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                  <text>��·-....... ----

INDICE GENERAL
Volúmenes VIII-IX, númer~ 23-27

Enero de 1989-marzo de 1990

FONDO UHIVl&amp;SIT~

ENSAYO
l. Literatwa / Lingüística

Cas.wu, Jean: Retrato de Alfonso Reyes. Tr. de Miguel Covarrubias (24)
lngarden, Roman: Modo de existencia y formación estratificada de la obra literaria. Tr. de Horacio Salazar Herrera (23)
Jiménez, Juan Ramón: Cartas a Alfonso Reyes (24)
O'Wanl, Aída: Alfonso Reyes en la historia de la traducción (24)
Pacbeco, José Emilio: Para acercarse a Alfonso Reyes (24)
Patout, Paulette: Gabriela Mistral y Teresa de la Parra en el París de Alfonso Reyes (24)
Perea, Héctor: María Zambrano y Alfonso Reyes, o de la pasión poética y la utopía (24)
Rangel Guerra, Alfonso: Centenario de Alfonso Reyes (24)
Yourcenar, Marguerite: Mitología. Tr. de Alfonso Reyes (24)
Zambrano, María: Alfonso Reyes sobre Goethe (24)

2 Filosofía / Ciencias Sociales

Bagú, Sergio: La incidencia de la experiencia histórica sobre la teoría del conocimiento de lo social (26-27)
Frost, Eisa Cecilia: Ser y estar o las dificultades de la traducción lilosófica (23)
Hinojosa, Mario Anteo: La competencia inconsciente (25)
Infante, José Macla: Algunos comentarios a partir de "la ciencia y la verdad" (25)
Solís Garza, Hernán: El síndrome de la colonia del Valle o el carácter Villa Freud (25)
Vargas Lozano, Gabriel: El debate sobre la postmodernidad en la crisis actual (26-27)
Villegas, Abelardo: La filosofía y la ciencia en la actual encrucijada (26-27)

CREACION
l. Poesía

~lante, Evodio: Imitación de Charles Simic (26-27)
García, Nelva Alicia: Silencios (25)

�ECONOMIA/ POLIDCA/ EDUCACION
Hesse, Hermann: _H0lderlin. Tt. de Miguel Covarrubias (25)
Hurtado, Joaqufn: Sol de agua (25)
Prévert, Jacques: Pupitres y piz.arrones. Tr. de Miguel Covarrubias (23)

Barajas Gutiérrez, Ernesto: Frente a las piernas cscullurales de la vecina. Las impresiones de la cohabitación con el

Stadler, Emst: El dilatado ser. Tr. de Miguel Covarrubias (26-27)

Cueva, Agustín: Democracia nostra. Comentarios al documento Santa Fe II, una estrategia para América lAlina en los

Toussaiut, Marianne: La voz azul de un pez (23)
Ullrich ~ Pablo: Por este día y los que faltan (26-27)
Villarreal, José Javier: La procesión (Libro quinto). Fragmento (26-27)

Imperio en un fronterizo (26-27)

años noventa (23)
Garrido Flores, Ma. del Refugio, Rosa Martha Romo Ueltrán y Ma. Guadalupe Becerra García: Las innovaciones en la
construcción cotidiana del curriculum en el aula (25)
Hernández Elizondo, Roberto G.: Neoliberalismo, recomposición capitalista y procesos de hegemonía en América

Latina (26-27)
2 Narración

López Portillo T., Felícitas: El alemanismo en el banquillo de los acusados: un acercamiento historiográfico (26-27)
Vida!, Gregorio: Crisis, crecimiento y desarrollo (26-27)

León, Jesús de: Si viviéramos en canadá (23)
Prévert, Jacques: El dromedario descontento. Tr. de María Irene Bordaberry (23)
Sada, Daniel: Bahorrina (26-27)

SECCIONES FIJAS*
l . Rescoldo

CRITICA LITERARIA
Celorio, Gonzalo: Literatura crítica y crític.. literaria (23)
Corral, Helia Maria: Visión de Anáhuac: el credo mexicano de Alfonso Rey~s (24)
Mendirichaga, José Roberto: El lugar de Alfonso Reyes en la literatura meXIcana (24)
Rangel Guerra, Alfonso: Alfonso Reyes entre libros (24)
Revueltas, Eugenia: Oralidad y literatura en Fernando del Paso (23)
Robb, James Willis: Alfonso Reyes al cruce de los caminos (24)
Souto, Arturo: Vista rápida del cuento en México (23)
.
Stanton, Anthony: La invención de la tradición: tres antologías decisivas en la poesía mexicana moderna (25)

Delgado, Juan 8.: Poema de los árboles (26-27)
León, Capitán Alonso de: De la calidad de la tierra, y su temperamento (25)
Nájera, Rafael: La semana (23)

2. Abanico••
Dedicado al X Coloquio de Antropología e Historia. Lenguaje y tradición en México (23)
Dedicado a Freud, Lacan y otros más (25)
Dedicado al Coloquio sobre filosofía política, epistemología y sociedad en México (26-27)

CRONICA/ENTREVISTA/REPORTAJE

3. Señas / Reseñas / Contraseñas

Chapsal, Madeleine: Entrevista con Jacques Prévcrt. Tr. de Miguel Covarrubias (23)
Báez Zacarías, Javier: Pamela del Río en Zacatecas (23)
Cantú de la Garza, Jorge: Pandora, de Miguel Covarrubias: la humillación triunfante (25)
Franco Sáenz, José Héctor: La democracia en la calle. Crónica del movimiento estudiantil mexicano (25)

DIBUJO/ FOTOGRAFIA / ILUSTRACION
Delgado, Alejandro: Vii\etas (23)
Estrada, Ericlc Dibujos (26-27)
Frias Leal, Luis asar: Viftetas (25)
Marines G6mez, Héctor J.: Vii\etas (24)

• Estas íueron suprimidas del número 24 al dedicar sus 64 páginas -más el Cuaderno 3- al Centenario de Alfonso Reyes.
• • Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.

�Mijares, Silvia: Wittgenstein en la memoria de sus amigos (26-27)
Saint-Lu, Jean-Marie: A~ cincuenta anos de José Emilio Pacheco. Nuevo relato del holocausto judío. Tr. de Miguel

Covarrubias (23)
Vargas Lozano, Gabriel: La crws del socialismo y sus consecuencias para Am~rica Latina (26-27)
Villan-eal, Jow Francisco: Diecinueve poetas... lcontemporáneos? (25)
Wagneur, Jean Dldier: A le» cincuenta anos de José Emilio Pacheco. José Emilio Pacheco: centinela mexicano. Tr. de

Paloma Villegas (23)

4. Región
Gana Quirós, Femando: Muebles y utensilios en et noreste colonial (25)
Maiz, Rocfo G.: Historia de la Hacienda de San Lorenzo (1597-1946) (26-27)
Olvera Sandoval, José Antonio: Producción y propietarios agrícolas en el centro-sur de Nuevo León (1880-1910) (23)

CUADERNOS
Casarini Rato, Martha: El eterno retorno: puntos de llegada y puntos de partida en et currículo (23)
Gonúlez Garza, Rubén: Teatro breve. Ensayando a Lorca, Un camión llamado oportunidad, Juicios temerarios (26-27)
Usewijn, Jozef: Lenguaje y estilo. Tr. de José Quiflones Metgoza (25)
Reyes, Alfonso: Arbol de pólvora (24)

;f~

·........·...

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Gregario Farías Longoria
SECRETARIO GENERAL: Lorenzo Vela Peña
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Bernardo Flores Flores
SUBDIRECTOR: Ricardo Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: José María Infante

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 23/VOLUMEN VIIT/ENERO-MARZO DE 1989
CONSEJO EDITORIAL
Nora Berumen de los Santos
Martha Casarini Rato
Armando González
Miguel González
María de los Angeles Pozas
Genaro Saúl Reyes Calderón
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar

Los artículos sin fmna son responsabilidad de la redacción. No se devuelven
originales. Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. MEXICO.

Publicación trimestral
Precio del ejemplar: $2,500.00

�SUMARIO

PUPITRES Y PIZARRONES
Versiones de Miguel Covanubias

3

14

20
33

PUPITRES Y PIZARRONES
Jacques Prévert
ENTREVJSTA CON JACQUES PREVERT
11 Madeleine Chapsal
MODO DE EXISTENCIA Y FORMACION ESTRATIFICADA
DE 1A OBRA LITERARIA
Roman Ingarden
1A VOZ AZUL DE UN PEZ
18 Marianne Toussaint
DEMOCRACIA NOSTRA; COMENTARIOS AL DOCUMENTO
SANTA FE JI, UNA ESTRATEGIA PARAAMERICA LATINA
EN LOS AÑOS NOVENT..A
Agustín Cueva
IASEMANA
30 Rafael Nájera
LITERATURA CRITICA Y CRITICA LITERARIA
Gonzalo Celorio
ORALIDAD Y LITERATURA EN FERNANDO DEL PASO
Eugenia Revueltas
VISTA RAPIDA DEL CUENTO EN MEXICO
Arturo Souto
SER Y ESTAR O IAS DIFICULTADES DE LA
TRADUCCION FILOSOFICA
46 Elsa Cecilia Frost
SIVIVIERAMOSENCANADA
Jesús de León
PAMELA DEL RIO EN ZACATECAS
53 Javier Báez Zacarías
NUEVO REIATO DEL HOLOCAUSTO JUDIO
Jean-Marie Saint-Lu
J.E. PACHECO: CENTINEIA MEXICANO
56 Jean-Didier Wagneur
PRODUCCION Y PROPIETARIOS AGRICOLAS EN EL CENTRO-SUR
DE NUEVO LEON (1880-1910)
José Antonio Olvera Sandoval

37

42

50
54

59

Ilustran este número dibujos de Alejandro Delgado

,I

Jacques Prévert
EL MAL ALUMNO

Con la cabeza dice no
con el corazón dice sí
dice sí a lo que ama
dice no al profesor
está de pie
se le interroga
todos los asuntos son serios
súbita risa loca le gana
y borra todo
las cifras y las palabras
las fechas y los números
las frases y las trampas
y a pesar de las amenzas del maestro
entre gritos de niños prodigio
con gises de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.

Le cancre
11 dit non avec la tete / mais il dit oui avec Je
coeur / il dit oui ace qu'il aime / il dit non au
proffeseur / il est debout / ou Je questionne / et tous
les problemes sont posés / soudain le fou rire Je
prend / et il efface tout / les chiffres et les mots /
les dates et les noms / les phrases et les pieges /
et malgré les menaces du ma1tre / sous les huées des
enfants prodiges / avec des craies de toutes les
couleurs / sur le tableau noir du malheur / il dessine
le visage du boheur.

MEA CULPA

Es mi falta
Es mi falta
Es mi grandísima falta de ortografía
Vean cómo escribo
Girafa.

Mea culpa
C'est ma faute / C'est ma faute / C'est ma tres grande
faute d'orthographe / Voila comment j'écris / Giraffe.

�PAGINA ESCRITA

Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis...
iRepitan! dice el maestro
Dos y dos cuatro
cuatro y cuatro ocho
ocbo y ocho son dieciséis.
Pero he aquí al pájaro-lira
que pasa en el cielo
el niño lo ve
el niño lo escucha
el niño lo llama:
iSálvame
juega conmigo
pájaro!
Entonces el pájaro desciende
y juega con el niño
Dos y dos cuatro ...
iRepitan! dice el maestro
y el niño juega
el pájaro juega con él. ..
Cuatro y cuatro ocho
ocho y ocho son dieciséis
¿y dieciséis y dieciséis cuántos son?
No son nada dieciséis y dieciséis
y sobre todo no son treintidós
de todos modos
ellos se van.
Y el niño escondió al pájaro
en su pupitre
y todos los niños
escuchan su canción
y todos los niños
"" escuchan la música

y ocho y ocho a su turno se van
y cuatro y cuatro y dos y dos
a su turno se largan
y uno y uno no hacen ni uno ni dos
uno a uno se van igualmente.
Y el pájaro-lira juega
y el niño canta
y el profesor grita:
iCuándo terminarán de hacerle al payaso!
Pero todos los demás niños
escuchan la música
y los muros de la clase
se derrumban tranquilamente.
Y los vidrios vuelven a ser arena
la tinta vuelve a ser agua
los pupitres vuelven a ser árboles
el gis vuelve a ser acantilado
la pluma vuelve a ser pájaro.

Page d'ecriture
Deux et deux quatre / quatre et quatre huit / huit et
huit font seize... / Répétez! dit le maitre / Deux et
deux quatre / quatre et quatre huit / huit et huit
font seize. / Mais voilá 1'0iseau-lyre / qui passe dans
le ciel / l'enfant le voit / l'enfant l'entend /
l'enfant l'appelle: / Sauve-moi / joue avec moi /
oiseau! / Alors l'oiseau descend / et joue avec l'enfant /
Deux et deux quatre... / Répétez! dit le maitre /
et l'enfant joue / l'oiseau joue avec lui ... / Quatre
et quatre huit / huit et huit font seize / et seize
et seize qu'est-ce qu'ils font? / lis ne font rien
seize et seize / et surtout pas trente-deux / de
toute fa~on / et ils s'en vont. / Et l'enfant a caché
l'oiseau / dans son pupitre/ et tous ler enfants /
entendent sa chanson / et tous les enfants / entendent
la musique / et huit et huit aleur tour's en vont /
et quatre et quatre et deux et deux / aleur tour
fichent le camp / et un et un ne font ni une ni deux /
un aun s'en vont également. / Et l'oiseau-lyre joue /
et l'enfant chante/ et le proffeseur crie: / Quand
vous aurez fini de faire le pitre! / Mais tous les
autres enfants / écoutent la musique / et les murs
de la classe / s'écroulent tranquillement. / Et les
vitres redeviennent sable / l'encre redevient eau /
les pupitres redeviennent arbes / la craie redevient
falaise / le portc-plume redcvient oiseau.

�I

ADONIDAS

BELLAS FAMILIAS

I

Luis I
Luis II
Luis III
Luis IV
Luis V
Luis VI
Luis VII
Luis VIII
Luis IX
Luis X (llamado el Pendenciero)
Luis XI
Luis XII
Luis XIII
Luis XIV
Luis XV
Luis XVI
Luis XVIII
y nadie más nada más...
lqué clase de gente es esa
incapaz
de contar hasta veinte?

Los galos le temían
sólo a una cosa
Conocían la ciencia-desastre
Eran
Pren ucleares.
II
Más amo
tus labios
que mis libros.

COMPOSICION FRANCESA

El joven Napoleón estaba muy delgado
y era oficial de artillería
más tarde llegó a ser emperador
entonces tomó una barriga y muchos países
y el día en que murió aún tenía
barriga
pero se había vuelto más pequeña.

Adónidas
Les ?aulois ~e craignaient / qu'une seule chose ¡ lis
sava1ent la SCJence-désastre / lis étaient ¡
Prénucléaires.
J'aime micux / tes levres / que mes livres.

Composition franc;caise
-i:out_jeu~c Napoleón était tres maigre / et officier

?ar~1llenc / plus tard il dcvint empereur / alors
~I pnt ?~ ventrc et beaucoup de pays / et le

JOu~ ~u _11 ~ourut il avait encore / du ventre ¡
mais il eta1t devcnu plus petit..

Les belles familles
Lou!s 1 / Louis _n / Louis III / Louis IV/ Louis V¡
~u1s VI /_ Lou1s VI_I / Louis VIII / Louis IX / Louis X
(dit !e Hutm) / L?u1s XI/ Louis XII/ Louis XIII¡
Louis XIV/ Lou,s XV/ Louis XVI/ Louis XVIII /
et plus personne plus ríen ... / qu'est-ce que c'est
que ces gens-lll / qui ne sont pas foutus / de
compter jusqu'll vingt?

�I

EL ALUMNO HAMLET

EL ECLIPSE

Luis XIV llamado también el Rey Sol
se sentaba con frecuencia en una silla colocada
hacia el fin de su reino
una noche cuando estaba muy triste
salió de su lecho el Rey Sol
fue a sentarse en su silla
y desapareció.

Bien, señor. (Conjuga:)
Yo soy o no soy
L'éclipse

SER O NO SER

Louis XIV qu'on appelait aussi le Roi Soleil / était
souvent assis sur une chaise percée / vers la fin de son
regne / une nuit ou il faisait tres somt,, e / le Roi
Soleil se leva de son lit / alla s'asseoir sur sa
chaise / et disparu t.

EL PROFESOR

EL ALUMNO HAMLET

EL ALUMNO HAMLET
(sobresal!ndo)
l . ..Eh... Qué... Perdón ... Qué pasa... Qué hay. . . Qué
es esto?.. .

lNo puede usted responder "presente" como todo el
mundo?
Imposible, usted está todavía en las nubes.

ESCUELA DE BELLAS ARTES

00

EL PROFESOR
(excesivamente disgustado)
iHombre, usted no está donde debe estar!

iAlumno Hamlet!

EL PROFESOR
(disgustado)

De una caja de paja trenzada
El padre escogió una bolita de papel
Y la arrojó
En la cubeta
Ante sus hijos intrigados
Surgió entonces
Multicolor
La gran flor japonesa
El gran nenúfar instantáneo
Y los niños callan
Maravillados
Nunca más tarde en su recuerdo
Podrá esta flor marchitarse
Esta flor súbita
Hecha para ellos
Al instante
Delante de ellos.

Tú eres o no eres
El es o no es
Nosotros somos o no somos...

EL ALUMNO HAMLET
iSer o no ser en las nubes!

EL PROFESOR
Basta. Así no. Conjúgueme el verbo ser, como todo el
mundo, es todo lo que yo le pido.
EL ALUMNO HAMLET

L'école des Beaux-Arts
Tobe...
Dans une boite de paille tressée / Le pere choisit
une petite boule de papier / Et i1 la jette /
Dans le cuvette / Devant ses enfants intrigués /
Surgit alors / Multicolore / La grande fleur japonaise /
Le nénuphar instantané / Et les enfants se taisent /
Emerveillés / Jamais plus tard dans Jeur souvenir /
Cette fleur ne pourra se faner / Cett e fleur subite /
Faite pour eux / A la minute / Devant eux.

EL PROFESOR
En francés, por favor, como todo el mundo.

Exacto, señor profesor,

Yo soy donde no estoy
Y, en el fondo de la reflexión,
Ser donde no estoy
Puede ser también la cuestión.

L'accent grave
LE PROFESSEUR / Eleve Ham!et! / L'ELEVE HAMLET/
(sursautant) / ...Hein... Quoi...Pardon... Qu'est-ce
qui se passe... Qu'est-ce qu'il y a... Qu'est-ce que
c'est?... / P / (mécontent) / Vous ne pouvez pas
répondre "présent" comme tout Je monde? Pas possible,
vous etes dans les nuages. / H / Etre ou ne pas
etre dans les nuages! / P / Suffit. Pas tant de
manieres. Et conjuguez-moi Je verbe etre, comme
tout le monde, c'est tout es que je vous demande. /
H / To be... / P / En fran~ais, s'il vous plait,
comme tout le monde. / H / Nien, monsieur. ( 11
conjugue:)/ Je suis ou je ne suis pas / Tu es ou
tu n'es pas / ll est ou il n'est pas / Tu t s ou
tu n'es pas / lJ est ou il n'est pas / Nous sommes
ou nous ne sommes pas... / P / (excessivement
mécontent) / Mais c'est vous qui n'y etes pas,
mon pauvre ami! / H / C'est exact, monsieur Je
proffesseur, / Je suis "ou" je ne suis pas /
Et, dans le fond, hein, a la réflexion, / Etre
"ou" ne pas etre / C'est peut-étre aussi la
question.

�ENTREVISTA CON JACQUES PREVERT

Madeleine Chapsal
Jacques Prévert nació el 4 de febrero de 1900 en
Neuilly-sur-Seinc y pronto comienza a ganarse la vida
ejerciendo ~iversos oficios. Cercano al grupo surrealista, sus primeros poemas aparecen en revistas como
Bifur Y Commerce. Fue conocido primero como
guionista: El crimen del señor Lange (1935), Extraño
drama (1937), El muelle de las brumas (1938),Amanece
(193~), Los visitantes de la noche (1942), Los niños del
para,so (1943). Su primer volumen de poemas,
Palabras (1945), tuvo una resonancia notable. A éste le
siguió llistonas (1946). Y en 1972: Cosas y otros.

EL DROMEDARIO DESCONTENTO
Había una vez un joven dromedario que no estaba
para nada contento.
La víspera dijo a sus amigos: "Mañana salgo con
mi padre y mi madre; vamos a escuchar una conferencia, iyo soy así!" Y los otros dijeron: "Oh, oh,
va a escuchar una conferencia; es maravilloso".
El no durmió en toda la noche, hasta tal punto
estaba impaciente. Pero no quedó contento; la
conferencia no fue lo imaginado: no había música
y estaba triste, se aburría mucho, tenía ganas de
llorar.
Desde hacía una hora y tres cuartos un señor
gordo hablaba. Delante del señor gordo había
una jarra de agua y un vaso para los dientes sin el
cepillo; de vez en cuando el señor volcaba agua en
el vaso; pero no se lavaba los dientes y, visiblemente frritado, hablaba de otra cosa, es decir, de
dromedarios y camellos.
El joven dromedario tenía calor y su joroba le
mplestaba mucho; la rozaba el respaldo de la
butaca, estaba muy mal sentado, se movía inquieto.
Entonces su madre le decía: "Quédate tranquilo,
deja hablar al señor", y le pellizcaba la joroba. El
joven dromedario tenía cada vez más ganas de
llorar, de irse...
Cada cinco minutos el conferencista repetía:
~•Sobre todo, no hay que confundir a los dromedarios con los camellos.
Señoras, señores, queridos dromedarios, atraigo
vuestra atención sobre este hecho: el camello
tiene dos jorobas y el dromedario iuna, nada más
que una!"

o.-4

La entrevista tuvo lugar en su casa cerca del
Moulin-Rouge, París (marzo de 1963). '

-Entonces, lreedita Historias?
JACQUES PREVERT.- Sí, con
algunos inéditos, cuentos para niños, novelas cortas, todo un fárrago ...
-lCuándo comenzó a escribir?

Toda la gente en la sala decía: "Oh, oh, muy interesante", y los camellos, los dromedarios, los
hombres, las mujeres y los niños tomaban apuntes
en sus pequeños anotadores.
Luego el conferencista volvía a empezar: "Lo que
diferencia a los dos animales es que el dromedario tiene una sola joroba, en tanto que, cosa
extraña y útil de saber, el camello tiene dos ..."
Por fin, el joven dromedario n.o pudo más se precipitó sobre el escenario y mordió al conferencista.
"iCamello!", dijo el conferencista, furioso.
Y todo el mundo en la sala gritaba: "iCamello,
sucio camello, sucio camello!"
Sin embargo, era un dromedario muy limpio.
Traducción de Maria Irene Bordabeny.

J.P.- lYo? Muy tarde. Me encuentro
metido en esto por una charla con Michaux.
El me dijo: "lHa escrito usted aloo?" Yo le
dije: "Sí". El me dijo: "lPor qué ~o escribe
más?" Yo le dije: "No sé". El me dijo: "Hacl!
mal". Yo le dije: "iAh!" El me dijo: "Sí, debe
escribir, hágalo y luego me dirá lo que
hace..." Y lo hice. Es divertido, ¿eh?
Michaux insistió por él mismo, por su placer
personal, porque le causaba placer lo que
yo escribo ...
.¿y lo suyo tiene mercado?
J.P.- Mucho. Palabras se vendió de
inmed_iato muy bien. Debo decirlo: tengo
un editor, René Bertelé, que sabe cómo
ha~er un libro. Es extraño. Es él quien quiso
editarme. Yo no Jo había pensado. No sé
todavía por qué acepté...
-No se le ve a menudo entre escritores.•
J.P.-Merio por completo delo que pasa
en el mundo literario. Fuera de Michaux, n.,

sési conozco a un escritor... Sus ideas generales, sus clasificaciones, sus disputas...
Cuando se me dice: "Lo que usted hace no
es poesía ...", respondo: "De acuerdo, tiene
razón, he tardado mucho tiempo en darme
cuenta, voy a tenerlo en cuenta". Mire...
(Fue a buscar un trozo de papel, me lo
tiende con una sonrisa en las comisuras de
los labios. Se lee: Jacquet Pervers. La
Prose.)*
.¿Qué es esto?
J.P.- La próxima portada de Palabras.
iEs el anagrama de mi nombre y el de
Palabras!** Curioso, ¿no? .
.¿Cómo tuvo esta idea?
J.P.- Así nomás. Un día me saltó a los
ojos...
.¿Nunca ha escrito una obra en prosa?
J.P .- Escribí un gran libro que se titula
De la animosidad de los animales humanos
52 volúmenes de 5,000 páginas cada uno.. '.
Tengo otro también: Gue1ra de pe1ros en fa
antesala de un dentista, bonito título, ¿no?
Es algo variado, el primer capítulo se titula
Fatras . .. iPóstumo, todo es póstumo!
.¿y qué hace usted en este momento?
J.P.- Hago un libro con Miró, completamente a mano; mírelo: él hace los dibujos
Yyo escribo alguna cosa.
-Y el teatro, ¿¡e gusta?

J.P.- Un día ledijeaAdarnov: "Me gusta
mucho el teatro, por eso nunca asisto..." Es
cierto, el buen teatro es raro. lQué tenemos? Roger Blin, Jean Vilar... Me gustó
•Juego perverso. La prosa. Así podrían -&lt;¡uizástraducin.e esas cuatro palabras. N. del T.
• •Jacques Préven. Paro/es.

mucho Godot de Beckett, lamentaba que
no tuviera un acto más. Me gustó también
Los fundadores del i111pe1io de Vian ...
Pero prefería a cualquier otra cosa los
melodramas del teatro de Montparnasse,
antes de Baty... Era formidable, ila gente
esperaba al villano a la salida para
golpearlo!
-iYel cine!

J.P.- Evidentemente, adoro el cine, los
westems. En otro tiempo se les llamaba
films de cowboys. En el cinema del Panteón
en los tiempos del cine mudo, ihabía un tip~
vestido de cowboy que contaba toda la
película! ¿Ha notado lo que pasa con el
westem hoy? Es la tragedia: los decorados
son siempre los mismos, el Oeste -la cantina, los caballos-, los personajes también
-el héroe, el villano-. Siempre la misma
historia... icomo en la tragedia!
-¿Qué piensa de la televisión?
J.P.- iEs formidable cuando es bella
quiero decir, cuando es libre!
'
Pero entre más poderosos son los
medios de expresión, más fácilmente se
convierten en medios de opresión y de
cretinización. Los medios en sí mismos no
son nada ...
-Y la poesía, ¿cómo la ve?
J.P.- Usted sabe, la poesía se volvió una
palabra que todo el mundo cree compren~~r, com~. "erotismo", •"complejo", "gag",
literatura · • • Todo el mundo se dice al
corrien~e. · • De hecho, la poesía, la
metafísica, son como la moda, ya las ideas se
llevan largas, ya se llevan cortas... Observe
siempre hay poetas. Los hay de "relacione~
públicas" -no citemos nombres-, que creen

,_.
,_.

�hacer subir y descender a su capricho el
curso de la poesía... Felizmente existen
otros como YvesBonnefoy, que son poetas.

la gente le pregunta: "iAh, vaya! lQuién?
lCuál? lCuándo?" Es deprimente...
-A cada quien su amor. ..

.¿Qué piensa del amor?
J.P.- iAh!, eso... No se puede responder... Puede ser que otros puedan, pero yo
no, no así. iUsted no me preguntaría eso,
por otra parte, si no estuviera aquí, obligada
a hacerme preguntas! En todo caso, no así,
bruscamente... Lo que pienso del amor. ..

(En ese momento suena el teléfono.)
-Bueno. . . iAh!, señora, si por mí fuera,
si estuviera en mi poder, le disminuía de
inmediato sus impuestos y también los
suprimía todos, totalmente... Sólo que ha
debido usted equivocarse de número, yo no
soy el recaudador: .. No, no, se lo aseguro... El será menos amable que yo, usted
verá. . . Señora, un minuto, espéreme.
Dígame, lqué piensa del amor? . . . iColgó!
iEs maravilloso, no, no me tomó por el recaudador!
.¿No tenía ella ideas sobre el amor?

~

J.P.- No, porotra parte, cuando se habla
del amor en nuestros días, la gente piensa
siempre la misma cosa: el eterno triángulo,
el engaño. lLas personas se engañan? Y
bien, qué, todo el mundo tiene derecho a
cometer un error. . . Pero que de allí salgan
piezas de teatro, novelas, cine ... A mí no me
interesan las historias de cornudos. iPara
mí eso no es el amor! Cuando uno está
deslumbrado por cualquier cosa, es dificil,
en la conversación o la escritura, dar una
imagen, aun aproximada, de ese deslumbramiento. Lo que yo puedo decirle es que
en mi vida no he visto nada mejor, nada he
visto más bello que una mujer desnuda...
Pero cuando usted confiesa eso, enseguida

J.P.- Sí, el amor e_s libre. Es libre el
amor. lEl amor loco? lEl amor pasión? lEl
gran amor? No clasifiquemos.. .El amor...
entre más se repite esa palabra, menos dice,
es una palabra que se calla, una palabra
secreta, de allí su encanto, todos sus encantos. lNo le parece?
-Amo sus poemas. ..
J.P.-Si alguno habla del amor sin que lo •
percibamos, ese es Michaux. La gente se lo
imagina hablando de otra cosa, de la droga,
de él mismo; de hecho, habla del amor,
admirablemente. Eluard también, seguro,
amaba a una mujer: Si se ama a una mujer,
se ama a las mujeres.
lSabe por qué me gusta la literatura
inglesa? Porque en ella se había del amor.
Shakespeare, por ejemplo, es maravilloso,
es lo contrario de la tragedia. Tengo horror
por el siglo XVIT francés. Pero si se dice que
es un siglo de fastidiosos, que Luis XlV es
un enano, que no hay nada más aburrido
que Versailles, se señala con el df?dO: iel
siglo XVII es la tragedia! iJustamente!
Shakespeare (se dice que no escribía sus
obras, que tenía negros, lpodría Otelo ser
uno de ellos?), Shakespeare jamás hizo
tragedias: él habla del amor.
Otros han hablado del amor, muy
pocos, no los que se cree, sino Zola, Proust.
Es maravilloso cómo Zola supo hablar de
los amores infantiles (también en la literatura inglesa se sabe hablar de ellos, pero no
como entre nosotros). Qué personaje ese
Zola, el escritor menos misógino; se percibe
su grandeza solamente hasta ahora

(después de ser incluido en la Pléiade,
probablemente...) No me sé nada de
memoria... escuche... "Ahora que ella no
interrogaba más a la tierra-criatura inquieta y resignada-, oía, escuchaba la voz susurrando a ras del suelo, la voz del adiós de las
plantas que desean una muerte dichosa..."
Es asombroso, lno?

inmediata de las cosas felices... y éstas
continúan sucediendo ahora igual que ayer.
iEso es el amor!

.¿Por qué se tiene hoy la idea de no
contar con más individuos de esta
dimensión -como Zola, como Proust- entre
los escritores?

J.P.- Lo dije cuando me lo preguntó:
nada.

J.P.- En otro tiempo, las gentes no se
conformaban con escribir, tenían vida ...
Ellas mismas eran personajes de novela:
Dostoievski es un personaje de novela,
Víctor Hugo es un personaje de novela,
Balzac, que me gusta menos, es un personaje de novela, el mismo Eugene Sue...
Hoy, los escritores son funcionarios del
intelecto, y en éste no sucede nada, ipero
ellos escriben lo que allí acontece! Según la
frase de Isidore Ducasse: "Una considerable cantidad de nula importancia."

J.P.- Una vez se me pidió escribir mis
recuerdos, y me di cuenta que hablar de mí
implicaba hablar de otros ... Era indiscreto.
Todavía hasta los siete años el asunto
marchaba, pero después podía comprometer a ciertas personas. A eso lo llamé: No
cuentes tu vida, y en él subrayé una frase de
Mac Orlan que decía más o menos: nuestra
vida es de tal manera confusa a los demás
que no nos compete hablar de ella ...

-Entonces, ¿cómo hacer para preservar las cosas? ¿Para que sigan siendo como
se las desea, como se las quiere?
J.P.- No hay que quererlas ... lLo ha
notado? Una cosa evocada por usted está
más cercana que el presente, más viva que
el presente... Pero algunas personas sólo
aprecian sus malos recuerdos. Otras, al
contrario -son posiblemente las más raras-,
tienen una fuerte tendencia a no recordar
sino las cosas buenas; a éstas se les puede
considerar gentes dichosas...
Sin embargo, tanto los tocados por la
desdicha, como los otros, han visto... A unos
y a otros los ata a la vida la presencia

.¿Por qué publicó tan tarde?

J.P.- No publiqué tarde, escribí tarde.
.¿Qué hacía usted antes?

.¿Nada, nada?

.¿conoció usted bien a los surrealistas?
J.P.- Sí, pero yo no escribía en ese
momento. Amaba callejear, amaba a las
mujeres, amaba la noche. lSabe usted qué
hacía yo? Alquilaba un cuarto en un hotel
hacia las nueve. Para dormir. Pero si lo
hubiera dicho así, inmediatamente se me
habría negado el cuarto, se habría creídl)
que venía a drogarme, o no sé qué... lUn
cuarto para dormir? ¿y qué más? ... Entonces decía que esperaba a una chica, y que
si ella no estaba allí a medianoche, se me
despertara. A medianoche, el muchacho
me despertaba diciéndome: "Ella no ha
venido, usted cumplió, icuando una puerta
se cierra, cien se abren!" Me vestía, había
descansado y refrescado, era temprano v
podía atravesar todo París, verlo, y vivu·,

París, la noche, París. ..
Traducción de Miguel Covarrubias

�MODO DE EXISTENCIA
Y FORMACION ES™l1FICADA
DE LA OBRA LITERARIA

Roman Ingarden
El problema del modo de existencia de la
obra literaria

yfinalmente dejan de existir.3 Nada de esto
puede decirse de los objetos ideales.

