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                  <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: lng. Gregorio Farias Longoria
SECRETARIO GENERAL: lng. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José Maria Infante

REVISTADELAFACULTADDEFILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 22/VOLUMEN VII/OCTUBRE-DICIEMBRE DE 1988
CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. Martha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. Maria de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION

Humberto Salazar

OFICINAS:
Facultad de Filosofía y Letras UANL.
Ciudad Universitaria San Nicolás de los Garza, N.L.
MEXICO.
Publicación trimestral
Precio del ejemplar:

...

1 •
' ¡

!!

1

�SUMARIO

POETAS ALEMANAS
CONTEMPORANEAS (11)

ALEMANAS CONTEMPORANEASII
3 POETAS
Nelly Sachs / Marie-Luise Kaschnitz / Ingeborg Bachmann
DEVOCIONES DE LOPEZ VELARDE
7. Leücia
Herrera
DISPOSICIONDELAGUA
14 JoséK&lt;rzer

17

29

LOS EMPRESARIOS EN MEXICO: DEL PRIVILEGIO ECONOMICO
A LA DISPUTA DEL PODER POLITICO (SEIS TESIS)
AbrahamNuncio

ELREYNO,OBRAMAF.STRA
Agustín Yáñez

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON EN EL MEDIO SIGLO
31 LA
Alfonso Rangel Guerra
RAUL RANGEL FRIAS Y SU EPOCA DE FORMACION UNIVERSITARIA
36 Héctor
Franco Sáenz
DOS RELATOS
Rangel Frias
41.:Raúl
ESCRITOR RANGEL FRIAS
46 EL
Miguel Covarrubias
RAUL RANGEL FRIAS, ENTRE LOS DE LA EXCELENCIA
47,José
Roberto Mendirichaga

49

EL CORAZON DE LOS COMBATIENTES; APROXIMACION A LOS RELATOS
DE RAUL RANGEL FRIAS
Minerva Margarita Villarreal

Nelly Sachs
EN MI CUARTO

En mi cuarto
donde tengo mi cama
una mesa una silla
la cocina
se arrodilla como en todas partes el universo
para ser liberado
de la invisibilidad.
Trazo una raya
escribo el alfabeto
pinto sobre el muro el veredicto suicida
brotan allí de inmediato los retoños
a la firme verdad someto las estrellas
inicia la tierra su martilleo
se ablanda la noche
-de la dentadura caerá
como un diente ya muerto.

MI MAF.STRO, ESTE JOVEN
52 Alejandra
Rangel
ALFONSO REYES EVOCADO POR RANGEL FRIAS
53 Maria
Guadalupe Martfnez de Rodríguez
DOLOR QUE NADIE VE
55 EL
Roberto Cruz Zúñiga
NUEVA EPOCA DE LA REVISTA DIALECTICA
57 Héctor
Franco Sáenz
FERROVIARIAS Y EXPANSION DEL MERCADO INTERNO
60 .SUBVENCIONES
Ma. del Pilar Pacheco Z./Humberto Morales Moreno
CUADERNO: LOPEZ VELARDE O LOS FANTASMAS DE LA PASION
José Javier Villarreal

.
'f·
'¡

.,

N

Ilustran este número dibujos de Saskia Juárez

In meiner Kammer
In meiner Kamer / wo mein Bett
steht / ein Tisch ein Stuhl / der
K~c~enherd / kniet das Universum
wie uberall / um erlost zu werden /
von der Unsichtbarkeit- / Ich mache einen
Strich / schreibe das Alphabeth / male
den selbstmorderischen Spruch an die
Wand / an dem die Neugeburten sofort
knospen / schon halte ich die Gestirne an
d!r Wahrheit fest / da beginnt die Erde zu
hammem / die Nacht wird lose/ fillt
aus / toter Zahn vom Gebiss. w

�·Marie-Luise Kaschnitz

Ingeborg Bachmann

MUEVO LA RUEDA

EL TIEMPO DEMORADO

El blanco invierno aún pendiente del primer
narciso de invierno
·
tú tierna llamada.
Al estrujarme las manos
me escurre agua que fuera hielo
derribo al negro muñeco de nieve.
Muevo la rueda de mis años
hacia las rosas
y más allá del verano
hacia la hojarasca de papa
y sobre el otoño
rápido
rápido
adónde.

Vienen días difíciles.
El tiempo demorado por un arrepentimiento
se toma visible en el horizonte.
Pronto deberás atar las cintas del zapato
Yahuyentar a los perros hacia el redil de la marisma
Las entrañas de los peces
·
son frias al viento.
Arde,. pálida, la luz de los altramuces.
Tu ~ada avanza entre la niebla:
el tiempo demorado por un arrepentimiento
se toma visible en el horizonte.
En!ª otra orilla tu amante se hunde, la arena
asciende por su ondeante cabello
interrumpe su verbo,
'
la condena al silencio,
la descubre mortal
Y dispuesta a la separación
después de cada abrazo.
¡No mires a tu alrededor.
Ata las cintas del zapato.
Ahuyenta a los perros.
Echa los peces al mar.
Apaga los altramuces!

Treib ich das Rad
Das Winterweiss noch angekrallt am First/
Perce-neige/ Du zarter Weckruf./Im
,
Handumdrehen/Stromt mir das Schmelzwasser/
Stürz ich den schwarzen Schneemann.fl'reib
ich das Rad meines Jabres/Den Rosen zu/
Und über den Sommer hinaus/lns Kartoffelkraut/
Und über den Herbst/Eilig/Eilig/Wohin.

Vienen días difíciles.

Versiones de Miguel Covarrubias

�DEVOCIONES DE LOPEZ VELARDE

Leticia Herrera
Develar lo nuevo, correr una
cortina y mirar del otro lado lo
hasta entonces desconocido,
tiene siempre una múltiple significación, que puede ir desde la
agradable sorpresa hasta el desencanto o la incomprensión. Tal
es el caso de quien escribe estas
cuartillas, y como tal deben considerarse: como la primera
aproximación a la poesía de Ramón López Velarde, aún sin el
desencanto ni la incomprensión.
Y bien, el asunto concreto aho-

Die gestundete Zeit
Es kommen hartere Tage. / Die auf Widerruf
gestundete Zeit / wird sichtbar am Horizont. /
Bald musst duden Schuh schnüren / und die
Hunde zurückjagen in die Marschhofe. /
Denn die Eingeweide der Fische / sind kalt
geworden im Wind. / Armlich brennt das Lic~t
der Lupinen. / Dein Blick spurt im Nebel: / die
auf Widerruf gestundete Zeit / wird sichtbar am
Horizont. // Drüben versinkt dir die Geliebte ~
Sand, / er steigt um ihr wehendes Haar, / er fallt
ihr ins Wort, / er befiehlt ihr zu schweigen, /
er findet sie sterblich / und willig dem Abschied /
nach jeder Umarmung. // Sieh dich nicht um. / Schnür
deinen Schuh. / Jag die Hunde zurück. / Wirf
die Fische ins Meer. / Losch die Lupinen ! / /
Es kommen hartere Tage.

ra es propaner "una lectura" de
su libro La sangre devota.
Entrar a la poesía de López Velarde es entrar a un espacio de
luces imprecisas, de pasiones
devastadoras, que paco a poco se
van perfilando con nitidez para
darle su personalidad personal
como poeta de su tiempo. Resulta, claro, indispensable ubicar a
López Velarde en su contexto
socio-histórico y en su tiempa,
a~que sólo sea para no olvidar
el tono de la lectura que debemos
YPodemos intentar, si de leer al
poeta se trata. Hijo de su épaca,
refleja las modalidades de vida
de un país que nace propiamente
de la Revolución y a la vida capitalista, con todas las rupturas de
carácter económico, social, Político e ideológico que el proceso
acarrea; esto a pesar de que no
es preocupación explicita del
autor convertirse en vocero de
ninguna historia, más allá de la
J&gt;ersonal.
Pero no es interés ahora, ni a
mi me corresponde, par simple

Yo no sé por qué quiero llorar:
será tal vez por el pesar que escondo,
tal vez por mi infinita sed de amar.

(Ramón López Velarde: Hermana, hazme llorar)

ignorancia, delimitar ese terreno. Se trata más bien de abrir La
sangre devota y mirar, a través
de las venas abiertas, qué preocupaciones, cuáles temas lo
componen. Debo decir que estas
lineas respanden par ahora sólo
a la lectura de Primeras poesías
y La sangre devota, por lo que
los alcances de la lectura serán
pocos, y las limitaciones
muchas.

La sangre devota, libro aparecido en 1916, consta de 37 poemas
que giran en torno a los mismos
temas: el Amor, la muerte, la
Mujer, Fuensanta, la provincia,
la religión y la noción del pecado. Con el afán de no dispersarme, trataré de tocar por puntos
específicos el texto, cuidando de
no dejar temas fuera, asi como
tratando de mantener en todo
momento la integridad del libro,
como cuerpo temático, asi como
con la unidad que le está dada
par sus limites temparales.

Los poemas de La sangre devota ·
que vienen fechados, comprenden de 1908 a 1916, año mismo de
su publicación primera, y año
que antecede a la muerte de
Fuensanta, en 1917. Atendiendo
a que lo que después se publica
como Primeras poesías incluye
material de los años 190~1912,
vemos que La sangre devota
contiene del material poético
que López Velarde escribe simultáneamente a aquel que sólo
será publicado post-mortem.
Importan estas fechas, no en si
por prurito cronológico, sino por
lo que revelan en relación al proceso que vive LV en ese periodo,
y del cual Fuensanta, figura
central de la primera década del
siglo, irá perdiendo presencia en
la obra del poeta, o más precisamente, se irá transformando de
forma singular y significativa.
Algo similar ocurre con el tema de la provincia. Si bien el tono de Primeras poesías es básicamente el de la evocación de lo
perdido: la adolescencia, el pasado seminarista, el amor primero de Fuensanta, el terruño,
aunque estos nunca dejan de ser
temas en López Velarde, sí se observa una evolución no sólo poética sino existencial; el ojo, el
corazón, la pasión del poeta se
van modificando, enriqueciéndose, y enriqueciendo los objetos
que su poesía toca.
Siguiendo la lectura progresiva de La sangre devota, y deteniéndome en las particularida- 1~

�des de los poemas: recurrencias
temáticas, aliento, tono, forma,
llegó a definirse de manera casi
natural una que otra división interna. La primera corresponde
netamente a las fechas de los poemas; la segunda se refiere más
bien a un continuo donde al menos hay dos o tres momentos importantes.
Si hacemos caso de los años registrados en los poemas, y otro
poco de la manera como López
Velarde escribe, podríamos intentar formar dos bloques de poemas; de hecho, de los poemas
fechados, después de 1912 sólo
hay poemas fechados en 19151916. La siguiente sería una división tentativa del material, que
puede ser útil para las afirmaciones que le seguirán:
Anteriores a 1912: "En el reinado de la primavera", "Tenías un
rebozo de seda", "Viaje al terruño", "Pobrecilla sonámbula",
"Domingos de provincia", "A la
gracia primitiva de las aldeanas", "Cuaresmal", "Ofrenda
romántica", "Para tus pies",
"Poema de vejez y de amor",
"Para tus dedos ágiles y finos",
"Me estás vedada tú", "Canonizaciín", "Noches de hotel",
"Mientras muera la tarde",
"Del pueblo natal", "Hermana,
hazme llorar", "Sus ventanas",
"Boca flexible, ávida", "El
campanero".
Posteriores a 1912, y hasta
1916: "Mi prima Agueda", "La
ce

bizarra capital de mi Estado",

"En las tinieblas húmedas",
"Nuestras vidas son péndulos",
"Me despierta una alondra",
"En el piélago veleidoso", "En
la Plaza de Armas", "Por este
sobrio estilo", "La tejedora",
"A Sara", "La tónica tibieza",
"¿Qué será lo que espero?",
"Tus hombros son como una
ara", "Un lacónico grito", "A la
patrona de mi pueblo", "Y pensar que pudimos".
Aunque es evidente que se trata de una división arbitraria, séame permitida como base para
decir que, a mi juicio, La sangre
devota significa para López Velarde una transición importante
a nivel existencial, entre el pasado cargado de religiosidad mortificante, amor a la tierra, al
paisaje provinciano, y al amor
primero, Fuensanta, y otra etapa de maduración en que su religiosidad toma matices diferentes, menos pesados, y la provincia pasa a ser un objeto de observación más conciente que subjetiva, cosa que se refleja en los
poemas. Asimismo el amor, que
pasa a ser Amor y cobra mucha
fuerza en su relación con otro
elemento no mencionado casi, a
propósito: la muerte.
Si puedo llamarla hipótesis, la
idea es que en La sangre devota
López Velarde trasciende, primero, el amor proscrito por la
madre, encamado por la misma
Fuensanta, originalmente primer amor; después, encuentra
la carnalidad del amor en ella
misma, para rechazarlo y conde-

narla así a una forma ideal de
entidad de lo femenino. Es cuando aparece, ligada a esta entidad, la muerte. Si en un momento dado la mujer representa lo
inefable, lo inescrutable, la otredad (en palabras de Simone de
Beauvoir), López Velarde lo resuelve al asociarla con la muerte.
Un tema constante que atraviesa el texto, es la religiosidad,
que también sufre transformaciones. Si bien al principio la
escisión de terrenos está bastante definida, parece que en el trayecto se funden varios aspectos:
el acercamiento de LV al Amor,
que lo hará inmiscuir en este
asunto, por la religión, la idea
del pecado, tema que obsesionará y marcará su relación (al menos la poética) con las mujeres.
Pero vayamos al texto. Si
hablamos de una división (que
debe quedarse en el plano de lo
abstracto) habría que ver las caracteristicas del primer grupo,
de poemas. Y luego las del segundo, obvio.
Los dos temas predominantes

del primer conjunto son la provincia y Fuensanta. El único de
los poemas que escapa a ello es
"Noches de hotel", soneto del
viajero que descubre un más allá
de las penas y preocupaciones
personales en el simple devenir
de las otras vidas. Quiero aclarar que si aludo a estos temas, no
me refiero a que ello excluya a
los demás; es simplemente que

predominan.
Es poema que abre el libro, "En
el reinado de la primavera", nos
topamos con un texto que encaja
mejor en el tipo de las primeras
poesías, del López Velarde enamorado que describe su enamoramiento y su entorno de manera bastante directa. En él, la religiosidad todavía pesa, dado
que es espontánea la relación
entre primavera y cuaresma,
entendida ésta además como
temporada propicia para el alivio de las almas enfermas. El
convento se ha convertido en una
prisión, y el amor representa la
promesa de libertad y de dicha.
Es el texto siguiente, "Tenías
un rebozo de seda'', a partir del
cual se empiezan a desdoblar los
temas que preocupan a López
Velarde. Aquí hablamos todavía
de una relación optimista respecto al Amor:
Del rebozo en la seda me anegaba
con fe, como en un golfo intenso y
puro.

a oler abiertas rosas del presente
y herméticos botones del futuro.

Sin embargo al final describe
que lo único que queda de ese
sentimiento es, justamente, la
evocación:
¿Guardas, flor del terruño, aquel rebozo
de maleza y de nieve
en cuya seda me adormí, aspirando
la quintaesencia de tu espalda leve?

Leyendo con atención veremos
que desde aquí se va perfilando

el tipo de relación amorosa que cia de la evocación, de la juvenLópez Velarde establece con su tud amorosa ''ingenua'', el Semiobjeto: con fe, como en un golfo nario. Lo visual del poema da tointenso y puro. No hay referen- nalidades ya manejadas, aunque
cias al amor carnal, consumado, aquí aparecen matizadas: fondo
que caracteriza a la relación gris, blanco superpuesto; sin
amorosa; ni siquiera se da la embargo, la combinación de esexaltación del deseo que acom- tas coloraciones hasta cierto
paña al enamoramiento. Co- punto neutras, da por resultado
mienza a tejerse la idea de amor una explosión: "un festejo de
que LV pedirá y adjudicará, y nieve en la maleza". Maleza y
más aún, permitirá al objeto de- nieve, pasión y recato, salvaje
positario de su amor, llámese co- estadio y pureza honda, en la que
mo se llame.
LV se anegaba con fe. La polarización de estos elementos se da
No obstante, el interés de este también en el poema total, ya
poema radica también fuerte- que se enfrenta el pasado níveo,
mente en la tercera .estrofa alentador, con el presente donde
digresión que rompe con el alien: es obvio que esos elementos deto romántico para situar a LV en saparecieron, con el conocimiensu espacio como creador que to de Baudelaire, la rima, la careflexiona, entre paréntesis, pacidad olfativa, pero que no
sobre su quehacer, que es él mis- han sido reemplazados por otros
mo:
nuevos.
(En abono de mi sinceridad
séame permitido un alegato:
entonces era yo seminarista
sin Baudelaire, sin rima y sin olfato.)

Aparte de todas las interpretaciones que se han hecho sobre el
particular, quiero incluirlo en el
poema, desprendido ya de sus
paréntesis, para leer que la evocación que se hace no es ya tan
creída ni por el mismo López Velarde, porque si bien la digresión
se refiere al pasado, inmediatamente después se pregunta
sobre lo mismo, con el mismo tono.
El fondo del texto, que rondará
en los poemas siguientes, se
halla aquí plasmado: recurren-

El amor se perfila ya desde
aquí etéreo, intangible, ineludible en su primitivismo de oposiciones, pero lo único que se
permite LV en su relación con la
amada es el aspirar la quintaesencia de la espalda leve.
En cambio, en el poema siguiente hallamos una relación
con el objeto amoroso que, a mi
juicio, puede leerse con los lentes del asunto edípico. "Ser una
casta pequefiez" es un poema
que loa a la mujer no tanto como
entidad etérea, sino como protectora. El acceso al cariño del
objeto amoroso sólo es posible a
través del retomo a la infancia,
prueba de pureza, candor, ino-

&lt;e

�cencia. Primero se enuncia el
deseo:
Fuérame dado remontar el rlo
de los aftos y en una reconquista
feliz de mi Ignorancia, ser de nuevo
la frente limpia y bárbara del niJJo...
Volver a ser el arrebol, y el húmedo
pétalo, y la llorosa y pulcra infancia
que deja el bafto por secarse al sol...

Enseguida se proponen los motivos del deseo de vuelta a la infancia. El carácter del amor es
el del no pecado, el amor puro,
sólo posible en una relación que
no se consuma:
Entonces, con inmnto maternal,

me subirlas al regazo, para
interrogarme, Amor, si eras querida
basta el agua inmanente de tu pozo

No se trata, como se ve, de un
amor concreto, sino del Amor,
de la entidad arquetipica. No
puede leerse como un poema
amoroso tradicional porque la
condición de su exigencia satisfecha es, justamente, la no consumación del deseo. Por un lado,
el carácter del amor es limpio, y
por el otro, la inocencia de quien
recibe lo que en realidad desea
no es real, por lo que la condenación no se hace esperar: la
muerte, que redime la licencia:
Dejarlas entonces en la bárbara
novedad de mi frente
el beso inaccesible
a mi u,,eriencia y licenciosa y
fúnebre.

Sin embargo, al cierre del poema el autor parecería conformarse con el destino esperable a
S: su deseo, en el conocimiento de

que se trata de un deseo elaborado a distancia y por lo tanto, irrealizable:
¿Por qué en la tarde inválida
cuando los nifios pasan por tu reja,
yo no soy WJB casta pequeñez
en tus manos adictas

contraparte, o la vida, o el poeta
mismo.

Para LV la solución posterior,
será aniquilar a la mujer misma. Pero no es tan simple. Veamos más adelante.

y junto a la eficacia de tu boca?

Me he detenido en este poema
porque aquí, como en "Tenias un
rebozo de seda" se van dando las
lineas de lo que LV desarrollará
en adelante. Si vimos que se
inclina por el amor etéreo e inaccesible, acá tenemos un motivo
más de tal inaccesibilidad, pero
introducimos al menos dos
problemas más: el primero seria la ambivalencia de
atracción-rechazo de LV hacia la
mujer, que en este caso se resuelve asignándole un rol maternal (que no es el caso de poemas
posteriores); López Velarde desea a la mujer más allá de la pureza, en una relación corporal,
pero a la vez la niega. El segundo aspecto, crucial, que aquí parece desencadenarse o insinuarse, es el de la equiparación de la
mujer con la muerte. El binomio
Mujer-muerte se establece a
partir del deseo; si este se realiza, que serla relacionarse con la
mujer, esto conduce a la muerte.
Además esto también se oye en
dos partes del poema: cuando
LV describe la experiencia como
licenciosa y fúnebre, y cuando
describe a la mujer como poseedora de manos adictas. Esto es,
la mujer-muerte no es un objeto
pasivo, sino al contrario, una entidad que atrae, que reclama su

Dentro de lo que señalamos como primer grupo de poemas, los
textos que siguen y que tocan el
tema del amor, aún aquí encarnado en Fuensanta, van dando
con nitidez el perfil que LV crea
para ella. Vale la pena tomar en
consideración lo que el mismo
poeta dice en relación con esto,
desde 1909: "Soy doliente de una
larga e intensa pasión, fallecida
este otoño, Fuensanta, amigo
mio, es un cadáver en mi ánima". Si debo suponer que la mayoría de los poemas escritos
sobre Fuensanta en La sangre
devota son de ese año o posteriores, no puedo menos que preguntarme los motivos para que
LV esforzara tanto su creatividad en mantener en el discurso
poético la exaltación de un amor
que, con razón, suena poco con-

vincente.
Si pensamos que Fuensanta
(Josefa de los Rios) muere realmente hasta 1917, hay un largo
periodo en el que LV seguirá
aferrado a esa conceptualización
del amor y de la amada, que sólo
parece comenzar a resquebrajarse cuando el poeta cambia definitivamente de aires y, en
concreto, sustituye al objeto de
su amor sagrado, que el tiempo
desgasta inexorablemente.
Hablemos de "Pobrecilla sonám bula", "Cuaresmal",
"Ofrenda romántica", "Para
tus pies", "Poema de vejez y de
amor", "Para tus dedos ágiles y
finos", "Me estás vedada tú",
"Canonización", "Mientras
muere la tarde", "Hermana,
hazme llorar", "Sus ventanas",
"Boca flexible, ávida", y encontraremos el mismo propósito
de crear una imagen de mujer
ideal, intocable, pura, virginal.
También debemos hacer una
relación entre la mujer y la religión. Dada la pureza de esta entidad femenina, el contacto de
LV con ella es su posibilidad de
redención, de salvación del pecado que lo acecha a cada vuelta de
esquina. Así, la mujer no es sólo
la castidad, sino que encarna de
esta manera en lo que LV ya no
puede ser ni es, más que a través
de la nostalgia o la evocación. Es
en este sentido que se acerca a la
concepción de Simone de Beauvoir de la mujer como la otredad; López Velarde la convierte

en su otra mitad, que debe conservar intocable e inmaculada
como condición para seguir siendo esa posibilidad de integrarse
como un todo.

concupiscencia de los cuerpos:
Y asi podré llamarte esposa,
Yharemos juntos la dichosa
ruta evangélica del bien

basta la eterna gloria.
Amén.

El sufrimiento es parte del
costo; la mujer lo vive no como
tal, sino como un éxtasis o un
destino irrenunciable. El lenguaje es una mezcla de caracteres igualmente intangibles. La
delimitación de los qos espacios
coloca a LV, por supuesto, en el
plano de la conciencia; perdido
el paraíso para siempre. Por
ejemplo en "Pobrecilla sonámbula'', López Velarde dice:
Asicruzaselmundo
con ingrávidos pies y en transparencia
de éz.tasis se adelgaza tu perfil,

y vas diciendo: "Marcho en la clemencia,
soy la virginidad del panorama
Y la clara embriaguez de tu
conciencia. "

Otro poema que refleja estas
afirmaciones, es "Cuaresmal",
texto de tono exaltado en el que
confluyen lo religioso, la castidad del amor, el ritual en torno a
la amada inaccesible, transfigurada, celestial. El amor casto,
no consumado, es el pasaporte al
perdón de las veleidades velardianas, que éste reconoce, al calificar a las mujeres, a las que
debe rechazar, como "cálidas
mujeres".
Para librarse de ser él también "súbdito de la carne", propone LV la comunión de los espíritus, que lo hará trascender la

Como no debe quedar duda del
carácter del amor que LV le ha
asignado a Fuensanta, citemos
el final "parcial" de "Poema de
vejez y de amor":
Dos fantasmas dolientes
en él seremos en tranquilo amor,
en connubio sin mácula, yacentes;
WJB pareja fallecida en flor,
en la flor de los sueftos y las vidas;
carne difunta, espiritus en vela
que oyen cómo canta
por mil aftos el ave de la Gloria;
dos sombras adormidas
en el tálamo estéril de WJB santa.

"Me estás vedada tú" y "Canonización", reflejan que la visión de
LV sobre el Amor que él mismo
ha creado, en mucho, ya no le satisface igual, y empieza a cuestionárselo. El primer texto es
una queja ante la imposibilidad
de vivir en castidad y de fundirse
con la otra. Curiosamente, aunque se describe la agonía virtual
de la amada, más parece acusársele de estar en este trance,
por el sufrimiento que provoca
en el poeta. Como una especie de
venganza (así lo maneja Octavio
Paz), el amante amantisimo
promete no estar en el lecho de
la amada para el momento
postrero. Veamos trozos de este
poema:
¿Imaginas acaso la amargura
que hay en no convivir
los episodios de tu vida pura?

¡.o
¡.o

�Despertarás una maftana gris
y verás, en la luna de tu armario,
desdibujarse un pufto
esquelético, y ante el funerario
aviso, gritarás las cinco letras
de mi nombre, con vm pávida y floja
IY yo me hallaré ausente
de tu final congoja!

En el segundo poema aludido,

"canonización", parece haber una
suerte de cansancio espiritual en
López Velarde, que lo lleva a resolver de manera definitiva el
ámbito de esa pasión. Suena a
conjuro, y el tono no es más el atormentado de poemas anteriores.
Es una especie de acto de elemental justicia, de adjudicarle a
Fuensanta el lugar que se merece en la poesía y la vida del
autor, que corren paralelos desvelos y entusiasmos. Parece ser
que de ahi en adelante, los poemas que tocan a Fuensanta lo
hacen ya desde otra perspectiva,
como saneada, con una distancia
infranqueable de por medio.

~

Dejando de lado a Fuensanta falta abordar, de la primera parte,
los textos que se refieren a la
provincia, básicamente. Pero estamos de acuerdo en afirmar
que más que la provincia como
motivo de foto dominguera, López Velarde la incorpora en todas sus dimensiones de manera
natural, incluyendo al elemento
humano. De ahi sale, por
ejemplo, "A la gracia primitiva
de las aldeanas'.' , poema que
además hace ver que simultáneamente a su pasión por Fuensanta, LV no deja de ver, de ver demasiado todo lo que lo rodea, pa-

ra irse descubriendo en sus facetas amorosas que abarcan la vida, la tierra, la palabra misma.
En este, como en otros varios poemas, se perfila ya el manejo inteligente, lúcido y estallante de
los adjetivos • López Velarde. ·
Dada la derivación que tomó
este escrito, no puedo ya meterme a este tema, que es en si mismo susceptible de análisis detallados. Baste citar del poema
"A la gracia... ", algunos versos
que ejemplifican lo antes dicho:
Esta hambre de amores y esta sed
deensuefto
que se satisfagan en el ignorado
grupo de muchachas de un lugar pequefto.
Vasos de devoción, arcas piadosas
en que el amor jamás se contamina
jarras cuyas paredes olorosas
dan al agua frescura campesina •..

"Domingos de provincia",
"Del pueblo natal", "El campanero", son otros poemas que entran
como poemas paisaje o poemas
de evocación de la provincia. En
el último, LV toca también el tema de la muerte, que siente lo
ronda cerca.
Pero ¿qué pasa con el segundo
grupo de poemas? ¿Podemos
hablar de evolución en la poesía
velardiana en este corto tramo,
trazado artificiosamente? Como
respuesta a mi propio planteamiento debo suponer que sí lo
hay. Ahora veamos de qué se
trata.
Si los temas siguen siendo los

mismos, el asunto es que López
Velarde no parece seguir siendo
el mismo. Hemos "leido" en sus
poemas el tránsito desde una pasión posible, el amor proscrito,
su sufrimiento y su buscada trascendencia en la idealizaciónconjuro. Claro que no podemos
circunscribir el cambio a una resolución mental o una decepción.
Tiene que haber jugado un rol
muy importante, en ese proceso,
el propio quehacer cotidiano de
López Velarde, involucrado primero con los maderistas y más
tarde mudándose a la capital del
pais. El desarrollo no se hace esperar, a todos los niveles: quizá
deja de ser necesario venerar
con tal excelsitud a Fuensanta o la idea de ésta-, hay otros
quehaceres, otras prioridades,
otros intereses. Por supuesto, la
misma poesía representa un interés creciente, en el que al tono
intimista y directo con que se
retrataba a la provincia o se ensalzaba al amor, lo va sustituyendo una atención creciente hacia la forma y el recurso de lo poético. Simultáneo a su desarrollo
personal, vive LV la búsqueda de
una voz propia, nueva, que no
signifique ni renuncias sustanciales ni copia.
Y esto se traduce en la posibilidad de hacer nuevas lecturas de
los mismos viejos tópicos, con la
misma mirada amorosa, los
mismos conflictos internos, los
mismos pretextos, pero añadida
la atención del dedo en cada verso escrito, en cada sustantivo o
adjetivo colocado. Aunque no se

puede decir que LV se convierta
de pronto en un poeta alegre, regocijado o sonriente, se adivina
sin embargo en su poesía cierto
gustillo interno, traslúcido para
quien lee en la interlinea la ubicuidad del creador.
Sólo así pudo ver LV el contradictorio prestigio del almidón y
de temible luto ceremonial de
"Mi prima Agueda", o las señoritas con rostro de manzana,
ilustraciones prófugas de las cajas de pasas de "La bizarra capital de mi Estado". Ese gusanillo
en el estómago, del experimento
y el acierto en el poema, aparece
también en el texto "En el piélago veleidoso". Todo él denota
una actitud diferente con que LV
toca la poesia; un leve humor rumoroso, irónico y la búsqueda de
juegos de palabras:
Más no guardo rencor
a la inestable eternidad de espuma
y eflmeros espejos.
Porque sobre ella fui como una suma
de nostalgias y arraigos, y sobre ella
me senti, en alta mar,
más de viaje que nunca y más fincado.
en la palma de aquella mano impar.

El poema "A Sara" marca una
clara diferencia respecto al resto de los textos, porque en él encontramos a un López Velarde
distinto. Viraje de al menos noventa grados en relación a las
poetizaciones en tomo a Fuensanta, que describen a un LV
carnal, desprendido casi de la
noción de pecado. Lo religioso
persiste sólo en las referencias,

1J U/ 1,

1i;
1' ;

¡

y el mismo lenguaje y musicalidad del poema suenan bastante
biblicos:
(Blonda Sara, uva en sazón: mi apego franco
a tu persona, hoy me incita
a burlarme de mi ayer por la inaudita
buena fe con que crei mi sospechosa
vocación, la de un levita.)

Sara, Sara: eres flexible cual la hon-

su conclusión en el asunto de
Fuensanta.
Sé que esto es una mínima lectura de La sangre devota, pero
una vez señalados aunque sea
superficialmente los aspectos de
mi lectura, prefiero dejar este
escrito abierto, dado que son
múltiples las posibilidades hacia
donde puede dirigirse.

da
de David y contundente
como el lirico guijarro del mancebo;

...

Sara, Sara, golosina de horas
muelles:
racimo copioso y magno de promisión•..

Los últimos cinco poemas del

libro: "Qué será lo que espera",
"Tus hombros son como una
ara", "Un lacónico grito", "A la
patrona de mi pueblo", "Y pensar que pudimos", forman casi
un corpus en el que el motivo se
puede definir como un saldo de
cuentas definitivo con la pasión
por Fuensanta. Así, podríamos
decir que tanto la primera como
la segunda parte del texto tienen

Bibliografía
Paz, Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaquin
Mortiz. México, 1976. 3a. edición.
La gaceta del Fondo de Cultura Económica. Número dedicado a Ramón López
Velarde (1888-1921). No. 2D8. Nueva Epoca. México, abril de 1988.
López Velarde, Ramón. Obras. FCE.
Biblioteca Americana. México, 1986. 2a.

reimpresión de la la. edición.
Villaurrutia, Xavier. Antología. FCE.
Letras Mexicanas. México, 1980. la. edición.

�DISPOSICION DEL AGUA

JoséKozer
Una llovizna con su fuena mayor me utiliza su fin práctico
es la supervivencia del agua soy su concavidad.
Un árbol todo exterior, una figura: a sus pies la floración
anaranjada el exabrupto de las setas.
Llovizna siempre otra vez, momentáneamente: y lo exterior
fulge irrumpe se extiende del gran avellano
.
del traspatio hacia la boca apacible de las
caballerías en los establos quietas figuras
votivas monótonos golpes de sopor, las
bestias: pacíficas, se inclinan a los
abrevaderos bajo el árbol quién en su
cerebralidad mayor creó los pastos dibujó
este aparato indemne de las gramíneas el
heno las grandes charcas de vid en los
campos; yo estoy hecho igual que la boca
sucia de las ovejas igual de inclinarme
a comer la cosa triste esa que lo exterior
renueva pero no; debajo de las policromías
a la mesa abajo del lino la-cerámica el
cristal que recibe tranquilo de encima el
agua por igual mastico por igual mis tres
rumiantes de abajo se inclinan a las gamellas
boca sucia boca misma constituida igual para
todos en esta sala de abajo gran refectorio
mutuo, nos masticamos: yo vivo de gramineas
la misma mies la misma bosta, de todos.
Se nutre lo que se nutre igual que muere lo que se muere:
todo nace del agua el pez y la reventazón.
Caló la llovizna, me descosió: las suturas abiertas, trigo.
Por tanto, pura cerebralidad cualquier desazón cualqu,ier pedazo
de boca que-se erija en palabras pero no; podras
guiñarles un ojo pero son utensilio de cocina

una herramienta quizás quién sabe quizás las
aguas tienen que tener hacia arriba su ojo
de buey o inverso remolino, una función:
véase, la oveja estúpida va a balar, rostro
mío; tiene sed que beba si en cierto modo
posee la intuición del hambre, que coma:
a la intemperie o en la pieza de recreo
más feliz de casa nos cala el agua, por igual.
Así era; el espejo, por igual: no distingo encima o debajo no
distingo la anaranjada incoherencia de mis
carnes su superficie llena en la gracia del
agua bajo la vanidad del agua por un viejo
exabrupto, de setas.
Venid, a la recolección: las denominan vendimia segur el gran
muslo de las mujeres pisando en las cubas los
ciegos percherones de un rumbo solo el rumbo
blanco de las norias.
Qué frágiles qué riachuelos las cuarteaduras cauces secos,
debajo: pero soy una vivaz superficie una
estructura ósea una estructura gramatical,
resbaladiza: me mojo estas ropas resistentes
del cuerpo diáfano, debajo; entro y salgo
de unas mismas ropas que los crepúsculos
manchan de amarillo, las aguas
suavizan: se destejen.
Viva, porosidad: vivo pulimentado, del cuerpo.
La puerta central cruje cerrada en el silencio rechinan los
goznes cuando llego gira la mano en los
picaportes; abrí todas las puertas; es ésta:
delante del espejo saco uno tras otro estos ·
juegos de ropa mis deslucidas ropas una muda
tras otra, desgarbadas; yo fui un hombre de .

.....
e,,

. .,

; ¡1
1¡ 1

..

