establecer
parte del contexto comunicativo". La
semiótica misma, como la greirnasiana,
se interesa en otro tipo de estructuras,
Lara la lectura de un texto, distintas de
as puras estructuras lingüísticas de
carácter gramatical.

dirige la atención de nuestras vivencias
hacia algo detenninado, selecciona y
delimita, orienta nuestra mirada. Se
convierte así en el marco en que ínterpretamos experiencias nuevas, pero al
mismo tiempo, con las nuevas experriendas, ese marco interpretativo es sometido a critica y resulta corregido, modificado o renovado. La experiencia se
produce de una fonna dialéctica: en
una interacción entre percepción y penaamiento, pensamiento y percepción. La
función de la experiencia no consiste en
almacenar un material continuamente
nuevo en unos esquemas mentales preexistentes e inmutables, que recibirÍan
así una confinnación pennanente. La interacción entre experiencia y pensamiento consis_te en que el contenido siempre
imprevisible de nuevas experiencias
pone en movimiento, constantemente,
al p_roto te~~iento. (cfr. Schillebeeckx, . y ., 23-28).

Este tipo de interés hacia la mutua
Con esto, las barreras entre la dicoimplicación entre el texto y sus cirtomía
cartesiana objetivo-subjetivo se
cunstancias afecta, por supuesto, al ticambian
en un proceso de mutua interpo de hermenéutica textual requerida
acción: la experiencia humana es siempara una lectura completa de los textos
una eÚieriencia interpretada (cfr.
contextuales tanto más cuanto que la
adamer,
ilthey, Levi-Strauss, Heidegmisma filosofía de la ciencia ha enfati~er,
etc.).
Esto,
justamente, es lo que
conocimiento
zado la relatividad del
etermina la intraductibilidad fundamenhumano y, en general, su experiencia de
tal en un texto: su enclave como prolas cosas. En pocas palabras, se podría
dueto cultural de una cosmovisión a
decir que toda experiencia de la realipartir de categorías específicas, producdad está condicionada por las estructutos
de una experiencia y determinantes,
ras, modelos y categorfas que configuellas
mismas, de las nuevas experiencias;
ran una cultura en sus diferentes nivese
da,
entonces, una zona de incomuniles como lo dirá Pike (Linguistic Concepts págs. 5-9) "una ieoría, como una cabilidad, ubicada en los entornos del
texto, .que imposibilitan el lroceso de
ventana, puede mirar a bÓlo una parte
traducción. La intraductibili ad textual,
de los datos en una dirección al mispues, se da en tres niveles: ll nivel de lenmo tiempo". s decir que en el proceso
gua (el único más trabajado en el conde aprendizaje de la realidad extralintexto de la lintística contrastiva), a nigü:ística, a través de la experiencia, lo
vel de texto una contrastación en los
que se va viviendo se pone en relación
sistemas textuales de las lenguas es apecon nuestros conocimientos adquiridos
nas incipiente)yll nivel contextual (abaranterionnente. Entonces se produce una
ca un estudio 'de la cultura con perspecinteracción: el descubrimiento de la reativas lingüísticas o de la lengua desde
lidad, una vez efectuado y expresado
. en las estructuras de la cultura).
palabras nos abre nuevas perspectivas;

lt

¡

N
N

. Para Lee Whorf: "las fonnas de lo&amp;
pensamientos de una persona son controlados por inexorables leyes de roodelos, de las que ella es inconsciente.
Estos modelos son las sistematizaciones,
imperceptiblemente intrincadas, de su
propio lenguaje, suficientemente demostrado por una ingenua comparación
y contraste con otras lenguas, especialmente con aquéllas
pertenecen a
una familia lingüística 'ferente"(L.P.R.
pág. 283).

a:C

-

cio ce"ado", como una gran "casa"
cósmica, también en el ámbito de la
"experiencia" de la "realidad", a pesar
de tratarse de sistemas cambiantes y
relativos desde los que el individuo la
afronta, sin embargo, tiene la "sensación" de seguridad o de hallarse ante un
,i1tema inmóvil al que llama "realidad"
y al que remite todo su "conocimiento"
para ser "sancionado" por ella Oa "realidad'),- El asunto, ~or tanto, de la "cosa
en si 'debe ser rep anteado.

te, y por los recuerdos, sensaciones, proyectos, deseos, emociones, temores, etc.,
de la persona que tiene la experiencia,
por otra) y en parte "objetivas" en la
medida en que, de cualquier modo que
ello sea, no podemos manipular arbitrariamente, cambiar sin máJ una cosa por
otra. Esto tiene como consecuencia, por
lo tanto, que nuestra experiencia de la
"realidad" es, siempre una "experiencia
interpretada"; es, si se raiere, un punto
de vista, o una posibili ad, entre otras,
de "imprimir" la realidad.

Hay, sin embargo, límites para este
"relativismo cognoscitivo": por un lado
está la estructura psicobiologica del individuo y, por otra, el de la "cosa en si",
cualquiera que ello sea. A partir de la estructura psicobiológica el individuo solo
, tiene ciertas "posibilidades" de acceso a
·la "cosa en si". Es decir, a ~esar de su
singularidad, la "experiencia' que el individuo tiene de la "realidad" se realiza
de hecho en el marco muy reducido de
ciertos "patrones"; de allí, la "sensación" de universalidad en ciertas estructuras: urúversales del lenguaje (y, en general, de la conducta), categorías urúversales del pensamiento, urúversales de
la "cultura", etc. Esto es, lo que al fin
de cuentas, es denominado "naturaleza'~

La experiencia, sin embario, no debe
entenderse como una relacion monodireccional (de la realidad hacia el sujeto)
que hace pasivo al sujeto Jee accede a
ella. La experiencia, como ecíamos, es
siempre una experiencia interpretada.
Así, pues, la dicotomía cartesiana entre lo objetivo y lo subjetivo es in,uficiente como lo es, también el do~atismo empirista o positivista: la experiencia afecta a la interpretación en la
medida en 9:lle la determina y la suscita;
pero tambien, al revés, la interpreta-•
ción influye en la experiencia. Así,
pues, experiencia e interrretación se
influyen dialécticamente. a experiencía, pues, es activa, se hace con todo lo
que uno es y tiene: las fronteras, entonces, entre lo "objetivo" y lo "subjetivo"
no son definibles desde nuestra condición. ''Lo que experimentamos como
objetivo depende de·nuestas ideas y cuadros de referencia, pero también de
nuestros proyectos e intereses que entran en juego" (Schillenbeeckx, pág.
24).

1

LENGUAJE Y EXPERIENCIA
El punto, modo, instrumentos, espacio, etc., de observación de un objeto,
determinan la experiencia que se tenga
de ese objeto y, r,or tanto, la manera como se hable de el. El lenguaje, como se
dijo, está condicionado de manera abso!uta _por la experiencia que el hablante
tiene de la realidad extralingü(stica. La
experiencia, a su vez, debe ser concebida
como un proceso de relación, siempre
singular, dada a través de sistemas y
e1tructurus, por lo pronto de carácter
sociocultural, en virtud d,e las cuales
f:néticamente _el individuo ha ido enentando su medio ambie,ite.
Condicionado, por ,ma parte, ~r su
medio ambiente en la medida en que se
le opone, de acuerdo con su circun~tancia humana y, por otra, por una sene de
sistemas de relación con el medio am•
biente, socializados, en buena parte, y
aprendidos conductualmente, como mecanismo de supervivencia, el individuo
se mueve en un conjunto de sistem•
cambiantes (o cambiables por lo m«;
nos) y ellos mismos en rierr.e~o m_ovi;
miento. De este modo, as d1stanc1as
que el individuo toma tienen siempre
un valor relativo.
Sin embargo, como nos sucede con la
"sensación" de "inmovilidad", "solidez", "seguridad" y, además, al "sen.
tir" que nos encontramos
en un "es¡»

.

Sin embargo, en la medida en que el
tal condicionamiento psicobioló~co de
la edeecíe humana sobre el individuo se
pue e expresar en una "capacidad" de
carácter, precisamente, psicobiológico
cuyas características tendrán que explicitarse, en el futuro, de una manera más
precisa que la tradicional denominación
d~ "innata". Esta capacidád psicobiológica, de este modo, tiene las dimensiones de nuestra capacidad de respuesta a
la "oferta de realidad", como quiera que
ella se dé. Esta "capacidad", entonces,
determina nuestras experiencias en part~, _entonces, subjetivas (en cuanto cond1C1pnadas por los sistemas y estructuras
de carácter socio-cultural, por una par-

Hay, sin embargo, más: por un lado,
todo nuevo "contenido" de la experiencia es objeto de expresi6n y, por
otro, "una experiencia nueva e, un hecho de lenguaje". "Pero en el lentaje
que utilizamos como previamente ado
está recogida toda una tradición de experiencias, la cual condiciona a su vez a
nuestras propias experiencias" (Schil-

lebeeckx, lbid.)
La expresión "nqu( y ahora" que sirve en filosofía para ufocar una ac;tiyi'.
dad en el e1pacio y en el tiempo, sirve
para expresar, también, el ámbito más
general al que toda experiencia debe
remitirse, como entorno, para su "ínterpretaci6n".
Todo lenguaje no sólo supone hechos
de expuiencia sino que él, en sí mismo,
es un hecho de experiencia. En general,
incluso, se puede afirmar que hay una
interrelación dialéctica entre "experiencía" y "pensamiento", (entendido en
sentido crociano, por una parte, como la
"actividad lógica cuyo objetivo son las
representaciones o intuiciones" (L. 29)
y, por otra, en 'el sentido de que el lenguaje es un requisito del pensamiento).
Hay, por tanto, una interrelación dialéctica entre lenguaje y experiencia; el
lenfiaje, entendido en toda su integrida , por tanto, condiciona a la experiencía y es, a la vez, condicionado por ella,
entendida tambié!1 en toda su integridad.
En esta interacción dialéctica entre
lenrcaje y experiencia, sin embargo, hay
gra os en los dos puntos de la referencia.

LA INTRADUCTIBILIDAD TEXTUAL
COMO PROBLEMA HERMENEUTICO:
TESTIMONIOS
Con Schleiermacher la hermenéutica
ya no quedó limitada a un conjunto de
reglas para interpretar textos. Para él,
la hermenéutica es la doctrina de la
comprensión en general en todas las
fonnas de comurúcación humana.
Ahora bien, el que las personas se
puedan comprender entre sí se funda,
s~n Schleiennacher en que los indivi uos, en sus relaciones recíprocas presuponen la unidad del género hum~o
como la base de esas relaciones: porque

�uno puede concebir las palabras y los
gestos, la entonación y mímica del interlocutor. Porque se comparte la condición de ser humano.

Schleiermacher no hace una diferenciación, no la desarrolla, entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito. El compartir
el contexto histórico, por otra parte,
entre el lector y el escritor no es un componente sino un presupuesto de la comprensión. La hermeneutica, pues, está
poco desarrollada por Schleiermacher.
Distinguió, sin embargo, una interpretación gramatical y una interpretación
técnica o psicológica (reconstruir el origen del texto desde el p.ensamiento de
su autor).
Dilthey (Introducción a las ciencias
del espíritu) realizó una nueva ampliación en el campo de la hermenéutica a
partir de Schleiermacher: concibe la
comprensión como una "reproducción
psicológica" que reconstruye el proceso
creativo del origen del texto: "esclarecemos por procesos intelectuales, pero
comprendemos por la acción conjunta
de todas las fuerzas de las facultades en
la inteligencia, por el sumergir las fuerzas de las facultades en el objeto" (pág.
328). La psicología general sería el fundamento también de la hermenéutica
(1883).
Dilthey concibe como expresión de
la individualidad, por lo demas, no sólo
los textos y los discursos posibles, sino
todo acontecer en general que esté en
relación con las acciónes humanas y, sobre todo, que sea producto de ellas. Por
eso distingue entre ciencias naturales y
ciencias del espíritu. La hermenéutica
de Dilthey se convierte, así, en una teoría general de la conciencia histórica.
Para Dilthey "en la intelección, dice,
partimos del contexto del todo que nos
es dado vivo, para hacernos concebible
lo singular a partir de ese todo"
~ 1342). Había que esperar el final de a

(pt

El lenguaje es el medio de la experiencia hermenéutica. Ya la hermenéutica romántica había puesto de manifiesto que la comprensión no se basa en un
desplazarse (ponerse) al interior del
otro.
Comprender lo que alguien dice
Martín Heidegger (Sein und Zeit)
(1927) coloca la intelección en la exis- es, ponerse de acuerdo en la cosa, no potencia del ser (S31 Das Dasein als Verste- nerse en ,el lugar del otro y reproducir
hen y 532 Verstehen und auslegung): el · sus vivencias. Todo el proceso hermenéutico es lingüí,.tico.
ser humana en cuanto que es un ente,
que, como Dasein, como ser en el munToma el caso de la traducción como
do se interesa por sí mismo, el ser hucaso
típico. El traductor tiene que trasmano se proyecta en sus posibilidades
ladar
el sentido que se trata de comy se instala siempre, por ello, en una poprender
al contexto en el que vive el
sibilidad de comprensión.
otro interlocutor sin falsear, por supuesto, el sentido al que se refería el
Para Heidegger el "sentido" es aqueotro. Lo que tiene que mantener es, jusllo en lo que se sostiene la inteligibilitamente, el sentido, pero como debe
dad. Sólo la existencia humana está docomprenderse en un mundo lingüístico·
tada de sentido o de sinsentido. Cualnuevo, necésita hacerse valer en él de
quier otro ente carece de sentido. P.or una forma nueva: toda traducción es
tanto la verdad suprasubjetiva de la expor eso ya una interpretación, e incluso
perien~ia humana de sentido permanepuede decirse que es la consumación
ce abierta.
de la interpretación que el traductor hace madurar en la palabra que se ofrece.
(p. 462).
LA HERMENEUTICA DE
HANS GEORG GADAMER EN
La traducción pone de manifiesto la
WAHRHEIT UND METHODE
lingüisticidnd como medio del posible
(VERDAD Y METODO)
acuerdo, porque en ella este medio tiene
que ser producido artificiosamente a traEl libro trata sobre el problema ·hermenéutico. El problema hermenéutico se vés de una mediación expresa. Cuando
refiere al fenómeno de la comprensión y es necesaria la traducción no hay más
de la correcta interpretación de lo com- remedio que hacerse cargo de la distanprendido: comprender e interpretar tex- cia entre el espíritu de la literalidad oritos. Esto (la comprensión y la interpre- ginaria de lo dicho y el de su reproductación de textos) pertenece, evidente- ción, distancia que nunca llega a supe•
mente, a la experiencia humana del rarse por completo. Allí donde hay
mundo. En su origen el problema her- acuerdo no se traduce sino que se hamenéutico no es, en modo alguno, un bla. Entender una lengua extraña quiepróblema metódico. Es decir, no se inte- re decir, justamente, no tener que traresa por un método de la comprensión ducirla a la propia. Cuando alguien doque permita someter los textos al cono- mina de verdad una lengua no sólo no
cimient') científico: cuando se compren- necesita ya traducciones, sino que include la tradición no sólo se conocen ver- so cualquier traducción parece imposidades, sino que se adquieren perspecti- ble. Comprender una lengua no es todavas y, por supuesto, se comprenden tex- vía ningún comprender real y no encietos. Se coloca en la misma perspectiva rra ningún proceso interpretativo, sino
que es una realización vital: se com·
de Heidegger.
vida para poder determinar el significado de sus. partes o acciones individuales.
(Esta idea remite a Droysen en su
Grundriss der Historik).

prende una lengua cuando se vive en
ella (a~nque se trate de una lengua
-muerta): · "El problema hermenéutico
no és pues un problema de correcto dominio de una lengua, sino del correcto
acuerdo sobre un asunto, que tiene lugar en el medio del lenguaje".
Por ejemplo, una conversación es un
caso en el que los interlocutores entablan un proceso para buscar un acuerdo.
"Forma parte, dice, de toda verdadera
conversación el atender realmente al
otro, dejar valer sus puntos de vista y
ponerse en su lugar". Todo esto toma
un giro.propiamen te.hermenéutico_cuando seJra~ª-d~ comprender textos. ·
La traducción no es una simple resurrección del proceso psíquico original
del escribir, sino una recepción del texto realizada en virtud de la comprensión de lo que se dice en él.
Se trata siempre de una interpretación no de una simple correalización.
,Se proyecta, sobre todo, uria nueva luz
procedente de la nueva lengua y destinada al lector dela misma.
La exigencia de fidelidad, dice, que
se plantea a una traducción no puede
neutralizar la diferencia fundamental
entre las lenguas. Por muy fieles que intentemos ser, dice, nos encontramos, sin
embargo, en situaciones, en las que la
?ecisión había de ser en cualquier caso
madecuada. Si queremos destacar en
nuestra traducción un rasgo importan~e del original sólo podemos hacerlo deJando de lado, en segundo plano, otros
aspectos o incluso reprimiéndolos.

Los textos son manifestaciones vitales fijadas duraderamente (466) (citando a Droysen) que deben ser entendidos, lo que significa que una parte de la
.conversación hermenéutica, el texto, sólo puede llegar a hablar a través de la
otra parte, del intérprete.

·

La conversación hermenéutica, pues,
consta de texto y de intérprete. Sólo a
través del intérprete se reconvierten los
signos escritos de nuevo en sentido. Al
mismo tiempo, en virtud de esta reconversión a la comprensión, accede al lenguaje el asunto mismo del que habla el
texto: es el asunto el que une, como en
las conversaciones reales, las partes de
la conversación hermenéutica entre sí :·
el texto y el intérprete.

lingüística) posee una relación fundamental con la lingüisticidad: comprerr
der e interpretar se adscriben de una manera específica a la tradición lingüística.
Pensar históricamente quiere decir realizar la transformación que les acontece a
los -conceptos del pasado: implica una
mediación entre los conceptos del pasado y el propio pensar.

Gadamer empieza por diversificar la
experiencia para sacudirse el dogmatisLa conversación-hermenéutica, pues, mo racionalista. También en la expetendrá que elaborar un lenguaje común, . riencia del arte hay un tipo de verdad,
igual que la conversación real. El texto sin necesidad de enfrentarlo desde la
hace hablar a un tema, pero quien lo lo- • dictadura mimética; hay por tanto esgra es en último extremo el rendimiento pacio para la com prension (y, claro,
del intérprete.
para la hermenéutica) aun en la obra de
arte d'e cualquier índole que ella sea:
La referencia del texto, no se puede "la estética, tlice (p. 217), debe subsucomparar según esto con un punto de mirse en la hermenéutica. Y este enunvista fijo, inamovible _y obstinado: lo ciado no se refiere meramente a las dique uno entiende es que está compren- mensiones formales del problema, sino
diendo el texto mismo.
que vale realmente como afirmación de
El lenguaje es el medio universal en contenido. Y a la inversa, la hermenéuel que se realiza la comprensión misma. tica tiene que determinarse en su conLa forma de realización de la compren- junto de manera que haga justicia a la
sión es la interpretación.
experiencia del_arte".
Todo comprender es interpretar, y
toda interpretación se desarrolla en el
medio de un lenguaje que pretende dejar
hablar al objeto y es al mismo tiempo
el lenguaje propio de su intérprete.

La segunda parte de su obra permite
a Gadamar, por una parte, hacer una
historia de la hermenéutica, arrancando
desde Schleiermacher y pasando por
Ranke, Droysen, Dilthey y Husserl, para
plantarse, por otra, en una perspectiva
La tradición se caracteriza por su lin- heiddegeriana: el principio hermenéutigüisticidad, especialmente, si se trata de co, por excelencia, es la historicidad de
una tradición escrita.
la comprensión. "Una vez liberada de las
inhibiciones ontológicas del concepto
Todo lo escrito es una especie de ha- científico de la verdad, la hermenéutica
bla extrañada que necesita de la recon- puede hacer justicia a la historicidad de
ducción de sus signos al habla y al sen- la comprensión". (p. 331). Para Gadatido. El sentido de lo dicho tiene- que mar ha sido Heiddeger quien ha descuvolver a enunciarse únicamente en base bierto la preestructura de la comprena la literalidad transmitida por los signos sión. Sin embargo, la solidaridad del ser
escritos.
·
heiddegeriana es convertida por Gadamer en una solidaridad de especie de
Por otro lado, la comprensión misma carácter social: en este sentido entien(no sólo el objeto preferente de la comde la historicidad. "El comprender, dice
prensión, la tradición, es de naturaleza . (p. 360), debe pensarse menos como

~

C11

�co erudición, es esencialmente comunicación.

autor: en la medida en que es fruto
de sus fuerzas reorganizadas, recuperadas en el sentido de traerlas de la
dispersión, y exaltadas. De otra manera, estas fuerzas se desparramarían
dispersas y nulificarían su eficacia.
La obra de un autor, pues, es como
la concentración de s1 mismo: una
auto-organización y un acopio de sus
fuerzas que lo trasciende, por una
parte, y se constituye en levadura y
simiente de obras afines, por otra.

La forma, representativa (Sinhaltige
Form).- ¿Que es la forma representativa? Betti parte del concepto de forma.
La palabra "forma" se suele entender, y
aquí se entiende así, en el sentido amplísimo de relación unitaria de elementos sensibles, aptos. para conservar la
huella que los ha forjado.

una acción de la subjetividad que como
un desplazarse uno mismo hacia un
acontecer de la tradición". El contexto
hermenéutico, pues, es de índole sociohistórica: un texto, de cualquier índole
que sea, siempre remite a una tradición
en virtud de la cual se lee en una confluencia dialéctica entre lector con su
circunstancia condicionante y la tradición que posibilita el texto.
En la tercera parte del libro Gadamer
establece la lingüisticidad del proceso
hermenéutico. El lenguaje es el medio
de la experiencia hermenéutica en la
medida en que el objeto hermenéutico
es sólo determinable lingüísticamente,
por una parte, y que la realización hermenéutica misma es determinada de la
misma manera. Esta relación co~oscitiva entre sujeto y realidad esta en el
centro de la evolución del concepto de
lenguaje en el pensamiento occidental.
Con ello, el lenguaje se convierte en el
horizonte propicio para una ontología
hermenéutica: el lenguaje es, al mismo
tiempo, experiencia del mundo que
centro y estructura de dicha experiencia. De esta forma, el lenguaje viene a
convertirse en el aspecto universal de la
hermenéutica en la medida en que "el
ser que puede ser comprendido es len~ guaje" (p. 567).
1

De esta manera, el proceso hermenéutico en Gadamer es de carácter lingüístico .en la medida en que todo objeto hermenéutico lo es. Ello implica,
entonces, para él, el carácter también
co~dicionado de toda experiencia hermenéutica, por una parte, y el carácter
contextual de todo acto de lenguaje y
con ello de todo proceso hermenéutico.
El asunto, por tanto, de la interpretación de textos como el de toda interpretación no es cuestión formal.

