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                  <text>�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregorio Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Ing: Lorenzo Vela Peña,
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lle. Ricardo Villarreal Arramhide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA YLETRAS
NUMERO 21 / VOLUMEN VD/ JUUO-SEPTIEMBRE DE 1988

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. María de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarruhias
SECRETARIO DE REDACCION
Humherto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.
Ciudad Universitaria. san Nicol¡ís de los Garza, N. L.
MEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO
POETAS ALEMANAS CONTEMPORANEAS
Lasker-Schüller / Gertrud von Le Fort / Christine Busta
3 Else
SOR JUANA DE CABRERA
7LA
Américo Larralde Rangel

POETAS ALEMANAS
CONTEMPORANEAS (1)
Versiones de Miguel Covarrubias

Maria Lugo
12 UNRETRATODESORJUANA
José

13
30

COMPARACION DE UN ESTUDIO CONVERSACIONAL EN EL
SALON DE CLASES DE INGLATERRA CONTRA UNO SIMILAR
ENMEXICO
Maria Teresa de Jesús Villaseñor / René Ramirez

PROSEMAS
Ernesto Mejia Sánchez

31

35

AGUA DE LAS VERDES MATAS
Inna Sabina Sepúlveda

ENERGIA NUCLEAR Y SOCIEDAD
Antonio Ponce

A19 LAGUNA VERDE Y LOS RIESGOS DE LA ENERGIA NUCLEAR
11;1

Jacinto Viqueira Landa

CABALLO DE LA NOCHE
Contreras
57 Gabriel
CREDO DE LOS QUE AMAMOS
62 Francisco Garzón Céspedes

65

Else Lasker-Schüler
DOLOR DEL MUNDO
Yo, el calcinante viento del verano
me enfrié y tomé forma.
'
¡Dónde está el sol que pueda disolverme,
o el rayo que pueda fulminarme!
~ora mira,: una cabeza de esfinge,
piedra de colera arrojada al cielo.
En el poderío de mi fuego creí.

EL FUNDAMENTO DE UNA DISIDENCIA: DEL IDEAL ARCAICO AL
VERSO CONTINGENTE (SOBRE LA POESIA DE JOSE JAVIER
VILLARREAL)
Evodio Escalante
PANOORA, LA CRUEL
Cordero
70 Sergio

. LAATLIXCO,
MOVILIDAD GEOGRAFICA DE LOS OBREROS TEXTILES EN
PUEBLA (1899-1909)
72Leticia Gamboa
Ojeda
Weltschmerz
Ich, der brennende Wüstenwínd, / Erkaltete
und nahm Gestalt an. // Wo ist die Sonne
die mich auflosen kann, / Oder der Blitz '
der mich zerschmettern kann! // Blick' ~un ·
ein steínernes Sphinxhaupt, / Zürnend zu all~n
Himmeln auf. // Hab' an meíne Glutkraft
geglaubt.
DutnD este aámero dll,aJol de Gabriel Contreras

�Gertrud von Le Fort
LOS APATRIDAS
De un noble tronco somos arrancados,
a la culpa uncidos.
Por oscuras rutas hemos acudido,
pesarosos y torturados.

La culpa se deshace en llanto, nos escapamos

en el último dolor:
la clemencia eterna abre su fuente.
La sangre se volverá nieve.

Antiguamente nos manteníamos abrazados a una patria,
Dios nos desarraigó.
Marchamos·a través del fuego, a través de la sangre,
acosados y desnudos.
El ángel del abismo nos sobrevoló.
¿Quién hechizará a su ejército?
Somos atraídos hasta el borde del infierno
que ya no nos espanta.
Agobiados por la ignominia llegamos
hasta el tribunal:
Retenemos las palabras que ustedes nunca han expresado.
Oh, no las pronuncien.
Aquí ninguna patria, como a otros, nos aguarda,
ningún lazo nos retiene.
Dios nos desarraigó, tenemos que marchar, marchar.
Devastada está la tierra.
Devastada está la tierra, devastados están la granja y el cobertizo,
la mano se quedará vacía.
Volverse escombros veíamos un mundo
que no nos herirá más.
Ser blanco de un odio o de un ludibrio,
¿qué importa?
Nuestro Dios nos hizo apátridas.
El nos redimirá.

Die Heimatlosen
Wir sind von einem edlen Stamm genommen / Der Schuld
vermahlt, / Wir sind auf dunkeln Wegen he~gekommen /
Wund und gegualt. / / Wir hielten einst ein Vaterland
wnfangen - / Gott riB uns los - / Wir sind durch
Feuer und durch Blut gegangen / Verfolgt und bloB. //
~s Abgrunds ~n~el hat uns überflogen -/Wer bannt
sem Heer? / ~ir smd am Rand der Heme hingezogen / ~ns. graust rucht mehr. // Durch jede Schmach sind
~ hindurchgebrochen / Bis ins Gericht: / Wir
h?rten Worte, die ihr nie gesprochen - / O redet
rucht! // Uns winkt hier niemals Heimat mehr
wie andern, / Uns halt kein Band, / Gott riB uns
los, wir müssen wandern, wandern - / Wüst liegt
das Land, / / Wüst liegt die Stadt, wüst liegen Hof
und Hallen, / Die Hand ward leer / Wir saben
eine Welt in Trümmer fallen - / u'ns trifft
nichts mehr. / / Ziel eines Hasses oder eines
S~ttes, I Was liegt daran? / Wir sind die
Heimatlosen unseres Gottes - / Er nimmt uns an
// Die Schuld ist ausgeweint, wir sind
~ntroll!len / Ins letzte Web: / Die ewige Gnade
offnet ihre Bronnen - / Blut wird zu Schnee.

�LA SOR JUANA DE CABRERA

Christine Bosta
LLUVIA DE OTOÑO
A lo lejos silenciosas están flotand? las estrellas,
la lluvia toca el tambor sobre el teJado:
¿cuántos pasos que no r~gresarán.
.,
nos mantienen sin donmr en semeJantes noches .
Incesante golpea sobre las vidrieras,
.
. .
por la tierra balbucea con la boca llena de mmundic1a: . .,
¿cuántos huéspedes tienen que permanecer en el extranJero.
En la bandeja lucen fruta Y pan.
Los invitados se van a otro banquete,
al olvido no lo convidamos.
.
Hasta la cama avanza extranjero el día, mortecmo
nos sepulta bajo una luz de piedra.

Herbstregen
Lautlos sind die Sterne fortgeschwommen, ( .
trommelnd geht der Regen übers Dach: I w1ev1el
Schritte die nicht wiederkommen, / halten
uns in s~lchen Niichten wach?II Unabliissig
klopft es an die Scheiben, I aus der
Erde iallt's, den Mund voll Kot: /
wieviel Gaste müssen drauBen bleiben? I In .
den Schüsseln schimmelt Obst und Brot. // Die
Geladnen gehen zu anderm Mahle, I die
VergeBnen laden wir nicht ein. / Fremd
ans Lager tritt der Tag, der fahle, / und
begriibt uns unter Licht aus Stein.
C0

Américo Larralde Rangel
Aunque una mala copia del de
Cabrera, copia del de Miranda,
copia tal vez de un perdido
autorretrato, el cuadro de Carlos
González en el Café Tacuba me
jaló tan fuertemente que me
asombré de estar desayunando
enchiladas verdes literalmente a
los pies de Juana Inés.
Llegué ahí abrumado después
de enterarme por un empleado
de la Biblioteca del Congreso que
el libro El melopeo y maestro de
Pedro Cerone, donación de Demetrio García, según reportan
tanto Alfonso Méndez Plancarte
como Octavio Paz, había desaparecido antes que él llegara,
hace tres años, a esa biblioteca.
Su abandono se reflejaba en su
pesadumbre y en sus comentarios: '' ... Hay miles de títulos sin
clasificar, antiguos y recientes; ... Quién sabe qué funcionario se llevó unos cuadros monumentales que estaban aquí colgados; ... Tan no hay recursos
que voy a tener que comprar con
mi dinero la laca que necesito
para fijar la clave de clasificación al lomo de los libros ... " •
Por eso entré maquinalmente
en el Café Tacuba, pensando Ya no en que no podría cerciorarme de la correspondencia entre
el Zodiaco y la Música que sor
Juana había leído y a lo mejor
comentado en los márgenes del
libro de Cerone y que tanto nece~ita bayo para mi
mvestigación- sino si el saqueo
tendría algún sentido oculto, si
los tesoros, que nos dejamos robar o que perdemos, no borran

nuestra identidad y si no vamos
hacia un futuro infausto ya sin
rasgos ni amuletos. Me senté y
ordené sin fijarme el desayuno.
El apenas perceptible olor a pan
de dulce y café con leche que flotaba como bruma colonial en ese
espacio delimitado por los arcos
rojos y las paredes blancas,
aislado del ruido y el smog del
centro de la Ciudad de México,
empezó a surtir efecto. También
el ritmo dulzón con que el exfuncionario de Bellas Artes de tiempos de Echeverría cortejaba a la
sensual pianista que engullía
chilaquiles rojos en la mesa de
enfrente, me distrajo. Pero lo
que sentí como una sacudida que
me volvió en mí, en completo estado de alerta, fue la presencia
de sor Juana.
Su energía atravesó el tiempo
y todas las copias de su imagen
para llegar, nítida, a reclamar
mi atención ese día entresemana en el Café Tacuba. Me gustaría suprimir que sor Juana se
asomó a los ojos de su estampa
justo cuando yo giraba el cuello
arriba a la derecha y abría desmesuradamente la boca para
tragar mejor el pedazo demasiado grande de enchílada y evitar que la salsa que ya escurría
por mi barba no goteara y
manchara mi chamarra, cuando, con el ojo derecho, que así
quedo enfilado hacia su cara, la
descubrí, al mismo tiempo que,
en el campo visual desdibujado
de mi ojo izquierdo, quedaba claro que la pianista había volteado
por primera vez a verme, no pa-

ra coquetearme, pensé, sino atraída por mis disonantes malabares deglutivos, además de que
al desaparecer el exfuncionario,
por quedar en el punto ciego
de mi ojo, pudo sustraerse por
un momento de su encantamiento y voltear a verme a mí que
veía a los ojos a Sor Juana. Me
gustaría suprimirlo por inverosímil y barroco, pero no puedo porque así fue. Por ese intersticio en
blanco de mi conciencia, creado
inadvertidamente al adoptar el
asana del comedor de tacos, se
coló su señal y volteé a verla.
Se me mostró en abstracciones
y simbolos. En símbolos arquetípicos que emergen en Cabrera
( como en el trabajo de todo artista realmente creativo) y que
ejercen su poder oculto sobre el
espectador: Una cruz ansata
central, coincidente con otra
simple, en cuyo cruce está la cónica sor Juana, compuesta por
óvalos y triángulos; sus libros
rectangulares como fondo; un
reloj cuadrado que marca las
00:47:30 de la tarde, a juzgar ¡&gt;or
el sonriente sol de la carátula;
los paralelepípedos de libros y
tintero emplumado arriba de la
también paralelepípeda mesa;
los inquietantes triángulos oscuros: uno que, al semejar una larga barba, la hace aparecer como
aquellas barbadas afroditas; los
otros que configuran el infierno
debajo de la mesa. En el de la izquierda asoma la trompa de un
lepidóptero que se antoja lascivo
y díábólico, sobre todo en referencia al sugerente pliegue del

�su nacimiento, su vida y su

·· o

. "i U
; Ji!

mantel rojo que resbala del borde de la mesa sobre la cual sor
Juana, al entintar sus manuscritos, transmuta su energía infrayacente y la transmite hacia
arriba por la piramidal sombra
de su cuerpo hasta "alcanzar
pretendiendo las estrellas", en
este caso el sol, pintado por
Cabrera al centro y en el punto
más elevado de su cuadro (no
captado por ninguna copia o litografia) de donde baja al mismo tiempo la luz que anima a
Juana Inés e ilumina todo su
quehacer sobre la tierra, el plano definido por la mesa.
Recordé a "La Papisa", segundo arcano del Tarot. No a la
mítica abadesa de la Edad Media, también llamada Juana, a
quien unos hacen descender de
la misma Juno (La "Janua" de
los romanos, que significa puerta y es, en el cielo, la luna) y
otros relacionan con la familia
Viconti, quien al perder a su
amante, se disfraza de hombre,
se ordena sacerdote y llega a Papa, por mucho que su historia
nos recuerde a nuestra Juana.
Recordé más bien la descripción
que hace en su libro del tarot Gerard von Rinjbert y que, aunque
en ese momento sólo recordé lo
relevante, aquí transcribo puntualmente: '·' ... Es por oposición
al Juglar, que está de pie, una
mujer sentada, inmóvil y misteriosa. A veces llamada ' Puerta
del Santuario Oculto ', la sacerdotisa tiene el libro de los
libros, el Dies Irae, donde todo
está contenido y por el cual será
00

muerte. Así, no sería raro que
parte del salmo en hebreo sea un
mensaje en clave propuesto por
Cabrera al lector de su pintura
si no fuera porque la traducció~
literal del versículo 10 y parte
del 11 expresa claramente lo que
el salmista piensa de sus enemigos:

juzgado el mundo. Poco importa
saber si existió o no una papisa
en la Edad Media, lo que aquí
simboliza es la mujer, sacerdotisa o incluso diosa que detenta sin
querer mostrarlos todos los
secretos del mundo ya que todavía no es la manifestación, la
diosa madre."
También más tarde, ya frente
al original en el Museo Nacional
de Historia -todavia conmovido
con el recuerdo de las primeras
dos frases del himno Los días de
la ira:

Que nada de su boca es confiable
su corazón está lleno de destruccíón
su garganta es una twnba abierta '
engañan con su lengua.
'

Ylo que para ellos pide:
Decláralos culpables, Elohlrn.
1Derribalos por sus intrigas!

Di- es i-

rae.,

dí- es il-

que desde que lei la cita se apoderaron de mi cerebro y ahí retumbaban sin cesar- comprobé
que el libro que lee sor Juana, sacado del hueco en el librero
detrás de su mano derecha, donde están los escritos de los doctores de la Iglesia, es un comentario de San Jerónimo a los Salmos
de David, si interpreto bien lo
que se alcanza a leer en la parte
superior del anverso de una hoja: "D. Hieronim. in" y en el
verso de la otra: "Psalm. 5o." El
Salmo 5o. es aquél en que David
le implora a su Señor que escuche su grito de ayuda y enderece su camino hacia él porque
lo acosan sus enemigos. No es

la

extraño que sor Juan lea a quiel
ella nombraba su Padre: San Je,
rónimo, quien se arriesgó a estudiar hebreo bíblico con un rabiDO
cabalista para entender la Palabra antes de escribir su versión latina: La Vulgata. Sabido
es que las letras del alefato
hebreo, todas consonantes,
tienen valor numérico y que lOI
cabalistas sustituyen frases enteras por otras de igual valor, en
su afán de descifrar el AntigUO
Testamento. Parece que Miguel
Cabrera conoció este procedimiento pues los versos qUI
estructuran su cuadro y en 1a1
que comenta la vida de s«
Juana están valuados y sumaD

Su sangre se derrama y tiñe el
mantel sobre la mesa y salpica
el velo de la esquína superior derecha, que al no estar completamente descorrido, remite a
Juana renombrada: Isis sin Velo
(otro nombre de la carta) cuya
PCJStura, con los brazos extendidos Y las piernas entreabiertas
completamente receptiva, con:
cuerda con el simbolismo del segundo ~rcano: la sabiduría por
la gracia, tema que repite resonante el "Gratia Plena" de "La
Anunciación", pintada al nivel
del corazón, donde reside la
~lleza del verdadero conocilDíento. Es su corazón el vértice
del triángulo donde se resuelve
la oposición entre la via intelectiva, simbolizada por la mano derecha que escribe del esplendor
0 voltea las. hojas de los libros, y
la vía meditativa, representada

por la mano izquierda que más
a~jo del nivel de la mesa, ~anta
la victoria de 10 Aves Marías por
cada Padre Nuestro en ese murmullo católico equívalente a un
verdadero mantra. Su fundamento, lo que le permite estar
sentada, dedicada al saber es
s~r virgen, en la antigua a~epc1ón de la palabra: mujer libre,
no casada, como las sibilas del
oráculo de Delfos y las sacerdotisas de todos los misterios pero en
la modalidad de monja jerónima
de la Nueva España, consagrada
a su divino esposo: Jesucristo. Y
aunque el hábito cubre sus atributos sexuales: cabello, pechos
Yvientre, la sacerdotisa, una vez
fecundada por el Espíritu, oficia
sola el misterio de la encarnación y como toda mujer, le da
a sus hijos de su carne y de su
sangre y los pare aquí en el
Reino. Sentada como está, de lado, con el tronco girado hacia su
derecha, revela que se enfrenta
al mundo con el lado izquierdo de
su cuerpo, con la misericordia de
la cruz a la altura de su hombro,
. de donde cuelga el rosario hasta
su mano que en ese momento
cuenta la séptima Ave Maria del
séptimo misterio: el misterio doloroso de la flagelación. Deja así
a su hombro derecho guarecido,
para que pueda accionar con rigor la mano que ya tiene una pluma en el tintero. Esplendor, Victoria, Fundamento, Misericordia, Rigor, Reino... Completan el
Arbol de la Vida sus ojos: La Sabiduría con que nos confronta y
el Entendimiento con que estu-

dia. El Conocimiento el sefirá
invisible, no se ve aq'uí sino en
"El verdadero retrato de sor
Juana" que está en el convento
de las jerónimas en Sevilla, España. Aparece como un círculo
oscuro a la altura del "tercer
ojo" que con tierra carmín se
pintan las mujeres hindúes. La
Corona está sugerida por los dos
únicos libros sin titulo visible y el
circulo de la cruz ansata sobre
su cabeza.
Toda ella, piramidal y arborescente, contenida en el triángulo más externo, en cuyos vértices -además de las fases del sol
correspondientes al amanecer
al mediodia y al crepúsculo-- es:
tán inscritas unas cuartetas de
octosilabos, cuyos versos, sumados, valen su nacimiento, su vida
y su muerte.
Este esquema enfatiza la manera de por sí habitual de leer los
cuadros en Occidente: de izquierda a derecha y, al recorrer
el sol la elipti~a del triángulo,
nos cuenta la vida de sor Juana:
su nacimiento y niñez oscura su
d~dicación al estudio, su pr~fes1ón, su triunfo como poeta inspirada y su final ensimismamiento. De cierto privilegia los años
que le toca vivir, por estar contenida la cuarteta de versos que
valen los años de su vida en el
circulo de la cruz ansata sobre
su cabeza, corona que simboliza
el triunfo de la espiritualidad
sobre la cruz de la materia.
La mesera ya no se aguantó.
Desde hacia rato se daba sus
vueltas para ver qué tanto apun-

~

,,~

ti,: :'
·1 '

�taba yo en mi cuaderno.
-¿Qué son, oiga? -dijo
sonriente y con la seguridad de
quien ha atendido clientes del
Café por más de veinte años.
-Versos. Versos sobre la vida
y muerte de Sor Juana -le contesté, dándome cuenta que mi
respuesta no la satisfacía.
-Sí, eso ya lo sé. Aqui vienen
muchos escritores, pintores y
hasta poetas. Una que sabía latín
me informó que arriba de los
versos dice que sor Juana lució
en la mañana, hirvió al mediodia
y palideció en la tarde. Imaginese, ¡hirvió, la pobre! Aritmética
es lo que no sabían. No, a lo que
me refiero es a los nwneritos.
¿Qué significan, eh?
Yo ya había terminado de copiar las cuartetas de octasílabos.
Se las enseñé (ya con las mayúsculas corregidas según el original).
La del sol al amanecer:
Manelucet

NaClóJVanahaClenDoVer
a Vn Phebo lenDo a SaLir
qVenofVeVnsoLenLVClr
pVesnofVesóLoennaCer

0713
0557
0221
0160

Nació la Me. Juana año de

1651

La del sol al mediodía;
In Meridie fervet

JVana es Phebo I se enseñó
en PheboJVana, PVesqVe
PhebopresVrosafVe
por breve en qVanto giró
Vivió la Me. Juana

07
16
10
11
44 años

animadísima, me llevó al templo
a verla. Sólo otra copia. Y las
inscripciones estaban compleVespereautempallet:
tas. Faltaban silabas y los nÚI»
JVana a sV oCaso LLegó
0211
ros del ocaso los había eclipsado
VnsoLsoLo LVClrá
0261
el copista. Ni me quise enterar
qVe otro soLno se haLLará 0155
de su nombre. Me dijo Alicia que
si Vn sol en JVana MVrió
1068
el original estaba en el Museo
Murió la Me. Juana año de
1695
Nacional de Historia, en el Cutillo de Chapultepec. Intercambiamos unas estampitas que ella
Los leyó con atención y comenhabía
mandado hacer del origitó otra vez sonriente: -Casi no
nal
por
una copia de las cuartese les entiende. Si no fuera portas
que
yo
había transcrito Y me
que me dijeron que la V antes
fui
al
Castillo
a verla.
era como U, no sabria que dice;
Ahí
estaba,
hierática.
pero, ¿y los numeritos?
-Mira
mamá,
la de los bille-Yo tampoco sé. Me parece
tes
de
a
mil.
¡Que
bonita es!que la clave son las mayúsculas.
dijo
una
chiquilla
que
se paró a
Ya ve que están por donde
mi
lado.
Se
llamaba
¡Juanita!
Y
quiera, no sólo al comienz? de
fue
quien
me
ayudó
a
descifrar
palabra. Habria que trabaJarle
lo que está escrito en el libro que
por ahi. Si doy con la solución, se
su tocaya lee.
.
la traigo.
Ya en mi cabaña al día SiLe pagué la cuenta y nos desguiente, llega Arturo Aguado~
pedimos ya como cómplices de
un
horóscopo; le cuento esta bisun misterio.
toria, le enseño los versos Y d;e
Más tarde, por teléfono, Sergio
golpe da en el blanco: -¡ Son nuFernández me aclaró que su tío
meros romanos!, ¡ Las conSO'.
Carlos González, había pintado
nantes son números romanos!,
esa copia colgada en el Café Tala N y la P son para confundir..
cuba. Lamentó que no hubiera
Confirmamos álborozados que
sido tan buen pintor como persoasi era (tomamos la J como L
na y me previno:
como era usual en esa época)._
-Oye, Américo. Tal ~ez no es
Me explicó cómo le había venido
un misterio, sólo un disparate,
de súbito la idea, cuando ya ba¡Mi tío no tenia limites! -y se
bia renunciado a descifrarlos.
soltó riendo.
Todavía más emocionado agre,
Yo también me reí. Sergio
gó: -¡Esta es la clave de la numuchas veces me deja perplejo,
merología de sor Juana! . . -'
pero siempre me pone de muy
No quise pecar de envidioso ..
buen hwnor. Le dije que si lo
de aguafiestas y no precisé que.
descifraba ya se lo enseñaría.
en todo caso, era la clave de la
Colgué y me fui al Claustro de
s9r Juana de un Cabrera n
sor Juana . Alicia Corla, cálida Y
Y la del sol al ocaso:

Pourquol?

Parce que c'est indispensable. L'autre
jour, je me trouvais a une réunion ou
avaient été conviés des champions et
des personnalités du monde des
affaires et de •· •..--.....
ose
m'a frappé ·
se
meler a
ient
peu e
dre
·ons
,,,.......,..,g
uets
sasser les
s. Pudeur?
ns doute.
ais révéla'nérale: le
onquete,
~~NMl!m ions sont
capables de s'ouvrir. 11 faut les aider,
les habituer aetre « dans le monde».

rólogo.

P.S. Así hubiera terminado el
cuerito, con la última frase repitiendo el título, si no fuera porque Julia Palacios, especialista
en imágenes, lo leyó y tras observar detenidamente la litografia que inicia el libro Estampas
de Margarita López Portillo,
concluyó que en el extremo inferior derecho lo que vendría a ser
el fin de la vida de sor Juana, un
COrderito le jala el hábito.

-¡Y quién sabe cuántas otras
cosas habrá escondidas en esas
luces y sombras misteriosas de
su vestido y del infierno debajo
de la mesa! Habrá que ir a verlo
de más cerca- sentenció.
Le contesté que ojalá y que el
Agnus Dei nos quitara las legañas de los ojos para no ver más
que lo que ahí estuviera pintado.
Me aseguró que con esa actitud no sabría si todo el cuadro estaba sugerido en vez de pintado.

-Ya veremos -le dije. ¿Qué
más podía replicar?
Cuando fuimos al Castillo, no
estaba visible: su sala estaba
cerrada por falta de luz. La penumbra que arrojó una lámpara
que nos prestaron (dijo Sergio
que sorda y ciega) apenas la sugería.

16/02/88. Oyameyo, D.F. , México.

�UN RETRATO DE
SOR JUANA INES DE LA CRUZ

COMPARACION DE UN ESTUDIO
CONVERSACIONAL EN EL SALON
DE CLASES EN INGLATERRA
CONTRA UNO SIMILAR EN MEXICO

José Ma. Lugo

Ma. Teresa de Jesús

El brazo diestro sobre el libro posa
y, llama que del manto se ha escapado
su mano agilizada no reposa:
exquisito el meñique levantado,
donante el índice, y el de la diosa
Venus horizontal y alargado,
lenguas de fuego son en presurosa
danza de inquieto pebetero alado.
El izquierdo se apoya firmemente
en la silla, y una planta muy fina
de raíces, su mano, del pendiente
rosario afianzada, luce inocente.
Una cruz sobre este lado culmina,
pero en el otro el rostro inteligente.

Villaseñor/René Ramírez
La segunda parte de este trabajo se referirá a la presenta-,
El propósito de los estudiantes ción de nuestro estudio. ·En esta
del séptimo semestre del Colegio parte _se incluirán puntos como
de Lingüística Aplicada (Facul~ su propósito, los procedimientos
que se siguieron y el análisis de
tad de Filosofía y Lettas,
nuestro discurso. Es importante
U.A.N.L.), bajo la supervisión
señalar que para el análisis del
de la Dra. Irene Gartz, es com- discurso en el ambiente educatiparar la estructura del discurso vo mexicano, nos basaremos en
conversacional en el salón de los procedimientos propuestos
clases propuesto por los británicos Sinclair y Coulthard en el por Sinclair y Coulthard.
idioma inglés, con una situación
Después de este análisis se
similar en el idioma español.
incluirá la parte medular de
nuestro estudio: La comparación
del estudio propuesto por
Es importante señalar que en
Sinclair
y Coulthard contra la
nuestro estudio sólo· se tomarán
estructura
de nuestro discurso
en cuenta los elementos lingüísconversacional
en el salón de
ticos del discurso, y que los eleclases
en
el
idioma
español.
mentos pedagógicos del discurso
no serán analizados en el presen-

Introcbicción

te.

l. El marco teórico
Comenzaremos nuestro estudio prese·ntando un marco teórico en el que se incluyen puntos
acerca del discurso en general,
d~l discurso conversacional y de}
discurso en el salón de clases, así
como el punto teórico base de
nuestro estudio: El estudio de
Sinclair y Coulthard. Para la
Presentación de este marco teórico se consultaron autores que
han trabajado en el estudio del
discurso como Van Dijk, Callow,
Coulthard, Sinclair, entre los
más relevantes.

