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1

\Sa.
LETRAS UANt

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL :Ing. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

NUMERO 10-11 / VOLUMEN IV / MAYO-DICIEMBRE DE 1985
CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Alicia Escamilla
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Dra. Alma Silvia Rodríguez
DIRECTOR
Miguel Covarruhias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria,
San Nicolás de los Garza, N.L.
MEXICO.
Publicación tetramestral
Precio del ejemplar: $200.00 M.N.
Suscripción anual: $500.00 M.N.

�SUMARIO
4

SED BCE\OS CON EL POETA
Julcs Suprrvicllc

5 EwDOS.~cnioPOE,tAS
de Andradc
1

7 VARJACJO:-,¡ES SOBRE U

TE'\1A DE KISSINGER

Alfredo Cuerra-Borgcs

14
16
•

'\10NTF:MORELOS, LAS MUJERES Y LAS AGROINDUSTRIAS
\1inerva ~1. Villarreal

21

ti' I '

22

DELIRIO
Felipe Guerra Castro

~IOVILIS A D1A
Jorge Cantú de la Garza

ESTADO Y SOCIEDAD EN NUEVO LEON: BIPOLARIDAD Y
COllPORATIVIS'\10 DUAL
Javier Rojas Sandoval
SOBRE EDUCACION SEXUAL Y OTRAS ENSEÑANZAS
25 Heidi
Basabe

TEATRO ME XICAN O CONTEMPORANEO
27 Guillermo
Schmidhuber

33 TRES POEMAS MINIMOS
Juan Francisco González

35

EL LENGUAJE Y ALGUNAS TEORIAS SOBRE EL DESARROLLO
E AMERICA LATINA
María de los Angeles Pozas

42 POEMAS
Nelva Alicia García

4 6 "A~ DAMOS HUYENDO LOLA"; MADRES E HIJAS PERSEGUIDAS
Delia V. Calván

51

ESA COS.\ PELIGROS\. QUE ES LA PRISA
\1ario Anteo l linojosa

57 SE~ AS / RESEÑAS / COJ\TRAS~:Ñ AS
SAN CIUSTOI3AL Y TUXTLA: CAPITALES DI•: CHIAPAS E~

EL SIGLO XIX

62 Gloria Pedrero

l

ieto

En este número: ilustraciones de Fernando F. Sánchez

(

�SED BUENOS
CON EL POETA

Jules Supervielle
Sed buenos con el poeta,
Es el más dulce animal.
Nos presta su alma y cabeza,
Hace suyo nuestro mal.
Y es como un alma gemela
Que en la arena del desierto
Siempre precede al profeta
Montado en triste camello.
Las tumbas y sus miserias
El frecuenta muy honesto,
Y da en cambio, buena bestia,
Al buitre su pobre cuerpo.
El traduce eri clara lengua
Nuestro infinitesimal.
Démosle por esa fiesta
¡Su gorra de interpretar!
Versión de ~uel Covarrubias.

SOYEZ BON POUR LE POETE
Soyez bon pour le poete, / Le plus doux: des animaux:, /
Nous pretant son coeur, sa tete,/ Incorporant tout nos
maux, / II se fait notre jumeau ;/ Au désert de l'épithete,
/Il précede les prophetes / Sur son douloureux chameau;
/Il fréquente, tres honnete, / La misere et ses tombeaux,
/ Donnant pour nous, bonne béte, / Son pauvre corps aux:
córbeaux; / 11 traduit en langue ne~/ Nous infinitesimaux /
Ah! donnons-lui, pour sa fete, / La casquette
d'interprete! De Poemes, 1919.

DOS POEMAS

Eugenio de Andrade
ODA A GUILLAUME APOLLINAIRE

En medio de los ángeles desembarcados en Marsella
en las márgenes del Sena, al oído de Marie,
'
los ojos quemados de ternura,
sin piedad de ti leo tus versos.

Leo tus versos en este breve otoño
en que pasean lentos con el agua
Lou y Ottomar;
la esperanza es violenta todavía
'
pero estamos tan-cansados de esperar.
Leo tus versos en el cementerio
donde niños indiferentes
brincan alrededor de tu sepultura;
y lloras a un lado de Madeleine
'
huérfano de ti, huérfano de aventura.
Y t&lt;I pasas, artillero
como río apasionado
o toro de amor hasta los cuernos:
Orfeo oliendo a pólvora y a celo.
Pasas y te ~uen saltimbanquis,
enanos, gitanos, zorras y vagos;
Annie-o Jeanne-aparece en la bruma,
y a lo lejos te lanza una rosa,
tal vez de fuego, quizá de espuma.
Pasas y entras al paraíso
en medio de adolescentes perdidos;
Martín, Gertrude, Hans y Henry,
con yerbas todavía en los cabellos,
cantan coplas de putas y soldados.

�VARIACIONES SOBRE
UN TEMA DE KISSINGER

AHredo Guerra-Borges
Oh, Madeleine, no tengas piedad:
somos los muertos, aquí sentados,
con la noche a los hombros y meciendo
la angustia en los brazos mutilados.

SIN VERLAS
Sin verlas pasamos por las cosas,
deteriorados como animales viejos;
si alguien llama no respondemos,
si alguien nos pide amor no nos estremecemos:
podridos vamos cayendo al suelo.

Traducción de Margarito CuéÍlar.

1.-A las personas que por reparar excesivamente en detalles pierden de vista
el conjunto, suele llamárseles la atención
con el manoseado aforismo: "Los árboles no te permiten ver el bosque." Pero
con el Informe de la Comisión Nacional
Bipartidaria, mejor-conocido como "Informe Kissinger", ocurre precisamente
lo contrario: el bosque dificulta discernir los árboles, en particular uno de ellos,
alto, recio y frondoso, que con su follaje cubre a todos los demás: el árbol de
la seguridad de los Estados Unidos. De
los ocho capítulos, digo: las ocho especies de árboles de la fronda Kissinger,
loe cinco primeros son árboles ornamentales de flores engañosas, cuyo objeto es que no se repare de primas a
primeras en el árbol central, de flores
carnívoras. En este ensayo me propongo, precisamente, ocuparme de uno de
esos árboles decorativos: el programa de
emergencia para la estabilización económica de Centroamérica.
BOCETO DE UNA CRISIS
2.- ¿Por qué un programa de emergencia?... Brevemente, he aquí un cuadro de la economía centroamericana actual La originalidad de sus crisis estriba
en que por primera vez, en forma simultánea y concurrente, se aesencadenaron
la crisis económica y la crisis política.
De tal modo se han entrelazado que resulta ocioso, si acaso fuera posible, deslindar lo que es exclusivamente imputa~e a una y lo que es atribuible a la otra.
Hay manifestaciones de la crisis económica que hubieran tenido lugar aun sin
crisis política, como consecuencia de la
estanflación de la economía internacional Pero hay también ciertos aspectos
«J?t- no se hubieran registrado, o se hubieran producido con menor intensidad,
en ausencia de las convulsiones políti-

cas. Tal es el caso del retraimiento de la
inversión privada y la fuga de capitales,
y en algunos países la pérdida de capacidad productiva por desmantelamiento
de las plantas o por destrucción de.la infraestructura y de activos fijos en la
agricultura y la industria.
3.- Hacia 1978 las economías centroamericanas comenzaron a debilitarse.
En algunos países comenzaban a sentirse ya los efectos de las tensiones políticas y para todos se abrió un período de
franco deterioro del sector externo. Es
de subrayar que, no obstante los importantes cambios que han tenido lugar en
las economías centroamericanas en las
últimas décadas, el sector externo sigue
determinando en forma decisiva su comportamiento global. Es allí donde sigue
localizada la principal fuente de recursos de inversión. Una declinación en la
curva de comportamiento del sector
externo afecta en forma directa la actividad económica, los ingresos del sector
público, el nivel de empleo y, obviamente, la capacidad para importar.
4.-En el curso de tres décadas, entre
1950 y 1980, el valor de las exportaciones de bienes creció 17 veces, pasa~do de un total de 257 millones de dólares
a un total de 4,380 millones. En la década pasada las tasas de crecimiento del
valor unitario de las exportaciones fueron bastante altas, pero a partir de 1978
cayeron sensiblemente. Como esto ocurrió en presencia de sostenidas tendencias alcistas de los precios de importa. ción se desplomó -también la relación de
precios del intercambio. Al mismo tiempo, el servicio de la deuda externa aumentó rápidamente. Por iodo lo anterior, el déficit en cuenta corriente del
balance de pagos creció casi cuatro veces y su relación con el Producto·Inter-

no Bruto regional pasó de 3.8º/o en
1977 a 9.5°/o en 1981.
5.-La constitución del Mercado Común Centroamericano dió a las economías centroamericanas un fuerte impulso, sobre todo por la vía del desarrollo
industrial. Además, en los períodos en
que han caído el valor y el poder de
compra de las exportaciones extrarregionales, el Mercado Común !llavizó el
efecto de tales variaciones sobre la actividad económica global. En particular
fue· notable el papel del intercambio intracentroamericano en 1978-19,80:
Míen tras el sector externo centroamericano se erosionaba seriamente, como se
ha dicho, el comercio intrarregional exhibió un notable dinamismo, sobre todo
por el fuerte incremento de la demanda
de la Nicaragua sandinista.

6.- Sin embargo, el deterioro de la capacidad de pagos terminó por afectar el
intercambio regional. A los crecientes
déficit en la cuenta corriente del balance· de pagos se sumó la acelerada fuga de
capitales, por efecto de las crisis políticas, por todo lo cual en 1980-1982
disminuyeron las reservas internacionales
netas en 1,330 millones de dólares, o
sea, casi 152°/o el monto de éstas en
1979. Esto significa que las reservaá netas pasaron a ser negativas, no sólo en el
conjunto regional sino en cada uno de
los.países, lo que tuvo por consecuencia
que el comercio intrarregional se redujera por liquidez de todos éstos. Las repercusiones negativas de esta situación en la
industria, el transporte y otros sectores
de la economía han sido graves.
7.- Conviene agregar, en muy apretado resumen, otros elementos clave del
cuadro económico actual:
...;¡

�7.1 La inversión pública, más dinámica aun que la privada hasta en
los buenos años, tuvo que incrementarse al llegar los afios críticos para colmar el vacío que dejó la caída de la acumulación pri•
vada, pero P9f esta vía se desembocó en crecientes déficit fiscales, tres veces mayores en 1981
que en 1977.
7.2 Se acudió entonces al financiamiento externo, pero resultando
éste insuficiente se recurrió a la
creación de deuda interna, con
lo cual, por una parte, se incidió
en el desequilibrio del balance de
pagos al intensificarse la demanda de importaciones; y, por otra
parte, se redujo la disponibilidad
de crédito para la inversión privada y se estimuló la inflación.
7.3 La caída de los precios de exportación, unida a una rígida demanda de importaciones con
precios al alza, indujo a recurrir
más intensamente al financia'miento externo, bastante fácil
hasta que se interrumpió súbitamente en 1982. La deuda externa saltó de 2600 millones de dólares en 1977 a un total de 6800
millones, en cifras redondas, en
1981. Con un acortamiento de
los plazos para el pago del principal y un alza sin precedentes
de las tasas de interés, el servicio de la deuda externa creció
entre los afios mencionados en'
un 5401,o, y dentro de dicho 'servicio los pagos de intereses se incrementaron en un 2510/o.
7.4 El acelerado deterioro del sector
externo para las causas concu-

rrentes apuntadas obligó a los
países centroamericanos a echar
mano de sus reservas internacionales, lo que dió por resultado
que a principios de 1982 absolutamente todos los países de la región tuvieran reservas internacionales netas negativas.
7.5 Por efecto de la conjugación de
la crisis económica y la crisis política, el ahorro interno regional
se mostró cada vez más insuficiente. Se puede tener una idea
de la gravedad de la situación al
considerar que en 1981 el ahorro
externo llegó a representar un
46°/o del ahorro total, mientras
en 1977 constituía el 130/osolamente.
8.-Sólo resta decir que tantas fracturas en el esqueleto económico centroamericano, no podían menos que incidir
en un agravamiento de las condiciones
de vida de las poblaciones del área. El
desarrollo económico de Centroamérica ha corrido .parejo1 con la concentración del ingreso. Hacia 1980 el 640/0
de la E._oblación total del área vivía en
estado de pobreza, entendida ésta como
un nivel de ingreso que no basta para cubrir las necesidades familiares básicas; y
lo que es peor aun, el 41 o/o vivía en estado de extrema pobreza, pues sus ingresos er~ insuficientes para siquiera cubrir
el valor del mínimo de alimentos que el
ser humano requiere desde el punto de
vista biológico.
LAS PROPUESTAS DEL INFORME
KISSINGER: UN ECO DISTORSIONADO DE LA ALTERNATIVA CENTROAMERICANA.
9.-

Vayamos ahora a las propuestas

de estabilización económica del lnfonne
Kissinger, pero conviene contrapuntear•
las con propuestas anteriores de origen
centroamericano. El propio Informe
reconoce que "algunas de nuestras reco,
mendaciones representan un apoyo a
iniciativas existentes. "(l) La modestia
de este reconocimiento no calza bier
con el proverbial narcisismo del Sr. Ki&amp;singer, pero quizás le haya parecido mejor no ponerse a inventar la pólvora,
10.- Una posición centroamericana fu
definida en 1981 por la Suhsede de la
CEPAL en México. En obsequio a la
brevedad extractaré lo que CEPAL propuso acerca de la cooperación interna•
cional a Centroamérica:
"Caben tres advertencias sobre el particular - -apuntó la CEPAL- -.Primera:
debe insistirse en el carácter compl&amp;men tario del apoyo internacional pa·
ra cualquier esfuerzo de desarrollo
qµe deberán adoptar los países iümos. (...) Segunda: en vista de la
J-ieterogeneidad que caracteriza a la
aplicación actual de las políticas económicas en los países del Istmo Cen•
troamericano, parece más importan·
te que nunca que la comunidad in•
ternacional, en su conjunto, respete
escrupulosamente el camino que ca•
da país elija para lograr los objetivoe
de su desarrollo. Para ser consecuen•
tes con este criterio, cada gobierno
del Istmo Centroamericano habrá de
ser el que fije las prioridades que le
parezcan, en el marco de su respectivo plan de desarrollo. (. . .) Tercera:
Aunque parezca obvio, conviene subrayar que el contexto en el que se
plantea la iniciativa que contiene esta nota es históricamente distinto a
cualquiera de períodos pretéritos,
tanto por los cambios sucedidos ea

Centroamérica como en el resto del
mundo.. . " (2).
11.-Las propuestas de la CEPAL subrayan que la cooperación internacional
debía ser de magnitud suficiente, en
condiciones concesionarias y por un
período amplio, como podría ser
1982- 1990. Se estimó necesaria una
masa ¿e recursos públicos externos de no
menos de 20 000 millones de dólares netos, a precios constantes de 1982. Y las
áreas estratégicas seleccionadas fueron
las siguientes. Vuelvo a citar: a) el programa energético; b) la modernización
de los sectores productivos; c) el programa de infraestructura; y d) los programas para ir reduciendo el inmenso rezago que se observa en todos los países,
con diferencias de grado, en lo que respecta a la solución de los problemas más
esenciales de la grandes mayorías "(3).
12.-Como una continuación de esta
línea de pensamiento, los cmco países
centroamericanos, a través de un vocero único, el Dr. Carlos Manuel Castillo,
Presidente del Banco Central de Costa
Rica, reiteró ante la Comunidad Financiera Internacional, en Bruselas, 1983,
que "la política que adopten los gobiernos, individualmente y en conjunto, debe ser producto del esfuerzo y de la
creatividad propias. "(4).
13.-Antes de seguir adelante debo
hacer una aclaración a fin de que los suspicaces no me clasifiquen en la categoría
de los ingenuos irremediables. He denominado "posición centroamericana" a
las propuestas de CEPAL-México toman•
~o en cuenta su sentido y la honestidad
intachable de sus ponentes. Pero no se
me pasa por alto que cuando los gobier~os del área las aprobaron, algunos de
estos las sucribieron hipócritamente, sin

conv1cc1on alguna. Que sea en verdad
una posición centroamericana dependerá de un complejo de circunstancias, en
particular del desenlace que tengan las
actuales tensiones creadas por los Estados Unidos en Centroamérica. Tal es mi
punto de vista. No me llamo a engafio
en cuanto a la sinceridad de todos los
gobiernos.
PREMISAS INDISPENSABLES.
14.-Tomando fuera de contexto el Programa de Emergencia para la Estabilización Económica del Informe Kissinger,
resulta difícil de objetar. Pero al examinarlo dentro de dicho contexto cambia
por completo el sentido real del Programa. El Informe tiene una pieza central:
la seguridad de los Estados Unidos. Tiene una percepción paranoica de esa seguridad: la ve amenazada todos los días
por el "eje Unión Soviética Cuba-Nicaragua". Y tiene un propósito inflexible:
derrocar al gobierno sandinista como
única forma de garantizar dicha seguridad.
15.- Una segunda salvedad debe hacerse, pues en apariencia el Informe Kissinger no excluye a Nicaragua. Una vez
más las apariencias engafian si las propuestas se las toma fuera de contexto.
A lo largo del lnforme Kissinger - - mejor dicho, hasta antes del Capítulo 6:
"Problemas de seguridad en América
Central"- - todo lo que se dice y se propone involucra a los cinco países centroamericanos, sin exclusión. El Informe llega a reconocer que el Mercado
Común creó una tal interdependencia en
Centroamérica, que "pese a las diferencias políticas que dividen a la región,
Nicaragua representa una parte esencial
de la economía de América Central. "(5)
Y en otra parte dice: "No hay forma de

aislar a uno o dos países miembros (del
Mercado Común)"(6).
16.- Siendo esto así, ¿en qué Nicaragua piensa el lnforme Kissinger cuando
la incluye en los programas de asistencia
económica para la región? ... No es en
la Nicaragua Sandinista, sino en una Ni-·
caragua en que ya se hubiera restablecido el poder somocista. Y que es precisamente en los somocistas y otras especies
del mismo género en lo que se está pensando, lo pone de manifiesto la suerte
que la CIA ha hecho correr el binomio
Pastora-Robelo. La pareja estaba que ni
mandada a hacer para que muchos creyeran que de lo que se trataba era simplemente de sacar a Nicaragua de la "órbita soviética", como suele decirse. Pero
la CIA está de tal manera enceguecida
por la repulsión a todo lo que tenga que
ver con el régimen sandinista, aunque
la relación haya sido fugaz e incidental,
que se aferra a los somocistas y ha menospreciado hasta los servicios potenciales de estas mediocridades obsecuentes.
EL PROGRAMA DE EMERGENCIA.
17.-Conforme lo anunciado, habremos
de abordar ahora el Programa de Emergencia para la Estabilización Económica
de Centroamérica. Se tratará de una breve noticia y un comentario fugaz, todavía lejos del examen que requiere el Informe Kissinger para establecer todas
sus implicaciones. Además, no obstante
mi propósito de tomar las propuestas en
su condición de recomendaciones puramente económicas, es inevitable percibirlas dentro de su contexto fundamental:
la defensa de la seguridad nacional norteamericana, tal como dicha defensa es
torcidamente concebida por el actual
equipo gobernante de los Estados Unidos. Nos limitaremos al Programa de

�I

Emergencia, en atención al tiempo y el
espacio disponibles, aunque el Informe
presenta también recomendaciones para
un plazo más largo. Según nos advierte:
" ... estamos obligados a definir los objetivos de mediano plazo que sean compatibles con los intereses de los Estados
Unidos. "(7). Nadie, pues, se llame a engaño. La ingenuidad debe excluirse de
nuestro debate.
18.-Según el Informe los "ocho elementos clave" del Programa de Emergencia son los que enseguida vamos a
presentar y comentar someramente.
18.1 Una conferencia donde Estados
Unidos y Centroamérica discutan "los impedimentos y opor•
tunidades" de desarrollo.
No hay para qué detenerse a
examinar esta propuesta "clave". La juzgamos retórica, estéril y publicitaria. Más votos para el Sr. Reagan. Y sólo pensar
en el papel que harían en la
Conferencia ciertos Presidentes
de Centroamérica envilece por
contagio.
18.2 Maximizar la participación del
sector privado en el esfuerzo
de estabilización económica.
La tesis es altamente apreciada
por la Administración Reagan.
Y no séilo por ésta para ser ju&amp;
tos, pues son numerosas las voces que reniegan del papel del
Estado en la economía. Sugerencias co:no la siguiente tienen
muchos partidarios latinoamericanos: "Una parte creciente
de los gastos de capital del sector público - - recomienda el

Informe- - debe ser destinada a
proveer al sector. privado, para
aliviar las difíciles condiciones
financieras de muchas firmas"
(8) Cabe observar, sin embargo,
que uno de los más serios problemas que ha tenido la banca
central centroamericana es que
la canalización de recursos a la
banca local para apoyar a la
iniciativa privada, ha sido utilizada por ésta para sustraer capitales de Centroamérica y depositarlos en el exterior.El propio Informe dice lo siguiente:
"Sin paz continuará la fuga de
capitales. "(9).
A mayor abundancia, el Informe asienta una conclusión que
por sí misma excluye de las
medidas de corto plazo la propuesta en referencia: "Reconocemos - - admite el Informe- que el actual clima de violencia
e inseguridad desalienta las iniciativas del sector privado. "(10)
A confesión de parte, relevo de
prueba.
18.3 Renegociar la deuda externa
centroamericana.
Esta sí es a todas luces una medida de un Programa de Emergencia. Sea quien fuere quien la
proponga debe ser bien acogida.
El Informe propone la readecuación de la deuda externa
contraída con fuentes oficiales,
y agrega que ". . . al mismo
tiempo, los Estados Unidos y
los gobiernos de otros países
acreedores deberían urgir a los
prestamistas privados, especialmente a los bancos comerciales,

a renegociar la deuda existente
a las más bajas tasas de intere,
que sea posible. "(ll)
Es muy remoto, sin embargo,
que la banca comercial mueatre disposición a conceder a
Centroamérica un tratamiento
de excepción para readecua
los plazos y las tasas de ínter&amp;
de su deuda externa." La propia
experiencia del Sr. Kissinger así
lo demuestra, pues no es la pri•
mera vez que hace desoídas ape•
laciones a la banca comercial
para que modere su agresivo
tratamiento a los países deudores del Tercer Mundo. En el
mismo sentido se han pronunciado el Fondo Monetario lnter•
nacional y el Banco Mundial,
pero su autoridad ha sido menoscabada al no coincidir sus
llamamientos con los interese,
de la banca comercial.
De todas ~aneras, si la disposición es la enunciada en el In•
forme, sería de tomarle la pala·
bra y hacer todo lo posible para que, sin discriminaciones,
como lo pide la posición cen·
troamericana, se abre un capÍ·
tulo de renegociaciones de la
deuda externa en condiciones
favorables.

mentados con unos $US 400
millones, lo que daría un total de $US 877 millones para
1984. Sin que padezcamos de
un recelo enfermizo, pero no
disponiendo de información
precisa sobre los criterios de
distribución de esos fondos, es
obligado preguntarse si la mayor parte de los mismos no
tendría por objeto asistir al
precario gobierno de El Salvador, como ha ocurrido hasta
ahora. Si tal fuera el caso, la
propuesta estaría muy sesgada
y es difícil admitir que su finalidad sería la estabilización económica de Centroamérica en
un corto plazo.
Conviene, pues, disponer de
más información. Por de pronto, la prensa norteamericana da
cuenta que en el Congreso y el
gobierno de los Estados Unidos
se sabe ya que una buena parte
de los fondos que se ponen a
disposición del gobierno y el
ejército de El Salvador, retornan a los Estados Unidos en calidad de depósitos bancarios de
particulares. No hay motivo para sorprenderse: el reciclaje de
la contrainsurgencia tiene conspicuos antecedentes en el Vietnam.

18.4 Incrementar la asistencia económica de Estados Unidos a
Centroamérica.

18.5 Más apoyo a los proyectos de
infraestructuras y vivienda intensivos en el uso de mano de
obra.

El Informe pide que los fon·
dos que ya asignó para este
año el Congreso de los Estados Unidos, a propuesta de la
Administración, sean comple-

Se trata de que la ampliación
de la asistencia económica la
canalice la AID a proyectos de
electrificación rural, irrigación,

construcción de puentes y caminos que generan bastante
empleo. Como paliativo temporal de la subocupación rural, no
es mala idea; se ha propuesto
más de una vez, pero su puesta
en práctica requiere - -para decir lo menos- - un cambio en el
modelo tradicional de contratación de los proyectos, pues las
licitaciones las ganan las empresas más fuertes, cuya característica es el uso intensivo de capital. Por lo demás, ¿qué proyectos de electrificación rural e
irrigación pueden llevarse a cabo con las poblaciones concentradas militarmente, al tiempo
que se realizan operaciones de
contrainsurgencia en vasta escala? ... La verdadera propuesta
clave es la paz. Lo ha dicho
Contadora. Pero cada vez que
se está cerca de ella, los Estados Unidos inician nuevos "ejercicios" militares en las fronteras de Honduras y Nicaragua.
18.6 Establecer garantías oficiales
de los créditos para importaciones centroamericanas originadas en U.S.
El programa de crédito para el
comercio exterior actualmente
en vigor en los Estados Unidos
excluye a Centroamérica, pues
se considera excesivamente elevado el riesgo de falta de pago.
El Informe propone, en consecuencia, que dentro de la le~
gislación actual o mediante una
nueva se puedan extender a los
bancos comerciales norteamericanos garantías de los créditos
de corto plazo que otorguen a

los importadores centroamericanos.
Los sistemas de seguros de crédito a la exportación - -en este
caso de los Estados Unidos hacia Centroamérica- -, son bien
conocidos en el comercio internacional, y nada podría objetarse a que Centroamérica fuera incluída en el régimen correspondiente. El problema es otro:
tiene que ver con el hundimiento de las balanzas de pagos centroamericanas. De la causa ya
hablamos: la carga de la deuda
externa; el desplome de los precios de las exportaciones regionales; el alza de los precios de
las importaciones; la fuga de
capitales; en una palabra, el agotamiento de las reservas internacionales. Quizás algo de esto pueda mejorar en el tiempo
que tome a la Administración
y el Congreso de los Estados
Unidos aprobar una nueva legislación de garantías al crédito
para importaciones centroamericanas, pero para entonces ya
no sería del caso hablar de una
emergencia.
18.7 Concesión de un crédito al
Fondo Centroamericano.
Esta es también sin duda alguna, otra medida propia de un
Programa de Emergencia, pues
como tal la tiene desde hace
tres años Centroamérica. Una
reserva cabe hacer pero la dejamos para más adelante.
Brevemente, el caso es que a
partir de 1981 se ha debilitado

�el comercio intrarregional por
haberse agotado la capacidad
de créditos y pagos recíprocos
de los Bancos Centrales de la
región. Por tal motivo, en ese
año se creó el Fondo Centroamericano del Mercado Común
que entre sus operaciones activas tiene el otorgamiento de
préstamos a los Bancos Centrales de los países del área, a fin
de que puedan financiar, en la
proporción que se acuerde, los
saldos deudores resultantes de
las liquidaciones en la Cámara
de Compensación Centroamericana. De esta manera se viabilizaría nuevamente el comercio
intrarregional, pues los países
necesitarían hacer uso de sus
escasas reservas de divisas sólo
en una reducida proporción, ya
que una parte se compensaría y
la otra podría cubrirse con créditos del Fondo.
Durante tres años se han hecho
gestiones para alimentar el Fondo. Se necesitan $US 250 millones. La comunidad financiera
internacional ha prestado oídos
sordos a las demandas centroamericanas. El BID ha sido aparatoso pero ineficaz. El gobierno norteamericano ya había
ofrecidó abrir un crédito al
Fondo y ahora tenemos que la
Comisión Kissinger hace una
recomendación en ese sentido.
¿Cabe hacer reservas? ... Una
tan sola: que el crédito ofrecido no esté sujeto a condiciones políticas que distorsionarían su objeto. Creemos muy
probable que no sea este el ca-

so, pues, como asienta el Informe: "Reconocemos que el apoyo a las instituciones del Mercado Común beneficia a todos
los miembros del mismo, sinconsiderar su orientación política o social y sus realizaciones
económicas. No hay forma de
aislar a uno o dos países miembros. "(12).
18.8 Incorporación de US al Banco
Centroamericano.
En la eventualidad de que el
Banco Centroamericano de Integración Económica decida
abrir su capital a la participación de países fuera de la región, la Comisión Kissinger recomienda el ingreso de los Estados Unidos al Banco.
El papel del BCIE ha sido muy
importante en Centroamérica.
Su crédito ha estado abierto a
todos los países, y no podía
haber sido de otra manera. En
particular, Honduras y Nicaragua - -como países de menor
desarrollo relativo en la regiónhan tenido en el Banco un amplio apoyo. Pero los recursos
del BCIE resultan insuficientes
frente a las necesidades y por
ello se ha considerado la alternativa de abrir su capital a otros
Estados.
De nuevo cabe una sola reserva: que la aportación de recursos no esté sujeta a condiciones
discriminantes, pero en este caso no se trata de un recelo malicioso sino de un temor bien
fundado: en primer lugar, los

Estados Unidos han bloqueado
la concesión de préstamos del
BID y el Banco Mundial a Nicaragua. Y en segundo lugar, precisamente en el caso del BCIE
el crédito que puso a su disposición la AID cuando el Banco
se fundó (1961 ), estuvo sujeto
a condicionamientos muy precisos en cuanto a las industrias
que podían tener acceso a loe
fondos facilitados. ¿Se puede
entonces sentir entusiasmo p&lt;X
la expectativa de una tercera
•
. ?
experiencia
....

otros medios de influencia, no sólo el dinero. Debemos encarar la realidad tal
cual es y tomar en consideración la capacidad de los Estados Unidos para influir en el curso de los acontecimientos
en América Central.. Ningún otro Estado tiene igual capacidad. Si, pese a todo, cuando se trate de decidir y no sólo
de influir, fracasan los Estados Unidos
en su empresa, ello será porque los habrá derrotado la historia.
Marzo de 1984.

