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                  <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Manuel Silos Martínez
SECRETARIO GENERAL: Reyes S. Tamez Guerra
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Ricardo C. Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Miguel de la Torre Gamboa

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 34 / VOL. X / OCTUBRE-DICIE1\1BRE DE 1991

CONSFJO EDITORIAL
María del Refugio Garrido
Armando González Salinas
Rodolfo Martínez Cárdenas
Líclice de la Luz Ramos
Genaro Saúl Reyes Calderón
Osear Rodríguez Arredondo
Saúl Souto
María Zebadúa Serra
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Pablo Alamillo
IMPRESION
Editorial Cargo, S.A.
Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven originales.
Correspondencia y canje: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás ·de los Garza, Nuevo León. México.
Publicación trimestral

....

�SUMARIO

LA HABITACION

LA HA BITACION
3 Atanás
Dálchev
MODERNIDAD DEFECTNA Y EXPRESIONES MODERNAS
4 MEXICO:
Abraham Nuncio

·9 TRES
GOLONDRINAS
Eisa Beatriz Garza
NOTAS SOBRE EL ENSAYO
11 Martha
E. García Sepúlveda
CINCO TEXTOS NESORIENTALES
17 Oded
Svercllik
LA NUEVA CONCEPCION DEL LENGUAJE EN WITTGENSTEIN. LENGUAJE Y REALIDAD
20 Silvia
Mijares
LA CRITICA DE HEGEL AL FORMALISMO DEL IMPERATIVO CATEGORICO DE KANT
23 Heinz
Krumpcl
ENTRE DOMINACION COLONIAL Y NATIVISMO HUMANISTA: FRAY ALONSO DE MOLINA,
29 Christioe
LINGUISTA NAHUATLATO DEL SIGLO XVI
Bierbach / María Robertha Leal Isida
LA TERCERA MUERTE DE MI MADRE
41 Dimitrios
Marousópoulos
MANUEL JOSE OTHON
44 Celedooio
Junco de la Vega
¿PERCIBE USTED EL PASO DEL TIEMPO?
46 Nora
Garro
LO INSIGNIFICANTE
48 Francis
Pooge
PONGE: EL ESCRITOR EN EL TALLER
50 FRANCIS
Aliette Arme!
SARTRE LECTOR DE PONGE
52 Jean-Francois
Louette
CRONOLOGIA DE FRANCIS PONGE
54 Marce!
Spada Christian Jacomino
ENSAYOS DE LITERATURA MEXICANA, DE HUMBERTO MARTINEZ
60 Humberto
Salazar
ARTES PLASTICAS DE NUEVO LEON
62 José
González Quijano
y

Atanás Dálchev
Diríase que en esta habitación
. .
.
hace mucho tiempo no ha v1v1do nadie,
que ha permanecido acerrojada
su puerta por años.
Hay aquí un olor a viejo
y polvo por todas partes,
aquí el tiempo transforma lentamente
en polvo inanimado casi todo.
En las esquinas avanza imperceptible

el nocturno crepúsculo
y languidece el sol de otoño
sobre las alfombras del piso,
y resplandecen invernales membrillos ambarinos
ordenados sobre una cómoda
como un gran rosario
de cuentas amarillas.
¿Qué rostros reflejó
y guarda celoso el espejo?
Parece ser una ventana
abierta en un mundo pretérito.
El reloj ya ha callado
y en su féretro negro
yacen muertas las horas
y duerme inmóvil el péndulo.
Retratos de mujeres que
ya se han ido de este mundo,
penden, amarillos de sol,
colgados sobre la pared;
dormido pesadamente sobre el piso,
el silencio sueña en el crepúsculo
y toda la triste habitación
palidece lentamente con la noche.

En este número, ilustraciones de revistas literarias regiomontanas de principios de siglo.

Versión directa del búlgaro de Reynol Pérez Vázquez

�MEXICO: MODERNIDAD DEFECTIVA
Y EXPRESIONES MODERNAS*

Abraham Nuncio
Después de casi doscientos años de vida
independiente, México no ha podido ser
contemporáneo de la modernidad instalada en otras partes del mundo. A
punto de arribar al siglo XXI, las modernas estructuras que inauguró la Revolución Mexicana han envejecido y en
su horizonte finiscular, aunque
insinuadas, no se vislumbran ni la revolución que requieren ni aquellas que
pudieran ser su alternativa.
La revolución de 1910 acercó al país
a la única modernidad que hasta ahora
conoció el siglo XX, misma que en sus
postrimerías verá sumirse en una crisis
casi catastrófica: el socialismo ruso.
Ambas sociedades, la soviética y la
mexicana, mantuvieron como eje de su
estabilidad y funcionamiento el régimen de partido-gobierno, en indudable
franco desprestigio.
La modernidad negaba, al despuntar
el siglo, lo que la modernización había
prohijado: crecimiento económico y
cambio tecnológico al servicio de unos
pocos y depresión material e injusticia
para las grandes mayorías. Aparentemente compatibles, modernización y
modernidad terminaron por chocar. No
sin dificultades, ésta terminaría por
imponerse.

Empleadas como términos equivalentes, modernidad y modernización
encierran un significado diferente. La
• Ponencia _presentada en el simposio
Mlxico: 1he Challenge of Modemity, La
Jolla, California, octubre de 1991, organi-

zado por el Centro de Estudios Ibéricos y
Latinoamericanos de la Universidad de California en San Diego.

imperio, federación, gobierno central,
dictadura. Tan sólo los regímenes dictatoriales de Antonio López de Santa
Anna y Porfirio Díaz representan,
sumados, casi la mitad del período
En la historia de las modernizacio- postindependiente. Entre 1824 y 1857
nes que han tenido lugar en México es fueron promulgados cuatro textos
importante señalar las reformas borbó- constitucionales. Los pocos gobernannicas dentro del régimen colonial; aun- tes que accedieron al poder y lo ejerque fue un cambio de gobierno, como cieron ciñéndose a la ley tuvieron un
dice Enrique Florescano, sus alcances piso social señaladamente restringido,
para las colonias fueron limitados. Otra según las varias leyes electorales que se
cosa es que hayan sido el caldo de cul- dictaron en ese siglo: ninguna de ellas
tivo de los movimientos independentis- contempló el sufragio universal, secreto y directo. Este fue, de hecho, una
tas que aflorarían en ellas.
conquista de la revolución de 1910, no
La independencia de España le per- sin mantener excluida a la mujer cuya
mitió a México aproximarse a la mo- capacidad electoral apenas le sería redernidad, sin conseguir alcanzarla, y conocida 40 años después.
llevar a cabo dos procesos de moderLa modernidad es impensable sin la
nización en el curso del siglo XIX. A
pesar de las sujeciones eliminadas y de democracia. Y ésta, como la definió
las reformas introducidas, los objetivos Alexis de Tocqueville, es impensable
de los liberales, que es el grupo con- sin la libertad combinada con la
ductor de esas modificaciones, se ven igualdad.
escamoteados, unos más que otros, por
Los documentos insurgentes que eslos gobiernos que ellos mismos presitablecían el nuevo estatuto de los meden.
xicanos respecto a la metrópoli colonial
Cuatro son los objetivos que los li- tienen por pilares esos dos componenberales se propusieron alcanzar si se tes. Pero para los forjadores de la nueacepta la opinión de Charles A. Hale: va nación fue más fácil la conquista de
la secularización, el anticorporativismo, algunas libertades que el establecimienel constitucionalismo y el rechazo al to de una mínima igualdad social como
monopolio. En lo que más logran avan- no fuera aquella que desterraba la
zar es en la secularización y de lo que esclavitud. Proteica, sin embargo, la
se hallan más lejos es del constitucio- esclavitud sobrevivió bajo otros
nalismo. La inestabilidad política en el ropajes. El orden independiente dejó
primer medio siglo de ·vida indepen- viva, cuando no procuró su fortalecidiente no pudo haber sido mayor; más miento, a la matriz donde se incubarían
de 50 diferentes administraciones pú- nuevas desigualdades y morirían no poblicas se sucedieron una tras otra y cas libertades: la gran hacienda. Como
atendiendo a formas de gobierno diver- lo ha visto Enrique Semo, la hacienda,
sas y hasta encontradas; república, que había adquirido sus rasgos definímodernización es un cambio parcial,
mientras que la modernidad, hija de la
ruptura y la totalidad, alumbra un universo nuevo marcado por la autonomía.

torios entre los siglos XVIII y XIX continuó predominando en el confm económico de México hasta el triunfo de la
revolución en el siguiente siglo.
El monopolio de la tierra no fue el
único que desdijo los propósitos y las
normas constitucionales establecidas
por los liberales decimonónicos. Apenas sustraído el latifundio (y de paso tan
ingentes como centenarios bienes comunales) de las llamadas maMs muertas,
las compañías deslindadoras lo recuperaban para ponerlo en otras manos. Y
cuando se trató de la industria, los liberales la concentraron y protegieron de
acuerdo con el esquema de los conservadores y su referencia básica: Lucas
Alamán.
Los fueros de los cuerpos eclesiástico y militar no bien eran podados por
un lado cuando ya se ramificaban por
otro. Apenas en estado de germinación,
el ciudadano era sofocado por la gleba,
el confesionario o los rurales.
La lucha de insurgentes y reformadores contra el monopolio de la riqueza y el poder habría de toparse con la
hacienda y las instituciones corporativas que le servían de soporte. En este
clima se verifica la primera modernización del Estado y del aparato productivo con el conjunto de leyes liberalizadoras cuya máxima expresión es la
Constitución de 1857. La segunda modernización, que tiene por base la implantación de la nueva tecnología, el desarrollo de la industria y la puntual
convocatoria al capital extranjero, se
efectúa bajo un gobierno despótico cuya
norma es la violación sistemática del
orden constitucional.

Del cruzamiento de la democracia de México no vuelve a saber lo que son
Francisco l. Madero y la acción reivin- unas elecciones democráticas en el resdicadora de las masas surge el México to del siglo.
nuevo, moderno, enemigo de la moderCuatro han sido las elecciones en las
nización porfiriana y, no por azar, con
que
lo vasto del fraude dejó la imprela bandera constitucionalista al frente.
sión de que el partido oficial perdió, o
Los actores e instituciones que emer- al menos no ganó con el margen dictagen del movimento revolucionario ur- minado, y se impuso a través de la fuerden un nuevo poder. Pero en esa ur- za del Estado: en 1929, en 1940, en
dimbre, el constitucionalismo pasa a ju- 1952 y en 1988.
gar un papel secundario. Y objetivos
Con mayor objetividad puede afirsemejantes a los de los liberales del siglo anterior, como el anticlericalismo, marse que esa impresión tuvo un correel anticorporativismo y la lucha contra lato real en 1940 y en 1988.
el monopolio pierden fuerza ante los
La coalición de fuerzas aglutinadas en
rostros diferentes que presentan las reala
oposición partió en las cuatro ocasiolidades a combatir.
nes de un desprendimiento del grupo
La disputa por el poder con las ar- gobernante. Pero la coyuntura en que
mas en la mano tuvo una prolongada se- se desplegó y el liderazgo que la concuela que coartó las posibilidades de dujo tuvieron un peso y rasgos difereninstaurar un régimen político moderno. tes en cada una de ellas.
La transmisión y el ejercicio del poder
José Vasconcelos se convirtió de guía
sobre bases institucionales fue sustituida por el caudillismo. Este a su vez fue cultural en político aspirante a la prevertido en los odres de un partido esta- sidencia de la república. Antecedentes
ble. En los sectores de éste y en las cá- políticos los tenía, pues la lucha contra
maras de comerciantes e industriales se la dictadura de Díaz lo decidió a participar activamente en los clubes anticorporativizó el capital y el trabajo.
rreeleccionistas y en los grupos (señaDominada la nueva estructura por el ladamente el Ateneo de _la Juventud)
presidente de la república, el maxima- donde los intelectuales blandían "la pito (rey pone rey) se institucionaliza en queta demoledora del positivismo''.
la práctica sujeto a una sola regla: su Pero después lo fija en la opinión el esrenovación sexenal. En adelante la vida tereotipo de maestro, término que depública de México se congelará en tor- jaba de connotar una profesión para
no a un solo partido -el Revolucionario volverse sinónimo de jerarquía mítica,
Institucional- bajo la jefatura del fun- su función en la rectoría de la Univercionario que hace las veces del titular sidad Nacional y en la Secretaría de
Educación Pública. Su condición perdel Ejecutivo.
sonal no era, empero, la determinante
Después de la elección de Madero, de la inviabilidad del proyecto que con
resultado de la competencia ciudadana, él a la cabeza sostenían los partidarios

�por haber sido colocada en la ilegalidad.