1.1. El análisis del discurso en
general ·

A partir de 1978 ocurrieron
dentro de la lingüística acontecimientos de gran relevancia que
cuestiónaban el patrón generativo transformacional. Uno de estos acontecimientos fue la construcción de la gramática o
lingüística del texto, la cual tiene
por objetivo no tan sólo el estudio
de las oraciones emitidas por los
hablantes sino estudiar a su vez
las relaciones existentes •entre

estas oraciones, las cuales permiten que un texto o discurso
pueda ser visto como una totalidad (Van Dijk, 9-10).
Como dice Van Dijk, el desarrollo de la gramática del texto no ha sido un movimiento unificado, puesto que diferentes tendencias lingüísticas han contribuido a su desarrollo. Algunas de
estas tendencias son la gramática estructural · americana
(Harris), la tagmémica (Pike),
la lingüística funcional (Halliday), el estructuralismo checo
(Palek y Danes), el estructuralismo francés (Lévi-Strauss), la
lingüística alemana ( Hartmann), la gramática generativotransformacional ( Karttunen)
(Van Dijk, 10-7).
De esta forma, a partir de las
diferentes aportaciones hechas
por las anteriores tendencias
lingüísticas, el análisis del discurso ha quedado conformado
como la rama de la lingüística
que estudiará las emisiones
completas que van más allá de la
oración, de manera que las propiedades del discurso conformen
un todo.
1.2 El análisis del discurso
conversacional

No hay consenso entre los
lingüistas del texto en cuanto a
la tipología del discurso. No-

�Sacks observa que una conversotros nos basamos en los postu- hablante. Otros estudios sobre el
lados de Kathleen Callow (12-4), cambio o turno del hablante han sación es una cadena de al mede los cuales escogemos como sido realizados por De Long, nos dos turnos llamada 'pares.de
objeto de estudio el discurso con- Kendon y Duncan (Coulthard, adyacencia o continuidad'
( adjacency pair), la que puede
versacional, que es el menos 59-61).
estar compuesta por dos evocaestructurado y en el cual podeciones más o menos largas. Esmos encontrar dos o más hablanDebe entenderse entonces que tas son sucesivamente producites envueltos; dentro de este dis- un discurso no consiste simple- das por diferentes hablantes;
curso pueden ser encontradas mente en la sucesión de turnos
son ordenadas y relacionadas, es
características de los otros tipos por un lado, y de una cadena de
decir, ninguna segunda evoc~del discurso.
oraciones estructuradas grama- ción puede continuar a un pnticalmente por otro, sino que
Muchos de los avances en el además la estructura del discur- mer par. De esta forma tenemos
análisis del discurso conversa- so requiere de coherencia Y que los pares de adyacencia son
cional han sido realizados por un cohesión. La coherencia es la las unidades estructurales bási•
grupo de sociólogos entre 1960 y unidad semántica entre las par- cas en la conversación, ya que
pueden abrir o cerrar una con1980. Los sociólogos que han de- tes· la cohesión, la expresión de
versación, y permiten la selecsarrollado nuevos patrones es¡ unidad en forma lingüística. ción del siguiente hablante, perdentro del análisis conversa- Estas consideraciones llevan a
mitiendo de esta forma una secional son Sacks, Schegloff y Jef- que uno de los más importantes cuencia
ordenada de la conver•
ferson (Coulthard, 52), quienes objetivos del análisi~ conversasación.
hicieron estudios del discurso en cional sea el descubr1r las reglas
diferentes situaciones. Para que producen un discurso coheToda conversación tiene un teellos, el análisis conversacional rente y cohesionado, así como
es la primera etapa hacia el es- descubrir las estructuras con- ma, este 'tópico' o 'tema' ( topic)
tablecimiento de una disciplina versacionales tanto como las depende de los intereses de las
que explique los Il\ecanismos de gramaticales y lexicales que lo personas que están hablando Y
resulta conflictivo cuando dos
la conversación en una forma ob- generan.
hablantes quieren desarrollarlo
jetiva.
en
diferentes formas Y amboS
La unidad básica del discurso
'negocian'
para tener la opo~uEntre los principios de la con- conversacional es un problema; nidad de expresar sus propias
tenemos que para Labov, Sacks,
versación postulados por Sacks
ideas en sus propias formas.
Schegloff
y Jefferson, la ~~a~
et al., encontramos que al me~o.s básica es
la 'evocac1on
y no más de un hablante parb?1( utterance) o 'turno' ( turn);
Una conversación puede depa al mismo tiempo y q~~ el ~1~- mientras que Sinclair ve la nece- sarrollarse en torno a una 'histotema exige una 'parbc1pac1on
por turnos' (turntaking) . Ade- sidad de plantear una unidad ria' (story), la cual debe ser de
menor a la que él llama 'movi- interés para cada uno de los par·
más Sacks distingue sistemas de
'intercambio de habla' (speech miento' (move) . De esta forma ticipantes. En este caso mues~
una evocación puede estar com- algunas características del disexchange systems) acorde con
puesta por varios movimientos. curso narrativo.
;:!: la organización del turno del

En la conversación, Sacks encuentra elementos que pueden
ser considerados universales;
ellos son, por ejemplo, los saludos, los cuales se caracterizan
por ocurrir al principio de la conversación y por designar un turno al otro participante. Existen
dos ocasiones en las que los saludos no aparecen; la primera es
cuando se da una conversación
entre dos personas extrañas o en
una conversación telefónica, la
cual requiere otros patrones.
Otra regla general encontrada
por Sacks es que la persona que
realiza una llamada telefónica o
visita domiciliaria es la persona
que introduce el tema.
Los mecanismos del análisis
conversacional propuestos por
Sacks, Schegloff y Jefferson,
permiten ver la organización de
una conversación diaria que posee un alto grado de estructuración, por lo que es necesario el
uso de diversas técnicas para el
estudio de ésta, las cuales todavía no han sido delimitadas en su
totalidad.

1.3 El análisis del discurso en
el salón de clases
El discurso conversacional se
Presenta en la interacción verbal
diaria entre profesor y alumno.
Dicho discurso ha sido base de
estudio en los últimos veinte
años. Estos estudios han tenido
cuatro enfoques: en el primero
se han estudiado los elementos

pedagógicos del discurso tales
como el nivel del aprendizaje, el
tema estudiado, etc.; el segundo
enfoque se refiere a la interacción y descripción de estructuras
lingüísticas; el tercero ha tenido
un enfoque psicológico que se refiere al estudio del sistema de
producción e interpretación y el
cuarto se refiere al sistema de
cambio de hablantes y a las
reglas de secuencia (estructura
del discurso).
Estudios de este tipo de análisis han sido realizados por Barnes (1969), Flanders (1970) y
Bellack (1966) (Coulthard, 93).
Barnes ha encontrado que la
conversación en el salón de clases está compuesta por la participación del alumno, la cual es
analizada por su cantidad y su
calidad, y el cuestionamiento del
profesor, el cual es dividido en
cuatro categorías: factuales, racionales, abiertas y sociales. Los
resultados encontrados por Barnes fueron que la participación
del alumno en la conversación
del salón .de clases es muy reducida, ya que los alumnos plantean muy pocas preguntas Y porque algunas veces sus contribuciones son rechazadas por el profesor.
En los estudios de Flanders
hay más interés en el tópico y en
quien lo controla.
El estudio propuesto por
Bellack está más dirigido hacia
las diferentes técnicas del análi-

sis del discurso. Los análisis de
Bellack fueron realizados en términos lingüísticos, donde introduce una categoría extra en el
análisis a la que llama 'reacción'
(reacting), que relaciona almaestro con el alumno o viceversa
después de que el primer movimiento de la conversación ha
terminado, y como secuencia última Bellack sugiere que la interacción entre el profesor y discípulo puede ser descrita por
cuatro movimientos: movimientos de estructuración pedagógica movimientos de petición de
paiabra, movimientos de respuesta y movimientos de reacción.
El patrón de interacción que
forman estos cuatro movimientos ha sido llamado por Bellack
'ciclos de enseñanza' ( teaching
cycles).

En la conversación que se presenta en el salón de clases encontramos que el cambio de tema es impredecible e incontrolable por el alumno, ya que el
profesor es quien selecciona el
tópico, quien decide las subdivisiones de éste y quien soluciona
las digresiones y malos entendidos en la conversación.
Otro estudio también relacionado con este tipo de conversación es el propuesto por Barnes, quien plantea un sistema
básico compuesto de diez categorías: siete para la intervención
del profesor, dos para la intervención del alumno y uno para el U:

�silencio producido por confusión.
El análisis se presenta en una serie de símbolos, que permiten
ver lo que está pasando en un
momento específico de la clase.
El estudio de la estructura del
discurso ha sido un elemento de
diversos postulados, ya que en
los diferentes estudios la estructura del discurso está compuesta
de diferentes elementos, los
cuales, sin embargo, tienen alguna correspondencia. Tenemos
que para Sinclair, por ejemplo,
la estructura del discurso está
compuesta por cinco rangos: interacción, transacción, intercambio movimiento y acto. Para Sacks los elementos del discurso son conversación, tópico,
secuencia, par y turno. Scheflen
nos propone cuatro elementos
que son: la presentación:!ª posición, el punto y la orac10n. ~or
último tenemos a Kendon, qmen
establece cuatro elementos constitutivos; el discurso, el gru~o de
locución, el grupo y la locuc1on.

1.4 El estudio de Sinclair Y
Coulthard

Dentro de los estudios del análisis conversacional en el salón de
clases, nos referiremos a un estudio particular, el cual presenta
un sistema de patrones con una
configuración más estructurada
que los anteriores (ver 1.3:). ~n
cuanto a su sistema de analis1s
se refiere. Dicho sistema de análisis es el propuesto por Sinclair
y Coulthard y se realizó en
Inglaterra. Los enfoques del sistema de análisis propuestos por
estos autores están dirigidos primeramente a presentar el cuerpo teórico en el que ellos basan
su sistema y en segundo lugar a
aplicar dicho cuerpo teórico a un
análisis práctico para que la persona interesada en el uso de su
sistema pueda comprender en
una mejor forma su aplicación Y
uso.
El sistema de análisis propuesto por Sinclair Y Coulthard

Elementos de la estructura del discurso
Sinclar
Interacción
Interacción

Sacks
Conversación
Tópico
Secuencia

Punto

Intercambio
Movimiento
Acto
(Coulthard, 107)

Scheflen
Presentación
Posición

Par
Turno

Grupo de
locución
Oración

Kendon
Discurso
Grupo de
locución
Grupo
Locución

comienza por hacer una separación entre las unidades pedagógicas y lingüísticas que_ presenta
un discurso de este tipo. Otro
punto de partida fue el usar una
escala de rangos para establecer
un modelo descriptivo que fuera
flexible. El punto de análisis para Sinclair y Coulthard en el análisis conversacional es el descubrir cuáles evocaciones de adyacencia constituyen una adecuada respuesta a una pregunta
hecha por el maestro, así como
la forma en que el maestro señala si dicha respuesta es adecuada o no a la pregunta. En un
principio Sinclair Y Coulthard
trabajaron con dos rangos: 'evocación' e 'intercambio'; la evocación fue definida como todo lo
dicho por un hablante antes de
que otro comenzara a hablar .Y
de esta forma un intercambio
consistía de una o más evocaciones. Pero Sinclair y Coulthard
se encontraron con una ~~d
más pequeña que la evocac1on a
la que llamaron 'movimiento'
( move); de tal forma que los movimientos se combinan para for·
mar evocaciones, las cuales a su
vez se unen y forman intercara·
bios. Un típico intercambio en el
salón de clases consiste de una
'iniciación' (initiation) por parte
del maestro, seguida por una
'respuesta' (response) por parte
del alumno y continuada por una
'retroalimentación' ( feedback)
para la respuesta del alumno por
parte del maestro.
Dentro del análisis Sinclair Y

Coulthard encontraron otros elementos llamados 'marcos'
(frames), cuya función es marcar los limites en la lección, es
decir, marcar el final de un intercambio así como el principio
del siguiente. Los marcos encontrad os por Sinclair y
Coulthard fueron 'correcto'
(right), 'bien' ( wen, good),
'okey' (o.k.), 'ahora' (now),
principalmente. Un tipo especial
de marco es llamado 'enfoque'
(focus), el cual es seguido de una
clase especial de enunciados, cuya función es prevenir a los
alumnos de lo que va a suceder.
Estos elementos delimitativos,
'marco' y 'enfoque', forman un
nuevo elemento de intercambio
ll amado 'transacción'
(transaction), la cual forma la
unidad más alta del discurso
conversacional en el salón de
clases, llamada 'lección'
(lesson). Otras unidades que se
encontraron en el discurso
fueron los 'actos' (acts) y los
'movimientos' (moves). Para
reswnir, los elementos del discurso propuesto se presentan en
una estructura jerarquizada del
más general al más específico,
de la siguiente forma:
Lección
Transacción
Intercambio
Movimiento
Acto

Z. El estudio

ti. El prop6sito

El propósito de los estudiantes
del séptimo semestre del Colegio
de Lingüística Aplicada de la Facultad de Filosofía y Letras,
U.A.N.L., bajo la supervisión de
la Dra. Irene Gartz (sustentante
de la materia de Lingüística del
Texto), es comparar la estructura del discurso conversacional
del salón de clases de Sinclair y
Coulthard (E.U.A.) con una situación similar en el sistema
educativo mexicano.

-maestra perteneciente al Colegio de Lingüística Aplicada- si
accedía a que se le grabase una
parte de su clase en el grupo antes mencionado. La respuesta
fue afirmativa, inclusive ella fue
quien efectuó la grabación el 25
de mayo de 1987. Los temas grabados se denominaron "Variantes del Lenguaje" y "Matemáticas".
2.2.3. La selecci6n del corpus

de datos

Un elemento que queremos remarcar es que en el pre_sente estudio sólo se analizarán estructuras lingüísticas, así que las
estructuras pedagógicas que
compongan el discurso no serán
tomadas en consideración.
2.2. Los procedimientos

A continuación se mencionan los
pasos que se siguieron para la
elaboración del estudio.
2.2.1. Determinaci6n de la
situaci6n

La muestra a estudiar fue un
grupo de quinto año, .mixto, conformado por veinticinco discípulos, dirigidos por la maestra Lic.
Teresa de Jesús Mendiola Flores
en la Escuela Primaria "Profesor Jesús Urdiales".
2.2.2. La grabaci6n

Para el análisis de este tipo de
estudio, fue necesario pedirle a
la Lic. Teresa de Jesús Mendiola

Una vez obtenidas las grabaciones, se procedió a la selección
de una de sus partes. Se tomó la
determinación de estudiar el tema "Variantes del lenguaje",
debido a que mostró un gran número de intercambios. Asimismo, se aprobó por consenso iniciar a partir de " ... dentro del español, de todo el idioma que tenemos como idioma español" 'l,
com, (004)' 1 y acabar en " ... vamos a seguir, listo, vamos a
cambiar al ejercicio de la página
191" '4, com, (084)'; lapso que
dura aproximadamente cuatro
minutos.
2.2.4. El análisis

El análisis se basa en la transcripción de la grabación que
marca las palabras, la entonación usada por el transmisor y el
receptor, las pausas, las interrupciones y los sonidos prolongados. Dicha tarea nos llevó
aproximadamente doce horas.
Al lector le parecerán muchas

��ción el acto de aceptación es el
que se encontró en mayor cantidad.
También se pudo apreciar que
aunque hay actos que coinciden
con un particular movimiento,
como es el acto de evaluación,
que sólo se da en el movimiento
de retroalimentación ('l, com,
(004)'), del mismo modo hay
otros actos que presentan una
mayor flexibilidad como es el caso del acto de información, que
puede ser encontrado en· cualquiera de los tres movimientos
('l, com, (004)', '2, resp, (034)' y
'1, ret, (004)').

impulso
Total

1 1.92
52 99.97

Movimiento de respuesta
interrupción
4 7.54
respuesta
41 77.35
información
4 7.54
petición
2 3.77
repetición
2 3.77
Total
53 99.97

mente.
En lo referente a los actos, el
que aparece un mayor número
de veces es el de invitación (comienzo), seguido por el de respuesta (respuesta), aceptación,
invitación, designación e información entre los más relevantes.

3. Conclusiones: La
Movimiento de
comparación de los dos estudios
retroalimentación
información
2 4.87 Para comenzar los comentarios
evaluación
12 29.26 conclusivos, queremos repetir Y
aceptación
17 41.46 enfatizar el objetivo del estudio.
aceptación
2 4.87 En el presente estudio no se trató
implícita
3 7.31 de analizar aspectos pedagógiextensión
4 9.75 cos, por ende las observaciones
comentario
El movimiento que presenta circuito
1 2.43 tienen que entenderse desde el
una mayor variedad de actos es
41 99.95 punto de vista de la estructura
Total
del discurso.
el movimiento de comienzo, el
Distribución de los actos
cual tiene ocho distintos tipos de
Los resultados arrojados por
actos, seguido por el de retroali2.3.
Los
resultados:
La
nuestro
análisis reflejan un alto
mentación con siete variedades
evaluación
de
los
datos
grado
de
similitud con el efecy por último el movimiento que
tuado
por
Sinclair y Coulthard.
tiene menor variedad es el de La estructura de nuestro discurSin
embargo
se encontraron alrespuesta con sólo cinco varieda- so quedó configurada por un togunas
divergencias
dentro de laS
des de actos.
tal de treinta y ocho intercam- cuales tenemos, por ejemplo,
bios, compuestos de noventa y
A continuación presentamos seis movimientos. Se encontra- que se incluyeron en nuestro
una tabla de los diferentes tipos ron treinta y dos movimientos de análisis dos nuevos actos (in'de actos encontrados en cada comienzo. Cabe señalar que los terrupción y aceptación implici•
uno de los tipos de movimientos: ocho restantes aparecen sólo co- ta) y un intercambio (discipli·
na), debido a los requerimientoS
mo actos de escuchar. Del movi- de la estructura analizada. AdeMovimiento de comienzo
miento de 'respuesta' se en- más se encontró que según una
Tipo
No.
%
contraron treinta y seis. En uno
información
7 13.46 no hubo respuesta y el último in- de las reglas del sistema converindicador
9 17 .30 tercambio no quedó completo. sacional anglosajón, el alumno
comentario
1 1.92 En cuanto al movimiento de no debe interrumpir la conversa·
invitación
17 32.69 retroalimentación, aparecieron ción, elemento que fue divergenextensión
7 13.46 veintiocho en forma explicita y te de nuestro análisis ya que en
designación
8 15.38 diez de ellos no se dieron verbal- nuestro discurso esta regla no
~ directivo
2 3.84

a~e, de manera que el alumno tiene la oportunidad de interrum~ir la estructura del discurso sm causar efectos negativos. Otro punto de diferenciación
fue el nivel de participación de
los alumnos, ya que como encon~amos en el discurso inglés
segun Bellack (1.3.), el maestro
es quien ~ge el discurso y sólo
es él qwen puede designar la
~cipación del alumno; ahora
bien, en nuestro discurso se en~ntró que el nivel de participación del 3!umno Y el maestro es
de~% \Si se toman en considera~ión solo los actos de los movimientos de comienzo por parte
del maestro (52) Y el de respuesta por parte del alumno (53)).
Nos atrevemos a generalizar y
co~cluir, que las estructuras
del discurso conversacional en el
~ó.n de clases en México -aun
Similares a los anglosajonaspresentan un mayor dinamismo
que las presentadas por Sinclair
YCoulthard en su estudio.
8

Bibliografía
Callow, Kathleen. Discourse Considera•
UGD in "Translating tbe Word of God"
Grand Rapids, Mich.: Zandervan 1974·
pp. 9-28.
•
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~ Analysis. London: Longman,
,pp. 52-115.
SinCoulclair, John McHardy and R.M.
thard. Toward an AaaJysJs ot Diseoane: 7be EngJJsb Used by Teacbers
~Pupi1s. London: Oxford University
V , 1978, pp. 1!~110.
an Dijk, Teun A. Estructuru y !un~ ~ dillcunlo. Trad. Myra Gann.
México: Siglo Veintiuno, 1980.

Vázquez-Ayora, Gerardo. Introducci6n a
la traductologla: Curso básico de
traduccl6n. Washington, D.C.: Georgetown University Press, 1977, pp.188-250.
l. Todas las. referencias de ubicación
se refieren al apéndice A. Se marca el nú-

mero de la hoja Y el movimiento con
'com' para ' corruenzo',
·
'res' para 'respuesta Y 'ret' para 'retroalimentación'.
~parte se ~rá el número de la revolución de la cinta. La referencia abreviada
será entonces: 'l, com, (004)'.

�Súnbolos usados
·,

: sonido (vocal) prolongado
- - - interrupción

V pausa

-¡
-"

~

A. La transcripción
tiPo de
intercambio

comienzo

acto

dentro del espái\ol de todo el
idioma que tenemos como idioma
españ?i V hay diferentes varianpalabrá': por eJemito variantes quiere decir V ~-Y·V
lenguas podriamos decir - • •

respuesta

,,,,

variañtes

dirección de la entonación

acto
int

retroalimentación
dentro del mismo idio~

~

,,,A
el maya

tes7

inf

tratan de imitar la

tipo de

)1!.

[004)

·'

resp

no ese es diferente

acto

Intercambio

inf

inf

ev

comienzo

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Por ejemplo esa es una varian
te Por el-- -

....

respuesta

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retroalimentación

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int

dialecto que se habla en
España\,

inf

José~
inf

__:llf

cómo le hacen Mario

inv
des

lnv
inf

José
José:
José

resp
resp
resp

~jt'

RISA

inv

por ejemplo el maya V es un idioma totalmente diferente al
nuest~ yo me refiero al decir dialecfóf Por ejem'ito quiere decir v ~ r ejemi?o'
V ustedes no~ cuando llega~
una persona que habla españo
pero que no es de aq~ino
que es de Espafia

re-i

..+
nunca han oído a un a un esa un español de Espafia o por
ejemplo a:

[017)

inf

re-i

[021]inv

de Roma

resp

nunca han oído a un sefior que
sale en V en el canal o c ~
en un programa de deportes

lnv
coro

inf

re-i

vir

1o"'

_,.

o por ejemplo nunca han oído;,,
cuando hablan los de Mecano

inv

inv
resp

~

en una pellcula

ac

ext

J,

~si~

resp
resp

,/1
no\.
inv

si~

resp
resp

~

cómo hablan

V

__,,
hablan igual que nosotros
~

ac.l
~

inv

inv

porqué se nota que son de Espafi(v Mario~

ext
des

inaudible

cómo porqué

circ

rñff

[027]re-i

~

ese

qué
V nunca han oído algún
sonido--"'

i
des

hacen de otra forma la
va?"

inv
ext

resp

a ver cómo habla

yo conozco a un maestro
que habla así~

inf

ext

resp

resp

~
ha~ de otra forma la
voz

suenan mucho la /si

resp

resp

~

no CORO
sí~

des

s~

inv

n~

circ

no ~ s Vno podrías distinguir a una persona de España-"
---

.,,,,,,

ac

ac

mado"

~

resp

parchís chis chis parchis chis chis

Jo~

---con una persona de aqui

V

resp

sí),

circ

~
ah si
hablan más cal-

hablan más calmadi~

tiene la lengua pegad~

resp
resp

f/f

no sabes porqué tú
también..Á

~

a ver Ludi

ext

-1f

/1

inv

yo~

~

suenan mucho la /si

.-"'

1043)

... que como francés
inv

ac

exac~

~

-~

~

ac
ev

ac.i

los de Parchís Vlos de
Parchís~

ac
ext

tú crees que ha~ igual que nosotros

ev

~

han oído cómo hablan

inv
si

se nota que son de Espafta

ocho dePortes

ah el de Parchís.;,

ese
[11.18)

inv

resp
resp

inv

nunca han oído cómo habla élV ext
a
V alguien puede imitar-

ac
ext

~

si
ocho deporte~

_,:;,

(034)

maestra en una pellcula

RISA

ext
inv

ínv
o
ext

resp
resp

-----..__ _,J'f
resp

totalmente igual

ev

int
una de allá habla como
francés profe~

~

inf

cómo . . .

resp

~
parece como si tuviera
la lengua pega~V muy
bie7

con la lengua pegada~

ev
ac
ev

~

�tipo de
intercambio

-

acto

comienzo

-+

tr

avervaho~
_;f
nunca han oido por ejemplo
a una persona que llega por
inv ejemplo de: Argentina/
en las novelas argentinas

[049)re-i

respuesta

acto

acto

retroalimentación

tipo de
intercambio comienzo

~
inv
ext

~
.Á
dicen)che'verdad

resp

,,,JI
-"
'oye che' 'hola chico'

ac

ese

"'

_.

i
des

como en la de Leonela
profe\,

inv

oye chico\t
CORO i n a u d i b l e

cómo le ha~

[051)
inv

a ver V
tr levante la mano el que quiera también deci~
~
-ji&gt;
circ a ver V Jorge

inf

resp

~
~
en la novela de Leonela

_.

fíjense V ellos utilizan: - - - imp
inf
re-i

)·

, h
t

: :,

~

inv

resp

~vo.~

ac

pet
rep

Miguel Gallardo V
también le cambia
bastante la ;;!'

inf

des
inv

profe Miguel Gallardo
(alumno A)

disc

pet
rep

circ

Humberto

des

no (Humberto)

~

~

profe Miguel Gallardo

re-i

~

resp

chévere V para decir
'bien padre' dicen 'qué

ac

inf

resp
resp
resp

~
oye vo

resp
resp

1~
oye vos

vos
el 'vosotros'

int/
resp
resp
resp

vos~
aquí nosotros utilizamos
el vosotros)'f
n1'7 nosotros aquí no utilizamos el vosotr~

vosotros

circ
inv

,,;,

ev
ac
ac
ev
ev
com

usted~
inv

resp

circ

(077

a inf
(082)

V

.
ustedes V nosotros dect-

mos ustedes ~

tr
ac

~

ac
com

~

[071)

mande

la voz
'chico'
'vale'

~
c-.:i

ac

inf

inf

bue~
resp

dir

ese

acto

ah:

Miguel Gallardo
(alumno A)

_,;,,

ac

resp

~

y en lugar de vosotros qué
declffios
. ,;;,;r

por ejemplo en la religión
el 'vosotros' se utiliza
todavía~

Humberto V tienes algo que de. _,;r
c1rnos

chévere'

[058)

hay una monjita que hablaasi~

(alumno A)
CORO i n a u d i b l e

dicen 'qué chévere~

retroalimentación

~

des

ese

acto

~

(08.1)

CORO
tr a ver V dejen oír a Mario~
circ

respuesta

_;,f

ese

~

ahs~
como en la nove~

acto

incJ,..uso ahora no necesita ser
una V persona que v e ~
otro país como de España puede ser aq~rrusmo
, .-.V dentro de
nuestro pais V
ustede~pueden reconocer a ~
persona V que viene de Méxicov
los chilangos,.;1'
nunca~oído hablar a los
chilan os
también las personas que vienen de un rancho tienen una va
riante diferente~
vamos a se;! V l i s ~
vamos a cambiar al ejercicio
de la página 19~

inf

n~

resp

los ranchero~

resp

inv

inv

~

no no Vlos ranchero~

ev
com

CORO i n a u d i b l e
[intercambio entre niños]
inf

dir

t ,~'
'

�B. La lista de actos y sus definiciones

Comentario

com

Designación

des

...

'.

.
;

~

Abreviatura

Acto o íntercambio

Aceptación

Aceptación

Circuito

t
B

1

' i'l

&lt;0
~

ac

ac.i

circ

Nombre en el
estudio ori
ginal

Definición

Es el tipo de acto
donde la maestra repite
la respuesta dada por el
alumno, en tono descendente, y puede ir acompafiado por palabras como "ah sí" y " o.k."
Es el tipo de acto
donde la maestra acepta
la respuesta sin repetición, ni uso de palabras
de aceptación ("ah sí" y
"o.k. "). La aceptación
es mostrada por el interés que presenta la maestra al requerir más información en tono deseendente, usando la palabra
interrogativa "cómo".
La función del circuito es regresar a la etapa
del discurso anterior a
la respuesta del alumno,
para continuar con el desarrollo normal del discurso.

La designación se rea-

comment

naming

liza cuando la maestra
llama a un alumno por su
nombre para que contribuya con sus ideas al discurso.
Directivo

dir

Este tipo de acto se
caracteriza porque el maestro pide una respuestano verbal por medio de
órdenes.

directive

Disciplina

disc

El acto de imponer disciplina se manifiesta cuando
la maestra hace un llamado
de atención a sus alumnos.

•••

Escuchar

ese

En el acto de escuchar
la maesti:a no realiza el
movimiento de comienzo,
sino que ella escucha las
respuestas que van conectadas con el movimiento
de respuesta del acto anterior.

listing

El acto de evaluación
está comprendido por enunciados y preguntas
que incluyen palabras como "muy bien", "exacto",
que expresan la calidad
de respuesta dada por el

evaluate

acceptation

•••

loop

La función del comentario es ejemplificar,
justificar o proveer información adicional a la
información dada por el
alumno.

Evaluación

ev

t..)

"'-1

�Invitación-

alumno. Además puede ser
expresado por un "sí",
" no", o por la repetición de la respuesta dada por el alumno.
Extensión

ext

Indicador

Impulso

Información

Interrupción

f

:n

~

imp

inf

int

La función de la extensión consiste en obtener la mayor información
posible por parte del alumno
acerca del tópico seleccionado. Este acto es
realizado por la maestra.

extention

La función de este acto es marcar límites en
el discurso con palabras
como 'a ver', 'ahora',
'está bien', etc.

marker

La función de este acto es impulsar al alumno
a dar una respuesta que
no sea algo obligado, sino que sea información
espontánea y natural dada por el alumno. Este
acto es realizado por medio de pausas.

prompt

Por medio de este acto
la maestra provee infonnación al alumno, éste sólo
escucha.
La interrupción se

efectúa cuando el alumno
interfiere en el discurso que está realizando
la maestra.

inv

La invitación se efectúa cuando la maestra
plantea una pregunta y espera la correspondiente
respuesta por parte del alumno.

