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                  <text>�,OUOO UtllVU..ITAAIO

�DESLINDE
INDICE GENERAL* Volumen VII, Números 19-22

* Enero-diciembre de 1988

ENSAYO
l. Literatura/Lingüística

Barthes, Roland: Catálogo. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
-:El momento unificador: qa prend. Tr. de Estela Cerutti (20)
Durozoi, Gérard: Sade y Bataille. Tr. de Miguel Covarrubias (19)
Morin, Edgar: Roland Barthes perdido y reencontrado. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
Rangel, Alejandra: Mi maestro, este joven (22)
Serri, Jéróme: Roland Barthes o el escritor y su ética. Tr. de Libertad González (20)
Villaseñor, Ma. Teresa de Jesús y René Ramírez: Comparación de un estudio conversacional en el
salón de clases en Inglaterra contra uno similar en México (21)
Wahl, Fran~ois: De una escritura, la otra. Tr. de Libertad González (20)

2. Filosofía/Ciencias Sociales
Infante, José María: El mito en Roland Barthes y Claude Lévi-Strauss (20)
Mendirichaga, José Roberto: Religiosidad de Bataille (19)
Mijares, Silvia: Bataille{Zambrano (19)
-: Sistema de Barthes (20)
Ponce, Antonio: Energía nuclear y sociedad (21)
Ramírez, Eduardo U.: La injusticia histórica para William James (20)
Vargas Lozano, Gabriel: La aportación de Adolfo Sánchez Vázquez a la filosofía latinoamericana
(19)
Viqueira Landa, Jacinto: Laguna Verde y los riesgos de la energía nuclear (21)

CREACION
l. Poesía

Bachm¡mn, Ingeborg: El tiempo demorado (Poetas alemanas contemporáneas TI). Tr. de Miguel
Covarrubias (22)

�Bataille, Georges: El lobo suspira. Tr. de Miguel Covarrubias (19)
Broch, Hermano: Ejecución diaria. Tr. de Miguel Covarrubias (20)
Busta, Christine: Lluvia de otoño (Poetas alemanas contemporáneas 1). Tr. de Miguel Covarrubias
(21)
Cárdenas, Víctor Manuel: Bautismo (19)
Cruz Zúñiga, Roberto: El dolor que nadie ve (22)
Chávez Carmoria, Arturo: El ruido (20)
Garro, Nora: Augurio y tentación (20)
Garzón Céspedes, Francisco: Credo de los que amamos (21)
Huacal, Genaro: Campechanísimo (19)
Kaschnitz, Marie-Luise: Muevo la rueda (Poetas alemanas contemporáneas II). Tr. de Miguel Covarrubias (22)
Le Fort, Gertrud von: Los apátridas (Poetas alemanas contemporáneas 1). Tr. de Miguel Covarrubias. (21)
Leyva, Waldo: Poética (20)
Lugo, José María: Un retrato de Sor Juana Inés de la Cruz (21)
Mejía Sánchez, Ernesto: Prosemas. Nido de memorias, Por un carmín del Greco (21)
Mendiola, José María: De cómo un adagio puede convertirse en un dos por dos (19)
Quirarte, Vicente: Blues de Notting Hill Gate (19)
Sachs, Nelly: En mi cuarto (Poetas alemanas contemporáneas II). Tr. de Miguel Covarrubias (22)
Vilaú Valdés, Brikelys: Para ser como soy (20)
Yourcenar, Marguerite: El ángel de la muerte te saluda. Tr. de Miguel Covarrubias (19)

2. Narración
Alvarado, Héctor: La ventana de los deseos (20)
Larralde Rangel, Américo: La sor Juana de Cabrera (21)
Pérez, Reynol: Biblificciones (20)
Rangel Frías, Raúl: Dos relatos. Un rostro, Los verdines (22)

Villarreal, Min~rva Margarita: El corazón de los combatientes: aproximación a los relatos de Raúl
Rangel Frías (22)

CRONIC~ / ENTREVISTA/ REPORTAJE
Chapsal, Madeleine: Georges Bataille en persona. Tr. de Miguel Covarrubias (19)

DIBUJO/ FOTOGRAFIA / ILUSTRACION
Contreras, Gabriel: Viñetas (21)
Flores, Jaime: Viñetas (19)
Juárez, Saskia: Viñetas (22)
Yáñez, Efrén: Viñetas (20)

ECONOMIA / POLffiCA / EDUCACION
Becerra, Ma. Guadalupe, Rosa Martha Romo y Ma. del Refugio Garrido: Dos procesos de formación: docencia e investigación (19)
Borrego, Salvador: Probabilidad (19)
Figueroa, Víctor M.: Chile: el largo imperio de la represión (19)
Franco Sáenz, Héctor: Raúl Rangel Frías y su época de formación universitaria (22)
García Govea, Mireya y Miguel de la Torre: La licenciatura en pedagogía: lformación de docentes?
(20)
Nuncio, Abraham: Los empresarios en México: del privilegio económico a la disputa del poder
político (seis tesis) (22)
Oliva Posada, Javier: Propuesta de democratización en el gobierno del D. F. (19)
Rangel Guerra, Alfonso: La Universidad de Nuevo León en el medio siglo (22)

SECCIONES FIJAS

3. Teatro
l. Rescoldo

Contreras, Gabriel: Caballo de la noche (21)

CRITICA LITERARIA
Covarrubias, Miguel: El escritor Rangel Frías (22)
-: El imperio de Roland Barthes (20)
Herrera, Leticia: Devociones de López Velarde (22)
Martínez de Rodríguez, Ma. Guadalupe: Alfonso Reyes evocado por Rangel Frías (22)
Mendirichaga, José Roberto: Raúl Rangel Frías, entre los de la excelencia (22)

Alvarado, José: El fantasma de Alfonso Reyes (20)
Revueltas, José: La filosofía se sabe, no se aprende (19)
Sapúlveda, Irma Sabina: Agua de las verdes matas (21)
Yáñez, Agustín: El Reyno, obra maestra (22)

2.Abanico*
Dedicado a Georges Bataille (19)
Dedicado a Roland Barthes (20)
•Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.

�Dedicado a La energía nuclear y sus riesgos (21)
Dedicado a Raúl Rangel Frías (22)

3. Señas/ Reseñas/ Contraseñas
Cordero, Sergio: Pandara, la cruel (21)
Escalante, Evodio: El fundamento de una disidencia: del ideal arcaico al verso contingente (Sobre la
. poesía de José Javier Villarreal) (21)
Franco, Sáenz, Héctor: Nueva época de la revista Dialéctica (22)
Garro, Nora: Notas acerca de la poesía y sus duendes (20)
Rivas, Alejandra A.: El Mishima de Yourcenar (19)
Salazar, Humberto: Un acercamiento a la "Casandra" de Reyes (19)

4. Región
Gamboa Ojeda, Leticia: La movilidad geográfica de los obreros textiles en Atlixco, Puebla (18991909) (21)
Pacheco Zamudio, Ma. del Pilar y Humberto Morales Moreno: Subvenciones ferroviarias y expansión del mercado interno. El ferrocarril de San Rafael y Atlixco (1880-1927) (22)
Rubio, Raúl A.: lMaquilando el futuro industrial de Nuevo León? (19)
Síndico, Doménico: Grupos económicos regionales y poder político local: Morelos en el siglo XIX
(20)

CUADERNOS
Villarreal, José Javier: López Velarde o los fantasmas de la pasión (22)

..
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................
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~

�UNIVERSIDAD AUTO NOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Ing. Gregario Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: lng. Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Lic. Ricardo Villarreal Arramhide
SECRETARIO ACADEMICO: Lic. José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 19 / VOLUMEN VII / ENERO.MARZO DE 1988

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Nora Berumen de los Santos
Lic. \1artha Casarini
Lic. Armando González
Lic. Miguel González
Lic. \laría de los Angeles Pozas
Lic. Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarruhias
SECRET \RIO DE RED \CCJO_
Humherto Salazar
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras. UA L.
Ciudad Universitaria. san Nicolás de los Garza, N. L.
MEXICO

Publicación trimestral.
Precio del ejemplar:

�SUMARIO
MARGUERITE YOURCENAR

4 El ángel de la muerte te saluda
VICTORM. FIGUEROA
9 Chile: el largo imperio de la represión

15

VICENTE QUIRARTE
Blues de Notting Hill Gate

l6
22

77 RAUL
RUBIO
¿Maquilando el futuro industrial de Nuevo León?
A.

Ilustran este número viñetas de Jaime Flores

GABRIEL VARGAS LOZANO
La aportación de Adolfo Sánchez Vázquez a la filosofía latinoamericana

VIC~OR MANUEL CARDE AS
Bautismo

23

MA. GUADALUPE BECERRA, ROSA MARTHA ROMO,
MA. DEL REFUGIO GARRIDO
Dos procesos de fonnación: docencia e investigación.

JOSE MARIA MENDIOLA

31 De cómo un adagio puede convertirse en un dos por dos
JAVIER OLIVA POSADA
32 Propuesta de democratización en el gobierno del D. F.
GENARO HUACAL
35 Campechanísimo

37

SALVADORBORREGO
Probabilidad

,
1

40

JOSEREVUELTAS
La filosofía se sabe, no se aprende

45

50

,

..·•·

..1

MADELEINE CHAPSAL
Georges Bataille en persona

GEORGES BATAILLE
El lobo suspira

56
61

JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA
Religiosidad de Bataille

65
70

SILVIA MJJARES
Bataille / Zambrano

GERARD DUROZOI
Sade y Bataille

ALEJANDRA A RIVAS
El Mishima de Yourcenar

'7,t HUMBERTO SALAZAR
l"t Un acercamiento a la "Casandra" de Reyes

..
:

~

.

. .. .. ·...

1

...

..
4 •.

•• ·

•

•

�EL ANGEL DE LA MUERTE
TE SALUDA

Marguerite Yourcenar
EL POEMA DEL YUGO
Las mujeres de mi pueblo cargan un yugo sobre sus hombros.
Su corazón pesado y lento oscila entre esos dos polos.
A cada paso chocan dos grandes cubetas llenas de leche
contra sus rodillas.
El alma maternal de las vacas arroja la espuma de la hierba
masticada en oleadas nauseabundas y dulces.
Semejante a la sirvienta de la granja
Avanzo a lo largo del dolor con firme paso.
La cubeta del lado izquierdo está llena de sangre;
Puedes beber de ese jugo poderoso hasta colmarte.
La cubeta del lado derecho está llena de hielo;
Puedes inclinarte y contemplar tu rostro cansado.
Así voy, entre mi destino y mi suerte,
Entre mi sangre, líquido caliente, y mi amor, límpida muerte.
Y cuando esté segura de que ni el espejo ni el brebaje
Pueden distraer o aquietar tu corazón salvaje,
No haré añicos el espejo resignado,
No volcaré la cubeta donde toda mi vida sangró.
Iré en la negra noche, cargando mi cubeta de sangre,
Hasta la morada de los muertos; al menos ellos vendrán a beber.
Con mi cubeta de hielo iré a la orilla del mar.
El lamento de las pequeñas olas será menos dulce que mis
sollozos.
Un enorme rostro pálid? ~parecerá en la duna.
Y ese espejo que ya no quieres reflejará la superficie tranquila
de la luna.

Le poeme du joug
Les {emmes de mon pays portent un joug sur leurs épaules; / Leur
coeur lourd &amp; lent oscille entre ces deux poles; / A chaque pas,

. _:·;,-, --·- .. .... - . '-J.________ _

....
·.: ·.
.. ·. :.·· . .

o

deux gr:"1ds~seaux pleins de lait s'entrechoquent contre leurs
g~noux, / L ~e maternelle des vaches, l'écume de l'herhe machée
gicle en flots ecoeurants &amp; doux. //Je suis pareille ala
servante de la ferme; / Le long de la douleur je m'avance d'un
pas fe~me; / Le seau du coté gauche est plein de sang· / T
ent
et te gorger de ce jus puissant. / Le seau du ~óté
~ p
~e ~~ace;_/ Tu peux te pencher et contempler ta figure
asse. . ~1 Je vais entre mon destin &amp; mon sort; / Entre mon
~ • ~quide chaud, et mon amour, limpide mort / Et 1
Je serai
. . rule
. hreuvage / Ne peuvent
•
orsque
distr
. sure que ru· 1e nur01r
plus
aire ou rassurer ton coeur sauvage / Je ne h . .
le miroir ' · , ¡ J
,
nserai pas
. n:8lgtle; e ne renverserai pas le seau ou' toute
ma. V1e a. sa1gne.
' / J''irai,· portant mon seau de san dans la
nu~t noire, ( Chez les morts, qui, eux du moins, j~ndront
tmr~. / _Mais avec mon seau de glace j'irai du coté des flotsy /
sa::~:~e~:nt d1 p~tites vagues sera moins doux que m~
. . d'
gran mage pale apparai"tra sur la dune / Et ce
miroir ont tu ne veux plus reflétera la face calme de ia 1une.

~~e

Í~

~;;t

�UNA CANTILENA DE PENTAURO
Según un papiro e/fipcio

La muerte está cerca de mí, la muerte está cerca de ti
Como un dulce sueño a la sombra de un dulce hogar,
Como un vino que se derrama, como un loto que perfuma.
La muerte está cerca de ti como una caña que gime.
Al extenuado, reposo; al enfermo, curación.
La muerte es un dulce lago de polvoriento horizonte.
Como un dulce viento de la tarde soplando su lento aliento,
La muerte detrás de ti hincha el velamen.
Navegan, amantes, hacia el remoto país.
Como un dulce convidado la muerte está en el festín.
El verano te marchita, flor; el verano te bebe, rocío.
Como un dulce pajarero la muerte tiende sus redes.
La única sombra que queda es la del ciprés,
Donde el esposo y la desposada pronto dormirán.

EL VISIO ARIO
Vi sobre la nieve
Un ciervo caído en la trampa;
Vi sobre el estanque
Un ahogado flotante;
Vi sobre la playa
Un marisco seco;

Vi en el cielo
De insondables ojos;
Vi en el espacio
El siglo que pasa;
Vi en mi alma
La ceniza y la flama;
Vi en mi corazón
Un negro dios vencedor.

Vi sobre las aguas
Los temblorosos pájaros;
Vi en las ciudades
Condenados serviles;
Vi sobre las llanuras
El humo de los odios;
Vi sobre la mar
El sol amargo;

Une cantilene de Pentaour
D 'apres un papyrus é~ypticn / / La mort es~ ~re,s de moi,, la mort
est pres de toi / Ainsi que' un doux sommeil a I omhre ~ un doux

toit; / Comme un vin qu'on répand, comme ?n lotus qw ~~ur~; /
La mort est pres de toi comme un roseau qui plenre. / A I epwse
repos, au fiévreux guéruon, / La mort est un dou_x lac au
poudreux horizon. / Comme_ ?n do~x vent du s~ir sou_ffl.ant sa
lente haleine, / La mort demere to1 gonfle la voile pleme. /
Vous naviguez, amants, vers le P~,Y~ lointain. / Com!?e, un doux
convié la mort est au festín. / L ete te fane, fleur; 1ete
te boi; rosée· / Comme un doux oiseleur, la mort étend ses
rets. / La seuie omhre qui reste est celle du cypres, / Ou
donniront bientot l'epoux &amp; L'epousée.

Le visionnaire
J'ai vu sur la neige / Un cerf pris au piege; / / J'ai vu sur
l'étang / Un noyé flottant; / / J 'ai vu sur la plage / Un sec
coquillage;/ / J'ai vu sur les eaux / Les tremhlants oiseaux;/ /
J'ai vu dans les villes / Des damnés serviles;// J'ai vu sur
les plaines / La fumée des haines; / / J'ai vu sur la mer / Le
eoleil amer; / / J'ai vu daos les cieux / D'insondahles yeux; / /
J'ai vu daos l'espace / Ce siecle qui passe; / / J'ai vu daos
mon ame/ La cendre et la flamme; / / J'ai vu dans mon coeur /
Un noir dieu vainqueur. / / (Vers 1965)

�I

CHILE; EL LARGO IMPERIO
DE LA REPRESION

Víctor M. Figueroa
CLAROSCURO

IMPROMPTU
Por la muerte de Marie Laurencin

Para lean Cocteau

claroscuro, sombra insidiosa
Donde se desplazan estatuas en silencio;
Una voz melodiosa
Murmura cosas muertas.
Enigmas que el corazón resuelve,
Caros secretos comprados;
Todo sabio es alumno de un loéo,
Toda alma se instruye por la carne.

El ángel de la muerte te saluda,
María, alma llena de gracia;
Apolo allá en lo alto adorna tu lugar.
El verano pasa y el invierno también.
La cierva en el bosque se perdió .. •
Angeles blancos, rosas Yazules
• Están aquí para conducirte a los cielos.
Ver,ione, de Miguel Covarrubia,

Clair-O bscur
Pour lean Cocteau ¡ ¡ Clair-Obscur, ombre insidieuse / Ou
bougent sans bruit des statues, / Une voix mélodieus~ / Y
urmure des choses tues. / / Enigmes que le coeur resout, /
recrets achetés fort cher; / Tout sage est l'éleve d'un fou, /
~ Toute ame s'instruit par la chair.

Sucesos recientes, aunque de hechura
más bien vieja, han puesto nuevamente
de relieve la figura de Chile. Con ello,
preguntas también viejas cobran actualidad. ¿Cuál es el origen de tan intensa
y sostenida represión en Chile? ¿Son
fundamentadas las afirmaciones que
culpan a la personalidad del dictador,
a su sadismo, a su vocación de asesino? Si ello es así, ¿quiere decir entonces que su sola caída es garantía
de solución para la situación chilena? El
intento de dar respuesta a estas interrogantes no está de más. Bien podría enriquecer nuestra visión de lo que allí
pasa. Y es conveniente hacerlo ahora,
antes de que la ausencia de hechos espectaculares y la tediosa regularidad del
asesinato y la tortura terminen relajando el interés por Chile. En lo que sigue nos proponemos demostrar que la
represión, lejos de originarse en la
presencia de un dictador, está enraizada en las relaciones sociales globales vigentes en el país.

Porque, en efecto, una primera observación a tener en cuenta es que no
tiene caso aproximarse a los procesos
políticos en América Latina al margen
de las condiciones económicas existentes. Lo inverso también es verdad.
O sea, determinadas relaciones socioeconómicas van de la mano con determinadas relaciones socio-políticas. Por
tanto, primero que nada, hemos de dilucidar dichas relaciones económicas,
tal y como son ofrecidas por el peculiar carácter de la acumulación. Digamos de paso que esta peculiaridad está,
Impromptu
a su vez, determinada por el subdesaPour la mort de Marie Laurencin / / L 'ange de la mort V rrollo de la relación de capital, pero por
salue, ¡ Marie, ame pleine de grace, / Apollo la-ha~t vous razones de espacio y de propósitos, no
fait place. / / L 'été passe, puis l'hiver passe. / La b1che ali hemos de discutir aquí las causas por
bois 8'est perdue... / / Des anges blanca, roses &amp; bleus /
Sont la pour vous conduire aux cieux.

las cuales la acumulación se nos presenta como lo hace.
En este sentido, las experiencias vividas en América Latina no son, en realidad, muy variadas. Desde el punto de
vista de sus contenidos fundamentales
pueden distinguirse dos, a las que llamamos, a la una, crecimiento absoluto
y, a la otra, crecimiento relativo.

l. El crecimiento absoluto
Existe crecimiento absoluto cuando la
orientación económica general favorece la producción para la exportación. A
partir de esta definición general se derivan una serie de características que
presentaremos brevemente:
*La producción para la exportación
es una que se ve forzada a competir en
el mercado mundial. Debe, por ello,
desplegar niveles de eficiencia que sean
compatibles con una competencia a la
que los países desarrollados no son ajenos.

*Requiere, por tanto, de una alta
composición del capital. Esta, desde
luego, no se difunde al conjunto de la
economía. Se concentra en la producción para la exportación, mientras el
resto de los capitales, en particular
aquellos que producen para el mercado
interno, son condenados a una existencia anémica. En consecuencia, se
apreciará en estas condiciones una
enorme heterogeneidad entre los diferentes sectores industriales.
*La producción es constantemente
compelida a la introducción de nuevas

técnicas, precisamente para mantener altos los niveles de productividad; por
tanto, la economía recurre de manera
permanente y constante a la importación de capitales.
*Desde que los recursos para la importación son relativamente escasos, la
economía manifiesta una particularmente fuerte predisposición a la penetración directa del capital extranjero y al
endeudamiento. Esta predisposición
siempre está presente pero se exacerba
en condiciones de crecimiento absoluto.
*La acumulación, debido a la alta
compoS1c1on técnica del capital con
que operan los sectores favorecidos,
muestra una mucho menor capacidad
que la que normalmente despliega para
absorber fuerza de trabajo. El subdesarrollo, cualquiera sea el tipo de crecimiento, siempre tiende a crear una SO·
brepoblación absoluta, ya no relativa.
Pero su magnitud tiende a ser mayor
bajo las condiciones que estamos discutiendo.
·*Por lo mismo, las formas no estrictamente capitalistas de producir encuentran aquí un terreno más fértil
para florecer. Al mismo tiempo, la
siempre presente competencia entre
los trabajadores se agudiza y la miseria se extiende. Junto con la extensión
de la miseria, la riqueza alcanza mayores niveles de concentración. No es que
la economía devenga "concentradora y
excluyente" como resultado de e3te
tipo de crecimiento, puesto que este
rasgo suyo está dado por:. su carácter
subdesarrollado. Lo que ocurre es más
bien que dicho rasgo se hace más evi-

�dente y es puesto a la vista del observador como algo palpable.
*Se comprende, pues, que el sistema político de dominación más adecuado a estas relaciones económicas
es alguna forma de régimen autoritario. Por cuanto su fundamento no es
la concesión, sino la represión; la represión de la rebeldía que se anida en
la miseria y en la explotación que la propia organización económica alimenta.
*La ideología que corresponde a este
régimen político es, por un lado, un
acentuado liberalismo en lo económico,
uno que no sólo practica sino que además necesita que sea practicado por el
resto de las naciones. Históricamente esta práctica del liberalismo no se ha limitado a las relaciones internacionales, sino que se ha extendido a las relaciones
económicas internas, a base de una moderación de la funcionalidad económica del Estado. Por otro lado, se trata
de un régimen para el cual, típicamente,
el "orden" es una consigna crucial. Resta valor a la vida política y exacerba sus
criterios tecnocráticos. O sea, toma lugar la paradoja del régimen que combina
el autoritarismo en lo político con el
liberalismo en lo económico.
Tales son algunos de los rasgos que
nos ofrece la sociedad latinoamericana en condiciones de crecimiento absoluto. En forma generalizada, ellos corresponden a la experiencia vivida en la
región hasta la década de los treinta para algunos países y hasta un poco más
adelante para otros.
2. El c~cimiento relativo

o

Tiene lugar cuando la orientación eco-

nom1ca general favorece la producción
para el mercado interno. Surge, en un
primer momento, gracias a condiciones
creadas por el propio crecimiento absoluto. Entre ellas destacan: a) un cierto
desarrollo del mercado interno que toma lugar como producto subsidiario del
crecimiento; b) una burguesía que nace
con hase en ese mercado y cuya expansión se encuentra limitada por las políticas del Estado que la exponen constantemente a la ruina por la apertura al
comercio exterior, les niega facilidades
internamente, etc.; c) un movimiento
obrero capaz de oponer resistencia a los
altos niveles de explotación y de imponer la generalización del plusvalor relativo; finalmente, d) una situación internacional que golpea duramente tanto las
exportaciones como las importaciones.
*Desde que la economía no explota
el trabajo general (todo trabajo de impulso al desarrollo de las fuerzas productivas), el capital orientado al mercado
interno, al igual que en el caso anterior,
debe adquirir sus productos en la forma de bienes de capital, pero progresivamente más también en la forma de
bienes intermedios, en los países desarrollados. Por lo mismo, para que el
proceso fructifique, y desde que, en
principio, no se puede comprar más
de lo que se vende, es necesario que la
producción para la exportación también
se expanda.
*Pero la producción para la exportación juega aquí un rol completamente
distinto. Ya no se trata de que ella se limite a satisfacer simplemente las necesidades del crecimiento en los países desarrollados y a sujetar su propia evolución
a las necesidades de dicho crecimiento,

sino que es puesta al servicio de la pr
ducción para el mercado interno.
*Los productos del trabajo gener
más accesibles en el mercado mund·
son, en general, aquellos que han alca.
zado un cierto grado de ohsolescenc
y que ya se encuentran generalizados e
la producción. La carencia del estímul
inmediato de la competencia con el ex
terior, en principio contribuye a hac
razonable su obtención. Debido a ello
la industria que se levanta en nuestr
países con hase en bienes de capital d
esta calidad, aparece como una indu
tria atrasada.
*Debido a sus bajos niveles de pr
ductividad no cuenta con condicion
para competir con el exterior, en par
ticular con los países desarrollados. P
tanto, su existencia pasa a depend
fuertemente de la protección que le pu
da brindar el Estado. Luego, la prot
ción misma relaja las presiones por
modernización, lo que a su vez, obliga
elevar los niveles de protección, et
*Como la acumulación opera co
una composición técnica relativamen
baja del capital, manifiesta, dentro d
los límites impuestos por el suhde
llo, una cierta capacidad para produc'
empleo. Sin eliminar la tendencia a
formación de una sobrepohlación ab
luta, disminuye el desempelo y mode
la tendencia a recurrir, por parte de se
tores de la población, a formas econ •
micas no capitalistas de producció
*El crecimiento relativo no elimina
tendencia al autoritarismo. Estas em
nan del subdesarrollo y simplemente
fortalecen en el tipo de crecimiento q

1

llamamos absoluto. Pero al mismo tiemció de manera relativamente temprana,
po crea ciertas premisas que hacen pojunto con Brasil, Argentina) Colombia,
sible la concesión y la colaboración de
la fase del crecimiento relativo. Condiclases (mayor empleo, seguridad social, ciones para ello habían sido creadas con
educación y otras relativas a la repro- cierta generosidad: un mercado interno
ducción de la fuerza de trabajo). Sobre cuyo desarrollo era facilitado, debido a
esta base puede tomar lugar un fuerte
condiciones geográficas, por las mismas
proceso de acumulación del oportunisfacilidades construidas para la producmo al interior del movimiento ohrero y
ción de exportación; por tanto, una bures este hecho lo que puede contrarrestar
guesía ligada a ese mercado que encuenla tendencia al autoritarismo ) abrir
tra ciertas ventajas para crecer, y un mocauce a la democracia burguesa. Las
vimiento obrero que hizo suya la capacondiciones de existencia de esta últicidad de lucha de los mineros del norte.
ma están dada~, pues, en último análisis,
por una cierta actitud ideológica y políLos procesos políticos de los veinte
tica dt·l movimiento obrero.
y &lt;le los treinta tuvieron gran impacto
en la fomiación de la ideología del mo*La ideología que corresponde a este
vimiento obrero. Influido de manera imtipo de crecimiento exalta la gestión
portante por el Partido Comunista y,
económica del Estado. Lo cual no sódesde los treinta, también por el Partilo corre a parejas con la necesidad del
do Socialista, ese proceso culminó con
protl'rr.ionisrno. La urgencia misma de
la creación del Frente Popular. Por mernntrolar el ingreso por exportaciones,
dio de éste y en nombre de la lucha conpor ejemplo, a fin de orientarlo contra el fascismo, el movimiento obrero
forme a las n(•cesidades del mercado dofue empujado a la colaboración de claméstico, C!-timula la nacionalización de
sei,. De:-&lt;le luego, en Chile, el fascismo
la pro&lt;lucciim para el exterior, a),í como
era una amenaza muy viva apenas en la
de otras "industria~ t·stratégiras ·•. Como
imaginación de los dirigentes, siempre
rc:-Ulta&lt;lo, el E~tado tiende a expandir~ atentos a las directivas de la 111 Internatambién en tanto capitali.,ta directo. cional. Desde entonce;;, la democracia
(burgue,;a) pasó a constituir un objetivo
'Xo hemos de profundizar mayor- &lt;';Urial del movimiento obrero. Y gramente en e~tas cuestion~. Lo dicho cias a esta disposición ideolóuica Chile
,
e· ,
Lasta para nuestros propósitos.
llego a conocer un n~gimen democrático de gran e,tabilidad. en especial,
3. El Proyecto t&gt;conómico de Pinoehet
&lt;lur~n~e los sesenta, hasta tal punto que
la Cmdad Popular, con Salvador AllenChile ha experimentado de manera radi- de a la cabeza, pudo conquistar el gocal lo~ dos tipos de rrecimiento delinea- bierno.
dos más arriba. De pué~ del periodo dt•
crecimiento ab1-0luto, c¡ur fue aLandoA fines de los sesenta (si algún sentinado en los treinta. pero que en los he- do tiene introducir mayor precisión
chos r:..taba siendo cuel-tionado desde diríamos 196i) el capitalismo mundi.tl
antes, a raíz de la cri:,i~ del salitrt', ini- entró en una nueva cri,-is general, cuyos

peores momentos hasta ahora han tenido lugar en 1974 -75 y 1982-83. ~uevamente la gran crisis estaría destinada a
dejar una gran huella sobre América Latina. Y, al igual que en los treinta, este
impacto se haría sentir sobre el tipo de
crecimiento. Sólo 'lue en un ~entido inverso. Porque mientras durante los treinta eot-timuló el tránsito al crecimiento
relativo, ahora debía impulsar el desplazamiento al crecimiento absoluto. Y en
esto precisamente ha consistido la tarea
sociorconómica fundamental de la dictadura encabezada por Pinochet.
Pero no es ello lo que explica la
emergencia de la dictadura. Esta originalmente ~ funda en otras razones. En
efecto, el capitalismo chileno, bajo el
gobierno de Allende, se vio sacudido
hasta en sus cimientos por un intenso
conflicto de clases. Sus expresiones má~
contundentes fueron, por un lado, el
poder popular, una organización autónoma de las masas, políticamente proletaria. donde un estado de nuevo tipo se
in~inuaha: y, por otro, un furioso terro-

�rismo burgués. En ambos fenómenos se
constataba que el campo de la lucha se
había desplazado por lejos fuera del
pays legal, en cuyo interior no había cabida para salida alguna. En este campo,
fue en definitiva la burguesía la que ganó la iniciativa.
La dictadura surgió, pues, para erradicar la amenaza que se cernía sobre el
capitalismo chileno y fue instaurada en
su nombre. Lo que estaba en juego, insistimos, no eran distintos proyectos de
organización capitalista sino el capitalismo mismo. De ahí que la dictadura
fue impuesta por el grueso de la burguesía y encontró apoyo en sus distintas fracciones.
Pero la acumulación no puede proceder al margen de una forma concreta.
Y en Chile era obvio que el crecimiento
relativo iniciado en los treinta ya se encontraba agolado. Si se trataba entonces
de restaurar el capitalismo, no podía al
mismo tiempo tratarse de restaurar el
crecimiento relativo.
Los primeros pasos de la dictadura en
beneficio del tipo de crecimiento que
impulsaría aparecían vacilantes y ambiguos. Sólo a principios de 1975 la dirección económica adoptó un curso inconfundible. Visto en perspectiv~, aparece
claro que la necesidad de éonsolidar la
derrota del movimiento obrero, para lo
cual era necesario una cierta cohesión
del bloque burgués, obligaba a postergar
los planes. l' na vez logrado ese objetivo
la dictadura procedió a abrir una nueva
fase en el curso de la lucha de clases.