Respecto a su acronía o atemporalidad
La primera dificultad que enfrentamos es (timelessness), los objetos ideales no están
planteada por la pregunta: lentre qué clase sujetos a cambios, aunque hasta el mode objetos debe incluirse la obra literaria? mento no está claro cuál es la base de su
lEntre los reales o entre los ideales?
inmutabilidad. Los objetos reales, por el
La clasificación de todos los objetos en contrario, sin duda pueden cambiar -prereales e ideales parece ser de lo más general cisamente como argumentamos antes-y en
y, al mismo tiempo, de lo más completa. Así, • realidad cambian, aunque de nueva cuenta
podría creerse que resolver este problema es cuestionable el si deben siempre, esenproducirá algo concluyente respecto a la cialmente, cambiar.
obra literaria. Sin embargo, la solución no
es así de sencilla. La razón de esto es doble:
Suponiendo esto, preguntémonos si
primero que nada, a pesar de algunos inten- una obra literaria determinada, por ejemtos importantes, la definición de los objetos plo el Fausto de Goethe, es un objeto real o
ideales y reales con respecto a su modo de ideal. De inmediato nos convehceremos
existencia no se ha realizado de modo de que no sabemos cómo resolver este
categórico. Segundo, no está claro inmedia- dilema tipo "lo uno o lo otro", puesto que
tamente qué es en realidad una obra lite- hay varios argumentos convincentes en
raria. Aunque por el momento debemos favor de cada una de estas posibilidades
darnos por satisfechos teniendo conceptos mutuamente_ excluyentes. El Fausto de
insuficientemente claros de lo que son los Goethe llegó a ser en un punto deterobjetos reales e ideales, los intentos infruc- minado del tiempo; incluso podemos dar
tuosos por decidir si la obra literaria es un con una precisión relativamente buena el
objeto real o ideal nos demostrarán de período de su formación. Todos estamos de
manera muy convincente cuán poco claro y acuerdo en que el Fausto ha existido desde
cuán inadecuado es nuestro conocimiento el momento de su formación, aunque no
de la obra literaria.
comprendemos plenamente lo que significa
hablar de su existencia. También estaremos
Hablamos aquí de objetos reales y ob- de acuerdo, aunque tal vez con menor
jetos ideales sólo como respecto a algo que seguridad, en que a partir del momento de
es en sí ónticamente autónomo y a la vez su formación la obra maestra de Goethe ha
ónticamente independiente de cualquier estado sujeta a cambios de uno u otro tipo,
acto cognitivo dirigido hacia él.1 Si alguien y que llegará un momento en que habrá
no estuviera de acuerdo con la autonomía dejado de existir. Sin embargo,nadie discuóntica de los objetos ideales,2 aún así tirá el hecho de que es posible modificar
tendría que distinguirlos de los objetoJ una obra literaria en caso de que el mismo
reales aunque sólo fuera porque estos autor, o el editor de una nueva edición,
últimos se originan en algún momento del consideren conveniente borrar uno u otro
tiempo, existen durante cierto tiempo, pasaje e introducir otro. A pesar de esto, la
quizás cambian en el curso de su existencia, obra literaria puede seguir siendo "la

misma" -siempre y cuando los cambios no
sean de alcance excesivo. De aquí que, en
base a las afirmaciones anteriores, uno
deba considerar a la obra literaria como un
objeto real. Al mismo tiempo, lquién
querría negar que este mismo Fausto es un
objeto ideal? Porque, de hecho, lqué otra
cosa es sino un puñado de oraciones ordenadas de un modo determinado? Y una
oración no es algo real: según se observa a
menudo, se supone que es un sentido (Si1111)
ideal específico que se construye a partir de
una variedad de significados (Bedeuwngen)
ideales que, tomados en conjunto, constituyen un todo sui gene,is. Sin embargo, si la
obra literaria hubiera de ser un objeto ideal,
sería inconcebible que llegara a ser en un
momento dado y que cambiara en el curso
de su existencia, como en realidad ocurre.4
En este respecto, la obra literaria difiere
radicalmente de objetividades ideales tales
como, por ejemplo, un triángulo dado, el
. número cinco, la idea de un paralelogramo
o, finalmente, la esencia "rojedad". Así, las.
dos soluciones contrastadas del problema
parecen ser insostenibles.
lEs posible que hayamos llegado a este
aprieto sólo porque falsa e inadvertidamente hemos considerado como parte de la
obra literaria, o como característico de la
misma, algo que en realidad es ajeno a ella?
Si pudiera hacerse una corrección, quizá
podríamos hallar una solución. Y dado que
el origen temporal de la obra literaria
parece estar más allá de toda duda, podría
ser razonable descartar el punto de vista de
que una parte de la obra literaria la constituyen oraciones ideales, yconsiderarla simplemente, como un objeto real. No obstante, una reflexión más estricta muestra
nuevas dificultades, en particular cuando,
en concierto con los psicólogos, uno niega

la existencia de los conceptos ideales5 y,
junto con esto, aduce que tampoco dichos
conceptos ayudan al lector en la
comprensión de la obra literaria, Seamos
más específicos.

La obra literaria como una formación
estratificada

Primero que nada esbocemos la estructura
básica de la obra literaria y establezcamos
así los rasgos principales de nuestra
concepción de su esencia.
La estructura esencial de la obra literaria, en nuestra opinión, es inmanente al
hecho de que se trata de una formación
construída por varios estratos heterogéneos.6 Los estratos individuales difieren
unos de otros: (1) por su material característico, de cuya peculiaridad derivan las
cualidades particulares de cada estrato, y
(2) por el rol que cada estrato desempeña
tanto respecto a los demás estratos como
respecto a la estructura de la obra entera.
Pese a la diversidad del material de los
estratos individuales, la obra literia no es un
manojo laxo de elementos yuxtapuestos de
modo fortuito, sino una estructura orgánica
cuya uniformidad se basa precisamente en
el carácter único de cada estrato individual.
Existe entre ellos un estrato singular: a
saber, el estrato de las unidades de sentido
que proporciona el andamiaje estructural~
toda la obra. Por su esencia misma, requiere
de todos los demás estratos y los determina
de tal manera que éstos tienen su base
óntica en aquél y dependen, en cuanto a su
contenido, de las cualidades del mismo.
Como elementos de la obra literaria son así
inseparables de este estrato central.7
La diversidad del material y de los roles
(o funciones) de los estratos individuales

hace de la obra entera no una formación
monotónica, sino una que por su naturaleza
es de carácter polifónico. Esto significa, en
consecuencia con el carácter único de los
estratos individuales, que cada uno de ellos
es visible de manera propia dentro del todo
y aporta algo particular al carácter global
del todo sin dañar su unidad excepcional.
En particular, cada uno de estos estratos
tiene su propio conjunto de propiedades
que contribuyen a la constitución de cualidades de valor estético específicas. Surge
así una gama de cualidades de valor estético
en las que se constituye una cualidad global
de valor que es polifónica y sin embargo
uniforme.
Usualmente uno distingue varios
géneros de obras de arte literarias. Sin
embargo, si vamos a hablar de "géneros", la
posibilidad de sus variados cambios y
modificaciones debe emanar de la esencia
de la obra literaria en general.8 También
tendría que demostrarse que, si bien en
cada obra literaria es indispensable cierto
número y cierta selección de estratos, la
es~ructura esencial de estos estratos perffilte para cada uno de ellgs el desempeño
de varios y no siempre necesarios roles, así
como la aparición de nuevos estratos que
no se encuentran presentes en todas las
obras literarias. lCuáles son, entonces, los
estratos necesarios para toda obra literaria
en vista de que deben preservarse su unidad
interna y su carácter básico? Son -y con esto
anticipamos el resultado final de nuestra
investigación- los siguientes: (1) el estrato
de lossonidos de palabras y las f onnaciones
fonéticas de orden superior construídas
sobre aquéllos; (2) el estrato de las
unidades de significado de varios órdenes·
(3) el estrato de los múltiples aspecto;
esquematizados y de las series y continuos

de aspectos, y, por último, (4) el estrato de
las objetivi,dades representadas y sus vicisitudes. Análisis posteriores demostrarán
que este último estrato es, por así decirlo,
"bilateral": por una parte, el "lado" de los
correlatos oracionales representativos intencionales (en particular los estados de las
cosas), por el otro, el "lado" de los objetos y
sus vicisitudes que alcanzan representación
en estos correlatos oracionales. Si, a pesar
de lo anterior, hablamos de un solo estrato,
es por razones importantes que discutiremos más adela.nte. La cuestión de si el
estrato de las "ideas" expresadas en una
obra debe aparecer en todas las obras yla de
qué significa la expresión "ideas" se mencionan aquí por el momento sólo como
problemas que aguardan una eventual
solución.
En cada uno de los estratos están
constituídas cualidades de valor estético
que son características del estrato respectivo. Con relación a esto, puede plantearse
la pregunta de si no sería necesario distinguir todavía otro estrato especial de la obra.
literaria, uno que, por así decirlo,
"atravesara" los estratos antes mencionados
y que tuviera en ellos la base de su
constitución -un estrato de cualidades de
valor estético y de la polifonía que se constituye en ellas. Sin embargo esto sólo puede
determinarse en base a un análisis de los
estratos individuales. En consecuencia, la
cuestión acerca de cuál es el objeto
adecuado de la actitud estética dentro de la
estructura total de la obra literaria también
debe aplazarse para una consideración
posterior.

La naturaleza estratificada de la estructura no agota la esencia peculiar de la obra
literaria. Aún será necesario descubrir qué
elemento estructural hace que cada obra

1-'

VI

�literaria tenga un "principio" Yun "fin"•ª la
vr:z. que le permite "desplegarse" en el curso
de una lectura en su longitud específica de
principio a fin.
El establecimiento de la estructura
polifónica estratificada de la obra_ll~eraria
es básicamente trivial. Pero por t1v1al que
sea, ninguno de los autores que conozco ha
visto con claridad que en ella reposa la
estructura básica esencial de la obra literaria.9 En la práctica de la crítica lit~r~~•
esto es, en la discusión de las obr~s m~1v1duales, en la distinción de sus vanos
. . tipos,
en la contrastación de varios movumentos y
escuelas literarios, etc., la práctica usual ha
sido contrastar los elementos individuales
de la obra literariay en instancias individuales señalar sus propiedades. Pero nunca se
ha advertido que lo implicado son los estratos heterogéneos que están mutuamente
condicionados y que están relacionados por
múltiples conexiones; nadie los ha distinguido tampoco con claridad, ni ha mostrado
la conexión que hay entre ellos a causa de su
estructura. Sólo un análisis detallado tanto
de los estratos individuales como de la clase
de conexión que surge entre ellos puede
esclarecer la peculiaridad de la estructura
de la obra literaria. También puede proporcionar una base sólida para resolver los
problemas literarios y literario-estéticos
especiales con los cuales hasta el mome~to
se ha luchado en vano. Porque es precrsamente a causa del no considerar la naturalr:z.a estratifü;ada de la obra literaria que
uno falla y no consigue claridad ~n el
tratamiento de varios problemas. As1, por
ejemplo, el muy discutido problema ~~
"forma" y "contenido" (o Gesta// y Gehalt)
de la obra literaria no puede formulars :
correctamente si no se toma en cuenta su
naturalr:z.a estratificada, puesto que antes
~ de la diferenciación, todos los términos ne-

cesarlos son ambiguos e inestables. En particular, todo intento de resolver el
problema de la forma de la obra de arte
literaria debe fracasar siempre que uno
considere consta,itemente sólo un estrato Y
omita a los demás, puesto que al hacerlo
uno pasa por alto el hecho de que la forma
de la obra surge a partir de los elementos
formales de los estratos individuales y de su
acción concurrente. En conjunción con
esto el problema de lo que constituye el
"ma~erial" de la obra de arte literaria no
puede resolverse sin tomar en cuenta
nuestros hallazgos. Incluso el problema de
los "géneros literarios", arriba mencionado,
presupone una comprensión de l_a nat~ralr:z.a estratificada de la obra literana.
Nuestra primera empresa, por lo tanto, es
aclarar este asunto.
Notas

l.

H. Conrad-Martius también e~a~i~ la
'autonomía existencial' de las ob¡etJV1dades
ideales; parece comprender con ello:~in embargo,
sólo aquello que nosotros llamamos independen·
cia óntica'. VéaS!! su 'Realontologie', P· 6: 'No
puede baberya duda de que hay un 'número_ tres'
en una intocabilidad absolutamente acróruca Y
por tanto en absoluta autonomía existe~·
(Jahrl&gt;uch jiir Philosophie undphancmowlogtsche
Fonc/w.ng, VI /19'23/, 164).

usa6do

2.

En nombre de la brevedad, estoy
aquí la
expresión "objeto ideal' en un sentido más ampl~
que en mi 'Essentiale Frogen', Jahrl&gt;uchjúr Phi•
losophie und phiinomenol~ '.~chung, VII
(l925), 125.304_Ahí establea_distin~nes ~ni.re
El
b·e1os 1'deales, ideas y cualidades ideales.
O~
•
•
término aquí usado denota los tres tipos de idealidades.

3.

Habloaquí sólo de objetos de nuestraexpe~:;ª
directa y dejo a un lado la posibilidad de un_o¡ o
real eterno, así como la cuestión de su relaci6ncon
el tiempo.

4.

W. Conrad, que considera a la obra literaria u_n
obº to ideal, no está del todoconscientedeestad~í~d. Véase 'Der istbe~ Gegenstand ,

7,eitschriftfürÁslMJilc und allge,ndn,e Klmstwi.swl·
schaft, Vols. lII (l908) y IV (1909). Simila~ente,
H. Conrad-Martius también parece considerar
como objetos ideales al menos algunas obras
literarias (o tal vez simplemente algun~ ~rsonajes literarios). VéaS!! su 'Realontologie '. p.
163. Por otra parte, se puede pensar en la bien
conocida distinción de De S3ussureent.re languey
paro/e, siempre y cuando ~I concepto langue se
defina con la claridad suficiente.
5.

La segunda suposición es independiente ~ la
primera. Asi puede ui;io adoptar el punto ~e V1Sta
de que hay en realidad unidades de significado
ideales ('conceptos'), pero que no son parte de l_a
obra literaria. Luego consideraremos esta posi•
bilidad más escrupulosamente.

6.

El significado de la expresión figurativa 'est~•?·
se hará más claro en el curso de nuestro anál1S1S.

7.

Sin embargo, esto no equivale a decir q~e el
estrato de las unidades de sentido desempene el
papel central en la percepción estética de la obra
de arte literaria.

8.

En la terminología más precisa de mi "Es_sentiale
Fragen', Jahrbuch fúr Philosophte und
phánomowlogische FMchung, VII ~1925), 125·
304(también Halle, 1925), esto se lee~a: 'd~I ~ntenido de la idea general de 13 obro llterona •

9.

J uliusz Kleiner distinguió en dos ocasiones distin·
tas entre los varios 'estratos· o "esferas" de la ob~
literaria: (1) en el tratado Tre.sc i forma w po_ezl1
-ConJoudo y fomw en poesía·, y (2) en el artículo
Charakter ¡ przedmiot badan literackich -El
C(IrtJCtery el objeio dd estudio lit~&lt;&gt;-, am~ en
S1udia z zakre.su li1era1u,y i filosofit -Estudi~s en
/iteraturay filosofía• (Varsovia, 1925). Enel primer
caso, la preocupación no es ~ o a los ~tratos
de la obra literaria tenninada, smo más bien ~ n
las fases individuales de sus procesos formatJVos
que a decir verdad, también se hacen aparentes en
la ;bra misma. Estos •estratos' individuales son
los siguientes: (a) el estado de ~uerte ~xci~ción
psíquica que insiste en su e~res1ón , (~)
cualquier fonna, situación o reflexión que ~•15•
faga este afán de expresión y brinde una exactitud
fija 8 estos contenidos psíquicos; (c) una
estructuración de Jo contenido en (b), que da un
plan detallado y una exactitud concreta al género
de la obra dada; y, finalmente, (d) un siste_ma de
ideas completamente característico y un s1Stema
de palabras equivalente a él.

Desgraciadamente, Kleiner no nos dice cómo
aparecen estos 'estratos' individuales en la obra
literaria terminada. Con todo lo interesante que
estosargumentos puedan ser, no tienen pertinencia con respecto a lo que tenemos en mente
cuando hablamos de los 'estratos· de la obra IJ.
!eraria. Esto se deduce del hecho de que distinguímos estos estratos sólo en la obra literaria ter•
minada. También es más que dudoso que
nuestros estratos correspondan a las fases individuales de formación de la obra literaria como
las distingue Kleiner.
En el segundo de sus tratados mencionados,
Kleiner maneja la obra terminada y cree poder
ver en el 'contexto del texto' una 'esfera de
realidad humana separada'. En esta esfera distingue cuatro esíeras más: 'Esta realidad separada
contiene cuatro regiones, cuatro esferas: (1) la totalidad del material verbal (individualización v
organización del material), (2) el alcance cognitivo y la recomposición del contenido, (3) el sistema de ideas /pnedstawien/ análogo a la 'realidad de la vida' pero aislado de eUa e impuesto a
la conciencia de una manera específica, y (4) la
fuerza y destreza espirituales que se manifiestan
en la creación y la fonnación' (Chnrokter, p.173).
No está claro a partirde estos últimos argumentos
el si dichas cuatro esferas son elementos del texto
mismo o fenómenos de resonancia psíquica que
surgen en la mente del lector bajo el influjo del
texto leído. Esta explicación dada arriba, de qu !
el contenido del texto contiene "todos los elementos psíquicos' también agrava la confusión.
Finalmente, Kleiner cree que el distinguir las
'esferas' individuales es un asunto del todo secundario (véase Chnrokter, p. 280). La relación de
nuestra concepción con la de Kleiner se aclarará
sólo en el curso de nuestra irJVestig.xión. Por el
momento podemos simplemente notar que sólo
la primera y la tercera 'esferas' del esquema de
Kleiner podrían corresponder a los varios estratos que hemos distinguido, siemprey cuando, por
supuesto, su análisis se estableciera claramente y
quedara libre de conceptos psicologistas. Pero la
yuxtaposición de estas •esferas' con lasesferas (2)
y(4) demuestra que por'esfera' Kleinerentemlid
algo muy distinto de Jo que conocemos como 'un
estrato de la obra literaria'.
Por lo que bacea otros autores, mi concepción se
acerca más a la de W. Conrod, según aparece en
su tratado 'Der iisthetische Gegensland',
llitschrift fiir Ásthetilc 1111d allgemeiM Kunstwissenschnft, Vols. IJJ (1908) y IV (1909). Conrad
también distingue cuatro 'aspectos' diferentes,

como él los llama, en la obra literaria: el signo
fonético, el significado, el objeto pretendido y la
expresión (u objeto expresdo). De hecho, en otro
punto de su tratado sólo menciona tres 'momentos' esenciales de la obra literaria: símbolos, significado y objeto (p. 489). En todo caso, excluye de
la obra literaria el estrato de los aspectos (que él
llama ahí "VMtdlungsbildc"). A pesar de esta
afinidad, nuestra concepción de la obra literaria
difiere de la de Conrad en muchos puntos, especialmente por Jo que se refiere al resultado de
análisis específicos. Es imposible comentar aquí
todos los puntos individuales o emprender una
discusión general / de su teoría/. Me gustaría
señalar sólo lo siguiente: (1) Conrad no advierte
que la polifonía de los estratos individuales es
esencial para la obra literaria. Era bastante ajeno
a la existencia de esta polifonía. Su distipción de
los varios "aspectos· de la obra, aunque correcta
en principio, no alcanza la profundidad suficiente
para arrojar sobre la estructura básica de la obra
literaria, con su designio y unidad peculiares, una
luz apropiada. (2) Su concepción del 'objeto
estético" comoobjeto ideal no essostenible, como
podrá verse en los hallazgos finales de este libro.
Conrad está aquí muy influido por la posición de
Husserl en las Investigact'ones 16gicas como para
comprender el modo peculiar de existencia de la
obra literaria. Pero también él siente que existe
una diferencia entre la obra literaria y, por ejemplo, una objetividad matemática,aunque sus argumentos respecto al problema son aún bastante
primitivos. Y con razón. Sin investigaciones existenciales-ontológicas, que entonces apenas eran
posibles, el problema del modo de existencia de la
obra literaria no puede ser atacado. A pesar de
todo, considero la obra de Conrad un comienzo
importante.

segundo volumen de mis Studia z esteryld -Estudios de estética• (Varsovia, 1957-58),y en Erlebm"s,
Kunstwerlcund Wen: VonrogezurÁ.sthelilc 1937~7
(Tubinga, 1969), demostré las complicadas situacionesque resultan del uso de estos varios conceptos de forma y contenido en la obra de arte
lileraria.

Versión dtl inglés dt Horacio Salazar Herrera

10. Véase O. Walze~ Geho/1 und Gestalt im Kunstwerk
des Dichlen (Berlín, 1923), p. 192. En cuanto a eso,
las palabras "fonna• y 'contenido' son también
irregularmente ambiguas, Jo cual llevó a Walzel a
usar, junto con las expresiones tradicionales, las
palabras "Geha/1' y 'Gestalt~ Sin embargo, un
análisis detallado de la obra de Walzel demuestra
queeslá todavla atado a varias ambigüedades en el
uso de estos términos. Según he demostrado en mi
libro Der Sterit im die Existenz der Welt (3
volúmenes; Tubinga, 1964-65) -que apareció
primero en polaco como Spór o istnienia swiata
(Cracovia, 194748; dos volúmenes)-, se pueden
distinguir nueve conceptos distintos, aunque generalmente confusos, de ' fonna' o 'contenido".
En un estudio especia~ 'Uber 'Gonn' und 'lnbalt'
im lilerarischen Kunstwerk', que apareció en l'I
1--"

...J

�LA VOZ AZUL DE UN PEZ

Marianne Toussaint
LLEGAS abriendo la sangre con la voz azul de un pez.
Convocas en mí
la comunión del rayo.
Después la espuma del mar bordeando las orillas del cuarto.
Conjuro para ti los tiempos
en la constelación de mi cama.
La hierba me absorbe,
anida en los huecos de tu cuerpo,
en la vestidura húmeda de la mañana.
Me duele este destino mío que te ahuyenta.
Ha quedado pactada
la lejanía
en el hervor del té

ABRO UNA trampa al viento
y la luz entra haciendo laberintos.
El aire guarda el castigo de·quien ve a Medusa;
a veces lo atrapo
y se oye la tarde entre los árboles dorados.
No me conformo;
me palpa el sueño, es el aire,
es esta desbarrancada caída la que no me perdono,
estas alas perdidas,
mineral espesándome la sangre.
Quiero estar en el punto
en el centro
en la partida.
00
....

SOY EL gato,
me desdibujo
en la línea nocturna del tejado.
Los fe~os siempre volteamos antes de partir
de reoJo,
'
la culpa nos incita a la carrera:
escapamos al mito de quedamos petrificados.

....10

�DEMOCRACIA NOSTRA; COMENTARIOS
AL DOCUMENTO SANTA FE II, UNA
ESTRATEGIA PARA AMERICA LATINA EN
LOS AÑOS NOVENTA
Agustín Cueva
l. Una lección ejemph,1r de ciencia política
_Si de algo sería injusto acusar a la Nueva
Derecha estadounidense, es de falta de
franqueza, coherencia o lucidez. A ratos su
pensamiento puede parecer incluso tosco,
pero esta misma bronquedad traduce un
férreo designio de ir dirctamente "al grano", es decir, a lo que considera esencial
para sus intereses. En otros mome~~o~ sus
conocimientos históricos o su familiandad
con tal o cual autor (Gramsci, supongamos)
pueden revelarse dudosos po~ decir lo
menos: poco importa, en la medida en que
todo error o desplazamiento de sentido es
siempre unidireccionai lleva el agua a los
molinos del Imperio y a ningún otro lugar.
El documento conocido con el nombre
de Santa Fe II: una estrategia paráAmérica
Latina en los 90s, 1 comprueba con creces lo
que acabamos de afirmar, y no por casualidad contiene un haz de reflexiones sobre la
democracia y el poder que bien podrían
servir de eje para una conferencia magistral
en cualquiera de nuestras facultades de
ciencia~ políticas y sociales.
En efecto, mientras a las masas latinoamericanas la misma ideología dominante
les inculca cada día la idea de que la democracia comienza y termina con el acto de
elección de determinadas autoridades civiles (acto a través del cual la ciudadanía
supuestamente "ejerce el poder''), el documento citado no tiene el menor reparo en
exhortar a las élites políticas estadounidenses a esquivar su propia trampa. Literalmente les recuerda que:

o
N

" ...la cuestión (de la democracia) no
reside solamente en los procedimientos y
procesos de elección de.los gobernantes. El
concentrarse sobre los procesos electoralis-

tas oscurece los demás requerimientos
esenciales vinculados con la responsabilidad democrática. Entre quienes, en
Estados Unidos, abogan por la democracia
(en América Latina), existe la tendencia de
resaltar la celebración de elecciones con
exclusividad de cualesquiera otros
requisitos".
¿A dónde apunta esta advertencia sobre las limitaciones de una visión meramente electoralista de la democracia? No, desde
luego, al logro de una mayor participación
popular en las distintas instancias del poder
ni, menos aún, a la promoción de proces~s
plebiscitarios destinados a saber -verbigracia- si la población latinoamericana está
o no de acuerdo en que se siga pagando la
extenuante deuda externa o, para dar otro
ejemplo de gran actualidad, si le parece o no
correcto que se privatice sin piedad el sector. estatal de nuestras economías. Es obvio
que la admonición de quienes redacta~on
Santa Fe II nova encaminada a profundizar
la democracia, transfiriendo la capacidad
de decisión a ese pueblo que en teoría
aparece como la fuente última ~e t~do
poder, sino que apunta a una dirección
estrictamente opuesta: busca el reforzamiento de aquellos puntos nodales (fuerzas
armadas, burocracia civil, administración
de "justicia") en los que se concentra el
verdadero poder político de la clase o del
bloque de clases estructuralmente dominantes, su bien llamado "gobierno permanente":
"Nuestro concepto del régimen democrático comprende tanto el gobierno temporario como el permanente. En ~na democracia, el gobierno temporal reside en un
funcionario elegido. El gobierno permanente lo constituyen las estructuras institu-

cionales y las burocracias que no cambian
como resultado de las elecciones, por
ejemplo el ejército, el Poder Judicial y la
burocracia civil."
En consecuencia: "Estados Unidos no
puede preocuparse solamente ~or l_os procesos democráticos formales (sic), sino que
debe elaborar programas para apoyar la
democracia dentro de la burocracia permanente, incluyendo a la de las fuerzas
armadas y la cultura política."
2. Paradojas públicas y virtudes "privadas"

Oportunamenteveremos Jo que los autores
del documento entienden por "apoyar la
democracia" en el seno de las fuerzas
armadas o del poder judicial. Entre tanto,
detengámonos a señalar un primer sarcasmo histórico: hace algunos años, cuando los
marxistas solían hablar de una democracia
"formal" para referirse a aquellos procedimientosyprocesos electorales, eran automáticamente tildados de "antidemocráticos"; hoy, la expresión en cuestión es manejada con la mayor soltura por los intelectuales santafesinos, no sólo en el párrafo que
acabamos de citar sino también en frases
como la siguiente: "El enfoque en el régimen democrático requerirá ir más allá de la
democracia formal ..."
Y el sarcasmo no termina ahí. En el
preciso momento en qu~ algunos se~or~s
de Ja izquierda en reflujo prefieren olvtdar", teórica y prácticamente, la elemental
distinción entre gobierno y poder, los doctrinarios de Santa Fe no vacilan en hacerla
suya, para sus propios fines como es natural.
Reflexionan así:
"Los soviéticos formulan una clara dis-

tinción entre estar en el gobierno y estar en
el poder. Esta distinción implica analizar
cuál es la esencia del régimen considerado,
es decir, si la forma gubernamental es congruente con la estructura gubernamental
permanente. Esta diferenciación explica
por ejemplo por qué para los soviéticos, los
comunistas locales en el gobierno no tienen
el poder hasta que posean el control de las
fuerzas armadas. Estados Unidos necesita
ser igualmente realista... "
Huelga aclarar que los círculos dominantes de los Estados Unidos nunca necesitaron pasar escuela "soviética" alguna
para saber dónde reside el verdadero poder; lo único que llama la atención es que
ahora lo confiesen sin·rubor. En cuanto al
"realismo", siempre les sobró.
Señalemos, en fin, una tercera ironía:
mientras en ciertos sectores "ilustrados" de
América Latina se difunde cada vez con
mayor fuerza la idea de que fa democracia
es un ámbito puramente político, sin "adjetivos" ni "condiciones" que lo "limiten", y,
sobre todo, sin el más núnimo ligamen con
la esfera económica, los autores de Santa Fe
II no dudan en exponer, desde el punto de
vista de sus intereses, una "racio-nalidad"
bastante menos ilusa:
"El Documento de Santa Fe II enfoca
su atención principal en la economía, por
considerar que la democracia requiere un
grado de recionalidad política en la esfera
económica... No basta con proponer planes
para que las naciones deudoras paguen los
intereses de sus deudas; es necesario trazar
estrategias que les permitan salir del ciclo
del endeudamiento y generar ahorro y crecimiento reales. Son condenados el estatismo, los gigantescos aparatos burocráticos y

las nacionalizaciones, al tiempo que son
estimulados la formación de mercados
nacionales de capitales, la supresión de
controles y la privatización de las compañías paraestatales existentes. Además de
abogar por los méritos de la empresa privada ... "
Los teóricos de Reagan y de Bush no
pueden ser más claros. Si la empresa privada constituye en última instancia, la médula
de la democracia, resulta lógico que los
enemigos de aquélla sean los enemigos de
ésta e inversamente, por mucho que en la
empresa capitalista reine un orqen absolutamente jerárquico (cuando no tiránico,
como en los países subdesarrollados),
dentro del cual los trabajadores no son
ciertamente convocados a elegir autoridades ni a ejercer otros derechos democráticos como el de participación en la toma de
decisiones, el de exigir que la burocracia y la
dirección de cada fábrica les rindan cuentas
de sus actos y manejos, etcétera.
Cuando de "autogobiemo" se habla en
el documento, dicho concepto no se refiere,
claro está, a gestiones de esa naturaleza,
que introducirían la democracia en el seno
mismo de la "sociedad civil" y en la vida
cotidiana, sino que alude a proyectos de
índole diametralmente opuesta:
"Sólo mediante el fortalecimiento de
grupos autónomos de autogobierno, tales
como los grupos empresariales de México o
la prensa independiente de Perú, podrá la
sociedad desarrollar la voluntad democrática para derrotar al autoritarismo estatista."
¿Quién representa a esa prensa "independiente"? ¿Los dueños de las grandes
empresas periodísticas o los verdaderos
trabajadores de la información? La res-

puesta no es difícil de formular habida
cuenta no sólo del enfoque nítidamente
patronal del documento todo, sino además
de la denuncia expresa que se hace en
contra de los periodistas que no comulgan
con el credo santafesino, cuando se habla
del supuesto "predominio de la izquierda
en gran parte de los medios de difusión
masiva de América Latina", concebido
como parte de una "conjura gramsciana"
que, a su tumo, pareciera ser uno de los más
peligrosos ingredientes de esa "guerra de
baja intensidad" que el comunismo internacional estaría librando contra la democracia y su mé.dula, la empresa privada.
3. lHambre y sed de justicia?

Es sabido que, secularmente, los altos círculos estadounidenses han confiado mucho
más en el "gobierno permanente" de las
fuerzas armadas latinoamericanas (formadas, entrenadas y apoyadas logísticamente
por el Pentágono y la CIA), que en los
esfuenos y proyectos democratizadores de
los movimientos populares de nuestra región, como lo demostraremos en el numeral
subsiguiente. Por ello, no es de extrañar que
Santa Fe JI acuerde tanta importancia a
aquella "santa alianza" entre los cuerpos
burocrático-represivos locales y la derecha
"democrática" del Norte. Llama en cambio
la atención la súbita y empecinada insistencia en la necesidad de mejorar los sistemas
judiciales latinoamericanos.
¿Qué sucede en verdad? En un primer
impulso, uno se ve tentado de interpretar
tal preocupación en el sentido más noble y
aparentemente lógico: si la democracia
"formal" ha regisrado últimamente notables progresos en la región gracias a la
retirada de la casi totalidad de las dictadu-

�ras militares y al establecimiento de gobiernos elegidos porvoto universal, urge ahora,
como etapa siguiente, proceder a una efectiva democratización de los sistemas
judiciales (policía incluida), a fin de que
éstos se tornen más eficientes y expeditos, y
sobre todo menos corruptos; en síntesis,
para que dejen de·ser centros de extorsión
de la población pobre y apliquen la justicia
sin distinción de clases, razas o sexos.
Tal parece lo razonable; sin embargo,
para sorpresa de quienes crean sinceramente en el carácter democrático de los neoconservadores estadounidenses, nada de ello
aparece en el documento de Santa Fe. La
cuestión es en él bastante más pragmática,
impregnada de un "realismo" rayano en la
falta de pudor: un sistema judicial es bueno
en la medida en que sirva para cazar
narcotraficantes y "terroristas", y perverso
cuando no cumpla competentemente esta
misión encomendada por los Estados Unidos. Lo demás poco importa, por mucho
que la injusticia y la miseria están, precisamente, en el origen tanto del terrorismo
como del narcotráfico (aunque en lo atinente a este último, la mayor culpa recae en
la corrupción y en la drogadicción campeantes en los Estados Unidos).
Más que las cuestiones morales, a los
autores del documento pareciera preocuparles el regular drenaje de sus divisas que
implica aquel comercio "informal", emprendido por cie_rtos sectores de la inipativa privada latinoamericana. Para el caso de
Colombia, dicho documento proporciona
incluso algunas aproximaciones cuantitativas:
"Los narcotraficantes ya han destruido
eficazmente el sistema legal de Colombia,

mediante el soborno masivo y la intimidación del aparato judicial y la policía. Con
recursos que pueden ascender a tanto como
9.000 millones de dólares anuales obtenidos mediant,'e la venta de narcóticos ilícitos,
principalmente en este país, los zares de la
droga pueden fácilmente permitirse el lujo
de mantener su posición privilegiada. Para
empeorar las cosas, los guerrilleros colombianos y los cárteles de la cocaína operan
juntos para hacer progresar sus a veces
contradictorios objetivos."