En estas páginas nos ocuparemos de
su primera obra. Betti divide su teoría
en tres partes: la primera de ella la dedica al problema epistemológico del
entender (Intendere); la segunda es un
tratado de gnoseología hermenéutica y
se refiere al proceso interpretativo en
general; la tercera parte, en fin, contiene la metodología hermenéutica propuesta por el autor.

LA HERMENEUTICA DE
EMILIO BETTI

El proceso interpretativo, dice Betti.,
tiene un carácter triádico, es decir se
lleva a cabo entre tres términos: un sujeto intérprete hasta el cual llega el men- '
saje proveniente de otro espíritu; un
objeto que es la forma representativa
desde la cual proviene el mensaje; otro• &lt;,
sujeto, actual o virtualmente yresente,
el cual envía el°mensaje a traves de esta
forma representativa. Este esquema no
difiere &amp;1bstancialmente del de Bühler ¼
(véase su teoría del lenguaje).

Emilio Betti publica su hermenéutica en 1955. Su nombre, Teoría Generale della In terpre tazione: 98~ páginas en dos volúmenes publicados en
Milán por el Editor A. Giuffre. La obra
de Betti se ubica en los dominios de tina
hermenéutica jurídica. Al principio le
interesa a Betti la interpretación de la
historia del derecho. Esta es la perspectiva de la ''Teoría Generale ". Pero esta
prspectiva se amplía en sus trabajos
de la década siguiente, la de los sesenta.
Se.ría típica de esta nueva fase su obra
Die Hermeneutik als allgemeine Methodik der Geisteswissenschaften, aparecida en 1962.

EL PROBLEMA EPISTEMOLOGICO
DEL ENTENDER.

Este carácter triádico del _proceso intrepretativo establece una distinción entre el entender y el conocer (intendere y
conoscere) por el hecho de que en el
conocer sólo hay dos términos: el objeto y el sujeto. De esta forma, el ente,..
der no es sól9 c·onocimiento, ni tampo-

La palabra "forma" es calificada por
un adjetivo que indica la función: ' representativa". Este califactivo funcional debe entenderse en el sentido de
que a través de la forma debe hacérsenos reconocible, apelando a. nuestra
sensibilidad e inteligencia, otro espíritu.
Es posible distinguir tres niveles de

la forma representativa:
El nivel fz'sico: la forma representativa es sostén material, soporte.
El nivel psíquico: la forma representativa es huella personal, estilo del autor.
El nivel espiritual: la forma representativ11 es contenido de espíritu y de
pensamiento (Sinn-gehalt).
Según Betti sólo hay lugar a la interpretación a través de las formas repre!entativas. De esta manera, pues, no se
Interpreta una subjetividad de otra persona, sino sólo una forma representativa. Dado que la forma representativa es
la objetivación de otro espíritu, entonces habrá que tomar en cuenta que:
a) Toda persona es más que su obra: el
autor en la forma representativa es,
en cierta manera, limitado.
b) La obra es algo que trasciende a su

GNOSEOLOGIA HERMENEUTICA:
EL PROCESO INTERPRETATIVO
EN GENERAL
En el proceso interpretativo tiene lugar una inversión mediante la cual en el
camino hermenéutico (l'iter ermeneutico) el intérprete debe recorrer en sentido retrospectivo el camino genético
(l 'i ter genetico) del autor y llevar a cabo, de esta manera, un proceso de repensar y replantearse el objetivo.
Esto significa una transposición de la
subjetividad del autor a la subjetividad
del intérprete (distinta de la subjetividad
originari!l en la medida en que Betti rechaza que el proceso hermenéutico consista en una repetición de la experiencia
sicológica original del autor por parte
del intérprete) a través de la forma representativa.
De esto nace la antinomia de dos exigencias:

*

Por un lado una exigencia de objetividad en cuanto que la reproducción y
el repensar tiene que ser lo más cercano posible y lo más.fiel al valor expresivo de la forma representativa
que se trata de entender, y en el que
el espíritu del otro se ha objetivado.

*

Por otro lado una exigencia de subjetividad, en la medida en que la
longevidad de la form~ representati-

va no es actualizable sino a través de
la subjetividad del intérprete.
En otras palabras, se exige una doble fidelidad: a) fidelidad a la objetividad de
la forma representativa; b) fidelidad a la
subjetividad propia del intérprete.
En la página 262 de su obra, dice Betti: "el intérprete está llamado a reconstruir y reproducir el pensamiento del
otro desde dentro, como algo que se
convierte en- propio; pero aunque se
convierta en algo propio, debe al mismo
tiempo enfrentarse a él como algo objetivo y pertemmciente al otro. Se relacionan entre sí por antinomia, por un lado,
como subjetividad inseparable de la espontaneidad del entender y, por otro,
como objetividad, por decirlo así, la
alteridad del sentido que se trata de resucitar".

LA METODOLOGIA
HERMENUTICA
El proceso interpretativo, dice Betti,
brota de la antinomia que se da entre
la subjetividad del entender y la objetividad de la forma representativa. Hay,
por tanto, ciertos cánones hermenéuticos, ciertas guías en este proceso interpretativo: dos relativos al objeto y dos
al sujeto de la interpretación. Este cánon, pues, además de convertirse en
guía es también criterio para una buena interpretación.
El primer cánon relativo al objeto
es el cánon de la autonomía hermenéutica o cánon de la inmanencia del criterio hermenéutico. Si la forma representativa es esencialmente una objetivación de una espiritualidad, está claro
que esta forma debe entenderse a partir
de ese espíritu objetivado en ella. Por
tan to, la primera y esencial directriz interpretativa nace del interior de la forma
representativa, está inmanente en la forma representativa y debe regirse por su ~

�l

propia ley de fonnación, según una exigencia interior, coherencia y racionalidad.
El segundo cánon relativo al objeto
es el de la totalidad y coherencia en la
perspectiva hermenéutica. Se refiere a
entender la unidad del todo por medio
de las partes, y cada una de las partes en
función de la unidad del todo. Una buena interpretación es una interpretación
coherente con la totalidad en la cual está insertada la fonna representativa.
Según Betti esta iluminación recíproca entre el todo y sus partes tiene lugar
en diversos niveles:
a) El nivel de la obra: a esto se refiere la
relación entre texto y contexto.
b) El nivel del autor: la relación entre la
obra y la personalidad del autor.
e) El nivel del lenguaje: a ella se refiere
la relación de la obra con la totalidad de la lengua en la que el texto se
expresa y que se expresa en el texto.
d) El nivel de la historia: se refiere a la
relación entre la obra y la esfera de
espiritualidad a que pertenecen ambos. Es decir, la obra y las circunstancias históricas en que se da y a las
que remite.
El primer cánon relativo al sujeto: es
el cánon de la actualidad del entender o
bien la historicidad del entender. No se
debe entender la fonna representativa
como una especie de sobre o envoltura
de donde se toma el sentido mediante
una operación pasiva por parte del intérprete. Tampoco existe la "desnuda
objetividad", un dejar que la forma representativa por sí misma sin que el intérprete ponga nada suyo, sin su colabo;ación activa.
c:o

IN

Por el contrario, interpretar es re-

construir y reproducir en sí mismo el
sentido de la fonna representativa (objetivación del espíritu del interlocutor)
con su propia sensibilidad e inteligencia,
con las categorías de su mente de intérprete, con su intuición y con las formas
inventivas de su propia educación.
La subjetividad del intérprete, lejos
de constituir un obstáculo a la interpretación, es la indispensable condición de
su posibilidad. No se hace una interpretación en abstracto, sino que la realizamos dentro de nosotros.
Esto es posible si existe un interés
noético de nuestra vida actual hacia la
objetivación del pensamiento del otro
en el texto.
El segundo cánon relativo al sujeto:
es el cánon de la adecuación del entender o de la recta adecuación y congeniabilidad hermenéutica. La· espontaneidad
del intérprete ( es decir su viva subjetividad) no debe sobrep?nerse_y ser impues.ta desde afuera al obJeto a interpretar; al
contrario debe esforzarse por poner su
proprn actualidad en íntima adecuación
y annonía con el mensaje que le viene
del objeto.
Esto es posible a causa de aquel fondo común de humanidad que hay en cada uno de nosotros. Entre un espíritu
que se objetiva y un intérprete abierto
en su receptividad hay una correspondencia, un acuerdo, un paralelismo, una
analogía. Este cánon tiene, entonces, un
vasto alcance hermenéutico. Es decir
que el intérprete pue.ile utilizar su propia subjetividad, conocida por introspección. Y a la inversa: la observación
del otro aporta la iluminación interpretativa sobre la propia actitud.

LA METAFORA COMO
LENGUAJE ABIERTO
En la agonía de la retórica, en pleno

romanticismo, una de las consignas
fue dejar que las palabras fueran "iguales, libres y mayores de edad", casi asumiendo el slogan de la revolución francesa y, ciértamente, en consonancia
con los ideales de la Ilustración. Si,
entonces, la retórica significaba el prototipo de una expresión cautiva en
una red de estructuras y leyes condicionan tes el lenguaje cotidiano aparecía, por tanto, como el prototipo del
lenguaje libre. Sin embargo, las reflexiones que anteceden deberían invalidar
esta presunción romántica: el lenguaje
cotidiano, entonces, no es el prototipo
de un len~aje "natural", neutro y libre; es mas bien el paradigma de un
lenguaje cautivo. El tema, en efecto,
remite a las teorías de los tropos entonces (y todavía ahora) en boga que
quieren ver en la familia de tropos un
lenguaje "desviado" frente a una "normalidad" lingüística de carácter indefinido.
Si utilizamos, justamente, las metáforas "libre-cautivo" para encasillar el
asunto, se podría con más razón decir
que el lenguaje cotidiano es un lenguaje cautivo mientras que la metáfora y la
metonimia, los más insignes de los tropos, son síntomas de un lenguaje libre.
Frente a un lenguaje acorralado por estructuras, contextos, éntomos y moldes
de la más diversa proveniencia, la metáfora y la metonimia se remontan a un
tipo de significación que utiliza realidades en vez de conceptos: se trata, entonces, de una vuelta al "mundo libre" de
antes que los griegos inventaran la lógica. El descubrimiento del concepto por
el mundo occidental ha significado su
recorrido al encadenamiento del lenguaje. La metáfora, entonces, utiliza directamente la realidad para significar, en
vez de usar el concepto. Por eso, la significación en la metáfora tiene una riqueza que remite a la experiencia (mediatizada, aunque sea, por el lenguaje
cotidiano y otros patrones) de una for-

ma directa. El discurso metafórico, entonces, en donde lo significado se
convierte en significante, apunta hacia
otro significado. El discurso metafórico
es un tipo de discurso que intenta escapar siempre hacia la riqueza de la experiencia así sea mediatizada sin pasar
por las aduanas conceptuales: es un discuso, entonces, que depende del entorno, aunque utilice et sistema lingüístico
como sistema de oposición significativa, para poder convertirse en palabra. El
lenguaje metafórico, en la medida en
que realmente lo es, está cargado de reductos de lo intraductible.

El lenguaje metafórico, pues, zafado
de algunos de los condicionamientos
lingüísticos del habla "n.:&gt;rmal" se mueve más libremente por otros senderos
menos domesticados de la experiencia
conceptualizada y, por ello, menos aferrables. La única manera de traducir un
texto metaforizado es soltándolo, tam~én, para que recupere su preñez a partir de la otra experiencia también domesticada.

RECOGIENDO CONCLUSIONES

'

l. El problema de la intraductibilidad
textual no depende sólo de la diversidad categorial del par de lenguas, ni
de su despliegue textual. Se remite,
más bien, a los ámbitos de la expe•
ciencia, social o singular, conocida
como "cultura". La intraductibilidad
depende, entonées; de los reductos
no verbalizables de la experiencia
tanto individual como colectiva a los
que apunta el texto de una u otra
manera.

2.-El marco de la intraductibilidad textual está constituído por el hecho de
que existen, en todas las lenguas, dife~en tes tipos textuales en los que las
pnmeras se dan. La división más no-

table de ellos es la que establece la
existencia de tipos acontextuales y tipos contextuales. La teoría del signo
lingüístico, en general, ha sido tomada de los tipos textuales independientes del contexto; pero es difícilmente
aplicable a los tipos contextuales.
Aquéllos son considerados como el
paradigma del lenguaje ordinario
mientras que los últimos aparecen como una "desviación" de él. El lenguaje metafórico es un ejemplo paradigmático de esto. Se requiere, por
tanto, una teoría del signo en donde
quede incorporado el papel del contexto en los procesos de significación
textual. Algunas tendencias de la lingüística trabajan en. ~ta dirección:
fa teoría de la traducción debe tener
en cuenta el fenómeno total de la
significación textual; ?º solamente,
como en el caso de Vazquez Ayora,
los textos acontextuales.
3. Desde otras disciplinas, como la filosofía de la ciencia, se ha puesto de
relieve, por una parte, que hay un
mutuo condicionamiento entre lengµaje y experiencia, y, por otra, que
la t~oría referencial del lenguaje no
sóto es inadecuada sino que tiene que
ser replanteada. Esto ha puesto de
manifiesto no sólo los patrones universales que condicionan la experiencia humana y, por tanto, el lenguaje
sino la relatividad de ambos. Ello
permite no sólo afrontar mejor el
problema de intraductibilidad textual sino que, además, la enfatiza y
la enmarca.
4. La hermenéutica filosófica ha llevado a cabo desde el siglo pasado una
reflexión sistemática sobre el problema de la comprensión humana en
todas las formas de lenguaje. Dado
que una de las fasés del proceso de
traducción es de índole totalmente
hermenéutica, en el sentido anteriormente dado al término, es preciso

acudir a esta disciplina para ventilar
el asunto de la intraductihilidad textual. Más aún, como afirmamos en el
título de este trabajo, el asunto de la
intraductibilidad textual es un asunto
que directamente atañe a la hermenéutica. Es sorprendente que la teoría de la traducción o lo que hasta la
fecha circula como tal nunca haya
recurrido a la hermenéutica. Aunque
se trate de diversas hermenéuticas, en
realidad, el recorrido que hemos hecho nos p~ne en evidencia, por una
parte, entre las relaciones recíprocamente condicionantes entre lenguaje
y experiencia, como el carácter lingüístico de todo froceso hermenéutico a la par que e valor de la cultura
como tradición hermenéutica. La solidaridad con la experiencia, de la
manera qwe sea, corno requisito hermenéutico ilustra bien el valor de los
"contenidos" en el proceso de traducción así como la enseñabilidad
del mismo y sus características didácticas. Las concepciones hermenéuticas de Gadamer y Betti son ilustrativas del papel de la hermenéutica filosófica en la teoría de la traducción.

5. El estudio de la metáfora desde la
perspectiva de la "teoría de la des.viación" permite medir bien los problemas ideológicos con _que se suele
enfrentar el problema de la intraductibilidad. Es la falta de perspectiva para afrontar las relaciones entre
naturaleza y cultura. La metáfora es
el paradigma de un lenguaje abierto
y con un cierto rango de aconceptualidad: es, hasta cierto punto, el reducto de la intraductibilidad. Ella indica, entonces, que la intraductibilidad no puede ser planteada desde un
verbalismo monopolizante sino a partir de una verdadera teoría de la significación. La teoría del signo occidental ha descansado demasiado en la
idea griega de que las palabras son
sólo nombres apareados convencio- ~

�¿PUEDEN TRADUCIRSE LAS METAFORAS?

M.B. Dagut
nalmente con cosas: la metáfora ata
ñe al lenguaje que se re~Úsa a ser domesticado.
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Vinay y Darbelnet, la "metáfora" ocupa sólo tres secciones ( de 259) y en el
if!iportante, y ahora libro clásico de
Una inspección sobre la forma de tra- Mounin acerca de los problemas de la
tar ( o mejor dicho de no tratar) el fenóteoría de l_a traducción, asombrosameno conocido como "metáfora" por mente no existe ninguna mención de la
los teóricos modernos de la traducción y "metáfora". En cuan to al alemán,
los lingijistas contrastivos, nos recuerda Kloepfer (a quien después nos referiel juicio de Hjelmslev: "lo que se va a remos) dedica solo una página ( de 126) a
examinar es la naturaleza del lenguaje".
la "metáfora" (en el estudio de la traDe ahí que sea un fenómeno importan- ducción literaria), mientras que Reiss,
te para todos los usos del lenguaje (es- en su reciente investigación acerca de
pecialmente para la escritura creativa, · las posibilidades y límites de la crítica
ya sea en verso o en prosa) y al mismo de la traducción, dedica tres páginas al
tiempo, también uno de los puntos prinrespecto. La situación no es mejor en
cipales en los que la incongruencia inlos diarios; por ejemplo, en todas las
terlingual se manifiesta en sí misma ediciones de Babel, publicadas desde
("no existe un diccionario bilingüe de
1968, no hay un solo artículo sobre las
metáforas")· Siendo esto así y siendo
"metáforas", ni tampoco un artículo en
siete años sobre lo no menos importanla traduccion una exploración activa de,
te y que L. A. Richards ha descrito coy en conflicto con las discrepancias enmo "el principio omnipresente de toda
tre las len&amp;!1as, sería de esperarse que la
su libre acción (del lenguaje)".
"metáfora' ocuparía· un lugar prominente en todos los esfuerzos por estableLas proporciones asombrosas de esta
cer las bases teóricas de la traducción.
negligencia se vuelven aún más evidentes cuando se comparan con la breve
Sin embargo, tal expectativa permaatención que le dan a la "metáfora" tannece casi del todo olvidada. Esta parato los retóricos como los críticos literadójica negligencia de la "metáfora" por
rios a través .de las épocas. Tres ejemlos teóricos de la traducción puede traplos modernos serán suficientes aquí.
tarse de una forma mejor, con una ráEn Richards, la "metáfora" se menciona
pida vista al espacio dedicado a ella en
las principales obras modernas de litera- no menos que en dos capítulos de seis,
tura.
en Nowottny en dos de ocho capítulos
y en Leech, en uno de doce. Por tanto,
Para comenzar, están dos textos inhay una grotesca desproporción entre la
gleses importantes. En la obra comp.-en- importancia y la frecuencia de la -metásiva de Nida, de 264 páginas, hay sólo
fora en el uso del lenguaje y la poca
una breve discusión de la "metáfora"
atención puesta a ella en la teoría de la
(pp. 219-221), y trés referencias pasajetraducción. En un artículo reciente en
ras del "significado figurado" y de las
el que se pide un escrutinio y una revi"expresiones idiomáticas", mientras que
sión de los objetivos de la lingüística
en las 188 páginas de otra obra de Nida
contemporánea, Schank y Wilks- enuy Taber no se menciona para nada la
meran entre los requerimientos para una
"metáfora" y sólo hay una discusión
teoría lingüística completa el que "de,.
de tres páginas de los "significados fi.
be explicar la metáfora de un modo que
gurados" y algunas observaciones breves
no sea ad hoc". De una forma similar,
sobre las "expresiones idiomáticas". En
ya es hora de que la teoría de la traducrelación con el francés, encontramos
ción comience a tratar en una discusión
que en el pionero análisis contrastivo de
completa y sistemática, las implicacioDE LA TRADUCCION.

l

nes de la "metáfora" en la traducción.

2. ¿QUE ES LA METAFORA?
Sin embargo, primero será mejor volver a definir el término "metáfora". El
decir esto, no quiere decir que se dude
acerca de la definición clási&lt;.;a de Aristóteles - "metáfora es la aplicación a una
cosa del nombre de otra cosa"- o en su
explicación de ella de la forma en que
funciona por analogía. Estas aportaciones siguen siendo -como siempre- los
puntos iniciales de cualquier investigación más avanzada del fenómeno. Lo
que necesita cuestionarse y clarificarse
es el actual alcance de términos léxicos
y combinaciones de términos a los cuales el término "metáfora" debe aplicarse y en los intereses de esa exactitud
terminológica que es necesaria y preliminar para el entendimiento de casos
complejos. Una consecuencia aún más
deplorable de la negligencia de los teóricos de.la traducción acerca de la "metáfora" es la depleción semántica del
término en sí, de manera que tiende a
convertirse (si se usa del todo) como un
sinónimo de "habla figurada" o "extensiones de significado figurados", en vez
de servir para designar una categoría específica y distintiva de cambio semántico (de .)a misma manera en que "metafórico" se usa no más que como un sinónimo de "figurado"). El término en
sí, se vuelve entonces superfluo: y en
realidad tanto en la obra de Nida, como
en la de Nida y Taber -las dos discusiones muy breves-, "significado figurado" se compara casi por completo con
lo que sería más adecuado llamar "ex.presiones idiomáticas''. o "sentidos polisémicos de palabras individuales". En
forma similar, Reiss no hace esfuerzos
por distinguir entre sus palabras eine
bereits lexikalisierte oder ein vo m
Autor gesschafene Metapher y los pocos
ejemplos de lo que ella llama "metáfo,ra ", que son de hecho todos usos polisémicos o expresiones idiomáticas. Pero