►

�LOS EMPRESARIOS EN MEXICO:
DEL PRIVILEGIO ECONOMICO
A LA DISPUTA DEL PODER POLITICO
(SEIS,TESIS)

Abraham Nuncio
.PRIMERA TESIS: Los regímenes de la Revolución Mexicana
favorecieron, más que a ningún
otro sector, al sector empresarial

sumo empaque de porte, presentación; Yestoy
desnudo; me llamo pan estopa_soy Pª!1 de a~ua
una actitud un monograma, m1ro; tanen anunan
el agasajo que nos brindamos unos ~ otros ~or
ejemplo una oveja a mí un percheron ~~r1llo
a mí, al espejo; amaso, una pura supe!Í1c1e de
formas hecha de pan es vid el pan h~c1a lo .
hondo se disminuye constituye semilla constituye
-extensión de sí hacia arriba fulge brota se
extipula la vid alcanza perfección en la . ,
traslúcida botella otro envase otra func1on
de realidad que viene de sí de debajo a todos,
reanima: el vino reposa horizontal el pan
reposa en las cestas de mimbre llega cual
lámparas encerradas que encendieron llega a
los refectorios la vid este pan de consumo
a nuestra mesa a la depauperación nos
devuelve.

La Revolución Mexicana incorPoró imPortantes demandas populares al nuevo régimen político que de ella surgió. Las reivindicaciones y derechos de los
campesinos quedaron consignados en el articulo '%1 de la Constitución de 1917 y los de los obreros
en el articulo 123 de este mismo
documento. La reforma agraria,
postulada por el nuevo régimen
como una de sus prioridades,
apuntaba a constituirse en un relevante triunfo de las masas
campesinas que participaron
con el contingente más numeroso en el movimiento revolucionario. Las garantías e instrumentos de organización y resistencia
a los patrones ofrecían -ele
vados como fueron a rango
constitucional- amplias posibilidades a la clase obrera para
mejorar sus condiciones de vida
y tener una mayor participación
en la riqueza y en la vida política
del país.
Sin embargo, tanto en la práctica como en ulteriores modificaciones a la ley, las demandas e
intereses de los trabajadores del
campo y la ciudad fueron nulificados, o cuando menos ~ediatizados, en favor de los antiguos Y
nuevos propietarios.
Superiores las fuerzas repre-

sentativas de la burguesía en la
guerra, en la disponibilidad de
recursos económicos, en su
estrategia política y en el control
sobre el aparato del Estado a las
fuerzas representativas del proletariado, impusieron a éste limitaciones a su desarrollo y conquistas. El articulo 123 constitucional fue reglamentado catorce
años después de concluida la etapa armada de la revolución, y
diecisiete el articulo '%1. En este
lapso, que se caracteriza por la
prevalencia de los caudillos militares, se estanca la reforma
agraria, se restringen los niveles
de vida de obreros y campesinos
y son reprimidos sus movimientos de protesta y perseguidas sus
organizaciones políticas y religiosas; por el contrario, las instituciones de clase de la burguesía
nacional (banca, legislación fiscal, neolatifundios, leyes de fomento a la industria privada,
protección a la inversión extranjera incluso al margen de la
Constitución, como en el caso de
las compañías petroleras, organizaciones empresariales) tienden a consolidarse. El relativo
interludio que significó el gobierno de Lázaro Cárdenas en la postergación de las demandas populares fue restaurado luego por
los empresarios privados en el
sexenio de Manuel Avila Camacho. De entonces a la fecha, y
en todo caso con altibajos poco
significativos en el largo período
de 1940 a 19m, los regímenes
posrevolucionarios han reforzaido las posiciones de la burguesía,

mexicana y transnacional en
detrimento -invariablementede las de la población trabajado-

ra.

La reforma agraria es contenida en los afios de la Segunda
Guerra Mundial y de hecho se la
paraliza durante el régimen de
Miguel Alemán (1946-1952) : se
decreta entonces el amparo en
materia agraria y el otorgamiento de certificados de inafectabilidad a la propiedad privada
de la tierra bajo el supuesto de
una porción limitada de ésta que
en la práctica no sería sino el
disfraz del neolatifundismo. Ambos recursos eran contrarios al
espíritu de esa reforma en su veta popular.
De igual manera, el marco jurídico y las demandas de los trabajadores sufren menoscabo.
Culminación de diversas acciones contra el movimiento
obrero (manipulación de los sindicatos, sometimiento a leyes de
excepción, abatimiento del salario) es la ola represiva con que
se lo agrede a fines de los afios
cincuenta y principios de los sesenta. En 1960 se institucionaliza
la segregación de los trabajadores al servicio del Estado que venia operando en los hechos desde
los años treinta. Así, casi una
tercera parte de la fuerza de trabajo queda sujeta·a un régimen
excepcional que lesiona derechos de los que goza el resto de
los trabajadores (el derecho de
huelga, contratación y revisión !:i

�r

de las condiciones de trabajo).
Entre 1940 y la primera mitad
de los años sesenta se produce la
primera gran etapa de concentración de los medios de producción y de la riqueza producida.
Después de varios aftos de reparto agrario, en 1960 el ejido una de las claves de la reforma
agraria- cuenta con una superficie territorial menor a la del
sector privado: 18,91.3 millones
de hectáreas (22%) contra 99,826
(78%), y con tierras irrigadas en
un porcentaje también menor al
de éste: 1,417 millones de hectáreas (41 %) contra 2,006 ( 59 %).
La desigual disponibilidad de
los recursos originados en la actividad agropecuaria hace que
en 1970, el 59.6% de los productores genere el 0.8% de la producción y que el 3.2% de los predios
aporte el 8&gt;.1 % de la misma.
Hacia 1963, los diversos estratos de la clase propietaria, que
representan el 19.8% de la PEA
captan un 53.8% del ingreso nacional, mientras que aquellos
que conforman a la clase no propietaria de menores ingresos, y
que representan el 8&gt;.2% de la
PEA, captan el 46.1% del ingreso.

=
P-4

La concentración del ingreso
es mayor en México que en otros
países de América Latina donde
no se produjo un proceso revolucionario como el que vivió la so-

ciedad mexicana en las primeras décadas de este siglo. Para
1970, el indice de concentración
en México era superior al de Argentina (0.44). Chile (0.48), Costa
Rica (0.49), Venezuela (0.50) y
Panamá (0.57). • Tal concentración se traducia en desigualdad:
el 50% de las familias de menores recursos percibía el 15% del
ingreso personal disponible y, en
el otro extremo, el 20% de las familias con más altas percepciones captaba el 64% del ingreso.
La desigualdad social no disminuyó sensiblemente en el curso de los aftos setenta -ni siquiera, como podría suponerse,
con el auge petrolero-, y si, por
el contrario, se ha acentuado en
los aftos de la crisis que registra
el pais desde principios de la presente década. En la segunda mitad de los aftos setenta, el 20% de
la población más pobre percibió
el 3.5% del ingreso, mientras que
el 20% más rico percibió el 50%
del mismo. Esta desproporción
tendería a ser mayor en los aftos
recientes. Algunos indicadores
dan cuenta de ello: en 1984, el
trabajo participó del ingreso nacional en un 22% (7 billones 968
mil millones 341 mil pesos) y el
capital lo hizo con un 56.5% (16
billones 230 mil millones 667 mil
pesos), mientras que -datos de
19&amp;&gt;- la aportación fiscal del
primero, a través del impuesto
sobre la renta, representó el 37%
y la del segundo sólo 11.6%.
• Coeficiente de Gini.

SEGUNDA TESIS: Los rasgos
socialistas o socializantes que le
atribuyen los empresarios al Estado mexicano son subjetivos

La desigualdad de la sociedad
mexicana en favor de la clase
poseedora debe atribuirse, fundamentalmente, a la conducción
de los regímenes surgidos de la
Revolución Mexicana. No son
pocas las reformas sociales que
éstos han introducido y de las
que se han beneficiado las mayorías a lo largo de siete décadas;
pero el balance último seftala el
carácter funcional de esas reformas que han rendido sus mejores frutos al sector más pequeño
de la población representado, en
este caso, por los empresarios.
El resultado de tal orientación
política han sido graves distorsiones sociales y un funcionamiento a menudo injusto y antidemocrático de las instituciones.
En un número reducido de familias se concentra el grueso de
la riqueza social y son ellas las
que, de manera directa e indirecta, ejercen o se disputan el
poder político. Propietarias de
las grandes unidades de producción que normalmente operan
bajo patrones oligopólicos,
controlan lo esencial de la vida
económica y politica de las regiones donde se han asentado. El
grupo Chihuahua, el grupo del
Estado de México, el grupo Sonora o el grupo Monterrey han
expropiado, patronímica y geopolíticamente, el nombre de los
lugares donde su dominio ha llegado a ser incuestionable. Una
sola familia, como ocurre en
Chihuahua o Nuevo León, man-

tiene bajo su virtual arbitrio a la
mayoría de la población mediante los numerosos trabajadores,
~ecursos y empresas que mane-

Ja.

Las familias más visibles de la
o~a~uia se identifican por su
acti~i~ad empresarial y por la
o~sición que presentan a las políticas de inspiración popular
a~optadas por la Revolución Me:ncana.
Acrecidos en sus fortunas y
con un amplio radio de influenc~ social, los grandes empresa~os de México han venido teruendo una incidencia creciente
en los procesos electorales y en
las decisiones políticas -se prevé que sea mayor en el futurogracias a las condiciones politicas y materiales que creó para
su desarrollo el sistema de la Revolución Mexicana.

propiedad privada de los medios
de producción, y por tanto la natur~leza capitalista del régimen
~ioeconómico imperante. Ha
sido sólo en el plano ideológico _
Los cambios en la concepción de
la propiedad territorial y las de ~era desfasada y por breve tiempo en lo que dio en llamar
reivindicaciones de los obreros y
campesinos que incorpora la Re- "educación socialista"- donde
volución Mexicana al nuevo or- ha insinuado un sesgo menos anticapi~ta que popular y aped~n c_onstitucional generan susnas
tefüdo de marxismo. Mas en
picacias y criticas en la clase
la
pr~cti~a
económica, que seria·
propietaria del pais -sobre todo
el
cnteno
para
calificar el tipo
en aquellos sectores constituidos
de
sociedad
de
que
se habla el
durante el antiguo régimen-.
Estado
mexicano
ha
sido co~eTales rasgos le resultan todavía
cuente
con
la
esencia
capitalista
más gravosos por cuanto el Esque le dio origen.
tado emergente los hace acompañar de restricciones a las
El liderato de la Revolución
P~ácticas religiosas y a sus mi- Mexicana fue conquistado por
rust!os, as! como de componen- hombres representativos del
~s ~deológicos de inspiración so- sector más avanzado de la burcialista que luego plasma en el guesía nacional. Ellos mismos
a~ículo tercero de la Constitu- fueron empresarios y sus princición. La ulterior política de na- pa_les iniciativas pollticas se
cionalizaciones de las industrias onentaron a modernizar el apabási~as Y la consecuente inter- rato. capitalista de producción.
vención del Estado en la econo- El discurso populista que emplemía potencian la critica de esos aron (dar a la propiedad privada
sectores y de los grupos subordi- un uso social e incluso "humanados a su ámbito ideológico.
no") no afectó en lo fundamental
las vías de desarrollo capitalista
. La imputación al Estado me- delpais.
:ncano de conducir al país hacia
e~ ~ialismo o hacia formas soSe puede hablar, por tanto de
c1alistas de organización polltica una continuidad básica -y ~ólo
se ha convertido en uno de los es- de ~ ruptura política- entre el
tereotipos empresariales más rég~~n porfiriano, que creó las
recurrentes. Se advierte, sin em- condiciones para superar la etaba~go, su índole puramente ideo- pa ~e acumulación originaria del
lógica. En ningún momento esc~pita~, Y el régimen revolute Estado ha sentado base algu- cionar10. q~e lo combatió, no pana que pudiera inducir a pensar ra supr1m1r estas condiciones
en el propósito de suprimir la sino más bien para acelerar s~

�transición hacia la etapa del capitalismo moderno.
Las nacionalizaciones de los
aflos treinta y la decisiva participación del Estado en la economia según los cánones k~yn~
sianos no implicaron un v1raJe
de contenido socialista. Produjeron, si, un doble fenómeno de
consecuencias insoslayables: la
recuperación de recursos nacionales en manos del capital
.extranjero, y la ªJ?licación de
gran parte de los rmsmos al df:
sarrollo de las fuerzas productivas del país.
1

Las empresas manejadas por
el Estado mexicano no se han
apartado en su funcion~~nto
de la racionalidad capitalista,
aunque en su concepción subyazga un propósito de desarroll~ que
no ha dejado de favorecer el mterés de las mayorías. Esta tendencia, sin embargo, ha sido cada vez menos acentuada en la
medida que los recursos nacionales se han ido concentrando
en las áreas expansivas de la
economía dominadas por los monopolios privados.

~

Antes que convertirse las
empresas llamadas paraestatales en punto de partida de una
economía planificada, su explotación ha servido señaladamente
para subsidiar a la economía de
la empresa privada; de ~~uf ~u
operación a menudo deficitaria
que los empresarios invocan para invalidar su detentación por

el Estado.
No debiera confun~ como también los empresanos lo
hacen esgrimiendo el argumento
de la voluntad socializante- el
carácter nacional o simplefi!,ente
estatal de ciertas explotaciones
con un proyecto socialista. Las
coincidencias de las empresas
en manos del Estado con
aquellas que operan bajo la gestión de estados socialistas son
puramente formales y no de contenido.
El Estado ha puesto la gestión
del sector público de la economía
al servicio -principalmentede los intereses históricos de 1~
dueños del capital Y no al servicio de los intereses de los tra~jadores. El caso co~trario
habría dado pie para considerar,
justamente, una orientaci~n socialista en el Estado mexic~o
que no existe fuera de la retónca
empresarial.

TERCERA TESIS: El régimen
de "economía mixta" implantado por el Estado mexicano es la
base del "poder mixto" o compartido al que aspiran los empresarios privados

La intervención del Estado
mexicano en la economía Y el
hecho de haber dejado indemne
la revolución a la propiedad privada como principio de la producción y apropiación de los

bienes terrenales dio origen a ~
término que justificaba es~ circunstancia: la economía mixta.
Este término deriva un discurso
legitimador en cuyo fondo se
descubre una culpa y una disculpa: la Revolución Mexicana, popular como fue en sus expresiones más avanzadas, rec~ba oficialmente haberse constituido en gobierno par~ continua_r
reproduciendo el régunen capitalista; no aceptaba, por otra
parte, identificarse con un proceso socialista clásico. Sus rec~
res la difundían como un régimen suis generis para evitar ~marle al capitalismo que la definía por su nombre.
Ese tipo de discurso se explica
por la presencia muy importante, sobre todo en las primeras décadas del periodo posrevolucionario, de la pequeña burguesía en posiciones clave
dentro del aparato estatal. De
hecho, muchos de los dirigente_s
del nuevo Estado procedían onginariamente de esa clase. Se
explica también por la necesidad
que tenia el grupo goberna!lte de
participar en la acumulación de
capital y de afianzar a la vez su
hegemonía en el poder frente a
las masas y frente a la burguesía
empresarial. Baj~ la .fó~~
"ni capitalismo ru socialismo
permitió a las primeras ciertas
cuotas de poder a través de una
eficaz burocracia sindical Y a la
segunda acumular capitales sin
aparecer anti o contrarrevolucionaria, pero a condición de no

interferir en la conducción del
Estado. De esta manera complementa el esquema que le dejó la
posibilidad de ejercer el poder
por varias décadas de manera
prácticamente indiscutible: la
economía mixta con rectoría del
Estado.

Las décadas de 1940 a 1970, que y luego de manera más francaregistran altos indices de creci- a la militancia y a la lucha partimiento económico, un conside- daria. Contemplan la posibilirable desarrollo industrial dad, inclusive, de disputar el posiempre, es cierto, a costa del der al grupo gobernante.
desarrollo agrícola- y estabilidad monetaria y de precios, son
En principio el grupo goberde bonanza para el capital na- nante logró desalentar esa particional y extranjero; no así para
El esquema fue aceptado por las mayorías trabajadoras que cipación, ya mediante concela burguesía empresarial des- demandaban empleo, salarios siones, ya mediante presiones o
pués del enfrentamiento entre remuneradores y satisfactores cooptación. Pero habían pasaésta y el régimen de Cárdenas, básicos que no obtenían en la do varios años durante los cuales
enfrentamiento que habrá de de- medida de sus necesidades. La los empresarios fueron acumusembocar en la más grave crisis inconformidad y protestas moti- lando fuel"'las y sedimentando un
política desde el inicio de la Re- vadas por este contraste son, discurso más definidamente cavolución. Operó, así, un pacto no empero, acalladas por los regí- pitalista que el que les proponía
escrito -pero reiterado siempre menes revolucionarios -incluso compartir la revolución instituque fue necesario por el grupo por medio de la violencia, como cionalizada. Y como desde 1970
gobernante--- mediante el cual sucedió con el movimiento obre- ese discurso encarnaba una y
los representantes del Estado se ro a fines de los cincuenta y con otra vez en prácticas que intendedicarían a gobernar y los el movimiento popular cataliza- taban cuestionar, así fuere superficialmente, los cotos del caempresarios privados a produ- do por los estudiantes en 1968.
pital, algunos de ellos empezacir. La aceptación del pacto por
ron
a pasarse a la oposición.
parte de estos últimos entrañaba
Los representantes del capital Ejemplos que ilustran tal viraje
dos condiciones tácitas: a) el agradecieron al gobierno -y
sector de la economía en manos aún se lo reconocen como gran son los ex candidatos panistas a
del Estado servirla para de- mérito-- haber sofocado con las gubernaturas de Sonora y
sarrollar, en lo fundamental, las energía las manifestaciones de Chihuahua.
empresas privadas, y b) el Esta- descontento. Hasta ese momento
Los planteamientos empresado no incurriría en medidas que, su intervención en el curso de los
riales
más radicales niegan hoy
como las adoptadas por el carde- acontecimientos era discreta y
la
validez
de la economía mixta
nismo, daban a las masas un po- un tanto marginal. El régimen
y
la
rectoría
del Estado. A su ender protagónico capaz de poner les aseguraba altas tasas de gacuentro
ha
venido
el neoliberaen peligro el predominio de la nancia y la defensa del clima
lismo
de
inspiración
reaganiana.
clase propietaria. Cumplidas es- ideológico acorde con su visión.
Consideran
que
el
Estado
no detas condiciones en sus aspectos
be
intervenir
en
la
economía
y
esenciales, los empresarios no
Al entrar en crisis ese estado que su papel debe constreñirse
sintieron la necesidad de partici- de cosas en los años subsecuentan sólo a la gestión administrapar directamente en el quehacer
tes, los empresarios, que habían tiva y a la vigilancia social. AfirPolítico: no se educaron ni pre- llegado a ver la actividad polítiJ&gt;araron para ello, y optaron por ca como social y culturalmente man, por otra parte, la incapacirefocilarse en la dorada me- despreciable, inician su incorpo- dad estatal para sortear la crisis
que padece México y por contradianía de sus negocios.
ración -al principio con timidez partida sostienen la acción de la ~

�iniciativa privada como la única
capaz de hacerlo.
En un terreno más pragmático los empresarios proponen la
alternancia entre el Partido Revolucionario Institucional en el
poder y el Partido Acción Nacional que aspira en algún momento a conquistarlo. Este poder compartido tendría su base
en el hecho de compartir los
empresarios con los lideres de la
revolución la economía del pais.
Si mixta es la economía -paree~
desprenderse de sus posiciones-- no hay ninguna razón
para que el poder no lo sea.
El surgimiento de los empresarios politicos, fenómeno reciente -aunque no sin ante&lt;:e
dentes- en el escenano
público de México, seria la respuesta a la existencia de los politicos empresarios. Los revolucionarios impusieron a los
empresarios la marginación politica, pero ellos a su vez no
cumplieron con su parte del pacto implicito e incursionaron en la
actividad empresarial. Su intervención en la economía, desde la
dimensión pública, los llevó con
el tiempo al manejo privado de
aquélla. Sin embargo se ~
opuesto a que los empresal"!-os
conjuguen el poder econó~co
que tienen con el poder politico
que aspiran a tener de manera
formal y -digámoslo asi- con
sus propios colores. Hasta aho_ra
han podido evitar que tal conJu~ gación se convierta en un fenó-

meno generalizado; pero en las
filas de su propio partido ya se
abre paso. Para enfre~tar a los
empresarios que han sido lanzados como candidatos del PAN a
importantes puestos de r~presentación, el PRI ha escogido a
candidatos procedentes del ámbito empresarial.
El poder, basta ahora compartido exclusivamente dentro del
PRI, es una tendencia que puede
no tardar mucho en presentar
caracteristicas bipartitas.

CUARTA TESIS: Los empresarios mexicanos son panistas por
deffnición ideológica expresa
Los lideres de la Revolución Me-

xicana -empresarios capitalistas ellos mismos- impulsaron la
conformación de una burguesia
nacional identificada con sus P?siciones ideológicas. Habla, sm
embargo, un sector d~ esta burguesia que se constituyó previamente a la Revolución y que
se enfrentó a ésta durante la
lucha armada, prime~o, e~ la
etapa de su consolidación lllStitucional, después.

r

En el ejercicio de su hegem~
nia, el grupo gobernante orgaruzó a las diferentes clases Ysectores cifténdolos al marco jurldico
que iba estableciendo al paso que
se afianzaba en el poder. Fuero~
los empresarios uno de los pnmeros sectores a los cuales or~anizó · lo hizo en cámaras de industria y comercio. El instru-

mento que tenia a la mano era la
vieja ley de cáma~ ~e l908;
aunque limitado, le sll'Vló .para
conseguir que los empresanos se
sujetaran a un funcionamiento
regulado legalmente Y, por-~
to con una autonomía restringi~- La burguesia pofiriana, Y
sobre todo aquella que presentaba rasgos modernizantes como
lo era la burguesia industrial ~e
Monterrey no se conformó fácilmente a este esquema ~ impulsó
la creación de un orgarusmo que
no derivara su funcionamiento
de la voluntad de la ley sino de la
voluntad de los particulares que
lo creaban. Surge asi, en 1929, la
Confederación Patronal de la
República Mexicana ( COPARMEX), desde entonces el o~ganismo empresarial más beligerante y radical de cuan~os repr:
sentan a los empresanos mexicanos.
Desde la COPARMEX, que articula más nitidamente el disc_urso de la burguesia empresanal,
los empresarios cuestionan la
concepción de la propiedad en la
Constitución de 1917 Y se oponen
a todas aquellas politicas del Estado que pueden significar m~rma a las posibilidades de acción
y desarrollo del capital, Y.ª ~a
en términos directos de limitaciones a la tasa de ganancia, ya
sea en términos ideológicos o por
virtud del ensanchamiento al poder del Estado o a la participación de las clases subalternas en
las fuentes de decisión.

La dirigencia de la COPARMEX, identificada desde sus orígenes con el ideario neoliberal
sustentado por los empresarios
regiomontanos -patrocinadores
a su vez del surgimiento del Partido Acción Nacional- contribuyó de manera decisiva a la creación, en 1975, del Centro Coordinador Empresarial, máximo organismo cúpula de los empresarios. Reacción de estos a ciertas
pollticas y al discurso ~heverrista que actualizaba algunas
imágenes reivindicativas ci.. la
Revolución Mexicana, el CEE
adquiere un significado insoslayable: por una parte constituye
el primer gran desafio en bloque
de la burguesia empresarial al
Estado mexicano, al mismo
tiempo que subraya su determinación de actuar politicamente
para influir en éste; por la otra
define ideológicamente a los
empresarios dentro del marco
doctrinario que le es propio· al
Partido Acción Nacional. Esta
definición, implica.entre otras
cuestiones, rechazar por exclusión el concepto de propiedad
privada que establece la Constitución Mexicana. En los principios por los que se rige el CCE, al
igual que en los principios de
doctrina del PAN, la propiedad
Privada es considerada como un
derecho natural. Esta concepción choca con la del texto constitucional que seftala a la Nación
como el sujeto original de la propiedad y a su dimensión privada
como efecto de la voluntad de la
ley.

Fue esa la manera más explicita de pasar los empresarios a
la oposición: abandonaban los
postulados sustentados por el
Estado y su partido, el Revolucionario Institucional, y suscribian de hecho los que sustenta
Acción Nacional dando a este
partido un gran potencial polltico que se manifestarla en el curso de los aftos ochenta. Entre
unos y otros postulados existe
una diferencia significativa: las
reivindicaciones populares y limitaciones al capital que plasma
la Constitución en sus artículos
'r/ y 123, y que el PRI recoge en
su discurso, no aparecen en el
cuerpo de doctrina del PAN y a
menudo este partido ha pugnado
por su desaparición. La raíz de
esta diferencia hay que buscarla
en los orígenes del PAN: surge
éste, en efecto, para oponerse al
proceso más avanzado de reformas sociales y cambios pollticos
que haya podido alumbrar la Revolución Mexicana.

resto de las fuerzas en el Estado,
hacia una recomposición de la
cual resultará -como ya se insinúa en los procesos electorales
de hoy dia- con aptitud y capacidad politica mayores que
contrastan, no por azar, con la
mengua que han sufrido en las
suyas los trabajadores.

QUINTA TF.SIS: El bipartfdismo, tendeacta electoral que se
ha ido configurando en México a
partir de la ingerencia de los
empresarios en la política, reafirma el Poder de la clase dominante y reduce y puede excluir la
Influencia política de las masas
El fenómeno del neopanismo,
que califica la participación de
los empresarios en la politica
electoral ha producido una polarización del voto: los partidos
Revolucionario Institucional y
Acción Nacional han registrado
una abrumadora mayoria de los
sufragios emitidos, sobre todo en
los estados del norte del pais. Estos estados se caracterizan por
un mayor grado de desarrollo
capitalista en el conjunto nacional y por la existencia de fuertes grupos de empresarios privados y una clase media educada
en un ambiente conservador
impregnado de los valores de la
empresa y del modo de vida norteamericano.

Hasta antes de los aftos setenta, ni la orientación del Estado ni
la fuerza de la burguesia empresarial podian haber hecho que
ésta se configurara como oposición (oposición, bien es cierto,
relativa y acomodaticia, y en lo
fundamental constreñida al ámbito ideológico). Seria con la crisis del desarrollo estabilizador
que habrá de ensayarse en su
nuevo rol politico. IdeológicaAntes de que el PAN resurmente al lado del PAN, y en la giera como un partido que pupráctica ganando para sus posi- diera disputarle el poder al PRI
ciones al PRI, transita, con el por la via electoral, el voto por

: .¡

.'

~ I! '

�éste era ya un voto conservador.
La minoría votante, pues las
elecciones apenas empiezan a
perfilarse en la vida política de
México como un fenómeno significativo que involucra masivamente al electorado, dio su respaldo a la política del partido en
el poder, politica que priorizó la
concentración de la riqueza y sólo en segundo término satisfizo
ciertas demandas de las mayorías desde un discurso populista.
La rigidez gubernamental derivada de la estructura corporativa del régimen y la corrupción
que fue permeando todas sus instancias y funcionamiento se cruzaron, en la coyuntura de la crisis, con una creciente disidencia
de los empresarios opuestos,
proverbialmente, a los aspectos
populares, las formas colectivas
de gestión y todo aquello que pudiera contrariar el concepto absoluto de la propiedad privada,
así como la gran discrecionalidad de los hombres en el poder.
Privados de la banca, decidieron
participar más francamente en
el juego político. Lo hicieron desde la oposición incorporándose
al Partido Acción Nacional, pero
también desde el Partido Revolucionario Institucional.

La oligarquización del PAN y
el PRI seria el resultado de la
disputa entre las cúpulas de la
burguesía mexicana que dominan la escena electoral en estos
dos partidos. Los efectos de tal
fenómeno tenderian a pulverizar, como ya ocurre, la posibilidad de una tercera vía que
representara los intereses de
clase de las masas. Alli donde el
bipartidismo se ha manifestado
con mayor nitidez, el indice de
los demás partidos apenas es
significativo; las propuestas de
éstos padecerán marginación
frente a las que comparten, con
diferencia de matiz, los partidos
mayoritarios y que son, en lo
fundamental, trasunto de los intereses y concepciones de los
grandes empresarios regionales.

fienden los representantes de los
monopolios y sus aliados. Este
programa ha logrado imponerse
sobre el que defienden los
empresarios pequefios y medianos del sector no dedicado a
la exportación, que es el sector
mayoritario y el cual enfatiza el
Proteccionismo, la ampliación
del mercado interno, la generación de empleos y el papel regulador del Estado.

Es preciso advertir que las diferencis entre el PAN y el PRI no
se sitúan en el plano de la política económica, y las que a ésta se
refieren son de grado y no de
orientación. La rivalidad entre
uno y otro partido nace no de objetivos económicos sino de las
formas en la trasmisión y ejercicio del poder. De aquí que sea el
plano electoral donde tales diferencias hayan cobrado su mayor
intensidad. Su disputa es por definir, hoy, quien instrumenta la
etapa del cambio estructural a
que se ve forzada la economía
mexicana por los ajustes que se
El bipartidismo tiene ya una producen en el capitalismo a esexpresión interna en el seno del cala mundial. Es, pues, una dispropio partido en el poder. Los puta por el poder que tiene su
empresarios que se han ido in- origen en la crisis. En esta dispucorporando gradualmente a sus ta, el PRI pretende mantener un
filas coinciden puntualmente con sistema de partido gobernante
los planteamientos y demandas único con participación secundade los empresarios panistas. ria de otros partidos (basado en
Unos y otros abrazan las tesis el corporativismo autoritario
neoliberales en cuanto favorecen que fundó en los afios treinta),
la concentración de capital. El mientras que el PAN se pronunpropio gobierno mexicano ha cia por la vía del consenso fincapuesto en práctica el programa do en la direccionalidad de los
neoliberal que impulsan y de- electores (en si las clases me-

dias que responden a los valores
de ~ clase dominante) mediante
un sistema de alternancia en el
~er de los partidos mayoritanos.

volucionarios para responder a
las demandas en ellas involucradas.

nante producto de la revolución•
en los industriales de Monterre;
tendrán su núcleo más representativo. En adelante y hasta
n~estros días, toda acción del régimen que entrañe ese tipo de
deslegitimación será percibida
por los empresarios como un
ataque a sus posiciones y reaccionarán vivamente en contra.

La corriente empresarial que
da
sustento al Partido Acción
El bipartidismo mexicano
Nacional
se ha opuesto, desde los
podrá no seguir los patrones del
orígenes
mismos de la Revoluque se ha implantado en los Esción Mexicana, a ese tipo de restados Unidos, pero eventualmente su co_rolario, si se parte de y puestas en lo que han implicado
pro~undiza la experiencia en la de apertura a la acción de las
El discursó neocardenista de
re~1ón norte del país, sería el masas por reivindicar sus derec~os Y. su papel protagónico en
nusmo: el desplazamiento defi- la histona. En el plano social es- Echeverria Y la nacionalización
nitiyo de las masas de la política ta corriente se ha concent;ado de la banca por el gobierno de
López Portillo habrán de motinacional.
en la Confederación Patronal de var la respuesta más enérgica
la República Mexicana. En los
SEXTA TESIS: Los empresarios afios treinta patrocina todos los de parte de los empresarios no
Privados no lograrán democrati- movimientos de derecha que en- sólo contra las políticas y medizar la vida Política y social de tonces se producen: desde la das gubernamentales, sino
México desde sus actuales Posi- lucha contra la educación "so- contra el modelo estatal ( econociones
mía mixta con rectoría del Estacialista'' y la asonada cedillista d~, el tamafio excesivo de éste,
Salvo breves períodos signados hasta el surgimiento del PAN y alianza del grupo dominante con
por cambios profundos en la polí- la candidatura del general Juan las masas obreras y campesitica mexicana a los que han Andrew Almazán. La ofensiva nas, medidas proteccionistas
contra el cardenismo aparece
ª&lt;:ompafiado importantes movi- como denominador común de es- ~antenimiento de formas colee:·
tiv~ de producción como el ejimientos sociales (los que dieron
tos
movimientos.
Las
nacionalido,
mtervención en los circuitos
pauta a los gobiernos de Juárez
zaciones, la profundización de la ~e distribución de mercancías e
Madero Y Cárdenas), la bur: reforma agraria y la cobertura a
gu~sia no ha impulsado ni logra- la organización y la participa- mtercambio de valores titularid~ implantar a lo largo de ciento ción política de las masas que dad original de la Nació~ respec~mcuenta afios una instituciona- promueve el régimen de Cárde- to ~el suelo y del subsuelo terrilidad democrática. Los márge- nas, aunque resulten en favor del tonales, sostenimiento de ciernes de democracia que le han desarrollo y estabilización del tos derechos sociales como los de
permitido al país mantener un capitalismo, deslegitiman la i- los trabajadores y los educanequilibrio social nada desde- deología propietaria como base dos) implantado por los regíme6!1ble a lo largo de las últimas clasista de los empresarios. Esta nes posrevolucionarios.
siete décadas han sido producto
es la razón por la cual lo combaMuchos de los empresarios
esencialmente, de las luchas ~ te~ aquellos que menos reque
se deciden por participar en
P~res Y de una no ausente sen- qweren de la férula estatal porsibilidad -muy deteriorada en que han logrado crecer y consoli- la política pasan a la oposición.
~ última década, también es darse con mayor autonomia res- Su demanda fundamental es en
este sentido, el respeto al vot~ y
cierto- de los regímenes posrepecto del nuevo bloque gober- . conforme a los resultados electO:

~ !~-1f
►

�rales, la alternancia en el poder.
Aparte el anügobiemismo con
que suelen manifestarse, no han
logrado articular un programa
polltico que les pudiera permitir
erjgirse, a través de Acción Nacional, en una verdadera alternativa al gobierno priísta.
Tienen, si, la ventaja histórica
sobre éste de ser consecuentes
en lo polltico con el proceso de
modernización en el aparato productivo que el propio Estado ha
aceptado promover ( aplicando
en más de un sentido el programa del PAN). Demandan que a
tal proceso se corresponda una
modernización del funcionamiento gubernamental. A ello se
opone el partido en el poder, aunque ha realizado ya algunas concesiones dentro del marco de la
nueva reforma político-electoral
que ha puesto en marcha.
1

Los empresarios privados han

'

~

hecho de la democracia el lema
de sus campañas pollticas. Pero
si programáticamente sus limitaciones son evidentes, la fundamentación doctrinaria que hacen de sus planteamientos no va
más allá de una pobre sinonimia
en la que elecciones limpias y
respeto al voto valen por la democracia toda.Contrastado con
su praxis, el lema empresarial
resulta demagógico. Defensores
de la propiedad privada absoluta
de los medios de producción, a su
postura nada tendrían que agregar para desvirtuar cualquier
proyecto democrático: este tipo
de propiedad, que en México ha

desembocado en el dominio de
los monopolios, constituye la institución antidemocrática por antonomasia de la sociedad capitalista y sus emanaciones ideológicas propician y sancionan una
realidad antipopular, desnacionalizadora e injusta.
En las empresas privadas, como consecuencia de esa institución, prevalece un régimen profundamente antidemocrático.
Este mismo régimen se extiende
a las escuelas, universidades 'Y
tecnológicos privados bajo el
control de los empresarios; a los
organismos sociales donde éstos
reproducen su visión y tradiciones; a las organizaciones que
sirven sus intereses gremiales.
La polltica que despliegan obedece en todo al mando y beneficio de la élite. La ausencia de
autonomía y la manipulación por lo demás un hecho objetivoque cuestionan en los sindicatos
adheridos al PRI existen potenciadas en los sindicatos manejados por ellas (los llamados sindicatos blancos).
En términos de política general, los empresarios se pronuncian por la menor participación
de la fuerza de trabajo en el
ingreso nacional pugnando por
una cada vez mayor restricción
de los salarios; por la desigualdad implícita en la posición de
sacrificar las condiciones de vida de las mayorías a las exigencias financieras del capital
extranjero; por la antidemocra-

cia continental en favor de los
Estados Unidos demandando la
sujeción de México a los dictados
de la polltica agresiva de ese
país hacia naciones que, como
Cuba y Nicaragua, se han
sustraído a su dominio.
Ha sido el fraude electoral el
que ha dado credibilidad a la demanda empresarial de democracia. Promotores por naturaleza
de la desigualdad, han sabido capitalizar el descontento de la
población hacia los métodos
amañados, las imposiciones y el
daño en sus condiciones de vida
que padece la de menores recursos en virtud del sesgo promonopólico que el régimen ha
dado al manejo de la crisis. Han
legitimado en suma su antidemocracia social con la respuesta
social a la antidemocracia política de sus pares en el poder.
Hasta ahora nada hay que insinúe algún cambio a la democracia de los pocos por la que luchan
los empresarios: aquella que con
el concurso supuesto y formal de
todos deja en manos de una minoria electa -por vía de la arrogación contenida en el sistema
de representación general que
esconde la defensa del interés
particular de una sola clase- la
gran parte de poder del que
queda despejada en la práctica
la mayoría electora. Esto no elimina la posibilidad, por cierto,
de que en su disputa por el poder
no lleguen a despertar, como ha
venido ocurriendo, fuerzas so-

'",;;~'-

~

'
ciales que los obliguen a modificar su política y sus alianzas y a
c3n:1~iar por tanto sus actu~les
P0S1c1ones de casi country club
por otras donde las masas
Jueguen un papel significativo en
1~ muy diversos ámbitos de la
Vida social y política del país.
Pero ~sta seria otra historia cuya pnmera versión nos la dio a
conocer ya la Revolución Mexi~ana: Estaríamos ante el hecho
msólito -y muy improbablede una burguesía que habiendo
combatido un movimiento revolucionario se resuelve a provoc~r 0 tr?· Más plausible que esta
hipótesi_s parece ser otra: que
ante la unposibilidad de acceder
al P&lt;&gt;der por la vía electoral se
decida a intentar fórmulas de-

sestabilizadoras que le permi.,
las ruinas del actual
partido en el poder, encumbrarse por medios que no tendrían
que ser necesariamente los de un
golpe de Estado.

tan, .sobre

ca ~us orientaciones. En gran
medida lo.han conseguido Y esto
les expeditará en el futuro su
Participación en el poder público
como representantes directos
del capital privado.