''No estoy diciendo que todas las naciones del continente se hallen en el mismo
estado. Algunas capean mejor que otras el
temporal, como Colombia o como Paraguay-aunque en estos dos casos, las razones
sean en parte non sanctas, como los bien
aprovechados dólares del narcotráfico para
la primera y los del contrabando para la
segunda- en tanto que otras, como el Perú,
parecen a punto de ser literalmente devastadas por la crisis".2

4. Derechos humanos sí, "ma non troppo"
No creo que valga la pena entrar a
discutir este manido truco propagandístico
(de cuño reaganiano), que consiste en
vincular a todo movimiento revolucionario
con el narcotráfico; destaquemos solamente que en Santa Fe JI ello llega al
paroxismo:
"Nicaragua y Cuba, los Estados satélites de la Unión Soviética en el hemisferio,
se han involucrado en el comercio de drogas y han establecido relaciones cooperativas y posibTemente dominantes con las
mafias traficantes de Colombia."
Los Estados Unidos acusando a Cuba y
Nicaragua de traficar con dorgas: iera el
último peldaño que faltaba en la escalada
del cinismo que caracteriz!l a losneoconservadores! Incluso en cuanto al tráfico real,
ellos no parecen ser los más autorizados
para impartir lecciones de ética en las relaciones internacionales. Después de todo, es
su propio capital financiero (usurario) el
que ha estrangulado hasta tal punto nuestras economías, que é~tas sólo consiguen
mantenerse a flote gracias a cierta dosis de
comercio ilegal. Como observa el escritor
Mario Vargas Llosa, ilustre coideario de los
intelectuales santafesinos:

En lo que a los derechos humanos concierne, Santa Fe JI tampoco parece tener la
sed ilimitada de los bienaventurados. En la
"propuesta número 5", por ejemplo, se
enfatiza más en la discriminación ideológica que en la universalidad de aquellos derechos:
"Para promover realmente los derechos humanos, Estados Unidos debería
ayudar a fortalecer los sistemas judiciales
de la región. También deberá diferenciar
entre los grupos defensores de.los derechos
humanos que respaldan los regímenes
democráticos, de aquellos que apoyan el
estatismo."
Y un poco más adelante se insiste, por
si hubiera dudas, en que dicho país no debe
"cegarse ante las diferencias entre los grupos de los derechos humanos que apoyan al
régimen democrático y aquellos que, según
el modelo gramsciano, respaldan al estatismo".
lCuál es el alcance de esta "distinción"? lQuiere decir que si alguien es partidario de la ampliación del sector económico estatal, por ejemplo, pierde ipso facto
sus derechos humanos? lSignifica que si

un "gramsciano"
reclama por los
atentados contra la vida, la integridad o la
dignidad de la persona humana, en su país
o en otro, su voz no debe ser escuchada?
lHay que_entender, por consiguiente, que
en la sociedad "democrática" concebida
por estos conservadores habrá necesariamente ciudadanos de primera clase e ''individuos" de segunda?

unánimemente. Sin embargo, los ideólogos
de Santa Fe presentan una interpretación
muy original de los hechos:
"Después de la huida de la familia
Duvalier, los funcionarios estadounidenses
estaban ansiosos por establecer la democracia, lo que significaba realizar elecciones. Resultado: el sangriento fracaso de
noviembre pasado (1987) que demostró
que en Haití, tanto la sociedad como el
régimen estaban totalmente impreparados
para un gobierno democrático."

Desafortunadamente, todo induce a
pensar que de eso se trata. Como se verá en
el numeral que sigue, incluso el sistema
electoral sólo será digno de defenderse
hasta las últimas consecuencias a condición
Algunas observaciones y prguntas. Pride que no favorezca a las izquierdas. Prin- mero: el hecho de que la "sociedad civil"
cipio tant? más peligroso cuanto que, dada que concurría disciplinadamente a las urnas
la mentalidad tan poco abierta y la cultura fuera masacrada impunemente por los matan poco amplia de la derecha norteameri- coutes, sin duda demuestra que la población
cana, para ella la "izquierda" comienza no estaba preparada para repeler por la
cerca, pero muy cerca, del punto donde fuerza de las armas semejante agresión; me
terminan los dogmas de su conservadu- parece, en cambio, sospechoso que alguien
ris~~- Recuérdese, sin ir más lejos, que en deduzca de allí que el pueblo haitiano esta1~ ultima campaña para la elección de preba "impreparado" para la democracia. Se~1dente ,?e l~s Estados _Unidos, la palabra gundo: ltienen los redactores del documenhberal devmo ya un termino acusatorio.3 to una memoria tan frágil como para haber
olvidado que los tontons macoutes son vieS. Más vale dictadura en la mano que
jos
~gos de los sucesivos gobiernos estapueblo votando
douruden~, para no decir sus prohijados?
Un día de diciembre de 1987, cuando el T_ercero: ¿por qué la administración reagapueblo de Haití comenzaba desde muy ruana, en lugar de dedicarse a combatir
t~mpranas horas a formar filas para depo- encarnizada~ente a un gobierno popular
sitar el voto por el candidato presidencial como_el de Nicaragua (elegido con un porde sus preferencias, los siniestros tontons ~nta1e de votos bastante superior al obtemacoutes irrumpieron en el centro de Puer- rudº por Reagan), no enfiló sus baterías
to Príncipe, dispararon a mansalva sobre más bien contra la dictadura de Haití? lPor
los indefensos ciudadanos, sembraron lue- qu~ ~aba -racisme oblige-que el pueblo
go el terror en todo el país y así impidieron h:11tiano no está prep~rado todavía para
que los comicios previstos se realizaran. e1ercer la democracia? La nueva derecha
Hasta donde nos consta, tal es la versión parece estar aún convencida de ello, a juzque la prensa latinoamericana, europea y gar por las opiniones que acabamos de
examinar.
de los propios Estados Unidos difundió

'

No demos más vueltas al asunto: según
los círculos dominantes de los Estados
Unidos, nuestros países sólo están "maduros" para la democracia en la medida en
que sus pueblos voten y actúen conforme a
los intereses nortemericanos. El análisis
que en ~anta Fe JI se hace del caso brasileño es la mejor prueba de ello. Comencemos por destacar los comentarios siguientes:
"...la transición no ha sido fácil y el
actual presidente civil José Sarney a duras
penas pudo evitar un golpe de Estado en
marzo pasado, debido a las acciones de un
Congreso Nacional crecientemente más
imprudente e irresponsable, que simultáneamente actúa como Asamblea Constituyente. Hasta el momento en que los militares les dieron una advertencia definitiva los
redactores de la nueva Constitución e~taban considerando seriamente la adopción
de una forma parlamentaria de gobierno
(~n experimento ~irnilar a princi-pios de la
de~da de ~9~0 fracasó miserablemente) y
~abia~ decidido convocar a elecciones pres1d~n.C1ales directas el año próximo, una
decisión que hubiera asegurado virtualmente una victoria izquierdista en 1989".
•Los intelectuales santafesinos, que
páginas atrás hablan de que "en la mayoría
de los regímenes latinoamericanos se va a
Prod ucir una mayor concentración en la
rama ejecutiva Yno en la legislativa" dada
"la pro~lividad latinoamericana a ma~ginar
a 1~ le~slatura mediante mecanismos ejecutivos , es~s mismos señores, ahora que
no les convtene que Brasil enmiende tal
"proclividad"' califican a la Asamblea
Constituyente de ese país de "crecientemente ~ás impruden~e e irresponsable";
en cambio, el intervencionismo descarado

�de los militares, ajeno-a toda norma democrática, no merece la menor crítica.
Más grave aún: ante la perspectiva de
un triunfo de la izquierda en las elecciones
presidenciales, que de todas maneras han
sido previstas para noviembre de 1989, la
posibilidad de un golpe de Estado es fríamente contemplada y, desde ahora, los
eventuales dictadores son conceptualizados corno un "poder moderador'':
"En el caso de que en 1990 un gobierno
abiertamente izquierdista asumiera el poder, los problemas económicos sólo aumentarían geomé~ricarnente en la próxima
década. Sin embargo, antes de que esto
ocurra, es probable que la frágil democracia
de Brasil sea abatida por el surgimiento de
otro gobierno militar. El ejército lo asumiría con renuencia y es probable que encararía los problemas económicos fríamente,
dejándolos sin resolver. Pero si seve obligado, el ejército desempeñaría su papel históri~o como poder moderador."
iBienvenida, pues, la dict~dura! Los
neoconseivadores estadounidenses confían más en el gobierno "permanente" y en
el poder "moderador'' de los uniformados,
que en un gobierno elegido por sufragio
universal, por la sencilla pero no muy
démocrática razón de que tal gobierno (que
hipotéticamente estaría presidido por el
socialdemócrata de rasgos populistas Leonel Brizola o, en su defecto, por Luiz Ignacio da Silva, líder del Partido de los Trabajadores, en el que coexisten cristianos de
avanzada, sindicalistas, socialdemócratas
de izquierda y marxistas de variadas tendencias, "gramscianos" incluidos) sería,
decíamos, a grosso modo un gobierno progresista, que seguramente no se entregaría

en cuerpo y alma a los dictados del Fondo
Monetario Internacional ni a los requerimientos más sectarios de la política exterior
norteamericana. Lo cual les parece ya el
colmo a los redactores de Santa Fe JI, quienes desde esa perspectiva formulan su
"propuesta número 6", que de hecho constituye una verdadera "luz verde" para el
golpismo (y un chantaje para la izquierda,
desde luego):

canos padeceríamos de una clara "proclividad" al antiparlamentarismo. Y nuestras
taras no terminan ahí: poseeríamos además, según el mismo diagnóstico, una
inveterada inclinación hacia el nacionalismo (un "nacionalismo negativo", alimentado por "una tradición de hostilidad hacia la
inversión extranjera"), que bajo determina- ·
das circunstancias y "uniones" puede convertirse en un real explosivo:

"Aun en el caso de que un gobierno
electo fuese derrocado en los 90, se deberá
prestar ayuda a Brasil para guiarlo por una
senda de crecimiento económico, a fin de
conducirlo hacia el régimen político que
necesita."

"El matrimonio del comunismo con el
nacionalismo en América Latina representa ya el más grande peligro para la región y
para los intereses de Estados Unidos."

Más claro no canta un gallo, como suele
decirse. Los grupos dominantes de los
Estados Unidos tienen mucho dinero, un
inmenso poder e intereses bien definidos;
de lo que carecen es de escrúpulos democráticos para con el Tercer Mundo. Y de
otro género de escrúpulos también. Como
lo declaró recientemente el presidenteJosé
Sarney, con palabras que tienen validez
para toda Latinoamérica:
"La relación entre los dos países
(Estados Unidos y Brasil) está deteriorándose; nosotros, brasileños, estamos cansados de tantas _amenazas de represalias y
presiones".4
6. Estatismo y prosovietismo: una
incursión en la "antropología" política
El problema central de América Latina
(santafesianos dixit) consistiría, en última
instancia, en un "profundo conflicto cultural", corno habría quedado demostrado con
el ejemplo haitiano, que ya comentarnos.
Luego -también lo vimos- los latinoarneri-

Y es que el comunismo, a su vez, se
alimenta de otra de nuestras debilidades
congénitas, a saber, la propensión al estatismo:

"El 'esquema mental arraigado en
muchos pueblos latinoamericanos es tal
que, aun cuando las formas gubernamentales puedan cambiar, el régimen -por
ejemplo, el gobierno permanente o
temporario del momento- aun produce
estatismo. Los gobiernos pueden ser inestables y cambiar, pero todos ellos tienden a
demandar la expansión del papel del régimen durante su vigencia. Los expansivos y
absorbentes poderes del régimen se mantienen en cada país en donde esta perspectiva domine la cultura política."
Sí, pero resulta que esa "cultura" no
flota en el vacío ni es patrimonio de toda la
población. Cierto que el Estado latinoamericano ha sido y es en general autoritario,
mas no cabe olvidar que dicho carácter Je
viene, en primer término, del autoritarismo
propio de las clases dominantes locales: lo
es 4ue alguien ya vio un típico "patrón"
latinoamericano -de hacienda, de fábrica o

de lo que fuere- que no sea autoritario? Y
nuestras clases dominantes son así por
muchas razones, que comienzan por su
raigambre oligárquica y terminan con su
índole dependiente, que les quita soberanía, iniciativa, flexibilidad, amén de aquella parte del excedente económico que se
drena hacia el exterior en lugar de ·convertirse en fondo interno de "bienestar social."
Aquel autoritarismo estatal se ha visto
históricamente reforzado, además, por la
coostante injerencia de los Estados Unidos,
que por diferentes medios -que
comprenden desde la invasión de países y
creación subsiguiente de "guardias nacionales", hasta el simple "asesoramiento" y
formación de cuadros- no ha cesado de
reforzar a los "gobiernos permanentes" de
la región Y lo ha hecho, a la típica ·usanza
neocolonial: democracia dentro de casa,
"firmeza" en el traspatio, donde predomina
"otro contexto cultural".

y planificadora de su Estado. Tales son,
entre otras, las raíces de nuestro '"estatismo", yno ninguna "cultura" latinoamericana en general, como lo sostienen los "antropólogos" de Santa Fe.

rnerciales a los astilleros navales peruanos,
como parte de un programa de reducción
del adeudo-y, en 1986, la firma del primer
acuerdo pesquero importante de Moscú
con Argentina".

Estos especialistas en cultures parecieran, por lo demás, ver gigantes donde
sólo existen, efectivamente, molinos. Está
fuera de toda proporción, por ejemplo, la
estimación siguiente:

Cabe preguntarse: lqué tiene que ver el
"estati$mo" con todo eso y qué hay de
pecaminoso en aquellos acuerdos? lCarecemos, acaso, del elemental derecho de
toda nación independiente a establecer este
tipo de nexos con la URSS y los demás
países del planeta? lNo mantienen los
Estados Unidos vínculos a(m mayores con
la Unión Soviética y con China Popular?
Volvemos siempre al mismo problema: el
supuesto de ellos, los santafesinos, de que
estados "vasallos" como los nue,stros son
países con soberanía en el mejor de los
casos limitada, tanto para sus decisiones de
política interna como en el plano internacional.

"Es probable que el 85 por ciento de la
economía de México sea de propiedad
estatal y que el restante sector privado sea
dependiente de la benevolencia gubernamental."
lDe qué fuente obtuvieron cifras tan
delirantes? Suponemos que de su propia
fiebre: de esa misma calentura que los lleva
a descubrir curiosas "afmidades electivas",
como las que se señalan en estas líneas:

En fin, es verdad que el Estado latino"El régimen soviético es más compa- 7. La guerra gramsciano-teológica de baja
americano es relativamente inter- tible con el estatismo latinoamericano que intensidad
vencionista,5 pero lo es en la medida en que el de Estados Unidos. En muchos casos esto
de una parte necesita paliar, aunque sea de es cierto aun cuando el régimen latinoame- De no ser por las conclusiones siniestras
que de ella extraen, la versión que los teómanera simbólica, las tremendas injusticias ricano es ostensiblemente democrático."
ricos
de Santa Fe dan del pensamiento de
de la "sociedad civil", presentándose cual
Antonio
Gramsci no pasaría de ser un reEl documento Santa Fe II se refiere,
instancia benévola, paternalista, mediaseivorio
de
lo pintoresco, engalanado con
alarmado,
a
los
"logros"
de
los
soviéticos
en
dora; mientras que por otro lado, y dada la
perlas
como
la siguiente:
sus
relaciones
con
los
nuevos
regímenes
legendaria ineptitud empresarial· de las
burguesías locales (que ciertamente distan democráticos de América del Sur, justa"Grarnsci argumentaba que la cultura o
mucho de constituir una bourgeoisie mente a partir de aquella "compatibilidad":
la
red
de valores en la sociedad mantienen
conquérante), tiene que cubrir sus debilidasu
principio
por sobre la economía. Según
"Los
logros
soviéticos
incluyen
la
füma
des proporcionándoles la "protección", los
en 1987 de acuerdos de intercambio cultu- Gramsci, los trabajadores no conquistarían
"incentivos" y las "economías externas",
ral y cooperación económica del canciller el régimen democrático, pero los intelecsin lo cual tales burguesías serían aún más
Eduard
Shevcrdnadze con Brasil y tuales sí."
insignificantes. Recuérdese que la misma
burguesía brasileña, que pasa por ser la más Uruguay, los arreglos de laUnión Soviética
(Uno tiene el-deseo casi irresistible de
emprendedora y "agresiva" del subconti- con Perú acerca de la deuda -mediante los corear: ila imaginación al poder!)
nente, ha crecido bajo la sombra protectora cuales Moscú aceptó encargar la
adquisición de 80 barcos pesqueros y coPara ello, continúan los autores de

�Santa Fe II, los marxistas grarnscianos
buscan tener "una poderosa influencia en
(la) religión, escuelas, medios de difusión
masiva y universidades"; lo cual es cierto,
pero incompleto. Sus informantes parecieran no haberse percatado de que tal
aspiración va mucho más lejos, en la medida
en que también se extiende a los sindicatos,
comités barriales, cooperativas, etcétera.
Pero, preguntaríamos, lqué hay de malo en
eso?
Los ideólogos de la nueva derecha
estadounidense debeóan explicar de una
vez por todas cuál es su verdadera posición:
lson demócratas que sinceramente creen
en una sociedad basada en la hbre
circulación y competencia de ideas, imágenes y representaciones, incluyendo obviamente aquellas que no son las suyas, o son
fascistas disfrazados de liberales que estiman que los "grarnscianos" y otras tendencias marxistas no tienen derecho de emitir
sus opiniones y, menos todavía, de tratar de
conquistar hearts and minds?
A juzgar por el tenor del texto que comentamos, parecieran más bien lo segundo,
puesto que no debaten ideas sino que,
cuando son las del adversario, las convierten en el mejor de los casos en sacrilegio
y en el peor en un acto de delincuenciasubversión. Así de los pintorescos "resúmenes" de las tesis centrales de Gramsci (iel
pobre, qué no se lehaatnbuidoya!), se pasa
sin solución de continuidad a algo bastante
menos gracioso:
"Debe ser combatido el esfuerzo
gramsciano por socavar y desturir la tradición democrática mediante la subversión o
la corrupción de las instituciones que representan o mantienen esta tradición."

"Socavar'', "destruir'', "subversión": se
trata mínimamente de un asunto de policía,
si es que no del motivo para un golpe de
Estado o una edificante represión, "Corrupción": he ahí una buena oportunidad
para que la administración Bush acuñe el
término que está haciendo falta en la
ciencia política norteamericana: "narcograrnscianismo".
Más papistas que el Papa, los hombres
de Santa Fe aprovechan la oportunidad
para excomulgar, de paso y por segunda vez
(lo hicieron ya en Santa Fe I), a la teología
de la liberación:
"Es en este contexto que debe entenderse la Teología de la Liberación, una
doctrina política disfrazada como creencia
religiosa con una significación antipapa! y
contraria a la hbre empresa, con el propósito de debilitar la independencia de la sociedad respecto del _control estatista."
Si estos teólogos están contra la hbre
empresa, están contra Dios. Queda claro
que no se trata de una posición religiosa
respetable, sino de un "disfraz": la "piel de
cordero" de que la Biblia ya habló.
Resumiendo: gramscianos, leólogos
estilo Boff y afines, no pasan de ser meros
comandos del "/ow intensity conflict':
contra lo que antes (antes de que la empresa privada hablase sin rodeos, a ~ombre de
sí misma) se denominaba eufemísticamente la "civilización occidental":
"Muchos de los regímenes de América
Latina se enfrentan a lo que ha sido identificado en Washington como conflicto de
baja intesidad. Este término crecientemente ambiguo es usado para descnbir una
forma de guerra que incluye las operacio-

nes psicológicas, la desinformación, la mala
información, el terrorismo y la subversión
cultural y religiosa."
En consecuencia, lo pertinente es
aplicarla "propuestanúmero2" del respectivo apartado:
"Estados Unidos debe estar preparado
para expandir su programa de asistencia
militar a las fuerzas armadas latinoamericanas, como parte de su reconocimiento de
que las 'insurgencias nativas son explotadas
y agravadas desde el exterior. La complejidad de este desafio requiere una respuesta
comprensiva por parte de nuestra sociedad."

8. La deuda externa de América Latina o
i.cómo resolver la cuadratura del círculo
imperialista?
Hay una cosa de la cual los grupos estadounidenses de poder parecen haber tomado
fmalmente conciencia, y es la de que en los
actuales términos y como van las cosas,
resulta simplemente imposible pagar nuestra deuda externa. El documento de Santa
Fe lo dice sin ambages:
"La solución de la crisis debe provenir
del reconocimiento de &lt;¡ue la actual carga
de endeudamiento deberá ser disminuida,
debido a que nunca podrá ser reembolsada
en los términos actuales."
lEn qué términos, entonces? Es lo quo
no queda claro, ya que en este punto nos
topamos con el clásico dilema óe todo
usurero: deseos no le faltan de ahorcar a su
víctima, pero si la estrangula lquién paga la
deuda? Resulta, además y para agravar 1
cosas, que en este caso el prestamista
también vendedor y su deudor potenci

comprador. El drama deShylock se complica:

Santa Fe no saben qué medidas proponer
m~era de abatir el desempleo), prefiere
para salir del atolladero; finalmente caen
d_edicarse a medrar de lo que el Estado le
. "Sin embargo, el solo mantener dichos e~ la trarn~a de sus propias ilusiones, ambi- suve en bandeja de plata, sin el más mínim
.
.
o
ruveles de pago de intereses, tendría efectos ~on~s y ffiltos. Para comenzar, está la obse- nesgo ru esfuerzo.
devastadores sobre sus economías y sobre siva _idea de que la panacea número uno
El saneamiento de VASP se conseguila ~uestra. Los países deudores experimen- consiste en privatizar el sector estatal de
tanan un crecimiento negativo o cero se nuestras economías, para de ese modo rá, entre otras medidas, gracias al recorte de
registraría un aumento de la pobreza; no a~b~r, supuestamente, con empresas defi- un personal que parece haber habido en
tendrían dinero para comprar productos de citana_sque constituyen una carga para toda exceso, cual suele ocurrir en muchas empreEstados Unidos. Se estima que desde 1982 la sociedad. Lo cual en teoría es cierto
sas del Estado. Sólo que, si esto último es
el deterioro de las economías latinoameri- ade~ás fácil de resolver, pero en la realida~ verdad, resulta aberrante, por decir lo
canas provocado por la dedua, ha costado a t~opieza_ con un "pequeñísimo" inconve- menos, culpar al "estatismo" del desemlo~ productores de Est~dos Unidos 70 000 ruente: s1 las empresas en cuestión no son de pleo y el subempleo, como lo hacen los
mill~nes de dólares en ventas que éstos veras rentables, ninguna entidad privada a~tores del documento de Santa Fe, con el
las va a adquirir (y si lo son, o el mismo ejemplo de México:
perdieron."
Estad~ las_ convierte en tales, nada se gana
Lo má~ lógico pareceóa ser, entonces, con pnvatizarlas).
"El continuado estatismo del PRI ha
una negociación global: que de un lado de
pr°".ocado un desempleo o subempleo
. U~ ejemplo que ilustra cabalmente esta m_asivos que, ª. su vez, producen un mayor
la mesa se sienten los representantes del
club de_ acreedores (Club de París, como se situación es el de la compañía de aviación numero de emigrantes. Estimado en un 40
denomina) y de otro los de un club de VASP' propiedad del estado de Sao Paulo por ciento de su fuerza laboral este
de~dores (a cuya formación los Estados Y_ que ahora está en proceso de privatiza- desempleo requiere ser resuelto mediante
· de las empresas paraestataUrudos se han opuesto, hasta hoy, amena- ción, por haber sido deficitaria. Cual era de laventa masiva
zadoramente6), para discutir los términos esperar, sucede que, antes de transferirla al les."
de u~ ~uevo orden económico internacio- sector privado, la empresa tendrá que ser
.P~r otro lado, los autores de Santa Fe
nal, unica manera de resolver definitiva- sa~eada. Como se puede leer en un reporII insisten, complementariamente en la
me~te el problema de la deuda,junto con el taje de la revista Veja:
cuestión de los llamados swaps: '
del ~tercai_nbio desigual y otras formas de
"...el presidente de la VASP piensa que
r~l~ción asimétrica entre los países impeellas (las medidas tomadas) transformarán
"El trueque de deudas por acciones
rialistas y el mundo subdesarrollado.
ª. la compañía en una empresa estatal lucra- que está demostrando ser un vehícul~
S?I~ que esto parece imposible casi por tiva en menos de seis meses. Sólo después se eficaz para que las naciones latinoamericanas deudoras reduzcan sus deudas externas
defiru~1ón, ya que el sistema capitalista tratará de venderla al sector privado;'·'
mundial se basa precisamente en esa espor d~ento, deberá ser agresivamente
Si el Estado es capaz de convertir a pro~o:1do como un medio de estimular el
tructura de desigualdades ydesequilibrios y
en aquellos flujos unidireccionales de exce- VASP en ~na empresa rentable, lqué gana crecuruento del sectorprivadoproductivo."
d~nte_económico que, en la presente etapa la ~co~omia brasileña en su conjunto con la
. Más aún, recalcan que ello debeconduhistórica (aunque no por vez primera) ha privat12ación de la compañía? Cabe pregu_ntarse,
además,
qué
tipo
de
"iniciativa"
cu
a la _formación de mercados nacio-nales
adoptado la modalidad de deuda exte~a
pnvada
es
ésta
que,
en
lugar
de
invertir
en
de
':3P~tal, con fuerte participación de los
p~r razones que no es del caso entrar d
nuevas empresas (que es la única forma de ca~1talistas nacionales y con el objeto de
d1SCUtir aquí.
desarrollar la economía), en vez de crear estn;1u1ar la inversión productiva. Sólo que
nuevas
fuentes de trabajo (que es la única a~ui tam_bién hay algunos bemoles:
En tales condiciones, los teóricos de
ffilentras sigamos pagando religiosamente
N

-..J

�la deuda, o al menos sus intereses, el mercado interno de América Latina seguirá reduciéndose, corno los propios santafesinos lo
reconocen; y mientras tal cosa ocurra, uno
no ve muy bien en don~e podría colocarse
esa producción adicional (fuera de lo poco
que les interesa comprar a nuestros clientes
de los países desarrollados, claro está).
Esto explica, además, por qué el negocio de los swaps no ha prosperado mayormente: si invertir eri Latinoamérica fuese, en esta década, un buen negocio, hace
rato que el capital transnacional habría
convertido en inversión directa la totalidad
de la deuda. Sí no lo ha hecho es porque no
le conviene, y por lo mismo en el documento de Santa Fe se insiste más bien en que los
capitalistas nativos lo hagan. Pero pueden
seguir esperando: los empresarios criollos
no son precisamente amigos del riesgo.
En fin, no deja de ser una amarga ironía
el que, mientras nuestros políticos hablan
de la "reconversión industrial" y de la
"modernización", y nuestros filósofos y
sociólogos discuten ya los problemas del
ingreso de América Latina en la "postmodernidad", los pragmáticos hombres de
Santa Fe señalen como los mejores éxitos
de nuestras economías en.los últimos años
ciertas "reconversiones" agrícolas que nos
han permitido producir mejores piñas,
avellanas, mangos, melones, espárragos,
frambuesas, cítricos y vegetales en general,
que evidentemente.van a parar en la mesa
de los acreedores del Norte. iEn realidad
vamos entrando de manera vertiginosa en
la postmodernidad!
9. Revitalizar la OEA y algunas reformas
"democráticas" más
~

El proyecto estadounidense de revertir el

curso de la historia, de realizar el famoso
roll-back de que tanto se habló durante la
administración Reagan, de algún modo
.continúa inspirando el documento que
comentamos. En este sentido, lo más
notorio quizás sea la propuesta de revivir la
OEA, con las características de "ministerio
de colonias" que en su momento efectivamente tuvo:
"El embajador de Estados Unidos enla
OEA debería estar encargado de coordinar
las iniciativas multilaterales de Estados
Unidos... con los representantes latinoamericanos ante la OEA en Washington... (y,
por ejemplo) las gestiones pacificadoras de
la OEA en América Central son ampliamente prefenl&gt;les a los esfuerzos no alineados u hostiles que pudieran ser emprendidos por la ONU en esta sensible área. Con
la participación de la OEA, los Estados
miembros estarán más al tanto de la amenaza externa que enfrenta la región, y la cooperación multinacional contnl&gt;uirá a la
legitimación y a la comprensión internacional de los esfuerzos de paz."
Una OEA alineada y coordinada por el
señor embajador de los Estados Unidos, es
ciertamente mejor que cualquier organización plural e independiente, sobre todo si se
trata de legitimar (la palabra es de ellos) los
"esfuerzos de paz" de la Casa Blanca en la
región. El único problema es que, a estas
alturas de la historia, tal objetivo no parece
muy fácil de alcanzar. Lo más probable es
'que, o bien la OEA se redinamice, pero
pluralizándose, inclusive con el reingreso
de Cuba, o en caso contrario continúe vegetando y con el bajísimo perfil que la caracteriza hoy.
De todos modos, las presiones estadou-

nidenses van a hacerse sentir en este y otros
aspectos porque, si algo revela en conjunto
el documento de Santa Fe, es que los neoconservadores del Norte no acaban de entender que están tratando con naciones
que, aunque todavía no son plenamente
soberanas, siguen legítimamente aferradas
a cierto proyecto de soberanía. Con respecto a Panamá, por ejemplo, los santafesinos
insisten en que su gobierno (el de Washington) "tendrá que concentrarse" enla reorganización de las Fuerzas de Defensa, o sea,
de las fuerzas armadas de la nación istmeña;
en la reforma del poder judicial y de la
propia constitución pana-meña, a fin de
permitir la extradición de los nacionales
"culpables de crímenes contra terceros
países"; y, quizás lo más importante, en "la
retención, por parte de Estados Unidos, de
un número limitado de instalaciones en
Panamá (principalmente la Base Aérea
Howard yla EstaciónNava!Rodman), para
una adecuada proyección de fuerza en el
hemisferio occidental".
Nada más ni nada menos. Bajo semejantes condiciones, es cierto que, desde el
punto de vista de Washington, "la expulsión
de (Manuel Antonio) Noriega y la realización de elecciones no serán suficientes para
instaurar un régimen democrático en Panamá"; no, en todo caso, para establecer la
"democracia" neocolonial a que ~llos aspiran. Siempre supimos que el escándalo
montado e~ torno de la figura de Noriega
no pasaba de ser un pretexto para otro tipo
de "reivindicaciones".

recio y claro: el buen vecino ha vuelto y está
dispuesto a quedarse."
Tenns of endeannent? Dentro de los
parámetros culturales de América Latina
por lo menos, aquel anuncio no es muy
amistoso que se diga: los vecinos que por
decisión propia "vuelven a quedarse", son
en el mejor de los casos impertinentes y, en
el peor y más probable, invasores. Por lo
tanto, van a tener que enfrentar la resistencia de los dueños de casa, y más todavía en
una coyuntura como la actual, en que la
onda de reflujo que el subcontinente conoció en los últimos años pareciera haber
tocado a su fin, a partir de 1988. Piénsese, si
no, en los cambios en la correlación de
fuerzas políticas ocurridos desde México
hasta Brasil, o de Jamaica a Ecuador y
Chile, pasando desde luego por Nicaragua
(virtual derrota deloscontros), El Salvador
y el propio Panamá (que demostró una
capacidad de resistencia bastante mayor de
la esperada). Recuérdese, así mismo, la
sorpresiva reacción insurrecciona! del
pueblo venezolano ante el nuevo
"paquetazo" del Fondo Monetario Internacional. Los vientos han mudado, sin
duda, de dirección.

Notas
1.

Sallla Fe 11: A strategy for Latín America in tire
Nineties, elaborado por el Commitle of Santa &amp;
con miras a asesorar la polílka de la administración Bush hacia América Latina. Utilizamos aquí
la versión en españolde Gregorio Selser y Stephen
A Hasam, publicada por "El gallo ilustrado",
suplemento dominical de El Día, México, 22 de
enero de 1989. Por tratarse de UD texto de extensión no muy grande, omitimos indicar la págína
de la que proviene cada cita.

2.

"Entrelahbertadyelmiedo",rev. Vuelta, México,

10. "La fuerza del cariño"

Él documento de Santa Fe lo enfatiza sin
medias tintas: "Los estrategas políticos de
Estados Unidos deben enviar el mensaje

Año XIII, No. 147, febrero de 1989, pp. 13-14
3.

La Nueva Derecha latinoamericana, por su parte,
observó el mismo proceso de radicalización, cuya
víctima principal fue el escritor Carlos Fuentes.
Véase, sobre todo, los fun'bUDdos ataques que la
revista Vuelta, de Octavío Paz, le dedicó (No.139,
junio de 1988), a través de UD artículo escrito o por
lo menos firmado por Enrique Krauze.

4.

Declaraciones para la Fo/ha de Sao Pau/c, reproducidas en El Día, de México, 14 de febrero de
1989, p.14.

5.

Lo es fundamentalmente por razones históricoestructurales que sería ímposible explicar aquí, y

que tienen que ver con la problemática que
Gramsci planteó con referencia a las diferentes
formas de relación entre el Estado y la sociedad
civil en "Occidente"y en "Oriente", en función de
la contextura de las respectivas sociedades civiles.

6.

Cruel paradoja: la última "advertencia" estadounidense de la que tengamos noticias, en contra
de la formación de un eventual club de deudores,
fue la hecha por el vicepresidente Quayle a Carlos
Andrés Pérez. a comienzos de febrero. Cf. "Toe
transformationofCap", Time, february 13,1989,p.
22. iBuena participación en los preparativos del
"caracazo".

7.

"Mudanca de rota", Veja, 8 de fevereiro, 1989, p.
62.

�LASEMANA

Rafael Nájera
RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo
para convertir en ceniza cualquier página, es el
hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra
vez el rescoldo: guiño luminoso que nos dirige
nuestro semejante desde el ayer.
El texto que reproducimos a continuación, del poeta
y militar Rafael Nájera (Ciudad de México, 1840Monterrey, 1925), apareció publicado en Pierrot,
semanario ilustrado regiomontano dirigido por el
mismo Nájera y editado por Lázaro A. Lozano.
Aparece como "editorial" de su número 76, del 5 de
julio de 1908.