'°

de la alternancia en el poder por la vía
El régimen tuvo que echar mano de
electoral. Lo que impidió este giro al todos sus recursos-ilegales y de fuercaudillismo fue el estado de guerra ci- za en su mayoría- para imponer al ge. vil prevaleciente que hacía de aquél casi neral Manuel Avila Camacho, derrotauna necesidad. El vigor de la revolu- do en las urnas: así por lo menos lo perción y sus irradiaciones jacobinas le cibía la población, ya que los mecanisagregaban desventajas a los adversarios mos y órganos electorales no podían,
del continuismo.
por lo atropellado de las elecciones y
por su absoluta dependencia del Estado,
Momento poco propicio para con- ofrecer ningún resultado confiable.
quistar el poder en condiciones de
civilidad, la candidatura de VasconceLa década que siguió fue suficiente
los fue literalmente aplastada.
para que el Estado y sus "piezas clave'', el presidente de la República y el
La democracia maderista, que quiso Partido Revolucionario Institucional,
ser recuperada por el movimiento de crearan una gruesa malla de poderes y
Vasconcelos, fracasaría así como una una vasta clientela frente a las cuales
década más tarde habría de fracasar la nada podría la oposición.
corriente a la que dio contenido doctrinario el Partido Acción Nacional. Pero
Las condiciones internas para vulneahora con un mayor costo político para rar el orden de las urnas le eran favoel régimen.
rables al partido estatal: la economía del
país crecía fincada en la sustitución de
Lázaro Cárdenas, en medio de pode- importaciones. Una nueva etapa protecrosas presiones internas e internacio- cionista se abría paso mediante el tránales, le había dado estabilidad a las ins- mite fácil del soborno y la asociación
tituciones con la participación de las de intereses entre funcionarios e invermasas dentro de un esquema keynesia- sionistas. En lo externo, la guerra fría
no (Estado asistencial, autonomía li- proporcionaba la coartada de la estabimitada a cuerpos actuantes dentro del lidad al autoritarismo de los regímenes
"cuerpo estatal" y el respeto a la ini- con vocación de statu quo.
ciativa y empresa privadas). Pero las
reivindicaciones que entrañó esa partiEn esas condiciones no era dificil
cipación producirían una respuesta coa- canjear derechos ciudadanos por faciligada de múltiples fuerzas dirigidas por lidades para los empresarios y empleo
sectores de derecha que se habían for- para los productores.
talecido dentro y fuera del grupo
gobernante,. Surge entonces una candiFue precisamente en ·esa época -los
datura fuerte, la del general desafecto años 50-, cuando se·acuñó, como reJuan Andrew Almazán bajo un fugaz cuerda Jürgen Habermas, el término
pero efectivo membrete: el Partido Re- 11Wdemizaci6n. Dice Habermas: "El
volucionario de Unificación Nacional concepto de modernización se refiere a
(PRUN).
un ovillo de procesos que son acumulativos y se refuerzan entre sí: la for-

mación de capital y la movilización de
recursos; el desarrollo de las fuerzas
productivas y el aumento en la productividad laboral; el establecimiento de un
poder político centralizado y la formación de identidades nacionales; la proliferación de derechos sobre la participación política, de formas de vida urbana y de educación formal; la secularización de los valores y normas, etcétera".
En el caso de México habría que dar
un peso específico a cada uno de esos
rasgos; la formación de capital tuvo un
sesgo concentrador; el desarrollo de las
fuerzas productivas se sujetó a una política subordinada, y por tanto limitante,
a la asignación productiva que le marcaban las potencias industriales a los
países de capitalismo tardío; las formas de vida urbana despuntaban con vigor a costa de la cultura rural que se va
empobreciendo conjuntamente con sus
protagonistas; la demanda y los servicios educativos aumentan sensiblemente. Por otra parte, amén del voto reconocido a la mujer, en el plano político
no se advierte mayor avance y sí el robustecimiento de un poder antidemocrático y fuertemente centralizado en tomo
a la figura del presidente.
En ese marco, si no previsible, la derrota de la candidatura del general Miguel Henríquez Guzmán a la presidencia de la república, en las elecciones de
1952, era bastante probable.
Después del experimento henriquista,
la oposición perdió capacidad para disputarle al PRI el poder en el terreno
electoral: bien por carencia de convocatoria o sometimiento voluntario, bien

Debieron pasar más de treinta años
para que una fuerza política, surgida de
los cráteres de una profunda crisis, intentara de nuevo imprimir vigencia al
constitucionalismo que la revolución
mexicana sintetizó en su lema: '' Sufragio efectivo, no reelección".

Las elecciones de 1988 dejarían en
muy amplios sectores sociales la
impresión, de nueva cuenta, de que la
oposición, en este caso el Frente
Democrático, derrotó al partido del poder y que éste se impuso mediante el
peso del aparato burocrático y el apoyo de viejos enemigos de los liberales;
el corporativismo, los sujetos representativos del monopolio y el alto clero
católico.
Si las autoridades electorales, la opinión de un buen número de intelectuales y medios de comunicación, varias
instituciones dedicadas a la estadística
social y el funcionamiento oficial de
cómputo dieron cobertura al triunfo del
PRI en las elecciones presidenciales, no
así pudo darle esta misma cobertura la
lógica.
Ante el fraude perpetrado en Chihuahua dos años atrás, un grupo de intelectuales echó mano de ese instrumento
para expresar su duda razonable sobre
el triunfo declarado del candidato
priísta. Ahora ese grupo no se manifestó como tal. Pero la lógica persistía.
En los últimos quince años cayeron
frente a la oposición -bien por la vía
electoral, bien a través de movimientos
populares-, los partidos que se habían

mantenido más o menos largo tiempo ganos de gobierno reflejaran la pluraen el poder allí donde se registró una lidad política manifestada en las urnas.
aguda crisis económica o política o una Carlos Salinas de Gortari en calidad de
intersección de ambas. Los ejemplos presidente electo, declaró el fin del
sobran: España, Francia, Canadá, uniparpdismo.
Filipinas, Argentina, Chile, Paraguay,
Tal pronunciamiento parecía no sólo
los países del Este europeo. Cayeron sin
distingos de tradición o divisa una consecuencia ·de los resultados
ideológica.
electorales, sino del propio planteamiento que sirvió de base a la campaña
México, que sufrió una crisis en la salinista: la modernización del país.
que el Estado perdió consenso frente a
la élite financiera luego de la estatizaEl reconocimiento de algunos triunción de la banca y también frente a las fos de la oposición (sobre todo el del
masas debido a la brusca copipresión PAN en Baja California) parecía ser una
del ingreso de éstas, fue la excepción. señal del cambio anunciado. Pero el hecho de que ese reconocimiento fuese
Al enfrentamiento del Estado con la negado -o al menos cicateado- al carsociedad civil, subrayado por sismos denismo, el principal oponente del PRI,
-los de septiembre de 1985- y esta- dejó ver una inquietante reticencia de
llidos -los más de veinte que se pro- éste para introducir las modificaciones
dujeron en las instalaciones de Petróleos que el mandato comicial indicaba. La
Mexicanos- se sumó la división polí- reticencia fue mayor al ser aprobado el
tica. La corriente cardenista, identifi- nuevo ordenamiento electoral en el que
cada con los rasgos definitorios de la se mantenía el control priísta sobre todo
revolución mexicana, abandonó al gru- el proceso y se convirtió en una decipo gobernante y se pasó a la oposición. dida vuelta al pasado en las últimas
elecciones de agosto. El poder omníEra ilógico, pues, que el PRI pudie- modo del presidente y el unipartidismo
ra ganar la elección así mantuviera su reaparecieron para trabar el funcionaestructura corporativa en la que, por miento constitucional de la nación.
cierto, se habían producido evidentes
cuarteaduras. El enfrentamiento de los
La modernización borbónica de hace
líderes petroleros con el presidente Mi- dos siglos se produjo en el seno de la
guel de la Madrid significó una ruptu- dominación colonial y la de hace un sira sin precedentes entre un sector del glo en el de la dictadura porfiriana.
corporativismo subalterno y el máxi- Ambas modernizaciones gestaron la
mo representante del Estado.
modernidad posible a que puede acceder un país con las características de
Frente al cúmulo de votos en su con- México en sus dos grandes momentos
tra (en algunos análisis realizados a par- de transformación.
tir de las cifras oficiales su votación
apenas fue mayor al 35 por ciento), el
Fue siempre una modernidad defecPRI aceptó la demanda de que los ór- tiva de la que no desaparecieron, sin

�TRES GOLONDRINAS

'VALE JO cs.

:!{_o. 76.

~PIERROT.~
embargo, expresiones genuinamente
modernas, vale decir democráticas y
por tanto libertarias y con aspiraciones
de igualdad. Estas expresiones se encuentran en los dos movimientos revolucionarios -el de independencia y el
de emancipación de la dictadura- y en
las dos reformas encabezadas por Juárez,
y la otra por Cárdenas. Se encuentran, igualmente, en las luchas más
contemporáneas por la democratización
del país: la de los estudiantes en 1968
y la de la coalición que sostuvo la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas en
1988.

.)~manario llu5trado.

TRES GOLONDRINAS

Tres golondrinas y la lluvia
abajo la ciudad
por sobre la colina
danzando
las palabras
tu cabello
y un recuerdo naciente
húmedo aún

una,

Paja y oro la tarde
nostalgia en cada gota enfebrecida
por el contacto tibio de los cuerpos
que se llaman

Ahora mismo en Guanajuato y en San
Luis Potosí, como poco antes lo fueron
en Michoacán, Guerrero y el Estado de
México, semejantes expresiones han intentado e intentan superar la modernización de hoy, que no deja de recordar
en sus aspectos económicos y en ciertos trazos políticos a la del porfiriato.

Tres golondrinas antes de la lluvia
después la noche
las luces amarillas
y una luna creciente
de pie sobre nosotros.

Las conclusiones de este trabajo pueden revelar esquematismo, pero se fundan en la experiencia histórica. Tanto
la modernización borbónica como la
modernización que tuvo lugar bajo la
dictadura de Porfirio Díaz gestaron las
dos épocas modernas que ha conocido
México. En la modernización de hoy
habrá de gestarse, si no se gesta ya, la
nueva modernidad que viene.

AYER

Monterrey, N.L., septiembre de 1991.

SATURNO, la Maravilla de las Cervezas conocidas.
CERVECERIA CUAUHTEMOC, S. A.
00

Eisa Beatriz Garza

Ayer
uno al lado del otro
sentados
con el viento soplando tus cabellos
y los míos
cada quien con sus ojos
,J
divertidos
caminar por el borde de la fuente
de una plaza

�NOTAS SOBRE EL ENSAYO
••
••

GIL BLAS ••••
SEMANARIO

•

F.str p(:ri6&lt;liro ,e rnnJea con todos los d~
la AmériCIL Latina.
Se puhlicn inrnrinblcmc,ac todos lns clomin¡:os

TOMAS A. DE HOYOS
DIRECTOR

Martha E. García Sepúlveda

EVERARDO M. SOSA
ADMINISTRADOR

JESUS M. RIOS

•

a un cuervo
¿o era urraca?
contemplamos

SUSCRIPCIONES:

pero la cosa aquella
ignoró el comentario
oscura y silenciosa
caminaba y veía
disimuladamente
su imagen reflejada en el agua.

José Ruiz lbáñez
~
Aldo B. Alarct'u,
:-,,, ,, ne\ D. Martínez Rendón
Prof. Mac,,. io f'érez
l rof. A: l'a,lit• Lo~ano
Julio A. Muñíz • México
Prof. Leandro Garza. Leal
Prof. G11adalupe Sauceda
1

II

DIBUJANTES:

¿CUANTO TIEMPO?
¿Cuánto tiempo he dormido la vida?
Hoy mis sueños se toman revancha
y se viven sin tregua
aunque cierre los ojos
y me tienda en lo obscuro
procurando el olvido
no hay descanso a mi mente
tu boca ausente de mis labios
hiere mi soledad
¿quién vive sueños dormidos
con las palmas quietas?

Aunque la historia del ensayo se inicia
en 1580 con la reflexión de Montaigne,
es hasta el siglo XVIII que se oficializa
en Europa. 1 ''La palabra es reciente
pero lo que nombra es antiguo", expresaba Bacon; así se encuentran rasgos en las Epístolas a Lucilo de Séneca,
en las Confesiones de San Agustín, en
las Epístolas familiares de Antonio de
Guevara y en muchos otros textos.

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Da dd A. C'o~sío

es cosa de cultura
me dijiste
por no poder de acuerdo designarle

Benjarnín LópPz
1 oniíacio Mic'as
Eloy E. Estrada
Felipe N, .Jimenez
nufut-1 ValcJé¡;

tada en 1971 y reimpresa en 1984) de
José Luis Martínez.

I

EDITOR

1

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NATIONAL PAPER &amp; TYPE Co.
Hidalgo q - 'fel. 1 153

•••••• ••••••••••

El surgimiento del ensayo literario
podría remontarse al tiempo en que dominó el género epidíctico, avivado en
declamaciones. En todo caso, "ensayo'' connota una naturaleza heterogénea -entre la verdad y la opinión o entre ésta y el error- y proteica.
En Hispanoamérica la importancia
que ha cobrado la producción del ensayo en el siglo XX se refleja en la
crítica.2 En pocos escritos ensayísticos
de Hispanoamérica hay referencias
metatextuales, esto es, que codifiquen
el concepto. Más bien la práctica guarda relación con los marcos tradicionales --&lt;:orno cuando se titula "ensayo... "-, o bien, no se explicita el tipo
de texto; entonces, es el crítico, antologista o lector quien reconoce ciertos
rasgos como propios del ensayo, por la
tradición textual y por el marco discursivo, es decir, el cúmulo de conocimientos asociados al concepto en el
momento de recepción.
En México, la primera antología sobre el ensayo mexicano es El ensayo
mexicano moderno ("Letras mexicanas", números 39 y 40. Fondo de Cultura Económica, México, 1958, aumen-

Esta antología ha contribuido a la divulgación del género ensayo y del concepto de mexicanidad. Justo a partir de
esta obra se quieren poner de manifiesto unos rudimentos sobre ese tipo textual y considerar la problemática del
ensayo académico en el contexto escolar, ya que la información que se da en
algunos textos sobre el ensayo suele ser
normativa y condiciona su producción.
El primer volumen de la antología incluye desde el Modernismo, con Justo
Sierra (1848-1912) y continúa, por orden de nacimiento, con intelectuales que
han destacado en diversas corrientes de
ideas en México, hasta Daniel Cosío
Villegas (1900). El segundo volumen,
más extenso que el anterior, inicia con
Jaime Torres Bodet (1902) y termina
con Carlos Monsiváis (1938). En suma,
59 autores y 111 textos.
Esta selección, de casi un siglo, dibuja una trayectoria del ensayo mexicano divergente y vasta.
Desde un particular punto de vista,
la oficialización del ensayo en México
se encuentra en el Ateneo de la Juventud. Este representa para México lo
que la Generación del 98 fue para
España, en cuanto al valor literario e
ideológico de su producción.

y Julio Torri.
Don Alfonso Reyes, espíritu integrador de la cultura, evidenció la ancilaridad-servicio-- de la literatura hacia
la no literatura ("fertilización" o
"préstamo") y de la no literatura hacia la literatura ("ensanche" o
"empréstito"). Esta perspectiva permite configurar ya las posibilidades de
permeabilidad literaria en el ensayo.
El mismo autor expresa en uno de sus
ensayos la inminente transformación de
las funciones literarias -lírica, épica y
drama- por las nuevas artes, el repliegue de la literatura hacia el sustento
verbal, cada vez menos oral, y justifica la práctica del ensayo:
... este centauro de los géneros, donde hay de todo y cabe de todo, propio hijo caprichoso de una cultura que
no puede ya responder al orbe circular y cerrado de los antiguos, sino a
la curva abierta, al proceso en
marcha, al "Etcétera" cantado ya por
un poeta contemporáneo preocupado de filosofla. 3

Antes de referir a la textura de los ensayos de la antología es necesario exponer el concepto y criterio de selección
del compilador, así como _su propuesta
clasificatoria y las constantes de evolución por él observadas.