Por ahora, y en el terreno más
realista, sin abandonar su propio
Monte'ITey, N.L., septiembre
·
de 1986.
proyecto los empresarios mexicanos (en fin, la parte de ellos
~ue se ha lanzado a la arena política) presionan de diversas maexneras (a través del frente electo- la • • e~=e.e~Altrabajo.fue
. no
ternativas de
de{nsJS
ecof!órruc~
en
México:
el
papel
ral apoyando al PAN, a través
pnvado • evento que tuvo ludel aparato burocrático incrus- gar rtodfasr
os
12 al 14 de septiembre de 1986
tándose en él y desde el propio
e! campus de la Universidad de Cali~~I donde han avanzado sus po- ~ Berkeley. a convocatoria del
Estudios Mexicanos de essicio~es) para que el gobierno ta institu. c1'óde
n. En el seminario participa.
recoJa 10 más fielmente posible ron vanos empresarios
.académicos de e ! e = • as!
sus demandas y ponga en prácti- C?mo
c1onalidad Yde los Estados Unidos. na-

:u~=::

:n

�EL REYNO, OBRA MAESTRA

Agustín Yáñez
RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder
que tiene el tiempo ~ra coi:
vertir en ceniza cualqwer página es el hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra vez
el rescoldo: guiño lwninos~ que
nos dirige nuestro semeJante
desde el ayer.
La carta inserta a continuación ha sido tomada del
"Apéndice" de Ahna Ma~er ~antología de temas uni'~ersitarios.;
un homenaje). Este li~ro, a~piciado por nuestra universidad,
apareció en 1984 a causa de habérsele otorgado a su autor' el
eminente universitario Yhombre
de letras Raúl Rangel F~as, ~l
grado de doctor en filosofia

honoris causa.

15 de octubre, 1972.

Muy querido amigo Raúl:
De sorpresa en admiración, he leído El Reyno. Regio en cada provincia, de confín en confín, a crecientes páginas.
Qué sutil, feliz contrapunto de asuntos, tiempos, tipos, fantasías, realidades, modos expresivos, a partir del arcaico cuadro inicial, hasta el
coloquio popular, tan acertado (contrapunto es arte sumo): y cuán
inesperada sabiduría de composición (clave del quehacer artístico: novela o poesía, pintura, música, escultura o arquitectura): en la traza
general y en los detalles; en uso del coro clásico, transcrito en cursiva.
El Reyno es la sinfonía de Nueva Extremadura, que no dudo en comparar con la de Dvorak: El Nuevo Mundo.
Cuánto podría extenderse al computar impresiones, hallazgos, lecciones, que su libro me ha deparado. Lo haré personalmente, cuando
nos encontremos. Espero que sea pronto.
No creo errar si auguro que, cualesquiera sean la miopía de la crítica
o lo desaprensivo de la difusión, El Reyno alcanzará rango de obra maestra en la narrativa mexicana. Tarde o temprano. Indudablemente.
Querido Raúl, muy hondamente, calurosamente, me complace
congratularme, felicitarlo por tan espléndido fruto de su talento, de su
imaginación, de su perseverancia en la larga paciencia de crear.
Lo abrazo con antiguo, acendrado afecto.

�LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

EN EL MEDIO SIGLO

Alfonso Rangel Guerra
ABANICO
La semana comprendida entre el
14 Y el 18 de marzo de este año
fue escogida por nuestra fa~ultad para dedicarla a homenaJe8:r
a su director fundador, Dr. Raúl
Rangel Frias, también rector Y
gobernador de Nuevo León en el
pasado.
Una parte de lo que se d}jo edn

esa ocasión -o a propós~to e
ella- se transcribe ensegwda.

ru

00
i!

Decidí hablar en esta charla
sobre la Universidad de Nuevo tudios e integrarse a las activi- años era una institución muy pedades de la ciudad y de la univerLeón en el Medio Siglo, no preci- sidad.
. queña, en la que se ofrecían las
samente porque fue la que me topocas carreras tradicionales,
có vivir a mí, sino porque es preque existían por igual en las poAntes
de
ser
designado
rector
cisamente la universidad que en
cas universidades que había enesos años hizo surgir Raúl Ran- en el año de 1949, Raúl Rangel tonces
en México: Derecho, Megel Frias durante su rectorado Frías tuvo a su cargo lo que en- dicina, Ingeniería y Química. Me
tonces se llamaba el Departade 1949-1955.
mento de Acción Social Universi- refiero expresamente a la educación superior, sin considerar la
Como ustedes saben, la actual taria, con una concepción algo labor del viejo Colegio Civil, insUniversidad de Nuevo León distinta de una de las tres fun- titución entonces convertida en
puede identificarse come la se- ciones de la Universidad: educa- Escuela de Bachilleres. Raúl
gunda universidad, la que .1urgió ción, investigación y difusión de Rangel Frías concibió, en el
de la Ley Orgánica del aff" 1944. la cultura. En esta concepción de centro de la extensión universitaHubo una previa, te 11 ah"8 an- la difusión de la cultura como ac- ria, una tarea periódica anual,
tes, creada en 1933, que se inició ción de integración de la institu- que propiciara dos cosas: primecon el esfuerzo y la actividad rea- ción universitaria a la vida de la ra, realizar ese concepto de aclizados en Monterrey con la coor- comunidad y de la sociedad, la ción social-cultural, permitiendo
dinación y _la participación del universidad proveía con sus pro- que la ciudad de Monterrey tuDr. Pedro de Alba. Aquella uni- pios profesores y estudiantes la viera contacto con los creadores
versidad de 1933 tuvo una vida realización de las actividades del pensamiento, con los profesomuy corta por circunstancias de culturales. El Departamento de res universitarios de alto nivel y
la época y del momento: políti- Acción Social realizaba, a partir los maestros e investigadores
cas, educativas e ideológicas, y de esta concepción de extensión que en ese momento cumplían en
desapareció prematuramente, de la cultura a la sociedad, lo que la ciudad de México tareas de in- convirtiéndose en el Consejo de hoy se conoce como difusión cul- vestigación en la historia y la
Cultura Superior, organismo que 1tural y la tarea estaba a cargo de cultura mexicanas, creaban la
funcionó hasta el año de 1944, Raúl Rangel Frias.
literatura, traducían a los más
cuando mediante una nueva ley
importantes
autores extranjeros
Aquella actividad vino a signiorgánica se creó de nuevo la unien
los
campos
de la filosofía, la
versidad.
ficarse fundamentalmente por
economía,
la
antropología y
una tarea que felizmente se
otros,
y
escribían
y dejaban el
Raúl Rangel Frías, que estu- mantuvo durante muchos años y testimonio de la cultura de su
dió la carrera de derecho en la que fue una concepción directa tiempo. Así, la Escuela de Veraciudad de México, en la Facultad de Raúl Rangel Frías, quien pu- no de la Universidad de Nuevo
de Derecho de la Universidad so en ejecución un proyecto con- León, dedicaba los meses de juNacional, y que realizó una tesis cebido por él y realizado por él, y lio y agosto a recibir a estos prosobre las ideas jurídicas y filosó- que año con año dejó frutos mag- fesores e investigadores visitanficas de Hans Kensen, tuvo una níficos para la Universidad de tes que dictaban diariamente
visión muy clara y una voluntad Nuevo León y para la Ciudad de conferencias durante una semamuy decidida de cumplir su fun- Monterrey. Me refiero a la Es- na desarrollando temas de histoción profesional y docente en su cuela de Verano de la Universi- ria mexicana, de literatura, de
tierra natal, y optó por regresar a dad de Nuevo León.
arte, de filosofía, de critica liteMonterrey al término de sus esraria
y también en las áreas de
La universidad de aquellos las ciencias
biológicas o qufmi-

�cas, en la medicina y la ingenieria.
La otra tarea fundamental que
estaba presente en ese proyecto
de Raúl Rangel Frias era el poder acercar al universitario de
Nuevo León a esos escritores,
pensadores y profesores, porque
él tenia y tiene, una visión muy
clara de la misión de la universidad. Aquella Escuela de Verano
intentaba propiciar el diálogo de
las generaciones, que es finalmente el diálogo que se cumple
en el aula y en la educación. Así
vinieron José Gaos, el filósofo español y ex rector de la Universidad de Madrid; Agustin Yáñez,
novelista cuando aún no era gobernador' de Jalisco y ya había
escrito Flor de juegos antiguos,
Archipiélago de mujeres, Al filo
del agua; José Luis Martinez, ya

¡

N
c,,

entonces el reconocido crítico literario que amplió el conocimiento de la literatura mexicana· Edmundo O'Gorman, estudi~ del descubrimiento de
América; Justino Fernández, el
crítico de arte; Rómulo Gallegos, ex presidente de Venezu~la
exiliado en México, gran novelista autor de Doña Bárbara;
Eduardo Nicol, el filósofo español entonces recién llegado a México y todavía profesor d~ la U~versidad Nacional; Daruel Cosio
Villegas, iniciador de los estudios del Porfiriato; vinieron artistas, poetas, escritores cuy~
lista sería fatigoso recoger aqw.
En su mayoría, eran los grandes
profesores de la Universidad Nacional y El Colegio de México, Y
aun de la Universidad de Guada-

lajara, que dejaron aquí su testimonio y su expresión.
Pero no se limitó a esta actividad la tarea de extensión universitaria. También se trajeron exposiciones entre las que merece
recordarse la de arte prehispánico, con la que se presentó aquel
brillante estudioso de la cultura
mexicana que fue Salvador Toscano; y también la del arte mexicano del siglo XX, en la que
Monterrey pudo admirar por v~
primera las pinturas de Saturnino Herrán, Francisco Goitia,
Orozco, Siqueiros.
Cuando llega Raúl Rangel
Frias a la rectoría de la Universidad de Nuevo León la institución seguía siendo la pequeña
universidad' con las carreras
.
tradicionales
antes mencionadas. Entonces, el primer empeño
de Rangel Frías fue dar a esta
universidad no solamente mayor
apertura en los estudios p~ofesionales, desarrollando asi la
creación de otras carreras como
arquitectura, comercio y adr_ninistración ingeniería mecáruca
y eléctrici y muchas más, sino
además concibiendo que la tarea ese~cial de la universidad,
su misión fundamental es la formación del hombre, Raúl Rangel
Frías consideró la creación de la
Facultad de Filosofía y Letras, Y
paralelamente, muy poco tiempo después ( esto ocurría en el
año de 1950), también creó la Escuela de Matemáticas, pues
Raúl Rangel Frías estaba convencido de que una universidad
no puede ~tarse a la. !ormación profesional de los Jovenes,

sino que además debe darles la
capacidad de comprender su
tiempo y tener una visión del
mundo.
Una universidad tiene una dimensión mucho mayor que la
mera formación profesional;
una universidad debe tener en su
proyecto, en su ejec~ción y en su
realización, ese sentido humano
de la formación del espíritu Y de
las mejores capacidades del
hombre. Quizá en lugar de intentar explicar esto con mis ,palabras fuera mejor que leyeramos un pequeño trozo de un texto
de Rangel Frías, en donde se
puede ver exactamentt: cuál_ era
su concepción de la uruvers1da~
y por qué creó la Facultad de Filosofía y Letras. Esto que voy a
leer es parte de su discurso de
despedida de la Universidad de
Nuevo León en 1955, y todavía recuerdo aquella emoción de sus
palabras en los viejos muros d~l
Colegio Civil, hablando a su uruversidad, a sus profesores Y estudiantes y manifestando su
pertenen~ia a la máxim~ casa de
estudios, aunque a partir de es~
momento se lanzaba a otras actividades de servicio público. D~
cía en aquel año de 1955 Raúl
Rangel Frías, al concluir su rectorado: "Si yo pensara que la
Universidad de Nuevo León es
tan sólo un conjunto de recursos
adjetivos, de proc~dimientos
técnicos, de medios para
adiestrar a los hombres, no tendría esta pasión. No hubiera podido entregarme a ella en la forma devota y humilde que lo he

hecho. Siempre he considerado
que el tesoro más preciado, la
misión verdadera de la institución universitaria consiste en
proveer a los hombres de un sentido de la vida, antes que de unas
armas con las cuales realizar
provechos propios y ajenos;
siempre he creído que la cultura
en la cual está el aliento de la misión universitaria, es una
corriente, un espíritu, una fuerza
que presta alma a los procedimientos técnicos, a los medios de
adiestramiento, a las capacidades a que provee también la universidad; pero, frente a las
cuales recoje y conserva sus sustancias de humanidad".
En estas palabras, tan claras y
tan exactas, está la idea de universidad de Raúl Rangel Frías:
dar a los hombres un sentido de
la vida. ¿Y cómo se puede dar a
los hombres un sentido de la vida, si no es a través de la palabra
y del diálogo, del ejercicio del
pensamiento y de estas tareas en
las que se cumple la manifestación suprema del espíritu? ¿ Cómo dar a los hombres un sentido
de la vida, si solamente nos limitamos a darle capacidades técnicas, o destrezas que también las
provee la universidad, dice Rangel Frías, si no le proponemos
este marco en el que la universidad tiene su claro perfil, el marco de la cultura? ¿Qué sería la
cultura, finalmente, si no es esta
posibilidad de que el hombre se
entienda a sí mismo y entienda a
la sociedad y las manifestaciones del arte, las manifesta-

ciones de la ciencia, de la política y de la sociedad? A este respecto, valdría recordar lo que
decía Paul Valéry, escritor entre
los que ha admirado Rangel
Frías, quien afirmó que la política no se puede entender sino como una imagen y como una idea
del hombre, y una visión del
mundo; es decir, si la política se
entiende primordialmente como
una imagen y como una visión
del hombre, así entenderiamos
también que en el marco general
de la educación, la universidad
tiene esta gran misión política;
política por ser social y por ser
de toda la sociedad. Como decía
Paul Valéry, una política del espíritu.
Esta clara idea de Raúl Rangel Frías vino a plasmarse en la
creación de la Facultad de Filosofía y Letras. No basta que una
universidad tenga las carreras
profesionales, no basta que una
universidad proporcione a sus
estudiantes las destrezas y las
capacidades técnicas para los
ejercicios profesionales en las
áreas del derecho, de la medicina o de la química; la universidad tiene que dar algo más, tiene
que dar esta capacidad para
entender la vida en su proyección
individual y colectiva, cultural y
social, porque en la vida histórica está inmersa la de todos los
hombres. Aquí radica, en última
instancia, la significación de la
universidad y de su función.
Por todo esto se entiende también que Rangel Frías estableció

la Escuela de Matemáticas, por
la importancia del pensamiento
en el ejercicio del espíritu, y porque la formación del joven en el
desarrollo de sus mejores capacidades es lo que puede propiciar
finalmente el perfeccionamiento
de toda la sociedad. Porque finalmente la universidad está
empeñada en esa dirección, no
se puede entender en su cabal
significación si no se ubica en su
tiempo y se proyecta hacia el futuro de la sociedad a la que pertenece. Una universidad como
forjadora y formadora de las
nuevas generaciones, está
sembrando la semilla para la
comprensión del mundo en el
tiempo futuro, porque con jóvenes formados, con algo más que
destrezas y capacidades, es decir, con esta posibilidad de posesión del sentido de la vida, es como puede finalmente proyectarse el futuro de la sociedad mis-

ma.

Pero no solamente Rangel
Frías se preocupó por esto. Es
importante señalar que si bien
era muy consciente de este valor
primordial y sustancial de la universidad como ejercicio del espíritu, también se percató de la necesidad material de la universidad. En este sentido dejó dos importantes apoyos materiales para el mejor cumplimiento de los
fines de la universidad: el Patronato Universitario, que fue
Quizás el único en todo el país
-y no exagero al decirlo-que actuando para una universidad pública gene-

�ró efectivamente recursos para generaciones. Y en esto es justala universidad. Además de dejar mente donde Raúl Rangel Frías
en operación para la Universi- dejó el claro testimonio de su hudad de Nuevo León un Patronato manismo. El humanismo de
generador de recursos destina- Raúl Rangel Frías -marco gedos a apoyar el mejor cumpli- neral en el que podríamos identimiento de las altas funciones de ficar toda su biografía- se volcó
la institución, erigió esta Ciudad y encontró su mejor expresión en
Universitaria, en la que está la educación, en la universidad,
ahora asentada la Universidad lugar propicio para la correlaAutónoma de Nuevo León, que ción de la vida humana en el
entonces, vale recordarlo, no era diálogo del espíritu y la coexisautónoma sino estatal, porque tencia de las diversas interpretasus autoridades eran designadas ciones de la vida, el mundo y la
directamente por el gobernador sociedad.
del Estado, pero podría afirmarse que la Universidad de Nuevo
Curiosamente, en la biogr8fía
León, siendo estatal, no era me- de Raúl Rangel Frías, la activinos autónoma en el ejercicio de dad docente, es decir la activisus funciones esenciales, pues dad directa en el aula, quizá sea
siempre pudo realizar sus activi- muy corta, primero como madades académicas sin intromi- · estro en la Facultad de Derecho
siones estatales o de otro tipo, y al poco tiempo de su regreso de
toda universidad que cumple ca- la ciudad de México y después
balmente su tarea es una·univer- como maestro en la Facultad de
sidad que en forma autónoma Filosofía y Letras que creó. Esdesarrolla sus objetivos primor- tas tareas docentes se
diales.
·
cumplieron en un tiempo breve,
y sin embargo el mejor título que
No se pueden entender las ta- podemos dar a Raúl Rangel
reas univesitarias si no se con- Frías, es el de maestro, porque
templan en un marco de relación lo ha sido, precisa y estrictamenhumana y, dicho sea en forma te, en su dimensión más amplia
muy amplia, en un marco de ge- y más cabal, es decir, el maestro
nerosidad. La tarea universita- que establece en el ejercicio de
ria exige una dedicación y una la palabra su misión vital. En
entrega a la actividad educativa, Rangel Frías, este ejercicio de la
que implica desprendimiento, palabra ha sido el mejor testimoactitud en la que está presente, nio de su capacidad de maestro y
por necesidad, la donación de las del humanismo que lo caracterimejores facultades del indivi- za en sus funciones, dentro y
duo, para que se trasmitan a fuera de la universidad. Llamar
otros y para que se adquieran maestro a Raúl Rangel Frías, es
por otros, en esto que llamamos proyectar en esta denominación
-~ el encuentro educacional de las su disposición para mantener en
!

esta forma de relación humana,
como diálogo de las generaciones, el testimonio del espíritu,
y la trasmisión de las mejores
convicciones de la vida del
hombre en comunidad.
La actividad de maestro impli-

~i

1

ca necesariamente una responsabilidad. Podría decirse que
Raúl Rangel Frias fue maestro
en la universidad, como funcionario y rector, fue maestro
como gobernador, y siguió siendo maestro en las distintas actividades que ha desempeñado en
su vida. El homenaje que hoy se
le rinde es, justamente, el homenaje al Maestro, un maestro en
el desempeño permanente de la
inteligencia, un maestro que ha
tenido la virtud de transmitir
emoción a la palabra y que ha
sabido expresar, en textos escritos pero también fundamentalmente en la palabra hablada,
esa posibilidad de manifestación
del logos, para él tan preciado, y
que explica también toda su vertiente de pensamiento filosófico
en el marco de la filosofía de la
historia y su acercamiento también a la filosofía misma y a la
poesía.

Rangel Frías los trabajos sobre
la historia de Nuevo León ocupan un lugar importante, como
los dedicados a la historia de México, la cultura y la literatura
mexicanas; porque Rangel
Frías no podría ser el maestro
que ~s. si no tuviera en su quehacer mtelectual esta proyección
de su pensamiento hacia lo que
es la cercanía y lo inmediato hacia lo que es el marco naci~nal
de su historia, su lengua y su cultura.

Como maestro, Rangel Frías
también nos ha enseñado que el
hombre tiene finalmente la
estricta responsabilidad de ser
contemporáneo de su tiempo, la
necesidad de proyectar su propio
conocimiento sobre su tierra natal, su historia y la comunidad de
la que forma parte. Es por eso
que en el pensamiento de Raúl

Hablar en este homenaje a
Yo quisiera terminar estas
Raúl Rangel Frías de la Univer- breves palabras con una cita de
sidad de Nuevo León en el medio un texto de Raúl Rangel Frías;
siglo, es un intento de recapturar está tomada del último párrafo
aquel sentido de la universidad de un trabajo muy bello que se
que estuvo tan presente en el mo- llama "Una filosofía adánica" y
mento de la gran proyección de que se publicó en la revista
la máxima casa de estudios del Cuadernos Americanos de la
Estado y de su despegue hacia ciudad de México, hace 44 años,
una universidad grande y mo- en 1944, y que nos ofrece una cla-

derna. Lo que la universidad
tiene, se lo debe en buena medida a Raúl Rangel Frías, y por
ello tenemos la obligación de
expresar nuestro permanente
reconocimiento a su tarea. Por
~so tenemos todos la responsabilidad de b_uscar, de interpretar y
de traducir, en la tarea universi~r~a. esta al~ función del ejerc1c10 del esp1ritu que concibió
para la universidad en general, y
para la de Nuevo León en particular, Raúl Rangel Frías.

ra visión del humanismo de Raúl
Ran~el F~~s y la esperanza que
es~ Im_Plic1~ en el ejercicio de ·
la mteligenc1a y en el ejercicio
de ,la palabra. Decía entonces
~úl Rangel Frías: Vivir es término, pero también principio
caída Y ascenso, un desequilibri~
en tránsito sobre una esperanza.
El hombre no está consigo mismo. en soledad. Cada quien
amesga su suerte en la de todos
comprometiendo su propio desti
no en los azares de una lucha en
qu~ la victoria estará hecha de la
l1l1Sma luz que la fe y el corazón
de los combatientes. Es un hu-

manismo, finahnente, donde el
hombre se enfrenta con el
hombre, y donde el hombre debe
luchar junto con los otros
hombres por el mejoramiento la
transformación y la superacíón
de la sociedad toda. Gracias.

�RAUL RANGEL FRIAS Y SU EPOCA
DE FORMACION UNIVERSITARIA
l

}
1

Héctor Franco Sáenz
Háy generaciones que condensan épocas de la lústoria nacional. Mientras en Monterrey,
el doctor Edelmiro Rangel Y su
esposa, Doiia J~fina Frías,
procreaban sus pnmer~s vástagos en los albores del siglo; ~
generación de jóvenes que sena
decisiva en la conformación del
México Contemporáneo buscaba
las armas del intelecto para ~cer sucumbir el régimen porf1ríano logrando provocar con el
tiempo una auténtica revolución
en la esfera cultural, cuya~ ~onsecuencias aún estamos viviendo.

neas, atisbos y sugestiones audaces, audacisimos para aquellos
tiempos y más en la pluma de
un Milili;tro. El positivismo mexicano se babia convertido en rutina pedagógica y perdía c~édito
a nuestros ojos. Nuevos vientos
nos llegaban de Eur~pa. ~biamos que la matemática vacilaba, y la física ya no se gu~~daba muy bien de la metaf1S1ca.
Lamentábamos la paulatina decadencia de las Humanidade~ en
nuestros programas de estudios.
Dudábamos de la ciencia de los
maestros demasiado brillantes Y
oratorios que habían educado a
la inmediata generación anteLa situación que enfrentaban rior. Sorprendíamos los constandichos jóvenes resulta apropiado tes flaqueas de cultura· en los
sintetizarla trayendo a co~- escritores modernistas que nos
ción El testimonio de Juan Pena habían precedido, y los otros
que el maestro Alfonso !leyes académicos, más viejos, no popublicara en Río de Janeiro en dían ya contentamos. Nietzsche
1930, que decía: " .. -t:~s nos aconsejaba la vida heroica,
muchachos de mi generac1on pero nos cerraba las fuentes de
éramos -digamos- desdeñ~ la caridad. 1y nuestros charla~sos. No creíamos en la mayo!"la nes habían abusado tanto del tode las cosas en que cre1an pico de la regeneración del innuestros mayores. Cierto que no dio! Sabíamos que los autores de
teníamos ninguna simpatía por nuestra política -acaso con la
Bulnes y su libro El verdadero mejor intención- nos habían
Juárez. Cierto que no penetrába- descastado un poco, temerosos
mos bien los esbozos de revalo- de que el tacto de codos con el
ración que algún crítico de resto de la América Española
nuestra lústoria ensayaba en su nos permitiera adivinar que
cátedra oficial, hasta donde se lo nuestro pequeño mundo,
consentía aquella atmósfera de hecho aristocrático Y monarPax Augusta. Pero comenzába- quico, apenas se mantenía en un
mos a- sospechar que se nos ha- equilibrio inestable. ,o acaso _teb i a educ~do -inc~n- mían que la absorcion repentina
scientemente- en una un- de nuestro pasado -torvo de
postura. A veces abríamos la problemas provisionalmente
Historia de Justo Sierra, Y no_s_ aludidos- nos arrojara de golpe
¡~ asombrábamos de leer, entre lí- al camino a que pronto

?e

habríamos de llegar: el de la vida de sobresaltos, el d~ la~ fonquistas por la improV1Sac1on. y
hasta la violencia, el de 1~ &lt;!'5continuidad en suma -un1ca
manera de vida que nos reservaba el porvenir contra lo que hubieran querido nuestros profesores evolucionistas Y spenceríanos" .1
Tal era la atmósfera que res~iraban los jóvenes del Centenario
en sus círculos estudiantiles Y
que motivó a Alfonso ReyeS,
símbolo genuino de esa generación, a acudir como represe~tante del Distrito Federal al Pru:ner
Congreso Nacional de Estudiantes, celebrado en 1910.
A partir de allí, los estudiantes
de México hijos de los sectores
medios il~trados e incluso de la
oligarquía -testigos lejanos de
una guerra civil- r~flejarí_a n en
sus diferentes manife~~c~ones,
que se presentan hasta wc1~s d~
los cuarentas, tener como prmcipales fuentes de inspiración las
siguientes:

lo. Recuperación de la tradición política liberal, por los sectores intelectuales e~e~gen~es,
proyectando los princ1p1os liberales a la actividad cultural.
2o. Incorporación de la filosofía crítica del positivismo que se
realizaba en Europa (Bergson,
Boutroux, etc.)•
3o. La aceptación del "arielismo" y el movimiento del " na-

cionalismo cultural" que por toda Latinoamérica se extendía
por Rodó, Ingenieros, etc.

Nueva Universidad, en eventos cultural estudiantil de la época,
como el mencionado se discuten las resefias bibliográficas y los
los conceptos de autonomía, li- artículos sobre cultura de Salvabertad de cátedra, organización
Las premisas expresadas per- académica; destacando por su dor Novo. Era, en suma, la
mitieron que en 'los círculos inte- importancia en este último la Revista Estudiantil un bastión
lectuales mexicanos se sustenta- reivindicación de la Extensión intelectual contra "los que ya
ra la idea de afirmar la nación a Universitaria como la primera y fueron", según sus propias
través de la cultura y de forjar fundamental acción que los estu- expresiones.
un orden social que valorara y diantes deben desarrollar en la
Al adolescente Raúl Rangel,
legitimara el mérito intelectual. sociedad, para difundir la cultucomo
a José Alvarado, le "toca
Los "ateneistas" se dieron a la ra que de ella han recibido entre
ser
miembro
de esa generación
tarea de formar una "nueva uni- los que tienen menester, así coversidad" a través, entre otras mo para vincular pensamiento y de jóvenes que abordó la vida
histórica en los años veintes, encosas iniciahnente, de la cre- acción.
contrando en punto de descenso
ación de una Facultad de Humael nivel lústórico de las corriennidades a partir de la Escuela
La etapa ascendente de este tes revolucionarias, lo mismo en
,Nacional de Altos Estudios.
movimiento cultural, es la que el campo ideológico que en la
encuentra el adolescente Raúl programación política y ejecutiLos afanes e intentos por el Rangel Frías cuando arriba al
logro de estos objetivos estarán Colegio Civil en 1926, institución va de sus metas. Los hechos
presentes en los años subsiguien- que desde 1886 había adoptado también del poder, en contradictes, y reafirmándose también los planes de estudio y progra- ción con los ideales primitivos". 2
sus fuentes de inspiz:ación. mas positivistas, mismos que
Como integrante de Úna geneEjemplo de ello resulta la cedesde la Revista Estudiantil ración en búsqueda de alternatilebración en México, con la ayu- eran objetos de una crítica consda de José Vasconcelos, en 1921, tante, edición donde Rangel vas y de identidad y ante los ecos
del Primer Congreso Interna- Frias publica su primer trabajo que se dejaban escuchar en los
cional de Estudiantes, el cual, y J osé Alvarado era el Secreta- pasillos del Colegio Civil de una
lucha no terminada; el Vasconentre sus más importantes dele- rio de Redacción.
celismo
lo "arrebata" como a la
gados, tiene por Argentina: Armayoría
de los universitarios de
naldo Orfila Reynal; de RepúbliLa Revista Estudiantil era el
entonces
que buscan el renacica Dominicana: Pedro Henrí- reflejo de las inquietudes contra
quez Ureña; de Colombia: José un sistema escolar caduco con miento de la esperanza y la renoEustasio Rivera; de Guatemala: textos y maestros porfirianos, y vación cultural.
Miguel Angel Asturias; y de Mé- que en un Editorial de 1927 desInconmensurable resulta ahoxico: Daniel Cosío Villegas, Mi- mitificaba el Plan de Estudios
guel Palacios Macedo, Manuel del Colegio Civil, misma que ra para la historia de Nuevo
Gómez Morin, Octavio Medellín además en sus diferente entre- León aquel grupo de estudiantes de
Ostos, Alfonso Caso, Ramón Be- gas contenía los nombres de José nuestro Colegio Civil, que en septeta y Vicente Lomtiardo Toleda- Enrique Rodó, Samuel Ramos, tiembre de 1929, en el entonces
no, tan sólo por citar los más im- Narciso Bassols, Jesús Silva llamado "Jardín Zaragoza", encuentran directamente en el
portantes.
Herzog y Manuel Gómez Morín. mensaje de José Vasconcelos,
Siendo importantes, también, en
En la tarea de construir la la conformaci"11 del ambiente Manuel Moreno Sánchez, Andrés
Henestrosa, Salvador Azuela y

�Cuadernos de la revista Deslinde
LOPEZ VELARDE O LOS FANTASMAS DE LA PASION
José Javier Villarreal
Mauricio Magdaleno, la luz de la
esperanza y la fuente de cultura,
que luego irradiarán no tan sólo
en nuestro solar nativo, sino
también en diferentes instancias
y lugares del pais.
Generación de hombres
ilustres de Nuevo León es la
que conforman, con Raúl Rangel
Frias y José Alvarado: Luis Pérez Maldonado, Manuel M. Cerna, Rafael y Abel Garza Livas,
asi como Juan Manuel Elizondo,
por citar sólo algunos de los que
desde diferentes campos de la
actividad humana, han dedicado
su vida al engrandecimiento de
México.
Para marzo de 1930, José Alvarado ya está en el Distrito Federal participando en la vorágine
de la derrota electoral del Vasconcelismo y en una Universidad
que se aprestaba para resistir
las tempestades por venir.
Raúl Rangel Frías permanece
en Monterrey, finalizando su
bachillerato, pero a la vez participando como dirigente de la Federación de Estudiantes Neoleoneses, de la cual primero es
vice-presidente y luego presidente, organizando como tal en
el año citado, el VII Congreso
Nacional de Estudiantes, evento
que se constituye en ejemplo de
organización y participación para los subsecuentes, además de
constituirse en histórico, porque
en el mismo Alejandro Gómez
Arias, "El Capitán de la Generación" y presidente de la Confe-

deración Nacional de Estudiantes, entrega la Bandera de la
Autonomía, lograda el afio anterior en la Universidad Nacional,
y además se acuerda la creación
de la Universidad del Norte,
aquella por la que desde Brasil
envia su voto Alfonso Reyes y
que Raúl Rangel Frías peleará
posteriormente para que se erija
en Monterrey y no en Saltillo, como otras fuerzas demandaban.
Justo es mencionar que en este
histórico encuentro, acudieron
como delegados por Nuevo León
Arturo de la Garza, Rubén Valdez Zambrano, Manuel M. Cerna, Santos Cantú Salinas, Cesáreo Naranjo y Raúl Rangel
Frias.
Abrevar en la fuente de lo más
excelso de la cultura nacional, le
toca a Raúl Rangel Frías a partir de 1933 cuando se traslada a
la ciudad de México donde está
en enero de ese año, para estudiar en la gloriosa y tradicional
defensora de la Nueva Universidad, Escuela de Jurisprudencia,
reencontrándose con su amigo
de toda la vida, José Alvarado, y
con quienes desarrollará una
amistad y relación entrafiable
para gloria de Nuevo León y de
nuestra Universidad, como lo
eran Manuel Moreno Sánchez,
Octavio Paz, Alejandro Ramírez
y Ramírez y Salvador Toscano;
mismos que integraban, la mayoría de ellos, el famoso grupo
Barandal, cuya participación en
la vida política nacional; en la literatura y en diferentes activi-

dades artisticas, lo hacen uno de
los más importantes en la construcción del México que vivimos
y cuya relevancia se manifiesta
aún en nuestra vida. política y
cultural.
Mas la vida universitaria siguió sumamente agitada, sobre
todo a raíz de los intentos por
decretar la educación socialista,
donde de nueva cuenta la autonomía universitaria y la libertad
de cátedra, se consideraban
amanzadas. Por ello volveremos
a encontrar a Raúl Rangel
Frías, en diferentes Congresos
Estudiantiles, así como colaborando en el periodismo estudiantil, concretamente en Rumbo,
publicación en la que defiende la
esencia de la vida universitaria
a través de diferentes artículos.
Ante el intento de control oficial de la Confederación Nacional de Estudiantes; con José
Alvarado, participa en el desconocimiento de la Mesa Directiva
nombrada en Veracruz, de clara
tendencia Lombardista; en octubre de 1933.
El gobierno de Abelardo L.
Rodríguez, concede a la Universidad una Autonomía absoluta, mas le restringe su carácter
de Nacional, su capacidad de expedir títulos y el subsidio económico, entrando así la Universidad en una nueva fase de lucha
signada básicamente por la recuperación de sus funciones. En
septiembre de 1005, el Congreso
Universitario, a propuesta del

y ca_racterizará~ el lenguaje lírico de este autor. Herencia indis-

cutible del meJor modernismo.
La muene, para acabar co11migo, te11drá que comar con mi complicidad.