Ha seguido el astro del día derramando
sus rayos abrasadores sobre el infortunado
hemisferio, y los habitantes de este privilegiado suelo hemos seguido á nuestra vr:1.
suda que suda y respllando ruidosamente á
guisa de fuelles de fragua. Tenemos envidia
á Vulcano, porque él al fin, acostumbrado á
los halagos del fuego, se sentiría feliz en una
temperatura como la que aquí nos achicharra. Y nada de llover, pero en cambio ensayitos de tomado repetidos, que tienen la
ventaja de levantar tales nubes de polvo,
que siquiera no se ve el peligro y está uno
libre de tener miedo de que lo aplaste un
tejado que, á guisa de aéreo-plano es conducido en lasa/as aligeras del viento á lugar
más seguro, ni de que nos caiga encima un
árbol arrancado de cuajo por el furor del
vendaba!.
Con tales espectáculos era natural que
la buena gente prefiriera estar metida en
casita y no salir á buscar aventuras, y es por
eso que el Teatro ha estado vacío en los primeros días de la semana, y motivado que los
intrépidos artistas se propusieran ir, como
las golondr.inas, en busca de otro suelo, y
dieran por terminada la temporada que
sostuvieron durante siete meses, es decir
desde el 5 de Diciembre en que inauguraron sus trabajos en el simpático teatrito
Zaragoza, hasta hoy, 5 de Julio, en que se
despiden del público que tanto los quiso.
La estatua de D. Tancredo, estrenada anoche ante escasísimo público, Alma de
Dios y Lohengrín serán las últimas pir:1.as
que por hoy les veamos á estos buenos
amigos y iAdios! que el porvenir les sea
propicio y no se olviden de que dejan aquí
amigos ql!e los quisieron bien. Sírvales
también de lección el desdén del público,
que_ no splo fué motivado por el calor
carucular que nos sofoca, sino en gran parte

En el momento en que se alejó aquella
gran llama llamada Prudencia Grifell,
dejando una atmósfera diáfana como cristal
de roca, y un ambiente oloroso á gardenias
y claveles, con el recuerdo de esa colección
de obras escogidas, finas como batista de
seda o encaje de Bruselas, salirnos con
Granitos de Sal ásperos y bruscos, con las
subrayadas de Pardavé y Soto, muy buenas
para cierta clase de público que no se
distingue precisamente por su cultura
intelectual, era preciso que la gente decente
se abstuviera en gran parte de concurrir á
los espectáculos, amurallada en el calor,
magnífico pretexto para no concurrir sin ser
tratada de gazmoña.
Así fué cómo aquel grupo delicado en
su conjunto, donde figuraron como
estrellas las tres Sanchito y Lupe Nava, se
desmoronó, y el chispeante Pajujo, el
selecto Ojeda y el festivo Pardavé, con el
inteligente Soto, dispusieron cambiar de
aires, con perjuicio nuestro, que ya
estábamos engreídos con tan simpática
agrupación.
Cuando cerrábamos nuestra edición
anterior supimos que la fiesta escolar que
celebraron las EscuelasNonnales como fin
de año y que fué presidida por el Señor
Gobernador, estuvo lucidísima, y en ella se
cumplió el programa que publicamos en la
edición pasada, con toda exactitud. De
igual manera la Sociedad Unión y Amistad
cumplió el programa de-que dimos cuenta y
los versos encomendados al que esto escribe, que fueron una verdadera improvisación, pues se confeccionaron unas horas
antes de la fiesta, los leerán, si tuvieren
paciencia para ello, nuestros abonados, en
la siguiente página.
Se anuncia para hoy como primera
función vespertina una compañía de

variedades y cinematógrafo que anoche se
estrenó en el Zaragoza, en la que figura
comoAstro el hombre mono. En lontananza
t enemos un concierto organizado por la
diva Isabel Zenteno, y con el concurso de
jóvenes de ambos sexos de la "creme"
reinera, en el cual se ejecutarán pir:1.as de
mucho mérito.
No ha circulado todavía el programa;
pero como se verificará en la semana,
haremos la crónica respectiva en el número
subsiguiente.
Antes de entrar en prensa nuestro periódico hemos tenido el gusto de ver á
media sociedad reinera, ó tal vr:1. mayor
cantidad de gente invadir los carros
eléctricos, rumbo á Topo Chico, lugar
donde tieneverificativo la solemnidad del 4
de Julio, aniversario de la Independencia
de los Estados Unidos de América.
Unimos nuestro regocijo al de los
patriotas americanos, y nuestras aclamaciones jubilosos á Washington, el Gran
Padre de aquella Patria industriosa, al
Hidalgo del Norte, á quien debe la gran
República su libertad.
Nosotros también tenemos algo muy
importante que nos recuerda el 4 de julio, la
memorable acción ganada por el intrépido,
entonces coronel Bernardo Reyes con un
puñado de valientes, acción en la que
perdió mucha gente y quedó mutilado de la
mano derecha, purpurando con su sangre
generosa el suelo de la patria, pero que
venció á un enemigo cuatro veces mayor y
libró á México de aquel revoltoso de oficio.
El magnífico grabado del Sr. D.
Desiderio Lagrange que publicamos hoy,
da una idea de aquella acción gloriosa, por
cuyo recuerdo enviamos nuestras
felicitaciones al Sr. Gral. Bernardo Reyes.

�Cuadernos de la revista DISLB /2
EL ETERNO RETORNO: PUNTOS DE LLEGADA
YPUNTOSDEPARTIDAENELCURRICULO

ABANICO
Los trabajos que se publican en esta sección son
apenas una muestra de lo que fue el X Coloquio de
Antropología e Historia (Lenguaje y tradición en
México) celebrado en Zamora, Michoacán los días
19, 20 y 21 de octubre de 1988. Entre las veinte
instituciones patrocinadoras y participantes de
esta jornada académica -encabezadas por El Colegio de Michoacán- estuvieron: Secretaría de Educación Pública, UNAM, UAM, Conacyt y nuestra
facultad. La coordinación general estuvo a cargo del
maestro Herón Pérez.

Martha Casarini Rato
l. El intento de revisión de la temática curricular desde la
perspectiva de sus posibilidades de investigación me parece
importante en la medida que permita reenfocar un campo de
estudio y de acción que no siempre es fácil de aprehender.
A veces la temática aparece tan estructurada, tan "armada" que da la impresión que nada ni nadie puede penetrarla.
Otras veces se perctbe tan inocua e inocente que de nuevo eso
mismo la hace, paradójicamente, impenetrable, pues casi
constituye una "mal~ad" meterse con ella.

Por otra parte, para contradecir aquello que emerge como
organizado e inofensivo, se desarrollan cuestionamientos muy
agudos. En este caso, lo que se busca es movilizar esa estructura, para que sea posible introducir el conflicto.
Se experimenta, entonces, un sentimiento totalmente opuesto
al dt.:.scripto; las dificultades son tan grandes, la riqueza y
complejidad de la temática curricular es tan densa; las sutilezas
son tan finas... que, también, ponemos en duda la posibilidad
de explicarlas; ya no digamos de intervenir de alguna manera
en ellas, sino al menos, explicarlas.
En síntesis, nuestra percepción y sentir sobre el tema se
columpian entre la inocuidad y la complejidad, entre lo estructurado y el caos, entre lo accesible y lo oculto.
Lo interesante de este proceso es la factibilidad de que
estén variando nuestras consideraciones sobre el currículo, su
desarrollo e investigación.

Veamos: la década de los80 puede haber traído en algunos
sectores un mayor esfuerzo por integrar la teoría y la práctica;
más profundización sobre el tema desde campos de conocinuentos muy variados; una revisión má~ honesta y lúcida de las
utopías (auoque no sé si, además, la redefinición de las mismas,
Yla posibilidad de hacerlo en el momento actual).
Este esfuerzo de integració,, es decir, la mejor utilización
de herramientas teóricas y me1'.ldológicas para explicar reali-

dadesconcretas, y, a veces, para aplicarlas a la modificación de
las mismas, puede estar influyendo en los recortes y análisis
que hace el investigador curricular a la hora de definir sus
intereses y problen.as.
No sé si es optimista pensar que los "trabajadores" del
currículo, en esta década, ya sea por el deterioro de las
condiciones objetivas de la educación, como por las crisis
mismas de algunos paradigmas en sus alcances explicativos de
la realidad, han tenido que empezar a buscar "adentro". Con
este "adentro" sugiero la idea de país, región, institución hasta
el investigador mismo.
Quizás se esté perdiendo así cierta arrogancia en el manejo
del conocimiento en cuanto al poder que éste puede tener para
interpretar y modificar una realidad. Me estoy refiriendo
concretamente a las ciencias sociales. Tal vez se esté gestando
otro tipo de relación del investigador de estas disciplinas con
el conocimiento.
Con respecto a la necesidad de aprehender con nuevas
pautas los problemas sociales, se afirma: "la visión analítica
debe ser constantemente rediscutida para adecuarla a una
realidad cuyas exigencias son frecuentemente mucho mayores
a aquellas recogidas por la teoría clásica". Pero además " ...la
confrontación de informaciones y experiencias sobre distintos
aspectos de la vida social ha dado lugar a un acrecentamiento
de las oportunidades del saber, expresado, por una parte, en
una diversificación -y a menudo fragmentación- de campos de
aproximación a la realidad, así como en una diferenciación
teórica e ideológica enorme en aquellas corrientes que parecían, hasta unos años, relativamente unificadas". 1
De alguna manera, las reflexiones anteriores pueden ser
transferidas a la temática curricular, aunque habría que analizar sus matices singulares.
2. Podemos admitir que se ha recorrido un largo camino desde
aquellas consideraciones que se hacían sobre el currículo como
estructura cerrada, anticipadamente planeada con todo su

�universo de objetivos, hasta los enfoques actuales que lo
conciben como proyecto relativamente abierto, el cual incorpora la idea de "proceso", de empresa educativa que se
construye al ir haciéndola.
Aún con el temor de que estas reflexiones sobre el currículo se conviertan en un discurso más, hay que reconocer también
sus aciertos, puesto que la idea misma de "proceso" exige un
mayor acercamiento entre la teoría y la práctica, entre la
investigación, la planeación y la administración del currículo.
Esta idea de currículo abierto (o más abierto) pone atención en las distintas situaciones concretas, es decir en las
instituciones singulares donde los protagonistas llevan a cabo
el currículo. Esto no acontece cuando se maneja política y
académicamente una concepción "cerrada" de currículo que
favorece la homogeneización de una propuesta.
Al respecto pienso que la siguiente cita de Stenhouse es
clara: " ...la experiencia en el campo del currículo nos indica
que las variables contextuales en la escuela y su medio ambiente son tan importantes que no pueden establecerse recomendaciones generales. Cada escuela tendrá que ponderar sus
propiosproblemas yelaborar su línea de conducta" .2También
habla de la importancia del compromiso de los individuos para
desarrollar esta concepción del currículo. Por ello afirma: "en
grandes organizaciones burocráticas sólo puede buscarse la
'eficiencia' cuando la calidad del compromiso no es un factor
importante".3

Por otra parte se tiene la impresión de que, si bien, hay una
multiplicidad de corrientes y posiciones que representan distintos paradigmas, estaría surgiendo en algunos sectores una
nueva actitud en su aproximación conceptual a la realidad.
Existiría una mayor preocupación por "preguntarle" a la
realidad y no tanto al paradigma en cuestión.
No me estoy refiriendo a la vieja polémica entre la teoría
y los hechos, ni a un desencanto o descrédito de la teoría. A lo
que me refiero es que en los finales de los 80 parece que no
existe la actitud de confianza en algún superparadigma, es
decir en el paradigma "bueno", ni la protección que da
poseerlo ypor supuesto aplicarlo a la realidad para su interpretación y pretendido cambio.
Ejemplifico en parte esta actitud, a través de un comentario de C. Coll en un artículo en el que realiza un balance crítico
del aporte de la psicología genética a la educación. Dice: " ...son
cada día más numerosos los autores que cuestionan la manera
misma como se han. planteado las relaciones entre, por una
parte, la psicología y la epistemología genéticas, y por otro la
teoría y la práctica educativa; como alternativa, se sugiere una
utilización de los primeros como instrumento de análisis de los
problemas surgidos.en y desde la problemática educativa, en vi:z
de considerarlos como una fuente potencial de soluciones ya
hechas para resolver los males que aquejan a la educación" (el
subrayado es mío).4
En otro contexto cultural y académico, a finales de los años
60, J. Schwab sostenía que el campo del currículo estaba
moribundo, por lo tanto en crisis. Lo anterior era resultado de
un "agotamiento" de los principios, ya fuera porque las preguntas suscitadas por éstos se habían respondido o porque las
IN

investigaciones realizadas a partir de los mismos no se adecuaban ni al objeto de estudio ni a los problemas que se debían
resolver.

currícula, d~l proceso_pedagógico del aprendizaje de los jóvenes en el ruvel supenor, de la formación en los enseñantes
etcétera.
'

Para él un indicador de esta situación lo constituían la fuga
de los investigadores del mismo campo de estudio; la fuga
hacia los modelos y la metateoría; la vida hacia el pasado y por
último hacia lo accesorio.

Pero en lo que no habrá que confundimos es en analizar
estos temas con los encuadres que utilizábamos en la década
pasada.

Más adelante, descartando la esperanza de alguna teoría o
metateoría curricular, Schwab habla de una alternativa, dice:
la alternativa viable que resta es la de las uniones y conexiones
no sistemáticas, incómodas, pragmáticas e inciertas que puede
realizar un enfoque ecléctico" {el subrayado es mio).5
Por último, otro autor (Huebner) empeñado en rescatar
los temas "clásicos" del currículo sostiene que habría que
volver a otorgarle importancia a la cuestión del contenido y a
la manera de enseñarlo. Para él, el currículo no está monbundo
sino muerto. Irónicamente admite que se podría haber detectado antes su gravedad, de haber existido alguna preocupación
por lograr congruencia entre el discurso y la práctica. Afirma:
"murió porque la creciente diversidad de intereses que trató de
llevar adelante, en esos cien años, no se podría mantener más
tiempo con un solo enfoque. No puede haber un renacimiento
porque el campo no tiene ya unidad ni integridad".6
Pero, por otra parte, esta pequeña apertura polémica en
relación al currículo, esta actitud hacia los paradigmas y la
teoría, este inventario del estado de salud de la temática, se
toma más compleja cuando necesariamente pretendemos
contextualizar nuestras reflexiones en el ámbito de la educación superior. De no hacerlo sumaríamos una "fuga" más a las
anteriores descriptas.
Sobre la prospectiva para el nivel superior en América
Latina, Tedesco dice que ésta "no es una actividad gratificante".7
Sosteniendo una posición ya consensual en muchos sectores, el autor realiza un análisis de la educación a nivel superior
en la presente década y nos advierte que aquella no puede ser
explicada con el optimismo economicista de hace dos décadas.
Desde esta perspectiva, el papel de la educación en su contribución al "desarrollo" disminuye,ya que aquellas expectativas
de los 60 no son factibles. Sin embargo, analizada desde otro
punto de vista dicha contribución se toma más compleja, pues
ya no es pensada sólo en términos de la vinculación educaciónaparato productivo, sino en relación al funcionamiento de la
sociedad. Así, temas como el consenso social, la creatividad y
la participación adquieren relevancia.
Nunca como ahora la discusión sobre los límites y los
alcances de.la formación universitaria en relación a la cultura,
la ciencia y la técnica ha sido tan vital.
Quizás por todo esto emerge la preocupación por el rescate
del conocimiento y del desarrollo intelectual en el marco de
una política educativa que pugne por que "el acceso formal se
convierta en acceso real al conocimiento y a los aprendizajes
socialmente significativos".8

Lo anterior vuelve a poner sobre el tapete la cuestión de la

¿Hay un cambio real? ¿Qué tanto está afectando (o
afectará) nuestras consideraciones sobre el currículo su
inv~tigació~ y desarrollo? Aunque muy arduo, éste ~ un
penodo cruetal para observarnos a nosotros mismos. En síntesis, ¿qué respuestas buscamos?, ¿Qué preguntas nos hacemos? ...
Hay que construir otro enfoque de las relaciones universidad-sociedad, de las condiciones objetivas de las instituciones·
de los ~eamientos de los proyectos académicos para, a su vi:z:
redefuur los alcances curriculares.
. E~ este replanteo también se somete a revisión el papel del
mve_st1gador: "se trata de la participación de los investigadores
e~ eterta const~lación de ideas y valores vinculados al comproffilSO y al sentido de la tarea científica en el contexto del
subdesarrollo y de la búsqueda de un nivel adecuado de
autonomía.
Sin esta dimensión valorativa las modalidades
. . .
mstituCionales que pudieran eventualmente diseñarse derivar!an en esqu~mas vacíos de contenido o darían lugar a alternativas de acCión que constituirían probablemente un mero
reflejo de pautas académicas ajenas a las reales necesidades del
proceso de desarrollo social autóctono".9
)

3. Es~a puesta, en puntos anteriores, de algunos planteamientos, tiene la pretensión de operar como marco de referencia
para la reflexión, a veces cuestionando y otros justificándo,
s?bre. el desarrollo del currículo y la investigación en una
s1tuaCión concreta; me refiero a la licenciatura en pedagogía
en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
'
No se desconoce, por otra parte, que como todo marco de
referencia éste posi~ilita los análisis en ciertas direcciones
pero al mismo tiempo supone limitantes para acceder a l~
percepción de los problemas desde otro ángulo.
. El ir acumulando progresivamente teorías, conceptos e
ideas, aunado a una toma de conciencia de nuestras dificultades ~ersonales, grupales e institucionales) para modificar la
rea~dad, produ~e un forcejeo permanente entre los aportes
t~óncos proveruentes de investigaciones, estudios o informaClones Yel registro, al mismo tiempo, de evidencias o indicadores de_prob~emas en el currículo;·en los objetivos profesionales
de la licenCiatura y en el proceso de enseñanza y aprendizaje de
maestros y alumnos concretos.
~s~o, que desde el punto de vista discursivo, puede ser
perCib1do como un intento loable de integración teoría-prácti:• nos _emb~rca, sin embargo, en un proceso a veces muy
ontrad1ctono, dadas nuestras condiciones objetivas-subjetivas de docencia, desarrollo curricular e investigación.
En un mismo fragmento espacio-temporal vivimos simultáneamente el análisis de la legitimación y al mismo tiempo
nuestras prácticas legitimadoras; la preocupación por la cali-

dad de los aprendizajes ylos obstáculos reales para facilitarlos·
n~estra~ críticas fundadas a una planeación burocrática, y aÍ
ffilsmo tiempo, las demandas de la institución, de los alumnos
y_de nosotros mismos de una normatividad que permita poner
Cierto orden en la consecución de algunas metas.
. S~ pueden ~ricaturizar las consecuencias de este tipo de
s1tu~C1ones. As1 _se produce un aislamiento de los planteos
t~óncos en relaCión a la realidad curricular y docente, perfecCI_onando el encuadre o modelo. Por ello, las formas del
discurso pueden adquirir, a veces, una belleza demasiado
vulnerable. O podemos arrojarnos al "imperio de los sentidos"
para g~z~r cu~cularmente de una desvergonzada empiria y
normatMdad sm reflexión, sin intento de fundamentación
conceptual.
?tras veces frente a las herramientas conceptuales se
adviert~ poco empeñ? en la búsqueda de explicaciones y
altemal!vas: nos paralizamos. Tememos contradecir la teoría.
Tememos pensar por nuestra cuenta. Se habla de la creatividad, ?ero ~sta es escasa puesto que el miedo a las etiquetas
~rop1as_y a1enas es sustantivo. Las modas epistemológicas e
ideológicas nos hacen dudar demasiado de nosotros mismos.
Se me antoja aquí una reflexión: ¿qué tanto estas actitudes
dete~~• e~ parte, el tipo de aproximaciones que hacemos
a la mvesttgaCión curricular?

En ~!ación a las ideas anteriores Devereaux afirma: "quiere
esto deru que el mejory quizás el único medio de alcanzar una
simplicidad congruente con los hechos es lidiar de frente con
las mayores complejidades, mediante el artificio extremadamente práctico de tratar la dificultad per se como un dato
fundamental, que no debe rehuirse sino aprovecharse al máximo",
Yagrega: "no se hace buena ciencia pasando por alto sus datos
más fundamentales y característicos que son, muy concretamente, las dificultades propias de esa ciencia".10
Haciendo una interpretación un tanto hbre de la cita
anterio~'. Y P3;,ª poder "lidiar de frente con las mayores
c~m~Ie11~ades (como dice el autor) tenemos que distinguir
sm d1soetar de dónde provienen las dificultades: de la índole
~s~a del objeto de estudio en cuestión (el currículo); de los
distintos campos del conocimientos que lo penetran· de las
cara~erísticas d~ quienes hacemos los abordajes teóricos y
prácticos; de las instituciones singulares en donde se desenvuelven los currícula y su investigación.
Precisando un poco más los acercamientos al currículo a
su desarrollo e investigación, éstos difieren dependiendo d;sde dónde se producen esos acercamientos y cuáles son las
necesidades que los motivan.

Así, en este aspecto, vislumbramos los alcances positivos
de nuestras aproximaciones, pues en nuestro caso las necesidades no surgieron de declaraciones curriculares formales (plantear~, por ejemplo la investigación como un deber ser) sino a
partrr del mome_nt? en que pudimos hacernos algunas preguntas sobre las practicas docentes; sobre el destino de nuestros
egresados; sobre qué estaría pasando con los alumnos y sus
aprendizajes, etc.
Hay que agregar a esto el dato de que esas temáticas, por

�la índole de la licenciatura, forman parte de nuestro propio
objeto de estudio. De allí el doble interés teórico y práctico,
pero de allí también la intensidad del proceso.
Es pues impactante el momento en que finalmente los
aspirantes a investigadores comenzamos a entrecruzar las
ideas con los datos·que se van elaborando, porque se "descubre" que, de alguna manera, la realidad está "ahí'', pero
merced a la disociación era como si no estuviera. Hago la
acotación de que esto me parece un hecho bastante común en
las licenciaturas de pedagogía, por las dificultades para replantearse de la normatividad.
Además, la búsqueda teórica se convierte en un viaje dificil
pues ahora sí se comienzan a formular preguntas a la misma y
no a rumiar vagas especulaciones.
Lógicamente, en este proceso también se confirma lo que
ya se sabía pero de otra manera, y es que la pedagogía, las
ciencias de la educación y otras disciplinas afines no están
esperándonos en algún recodo del camino para surtirnos con
sus respuestas ya elaboradas.
En síntesis: la formación docente y la investigación posibilitan que aquello que enseñábamos desde los hbros, se convierta en una vivencia que permite, ahora, otorgarle un nuevo
significado a la teoría y a nuestra realidad.
Desde esta perspectiva, poco ortodoxa, por cierto, el
currículo, sus redefiniciones, su aplicación, etc., se constituye
para nosotros en una extensa y permanente investigación
teórica-aplicada (veremos luego cómo esto logra precisarse
más).
Hay algunas ideas de Stenhouse que sirven para apoyar lo
anterior. Dice este autor que "el que trabaja en el currículo
debe formular hipótesis comprobables mediante una paciente
investigación, pero no de tipo tradicional: la investigación del
currículo plantea problemas que son reacios a los métodos
tradicionales".11
Desde su óptica la investigación del currículo debe ser mas
"iluminativa que recomendatoria". Es por eso que él vincula
desarrollo del currículo con investigación y piensa que quien
está inmiscuido en este tipo de asuntos debe explorar problemas más que ofrecer soluciones.
Retornando de Stenhouse a nuestra realidad institucional,
la intención y la práctica consecuente es combinar la administración del currículo y su normatividad con el desarrollo del
programa de formación docente y el de algunos proyectos de
investigación que nos permitan explorar problemas e ir redefiniendo la normatividad.

En realidad el programa de actualización docente está
pensado para "ir haciendo" el currículo; a su vez el programa
se contextualiza en el currículo tomado como punto de partida,
es decir, como estructura inicial. Esta, organizada con su perfil
profesional, sus objetivos, etc., contextualiza, pero también
limita, pues cuando formulamos el currículo no podíamos
anticipar las construcciones posteriores.
Además, el programa de formación docente presenta
matices muy variados y desiguales en las distintas líneas
curriculares en las que se desarrolla.
El temario de trabajo, las necesidadesy compromiso de los
integrantes, observan diferencias marcadas. Acá hay que hacer
una reflexión contraria a las habituales: por tratar de impulsar
cierta capacidad autogestionaria yparticipativa en los equipos
docentes, posiblemente se descuidaron problemas relativamente comunes al currículo y a la actualización de los docentes.
Tampoco hay que olvidar las reflexiones de Stenhouse en una
cita anterior sobre los niveles de compromiso de los individuos.
Es decir, las actitudes. Todo esto nos lo seguirmos replanteando, sin embargo, esta modalidad de encuadre sigue siendo
nuestra mejor opción, dadas las condiciones de trabajo existentes.
Y, precisament~ es esta ligazón entre currículo y formación
docente la que constituye, por así decirlo, la infraestructura
suscitadora (directa o indirectamente) de las investigaciones
actuales. Estas se comentan a continuación.

4.1 Formación docente yDidáctica universitaria: alternativas
para su desarrollo.13

propuesta didáctica (teórica-operativa), en principio, para el
colegio de pedagogía, pero con pretensiones de generalización
para las ciencias sociales en el nivel superior.
Por último incluye los intereses de todos los integrantes del
equipo docente de que este tipo de trabajo se revierta en una
investigación aplicada al salón de clase, en donde, los maestros
interesados podrán experimentary evaluar la propuesta didáctica que estamos elaborando en este momento.
En síntesis, es un proyecto que al desarrollar el programa
de actualización y formación docente posibilita simultáneamente el desenvolvimiento del currículo teórica y prácticamente.
La metodología participativa se adecúa a nuestras condiciones de trabajo por la carencia de recursos, de maestos
profesionalizados y de investigadores, aunado a que no trabajamos sobre un objeto de conocimiento estructurado, con
sólida investigación por detrás. Esto obliga, como prioridad, a
formular proyectos que puedan ser multiaprovechados.
Se cubren necesi~ades de los maestrosjóvenes, reciclaje de
los mayores, desarrollo de la investigación por algunos de
nosotros y, retroalimentación al currículo.

Sin embargo somos conscientes de la necesidad de sistematizar la formación de investigadores, como la participación de
otros interlocutores y asesores.

A medida que un equipo de maestros va instituyendo el
programa de actualización y formación docente, el grupo
paulatinamente accede a cuestiones que rebasan la mera
construcción de los programas de esa línea curricular. Se aclara
que este proceso lleva aproximadamente tres años.

El interés en algunos de nosotros de avanzar con este
trabajo, está muy determinado por la necesidad de no dejar
fuera de los objetivos de formación e investigación, la formulación de proyectos propositivos. Es decir, la intención es
explicar, pero también proponer. Nos inquietan bastante los
problemas relativos a la enseñanza y el aprendizaje, por la
índole misma de nuestra licenciatura.

Así el equipo se centra en dos cuestiones fundamentales:
a) la revisión de la práctica docente, en todas su dimensiones:
psicológicas, curriculares, didácticas e institucionales, y b) la
reflexión sobre la estructura del conocimiento subyacente a los
cursos que desarrolla este equipo docente.

La discusión de los paradigmas didácticos a la luz del
inventario de los problemas de nuestra práctica educativa nos
facilita la superación de los "reduccionismos" (psicológicos,
sociológicos, antropológicos) a la hora de explicar y actuar
sobre el proceso educativo.

Es precisamente esta modalidad de trabajo grupal y participativo, apoyada en el currículo como punto de partida, la que
posibilita que en un momento dado una parte del equipo
docente formule un proyecto de investigación en el que se
anudan varias inquietudes: la formación docente, la didáctica
a nivel superiory la metodologíaparticipativa como modalidad
de trabajo.

Hay claridad, sin embargo, que los reduccionismos o
"hegemonías" de ciertas disciplinas respecto al proceso educativo tampoco se superan planteando falsas integraciones teóricas, que más bien semejan un co//age que integración en sí.

Por último, otr:a idea de Stenhouse que incorporamos es
que con respecto a un currículo no importan ya sus defectos o
limitacione5&gt; "lo que interesa es si plantea problema5&gt; conflictos:
es decir si se percibé en él que hay ambición, desafio: dificultades auténticas y significativas".12

Esta propuesta pretende optimizar y cubrir varias necesidades. Por una parte la del equipo docente que trabaja en la
línea curricular (psicopedagógica y didáctica), que luego de
haber completado la programación de todas las mateerias,
seminarios y talleres que le corresponden, está avocada a la
reconstrucción de la estructura conceptual del objeto de conocimiento de dicha línea curricular.

Se puede visualizar, pues, la importancia del vínculo currículo, formación docente e investigación dentro de nuestro
encuadre de trabajo.

Por otra parte, también, posibilita satisfacer las necesidades del equipo de investigación que pretende aprovechar este
proceso para comenzar a formular los lineamientos de una

Por último, esa mayor riqueza conceptual sobre las prácticas eductivas proveniente de diversos campos de estudio
tampoco es ignorada, yello determina que nuestras consideraciones sobre el currículo, la enseñanza y el aprendizaje estén
frecuentemente sometidas a revisión.
En frn, todo esto que de por sí resulta perturbador cuando
nos mantenemos en el nivel explicativo de los problemas, lo es
mucho más cuando se pasa al terreno propositivo.
Los paradigmas actuales han incorporado tantos factores
mediacionales en la explicación del proceso de enseñanzaaprendizaje en el salón de clase, que esto coloca a la investigación
didáctica en una situación dificil.

Dificil pues a la hora de armar los lineamientos de una
propuesta para el salón de clases, hay que tomar en cuenta los
factores mediacionales provenientes del maestro, del alumno,
del grupo, de las relaciones que se establecen en ese microuniverso que es el aula; al mismo tiempo hay que incorporar el
problema de los frnes, del contenido; de los objetivos formativos y profesionales formulados en el currículo.
En esta etapa estamos cotejando algunos paradigmas de la
investigación didáctica con nuestro propio inventario de problemas. De aquí extraemos el replanteo sobre los fines educativos y curriculares; la revisión del campo de psicopedagogía y
la didáctica y por último prepara el terreno para la propuesta
aplicada al aula.
4.2 Titulo de la Investigación: El aula universitaria.
Lugar de observación.u

La investigación en el aula constituye un proyecto importante
para la educación superior pues se carece de dichos estudios a
este nivel. A nosotros, específicamente, nos permite lograr
ciertas metas. Estas son: que un grupo de maestras del colegio
de pedagogía desarrollen esta investigación; que grupos de
alumnos se inicien en el aprendizaje de ciertas habilidades
requeridas para este tipo de estudio; que nos introduzcamos en
el salón de clases de una licenciatura en pedagogía (habrá que
reconocer que no es empresa sencilla profanar el aula de una
carrera de educación)ypor último que este estudio se extienda
a otras facultades y escuelas de 1a universidad, con lo cual el
·universo se amplía.
La investigación intenta explicar lo que sucede en las aulas
universitarias, a partir de un enfoque etnográfico, que reconoce aportes de campos del conocimiento diversos, tales como el
psicoanálisis, la antropología, la sociolingüística, etc.
La intención a corto plazo es conformar una estructura
explicativa más fundada sobre lo que ocurre en el salón de
clases entre maestros y alumnos y entre éstos como grupo de
interacción.
El propósito a mediano y largo plazo seguirá siendo el
poder incrementar y enriquecer este tipo de estudios, pero
además, formar a otras gentes dentro del enfoque y, por fin,
acceder al recorte de ciertosproblemas que nos interesan tanto
curricularmente como desde el punto de vista psicopedagógico
y didáctico.
Actualmente, aunque aún en proceso, esta investigación
volcada al programa de actualización y formación docente está
facilitando la revisión de nuestra concepción sobre el currículo,
la enseñanza y el aprendizaje.
Así es como la investigación en el aula, que admite tantos
matices interdisciplinarios, nos va proveyendo de ideas, datos,
hipótesis que se están integrando naturalmente al otro proyecto sobre didáctica a nivel superior.
Es sugerente que los ya conocidos pero no resueltos
problemas vinculados al contenido, su selección, estructura y
transmisión, como aquellos ligados a los alumnos, sus motivaciones y aprendizajes están siendo ahora iluminados desde
otros ángulos. Estos son: la legitimación de saberes, poderes,

�imágenes; la legitimación del sistema de evaluaciones; la
operatividad del currículo oculto; las transacciones cotidianas
en el aula; las mil y una estrategias de la simulación en
düerentes aspectos y momentos de la práctica educativa de
maestros y alumnos.
Por otra parte, _el hecho de contar con otros proyectos y
actividades para analizar y resolver cuestiones curriculares
posibilita recodificar los resultados que va arrojando la
investigación en el aula.
4.3 Título de la investigación: Prácticas profesionales del
egresado de la licenciatura en pedagogía de la Facultad de
Filosoffa y Letras, UANL,en el área metropolitana de Monterrey.15
La investigación a la que hacemos referencia en este apartado
se realiza con el propósito de mostrar cuál es la inserción
laboral de quienes constituyen aquella "oferta de profesionales" anunciada en el documento curricular del año 1980, que es
cuando se diseña el plan de estudios. Este tuvo que ser
reajustado en el año de 1984 para poder insertarse en un
proyecto global de la facultad para todas sus licenciaturas.
Algunos de los objetivos de la investigación, que ya se están
verificando, se dirigen a detectar cómo "las características y
condiciones presentes en los distintos sectores de ocupación,
determinan el ejercicio de16 la práctica profesional de los
pedagogos; a clasificar dichas prácticas; describir las actividades realizadas por pedagogos y aquellas que son ejercidas por
otros profesionistas y que podrían ser desarrolladas por pedagogos.
Por último, otro objetivo es "realizar una propuesta de
retroalimentación curricular al currículo vigente". A los fines
de esta conferencia, me parece fundamental detenerme en este
último propósito de la investigación, pues allí está, en parte, la
clave de su importancia.
Veamos. En páginas anteriores me refería al currículo de
la licenciatura en pedagogía concibiéndolo como punto de
partida o estructura inicial, y agregaba que este modo de
pensar nos permitía ir haciendo nuevas redefiniciones del
mismo.
Sin embargo, hay que admitir que esto puede no ser así
cuando los supuestos iniciales no son sometidos a revisión. De
allí la importancia de esta investigación, que posibilita revisar
y actualizar aquellos supuestos iniciales sobre los cuales se
montó hace siete años un peñtl profesional.
La investigación se comenzó hace más de un año, y abarca
una muestra de 70 egresados.
La propuesta además es retroalimentadora en otro aspecto, vinculado a los campos de conocimiento que ofrece esta
licenciatura. Me refiere al hecho de que a través de la investigación
se está revisando parte del marco teórico de la literatura
curricular, como por ejemplo: peñtl profesional, prácticas
profesionales, necesidades sociales, laborales, etc.
También se somete a análisis el papel de la universidad y
la currícula en relación ala formación de los jóvenes en un nivel
de pre-grado.

Por último, nos interesan los resultados de esta investigación
para replantear, hasta donde sea posible, la actualización y
formación de los docentes. Pues aún no sabemos con precisión,
en relación a las dificultades de inserción laboral, ya detectadas, cuánto se deben éstas a prospectivas apresuradas y cuánto
a la carencia de cuadros académicos y profesionales para
formar a los alumnos.
En el caso de esta licenciatura los problemas no se deben
sólo a los obstáculos ya conocidos en la contratación de
cuadros profesionales ya formados, sino también a que esos
cuadros no existen. Es decirno existen los evaluadores, diseña~
dores, proyectistas, etc., necesarios para formar al futuro
pedagogo de modo que éste pueda intervenir en la realidad con
otros herramientas.
4.4 Título de la investigación: La praxis en la formación de
profesionales en la UANL. Caso concreto: Taller de Diseño de
Programas para Educación No-FormaI.17
En relación a esta última investigación es necesario aclarar que
cuando formulamos el currículo anticipamos el ámbito de la
educación-no formal como un espacio en el que el pedagogo
podía intervenir. En estos años hemos acumulado un sinfin de
experiencias extramuros muy variada. Para ello formulamos
convenios con otras instituciones, organismos y comunidades,
de modo que los alumnos de los últimos semestres realicen
prácticas vinculadas a distintos proyectos educativos no-formales, que suponen actividades tales como la evaluación, la
prevención y diseño, hasta la aplicación de proyectos educativos.
Aunque la experiencia es rica, también nos sirve para
detectar un sinfm de problemas ideológicos, teóricos y técnicos, de difícil resolución.
Esto nos ha motivado a desarrollar una investigación, con
el fm de evaluar lo que sucede con los alumnos y maestros en
el Taller de Educación No Formal. La evaluación cubre tanto
las actividades aúlicas como las de campo. Queremos saber de
qué manera alumnos y maestros integran la teoría y la práctica
y cuáles son los obstáculos.

-

Bibliografía

También esta investigación retroalimenta el currículo pues
nos obliga a revisar el peñtl profesional, y asimismo a reconceptualizar temas tales como educación-no formal, praxis,
cultura, prácticas profesionales, etc.