ESPERANZA FINAL.
NOTAS

19.- Dije en un principio que iba a ocuparme de uno de los árboles decorativoe
de la floresta Kissinger, pero tal expre•
sión, obviamente, es una manera de
abordar de buen humor algo que va
muy en serio. En todo caso, es algo
que puede permitirse en un ejercicio
de periodismo económico, que es lo
que hemos hecho. Creemos que las
propuestas económicas del Informe, las
de corto y las de mediano plazo, hay
que evaluarlas sobriamente en todos sus
alcances. Muy probablemente no todo
lo que propone el Informe llegará a coo•
cretarse, pero no hay que ceder a las
tentaciones del maniqueísmo y limi•
tarse a menospreciar las propuestas.
Aun antes de que las recomendacio•
nes se lleven a la práctica, el solo anun•
cío de que podría haber un fondo extraordinario de asistencia financiera ha despertado inquietudes, y hasta desasosie•
go, en los gobiem0s del área. El oro es el
agua regia que mejor disuelve las cohe·
siones. La prostitución es la más antigua
enfermedad de la política. Y los Estados
Unidos tienen a su disposición muchos

(1) Report of the National Bipartisan Comission on Central America, 1984, (mimeo),
p. 47.
(2)CEPAL, Itsmo Centroamericano: el caráoter de la crisis económica actual, los desafíos que plantea y la cooperación internacional que demanda (E/CEPAL/CCE/402/
Rev. 1),1981, p. VII.
(3) lbid, p. 16.
(4) Exposición del Sr. Carlos Manuel Castillo,
Carta Informativa de la SIECA, No. 263,
septiembre de 1983, p. 5.
(5) lbid, p. 42.

(6) lbid, p, 5O
(7) Jbid, p. 51
(8)Ibid, p. 64
(9)Ibid, p. 56
(l0)Jbid, p. 47
(11) lbid, p. 48
(12) lbid, p. 50

�DELIRIO

Felipe Guerra Castro
En un charco de sangre, allí estabas tendida
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy abiertos ... abiertos,
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía y a la vez con ternura.
El puñal en mi diestra todavía humeaba
pero ya a mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
¿Cómo fue? ... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?
¿Fue ascensión a la cumbre?, ¿fue descenso al abismo?
Sólo sé que en tus ojos vi otros o_ios impresos,
que sentí entre tus labios el calor de otros besos,
y entre sombras y dudas mi razón agitada,
quiso hallar a tu sangre otra sangre mezclada,
y al vengar mis agravios y entregarte a la muerte,
hasta el último instante, hasta el último verte
'
'
y ver cuál se borraba en tus yertos despo_ios,
la impresión de esos labios, la impresión de esos o_ios;
y en tus labios ya muertos, y en tus labios ya fríos,
para siempre dejarte la impresión de los míos.
Era ya media noche y en la obscura alameda
murmuraban las hojas con voz débil y queda,
mientras Gulce y tranquila, tras finísimo velo
de neblina, la luna se elevaba en el cielo.
¡Cuán hermosa es la vida! ¡Cuán hermosa!, dijiste.
Sí, la vida es hermosa-contesté-, pero es triste
que se acabe tan pronto... Y seguimos andando,
tú pensando en la vida, yo en la muerte pensando.

Sí, la muerte, la muerte-murmuré-, y asustada
te paraste y me viste con medrosa mirada,
y en tus ojos tan grandes y en tus ojos tan bellos,
vi brillar más que nunca la mirada de aquellos,
y en mi fiebre inextinta de pasión y locura,
recorrióme la suave sensación de frescura,
del que asciende a la cumbre o desciende al abismo...
y después... ¿quién lo sabe, si lo ignoro yo mismo?
En un charco de sangre, allí estabas tendida,
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy abiertos... abiertos,
y mirándome siempre como miran los muertos,
sin amor y sin odio, sin placer ni amargura,
con sutil ironía, y a la vez con ternura.
Todavía en mi diestra el puñal humeaba,
pero ya en mis oídos el furor no gritaba,
y crecía el espanto, y la angustia crecía,
y humeaba en mi diestra el puñal todavía
con el vaho candente de tu sangre ardorosa,
de tu sangre de virgen, de tu sangre de diosa.
Más, ¡oh dicha, que en medio de mi crimen surgiera!
Al dejar en tus labios la caricia postrera,
vi que al fin se borraba de tus yertos despojos,
la impresión de sus labios, la impresión de sus ojos,
y en tus labios ya muertos y en tus labios ya fríos,
para siempre quedaba la impresión de los míos.

* Emeterio Treviño González: Antolog(a de poetas

neoloneses. Ed. de la SEP. México, 1930.

�MONTEMORELOS, LAS MUJERES
YLAS AGROINDUSTRIAS

Minerva M. Villarreal
1) LAS CONDICIONES DE TRABAJO
FEMENINO EN LA PLANTACION
CITRICOLA DE NUEVO LEON.
El sector femenino contribuye en el
desarrollo de la agricultura y la agroindustria de cítricos bajo dos esquemas
que en la mayoría de los casos estudiados funcionan como complementarios.
a)

Uno es bajo el marco de la economía doméstica; colaborando
como un sostén muy importante
en la organización familiar del
trabajo campesino. La mujer se
encarga de sembrar, cosechar,
desquelitar e inclusive vender la
producción -o encargarla a sus
hijos mayores - cuando su marido ha emigrado a Monterrey o
a los Estados Unidos. Montemorelos, Nuevo León, centro productivo eje de la región citrícola
funciona a su vez como punto
intermedio de la migración interna en el estado, y de la que desde ahí se realiza hacia otros puntos del interior de la República o
hacia los Estados Unidos. Aquí
vienen IQs campesinos de las zona sur, la más pobre de Nuevo
León, y salen aquellos que ya no
tienen posibilidades de trabajo
seguro en la región. Sobre las mujeres recae el funcionamiento de
la producción antes trabajada
por el hombre. Son ellas las que
generalmente no emigran y cuando lo· hacen, en su mayoría, es
para contratarse como siivientas.

Así es que cuando el hombre se
ha ido de "mojado", o a contratarse como trabajador asalariado
en las agroindustrias de la región,
o en empresas de la construcción
, en Monterrey o Saltillo, la mujer
realiza el trabajo pennanente, lip;ado a la casa y a la tierra, que

su marido tiene que descuidar
-pues él es quien debe enfrentarse al mundo social, al espacio
exterior y chtener así un trabajo
eventual casi siempre mal remunerado-.
b) El otro e91uema tiene que ver
con su contratación como fuer•
za de trabajo asalariada en las
agroindustrias de la región: empacadoras, gajeras y jugueras. Aquí
las mujeres se dedican, "por realizar un trabajo delicado" -según la empresa-, a llenar cajas
de empaque o a seleccionar o picar la fruta.
Generalmente reciben sueldo a
destajo y con carácter de eventual, mientras permanece el trabajo por temporadas en las empresas.
Las temporadas son durante los
meses de octubre a febrero y de
fines de marzo a julio. (De julio
a noviembre y de enero a marzo
las agroindustrias refuerzan su
trabajo con fruta traída de Veracruz y de la Huasteca Potosi.na).
Para la ideología de las trabajadoras estas funciones son realizadas complementariamente. Y tan
importante para la economía de
sus familias resulta el que por
ejemplo, una mujer trabaje durante cinco meses como obrera
agrícola en una empresa "embellecedora de fruta" o planta de
empaque, como que los meses
restantes los dedique al trabajo
de labranza(*) o al servicio doméstico, sin descuidar sus que-

• En pequeños huertos familiares.

haceres

dentro

de

la

casa.

En Monternorelos las mujeres
son contratadas por obra definida en la empresa, con lo cual
~sta no contrae obligaciones para
con las contratadas, a quienes se
llama a través del conocimiento
personal de la Jefa de Personal o
del Mayordomo a sus casas, al
iniciarse la temporada del procesamiento de la fruta. Trabajan en
ocasiones hasta veinte horas diarias e incluso los domingos -según el pedido a que se haya sujeto la empresa-, sin recibir horas
extras. Se les paga a destajo, es
decir, por caja de empaque trabajada. En el caso de las gajeras
se les paga por litro o galón hecho : "El salario que recibimos
es según el número de cajas que
hagamos por día; se llegan a hacer unas 100 cajas de naranja por
día, nos pagan a $1.40 la caja,
sacarnos $140.00. por día, que
nos pagan el fin de semana, el
viernes" (entrevista). Para otras
frutas el precio es distinto: mandarina $1.30 y toronja $2.40 por
caja. Estas cifras corresponden al
año 1981.
En este mismo año, según el administrador de la gajera ICMOSA,
el salario diario en la región de
acuerdo al mínimo legal sería
de $170.00. La empresa contrata
al personal en base al salario mínimo, pero por tiempo trabajado; cuenta con sindicato "rojo"
(así llaman en la zona a los sindicatos de la C.T.M.), ya que la
empresa necesita personal per•
manente al dedicarse a la exportación de gajos enlatados de distintas frutas.

Las empleadas eventuales de las
plantas de empaque, al deshacerse del contrato que depende
de los pedidos demandados a la
empresa por los Estados Unidos
o Canadá, se ~ontratarán como
sirvientas o volverán a las labores
de cultivo. Muchas de ellas son
madres solteras o abandonadas,
dejan a sus hijos al cuidado de
las abuelas, si las tienen, y si no
a cargo de alguna vecina.

lo tanto, como se paga a destajo,
el número de cajas realizadas es
mayor y con ello mejor paga. En
esta posición se encuentran las
mujeres que tienen más edad y
más antigüedad. Más alejadas se
encuentran las que entraron a
trabajar recientemente y por lo
tanto su producción es menor
aunque no el trabajo, que resulta más cargado debido a que la
fmta es más pequeña.

En otros casos son mujeres solteras, consagradas al cuidado de
una familia cargada de prejuicios
que no les permiten salir !lolas o
verlas acompañadas. Además la
empresa contribuye con esta "ri•
gurosidad moral", aprovechándola: "Ya les he dicho que no las
quiero ver con cualquier hombre, manoseándose en las esquinas, pues lo que se hable de ustedes es en mal pa'l patrón. Aquí
se me vienen derechito a trabajar" (entrevista).

Los patrones implementan cierta
jerarquización entre las empleadas, de acuerdo a la confianza
que ellas hayan demostrado. Así,
sus relaciones se establecerán en
base a la competencia, la envidia,
los chismes. Lo cual sirve para
mantener la desunión entre ellas.

Muchas obreras regresan después
de. la temporada al permanente
oficio del trabajo casero. Cuidan
de sus parientes enfermos, de sus
niños o de los niños de sus hermanas, en ocasiones se dedican _a
la costura, _o preparan frutas en
conserva para la venta
En la empresa, las mujeres tienen
edades muy variadas, desde los
doce años hasta los cincuenta.
La posición de las obreras a lo
largo de las bandas de selección
tiene que ver con 1a producción
y la antigüedad, así corno con la
edad, pues las trabajadores que
están más cerca de las seleccionadoras (otro tipo de trabajo) recogen la fruta más grande, y por

Los trabajos femeninos dentro
de la planta de empaque se distribuyen así : jefas de personal,
seleccionadoras,
apuntadoras
-que llevan el conteo de la producción realizada- y empacadoras.
Muchas de estas mujeres sostienen a su familia con sus ingresos:
"Sí, así es m'hija, es hombre y
mujer al mismo tiempo, trae de
comer pa'todas, y tiene que venir a atender a sus niñitas, y cuidarme a mí que ya 'stoy vieja y
ya no sirvo pa 'nada, ya ni veo,
y el cabrón ese que tuvimos que
correr a patadas, arrastrao huevón, nomás se la pasaba tomando y luego quería estar con m 'hija, haciéndole más niños; hasta
que lo corrí" (entrevista).
Desde 1905, época en que se estableció la primera empacadora en la región
por el norteamericano Thomas Ayres

Robertson -quien se dedicaba a construir un ferrocarril porfiriano-, se introdujo la fuerza de trabajo femenina
en las empresas: "La mujer- es mejor,
más constante, más responsable, más
diestra y más rápida, el hombre no
aguanta mucho en un solo lugar. Además hay ciertas cosas que la mujer desarrolla más delicadamente, por eso se
emplea en el trabajo manual, debido a
la delicadez y feminidad de la per·
sona. Es más háhil para empacar" (entrevista a un empresario).
Esta primera empacadora fue construida durante la revolución mexicana,
pero después, en 1949, se inició una
temporada de levante de esta producción, llegando a existir hasta 22 plantas de empaque. Hoy hay menos, alcanzan a ser 18 con las gajeras y jugueras, que últimamente han cobrado importancia, por su capacidad de almacenamiento y contrpl de las cualidades
de los cítricos, para su exportación en
mejores momentos de mercado.
La economía rural se ve cada vez
más afectada por el capitalismo, pero
éste no ofrece al sector agrario de los
países tercermundistas alternativas liberadoras para la mujer, al contrario,
las falacias son cada vez mayores, en
el sentido de lo que desde el poder puede surgir hacia fines participativos,
desde el sector que vive y sien te esa
participación, la migración y la desi-'
gualdad son cada vez más los síntomas qtie la acompañan. El campo mexicano se ve afectado por los intereses de la sociedad global, pero sobre
todo algunos de sus agentes sociales
específicos, sobre quienes se asienta
el desarrollo desigual y combinado:
mujeres y niños, sobre quienes recaen
los atavismos más arcaicos usados desde afuera -ahora, por la empresa agrícola, en su papel 'de nuevo jerarra ru-

�ral- para su sometimiento. En este caso la organización de la cultura se establece como secuencia a la organización
de _la naturaleza. ,Las actividades que la
muJer desarrollara en la empresa serán
aquellas que sean consideradas como
efectivas de acuerdo a su habilidad de
reproductora y madre. ¿Se puede reconocer como una conquista social de la
mujer el trabajo asalariado en una situaci?" corno ésta, que acarrea cada vez
mas una multiplicidad de roles y sobrecargas a mujeres relacionadas con hombre! ~~ya educación. les cierra cualquier
p081bihdad de cambio, en función de las
actividades domésticas y el cuidado de
los hijos? La condición de estas mujer~ y sus familias es precaria, y su religtOS1dad cargada de los símbolos indispensables que introyecta la ideología
dominante les imposibilita un acceso de
rebeldía que tienda a despojarlas de los
lazos de dominación existentes.
El momento que viven estas mujeres
dentro de la polarización social en que
e_stamos insertos es grave, y las perspechv~s no se .lmeden tomar como el sigu\ente canuon que pasa por la esquina.

2) LA SITUACION ACTUAL
Como antes dijimos, hasta 1981 hab_ía _18 agroindustrias trabajando. El movimiento de la población laboral era notorio. La plaza Zaragoza era sitio de reunión de pizcadores y cargadores que
luego formaban cuadrillas de trabajo.
Las mujeres pasaban desde temprano de
un lado a otro de la ciudad, iban a sus
labores en las empresas.
El valle que rodea a la ciudad era fértil, muy verde, y las naranjas embellecían el paisaje. A las 7 :30 de la mañana
del 24 de diciembre de 1983 se empezó
a sentir en Montemorelos un frío que
llegaría a ser devastador. La helada duró

( donde algunos de éstos tienen también
inversiones) y San Luis Potosí, se les
unirá el estado de Sonora.
En 1984 sóln trabajaron parcialmente 11 de las agroindustrias que componen el complejo productivo de la ciudad:
Agroindustrias funcionando parcialmente
durante 1984
EMPACADORAS
1) Frutas de México 2) Beneficiadora de Na-

ranjas 3) Gonzfilez, 4) México 5) Tres A·
ses 6) Azteca 7) Uriegas (*) 8) MAVI (**)

*
hasta el mediodía del 25 con temperaturas que oscilaron entre los 7 y 12 grados bajo cero. Se declaró pérdida total

de 1~ producción, J de, los municipios
que mtegran la repon citricola de Nuevo León (*) el mas afectado fue Monte-

morelos.
Hasta fines de 1983 el grueso de la
producción de cítricos se concentraba
en Montemorelos; lugar donde además
se aglutinan las agroindustrias que procesan la producción, y también, los
comerciales y asociaciones que
mtervienen en la colocación del producto en el mercado. Después de la helada
el cuadro cambió drásticamente. El desastre empezó con las huertas. La mayoría de éstas sufrieron la pérdida total de sus árboles (se logró salvar sólo
el 400/o de árboles, que fueron podados
to~ente). S?lo l~ citricultores capitalistas cuyas mvennones se extendían
más allá de la finca pudieron replantar.
Se habla de 5 ó 6 casos solamente. Y
aunque se otorgaron créditos a 3 años

~ºti:ª

•

(~ende, Cadereyta Jiménez, General Teran, Hualahuises, y Linares).

dando el primer año de gracia y el resto al 370/o anual, varios citricultores
desecharon la idea de la replantación
porque esto implica _empezar de cero, ya
~e durante los pnmeros cuatro años
solo se puede hablar de inversión. Los
árboles tienen su primera floración a
los 3 años de plantados, y aquí se babia de " ensayo "E
. s dif1c
'il que un ar'
bol en estas condiciones se pueda pizcar porque las ,ramas s&lt;?n muy débiles.
Se dice que el arbol esta en condiciones
de producción hasta 5 años después de
plantado.
La historia de Montemorelos se replantea. Y a pesar de que algunos huerte•
ros están en incapacidad de volver al
cultivo de cítricos, las actividades en
tomo a la citricultura no han cesado. A
partir de 1984 los escasos citricultores
en capacidad de invertir serán también
los que estarán en ~apacidad de modifi~ar la ~roducción de sus empresas agromdustnales. Y vinculados también al
pro~ ~o de comercialización de la producc10n procesada, buscarán más proveedores de fruto dentro del mercado
nacional. Precisamente ahora en 1985
a los estados de Tamaulipas'. Verac~

Las empacadoras Uriegas y Azteca después de la helada, pudieron modifi~ su
capacidad productiva, extendiendo la ma·
quinaria hacia la industria gajera. Actualmente son empacadoras y gajeras.

** Después

de la helada la empacadora El
Edén cambia de dueños y se transforma en
empacadora MAVI. Sus propietarios, dedicados a la comercializaci6n, intensificarán la
compra de cítricos al interior de la República,
para procesarlos en la planta de empaque y
trasladarlos luego a sus bodegas en Monterrey,
desde donde surten a las tiendas Gigante, Soriana, y Astra, de esta ciudad y del interior
de la República.

CAJERAS
1) Industrias Citrícolas de Montemorelos,

S:

A. (ICMOSA), 2) Azteca y 3) Uriegas.

JUGUERA:
1) Citroméxico.
Durante 1984 el grueso de la producci6n procesada en estas agroindustrias disminuyó notablemente·, aunque por períodos breves al·
gunas, y otras por un período que no fue más
allá de los 8 meses, trabajaron con fruta traída
de los 1,ares señalados; y procesaron esta
~roduccion para la ex portaci6n, hasta septiembre de ese mismo año, cuando Estados

Unidos cierra la frontera para el ingreso de cítricos mexicanos.

Desde entonces se ha agudizado en la
zona el proceso de diferenciación social.
Acrualmente sólo seis agroindustrias están trabajando. Estados Unidos cerró la
frontera argumentando que las frutas tenías larvas (mosca mexicana), aunque
los empresarios saben que esta fecha
coincidió con el incremento de la producción citrícola brasileña, que entró al
mercado norteamericano a más bajo precio.

do" asignado a las mujeres como parte
de _sus cualidades, también lo pueden
realizar hombres, y continúa siendo ,
peor pagado. Es mejor pagado un trabajador cuya fatiga de trabajo haya implicado una carga, un peso. La fuerza de
la fatiga se mide en función de una detennin_ada visión de lo masculino y lo
fe~emno. ~n trabajo monótono, cuya
n_.itina consiste en, por ejemplo, selecc10nar la fruta, tomando de las bandas
las que no se ven bien, es menos pagado.
Como si esta rutina repetitiva no implicara un desgaste de la fuerza física del
trabajador.

En 1985 las empacadoras, empresas
con las que se inició este complejo agroin dustrial, están prácticamente paralizaActualmente, tomando en cuenta las
das. Las pocas que eventualmente encifras
dadas por el líder cetemista y ditran en función, no son trabajadas por
putado
local Israel Rojas, Montemorelos
sus propietarios (salvo aquellas que actualmente también son gajeras) sino por tiene 14,000 desocupados (periódico El
agentes comerciales que rentan la planta Norte, 19 de septiembre de 1985). Hapara procesar, "maquilar" la fruta (ma- ciendo una relación con este dato alredurarla, seleccionarla, sin que llegue a dedor de 3,000 mujeres antes ocupadas
ser empacada). Tal pareciera que el des- en el proceso agroindustrial están sin
tino original de estas empresas, como el trabajo. Sólo se contratan aquéllas que
de su fuerza de trabajo, tuviera efectiva- han ~stado vinculadas a las empacadoras
mente sólo un punto de realización. Si que mcorporaron maquinaria para picar
la venta de estos productos no se realiza y desgajar fruta, y que ahora cuentan
en el extranjero, el producto no se em- con una planta gajera, y aquéllas que
paca ni se "embellece" totalmente la trabajan en ICMOSA. Ultimamente la
fruta, no se acomoda en papel ni en ca- juguera trabaja casi exclusivamente con
jas especiales. Se utiliza poca gente en industria especializada y contrata muy
el proceso de trabajo. Por ejemplo, lo poca mano de obra, no está contratando
general es que se vacíen 5 camiones al personal femenino en la planta.
día (un camión es la medida de pago,
Actualmente, si una empacadora lacomo también es el medio para depositar el producto que se vende a granel), bora y contrata mujeres, porque el pedicon un total de 12 trabajadores. En este do sea amplio, se les dice que todo el
proceso de producción para venta al movimiento está a prueba, que no hay
mercado nacional, las trabajadoras que- nada seguro, así no se crearán esperandan excluídas, sólo participan: 1) dos zas. En este año, las escasas empresas
vaciadores = $250.00 (per cápita); 2) plantas de empaque fºr caja empacada
dos carretilleros = $300.00; 3) cuatro pagan $12.00, pero e trabajo no pasa a
estibadores = $500.00; 4) cuatro selec- veces de los quince días. Una seleccionadora gana $120.00 la hora. El pago en
cionadores= $250.00.
las gajeras oscila entre los $45.00 y los
Como se observa, el trabajo ~'delica- $80.00 por litro y galón realizado res-

�MOVILIS ANIMA
para Raúl Cantú Sdnchez

Jorge Cantú de la Garza
pectivamente.
Montemorelos vive hoy un proceso
regresivo en su economía, un síntoma
más de los desajustes de las sociedades
dependientes ..Qu~~nes integran ~ert~
capitales en la region en todos los amb1tos del proceso agroindustrial, son quienes se sostienen y en un momento dado,
tienen capacidad de adquirir antiguas
plantas. Irán hegemonizando su poder
económico.
Han surgido otras actividades económicas importantes, como la industria de
la construcción: la bloquera contrata a
muchos desocupados de la huerta ;o la
carpintería; o pequeños talleres. Muchos
emigran al interior de la República o a
los Estados Unidos, y la fuerza de trabajo femenina, mientras no se trabaje
para la exportación, queda prácticamente fuera del proceso. En esta circunstancia pareciera como si su inserción en el
proceso productivo hubiera sido un mero accidente del capitalismo regional, un
tanto seguir las ideas de Robert&lt;1on y su
primera empacadora de 1905.

Agradezco a Francisco Villarreal, Ra•
miro Reyes Peiia y Francisco Sánchez
Hinojosa la intervención que tuvieron
para la realización de este trabajo.

I
Permite, cuerpo menguante,
al alma decir que ama y necesita.
Date permiso para que en su seno yagan
el amor al mismo tiempo que el ridículo
y la despedida.
Si las manecillas corren y recorren
ese rostro sin horas ya pero anhelante,
déjate seducir, sé generoso.
II
Lo escucho, ah, lo escucho
cómo con su algarabía .me suprime.
Repite las palabras de siempre,
el muy actor, aún gesticulando,
haciendo caravanas, caricias atreviendo.
"Te amo", dice, y "necesito",
y el público aplaude, se conmueve.
Desd(} mi rincón llena de asco lo contemplo.
Esta alma que soy, incrédula y ajada,
sabiendo que no existe algún futuro,
cuánto lo desprecia.

�ESTADO YSOCIEDAD EN NUEVO LEON
BIPOLARIDAD Y CORPORATIVISMO DUAL (Notas para un debate)

,

Javier Rojas Sandoval
La categoría de corporativismo consLi tu yc una herramienta teórica de gran
utilidad para el análisis e interpretación
&lt;le la realidad política y social mexicana.
Si bien dicha categoría contiene una
connotación compleja y diversa, aquí la
empleamos en su acepción relativa a la
definición de un poder político piramidal v centralizador, basado en un control ~ertical de la sociedad.

empresariales, rula misma_iglesia porrazones históricas y tambien de poder.
Si bien la argumentación de Pereyra
es demasiado absolutizante, no deja
de reflejar con un alto nivel de objetividad la realidad política y social mexicana.

El aparato que pennite al Estado
corporativizar orgánicamente a los sectores fundamentalmente de la sociedad,
.
a
los trabajadores en esencia, es el PartíEsta fonnulación pennite identificar
al sistema político mexicano, cuyo eje
es el corporativismo que articula las rela•
ciones entre el Estado y la sociedad.
•
1 •
En el esquema estructural de la sociedad mexicana resulta difícil encontrar
espacios sociales que escapen al cpntrol
del Estado. Todo tipo de organización
social existente adquiere su legitimidad
en la medida en que la misma es reconocida legalmente por el Estado. De lo
contrario es declarada ilegal, reducida a
la marginación o inexistente.

/

,,•¡

&lt;N
&lt;N

Sobre el carácter corporativo del sis'tcrna político mexicano, Carlos Pereyra
escribe: " ... en lo práctico todos los
segmentos de la sociedad civil son prolon¡,raciones del aparato estatal. SindicaLos obreros, federaciones de campesinos
y empleados públicos, organizaciones de
colonos, profesionistas, no asalariados,
etcétera, casi todas las instituciones
creadas por la sociedad para organizar
la participación política y defender los
in tcrcscs inmediatos de sus diferentes
sectores, han sido incorporadas a la
oumiabarcante maquinaria estatal. Los
aparatos del Estado confonnan un denso Lcjido fuera del cual sólo restan comunidades aisladas no integradas plenamente a la vida nacional"(!).
Ilay que anotar que de este corporativismo no escapan las organizaciones

1
1
1

1

1
1
1

do Revolucionario Institucional; Partido
que fue creado por el propio Estado surgido de la revolución de 1910-1917.
En Nuevo León el sistema corporativo de Estado se reproduce en lo fundamental, sólo que aquí ha tenido que
competir (y compartir) en el control de
las clases subalternas o subordinadas con
otro corporativismo que en mucho se le
asemeja, pero también se le diferencia:
el corporativismo empresarial, corporativismo que tiene su más acabada ex-

presión en las organizaciones obreras,
los llamados "sindicatos blancos", que.
escapan al control corporativo del Estado.
Además del sindicalismo blanco existen otros a~pectos que diferencian a los
dos corporativismos (o corporativismo
dual). Entre éstos es posible percibir los
siguientes:
Mientras que el corporativismo de
Estado tiene como sustento doctrinario
la ideología de la Revolución Mexicana,
con el Estado como rector de la economía y el, ahora venido a menos, nacionalismo revolucionario, el corporativismo empresarial tiene como eje el liberalismo económico antiestatista, que privile¡¡;ia el papel de la empresa privada en
la economía y como platafonna ideológica algunos de los postulados de la doctrina social de la iglesia: la armonía y
colaboración , en lugar de la lucha de
clases; el lib~ralismo en contraposición
el colectivismo; el bien común, etcétera,
postulados que aparecen en las declaraciones de principios del Partido Acción
Nacional, los sindicatos blancos y las
organizaciones patronales.
De este corporativismo dual se desprende una visión de la sociedad regional altamente bip~larizada, que refleja el encuadramiento de la sociedad
en dos grandes bloques. Por un lado las
organizaciones corporativas del Estado
(PRI y sectores) y por el otro las organizaciones corporativas bajo el control
y la influencia política e ideológica de
los empresarios privados.

blancos; biinstituciones educativas y de
cultura: universidad y sistema escolar
público, universidades y escuelas privadas; bisistema médico y de asistencia
público y privado: Th1SS, ISSSTE, SSA,
clínicas y hospitales privados (NOVA,
Vidriera, Hospitales Muguer.za y San
José, entre otros); bisistema de comercialización público y privado: CONASUPO Y CECOPOS, comercios y servi. cios de despensa privados; bisistema de
medios de comunicación públicos y privados.

ciales corporativizantes. ia corriente
tercerista aparece como extraña y si es
jdentificada como de izquierda, representando una posición divergente a ambos corporativismos, se le aísla e incluso se le extermina, como ha sucedido en
numerosos casos de la historia de la lucha social regional.

El esquema bipolar es sintetizado por
el sistema de economía mixta.