,:-,i

Dos procesos tomaron lugar simultáneamcnte: a) la jibarización del mer-

cado interno, y b) el estímulo a la pro- mostrado una cierta resistencia a la ruiducción para la exportación. Entre las na total, la represión en su contra tammedidas que apuntaban en esta doble bién ha sido persistente.
dirección destacan: 1) la disminución
En resumen, en un primer modrástica del salario y del empleo; 2) la
mento,
la dictadura se limitó a vencer
cancelación graduada del sistema de prola
resistencia
del movimiento obrero,
tección y, en general, la liberalización
desarticular
su
organización y redudel comercio exterior; 3) todo tipo de
cir
al
mínimo
su
capacidad de lucha.
facilidades para el desplazamiento de los
Realizó
esta
tarea
en
nombre del capicapitales desde la "ineficiente industria"
tal
y
contó
para
ello
con el apoyo e
orientada al mercado interno hacia la
bloque
de
la
burguesía.
Luego, proce
producción para el mercado extranjero;
dió
en
contra
de
la
fracción
de cla
4) un sistema de estímulos a las exportadominante
que
había
estado
en
el cen
ciones, etc.
tro del crecimiento relativo. Llevó a ca
Estas medidas se tradujeron en un bo esta lucha en nombre del crecimien
profundo estancamiento en 1975, to absoluto. Contó para ello con un
cuando el producto manufacturero cayó base social más reducida, pero con u
en 24 por ciento. A ello contribuyó, poder político enormemente fortale
desde luego, la recesión mundial de ese cido.
periodo, pero la caída de la producción
fue sobre todo un hecho perseguido y 4, Tipo de crecimiento y régimen poli
tico
esperado por la dictadura, tal y como
lo señaló su Ministro de Hacienda de
aquel entonces. A partir de ese momen- Como se ha señalado más arriba, el ere
to la industria orientada al mercado in- cimiento absoluto exacerba la expl
terno, no ha encontrado terreno propi- tación y la miseria de las masas popula
res. r◄:n el caso de Chile, incluso las e
cio alguno para su expansión.
tad ísticas oficiales son elocuentes e
La burgues{a ligada a esta industria este sentido. Crea, por tanto, condi
fue así compelida a reaccionar en con- ciones subjetivas que tienden a tradu
tra de la dictadura, lo cual empezó a cirse en movilización y en protesta. F
ocurrir también en 1975, por medio de decir, el propio tipo de crecimiento g
su más conspicuo vocero político, el nera factores que lo cuestionan y qu
Partido Demócrata Cristiano. Fue el demandan su abandono. Lo que d
ex-Presidente Frei (ahora fallecido) aquí se sigue es que su éxito pasa a d
quien anunció oficialmente que su par- pender del fortalecimiento del pod
tido abandonaba la semi-tácita políti- político. y que la represión se intern
ca de colaboración seguida hasta enton- liza en el funcionamiento económic
ces. Como consecuencia, la Democra- Así como la emergencia del crecimie
cia Cristiana también pasó a constituir to absolulo demandaba el autoritari
un objeto de represión abierta. Y, en mo, ahora es su propio desenvol
los hechos, así como la industria que miento lo que reproduce el auto
produce para el mercado interno ha tarismo. Pinochet es apenas el age

te que satisface esta necesidad. Por lo
que la ideología liberal en lo económico tiene en los hechos como contrapartida la más profunda intervención del
estado en el de$lJrrollo de la producción.
Con lo cual estamos en posición de
explicitar un probÍema clave de la situación chilena: la caída de Pinochet,
sin provocar el derrumbe del crecimiento absoluto, no garantiza en
modo alguno el colapso de la dictadura. De modo que el problema de la reconquista de la democracia burguesa está lejos de reducirse a la mera eliminación del tirano.
Empero, de lo anterior no se sigue
que lo que se necesita es simplemente
un proyecto económico alternativo. El
crecimiento relativo no exige la democracia, simplementr genera condiciones que la hacen posible. Para explotar estas condiciones se requiere , en
principio, de un masivo bloque de clases con capacidad para desplazar a la
actual dictadura del control del Estado,
por tanto, con apoyo militar, que, basado en la colaboración ponga en
práctica un nurvo programa económico,
demostrando en los hechos que puede
disciplinarse en torno a la institucionalidad conjuntamente diseñada. Qur las
fuerzas sociales que se oponen a la dictadura son vastas, es algo que no admite dudas; tampoco hay objeciones respecto de su predominante vocación democrático-burguesa. Entonces, ¿qué es
lo que impide su constitución como
bloque poi ítico anti-dictatorial, orgánicamente estructurado?
Existen en Chile básicamente tres

tipos de fuerzas políticas en oposición
a la dictadura de Pinochet. Ellas serían:
l. Una oposición democrático burguesa
y pro-imperialista, representada principalmente por la Democracia Cristiana.
2. Una oposición democrático-popular,
cuyo programa de lucha contra la dictadura es también esencialmente democrático-burgués, pero no pro-imperialista. Está organizada en frentes constituidos por versiones reformuladas de lo
que fueron las antiguas organizaciones
de la izquierda (PC, PS, l\lIR, MAPU ,
IC, etc.). 3. Una oposición democráticoproletaria, de extrema indigencia orgánica y de escasa importancia política.
Recluta sus miembros, en buena parte,
de la disidencia de la vieja izquierda.
El proyecto socio-económico de la
oposición burguesa consiste en el retorno al crecimiento relativo. por tanto, en la expansión de la industria
orientada al mercado interno. Si, para
operar, la industria requiere, en general,
de tasas de ganancia razonables, con mucho mayor razón dichas tasas de ganancia aparecen como una condición de su
reconstrucción. Ello significa que, en un
primer momento, esta oposición no está
en condiciones de relajar significativamente las condiciones actuales de explotación, ni de atacar con algún vigor la
miseria. En otras palabras, está forzada
a mantener por algún tiempo las ataduras que sofocan la movilización popular.
De ah Í que aunque cuenta con un proyecto alternativo en lo económico, para
el corlo plazo no cuenta con un proyecto realmente alternativo en lo político.
Postula una "democracia restringida", lo
que no es y no puede ser otra cosa que
una variante del régimen de dictadura.
O si se quiere, postula, lo que no siem-

pre coincide con lo objetivamente alcanzable, en vez de una diéta-dura, una dicta-blanda. Su táctica principal, por
tanto, no es el enfrentamiento con la
dictadura, sino el diálogo. Aun en el
contexto actual, en el que la correlación internacional es cada vez más desfavorable a la dictadura, Gabriel Valdés,
líder de la Democracia Cristiana, ha corroborado que insistirá en el entendimiento con Pinochet. Sólo que Pinochet continúa leal a su programa económico, y ello crea barreras insuperables. Lo cual queda de manifiesto en la
constante actitud de desprecio del dictador hacia la Democracia Cristiana.
No es raro que, a su vez, la oposición burguesa tenga una profunda
desconfianza hacia la oposición democrático-popular. Esta, internamente, no
tiene otro sostén que no sean las masas
populares, y otra fuerza que no sea
aquella que emana de la movilización
de las mismas. Avalando la represión,
por tanto, se juega su existencia. Por
donde queda claro que en modo alguno
constituye un "confiable compañero
de ruta" para un gradual y controlado
proceso de retorno a la democracia. Y
ello, a pesar de que, como se ha comunicado en varias ocasiones, partidos como el Comunista aparecerían aceptando un gobierno con participación militar.
A su vez, la oposición democráticopopular ha sido incapaz de concebir
proyecto alguno al margen de la alianza con la Democracia Cristiana. Dicha
alianza, en las palabras del PC, constituye un "imperativo histórico", en
cuanto aparece como condición de
éxito de la primera fase de la "revolu-

�BLUES DE N.OTTING HILL GATE

.

ción" que postulan. Ello significa que a
raíz de la política de la Democracia
Cristiana, la oposición democrático-popular se queda sin proyecto.

·-

Vicente Quirarte
En sus ojos temblaba la bahía de ~ápoles.
Traía en la boca las uvas de Salerno
y el mar Tirreno todavía
no olvidaba el perfume de sus hombros
(que los cuatro caballos de San \!arco
conocen la lección de sus caderas,
lo saben bien los jeans que ya no tiene).

La historia de todos estos últimos
años está plena de manifestaciones de
rechazo por parte de Pinochet hacia el
PDC y de parte de éste hacia la oposición popular, acompañadas del correspondiente flujo inverso: llamados al
diálogo y a la unidad.
Más allá de este bochornoso intercambio, un factor cada vez más decidido estremece el escenario político: la
movilización popular. Desde fines de
1982, pero sobre todo a partir de
1983, el pueblo ha venido desplegando una cada vez más contundente actividad de oposición. En buena medida, allí
se han diluido las diferencias entre los
partidos y se ha atenuado la impotencia de los mismos.
Pero junto con la movilización popular se ha incrementado también la represión. Esta, en un contexto internacional
desfavorable para Pinochet, exige ser
convenientemente justificada. El "descubrimiento" de un arsenal para la iz.
quierda, o el mismo "atentado" contra
su vida, pareciera ser el tipo d~ _cosas
que proporciona justificacién ·a la "guerra" de la dictadura en contra del pueblo. Pero tampoco en este plano las cosas han funcionado como el dictador
quisiera. Recientemente, un ex-agente
de la CNI (Central Nacional de Información), Juan Carlos Rojas, ha confesado
en Sao Paulo que muchos de los actos
terroristas que el Frente Patriótico "se
atribuye" han sido llevados a cabo en

Cuando la estreché en mis brazos
supe que si regreso a Londres
y alguna vez me ocurre recordarla,
dejaré de comer durante tres días
por sentir otra vez esa presencia
del té caliente después del mar abierto.
■11

a ne

;■ 111

1

5 litti!l A A

■

verdad por los propios esbirros del régimen.

crédito para Chile, proporcionará nu
vas pistas al respecto.

Otro factor, de carácter enteramente
distinto, ha venido a sumarse al espectro de elementos que afectan la estabilidad de Pinochet: la actitud del gobierno
de EE. UU., que ha buscado deslindarse
de sus prácticas represivas. Esto bien
pudiera significar un cambio en la política norteamericana respecto del tipo
de crecimiento, lo cual conllevaría una
ruptura definitiva con la dictadura de
Pinochet, aunque no así con el régimen
de dictadura. La postura que adopte el
gobierno de Reagan en la reunión del
Banco Mundial a realizarse a fines de
año, cuando se discutirá un importante

Como quiera que sea, es la lucha d
las masas lo que definitivamente pon
en jaque a la dictadura de Pinoche
Probablemente la Democracia Cristia
capitalizará este descontento en su !
vor. La lucha de masas, más temprano
más tarde, terminará como en Irán, h
ciendo mella en la moral de los mili
res y ello facilitará su acercamiento
PDC. En esa probabilidad se anunci
también nuevas jornadas de lucha po
lar, con lo que se abrirá una nueva f
en la larga marcha hacia la liberació
Zacateca,, Zac., septiembre de 1

Esa noche probé -nadie me envidiepor última vez
en su axila la bruma del Tirreno,
el vino de alerno entre sus muslos,
y la sal y la arena de Sorrento
que no quiso arrancarse de su vientre.

Con nuestro amor ,in casa entre la niebla

GILBERTO OWEN

�LA APORTACION DE ADOLFO
SANCHEZ VAZQUEZ A LA
FILOSOFIA LATINOAMERICANA

Gabriel Vargas Lozano
La realización de un homenaje a un
pensador en activo como lo es el profesor Adolfo Sánchez Vázquez, constituye, en mi opinión, no sólo una oportunidad para hacer un justo reconocimiento a una obra que ha sido producto
del rigor teórico y la creatividad sino
también un buen momento para emprender, en lo posible, una evaluación de
sus aportaciones y una caracterización de
las vías que ha dejado abiertas para su
desarrollo posterior. El mejor homenaje
que podemos hacer a un filósofo que ha
hecho del marxismo su compromiso intelectual, político y moral es expresar
nuestro respeto y admiración a través
de una lectura cuidadosa de su obra para comprender su sentido profundo e
iniciar con ella, un diálogo productivo
4ue permita enriquecer una teoría y una
práctica que tiene como objetivo, en
última instancia, la realización de un
verdadero socialismo democrático.
Pcnnítanme entonces plantear las si¡rui1•nlt•s cuestiones:

l. ¿Cómo puede caracterizarse la
P1&gt;ol11,·ió11 del pensamiento filosófico de Adolfo Sánchez Vázquez?
:!. ;,Cuál 1•s el lugar de su concepción

en d rontrxto de In filosofía
marxista'!
3. ¿Cuáles han sido las reacciones
cdticas que han suscitado sus
proposiciones?
J. ·¿Cuále.~ son los problemas abier-

tos en su obra?
~

Adolfo Sánchez Vázquez nació en
i\lgeciras, Cádiz, en 1915. En su "Post-

scriptum político-filosófico" escrito en
1985, nos dice que fueron dos prácticas,
la poética y la política, las que lo condujeron al marxismo. Su interés por la
poesía le lleva a vincularse con algunos
de los escritores más importantes de
aquel periodo y culmina en México, con
la publicación del libro titulado El pulso ardiendo (Morelia, Michoacán, 1942),
libro que ha sido recientemente reeditado en España. Este interés por la poesía junto con el de la política y la filosofía es lo que lo llevará seguramente a explorar hasta la actualidad, los caminos
de la estética.
Su posición política lo llevó a militar
primero en las Juventudes Socialistas
Unificadas; a dirigir diversos periódicos
entre los que se pueden mencionar Ahora, órgano de las JSU y Pasaremos!, órgano de la Onceava División del Ejército
Republicano. La juventud de Sánchez
Vázquez fue modelada entonces por el
surgimiento de la República en 1931 ; la
experiencia de la Guerra Civil y el· fu.
nesto desenlace del exilio en 1939.
Permítanme aquí decir algunas palabras sobre el exilio. El exilio es un proceso complejo. Hay exilios voluntarios
producto de una decisión personal pero
hay exilios forzados por la guerra o aún
más, por el compromiso político con
una causa en la que se cree. Cuando esto último ocurre, una persona es arrancada violentamente de su patria, de su
familia, de sus amigos. ''El exilio - nos
dirá Sánchez Vázquez en el epílogo de
un libro que reunió a algunos de los mejores escritores latinoamericanos y cuyo
prólogo es de Gabriel García Márquezes un desgarrón que no acaba de desgarrarse, una herida que no cicatriza, una

puerta que parece abrirse y nunca se
abre ". 1 Entre los hombres que integra
ron la emigración española del 39
adoptaron varias actitudes. En algun
casos México fue visto como un país d
tránsito, y para muchos efcctivament
lo fue. Para otros, como en el caso el
José Gaos, se trató de una suerte d
transplante. Gaos acuñó el término d
transterrado para describir este proceso
Wenceslao Roces, después de su retom
a España en donde figuró como Senado
y su regreso definitivo a México, me di
jo con motivo de una larga entrevis
que le hice :2 "he sumado las dos na
cionalidades sin prescindir de ninguna"
Sánchez Vázquez, por su lado, expon
en el texto mencionado la dialéctica d
exilio partiendo de la escisión que ést
entraña: "El destierro no es simple
mente transplante de un hombre de un
tierra a otra ; - dirá frente a Gaosno sólo la pérdida de la tierra prop·
sino con ello, la pérdida de la tierra c
mo raíz o centro" . El exiliado vive en 1
idealización y la nostalgia. Vive con
reloj parado en una hora lejana, per
cuando se cierran las heridas y desapar
ccn las causas que lo generaron, cuand
pasan los años y se han creado otros i
tereses y surgen raíces, "entonces el ex·
liado descubre con estupor primero, co
dolor después, con cierta ironía m'
tarde, en el momento mismo que obj
tivamente ha tem1inado su exilio, qu
el tiempo no ha pasado impunemente
y que tanto si vuelve como si no vuelv
jamás dejará de ser un exiliado".
AJ final queda la suma de desilusio
nes, desesperanzas y ¿por qué no?,
pregunta Sánchez Vázquez, la "su
de dos raíces, de dos tierras, de
esperanzas ; y concluye, "lo decisivo

es estar -acá o allá- sino cómo se está". ("Cuando el exilio pennanece y
dura". Marzo de 1977).3
Esta actitud vital que evoca, por un
lado, el dolor del desarraigo pero al
mismo tiempo mantiene la fuerza moral
de las convicciones, lo llevará a mantenerse al lado de la República después de
su derrota y a solidarizarse con procesos
latinoamericanos como la revolución cubana, el movimiento estudiantil-popular
del 68 en México; la revolución nicaragüense; la fonnación de muchas generaciones en la Universidad pero sobre todo a desarrollar una reflexión profunda
' el marxismo como teona' y como
sobre
práctica.
La formación filosófica de Sánchez
Vázquez se inicia en España y se continúa en México, en la década de los cincuenta. En ese periodo, la actividad de
los filósofos españoles empieza a cobrar
la importancia de una verdadera renovación cultural.José Gaos, Xoaquín Xirau,
Juan David García Bacca, Eugenio
lmaz, entre otros, introducen, como es
sabido, a Hegel, Heidegger, Husserl y
Scheler. En México, el sector neokantiano debate con ellos. Se inicia un nuevo grupo denominado "Hyperión" que,
a partir del magisterio de Gaos, busca
delinear los presupuestos de una filosofía propia desde concepciones historicistas y existencialistas. En el campo del
marxismo desarrollado en la Universidad,
S~chez Vázquez inicia su trabajo académico con Eli de Gortari, mientras
Wenceslao Roces continuaba su notable
labor de traducción de los clásicos del
marxismo, que había iniciado en Espaf\a con la editorial Cenit.

En esta etapa, Sánchez Vázquez se
mantiene en el marco de la filosofía
oficial del marxismo: el dia-mat. Su primera obra titulada Conciencia y realidad
en la obra de arte (1955) se mueve en la
esfera del realismo socialista.
A finales de los cincuenta y durante
los sesenta, se definirán en México tres
grandes corrientes que tendrán influencia en Latinoamérica: en primer lugar, la
filosofía latinoamericanista, que hará
hincapié en la historia de las ideas e intentará definir las características de una
filosofía propia de América; en segundo
lugar, la filosofía analítica, que propondrá una concepción de la filosofía como
reflexión metateórica de la ciencia y del
lenguaje; y en tercer lugar la filosofía
marxista, que se verá reactivada por
acontecimientos como la revolución cubana (1959); el movimiento del 68 y
las complejas corrientes y contracorrientes en el interior del marxismo europeo
y asiático. Sin embargo, la otra cara de
la moneda, que por cierto fue descubriéndose gradualmente, eran ''El informe secreto de Jrushov" (1956) que
obligaba a una reconsideración profunda
de la teoría y la práctica del socialismo
y en fonna más precisa del stalinismo; la
escisión chino-soviética, que llevaba a
aceptar la existencia de una crisis del
movimiento comunista internacional y,
finalmente, la invasión de Checoslovaquia en 1968, que nos enfrenta a un
nuevo fenómeno: la solución violenta de
los conflictos en el campo socialista.
Todo este complejo de problemas
constituyen el transfondo histórico y
político de una nueva etapa en el pensamiento de Sánchez Vázquez, y que
se expresará en doe libros: Las ideas

estéticas de Marx (1965) y La filosofía
de la praxis de 1967.
Las ideas e,téticas de Man es un volumen escrito con los siguientes propósitos: superar las concepciones dogmáticas del stalinismo en el terreno del arte; superar los enfoques sociologistas o
economicistas y desentrañar "la naturaleza de la relación estética del hombre
con la realidad y del arte en particular".
Sánchez Vázquez analiza, en diversos
trabajos, la hostilidad del capitalismo al
arte en la producción, consumo y división del trabajo artístico.
En esta nueva etapa que se extiende
de 1965 a 1980, Sánchez Vázquez incursiona en forma intensiva, en los terrenos de la filosofía de Marx y el
marxismo en libros como: Del socialismo científico al socialismo utópico
(1975); Ciencia y revolución: el marxismo de Althusser (1978) y Filosofía
y economía en el joven Marx (que a
pesar de ser publicado en 1982, se prepara en años anteriores).
También citaríamos el prólogo a los
Cuadernos de París (1974); los ensayos
titulados ''La ideología de la neutralidad ideológica en las ciencias sociales"
(1975); ''La filosofía de la praxis como
una nueva práctica de la filosofía"
(1977) y ''Las revoluciones filosóficas:
de Kant a Marx", entre otros.
En el terreno de la ética, el libro del
mismo nombre publicado en 1969 y
las ''Notas sobre las relaciones entre
moral y política" (1980).
En el campo de la estética su Antología sobre estética y marxismo de 1970

�y los ensayos recogidos en los libros
Ensayos sobre arte y marxismo (1983) y
Textos de estética y teon'a del arte
(1982).
También en este periodo, realizará
diversos análisis sobre temas de filosofía de la historia y metodología de las
ciencias sociales, como lo muestran sus
trabajos sobre Rousseau y el estructuralismo.
Finalmente, a partir de 1981, Sánchez Vázquez ingresará en una tercera
etapa de su pensamiento en que se ocupará de tres grandes !emáticas: en primer lugar, continuará desarrollando sus
reflexiones sobre la estética, examinando particulam1ente los movimientos actuales en el terreno del arte. En esta dirección prepara dos libros titulados provisionalmente Teoría de la experiencia
estética y Teon'a del trabajo artístico.
En segundo lugar, escribe una serie de
ensayos que inciden sobre la crucial
problemática del llamado "socialismo
realmente existente•·. En efecto, en
1981 publica "Ideal socialista y socialismo real"; en 1983 "Marx y la democracia" y en 1985 "Reexamen de la
idea de socialismo" y "El problema de
la burocracia en Hegel y Marx". ) en
tercer lugar, en 1986 dedica un largo
ensayo a la evolución del marxismo en
Latinoamérica.
¿Cuál es el lugar de la concepción
de Adolfo Sánchez Vázquez, en el
contexto de la filosofía marxista?

o:i

Coino es sabido, Marx no explicitó,
en parte alguna de su obra, la concepción filosófica de la cual partía. Esta
ausencia, vinculada a otros fenómenos,

generó un complejo conjunto de polémicas que han tenido lugar en los últimos cien años. En Latinoamérica, a finales de los sesenta en que Sánchez
Vázquez publicaba su Filosofía de la
praxis, tendrán influencia las siguientes concepciones: el dia-mat, que era
difundido, sobre todo, a través de los
manuales soviéticos; la versión humanista de Schaff o Garaudy: la concepción epistemológica del althusserianismo
que aparecía ya con fuerza ; la versión
fe11omenológica de Karel Kosik (introducida en México ,por el propio Sánchez Vázquez) y Tran Duc Thao. En
los sesenta también están presentes
concepciones como las de Sartre, Marcuse o Fromm que también intervienen
en el debate a partir de otras posiciones
filosóficas. Es en este marco que Sánchez Vázquez propondrá, en 1967, su
tesis vertebral de que el marxismo es
una filosofía de la praxis. En otro trabajo publicado en el libro titulado Praxis y filoso/ía. Ensayos en homrnaje a
Adolfo Sánchez Vázquez (1985)4 intenté hacer una genealogía de la filosofía de la praxis, para ubicar la respuesta del autor en relación con otros
prnsadores que también han definido al
marxismo como filosofía de la praxis.
Como es sabido, este planteamiento surge en Labriola e influirá en Mondolfo y
Gramsci pero también es propuesto,
desde otras perspectivas por Lenin,
Lukács, Korsch y en un periodo más
reciente, por los filósofos que conformaron el grupo de la revista Praxis en
Yugoslavia. Todo ellos han considerado
que en la obra de Marx se inaugura una
concepción radicalmente nueva de la
filosofía y que implica una unidad entre
teoría y praxis. Ahora bien, ¿en qué
consiste la originalidad del planteamien-

to de Sánchez Vázquez?
En su libro La filoso/(a de la praxi
dirige su reflexión en dos direcciones
por un lado, investiga sobre la forma e
que la filosofía, desde la época grie
hasta Marx, Engels y Lenin, aborda
tema de la praxis. En otras palabras,
trata de establecer el universo del d.
curso del concepto de praxis y su i
corporación al planteamiento filosófic
Por otro lado, emprende una serie d
análisis sobre problemas como los
la definición de la categoría; la relació
entre teoría y práctica: la relación e
tre pra'&lt;is creadora y reiterativa; en
la concepción espontánea y reflexiva
entre la conciencia de clase y la org
nización y finalmente, la relación en
tre praxis, razón e historia.
Entre la primera edición de
la tercera de 1980, el autor dará cue
ta de algunas modificaciones señaland
que ha eliminado las resonancias hum
nistas que estaban presentes en la p ·
mera edición. Pero en donde encontr
remos una exposición sintética de
concepciones será en su conferencia ·
tulada "El punto de vista de la prácti
en la filosofía ", de 1977, y en su p
nencia al IX Congreso Interamerican
de Filosofía", celebrado en Caracas, V
nezuela, denominada "La filosofía de
praxis como una nueva práctica de
filosofía ". 5
En este último texto la tesis es enu
ciada así: ''El marxismo representa u
innovación radical en !a filosofía . S
novedad estriba en ser una nueva prác
ca de la filosofía pero lo es justamen
por ser una filosofía de la práctica

Se hace luego una precisión tenninológica diciendo que "praxis" corresponde a la unidad entre transformación objetiva y actividad subjetiva. ''Práctica"
se entiende como "actividad o ejercicio" sin aceptar una concepción demasiado amplia que diera paso a lo que se
llamó durante el althusserianismo "práctica teórica"; y finalmente, "teoría"
significaría visión, contemplación o descubrimiento.
En fonna breve, concentraría sus tesis de la manera siguiente:

l. La filosofía marxista convierte a
la praxis en su categoría central.
2. Existe una unidad indisoluble entre proyecto de emancipación, crítica de lo existente y conocimiento de la realidad a transformar.

3. El objeto de la filosfía es la praxis
pero no en forma contemplativa
sino integrada activamente en la
transfonnación social.
4. Este hecho involucra una opción
de clase.

5. La filosofía de la praxis tiene
como funciones las de ser crítica,
política, gnoseológica, conciencia
de la praxis y autocrítiea:

"Todas estas funciones se hallan detenninadas por una fundamental: la función práctica de la filosofía que, como
teoría, ee inserta necesariamente en la
praxis".
Con esta concepción se distancia de

las concepciones sobre la reacionalidad

del Lukács de Hútoria y conciencia de
clase; de Korsch, quien establecería un
nexo inmediato entre teoría y praxis;
del historicismo de un Gramsci; del teorieismo althusseriano sobre el cual realiza una importante reflexión y finalmente, de la antropología de un Gajo Petrovic que silencia los aspectos históricos que engendran la enajenación.
La obra '&amp;e Sánchez Vázquez ha suscitado diversas reacciones que sería dif íeil evaluar en este momento, sin embargo, haré una breve referencia a algunas de ellas.
La primera proviene del filósofo yugoslavo Gajo Petrovic. El profesor Petrovic fue -como hemos dicho- uno de
los fundadores del "grupo Praxis" en
su país. En su colaboración al lihro
Praxis y filoso/fa titulada "El materialismo histórico, la filosofía de la praxis
y el pensamiento de la revolución",6
llega a la conclusión de que Marx no
funda propiamente una nueva filosofía
y por tanto, una filosofía de la praxis,
como él mismo había pensado, sino que
origina un pensamiento que tiene como
problema central la revolución. El fenómeno de la revolución sólo podrá pensarse adecuadamente -en opinión de
Petrovic- por "una filosofía que no esté dividida en disciplinas filosóficas (las
centrales serían, para él, la ontología y
la antropología) y que no esté separada
de las ciencias sociales y de la praxis
social". El pensamiento de la revolución
supondría e incorporaría a la filosofía
pero no se limitaría a ella. Esta tesis
también ha sido expuesta en el lihro
Filoso/fa y revolución. Desde mi punto
de vista, la reflexión de Sánchez Vázquez no ignora este planteamiento fun.

damental de Marx en el sentido de que
el objetivo final sería la transformación
revolucionaria de la sociedad pero no
aboliría la diferencia entre filosofía y
ciencia social; no sustentaría una concepción antropológica como la planteada por Petrovic y no substituiría el
concepto de filosof(a por el de pensamiento, que es ciertamente más vago.
En tomo a esta última cuestión, Sánchez Vázquez ha publicado un trabajo
sobre el concepto de revolución filosófica considerando que esta disciplina
tiene su objeto propio; un dispositivo
conceptual; la inserción en una historia
propía; una ubicación en la superestructura de la sociedad y una relación con
la práctica social. Marx, diría ASV, ha
creado una nueva forma filosófica sin
precedentes en la historia del saher.
A propósito de este problema, en fechas reciente se han publicado una serie
de trabajos procedentes de la filosofía
italiana de inspiración gramsciana, es
por ello que considero que esta discusión no se ha cerrado. Por otro lado, la
obra de Sánchez Vázquez se podrá beneficiar con la incorporación de muchos de los planteamientos gramscianos que apenas empiezan a recuperarse
en el último periodo.
Una segunda reacción a la que quisiera referirme aquí es la de algunos
autores que pertenecieron a la corriente althusseriana. En efecto, a par•
tir de la publicación del libro Ciencia
y revolución. El marxismo de Althusser
que constituyó un análisis riguroso y en
mi opinión, contundente, de los principales tópicos althusserianos, se presenta una reacción defensiva que toca
diversos punto neurálgicos. Etienne Bali-

�\&gt;

bar, por ejemplo, dice en una carta dirigida al autor, que "las dificultades que
arrostra la posición de Althusser tienen
su fuente, ante todo, en las dificultades
7
mismas de la posición de Marx ". Por
mi parte diría que Althusser agregó nuevas dificultades procedentes de la tradición y el enfoque del cual partía. Balibar también considera que la definición
del marxismo como ciencia revolucionaria es una petición de principio. Frente a
ello, Sánchez Vázquez responde que
sólo si se concibe al marxismo en sentido académico o como una ciencia positiva se puede eliminar la dialéctica entre
ciencia que sirve a la revolución y que se
ve determinada por la revolución misma.
En México se han hecho también diversos análisis, algunos de ellos muy
amplios sobre los problemas de la llamada "práctica teórica", sobre la relación entre teoría y programa; -sobre la
praxis como criterio de verdad y sobre
la misma concepción de la filosofía de
la praxis. Un análisis puntual de estos
análisis nos detendría demasiado. Juzgo
más útil, por ahora, llamar la atención
sobre el trabajo de Giusseppe Prestipino
titulado "La filosofía de la praxis y el
procedimiento de la ciencia" en el que,
a partir de un reconocimiento sobre la
forma en que ASV analiza las Tesis sobre Feuerbach, agrega interesantes observaciones sobre las diversas formas. 4e
entender las relaciones entre· teoría y
praxis en la praxis productiva, la ciencia
y el arte.

o

CN

Una tercera reacción a la que quiero
referirme es la que surge desde la filosofía analítica. En su ensayo titulado
8
"Filosofía, ideología y sociedad " , publicado por ASV en ocasión de un ho-

menaje a José Ferrater Mora, el autor
expone las tesis de Ferrater sobre la
función social de la filosofía y sobre
las relaciones entre ésta y la ideología. Para Ferrater, la filosofía tiene un
doble cometido frente a la ciencia y la
ideología. Frente a la ciencia, la convierte en su objeto de análisis; frente a
la ideología busca también su explicación, pero la pregunta que surge es:
¿en qué medida la filosofía se relaciona
internamente con ella? Ferrater dice que
su relación es externa y que las ideologías operan en el contexto del descubrimiento pero no en el de la validación
de las teorías. A pesar de ello, las ideologías, como componentes de la práctica, contribuyen a instituir ciertos criterios de validación, es decir, las ideologías cumplen una función en el proceso
de descubrimiento, elección o rechazo
del proceso de validación pero no forman parte de él. Frente a ésta concepción, Sánchez Vázquez propone una tesis novedosa sobre la forma en que la
ideología y la filosofía se relacionarían
internamente. A propósito de este debate Luis Villoro intervendrá exponiendo su propia idea de estas relaciones.
Los puntos principales de la polémica
son los siguientes: a) mientras ASV sostiene una concepción amplia de la ideología, LV se pronuncia por una concepción negativa circunscrita a las ideologías políticas; b) mientras ASV considera que la filosofía tiene una dimensión ideológica insoslayable, LV piensa
que la reflexión filosófica no es ni ciencia ni ideología sino una reflexión crítica que responde al interés general de la
especie humana.9
Por mi lado, he propuesto en diversos trabajos que el marxismo debe ac-

ceder a una concepción de la ideologí
que analice, por ejemplo, su confonn
ción, sus diversos tipos, sus complej
combinaciones y sus modos de interr
!ación tanto en la realidad concreta c
mo en la teoría.
Finalmente, hemos señalado que
obra de ASV ingresa en una nueva e
pa a partir de 1981. Desde ese año has
ahora, se ha preocupado por analizar
concepción de los clásicos del marxi
mo sobre el socialismo, el comunism
la democracia y la burocracia, así com
las diversas teorías que se han produc·
do en torno al "socialismo realmen
existente". Todas estas cuestiones per
necen, como sabemos, al debate actu
Su tesis central es la siguiente: "El '
cialismo real' es una formación soc·
específica postcapitalista, con su pee
liar base económica y superestructu
específica, que bloquea hoy por hoy
tránsito al socialismo ". 10 Sánchez V'
quez llega a esta conclusión después
caracterizar las tesis de Trotsky-Mand
de Bettelheim, de Adam Schaff y
Bahro. Pero junto a esta tesis agrega
una crítica revolucionaria se distinguir'
de otras críticas por la prioridad que
confiere a la lucha anticapitalista.
que está en juego -nos dice ahí m'
mo- es "la credibilidad del sociali
para no desembocar en el nihilism_o
Frente a las tesis de ASV, Sch
escribe que el "socialismo real" no
una nueva formación social sino un m
funcionamiento del sistema por ca
específicas. Las conclusiones de Se
son: l. Que el socialismo se reJ'
cuando aún no se presentaban las c
diciones objetivas y subjetivas. Es
ello que se abrió lo que él llama, '

alienación de la revolución'.' 2. Que
existe una hase económica socialista
a la que corresponden diferentes superestructuras políticas, y 3. Que es necesario considerar que los procesos históricos son de larga duración, como decía Braudel y que es por ello conveniente tener paciencia revolucionaria.
En mi opinión, las tesis de Schaff están sustentadas en una concepción mecánica de las relaciones entre hase y superestructura, aunque la polémica sobre
todas estas cuestiones dista mucho de
estar cerrada.
Las tesis sostenidas por Sánchez
Vázquez en torno a esta problemática
han tenido tres aspectos positivos: se
trata de una proposición nueva y plausible; es liberadora en el sentido de que
no retrocede frente a la crítica y se ejerce sin concesiones, pero sobre todo, se
trata de un análisis que sale al paso a un
desencanto desmovilizador que ha sido
una nota característica de los últimos
años en Francia y España y que empieza a afectar a algunos países latinoamericanos.
¿Cuáles son las temáticas que han
sido abiertas por Sánchez Vázquez?

l. En primer término, la de la construcción de una estética actual desde el
marxismo. Sobre este punto no hemos
podido extendernos pero vale la pena
señalar que seguramente, en un futuro
próximo, leeremos nuevos textos del
autor en esta dirección y que de alguna manera, ya han sido comunicados
a través de conferencias y seminarios.
2. En segundo lugar, Sánchez Váz-

quez ha planteado, en su ponencia al
IX Congreso Interamericano de Filosofía, un verdadero programa de investigación a partir de la concepción que él
sostiene sobre el marxismo como filosofía de la praxis.