Petición

pet

En este acto el alumno expresa su deseo de
participar en el discurso, levantando la mano y
llamando a la maestra.

Re-invitación

re-i

Este acto consiste en
que el maestro trata de
sacar la mayor información posible de sus alumnos, invitándolos a participar en el discurso
realizando una segunda
invitación.

re-initiate

Repetición

rep

En el acto de repetición el alumno participa
en dos o tres ocasiones
sin que la maestra dé
atención a sus participa
ciones ya que ella está
ocupada con otro alumno.
Finalmente la maestra acepta o rechaza la participación del alumno.

repeat

Respuesta

resp

En el acto de respuesta, el alumno responde a
una pregunta hecha por
el maestro. Dicha respuesta puede ser un enunciado o una palabra monosilábica.

reply

Transición

tr

En el acto de transición el profesor marca
ciertos límites en el
discurso, con la finalidad de cambiar el tema,
de implantar el orden en
el salón de clases o para tratar de designar a
un alumno.

boundary

informing

•••

elicit

bid

,,
·1:

�PROSEMAS

Ernesto Mejía Sánchez
NIDO DE MEMORIAS

Yo pasé la infancia de mi vida al
pie del Coyotepe y como todavía
no salgo de ella, aún estoy al pie
del cerro patriota. Es mi Chipote
de Masaya. Cuando se construyó
la casita, al cavar los cimientos,
encontramos grandes huesos de
yanke, calaveras con dientes de
oro y cápsulas vacías y tíros sin
disparar. Fue el momento en que
Zeledón rompió el sitio. Fue como lava de furia sobre Pompeya.
Las bellísimas están horribles.
Las nicaragüitas, petrificadas.
Los esqueletos blancos querían

disparar y ya no pudieron. Se paró en seco, por un momento, la
maldad. Brilló por un instante,
entre balazos y machetazos, la
justicia del dios que no se ve. Pero el muchacho vio a la vez esa
luz intencional y el cadáver del
jefe. Y juró almamente seguirlo.
Yo los veo lejos de niño pasarse
la bandera.
De cerro en cerro veo la bandera que salió del trompocoyote
a iluminar la patria, amenazada
hoy por terribles tinieblas.

Las Cuaresmas, 27 de septiembre de
1981.

POR UN CARMIN DEL
GRECO
Balbuena, que tenia ya los setenta, solía decir que daba diez de
vida futura por ver otra vez un
Greco del Escorial: El Expolio
de San Mauricio y en él el broche
del Centurión: un carmín irrepetible que era una llama... Yo le
decía, para consolarlo, que daría
toda mi vida y la que me quedara (que a lo mejor esa sólo un
día) por no verlo; para sólo mírarlo de lejos con sus palabras
que habían indudablemente mejorado ese carmín del Greco, por
no echarlo a perder con la odiosa
comparación de la realidad.

RESCOLDO
Aunque es in~utible el poder que tiene el tiempo para convertír en ceniza cualquier pá .
el hombre quien fuera llamado a descubr• es
otra vez el resco~do: guiño luminoso que nos
ge nuestro semeJante desde el ayer.

u:l

saIrmafall ~óbina Sepúlveda, escritora nuevoleone-

,
ec1 este año. En los últimos tiem
~bia mantenido alejada del medio cultur~a~
titud opuesta a la que mantuvo durante la déca:
da 1960-197~. E~te breve periodo fue muy fructffef:: premios literarios, edición de sus libros de
retu~. beca del Centro Mexicano de Escritores
es dios de composición dramática en el INBA'
estreno _de s~ obras teatrales, cátedra en la Pr~
~ratona N 2 de nuestra universidad establ .
mien~ d~ s_u estudio personal, Prime~o frente~
Colegio Civil Y después frente a la Alameda, etc.
El cuento que aqui reproducimos ganó la flor
natural de los Juegos Florales de San Luis Potosí
(1962) Y_ fue publicado hace 25 años, junto con
otros seIS relatos breves, en un libro ilustrado
P?r Manuel Durón. Este volumen de 61 PP -su
tútulo: Agua de las verdes matas- fue · ·
en la Edito~l Vallarta de Monterrey y c:r:a~~
por su propia autora.

�AGUA DE LAS VERDES MATAS

Irma Sabina Sepúlveda
Ese día la gente no quiso
comprarme la carne. Unas mujeres decian que era de cabra
vieja, otras que de animal enfermo, otras que mi patrón era un
chivo. No sé cuantas burlas y ascos me hicieron, el caso es que
me cansé de andar cargando la
canasta.
Para que nadie me hablara,
atravesé el arroyo seco y busqué
una sombra de anacua. Mi padre
siempre decía que por la reciedumbre de sus troncos y lo
apretado del follaje, no había
mejores sombras que las de la
anacua. Por eso las buscaba.
No tardé en encontrar una a la
orilla del arroyo, pero antes de
sentarme, llevé la canasta y la
acomodé arriba de una piedra
que estaba debajo de un mezquite viejo. La tapé con mi camisa y puse encima el sombrero
para que no se volara el trapo.
Luego me vine a la anacua.
Yo no queria beber. El patrón
me la babia sentenciado esa mafiana: "Si te vuelvo a ver
borracho y hablando en verso,
despidete de la canasta, del jacal
y de la comida" ..

''

Desde a1li se divisaba la cantina de Chito. De seguro que a esa
hora mi compadre Nicolás y "El
Mechas" me esperaban. Pero yo
no iba a ir. Primero era lo primero. No iba a quedarme en la calle
por andar de borracho.

·~
1

' 1

Yo no queria beber. Las moscas verdes zumbaban como jicotes con rabia alrededor de la canasta. Me acordé del difuntito
Chavarria, aquel que mataron a
piedrazos en el agostadero. Las
moscas carniceras se tragaron
sus carnes y le dejaron el esqueleto como uña de gavilán. Nomás por el sombrero supimos
quién era.
¡Qué feo zumbaban las moscas! ... Sentí una especie de agrura que se me clavó en la lengua.
Sin querer, mi mano derecha fue
a parar a la bolsa trasera del
pantalón. Saqué mi topo de mezcal. Me hacia mucho bulto y no
me dejaba sentarme tranquilo,
por eso lo recargué en una
piedra que estaba enfrentito.
Yo no debía beber. Eso pensaba cuando pasó Melesio arriando
unos burros cargados de leña y
me pidió un trago. Se sentó en
cuclillas y agarró la botella de su
cuenta. Bebia tan sabroso que
hasta me dieron ganas de arrebatársela, pero no era tan cobarde. Cuando me la devolvió la puse cerquita pero no la probé.
Hablamos de muchas cosas, y
entre plática y plática me chupé
un pedazo de quiote que me regaló. Tenia la garganta seca y eso
me refrescó un poco. Dejé los bagazos como ixtles.
Luego me preguntó por mis
versos y no me hice del rogar.

" Agua de las verdes matas
tú me twnbas, tú me matas,
tú me haces andar a gatas.. "

Con el gusto tan grande que se
siente en estos casos, se los fui
diciendo uno por uno, mientras
él miraba al fondo del arroyo y
echaba tragos. Cuando acabé,
Melesio se arremangó el
sombrero y me dijo muy serio:
-Mira, Cleto, yo no sé por qué,
pero tus versos ya no son los de
antes. Parece que perdieron la
tonada.

Yo me quedé callado. Sus palabras me cayeron como una
cuchillada. Un sudor helado me
recorrió el cuerpo y en vez de
respirar, sentí que algo me roncaba en el pecho. La vista se me
nubló cuando agarré la botella.
Estuve un rato recargado en la
anacua con la vista en el suelo.
Melesio arrió sus animales y se
fue. No quise mirarlo de frente.
El ruido que hadan los burros
cuando resbalaban sobre las lajas grises del arroyo me retumbaba en la cabeza. Las moscas
que devoraban las cecinas me
zumbaban en las orejas y quise
caerme... ¡Mis versos no teniaD
tonada!
Agarré la botella con todal
mis ganas y me prendí como becerro encalmado... ¡Qué me iJDportaba el patrón!
Para mi, que soy solo, mis vetsos son mis hijos. El patrón
quería que dejara el mezcal para
que perdieran la tonada pero JO

no iba a dejarme.

Me acabé .la botella y luego saq~é la anforita que escondía
mempre entre las cecinas. Me la
1 toda Y mis dolores se
ron.

:!&gt;

De lo que pasó después, no me
acuerdo muy bien. Dice mi com-

padre Nicolás que me puse a gritar enmedio de la plaza y que la
gente se amontonó para oir mis
versos.

El patrón me corrió. Pero como desde ese día mis versos no
han_ vuelto a perder la tonada no
me unporta.
'
~!

�ENERGIA NUCLEAR Y SOCIEDAD

Antonio Ponce
ABANICO

Desmet, l'attaquant de Lille : « C'est
un tricheur. A la mi-temps, je le lui ai
fait savoir. Je lui ai dit que, dans
mon pays
' ·
j'avais été
élevé d
•~moi, on
rrain,
osé a
venu.
ouvait
elle carte
d'

Réa
Marse
filies.
les éd
pour
Gér
im

et : « Ces
comme des
en croire
ncouragent
le jeu d?i.
un caractere
vingt-quatre
uis 1982,
uinzaine
'a dit:

"

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,11

'

»
mpeche :
Gress, an
de Stras
, de Stuttga
arseille, aujourd'hui ala tete
pe suisse de Neuchatel, raconte
· toire bien troublante : « Je me
r
un joueur qui arrivait tout
j
Strasbourg lorsque j'étais responsable de l'équipe professionnelle.

Es muy reciente en la historia
humana la sensación de que el
hombre, como raza, está amenazando su propia existencia. Fue
1a explosión de las bombas
nucleares en Japón; la creciente
contaminación del aire en las
grandes urbes; la percepción de
1a lluvia ácida y otras enfermedades ecológicas recientes, lo
que ha traído esa nueva sensación a la humanidad.
La solución a estos problemas
está muy lejos de ser trivial.
Además, gran parte del problema estriba en la dificultad de entender todos los ángulos del
problema. Es un error considerar, por ejemplo, que los problemas ecológicos son problemas
del área social o del área técnica. Son tan sociales como técnicos, tan económicos como políticos, tan científicos como de sentido común. Por ello, las soluciones que se plantean cuando se
ve un solo lado, suelen ser
aberrantes.

Recordando que antes los filósofos abarcaban todo el conocimiento humano, y que la especialización nos ha hecho irnos
alejando los unos de los otros,
con una comunicación cada día
lllás difícil, pienso que deberiamos todos de tratar de ser un
J&gt;Oco más filósofos a la antigua,
no en profundidad pero si en
amplitud, para poder comprender los problemas de hoy día. Se
n~esitan físicos que entiendan
dinámica social e historiadores

que entiendan fisica; matemáticos que disfruten la literatura y
filósofos que conozcan de química.
Citó a John Carver1, un autor
que ha escrito sobre estos asuntos: Durante las últimas seis décadas "la ciencia y la tecnología
se han encerrado en sus laboratorios en lo que se refiere a percepción de lo que ocurre en la sociedad. Las instituciones y la filosofía no modificaron y ajustaron o intentaron atenuar el impacto de la ciencia... las instituciones sociales tradicionalmente
han llevado un patrón de retraso
para ajustarse al cambio; algunas veces medido en siglos. Algunos conceptos básicos de las
leyes de la propiedad de tierras
(en E.U.A.), por ejemplo, tienen
raíces en las necesidades del sistema feudal. La diferencia crítica es que el colapso del feudalismo no tuvo un impacto directo en
el inventario de los recursos de
la tierra, ni involucró la disipación de calor fósil o nuclear en la
capa atmosférica de este planeta. Y asi, además de la crisis
energética que amenaza la economía, tenemos una crisis ambiental que amenaza nuestro
aire, agua y alimentos".
Todo esto, que pareciera dar la
vuelta al problema que hoy nos
congrega, es para expresar mi
convicción de que muchas de las
diferencias que surgen entre
"pros" y "contras" nucleares,
se podrían borrar, o al menos li-

mar, si todos estuviéramos predispuestos a oir y si tuviéramos
una disposición a analizar.
Es falsa la división de nucleares y ecologistas, al menos si se
aplica en forma general. Conozco muchos nucleares, y no sé de
uno (aunque no niego que existan), que aborrezca la ecología.
Yo estoy convencido de que la
opción nuclear y la ecología no
son incompatibles. Sólo quien
tenga intereses particulares,
mezquinos y de corto plazo
puede estar en contra de un mundo con aire y agua limpios. Lo
que puede diferenciarnos a
quienes apoyamos unas u otras
opciones tecnológicas es el enfoque, pues el propósito seguramente es el mismo.
Para hacer un análisis metodológico, me voy a permitir dividir esta intervención en tres partes: ( 1) Desde el punto de vista
meramente energético, ¿requiere México de la energía
nuclear?; (2) Comentario sobre
la opción de la energía nuclear;
y (3) El caso de Laguna Verde,
un ejemplo de lo que no se debe
hacer.

l. ¿Requiere México de la
energía nuclear?
A partir de 1976, cuando los
diarios comenzaron a informarnos todas las mañanas sobre
cuantiosos descubrimientos adicionales de hidrocarburos, se fue ..
creando la idea colectiva de que ·, '

�éramos, petroleramente hablando muy ricos; que nada teni~mos en común con países desdichados que sufrían el d~sabasto energético. Se creó la unagen
de un México sin problemas
energéticos a futuro. Creo que
este manejo colectivo no fue gratuito, que llevaba la idea premeditada de que se aceptara la exportación de hidroc_arburos, Y
que lejos de que la viésemos como un menoscabo a nuestra
autosuficiencia energética futura, nos hiciera sentir la noblez~
de compartir nuestra enorme riqueza petrolera con pueblos menos afortunados.

ciento. Este pequefio diferencial
de 0.18% con que rebasa la tasa
de los hidrocarburos a la de ~s
necesidades totales de energia
hace que éstos, los hidrocarburos, satisfagan el 91.3% de, 1~
energia de Méxcio (en 1986, últimas cifras disponibles), contra
un 88.7% en 1966.

Este manejo de la informaci?n
fue arma de dos filos, pues aun
persiste la idea colectiva de que
el problema energético es ajeno
a México Y lo será por tantos
afios que por ahora no hay necesidad de preocuparse. En los
mismos círculos gubernam_entales donde se manejan las cifras,
se ha hecho del planteaIIl!~nto de
la diversificación energet_ica un
discurso lustroso, pero sm traducción a la realidad.

La forma en que crecerá el

La realidad es otra. En los
veinte afios que van de 1966 a
1986 las necesidades totales de
ene~gia en el país, según las ~stadisticas oficiales, han crecido
en 219 por ciento, con un promedio de 5.98 por ciento anual.. En
ese mismo periodo, las necesi~des de hidrocarburos han crecido en 231 por ciento, con una tasa
: ,~ .anual de promedio de 6.16 por
' 1~
'

De 1938, afio de la expropiación
petrolera, a la fecha, la ~roducción de petróleo ha crec1~0 con
una tasa anual promedio de
6.58%, pero en los afi_os de mayor
crecimiento econóIWco se alcanzaron tasas anuales cercanas al
10 por ciento anual.
consumo de petróleo en el futuro,
y con ello la duración de las reservas, depende básicamei:ite de
cuatro factores: de la politica de
exportación que s~ ~trumente,;
la rapidez del creclIIllent? ~onomico; las tasas de c~eclIIllent~
poblacional Y las po~ticas de diversificación energética.
Por lo que se refiere al crecimiento económico, seria deseable que éste fues~ alt~. La
población sigue una dináIWca en
la que aun tendiendo a ta5a:s de
equilibrio, el número de habitantes en este pais difícilmente se~á
menor de 120 millones al cambio
de siglo y de 150 millones a mediados del próximo siglo. La exportación de petróleo depend~ de
factores económicos Y políticos
entrelazados Y difícilmente pr:
decibles, pero se tendrá que limi-

tar y aun detener totalmente en
la ~edida en que disminuyan
nuestras reservas. Queda un solo
factor, que es la divers~icación,
y que es el que mayor Juego nos
puede dar para controlar a futuro los otros parámetros como el
crecimiento económico. Al menos, nos puede servir para que ~
oferta energética no sea una limitante en el desarrollo económico.
Por más que se juegue con los
diversos parámetros, siempre Y
cuando no se vaya uno a extremos que al menos ahora parecen
sin sentido, se encuentra con que
México podrá tener una producción creciente de hidrocarburos
aproximadamente hasta el ai\o
2020, y que de ahi en adel~te
vendrá la declinación paulatina
pero irreversible de la producción (figura 1).
Permitaseme hacer aqui un
paréntesis para comenta_r ~obre
la relación entre creclIIllento
económico y uso de la ene~~•
pues hay corriente~ de opwón
que niegan la relación entre estos parámetros. ¿A quién no le
gustarla un mundo boniU?, donde
no se requiriera energia para
crecer?
A partir de la llamada Revolución Industrial se comenzó a crear una estructura fabril, que por
la cantidad de satisfactores que
produce posibilitó las grandes
concentraciones humanas en laS
ciudades. Desde que comenzó la

tecnología industrial, comenzó
también el proceso de concentración humana. Este proceso, en el
que la población campesina se
desplaza hacia la ciudad, prácticamente llegó a su término en
los países más industrializados,
mientras que continúa muy vigoroso en los países menos desarrollados.
Con una producción del tipo artesanal, sería absolutamente imPosible satisfacer aun ciudades
medianas, ya no se diga las
grandes urbes como Monterrey.
Puede no gustarnos la idea de las
grandes ciudades, pero éstas
existen, son un hecho y creo que
el proceso es irreversible. Aquí
no caben experimentos como el
de Pol Poten Cambodia.
Al comienzo de la Revolución
Industrial, la población mundial
era de sólo unos 710 millones y
crecía con tasas anuales de sólo
0.07 por ciento. Tardaba 990 años
en duplicarse. El desarrollo tecnológico posibilitó la producción
industrial masiva, y con ellos los
medios para el desarrollo médico y alimenticio. Esto a su vez
afectó la tasa del crecimiento
Poblacional. Así, al inicio de esta
era, la población se duplicaba en
1410 años; ahora se duplica cada
38años.

En el año 2000, el mundo alojará 6 y cuarto miles de millones
de gentes, 1.4 veces los que alojaba hace un par de años. ¿Cómo
comprender a quienes plantean

el camino de "regresar a tecnologías sencillas"? Para ello
habría que resolver el problema
de las urbes, de la gran y creciente población, del abasto de
satisfactores, etcétera.

ficiencia energética cuando ya
no los tengamos. Es decir, cuando pasemos, con referencia al
petróleo, de no querer a no poder
utilizar más. ¿ Cómo podemos diversificar?

Véase la relación entre consumo de energía y desarrollo económico (ver figura 2). El consumo de energía por habitante y
por año, expresado en Toneladas
de Petróleo Equivalente es, para
los Estados Unidos, de aproximadamente 7.4; para Europa
Occidental y Japón de 3, y para
el conjunto de los países en desarrollo de 0.4. México está en un
punto intermedio entre estos dos
últimos grupos con 1.4.

El tema de la diversificación
es largo, complejo y lleno de ángulos técnicos en los que no
quisiera ahondar. Sin embargo,
para no dejar un hueco imperdonable en esta intervención, voy a
mencionar brevemente mi opinión de cuáles son las fuentes alternas de energía en este país y
cuáles son sus limitantes.

Para mayor claridad de la relación entre energía y desarrollo, podemos observar que
el consumo de energía por habitante en México, creció de mediados de los sesentas a 1976, de
0.8 a 1.1 TPE/habitante-año con
una tasa casi constante; durante
los años de la "locura petrolera", la tasa de crecimiento subió
desmesuradamente para llegar
a casi 1.7 y al comenzar la crisis
que vivimos comenzó su caída
para situarse en el 1.4 ya antes
mencionado (figura 3).
Decíamos, antes del paréntesis, que la diversificación energética es un parámetro que podemos utilizar no sólo para alargar la vida de nuestros hidrocarburos, sino también para ir preparando el camino a nuestra su-

(a) Hidroelectricidad

Se dice allá donde resido (Hermosillo, Sonora), que estamos en
la peor sequia desde hace 50
años. No sé si ésto sea cierto osólo es una frase, pero lo cierto es
que el nivel de la presa que abastece de agua para usos urbanos
está en un nivel peligrosamente
bajo. Monterrey tiene problemas
serios de abasto de agua, y los
tiene todo el altiplano del país.
La sequia de Sonora no es la excepción, es la constante de
nuestro territorio. Se dice con razón, que de los países grandes
del mundo, México es el más seco.
Sin embargo hay potencial
hidroeléctrico no aprovechado,
sobre todo en el sureste. Su cuantía es discutible, pero el hecho de
que está limitado es indiscutible. .
Por otra parte, pese a que algu- , :,=;
'

�nas personas favorecen esta opción, no puede dejar de vérsele
algunos problemas que acarrea
su aprovechamiento. Problemas
relacionados con la pérdida del
agua (aunque parezca raro, pero
agua que se baja de nivel ya no
se puede aprovechar en la parte
alta) ; problemas sociales relacionados con el desplazamiento
de centros de población y con la
pérdida de tierras fértiles; y
problemas del tipo ecológico.
Curiosamente, en los últimos
años, en la región de Europa
Central se han dado movimientos ecologistas no para detener
proyectos nucleares, sino proyectos hidráulicos.
(b) Carbón

Si el petróleo se concentra en los
países en desarrollo, el carbón
equilibra la situación al encontrarse, casi en su totalidad,
en los países ricos. Si quien hizo
la repartición de recursos lo hizo
intencionalmente, muy pobre futuro le ha de haber visto a México, porque casi no le dio carbón.

:

1~

' 1~

'

Para abastecer a la industria
siderúrgica y minero metalúrgica se está explotando carbón en
el estado de Coahuila, pero también se importa de Colombia, Canadá y lugares tan lejanos como
Australia. Algo de carbón energético se obtiene de la cuenca de
Sabinas, lo que ha dado origen a
la generación carboeléctrica en
Río Escondido. Pero todos están

de acuerdo en que eso no puede
crecer mucho, salvo que encontremos yacimientos que por
ahora ni se sospechan.

ción de considerar la geotermia
como una alternativa con problemas severos de contaminación
de sales metálicas.

No voy a adentrarme en los
problemas ecológicos de la
quema del carbón, puesto que
nuestras reservas nos hacen ver
que esos problemas nos serán
ajenos, sólo baste mencionar que
se considera en general al carbón como la fuente energética
más contaminante y que eso le
ha impedido un desarrollo acelerado en países como Estados
Unidos, Gran Bretaña o Alemania.

( d) Energías suaves

(e) Geotermia

Con ser un país relativamente rico en puntos geotérmicos, no se
puede contar con que México
pueda tener un abastecimiento
importante de energía a partir
de esta fuente. El problema es
parcialmente tecnológico, pues
aún es difícil estimar potenciales, pero aun en el caso más
optimista con suficiente desarrollo tecnológico, se considera que la geotermia tiene limites
mucho más estrechos que las necesidades energéticas.
El problema ecológico asociado a la geotermia es aún desconocido cualitativamente, pues
sólo se han explotado a pequeña
escala. Sin embargo, la experiencia de Cerro Prieto en Baja
California y de los Azufres en
Michoacán, apuntan en la direc-

Un conjunto de energías llamadas "suaves" por su baja concentración, tienden a ser la alternativa propuesta por los grupos que se autodenominan ecologistas. Dentro de éstas se encuentran la de las mareas, la solar, otras derivadas del sol como
la del viento, las olas y la bioma-

sa.
Pese al enorme potencial que
de estas fuentes existe, su factibilidad para aprovecharlas en
forma masiva está limitada por
su baja concentración y en casi
todos los casos, por su carácter
cíclico. Estas fuentes energéticas no son ajenas a problemas
ecológicos cuya gravedad se desconoce por el poco uso que de
ellas se ha podido hacer.
Como resumen de estas consideraciones sobre fuentes alternas en México, si suponemos un
crecimiento de la demanda energética al año 2000 de 5.88% anual
y suponemos un desarrollo pleno
de la hidroelectricidad, la geotermia y el carbón, en el año
2000 aún estaríamos sufriendo
una dependencia del 76 por ciento de los hidrocarburos.

La conclusión es obvia. Hay
que buscar otras alternativas: la

nuclear Y la solar. Por lo que se
pu~~e ver, Y los lapsos de sustitucio~ energética son largos, las
energias solares no ofrecen
grandes posibilidades a corto 0
mediano plazo. La nuclear sí. De
c~alquier forma, las reservas de
hidrocarburos nos brindan la
OPortunidad de transitar sin
s~b~esaltos de las fuentes energeticas actuales a las que
habrán de dominar el panorama
del siglo XXI.
Esto no significa que debamos
sentarnos a esperar; no podría
haber mayor irresponsabilidad.
Esto significa que debiéramos
ap~~vechar este lapso en adQwrir el pleno dominio de las
nuevas alternativas.
2• La opción energética nuclear

Ninguna fuente energética ha sido tan cuestionada por amplios
seet ores sociales como lo es la
energía nuclear.

La reacción social contra la
tecnología no es nueva, nació con

los inicios de la tecnología moderna, la de la máquina. Relata
Kuczynsky (Ref. 2) sobre la Revolución Industrial : " Los
hombres reconocieron muy
pronto que la máquina era la
fuerza central de la nueva edad
pero los que se vieron afectado~
de un modo adverso por sus resultados, los propietarios de las
herramientas ahora anticuadas
sólo vieron la máquina aparte'
como diría Hegel, la máquina c~
mo una influencia tangible sobre
sus vidas y bajo las condiciones
de un vasto capitalismo en expansión; y no la máquina en sí
como productora de un inmenso
progreso de la humanidad. Así
se desarrolló un odio del apéndice; se produjeron numerosas revueltas de estos apéndices
contra la máquina en todos los
países en que se estaba introduciendo en el proceso de producción."
En 1685 hubo una orden del
emperador prohibiendo las máquinas en todo el imperio; en
1719 la orden de prohibición fue

renovada para todo el imperio
por el emperador Carlos VI. Las
batallas libradas por los trabajad?res contra la máquina fueron
violer_itas, sangrientas, crueles y
ampliamente dispersas. Naturalmente, no tuvieron éxito.
La producción masiva dismin~ría los costos, haciendo asequibles los productos a la nueva
clase obrera que se creaba, con
lo que la ampliación del mercado
abría rápidamente nuevas fuentes de trabajo. Este sistema
autoreproductor dio dos resultados irónicamente contrapuestos :
el nacimiento del capitalismo y
sus formas de explotación y el
conformismo del artesano que
encontraba una forma nueva de
ca,~biar su fuerza de trabajo por
mmimos de bienestar.