Sin dejar de ser realmente existente,
el esquema puede ser engañoso por su
carácter simplificador y porque oculta
la otra realidad social subyacente: las
contradicciones entre las clases dominantes y las clases subordinadas, contradicciones que están presentes en ambos
corporativismos.

Bajo este esquema bipolar o eorporaEste esquema social bipolar cobra· tivismo dual, cualquier iniciativa políticoncreción específica en las siguientes ca, sindical o incluso cultural que emfonnas organizativas político-sociales: prende la sociedad civil y no coincida
con aquél, tiende a ser de inmediato
Bipartidismo: PRI , PAN; bisindica- alineado, cuando no sometida por uno u
lismo: sindicatos oficiales, sindicatos otro de los grandes bloques político so-

Cabe advertir que tanto el PRI como
las cúpulas empresariales que dirigen el
PAN coinciden en mantener y reproducir este "estado de cosas".

Así como. existen diferencias entre

�SOBRE EDUCACION SEXUAL
YOTRAS ENSEÑANZAS

Heidi Basabe
Mínimo homenaje a Lady Chatterley, a su amante
y a D. H. Lawrence
Cierro los ojos y entre la bruma empieza a surgir la campiña inglesa: los añosos
bosques, las delicadas campánulas... Sigo el sendero, reconozco el camino, vuelvo
a la cabaña del guardabosque. Ahí encuentro, soleada y obscura, a la húmeda pareja
-que me impresiona más que Romeo y Julieta-, navegando por los mares de su
sensualidad-sexualidad-ternura, con aquellas sus expresiones de plena ·hermosura,
chorreando aún. Marineros de vanguardia abriendo con su quilla nuevas rutas a los
océanos del pensamiento, oteando nuevos horizontes. Los veo y los huelo, siguen
ahí, en nuestro interior, gritando: "¡ ¡'fierra!!".

Rece ta para hacer una telaraña
(estrategia incluida)
Bailar primero la danza del vientre, si no resulta, entonces, la rjtual de la fertilidad y ya como último recurso la de los siete -o más- velos.
Ya que se les empieza a atraer ir soltando -lentamente- la tenue baba que irá
envolviéndolos, como si los arropara.
los dos corporativismos, es posible advertir que convergen en más de un punto.
En primer lugar, el Estado mexicano
no es un Estado anti-propiedad privada,
ni anti-empresarios privados. Por el
contrario, el Estado es y ha sido desde
sus orígenes un abierto promotor y subsidiador del capital privado. Los propios
funcionarios y dirigentes políticos del
Estado se han convertido en prósperos
empresarios privados. De esto existen
varios ejemplos en la historia del país.
1

1

Sobre la relación entre el Estado y el
.., capital privado, los voceros del gobierno
·i IN han aclarado: "el sector paraestatal ha

·,

estado ampliando su capitalización y
participación en la actividad productiva del país. . . (pero)... esta acción
empresarial directa del Estado en la
economía no ha sido antagónica ni se ha
propuesto cuestionar al sector privado
nacional y extranjero. Ello obedece más
bien, a que ha sido necesaria la presencia
del Estado en la producción y distribución, tanto para activar la economía como para cautelar (sic) la soberanía nacional:• (2).

En otras palabras, la bipolaridad o
corporativismo dual, entre empresarios
de Est;ido y empresarios privados, tiene

como punto de convergencia el control
de las clases subordinadas de la socie•
dad, con el fin de usufructuar el exce•
dente producido por éstas últimas.
Finalmente, bajo este contexto, ca;
hría hacerse la siguiente pregunta: ¿que
tantas posibilidades tienen los esfuerzos
democratizadores por escapar a este es•
quema de corporativismo dual?

NOTAS
1.- Carlos Pereyra:&amp;tado y sociedad en México, hoy. Ed. Siglo XXI, México, 1979, pp.
291-293.
2.- El papel del sector público en la econom(a
mexicana. SPP, México, 1982.

Poco a poco se irá formando la leve, iridiscente tela. Que piensen que es tan frágil que se podrían liberar de ella en cualquier momento, en cuanto lo desearan. Dar
varias vueltas sin olvidar la estética, se pueden colocar, estratégicamente, gotas de
rocío en el trabajo. Hacerlo sin apresurarse, suavemente, que la víctima no se dé
cuenta de su estado, tratar de distraerla con erotismo o amorosidad.
Acercarse cauta, sigilosame·nte, como Drácula en noche de luna llena -pero sin
dejar escapar ningún. triunfal aullido-, quizá sólo tarareando distraídamente "acércate más", para, finalmente, cariñosamente, hincar el diente, garfio, pinza y poder
sellar, así, el pacto de la muerte..•

�'

TEATRO MEXICANO
CONTEMPORANEO

Guillermo Schmidhuber
Educación sexual
Un óvulo va bajando tremendamente confiado en un ascensor, cuando, en un
determinado piso, se abre la puerta y entra un espermatozoide. Al proyecto de huevo
lo han tomado de sorpresa y no sabe qué hacer·. El espermatozoide, mientras tanto,
gira un poco alrededor del óvulo haciendo caravanas y busca la manera de ser debidamente introducido -según las reglas de la buena educación...

NUEVA DRAMATUR~íA MEXICANA
Rodolfo Usigli le negó a México la
capacidad de "objetivizarse," la capacidad de poder separarse de su yo para
convertirse en espectador de sí mismo;
Sj&gt;gún Usigli la misma conciencia del mexicano, enturbiada por los cristales opacos de la "hipocresía y el orgullo," le
impiden alcanzar "el dia increíble de la
claridad, el día increíble de la conciencia y respeto mexicanos"(l).
De igual manera, yo me niego hoy la
capacidad de "objetivizar" a la nueva
dramaturgia mexicana pero por diferentes razones; porque como dramaturgo
pertenezco a ese movimiento y porque
siento-y puedo aventurar el sentimosla necesidad de que nuestro teatro sobrepase los límites geográficos inmediatos
de su creación.
Su primera pregunta podría ser ¿existe Ja nueva dramaturgia mexicana? O

quizás con mayor escepticismo podrían
preguntar ¿es de verdad un movimiento
o sólo un puñado de voces sueltas y
desarticuladas? Mis palabras tratarán de
responder afirmativamente a estas dos
preguntas.
Si recorremos la dramaturgia mexicana en lo que va del siglo XX podremos
encontrar períodos repetitivos de florecimiento de la creación dramática. Nuestro siglo dramático abre con el nacimiento de Xavier Villaurrutia (1903),
seguido inmediatamenete por los de Rodolfo Usigli, Celestino Gorostiza y Salvador Novo. Veinte años después nace
Elena Garro, Sergio Magaña, Emilio Carballido, Luisa Josefina Hemández y J orge Ibargüengoitia. Esta segunda generación fue grandemente influida por la cátedra dramática de Usigli.
Tendremos que rec~rrer el tiempo

otros veinte años para encontrar una generación tan abundante en nombres.
Esta generación se inicia en 1943, cuarenta años exactos del nacimiento de
Villaurrutia. Aunque en el ínter nacen
varios autores que no constituyen un
movimiento per se, tales como Vicente
Leñero, Maruxa Vilalta y Hugo Argüelles.
Desgranaré algunos nombres de este
movimiento de nueva dramaturgia: Osear Villegas, Willebaldo López, José
Agustín, Dante del Castillo, Tomás
Espinoza, Juan Tovar, Osear Liera,
Víctor Hugo Rascón, Felipe Galván,
Sabina Bergman, Felipe Santander, Alejandro Licona, Rugo Hiriart, y muchos
más. Somos una generación de maíces
tiernos que, contrariamente a las leyes
de la vida, parece unirse más a su generación inmediata anterior que a la de su
abuelo Usigli.
Sin embargo, Usigli es y será un paradigma para México. El corrió el riesgo
de ser dramaturgo más que cualquier
otro en mi país, y quizás más que sus
contemporáneos latinoamericanos. Su
decisión fue lúcida: "Hasta este momento-nos dice en 1947-estoy sereno pero
firmemente convencido de que, corriendo los más grandes riesgos, he creado un
teatro mexicano,-y más adelante agrega- con El gesticulador aunque yo mismo quisiera negarlo, ha nacido el teatro
mexicano." Estas palabras las escribió
diez años después de haber escrito esta
pieza. Usigli mismo se propuso alcanzar tres requisitos para poder vivir ese
riesgo: "ser dramaturgo por disposición,
por volición y por vocación "(2).
Si analizamos a la generación de los
herederos directos de Usigli, encontraremos que casi ninguno reúne esas tres
características. Sergio Magaña sorprende por su disposición, su capacidad pa-

rece sobrepasar a la de su generación,
pero carece de volición, su voluntad de
querer ser dramaturgo ha sido débil, ·y
su vocación ha sido quizás trágicamente
traicionada. Del Magaña de 27 años
que en 1951 estrena Los signos del
zodiaco, noy no queda nada. No ha
escrito por años algo de imporlmlcia,
y lastimeramente transcurre su vida
trunca. Luis Josefina Hemández y
Jorge Ibargüengoitia tuvieron igualmente gran disposición, y ambos aventajaron
a Magaña en tener una mayor voluntad
de permanecer en las letras, pero ambos
de alguna manera fallaron en dar una
generosa respuesta al llamado de su vocación: Ibargüengoitia negándose en los
últimos años de su vida a escribir teatro,
y Luisa Josefina escondiéndose-a lamanera de Elena Garro- en una vocación
de anacoreta del mundanal ruido. Solamente Emilio Carballido logró reunir las
tres características que Usigli pide, pero
quizás su vocación de ser dramaturgo y
su decisión de serlo sobrepasan a su disposición de poder serlo.
Es interesante releer viejos téx Los y
analizar cómo se veía a esta generación
cuando era la "nueva dramaturgia" de
entonces. En 1956 Celestino Gorostiza
escribe: "Tratándose de autores jóvenes
sería imposible que hubieran logrado
borrar todas las huellas que su maestro
Usigli les dejó impresas, Chejov, Williams
y García Lorca." El mismo Gorostiza
comenta: "Luisa Josefina y Emilio
coinciden en la delectación con que
hurgan en el mundo de la provincia, en
el drama de esas vidas inútiles-y continúa-, Sergio Magaña, contradictorio
como la gran parte de l~s _jóvenes d~ ~u
tiempo, es el más amb1c1oso ) quizas
por eso el más representativo de su ge•
neración." (3). En otra parte otorga a
este joven grupo las siguientes características: "una postura cada vez más fiel
de la realidad, aunque de n.ingún modo
fotográfica. más bien expresionista: cm-

�p~eo de un diálogo coloquial, elaborado
ci~rtamente, pero despojado hasta el límite de todo lastre literario. Producto
de una sola camada, resulta difícil establecer claras diferencias entre las obras
de ~stos autores." Creo, sin miedo a
equivocanne, que algo semejante pudiera decirse de la ahora nueva dramaturgi_a mexicana. Carballido prologa 26
~os de~fu1s u!1a antología jcwen diciendo:_ Diversidad es lo que podríamos senalar, proponen obras sobre te~as últimos, con formas neoexpresio~stas, exploran la realidad más inmediata a través de un casi naturalismo o
de un realismo bien depurado, y no le
hacen caso al costumbrismo." (4J. ,y
9'1é podríamos decir al pasar lista de os
~tegrantes de la nueva dramaturgia mexicana a la luz de las tres peticiones que
Usigli ex!ge de todo dramaturgo? Unos
pocos ,brillan por su disposición, un grupo mas numeroso comienza a vislumbrar _el llamamiento de la vocación y la
totalidad se hace notar por su volición
d~. que~r ser dramaturgo, sobre todo
baJO el mflujo de los talleres de creación dram~ti.ca que n,o exigen el esfuerzo que Usigli propoma a sus seguidores.

f

Pero ¿cómo probar que todo esto
conforma un movimiento? Actualmente
se está elaborando un inventario del teatro mexicano, bajo la coordinación general de Marg~~ Mendoza López.
Cuando se plañifico se esperaba reunir
un máximo de 10,000 obras de autores
mexicanos, pero hasta el momento
se han enlistado más de 20 000 obras
de teatro, siendo la mayori~ del excedente contemporáneo. Por otro la~o akuien ha hecho un listado exhaustivo de los autores dramáticos vivientes
y ha llegado a contar una centena. S~
embargo, toda esta vitalidad no ha impactado suficientemente a los teatristas mexicanos. ¿Cómo explicar esta
,¡ co aparente contradicción? Hasta este mo·, e,¡ mento sólo he hablado de los protago-

nistas de esta historia: los dramaturgos
p~ro ahora hablaremos de los antago~
rustas, los "malos" de esta historia.

partes, Y Leñero seguirá esperando ver
su pieza algún día mostrada a lo Leñero.
Segundo caso: Martha Luna y un grupo
de la Universidad Veracruzana montan
El baile de los montañeses de Víctor
Hugo Rascón pieza de corte realista, p~ro que Ía directora decide interprelar, en tono expresionista. v ;por aué
no·, 81 se ha montado Brecht a lo mexicano, ¿por qué no poder montar un autor mexicano a lo Berliner Ensemble!

En México existe un movimiento serio e importante de directores sus nombres son tan conocidos por eÚeatrófilo
mexicano como los de Emilio Carballido y sus contemporáneos. Gurrola Cas~o,. Tavira y Mendoza, por decir los
mas importantes, no creen en el teatro
mex_icano de autor y miran al texto dramá~co como un pretexto, además están
Ahora hablaremos de los aliados de
ebn?~ de 111;8 _corrientes europeas de di- los protagonistas, de los "buenos" de
reccion escemca. pno de ellos, quizás esta .historia, La crítica de México ha
el más dotado, Luis de Tavira ha dicho: quendo apoyar a la nueva y también a
" mostrar teatro contemporáneo
' mexica- ~a no tan nueva dramaturgia. Ellos acuno es ser anacrónico." Por otro lado el naron el no~re. de nueva dramaturgia.
Director de la Compañía Nacional de 111;8 •dos . asociaciones de críticos que
Teatro del Instituto Nacional de Bellas Mexico tiene han patrocinado ciclos de
Artes ha dicho recientemente que "no teatro de atril con nuevas obras Todo
hay dramaturgo mexicano que v~a la ello .quizás porque finalmente les ha
pena de :ier llevado a escena" (5). Más n:~ordido la conciencia del mal que le
de un pnmer actor o actriz se ha nega- hicieron algunos de sus colegas a Usigli,
do ~ participar en una puesta de autor tanto artística como moralmente. Más
mexicano.
de una universidad se ha aliado con múltip_les puestas de bajo presupuesto y
Los dramaturgos se han refugiado en éxito discreto.
grupos teatrales pequeños no profesionales, con los que encuentran abundanHan na~ido talleres bajo el tutorazgo
tes puestas pero de baja calidad, esa es de Carballido, Argüelles, Leñero y Hécla razón de la sobreabundancia de piezas tor Azar. Algunos de ellos permiten amde un acto con pocas dificultades escé- plitud ~ estilos,r, audacia en la experinicas, Aun dramaturgos tan apreciados mentac10n dramatica, otros constituyen
como Carballido y Leñero encuentran capelos literarios que invitan a repetir
obstáculos para montar sus piezas con estilos e inhiben la individualidad creagrupos profesionales. Y cuando fºr fin tiva. La solución está en nutrirse con tose logra una puesta de altura e texto ~as las fuentes, y así vemos que los mees mutilado, el orden de las ¿scenas es 1ores exponente de la nueva dramaturgia
alterado, el tono cambiado y hasta el son veteranos de todos los talleres.
final reescrito por manos ajenas. Cito
solamente d()S casos: la premier munComo resultado de esta lucha entre
dial de El martirio y muerte de Morelos
dramaturgos, antagonistas y aliados muúltima pieza de Vicente Leñero bajo l~
chas de las mejores piezas de la Nueva
dirección "creativa" de Luis d~ Tavira
Dramaturgia han quedado inéditas o no
quien introdujo personajes, además d~
caballos y cañones, logrando, por una han llegad? a la escena. Ustedes se prevez más en la historia del teatro mexica- guntarán si hay alguna moraleja en esta
no, que la suma fuera menor que las quejumbrosa historia, pues sí. La gene·
0

ración de Emilio Carballido tuvo mucha
suerte en sus inicios; Carballido estrena
Rosafv~ Y los Llaveros a los 25 años en
el ~i~o templo cultural de México, y
algo similar podemos citar de sus conte~p&lt;&gt;ráneos; ~asta algunas obras dramaticamente tiernas vieron la escena
?n ~sos años, ~n tener el tiempo de añe1amiento creativo para haber sido mejores _(6). E~ éxi~ temprano de esa generación quizás mfluyó para que Magaña
e Ihargüengoitia olvidaran la pluma en
las épocas de secas.
_La Nueva Dramaturgia Mexicana reqmere hoy de una férrea voluntad de
querer ser dramaturgo y de una generosa vo~a~i~n para llenar plenamente su
lugar histonco, y también de una brill~te Y concienzuda disposición, y asf
duizás esta generación que aún no maura, pued~ alcanzar con grandes frutos
1~ exigencias. qu~ Usigli se impuso a sí
nusmo Y qu~ mvita a los demás a seguir.

P?nenc~ presentada por el autor en el
~unpoSlum ~temacional de Teatro Espan~l y Mexicano, organizado por San
Diego . State University, University of
S~ Diego Y Universidad Autónoma de
Ba_¡a Califomia, San Diego California
4-6 de Abril, 1984.
'
'

NOTAS

l. Rodolfo Usigli, Obras completas Tomo
ll~. (México: Fondo de Cultura' Econlr
mica, 1979). 455 y 401.

4. Emilio Carballido Mds teatro joven
(México: Editore; Mexicanos Unidos,
1982), 8.

Funciones teatrales (México SEP/CADAC

2. Usigli, 497.

5. Carballido, 6; información•ampliamente divulgada por la prensa mexicana. Excelentes documentos sobre este punto son Vicente Leñero, Vivir del teatro (Joaquín
Mortiz: MéKico, 1982); y Héctor Azar

6· Em~o Carballido afirma que fue "el autor
mexicano favorecido en alto grado hará
unos veinte años" (Emilio Carballido Tea•
tro joven de México: Editores Mexi~anos
Unidos, 1982, 6).

3· ~elestino Gorostiza, Teatro mexicano del
,rglo _XX (MéKico: Fondo de Cultura Económica, 1981), xvüi y 55.

'

1982).

'

�EL TEATRO MEXICANO
Y LA PROVINCIA
La provincia mexic~a es geograf.í_a
vista desde una gran ciudad, es una división territorial que sigue viviendo la
moral y las costumbres pertenecientes a
los tiempos idos; es, cuando más, .un
microcosmos que guarda con la capital
una relación analógica, ya que s~s factores económicos, políticos .Y ~octales son
de la misma índole. Provmc1a, según la
etimología latina, significa la tierra bárbara que está porven~r:. pro vine~. ~ara
muchos teatristas cap1talmos esta u~ttma
definición es la única que parece cierta,
ya que desde la ciudad de México se
planea y desarrolla el quehacer teatral
oficial, apoyados en el hecho ~e que la
mayoría de los dramaturgos, directores
y actores profesionales son habitantes
de esa metrópoli. De cuando en vez ~alen en ~ra deseando "hacer la provmcia" con el mismo espíritu que las compafiías espafiolas en el siglo XIX soñaban con "hacer la América," y se aden•
traban en tierras de ·bárbaros con el corazón puesto en la fortuna. Provincia
para estos teatristas es colonialismo cultural.

1

l

1

!

Prc,,rincia para los provincian~ _es
una concepción diametralmente distinta. Para explicarla hay que hacer una
paráfrasis etimológica: pre vinci, vencer
primero. La provinc~a ~e~cubre 1~ potencialidades de sus mc1p1entes artistas,
que después de someros tri_unfos ell: su
terruño reciben como premio la realización de su sueño dorado: ir a la gran urbe porque sólo ahí el triunfo parece hacer historia, para quizás después recordar a la provincia nostálgicamente al
crear un personaje o recurrir al pueblo
para establecer un espacio escénico; sobre todo para re~resar en gi!ª. cubiertos
de gloria capitalina y con~v1r con sus
anti~os compañeros teatrtstas. IJl;le no
·io
·,~ pudíeron dejar de ser provmc1anos.

La provincia mexicana vio partí!. a
Rugo. Argüellea, Réctor Azar, Emilio
Carballido Luisa J ose:6.na Rernández,
Elena Gar'ro, Jorge Ibargüengoitia. Rafael Solana y a tantos otros dramaturgos
y teatristas que un día decidie!o~ "h~cer la Capital." Y así la pr~vmc1a -~º
partir a muchos de su_s me1ores hiJOS
hasta parecer que etimoló@:camente provincia es pre videre, ve_r prtmer~. Es c~mo un testigo geográfico que vio partir
tristemente a sus jóvenes genios, con la
esperanza de que algún día, con los su~ños realizados o no, regresaran como hijos pródigos. Pero pocos regresaron y
por eso provincia llegó a ser sinónimo de
"proveencia" al proveer con tantos y tantos teatristas al desarrollo cultural de la
megalópolis.

cha (1952) en la provincia (3).
La mayoría de las obras de la generación posterior a Usigli también {ueron
ubicadas en la provincia: Rosalba y los
Llaveros de Carballido, en Otatitlán,
Veracruz; Los frutos ca(dos de Luisa
Josefina Rernández en '.'la sala de una
casa provinciana," y asi muchas otras.
Unicamente Sergio Magaña, nacido en
Michoacán pero criado en la ciudad de
México se resistió al espacio provinciano y fundó la dramaturgia de la gran
ciudad con su Signos del Zod(aco, pero
no tuvo ni seguidores ni otras obras que
recrearan el espacio citadino.

Durante la década siguiente el t~atro mexicano siguió dos tendencias
iniciadas por Usigli: el teatro anti-hisSin embargo, cuando esos incipientes tórico y el teatro provinciano. Dentro
dramaturgos llegaban a la gran urbe de esta última se dieron los grandes
deseada no aprendían a escribir sobre triunfos de los antiguos provincianos:
ella. S~ nostalgia los traicionaba y la Debiera haber obispas de Rafael Solana,
pluma volvía a la tierra na~ en b~sca ubicada en San Miguel de Allende (4);
de inspiración geográfica.. V1~lau~ti~ y Los cuervos están de luto de Rugo AIUsigli a pesar de ser cap1talmos, Sltilan güelles en Orizaba · Inmaculada de
algun:is de sus primeras obras en la p~o- Héctor' Azar en "el ~stado de Puebla";
vincia, pero fue solamente ~a técruca Clotilde en ~u casa de Jorge Ibargücnde distanciamiento geográfico (1). En goitia, en "una ciudad del centro de la
República," y muchas obras más. A _c~1936 Usigli simplificó a tal extremo su
tas obras la provincia no sólo les particiDurango de El niño y la_ niebla que, l~ega
pa de una geografía, sino tambié~ les
a parecer sólo un escap1smo geogr~IC~, permite ubicarse en un perfecto _microbajo el presupuesto de que la provmcia cosmos cuyo lema es el conocido retiene una mayor estrechez moral que el
frán: "La provj.ncia es la Patria," que
cosmopolita Distrito Federal (DF).
constituye la premisa mayor del llamado
teatro realista mexicano. Por eso se
La provincia como geografí~ teatral
puede decir con una paráfrasis etimomadura nace en el teatro mexicano .e~
1938 cuando el mismo Rodolfo Usigli lógica más, q~e duran~e ,es~ perío,~o la
por primera vez crea un microcosmos provincia llego a ser smommo de prollamado "Allende" (2) (llum inde, de la videncia," ya que veló por el teatro
parte de allá, un buen smónimo de pro- mexicano.
vincia) Nunca antes un dramaturgo haDesde que Usigli situara El µC's_l iculabía re~reado con tanta verosimilitud y
dor
provincialmente-JlOr no decir pr?·
vitalidad un ~sfaci~ mexicano. -~ostevidencialmente-en
Allende, los teatnsriormente Usigli ubica La funr.wn de
despedida (1949) y ]ano es una mucha- tas de la voz y la figura ( actores) ) los

teatristas del orden ( directores) comen- de Carballido, Los cuervos están de luto
zaron a desarrollarse en la provincia me- de Argüelles, Los huéspedes reales de
xicana. Poco a poco el interés por este Luisa Josefina Rernández, en Montearte fue aumentando en incipientes gru- rrey; Los viejos de Usigli, en Puebla ;
pos no profesionales ni permanentes. El arca de Noé de Rafael Solana en
Sirvieron de asidero a este primer teatro Culiacán, y muchos otros.
muchos espacios no teatrales, como la
iglesia de Dolores en Monterrey donde
¿Por qué entonces la dramaturgia
debuta María Teresa Montoya, o como m~xicana entró en un período de crinumerosas escuelas y casas particulares sis en los 60s y los 70s? Muchos de los
de los amigos del teatro. A partir de dramaturgos consagrados dejaron de es1950 la provincia recibió varios maes- cribir y las nuevas obras que llecraron a
tros de teatro que después de triunfar escena no lograron los éxitos de fos 50s.
en la gran urbe regresaron a la provin- Uno de los factores que determinaron
cia-Lola Bravo a Monterrey, Estela In- esta situación fue que se dejó de escribir
da a Guadalajara, Raúl Moneada Galán teatro de provincia, y los dramaturgos,
a Cuernavaca, Marco Antonio M?ntero olvidándose también del teatro anti-hisy Dagoberto Guillaumin a Xalapa, y tórico, trataron de recorrer el tortuoso
así muchos otros. Por primera vez la y no experimentado camino del teatro
provincia formó teatristas a nivel pro- macrourbano, con menor éxito de púfesional. Algunos decidieron vivir la blico y de crítica, exceptuando quizás
aventura de 1a gran capital y se queda- a Vicente Leftero y a su excelente tearon allá; unos pocos regresaron, y otros tro documental. Parecería que el teatro
nunca se arriesgaron a tanto. Mientras mexicano, al perder el espacio provinUsigli se refugiaba en sus excelentes ciano, se ha quedado sin ubicación.
memorias y la generación post-usigliana
naufragaba con las obras "D. F.ctistas",
Los movimientos de teatristas contise consolidaba el movimiento teatral nuaron con la misma fuerza que tuviede la provincia; Luis Martín, Julián ron en los 60s. Un evento que lo atesGuajardo, Rubén González Garza, Cuco ticrua es la Muestra Nacional de Teatro
Barragán y Sergio García en Monterrey; d; Provincia que desde 1978 ha organiRafael Sandoval y Guillermo Aldrete zado el Instituto Nacional de Bellas
en Guadalajara; José Manuel Alvarez Artes en coordinación con la compañía
en Morelia; Oiga Ibañez y Eduardo Luis cigarrera La Moderna (5). Cada año las
Saviñón en Puebla; Luis Pérez Sabido mejores obras .de provincia .':lelven a
en Yucatán, Enrique Mijares en Duran- vivr el eterno ciclo de la creab.vidad mego; Jorge Galván en Aguascalientes. xicana. Después de su triunfo, pre
Todos ellos son directores que conjun- vinci son invitadas a presentarse en un
taron numerosos grupos de actores para festi;al en una ciudad de provincia,
hacer buen teatro, apoyados en una se- pre videre, para posteriorment~ ~egar
gunda vida económica, más generosa las mejores a los teatros capitalinos.
en plata y menos en satisfacciones, ya
'!11e el teatro no daba para vivir. En este
Estas reuniones son el sublimado del
período se llevaron a escena numerosas teatro provinciano; las 153 obr~s preobras mexicanas, ubicadas ya no sola- sentadas en 7 años son un termometro
mente en provincia, sino también ahora de la calentura teatral de la provincia
dirigidas y actuadas por provincianos. mexicana. El autor extranjero es el más
Y así muchos estrenos mundiales tu- socorrido con 87 obras de las 153 menvieron lugar en provincia: Te juro Juana cionadas. Las obras de mexicanos su-

man sólo 48; de los dramaturgos consairados los más representados son Yicente Leñero, Carlos Solórzano, Rafael
Solana, Emilio Carballido, Raúl l\foncada Galán, Elena Garro y J orire Ibargüengoitia. Desgraciadamente sóYo se ha
montado una obra de Usigli: }a110 es
una muchacha. De los autores de la
llamada "nueva dramaturgia mexicana"
ñguran Villehaldo López, Osear Liera,
Carlos Olmos, Guillermo Schmidhuber y
Juan Tovar. De autores latinoamericanos 22 obras figuran, sin atreverse a repetir ninguno. De España se llevaron a
escena varias obras de García Lorca y
de Calderón, a un Alberti y a un Tirso:
con la tirste omisión de obras de Antonio Buero Vallejo, que aún espera srr
descubierto por el bien del teatro mexicano. Varios autores no castellanos
estuvieron representados con más &lt;le
una obra: Weiss, Ilrecht, Shakcspeare,
Beckett, Ionesco y Mrozeck.
¿Cuál es el corolario de esta historia que narra algunos de los aconleem.:s
sucedidos en los ya casi cincuenta años
de relación entre el teatro mexicano ) la
provincia? Que al romperse esta relación
la dramaturgia mexicana poco se ha desarrollado. Que el teatro en la provincia se
ha fortificado a través de estos aiíos ,
que ahora muestra frutos maduros.
Dos de los movimientos teatrales de
provincia son dignos de una mención
especial. Varios de los teatristas de
Monterrey se han organiY.ado bajo el
nombre de Profesionales del Teatro &lt;le
Nuevo León (PROTEAC), ) con el liderazgo de Luis Martín velan por la vialidad del teatro en esa ciudad. ,\nualmente presentan, sin ayuda oficial, u11
festival y diversos eventos com? coloquios teatrales y lecturas de. at!1I. llan
montado recientemente a lsigh, a .\lagaña y a Schmidhubcr, ) a que una dl'
sus finalidad es velar por d autor na-

�TRES POEMAS
MINIMOS

Juan Francisco González
l. LA PRUEBA

cional. El otro ejemplo sin precedente
es la Compañía Titular del Teatro de
Milán de la Universidad Veracruzana
en la ciudad de México, bajo la atina:
da dirección de Manuel Montoro y Guillermo Barclay, que lleva el mejor teatro provinciano a un espacio teatral
ubicado en la gran capital, pero administrado por una institución de provincia. Y así la tierra que estaba por
ser vencida se convirtió en vencedora
al lor,-ar múltiples reconocimientos de
la critica capitalina y nacional.
La pronvincia ha sido parte sine
qua non del teatro mexicano, ya que
las obras dramáticas provincianas en
ubicación e inspiración son de lo mejor
que se ha escrito en este país. Los personajes usiglianos de Cesar Rubio y de
Erasmo Ramírez, ambos provincianos,
no tienen paralelo en el teatro mexicano. Actualmente la dramaturgia de la
macrourhe est.á por nacer, pocos autores escriben teatro anti-lústórico y teatro impolítico a lo Usigli, y la dramaturgia provinciana parece que ha muerto. Lo que permanece es el eco de que
"la provincia es la Patria", y aún las
obras con ese sabor son llevada triunfalmente a escena, en espera de que el
teatro mexicano decida su futuro.
.lfonterrey, México, 1985.