�las expresiones idiomáticas y las polisemias a pesar de ser lingüísticamente notables e importantes, seguramente no
son lo que Aristóteles pensaba cuando
aseguraba que: "lo mejor es tener do. minio sobre la metáfora" y cuando describió a la metáfora como "la prueba del
talento"; ni son lo que los modernos literatos creen cuando hablan del papel
central de la metáfora en la escritura
creativa o cuando la llaman la "forma
constitutiva del lenguaje". Por tanto,
la rehabilitación de la "metáfora" en la
teoría de la traducción, debe comenzar
claramente con la: restauración del fenómeno y de su correspondiente (y vitalmente importante) con tenido semántico.
La propiedad esencial de esta designación específica de "metáfora" se estableció en forma breve por Gustav Stem:
"es evidente que la génesis de la metáfora se encuentra en el hablan te". En el
propio y adecuado sentido, cada metáfora es una llamarada individual de una
percepción imaginaria, ya sea del conocido escritor creativo o del anónimo hablante creativo (en los chistes o en el
lenguaje popular), una repentina inspiración de "observación o afinidades / en
objetos donde no existe ninguna relación / en mentes positivas", la cual trasciende los límites semánticos existentes
del lenguaje y engrandece la conciencia emocional e intelectual de los oyentes y de los lectores. Así, cada metáfora
(las comillas pueden ahora desaparecer) por definición es "original" y "viviente", de manera . que la "metáfora
muerta" es una contradicción de la
"metáfora original", una tautología. Se
puede ahora liberar a la metáfora del
conjunto de adjetivos calificativos (y
confu_sos) como "hab'1tual", " mori'bunda", "ineficaz", "bien usada"; "lexicalizada", "original", "nueva", y aun "verdadera", los cuales frecuentemente se le
achacan en su uso generalizado. Lingüísticamente hablando, esto significa que la
metáfora es una materia de "realiza-

ción" como en realidad debe ser cualquier fenómeno capaz de producir un
cambio en el sistema del lenguaje; y
como tal es impredecible y no se reduce
a reglas. Las metáforas no se van a encontrar en el depósito de "competencia" semántica, ni en el diccionario (a
excepción de una cita ilustrativa) ya que
cada metáfora es una creación completamente nueva y única. Lo elusivo de la
metáfora -la dificultad lingüística para
explicarla, por así decirlo-- se deriva de
que ella se encuentra en las fronteras
del cambio lingüístico y la fluidez. En
el mismo caso están los problemas de
traducirla.
Una definición, que-no sea del todo
ambigua de la metáfora requiere que
se haga una clara distinción entre la
metáfora y ciertas formas de extensión
semántica, muy relacionadas, pero diferentes de ella, con las cuales, como ya
· se señaló, se confunde a menudo la metáfora. De hecho, las metáforas pueden
dividirse en tres categorías de acuerdo a
su historia subsecuente. Primero están
aquéllas, quizás la gran mayoría (todos
los juicios numéricos con respecto a las
metáforas deben considerarse como impresiones muy generales) que son efímeras y desaparecen sin dejar rastro,
como las metaforas olvidadas de la literatura y del periodismo y aquéllas extemporáneas inventadas oralmente. Luego está otro grupo muy grande de metáforas que continúan igual que cuando
comenzaron -creaciones semánticas
únicas, como por ejemplo las metáforas
que se _conservan en la literatura (ejemplos del inglés "golden boys and girls",
" times winged chariot"); aun si se citan
frecuentemente, tales metáforas retienen su "separación" de lo rutinario de
los patrones institucionalizados del lenguaje; de ahí su efectividad duradera.
Pero más importante para el desarrollo
del lenguaje es la tercera, y mucho más
pequeña, (a pesar de ser lo suficientemente numerosa) categoría de las metá-

foras: aquéllas que se toman y se usan
por un número siempre creciente de
hablantes (a diferencia de las que se citan), de manera que gradualmente pierden su capacidad de ser únicas y su peculiaridad, volviéndose parte de la cantidad del lenguaje establecido semántico y que se imprime en los diccionarios.
Este paso, de la "realización" a la "competencia", de la creación innovadora individual a la repetición colectiva rutinaria es el que hace a la metáfora la fuerza
viva más potente en el lenguaje. Debido
a la capacidad y receptividad de los habitan tes individuales hacia la metáfora,
es que el lenguaje se dota con el potencial absolutamente vital para la expansión semántica.
Cuando ocurre este. paso de la metáfora, de la, "realización" a la "com petencia" es cuando hay que distinguir si
la metáfora es "simple" (consistiendo
sólo de un término lexico individual) o
"compleja" (si consiste de más de un
término léxico). En ,el primer caso (simple), el paso de la realización a la competencia trae como re&amp;ultado la creación de una "polisemia"; en .el segundo
(metáfora compleja) el resultado es una
"expresión idiomática ". Ejemplos de
polisemias en inglés, serÍan entonces: "a
warm welcome", " run a business", "a
battery of cameras", "emotional ties",
"sing sweetly ", etc. y de una expresión
idiomática: "see red", "a wild goose
chase", "flog a dead horse", "Put one's
foot down ", etc. (todas estas series tendrán, por supuesto, posibilidades de expañderse como todos los términos léxicos). Por tanto, la polisemia y la expresión idiomática mantendrían con la me•
táfora una relación derivativa tal y como
sucede con la causa y el efecto, pero difieren en forma significante de la metáfora por su regularidad semántica que va
en contra de la anomalía semántica de la
metáfora, lo cual tiene implicaciones im·
portantes para la traducción.

El último paso posible en la transformación de una peculiaridad de la realizaci~n a una regularidad de la competencia ocurre con la creación de ciertos
"formadores" tales como "while" "in
view of", "except", "despite" '"not
with st~nding" etc. Estas tan;ibiJn pueden denvarse tanto de las metaforas simples como de las complejas (como los
pocos ejemplos que aquí se muestran):
Metáfora

s/

l

Polimi,

Formador

~c

¡
Expre•r

idiomitico

Formador

3. LA TRADUCCION DE LA METAFORA
Esta redefinición de metáfora y su diferenciación de otras formas relacionadas, pero distintas de ella, y de "significado transferible" aclara, primero que
nada la prevaleciente confusión terminológica (en la cual "metáfora" "polisemia" y "expresión idiomátic}' funcionan como definiciones deficientes y en
p~rte como términos intercambiables).
S~n embargo, además de diferenciar los
diversos tipos de significados transferibles, esta redefinición los muestra acomodados en una escala gradual que va
desde la metáfora al "formador" con
ocupación de la polisemia y de la expresión idiomática (tal y como aquí se
definen) de posiciones intermedias (y
fl~ctuantes) entre estos dos polos. Ademas, la relación existente entre las diversus ~ar~es del sistema de_significados
ti:ansfenbles, como se representó en el
diagrama anterior, lleva hacia diferencias significantes en los problemas de
traducción provocados por sus diversas
r~~tes. La primera distinción por ha-

cerse aquí es entre la metáfora, y las
otra~ tres formas. En el caso de las polisemias, expresiones idiomáticas y formadores, cuando hay una traducción entre ~os sistemas ?ifere~tes de la competencia del lenguaje, el exito para encontrar la equivalencia adecuada entre la
1.0. y la L.T. depende esencialmente de
la competencia bilingüe del traductor, a
pesar de las supuestas incongruencias interlinguales que existen dondequiera. Es
decir, es en esta área donde la traducción puede ser "dirigida" por una teoría
de la traducción a través de un análisis
contr_as~vo basado en la comprensión
del s1gruficado transferible tal y como
se describió antes.

surge es e~tonces si una metáfora puede
ser traducida como tal, o si sólo puede
n:producirse de alguna manera. O, pomen~o la pregunta en la terminología
de Richards. ¿Pueden traducirse del ine:lés "tenor" y "ve hiele" o solamente
Y,tenor"?Eta
.
. s pregunta sera, considerada en lo que resta de este artículo con
una limitación: se ignorará a la p~sía
y se le dará importancia a las metáforas de escritura imaginativa en prosa. En
verdad, la metáfora es la esencia de la
po;5ía y quizás uno de los principales
origenes de la enorme dificultad o imposibilidad de la traducción poética.

. Es de_ esperarse, por lo tanto, que
mientras mas apartada esté- una forma
tt;a~sferible de su metáfora original, más
fac1lmente se encontrará su "equivalente" en la traducción, como en realidad
sucede en el caso de los formadores.

Sin embargo, los problemas en la
traducción de las metáforas poéticas
están ligados inevitablemente a aqu/
llos que se derivan de otras propiedades esenciales de la poesía, tales como
el ritmo, la rima y la asonancia, de manera que difícilmente pueden examinarse por separado. Debido a esto las
metáforas de la prosa creativa of~cen
más material disponible para comenzar
con una investigación lingüística. Además, la identificación que muy comúnmente se hace de la metáfora con la
poesía tiende a oscurecer la omnipresencia (enfatizada por Richards) de este
fenómeno semántico en todo uso creativo del lenguaje, y de ahí su importancia en todos los tipos de traducción.

Por otro lado, con la metáfora sucede
algo muy diferente. Ya que la metáfora,
en la 1.0., es por definición una nueva
pieza de realización, una novedad semántica, obviamente no puede tener
una "equivalencia" en la L.T.; lo que es
Único no puede tener una contraparte.
Aquí, la competencia bilingüe del traductor -"le sens" como Malblanc lo
puso, "de ce qui est dans la langue et
de ce qui n'en est past"- le ayuda sólo
en el sentido negativo de decirle que
cualquier "equivalencia" en este caso no
puede "encontrarse", pero tendrá que
"crearse" una. La pregunta crucial que

Este punto quizás puede ilustrarse
con unos párrafos sacados de una pieza
de peri_odismo en prosa de una edición
reciente de la revista Time. El texto dice
en inglés: The Conservative party has a
bullyboy too, only she's a lady. She is
Margaret Tateher, 49, who this week
"shucks off her gloves" and "barreis
into battle" against none other than
hér own party leader, Edward Heath ...
Like the strand of pearls, twin sets and
permanents that mark her image, Mrs.
Tatcher seems "to fit nicely within
t?ose unruffle~ reaches of English soc1ety where ne1ther curl nor pearl is ever ¿;:;

El proceso y las relaciones semánticas
desc~tas antes pueden representarse como sigue:
Realización

1

Competencia

�•

out of place"... On a "blazingly controversia) economy binge", she raised the
price of "school lunches" and "killed
of" the free milk program ...
Lo que ahora se discutirá es el problema de traducción que se presenta por
el tipo de usos léxicos que en el párrafo
anterior se mostró, así como también
sus comentarios literarios.
4. PUNTOS DE VISfA PREVIOS.
La forma de tratar a la metáfora en la
literatura de la teoría de la traducción
ha sido, como hemos visto, inadecuada.
No obstante, dentro de toda esta débil
discusión del asunto, podemos distinguir a través de la confusión terminológica dos puntos de vista diametralmente opuestos sobre el problema de
la traducción de la metáfora: En un extremo se sostiene que no hay solución
alguna (la metáfora no se puede traducir) y en el otro, que no existe problema
(la metáfora puede traducirse simplemente palabra por palabra).

-.:t&lt;

m
1
1

'

El primero de estos puntos de vista
encuentra ilna fórmula explícita en la
nota de Nida: "Las metáforas, sin embargo, deben traducirse en formas no
metafóricas", y en la referencia de
Vinay y Darbelnet en los casos en que
"la langue d'arrivet• ne permet pas de
traducire la métaphore ·Jitteralement",
también implica frecuer_itemente la
menc10n de la "intraductibilidad" de
la poesía. Kloepfer, junto con Reiss,
propone de alguna forma el segundo
punto de vista. El párrafo de Kloepfer
(casi todo su comentario se refiere a
la metáfora) es tan fuerte en su dimensión violenta del problema y en su
argumentación que merece citarse en su
totalidad. Comentando una traducción
al alemán de una sección que él describe
como "poema en prosa" de Rimbaud
("Metropolitain "), Kloepfer dice lo siguiente acerca de la metáfora: "Küchler

(el traductor) vermag al-le Metaphern zu
Por lo tan.to, después de establecer
erhalten: ihre vielgeriihmte ... Kuhnheit que la metáfora demanda: "eine vom
"ist für die Ubersetzung kein Problem
ubersetzer ebenfalls für die Zielsprache
im Gegenteil, je Kühner und freier
neu zu schaffende Metapher", Reiss
erfunden, je einmaliger eine Metapher agrega inmediatamente: "Diese Fordeist dr,sto leichter la.Bt sie sich in anrung ist nicht so schwer zu erfüllen, wie
deren Sprachen wiederholen; denn es
es auf den ersten Blick den Anschein
gibt nicht nur eine... Harmonie der
hat", y después cita a Kloepfer para proBildfelder zwischen den einzelnen abenbar su punto. Y Kloepfer, como hemos
visto, se basa en el hecho de que la medlandischen Sprachen ", nicht nur konkrete Bildfelder, die Allgemeinhesitz der
táfora supuestamente puede traducirse
en "los campos de las imágenes (BildfelMenschheit sind, sondern ali dem
zugrunde liegend bestimmte ..Strukturen' der)" y de las "estructuras de la imaginación" que se comparten por todos lós
der Phantasie, nach denen in Bildungen
der originaren Anschaungskraft-vor- · seres humanos. De ahí que la paradoja
aparente de que la traducción es más
oder übersprachlich-die welterschlie
Bende Kraft des Menschen wirkt. Das sencilla si no existe una equivalencia "a
priori" no serÍa una paradoja del todo,
Metaphorische einer Aussage ist deya que todas las estructuras metafóricas
mnach ein Problem der Sprache schleposibles se darían por adelantado como
chthin (als "language"), nicht -aberder Ubersetzung (die zwischeri den si fueran da¡las por la estructura del conocimiento humano. Entonces, el pro"tangues" wirkt) ".
blema de la metáfora se tornarÍa (como
Esta clara y notable afirmación de
explícitamente afirma Kloepfer) idéntique "l a meta'fora •no es un pro blema
co al problema del lenguaje .en general
para la traducción" ( ·de qué otro fenó(y no al de cualquier lenguaje en partimeno lingüístico polría ser hecho un
cular), · principalmente, ¡_cómo es que
enunciado tan dogmático?) se cita con
sucede la metáfora y cuáles son las rela aprobación de Reiss quien, por otro
glas· universales que gobiernan su funlado, defiende el método de " ... eine
ción? En otras palabras, este argumenvom Autor selbst geschaffene Metapher
to supone que la metáfora es fácil de
wortwortlich zu übersetzen ".
traducir porque es un "universal del lenguaje".
¿Cuál de estos dos puntos de vista es
el correcto? ¿O acaso la verdad se enSin embargo, tal argumento, aun ancuentra en medio de ellos?
tes de probarse por la traducción actual, carece de sentido, ya que tratándose de la derivación de las estructuras
5. METAFORA ¿LA MISMA METAcognoscitivas compartidas comúnmenFORA?
te, todos los fenómenos lingüístico;
Es natural tratar de responder a estas · identificables son universales. De ahí
preguntas examinando profundamente que, en este sentido, no está del todo
clara la razón del por qué aebía ser
el punto de vista de Kloepfer y Reiss, ya
más fácil traducir la metáfora que cualque es el único que parece desafiar toda
quier otra estructura de la L.O. Adela teoría de "la equivalencia" en la tramás, si la congruencia metafórica interducción, proponiendo la paradoja de
lingual es el resultado de estructuras
que si tal equivalencia no existe (debido
universalmente compartidas, "Konkrete
a la naturaleza de la metáfora), ésta pueBildfelder",
¿por qué deben ser más fáde ser creada por el traductor. Y con
ciles de traducir, de acuerdo a la propia
bastan te sencillez.

admisión de Kloepfer, unas metáforas
que otras: ...je Kiihner und freier erfunden, je eijnmaliger eine Metapher ist,
desto leichter la.Bt sie sich in anderen
Sprachen wiederholen "?

l

En sus propias premisas, parece que
no tiene bases para hacer tal distincion,
y la forma que elige para hacerlo es más
paradójica todavía: mientras más alejado se encuentre un enuntiado de la
"competencia" del lenguaje, más fácil se
vuelve el traducirlo. Como si lo único
fuera por la sola virtud de ser único, traductible de inmediato, y solamente el
lugar común frenara al traductor. La
afirmación implicada por Kloepfer y
hecha explícitamente por Reiss de que
la metáfora es fácil de traducir porque
puede traducirse adecuadamente palabra por palabra en la L.T., va entonces
muy en contra de la intuición, que necesita ponerse a una prueba todavía
más empÍrica que 1?. que estos traductores le han puesto.
Kloepfer no distinr.e del todo entre (cita de Weinrich) ' ... eine Harmonie
der Bildfelder zwischen den einzelnen
ablendandischen Sprachen" y "Konkrete Bildfelder die Allgemeinbesitz der
Menschheit sind ".
Esta distinción supone algo particular en oposición a la metáfora universal
de Kloepfer donde señala la naturaleza
cultural limitada del fenómeno. Sin embargo, eso puede suceder, por el momento, dentro de las "lenguas occidentales" supuestamente homogéneas en
sus culturas, y es claro que las metáfor~s periódicas subrayadas en el párrafo
citado antes de la revista Time no se
prestan fácilmente a la traducción palabra por palabra, ni aun al francés o al
alemán sin resultar con anomalías semánticas (en opos1c10n a la escritura
efectiva). ¿Ocurre acaso por el solo hecho de no ser lo suficientemente "libres", "inventadas libremente" o "ún_i-

cas"? ¿Cómo se mide en realidad la
"libertad" o "grado de invención" de
una metáfora? ¿Acaso por la supuesta
"lejanía" de las palabras inglesas "vehicle" y "tenor", una de otra, en nuestra experiencia cotidiana? Pero, ya que
nuestra lengua es un factor constitutivo
de dicha experiencia, tal "lejanía" es
claramente indefinible: Una vez que las
áreas de la experiencia se presentan juntas en el lenguaje, su asociación viene a
parecer "natural". De ahí las incongruencias notables que existen en los niveles de expresiones idiomáticas y polisemias metafóricamente derivadas, aun
entre las lenguas con un marco cultural
compartido comúnmente. Pero la verdad es que las similitudes referentes a la
metáfora, como sucede con cualquier
otra cosa en el lenguaje, no se dan (en
un sentido estrictamente "objetivo")
por la experiencia, sino que son en gran
parte el resultado de la "creación "de la
mente observadora y clasificadora del
hablante, y por lo tanto son tanto infinitas como impredecibles. Por tanto, y para tomar unos cuantos ejemplos de la
vida diaria: ¿cuál es la similitud necesaria entre la palabra inglesa "crocodile" y
"a double file of English schoolchildren
(en vez de decir por ejemplo, "a snake
bus, train, tail" etc.)?; o entre el mismo
reptil y la falta de sinceridad (como en
" crocodi!e t ears"); o entre " eat crow ,, y
"an American 's accepting what he has
fought against (en vez de "drink mud" o
"sme11 rotten eggs " etc, )?. ·Y que' sena
'
más inapropiado, a los oíáos ingleses,
que el término francés "mon petit chou"
para el término inglés "endearment"?
Por supuesto que no hay duda de que
existan ciertos patrones generales de semejanza que vienen de las propiedades
perceptuales y cognoscitivas que poseen todas las mentes humanas. Sin embargo, es de esperarse que nuestra experiencia en el lenguaje nos llevaría a distinguir las numerosas discrepancias de
detalles más que la armonía que Kloepfer postula. Por tanto, la teoría de

Kloepfer acerca de la traducción de la
metáfora parece basarse en dos grandes
pero insubstanciales e inconsistentes
afirmaciones: una acerca de cierta "armonía" metafórica entre los lenguajes
occidentales y la otra acerca de los
"campos concretos de imágenes" que se
poseen universalmente. Esto se ilustra
con un párrafo de Rimhaud que en sus
"primeras yuxtaposiciones de datos del
sentido'', es surrealista en vez de metafórico.
De ahí que, aunque se tradujeran palabra por palabra las pocas metáforas
que este parrafo contiene, en la versión
alemana impresa por Kloepfer (las cuales no lo son), el caso no se probaría debido a la naturaleza surrealista más inusual del texto original.
Propongo, aquí, someter el punto de
vista Kloepfer-Reiss acerca de la traducción de la metáfora a una prueba
aún más empírica, examinando al~mos
ejemplos de traducciones de metaforas
con un "cruce cultural", hechas de una
lengua no occidental, el hebreo moderno, al inglés. Los párrafos citados son
de una moderna novela hebrea, dos historias cortas hebreas; primero una traducción palabra por palabra y luego la
versión en la traducción publicada actualmente:

(1)
*A year of wild expectations.
Bound QiRe Isaac for the sacrifice)
by my love and to make it known.
**Ayear of wild anticipation. Bound
by my !ove and helplessly unable to
make it known.
'

(2)
*And I exchanged surprising letters
with her until I come to her at Sdot Or,
the place of her last rolling (or meta-

e,.,
C/\

�•

morphosis).
**And we exchanged a few curious
letters. Finally I carne to her at Sdot
Or, the last place to which she had
wandered.

(3)
*And if I now write down what
follows, · it is not under the illusion
that it will one day serve as a document
in my defence, but so that truth may
pierce justice. Yes I want to see it
Gustice) beaten at her feet, with her
sword fixed in its back.
**And if I now set down this account, it is not in the illusion that it
might serve as a brief for muy defence
one day, but so that "Truth may
conquer ]ustice" (No Translation).

(4)
*Rot is eating the foundations•of the
house. Living on the dead. The whole
country ; no wonder that corruption is
spreading from the root to the crown of
the tree.
**Rot setting in at the foundations.
Living on the dead. The whole country,
no wonder that there was corruption
every where, from top to bottom.

(5)
*Ah , to be an idiot youth gathering
smiles under her table, a dry twig under
the heel of her sh~, only not a male
nurse (or hrother of merci) for her t?,
rest her sick head on my shoulder!
**... better be a servant gathering
'crumbs under her table, a dry twig
under her heel, anything rather than a
male nurse to soothe her sickness.

(6)
~

*We drank coffee and gnawed

toast as hard as stone. Then we groped
to find common acquaintances, in order to gnaw them too.
**We drank coffee and nihbled
hiscuits hard as .rock, Then we put out
feelers to discover common acquaintances and nibbled at them too.

(7)
*The holidays hegan to die, and the
Jerusalmites roasted and saltsoaked
hegan to return to their city.
**The holidays were drawing to a
close Jerusalmites sun and saltbacked
were heginning to return to their ci ty.

(8)
*Ali night, searchlights were placed
on the tops of the water towers and the
scythes of light hegan to send great ares
floating into the dis~nc~, reaping the
darkness above the turrets of the cypresses.
**Ali night, searchlights were installed on the tops of the water-towers and
great scythes of light stretched out into
the distance, reaping the darkness over
the pinnacles of the cypresses.

(9)
*I would see their self-restraint, the
spring taut between them, growing
stronger the more it was stretched, in
preparation for the moment when it
would be released.
**I watched their self-control the
taut spring that joined t'hem gathering
strength the more it was stretched, in
preparation for the moment when it
would he released.

(10)
*The battle of the notes was waged

yestertlay in the court for three hours.
In the first phase the exchange of shots
went on above my head-between the
low lawyers m the second phase-1
myself stood in the centre of the cross
fire.