Epílogo
El currículo constituye nuestro punto de partida. Es también
nuestro punto de llegada, y así volver al principio. La formación
docente y la investigación permiten hacer estos viajes, y ellos
mismos, a su vez, generan otros caminos.

~

i,e..M.,

~e -z:..

v ~

la anmdad al método tn las ciencias del

comportamimto; edil. S. XXI, 1972.
l.

Sosa E., Raquel "Teoría y metodología en el conocimiento de América
Latina"; en Revista~ Estudios Latinoamericanos CEIA Fac. de C.
Políticas y Sociales, UNAM. No. de Enero-Junio 1987. pág. 82.

11. Stbenhouse, L Op. ciL p.171.
U. Sthenhouse, L Op. cit. p.173.

2.

Finalizada esta etapa evaluativa, se elaborará una propuesta que permitirá redeftnir el papel de los talleres de Educación
No Formal tanto desde el punto de vista profesional, como de
su enseñanza y aprendizaje.

10. Devereaux, G.

.
li f i

Stbenhouse, L Investigación y desarrollo del curriculum; Edit. Morata,

Madrid 1984 p. 224.
3.

Sthenbouse, L Op. di.

4.

C.011, Cesar "Las aportaciones de la Psicología a la Educación: el caso de
la teoría genética y de los aprendizajes escolares", en: Psicología
genética y aprendiz.ajes escolares, S. XXI Madrid, 1983 p. 24.

5.

Scbwab, J. "Un enfoque práctico como lenguaje para el Curriculum", en:
La tnSdianza: su teona y su práctica; edil. Aka1; Madrid 1985 p. 202.

6.

Huebner, D. "El estado monoundo del curriculum", en: 1A enseñanza
su teoria y su práctica; edil. Akal; Madrid, 1985; p. 221.

7.

Tedesco, Juan C. "Tendencm y perspectivas en el desarrollo de la
educación superior en América Latina y el Canoe (III)"; en Foro
Universitario, 72, época II, año 6 SIUNAM Nov. 1986 p. 13.

8. Tedesco, Juan C. Op. cit. p. 15.
9.

Tedesco, Juan C. Op. cit. (II) p. 13.

13. Casarini, Martba, Acevedo, Carolina, Medina Norma L y Ramírez,
Miriam: "Formación Docente y Didáctica Universitaria";
Investigación del C.Olegio de Pedagogía, Facultad de Filosofía y
Letras, UANL
14. Becerra, Ma. Guadalupe, Garrido, Ma. del Refugio, Romo, Rosa Martha
"El aula universitaria, lugar de obse!Yllci6n". Investigaci6n del
C.Olegio de Pedagogía, Fac. de Filosofía y Letras, UANL

pe la Torre, Miguel: "Prácüais profesionales del
egresado de la licenciatura en pedagogía de la Facultad de Filosofía
y Letras, UANL, en el área metropolitana de Monterrey";
Investigación del C.Olegio de Pedagogía. Fac. de Filosofía y Letras,
~ UANL

15. García G~ M,reya.

16. /bid., p. 5.

17. Fernández, Martín P. Huerta, Luis M "La praxis en la formación de
profesionales en la UANL Caso concreto: Diseiio de proyectos de
educación no formal en la licenciatura en pedagogía". Iovestigaci6n
del C.Olegio de Pedagogía, Fac. de Filosofía y Letras, UANL

�LITERATURA CRITICA
Y CRITICA LITERARIA

Gonzalo Celorio
UNO

En el antiguo Colegio de San lldefonso,
soberbio edificio de la arquitectura novohispana del siglo XVIII que dio albergue
al más preclaro pensamiento de la época,
Octavio Paz explicó hace una semanas que
la falta de tradición crítica entre nosotros se
debía a que en el orbe hispánico las luces
habían brillado por su ausencia: "Me
parece -dijo- que Lo que nos faltó fue el
equivalente de la Ilustración y de la filosofía
crítica. No tuvimos siglo XVIII". 1
Por haber sido dicha donde se dijo, tal
aseveración configura una imagen, si no
paradójica, sí, por lo menos, inquietante:
nuestra virtual Ilustración es negada precisamente en el recinto que fue sede de la
Compañía de Jesús, cuyos brillantes humanistas de alguna manera detentaron el
espíritu enciclopédico de la Nueva España.
Significativamente, el edificio de San Ildefonso no responde al estilo propio de la
Ilustración: el neoclásico, que en las colonias americanas no fue adoptado sino hasta
que éstas casi dejaron de serlo. Antes bien,
es una construcción ornamentada de acuerdo al gus,to barroco, que en América
española y muy notablemente en México se
prolonga con fecunda energía durante casi
toda esa centuria.
¿Qué extraño desasosiego suscita, así
las cosas, esta imagen? ¿Qué significa que
se haya descartado la Ilustración de nuestra
historia y aun sus posibles equivalentes en
el mismo lugar donde hace más de dos
siglos dictaron cátedra humanistas de pensamiento crítico y de vocación universal
como Francisco XavierAlegre yDiego José
Abad? ¿Qué significa, por otra parte, que el
espíritu enciclopédico de los jesuitas, cualesquiera que hayan sido sus límites y sus

subordinaciones, su importancia y su
proyección se paya forjado en un espacio
barroco, como el de San lldefonso, protegido por la demarcación mestiza de la chiluca y el texontle, abierto y cerrado por sus
portadas de pilastras, estípites y bajorrelieves contorsionados; o como el del Colegio de San Martín, en Tepozotlán, recubierto de protuberantes estucos y retablos
churrigurescos, donde estudiaron el poeta
neolatino, Rafael Landívar, y el historiador
que inaugura la antropología moderna,
Francisco Xavier Clavijero?
Al transcurrir, por el siglo XVIII, el
barroco adquiere en la Nueva España un
carácter propio, esto es diferencias pertinentes con respecto a los modelos peninsulares. Mientras que el barroco español, a
partir de la instauración de la dinastía
borbónica, se va sometiendo a las normas
que acabarán por conformar el necoclasicismo, nuestro barroco va cobrando rasgos
de identidad cultural americana. De
Wolfflin a Maravall, el barroco ha sido
considerado arte de Contrarreforma en los
países católicos. Ycomo tal fue impuesto en
América con el propósito ideológico de
vigilar la ortodoxia de los criollos y de
consolidar la incorporación de los indígenas al sistema de valores del Viejo
Mundo.2 Modificado por la interpretación
de los españoles aquí llegados o aquí nacidos y enriquecido y violentado por la trascendencia de la tradición prehispánica,
durante el Siglo de las Luces el barroco se
vuelve, para nosotros, arte de Contraconquista, como lo llama José Lezama Lima:
El barroco como estilo ha logrado ya en la
América del siglo XVIII el pacto de familia del
indio Kondori y el triunfo prodigioso del Aleijadinho, que prepara ya la rebelión del próximo siglo,
es la prueba de que se está maduro ya para una
ruptura. He aquí la prueba más decisiva. cuando

un esforzado de la forma recibe un estilo de una
gran tradición, y lejos de amenguarlo, lo devuelve
acrecido, es un símbolo de que ese ~ís ha alcanzad su forma en el arte de la ciudad3

Frente al imperante racionalismo europeo de aquella centuria, nuestro barroco
constituye, en cuanto a la identidad, lo que
Edmundo O'Gorman ha denominado el
sue,io de fa Nueva Espaiia. Y en este sueño
autocomplaciente irrumpe, como una pesadilla, la Ilustración, que considera que la
única verdad posible -la verdad universales la que procede de la cultura europea. Así,
al estudiar la historia antigua de México,
como Clavijero; al cantar sus bellezas naturales y sus costumbres, como Landívar; al
compendiar sus referencias bibliográficas,
como Eguiara y Eguren, estos hombres,
según lo ha visto Jorge Alberto Manrique,
más que a la Ilustración, pertenecen al
barroco, el cual, merced a sus peculiaridades locales, alienta la llamada disputa del
Nuevo Mundo. 4
La Compañía de Jesús ciertamente
tiene los oídos muy atentos a las voces de la
Ilustración, a las voces de los libros prohibidos que introducen curiosos viajeros en
nuestro Continente, a las voces de notables
sacerdotes extranjeros que en los colegios y
en las misiones jesuitas de diversas partes
del mundo debaten los asuntos políticos de
América, a las voces que desacreditan al
Imperio Español. .. En fin, a las voces que
abren las fronteras del tradicionalismo
hispánico y que tendrán repercusión en el
proceso de independencia americana. Pero
esas voces, que proceden de los sistemas
críticos modernos, resuenan, aquí, en un
espacio barroco, y en vez de articular un
discurso ilustrado en un sentido riguroso
que nos hiciera partícipes cabales de la
modernidad europea, propician, más bien,
el ensimismamiento en los primigenios

�valores nacionales. Como quiera que sea,
en ese espacio barroco, que ya es nuestro
-propio ysingular-, se instalan, incómodas o
apretadas, como intrusas o como advenedizas, las ideas ilustradas. De su intención
universalista no se cumple aquí sino la
voluntad de reivindicar, ante la cultura
universal, los valores de la incipiente mexicanidad: Clavijero, con inusitada sapiencia
crítica, se empeña en defender a las culturas
indígenas mexicanas de las tesis discriminatorias de Buffon, De Pauw y Robertson; y
Landívar, en su Rusticatio Mexicana, hace
pasear a Júpiter y a Diana, a Apolo y a
Latona entre las nopaleras de un paisaje
mexicano, apenas alterado, en su paz
bucólica, por los chillidos de alguna
policroma guacamaya.
El pensamiento ilustrado, del cual
emanan los principios ,de la universalidad
enciclopédica y de la crítica, aquí se aloja,
pues, en la pasión mexicana del barroco. En
tal instalación consiste, acaso, nuestra singularidad: no precisamente en la ausencia
de la Ilustración y enla consecuente falta de
crítica, sino en el inseparable matrimonio.
que no desplazamiento ni ruptura, de las
luces y el Señor Barroco, de la crítica y la
pasión. Pasión crítica por cierto y no en
vano se titula un libro más o menos reciente
que recoge y comenta el pensamiento
crítico de Octavio Paz, del cual reproduzco
el epígrafe del propio autor de Los hijos del
limo:
Pasióny critica: amor inmoderado, pasional por la
crítica y sus precisos mecanismos de
desconstrucción, pero también crítica enamorada
de su objeto, crítica apasionada por aquello
mismo que niega.5

DOS

..,. En la misma conferencia magistral de San
('f')

Ildefonso, Octavio Paz, al deslindar al
mundo hispánico del pensamiento crítico
moderno, sustentó su identidad precisamente en tal apartamiento: "Ni con la
mejor buena voluntad -dijo- podemos
comparar a Feijoo o Jovellanos con Hume,
Locke, Diderot, Rousseau, Kant. Allí está
la gran ruptura: allí donde comienza la era
moderna comienza también nuestra
separación. Por eso la historia moderna de
nuestros países ha sido una historia
excéntrica".6
Este planteamiento de Paz no se limita
a definir a nuestra historia en función de su
excentricidad con respecto a los sistemas
críticos modernos, sino que conlleva un
juicio de valor: por excéntricos, nuestros
países son acríticos, esto es rudimentarios
con respecto al mundo moderno. Tal
valoración no parece distar del ancestral
paradigma que opone la racionalidad europea al primitivismo americano, si bien
éste se adorne con las dudosas gracias de la
inocencia, el estado de naturaleza o la
promisión; civilización versus barbarie,
pues, con todas su implicaciones
ideológicas y sus secuelas literarias. Si,
aposentados en las tesis de Edmundo
O'Gorman, aceptamos que América se
incorpora al repertorio de ideasy de valores •
en que se sustenta la cultura occidental,
habría que fijar su identidad en las peculiaridades de tal incorporación.7 En ello
estribaóa la excentricidad a la que alude
Paz (sobre todo si se toma en cuenta el
modelo hispánico, de suyo excéntrico, al
cual se incorpora la América española),
más que en una oposición reductora que
tantos exotismos ha generado.
De nuestra excentricidad no se desprende, pues, que no tengamos tradición
crítica, sólo que ésta adopta modalidades

específicas, toda vez que en nuestra historia
las luces alternaron con el barroco en estulta connivencia.
Tras haber sustraído a nuestra ltistoria
de la Ilustración, Paz hace una salvedad que
quizás no contradiga, en esencia, la peculiar
superposición de las ideas ilustradas en
América, a la que he hecho referencia:
Si es verdad que en la América hispana no hemos
tenido movimientos intelectuales comparables a
los que han aparecido en Europa desde el siglo
XVIII, no es menos cierto que sí hemos tenido
pensadores que han reOexionado a veces con
brillo y otras con hondura sobre nuestra historia,
nuestra cultura y nuestras peculiaridades. Su
punto de partida ha sido alguna doctrina europea
pero sus conclusiones han sido, casi siempre originates.8

Esta consideración, empero, no deja de
suscitar algunas interrogantes. Precisamos,
antes de formularlas, el concepto de originalidad, que aquí aparece estrechamente
ligado con la idea de propiedad: una cosa es
.original en tanto que es propia, es decir en
tanto que no es copia, imitación o remedo
de otra; en tanto que no es ajena. Como,
según Paz, no tuvimos Ilustración, nos fue
negada la posibilidad de articular un
movimiento intelectual propio. De esta
manera, sólo nos queda la capacidad excepcional de llegar a conclusiones propias
utilizando doctrinas europeas que, por
serlo, nos son ajenas.
Habría que preguntarse, primeramente, cómo pueden considerarse propios
y originales los productos de la aplicación
de un sistema ajeno cuando es precisamente el sistema el que determina esos
productos. Pero hay otras preguntas acaso
más importantes: Si no tuvimos Ilustración,
¿cómo algunos int~lectuales hispanoamericanos haii podido utilizar los sistemas

críticos de la Ilustración para llegar a sus
propias conclusiones? ¿No consiste en eso
precisamente el pensamiento ilustrado: en
adoptar una postura crítica frente a un
determinado objeto de .estudio? Por otra
parte, si la Ilustración es considerada ajena
a nosotros por ser europea o simplemente
porque no se dio, como dice, en la América
española, ¿cómo, de haberse dado,
habríamos podido conformar un pensamiento original y propio cuando, en ese
supuesto caso, es obvio que la habríamos
copiado o importado, y por lo mismo tal
pensamiento no seóa ni propio ni original?
Permítaseme responder a estas preguntas, que tan necias se antojan, con una perogrullada: habida cuenta de nues~ra historia
colonial hispánica y por lo mismo
excéntrica, lo propio y original americano
es tener cosas en principio ajenas que
hacemos propias en virtud de que no las
tenemos propias, no podóamos tenerlas.
Esa es nuestra originalidad. No tenemos
tradición crítica a la manera europea; tenemos tradición crítica a la manera americana. ¿Y cuál es esa tradición crítica americana? La q1:1e se genera de la superposición
-y no del desplazamiento ni de la rupturade un sistema ilustrado en un sistema barroco; de unas ideas europeas supuestamente universales en una cultura americana supuestamente singular.

TRES
Con respecto a la literatura hispanoamericana, Octavio Paz señaló en la multicitada
conferencia de San lldefonso una
diferenciación sustantiva entre la creacióny
la crítica "esta literatura -dijo- se ha ·mostrado rica en obras poéticas y ficciones,
pobre en el teatro y pobre también en el
campo de la crítica literaria, filosófica o

moral".9
Haciendo caso omiso, por ahora, del
teatro, parece haber consenso en cuanto a
tal desproporción. Noé Jitrik dice:
La crítica literaria hatenido CD AJMrica Latina UD
desarrollo que podriamos designar como "dcsi•
gual" en relación con elque ha tenidola literatura.
En efecto, si se mir8, en su conjunto la historia de
la crítica se advertirán por lo mellOI dos hechos:
uno, que hay momentos vados, c.asl como lagunas
en UD territorio, sin propuestas de ninguna índole;

elsegundo,qucalparecerlasgrandcsw::epciones
a los productores de literatura y no a los cri•
tcrios.10

Esta consideración tan generalizada
podría suscnbirse de subordinar los
términos crítica ycreación a una taxonomía
europea que los presenta como opuestos
por sus características de objetividad y subjetividad, razón e imaginación, rigor y
pasión respectivamente. En ese caso,
nuestra crítica ciertamente resultaóa pobre·
-parcial y discontinua- en comparación con
nuestra creación literaria. Sin embargo,
inscritos en nuestra propia tradición, tales
términos, crítica y literatura o creación, no
pueden verse como opuestos; es más,
quizás ni siquiera sean diferenciables de
manera pertinente.
Después de plantear la dicotomía
entre la riqueza de nuestra creación literaria y la pobreza de nuesta crítica, Paz se
fonnula una pregunta fundamental: "¿se
quiere decir que no existe una literatura
crítica o que no tenemos crítica literaria,
filosófica o moral?" 11 E inmediatamente se
responde que la existencia de la primera es
indudable. En cambio le parece por lo
menos dudoso que se haya dado entre
nosotros una crítica literaria o de otra
índole. En efecto, parece inobjetable la
existeneia de una literatura de creación que
adopta una postura crítica con respecto a su

mundo referencial o v.irtual: novelas como
El Señor Presidente de Asturias, Doña
Bátbara de Gallegos o El luto humano de
Revueltas, por ejemplo, ejercen la crítica
-social, moral o política en este caso- a
través de la creación literaria. No obstante,
habóa que decir que otros textos, también
creativos, pertenecientes al mundo de la
ficción, como El Aleph de Borges o La
vuelta al día en ochenta mundos de
Cortázar son igualmente críticos, si bien
tienen como objeto primordial de su crítica
precisamente la literatura. Si aquéllos
hacen crítica social, moral o política, éstos
hacen crítica literaria. Así, estas obras, en
principio de literatura crítica, devienen,
por.su referencialidad, obras de crítica literaria, de la mism!\ manera que las anterionnente citadas acaban por ser obras de
crítica social, moral o política.
A lo largo de su historia y aun desde los
tiempos anteriores a la modernidad, la literatura mexicana ha sido crítica y ha ejercido, también, las funciones de la crítica
social, política, filosófica y aun literaria de
su momento: La Verdadera historia de la
conquista de la Nueva España de Berna!
Díaz del Castillo; la Respuesta a sor Filotea
de la Cruz, de sor Juana; la Historia antigua
de México de Clavijero, que son puntales de
nuestra. literatura colonial, aún no deslindada de la historiografía, la disquisición
filosófica o el tratado histórico, son literatura a su modo crítica y son también -y
también a su modo- crítica política, crítica
literaria ycrítica histórica respectivamente.
En la modernidad (de El Periquillo
Samiento de Fernández de Lizardi a las
crónicas de Gutiérrez Nájera, Salvador
Novo y Carlos Monsiváis, del teatro costumbrista a la novela de la Revolución, de la
poesía de Díaz Mirón y González Martínez

w
V,

�ORALIDAD Y LITERATURA EN
FERNANDO DEL PASO

Eugenia Revueltas
al ensayo de Contemporáneos) nuestra literatura ha sido crítica y se ha erigido, a su
vez, en nuestra mejor crítica social, política
y literaria.
Efectivamente, al no disponer de un sistema de crítica orgánico a la manera europea, muchos de nuestros espíritus más sagaces han puesto en práctica su vocación
crítica a través de la creación literaria, con
los atributos que ésta tiene de pasión y de
subjetividad pero también de hondura y de
contundencia. Esto no quiere decir, por
supuesto, que toda nuestra crítica se origine
en la ficción. Aunque limitada y discontinua
si se quiere, también existe entre nosotros
una tradición de crítica literaria cuyos
mejores exponentes, a su vez, están muy
cerca de la creación y_enriquecen el caudal
de nuestra literatura. Las obras de crítica
literaria de Alfonso Reyes o de Pedro
Henríquez Ureña, de Ramón López Velarde o de Xavier Villaurrutia, de Jorge
Cuesta o del propio Octavio Paz asumen la
crítica como creación. Por ello Paz ha dicho: "En nuestro tiempo creación y crítica
son una y la misma cosa." Si esta ecuación
es válida, no sólo significa que la verdadera
crítica siempre es creación, como se desprende del contexto en que Paz la establece,
sino también que la verdadera creación
siempre es crítica. l Por qué no hablar,
entonces, sólo de literatura?

localiza en la p. 48.
2.

3.

Octavio Paz. La lüef'(!turo iberoamericana por wi
testigodevista. Conferencia magistraldictada enel
Anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de
San lldefonso el día 22 de agosto de 1988 co,1
motivo del Congreso del Cincuentenario del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.
La parte final de la conferencia fue publicada con
el títuJo ¿"Es moderna la literatura hispanoamericana"? en Proceso. Año 11. Núm. 617. México, D.
F., 29 de agosto de 1988. pp. 46-49. La cila se

Leonardo Acosta dice: "El barroco se introdujo
en América una veztermin~ la etapa aventurera
de la conquista, el "período heroico". Su finalidad
será precisamente mitificar y eternizar esa con•
quista, darle validez, no ya lega~ lo cual había sido
labor de los teólogos y juristas, sino artística y
cultural. O para decirlo de una manera más descamada, como lo dice la propia Corona española
en(. . .) las Leyes de Indias, enel capítulo sobre las
ciudades y edificaciones coloniales: "Que cuando
los indios las vean les cause admiración, y entiendan que los españoles pueblan allí de asiento, y los
teman y respeten para desear su amistad y no los
ofenden." "El barroco de Indias y la ideología
colonialista" en Comunicación y cultura. Núm. 2.
2a. ed. Nueva Imagen. México, 1978.

J osé Lezama Lima. La expresión americana.

Alianza Editorial. Madrid, p. 135.
4.

Cf. Jorge Alberto Manrique. "Del barroco a la
ilustración" en Historia genual de México.
México, 19n. Vol 2. pp. 437 y ss.

5.

Octavio Paz. Pasión crítica. Prólogo, selección y
notas de Hugo J. Verani. la. ed. Sebc Barral.
Barcelona, 1985. (Biblioteca breve).

6.

Octavio Paz. "¿Es moderna
hispanoamericana?" Loe. dL

7.

Edmundo O'Gormao dice: "Ya es tiempo de que
vayamos pensando en la América recién apare•
cicla, como una esfinge que desde el otro lado del
Océano lanza interrogaciones que son otros tantos retos a los sistemas y convicciones del Viejo
Mundo. Su sola presencia es un poner a prueba
esas convicciones y sistemas. América exige su
inclusión en la cultura europea; pero a su vez la
cultura europea va a exigirle a América que se
comporte conforme a los supuestos en que esa
cultura está fundada". Fundamentos de la historia
de América. Universidad Nacional Autónoma de
México. México, 1942. pp. 25 y 26.

Notas
J.

11. Octavio Paz. Op. cit.

8.

Octavio Paz. Op. Cit.

9.

ldeni

la literatura

10. Noé Jilrik. La vibroción del presente. Trabajos
críticos y ensayos sobre textos y escritores /atinoamelicanos. la. ed. Fondo de Cultura
Económica. México, 1987. p. 7.

Palabra hablada y palabra escrita, son los
principios fundamentales de dos ámbitos
perfectamente estructurados del mundo de
la comunicación humana que marcan, de
una manera u otra, a los pueblos y a sus culturas. Es evidente que el lenguaje es un
fenómeno oral y aunque hay ciertos tipos de
lenguaje, como el gestual, que son de una
profunda eficacia como sistemas de
comunicación primaria, Jo cierto es que en
un sentido profundo, el lenguaje como
sonido articulado, como oralidad, es fundamental, pues como dice Walter Ong: "dondequiera que haya seres humanos, tendrán
un lenguaje, y en cada caso, uno que existe
básicamente hablado y oído en el mundo
del sonido. No obstante, la riqueza de la
gesticulación, los complejos gestuales son
sustitutos del habla y dependen de sistemas
orales del mismo... En efecto el lenguaje es
tan abrumadoramente oral que, de entre las
muchas miles de lenguas -posiblemente
decenas de miles- habladas en el curso de la
historia del hombre, sólo alrededor de 106
(nunca) han sido plasmadas por escrito en
un grado suficiente para haber producido
literatura, y la mayoría de ellas no han
llegado en absoluto a la escritura. Sólo78 de
las 3 mil lenguas que existen aproximadamente hoy en día poseen una literatura" .1
Estos pueblos, los de predominio oral o
literal, precisamente a partir de tales predominios configuran sus formas especifica~
de aprehender el mundo, comunicarse
entre sí y con los otros.
. La preocupación por establecer los deslindes entre las formas de comunicación
oral y escritas, sus puntos de contacto sus
diferencias substanciales, las persiste~cias
residuales de oralidad en las culturas lite~a~das o de escritura, es reciente y está
mtunamente relacionada con la aparición
delasformas de "oralidad secundaria" dela

cultura tecnológica contemporánea, en la
que se da una nueva forma de oralidad
mediante el teléfono, cine, radio, televisión,
etc.

topo que royera sus flechas. Y sé que llamaban a
nuestros guerreros muertos que se han convertido
enbúhosyvivenen el país de los apaches para que
vinieran y les dijeran dónde estaba el enemigo"
(Tradición pap¡iga).

Hasta muy recientemente a los pueblos
de cultura oral se les consideraba salvajes,
primitivos, en tanto que a los pueblos Jiteralizados se les calificaba como summum de
la cultura y la civilización; actualmente,
antropólogos, sociólogos, lingüistas,
etnólogos y filósofos, ya no hablan de los
pueblos orales o de tradición oral como de
pueblos "atrasados", "primitivos", "salvajes", sino que utilizan el término tal vez
menos discutible de prealfabetizados,
poniendo a la alfabetización como la línea
divisoria entre ambos tipos de culturas.

En la cita anterior (los subrayados son
míos) vemos que para la transmisora de la
tradición oral, la palabra hablada es fundamental, tiene un poder de convencimiento
y una capacidad para transformar el mundo
que posibilita la victoria sobre el enemigo.
El fragmento dividido en tres secciones nos
muestra algunos de los mecanismos de la
tradición oral.

En una cultura absolutamente prealfabetizada como sucede en grupos tales
como los indígenas no asimilados del Brasil;
los lacandones y seris en México; los papagos en los Estados Unidos e innumerables
grupos étnicos en Africa yAustralia, en los
cuales la tradición oral es exclusiva, existe
una tendencia a privilegiar la posición de
los ancianos, pues son ellos los que tienen
almacenada en su memoria la experiencia y
sabiduría del grupo, sabiduría que tiene un
poder de cohesión tal que la vida toda del
grupo se fundamenta en ella. Demos
algunos ejemplos:
"Los hombres de todos los pueblos se encontraron en la montaña de Cesta y allí le habló mi
padre, sentado con los brazos cruzados yhablando
por/o bajo como hacen todos los hombresgrondes.
Luego cantaron canciones de guerra.
Oh viento amargo, sigue soplando
porque así mi enemigo
que avanza vacilante,
caerá.

cantaron muchas canciones, pero yo, que SIJ'/ una
mujer, no pude decirlas todas. Sé que sus canciones cegaban al enemigo yle aturdían ydecían al

a) En la primera secuencia, en la voz del
padre resuena la memoria de la tribu, que
habla a todos, no a los individuos, dado en
el tópico, todos los pueblos; a continuación
señala la condición de sabio del padre que
habla por/o bajo, ya que la sabiduría es algo
que se debe comunicar secretamente, discretamente, y no derramar a voces; además
es reservado y digno, sentado y con los
brazos c,uzados, actitudes corporales que
en la mayor parte de las culturas de
tradición oral primaria o residual corresponden a valores tales como atención, dignidad, sabiduría, que ella misma explicita
con la afirmación "como hacen todos los
hombres grandes".
En la segunda secuencia se señala la
presencia de uno de los recursos más importantes de la oralidad; el canto, cuyo carácter
sensorial del campo amplio, siive como
instrumento de troquelación en la memoria
de la tribu. Canciones en las que sonido y
palabra se articulan a partir de estructuras
rítmicas, que habitualmente poseen un
poder ritual o mágico y son instrumentos
modificadores de la realidad, que permiten
a los que cantan vencer al enemigo.
Contemporáneamente estos mecanismos
de fijación se dan en las cantinelas

w

-..J

�propagandísticas o ginggles radiales o televisivos. En esta sección se hace hincapié
en el valor de la voz y la música amalgamadas en las canciones; hay además una
esguince peculiar, acerca del papel de la
mujer como transmisora, ya que su
condición femenina disminuye sus posibilidades como transmisora.

psicodinámicas de la oralidad que es la de la
fijación en la memoria por medio de la
repetición. Si analizamos los relatos de
animales dotados de habla -lo que nos
remitiría a tradiciones muy remotas- encontraremos que el esquema de la repetición
no debe alterarse, pues se rompe la estructura mágico-simbólica de la narración.

En la tercera secuencia, se vuelve al
tono narrativo. Es verdaderamente sugerente el carácter afirmativo, la autoconciencia de la sabiduría, de la tradición de la
tribu, que se expresa en la voz de la transmisora. Todo el conjunto oracional está permeado de una oralidad sin cortapisas, capaz
de hacer que todo, animales y hombres,
despierten al conjunto de las palabras que
transforman el mundo y modifican el
destino de la tribu.

En una narración seri, el niño, héroe
buscador, ha de repetir exactamente:

Otro tipo de narraciones características
de las culturas prealfabetizadas, son las
narraciones de origen, que sirven como
elementos integradores de la comunidad y
que, al formar parte de la tradición en la
cual todos están inmersos, establecen un
nexo de comunicación y cohesión entre
todos los miembros de la comunidad.
"Padre, cuéntanos algo •Y mi padre tendido en la
estera, cuenta cómo empezó el mundo-.
Nuestro relato sobre el mundo está lleno de canciones y cuando los vecinos escuchaban las canciones de mi padre, abrían la puerta y cruzaban el
umbral. Venían familia por familia y hacíamos un
gran fuego y manteníamos la puerta cerrada contra la Cría noche. Cuando mi padre tem1inaba una
frase, repetíamos la µllima palabra."