José Luis Martínez dice desentenderse de la "improbable pureza del ensaLas figuras del Ateneo que se inclu- yo". Su marco discursivo se capta en
yen en el primer volumen de la anto- este fragmento:
logía son: Rafael López, José VasLa expresión más concisa y exacta
concelos, Jesús T. Acevedo, Antonio
que corre a propósito del ensayo es
Caso, Genaro Fernández Mac Gregor,
'literatura de ideas'. En efecto, el enCarlos González Peña, Alfonso Reyes

........

�sayo es un género híbrido en cuanto participan en él elementos de dos categorías
diferentes. Por una parte, es didáctico y lógico en la exposición de nociones e ideas;
pero, además, por su libertad ideológica y
formal, en suma, por su calidad subjetiva,
suele tener también un relieve literario.4

La antología está elaborada ''en función de un criterio estético y de un criterio intelectual''. 5 El compilador
buscó que se representaran etapas sobresalientes del pensamiento, además
de atender a la cualidad de las personalidades sobresalientes del México
moderno, a la ideología liberal y a la
afinidad personal. Por otro lado, excusa prescindir de temas metafísicos,
morales, religiosos y científicos, y de
importantes figuras cuyas obras no podrían considerarse ensayos, como las de
Angel María Garibay.
José Luis Martínez distingue las
"formas afines" y las "modalidades
del ensayo". 6 En las primeras precisa
las siguientes:
a. Artícuw. "Es por lo común más
breve que el ensayo, su tema más inmediato o 'de actualidad', y su nivel
de estilo ·periodístico'. "
b. Estudio critico. '"Es trabajo de
examen frío, de indispensable erudición y de método severo', aunque
existan también ensayos críticos."
c. Monografia. "La intención es cabalmente didáctica y se aplica sobre
un tema preciso con propósitos
exhaustivos; pero -según observa
Medardo Vitier- 'el propio asunto
da de sí ensayo si la actitud del autor
es contemplativa, sin mengua de los
materiales científicos que le interese
manejar'."
d. Critica. "Literaria, artística,

histórica, filosófica o científica es, en
general, una función del espíritu por
la que éste se enfrenta con diferentes
propósitos, alcance y rigor, a los productos culturales. A su vez puede
elegir entre la amplia gama de formas que van desde la incidental opinión impresionista hasta la monografla, pero la crítica ingresa en el
campo del ensayo cuando, cualquiera que sea su índole, tiene además
esas cualidades de flexibilidad y libertad formal e ideológica, el acento
subjetivo y la naturaleza interpretativa que distinguen al ensayo."
e. Tratado. ''Es el estudio completo,
arquitecturado y riguroso que pretende entregar toda la sabiduría existente sobre un tema: un género que la
especialización de nuestro tiempo ha
hecho desaparecer."

f. Ensayo teórico. "Las proposicio~s (...) discurren por el campo puro
de los conceptos."
g. Ensayo de crítica literaria. V. supra inciso d., en ..formas afines".
h. Ensayo expositivo. "Exposición
de tipo monográfico y de visión sintética que contiene al mismo tiempo
una interpretación original."
i. Ensayo-crónica o memorias.
••Aquí el ensayo se alfa con rememoraciones históricas o autobiográficas.''
j. Ensayo breve, periodístico.
"Registro leve y pasajero de las
incitaciones, temas, opiniones y hechos del momento, consignados al
paso, pero con una agudeza o una
emoción que lo rescaten del simple
periodismo.''

Dos aspectos importantes que se seLas modalidades que, al parecer de ñalan en tomo a la evolución del ensaJosé Luis Martínez, se encuentran con yo en México son la frecuencia del
mayor frecuencia son éstas:
tratamiento de la problemática local
-cualidad también característica en el
a. Ensayo como género de creación ensayo hispanoamericano- y el camliteraria. "Es la forma más noble e bio de perspectiva, de erudita a espeilustre del ensayo, a la vez invención, cializada, como en el Ateneo de la Juteoría y poema."
ventud y los Contemporáneos, respectib. Ensayo breve, poemático. "A la
manera de apuntes líricos, filosóficos vamente.
o de simple observación curiosa. ·'
c. Ensayo de fantasía, ingenio o
divagación. ''Exige frescura graciosa e ingenio."
d. Ensayo-discurso u oración. "Oscila entre la oratoria del discurso y la
disertación académica, pero lo liga al
propiamente llamado ensayo la meditación y la interpretación de las realidades materiales o espirituales."
e. Ensayo interpretativo. "Es la forma que puede cónsiderarse normal y
más común del ensayo: exposición
breve de una materia que contiene
una interpretación original."

José Luis Martínez ve la posibilidad
de cooperación del ensayo mexicano en
la historia de las ideas en México, justamente por la evaluación política y social que suele manifestar el ensayo.

11
La declaración fmal del compilador:
"no puedo afirmar que todos los escritos aquí reunidos sean estrictamente
ensayos'',7 resulta evidenciar la determinación institucional de las formas
discursivas, así como la comunicabili-

dad de procedimientos estructurales y
de funciones que la investigación
lingüístico-textual establece, luego de
una prestigiosa reflexión sobre la especificidad de la literatura.

cía Cantú.

f. Vivencias o evocaciones: "En el
solar" de Ramón López Velarde, "El
sueño de la provincia'' de Carlos González Peña, "El amargado" de José
El ensayo mexicano moderno consta Vasconcelos, "Un paisaje con olor a
de formas específicas, diferentes entre sangre" de Andrés Henestrosa, "Nuessí. Sin pretender una nueva clasifica- tros bisabuelos y sus viajes en diligención que agote el material, pueden ob- cia" de Enrique Femández Ledesma,
"Dilucidaciones" de Genaro Estrada y
servarse las siguientes especies:
"Mi amiga la credulidad" de Martín
a. Semblanzas y apologías: como Luis Guzmán.
"Prólogo a las poesías de Manuel Gutiérrez Nájera" de Justo Sierra, g. Pensamientos o composiciones
"Beethoven: La Sinfonía IX" de An- rapsódicas: "Reflexiones literarias" de
tonio Caso, "Ramón López Velarde" Ermilo Abreu Gómez y '' Dios nunca
de Genaro Femández Mac Gregor, muere" de Carlos Monsiváis.
"Apología del dilettante" de Eduardo
Villaseñor y "Orozco, genio de h. Interpretaciones psicosociales:
"Psicoanálisis del mexicano" de SaAmérica" de Justino Femández.
muel Ramos y "El carácter del
b. Conferencias; por ejemplo "Deber mexicano" de José E. lturriaga.
y honra del escritor" y "El silencio de
Cuauhtémoc resuena aún" de Jaime i. Estudios e investigaciones: "Don
Torres Bodet, "El imperialismo Victoriano Salado Alvarez y la converandaluz'' de Antonio Castro Leal y ''La sación en México" de Artemio de Vapropaganda o la nueva retórica'' de Pa- lle Arizpe y "La 'Utopía' de Tomás
Moro en la Nueva España" de Silvio
blo González Casanova.
Zavala, por ejemplo.
c. Cartas: "Estética de la prosa" de
Manuel Gutiérrez Nájera y "Carta so- j. Crítica literaria: "Juan Ruiz de Alarbre la paz" de Edmundo O' Gorman. eón en el tiempo" de Rodolfo Usigli,
"Facundo en su laberinto" de Héctor
d. Descripciones: "La casa" de Gena- Pérez Martínez, "La carne contigua "de
ro Estrada, "Las escaleras" de José Juan García Ponce y "La poesía de
Alvarado y "La casa del Alfeñique en Ramón López Velarde" de Javier
Villaurmtia.
Puebla" de Manuel Toussaint.
e. Reseñas histórico-interpretativas:
"Meditaciones sobre México" de Jesús Silva Herzog, "Panorama de
México" de Arturo Arnaiz y Freg, y
" Utopías mexicanas" de Gastón Gar-

Esto permite ya dar cuenta de los matices ensayísticos. No podría generalizar variables par.a cada época o
movimiento, a partir de esta antología,
condicionada por los criterios antes

mencionados y por la extensión de los
textos. No obstante, es posible exponer un conocimiento básico lingüístico
textual y discursivo para aclarar aquella evidencia o incertidumbre y comprobar que no hay una definición
canónica del ensayo, aun cuando en los .
trabajos críticos se especule sobre un
conjunto de rasgos y resulte un marco
preceptivo.
El problema de decidir si un texto
pertenece a un determinado género remite al campo de la tipología textual,
del que habría que considerar:
a. La tradición del tipo textual y la relación de los textos del mismo tipo en
una época dada. Es decir, visión diacrónica y sincrónica del texto.
b. La diferenciación empírica de tipos
textuales basada en el análisis de estructuras (macroestructuras, microestructuras, superestructuras, operaciones estilísticas y retóricas); funciones y
contexto. 8
c. Y como corolario, el reconocimiento de que no hay discursos puros, sino
aleación de operaciones, que pueden ser
compartidas por otros tipos. El estudio
tipológico redunda en la comprensión
del funcionamiento de lü's textos.
Respecto al primer inciso, la voluntad de verdad, así como las formaciones sociales e ideológicas de cada época
configuran marcos de conocimiento que
moldean la producción y la recepción.
Por ejemplo, los modernistas son imbuidos por la cultura francesa parnasiana y simbolista; el Ateneo de la Juventud, por la tradición universalista

�grecolatina; el Grupo Hiperión, por la
sociología del saber y el historicismo
alemanes, y la verdad de la vanguardia,
el irracionalismo. Por influjo académico positivista la restricción también es
obvia, se valora lo científico y lo útil.
Nuevas convenciones de la literatura
del momento crean nuevos marcos,
pero lo que pervive y hace concebir un
texto como ensayo es, al parecer, el
punto de vista del sujeto, su opinión e
intención; sistematicidad, relevancia y
eficacia, dependen de la personalidad,
competencia, tema y contexto.
En cuanto al segundo punto, cualquier objeto o asunto actual o del pasado puede ser motivo de opinión. En
los textos de la antología encontramos
motivos casi nimios, como 'lo usado'
en "En defensa de lo usado" de Salvador Novo; 'el quinqué' en "Pausa del
quinqué" de Antonio Acevedo Escobedo y 'las escaleras' en el ensayo del
mismo nombre, de José Alvarado. Pero
también aparecen asuntos de interés
general, como 'México' en "Panorama
de México" de Arturo Arnaiz y Freg;
'el indigenismo' en "Los indios de
México" de Fernando Benítez, en "¿El
indio mexicano es mexicano?" de Alfonso Caso y en "Meditaciones sobre
el alma indígena" de Agustín Yáñez.
O bien, encontramos asuntos más selectos y cuyo lector debe tener un conocimiento más especializado, como en
"Filosofía y lenguaje'• de Antonio Gómez Robledo y "El arte moderno" de
Jorge Cuesta, por ejemplo.
De la estructura textual son quizá las
superestructuras9 las que suscitan mayor interés. En los textos que forman

la antología se aprecian tres operaciones básicas, frecuentemente combinadas: narrativas, descriptivas y argumentativas. 10
Hay textos que se acercan más a los
esquemas de la literatura, así "La
'Séptima sinfonía' de Beethoven" de
José Vasconcelos, por la descripción
subjetiva de la pieza; ''Mi amiga la
credulidad" de Martín Luis Guzmán,
por la descripción anímica de la máquina de escribir: "Fresnos y álamos",
"Obra maestra" y "Meditación en la
alameda" de Ramón López Velarde,
por el tono emotivo, la narración vivencial y la descripción figurativa, y así
otros pocos textos. A la inversa, hay
textos que ofrecen esquemas argumentativos más lógicos que retóricos, como
"El arte moderno" y "El clasicismo
mexicano" de Jorge Cuesta; "Filosofía
y lenguaje" de Antonio Gómez Robledo y "El heroísmo filosófico" de Antonio Caso. Sin embargo, las operaciones dominantes son la descriptiva y
argumentativa, esta última de tipo
"Iogicoide".
Por otro lado, un análisis superficial
de funciones en los textos de esta antología presenta comportamientos que
van de lo emotivo a lo cuasi estético;
de lo informativo a lo didáctico, y de
la persuasión, pasando por la crítica o
interpretación, a la búsqueda de certezas. De manera que las funciones
crítica, interpretativa y didáctica, aunque son las más frecuentes en el ensayo,
no son las únicas.
Estilo, operaciones retóricas, actos de
habla, situación, aparato institucional,
son otros aspectos que contribuyen en