NOTAS

l. Rodolfo Usigli sitúa El apóltol, su primera obra (1931), en "una antigua hacienda del Estado de Puebla," y Xavier
Villaurrutia, en 1938-núsmo año de
El gesticulador-ubica su farsa Sea usted
breve en "Zamora, en una hora"; pero
ambas obras fracasan en su intento de
crear un espacio de provincia.

La Comunicación no existe
¿Me han entendido?

2. ¿Dónde queda ubicado Allende en la
geografía mexicana? Rodolfo Usigli esconde la información en la trama de la obra:
ciudad provinciana de mediana población
con posfüilidad de tener una universidad,
cercana a las ciudades de Monterrey y Saltillo, con clima cálido, la carretera central
que une Boston con México no debe estar
muy alejada, los apellidos de los lugareños
deben ser Treviño, Salinas y Garza, etc. Al
sur de Monterrey existe un Allende, como
hay otros en los estados de Guanajuato y
Chihuahua, pero solamente el Allende regiomontano posee la mayoría de las pistas puestas por el autor. En 1933 fue fundada la primera universidad de la provincia
norteña en Monterrey a 50 Km. de Allende. La información fue muy comentada en
ese entonces, y Usigli debió saberla sobre
todo por la famosa apología "Voto por la
Universidad" de Alfonso Reyes, que fue
publicada en R!o de Janerio el 6 de enero
de 1933 y reimpresa en m11ltiples periódi·
cos mexicanos en ese año. La carretera
central fue inaugurada en 1933, aunque
era transitable desde años antes, y pasa
por Monterrey y por Allende. Este poblado tenía entonces alrededor de 10,000
habitantes, por lo que la fundación de
una universidad soñada por César Rubio o
una candidatura gubernamentel resultan
desubicadas. Monterrey en 1938 tenla
200,000 habitantes y es capital del estado
de Nuevo León, pero habla recibido con
frialdad la estatización del petróleo y el reparto agrario en 1938 y 1936 respectivamente; por lo que Usigli pudo crear una
ciudad con las características de Monterrey y el nombre del héroe de la indepen-

dencia Ignacio Allende. Todo es elucubraci6n.· El dnico hecho comprobable es que
Usigli pasó con Villaurrutia en ferrocarril
por ambas ciudades en su viaje a Nueva
York y a la Universidad de Yale en 1936.
Alejandro Usigli, hijo de Rodolfo Usigli,
ha comentado con el autor de este artículo la existencia de fotografías que muestran a su padre con Villaurrutia en el tren;
además, él recuerda la admiración que su
padre tenía por el desarrollo industrial
de Monterrey. Quizás Usigli creara un microcosmos uniendo características del
Allende real y su cercana ciudad de Mon·
terrey.
3. Usigli sitl'.la La función de deapedido
en "una pequeña ciudad de provincia,"
y ]ano e, una muchacha en "una im·
portante capital de provincia."
4. Rafael Solana sitúa su Debiera haber
obispas en "una población de 15,000
habitantes," pero en conversación con el
autor de este artículo le ha comentado que
tuvo en mente el bello San Mguel de
Allende. Guanajuato, al escribir esta
obra.

5. La información referente a la Muestra
de Teatro fue dada por Ramiro Osorio
del lNBA y analizada por el autor. Las
Muestras del Teatro de Provincia han te·
nido las siguientes sedes: León, Guanajuato, en 1978; San Luis Potosí, S.L.P., en
1979; Aguascalientes, Ags., en 1980; Ver
racruz, Veracruz, en 1981; Acapulco,
Guerrero, en 1982; Morelia, Michoacán, en
1983; Xalapa, Veracruz, en 1984.

II. SILENCIO
Si lo que vas a decir
no es más bello que el silencio,
cállate.
Provf'rbio árabe.

.,_ ..

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El concepto de paradigma científico
desarrollado por Thomas Kuhn es fundamental para entender la naturaleza de
la ciencia y la forma en que se construye el conocimiento científico. Los paradigmas son, como el mismo seiiala: "realizaciones científicas universalmente reconocidas que durante cierto tiempo
proporcionan modelos de problemas y
soluciones a una comunidad científica"

(1).
Cuando el modelo explicativo deja de
ser suficiente para comprender la realidad, sobreviene la necesidad de construir un nuevo paradigma que reemplace
al anterior. Esto es lo que Kuhn llama
una "revolución científica". Esta revolución involucra una serie de elementos
que van desde cambios en la concepción
del mundo y en los métodos e instrumentos empleados por determinada
ciencia, hasta transformaciones en el
lenguaje y el significado de las palabras
que componen las teorias.
El objetivo de este trabajo, es rastrear los paradigmas que dieron origen a
las teorías que sirvieron para interpretar
la realidad económica y social de América Latina, y ver la forma en que su
lenguaje se modifica y el modo en qut el
paradigma incide sobre la conformación
de los conceptos.
Intentaremos aislar algunos conceptos clave y seguirlos a través de las diferentes teorías a fin de observar los cambios en su significado.
PARADIGMA Y LENGUAJE
La concepción de Kuhn sobre el quehacer de la ciencia, cuestiona los planteamientos tradicionales.

La primera idea que queda descartada, es la de que el conocimiento es un
reflejo de la realidad y de que, por lo
tanto, la información que nos da la ciencia corresponde exactamente a lo que
ocurre en la naturaleza. Junto con esta
primera idea, se cuestiona también que
el conocimiento sea acumulativo y que
tienda a la verdad absoluta.
La ciencia es más bien una herramienta para interpretar el mundo y solucionar en lo posible los problemas
que éste plantea. Sin embargo, dicha interpretación está sujeta a todas las contingencias que rodean a los científicos
que elaboran las teorías. Contingencias
tales como su formación profesional,
su experiencia en otros campos, sus
compromisos científicos, los instrumentos con que cuenta, etc.
La comunidad de científicos, armados con un cuerpo de teorías intentan,
en su quehacer cotidiano, solucionar los
enigmas que la realidad les propone. Este quehacer es lo que Kuhn llama "cienr.ia normal", donde sí se podría hablar
de un proceso acumulativo, ya que son
una serie de investigaciones que profundizan y amplían la teoría sin modificarla.
Pero los científicos con frecuencia se
encuentran con hechos que la teoría no
puede explicar, y a la que, incluso, contradicen. A menudo las cosas no ocurren
en la naturaleza o en la sociedad como
el científico espera que ocurran. Cuando
estas anomaUas se acumulan, empieza
una crisis que ~eneralmente culmina con
una "revolucion científica", es decir,
con la aparición de un nuevo modelo o
paradigma científic~ ~ue sea capaz d~
explicar las contradicc10nes entre realidad y ciencia. Estas revoluciones pueden
ser grandes o pequeflas y pueden involucrar a varias ciencias o comunidades de

científicos o sólo a una partr de ellas.
Sin embargo estas revolucione~ son diferentes de la ciencia normal ya q111· implican una nueva fonna de interpretar la
realidad, un modo diferente de vrr el
mundo. Debe haber un rompimiento
con ideas que se consideraban verdaderas. Este proceso no es fácil, debr convencerse a los científicos de la comunidad afectada, debe competirse con los
defensores del paradigma anterior y revisarse todos los conceptos, los instrumentos, los métodos que se venían empleando. "La nueva teoría implica un
cambio en las reglas que regían la práctica anterior de la ciencia normal"(2).
Por supuesto que pueden corxistir
dos paradigmas o modelos de explicación diferentes; sin embargo, en la medida en que la ciencia es más madura o
desarrollada, los paradigmas tienden a
ser universalmente aceptados o rechazados. Es le sería el caso de las ciencias naturales, a diferencia de lo que ocurre en
la mayor parte de las ciencias sociales.
Aunque en este punto habría que evaluar, además del grado de madurez, t•l
gran peso que tiene la ideología sobre la
formación de los paradigmas ~ la proliferación de modelos explicativos ('011tradictorios.
Rechazar una teoría significa acep lar
otra, y el científico lo hará sólo después
de confrontarla repetidas vrre~ con la
naturaleza y comparar las teorías entre sí. Pero nunca rechazara un paradigma sin reemplazarlo por otro pues quedaría fuera de la ciencia.
El conocimiento científico es por lo
tanto la reconstrucción intelectual del
mundo, para poder explicarlo y actuar
sobre el. Pero el Único acceso que tienen los científicos a !)Se mundo, rs a
través de lo que ven y .hacen, por lo
tanto un cambio de paradigma implica

�mos anteriormente, implica una forma
particular de organizar la realidad a fin
de interprewla. Las teorías contienen
~! serie de concep~os que cobran significado al ser refendos al paradigma.
Sin embargo el término paradigma no
es él mismo un concepto estático; confonne se profundiza y se desarrolla la
ciencia, los conceptos van sufriendo modificaciones.

un cambio en la percepción, un cambio
en la forma, que Kuhn compara con la
Gestalt (3). De hecho la misma formaci6n científica implica un proceso de
cambios de este tipo.
El estudiante va aprendiendo a "ver"
el mundo de otro modo, y se va familiarizando con un lenguaje científico propio de su profesión y que corresponde a
la particular forma en que una comunidad científica determinada accede a la
realidad.
El conocimiento científico de la naturaleza se adquiere en su mayor parte
del mismo modo y al mismo tiempp que
adquirimos el lenguaje científico.
El estudiante, al resolver problemas,
aprende a identificar d parecido que tienen entre sí situaciones diferentes. Observando los ejemplos sabe lo q11 e signi,
fican las palabras en esa ley ·y c6mo se
asocian a la naturaleza. Este proceso de
aprendizaje es anterior a la abstracción
de criterios y generalizaciones, y estará
vinculado a una determinada forma de
ver el mundo condicionada por el lenguaje o en correlaci6n con -él (4).
PARADIGMA Y CIENCIAS SOCIALES
Aplicar el planteamiento de Kuhn a
las ciencias sociales acarrea una serie de
dificultades, dada la proliferación de interpretaciones diferentes sobre la misma
realidad. Sin embargo, como sabemos,
uno de los problemas que ha sido ampliamente discutido en este campo, es la
inexistencia de un vocabulario adecuado y la polisemia de conceptos tales como teoría, función, estructura, etc. Esta.
falta de rigor en la definición, aun aceptando el dinamismo del lenguaje, produce confusi6n en la interpretación de los
análisis en las ciencias sociales (5).

'

\

La teoría de Kuhn en este sentido
puede ofrecernos una forma de abordar
el problema del lenguaje en ciencias sociales, sobre todo si partimos de la idea
de que el conocimiento de la naturaleza
o de la sociedad está inserto en el lenguaje.

guiente, las palabras cambian su signifi~
cado y sus condiciones de aplicabilidad.
Aunque muchos de los signos son los
mismos antes y después, el modo en que
se asocian a la realidad es diferente. Objetos que estaban agrupados en el mismo
conjunto antes, son agrupados en otros
conjuntos después, por ejemplo el concepto de "clase social" agrupa de un
modo distinto a los hombres en la concepción marxista de lo que lo hace el
funcionalismo. Entre "clase alta" y
"burguesía" no hay posibilidad de comparación. La transferencia de un s?~
conjunto puede afectar de manera m1cial a la red de interrelaciones entre los
conjuntos (7).

Kuhn habla de la inconmensurabilidad
de dos teorías que corresponden a paradigmas diferentes y dice que los problemas de su comparación son semejantes a
los que ofrece la traducción. El traductor "debe encontrar fórmulas de compromiso entre objetivos incompatibles"
(6). Es ·decir que la pr~cipal dificu!tad
reside en que cada teona respondera no
s6lo a interpretaciones diferentes de la
Si seguimos et' desarrollo histórico de
realidad sino a distintas percepciones,
una
ciencia habrá que analizar los camproducto en parte, sobre .~od~ en ~i~nbios
de significado de los conceptos qu~
cias sociales, de la concepc1on 1deologica
del intérprete. Sin embargo la traduc- permanecen, la reagrupación de térmici6n es difícil pero no imposible, la nos y las modificaciones que las nuevas
aportación en este caso sería que, al interrelaciones producen en la interpre·
comparar dos teorías o al tratar de en- tación de la realidad.
tender su desarrollo, habría que profundizar e ir en busca del paradigma EL LENGUAJE Y ALGUNAS TEbRIAS SOBRE EL DESARROLLO EN
científico que las origina.
AMERICA LATINA.
Cuando se produce un camb!o de p~El paradigma científico, como señala·
radigma en el paso de una teona a la SI·

Tomemos un ejemplo concreto. En el
análisis de la realidad latinoamericana se
han producido una serie de interpretaciones. En estos modelos podemos rastrear los paradigmas especüicos· a los
cuales se remiten, y a través del análisis
de los conceptos ver la forma en que se
entrelazan y la concepción del mundo o
ideología que los alimenta.
., Los primeros intentos de interpretac1on de la situación de América Latina
frente a los países avanzados se inicia
d~~ués de la segunda guerra con las
~nticas de los empiristas a la sociología
l~beral en decadencia. El sociólogo latinoamericano Gino Germani desarrolla
con su trabajo lo que él llama la "sociología científica", pretendiendo que no
era una ideología y estableciendo como
modelo un esquema de "desarrollo soci~'.' más o menos lineal y progresivo y
utilizando métodos de investigación estructural-funcionalistas.
Otra corriente que emerge en la posguerra es el "desarrollismo" originada
en los trabajos de la Comisi6n Econ6mica para América Latina (CEPAL),
fundada en 1948, que destacaba "el
falso universalismo de la ciencia económica" y que logró imponer una serie
d~ _criterios independientes que le permitieron analizar los síntomas del subdesarrollo latinoamericano sin poder superarlo y sin profundizar en sus causas.

Desde los años cincuenta la crítica a
estas dos corrientes empieza a surgir desde posiciones diversas, hasta que llegó la
revolución cubana, que incidió directamente sobre la conciencia de los investigadores, fundamentalmente en el ámbito universitario. Así, en las críticas al
cientificismo y al desarrollismo, empieza
a cobrar creciente influencia el marxismo. Estas críticas, desarrolladas a partir
de los sesenta, terminaron agrupándose
bajo el nombre de ''teoría de la dependencia", que planteaba la necesidad de
analizar la legalidad específica del capitalismo dependiente, destacando que el

núcleo de la problemática en América
Latina estaba constituido por las relaciones entre grupos y clases internas redefinidas por las relaciones que caracterizan al sistema capitalista internacional (8).
Ultimamente se han desarrollado una
serie de críticas a la teoría de la dependencia para dar lugar a un análisis basado directamente en el estudio de las clases sociales y la historia específica de
los países.
Si comparamos los estudios hechos

�por Gino Germani en la década de los
cincuenta con los trabajos más recientes
de los sociólogos latinoamericanos, podemos observar que se. ha desarrollado
una profunda revolución en la sociología latinoamericana y que los nuevos
análisis corresponden a un paradigma
totalmente diferente.
Lo que nos interesa fundamentalmente es ver cómo las transformaciones en
los paradigmas provocaron cambios en
el lenguaje y en la significación de los
términos empleados, y comprobar que
la concepción de la realidad está inserta
en el lenguaje.
En términos generales podemos observar que la conformación del modelo
desarrollista no tiene una sola línea de
evolución sino que proviene o es influenciado por corrientes distintas. Esto
trae como consecuencia la utilización
de términos que corresponden a diferentes concepciones, creando confusión y
ambigüedad en la utilización de los conceptos.

En el análisis estructural-funcionalista, el concepto "función" asume un papel central; según Merton "son funciones, aquellas consecuencias observadas
que contribuyen a la adaptación o ajuste
de un sistema dado", recíprocamente se
define como "disfunciones, aquellas
consecuencias observadas que disminuyen la adptación o el ajuste de un sistema social"(9).

Este concepto lleva implícita la idea
de equilibrio, de ajuste, de conservación
de un sistema; sin embargo, Gino GerUn verdadero anáUsis del lenguaje im- mani utiliza el paradigma funcionalista
plicaría una investigación minuciosa de para estudiar precisamente el cambio, la
los principales conceptos, revisando el transición, lo que resulta perfectamente
uso que le dan los teóricos más represen- coherente ~rque en el esquema funciotativos, ver si cambia su significado, en nalista esta inserta, además, la idea de
qué momento y cuándo se generaliza su "finalidad". Así el cambio implica un
estado inicial y un estado final. El desanueva acepción.
rrollo económico es concebido en térPara los limitados fines de este traba- minos de tránsito de una sociedad "trajo sólo hemos elegido algunos ejemplos, dicional" a una sociedad "desarrollada"
tratando de seguir en forma somera la o sociedad "industrial". El modelo de
sociedad a alcanzar estará dado, como
evolución de varios conceptos.
dice el mismo Germani, p&lt;&gt;r "el tipo emLas interpretaciones actuales sobre pírico de los países mas desarrollados
Latinoamérica parecen haber evolucio- que asumen el papel de término final o
nado de la sociología estructural-funcio- tendencia! dd desarrollo" (10). Es así
nalista por un lado, y de la economía como los factores sociales del proceso se
clásica por otro, incorporando posterior- perciben como las condiciones necesamente, o tal vez dando un giro, hacia rias y suficientes como para producir ( o
tender a producir) un tipo de sociedad
los análisis marxistas.

similar al modelo construido o empírico
adoptado como punto final. En este
sentido se puede hablar, sin entrar en
contradicciones, de "cambio inducido"
y desarrollo bien equilibrado y aceptar
incluso cierta dosis de conflicto, pero
formulando al mismo tiempo los límites críticos, dentro de 108 cuales el conflicto debe circunscribirse con el fin de
que, por un lado, se mantenga el mínimo de integración requerido para que la
sociedad siga funcionando, y por el
otro, sigan activos y con una velocidad
ótpima, los procesos de cambio en su
estructura (11).
Sociedad tradicional-Sociedad industrial. Esta dicotomía en el análisis dd
desarrollo económico, que fue llevada al
ex tremo en Rostow (12), ~jerce gran influencia sobre la teoría desarrollista,
pero va siendo referida a contextos distintos.
Germani las describe en función de
tres principios básicos ge la estructura
social: el tipo de acción social, la actitud
frente al cambio y el grado de especialización de las instituciones.

1.- Se modifica el tipo de acción so· '
cial: En l¡¡s sociedades tradicionales no
industriales la mayor parte de las acciones humanas se realizan en base a pres•
cripciones, "no hay elección". En la sociedad industrial la mayor parte de las
acciones "deben ser por elección", basa•
das en el principio de tradicionalidad.
2.- Institucionalización del cambio:
En la sociedad tradicional todo lo nuevo
es rechazado, es una violación a las nor·
mas. En la sociedad industrial el cambio
se convierte en algo normal.
3.- Especialización de las instituciones: En la sociedad tradicional hay poca
diferenciación en las instituciones, míen•

tras ~e en _la . ~ocieda? industrial hay
una diferenc1acion creciente de las mismas (13).
Bajo este esquema Germani analizará
el grado de secularización en los países
latinoamericanos. Esta concepción de
sociedad tradicional e industrial reaparecerá posteriormente en los análisis
dualistas de la sociedad latinoamericana
que plantean la coexistencia de dos so:
ciedades sobrepuestas, la atrasada y la
moderna; la primera (zonas rurales) no
participa de los beneficios del progreso
y constituye un lastre para el desarrollo.
Osvaldo Sunkel y Pedro Paz analizan
los conceptos de desarrollo y subdesarrollo. Según ellos, el término desarrollo
empieza a ser utilizado después de la segunda guerra mundial, principalmente a
raíz de la fundación de la CEPAL en
1948. Sin embargo otros conceptos similares habían sido utilizados con anterioridád para describir algunos de los aspectos que pretende definir este concepto.
El concepto riqueza, fundamental en
el pensamiento de los autores clásicos
Smith y Ricardo, se refiere en forma directa al potencial productivo de una comunidad. Entre los clásicos esta idea está asociada a una determinada manera
de percibir el funcionamiento de la sociedad, estrechamente vinculada con la
filosofía liberal y el derecho natural.
"La idea de riqueza se refiere en efecto,
a un.:i situación potencial óptima que
podna llegar a alcanzarse... si la sociedad se organizara •de acuerdo con un
orden natural de manera tal que nada
obstaculizara un aprovechamiento óptimo de los recursos de que se dispone"
(~)- Este concepto está en contraposic1on con la idea actual de desarrollo como proceso de cambio.
El concepto de progreso, desarrolla-

sa en, el aumento de bienestar material,
normalmente reflejado en el alza del in_greso real por habitante y condicionado
por el incremento de la productividad
media del trabajo; esta definición es semejante a la de crecimiento de origen
neoclásico y keynesiano, pero el nuevo
concepto busca las características específicas que asume tal proceso en un sistema económico mundial compuesto
El concepto de evolución "es una por centro y periferia (18).
i~;ª que tiene un origen y una connotaEste análisis de la evolución del conc1on e~~ncialmente biológica, e implica
la nocion de secuencia natural de cam- cepto desarrollo, puede dar:nos una idea
de la forma en que un paradigma, al ser
bio, de mutación gradual y espontánea.
utilizado
para el análisis de una realidad
Este concepto es derivado de las te~rías
social concreta, va desarrollando un lenevolucionistas y coincide en cierto moguaje apropiado, referido- a un contexto
do con la esfansión de la economía ca- específico, sin modificar sustancialmen•
pitalista en e siglo XIX" (16).
te el paradigma que le dio origen.

do en la segunda mitad del siglo XVIlI,
se funda en la aplicación de la ciencia a
las actividades productivas, y contiene
un alto grado de optimismo. Elementos
que no han desaparecido totalmente del
concepto de d-:sarrollo. _Este concepto,
como los antenores, esta vinculado a la
concepción optimista que se tiene sobre
el capitalismo (15).

Este proceso gradual que "no da saltos" sirve para justificar la economía
neoclásica y discrepa de la concepción
de la CErAL que plantea que el desarrollo _exige transformaciones profundas y
deliberadas y un proceso discontinuo de
desequilibrios más que de equilibrio.
Un concepto más reciente asociado
estrechamente a la teoría macroeconomica es el de crecimiento, incorpora la
idea de evolución y progreso pero es-resultado de los problemas de crisis y desempleo por lo que elimina el optimismo e introduce la idea de la necesidad
de una acción deliberada, y la comparación entr~ países avanzados y atrasados,
en función del ingreso por habitante.
El concepto de industrialización es el
antecedente más inmediato del de desarrollo, incluso se convierte en sinónimo
de desarrollo económico, como proceso
deliberado para mejorar el nivel de vida
de la población (17).

En el paradigma de la teoría desarrollista, el desarrollo económico se expre-

La incorporación del concepto centro-perif~ria en el pensamit:nto de la
CEPAL parece vincular el modelo estructural funcionalista con el de la econb·
mía clásica. Sin embargo introduce además un elemento de carácter nacionalista que lo ubica en una posición crítica
sin llegar a romper con los paradigmas
que lo alimentan.
Los términos centro y periferia son
utilizados por primera vez en 1946, pero la concepción centro-periferia se forma hasta 1949. En este par de conceptos está implícita, por primera vez, una
idea de desarrollo desigual o~inario:
centro se consideran las econom1as donde primero penetran las técnicas eapitalistas de producción. La periferia en
cambio está constituída por las economías cuya producción permanece inicialmente rezagada. Este rezago es resultado de la fonna en que se ha estructurado el comercio internacional, obligando a los países periféricos a pennanecer
sólo como productores y exportadores
de materias primas, y debido también al

..

�llo" es redefuúdo por los dependentistas. No se trata ·y a de dos sociedades,
una atrasada o en una etapa anterior, y
una más adelantada, sino de una economía única, la capitalista, y ~e. un proEn este esquema encontramos la in- ceso único en el que se gen~rañ al misfluencia del funcionalismo. El subdesa- mo tiempo desarrollo y !llQdesarrollo.
rrollo es considerado como una etapa Así también los conceptos centroperiferia son redefinidos como una reanterior al desarrollo y por lo tanto hay
que seguir el modelo de los países avan- lación de dependencia, que lleva implícita una transferencia de excedentes de
zados. Además retoma del análisis de
Gennani la idea de buscar los obstácu- los países de la periferia a los países del
los al- desarrollo que se encuentran en el centro, y cuya implicación empírica es
tipo de estructura: en su poca diversi- la de que no hay posibilidades de un deficación, o en las actitudes motivacio- sarrollo capitalista autónomo para los
nales, o en las características del consu- países latinoamericanos, y que por lo
tanto habrá que realizar cambios esmo, o en la falta de capital, o en el alto
crecimiento demográfi~o, etc. Estos tructurales 'a nivel nacional e internaobstáculos pueden corregirse con polí- cional.
ticas deliberadas de "desarrollo equiliA nivel d~l análisis del lenguaje, aquí
brado".
aparece un elemento interesante. La
teoría de la dependencia significa efecEn los cambios de paradigma se cum•
tivamente
un cambio de paradigma. El
ple la observación de Kuhn, en cuanto
a que éstos son provocados por la acu- modelo teórico e ideológico con el que
mulación de anomalías y discrepancias se intentará explicar la realidad latinoamericana deja de ser el que se sustenta
entre la realidad y el análisis teórico.
en el funcionalismo y la economía cláAsí, el fracaso de la industrialización sica. Varios autores señalan que gran
parte de los sociólogos pasaron a·la sub·como medio de lograr un capitalismo
versión
al comprobar la participación
autónomo y una mejoría en el nivel de
de
la
sociología
científica en la profunvida de las masas,. así como la influencia
dización de las formas de dominación
que sobre el pensamiento ejerce la revo•
lución cubana, provoca en gran·parte de imperialista sobre los países latinoamelos investigadores sociales latinoamerica- ricanos y en el diseño· de gol~s de útado entre otras cosas. González Casanos un rompimiento con el modelo denova
sugiere incluso que la historia de
sarrollista.
la sociología en Latinoamérica es comSurge así la ''teoría de la dependen- parable a su historia del poder, pero este
cia", que volverá sus ojos al paradigma será tema de otro tipo de análisis.
marxista para intentar explicar la realiLo que nos interesa es observar lo
dad latinoamericana. Aunque dicha teo·
que
ocurre con los conceptos. El pararía retoma gran parte de los conceptos
digma
marxista es reto~ado po~ los
utilizados por la CEPAL, éstos son ahora
dependentistas,
este paradigma es comreferidos a un paradigma distinto y por
lo tanto su significado s~ modifica sus- pleto y ha desarrollado su propio lenguaje teórico; sin embargo, al ser tomatancialmente.
do como referencia para la sociología
latinoamericana,
los investigadores pa:\ ~
Por ejemplo, el concepto "desarrodeterioro de los ténninos de intercambio. La teoría desarrollista propone como alternativa la industrialización de los
países periféricos.

recen mezclar conceptos que correspon•
den al anterior sistema de análisis, como en el casq de "desarrollo" y "cen~o y periferia", redefiniéndolos como
señalamos anteriormente; e incorporar
a su vez conceptos o categorías marxistas. úta situación ha provocado recientemente las críticas a la teoría de la
dependencia, por la ambigüedad de sus
con&lt;oeptos. As;ustín Cueva, por ejem•
plo, señala "d predominio omnímodo
de la categoría de la depe·ndencia sobre
la categoría explotación, de la nación
sobre la clase, con las implicaciones políticas e ideológicas que estos.hechos tienen" (19) y Pablo González Casanova
califica a este pensamiento "como un
pensamiento que sostiene algunas posiciones estructuralistas y avisora posibilidades de análisis histórico y revolucionario impracticado ". (20)
Sin embargo tal vez estas ambigüedades son propias de la transición de un
paradigma a otro y las críticas a la teoría de la dependencia son sólo el desarrollo y la profundización del nuevo pa•
radigma que se ha instalado en la interpretación de nuestra realidad.
Este trabajo está muy lejos de ser un
análisi&amp; detallado del lenguaje, lo que
implicaría una investigación más profun•
da. Sin embargo, la reflexión que nos vimos obligados a desarrollar puso de manifiesto cómo• a través del lenguaje se
pueden rastrear los orígenes paradigmáticos y por lo mismo ideológicos de un
modelo de análisis. Así, más que solucionar o comprobar nada, ha sido un
intento para señalar la importancia que
tiene el análisis del lenguaje a través del
mundo que describe la ciencia, para poder entender su desarrollo, ya que como
dice Kuhn "el conocimiento de la natu·
raleza (o de la'sociedad) está inserto en
el lenguaje" (21).