3. En tercer lugar, se encuentran sus
reflexiones en torno a las relaciones entre ideología y filosofía, así como entre
ideología y ciencia social.
4. Y finalmente, en cuarto lugar, sus
tesis sobre la nueva formación social
postcapitalista, sobre la burocracia, la
democracia y el poder, darán también
lugar a nuevos debates y análisis.
Hemos llegado al final de nuestra exposición y como corolario quisiera decir que por el rigor teórico que ha mantenido en su reflexión filosófica, por su
creatividad en el análisis de problemas
nuevos y por la honestidad intelectual y
moral con que ha realizado su obra, la
aportación de Adolfo Sánchez Vázquez
puede ser considerada no sólo como una
de las más importantes en la filosofía
latinoamericana, sino también en la filosofía marxista escrita en lengua castellana.

Notas

l. Adolfo Sánchez Vázquez. Sobre fi/o,ofi'a
y marxismo. Ed. UAP, Puebla, 1983, p.
102. Vid. Varios autores, ¡Exilio!, México, Ed. Tinta Libre, 1977.

2. "Entrevista con Wenceslao Roces", revista
Dialéctica. Escuela de Filosofía y Letras
de la UAP. Núm. 14-15, México, 1983.
3.Loc. cit.
4. "A.S.V. y la filosofía del marxismo" en
J. González, C. Pereyra y G. Vargas (eds.),
Praxis y filo,ofía. Ed. Grijalbo, México,
1985.

5.A.S.V., Ensayos marxi!tas $0brl' filowfía
e ideología. Ed. Océano, Barcelona, 1983.
Pág. 5.
6.0p. cit.

7. "Carta de Etienne Balibar a Sánchez Vázquez", en Ciencia y revolución. Ed. Grijalbo, México, 1983. Pág. 208.
8. Incluido en Ensayos marxistas. .. Ed. cit.
9. Vid. Praxis y filo,ofía , ed. cit.
10. A.S.V ., "Ideal socialista y socialismo real"
en Ensayos marxistas sobre historia y poi/
tica. Ed. Océano, México, 1985. Pág. 110.

�BAUTISMO

•

DOS PROCESOS DE FORMACION:
DOCENCIA E INVESTIGACION

Víctor Manuel Cárdenas
Que la lluvia esté de tu parte.
Que el prodigio del sol te lleve siempre a la novedad
y presida su luz tus actos.
Que las sombras te sean fecundas y felices.
Que el sueño precise tus pasiones y no te sean vedados
los límites del viento.
Que la palabra despierte contigo y viva contigo.
Que de ti broten cadencias más firmes y hojas que sean flor,
nube, cielo y agua.
Que la música invada tus rincones y te sea franca
la magia de los colores.
Que la muerte, culminación del día y de la noche,
te busque después del fueJ?O
.
y sea encuentro, encuentro, imagen intensa de lo VI;º·
Busca la raíz, el centro siempre; observa la geometrrn
del caracol
y navega en sus profundidades. No suspendas el ocio
frente a lo amorfo.
No decidas antes del amanecer, J?Uarda tus ton nen tas
para la hora del fueJ?O.
.
La noche de tu concepción fue de antagomsmos.
Hoy que estás aquí, yo te bautizo. Yo te bauti1,o
con el nombre del mar
y sol:
Que seas río.
que tu cauce nos lleve a más.
Que tu vida
sea un nuevo preludio.

para mi hija Marisol

Ma. Guadalupe Becerra,
Rosa Martha Romo,
Ma. del Refugio Garrido
Introducción

En esta ponencia establecemos las características que asume la relación docencia e investigación desde una concepción epistemológica, específicamente
para algunas disciplinas que tratan a la
docencia como objeto de estudio: pedagogía, psicopedagogía y didáctica, así
como desde la práctica educativa concreta de cuya discusión participa el interés de todo aquél relacionado con la
enseñanza de las ciencias sociales y humanidades a nivel superior; nos referimos a asuntos como la práctica institucional de la investigación, la formación
docente y la práctica educativa escolari. zada. De ahí que hemos destacado cinco
vínculos posibles entre las tareas de docencia r investigación consideradas ambas como procesos que se retroalimentan de cierta forma. os ha parecido importante emprender en cada vínculo tres
posibles acercamientos: una perspectiva
teórica, una reflexión sobre la práctica y
una descripción de las experiencias, aun- .
que no todos aparezcan con el mismo
peso en cada uno de los vínculos señalados. Nuestro marco institucional lo
constituye la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL y espccíficamenle el
Colegio de Pedagogía, donde participamos tanto en tareas de docencia como
de investigación.

Primer nivel de análisis: El vínculo investigación.docencia en relación a la Pedagogía

Nos ha parecido importante señalar la
necesidad de reflexionar sobre el ejercicio de la docencia y de la investigación, desde un campo disciplinario que

se aboca específicamente al estudio de
los procesos educativos: la pedagogía.

de la pedagogía, tanto como el estado
actual de la discusión: pedagogía o ciencias de la educación; el ir y venir entre la
preocupación por fines y medios, de un
lado la filosofía pero también la ideología y del otro las ciencias de la educa.' tanto como 1a tccno1ogia
, 4 revean
1
c10n
y explican el tratamiento tan empírico
conque todos manejamos nuestras ideas
sobre educación: el nivel de opinión es
práctica común en la toma de decisiones, en la constitución de proyectos
educativos de cualquier alcance: ningún
enfoque responde cabalmente. , os parece que un tratamiento más "racional"
de lo educativo dche descansar nccesariamen te en programas de investigación
que fundamenten, expliquen, critiquen,
debatan el carácter de opinión con que
se planean, ejecutan y evalúan los procesos educativos.

Uno de los constantes cuestionamientos epistemológicos sobre el objeto teórico de la Pedagogía lo constituye la participación de la ideología en esta práctica social humana que es la educación, 1
la noción de intcncionalidad, de fines
con que se reviste el proceso, de valoración social, su carácter genérico e histórico a la vez. Otro cucslionamiento
epistemológico lo constituye la complejidad de los procesos educativos en
cuestión, que tan pronto son definidos
como capacitación de la fuerza de trabajo; como reproducción y legitimación
del orden social; como desarrollo del
individuo; como creación dr cultura;
trasmisión y asimilación de ésta; relaciones de poder, fenómenos de cnscñanzaaprcndizaje, desde distinta5 ópticas disciplinarias. Poner en orden esta madeja
La relación docencia-investigación se
conceptual si~'llifica un quehacer &lt;le! dis- justifica µorque si hay un quehacer en
curso crítico, aunque de momento, un donde las rondirioncs se revelan, se haobstáculo epistemológico.
cen "públicas'' y por lo tan lo cognoscibles, evaluables y transformables, éste
Asumimos pues, para la educación, es el qu&lt;'ha&lt;'&lt;'r docente; su invcstigat'ión
su característica normativa y que se dis- Sí' hace nc1·1·saria para participar en la
tingue de cualquier otro proceso de in- conslmc-ción d1·I objeto teórico de la
fluencia por el hrcho de anunriar su
perlagogía.
intención formadora. Sin embargo, esto
represen la a la luz df' ricrtas Leorías
La discusión sol1re pedagogía o ciensociológicas y psicológicas un elerncnlo cias de la educación pan·c·e haber llegaa debatir, si aceptamos que además de do a un punlo donde tanto las posiciolos objetos explícitos, se trasmiten im- nes que justifican una u otra aparecen
plícitamente una serie de normas y valo- in Legrando cri Lerios filosóficos, cicnLÍres, mejor que si hubiesen sido explicita- ÍÍ&lt;'os y prácticos5 y siempre descansandos; por cjrmplo, los alumnos apren&lt;lC'n do en el drsarrollo de investigación,6
a acluar, a situarse y vincularse a la es- considerando a ésla romo un proceso de
tructura sociaJ a través de modelos de intervención constructiva en la realidad
interacción impu«&gt;slos por las cscuclas. 3 que, nos parece, implica dos niveles: la
Lo anterior refleja en parle la historia

teoría como realidad producto de la aeLivi&lt;lad humano-social y la práctica edu-

�•

cativa también como producto humano
social. Tenemos que, para incidir en la
práctica educativa se requiere investigación, tanto como para el desarrollo teórico de la pedagogía.

Segundo nivel de análisis: el vínculo investigación-docencia en relación a la
Psicopedagogía y Didáctica
Ensefiar y aprender son tareas que le
preocupan al docente, y constituyen
también, integradas, el objeto de estudio de un campo disciplinario específico: la psicopedagogía y didáctica. El
maestro tiene conocimiento de lo que
constituye la práctica educativa, sin
embargo, tal conocimiento carece de
fundamentación científica en la mayoría de los casos. Si volvemos la mirada a
la teoría detectamos las deficiencias
que impiden encontrar respuestas a los
problemas que plantea la práctica en el
aula: la explicación sobre la ensefianza
requiere a su vez de una fundamentación que no ha sido total ni sólidamente
construida sobre lo que es el aprendizaje
en el salón de clase, considerando sus
condi~iones, sus procesos, sus resultados;7 las teorías del aprendizaje y las
teorías de la ensefianza se han ignorado
muchas veces unas a otras, o bien, la teoría de la ensefianza se restringe a principios del aprendizaje, sin que exista en
uno u otro caso una incorporación• de lo
psicopedagógico a lo didáctico, incorporación que es deseable a los fines de
transformación de la práctica educativa.

~

Aun cuando lo seíialado constituye
el eje de nuestras consideraciones sobre
este campo disciplinario, cabe aclarar
que la enseñanza representa un fenóme-

no social, político, laboral, etc., cuya
explicación no ha sido dada integralmente por las ciencias de la educación, y
si cada disciplina actúa por su lado es
porque el tipo de investigación que sustenta su desarrollo, poco o nada tiene
que ver con la práctica educativa. De
aquí que "asaltar" el salón de clase para develar los procesos que se llevan a
cabo en esta "caja negra" y que la realidad nos obligue a clarificar y rectificar
la teoría, es cada vez más necesario.
Lo señalado hasta aquí, nos lleva a
hacer referencia a las concepciones teóricas que apoyan nuestra reflexión sobre la integración de dos campos del conocimiento que dan cuenta a su vez de
dos procesos sobre los cuales y con los
cuales trabajamos: la esneñanza y el
aprendizaje, contemplados en su doble
perspectiva teórica y práctica.
Consideramos a la docencia una actividad práctica que tiene como fin guiar,
orientar el aprendizaje, lo cual le confiere su carácter normativo. Normatividad que por otra parte, tendría que fundamentarse en una teoría sobre la instrucción que contribuya a superar la
improvisación, rutina y empirismo en la
práctica docente, mediante principios
que justifiquen la toma de decisiones.
Lo anterior evidencia la necesidad de
señalar la doble dimensión de la teoría
de la enseñanza: la sincrónica y la diacrónica. La primera hace referencia a la
conveniencia de establecer las relaciones e integraciones de los elementos psicológicos, sociológicos, filosóficos, antropológicos, didácticos, etc. que deben
ser estudiados en el planteo teórico de la
instrucción; ya que la vida en el aula es-

tá multideterminada, su estudio ten
que ser abordado desde una perspectiv
interdisciplinar, esto es, incorporand
las aportaciones conceptuales de otr
ciencias. La segunda dimensión ha
alusión a la lógica de incorporación d
los elementos -cuyo conocimiento
asume en la primera dimensión- en u
interfase hacia la acción.8
Por otra parte, la probabilidad de qu
la teoría de la instrucción se extienda
la acción, depende del grado en que
asumida por el profesor y sepa aplic
a situaciones reales. Con esto señalam
la complejidad del proceso instructiv
Este modelo teórico de la enseña
además de la integración ya comenta
tendrá que abordar el problema de 1
fines y objetivos de la instrucción, I
cuales, l{&gt;gicamente trascienden al aula
a la institución, esto es, se justifi
dentro de un proyecto o modelo de e
cación, de hombre y de sociedad; exp
citar estos fines representa la posib'
dad, por una parte, de hacerlos viabl
mediante las estrategias que se adopt
en la organización y práctica de la e
fianza; pero por otra parte, serían el el
mento rector que justificaría en todo
so, la normatividad de la acción edu
tiva. Lo anterior obviamente se refiere
problemas ideológicos y de valor.
cualquier caso, el cuestionamiento
los fines , siempre parte de la concien
sobre ellos.
Desde esta perspectiva consideram
insuficiente el abordaje del acto p
gógico sólo en términos de conteni_
y métodos, tal y como algunas com
tes didácticas lo han manejado.

A partir de lo señalado sobre este objeto de estudio y teniendo en cuenta la
dificultad de abordarlo en todas sus dimensiones pensamos que esclarecer, explicar, describir los fenómenos que se
presentan en la práctica educativa, será
la condición primordial para una teoría que pretenda prescribir el desarrollo de dicha práctica.
Dentro de este modelo de enseñanza cabría discutir sus elementos sociológicos para posibilitar la reflexión sobre el cuadro en el que se enmarca y
proyecta la enseñanza. Reflexión necesaria para lograr una ubicación contextual, la que se relaciona a la vez con
variables situacionales, ya que son los
individuo¡¡ quienes confieren significación a los acontecimientos.9 Otro de
los elementos lo constituye el psicológico, que implica la integración de consideraciones sobre el desarrollo y sobre
las variables cognoscitivas, afectivas, socioculturales que influyen en el aprendizaje en el aula.
Por último, el elemento didáctico,
que funcionaría como núcleo integrador de los elementos anteriores y que
supone la incorporación de objetivos,
contenidos, relaciones de comunicación, medios, organización y evaluación.10
De esta forma, rescatar la normatividad del nivel de opinión, del empirismo,
incorporar una teoría integral de la enseñanza a la docencia, es sólo posible a
partir del planteamiento de la enseñanza como problema de investigación en
el campo mismo donde se desarrolla,
justificando de nuevo el vínculo docencia-investigación.

Tercer nivel de análisis: El vínculo docencia-investigación en relación a la
práctica de la investigación

de la situación educativa y en función
de la situación social global.

Esto nos lleva a sostener la necesidad
Subrayamos la necesidad de la investi- de investigar la realidad, ya que " ...al
gación sobre la práctica educativa en el margen de los problemas reales supone
salón de clase como una alternativa para no contribuir a superarlos en tanto que
rescatar las actividades de alumnos y · la investigación estará fragmentada y
maestros del saber de opinión, así co- descontextualizada" . 12
mo de la práctica empírica y rutinaria.
Mediante el apoyo del conocimiento
Examinar las relaciones entre los
científico que nos permite esclarecer, componentes de la práctica educativa
por una parte el conjunto de mediacio- desde el contexto social de la institución
nes que regulan los procesos de ense- hasta los del grupo escolar en sí mismo,
ñanza-aprendizaje, y por otra, la inves- y los comportamientos de los sujetos
tigación aplicada en la que se contemple que están presentes, nos parece una
la experimentación y contrastaéión con condición necesaria en la aproximación
la realidad, es posible enriquecer y reela- a la práctica pedagógica y la posibilidad
borar la comprensión que tenemos so- de descubrirla, de analizar la dinámica
bre la enseñanza. En el conocimiento de los diferentes intercambios en las reque nos proporciona la investigación so- laciones de los participantes, los tipos y
bre la realidad en la que actuamos, se formas de comunicación, el surgimiento,
encuentra la posibilidad, tanto de deve- dinámica y resolución de conflictos, la
lar la práctica como de transformarla. lógica de presentación de los conteniLo anterior conduce a los profesores in- dos, la lógica de asimilación de éstos, la
vestigadores a asumir el compromiso de influencia específica de la acción inscambiar, para mejorar la práctica de la tructiva y del docente, etc.
enseñanza. Esto nos plantea nuevamente
la necesidad de cuestionar los fundaEl sustento de dicho examen es la obmentos teóricos en los que apoyamos servación directa a través de la cual ponuestro modelo de análisis, ya que "só- drán detectarse los signos fundamentalo una teoría crítica y explícita que sir- les del funcionamiento de los aspectos
va de fundamento a la investigación edu- antes sefialados y mediante un proceso
cativa, podrá dar más utilidad a ésta co- experimental, identificar las variables y
mo elemento innovador de la práctica determinar las relaciones entre ellas.
real".11
Es esta la línea en la cual orientamos
Destacamos la importancia que desde nuestro trabajo de investigación. Caracnuestro punto de vista adquiere el estu- terizamos la vida en el aula en términos
dio de la relación educativa llevado a de los intercambios y procesos psicosocabo como un procedimiento experi- ciológicos e instructivos y planteamos la
mental, ya que permite abordar al siste- investigación desde el enfoque metodoma tal y como es en el presente, tal y lógico etnográfico, situacional, y cualitacomo rige las relaciones entre los actores tivo.

�Entre algunos de los elementos a analizar se encuentran las . estrategias que
utiliza el profesor para planificar, tomar
decisiones, actuar en la enseñanza, los
mecanismos de adquisición de vicios que
se desarrollan en el juicio del maestro;
así como analizar las estrategias de procesamiento de información que se activan en el alumno como consecuencia
de las actividades de ensei\anza, los
contenidos, experiencias de aprendizaje, los efectos del desarrollo de conocimientos y los métodos de pensamiento
en el alumno como producto de determinadas estrategias de enseí'ianza. Además del aspecto ya seí'ialado sobre las
relaciones bidireccionales y multivariadas que se generan en el salón de clase.
La irrupción de la investigación en el
aula y del quehacer docente no es nueva. Sin embargo, una metodología integral de abordaje sí está esperando por su
construcción. Los enfoques centrados
en el aprendizjae o en la enseñanza, en
la interacción o en el contexto, descuidan aspectos que se tornan como pequeñas "cajas negras" en el conocimiento
del docente. Nos hemos planteado la necesidad de registrar, describir, interpretar, confrontar nuestras prácticas docentes sin encerrarnos en un paradigma exclusivo, salvo de alguno integral que aún
está por construirse. Nos parece que un
enfoque antropológico constituye una
alternativa no suficienteri1ente probada
en el aula a nivel superior en las ciencias
sociales, y que la recenstrucción de los
procedimientos por medio de los cuales
accédemos a los datos constituirá a
posteriori la metodología empleada.
Hasta este momento hemos incorporado
el uso de informantes, entrevistas, reuniones con docentes, opiniones de alum-

nos, la incidencia de acontecimientos
externos que afectan la práctica, además
de lo central: la observación participante y el registro en el aula.
En el contexto específico de una Jí.
nea curricular, la de Psicopedagogía y
Didáctica correspondiente a la licenciatura en pedagogía, y desde la problemática de seleccionar y organizar contenido~, hemos tenido que abocarnos a
la definición de nuestro objeto de estudio, que teniendo como eje a la enseñanza -tanto en su teoría como en su
práctica- plantea el abordaje de los
problemas relacionados con la práctica educativa desde muy diversos campos disciplinarios tales como el psicológico, sociológico, antropológico, filosófico, etnográfico, etc., enfoques todos que enriquecen la perspectiva desde
la que se contemplan y tratan de abordar tales problemas, pero que pese al
riesgo que implica ubicarse en uno o algunos de ellos, tenemos que considerar
tal situación en vistas a hacer un "recorte" que desde nuestra óptica permite un mejor acercamiento a la práctica
real; estamos abordando los procesos de
enseñanza-aprendizaje en el aula a partir
de un proyecto de investigación que permita conocer dichos procesos en el ámbito de la producción de la práctica educativa. Este abordaje se fundamenta en
consideraciones de índole psicopedagógica y didáctica y contempla de alguna
manera los aportes de otras disciplinas,
así como las determinaciones y condicionamientos de la práctica educativa
escolarizada en su relación con el contexto social, político y económico.
Consideramos que el conocimiento
de la práctica educativa tal y como ésta

se produce es necesario para poder pi
tear y experimentar alternativas de
lución a las vicisitudes que se presente
y que tal conocimiento sólo es posi
en la medida en que exista un real ac
camiento a los procesos que tienen lu
en el aula, mismo que requiere de inv
tigación, de la intervención de alumn
y maestros en tal proceso, además
observar, cuestionar, reflexionar, expe '
mentar, de crear para poder innov
Por lo tanto nuestro proyecto de·
vestigación actualmente reviste la
guiente característica: se propone o
servar, registrar, describir, explicar c
la mayor riqueza posible y rigor a
tico los procesos de enseñanza-apren
zaje que tienen lugar en el aula consid
rada como una totalidad concreta.
cual nos lleva a ciertas consideracion

4. La investigación supone acudir al
aula sin categorías parcializadoras
o que fragmenten la observación
y el registro. De esta manera la
vida en el aula es abordada como
una totalidad.

5. La investigación supone una serie
de análisis sobre los primeros datos a fin de establecer conexiones
teóricas.

6. La investigación supone la producción de hipótesis de trabajo docente que a largo plazo puedan incorporarse en un diseño experimental.

Lo anterior está de acuerdo con la
postura sobre la producción de programas de investigación educativa a partir
l. La investigación asume un c .' de la propia práctica de la educación,
ter colectivo con la participad· ateniéndose al patrón materialista y críde docentes-investigadores de · tico que caracteriza a la intervención
tintas disciplinas, lo cual permi científica en la realidad, e inscribiéndose
uri enfoque más amplio de los i en la línea de movimientos pedagógicos
como opción de transformación que innómenos así como una mayor
corpora a su vez a los agentes profesores
delidad de la observación e in
14
pretación de la realidad áulica. 1 y alumnos.

2. La investigación asume un c •
ter institucional en la medida
Cuarto nivel de análisis: El vínculo doque concientiza los fines del p
cencia-investigación
en relación a la foryecto educativo, como punto
mación docente
partida para su valoración y/
transformación.
En un mirar retrospectivo a un proceso
de formación y actualización docente
3. La investigación incorpora la
~e se inicia hace algunos años, y a parservación participativa en la
tir de la reflexión sobre éste, detectael docente asume el rol de inv
mos una serie de aspectos de nuestra
gador de su propia práctica,
práctica educativa que han ido cobrandesdeí'iar el posible apoyo de
do importancia a través de las diferentecnología.
tes etapas de dicho proceso, mismo que

ha asumido distintas características según lo enfoquemos en su comienzo o a
partir de su institucionalización con la
puesta en marcha del Modelo Académica Alternativo. 15
La sensibilización sobre ciertos aspectos de la práctica educativa nos ha llevado a plantear problemas respecto a la
vida en el aula y ante los cuales nos encontramos aún sin respuesta, y en el inicio, sin elementos suficientes para analizarlos e intentar comprenderlos. Este último hecho se ha modificado en alguna
medida, y trataremos de elucidar sobre
los determinantes de tal modificación.
· Pensamos que han sido diversos factores dentro del proceso de formación
-llevado a cabo de manera tanto informal como formal-, los que posibilitan el acercamiento al análisis de nuestra formación como docentes y como
investigadoras.
Se encuentran, por una parte, el conocimiento de diferentes enfoques teóricos sobre el desarrollo, el aprendizaje,
la enseñanza, la práctica educativa en el
salón de clase, que dos planes de estudio
de la licenciatura en pedagogía han permitido a los maestros que impartían e
imparten determinadas materias, abordar con cierta amplitud y nivel de profundidad.
Así, desde un enfoque meramente
teórico, empezamos a ubicar problemas
presentes en nuestra práctica, y a los
que sin más fundamentación y muchas
veces por ensayo y error, tratábamos, en
el mejor de los casos, de dar respuesta o,
en otro caso, de obviar, cayendo entonces en serias contradicciones entre lo

sustentado en un discurso con el que
nos sentíamos identificadas y en nuestras actuaciones en el aula. Después, empezamos a comprender que una forma
más eficaz de aportar alternativas de solución a los problemas que nos interesan
en vistas a mejorar la calidad de la enseñanza, va más allá del conocimiento de
· modelos teóricos, y que requiere de
construir alternativas de solución a partir de la investigación sobre el proceso
educativo en el que participamos.
De esta forma, nuestro proceso de
formación como docentes nos ha conducido desde la preocupación por el dominio de contenidos -que han sido o que
son impartidos, y que tratan sobre los
procesos en que estamos insertas-, hasta la concienciación sobre problemas relacionados con la enseñanza y con el
aprendizaje, así como a la necesidad de
obtener respuestas a esos problemas,
contemplando a la investigación educativa como el proceso a partir del cual se
ha de crear para transformar.
Aunado a este reconocimiento, que
nos ha llevado a la realización de diversas actividades en el campo de la práctica docente así como en el de la investigación, han surgido, a partir del trabajo
sobre los contenidos de enseñanza cuestionamientos de orden epistemoÍógico
que hacen aparecer la complejidad de la
problemática educativa en una magnitud
que recién empieza a tener sentido en
nosotras. A medida que hemos abordado estas cuestiones referentes a un campo de conocimiento, a su especificidad,
explicación, interrelaciones con otros
campos, nos hemos planteado también
otras cuestiones sobre la práctica en el
aula y sobre el abordaje de dicha prácti-

�•

ca para su investigación, esto es, qué
modelos, qué métodos, qué técnicas,
qué estrategias de investigación utilizar
o desarrollar para acercarnos al conocimiento de la práctica educativa.
Consideramos importante señalar que
el proceso descrito con anterioridad ha
sido impulsado y reforzado por los requerimientos que ha implicado, como
ya lo señalamos, la puesta en marcha a
nivel institucional del Modelo Académico Alternativo. Entre sus implicaciones están las reformas a nivel del plan
de estudios de la licenciatura en pedagogía así como la formalización del proceso de formación y actualización docente. Tales implicaciones revisten especial significado en nuestra experiencia
de formación. Así, por ejemplo, las características del trabajo en el campo de
conocimiento de la psicopedagogía y didáctica se relacionan estrechamente con
las del plan de estudios y con sus modificaciones. De éste modo, el denominado Plan 80 de la licenciatura no integraba a nivel curricular la psicología educativa y la didáctica, situación que permitía ampliar y profundizar en el conocimiento de dos diferentes campos disciplinarios, contemplando remotamente
las posibilidades de integración interdisciplinar así como las repercusiones de
tal integración en la práctica. Admitíamos, sí, la necesidad de investigar, de
producir conocimiento, pero en cada
uno de los campos por separado y quizá priorizando la investigación de procesos .psicológicos que intervienen en la
enseñanza-aprendizaje, para después desarrollar un proceso de investigación sobre aspectos didácticos.
Planteábamos la necesidad de investí-

gar, sin enfrentar concretamente los obstáculos de tipo epistemológico y metodológico que su realización supone, ni
las limitaciones en cuanto a la fonnación en investigación y posibilidades
reales de integrar la docencia con la
investigación.
Este panorama cambia en algunos aspectos al replantearse los objetivos y
reestructuración de la licenciatura: Modelo Académico Alternativo. De esta
manera, y a nivel de curriculum formal,
se plantea la organización de una línea curricular que tiene como eje la
problemática de la integración de la
psicopedagogía y de la didáctica. Situación que lleva al planteamiento de cuestiones epistemológicas sobre lo que supone a nivel teórico dicha integración y
se va complejizando a medida que cobramos conciencia -a partir del estudio
de contenidos de enseñanza-, del trabajo sobre los programas de los cursos
y de la reflexión sobr~ la práctica de
nuestras contradicciones entre el discurso y la actuación como docentes.
La formalización del proceso de formación y actualización docente ha tenido como característica principal el
trabajo colectivo, el que ha atravesado
por diferentes momentos; en el actual,
la sistematización de ese trabajo al interior de la línea curricular de psicopedagogía y didáctica posibilita un mayor
rigor en el análisis de la práctica docente
concreta de los participantes, así como
el fortalecimiento de la relación entre el
proceso de formación docente y la práctica de la investigación.
Antes de finalizar nuestras reflexiones sobre este vínculo queremos anotar

que las limitaciones de todo trabajo
investigación, y en nuestro caso especí
camente las conceptuales y metodol'
cas, han ido adquiriendo distintos ma
ces en función del momento por el
atravesábamos en nuestra fonnación d
cente como en la formación como inv
tigadoras.

Quinto nivel de análisis: el vínculo
cencia-investigación en relación a
práctica educativa escolarizada

Estamos de acuerdo en que "no prete
demos en modo alguno, ignorar que
práctica educativa escolarizada sea u
práctica contradictoria donde los pr
sos que allí tienen lugar son tanto '
lécticos como históricos. Es decir
si bien colabora en la reproducción
cial del sistema también genera en
propio seno condiciones para cuestio
y luchar por una transformación
mismo". 16 Si asumimos que la docen
actual está revestida de "individu
mo, irresponsabilidad, desazón, dis
sión, aislamiento, impreparación,
cultura, egoísmo, falta de fe y de am
al trabajo, cinismo, desaliento, sim
• , y escepticismo
. .
" ,17 JUS
. ti'ficamos
c1on
necesidad de modificarla. Nos p
que la vía por la que procedería
cambio sería la incorporación de fun
mentos teóricos en el ámbito de
práctica, y el continuo esclarecimien
de sus significados por medio de la ·
vestigación además de la voluntad ex
cita de los interesados. De tal modo
no sólo el docente, sino los alumnos,
como la institución, formen parte de
transformación que sufra la prác '
educativa si la fundamentamos en la
vestigación. Un punto de partida es

compromiso colectivo de los que participamos en el proceso por la modificación asumiendo de entrada la labor de
concientización que esto requiere. Si deseamos una docencia más creativa, más
satisfactoria, alumnos más críticos y
cuestionadores, necesitamos que la profesionalización de la docencia finalmente descanse en un saber teórico y en
un ejercicio de investigación.

de índole psicopedagógica y didáctica y
con el desarrollo de una pedagogía que
aclare aspectos del proceso educativo tales como: "la dinámica de la clase, las
formas de abordar el conocimiento, la
determinación de las tareas académicas a
realizar en relación con el aprendiza. "J)

Je .

Otro elemento a considerar lo constituye el conocimiento científico que
La transformación en las universida- formulado a través de teorías caracterides mexicanas, que se da de manera ra- za al contenido disciplinario, el cual podical y a veces no perceptible a partir see una organización lógica y significatide los movimientos universitarios de los va producto de indagaciones rigurosas
60's y 70's, lleva al planteamiento de con el objeto de prever la adquisición
que la función y el propósito de las ins- progresiva del alumno de esos cuerpos
tituciones de educación superior ya no de conocimiento organizados lógicamenson ni pueden ser los mismos, por lo te, así como de los métodos para adquique es necesaria su redefinición en el rirlo. Si pretendemos que esa asimilamarco de la práctica educativa escolari- ción gradual de contenidos pueda relazada y de un hecho ¡resente, la crisis cionarse con el conocimiento ya poeconómica del país. 1 Marco que nos seído así como con la formación de esimplica el análisis de diferentes situacio- tructuras internas y el desarrollo de esnes que tienen que ver con la crisis, con trategias operativas de pensamiento, esla universidad y en nuestro contexto tas peculiaridades del contenido exigen
específico con la función y con la ense- organizar el contexto, las estrategias doñanza de las ciencias sociales, y con la centes y el comportamiento del profenecesidad de buscar criterios que per-. sor con el fin de favorecer las actividamitan construir la manera de corregir des y experiencias de aprendizaje.21
irregularidades que ocasionan que el nivel académico no sea el deseable, la maLa docencia nos ha permitido cuesnera de orientar la docencia "a estable- tionar la práctica al mismo tiempo que
cer estados de conciencia crítica y parti- la teoría que da cuenta de ella. Hemos
cipativa en la problemática social, y en vivido alienadamente esta práctica;22
relación con esto, al desarrollo de capa- hemos sentido que perseguimos fines
cidades intelectuales, de creatividad e
que nos son ajenos, contrapuestos, que
innovación, para la producción y mane- la racionalización que hacemos de nuesjo de los conocimientos científicos".19 tra tarea cada vez se toma más difícil:
la teoría no da explicaciones suficientes;
Ante esta situación, enfrentamos una el producto de nuestra práctica se nos
serie de problemas que tienen que ver
escapa de las manos antes de que podacon la selección de contenidos científimos explicamos cabalmente lo que está
cos, la relación de éstos con cuestiones
sucediendo. Desde el Departamento de

Evaluación hemos constatado que la situación alienada es compartida por
muchos docentes; la oscuridad puebla
nuestra labor. Nos hemos decidido por
hurgar en nuestro trabajo antes de que
podamos calificarlo como insalvable de
la ideología, aquél que sólo compete a
la reproducción, que desvirtúa cada vez
más la labor de la Universidad en la sociedad. Sólo la vía de la investigación
desde la concepción y características ya
señaladas, permite acceder al conocimiento y modificación de esta práctica
social, tan devaluada que el quehacer
científico poco se ha ocupado de ella,
que es recipiente de deshumanización;
antes de que se 1~ conozca cabalmente
ya se le maneja desde la tecnología, desde el sentido común, del poder, y también, desde el amor.
Aunado a esta situación, vamos interiorizando y aceptando como nuestra ~n función del trabajo con los
alumnos, de las lagunas en el conocimiento, de los procesos en los que participamos, de las dificúltades concretas
sobre las que nos sensibilizamos- la necesidad de reflexionar, de conocer los
mecanismos, los resultados de la práctica que realizamos, con el fin de evaluar y poder reconocer aquellos aspectos que requieren ser innovados en vistas a la consecución de los objetivos
planteados.
A partir de nuestra propia práctica
y del conocimiento de otras experiencias de profesores, hemos constatado
la existencia de algunas situaciones:
diversidad de estilos docentes que se reflejan en el aula a pesar de que e;isten
acuerdos previos en reuniones de trabajo académico, diferencias que van

�DE COMO UN ADAGIO PUEDE
CONVERTIRSE EN UN DOS POR DOS

José María Mendiola
más allá de las características personales del maestro y del grupo, y que se
relacionan con las interpretaciones que
un mismo discurso adquiere en cada
profesor; carencia de estructuras metodológicas acordes con la estructura conceptual del contenido y la estructura
cognoscitiva del estudiante; enfoques
de enseñanza tanto en alumnos como
en maestros determinados por la evaluación del producto de aprendizaje; variedad de limitaciones de los alumnos
para la adquisición del conocimiento; la
presencia del mínimo esfuerzo como
criterio en el desempeño de alumnos y
maestros.
Apuntamos a la resolución de contradicciones entre los contenidos trabajados en los cursos y la práctica en el aula,
teniendo claro que tal resolución no
podrá lograrse si no media en este pr~ceso de integración de discurso y practica, el de integración de la docencia e investigación, mismo que supone desde el
punto de vista de la docencia, el seguir
trabajando sobre los aspectos psicopedagógicos y didácticos ya señalados con el
fin de construir nuestra postura respecto
al objeto de estudio; y desde el punto
de vista de la investigación continuar
con un proceso que recién iniciamos y
que desde nuestra perspectiva tien~
como eje la forma en que estamos concibiendo a la práctica educativa escolarizada y a los procesos de enseñanza-aprendizaje, para poder definir las metod~logías y construir estrategias de investigación que posibiliten un acercamiento a
los procesos que tienen lugar en el aula
y que generen determinados productos.