la descripción de los textos.
En conclusión, la variedad de temas,
formas, funciones, roles textuales
-compárese, por ejemplo, el destinatario de las cartas y el de las conferencias- y roles sociales, ponen de relieve que lo ensayístico se manifiesta
como subtipo de cualquier formación
discursiva -disciplina- y que no exige en su producción un rol social especializado ni autorizado: un filósofo
puede opinar sobre la música; un arquitecto, sobre literatura, por ejemplo. El
real juicio y la estrategia retórica y estilística contribuirán en su eficacia y
evaluación positiva o negativa por los
profesionales.
En el contexto académico, o justificado por él, es evidente que no se valore "Epigramas" o "Inmortalidad" de
Carlos Díaz Dufoo, de la misma manera que un discurso de la especialidad
que tenga sustento en la realidad y sea
explicativo más que de comprensión,
pero esto no significa que dejen de pertenecer al mismo grupo textual.
III
El ensayo, como forma de expresión y
de desarrollo de procesos de análisis,
síntesis y comprensión es de particular
interés en el medio académico.
Entiendo por "ensayo académico"
aquél que procede de las convenciones
implícitas de la institución educativa
(filosofia, sociología, historia, etc.) en
la aprehensión de la realidad, dentro o
fuera de la academia o universidad.
Esto conlleva un grado de autoridad o
competencia en el emisor, pero no ne-

posibles de discursos en relación a la
cesariamente de especialización en el Notas
estrategia argumentativa: lógicos, lotema que trata; además implic~ una
gicoides y retóricos. Cfr. su trabajo
1. Es decir, el momento en que se concompetencia lingüística, retónca y
•'Discusión actual sobre la argumentavencionaliza la práctica de un conjunto
ción" en Discurso, No. 10, revista de
poética.
de conocimientos y configura un marco,
la Universidad Nacional Autónoma de
y éste es objeto de un discurso que lo
México, México, sept.-&lt;lic. 1988.
Enrique Anderson Imbert y José
codifica. Cfr. Walter Mignolo, Textos,
Gaos han dado testimonio del demérito
modelos y metáforas, Centro de Investigaciones Lingüístico Literarias de l_a 11. V. Enrique Anderson Imbert, "En dedel ensayo en filosof'ia e historia
fensa del ensayo" en El ensayo hispa11
Universidad Veracruzana, Méxirespectivamente, ya que en la formanoamericano del siglo XX, John
co, 1984, pp. 213 y ss.
ción académica se preconiza la verdad,
Skirius, compilador, Fondo de Cultude la que la ciencia parece ser baluarte.
ra Económica, México, 1981, pp.
2. John Skirius señala una amplia biblio301-304.
Y a José Gaos, En tomo a la
grafla especulativa sobre cl ensayo y W.
Cuál sea el programa idóneo en el defilosofla mexicana, Aliama Editorial
Mignolo refiere al simposio El Ensayo
sarrollo de las facultades cognoscitivas
Mexicana, México, 1980, p. 33.
Hispánico, University of South
y verbales, dependerá del r~onociCarolina, febrero de 1981.
Bibliograffa
miento del status de comprensión o explicación de cada disciplina; así como 3. Alfonso Reyes, "Los trabajos y los
días", Obras completas, T. IX, Fondo A. A. V. V. El ensayo mexicano moderno
de la actualización de la lógica de pro(2 vols.). "Letras mexicanas" 39 y
de Cultura Económica, México, p. 403.
ducción de discursos. La competencia
40, selección, introducción y notas de
lingüística y poética -referida ésta no
José Luis Martlnez, Fondo de Cultusólo a la literatura, también el tratado 4. Introducción a El ensayo mexicano mora Económica, México, 1984.
denw I, Fondo de Cultura Económica,
científico se escribe según cierta poéMéxico, 1984, pp. 9 y 10.
tica o procedimiento de ejecución verA. A. V. V. El ensayo hispanoamericano
bal- se avivará, si además del saber 5. lbid. , p. 25.
del siglo XX, John Skirius,
compilador, Fondo de Cultura
técnico, se tiene la experiencia de la
Económica, México, 1981.
lectura.
6. lbid., pp. 11 a 15.
Los cortos ensayos de El ensayo me- 7. lbid., p. 26.
xicano moderno, como "Meditaciones
sobre el alma indígena" de Agustín 8. Cfr. Teun A. Van Dijk, La ciencia del
texto, Paidós Comunicación,
Yáñez, "Deber y honra del escritor"
Barcelona, 1983, p. 166.
de Jaime Torres Bodet, "El arte moderno" de Jorge Cuesta, "Palabra y 9. Las superestructuras son las "estrucsilencio" de Ramón Xirau y "Aristuras globales que caracterizan el tipo
tarco o anatomía de la crítica"de Alfonde un texto" . Ibid. , p. 142.
so Reyes, son muestra de que el ensayo puede ser forma de expresión y 10. La narraci6n se refiere a las acciones;
la descripci6n, a los hechos, circunstancomprensión serias. Sin embargo, más
cias u objetos; sobre argumentaci6n y
que el amór por las formas: ha~rá ~e
demostraci6n se considera el esquema
cultivar el desarrollo de la mtehgencta
Hipótesis (premisa) '· conclusión y 71
y el juicio crítico: el discurso vendrá
grado de necesidad lógica y de probabiconsecuentemente.
lidad. Cfr. lbid. , pp. 153 a 160..
Gilberto Giménez propone tres tipos

Adorno Theodor W. "El ensayo como
f~rma", Notas de literalura, Ariel,
Barcelona, 1962.
Gaos, José. En torno a la filosofla mexicana,
Alianza Editorial Mexicana, México,
1980.
Giménez, Gilberto. "Discusión actual sobre la argumentación'' en Discurso,
No. 10, revista de la Universidad Nacional Autónoma de México,
México, sept.-dic. 1988, pp. 10 a 39.
Gómez Martínez, José Luis. ''El ensayo
como género literario: estudio de sus
características", en Abside, XL-1,
Ed. Jus, México, en.-marzo, 1976,

�CINCO TEXTOS NESORIENTALES

◊

pp. 3-38.
Mignolo, Walter A. Textos, nwdelos y
metáforas, Centro de Investigaciones
Lingüfstico Literarias de la Universidad Veracruzana, México, 1984.

□

□--=-----===-_,,,.º

◊e::=.:~======~□

CJ,____ _ _---,,,--~◊

íl~w~~w~~~íl
~ij V. 'l(ivero Sucs. ~ij
íl

Casa fundada en 1843.

a

Reyes, Alfonso. Obras completas, T. XV,
Fondo de Cultura Económica,
México, 1980.

íl

ANTI-JOB
Palacio brotado del desierto
la noche sin canción
quedó abandonada
en el umbral

□

F.-\ HRIL'.-\S:

EL PORVENIR

Urrello, Antonio. Verosimilitud y estrate-

Hilados y Tejid"" dt: .-\lg-oclú11.

gia textual en el ensayo hispanoame-

ricano, Premia Editora de libros,
México, 1986.

ESPACIO GEOMETRICO
Detrás tuyo

Van Dijk, Teun A. Estructuras y fimciones
del discurso, Siglo XXI Editores,
México, 1980.

_ _ _. LA ciencia del texto, Paidós
Comunicación, Barcelona, 1983.

Oded Sverdlik

EL HERCULES

A la derecha

.-\h11iclú11 ,le :'llai,

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A la izquierda
De frente

LA INDUSTRIAL
:'llo,;aicos Hidráulico,-. Incru.,tnclo,; y Piedra
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: el abanico
de los campos maduros
: la certidumbre
de un desayuno repetido
: el calendario
colgado en el aire
: el sol
acechando sobre los ojos

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Diplomas de Honor y :'lledallns de Oro e11
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1889: l'hicngn. 189,;: París. 1900: ilulTah.

1901 y St I,ouis. 10,1-1-.

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Un largo camino que conducea
al horizonte del tiempo
y después de la línea
un largo camino que conduce
Tras esos muros podrá
al horizonte del tiempo

�TU VOZ
DELICADO EQUILIBRIO
a Rafael Oteriño

Descabezar el fetiche
sin matar
el sueño del fetiche

AVISO
Paloma incauta, ten en cuenta
que todo camino es un tropiezo
Iehudá Halevy

Tras esos muros podrá
emboscarnos la noche
para anunciamos
su alegría animal
que caminamos
con los zapatos cansados
hasta la frontera
de sus cavernas
hasta su misma luz

PAGINA

8

■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■ ■

Tu voz de roca afuera arrancada con ritmo de bastón de mando
Tu voz que anteayer prorrumpió en gritería para voltear las murallas
Tu voz reverberancia que enseña sobre el rodamiento de las piedras
Tu voz geografía de la miel bosquejada sobre el cadáver del terror
Tu voz que juega con los dados de la suerte y apuesta al salvador número siete
Tu voz que recogió girones en los campos de las mieses para tejer la tela de nuevo
Tu voz de tierra roja y vidrio de Jericó
fuerza de la azucena debilidad del tigre
Tu voz que reúne el ayer y el devenir bajo un mismo techo
Tu voz perdida en el desierto del que traerá sorprendentes profecías
Tu voz que separa la luz y la sombra precisamente cuando callas
Tu voz ilusión realizada en un anochecer pasajero
tembloroso cristal duras escalinatas
Tu voz que libera palomas entre el mediodía diurno y el mediodía nocturno
Tu voz con aroma de naranja resbalando sobre los plantíos de la sed
Tu voz con el silencio de las algas que los vientos adosaron al filamento de los labios
Tu voz desenfrenada nube Tu voz tórrido afluente
Tu voz de frambuesas y humedad amarga
Tu voz alturas cumbres que aterrizan sobre la matinée del valle
y escarba en las entrañas de las hoyas y rema en los torrentes del río agitado
Tu voz que conoció las borracheras del chacal y ahora festeja el ronquido del tractor
Tu voz de parosh* en su piadosa escala
Tu voz deslumbradora de sentidos unidora de la piña y el iris
Tu voz fundadora de la copa del pino y el vérice del ciprés
Tu voz ocultamiento que se fracciona-se mima-se estremece-que anima lo inanimadoque palpita-se columpia-se encrespa-se esfumaramificándose siempre en los cabellos de tus hijos
tan pálida como la alegría de Pirro
tan fiel como la llave que doblega los portales del bosque
Tu voz que viene a mí con trompetazos y susurros para crearme
único entre todos los únicos
* Pájaro de la tierra de Israel de bello y triste trinar. Aquí hay un juego de sonidos con la palabra porush (fariseo):
Traducciones del hebreo por el autor

�LA NUEVA CONCEPCION DEL
LENGUAJE EN WITTGENSTEIN.
LENGUAJE Y REALIDAD

Silvia Mijares
La relación entre lenguaje y realidad
causa perplejidad. También ha sido uno
de los más importantes problemas y ha
ocupado la mente de muchos pensadores en todas las épocas. Los que lo han
abordado han reconocido en él un legítimo dilema. Algunos filósofos se han
preocupado por encontrar la respuesta
lógica, rigurosa, y acaban preguntándose si será posible descubrir una proposición o un conjunto de proposiciones
tales que nadie pueda dudar de ellas. La
demanda brota por la necesidad teórica de fundamentar el conocimiento. A
partir de esta necesidad han florecido
múltiples explicaciones, aproximadamente desde finales del siglo VII antes
de nuestra era -cuando la filosofía y
la ciencia nacen como disciplinas-,
con el propósito de hallar una salida decorosa a esa encrucijada. Se han creado categorías: a priori, a posteriori,
analítico, sintético, continuo, discontinuo. A pesar de la diversidad y la diferencia de los conceptos, los filósofos
coinciden y reconocen la complejidad
de esta dificil relación. Si por lo menos se pudiera encontrar una proposición a priori -piensan- se desplazaría
el escepticismo, pues este encuentro posibilitaría el conocimiento humano. Una
vez logrado este primer paso, viene enseguida la reconstruccióll del conocimiento. En esta etapa se recurre a otra
de las cualidades de la proposición: la
sintética. Mediante tales proposiciones
se origina una relación que no se podría establecer únicamente apelando a
los significados y definiciones. El juicio analítico es explicativo y tautológico, es decir, el predicado está implícito en el sujeto, mientras en el sintético el sujeto no contiene al predicado
o no lo contiene íntegramente. Para de-