Este fenómeno, de sustitución
del trabajo humano y la consecuente reacción del trabajador
parecía ser página de la hist~
ria; sin embargo, ahora se pres~nta nuevamente con casi idén- :/,
bcas características en los ; '

�•

países de mayor desaryollo tecnológico Y en sus areas .~e
influencia, con la introduccio!l
de las computadoras que a_dministran y los robots que fabrican.
Sólo el futuro nos dirá cuáles son
los limites del proceso y la reacción humana.
Hay sin embargo otras reacciones sociales que obedecen a
cuestiones más complejas Y cuyo análisis está lejos de ~~otarse. Me refiero a la reaccion social casi universal contra el deteri~ro del medio ambiente, de
las tecnologías que parece~ _dominamos sin siquiera percibirlo
y de las amenazas a la ~ubsistencia misma de la humamdad.
Al respecto dice Sethna ( Ref·
3): "Sabemos muy bien de ... el
poder de los bancos de datos
computarizados, que .a~e~azan
la privacidad de los individuos,
las notorias posibilidades del espionaje electrónico para perseguir disidentes; la_s_posibili~a~es
de la interpretacion estadistica
para imponer una serie particular de políticas sobre otras Y algunos ejemplos en los que la
ciencia moderna llega a ser una
herramienta de manipulación Y
opresión en las manos de ~os
cuantos selectos... Hemos visto
cómo en algunos países avanz~dos la tecnología modern~, d~Ja
grandes masas de poblacion indefensas.''
: 1i

, 11

'

El problema del deterioro del
medio ambiente es muy comple-

jo pues siempre está relacio~ad~ con una evaluación del tipo
"costo-beneficio". Los grupos
que han dirigido su l~cha ~n
contra de las tecnologias mas
avanzadas, parecen haberlas tomado como simbolo de todo
aquello que ha_ venid_o deteriorando el medio ambiente de
los humanos.
Estos movimientos, en su mayoría nobles, habrán de evo~ucionar para marcar sus pr?pios
limites, por ahora desconoc~d?~;
habrán de profundizar el ana~is1S
para encontrar altern~bvas
viables y no sólo planteamientos
románticos.
Creo que éste es el context?
donde se enmarca la lucha ~nbnuclear: temor a lo desconocido;
desconfianza a lo ~!-le no . se
comprende; sustitucion masiva
deltrabajo,etcétera.
Muchos grupos antinucleares,
de los más antiguos en Europa,
han evolucionado a una cierta tolerancia a los usos civiles de la
energía nuclear, y ahora centran
su lucha contra las arm~s nucleares. Creo que este fen~meno
también ocurrirá en México en
el futuro. Veamos algunos de los
cuestionamientos centrales:
(a) La seguridad

Hay una pregunta qu~ _dice:
¿Qué tan seguro es suficientemente seguro? Aunque parezca
una trivialidad, esa pregunta en-

cierra el fondo de muchas discusiones que se dan, no sólo a~rededor de la energía nuclear, smo de
la seguridad de casi cualquier
cosa. Porque hay que partir de
un hecho: No hay absolutam~nte
nada que encierre la seguridad
absoluta; ni las plantas_ nuclea:
res; ni los viajes espaciales; ru
la aviación civil; mucho menos
los automóviles, las estufas de
gas O tanto aparato que vemos
con toda familiaridad.
A lo largo de la historia, los.humanos aprendimos por experiencia que hay cosas "inseg~as",
las que repetidamente veiamos
que hacían daño, y cosas "seguras", las que normalmente. n~
causaban daño. Así, cada act1v1dad como nadar, encender un
fuego, subir a un árbol, se fue
asociando a un cierto grado de
peligrosidad, dependi~ndo de
una estadistica inconciente de
accidentes que habíamos visto
ocurrir.
El problema para continuar
con ese proceso llegó junto con la
tecnología. Ahora se trataba ~e
realizar actividades, COffi:~ subir
a un auto y luego a un av1on, cuya peligrosidad no estaba registrada en nuestra escala m.e~tal. Al principio de los automoviles había quien pensaba que
viajar a 60 Km/hora podría ser
mortal, Y hoy día hay ':lui~nes no
se suben a un avión baJo ninguna
circunstancia.
La experiencia, como en los

viejos tiempos, va asentando las
cosas. Hoy día, todos sabemos
que andar en automóvil conlleva
cierto riesgo, pero nuestra experiencia, nuestro registro en el cerebro, nos dice que es un riesgo
aceptable, y subimos sin mayor
temor al auto.
En la época de las estadisticas
todo se puede medir. Dicen que
en los Estados Unidos cada año,
uno de cada 4 mil individuos va a
morir debido a un accidente
automovilístico, uno de cada 100
mil va a morir en accidente
aéreo, uno de cada 2 y medio
millones va a morir debido a huracanes, etcétera.
Las estadísticas para algo han
de servir, pero no para darnos
seguridad. Cuando se vuela en
un avión y la turbulencia despierta temores, no son las estadísticas las que vienen a ayudar.
En el caso de las plantas nucleares prácticamente no hay estadísticas. Ya hay un buen número
de plantas-hora de experiencia,
pero afortunadamente poca experiencia en accidentes. Hasta
antes de Chemobyl el orgullo de
la industria nuclear era que no
se le podía atribuir ninguna
muerte directa. Desgraciadamente ya no lo es.
Tampoco tenemos experiencia, como la hemos tenido en
otros asuntos, para formamos
una idea de la peligrosidad
nuclear. Lo que funciona aquí es

entonces, lo que leemos, lo que
oimos y las asociaciones de ideas
que hacemos.
La industria nuclear y la industria espacial, a diferencia de
otros campos técnicos, no se desarrollaron sobre la base de
prueba y error. Si las primeras
presas que construyó el hombre
(seguramente muy pequeñas) se
reventaban, para la siguiente les
ponían un material más resistente. Esto no se valía en el programa espacial, ni en el nuclear.
Para ello, se desarrollaron
nuevas técnicas, llamadas "garantías de calidad", que substituyen al "control de calidad" utilizado por la generalidad de la
industria.
Este camino seguido en el caso
nuclear, hizo que las instalaciones de este tipo sean mucho
más seguras que casi cualquier
tipo de planta. No hay garantía
de que no fallen, Chernobyl lo
prueba, pero si se garantiza la
baja ocurrencia de problemas.
Para reforzar una imagen de
peligrosidad asociada a la energía nuclear concurren varios
factores: El origen bélico de la
energía nuclear, con Hiroshima
y Nagasaki como fantasmas; la
invisibilidad e insensibilidad de
la radiación; lo desconocido de
la tecnología; y el amarillismo y
charlatanería con que se refleja
la energía nuclear en la prensa y
la televisión.

Para no hacer muy extenso este punto, quisiera concluirlo señalando la necesidad de contemplar riesgos relativos o comparativos. Comparar el riesgo de
centrales nucleoeléctricas con
los de aquello que les vaya a
substituir si es que queremos
cambiarlas. Seguramente nos
sorprendería, pero así es, que se
arriesgan más vidas poniendo
una carboeléctrica o una gasoeléctrica en lugar de una nucleoeléctrica.
(b) Los desechos radiactivos

Considero que el problema de los
desechos radiactivos es el
problema más agudo que por
ahora tiene la industria nucleoeléctrica. Este problema aún
no se ha resuelto satisfactoriamente, pero de ninguna manera quiere decir que sea insoluble. Durante muchos años, varios países han estado explorando caminos para encontrar formas de asegurarse que los desechos radiactivos queden confinados, aislados de la biósfera,
por el número de años necesarios para que su actividad se haga inocua.
Pero como señalaba antes,
aquí no se vale el método de
prueba y error: entiérralos ahí,
y si se salen, para la próxima
buscamos un lugar más seguro!
No, lo que se viene haciendo es
diseñar sistemas, construir modelos, hacer mediciones en los sitios y todo lo necesario, para que
;

1

:;=,
1

�al tomar una decisión final se
tenga la seguridad de que los desechos permanecerán ahi como
se pretende desde ahora.
Por otra parte, me remito
nuevamente a la relatividad. Alguien decía que si bien es cierto
que la energía nucleoeléctrica
produce desechos radiactivos de
larga vida media, sus contrapartes, las termoeléctricas fósiles,
emiten desechos de vida media
infinita, pues no decae ni el
azufre ni los metales pesados
que constantemente son arrojados a la atmósfera.
La convicción de quienes están
metidos en este problema de los
desechos es que todo es cuestión
de tiempo para que cada país vaya adoptando el método que considere más adecuado. Algunos
países como Estados Unidos,
Suecia y Alemania están en vísperas de tomar una decisión.
(e) El problema de la
tecnología y la dependencia

Este es un problema particular
de los países del Tercer Mundo,
como el nuestro; pero es un
problema de una índole muy especial, que más que problema yo
le llamaría reto.
Es cierto que la tecnología
nuclear es de las más complejas
que hay, pues además de requerir de prácticamente todas
las ramas de la ciencia y la tec•1, nología, está en la punta de ellas.
' lt

'

Se tienen problemas relacionados con la ciencia de materiales;
con la termodinámica; con la
mecánica de fluídos; con la
electrónica; con la ingeniería civil; y ¿con qué no?
Pero esta misma complejidad
es la que permite que un programa nucleoeléctrico pueda servir
de plataforma para un despegue
tecnológico. Tal es el planteamiento de la India, de Argentina y de Rumania. Y en algún
tiempo fue el planteamiento de
México. En la India, por
ejemplo, el desarrollo metalúrgico, computacional y otros son
ahora impresionantes.
Nuestro país no carece de inteligencia, sino de organización
para aprovecharla.
( d) Otros problemas

Otros problemas, como la
clausura de instalaciones, el nivel de radiación en el sitio de las
plantas, etcétera, no los tocaré
aquí para no alargar demasiado,
a menos que ustedes lo requieran cuando yo termine la exposición.
3. Laguna Verde

El proyecto de Laguna Verde se
ha convertido en muchos sentidos en una especie de trauma para nuestro país. Ahora se discuten muchos asuntos alrededor de
esta planta en la prensa, pero
desde un principio hubo cues-

tionamientos a los que la prensa
no puso atención, porque en sus
orígenes Laguna Verde no era
noticia periodística.
En su origen, quienes concibieron este proyecto no tuvieron
la visión para hacer de él un proyecto de transferencia tecnológica; simplemente querían una
planta que generara electricidad
y ya. Es cierto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es
una empresa para generar
electricidad y no tecnología; pero es una empresa paraestatal
que debe tener una mira mucho
más amplia que el mero ángulo
comercial. Si la CFE fuese particular, la discusión estaría
concluida, pero no es así.
Cuando se hizo la licitación para seleccionar el reactor para
Laguna Verde (en ese entonces
era uno, después fueron dos), había intereses que apuntaban a
que ganara tal o cual marca, al
grado de que el concurso se hizo
dos veces, cancelando los resultados del primero. Del segundo
concurso salió triunfadora la General Electric, con un reactor de
agua hirviente-uranio enriquecido.
Desde entonces, principios de
los años setentas, muchos criticamos el camino que se estaba
emprendiendo, particularmente
el entonces SUTINEN (Sindicato
de Nucleares).
La CFE estableció un es-

quema para aparentar que tenía
e~ sus manos el proyecto,
mientras que eran compañías
consultoras extranjeras las que
realmente venían y decidian cómo Ycuándo hacer qué cosas.
. El ,tipo de reactor que se selecc~ono para Laguna Verde, conocido . como BWR, requiere de
uranio enriquecido como combustible. Sin entrar en detalles
baste decir que ese material prO:
cesado está en manos de unos
cuantos países en el mundo, y
que 1~ transferencia de esta tecn~log1a es asunto crítico que difícilmente se podrá resolver en el
contexto geopolítico actual y
previsiblemente futuro. Países
como Suiza Y Suecia dependen
del abasto exterior.
Con Laguna Verde operando,
P0r concepto de enriquecimiento
~- tendrá, q~e tener una inverSion econom1ca de aproximadamente 60 millones de dólares y
un, gasto anual de 34 millones
~s. Pe~o lo importante es que
ahí habra una inversión política
muy delicada, pues se dependerá de decisiones anuales
extrafrontera para operar la
Planta.
I:os vaivenes políticos de este
PBIS se manifiestan en la CFE
con curiosa intensidad. A lo largo del proyecto de Laguna Verde
han desfilado 7 directores generales: Villarreal Carabantes •
JOSé López Portillo; Arsenio Fa-'
reU; Cervantes del Río; Alberto

Escofet; Fernando Hiriart y
a~ora Joaquin Carrión. Con simllar frecuencia han cambiado
los encargados del proyecto
nuclear, cambiando equipos de
t~~bajo Y políticas de construcc1on.
Lo~ P_resupuestos temporal y
econom1co se han elevado desmesuradamente.
Se puede decir que la obra come~zó ~n agosto de 1972, cuando
se firmo una carta de intención
con la General Electric y se
nombró un responsable del proyecto. El presupuesto temporal
ya casi ~e ~riplicó. El presupuest~, econom1co, en dólares, tambien se ha multiplicado por un
factor que tal vez sea mayor.

dor de Laguna Verde, y no cabe
duda que es de lo que más la ha
dañado.
El resumen de la experiencia
dolor~sa, de La~una Verde, yo 1¿
pondr1a en los siguientes puntos:
(a), Una selección tecnológica
erronea;
(b) Un~ organización endeble para realizar el proyecto. sin miras
de l~rgo plazo Y cambiante según
los ~1entos políticos que soplen Por
la dirección de la CFE ·
(c) ~na nula transfer~ncia de tecn_olog1a (excepto para operación)
stn preparación de cuadros técni~
cos que sirviesen de base para un
eventual programa nucleoeléctrico;
(~! U~ manejo pésimo de la opimon publica, resultado del engaño
Y, en ei mejor de los casos, del
desprec10;
(e) Una planta casi terminada que
puede generar, en su primera fase
650 ~egawatts Y 1300 cuando s~
termme, pero cuya operación será
un permanente apretón de manos a
la d_epen?encia, a través del uranio
enr1quec1do.

En 1?71 se decía que Laguna
Verde iba a costar 468 millones
de dólares, pero constaba de un
sólo reactor, por lo que podemos
suponer que la planta completa
se hubiera estimado en 900 millones de dólares. Lo que va a cos- 4. Conclusiones
tar es un misterio, pero las
declaraciones oficiales más re- La planta de Laguna Verde es
ci~ntes sit_úan el dato por los 3 una experiencia amarga que demil 500 millones de dólares. No be servir para no cometer
fal~ la cifra que viene a reforzar nuevamente los mismos errores.
la ~agen de confusión y de en- Pero es también una experiencia
gano, dada por el subdirector ge- que nos deja un movimiento antineral de la CFE: 2 mil 200 millo- nucl~ar que aún no adquiere un
nes, que es incluso inferior a la perfil muy definido. Algunos de
que se manejaba hace 4 años.
sus militantes se dicen antinu~leares simplemente, otros se
Las declaraciones oficiales defmen como ecologistas y otros
falsas, menospreciando al públi- nada más antilagunaverdistas.
co, han sido la constante alrede-

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Creo que el problema de la
energia nuclear es mucho más
complejo de como se está tomando. No podemos a la ligera
cerrar las puertas a una opción
que puede ser importante en
nuestro país.

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gr aes"""'Ttlffl,.¡,
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qu e p i sse sans couronne ...

Un movimiento verdaderamente ecologista, y más que ecologista, humanista, deberá considerar muchQs otros problemas
asociados a la generación de
energia. Problemas actuales como las frecuentes muertes accidentales de los mineros del carbón (44 muertes hace sólo 4 meses en Coahuila); y problemas
futuros como la constante acumulación de CCh en la atmósfera
y la disipación de altas densidades de energia en regiones de
concentración humana como la
ciudad de México. Es simplista y
erróneo tomar un solo ángulo sin
ver el espectro completo.
Lo que se trasluce claramente
es la demanda social de participar en la toma de decisiones que
a todos compete. Pero no
busquemos soluciones simplistas como el demandado referéndum sobre Laguna Verde.

'

,

Pienso que el problema principal que por ahora enfrenta la sociedad mexicana para participar masiva y adecuadamente de
las decisiones tecnológicas, deriva de una distribución muy inequitativa del conocimiento hu-

' mano.
:lci

Hoy por hoy, en una sociedad
en la que el conocimiento está
monopolizado por unos pocos, es
tan engañosa la consulta universal (porque gana el que mejor
manipula), como la decisión tecnocrática que obedece a intereses de grupo.
Hoy por hoy, creo que en las
decisiones deben participar los
grupos más amplios posibles, pero sobre la base de una información completa y después de un

análisis profundo.

Referencias
"The Challenge rA
Energy Generation", en Energy Needl
and the Environment; R.L. Seale y R.A.
Sierka, The University of Arizona PreS1,

l. J.A.CARVER:

1973.

2. J . KUCZ'YNSKI: Evolución de la ~
obrera; McGrawHill, 1967.
3. H.N. SETHNA: Sdence and Tecld'
Iogy in India: A strategy for dev#
ment; Nuclear India, mano 1975.

A.'-0

2000

2010

2020

2030

20~0

2050

2060

CURVA DE PRODUCC ION DE HIDROCARBUROS
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1970

197'5

1980

198'5
ARO

�LAGUNA VERDE Y LOS RIESGOS DE
LA ENERGIA NUCLEAR

Jacinto Viqueira Landa
Introducción
El anuncio de que la planta
nucleoeléctrica de Laguna Verde iniciaría su operación en el
transcurso del año de 1987 causó
alarma entre muchos ciudadanos, especialmente del estado de
Veracruz, donde se localiza la
planta. La preocupación por los
riesgos que implica aumentó como consecuencia de la catástrofe de Chernobyl, que fue
ampliamente difundida por los
medios de información.

'ºº

En este artículo se exponen las
causas de la crisis por la que pasa la energía nucleoeléctrica en
el mundo y se analizan los riesgos asociados al uso de las tecnologías actualmente disponibles,
planteando opciones para evitarlos. Se pretende así proporcionar una información objetiva
que contribuya a tomar una decisión inteligente sobre el proyecto
de Laguna Verde.

GENERWOH NUCLEoElECIRICA

P'OR REC,OC)'lES ECONOHICAS

EU A t t.Nl 0 l . EUROPA OCCIOEMTl l y

JAPOH

PAISES CON ECONOMI A CEIITRALMENTE l'UNFICADl

RESTO DEL MUNDO

La energía nuclear en el
lllundo: del optimismo a la
crisis
En 1955 se celebró en Ginebra

una conferencia internacional

1171

..

,,

sobre la utilización pacífica de la
energía atómica, convocada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa de los
Estados Unidos, como consecuencia del programa Atomos
Para la Paz propuesto por el general Eisenhower dos años an-

,m

tes.

Se trataba, según las palabras
del presidente de Estados Unidos, de "organizar el empleo específico de la energía nuclear",
que se había revelado al mundo
por los efectos terribles de las
bombas atómicas lanzadas
sobre Japón.
La energía atómica aparecía
entonces a muchos partidarios
entusiastas como una forma segura y barata de resolver los
problemas energéticos del mundo y su aplicación a usos pacíficos abría la posibilidad de rentabilizar las enormes inversiones
realizadas en las aplicaciones
militares.
A pesar de ese optimismo inicial, treinta años después las
aplicaciones energéticas de la
energía atómica, o nuclear como
se prefiere llamarla para tratar
de desasociarla de los usos militares, se enfrentan a una oposición pública creciente en
muchos países. Los pronósticos
sobre su contribución futura al
suministro mundial de energía
eléctrica se han revisado a la baja y en varios países se han detenido o cancelado los programas
nucleoeléctricos. Por ejemplo en
Estados Unidos, como lo reconoce H.O. Reinsh, presidente de la
Bechtel Power Corporation en su
presentación ante el Foro Nuclear Alemán 1, a principios de
1986, no se ha puesto un nuevo pedido de plantas nucleoeléctricas
desde 1978 y se han cancelado
más de cien pedidos anteriores

durante los últimos diez años;
ninguna planta nucleoeléctrica
pedida después de 1973 se ha
puesto en servicio y varias plantas nucleoeléctricas en construcción se han abandonado antes de
terminarlas.
La crisis de la energía nuclear
no se limita a Estados Unidos y
se ha agravado como consecuencia del accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas, ocurrido en ese país
en 1979 y sobre todo después de
la catástrofe de la planta nucleoeléctrica de Chernobyl, que
se produjo el 26 de marzo de 1986
en la Unión Soviética. Como lo
señala el Dr. Hans Blix, director
general del Organismo Internacional de Energía Atómica, en su
informe presentado en la Conferencia Nuclear Europea en junio
de 19862, como consecuencia de
esa catástrofe los gobiernos de
Finlandia y de Holanda decidieron aplazar cualquier decisión sobre la expansión de sus
programas de energía nuclear;
Austria,
donde una planta
nucleoeléctrica terminada no se
había puesto en servicio por la
oposición de la mayoría de la
población expresada en un referéndum, parece decidida a abandonar definitivamente la energía
nuclear; en la República Federal de Alemania, donde existe
una enérgica oposición a las instalaciones nucleares, el partido
Socialdemócrata, actualmente
en la oposición, propone abandonar la energía nucleoeléctrica en

�el lapso de diez años.
¿A qué se debe esta crisis
mundial de la energía nuclear?
En mi opinión a dos causas principales, que son el problema de
los desechos radiactivos y los
riesgos de accidente en los reactores nucleares. A esto viene a
swnarse el temor a la proliferación de las armas atómicas y el
awnento de los costos de las
plantas nucleoeléctricas.
Antes de analizar esos dos factores principales conviene recordar algunos hechos sobre los
riesgos de la utilización de la
energía nuclear.
La radiación, riesgo específico
de la utilización de la energía
nuclear

Como es bien sabido, el uso de la
energía nuclear implica un riesgo específico, la radiación, que
consiste en la emisión de partículas atómicas o de ondas de
energía electromagnética como
resultado de la desintegración de
los elementos radiactivos.3
Existen tres formas principales de radiación:
La radiación alfa, que está
constituida por núcleos de
helio que tienen doble carga
positiva; es de alto contenido energético pero poco penetrante.
La radiación beta, consti-

tuida por electrones y que
tiene, en consecuencia, carga negativa; es algo más
penetrante que la radiación
alfa.

que se expresa en rems y cuya
magnitud se obtiene multiplicando la dosis absorbida por un factor de calidad que depende de la
naturaleza de la radiación.

La radiación gama, que es
de naturaleza electromagnética, sin carga, y es muy
penetrante.

La capacidad de penetración
de las diferentes formas de radiación determina las modalida·
des de acción sobre el organismo.

La radiación produce efectos
biológicos al causar la destrucción o el deterioro de las células,
lo que puede ocasionar en un ser
hwnano la muerte al cabo de varios dias, si las dosis son muy altas, o manifestarse por efectos
tardios, si las dosis son menores,
efectos que consisten en la aparición de cánceres y leucemias al
cabo de varios años y de mutaciones genéticas en generaciones posteriores.
Se puede evaluar el efecto de
la radiación por la energía absorbida por unidad de masa de
materia irradiada; esta energía
se llama dosis absorbida. La unidad de dosis absorbida es el rad,
que es igual a 0.01 joule/Kg.
Los efectos biológicos de las
dosis absorbidas dependen de
varios factores: el principal es la
naturaleza de la radiación, pero
también hay que tener en cuenta
la rapidez con que se recibe la
dosis y los órganos irradiados. A
fin de poder comparar los efectos biológicos de la radiación se
ha establecido el concepto de
"dosis absorbida equivalente",

Las radiaciones alfa son incapaces de penetrar la piel hwnana, pero pueden ser muy perjudiciales si un isótopo que emite radiaciones alfa, como, por
ejemplo el plutonio, penetra el
cuerpo a través de una herida o
por inhalación o ingestión,
causando en el lugar donde se
deposita un intenso daño local.
Las radiaciones beta, son algo
más penetrantes que las alfa,
pueden a veces penetrar la piel
hwnana, pero generalmente sus
efectos más graves se deben a la
inhalación o a la ingestión de insótopos emisores de partículaS
beta, como el iodo 131, el cesio
137 y el estroncio 90. Debido a la
semejanza química de estos ra·
dioisótopos con elementos absor·
bidos normalmente por el cuerpo
hwnano, tienden a depositarse
en ciertos órganos; por ejemplo
el estroncio 90, que es químicamente parecido al calcio, se concentra en los huesos donde puede
producir cáncer.
La radiación gama, que corno
se dijo es muy penetrante, puede

dañar órganos vitales del cuerpo. La ma_y?~ parte de los productos de fis1on emiten radia . ,
beta Ygama.
. c1on

Si la radiación es muy intensa
causa la muerte de un número
eleva~o de células Y' en consecuencia, d_e los órganos formados por dichas células, lo que
puede a s1:1 vez causar la muerte
~el organismo. Si la intensidad
e la radiación es menor se
caus~ daño a las células, qu~ en
ocasiones puede repararse pero
en ~tros casos se multiplic~ produ~iendo cáncer en los tejidos o
~~l huesos o, en el caso de una
e u a rep~oductiva , puede
:ausar un ~~no genético debido a
te mutacion, el que se transmia las generaciones futuras.

ºf

1 Generalmente se distinguen
~ ~~ectos precoces de la radiacion Ylos efectos tardíos.
fi Los efectos precoces se re:en, a los q~e aparecen poco
alg pues de la irradiación: desde
t1!1ªs ho~as hasta un mes. Las
~~stac1ones varían según
dos15 recibidas.
Po~ exposi&lt;:ió~ ~e todo el cueruna radiacion mayor de mil
durante un corto periodo
has ~la producida por las bom:
Na nz~das sobre Hiroshima y
~saki, causa la muerte inCient ta. Una dosis de cuatroPo os ~e1!1s, sobre todo el cuerde'd8 dministrada en un periodo
os horas, causa la muerte al

:S

cabo _de unos días en el cincuenta
por ciento de los casos.
. Los efectos tardíos pueden ma-

fifiemp~
estarse al cabo de periodos de
que pueden ser muy lar-

gos: canceres Y leucemias al cab? de decenas de años; mutac~ones genéticas al cabo de varias generaciones. Estos efectos
plantean ~roblemas muy diferentes segun la dosis recibida Y
s~ ~atu~aleza. Se acostumbra
d1stmgwr entre dosis fuertes Y
dosis débiles.
P~r 10 que hace a los efectos
~rd~~s de las dosis fuertes de ra~acion (cuya magnitud es inferior a _la que causa la muerte en
poco tiempo~, se conocen los casos de experimentación con animales, de enfermos de cáncer
tratad~s. por radioterapia, de
S?brevivientes de las explosiones atómicas de Hiroshima y
~agasaki, de personas irradiadas_ accidentalmente durante
explosiones atómicas experimentales Y de operarios expuest?s . profesionalmente a radiaciones, como radiólogos o mieros del uranio. En estos casos
os efectos de la radiación ya
descri~os: cánceres, leucemias y
mutaciones genéticas, son evidente~ Yaumentan en función de
la dosis.

f

Las dosis débiles son aquéllas
cuya n:ia~nitud es del orden de
las yari_a~iones observables de la
radiactiyid~d natural o bien de
las radiaciones adicionales de

ori~en médico. Corresponden a
~osis que, ~t_egradas durante toa la duracion de la vida están
comprendidas entre aigunos
rems Y ~lgunas decenas de rems
Y son siempre inferiores a cien
rems.
La determinación de los efect~s .ª largo plazo de estas dosis
deblles de radiación constituye
uno de los problemas importantes de salud de la industria
uclear' ya !lue las radiaciones a
~s que está sometido en condic~ones no~ales el personal propio de la industria Yla población
en ~eneral, entran en esta categoria.
Act~almente se considera que
no existe ningún limite inf .
de rad· · ,
erior
. iacion por debajo del cual
existan efectos cancerígenos 4
taos organ_ismos federales de E~dos Umdos relacionados con
este a~un~o usan la hipótesis de
q_ue la_mcidencia del cáncer a dosis baJas de radiación es directame~te -~roporcional a la dosis de
r~?iac1on, en la misma proporclion que la observada para dosis
a tas.

f

rº

En Estad?~ Unidos, la Agencia
d~ Protecc10n del Medio Am~iente (Environmental Protection Agency), que es el organismo encargado de establecer las
norma~ s~bre radiación, ha fijad~ un limite de 25 milirems por
an? ~orno la dosis de radiación
maxima permisible a la que
puede estar sujeta la población
en general como resultado del
C11
....

1

�funcionamiento de instalaciones
nucleares; no se pretende que
ésta es una dosis inocua, sino que
implica un riesgo similar al
aceptado en otros métodos de generar electricidad.
El problema de los desechos
radiactivos

Ji''

.fi

rias volátiles como el iodo 131. A
partir del punto de emisión a la
atmósfera tienden a dispersarse; las partículas más densas
que el aire se depositan localmente y las que tienen una densidad similar al aire son arrastradas por el viento a distancias
mayores.