BIBLIOGRAFIA Y CITAS
1.Kuhn Thomas S.: La estructura de las revoluciones cientificas. FCE. México, 1971,
pág. 13.
2.lbid., pág. 28.
3.lbidem, págs. 176 a 192.

4.Kuhn, Thomas S.: "Consideraciones en
tomo a mis críticos" en Crítica y desarrollo del conocimiento. Lakatos y Musgrave.
Textos políticos Grijalbo, págs. 442 a 444.
5.Boudon, Raymond: La crisis de la sociología. Ed. Laia Barcelona 1974. pig. 191 a
203.
6.Kuhn, ''Consideraciones.. ." Op. cit., pág.
436.
1.lbid., pág. 439 a 446.

8. González Casanova, P. : "Corrientes críticas de la sociología latinoamericana", págs.
1 a 12.
9. Germani, Gino: Política y sociedad en una
época de transición. Ed. Paidós Buenos
Aires, 1977, pág. 51.
'
10.lbid., pág. 90.
11.lbid., pág. 90.
Ü.Ibid., pág. 60.

13.Jbidem, pág. 94 y 95.
14.Sunkel O. y P. Paz: El subdesarrollo Latinoamericano y la teoría del de.arrollo. Siglo XXI, pág. 23.
15.Ibid,, pág. 24.
16./bid., pág. 26.
17.lbid,, pág. 26.

l8. Rodríguez, Octavio: La teoría del subde14/'rollo ~ la Cepa!. Siglo XXI.

19.González Casanova. Op. cit., pág. 18.

20.lbid., pág. 18.

�POEMAS

Nelva Alicia García
I
:Esperaré a que el último de los vecinos
retire el rostro de la ventana
entonces
abriré las puertas
y saldré al encuentro de la madrugada
Me estarás esperando
de la mano
al otro mundo me llevarás
Viajaremos en el coche sin llantas
haremos un alto
frente al semáforo fantasma
y cruzaremos el oscuro jardín
para llegar a la casa sin paredes
sin puertas
siii ventanas
Sentados en la habitación húmeda y vacía
beberemos café
en la taza que no se ve
Estaremos distantes de la fuerza caótica de la palabra
aislados del inherente gesto
Al terminar la velada
habremos de meter los cuerpos desarticulados
debajo de la almohada.

sin baile orquestal
sin regalos
sin coche adornado
sin arras
sin anillos
sin tu traje negro
sin mi vestido blanco
sin embargo
me siento nerviosa.

111
Antes de que brote
el último no
adelanta a la punta de tu. lengua
el primer sí.

IV

11
Sonrío al pensar en nuestra boda
sin invitados
sin el choque de copas cristalinas

Cuando termine el amor de varios años
sube a lo alto de la montaña
y can ta a los que viven desgarrándose ahajo
a los niños que lloran lágrimas azules
a los animales que comen pasto verde
y al amor gris que te estará esperando

�Al atardecer
participa del deicidio de colores
del agua rosácea
de los pastizales de abrasador amarillo
mientras esperas la sorpresa luminosa
de las casas en la distancia
imagina qué hacen los animales en lo oscuro
y qué piensan los niños cuando se van a la cama
De regreso al hogar
enciende el canto cerca de los establos y las ventanas
para que todos los animales y todos los niños
mastiquen tus nocturnas palabras de organdí.

V
Para el profesor Cebo Garza

Te dejo como testamento
el plato de arroz
que no me he comido,
la alcancía rota,
las manos que trabajan en este día,
la mente que vuela
a la velocidad de un avión supersónico.
Y eso es todo.
¡ Ya no hay más!
Hoy, por ejemplo, soy dueña del mundo entero;
pero es tan sólo un deseo.
Un deseo tan sano
como querer dormir en una buena cama

o ¿por qué no?,
despedir a un hijo, a la puerta de la escuela, con un beso.
No tengo nada,
casi nada,
sólo una regadera
que me recuerda cómo vine al mundo:
sin nada.
No tengo nada.Sólo la ilusión de querer alcanzarte con mi amor.
A distancia,
solitaria
y en secreto, le contaré a la noche
que hoy sin ti
nadie hubiera querido ser mi heredero.

�"ANDAMOS HUYENDO LOLA"
MADRES E HIJAS PERSEGUIDAS

,

Delia V. Galván

~

"Andamos huyendo Lola" es un la" presenta a varias madres desplazacuento representativo del mundo feme- das, en compañía de una hija. Estas munino de la obra reciente de Elena Garro, jeres encuentran albuergue gratis en un
y del libro que lleva el mismo título, pu- edificio de Nueva York, ofrecido por un
blicado en 1981 por Joaquín Mortiz en judío austriaco que es músico y que
la ciudad de México. Los temas de esta ayuda a los desvalidos. La situación se
narración son la persecución, la margina- presta para que se reúnan ahí seres de
ción y la vida expatriada de varias muje- diversos antecedentes. Son varios los jures. Aunque es difícil darle una clasifica- díos y otros de diferentes orígenes naci6n categórica al cuento, es posible cionales y étnicos que se encuentran
· identificar elementos góticos, de suspen- marginados, apátridas o perseguidos. Leso o thriller; y feministas, de los cuales linea y su hija Lucía viven aventuras sin
se hará mención en este trabajo. Sey- casi salir del edificio donde se enfrentan
mour Menton, en su Antolog(a sobre con el fraude, la violencia y el crimen,
el cuento hispanoamericano dice que aunque no se sabe bien a bien si todo esdespués de la década de los años 60 el to es real o es producto de la imagina-_
rasgo característico del cuento es la ex- ción de los personajes.
perimentación formal. En "Andamos
Con su forma inconclusa de escribir
huyendo Lola" estt parece ser el caso,
de
la narradora el lector se coloca en el
pues no se ve que se apegue por completo a clasificaciones literarias estableci- papel de analizar cómo se dicen las codas. Margo Glantz sugiere la clasifica- sas e investigar quién las dice, porque al
ción de sainete trágico y también lo no estar desarrollados los personajes de
compara con una película de Woody antecedentes tan diversos, algunos no
Allen, por lo que tiene de gracioso, trá- tienen credibilidad. Hay rusos, argentigico y absurdo. Lo que el lector perci- nos, judíos, yugoeslavos, africanos, de
be como exageración, es en realidad una diferentes profesiones. Esto conduce a
especie de expresionismo de las sensa- un tipo de narración de. suspenso en que
ciones que sienten en su experiencia los el lector juega un poco al detective.
personajes perseguidos.
La estructura del cuento está influida
Mientras que algunos relatos contem- por la del edificio con sus escaleras coporáneos abordan la deshumanización mo eje. La narración progresa a medida
por fenómenos tan evidentes como e\ que inquilinos nuevos llegan y viejos huprogreso y la tecnología, en este cuento yen. Lo que los atrae es un anuncio en
sucede por una marginación que se pal- el periódico: "Viva un mes gratis en el
pa en circunstancias más veladas, como mejor barrio,. cerca de Park Avenue, en
el rechazo entre los mismos marginados. una antigua casa remodelada en estudios
Pero a pesar de su tragedia, la narración pequeños y acogedores." Las in terpretiene también una buena dosis de hu- taciones erróneas de unos personajes
mor, que se ve en ciertas debilidades hu- respecto e otros son la energía que hace
manas, normalmente atribuidas amuje- que el cuent9 se mueva. Como si}~ inquilinos fueran un narrador multiple
res en el ámbito doméstico.
con sus murmuraciones inventan la naLa trama de "Andamos huyendo Lo- rración, y sus reacciones forman parte
Este trabajo fue presentado en el Simposio del esqueleto de la historia. Lo que de
sobre Llteratura Mesoamericana y chicana or- circular tiene la estructura es la nueva
ganizado por el Centro Cultural Alfa y la Uni- aparición del anuncio en el periódico
versidad de Cincinnati.

neoyorquino que atrae a gente nueva
que también se va a enfrentar a los
mismos problemas sin solución aparente.
,,,,
Como narración de suspenso o
thriller destaca la pesquisa colectiva de
los personajes movidos por el horror y
pot su paranoia. El ambiente -refleja el
mundo de angustias de una etapa de la
•vida de estas mujeres. El interés del relato est.á precisamente en las emociones de los personajes en relación con la
acción y la conspiración que los amenaza, aunque se desconozca cuál es la

conspiración y quién es el villano. Exageradamente, todos sospechan de todos.
Todos son el villano en potencia, todos
juegan al detective pero todos se equivocan, incluyendo a las heroínas, quienes muy lejos de ser seres superdotados
que todo lo pueden resolver, ignoran
más que loe demás.
Así como la figura de los héroes no

es clara, tampoco lo es la del villano
aunque hay indicios válidos: "Vieja fla:
ca y fea. A J oc le dan miedo sus ojos
grandes como huevos". Otras veces
son falsos, como a la llegada de dos
jóvenes africanos que Aube, como la
voo del pueblo, "las atrapó en. la e$calera y las puso al corriente del peligro del karateka, el egoísmo de Green y
la enfermedad de la pobre Lucía",
Aunque al final se sabe de los villanos
sus motivos se desconocen y sus accio:
nes no se entienden. Para los villanos las
víctimas no cuentan, son como objetos.
Esto contribuye a acentuar la deshuma~a~ión a que están sometidos los personaJes.
Según Jerry Palmer, quien escribe
sobre la teon'a del thriller desde el
punto de vista de la estrucO:ra la consbiración es más importante que el viano, porque desarrolla un ambiente de
misterio y amenaza necesario para el
suspenso: "Al oscurecer. . . una mujer
d~ enorme estatura, gruesa y de gesto
v10lento" se metió en el baño. Hechos
como éste echan a andar la conspirac~ón valiéndose de la paranoia del ambiente. La persecución que sufren Lola
Y los inquilinos que huyen por diferen~~ razones es la justificación de su reacc1on a agresiones previas: "Traje a Lola,
porque es como tú, escapó a la cámara
de gas". Con sus características de misterio y de rompimiento de la armonía
la conspiración encuentra terreno fértil
entre esta gente, que necesita poco para

reaccionar e iniciar la persecución entre
ellos mismos: "A partir de ese día la
vida se volvió insoportable. Todos desconfiaban de todo¡¡. Por las noches las
escaleras se llenaban de gritos y carreras".

sión patológica".
Luis Leal, en su artículo "The New
Mexican Short Story" (1971), hace referencias a antecedentes no realistas del
cuento en México. Menciona a Arreola
con lo fantástico y el cuento de horror.
Garro experimenta con estos y otros elementos, adoptando la narración de suspenso en combinación con el horror de
un gótico contemporáneo capaz de expresar las angustias {tCrsecutorias de los
personajes. En "Andamos huyendo Lola", la inclemencia y lobreguez del castillo húmedo y la abadía en semirruinas
del gótico original, quedan sustituidos
por el edificio sin calefacción durante
un invierno en Nueva York. Por las escaleras del edificio apenas renffl'ado que
oculta su reciente ruina, los inquilinos
huyen de piso en piso (sin saber de qué
o de quién) como entre dos polos invertidos que son el paraíso y el infierno
simbolizados por la boutique de las mariposas de Mme. Schloss en el sótano, y
el infierno del abogado Green en el último piso, quien tiene t0da la calefacción
,del edificio.

Al final el cuento deja la sensaci6n
de que el mal va a volver a suceder y el
-lector queda con la impresión de que
-nada se ha resuleto excepto la huida
temporal de las heroínas. Las cosas quedan sin solución porque lo importante
del_ relato es la expresión de las sensaciones, de miedo sobre todo. La boutique de Mme. Schloss queda destruida a
Lih~a le tienen que amputél; la pierna,' y
Lucia se convierte en profuga por el
fraude de 27,000 dólares de que la hacen víctima. Nada de esto se aclara y en
,
'
gener al se ve como
los derechos humanos de las mujeres y los desvalidos quedan igual que al principio: Sin respetar.
Todos han caído en el mundo del villano y en este mundo, dice Palmer:
" . . ,hay que aprender reglas nuevas. Su
criterio no es apropiado para jUzgar a la
·gente. Esta es la esencia del horror de
su situación. Lo que piensa que va a ser
es incorrecto. Tiene que volver a influir el
Como el cuento no ofrece explicaciocomportamiento de otros hacia ella, pe- nes ni solución se podría decir que se
ro como es ingenua. . . se convierte en trata de una narraci6n paranoica: " . . .
víctima pa&amp;va". Los personajes victima- Andamos huyendo Lola... (y los perdos no saben cómo desenvolverse en el sonajes se preguntan) ¿Para qué?" Jomedio ambiente en que están porque lo sé Agustín sugiere que la persecución
desconocen.
"abarca la opresión síquica del exilio del
alma." Pero aunado a esto, los personaEl miedo, las persecuciones, la tortu- jes sufren de desempleo síquico y finanra síquica, lo sobrenatural, lo misterioso ciero. Por su
Patricia Rosas tamy horrendo hacen pensar en la narración bién habla de tema y dice: "La aparigótica. La conexión se hace· conpruente ción de cada personaje revela la inciporque la narración cantemporanea de piente paranoia de las protagonistas
suspenso se deriva de la gótica, sólo que que creen ver en ellos un espía o un peren vez de aparatos de tortura, dice Pal- seguidor". "¿Quién es esa mujer?, se
mer, "se tiene el terror por medio de la pregunta Lelinca ". ¿Quié;1 las perseguía
incomprensión". También dice que de esa manera y con tal perfección? Pal"mientras el thriller amenaza el orden mer explica el efecto paranoico de la
social, lo gótico da la sensación de inva- lectura de lo gótico en las narraciones de

fªrte,

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suspenso. Dice que la ~terpre~a~ión &lt;lci
mundo en las narraciones 1,robcas es:
"
una combinación de auloafirmació~ i~e«¡uívoca en el thrillr~ o c'.tuívoca
en el anti-thriller, en comumacwn con
intensa sospecha ... «¡ue hace c¡uc c_l lector también vea el mundo a travcs de
ojos paranoicos".
En su carácter gótico la narración
también tiene lo sobrenatural, cuya función es representar estados tle ánirn~ ~orno la sensación de tortura del cspintu
y la mente. Por ej,•111¡,l~, "El pc¡¡u_cño
edificio ¡,ermanecía vac10, como s1 al."
1,ruicn le hubiera lanzado un malfi
e c10.
A l\1ay ) a Fedra se les pcrciuc corno
brujas: el abogado Creen es como_ ,el
diablo. Pero algo c¡ue llama la atenc10n
es la ll«•~ada de dos seres c¡uc nos~ sabe
qui'· son: Lula ) Pctrouchka, «¡ue Lu.•nen
características humanas pero parece que
~ 011 gatos. Ellos son los interlocu~orrs
~ 1¡ue atenúan la solt•dad de estas muJeres

---•

) como las otras madre e hija del edificio, son reflejo de las prota~nistas y de
sus sentimientos. Esto funciona como
los dobles del gótico. Lo gótico tamhiéQ
está relacionado con los sueños y las
alucínaciones. Los sueños a menudo son
pesadillas y satisfacen, según Brendan
Hennessy, la necesidad de los lectores de
experimentar horror, y cu~plen con l~
función estética de producir este sentimicn to;." ¡Tengo mi~do!._ .. en este
cdi ficio hay malas vibraciones, ¡Muy
malas!". En un reseña aparecida en el
Exc(l/sior, Francisco Z~ndejas_,dice que
"Lo c¡uc vale es la manifestac1on _de los
mil'dos los horrores de cualquier ser
human~ de nuestro tiempo, si se l~
arranca de su medio familiar, de su hab1tal cotidiano."
En relación al aspecto feminista del
cuento se observa que en el epígrafe_ del
volumen de cuentos Helena Paz escnbe:
"Detrás de cada gran hombre hay una

gran mujer. Y detrás de cada gran mujer
hay un gran gato." Esto sugiere fJUe ~
heroínas se las arreglan solas para lo mas
básico de la existencia, y al hacerlo salen
de su aislamiento. A pesar de la conspiración el ambiente del edificio hace posible el establecimiento de relaciones no
del todo negativas entre mujere_s:
"- ·Qué
tragedia! Dos rusas, d~ arbS1
tas pidiendo la limosna de un vu,ado . . .
Así' empezó la amistad con M,
ana . . .
•Una amistad entrañable fincada en la
~rrible soledad que las rodeaba a las
tres!" Cuando llegan al edificio Lucía y
María Aube y Karin piensan que son
prostitutas o que es~ fuera, de la ley,
porque Lucía entra casi arrastrandose. De
todas maneras las ayudan y después descubren que a Lucía la acababan ?e echar
del hospital apenas hor~ despues de haber sufrido una operac10n en ~l pccl~o.
Esto les sucede por no tener m medios
económicos ni documentación.
A pesar de que la c01_1spiraci6n
triunfa y divide a todos, hacia e_l, final
del cuento se atisba la reanudacion de
lazos positivos entre ellas, porque Aube
" ... ya no prestaba atención a las llamadas anónimas que recibía para amenazarla si continuaba frecuentando a la
señora Lélinca. Después de todo ella Y
su hija eran también víctimas. ¡De
quién o de qué? ~o lo sabía, ~ro con;
tinuaban compartiendo las corrudas. . .
Una relación q11e es singular y buena
para las mujeres en la obra de.,Carro es
la de las parejas de madre e_ hiJª· Ge~eralmente las diferentes preS1ones s~les y familiares hacen que e~ta relae1on
sea de antagonismo p~r fenome_nos como el complejo de Edipo. Phyllis Che&amp;ler dice c¡ue ''El repudio de la madre ¡,or
parte de cada mujer a medida que la culmra exige su rendición al _h~!llb~,, es el
sacrificio más cruel de la civfüzac1on.. •
hasta c¡ue las mujeres vean en cada una

la posibilidad de involucrarse. . . segui-

rán sin el valor que sí le pasaron a los
hombres, afirmando su papel secundario."
Pero en el cuento la múltiple opresión las une entre sí y con las demás mujeres, con quienes comparten comidas,
conversaciones y aventuras. Esto les sirve de bálsamo y fuente de energía contra la conspiración. Este fenómeno de
coo.esión no es nuevo pero está olvidado, En la antigüedad clásica Deméter y
su hija Koré o Perséfone permanecen
leales una a otra a pesar de todo. En la
vida moderna. dice Chesler. "Deméter
ya no existe. Perséfone es Cenicienta y
Deméter se le ha convertido en madrastra. Las hijas no están orgullosas de su
sexo. Esto conduce a la sumisión, y sus
madres no las rescatan" como Deméter
rescata a Perséfone. Lelinca y Lucía parecen seguir el modelo de la antigüedad.
La narradora pone al descubierto la posibilidad de este fuerte lazo de amor que
en Deméter y Perséfone fueron "figuras
centrales de una religión madre-hija."

Algunos autores han relacionado esto con el lesbianismo. Pero si Chesler
dice que " ... todas las mujeres son lesbianas menos las que no lo saben", Margo Glantz dice que en el cuento: "El
incesto es tan impalpable como la persecución." Como a menudo lo hace Elena Garro, Margo Glantz también invierte los signos y propone no que el exilio
hace que madres e hijas se unan, sino
que para perpetuar su régimen placentario "se exilian, viven fuera de la casa
porque la llevan consigo como los caracoles". Siguiendo la idea de los signos
sin invertir, en muchas sociedades ser
una buena madre es en parte enseñar a
las hijas el comportamiento que señalan
los estereotipos: obediencia, pasividad,
sacrificio, domesticidad. . . Aunque le
cueste muy caro a Lucía, quien casi
muere desangrada después de la operación, ella no está aprendiendo ni de su
madre ni las otras mujeres estas ideas
convencionales. Y esto es liberador para
la nueva generación de mujeres jóvenes
porque tienden a evitar el sometimiento
de la fonna patriarcal. Las otras Perséf o-

ne de Ia historia representan la esperanza de mejores generaciones de mujeres
sugerida por eruditos feministas recientes que dicen que ''La relación madrehija determina la personalidad femenina,'' así lo menciona Barbara Alpern
~n{$C~, "porque es ~i.tal para el desarrollo
mdividual de la h11a." Elena Garro promueve en el cuento esa buena relación
que eventualmente otorgará a las mujeres la porción de poder que han cedido.
La idea de poder está generalmente
relacionada con los hombres, un ejemplo de esto se observa cuando el negro
Joe dice:"...tus hermanitas no tienen
cojones. . . - ¡sí los tenemos!- gritó
Lucía" en una especie de grito liberador
en el momento en que decide usar su
poder reprimido que la ayudará a huir.
En "Andamos huyendo Lola" se
aprecia la armónica amalgama de elementos narrativos de thraler negativo,
antithriller
góticos, que de manera
experiment cambian los signos de las
convenciones literarias. Las figuras improvisadas de héroe son incompetentes,
la conspiración triunfa y al hacerlo los
problemas quedan sin solución: Los
desvalidos continúan sufriendo el infierno de la persecución, de la paranoia.
La narración no ofrece explicaciones,
sólo denuncia sugiriendo situaciones que
nunca son claras, y las presenta a la manera de las manchas de pintura de un
cuadro impresionista en blou•-up, en
que cada brochazo queda muy separado
de los demás y para el ojo es difícil integrar las figuras, pero la sugestión está
allí. La inversión de los signos prepara
el terreno para que la idea de cambios
en la relación madre-hija sea escuchada
y tal vez adoptada; el ejemplo lo ofrece
la incorporación en la narrativa de la
metáfora mitológica de Dcméter y su
hija Perséfone. En caso de peligro De- ,¡:,.
méter viene al rescate. Así Elena Ga- se

J

�ESA COSA PELIGROSA
QUE ES LA PRISA

Mario Anteo Hinojosa
rro también propone un m~delo para las
mujeres sin dejar de conB1derar las debilidade~ de esta difícil relación de la
cual da muchos ejemplos.

(

Me asom'o a la pantalla de tu futuro
descompuesto en naipes. Veamos, aquí
está la primera carta, La Dama Blanca,
una tarde amarilla. Apareces como un
axioma perdido en la lotería. Ahí estás,
en una cocina, friendo la tantálica condena del par de huevos estrellados que,
chineadamadre, han salido muy aceitosos Je nuevo, y el incomible espectáculo
te marea, y entonces cük, estalla el familiar clik en tu cerebelo, y ya estás ahogándote otra vez en un chingadamadre
desconsolado.
La dama blanca, una tarde amarilla.
Ella está en el refrigerador que, en el extremo inferior del naipe, se descongela
despanzurrado. Tu cocina, el destartalado depto, te veo lidiar entre tus co888, luchar contra la sartén más pringosa y los huevos más vertiginosos de toda
tu vida. Sí, toda, porque hoy ha habido
clik, ha destellado en tu desnivelada
conciencia el viejo reto que, la verdad,
nunca has sabido a qué te reta ni cuánto apuesta. Tú sólo sabes que una turbia presencia asida a un tubo del ce~belo repite como en una marquesina "atrévete, atrévete, atre. . ." Atrévete, por
er·mplo, a tomar la apestosa sartén por
e mango y, ¡bofos!, lo haces, te atreves para, jeta de ¿lo he hecho yo?, admirar el cuadro abstracto del par de huevos estrellados contra la ventana. En la
cocina.

Carta que inicia la mejor de tus historietas. El refrigerador se desagua como orinando y aquello es el lodazal de
vidrios y aceite de huevo y entonces
(~os clik en una tarde) suena la conllglla del inmemorial apuro, porque ya
no soportas el contrapunto de la núerda
Yla impávida blancura del hielo aún vien ef congelador.

'°

o

tr.l

Asqueado te vueJVes para encontrar
la tarde amarilla en la ventana y... ¿te
atreverías? ¿Serías capaz de arrojarte
por ese agujero? Te alienta una maleta
despabilada y la curiosidad de quien
\iunca ha visto el mar. Partir, partir, la
palabra remacha, se aviene en un momento en que el bolsillo puede habérselas con la primera visita al mar, esto
es, con la playa más cercana, esto es,
Tampico, un¡i tarde amarillo pastel.
El segundo naipe cae frente a ti. El
Duende del Puente, metaforea el símbolo. Te veo tomar la maleta y, dando
a la calle por el agujero de la ventana,
encaminarte muy derechito a Ferrocarriles. Monterrey es sólo un río verde.
moco, afirmas apoyado 6Il la baranda de
un puente al que has llegado apenas cayeras a la calle. 1ü ciudad dornúda en
la línea de fuego. Observas las alturas

del cerro de La Silla, convertidas en un
par de jibas, al extremo de eee río estancado bajo el puente. Allá la Alameda
boga en un nenúfar. Pero quienes roban cámara son el Obelisco Municipal
de Rayos Laser y la estatua de Neptuno Norteflo, enclavados de cabeza y como en busca de arqueólogo.
De repente te entran las ganas de
quedarte. ¿A dónde diablos vas con
5 núl pesos? Pero, qué hacerle, uno no
conoce el mar, y, otra cosa, ahí está
de nuevo el extraflo zumbido, sacudiéndote la cabeza, retándote a tontas
y locas. Partir, porque sí, al mar.
Hurgo trazos, cazo símbolos. Encuentro a un duende de casaca verde,
sentadito en la baranda. Ahora chifla,
te llama, indicándote con un absorbente índice, desafinando el orquestal

e

�I

~to con qne Monterrey y su mac~o- ya más cercana.
plaza quieren retenerte. Entonces loLa noche te sorprenderá en el vagóngras recordar la típica sequedad, la indolencia de tu ciudad. Monterrey, un cantina. Como desgranándose, los otropueblo muy viejo con muy poca histo- ra festivos parroquianos irán haciendo
ria. Acero, cabrito y banca. Y cerv~a, mutis, lívidos a pulso del insensible zanel mundial de futhol en dos .estadios, goloteo. Frente a ti, en la otra mesa, betreintapeseras, todo lo ves desde el be una mujer recientemente abandonada
puente. Gastado juego del monte que por un tipo muy decidido. El cantinero,
nunca ha sido rey. En el mercado Juá- al fondo, lee el diario de la prehistórica
rez ya no hay ningún merolico, el tra- tarde amarilla, arrullado por las plastas
ga-fuego del crucero de Gonzalitos ha de ruido en los railes.
sido apresado por daños contra la mo¿Cuánto arroja 3 X 325?, te pregunral, y el payaso del canal 12 volverá esta tarde a cantar su canción de promo- tas viendo al embrutecido agente de
ción. Vamos, partir en un ataque de lo- ventas que de nuevo ha hecho el papecura y 5 mil pesos, sin volverse, ·detrás lito de dormirse. Por fin los borrachos
del duende flautista que ahora abando- cálculos de bolsillo te permiten un último ron, ahora que los acolchonados lana la baranda.
bios de la mujer parecen sonreir.
Efectivamente, aquí nunca enconRecuerdas. Una mujer tan encamatrarás una realidad azul ni la afrodible
como ésta fue quien fantasearas tansíaca piel de alguna hembra, palpitando furiosamente en la arena. Aquí es to en tu regiomontana cama despoblada.
el bronco sol sin palmera, el cerebro Entonces era el deseo aceitoso irrumde ostión y el color verde-moco de Mon- piendo bajo la erizada mata de la entreterrey sumergido, eternamente aletarga- pierna, y tú sólo deseabas estallar, pero
do entre el sagrado dólar y la frontal no hab1a ninguna afelpada mujer cerca
y uno había que irla pasando, así que
pared de Bolívar al sur.
estallabas a solas, partías aturdido por
Por fin cruzas el puente y llegas a el ímpetu de la descarga y, ya en el e~aFerrocarriles, aquella tarde en que tem- cio exterior, todo era alucinar un belhsipranamente fue encendido el fogón del mo cuerpo, idéntico al de la mujer, que,
cabritero más mentado en la primer- abandonada y todo, vuelve a sonreir
mundista comarca. 'í, señores, en Mon- desde su mesa.
terrey.
El intercambio de miradas sonrientes
La tercera estampa, El Infante Mo- los pone a tono, y por fin el· asunto cofletudo, te representa en elandén rosa- mienza y te acercas y ella no se esfuma,
mexicano. La efigie es el niño soplón más bien te invita a sentarte. Obedeces.
de los mapas viejos. A su lado manio- Afuera por Ía ventana, la metálica luna
bras con la maleta y el boleto en la bo- alumhr~ cada ·,ez menos al desierto, cada
_ca. Viajarás en una de esas alcobas tan vez más al extranjero.
mentadas por los iconoclastas del autoReparo en el aro menor, en la bocabús, y sólo esperas obtener la suficiente
nada
más reciente del niño cachetón. En
velocidad, el justo viento en un viaje
fin,
en
esta carta se consigna un romanque nace, carbura calderas, checa horace
viento
en popa. Sentado a su lado, en
c--:i rios y allá vas, en el tren, rumbó a la plain

La atmósfera de esta visión que ausculta el corazón de aquella noche localizada en tu destino, se enrojece en la alcoba donde, ahora cuarto naipe te
lías ª. la carne aterci~pelada de la m~jer
ya dispuesta. Apretado nido de prendas, pecho a la luna del ventanal. La locomotora ronca y ronca, mientras tú
repasas una frente acupulada y un par
de pechos nervudos, un pubis de seda
un beso, las calorías de una boca acol:
chonada. La Dama de la Casa del Sueflo, en este nai_pe la pasión se tensará
hasta desbarrancarse.
Hay en el escenario una locomotora
que a todo vapor devora a Monterrey.
Calderas al rojo vivo. El adulterio te inie~. Estruendo de railes torturados. Cabma marital, alumbrada por el betún plat.eado pegado a la pared-ventana. Y una
luna de miel que fue todo un banquet.e de semilla acumulada.

las primicias de un diálogo explorad&lt;r,
admirarás un par de pechos tan atómicos, un par de ojos tan marinos.
- Se supone que ando de luna de
miel - se queja ella.
- ¿Su esposo es quien salió hace rato?
- El muy mandón. No quiere que
tome pastillas.
De repente te ve como si fueras un
fantasma que ha arribado por el túnel
del tiempo.
- Pero, ¿por qué le platico estas cosas?
- Tal vez las propiedades de la lu•
na...
Así descubres que el acartonado idi·
lio de las películas atrevidas es algo m'8
que la pirotecnia de una Arcadia siern·
pre convocada, nunca presentable.