1
l

Marguerite Yourcenar
y allí donde comienza la co11cie11cia del le11guaje I d
rfi
l~11gu~je heredado, pni,cipia la recreació11 de u~oª ,,;:~n ;'p'~ fr~11'.e a~
s1le11cw. Piincipia la poesía.
·
nnc1p1a e

Octavio Paz

El ~- d~ enero de 1912 en el suplemento Pluma y lápiz del
penod1co El Regi~nal ~e Guadalajara, Jalisco, aparece un
poema de Ramon Lopez Velarde titulado "El piano de
Genoveva"
·
,
: c on e' l irrumpe
un mundo misterioso y vital en la
poes1a mex1ca_na: el de la provincia; una provincia hacia adent~o, cerrada, intima Y, a la vez, universal, plena, cargada de
s1mbolos ~ tragedias, de hilos que se entrelazan y confunden en
una apacible y corrosiva rutina que mucho tiene de la sorda
crueldad que encerraba la paxromana; de ese otro mundo que
se_ mueve ~ crece entre las sombras, que se agiganta en las
nuradas y s1lenc1os de la media tarde.

Al finalizar el siglo XIX López Velarde tiene doce años de
edad. ~u p~dre decide llevarlo a Zacatecas para inscribirlo en
el
Semmano
Conciliar.
Para el poeta el siglo XIX es Jerez, su
· f
·
,
rn anc1a; el XX sera su otra geografía, la que parte de Zacatecas, pa~a por A~uascalientes, San Luis Potosíy el Venado, para
concluu en la cmdad de México. Travesía que conformará La
sangre devot~. Lo demás, ese recrudecer de la lucha del poeta
entre la castidad y la carne, ese encono del deseo será Zozobra
y los momentos más finos ylacerantes de Elson del corazón. Sin
embargo, sus primeros poemas, los publicados en periódicos
su~lementos y revistas entre 1905 y 1912, ya empiezan ~
de!mear los contornos de lo que conformará el cuerpo y la
medula de su p~esía toda. Es en esos poemas donde percibi~os, p~r vez primera, su aparente abulia "simbolista" por su
tiempo, donde encontramos esa fusión, siempre tensa e intensa, entre 1~ carnal y lo sacro. Convergencia obligada para
establecer el an?ulo, el perp1 sensual del erotismo. Energía,
~u~ en Ja poesia de Ramon López Velarde alcanzaamatenalizarse, a corporeizarse. Descubrimos, también, la maestría
en el uso del adje_tivo y esas imágenes, audacias poéticoformales, que a partir de Laforgue, vía Lugones, acompañarán

. , _La _muj~r que impera en estos poemas es una presencia
id1hca, mspua_dora. Para eldolce stil novo, aquellos finos poetas
t?scanos del siglo XIII, la mujer era el receptáculo del amor su
s1m~olo de pureza y nobleza: laminne, ese amor "divinamen;e"
subhmado que, con su "blanco" fuego, quemaba la carne del
poeta, pero ~u.e ~ambién hacía las veces de puente o guía para
llegar_ a la _d1v1rudad, al fin supremo del amor. Para Dante
Beatnz sera la fuerza, la luz que lo ilumine por el sendero qu:
conduce
, f .. al paraíso. Para López Velarde, en "A una ausente
sera ica_ ' la mujera será un fuerte bastión en medio de la
~eografta d: l desastre, un faro que le señalará el camino "el
oleo de las Vlrgenes prudentes"
.
,.
,
· Esta última imagen
nos remite,
por un lado, a la parabola de las vírgenes necias y las víroenes
0
prudentes
de Mateo (XXV' 1-13)' y, por otro, al poema
.
¡
s
medieva ponsus, ,que data de finales del siolo
XI , y que toma
o
su asunto de la parabola bíblica. Es entonces cuando descubrimos en el poema de López Velarde toda su tráoica ano-ustia
pu~st_o que las vírg~nes prudentes han sabido pr;parars: par;
rec1b1r al amado; mientras que las otras las "Dolientes desv
t ad
.. h
.
'
'
enu~ as. . . ' ~n domudo demasiado y sus lámparas no tienen
el º !eo necesano para iluminar la llegada del amado. La imaoen
0
se Cierra . ,La muJ· er' paraeIpoeta de estos pnmeros
. - textos, será
la luz, el a~gel _de la guarda, la "dulce hermana" inalcanzable
que ha de ilummarlo y conducirlo; esa deidad sentimental que
corona sus versos:
Yo sé que en mis catástrofes internas
no más quedas tú en pie, señora alta,
de frente noble y de miradas tiernas.
Condúceme en las noches inclementes
porque sin ti para marchar me falta '
el óleo de las vírgenes prudentes.

~ intensid_ad d~ López Velarde se solidifica y agudiza
gra_c1_as a u~a smcen?~d que, lejos de despojarla de la carga
poet1ca, del .unpulso !meo en favor de una ideolooía del "deb
s
'li ,,
o
er
er aposto co -como fue, en gran medida, el caso de Amado
Nervo- lo entrega y enfrenta a un mundo regido por la fuerza
del arco, por esa dura vigilia del quehacer poético . As'1, 1avoz
surge y e1balbuceo termina y las cosas se nombran -se d. d d
lid
,
icen
es e su rea ad mas cima, la de uno, la propia:

�y quir:-en mis anhelos
extender con la sombra de mis penas
la noche del olvido en tu memoria.

El azar, lo oculto, lo que no entendemos pero que irrumpe
y trasngrede nuestra cotidianeidad y, a la vez, la conforma: el
destino; esa fuerza que nos conduce y atropella; esa presencia
que no vemos pero sentimos y sufrimos. El oraculo, el augurio,
el canto del que sabe, del que ve. La memoria y el futuro. La
premonición que envuelve al hombre y lo suspende en el misterio de lo incierto; que lo transforma en territorio primario,
elemental:
Todo eso sois, muchachas cortijeras
. amigas del buen sol que os engalana,
que adivináis las cosas venideras
cual hacerlo pudiese una gitana

Y en ese territorio primario, elemental crece la hiedra del
deseo, cubre los recuerdos, la memoria. Surge entre las piedras
de la infancia; el niño toca, yal tocar, se quema; besa, y al besar,
su cuerpo se abraza a la hiedra. Para el poeta el deseo es el
oficiante del oraculo, el sacerdote, el altivo druida que comunica a los hombres con la divinidad. Pero tambienes su destino:
la pasion etemamenta latente. El hombre entonces es una
sustancia flamable, una figura de pólvora que baila alrededor
de una hoguera ("No me hagáis daño; / temo que me maltrate
una caricia.")

La provincia de López Velarde también es un cuerpo
poseído por el fuego de los sentidos, desde y en la soledad de
los cuartos de la casa. Es una orquesta de murmullos que lo
llena todo, que todo lo denuncia. En esta atmósfera las
imágenes se vuelven visiones, sólidos destellos que se clavan en
la carne del poeta y lo obligan a la confesión: primer peldaño
del dolor (''y ver, la última vez, nuestras cabezas / sobre las
aguas turbias del olvido.").
En "Mi prima Agueda", el tono va dictando la pauta,
sosteniendo y conteniendo la fuerza evocadora donde reside la
función lírica del texto. La sencillez en el tono y en las imágenes
nos habla de un perfecto equilibrio en el discurso poético; el
autor sólo evoca, y al recordar el misterio de otro tiempo se
hace presente y nos seduce y cautiva. López Velarde al igual
que Yeats, pero por otros caminos, gusta del misterio y ~e lo
ambiguo como una puerta segura para llegar a la seducción:
Y Agueda que lejía
mansa y perseverante en el sonoro
conedor, me causaba
calosfríos ignotos...
(Creo que hasta le debo la costumbre
heroicamente insana de hablar solo.)
A la hora de comer, en la penumbra
quieta del refectorio,
me iba embelesando un quebradizo
sonar intermitente de vajilla
y el timbre caricioso
de la voz de mi prima.
Agueda era
(lulo, pupilas verdes y mejillas
rubicundas) _un cesio policromo
de manzanas y uvas
en el ébano de un armario añoso.

La infancia, la adolescencia y el deseo: el luto, las pupilas verdes
y las mejillas rubicundas; pero también: el tiempo, lo inasible:
"el ébano de un armario añoso". Todo esto no es más que la

i~
N

geografía del poeta y la historia de todos.
Dentro de este universo poético el deseo es una fuerza que
oscila rebotando violentamente entre dos concepciones de
mujer: la de la seductora voluptuosa (" . ." .cálidas mujeres,
azafatas/ súbditas de la carne...") y la de la madre o la "dulce
hermana"; también seductora, pero desde la frialdad de lo
inalcanzable yla casta amargura de lo imposible. El poeta se reconoce y asume como un ser pasivo y dependiente. Por un lado,
desea que la mujer lo seduzca y haga suyo; que lo tome y posea.
Por el otro, añora el continente, la presencia protectora de la
madre; el plácido y a la vez mórbido remanso de la hermana.
Este deseo enconado, sin salida, entorpecido por el miedo y lo
idílico -que no es otra cosa que un rostro más del miedo- se irá
adensando, corrompiendo, ya que el poeta no le dará salida por
él mismo. Entonces, este deseo sofocado y enfermo se volverá
contra él como un arma enemiga, será un filo que lo lastimará
y, a la vez, le causará placer:
En las alas oscuras de la racha cortante
me das, al mismo tiempo, una pena y un goce:
algo como la helada virtud de un seno blanco,

algo en que se confunden el cordial refrigerio
y el glacial desamparo de un lecho de doncella.

El autor se deleita en ese su deseo enconado, en ese hostigamiento cotidiano a la carne. Lo idílico, lo puro: el siglo XIX
del poeta, seve metamorfoseado en una mujer que, en realidad,
es "una torre de marfil". Entonces el poeta construye su fantasma con quien se unirá en un matrimonio sin carne y sin
mancha, para yacer, atormentada y apasionadamente, "en el
tálamo estéril de una santa".
En la poesía de Ramón López Velarde es difícil encontrar
rebuscamiento\ retóricos o hermeti~mos (o_scuridade~)
estériles. Lo lírico (compleja fórmula pasional-racional, sen~1tiva-abstracta, emocional-intelectual), por lo general sólo se
logra en momentos,y éstos son los destellos, las cargas poéticas
que toda obra de arte posee; por eso el equilibrio es definitivo
en la obra artística. En López Velarde, como en todo gran
poeta, estos momentos líricos alcanzan alturas de una ~ell~
impresionante; de una seguridad, de un tono, fuerza y smcendad apabullantes; sin embargo, en una primera lectura o en una
lectura desatenta estos momentos de gran fmura y desnuda
claridad se toman en oscuridades y hermetismos exóticos; pero
en esos momentos, en ese otro lenguaje que escapa de lo trivial,
del lugar común y del discurso "poetizante" de la época es
donde tenemos al gran poeta, y no en el manoseado provincianismo paisajista ramplón que nada tiene que ver con su obra ni
con la provincia, su provincia.
López Velarderecogey hace suya la gran tradición lírica de
occidente. Por una parte la presencia clásica, concretamente la
elegía latina. El discurso que a partir de anécdotas cotidianas
va configurando el rostro del dolor, de la pérdida. Catulo en su
poesía cambia el nombre de su amada, ya no será Clodia, se_rá
Lesbia. Ya no será la mujer amada, añorada y, poco despues,
odiada y repudiada; será la musa, el asunto literario sentimental que nosotros, sus lectores, conoceremos a través de sus
versos. López Velarde, que bien podría formar parte de la
familia de Catulo, Tibulo, Propercio y Ovidio, también metamorfosea a su amada en asunto literario elegiaco. Josefa de los
Ríos será Fuensanta, personaje lírico-idílico lleno de valores
morales y espirituales y de numerosos significados. Pero Fuen-

santa será también la "moderna Santa Cecilia", ya que en las
veladas _literarias, mientras el adolescente Ramón López Velarde le1a sus poemas, la señorita de los Ríos repasaba mt:ntalme~te, las canciones que luego, al término de las poesías, ella
cantana.

J

La ~lásica Fuensanta vuelta "moderna Santa Cecilia" se
trocará en la Beatriz del poeta. Es decir, siguiendo con esa
tradición lírica ya antes mencionada, irrumpe en el universo
poético d~I autor el do/ce sti/ novo, también ya antes citado. Así,
por_ medio de esta concepción humanista del amor y de la
muJer, pero de tratamiento medieval -vasallático-, basado en
una relación de fidelidad y servicio; Fuensanta, la mujer central
de La sangre devota, será quien lo conduzca "a través / de los
v~lles lacrimosos, al Paraíso Perdido", a su infancia: su provincia.
Lo elegiaco en López Velarde mucho tiene que ver con el
plan!, y la endecha medieval; elegías apretadas e intensas que
practicaron, principalmente, los trovadores y minnesinger de
los siglos XII y XIII; y que siguen estando presentes en la poesía
contemporánea a través de la tradición lírica.
El amor en La sangre devota de tan "asexuado" que es,
vuelve a los amantes en "carne difunta, espíritus en vela". El
amor presupone a la muerte; o mejor dicho, el deseo es
condenado a lo estático; luego, es coronado por la muerte.
Tejedora; teje en tu hilo
la inercia de mi sueño y tu ilusión confiada;
teje el silencio; teje la sílaba medrosa
que cruza nuestros labios y que no dice nada;
teje la Ouida voz del Angelus
con el crujido de las puertas:
teje la sístole y la diástole
de los penados corazones
que en la penumbra están alertas.

En cambio, en "La tónica tibieza", poema del mismo libro, el
poeta se revela como un amante rabioso, insaciable, dominado
por la pasión y el deseo; estas fuerzas se polarizarán y lo harán
temer la vejez y la impotencia:
...que en la hora reseca e impotente
de mi vejez, no falte la tónica tibieza
mujeri~ providente
con los reyes caducos que ligaban las hoces
de Israel, y cantaban
en salmos, y dormían sobre pieles fer~.

El deseo es una constante en la poesía lópezvelardiana; un
ansia que provoca el mórbido retrato romántico:
tu boca, en que la lengua vibra asomada al mundo
corno réproba llama saliéndose de un horno,
en una turbia fecha de cierzo gemebundo
en que ronde la luna porque robarte quiera,
ha de oler a sudario y a hierba machacada,
a droga y a responso, a pábilo y a cera.

·······•················••··•··········.... ....
,

Antes de que tus labios mueran, para mi luto,
dámelos en el critico umbral del cementerio
como perfume y pan y tósigo y cauterio.

O el corrosivo y descarnado cuadro de "A las vírgenes".
iHennanas mías, todas,
las que, contentas con el limpio daño

de la virginidad, vü en las bodas
celestes, por llevar sobre las finas
y litúrgicas palmas y en el paño
de la eterna Pasión, clavos y espinas;
y vosotras también, las de la hoguera
carnal en la vendimia y el chubasco,
en el invierno y en la primavera;
las del nítido viaje de Damasco
y las que en la renuncia llana y lisa
de la tarde, salís a los balcones
a que beban la brisa
los sexos, cual sañudos escorpiones!

El poeta es el gran enfermo; un desdichado que resume el
universo entero. Como romántico no puede escoger ni entregarse, lo quiere todo y le exige a la "amada" que lo habite, que
sea parte de su universo derruido por el amor. López Velarde
pertence a la familia de los trovadores:
vas en mí cual la venda va en la herida

La mujer es herida y bálsamo, verdugo y señor. Pero el poeta
también pertence a la familia de los románticos:
Si vas dentro de mí, como una inerme
doncella por la zona devastada
en que ruge el pecado

La enorme presencia del romántico: evocador de amores y
desastres, dedichado príncipe de Aquitania, parte de lo más
íntimo y cerrado para, de ahí, llegar a lo vasto y universal.
El amor de La sangre devota es una suerte de limbo donde
los amantes se evocan pero no se reconocen, no se tocan;
quedan suspendidos ycongelados en un estado de muda vigilia,
de escaparate finísimo y perversa idealización.
En la poesía del autor se pueden señalar las siguientes
características: un lenguaje particular que se vuelve inconfundible y rescata todo un mundo por medio de la atmósfera
que sugiere en el lector gracias al manejo de los diferentes
recursos del habla cotidiana y del lenguaje escrito -modernista
(Lugones, Darío, Herrera y Reissig...)- de la poesía que le
antecedió; por otra parte, una fuerte carga erótica presente a
lo largo de toda su obra en verso, que pocas veces se ha vuelto
a dar con igual intensidad en la poesía mexicana.
En 1917 Rafael López escribía en un ejemplar de Con los
ojos abienos un poema-dedicatoria a su amigo Ramón López
Velarde. Lo interesante de este poema radica en la agudeza y
exactitud critica de su autor con respecto al mundo poético de
López Velarde, cuando dice: "Imagino tu sensualidad de
católico/ en la misa del Arte. Sutilmente diabólico/ distraes
a los fieles con tu ambigua actitud." Si sustituimos el término
"diabólico", de rancia cepa modernista, por otro más preciso,
tratándose del mundo lópezvelardiano, como sería el de
perverso, tenemos una radiografía, un retrato interno y exacto
de la obra poética de este autor. Por una parte, esa sensualidad
católica que lo lleva a descubrir la carne y el sexo por medio del
dolor yla culpa. (Lo prohibido en López Velarde será otro leño
que alimente la llamarada del deseo.) Y el arte, "la misa del
Arte", será el ritual existencial, la creación que es la vida, la
vida: el yo lírico como tema último yesencial en López Velarde;
como también lo fue en Tablada, sólo que en el primero de
actitud y alcances mucho más radicales. Por otra parte, Rafael
López nos estaba señalando "el viudo/ oscilar deltrapecio..."

�CENTENARIO

que será la fuerza fundamental y el misterio del mundo poético
de López Velarde. Esa indefinición -"ambigua actitud"-, esa
geografia pendular entre la noche y el día que el propio autor
señaló en su texto "Que sea para bien...":

de Ramón López Velarde

Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco:
el León y la Virgen.

Y que tiempo después, haciendo gala de lucidez e inteligencia
crítica, subrayaría Villaurrutia; hará de su quehacer poético
una necesidad urgente, confesional; un soporte de vida:
el afán temerario
de mezclar tierra y cielo, afán que me ha metido
en tan graves aprietos en el confesionario.

Por otra parte "el Leóny la Virgen", nos remite a un poema
del ya citado Cayo Valerio Catulo: "La cabellera de Berenice";
donde, según la traducción de Víctor-José Herrero Llorente,
leemos: "La diosa me colocó cual astro nuevo entre los antiguos; tocando los fuegos de la Virgen y del fiero león, junto a
Calisto, la hija de Licaón, me inclinó hacia el ocaso haciendo de
guía ante el perezoso Boyero que con penosa lentitud se hunde
en el profundo Océano." (Catulo. Poesías. Madrid, Aguilar,
1973). Ya que la constelación de la cabellera de Berenice está
situada al lado de la de Virgo y la de Leo. Por lo tanto,
podríamos imaginar una extraña y azarosa fusión entre La
cabellera de Berenice ("guía ante el perezoso Boyero que con
penosa lentitud se hunde en el profundo Océano"), y el poeta
(''Me revelas la síntesis de mi propio Zodíaco: / el León y la
Virgen"). Audaz relación donde el poeta toca -sufre- "los
fuegos de la Virgen y del fiero leó_n", para convertirse en guía
-Virgilio de los dioses- de una caravana cuya moira es desaparecer, perderse "en el profundo Océano". Las coincidencias y
relaciones en el terreno de la poesía son vastas y, en este caso,
alegóricamente proféticas. Puesto que el Yo lírico de López
Velarde siempre estuvo debatiéndose entre las fuerzas del león
y la virgen; es decir, entre la castidad y el deseo. Encono que lo
llevará a crear una geografía "amorosa" poblada de fantasmas
que irremediablemente estarán condenados a desaparecer "en
el profundo océano" que es la muerte.

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Interior de la casa-museo de Ramón López Velarde (1987)

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La poesía del autor va levantando un mural, un diario
preciso de la realidad última y fundamental del poeta; de ese
mundo refrenado y en perpetuo acecho: ficción lírica que, por
medio del deseo y de la contensión del mismo, se debate y tensa
a lo largo de sus versos. La confesión de este Yo poético fluye,
crece; va arrasando los márgenes de la otra realidad: la
anecdótica, la cotidiana. En este sentido lo "anecdótico" se
fusiona, partiendo de lo idílico a lo imaginario, con otra
"realidad" mayor -vastísima- la del deseo y la creación: la del
arte. Entonces la confesión da paso al susurro y, finalmente, al
canto; que como hemos dicho, es un soporte, un asidero, quizá
el único, de vida.

Zozobra es un libro marcado y definido por la madurez; un
libro donde el poeta despliega todas sus fuerzas y hace gala de
un dominio y de una precisión inmejorables. El libro abre con
el poema titulado "Hoy como nunca..."; en realidad este texto
viene a ser una elegía de impresionante factura donde el dolor
ante la muerte hace hablar al poeta con un lenguaje denso,
oscuro y certero. Las imágenes más que crear o sugerir una
atmósfera son la geografia misma del dolor y la impotencia;

mientras que el tono, desde un murmullo apenas, crece, se
vuelve visión, repetido golpe de lamento, claridad última que
desgarra y lleva al poeta, como ya apuntamos, a la confesión:
mi vida sólo es una prolongación de exequias
bajo las cataratas enemigas.

Este poema es uno de los más representativos de la obra de
López Velarde. Aquí la provincia ha dejado de ser una
evocación, un recuerdo limpio y apacible en el universo del
poeta; ha dejado de ser ese otro lado de la moneda para
convertirse en la moneda misma. La provincia en "Hoy como
nunca..." es una presencia, un cuerpo vivo traspasado por el
sufrimiento, por la agonía de la amada, por el paso de la muerte.
López Velarde no canta a la provincia ni desde ella; se canta
a sí mismo, canta al mundo que lo habita, que él posee; por eso
las imágenes -terribles metales en este poema- no delatan
provincia alguna, sólo muestran el universo, el devastado
templo del dolor:
No soy más que una nave de parroquia en penuria,
nave en que se celebran eternos funerales,
porque una lluvia terca no permite
sacar el ataúd a las calles rurales.

La provincia en el autor se da a partir de su infancia como
una fuerza determinante, mas no como una presencia literaria.
Hay una intención particular en los poetas nacidos a finales
del siglo XIX, quizá acentuada por la primera Gran Guerra del
XX, con respecto a su infancia y al lugar o lugares donde ésta
transcurrió. Este universo -la infancia que alude y se sitúa en
una determinada geografía- será un tiempo, un lugar, una edad
sin retomo. Lo asumirán como un paraíso, y todo paraíso, para
serlo, debe estar irremediablemente perdido.
Para López Velarde la provincia será una especie de
biografia sin esperanza alguna de volverla a transitar; si no es,
claro está, desde la perspectiva de lo perdido, de lo ya in:ecuperable.
La provincia en el autor, como en Pessoa y Pavese, no está
en los temas ni en las referencias geográficas, sino en el origen;
en la intención y en la actitud que se guarda frente a ella. En la
manera como se percibe y asume la realidad .
López Velarde -parafraseando a González Corugedo
cuando habla de Edmund Spenser en su prólogo a su
traducción de losAmoretti y el Epithalamion- es un magnífico
ejemplo de transición de una época y estilo: del esplendor
barroco del modernismo al puntillismo y oscura violencia de la
modernidad. Del modernismo (la angustia de fin de siglo y la
esperanza del nuevo) a la modernidad (el asombro y el inmediato desencanto del siglo que comienza).
El poeta abreva de una retorica modernista, por lo tanto, de
una retórica barroca; su antecedente y piedra de fundación.
Durante los siglos XVI y XVII era frecuente el ejercicio de la
descripción del cuerpo femenino a la manera de un retablo, de
un tríptico donde se presentaba la hermosura de una cabellera
y un rostro; el pecho y sus atributos, para finalizar con la gracia
y perfección de unas piernas y unos pies. Se consolidaba así una

�retórica corporal formularia a base de comparacionesy símiles.
En ''Tus dientes", el poeta parece no sólo ceñirse a una
retóri~ barroca, sino aprehenderse a un espíritu barroco sin
otorgar ninguna concesión. De lo barroco a lo desmesuradamente barroco, del todo al fragmento, y de éste el detalle como
un todo, como un universo en sí mismo. Entonces el retablo se
divide, el tóptico se fragmenta y una atmósfera un tanto
simbolista, a lo Huysmans, aparece; aunque también las
imágenesnos hacen pensar en la misteriosa y exótica geografía
erótica de John Donne; por demás, barroca:
Cuida tus dientes, cónclave de granizos, cortejo
de espumas, sempiterna bonanza de una mina,
senado de cumplidas minucias astronómicas,
y maná con que sacia su hambre y su retina
la docena de Tribus que en tu voz se fascina.

ya citado: ''Tus dientes", donde la presencia turbadora y
desencadenante de éstos, al igual que en "Berenice", viene a
reemplazar a la amada, convirtiéndose así, los dientes, en el
motivo principal de ambos textos.
López Velarde es un autor que desde el siglo XIX inaugura
la poesía mexicana del XX. Sus gustos, sus paraísos, sus lecturas
yafinidades; sus valores ypreocupaciones tienen que ver con un
mundo decimonónico, obviamente, de fin de siglo. El XIX lo
sostiene, el XX lo seduce.
En "Tierra mojada" la gran presencia que acecha es la del
deseo; un deseo y dos mundos opuestos: el de
...las señoritas, bajo
el redoble del agua en la azotea...

y el de las
Bajo las sigilosas arcadas de tu encía,
como en un acueducto infinitesima~
pudiera dignamente el más digno mortal
apacentar sus crespas ansias... hasta que truene
la trompeta del ángel en el Juicio Final.
Porque la tierra traga todo pulcro amuleto
y tus dientes de ídolo han de quedarse mondos
en la mueca erizada del hostil esqueleto,
yo los recojo aquí, por su dibujo neto
y su numen patricio, para el pasmo y la gloria
de la humanidad giratoria.

Otro aspecto barroco en la poesía de López Velarde es el
de utilizar el principio retórico de los topica, que consiste en la
reutilización de los versos; es decir, un verso que ya ha sido
utilizado en un poema se vuelve a emplear en otro con una
ligera variante. Por ejemplo, en el poema "La tejedora" de,
aproximadamente, 1915, y que pertenece a La sangre devota,
encontramos el siguiente verso:
al par que una íntima tristeza

mientras que en "El retorno maléfico", poema de Zozobra
(1919), leemos en la última línea:
.. .Y una íntima tristeza reaccionaria.

Es como si el verso fuera creciendo, madurando poco a poco en
la mente del autor hasta lograr su justa dimensión en el discurso
de su unvierso poético. En realidad este recurso es sumamente
frecuente en casi todos los poetas. Cabría señalar que, quizá, el
topica barroco tiene su antecedente en la variatio latina
(repetición conceptual a través de una variación formal) que,
a su vez, proviene de la retórica ritual religiosa de la oración y
la letanía; fórmulas de la poesía arcaica de invocación y
acercamiento a lo divino, a lo inalcanzable.
La relación entre López Velarde y Poe es innegable. En
"Berenice", Egar Allan Poe presenta un mundo muy semejante, en ambiente y presencia, al que constituirá, tiempo
después, el del poeta. Tenemos a la prima que el narrador
calificará, en su recuerdo, de sílfide y náyade. Además, el
universo "real" de éste -narrador-personaje- se confunde y
pierde dando paso al mundo de los sueños que ocupa su lugar;
como veremos más adelante respecto al Yo lírico de López
Velarde. Ypor si fuera poco, esta relación se cierra en el poema

...consabidas náyades arteras,
que salen del baño al amor
a volcar en el lecho las fatuas cabelleras.

Esta dualidad representa dos universos que el autor une gracias
al deseo ("un encono de hormigas en mis venas voraces"). Es
esa la energía que los rige. En uno será lo inconfesable; en otro,
lo devastador. La fusión de estos universos propiciará un clima
de alto erotismo envuelto en una atmósfera onírica:
Tardes como una alcoba submarina
con su lecho y su tina;
tardes en que envejece una doncella
ante el brasero exhausto de su casa

Pero el poeta no es sólo un espectador, una voz que cuenta y
canta la historia; sinp que es el fuego, la materia del deseo;_ eso
que lo hace sentirse 4un poco pez espada / yun poco San Isidro
Labrador...", ante estos fogones exhaustos.
López Velarde al igual que Alfredo R. Placencia sufre en
su poesía la guerra civil; si bien es cierto que no canta a la gesta
"revolucionaria", sí es afectado por ella. En "El retorno
maléfico", ya antes citado, yen la "Fábula dística" encontramos
atisbos de esta guerra, de este cruento sinsentido que sirvió a
muchos y sigue utilizándose para solventar y explicar un
aparato de poder que apenas continúa en pie.
La guerra civil que detectamos en López Velarde poco
tiene que ver con la anquilosada y maniquea versión oficial de
la misma. La guerra del poeta es íntima, cargada de sentidos
familiares; en ella el dolor y la soledad coronan la marcha de
oscuros ejércitos que mutilan, devastan y transforman el
mundo lírico del autor. A López Velarde en "El retomo
maléfico" no le duele el país, no le duele el concepto de nación
o de pueblo; le duele su patria, su historia; no donde se nace,
sino donde se vive, con quien se vive. A la patria se le escoge,
se le construye; y es esta patria, la suya, la que el poeta sufre, la
que ve arrasada por esa guerra que no cuestiona, que sólo
apunta:
Y la fusilería grabó en la cal
de todas las paredes
de la aldea espectral,
negros y aciagos mapas,
porque en ellos leyese el hijo pródigo
al volver a su umbral
en un anochecer de maleficio,
a la luz de petroleo de una mecha

su esperanza deshecha.

por medio de la precisión y la exactitud.
~sa g~erra y otras muchas de orden más personal le harán
unpos1ble el retorno a ese universo en un principio vital yahora
c~ngelado por la añoranza, por lo sublime, por "una íntima
tnsteza reaccionaria". El regreso no existe, sólo le queda un
fut~ro ~ue se_ d~bat: entre "l~ ignorancia de la nieve ¡ y la
sab1duna delJacmto ; en medio del "diario silencio del inútil
combate".
Uno de los textos más descarnados e intensos dentro de su
obra,poética e~ "La lágrima..." En él el tono confesional y una
atmosfera de smcera crudeza, a través de una geografía íntima
y dolorosa provocan en nosotros, los lectores una relación
inc~moda de co~idencia. Aquí, López Velarde se sitúa por
encima de la acción, de lo "vital". Encima de su infancia
encima del deseo "nunca satisfecho", del amor y su rutina d~
sal. Dentro de una pasión que lo preserva y aisla.

~.ª~ª ~1 poeta la ~!da ha si~o una "lágrima salobre"; pero
esta lagrima salobre es la pasión, su pasión. Porque la acción
d~ padecer no es sufrida hacia otra persona, sino hacia él
mismo, por él.
La poesía de López Velarde encierra una pasión donde el
yo personal, el yo del poeta se abstrae, se convierte en ente
pasivo: un hombre que se padece a sí mismo por él mismo· un
ser P?r en~i~a de todo, al margen de todos, devastado po~ su
propia pas1on:
lágrima mía, en ti me encerraría
debajo de un deleite sepulcral, '
como un vigía
en su salobre y mórbido fanal.

Toda esa evocación provinciana de atmósfera misteriosa e
imágenes frescas que caracterizaron las primeras poesías del
autor; esas sombras, ecos y personajes que poblaron La sangre
devota; ese mundo cada vez más decantado, personal, terrible
Yagudo; ese dolor que se confunde con el deseo, que da vida a
los fantasmas del poeta: cuerpos sonámbulos a punto de
~uebrarse; esos habitantes que son atmósfera al igual que
angeles o demonios -fuerzas desatadas buscando el sexo de sus
víctimas- y que conforman esa otra provincia que nada tiene
que ver con un mapa o con una entidad federativa: la deLópez
Velarde, la lópezvelardiana; al final de Zozobra parece suspenderse, detenerse en un espasmo insólito:
Mi prima, con la aguja
en alto, tras sus vidrios,
está inmóvil con un gesto de estal ua.

Si bien Zozobra es el libro medular dentro de la obra
poética de López Velarde, también es el libro que concluye y
cierra un ciclo, un universo entero. El autor desde sus primeros
poemas trabajó en busca de la exactitud conceptual, de la
precisión formal y de la intensidad lírica (emocional); si leemos
atentamente el poema "Rumbo al olvido" fechado en La
Nación, México, 24 de junio de 1912; y luego lo comparamos al
texto titulado "Y pensar que pudimos.. .", fechado cuatro años
después y perteneciente al libro La sangre devota, nos daremos
cuenta que el primero es una versión un tanto farragosa del
segundo, y que el trabajo realizado por el poeta fue a base de
cortes, de eliminaciones hasta lograr en el texto lo contundente

López Velarde es el anhelante, también es el hombre solo
corroído y alimentado por su propia soledad. Zozobra es u~
mundo ?omina~o po~ la frialdad de una luna sonámbula, cuya
enr~reci~a luz d1stors1ona y transforma a los seresy objetos por
ella ilummados. Es un mundo poblado por hálitos y fantasmas
figuras titilantes hijas del deseo, de la fascinación. En E/ son del
corazón, libro póstumo que recoge la poesía última del autor
encontramos un cambio en el Yo lírico del poeta. Ya no es éÍ
como ente puramente particular, "romántico"; como suma de
anécdotas íntimas, estrictamente personales. López Velarde se
sabe conformado no sólo por el todo, sino por todos; se
reconoce como totalidad, como instrumento, no de los dioses,
a la manera griega, sino de los hombres, de sus contemporáneos
y antepasados:
lOyes el diapasón del corazón?
Oye en su nota múltiple el estrépito
de los que fueron y de los que son.
Mis hermanos de todas las centurias
reconocen en mí su pausa igual,
sus mismas quejas, y sus propias furias.