Los desechos líquidos proEl funcionamiento de una planta vienen de purgas y de labores de
nucleoeléctrica produce grandes limpieza de los circuitos de
cantidades de elementos radiac- enfriamiento del reactor; los
tivos. Una proporción pequeña principales productos de fisión
es enviada al medio ambiente que contienen son el tritio y el ce(efluentes gaseosos y líquidos) o sio 137. Estos líquidos se filtran y
transportada a un centro de al- se tratan en columnas de resinas
macenamiento (desechos sólidos antes de liberarlos al medio amde mediano y bajo nivel radiacti- biente, ya sea a algún río o al
vo). La mayor parte de los elementos radiactivos producidos mar.
por el funcionamiento de un
Los desechos sólidos de mereactor nuclear queda en el com- diano nivel están constituidos
bustible irradiado que se retira por filtros y resinas contaminaperiódicamente del reactor y la dos que se retiran periódicamendisposición final de estos de- te, se introducen en recipientes
sechos radiactivos constituye un metálicos y se envían a un lugar
grave problema aún no resuelto de almacenamiento especializaen forma definitiva.
do. En cuanto a los desechos sólidos de bajo nivel, que están consLos elementos radiactivos ga- tituidos por ropa de trabajo usaseosos producidos por la fisión da y desechos de material de
son arrastrados por el fluido que limpieza, se empacaban en tamextrae el calor del reactor. En el bores de acero y se hundían en el
caso de un reactor enfriado por mar; esta práctica cesó en Estaagua natural, del tipo de agua dos Unidos a partir de 1970 yachirviente (BWR), pasan por la tualmente estos desechos se enturbina de vapor y se colectan en tierran en lugares acondicionael condensador y después de
filtrados y circulados a través de dos para ese fin.
resinas se liberan a la atmósfeLa presencia de estas substanra; estos gases están consti- cias radiactivas gaseosas, lítuidos por gases raros como el quidas y sólidas en el medio amkrypton 85 y xenos 133, y mate-

biente, aunque en dosis pequeñas, implica riesgos para los
seres vivos de radiación externa
pero sobre todo interna, Por
inhalación del aire o ingestión de
agua o alimentos contaminados;
en este último caso el efecto
puede agravarse por la concentración de las substancias radiactivas a través de las cadenas
alimentarias.
El combustible irradiado que,
como ya se dijo, se retira periódicamente del reactor, es
muy radiactivo y genera gran
cantidad de calor. Algunos de los
elementos producidos por la fisión del uranio tienen periodos
radiactivos muy largos (el periodo radiactivo de un elemento
es el tiempo necesario para que
su actividad se reduzca a la mi·
tad), por ejemplo el periodo del
plutonio es de 24 000 años.
El combustible irradiado reti·
rado del reactor se almacena
temporalmente en una alberca
contigua, bajo varios metros de
agua. Posteriormente deberla
enviarse a plantas de reprocesa·
miento, que permiten reducir
considerablemente el volumen
de los desechos de muy alta acti·
vidad y recuperar uranio y plutonio.

temacional de Energía Atómica
promuev:e a~tualmente que el
ccmbustible UTadiado procedente de las plantas nucleoeléctricas no se reprocese, especialmente en el caso de los países
que no poseen el arma atómica.
El siguiente paso consiste en
guardar en forma segura para
las futuras generaciones esos desechos radiactivos de alto nivel
que generarán radiactividad y
calor_durante miles de años. La
solución propuesta consiste en
almacenarlos a gran profundidad en formaciones geológicas
estables, tales como domos sali~ o rocas de granito, dispomendo de los medios para disi~ el calor producido por la actlVIdad radiactiva. No existe
basta ahora ninguna instalación
de demostración de este tipo en
elmundo.
El problema de la disposición

~ de los desechos radiactivos

. • _probablemente, el factor
~cipal para que en Suecia se
decidiera en 1979, mediante un
referéndum nacional, que el uso
~ la energía nuclear cesaría en
año 2010, cuando el último de
: ' d~~ reactores para generar
~cidad existentes llegara al
11
&amp;IIUU de su vida útil.

Lea riesgos de accidente de los

Sin embargo este procesa- reactores nucleares
miento podría contribuir a la
proliferación de las armas nucle- El accidente más grave que
ares, ya que el plutonio recupe- PUede ocurrir en un reactor
rado podria usarse para ese fiJI. IIQclear es el originado por la
Por ese motivo el Organismo In-

~rdida del enfriamiento del
nucl~o. del reactor. La reacción
de f1Sión del uranio produce
gr~de~ cantidades de productos
radiactiyos; ª11!1que se detenga
!ª rea~ción de f1Sión mediante la
mserción de las barras de
c~ntrol, los productos de fisión
siguen generando calor y si se interrumpe el enfriamiento la temperatura s~ elevará y se producirá la fusión del núcleo, que
podría causar la ruptura del con~nedor Yla emisión de gran cantida~ de radiactividad al medio
ambiente. Teniendo en cuenta
q~e un reactor nuclear comercial . para generar electricidad
contiene alrededor de 100 toneladas de combustible de uranio y
q~e al _cabo de un año de funcionamiento la cantidad de produc~ radiactivos presentes en
el nucleo es del orden de mil veces ~ayor que el de una bomba
at~Imc~ como la lanzada sobre
Hiroshima, la fundición de un
reactor podria causar dafios más
extensos por radiación que una
bomba atómica.
En un estudio realizado en 1957
por los laboratorios
~rookhaven, 5 que es una institució!1 gubernamental de Estados
Urudos, Yactualizado en 1965, se
lleg~ba a la conclusión de que un
accidente en una planta ñucleoeléctrica podría causar la
muerte inmediata a 45 000 personas Y otras 100 000 personas
podrian morir posteriormente de
cáncer Y otras lesiones; los dafios a la propiedad se estimaron

en 17 000 ~ones de dólares. Este estudio no se publicó, pro~blemente porque sus conclusiones se consideraron alarmantes Ys~ datos se hicieron públicos vemte afios después, cuando
se entabló una demanda basada
en ~ Ley de Libertad de Información.
~n 1954 se aprobó en Estados
Umdos la Ley de Energía Nuclear cuyo propósito era promover el desarrollo privado de la
energía ~tómica, pero debido a
la magrutud Y gravedad de las
C?nsecuencias de un posible acc1~ente nuclear• las empresas
privadas se negaron a invertir
en la industria nuclear a menos
que se limitara la responsabilidad resultante de un accidente e
En. 1957 el Congreso de Estad~s
Urudos aprobó la Ley PriceAnders~!1• que limitaba la responsabilidad a 560 millones de
dólares,. de lo~ cuales el gobierno
proP?rcio!lana 500 millones y el
propietano de la planta nucleoeléctrica 60. La ley se ha
prorrogado varias veces, la última hasta el 1° de agosto de 1987
con la.modificación de que de 1~
~ millones el gobierno proporci~nará 435 Y las aseguradoras
privadas 125.
El ~uivalente mexicano de la
Ley Price-Anderson es la Ley de
Responsabilidad Nuclear, aproba~ en 1~76, que establece que
la mdemruzación máxima total
por w:1 accidente nuclear será de
100 millones de pesos.

�La premisa fundamental en
que se basa la limitación de responsabilidades es que la probabilidad de que ocurra una catástrofe nuclear es muy baja, como trató de demostrarse en el
estudio sobre seguridad de reactores publicado en 1975, conocido
como Informe Rasmussen, 7 el
cual ha sido criticado tanto por
la metodología utilizada como
por la insuficiencia de la información estadística. 8 La Comisión Nuclear Reguladora de Estados Unidos repudió formalmente el estudio en 1979.9
La fusión parcial del núcleo de
un reactor comercial se produjo
en el accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas, próxima a la ciudad
de Harrisburg, en el estado de
Pennsylvania, en Estados Unidos, el cual se inició el 28 de marzo de 1979. Por una combinación
de fallas del equipo y errores humanos el reactor de la unidad generadora No. 2 se quedó sin refrigeración y la temperatura se elevó a alrededor de 2900 grados
centígrados. Se formó una burbuja de hidrógeno en el interior
de la vasija y la presión subió a
valores peligrosos, teniendo que
liberarse cierta cantidad de gases radiactivos a la atmósfera
para controlar la presión. La
refrigeración del núcleo del reactor pudo restablecerse y después de varios días de angustia y
confusión el accidente se controló. 10 El reactor quedó inservible
y hasta la fecha, a pesar de haber gastado grandes sumas de

dinero, no se ha podido descontaminar.
El 26 de marzo de 1986 ocurrió
la catástrofe de Chernobyl, en la
Unión Soviética. En el reactor
No. 4 de esa planta nucleoeléctrica se produjo una explosión que
lo destruyó y liberó gran cantidad de productos radiactivos a la
atmósfera. El accidente se debió
a errores humanos y al hecho de
que ese tipo de reactores, moderados con grafito y enfriados con
agua, son inestables a baja carga, lo que explica el rápido
aumento de generación hasta valores muy superiores a la capacidad nominal del reactor cuando,
además, están bloqueados varios sistemas de seguridad.
Como consecuencia del accidente han muerto hasta ahora 31
personas; 116 000 personas tuvieron que ser evacuadas en un
radio de 30 Km alrededor del
reactor, de las cuales se considera que 24 000 recibieron dosis
considerables de radiación del
orden de 45 rems, que causarán
a mediano y largo plazo un
aumento de la incidencia del
cáncer en esa población. 11
En numerosos lugares de
Europa se detectó un aumento
de la radiactividad, lo que creó
gran alarma y en varios países
se desecharon alimentos frescos
y leche que se consideraron contaminados.
El accidente de la planta
nucleoeléctrica de la Isla de las
Tres Millas y la catástrofe de

Chernobyl han puesto seriamente en duda la seguridad de las
instalaciones nucleoeléctricas
realizadas con las tecnologías
actualmente disponibles.
El destacado especialista
nuclear norteamericano, Alvin
M. Weinberg, quien se refirió en
1971 al uso de la energía nuclear
como un pacto fáustico, comenta
en los siguientes términos el impacto de los dos accidentes antes
mencionados: 12
"Chernobyl y Three Mile Island revelan algunos de los costos sociales
de los accidentes nucleares, costos
que difícilmente pueden estimarSe
mediante una evaluación probabilistica de riesgo, especialmente
porque los costos dependen mucho
del medio cultural y político del
país en el que ocurre el accidente."

Refiriéndose específicamente
al accidente de Chernobyl, señala:
"Tal vez de mayor importancia
que el daño físico causado por
Chernobyl es la situación casi de
pánico que este incidente ocasionó
en una gran parte de Europa.
Cuando se publicó el infonne ~
Rasmussen, sin duda nunca previmos que un accidente nuclear de la
magnitud de Chernobyl pudiera
despertar tal interés del público.
Tampoco reconocimos el impacto
social que produciría la prohibición de acceso al área afectada por
la precipitación radiactiva."

Más adelante dice, refiriéndose a las consecuencias del acci·
dente de Chernobyl:
"Un costo social importante de lo

sucedido en Chernobyl es el posible
abandono de la energía nuclear en
varios países de Europa Occidental; Austria, Dinamarca y Noruega ya habían rechazado la energia nuclear aún antes del accidente
de Chernobyl; el abandono por etapas de la energía nuclear en Suecia
de aquí al año 2010, que aparecía
cada vez menos probable, nuevamente se ha tornado serio. En Estados Unidos, una encuesta de la
ABC indicó que actualmente el 78
por ciento del público se opone a la
energía nuclear."

Para hacer frente a la crisis de
confianza en la energía nuclear,
que ya se había manifestado antes del accidente de Chernobyl,
se ha propuesto el desarrollo de
una nueva generación de reactores nucleares intrínsecamente
seguros. Weinberg relata en su
artículo que esa propuesta partió
de David Lilienthal, primer presidente de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos,
quien la hizo a varios científicos,
Poeo después del accidente de la
Isla de las Tres Millas. Se trata
de desarrollar un reactor cuya
seguridad no depende de la intervención mecánica o humana, sino de principios físicos inmutables.
Weinberg señala que ya se han
concebido por lo menos tres diferentes reactores intrínsecamente seguros: el reactor sueco
enfriado por agua en condiciones
de emergencia circula por convección natural; el reactor de alta temperatura enfriado con helio, desarrollado en Alemania
Occidental, en el que el núcleo

está constituido por miles de esferas que contienen el combustible; y el reactor rápido o de
cría enfriado por sodio líquido diseñado en Estados Unidos, que
en condiciones de emegencia circula también por convección natural.
Weinberg concluye sobre este
asunto lo siguiente:
"Puesto que no es probable que se
construya un nuevo reactor nuclear en Estados Unidos por lo menos en los próximos 15 años, parece
sensato aprovechar este tiempo
para crear un verdadero reactor
intrínsecamente seguro. De hecho,
me atrevería a ir más lejos: el desarrollo de reactores intrínsecamente seguros debería ser un proyecto internacional en el que colaboraran Estados Unidos y la Unión
Soviética."

¿Qué hacer con Laguna Verde?
A finales de los años sesenta,
cuando se propuso la instalación
de la primera planta nucleoeléctrica en México, podía parecer razonable que se abordase
un programa nucleoeléctrico limitado, para así iniciarse en la
aplicación de una tecnología que
aparecía entonces como una opción viable para la generación de
electricidad y para contribuir a
la diversificación de la oferta
energética.
En esa época concurrieron
tres factores a tomar finalmente
la decisión, en 1971, de realizar el
proyecto de Laguna Verde: la
preocupación por el agotamiento

de las reservas petroleras, la
promoción hecha por el Organismo Internacional de Energía
Atómica para que los países en
vías de desarrollo implantasen
programas importantes para el
desarrollo de la energía nuclear
y la existencia de un grupo de
técnicos mexicanos especializados en energía atómica con becas del programa de Atomos para la Paz.
De esos tres factores los dos
primeros han desaparecido. A
partir de 1972 se iniciaron los
descubrimientos de las nuevas y
cuantiosas reservas petroleras
en el sureste de México y además se precisan las posibilidades de diversificación de la oferta energética mediante el uso de
fuentes renovables, como por
ejemplo la energía hidroeléctrica en los países en desarrollo.
Dieciséis años después de
aquella decisión, la crisis mundial de la energía nuclear, las dificultades internas para realizar
el proyecto de Laguna Verde y la
oposición pública a su puesta en
servicio, nos obligan a preguntarnos si no hay una alternativa
a un proyecto que ha perdido su
justüicación, que permita aprovechar la inversión realizada,
que según la Comisión Federal
de Electricidad alcanza la cifra
de 3 500 millones de dólares,
incluyendo los costos financieros.
Esa solución existe: convertir
la planta nucleoeléctrica en una

,,:
(11 ·,·,
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1

.,,,, .!,

�CABALLO DE LA NOCHE

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Gabriel Contreras
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FJ:s!ª{!~clicifn
esl?e~áculo Caballo de _la noche participaron di1·erso.~ elementos artísticos ( Xavier Angel Marti
Jor
w ,aI · er~I~ e~el'l'a, Carlos Vl!lal'l'eal. E_rick f'.strada . .José Pineda. Gilberto Hidalgo. /,eticia Parra. ·
·tge Artduro 'v_argas J Jo m1s11101. to_dos de Importa11c1a dec1sirn. Sin embargo. las ventajas y las des I,entaJ·as del
tex o son e mi particular responsab1l1dad.
La interpretación, la reinvención. las variaciones las simplifi , ·
•1 ,
- ·
curso del montaje son virtud Y pecado de sus directores· Xavie~ª~111og11e1\1,ºst~º:t;s Y las anad1duras generados en el
•
n
e "ar 1 1 .,orge Arturo Vargas
Caballo de la noche fue estrenado en marzo de 1988 en J s· l F. .·
•
·
Percha. Teatro de Movimiento.
·
ª ª ª ,,wei mwntal del Teatro de la Ciudad. a carpo de l..a

termoeléctrica convencional que
use como combustible indistintamente gas natural o combustóleo.
Existen varios precedentes de
este tipo de conversión, entre
ellos el de la planta nucleoeléctrica de Markiven, en
Suecia, que fue convertida en
una termoeléctrica a base de
combustóleo y opera en esa forma desde 1974 y el de la planta
nucleoléctrica de Zimmer, en
Estados Unidos, con un reactor .
igual al de Laguna Verde, que se
está convirtiendo en una termoeléctrica que utilizará carbón, programada para entrar en
servicio en 1991.

;:
'i
1

1

1

'

'

q

Puede demostrarse que ade-.
más de eliminar el riesgo de accidente nuclear y el problema de
la disposición final de los desechos radiactivos, la conversión de la planta nucleoeléctrica
: :
en una termoeléctrica conven1
:~: ~ cional es la opción que, con un

enfoque de largo plazo, resulta
más conveniente desde el punto
de vista económico. 13

Referencias
l. Reinsh, H.O. Nuclear power in the
United States: current status and its fu-

ture. Gennan Nuclear Forum. Bonn,
1986.

2. Blix, H. The post-Chemobyl outlook
for nuclear power. International Atomic

Energy Agency. Viena, 1986.

Reactor safety study: an assessment li
accident risk in US commercial nuclear·
power plants. WASH-1400, Governmeat
Printing Office. Washington, D.C., 1975.

8. American Physical Society. "Nucle-

ar reactor safety; the APS submits its ~
port". Physics Today, 128 (7), julio de
1975.

9. Pringle, P., Spigelman, J. Los baltnes nucleares. Planeta. Barcelona, 1984.
10. "Kemeny Commision's Oct. 17 draft
report". Nucleonics Week del 29 de oetubre de 1979.

3. Weber, I; Wiltshire, S. The nuclear
waste primer. The League of Woman Voters Education Fund. New York, 1985.

11. Edwards, M. "Chernobyl; one year
after". National Geographic, Vol 171, No.
5, mayo de 1987.

4. Organismo Internacional de Energía

12. Weinberg, A.M. "A nuclear power
advocate reflects on Chemobyl". flie

Atómica. Realidades en torno a las radiaciones de bajo nivel Viena, 1986.
5. Theoretical possibilities and consequences of major accidents in Jarge
nuclear power plants. USAEC Report

WASH-740. Government Printing Office.
Washington, D.C., 1957.

6. Shrader-Frechette, K.S. Energía
nuclear y bienestar público. Alianza Universidad. Madrid, 1983.
7. Atomic Energy Commission.

Bulletin of the Atomic Scientist Agosto-

septiembre de 1986. Reproducido en
Contextos, afto 4, No. 74; publicado porla
Secretaria de Programación y ~
,,uesto, enero de 1987.

13. Viqueira, J. "Vicisitudes del progrl"
ma nucleoeléctrico mexicano". ReviStl
Casa del Tiempo, No. 67; MésicO,
,eptiembre-octubr.e de 1986.

Clara: "A veces llegan los
tambores. No sé por qué y no
son pocos."
El huésped: "Acuérdate de mí
cuando llegue el mejor de los
momentos. porque somos dos
Y sigo siendo uno."
Pop: El presiente la amenaza que lo marca; trata de enfocarla con el filo del ojo.
El visitante: El hombre tiene
ropas holgadísimas; en ellas,
su cuerpo desaparece. Queda,
acaso, su olor.
El hotel: Un ámbito cerrado.

l. Es un sonido grave quien ejer•

ce su dominio. Tocadas por la
luz, surgen las cosas. Los pasos
que recorren la escalera tienen
la habilidad de un pianista, exac•
tos, delicados. Y a llegan las voces, los rumores. Esta es la
sorpresa de una puerta como un
látig_o. El hotel resplandece rojo,
febril. Se abre la puerta mayor y
aparece el visitante. Cruza el pasillo, que es un brillante lago
negro, rema, suda a pesar del
viento, alcanza uno de los cuartos; ahí, bajo las piernas blancas
de una mujer anónima, en un al•
tar sucio, entre el dolor y el pla•
cer, abandona su maleta.
2. Clara sigue intentándolo pero
carece de alas. Al fin, como
siempre, cede. Es natural que

aborrezca estas paredes. Un día
así pensaba antes, un día seré
otra y todo será otra cosa. Ese
día no llegó, sólo los de grandes
dientes, los ciegos, estos días.

ese es un detalle que Clara prefiere no confesarse.

El cuarto del huésped la hace
sangrar frecuentemente, la despeina y lame sus piernitas, eso
es algo que a ella no le gusta.

"Pásale muchachita, a tí te estaba esperando ... "

El agua negra hiede a sus
anchas, hierve de larvas, es el
hastío el agua de la tina de Cla•
ra, de la muchacha que se
desplaza sin rumbo por el cuarto
Y se pierde en el tejido de la rutina.
Si de mí dependiera, piensa, si
de mí... detendría el mundo como se merece, lo agarraría de la
cola y lo lanzaría hasta el fin del
mundo.
Ahora blande su trapo, que es
su mejor arma y su yugo y su
mordaza y su más caro vestido.
Esparce su instrwnental como
se prolongan las serpentinas.
Allá, al oeste, fue a dar la tina
dando twnbos, y todo el líquido
se quedó en el sur, fiel a sí mis•
mo.
Detrás de sus ojos abiertos esconde un par de ojos cerrados;

Acechante, el huésped le da la
bienvenida:

La figura burda de unos dientes y unos cabellos bestiales la
obligan a doblarse. El, sencillamente, está hambriento y no va
a disimularlo.
"¿Sabes qué vamos a hacer
con esto? ¿Sabes cuánto es? A
ver, dime una cifra ... No te imaginas a dónde podemos llegar...
Una, dos semanas, a lo mejor
nos podemos pasar un mes donde a ti se te ocurra. Y eso no es
nada, ¡mira!, pero esto lo manejo yo. No se nos va a ir de las manos por culpa tuya ... Vamos haciendo memoria: ¿hace cuánto
que nos casamos? ¿Te acuerdas? Cuando una persona tiene
las cosas claras, tiene su pensamiento depositado en el futuro ...
Cuando una persona ve las cosas
del tamaño que son, entonces...
Entonces uno se vuelve cuidadoso, responsable, medido; uno
se... Lo que más me gusta de tí
es que tienes el cabello largo. A
ver, échatelo sobre los hombros.

C: r!

' ¡'/
1

�Ven, siéntate. Si quieres podemos olvidar lo que teníamos pendiente, lo de anoche, ¿cómo
ves?... ¿Desconfías, verdad?
Eso es lo que más me jode, que
desconfíes... Y no estoy hablando nada más de ti, que sería lo de
menos: todas las mujeres, no
quiero saber cuál... No me vas a
entender, ¿no entiendes que
cuando se puede se puede? Me
ha costado mucho llegar a ser
quien soy, deveras ... Pisar tantas manos, caras, jetas; aguantar bromas y bromas y bromas y
bromas. Así, un dia tuvieron que
llamarme jefe, el jefe... ¿Ves esta cara? ¿Te das cuenta? El
progreso rejuvenece a la gente y
el fracaso se queda embarrado
como un pedazo de caca...
Acuérdate de la casa donde naciste... Llegabas y lo primero
era la peste. Eso es cierto, ¿o me
lo vas a negar? Y la envidia,
también huele a envidia en esos
chiqueros que hace años debiste
haber olvidado... Todo eso se
acabó; se acabaron todos y cada
uno de tus recuerditos de mierda. Con esto, con esto que tenemos en el bolsillo, en las manos,
en el hocico... ¿Me entiendes? ...
Yo siempre he dado muy buena
impresión... Yo ... Yo siempre he
dado... muy buena impresión...
Yo ..."
3. Cuando está en su cuarto es
una ardilla. Se mira detenidamente, se sacude doliéndose,
turbada. Cierra su mano y la
convierte en un martillo de coraje y temor acumulado.

La tos crece y la lleva a vomitar al baño. Después de los espasmos lava sus dientecitos, humedece sus mejillas ridículamente anaranjadas, coquetas,
amantes del fracaso.

Anda, muchacha -le diría el
huésped si estuviera ahí, besándole la espalda-, mójate la cara, mójate el pecho, ojalá esta
vez resucites como siempre.
4. El contacto con la cama,
extrañamente, la vuelve pesada'.
Mira el techo como a un viejo
amigo. La radio se enciende y toca una canción para Clara:
"Aunque no quieras tú ni quiera
yo, lo quiso Dios./ Hasta la eternidad te seguirá mi amor." Está
cerrando los ojos. La cara de la
muchacha se levanta gimiendo,
desesperada como una perrita
hambrienta. No puede tocar el

techo. Fatigada, habla dulcemente con nadie:
"Ahora sí, en negro, piénsalo
en negro. Al principio vas a tener
unas cuantas dificultades, pero
no te... Mira, todo consiste en
que ... No te quiero ver así, con la
cabeza agachada. Si no me entiendes, me lo dices. Por favor
acércate, podríamos llegar a un
acuerdo. Afuera es otra cosa,
¿ya me entendiste? Aquí tenemos, aquí podemos estar seguros. Afuera no hace frío, no hace
calor. ¿Quiéres que te acaricie
como el domingo? ¿O prefieres
algo nuevo? A ver, recárgate
aquí. Haz como si fueras a morder la luna. Cierra los ojos y
piénsalo en negro. Va a ser
muy... "
Su murmullo es opacado por la
radio.

Caballo de la noche
Suda bajo una luz menor
La cabeza al aire
Las manos libres bajo una luz menor
Surges de sus babas
Del caro rigor de sus pezuñas
Y las puertas te aguardan
Te llaman, putas
Estallas bajo una luz menor
Para que resople con tus labios
Cuando cierras los ojos a la niebla

5. Es un cazador por vocación.
Puntería, pulso, paciencia, rapidez, el afán de ser invisible, instinto, amor por las heridas. Mira
muy entusiasmado por una rendija, la boca abierta, los brazos
duros, el cuello pleno de sangre.
Acaricia su pene inquieto bajo la
tela. El pequeño duende está
muy acostumbrado a la palma
del cazador, a sus dedos de miel.
El espectáculo culmina, cae. El
cazador baja por una escalera
que lo deposita en el recibidor.
Ese es su cuartel. Abre una lata
Ymientras brota la espuma deja
descansar el cuerpo en su sillón.
Ella cree estar a salvo en su
cuarto, cree no escuchar nada,
apaga la luz, pretende relajarse.
Alguien empuja, alguien patea, alguien quiere acabar con la
puerta: el cazador. Pop entra
sonriendo, aflojándose la bragueta. La ardilla no es un animal
Pira las balas, le pide que mejor
desaparezca, que espere, que encienda el televisor, que olvide su
Piel insignificante, su condición
de mínimo roedor. Pop se acerca
al excusado y escarba entre los
periódicos manchados. Jala una
Yotra vez la palanca, escucha el
&amp;gua con delicia. Mirando la
sangre sobre los encabezados,
SObre los anuncios, fe licita a la
llluchacha. Clara se cubre el
Vientre con las manos, con la ca-

be-za.

6: Se hace trampa. Pop gana y
Plerde. Al fin de cada juego, se
Pasa el dinero del bolsillo de-

recho al izquierdo, del izquierdo
al derecho.

siempre va a estar solo; que la
baraja es un débil artificio.

En uno de los cuartos, dos voces discuten cosas que Pop no sabe descifrar.

Arriba, en la escalera, los pies
del visitante son dos nubes
nuevas, dos nubes de alcantarilla que se asoman y lo obligan a
detener su juego. El presiente
la amenaza que lo marca; trata
de enfocarla con el filo del ojo, y
nada.

Quiere saber de qué se trata,
quiénes son los contrincantes.
Cuando se acerca a la puerta
precisa, voltea repentinamente... Le gustaría poder decir
buenas tardes, qué se le ofrece,
simplemente... Y las palabras no
llegan. No puede decirle nada al
hombre que acaba de llegar al
mostrador, al hombre que se
despacha solo, al hombre que toma la llave del casillero y se
pierde en el pasillo.
El hombre tiene ropas holgadísimas; en ellas, su cuerpo desaparece. Queda, acaso, su olor.
Clara baja por la escalera y
tiene prisa y se dirige a Pop.
Detrás de ella surge el huésped
con gesto decidido. Podría aclararse todo. Pop aguarda.
Ellos son dos moscas de vuelo
irregular. La muchacha, una duda entre el azúcar y la putrefacción, la carnada de los insectos,
el posible botín. La rodean, se
enfrentan a su alrededor.

Pop emite una sonrisa desconfiada, platica con sus cartas diciendo palabras que no lo son.
Ahora es el huésped quien lo
mira con ánimo retador. Uno de
los extremos de la partida me
pertenece, piensa Pop, no toda.
Los billetes del retador brotan en
señal de riesgo. Pop los rechaza.
El huésped, en respuesta, dobla
la suma. Pop no quiere mirar sus
ojos, guarda su mazo, sale y llama a la muchacha.
8. Protegido por una sábana
blanca, el huésped acaricia su
maleta. Ríe terriblemente cuando se desvanece entre la nieve.
Hace crecer sus piernas y luego
es un enano y luego una bestia
que salta y abandona su escondite. Es un feto que ríe en una esquina sombría, una pasta repugnante. Saca sus billetes y forma
una cascada y se baña en ella.

Aparece el visitante y traduce
su mano en una sombra gigantesca. Los tres, moscas y carnada, son ahora prescindibles.

El huésped ha preferido volar
en su propia máquina.

7. Jugar así comienza a
aburrirlo. Recuerda que

Ella se apresura a sacudirlo
todo, ese mar entero que es el
cuarto. Mira los billetes con ~

i

11
'

�hambre cuando se empina y
sueña que bucea brillantemente.
A punto de tocarlos, un golpe de
aire la sorprende.
Podría ocurrir todo más lentamente, piensa Clara, podría suceder que nada fuera un obstáculo, y correr y perderme a mi manera y no despertar.
Pero él ya la tiene, eso la obliga a apretar los dientes. Su mirada adquiere una luz que ilwnina al huésped. El atraviesa la
cama en un corte rapídisimo,
circunda a la muchacha y pica
sus ojitos de ardilla que tiembla,
se apodera de la tina, del trapo.
La ardilla le suplica que se los
devuelva. El va por su cintura y
la sangre de los dos se calienta
cuando la muchacha cae en la tina, un pie primero, luego el otro.