Notas
l. Quintanilla, M. A.: "El estatuto epistemológico de las ciencias de la educación", en
Epi$temología y educación, Ed. Sígueme,
Salamanca, 1978,pp. 92-118.
2. Fullat, Octavi: Verdades y trampas de la
pedagogía, CEAC, Barcelona, 1984.
3.Postic, Marce!: La relación educativa, Narcea, S. A. de Ediciones, Madrid, 1982.
4.Casarini Martha, en Horacio Maldonado:
"Dialogando con Martha Casarini", Palabrw Instituto Psicopedagógico, Universidad' Regiomontana, Monterrey, 1984,

N. 3 y 4.
5.Escolano, Agustín: "Las ciencias de la
educación. Reflexiones sobre algunos problemas epistemológicos" en Epistemología
y educación, Ed. Sígueme, Salamanca,
1978, pp. 15-26.
6.Lakatos citado por M. A. Quintanilla: "El
estatuto epistemológico de las ciencias de
la educación", Op. cit.
7 .Pérez Gómez, Angel: "Aprendizaje, desarrollo y enseñanza", en Lecturw de aprendizaje y enseñanza, Ed. Zeto zyx, Salamanca, 1980,pp. 11-31.
8. Gimeno Sacristán, J.: "La integración de
la teoría del aprendizaje en la teoría Y
práctica de la enseñanza", en Lecturw de
aprendizaje y enseñanza, Ed. Zeto zyx, Salamanca, 1980, pp. 467-499.
9.Pérez Gómez, Angel: "Paradigmas contemporáneos de investigación didáctica",
,
J '"
en La en$eñanza: $U teoria
y su prac
..ca,
Akal Editor, Madrid, 1985.
10.Gimeno Sacristán, J. : "La integració~ de
la teoría del aprendizaje en la teona Y
práctica de la enseñanza", Op. cit.

investigación educativa y su impacto en
realidad", en La en$eñanza: $U teoría y
práctica, Akal Editor, Madrid, 1985.
12.lbid., p. 186.
13.lnfante, José María: Guía para el diseño
de inve$tigación, (Mimeo).
14.Quintanilla, M. A.: Op. cit.
15.Modelo Académico Alternativo: se refier
a la propuesta curricular de los planes de
estudio 84, para las siete licenciaturas que
imparte la Facultad de Filosofía y Letr
de la UANL.
16.Jiménez, Isabel: "Práctica educativa ese,
larizada. Elementos para la construccio
de un marco teórico de análisis", en Perfi
les educativo$, CISE/UNAM, México, N.
17, p. 10.
17 .Córdoba, Arnaldo: "La reforma univer ·
taria hoy", en Actualidad de la edu
ción ,uperior en México, Ediciones Fo
Universitario, México, 1984, p. 112-113
18.M. A. A.: Modelo Académico Alternativ
19.Ruiz Larraguive4 Esthela: "Curriculu
oculto y universidades democráticas: ac
camiento teórico para su análisis" en F,
ro univer$itario, N. 69, agosto de 1986,
70.
20.Ruiz Larraguive4 Esthela: Op. cit., P
70-71.
21.Pérez Gómez, Angel, "Paradigmas co
temporáneos de investigación didáctica

Op.cit.
22.Carrizales Retamoza, César: La exper'
cia docente. Hacia la desalienación de
práctica docente, Editorial Línea, Méxi
1986.

la calle a esa hora es un riachuelo luminoso de tan mediodía
de tan sol que oculta las sombras en los cuerpos mismos
y que es como saber que algo yace bajo la tierra removida sin haber visto el hoyo
el velo de lluvia
las manos que se adivinan entre sombras
la memoria sin haber vivido
es decir en ese día que se desdobla en un junio
sobre el cansancio húmedo de la gente
algo va a ocurrir
como te lo indica la anciana que niega con la cabeza a las bugambilias
y el que danza sostenido en el aire de un edificio abandonado
y el hombre que resume su mirada en un solo ojo y que acecha con máscaras y papel amate
y la mujer envuelta en su chal que se (con) funde con la sombra de un almendro
mientras del vuelo de ru falda unas letras van apareciendo en el muro:
abajo el gobierno de la burguesía viva la universidad
y el perro y el niño que abrazados miran con tristeza a su alrededor
y el círculo se completa
cuando la anciana se convierte en una mancha anaranjada sostenida por el follaje
(verde
cuando el bailarín de un giro se pierde en las grietas del edificio
cuando el hombre decide probarse una máscara
y entre el leopardo el rey y la serpiente
prefiere la del dios para crear un nuevo universo y habitar en él
cuando la mujer se ha vuelto sombra del almendro
cuando al niño y al perro se los come de a poco la tristeza
y sólo quedan las letras en el muro
des~}ia~t~s en ru estructura que se sostiene a pesar del tiempo
luego pasan los guachos* en su trote verde

11. Gimeno Sacristán, J.: "Planificación de la

82/Chilpancingo, gro.

*sardos

�PROPUESTA DE DEMOCRATIZACION
EN EL GOBIERNO DEL D.F.

Javier Oliva Posada
Introducción

Para una mejor comprensión del objeto
del presente análisis, resulta indispensable tener a la mano algunos indicadores
básicos de las condiciones políticas, jurídicas e ideolúgicas tanto del país como del Distrito Federal; fundamentalmente, por la casi sistemática discusión
a propósito de las expectativas institucionales para la instauración de un modo más abierto y flexible para la participación política de los capitalinos.
Retomando algunos de los suµuestos
contenidos en el proyecto "Consulta
pública para determinar la partici11ación
ciudadana en la gestión de Gobierno del
Distrito Federal'.', por un lado tenemos
las consideraciones de índole estrictamente jurídica y, por el otro, las de carácter político. Nos parece, a b'I'andes
rasgos,_que el referido ensayo adolece de
ciertas generalizaciones así como de algunas imprecisiones. Veamos.
Resulta innegable la existencia de
cierta tradición cultural y política en la
socie,lad mexicana y, particulanil ente
en el Distrito Federal, sin embargo, pensamos 11ue al detectar la procedencia de
. " democrat·izadora " , t euna sugerencia
nemos posibilidades de precisar s1;1 _naturaleza y reales objetivos. Por ejemplo,
las líneas asumidas por los llamados grupos marbrinales discrepan notablemente
de. las sugeridas por un partido político
de iz1¡uierda, o bien, las diferencias entre los proyectos del propio departamento del Distrito Federal y el PRI local. Es decir, cada sector y grupo político posee una acepción determinada al
~ respecto.

Cómodamente, algunos sectores oficiales incluso el mismo Presidente de la
'
.
República han traído a colación el tema;
lo cierto es el acrecentamiento de las
opiniones a raíz de los terremotos de
septiembre del año antepasado. Aut~gestión para la vivienda, toma de decisiones sobre las necesidades inmediatas,
problemas de transporte, entre otros,
han temilo una traducción un tanto
inesperada para el Gobierno Federal.
Nuestro esquema de exposición está
dividido, pues, en tres grandes puntos.
El primero, la argumentación jurídica,
el siguiente, un somero estudio de las
condiciones políticas y, finalmente,
una posible solución con sus respectivas implicaciones.
A la par del desarrollo del ensayo,
también haremos algunas menciones alternativas al documento anteriormente
referido ..

Tema l. A propósito de los parámetros
jurídicos para el Distrito Federal
La propuesta más atrevida, por la inestabilidad que provocaría al sistema político mexicano en su conjunto , es la elección directa del Regente. Por principio,
habría necesidad de modificar el status
"referente a la naturaleza del Distrito Federal, esto es tendría que convertirse en
Estado de la República. Este asuntó no
se menciona en el ensayo citado. Pero
independientemente las presiones ejercí•
das en la parte sur d_e Chiapas para la
creación del Estado Libre y Soberano de
Soconusco, lejos de amainar han arreciado.
Como ya lo hemos señalado en otros

trabajos, la salida debe de ser ab8?}uta
mente distinta. No por precauc1on
una alianza entre los partidos de izquier
da -bastante improbable-, pues en t
do caso sería benéfico para .aceitar 1
mecanismos internos del partido ofici
sino por el detrimento de poder y d
imagen sufridos por el Ejecutivo
En efecto, y contrariando al proyce
to de Consulta pública, resulta much
más factible una modificación a la L
Orgánica del Departamento del Distri
Federal que enmendar la Constituci'
Política vigente para restarle atribuci
nes al poder ejecutivo. Desde nues
punto de vista, ni el Congreso Local,
otras fonnas autogestivas darían res
tado en la medida de la incertidumb
sobre los puntos que el sistema está d
puesto a negociar ante los grupos poi
ticos.
La modalidad de Consulta Popu
utilizada como figura política duran
la campaña presidencial de la ac
gestión, no tendría mucha continuida
pues considerando las irremediables ru
turas entre una administración y la
guicnte, el futuro de una medida de
índole no tiene mucha viabilidad. P
cisamente, las figuras de Referendum
el Plebiscito emergen como presupu
tos alternativos, sin embargo su nat
leza las invalida como figuras posibl
En efecto, ambos constituyen varían
de un mismo objetivo, considerar
opinión de la población sobre te
muy precisos y no sobre proyectos
nerales de gobierno, pues esa es, j
mente, la función de las elecciones ge
rales.
Una

el resolver la institución c¡ue dará comienzo al proceso democratizador. Fijamlo una serie de metas, ciertamente,
no puede ser el mismo Departamento
del Distrito Federal pero tampoco puede ser el Consejo Consultivo, pues su
origen y actuales nonnas lo imposibilitan. En cambio, una iniciativa proveniente del Poder Ejecutivo o de la propia Cámara de Diputados zanjaría dicho obstáculo. Además, ya se han dado
casos de auscultación local a propósito
de medidas 11ue afectarán a la población
en cuestiún.
Empero, hagamos un poco de prospectiva política. El tema de la democratización de algunas formas de gobierno
para la capital va a ser, seguramente, tema de la próxima campaña presidencial;
por ende, la instrumentación inmediata
generaría un factible dese1¡uilibrio en la
continuidad anteriormente explicada.
Volviendo a la alternativa de l)Ue una
comisión fom1ada ad hoc en la-actual
Legislatura, salvaría los múltiples problemas presentados por el texto de Consulta Pública. En principio, la reglamentación interna de la Cámara pcnnite la
creación de dichos cuerpos; en segundo
término, esto haría una importante reconsideración a nivel tlel Distrito Federal, movilizando a sus pobladores dentro
de los parámetros preestablecidos, Contiendas ideológicas controladas, con una
difusión ib'llalmentc considerada.
Una vez iniciado el proceso de auscultación - no de consulta- la aplicación de las conclusiones podrían verse
para la LIV LCbrislatura. Y señalamos la
preferencia µor la auscultación, por'lue
acudirían todas a,¡uellas organizaciones

interesadas e involucradas en la vida
social y política de la ciudad. En tanto
que la consulta es asumir una actitud
bastante más pasiva, sujeta a críticas
más profundas por la imposición de un
orden dctenninado. A diferencia de la
auscultación, que sería un solo tema general, exigiendo a los participantes una
mayor claridad y contundencia en sus
argumentaciones.
Una comisiún pluripartidista compro•
metería a las corrientes institucionalizadas para la continuidad y fortaleza de
la empresa auscultativa. Sin duda, las de
por sí mermadas atribuciones del Consejo Consultivo se verían aún más afectadas, pero se trata de una fase de cambios. En sí, de actualización para el sistema en su conjunto.

Tema 11. Las perspectivas políticas
Hasta ahora, la experiencia histórica ha
evidenciado las amplias facilidades ,¡ue
existen para modificar la conformación
de la Constitución Política, pero, a cada
acontecimiento jurídico de semejantes
tamaños, siempre acarrea un reacomodo
en las fuerzas políticas contendientes
por el control y ejercicio del poder. La
hegemonía alcanzada por el Presidente
de la República en los años tres y cuatro
de su mandato, lo colocan en el camino
de transfonnar, con ·cierto tacto, los objetivos de sus lineamientos.
Otro elemento, no menos trascendente, es ei_· moy¡micnto po1mlar no
institucional. Nos referirnos - componente ausente en el proyecto multicita1lo- a las organizaciones campesinas, de colonos, de damnificados, de
profesionales entre otros. Estos sccto-

res profundamente politizados han aumentado considerablemente sus filas e
influencia en otras partes del país. Por
ello requerimos de mucho tacto y sensibilidad, para una probable negociación sobre una eventual participación
política legal.
Ante ese panorama, nuestra propuesta va tomando la fonna de una reestructuraciún interna del Departamento del
Distrito Federal; descartemos definitivamente la elección de Regente o la instauración de un Conbrreso Local. Pensemos, pues, en la municipalización del
territorio capitalino. Nada más acorde
con el proceso de descentralización. Este punto, tan tratado en últimas fechas
ante el reacomodo de burócratas afectados de alb'llna fonna por los terren'lotos,
produce curiosa reconsideración sobre
los orígenes legales e históricos de nuestro sistema: el federalism,o.
La propuesta de una "Comisiún c~profcso ", no aclarada en el trabajo resefiado, requiere de algunos ajustes. Recordando el asunto de la descentralización y la democratizacit'.in, percibimos
una profunda relación entre ambos. En
efecto, hay re11ucri111icntos de participación, am111ue las razones no 1¡uedan
del todo claras. Pasemos, así, a exponer
nuestra idea básica.
En los momentos actuales Je crisis
internacional y nacional, procurar una
identificación de los ciudadanos para
con sus estructuras de gobierno, implica la continuidad misma de la estabilidad gozada. Por eso, detectamos una
preocupación de las estructuras en lob'I'ar una auténtica vinculación , capaz de
co11SebTUir el aval político, pon¡uc ha-

�CAMPECHANISIMO

.

...

~.

-~- ....

-.'.,~::'~•

t '.

..

Genaro Huacal

:&gt;·&lt;;.~=
.;

..:.

CAMPECHANISIMO

, ,1

No hay musa
que dure cien años
ni poeta
que la resista

ciendo una reflexión rigurosa la identidad entre uno y otro factor es nula.
Dentro &lt;le la perspectiva planteada,
los problemas no tienen como único
efecto la participación r•ol ítica. Las
consecuencias tienen que ser valoradas a corto y mediano plazo. Viviendas,
construcción de centros fabriles, contaminación, crecimiento urbano, entre
otros, podrían estar incluidos en la serie
de atribuciones perdidas por el gobierno
de la capital.
Existen, sin duda, vías ideológicas
para preservar las bases del sistema.
Argumentaciones tendientes a prcci•
sar el lúnite de las negociaciones; de
ahí parte nuestra propuesta para sub·
sanar simultáneamente la parte jurídica,
la ideológica y la propiamente política.

Tema III. Hacia una propuesta reactiva•
dora
Cuando nos referi.mos a la municip~ción de la vida en la ciudad, lo hacemos
retomando la división jurisdiccional
ex~stcnte, conocida como Delegaciones.
En cada uno de estos centros administrativos, el ejercicio de la política es
cotidiano. Sus atribuciones, contenidas
en la Ley Orgánica del Departamento del
Distrito Federal, han producido una

gran cantidad de enfrentamientos por
una elemental carencia de sensibilidad
y conocimiento político presto para la
negociación.
La vida municipal, en tanto base de•
cisiva de nuestro sistema, al ser instaurada en el Distrito Federal, sin duda
contendría un fuerte impulso a la "liberación" política interna. Recordemos
el ingreso al GATI, las directrices asumidas para combatir la caída del petrÓ•
leo, en fin, en la economía han habido
sustanciales cambios. En la política,
como contraparte, aún no.
Someter a elección a todos y cada
uno de los delegados induciría al PRI a
reafinnar sus estrategias de proselitismo y convencimiento; una ventaja fun•
damental, tendría cuerpo en las relaciones para con los diputados federales
y con el Regente. Este último seguiría
designado por el Presidente, mientras
que los cuadros oribrinarios del Distrito
Federal tendrían acceso a ser postulados
para gobernar parte de la capital. Los capitalinos no puéden ser postulados a
ningún cargo de elección superior al de
Senador. Y la experiencia de la compe•
tencia política resulta básica para el
buen gobernante.
En contra de la propuesta, t-'Sgrimir

encimamiento de funciones o pérdid
de poder, no tiene cabida. De cualqui
manera los actuales diputados y
autoridades delegacionales los tienen,
parte de la misma circulación de la élit
política, Asimismo, un análisis de r
conocimiento de las condiciones y r
cursos de cada región daría una idea rn •
cercana de lo que existe en el Distrit
Federal; incluso para el planearnient
del crecimiento urbano, esta tarea
muy útil.
La circulación en los puestos eleet'
vos es uno de los brrandes secretos de
estabilidad política mexicana. Abrir 1
cauces a la clase política capitalina, fo
talecería en mucho al sistema. Un es
dio sistemático de las características y
mencionadas, descorre el descon ·
miento en el trazo de líneas de autob
ses, del ícn6rneno automovilístico y
contaminación, entre otros.·

MACONDEANA
Todos
en el pueblo
Dicen
que a Gaho
Le repiquetea
el merequetengue

RELAX
Finalmente, la actuación
autoridades electas marcaría la pauta
evaluación más directa y ele actitudes
mayor compromiso para con la pobl
ción gobernada ..

Mixico, D. F., a 15 de abril de 1986.

Sé que nada gano
mentándote
la madre
pero vieras
qué bien me siento

�PROBABILIDAD

Salvador Borrego
HOROSCOPO
Estará muy deprimido
por el resto de su vida
No se preocupe
se suicida mañana

ANALOGIA
Hacer el amor
es como ponerse los zapatos
-piel
metida en otra pielpero más rico

En los años veinte de este siglo, "había
pocos matemáticos, fuera de la Unión
Soviética, que reconocieran la teoría de
probabilidades como rama legítima de
la matemática ".1 En nuestros días, sin
embargo, entendemos la teoría de probabilidad como la rama de la matemática que estudia los fenómenos aleatorios, los cuales, sobre todo los juegos
de azar, parecen haber acompañado al
hombre desde hace siglos para divertirlo,
arruinarlo, y a veces, como sucedió en
nuestro estado, para elegir gobernante.2
Al referirnos a los fenómenos aleatorios queremos distinguirlos de otro
tipo de fenómenos, que tienen la característica de conducir a los mismos resultados cuando el experimento se realiza
en idénticas condiciones. Por ejemplo,
si una pelota inicialmente en reposo se
deja caer desde una altura de X pies a
través de un cilindro al vacío, invariablemente caerá al suelo en t

=~ 2X seg,
g

donde g = 32 ft/seg2 es la aceleración
constante debida a la gravedad. Estos
fenómenos son llamados determinísticos.

TAREA
Si follar
es hacer el amor
·¿qué será emperifollar?

En los fenómenos que estudia la
teoría de probabilidad, los aleatorios,
también llamados estocásticos, el resultado no puede predecirse de antemano
con certeza; así por ejemplo, si lanzamos una moneda al aire, no podemos saber si su cara superior mostrará águila o
sol. "La incertidumbre respecto al resultado de un fenómeno aleatorio puede
depender de nuestra incapacidad práctica, aunque no teórica, para tener en
cuenta todas las variables que determinan el resultado, como serían, en el ca-

so de la moneda, la velocidad y posición iniciales, el rozamiento con el aire, etcétera, o bien ser de naturaleza invencible determinada, por ejemplo, por
. .
dlfu
nuestro d esconoc1m1ento
e
turo " .3
Existe confusión entre los términos
teoría de probabilidades, probabilidad y
cálculo de probabilidades; la mayoría de
los autores tratan estos conceptos como
sinónimos; no así Kendall: "En el Medievo y Renacimiento había una distinción entre probabilitas, relacionado al
grado de intensidad de una creencia, y la
teoría de oportunidades ( doctrine of
chances), que calculaba el número de
formas en que cierta clase de evento podía ocurrir. En los Siglos xvn y XVlll la
doctrina de oportunidades prevaleció
asimilada a "probabilidad", así que hoy
en día la misma palabra se usa para denotar ambos conceptos. Una útil distinción se ha perdido. Nosotros podemos
admitir "probabilidad" como incluyendo oportunidades; pero continuaremos
distinguiendo entre teoría de probabilidad, a la cual concierne el uso de probabilidades en el establecimiento de afirmaciones acerca del mundo exterior, y
el cálculo de probabílidades, al cual concierne el desarrollo matemático de las
consecuencias de ciertos axiomas y postulados".4
Para Kendall la teoría de probabilidades es una rama de la metodología
científica, y el cálculo de probabilidades
una rama de la matemática.
El concepto mismo de probabilidad
se presta a interpretaciones; tenemos
tres distintas formas de entender la probabilidad. Iniciemos esta discusión con
un ejemplo. Si lanzamos una moneda

balanceada dos veces, ¿cuál es la probabilidad de obtener águila en ambos casos? Podríamos pensar que los posibles
resultados son dos águilas, dos soles, y
un águila y un sol, es decir, tres posibles
resultados. En consecuencia, podríamos
establecer 1/3 como la probabilidad de
obtener dos águilas.
Esto lleva implícito el definir la
probabilidad de un evento como la razón de casos favorables a éste entre el
total de casos posibles. Sin embargo el
cálculo conlleva un inconveniente, alguien podría razonar de otro modo y
decir que los posibles resultados son:
(A = águila, S = sol) AA, AS, SA, y
SS, y en consecuencia la probabilidad de
obtener dos águilas sería 1/4. Sin embargo AS y SA pueden entenderse como
un sólo evento, a saber, el de obtener
un resultado de cada tipo en los dos lanzamientos.
Podemos convenir entonces en que
obtener dos águilas y obtener un águila
y un sol son dos eventos unitarios, pero
que al segundo lo vamos a observar con
mayor frecuencia que al primero.
Este tipo de desavenencias se producen porque la definición clásica o
a priori de probabilidad, es aplicable só. lo a eventos formados por resultados individuales que igualmente pueden ocurrir; pero esto último no es otra cosa
que decir que los posibles resultados tienen la misma probabilidad de presentarse. Esto es, la definición clásica de
probabilidad es circular.
Veamos otro ejemplo pensando en
esta " definición" de probabilidad. ¿Cuál
es la probabilidad de que al seleccionar

�j

1

.l' .
1J
i

aleatoriamente un entero positivo obtengamos un número par?, ¿es 1/2? Podríamos apoyarnos en la idea de que en
los primeros 10, 100, 200, etcétera, la
mitad son pares. Pero esto depende del
orden, pues si reordenamos los enteros
positivos como l, 3, 2, 5, 7, 4, 9, 11,
6..., la probabilidad sería 1/3, usando
el mismo criterio.

concepto de límite en análisis matemático, pues si el límite es p, dado un E ,- O
no existe un N tal, que todas las frecuencias relativas siguientes estén en la 1
vecindad de p. Significa esto que estamos hablando de límite en su acepción
probabilística, y esto nos lleva de nuevo
a deficiencias en la definición de probabilidad.

Es claro que la definición clásica de
probabilidad nos conduce a algunos problemas como los anteriores, por lo cual
habría de revisarse; sin embargo hay casos en los que ni siquiera podemos dar
una respuesta. Por ejemplo, ¿cuál es la
probabilidad de obtener águila si lanzamos una moneda cargada? En este caso
la definición a priori de probabilidad no
tiene nada que hacer.

Consideremos ahora el problema de
tratar de determinar 8, la proporción de
fumadores en México. ¿Qué significado
tiene la expresión Pr (0.20 ~ e,0.43)?
Aquí 0 es simplemente un número que
no conocemos. Es claro que está o no
está en el intervalo (0.20, 0.43). ada
hay de aleatorio en esto. Como un segundo ejemplo, denotemos ahora por 0
al índice de inflación para el próximo
año. Es más fácil aquí pensar en 0 como aleatorio, porque el futuro es incierto. Pero, ¿cómo interpretar Pr
(54% E 0 , 70%) en términos de
una sucesión de situaciones idénticas?
El índice de inflación del próximo año
será un único e irreproducible evento.

Una "solución" al problema anterior es observar la frecuencia con que
ocurre una "águila" en un número grande de lanzamientos, suponer que esa frecuencia relativa tiene un límite cuando
el número de lanzamientos tiende a infinito, y definir ese límite como la probabilidad de obtener un águila.
Lo anterior nos conduce a otra interpretación del concepto de probabilidad; la llamada frecuencia relativo o a
posteriori, lo cual requiere que los ensayos del experimento se realicen en condiciones iguales.
¿Es la anterior una buena solución?
Para un estadístico clásico sí, mas no
así para un matemático.
El concepto de límite que contiene
la interpretación anterior no es el mismo

Para casos como los anteriores,
donde el punto de vista frecuentista es
inaplicable, se desarrolló la teoría de
probabilidad subjetiva, que nos pennite
considerar este tipo de afirmaciones probabilísticas. La idea central es permitir
que la probabilidad de un evento refleje
la opinión personal sobre la oportunidad
de ocurrencia de éste.
A diferencia del modo directo en
que puede asignarse una probabilidad a
priori o a posteriori, una probabilidad
subjetiva puede asignarse sólo por introspección. Una buena forma de lo-

grarlo es imaginar una situación d
"apuesta", como ilustramos a continu
ción.
Para determinar la probabilidad d
evento E, denotada por P (E), imagin
una situación en la cual recibirá Z
llones de pesos si E ocurre y (1 - Z) ·
llones de pesos si E' ocurre, donde E
denota el complemento de E, y O•Zcl
La idea es seleccionar E hasta que le
suite indiferente qué posibilidad ese
ger, en cuyo caso, de acuerdo a la te
ría de la utilidad, debe ser cierto q
Z P (E) = (1-Z), (1-P(E)), y en co
cuencia, P (E) = 1 - Z.
Resulta claro de los planteamie
tos anteriores que una definición pre ·
sa que englobe todas las situaciones i
ciertas de interés no existe; pero pod
mos observar que en las primeras d
concepciones hay propiedades en c
mún. Por ejemplo, la probabilidad
cualquier evento es mayor o igual q
cero, pero menor o igual que uno;
probabilidad de la totalidad de resul
dos posibles es uno; y la probabilid
de la unión de eventos mutuamente e
cluyentes es la suma de sus prohabilid
des particulares.
Las anteriores propiedades sirven
base para un desarrollo axiomático,
que evade las ambigüedades discutidas
lo largo de este artículo, y represen
la sólida hase sobre la cual ha creci
la teoría de probabilidad o el cálculo
probabilidades, o, simplemente, la p
habilidad.
Al iniciar este artículo mencio
mos la falta de reconocimiento de

....
..
..,
.

ljii"

.

.
t

,,

.-:;.

-probabilidad como rama legítima de la
poblaciones con base en muestras de
matemática a principios de siglo· en ellas obtenidas; con la ventaja singular
nuestros días, en cambio, no sólo tiene de escoger de antemano las probabilida~l reconocimiento, sino que es parte des de equivocarnos al inferir.
mcl_uso de la cultura popular de algunas
naciones avanzadas. La razón del camCiertamente la probabilidad es parbio, que Fcller entiende como precio te medular en la raigambre matemática
pagado, fue la asociación de la probabi- de la estadística, pero también existen
lidad con la estadística, que es, de acuer- aplicacio~es directas de ella a campos
do con Kendall, "la rama del 'mJtodo tan fascinantes como la genética. Y,
científico que trata con los datos obte- sobre todo, es una de las ramas de la
nidos, por conteo o medición de las matemática que más agudeza mental repropiedades de poblaciones de fenó- claman; luego entonces, una de las más
menos naturales".
bellas Y dignas de ser cultivadas.
Tal asociación obedece a la rerrulari1iad rstadística de muchos fenóm;nos
alratorios, que pennite inferir acerca de

Notas
l.

Feller, Williarn, lntroducci6n a la teoría

de probabilidade, y
musa, Vol. 1, pág. 7.

,u, aplicocione1. Li-

2.

El 3 de junio de 1825, al calificar las
elecciones para elegir el primer Gobernador Constitucional de Nuevo León, se
encontró que José María Parás y José
Antonio Rodríguez obtuvieron igualdad
de votos, la legislación dispuso que un
"volado" decidiera la elección. La suerte
favoreció al primero. Hiltoria de Monterrey, de Andrés Montemayor Hernández,
pág. 11.

3.

Iván Obregón Sanin, Teoría de la probabilidad. Limusa, pág. 45.

4.

Kendall y Stuart The Advanced Theory
of Stati,tic,. 4th &amp;l., Vol. 1, pág. 194.

5.

El desarrollo axiomático moderno fue
proporcionado por A. Kolmogorov.

�LA FILOSOFIA SE SABE,
NO SE APRENDE

José Revueltas

RESCOLD
Aunque es indiscutible el p~der que ~
ne el tiempo para convertir en cen
cualquier página, es el hombre quie
fuera llamado a descubrir una y otra
el rescoldo: guiño luminoso que n
dirige nuestro semejante desde el aye
El "Mensaje a la generación 1965- 7i
de egresados de la Facultad de F!los
fía, Letras y Psicología de la Umve
dad Autónoma de Nuevo León" de J
Revueltas incluido en las siguientes
ginas, qu~dó consignado como ~pén~·
de Dialéctica de la conciencia, lib
inédito, el núm. 20 de las Obras com
tas del. R., Era, México, 1982, pp. 21
217.

¿Qué representa para el estudioso de la
filosofía -para el estudiante- salir de
la universidad? Bien; ha recibido el certificado, el diploma, el título o lo que
sea, que lo acreditan académicamente:
es un ser modificado, enriquecido por
el conocimiento. Pero nadie es culpable de esta modificación: algún libro
luminoso, alguna palabra esclarecida
hasta el fondo, ciertamente. Sin embargo, es el estudioso mismo quien se automodifica y se autotransfonna y quien
se convierte en ese ser para el pensar,
que le fue mostrado en el aula en la
incesante transparentación de la filosofía. El objeto de su estudio no ha sido específico -por cuanto a lo que son
el aprendizaje y adiestramiento en otras
disciplinas- ya que no asume una parcialidad dada del conocer, sino éste en
su esencialidad como conocimiento del
conocimiento. No sale de la universidad
hacia esto o aquello, a semejanza del
médico que sale para el ejercicio de la
medicina o el arquitecto para realizar inmuebles. En el estudioso de la filosofía
su salir de la universidad es un entrar, un
volver, un descubrirse inserto en la universalidad : estuvo ante ella, mientras se
apropiaba de cierto número de herramientas; ahora está en ella, inmerso,
comprometido con todo su ser.