**The battle of the notes raged far
three hours yesterday in the court. In
the first stage the shots were exchanged
above muy head hetween the two
lawyers, in the second I my self was in
the centre of the cross fire.
La primera conclusión que claramente puede sacarse de aquí, comparando los diferentes Cl!SOs, es que los traductores no encontraron ni tan fácil ni
tan directa la traducción de las metáforas, tal y como lo propone el punto
de vista Kloepfer-Reiss. Por el contrario, la rareza de las traducciones "wortwortlich" y las numerosas divergencias
entre la L.O. de la metáfora y la L.T. de
su traducción son indicaciones claras de
las batallas de los traductores para resolver los problemas. Se nota también
que la debilidad o las peculiaridades que
se encuentran en la traducción están
precisamente en las metáforas, más
que en el material no metafórico. Esto,
también parecería contradictorio a las
proposiciones Kloepfer-Reiss. Un examen más a fondo de este punto de vista,
muestra que es una gran simplificación
de una si tu ación compleja. Es de esperarse, a priori, que las complejidades
para traducir dicho componente central
del lenguaje, tan dinámico, creativo y
misterioso como lo es la metáfora, no
pueden adaptarse a una generalización
tan simple. E,n realidad, en la .propia referencia de Kloepfer a una escala meta•
fórica, hay cierto reconocimiento de
esto: " ... je Kühner .und freier erfunden
je einmaliger eine Metapher ist. .. ".
Nuestros ejemplos actuales muestran
que algunas metáforas son más fáciles
de traducir que otras, lo que no va &lt;le
acuerdo al criterio de Kloepfer. Lo 4uc

'

)

se deja ver es una figura metafórica gobepiada por una interacción sutil de
experiencia cultural y de asociaciones
semánticas: de manera que lo que determina la traductihilidad de una metáfora
de la L.O. no es su "libertad" u "originalidad", sino el grado en que la experiencia cultural y las asociaciones semánticas ( de las cuales emerge) se comparten por los hablantes de una L. T.
particular. Esto se puede ilustrar con el
agudo contraste entre los dos extremos
de la lista de ejemplos: (1) y (2) en contra de (9) y (10). A pesar de la complejidad (hablando de términos léxicos) de
las metáforas de (9) y (10) contra la
simplicidad de aquéllas de (1) y (2), es
en las primeras en las que es relativamente "fácil" traducir "palabra por
palabra" y en las últimas donde es difícil hacerlo. La razón de esto es que
mientras que en (9) y (10) las metáforas vienen de experiencias culturales
compartidas por completo tanto por el
hebreo como por el inglés, en (1) y (2)
las metáforas tienen bases asociativas y
culturales que son hebreas específicamente, sin paralelo en el inglés. Por
lo tanto, en (1) el "hinding" que se refiere al verbo hebreo "necekad" acerca
dela historia de la preparación de Isaac
para ser sacrificado por su padre Abraham debido al mandato de Dios, es un
acto que en la cultura hebrea se ha
vuelto simbólico para la voluntad de sufrir y aun de dar la vida propia por los
ideales judíos. De ahí que la traducción inglesa "palabra por palabra" de
"necekad" en (1) no sólo se equivoca en
~ansferir el significado de la metáfora,
smo que en realidad, distorsiona el significado de designación y dinámico,
reemplazando "suffering for an ideal"
por un simple "lack of choice" ("bound
by my promise"), y sustituyendo una
frecuente polisemia inglesa por una metáfora asociativa hebrea. Otra dificultad
cultural y asociativa se encuentra en la
traducción de la metáfora en (2). Aquí,
el término metafórico hebreo "gilgul"

combina en una peculiar forma hebrea
la noción de "rolling (from place to
place)" y una asociación semántica con
la doctrina de "gilgul neshamot" (la
transmigración de las almas). Y ésta es
una combinación que, por razones culturales y asociativas, no puede traducirse palabra por palabra al inglés en forma satisfactoria, ni de ninguna otra por
dicha razón. La traducción no metafórica y sin adornos en (4), (7) y (10), quizás se considere como la aceptación del
traductor de su incapacidad para resolver los problemas con los que se enfrentó. En realidad, la "facilidad" de la traducción postulada por Kloepfer y Reiss
no es tan aparente como en (1). Ni
tampoco es muy evidente la universalidad de "Konkrete Bildfelder" postulada
por Kloepfer.
En (3) también existe una clara asimetría metafórica entre el hebreo y el
inglés, pero aquí la causa radica principalmente en las diferentes asociaciones
semánticas, más que en las diferentes
experiencias culturales. En la metáfora
"tigov ha- emet et hatsede_g" el lector
hebreo oye en eco del idioma hebreo
"yigov ha-din et ha-har", ('let justice
pierce the mountain ", inRles: "justice
may be done at any cost' , "fiat justitia, ruat caelum "). El verbo inglés
"pierce" prepara entonces el camino
para la continuación de la falta de cualquier expresión idiomática en inglés,
desecha la posibilidad de una metáfora
asociativa construida por el traductor y
por lo tanto, éste da una sustitución
del verbo específico "pierce" por otro
muy general "conquer". Sin embargo,
ahora se le deja sin ninguna continuación nátural de la metáfora paralela al
hebreo y por tanto, tal parece que pensó no intentar siquiera una traducción
de la segunda oración. Cualquiera que
haya sido la razón para esta omisión,
(una metáfora compleja no está preparada para ser analizada), es obvio que
no puede haber sido que la metáfora

fuera lo demasiado "fácil" como para
confundirla.
En (4) y (5) encontramos una combinación de metáforas "compartidas" y
"no compartidas" entre las dos lenguas.
Por tanto, la primera metáfora en (4)
y las primeras dos metáforas en (5) admiten el tipo de traducción palabra por
palabra postulado por Kloepfer y Reiss
debido a experiencias culturales y asociaciones semánticas semejantes. "Rot
eats (away) foundations" en inglés como en hehreo; y "house" "organized
social structure" es parte de una tradición común judeo-cristiana (la parábola de la casa en la arena). El cambio
que hizo el traductor de una metáfora
más vívida a la ex_presión idiomática ya
usada ("rot setting in") es, por tanto,
innecesario e ineficaz (a pesar de lo interesante, como indicación, quizás de una
tendencia del traductor para evitar traducciones del tipo metáfora--- la
misma metáfora). En forma similar, las
dos metáforas hebreas en (5) que describen "the ohject plight of the unrequited
adorer" logran su efecto por"playing off
against each other", dos marcos complejos de referencia (fenómenos de la vida
del país y relaciones humanas) que, cultural y lingüísticamente se pueden tr!lducir al inglés. Sin embargo, es interesante notar aquí que el traductor ha
mostrado una aversión a la metáfora,
prefiriendo la expresión idiomática de
cliché ("gathering crumhs") en vez de
una metáfora mucho más vívida y con
igual capacidad de ser traducida, la cual
obtiene su poder de su divergencia y de
su oposición con la expresión de cliché.
En consecuencia, no sólo se pierde la
fuerza dinámica del hebreo, sino que
también se forma un incómodo y repentino cambio del marco de referencia
metafórico en "gathering crumhs" a
"dry twig"... Es aquí donde la hipótesis
Kloepfer-Reiss parece aplicarse con
gran fuerza.

w

-..J

�-)

En la tercera metáfora de (5), sin embargo, el tipo de traducción palabra por·
palabra se ve limitada por las especiales
asociaciones semánticas de "ah-raha-·
man", que no tiene paralelo en inglés.
Esta expresión hebrea es la forma masculina del muy común "a hot rahmaniyyah" (inglés, "Lit. merciful sister), el de:
signador moderno hebreo para "nurse"
(abreviado comúnmente a "ahot"). La
traducción literal "mal e nurse" es correcta en su designación, pero carece to
talmente, en la fuerza metafórica que se
logra en el hebreo de la tensión semántica que existe (en este contexto) entre la
designación compuesta de "ah rahaman"
y las designaciones de cada uno de sus
componentes léxicos, por separado. Lo
que el supuesto amante expresa aquí es
su deseo de sufrir culaquier humillación
vil más que darle auxilio y consuelo de
hermanos por su anhelo por otro hombre. Todo esto se expresa concretamente en el doble marco de referencia
("nurse" - "brother of merey''), de
"ah rahaman" (inglés, -''Lit. merciful
brother"), pero uno de estos marcos de
referencia se pierde comr,letamente en
la traducción "male nurse 'que, por esta
pérdida de dimensión semántica se vuelve insulsa y tosca (no hay indicación de
"compassion" y una necia insistencia
en "male ''). En realidad, es difícil ver
como el "doble foco" de una metáfora
basada en ciertos específicos léxicos de
una 1.0. dada, como la que aquí se
trata, podría traducirse satisfactoriamente a cualquier L. T. careciendo de
estos específicos léxicos. Aquí, se encuentra un tipo de metáfora que parece
encontrarse tras los límites de la traducción completa. Lo que es muy cierto es
que, en este tipo de casos, la traducción
de la metáfora está lejos de ser el simple
proceso que Kloepfer y Reiss nos hacen
creer que es.
La importancia de las asociaciones seco mánticas en la creación y la traductibili('I') ,
dad de la metáfora se ilustra mejor en

(6) y (7).
A primera vista parece que no hay dificultad en la traducción palabra por palabra de las metáforas en (6): los equivalentes in~leses de "~shesh" ("grope ") y
"kirsem' ("Gnaw'') parecen tener las
mismas asociaciones semánticas que los
verbos hebreos. Sin embargo, un examen más profundo revela diferencias sutiles, pero importantes.
Mientras que "gishes" tiene una implicación predominantemente positiva,
que sugiere que la búsqueda terminará
en un nuevo conocimiento, "grope" implica algo negativo, que enfatiza las oscuridades y obstáculos que acosan la
búsqueda. Por ejemplo, de las dos experiencias paralelas: "anu• megasheshim
limtso pitron,, y "we are groping to
find a solution ", la primera parece implicar la prueba positiva de varias hipótesis, mientras que la segunda descnbe
un estado negativo de "mental darkness"
en el cual/ el investigador no necesita conocer en realidad qué camino tomar. De
ahí que la traducción palabra por palabra "we groped to find common acquaintances" no sería. el equivalen te de la
metáfora hebrea en (6), y supuestamente, esto explica la preferencia del traductor por una expresión idiomática inglesa con connotaciones más positivas,
pero por supuesto, sin la fuerza dinámica de la metáfora.
En la segunda metáfora de (6), las
asociaciones semánticas de las palabras
hebreas e inglesas tienen más armonía.
Por tanto, "kirsem" y "gnaw" se usan
como efectos torturantes y gradualmente destructivos en el aspecto de cuidados, y son semejantes a "anxiely and the
like" ("deagah mekharsemet ba-lev:anxiety gnawing (at) the heart''). Sin embargo esto es una sustitución y no una
identidad. "Kirsem ", al contrario de
"gnaw" se asocia con el consumo de
una sustancia dura de posición fihne (in-

glés "erode"). De ahí la efectividad de
su uso metafórico en (6), donde "lekharsem otom" sugiere el efecto destructivo de los chismes malignos entre. caracteres y reputaciones familiares. Esto
no se expresa en "to gnaw at them" ya
que el verbo "gnáw" en inglés carece de
esta particular asociación semántica.
Una vez más, es difícil, por no decir imposible, que el traductor reproduzca el
"doble foco" de un término hebreo
(que se muestra explícito por el anticipado uso literal de Kirsem). La sustitución del traductor de "nibbled" (una
posible traducción de "kirsem ") sólo
distorsiona la traducción más, ya que
las extensiones semánticas de "nibble"
.
" try a 1·1tt1e of", " show sorne
(mg.
inclination to accept") son muy diferentes a las de "Kirsem".·
Lo mismo sucede con "goses" en (7).
Aquí, dos asociaciones semánticas de
los verbos hebreos e ingl~ses se sustituyen pero no son del todo congruentes:
la extensión polisémica del inglés "die"
tiende a reducirse a "light" y "sound"
("the dying day ", "the sound died
away'·) mientras que el "gasas" hebreo
no se limita a tal restricción. De nuevo,
aquí también una efectiva metáfora hebrea se ve rudamente traducida "literalmente" al inglés, y por lo tanto es
evitada por el traductor ( otra vez
metáfora
) expresión idiomática). Además, la sustitución de las asociaciones semánticas es tal que "the
holidays were dying" es una metáfora
que. inmedia.t~ente -podría ser entendida por un lector ingles.
En la segunda parte de (7) la dificultad estriba en _una sustitución parcial de experiencia cultural combinada con una identidad de asociaciones
semánticas. La asociación de "roast"
con "sunburn" y "salt" con "seabathing" es tan común en las culturas
inglesas y hebreas. como las actividades de "sun and sea-bathing".

Pero la mayor parte ·de la fuerza y
aceptación de la metáfora hebrea viene de la importante posición que en la
cultura hebrea tienen los cacahuates salados y tostados, que la descripción
"qelu yim u sefuge melab" da cierta
idea, pero la cual es demasiado marginal en la cultura inglesa como para proporcionar un equivalente. De ah1 la
rudeza de la traducción literal "roasted" y "salt soaked ", y la preferencia
del traductor del más usual "sun haked"
(a pesar de que "salt-haked", seguramente hag~ que el lector inglés se pregunte: ique bpo de horneado se efectúa
por medio de, o con la sal?).
Finalmente, en (8) la experiencia cultural básica, compartida comúnmente
de "reaping crops by hand" y el implemento con el cual esto se hizo ~ en alguno~. aún se hace), "facilitan' la traduccwn de los esenciales de la metáfora
c?mpleja. Sin embargo existe algo de
difi:ultad en uno de los detalles, y ésta
radica en una contradicción entre la metáfora "terrestre" de "reaping" y la metáfora "acuática" que se introduce en
".meshitim" (inglés,- "lit. causing to
go~!"~· Pero, luego, el supuesto "reapmg tie~e l~~ar, en real\da~, en el ~re
Y la aphcacwn de· los termmos acuaticos o movimientos en el aire ~"float on
ai(,. ",~ail through the air", 'launch a
~111s~1le etc.) es muy común tanto en
mgles como en hebreo. De ahí que parezca no existir una razón para que el
traductor tenga que reducir la metáfora
hebrea, suprimiendo por completo "ges~atot" (ing. = "ares'') y la combinación
improbable de "scythes of light stretched out" donde la asociación de
"stretching" con "scythes" hace que el
lec!or advierta la ineficiencia de esto.
(Mas apropiado sería la polisemia verbal usual que describe "the movement
of searchlight heams: swept out". Pero
e~to, por supuesto "apagaría" las creaciones figurativas del autor, traduciendo
metáfora ____. polisemia).

Las asoc1ac10nes semanbcas del hebreo y del inglés están lo suficientemente unidas aquí, para permitir al traductor una metáfora mixta admitihle. "The
scythes of light hegan to launch their
great arcs.into the distance" Si la mezcla
de metáforas aquí, se siente que no funciona, dicha falla se origina en el hebreo
y el traductor realiza esta tarea, reproduciéndola.
CONCLUSION
En el análisis precedente de cierto
número de traducciones de metáforas en
proceso del hebreo moderno al inglés se
ha hecho un esfuerzo para mostra; lo
inadecuado de cualquier generalización
acerca de la traductihilidad de la metáf?~ª· Tal _generalización no les da la jusbc1a debida a la gran complejidad de
factores que determinan la ontología de
las metáforas, el por qué ciertas metáforas se crean y otras no, el por qué una
metáfora que es demasiado efectiva en
~~a le_n~a s~ vuelve peculiar o quizás
mmtehgihle s1 se transfiere sin cambio
alguno a otra. ("male nurse" en (5)
"b?und" en (l)); y en resumen, el po;
que algunas lenguas son metafóricamente anisomórficas, así como lo son
fo~ológica y sintácticamente. Una hipótesis tentabva y precoz en hase a la pequeña muestra de evidencia preliminar
presentada aquí, se refiere a que el
marco de "posibles" metáforas presentadas por cualquier lengua dada, está
determinado por una combinación de
experiencias culturales acumuladas de
los miembros de esa comunidad lingual
y las asociaciones semánticas "insti tucionalizadas" de los términos de su vocahul~o. (ya sea. por seyarad~ o en
combmac1ones), Siendo estos ultimos
por sí mismos el resultado del esfuerzo
colectivo para clasificar la experiencia
cultural por medio de la verbalización.
La importancia del "contexto cultural"
de la metáfora se ha hecho notar por investigadores del fenómeno, pero no se

ha hecho ningún esfuerzo real por fijarse
en los detalles de este vago concepto. Lo
que para este fin se necesita, es, primero
que nada, una clara diferenciacion entre
la metáfora y otros tipos de extensión
s~mántica (polisemia, expresión idiomábca), tal y como se ha sugerido en la
prim~ra p~te de este artículo; luego,
estudios mas profundos (del tipo ilustrado en la segunda parte) de traducciones de metáforas de 'la L.0.--+ L.T.
e_ntre la mayor variedad de lenguas posibles. Aun con la pequeña muestra de
textos paralelos presentada aquí, debe
ser muy claro que la teoría de la traducción es la que da la pauta para una comprensión más profunda de la metáfora.
No hay una forma más segura de identificar y analizar los componentes específicos, culturales y lingüísticos en cualquier lengua dada, que por medio de la
comparación y el contraste interlingual.
Es de lo más deplorable aquello que
apoya la negligencia de la metáfora por
la teoría de la traducción, ya señalado
al principio de este artículo.
Kloepfer y Reiss buscaron la dimensión de todo el "problema" de la traducción de la metáfora postulando, en forma ilusa, "campos de imágenes" y "estru,ctur~s de imaginación" compartidas
universalmente, que hacen posible que
cualquier metáfora de la 1.0. sea traducida palabra por palabra a la lengua
término. Nuestro análisis ha mostrado
que, cualquiera que sea la validez teórica ·de tales postulados, estos son, como
otros universales del lenguaje, de poca
ayuda en la explicación de los anisomorfimos interlinguales del uso del lenguaje, usados en fa realidad. Lo que resu~ta de nuestro análisis aquí, es que no
existe una regla general para la traducc~ó_n_ de la metáfora, pero que la traducnb1hdad de cualquier metafora de una
~.O.. dada, depende de: (1) las expenenc1as culturales y las asociaciones semánticas particulares utilizadas por ella,
y (2) el grado en que éstas pueden o no ~

�LA TRADUCTOLOGIA

Wolfram Wills
NOTAS PRELIMINARES
reproducirse sin anomalías en la L.T.,
dependiendo del grado de "sustitución"
en cada caso particular. Hemos visto
que donde hay un alto grado de sustitución (como en (8), (9), (10), (4a),
(5a) ), la traduccion va relativamente
por buen e.amino, mientras que donde
no lo hay, o hay poca sustitución (como en (1), (2), (3), (4b), (5b), (6),
(7) ) la traducción de la metáfora., "quametafora" presenta varios grados ,de dificultad, sobre la imposibilidad virtual
( (2), (3), (5b) ). De ahí, la respuesta a
la cuestión sobre si la traductibilidad de
la metáfora estriba en algún lugar entre
los dos extremos mencionados antes en
la pág. 27 (ningún problema, o ninguna
solución): la traductibilidad de la metáfora fluctúa de acuerdo a la complejidad
de los factores lingüísticos y culturales
que se incluyen eñ caaa caso particular.
Lo anterior responde a la pregunta del
por qué la metáfora constituye una
prueba del poder del traductor. Es una
de las ejemplificaciones más reales de la
verdad de la afinnación de Nida: "La
persona que se ocupe de traducir de una
lengua a otra debe estar constantemente
informada del contraste de todo el alcance cultural entre las dos lenguas". Y
es precisamente debido a que se necesita·
que el traductor (y el teórico de la traducción) posea esta información intercultural, que está en posición para explicar aun más las compléjidades del fenómeno ligado a la cultura que es la metá-'
fora.

El establecimiento de la comunicación entre los¡niembros de diferentes comunidades lingüísticas es desde antaño
una importante forma de emplear la
lengua. No obstante, es apenas en los
últimos treinta años cuando la actividad de la traducción (y de la interpretación) ha llegado a tener un ai.ige tal que
se puede hablar de una profesión independiente, la de los traductores, cuyas
responsabilidades profesionales pueden
describirse tanto a partir de tareas profesionales, deslindahles con relativa claridad, como de carreras universitarias
que se han ido creando y consolidando,
entre tanto, para la formación profesional de traductores diplomados.
Este desarrollo se debe esencialmente a tres tipos de causas:
a) La expansión ·casi explosiva de la
traducción lingüística profesional,
que constituye, al lado de la traducción de la biblia y de la literatura, los
dos grandes campos tradicionales de
la traducción, un gran tercer conjunto de traducciones modernas, representante, en la actualidad, de un medio interlingüístico, masivo de comunicación.

1

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du francais et de l'anglais, Didier, París,
1960 (1958),

b) La lingüística contrastiva, o sea, la
comparación de divergencias estructurales entre dos lenguas y el análisis de errores (por interferencia); es
decir la descripción, explicación, evaluación y eliminación de errores en
el proceso del aprendizaje de lenguas
extranjeras.
e) La ciencia de la traducción; su campo
de objetos se constituye de tres campos parciales, que son: el análisis del
texto en la lengua de entrada; la transgerencia interlingü1stica (en el sentido
más estricto de la palabra), y el re-

sultado de la traducción en la lengua
de llegada.
Según esto, la tarea de la ciencia de
traducción consiste, sencillamente, en
desarrollar metodologías para el análisis de textos en la lengua de entrada,
indispensable para la traducción; y para
la transferencia y evaluación del texto
de salida a fin de establecer las condiciones de correspondencia y así adecuarlo con el contexto.

ducción a principiantes y avanzados
dentro de dos grupos específicos, que
son por una parte la lengua común y
por la otra la lengua técnica (y/o
profesional).
2) En llevar, a nivel de conciencia, las
equivalencias, similitudes y diferencias de las estructuras interlingüísticas sintácticas y semánticas, en el
marco de una enseñanza de lenguas
extranjeras en secundaria y bachillerato, concebida contrastivamente.

l. LA DESCRIPOON DEL OBJETIVO.
La inclusión de eventos académicos
en el ámbito de la ciencia de la traducción, en el contexto de la carrera de traductores diplomados, tiene sentido y legitimidad sólo si la ciencia de traducción
es dominada por un interés espitemológico que tome en cuenta no sólo perspectivas teóricas, sino también, y sobre
todo, aspectos descriptivos aplicados a
programas de em1eñanza e investigación.
La ciencia aplicada de la traducción
posee una perspectiva propia distinta de
la teoría pura de la traducción; esta última no tiene por qué tomar en cuenta
la importancia en su argumentación de
una metodología didáctica.
Con el establecimiento de un indispensable puente entre la teoría y la
práctica de la traducción, logra la lingüística de la tradúcción el status de
una ciencia auxiliar, cuya función consiste, de antemano, en investigar las
posibilidades y límites de la objetividad en el proceso de la traducción mediante un análisis de factores; y en instruir a los estudiosos en la observancia
de un comportamiento racional que
permita resolver los problemas de la traducción. Los resultados que de ello se
obtienen, permiten ver que se les puede
; aprovechar de tres maneras:

1) En el nivel de la enseñanza de la tra-

3) En la traducción mecánica, cuya
realización dependerá decisivamente
de la descripción y programación de
regularidades de transferencia, determinadas por su estructura superficial,
elaboradas mecánicamente.
2. PROBLEMAS METOD0L0GICOS
DE LA CIENCIA APLICADA DE
LA TRADUCCION.
El carácter de la traductología como
una lingüística, conduce a las siguientes
reflexiones metodológicas.
La traductología no es una ciencia nomológicamente delimitada, sino una
ciencia asociativa, hermenéutica y cognoscitiva, que comprende las expresiones lingüísticas de un modo dinámico;
ella busca las respuestas a las cuestiones
sobre las estrategias, métodos y técnicas
en la traduc.ción de textos y sobre la
equidad balanceada y efectiva entre el
texto de entrada y el texto de salida. No
posee aún la estabilidad de un sistema
cibernético para poder pretender poseer
una metodología absoluta. Puede satisfacer, no obstante, en una extensión limitada, las demandas relativas a los procedimientos metodológicos elaborados
por la moderna teoría de la ciencia, según el paradigma de las ciencias naturales, en relación a la objetividad y disposición de valores.