Una mujer tan planea no sabe
escapar de una cárcel tan pequeña. El huésped, cansado de
este round, se sienta en su esquina, se embarra de vaselina,
se moja la frente, toma su maleta, su triunfo mayor:
"¿Sabes a dónde podemos llegar con esto?"
Clara no se da por aludida. El,
entre risas escandalosas, la toma de la mano y genera toda clase de promesas inverosímiles,
pretende besar sus deditos frágiles, duda. Prefiere llevarse la
mano de la mujer a los hombros,
al pecho, mientras jura y blasfe-

ma y llora y ríe y suda. El estómago de Clara se ha endurecido
y comienza a flotar en el asco.
La mano de la muchacha a punto
de tocar el pene del huésped. El
llanto, la risa, el miedo del
hombre para... El huésped se detiene, le deja el trapo en la mano,
la obliga a dar vueltas y vueltas
y vueltas. Limpia, le ordena con
los ojos.
9. En su libreta anota cuánto gana, cuánto pierde. Su estampa es
la de un niño perdido en su suerte, buena, mala, incierta. Acude
a la bolsa del pantalón en busca
de billetes. Apenas un par de monedas estúpidas. Las pone sobre
el mostrador, orgulloso y avergonzado. Se demora en una ambición sorda y vana. Contempla
sus zapatos demolidos. Nada. Tímidamente, saca una carta
secreta, un as de la manga.

La llegada del visitante,
suave, señala el juego de Pop. El
sombrero saluda al jugador. Pop
se dispone a sostenerle la mirada pero tiene frío y cede. El
hombre de ropas holgadas avanza para que Pop retroceda. Pop
es ahora muy pequeño swnido en
el mostrador, muy pequeño
cuando se refugia en una revista,
y más pequeño todavía cuando
abre una cerveza e intenta olvidar dónde se encuentra.
Aquí está Clara y aquí está
Pop que quiere besarla. Aquí
ella lo golpea en el pecho. Aquí el
visitante lanza una carta en silencio. Aquí Pop le pide dinero a

la ardillita y ella niega tenerlo.
Aquí está la tina y el traPo que
Pop impone a su criaturilla.
Aquí la angustia de la mujer, su
torpe afán de escapar, su descubrimiento de que el hotel no va
a permitir que nadie se vaya.
10. El huésped está parado
sobre la maleta, tiene unos largos calzones puestos y los zapatos justo en su lugar. No se
mueve de su plataforma ni pretende ver a nadie:

"Pásale muchachita, a tí te estaba esperando. A ti, siempre a
ti, siempre. ¿Ya decidiste lo que
podemos hacer con esto, ya lo
pensaste bien? Eso me gusta,
que no te desbordes, que estés
donde tienes que estar a la hora
en que tienes que estar. ¿Qué tal
anoche? ¿ Tuvieron fiesta otra
vez? ¿Sí o no? No me respondas
más, tú di sí o no, sí o no. Qué
bien, qué bien, qué bien que hayas reflexionado y que por fm
llegues a una resolución resolución, una respuesta para este
crucigrama ... Palabra que abre
todas las puertas, todos los corazones corazones, que empuja todas las envidias, las trampitas.
las traiciones. Palabra que busca la gente en su trabajo, en 1aS
cajas bancarias, en la panza de
los muertos, en los trailers, en el
centro de la tierra. Palabra que
se lleva en el bolsillo, en los pies.
en la mente. Palabra de seis
letras e inagotables utilidades.
¿Ya la tienes, verdad? O ya crees tenerla; o ya crees tenerla para metértela en el corazón.

muchachita. Acuérdate de mí
cuando llegue el mejor de los
momentos, porque somos dos y
sigo siendo uno. ¿Te das cuenta?
No va a ser muy fácil que cargues con esto, ¿o tú crees que sí?
¿Vas a salir hoy? ¿Con él otra
vez? ¿Ahora sí te has convertido
en una buena esposa? No, no te
vas a ir; de eso me encargo yo. Y
me voy a encargar de esto, de esto, de esto y de todo, muchachita. Cada vez vamos a ser más felices. ¿ Tu canción? ¿Quieres que
ponga tu canción? ¿Bailamos?
¿Hace cuánto que no bailamos?
Ya no nos acordamos de nada
¿verdad? Una verdadera lásti~
ma ... "
Clara se retuerce porque lo
que quiere es el dinero, sondea el
cuarto, olisquea.
Pero él es un perro que tiene su
hueso y lo muestra bajo la sábana. Se levanta feliz con su botín.
Nadie debe acercársele, ni Clara.
11. Las alas del visitante cubren
la guarida de Pop. Una llave y un

cuchillo caen como huevos al
mostrador.
La muchacha corre para escapar del huésped. Pop extiende su
guante y la esconde bajo la escalera. Los dos se miran interrogándose. Pop se queda con la
maleta. La ardilla va por el arma y el cazador termina ahi
acuchillado.
'

12. Esa música grave se ha

transformado en un ruido nocturno. La muchacha ha sellado
la puerta y habla con el techo,
cada vez más fuerte:

El huésped es la hiena que el visitante arrastra como a un toro
muerto. La hiena escapa y vuela
hasta el respaldo de la cama
mientras Clara pare a su bebé.
"A veces llegan los tambores.
Clara mira sin ver y se ofrece al
No sé por qué y no son pocos. En- viento. La hiena busca el apoyo
tonces quieren crecer. Hay uno del visitante y el visitante se
que es distinto, eso se ve, se ve.
adueña del bebé bañado en rojo.
La persona que los toca no soy
La muchacha ciega sabe que los
yo. Esa persona les está frontanojos del visitante son de juguete
do la espalda. Un tambor es tam- que no habrá gesto que lo prov~
bién como un gato, aunque no que, que su deleite vive en el intenga todos esos pelos. Vienen terior de la maleta, todos esos
de muy lejos. Son de cuerito, gusanos, todos los cucarachos y
acaban de salir del cascarón. · la mierda guardados. Clara lanMueven la cabeza para reírse.
za una risa igual a la del huésAhora vamos a compartirlos. ped. El visitante deja un regalo
¿Cuál es su juego? ¿Cuál es su sobre la palma blanca de la
juego? Vamos a despertarlos.
muchacha: el cuchillo. Ahora
Diles de una vez que no crezcan, viene la canción: "Aunque no
sólo déjalos que cambien de co- quieras tú ni quiera yo, lo quiso
lor... Si se quieren ir, despídelos;
Dios/ Hasta la eternidad te sesi se quieren ir, despídelos; si se guirá mi amor." El lavabo es un
quieren ir... "
manantial en expansión, el
centro de una sustancia negra
Eso que surge entre sus pier- luego roja. Clara se mete en s~
nas. Un color muerto. Un color rincón. El lavabo emite un últiolvidado. La puerta que deja mo vómito de sangre. Lentamenentrar al viento enfurecido. Una te, la oscuridad.
luminosidad extraña, y niebla.

�CREDO DE LOS QUE AMAMOS

Francisco Garzón Céspedes
amor
allá los incapaces
los que no encuentran su corazón
para ofrecerlo
los que no saben por dónde vuelan
las gaviotas
ni buscan el sendero
que descubra sus moradas
allá los débiles
los que no pueden resistir
un sol dentro del pecho
y en las piedras del camino
dejan
la esperanza el puño
las azadas
el roble sus propósitos
amor
allá los inconscientes
los que deshacen amaneceres
y canciones
y niegan con su sombra
la claridad y el viento
al hombro que los guía
allá los cobardes
los que con cada paso
temen perder el horizonte
y en cada riesgo
los desarma el miedo
allá los prepotentes
los que rechazan
que el polvo donde pisan
es honra
y no escalera
es patria
y no sitial
amor
allá los egoístas

los que no comparten
el techo y la comida
la cama y la confianza
y cierran
sus puertas para no sufrir
inundaciones desperfectos
roturas
descalabros
allá los frustrados
los que sueñan sin conocer
que soñar es derecho
de quienes
defienden fundan construyen
una realidad que se acerca
a sus sueños
los cumple o sobrepasa
allá los descreídos
los que no creen
en el espíritu humano del espíritu
en su propia carne como la carne
resurrecta
en la vida perecedera que les toca
como
la vida perdurable
amora
allá todos los que de soledad mueren
tan solos
acá nosotros
los que creemos
en nosotros simplemente

NOSOTROS LOS QUE AMAMOS
1

,p,

,,

�EL FUNDAMENTO DE UNA
DISIDENCIA: DEL IDEAL ARCAICO
AL VERSO CONTINGENTE
(Sobre la poesía de José Javier Villarreal)
Evodio Escalante

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

ncore une fois, Katarina W_itt
sera, a 21 ans, a
des champion
pat in age
· ·
7 févri
glac
d'

E

r,

e

a
g

-~~_;,~

a

Fédér
« Merci, Katarina .
patinage ... »
Mais a présent « S1ssi » c'est son
surnom) s'ennuie' sur la glace. L'_an
passé, a Copenhague, elle bata1Ile

En uno de sus artículos de crítica, Ramón López Velarde hablaba del advenimiento de una
nueva estética que estaría libre
de los dictados del mundo exterior, y que, obedeciendo a la curvatura propia del tiempo del poeta, habría de articularse en un
verso que él llamó contingente.
¿Un tiempo del poeta? Habría
que decir mejor sus tiempos
múltiples y siempre sesgados de
la historia. Esta heterogeneidad
íntima del poeta, en la que se
cifraría el blasón de su autenticidad en tanto escritor, y que le
permite construir un territorio
no dominado por los valores de
la existencia gregaria, cristaliza
en el relativismo de un verso que_
se vuelve impredecible, indeterminable, y que no obedece a otra
ley que la de su propia respiración.
No es esta evocación de López
Velarde un gesto arbitrario. Como uno de los fundadores de
nuestra modernidad literaria,
algunos de los textos de López
Velarde siguen ejerciendo un saludable influjo entre nuestros jóvenes escritores. La idea de un
verso contingente, podría decirse, sintetiza una manera de entender el trabajo poético que sigue siendo válida en nuestros
días. Como permanece dentro de
nuestro horizonte, del mismo
modo, el trenzado específico que
une en un mismo texto la historia
familiar y la historia trascendental, los motivos externos,
eostumbristas, fieles a las pecu-

liaridades de lo exterior, y el
sentido íntimo, irreductible, que
aporta el espíritu del poeta en su
afán por apartarse de la prosa
del mundo. Es lo propio de este
espíritu, como se sabe, evitar la
pesadumbre de la Historia, a la
que se identifica con la caída y la
degradación, y evocar en cambio los acontecimientos de la
"pequeña historia", de la historia minúscula, en la que los
paisajes familiares y los paisajes secretos de la subjetividad
habrán de convivir libres de los
imperativos de la heteronomía
mundana. "El viejo pozo", uno
de los poemas más representativos de López Velarde, ilustra esta oscilación en la que el rechazo
a la intrusión de la historia con
mayúscula que en este caso es sinónimo de saqueo, se equilibra
con la representación de una historia familiar que habrá de ser el
marco para que se articule la
historia invisible, la trascendental, la de las emociones del poeta, la de sus sueños de consúmación y de abismo. El viejo pozo, en efecto, es "un compendio
de ilusión y de históricas pequeñeces" . Pero es también la
gran boca, la boca tirana, el
gran abismo en que el poeta
quisiera convertirse para que en
él se despeñara la estrella ideal,
la más atesorada, la que acaricia transido de imposibles lo que
hay de más auténtico en su subjetividad.
El libro de José Javier
Villarreal, Mar del norte, 1 es un

Son el abandono, la rapiña y la usura
el platillo fuerte en esta mesa.

J .J. Villarreal

ejemplo de la vigencia del modelo que acabo de describir. Un
modelo indeterminista en cuanto
a la cadencia, aunque dramático
en la selección de los temas. Si
bien hace mucho que dejaron de
existir los Gargantúas del verso
contra los que despotricaba López Velarcie, no es menos cierto
que ahora los peligros de la poetización tienen que ver con los
estereotipos, con el agotamiento
de las potencias creadoras y con
la experimentación carente de
contenidos. Ante el insulso regodeo en el acabamiento del impulso poético, que paradójicamente
alienta en algunas de las tentativas recientes de poetas establecidos, ante la experimentación a
menudo desprovista de sustancia que conocemos por los delirios de los discursivistas, ante el
inane recaer en las facilidades
de un bucolismo que todo lo
apuesta en favor de la inmediatez del efecto estético, al que
le bastaría con trasponer la
belleza cosificada de la naturaleza para obtener sus resultados
más altos, libros como el de José
Javier Villarreal abren una ventana de refrescantes perspectivas. Su verso, contingente como
lo quería López Velarde, no intenta responder sino a las alteraciones de su tiempo interior;
frente a la gran historia, a la que
recusa, responde con la atención
a las históricas pequeñeces de
las que hablaba el bardo zacatecano. Por supuesto, sin ningún
ánimo restauracionista. Soy yo
el que ha traído a cuento a López

o:
e, ¡

�Velarde. Aunque es evidente que . ciudad se levanta sobre el sudor
Villarreal lo conoce bien,2 las y los sueños de nuestros padres,/
huellas visibles en su libro remisobre el cuerpo violado de la
ten a Ezra Pound, a Elizabeth
muchacha y la mano siempre
Bishop, a W.B. Yeats, a Auden, a
dispuesta del asesino." En vano
los trovadores medievales y a altrataremos de ubicar la referengunos maestros del Siglo de Oro
cia intransferible. Tijuana, la
español.
ciudad, se desdibuja en el último
aletazo, que era también nuestra
Ajeno a toda grandilocuencia,
última esperanza de encontrar
atento a las mínimas victorias
concreción: "Es la mujer que
que a veces se esconden tras la
pasó sin verte, la que no te reapariencia del fracaso, Villacuerda,/ esa que constantemenrreal toma de Pound la recusate disfrazas, pero a quien
ción global del reino de la usura
siempre le escribes tus versos."
que ha instaurado el capitalismo
Acaso la interioridad es demaasí como el gesto épico con el que
siado interior. El paisaje se desse sobrepone a las limitaciones
dibuja, se vuelve un estado de
de la existencia común. Su libro,
ánimo, como el mar de "Canción
dividido en dos grandes partes,
de noviembre". Cito dos de sus
va de menos a más. Los primelineas para indicar este grado de
ros poemas, podría decirse, disiinteriorización: "El mar entonmulan el extremo rigor con el
ces es una furia que se desparraque ha sido tramado el volumen.
ma,/ un golpe bajo a mitad de la
Parecen pertenecer, por la inmadrugada, ... "
mediatez de sus referencias geMás que el paisaje en sí, a peográficas, al orbe de un exteriorismo al que el escritor tratasar a veces de la pura denotación
ría de insuflarle una vibración
de los títulos (como en el poema
anímica, sin que se sepa bien pa"Rosarito-Tijuana"), destaca la
ra dónde tira ese impulso. En la
silueta de unos jóvenes heridos
"Elegía frente al mar", por
por la rabia del mundo en que viejemplo, se encuentran estas líven: "Los muchachos toda la
noche, frente al mar jugaron a
neas.
ser náufragos,/ ángeles castrados por la rabia de sus padres."
En esta casa de cuartos vacíos
Ahí se impone, de nuevo, la
donde las palomas son apenas un
recuerdo
ciudad interior, a la vez que se
contemplo el cadáver de mis días,
anuncian los primeros rasgos de
la ruína polvorienta de mis sueños.
una épica subjetivizada que más
tarde
será el emblema de la disiLa vacuidad y la ruina. Esto
dencia
del poeta frente a la soes: los lugares comunes, sin otra
ciedad:
"Durante la noche conschispa particular. En "Titruimos
ciudades inmensas,/
juana", sabemos que: "Esta

castillos derruidos por el llanto
de la mañana;/ fuimos los
guerreros, los hombres altos de
la noche."
Cadencia y decadencia. El
verso contingente parece existir
sólo para que se materialice un
estado de yecto, una caída del
hombre que prefigura el derrotismo y sin embargo termina resistiéndolo. Esto no es todavia
enteramente claro en esta parte
del libro. El sujeto poético ha
contemplado la danza de los
muertos. Ha escuchado el canto
de las sirenas y su "infinita tristeza." Ha visto crecer el mar
encabronado que se le escapa de
las manos. Ha odiado hasta la última parte de su cuerpo y sabe
de "el hambre, el dolor que. nos
abre los ojos buscando el cielo".
¿Se trata acaso de la cuota de
usura poética que hay que pagar
para iniciar una poetización más
auténtica? Al rasgar sus vestiduras y contar, una por una, sus heridas corpóreas, ¿no prepara el
poeta el advenimiento de un 1~
gar diferente, de una zona poética en la que el rasgo individual
habrá de adquirir una dimensión
emblemática?
Al fin: ¿Qué clase de acontecimiento es el poema? ¿Qué clase
de contingencia es la que ha de
aflorar en el verso que se aswne
como contingente?
"Historia" el poema con el
que se cierra' la primera sección
de • Mar del norte, nos enfrenta

de pronto con este problema. Por
primera vez en el libro, tal y como se había visto en "El viejo
pozo" de López Velarde, la historia familiar y la historia trascendental, esto es, la historia íntima
del poeta, se trenzan en una unidad de tipo superior. Se diría que
para que el poema lograra constituirse en unidad productiva era
necesario que a su vez instituyera en su interior los rasgos de
una productividad. Que la relación entre sujeto y objeto estuviera mediada por un modo de
producción que al pertenecer al
ámbito paterno ayudara a definir los lugares y los destinos de
los personajes involucrados. El
texto lo logra a la perfección. El
Primer sujeto, en realidad objeto, pues lo construye la mirada
evocadora del escritor que imagina la historia y la presenta como real, es la figura de la
madre. No hay duda, la vemos a
través de una lente nostálgica:
"Vuelves a caminar por la tierra
que te sintió de niña", así comienza el poema. Y así continúa: "Esa mañana cambiaste
las rosas del florero,/ abriste la
ventana para que un viento, que
tan sólo tú conocías, tocara tu
cuerpo,/ hinchara las cortinas
de tu cuarto e izara las banderas
de tus ojos." Se trata, evidentemente, de una reconstrucción.
El Poeta, el hijo, todavía no ha
llacido. La madre-niña es pues
lDl "compendio de fantasía". Es
el hijo el que se adelanta a su
Propio nacimiento para fijar el
rostro de su madre. Así lo dice:

"Yo te esperaba en la terraza,
sentado, jugando con tus recuerdos,/ componiendo el color de
tus ojos, la luz de tus manos,/ tú
pasabas de largo sin verme, ... "
Pero en esta producción no está
solo. Está también la producción
del padre, esto es, del abuelo del
escritor. El ámbito evocador de
la nostalgia, las trizaduras en el
rostro que tal evocación prefigura, son complementadas por una
producción absolutamente material. Estamos en los viñedos del
abuelo. Sabemos que los campos
se llenan de gente extraña entre
septiembre y octubre. Lo adivinamos: son los peones, son los
asalariados. El texto se cuida
bien de señalar su extranjería y
de evitar cualquier mención a
las máquinas introducidas por el
capitalismo. Ahora sabemos por
qué: el ámbito patriarcal, dentro
del imaginario del escritor, está
necesariamente fuera de la
prosa del mundo. Es un ámbito
semifeudal. Una zona arcaizante. El único mecanismo admisible, si así se le puede llamar, lo
formarán las hogueras que evitan la congelación de las viñas
durante el invierno. La elipsis
refuerza este sentido, que el texto anota en cursivas: el invierno

sólo heló unas cuantas matas, y
eso porque no se prendieron las
hogueras a tiempo. La nostalgia
es un acontecimiento irremediable. Luego, la madre deberá
abandonar el círculo feudal. Su
padre la inscribirá en una escuela americana, la Saint Mary
Grammar School. Insólito uni-

verso disciplinario que une el
aprendizaje de la gramática con
la virginidad de la Virgen. Otra
coagulación de la nostalgia:
"Tus mañanas de infancia
quedaron entre faldas y blusas
del colegio,/ junto a tus medallas
y diplomas de buena conducta."
Como el abismo que invocaba
López Velarde, el poema debe
concluir con la fatalidad. Pero
será una fatalidad engendrada
por la contingencia y que refuerza la contingencia. Primero la
catástrofe, la soledad, el dolor,
vividos aquí como lo irremediable; para terminar, el miedo
nocturno que paraliza el rostro
de la madre y no la deja responder al llamado angustioso de ese
hijo que todavía no nacía _pero
que ya estaba instalado ahi, en el
corazón de la noche, en el centro
de una desolación de la que
extrae su fortaleza: "Alguien
lloraba a tus espaldas,/ pero la
noche fue el miedo que no te dejó
volver el rostro."
La contingencia de ese llanto

del escritor que se figura como
hijo nonato, extrema libertad de
un deseo que fabrica su ámbito
silencioso, no deja de apuntar
hacia un lugar invisible desde el
que el poeta ejerce sus poderes
imaginarios. Ese lugar, como alcanza a adivinarse, es el viñedo
patriarcal, último bastión que
esta historia preserva ante lo
inevitable. Terreno de contingencia que resiste sin poder resistir sabiendo que acabará por

~

�doblegarse, otro modelo productivo. La contingencia poética
busca su asiento necesario, y lo
encuentra. De esta feudalidad
aswnida surge la poderosa energía que le permitirá al poeta denunciar la corrupción, la inmoralidad, la usura, en fin, que se
ha posesionado de nuestro mundo. Al fabricar sus raíces en el
suelo del abuelo materno, el poeta tendrá unos ojos hambrientos con los que habrá de mirar la
piedra azul de uno de sus poemas. Unos ojos que no se conformarán sino con el infinito.
La segunda parte del libro

vuelve más nítida esta recusación de la história contemporánea. Esta recusación de la limitación que supone el imperio de
la burguesía. Compuesta de "Jaculatorias", Homenajes" y una
"Addenda", esta parte deja ver
una cierta retratística. Casi todos los textos toman a un personaje y trabajan su imagen. Este
personaje, por lo demás, suele
ser un poeta, trátese de Pound o
de Góngora, de Villon o de Ibn
Gabirol. Pero, y esto es sintomático, será otro poema con el escueto título de "Historia", como
ya había sucedido en la primera
parte, el que dará la clave para
captar el sentido del conjunto.
¿Y que nos cuenta esta "Historia" que no acepta calificativos,
y que en su desnudez acaso
quiere insinuar lo que hay en ella
de ejemplar, de valedero para
todos? Nada más ni nada menos
$ que la caída del orden feudal. En

doce apretados versos se nos
cuenta la historia: "Un día despertamos bajo el cielo de la
derrota, vimos nuestros blasones quebrados, nuestras mujeres violadas y nuestros reinos
perdidos. "Un formidable
epígrafe de Lope de Vega nos indica que esta derrota de los señores es el fundamento del ser del
poeta. O sea, que la victoria del
orden burgués conlleva necesariamente la ruina de los poetas,
que desde ese momento se vuelven expulsados o forajidos. Aunque quizá esto no es lo más importante, sino su forma de aceptarlo y de sacar fuerzas de su
marginación. Volver el estigma
en la base de un nuevo poderío.
En esa dirección apuntan los
versos de Lope: caer de un cielo
y ser demonio en penal y de

serlo jamás arrepentirse. El poeta, ¿un demonio en pena? Sí,
¿por qué no? ¿No es esta justamente la idea que entre nosotros
sostuvo Jorge Cuesta, cuando
hablaba de la naturaleza demoniaca de la poesía? Agréguese, a
esto, la contwnacia de su condición. Porque, siéndolo, jamás
habrá de arrepentirse.

El mejor ejemplo de esta contumacia, que vuelve incorruptible el cuerpo del poeta y le permite atravesar los siglos y sostener ante nosotros el signo de su
disidencia, es para mí la "Balada a la memoria de Francois
Villon". Lo dice el poema: "Hoy,
a veinte de abril de 1470, un cadáver germina,/ nace firme

como rama de encino, como
pechos de doncella." Han colgado a Villon. Este es el acontecimiento primario. Este es el
acontecimiento que suscita la
historia trascendental. En lo
trascendente, como se sabe, la
otra historia se detiene:
Ahora el pueblo contempla la obra
de la justicia:
los vientres hinchados, las caras
amoratadas, y esa mujer que llora
con el rostro embozado.
Todos los artefactos se han detenido, todas las maquinarias han parado su marcha...

Ahí está, colgando, el cuerpo
de Villon. "Lo han dejado como
una señal, como un punto de referencia -agrega el poema-;
pero en ese aliento hecho piedra,
en ese cuello quebrado acecha el
último de los arcángeles ... " Ytodavía más, inesperadamente: la
voz de mando. La voz de los ex·
pulsados. Y, con ella, "el odio de
una batalla que aún no se ha per·
dido". O sea: bárbara bur·
guesía, instauradora de la usura,
no creas que ya venciste. No
pienses que el tiempo juega detu
parte. Haces mal en sentirte tan
segura. Tan impune. Tan llena
de eternidad. Los poetas Y ~
cómplices, los marginados,, comolo sugiere el libro de Jose Javier Villarreal, no han dicho todavía su última palabra.
La contingencia del verso,

incluso en los pasajes en que ~
rece renunciar a ella por la ~,_
de la morosa repetición, de la 111'

sistencia que instala la inmovilidad, el sosiego, o bien por la vía
de una gradación que produce el
delicado efecto de un fade out,
funciona extrañamente como
una apelación al lector. El verso
se acerca a la prosa para ejercer
mejor su inesperado coletazo en
la conciencia de los testigos:
"Pound hablaba de ciertas
zorras que en las praderas/ se
tropezaban, golpeaban, descalabraban contra las duras lápidas." ¿Quién nos dice que no hemos sido nosotros, por nuestra
vez, los que nos hemos tropezado, golpeado, descalabrado?
LQuién nos asegura que no solllOs esas zorras del poema que
se rompieron la crisma al chocar
con las lápidas? Junto al tiempo
!le la confusión, o de la caza
lllcrulosenta, frente al banquete de
que comen encima de cadáveres, el silencio, el contrapunto
ificamente poético, el signo
la interioridad del artista, que
- distancias frente a la histotlpecde

ria carnicera para conservar la
integridad de su canto: "sobre
las piedras la filosa escarcha, el
silencio de los ángeles". Esbozado el paisaje, definidos los elementos de esta situación en la
que se transparenta la barbarie
que otros llaman mundo civilizado, el verso acude, para terminar, a los efectos de una disolvencia que acaso nos concilia
con la existencia natural:
El viento sopla muy despacio, muy
lento sobre la hierba de las praderas,
la brisa remueve pasiones que se
quedan estáticas por el pánico,
y las zorras filosas persiguen a la
liebre, alargan la carrera hasta las
costas,
donde no se detienen, donde no se
paran, donde no rehuyen su
marcha, donde se pierden de vista.

Enamorado de la feudalidad
arcaica, sonámbulo de sus propios recuerdos, acudiendo a las
fuentes de donde surge la critica
de la modernidad, pero sin dejar

de ser fiel a las cadencias del
mundo contemporáneo, de las
que está perfectamente compenetrado, José Javier Villarreal
ha escrito uno de los libros más
rigurosos y más indispensables
de los últimos lustros. La idealidad caballeresca de un Villon o
de un Pound, por lo que se ve, sigue siendo el signo más que propicio de la novísima rebelión poética que encuentra en la mondadura irregular del mundo, en su
trizadura azarosa e irrevocable,
las íntimas razones de la necesidad de su escritura.

NOTAS:
1. Mar del norte. Joaquín Mortíz, México, 1988 (Premio de Poesía de Aguascalientes, 1987), 80 pp.
2. Véase a este respecto su ensayo "Los
fantasmas de la pasión", en el número
monográfico dedicado a López Velarde
de La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, núm. 208, abril de 1988, pp. 44-45.

,

i '

��LA MOVILIDAD GEOGRAFICA DE
LOS OBREROS TEXTILES
EN ATLIXCO, PUEBLA (1899-1909)

Leticia Gamboa Ojeda *
REGION

au sein de l'équipe nationale suédoise.
« A Tamaby, skier était la seule
chose intéressante a faire, a raconté
lngemar Stenmark dans une de ses
chroniques publiées par le magazine
américain "Skiing". Alors, avec Stig,
nous voulio s skier a longueur de
joumée.
olan e dinaire. Sport,
avec d
ck sur
, u volleyball,
laiP,illftltft~"-Tttilff-.:&gt;w1r usin du
baseCe

cir
cha
cae

r ne
des-

dlsc;UlJJ¡llt! tr
angen' exige pas d randes
qualités skieur ».
.
Ingemar Stenmark, c'e auss1 _le
premier maitre du nouveau ski alplD,

Introducción
"La historia del movimiento
obrero en el siglo XIX es una historia de desplazamiento y
emigración", escribe en una de
sus obras el gran historiador
inglés E.J. Hobsbawm. 1 Y la razón primera de este fenómeno la
expresa otro importante estudioso de la clase obrera, el historiador francés Yves Lequin,
cuando dice que "/a/ la industrialización le ha correspondido una movilidad geográfica
de los individuos".2

ración de una importante fuerza
de trabajo.