Ante ella, ante la universalidad -ya
que únicamente comparec~a corno un
pensar en busca de aquellas herramientas- no debió aprender nada. Esta era
una de las condiciones presupuestas del
conocimiento: el rechazo de toda manipulación iileológica, la puesta en
cuestión de todas las ideologías, la libertad en oposición a todo aprendizaje y
todo adiestramiento. Pues la filosofía
no constituye una destreza o una habi-

lidad particulares, o incluso, ni siquiera
una política. Es una constante de la
presencia del espíritu, un pensarse de
la realidad en la conciencia: la filosofía
se sabe, no se aprende. Cuando la filosofía llega a saberse, cuando se sabe, por
fin, en el estudioso de filosofía, éste deja de estar ante ella para situarse en
ella, para integrarse e instalarse en su seno: ahora es el traspunte de la filosofía
que, libreto en mano (teoría en mano),
prepara e indica los elementos de la impugnación filosófica a que hagan su entrada en la escena histórica. Recordemos
una definición de Marx: "la manera cómo ciencia es y cómo algo es para ella,
es el saber". El cómo es lo que se sabe,
lo resuelve el pensamiento discursivo, racional. Luego, la conciencia filosófica es
en acto, en cuanto pensada y que se
piensa. Quiere decir: fue, es y será por
cuanto razón en movimiento, razón de
la historia.
La razón, pues, no nos es dada. La razón se hace, es una razón devenida, y es
el tumulto de la razón que se nos ofrece
en la historia y la realidad inmediatas
-el mundo que nos rodea, nuestro entorno real- como momentos siempre
por desentrañar, repensar y esclarecer,
hacia todas las direcciones y todos los
tipos (nada deja de ser distinto a lo que
es en la tridimensionalidad del tiempo:
pasado, presente, futuro). Los hombres
hacen la razón y al pensarla en el tiempo
la rehacen como razón pensada, con lo
que hacen y rehacen también sus realidades históricas.
El hombre es el hijo del hombre, autogenético por cuanto a su ser, ontogenético por cuanto al saberse de ese ser
en la racionalidad. Esto significa que no

se da de otro modo que como praxis, esto es, como acto pensador y que se piensa, como acto que deviene y se autotransforma. Tal saber es la herramienta
con que se sale de la universidad para
entrar en la universalidad. El certificado, el título, las palmas académicas, por
supuesto, son lo que sobra.
Respecto a otras profesiones, se sale
de la universidad como una conclusión,
como algo que termina y se deja atrás.
El egresado se dispone para el mejor
usufructo de lo aprendido, independientemente de la utilidad social que esto represente. Realizará el principio de todo
pragmatismo: "conocer es comer". El
estudioso de la filosofía, no. Para éste,
conocer es transformar. El primero sale
a la práctica; el segundo comparece ante
y participa en la praxis. Que tal cosa no
sea de otro modo - como debiera- se
lo debemos a las estructuras petrificadas
de la educación superior. Una reforma
universitaria radical presupone superar
esta contradicción: humanizar las especialidades (las disciplinas académicas), es
decir, universalizarlas. ¿Qué es lo que
se contiene en esto? Ante todo, una
nueva metodología: el conocimiento no
como una colección de datos ni apropiación de técnicas (sin dejar de asumirlos), sino como el saber de su génesis y
de su desarrollo en tanto que totalidad
concreta: 1) como repensamiento de su
historia; 2) como asunción de esta historia en tanto que realidad racional objetiva en movimiento (vgr. el desarrollo
de Tolomeo a Copémico); y 3) como vivencia existencial y apropiación del conocimiento racional en el yo cognoscente como protagonista: autoconciencia del saber que se realiza en su ahora y
aqu( históricos. Todo esto sea dicho,

�desde luego, como apunte muy general
y a título de simple indicio.
·
Ahora bien: ¿por qué alguien egresa
de la universidad para el "conocer es comer" y alguien para el "conocer es
transfonnar"? La pregunta está dirigida
a la realidad objetiva (humana, social,
histórica): ella es su condicionante. ~a
realidad solicita al intelectual del mISmo modo para insertarse y confundirse
en ella como factor de sustentación, que
para convertirse en su element?, crítico,
en su cuestionamiento. La opc1on ya no
se refiere a ninguna disciplina académica: todos están conminados a elegir, los
médicos, los biólogos, los arquitectos,
los ingenieros.
Los egresados de filosofía ya e~gieron -no porque sean peores o me1ores
que los demás, sino porque lo primer?
que hace la filosofía es ponerlos en el filo de la navaja. No tienen otra tarea,
cualquiera sea el punto de vista en que
se coloquen, que la de cuestionar: Se
plantea, naturalmente, el qué y el como
de tal cuestionamiento, lo mismo que el
qué y el cómo de la realidad, ya que ésta
es el objeto cuestionable.

' i)
;

Hablábamos del tumulto de la razón,
considerada la razón como cosa no dada
ni preestablecida, sino que se hace a sí
misma, se autogenera en la cabeza de l~s
hombres y se dispara en todos los sentldos y dimensiones posibles del tiempo Y
del espacio: el pensamiento, así, busca
la razón concreta de su tiempo en el
mundo que lo rodea, en la realidad inmediata que se presenta siempre como
un tod; confuso, caótico, ininteligible,
opaco, de seudoconcreciones, de falsa
concretidad, o sea, precisamente, de ese

tumulto de .la razón de donde ésta ha de
esclarecerse y precisarse como praxis;
esto es, como teoría realizada : memo.
ria y experiencia históricas, conqu1Stas
ya obtenidas del pensamiento; y teoría que se realiza: que tra~fo"?a. la
historia y subvierte la praxis objetiva
dada, la otra praxis ante la que comparece y con la que se confronta.
En esto se expresa el qué y el cómo
del cuestionamiento, y el qué y el cómo de la realidad cuestionable: el pensar crítico que niega una realidad acrítica, fija, detenida en las seudoconcreciones de una praxis fetichizada: de una
no-praxis, de un practici8!11? ciego y
Pragmático donde como umca verdad
sólo queda la de " conocer es comer"
Compañeros de la generación

~965-

70 que egresa de la F~cultad de ~ilos~fía, Letras y Psicolog1a de }ª UruverS1dad Autónoma de Nuevo Leon:

Desde mi lugar de trabajo: la celda
donde estudio, ·preso político en, 1~
cárcel preventiva de la ciudad de Mex1co reciban mis más calurosos saludos,
m~ más fervientes esperanzas, mi confianza más firme en el futuro socialista
y comunista de los hombres, la sociedad
donde se realizará el yo cognoscente social, en suma, donde se realizará la filosofía.

NOTA: transcribo tres textos a cuyas fuentes
pueden acudir quienes deseen procurar~e precisiones más exactas respecto a determinados
conceptos.

Sobre la totalidad concreta

,

"La dialéctica de la totalidad concreta no
es un método que pretenda ingenuamente
nacer todos los aspectos de la realidad sin excepción y ofrecer un cuadro 'total' de.
realidad con sus infinitos aspectos Y prop1
dades, sino que es una teoría de la realida~ Y
de su conocimiento como realidad. La d1
!éctica de la totalidad concreta no es un m
todo para captar y describir tod~s los aspe
tos, caracteres, propiedades, r~lac1ones Y ?r
cesos de la realidad; es la teona de la realid
como totalidad concreta. Si la realidad
entendida como concreción, como un tod
que posee su propia estructura (Y, por tant
no es algo caótico), que se desarrolla (y, po
ende, no es algo inmutable y dado de un
vez para siempre), que se va creando (y, e
consecuencia, no es un todo perfect~en
acabado y variable sólo en sus partes s~,
lares o en su disposición), de tal concepe10
de la realidad se desprenden ciertas concl .
siones metodológicas que se convierten ~n _d
rectriz heurística y principio epistemolog1
en el estudio, descripción, comprensión, ilu
tración y valoración de ciertos sectores tem
tizados de la realidad, tanto si se trata de
física o de la ciencia literaria, de la biolo
o de la economía política, de problem
teóricos de las matemáticas o de cuestio
prácticas vinculadas con la regulación de
vida humana o de las relaciones sociales.
(Karel Kosik, op. cit., "La totalidad con
ta", p. 56).
,

Cárcel preventiva de la ciudad de México,
mayo de 1970.

Sobre el saber y la autoconciencia.

"La tarea de conducir al individuo desde
punto de vista sin formar hasta el saber d
bía concebirse en su sentido general, Y hab
que considerar en su formaci?n al individ
general, al espíritu autoconsciente. (...}
individuo recorre este pasado, cuya sus
cia es el superior espíritu, al modo de aq
que antes de emprender una ciencia su

rior recorre los conocimientos previos que
ya posee, con objeto de hacerse presente su
contenido; este individuo convoca sus recuerdos, sin que tenga en ellos su interés capital y su reposo. El individuo también tiene que recorrer los estadios de formación del
espíritu general según sus contenidos, pero
como formas ya depuestas por el espíritu, como estadios de un camino que ya está abierto y allanado. (. ..) Esta existencia pasada es
ya propiedad conquistada del espíritu general, el cual constituye la sustancia del individuo y, apareciéndole externamente, su naturaleza inorgánica. La formación desde este
punto de vista del individuo consiste en que
conquiste eso ya presente, consuma su naturaleza inorgáncia y la tome en su posesión.
Pero desde el punto de vista del espíritu general como sustancia esto consiste en que esa
sustancia se dé su autoconciencia, produzca
en sí su devenir y su reflexión.
La ciencia expone ese movimiento formador tanto en su detalle y su necesidad
cuanto como aquello que ya ha descendido a
momento y propiedad del espíritu. El objetivo es la penetración del espíritu en lo que es
el saber. La impaciencia pide lo imposible, a
saber, el alcanzar ese fin sin los medios. Por
una parte hay que soportar la longitud de ese
camino, pues todo momento es necesario; por
otra parte, hay que detener,e en cada momento, pues cada uno de ellos es una forma individual completa y sólo se contempla de un
modo absoluto cuando se considera su determinación como (un) todo o (algo) concreto,
o cuando se conside'ra el todo en la peculiaridad de esta determinación. Como la sustancia
del individuo, como el espíritu· mismo del
mundo ha tenido la paciencia de recorrer en
la larga ex tensión del tiempo todas esas formas y la de asumir el gigantesco trabajo de la
historia universal, en la que confórmó todo el
contenido de la que ésta es capaz, y como el
mismo espíritu del mundo no pudo conquistar con menor trabajo la conciencia sobre sí
mismo, así tampoco puede el individuo, por
la naturaleza de la cosa, concebir su sustancia
con menor trabajo; al mismo tiempo tiene en
realidad que hacer menos esfuerzos, puesto
que todo eso existe ya en ,í, puesto que el
contenido ha reducido ya la realidad suprimida como posibilidad, la impuesta irunedia-

tez, la formación, a su abreviatura, a la simple determinación del pensamiento." (W. F.
Hegel, prólogo a la Fenomenología del espíritu, citado en Georg Lukács, El joven Hegel,
cit., pp. 455-56. (Véase Hegel, Fenomenología..., ed. FCE, 1966, pp. 21-22).
•

Sobre el concepto de praxi,

"Para Marx, el pensamiento es praxis, y es
praxis su objeto; es decir que en la praxis
verifícase la existencia de ambos términos y
que, en ella, por lo tanto, pensamiento y realidad coinciden. Praxis es el proceso del conocimiento que Marx (si bien tomando como
punto de partida la actividad aensible) con-

sidera, al igual que Hegel, sup\lración de la
antítesis entre 'la unilateralidad de la subjetividad y la unilateralidad de la objetividad' (Hegel, Enciclopedia de las ciencias
filosóficas, párrafo 225). Apartarse de la
praxis significa separar mediante una abstracción los dos términos, que sólo en su relación tienen existencia y vida; es decir, significa despojarlos de su vida y existencia
real. Y como el método abstracto es propio
de la escolástica, Marx considera una cuestión
puramente escolástica la planteada sobre la
realidad de un pensamiento que se separa de la
praxis." (Rodolfo Mondolfo, El materialismo histórico en F. Engels, ed. Raiga!, Buenos Aires, 1956, p. 29).

�GEORGES BATAILLE EN PERSONA

Madeleine Chapsal
ABANICO
Pienso que lo que me obliga a escribir
es el miedo a volverme loco.
¡1

Sufro unq aspiración ardiente, dolorosa,
que perdura en m( como un deseo
iniarufecho.
Mi tensión se asemeja, en un 1entido,
a unas locas ganas de re(r, difiere
poco de las pasiones conque arden los héroes
de Sade, y, sin embargo, está próxima
a la de los mártires o los santos. .•

Georges Bataille nació en Billom, Puy-de-Ddme el 10 de septiembre de 1897. Ingresó a
l'E~le des Chartes, prosigue la carrera de bibliotecario, primero en la BibliotMque Nationale en París, después en Carpentras Y
en Orléans. Ligado con el grupo surrealista,
publica en 1928 Historia del ojo, después
funda varias revistas (Documenta, Acéphale,
y en 19 5 7, Critique); participa en mu chas
otras (Verve, La Nouvelle Revue Frarn;aise).
Entre sus grandes obras: La experiencia interior (1943), El odio de la poesía (1947),
El abad C (1950), La parte maldita (1950),
El erotismo (1957), Las lágrimas de Eros
(1961 ). La publicación de sus obras completas está a cargo de las Ediciones Gallimard
desde 1969.

La primera vez que vi a Georges Bataille
debía ser la última: fue en la primavera de
1961, en la biblioteca de Orléans, de la que
era conservador. Murió algunos meses más
tarde, el 8 de julio de 1962.

Georges Bataille, Sobre Niet:uche.

-¿Termina usted una obra sobre el
erotismo titulada Las lágrimas de Eros?
GEORGES BATAILLE.- Así es. Una
obra que me da muchos problemas porque trabajo en ella desde hace bastante
tiempo y desgraciadamente no puedo
trabajar sino muy poco, mi salud no es
buena. Me debato en circunstancias que
no he escogido... pero acabo por llegar,
con mucha paciencia.

-¿Usted había comenzado ese libro
desde cuándo?
G. B.- Oh, después de más de un año.
¡Pero es un libro pequeño! Y sobre un
asunto que no demandaba nuevos conocimientos. Aunque, evidentemente, me
siento obligado a comenzar por el erotismo prehistórico, que ha sido poco es-

tudiado.

-¿Con qué documentos trabaja usted?
G.B.- Con los de las cavernas. Yo escribí en otro tiempo un libro sobre la
caverna de Lascaux. En esta caverna
existe lo que se llama "el pozo", donde
usted probablemente no descendería
porque de ordinario no hay descenso: se
necesita preguntar, arreglar las cosas con
el guarda, etc. Bien, allí hay una cosa
muy bella, muy bella en sí misma. Aunque quizá no sea la más bella. En c9!_1.junto, las pinturas de Lascaux son extraordinarias, pero la más curiosa es
esta: la única en todo caso donde aparece la figura de un hombre. Ese hombre
es mi Dios, en un estado que no deja ignorar . .. los éxtasis que experimenta.
Esto que digo puede ser engañoso, como
sucede cuando los animales son pintados de una manera completamente realista. El hombre solo, pintado en la caverna, es muy esquemático, completamente esquemático, pero, si usted quiere, la única parte definida destaca su
masculinidad.

-No sabía que se encontraban pinturas eróticas entre las pinturas prehistóricas.

G .B.• Se encontraron muchas. Pero
generalmente son, como es el caso del
hombre de Lascaux (a menudo se le llama as1), simplificadas. Se podría hablar
de caricaturas más que de pinturas.

- ¿Y con qué espíritu piensa usted
fueron hechas esas pinturas?
G. B.. Es difícil decirlo. . . Hay un
hombre con un animal... en principio
se tiene la impresión de que el toro (no
es un bisonte), que el animal está a un

paso de matar al hombre. Pero eso no
está tan claro como lo otro. Un toro,
con mayor razón un bisonte, es un animal muy aterrador. No se puede saber
qué hacen allí. Yo lo interpreté lo mejor
que pude. Creo, sobre este punto_, hab?
llevado las explicaciones muy le10s; sm
embargo, he sido más prudente que la
mayor parte de aquéllos que han hablado y emitido hipótesis complicadas, que
han creído poder encontrar esto y aquello... Por ejemplo, se ha visto en ese
personaje medio dormido y acostado, a
un personaje en éxtasis. Pero eso no es,
creo, del todo serio. Y, sin embargo,
esas gentes son más serias que yo, puesto que yo, como usted sabe, no tengo
estampa de erudito...

- ¿Qué representa para usted el ero-

.
.,
tismo.

G. B.- Es una experiencia interior. Yo
no busco explicar el mundo por el rasgo
del erotismo, no, pero veo, a pesar de
todo, al erotismo como la vía más poderosa que nos permite entrar en el instan•
te, de vivir el instante. Dicho de otro
modo, creo que la mayor parte de la actividad humana consiste en hacer cosas
que servirán más tarde, mientras que el
erotismo (no hablo de la concepción de
niños, aquí eso no es lo esencial) no descubre nada. Es puro derroche, gasto de
energía en ella misma, fiebre donde se
ofrece un resultado inmediato y de ningún modo un resultado posterior como
en el caso del obrero que trabaja.

- ¿El erotismo sería lo contrario del
trabajo, su revés?
G. B.- Sí, cuando Ún obrero trabaja,
por ejemplo, JI no se ocupa sino del por•

�venir, mientras que el erotismo se interesa nada más en el presente. Es por eso
que se puede hablar de una experiencia
completamente aparte.

-Es porque usted tiene otro modo ...
no forzosamente inferior... Usted bus-

caba algo ...

_¿U na experiencia feliz o desgraciada?
G. B.- Es evidentemente el placer que
produce la danza, pero en fin, esto n,o
conduce siempre a la pureza y alegria
simple; a menudo es muy pesado... En
Las lágrimas de Eros señalo tod~ l~ 'r1e
el erotismo puede aportar de mfirutamente penoso, de infinitamente doloroso.
_¿Cómo comenzó usted a escnºbº,
ar·

G.B. Me fastidia un poco decírselo... En fin, mi primer libro fue un libro erótico.
_ ¿Cómo veía usted entonces su carrera de escritor?

G. B.- No tengo idea... Me veía más
bien como un filósofo. Siempre, ante todo, he girado ·alrededor de la filosofía.
Pero la he tratado de tal manera que no
puedo decir que sea verdaderamente un
filósofo. Fallé en lo que quise ser, algunos de ni.is libros se le acercan, profundizan en ella, pero me he dado cuenta
que bahía una distancia entre lo que escribo y la filosofía verdadera.

,,

-¿Por que.

f

G. B.- Porque una filosofía d~a de
ese nombre debe poder encadenar mde:finidamente su pensamiento. Ahora bien,
yo soy incapaz de seguir en lo mismo
durante largo tiempo.

G.B.- Buscaba la angustia, p~ro más
bien para liberarme de, e~la. V~1a en el
exceso de angustia la um~a sali~a de la
angustia. Sí, no puedo decirle la epoc!···
aunque me complacía un poco, le hma a
esta angustia.

recargando ese movimiento. Lo ideal s';
ría escribir como Platón. Veo esto as1:
él intenta establecer que puede levantar
un edificio racional, y que sin embargo
hay algo más allá...

mo no podía expresarlas mejor sino hablando de una idea que me llegó, creo
que ayer o anteayer, de hacer un libro
que llevaría sobre la primera página de
la cubierta El surrealismo está muerto,
y sobre el reverso de esta cubierta Viva
el surrealismo. ..

G. B.- Contra el estado de cosas existente. Una rabia contra la vida tal como
ella es.

_•Usted no sabe qué va a escribir en
¿
b . 'I
el momento de ponerse a tra aJar.

-Actualmente, ¿en qué encuentra
usted vivo al surrealismo?

-¿Tal como ella nos es impuesta por
una sociedad, o contra la vida misma?

G.B.- Eso depende. Hay libros que no
puedo hacer sin saberlo, sin. tener una
idea aproximada. Pero en fm, muy 8
menudo, aun cuando creo saber adónde
voy, comienzo a escribir otra cosa Y
aquello toma un giro imprevisto... En
cierto sentido, hay algunas cosas rez~~
das en mí, enfermas, de las que mahc~
tanto y no les saco partido. No estoy sm
embargo al margen de Boileau, pero si
usted lo prefiere, el "Frecuentemente
un bello desorden es un efecto del ar•
te" ·me hace pensar en mi manera de
com~oner! De hecho yo no podría ll~
gar a mantener el orden, y en el esp1
ritu de Boileau es evidente que el o
den es superior al desorden ... pero a veces se puede reencontrar la riqueza exiatente en el desorden. Eso no es fácil, pero yo me he vuelto muy avezad~ en
tos pequeños problemas: converru: ~l ~
sorden, el desorden fundamental, inicial
en algo que participe del arte, me pare
un muy buen principio.

G. B.- Y bien, veo al surrealismo tocar lo esencial. No sabría decirlo mejor
cuando intento representar la idea que
me hago de él, no tan clásica pero que,
creo, confirma aquélla que expresó Breton: hay en el surrealismo algo profundamente religioso, de tal manera que el
nombre de san Juan de la Cruz, a mi parecer, no lo deforma. Una de mis dificultades, al principio, con el surrealismo,
era que yo estaba mucho más con dadá
que con los surrealistas, o al menos lo
estaba entonces como ellos no lo estaban más. Es cierto: para mí, hay que ir
hasta el extremo, hacia lo que se podría
llamar misticismo, hacia lo que intenté
designar con el nombre de san Juan de
la Cruz. Cuando digo al extremo, quiero
decir a los dos extremos: ¿qué mayor
contraste se puede imaginar que un señor afirmando a la vez sera dadá e impresionado por la biografía de san Juan
de la Cruz?

G. B.- Está claro que no importa cómo, cualquiera que sea el género de sociedad que nosotros tengamos, en el límite, esta rabia se encontrará siempre,
porque no creo que se pueda alcanzar
un estado de cosas tal que permitiera
vencer esta rabia.

_ ¿No intentó el psicoanálisis?

G. B.- Sí, lo intenté. No pudo ser
más ortodoxo ese psicoanálisis, aunque
no duró sino un año. Es poco tiempo,
pero fue suficiente: me cambió del ser
completamente enfern_iizo que yo era en
alguien más o menos VIable.
_¿Eso le interesó?

G. B.- Me apasionó y liberó.
_ ¿Liberación que usted no habría
• obtenido escribiendo su obra!

G. B.- No creo. Por una razón fác~
de expresar: el primer libro que escnbí, aquel del que le h3:1&gt;laha, no lo pude
escribir sino psicoanalizado. y creo poder decir que es solamente liberado de
esa manera como pude escribir.
-Con frecuencia se pregunta qué es
un escritor. Cómo consigue llegar a sus
propias fuentes. Usted que,sufrió ~l mal,
sus consecuencias, ¿podna explicarlo?

G. B.- No sé. Me costó mucho trabaj~
escribir. Me parece que lo ideal seria
componer sin por ello '_'recarg~" el movimiento de su pensamiento; pienso que
la mayor parte de las gentes componen

-¿Tuvo usted relaciones muy es
chas con el surrealismo?

G. B.- Mis relaciones con el surre ·
mo han sido de una cierta absurdida
pero probablemente no más que t
mi vida. En todo caso, si no llegam
André Breton y yo a declaramos h
les uno al otro, no es una cuestión
todo... Mis relaciones con el surr

- ¿Qué lo impresiona?
G. B.- Es un rabioso. He aquí el aspecto que tiene en común con los surrealistas (a mi juicio eso es lo esencial
del surrealismo): una suerte de rabia.
Cuando André Breton escribía: "Abandonen a sus mujeres, abandonen dadá ",
pienso que él tenía el espíritu de esa ra-

bia.
-¿Una rabia contra qué?

- ¿Encontrarse dentro de un cuerpo
es una situación intolerable?

G. B.- Encontrarse dentro de un cuerpo gobernado por la razón, mientras la
razón no puede vencer todos los instintos que existen en el ser humano, engendra una rabia que puede llegar a verse
como indeleble. Algo que sobrevivirá a
todas las posibilidades. Eso puede ser
por otra parte ese punto en el que yo
me he sentido siempre más o menos
opuesto a los surrealistas: ellos hacían
muchos más esfuerzos que yo intentando
reformas.
-¿Por eso habló de la risa? ¿Cómo
la entiende usted?

G.B.- Sí, para mí, la risa está en el
fondo de todo. Con una condición: se
trata de reírse de sí mismo, de ninguna
manera debe creerse liberado de lo intolerable al reírse de otro. Reírse de
otro porque se condena ingenuamente

algo en él, no es arreglar el problema.
Así no se liberará nunca de nada. Al
reírse de otro, en realidad no se suprime
la complicidad profunda que hay entre
el que ríe y el que es objeto de la risa.
- ¿Pero de qué sirve reír?
G. B.- Hay en el hecho de reírse de
sí mismo un regocijo cuyo soporte es,
en suma, un hundimiento. Es algo difícil de expresar. Excúseme por no culminar lo dificultoso, por dejar ciertas cosas
abiertas...
-Si se le preguntara qué piensa haber
descubierto o aportado de mayor importancia, en tanto que pensador, ¿qué diría usted?

G. B.- Diría de buena gana: de lo que
estoy más orgulloso es de haber mezclado las cartas; es decir, de haber asociado
la manera de reír más turbulenta y más
chocante, más escandalosa, con el espíritu religioso más profundo. Nótelo: no es
necesario imaginarse, a ese respecto, la
posibilidad de descubrir algo nuevo. Es
cierto, los hombres han alcanzado ptmtos extremos; pienso en ciertos yoghis,
en Ramakhrisna.
En realidad, estoy persuadido de lo
siguiente: el hombre vive en una suerte
de completo divorcio entre las ideas
que profesa y aquello que existe verdaderamente en el fondo de él mismo.
-¿En el fondo de él mismo?

G. B.- Sí, necesitaría convertirse en
el mayor rabioso posible y conservar al
mismo tiempo su lucidez. Todo lo que
pretenda el hombre, es decir, todo al

��EL LOBO SUSPIRA

Georges Bataille
NUEVE POEMAS DE EL ARCANGELICO

mi locura y mi miedo
tienen grandes ojos muertos
la fijeza de la fiebre
lo que mira en esos ojos
es la nada del universo
mis ojos son ciegos cielos
en mi impenetrable noche
está lo imposible pregonando
todo se desploma

*
almanaque de lejía de tinta
inmortalidad de poeta velludo
poesía cementerio de obesidad
adiós terneras maliciosas
dulces muertos vestidos por mujeres desnudas

Nada tengo qué hacer en este mundo
sino arder
te amo hasta morir
tu ausencia de reposo
un viento loco silba sobre tu cabeza
estás enferma de haber reído
me huiste por un vacío amargo
que te destroza el corazón
destrózame si quieres
mis ojos te encuentran en la noche
ardiendo de fiebre

*
estrella penetra el cielo
grita como la muerte
asfixia
no quiero la vida
asfixiarme es dulce
la estrella que se eleva
está fría como una muerta

adiós mentira sueños

*
te pierdo en el viento
te cuento entre los muertos
un cordón necesario
entre el viento y el corazón

*

véndame los ojos
amo la noche
mi corazón es negro
empújame hacia la noche
todo es falso
sufro

�el mundo siente la muerte
los pájaros vuelan los ojos desorbitados
eres sombría como un cielo negro

*
la fiesta comenzará
en el fango y en el temor
las estrellas caerán
cuando la muerte se aproxime

*
Eres el horror de la noche
te amo como se agoniza
eres frágil como la muerte
te amo como se delira
sabes que mi cabeza muere
eres la inmensidad el temor
eres bella como matar
el corazón desmesurado me asfixio
tu vientre está desnudo como la noche.

*
Me conduces directamente hacia el fin
la agonía ha comenzado
nada más tengo que decirte
hablo desde el cementerio
y los muertos están mudos.
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*

DE POEMAS ELIMINADOS

El osario
La fuerza de la vida y la desdicha del frío
la difícil necedad del hombre
que sabe la ley de su cuchillo
la cabeza avara del éxtasis
un corazón de hielo üna sopa humeante
un pie sucio de sangre
el bigote de lágrimas
una lenta matraca de moribundo.
El muro
Un hacha
denme un hacha
a fin de que me espante
mi sombra sobre el muro
tedio
sentimiento de vacío
fatiga.
La escarcha

Mi amante la muerte
estrella de cal viva
corazón de hielo corazón de agua
corazón de cabellos de escarcha
estrella de ceniza
silencio sin labios.

�La ventana

huir el exceso de ese silencio
distraer la fetidez.

Pajarillo
mil colores
una muerte abarca el cielo

La iglesia

un cuervo fatigado
los ojos muertos
el viento desgarra el cielo

Cierzo de invierno
oh mi moribunda hermana
fulgor de lobo mordedura del hambre
piedra helada en el corazón desnudo

cuchicheo
de una muerta
la locura abre el cielo.

ah escupitajo de la indiferencia
ah cielo de insulto en todos los corazones
ah frío más vacío que la muerte.

DE POEMAS EROTICOS

Noche blanca

Ahogarse
impedir una voz
tragar desfallecida la lengua
abolir el rumor
dormirse
afeitarse
reír con los ángeles.
Noche negra

Te mofarás de tu prójimo como de ti mismo

El suelo
Me gusta la ceniza la escoria del hierro
una cabeza de dura piedra
y la insistencia de mi vida
las manos violáceas
las risas en el frío
y el cuchillo rojo de los dientes.

*
Risa de pájaros fango de sangre
estrépito helado de los dientes
basura grito vómito
cabeza sumida en el horror.

EL LOBO SUSPIRA

El lobo suspira tiernamente
duerme bella castellana
el lobo lloraba como un niño
nunca sabrán mi pena
el lobo lloraba como un niño

Sacad el amor de la oca
del bazo de los grandes señores
El olvido es la amistad del degollado
Con permiso
me voy.

La bella rio de su amante
el viento gime en un gran roble
el lobo murió llorando sangre
sus huesos secaron en el llano
el lobo murió llorando sangre.

La máscara
Ver,ione, de Miguel Covarrubia,

Muerte enmascarada de papel grasiento

�BATAILLE/ZAMBRANO

Silvia Mijares
Vivo la experiencia sensible Y no la explicación lógica. Tengo de lo d_i~no una ?x:
periencia tan loca que se reiran de m 1 s1
hablo de ella.
Georges Bataillc, La experiencia interior.

El oscuro rpundo de Bataille

No, de ninguna manera podríamos a~eptar que Georges Bataille ~s, ~n escntor
popular. AJ cont~~o, es d~f1c1l entender
811 lenguaje sedicwso e msolente. Sus
ideas audaces su rebeldía, el misterio Y
la oscuridad ;epresentan la antítesis del
escritor que comúnmente estamos acostumbrados a leer. Es cierto, las obras de
Bataille no son para conformistas, en
ellas desciende a lo más profundo de lo
humano transgrede las instituciones estahlecid~s, mezcla los contrarios, lo positivo con lo negativo, lo profano con lo
religioso. La pureza y el rigor ló~~o
nunca fueron los principios que def1meron la obra de nuestro autor. "La indisciplina y la tiniebla de algunos de sus
textos fueron buscadas por ese díscolo
que ambicionó la sombra ~on la ~i~ma
tenacidad con que un Valery codiciaba
la luz. " 1
Todo esto adquiere sentido, para
quien sin prejuicios pr~tenda l~~gar al
principio, al fondo, al ongen, valiendo~e
de todos los medios a su alcance, sm
"la ficción" de que todo resulte "b'1en",
sino con el propósito de enfrentarse a la
incoherencia al desorden, que nos conducen gener~mente a situaciones límite
y que si bien son gener~?oras .de angustia y sufrimiento, tamb1en registran una
gran experiencia vital.

Las reflexiones se dirigen obsesivamente a la violencia humana, al deseo, al
sexo, a la religión, a la sociología, a la
literatura a la filosofía, etc. Esto no nos
sorprend~, Bataille se ha ca_racterizado
por tener intereses muy_ diversos que
con su fuerza de pensamiento ha logrado integrar. El hombre es "el dominio
en donde los contrarios se abisman y se
.
,, 2
conjugan .

Todo conocimiento profundo de
~ más allá del objeto de conocimiento

si el conocimiento científico no lo
agotar el objeto, se te~d~án qu~ u_tiliz,
otros recursos, los sub1et1vos, s1 bren
tos no se pueden demostrar sí se pue_d
experimentar, sentir, vivir. E_ste conJ
to de experiencias necesanamente
transformarán en conocimiento
"ávido de ver, es el instante en que,
servando corre el riesgo de volverse m
Nuestro filósofo se propone a través ciego qu~ un ciego, especie de viden
del camino negativo hundirse hasta el que recuerda 4al sol como una mane
fondo del ser, en el misterio, ~n la gris, molesta". Bataille nos alerta so
muerte. Busca en el aspecto irracional los riesgos que corre el que se enfren
del hombre, en las partes bajas, en los al conocimiento. Reconocemos que
órganos sexuales, en el lado oscuro del ciencia tiene logros precisos pero l'
tados: nos proporciona orden, siste
ser humano ' en el punto más hermético.
,
,
''Nada a decir verdad, nos esta mas ce- concatenación. Todos los grandes pe
tTado que esa vida animal de la que he- dores se han preocupado por el prob
ma del conocimiento, de la relación
m·os salI'do. ,,3
que se encuentra el sujeto con el obje
El desarrollo social ha contribuido a Platón en el mito de la caverna nos pi
que el hombre rechace la s~la idea de tea que el pleno logro del conocimien
asumir sus instintos, su lado mdomable. es difícil y nos puede deslumb
Tal situación abstrusa lo coloca frente
Parménides aseguraba: todo lo real
a un conflicto. Sin embargo, este enforacional
y todo lo racional es real.
que singular sitúa a nue~tro pen~dor reconcluía
reconociendo que el mundo
belde en un lugar especial de la literatuirracional,
contradictorio, por lo tan
ra, en la corriente maldita de la cultura
irreal;
sin
embargo,
los humanos p
europea. Con el intelecto no se puede
cipamos
de
esta
"irrealidad"
que es
bajar al fondo irracional del ser -nos
hecho
y
además
no
podemos
sosia!
dice Bataille- sino a través de la experiencia interior que se sirve de la dramaLa deshumanización del hombre
tización y del movimiento oscilante e~jo
consigo el esclerosamiento de la
tre ley y violación. Esta idea tiene sentituraleza:
"Bajo la dirección del Esta
do cuando observamos a la naturaleza y
romano,
que suprimió la libertad
descubrimos que todo es polar, es decir,
toda
la
tierra,
la naturaleza fue som
todo tiene su contrario. El uno presupone al otro, pero de ningún modo u~o da a una ley extraña al hombre y
aniquila al otro. Se trata de que ~~s1s- cada a su conexión misma . .. La na
tan los opuestos, de que haya moV1IB1en- raleza dejó de ser divina, libre y bella
to, conjugación dialéctica, mas nunca de El hombre pierde la confianza en
mismo y la naturaleza se convierte
suprimir a uno de ellos.

un montón de cosas extrañas y muertas.
En el naturalismo de Fichte se manifiesta el dualismo religioso, el reconocimiento del yo teórico y práctico y la
superioridad del sujeto que trae como
resultado la destrucción y la cosificación de la naturaleza; "el ego del cogito
cartesiano-kan_tiano y del volo fichteano
reduce el mundo a un 'cadáver', a una
'materia muerta' sobre la cual debe reinar el 'concepto'".6 Hegel rechaza esta
posición coincidiendo con el pensamiento de Platón; al considerar que el universo debe ser venerado como un "Dios
bienaventurado".
Nietzsche al abordar el problema del
conocimiento nos dice: ''La prueba irreversible de la lucidez y de la veracidad
ha enseñado, sin embargo, el instinto
fundamental de fabulación a no engañarse más a sí mismo, y la conciencia,
instrumento crítico y pacificador, ha
descubierto bajo el error de la verdad esta verdad de que el ser no es ni verdadero ni falso, sino infinito movimiento expresivo, que no sostienen ni sujeto expresan te ni objeto expresado y que el fi.
lósofo, prolongando el viejo instinto
mílico, es el poeta de lo que sobrepasa
los límiles de la experiencia, que no tiene a esle respecto ni ejemplos ni originales y que es, por consiguiente, responsaLle de la cxislencia que querrá para él
y para los otros. En la imnensa soledad
de la vida y del pensamiento es, pues,
del h6TTlbrc la idea que subsume al hombre". 7 Todos estos enfoques acerca del
conocimiento nos obliga_n a planteamos
la siguiente pregunta: ¿Qué fue lo primero, la conciencia o la materia? Si
aceptamos que la conciencia fue primerol la naturaleza debe sujetarse a ella.