Característica primordial, ésta, del poeta moderno de nuestro
siglo (Pound, Perse, Eliot, Pessoa, Lezama Lima).
Pero el poeta va más allá, no se conforma con ser como
?iría Saint-John Perse, "la mala conciencia de su tiem~o"; o
Justamente para ser "la mala conciencia de su tiempo" ao]utina
~o sólo a sus contemporáneos y antepasados, sino que t;mbién
tiene que abarcar al mito, a lo ancestral y primigenio. López
~elar~e vuelve a recurrir a lo mítico, otra vez por vía de lo
literario, recordar el poema Sponsus y La parábola de ]as
vírgenes prudentes cuando escribe:
Soy la fronda parlante en que se mece
el pecho germinal del bardo druida

El árbol parlante de Alejandro Magno, el árbol devoto del
~iaje de San Bra11dá11 del arzobispo Benedit, de la Navigatio del
siglo X; y el altivo druida de la primera poesía irlandesa:
sacerdote, puente entre la divinidad y los hombres memoria
social de los antiguos pueblos nórdicos.
'
_El poe_ta_ se reconoce y nombra "fronda parlante", que
segun El ~IGJe de San Brandán es un coro de ángeles que por
haber tenido mal señor se ven privados de la presencia de Dios
~a_dre, aunque sí lo festejan y lo alaban; alegoría del mundo
linc~ lopez velardiano, donde se canta y celebra a la carne por
medio de un deseo reprimido y rabioso; donde no se le posee
por 1~ tremenda y descomunal presencia de la culpa. "El pecho
gem1111af del bardo druida", el subrayado es mío, será el López
Velarde público, social, cívico; el poeta de "impulso" viroiJiano
0
que tiempo más tarde escribiría "La suave patria".
El cuerpo de la poesía de Rámón López Velarde lo
conforma la dualidad, los polos; y su columna vertebral: el
d_eseo. Un ~eseo que crece y se adensa, que se contiene y
siempre esta amenazando. López Velarde se reconoce cristiano y seguidor de Mahoma, se sabe narcisista y, a la vez
amanté infatigable; igual se aferra a la vida como se deja seduci;
por la muerte:

,;·
1

soy un harem y un hospital

�colgados juntos de un ensueño.

Su deseo es tal que no puede consumirse, consumarse; entonces la dualidad moral y psicológica se convierte en una
fuente devastadora para el poeta:
Me asfixia, en una dualidad funesta,
Ligia, la mártir de pestaña enhiesta,
y de Zoraida la gl'llpa bisiesta.

Los fantasmas de la pasión Jopezvelardiana son frágiles y
etéreas presencias; sólidas y contundentes en cuanto dominan
su universo poético. En sus primeras poesías serán "el óleo de
Jas vírgenes prudentes"; en La sangre devota, el espejismo, el
camino que conduzca al poeta a su infancia, a su paraíso
perdido. Asimismo, por "sus blancas virtudes" se convertirán
en "Torre de marfil" o "en el tálamo estéril de una santa." En
Zowbra serán las "consabidas náyades arteras"; ninfas campestres de los ríos y riachuelos, habitantes del oscuro bosque;
también serán esa prima inmóvil, tras los cristales, con gesto de
estatua. En El son del corazón, en el poema titulado ''Treinta
y tres", los encontramos, ahora, como sílfides, ninfas también
pero de naturaleza aérea; y no sólo eso, sino que el poeta
confiesa:
en la infinidad de mi deseo
se suspenden las sílfides que veo.

(Respecto a JasninfasJorgeLuis Borgesen su textoEl/ibro
de los seres imaginarios, escribe: "Eran doncellas graves y
hermosas; verlas podía provocar la locura y, si estaban desnudas, la muerte. Una linea de Propercio así lo declara." Jorge
Luis Borges. El libro de los seres imaginarios. Barcelona.
Editorial Bruguera, 1981.)
López Velarde en el poema"Parael zenzontle impávido..."
de Zozobra, y fechado en 1916, escribe:
que la dicha de amar es un galope
del corazón sin brida, por el desfiladero
de la muerte.

Y en el "Poema de vejez y de amor", fechado en 1909 y
perteneciente a La sangre devota, se lee:
Dos fantasmas dolientes

en él seremos en tranquilo amor

El poeta se refiere al lecho nupcial. Para encontrar finalmente,
en un poema suelto de alrededor de 1911 titulado "Tema ll",
la siguiente estrofa premonitoria
A fuerza de quererte
me he convertido, Amor, en alma en pena,
y en el candor angélico de tu alma
seré una sombra eterna...

Ramón López Velarde es el eterno adolescente enamorado del amor. El amor es su pasión, su deseo insatisfecho;
insatisfecho porque se encama en fantasmas, en imposibles, en
figuras retorico-literarias más que en mujeres de carne yhueso.
Nuestro poeta se inscribe en la tradición amatoria petrarquista,
donde el leitmotiv es la ausencia de la amada (la dom na de lohn
de los trovadores), opuesta a la linea de Edmund Spenser que
se presenta en susAmoretti, en los cuales se canta y festeja el
cortejo de :a amada que terminará en boda, de ahí su Epitha-

lamion.
Para López Velarde la mujer será, como ya indicamos al
principio del texto, su ángel de la guarda, más que una presencia, una eterna e inseparable obsesión. De tan próxima no se le
puede tocar, se le adivina pero no se Je siente. La imposibilidad,
la no posesión, como en todo poeta elegiaco, provenzal,
stilnovista o petrarquista, será su motivo de canto; la caída, el
infortunio serán para el "amante" su vuelo, su trovar:

)

Dios, que me ve que sin mujer no atino
en lo pequeño ni en lo grande, diome
de ángel guardián un ángel femenino.
iGracias, Señor, por el inmenso don
que transfigura en vuelo la caída,
juntando, en la misera de la vida,
a un tiempo la Ascensión y la Asunción!

Es importante señalar la presencia de lo femenino en el
universo poético Jopezvelardiano. La mujer aquí se transforma
en símbolo del amor y es amada y requerida como tal ("y adoro
en la Mujer el misterio encarnado"); es decir, no importa en sí
misma, importa como receptáculo del amor; en ese momento
se difumina para convertirse en náyade, en sílfide, en ángel de
la guarda; seres sublimados-fantasmas-, figuras de una retórica
misógina dentro de un laberinto gobernado por el deseo:
como el can de San Roque, ha estado mi apetito
con la vista en el cielo y la antorcha en las fauces!

López Velarde en el poema "La ascensión y la asunción"
nos presenta más al desnudo la dualidad de su universo poético.
Por un lado "el león y la virgen", "el viudo / oscilar del
trapecio"; por el otro, el mundo de las "sílfides", de las
"náyades", del "ángel de la guarda". Decíamos que la mujer en
López Velarde más que una presencia resultaba ser una
preocupación, una terca obsesión. De tan próxima acababa por
volverse inalcanzable. Sin embargo, en este texto, "La
ascensión y la asunción", se nos revela del todo el territorio
lírico del autor. La ambigüedad que Rafael López, desde una
perspectiva propia de la estética decimonónica del a,te por el
arle, había señalado; y que, como ya hemos apuntado, Xavier
Villaurrutia subrayaría como epicentro crítico de su
apreciación del poeta; da paso a una precisión mayor:
Dogma recíproco del corazón:
iser, por virtud ajena y virtud propia,
a un tiempo la Ascensión y la Asunción!

La "ascensión" corresponde a lo masculino, al deseo, dentro de
este universo poético; ya que la ascensión es la subida de
Jesucristo al cielo por él mismo. Mientras que la "asunción"
corresponderá a lo femenino, y en este caso, a la castidad; ya
que ésta, la asunción, viene a ser la elevación de la Virgen al
cielo por obra y voluntad de Dios padre, hijo y espíritu santo.
Cabe decir que aquí no se puede hablar de un principio activo
y otro pasivo, ya que el papel que juegan tanto lo masculino
como lo femenino es de orden dinámico, y consiste en ser
fueqas que a la vf:/1. que se.rechazan, se atraen; cuyo resultado
será la creación de un campo magnético erotizado. As~ el
universo lírico Jopezvelardiano se nos presenta de naturaleza
bicéfala. El poeta no puede renunciar a esa "ambigüedad", a
ese "viudo / oscilar del trapecio", ese ir y venir de la castidad
al deseo; simple y sencillamente porque eso es lo que lo
constituye. Es decir, esas dos fuerzas polarizadas (lo femenino

.

o

1
i!
-Interior de la casa~maseo de Ramón López Velarde

J
co

�y lo masculino) cohforman una unidad, un todo orgánico que
producirá el vértigo y la intensidad de la poesía toda de Ramón
L6pez Velarde.

conforman el mundo lírico del autor cuando concluye: "de
pronto convertirse al mundo veo / en un enamorado
mausoleo...".

contraíd~ nupcias consigo ~smo. fü amante insatisfecho que
~o ~ amesga a la dura rutina del amor, sino que prefiere la
ilusión, el lento desgaste de la estatua de sal.

L6pez Velarde es el hombre solo, el misógino corroído por
el deseo; por esa fuerza que lo lleva de la vida a la muerte, de
la muerte a la vida. Es el ángel de Góngora y de Lope, pero
también el "polvo enamorado" de Quevedo. Es el vértigo de la
víctima y del verdugo. Cuando este vértigo se convoca a sí
mismo ya no tenemos un "relato" lírico; tenemos imágenes,
presencias. El poeta ya no canta ni cuenta una historia: la
presenta, la expone y se expone en un quedo lamento que
parece arrasarlo todo, que brota con rabia pero que, finalmente, parece detenerse, anegarse en un desierto donde
sólo habita el deseo y el sexo:

El incesto, lo prohibido, lo inalcanzable e imposible provocan la visión fantasmática de la "dulce hermana", la madre, la
tía, las primas, la madrina, la virgen; que trocadas -en el
universo lopezvelardiano- en náyades, sílfides y ángeles de la
guarda condicionan y agotan la relación con "la carne viva".
Esta irrupción y dominio del universo poético sobre el "concreto-real", parece ser al fin un "optar" por parte del autor,
como si éste renunciara a la carne anteponiendo a ella la
sublimación del deseo; o como diría el pintor en elDecamerón
de Pasolini: "Para qué pintarlo si soñarlo es más hermoso."

En ~ste poema, "El sueño de los guantes negros", el poeta
se da cita con un L6pez Velarde muerto que regresa de la
batalla, de 1A sangre devota y de Zozobra ("¿conservabas tu
carne en cada hueso?").

Si soltera agonizas,
irán a ~itarte mis cen.izas.

Porque ha de llegar un ventarrón
color de tinta abriendo tu balcón.
•Déjalo que t~rne tus papeles,
tus novenas, tus ropas, y que apague
la santidad de tus lámparas fieles...

El discurso poético se ha vuelto materia, cuerpo lírico que
evoca y exige; carne que palpita y crece entre los brazos del
poeta:
En mi pecho feliz no hubo cosa
de cristal, terracota o madera
que abrazada por mí no tuviera
movimientos humanos de esposa.

Todo poema es un autorretrato. En López Velarde asistimos a una gran exhibición que va desde los claroscuros de
Rembrandt ("En las tinieblas húmedas", "Hoycomonunca...",
"El sueño de los guantes negros"), hasta los luminosamente
trágicos de Van Gogh ("La mancha de púrpura", "A las
vírgenes, El perro de San Roque").
Habíamos apuntado que el continente de lo erótico se
produce en la convergencia y en la fusión de los sentidos y la
imaginación. De este abrazo surge lo erótico. En "iQué adorable manía. . .!",senos revela toda una problemática sumamente compleja del mundo lírico lopezvelardiano. Leemos en
la segunda estrofa:
Cuando se cansa de probar amor
mi carne, en torno de la carne viva,
y cuando me aniquilo de estupor
al ver el surco que dejó en la arena
mi sexo, en su perenne rogativa,
de pronto convertirse al mundo veo
en un enamorado mausoleo...

Por un lado el mundo de la realidad "concreta"; un mundo que
percibimos hastiado, sofocante. Luego el asombro, la angustiante y desgarradora revelación: "cuando me aniquilo de
estupor / al ver el surco que dejó en la arena / mi sexo, en su
perenn~ rogativa..." donde se presenta lo devastado, yermo y
estéril de ese sexo que, en su flacidez, hace surco en la arena,
en lo muerto de "su perenne rogativa" de su poesía; de esa
oración, ruego público, que hace el poeta a la divinidad
implorando la realización de sus anhelos o el paliativo de sus
penas. Sin embargó, en ese preciso momento dominan a la
realidad "concreta", a "la de la carne viva" las constantes que

El poeta, a través de su obra, ha llegado a un exacto
conocimiento de sí mismo; se ha descubierto en sus distintas
voces, se ha reconocido como legión. Pero también como el
hombre débil que se deja llevar por su circunstancia. El rnistrio
será una presencia fundamental del deseo ("un misterio exquisito con los párpados bajos"); será su guía, la sombra que lo
envuelva. En este sucumbir, en este entregarse, el poeta se
reafirma como un devoto del "placer".
Mi carne es combustible y mi conciencia parda;
eíuneras y agudas refulgen mis pasiones.

Los sentidos como único instrumento, Jo sensual como única
verdad.
A L6pez Velarde los conceptos se le vuelven carne, las
ideas cuerpo; el deseo es la llama y la pasión el eterno
desencanto, pero también, el obligado espejismo:
de pronto convertirse al muldo veo
en un enamorado mausoleo...

Pero el obligado espejismo conduce al dolor, al delirio:
Soñé que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madrugada del invierno
y lloviznaban gotas de silencio.
No más seflal viviente, que los ecos
de una llamada a misa, en el misterio
de una capilla oceánica, a lo lejos.
De súbito me sales al encuentro,
resucitada y con tus guantes negros.

Aquí ya no hay concesión alguna. El poeta toca fondo, su
voz raspa. El discurso lírico-narrativo se hace a un lado ante una
oscura lógica que va levantando un muro inmenso, inabarcable,
a base de convocar, de ir colocando imagen sobre imagen. El
poeta ya no es el arco ni la fuerza que Jo tensa, es la punta de
la flecha que se clava y sigue; es el dolor, el grito y la visión: la
oscuridad y la luz.
El autor se desborda, igual besa que hiere. Los fantasmas
de la pasión afloran desde una inusitada claridad, desde las
conquistadas fronteras de la vigilia:
Pero en la madrugada de mi sueño,
nuestras manos, en un circuito eterno
la vida apocalíptica vivieron.

El eterno ilusionado, aquel que no se entrega porque ha

)

"La suave patria" es un poema seductor; seductor por su
fo_rma pero no ~or su contenido. Tal parece, después de haber
lé1do_con atención su producción poética,·que L6pez Velarde
~o _arma en hon~ura eintensidad cuando abandona su universo
int11no. La provincia de López Velarde que percibimos en La
sangre devota, en Zozobra y en los textos que integran El son del
corazón, exceptuando "La suave patria", es una provincia real
lopezve_lar~iana, de actitud y de intención. El autor construy;
su _provincia, su universo íntimo; el tono es personal, la voz en
~~era persona; ~l mundo presentado se confunde con el yo
lineo del poeta. Sm embargo la provincia-patria que detectamos _en."La suave patria" es muy diferente; se trata de una
provincia de almanaque, de postal de museo, de folklore de
Sanboms. Esta "suave patria" dista de la hondura sinceridad
y complejidad de la presentada, fragmentariam;nte en su
poesía anterior.
'

Otro aspecto importante en el poema es la atmósfera la
emoción que provoca el texto, la nostalgia del poeta frente a'un
mundo qu~ se le va de las manos, que se Je pierde: su infancia,
Jer~, el siglo XI~, su provincianismo; todo esto evocado y
su,blimado a traves de una "íntima tristeza reaccionaria".
Lopez Velarde es ya un ciudadano de la capital, es el autor de
Zozobra, y un poeta al cual se le reconoce y admira ampliamente; además, se especula con un viaje a Europa, el que sería
su primer viaje fuera del país.
El poeta se siente ajeno a ese mundo presentado en "La
suave patria", a esa patria-provincia que ya no Je pertenece y
ah~r~ recre~ por medio de la nostalgia y el deseo. Ya hay Ja
sufJCtente distancia para que se le pueda celebrar "loar" a
través de un poema; López Velarde es ya un poeta' moderno
que siente la necesidad de evocar y rescatar una patria idrlica
Ypura que ya no existe para 1921; que quizá nunca existió como
tal.
"La suave patria" abre con un Proemio donde, a la manera
de :'irgilio al emprender 1A Eneida, el autor nos dice, probará
salirse de su tono personal, de su mundo íntimo para intentar
"cortar a la epopeya un gajo".

Desgraciadamente López Velarde no arriesga, no quema
la~ naves y emprende la aventura, sino que se conforma con una
épica moderada, callada, de medio tono, cuando escribe:
Diré con una épica sordina:
la Patria es impecable y diamantina.

Virgilio canta una patria con la intención de que ésta sea el
pasado glorioso de su presente, y, a la vez, el augurio obligado
~e su futuro. Virgilio, al celebrar y magnificar a su patria, la
inventa; la convierte en piedra de toque de un grandioso
devenir histórico, haciendo así una patria que no sólo le dé
sentido a él y a su gente, sino que constituya un mundo donde

habitar. Desde la grand~a Virgilio crea su poema. López
Velarde, por el contrano, canta una patria para fijarla y
~ngelarla en_ el tiempo. El poeta, desde la nostalgia, rescata un
~deal de patna que se Je pierde, que ya no es presente y que
J~más podrá ser futuro. Será una patria no para vivir en ella,
sino con ella; para preservarla y contemplarla. De ahí que "La
sua~e patria" nos seduzca por la forma, que el lenguaje sea en
reali_dad, la gran fuerza lírica del texto. L6pez Velarde ~os
cautrva, en _est~ poema, por su pasión retórica, pero no por su
f~n~o. El s1~&lt;:3do glob~l del texto está muy por debajo del
significante poetico del mismo. Esto podría parecer un disparate desde la idea de que la forma, en el poema, condiciona y
prefigura su fondo. Sin embargo, aquí el aparato formal con sus
imág~nes brill~tes, ~us adjetivos precisos y, por consiguiente,
ef~rvos; sus runas inesperadas y sus ritmos perfectamente
medidos encubren una mobliario sumamente pobre. Pareciera
que el poeta congelara la superficie de un enorme océano
olvi~do el mundo que habita en sus profundidades. La
Ene,da, en ~mbio, está hecha a partir de un sustrato y no de Ja
punta de un iceberg; donde, efectivamente, la forma provoca
un fondo de acuerdo con la intención de la misma.
Habría que señalar que el tono épico se puede lograr no
sólo en el poema extenso, sino también en el texto breve· sirva
de ejemplo la poesía irlandesa medieval donde se percibe un
tono é?ico, pero donde no encontramos textos, en cuanto a
extensión, equiparables con el Beowulf, o con el Cantar de los
nibelungos. Más que un texto épico "La suave patria" se nos
revela como un poema de ocasión (el Centenario de la Jndependen~a), de "autoencargo". López Velarde, a partir de una
concepción dela patria, donde priva Jo ideológico; construye su
poema como una alegoría de la misma deseada por el establishment mexicano de la época.
En el Primer acto tenemos una percepción de la patria a
través de símbolos y elementos que delatan una visión de la
misma desde las tradiciones y el folklore; también se nos
pres_enta el apaci~le paso del tiempo de la provincia frente al
vértigo del de la ciudad. Sin embargo, la última estrofa de este
Pi:uner acto recobra el lirismo y crece. El poeta vuelve a sí
rrusmo y el arco lopezvelardiano de nuevo se tensa. El Intermedio es una visión desencantada y un tanto pesimista del presente indígena (1_921) con respecto a un pasado majestuoso;
todo esto personificado en la figura trágica de Cuauhtémoc
"único héroe a la altura del arte".
'
En el Segundo acto se raya en el costumbrismo:
por tu verdad de pan bendito,
romo a niña que asoma por la reja
con la blusa rorrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito.
creeré en tt mientras una mejicana
en su tápalo lleve los dobleces
de la tienda, a las seis de la mañana.

Vemos una patria sumamente "pintoresca" que se va
conformando, hacia el final del poema, como una patria buena,
ingenua, sublimada y, finalmente, petrificada, eterna; más
deseada que vivida.
Todo poema es, de una o de otra manera, una alegoría; "La
suave patria" es la serpiente que se muerde la cola: una alegoría

�formal que encierra otra alegoría, pero conceptual, ideológica.
López Velarde como el protagonista deA/ revés de Huysmans prefiere las sombras, lo artificial, el "~rt~"; a la luz, lo
natural, la "vida". Pero esto también es en s1 ffilsmo una gran
alegoría.
Habíamos dicho que con Zozobra López Velarde completaba y concluía un ciclo. A partir de ese libro, de ~sa prima
congelada con expresión de estatua, el poet3 retornana a esa su
arena de contrarios de sutiles contradicciones. Lo seductor de
López Velardé radica en su complejidad, en su eterno diario
enfrentamiento.
Su muerte no vino a interrumpir un proyecto de creación en
marcha, sino que éste ya se encontraba cerrado. La muerte

llegó cuando el poeta se debatía, o bien, se entregaba a una
doble vertiente. Por un lado, a una retórica donde la inteligencia, el lenguaje y la reflexión creaban una suerte_~e mosaico
compuesto por espejos (una suerte de gran ~speJ1s~o) ~n el
cual el lector encontraría su reflejo; una especie de ffilStenosa,
casi mágica, reafirmación de su particular ideología: "La suave
patria". Y por el otro, la decantación, la agudeza desgarrante
y desgarradora de "El sueño de los guant.es negros". Es en e.ste
momento cuando irrumpe la muerte ydeJa al poe_ta suspendido
entre dos formas aparentemente irreconciliables de afrontar la
vida: el deseo y la castidad, "el león y la virgen". Pero esa
tensión, esa fuerza encontrada constituyó el eje, la vida, la obra
poética de Ramón López Velarde.
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL Monterrey, N.L, ma¡zo de 1989.

Lic. Trinidad García, Director
de la Facultad de Derecho,
decreta una Huelga ante lo cual
integrantes de diferentes
corrientes de izquerda, que coinciden en la lucha por la autonomía universitaria y su no control
Por el Estado; consideraban que
de hecho las autoridades estaban
renunciando a sus funciones resPondiendo así a los intereses de
elementos reaccionarios que formaban parte del Consejo Universitario.
José Rivera, Raúl Vega, Alfonso Ortega y Enrique Ramírez y
Ramírez, constituyen el Frente
Unico Independiente ProUniversidad. En diferentes escuelas se realizan asambleas de
profesores y alwnnos, mientras
la facultad de Derecho integra
un Directorio de la Escuela, como gobierno provisional, integrado Por tres maestros y
cuatro alwnnos, exhortando a
que así se hiciera también en
otras instituciones.
El Directorio de la Facultad de
Derecho quedó integrado de la
siguiente manera: MAESTROS:
Roberto A. Esteva Ruiz, Agustín
García y Manuel Moreno
Sánchez. ALUMNOS: Peña Hernández, Corona del Rosal, Francisco J. Taboada y Raúl Rangel
Frías.
A partir del 24 de septiembre

de 1935 se integra un nuevo Consejo Universitario donde por
unanimidad es electo como Rector Luis Chico Goerne, quien

cuenta con el aPoyo de las mayorías estudiantiles y de distinguidos universitarios entre ellos,
el de Alejandro Gómez Arias;
además de tener una relación de
amistad con el general Lázaro
Cárdenas, Presidente de México, lo cual servirá para que la
Universidad recupere cierto periodo de calma, mismo que le posibilitará elaborar el Proyecto
de Nueva Universidad, donde
replantea lo esencial de su función, su compromiso con las mayorías Populares y destaca la acción social de la Universidad, como una de sus encomiendas más
importantes.
í

Lo anterior servirá' de base pa-

ra que el 18 de marzo de 1938, la
Universidad manifieste una total
transformación de su relación
con el Estado, al recuperar éste
los principios del Movimiento
Revolucionario, y despertar a la
vez la esperanza de lograr
aquello por lo que la Generación
de 1929 luchó incansablemente.
Miles de universitarios, maestros, estudiantes, directivos,
de todas las corrientes ideológicas, salen a la calle el 23 de marzo de 1938 en un acto universitario sin precedentes de apoyo al
gobierno del Gral. Cárdenas,
manifestándole su apoyo en lo
político y en lo técnico.
En este panorama general respecto de la Universidad y el Estado, con la presentación de
nueva cuenta de conflictos internos universitarios que culminan
con la renuncia de Chico Goerne

a la Rectoría en junio de ese mismo año, es en el cual, Raúl Rangel Frías, adquiere su título de licenciado en derecho, con Mención Honorífica para la tesis
sobre La Identidad del Estado y
el Derecho en la Teoría Jurídica
pura de Hans Kelsen en el mismo año, trabajo que por su contenido nos indica la inclinación
del autor por la filosofía jurídica.
Quien vive plenamente cada
una de las etapas de su vida, es
quien logra confirmar una personalidad más sólida y fecunda,
Raúl Rangel Frias, así lo ha
hecho, para él tenemos los universitarios de Nuevo León al humanista que supo en su momento
llevar adelante los más nobles

�DOS RELATOS

Raúl Rangel Frías
principios de la Universidad
mismos de gran coincidenci~
con las tesis orteguianas que lo
señalan como la institución que
·"tiene por objeto, la enseñanza
de las profesiones y la labor cientifica de la investigación, pero
preferentemente, como más alto
fin de su existencia, la cultura.
El maestro Raúl Rangel Frias
por su indeclinable fe y labor por
la Universidad y su vocación de
servicio público, transformó
nuestro entorno cultural, politico
Y material, siendo el mejor
ejemplo presente y cercano, de
que la generación en la que se
f~rmó, fue una generación que
hizo de la derrota un triunfo y
que él mismo ha sido la fuente
misma de nuevas generaciones
de las más diversas expresiones
pollticas y culturales.
Ciudad Universitaria de Nuevo León
Marzo de 19tlJ
'

UN ROSTRO
Fluye ~ luz desde lo alto y mira a tierra, alguien se asoma
d~e dentro. Es la hora meridiana Y este reflejo se estaciona
trae su fulgor de lejos y paree~
andar en busca de una morada o
r~idencia, viene sobre esta
Ciudad con presagios inciertos
de infortunios o dichas para los
ho~bres que vagan en la llanura
al p1e de la montaña. Yo pienso
e!l la persona de la Sabiduría. Lo
cierto es que se hace presente de
súbito en el mundo por una ventana del aire.
Llegó de un mundo que si fuese
otro de más leve consistencia·
por el centro de nuestra bóved~
c~leste, entre tintes violáceos y
difusa luz solar. Atraviesa celajes delgados de flecaduras rojizas, aborda riberas dentelladas
Y _vagos archipiélagos metálicos.
Tiene gracia el color de su factura.

Notas
l. Citado por Gilberto Guevara Niebla.
Los movimientos estudiantiles en
México. Tomo l . Editorial Linea, México, 1!113.
2. Alvarado, José. Luces de la Ciudad

. (introducción de Raúl Rangel Frias),
UANL, 1!114.

Nos quedamos postreramente
con los rastros. De lo que surge
el balbuceo de las palabras.
Sobre ellas apoyamos el itinerario de lo acontecido, fabricamos la memoria de sus nombres
edificamos la piedra para repO:
sar la cabeza, algo real, de apoyo cuando haya desaparecido la
escala de los ángeles.
Tiene la gracia de un pájaro de
luz. Y se presentó sin esperarlo.
Llegó de pronto y se quedó suspendido, al centro y arriba de los
cielos. Era una bella rueda del
Iris. Con la misma levedad y

tr~parencia de sus colores, la
qwetud de un balandro que se
mece en el centro de la rueda
q~e le !tace el mar de plenitudes
sm limites ni términos.

saciones antagónicas; un . presente de lo remoto y ajeno; y vivo lo que muere. Sólo el incesante fluir del mundo en retumbo
oceánico.

9uie~ y rodante a la vez. La
arumac1ón de sus piezas producto de su gentil existencia sola rever~ración luminosa. ' De su
estricto esquema vertical caen
franjas circulares y concéntricas, entreverdes de lejanías.
Cuelga de un clavo invisible y
bala~c~a su aparición de candela pns1onera en muros de cristal.

Mira a los hombres desde el
ce~tro de un ojo pardo y metálico instalado en el eje gigante del
é~r; ~ nudo oscuro y pupila del
misteno cósmico que centellea
con fuego profundo.

Como una flecha luminica la
raíz !11isma o la presencia int~mpestiva de la inteligencia· un indice o luz que toca la s~mbria
masa d~l caos original, en un
mar agitado de la materia Se
precipita en medio de los e~emos Y limites de todo entendimiento humano, al puro suceder
extático. Para luego serán las
combinaciones formales y los
procesos en que se resuelve una
dialéctica de la naturaleza y la
razón.
Sabiduría en una onda céntrica de existencias. El momento
d~ un ahora vivo que para
siempre no será más o menos.
qcurre. Abre su sitio entre negac1on~s y alternidades. Sólo los
s~~tidos lo reconocen-en el ejerc1c10 de sus pasos. Marcha sobre
el sendero. Después vendrá como ámbito de lo sucedido existencia presencial del Ser. '
. f?n esta visitación reina la opos1c1ón de lo consciente, sus pul-

. Produjo sobre la tierra la made un campanario transparente _de vida interior, de formas
esenciales, asido por clavos de
lumbre a una estrella remota
contra el arco del día solar.
gia

Un rayo único del fuego y del
amor terrestre: alto el cielo turquesa pálido, vibrante la esfera
de ~olores, ~l óvalo sombrío y
fértil a la mitad. Misma imagen
del tomo, giro y rueda del mundo.
Duró un tiempo encima de los
muros y los techos. Culminó en
las montañas de la ciudad -una
hora quizá- y luego se fue apagando, se desvaneció con lentitud. Y sin esf1;1erzo. Nadie supo
decir a qué vino ni cómo ya no
está.
De los que lo vieron unos explicaron a otros este sucedido y
aunque nada contemplaron éstos, quedaron pasmados de sus
explicaciones de física celeste.

Sobre la delicada rareza del
hecho, a los que nunca estu~ron leyes del mundo y sólo
tienen saberes antiguos y leja-

e;·

�Al otro dia la nieve llegó co- madrugada. Ese instante en que
piosa y blanca, despacio: luego alargamos la mano para retirar
se quedó quieta y volvió después la manta que nos abriga; y en el
ya entrada la mañana; y enton- que se insinúa la luz del recuerdo
empujar los sueños, de la
ces si fue abundante, silenciosa para
orilla
que todavia los retiene; se
como no babia nevado jamás
abre
el
tacto y el pabellón del
desde un tiempo que los hombres
LOSVERD~
oido
a
la
caracola del mundo, por
más viejos no recuerdan ya. De
donde
se
apresta la sangre que
Nadie pudo sospechar la víspe- tanta generosidad y dulzura co- todavia duerme en los miembros
ra, maestros y obreros, niños, mo el regreso de un ser amado. entumecidos del cuerpo.
empleados y funcionarios, secre- El inesperado hecho detuvo la
tarias y estudiantes. Sin embar- jornada de los obreros, su ir a la
Al instante percibí lo que sucego, la tarde anterior sucedió lo fábrica; y el de los niños a las es- dia por fuera, tan callado, inoque después iba a interpretarse cuelas.
cente y suspendido tiempo; una
como un aviso de algo excepLa ciudad se estuvo quieta al presencia de silencio inacacional que se preparó más allá
bable; por nada, ni el más leve
de nuestra aprensión y capaci- principio, arrobada y también rumor que rompa su misterio.
incapaz de moverse. Los pisos de
dad.
asfalto que se derriten al fuego Antes de correr a mirar por la
ventana al poderoso huésped reAl asomar por las afueras de solar en verano, quedaron sepul- cién venido, escuché un breve
la casa a unos arbustos del ra- tados por la masa de plumas silbido a la puerta de la casa, semaje seco, siendo ya las prime- blancas; ni siquiera endurecidos guido del golpe seco de un fajo de
ras rachas del invierno, llegaron como sucede a veces por la papel -el periódico del diabandadas de esos pajarillos cu- costra prieta del hielo que traen arrojado contra los cristales. El
riosos y bellos que se llaman los nortes. Verdaderamente chico papelero y su tonada en de"verdines". Son pequeños, bulli- inundados por esta caricia blan- sahogo vital de su esfuerzo.
ciosos y singulares por sus plu- da, muelle, ondulante.
mas de color verde oliva con pinEl grato y sorprendente silenLa calma humana y de las cosas
celadas negras al pecho, alas y
cio
de la nieve que cae a grandes
se hizo materia estática, dichosa
copos
se combina con la nota
cola.
y de muerta blancura, aunque
aguda
del
chico; y de ambos surLlegaron a montones con luego se produjo una honda exci- ge la imagen de un pájaro en la
carreras de espanto, azorados y tación, de recóndita y mistica rama que sacude sus plumas y
presurosos; revolotearon unos embriaguez; y ambas dimen- alas ateridas por el frío; lanza
minutos y después que pare- siones del hecho se juntaron en un grito y parte de golpe a la buscieron lograr un acuerdo con un momento de vida comple- ca del grano en la inmensa sábaigual violencia y la misma revo- mentaria de sus opuestos signifi- na.
lución de su arribo empren- cados; calma sobreabundante y
dieron el vuelo en dirección a los dichosa derramada de una espeNada de pronto; un ruido, no,
bosquecillos y cañadas de la cie que es a la vez negación y vi- ni pasos; por la calle, silencio,
sierra próxima. Esto fue todo el da.
abolida la más remota lejanía
principio, la víspera. Aunque naconciencia al despertar del sonido, como si hubiesen cerda cierto podía averiguarse, des- enTuve
mi lecho del caso insólito que cenado los delgados silbatos, el
de este momento fue un aviso ya se babia producido a la soplo de los hornos, la sorda tre~ que trajeron los verdines.
nos, no les importó que les creyesen. Habian contemplado
dijeron- el rostro del Señor.

N
1 ~

¡

pidación
• 1es; otra vez
nada
del de los. ne
ritmi
senti~o ondulatorio Y
huidoco de la vida; el horizonte
Yarropado hasta 1 .
de los árboles y los te
PICOS
una lana bla
c os con
. da nea, suave, de nieve
esponJa
que proporc·
lor' alegria de ser.
iona ca-

r

oofeslay
s gracioso cómo están los árel césped sorprendidos

Por
noche al · 1
hombres. de od1gua que los
·
.'
m o que no tuVieron tiempo de cambiar de ropa Yd los encontró todavía vestidos everde.
1 E~pezaron a azulear de frío
0 que los nüios, pero n¿
~ ~
1
se ha~,señ?Jes Y las mujeres que
atrá Ian I o a la cama la noche
ent s; 19ué brinco del corazón
hec':ec1do~ la vida del instante
_de Pnmavera blanca y de
cosas Jóvenes; reir quizá!