Es interesante observar cómo en una
sociedad prealfabetizada la palabra hablada o cantada sirve para establecer un
estrecho lazo de vinculación social y espiritual; por otro lado y al final del relato,
oo
encontramos
una de las estructuras
('()

";\bre y cierra, cierra y abre, las obscuras fauces, para encontrar el sendero en
medio de las arenas, cierra y abre, abre y
cierra tus obscuras fauces."
Si el protagonista altera el orden de la
oración, el prodigio no se realiza.
Por otro lado, las palabras memorables
en la tradición, son a menudo aquellas que
llevan una carga mayor de sentimientos de
grupo, que puede ser de temor infantil, de
integración tribal, como los que se refieren
a sus valores morales, religiosos, sociales o
regionales, y en los grupos semialfabetizados, valores patrióticos y de
autoafirmación.
Caso interesante de señalar, es el del
guardador de la tradición oral en Ixcateopan, Guerrero. La tradición fundamental
del pueblo es la que se refiere a que en ese
lugar fue enterrado Cuauhtémoc. En el
relato encontramos una muy vieja
tradición, que cuenta cómo Cuauhtémoc
hubo de acompañar a Cortés en su viaje
hacia Guatemala, cómo el malvado Cortés
asesinó a Cuauhtémoc y luego, cómo unos
servidores leales rescataron los restos a
través de,,.un viaje lleno de penalidades, los
llevaron a Ixcateopan, tierra de origen de su
madre, donde fue enterrado; esta tradición

se mezcla con la tradición contemporánea,
en la que se narra el descubrimiento de la
tumba,realizado por doña Eulalia Guzmán
-y señalo elDo,ia, porque forma parte de la
tradición-, las vicisitudes que sufrió, la injusticia de las autoridades, etc. El
guardador de la tradición -que por cierto, es
un cargo hereditario-, repite en forma
idéntica, no sólo los contenidos de la historia sino los ritmos, cadencias, rimas
espontáneas y actitudes afectivas, ya que el
narrador llora exactamente en el mismo
lugar.
En este caso, la sociedad en la que se da
la tradición es una sociedad semialfabetizada, en la cual la tradición oral tiene mayor
peso que los conocimientos de los hombres
letrados, a los que se llega a sentir como
enemigos.
Al hombre alfabetizado extraña la extraordinaria fidelidad con la que se repiten
las tradiciones orales, ya que en un alfabetizado, un rumor repetido por tres transmisores cambia de tal manera que
difíciJrnente se reconoce el original; según
algunos investigadores este descuido frente
a la palabra hablada se debe a la
mediatización que ésta sufre, como consecuencia del predominio de la palabra
escrita que no requiere de los esfuerzos de
la memoria; pues si bien es cierto, a través
del tiempo, en las tradiciones orales hay
modificaciones, supresiones o ampliacionesy enfatizaciones, estos cambios no se
deben a descuidos de la memoria sino a
selecciones orgánicas que !a propia
comunidad hace del material que recibe y
de ninguna manera son instantáneas.
Por otro lado, hay que tener en cuenta
que todos hemos empezado nuestras vidas
como prealfabetizados. Nuestra tradición

escrita está precedida por nuestra tradición
oral ysi bien nuestra cultura adulta es literal
ygutemberiana, toda ella está contaminada
de imaginería infantil, de oralidad. Para
algunas Poéticas, el creador rastrearía en
las ricas vetas del subconsciente colectivo,
para renovar y vitalizar las formas de su
expresión artística y en el caso de los literatos de su literalidad.
En las primeras formas de la literalidad,
la era del manuscrito, se articulaban de
forma armoniosa lo oral y lo literal, ya que
el estudioso medieval al mismo tiempo que
leía, recitaba lo leído en la cátedra para que
los alumnos lo memorizaran y a su vez lo
repitieran, haciendo que la participación
del conocimiento fuera más amplia. Como
no hay nada nuevo bajo el sol, cuenta Alfonso Reyes en La experiencia literaria que
Itelio, un nuevo rico de la antigüedad, incapaz de entretener a sus amigos y huéspedes
con su propia charla, tenía doscientos esclavos que sabían de memoria sendos libros;
un día discutiendo de sobremesa algún
pasaje de la /liada, Itelio dijo. -A las
pruebas me remito. Hizo señas a su mayordomo, que desconsolado respondió: -Señor, es imposible, la Jliada no puede presentarse porque tiene dolor de estómago.
García Díaz, el estudioso del mundo
musulmán, cuenta cómo durante el califato
de Abderramán I. los nobles cordobeses
hacían traer desde las lejanas tierras de
Arabia ti recitadoras, especies de juglaresas
que cantaban y recitaban los maravillosos
poemas tradicionales y los de la nueva
tradición de la poesía arábigo-andaluza.
Cuenta que en una ocasión Alí-Al-Rabid
invitó a sus amigos a escuchar a Aixa y a
Fátima, famosas cantoras de la época. En
un salón lleno de divanes, narguiles y alfombras, recostados los invitados vieron llegar

a dos mujeres esperpénticas, con las piernas
cubiertas de lodo, los vestidos polvorientos
y desteñidos, las caras tiznadas; serenas y
dignas empezaron a recitar; de sus labios
fluían cálidas, evocadoras y maravillosas las
palabras: amor, palmeras, viento, palomas,
amada, etc., y aquellos hombres cayeron en
un estado de frenesí tal que vaciaron sobre
sus cabezas frascos de aceite yse revolcaban
enardecidos por entre las almohadas y los
divanes.
Ahora bien, los grados de la
alfabetización son múltiples; hay grandes
diferencias entre los pueblos de
alfabetización muy antigua, como los europeos, ypueblos de reciente alfabetización
como los africanos o latinoamericanos. En
Hispanoamérica (que se puede considerar
de alfabetización reciente, aunque no mayoritaria, pues tanto el índice de analfabetismo real y el funcional, es muy alto), los
matices varían de una región a otra y determinan notables diferencias entre regiones
tales como el Cono Sur, la zona andina, la
caribeña, la luso-brasileña; a pesar de ello,
muchas de ellas están marcadas por un
predominio de las formas de la cultura oral
y en última instancia de la oralidad. Por otro
lado también habrá diferencias muy importantes en cuanto a las formas de la
comunicación de predominio oral en los
grupos sociales, sean estos rurales o urbanos, de manera que como dice David Reismann "existen, naturalmente importantes
diferencias entre una tribu prealfabetizada
que depende totalmente de una tradición
oral y una cultura campesina en la cual una
gente no alfabetizada vive dentro de un
ámbito moral e intélectual de una tradición
escrita", fenómeno que es frecuente encontrar en las sociedades rurales o urbanas
marginales, de nuestros campos o ciudades,
como en el caso de extensos grupos de

habitantes de CiudadNetzahualcóyotl o los
grupos chicanos. En el otro extremo del
complejo tramado ente oralidad y literalidad, está el caso de los literatos. En una
sociedad en la que, sea como persistencia
residual o como entorno vital, la oralidad
permea todas las formas de comunicación,
las formas literarias se articulan a partir de
ciertas estructuras psicodinámicas de la
oralidad. Esto es evidente en algunos de
nuestros mejores literatos como Martín
Luis Guzmán, Rulfo, Arreola, Vasconcelos, Yáñez, Revueltas, Fuentes, del Paso,
etc., unos muy conscientemente como en
las Memorias de Villa o el Ulises; otros que
tienen como sustrato dominante los elementos acústicos y melódicos de la oralidad, como los cuentos de Rulfo y Arreola,
que se articulan a una compleja estructura
gutemberiana; por último, algunos como
Del Paso y Fuentes en Noticias del Imperio
y Cristóbal Nonato, a veces claramente diferenciados y en ocasiones absolutamente
amalgamados, juegan con las expresiones
de campo amplio auditivo y una literalidad
desenfrenada. Rastrear estas estructuras en
la literatura mexicana es el objetivo de una
serie de investigaciones que actualmente
ocupan mi atención. En esta ocasión hablaré de Noticias del impeiio, de Fernando
del Paso.
Dado~! límite de tiempo, sólo me ocuparé de tres de estas estructuras:
De las estructuras psicodinámicas de la
oralidad, tal vez una de las más importantes
es la que está relacionada con el sonido y la
relación del sonido a través del oído con la
interioridad de la conciencia y la comunicación humana misma. De los diferentes sentidos del hombre, es el oído el que
permite acceder a la interioridad sin violarla, ya que oyéndola, escuchándola atentamente nos puede comunicar los más

�obscuros y secretos meandros de la conciencia.
Si la vista aisla el oído une, pues como
dice Merleau-Ponty "mientras la vista sitúa
al observador fuera de Jo que está mirando
el sonido envuelve al oyente. La vista llega
a un ser humano de una sol~ dirección a la
vez... sin embargo, cuando oigo, percibo el
sonido que proviene simultáneamente de
todas direcciones, me hallo en el centro de
mi mundo auditivo, el cual me envuelve,
ubicándome en una especie de núcleo de
sensación y existencia..." Es precisamente
la experiencia de campo amplio de las
sensaciones auditivas, una de las estructuras de la oralidad que con mayor eficacia
usa Del Paso en Memorias. ., en la que escuchamos la exasperada, amorosa, violenta, irónica y dolorida voz de Carlota en
esos monólogos-voz interior- que obsesionada es expresión de "sensación yexistencia", es decir, que tiene un poder de
empatía, como la que era capaz de despertar el juglar en sus auditores. En "Memolias" nosotros somos los auditores de Carlota, que nos deja oír su desesperada interioridad.
No, tu madre la archiduquesa amorosa, sabía muy
bien, lo que supo siempre, dónde te habías metido:
en un nido de alacranes, en un avispero, Maximiliano, te lo advirtió Sir Charles Wyl.e. En una
ratonera de la que no ibas a salir vivo,te lo advirtió
mi abuela Amelia, y te lo dije yo, Malimiliano, no
me digas ahora que no le lo dijeyte repelíque todo
era inútil.
Pero yo si quiero hablar de ti. Yo me propuse no
olvidarte nunca y que nadie, jamás, le olvide de
nuevo.

o

V

En el fragmento anterior vemos qu..:
hablar, decir, repetir, advertir, son los pilotes verbales de toda la secuencia, las formas a partir de las cuales Carlota establece

el diálogo con esa ausencia siempre presente que es Maximiliano. En las dos
últimas líneas encontramos otra de las
estructuras fundamentales de la oralidad,
que es su carácter memorioso, su afán de
rescatar para siempre del olvido, para
volver memorable a Maxirniliano.
Para una cultura oral, aprender o saber
significa lograr una identificación comunitaria, empática y estrecha con lo sabido; se
sabe no por un conocimiento libresco sino
porque desde el principio se sabe; así el
narrador del capítulo "Camarón, camarón .. ." dice: "Yo nosé leer ni escribir, pero
escribo en mi cabeza. La de cosas que alli
tengo escritas y no las sabe nadie, a veces ni
yo mismo. Yo sé leer las piedras y los
caminos, leo los montes y los helechos..."
Este leer es el saber escuchar las voces de lo
natural y lo sobrenatura~ las ocultas voces
del universo, viejo tema que los románticos
pusieron de moda y que arraiga en las
formas más entrañables de la oralidad. Son
formas de la experiencia que proviene de un
saber comunitario que posee una fuerza tal,
que le permite ver con una cierta indiferencia el&lt;:onocimiento, diríamos, formal: "a mi
nadie me enseñó a sumar ni a restar. No sé
leer los números ni escribirlos en un papel.
Pero sé sumar las flores y los zopilotes. Sé
restar los días y los muertos...", es decir,
sabe lo que le importa, su entorno vital, no
el mundo objetivado sino el subjetivado.
En el mismo capítulo, se da otra de las
estructuras psicodinámicas de la oralidad,
que es el uso de giros, temas y fórmulas de
una tradición claramente identificable; ya
en el título, inmediatamente se evoca como
estructura ausente el refrán "camarón que
se duerme se lo lleva la corriente" y una
canc1on satírico-burlesca de la
Intervención; frases como "no estoy para

contarlo, ni ustedes para creerme" o el
sustrato rítmico y mnemotécnico de la
canción de los "Diez perritos", que en el
texto, se multiplica innumerables veces,
tantas como franceses muertos hay en la
batalla.
Otra de las estructuras de la narración
oral prin1aria es la descripción acumulativa
o descripción auditiva, que habitualmente
se usa en las sociedades como un recurso de
la memoria, para fijar en el auditor las
características de los héroes o acontecimientos cantados; no en vano el título del
libro. En "Memolias. .. " este recurso es
usado tanto para fijar en la memoria el
carácter agonístico de Carlota como el de
Maximiliano, la variable es que Del Paso
rompe el carácter maniqueo y unidimensional del héroe de la tradición oral, para
enfrentarnos a la polivalencia y
ambigüedad de sus criaturas. Junto a la
descripción acumulativa se da la redundancia como elemento reforzador de imágenes,
estructura que también es utilizada por Del
Paso:
Yo soy María Carlota de Bélgica, Emperatriz de
México y de América. Yo soy María Carlota
Amelia, prima de la Reina de Inglaterra, Gran
Maestre de la Cruz de San Carlos y Virreina de las
provincias del Lom-bardovénelo acogidas por la
piedad y la clemencia austriacas bajo fos alas del
águila bicéfala de la Casa de Habs-burgo. Yo soy
María Carlota Amelía Victoria, hija de Leopoldo
Príncipe de Sajonia-Coburgo y Rey de Bélgicl, a
quien llamaban el Néstor de los Gobernantes y
que me sentaba eu sus piernas, acariciaba mis
cabellos castaños y medecíaqueyoera la pequeña
sílfide del Palacio de l.icken. Yo soy María Carlota Amelia Victoria Clementina, hija de Luisa
María de Orléans, la reina sant.1 de los ojos azules
y la nariz borbona que murió de consunción y de
tristeza por el exilio y la muerte de Luis Felipe, mi
abuelo, que cuando todavía era Rey de Francia me
llenaba el regazo de castañas y la cara de besos en
losJardinesde lasTullcrías. Yo soy María Carlota
Amelía Victoria Clementina Leopolt.lina, sobrina
del Príncipe Joinville y prima del Conde de París,

hermana del Duque de Brabante que fue Rey de
Bélgica y conquistador del Congo y hermana ~el
Conde de Flandes, en cuyos brazos apend1 a
bailar cuando tenía diez años, a la sombra de los
espi~ en Oor. Yo soy Carlota Amelia, mujer de
Femando Maximiliano J~. Archiduque de
Austria, Príncipe de Hungría y de Bohemia,
Conde de Habsburgo, Príncipe de Loreoa, Emperador deMéxico y Reydel Mundo, queoaci_6 en
el Pal:ft:io Imperial de Scbonbrunn y fue el pnmer
descendiente de los Reyes Católicos Femando e
Isabel que cruzó el mar océanoy pisó las_lierras_de
América, y que mandó construir para~• a la onlla
del Adriático un palacio blanco que miraba al mar
yotrodía me llevó a México avivira unc~illogris
que miraba al valle y a los volcanes cubiertos de
nieve, y que una mañana de junio de hace muchos
años murió fusilado en la Ciudad de Querétaro.
Yo soy Carlota Amelia, Regente de Anáhuar,
Reina de Nicaragua, Baronesa del Malo Grosso,
Princesa del Chicbén ltzá. Yo soy Carlota
América de Bélgica, Emperatriz de México y de
América; tengo ochenta y seis años de edad Y
sesenta de beber, loca de sed, en las fuentes de
Roma.

En el ejemplo aunque incompleto se
puede ver con toda claridad el uso de los
tres recursos: la adición, la redundancia y
las estructuras rítmicas, como elementos
que apuntalan el carácter memorioso y al
mismo tiempo dan al texto un carácter
musical y de diapasón abierto que fascina
auditivamente al oyente-lector.
Otro ejemplo memorable es el capítulo
XXI en el que Carlota reinicia su diálogo
con Maximiliano, y que tiene dos vcrt ientes:
la comunicación con la colectividad y con el
individuo "y para decirle al mundo quien
fuiste te lo tengo primero que decir a ti", y
en un terrible juego de oposiciones vamos
viendo desfilar los diferentes Maximilianos: Maximiliano el impávido, el digno, el
justo, el magnánimo, el bondadoso; el
sordo, el inmisericorde, el incrédulo, el
ciego, el comprensivo, el ilustre; el
orgulloso, el romántico, el ingenuo, el elegante, el pensador; el fracasado, el despre-

ciado, el olvidado, el gran pendejo, el infinitamente amado. Pero las voces de Carlota
no nos permitirán el olvido, pues ella está
allí para recordarnos todas las genealo~as,
todas las pasiones que agobian a los trágicos
emperadores:
Porque soy una memoria viva y temblorosa, un_a
memoria incendiada, vuelta llamas, que se ahmenta y se abraza a sí misma y se consume y se
vuelve a hacer y abrir las alas. Porque tengo alas de
ánget me crecieron anoche mientras soñaba contigo, mientras te imaginaba, porque yo no soy nada
si no te inventan mis sueños.

El magnífico monólogo final es muestra
de la increíble capacidad de Fernando del
Paso para ir articulando en maravill~sa an
combinatoria a la estructura narrallva, la
erudición histórica y literaria, con las voces
de una oralidad plena que nos permite, al
oyente-lector en el que nos hemos c~nvertido, seguir sin desviaciones la agob_1adora
historia de estas Noticias -Memonas d~I
imperio que tanto nos dicen y que no~ despiertan otras voces que creíamos olvidadas:
las de nuestras genealogías y pasiones.

�VISTA RAPIDA DEL CUENTO EN MEXICO

Arturo Souto Alabarce
Los apuntes que siguen pretenden dar una
panorámicadelcuentoenMéxico,poniendo
énfasis, sobre todo, en el lenguaje que Je es
propio. Andada la mayor parte del siglo,
esta vista parece posible. Y lo primero que
se columbra es su extraordinario florecimiento. Sin recurrir a estadísticas, es
evidente su desarrollo casi explosivo. Como
testigo, me bastan los últimos cuarenta
años. Multiplicación en diarios y revistas,
talleres, anuarios, ediciones, antologías,
concursos, colecciones, estudios. Pienso,
por ejemplo. en la Revista Mexicana de
Cultura, en la colección Lunes, en los Presentes, en los anuarios de Bellas Artes, en
los trabajos de Emmanuel Carballo, de Luis
Leal, en los actuales de Jaime Erasto
Cortés. En suma, un género cuya vitalidad
corresponde a una demografía y a un contexto histórico expansivos. Y con todo, no
hay milagro. No es que el cuento haya
brotado de súbito. El cuento, como se sabe,
viene de muy lejos. Ha estado siempre aquí.
Pertenece, como la lengua, al aire que todos
-pueblo y escritor- respiran, a un horizonte
tan común que apenas se destaca. El
cuento, pues, es una tradición, un legado,
una forma dejada por los mayores. Está, en
cierto modo, más allá de la lengua, puesto
que en México se cuenta con los antiguos
horizontes indígenas. Y si es así, len qué
consiste lo nuevo a que se acaba de aludir?
No es suficiente hacer números: resulta
necesario referirse a cuestiones cualitativas.

N
"&lt;f'

Un deslinde, un desbrozo; lo que ha
ocurrido en lo que va del siglo es que la
palabra "cuento" ha ido connotando una
forma literaria autónoma, perfilándola,
definiéndola cada vez con mayor precisión,
y debe añadirse: perfección. Es decir, el
cuento entendido como género modernoproducto de la industrialización y el perio-

dismo, de la ciudad yel vértigo, de la ciencia
y la tecnología; el cuento, como casi ineludible traslado del "short story'', se ha
desgajado de su original matriz narrativa.
Cierto es que desde hace mucho se esbozan
condensaciones, pero eran leves e intuitivas. En Riva Palacio, en Sierra, en Delgado,
el cuento parece no desprenderse todavía
del magma en que se confunden mito, leyenda, anécdota, crónica, relato, novela
corta. Todavía hoy, en muchos casos, el
proceso no esta claro. Con frecuencia se
agrupan en un mismo género el aforismo, la
fábula, la parábola, la estampa, el relato
novelesco. Y es que sólo mediante un arduo
proceso de crítica ha ido logrando el cuento
separarse de sus fuentes primigenias. Bien
se sabe que con Poe y Baudelaire se trazan
los primeros rasgos definitorios, por lo que
no debe escandalizar pensar en inglés
cuando se piensa en el cuento moderno. Y
no es aleatorio que su fundación se deba a
un poeta. La apretada estructura del
cuento, su poder de síntesis, se parecen a los
del soneto, el cuento moderno es una forma
culta, tiene un lenguaje específico resultado
de una tradición artística, literaria. Se
apoya en toda una teoría en la que colaboran Poe, Maupassant, Chejov, Wilde,
Kipling, Quiroga, Cortázar y muchos otros
escritores, los más de los cuales han tepdido
hacia el refinamiento estético y la reflexión
crítica. De ahí que los modernistas, motivados por una exigente voluntad de estilo (o
de escritura, si se prefiere), deban contarse
entre los primeros en redondear con nitidez
clásica o ejemplar el cuento en lengua castellana. Díaz Dufoo, por ejemplo, inaugura
el siglo XX con sus Cuentos nerviosos
(1901), y hay en ellos una serie bien trabada
de notas definitorias: brevedad, sentido
unitario, movimiento circular, búsqueda de
la expresión más concisa y estética.

Para perfilar el cuento como forma
artística, los modernistas se sustentan en un
nuevo lenguaje literario que, con plena
conciencia de perfeccionamiento, enfila un
mundo de minorías, de aristocracia espiritual.Abrevan, desde luego, en la tradición
clásica española, pero creyéndose originales, redescubren el francés, ensayan el
inglés e inclusive citan del latín. El horizonte de la lengua materna, las variantes
regionales, el lenguaje popular, claro es,
siguen estando ahí, pero Jo que seleccionan,
deliberada, estudiadamente, és un lenguaje
literario de carácter exclusivo y elitista. Y a
partir de esta forma·-cristali7;ada, a lo largo
de los años sucesivos, se inicia una especie
de ritmo en la evolución de la narrativa en
México; ritmo ert el que se contraponen dos
actitudes opuestas del escritor ante la realidad.
Por un lado, está inmerso en una
tradición primera que todo lo satura: la
tradición de la lengua materna y sus diversas formas dialectales, el habla del pueblo.
Una atmósfera común en la que se vive. Por
otro lado, tiene ante sí la lengua escrita,
literaria: la sublimación artística de una
tradición culta no sólo española sino
también de otros idiomas, sea mediante
traducciones o en vivo. El cuento, pues,
oscila entre estas posibilidades. Un
esquema, desde luego, pero que puede relacionarse con otros esquemas de la historia
literaria. Difícil precisarlo, porque son casi
innumerables las variantes, los matices, y
sin embargo, parecen obvias las correlaciones con otras cosas; por ejemplo, la
dicotomJ'a fantástico-realista del cuento en
México que ha sido observada por la crítica.
Más aún: a primera vista, parece que el
acercamiento a la lengua popular puede
relacionarse con las crisis históricas. Así en

1910y 1968.

Iniciando el siglo en plena paz porfiriana, es bien sabido que a ella se yuxtapone
el conflictivo agregado naturalismo-modernismo. Independientemente de los estilos personales, casi fisiológicos, se percibe
una escuela artística que culmina hacia
1910. Habrá como siempre, rezagos y adelantos, traslapes, pero lo que priva es el
epígrafe y la cita culta, la música y el color
de la palabra, el esmero en la frase, el
énfasis en los valores estéticos de la lengua
por sí misma. Y esto aunado a la perfección
estructural. Discurso todo ello de historias
que, como en Díaz Dufoo, pueden ser
mórbidas o brutales. Pareciera que a una
época de orden público (impuesto ya se
sabe cómo), correspondiese, dados sosiego
y amenidad, permitirse escuchar las voces
más refinadas del idioma. Pero esta paz se
quiebra con la Revolución. El escrito se v.:
obligado a volverse hacia el horizonte de la
lengua común, hacia el lenguaje popular
que se le impone y con frecuencia lo
abruma. Esas voces -que, repito, siempre
han estado ahí- le llegan de lejos y de
antiguo, de la provincia, de la tierra.
Cuandoalguna vez fueron escuchadas en el
pasado siglo, con intención nacionalista,
comoen Prieto y en Altamirano, fueron casi
siempre mantenidas a prudente distancia
por el escritor, literalmente puestas en su
lugar. Con la Revolución viene el cambio; la
lengua del pueblo pasa del mundo narrado
al mundo del narrador. Un proceso gradual, que casi puede ser medido. Pero los
efectos de los hechos sociales no son
mecánicos. Aunque iniciada por Azuela a
temprana hora, se sabe que la narrativa de
la Revolución no se desarrolla sino diez,
quince años después. Será entonces cuanc!• •
aparecen los cuentos del "Dr Atl", de
Muñoz, de Urquizo, años más tarde,

cuando ésta comienza a institucionalizarse.
Vuelto el cuento hacia la tradición del habla
popular, no sólo se democratiza en el aspecto lingüístico, sino que tiende a abrirse,
a desdibujar la forma clásica alcanzada. El
centro gravitatorio se desplaza hacia formas épicas que se estiman de mayor aliento:
crónica, novela. La visión realista predomina.
Los ateneístas, formados en el Porfiriato, se resisten a la esquematización. Contradictorios, a veces equívocos; tradicionales e innovadores a un tiempo, depuran y
profundizan una actitud intelectual que no
dista tanto de la que privaba a fin de siglo.
Verdad es que se oponen a la filosofía
positiva, y a lo que de sensual, sensorial y
suntuoso tiene la estética modernista, pero
también lo es que no renuncian al espíritu,
a las utopías, a la perfección del lenguaje
artístico. A su desconcierto ante el nuevo
estado de cosas, a su confusión política, se
agrega una aristocrática voluntad de estilo.
Los cuentos de Reyes y de Torri, por ejemplo, sutiles, irónicos, fantásticos, están sin
duda orientados hacia una tradición esencialmente intelectual. La malicia culta, el
aforismo, los juegos intertextuales, el
mundo de los libros, en fin, está siempre
presente. Los cuentos de Torri, De fusilamientos, y en especial el que le da título al
volumen y que está fechado en 1915,
cuando el país se incendia, cuando ya
Azuela ha abierto el camino hacia el habla
del pueblo, de la tierra, de la sangre, no deja
de sugerir esa época de violencia, pero se
contiene dentro de sabios, concisos, elegantes límites de expresión. Se mantiene distante, irónico, casr · cínico. Su afrancesamiento (y bien recuerdo sus contagiosos
entusiasmos por Baudelaire, por Nerval,
por el poema en prosa) corre a la par de su
casticismo, de su profunda devoción por la

Edad Media y por los clásicos castellanos.
Guzmán, por su lado, que afronta de lleno
la realidad de su tiempo, que no quiere ser
cuentista, parece un clarividente espectador. Si de su crónica se desgaja, como
cuento, el famoso relato "La fiesta de las
balas", se advierten en seguida dos planos:
el mundo narrado, bárbaro, caótico; el
mundo del narrador: lúcido, transparente.
Y él también busca la prosa más precisa y
eficaz.
Por esos años en que la narrativa de la
Revolución se vuelve hacia el lenguaje
popular, florecen las variedades colonialista e indigenista. Ambas tienen raíces antiguas que reviven al calor de los sucesos
pero se oponen en muchas cosas. Por lo
pronto, en su actitud ante la realidad
lingüística. De la moda colonialista, por
ejemplo, se ha dicho que se trata de una
fuga ante las circunstancias políticas que
sus autores encontraban indeseables. Podría ser el caso de Valle-Arizpe. Una escuela reaccionaria, pues, de evasión. Se olvida, sin embargo, que la vuelta estética al
mundo del Virreinato, de un pasado castizo
ycortesano, no se da sólo en México, sino en
el resto de Hispanoamérica y en España
misma. Tanto colonialismo como indigenismo parecen afincarse en una búsqueda
de identidad nacional, anterior desde Juego
a 1910. El lenguaje, el estilo colonialista,
parten también de la famosa defensa de
Darío frente al inglés y la cultura
norteamericana. Y cabe destacar aquí que
los temas virreinales, como los
prehispánicos, no abundan en relatos rigurosamente puntuales en cuanto a estructura ypureza preceptiva se refiere. Todavía
alienta en ellos la crónica y la leyenda.
Pienso en Abreu Gómez, en Henestrosa.
En Rosario Castellanos, sin embargo, el

�cuento se define e interioriza.
Las formas literarias, al igual que la
lengua, están en gran parte determinadas
por los opuestos tradición-innovación.
Siendo así, el elemento renovador puede
provenir de antiguos horizontes tradicionales, tanto cultos como populares. La
novedad, pues, consiste en el choque con lo
establecido, con lo acostumbrado. Los
cuentos de Reyes y de Torri innovan la
atmósfera literaria de su tiempo mediante
un lenguaje que proviene de la tradición
culta, en buena medida francesa, y no son
ajenos a los ismos de la vanguardia. Silva y
Aceves recuerda al VaUe-Inclán preciosista. El cuento de la Revolución, por I &gt;
contrario, encuentra en el habla popular
frescura y originalidad. El arcaísmo, según
las circunstancias, se convierte en neologismo. Este equilibrio entre lo viejo y lo
nuevo, esta fusión de contrarios, es lo
clásico. Difícilmente mensurable, quizá la
parte renovadora sea mínima. Pero la originalidad está precisamente en ese pequeño
desvío, en ese cambio microscópico con que
el escritor-lúcida o casi inconscientementelleva a cabo en el momento oportuno. En
ese aspecto, Hernández y Rulfo son
clásicos.
Al equilibrio tradición-innovación del
lenguaje le corresponden muchos otros aspectos de estilo y estructura. El predominio
de la anécdota o historia sobre el discurso;
al revés, la mayor o menor velocidad del
ritmo o "tempo"; las perspectivas objetivas
o subjetivas según la voz del narrador; los
espacios exteriores o interiores; el énfasis
en la acción o en el pensamiento. Y todo
esto, a su vez, relacionado con otros planos
de mayor significación: lo nacional frente a
lo cosmopolita, el compromiso y la evasión;
~ en último término, concepciones opuestas

del arte. A grandes rasgos, y coincidiendo
con la pintura de la época, bifurcada
también, estas dos grandes corrientes llegan hasta medio siglo, tiempo a partir del
cual se abren múltiples caminos. Aún dentro de la tradición realista, remozada por
Mancisidor, por Juan de la Cabada, por
Zepeda, por Mojarro, se han escrito nuevos
cuentos muy originales. La intensísima
fuerza expresiva de Revueltas resulta
ahora, en lo literario y lo político, más nueva
que en la década de los cuarenta.
El escritor contemporáneo apenas
puede ignorar el enorme caudal de
información y reflexión literarias en el que
está inmerso. El narrador nato, cándido,
instintivo, va siendo una rareza de museo.
Es casi inevitable que al escribir un cuento
no acudan a su mente mil y una preocupaciones de teoría. Esto no es nuevo, pero
nunca como ahora -y pienso en Méxicohabía sido acumulado un bagaje crítico de
tal magnitud. Escribir a la luz, o a la sombra,
de la crítica, de la filología, de la historia
literaria, tiene efectos inesperados. En
principio es lógico suponer que si la teoría
precede al ejercicio literario, el resultado
será una obra más perfecta, pero muchas
veces sucede -y la literatura rebosa de ejemplos-lo contrario. Y el peligro está a la vista
en nuestros días: contar el cuento del
cuento; escribir para escritores; encerrarse
en un círculo hermético. La tradición culta,
la hiperlucidez, implica equilibrios de malabarista, y entre los muy pocos que lo han
logrado están Arreola y Monterroso. Ycasi
surrealista, sorprendentemente fresco,
Lavín Cerda.
Una nueva aproximación al habla
popular se da hacia 1968. La tragedia de
Tlatelolco se mascaba desde años antes:
tensión acumulada que se dirigía fa-

juego de perspectivas.
talmente hacia un desenlace violento. Y en
tomo de esa crisis histórica se produce una
nueva ruptura lingüística. Prolifera el lenguaje de la "onda"; se quiebra la lengua
literaria establecida. Una vez más el cuento,
en Agustín, por ejemplo, aprovecha el
habla popular. Pero esta vez no se trata de
la provincia, del campo, sino de la ciudad
capital. Un lenguaje popular intensísimo y,
a la vez, limitado y eflfl1ero; una mezcla de
argot urbano yjerga estudiantil, consecuencia de la hipertrofia del Distrito Federal.
Lenguaje de la "onda" que rompe, degrada,
escarnece todo, en consonancia con el
espíritu de rebelión de la época. Espíritu
que, por cierto, pocas veces se ha prod1 1cido
en la ciudad de México. Lenguaje intraducible, no sólo por su obvia dificultad afectiva, sino porque se vuelve sobre sí mismo,
porque su gracia es inherente. De ahí que el
cuento escrito según esta modalidad, vertebrado excesiva, peligrosamente en un plebeyismo provisional, pueda conducir a callejones sin salida.
A los citados extremos de lenguaje culto
y popular, se añaden muchas tonalidades.
Puede pensarse, por ejemplo, en un tipo de
lenguaje neutro: mejor dicho, transparente.
Una escritura que aspira, sobre todo, a la
comunicación de ideas, atmósferas, situaciones, estados de ánimo. Claridad y exactitud. Acercarse, de cierto modo, al lenguaje
científico: ser vidrio puro, tránsito. Evitar la
retórica, el juego verbal en sí mismo. Y esto
se da tanto en cuentos de carácter realista,
como fantásticos. En José Luis Gonzálcz,
en Amparo Dávila, en José de la Colina, el
lenguaje transparente, sencillo en apariencia, puede ser medio de expresión de toda
una complicada teoría narrativa. En los
cuentos de Elizondo, por ejemplo, lo que
destaca de su escritura no es tanto su eficacia idiomática como un sabio y laberíntico

En todo período literario existe una
fase en que los contrastes tradicióninnovación se equilibran para producir la
obra clásica, ejemplar. Muy dificil señalar
dicho punto para el cuento en México,
dadas su variedad y calidad, pero de ser
forzoso hacerlo, habría que pensar en Efrén
Hernández, en Juan José Arreola y en Juan
Rulfo. Creo que mi opinión es común, pero
no puedo ni quiero evitarlo. Rulfo ha logrado en el género obras maestras, como
"Luviana", que no sólo tiene altísima calidad formal por la ligazón de sus signos
textuales, sino porque expresa la interioridad de todo un pueblo. Si de veras existe el
cuento "mexicano", éste es el que más se le
acerca. Imbuido en la tradición del habla
popular, el lenguaje literario de Rulfo la
trasciende mediante una inteligente
estilización, en parte deliberada, en parte
inconsciente. Racional porque se apoya en
la atenta, sensible lectura de otros escritores que le preceden yrodean; porque está
hábilmente hecha, trabada, compuesta.
Subconsciente porque sus símbolos se
proyectan involuntariamente y por ello se
universalizan. En Rulfo, en efecto, se
cumple lo que dijo Salinas a propósito del
poeta popular: el habla se convierte en
fábula, en mito.
Sobre el cuento actual sería imprudente
bosquejar una vista, obvios el número, la
calidad, la conciencia artística, y debe
añadirse, científica, de sus autores. Hace
más años de los que quisiera, el extraño
concurso del Chopo nos reveló a Guillermo
Samperio, a Ricardo Clark, a Vicente Quirarte. Hace menos tiempo, a un concurso
COnvocado por Bellas Artes llegó un
número enorme no ya de cuentos, sino de
libros enteros, a muchos de los cuales no fue

poSible premiar por más que lo merecieran.
Con todo, se vislumbra, creoyo, y esto tiene
sus riesgos -el bizantinismo, por ejemploun exceso de conocimiento, un afán de
nuevas escrituras que se orientan por formaslirnitadas y eflfl1eras del lenguaje, o por
una exagerada preocupación hipercritica.
Y en arte, hay que repetirlo, más vale encontrar que buscar.