Entonces hay que echarle cabeza al
ll!Ullto, porque ae nuevo se ha vuelto
m~y resoluta la tentación de quedarte
as1 el resto de tu vida abrazado. siemp~ abraza_d~ al Ímpetil orgánico' de las
pieles cotidianas. Y uno tiene prisa
mucha prisa, debes hacer algo esta ma:
ñan~ _que trepa por la ventana, algo tan
decidido. como un clik. Eso es, necesitas un clik que venga a fastidiarte las rigtlfOBas ganas que tienes de quedarte
as1, apachurrado bajo la bella durmiente, en la cabina, de aquí hasta nunca en
el espacio exterior.
'
Porque, tú no conoces el mar y ella
no va a Tampi?º· Tampico. No escogist.e la playa, sunplemente te decidiste
po~ la más cercana. Supones que el mar
es
agua) en todas partes, aunque
~ ien por ahí está la arena y el arrecife y las islas y la canción gaviotera.
Agua y controno, escenario de tantos
grabados, en el escaparate de la agencia

I~:11 (

Aero~éxico, las telenovelas, po,stales de
Cancun, en el libro de Geografía de la
secu,grabados,naipes donde el mar es el
centro de la escena y los músculos sólo
saben de hazañas y :filosofía asentada,
Veo en La Dama de la Casa del Sueño que tienes prisa por llegar al mar
como si éste pudiera ser el muro de con~
tención, el límite de tu apuro sicoticón.
Pareces muy lúcido, aunque...
de golpe te entran las ganas de despertarla a pulso de mano entrona dispuesto a hablar de asuntos de t~léfonos y direcciones, para terminar diciéndole que sin ella la vida es un trapo. Pero, el tren, empieza, a detenerse.
Ella, la bella durmiente, a enrrarecerse.
Y entonces ¡clik!, suena en tu cerebelo la prisa del llamado a ciegas. Retiras
la mano de su mejilla; ciudad Madero
aparece en la .ventana. Partir, correr,
como loco, de mmediato. Aquí no termina esta historia.
Quinto naipe: El Toro del Mar. Para
poder ver aquel día, tenemos que seguir
haciendo memoria, sacarte en claro algunas cosas. ¿Cuál es el problema?, te
pr~untas apenas llegas al mar, al entreho.rde de las olas. Entonces ves un
impetuoso tangue nervudo. El Toro
del Mar, encabntado en la arena. De vez
en cuanto arremete contra un inmune turismo que parece pastar en otra dimensión. Locomotora. Pecho de acero.
El mar es grande, juzgas instintivamente apenas esa inmensidad se te viene encima. Maleta en mano, aún sin
hotel a la vista, escuchas en tu cerebelo
el algodonoso crujido de la arena bajo
tus zapatos urbanos. Al fin estás recorriendo el escenario de tus grabados ensoñecidos. Vendedores de mariscos sospechosos, latas de cerveza, piernas enarenadas. He aquí el famoso mar de las
películas.

Compras un cometa ''aeroméxiw ·
lo anudas al dedo; mordisqueas un elo'.
te, derrochas tu patrimonio. Luego de
sentarte en la maleta, preocupacion por
saberte capaz de los extremot-, te preguntas. que diablos haces ahí, en el mar
por _pnmera vez, hoy que debías estar
ya bien desayuñado para las 9 con una
tarjetita de razón social en el bolsillo y
muchas g'd IHIB de progresar en la vida.
Monterrey se ha ido, Ia mu)er también;
ahora el contorno es Tamp1co. ¿Qué sc
supone que debes hacer aquí? ¿Cuál ei:;
el problema, el nudo de tu historia? La
pregunta lA repites una, diez veces, murmurando, compungido, corno si fuer.,
un ave-maría, mientras el turismo aledaño se te queda viendo de soslayo desde ,una distancia prudente. Pero tú ya
estas acostumbrado al homenaje de las
miraditas. La gente suele verte cunnd1&gt;
hablas solo en la calle o ~nmjnas t.in
campante baj o los aguaceros de .,,·er nv
Al regi.omontano suele caérsele la bah~
cuando, bajo los efectos de los clik eres
capaz de echarte un chapuzón en l~ fla,
mante fuente de Neptuno, antes de que
el ge~darme llegue m~y indignado, como SI por toalla hubieras utilizado al
lábaro patrio.
¿Será que el agua te vuelve loco?
Sentadito en la maleta, la ill'ena tr(pando por tus tobillos, alcanzas a C\'Ocar unos huevos estrellados y un refrigerador desaguándose. Barruntas. En
esta ima_gen se inició el mitote que lt.:
tiene aquí, en la cacerola del mar por
primera vez. Tienes que reconocer &lt;{lle
el asunto no tiene mucho sentido. ¿Y
la muerte? ¿Te gustnría morir?
Entreveo en tus cosas uno. idea que
te asaltará puntual, la idea de la muerte, ahora que la proliferación en tu cerebelo de ese ruido como de lápiz que
se quiebra, como de nuez triturada ha
aguangado el ya de por sí delicado ~n- ti.)
c.,

�ti.do común que te caracteriza. No es
muy "propio" estar así, con la mano
de estatua reteniendo el hilo del aeroplano (dos lenguas de "hielo seco"
cruzadas) que te guarda las alturas. En
fin, te apenas, te alegras; ríes, haces un
berrinche pataleante. Luego piensas en
la muerte y te la imaginas en blanco y
negro y no sabes muy bien qué será eso
de cerrar los ojos para siempre. Para
,entonces el turismo ya te ha aislado,
abandonado a tu cancha en cuarentena.
El Toro del Mar es un naipe especial. Observemos su cuadrangula, su
circula y traingula. Quinta escena pronosticada. Aquí resentirás aún· más el
merequetengue de tus circuitos neurales; de buenas a primeras ya no entenderás una frase tan sencilla como "piernas enarenadas sobre un panteón de latas de cerveza, hieleras coca-cola y pilas
de greñudos cocos".
Las palabras son cada vez más eso,
ruido matizado, garabato musical. Preguntas acerca de la muerte, acerca del
toro del mar, salmodias, rezas, en voz
alta, sentadito en la maleta, .P.ero aquello que sale de tu boca es solo un farfulleo espumoso, y lo único que logras
es meter miedo en las· orejas de ese perro que también decide dejarte en cuarentena.

,,:¡o
v,

Veamos la última carta, El Segador
de Estrellas. Se inicia cuando, luego de
p·arpadear, de obturar pastosamente las
pestañas, descubres que súbitamente ya
es noche, noche de luna llena. El sol se
ha ido, la playa se despuebla como exprimida ciudad minera, y tu cometa
náufrago descansa embutido en la arena. El oleaje va agarrando fibra, vuelo,
bajo la luna y su manto de tenue neón.
Transformados en cosas, tus recuerdos van emergiendo en el agua: la resor-

tera de mezquite, el tocadiscos robado,
la chamarra con la calcomanía de Batman. Uno a uno, los corazones del
ajuar de tu historia brotan en el mar
cada vez más encrespado. La espuma revolotea en la punta de uno de los cuernos de la bahía; ahí se .debate el huizache inmemorial que tanto escalaras en
el rancho de tu padrino. La bufanda
cuadriculada, el traje de Pancho Pantera, todo tu mapa en trozos se despierta
con la marea. Por aquí cerca, como ninfa narcotizada, deambula cierta vecinita
de 12 años sobre la cresta de una ola. El
balón goleador arriba a la arena junto al
acorazado Revel Lodela, en ese sagrado
basurero que se extiende a todo lo ancho del océano.
Y entonces clik, te asal-ta eJ clik y

ya estás desnudándote, de prisa, la
mirada de muñeco dé trapo, deshaciéndote de todo lastre, porque de nuevo has caído presa de la. explosión de
apuro, de la manía de correr hacia allá,
siempre hacia allá, siempre al menos un
paso mas y el otro y el siguiente. Corres
de frente, enseguida te zancadillea el
pretil de una ola achaparrada y ya estás
nadando, una brazada, la otra, dosifi..cando fuerzas porque el viaje está resultando más largo de lo pensado.
¿Qué mosca te picó? De nuevo oyes
la clasica cantaleta, matemáticamente
registrada en las escalas de tu vida apurada... No te han dado tiempo ni para
terminar la Primaria, y las brazadas,
veinte años después de aquel primer clik
que retumbó en tu cabeza un día a la

salida de la escuela, aún silban en los
hombros. Eres un robot de cristal con
una chicharra adentro y una frase que
no cachas muy bien. ·Qué mosca te picó? Do~de quiera te tas topado con la
p~ntita; tu madre te la regaló por
pnmera vez, antes de llevarte con el doctor de los corazones apachurrados.
Nadar, correr, arrojar sartenes, un tu.bazo en el escaparate de la farmacia
dos hermanos descalabrados clik po;
a~, clik por ~' saltar por ia ventana,
huir del consultono que te endilgara madre. Madre. ¿Recuerdas esta señora? Te
llevó con el siquiatra porque ya estaba
harta de tus exabruptos. En venganza
le cortaste una trenza mientras dormía
la siesta. Nunca más volvista a verla y
ahora nadas y nadas, en firme, mar ad:ntro, y aunque ninguna culpa te cosquillea, la pena. . . ¿cómo decirlo?, pues te
sacude un poco, pero sólo un poco· en
el fondo te sientes bien.
'
. Nadar, siempre nadar, una pila atónuca ~ la espalda, mil siglos de pródiga
energia. Un saludo a la costa cubana
luego descubrir que tus recuerdos-co~
pululan en todo el Atlántico, como una
plaga de algas cubriendo las islas, los
buques, el barco fantasma. El luminoso
llavero de CeIVecería Cuauhtémoc colga~o a la pUt:rta del camarote pirati;los
pnmeros pantalones acampanados, a lomo de ballena. Y tú nadando siempre
nadando a ritmo de vals a puiso de inv~ncible nervio. Tan cai:ipante, tan boruto. El mar es grande sólo grande y tú
también,
'
'
llasPero tod~ m~ere, incl~8? las estrey sus milemos de prodi,ga energía.
Una noche, en el Báltico descubrirás
tscubres que ya has echado todo el
fe, que te has cansado y que la muer~' vamos, no es algo tan terrible. Atendo, sediento, te vuelves panza arriba.

Sabes que todo está- a punto de terminar; el ansia, Tampico, los clik, Monterrey. . . ¿Recuerdas el asunto que te
tiene aquí, en el mar Báltico?
- Madre, perdóname. Estoy medio
loco.
- Me entra ªll'!el oguido, aquella cosa y ... Perdóname,
- Está bien. Recoje el mugrero.
. ~ucinas el escueto diálogo, luego
imaginas que recoges la trenza de tu
m_adre. Boca arriba, flotando en el mar
lejano, alcanzas a garabatear en tu imaginación el rostro de una bella señora
mexicana. Enseguida, alumbrado por la
luna, pasa navegando junto a ti el "moisés" que te acunara. Silencio glaciar en
tus orejas a ras del agua. Oyes sólo el
retumbo de tu corazón, el resuello de
1?8 pulmones a punto de parar. En el
cielo, las estrellas.
.
- M~dre, ¿falta mucho? Quisiera irme ya.
- Está bien. Suerte.
Ahora te visita el pato de hule que
tant&lt;;&gt; te acompañara en el rancho del
padrino. Flotando junto a tu sien se
te ~ed~, viendo como pidiendo alg~na
e~plicac~on las cejas arqueadas, sonnsa de Juguete, parece no entender la
razón de que estés en el Báltico disP!1esto a morir. Respondes con dn incomodo encogimiento de hombros como tarareanao la-vida-es-así-y-ti~nesque-c_omprend~rla. Enseguida te cimbra
el pnmer envion de agua sobre las naric~. El Se~ador de Estrellas. La pena...
¿co~o decirlo?, pues te sacude un poco, solo un poco ;en el fondo te sientes.
te sentirás muy bien. Otro tirón, el se~
gundo pedazo di! muerte te anega los
ojos; el cielo se difumina. Vamos, la
muerte no es tan terrible. Animo, En

el fondo del mar te sentirás mejor.

Y ,así, u~a noche en mares lejanos,
es~o. tu VI1a loca bajo los efectos de
un último clik multicolor. Este es tu futuro.
En aras de la verdad y a manera de
nota p_~scindible, debemos confesar que
el destino de nuestro protagonista no resultó tan dramático como la cartomancia hubiera querido. De todas maneras la
interpret;ación de las cartas no and~vo
tan desencaminada. Efectivamente Rosendo Gaytan viajó a Tampico ~inco
años después de que una señora de apellido. González le leyera las cartas en un
local d~ colonia Bernardo Reye¡¡, en
el mumcqno de San Nicolás. En varios
puntos las profe!)Ías atinaron correctamente, ror ej_e1?plo, fueron capaces de
prev~,r cierto ,idilio que en realidad establecio Gaytán mientras se dirigía a
~ampico. Sin embargo, y contra lo preVISto, el romance no se realizó en el
tren, sino en un autobús de la línea Anáhua~. Huelp;a decir que en estas circunstancias el, luego de la pasión debió ser
mucho mas recatado que el descrito en
el cuarto naipe.

!ª.

La discrepancia más clara entre los
vati~inios de la señora González y el
destino al que efectivamente se enfrentó Gaytán se refiere al descenlace de todo e} asunto. Creemos que no está por
demas hacer esta aclaración ; sin ella
muy probablemente nos quedaríamos
con ~a impresión f.alsa de Rosendo
Gaytan. En fin, los desarreglos mentales de este individuo fueron retocados
por la alocada imaginación de quien cobrar~ 500 pe~os por sesión. Gaytán no
muno en el Báltico, ni siquiera en la playa de Tampico, Un pescador alertado
por la conducta de Gaytán e~ la arena
se tomó la molestia de echar a andar sd
lancha de motor, apenas vio al otro arro- ~

�jarse completamente desnudo al mar.
Guardando cierta distancia, lo fue siguiendo, hasta que Gaytán, luego de detenerse y echarse boca arriba, empezó a
hundirse. En este momento el pescadQr
fue por él. Como un autómata obedien. te, Gaytán aceptó la fabulosa mano que
había venido a rescatarlo.
Un grupo de mirones se abrib en dos
flancos cuando la lancha regresó a la playa y el altruismo del pescador no daba
trazas de terminar. El destino dé nuestro
protagonista no fue la muerte en mares
exóticos, sino la estadía por dos horas
en un deplorable dispensario municipal
donde el amodorrado salvavidas oficial
fue incapaz de pensar en la posifiilidad
de que a alguien se le ocurriera ahogarse
adrede.
Gracias al pescador y su dinero, Rosendo Gaytán pudo regresar a Monterrey. Aún vive, aunque le pese a la señora González. Sus ataques neiviosos han
desaparecido casi totahnente; al menos
ya no son tan drásticos en sus exigenciti. De vez en cuando, asomado a la
ventana de la cocina, recuerda las malditas profecías que estuvieron a punto
de llevarlo a.la tumba. Como depurado
después de una larga noche de fiebre, los
brazos cruzados, la cabeza lúcida, aún
da gracias por el inesperado giro que el
pescador caído del cielo le imprimió al
desenlace de su viaje al centro de la locura.

,

SEÑAS/ RESEÑAS¡
CONTRASEÑAS

�PRECISAMENTE EROTICA
FEMENINAMENTE INTENSA

ELAMANTE

Genaro Saúl Reyes

Gilda Waldman

Hace tiempo, tal vez dos años, con
motivo de la lectura de textos de los, en
aquel tiempo, integrantes del taller lite•
rario Fruta verde, dije que entre las voces de los poetas de Monterrey se distinguían dos: Lucía Maluy y Tere Llanes.
Agregaba que nadie escribía como ellas
y que, si bien el texto breve o poema
corto lo escriben muchos, y lo publican
más, lo que es peor, no todos lograban
la precisión del lenguaje, y con ello el
tono que el poema exige, como Lucía
y Tere.
Ahora, después de dos años, contamos con más voces, al tiempo que otras
han callado. Por desgracia, la de Teresa
Llanes es una de las voces que no hemos
vuelto a escuchar, y. hasta hace poco
temía que Lucía también se hubiese
callado, lo que sería bastante lamentable
porque ambas, Lucía y Tere, estaban
gestando un tipo de poes1a muy particulat: la poesía intimista, comprometida
consigo misma al rehuír toda implicación panfletaria o "intelectualoide" y de
la que, como única referencia, entonces
muy lejana, sólo se sentía a Gloria Collado.
Después de leer Suspendida en el aire
de Lucía Maluy, vuelvo a pensar en Gloria Collado, sobre todo con su último
libro (WW, salvo el título todo lo que
sigue es un poema), y pienso que tanto
la fiesta como los invitados se la reparten entre ellas, y sólo la comparten con
Minerva Villarreal, por lo que contamos
ya con tres poetas que se han preocupado por trabajar realmente el poema corto, sintético, preciso y gradualmente
iluminado, aunque sea por caminos diferentes, y que, además, no han tenido necesidad de "gritar" en el poema para
que se entienda que su voz pertenece a
una mujer.
c:o
\f.)

Esto es lo que refería cuando hablaba

de la singularidad de la poesía de Lucía
y Tere; y es lo que sigo encontrando en
Lucía, junto con Gloria Collado y Minerva Villarreal: el conocimiento y reconocimiento de que, si bien el poema
está formado por palabras, su valor no
depende del significado que·de esas palabras nos dé el diccionario, sino del significado que la palabra misma esté originando, creando, y para esto hay que
buscar y volver a buscar, que no rebuscar, la palabra precisa; el sentido preciso, el acento y la intensidad justos. En
pocas palabras, escribir poemas, no versos, pues un verso no hace un poema.
Suspendida en el aire es un poemario
comprometido con estas notas. En él
Lucía sigue trabajando la poesía intimista que ya le ha caracterizado; pero
ofrece cambios que nos hacen pensar
que con el poemario se cierra un ciclo
y se abre otro : como dice Miguel Coyarrubias "aguardaremos con paciencia su
segund~ poesía"; segunda poesía de la
que ya empezamos a percibir ciertas
notas cuando advertimos que Lucía ya
empieza a levantar la voz y reproéha
porque ya mira a su alrededor, y ve soledades, fastidios, traiciones; no estamos
ya ante la poes1a que se dice completa al
oído; ahora, en cada poema de Lucía se
vuelcan ideas, emociones, luchas consigo misma, y estas luchas nos llevan a la
poesía erótica, la que me habla del yo
para darme a conocer el tfl o el él; la
que sugiere sentimientos y emociones; la
que evoca el amor, pero no lo dice.

Y con el incipiente erotismo se va a
caracterizar Suspendida en el aire como
un remolino que va de la cita a la danza ;
que al final va a darse cuenta de que sí
afecta el sistema sensorial y no regresa
igual ni intacta; que la boca tempranamente rota y las pupilas ciegas no pueden ignorar la figura, aunque el cobarde
tacto sí lo haga ;y el autoconocimiento
gradual no le permitirá ahogarse, aunque

en la oscuridad repase sus manos, 8U8
labios, sus poros, su sudor, y fiera mantenerlo hablando: ¿para qué. si son frases masticadas; mejor pelear, luchar, defenderse ; dejar que el calor se acurruque
a un "lado y ahí se añeje ;luego, despojada de todo, seguir adelante, pero acomlando, atos~ando ; odiando el amarillo
porque quito el azul ; esperar el blanco
que vendrá luego del funeral de las palabras, luego del asesinato de la magia,
hasta crear otro tú; el tú propio, el que
liberará de la carga y fusionará los roetros; quedando luego suspendida en loe
compases de la danza; respirando, brincando, quedándose en el aire un nuevo
yo; sola. . . (me encuentro sola).
Definitivamente Suspendida en el
aire de Lucía Maluy es un poemario
erótico como ya teníamos deseos de
leer, y con la ausencia ~soluta d~ vaginas, penes, cogidas, chlngadas m cabrones. . . ni siquiera un abre las pier•
nas. . . ¿o será que precisamente la ausencia de todo esto es· lo que le hace
poesía erótica y liberada?

Lucía Maluy Mijares, Suspendida en el oin,
Escuela Preparatoria No. 1 / UANL, M&lt;llterrey, 1985.

4Cómo recorrer el camino que va
desde el presente hacia el pasado y e
desde el pasado se dirige inexorable ha. e1 futu ~o?. ¿C'
'
'
~a
. orno mirarse
en el espeJO de l~ ~ida, sm vergüenza, culpas, ni
remordim1entos? Marguerite Duras escri~ El amante para contarnos una histona de amor, su propia historia de amor
en el Saigón de la ocupación francesa de
1930: ~lla, una adolescente, blanca y
po_hre; el, ~ hombre doce años mayor,
chino Y millonario. El romance está
~arc_ado desd~ ~us inic\os por el imposible. el~a partira despues de un tiempo,
ª. ~rancia, a buscar nuevos amantes, a
VMr otras bodas, hijos, y divorcios; pero, fundam~ntalmente, a encontrarse
con su vocación: la literatura.
El amante no es sólo una historia de
amor. Marguerite Duras escribe en rea
lidad este libro para que aparezca d;
entre los subterráneos de su alma la
ver~ad sob~e ~ecuerdos ocultos, sombras
olvida_das, .1magenes confundidas. Desde
los rrustenos de un silencio conservado
durante casi toda una vida la autora
proY?cta, paulatinamente, la luz que
ilu~a la verdad sobre aconteceres
emociones Y sentimientos relacionado~
t:mto con la trama de sus vínculos familiares como con la experiencia de un
amor que se realiza sólo en lo irrealizable. Va Yviene a través de sí misma buscándose Y encontrándose en una imagen
CJ?;e es ella Y a la vez otra. Pero tambien marcha a través del tiempo para
re~ _t_ar esa mirada que en su familia no
:lBtio, para recoger la palabra nunca
cha ("Es una familia pétrea, petrificada, en una espesura sin acceso alguno...
Nunca la necesidad de pronunciar una
palabra, Todo permanece mudo leJ·ano", Pág . 71) , para confesar al amante
,
amor que jamás le confesó ("No he
dado a ese siervo. Cuando me marché, cuando le dejé, estuve dos años sin
acercarme a ningún otro hombre", pág.

i

95).
A través del tiemd&lt;o y del espeJ'º
"ll"
e a y " yo" , pasa o y presente se'
confunden en una cercanía que diluye
las distancias y traspasa cronologías. En
este relato que se abre de entre las cor~as de la memoria, Marguerite Duras
afirma lo que hasta entonces sólo había
dejado entrever. Despojada del dolor
escribirá desde la reconciliación que h~
perdonado al olvido; escribitá desde la
cima de la libertad, esa libertad carente
de ataduras en la que el hombre tiene
el valor de pensar lo impensable, de recordar lo maldito, de imaginar lo imposible.

El amante es, sin duda, la hlstoria de
amor entre_ ~n hombre y una mujer. Pero es tambien la historia del amor entre
una esc?tora y la literatura. En ella,
Marguente Duras se vuelca, se abre a la
luz, pregunta Y se busca; la literatura la
encuentra, la reconoce la afirma y la
co~a. Quizá por es~, El amante no
6?ª smo la historia del amor de Margue~te Duras con ella misma.

Ma.rguerite Duras: El amante, Barcelona Tusquets, 1984, 146 pp,
'

�HALL YSU "BREVE HISTORIA" ...

Mario Anteo Hinojosa
Dedicado al rápido análisis de textos
claves para la historia de la crítica literaria, el autor recorre en fugace¡:¡ episodios
la panorámica que va de Platón a Eliot y
la nueva crltica. Para esto, el criterio selectivo considera, amén de la representatividad, la amplia difusión de los textos
flstudiados. A veces (muy pocas), cuando la historia de la literatura reporta
movimientos donde las individualidades
se han difuminado para dar paso a las
constantes generales, el apresurado Hall
prefiere despachar de un plumazo impresionista a todo un período. Esto obedece a una clara intención por comprimir
en un libro de bolsillo toda la historia
de la crítica literaria.
El autor va seleccionando con precisión aquellas citas donde se resumen los
credos estéticos que, simplificándolos
extremadamente, podríamos enumerar
así:

l. Platón o el calculador desprecio a la
poesía.
2. Aristóteles o el catalizador moral de
la poesía.

3. Horacio o las reglas convencionales
de la poesía.
4. Longino o la belleza del arrebato romántico.

0

,J;,

Los cuatro credos no se ordenan linealmente, más bien forman un binomio
donde por un lado estaría la pareja Aristóteles-Horacio, y por otroPlatón-Longino. El primer par representa al orden
clásico; el otro, la aventura romántica.
Aquí hay que decir que, si bien tanto
Platón como Longino están dispuestos a
concederle a la poesía un caracter irracional, el primero lo hace a manera de
reproche, mientras el otro encomia esta
característica. También debemos recor-

dar la teoría de la catarsis de Aristóteles,
en la que lo irracional es aceptado, aunque sólo sea para reconocer la consiguiente purificación, encargada de restituir la sana razón.
En fin, ninguno de los -cuatro rótulos
se ajusta plenamente a los autores consignados en la obra de Hall. De todas maneras, haciendo una clasificación extremadamente abarcadora, podemos más o
menos localizar a los autores en alguno
de estos puntos. Bueno, hay una excepción que según Hall escapa al dialéctico
binomio razón-emoción, que activa a la
historia de la literatura. Se trata precisamente de la crítica del siglo XX, en la
que la irreconciliahilidad de los extremos antitéticos es resuelta por una especie de credo-pulpo, indiferente a la
autoconciencia, preocupado sólo de
aprovechar lo pertinente ad hoc, ya
provenga de la razón, ya de la emoción,

con tal de que sea rechazado "el relativismo vulgar que niega todas las normas".
Obra de lectura amena que el Fondo
de Cultura Económica recientemente ha
publicado en su colección Breviarios. La
sencillez de su lengua es enriquecida por
un fino humorismo, especialmente en
aquellos pasajes donde se critica el ~
surdo de ciertas normas arbitrarias, propias de quienes no entendieron bien la
preceptiva clásica. Se trata de un manual
introductorio que calando en una selecta gama de estilos distribuidos en el
tiempo, sin digresiones ni atihorramiento bibliográfico, logra pintar un cuadro
más o menos completo de la historia de
la crítica literaria.
Hall, Jr., Vemon, Breve hútoria de la críticG
literaria, trad. de Federico Patán López,
1a ed., Fondo de Cultura Económica,
México, 1982.

REGION

�SANCRISTOBAL XTUXTLA,
CAPITALES DE CHIAPAS EN.EL SIGLO XIX

Gloria Pedrero Nieto
maban son: Chamula, Zinacantán, San
Andrés Larraínzar, San Pedro Chenalhó,
San Miguel Mitontic, Tenejapa, Huistán,
Chanal, Teopisca, Amatena~o, San LuEn este trabajo se va a tratar de de- cas (El Zapotal) y San Cristobal. Se enmost¡ar que el düerente desarrollo eco- cuentra comprendida dentro de la renómico, en el cual el comercio jugó un gión natural conocida como la altiplanipapel fundamental, permitió un cambio cie, bloque central o altos de Chiapas.
ideológico en la gente de Tuxtla, queOcupando aproximadamente una terdando rezagada la de San Cristóbal. Ancera
parte de la misma, la otra zona en
te todo esto San Cristóbal ya no pudo
.retener el poder político y sólo conser- estudio sería el antiguo Departamento
vó durante algunos años más el eclesiás- de Tuxtla formado por: Suchiapa, Betico, Como no se puede.entender la vida rriozábal, San Femando, Ocozocoautla,
de una ciudad aisladamente, hemos to- , Jiquipilas, Cintalapa y Tuxtla. Ocupa la
mado como objeto de estudio la ciudad parte Centro-Norte de la región natural
y su zona de influencia, la cual corres- Valles Centrales (1).
ponde en la división política de fin de
Siglo XIX, a los Departamentos de Tux- EL MEDIO NATURAL
tla y Las Casas.
La región de San Cristóbal cubre un
área aproximada de 2.413 Km2, su altitud oscila entre los 1,200 y 2 400 msnm.
l. LOCALIZACION GEOGRAFlCA.
La topografía de la zona es bastante variable distinguiéndose series de promoi:iLas Ciudades de San Cristóbal de Las •torios paralelos entre los que se presenCasas y Tuxtla Gutiérrez se encuentran tan valles de distinta amplitud y mesetas
ubicadas en la parte central del Estado de gran altura así como declives con
de Chiapas en la República Mexicana. pendientes sua;es hacia el límite sureste
de la subregión (2). Existen dos tipos de
Históricamente han sido ce,ntros inte- ·climas: Primeros semicálido (A) con vagradores de dos regiones que por presen- raintes A (C) (M) entre los 1,200 y
tar homogeneidad en aspectos ecológi- 1,500 msnm. y (A) CW entre los 1,500
cos y socioeconómicos las hemos consi- y 1,800 msnm. ~epndos templados (C)
con variantes C ~lVI) !emplados húmedos
derado como regiones económicas.*
con límite superior 2,000 msnm y C(W)
La región dominada por San Cristó- presentándose en algunas zonas desde
bal corresponde a lo que durante el siglo 1,600 msnm en adelante.
· pasado constituyó -con diferentes vaLa formación sedimentaria está consriaciones-' el Departamento de Las Catituida
principalmente de calizas, lutitas
sas, los municipios actuales que lo fory areniscas del terciario y material ígneo
del terciario inferior. Los suelos provienen
del des~aste y disolución de la cali• Centro de Investigaciones Ecológicas del
Sureste. Este trabajo fue presentado en el za y rocas clasticas o de ceniza volcánica.