Hermoso dia sin h
·
concebid
orano preab . á o, en que las escuelas no
los~n sus puertas, ni lo harán
los
eres Ylas oficinas; en que
han muchachos Y las chicas se
saltado las bardas para to~ la call~, sueltos Y gozosos
en e la rueve; mientras los
~and~s no acaban de restituir a
iban dientes ~ s~nrisa con que
ª salir disparados• se
quedaron con la cara que llevaron a los sueños Y des rta
sobresaltados, dispu::tos ro~
correr uno contra otro
alegre cacería de lobos. en su
U Es domingo a fuerza de dicha
na mano ancha Y pródiga r~

::;~a

ieosloshombres paralizados
vanos de sus c
entre puertas Y vidri
asas,
tiempo que nadi
eras, por un
. .
e mandó pedir ·
ti~ne pnvilegio de soli ·ta
ru
~o sólo Por su gra~ia r ~que
ciudad: una casa abierta
la
vestida
. con disfraz blanco,yahora
azul
~rwnegr~s las puntas de los ár~
. es Y sm bardas ni
·
c1ones aceras Y pa . guarruabarcadora del todo lVIment~,
ros e las
' os aguJelos te~ d paredes Ylos techos de
el
miseros~ del_arroyo Y
torres·
~ los Jardines Ylas
• . ' una ciudad nueva con
Inexistentes O impos1
·
'bles leyes,
autoridad
comercian~~uelas, fábricas Y

1oo!'!a~

Domingo
, ·
• , 11n1co,
verdadero
que ~un reloj del año hab~
preVISto; ~talmente gratuito
~ue produJo embriaguez alegrt!
e. recon~imiento a la 'bell
~i:~dad Yfusión con la

e:~

1A ~nzar! La contraseña se
~ t e ~e una a otra de las vi. Juveniles por todos los
bamos, a los cuatro rumbos d
la
nevada·• e_1 gust o de reir, dee
brilla
r los. OJOS Y de sentir la
~~ calie~te, rojez de borbon _baJo la piel. y se improvisan
~os Juegos con los elementos más
Increíbles, una simple tabla
cuán_ ~ga sea o una lámina des~rdic1ada hacen veces de paties, esquíes, alas. Vuelan por las
edall
1 es en pendi. entes que bajan
e cerro prónmo, en forma d
catapultas con bultos human e
que se echan al vacío, sin fren:

ni contrapesos a la
donde no hay ~idas t cary-era;
risas, amistad.
, rop1ezos,

Una chica arma 'd
des voces desd
rw o. ~ granbate
~ un grupo Juvenil
ex~Iamac1ones de protesta
con vértigo de juegos Ti
mucha h
. ene a un
c o a su lado, es un chico
al que antes no habría dirig'd
una. sola palabra a pesar de
vecmo o por serlo quizá ah
se vuelven
auug·os de pronto
Y ora
•
como s1 se conociesen de . '
¡tan sencillo, bah!; él les!e;::S!~
trepar al deslizad E
.
timid
or. s un Joven
dé o pero se comporta algo
spota con su compañera.

!e~

Ndo, así no, le dice Y la acomohábil
que la chica tome ~ f
' para
propia a la
onna más
tabla. Vol 'ó carrllaera, sobre una
da
! 1 ~ su faz encendi. ~r el eJerc1cio en la nieve Ylo
segundo nada más con
&amp;1&amp;&amp;110 Yuna leve sonrisa:
da e modo fuerte

:1'a..;'!°

-Gracias y partió al .
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'
Impulso
1 o.
b ~v!~ ~vuelo, abriendo
nes que se ~
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rozaron a su paso·
la m a una Yllegó como bala~
eta en el plano inferior de la
~':e~i~~~uchalachoquedóenlo
O
ba • da
desenfrenada
Ja . Sólo retuvo hacia dentro
aquella especie de oscura sonrisa Y el leve destello de los .
con que le dio las gracias U OJOS
go ensimismami
• n vacamb·
ento le dejó en
10.

,¡

t

1

�de su familia no recibió alivio de
la ciencia con las opiniones
contradictorias de las primeras
consultas. El dictamen médico
al fin impuso su verdad.
Un caso de distrofia muscular
progresiva -dijeron en un
centro de eminencias médicasY ~on ello cesó la búsqueda del
~ - Expresión en que se encierra no saber nada del mal
salvo su implacable ascensió~
por las _fibras del cuerpo. de las
extrem1dades arriba y al centro
hasta llegar el dia de tocar la víscera motora de la sangre.
Entre tanto la fuerza festiva
estalla por todas partes. lo mismo en las calles de cuesta arriba
de la loma. que junto a las bardas, y en los patios. mientras la
nieve sigue cayendo a grandes
copos. Igual que la alegria.

logrando ahondar brechas de paso para ruedas que patinan entre
el hielo y el lodo. Un conductor al
que le llegó de golpe en el rostro
una puftada fria y dura. tras del
apóstrofe de rigor bajó a cambiar puftados con los chicos.

Unas bandas de chicos de escuela se enfrentan a pelotazos
con los de otro colegio y también
con diversos sujetos que ya empiezan a transitar; bolas de
nieve arrojadas a corta y larga
distancia caen con fuerza creciente y cada vez más cerca de
los que juegan o pelean. Se provocan carreras. golpes. gritos.
hasta el cansancio y el agotamiento.

Las peleas animan la sangre.
son parte y alma de la nevada; y
no parece que el rencor o el odio
tengan que ver con ello; es solamente el calor de la vida estimulada. el gusto deliberar energía
ociosa y hacer acto de participación en excepcional homenaje de
amor.

Por jardines y calles es igual
el espectáculo. En las bocacalles se apostan grupos dispuestos a imponer un juego forzoso y
cruzan proyectiles contra los
coches, luego que éstos van

Del mediodía a la tarde decayó
la fiebre o la imaginación; y los
gestos. lo mismo que las palabras. volvieron a actuar para
devolver las cosas a sus dueños;
tedio y espejo de la codicia de los
hombres. Los jóvenes fueron
otra vez a libros y bancas. a escuchar sus lecciones; y a soñar

también.
Uno que no salió siquiera a mirar la nieve por fuera se quedó
tras la vidriera que se abre al
jardin fue un muchacho llamado
Mario. Está sobre una silla de
ruedas. Otras manos lo empujaron varios años hace. Es apenas
adolescente -un poco más- ya
acentuados los estigmas de la
enfermedad. pero era un niño
cuando empezó a ocurrir
aquello.
Sus maestros los atribuyeron
al principio a torpeza para los
juegos infanüles con chamacos
de más edad; luego que sus
padres lo supieron se aumentó la
ración al desayuno para vigorizar las piernas; volvió sin embargo a caer más y más veces.
hasta poner pánico en el corazón
de sus camaradas. ¡si se les iba
a romper o quebrar como una
maceta de barro! La tribulación

Su padre lo acarreó de aquí para allá. en los consultorios cuando ha~ia una esperanza; y luego,
empUJando su silla de ruedas en

1~ paseos Y los jardines de la
ciudad d~nde encuentra el placer más mtenso. Lleva consigo
un ancho cuaderno blanco y traza a ~piz curiosas viñetas en que
se miran las cosas. nunca los
~os humanos. con un aire de
placidez. de recütud inocente. de
inmensa sencillez del corazón.
La tarde de la nevada se estuvo alll pegado a los vidrios y vio
caer la nieve; asomar las puntas
de los helechos y los penachos de
unos duraznos por encima de la
barda. Hace un poco de frío le
dijo su padre cuando éste p~uró avivar el fuego de una estufa
cercana a sus pies. Y luego sólo
pidió su mano. la estrechó con
te~ura y le dijo: gracias. Había
exp1rado.

El otro joven que se apartó de
los grupos bulliciosos y se internó en su soledad contemplativa
fue al que la chica de la casa v;_
cina le agradeció su ayuda con
una sonrisa y leve chispa de
burla en los ojos. Recorrió los sitios más apartados y ajenos al
bullicio. trepó al edificio. el más
alto Y se dedicó a contemplar las
montañas cubiertas de nieve las
siluetas embellecidas de • las
torres. los charcos de agua sucia
en las azoteas y en el cauce del
pedregoso lecho fósil del río: volvió a casa. pero esa noche no
logró conciliar el sueño ni el des~ a su inquieta jornada. adivmando que apenas comenzaba
para él el tiempo de su vida.
Marzo de 1979

�EL ESCRITOR RANGEL FRIAS

RAUL RANGEL FRIAS,
ENTRE LOS DE LA EXCELENCIA*

Miguel Covarrubias

José Roberto Mendirichaga

Mientras el universitario y orador, politico y promoto~ cultural
Raúl Rangel Frías ha disfrutado
del reconocimiento de, podría
decirse, todos los nuevoleoneses,
el escritor del mismo nombre estuvo acariciando las sedas de la
creación solitaria y de la ign~
rancia colectiva que permite t~
car y retocar las palabras hasta
volverlas genuino y vivo espíritu
hwnano. Eso sucedió mientras
el vértigo de la vida social atrajo
las mayores energías de este singular politic~pensador. Pero es
a partir del cese de sus grandes
responsabilidades públicas (la
rectoría universitaria y la gubernatura del estado) cuando el
escritor llrico de honda y constante reflexión filosófica pudo dirigir sus pasos hacia la mesa de
trabajo cubierta de hojas blancas. Ahora si que va a poder estarse allí largamente, deshojándolas ... De la morosidad favorecida por la vida, de su escritura
creadora antes postergada, surgirá El Reyno, un libro de relatos, y con él un autor que va decantándose poco a poco hasta
lograr la esencialidad propia del
narrador de fina clase.
Con Kato, publicado en 1001,
Rangel Frías acuña su moneda
de más alto precio. Se trata de
un texto que guarda con su creador un paralelismo similar al
que encontramos entre Alfonso
Reyes e Ifigenia cruel: ambos
conjuran a sus demonios pers~
nales y colectivos desde los interiores mentales de un templo
griego o una pagoda oriental. Y

es el exorcismo de Rangel Frias
fulmineo en cuanto modela su
materia verbal adecuándola a
valores que pudieran juzgarse
antropológicos o históricos, y al
mismo tiempo muy personales,
muy imaginativos. Kato es el
elogio del erotismo, la afirmación de la vida expuesta a través
de la muerte como ofrenda de
amor. Los extremos se tocan. Y
en el arte literario de este autor
sus complacidas imágenes visuales y tactiles dominan, o viceversa, una sintaxis que habitualmente pasa por alto la llaneza.
En "Los verdines" y en " Ana
Maria", escritos hace casi diez
años, encontramos fragmentos
de esa vida citadina que tanto
atrae la sensibilidad siempre escudriñadora de Rangel Frías.

Aparece aquí de nuevo su mundo
entrañable: mexicano, norteño,
reinero. El que ha recreado también en otros géneros: en Cosas
nuestras o en Gerónimo Treviño.
"Un rostro" es un texto ajeno
a los anteriores. Más estático,
participa de una inquietud, que
pareciendo muy contemporanea
no es sino muy antigua. Por eso
es nuestra desde siempre la
incredulidad y también consuelo, su inseparable hermana.
Kant, 9-fil-1988

Prólogo a Raúl Rangel Frias, Kato Y
otros relatos, la. ed., Facultad de Filosofla y Letras/Universidad Autónoma de
Nuevo León, Monterrey, 1988, 57 pp.

No hay duda que la gratitud es
bella virtud. Y es gratitud la que
ha demostrado en estos días la
Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en las acciones
ejercidas para honrar a su fundador, el licenciado Raúl Rangel
Frias.
Encabezados por su director,
el licenciado Bernardo Flores
Flores, maestros y alumnos han
realizado una serie de eventos en
honor del humanista regiomontano, al igual que han publicado
un número especial de la revista
Fonna (donde colaboran en esta
ocasión Genaro Saúl Reyes, Elíseo Carranza, Maricela Gámez,
Jaime Tamez, Javier Serna, Ramón Mendoza y Héctor Gil Maza) y editado el libroKato, el que
incluye un cuento publicado ya
en 1001, más otros tres relatos,
éstos inéditos hasta el momento
de aparecer en el nuevo libro.

y luego, inmediatamente, a verse libre de las numerosas ocupaciones pollticas, culturales y s~
ciales del ex-rector y exgobernador de Nuevo León.
Vayamos al análisis de Kato y
otros relatos, incorporando algunos juicios del mismo Covarrubias, emitidos por éste en la ya
citada Introducción.

merge para siempre en sus frescas aguas. Kato conserva sólo
una pequeña caja de laca; y,
dentro de ella, la carta que María le dirige dándole las gracias
por los momentos de felicidad
que le había brindado y la seguridad de reencontrarse en la antigua aldea, con los espíritus de
los antepasados, un medallón y
unos bastoncitos negros y olor~
sos de vainilla.

"Kato" es un cuento que nos
atrapa. Tiene el encanto de lo
"Los verdines" parecen recreoriental, que de alguna manera ar la gran nevada de los sesenes patrimonio cultural nuestro y tas. Aun menos elaborado que
de la humanidad toda. Porque de "Kato", tiene, con todo, fuerza
allá vino la civilización que aca- narrativa. Describe la blanca
bó con la barbarie. Covarrubias naturaleza pero, sobre todo, el
ha escrito: "Kato es el elogio del candor y la emoción de la adoleserotismo, la afirmación de la vi- cencia, al contacto con el primer
da expuesta a través de la muer- encuentro que cala, que imprete como ofrenda de amor". ¿Có- siona, que enamora. Y luego el
mo es esto? Kato, exquisito jar- contraste del joven paralitico y
dinero en el huerto de los amos Mario, aquel joven para quien la
japoneses radicados en Tec~ vida apenas empieza.
lutla, Veracruz, conoce a una j~
ven que también forma parte de
Con '' Ana María'' estamos anMiguel Covarrubias -director la servidumbre de la casa. Su
te
un relato proustiano, intimisde la revista Deslinde y maestro nombre es María.
ta.
Nos regresa en el tiempo y
de tiempo completo de la
nos
pone frente a una realidad siFFYL- cuidó de la edición. Y ya
María y Kato se desposan en cológica. Ana María vive en solesabemos que lo que Miguel original ritual. Se van conociencuida, tiene garantía; de cali- do. La maravillosa naturaleza dad. Su perro lo es todo, y éste
dad, de buen gusto. En la Intr~ de la región -sensual y muere. En su angustiosa soleducción, Covarrubias se refiere mágica- los une en forma mis- dad, "Elmer" es un espíritu neal escritor Rangel Frías. Atribu- teriosa. Llevan una singular vi- cesario. Y el desenlace se pierde
ye el que su producción narrati- da, sin agitaciones ni altas me- entre los vapores de la vigilia y
va crezca en cantidad y calidad, tas. Pero en Kato se aviva un la alucinación que se da en una
Primero a su vocación literaria, buen día el deseo de volver a en- mente febril y sola.
contrarse en la ·antigua aldea,
Finalmente, "Un Rostro" es,
Susuka, con sus antepasados. para nosotros, un magnifico tr~
•Articulo publicado en El Porvenir,
Esto lo intuye María y, para de- zo de prosa poética o de "poesía
miércoles 23 de marzo de 1988.
jarlo libre, entra al río y se su- narrativa". Son trazos litera-

�EL CORAZON DE LOS
COMBATIENTES: APROXIMACION
_A LOS RELATOS DE
.RAUL RANGEL FRIAS

Minerva Margarita Villarreal
rios divagaciones, creación en
el ~ puro sentido del término.
Realidad sobre la irrealidad,
evocación sobre lo que no fue.
Ficción, que es esencia de lo literario...
Para quienes hemos leído más
al Rangel Frias ensayista o articulista de prosa fína y culta. El
Reynoy Cosas nuestras nos atraen. pero Kato nos cautiva. Y es
que el escritor no se cataloga
tanto por la cantidad como por la
calidad de lo que escribe, Y Rangel Frias ciertamente lo es, porque muchos de sus relatos son
poéticos. literarios.
Bastaría con que uno lo fuera
para merecer el título de escritor. Pero bien vemos que son
más de uno. Lo fue El reyno,
ciertamente, y Kato sólo bastaria para que estuviera en esa categoria. la que por otra parte admite grados y niveles.
Raúl Rangel Frias, sin lugar a
dudas está entre los de la excelencia: junto con su amigo José
Alvarado y su maestro Alfonso
Reyes, neoleoneses también.

Raúl Rangel Frias: KaÚ! J' otros relatos.

Cuadernos del Uniconúo / 4, Secretaria
de Servicios a la Comunidad, Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey.
19118, 57 pp.

'

Kato, de Raúl Rangel Frías contiene cuatro relatos: Kato, Los
verdines, Ana Maria y Un rostro.
Empezaremos por reseflar el
primero de ellos. La historia se
desarrolla en una atmósfera
oriental que entrelaza, por un lado, la actitud contemplativa de
un joven de origen japonés, proveniente de Susuka, una aldea
cercana a la ciudad de Osaka y,
por otro, la predisposición de
Maria, una muchacha mexicana
de la costa de Tecolutla, a la
entrega total del autosacrificio:
su muerte pretende la liberación
o quizá intenta arribar a un mundo divino, eterno.
Este relato contiene el misterio de la poesía. De la dificultad
de la vida extrae los elementos
de la belleza. El erotismo se
plasma en la desencarnada
muerte de María. El amor absoluto se cumple frente al mar
" ...y antes que retroceder ante
la imponderable masa de agua
ocre, espesa, mugidora, decidió
cerrar los ojos y crispar los pu,
ños, las manos en alto, hasta hacerse daño, apretada contra sí
misma, endurecida de resolución, para afirmarse en su voluntad indomable de seguir adelante". ¿Por qué decide María
suicidarse después de ser serenamente feliz en su unión con
Kato? Kato le comunicó a María
que deseaba volver a su tierra,
pero la imposibilidad de concretar ese deseo después de haberse
casado con ella pareció herirla
profundamente al grado de que,

por el amor que ella le tiene, decide dejarse arrastrar por las
aguas del mar.
Como Alfonsina Storni,
Concha Urquiza, de otra manera
como Virginia Woolf, Sylvia
Plath, Anne Sexton; María encarna la subjetividad primaria,
narcisística, que se subordina al
deseo con la misma intensidad
que se vuelca al suicidio. Entereza, valor, y sobre todo una profunda honestidad ,para encarar
al mundo que va cerrando las
puertas y que sólo revela un
complejo y constreflido interior
en pugna, María, como la belleza, es transparente y terrible.

Maria es la contraparte de Kato y a la vez su complementariedad. Esta visión me sugiere
relacionar al autor de Kato con
Marguerite Yourcenar en sus
Cuentos orientales; Marguerite
Duras en El amante e Inés Arredondo con la atmósfera de algunos de sus cuentos, aunque se sitúen en México. En la intención
de estos escritores está la búsqueda de un universo distinto
que nos posibilite enfrentar y
confrontar los valores occidentales.

Quizás sin proponérselo, cada
uno rastrea. de acuerdo a sus
elementos más próximos en
aquello que de occidental no
tiene su cultura.

La intrascendente cotidianidad se carga, se adensa. De ser
él un jardinero y ella una sirvienEl suicidio de la joven de
ta, ambos trabajadores de una compleja sencillez, personaje en
casa de ricos japoneses en un _el cual la vida cuaja en arte, enhuerto de Tecolutla; al desposar- cierra una visión de lo femenino,
se, su mundo se enriquece y cada principio oriental de pasividad,
insecto, cada planta y cada flor que se ahoga en su impotencia,
subrayarán la atmósfera que nos se basta a sí mismo en su fortaletransporta a la ilusión de la ima- za, una fortaleza quebradiza, asgen cinematográfica, entre Ku- tillada, que asfixia más que prorozawa y los paisajes del cine teger, que debilita y al mismo
mexicano en su época de "oro" tiempo enfrenta con valor a la
con Maria Candelaria de "El In- muerte como alternativa inevidio" Fernández como posible table.
vinculo. Estos personajes anónimos crecen al máximo en su conRangel Frías en este cuento
tinencia, crecen hasta desbor- desarrolla la anécdota con aliendarse. Rangel Frías nos presen- to lírico. Encuentra en la rutina
ta su idea del amor: los amantes el desfiladero del abismo. La
se juegan el todo por el todo. La creación es finita, como la vida.
posesión absoluta roza con la De ahí se infiere la presencia de
muerte. El erotismo no admite la muerte, atraída por la mujer
que ama. El erotismo y la muerconcesiones.

t

�¿Qué artista no se debate en
esta frontera?

nes, anuncian un hecho insólito:
el destino de sus propias vidas
inscritas en el todo común de una
época, un lugar, la evocación de
alguien.

En Kato hay limpidez, depuración del lenguaje, economía verbal. Su ambientación es precisa.
La atm-sfera: luminosa, con una
intensidad que jamás desmerece
y que se acentúa y se desborda
en esa final trágicamente mesurado. Hay un dominio pleno de la
intriga en función del acontecimíento inexplicable, inesperado.
La tragedia emerge de la cotidianidad y en ella se condensa.
Las imágenes suceden, se
despliegan en un lenguaje poético que ahonda crudamente en la
pasión.

Ana María es un relato apegado al discurso psicoanalítico desde cualquiera de sus componentes. Para empezar, quien narra,
en primera y tercera persona, no
aparece. El tono filosófico existencial con el que inicia el texto:
"Las apariencias son el comienzo de la realidad, pero no la
concluyen"; el hecho de que lleven a enterrar un perro de una
jovencita que, al parecer, se
identifica con él, y las ligeras
disputas en torno al hecho entre
los miembos de la familia, producen un efecto de intriga.

El segundo relato, Los
verdines, nos devuelve una imagen de Monterrey en un día único
e inolvidable: cuando nevó. Los
verdines son pájaros que anuncian lo inesperado. La nieve co-mo hecho insólito, como parteaguas de la historia oral de una
ciudad, sirve como metáfora para ensayar una anécdota en la
que dos jóvenes se encamínan a
rumbos opuestos, uno, paralizado por una enf,rmedad, desde su
infancia espera la muerte; el
otro, empieza a definir su vida.
La nieve es el escenario de recuerdos que transitan sin dírección por las avenidas de la memoria.

¿Por qué se pronuncia tan hondo el narrador ante un evento tan
simple? Eso sí, poco faltó para
que al perro le llevaran el sacerdote. Ana estaba deshecha, compungida al máximo por la muerte de su perro. A la protagonista
se le presenta tirada permanentemente en un díván, dejando volar su imaginación como una forma de aislarse y boicotear su posible comunicación con los otros.

te se encadenan en un impulso
por la trascendencia.

Y los jóvenes, como los verdí-

Ana se transmuta y esa incli. nación hacia el perro, incluso
hasta sentirlo parte de ella, la
conducirá a asesinarlo, dándole
con sus propias manos un pan
envenenado. Ana se había dejado llevar por una fantasía que

cobraba fuerza en sus suefios y·
hacía que un personaje, especie
de fantasma, llamado Elmer la
condujera hacia situaciones peligrosas en pesadíllas que parecían no tener salida. En ellas se
veía desnuda, escondíéndose de
hombres que la querían atacar.
Estas fantasías empiezan con la
visita de una amiga suya de infancia que se encuentra embarazada. Después, ella regresa y le
cuenta que el embarazo es producto de sus relaciones con su jefe y que no se decide a abortar. A
partir de esa segunda visita desaparece Elmer en la fantasía de
Ana. Ella lo reconoce muerto en
un suefio donde ella misma carga una piedra o navaja en la mano: "De súbito sintió un impulso
oscuro de justicia expiatoria o
destino en que adívinó la exigencia de cumplirse en una víctima." Ana se siente culpable de
matar su deseo-compafiía ilusoria que viene a representar Elmer en su vida, recuerda cuando
quebró un huevo empollado, el
olor fétido y la materia sanguinolenta, y poco después decide sacrificar al Duque. Ya habiendo consumado el ritual del
entierro, donde Ana da las gracias a Elmer después de hacer la
cruz sobre el montículo, ella se
integra al mundo consiguiendo
un empleo. Tanto Ana como sus
parientes parecen no sentirse
afectados por el desenlace, salvo la hermana que se sueña desnuda al frente de un grupo que la
sigue. Al despertar se calma: estaba en su propia cama al lado

iLf

1
de su marido.
Si algo queda claro en este relato psicológico es cómo el deseo
sexual insatisfecho de una mujer
que a los ojos del mundo resume
la pasividad y la inocencia se
vuelca en una acción destructiva, sádíca. La pulsión de muerte
está abierta para todos aquellos
que cumplan satisfactoriamente
con las demandas de la represión. La sexualidad femenina es
una res1lidad cuya negación
puede hacer de una joven virgen
una persona con inclinaciones
perversas.
Por último el libro cierra con

un texto que si bien tiene una
anécdota, ésta se cifra en un lenguaje poético, dando margen, a
partir de un suceso de aparición
inexplicable, a la reflexión filosófica existencial. No cabía duda
que la luz, el ser angelado, el escurridizo poeta que había atravesado la ciudad era el rostro del
Sefior: Un rostro.
Raúl Rangel Frías en este
libro deja constancia de una disciplina que practica con rigor: el
ejercicio de la inteligencia al
servicio de la palabra. También
hace encarnar una visión del
hombre que se resumiría así:
"Vivir es térmíno, pero también

principio; caída y ascenso· un
desequilibrio en tránsito s~bre
una esperanza. El hombre no está consigo mismo en soledad cada quien arriesga su suerte ~n la
de todos, comprometiendo su
propio destino en los azares de
una lucha en que la victoria estará hecha de la misma luz que la
fe Y el corazón de los combatientes." (Raúl Rangel Frías "Una
filosofía adánica").
'

~el Frias, Raúl: Kato, Facultad de
Fil~of~ y Letras, UANL (Cuadernos del
Uruconuo No. 4), Monterrey, 1988.

CJt

'""'

�MIMAESTRO,ESTEJOVEN

Alejandra Rangel
¿Sabes?, estabas irreconocible,
por la solemnidad del evento,
con tu vestuario acentuado en
negro y esmeralda, que aumentaba la gravedad de la ofrenda.
En momentos me parecías como
compareciendo ante los tribunales. Tus colegas parecían jueces
reunidos para confabular en tu
nombre, y bajo el sonido de los
víolines, te designaban Rector
Vitalicio de tu amada universidad, Alma mater, doctor honoris
causa en filosofía.

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ALFONSO REYES
EVOCADO POR RANGEL FRIAS

para Raúl Rangel Frias

versitaria, donde las piedras api- fos, sólo se reconocía como ignoladas y ordenadas en moles gi- rante?
gantescas hablan de tu lucha y
de tus visiones, para evocar tu
No te dejaste convencer por
nombre y reclamar tu presencia. los demonios internos: aceptaste
También tu periodo y obra de go- la atracción y el placer de Narcibierno están marcados en la his- so pero también lo negabas, saltoria; tus nietos ya te estudian . vándote una vez más al unir la
en la escuela.
dualidad del hombre, dialéctica
pura que te unió para rescatar tu
Cuántas enseñanzas, encendi- imagen y conservarte vivo.
das por la pasión de un sentimiento victorioso y heroico, conTu obra aún no está sellada y
vertidas en símbolos e imágenes vuelve sobre el discurso o prede los valores más altos del espí- gunta primaria: ¿Cuál es el saCuánta humildad, desasosiego ritu y la cultura. Amor a la sabi- ber? Tu peregrino responde que
y emoción acompañaban tu en- duría, padre y maestro, doctor, saber no posee alguno, tan sólo
cuentro, el encuentro con tu his- partero de luz e incendiario de amor, amor a la sabiduría, filotoria; tu personaje, el que te ha corazones.
sofía de la vida que te hace Docmarcado y conducido tan alto y
tor por honor y por causas.
tan lejos, para confrontarte e inAlentando siempre la llama de
mortalizarte.
la verdad, en ebullición constan¿Quiénes habrán sido sus mate, en inquieta y vigorosa bús- estros?, preguntaba el auditorio,
Numerosos recuerdos e infini- queda, perenne interrogante que y como si lo presintieras respontos esfuerzos, una vida plena "de· te pasea y dirige como a un pe- des: "Mis maestros siempre han
armas y de letras", impregnada regrino de cima en cima, sin per- sido los jóvenes". Y yo me digo:
por el impulso del espíritu y el mitirte reposo, abandono o pér- mi maestro siempre ha sido este
anhelo de tu búsqueda, plasma- dida de rumbo. La cotidíaneidad joven.
do por incesantes conjugaciones del mundo no ha podido vencerde voluntad e inteligencia, amo- te, pues has sido un fiel discípulo
Perdona mis confesiones, se
res y secrificios.
de la dialéctica.
hace tarde y nos esperan mañana, sobre tu escritorio Platón y
Tu obra siempre está presenEse día, en el Aula Magna de Hegel, tal vez Marx o Heidegger,
te, con reconocimiento o sin él; nuestra universidad, sometiste a quizá esta vez sea Nietzsche, tu
testigos somos de tu trayectoria, tu peregrino al arrobo, al ensi- profeta de fuego, y no olvides
y por si algún día nuestra condi- mismamiento, a la perplejidad y cuánto te amamos.
ción permitiera olvidarla, basta- a la pérdida de identidad; me paría con interrogar Cosas reció oírte preguntar de nuevo:
nuestras, Testimonios, Geróni- ¿Quién soy? ¿Jacob en su lucha
mo Treviño, Kato, El Reyno, to- con el ángel, la Docta Ignoranescrito con motivo del recibimien•
das ellas testimonio vivo de tu cia? Renovaste tu compromiso Texto
to, por parte de Raúl Rangel F~ías, ~el
palabra.
dialéctico: ¿seré éste de quien doctorado honoris causa en Filosof1a,
hablan, o aquel otro que, inspira- otorgado por la Urúversidad Autónoma
Y cómo olvidar la Ciudad Uni- do en la voz del oráculo de Del- de Nuevo León en febrero de 11114.

Ma. Guadalupe Martínez de Rodríguez
"Raúl Rangel Frias colaboró activamente con la familia del
ilustre maestro para que se conservara la biblioteca de Don Alfonso Reyes en condición de estudio y taller de investigación literaria; las gestiones culminaron con un Decreto del Gobierno
Federal, por el cual el Presidente de la República destinó ese
acervo cultural al servicio público, en el propio domicilio que fue
de don Alfonso". (p. 8), " ... un excelente trabajo literario y filosófico sobre el propio Reyes, es un
texto que lleva por título
Evocación de Alfonso Reyes' de
Raúl Rangel Frías, dice el Lic.
Pedro G. Zorrilla Martinez en la
presentación.
La evocación de Alfonso Reyes
que hace Raúl Rangel Frías es
desde su nacimiento, su mocedad, su madurez y muerte. Comenta sus ascendientes y a su
padre•e1 General Don Bernardo
Reyes, quien muriera en la Decena Trágica, en 1913. "Aquí morí yo y volví a nacer, y el que
quiera saber quién soy que lo
pregunte a los hados de febrero.
Todo lo que salga de mí en bien o
en mal, será imputable a ese
amargo día". (A. Reyes.
Oracion del 9 de febrero, citado
en la pág. 17).

Señala luego Rangel Frías: "A
los 11 años ya tenía varios
cuadernillos de poemas. Yo nací
poeta, habrá de decir; y he de
morir poeta. Poeta es, según rescate que posteriormente hará de

esta expresión del mundo clásico, un hombre de acción". (p.
19).

Poesía y Verdad
En este apartado comenta Raúl
Rangel Frías la Generación a la
que perteneció Alfonso Reyes, el
Ateneo de la Juventud: "A punto
de estallar la gran rebeldía de
1910; inconscientes todavía los
motivos y mucho más las proyecciones del instante, un grupo
de jóvenes, entre los cuales figura Alfonso Reyes, pretenden
echar abajo algunos muros y hacer más respirable la atmósfera
intelectual de la vida y el pensamiento de nuestro país. Digamos
sólo unas palabras al respecto.
La doctrina positivista reemplazaba al academismo de las humanídades; y dejó un saldo favorable a la cultura mexicana con
la organización de la Escuela
Preparatoria. Pero ella misma,
a su vez, fue una nueva Academia, dogmática, preceptivista,
acartonada". (pp.19-20).
En fin, comenta Rangel Frías
las inquietudes de este grupo al
que pertenece Alfonso Reyes en
su juventud, grupo que revolucionó el pensamiento y las
corrientes intelectuales de ese
entonces. Su ideal era universalizar México.

Los Jóvenes
¿Qué hicieron estos jóvenes del
Ateneo de la Juventud?

"Emprenden una concienzuda
acción agresiva contra el positivismo y van a reformar con el
espíritu de las humanídades, la
caduca enseñanza universitaria". (p. 22).
Luego Rangel Frías comenta
otro "ismo" que manejó Alfonso
Reyes en diferente apartado.

SIMPATIAS Y DIFERENCIAS. El Simbolismo. Así señala: "Alfonso Reyes ( ... ) es un
espíritu discreto y silencioso. Es
hombre que aprende en bibliotecas y no en medio de la calle y
del tumulto; ni siquiera entre la
quieta pero dramática expectación de los estudiantes de Derecho o de Preparatoria; ama
las pausas, gusta de dejar
huellas en la arena; su música
está enamorada de los silencios
intermedios y, sobre todo, concebida con tal arte, gracia y fuerza
singulares más propias de lamatemática que de la naturaleza.
Es un simbolista neto a cuyo espíritu acuden con facilidad las
musas de Góngora y de Mallarmé". (p. 24).
Sigue en su Evocación de Alfonso Reyes Raúl Rangel Frías
con La "X" en la frente, Alusión
a la muerte del General Reyes.
El Rescate, en el que alude al poema dramático Ifigenia Cruel, a
Los trabajos y los días, Cartones
de Madrid, El plano oblicuo, El
Suicida; a sus versos: Huellas,

Pausas, etc. Son veinte tomos del
Fondo de Cultura Económica la ~

�EL DOLOR QUE NADIE VE

Roberto Cruz Zúñiga
VOLVER AL REINO

He de ver mi brasa cansada
mis ojos vomo viejos abanicos.
He de sentir en mí carne
la cercanía de esa gran sombra
que como turba viene
a cobijar mi llama.
Ya no me lastimes con tu tacto
retira de mis ámpulas tu amor,'
sopla, sopla, apágame,
dime adiós con el polvo de tu boca
Y déjame volver a la tierra como todos.

EL DOLOR QUE NADIE VE

A veces es necesario
mantener el silencio en la garganta
para que tristes gritos
no salgan a la calle.
Usted que ha visto mis ojos
con la humedad de todos los días
que sabe del tamaño de mi risa
y su color necesario, créalo:
obra extensa del "mexicano universal".

~

También evoca la actividad
diplomática de Don Alfonso Reyes en México, Francia, Argentina y Brasil y sus conferencias en
La Casa de España y El Colegio
de México.

Alude asmusmo a su obra
científica: La crítica en la edad
ateniense, La experiencia literaria, El deslinde, a su ensayo
Visión de Anáhuac.

. Termina el Lic. Raúl Rangel
Frías su Evocación de Alfonso
Reyes con una carta fechada en

México (2.V.1957), de Don Alfon-·
so para Rangel Frías sellando su
amistad: "Sí, mi querido Raúl:
A Elenita y a Ud., nuestro vivo
afecto".
Raúl Rangel Frias, Evocación de Alfonso

Reyes Gobierno del Estado de Nuevo
León,Monterrey, 1978.

el llanto en mí se filtra
la carne se me cae por dentro.