�Sus resultados son, por lo tanto, sólo
parcialmente formalizables, matematizables y operables. Por su misma naturaleza
se le dificulta más, que a las disciplinas
lingüísticas orientadas más fuertemente
en determinados sistemas, de lograr un
fundamento en la teoría del conocimiento, en su disciplina específica, por llegar
a una descripción de las circunstancias
de traducción, que sea adecua'do a los
problemas existentes. Ello se origina en
que el proceso de la traducción tiene,
en muchos campos de textos, que son
importantes en la práctica de la traducción, un carácter decisorio. De ello resulta~ calamidades metodológicas, que
sólo serían eliminables a largo plazo, si
la traductología pudiera llegar a decidirse por un procedimiento reduccionístico
que abstraiga una desventaja de mucho
peso, ya que la traductología dejaría
forzosamente de tomar en consideración
mm;hos aspectos de la ciencia de la traducción, y en especial aquéllos, de carácter comunicativo, que se llegaran a pasar
por alto o que se ignoraran conscientemente.
La traductología se encuentra, por
tanto, en una posición muy diñcil desde
el punto de vista metodológico. Si se
adhiere a la exigencia de comprender
exhaustivamente la problemática de la
traducción en su totalidad, se enfrenta
al problema de tener que describir un
ámbito de objetos que materialmente,
en el sentido verbal de la palabra, resulta incalculable; y si opta por un !_llodo
teórico, en su forma de la percepción,
corre con demasiada fac¡lidad _el peligro
de una esterilidad metodológica, y ofrece
resultados que sólo poseen un efecto
productivo muy limitado en la traductología -orientada hacia la aplicación práctica.

o:&gt;

M ,

CN
'tj'

representa una parte importante de su
paradigma de la investigación. Los problemas de desarrollo de una metodología descriptiva para el estudio de cuestiones teóricas de la traductología son
relevantes sólo en la medida en la que
ello sea necesario para la aclaración de
nexos descriptivos, orientados hacia la
práctica. Ello significa que la investigación de los factores de la traductología
se efectúa desde un fundamento teórico.
Mediante ello se tienen en cuenta dos
hechos:

l. El que a la descripción (que se orienta hacia un modelo) de )a competencia traductológica (en forma de una
competencia interlingüística de la
comprensión y reproducción de una
lengua) haya que añadir complementariamente, la descripción adecuada
en el proceso de traducción, que se
refiere' al par de lenguas y que se
orienta hacia problemas y observancias (en forma de una ejecución que
comprenda tanto el análisis como la
síntesis interlingüística de un texto).

2) El que para el procedimiento relativo
a problemas en el aspecto didáctícometodológico debe lograrse la elaboración de un canon de esferas temáticas correspondientes.

En ello, parte la traductología del
razonamiento que cualquier proceso de
la comunicación, que tiene como meta
la comprensión de situaciones exlingüísticas, requiere de un mínimo de estabilidad lingüística del comportamiento. Y
ello se.. e!ectúa, por lo tanto, de acuerdo
con leyes que dependen tanto de la lengua como de las circunstancias. Estas
ejercen en el comportamiento de la
comunicación de los miembros de
una comunidad lingüística la función
de reglas y facilitan en una mayor exPor lo tanto, la traductología debe
tensión un casi cibernético autocontrol
partir de la premisa que la investigación
de
la comunicación verbal. De ello side conjuntos concretos de problemas,
que se relacionan con el par de lenguas, . gue también que la comunicación ínter-

lingüística está dirigida en gran medida
por reglas. Cualquier traducción representa, por ello, un más o menos exitoso ensayo de sincronización de aparatos
de regulación sintáctica, léxica y estilística de dos lenguas, a saber una lenW:14
de partida y una lengua de llegada. Ello
se demuestra como una manera de confirmación lingüística que se concretiza
en un juego de fuerzas ligado a normas,
entre la competencia traductológica y la
ejecución de 1-a traducción.

3. EL OBJETO DE LA
INVESTIGACION
Con referencia a los tres centros de
gravedad de la ciencia de la traducción
(traductología), que son "la traductología general (teoría de la traducción), "la
traductologia descriptiva y relacionada
al par de lenguas", y "la traductología
aplicada, que se relaciona al par de lenguas", la última demuestra ser, al margen de cualquier duda, el objeto más
complejo de la investigación. En contraste con la traductología general, no se
aplica sólo unidimensional y descriptivamente, y, en contraste con la traduc•
tología especial, tampoco sólo bi-di·
mensionalmente, si.no tri-dimensional·
mente; no puede posesionarse en forma
directa ni de los resultados de la traduc•
tología general, ni de ·aquéllos de la tr•
ductología especial; tiene, por tanto,
que modificarse didácticamente, desde
sus propios medios, si quiere ofrecer a la
enseñanza de la traducción datos utili·
zables de la orientación y apoyo para
-las resoluciones a tomar.
Cuando se reflexiona acerca de la
traductolrgía, orientada hacia la aplicación, se puede emplear entonces cuatro
subcampos aparentemente diferenciables

l. La descripción y clasificación lingiiÍ&amp;
tica de problemas de traducción en la
transferencia de un texto de una lengua de entrada a una lengua de salida,

2. El desarrollo de formas de enseñanza
con fundamento tanto lingüístico cC:.
mo psicol~co, para la enseñanza de
la traduccion en relación a sus bien
definidos objetivos.

ñ_~nza de la t~aducción en su orientaci?n prospectiva .es sumamente apremiante. Por eso mISmo, las exposiciones
de la parte 4. de este trabajo se dedican especialmente a ello.

3, El desarrollo de un eficiente análisis
de ?:?res (c011}~ ciencia de la presuposic1on a la crihca de la traducción),
que comprenda todos los fenómenos
lingüísticos relevantes.

4. REFLEXIONES ACERCA DE LA
DIDACTICA DE LA TRADUCCION.

4. El desarrollo de procedimientos descriptivos, explicativos y evaluativos o
de textos de validez total o sea que
supere la validez de los t¡xtos i~dividuales, con el fin de estabilizar teórica y metodológicamente la crítica de
la traducción (WILSS, 1977).
De estos ámbitos la investigación l.
Y_2. pertenecen a una traductología,
on_entada prospectivamente; su ámbito
obJetual es. el de la investigación de la
transferencia de una lengua a otra bajo
una tipología de los problemas como los
de la ldidáctica de la traducción·, 3. y 4,
por e contrario, , encuentran su lugar
e~ la traductologia desde una orientac10~ retrospec~iva. La base de sus operaciones constituye los resultados de la
traducción, con cuya ayuda se investigan tanto !ª. transfer~ncia reconstruida
de la gramatica, del lexico y del estilo
l. Y 2. 1,&gt;or una parte, y 3. y 4. por l~
otra, estan siempre interrelacionados de
manera complementaria y recíproca.
Los c~tro campos de objetivos pueden
res?~~e en un solo concepto total de
dhcacion. Su objetivo es individualizar
e proceso transferencia del aprendizaje
ante la meta de aprender a traducir como transfondo, que se predetermina
~esde el ~~nto de vista del objetivo de
formac10n profesional. Así mismo a
ello perten~~ el ~ejoramiento del grado de la eficiencia del trabajo del tratctor er_i su orientación a la práctica.
or l? mismo, el estudio de los problemas lingüísticos y didácticos de la ense-

P?r impedir resultados erróneos potenciales en la transferencia del texto
de en,trada al texto de salida, la traductologia puede hacer una contribución
facilitando que las estructuras de las estipulaciones de traducción se hagan racionalmente transparentes; es decir que
el segmento as ( entrada) del texto se
~royecte en un "análisis (interlingüístico) de contacto" a la ZS (salida). De
este modo se hace posible que, por lo
men~l.. se reconozcan y describan aquel~. diticultades de la traducción, condicionadas por diferencias estructurales
en~e la lengua de entrada y la lengua de
salida cuya superación es, por lo tanto,
absolutamente obligatoria.
De acuerdo con las experiencias del
autor, tal como fueron presentadas en
el Co~greso GAL 1974 (WILSS 1975),
~pecialmente dedicado al tema la didáctica de la traducción es un esquema de
~ues~on~ que sitúa el nexo entre las
?J1Phcacion~ del objetivo de aprendizaJe,_ el contemdo y la metodología, en un
pnmer plan, que consiste de los siguientes pasos de enseñanza y aprendizaje.

1. Análisis sintácticos semánticos y
pragmáticos del texto de las oraciones as bajo consideración de su entrelazamiento textual con oraciones
tanto precedentes como posteriores
del mismo.
2. L.~ descripción, _clasificación, explicacion y evaluacion de las dificultades
de la traducción en relación sintagmática1 sintáctica y estilística de la
pragmatica del texto.

3. La eliminación máxima de las dificultades principales de traducción mediante e~ auxilio de estrategias compe~!onas de transferencia (la repro~uccion de~ de salida, de ser necesana, al traves de una o varias de las
etapas intermedias de transferencia).

4. La apreciación crítica de los grados
de la equivalencia tanto en lo que se
refiere al contenido como al estilo y
ª. pragmática textual de la traduc~on, er_i base al sentido de las proporciones. mmanente del texto; y donde
sea necesario, una revisión a las determinaciones de los procedimientos
de la traduccción.

!ª

5. La retro-traducción del texto traducido a la_ }engua de_ entrada para la
c?m~~c10n oper~c10nal del potencial lexico y smtáctico de sus posibilJdades y de la lengua de llegada
asi como la descripción bidireccio:
nal de las relaciones de equivalencia.

Más allá de ello, pueden tomarse en
considera~ión los siguientes pasos complementarios en la enseñanza de la traducción, en dimensiones prospectivas:
a. La retro-transformación.

Bajo retro-transformaciones (backtransformations) se entiende, de acuerdo co~ NIDA y !~ER (1965), las
operacio~~- parafrasticas intralingüísticas y dirigulas por la intuición en el
marco de lá decodificación del texto en
la ,lengua ~e entrada; también seles po~a llamar proc~dimientos intralingüísticos de traduccion. Dentro de la conservación de la equivalencia del contenido
producen desplazamientos sintácticos e~
la expresión. Son de carácter heurístico
Y sirven para disolver sucesivamente las
relaciones complejas sintáctico-semánticas de dependencia, llegando a estructuras simples, o sea, a estructuras nucleares ("near-kernel") mediante el uso ~

�de uno o varios niveles de la retro-trans-.
fonnacion. Se obtiene, de este modo, la
transferencia de relaciones semántico-lógicas de dependencia, implícitamente
expresadas, a secuencias explícitas.
La decisión sobre la aplicación del
mecanismo más sencillo, dependen de la
capacidad cognoscitiva de cada traductor. El número y volumen de las operaciones necesarias de parafráSticación, en
cada caso de retro-transformación, representará, por consecuencia, para el
traductor, la dimensión del grado de
complejidad lingüística y psicológica de
la comprensión coordinada con cada
respectivo segmento de un texto.

tido del concepto de nudearidad (near~
kernel), que NIDA (1964) introdujo en
la traductología-discusión, no definido
con precisión. Su adecuación descriptiva y explicativa resulta casual. Determina, a través de las retrotransformaciones
individuales, el nivel sintáctico, desde el
cual la transferencia de salida toma 811
curso.

psicológicamente son apreciadas
como difícilmente claras. Con ello,
la didáctica de la traducción podría
estructurar un campo de operaciones en el marco de fr_onteras ya determinadas por la complejidad de la
materia, en el cual se relacionan la·
ciencia teórica básica y los procedimientos del análisis de los textos
en vinculación practicable entre la
descripción y la fundamentación.

Reflexionando acerca de la didáctica
de la traducción, el concepto de la retrotransformación cobra importancia por
dos razones:

b) La troducción en múltiples etapa$

Las retro-transformaciones llevan a
un nuevo ordenamiento del texto en su
estructura superficial; representan operaciones perceptivas, que modifican las
estructuras profunda y superficial de la
oración, retrotransformada de tal modo, que se obtiene una correlación explícita entre las relaciones sintácticosemánticas y un balance relativo a los
segmentos nominales y verbales de la
oración.

c:o
m,

Acerca ·del modo como se realice,
hay que remitirla a reglas analítico-semanticas fundamentales, estipulables sólo dentro de una limitada extensión de
operacionalidad. La elaboración taxodinámica de estructuras superficiales complejas no se puede coordinar dentro de
.una coherencia lógica de dependencia.
Las retrotransfonnaciones son en sí
mismas operaciones "fortuitas"; tampoco son -0 quizás sólo en parte- formalizables: entre estructuras complejas de
superficie y estructuras simples de 811·
perficie no existen relaciones sistemáticas de equivalencia, sí existen en cambio, relaciones plaufibles y, por lo tanto, aisceptibles de ser examinadas y
verificadas.
Ello sirve como explicación en el" sen-

("multiplé-stage tronslation ")

rentes "subsurface
levels" (. les
.
)
- mve
fj
su b-super
• al
,, c1a( 1es hasta el "maxun
transf er

= transferencia

máxima)

(NIDA, ~?64) Y tiene como meta Ja
construcc1on de una traducción ad .
cuada.
e
L~ cantidad de tales transcursos necesanos en cada caso para obtene~ un
resultado aceptable en una traducción,
dep~,nde. de la_competencia de la coordinac1on mterlingüística del traductor.
De acuerdo con la medida en la
esta ,comp~tencia de coordinación~:
ampha c!1alitativamente, o sea, tanto en
lo especdico de un solo texto como en
las diferentes clases de textos· a medºd
e~ ~ e e1 a'mh'ito de la metodología
'
1 a
empmca del estudioso crezca, el traductor
0 ,nectar las secuencias de signos
tgmStlcos para formar mayores unidaes en _la traducción y estructurar sus
~strategias de la transferencia de modo
~ntegral en _relación al texto, y no de mad a~zada, se reducirá el número
c~i¡8 d es e~ ~l proceso, sin pérdida de
a ' al mrnuno necesario en el texto
· · , escalones interde entrada
m
. . .Y. se orrutiran
edi~s mdmduales al producir el texto
de sahda.

La didáctica de la elaboración del
texto de entrada en forma de retrotransformaciones se debe complementar por medio de "transformaciones hacia adelante", lo cual supuestamente se
discutió pcx: primera ve:I, por VOEGELIN
(1954) bajo el término "multiple stage
translation" (traducción en múltiples
etapas). La relevancia didáctica de la
traducción de la "multiple stage translation" resulta de la circunstancia, que
-aparte de los automatismos de la traducción fraseológicamente reforzadosla transformación de los segmentos individuales del texto de entrada o de uniResulta entonces, que la estructura
dades de traducción a la lengua de salida
del
texto
de salida puede di VI'dirse en
se efectúa en un acercamiento sucesivo,
a
. d' .d
d
por medio del cual se disuelven paso por
P 50~ m !VI u~e~, que, desde el punto
e v15ta de .la .didactica de la traducc1on
·'
paso los problemas de la del texto de
resultan SJgruficativos. La "multi 1'
salida. Cualquier paso de aproximacioo
staw
Iranslat'ion,, representa al igual
Pe
to~
en el marco del perfeccionamiento del
2. Detrás del concepto de retro-trans- texto de salida se convierte en escalón
~e~a r~l:"?lransformación, u~ estrateformación se encuentra una inten~ eunstica, que no permite que se le
intermedio cualitativo.
ción didáctica y no una intención
:nt:inse en un pr_ocedimiento de sínte.
t~xto de salida, con secuencias de
tecnicista. Con fundamento en el
De este modo, la "multiple stage
ins1!'ucc1ones
formuladas con preclS·.10n,
,
método de la retrotransfonnación se
translation" como proceso complemenn
1 .
segu ~n ª gortimo Y una determinada
puede enseiíar al estudiante cómo,
tario, puede considerarse comq un fenómecaruz~ilidad. Ello no procede tampor medios 1,;mpíricos - excluyendo
meno de la retro-transformación. A la
poco debido al hecho que las lenguas
el rigor formal de las teorías moder- reducción de la complejidad sintácticonaturales
. . . una
nas de la sintaxis, pero con una'igual
.
. , poseen , por pnnc1p10
semántica en la fase del análisis del texonentac1on
variable
y
disponen
p'or reo hasta mayor eficiencia, se llega a
to de entrada corresponde, en Ta fase
en
la
reproducción
de
los
segmentos
una estrategia eintáctica de traducanalítica del texto de salida, un proceso
_e textos de entrada de diversas posibi:
ción, que transforma a las oraciones
de la elaboración de un texto, que trans•
lidades
de traducción, aproximadamente
a buenas construcciones oracionales,
curre desde el "minimal transfer" (=:
al aplicar una "descentralización" transferencia mínima) a través de dite·sintáctica a aquellas oraciones, que

l. Seiíala, por una parte, la importancia rentral de la ~intáxis en el proceso de la traducción: cualquier traductor sabe que las no-correspondencias uno-por-uno representan la mayor parte de las dificultades de la traducción en la transferencia del texto
de entrada al texto de salida, que se
han de resolver. En estos casos no
tiene el traductor ninguna elección
entre la traducción verbal y no-verbal; él tiene que traducir más bien
de modo no-verbal, y desde luego dispone, entonces, en el terreno de la
traducción no-verbal, frecuentemente
(aun en traducciones técnicas-profesionales) de un relativamente muy
amplio espacio de libre movimiento
en relación al estilo de la expresión.

rP~. ;
er¡

fª

equivalen,tes. Con ello confirma la traductol~g1a también la teoría de la "disonancia cognoscitiva" que des
ll'
FESTINGER
(3
196s')·
ella
arro
f
.
,
expresao
con re e~~nc1a a nuestro contexto, u~
una . opc1on elegida por un traducior
no _tiene que ser incondicionalmente la
mefr y q~e no siempre se tiene la sendad, si ~u resultado de traducción
ente a vanantes cualitativamente concurrendtes, de que pueda ser sostenida
en to os sus puntos.

f

•,. :·: ·.

)

···..·..-.:-.
..·.......
·.·•·

En to?o caso se deja ver (file el trad~c~or dispone, aun para oraciones sintactica y lexicológicamente sencillas
de un exte~so espectro de posibilidade~
de tradu~~1,on verbal, COIJ!O variantes de
~anspos1c10n a la abreviación sintagmát!ca. La ordenación de semejantes vanantes de la lengua de salida de
do con un método cualitati' ha~uelrind' ., d
vo ªJº a
icac1on e criterios examinables y tomando_ en cu,enta el aislamiento contextual_ m1~~oscopico, tiene pocos visos de
~eali,zac1on. En todo caso se cuenta toavia
de la Jerarqw.
.
•, con
ualiposibilidades
.
zacio~ _c tativa macrocontextual /o
~pecdifica con relación a la clase respyectJva el texto.
Si se trata de sistematizar la "multiP!e , st~e translation" de una manera
~dactica, se podría entender el traducir c~mo una operación semióticamente
defiruda de transferencia (entre posi~les etap~ d~ transferencia) por medio
_e modificaciones procesuales consecutivas Y. ,mutuamente aceptables de 1
traducc1on:
a

l. L:i, !1"aducción de la dimensión sintactJca del texto.
2.

,La "m~ti~le stage translation" podna contrihwr en unión con la retrotr~~for~ación, en forma decisiva, a la
elim~acion de problemas de la transferencia y de proporcionar al estudioso
una. concreta ayuda en la orientación
fªc!a la ~t~cturación de una metodofugia Y tecruca de traducción que se
nda en la lingüística del texto'.

~ traduc~ión de la dimensión sintáctica Ysemantica del texto.

3. L,a !1"aducción de la dimensión sintactica, semántica y pragmática del
texto.

Traducción del alemán:
Martha Bander y Herón Pérez

�EVIDENCIA

Jorge Villalobos
Soy un cigarrillo tras otro, consumido
hasta el centro de mis huesos
(transeúnte con palabras y escalones).
Soy un hombre de mi tiempo: susurros
humo y acertijo anónimos
(resguardo de imágenes adormecidas).
Soy los últimos diez cajones de días
que ocultan tiras cómicas de guerras nucleares
(una pared de baño enmohecida).
Soy el miedo que .sien to de mi tiempo,
del carcomido sobre mi mesa
(un artilugio de luz citadina).
Soy la dentadura podrida de mi pasado,
y los relojes escarban en la tierra
(árboles con cuerpos en las ramas).
Soy una tarde avecindac;la en la orilla
de mi cabeza, sumergida y triste
(una fotografía repetida millones de veces).
Soy una huella trashumante,
como el reflejo del viento en un lago
(hecho de veintinueve peldaños descendientes).