En buena parte de nuestro
territorio, la industrialización
generó una reubicación de la
población. Miles y miles de
hombres abandonaron sus lugares de origen o de residencia, para dirigirse hacia los lugares
donde la industria se fue localizando. Mientras ésta no alcanzó
un cierto grado de consolidación,
pero sobre todo mientras la organización sindical de la clase
obrera no se fortaleció, las coyunturas económicas marcaron,
Para el largo periodo que se de manera especial, los ritmos
extendió desde la segunda mitad del desplazamiento geográfico
del siglo XIX hasta la tercera dé- de los trabajadores. Generalicada del presente siglo, la afir- zando, la inmigración de éstos a
mación de Hobsbawm es apli- una zona fabril era la señal de
cable a la realidad mexicana,
una época de "vacas gordas" paPor la misma razón que Lequin ra su economia; y la emigración
ha apuntado: en ese periodo de obrera era sintoma, por el
nuestra historia, la moderna in-_ contrario, de una época de "vadustria surgió, se fomentó y se
cas flacas". En un continuo "vaafianzó como una de las activi- y-viene", innumerables.trabajadades básicas de nuestra econo- dores compartieron la incertimia. Su desarrollo requirió de la dumbre de su futuro. Se convirinversión de capitales, de la pro- tieron en obreros a los que
tección arancelaria, de la adop- podria calificarse con varios adción de nuevas tecnologías, de la
jetivos: "nómadas", "errancreación de infraestructura, de tes", "giróvagos", "ambulanla liberación de los mercados re- tes", obreros de "cobija al
gionales, del ensanchamiento
hombro" y a veces hasta "itinedel mercado nacional y, además rantes".
de otros factores, de la incorpoEn el porfiriato, el notable impulso industrializador se acom• Seminario de Historia Contemporápañó de una fuerte movilidad
nea del Centro de Investigaciones
geográfica de la población.
Históricas del Movimiento Obrero,
Instituto de Ciencias de la UniversiEntre 1895 y 1910, los mexicanos
dad Autónoma de Puebla
residentes en una localidad dis-

tinta a la de su nacimiento, mantuvieron un crecimiento sostenido con una tasa media anual del
2.5%, superior a la tasa de crecimiento poblacional ( 1.1 %) .
Nueve estados de la República,
entre los cuales se hallaba
Puebla, albergaban en 1910 a un
70% de población no nativa. Simultáneamente, como los mayores expulsores de población se
contaban ocho estados, siendo
Puebla, también, uno de ellos. 3
Con una elevada cuota de mano de obra migrante, la industria
textil contribuyó al fenómeno de
la mudanza obrera. En el municipio de Puebla, donde la instalación de las fábricas se inició en
1835, la participación de trabajadores nacidos en otros puntos del
mismo estado y de la vecina
Tlaxcala se ha calculado en un
tercio del total, entre dicho año y
1870. Desde entonces y hasta finales de la siguiente década, el
aporte de los fuereños descendió,
creciendo el de los individuos de
"origen citadino". 4
En el laborioso y semicálido
municipio de Atlixco, situado a
unos 30 kms de la capital poblana, la movilidad geográfica de
los trabajadores ocupados en sus
fábricas fue muy aguda en la última década del porfiriato, momento en que el proceso de instalación de sus unidades productivas textileras halló su apogeo y
su culminación.
Tomando como sujetos de aná-

~

�lisis a los obreros avecindados
hacia fines del porfiriato en los
caseríos fabriles de esa fértil región, nuestro propósito e_s
ilustrar la magnitud de su movilidad geográfica. En tanto conduce al problema medular de la
formación de la clase obrera, el
estudio de dicha movilidad merece atención.
La valiosa documentación del
Archivo Municipal de Atlixto
constituye la fuente fundamental
de este ensayo. Particularmente, utilizamos quince padrones
vecinales de población, levantados entre los habitantes de los
caseríos para determinados
años del lapso 1899-1909. Es sin
embargo lamentable que algunos de estos censos hayan sido
confusa e imprecisamente requisitados, que para ciertos caser íos y ciertos años no estén, Y
que uno de los más importantes
(el de Metepec de 1905) se encuentre en su mayor parte mutilado. Por estas circunstancias,
el estudio de la movilidad geográfica no puede abarcar a todos los obreros avecindados,
conformándonos con hacerlo a
pa r t ir, solamente, de las
muestras posibles. Como quiera,
el fenómeno de la movilidad se
constata e incluso parcialmente
puede ser cuantificado.
l. La industria textil en Atlixco
a inicios del siglo

Famoso especialmente por sus
harinas de trigo, el valle de

Atlixco se constituyó, en el paso
del siglo XIX al XX, en el último
de los entonces cinco más importantes centros textileros del
país.
El proceso de la instalación de
las fábricas textiles se inició en
1853, cuando en la ciudad de
Atlixco se fundó La Concepción.
Hacia 1865 abrió La Carolina, pasando desde entonces más de
una treintena de años para que
otras fábricas textiles se instalaran, haciéndolo, esta vez, en un
escaso lapso de apenas tres

años.
En breve tiempo se instalaron,
en efecto, cinco modernas fábricas más: El León, El Carmen Y
El Volcán, cuyos trabajos despegaron casi simultáneamente, en
el mes de septiembre de 1899;
San Agustín, inaugurada en
1900; y Metepec, la fábrica por
cuyas características podría decirse que cierra con "broche de
oro" el proceso, al comenzar sus
actividades el 25 de septiembre
de 1902 (Ver croquis de localización) .ª

croqui, de local1caci6n de la• flbrica ■ de Atlixco

movida• por el rlo San Baltaear o Cantarrana•

Pero en términos generales no
sólo era lo moderno lo que distinguía a las fábricas de Atlixco. Se
significaban además por la magnitud de su producción y por el
elevado número de sus trabajadores. Algunas incluso rivalizaban en tamaño con las principales fábricas del municipio de
Puebla, y en el caso de Metepec
con las dos más grandes del país
(Río Blanco y Santa Rosa, ambas situadas en Orizaba).

La importancia de la industria
textil de Atlixco radicaba, pues,
en el tamaño de sus fábricas. De
acuerdo con los promedios de husos y telares que en su conjunto
tenían las fábricas del estado en
1913,7 las de Atlixco adquirían
una dimensión gigante en el caso
de Metepec, grande en los de La
Concepción y El León, y mediana en el resto. Las cantidades
de husos y telares instalados en
ese año eran éstas:

Con semejante planta textil, el
Distrito de Atlixco pasó a tener
un preponderante sitio en la industria textil estatal. Al respecto
son bastante elocuentes las
cifras del cuadro l. Promediando los porcentajes de la última ·
columna, para los años considerados Atlixco contribuía con el
45% de la producción y el 48% del
valor de la misma, concentrando
en sus fábricas al 35% de los
obreros de toda la entidad. 8

Husos

Telares

Metepec
El León
La Concepción
La Carolina
El Carmen
San Agustín
El Volcán

34,452
6,832
8,616
7,656
6,040
6,244
4,752

1,487
426
334
225
232
209
230

En la siguiente pagma, el
cuadro 2 da el detalle del número
de obreros, la producción y su
valor para cada una de las siete
fábricas de Atlixco en 1902, 1906

Cuadro 1
Ailos y rubros

1902
Número de obreros
~oducción ( miles de piezas)
Valor de la prod (miles$)
1906:
Número de obreros
Producción ( miles de piezas)
Valor de la prod (miles$)
1908:
Número de obreros
~ ucción (miles de piezas)
alor de la prod (miles$)

Estado de Distrito de
Puebla
Atlixco %

6,560
1,933
4,625

1,686
934
2,987

26
48
65

7,520
5,432
14,244

3,208
2,361
5,242

43
43
37

7,859
4,755
12,172

2,880
(2,041 )
5,229

37
(43)
43

e un e
ie e. Co fir
&lt;
l'app och
a t avoir 'es
e ement ur
' rreur. »

¡

e
spor
ant a l'entraine
J--_.. en compétitio
ais fragile ment le
c'est l'inverse. Pas d u'
Bois
lui le confirment v on
iers)
' a I'entrafoement, · s
rans
a vue dans les jo
u
récé
les gra ds rende
us
&lt; Da
mome s-la, dit Bo
re
lqu chose d'i explicable
o
t. JI se replie s r lui-meme
té
·se. Et en cou e, il explos
ar n est en re le mieu lac
r nalyser I phénomen . « J
u faux cal e ; c'est la e mpéti
. i brfile on agressiv é. J'a
_me s rpasser, de e sur
. D a s mon e s, I
s, c'est 5 % de men l. »
endant, chaque jo r
une uni é de moi

om

·

los
Si

~
(TI

�Cuadro2
Valor de la prod (miles$)
Número de obreros Producción (miles pzas)
1908
1906
1902
1908•
1906
1902
1908
1906
1902
2659
2783
780
1039
1436
260
1330
1831
878
500
689
470
195
205
145
291
m
208
500
550
440
195
200
130
120
250
180
500
200
195
80
535
120
400
300
457
155
150
139
184
150
100
350
420
460
137
140
140
200
200
140
31J)
300
380
125
150
120
220
?.SO
180

FABRICAS
Metepec..
ElLeón
El Carmen
La Concepción
San Agustín

El Volcán
La Carolina
• Todas las cifras de esta colwnna son estimadas

•• En el caso de Metepec, la producción abarca no sólo las piezas tejidas sino también las estampadas

Fuentes: Estadísticas industriales del Distrito de Atlixco. En: AMA, Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp. 1; 1906, caja 135, e_xp. 2
y 1909, caja 211, exp. 3

y 1908. En términos generales,
las cifras de este cuadro afirman
la primacia de Metepec y el segundo sitio de El León; pero para el resto de fábricas su actividad económica no siempre se
halló en correspondencia con su
tamafio. Asi, por ejemplo en 1902
La Concepción, una fábrica
grande como ya vimos, suspende
su aporte por estar cerrada, y en
los posteriores años (1906 y 1908)
su ritmo de actividad es medianamente significativo.
El cuadro 2 refleja entonces
que, independientemente de su
talla, las fábricas de Atlixco seguian los vaivenes de la coyuntura, a veces utilizando más su capacidad instalada, y en ocasiones utilizándola menos o en
nada. Esto resulta importante
porque directamente debió incidir en el número de obreros ocupados y, en consecuencia, en el
ritmo migratorio de una parte de
le la población en la zona.

l. La inmigración obrera
Con 8 mil almas hacia 1883, la
ciudad de Atlixco podía considerarse como un emplazamiento
urbano relativamente populoso.
Entre las miles de localidades
del pais, sólo la superaban en ese
año 46, por las cantidades de su
población. 8
Sin embargo, al relacionar la
población de Atlixco con la cantidad de fuerza de trabajo requerida por las fábricas, la abundancia de aquélla se torna, ciertamente, muy relativa. En base a
las cifras de los dos primeros
cuadros, podemos afirmar que.
entre 1902 y 1908 la mano de obra
fabril experimentó un crecimiento anual promedio del
11.8%, mientras que, en el curso
de la primera década del siglo, el
distrito de Atlixco registró una
tasa media de incremento anual
del 2.2%, al pasar de 21,085 habitantes de 1900 a 25,723 en 1910.9

Asi, los volúmenes de mano de
obra necesarios para las fábricas, difícilmente podían ser cubiertos por una población cuyo
ritmo de crecimiento era bastante menor.
Por otro lado, las vias para
captar una mano de obra procedente del mismo municipio no se
hallaban totalmente allanadaS,
porque una parte de sus haciendas y ranchos utilizaban más
plenamente como fuerza de trabajo a sus moradores, obstaculizándose con ello la movilización
de ciertos núcleos de población
rural. 10 A esto debe añadirse que
en Atlixco los dueños de laS
fábricas no se encontraron con
un proletariado industrial previo, al cual pudieran captar,
pues otro tipo de industria no estaba casi implantada, y la poca
que había ocupaba infimOS montos de fuerza de trabajo. Entre 4
molinos de harina de trigo, UDD
de maiz, dos curtidurías, UIII

fundición, una fábrica de fideos
dos de ~guas gaseosas y una d~
aguardiente, en 1909 apenas si la
planta industrial no textilera de
~tlixco empleaba 47 personas 11
cifra que a inicios de siglo no d~bió ser sino igual o menor.
.En consecuencia, por el insufiClente . crecimiento poblacional
de Athxco en relación a la deman~a de fuerza de trabajo

fabril, por las ligas laborales de
~ part~ del campesinado en
Ciertas fmcas Y por la escasa
Pl'Ol~tarización en la zona, las
fábncas tuvieron que recurrir a
una mano de obra venida de
fue~a; La necesidad de brazos
obligo a los empresarios textiles
8 hacerlo, Y la necesidad de ganarse _el diario sustento condujo
sucesivamente a miles de
bomb~es ajenos al municipio a
trabaJar en sus fábricas.
~a d~~de finales de siglo, la in1Dlgrac1?n elevaba el número de
los ~b1tantes de Atlixco: "el
c~imiento demográfico de
~co en los últimos años del
liglo XIX, es el resultado en una
~Porción importante, de la in~ación a ese distrito". 12 Con
apertura de San Agustín en
l900 Ysobre todo con el inicio de
los ~abajos en Metepec en 1902
esa ~igración se intensificó:
ldq~nendo además caracteres
lllasivos porque los hombres lle~ ~on la idea de radicar por
tiempo en la zona, contraose en las fábricas como
Obreros "fijos", lo hicieron con

to

tod? Yfamilia, ya se tratase de la
muJer Ylos hijos, de los padres y
hermanos, ~e otros parientes y
h~s_ta de paisanos y vecinos. Las
vi~1endas edificadas en torno a
seis de las siete fábricas por
c~~nta de los empresarios, posi~ilitaron la recepción de familias Y clanes proletarios, siendo
por ende muy rara la presencia
de trabajadores solos.
Estos caseríos levantados en
las _afueras de las fábricas y las
senes de pequeños cuartos intramur?S, alojaban a una variable
cantidad de personas. El número
d~penclia de la talla de las factorias, de las condiciones del mercado, del tamaño de las familias
obreras y del lugar específico de

~b~cación de las fábricas. Este
último factor explica el caso de
La Concepción, una factoría
g~ande que por situarse en plena
cmdad no había tenido necesidad
de crear una villa obrera a su
alrededor, contando sólo con
~uartos interiores donde se aloJaban los empleados y unos pocos obreros con sus familias
pues la absoluta mayoría de s~
trabajadores vivía diseminadamente en la trama urbana de
Atlixco.
¿Cuántas personas habitaban
en ~as viviendas interiores y exteriores de las fábricas? El dato
p~r~ 1905-1906 se precisa con las
s1gwentes cifras: 13

Cuadro3
Caseríos obreros
Metepec
El León
SanAgustin
La Carolina
El Volcán
El Carmen
La Concepción

Hombres
521
140

Mujeres
402
311
103

86

84

398

74
50
39

11 ·
peut-etre 1use e entreonse, de prets pour l'achat
resuttats en sport, e est

923
709

243
170
70
144
44
94
43
82
Total: 2,365

ompétition réu
t

Subtotales

�Cuadro5
Lugares de nacimiento de los obreros residentes en los caseríos de:
LA CAROLINA (1899), METEPEC y EL LEON (1905 ),
SAN AGUSTIN (1906) y EL CARMEN (1909)
Núm. de
ESTADOS Y localidades obreros

La significación cuantitativa

de esos 2,365 vecinos de los caseríos, se evidencia si consideramos que representaban el 12%
de los habitantes del municipio
(19,584), y el 31.6% de los que se
hallaban en su cabecera (7,476)
para principios de 1906, de
acuerdo con las estimaciones de
la Comisión GeográficoExploradora. 14

l. Diversidad y peso de los
lugares de origen
Animados por la posibilidad de
ocuparse en las fábricas de
Atlixco, numerosos hombres se
desplazaron en forma sucesiva a
la región, desde distintos puntos
del país; desde sus nativos luga-

res o desde aquéllos donde se
hallaban; desde ciudades importantes hasta humildes poblados.
Respecto al origen geográfico
de los obreros residentes en los
caseríos, la información disponible no es completa. Se refiere a
los trabajadores de cinco villas
(Metepec, El León, San Agustin,
La Carolina y El Carmen) para
distintos años de nuestro periodo
de estudio. Con todo, esta información constata el gran alcance
de la inmigración obrera y la diversidad del origen geográfico
de los trabajadores considerados, como se aprecia en las
cifras del cuadro 4.

cuadro señalan que la gran mayoría de los obreros avecindados
en las cinco villas no era natural
del municipio de Atlixco. El
56.8% de ellos habia nacido en el
estado de Puebla pero no en la
municipalidad de Atlixco... de
donde sólo eran oriundos el 9.7%.
De Tlaxcala eran originarios el
13.7% y del Distrito Federal el
6.8%. El resto (13%) nació en
otros lugares de la República,
correspondientes a nueve estados. Así, los trabajadores en
cuestión eran sobre todo poblanos no atlixquenses, siguiéndoles
los tlaxcaltecas, después los nativos de la capital del país y, con
más distancia, los de otros lugares.

En efecto, los datos de ese

Cuadro4
Origen geográfico de los obreros residentes en los caseríos de cinco fábricas de Atlixco
Lug. de nacimiento
(Edos. de la Rep)

LA CAROLINA METEPEC• EL LEON SAN AGUSTIN EL CARMEN
1899
1905
1905
1906
1909
38 obreros 209 obreros
257 obreros
75 obreros 47 obreros

PUEBLA
Mpio. de Atlixco
2
8
27
Otras localidades
17
115
163
TLAXCALA
1
31
37
DISTRITO FEDERAL
9
12
10
QUERETARO
6
9
7
VERACRUZ
2
10
4
OAXACA
12
3
MEXICO
1
4
2
JALISCO
4
1
HIDALGO
3
GUANAJUATO
1
1
SAN LUIS POTOSI
1
CHIAPAS
1
• En esta fábrica el número de obreros residentes era mayor; la cifra
de 209 procede de un padrón en su mayor parte mutilado

7
39
17
4
5
3

17
22
8

Totales

Abs.

ReL

61 9.7
356 56.I
86 13.7
43 6J
22 3.5
21 3.5
15 2.4
10 1.6
5 OJ
3 0.5
2 OJ
1 OJ
1 OJ
Sumas: 626 lool

Fuentes: Padrones vecinales, AMA, Sección Gobernación, 1899, caja 409, exp. 2 (La Carolina); Sección Presidencia, 1905, caja
exp. 2 (Metepec y El León); 1906 caja 140, exp. 3 (San Agustín) ; 1909, caja 207, exp. 2 (El Carmen)

1•

Este cuadro indica, así, que
casi el 90% de los obreros considerados no eran nativos del municipio de Atlixco, al que llegaron en momentos que no pueden
ser bien (ni en todos los casos)
precisados. Y aunque la gran
mayoría había nacido en una región central del país, que abarcaba los estados de Puebla y
11axcala así como el Distrito Federal, la variedad de sus lugares
especificos de nacimiento era
muy amplia.
Esa variedad estaba dada por
78 localidades, como lo expresa
el cuadro 5, donde además se
consigna el número de obreros
oriundos de cada localidad y el
porcentaje, respecto al total,
representado por cada una de
ellas. Observamos que los poblanos eran originarios de 38 diferentes localidades; los tlaxcaltecas de 15; los del Distrito Federal de 4; los queretanos de 2; los
veracruzanos de 6; los oaxaqueños de 2; los mexiquenses de
5; los hidalguenses de 2, y los del
resto de estados (Guanajuato,
Jalisco, San Luis Potosí y
Chiapas) de l.
El número de obreros nativos

de cada localidad nos permite
llledir el peso de éstas en los 626
obreros de las cinco villas. La
ciudad de Puebla se llevaba el
~er sitio, pues en ella nacieron el 31.47%. Con lejanía, el
llegundo lo ocupaba Atlixco, con
el 9.74%. De Cholula eran oriundos el 7.19%, encontrándose esta

PUEBLA:
Ciudad de Puebla •
Acatlán •
Amecac
Amozoc•
Atlixco •
Atzompa
Azumiatla
Caleras•
Coxtocan •
Cuautlancingo •
Chalchicomula
Chietla •
Cholula •
ElPahnar
Huaquechula
Huejotzingo •
Hueyotlipan •
Izúcar de Matamoros •
Momoxpan
Nealtican •
Nopalucan
San Baltazar
San Diego
San Juan de los Llanos
San Lorenzo
Sanctorum •
Santa Ana
Santa Isabel •
Tecamachalco •
Tecuanipan •
Tepeaca •
Texmelucan •
Tianguismanalco •
Tlacotepec •
Tlaltenango
Tochimilco •
Xoxtla •
Zacatlán •
TLAXCALA :
Ciudad de Tlaxcala •
Apizaco•
Calpulalpan
Chautempan •
Huamantla
Nativitas •
Panzacola
Papalotla
San Miguel del Milagro •
Santa Cruz
Santiago Michac •
Santo Toribio •
Tenancingo
Tlaxco•
Zacatelco•

%

Núm. de
ESTADOS y localidades obreros

DISTRITO FEDERAL:
31.47 Ciudad de México •
0.16 Contreras •
0.16 Tizapán
0.48 Tlalpan
9.74
0.32 QUERETARO:
0.16
1.91 Ciudad de Querétaro •
0.16 San Juan del Río
1.12
0.16 VERACRUZ:
0.16 Miraflores
7.19 Nogales
0.16 Orizaba •
0.16 Perote •
1.60 Veracruz
1.12 Xaltenango
0.32
0.16 OAXACA:
0.80
0.16 Ciudad de Oaxaca •
0.16 Tuxtepec •
0.16
0.16 MEXICO:
0.32 Almoloya
0.80 Río Hondo
0.16 Teoloyucan
0.48 Texcoco •
0.16 Toluca •
0.16
0.64 JAUSCO:
4.00
0.16 Guadalajara •
0.64
0.16 HIDAWO:
0.32 Llanos de Apam
0.32 Tulancingo
0.16
GUANAJUATO:
Salvatierra •
23 3.67
2 0.32 SANLUISPOTOSI:
1 0.16
6 0.96 San Luis Potosí •
1 0.16
6 0.96 CHIAPAS:
4 0.64 No identificado •
2 0.32
12 1.91 78 localidades
2 0.32
4 0.64
1 0.16
1 0.16
1 0.16
20 3.19
197
1
1
3
61
2
1
12
1
7
1
1
45
1
1
10
7
2
1
5
1
1
1
1
2
5
1
3
1
1
4
25
1
4
1
2
2
1

%

36
3
2
2

5.75
0.48
0.32
0.32

21
1

3.35
0.16

2
1
13
1
3
1

0.32
0.16
2.07
0.16
0.48
0.16

13
2

2.07
0.32

3
1
1
1
4

0.48
0.16
0.16
0.16
0.64

5

0.80

2
1

0.32
0.16

2

0.32

1

0.16
0.16

626 100%

Fuentes: Idem. Cuadro3
Nota: Las 46 localidades marcadas con asterisco fueron las de nacimiento de los
obreros avecíndados en El León. Esta referencia la utilizaremos más adelante, en el
apartado donde el caso de estos obreros se analiza en forma particular
~

�Cuadro s
Lugares de procedencia de los obreros Ys us familiares residentes en El León en 1905
Lugares y Estados
de procedencia

localidad en el tercer sitio. El
cuarto lo ocupaba la ciudad de
México con el 5. 75% y el quinto
nuevamente una localidad
poblana, San Martin Texmelucan, con el 4%. Sería largo y tedioso de referir los sitios ocupados por las demás localidades,
además de que esto se deduce
con facilidad viendo las cifras
del cuadro. Vale, finahnente, remarcar el hecho de que 78 diferentes lugares de origen resulta
una cifra elevada para esta
"muestra" de 626 obreros, si
bien solamente unos cuantos de
esos lugares contribuyeron con
un número significante de obreros nacidos en su suelo.
2. Desplazamientos y lugares
de procedencia: el caso de El

León
Los lugares de origen de estos

obreros, no eran forzosamente
los lugares desde donde se verificó su desplazamiento hacia
Atlixco. Si estos obreros nunca
antes se hubiesen desplazado,
sus lugares de origen serían los
mismos de su procedencia. Pero
para quienes hubiesen mudado,
o habiendo salido de sus tierras
natales no hubieran regresado a
ellas, tales lugares no coincidirían.

i

Ninguno de los padrones vecinales revela el lugar anterior de
residencia de los obreros. Sin
embargo, al incluir a sus hljos
anotando también los lugares de
nacimiento de éstos, los padro-

nes posibilitan establecer-, de
manera indirecta y aproximada,
los lugares de procedencia "inmediata" de los obreros inmigrantes. En los casos de las
familias obreras con 2 hljos o
más, nacidos en diferentes sitios, los padrones permiten asimismo determinar, aunque muy
limitadamente, cuántas veces el
padre había mudado de lugar.
Por ahora, nuestro análisis se
reduce al caso de los obreros
avecindados en El León, a partir
del único de sus padrones que
expresa los lugares de nacimiento, correspondiente a 1905. 15
En ese año, de las 149 familias
estrictamente obreras radicadas
en El León,16 131 eran inmigrantes porque venían de un lugar
que no era el municipio de Atlixco. De estas 131 familias, en 29
casos no puede hacerse suposición alguna sobre el número de
sus desplazamientos anteriores
a su arribo a Atlixco porque al
carecer de hijos no puede seguírseles la pista. Pero entre las familias con descendencia, la mayoría se desplazaba, aparentemente, por primera vez: 69 tenían hijos nacidos en el mismo
lugar que sus padres, fuera de
Atlixco, desde el cual partió supuestamente su marcha directa
hacia ese municipio. Fueron por
ejemplo los casos de las familias
de Juan Dominguez, Francisco
Camela, Sóstenes Velázquez, Miguel caballero, Jesús Valencia y
Miguel Altamirano, que venían

en su totalidad de Texmelucan,
Sanctorum, Acatlán, ciudad de
Puebla, Cholula y San Miguel del
Milagro, respectivamente.
Había además 30 familias que
se desplazaban por segunda vez
al llegar a Atlixco, ya que sus
vástagos nacieron en un lugar diferente al de sus padres. Entre
estos casos se cuentan por
ejemplo los de los gemelos Macedonío y Laureano Escobedo,
naturales de Querétaro, quienes
se trasladaron a Texmelucan
con sus mujeres, donde nacieron
sus respectivos hijos, partiendo
luego para Atlixco. Las familias
de Manuel camarillo y Matias
Gamboa coincidieron en su itinerario: de Zacatelco a Orizaba Y
de ahi a Atlixco. De Querétaro a
Orizaba se desplazó el obrero
Juan Mendoza con su mujer, naciendo ahi sus dos hljos (1897·
1901) para radicar después en
Atlixco. De Chiapas a Puebla se
trasladó Juan Mena, donde pro,
bablemente se casó pues de alí
era su mujer, así como sus 4 hijos, cuyas edades indican qae
cuando menos permaneció 12
años en la capital del estado,
partiendo en 1903 para AtliXCO,
donde al año siguiente nació el
quinto hljo. Por último señalafe'
mos a Alfonso Reséndiz y su mujer, naturales de QuerétarO.
quienes vieron nacer a su prid
hijo en Tlalpan (1899) y a su segundo en Atlixco (1905).

ocasión, con hljos nacidos en dos
diferentes lugares, distintos al
de sus padres y, por supuesto, al
municipio de Atlixco. Entre estas familias el caso de Brígido
Peña merece destacarse por hacer un "tour" completo. Originario de Atlixco y unido a una mujer nacida en Puebla, la familia
emigra a Tlaxcala, donde en 1893
nace su primogénito; en 18941902 radica en Orizaba, pues nacen ahi otros tres de sus hijos; en
1903 nace el quinto en Atlixco, la
tierra natal del padre.
Es muy probable, sin embargo, que el número de desplazamientos anteriores a la llegada a
Atlixco fuera mayor, porque
podrían haberse dado situaciones en que los obreros
anibaran a un lugar, sin tener
abf descendencia. Pero esto lo
ignoramos y por ello hemos
dicho que el número de desplazamientos inferidos de los padrones sólo nos da una idea limitada
de la movilidad geográfica.
Cuando mucho el fenómeno se
constata, pero no puede del todo
cuantificarse.