Pero si por el contrario aceptamos que
la materia siempre ha existido, no ha tenido ni principio ni fin, es infinita e
inagotahl~, entonces nos daremos cuenta de que el concepto es el pensamiento
de la estructura de un objeto; por lo
tanto, la naturaleza no se sujeta a los
conceptos ni a las leyes lógicas, sino a
sus propias leyes, a sus contradicciones,
a su especial manera de existir. Bataille
acepta ser materialista porque considera
a la materia como lo estrictamente sustantivo.
Para Nietzsche el juicio no es un acto
de conocimiento, más bien es un acto de
fe, porque lo que se supone que es verdadero es lo que se afirma en el juicio.
Esta posición dista mucho de expresar
lo que puede tenerse por verdadero.
Descartes nos propone recurrir a la
fe, a la creencia de un Dios que no nos
puede engañar y que es la garantía del
conocimiento. La creencia es el fundamento del conocimiento. En la filosofía cartesiana el pensamiento en su totalidad se encuentra sujeto o subordinado al concepto de fe.
Con Parménides surgieron los principios lógicos de identidad y contradicción. También con él se plantea el problema de la inmovilidad del ser. Su idea
del ser es muy sui generis: es preciso, lógico y racional, y nada tiene que ver con
la realidad material; pues lo concilie así:
uno, inmutable, esférico y eterno.
Para Bataille el ser es sinónimo de devenir, de movimiento, de vida. Es la totalidad de los entes. La rebeldía de Bataille contra la lógica, la moral, el estado, la familia, da a su obra la unidad,

porque los hechos pertenecen al curso
de la realidad y los pensamientos al curso de la estructura de la lógica.
Tenemos que reconocer que la vida
de cada ser es irrepetible, sólo se vivirá
una vez. No obstante, cada uno se empeña en vivir en el mundo de las apariencias, de las concepciones unitarias, en
los sistemas lógicos preestablecidos, para hacer a un lado la vida y conformarse
con las representaciones maniqueas suplantando la expresión vital. En nombre
de los principios de la razón se pone en
entredicho la realidad material para que
lo adjetivo, la predicación, el juicio sean
lo real. En la situación extrema, en la
experiencia interior, la razón se pone entre paréntesis para introducirnos en la
propia existencia del ser humano, para
sentirla, vivirla y experimentarla al margen del logos.
Las experiencias religiosas le ponen
un límite a la experiencia misma, porque la conducen y cuando se logra el
objetivo propuesto, se termina el deseo,
se llega a la satisfacción. La experiencia
que propone Bataille es libre, sin prejuicios,· sin un fin previamente definido.
Esta experiencia nos abruma, nos conmueve y es posible que nos haga caer en
el sinsentido, pero a cambio de experimentar lo que todo ser humano debe
vivir por el solo hecho de existir.
La experiencia interior no prejuiciada es temeraria, no hay una idea que
ofrezca la posihilidad feliz de salvación
como en el cristianismo, como en los
éxtasis de los místicos. Esta experiencia
libre nos lleva a un lugar incierto, desconocido, que "exige un imperio no. compartido", la soledad que luego aquélla

�E

u

paradójicamente eliminará para ofrecernos la unidad del sujeto y el objeto. El
logos entendido co~o _razón pret~nde
quitar el velo del m1~teno, ~ero cun~~mente se olvida de el y se mteresa umcamente por sus propias estructuras y
objetivos, para dejar a la realidad_oscura
y contradictoria de lado. Es as1 _como
surge una concepción_ absurda, ~b1smal,
distanciada de la realidad matenal, con
la que naturalmente está en desacuerdo
Bataille.

El ojo poético en la filosofía de María
Zambrano

•

La poesía sufre el martirio del conocimiento, padece por la lucidez, por la videncia.

María Zarnbrano, Filo.afía y poe,ía.

••

•

.• :

Notas de la primera parte

.

l. Vargas Llosa, Mario, " Bataille o el rescate
del mal" pról. a El vP.r&lt;ladero Barba-Azul
(La trogedia de Gilles de Rais) de Georges
Bataille, trad. de Carlos Manzano, Tus·
quets, Barcelona, 1972, p. 8.

•

2.Bataille, cit. por Vargas Llosa, op. cit.,
p. 16.
3.Bataille, Georges, Teoría de la religión,
trad. de femando Savater, Taurus, Barcelona, 1975, p. 24.
4 . Blanchot, Maurice, " La experiencia ~terior" en Falsos pasos, trad. de Ana Aibar
Gue~a, Pre-Textos, Valencia, 1977, p. 45.
5.Hegel, cit. por Kosfas ~apaioannou, Hegel, trad. de Bartolome Parera Galmes,
Edaf, Madrid, 1981, p. 43.

6./bid., p. 44.
7 .Delhornrne, Jeanne, Nietzsche, trad. _de
Francisco López Castro, Edaf, Madnd,
1981, p. 98.

•

••

•

.

·.•• . .
•

Es una característica de nuestro tiempo
establecer dicotomías, separaciones, especialidades que nos obligan a utilizar
un cartabón para las cosas y no sólo para ellas sino para los seres humanos también. A ello se debe que nos preguntemos: ¿Homero poeta o filósofo? Luis
Barragán ¿ingeniero o arquitecto? Etcétera. Para Aristóteles, Homero fue el
primer filósofo y lo coloca al lado de
grandes pensadores de su época, como
Parménides. Pero ¿qué hace un poeta
entre los metafísicos? En los orígenes
de la cultura era natural que un poeta
f~era al mismo tiempo filósofo. Kranz
nos dice al respecto: "El mundo de Hornero es una admirable unidad de lo
suprascnsihle y lo sensible, de los espiritual y lo corporal, la luz y la sombra,
la alegría y el dolor, como si en estas antítesis se manifestara la ley una de la
Naturaleza." 1 En Homero no hay una
teología, no hay un sistema que se manifieste desde lo oculto, no hay un predominio del fatalismo ni de la fe, sino
la manifestación libre del albedrío, del
criterio de los hombres, de la responsabilidad propia. "A lo largo de toda la
epopeya homérica se repite el afán de
señalar hasta dónde lle~a la libertad de
acción de los hombres."

En nuestro tiempo retomamos este
tipo de planteamiento y nos preguntamos: María Zambrano ¿poeta o filósofa? Para responder habría qué analizar
por qué poeta o por qué filósofa. Los
escritores literarios piensan a través de
imágenes, los filósofos lo hacen a través de conceptos, de categorías. Pero
como decíamos anteriormente, hay una
tradición de pensadores de la talla de
Homero, de Platón, de Nietzsche, de
Bataille, de Sartre, de María Zambrano,
que nos muestran no sólo su preocupación por cómo enfrentar y encontrar
la verdad, sino también por cómo expresar esta verdad, y todos ellos han
elegido el camino de la estética, de la
poesía, de la forma literaria para decir su verdad.
En el caso de Borges se da otro matiz,
en su escritura hay temas filosóficos,
pero no deben interpretarse como un
propósito para hacer filosofía, sino
como un recurso para crear temas nacidos de la abstracción que jamás acaban con la expresión literaria. Toda la
obra de Borges es estrictamente estética. A lo largo de sus páginas hay ciertos
temas que se presentan .como constantes: la muerte, la vida, la eternidad, el
amor, la amistad, etcétera, pero si las
ideas filosóficas expresan relaciones generales, Borges las transfonna en bellos
relatos y poemas de sucesos en mundos
fantásticos.
Por otro lado Georges Bataille también tiene sus coincidencias con María
Zambrano, en tanto que ambos hacen

a un lado el estigma de la objetividad
rigurosa, ya que enriquecen sus planteamientos con todos los recursos posibles y logran una idea más integrada
del hombre y de la realidad en general.
Cioran escribe: "María Zambrano no ha
vendido su alma a la Idea, ha salvaguardado su esencia única situando la experiencia de lo Insoluble sobre la reflexión acerca de ello; ha superado en
suma, la filosofía. . ." 3 Coloca su pensamiento sobre el misterio, sobre lo
complejo; a la complejidad del devenir
responde con la complejidad del espíritu y el resultado es una obra filosófica escrita con delicadeza y profundidad .
Nuestra pensadora nos da la pista en
su libro Claros del bosque4 acerca de
cómo aborda la realidad, y en la forma
de afrontarla podemos distinguir algunos matices, entre ellos la diferencia
entre las palabras y el lenguaje, entre
sabiduría y conocimiento. ¿Será posible
que sólo la razón nos pueda conducir a
la sabiduría? O ¿hay otros elementos
que sin tener el rigor de la razón también nos llevan a la sofrosine? ¿Hacia
dónde nos conduce una concepción general del universo, surgida de la totalidad de elementos que constituyen el
ser humano? Naturalmente a un sitio
muy diferente al que nos lleva la sola
razón.
"El claro del bosque es un centro en
el que no siempre es posible entrar";5
además no hay que buscarlo. Nada determinado, prefigurado o consabido de-

�RELIGIOSIDAD EN BATAILLE

José Roberto Mendirichaga
he empañar la aventura del conocimiento. Hay que "suspender" la pregunta
que es esencial en el ser humano: "a la
propia alma asfixiada por el pregun~r
de la conciencia insurgente, a la propia
mente a la que no se le deja tregua para concebir silenciosamente, oscuramente".6 Habría que dejar que nuestra
sensibilidad, que nuestro instinto, que
nuestra mente, que nuestra. psique se
conjuguen, se sorprendan, se extasíen
frente a la realidad, para experimentarla,
para vivirla.

1

1\

Georges Bataille asegura: "Cada conocimiento vale dentro de sus límites,
pero queda por saber lo que vale si el
punto extremo se da, lo que una experiencia última añade. ( ...) lo que subsiste, pese a todo, como un lienzo de
pared resquebrajado, acrecienta, no cal7
ma el sentimiento vertiginoso. " Si la
realidad es complicada no podemos conformamos con la respuesta de la razón,
siempre hay que ir más lejos. El camino
sería no tratar de acomodar la realidad
a nuestras categorías intelectuales, por
el contrario, hay que dejarla así, tal Y
como es, móvil, contradictoria, irreductible.
Cuántas veces no queremos enfrentar
la realidad porque nos atemoriza,. nos
angustia y no tenemos una respuesta clara sino una conmoción, algo que nos
desconcierta, pues todo lo que tenía
sentido hasta ese instante lo pierde, Y
paradójicamente esa experiencia nos enriquece. Estamos acostumbrados a utilizar la razón como instrumento de cono-

cimiento y sabemos que el logos alumbra, quita el velo, descubre. Sin embargo
los instintos y los sentimientos, como
tambores ruidosos y primitivos, están
allí sonando continuamente, marúfestándose; fantasmas que al estar encarcelados o reprimidos aniquilan nuestra
visión, la distorsionan, la fragmentan.
También Heráclito en el pasado consideraba que la lucha era la madre de todas las cosas; la tensión, la contradicción
es la forma en que se marúfiesta el devenir. Nietzsche reconoce a Heráclito como su propio antecedente. Ambos buscan la suprema urúficación entre lo apolíneo y lo dionisíaco; Heráclito lo encuentra en la lucha; Nietzsche lo encuentra en la tragedia antigua. "En su cercanía siento más .calor humano y me encuentro mejor que en cualquier otra
parte. La afirmación de la ~c?nstancia
y de la destrucción, lo de~1S1vo _en la
filosofía dionisíaca; el decirle s1 a la
oposición y a la guerra; el devenir, jun!o
con el rechazo radical incluso del nusmo concepto 'ser' -en todo esto tengo
qué reconocer, desde todo punto de
VI•sta lo más afín a mí de todo lo que
'
~
se ha pensado hasta ahora.'
Hay un punto . de coincidencia en
todos los escritores anteriormente citados. Todos están de acuerdo en reconocer que la razón aislada no es la única fuente de saber. La poesía logra una
integración más completa del urúverso
y del hombre, pues los instintos, los
sentimientos, la psique, la razón, etc., se
conjugan en la creación poética. "La

poesía busca realizar la inocencia, tr
formarla en vida, y más allá de la c
9
ciencia: en palabra, en etenu'dad."
tanto que la filoso{ ía "ahonda en lo
constituye toda distinción y la histo ·
es, a su vez, ~l movimiento realizad
. · ·' "lO
de toda posihle d1Stinc10n
. El fil'o
fo se distancia del objeto para oh
vario, para distinguirlo, para apreh
derlo, en cambio el poeta espera rein
grarse, volverse uno con la naturale
ser flor, pájaro o montaña.

Notas de la segunda parte
l .Kranz, Walther, La filo,ofía griega.
prewcrático1, trad. de Alfan~. José
taño Piñán, la. ed., Uteha, MeX1co, 19
p.12.
2.lbid., p. 11.
3.Cioran, E. M., "María Zambrano:
presencia decisiva", trad. d~ J (os~) L(
R(ivas), en La gaceta, MéXIco, nurn. 1
mayo, 1986, p. 14.
4. la. ed., Seix Barral,

5 .lbid., p. 11.
6.lbid., p. 12.
7 .La experiencia interior, trad. de Fer
Savater, Taurus, Madrid, 1972, p.
8.Nietzsche habla de Heráclito en ~cce
mo, cit. por Henri Lefebvre, N,etz
trad. de Angeles H. de Gaos, la.
Fondo de Cultura Económica, Mé
1972, pp. 41-42.
9 .Zarnbrano, María, "Poesía Y rne~afísi
en Obra, reunida,, Aguilar, Madnd, 1
p.196.

10.lbid., p. 197.

"Somos todos niños en un amplísimo
Kindergarten, tratando de deletrear el
nombre de Dios con los cubos del alfabeto equivocado".

Tenne,1ee William1

Resulta un temerario intento defirúr
-así sea en un aspecto, en este caso el
religioso- a cualesquier autor; y aquí es
doble la osadía, tratándose de un escritor
(¿narrador? ¿poeta? ¿filósofo? ¿teólogo?) que no se deja encasillar en un estanco determinado.
Posiblemente la lectura de los otros
trabajos de este Abanico contribuya a
esclarecer y a completar; que no otra cosa es el conocimiento científico: más orden que chispazo gerúal, más tino por
eliminación que por certera puntería.
El tema que abordaremos será el de

menester, entonces, citar y glosar aquello que aparece como más defirúdo y
firme de sus tesis religiosas, arreligiosas
o antirreligiosas, si es que hubo algo de
ello.

Su Teoría de la religión 1 es, por tanto, un libro fundamental para aproximamos a esta concepción-vivencia, lo
que necesariamente implica religación
entre lo Absoluto y lo contingente, el
Todo y las partes participantes.
En el desarrollo del trabajo intentaremos ver si este pensamiento es o no
panteísta, es o no nihilista, es o no inmanentista. Pero es fundamental que no
lleguemos prejuiciados a sus textos. Es

lo largo de este texto póstumo de Bataille,
surgido gracias a la paciencia de Thadée
Klossowski, se establece lo que la religión sea para este desaparecido pensador
francés.

Religión en Bataille
¿Filosofía o teología?
Toda la :filosofía de la religión tiende justamente a dilucidar este misterio y, a la
vez, esta realidad inohjetahle.
Definiciones de "religión" hay tantas
que debemos volver a lo simple; a textos como . el de James L. Christian,2
quien nos dedica toda la parte octava
de su obra introductoria a la filosofía
-un centenar de páginas- a análizar lo
que han hecho al respecto pensadores
tanto de Oriente como de Occidente:
antiguos, medievales, modernos y contemporáneos.

la religiosidad en y de Bataille. En la primera parte, pues, no existe todavía más
que su concepción acerca de esta realidad-dimensión que es lo religioso, para
luego abordarla tanto como sentimiento
como firme y libre adhesión al mensaje,
al dato, al fenómeno o al mito, en grados de ascendente a descendente.

gión parece ser el más abocado a esto. A

De acuerdo con Christian, la religión
"es el compromiso del hombre en el sentido de la existencia, y la profundidad
de cada quien en este compromiso es, a
la vez, la profundidad de su religión ... "
O, dicho con palabras del autor Paul
Tillich, la religión es "nuestra fundamental preocupación por lo Fundamental".3
Ahora bien, ¿cómo entiende Bataille
la religión? ¿Qué dice de ella? ¿Es alienante o salvífica? ¿Es continuación del
mito primitivo o tiene cabida y sentido
en la actual civilización?
Tres libros más de Bataille -Sobre
Nietzsche, Suma ateológica y La experiencia interior- aclararían mejor la
cuestión, pero el de Teori'a de la reli-

Bataille habla de la filosofía como ''una
obra en construcción ";4 y lo que él hará aquí será filosofar sobre la religión.
Para Bataille, la idea de Dios (:filosóficamente válida, pues se trata de una hipótesis, en virtud de que nadie ha podido
probar la existencia de un espíritu, sino
úrúcamente colegirlo, atisbarlo, deducirlo), como "invención", es "voluntad de
definir un valor mayor que ningún
otro", en un intento por dar coherencia
y sentido al mundo y al hombre mismo.5 Y la religión va a surgir como un
intento de unificación y simbiosis de
espíritu y realidad concreta, de espíritu y materia, de tal forma que el hombre " ...es espíritu, el hombre es divino
(es sagrado), pero no lo es soberanamente, puesto que es real".6 Lo anterior nos sitúa justamente en la vieja discusión platónico-aristotélica de la conveniencia y posibilidad de dividir tajantemente el pneuma del soma, tal como lo
plantea la escuela aristotélico-tomista y,
en general, la filosofía occidental.
Para nuestro autor, parte constitutiva
de esta religión es el sacrificio, la ofrenda material de la vida. Acerca del mismo
tiene una aventurada teoría que, como
apunta Francisco Segovia en un lúcido
ensayo, llega a extenderla a lo experimental, al grado de que él y sus amigos,
en el afán de capturar la médula del sa-

�crificio primitivo y particulannente judaico, inmolan en París, en rito secreto,
corderos. Con "violencia pura y descarnada", pero diferenciando la acción de
carnicería por la búsqueda última del
sentido de la oblación material y, al
mismo tiempo, espiritual.7
¿Por qué esto que nos suena tan absurdo, tan loco? Porque, de acuerdo con
Bataille, "el sacrificio es la antítesis de
la producción, hecha con vistas al futuro"; "es el consumo que no tiene interés más que por el instante mismo". Y
es en este sentido que es "don y abandono".8
Hay algo sumamente original en la
tesis del autor de Teoría de la religión. Pll.ra él, el sacrificio tiene un aspecto constitutivo que no puede soslayarse. Es su carácter lúdico, es "la fiesta", como él atinadamente la llama. "El
problema fundamental de la religión
- asevera- está dado en este fatal desconocimiento de la fiesta. El hombre es
el ser que ha perdido, e incluso rechazado, lo que es, oscuramente, intimidad
indistinta".9 Y en este sentido parece
mantenerse la fiesta ritual de las tribus
aborígenes americanas que han subsistido al coloniaje, como toda la parte del
colorido y jolgorio de las mismas fiestas
religiosas "bautizadas" por los frailes
misioneros en la América española, residuo que nos queda ya muy diluido y
adulterado, en un folklore merecedor
del "mexican curious", en el caso nuestro, dada además la vecindad geográfica
por una frontera varias veces alterada.
Pero volviendo a nuestro análisis, lo
que parece plantear con nitidez este pensador francés, es, simplemente, que la

religión primitiva, natural y espontánea,
tenía este carácter lúdico y era, en verdad, una fiesta que aproximaba a esa
intimidad perdida, a esa "intimidad indistinta", a cambio de una seudoconciencia que es esfuerzo vano. Bataille
no se refiere a religión alguna en concreto. Habla, pues, de la religión en general.
Aunque, al menos implícitamente, divida entre el pre y el post, dado que su
fonnación es fundamentalmente cristiana (y diríamos que cristiano es también
todo su ulterior desarrollo, aunque no
todos coincidan en este punto).
Cabe agregar, además, que elemento
básico para el fin de este momento natural y espontáneo de religación con lo
divino, con lo mítico, va a ser el llamado
orden militar o "el espíritu metódico
de conquista". La burocracia sacra, diríamos; el imperio de las cosas que penetra hasta lo sacro e, iniciando en el rito externo del sacrificio, intenta su dominio interno, total, lo que de acuerdo
con Bataille se ejerce a través de una
moral oficiaI. 10

Guerra al neo-dualismo

El pensamiento de Georges Bataille hace que lo asociemos con el de Platón,
Agustín de Hipona, Duns Escoto, Bergson, Vasconcelos o Teilhard de Chardin.
"Dualismo de la trascendencia", llama
Bataille a la participación del mundo entre dos principios, uno y otro incluidos
en este mundo, uno de los cuales es justamente el del bien y el espíritu, el otro
el del mal y la materia ".11
¿Cómo se salva, entonces, la antinomia? Afinnando que todas estas fuerzas

-de uno y otro signo- tienen caráct
divino y son factores de equilibrio d
trina!, moral y hasta social. En este pu
to hay afinnaciones de Bataille que d
ben tomarse con las reservas del e
ya que él dice que la venganza, el c
men mismo, llegan a tener un caráct
. 12
de equilI'bno.
Entonces, para Bataille la salvaci'
(concepto y realidad cristianos) se
ce en el mundo de las obras. Pero es
salvación se fonna cada vez más difí
porque se ha roto la relación, se ha
to la vinculación entre estos dos el
mentos constitutivos de la realidad
tal, ontológica.
Esta religación natural entre produ
ción y destrucción improductiva, c
y contemplación, trascendencia e in
midad, es a lo que se refiere Bataill
Hay en este punto -preciso es coni
sarlo- algunas coincidencias fun
mentales entre nuestro pensador
Marx, donde el primero, con otros t'
minos, habla también de alienació
Así: " ... El hombre se aleja de sí ·
mo más todavía de lo que nunca hah
hecho".13 Ha habido, hay, pues, u
ruptura de ese equilibrio entre mate
y espíritu, sujetando, avasallando la p ·
mera al segundo, en una desvirtuaci •
que subleva.
Aquí el humanismo de Bataille
explícito. Sale en defensa de este ord
íntimo y clama, refiriéndose a la neo
tencia del llamado "orden real" frente
la debilidad de quienes se aferran a
contraparte: " ¡Qué blandas pare
esas voces! ¡Qué desannados dejan
deslizamientos ante la expresión neta
la realidad! La autoridad y la auten ·

dad están completamente del lado de la
cosa, de la producción y de la conciencia de la cosa producida. Todo el resto
es mentira y confusión ". 14
La propuesta de Bataille

un equilibrio que devuelva a la vida una
condición itinerante y divina. ¿Por qué?
Porque "la síntesis es lo que más netamente revela la necesidad de unir decididamente este mundo a lo que la sensibilidad religiosa es en su suma universal en
el tiempo".

'\lguien podría pensar que es tal la influencia de Nietzsche sobre Bataille,
que éste cae irremisiblemente en el nihilismo de su maestro. Nada más aventurado. Bataille propone, de manera un
tanto desordenada pero firme, la forma
de restituir este orden primitivo, que él
imP,lícitamente acepta roto por el pecado.15

La clave parece estar líneas más ahajo, casi para terminar el libro, donde
Bataille sostiene que, si nos abrimos a la
conducta particular del sacrificio, "la totalidad de la experiencia humana se nos
entrega". 17

Nuestro autor piensa que, quienes
desean fortalecer este orden íntimo, deben primero modificar el orden de las
cosas, de tal forma que éste no se tome
como esencial y forzosamente opuesto
al orden íntimo, sino como su parte
complementaria. Si esto sucede así,
" ... volvería (el hombre) a encontrar
distintamente la noche del animal
Íntima del mundo -en la que entraría".
Y esto implica, como se establece en la
parte final del multicitado libro, una inversión, un cambio estructural en el orden económico, de tal manera que no
existan el dispendio o la riqueza mal distribuida.

Osear del Barco inicia su ensayo afirmando que "no sería justo buscar en la obra
de Bataille una coherencia sistemática",
pero concluye señalando que esto no
implica incoherencia sustancial o total.
Por el contrario, Del Barco piensa que
hay congruencia y coherencia, justamente porque hay fidelidad al pensamiento trágico de la circularidad. 18

Ahora, si existe una conciencia clara
de ello, estos objetos, estas cosas "no
destruirán a los mismos hombres". 16 Pero condición sine qua non es que esta
conciencia clara prevalezca, para no caer
en la deshumanización y la barbarie.
Se debe caminar, pues, hacia la síntesis del pragmatismo y del misticismo, en

Finalmente, citemos a Juan García
Ponce quien, particularmente acerca de
la religiosidad o arreligiosidad de Bataille, opina que ". . .en el espacio de su
acontecer la religiosidad está desprovista
de todo valor trascendente, en un sentimiento que nada más puede encontrarse
en la vida y en el mundo". Y agrega:
"Los relatos de Georges Bataille transcurren en el campo del ateísmo y tan inútil es intentar protegerse de ellos asumiendo las barreras de contención de
cualquier religión organizada como pretendiendo tener la supuesta libertad de
una incredulidad laica que ignora las
exigencias de lo divino en el mundo''. ll

Ante todo, la congruencia

Para Maurice Blanchot, en cambio,
esta coherencia se da, más bien, en la
humilde actitud de nuestro pensador
francés, quien se mantiene de continuo en el azoro, en la búsqueda y en la
interrogante o duda no-cartesiana. "Si
algo sabe -dice Blanchot- es que el
apaciguamiento no apacigua, y que hay
en él una exigencia a la medida de la
cual nada se ofrece en esta vida", para
concluir que el pensamiento batailliano
es muy original, en la medida en que "su
verdad reside en la quemazón del espíritu, en el trueno, en el silencio lleno de
vértigos e intercambios que nos comunica ".19

Coincidimos en varios puntos con el
ensayista mexicano, pero en lo relativo a
sostener que la religiosidad de Bataille
está " ...desprovista de todo valor trascendente", sólo porque no hay referencia explícita a Dios, algo podemos y debemos afirmar. Esto porque no parece
ser la postura del escritor francés. El,
ciertamente, cuestiona las religiones establecidas, pero no invalida totalmente
sus funciones y, menos, llega a una negación de Dios. A lo más, va contra el establishment cultural, contra las formas externas de este sacrificio y estas ceremonias, cuando se quedan en eso, justamente, en lo externo, en lo accesorio,
sin captar el misterio de lo sagrado, de
lo (ntimo.
Para nosotros, más bien, el pensamiento de Bataille debe incluirse como
un serio y honestísimo esfuerzo de plenitud subsistencial. Se sabe atrapado en
un tajante hilemorfismo aristotélico-tomista y busca escapar de él mediante
una serie de recursos y métodos -todos,
al parecer, filosófica, lógica y humana-

�SADE Y BATAILLE

Gérard Durozoi
mente válidos- que nos llevan al Todo,
salvando las parcialidades. Pudiéramos
decir· entonces que Bataille camina por
la ruta de la intuición, misma que sigue
fundamentalmente el pensamiento.oriental más arraigado y profundo.
Existe religiosidad en Bataille, justamente en la búsqueda angustiosa, c?~ la
humildad sistemática Y por ese poettco
amor al mundo. Lo que sucede es que
nos resulta cada vez más complicado
entender no sólo a este poeta, sino 1~
poesía misma. y Bataille nos ha explicado ya por qué.
Lo que el polémico aut?r_plantea, ~n
suma, es la posibilidad -umca para el,
intransferible e insoslayable- de lograr
acceder a lo trascendente, a través justamente de lo inmanente. Se llega a Dios
por el mundo, y solamente por ~l. No
hay escalas mágicas; no hay manifestaciones ajenas. Pero esto -claro- ~poco invalida que Bataille acepte re:ili?~des históricas ligadas con una espec1al1S1·
ma manifestación, que es justamente la
venida del Hijo, del Verbo, si bien aquí
estamos nuevamente en el terreno d~
los supuestos, por más que hay~, motivos para pensar qu~ la conce~~1on del
autor es de aceptacion y adhes1on a ese
axial mensaje.
Si la materia es también criatura de
Dios. si El actúa de muy diversas formas 'y ha dotado a la materia de la posibilidad de evolucionar hacia estados
superiores incluso de conc_ie~~ia, a partir de un impulso creador tnlClal. • ••entonces nada extraño resulta que esta religiosidad rompa moldes conven~ionales
y busque, justamente por la v1a ~e la
síntesis de contrarios, de la umdad

ontológica, esa naturaleza y esa totalidad, que engloba misteriosamente alma
y cuerpo, materia y espíritu.
No es panteísmo el de Batai~e. Tampoco es inmanentis1?º· ~s mon~mo estético y trascendencia su1 gen~ris, revestido todo de un bello lenguaje, de una
forma verbal que cautiva y atrapa.

..
•

Notas

l .Georges Bataille: Teoría de la religión,_ traducción de Femando Savater, Ensayistas
136, Taurus, Madrid, 1975, 123 pp.

10.Ibid., pp. 71-8l,pa$$im.

2.James L. Christian: Philo$ophy: an. in-

12 .lbid., p. 87: "Pero de por sí m~m~, la ·
nidad llama al crimen, la mediac1on es
obra común de la violencia y del ser q
ésta desgarra".

troduction to the art of won~enng,

Four edition, Holt, Rinehart &amp; Wmston,
New York, 1986, 613 pp.
3.lbid., p. 507. Además, para una mayor

documentación sobre este punto, se recomienda también el último capítulo de
la Introducción al pemamiento filo,ófico,
de J. M. Bochenski (Herder, Barcelona,
1976, pp. 106-115, pa1$im), ~onde el ~utor establece con mucha propiedad la importancia de aceptar la contingencia del
mundo, lo que filosóficamente nos ,~nduce a la aceptación del Absoluto, umca
forma de salvar la razón misma Y no caer
en el absurdo, todo ello desde un punto
de vista meramente racional y sin echar
mano del dato revelado.
4.Bataille,op. cit., p. 15.
5 .lbid., p. 37.
6.lbid., p. 41; pp. 79-81 y 101; Y pauim.

7 .Francisro- Segovia; "Bataille fuera de_fo.
co", en Ocho nota.t, Sep-Oea, MéX1co,
1984, pp. 56 Y 57.
8.Bataille, op. cit., p. 53.
9.lbid., pp. 60 Y 64.

11.lbid., pp. 80-81.

13 .lbid., pp. 94-98, pa$$im.
14.lbid., p.100.
15 . Así, en la p. 42 de la multicitada obra,
autor habla de este efecto, a causa do
naturaleza caída por la falta original. . .
de Bataille, por tanto, una cosmo
fundamentalmente cristiana, aunque
ginal p"or su método.
16.Ibid., pp. 103-107 ,pauim.
17 .lbid., p. 112.
18. Osear del Barco: "Bataille Y ~¡ er?ti
en 1A intemperie $in fin, Universidad
tónoma de Puebla, Puebla, 1985, PP·
21.
19 .Maurice Blanchot: "La experi_e~cia .
rior" en Falso$ pa$OS, Trad uceton de
Aiba: Guerra, Pre-Textos, Valencia, 1
pp. 45, 46 y 49.
20.Juan García Ponce: Aparicione$, Col.
tras Mexicanas, FCE, México, 1987,
78-82.

l. Sade es sin duda el "escritor" más
estudiado y comentado por Bataille, al
que le consagra periódicamente un
texto, desde los tiempos de la "polémica
con André Breton" hasta LIJ8 lágrimas
de Eros, puando por la reunión, dentro
de ese momento estelar de su pensamiento que ea El erorumo, de dos
capítulos sobre "El hombre soberano de
Sade" y "Sade y el hombre normal". Al
punto que Sade parece ocupar, en la
"biblioteca" de Bataille, un lugar
casi tan importante como el de Hegel o
Nietzsche. Y aunque no ocupe exactamente el mismo nivel de esas preocupaciones, de ninguna manera se queda
rezagado, todo lo contrario. De inmediato decimos: el texto sadiano le concierne a Bataille en cuanto demuestra las
lagunas, la insuficiencia del trabajo
filosófico (porque "la filosofía es un
trabajo", y por lo mismo está sometida,
no es soberana), de Hegel en particular.
Mientras el de Nietzsche quizá no
hasta para desequilibrar el sistema,
Sade, con el juego de su ficción, perturba y hace estallar cualquier sistema,
porque la ficción no se preocupa por la
coherencia.
Lejos de querer deducir de las
novelas de Sade una lección unívoca,
Bataille insiste en sus contradicciones:
"unas veces desarrolla una teología del
Ser supremo malvado. Otras veces es
ateo, pero no a sangre fría... Sustituye
generalmente a Dios por la Naturaleza

en estado de movimiento perpetuo,
de quien se muestra ya fiel, ya execrador... En verdad, no era co~c::ebible el
reposo para él: muy· p"ocos de sus
pensamientos los hubiera mantenido
finnemente" (La literatura y el mal, pp.
83 y 84).