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

�DEL RITO A LA MAQUINACION:
LA ACTIVIDAD POLITICA DEL VATICANO

Herón Pérez Martínez
El espacio, ya abierto, de una colección dedicada a las categorías "religión
y política" que honra a Ediciones Nuevomar y ahora también a Claves Latinoamericanas presenta estos dos títulos de
Ana María Ezcurra en el orden de arriba: primero "agresión ideológica" y luego "El Vaticano", como los abreviaré
para efectos de este ritual de reseña.
Ana María Ezcurra es una investigadora muy bien documentada y de una
pers~icacia que· sorprende tanto como
lo pnmero. En un terreno que suele ser
tabú en el ámbito de la investigación social, la religión, Ezcurra ha probado ampliamente su competencia desde comienzos de la década, con la CELAM de
Puebla, siempre denunciando una lucha
ideológica en el universo de lo religioso.
Más en concreto; el mundo aséptico de
la Iglesia Católica, interesado ideológicamente en aparecer públicamente como
tal, es visto por Ana María inmerso en
una lucha ideológica o se trata de la
misma lucha ideológica pese a todo, evidenciada en el Concilio Vaticano II, o
años después, cuando el asunto de la Humanae Vitae: no se trata sólo de una
lucha entre facciones dentro de la misma
iglesia. La lucha ideológica que denuncia
Ezcurra es la misma en que ha estado
enfrascado el mundo: dominadores contra dominados. La ideología en que encuentra coludida Ana María a la Iglesia
Católica es la ideología de los explotadores; y la lucha ideológica denunciada
por ella, entonces, es la colusión del
universo religioso con los explotadores
para preservar ese "orden". Se trata, en
realidad, de un sistema de rapiña, sí, en
que los explotados son los mismos fiel(ls, la maxoría pobre y agobiada; la reli~ón catolica aparece, entonces, como
complice de un sistema de explotación
en el que la jerarquía, claro, cobra su
parte en privilegios, prebendas y poder.
c:o

m

Los libros que reseñamos tratan de

~ temas específicos dentro de esa lucha

ideológica. En el primero, Ezcurra denuncia el empleo de toda la fuerza de
los "poderes espirituales", su ascendiente religioso, su dominio sobre las
conciencias ejercido por siglos, a represión, para combatir al lado del capitalismo, encarnado en el imperialismo norteamericano, contra la revolución sandinista. En "la agresión ideológica contra
la revolución sandinista" Ana María reconstruye, documentos en mano, el proceso de combate montado por el "orden" y la "insti tucionalidad" occidentales, de corte capitalis ta imperialista,
contra un pueblo ilusionado con sacudirse al explotador. Lo sobresaliente en
la investigación de Ezcurra no es, por
cierto, colocar a las jerarquías católicas
del lado del explotador en este proceso. En general, parece ser una costumbre que los señores prelados se encuentren del lado del poder. Lo importante en el proceso nicaragüense, señalado por Ezc1,rra, es, por un lado, la
bifurcación del clero y, por otro, la
convicción de que la reconstrucción nacional sobre bases populares incorporaba un cristianismo que finalmente descubría su potencial liberador.
El proceso, tal cual es delineado por
Ana María, va tomando, poco a poco,
la forma corporativa: el orden e institucionalidad de los explotadores son encamados en la lucha imperialista de Estados Unidos; mientras que la Iglesia
Católica asumirá la forma de una jerarquía elitista disociada del naciente cristianismo popular que lucha por la liberación integral del pueblo nicaragüense. Buenos contra malos, los señores obispos, por supuesto, salvo raras y
honrosas excepciones, se pondrán del
lado del "orden" y la "institucionalidad" defendidas por el capitalismo norteamericano. Pero a cierto punto del
proceso, la jerarquía nicaragüense es
apoyada irrestrictivamente por el Vaticano que se involucra directamente en
la lucha contra el sandinismo. El sandi-

nismo, entonces, viene a encamar el
"terrible comunismo" el "enemigo de
la cultura occidental" y la alianza Estados Unidos-Vaticano viene a presentarse como una cruzada en pos de la
libertad, la democracia y los valores espirituales de occidente.
Ana María reseña las fases de la guerra contra el sandinismo: primero la jerarquía católica nicaragüense; luego la
incrustación de agencias norteamericanas especializadas en la lucha ideológica
y proselitista en favor del imperialismo
capitalista (el Catholic Refief Services
y la Agencia de Desarrollo Internacional), mediante derramas generosa~ ~-e
dólares, codo con codo con la Arqu1diocesis de Managua que se convertirá en
centro de esta lucha
El trabajo de Ezcurra enfatiza sobre
todo el nivel ideológico de la lucha.
Ello es uno de sus grandes méritos al lado de la enorme información documentada. La ideología, al fin de cuentas,
suele diluirse como alfo difícil de desenmascarar. Esta lucha ideológica, a decir de Ana María, manipulando, como
es obvio lo religioso, utiliza sobre todo
las instancias de "prestigio" creadas en
tomo al arzobispado de Managua: el diario "La prensa", por una parte, y el
"Instituto sobre religión y democracia",
por otra. El discurso será "denunciar"
campañas contra la Iglesia, cruzadas
coptra el marxismo, etc.
La lucha ideológica que denuncia Ez.
curra, de la jerarquía nicaragüense con·
tra el gobierno ~ndinista, apadrinada
por el Vaticano y el gobierno norte~mericano, sobre todo en la era reagantana.
emplea todos los recursos espirituales
(ideoló~cos, por supuesto), de la Igl!
sia Catolica Así, la denominada doctllna social de la Iglesia, la ideología de la1
"reformas no violentas", o la del "ho
bre integral", etc. vienen a enfrentarse.
directamente, contra la "teología de 1

liberación" inspiradora de las "e
.
dades de base " Y de un cristianismo
omumpular de corte liberacionista.
donde entra Juan Pablo II.

A11/:

~a viol_enta visita papal a Nicaragua
la violencia verbal desplegada por el Pipa c?ntra el proceso nicaragüense son
amph3!11ente referidas por Ana María en
el cap, tul o IV y último de "A . , ,,
El te t
.
gres1on .
x o termma con un epílogo y tres
ª?exos. En el epílogo, Ezcurra denuncia, po~ un lado, la confluencia de Estadh Um_dos ~ 1~ Iglesia Católica en la luc a an bsandmISta y, por otro presenta
el ~odelo ~olítico del papado'Wojtyliano. la Iglesia de neocristiandad. En los
anexos, en cambio, presenta valiosos docume?~~s en tre los que le sirvieron para
su anal1S1s.
En realid_ad ~I tema de su segundo libro,.ra ha_ ~•d,~ mtroducido por Ezcurra
e_n Agres1on : Estados Unidos y el Va~cano se han aliado; o más bien, el residente norteamericano Ronald Reigan
Y el papa polaco Wojtyla han celebrado
un complejo pacto.
Ana María titula su libro simplemen:, "El,, Vaticano Y la aiministración
b ~gan • El tema es fascinante y el traªJº, como de costumbre, bien documentado. El pontificado Wojtyliano en
e_fec~~• se ha caracterizado por la poli~zac!&lt;_&gt;n extrema del papado como ins~tu~io~.. L~~ viajes de Juan Pablo II han
C01nc1did? con fechas y lugares de
u_n~ especial carga política. Las tales
VISI tas " pas toral es ,, del pontífice, entonces, han sido aprovechadas como
Pre de una campaña conservadora imp ~~do el modelo de Iglesia de neocns~andad Por otro lado, el denominaproblema polaco", el escándalo del
aneo _Ambrosiano, la lucha contra el
comu~usmo y hasta el "caso italiano" se
re~ol"'.1eron_ d~ un _plumazo cuando las
W01~c1denc1as ideologicas entre Reagan y
OJtyla, comprobadas ampliamente en

:º

su lucha contra el sandinismo fu
sell d
. . .
' eron
ª as a pnnc1p10s
de este año (1984)
con ~I protocolo de la reanudación de
rel~c1ones diplomáticas entre Estados
Umdo~ Y el Vaticano interrumpidas desde el SJglo pasado.

laco; ~or otro lado, el Vaticano hosti ó
al regimen sandinista a propósito de 1~
curas• ~on cargos en el gobierno. Estad~s ~rudos, ~or su parte, ofreció, ademas ~ sus dolares, su apoyo para que
el Vabcano
a cabo su pol'b·
t
, llevara
.
1 ca
c?n ra e1 re~men polaco que desembo~l diplomático plumazo "arregló" co en el ase:51nato de .Jersy Popieluzko
vanos entu~rtos de una sola vez. Por un y, cosa c~nosa, una campaña política
lado, el escandalo de la quiebra fraudunorteamencana contra el aborto
lenta del_ Banco Ambrosiano en la que pro_ de_ la oración en las escuelas (t~m:~
estu~o, sm duda, implicado (aún en el WoJtyhanos) que llevaría al senil Ronald
~e~~do que el término tiene en los Reagan a su segundo período a la Casa
JUJC1os pen~~) el Vaticano a través de ~IVca._ De ·hecho, las relaciones entre
1~ nada religiosas actividades del "lnse_ a~cano Y Estados Unidos habían
tu to para las Obras Religiosas" (el ine- sido s1~mpre fluidas desde los días en
~blh"IOR) Y su polifacético presidente
Soe Pto XII! co~ su "embajador"
e o ispo norteamericano Paul Marcin~
pellman, hab1a terudo múltiples tratos
k~s. El resultado de las operaciones cri- supersecreto~ primero con Roosevelt y
mm~les mancomunadas fueron varios luego ~?n E1senhower: siempre "proveasesmatos, _algunos presos, una quiebra chosos para ambas partes. Sin embarEºr 250. !111llones a cargo del Vaticano; go, ,todo ello había sido, claro, un tema
a reclus,_on en el Vaticano del arzobis_tabu y, por tanto, semisecreto. El trabap_o ~~cmkus, perseguido por la justi- jo, entonces, de Ana María Ezcurra tiecia italiana; la firma de un nuevo Con- ne un especial mérito.
cordato (donde Italia logra finalmente
deshac~rse de los compromisos fascista~
An~ Marí~ retoma el discurso desde
contratdos por ~ussolini ante el Vaticael gobierno, Justamente de Franklin D
no) con la Republica Italiana y, finalR?Osevelt (1933-1945) en lo que denO:
me~Je, la firma del protocolo de reanumina la "crisis política" en los Estados
dac1on de _las relaciones diplomáticas en- y la "guerra de las ideas". Las relaciones
tre el Vabcano y Estados Unidos C
que estudia Ana María entre estos dos
e!lo, Estados . Unidos proporcionaba od
~olos del poder político occidental son
dmero al Vabcano para que pagara los Siempre en el, ámbito de la ideología cod~sastres de la quiebra ambrosiana·
mo arma pohtica. Rastrea, así, el ascenmientras q_ue el ~aticano haría suya 1~ so del neoconservadurismo norteameriguerra anbcomumsta de Ronald Rea n cano,. expresa~o en términos tanto de
~obre t~do combatiendo a la tem~e
mor~1d~d s~1al cuanto de doctrinas
'Teologia de la Liberacio'n "· Italºta sa- econonucas de corte liberalista
,
.
, para
la ganando con un concordato desemmostrar C&lt;_&gt;mo el espacio religioso viene
ba_razad? de l?5 privilegios vaticanos
a c,o~verbrse en espacio de expresión
as1, tutb contenti.
Y,
pohbca; una función rechazada verbalmente p~r?, p~ac~cada, ancestralmente,
~as alianzas vaticanas con Estados
por la rehgion mstitucionalizada.
Umdos pronto tuvieron sus efectivos
resultados:
el Vaticano se apresuro' a
El "Vªbºcano " de Ana María muestra
"
. ,,
c~cmar una virtual condena a la teou_n ascender de los niveles más reaccionalog1a_ de la Liberación en el documento
n_os tanto ~n la Iglesia (que logra sacuRatzmger, por lo pronto, y a combatirdirse los debiles restos del Vaticano II)
la en toda ocasión en boca del Papa pocomo en la política imperialista norte-

f

r

'

t

�REGION

a~ericana. Estos ascensos tienen su paradigma en las respectivas figuras de
Wojtyla y Ronald Reagan. Todo ello
desemboca en el caso paradigmático
más claro (pero nunca exclusivo): Nicaragua. Ana María ar,aliza, documental-'
mente, paseándose por el Renacimiento conservador y la Propaganda Antisandinista en Estados Unidos: el objetivo a combatir es la teología de la liberación encarnada en la "iglesia popular" de Nicaragua que tuvo que enfrentar acusaciones como la de ser parte
de una "estrategia marxista internacional respecto a diversas instituciones y
sectores sociales que consiste en influirlos, infiltrarlos o cooptarlos, y si
esto no es viable, aislarlos y distribuirlos" (p. 79); que "la teología de la liberación y la 'iglesia popular' constituyen un fenómeno político, no religioso" (ibid.). Hasta la fecha la tesis
oficial del Vaticano ha coincidido con
este patrón de combate político "made in USA".
Se acusó a la teología de. la liberación, en efecto, de ser una "amalgama fraudulenta entre cistianismo y
marxismo" (p. 80), de cumplir funciones ideológicas f políticas (p. 81) y
de ser "peligrosa' .
Ana María denuncia el ascenso de
este consetvadurismo coludido en una
lucha mancomunada entre el Vaticano
y :Estados Unidos que en lo económico
instala los principios del más reaccionario liberalismo económico y en lo religioso alía la Iglesia con el poder político y económico según el modelo de neocristiandad. En ello, Ana María denuncia el rol de instituciones como el "Opus
Dei" y el tristemente célebre "Instituto
para las obras religiosas" (de Marcinkus)
en el renacimiento tanto de una nueva
derecha como de los negocios mancomunados entre el Vaticano y Estados
Unidos.

wl-t
ame,
'!}nove;

ayaóle1

. r/M

Ezcurra va desde los embates vatica•
nos a la teología de la liberación hasta
los ataques ~orteamericanos al régimen
sandinista. Religión, política, espionaje,
tráfico de dinero, hostigamiento múltiP.le: todo en nombre de Dios y del
'orden". Poder político e imperialismo
religioso, o bien, imperialismo políticoeconómico y poder religioso: no importa; en Nicaragua luchan m~o a mano,
denuncia Ana María, en una "guerra de
ideas" para destruir un cristianismo de
pobres o, simplemente, para. que el sistema de explotación del que se enorgullece la cultura occidental no sufra
menoscabo. El libro concluye con el
infaltable apéndice de valiosos documentos, ~ta costumbre en los libros de
Ana Maria Ezcurra. Saludamos, congratulándonos por ellos. estos espacios de

expresión crítica en temas tabú, tanto
como las brillantes aporta~iones de la
autora reseñada, en esta guerra de las
ideas en que se juega, siemyre al filo, el
destino de una Latinoamerica en búsqueda ancestral por su autonomía pero padeciendo, también ancestralmente,
los embates de evangelizadores pirataa.

Ana María Ezcurra, Agresión ideolósico
contra la revolución sandinista, Ediciones Nuevomar, México 1983, 270 págs.
Ana María Ezcurra, El Vaticano y la ad·
ministración Reagan, Claves Latinoamericanas y Ediciones Nuevomar, México,

1984, 192 págs.

�LA DISOCIACION: LAS RELACIONES ENTRE
LA CULTURA ESCOLAR Y LA CULTURA DE
LOS GRUPOS MARGINADOS URBANOS

Víctor Zúñiga
Mire, con eso de los premios, aquí
nada está claro. Los maestros no sabemos en realidad qué hacer. ..
(Entrevista con un maestro de barrios
suburbanos de Monterrey)
Si la sociología de las relaciones entre
la escuela y las clases sociales parecía estar satisfecha con las explicaciones de la
teoría de la reproduccion y la dominación ideológicas es, en parte, porque dirigió por un largo período sus preocupaciones a las formas constituídas de cultura escolar: curricula, textos escolares,
legislación escolar, declaraciones políticas, etc. Minimizando la escuela como
campo de encuentro y de lucha entre
culturas diferentes y opuestas, no era
difícil aportar conclusiones definitivas y
exclusivas: la escuela transmite la ideología dominante. Estos efectos de la
elección de un objeto de estudio, visto
casi exclusivamente desde un ángulo
teórico, son patrimonio de prácticamente todas las escuelas y corrientes sociológicas (1). Una manera de ver implica,
en ciertas condiciones, mil maneras de
no ver.
Modificando esta perspectiva teórica,
hemo.5 llegado a conclusiones que abren
un nuevo campo de reflexiones teóricas
y de investigaciones empíricas. Cuando
admitimos que la socialización escolar no
es más que un fenómeno de transmisión
de objetos simbólicos, toda nuestra observación se limita al contenido de esta
transmisión, a lo esencial de la comunicación escolar, sin olvidar la intencionalidad de los maestros, la estructura de
valores implícitos, la visión ideológica
del mundo que transmite la generación
adulta a la generación de jóvenes, para
llegar al análisis de las relaciones entre
esta transmisión y el proyecto estatal e
ideológico que la genera.
co
CI".)

Si admitimos por el contrario que los
~ niños no son frascos vacíoo que se llenan

sin resistencia de mensajes escolares y
que los grupos sociales - las clases sociales- son actores sociales, nuestra observación se dirige también a la compleja
estructura de relaciones, de prácticas y
de representaciones que forman el medio social que llamamos escuela, y en el
cual se encuentran, se enfrentan y se
transforman al menos dos formas culturales: la de la escuela y la de los niños,
la cultura escolar y la cultura de grupo.
La acción de los distintos componentes de esta estructura de relaciones contribuirá a configurar la socialización que
se lleva a cabo en la escuela, de tal modo que podremos hablar de distintas formas de socialización escolar del niño,
dependientes en gran medida del origen
de clase de loo niños que son objeto y
sujeto de la acción escolar.
Orientando nuestro estudio a un grupo social específico de las ciudades de
México, que muestra claramente la heterogeneidad y la división de la sociedad
urbana de un país que sufre los impactos de una evolución rápida de sus estructuras productivas, definimos un
campo de observación en el que las relaciones entre la cultura escolar y la cultura de grupo adquieren una configuración
singular: la disociación. Son las manifestaciones y los mecanismos de esta disociación el objeto de nuestro artículo;
elementos que son el fruto de nuestra
reflexión sobre un material empírico recogido mediante entrevistas prolongad as
con alumnos de barrios suburbanos de la
ciudad de '.\tonterrey, con jóvenes hijos
de migrantes rurales que habitan en esos
barrios y con maestros del sexto año de
primaria que tienen un contacto cotidiano con este grupo urbano (2).
Los niños y los jóvenes a los cuales
nos referimos surgen de una clase social
característica de la formación social mexicana: el campesinado de las zonas más
descapitalizadas del país; ellos han recibido como herencia cultural un conjun-

to de experiencias que definen el grupo
social que forman sus padres: la masa
campesina que migra a las ciudades.
En el contexto de estas experiencias
vividas -condic-iones de la historia del
grupo-: vida campesina, desestructuración de fonnas de producción tradicionales, éxodo rural, integración a la división urbana del trabajo, segmentación
de mercados urbanos, etc., la escuela no
ha jugado mas que un rol insignificante
y desprovisto de un valor preciso. La escuela ha estado ausente de la vida cultural y productiva de esta clase social.
El nivel escolar de los padre:, de estos
niños y jóvenes no tiene el mismo si!!Tlificado que en la mayoría de los estudios
sociológicos. Por un lado, la variable
"nivel escolar" no puede ser considerada
como un índice cuantitativo de la herencia cultural familiar; ser analfabeta o haber hecho uno, dos, tres años escolares
no representa ninguna variación de la
realidad social } cultural al interior de
este grupo. Por otro lado, en las zonas
rurales de economía de subsistencia, el
mundo escolar constituye un hecho
completamente nuevo que la generación adulta de migrantes rurales no conoció mas que en sus inicios; es un mundo cuya utilidad real era casi nula y desconocida para la mayoría de los miembros de esta generación (3).
La escuela hace su aparición en el
campo mexicano, no como una demanda de los grupos campesinos, sino como
un proyecto del Estado que intentaba
construir la "Nación Moderna" (4). No
existe ningún elemento que favorezca la
hipótesis contraria a la nuestra, seg{1 n la
cual, la escuela constituye para este
grupo social un componente que aparece recientemente } desde el exterior
-como proyecto estatal- en el paisaje
cultural que lo caracteriza.
El hecho de que los jóvenes y niños

d~ nuestro estudio hayan nacido en la
cmda~ -~alvo algunas excepciones-- no
ca!'1_bia. ru el _grupo social del cual son
ongmanos, m el universo cultural d
sus padres. El _barrio y la familia consti~
tuy~n. los_ ~edios que favorecen: 1) una
5?C1al1zac1on que es vehículo de la histona Y ~e la cultura del grupo - mundo rural y ex_od_o rural- y 2) el desarrollo de
un senbm1ento de pertenencia al gru
En este grupo - los migran tes rurales!f~
escuela es _entonces un elemento nuevo,
y las relaciones que los niños establecen
con ella obedecen a una lógica fundada
sobre las experiencias pasadas del
o
y sobre la estructura de disposicfo1fes
que resultad~ e~ta_s experiencias. Rechaz_ar. esto~ pnnc1p1os de interpretación
s1gn1ficar1a
, . a1
h h
.atribuírle efectos magicos
ec o de instalarse en la ciudad (5).

·1. LA DISOCIACION y LA PRACTICA DOCENTE.
. ~s . mae5tros, que han recibido en
_pnnc1p10 una formación uniforme se
encuentran en su actividad profesi¿nal
c_on una realidad social heterogénea mulbforme _Y con_t radº1ctona.
· La inserción
' a
un medio social cuya tradición cultural
pd_vee a la escuela los comportamientos
m, is~ensables para hacer funcionar la
maquma de aprendizaje y los dispositiyos ?e. socialización, refuerza la ética
mtenonzada por los maestros durante
sus años de formación y alimenta la idea
iue ~! maestro tiene de sí mismo y de su
unc1on social. Pero el maestro que tiene
ª. su cargo un grupo de alumnos despr~
VIS~os d~ esta tradición, reproduce al inte~o~ mismo de la escuela y mediante su
pracbca, la disociación entre la vida cultural del grupo y la cultura escolar.
Son la confusión pedagógica y el "no
s~er qué hacer" las primeras mánifestac1ones de esta disociación. No es solame~te la imposición arbitraria de un
f°nJllilto arbitrario de objetos culturaes, es también y sobre todo la interroga-

•Qué es Io que hay que
ición incómoda:
?
¿
mponer. Una confusión ped , .
permanente
d
b
agogica
d
. ~e esem oca en una serie
del contrad1cc1ones que dibujan el perfil
e ma~stro disociado del grupo social
con qmen trabaja. "Esta contradicción
entre las normas oficiales y la realidad
escolar pu~de explicar en buena medida
el desconcierto de los maestros de la escu~!a que llamamos primaria. . . ·Para
qu!~n el maestro debe trabajar?" ·A
quien
br¿
td se dirige esta
., enseñanza?.. y soe
o o, ¿para qmen están hechas estas
famosas normas que el maestro tiene
por cargo hacer respetar? (Baudelot C
y Establet, R. 1979, p. 85).
' ·
1.1 Las relaciones de autoridades

El control escolar está fundado úni~amente_ sobre la persona del maestro·
el ~s qmen decide, él es quien juz a '
quien perdona. El elemento de la rm~
es~olar actual que Guy Vincent descubrta ya en la transformación progresiva
d_e la, escuela cristiana de Francia en el
si~o ~X: "la regla que habla por sí
mISma ' parece estar ausente de las esc~e~as de barrios suburbanos (''La disc1plma escolar - palabra nueva que
reemplaza la expresión mantener el or-

rf

den- es buena cuando los alumnos ven
en la regla a la cual obedecen una re la
general X n~ la voluntad personal
maestro Vmcent, G. 1980 p. 79).

!e1

. La estructura del castifo y del remio
escolares
P.
"
• d ,, en las escue as de barrios
_margma os -espacios urbanos relaf'vamen~e cerra_dos que constituyen los
u~ares e acogida de la mayoría de los
m1_w_antes rurales- revela esta atm, t
daoti~a de !~_disciplina escolar. u11: \:·~~
_enc1a a utthzar los castigos físicos haciendo un llamado a la autoridad d 1
d
d 1d'
e paf re y e •rector de la escuela quienes
un~en el rol de SOS pedagógicos y represivos.
tienden a ap1·1car
• Los maestros
.
premios co1~cbvos y castigos individua!es. _Los pnmeros son en general casi
m~t1ste~tes, poro cuando el maestro los
za, estos son mas bien simbólicos
os segunqos son en general muy varia~
dos y concr~!&lt;&gt;s: desde los rcgafios hasta la_ ~x-~uls1on de la escuela, desde la
proh1b1c1on a salir al recreo hasta los
áolpes, desde la repetición por escrito
e norm,as no respetadas hasta las a1111·nazas (ve~ cuadro 1). Estructura fluída de premios y castigos que tiene como
correlato una baja visibilidad en 1
alum?os de la relación entre el logro y ~j
premio, o entre la falta y el castigo.