De entre las 131 familias inllligrantes de El León, con una
muestra de 74 (56.5%) hemos de~nninado el lugar de procedenCUl "inmediata" al llegar a
A~co, en base al lugar de naciDliento del hijo único o el más pequeño, siempre de 10 o menos
Habría, finahnente, sólo 3 fa- lilos de edad. 17 Con ello intentalllos establecer el espacio geomilias desplazadas por
ll'áfico de la movilidad obrera

tercera

Núm. de familias obreras
de ahí procedentes

ESTADO DE PUEBLA :
Ciudad de Puebla
Cholula
Texmelucan
Hueyotlipan
Cuauhllancingo
Izúcar de Matamoros
Tecama chalco
Tepexi de la Seda
Sanctorum

36
5
5
2
2
1
1
1
1

48.7
6.8
6.8
2.7
2.7
1.3
1.3
1.3
1.3

ESTADO DE TLAXCALA:
Zacatelco
San Miguel del Milagro
Santiago Michac
Apizaco

4
3
1
1

5.4
4.0
1.3
1.3

DISTRITO FEDERAL:
Ciudad de México
Tlalpan

5
1

6.8
1.3

ESTADO DE VERA CRUZ:
Orizaba

4

5.4

ESTADODEOAXACA:
Tuxtepec

1

1.3

74

100%

21 localidades

Fue~te: elabor~do en base al padrón vecinal de El León (1905), AMA, Sección Presidencia, 1905, caJa 109, exp. 2

en el caso que nos ocupa, a fin de
determinar de este modo la diferencia o la similitud de este espacio, con aquel otro conformado por los lugares de nacimiento
de estos obreros.
Antes habría que decir que de
acuerdo al padrón vecinal de El
León para 1905, los lugares de
origen de los obreros en él residentes eran 46. El mismo cuadro
5 especifica de qué localidades
se trataba, pues un asterisco las
marca claramente.
Por otro lado, a partir del origen geográfico de los hljos de las
74 familias antes señaladas, se
concluye que estas familias arribaron desde 21 diferentes localidades del país, como lo muestra
el cuadro 6. Del estado de Puebla
venían la mayoría; le seguían
Tlaxcala, el Distrito Federal,
Veracruz y por último Oaxaca.

En relación al espacio del origen geográfico de los obreros
avecindados en El León, señalado en el mapa de la República inserto enseguida, el espacio de los
lugares de procedencia se reduce no solamente porque éstos
eran 25 menos (46 vs 21), sino
porque estas 21 localidades de
procedencia ''inmediata''
corresponden a una menor porción territorial de la República.
Además del Distrito Federal, este espacio abarca sólo 4 entidades colindantes, en vez de los natales 10 estados (no siempre colindantes) de los obreros de este
caserío. De esta manera, los
obreros de El León y sus familias se movilizaban entre las
fronteras de una región de
confluencia territorialmente integrada, y diferente por ello a la
de sus orígenes, donde había una
cierta dispersión, como se aprecia en el mapa. Esta región re- 00

....

�-.... -······ ........,...
sulta muy significativa, porque
en ella se hallaban la mayoría de
las fábricas textiles del país.

~

la zona fue, pues, facilitada por
el desarrollo de las vías
terrestres de comunicación en el
porfiriato. Pero estas mismas
vías, que condujeron a muchos
trabajadores a la zona, también
fueron el medio para que
muchos otros la abandonaran.

Resta decir que para captar
una mano de obra foránea, sin
duda el ferrocarril jugó un rol
esencial. Las vías férreas surcaban muchas de las localidades
de origen y procedencia de los
obreros de El León. Para la mayor parte de las de Puebla y
Tlaxcala esto se ve con claridad
en el mapa, donde a través de
círculos se han delimitado diversas áreas precísamente influídas
por el paso del ferrocarril, en las
cuales había nacido el 81 % de los
obreros residentes en 1905 en este caserío. El mapa muestra
también los principales caminos
de la región, que desde luego
constituían otro recurso para hacer el viaje.

Por diversas razones, una gran
proporción de los obreros llegados desde otras poblaciones a
trabajar en las fábricas de Atlixco y residir en sus caseríos, dejaron la zona en corto tiempo. Asimísmo, una parte de los obreros
naturales de Atlixco y avecindados en las villas fabriles, salieron de la región como aquellos
otros. Hacia dónde dirigieron todos ellos sus pasos, es algo que
ignoramos.

No sólo en el caso de los obreros de El León, sino en el de todos los obreros "fuereños" de las
fábricas de Atlixco, su llegada a

De esta maner a, si la inmigración fue un fenómeno casi propio
de los "fuereños", 18 la emigración no distinguíó entre natura-

Ill. Le emigración obrera

les y extraños. Durante nuestro
periodo de estudio, pero no sólo
en él, el "va-y-viene" de trabajadores textiles al valle fue un
hecho reiterado. Pero esta continua movilidad, que convirtió a la
zona en un verdadero "hormiguero humano", en lo mismo había convertido a otros centros
textileros del país, como por
ejemplo Orizaba: "A principios
del siglo -nos dice Bernardo
García- la vida cotidiana de 111
obreros textiles de toda la regiÍI
de Orizaba estaba marcada por
la trashumancia. " 19

do el pueblo el 88.8% de sus primitivos residentes obreros,
mientras que para 1909 habían
emigrado el 85.6% de los obreros
censados en 1905. Así, cada año
emigró un promedio del 17.4% de
estos proletarios, enganchados
en El León como obreros "fijos"
(aunque en realidad no lo fueran
tanto). Y si entre estos trabajadores contratados de fijo en la
fábrica había una gran inestabilidad, cuánto más debe haberla
habido entre aquellos grandes
contingentes de trabajadores
eventuales, que también trabajaban en El León y en las demás
fábricas.

La movilidad geográfica de los
obreros de Atlixco, ejemplificada aquí a través de los trabajadores residentes en los caseríos,
no puede reducirse a la llegada
de estos obreros a la zona fabril
del municipio y a su salida de
ella. Aunque para el estudio de la
movilidad geográfica el examen
de esos dos fenómenos sea lo fundamental, en nuestro caso hay
lllás que eso. En tanto tratamos
de un espacio que comprende varios caseríos, esa movilidad
también pudo haberse dado internamente, esto es, dentro de la
7.0Da fabril, cuando al cambiar
de fábrica un obrero se mudaba
de caserío sin abandonar la zo-

Habiendo tenido oportunídad
de estudiar con cierto detalle a
los obreros avecindados en El
León, podemos decir que su inestabilidad en el lugar fue muy alta. De los trabajadores que ali na.
vivían en 1899, cuando abrió la
fábrica, apenas el 11.2% permaLa salida de los obreros de un
neció para 1905; y de los cen.11'
determinado
caserío no siempre
dos en este último año sólo se
~licaba,
pues,
que estos trabaquedó para 1900 el 14.4%.En otrol
111UOres
emigraran
de la zona
términos, para 1905 habían deja-

fabril y del municipio. Una detenida comparación de los padrones permite "atrapar" los
nombres de algunos obreros que
en cierto año vivían en un caserío porque trabajaban en su respectiva fábrica, y que para otro
año residen en otro caserío laborando en su correspondiente
fábrica. En El León hallamos
por ejemplo, entre los habitantes
del pueblo en 1899, al obrero Candelario Galicia que para 1905
aparece viviendo en Metepec; y
de los censados en este último
año en El León, dos se irán al caserío de San Agustín y dos al de
El Volcán para 1906: Ignacio Pérez y Julián Torres por un lado;
Magdaleno Delgado y Octaviano
Calderón, por el otro. Asimismo,
9 vivirán en Metepec para 1909:
Felipe López, Apolinario Fragoso, Jesús Gazca, Vicente Villegas, Alfonso Reséndiz, Félix Pérez, Teodoro Cotzomi, Gerardo
Solis y nuevamente Octaviano
Calderón (quien con ésta llevaba
ya dos mudanzas).
Y, aunque nuestro examen no
ha llegado más allá, es factible
que lo mismo pasara con otros
obreros, cuestión que indica movilidad pero no emigración, y
que igualmente denota una especie de "intercambio" entre la
mano de obra fija de las fábricas
de la región. No obstante, una ligera comparación de los padrones revela que solamente una
minoría de los obreros avecindados se desplazaba de un caserío
a otro, y que la mayor parte en

verdad abandonaba la zona
fabril, y muy probablemente el
municipio, dejando el sitio que
otros obreros vendrían a ocupar.
l. La brevedad de la estancia

No es posible determinar con
precísión cuántos obreros textiles abandonaron sus caseríos de
residencia a lo largo de nuestro
periodo de estudio. La ausencia
Y los defectos de algunos padrones impiden hacerlo, si bien permiten saber el dato para los 384
textileros de 4 villas, entre 1905 y
1909.
El cuadro 7 de la página que sigue, toma como base, en efecto,
a los 384 obreros residentes en
1905 ~n El León, El Volcán, La
Carolina y El Carmen, señalando en valores absolutos y relativos cuántos de ellos permanecieron para 1906 y 1909 y cuántos
no. Sabemos así que del total de
obreros censados en estos caseríos en 1905, un año después habían salido más de la mitad; promediando los porcentajes de cada villa, en ese breve lapso se
fueron el 58.7%. Para un periodo
un poquito más largo, de 4 años
(1905 a 1909), la cifra de obreros
que abandonaron tales caseríos
representaría el 82.1 %. Si este
porcentaje lo promediamos a su
vez entre los 4 años considerados, podemos decir que en este
lapso emigró cada año el 20.5%
de estos trabajadores.
De lo anterior se deduce que

,: :'

,; 1

~

�entre 1905 y 1906 se produjo una
fuerte expulsión de la mano de
obra residente en dichos caseríos, fenómeno que se desaceleró
de manera considerable en los
subsiguientes tres años. Para
mayor claridad hay que decir
que mientras en el primer año de
este subperiodo (es decir, de 1905
a 1906) casi se fueron el 60% de
estos obreros, en los tres siguientes años (de 1906 a 1909) la
emigración alcanzó a un porcentaje menor, del orden del 23.4%,
o del 7.8 en promedio por año.
Aunque fuertemente frenada,
la expulsión de estos trabajadores llama mucho la atención. Si
en 4 años emigraron anualmente
el 20.5% (o el 82.1 % en total),
quiere decir que en 5 años la ma-

no de obra fija de las fábricas
implicadas se renovaría por
completo. De esta forma, la estancia de los obreros de estos caseríos era muy breve, cuando
mucho no mayor a los 5 años para la generalidad de ellos.
2. Razones tentativas de la
emigración
La emigración en si misma y los
ritmos observados por ella, a veces rápidos -como de 1905 a
1906-, y a veces lentos -como
comparativamente pasó de 1906
a 1909-, obedecieron sin duda a
causas de distinta naturaleza
que bien pudieron presentarse
de manera simultánea.

Por principio de cuentas

habría que distinguir entre
emigración comp ulsiva y
emigración voluntaria . Lu
causas de esta última no pueden
sino ser imaginadas, a falta de
testimonios de los mismos trabajadores emigrados o por la falta
de narraciones que sobre éstaa.
sus compañeros de trabajo, PI'
dieran hacer los obreros que Jm.
biesen permanecido en los caeríos desde aquélla época huta
hoy en dia, y de los cuales aparentemente ninguno se e
cuentra o sobrevive.
Como quiera, las entrevistll
realizadas por otros investigado,
res a obreros textiles de otras»
nas del país, ponen en evidencia
que las razones personales qae
llevaban a los trabajadores •

Cuadro?
Emigración de los obreros residentes en los caseríos de cuatro fábricas de Atlixco
( 1905-1906)

Caseríos obreros
ELLEON
ELVOLCAN
LACAROLINA
ELCARMEN

De los obreros
censados en 1905...
257-100%
47-100%
46-100%
34-100%

permanecen p/1906...
lllá-40.8%
22-46.8%
18-39.1%
13-38.2%

ELLEON
ELVOLCAN
LACAROLINA
ELCARMEN
;

De los obreros
censados en 1905...
257-100%
47-100%
46-100%
34 -100%

Pero las razones de la emigración compulsiva, que afectaron a
an mayor número de obreros,
Plleden al menos tentativamente
esbozarse. Las coyunturas desfavorables para la industria textil, explicarían en el plano económico la salida forzosa de determinadas cantidades de trabajadores, despedidos de las fábricas
IIOr ese motivo.

se van en 1 allD

152- 58.11
25-5UI

28-•JI

21 -11.d

(1906-1909)
Caseríos obreros

emigrar eran diversas. A veces
podían ser de indole económica,
buscando una mejoría; a veces
de índole social, por la inadaptación de los obreros recién salidos
del campo al trabajo en un lugar
encerrado como lo era la fábrica; y a veces también por una
especie de "espíritu de aventura" que hasta llegó a generar en
algunos trabajadores una cierta
"vocación errante", pues con su
incesante andar de fábrica en
fábrica se proveían de un cúmulo de vivencias y se sustraían a
ratos de la monotonía del trabajo
fabril. 20

A primera vista podría pensarle que una

coyuntura de este tipo

fue la que provocó entre 1905 y
1906 la emigración de casi el 60%
de los obreros residentes en los 4
CISeríos antes referidos. Empe-

ro, no parece haberse registrado

permanecen p/1909....
37-14.4%
12-25.5%
5-10.9%
7-~.6%

se van en 411111

220-15.d
35.7t.51

Fuentes: Padrones vecinales. AMA, Sección Presidencia, 1905, caja 109, exp. 2; 1906, caja 140, exp. 3: 1909, caja 'JJYJ, exp. 2

u-•JI

'D -79.d

tal coyuntura en ese momento,
Piles aun cuando carecemos de
las indicadores económicos pertinentes, sabemos que en 3 de los
4 caseríos (El Volcán, El Carlben y La Carolina) el saldo
llligratorio de sus obreros ave-

cindados fue positivo entre uno y
otro año, ya que si salieron 74
obreros (ver cuadro 7), simultáneamente llegaron nuevos trabajadores que los sustituyeron
incluso con ventaja: 114, según
los respectivos padrones de 1906.
¿Por qué emigraron entre 1905
y 1906 esos 74 obreros de las 3
villas antes señaladas y otros 152
del caserío de El León? Con la información hasta ahora recabada
no puede responderse a la interrogante, pero inferimos que
esa masiva salida no se debió a
una " mala racha" de las fábricas.
En cambio, la emigración producida entre 1906 y 1909 puede
cuando menos ser en parte explicada. Para el primero de esos
tres años (es decir, de 1906 a
1907) el célebre conflicto obreropatronal que llevó a la huelga y
al paro en la generalidad de las
fábricas algodoneras del centrooriente del país, constituye la razón de la compulsiva salida de
numerosos obreros de Atlixco.
En octubre de 1906 se habían
fundado dos sucursales del Gran
Círculo de Obreros Libres en
Atlixco, una en Metepec y la otra
en El León. Cada sucursal estaba dirigida por 6 trabajadores,
10 de los cuales dijeron vivir en
los caseríos de dichas fábricas. 21
Sin embargo, para febrero de
1907 ambas sucursales se hallaban en los hechos disueltas, permaneciendo en la zona ya sólo

dos de sus dirigentes: Julián Lozada, que junto con otros 15 obreros dirigió en ese mes al Jefe Político de Atlixco un escrito, aunque ya no a nombre de sucursal
alguna del GCOL; y Alfonso Reséndiz, quien actuaba en la semiclandestinidad y cuyo nombre
figura en un padrón de 1909, a diferencia del resto de dirigentes. 22
El hostigamiento gubernamental que a través del Jefe Político
se desató en Atlixco con motivo
del conflicto, había provocado,
así, la salida de la mayor parte
de estos dirigentes, selectiva si
consideramos que se trataba de
los cabecillas del movimiento.
Pero a raíz de esta huelga no
sólo se suscitó una emigración
compulsiva y selectiva, sino
también una emigración compulsiva e indiscriminada, de la
que fueron protagonistas numerosos trabajadores de la región.
El 24 de diciembre partió de
Atlixco, en efecto, una caravana
de 300 a 500 personas, integrada
por hombres, mujeres y niños en
busca de otras fuentes de subsistencia. El dia 28 llegaron a Tizapán, improvisando sus campamentos en las cercanías de la
fábrica textil La Hormiga, con la
idea de pedir trabajo en ésta y en
las fábricas cercanas. Dispersados por 19 rurales, al día siguiente tuvieron nuevamente que moverse, tomando algunos camino
para Contreras y otros para la
ciudad de México. 23 Si lograron
sus propósitos de nuevo empleo,
o si por la frustración de éste tu- ~

�a 262 telares para el de las medianas; y de 6,215 a 8,616 husos y 2lli.1
a 354 telares para las grandes. El
procedimiento de delimitación de•
tos intervalos se explica con detalle
en: Leticia Gamboa, Los emprea.
ríos de ayer. El grupo dominante ea
la industria textil de Puebla, 1•
1929. Puebla, 1985, Ed. UAP, pp. r,.
73

vieron más tarde que retornar a
Atlixco, son cuestiones que ignoramos. Como quiera, la huelga
de 1906-1907 por lo pronto fue una
de las razones que explican la
masiva salida de obreros del laborioso valle que ha ocupado la
atención en este ensayo.

Conclusión
La incesante movilidad geográfica de los obreros textiles en
Atlixco debió repercutir contradictoriamente en su formación
como clase. Si en el espacio donde esta movilidad se produjo, generó por un lado la circulación,
propagación, difusión y contagio
de ideas al ir y venir los obreros,
se tradujo por el otro en una gran
inestabilidad laboral que pudo
suscitar la deserción del oficio,
temporal o definitiva, por parte
de muchos trabajadores. Su proceso formativo se vio con ello interrumpido o cortado, desfavoreciendo además la continuidad
de sus incipientes organizaciones de clase.

l. Trabajadores. Estudios de historia
de la clase obrera. Barcelona, 1979,
Ed. Critica, p. 49
2. "Mobilité géographique et organisation ouvriére ( 1840-1880) ". Le
Mouvement Social. París, avril-juin
1977, nwnéro 99
3. Carlos Aguirre, "Migración interna
en México, 1895-1910" (inédito,
1978), citado por Bernardo García

Diaz, "Migraciones internas a Orizaba y formación de la clase obrera
en el porfiriato", ponencia al V Encuentro sobre el Desarrollo del Capitalismo en México (El enfoque regional), celebrado en Zacatecas y
organizado por COMECSO-UAZUANL, noviembre de 1986, pp. 1-3
4. Juan Carlos Grosso, Estructura productiva y fuerza de trabajo. Puebla,
1~1890. Puebla, 1984, Cuadernos
de la casa Presno, Nº 2, CIHSICUAP, pp. 27-30
5. "Estadísticas industriales del
Distrito", Archivo Municipal de
Atlixco (en adelante: AMA), Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp.
1; 1907, caja 164, exp. 1
6. El cuadro 1 se elaboró en base a las
"Estadísticas industriales del
Distrito", AMA, Sección Presidencia, 1903, caja 61, exp. l; 1906, caja
135, exp. 2 y 1909, caja 211, exp. 3.
Las cifras estatales proceden de las
Estadísticas económicas del porfiriato. Fuerza de trabajo y actividad
económica por sectores. s.l., s.f.,
Ed. COLMEX, pp. 108, 110 y 112. Se
consideró equivalente el valor de las
ventas dado por estas últimas estadísticas, con el de la producción
ofrecido por las primeras. Cabe además señalar que las cifras entre paréntesis son estimaciones nuestras
7. Estos promedios eran los siguientes: de 1,408 a 3,811 husos y 80 a 171
telares para el caso de las pequeñas
fábricas; de 3,812 a 6,214 husos y 172

11. Se excluyen familias de trabajado-

res avecindados pero que no laboraban en la fábrica como obreros textiles, sino en el pueblo, como zapateros, panaderos, etc.
17. Tanto menor sea la edad del hijo único o el más pequeño, tanto menor es
el riesgo de error al considerar el lugar de nacimiento de éste (siempre
que no fuera el municipio de Atlixco)
como el lugar desde donde directamente venia la respectiva familia.
Tomando a las familias con hijos de
5 o menos años, el número de casos
resultó reducido, por lo cual se optó
por considerar a las familias cuyos
hijos tuvieran 10 o más años, tomando siempre, como el lugar de procedencia "inmediata" el del nacimiento del hijo único o el más pequeño
cuando eran varios

8. Antonio García Cubas, Cuadro lfográfico, estadístico, descriptivo e
histórico de los Estados Unidos Mfxicanos. México, 1884, Sría. de Fomento, pp. 11-12

9. Estadísticas sociales del porfiriato,
1877-1910. México, 1956, DGE, Srla.
de Economfa, pp. 8 y 11
10. Roberto Vélez Pliego, "Estructura
de la producción agrícola en el municipio de Atlixco, 1900-1910", ~
cia al V Encuentro sobre el Desarrollo del Capitalismo en Mélico.
celebrado en Zacatecas, noviembre
del986

l. La emigración fue casi propia de los
"fuereños" pero no exclusiva de

ellos, pues también pudo presentar-

se

entre trabajadores oriundos de
Atlixco y que con anterioridad hubieran salido de este municipio. El
caso de Brigido Peña, citado en hojas anteriores, fue una muestra de
ello

11. "Estadísticas industriales del
Distrito", AMA, Sección Presidencia, 1909, caja 211, exp. 3
12. Carlos Welti Chanes, "Población Y
desarrollo en el siglo XIX en el~
do de Puebla". Puebla de la Cold
a la Revolución. Puebla, 1987, en&amp;
ICUAP, p. 187
13. Padrones vecinales de poblaciffl.
AMA, Sección Presidencia, 1~. ~
ja 109, exp. 2; 1906, caja 140,.~
Las cifras de Metepec y San A &amp; corresponden a 1906; las del resto de
caseríos a 1905
14. "Informe estadístico de la eomislllD
Geográfico-Exploradora" (1.1 de
febrero de 1906), AMA, Sección Pre'
sidencia, 1906, caja 141, exp. 3
15. Este padrón se localiza en ~
Sección Presidencia, 1905, caja
exp.2

l

Un pueblo fabril del porflriato: San-

ta Rosa, Veracruz, México, 1981. Ed.
SEP-FCE, No. 2, p. 59

l ldem. , pp. 60-64
ZI. Melesio Mendoza y otros al Jefe Polltico del distrito de Atlixco, 4 de octubre de 1906, AMA, Sección Presidencia, 1906, caja 137, exp. 3

l Julián Lozada y otros al Jefe PolitiC?• 6 de febrero de 1907, AMA, Sec•
ción Presidencia, 1907, e.a ja 160 exp.
5; Francisco Bocardo al Jefe Politi-

co, 22 de enero de 1907, AMA, Sección Presidencia, 1907, caja 158, exp.

4

l El diario,

29 de diciembre de 1906;
29 y 30 de diciembre

~ lmPBrCial,

11111906

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

czditorial
cargo,).a.

El.SE LASKER-SCHULER (1869-1945).
Vivió en Berlín y Suiza; murió en Jerusalén. Amiga y compañera del pintor Franz
Marc y, entre otros, de los escritores
Karl Kraus, Georg Trakl y Gottfried
Benn. Este último escribió: "Fue la máxiina poeta lírica que jamás haya existido en Alemania. ( ... ) Frecuentemente
sus temas eran judíos y oriental su fantasía, pero su lengua era alemana: exhuberante, suntuosa, exquisita; una lengua
madura y dulce brotaba en cada giro de
sus creaciones esenciales." ( Essays, Reden, Vortriige, Limes Verlag, 1980).
GERTRUD VON LE FORT. Novelista
alemana (1876-1971) descendiente de hugonotes, se convirtió al catolicismo en
1925. Estudió historia y filosofía en
Heidelberg. Die Letzte am Schafott (La
última en el cadalso, 1931) cuenta los instantes finales de unas monjas carmelitas
durante la revolución francesa; esta
obra inspiró los Diálogos de las carmelitas de Georges Bemanos.
CHRISTINE BUSTA nació en Viena
(1915). Bibliotecaria. Ha publicado Der
Regenbaum (Arbol de lluvia, 1951) y
Lampe und Delphin ( Lámpara y delfín,

1955).

GABRIEL CONTRERAS (Monterrey,
N.L., 1959). Licenciado en Psicología por
la UANL. Colaborador del suplemento
cultural del periódico "El Porvenir",
Aquí vamos, donde ha publicado reseñas,
cuentos, entrevistas, poemas y artículos
de literatura y psicología. En 1987 publicó Estoy en la acera de los que vemos,
rewúón de entrevistas aparecidas primero en periódicos y otros medios. Ha trabajado también como guionista de radio
y de televisión, y es autor de una obra de
teatro ( Caballo de la noche) presentada
este año en el Teatro de la Ciudad. Es
también "monero" amateur, como aquí
se muestra.

i!8

AMERICO LARRALDE RANGEL. Monterrey, 1944. Ingeniero Civil (UANL).
Cursó dos maestrías: Estadistica en el
Colegio de México e Investigación de
Operaciones en la UNAM. Ha trabajado

para el gobierno federal. Fundó y dirige
variadas empresas: de consultoría en ~
planeación y modelos matemáticos, una ~
librería y una editorial esotéricas, etc.
Estudioso del hermetismo y la astrología. Este año publicará un singular estudio sobre Sor Juana.
JOSE MARIA LUGO (Managua, Nicaragua, 1936). Colaborador, en los años cincuenta, de la revista Kátharsis, y más
tarde de Apolodionis, Salamandra y
otras publicaciones regiomontanas, la
mayor parte de su obra poética y ensayistica ha visto la luz en esta ciudad. En
1978 el Instituto de Artes de la UANL
reunió en un grueso volwnen sus trabajos anteriores (Piedra Verde).

MA. TERESA DE JESUS VILLASEÑOR
/ RENE RAMIREZ. Alumnos del Colegio
de Lingüística Aplicada de nuestra facultad, coordinaron su estudio dentro del
curso de Lingüistica del texto (Séptimo
semestre, febrero-julio de 1987). La Dra.
Irene T. de Gartz supervisó este trabajo.

IRMA SABINA SEPULVEDA. Escritora
nuevoleonesa, San Isidro del Potrero,
Villaldama, 1930- Monterrey, 1988. Estudió la carrera comercial en Monterrey y
composición dramática en el Instituto
Nacional de Bellas Artes. Fue colaboradora, en esta ciudad, de El Porvenir, El
Norte, Armas y Letras, Apolodionis y
Vida universitaria; en México, de
Novedades. Publicó los libros de cuentos
Agua de las verdes matas (1963), Los cañones de Pancho Villa ( 1968) y El agiotista (1974). Su obra El príncipe feo fue

representada en el Teatro del Maestro de
Monterrey hace 25 años.
ANTONIO PONCE. Licenciado en Física
por el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey y Maestro en
Ciencias e Ingeniería Nuclear por la Universidad de Birtingham, Inglaterra. Desde 1985 trabaja como investigador en el
Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad de Sonora (Hermosillo, Sonora).

JACINTO VIQUEIRA PONCE. Trabaja
como investigador en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional
Autónoma de México, y es Director de
Planeación de la Comisión Federal de
Electricidad.
FRANCISCO GARZON CESPEDES. Poeta, cuentista, dramaturgo, director e i&amp;
vestigador cubano nacido en 1947. Ha
viajado por todo el mundo promoviendo
grupos de cuenteros orales, organizando
talleres, cursos y seminarios con este
propósito. En Monterrey, como en otru
ciudades del país, ha logrado integrar
uno de estos grupos de juglares modernos. Experto en Sociología y comunicación de masas, ha logrado fundamentar
técnica y teóricamente su propuesta !iteraría.
LETICIA GAMBOA OJEDA. Es liceociada en Economia y maestra en Ciencias Sociales con especialidad en historia. Trabaja como investigadora de tielD'
po completo en el Centro de Inv~
ciones del Movimiento Obrero del Instituto de Ciencias de la Universidad_
noma de Puebla. Es autora de lJJ
empresarios de ayer. El grupo dominatt'
te en la industria textil de Puebla (19111-

1929), entre otros libros. Ha publicado
anteriormente en Deslinde.

ERNESTO MEJIA SANCHEZ. Nació ea
Masaya, Nicaragua, en 1923, y murió e11
la ciudad de México en 1986. Cabeza dela
llamada Generación del 40, la ~
parte de su obra la ha hecho en el ~
mexicano. En Recopilación a medi(Joaquin Mortiz, 1980), recogió personalmente lo mejor de su obra poética de 1~
a 1979. Editor de las Obras cómpletas
Alfonso Reyes hasta su muerte.

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              <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 7, No 21, Julio-Septiembre</text>
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              <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
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              <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
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              <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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