cidir si un juicio es sintético o analítico, minar la clase de proposiciones que
"no basta atenerse a las palabras que cumplieran con la función que Descarexpresan el sujeto y el predicado. Es tes le atribuía al "cogito ergo sum".
necesario saber qué se piensa al pensar Los empiristas lógicos en su investigael sujeto, para decidirlo". 1 Si apren- ción -realizada en el ámbito de las
demos tales proposiciones, sabremos proposiciones- llegaron a las propoque se nos ha trasmitido una informa- siciones atómicas. Estas satisfacían el
ción y que se habrá apresado un autén- criterio de simplicidad lógica y sintetitico conocimiento.
cidad, pero eran proposiciones a
posteriori. Suponían que si el enunciaAcudiré a Wittgestein por ser un fi- do atómico se proponía, conociendo el
lósofo contemporáneo y además por sus significado de los conceptos involucraexperiencias vividas en dos periodos ca- dos, entonces era correcto. Sin embarracterizados por el Tractatus logico- go, el anhelo no se alcanzó, pues no se
philosophiad e Investigaciones filos6- podían convertir las proposiciones a
ficas (Philosophische Untersuchun- posteriori en necesarias, aun cuando la
genJ ,3 respectivamente. En el primer teoría del significado se orientaba superiodo del Tractatus, las ideas de puestamente hacia dicho resultado.
Wittgenstein son parecidas, si no Desde el punto de vista lógico sabecoincidentes, con las de los atomistas mos que la necesidad no es necesarialógicos. En este periodo Wittgenstein mente atribuible a ninguna entidad,
considera que el lenguaje es una espe- acontecimiento o propiedad.
cie de mapa de la realidad. "Las proposiciones atómicas 'representan' heA partir del modo de considerar las
chos atómicos en el sentido de que las propiedades: a priori, a posteriori,
primeras son una representación, 'cua- necesidad, sinteticidad y simplicidad
dro' o 'pintura' de los segundos". 4 lógica, se diferencian diversos prograLos atomistas lógicos pensaban que el mas de fundamentación científica. Por
mundo es la totalidad de los hechos ejemplo, Descartes dirigió su actividad
atómicos y no de los objetos y entes hacia la búsqueda de una proposición
reales. Al hecho atómico -teoriza- que fuera sintética, a priori y necesaria.
ban-, lo conforman los objetos y Sólo su respuesta no era lógicamente
entidades. Estos hechos se designan con simple.
nombres y se establece una relación de
las cosas u objetos con las palabras: una
Las vertientes fundamcntalistas descombinación de cosas es un hecho ató- de Descartes hasta Russell padecen comico: una combinación de palabras es nocidas deficiencias. Pero a pesar de los
una proposición atómica. Por lo tanto, fracasos de las corrientes racionalistas
las proposiciones atómicas que no re- y empiristas, no fueron obstáculo para
presentan hechos atómicos carecen de seguir tratando el tema, antes bien designificación.
sarrollaron trabajos para refutar el
escepticismo. En este tenor, G. E.
Posteriormente sus sucesores, los Moore categóricamente advierte que él
empiristas lógicos, trataron de deter- sabe lo que son los objetos materiales,

sabe que tiene manos, que vive en la que nos proponemos darle. '' El lenguaTierra, que su nombre es G. E. Moore, je es parte de la conducta social de la
etcétera. Según él, está probando de especie, pertenece a nuestra historia
manera estricta y rigurosa la existencia natural tanto como el andar, el comer
de objetos en el mundo y con ello la o el beber. Es creado o se configura
verdad de la proposición. Con esta con- como una institución. " 6 La actividad
cepción Moore refuta -eso cree- a del lenguaje se desarrolla en un ámbito
Kant, quien pensaba que la existencia no lingüístico. Las necesidades humade objetos fuera de nosotros es un acto nas y el ambiente natural determinan su
conducta. Con los usos y con el tiempo
deje.
se complica y es muy difícil tener una
El último Wittgenstein pronto descu- clara idea de su funcionamiento.
brió que el Tractatus era insatisfactorio.
Wittgenstein nos muestra un tipo de
Su crítica no la realizó porque hubiera
un error en el discurso: fue el resulta- acción: la lingüística. La relación con
do de una nueva concepción. Por tal ra- ciertos aspectos, ciertas condiciones dezón el pensamiento anterior aparecía terminadas como las fisicas, culturales,
como una superstición. Era una falsa geográficas, económicas, etc. pues resforma de considerar el lenguaje, crea- ponden a las necesidades humanas. Las
do por el propio lenguaje. El autor de partes del lenguaje se relacionan entre
Investigaciones filos6ficas representa sí pero su funcionamiento es diverso.
dos momentos culminantes de la filo- El pensador austriaco llama '' 'juego
sofía analítica: uno) en la investigación lingüístico' (...) a todo conjunto intedel lenguaje ideal, otro) en la investi- grado de usos que formen un complejo
dentro del cuerpo de un lenguaje natugación de lenguajes corrientes.
ral''. 7 Práctica donde se entreveran diWittgestein fue el primero en llamar versos tipos de actividad.
la atención de los filósofos contempoLa fuerza del lenguaje es tal que nos
ráneos hacia el estudio del lenguaje.
Así, aceptamos el lenguaje como "el arrastra: al pesar de un estrato del peninstrumento de los propósitos y de las samiento a otro se lleva una carga, un
necesidades humanas'' .5 Funciona con juego completo de imágenes. Estas demaneras y fines diferentes, responde a terminan en gran medida nuestra malas necesidades de todos los que usan nera de pensar. Si aplicamos las mismas
el lenguaje. Lo que importa para el es- imágenes en un contexto diferente nos
tudio es el lenguaje como instrumento produce vértigo y nos extraviamos.
en sí. Las contrariedades que los filó- Cuando a San Agustín 1~ preguntaron
sofos afrontan, se deben al lenguaje, ¿qué es el tiempo?, res{)Ondió "cuando
por ser el mismo instrumento de nues- no me lo pregunto, lo sé". Esto sucetro pensar; si el instrumento se mal usa, de porque la referencia no corresponlos resultados son deplorables. Si que- de y en consecuencia hay que reubicarse
remos comprender un poco más el len- para responder. Por un lado, se le pide
guaje tenemos que estudiarlo en su a San Agustín que defina teóricamente
funcionamiento cotidiano y en el uso el tiempo. Por otro, lo ha experimen-

ado, lo ha vivido. Conoce cómo lo afecta mas no lo puede definir. ¿Cómo ubicar el problema? Otra vez el conflicto.
De acuerdo con Wittgenstein, se trata
de dos estratos diferentes: el teórico y
el práctico. El estrato teórico explicaría a través de su instrumento, el
lenguaje, lo que es el tiempo. El estrato práctico se manifestará en las vivencias y experiencias del sujeto, donde las
zonas son poco claras. Entonces la respuesta se da, quizá, tomando en cuenta
variables que pueden no estar en la
mente del que hace la pregunta, pero
que forman parte de la categoría del
tiempo. La respuesta puede ser ética,
estética, etc. Todo puede suceder, pues
la experiencia se percibe bajo distintos
ángulos e intereses; así, se le puede dar
importancia a un aspecto o a otro, y
siempre aparecerá lo complejo de la
realidad.
Conviene adoptar una actitud crítica
ante los conceptos que se presentan
como fetiches, como si fueran los únicos que garantizaran automáticamente
el valor de los resultados. Porque se tiene la idea de que existen conceptos y
teorías inmaculadas y a los científicos
se les califica como intemporales,
autómatas, desprejuiciados y desapasionados. No debemos olvidar que la objetividad es un ideal y que la ciencia es
revolucionaria. La rigidez de algunos
científicos revela tan sólo la estrechez
de sus interpretaciones. No hay un camino único que nos conduzca a la
objetividad. Por lo tanto, la investigación siempre estará en una situación
incierta, incómoda.
El autor del Tractatus ataca aquella
concepción que supone que todo len-

�LA CRITICA DE HEGEL AL FORMALISMO
DEL IMPERATIVO CATEGORICO DE KANT

Heinz Krumpel
guaje significativo debe estar referido genstein es más convincente, como si trad., pref., cronolog. y nota bibliog. de
Ricardo Jordana, 1ª ed., Oikos-Tau,
a un ser u objeto. Esta concepción nos a la complejidad de lo real se le resBarcelona,
1966, p. 101.
lleva a pensar la relación del lenguaje pondiera con la complejidad del lencon la realidad como uniforme, como guaje. Se asemeja al modo en que los 6
/bid., p. 102.
una relación de correspondencia o artistas captan el mundo: ellos hacen las
confrontación. Se entiende el ejercicio cosas a su manera, crean su propio mé- 1 /bid., p. 104.
del lenguaje en términos de la función todo y su conjunto de reglas. Pero el
artista, a diferencia de los cientí- Maestria en.filosofía. Invierno de 1991.
nominativa.
ficos, no acepta que la racionalidad
El lenguaje -para Wittgenstein- científica sea la única vía que conduzcrea una superstición que luego debe- ca a la realidad y a su conocimiento.
mos desechar. La filosofla debe apo- Tampoco que la realidad sea una poryar esa nueva forma de apreciar el que hay tantas realidades como artistas.
lenguaje, para aclarar, tomar fuerza y El artista no solamente trabaja con la
poder resistir la atracción que ejerce el sensibilidad, también acepta la razón y
lenguaje sobre la inteligencia. Nuestro con esos instrumentos alcanza su ver(lalzado y todo lo qu~
pensador explica que es mejor pregun- dad y la expresa en la realización de la
mzccsita un caballuo
tarse por los usos y no por las signifi- obra artística. Desde ese punto de vista,
lo v~ndt
caciones del lenguaje. Se descubre que el arte y la concepción de Wittgenstein
no hay un lenguaje sino lenguajes, for- coinciden.
t:a Bdla ]ardíntra
mas de vida, de ver el mundo o la
Notas
realidad.
El lenguaje sirve para describir y
también se puede utilizar para preguntar, atacar, consolar, indignarse,
etc. No hay una función del lenguaje
sino infinitas formas de usar las
palabras. Lo único de que se dispone, a fin de cuentas, es de
familiaridades,
combinaciones,
comparaciones, intercambios, etc. Pensar en la correspondencia unívoca de la
palabra y el objeto es engendrar
conflictos. El juego del lenguaje
-reiteramos- estriba en el uso que hacemos de él. De esa misma manera, el
mundo o la realidad aparecen distintos
para cada quien. Una cosa es convenir
y otra que 'la realidad responda a esa
convención.
Por otro lado, la nueva concepción
del lenguaje libre propuesta por Witt-

Sot~ro tozano

1

Fatone, Vicente, Lógica e introducción a
la.filosofla, ed. rev. y ampl. por Francisco José Olivieri, 9ª ed., Kapelusz, Buenos Aires, 1969, p. 23.

2

Wittgenstein, Ludwig, Tractatus logicophilosophicus, introd. de Bertrand Russell,
trad. de Enrique Tierno Galván, Alianza,
Madrid, 1973.

3

4

____, Investigaciones fiws6ficas,
trad. de Alfonso García Suárez y Ulises
Moulines, Universidad Nacional Autónoma de México/Crítica, México/Barcelona,
1988.
Ferrater Mora, José, · Diccionario de
fiwsofla, t. IV, Sª . reimp., Alianza
Diccionarios, Madrid, 1986, p. 3496.

5

, G. H. von Wright et al.,
Las filosofias de Ludwig Wittgenstein,

Zaragoza 2S•JI
Ctl. H)ó3

La crítica de Hegel al imperativo de

La posibilidad del imperativo resulta
de la concepción de Kant de que el
hombre, como ser inteligible, o sea
como ser espiritual, dispone de una voluntad libre; mientras que para él como
ser empírico o como ser sensible, por
el contrario, no es posible la libertad,
puesto que el hombre en este caso está
subordinado a la rígida necesidad natural.

Kant posee una importancia singular
dentro de la filosofia hegeliana. En
especial, es de particular interés la parte metodológica de esta crítica. La posición crítica de Hegel debe ser analizada desde dos puntos de vista. Por un
lado Hegel critica directamente la parte formalista de la ley moral kantiana,
mas simultáneamente y unido a ello,
contrapone en una crítica indirecta sus
El imperativo categórico está dado al
concepciones filosófico-morales a las de
hombre como ser espiritual a priori. La
Kant.
concepción de la separación del homPara esclarecer los puntos de partida bre, en un ser espiritual y uno empíriteóricos de la crítica hegeliana a Kant, co en el campo de la filosofia práctica,
es necesario esbozar las concepciones corresponde a la separación que hace
esenciales de Kant sobre el imperativo Kant en el campo de la filosofla teórica
categórico. La ley fundamentai de la ra- entre el fenómeno y la cosa en si.
zón práctica de la ética es, según Kant,
Hegel dirigió su crítica esencialmenla siguiente: "Actúa de tal forma, que
la máxima de tu voluntad pueda valer te a dos aspectos de la concepción
en todo momento como principio de una kantiana. Por un lado, a la separación
kantiana del hombre en un ser intelilegislación general".
gible y un ser empírico. Por el otro al
Esta ley fundamental es para Kant formalismo de la ley moral kantiana,
una norma ética obligatoria, en la que que según Hegel, en el campo del yo
se debe cimentar toda acción del hom- inteligible permanece idéntica sólo conbre en forma absoluta e imperativa. De sigo misma y deja desatendido el conesta manera el hombre está como fin en tenido social de la conciencia moral.
sí mismo, en el centro de la ley moral.
La parte formalista del imperativo ca"El hombre y cada ser racional existe
tegórico
no sólo fue criticada por Hecomo fin de sí mismo, no simplemente
gel
sino
también
por otros pensadores
como medio para el consumo indiscriminado de esta o aquella voluntad. El de aquel tiempo, como Herder, Jacobi
debe ser siempre visto al mismo tiem- y Schiller.
po en todas sus acciones como fin, tanTomando posición frente al formato en las dirigidas hacia sí, como en las
lismo de su imperativo categórico, Kant
dirigidas a otros seres racionales."
manifestó en su prólogo a la Critica de
Según Kant, el imperativo categóri- la raz6n pura, que un crítico de su obra
co, que es deducido de la razón prác- (Fundamentaci6n metafísica de las costica, no tiene un contenido concreto, twnhres) acertó más de lo que él misademás de la exigencia "Tú debes". mo pensaba, al afirmar que en el escri-

to no se elaboraba un nuevo principio
de la moralidad, sino una nueva fórmula. Kant empero se pregunta: "¿Quién
pretende introducir un nuevo fundamento para toda la ética y ser al mismo
tiempo su primer inventor?
El mérito de Kant consiste en haber
orientado el aspecto normativo, valorizador de la moral, en haber resaltado
su tarea organizadora y reguladora, en
haber visto la libertad de la voluntad
como condición inalienable para la exigencia moral. "Tú puedes, luego tú
debes."
La preocupación de Hegel de analizar críticamente el formalismo kantiano se remonta a su permanencia en Berna y se le puede hacer un seguimiento,
hasta la filosofta del derecho. La crítica de Hegel al formalismo kantiano en
el campo de la ética forma parte de su
análisis crítico de la filosofía kantianofichtiana de la reflexión. El interés de
Hegel consiste en refutar el idealismo
subjetivo, no desde afuera sino desarrollando sus contradicciones internas. La
solución de estas contradicciones debe
confirmar la necesidad del idealismo
objetivo. -Hegel veía su sistema como
la culminación de éste. El principal instrumento es su dialéctica ·idealista objetiva y la historicidad contenida en ella.