No es tanto el texto mismo de
Sade lo que le interesa a Bataille,
sino el movimiento que lo anima y la
puerta hacia el encumbramiento, hacia
el exceso. En esto Bataille se opone a la
actitud de Roland Barthes, quien, por el
contrario, considera a Sade, ante todo,
como logothete, como fundador de lengua, y afirma, por ejemplo, que el
libertinaje es "un hecho de lenguaje". Para Bataille, se trata más bien
de un hecho de ficción trabajando
al máximo un hecho vivido -él le presta
gran importancia a la biografía del
Marqués y a su aielamiento-, es decir,
de un hecho de conciencia que, final.
mente, concierne a la significación
general del ser humano y no solamente a
sus capacidades de locuteur. • • De
cierto modo, Bataille objeta de antemano el análisis de Barthes: "En
realidad, aquéllos que encuentran en
Sade a un perverso responden mejor a
sus intenciones que sus modernos
admiradores. Sade provoca una protesta
subversiva, sin la cual la paradoja del
placer sería simplemente poesía" (El

erotismo, p. 228).

Il. Ese aspecto irrecuperable de
Sade era ya sobre el cual insistía Bataille
en El valor de uso de D.A. F. de Sade,
donde les reprocha a sus admiradores
contemporáneos (en particular a Breton
y los surrealistas) no reconocerle "otro
valor de uso que el valor de uso vulgar de los excrementos, de los que
no se prefiere la mayoría de las veces sino el placer rápido (y violento) de evacuarlos y de no verlos más"
(Oeuvres completes, t. II, p. 86). Comportamiento comparable "al de los
católicos con respecto a Jesucristo'', que
expulsan lo sagrado por una pretendida

trascendencia (en este caso de una
imaginación ineficaz).
En esta época, Bataille no ha adoptado todavía el "punto de vista del
hombre normal" que hará suyo más
tarde (en particular en El erotismo); al
contrario, admite que la aplicación
futura de una actitud sadiana concierne
a los revolucionarios. Su antiespiritualismo agresivo tiene por consecuencia
una hipótesis que le parecerá sin duda
más tarde totalmente utópica, y que se
aplica a la fase postrevolucionaria,
cuando la única concepción posible de
la moral será "la que profesó escandalosamente por primera vez el marqués de
Sade."
•
En esta óptica, Sade sería aplicable después de la destrucción de las
relaciones socio-económico-políticas que
rigen la sociedad contemporánea: la
moral sadiana aparece entonces como
coronamiento de una revolución integral.

m. La escritura de Sade y la de
Bataille están próximas la una de
la otra (lo que se discute aquí, entiéndase bien, no es su estilo sino su razón de
ser, el proyecto al que ellos obedecen, o
más bien, si se quiere ser un poco fiel al
segundo, el arrebato que los anima y dirige a hacer algo que no sea únicamente simple escritura) por dos caracteres al menos :
-de una parte y otra hay una inhabitual monotonía, un machacamiento
incansable que Bataille recalca, por otra
parte, en Sade: " hablaré de la evidente
monotonía de los libros de Sade, que
procede de subordinar el juego litera-

�rio a la expresión de un suceso inefable"
(La literatura y el mal, p. 88). En
cuanto a Bataille mismo: "no he conocido interrogación más fatigada que la
mía" (La experiencia interior, p. 215).
De un lado, enumeración de posturas,
de crímenes y fechorías cuya acumulación parece no tener fin; del
otro, un reordenamiento interminable
(concluido solamente por la muerte)
alrededor de nociones movedizas que no
cesan de sustituirse unas a otras: heterogeneidad, experiencia interior, erotismo ...;
-en Sade, como en Bataille, el
no respeto de la tradicional separación entre teoría y ficción: los dos
textos son igualmente etéreos con
respecto a la dicotomía que exige (desde
Platón) la ausencia de comunicación
entre "pensamiento" y "literatura". Así
podría compararse la organización interna de Madame Edwarda (u otra "novela" de Bataille) con la alternación de
escenas orgiásticas en Las 120 jornadas
deSodoma.
IV. Bataille examinó detenidamente
esa mezcla sadiana de descripciones y
discursos filosóficos justificativos. Se
conoce el sentido que él le encuentra:
"Por una parte, los escritos de Sade han
revelado la incompatibilidad entre la
violencia y la conciencia; pero tienden
-éste es su singular valor- a hacer
penetrar en la conciencia aquello de lo
cual los hombres se habían alejado...
Introducen en la reflexión sobre la
violencia la lentitud y el espíritu de
observación propios de -la conciencia"
(El erotismo, pp. 242-243). "Sade (en
lo que difiere del simple sádico, que es
~ irreflexivo) tuvo como fin lograr la

conciencia clara de lo que el desencadenamiento -él solo- logra" (La literatura y el mal, p. 88).
Mientras que la violencia está generalmente muerta y privada de acceso al
lenguaje, la paradoja de Sade consiste
precisamente en conferirle un lenguaje
inédito para introducirla en la conciencia. Al introducir así en la conciencia lo
que ordinariamente la escandaliza, incrementa el conocimiento que
el
hombre tiene de sí mismo, le revela lo
que no quería saber sobre su propio
deseo, o más bien: lo que estaba forzado
a olvidar.
Bataille afirma por último, sin
ambigüedad, que el sadismo auténtico, el escrito en los textos, es irrealizable: "nada sería más vano que tomar
en serio, al pie de la letra, a Sade" (La
literatura y el ma~ p. 83), ya que Sade
"quería lo imposible y el reverso de la
vida" (lbid., p. 92). Además "no tenemos que darle al mundo de la posibilidad lo que sólo una ficción permite
concebir" (El erotismo, p. 220). El
pensamiento sadiano, con su elogio
exacerbado del goce aislado y su búsqueda del exceso sistemático en la
realización del mal (asesinato, sacrilegio,
etc.), es necesariamente " un pensamiento artificial", ya que "ignora la estructura de hecho del hombre real, que no
sería concebible si lo aisláramos de las
relaciones que entablan con él, que él
mismo ha entablado con otros. Nunca la
independencia de un hombre ha dejado de ser otra cosa sino un límite
aplicado a la interdependencia, sin
la cual ninguna vida humana tendría lugar" (El erotismo, p. 213).

Tal es la ventaja de la ficción Ji
ria: puede atreverse a todo (y así p
revelar todo, incluso lo menos cont
ble) sin tener que preocuparse por
exigencias de lo real (por eso tam
puede, en una versión insuficiente
irresponsable, volverse icárea y
derse en la insignificancia). En
de lo sagrado (que no es lo más com
mente vivido) puede así ser puesto
escena y en actos con una indifere
total hacia lo que su despliegue, en
realidad, tendría de verdaderam
inhumano, de mortal para la hum
dad. El desafío de Sade a la m
constituye, por lo tanto, un "engaño
límite"; pero un engaño fund
en una experiencia original del
ceso del hombre, experiencia rem
rada gracias al aislamiento del cal
y a la capacidad de su inhabitual
cumbramiento: Sade no hace más
concebir y desarrollar de un m
exagerado los momentos de ex
excepcionales que cada uno ha podi
puede conocer (particularmente en
relación erótica: allí donde el sujeto y
objeto no están separados). "
momentos ponen en juego el funda
to sobre el que nuestra vida re
La "novela monstruosa" no
sino la que revela e infunde en la
ciencia humana lo que ella está obr
a disimular por las exigencias coti ·
del profano: el mundo del trabajo,
preocupación por la rentabilidad,
normas de acumulación, su oposi
al derroche del gozo máximo. Al co
rio, el sistema de Sade es la i
ruinosa porque al no tomar en cu
algunos diques de lo razonable, al
el desatino o el desencadenamiento
desligamiento) de lo sagrado: allí d

no se consigue más que el silencio,
pero donde la paradoja de la escritura
sadiana logra lo contrario y da libre
cauce a un interminable discurso.

tercera Crítica (Kant está por otra parte
citado al final de Sade y la moral, por
haber configurado "un juicio seguro,
cuando él hacía del arte el prototipo de
acción moral, ya que el arte es la única
acción cuyo fin es esta misma acción"
- La profondeur et le rythme, pp.

V. Hablando de esa paradoja, Bataille
comenta de un modo especial la consis..
tencia de su propio pensamiento, ya que 343-344).
El erotismo intenta en su momento
(después vendrán los otros títulos)
En su descripción de lo sublime,
introducir en la conciencia lo que ella Kant afirma que no existe nada más
niega por naturaleza: su relación con lo sublime que cuando gratuitamente el
sagrado y con la muerte. Introducción objeto comienza por reprendemos, por
que para realizarse plenamente necesi- abrumamos (con su grandeza desusada o
taría del silencio o la risa; de éstos los con su potencia espantosa, según se
desarrollos "filosóficos" de la obra trate de lo sublime matemático o de lo
retardaron, por decirlo así, la irrupción sublime dinámico), por devolvemos a
estruendosa, pero no existe otra manera nuestra irrisoria pequeñez Qo que en el
de conciliar ese estruendo con las lenguaje de Bataille podría decirse así: a
normas y la lentitud de la comprensión nuestra ausencia de soberanía). "Eso es
racional.
sublime en comparación con la pequeñez de todo lo demás. "
VI. Con motivo de una comparación utilizada por Bataille: "EsEl texto sadiano sería en ese sentido
tamos frente a sus libros como an- sublime: confina dentro de la insignifitaño podía estar el viajero angus- cancia, con sus desbordamientos, tanto
tiado delante de montones de pe- los excesos de Sade que conocemos por
ñascos vertiginosos: iUn movimiento su biografía ("Sade, en su vida, tuvo
nos aleja de ellos y sin embargo... ! Este en cuenta al prójimo" -El erotishorror nos ignora, pero si existe, ¿no mo, p. 212), como los crímenes histórinos propone un sentido? Las montañas camente cometidos (éstos aparecen
representan lo que no puede tener relativamente en sus novelas como faltos
atractivo, para los hombres si no es por de organización y sobre todo de frialun desv10. Sucede lo mismo con los dad, . al no alcanzar esa apatía que
libr~ de S~de" (El erotismo, p. 240), se Maunce Blanchot, citado por Bataille,
podna, olVIdando momentáneamente la demostró era el centro constituyenfrase siguiente ("la humanidad no cuen- te del pensamiento sadiano), o cota para nada en la existencia de las altas
mo la soberanía antiguamente ejercida
cumbres. Al contrario1 está enteramente sobre pueblos sumisos. Esto último en
~p~cada en una obra que, sin ella, sería particular, "por muy desmesurada que
mex:15tente"), admitir que Bataille habla
el silencio de los pueblos la soñara está
aqu1 de Sade en términos coincidente,
'
aun en sus peores momentos por debajo
mente extraños con lo enunciado por
del desencadenamiento que las novelas
Kant acerca de lo "sublime" en la
de Sade nos proponen" (El erotismo,

p. 217).
Pero la última palabra de Kant sobre
lo sublime no lo mantiene en la exterioridad con relación a lo humano: él afirma, por el contrario, que la conciencia
es sensible a lo sublime de un espectáculo porque tiene, en primer lugar, el sentimiento de ella misma, por su conocimiento de la ley moral que fustiga el
egoísmo de la nada (aquí Sade no puede
menos que reír: más todavía que
Nietzsche, él es sobre este punto el
anti-Kant). Se podría parafrasear a
Bataille: la conciencia "está enteramente implicada en un espectáculo que
sin ella no existiría." Calificar el texto
sadiano de sublime es tanto más justificado cuanto que lo sublime difiere de
lo bello (en Kant) exactamente como
Sade difiere de la "moral" ordinaria
(en Bataille): al situar el otro término
de la diferencia en relación a su horizonte que le excede y señala su constitución tranquilizadora. Allí es donde
en un primer momento, al ocuparse
de lo bello o de la moral, al distinguir
entre armonía y racionalidad, la iluminación sublime y/o sadiana revela insuficiencia y castración.
VII. El erotismo se interroga sobre el
sentido de la existencia humana. Su propósito es más radical que el propósito
filosófico ~abitual: puede hacerse cargo
d~, las actitudes (goce, misticismo, relac1on con lo sagrado) que la filosofía es
incapaz de examinar en la medida en
que no son reductibles a términos racionales. El pensamiento de Sade es
fundamentalmente "incompatible con el
de un ser de razón" (El erotismo, p.
228). Eso no significa de ningún modo
que Sade está loco. Bataille califica Las

�120 jornadas de "lihro que domina a
todos los libros por ser la verdad del
desencadenamiento que el hombre es,
en el fondo, y que tuvo que contener y
callar", el "único donde el espíritu del
hombre está a su propia altura" (La
literatura y el mal, pp. 81 y 93). La
ambición de El erotismo se acerca a Las
120 jornadas: en los dos casos se trata
de apoyarse en el "excesivo encumbramiento de lo que somos'' y de situar lo
cotidiano, lo normal que vivimos
necesariamente, sobre un horizonte del
que extrae su sentido, pero no puede
negar su culpa por anular su propia
posibilidad. Sade, El erotismo "se
olvidan" tan pronto como son leídos:
colocándonos frente a una soberanía
que no podemos alcanzar, nos confirma
paradójicamente en nuestros límites,
puesto que la tradición incluso no
tiene sentido si no mantiene y afirma la
validez del límite que franquea. Sade
muestra hasta dónde el salto es concebible, es decir, hasta dónde no puede ir
más. Pero esta tarea nos revela el corazón de lo que somos y nos obliga a la
lucidez.
"El pensamiento de Sade es sólo un exceso, un exceso vertiginoso,
pero es el excesivo encumbramiento de
lo que somos. De este encumbramiento
no podemos desviarnos sin desviamos de
lo que somos. Por no aproximamos a
ese encumbramiento, por no esforzarnos al menos en escalar las pendientes,
vivimos como sombras amedrentadas. Y
es delante de nosotros mismos que
temblamos" (El erotismo, p. 240).

Bibliografía de Georges Bataille*

SEÑAS/RESEÑAS/CONTRASEÑAS

El erotismo, trad. de Juan Giner, Mateu. Barcelona, 1971.
La experienc_ia interior, trad. de Fernando
Savater, Taurus, Madrid, 197 3.
La literatura y el ma~ trad. de José Vila Selma, Taurus, Madrid, 1959.

II
El culpable, Sobre Nietzsche, Teoría de la re•
ligión (Ta urus, Madrid); El aleluya y otros
textos (Alianza, Madrid); El abad C, Historia
del ojo, Julie y otros escritos póstumos, Lo
imposible, Madame Edwarda, Mi madre
(Premiá, México); Documentos (Monte Avila,
Caracas); El verdadero Barba-Azul (La tragedia de Gilles de R.ais), Las lágrimas de Eros,
El azul del cielo (Tusquets, Barcelona); El
pequeño, El ojo pineal (Precedido de El ano
solar y Sacrificios), Poemas (Pre-textos, Valencia); Lo arcangélico y otros poemas (Visor, Madrid); Erotismos (Alonso, Buenos
Aires); La parte maldita (Edhasa, Barcelona).

"'Cuando aparecen citas de estos
libros en el texto de Durozoi, el
número de la página que viene a
continuación corresponde a la
edición en español. µs versiones
de Giner, Savater y Vila Selma
apenas difieren de la utilizada
por nosotros en la traslación de
este ensayo. N. del T.
Kant, 8-Il-1988.

.r:

Traducci6n de Miguel Covarrubias.

........
.':-' ~
...

.

�EL MISHIMA DE YOURCENAR

Alejandra A. Rivas
Para darnos una idea del tono que sigue
el ensayo de Marguerite Yourcenar
dedicado a la vida y obra de Mishima,
el gran escritor nipón, citaremos sus propias palabras para explicarlo:

I¡

''Hay ahí muchas posibilidades de
errores de interpretación. Hagamos
caso omiso de ellas, pero recordemos
siempre que la realidad central hay
que buscarla en la obra: en ella es
donde el escritor ha preferido escribir, o se ha visto forzado a escribir,
lo que al fin y al cabo importa. Y,
sin duda alguna, la muerte tan premeditada de Mishima es una de sus
obras. Sin embargo, una película como Patriotismo, un relato como la
descripción del suicidio de lsao en
Caballos desbocados, proyectan su
luz sobre el final del escritor y lo explican en parte, mientras que la muerte del autor a lo sumo autentifica las
obras sin explicarlas" (p. 11 ).
Guiados por esta indicación encontramos que la obra está dividida en tres
partes: la primera nos acerca a la vida
de Mishima basada, parte en datos biográficos, parte en anécdotas o episodios
narrados en Confesiones de una máscara, del propio Mishima, los cuales de
alguna manera dejaron una huella en el
joven que los vivió; la segunda parte es
un acercamiento a algunas de sus más
•importantes obras; la última corresponde a ciertas especulaciones que, por
parte de la escritora, tratan de dilucidar
las causas que llevaron a Mishima, de
cuarenta y cinco años entonces (1970),
a practicarse el seppuku, que para los
antiguos samurais era una muerte ritual.
El verdadero nombre de Yukio Mishi-

ma fue el de Kimitake Hitaoka. Nació
en Tokio el cuatro de enero de 1925; su
seudónimo lo escogió por el nombre de
un pueblo al pie del monte Fuji: Mishima, y Yukio porque su resonancia hace
pensar en la nieve.
A excepción de su abuela paterna y
un poco menos su madre, su familia
fueron personas mediocres. Su abuelo
fue gobernador de una isla, puesto del
cual se retiró por un asunto de corrupción electoral; su padre, empleado de un
ministerio, es considerado como un burócrata moroso; su madre, nos dice Marguerite, proviene de una familia "de pedagogós confucianos que representan
tradicionalmente la médula de la lógica
y de la moralidad japonesas... " (p. 17),
lo cual de todas maneras no nos dice
gran cosa sobre ella o sobre el papel que
pudo jugar en la vida de su hijo.
Esto último tiene una explicación:
Mishima, siendo aún muy pequeño, pasa a estar bajo la tutela de su abuela,
quien verdaderamente fue importante
para el ulterior desarrollo de su nieto.
De origen casi noble, descendiente de
samurais, de un daimio, de la dinastía
de los Tokugawa y en fin de toda una
tradición de un Japón ya ido, violentamente occidentalizado por la fuerza
de las circunstancias, perviven en la vieja abuela.
La dama fue una persona enfermiza
que pasaba la mayor parte del tiempo
recluida en sus habitaciones, en las que
también la pasaba su nieto, incluso allí
dormía; podemos imaginarnos, sin mucho esfuerzo, lo que sería esta clase de
vida para una criatura harto susceptible

como lo fue Mishima.
Asistía a su abuela en sus crisis ne
sas, vendaba sus llagas, la llevaba al
ño, incluso por capricho la señora lo
cía ponerse vestidos de niña. Por ella
inició en los espectáculos melodram'
cos y sangrientos del No y los del Ka
ki; no obstante lo que pudiésemos c
estas experiencias no son vistas nega
vamente por Mishima, pues incluso
ga a decir orgullosamente en Confes·
nes que: "A los ocho años tenía
enamorada de sesenta" (p. 20).
Aunque algunos biógrafos orienta
hacia la psicología opinan lo contr ·
es decir, que era imposible que un
biente como el de su infancia no tr
mara al pequeño. Creen, como más p
bable, que las influencias negativas
debieran más a las dificultades econ
micas, la ·mediocridad del padre, las ·
faltables peleas de familia y no tanto
contacto, como dice Marguerite, ben'
co para el poeta, con la abuela: "La
cura, la descomposición lenta y el am
desmedido de una vieja enferma
por el contrario, lo que un poeta iría
buscar en esa vida de poeta, un prim
cuadro haciendo juego con el breve
violento de la muerte" (p. 20).
En cuanto a los momentos o recu
dos-choque que Mishima confiesa,
se relaciona con un libro de estampas
el cual admiraba la imagen de un jo
guerrero. Tal era la atracción por la
gura que su decepción fue tremen
cuando se enteró que el personaje
Juana de Arco, disfrazada de hom
después de esta desilusión se deshace
ra siempre de esa estampa, otrora
amada.

Otro momento es cuando Mishima
tiene, sin él saberlo, su primera eyaculación ante la fotografía de la pintura de
San Sebastián de Guido Reni; según
Marguerite este incidente se debió a que
el arte japonés, aún el erótico, no conoció la glorificación del desnudo como
en el arte occidental, de ahí el impacto
ante la figura casi desnuda del mártir.
Un último recuerdo imborrable es
el de un vendimiador, nos dice, un recolector de detritus, la figura de un joven robusto descendiendo por una colina: ''Esta imagen es la primera que me
atormentaba y la que me ha aterrado toda la vida" (p. 13).
Aunque su primera obra fue El bosque en flor, no es sino hasta Confesiones de una máscara que adquiere notoriedad. Esa primera obra tiene por escenario el Japón tradicional, que por otra
parte él conoce bien; es más, se considera que su conocimiento de ese Japón
clásico es mayor que el de la mayoría
de sus contemporáneos, sin contar, claro, el de los eruditos.
Su dominio sobre la antigüedad clásica occidental, sobre todo de Grecia, de
la literatura europea, en todas sus épocas, dejan una impronta en su propia
creación, más europeizada que oriental.
Antes de pasar a lo considerado como una revisión de las principales obras
de Mishima, terminemos con ciertas generalida~es del contenido de Confesiones de una máscara, que de alguna maner~ es lo ,ue _hemos estado viendo pero
a mvel mas bien anecdótico. Confesiones es entonces, además de lo biográfico, la imagen de la juventud de los años

1945-1950, no solamente japonesa sino
representativa de cualquier otro país.

tes, de un total de treinta y seis que
forman su obra completa, son: Sed de
amar, El marino que perdió la gracia del

El protagonista, un adolescente, contempla el panorama de un pueblo asolado por la guerra, el abandono de la
Universidad por la fábrica de guerra, la
desolación física y humana. Muy típico para un joven de veinticuatro años,
el erotismo, la tortura por el deseo frustrado, la necesidad de "normalización';
particularidades que podrían ser también de cualquier joven creyéndose único en esas experiencias.

mar, Colores prohibidos, El pabellón de
oro, El tumulto de las olas, Después del
banquete y Onnegata.

Honda, que así se llama el personaje,
no tiene rasgos físicamente sobresalientes. Una situación social media, en comparación a la superior de sus compañeros de la Escuela de los Pares, "donde ingresó por los pelos'.' y en fin, el clásico
enamoramiento del alumno más adulado y atlético del colegio y por último en
Confesiones, la relación, sin futuro, sin
verdadero deseo, con una amiga de la infancia, casada con otro, en la última escena; más interés demuestra por unos
jóvenes a los cuales mira por encima del
hombro de su compañera.
El escritor Mishima, como todo el
que tiene que vivir de su arte, dedicaba
dos horas diarias para su producción de
"literatura para las mayorías", el resto
de su tiempo lo dedicaba a "sus libros",
algunos de los cuales tienen la particularidad o diremos más bien la necesidad
de captar el momento presente, llegando
incluso al tratamiento de reportaje.
Además de su primera obra El bosque en flor que ya habíamos mencionado y Confesiones de una máscara,
algunas otras de sus obras importan-

Antes de pasar a su última obra que
es considerada como su testamento, ya
que fue enviada a su editor horas antes
de morir, veamos lo que corresponde a
su producción teatral, la cual en contraposición a su narrativa es menos abundante pero no menos importante.

Los crisantemos del décimo día, Madame Sade, compuesta casi al final de
su vida y Seis piezas No, el problema de
estas últimas, por otro lado resuelto por
Mishima, es el mismo ofrecido por la antigua tragedia griega pasada a lo contemporáneo, aunque en esta última existe
un elemento que facilita las cosas: el
elemento religioso no es importante porque lo consideramos algo ya muerto,
mientras que en el No, por ejemplo, lo
sacro es primordial, ya "que amalgama
mitología shinto y leyenda búdica, es
el producto de dos religiones todavía
vivas, aunque su influencia tienda hoy a
anularse" (p. 47).
Su última obra es una tetralogía, El
mar de la fertilidad, cuya elaboración se
ubica en los años difíciles de 1965-1970;
de hecho se afirma que las últimas páginas de El ángel en descomposición
fueron escritas la mañana del 25 de noviembre de 1970,lamisma de su muerte.
Su título, El mar de la fertilidad, es
ya de por sí sugestivo; es el dado en la
antigua astronomía selénica, en la época de Kepler y de Tycho Brahe, a una

�llanura visible en el centro del globo lunar; y como hoy lo sabemos todo, nuestro satélite es un desierto sin vida, sin
agua y sin aire; desde su título pues,
Mishima, tan vivo, había interpuesto
una distancia entre él y la vida. Los cuatro títulos que componen esta obra son:

Nieve en primavera, Caballos desbocados, El Templo del Alba y El angel en
descomposición.
En la última parte de su obra Marguerite intenta dilucidar, si esto es posible,
el motivo y el momento en que Mishima
decide la clase de muerte que tendrá y
de la cual hará su obra maestra: el suicidio ritual, el seppuku de los samurais.

La autora de este ensayo explica algunas de las causas que pudieron llevar
a Mishima a la muerte; comienza con el
fracaso de una de sus obras (La casa de
Kyo), en la cual él había puesto mucho
empeño, pero la misma Marguerite la
considera absurda tratándose de un autor con tantos triunfos en su haber y
aún con proyectos por realizar.
Otra es que un año antes de su
muerte sufre una gran decepción al no
recibir el Premio Nobel, el cual es otorgado a su anciano maestro, el escritor
Kawabata, a quien inmediatamente después de saberlo, va a felicitarlo; Marguerite explica este hecho como importante para Mishima por su ingenuo deseo del reconocimiento proveniente del
extranjero.
Así continúa eliminando posibilidades: un matrimonio tardío, concertado
más por darle gusto a su madre, a la que
cree moribunda, que por el suyo propio;
un proceso que se le siguió por una pre-

tendida difamación de un político que
se creyó retratado en Después del banquete; amenazas y ataques de la derecha, lo que es ridículo también, teniendo en cuenta que Mishima es tildado de
"fascista"; un escándalo a propósito de
un librito de fotografías eróticas y en
fin, cosas de poca monta que la autora
no hubiese mencionado de no haberlo
hecho otros ya.

''Y sin embargo, ascendía el nivel de
hastío y de vacío, un vacío que no
era todavía el Vacío perfecto del jardín de la abadesa, sino el vacío de
cualquier vida, fracasada o con éxito,
o ambas cosas juntas. Las fuerzas del
escritor no habían disminuido: aquellos ai'ios son un hervidero de obras,
de la mejor a la peor" (p. 96).
El amor, tan importante para el humano en general, no digamos para el
artista, no tuvo -o sólo raras veces- un
papel especial en su vida; la política:
hasta 1966 no aparece una obra claramente politizada: Las voces de los muertos heroicos; anterionnente había confesado que la política con sus bajezas no
le interesaba; sin embargo los últimos
actos y la muerte de Mishima están "politizados".
No deja de ser extraño el hecho de
que sólo hasta los cuarenta años, aparentemente, tomara conciencia de la situación del Japón como aliado de
su antiguo enemigo; de esta situación
nacerá el partidista que no el fascista
como se le pretende denigrar por críticos simplistas; la ocupación americana y
la retención de Japón en la zona de influencia yanki parece haberle afectado
un tanto tardíamente.

Como él mismo había comentado
varias ocasiones, la guerra y la co
cuente derrota sufrida por su país
habían afectado su adolescencia, las
tanzas de la guerra, los suicidios en
de los soldados y civiles de las islas
quistadas, el bombardeo a Hiroshima
Tokio, los procesos políticos donde
bitrariamente se ejercía "la justicia
vencedor", el sacrificio inútil de
kamikaze y lo peor para la mentali
japonesa: "el discurso radiado del
perador negando su condición de
presentante de una dinastía solar,
impresionante para las multitudes j
nesas como lo sería, para unas m
tudes católicas, el discurso de un
que renunciase a la infalibilidad y que
jase de considerarse como el rep
tante de Dios" (pp. 104-105).
No obstante, esta aparente inse
lidad desaparece o más verosímilm
se manifiesta por primera vez, como
lo mencionamos, en Las voces ~
muertos heroicos, donde para la ó
del Japón antiguo que era la suya
pia, la muerte heroica de los kam ·
no tuvo sentido, ya que al renunciar
Emperador a su rango de divinidad,
bía dejado sin sentido las muertes de
heroicos soldados: el Emperador r
ciaba a ser Dios para convertirse
hombre.
Por la época en que está te

Caballos desbocados, la segunda de
tralogía de El mar de la fertilidad,
obra testamento, funda la Sociedad
Escudo, el Tatenoka~ un grupo de
centenar de hombres a los que da,
su propio peculio, una fonnación
militar; para Mishima el Escudo era
escudo del Emperador", el objeto

esta sociedad era más bien obscuro aun
para su propio jefe.
Uno_ de los momentos probables que
detennmaron la fecha definitiva de su
suicidio fue uno de 1969, la ratificación
~e los nuevos tratados americanos; Monta, el ayudante de campo de Mishima
Y con quien, después se supo, había hecho un pacto de muerte, propone como
acto de protesta la ocupación de la Dieta, ª lo cual Mishima se opuso pretextando que sería un fracaso.
. En julio _de 1969, el autor de Confesiones escribe, tal vez premonitoriam~nte: ''C:u~d~ reviso con el pensarruento mIS ultimos veinticinco años
su vacío n_ie llena de asombro. Apen~
puedo decrr que he vivido. Incluso en el
transcurso de la vida más brillante y más
colmada, lo que realmente ha querido
hacer, raras veces lo ha conseguido. y
desde las profundidades o desde las alturas de~ Vacío, lo que ha sido y lo que
no ha Sido parecen igualmente espejismos o suefios" (pp. 138-139).

nero al ~inistro, abren luego el balcón
y el escntor arenga a la tropa reunida
abajo, diciéndole:
''Vemos al Japón emborrachándose
de prosperidad y hundiéndose en un
vacío del espíritu... Vamos a devolverle su im.agen Y a morir haciéndolo. • . El ejército protege el mismo
tratado que le niega el derecho a
existir..."(p. 135).
Entra de nuevo a la habitación y siguiendo lo planeado para ese momento
es decir, consumar el tradicional seppuk~
de "protesta Y admonición" se abrirá
el vientr~ para. después ser decapitado
~r Monta, qwen debido a su nervioSISDlO y emoción sólo logra asestar al
moribundo Mishima dos o tres cuchilla~ en el hombro y en la nuca; Furu-Koga,
mas dueño de sí mismo, toma el sable
de las manos de Mocita y decapita al
maestro como debía hacerse.

. Más de un año después, el 25 de noviembre de 1970' todo estaba preparado; ~f,orita y tres de sus compañeros que
sernran de testigos del suicidio: FuruKoga, Ogawa y Chibi-Koga pasan por
M"him
18
ª Y se dirigen hacia' el edifi ·
del Ministeno
· de la Defensa Nacional.
cio

~ su vez Mo~ta toma la daga que todav1a pennanec1a en las manos de Mishima e intenta abrirse el viente pero las
~erzas le
pero: ''El caso está preVlSt~ en ~l código samurai: el suicida den_iasiad~ J?ven o demasiado viejo, demasiado debil o demasiado fuera de para
~acer bien ~l corte, debe ser decapitado.
¡Adelante! Es lo que hace Furu-Koga,,
(p. 137).

Entran a la oficina del propio jefe
del Ministerio con el pretexto de mostrarl~ un antiguo sable, posesión muy
quenda de Mishima; ahí toman prisio-

Marguerite
Yourcenar·
. '6 n de1
~ E
.
· ftfühima o la V1&amp;1
~e 0 • d. SeJX-Barral, Biblioteca Breve Mé
XICO, 1985, 141 pp.
'
.

fa!!~•

sí

•

�UN ACERCAMIENTO A LA
''CASANDRA'' DE REYES

Humberto Salazar
El primer rasgo diferencial con que nos
enfrentamos al estudiar un texto poético -si hemos de creer a los padres de la
estilística moderna-, consiste en un orden peculiar de presentarse las palabras,
orden diferente del que éstas guardan
entre sí en el vehículo nonnal de la prosa cotidiana (cuyo ejemplo más cabal está representado por el lenguaje científico), atenta a los requerimientos más o
menos estrictos de la morfología y la sintaxis.

nuevo a la prosa del mundo; apeguémonos a la morfología -esa mandarina- y
cerraremos la puerta que nos dejaba entrever el prado donde relincha el unicornio. La cosa quedaría más o menos así:
"Mi fantasía se conformó siempre en
tomo a las imágenes de Homero. Era yo
aún niño (y) era el primero de mis arrojos en la poesía; cuando Casandra vino a
mí, borrada y diáfana, al postrero latido
que difundía la tarde. La envolvía (un)
manto blanco, severo y rozagante..."