Lb

CUADRO 1
Premios utilizados por los maestros en f . ,
.
frecuencia.
unc10n del tipo de escuela: listas por orden de
escuelas de barrios
maiginados

escuelas de barrios
obreros

escuelas de barrios
pequeño-burgueses

fiestas en grupo
tiempo libre
felicitaciones
regalos individuales
regalo para el grupo

diplomas
felicitaciones
regalos individuales
día de deporte
mostrar públicamente
los mejores trabajos
aumentar la calificación.

regalos individuales
diplomas
paseos
aumentar la calificación
felicitaciones

día de deporte

�Es quizás la lista de conflictos escolares la que nos permite descubrir de
manera más concreta la confusión de los
maestros. Ellos hablan de baja asistencia, de irresponsabilidad de los padres,
de comp_ortamientos sexuales inadmisibles, del niño rebelde, perezoso, drogado o alcóholico, del niño ladrón y del
r,adre agresivo, del niño vagabundo...
'Hay alumnos imposibles, pero no podemos hacer nada, eso viene de la familia" nos dice un maestro. La actitud de
los maestros frente a esta multitud de
problemas disciplinarios y de conflictos
escolares, refleja su confusión y el desconcierto que reina en la escuela; incapaces de dar respuesta a estos_P~?blem~
pedagógicos, adoptan una ros1c1on eV'.151·
va: referirse a una autoridad superior,
expulsar al alumno, desear un psicólogo
especialista en esos problemas.

año?" aseguran los maestros.

Esta necesidad de adaptar el programa y esta imposibilidad de programar
explican la actitud de los maestros con
respecto a las reformas educativas. "Las
reformas mire, eso está bueno pero no
para no~tros, es para los niños de ricos.
Aquí eso no funciona, no hace más que
desorientar a los niños. Actualmente los
niños no aprenden ni siquiera a _leer".
Esta opinión { que es &amp;~neral) m!n~fiest~
por un lado la confus1on pedagogica: s1
ellos no saben qué hacer frente a es~
realidad social, ninguna refonna se~a
buena. Sus opiniones no son el reflejo
de la adhesión de los maestros a la pedagogía tradicional -como parece ser el
caso de los maestros que trabajan en barrios obreros- sino de la incapacidad de
definir los principios pedagógicos de su
acción. No rechazan las reformas educativas porque las normas tradicion~es
1.2 El trabajo escolar.
funcionan mejor, sino porque los pnncipiai pedagógicos y los modelos did_~cEs ya conocido por los investigadores
ticos han sufrido una desestructurac1on
que para las clases populares, _la escuela
que
engendra una serie de ruidos entre
es una institución que transmite el conlas normas y los actores. Por otro !ad~,
tenido "estrictamente necesario". Esta
la actitud de los maestros pone en evitendencia a reducir al mínimo el aprendencia la ambigüedad del discurso dodizaje escolar es claramente observable
cente: la causa del fracaso se encuentra
en las escuelas de barrios "marginados"
ora en los alumnos que vienen de un me(véase Tedesco, J.C. y Parra, R. 1981
dio social inculto, ora en la reforma en
pp. 17-20~ Sin embargo, hay _u~ elesí misma; tenemos la impresión de escumento que nos parece ser espec1f1co de
char al mismo tiempo, a) el programa
estas escuelas, y que va más allá de la
simple reducción _del c~n~nido del· oficial es demasiado para estos alumnos
y, b) con esta reforma, los alumnos no
aprendizaje y del baJo rend1m1ento escoaprenden
nada.
lar. Nunca los maestros hablan de supervisión sino que acentúan la necesidad
1.3 La evaluación del trabajo escolar.
de adaptar -en el sentido de transformar- los programas escolares a la realiConforme vamos pasando de las esdad difícil y contradictoria _en d~n.d~
cuelas
de barrios pequeño-burgueses a
ellos trabajan; hablan de la 1mpos1b1hlas escuelas de barrios obreros y a las de
dad de programar de antemano y d~ la
barrios "marginados", la lista de criteimportancia de modificar el contemdo
rios de reprobación se hace más extensa.
de la enseñanza conforme se avanza en
Los maestros que trabajan en los barrios
el programa. La planificación es imposi"marginados" parecen no tener un punble y "¿Cómo puede uno hacer un proto de referencia sobre el cual fundamengr~a de trabajo si ni siq?iera slll;'ei:nos
tar su decisión de reprobar un alumno;
~ en qué nivel vamos a trabaJar el prox1mo

nos hablan del nivel de conocimientos
en español y en matemáticas como del
trabajo personal, de la intuición ?el
maestro ("la calificación no es muy importante; mucho antes de que se acabe
el año, yo sé quien va a reprobar"), de la
situación económica de la familia, de las
características de la personalidad del niño, y de las deficiencias men~e~. Hay
que añadir que la lista de wtenos no
solamente es más larga, sino que los criterios de reprobación son cada vez menos precisos. No es excepcional enc~ntrar maestros que afirman no tener nmgún criterio establecido. Parece q~e esta
pérdida de los puntos de referencia para
tomar una decisión tan importante para
los alumnos y para sus padres, no es más
que un indicador de la confusión pe~agógica: "Si se hace un examen, nos dice
un maestro, 'la mayoría de los alumnos
no pasa;
pero les damos
el certificado
.
.
,,
como qmera que sea .
La periodicidad de las evalu~ciones
expresa, bajo otro punto de vista, la
confusión pedagógica y el desorden escolar que de ahí resulta. Las respuestas
de los maestros que trabajan con. _hijos
de migrantes rurales dan la impres1on de
que en las escuelas no existe.~inguna o~uanización fija de la evaluac1on. Nos d1ºcen: "hacemos examenes
,
cuan do uno
piensa que ha enseñado algo que es verdaderamente importante". Los maestros
dudan mucho ante esta pregunta tan
•simple: ¿cada cuánto tienen exámenes
sus alumnos? todas las respuestas son
difusas, imprecisas o dependientes de la
voluntad del director, del inspector o de
la Secretaría de educación.

la convicción docente de tener que cambiar, hasta las raíces, el medio social que
impide la buena marcha de la acción esi;olar. Acción que los maestros no pueden manipular y estructurar. En su discurso, la causa principal de su confusión pedagógica no se encuentra en la
formación que ellos han recibido, o en
la esclerosis de la institución escolar, sino en el grupo social en donde ellos
trabajan. Es esto lo que para ellos hay
9ue transformar si se desea llevar con
exito la socialización de los niños. Si
hay una baja asiduidad, es porque los
padres son irresponsables, si los niños
son rebeldes, es porque los padres son
agresivos.

2. 1 La finalidad de la escuela primaria.
¿Cuál es la finalidad de la escuela primaria para los maestros que laboran en
un medio pequeño-hurgues? Está primer~ la formación integral, y en se~ida la
inculcación de hábitos de trabajo y de estudio, y la integración a la sociedad. Estos maestros hablan de desarrollo de todas las capacidades del niño, de hacer
que el niño sea apto para continuar sus
estudios, de ofrecer una formación física, intelectual, moral y social. Esta fa.
mosa "educación integral", tan querida
de los pedagogos humanistas, se encuentra en cuarta posición cuando se trata de
los maestros de barrios obreros. Aquí, es
la preparación para el futuro lo que más
cuenta. Los maestros de barrios obreros
son muy conscientes de la función que
la escuela primaria puede tener en este
tipo de público escolar, pero no olvidan
ni la formación moral, ni la integración
a la sociedad.

2. LA MISION CIVILIZADORA
El mecanismo mismo de la confusión
pedagógica implica 1~ cr~encia magisteterial del ser despos1tar1os -el cuerpo
docente- de una misión civilizadora. En
otros términos, la lógica de la disociación entre la escuela y el grupo produce

Las finalidades de la escuela primaria
cambian completamente cuando nos encontramos en las escuelas de barrios de
migran tes rurales. La preocupación fundamental de los maestros es "civilizar" a
los niños: enseñar hábitos de higiene, de
honestidad, de urbanidad y de "buena

educación"; "es aquí en la escuela, afirma un maestro, en donde se forman los
buenos y los malos hábitos", "nuestra
tarea, según otro maestro, es formar
buenos ciudadanos". Es en este medio
social donde escuchamai: "integración",
"adaptación", y constatamos una creencia casi ciega en el poder de la escuela de
modelar las personalidades; no son raras las expresiones "buenas costumbres",
"dar una solución a la comunidad" y
"manera de comportarse". La formación "integral" se olvidó, la preparación
para el futuro se descuidó, lo que hace
falta es transformar las costumbres salvajes. El espíritu semi-misionero de los
maestros es, en este caso específico, un
intento de "urbanización" de las conductas.

2.2 ¿Qué es un buen alumno?
Un buen alumno, nos dicen las definiciones de los maestros (véase cuadro
2) es el que sigue las normas, el que se
interesa por la instrucción y el que ama
la escuela. Elementos de la definición

que resultan de una constatación muy
simple: "estos niños llegan aquí como
salvajitos. Ni siquiera saben usar los baños. .. estos niños son como animalitos"
(maestra de sexto año, escuela de barrios marginados). Nada extraño que encontremos un paralelismo entre nuestros
hallazgos y los de Boltanski en su estudio sobre el rol ideológico de las instituciones escolar y médica en la nueva clase ~brera francesa de la segunda mitad
del siglo XIX : "es menos, en efecto, al
campesinado tradicional al que conviene
imponerle una estricta reglamentación
que al nuevo proletariado de las ciudades. . . Para la ideología reformista, la
vida de los campesinos tradicionales está
sometida a un orden, un orden rudimentario si se quiere, 'natural', y casi animal... Pero no es lo mismo con los obreros de las ·ciudades, quienes habiendo
dejado el medio rural, han escapado a
toda regla, a todo límite. Lo que conviene entonces es, darles como aportación
un nuevo orden social" (Boltansky, L.
1977, p. 48).

CUADRO 2

Características de un buen alumno según los maestros. Listas por orden de frecuencias.
escuelas de barrios
marginados

escuelas de banios
obreros

escuelas de barrios
pequeño-burgueses

disciplinado
interés por la instrucción\
responsable
limpio
establ~trabajador
honesto-sincero

responsable
activo
deseo de éxito
respetuoso-simpático
disciplinado

responsable
activo
respetuoso

CJl
CJl

�/

Esta conciencia implícit.a de ser depositarios de una misión civilizadora,
manifiesta la distancia entre la cultura
escolar -cuyo embajador oficial y legítimo es el cuerpo docente- y la cultura
de un grupo urbano originario del campesinado mexicano, que ha llegado masivamente a la ciudad en condiciones
particulares de nuestra historia; un grupo que, como lo constatamos, se aproxima a la escuela mediante tanteos sucesivos que la transforman desde el interior.
Los maestros legitiman sus opiniones mediante un argumento complejo
que puede resumirse así:. a) no podemos hacer casi nada porqué estos niños
provienen de un grupo social inculto,
b) esto es un obstáculo casi insuperable,
c) nosotros tenemos entonces, una vocación civilizadora que tiene como objetivo fundamental la transformación de
la cultura de origen de los alumnos, objetivo difícil de llevar a cabo, d) pero como la escuela es la única instancia capaz
de modelar el espíritu de los niños, no
debemos desisitr, e) es por eso que un
buen alumno es primero que nada un niño disciplinado; disciplinar es asegurar el
triunfo de la escuela sobre la familia; en
este caso, dos instancias socializadoras
opuestas, f) ahora bien, para realizar esta noble tarea, a veces estamos obligados
a introducir en la escuela los hábitos salvajes de este grupo (malos tratos, castigos físicos), ésta es la única forma de hacerles comprender que la escuela es el
camino moderno de humanización.

e
C'

'°
~

Legitimando sus errores pedagógicos
(errores en el sentido de desviaciones de
la norma pedagógica aprendida), los
ma.estros muestran las contradicciones
flagrantes de su práctica pedagógica y
dibujan .los rasgos principales de la personalidad del maestro disociado del
grupo que él quiere transfonnar: confusión pedagógica y misión civilizadora.

2.3 La ruptura.
Es, sin ninguna duda, la opinión de
los maestros sobre el grupo social del
cual es originaria la mayoría de los
alumnos con quienes trabajan, la que
ilustra de manera más clara la disociación entre la cultura escolar y la cultura de los migrantes rurales (6). Sobre
este tema, las opiniones no son ambiguas: "Los padres más pobres explotan
a sus hijos. . . ¿Quién sufre las consecuencias?, pues nosotros, los maestros",
"el problema es que ellos tienen muy
poca cultura... son testarudos, tratamos de convencerlos pero no podemos cambiar nada"; "la indiferencia es
total"; "fíjese, los padres dicen: eso (la
educación) es la chamba del maestro,
para eso les paga el gobierno"; "aq~ el
padre no tiene ninguna autoridad, para
prueba un botón; un día hice venir al
papá de un niño y le dije: 'tenemos que
hablar, mire que su hijo va a reprobar
y no sé cómo le vamos a hacer', ¿sabe lo
que me respondió el señor?, 'oiga profe
no le haga al pendejo, si mi hijo va a reprobar, pues allá él, yo no tengo nada
que ver con eso... ! el problema aquí es
el medio en el que está la escuela. La
mayoría de los padres ni se interesan en
la educación de sus hijos". Elementos de
un discurso que expresan primeramente
un tipo de explicación del fracaso de la
acción docente y en segundo lu~ar, la
conciencia implícita de la oposicion entre dos fonnas culturales. Decimos explicación del fracaso, porq_ue' el discurso
docente entra en el juego de "saber
quién es el culpable", de la búsqueda de
las causas últimas de la resistencia de estos niños a moldearse a las normas escolares: aprender a un ritmo preestablecido, valorizar los mensajes escolares,
creer en la acción de los maestros y
amar la instrucción escolar. Y decimos,
conciencia implícita de la oposición porque existe en los maestros una cierta
convicción de que la escuela está inserta

en un mundo, si no hostil a la influencia
de la escuela, al menos incompatible con
los principios mismos que aseguran el
éxito de la socialización escolar.
Ahora bien, si la lógica de las relaciones entre el cuerpo de maestros y los
padres es la ló~ca de la culpabilización
y de la oposicion no declarada, la lógica
de las relaciones entre los maestros y las
organizaciones de los barrios "marginados" está claramente caracterizada por
la ruptur!l y la lucha. Esta posición es
más evidente en los barrios cuyas organizaciones populares se oponen a la política estatal. Sin embargo, ésta no es
una actitud exclusiva de los maestros de
las escuelas de barrios suburbanos; frecuentemente, en las escuelas de barrios
obreros, las relaciones entre los maestros y los sindicatos obedecen a la misma lógica. En ambos contextos, la ecuación: no hay que revolver la política
-por definición deformadora- con la
educación -por definición apolítica-,
es una regla de acción indiscutible y
evidente.
La oposición entre el cuerpo de
maestros y el medio escolar, que es confusión pedagógica, discurso legitimador
contradictorio, misión civilizadora, desestructuración de las normas pedagógicas aprendidas, juicio severo del rol de
los padres, desconfianza hacia las or~nizaciones populares y ruptura con estas, está acompañada por el desconocimiento dé la realidad cultural y social en la cual los maestros trabajan. Lo
que pasa con los niños después de su último año en la primaria es prácticamente
desconocido para muchos maestros; sú
actividad se limita -burocrática y profesionalmente- a este grupo de edades:
6 a 12 años. Para llevar con éxito la socialización escolar, el niño es definido
haciendo abstracción de sus condiciones
sociales; para explicar el débil alcance de
la socialización escolar y para definir las

causas. del fracaso de la escuela, el nirfo
es remserto en esas condiciones, que el
cuerp~ de maestros no conoce mas que
a traves del lente de sus prenociones de
sus frágiles hipótesis, de su adhesió~ a
los modelos de comportamiento pequeño- burgueses-urbanos y de su convicción de que ellos no son como los "po.
1os " campesmos".
.
bres,, m corno
3. LA IDENTIDAD ESCOLAR
La disociación escuela-grupo es también una disociación grupo-escuela. A
través del discurso docente, hemos intentado descubrir algunos de los mecanismos que definen el primer movimiento de la disociación; resolvimos ahondar
el discurso de los maestros para no caer
en la trampa de considerar a la escuela
como _una rntidad abstracta que funciona b~JO el control ~e reglas fijas, independ1en les de la practica escolar de los
actores que la forman.
Pero el segundo tipo de movimiento
de la disociación escolar nos conduce a
otros campos de observación: la estructura infantil de la previsibilidad escolar
y el discurso de los alumnos sobre la escuela (7). Con el objeto de profundizar
n~estras _c~nclusiones, en el presente articulo linutaremos nuestro análisis al
primer campo de observación.
L~ .disociación1 en el sentido en que
la ubhzamos aqu1, no es mas que lamanera específica como los migrantes rurales establecen relaciones con la institución escolar (proyecto estatal). No es,
por lo tanto, ausencia de relaciones (de
hecho, el crecimiento de la oferta de escuelas en la mayoría de las zonas urbanas del país, abre un sinnúmero de formas de relación entre la escuela y los•
~pos urbanos). Con respecto a los
migran tes rurales - los "marginados" de
barrios "marginados"-, la disociación
entre el grupo y la escuela se traduce en
una serie de actitudes conere tas de agre-

sión y de negac ión (véase la encuesta de
Tedesco ) Parra pp. 8-9, en donde los
autores h~bl~n de los alumnos que quiebran los VIdrtos de la escuela o las instalaciones telefónicas y de los padres que
niegan la validez de los valores y de las
noi:inas inculcadas en la escuela), o en
acbtudes de ruptura y de confusión. Estas últimas son las manifestaciones de la
disociación que analizaremos a con tinu~ció_n .ª través d~ dos aspectos que
estan mbmamente ligados: las aspiraciones escolares y profesionales, y la imagen escolar que el alumno tiene de sí
mismo.
3.1 La previsión escolar y la disociación.
El nivel de aspiraciones escolares no
será para nosotros ni el indicador de la
ambición diferencial que caracteriza a
los niños de grupos sociales diferentes
(véase Ilyman, H. 1953 y la crítica de
Keller, S. y al. 1962), ni una expresión
de la aculturación sufrida por los alumnos de las clases populares. En efecto,
los alumnos de la escuela primaria tienden a dar respuestas altamente estereotipadas que no pueden ser consideradas
como los signos de su voluntad y de su
deseo de movilidad social y escolar.
Cu.31:1do un hijo de al~añil afirma que él
qu1s1era llegar a ser medico, lo que hace
no es mas que señalar la profesión liberal má~ conocida o más prestigiosa en
su medio (8). Pero el nivel de aspiraciones escolares puede reflejar la idea que
el alumno tiene del futuro escolar.
Nuestro análisis debe, por lo tanto,
ser primeramente cualitativo, ya que el
número de años de estudio deseados
(aspecto cuantitativo de la respuesta) no

quiere decir prácticamente nada si no se
toma en consideración este elemento
cualitativo. Lo que buscaremos medir
es, en consecuencia, a) la precisión de la
respuesta del niño, b) la naturaleza de
los estudios deseados y, e) la relación
entre las aspiraciones escolares y las aspiraciones profesionales.
Las respuestas imprecisas, en donde
los alumnos hablan de tres o cuatro tipos de estudio que no tienen ninguna relación (doctor, ingeniero, abogado, etc.)
no son nada raras en los niños de barrios
suburbanos. Las respuestas en las cuales
los niños presentan dos tipos de opciones escolares contradictorias (quizás
doctor, quizás futbolista) son tan frecuentes como las anteriores. Más de un
tercio de los niños de estos barrios dier?~ este. tipo de espuestas. La proporc1on es s1m1lar en las escuelas de barrios
obreros, pero son casi inexistentes en
las escuelas de_ barrios pequeño-hurgues~~ (9.6°/o). S1 en el grado de imprecis1on no encontramos diferencias importantes entre los alumnos de barrios suburbanos y los alumnos de barrios obreros, en el nivel de conocimiento de las
opciones escolares posibles, los niños
hijos de obreros superan ampliamente a
los niños hijos de migrantes rurales. Para los primeros, 41 °/o quisiera hacer estudios universitarios en las secciones de
medicina, ingeniería y derecho; al interior de este subgrupo, casi un tercio
(?7°/o) eligió como re.spuesta la medicina. Para los segundos, encontramos
que 29°/o quisiera realizar estudios universitarios en las secciones mencionadas
y casi la mitad de este subgrupo propo'.
ne la medicina como opción escolar
(véase el cuadro 3).
~

�CUADRO 3

Aspiraciones escolares de los alumnos en función del tipo de escuela. Porcentaje.
carreras
técnicas-cortas

escuela
normal

alumnos barrios
Pequeño-burgueses

11

carreras univ. carreras univ.
(ing. medicina) humanidades total

78

11

1000/o
(47)

alumnos barrios
obreros

23

25

41

11

100º/o
(5 3)

alumnos barrios
marginados

44

23

29

4

100º/o
(94)

Ho: f 1 =r2 =r3; chi-cuadrada = 47.2; nivel de sign. = 0.0l;gl= 6
Ho: r2 = r3; chi-cuadrada = 8.6; nivel de sign. = 0.05; gl=3

Analicemos ahora el subgrupo que aspira a los estudios técnicos cortos. Encontramos que la mayoría de los alumnos de barrios obreros (750/0) se coloca
en dos opciones: mecanografía y estudios técnicos de la producción (electricidad, mecánica, dibujo industrial, etc.).
En el grupo de hijos de migran tes rurales,
estas opciones descienden a 420/o, porque la cuarta parte de estos niños hablan
de actividades del terciario, principalmente comercio y las actividades de
reparac1on.

~!

El análisis de las aspiraciones escolares de los niños nos permite ,obtener· las
conclusiones siguientes:

c:o
ll':)

lo). Las estructuras del futuro escolar de los niños de barrios obreros y de
los niños de barrios "marginados" son
similares; sin embargo, existen diferencias que no pueden ignorarse. Cuando se
trata de los estudios universitarios, los
niños hijos de obreros tienen una idea
más precisa y menos estereotipada (la

medicina es una opción como cualquier
otra). Cuando se trata de los estudios
técnicos cortos, los alumnos de barrios
"marginados" tienen una tendencia a
adaptarse a los modelos familiares de
actividad profesional (comercio, reparación).
2o). Todo nos permite suponer que
los niños de barrios "marginados" tienen una cierta propensión a separar el
mundo escolar y el mundo del trabajo.
Sus aspiraciones escolares responderían
a una lógica escolar y sus aspiraciones
profesionales a una lógica familiar.