Desde el punto de vista del desarrollo histórico de las ideas, el pensamiento dialéctico de Hegel se concatena a
Kant y Fichte. Kant, por ejemplo, hizo
alusión en sus obras, entre otras cosas
a la existencia de contrarios y contradicciones reales. En Fichte, la contradicción se convierte en la fuerza motriz
del desarrollo del yo puro. Hegel re-

~

�~

saltó, igualmente, como mérito de la viviente. En su concepción sobre el esobra de Kant, que ésta demostró la ne- píritu del cristianismo Hegel anota concesidad de la contradicción en la razón. tra la ética kantiana, que el hombre de
Hegel realzó en su sistema aquellos esta ética ''siempre es esclavo contra un
elementos racionales del pensamiento tirano y al mismo tiempo tirano contra
dialéctico de Kant a un nivel más alto el esclavo''. Al respecto escribe Hegel:
cualitativamente, el nivel de una dialéc- "Un hombre que tuviese que reelabotica de los conceptos conformada siste- rar al hombre en su totalidad, podría
imposiblemente recorrer un camino tal,
mática y lógicamente.
al que a la desunión del hombre sólo se
A partir de esta posición pudo Hegel antepone una obstinada arrogancia''.
elaborar su crítica al formalismo kanAhora Hegel se ve como aquel homtiano en la ética y superarla, metodolóbre que desde posiciones filosóficas
gicamente.
idealistas objetivas está en su capaciEn su estadía en Berna, Hegel carac- dad de resolver este problema. La funterizó en el marco de su concepción so- &lt;lamentación metodológica para ello la
bre la positividad de la religión católica, encontramos en su concepción de la
las leyes morales que están fuera del su- unidad dialéctica entre pensar y desear.
jeto moral, como leyes extrañas y muerLa crítica de Hegel al formalismo de
tas. Si bien es cierto que aquí su crítica
no se dirige aún en forma directa con- Kant adquiere una agudeza especial en
tra el formalismo de Kant, de todas sus ensayos. En el ensayo sobre los tiformas se manifiesta el objetivo de He- pos de tratamiento científico del deregel (que luego retomará en su crítica a cho natural, Hegel afirma que la ley
la ética kantiana) de demostrar que la moral de Kant, existe en la legalidad
ley moral kantiana como principio mo- formal de la máxima, permanece igual
ral es algo inmóvil y formal frente al a sí misma, como la posición A= A.
Esta identidad formal sería el fundamovimiento real histórico espiritual.
mento para que la autonomía de la leEn su época en Frankfurt la crítica de galización no produjese sino tautoloHegel al formalismo kantiano-fichtiano gías.
es directa. En este tiempo Hegel se opoEn la Fenomenología del espíritu
ne a la opresión de la naturaleza en Kant
(tal y como se puede extractar de los (1807) la críúca de Hegel al imperatiapuntes de Rosenkranz) y a su "despe- vo categórico de Kant adquiere un cadazamiento del hombre". En los escri- rácter sintético y sistemático.
tos del joven Hegel, su crítica a la conEn los capítulos sobre la razón legiscepción nioral de Kant está más orlentada a aspectos metodológicos de prin- !adora y la razón que examina leyes
cipio que a problemas de contenido mo- Hegel se ocupa, en forma profunda, de
ral propiamente. Hegel rechaza la ética la filosofla kanúano-fichtiana. Aquí inkantiana sobre todo porque ésta no tie- tenta mostrar qué consecuencias tiene
ne como contenido al hombre completo, una determinación formalista de la ley

moral. Si hacemos un seguimiento del
planteamiento de Hegel, tenemos lo
siguiente:
Si se parte del imperativo categórico
de Kant y se afirma que ''Todos deben
decir la verdad", esta necesidad general de la ley se demuestra como una casualidad perfecta, pues el decir la
verdad para mí depende de la casualidad de si yo la conozco y de si me he
podido convencer de ella.
El mandamiento '' Ama a tu prójimo
como a ti mismo'' es igualmente presa
de la casualidad y depende de si tengo
la oportunidad de saber en qué consiste el bienestar del otro, etc.
Ambas leyes son una determinación
·directa de la substancia ética y tienen
un contenido particular que aparece
como casualidad del conocimiento de la
realidad y del quehacer y que desaparece convertido en necesidad. Ninguna
expresa algo en sí y para sí de "Lo que
la ley ética absoluta debería", a lamanera de Hegel. El contenido singular
desaparece como casualidad cuando es
declarado_ley y sólo queda la forma vacía de la generalidad o, como señala
Hegel: "Tales leyes se quedan sólo en
el debiera pero no poseen una realidad,
ellas no son sino mandamientos".
Es evidente que Hegel, en la crítica
de la ley moral kantiana, se manifiesta
en contra de una generalización injusta
de la realidad. En su exposición él afirma que lo general no puede ser impuesto a la realidad sino que lo general
siempre está ligado a algo específico o
determinado y sólo existe en esta unidad y contradicción. Además, y según

Hegel,_una generalización dialéctica de determinadas acciones. Ahora, dos
contiene el elemento casual cuya exis- reglas opuestas no pueden ser simultátencia pone en duda el imperativo cate- neamente necesarias. De tal forma, que
górico, pues el imperativo categórico si actuar de acuerdo a una de ellas es
debe ser utilizado en una realidad ínter- un deber, actuar en forma contraria, no
pretada de forma no dialéctica. Por ello solamente no es un deber, sino incluHegel cree que el imperativo como es- sive una violación del deber. Así, es abcala legal-formal -que según Kant po- solutamente inimaginable una colisión
see en sí nuestra razón-, no puede ser entre deberes y obligaciones".
en realidad la escala pues ella sirve para
Goethe y Schiller se adelantaron a
todo.
Hegel (con su creación literaria y
La crítica al formalismo del impera- poética) en hacer la crítica de la contivo categórico es la misma en la filo- cepción kantiana y fichtiana de la negación de conflictos entre deberes.
sofla hegeliana del derecho.
La crítica hegeliana al concepto kantiano de la obligación o del deber, es
de especial importancia metodológica.
Según Kant el hombre puede llegar al
imperativo categórico sólo mediante sus
inclinaciones en la contradicción. Por
esta razón el hombre siempre se encuentra entre el deber y la inclinación
(o afecto). Al cumplir el hombre su deber mediante la libertad de su voluntad,
tendría que actuar de acuerdo con el
imperativo categórico. Sólo así actuaría éticamente y las tendencias o inclinaciones se valorarían como positivas.
En relación con la concepción del deber en Kant, Hegel señaló el gran mérito de este filósofo al haber sustentado
un criterio muy preciso con la tesis del
saber ético, el cual se basa en la razón.
Pero simultáneamente negó la concepción kantiana de que los diferentes deberes no podían entrar en colisión
mutua. Tanto Kant como Fichte negaban la posibilidad de conflictos entre
deberes. Kant señalaba: ''Deber y obligación son, ante todo, conceptos que
expresan la necesidad práctico-objetiva

tuoso quiere escalar entre sus seguidores a los cuales no puede satisfacer en
su totalidad, entonces tendrá que declararse más en contra de aquellos que él
concibe como de menor posición, que
de los otros, a los que él considera de
mayor posición".
"Por eso no se puede afirmar que
para cada virtud existe el mismo y sólo
el mismo fundamento, el cual aparece
bajo condiciones diferentes en una modificación diferente como una virtud
especial; en tal grado absoluto de permanencia las virtudes se destruyen mutuamente. "

Mientras que Goethe y Schiller se deBajo el punto de vista metodológico
dicaron a descubrir colisiones concretas entre obligaciones o deberes, Hegel tenemos aquí dos aspectos interesantes.
se preocupó en primera instancia en Por una parte para Hegel cada deber,
demostrar las contradicciones resultan- al interior del desarrollo históricotes de la negación de conflictos entre dialéctico de la sociedad, es sólo un
deberes al interior del imperativo momento de la concatenación dialéctica de la sociedad, como expresión de
categórico.
la dialéctica entre lo absoluto y lo
Bajo este aspecto Hegel muestra -tal relativo.
como aparece ya en sus escritos de
Por otra parte a Hegel le importa deFrankfurt- cómo un concepto absoluto de deber entra en contradicción con mostrar que lo contradictorio, la diverel contenido mutable de los deberes. gencia al interior del desarrollo históriAquí Hegel intenta abordar el proble- co, lleva a que cada concepción del deroa históricamente. Al ser cada vez más ber que pretenda ser absoluta tiene que
multiforme y llena de conflictos crecen entrar en colisión con aquel otro molas contradicciones de la vida que ne- mento que encame la misina pretensión
cesariamente son la base de las colisio- de lo absoluto.
nes entre deberes.
Este pensamiento dialéctico de HeEn su época de Frankfurt, Hegel gel adquiere su forma más madura en
señalaba: "En la medida en que la di- la Fenomenología del espíritu. Allí Heversidad de las relaciones humanas gel muestra cómo en el desarrollo hisaumenta, en esa medida crece también tórico cada momento es absoluto al
la cantidad de virtudes y con ello de co- conformar un momento necesario del
lisiones necesarias así como la imposi- desarrollo, pero al mismo tiempo e inbilidad de su cumplimiento. Si un vir- disolublemente también es relativo pues

~
(A

�IC
N

tan sólo es un momento del mismo. En cepción y visualización de la naturalerelación con la problemática del deber, za global del individuo y se preocupa
Hegel señala cómo la generalidad sin de ello.
contradicciones, de la conciencia del
deber, encarnada en la ley moral
La realidad de lo particular consiste,
kantiana, entra en contradicción con la según Hegel, en que éste entra en incondicionalidad y determinación del in- .teracciones con otros individuos, en
dividuo actuante (al interior de la idea donde el asegurar el éxito personal en
histórica del desarrollo).
el trabajo contribuye a asegurar el éxito de todos. Estas reflexiones se funAgrega a lo anterior: "Como la ac- damentan en el sistema de relaciones
ción (según la ley ética de Kant) sólo mercantiles de la sociedad burguesa.
es ética cuando se realiza por la pura
voluntad del deber pero la naturaleza
De esta manera ... "Cada uno está
del individuo (así como la entiende unido con otro, porque él pone en el
Hegel) es contraria a ello, Hegel es del mercado mercancías sin valor de uso
criterio, que en Kant existe una dispu- para él y mercancías con valor de uso
ta continua entre moralidad y sensua- para otros y así garantiza la circulación
lidad de la armonía que resulta una mercantil".
labor que lleva al infinito''.
En este contexto hay que entender la
Sobre este aspecto de la crítica he- formulación de Hegel: "En el cumpligeliana a Kant volveremos en desarro- miento del deber frente al particular, es
llos posteriores pues ella está substan- decir frente a sí mismo, también se
cialmente ligada con la concepción he- cumple (el deber) frente a la realidad''.
geliana del ~eber.
Hay que ver lo siguiente, si se tiene
Hegel muestra en la Fenomenología en cuenta la crítica de Hegel al impey también en la Filosofía del Derecho rativo categórico y a la concepción del
cómo a través de su trabajo personal, deber de Kant. Kant desarrolló su foren la búsqueda de ganancias y éxitos, malismo ético, inclusive su concepción
el individuo crea lo general. Pero He- del deber, orientados hacia la sociedad
gel no se atreve a mostrar el carácter capitalista burguesa. Su mecanismo de
social del trabajo individual, aunque se funcionamiento económico es la ley de
muestra interesado en el entendimien- la competencia, que, entre otras cosas,
to de la naturaleza social del individuo. encuentra su expresión moral en el
comportamiento y en los empeños auEl hombre es para él el individuo tosuficientes y egoístas de los
burgués, y de esta posición parten sus individuos. Kant trató de efectuar esto
formalmente a través ·del imperativo
reflexiones 'teóricas sobre lo social.
categórico, el cual en el sentido de su
En última instancia el hombre para él objeto humanista social representa, en
no es una totalidad de las relaciones sentido figurado, la expresión germasociales, aun cuando se acerca a la con- na del "contrato social" rousseauniano,

en concordancia con el ideal humanista de la ilustración de clasificar armónicamente al hombre burgués en la
sociedad.
Si Kant con ello reveló (y también es
válido para Fichte) el contenido social
del comportamiento moral, en la medida en que postuló la idea del deber
como parte integrante de la ley de la
moral, también se encuentra en la filosofía francesa del siglo XVIII, por
ejemplo en Helvetius y Holbach, y en
Alemania en Forster y Einsiedel, la tendencia a resaltar los impulsos e inclinaciones (necesidades) como criterio
del comportamiento moral acorde con
el deber, partiendo del sensualismo de
Locke, mejor dicho, a justificar el individualismo burgués.
Hegel trató de purificar filosóficamente tanto al individualismo burgués
como a la comunalidad del comportamiento, en el marco de su concepción
de la moralidad y del deber, logrando
salvar el individualismo burgués, dándole un contenido social.
En el camino de la moralidad y de su
esfera más alta en el Estado se determina, según Hegel, el contenido concreto del deber moral a través de la voluntad general.
El deber del hombre burgués consiste en conocer la voluntad general, las
leyes e instituciones del Estado y comportarse acorde con ellas. Para expresarlo como Hegel, no sé trata de aquellos deberes contenidos'' ... en el principio vacío de la moral subjetiva... '', o
de una perorata del deber por la disposición del deber (como se refleja según