INTRODUCCION :

45º Congresq Internacional de Americanistas (B~otá, 1 al 7 de julio de 1985).

En cuanto al drenaje existe de dos tipos: el subterráneo que forma algunos

lagos y el superficial formado por corrientes intermitentes y manantiales.
En el borde Este donde entran los
vientos alisios del Noreste descargan en
parte su humedad, se presenta el bosque
de pino-encino-liquidámbar y bosques
lluviosos de montaña con inicios de selva mediana o baja perinnifolia. En el
borde Oeste, la humedad ya no llega
completa presenta un clima más seco, lo
que permite la presencia de bosque de
pino-encino y selva baja decidua.
La altitud de la región de Tuxtla
oscila entre los 500 y 1,300 mts. sobre
el nivel del mar. Predomina el clima
cálido subhúmedo (AW) como producto
de la posición de la Depresión Central a
sotavento de las monta{las del Norte y
ge los Altos, en donde -como ya se
mencionó- descargan la humedad los
vientos alisios, llegando relativamente
secos a la región, Se presenta una marcada estacionalidad de la precipitación (3).
La dinámica geomorfológica ha conformado, en general, dos diferentes paiaajes:A.) El relieve de tipo cárstico ( origen calizo) cuyas características son ser
someros, pedregosos, de alta pendiente
y con drenaje subterráneo; también presenta diseminadas algunas llanuras de relleno cuyos suelos son de mejor calidad.
B) Los ríos Suchiapa, Santo Domingo,
Grijalva y La Venta (Soyatenco), han
formado sus valles (sobre estratos de
lutitas y areniscas) y no obstante que
reunen las mejores condiciones edáficas
(suelos profundos y planos, posibilidad
de riego), la mayor parte están sujetos,a
la variabilidad del temporal y la sequ1a
que impane el clima.
La vegetación predominante es de
Selva Baja Caducifolia, cambiando a
Selva Mediana en lugares con mayor humedad. Otros tipos de vegetación de

men_o~ importancia en cuanto a la superf1c1e que ocupa son: el Bosque Mesófilo (en zonas más altas y húmedas)
bosques de encino, de pino y de riparia'.

2. SITUACION POLITICA_
Result! sumamente interesante hacer
11!1 recomdo al estatus político que tuVIeron San ~ristóbal y Tuxtla desde la
época colorual, ya que a través de él po~~~os ver có~o fue_ que Tuxtla adqui~o importanc1! política, primero suhregional Y postenonnente regional.
Desde la época de la conquista Ciudad Real (hoy San Cristóbal de Las Ca-·
sas) fu~ fundada para ser la capital de la
Alcal11a Mayor de Chiapas. En 1762 era
ademas cabecera del partido de los Tzeltales. Tuxtla ya para ese entonces era la
poblaci~n más importante del de Chiapa, pa~do a la que pertenecía, a pesar
de .811 ongen Zoque. En 1769 al dividirse
Ouapas en dos alcaldías, Ciudad Real es
cabecera de los partidos Tzeltales Llanos, Coronas, Guardianías; Tuxtl; queda como cabecera de la otra alcaldía
zompuesta Pºf los partidos de Chiapa
. oques. Aqu1 ya queda manifiesta la
unpo_":3Dcia política que Tuxtla había
adqumd~ durante la colonia, puesto
hahia. despl~ado ~ la legendaria
~apa de los Indios (pnmera capital de
~lapas). Cuando el Rey ordena la creaClon de las Intendencias en 1790 se
crean tres partidos, las cabeceras de 'dos
de ellos son: Ciudad Real y Tuxtla (4).

y

Ch~

Después de la Independencia y de
1ª a~exión de Chiapas a México, se recon[ll'Illa a Ciudad Real su categoría de
~tal del ent.~nces departamento de
pas, camh111ndole su monárquico
nombre por el de San Cristóbal.
Durante la primera mitad del siglo

pasado, hubo düerentes divisiones polí-

ticas, 1824, 1826, 1829, 1837, 1844
1846, 1847, 1849, 1854 (5). En ell~
t.anto San Cristóbal como Tuxtla aparecen como cabeceras de Distrito o De~artamen to Y de Partidos o Municipahda_des según el gobierno en turno (Centralista o Federalista).
Un hecho digno de mención es de
que e!1 1835 se le quitó a Tuxtla su cateogna d~ Cabecera de partido, además
d~ reducirle su territorio (Jiquipilas y
Cin~apa pasaron a Tonalá). En 1837
sustituyeron nuevamente su categoría
de ~becera. Esta represalia provino del
gobierno conservador de San Cristóbal
contra el grupo liberal de Joaquín Miguel Gutiérrez (6).

ESta prim~r~ época se caracteriza por
gran movumento en la división política al interior de los Departamentos.
~

En la_ segunda_ mitad del siglo pasado
se aprecia una cierta estabilidad en los
Departamentos y el movimiento que se
da, en tomo a la creac1on de nuevos depa~e~tos, corresponq.e al desarrollo
econom1co de ciertas zonas de los mismos, que ameritan más atención política.
En 1896 se separó el partido de Chamula del Departamento de Las Casas·
esto se dió a raíz del Congreso Agrícol~
Y su resultante el decreto de mayo de
1897, que reglamentaba el registro de la

�Durante el siglo pasado como resul- gobernadores y en la luch,tentre consertado de las luchas entre liberales y con- vadores y liberales, misma que terminó
servadores en varias ocasiones los pode- en la expulsión dd' estado de prominenres estatales pasaron a Chiapa y Tuxtla, tes políticos dé Chiapa de Corzo (liberaDurante el gobierno de Don Joaquín Mi- les) y en.un asalto sangriento a Tuxtla el
guel Gutiérrez en dos ocasiones, 1832 y 15 d¡yAbril (9).
18341 los poderes se tras1adaron a TuxDurante la época de la Reforma y la
tla. La segunda vez fue el resultado del
intervención
francesa en la capital pasó
pronunciamiento del grupo conseivador
a
Tuxtla;
1858,
1861, 1862, 1863,
También en ese mismo año se creó el comandado -por el ¡·efe de armas de San 1864, 1865, 1867 (10). Es en esta époCristóbal,
el
cual
e
27
de
noviembre
de
partido de Cintalapa, segregándose del.
ca cuando Chiapas va a ser gobernada
Departamento de Tuxtla. Esta separa- 1833 baJO el grito de "Religión y Fue- por los más ilustres liberales, tales coros" reaccionó al asumir nuevamente el
ción parece deberse fwidamentalmente
poder Joaquín Miguel Gutiérrez (8). mo: Don Angel Albino Corzo -quien
a cuestiones económicas, pues la región
aplicó las leyes de Refonna-, Domingo
de Cintalapa y Jiquipilas era en esos moTuxtla vuelve a ser la capital en Ruiz, Matías Castellanos y José Gabriel
mentos wia de las zonas potencialmente
1848, en, esta época de gran inestabili- Esquinca, y cuando según un historiador
más productivas del Estado y en donde
dad política, a nivel nacional, a nivel local " ... el conseivador Juan Ortega
las compañías deslindadoras tenían local se manifiesta en el cambio de tres con el apoyo mayoritario del pueblo
fuertes intereses.
sancristobalense -pues hubieron honrosas excepciones- casi domina al Estado en convivencia con los imperialistas
tabasquefios y el guatemalteco Faugur,
que se entroniza en el Soconusco, don
José Gabriel Esquinca, Gobernador Interino, decreta también en 1862, el año
de Puebla, el cambio de capital ¿cómo
iba a ser de otro modo si en las Casas se
vitoreaba al francés y se menospreciaba
al indio y a la Constitución de 1857?"

deuda de los sirvientes. Supuestamente
se creó el Partido de Chamula con el fin
de que el Gobierno brindara una protección más inmediata a los indígenas, "y
sus autoridades infonnaron que gracias a
esta medida mejoró la .triste condición
de esos indios y cambió ventajosamente
el aapecto de algunos pueblos" (1).

(ll).
Finalmente por decreto número 7 de
lo. de junio de 1892 se autorizó por el
Congreso al Ejecutivo para trasladarse
temporalmente los poderes a Tuxtla
Gutiérrez y por el del 11 de agosto se
declara que ". . . Tuxtla Gutiérrez seri
en lo sucesivo la residencia de los Poderes del Estado" (12).
3. LA POBLACION.
El departamento de Las Casas, fue
hasta 1910 el más poblado de Chiapas,
perteneciéndole en promedio el 21o/o
del total poblacional de~ Estado. Adt:más era el que mayor numero de babi·

tantes indígenas tenía, así es que en
1892 _de ,los 50,915 habitantes, 39,360
er~ mdigenas. esto en promedio nos
dana . un 77.30/o. La población ladina
(~e5tiza O blanca) se concentraba en la
cmda_d de San Cristóbal y en la Villa de
Teopisca, ya que para ese entonces contaban ~on 10,570 Y 2,352 habitantes
respectivamente.

vez en San Cristóbal un lento crecimiento de l,a población. &amp;to como lo veremos .1!1as adelante está acorde con la expanSI_~n económica de Tuxtla la contraccmn económica de San Cristóbal

4. LA TIERRA
. La ocupación de la tierra durante el
Siglo XIX, en los dos departamentos fue
comtetamente diferente, En la zona alta ( an Cristóbal), los hacendados aprov~_charon las primeras leyes de colonizac1on y l_a de nacionalización de bienes
corporativos para legalizar sus tierras y
tratar de apropiarse fas que aún les quedaban a las comunidades indígenas. Este
punto resulta sumamente interesante
pues en esta parte del estado era dond~
~e conseivaban el mayor número de
mdígenas, que aún mantenían su estructura comunal, a pesar de encontrarse ~astante ligados a la economía de las
haciendas.

. El ,departamento de Tuxtla en cambio so!? contaba con el 8.350/o de la
po~lac1on del Estado, la relación ladinomdígena era de 14,565 de los primeros
por 8?73 de los segundos, lo que en
promedio daría un 60.23º/o de indígenas zoques en el departamento (13) La
población ladina no parece haber esbdo
c?ncentra~a . únicamente en las poblaClones pnnc1pales como Ocozocoautla
(1,619 habitantes) y Tuxtla (6,581 habitantes)! puesto que en haciendas y ran~hos vwian l?5 propietarios y sus famihas. El cambio de la capital hizo que a
Tuxtla migraran más familias ladinas·
dsto se nota en el acelerado crecimient¿
Así es que los pueblos resintieron el
e la población de 1892 a 1900 ( auataque
de los hacendados a tal grado
m~ntó en un 700/o) y en el estahlecique
en
Amatenango
en cierto momento
mient? de comercios y servicios que
~us
h_~itantes
"
...
exageraban
sus queaten?Ían las necesidades de las clases
J~S _dic~endo que no les quedaba tierra
redias y altas, las cuales estaban con- m Siqmera donde tirar las basuras de sus
onnadas. por mestizos y blancos.
casas, como no fuera en las calles dentro
del fundo legal" (15).
'
Durante el período 1827-1870 el ritmo de crecimiento de la población fue
Pero parece sel' que a los gobiernos
de 1.69°/o para San Cristóbal y de
estatales (aun cuando iban en contra de
89
· ~/o p~ra Tuxtla. En el de 1870-1910
~os hacendados del departamento), sí les
la ~tuación cambió radicalmente pue~ mteresaha
conseivar esa reseiva de mano
el .~tmo de crecimiento de San Cri~tóhal
de obra, fundamental en el desarrollo de
baJo ª ,650/o Y el de Tuxtla aumentó a
otras regiones del estado como el So~.18°/o*. De acuerdo con los cálculos
conusco y los Valles Centrales. Por lo
echos P?r Viviane Brachet (14) para
que podemos considerar a la fuerza de
10 0 , Chiapas, el crecimiento de San
Cnst obal en el primer período sobrepa- trab~jo indígena como la fuente máxima
de riqueza del Departamento de Las Cael general (1.3°/o), estando el de sas.
ríuxtla por debajo. Para el segundo peodo el crecimiento de Tuxtla corresponde al estatal (2. 1o/o) notándose esta
Entre las políticas que se implementaron para conservar a las comunidades in-

?

ría

dí~:r3:' estuvo la de dotar de ejidos a las
po laciones, medida que en muy pocos
casos se cumplió, por lo que en 1876 y
Y~ dentro de otra concepción de la p:opiedad. de la tierra, se dispuso que se les
extendiera títulos gratuitos, a condición
de que no los traspasaran a ladinos. Dentro de esta !fiisma política estaría el caso de. la hacienda San Diego en Teopisca,
propiedad perteneciente a una cofradía
la, c~al, después de haber sido rematad~
p~bhcamente, fue repartida entre los
m1~mbros de la cofradía. La Oficina Supenor de Hacienda devolvió el dinero al
comprad?r cumpliendo de esta manera
con la mcular del 5 de septiembre de
1859 (16).
_Pe,ro los grupos dirigentes de San
Cnstobal pudieron darle un rodeo a todas las legisla~iones y se fueron apoder3;11do de las tierras de las comunidades.
~Jemplo de esto fue la demanda de vanas co~iuridades contra los que habían
d~nunc1ado _2,117 caballerías como baldías Y ~e mcluían tierras de Mitontic
°!enalho YTenejapa. El tribunal encon:
tro los títulos de propiedad de los indígenas insuficientes y rechazó la demand~ por lo. que ~ancuc y. Tenejapa per~eron vanos miles de hectáreas, Mitonbc una cuarta parte y Chenalhó, dos ter~eras partes. Esto sucedió en la misma
epoca _que se devolvía la tierra a los de
la hac1ei:1da San Diego, arriba mencionada. Fmalmente el 11 de agosto de
l892 Y el 9 de abril de 1893, el Congreso ~vo que votar una ley y un decret? ~e~ante el cual los ejidos no serían
~s1;ribmdos entr~ los indígenas, sino adJUdicados y vendidos al mejor postor en
sub~~ta pública. Esto se logró bajo la
i:resmn de los hacendados Sancristobaenses comandados por Manuel Pineda

(17).
En la región de Tuxlta la tierra durante la primera mitad del siglo XIX no ~

�era un bien escaso, por lo que no existía
tanta necesidad de legalizar la tierra y
pocos son los casos de propietarios que
apoyándose en las leyes de 1827, 1828,
1835, 1844 y 1847 hayan titulado sus
tierras. La falta de títulos parece haber
sido un problema común a todas las propiedades chiapanecas, pues al hacer el
estudio particular de las haciendas rara
vez encuentra uno referencias a títulos
de la Audiencia de Guatemala-; esto en
algunos casos les acarreaba problemas,
digno de mención es el de las haciendas
Soyatengo y San Nicolás de Jiquipilas
propiedades de la Catedral de San Cris•
tóbal, de ellas sólo se sabía aproximadamente su superficie. Esto provocó que·
sufriera invasiones, denuncias y que los
arrendatarios suspendieran sus pagos
(18).
En cambio sí parece que los ayunta•
mientos de los pueblos se preocuparon
por dotar de ejidos asuspoblaciones. Un
ejemplo de esto es el de Tuxtla, que desde octubre de 1827 se trató· de tomar la
medida, pero por no estar bien definido
el lindero con una hacienda, se tuvo que
esperar hasta 1848 para poderle dotar
de terreno ejidal (19).

;g

caba 48,824 ha y que era conocido como "El desiertó" no pudo ser vendido a la
Sra. Laura Mantecon Vda, de Gouzález
en junio de 1896, la cual iba a organizar compañías agrícolas, trayendo colonos europeos. esto no se logró porque
los terrenos estaban comprometidos a
las empresas McWood y á la compañía
de Terrenos y Colonización. Nuevamente en 1902 se vuelve a solicitar la compra de dichos terrenos y en esta ocasión
la negativa es en el sentido de que pute
de ellos (17,556 ha) iban a ser dotados a
los herederos de Gomez Farías para que
se establecieran unos colonos ingleses,
pero como los terrenos resultaron inadecuados para sus fines Benito Gómez
Farías los rechazó. Dichos terrenos, fi.
nalmente, se concedieron a Manuel Garduza para la explotación de caoba, cedro y extracción de gomas y resinas; se
menciona una superficie de 75,000 ha.
Este proceso de apropiación de tierras
comunales, baldías y nacionales se refleja en el aumento del número de haciendas y ranchos. Aumento mucho más significativo en la zona de Tuxtla que en la
de Las Casas, pues entre 1837 y 1909 en
la primera de 82 se pasó a 1657 y en la
segunda de 53 a 351. El valor de las mismas aumentó de $52,017 a $713,432 en
San Cristóbal y de $150,112 a
$3,782,499 en Tuxtla (21).

junto con las que ya estaban en producción desde la coloniai criaban gran cantidad de ganado vacuno y caballar, cultivaban caña de azúcary-extraíansus·derivados, azúcar, panela y aguardiente,
sembraban una zona importante de
maíz, producían añil, producto que fue
perdiendo importancia a lo largo del siglo mientras el henequén lo desplazaba
y desde luego no hay que olvidar el café de Ocozocoautla ·y el tabaco.
Mientras tanto San· Cristóbal, continuó teniendo el monopolio del cultivo
del trigo y de sus derivados: la harina y
el pan; las legumbres y las frutas de clima frfo continuaron ocupando un lugar
relevante en la economía lascasiana.
También se continuaba produciendo
maíz, el cual prácticamente se consumía
en la región. La i:ría de ganado menor
era muy importante, sobre todo por su
utilidad en la vestimenta indígena, además se cultivaba ia papa. Resulta sumamente interesante hacer énfasis en la
producción de aguafdíente, p'1es a pesar
de cultivar poco la caña, este producto
alcanzaba mayor volumen que en la
zona de Tuxtla donde sí se producía en
grandes cantidades.

Finalmente, sólo quiero hacer una
La existencia de terrenos nacionales
pequeña mención a la producción artey baldíos atrajo a la compañía deslindasanal y manufacturera, la cual se desadora más importante en lo que a Chiarrolló mucho más en la ciudad de San
.pas se refiere, la compañía inglesa de
Cristóbal, donde incluso por barrios
"Terrenos y Colonización de Chiapas. 5. PRODUCCION.
-reminiscencia de los gremios- se han
México Limitada", cuyo representante
La afirmación anterior nos hace pen- especializado desde el siglo pasado en
legal durante bastantes años fue Luis
diferentes actividades manufactureras.
Huller. A partir de su primer contrato sar en la diferencia tan grande que se dio En iambio· en Tuxtla fue poca la acti•
en 1886, los terrenos de Tuxtla comen- entre estas zonas durante el siglo pasado, vidad artesanal, pero en ella aparecieron
zaron a ser medidos y así es que entre pues aun cuando desconocemos datos las primeras fábricas como la de hila•
1895 y 1913 en Tuxtla, Ocozocoautla de producción para los primeros años dos y tejidos La Providencia en Cintala•
y Cintalapa fueron rechazados varios del siglo pasado, el valor de la propiedad pa en 1887 y la de Puros en Tuxtla ha•
denuncios de hacendados debido a que nos muestra que en Tuxtla el aumento cía fines del siglo pasado.
fue mucho más significativo, pues se
dichos terrenos se encontraban dentro
del 750/0 que el gobierno iba a enaje- pusieron en producción muchas tierras 6. EL COMERCIO.
que hasta entonces habían permanecido
nar a la c.ompañía. En Cintalapa una
incultas. Así es que estas nuevas tierras
gran porción de su territorio que abar-

A Chi_apas, desde su incorporación a

la Colo~! Españ?la, los productos de
expo~c10!1 le dieron un lugar en el
comhinierc1lol mfuternacional; el cacao y la
co~
a eron los primeros, le sigu1~ron. el añil y el ganado, y fue el
cafe quien logró las mejores conquistas.
Pero lo que nos interesa resaltar en
este ap~rtado, no es el hecho de quién
produc~a estos artículos sino quiénes los
comerciaban.

~uce a hombros de los mesmos yndios
asta donde sin peligro pueden ponerlas
otras vez en las canoas". Sobre el mismo
aspecto Don Emeterio Pineda afirma
:5:e al embarcarse en las canoas en Quee ula Y al ~avegar rÍ? abajo" se corren
todos los nesgos mas inminentes que
huedan atacar la vida y la propiedad
asta Z~la, do~de el río ya no presen:
ta los m1Smos mconvenientes" (23).

. El comercio exterior desde el principio parece haber estado monopolizado
Las crónicas del siglo XVII señalan por unos, ~uantos comerciantes, ligados
que el comercio era dominado por los a la pohtica y grandes terratenientes·
mer~deres de Ciudad Real, pero la si- Gage menciona en torno a la cochinill~
tuacron geográfica de ésta última difi- qu~ el gobernador era el que sacaba" el
cultaba el transporte de las mer~cías
provecho" (Gage, P. 109). Para
d~ ahí que, poco a poco, los comer:
zar el transporte los indígeneas serc1antes de Tuxtla vayan desplazando a v1an de bestias de carga, "salían en caralos ~e- los Altos, al tratar directamente vanas d~ tres o cuatrocientos, cuidados
~ ,tráfico de las mercaderías de explota- por 10 o ~2 espafioles, recorrían los frac1on.
gosos cammos, verdaderos atajos en los
qu_e no pocos. hallaban la mue~ y los
G~e en 1626, ya consigna el papel mas .eran víctimas de las enfermedades
tan llllportante que los zoqnes desem- tropicales. Iban estos indios abrumados
peñaban en el comercio ultramarino· su
amlilia red de caminos "comunicaba' las
po laciones del interior de la provincia
con las Costas del Golfo de México los
Altos de Chiapas, So,conusco y Teh~antepec" (22).

mJr

n:

La ruta más importante de ,salida de
las mercancías hacia España era Ocozoco~utla, Quechula, Villahermosa. Este cammo es definido en 1822 como "El más
corto
·
", a tal grado esto
· lti · · · Y pe1ig~~?
u mo que en opllllon de Mier y Terán
''El Gobierno Español de Guatemala lo
mandó obstruir, por la despoblación que
P )usaba al úl~o pueblo (Quechula G.
. · • al que ambaban con mucho trabaJOmulas con medias cargas para embarcarlas éstas en el Río de Tabasco. Los
escollos peñascos que este Río tiene
addante de Quechula.. . al llegar a este
punto se echa la carga a tierra, y se con-

por el peso de la carga y en los paraJes
en ,ue pe~octaban se alimentaban con
maIZ cocido, totopostes y chile"
. l Nuestro ya muchas veces citado espía
Ir andés. Tomás Gage, notó el potencial
económico de Chiapas y así lo plasm,
en sus. memorias: "Aunque la provinci~
de Chiapas sea, en opinión de los espa~oles, una de las mas pobres de Amé-.
n_ca, por';ltle todavía no se han descub_1erto mmas en su territorio, ni recogido ,arenas de oro en las márgenes de
sus nos, y que no tienen puertos en el
II!ar del Su! para transportar sus mercancias y traficar con los de México, Oaxaca y Guatemala, puedo sin embargo afirmar que sobrepuja mucho a las otras en
la grandeza de sus poblaciones mayores
y menores y que no cede sino a Guatemala. . . por otra parte las mercaderías
del . país no solamente procuran a los
habitantes un comercio considerable en~e ~llos sino también con las otras provmc1as... "(25).

°'
--.J

�El papel que desempeñaba el fraile
dominico no le pennitía sugerir fónnulas
para que la provincia chiapaneca desarrollara el comercio, pero un contemporáneo suyo Pedro de Urbina, captando el
principal problema de la actividad mencionada proponía al monarca español
( el 27 de mayo de 1626), la construcción de un camino que comunicara a
Yucatán y Chiapas con Guatemala, ya
que en su opinión: "A la ciudad y provincia de Chiapas se les seguirá mucho
bien y será este comercio gran parte
del remedio de su pobreza y de mucho
entretenimiento e interés para los vezinos... (incluso asegura que) ... andará
ocupada mucha gente desta provincia
adonde también ay mucha ociosidad".
No era el comercio exterior el único
que se desarrollaba en Chiapas, también
existía un comercio interprovincial en la
colonia e interestatal o departamental
en el siglo pasado. Fue este tipo de comercio el que dominó por más tiempo a
San Cristóbal, prueba de ello es que gran
parte de los caminos coloniales o decimonónicos servían para comunicar y
abastecer a esta ciudad. Así es que durante el siglo pasado intercambiaba con
la zona de Ixtacomitán: pan, carne salada, maíz, etc., por cacao. Cuxtepeques
y San Bartolomé (Venustiano Carranza) la surtían de arroz, carne y sal.
Pero la mayor actividad comercial la
desplegaba en torno a su amplia zona de
in~uencia que correspondería a la región indígena Tzotzil-tzeltal. Pineda nos
menciona que los indígenas".. . todo se
lo proporcionan por si mesmos, sin necesitar de nadie, sino en muy pocos casos y en limitados renglones"... es en
esos pocos casos y limitados renglones
donde la manufactura y la artesanía
Sancristobalense jugó su papel en el intercambio comercial, pues a camhio de
pan, velas, cueros y cohetes principal-

mente a San Cristóbal llegaba el carbón
y las hortalizas.
El mercado se realizaba en torno a la
plaza central, a un lado de la catedral,
llamando de sobremanera la atención
de un extranjero el que circulara como
moneda fraccionaria los granos de cacao.. Para este viajero que estuvo en
San Cristóbal en 1861, el mercado...
"No es muy animado y los frutos entre
los cuales se distinguen algunos semejantes a los europeos, son pequeños e
insípidos. Las estrechas tiendas que
bordean la plaza le confieren un vago
aspecto de los alrededores del Templo
Hebreo" (27).
La cita anterior conlleva la pregunta
¿a qué se debió el poco desarrollo de la
activi.dad comercial? Es por eso que tratamos de buscar la respuesta en nuestras fuentes. Pineda sobre este punto
expone varias ideas, para él los inconvenientes más radicales son: " ... primero, lo intransitable de los caminos interiores y exteriores del Departamento;
segundo, su escasa y heterogénea población; tercero, las distintas lenguas que
se hablan en él". También menciona como trabas para el comercio (refiriéndose
al de importación principalmente) la serie de "gabelas interiores que lo gravan",
y la poca demanda de los indígenas por
productos comerciales (28). Otra opinión proviene de la Memoria de Gobierno de 1848. En ella se dice: "A la falta
de comodid~d se atribuye igualmente el
atraso de nuestras ferias anuales y semanales, por cuyo motivo, y los malos caminos son pocos los concurremtes de
dentro y fuera del Estado, quienes permanecen el menor tiempo posible, por
carecer aún A.e lo más ' preciso para sí,
para sus sirvientes y animales" (29).
En general nuestros infonnantes·
coinciden en la falta de vías de comuni-

cación, a las cuales contribuía desde.
luego el medio geográfico, elemento que
como ya lo hemos mencionado, desfavorecía a San Cristóbal y ayudaba a
Tuxtla Gutiérrez, pero este hecho no era
sino el resultado de la situación económica de la Chiapas Colonial y del Siglo
XIX, donde se daba una relación semifeudal, la que no pennitía el desarrollo
del mercado interno. Esto se manifiesta
claramente al hacer el estudio interno
de las principales fonnas de propiedad
de estos períodos, la hacienda y la comunidad. Ambas eran productoras de casi
todos los bienés que necesitaban para su
funcionamiento interno, de ahí que no
acudieran regulannente al mercado. Curiosamente este fenómeno se repite en
la relación existente entre San Cristóbal
y su zona de influencia; la ciudad produce únicamente para intercambiar lo
que ella misma no puede autoabastecerse, esto origina que no exista crecimiento de las actividades comerciales
y semiindustriales, estancándose económicamente. Tuxtla en cambio no puede
desarrollar ese dominió señorial sobre
su zona de influencia y tiene por lo lan·
to que ampliar sus redes comerciales;
prueba de ello es que a partir de la segunda mitad del siglo pasado en casi
todos los infonnes y memorias de gobierno se trata acerca de la construcción
o arreglo de la carretera que comunicaba Tuxtla con Tonalá, asi' es que en esta
época, el camino de Quechula ha decaído, y los productos de exportación se
dirigen más hacia el pacífico que al Golfo. Esto corresponde a una nueva incorporación al mercado internacional, ya
no en la fase colonial española, sino en
la imperialista inglesa-norteamericana.
CONCLUSION
El aumento de la actividad co_mer·
cial en Tux tia se reflejó en su desarro·
llo interno ya que la posibilidad de ven·

der la producción hizo que los hacendados trataran de aumentar su volumen
productivo, creándose un grupo de hacendados agroexportadores
e
.
vecharon las facili~ades que fes di:~:
l~ leyes de Coloruzación Desam tiz'
cion
· al•IZacion
, 'para adquirir
or a.
y N
. acion
tierr~ e incorporarlas a la actividad productiva.
·
Como a todo desarrollo económico
c,01:fesponde una fase de desarrollo ideologico y político, es por esto que tanto
en Tux~a como en Chiapa aparecen los
grupos liberales (masones yorkinos) que
van ª pugnar por el poder político así
es &lt;!?e durante el siglo pasado en v~as
ocas10nes los poderes fueron trasladados
: estas ci~dades, ~entras que, en la angua capital, c_olomal todo parecía permanecer est~tico. Dominada por caciques pr?veruentes de grupos militares
terrate~en~es s~ñoriales y alto clero, 1~
tendencia ideologica era la conservado~ grupo que ~ nivel nacional represenª el ~ntralISmo. Hacia fin del siglo
el trill?1!,0 definitivo de los federaiBtas, penmtio al grupo político de Tuxtfa lograr su sueño, que los poderes fueran trasladados a ella. Esto sucedió en
l892, c~ndo Chiapas estaba gobernada
por un libe~al del givpo de los científico~ resonocido por el gobierno de Porfino Diaz, Don Emilio Rabasa.

f1X

�ANEXO 1: LOS MAPAS

DIV ISION DE DEPARTAMENTOS
•STA. MARTA

•

TIAGO • eMAGDALEN\
• S. ANORES " ' - - - ,
• S. PEORO CHENALHO
• S. MIGUEL MITONTIC
CHA~ULA
S. ELIPE e

BERRIOZABAL
CINTALAPA
•
TERAN

•

TEN:JAP:A:-----------

e

•

/
SAN CRISTOBAL
S.Lu6As •
DE LAS CASAS

HUISTAN

e CHANAL

TEOPISCA
LE

Ne

•e

AMATENANGO

N

N
GUATEMALA

CHIAPAS
- -OIVISION OE DEPARTAMENTOS

t

•

•

OCOZOCOAUTLA
•
•
TUXTLA
JIQUIPILAS
GUTIERREZ

t
CHIAPAS

�ASEXO II: LA POBLACION
POBLACION DE SAN CRISTOBAL Y TUXTLA
San Cristóbal

Tuxtla

Fuente

Estado

1778
1827

4.531
7.022

2.841
5.951

63.654
98.052

1828
1838
1838
1870
1881
1884
1892
1895
1897
1900
1910

7.022
7.649
7.656
10.295
11.881
11.653
10.570

6.042

109.401
160.301
160.083
193.987
244.291
236.347
276.789
319.599
309.141
360.799
438.843

12.000
14.162
13.745

6.186
6.266
6,963
9.703
4.602
6.581
10.952
5.000
9.395
10.239

Censo Obispo Polanco1
Memoria 18282
faltan varios pueblos
Memoria 18293
Memoria 18514
Pineda Estado Camp.5
p . 6
aruagua
7
Memoria 1881
Memoria 18848
Rebass9
CensolO
Velaaco11
Censol2
Censol3

POBLACION DEL DEPARTAMENTO DE LAS CASAS
LUGAR

,

Tuxtla
Suchiapa
Ocozocoautla
"Cintalapa
Jiquipila.s
S. Femando
Berriozábal
Terán

17781
2.841

485
286
171
821

18272
5.951
988
1.613
303
1.411

18283

18384

306

6.186
1.110
1.475
1.763

1.078

4,56

6.042
989
1.612

18385
6.266
1.018
1.484
1.788
4,58

18706
6.963
1.600
2.232
2.784
1.743

18817
9.703
1.782
2.856
4.199
i.867
1.089

18848
4.602
1.738
2.820
4.504
2.094
1.202

18929.... 190012

191013

13.555
2.140
4.258
6.600
2.337
2.583

12.135
2.251
5.507
8.825
4.297
3.392
2.243
1.617

9.749
2.383
3.029
4.263
1.805
2.109

3.154
Rancherías y D. Rodrigo•
Hacienda.s Cintalapa Y
Jiquipilas
TOTAL

606
4,,4,71

10.266

17781

18272

18384

18385

18706

18817

18848

18929

190012 191013

:

POBLACION DEL DEPARTAMENTO DE TUXTLA

LUGAR

/ ARO

10.027

10.990

11.014

15.322

21.496

20.114

23.338

31.473

4,0.267

Amatenango
Chamula
Chanal
Huistán
Magdalenas
Nuevo León
San Andrés
San Cristóbal
San Diego La Reforma
S. Felipe Ecatepec
San Lucas
S. Miguel Mitontic
S. Pedro Chenalhó
Sta. Marta
Santiago
Tenejapa
Teopisca
Zinacan t.án
TOTAL

• En la Hacienda Don Rodrigo ee fundó Berriozáhal
•• Se aclara que corresponde a población urbana Yrural.