�NUEVA EPOCA DE LA REVISTA
DIALECTICA

Héctor Franco Sáenz
SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

Contadas son en el caso de las
publicaciones universitarias acontecimientos nacionales de
Louis Althusser, Fernando
aquellas que adquieren arraigo y manera general y en particular Claudin, Adam Schaff, Manuel
permanencia, mismas que tan de los problemas universitarios.
Sacristán, Etienne Balibar, Sersólo con su nombre, nos hacen
gio
Bagú, Pablo González CasaA partir de la filosofía marxisidentificar determinada corriennova,
Adolfo Sánchez Vázquez,
te del pensamiento, su madurez ta, en sus diferentes volúmenes Horacio Cerutti, Gabriel Vargas
y su riqueza, así como el tipo de pudieron apreciarse la diversi- Lozano, Juan Mora Rubio, Nesactividad de una institución edu- dad de enfoques en ese campo tor García Canclini, etc., son sódel conocimiento, a través de las
cativa.
colaboraciones de destacados fi- lo algunos de los nombres más
importantes que se pueden enDentro de esos PoCos casos, un lósofos de distintos países, tanto contrar en los diferentes númede regímenes capitalistas como ros de Dialéctica.
lugar muy especial en el medio socialistas.
intelectual y universitario del
país, merece la revista
Un aspecto importante de
planteamientos de ese tipo
Dialéctica, publicada desde julio deLos
subrayar,
es la preocupación
pensadores cuyos nombres en
de 1976, por la Escuela de Flosomanifestada
en los contenidos de
los últimos años, han estado en
fía y Letras de la Universidad
esta
publicación,
acerca del por
boga en los ámbitos intelectuales
Autónoma de Puebla.
qué
y
el
para
qué
de la ensefiane incluso políticos de la nación,
za
de
la
filosofía,
así
como las repor muchos fueron conocidos oriPara quienes iniciamos ginalmente a través de esta señas de los coloquios nacionales
nuestra formación en el campo publicación, misma que siempre de filosofía que en nuestro país
de las ciencias sociales y las hu- albergaba en sus contenidos te- se han realizado.
manidades durante el primer
mas de bastante actualidad en el
lustro de la década pasada, de pensamiento
A pesar de las irregularidades
filosófico.
singular interés resultaban el tique en ocasiones ha tenido su
Po de análisis y contenidos que
A través de ensayos, entrevis- aparición, Dialéctica ha cumpliencontrábamos en algún número tas, investigaciones y documen- do trece años de estar apareciende la revista Dialéctica, mismo tos, Dialéctica ha plasmado en do, de lo cual, el mérito indiscual que por casualidad teníamos sus páginas, los principales tible correspande a la labor tesoacceso en nuestro medio.
problemas filosóficos contempo- nera realizada por Gabriel Varráneos y las discusiones más im- gas Lozano, quien ha formado
Dialéctica en gran medida, se portantes que sobre los mismos parte de la dirección de la misconvirtió en sinónimo de una uni- se han presentado como han si- ma desde su primer número, saversidad que, como otras en la do: la crisis del marxismo, la po- biendo sortear positivamente los
década pasada, se caracterizaba lémica del psicoanálisis en Méxi- diferentes vientos Políticos que
Por construir una alternativa di- co; racionalismo tecnológico, han campeado por la Universiferente a la universidad mexica- ideología y política; las bases dad Autónoma de Puebla a lo
na de corte tradicional, lo cual se teóricas del pluralismo en Lenin largo de esta labor editorial.
reflejaba en las reflexiones que y Gramsci; ecología y vigencia
aparecían en la introducción de del marxismo; así como refleUna edición especial de
cada una de sus diferentes entre- xiones filosóficas sobre América Dialéctica es la que corresponde
al número 19, cuyo contenido es
gas, donde era frecuente el aná- Latina.
reflejo fiel de lo que hemos
lisis acerca de los principales
expresado con anterioridad c.n
-.::,

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I

1

l

.{
1

acerca de la vigencia y actualidad de su temática. "Marxismo
y cultura política en la crisis actual" es el tema general que se
aborda en esta entrega, siendo la
primera parte, el resultado de
una serie de conferencias magistrales sobre "El marxismo en
América Latina", "La formación del pensamiento progresista en México" y "El valor interpretativo de la obra de Marx
y Engels aplicable a la realidad
de América 'Latina", mismas
que respectivamente fueron desarrolladas por Adolfo Sánchez
Vázquez, Pablo González Casanova y Sergio Bagú.

correspondiendo la tercera sección a la relación del "Marxismo
y ciencias sociales", lo que desde sus aspectos metodológicos,
es tratado por Enrique de la Garza Toledo, Juan Castaingts
Teillery, Juan Mora Rubio y
Orlando Núñez.

"El marxismo y la filosofía
hoy en Latinoamérica'', es el tema que abordan Gabriel Vargas
Lozano, Horacio Cerutti y Angelo Altieri en la segunda parte,

Una última sección la constituye "El reto al marxismo en
Centroamérica", sobre lo que
escriben Mario Salazar Valiente
y Carlos Figueroa lbarra.

Marcela Lagarde y Miguel
Concha, en el cuarto apartado
sobre "Nuevos sujetos, nuevos
fenómenos, nuevos movimientos
sociales", analizan respectivamente, "El marxismo y las mujeres", y "Las comunidades
eclesiales de base y el movimiento popular".

Con esta edición especial de
Dialéctica sobre "Marxismo y

cultura política en la crisis actual", sus editores inauguran
una nueva época para la revista,
y dada la importancia que tiene
para el área de las ciencias sociales y las humanidades, es por
lo que la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, organizó
la presentación de la misma a la
comunidad nuevoleonesa, el
viernes 28 de octubre de 1988, en
el Auditorio de la Biblioteca
Central del Estado, "Fray Servando Teresa de Mier", donde
participaron, además del director de la revista, Lic. Gabriel
Vargas Lozano, los maestros
Juan Angel Sánchez Palacios y
José Maria Infante.

REGION

�SUBVENCIONES FERROVIARIAS Y
EXPANSION DEL MERCADO INTERNO
El ferrocanil de San Rafael y Atlixco (1880-1927) •

María del Pilar Pacheco Zamudio
Humberto Morales Moreno
La construcción de los ferrocarriles en México no sólo sirvió
de puente para la consolidación
de la economía agrominera exportadora en dirección al mercado norteamericano y de ultramar. Muchas redes ferroviarias
facilitaron la expansión del mercado interno a lo largo del tendido de vías. Afirmaba Keremitsis
en su clásico estudio sobre los
textiles mexicanos:
El lento crecimiento de la población
y lo bajo de los salarios limitaban la
cantidad de ropa que podia venderse
en el área, haciendo esencial (los
ferrocarriles) el acceso a áreas que
antes estaban aisladas para el crecimiento de la industria de conswno. 1

Durante el porfiriato muchas
concesiones de ferrocarril se
consolidaron en empresas ferrocarrileras de gran importancia y
al mismo tiempo que ayudaron a
resolver el problema del tráfico
de materias primas, insumos y
bienes elaborados que agilizaron
la dinámica de la incipiente e&lt;;onomía industrial a escala regional, transportaron a la fuerza
de trabajo necesaria para
complementar las tareas de conformación de los proyectos agrícolas e industriales de las distintas regiones en donde el ferrocarril dejó su huella. 2 Paradójicamente, el desarrollo de las
vías férreas entre 1880-1910 aceleró la movilidad social y ayudó
a movilizar la conciencia politi-

$

• Ponencia presentada en el Primer
Encuentro de Investigación sobre Los
Ferrocarriles Mexicanos.

ca y a transportar las ideas revolucionarias que desembocarían
en la gesta de 1910. La Revolución fluyó en buena medida, a
través del ferrocarril.
Dentro de las regiones que
lograron un desarrollo considerable de vías férreas con los objetivos ya descritos se encuentra
la de Puebla. En las zonas
centro-occidente del actual Estado de Puebla se desarrollaron
variados proyectos ferrocarrileros que comenzaron con las primeras concesiones de 1868-18693
para el establecimiento del "Camino de Fierro" de Puebla a Matamoros. Muchas concesiones en
territorio poblano no lograron
concretar siguiendo la tónica de lo
que sucedía a nivel nacional. La
especulación con el traslado de
las concesiones entre intermediarios, prestanombres y contratistas que obtenian ganancias
con la reventa de las concesiones
y las pequeñas construcciones
iniciadas, y las subvenciones generalmente eran retenidas por el
concesionario y no· eran gravables ni enajenables en caso de
recisión de contrato por cualquiera de las partes involucradas.• En territorio poblano, la
primera expansión del ferrocarril se dirigió hacia el occidente con tendidos de vía para ferrocarriles de tracción animal, comunicando desde el último cuarto del siglo XIX a las haciendas y
fábricas textiles de la ruta del
Atoyac de la Ciudad de Puebla a
Cholula, Huejotzingo, Atlixco y

Matamoros.5 Las subvenciones
variaban su monto en aparente
relación con la importancia económica del proyecto de concesión. El primer ferrocarril con
subvención importante en
Puebla fue el de Matamoros ya
mencionado, el cual en 1890 aparecía como parte del proyecto de
unión de Puebla con la costa del
Pacifico con Acapulco. 6 Delfín
Sánchez, quien aparece como
concesionario y especulador de
otros proyectos ferrocarrileros
era el propietario de la subvención del ferrocarril a Matamoros. otro ferrocarril importante
por el servicio que daba a las haciendas y fábricas poblanas fue
el llamado "Ferrocarril Industrial" de Puebla. Entre 18911897 se conocen ya datos del movimiento de dicho ferrocarril el
cual operaba con sistema " Decauville" de vía angosta tipo
portátil propio para minas y haciendas ( en pequeñas distancias).7 En todos estos proyectos
ferrocarrileros la preocupación
fundamental de quienes lograron finalmente llevarlos a cabo'
estribó en la ingente necesidad
de conectar la producción agrícola y fabril local con los mercados que se dirigían hacia la
ciudad de Puebla y México. Pero
no va a hacerse notar el impacto
de los ferrocarriles en la región
de manera evidente sino hasta finales del XIX, cuando muchas
de las concesiones locales pasan
a manos de empresas industriales y grupos financieros
que las aprovecharán para in-

c?rpo~ar los mercados locales a
c1rc~1tos mercantiles más tingue .un momento de con- hacia 1910. 11 Estas empresas
~plios, que necesitaban cone- cen~ación de concesiones y sub- opera~ legalmente en Chalco.
xión por ferrocarril para trasla- venciones locales y federales La Pnmera Y más grande fue la
dar ~s baratos y rápidos hacia que fav~rece~án a empresas Y Compañia de las Fábricas de Pa~ Ciudad de México y de allí, ha- gru~~ fma~cieros ligados a la pel de San Rafael Y Anexas S A
c1a las costas, cuando era el ca- ~~tración del régimen por- r~presentada por Thomas B~a~
so. Las subvenciones más impor- fll'ISta, donde surgirá una de las niff Y José Sánchez Ramos y la
tantes en territorio regional ~mpresas ferrocarrileras más segunda fue la Negociación Agrípoblano se otorgarán justamente Impo~tes de concesión fede- cola de Xico Y Anexas S A
entre. 18~7 Y 1900, al menos para ral destµtada a unificar la vida representada por Iñigo Nori~g~
!os. sigwentes proyectos: 22 de económica del occidente poblano Lasso. En Ptjncipio la empresa
Julio, 1897: Subvención local de con los !aµes de Chalco YMéxico del ferrocarril se llamó de "Xi
$l0,OOO.OO M.N. al ferrocarril en la logica de su conjunto de YSan Rafael" S.A. por haber ~i~
c~rbonífero de Oaxaca para ten- empresas con gran apoyo fede- do formada por estas dos compadido d~ V:ia en territorio poblano. . ral Yproyección extrarregional.
ñías, Ymás_ adelante, como vere25 de diciembre, 1897: Concesión
mos,
cambió su nombre pero no
La empresa del "Ferrocarril
local a los Hermanos Lions para
su
razón
jurídica por el de San
establecer ferrocarril urbano de ~ Rafael Y Atlixco S.A." se Rafael y Atlixco S.A.
(!racció!l animal) entre la esta- regIStró en escritura hipotecaria
ción de~ mteroceánico y la Fábri- ante notario público10 el 'J:/ de
Para comprender mejor las
ca de Hilados YTejidos que van a e!lero de 1900. El objetivo de cara~terísticas del grupo inestablecer en el llano de Cabrera ~chas empresas fue la explotaque estu_v~ detrás del
aprov~chando la energía ción de una vía de ferrocarril
nseJo de Administración de
entre
México
y
Atlixco
aprohirlr~ulica del río San Baltazar
~sta . e;111presa ferrocarrilera
(Atlixco). La que se produjo co- ve&lt;::hando la parte de vía consescnbiremos brevemente cómo
mo producto de la concesión fe- truida entre Chalco-Amecameca estaban constituidas las empreY
el
Ferrocarril
de
"Tlalmanald~ral de marzo de 1898 conce~ suscribientes del capital sosionada a José Sánchez Ramos co" que daba servicio a la Fábri- cial. La Compañia de las Fábripara construir la parte del ca de Papel de San Rafael. Se ex- cas de Papel de San Rafael Y
Ferrocarril de Xico a San Rafa- tende~a de Chalco a México to- Anexas S.A. se constituyó el lo
el, entre Atlixco y México. cando mstalaciones y bodegas de d~ ~rzo de 1894 ante notari~
$l,~.OO por 4 kilómetros cons- la Compañía Agrícola de Xico p~blico. 12 Sus oficinas estutruidos en territorio poblano. s S.A. Y de Amecameca a Atlixco vieron en la calle del Angel No 2
otras concesiones en años subse- pasando por Ozumba, Ecatzingo Y los accionistas fundador~s
c~entes fueron al parecer, absor- Y Santa ,Catalina. Esta empresa fueron José Sánchez Ramos
bida~ por el Ferrocarril Intero- se formo con el capital fusionan- Thomas Braníff, "J.M. Robert~
ceánico, por el Ferrocarril Mexi- ~ de $200,000.00 en acciones por s?n Y Cia" (la sociedad que vencano Y por el Ferrocarril Mexi- igual más un crédito hipotecario dió al Sr. Sánchez Ramos la anticano del Sur (vía Tehuacán). Es 1&gt;?1: $l,600,000.00 M.N. que suscri- gua Ferretería de San Rafael
en el contexto histórico de este binan también por igual dos ( en ~~co. Estado de México).
Panorama de conformación de e~presas consideradas de las El o~JetI_vo de la compañia fue la
~ redes ferrocarrileras al inte- ma~ grandes en su ramo según el fabncación y comercio de papel
nor de la región en donde se dis- reg~tro de las compañías por d~ t~s _las clases. El capital soacciones más grandes de México cial wcial fue de $1,000,000.
00

:~l

�M.N .13 Dentro de las operaciones.
importantes de la Papel~ra en
relación con los ferrocarriles podemos observar las siguientes:
El 31 de enero de 1898 Tho~s
Braniff confririó poder a Iñigo
Noriega para que en su nombre
(como representante de la compañia) conservara el contrato que
conjuntamente con la Negociación Agrícola de Xico se babia obtenido para explotar la
concesión del 15 de octubre de
1897 que otorgó el gobierno federal para la construcción Y explotación del ferrocarril de "Tecolutla al Espinal". 14 En febrero de
ese mismo año Braniff, apoyado
por los vocales consejeros
Sánchez Ramos, H.C. Waters
(gerente del Banco de Londres Y
México S.A.) y Porfirio ~iaz
bij0 1s logró aumentar el capital
social de la Papelera ,ª
$5,000,000.00 M.N. Del avaluo
que se realizó observamos ~tos
importantes que revelan el mterés de la compañia por el tendido
de via férrea entre s~ negociaciones. Datos del avaluo:

De esta forma el activo de la
empresa en los inicios de 1898 se
comprendia de lo siguiente:

1.-

2.3.-

4.5.6.7.8.9.-

Prima18 con Sai1 Rafael pasando prima y enseres con la de la propor Tlalmanalco y la posibilidad
de llegar a la Ciudad de México.

Importe del avalúo:
Crédito de la Cía ...
Existencias en materia prima leña, oyamel, varios en almacén, papel en San Rafael, México, Veracruz, Santa Catalina y monto de Tlalamanslco...
FondosenN.Y. USA.ORO
Cambios y remesas a N. Y.
Intereses a aplicar en 1898
Dividendo pagado a cuenta del ejercicio de 1897.•.
Créditos activos...
Existencia en Caja en México, San Rafael y Santa Catalina...

1.-

2.3.4.5.6.-

7.8.9.10.11.12.-

M triz obras hidráulicas Y tuberla que comprenFuerza o •
vi anal
reden las caidas de agua no utilizada
toda a, c
es, P
éctri
sas, cajas de agua e instalación el
ca.•·
Privilegios
Terrenos
Hacienda de Santa Catalina
Edilicios y construcciones
Maquinaria
Nuevo depósito de agua
Ferrocarril a San Rafael
Ferrocarril a Santa Catalina
Ferrocarril a Tlalmanalco
Material rodante de FF .ce.
Linea telefónica de México a San Rafael Y de San Rafael a

Amecameca.. •

•

13.- Muebles, enseres, útiles Y herramientas en México,
Rafael y Santa Catalina.. ·
14.- Semovientes en San Rafael y Santa Catalina...
15.- Entubaciones de agua para Tlahnanalco..
TOTA,L:

Sa

$1,500,000.00 M.N.
250,000.00 M.N.
100,000.00 M.N.
325,000.00 M.N.
496,683.10 M.N.
825,683,19 M.N.
10,074.28 M.N.
34,597.97M.N.
34,104.47 M.N.
36,539.79 M.N.
l,524.06M.N.
1,092.52 M.N.

$3,648,664.97 M.N.

370,289.62 M.N.
76,000.00 M.N.
104,850.48 M.N.
964.28M.N.
104,000.00 M.N.
113,227.70 M.N.

655,41M.N.
$4,524,685.10 M.N.

Más una cantidad
de especie no
identificada...

36,276.74 M.N.
TOTAL

El capital liquido de la compafiia fue de $4,000,000.00 restando
el pasivo de $560,961,84 que resultó de la cuenta de pérdidas y ganancias así como de los créditos
pasivos.

n
22,363.93 M.N.
7,375.18 M.N.
3,346.52 M.N.

$3,648,384.40 M.N.
36,313.43 M.N.

Del examen del avalúo y del
activo podemos observar el movimiento que la papelera ya tenía respecto al tendido de via
férrea para conectar la Hacienda de Santa Catalina en Atlixco,
Puebla, productora de árboles
de oyamel para
materia

$4,560,961.84 M.N

Aunque del total del avalúo la inversión en ferrocarril era todavia modesta (del 3% del total),
es claro que ya desde antes de la
firma del contrato de concesión
del 23 de marzo de 1898, que
traslada la concesión pactada
con la Negociación Agríeola de
Xico del Ferrocarril de Tecolutla al Espinal para la formación de la empresa del ferrocarril de Xico y San Rafael S.A.,
los intereses de la papelera estaban ya encaminados a conectar
la fuente de abasto de materia

ducción y comercialización del
papel en el mercado fundamental: la Ciudad de México. Y todo
por el ferrocarril.

Para poder hacer efectiva la
concesión de 1898 la Compañia
de Papel tuvo que convocar a
asamblea extraordinaria el 1.8 de
febrero de 1899 para adicionar en
sus estatutos que ésta podría formar compañías para adquirir,
construir y explotar ferrocarriles. 17 Adquirir concesiones para
el mismo objetivo. Se facultaba
al Consejo de Administración para formar la Sociedad Anónima
a la cual se le transferian los derechos de la concesión de 1898 en
unión de la Negociación Agrícola
de Xico S.A. Es interesante observar que a partir de estas modificaciones en la escritura social otras compañías relacionadas con el 6rUPo industrial de la
Papelera San Rafael y que manejaron intereses de ferrocarril
se formaron o adicionaron con
estatutos que hacían clara alusión a la facultad de obtener concesiones o empresas de ferrocarriles. 1• Para concluir con los
datos importantes de esta compañia fundadora de la Empresa
del FF.CC. de Xico y San Rafael
S.A. incluimos los nombres de
los integrantes accionistas más
importantes de la compafiía, cuyos nombres se repetirán en el
control y dirección de las otras
compañías, que tuvieron que ver
con el ferrocarril, lo que los hace
conformadores de un grupo in- f:

�dustrial importante del centro
del país.
ACCIONES PRINCIPALES DE LACIA
DE LASFABRICASDE PAPEL
DE SAN RAFAEL Y ANEXOS S.A. 1899

i

México S.A.), José Valentín Elcoro.

El objetivo de la compafiía fue
la explotación agrícola e industrial de las fincas rústicas de
"Xico" y "La Compafiía" en el
TOMAS BRANIFF:
15,000 acciones distrito de Chalco. El capital soJOSE SANCHEZ
cial inicial fue de $2,500,000.00
RAMOS:
10,000 acciones M.N. 19 Esta compañía tenia inteHENRI TRON:
2,700 acciones rés especial en explotar hacienJULE BERANDA:
2,600 acciones das productivas para abasto de
LEON OLIVIER:
2,500 acciones la región íntimamente ligada a
H.C. WATERS:
2,500acciones la expansión urbana de la
LEONHONNORAT:
1,500 acciones Ciudad de México. En 1898 se adPORFIRIO DIAZ HIJO: 1,000 acciones judicó varias haciendas que
ALFONSO MICHEL:
950 acciones incluso no se encontraban en
LUIS BARROSO ARIAS:
548 acciones Chalco, sino en la zona de Tlalpan en lo que hoy es la Ciudad de
Por el monto de sus acciones y México. Pero por lo visto, la nepor el papel en la dirección de la gociación agrícola era más que
empresa que representaban ~ un vergel.
demos decir que Thomas Braniff, José Sánchez Ramos, Henri
A partir del 15 de marzo de
Tron, H.C. Waters y Alfonso 1899 uno de sus principales negoMichel eran los conductores de cios fue sin duda el del abasto de
la misma con representación en ladrillo para las obras de paviotros de diversos giros in- mentación y remozamiento de la
dustriales. La "Negociación Ciudad de México. Iñ.ígo NoAgrícola de Xico y Anexas S.A." riega, que ya tenia el control de
se constituyó el lo. de julio de la empresa en este año, fue el
1897 ante notario público.19 Los gran campeón del negocio al
accionistas fundadores fueron vender como representante de la
Thomas Braniff, José Sánchez misma a los señores Letelier y
Ramos, H.C. Waters, Luis San- Vegin durante seis meses toda la
tiago Martinez, Sociedad "A. producción (500,000 ladrillos ya
Richaud et Cíe." Solana Barre- estaban vendidos). Después de
neche y Cia., "Noriega y Cia.", seis meses la negociación entre"Remigio Noriega y Hno." De· garla los mencionados 20,000
manera individual también esta- ladrillos diarios incluyendo doban Antonio Basagoiti, Pruden- mingos y festivos. La Xico estaciano Dorantes, Manuel Romano ba comprometida a cumplir toGavito, Alberto Hackmack (fun- dos los requisitos y condiciones
cionario del Banco de Londres y de calidad. Pero, para comer-

cializar los ladrillos había que
introducir ferrocarril hasta la
Ciudad de México por el interoceánico a la estación de San Lázaro o en la terminal que tuviera
en México el ferrocarril de Xico
y San Rafael S.A. (que Noriega
pretendió establecer en Iztapalapa y de allí hasta sus negocios de
San Antonio Abad pasando por la
viga y lo que hoy es la calzada de
Tlalpan a la altura de San Antonio Abad).
La entrega seria continua durante tres años y por cada millar
de ladrillo se pagarían $20.50
¡Un buen negocio sin duda!

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El 19 de marzo de 1899 se celebró la asamblea ordinaria de
la negociación en donde se acordó reformar la escritura social
para ampliar las operaciones de
la misma con objeto de formar
compafiías ferroviarias. Al mismo tiempo se ampliaron las facultades del Consejo de Administración para formar sociedad
anónima con objeto de trasferir
la explotación del ferrocarril de
Tlalmanalco conjuntamente con
la Papelera de San Rafael como
ya se ha explicado anteriormente. 20 Si observamos la conformación de los principales accionistas de la compafiía y los que dirigieron el Consejo de Administración tenemos casi al mismo grupo de San Rafael:

I
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......,...,.,,.__¿

ACCIONISTAS PRINCIPAU'3 DELA NEGOCIA
ANEXAS
CION AGRICOLA DE XICO y
,S.A.1899

Remigio Noriega
Iftigo Noriega

Prudenciano Dorantes
Luis Barroso Arias

·~ -~~-

t.

lbomas Braniff
José Sáncbez RamOiS
Roberto Gayol
H.C. Waters

~

,,7

.,

,

/

,.

10,600 acciones
9,53) acciones
1,460 acciones
9711 acciones
600 acciones
500 acciones
500 acctones
415 acciones

,

�,

:S

-El 31 de enero de 1898 Thomas
Braniff, presidente del Consejo
de Administración de la neg&lt;r
ciación, confirió poder a Iñigo
Noriega para que a nombre de la
Cia. de Xico y de la Cia. de San
Rafael adquiriera la concesión
del ferrocarril que el gobierno
federal babia otorgado a Alberto
Sánchez en 1897. Dicho ferr&lt;r
carril parecía de vital importancia para conectar el Golfo de México con los negocios de Chalco y
los de la región. Este ferrocarril
y su telégrafo comenzaba en la
barra de Tecolutla en el cantón
de Papantla en el estado de Veracruz y debía terminar en el
pueblo de El Espinal del mismo
estado. De acuerdo con la concesión original este ferrocarril podía ampliarse hasta el punto que
fuese más conveniente. Además
de la parte ya construida y sus
enseres, las compañías habían
adquirido la concesión con el
propósito de utilizar los privilegios, exenciones franquicias y
subvenciones de la misma para
la linea del ferrocarril de México
a Atlixco con un ramal a Río
Frio. Se trataba de unir varias
concesiones en una sola. A Alberto Sánchez Iñigo Noriega le
compra para las compañías
representadas la parte construida del ferrocarril de El Espinal a Tecolutla con extensión de
26.Km. La cesión completa costó
$150,000.00 por conducto de Emilio Pimentel y Fagóaga consejero de las compañías contratantes, se forma la empresa constructora del ferrocarril de Méxicoa Chalco que entre 1898-1899

comenzó la construcción de los
tramos pendientes para unir a
México y Atlixco con telégrafo y
teléfono. 21
Si el punto de contacto con los
intereses de la Cía. de San Rafael con respecto al estado de
Puebla parecía no ir más lejos
de la hacienda de Santa Catalina
habría que aclarar por qué se estableció el compromiso de llevar
la linea hasta Atlixco tomando
en cuenta que esta zona hasta
Ecatzingo era la más difícil y
costosa de toda la via. 22 Con subvención local la via debió conectar Atlixco con Puebla haciendo
de esta forma más corto el trayecto a México que por el ramal
del interoceánico via Cuautla.
La razón fue sin duda los intereses de explotación de una gran
fábrica textil también bajo
control del grupo industrial ya
descrito que se ubicaba al nor&lt;r
este de Atlixco en inmejorable
posición para aprovechar los
deshielos volcánicos y las aguas
perpetuas del río San Baltazar.
La Fábrica de "Meteoec" de la
Compañia Industrial de Atlixco
S.A. que se encargará de construir el ramal de Metepec a
Atlixco del Ferrocarril de Xico y
San Rafael.

Aunque la CIASA no conformó
directamente la empresa del
ferrocarril de Xico a San Rafael
S.A. fue pieza clave de su culminación en el estado de Puebla no
sólo porque construyó el ramal
terminal a Atlixco de 9 Km. sino

porque más adelante se convertirá en accionista de la empresa
ferrocarrilera. El 5 de enero de
1899 las siguientes sociedades y
empresarios fundaron en escritura social la CIASA en la
Ciudad de México: Cia. B. Roves
y Cia. representada por Antonio
Basagoiti y Luis Barroso A. ; A.
Richaud y Cia. representada por
Agustín Garcin; Sotero de Juambelz y Cia; y Solana Barreneche
y Cia. y los empresarios por sí:
Antonio Basagoiti, Luis Barroso
Arias, Agustín Garcin, Félix
Martinó, Benjamín Oncins Aragón, Leopoldo Gavito, Iñigo N&lt;r
riega, Sotero de Juambelz, Constantino Noriega, Emilio André y
Eduardo Vega. Por los capitales
aglutinantes ya analizados en
otro estudio. 23 La CIASA era el
fruto de negocios derivados de
industrias textiles, especulación minera de metales preciosos, agricultura comercial de
materias primas como algodón,
alimentos como en Xico, etc.
Pretendió culminar el proceso
de integración vertical y horizontal de la producción industrial de textiles de algodón.
La CIASA fue la última Cia. por
acciones del porfiriato de gran
tamaño en textiles y sólo explotó
una fábrica que llegó a ser la segunda del país después de Rio
Blanco en cuanto a inversión de
capital respecto hacia 1910.24
El objetivo principal de la
CIASA fue la fabricación de textiles de algodón y su comercialización. Comprendia el hilado, tejido y estampado. Resulta inte-