Hegel concluye mostrando que la realidad social que se desarrolla dialécticamente (es decir la idea objetivo-espiritual moralista) no admite una ley moral formal, como algo extraño, que soPartiendo de lo anotado hasta ahora lamente es idéntica consigo misma, y
precisaremos, resumiendo, la posición que en realidad lo inmediato lleva en sí
de Hegel frente a la ley moral de Kant. el nexo dialéctico, verbigracia, es un
Para Hegel el deber moral, el compor- nexo dialéctico.
tamiento moral es un momento del moAnte todo hay que hacer énfasis en
vimiento social que se encuentra en
interacciones dialécticas. Es un momen- que no es suficiente tomar la posición
de Hegel para juzgar los aspectos rato de esta totalidad.
cionales de la ética kantiana. Esto es váLa colisión de los deberes es para él lido tanto para el carácter normativo,
parte integrante del movimiento social axiológico de la concepción moral
y de la realidad histórica, con la cual kantiana, como también para el contese ha de confrontar el pensamiento nido humanista de toda su ética.
filosófico.
Hay que subrayar lo siguiente para
La conciencia moral, la moral, es esclarecer el contenido racional de la
para Hegel dependiente de un mundo crítica hegeliana al imperativo categóexterior objetivo y razonable y por ello rico de Kant.
no se puede separar de las leyes e insEn la medida en que Hegel toma la
tituciones de ese mundo exterior. Es decir la moral tiene como fundamento la moral como un momento, como una
moralidad y la verdad de la moral es la parte de la idea moralista que se desamoralidad, verbigracia, el comporta- rrolla dialécticamente, acierta en que la
miento moralista. Aquí hay que resal- moral depende de las relaciones sociatar que para Hegel la moral es una parte les que la fundamentan y, como para él
de la actividad individual de los indi- el comportamiento moral también es
viduos. Hegel es de la concepción de comportamiento activo, expresa con
que la ley moral de Kant no toma en ello indirectamente que la moral surte
cuenta el contenido social, es decir la prácticamente efectos cambiantes.
moralidad.
Partiendo de esta posición, Hegel criEn lugar de partir de éste, Kant trató ticó la ley moral de Kant como un prinde deducir el contenido social a partir cipio formal, que no toma en cuenta el
de la formalidad de la ley moral. El im- contenido social moralista y por eso
perativo categórico equivale, según conduce solamente a la moralidad, verHegel, al principio de la no contradic- bigracia a la moralización de las relación, y a partir de este fundamento tra- ciones sociales de la idea moral.
ta Kant (dice Hegel) de captar el conEste proceso de pensamiento de Hetenido social

Hegel en la filosofía kantiana), sino de
deberes que surgen de las relaciones sociales objetivas y necesarias de los
hombres.

gel lleva explícitamente, aun cuando es .
objetivo-idealista, a que las leyes y
normas de la moral son parte fundamental de la vida social de los hombres
y se retroproyectan sobre ella.
Así, se puede afirmar que las leyes
de la moral (leyes morales), es decir
normas y valores morales, radican en
el proceso práctico real de la vida del
hombre... Sobre todo en sus relaciones
sociales, culturales y espirituales, sobre cuyos fundamentos adquieren carácter social: la voluntad, los intereses,
las necesidades y las inclinaciones se
transforman en normas y valores
morales. Ellas coaccionan, a través de
exigencias y de principios ideales, la
necesidad de determinadas actividades,
por medio de las cuales se pueden resolver dichos problemas e intereses.
Si se conciben normas y valores morales como existentes externamente al
proceso de la vida del hombre (como
fenómenos espirituales o postulados
subjetivo-idealistas), entonces no tienen
realidad social y quedan irreales para
el comportamiento moral de los
hombres.
Bajo este punto de vista es que la crítica hegeliana al imperativo categórico
de Kant ofrece un haz valioso de pensamientos metodológicos que pueden
ser convertidos en fructíferos, en una
confrontación con posiciones éticas ajenas a la realidad. Ajenas a la realidad
son aquellas posiciones éticas que no
descansan sobre el proceso histórico
práctico de la vida de los hombres, y
que no pueden encontrar allí su fundamentación.

�Cuadernos de la revista

DESLINDE

9

ENTRE DOMINACION COLONIAL Y NATIVISMO
HUMANISTA: FRAY ALONSO DE MOLINA, LINGUISTA
NAHUATLATO DEL SIGLO XVI
Christine Bierbach / María Robertha Leal Isida

r~

Para finalizar esta exposición qllisiera subrayar lo siguiente: A pesar de la
importancia que tiene para la filosofia
actual la crítica de Hegel al imperativo
categórico de Kant, esto no equivale en
ningún caso al desconocimiento del papel de la filosofta de Kant. Por el
contrario. La importancia de Kant para
la filosofía actual se da especialmente
en el campo de la ética, ya que para el
desarrollo de la ética adquieren importancia clasificadora su teoría sobre la
autonomía de la individualidad en el
proceso histórico, su concepción de la
libre voluntad en la personalidad humana y el papel axiológico-normativo
de la moral, descubierto por este
pensador.

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Director.

Macario Pérez

•
•••
••-------------------·------

¿Córoo se comunicaron los coloniz.adores con los pueblos indígenas que ''descubrieron"? La coloniz.ación -además
de los conocidos hechos crueles y destructivos- ¿fue también -y tan sóloun proceso de "glotofagia", como lo
expresó un lingüista francés? ¿O tuvo
también contradicciones internas, igual
que todo proceso histórico, y especialmente, según el espíritu de la época,
una contradicción entre la visión humanista, el interés en el "otro", y el afán
de apropiación/asimilación, por actitudes etnocentrista y ergocentrista? Intentaremos ilustrar estas cuestiones a través del caso mexicano y, en particular,
el del primer gramático y lexicógrafo
de la "lengua mexicana", el fraile
Alonso de Molina.
Después de la conquista de México
por Hernán Cortés, entre 1524 y 1546
llegaron a Nueva España cerca de cinco mil españoles entre hidalgos, burócratas, frailes, labriegos, pastores y
artesanos, con el fin de hacer de los recién adquiridos territorios una especie
de "Nueva España". De estos nuevos
habitantes, los que tuvieron un papel
preponderante fueron los frailes, dado
que llevaban a cuestas la tarea de convertir a los nativos al cristianismo, realizando así el objetivo que legitimaba la
conquista y la colonización bajo los
auspicios de la Corona y del papado: la
misión de extender la "Santa Fe Católica". Dice un documento dirigido al
primer virrey don Antonio de Mendoz.a:
"Primeramente, teméis muy gran
cuidado de buscar los mejores y más
convenientes medios que pudiéredes
haber, para que los naturales de ~ tierra vengan en conocimiento de Nues-

tra Santa Fe Católica: (...), que es ¿Cómo hablar con 1~ habitantes del
camino más verdadero para qlle ellos Nuevo Mundo? De la disgl~ia connos amen y tengan como a sus natura- qUtitadora al naüvismo misionero
les Reyes y Señores, y vivan en paz, y
en estima y perfecta obediencia.'' El problema de la diferencia lingüística
se soluciona de diferentes formas, como
(González, 1984, p.127).
revelan -por ejemplo- los estudios de
Konetzke.
En este mismo documento se hace
mención de cómo debía ser el comporl. Primer viaje de Colón y la inutitamiento de los españoles, y confería la
responsabilidad de la evangelización a lidad de las lenguas "universales".
los frailes de las órdenes religiosas que Pensando en llegar al reino "civilizaformaban parte de la colonia que Men- do'' y mercantil del Gran Khan, Colón
doz.a iba a gobernar en representación contó con la presencia de mercaderes
judíos y árabes y trajo por ello a un
del rey.
intérprete, judío converso, que hablaba
hebreo, árabe y "caldeo" y podría
En 1524 llega la orden franciscana,
traducir
las cartas de los Reyes, escriy le siguen los dominicos, agustinos y
jesuitas. Junto al problema que repre- tas en latín. para el emperador asiático
sentó para todos ellos el tener qlle adap- (Diario de a bordo, 2 de noviembre de
tarse a un mundo extraño, completa- 1492). De manera análoga actúo Hermente diferente en cuanto al clima, nan Cortés, dando al comandante de
naturaleza, relaciones humanas, etc., una expedición. desde tierras mexicadebían solucionar aquel qlle resultaba nas, unas cartas en latín, con el argubásico para poder llevar a cabo la tarea mento de que siendo ésta "la lengua
encomendada: la cuestión lingüística. más universal, podrá ser, según hay
Las lenguas nativas les eran tan desco- contratación en esas partes de muchas
nocidas a los frailes, como las suyas a y diversas naciones, a causa de espelos indios; además de que no encontra- cierías, que halléis judíos u otras perban ninguna relación de semejanz.a con sonas qlle las sepan leer (Luis Romero
el latín o cualqlliera de las lenguas en- Solano, Expedición cortesiana a las
tonces conocidas. Ya en el primer en- Malucas, 1527. México, 1950, p. 90,
cuentro de Cristóbal Colón con el citado en Konetzke, p. 72).
Nuevo Mundo -qlle él y sus compaNaturalmente estas precauciones fueñeros navegantes percibieron como parte (archipiélagos "anunciadores") del ron inútiles, al igual qlle los conoc~reino asiático del Gran Khan, confor- mientos de lenguas africanas y canarias
me con la visión relatada por Marco en los cuales se confiaron en los viajes
Polo-, desde el primer contacto con el siguientes.
indígena desconocido, e incluso antes,
2. La (in-) comunicación por gesto:
proyectando el viaje y este encuentro,
la cuestión de la lengua constituyó un ''no tienen lengua··. Con el fallo de las
lenguas "universales", y de las exótiproblema clave.
cas disponibles, la única solución in-

�mediata fue la comunicación por gestos,
de la cual hay sendas descripciones a
lo largo del Diario de a lxmlo, algunas
divertidas por su ingenuidad, otras desconcertantes por su "eurocentrismo".
Es notorio cómo el deseo de hallar oro
y las ideas preconcebidas desorientaron
la interpretación de los mensajes nativos y llevaron a una serie de malentendidos y fracasos, y finalmente condujeron a la conclusión de que esta gente
"no tema lengua". La solución práctica fue la de raptar nativos "para que
deprendan fablar" (Diario .•. , 12 de octubre de 1492).
3. Intérpretes: indígenas raptados,

españoles capturados. Son conocidas
las protestas de Banolomé de las Casas
en contra de los raptos de indígenas y
su "exportación" a España con fines de
''demostración etnológica'', conversión
fomda o, también, instrucción lingüística para servirse de ellos de "lenguas"
o intérpretes. Sin embargo, esta práctica continuó durante mucho tiempo en
la época colonial. El caso más notorio
es el de la Malinche (Malintzin), esclava azteca en poder maya y por ende bilingüe nahua-maya. Por cierto, esto no
hubiera sido de mucha utilidad a Hernán Cortés (quien la recibió "en regalo" de sus aliados mayas) sin el intermedio de un español -Juan de Aguilar- que había aprendido la lengua
maya durante su cautiverio en Yucatán
(este era, en efecto, el único motivo por
el cual un conquistador aprendería una
lengua indígena). Se puede imaginar
que el proceso de comunicación trilingüe, con dos intermediarios entre el
emisor y el receptor de la palabra, fue
pesado y no muy eficiente.

4. Esclavitud, mestizaje y bilingüismo
incipiente. El inicio de bilingüismo len-

gua nativa-castellano se desarrolló con
la servidumbre impuesta desde los primeros momentos a los indios, y sobre.
todo con los sirvientes personales y de
casa Qos esclavos en las minas y los
campos no necesitaban conocimientos
lingüísticos), y también con los hijos de
relaciones, muchas veces no menos forz.adas, entre conquistadores-colonos y
mujeres indígenas. ;Este bilingüismo
quedó, por cierto, bastante rudimentario y, sobre todo, unilateral: el nativo
aprendió la lengua del conquistador extranjero (en caso de que tuviera acceso
a ella), y no al revés: la inmensa mayoría de los colonizadores no tuvo el
mínimo interés en la(s) lengua(s) de las
poblaciones nativas, como tampoco les
interesó compartir su lengua con ellos;
la comunicación se concibe de manera
puramente instrumental, comparable al
"uso" instrumental que se hizo de los
hombres nativos. Además, los españoles del siglo XVI se vieron, con esta
actitud, en la "mejor" tradición clásica,
aristotélica, de concebir al "otro",
desconocido, diferente, como "bárba-

ro", y en términos lingüísticos: "el que
no tiene lengua". 1

Sin embargo no hay que subestimar
la otra actitud humanística en la cual
confluyen tanto la curiosidad intelectual
en "las cosas nuevas" (el "Nuevo
Mundo'' en todas sus manifestaciones,
inclusive humanas y lingüísticas) como
un respeto mayor para todo ser humano, más conforme, además, con el objetivo ''oficial'', legitimador, de la empresa americana con la misión cristiana
y el catolicismo en su sentido original
de "comunidad universal". En efecto,
fueron los misioneros de las órdenes ya
mencionadas los primeros en romper
con la actitud colonialista dominante
que forzosamente debió entrar en conflicto con la ideología religiosa.

Es así que la primera labor que llevaron a cabo los religiosos fue aprender la lengua (o lenguas) de los nativos,
en la doble perspectiva de reconocimiento de su interés propio, "etnológico" y humano, y sobre todo, como el
medio más adecuado (y por el momento único practicable) de evangeliz.ar.