* La Libertad

576
1.516
461
325
-

528
4.531***

-

629

627
10.131
400
2.039
1.571

1.003
1.451

-

-

3.291
7.022
718
305
1.066
2.318
441
472

3.270
7.649

-

353
479
892
192
139
1.417
423
1.189

984
1.880

436
388
977
2.670
519
326
5.014
1.202
2.240

13.021

21.580

39.459

-

** Chilón

618
10.131
2.118
1.571
3.270
7.656
428
379
991
2.666
519
326
5.014
1.190
2.253

750
918
849
1.166
1.322
13.697 17.491 13.370
12.356 13.289
358** 808** 618**
734
1.247
2.249
2.614
3.113
3.111
3.461
1.052
1.165
1.098
1.344
1.206
2.827
2.114
2.445
3.740
3.332
10.295 11.881 12.448
10.570 ' 15.357
'
118
324
427
507*
570*
433
814
769
837
929
754
753
637
619
962
2.541
1.394
1.214
762
1.685
2.656
3.173
3.722
3.430
3.162
563
541
445
400
501
473
603
523
456
391
4.764
6.912. 8.022
6.594
5.842
1.313
1.607
1.671
2.352
2.452
2.265
1.944
1.616
2.653
3.114

1.404
14.714
1.773
3.777
1.291
466
2.528
16.848
677*
808
1.208
1.000
3.233
568
434
6.089
2.372
2.556

39.130

47.108

61.746

55.056

52.987

51.421

*** Se incluye S. Felipe

58.832

�FUENTES SOBRE pOBLACION

l.Trens, Manuel B. Hi,toria de Chiapa,, México, 1957. p. 221.
2.Memoria del E,tado Actual en que ,e hallan lo, &amp;mo, de la Adminiltración Pdbli,
ca de Chiapa,• •• San Cristóbal, Imp. de la
Sociedad, 1828. Doc. 3.

3. Memoria del E1tado Actual, en que ,e hallan lo, &amp;mo, de la Adminiltración Pública de Qiiapa,. • • San Cristóbal, 1829.
4.Memoria pre,entado por Mart(n QueUJda,
Secretario de Gobierno de Qiiapa, al Honorable Congre,o del E,tado. Imprenta del
Gobierno, 1851, Doc. 11.

5.Pineda, Emilio (Emeterio). "DescripckÍn
geográfica del Departamento de Oiiapas
y Soconusco" Sociedad Mexicana de
GeORrafia y E,tad{,tica. Vol. Ill, la épo-

Geograf{a y Estadística. México, Tipografía del Cuerpo Especial del Estado Mayor, 1895, pp. 11, 35-38, 46-50;

ca 1852,Estado Comparativo.
6.Paniagua, Havio A. Catecilmo elemental
de Hi,toriq y &amp;tad{stica. San Cristóbal,
Imprenta del PoIVenir, 1976, pp. 55-60;
83-84.

7.Memoria pre,entada por el Gobernador
Con,titucional del E,tado Libre y Soberano de Chiapa•, a la XII Legillatura del
milmo ,obre 101 diverso, ramo, de la Adminiltroción Pdblica. Utrilla Miguel. San
Cristóbal, Imp. del Gobierno a cargo de
Joaquín Armendiriz, 1881. Doc. 34.
8.Memoria ,obre diver,01 ramos de la adminiltración pública del E,tado de Chiapa, pre,entada al XIII Congre,o por el Gobernador Con,titucional ]olé Mar(a &amp;mire:, Oiiapas. hnp. del Gobierno en Palacio, 1885. Doc. 10.

10.Cen.ta y Divilión Te"itorial del Estado
de Chiapas verificado, en 1910. Tuxtla
Gutiérrez, Imp. del Estado dir~ida por
Félix Santaella, 1912.
11.Memoria pre,entada por el Gobernador
Con,titucional del E1tado Libre y Soberano de Chiapas, a la XII Legillaturo
del mi,mo ,obre los diver101 ramo, de la
Adminútración Pllblica. Utrilla Miguel
San Cristóbal, hnp. del Gobierno a cargo de Joaquín Armendáriz,1881.

1

12.Rabasa, Ramón. El Estado de Chiapas.
Geograf{a y E1tad{1tica, México tipogra•
fía del Cuerpo Especial del Estado Ma·
yor, 1895.

1

l

9.Rabasa, Ram6n. El E,tado de Chiapa,.

ANEXO ID: LA PRODUCCION
VALOR DE LA PROPIEDAD

PRODUCCION DE GANADO EN

PRODUCCION DE GANADO EN

SAN CRISTOBAL

TUXTLA.

Cantidad

Cantidad

NUMERO DE HACIENDAS

Las Casas
1837
1838
1879
1884
1887
1888
1896
1897
1898
1900
1903
1909
1910

53
46
80
131
91
213
211
258
270
145
349
351
83

Tuxtla

82
84
95
167
100
358
452
374
358
137
553
1657
356

Las Casas

Fuente

1
2
1
3
1
1
4
5
6
7
8
9
10

1837
1879
1881
1884
1887
1889
1889
1892
1893
1894
1895
1896
1897
1909

52.017.50
54.107
337.911
114.438
60.580
208.070
211.220
352.039.78
355.215
355.215
341.215
403.534.30
412.524
713.432.80

Tuxtla

150.112.50
156.118
372.771
376.785
183.305
601.450
1410.450
1573.321.14
1809.175
1839.435
1787.310
2644.974
2163.837
3782.499

Fuente

1
2

189212*

189é

19099

189212

18969

19099

27.910

77.044
16.240

11
3
1
1
1
12
4
4
4
4
5
9

Vacuno
Caballar
Mular

1.895
5.000

Asnal
Lanar
Cabrío
Porcino

1.858
2.367
1.236
24
57.948

9.484
11.108
2.338
91

545

11.625
501

2.172

7.231

50.000
8.000

5.973
486
24
814
695
2.018

636
18
475
89
1.405

.

*El número indica la Fuente

�PRODUCCION AGRICOLA EN TUXTLA
PRECIO

CANTIDAD

Maíz
Arroz

Frijol
Yuca
Olile Verde
Oiile Seco
Coco de agua
Caña de Az'1car
Az'1car

PRODUCCION AGRICOLA EN SAN CRISTOBAL
PRECIO

CANTIDAD
18975

Maíz
Trigo
Frijol
Cebada
Alverjón
Haba
Camote
Yuca
Papa
Oiile Verde
Chile Seco
Cacahuate
Linaza
Caña de Azdcar
Panela
Aguardiente ~ caña
Algodón
Corteza P. Curtir
Legumbres
Frotas
Naranjas
Aguacate
Cacao
Café
Tabaco
Pulque

1896
1897
1898
1909

"°
l'--

214.332Hl
736.639 Kg
10.621 Hl
160 H1
10 Hl
2.400Kg.
2.312Kg.
69.800 Kg.
3,000Kg.
S00 Kg.
100 Hl
76.600Kg.
2.712 H1
1.650 Kg.
8.000 Kg
14.600 Kg.
866.880 Kg.
53.000 Kg.
104.000 Kg.

18986
41.315 H1
1545.635 Kg
20.710Hl
280Hl
210Hl
345 Kg
78.385 Kg.
89 H1
34Kg
287 H1
49.650 Kg.
2.825 Hl
9.000 Kg.

450 Kg.
71.738 Kg.
350.626 Kg.
14 Hl

19099
21.888Hl
517.000 Kg
3.489Hl
1.572Hl
200Hl
30Hl
30.000 Kg

189~
79.S36.00
52.220.00
18.690.00

50Hl
30 Hl

12.50
15.00
121.350.00
54.00
225.00
600.00
1S0.00

277.416 Kg.
7.895 Hl

500.00
9.702.00

21.000 Kg.
3.000 Hl

1.500 Kg.
1767.500 Kg.
1755.410Kg.
200.000 Kg.
600.000 Kg.
2.360 Kg.

Datoust. pp. 2, 7-15.
Anuario Est. (?) 1897.
Pañafiel Anuario Est. pp. 529,547, S65, 576,508,603,623,666 Y676.
Ciuz Anuario Est. pp. 53, 71-78.

2.920.00
154.040.00
6~450.00
400.00

5
1897

6
1898

19099

599.746.00
97.6-40.00
38.934.00
721.00

362.933.00
292.726.00
148.847.00
1,566.00

36.830.S0
36,629.20
17.24S.OO
4.255.00
400.00
180.00
3.000.00

15.00
72.00
115.60
2.792.00
1.500.00
1,500.00
150.00
7.960.00
55.950.00
1.650.00
160.00
730.00
34.675.20
730.00
3120.00

637.00
20.00
7.007.00
534.00
16.00

4,200.00
15.000.00

3.444.00

250.00
450.00

4.965.00
56.520.00

27.741.60
78.950.00

225.00

750.00
12,075.00
26.670.00
4.000.00
6.000.00

450.00
8,609.00
21.037.00
175.00

480.00

Panela

Aguardiente de caiia
Miel de cafta
Mezcal
Algodón
Henequén

Ixtle
Añil

18975

1898 6

35.245 H1
110.000 Kg.
8.953 H1

72.976
86.190
7.920

173.045 IIl
5.650 Kg
10.500 H1

2.450

180lil
10.800 Kg.

42.000
45.000
11.332

1500.000 Kg.
342.975 Kg.
560.000Kg.
5.160 Kg.

14Hl
1.100 Kg.
45M3
?.514.100 Kg.
1630.564 Kg.
1004.174 Kg.
1.166 H1
44.020Kg.
16Hl

345 Kg.
11.400 Kg.

19099

30
9.100
2.300
25.841

20.000 Kg.
194.649 Kg.
150.000 Kg.
10.000 Kg.

Corteza p. Curtil
Oiicle
Goma de Copa!
Frutas

54.602Kg.

Legumbres
Café
Madera
Cedro
Roble

30.248 K¡:,
3.000 M3
1.550 Kg
36.000 Kg.

FUENTE SOBRE
HACII:;NDAS Y PRODUCCION
l.Memoria que presenta el Ciudadano Jl,fa.
nuel Carrasco,a, como Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de
Chiapas. A la H. Legislatura; en cumplimiento de un precepto CoMtitucional.
Chiapas, Imprenta del Gobierno del Estado, en Palacio, 1889, Fomento 79.

2.Pineda, Emilio (Emeterio) "Descripción
geográfica del Departamento de Chiapas
Y Soconusco". Sociedad Mexicana de Ceografi'a y Estad(stica. Vol. III, la. época,
1852. Estado Comparativo.

6.630

198.400 Kg.
37.800 Kg.
156.250 Kg.
1318.940

18964

1897 5

18986

359.219.00

115.480.00
16,500.00
34.012.00

156,928.00
21.444.00
36.450.00

259.584.00
1.017.00
42.000.00

210.00

900.00
1.226.00

11.760.00
9.000.00
182.512.00

15,000.00
82.314.00
56.000.00
77.400.00

56,976.00
780.00
60.00
250.000.00
27.585.00
15.770.00
'26,682.00
7.349.00
10.182.00

13,240.00
184.00
75.00
23.00
16,023.00
2.00(1.00
12.000.00

3.Memoria sobre diversos ramos de la administración póblica del Estado de Chiapas
presentada al Xlll Congre10 por Gobernador Constitucional José María Ram(rez.
Chiapas Imp. del Gobierno en Palacio,
1885, Doc. 47.
4.Datos estad{sticos del Estado de Chiapas,
Recopilados en el año de 1896. Tuxtla
Gutiérrez, Imprenta del Gobierno, dirigida por Félix Santaella, 1898. pp. 13, 15.
5.Datose,tad(,ticos de 1897,

6. Gobierno del Estado. Divi,ión territorial
del E,tado de Chiapas Año de 1898. Tux-

42.00
550.00
45.00
25.141.00
332.112.00
100.417.00
17:896.00
3.521.00
400.00

55.00
16.740.00

19099

1.500.00
1.638.00
345.00
51.761.00

1.834.00
9.074.00
9.000.00
27.00
700.00

1.193.00

2.800.00
38.930.00
30.000.00
20.000.00

2.440.00
2.000.00
40.625.00
14.548.00

tia Gtz., Imprenta del Gobierno ~ida

por Félix Santaella, 1899.
7.Peñafiel, Antonio. Censo general de la
República Mexicana. •. 1900. México, Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1901-1907.
8.Peñafie~ Antonio Anuario Estad/stico.
1903-1908. México, Tipografía Secretaría
de Fomento.
9.Cruz, Abel L. Anuario e,tad(stico del E,tado de Chiapas formado por la sección de
E,tadlstica de la Secretaría General de
Gobierno.

:j

�8.Juan María Morales Avendaño R'
de Chia
E
.
• meones
C' ó pa,. 'feméride, Chiapaneco San
nst bal, Ed. Fray Bartolomé de Las C
sas
p ' 1979• pp· 37· 38• Morales Avendañoaequelia monograf(a p 32 Cé C .
Velasco Y otros Et Al .L .. s~ orzo
tórico-Polttic d. l E. . n11e1tígación Hisa e stado de Ch·
M
xico, S/P/1, 1976. pp. 32, 125. aapa,. é-

10.Peñafiel, Antonio. Cen10 general de la Re·
pOblica Mexicana, IJ(!rificado el 20 de octubre de 1895. México. Oficina TipogrMica
de la Secretaría de Fomento.

11. Velasco, Alfonso Luis. Geograf{a y e1tadú·
tica de la Repáblica Mexicana. Tomo XX
"Geografía y Estadística del Estado de
Oliapas". México, Oficina Tipográfica de
la Secretaría de Fomento, 1898, pp. 117,
138.

9.Roberto Thompson G. Y Mar(a de Lourdes
Poo. Cronología Histórica de Ch.
(
I 516-1940). San Cristóbal1 crnti98'4· . .
144.
'
,p.
"Clúapas" F,nciclopedia de México p 613
Morales Peque/la monograf(a, ·p.. 44.

12.Peñafiel, Antonio. Cenao general de la RepOblica Mexicana• • • 1900, México, Ofici·
na Tipográfica de la Secretaría de Fomen·
to, 1901-1907.
13.Censo y DiviaiOn Territorial del E1tado de
Chiapa, verificado, en 191 O, Tuxtla Gutiérrez, Imprenta del Estado, dirigida por
Félix Santaella, 1912.

10.Morales Peque/la monograf(a pp. 46-47.
Mor~les Rincones de Chiapa, pp. 45 -47_
:.:tclopedia de México Op cit p 613
n~ue Santibáñe:z. Chiapa,,' Re;e~ Geo:
grdfica y e1tad{1tica, París-México Lib
ría de la Vda. de C. Bouret, 19Ú p. r;,

NOTAS

11.José
luciónCasahonda
en
. Castillo. 50 olios de revo-.
tuto d _Ch~pa•. Tux tia Gutiérrez, Instie Ciencias Y Artes de Oliapas 1974
p.11.
1
'

1.Carlos M.A. Helbig. Ch~. Geograf(a de
un estado mexicano. Tuxtla Gutiérrez,
Gobierno del Estado de Clúapas, 1976.
Juan Manuel Mauricio L. y otros. La
Producción Agncola en Chiapas, San Cris·
tóbal, Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste, 1982, p. 55.
2. Toda la descripción del medio natural de
San Cristóbal fue tomado de: Luz María
Mera Ovando. Regionalización de la subregión San Cristóbal Tesis de licenciatura
Facultad de Biología, UN AM, 1984.
3.Esta parte corresponde al trabajo de Blan·
ca Díaz. Condiciones naturale• de la ,ubregión Tuxtla. San Cristóbal, Ed. mimeografiada, 1984.
4.Manuel B. Trens. Hi1toria de Chiapa,. De•de 101 tiempos md, remoto, hasta la ca(da
del Segundo J,,,perio. México, 1957, pp.
131, 220-221, 224-227, 231. Carlos Nava·
rrete (Editor). Noticia topogrdfica de la Intendencia de Chiapa,. México. Sociedad
Mexicana de An•ropolog{a. UNAM, 1981,
co
p.10.
t--

12.Morales. Peque/la monograf(a.

p. 53.

13.Rambn _Rabasa. El e1tado de Chia
Geografia y e,tadÍltica. México ti
~el Cuerpo Especial del Estado .Ja:ar
9 1 pp. 46-50; 35-38.
'

it:

::i:

14. Viviane ~rache t. La Población de loa Eltado, Mexicanos 1824-1895. México IN
1976, pp. 54-55.
, AH,

5.Emilio (Emeterio) Pineda "Descripción
geogrMica del Departamento de Chiapas y
Soconusco". Boletfn de la Sociedad Mexicana de Geograf(a y Estad(1tica. Vol. Ill,
la. época, 1852, pp. 370-371. Ttens. Op.
cit. pp. 328, 343, 417-418, 469 "Decreto
del 7 de enero de 1844". Archivo de Chiapa&amp;. Biblioteca Orozco y Berra. Dirección
de Investigaciones Históricas INAH, Tomo
V, Doc. 31. "Decreto del 6 de julio de
1846". Archivo de Chiapa, Biblioteca
Orozco y Berra DIH. INAH. Tomo V.,
Doc. 50. Decreto del 31 d~· mayo 1849".
Archivo de Chiapas Biblioteca Orozco y
Berra. DIH. INAH. Tomo V, Doc. 110.

Suplemento al No. 6 del Organo de Gobierno San Cristóbal, Febrero 11, 1854,
Archivo de Chiapa,. Biblioteca Orozco Y
Berra. DIH. INAH. Tomo VI.

6.Juan María Morales Avendaño. Pequeño
monografía del Municipio de Tuxtla Cu•
tiérrez, ·Chiapa,. San Cristóbal, Ed. Fray
Bartolomé de Las Casas, 1980, p. 34.
?.Moisés González Navarro. "La Vida Social" Historia Moderna de México. El
Porfiriato. México, Hermes, 1973, pP,
231-232.

IS.Moisés
T. de
.
Tu ti G
• la Peña· Cli.rapa, Económico
x ~ utlérrez, Departamento de Pren~
Y Tunsmo, 1951, TI! p. 339.
16.A.G.N.B.N.
17· Hen n· r·avre. Cambio Y continuidad entre
los mu.vas de Mhico México Siglo XXI
l9713 p. 59. La Voz delPuebl~ Febrero
de 856.
·

i

18. Archivo Histórico Diocesano (A.H.D.).

19.Morales Avendaño. Peque/la Monograffa.

pp. 25-28, 42-43.
20. Archivo de Terrenos Nacionales
.
sRA
1.232(05) Leg. 2, Exp. 66 · 1 23Í(0S).
Leg. 8 exp. 284.
' ·

23.Manuel Mier Y Terán "Descrip .6
•
fica de ¡ p . .
CI n geogra"
a rovmc1a de Otiapas" (1822)
/teneo de Chiapas No. 3 1952 p 160
meda. Op. cit. p. 414.
'
.
.
24. Trens. Op, cit. p. 234.

21.Meml ºcria que prese11ta el ciudadano Manue arrascosa conw Gobern d
titucional del Estado Libre vª sº'L~onsde Ch·
.
. º""rano
rapas a la legislatura; en cumpl' .
to de un
1miend'
precef to constitucional corres,ente primer bienio de su admini,.
Eración. Ol1apas' lmp · del Gob'1erno del
stad~, en Palacio, 1889. Abe! J Cruz
Anuario estad(stico del Estado de Chia a;
formado por la sección de E1tad(stic/d
la
General de Gob'remo a carP"oe
d lSecretar(a
· da
ear·ciu dano· · · Tuxtla Gut'é
"
1 nez Tipogr ia del gobierno dirigda por Félix S
taella, 1911.
an-

fºn.

ª!

22. José
. " M . Ve1asco Toro "Perspectiva Histó~5 ;.º{3z;que, de Chiapas. México IN!,

f

25.raio;:::age. Viaj~s en la Nueva España.
p. 107. a, Casa ae las Am~ricas, 1980,
26. Hennilo López Sánchez. Apuntes huto .
coi de San Cristóbal de Las C(l.J(J, Mé . n • :rico.
1960, p. 646.
27.Desiré Charnay. "San Cristóbal" At
Tuxtla Gtz. 6 Mayo 1956, p. 139·. eneo.
28.Pineda Op. cit. pp. 412. 415-16.
29 ..Ad
Uemoria
. . en que ,e halla n 1º' ramos de la
mm11tracion Pública del EI t d d
Chian
,.as. • , presentó y leyó el 0 r a . o1 e
yor de la S
·
i1caa maecretar(a de Gobierno 1848.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

yó por primera vez en la sociedad 'JoFERNANDO F . SANCHEZ. Estudió sé Eleuterio González'. Este poema fue
en el antiguo Taller de Artes Plásticas de la sensación entre los jóvenes intelecla UANL y en la Escuela Nacional de
tuales de aquellos días, y luer lo fue
Pintura y Escultura "La Esmeralda" del de todo el mundo, al ser pub ·cado en
INBA de la ciudad de México. Durante
los periódicos".
ocho af'los fue jefe de equipo en el TaUer
de David Alfaro Siqueiros. Algunas de
MINERVA M. VILLARREAL. Ver
sus obras forman parte de imfurtantes Deslinde número 5.
colecciones en Italia, ·Francia, glaterra
y otros taíses de Europa, además de
JORGE CANTO DE LA GARZA
México, atados Unidos y Sudamérica. . (Monterrey, N.L., 1937). Estudió Derecho en la UANL. Perteneció a los grupos
literarios Kátharsis y Apolodionis.
EUGENIO DE ANDRADE (Póvoa da
Actualmente
es director del suplemento
Atalaia, Po~al, 1923). Funcionario de
cultural
del
periódico
El poroenír, "Aquí
los Servicios édico-Sociales, reside acvamos".
Su
obra
poética
y narrativa ha
tualmente en Oporto. Ha publicado vaido
apareciendo
en
fom1a
dispersa en
rios libros de poesía desde 1946, que lo
diversas
publicaciones
del
país
y del exhacen ser considerado uno de los mayotranjcro.
res poetas vivos de habla portuguesa.
JAVIER ROJAS SANDOV AL. Egresado del colegio de Historia de la FaculJULES SUPERVJELLE (Montevideo, tad de Filosofía y Letras de la UANL.
Uruguay, 1884). Llegó a ser consagrado Ha publicado diversos trabajos sobre
como ''Príncipe de poetas"junto a Jean sindicalismo blanco y movimiento obreCocteau, en París, ciudad en la que rési- ro en Monterrey. Es presidente de la
día, el 30 de abril de 1960. Murió 17 Oficina de Investigación y Difusión del
días más tarde. ~Al poema Soyez bon Movimiento Obrero (OIDMO).
pour le poete - " ed buenos con el yoeta"- Georges Moustaki le puso musica
HEIDI BASABE. Estudió la carrera
y lo interpreta con duración de 59 se- de Letras en la Universidad Labastida.
K1indos, según Polygram, Lpr 16352, Recientemente ganó -con una crónica
éxico, 1980).
sobre Amadeus de Milos Forman- el
segundo lugar en el concurso de crítica ciALFREDO GUERRA-BORGES. In- nematográfica organizado por la Univervesti[dor del Instituto de Investigacio- sidad de Monterrey. Vive en Morelia.
nes conómicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
MARIA DE LOS ANGELES POZAS
(Monterrey, N.L., 1952). Estudió SocioFELIPE GUERRA CASTRO (San logía en la Facultad de Filosofía y LeNicolás Hid;o, N.L., 1878 -Chihua- tras de la UANL. Actualmente cursa la
hua, 1922). articipó en la campaña maestría eri Metodolcta de las ciencias
antirreyista en los años 1902 y 1903, en la misma escuela, onde imparte clade}.ts de lo cual residió en la ciudad ses en el colegio de Sociología y el Area
de éxico. En su libro Siglo y Medio
de Cultura Nuevoleonesa, Hé.ctor Gon- Básica Común.

!
1

1

'"

o

c:o

zález dice: "Por el año de 1901 escribió su famoso poema 'Delirio', que le-

JUAN FRANCISCO GONZALEZ

(Guadalajara, Jalisco, 1953). Estudio
Ingeniería civil en el Instituto Tecnolófico y de Estudios Sleriores de Occiente. Es integrante el taller literario
de la Universidad de Monterrey.
GUILLERMO SCHMIDHUBER (Ciudad de México, 194~. Algunas de sus
piezas dramáticas - os herederos de
Segismundo, La catedral humana- han
obtenido premios y menciones honoríficas en certámenes nacionales y continentales: INBA de México, Zacatecas,
Ateneo de Caracas. Es director del Centro Cultural Alfa.
NELVA ALICIA GARCIA. Egresada
del colegio de Periodismo de la Facultad
de Comunicación de la UANL. Curso
estudios de Letras Españolas en la Universidad Regiomontana. Fue coordinadora editorial de Monterrey Magazine.
DELIA V. GALVAN. Nació en la
ciudad de México. Es investigadora del
DeÚartamento de Lenguas Romances de
la niversidad de Cincfunati.
MARIO ANTEO HINOJOSA (Monterrey, N.L., 1955). Estudiante de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. Ha publicado cuentos en
periódicos y revistas varios. Actualmente es profesor de literatura en el lnstituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey.
GLORIA PEDRERO NIETO. Investígadora del Centro de Investigaciones
Ecológicas del Sureste. Participó en el
45º Congreso Internacional de Americanistas (Bogotá, Colombia) con el trabajo
aquí incluido.

~

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                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
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            <text>Tetramestral</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1985, Vol. 4, No 10-11, Mayo- Diciembre</text>
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              <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
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              <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
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              <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
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              <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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