Es ésta la idea implícita en la afirmación de Mallanné: "Je suis un sintaxier",
pues el lenguaje poético presenta una
forma o estructura del sentido específicamente propia, lejos del lenguaje normal de la prosa, que viene a constituir
la "nonna" o punto de referencia, y asumiéndose como lenguaje anormal o
"desviado" (la anomie durkheimiana).
Ejemplifiquemos esto con el soneto
"Casandra" de Alfonso Reyes, incluido
en su volumen Homero en Cuernavaca,
que aquí transcribimos: "En tomo a las
imágenes de Homero / siempre se conformó mi fantasía. / Era yo nifio aún,
era el primero / de mis arrojos en la poesía; / / cuando, borrada y diáfana, al
postrero / latido que la tarde difundía, /
Casandra vino a mí. Blanco y severo/ y
rozagante manto la envolvía. / / Miróme sin hablar; pero en sus ojos/ de fatal
inquietud, yo adivinaba / piedad y espanto. Yo caí de hinojos, / / yo no sé
más. Sentí que me besaba. / Cantó el
viento -y sonaron los manojos / de flechas agitándose en su aljaba".

El entuerto es más que evidente, como lo apreciará el lector, descontada la
pérdida de metro, rima y acentuación,
que visten al discurso poético de una
cierta musicalidad, y ese aire de reiteración y vuelta que rompen lo que los
lingüistas llaman paralelismo fonosemántico (sonido/sentido), propio del lenguaje como vehículo de la comunicación
humana.

La fascinación o encantamiento verbal comienza por el orden especial de las
palabras en el discurso. Rompamos, modifiquemos ese orden, y caeremos de

Ese carácter de ruptura se presenta
en la poesía como tendencia hacia la•nocomunicación, como un apostarle a la
incomprensión del mensaje, tratando
más de entorpecer que de hacer posible
el proceso de la significación. Pero todo
esto, advirtamos, sólo en un primer
momento, "desvanecedor" (diría Hegel)
frente al ciclo completo en que sí se logra producir el sentido poético, en las
alas de la connotación y el traslado sinestésico.
El orden o estructura del sentido es,
pues, esencial al lenguaje poético, y su
primer carácter específico a la hora de
tratar de describir lingüísticamente lo
poético a partir de un texto particular.
Pero no es lo más importante, ni mucho
menos. Debe luego continuarse con un

análisis de los procedimientos de ve
cación involucrados: tipo de verso (a
diendo al número de sílabas y dis
ción de los acentos); modalidad de 1
mas (asonantes, consonantes, ricas,
vocas, no-categoriales, etc.); y rela
del texto estudiado con las formas
ticas de la lengua y las tradicion
tendencias literarias que han culti
esa modalidad. (No fatigaremos este
crito con ese desmenuzamiento p
lioso de tipo escolar, que el lector
de realizar fácilmente ateniéndose
modelo ya clásico de Tomás Nav
Tomás, en Arte del verso.)
El lingüista francés Jean Cohen,
guiendo a los padres de la estilís ·
Spitzer y Bally, ha realizado ya la fa
que aquí intentamos, ocupándose
criptiva, estadísticamente, de la p
francesa neoclásica, romántica y
bolista. Sus conclusiones -bastante
gerentes- pueden ser suscritas o no
el avisado lector, pero tienen el m'
de que son susceptibles de refuta ·
o ratificación por cualquiera que se
me la molestia de verificar sus opera
nes estadísticas. Son lo que Popper
maría proposiciones "falsables", r
sito inicial de toda formulación que
clame para sí títulos de cientifici
Entre los procedimientos de versi
ción incluimos el "encabalgamien
que consiste en el hecho de que
frase termina en medio de un verso.
último grado, caricaturesco, se da
do el final de un verso no coincide
el final de una palabra Qo utiliza R
en otro poema de este volumen, "
metáfora''). Este procedimiento evi
cía la vocación antigramatical del v
al romper la redundancia intrínse

fenómeno lingüístico en su doble nivel,
fónico y semántico, y remarcar su carácter de regreso (versus: retomo) frente a
la dimensión lineal de la prosa (prorsw).
El encabalgamiento es proceder favorito de Reyes en el poema que nos ocupa. De los catorce versos que lo conforman, sólo cinco de ellos llegan al fi.
nal coincidiendo con un final de frase
(marcado con un punto o con punto y
coma), y eso incluyendo al verso 14,
que por fuerza debía contener la tal
coincidencia: versos 2, 4, 8, 12 y 14.
Los demás, o sea nueve de ellos, utilizan
este procedimiento "entorpecedor" del
mensaje poético, justificando la calificación que Cohen da al verso como "la
antifrase".
Entremos sin embargo un poco más
en el interior de la "Casandra" de Reyes,
ocupándonos del asunto de la predicación. No hay, en este caso, abundancia
adjetival, ni se presentan muchos ejemplos del fenómeno llamado "impertinencia predicativa", característico del
lenguaje poético según el lingüista fran~és. Encontramos, de todos modos, algo
interesante: dos parejas de calificativos
que se nulifican entre sí, por ser casi voces antónimas: borrada/diáfana, y severo/rozagante.
El encantamiento de Reyes-lector ante la poderosa figura femenina de la vidente es algo que quienes nos hemos solazado en la historia homérica sin duda
compartimos. Y hacia el final del poema se produce un desplazamiento cuyo
propósito es eminentemente poético. Se
presenta como una ruptura- del hilo lógico del discurso, al nivel de la coordinación. Por medio de este procedimiento,

que Cohen llama "inconsecuencia" (y
Juan Rey, en su manual de preceptiva,
"reticencia''), se interrumpe el hilo de la
exposición por la interferencia de seres
o cosas: " ...yo no sé más. Sentí que me
besaba" viene diciendo el poema y, luego, un cambio repentino hacia lo ambiental: "Cantó el viento" (figura de
uso) "-y sonaron los manojos de flechas agitándose en su aljaba".

ricas propias del lenguaje poético: anáfora (Era yo niño aún, era el primero...
Y o caí de hinojos, yo no sé más. . .);
conjunción (Blanco y severo y rozagante. . .); aliteración Qos manojos de
flechas agitándose en su aljaba); descripción (a partir del verso 7); epítetos
(en la descripción de Casandra); hipérbaton (en todo el poema); etc.

El lector "sabe" que semejante despropósito o cambio repentino puede
muy bien ser "ilógico", si atendemos a
las palabras en su puro carácter denotativo, pues, ¿qué tienen que ver el viento
y un manojo de flechas con el ensueño
erótico que se venía presentando? Sólo si se opera un cambio en la lectura,
hacia el orden de lo figurativo, hacia el
orden de la connotación, puede "realizarse" el sentido del texto poético. Las
flechas agitándose en su aljaba son el
deseo, el viento canturreador es una proyección del aliento/pasión, etc., tal como se dice que los enamorados oyen
violines y pájaros inaudibles para el mortal que no está tocado por el hechizo.

Entendemos, ciertamente, que la belleza o estatuto estético del poema está
basado en la utilización de los procedimientos lingüísticos mencionados, pero
nuestra conclusión se parece peligrosamente al razonamiento amañado que los
lógicos llaman explicación ad hoc, o a
posteriori. Toda vez que un texto hipo•
tético pudiera incorporar los hábitos de
metro,
rima, hipérbaton, anáfora, alite,
racion, metáfora y demás artificios retóricos y no ser, como quiera, un poema, nos queda la ligera sospecha de que
apenas hemos avanzado en el conocimiento de lo que hace que un texto determinado nos parezca bello, poético,
mientras que otro no lo consiga, pese a
sus posibles galanuras retóricas.

Las figuras utilizadas por Reyes en
este soneto son todas ellas figuras de
uso, no de propia invención; no obstante, ello no disminuye la intensidad lírica del poema, que es uno de los más
bellos del conjunto. (La originalidad de
las metáforas no garantiza por sí sola la
calidad literaria o estética de un texto.)
Además de lo ya señalado, en este
poema Reyes utiliza otras figuras retó-

Referencias:
Cohcn, Jcan; Estructura del lenguaje poético.
Ed. Gredos, Madrid, 1970, 227 págs.

Navar~o Tomás, Tomás: Arte del ver,o. Col.
Malaga, México, 1975, 189 págs.
Reyes, Alfonso: Obras completas, Volumen
X, F.C.E., México, 1981, págs. 417-418.

"-1
Cil

�¿MAQUILANDO EL
FUTURO INDUSTRIAL
DE NUEVO LEON?

Raúl A. Rubio

REGIO

En Nuevo León la reconversión indus•
trial está adquiriendo su propia especificidad. La crisis del 81 marcó pautas
para que la industria regiomontana buscara nuevas alternativas productivas que
garantizaran su desarrollo. El enfoque
generalizado hacia la exportación aparece como una de las prioridades de mayor importancia en esta localidad.

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Dicha prioridad obedece a una línea
estratégica de la actual vida industrial
mexicana, la cual está obligando en el
corto plazo a modernizar los tradicionales procesos productivos, generando
así factibles reactivaciones de las plantas industriales, el empleo y el mercado.
A más de cuatro años de la contracción industrial y de las encrucijadas
que implica reconvertir la industria local, Monterrey sigue padeciendo las
consecuencias de encontrar un nuevo
modelo de industrialización que permita la continuidad en la valorización del
capital industrial. La CAINTRA señala que 1986 reveló "un marcado retroceso en comparación con el año anterior" y agrega que "salvo el caso favorable del crecimiento en las exportaciones, tanto el volumen de ventas como el
de producción, así como el empleo,
arrojan saldos negativos durante ese
periodo ''.1
Se¡.,'IÍn la misma fuente, la producción industrial disminuyó -3.8% en
1986 y se correlaciona en mucho, esta
caída, a la contracción de las ventas, las
cuales llrgaron a señalar un . saldo de
- 16.1°/o. Comenta la CAINTRA que
"ambas cifras rcv&lt;&gt;lan la m~unitud de la
crisis 1111e rnfrentan las cmprrsas y ade-

más contrastan significativamente si las
comparamos con los resultados observados durante 1985".2
Bajo lo comentado, el propio reporte de la CAINTRA indica que "No obstante lo anterior, las empresas realizan
rnítltiples esfuerzos para sobrellevar de
la mejor manera esta situación" agregando que se puede observar que "al
revisar el comportamiento de la inversión en el periodo ya referido la cual
aunque a tasas muy por debajo de las
de 1985, sigue aumentando, y más que
alcanzar una mayor producción, busca
lograr una mayor eficiencia y productividad, características esenciales para
lograr la reestructuración de las ventas
hacia el exterior, lo cual ha dado excelentes resultados tal y como lo muestra
el crecimiento observado en las expo~taciones manufactureras (50.4%) durante 1986", que en compración a 1985
(13 .O°/o) es de dimensiones significativas.3
Asimismo, esta dinámica de exportación durante 1986 "fue influenciada por
las empresas grandes, las cuales tienen
un mayor potencial exportador, aunque
es justo decir que a últimas fechas las
empresas medianas han mostrado un
mayor dinamismo. Así, durante el
periodo octubre-diciembre las empresas
grandes y medianas aumentaron sus exportaciones en un 29.9 y 6.3% respectivamente, mientras que las empresas
pequeñas las mantuvieron constantes".4
Por último, el mismo reporte indica
que en lo concerniente al cuarto trimestre de 1986, "algunas variables tendieron a estabilizarse, es decir, arrojan
cifras muy cercanas a cero, e incluso

otras crecieron". Aunque agrega "sin
embargo podría resultar prematuro asegurar que la crisis ha tocado fondo,
puesto que la demanda general (ventas)
aún no muestra una mejoría sustancial"
y el aumento en la producción se debió
al incremento en sólo ciertos sectores:
alimentos, maderas y muebles y maquinaria y equipo.5
Hasta aqu1, todo lo comentado
(consta por parte de un órgano empresarial como la CAINTRA) nos dice que el
empresariado regiomontano no ha quedado estático ante la crisis, y que la
reactivación industrial está dando sus
pasos y sus frutos como podría ser la
observación del comportamiento trimestral del Volumen de Exportaciones
y el Indice del Volumen de Exportaciones.6
Por parte del estado, el gobierno de
Jorge Treviño en sus dos años de mandato ha buscado articular la línea estratégica nacional de reactivación industrial vía la exportación, y en forma,
articular mediante políticas estatales,
tanto como federales y locales, el nuevo modelo de desarrollo industrial que
ya viene asumiendo Nuevo León.
El reciente segundo informe del
gobierno treviñista expresa en su ca- ·
p ítulo "Desarrollo Económico" la
preocupación por afrontar los nuevos retos que impone la modernización del
desarrollo industrial,7 y así lograr la
reactivación industrial para mitigar el
fuerte desempleo llevado básicamente a
implementar tres programas: El FOMICRO, el PROMOFIN y la Comisión de
Fomento a la Industria Maquiladora y
de Exportación, cuyo brazo ejecutivo

�de la misma lo constituye el Fideicomiso PROEXPORT - NUEVO LEON.8
Bajo estos programas, el Gobierno
de uevo León apunta seriamente al
futuro industrial del estado, vía el reforzamiento o conformación de la pequeña
y mediana industria local, así como vía
la industria maquiladora; todo ello en
estrecha conexión hacia la exportación.
Para Treviño, la industria maquiladora "representa una opción importante
en la creación de oportunidades de empleo para la mano de obra disponible.
En el caso de Nuevo León, permite además utilizar el talento y la capacidad industrial que distinguen a nuestra entidad. El modelo adoptado se basa en una
industria exportadora, cuyos productos
lleven partes;¡ componentes elaborados
localmente".
Los frutos de esta postura ya empiezan a concretizarse. En los últimos quince meses, en Nuevo León, se han instalado dieciocho maquilas que han generado
cinco mil empleos, así como divisas del
10
orden de los 256 millones de dólares.
Se proyecta además en los próximos dos
años el surgimiento de cien industrias
de este tipo que generarán tres mil quinientos millones de dólares y veinte
mil empleos, los cuales podrán llegar en
el periodo treviñista a noventa mil; esto
último implicará, por supuesto, un incremento de dichos establecimientos industriales; de ahí que no es gratuita la
declaración de Jorge Treviño (el año pasado) cuando vaticina que Nuevo León
será la capital de las maquilas.
Es importante reconocer también el
papel de punta que significarán las ma-

quilas en el corto plazo para la industria local, ya que mientras a nivel
nacional se cuenta con un integración
de la planta industrial mexicana de 1.38
por ciento,12 el gobernador Treviño señala que ésta en Nuevo León es de un
25%.13 Incluso en meses anteriores, el
encargado de la Secretaría Industrial y
Comercial del Gobierno Estatal, Femando González Morales, indicaba un grado
14
de integración superior al 40%.
En cuanto al empleo, todo señala lo
benéfico que resulta la fuerza de trabajo local. En particular, Monterrey cuenta con una amplia infraestructura técnico-profesional que se reactivará con la
venida de las maquilas, además de lo
barato en la adquisición de sus servicios si la comparamos a nivel internacional.
Una reciente publicación de la Cámara Americana de Comercio, expresa
lo barato de la fuerza de trabajo mexicana. Mientras que en Corea Sur se paga
a 3.15 dólares la hora, es decir 29.2 dólares diarios, en contraste, en México,
el salario es del orden de 7.12 elólares
15
diarios, señala la puhlicación.
Cabe resaltar aquí que por la tradición productiva de la metal-mecánica y
eléctrica en uevo León, muy posiblemente la venida de ma4uilas sea sobre
estos rubros; de ahí que en otra entrevista realizada al Secretario de Fomento Industrial, Fernando González, éste
haya reconocido que la prioridad para
el apoyo de las maquilas se centra en
ramas como la mueblera, la automotriz
y el acero. 16
Otro dato interesante es 1¡ue la in-

fraestructura denominada "Corr
res Industriales", 1¡ue se buscaba ·
plementar durante el boom petrol
para propiciar la desconcentración
dustrial del área metropolitana de M
terrey, se haya considerado seriam
en su reactivación con la venida de
maquilas. Todo esto también co
mado por el propio Secretario de
mento Industrial del Estado. 17
Bajo lo anterior, el ingrediente
inversión extranjera vía maquilas
uevo León, permite mucho el rep
para consolidar un nuevo modelo de
sarrollo industrial. Esto queda pat
zado en declaraciones como las de G
ro González Torres, director regional
1acional Financiera, al señalar que
uevo León existe "Un capital muy
caso y muy caro; un mercado nací
demasiado restringido y un nivel de
pico muy preocupante ... la inve
extranjera tiene que convertirse en
ingrediente importante de la econo
industrial local, para lo cual de
orientarse al mercado exportador,
que el mercado interno se encue
saturado, aquí es donde se piensa
concepto de maquilas ".18
Es innegable que la reconve
industrial está dando sus pasos en
vo León; el caballo de Troya son las
r¡uilas. Sin embargo, no todos conc'
esta dinámica industrial como miel
bre hojuelas: para algunos estud'
o asesores de grupos fuertes y tra
nales de la industria regiomontan
opción es una "medida pobre", Y
seguir apoyando el gobierno la al
tiva de traer maquilas sólo gene
dustriales "coyotes", ya que éste
recerá como un "exportador de su

simple "conscguidor". Tal tipo de em- polémica sobre las maquilas. Recientepresarios están olvidando la creatividad ~ente, su dirigente señaló que presentae i~novación que caracterizó al empre- ra ante el pleno del Con~eso Local un
sanado nuevoleonés. Así Enrique Ca- anteproyecto ele ley sobre el control de
nales Santos, director del Centro de In- las maquiladoras en 'uevo León. En esvestigaciones del Grupo Vitro (Vitro
te se exigirá que las maquilas "cuando
~ec), indica que el desarrollo tecnolómenos
¡ermanezcan aquí unos diez
gico 1¡ue las maquilas aportarán es nu2
afios
",
para evitar así que aquellas
lo Y "hasta insultante"·• "al mgemero
·
·
lo convertirán en capataz, como runo de ve~gan con muchos ánimos y en cualqwer momento se retiren.
llaves, Y. los empresarios serán conseguidores "19
· y agrega el directivo: "~os
. Otro punto polémico, aunque sólo ha
estamos dedicando de nuevo a vender
s_1do levemente mencionado en la locamano de obr~ ~mo el indio Huajuco,
trafic:inte de md1os de la región que los lidad,. es e~ posibl_e im ~acto ecológico
qu; dichas mstalac1ones industriales povend1a a Zacatecas".
dran traer a la entidad.23 y aquí cabe
señalar lo siguiente: que si a la fecha se
A1 cuestionarse el mismo directivo carece de basureros para desechos in~b~e las causas de esta problemática, dustriales en Monterrey' es de esperarse
md1ca que el empresariado regiomonta- que_ de ve?ir dichas plantas, sobre todo
no se dunnió en valores de forma como la mdustna electrónica, muy posiblelos de la capital, "el priísmo, chilanguis- mente la problemática se agrave; de ahí
n~o, el centralismo de coyotes, el quedar que no sea nada gratuito el interés de la
bien, hacer contactos, valores que nos SEDUE por implementar una infraesh_an estado erosionando y se nos han ol- tructura para la tira de desechos sólidos.
VJdado otros como el trabajo auténtico
el no t~ pongas corbata! Nos ganó 1d , Por lo que respecta a la clase obrera,
burguesia, pero burguesía naca, coyo- esta por el momento empieza a ser intetera, en la que más vale que conozcas a gr~da ~n las recientes contrataciones,
~os personas que saber hacer algo. Este e mcl~Sive se está dando un proceso mitipo de valores nos arrastró", finaliza. 21 gratono en ~lgunos de sus miembros que
gozan de ciertos conocimientos técnip~·stur~s de tal naturaleza como las cos para ser contratados en ciudades
de ~
Tec, patentizan en mucho la fronterizas del país.
tradicion de grupos industriales que ba~on su dinámica en productos tradiA no ser por el conflicto de la Mattel
c1~nales como la cerve1.a, el vidrio, la Y la CTM el año pasado, todo ha sido
ho1alata, los plásticos, etc ., y difieren ele :'paz, laboral". Sin embargo, no está por
~tros ¡,rrupos locales que han hecho su
demas esperar conflictos de titularidad
nt¡ut•za_ en la tlinámica fronteriza del
entre las centrales oficial&lt;'s y los Sindico111c_r~10, la '?'"l'icultura moderna, y catos Independientes, filiales de la patambu 11 de la 1ms111a ma1¡uila.
tronal en estas nuevas conformaciones
de plantas industriales.
El PSrnt no ha queelado fuera de la

•-~º

También cabe señalar que, si bien por
el momento apenas empieza el arram¡ue
de las maquilas, será difícil esperar conflictos de la clase obrera en materia de
salarios, desgaste físico y mental, etcétera, como ya se ha venido constatando en otras entidades de tradición maquilera.
Sin embargo, la introducción de las
maquilas ofrecerá, a mediano plazo reales expectativas en cuanto a la co~formación de la clase trabajadora local
como señala Enrique Canales de Vitr;
Te:. Es posible que el obrero tenga un
meJor_ tr~bajo, mejores condiciones y,
ademas, SI son maquilas un poco sofisticadas, es posible que introduzcan
e!ernentos .
criterio al trabajador,
c!ertas dec1S1ones y autonomía, expectatJvas. Es d~cir,_ que en general, los
procesos rutinarios de trabajo podrían
ser' como promedio para el obrero

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�mejores que los l~IC ahorita se consiguen
en la industria. 4 No cabe duda que
esta declaración robinsoniana podría
verse seriamente contrastada con el paso
del tiempo, cuando se empiecen a
estudiar las consecuencias de la alta
intensidad de las jornadas de trabajo de
las maquilas, así como otros posibles
rie~os de la salud de la clase obrera.
Pero en fin, de que la clase obrera
cambiará es innegable; la producción
hacia la exportación hablará de un
nuevo capítulo para el trahajdor asalariado y sus representantes, así como ya
está hablando para el capital.
La reconversión industrial en Nuevo
León avanza ...
Notas
1.CAINTRA, NUEVO LEON. Reporte de
Coyuntura Industrial. Dirección de Planeación y Proyectos. Núm. 1, Año IV.
Evolución: oct-dic., 1986. Expectativas:
enero-mano 1987.
2.Op. cit., página l.
3.lbidem., y también páginas 12 y 13.
4.lbidem., p. 13.
5.Ibídem., página l.

6.Ver Anexos: Comportamiento trimestral de Volumen de Exportaciones. Indice del Volumen de Exportaciones.
Op. cit. Reporte, pp. 12-13.

o

00

7. "La industrialización que antaño se daba
por ·inercia casi natural, exige al1ora de
una vigorosa acción inducida que reconozca y apoye el mérito de la inversión Y
logre la meta fundamental de crear oportunidades que demandan la desocupación
y el crecimiento de nuestra población".
Segundo lnf orme de Gobierno, Jorge
Treviño, Gobernador Constitucional del

Estado Libre y Soberano de Nuevo León.
Marzo de 1987, p. 29.
8.FOMICRO. Fondo de Garantía y Fomento a la Microindustria del Estado de
Nuevo León: "Su función básica es apoyar el nacimiento o fortalecimiento de
microindustriales a través de la asistencia técnica y el aval que requieran para
tener acceso a créditos blandos. A la fecha, FOMICRO registra 317 microindustrias beneficiadas, más de 1500 empleos
directos generados y la gran oportunidad
de estar sentando las bases de lo que serán las futuras grandes y medianas empresas de la entidad".

10.lbidem.

11. "Urge crear maquiladoras". El ¡,
nir, enero 28 de 1987, sección A, p.
12.lbidem.

14. "Maquilas in1portan el 98°/o de ·
mos". El porvenir, diciembre 28, 1
sección B, p. l.

_ _ _ _ _ _ INDICE DEL VOLUMEN DE EXPORTACIONES

(IV .83 = 100) _ _ _ _ _ _ _ _ __

15. "Mano de obra barata alienta maq
doras". El norte, 20 de enero, 1
sección A.
16. "Ocho nuevas maquilas para
León. Darán prioridad en el Estado a
mas mu&lt;:bleras, automotriz y del a
El nacional, 28 de diciembre, l
"También Maquilas importan", Op.

PROMOFIN. Fondo para la Exportación
de Capital de Riesgo del Estado de Nuevo León: " . .. Aporta capital de riesgo a
pequeñas y medianas empresas exportadoras que se localicen fuera del área metropolitana de Monterrey. . . Generó a
través de sus apoyos más de 1 500 empleos", y a través de un convenio con
Nacional Financiera -acción dentro del
marco de la deseen tralización administrativa del Gobierno Federal- se suscribió
que "el 80º/o de los recursos de ~apita!
que aporte PROMOFIN a sus usuarios, serán administrados a través del Fondo
Nacional de Fomento Industrial".

18.Op. cit., "Urge crear... " Tan1bién es
portante señalar aquí que las accione
modernización que en el campo nuev
nés se están implementando, hablan
mente de una transformación hacia
agroindustria exportadora.

9.lbidem., p. 31.

24.Op. cit: "Maquila: medida pobre"...

Centro de Investi~aciones Psicológicas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, N.L.
Marzo, 1987

13.0p. cit., Segundo Informe de J. T.

Cabe indicar aquí que FOMICRO ocupa
el primer lugar a nivel nacional en comparación a organismos similares que apoyan
a microindustrias, y que el Gobierno de
Nuevo León realiza gestiones para construir la primera Unión de Crédito de Microindustriales en el país.

Comisión de Fomento a la Industria Maquiladora y de Exportación, Fideicomiso PROEXPORT-NUEVO LEON:
"La creación masiva de nuevos empleos,
la consolidación de muchas industrias
a través del uso de su capacidad instalada disponible y la generación de divisas para el país", constituyen sus "metas trascendentales". Op. cit., Segundo
Informe de Gobierno. Jorge Trevúio, pp.
30-31.

hua, recopilados por el Centro de Estudios de la Mujer en Ciudad Juárez,
Chih.

225 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 213.9

/

200 •
17. Op. cit., "Ocho nuevas maquilas. •

/
175 .

/

19. "Maquila: medida pobre". El porvenir,
de diciembre, 1986, Sección B, p.
20.lbidem.

148.5

23. "Instalación de maquilas no conte
control sobre la contaminación:
UANL", ABC, 22 de agosto, 1986,
ción B, p. 8. Las implicaciones e
cas sobre este tipo de planta pueden
bien rastrearse en la serie de es
realizados en el Valle de Silicón en
fornía, así como lo comentado en
versos estudios sobre la maquila de
trónica fronteriza en Tijuana Y

·---

138.9

21.Ibidem.

22.Propondrá el PSUM crear una ley
con trotar maq uiladoras. RI nacional,
de enero, 1987, p. 3.

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III
IV
11
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1 9 8 4

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T R IME S TRE S

11

1 9 8 6

III

IV

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

I

MARGUERITE YOURCENAR. Bélgica,
1903- U.S.A., 1987. Una de las más extraordinarias escritoras del siglo XX y la
primera que ingresó en la Academia
Francesa. MemoriaJ de Adriano es la
más celebrada de sus novelas. Como ensayista escribió sobre Cavafis, Mishima,
Selma Lagerlof y Thomas Mann, entre
otros. Publicó también poemas, cuentos, traducciones y piezas teatrales. Su
amplia producción literaria ha sido editada -en versiones al español- por
Alfaguara, Lumen, Seix Barral, Hennes,
Emecé y Visor.
VICTOR M. FIGUEROA. Investigador
y docente en la Universidad Autónoma
de Zacatecas. En 1986 publicó Reinterpretando el subdesarrollo (Siglo XXI,
México).

ANEXO II
COMPORTAMIENTO TI_lIMESTRAL DEL VOLUMEN DE EXPORTACIONES*
1

9

8

GABRIEL VARGAS LOZANO (Guadalajara, Jal., 1947). Maestro en filosofía
por la Universidad de Guadalajara y
candidato al doctorado en la UNAM.
Editor de la revista Dialéctica de la
Universidad Autónoma de Puebla.

Alimentos, Bebidas y Tabaco
Madera y Muebles
Papel y Empaque
Química
Minerales no Metálicos
Metálica Básica
Proquctos Metálicos
Maquinaria y Equipo
General

lII r/

IV e/

IV r/

I e/

19 .7º/o
o.o
- 27.0
5.6
6.5
46.3
21.3
1.3

4.0º/o
20.0
o.o
-0.6
15.0
5.0
2.5
3.8

5 .2°/o
10.0
59.0
- 7.0
38.1
37.9
20.4
11

o.oº¡o
20.0
o.o
9.8
11.4
18.3
-3.4
18.0

9 .8

4.6

15.5

10.4

* Con respecto al período inmediato anterior.
e/ Expectativas.
n.s..No Significativo

JAVIER OLIVA POSADA. (México, D.
F., 1959). Estudió la licenciatura en
ciencias políticas en la UNAM y es pasante de la maestría en estudios latinoamericanos de la DEP-UNAM. Profesor
de tiempo completo de la Facultad de
Ciencias Políticas y Sociales, en la
UNAM, y en la Universidad Iberoamericana.
SALVADOR BORREGO. Doctor en Estadística por una universidad de Texas,
trabaja como docente en la División de
Estudios Superiores de la Facultad de
Filosofía y Letras, en la UANL.

JOSE MARIA MENDIOLA. Nació en
Monterrey, N.L., y radica en Chilpancingo, Gro., desde hace varios años. Formó parte del grupo "Silencio". Publicó en El volantín, Taller y otras publicaciones literarias.
GENARO HUACAL. Estudiante de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, nacido en el estado de
Campeche. Ha publicado en Serendipia,
Aquí vamos,

terrey, NL., 1958). Licenciada en pedagogía, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL. Master en
Educación Superior. Docente en el colegio de pedagogía de la misma facultad.

JOSE REVUELTAS (1914-1976). Uno
de los narradores y ensayistas más importantes de la literatura mexicana de
la segunda mitad del siglo XX. Militó
siempre en organismos políticos revolucionarios. La Editorial Era acaba de publicar los tomos 25 y 26 de sus Obras
completas.

MA. DEL REFUGIO GARRIDO. (Tula,
Hidalgo, 1956). Licenciada en psicología egresada de la UANL, estudió la
maestría en Educación Superior en el
Departamento de posgrado de la Universidad Regiomontana. Ha publicado anteriormente en Diálogo (revista de la
UDEM). Docente en el colegio de peda-

VICENTE QUIRARTE (Distrito Federal, 1954). Poeta, narrador y crítico Ji.
terario. Ha colaborado en Plural y en
Punto de partida. Participó en el segundo festival internacional de poesía (Morelia, 1983). Ha publicado Lejos de las
naves, Vencer a la blancura, y varios Ji.
bros de poesía más.

GEORGES BATAILLE (1897-1962).
Uno de los más importantes pensadores
franceses del siglo, es también singular
novelista y poeta del erotismo y la transgresión. Obras: La experiencia interior,
El culpable, Sobre Nietzsche, La literatura y el mal, Madame Edwarda, Mi
madre, etc.

MA. GUADALUPE BECERRA (Monsector

ROSA MARTHA ROMO (Teocaltiche,
Jalisco, 1954). Licenciada en pedagogía y master en Fonnación y Capacitación de Recursos Humanos egresada
de la Facultad de Filosofía y Letras, en
la UANL. Docente en el colegio de pedagogía en esa misma escuela.

VICTOR MANUEL CARDENAS (Colima, Col., 1952). Estudió historia en la
UNAM y fue becario del INBA-FONAPAS en 1979-80. En Chiapas realizó investigaciones socioeconómicas, trabajó
en la Dirección de Cultura y fue miembro del taller literario de Juan Bañuelos.
En 1981 obtuvo el Premio Nacional de
Poesía Joven de México. En Ediciones
Punto de Partida, de la UNAM, apareció
su poemario Después del blues, en 1983.

JAIME FLORES. Monterrey, 1939. Pintor. Estudió en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León y
en la Academia de San Carlos. Master
por la Universidad de Texas (Austin).
Desde hace casi treinta años participa en
exposiciones colectivas e individuales.
Ha obtenido varios premios. En la actualidad es profesor de la Facultad de Arquitectura (UANL).

1987

6

gogía, en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.

�I
ACLARACION: Por un lamentable e
el número 17 de Deslinde (julio-septiem
1987) omitirnos, en el artículo "Amor
no : ejemplos de la cultura popular",
nno Vellinga, los siguientes datos: En SI
sión francesa, este trabajo, con el t
"Masculinité et féminité dans la 'foto
latino-americaine", fue publicado ea
Cah ier, Internationaur de Sociolo,it,

LXXX, 1986, traducido del original
Annemarie Van Tilburg. La versión
na, para Deslinde, fue realizada por
Cerutti.

'&lt;f'

co

MADELEINE CHAPSAL. Periodista y
escritora francesa. Col~Qradora de
L'Express. Sus entreviStas con Bachelard, Bataille, Beauvoir, Borges, Butor,
Breton, Levi-Strauss, Sartre, Tzara, etc.
las reunió en Les écrivairu en personne.

GERARD DUROZOI. Agregado de Filosofía y profesor del Liceo Leonardo
da Vinci de Amhoise. Guadarrama le
publicó en Espafia El su"ealismo,
Artaud, la enajenación y la locura,
André Breton, la escritura surrealüta.

SILVIA MUARES. Ver Deslinde 18.

RAUL A. RUBIO. Egresado de sociolo-

gía de la Universidad de Monterrey
vestigador en el Centro de Inves ·
nes Psicológicas de la UANL.
JOSE R. MENDIRICHAGA. Ver
de 13.

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