3.2 Los determinantes de la aspiración
escolar.
El análisis de las aspiraciones escolares puede realizarse de otra forma que
nos permitirá evidenciar algunos de los
determinantes de la estructura del futuro escolar en ambas submuestras y afinar nuestras conclusiones.
En el último capítulo de su trabajo

sobre el éxito escolar, Cherkaoui hace
una revisión de las investigaciones sobre la cuestión que tratamos aquí. El
autor llega a una conclusión fundamental para su estudio: "las variables relativas a la estratificación escolar determinan más eficazmente las expectativas de
los alumnos que las variables relacionadas con la estratificación social" (Cherkaoui, M. 1979 p. 196). El autor estima
que el punto crucial del debate actual es
la detección del grupo de variables que
tiene la prioridad explicativa y constata
que las variables que llamamos "escolares" tienen una función explicativa de
primer orden. Sin querer equiparar el
estudio de Cherkaoui con el nuestro,
nosotros utilizamos como punto de partida, otra interpretación de las expectativas de los alumnos. Los estudios no
son comparables por múltiples razones;
primero, porque la investigación de
Cherkaoui se coloca en una perspectiva
internacional mientras que la nuestra
no toma en cuenta mas que un solo
país y dentro de éste, una ciudad;
aquélla es una encuesta macrosociológica que utiliza métodos de análisis muy
eficaces, mientras que ésta es una encuesta microsociológica que utiliza métodos relativamente simples; el autor
citado compara diferentes estratos sociales, mientras que nosotros comparamos
dos fracciones de una misma clase social; y quizás la diferencia más importante es que el estudio de Cherkaoui fue
realizado en una población escolar que
ya había pasado la enseñanza primaria,
y es generalmente ac~ptado que la interacción entre las variables escolares y las
variables familiares (del origen de clase)
es más fuerte durante los primeros años
de escolaridad (9).
Utilizando los coeficientes de correspondencia "d" (10) y basados en una dicotomización de las variables, compararemos diferentes estructuras de tres variables que representan primero la submuestra de los alumnos de barrios obre-

ros y en ~gundo lugar, la submuestra de
los niños de barrios "marginados". En
estas estructuras intervienen cinco variables explicativas, de las cuales dos definen el medio familiar, otras dos la vida
escolar y la última corresponde a la estratificación por sexos. Hay una sola.variable que pretendemos explicar: la aspiración escolar de los alumnos. Para precisar las ideas, presentamos a continuación el cuadro de variables y la estructura de relaciones prototipo que suponemos en cada grupo de tres variables.
VAR 1: sector económico en donde
trabaja el padre.
VAR 2: nivel escolar de la madre del
alumno.
VAR3: sexo.
VAR 4: retardo escolar.
VAR 5: calificación obtenida en un
examen de diez preguntas
que aplicamos a los alumnos
(11).
VAR 6: nivel de aspiraciones escolares.

-Primera estructura: la acción de las variables familiares.
alumnos de barrios alumnos de barrios
de migrantes
obreros
N

N

= 43

-Tercera estructura: la acción de la estratificación por sexos.

.d12 = 0.127

d12 ~ O

alumnos de barrios alumnos de barrios
de migrantes
obreros

d16 ~ O

d16 = -0,124

N=94

d26~ O

d26 ~ O

d3 5 =-0,102

d35~0

d36 = 0,382

d36 = 0,590

d56 ~d356 ~O

d56 ~ d356 ~ O

dl26

= 0,244

dl26

= 0,187

Es interesante notar que la acción simultánea de la posición profesional del
padre y del nivel escolar de la madre es
más importante para los hijos de migrantes rurales.
-Segunda estructura: la acción de las
variables escolares.
alumnos de barrios alumnos de barrios
de migrantes
obreros
N

Puesto que las variabÍes consideradas
no varían de la misma forma en ambas
submuestras, el corte que las convierte
en dicotómicas no puede ser el mismo
en tres de ellas: VAR. 1, 2 y 5 (12); pa.
ra las otras tres variables, la dicotomi•
zación es idéntica en cada una de las
muestras: VAR 3: Sexo (3: masculino;
3: femenino), VAR 4: retardo escolar
(4: edad normal al final de la primaria;
4: retardo escolar o más de 12 años),
VAR 6: nivel de aspiraciones escolares
(6: nivel universitario prolongado; 6:
nivel técnico-corto).

= 85

nen un nivel de conocimientos mayor y
los que llegan al final de la primaria en
edad "normal".

= 94

N =53

d45 = 0,097

d45 = 0,218

d46 ~ d56 ~ O

d46 ~ d56 ~ O

d456 = - 0,203

d456 = - 0,271

Aquí constatamos el efecto contrario. Por un lado, la acción conjunta de
las variables escolares es más fuerte y negativa en los alumnos de barrios obreros,
por otro lado, el retardo y la calificación
obtenida en el examen tienen una relación, modesta, pero que no puede ser
ignorada, en la muestra de alumnos de
barrios obreros. El hecho de que la rela.
ción conjunta entre el retardo y la cali~cación con el nivel de aspiraciones escolares sea negativa, sugiere que los
alumnos más "realistas" son los que tie-

Es notable que el nivel de aspiraciones escolares está sobre todo influen•
ciado por el sexo del alumno. Las niñas
no aspiran a una escolaridad prolongada.
Esta conclusión contradice uno de los
descubrimientos de Cherkaoui: "Contrariamente a lo que afirman ciertas teóricas sociológicas que le otorgan a la variable sexo un lugar clave en la estratificación, nuestros resultados demuestran
que, a pesar de ciertas diferencias, los niveles de aspiración de los niños de los
dos sexos son similares"
De nuestros resultados nacen tres
preguntas i~portantes: ¿el sexo, es una
variable escolar, familiar o biológica?,
¿Por qué el sexo tiene esta función de.
terminante- en una encuesta microsociologica sobre los niños de las clases
subalternas de un país como México? y
¿Por qué la variable sexo es más importante en los alumnos de barrios obreros? (35°/o de la varianza de X6 es explicada por el sexo contra soíamente
15°/o en la submuestra de alumnos de
barrios de migrantes). No podremos, a
partir de nuestro estudio, dar respuestas definitivas a estas preguntas, pero
nada nos impide sugerir ciertos esbozos de lo que podría ser una solución a "'
esta problemática. El sexo es a la vez '°

�una variable escolar, cultural y biológica; se puede concebir una definición escolar del sexo como una definición biológica y cultural del mismo. Las alumnas
no aspiran a los estudios universitarios
porque es así como está definido el rol
de la mujer en su grupo social de origen
(13); definición normativa que podemos
suponer más bien reforzada por la escuela. ·Qué es lo que pasa en un grupo
social disociado del universo escolar porque su tradición cultural no proporciona
los dispositivos sobre los cuales se fundamenta el éxito escolar? La lógica im·puesta por la cultura escolar admitirá
mecanismos diferentes a los de la cultura del grupo, es decir, las aspiraciones escolares variarán según la lógica en la que
se base el razonamiento del niño. Es en
esta perspectiva en la que podemos interpretar la estructura siguiente.
-Cuarta estructura: la acción conjunta
de una variable "familiar" y de una variable "escolar":
alumnos de barrios alumnos de barrios
de migrantes
obreros

N = 86
d25~0

d25 = 0,237

d26 ~ d56 ~ O

d26 = d56 ~ O

d256 ~ O

d256 = -

,...,

O, 234

En esta estructura es la ausencia de
relaciones entre las variables (para el caso de las escuelas df barrios de migrantes rurales) lo que retiene la atención del
observador. Es esta ausencia la que podría explicar la disminución de la influencia de la variable sexo. Los niños
de barrios "marginados" tienden a disociar la_lógica escolar de la lógica laboral.
Reconstruyamos la red de relaciones:
a) para los niños de barrios obreros,
~ las variables "escolares" juegan un pa-

· pe! más importante en la explicación de · mente), mientras que la proporción de
la aspiracion escolar (una trayectoria niños está fuertemente contrastada en
escolar exitosa -edad normal y mejor las dos submuestras (53&lt;:ro contra 770/0).
rendimiento escolar- favorece una acti- Todo sucede como si los niños hijos de
tud realista que se traduce en la aspira- migrantes su pieran que la "vida activa"
ción a carreras cortas), pero esta deter- no está muy lejos, mientras que las niminación de las variables escolares es de- ñas de esta edad (sexto año de primapendiente del sexo del alumno (variable ria) pueden todavia entregarse a la lóque no tiene ninguna influencia sobre la gica escolar, sobre·todo si las variables
calificación obtenida en un examen de familiares y las variables escolares están
conocimiento); además la variable esco- tan débilmente asociadas.
lar: calificacion en el examen, tiene una
Esta disociación entre la cultura esrelación modesta con una variable familiar: el nivel escolar de la madre. Lo que colar y la cultura de los migrantes runos muestra que las variables "escola- rales no tiene nada de extraño si tomares" son en cierta medida "familiares" y mos en cuenta que los hijos de migranque las variables "familiares" son en tes rurales pertenecen a un grupo so-cierta medida "escolares", y que la es- cial en donde la mayoría de los adultos
tructura del futuro escolar estará deter- ha iniciado su vida laboral en las zonas
minada por la red que se forma entre rurales de economía de subsistencia
este conjunto de características que so- (Zacatecas, San Luis Potosí, sur de
lamente por razones metodológicas no- Nuevo León, etc.) y no ha cursado mas
sotros separamos, pero que de hecho, se que algunos años de la escué1a primaria.
presentan como un todo interactuante
(14). En conclusión, los mecanismos es- 3.3 La imagen escolar del niño.
colares y los mecanismos familiares (de
En este marco explicativo que hemos
clase social) entran en juego para explicar la previsión infantil del futuro esco- desarrollado, es fácil comprender la imagen escolar que los niños de barrios de
lar posible.
migrantes rurales tienen de sí mismos.
b) Para los niños de barrios margina: A partir del cuadro 4, podemos afirmar
dos, las variables escolares tienén un que estos niños se consideran más bien
cierto peso, las variables familiares tie- como alumnos "regulares". Evidentenen también su función, el sexo no tie- mente la categoría es totalmente .amne la influencia determinante que ob- bigua; sin embargo, a pesar de su amservamos en la submuestra anterior, y bigüedad, los alumnos de barrios pequelas variables escolares y familiares son ño-burgueses no tienen dificultades para
prácticamente independientes. Es decir, utilizar el adjetivo "bueno" para definir
la lógica familiar que ofrece los modelos la imagen que ellos tienen de sí mismos.
profesionales, actúa por su propia cuen- Ya que la población escolar de los bata, la lógica escolar que ofrece los mode- rrios "marginados" es altamente homolos escolares actúa también por su pro- génea, no podemos decitjque Ja imagen
pia cuenta, por eso, cómo lo decíamos negativa que los alumnos manifiestan
anteriormente, la acción de la variable es el resultado de su bajo rendimiento
sexo no es tan determinante. Es lo que escolar. Ellos estudian en un medio en
nos explica por qué estas niñas, contra- el que todos los alumnos están en conriamente a lo que se podría suponer, as- diciones semejantes. Lo que sí podemos
piran a la educación superior en propor- decir es que esta imagen negativa es el
ciones similares a las de las niñas deba- fruto de su malestar escolar, del sentirrios obreros (l 70/o y 220/0 respectiva- miento de no estar "en su medio", de

su percepción borrosa de la distancia
que existe entre su grupo de origen y el
m~ndo de 1~ escuela (15). Es un sentim1en to amb~guo pero real que manifies~ por medw de esta definición simple:
.s,om~s _alumnos regulares". "La situa"
~10n-hm1~ de los sub:proletarios, que su;
impotencia total destina a la alternación
entre el · onirismo y la dimisión, hace
nacer uno de los aspectos de la relación
entre e,l poder actual y las disposiciones
(~stra~egicas)... (s~s prácticas) dan testimomo de que mas ahajo de un cierto
u~ral, la ~sp~ición estratégica en sí
mJSma, que implica la referencia práctica a un fu~r? -a veces alejado-, no
puede constituirse, como .Bi la ambición
e_fectiva
.
. de gobernar el futuro estuviera'
mconsc1e~temente, en proporción al po.der efectivo de gobernarlo" (Bourdieu
P. 1974 p. 9).
'

~ues~o caso representa la forma única e
1nvar1.able de relación entre los grupos
de m1grantes rurales y la institución escolar.. No obstante, y ésta es una de las
ventajas de los estudios sociológicos que
hacen hablar a los que no hablan los
principios sobre los cuales rep~an
nuestros _análisis -y que no son negados por nuestras observaciones- pueden
engloba~ un sinnúmero de hechos que
caractenzan las relaciones entre los grup_os de campesinos que se instalan en las
c~udades de México y las instancias legítimas de distribución de la cultura "culta"; principios que nos permitirían superar las int~rpretaciones consagradas
(~a. de las desigu.aldades escolare~) y las
V1s1ones parcelanas (l_a de la marginación
escolar), .Y fa~orecerian una integración
de la soc10logia de la educación al estudio de la génesis, las transformaciones y

CUADRO 4
La imagen que el alumno tiene de sí mismo en función del tipo de escuela. Porcentajes.

excelente

bueno

regular

alumnos-barrios
pequeño-burgueses

3.8

69.3

·26.9

100°/o
(52)

alumnos-barrios
obreros

5.8

42.3

51.9

100°/o
(52)

alumnos barrios
marginados

3.1

27.1

69.8

malo

total

100º/o
(96)

Ho: fl = f2 = f 3, chi-~adrada = 26,2; nivel de sign. = 0.01; gl=4
Ho: f2 = f 3, chi-cuadrada = 4,6; nivel de signific. =0,10; gl-2

Las limitaciones impuestas por el tamaño de nuestra muestra (véase la nota
2 no. n~ penni~en afinnar que hemos
o temdo conclusiones definitivas y que

l

las luchas de y entre las formas culturales de formaciones urbanas tan fuertemente Hivididas (16).

NOTAS
(1) Y_er P_etitat, A. 1982; el autor hace una
smtes1s de las principales teorías a las
cuales hacemos aquí referencia.
(2) Para toda información sobre la metodología, las muestras y los datos obtenidos, ver Zúñiga, V. 1983; nuestro estudio se basa en 140 entrevistas con jóvenes, 205 entrevistas con alumnos de
sexto de primaria y 31 maestros de etcuelas primarias.
(3) Si el mdice de satisfacción de la demanda potencial tiende a aumentar en
las zonas rurales de México, es en parte
p~r_que la población rural disminuye
rap1damente. Es, sin embargo una constatación general que las escu~las rurales
no tienen mas que una infraestructura de
aprendizaje rudimentario e insuficiente
56°/o de las escuelas primarias rurales n~
tenían, en 1970, más que 4 años escolares Y la eficiencia terminal de las escuelas urbanas es cinco veces superior a la de
las escuelas rurales: 55.40/o para las primeras y 10.1O/o para las segundas. Es decir, sólo un niño de cada diez en las escuelas primarias rurales, term~a la enseñanza primaria.
Véase Muñoz, C. 1973 pp. 29-30. La reconstrucción de cohortes aparentes para
el nivel primario en las zonas rurales del
país muestra que para la cohorte 1963-68
solo 80 de 1000 niños empezaban eÍ
sexto año (véase UNESCO ORELAC
1976 tabla 11).
'
(4) Véase Vázquez, J.Z. 1981.
(5) No haólamos de migran tes en sentido ge-

nérico, sino de migrantes rurales. El gran
error. de las encuestas sobre migrantes en
las ciudades de México (véase Batán, J.
Y al. 1973 sobre el caso de Monterrey y
Muñoz, H. y a1: 1977 sobre el caso de'la
Cd. de México) es el olvido sistemático
de la noción de clase social Así es fácil
c~nfUJl'dir el hijo de terrateniente, el
m1¡mi_bro d~ la clase media urbana que
-cambia de ciudad y el campesino migrant~; en esas _condiciones, muchas explicacJOnes no tienen mas que una validez relativa (véase la crítica de Singer, P. 1975

~vi

°'
~

�(6) Una subcultura urbana que tiene un cierto grado de estructuración y una especificidad propia (véase Sirvent, M.T. 1978;
Jacob, J.C. 1982 y Zúñiga, V. 1983,
capítulo II).
(7) Un conjunto de entrevistas con los pa-

dres de los alumnos hubiera sido de una
gran utilidad en esta parte de nuestro estudio; pero las condiciones en las que
realizamos nuestras observaciones nos
impidieron continuar en esta dirección.
(8) Es por esta razón que consideramos muy

frágil una parte del análisis de Tedesco y
Parra (pp. 23-24) sobre las aspiraciones
escolares de los niños de barrios "marginados". Los autores toman las respuestas de los niños como datos directamente
utilizables, sin preguntarse acerca de la
significación sociológica de la respuesta
infantil. Es en la página 26 que ellos proponen una hipótesis más elaborada, que
nosotros retomamos en parte. Críticas
similares podríamos dirigir al estudio de
Ibarrola, M. de 1970 sobre las aspiraciones escolares de los niños de clases populares.
(9) Véase el análisis de Boudon, R. 1973; resumen en la pág. 105.
(10) Véase Boudon, R. 1971. El coeficiente
"d" es un coeficiente que varía de -1 a 1,
y está basado originalmente en un modelo de descomposición de proporciones.
(11) El examen aplicado por nosotros no es

una prueba normalizada de aptitudes
verbales y matemáticas como suele implementarse en los estudios sobre rendimiento escolar. Nuestro examen es una
prueba típicamente escolar (construída
por tres maestros de sexto de primaria)
que pretendía medir ciertos conocimientos de español y de matemáticas.
(12) En la submuestra de alumnos de barrios

obreros:

VAR 1: Sector éconómico en donde el
padre trabaja.
1: profesiones liberales, obreros de
origen wbano que trabajan en el
sector industrial.

1: obreros de origen rural que trabajan en el sector industrial y

trabajadores de los sectores subordinados de la economía urbana (subtratamiento, pequeña
producción mercantil, pequeño
comercio, servicios personales,
etc.).
VAR 2: Nivel escolar de la madre.
2: Oa 6 años de instrucción.
2: más de 6 años de instrucción.
VAR 5: calificación en el examen,
5: entre 6 y 10 respuestas correctas
5: entre O y 5 respuestas correctas.
En la submuestra de alumnos de barrios marginados:
VAR 1: sector económico en donde el
padre trabaja.
1: profesiones liberales, obreros del
sector industrial.
1: trabajadores de los sectores subordinados de la economía urbana y campesinos.
VAR 2: nivel escolar de la madre.
2: 6 años de escolaridad o más.
2: Oa 5 años de escolaridad.
VAR 5: calificación en el examen:
5: entre 4 y 10 respuestas correctas
5: entre O y 3 respuestas correctas.
(13) Recuérdese que en nuestro país menos
de 3 de cada 10 estudian tes universitarios son del sexo femenino. Cfr. Anuario
Estadístico de la UNESCO, 198 l. Datos de 1977.
(14) No habiendo tenido acceso a formas de
tratamiento automatizado de datos,
nuestro análisis se limita a estructuras de
tres variables. Es evidente que con una
muestra mayor y con una estructura incluyendo todas las variables, nuestros resultados no se limitarían a estructuras de
interacción relativamente simples.
(15) ¿Será por esta razón que los jóvenes de

las clases populares que han logrado una
movilidad escolar y profesional importante se caracterizan por su gran interés
en la educación, un proyecto profesional

bien definido, la reproducción de actitudes de caracter meritocrático y, sobre todo, una tendencia a restringir sus relaciones con los vecinos y con los habitantes
del barrio? (Véase la encuesta de Mir
Araujo, A. 1966).

~\~-- (\(:~ ······:~.
'

~

···.;,?' ·''(

......

.

/

\~,;~,:_

~

(16) División que no puede ser aprehendida a

partir, solamente, de las teorías clásicas
de origen europeo. Sobré esta discusión,
véase Bennholdt-Thomsen, V. y Gerry.
C. y Le Brun, O.

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�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

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LETICIA HERRERA (Monterrey,
N.L., 1960). Estudió Sociología en la
Universidad Autónoma de uevo León.
Este afio de 1984 publicó su primer libro de poesía: l'ago por vrr.

de veinte años, Ha publicado varios libros de texto, poesía y narrativa, entre
ellos: Breve canto a la aurora, En el
nombre de Eva, El viento que mueve los
olmos, A vuelta de rueda.

experto en teoría de la traducción en el
ámbito internacional. En la última década ha presidido los coloquios internacionales sobre la traductología, una ciencia
que él mismp ha trabajado por consolidar.

EDUARDO ARELLANO (Zacatecas,
Zacatecas, 1959). Estudió la licenciatura
en Letras Españolas en la UANL. Fue
miembro del taller literario Fruta verde.
En 1983 publicó, junto con otros miembros del taller, un volumen colectivo de
cuentos, Juegos cotidianos,

HERON PEREZ MARTINEZ. Mexicano, Lingüista y traductor, políglota, graduado en la Universidad Gregoriana y en el Instituto Bíblico y de Estudios Orientales de Roma, Italia. Como traductor ha publicado sus trabajos en Europa y México. Como escritor e investigador, colabora regularmente en revistas y periódicos nacio,
nales. Actualmente es docente e investigador de tiempo completo en la Facultad de Filosofía de la UANL, donde funge como Secretario General.

JORGE VILLALOBOS (Cómez Palacio, Durango, 1954). Estudió periodis.mo en la UANL. Perteneció al taller literario "Redro Garfias", y al grupo de
canción experimental "Silencio", con el
que realizó varias giras por el país. Poemas suyos han sido publicados en Taller,
El volantín, El Barrio, y en el periódico
El pueblo, de Chilpancingo Guerrero.

ADOLFO SANCHEZ VAZQUEZ (Algcciras, Espaiía, 1915). D&lt;1ctorado en
Fil\?sofía por la UNAM, donde es maestro· e investigador de tiempo completo.
Ila sido varias veces maestro huésped de
la División de Estudios Superiores de la
Facultad de Filosofía, en la UANL. Es
autor, entre otros, de los libros Las
ideas estéticas de .\larx, Filosof(a de la
praxis, f;tica, listética y marxismo,
Ciencia y revolución: el marxismo de
: l/t/1 usser.
HORACIO SALAZAR ORTIZ (Tlalchapa, Guerrero, 1933). Estudió Derecho en la UAJ'\JL, Profesor de ciencias
sociales y literatura en la Preparatoria
Número 1 de la UANL desde hace más

VICTOR ZUl'HGA (Guadalajara, Jalisco, 1953). Licenciado en Ciencias de
la Educación por la Universidad de
\Monterrey, estudió el doctorado en Sociología en la Universidad de París VIII
M.B. DAGUT. Lingüista norteame(Vincennes
). Artículos suyos han sido
ricano interesado en los últimos tiempublicados
en Salud mental, revista del
pos en la problemática de la traducInstituto
Mexicano
de Psiquiatría, en la
ción. En esta rama de la lingüística apli- ,.
cada es uno de los más importantes ex- Revista Francesa de Sociología, y en
pertos de talla internacional. Algunos Education comparée. Actualmente funge como jefe del Departamento de Sode sus trabajos han aparecido, por
ciología
de la Universidad de Monterrey,
ejemplo, en la revista Babel, especialiy es asesor del DIF-Tamaulipas.
zada en la naciente ciencia de la traducción.
WOLFRAM WILS. Lingüista alemán,

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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