�SER Y ESTAR O LAS DIFICULTADES DELA
TRADUCCION FILOSOFICA

Elsa Cecilia Frost
El título de este breve trabajo es equívoco
y puede inducir a error, pues habrá quien
piense -y tema- que se trata de una tediosa,
erudita y oscura disquisición sobre la permanencia y transitoriedad de las cosas
humanas. Pero no es así. Lo elegí porque en
un momento dado me di cuenta de que el
castellano -que alguien calificó de lengua
"no filosófica"- es el único idioma -de los
que yo conozco-que hace tal distinción yde
que ésta puede presentar graves dificultades para quien traduce del castellno a otra
lengua o aun a la inversa. (fodavía recuerdo .una traducción sometida al Fondo
de Cultura Económica que empezaba así:
"Yo estoy un senador muy importante de
los Estados Unidos.. .") Dificultad que es
ejemplar de las que todo traductor encuentra en su trabajo. Porque no hay dos idiomas
-por cercanos que estén- que digan lo
mismo con palabrasygiros idénticos.A ello
hay que agregar el obstáculo que muchas
veces representan los diccionarios que proporcionan casi siempre una larga lista de
términos, ninguno de los cuales nos sirve
para traducir correctamente lo que suponemos que el autor quiso decir. Esto además
en los casos en los que el diccionario nos
hace la merced de registrar el vocablo.
En un instructivo redactado hace
muchos años y que lamentablemente olvidé
en algún cajón del Fondo de Cultura, el
docto'i' Gaos asentó que muchas veces
alguna perplejidad provocada por un texto
de filosofía puede encontrar solución en un
ilibro de cocina! Nada más cierto. Aun me
atrevería a agregar que en ocasiones hay
que recurrir a la acción para salir de dudas.
Pondré un ejemplo. La locución inglesa:
with tongue in cheek no aparecía, en los
momentos en que· me e,a necesario
traducirla, en ningún diccionario a mi al~I canee. Pregunté por aquí y por allá y. . .

nada. Hice entonces lo que la frase decía y
al instante supe, por l¡t expresión de mi cara,
que era tomar las cosas con un grano de sal,
un si es no es humorísticamente.
En el párrafo anterior mencioné ya a
quien me introdujo en los laberintos de la
traducción, el doctor José Gaos. De él
aprendí que lo primero que debe hacerse, si
se pretende traducir filosofía, es armar un
pequeño vocabulario con los términos más
usados por el autor y ensayar una y otra vez
qué palabra castellana conviene mejor
como correspondencia hasta tomar una
decisión y, a partir de ese momento, emplearla cada vez que el término "técnico",
por decirlo así, aparezca en el texto. Es
evidente que la primera dificultad estriba
en dar con el vocablo correcto, pero por
difícil que sea, la elaboración del vocabulario permitirá mantener la misma uniformidad de lenguaje que se encuentra en el
texto original. Sólo así es posible además
establecer en castellano la terminología
propia de un determinado autor y emplearla en traducciones subsiguientes.
También me enseñó que traducir no es
tarea para llenar ratos de ocio, sino un
trabajo arduo que debe alcanzar su propio
ritmo yque, una v~ que se ha fijado éste, no
debe alterarse, so pena devolver atrás hasta
"coger el hilo" de rtuevo. Gaos empleaba
las primeras horas de la mañana para
traducir y, por experiencia, sé que hizo una
buena elección. Porque uno de los mayores
enemigos es el cansancio que nos hace leer
una cosa por otra e incluso saltar de una
palabra que aparece, digamos, en la línea
seis a la misma palabra sólo que veinte
líneas más abajo.
Otro ejemplo. La decadencia de Occidente de Oswald Spengler, Pl!blicada

entre 1918 y 1922, alcanzó tanta popularidad que fue traducida muy pocos años
después por Manuel García Morente, uno
de los más grandes traductores españoles.
La versión es muy buena y se lee sin mayores tropiezos hasta que, de pronto, en
alguna página que no puedo citarporqueno
poseo la edición española, nos encontramos con un frase que dice más o menos así:
"Al entrar en la iglesia de San Lorenzo en
Nüremberg y levantar los ojos, vemos el
saludo inglés que pende de lo alto de la
bóveda." lCómo? lUn saludo inglés (sea
esto lo que fuere) en una iglesia? Aquí sí,
me fue necesario traqucir a la inversa y al
llegar al Englischer Gmss, vi yo también lo
que pende en lo alto de la nave y que no es
otra cosa que la famosa y bellísima
Salutación angélica de Veit Stoss. El cansancio hizo sin duda que Morente tradujera
mecánicamente, sin recordar que el alemán
medieval usaba un mismo adjetivo para
inglés y para angélico (eco quizá de la
famosa frase de San Gregorio Magno:
"Non angli, sed angeli").
lQué condiciones debe tener, pues, el
buen traductor? Antes que ninguna otra
cosa, una paciencia mucho mayor que la del
santo Job (que, por otra parte, bien poca
tenía), paciencia que unida al sentido
común lo llevará, por ejemplo, a buscar un
texto que sabe que existe en castellano en
vez de traducir de corrido (ia tantos pesos
por página!). Cuando falta esa paciencia, y
cierta probidad nos encontramos con textos
del Quijote traducidos directamente del
ruso o con frases bíblicas de indudable
sabor francés. Tampoco se saltará nunca
alguna frase por difícil que sea, sino que con
curiosidad digna de un gato intentará por
todos los medios a su alcance encontrar la
solución y, cuando no lo logre, lo hará saber
sea a la editorial, sea a les futuros lectores

por medio de una nota. Recurso éste del
que no deberá abusar, pues ellfüro sevende
por el nombre del autor y no por las decenas
de notas en las que el traductor expresa sus
dudas lingüísticas o su inconformidad con
el texto.
Quizá llame la atención el que hasta
ahora no haya hablado del necesario manejo de los dos idiomas, pero no lo he hecho
precisamente porque es la base necesaria
del oficio. Y aun me atrevería a decir que es
más imprescindible un mayor conocimiento del idioma al que se va a traducir
(en este caso el castellano) que del idioma
del que se va a traducir. Los dos son básicos,
pero el texto original está ya ahí y no habrá
de sufrir modificaciones. Es la versión castellana la que debe ser eso: castellana y no
un texto duro y extraño que haga difícil o
aun imposible su lectura. Y para que esto no
suceda, habrá que repensar el texto en
castellano, ensayar expresiones, probar
adjetivos, buscar sinónimos, en suma, pulirlo hasta encontrar la forma debida.
Aunque también debe tenerse siempre en
cuenta que la traducción no debe "mejorar" el texto en tal forma que lo que en el
original es oscuro resulte diáfano en castellano.
Sé que existe otra opinión (no creo que
sela pueda llamar escuela) que sostiene que:
la traducción no debe ser otra cosa que un
cristal que permita ver el original sin
deformación alguna del otro lado. La frase
es bonita, pero siempre me he preguntado:
si SO'f capaz de ver y de reconstruir el
original a través de la traducción, lpara qué
la necesito?
Otra de las condiciones básicas para

lograr una buena traducción es, desde
luego, el conocimiento de la materia. N• 1

hay persona, por bilingüe o multilingüe que problema y la solución está en que Sturz es
pretenda ser, que sea capaz de traducirlo también un apellido y corresponde como tal
todo. Para hacerlo habría de conocer los al del compilador y editor de los fragmentos
lenguajes propios de cada una de las ramas de Empédocles (1805). De manera que lo
del conocimiento, hazaña que, desde que sucedió fue que Roces tradujo un apeAristóteles, ha estado fuera del alcance de llido y completó la frase para que tuviera
cualquier ser humano. Pero además del sentido. Una vez hecha la corrección, reconocimiento de la materia, es básico el sulta este texto: "Empedócles, según Sturz,
conocimiento histórico. Sin éste, nos en- dijo ..."
contramos a cada paso con frases ininteliPor merced de Dios y empeño de mis
gibles pese a toda buena voluntad. En el
maestros
del Colegio Alemán, yo manejo
caso de la filosofía y de su correspondiente
tres
idiomas:
alemán, francés e inglés, y he
historia, este conocimiento tiene que estar
traducido
obras
filosóficas de cada uno de
avalado por un estudio sistemático. Aunellos.
Por
esto,
puedo
decir que además de
que, por otro lado, la familiaridad excesiva
las
dificultades
generales
ya anotadas, cada
también acarrea problemas. De nuevo,
una
de
estas
lenguas
presenta
problemas
pondré un ejemplo. Wenceslao Roces es
específicos.
Vayamos
pues
por
orden y
uno de los mejores traductores con que
veamos
cuáles
son.
haya contado la industria editorial mexicana y sus conocimientos históricos y
Los ingleses consideran como tema
filosóficos están fuera de cualquier duda.
humorístico
lo que llaman "las impenePues bien, al traducir la Historia de la
trables
brumas
de la metafisica alemana" y
filosojTa de Hegel, Roces asentó la frase
no
hay
por
qué
negar que de hecho a veces
siguiente: "Empédocles, antes de arrojarse
resultan
impenetrables.
Por una parte, la
al Etna, dijo ..." Yo leí el original para
estructura
gramatical
del
alemán es por
enviarlo a la imprenta y no le encontré nada
completo
ajena
al
castellano.
Las frases -a
raro. Por fortuna, uno de los correctores
veces
exageradamente
largasdeben leerse
desconocía totalmente la historia de la
hasta
el
final
para
encontrar
el
verbo prinfilosofía y vino a preguntarme si la frase
cipal
y
sólo
entonces
puede
empezarse
a
estaba bien. Ya empezaba yo a darle una
traducir.
pequeña lección sobre la vida y muerte de
Empédocles cuando me interrumpió: "Muy
Pero además, el alemán tiene una gran
bien, se suicidó, pero lquién anotó sus
moldeabilidad y puede formar yuxtaúltimas palabras?" Recurrimos al texto
puestos inusitados que, una v~ separados
alemán y nos encontramos con una frase
en sus distintos elementos, nos dan en casmás corta: "Empedokles nach Sturz sagte... •
tellano no un sustantivo, sino una ringlera
La confusión evidentemente debida al cande ellos. Agreguemos que en el lenguaje
sancio, estaba en la palabra Sturz que signiculto-y el filosófico lo es sin duda alguna- es
fica "caída", de modo que literalmente el
usual acudir a palabras de origen latino,
texto traducido debería haber dicho así:
aunque exista un sinónimo de origen ger"Empedócles, después de la caída, dijo.. .".
mano. Asi Heidegger en El ser y el tiempo
Como esto no tiene sentido, el conoutiliza lo que pudiéramos llamar parejas:
cimiento histórico de Roces salvó el abExistenz - Dasein, Historie - Gesc/ric/rte.
surdo y resultó la primera frase. Pero el
Temporalitlit - Zeitlicl,keit, Fundament -

�Gnmd, Interpretation -Auslegung, EssenzWesen, Objekt-Gegenstand, que según el
diccio~ario significan exactamente lo
mismo, pero que en este caso expresan
conceptos cercanos, pero no idénticos. Por
último, si a esto agregarnos que "las brumas
metaf'isicas" lo son efectivamente, nos
daremos cuenta de inmediato de que la
traducción filosófica no es juego de niños.

La versión que José Gaos hizo de esta
obra de Hidegger tuvo muchas críticas, en
especial por su lenguaje abstruso y, como
conseéuencia, su falta de claridad. Tras
Gaos ha habido muchos que han querido
mejorar su versión, pero curiosamente lo
que han pretendido esjusto eso, pues todos
se basan en el texto de Gaos para "mejorarlo". El hecho es que el lenguaje heideggeriano no tiene mejoría posible. Su
alemán es tan arbitrario (aunqu~ sea interiormente sistemático) que ningún diccionario puede ayudar. Cuando a mí me tocó
no traducir, sino revisar la traducción de
Kant y el problema de la metafísica, pude
comprobar la tremenda dificultad de este
autor: A pesar de tener frente a mí un texto
en castellano (y esto es de dudarse, porque
la traductora había puesto una nota en la
que advertía que en determinada frase se
había permitido "cambiar el orden de la
oración alemana", con lo que ya se tiene un
indicio de lo que era su texto); a pesar de
ello y de contar ya con la edición en
español de El ser y el tiempo y en ella con
el vocabulario armado por Gaos, la
verdad es que cada párrafo era tan dificil de
manejar que, al llegar a las citas de Kant
(quien también tiene su fama de oscuro)
me sentía corno náufrago que al fin pisa
una isla. Aunque a veces lo fuera como la
de San Brandán que se hundió con gran
rapidez, porque no era isla sino ballena.
~ Por todo ello, me parece que pedir que la

traducción de cualquiera de los grandes
filósofos alemanes sea clara y sencilla es
pedirle peras al olmo. Los textos alemanes
son difíciles y esto tiene que reflejarse en
cualquier versión que se haga.

La filosofía francesa, en cambio, pretende trabajar desde Descartes con "ideas
claras y distintas" y tanto por ello como por
ser una lengua romance, deja moldear la
traducción con mucha mayor libertad. Lo
mismo, me parece, puede decirse del italiano y del portugués (aunque no pretendo
conocer ninguno de estos dos idiomas y sólo
he traducido, por mera necesidad, un breve
texto de cada uno de ellos). Aquí el
problema estriba precisamente en la semejanza que hace que traslademos con
toda facilidad, en vez de traducir, y el resultado sea una barbaridad.Pourtant, por más
que suene a "por lo tanto", es exactamente
lo contrario; c'est pour cela que no debe ser
"es por ello que", sino simplemente "por
ello" o en todo caso "es por ello porlo que".
Lo más difícil aquí no es la terminología
filosófica, sino las locuciones familiares que
tendemos a traducir literalmente. Como es
evidente, la lista sería interminable, pues
por desgracia caer en galicismo es
facilísimo. A cambio, también es fácil crear
el neologismo castellano cuando aparece
alguno en francés. Si al traducir del alemán
el peligro es alejamos del original, al
traducir de cualquier otra lengua romance
al castellano corremos el riesgo de quedar
demasiado cerca. Como dije antes, creemos
traducir cuando de hecho sólo trasladarnos.
Llegamos, por fin, a ese idioma
engañosamente sencillo que es el inglés.
Desde luego, si lo comparamos con su pariente, el alemán, no puede decirse que tal
sencillez sea un engaño, puesto que de él
han desaparecido (si es que alguna ve-z las

tuvo, cosa que no sé) las difíciles formas
gramaticales germanas. No hay declinaciones, no hay tres artículos al parecer
intercambiables, la conjugación ha
quedado reducida al mínimo yde su remoto
origen común ambas lenguas sólo conservan, aparte del amplio vocabulario que
comparten, el llamado "genitivo sajón".
Las dificultades de traducir del inglés radican en otros elementos.

Por una parte, su uso casi constante de
pasivos, gerundios y el famoso "presente
continuo" que tan mal suenan en nuestra
lengua. Por la otra, debe tenerse en cuenta
que Inglaterra sufrió dos invasiones que
fueron definitivas para el lenguaje. La
primera fue la romana, que introdujo el uso
del latín entre la población y la segunda la
normanda que hizo del francés la lengua de
la corte y de los poderosos. Según me han
dicho, aunque nunca lo he comprobado, de
Inglaterra los alimentos crudos, tal como se
compran en el mercado, llevan un nombre
de origen sajón, en tanto que ya preparados
y listos para servirse toman un nombre de
origen francés. Vestigio actual de la vieja
división entre vencidos y vencedores. Sea
de ello lo que fuere, la verdad es que los
miles de palabras de origen latino contenidas en el inglés pueden sonar e incluso
escribirse igual o casi igual que en castellano, pero su distinta evolución las ha llevado a significados diferentes. Así, actual/y
no es "actualmente", sino que refiriéndose
a las distintas aristotélicas, significa "en
acto", lo que nosotros llamamos "realmente". Casual no tiene que ver con casualidad, sino que equivale a "fortuito", "impensado" o aun, si se quiere "descuidado".
Clerical es, efectivamente, lo referente al
clero, pero también y con mucha más frecuencia, lo referente a los empleados de
una oficina. Genius es genio, pero el ad-

" ble"' "cordial" o
jetivo se usa más para "a,a
"bonachón". Commodities no son "comodidades", sino "mercancías", porque
comodidades se dice conveniences, que
nada tiene que ver con las conveniencias. Y
Jo que es mucho más gra:e, casuafties no
significa "casualidades", smo las baJas causadas por una batalla, un accidente o un
fenómeno natural (que en inglés recibe el
nombre de A et of God, lo que nunca debe
traducirse en forma literal). Los ejemplos
de estas trampas mortales son tantos que
prefiero poner fin a la lista, pero no sin
antes mencionar dos magníficos casos de
confusión.
En el original de una traducción de
filosofía me encontré con la oración
siguiente: "Cuando soñamos con una muerte relativa", lo que me dejó perpleja, pues
no le encontraba sentido alguno, hasta que
leí en el correspondiente original: when we
dream ofa dead relative, con lo que resuM
una traducción mucho menos poética,
aunque más real: "cuando soñamos con un
pariente muerto". El segundo merece destacarse por ser uno de esos casos en los que
el diccionario ayuda a la confusión o aun la
provoca. As~ un traductor poco avezado
asentó en un texto sobre la Reforma que
"Lutero quedó clavado por el toro papal en
Wittenberg." lCómo? lAcaso el emblema
de los Borgia tomó vida y arremetió contra
elfraileagustino? WesqueLuterogustaba
de la fiesta brava? Como resulta evidente,
no se trata de nada de eso, sino simplemente de que el traductor desconocía la
materia y por ello, fiándose del diccionario,
usó lo mejor que pudo la única acepción
que éste le daba. Porque bu// es en efecto
"toro", pero también por haber perdido la
a final del vocablo latino es "bula" ylo que
Lutero hizo fue quemarla.

Hasta aquí, y quizá esto haga pensar en
una gran presunción de mi parte, he hablado de los errores cometidos por los
demás. Pero si no he mencionado los míos
es porque me he esforzado por evitarlos~ al
caer ciertamente en alguno de ellos ha sido
tan de buena fe que aún no me he dado
cuenta de la caída.
Lo que si puedo decir es que, hasta
ahora, una sola ve-z me he visto obligada a
romper mi primera versión y a empezar de
nuevo con un criterio completamente
distinto. Se trató de la traducción de un
artículo de Chomsky en dos partes que me
pidieron para los números3 y4 dePlurol. La
primera parte no tuvo problemas pero al
llegar a la segunda me di cuenta de que la
versión castellana decia exactamente lo
contrario de la inglesa. y no por culpa mía,
sino simple y sencillamente porque este
autor y con él todos los de su escuela dicen
hacer un análisis del lenguaje, cuando de
hecho lo que hacen es analizar un lenguaje
muy determinado, el inglés. P~r . ello
Chomskypuede afirmar que el lenguaJe no
admite la doble negación ydecir una verdad
si se refiere al inglés o incluso al latin, pero
en castellano es usual ypodemos decir "No
hay nadie" con toda tranquilidad. Para
Chomsky, puede ser imprescindible el uso
del pronombre, porque la forma verbal
inglesa sólo cambia en la tercer persona del
singular. Para nosotros su af~a~ón e~
absurda porque nuestra conJugació~ s1
permite omitir el pronombre y saber a ciencia cierta quién es el sujeto. El resultado fue
que no traduje la segunda parte, sino que
me limité a dar la correspondencia castellana de cada una de las palabras inglesas,
manteniendo el mismo orden, a fin de que
el análisis del autor tuviera sentido, aun
cuando mi texto hiciera honor al modo de
expresión de cualquier piel roja de película.

Por primera y única vi::z. (porque desde
luego no he querido meterme de nuevo en
aventuras de este tipo) me encontré con un
texto intraducible. Ylo grave no es que haya
yo producido una versión ridícula, sin~ que
la filosofía, que siempre tuvo pretensiones
de ser universal, se encierra ahora (sin
haber abandonado tales pretensiones) en
una concepción que queda a su vez limitada
por un lenguaje. La nueva filosofia en inglés
se refiere a formas peculiares de esta lengua
que no son -ni pueden ser- universales. En
mi opinión tal filosofia no puede ser
traducida, sino que debe ser repensa~a de
principio a fin, es decir, que un determmado
texto en inglés puede dar pie o ser la base de
otro en castellano. Pero éste tendrá que
abandonar en un momento dado su prototipo para analizar sus estruct~ras
lingüísticas propias. Las brumas metafísicas
de los alemanes se disipan, porque en
última instancia tienen mucho de universales (o cuando menos de occidentales). Pero
quizá el hecho de la intraductibilidad de
estas nuevas modalidades filosóficas redunde en un gran bien ysean el acicate para
crear -y no reproducir- una filosofia.

�SI VIVIERAMOS ENCANADA

Jesús de León
Stephen se define a sí mismo como un ser de
vida intensa y larga lista de aventuras apa-

sionadas. Es inadaptado, rebelde y sin
compromisos. Educado por completo en El
ane de amar de Erich Fromm, busca llegar
a ser un día digno de ese sentimiento.
Frecuenta obsesivamente otros libros, entre ellos Así hablaba Zarat1UStra. Con las
ideas de estas obras mete las narices en el
mundo. Contador de profesión, empleado
de confianza. Por las noches estudia filosofía y anuda los comentarios de sus lecturas
en reflexiones que se adjudica como propias. Todo por mantenerse alejado del
fantasma de lo estéril. No quiere perder la
sensibilidad bajo las nubes grises de una
estadística sin flores.
Tiene familia pero vive solo. Sus padres
y hermanos no pueden aceptarlo, sobre

todo cuando se comporta en forma escandalosa y publica sus puntos de vista en una
abominable revista gay.
Moreno y de sonrisa fácil (osea un hijo
de la chingada) lleva una vida que a simple
vista parece divertida, pero a pesar de ser un
horno de no malos bigotes y buen rating,
sufre a veces su soledad interior que considera como una verdadera catástrofe.
Ha deseado tanto llegar a sostener una
relación, estar bien establecido ... Pero eso
sólo ocurre en otros lados y se siente un
miserable por ubicar la felicidad en otra
parte y no tener el valor de ir a buscarla.
Forma parte del ~ovimiento Homosexual de Liberación. "No te rías -dicen los
comunicados del grupo-, nos morimos.
Somos como las plantas y no soportaremos
toda esta contaminación."
o

V)

Odia a los homosexuales de ropero.

Viven arrinconados, llevan una doble vida.
Si se buscan los valores propios de la jotería,
se encuentran.
Una vez que dejó el closet, no permite
que lo vuelvan a encerrar. Participa en
mítines, plantones, entrevistas. Elabora
cartas de protesta. Nada de eso le parece
insubstancial. Todo lo hace pensando en
esas loquitas lindas que con sus contoneos
inocentes quieren abrir un espacio para sí
mismas.
Se enamora con frecuencia y aunque
jamás es correspondido, no se desmorona.
Está hecho para la lucha: Fromm yZaratustra lo respaldan. Si el amor gay es una
desgracia, es porque vivimos dentro de una
estructura que no lo permite. "Si viviéramos en Canadá...", dice.
Lo cierto es que a veces también es
débil y cuando sus amantes lo abandonan se
vuelve un recluso. Deja de limpiar el departamento, se dedica exclusivamente a ver
la televisión. Sólo las imágenes que le proyecta el aparato son capaces de transportarlo lejos del desorden dela casa, delos platos
sucios de la cocina, de las moscas que llegan
a la mesa. Necesita sobremanera oír voces.
Ver los programas y los documentales
mientras inventa posibles soluciones a esos
temores sin importancia que lo asaltan
cuando se encuentra solo.
La televisión le ha enseñado que cada

quien fabrica miedos y temores absurdos,
los cuales, al final de cuentas, condicionan
y bloquean. Por eso disfruta con gran morbosidad de las transmisiones. Le parece
estúpido que recomienden a la vente vivir
bien cuando es tan difícil vivir aunque sea
mal.

Pero después de todo a veces se ha
servido de esas emisiones. Hace poco conoció a Spiro (siempre bautiza a sus amigos
con nombres sacados de la revista Gay
Power, los prefiere morenos y carnosos y si
se puede también velludos...). Cómo ganar
amigos, una serie motivacional de la televisión, le fue útil para conquistarlo.
Un aroma de riñones llegaba de los
urinarios del bar. Spiro marcaba la música.
Stephen quedó desconcertado. Había algo
en aquel muchacho que desencajaba, pero
acostumbrado a definirlo todo con facilidad, lo catalogó simplemente de sensible y
espiritual. Spiro de jeans, rompevientos y
mocasines. Stephen de negro brillante con
cadenas y cierres.
Nuestro amigo recurrió a Fromm y a
Zaratustra para hacerse uno de sus habituales comentarios: "Podría ser un cuero -se
dijo-, pero le falta la chispa". Para Stephen
la chispa lo decide todo. Tantos años de
flotar en calles y urinarios, un ligue en una
cantina era algo simple, aunque riesgoso.

misma melodía.

Spiro-, a una pistola por ejemplo.

Ya picados como luego se dice, Stephen
decidió tomar las riendas de la conversación desde el principio. Sacó el tema de sus
obsesiones:

Stephen explicó que tener miedo a la
calle no es lo mismo que tenerle miedo a un
revólver. Los temores imaginarios suelen
ser más terribles que los reales. Pero se dio
cuenta de que estaba cometiendo un error.
Nadie se acuesta con alguien tan complicado. Para dar otro rumbo a las cosas invitó a
Spiro a su departamento.

.¿sabes-dijo-, la vida no es como dicen
en la T.V.
Mientras argumentaba iba pensando
en las dificultades de un posible encuentro
sexual, el contrato para ir a la cama, los
rituales, el dü¡ero por si acaso.
-Es hipócrita lo que aseguran esos programas -agregó-. A mí me cuesta mucho
relacionarme con la gente. Creo que es
preferible escuchar música en un bar, ante
el miedo que me da incluso salir a la calle.
Cierto. Stephen prefiere la realidad de
los bares. Por eso pudo asegurar, casi parafraseando el script de un programa que
había visto:

Spiro fue el que se acercó para pedirle
que le ayudara a seleccionar la música.

-Se dice que no hay razón de tener
miedo, que la mayoría de nuestros temores
están fuera de la realidad...

-¿Yo?- murmuró Stephen simulando
sorpresa.

-Yo no tengo ningún miedo -se atrevió
a decir Spiro.

El primer problema fue determinar
cómo lo harían aquella noche. Stephen
sugirió una rifa: papelitos en una azucarera.
Así mientras la víctima sacaba los papelitos
el verdugo era el encargado de ejecutar las
suertes en la cama.
Después Spiro preguntó si la homosexualidad era un fenómeno genético o qué
cosa. Porque a él siempre le dolía mucho.
Stephen hizo una larga explicación para
dejar bien claro que todo se reducía a una
defmición de índole mental. Que no se debe
aborrecer en sí mismo aquello que los
demás enseñaron a odiar en otros: "Al final
la máscara siempre se viene sobre la cara
verdadera", concluyó.
PeroSpiro no pudo creer aquellas palabras que más bien parecían de Fromm o
Zaratustra. Un abuso. Mucho rollo. Por eso
se fue, como se habían ido antes Pit, Jim,
Maurizio... Pero este fue más cruel. Cuando
Stephen trató de detenerlo, el otro dijo:

Stephen movió la cabeza llena de tirabuzones. Ya se sentía corriendo silvestremente y en cámara lenta.

-iPues deberías de tenerlo! -gritó Stephen-. Imagínate nada más la cantidad de
cosas que están pasando allá afuera mientras nosotros platicamos con toda tranquilidad.

-iTodo está perfecto!-dijo-. No creo
que haya otra canción mejor que esa.

-Yo tengo la sensación de que no está
pasando nada- replicó Spiro.

Entonce~ aquél que a final de cuentas
había resultado convincente fue a marcar la

-iPero ocurre!-volvió a gritar Stephen.

"iPinche Espiridión! -recuerda Stephen-. iHomófobo perdido!"

-Yole tengo miedo a otras cosas -aclaró

Va por ginebra. Ha comprobado que

-iClaro!- dijo Spiro.

-iYa párale! iNo me vengas con tus
zaratustras! iA mí me gusta dejarme a veces
y punto!

las imágenes de la tv son más sucias que
Fromm, Zaratustra y los platos. Cierra los
ojos pensando. Todavía se pregunta si
Canadá será mejor.

�PAMELA DEL RIO EN ZACATECAS

Javier Báez Zacarías

SEÑAS/
RESEÑAS/
CONTRASEÑAS

..

Supe de la existencia de Pamela del Río en
1988 a través de la revista Dosfi/os; en el
número 33 (mayo-junio, págs. 44-46). Me
llamó la atención un evento, ágil, jocoso,
como botaneándose del mundo. Circulan
por estas páginas personajes que lindan
entre el nivel de la ficción y el nivel de la
realidad. Diálogos, entrevistas, declaraciones de novios que dejan ver, tras su
aparente ingenuidad, una sátira profunda,
espada de dos filos, claro está. Pamela del
Río, me dije, Pamela. Un nombre tan sonoro, tan extraño y familiar al mismo tiempo;
parece como si ya lo hubiera oído en otra
parte, tal v~ en una revista, quizá en alguna
conferencia. lQuién es Pamela del Río?,
pregunté casi que envoz alta. Rápidamente
busqué los datos de los colaboradores y lo
único que pude saber fue que nació en
Saltillo, Coahuila en 1954. Ahí está, me
comenté de nuevo, hice memoria, tal v~
estuvo en algún encuentro de escritores, o a
lo mejor enla televisión, creo que pertenece
a los Talleres de Literatura de Bellas Artes,
dije cerrando la revista ytratando de olvidar
el asunto. Pamela del Río. Pamela del Río.
Maldito nombre, dando vueltas en mi cabeza toda la tarde, hasta que por fin pude
olvidarla. Pero como toda bendita maldición se aferra a uno con mil ganchos, sogas,
obsesiones, un día, cualquier día, sin esperarlo, Pamela del Río está frente a mí, meve
casi que sonriendo desde la portada de un
libro mientras sube la escalera de un hotel.
Quiere asegurarme que era ella misma
mientras recordaba fragmentos de su reseña: el cronista de la ciudad haciendo piruetas en un caballo con su esposa sobre los/el
concurso de corbatas, Leo. Releo: Pamela
del Río por nosotros mismos o Bajo el rencor, y el nombre vuelve a salir una yotra v~
desde mi mente. lQuién esPamela del Río?
Así que, sin que yo lo escogiera, más bien
dejándome escoger por el libro, empi~o a
leerlo. La solapa anuncia "Novela
(aventuras y romances)", pero no
encuentro ni una ni otra; a lo mejor la casi

novela, a lo mejor la casi aventura, a lo
mejor el casi romance. Me doy cuenta de
que no soy el úriico que se pregunta quién es
esta muchacha del Río. El libro está hecho
en base a varias voces narrativas, el hecho
de que sean dos los autores es sintomático,
dos veces que se vuelven cien, o mil, todos
tratando de descnbir a "Pamelilla", que se
escurre, que se escapa: "bajo sus níveos
velos", "levitando en una burbuja", "la vida
de Pamela del Río nunca sucedió como es
debido". Nada aprehensible, nada
concreto, romances que nunca llegan a
culminar porque siempre están las rejas de
por medio, la amiga que se adelanta, los
fantasmitas que adoramos (o que nos
adoran), nada corpóreos pero inquietantes
a fin de cuentas. Aventuras que siempre
prometen algo más, provocando ese placer
-no frustración- de cosa que no termina, de
acción eternamente en proceso, en
lujuriosa realización. Y el humor siempre
presente, haciendo irónica la desventura.
Descripciones no difectas, tangenciales,
sugerentes a más no poder, lo siempre
deseado por el arte, decir sin decir, encontrar sin encontrar del todo. Algunas veces
un ritmo mesurando, cadencioso, como en
Lotería; otras, haciendo a un lado puntuación y buenas maneras, dejan salir un discurso a borbotones igual que el miedo,
como en Taba yo esperando el camión;
después el ritmo-rito de La cola del cuyo
que nos hace también bailar maraca bongó
tambores, todos viendo, bailando y viendo
al mismo tiempo el "ama que bailaba en
purititas taras". Con un código que no conozco pero que al mismo tiempo no necesito porque el ritmo me lo dice todo y bailo,
bueno, leo, porque vamos a leer, ha dicho el
bilalao y nosotros calladitos, esperando a
que Pamela se acerque, invitona o desafiante, seductora o histérica invencible, inolvidable. Dejo é~ dijeron ellos y nimangui se
ha abocado a inventarla, a decir muchacha
loca, sirvientes negros, cabello morado,
mansión del Epinicio, y a fin de cuentas

soledad. Y escnbimos mentalmente Los
Capítulos que se le Olvidaron a De León
Contreras. Porque esto no es nada más de
quedarse quietecitos, hay que bailar al ritmo del bongó, danzando, dando zumbos,
"chicote chicoteando". Escribiendo historias nunca oídas con el pelo y con los pies,
llenándonos la panza de kava aunque sea
seguro que va a haber guarabís y guaribás,
porque aquí nada es secreto aunque sí todo
sale por sorpresa, dejando siempre una
puerta abierta por donde se asome el receptor, la 'pequeña trampa' tendida para atraparlo, para encajarle un puñal, para violarlo, para obligarlo a que nos diga quién es
Pamela. Porque en el título está la clave, el
camino que puede unir los dos lados del
espejo: Pamela por nosotros mismos. Es
aquí donde los límites de ficción y realidad
vuelven a juntarse, casi que a unirse, porque
nosotros somos todos; Oliver y Silfo; Ligia
mentira y Sebas muerto en la Trenza; Landois yContreras; Pamela y De León; Usted
lector, y yo; la señora que pasa con su
chiquillo en brazos·y el solitario que se
sienta a leer por las tardes en la alameda. La
novela no escrita, la novela que se rehace en
cada lectura, en cadarelectura. Entonces es
como comprendo bien que "Este libro no
alcanza sólo con releerlo sino que es necesario reescribirlo" (Genette), porque estamos en el límite donde realidad y ficción se
cruzan: Pamela del Río es Dosfilos 33 y
nosotros frente a la mansión del Cerro del
Epinicio. La puerta que nos lleva al mundo
de la ficción se ha abierto. "El, ella, todos
sospechaban algo y todos tenían razón". El
riesgo de quedar atrapado, lector, se lo
aseguro, vale la pena.

Jesús de León y Gabriel Contreras: Pamela del Ríopor
nosotros mismos o bajo el rencor. Dosfilos Editores,
México, 1988, 104 pá~.

�,.,

A LOS CINCUENTA ANOS DE
JOSE EMILIO PACHECO

Lo novedoso en José Emilio Pacheco no es su madure-z artística e intelectual, porque ésta la disfrutamos sus lectores desde
hace ya tres décadas. Lo novedoso y hasta extraño es ver como un escritor de labor tan consistente, diversa y sostenida arriba
este año al medio siglo de vida. Bueno, este accidente cronológico sorprenderá a José Emilio -lo imaginamos- entregado
según su costumbre al silencioso trabajo del homme de lettres cabal.
Y como su obra trasciende ya a otras lenguas y culturas, transcribimos aquí dos muestras del efecto que en recientes publicaciones francesas han causado dos narraciones suyas: Las batallas en el desierto y Morirás lejos.

NUEVO RELATO DEL HOLOCAUSTO JUDIO

del Reich. Este juego de rupturas entre los diferentes p1anos es de un efect o sorprendente
.
y constituye un acierto;
a historia
otro tanto
ya
asa con el procedimiento, perfectamente justificado y coherente: el autor e~gró esa m~era ~ara co:~\:as de la vida

::.n ve= contad~ pero q,e se p,ede oontru- ahora piempre, Pº"I"' el oMdo n;¡:.•:.:;,n~~,1;.bién por fas líneas
política francesa reciente muestran la absoluta necesidad de _ese recuerdo mcesan ~nista co{ltr! Hitler Además usté no es
de un justo tono impresionante: "~sté se creyó todo 1~ quebdice¡ la ~riag::::.. y un poco más adelante: "-Mire usté
· dío verdá Para qué compra el pleito Por qué no escnbe so re os m os e
,
b.d
~: plano no hay derecho a perder el tiempo en eso habiendo tantos proble~as aquí donde p~es ~ornas no ha ha 1 0 nunca
ese problema pregúntele a los mismos judíos y verá Son los dueño~ de casi todos los negoctos- .

Jean-Marie Saint-Lu

Tu mourras ailleu,s (Morirás lejos), José Emilio Pacbeco. Traducido del español (mexicano) por Gérard de Cortanze. Ed. de La Différencc.

Las batallasen el desierto (1981), breve e intensa novela aparecida al finalizar 1987 en la misma editorial, permitía al público
francés descubrir a un autor considerado enMéxicoy en Latinoamérica como uno de los más importantes de su generación.
Poeta, cuentista, novelista, traductor de Baudelaire y de Rimbaud, José Emilio Pacheco nació en México (1939). Mo,ir6s
lejos, su primeranovela, data de 1967. Ya era tiempo que apareciera aqu~ lo extraño es que no haya tentado antes a alguno
de nuestros "grandes" editores.
Es una novela asombrosa, en primer lugar, por la técnica del relato. Detrás de una persiana metálica, un hombre levanta
una de sus láminas con dos dedos, el índice y el anular-lo que no debe ser fácil. Y observa a otro hombre sentado en una
banca de un jardin público, sumido al parecer en la lectura de los anuncios clasificados de El U11iPersal. El aire está
impregnado de las emanaciones de una fábrica de vinagre cercana.
He aquí el ambiente que podría no figurar en los titulares de un diario y ubicarse no importa dónde. En un primer plano,
el libro consta de las inquietas reflexiones de M, que se interroga sobre la personalidad del hombre sentado: teme se
encuentre allí para vigilarlo y perseguirlo. Lo que por su parte conduce al lector a interrogarse acerca de la identidad de M,
de quien conoce rápidamente su gusto "nostálgico" porviviseccionar gusanos con la ayuda de una hoja de rasurar, antes de
arrojarlos aJ fuego. Lo "nostálgico" es un rasgo de ingenio; un simple adjetivo -y el pasado del misterioso personaje es todo
lo que de pronto nos interesa.
Ese pasado es objeto de un segundo relato, superpuesto al primero: la novela se toma el relato de acontecimientos cuya
memoria
no debe extinguirse, porque "olvidar sería un crimen, perdonar sería un crimen. Queremos encontrar la moraleja
de
la historia".