resanÚ: notar que dentro de sus
operaciones estatutarias ya se 88 ferrocarrilera. En 1907 el racompren~ en su artículo terce- ~1 llegaba a Tochimilco y ha- siden14: de la Cia. se concretó la
ro la opción de "Construir y c1a 1914 el servicio llegaba hasta o~tención de la fábrica textil de
que pertenecía a la
explotar ferrocarriles, telégra- ~~ Catalina. Dentro de sus Miraflores
dita "J. H. Robertson".
coman
fos Y teléfonos e instalaciones
P!111C~~es accionistas de un caacued~ctos Y accesorios para ~ pital ~cial de $2,000,000.00 M.N. Además de la fábrica se incluía
obtención de fuerza motriz" 2s estuvieron las Cías. A. Richaud Y te~enos, dependencias consE sta inclusión aparentemente Cia., la B. ~ovés Y Cia., Luis truidas! edificaciones hechas padesfasada de sus funciones nor- B~oso _Arias, Antonio Basa- r~ fábncas, accesorios Y habitamales. como empresa textil estu- goiti, Iñigo . Noriega, Agustín ciones, fuerza motriz, etc. Lo invo onentada estratégicamente Garcin, Emilio André, Y el resto te~te estriba en que esta
para proyectar la construcción de _las Cías., ~encionadas más fábnca se ubicaba en Chalco Y
del 1:~l de Metepec a Atlixco y amba.. Por último, es importan- cerca ~e los demás negocios del
P~icipar de la nueva vía a Mé- te decir que la empresa del grupo industrial. Por estas opeXIco. que debía competir en dis- Fe':1"ocarril de San Rafael Y r~ciones Y la emisión de más actanc~ Y rapidez con el Ferr&lt;r ~tlixco S.A. tuvo que ver tam- C!Ones la Cia. logró un capital s&lt;r
carril Interoceánico para la bién con la Compañía Industrial cíal de ~.5!)0,000.00 para 1899.
Los prmcipales accionistas
transportación de materias pri- d~ San Antonio Abad de la fu
eron:
mas Y productos acabados para Ciudad de México en la medida
el gran mercado del Distrito Fe- que lñigo Noriega, como presiIndalecio Yádez
deral. ~- &lt;?JASA contempló des- dente de la misma pretendió unir Remigio Noriega y Hno. 4,088 acciones
3,750 acciones
de sus wcios entonces, la unión por ferroc&amp;l!il esta negociación
de su gran fábrica con el merca- con las fábncas Y haciendas de A«ustfnGarcin
1,300 acciones
do extrarregional Y aprovechó Chalco. Constituida el 1.3 de ene- J.A. Azurmendi
1,209 acciones
las. bondades de la región de ro de 1892 ante notario público 21 Ruiz Barroteros
865 acciones
Atlixco Principalmente por raz&lt;r los accionistas fundador;s B. Rovés y Cia.
850 acciones
n~ geográficas. 26 El ramal de f~eron: "Sociedad Remigio N&lt;r H.C. Waters
5Uacciones
Atlixco a Metepec debía conti- ~ega Y He~o"' por sí, Ant&lt;r
La fábrica de Miraflores colinnuar a Santa Catalina para enla- ru~ ~asag?iti, H.C. Waters, ReIIUglo
e
Iñigo
Noriega
Laureano
dó
al este con el ferrocarril de
zar ~on la Empresa del Ferr&lt;r
Góm~
Y
Luis
Barros¿
Arias.
Su
Chale~
a Amecameca Y en San
carril. El ramal de la CIASA
objetivo
fue
la
producción
de
hi~t~ruo
Abad Iñigo Noriega preconstó como ya se hizo notar, de
9. Km., transportando maquina- lados, tejidos Y estampados de
n~ó enlazar una vía de ferr&lt;r
na, mercancí_as y materias pri- algodón, ~antas Y los artículos C!lrril que conectara a la estación de~ ferrocarril de San Rafa~s en coneXIón con el interoce- que produJesen sus fábricas.
el y Atlixco.
ánico a Puebla. Dio servicio de
Con una duración proyectada
~~~ª.. Y pasajeros. Hacia 1906 la
La Empresa del Ferrocarril
~a
30 años su capital social ini" ' ~ se convirtió en accionista
de la Cía. del Ferrocarril de San c1al fue de $1,000,000.00 M.N. Ya de San Rafael Y Atlixco S.A. es
Rafael Y Atlixco S.A. al traspa- d~e 1897 se le conocen transac- por tan~o. una quinta compañía
ciones con empresas ferrocarri- por acciones producto de los pr&lt;r
sar el control del ramal que l~ras
para uso de sus instala- rectos ~e expansión de un grupo
construyó sobre la base de la
ciones.
28 Para octubre de 1897 en
~dust1:i,al ya definido en un espaconcesión de 1898 y sus reformas
cio
regional coronado por las fal~blea
extraordinaria
presique estaba en poder de la empredida por lñigo Noriega como pre- das sureflas del Popoeatépetl
Como antecedente de las conce: ~

�siones que se fusionaron en marzo de 1898 es importante tomar la
fecha de 1880 en que el gobierno
federal otorgó concesión a Juan
López (posible intermediario o
especulador) para que organizara la construcción de un canal de
ferrocarril que partiera de la estación de la "Hacienda de la CompaíUa" y terminase en la villa de

Tlalmanalco. Esta concesión se
sujetaba a los mismos términos
de otra para la construcción del
ferrocarril de Puebla a Matamoros ya mencionada con decreto
reglamentrio (no había una clara legislación de ferrocarriles
antes de 1899) del 6 de mayo de
1898. 21

i

El mencionado Juan López se
asoció con un tal Zozoga. El 22 de
abril de 1882 firmó un contrato
con el gobierno del Estado de
México para prolongar el ferrocarril desde la Compañia hasta
Chalco. Se pidió prestado a F .
Robertson para financiar las
obras. López se desiste del negocio y se lo traslada a Zozoga el
cual al morir, su esposa vende,
traspasa los derechos a la Cia.
de Papel de San Rafael y Anexas
S.A., así como a la Negociación
Agrícola de Xico. Cuando se vendió el ferroearril y todos los enseres y obras se declaró que había una hipoteca a favor de "Remigio Noriega y Hno". Esta
compañia aceptó para términos
de venta $40,551.44, RobeIUon se
reservó el derecho en los terrenos cedidos de instalar en establecimiento público así como
el tránsito del correo de la Fábri-

ca de Mirafiores. (Recuérdese
que era acreedor de los concesionarios originales.) En el
traslado de manos recuérdese
que finalmente Robertson cede
sus propiedades a San Rafael y a
la San Antonio Abad quedando
Thomas Braniff, Sánchez Ramos
e IiUgo Noriega como los propietarios por si y en representación de sus compafiías de todo el
espacio fabril, ferrocamlero y
hacendario de Chalco, se
compraron también ya establecido el proyecto de explotación
de la concesión de 1898 corralones para terminales en calle de
Cuautemotzin y en Oriente 24, 3033 de la zona de lztapalapa. Finalmente, con la conversión de
la Concesión del Ferrocarril del
Espinal a Tecolutla por la del camino de Fierro de México a
Atlixco, dicho proyecto en Veracruz quedó abandonado concentrándose capitales para el
proyecto de México-ChalcoAma ca meca - 0 zumba Apapasco-Santa
CatalinaMetepec-Atlixco-Puebla. Interesados profundamente en el espacio regional del centro-oriente
del país ( desde la Ciudad de México) con foco de operaciones en
Chalco, el 9 de febrero de 1899 se
gestionó la expropiación de
üerras en Amecameca y en todos los puntos del ferrocarril para sus operaciones.:m Cuando las
baterías se enfocaron al estado
de Puebla de CIASA ya estaba en
operación. El 12 de septiembre
de 1899 José Sánchez Ramos confirió poder al Lic. Luis Gómez
Daza de Puebla para que en

nombre de la empresa constructora en formación celebrara
contratos para la adquisición de
terrenos y derechos reales para
la construcción y explotación del
ferrocarril con teléfono y telégrafo dentro del estado de
Puebla.31 El domicilio social de
la nueva empresa fue la Ciudad
de México, con una duración de
99 aiios. Todas las operaciones
del ferrocarril se harían por
cuenta y cargo de la nueva compafiia, por lo que a ésta pertenecería todo el acüvo y el pasivo.
Como una característica de las
grandes empresas de este grupo
industrial, al finalizar cada afio
la Empresa del Ferrocarril debía guardar el 10% de sus utilidades para formar el fondo de reserva hasta una suma igual a la
mitad del capital social. En relación con el crédito hipotecario
para fortalecer su capital social
la Empresa del Ferrocarril de
Xico y San Rafael S.A. contrató
un emprésüto por $1,600,000.00
en bonos de $100 cada uno. Cada
empresa formante recibirla por
mitad $1,000,000.00 en bonos al tipo del 80% en reembolsos. Los
otros $600,000 serían emitidos
por el Consejo de Administración por suscripción pública o
privada. El empréstito se destinarla a la construcción y transportación de equipo de ferrocarril y cargarla un interés del
6% anual por semestre vencido.
El capital estaba planeado para
ser pagado en 50 años. Para que
la operación se pudiera concretar fue necesario hipotecar la

concesión Y todos los ferrocarri!es. comprendidos. Para el 13 de
Julio de !899 ~os miembros electos pr~pietanos integrantes del
ConseJo de Administración de la
nueva compafiía que se escritur~rá en 1900 fueron: Tomás Braniff, José Sá!]~hez Ramos, H.C.
Waters, Porfino Díaz hijo, Enrique Tron, León Honnorat y Alfonso Michel.

•

federales pagados por las compacon objeto de que rindieran

!'fas

informes .de la situación de las
const~cc1ones Y evitar la especulació~ con las subvenciones
requeridas. Al no haberse
concretado la operación de
comp~a-venta con la Cía. norteamencana se desarrolló un pro~so de reorganización financiera de la empresa que culminó
con la modificación contractual
del 2.8 de noviembre de 1903
cuan~o la Negociación Agrlco~
de Xico traspasó sus acciones a
la Ci~. de Papel de San Rafael
cambiando de nombre la empresa por la de Ferrocarril de San
Rafael y Atlixco S.A. Ifiigo No-

Entre 1900-1904 la Empresa del
Ferrocarril de Xico y San Rafael
S.A. ~travesó por dificultades financieras debidas al alto costo
de construcción Y a diferencias
en la forma de operar la compafiia por. Pa;1te de las dos empresas acciorustas principales. Pro- BOO
ducto de estas dificultades se 43)0
elaboró el 25 de junio de 1902 un
anteproyecto de enajenación de •2000
la ~mpresa a favor de la Grand 18800
Oriental Railway con sede en
EE.UU.32 Andrew McKenzie y
Walter Seaver aparecían como
los representantes de esa comPaiiía. ~n apariencia, la Empresa d~ Xico Y San Rafael debía comll!11car al gobierno federal del
posible traspaso de propiedad toda vez que a partir de la ley
~glamentaria de 1899 en mate~ de ferrocarriles el proceso de
intervención estatal en el
cumplimiento de las concesiones
ferrocarrileras fue jurídicamen~ ~ás fuerte. Este intervenciorusmo que desembocó finalmente en la mexicanización 33 de
la red ferroviaria nacional comenzó nombrando inspectores

riega por la Cia. de Xico Y José
Sánchez R. por la Cía. de Papel
cerraron la transacción sucitada
por "proble~ en los cauces de
la construcción" recibiendo la
Cia. de Xico $500,000.00 por el
tras~ de. sus derechos como
~oncesionano y accionista por
igual. a 1!i Cia. de Papel. $252,900
se liqwdaron en efectivo y
$247,100 en acciones comunes
Para el 31 de diciembre del ~
mo afio se formaliza el traslado
con la aprobación de un aumento
de capital. d~ $700,000.00 que
logra constitwr el capital social
ª ~.500!000.00 con una reorganización fmanciera de la siguiente
forma:

acciones liberadas.•
Acciones p0r liberar
Ac~iones que originahnente fundaron la Cía.
acciones se destinarían a c
rtir las
.
créditos valistas d la
onve
obligaciones hip0tecarias Y los
e Empresa en la siguiente prop0rción:
(Nuevos accionistas pOr conversión de la deuda de la

empresa)

Tomás Braniff

3,000 acciones
José Sáncbez Ramos pOr si Y com
.
.
crédito del Banco de Londres Y Mé;c:esionano de la Xico Y saldo del
io,ooo acciones
La. Cia. de Papel de San Rafael p0r sf

4,000 acciones

�- Los nuevos accionistas renun--

ciarian a los intereses y a los privilegios hipotecarios, relevando
de la fianza por la seguridad de
las obligaciones a las empresas
de Xico y San Rafael.

CIASA tenia una distancia de 9
kilómetros. Las terracerias de ·
Apapasco a Tlalmimilulcan tenian 10 kilómetros y el Ramal de
Atlaqtla a OLumba en terracerias, 2 kilómetros con 143
metros.

Nuevos accionistas por conversión de sus
créditos:
OOMPA:RIA INDUSTRIAL •• 1,000 accio
DE ATLIXCO, S.A.
nes
Clarlés Paterson por si•••• 200 acciones

Las 4200 acciones restantes se
liberaron habiéndose repartido
de la siguiente forma: 33
José 8'nchez Ramos
Cfa de San Rafael

Tbomas B.-eniff

2,079 acciones
1,326 acciones
795 acciones

En esta asamblea reestructuradora del capital de la empresa
se acordó incorporar a Rafael
Cbausal como tercer propietario
consejero y como su suplente a
Jorge Braniff, hijo de Thomas
Braniff.
Para el ai\o de 1904 se consolida el capital social de
$2 500 000.00 con la concesión de
~~ de 1898 y las modific~ciones y adiciones que se hicieron sin cambiar su régimen
jurídico. Teniéndose constn,údos
los tramos de ChalcoAmecameca, Tlalmanalco a San
Rafael y México-Apapa~o la
obra debió quedar ~onclwda para 1908 con un trazo teórico de
109 kilómetros y 411 metros, más
11 kilómetros con 91 metros de
escapes, dobles vías y las "Y"
griegas. El ramal de Atlixco a
~ Metepec construido por la

Entre 1905-1913 la reorganización financiera de la empresa tenia por objetivo concretar la concesión, para lo cual restructur~
también el Consejo de A~nistración. Reunidos el 15 de diciembre de 1905 en las oficinas
del Banco de Londres y México
(intermediario financiero con un
poder cada vez más fuerte sobre
la empresa) se confo~ó el
nuevo Consejo de Administración (que se aceleró por la mala
salud y muerte de Thomas Braniff) con Francisco Yarza a la
cabeza, Enrique Tron, Feman~o
Pimentel y Fagoaga y .Lws
Barroso Arias. Se propusieron
construir desde Atlixco los Km.
21 a 30 buscando conexiones con
el Ferrocarril de Cintura en México.
ACCIONISTAS DE LA EMPRESA.
DEL FERROCARRIL DE SAN
RAFAEL Y ETLIXCO, S.A. en 1905

(Por orden de importancia Y grado de
control de la eta)

a.. de Papel San Rafael
Francisco Suárez por si
Testamentaria de
Thomas Braniff

1,32.6 acciones
6,927 acciones
4,395 acciones
4,152 acciones

Femando Pimentel
yFagoaga
CIASA
1,600 acciones
Francisco Yarza
200 acciones
José Sénchez Ramos
200 acciones
Charles Gordon Paterson 200 acciones
Total: 25,000 acciones

Se contempló en este año la necesidad de un préstamo por 2
millones para cubrir el costo ~el
trazado de vía de Santa Catalina
y Atlixco que era lo más costoso
del proyecto. El contratista de
confianza fue la Compañia inglesa R.C. Bateman.

Para 1908 debió concluir la
prórroga de concesión pero la
empresa alegó dos razones de
peso por las cuales solicitaba la
ampliación del plazo hasta 1913.
El primero fue relativo a problemas de financiamiento ya que
los 40 kilómetros aproximadamente entre Apapasco y Santa
Catalina tenian un costo promedio (según varios contratistas
entre los que aparece el fuerte
comercio de W. Pearson and Co.
de Londres) de dos millones de
pesos. Entre Atlix~o y Pueb~ se
proyectaron también aproxrmadamente 40 Km. con un costo de
$600,000.00 aproximadamente.
El segundo tuvo que ver con la
inestabilidad de la fuerza de trabajo en la región para acarrear
la madera del monte a las terracerias para los durmientes.~ Los
famosos "fleteros" parecieron
escasear por temporadas prolongadas y esto dificultó el tiempo
del tendido de vía.
Cuando estalló la Revolución
de 1910 prácticamente el último
tramo por cubrir era el de Santa
Catalina a Ecatzingo pero con el
estallido social la región suroriental del Popocatépetl entre
Atlixco-Cuautla y Chalco se vio
muy afectada por los diversos

grupos sociales en conflicto. Es-

¡

ta situación provocó quejas de
los contratistas que se negaban a
realizar el trabajo de conclusión
de la vía porque sus ingenieros
se enfrentaban al peligro de ser
molestados e incluso secuestrados35 por los ejércitos zapatistas
que a su paso destruyeron
muchas haciendas e inutilizaron
a las fábricas textiles de la zona.
El plazo de 1913 fue incumplido
nuevamente y las nuevas administraciones de Comunicaciones
Y Obras Públicas se negaron a
ampliar los plazos quedando en
forma indefinida la situación legal de la empresa. Para 1914 la
CIASA se dirigía al Departamento del Trabajo para informarle
que sus trabajos quedarían
nuevamente suspendidos si la
S.C.0.P. no obligaba a la Cia. del
Ferrocarril de San Rafael y
Atlixco para que reanudara el
tráfico del ramal de Metepec a
Atlixco. 38
La CIASA tenia planeado continuar el tráfico de materias primas, insumos y productos por
medio del interoceánico de Atlixco a Puebla y de allí a México.
Esta ruta era muy larga pero no
había otra forma de conectarse
al mercado metropolitano
mientras el tramo faltante del
Ferrocarril de San Rafael no se
terminase. En 1915 la CIASA
contrató trenes particulares para llevar a Puebla materias primas, productos y refacciones
que peligraban. Al quedar abandonado el ferrocarril en los aiios
revolucionarios entre otras razo-

nes porque las empresas que lo
s~en~ban habían perdido premmenc1a y sus dueiios desaparecido o exiliado por sus filiaciones porifiristas o huertistas, asistimos al proceso de desincorporación de los ramales
del camino principal de Atlixco a
México como forma de obtener
recursos para liquidar los créditos pasivos de la empresa. Así,
entre 1913-1915 se concretó la adjudicación a favor de la Papelera de San Rafael del ramal a
Tlalmanalco y entre 1918-1919 la
adjudicación a la CIASA del ramal de Metepec a Atlixco.

Entre 1910-1927 el Ferrocarril
de San Rafael y Atlixco S.A. se
convirtió en una empresa en liq1!1dac~ón administrada por la
Dirección General de Bienes Intervenidos al no haber Podido
concluir satisfactoriamente con
el contrato de concesión original
Y sus reformas. En un informe
del jefe de la sección de Tarifas
de la SCOP se manifestó que el
ferrocarril tenía dos coches
Pullmans en servicio: "El Fortuna" y "El Zoquiapan",
cobrándose en primera clase
una tarifa más cara de la usual.
El inspector enviado informó
que se transportaba carbón vegetal en carro entero entre todas
las estaciones. Transportaba
también tabique o ladrillo, leila,
madera y material para cajas de
madera, paja, zacate y zacatón,
arena, leila verde. Había movimiento de carros entre Atlixco y
las fábricas La Concepción, El
Carmen y La Carolina. n Cuando

la Dirección de Bienes Intervenídos devolvió el ferrocarril a los
dueiios que quedaron reorganizados después de la asamblea de
accionistas de 1922, se descubrieron fraudes y la desaparición del archivo de la empresa
por lo menos para los años de
1918-192.0. En un informe de la
SCOP del 24 de noviembre de
1921 se dice:
"La parte de vía de Atlixco a Santa
Catalina se encuentra en estas condiciones: De Atlixco a Metepec
(~Km) en buen estado y en explotación por cuenta de la CIASA y de Metepec a Huexocoapan (9Km) está en
malas condiciones; obstruida
completamente por la yerba, rieles
vencidos, tramos sin durmientes; no
obstante este mal estado de la vía se
hace en ella un transporte de lefta en
plataformas que vienen de HueJ:icoapan hasta Metepec donde es cargada en carros de ferrocarru para ser
llevados a Atlixco; de Huexicoapan a
Santa Catalina la Via está completamente abandonada faltando 130
metros de riel y mucho herraje que
probablemente se lo han robado.''

El material rodante era propiedad de la empresa, contando
con una_ locomotora, cinco
carros-caJa, coche de pasajeros
de la. y 2a. clase y una plataforma. Había intercambio de
carros por entero con el Ferrocarril Interoceánico. El inspector propuso en virtud de su observación:
"Que habiendo fenecido el plazo seftalado en el articulo 9o. del contrato
de fecha 23 de marzo de 1898 reformado el 10 de junio de 1908
la
t4;nninación total de la linea' y no habiendo presentado hasta hoy las bases ~e Reforma a ese contrato, por
medio de los cuales pudiera comp~ ~

para

�meterse a continuar la construcción,
reponer la parte destruida y comenzar la explotación de la linea, según
se indicó en oficio 0618 de enero 'rl de
1921, ha llegado el momento de
declarar la caducidad . de la concesión; con fundamento en la fracción
11 del Art. 31 de la Ley Federal de
Ferrocarriles."

Ya desde hace 10 meses se babia dado prórroga a la Cia. para
que arreglara su situación en un
plazo de quince dias para que
presentara las bases para un
contrato de refonnas a la concesión. Por otro lado la CIASA babia violado por tres años la ley
hacendaria de impuestos por fletes y pasajes de ferrocarril en el
ramal que explotaba. Por ello se
pretendió obligar al Ferrocarril
de San Rafael y Atlixco S.A. a
asumir la explotación del ramal
y que anulase el contrato que
existía entre la Empresa y la
CIASA. Para el 17 de abril de
1923 en un informe de la SCOP se
hace notar que la Empresa del
Ferrocarril logró un plazo de
quince dias para la presentación
de las bases de la reforma de
contrato para continuar finalmente con la construcción del
Ferrocarril de Santa Catalina a
Ecatzingo en 34 kilómetros aproximadamente, o se procedería a
la caducidad.

~

En 1927 se declaró que la
Empresa estaba en liquidación
por haber perdido más del capital social y al parecer sólo se
comprometió a terminar un
Ferrocarril forestal de 5 kilómetros entre Santa Catalina y
Apapasco, restituyendo la via

angosta por via ancha los tramos
que pudiera.
Gracias a la información del
Archivo privado de la Compafiía
Industrial de Atlixco S.A. 39 podemos concluir las vicisitudes de
esta típica empresa ferrocarrile-

ra del porfiriato acotando las características tecnológicas del
ferrocarril y los productos que
transportaba en la parte del ramal que explotó la propia CIASA
desde 1919 hasta 1925, última
fecha de observación de la información.

Algunas partes como rieles y
cambios vinieron de Inglaterra
por conducto de Guillermo Herdaker quien fue comisionado por
Félix Martinó de la CIASA en
~uropa para la correcta adquisición de materiales en Londres.
~ormes Hermant and Co. fue un
importante proveedor en
Lo~dres. Oncins de Aragón abastec1? el resto del material. Iñigo
~onega vendió a la CIASA matenal rodante del Ferrocarril de
San Rafael y Atlixco. Guillermo
O Braniff fue otro importante intermediario. Valentin Elcoro
abastecía también de durmien~s ~e acero y era el intermediario en Nueva York con la Cía
Koppel ya citada para el envio
de carros de ferrocarril.40

CARACTERISTICAS TECNOLOGICAS DEL FERROCARRll.. DE SAN RAFAEL Y
ATLIXCO, S.A. (19%3)

PROCEDENCIA DE LOS MATERIALES:
DISTRIBUIDORES EN MEXICO DE
MATERIALES DE FERROCARRIL:
TRACCION:
TIPO o CLASE:
LOCOMOTORAS:

INGLATERRA Y EE.UU.
B. Oncins Aragón, Rodolfo Grunberger,
Iñigo Noriega y Valentin Elcoro.
Vapor.
Ramal: Vla portátil angosta de 3 Pies.
Dos marca Baldwin Locomotive Works de
Pbiladelpbia, 1883•.

DATOS TECNICOS DE LAS

LOCOMOTORAS

No. Int. de Máquinas No. 2 7003 Y la 305 7019
Base de RUEDAS MOTORES: 11 y 10 pti
gadas. 11 Y 9 pulgadas la otra.
Base total de las ruedas de máquinas.
18 pulgadas Y 1 pulgada y 18 y 2.
·
Ruedas de máquinas, y tender:
~ pulgadas Y 4 pulgadas y 43-2.
Diámetro ruedas motores: 35 pulgadas
Ruedas de los Trucks: 29.5 Pul. y 2.8 pulg
Fluxes: 154 ambas. Longitud: un Mts. ·

NATERIAL DE CARGA:
CARROS, TANQUES, ETC.

TANQUES DE AGUA Y PETROLEO:
Escatillón de Via:
COCHE DE PASAJEROS:
(RAMAL)

PLATAFORMAS:
CARROS DE CAJA:

SERVICIOS:

Longitud de Fogón: 2.'rl Mts. Anchura:
0.61Mts.
Fluxes, Superficie:
56.5 Mts2
Fogón, superficie:
7.5 M2
Superficie Total:
64 Mts.2
Superficie Perilla:
1,385 M2
Uno de 1,900 galones de agua y otro de 2,418
galones. Uno de l.~ galones de petróleo Y
otro de 1,558 galones.
36 pulgadas.
Un coche de 2a. Clase
Una plataforma C.I.A. No. 1
Cinco carros marcados con los números e
iniciales: CIA-3865, CIA-3866, CIA-3867,
CIA-3868 y CIA-3869. Fabricados por Koppel Industries and Equipment Car. Co.
USA.
Pasajeros, Fletes, Express, Correo Y
Acarreo. (Arrastres)

NOTAS
1 V. ~e~tsis. Dawn. La industria
~rtilmencana en el siglo XIX México, SEP. (Col. Septsetentas no
67), 1973, pág. 158.
.

2 V. ~tsworth, Job. El impacto econ6au~ de los ferrocarriles en el
porflriato. Crecimiento y Desarrollo. México, Sep., 1976, 2 vols
(Sepsetentas Nos. 'rll-ffl). Schmidt.
Aryhur Paul. The Social and Econoauc EHect ol the Railroad in Puebla
~ .Veracz:-uz. Tesis, Ann Arbor
Michigan Microfilms. 1867-1911. Clave. 385.172 s24s (BDIB).

:i::i.~~NSPORTADOS POR EL RAMAL METEPEC-ATIJXCO
Géneros manufacturados leña t ·
iz 1g ó
(cerveza, petróleo crudo, ~ombu'sti1:e:•a~~t!s y°:!e~=~~;~gumbres Y varios

EMPLEADOs DE FERROCARRIL DE SAN RAFAEL y A
MALDEMETEPECAATIJXCOCONESPECIFICACIONDETIJXSuCf!;TS.A. EN RAAN'Ol923:
nutU\IOSPARAEL
Lafa G. Carbajal

Arturo.Luna
Antonio Ramos
Bernardo Cruz
Martín Amézaga
LaiaApflar

( tocios mexicanos)

Agente en Atlixco.
Maqnlnista
Conductor
Fogonero
Garrotero
Garrotero

$51.9% semanal.

t0.38 semanal.
31.15 semanal.
17.50 semanal.
18.00 semanal.
18.00 semanal.

3 V. "Camino de F ierro de Puebla"
en: Colección de Leyes y Decretos
1868, Puebla, exp. sept. 29. pub. sept
30.p. 105.
·
•

V· !-ntecdentes de la Ley del 6 de
abril de 1899 reglamentaria de los
ferrocarril~ mexicanos en: Fondo
SCOP, Sene Ferrocarriles e
l94/l-1 al ,n..1. Ferrocarril de
Rafael y Atlixco.1898-19'rl.

:!i

�COLABORAN EN ESTE NUMERO

25

V. La nota 11.

26 V. escritura de sociedad... op. cit.
5

V. "Resultado de la explotación de
los ferrocarriles de concesión federal existentes en la República Mexicana" en: Anuario estadisti.co de la
República Mexicana de 1897. Dirección General de Estadistica a cargo
del Dr. Antonio Peñafiel. México,
tip. de Fomento. 1898 pp. 269-275.
Puebla, Ferrocarril Industrial, pág.
274.

Chalco bajo no. 180 fs. 93 libro primero de 1894. En México, No. 1411 fs. 50
libro 3o. volumen VII.
'13

7

8

9

V. "Ferrocarril entre Puebla y Acapulco" En: Colección de Leyes y
Decretos de E. L. y S. de Puebla.
Pue. exp. Agosto 18. Pu. Sep. 10.
1890. p. 102.
V. nota 5 y "Ferrocarriles" en:
Anuario estadisti.co de la Rep. Me:r.
Por Antonio Peñafiel. Fomento,
1896, Afio IV, Núm. 4 288 pp. La parte
correspondiente a los ferrocarriles
Portátiles con sistema Decauville en
el Estado de Puebla.
Muchas de las concesiones terminaron formando parte de grandes firmas ferrocarrileras como el Intero. ceánico y el Mexicano.
V. Archivo Municipal de Atlixco.
1898. Gobierno. "Vias de Comunicación" En: Memoria instroctiva y documentada que el jefe del departamento ejecutivo del Estado de
Puebla presenta al XV congreso
constitucional. Puebla. Imp. de la
Escuela de Artes y Oficios del Estado. 1899, Tomo
(1897-1899) pp.
XXXIII-XXXIV. "Ferrocarriles,
Caminos y Puentes" En: Memoria
instructiva•.. al XIX congreso constitucional. Puebla, imp. de la escuela de artes y oficios del Estado.
1907. pp. 262-268.

m

V. nota anterior.

14 V. Fondo SCOP. Ferrocarriles.
Exps. 194/ 1-1 -14-1 Ferrocarril de
San Rafael y Atlixco, S.A.
15

6

V. Juan M. Villela, notaria 25. Acta
35 del lo. de febrero de 1896

12 Inscrita en el registro público de

co acta no. 641 a fs. 7'J3 Vol. lo. tomo
22 sección primera.

29 V. J.M. Villela op. cit., acta del 9 de
16 V. Herrera Feria. Lourdes. "Las
Haciendas Porfiristas en Atlixco.
1896-1~", Tesis Licenciatura en

Historia. U.A.P. Puebla.
17 V. Juan M. Villela, Notario público
No. 25A.G.N.M.
18

V. Estatutos de la Negociación Agrícola de Xico, los de la Compañia industrial de Atlixco S.A., entre otras.

19 V. Juan M. Villela, Notaria 25. Protocolo No. 1 del lo. de julio de 1898.

A.G.N.M.
7'J

V. nota anterior.

21

Acta de Asamblea General ordinaria celebrada en México, 9 de marzo
de 1899. Juan M. Villela, notaria 25
anexo fs. 38-1.

octubre de 1897. A.G .N.M.

30 V.nota9.
31

V. Pacheco, Pilar op. cit., nota 24.

32

V. Juan M. Villela, not. 25. op. cit.,
instrumento del 14 de noviembre de
1899. Tomo 4.

33

V. Fondo SCOP. op. cit., exps. 194/21 al 15-1. A.G.N.

34 V. Ortiz Hemán, Sergio. Los FerIYr
carriles de México. México, SCT.
1970, 193 pp.
35 V. Serie Ferrocarriles, Fondo SCOP.

22 Emilio Pimentel se presentó como

23

exps. 194/2-lal20-l,A.G.N.
36 V. nota anterior.
37

38 V. Archivo Privado de la CIASA.
Rollo II Casillero 26 Of. 2 22 de septiembre de 1914. Microfilm propiedad del C.1.H.M.O.1.C., U.A.P.
Puebla.

V. Informe de los contratistas ingleses respecto al tramo mencionado y
relación de costos en: Fondo SCOP,
op. cit., exps. 194/2-1 al 20-1. 18991908. Archivo General de la Nación.

39 Informe. Fondo SCOP Ferrocarriles. exp. 194-22-l. 1920-1926.

40

!bid.

41

V. Archivo Privado CIASA Rollo ~
Ofs. IV lo. Enero de 1923 el 31 Diciembre del mismo año. Microfilm...
nota 38.

42

Toda la información de proveedores
puede consultarse co~ detalle t:n:
Libro Diario. Microfilm. Archivo
Privado CIASA. Rollo XI Del 15 de
febrero en adelante, año 1899.

CIASA. Notario Juan M. Villela.
Not. 25 1899 Libro lo. Tomo lo. Fs. 5
A.G.N.M. V. tambiénPacheco.
25

!bid.

apoderado de la Cia. Constructora
del Ferrocarril de Xico y San Rafael
y es un reconocido miembro de los
"cientificos" del periodo. V. J.M.
Villela. Tomo 41898. AGNM.

24 V. escritura de sociedad de la
V. Ceceña, José Luis. México en la
órbita imperial México, Ed. El caballito 12a. edición, 1970. El Anexo 1
sobre ias empresas más importantes de México por los capitales de inversión. 1910.

V. Morales Moreno, Humberto.
Ensayo de localización industrial y
tecnología durante el Porfiriato. El
caso de la CIASA y su fábrica textil
de Metepec. 1899-1925. Tesis licenciatura en Historia, U .A.M. Iztapalapa, México.

28 Inscrita en el Reg. Público de Méxi-

A.G.N.M.

10 V. Juan M. Villela. Escritura de sociedad del 27 de Enero de 1900. Notaria 25. Ciudad de México. Archivo
General de Notarias.
11

27

Zamudio, Pilar. Los empresarios
fundadores de la l7ASA 1897-1899.
Tesis licenciatura en historia U.A.P .
Puebla.

NELLY SACHS. Escritora alemana de
origen judio, nació en Berlin ( 1891) y murió en Estocolmo ( 1970). En 1966 compartió el Premio Nóbel de Literatura con el
Polaco-hebreo Shmuel Josef Agnon.
Autora de In den Wohnungen des Todes
(En las moradas de la muerte, 1947),
Flucht und Verwandlung (Huida y
metamorfo.'iis, 1959), etc.

nea. Fue también Político destacado: gobernador de su estado y secretario de
educación pública.

RAUL RANGEL FRIAS (Monterrey,
N.L., 1913). Escritor, historiador, abogado, Político, maestro universitario, conferencista y orador elocuente. Ex rector
de la Universidad de Nuevo León (19491955) y ex Gobernador de Nuevo León
(1955-1961), durante su rectorado se fundó Fa~ultad de Filosofía y Letras de la
Universidad, y como Gobernador impulsó la construcción de la Ciudad Universitaria. Fundó la revista Armas y Letras y
la Escuela de Verano de la universidad.
Autor de una veintena de títulos entre los
que destacan Gerónimo Treviño Cosas
nuestras, Testimonios, Kato, etc. •

ALFONSO RANGEL GUERRA (Monterrey, 1928). Estudió la licenciatura en
derecho en la Universidad de Nuevo León, donde fungió como Director de la Facultad de Filosofía y Letras y Rector
(1962-64). Fue Secretario General de la
MARIE-LUISE KASCHNITZ. KarlANUIES (1965-1977) y Director de Edusruhe, 1901- Roma, 1974. Escribió novecación Superior de la SEP ( 1978-1982). De
las, poemas, cuentos, ensayos, memo1982 a 1985 fue Ministro del Servicio Exterias y piezas para la radio. Algunos de
rior Mexicano (en España); de 1985 a
sus títulos: Totentantz (Danza de la 1988 _Secretario General de El Colegio de
muerte, 1948), Die ZuJrunltsmusik (La
México, y actualmente Secretario de
música 11,Jtura, 1950), Ewige Stadt
Educación y Cultura del Gobierno de
ALEJANDRA RANGEL (Monterrey,
(Ciudad eterna, 1952), Dein Schweigen,
Nuevo León. Es autor de: Páginas sobre N.L., 1946). Licenciada en filosofía ha
meine Stimme (Tu silencio y mi voz,
AHonso Reyes (comp., 1955 y 1957);
ejercido la docencia en la Universidad de
1962).
Historia de la literatura española ( 1965);
Monterrey, el Tecnológico de Monterey y
Agustín Yáñez y su obra (1969); Nueve
el Seminario de esta misma ciudad. AcINGEBORG BACHMANN. Poeta alemauniversidadesmexicanas(l972); La edu- tualmente es profesora en la Facultad de
na que nació en Klagenfurt ( 1926) y conocación superior en México (1979), entre
Filosofía y Letras de la UANL y cursa la
ció París, Viena, Londres, Estados Uniotros títulos.
.
m
aestría en Metodología en esta misma
dos y Roma, donde murió (1973). Obtuvo
escuela.
el premio "Georg Büchner" en 1964. EsHECTOR FRANCO SAENZ. Licenciado
tudió filosofía en Graz, Innsbruck y
en sociología egresado de la Facultad de MARIA GUADALUPE MARTINEZ. LiViena; se graduó con la tesis La recepFilosofía y Letras de la UANL, donde cenciada en Letras Eapañolas, egresada
ción critica de la filosofía existencial de
cursó asimismo la maestría en educa- de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Martín Heidegger. Algunas obras: Die
ción superior. Actualmente se desempe- Universidad de Nuevo León, donde se degestundete Zeit (El tiempo prorrogado,
ña como docente en esta misma escuela.
sempeña actualmente como profesora
1953), Anrufung des Groasen Baren (Indel colegio de letras. Ha pubicado artícuvocación a la Osa Mayor, 1956), Malina
MIGUEL COVARRUBIAS (Monterrey,
los de critica literaria en Armas y
(1971).
1940) ha publicado, a lo largo de un poco
Letras, Deslinde, y otras revistas espemás de veinte años, una decena de títu- cializadas.
ABRAHAM NUNCIO (Saltillo, Coahuila, los: Papelería (ensayo 1970), Olavide o
1941). Hizo estudios de derecho (UAC), liSade (ensayo, 1975), Antología de auto- JOSE KOZER. Nació en Cuba en 1940 y
teratura (UNAM) y filosofía (UANL).
res contemporáneos. Teatro
reside actualmente en Nueva York
Director fundador de Deslinde (agosto
(compilación, 1980), EL segundo poeta
(EEUU), donde trabaja como profesor
1982). Ha publicado Todos juntos (cuen(Poesía, 1981), Custodia de silencios
tos, 1971), En blanco y negro (poesía, (relato, 1982), Pandora (poesía, 1987). en el Queens College. Ha publicado dos
libros de poesía, Sus poemas y relatos
1979) y Recetas para nada (prosa poétiHa sido profesor de la Facultad de Filohan aparecido en diversas revistas liteca, 1982). Periodista y ensayista político,
sofía y Letras (UANL) desde 1970, yacrarias de España, Latinoamérica, Esta~
es autor también de El Grupo Monterrey tualmente es el director de Deslinde.
dos Unidos y Canadá.
(1982) y El Pan (1986).
JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA
MINERVA MARGARITA VILLARRELETICIA HERRERA (Monterrey, N.L.,
(Monterrey, N.L., 1944). Licenciado en
AL. (Monterrey, N.L., 1957). Licenciada
1960). Socióloga, egresada de Filosfía y
filosofía egresado del Instituto Superior
en sociología, egresada de la Facultad de
Letras de la UANL. Ha publicado ensaAutónomo de Occidente (hoy UNIVA),
Filosofía y Letras de la UANL, donde acyos, poemas y relatos en los suplementos
realizó estudios de letras y maestría en
tualmente se desempeña como profesora
locales, y dos Poemarios: Pago por ver la Facultad de Filosofía y Letras de la
de tiempo completo. En 1986 obtuvo el
(1984), Canto del águila (1985). Trabaja
UANL. Combina el ejercicio de las letras
Premio Plural de poesía y el Premio Nacomo analista de información en El y la docencia universitaria con la labor
cional de Poesía "Nuevo Reyno de LeDiario de Monterey.
de comunicación y relaciones públicas.
ón". Ha publicado Hilos de viaje (prosa
Colaborador del periódico El Porvenir.
poética,
1982). Colabora en el suplemento
AGUSTIN Y~EZ (1904-1980). Escritor
Ex director de Deslinde. Es autor de La Ensayo del periódico El Norte.
Jalisciense, autor de Al filo del agua letra y la tinta (antología periodistica,
0947), una de las novelas más notables
1981) y La estética de José Vasconcelos ROBERTO CRUZ ztrnlGA (Arriaga
de la literatura mexicana contemporá(1986).
Chiapas, 1959). Formó parte del taller li:

!a

...;¡
(11

�terario Tinta Joven a finales de los setenta, en cuya serie de cuadernos publicó el
poemario Del mural de las esquelas,
(1982). Es licenciado en periodismo por
la UANL y trabaja actualmente en el periódico El Norte.

SASK1A JUAREZ (Monterrey, N.L.,
1943). Hizo estudios en el Taller de Artes
Plásticas de la Universidad de Nuevo León (1958-1961) y en la Escuela Nacional
de Artes Plásticas "San Carlos". en la
ciudad de México, donde cursó la carrera
de Maestra en Artes Plásticas con especialidad en pintura. Ha participado en
exposiciones individuales y colectivas en
la ciudad de México, en Monterrey. y en
diferentes lugares de los Estados Unidos
y Sudamérica. En 1965 fue enviada por la
OPIC a Santiago, Chile, para auxiliar a
la realización de un mural a Juan O'Gorman. En 1968 regresa a Monterey. donde
se incorpora como profesora de la Es1cuela de Artes Plásticas de la Universidad y se dedica a pintar paisajes del norte del pafs, sobre todo de los alrededores
de Monterrey. Es autora del admirable
Tríptico de las montañas ubicado en uno
de los muros de la Capilla Alfonsina
(UANL).
MA. DEL PILAR PACHECO ZAMUDIO.
Nació en Puebla, Puebla. Es licenciada
en historia (UAP) y pasante de lamaestría en historia en la UAM. Ha realizado diferentes investigaciones sobre los
empresarios textiles y bancarios de fines
del porfiriato en el centro del pais. Es la
coordinadora de la academia de historia
contemponinea en la Preparatoria Lázaro Cárdenas de la UAP.

-HUMBERTO MORALES MORENO. Originario de Puebla, es licenciado y pasante de la maestría en historia de la UAM.
Ha realizado investigaciones de tipo regional en Atlixco, Puebla. Coordinador
de la academia de historia de México en
la Preparatoria Lázaro Cárdenas de la
UAP.

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Washington 209 Ole,
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Apdo, Postal 1134
Monterrey, N, L México

����</text>
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                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751773&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1988, Vol. 7, No 22, Octubre-Diciembre</text>
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              <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
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              <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
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              <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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