~
11')

Al llegar a estas líneas, ellector no ignora ya que se le propone un nuevo relato del holocausto judío-de todos los holocaustos
judíos. Nuevo, ese relato lo es en los dos sentidos del término: es ésa una de sus bellas cualidades. En efecto, Pacheco amplía
sus propósitos al relacionar las exacciones nazis de la historia reciente con la destrucci~n del Templo de Jerusalén por el
ejército romano de Tito. La historia de M, intitulada significativamente Sa/ónica, es interrumpida por diferentes episodios
delas persecuciones sufridas por los judíos a través de la historia:Diásporo, glosa del historiadorjudeoromano F1avioJosefo,
Grossaklion, relato del extenninio del ghetto de Varsovia, Totenbuch, los campos de la muerte, y Gotterdiimmen111g, el fm

· · éd'tco nazi,· céleób~agrosamente
e por sus experimentos
in vivoal(ilos!nlsanos!)
aplilPero quiénesM? Poco a pocosesabequees un vieJoi:'1.
de la muerte
fmilizar la guerra.
cados a "subhombres" recluidos en campos de exte~o, y que esca~entales Por su uesto el nombre del doctor Mengele
Hastaesposiblequehayasidoempleadoporlosse7cios~etosoCCJ incide~cia ud:zada hábilmente por el autor, el del
de rni:nediato ~e nos ~ene a la mente, pero tamb1 ~ gr;:~d:
r~ io autor realiza ese paralelo, hace ya mucho que el
Maldito
dáe
Fntz
~d
g,ddel
quimilie
~tupdu~:c::;~;~a;d:~amente
co!i;e
obsesionar a su lector. Es ése a todas luces el efecto
lector est convenci o e su s
.
que busca.

~t

·
¡
ue no uede ser para nosotros sino uno de esos cazadores de nazis tan
,oesde_ese
~l persona
senb~aédnoese:t:a~:~
socomdos.momento,
El es eso, cierto,
peroJetam
1
•y cu~ndo
. su identidad nos es revelada, in fine, se impone un momento
de reflexión, reflexión'que se dirige también aJ objeto de la literatura.
" · ,, n una voluntaria frialdad casi científica y el rigor del que observa un fenóm~no
Agreguemos
quecadáver
esa novela
escnta ' co traduc1'da. El traductor acierta en lo más dificil: transmitir, más, allá del ngor
0 di
• a un
estátan
excelentemente
d
seccion
'
.
1 t aJ evocar una historia más punzante que la contada a traves de g1osas e
formal, el inmenso dolor que expenmenta e au or_ o todas artes aunque en un tono casi siempre indiferente. El arte
documentos
lo~ que el horror
t~ansptr:
de esta novelaautén:icos
mexicana en
-y uruversal-nos
concierne
a o . La lit~ratur~ encuentra aquí una de sus más bellas justificaciones.
(De Magazine littéroire.)

~:s

Jean-Marie Saint-Lu

Traducción de Miguel Covarrubias

�JOSE EMILIO PACHECO: CENTINELA MEXICANO
José Emilio Pac_heco: Tu mowras ail/eurs, traducido por Gérard de Cortanze, La Différence, París, 168 pp.; Batailles dans
le déser1, traducido por Jacques Bellefroid, La Différence, París, 96 pp.

máquina narrativa para anular, haciéndola sospechosa, cualquier lectura novelesca de Morirás lejos. Porque, paralelamente
a ese primer relato, José Emilio Pacheco incorpora otra serie de textos que remiten por su parte a la destrucción del templo
por Tito, las torturas de la Inquisición, el arrasamiento del güeto de Varsovia y los campos de la muerte.

A la vez ~eta, cuentista y novelista, dramaturgo y ensayista, crítico y traductor (Beckett, Calvino, Benjamín, Rimbaud ...),
José Emilio Pacheco pertenece a esa generación de escritores nacidos en los años treinta, cuya obra, informada por todas
las aventuras de la prosa y de la poesía, podría dar un poco de aire a una literatura europea prisionera de sus prejuicios.
Porque, como el argentino Juan JoséSaer, José Emilio Pacheco compone una obra refractaria a todas las determinaciones
latinoamericanas.

José Emilio Pacheco está consciente de que hacer una "novela" sobre el holocausto sería una traición e implicaría sobre todo
el riesgo de reducir una verdad tan indudable como monstruosa. Así pues, se le exige al lector que reinterprete las
perversiones det"primer relato -el de "eme"-y resista a todos los artificios de una ficción siempre escandalosa frente al
sufrimiento humano y al carááer irrefutable de los hechos históricos. Mantenido en constante vigilancia por el enigma que
plantea la identidad de los dos personajes, el lector se ve exiliado a un texto trucado, sin referencias, que prolifera por todas
las exacciones cometidas por la barbarie humana: la destrucción del templo de Jerusalén coincide aquí con la del sentido.

Aunque José Emilio Pacheco dispone hoy día de una obra importante (escnbe desde los veinte años de edad), sólo el año
pasado una de sus novelas-Las batallas en el desierlo- se tradujo al francés. Ahora aparece, en una traducción de Gérard
de Cortanze, uno de los textos más célebres de José Emilio Pacheco: Morirás lejos.

Así, en Morirás lejos, indicios, ecos y variaciones sutiles comunican lo imaginario con la realidad, y sus relaciones se invierten,
ya que aquí, como en Hamlet, se le reserva a la ficción, a la mentira, el papel de revelar el crimen yla identidad del asesino,
ya sea pasado, presente o porvenir, porque, como escnbe José Emilio Pacheco, fue un pobre intento de contribuir a que el
gran crimen nunca se repita. Para que así conste.

Las batallas en el desierto cuenta la historia de la americanización progresiva de la sociedad mexicana a la vez que traza el
mapa de las identidades perdidas. La novela, como en el chiste mexicano, narra la historia de la primera generación de
nort~american~s nacidos en México, _la de los muchachos de la Coca Cola y las hamburguesas, versus la de los tacos y el
tequila. Pero, SI Las batallas en el des1e110 puede funcionar como un "Me acuerdo" mexicano -Me acuerdo, no me acuerdo:
lqué año era aquél?-, ante todo se trata de la novela de aprendizaje de los signos de una Norteamérica cromada como el
radiador de un Buick y la educación sentimental de un adolescente conmovido por la madre (medias de nailón y labios
pintados) de un compañero de clase. Autobiográfica -José Emilio Pacheco escribe aquí sus "ilusiones perdidas" sobre un
fondo de melancolía fifties y soledad laberíntica-, Las batallas en el desierlo es un relato de la memoria y de la fundación.

Jean-Diclier Wagneur

De LiberaJion, trad. por Paloma Vi llegas.

Morirás lejos parece a primera vista muy alejada delas batallas en el desierlo. Porque esta novela obedece a otra necesidad
más grave: la de escribir sobre el holocausto, sobre el nazismo. Nacido en 1939, José Emilio Pacheco se plantea, como un
acto ético, la necesidad de luchar en su país contra la ignorancia, el olvido, la banalización y, sobre todo, las reactivaciones
del espectro hitleriano. Además, este libro se vincula a su empresa precedente como una interrogación angustiada sobre las
primicias monstruosas del mundo en quesedesarrollaronsu infancia y su adolescencia.Aquí, el "Me acuerdo" delas batallas
en el desie110 se complementa con un imperativo moral: "No debo olvidar nunca".
Un hombre, "eme" mira a través de las persianas metálicas a otro hombre que lee un periódico sentado en un banco en un
~arque púb_lico. _lQuién es "eme"? lQuién es ese hombre llamado más tarde ''Alguien", que lee su periódico en el parque?
1.Qué relación tienen el uno con el otro? Tales son las preguntas que van a multiplicarse a lo largo del hbro, escrito en la
tradición de un Steme o un Diderot. La narración multiplicará todas las hipótesis relativas a la identidad de los personajes.
Y, muy pronto, "eme" aparecerá como un antiguo médico (!) nazi, un experimentador del horror, refugiado en México
después de la caída del Reich. En cuanto a ''Alguien•: puede, en una total equivalencia, ser a la vez el agente encargado de
su captura, un escritor (lPacheco?) o el otro, cuya presencia insoportable para la paranoia de "eme" es el objeto de todos
sus delirios: ''Tal vez no hay nadie en la banca del parque. O quizá hay seis millones de fantasmas sin rostro".
A partir de esa situación mínima (la referencia al nouveau roman es muy sensible), José Emilio Pacheco construye una

Tomado de LA jornada, 10 de Junio de 1989

�PRODUCCION Y PROPIETARIOS
AGRICOLAS EN EL CENTRO-SUR DE
NUEVOLEON
(1880-1910)*

José Antonio Olvera Sandoval
REGION

El área geográfica de estudio, comprende ta, Linares y Gral. Terán.
una extensión de 9,689 Km2, se divide en
Desde los inicios del siglo XIX, esta
ocho municipalidades: Allende, Cadereyzona agrícola destaca a nivel regional por
ta, Gral. Terán, Hualahuises, Linares,
los volúmenes de maíz y piloncillo que
Montemorelos, Rayones y Santiago. Esta
comercializa en el gran Norte Oriental. El
subregión, a diferencia de otras demarcacrecimiento demográfico que comienzan a
ciones del Estado, se caracteriza por
presentar algunos pueblos norteños (dediposeer una serie de factores fisico-biocados fundamentalmente a la minería, ta
lógicos favorables para las actividades
ganadería, el comercio y en menor medida
agropecuarias y forestales. En las últimas
a ta actividad fabril) durante la segunda
dos décadas del siglo XIX, numerosos
mitad del siglo, posibilitará en un alto
agentes económicos nativos y del exterior,
grado que los agricultores de esta fértil
aprovecharán estas condiciones naturales,
comarca aumenten el volumen de su
que aunadas a la perspectiva económica
producción.
porfirista "del progreso", les permitirán
ampliar sus capitales sobre la base de
Esto adquiere mayor viabilidad en los
diversas explotaciones agrícolas.
noventas con el tendido de las vías férreas;
el ferrocarril comunicará estas tierras con
La zona Centro-Sur, se aísla de la
Monterrey al Norte y con Tarnpico al Sur.
Norte y de la Sur, por las barreras oroEl trayecto que seguía esta ruta denotaba
gráficas que caprichosamente le ha franuna ostentosa fertilidad para el viajero.
queado la Sierra Madre. En medio de estas
Reau Carnpbell, en su Gu(a de México,
barreras naturales se conforma una extenmenciona que los poblados de la zona eran
sa variedad de fértiles valles, de los cuales
" ...toda una comarca bien regada, muy
un gran número son irrigados por los ríos y
distinta de otras muchas que en México
arroyos que se desprenden de las montaatraviesan los trenes".2 Y denomina a la
ñas. Entre los factores geofísicos, éste
municipalidad de Linares como "una
último resulta de vital importancia para
ciudad floreciente entre campos-de caña" .3
comprender el óptimo desarrollo que
tendrán algunas entidades productivas.
De hecho, desde que el ferrocarril
Según informes de la época,1 los prin- llega a Monterrey a principios de los
cipales ríos que beneficiaban la agricultura ochentas, crea las posibilidades para que
eran el Ramos, el Lazarillos, el San Juan, el los agricultores de mayores recursos de ta
Pilón, el Pesquería, el Santa Catarina, el zona importen de Estados· Unidos la
Hualahuises, el Potos~ el Pablillo y el maquinaria, la herramienta y otros enseres
Blanquillo. En algunos lugares de la zona, agrícolas modernos (dado que el trayecto
estos ríos llevaban volúmenes de hasta dos de caminos carreteros entre estos lugares y
mil litros de agua por segundo. Los Monterrey no era muy distante). Ya en
municipios que poseían mayor tributación 1883, el gobernador Genaro Garza García
hidrográfica son Montemoretos, Caderey-

informa que " ...comienzan a aparecer
dispersamente útiles para romper ta tierra,
sembrar y cegar las mieses, molino para la
caña de azúcar, para grano, y molinos que
aprovechando la fuerza motriz del viento,
pueden extraer y utilizar agua en grandes
cantidades" .4
La industrialización de la ciudad de
Monterrey también trajo consigo saldos
positivos para la comarca. No sólo porque
significaba un amplio mercado para los
cereales y el piloncillo debido a su crecimiento demográfico, sino porque, además,
algunas de las industrias regiomontanas
fabricarán importante maquinaria
agrícola. Por ejemplo, la Fundidora de
Fierro de Monterrey, producía molinos
para moler maíz y caña.5

Durante el siglo XIX se producían en
esta zona una amplia variedad de cereales,
gramíneas, hortalizas, frutas y productos
tropicales. Sin embargo, sólo la
explotación del maíz y de la caña de azúcar
(y su transformación en piloncillo) se
realizaban con fines comerciales; el resto
sólo se producía para el autoconsumo.6
El maíz se comercializaba en Nuevo
León (la producción zonal representaba
un 45%), principalmente. en Monterrey y
algunos sobrantes se enviaban a
Tamaulipas. La caña producida en esta
zona se procesaba localmente para
obtener el piloncillo, producto semiindustrializado que tiene en todo el
período una constante demanda en casi
todo el norte del país, desde Chihuahua
hasta Tamaulipas, comprendiendo además

•síntesis de la ponencia ' Vida rural y actividad económica en el Centro Sur de Nuevo León, 1880-1910•, presentada en el VII Seminario sobre la formación del
00

1/'\

Capitalismo; el enfoque regional, celebrado en Morelia, Micboacán, del 9 al 11 de noviembre de 1988.

�a Zacatecas. En esta actividad, Nuevo
León destaca a nivel nacional y fundamentalmente esta zona, que contribuye casi
con el 40% estatal (véase Anexo ID).

período y afectará enormemente a los
productores nativos (medianos y
pequeños) que no pueden competir con los
agricultores estadounidenses.

de eficientes sistemas de riego, sin
embargo, el resto de las unidades de
producción lo obtienen fundamentalmente
por el sistema de temporal.

Durante el período analizado, destacan los municipios de mayor extensión
geográfica y que además disponen de
mayores recursos naturales. Estos factores,
aunados a otros de carácter socioeconómico, explican en gran medida por qué
la evolución demográfica de esta zona -a
diferencia de otras en que suele estancarse
y/o declinar- tiende a ~umentar en forma
constante y casi a duplicarse en cuatro
municipios (véase Anexo I).

Los principales municipios productores de maíz fueron Montemorelos,
Linares, Cadereyta y Gral. Terán. De
estos, Montemorelos fue el que presentó
mayor constancia y volumen en la
producción, debido a que era el que más
terreno dedicaba al cultivo, aproximadamente 1,700 hectáreas. A pesar de que
existían numerosas fincas rústicas dedicadas a este cultivo, sólo 20 haciendas
montemorelenses son consideradas de
importancia y son a propósito las mejor
equipadas y cuyos dueños destacan además
en otras actividades agrícolas. Un caso que
aparenta mayor concentración en la
producción es Cadereyta, en donde sólo
seis haciendas son consideradas como
importantes productoras; en este pueblo se
destinaban alrededor de 950 hectáreas al
cultivo. 7

En cuanto a la caña de azúcar, su
cultivo era más extendido y básicamente
las mejores cosechas se obtenían a través
del sistema de riego. La variedad que más
se cultivó fue la denominada "morada". A
pesar de que necesitaba de doce a catorce
meses para madurar, debido a las heladas
tempranas se cortaba a los nueve meses. El
período de cosecha abarcaba aproximadamente dos meses y a los jornaleros se
les pagaba diariamente un salario que
oscilaba entre 36 y 50 centavos. Una vei.
concluida la cosecha se transportaba a las
haciendas por medio de carretas tiradas
por bueyes·. En estos Jugares se procesaba
para obtener el piloncillo y, en menor proporción, azúcar y aguardiente.

La producción de maíz tuvo sus
mejores cosechas entre 1895 y 1910, siendo
la de 1900 la más alta, con 20.4 mil
toneladas. Pese a que los volúmenes de
producción obtenidos en la comarca
resultan considerables comparados con los
de otras zonas, esta cantidad resulta
insuficiente para abastecer el mercado
regional, principalmente a Monterrey.
Sobre todo, en los años noventas -época
del auge industrial regiomontano- son muy
recurrentes los informes de gobierno que
manifiestan la carencia de este grano.
Quizás ante el aumento de la demanda,
muchos agricultores intentan aumentar el
precio del producto, creando serios
problemas en las ciudades (sobre todo en
Monterrey, donde se ofrecía a un precio
que variaba entre 4 y 6 pesos el hectolitro).
Ante esta situación, el gobernador
Bernardo Reyes decreta que este cereal se
importe de Texas a través del ferrocarril.

Este suceso marcará un rasgo
fundamental al comercio del maíz, debido
a que la política se mantiene en casi todo el
o

\D

Según estimaciones de las autoridades
municipales y de los agentes locales de la
Secretaría de Fomento, la relación entre el
costo de producción y el precio fmal del
producto en las principales fmcas rústicas
de la zona era la siguiente: Allende 2.00/
4.50 pesos; Cadereyta 2.50/3.00; Gral.
Terán 3.00/4.00; Hualahuises l.50/3.00;
Linares 2.50/6.00; y, Montemorelos 0.50/
4.00.8 Además, en Gral. Terán se les pagaba a los jornaleros siete pesos mensuales y
una ración de 16 litros de maíz cada
semana; por el contrario, Linares y
Montemorelos ofrecen siete y seis pesos
mensuales, pero con 70 y 78 litros de ración
maicera, respectivamente.9 Las haciendas
que destacan en esta actividad disponían

Para el período de 1880 a 1895, casi no

se disponen datos acerca de la producción
cañera. Empero, por medio de otras
fuentes, hemos constatado que desde
entonces y hasta 1910, la zona Centro-Sur
es de las principales entidades productoras
del Estado y de la región. En esta actividad
también destacan Linares, Montemorelos
y Cadereyta, que son a fin de cuentas las
poblaciones más irrigadas de la zona,
requisito básico para obtener buenas
cosechas cuñeras. Como se mencionó
anteriormente, se destinaba casi en su
totalidad a la producción de piloncillo, con
relativa excepción de Linares y Cadereyta
que destinan una parte a la producción de
azúcar.10
La producción del piloncillo había sido
durante muchas décadas una de las

actividades agrícolas nuevoleonesas de Nuevo León. Sin embargo, sólo dura
mayor abolengo. Se obtenía en infinidad funcionando algunos años. Es hasta 1892
de haciendas distribuidas a lo largo y ancho cuando se establece en Linares la fábrica
del Estado. Sin embargo, sólo los pueblos de azúcar "Compañía Azucarera Mexide la zona presentan. abundantes exce- cana", fundada por un notable empresario
dentes para el mercado del Norte del país, regional, Francisco Armendaíz.13
sobresaliendo Montemorelos, Cadereyta y
La empresa producía anualmente de
Linares. Según datos de las autoridades
200
a 250 mil kilogramos de azúcar
municipales, en Montemorelos las pringranulado
y 30,900 litros de alcohol;
cipales factorías eran 79, todas utilizaban
funcionaba
sólo durante los meses de
molinos de hierro procedentes de Innoviembre
y
diciembre que era la época de
glaterra y Estados Unidos, cada unidad
zafra.
Poseía
una moderna maquinaria que
productiva utilizaba aproximadamente a
incluía:
molinos
para caña, aparatos de
70 trabajadores y les ofrecía un salario de
azufrar,
defecadoras,
clarificadoras, filtros,
15 pesos al mes; el kilograma de piloncillo
centrífugas,
granulador,
secador y máquise vendía a diez centavos. En cambio,
nas
para
aprensar
en
cuadros.
Requecía
Cadereyta y en menor grado Linares,
como
materia
prima
1,442
toneladas
muestran una mayor concentración en
cuanto a la modernidad de la producción. métricas de caña de azúcar, 47.9 toneladas
Cadereyta poseía 228 factorías en las cua- de maíz, 3 de cebada y 20 de centeno; los
les sólo 26 disponen de maquinaria mo- primeros dos productos los obtenía en la
derna, de estas sólo 3 molinos de hierro localidad y el resto en Coahuila y Puebla,
utilizan fuerza de vapor, 22 fuerza respectivamente. Estaba unida por un
hidráulica y el resto fuerza animal; Linares ramal a la vía del ferrocarril. Utilizaba
tenía 45 fábricas de piloncillo con molinos fuerza de vapor de 500 caballos, consumía
de hierro, de los cuales 22 utilizan fuerza aproximadamente 1,231 cuerdas de leña
hidráulica y el resto anima~ empleaba con valor de $2,250.00; también utiliza
aproximadamente a 950 trabajadores y se como combustible el bagazo de la caña de
les pagaban 31 centavos. La temporada de azúcar. Tenía seis empleados que ganaban
137 pesos mensuales cada uno y 62
molienda duraba 75 díás. 11
operarios con salarios de 75 centavos
En este rubro, más que en otro, se diarios. 14
resalta un notable grado de concentración
Hacia 1895 comienza a destacar en
productiva. Por ejemplo, en Hualahuises
Montemorelos
y en menor medida en
sólo tres haciendas producen más del 90%;
Allende y Linares otra nueva actividad; la
en Montemorelos cuatro haciendas producen el 24.7%; y en Linares 16 producen producción citrícola. Este producto se
diferenciará del resto por varias razones.
el65%.12
Para empezar, su producción se destina
La producción de azúcar tenía un radio fundamentalmente al mercado norteamede actividad más estrecho. Fue en ricano, su eficiente explotación requería de
Montemorelos en el año de 1844 cuando se fincas bien dotadas de riego e infraestableció el primer ingenio azucarero de estructura, no necesitaba grandes exten-

siones de tierra para obtener cosechas
lucrativas y, sobre todo, su instauración
original en Montemorel9s corrió a cargo
de agentes económicos provenientes del
extranjero, principalmente norteamericanos.15 Estos personajes vienen a culminar
un proceso de modernidad capitalista que
ya se venía presentando desde los años
ochentas.
Dichas- innovaciones económicas se
manifiestan en el ·"uso burgués" de la
tierra, en la aplicación de la técnica
agrícola más eficiente, en la utilización de
modernos y rápipos medios de comunicación, en la búsqueda de mercados más
distantes y lucrativos y, además, en las
nuevas relaciones salariales que comienzan a imponer algunas unidades productivas y que consisten en el pago de
salario en dinero y de proporciones
comparables a las ofrecidas en la industria
regiomontana (esta situación se presentará
sobre todo en la citricultura).16
Los agentes económicos que imprimen
el sello capitalista a la tierra de la Zona
Centro-Sur, serán personajes tanto del
interior como del exterior. En el caso de
los foráneos habrá que distinguir dos
grupos. Uno de ellbs lo constituyen los
empresarios regionales que pese a que
tienen su principal fuente económica en
Monterrey, también invierten capitales en
los municipios de la comarca. Tal es el caso
de los Izáguirre-Maíz, Miguel Ferrara,
Valentín Rivero, Jerónimo Trevi.Jio y sobre
todo, Francisco Armendaíz; todos disponen de sendas unidades productivas en
los municipios de Allende, Cadereyta y
Linares. El otro grupo estaría representado por los norteamericanos que
desde fines de los ochentas comienzan a
O\

.....

�experimentar la implantación de patrones
citrenses en esta zona y que empieza a
culminar en Montemorelos a partir de
1895 (a partir de entonces y hasta 1910,
este producto ocupará en este municipio el
tercer lugar en importancia). Esta
actividad, que fundan Joseph Andrew
Robertson, John Wilmot Taylor, Ricardo
Mitchel, León N. Stwart y otros
norteamericanos más, resulta de vital
importancia para los años posteriores al
movimiento armado de 1910, ya que será
esta actividad la que predominará en la
mayoría de los pueblos de la zona.
La intromisión de estas personalidades

en la zona, corrobora de alguna manera las
ventajas que estas tierras podían ofrecer
para la ampliación de los capitales rústicos,
que aunados a las relaciones políticas que
este grupo de propietarios pudiera tener
con las autoridades poñrristas de la
localidad, la perspectiva se tomaba más
favorable. Tal es el caso de Francisco
Armendaíz, quien en 1898 recibe del
ejecutivo estatal dos concesiones para
aprovechar las aguas de los ríos en el riego
de sus tierras de Cadereyta; el 17 de marzo
recibe autorización para aprovechar aguas
del río San Juan por la cantidad de 1,500
litros de agua por segundo y el 14 de
octubre recibe concesión para explotar las
aguas del arroyo de San Diego.17
De los agentes económicos nativos,
sobresalen aproximadamente una veintena
de propietarios que destacan en dos o más
actividades agrícolas. Al igual que el grupo
anterior, disponen de tierras bien equipadas con sistemas de regadío y poseen
además moderna técnica agrícola. Algunos
de ellos son dueños de más de cinco fincas
agrícolas, otros sólo disponen de dos o tres.

La gran mayoría de estos propietarios se

localizan en los municipios más productivos, principalmente en Montemorelos y Linares. Al igual que los personajes
anteriores, las fuentes de la época también
los señalan como las personas "más
prósperas" de la comarca.
En este sector suelen destacar grupos
parentales que ostentan en conjunto más
de diez propiedades. En el período
analizado, hemos detectado sobre todo a
cuatro familias: los Berlanga, los Parás, los
Ballesteros y los Echavarría (ver anexo
IV). Estos propietarios tienen su principal
asiento en Montemorelos, a excepción de
los Berlanga que disponen de diferentes
propiedades en el sur de Nuevo León y en
San Luis Potosí. Estas personalidades no
sólo participan eficientemente en el grueso
de las actividades agrícolas, sino además,
muchos de ellos realizan actividades
comerciales en las áreas urbanas de los
pueblos en mención, y sobre todo,
refrendan su hegemonía local ostentando
los altos puestos políticos del municipio. 18
Los 25 propietarios seleccionados
disponen de 92 propiedades (entre
haciendas y ranchos); en Linares disponen
de 39 propiedades y representan el 29% de
la concentración agraria; en Montemorelos tienen 45 y ahí la concentración
representa un 10.2%.19 En general, las
tierras de labor de esta zona se encontraban muy subdivididas, sobre todo en
Allende y Gral. Terán. Sin embargo, las
propiedades de estos personajes se
localizan en las áreas de mayor irrigación
natural. Es por ello, entre otras cosas, que
destacan económicamente en la producción agrícola zonal, ya que estas actividades, para brindar eficientes cosechas

requerían constante riego, como es el caso
de la caña de azúcar y de los cítricos.
La producción agrícola zonal que se
había integrado en gran escala con la
economía regional y del norte del país y, en
menor medida, a la internacional con el
Sur de Estados Unidos se interrumpirá a
partir de 1912-13, cuando los estallidos
revolucionarios desestabilicen gran parte
de la economía nacional e incluso a nivel
local también se presentarán notables
incidencias sociopolíticas2° que afectarán
el aparato productivo zonal que durante
los años poñrricos se había mantenido
inalterable.
Notas
1.- Nuevo León Reseña geográfica y estadística,
Libreria de la Vda. de Ch. Bouret, París-México,
1910, pp. 6-31.
2.· /bid., p. 11.

3.- /bid., p. U.
4.· Archivo General del Estado de Nuevo León (en
adelanteAGENL), Memorias de Gobernadores,
septiembre 16 de 1883, p. 11.

5.- AGENL, Secmaria de Fomento, 1899.

6 · La ganaderia también fue importante en algunos
municipios de la zona, sobre todo en Gral. Terán,
cuya producción de ganado mayor destaca a nivel
estatal durante todo el período analizado; en
menor proporción está Cadereyta, que destaca
en la producción porcícola.
7.- AGENL, Secretaria de Fornen/o, Expediente
relativo a las muestras de productos agrícolas
enviadas a la Sría. de Fomento, Monterrey, enero
5 de 1899.

8.- AGENL, /bid., Expediente con los cuestionarios
sobre agricultura, horticultura, silvicultura, caza y
pesca remitidos a la Sría. de Fomento,
Monterrey, abril 13 de 1902.
9.- AGENL, /bid.

10.· AGENL, /bid., Expediente que contiene los
cuestionarios elaborados por la Sría. de Fomento
acerca del cultivo de la caña de azúcar, la
elaboración de azúcar y panocha, Monterrey,
mayo 30 de 1895.

11.- AGENL, /bid., Expediente relativo a las noticias
rendidas a la Sría. de Fomento sobre la industria
en general en el Estado, Monterrey, agosto 18 de
1896.

12.· AGENL, lbid., Expediente relativo a los dalos
sobre industrias correspondientes al año de 1902,
Monterrey, diciembre 4 de 1902. Loe porcentajes
se obtuvieron cuantificando los datos que
aparecen en las listas de los productores de
piloncillo.

13.• Las actividades económicas que este personaje
desempeña en algunos lugares de la región, han
sido analizadOs y descritos por Mario Cerull~ en
Butguaía y capilalismo en Mo111errey 1850-1910,
&amp;l. Claves Latinoamericanas, México, 1983.
Francisco Armendaíz, tiene otra fábrica de
azúcar en Monterrey, en la demarcación
denominada "Gonzalitos", la cual producía
anualmente 182 toneladas de azúcar y 50,000
litros de alcohol
14.• AGENL, SecreJaria de Fomento, Expediente con
los informes sobre la existencia de fábricas de
azúcar granulado y de cuadros, Monterrey, abril
20de 1900.

IS.· Esto lo hemos ampliado más en: José Antonio
Olvera Sandoval "La citricultura de
Montemorelos. Sus inicios (1890-1910)", en
MarioCerutti (Coord.) Mo111erreyNuevo León El
Nores~ Siele estudios históricos, ¡¡:(I_ Facultad de
F'llosofia y Letras de la UANL, Monterrey, 1987,
pp. 151-175.
16.• lbidcn.
17.- AGENL, SecreJana dt Fomen10, 1899.
18.• Véase, José Antonio Olvera Sandoval, Op. Cit.,
pp. 164-165, ahí se mencionan los bienes que
poseían algunos integrantes de estas íamilias.
19.• El cálculo se hizo sobre la base de dividir el

número de propiedades del grupo seleccionado
con el resto de los demás propietarios. Aún no
disponemos de la información suficiente
respecto a la magnitud y extensión de las
llnidades productivas; sólo para el caso de

Linares existen datos completoe.
20.· Las diferentes calamidades que afrontan algunos
pueblos de estos lugares después de 1910, se bao
descrito en: José Antonio Olvera SandoYal, "En
el sur de Nuevo León amovilidad social", El
Porvenir, Sec:c. Cultural, Monterrey, 20 de
noviembre de 1987.

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

JACQUES PREVERT. Nació en Neuillysur-Seine, Francia, en 1900ymurió en 1977.
Poeta de la vida cotidiana, incorpora a su
obra el humor negro y el surrealismo;
también guionista de cine (Los visitantes de
la noche de Marce! Cam, etc.) y letrista de
canciones populares ("Las hojas muertas",
"Bárbara", etc.). Su ballet Le Rendez-vous
con música de Kosma y escenografía de
Picasso, se estrenó en el TeatroSarah Bemhardt (París, 1945). Algunos de.sus libros de
poesía traducidos al español: Historias,
Palabras, La lluvia y d sol, Espectáculo y
Fatras.
MADELEINE CHAPSAL. Véase Deslinde núm.19.
ROMAN INGARDEN (Cracovia, 18931970). Discípulo de Husserl en la Universidad de Friburgo. Se doctoró en 1918 con
una tesis sobre Bergson. Fueron temas
constantes de sus estudios el objeto de la
obra de arte, la música y la arquitectura.
Una de sus obras se titula Das literorische
Kunstwerk. Eine Untersuchung aus dem
Grenzgebiet der Ontologie, Logik und
literatwwissenschaft (La obra de arte literaria. Investigación en la zona limítrofe de la
ontología, la lógica y la ciencia de la literatura).'
MARIANNE TOUSSAINT (Torreón,
Coahuila, 1958). Es estudiante de letras
hispánicas en la Facultad de Filosofia y
Letras de la UNAM y coordinadora de
talleres literarios -a nivel vocacional en el
IPN. Ha publicado: Esta cuchilla móvil
(poesía, 1982) y Caligraf(a de Ariadna
(poesía, 1987).

'&lt;:t
~

AGUSTIN CUEVA. Sociólogo ecuatoriano radicado en México, especialista en el

tema latinoamericano. Autor, entre otros
títulos, de El desarrollo del capitalismo en
América Latina.
GONZALO CELORIO. (México, D. F.,
1948). Licenciado, maestro y doctor en
letras por la UNAM. Profesor de letras en
El Colegio de Méxicoy en la UNAM, donde
funge además como Coordinador de Difusión Cultural. Como crítico, es autor de El
suma/ismoy lo real maravilloso americano
(1976), Tiempo cautivo. La catedral de México (1980),Para la asistenciapública (1985)
y Los subrayados son míos (1986).
EUGENIA REVUELTAS. (México,D.F.,
1934). Ensayista. Maestra en letras hispánicas por la UNAM. Profesora de la Facultad
de Filosofia y Letras de la misma Universidad. Ha publicado: Vida y poesía en la obra
de Alfonso Reyes (1979), Novela mexicana
contemporánea I (1985), Revueltas en el
banquillo de los acusados (1987), entre
otros títulos.
ARTURO SOUTO (Madrid, 1930). Maestro de la Facultad de Filosofia y Letras de la
UNAM. Elaboró para el Programa Nacional de Formación de Profesores (ANUIES)
una serie de opúsculos didácticos: El lenguaje literario; Relación de la literatura con
las otras artes; literatura y sociedad; El
ensayo y Siglo XIX: romanticismo, realismo
y naturalismo.
ELSA CECILIA FROST. Traductora del
alemán (Kant y elproblema de la metafísica
de Martín Heidegger) y del francés (Las
palabras y las cosas de Michel Foucault),
labora en el Centro Coordinador y Difusor
de Estudios Latinoamericanos (UNAM).
JESUS DE LEON (Saltillo, Coahuila,

1953). Colaborador del suplement
cultural Aquí vamos (periódico
porvenir), Deslinde y otras publicacion
regiomontanas, ha pertenecido a vari
talleres literarios en esta ciudad ycoordinado el taller de narrativa del Instituto de
Cultura de Nuevo León. En Saltillo estudi
la normal básica y la superior, y rear
estudios de maestría en lengua y literatura.
Ha publicado: Nos llamarán a todos (volumen colectivo de cuentos), Afuera hay un
mundo de gatos (cuentos, 1987) y Pamela
del Ríopornosotrosmismos o bajo el rencor
(cuentos, 1988). Es miembro del consejo
editorial de la revista Dosfilos.
JOSE
ANTONIO
OLVERA
SANDOVAL. Licenciado en historia, egresado de la Facultad de Filosofia y Letras
de la UANL, donde se desempeña como
investigador. Maestro del área de humanidades en el Tecnológico de Monterrey.
Miembro activo de la Asociación de Historiadores del Noreste A.C., ha publicado
varias investigaciones de tipo regional en
volúmenes colectivos y revistas especializadas.
ALFJANDRO DELGADO. (Morelia,
Michoacán, 1954). Fotógrafo, pintor, ensayista, poeta y narrador, hizo estudios de
cinematografia en la UNAM, y actualmente es profesor de artes plásticas en el
Instituto Michoacano de Cultura. Ha participado en exposiciones individuales ycolectivas en Guadalajara, Monterrey, la ciudad
de México, Los Angeles (EEUU) y otros
lugares. Ha publicado: Ponagmf(as I: Detrás de pue,tas ce1TOdas (dibujos), La elegía
de los triángulos (ensayo), entre otros títulos.

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              <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1989, Vol. 8, No 23, Enero-Marzo</text>
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              <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Voz azul de un pez</name>
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