Para realizar esta tarea pudieron contar,
de un lado, con la experiencia (reciente)
en la metrópoli de "reduzir en Arte",
es decir, describir y establecer las reglas gramaticales de las lenguas vulgares (románicas) según los criterios de
la tradición gramatical clásica (latina),
y, de otro, con la ayuda práctica dejóvenes nativos, "informantes" e intermediarios lingüísticos, que convivían
con los religiosos en los conventos y
que al tiempo en que aprendían el castellano, enseñaban las lenguas nativas. Al
mismo tiempo, los· monjes se convertían en etnógrafos, al estudiar las costumbres de los nativos y comprender los
posibles significados de las expresiones,
consecuencia inevitable vista la naturalez.a de ''las lenguas amerindias, con un
sistema fonético mucho más variado,
con estructuras radicalmente diferentes,
con mecanismos fundados en la aglutinación y la polisíntesis, con campos
semánticos invadidos por un ritual religioso y omnipresente" (Baudot, 1979,
p. 35). Dentro de esta categoría de
etnógrafos-lingüistas hay que mencionar a fray Bernardino de Sahagún,
quien en su texto, real.iz.ado con la ayuda de los alumnos del Colegio de Santa
Cruz de Tlatelolco (trilingüe: latíncastellano-náhuatl), describía dioses,
fiestas, ritos, mitos, astrología, agüeros
y presagios, filosofía moral, retórica,
el sistema político y social, e incluía un
diccionario, un tratado de botánica,
zootecnia y mineralogía. 2
Conceptos misione~ y lengua
indígena
Con la idea de comunicar y convertir
en la lengua nativa, apoyada por la ex-

periencia práctica, los misioneros del
Nuevo Mundo se situaroo decididamente en una de las dos corrientes opuestas
-vigentes en España- de realiur la
cristianización: adoptaron la tradición
llulliana3 -practicada igualmente por
el obispo Talavera al término de la conquista de Granada- de convertir en la
lengua del "misionado" (creando, si
fuese necesario, la terminología correspondiente en lengua nativa), y no la línea "más moderna", propagada por
Cisneros, que parte del presupuesto de
que la verdad cristiana, la verdadera
doctrina, sólo puede ser trasmitida en
"lengua cristiana", para evitar el ries
go de interpretaciones heterodoxas y

asegurando un control más completo de
las autoridades cristianas (europeas) sobre el mensaje trasmitido.
En América, las dos corrientes, "nativista" contra "hispaniz.ante", existier
ron y rivalizaron a veces, según el momento y los grupos interesados. Tampoco la corona española tuvo una política
lingüística consecuente: así, la ley de
encomienda de 1512 incluye la obligación de alfabetizar y cristianizar a los
encomendados en español -incluso fue
esto una ligitimación del sistema encomendero (cfr. Konetzke 1964, p. 84 y
Colección de documentos 1, p. 42 y
ss.)-; por lo menos, se prevé la ins-

�trucción bilingüe de los caciques y algunos niños aptos, conforme al plan de
Cisneros de 1516 (Konetzke 1964, p.
85).4 Una Real Cédula de 1550 encargó la enseñanza del castellano a las órdenes dominica, francisana y agustina,
bajo la responsabilidad de los virreyes
coloniales, con el argumento de facilitar
la intnxlucci(n del cristianismo junto con
la adaptación a modos de vida europeos
(Colección de documentos 1, p 272).

VOCABVLARIO
y e s
eo

EN L EN G V A M E X I e A NA

(" Se debe enseñar a cada uno de manera que entienda: al español en
español, al indio en lengua india").7

rios, traducciones del Evanelio, etc. que
eran los instrumentos propios del
"trabajo cotidiano" de la misión.

Pero justamente estas órdenes ya tenían la experiencia de que en la práctica las cosas no funcionarían así. El
concepto de la misión en lengua indígena fue confirmado por las autoridades eclesiásticas en varios .concilios
(Lima 1552, México 1555, Lima 1567.
Quito 1570, etc.) y trajo consigo la exigencia de conocimientos lingüísticos
suficientes, por parte de los sacerdotes
implicados en la misión o la de almas
indígenas. La Corona apoyó esta linea
mediante la creación de cátedras de náhuatl y de quechua, en México y Perú,
y con toda una serie de cédulas y ordenani.as obligaooo al personal eclesiástico de los reinos coloniales al estudio
de las lenguas nativas relevantes como
condición preliminar a la ordenación y
de la obtención de parroquia.5

De todos modos esta actitud, tolerante y proteccionista, contribuyó, de manera decisiva, al estudio y a la conservación de las lenguas autóctonas, a su
fijación y estabilización mediante la
escritura, la codificación gramatical y
la inventarización lexicográfica. Así,
tan sólo en la Nueva España, entre 1524
(principio de la población) y 1571
(publicación del Arte y del Vocabulario de Molina -cfr. infra) se imprimieron más de 100 obras en lenguas
indígenas (Ricard, 1947, p. 129 y ss.,
también Anexos 1 y 2); en total, se han
catalogado para el siglo XVI unas 212
obras lingüísticas referentes a lenguas
americanas, unas 250 en el siglo
XVII.8 Los autores de éstas últimas
fueron frailes de las órdenes mencionadas: franciscanos, dominicos y, más
tarde, también jesuitas. Las lenguas más
estudiadas fueron el náhuatl y el quechua (cfr. Anexo 2), que tuvieron en
tiempos de la colonización -a pesar del
genocidio de gran parte de sus habitantes- una fuerte expansión como
lenguas "generales" (lenguas de comunicación supra-regional).

Veamos a continuación, para lo que
se refiere al contexto mexicano, las
obras más destacadas de la lengua
náhuatl; las dos opera magna, apenas
superadas hasta hoy, del franciscano
Alonso de Molina: Arte de la lengua
mexicana y castellana (1571) y Vocabulario en lengua castellana y
mexicana, y mexicana y castellana
(1555/1571).

La otra cara de esta tolerancia
lingüística oficial es la confirmación de
la segregación racial y cultural, y también un paternalismo latente, que niega al "salvaje" la capacidad de
aprender, apropiarse plenamente la lengua "civilizada",6 actitud que se podría leer, entre líneas, en el texto del
Concilio Provincial de Lima (1582-83):
"Quisque instruendus est ut intelligat,
Hispanicus hispanice, lndus indice"

Tras su ordenación, fray Alonso rePara llevar a buen término la misión
sidió en la ciudad de México en el cony para poder comunicarse, surgieron
vento de San Francisco, y tal vez en
entonces dos tipos de obras (básicaTiatelolco;
allí profundizó sus estudios
mente):
no sólo del náhuatl sino probablemente
de los modelos gramaticales y lexic&lt;r
(a) Artes (gramáticas) y vocabularios, gráficos disponibles, es decir, clásicos,
que eran las herramientas de trabajo y españoles y trabajos referentes a la lenestudio.
gua mexicana. Para esta última existían
(b) Manuales, es decir doctrinas elementos de vocabularios y de "ar(catecismos), sermonarios, confesiona- tes•', esboi.ados por otros frailes misi&lt;r

Fray Alonso de Mollna y la "Lengua

mexicana''
Alonso de Molina nació posiblemente
en Extremadura alrededor de 1513, u~
g6 a Nueva España con sus padres hacia 1522 ó 1523, y aprendió el náhuatl
de niño por contacto directo con los naturales del pafs.9 Su madre quedó
viuda, razón por la que cedió ante la petición de los padres franciscanos de que
les entregara a Alonso, quien serviría
de intérprete. F.n 1528 tomó los hábitos:
continuó sus estudios, a la vez que ayudaba a la evangelización traduciendo
textos en castellano a la lengua nativa.
Murió en 1579.

neros (v.gr. Andrés de Olmo y Sahagún). Su primera obra nahua fue un tratado práctico de Ordenanz.as para aprovechar los cofrades que han de servir
en hospitales, 10 que sirvió de reglamento de diversos hospitalesfranciscanos que atendían sobre todo a la población indígena (León Portilla, p.
XXVIII). Su Doctrina Christiana
breve, traduzida en lengua mexicana,
de 1546, fue recomendada como ''la
mejor destas doctrinas, y más acertada
en buena lengua(... ) porque este religioso es la mejor lengua mexicana que
hay en Nueva España entre españoles...
y ha tenido mucho uso de compoo.er tratados y cosas útiles en la dicha lengua"
(León Portilla, p. XXIX y ss.). A pesar de ciertas reservas por parte del Santo Oficio, fue impresa varias veces (en
1570, 1675, 1718, 1732 y 1735 según
León Portilla, ibid.). Sus trabajos
lingüísticos tuvieron su primer fruto con
la publicación del primer Vocabulario... en la lengua mexicana de 1555,
preparado sin duda en colaboración con
su cofrade y experto nahuatlato Sahagún -quien examinó la obra para la
censura- y coo ayuda importante de un
sabio indígena, Hernando de Ribas.
Este Vocabulario... fue "el punto de
partida de la lexicografía náhuatl"
(León Portilla, p. XXX).
El mucho más amplio Vocabulario...
de 1571, primer diccionario recíproco
de esta lengua, también deja sentir la
influencia de Sahagún, siendo los dos
franciscanos, en palabras contemporáneas (1569) "los que perfectamente
pueden volver cualquiera cosa en la
lengua mexicana y escribir en ella,
como lo han hecho de muchos años acá
y lo hacen el día de hoy sin cansarse"

A TE L LA N A •

M-

pucllo por el muy R,urr,ndo P,drc Fray Alonío de Molin1, del,
Orden dtl bicnaucntur ,do nudlro Padr, fanc fr,nciíco.

DIRIGIDO AL M VYEX CELEN TESEN O R
Don Mutin f.nriqu,z, Viíorrey dclh nuru1 Eíp2h.

lf lndorum nimia tt íccit prole puentern.
Q!!i gcnuil n1or,co1,quo• p•tcr ,lmc fours.

Confixu1viuis,lln5uu:cum m&lt;nle rc-u~lui,.
Vuloen,cum fptd.u,llir,m•I• carn&lt; gmt,

BN MEXICO,
Bn Ctfa de Antoaio de Spinoí&amp;.
¡ ; 7 :

�INDICE GENERAL / Volúmenes IX-X Números 28-34

Abril de 1990-diciembre de 1991

ENSAYO
1. literaturallingütstica

(León Portilla, XXXV). Esta obra doble añade una parte mexicana-castellana
con aproximadamente 24 000 entradas
a la castellana-mexicana, de 1555, que
recoge en forma aumentada y revisada,
e incluye además los principales sistemas de cuenta en náhuatl. Sigue siendo
aún la principal obra de referencia para
esta lengua, dando testimonio de su importancia las reediciones modernas, entre otras la de Julio Platzrnann, cledicada
a Catalina la Grande de Rusia (Leipzig
1880), base de la edición mexicana actual (1977). 11 Viene a completar la
obra lingüfstica el Arte de la lengua mexicana y castellana impresa en el mismo año de 1571, que tuvo el éxito de
una segunda impresión en vida del autor en 1576. 12
Cabe decir que, aunque en la Gramática y en el Vocabulario el objetivo
religioso está enunciado explicita y enfáticamente (cfr. infra), esta obra fue
también el medio idóneo para preservar, y dar reconocimiento, al bagaje
cultural precolombino, o mejor dicho,
parte esencial de la cultura mexicana.
Así lo comenta un testimonio indio, del
crooista Chimalpahin Cnandebuanitnn,
en su lengua propia:
Y tambitn en el dicho ado 9-caiia
(1579) murió en México rucstro querido padre fray Alonso de Molina

(...), tea grande, luz que dio apoyo

( ...). De a aprendieron (los sacerdo-

tes) nuestra lengua náhuatl. Y tambit.n a asf ante nosotr~, en lo tocante

a lo nuestro, de los hombres de

aquí, pudo después con verdad, con

rectitud, con orden escribir para nosotros su libro con letras espai1olas
( ...). y todavía escribió otras muchas
cosas (...) y otros discursos en

náhuatl, que nosotros conservamos,
que nosotros leemos, aquí, nosotros
los hombres de la Nueva Espafta.
(León-Portilla, p. XIV)

Objetivos y métodos de un lingüista
~ del siglo XVI
Veamos finalmente cómo el lingüistamisionero De Molina justifica y construye su obra. Los dos trabajos lingüísticos principales, el Vocabulrio y la
Gramática (Arte... ) de 1571 están dedicados al virrey de Nueva España,
Martín Enríquez, y traen carta dedicatoria ("epístola nuncupatoria") y prólogo al lector, textos proemiales
interesantes en cuanto a los argumentos que justifican su iniciativa pionera,
de cara a la máxima autoridad del Estado colonial y a los potenciales usuarios de su obra, como también por lo
que revelan de sus conceptos y métodos lingüísticos. El hecho de dedicar la
obra al personaje coo máximo poder político y mayor prestigio social refleja la
importancia que el autor otorga a su
libro: como primeras codificaciones de
una lengua deberlan ser instrumentos de
uso (y utilidad) púbico y disfrutar por
eso del apoyo de la ''máxima imtancia''
pública; es un procedimiento que se observa igualmente en las prima opera de
este tipo en España (v.gr. la Gramática castellana y las Reglas de 01Wgrafla de Antonio de Nebrija, dedicadas a
la reina y al regente de Castilla
respectivamente). 13
A este intento corresponde, en la dedicatoria del Vocabulario... , la metáfer
ra bíblica de la relación entre la cabeza
(el gobernador) y los miembros; el
lenguaje, a su vez, contnbuirla a la

unión y conformidad de este cuerpo
social. El argumento central -la utilidad de la obra- está igualmente relacionado con la religión:
Y porque el lenguaje y fras:i.s dcstos
naturales (cspcci.almcntc de los nahuas y mexicanos) es muy difc:rmte
del lenguaje y Crasis latino, griego y
castellano, y vuestra Excelencia desee mucho que los ministros desta
yglesia entiendan muy bien la lengua
de dichos naturales, para .oonra y gloria de nuestro ~r, y para provecho spirituaI y salvación dcsta gente:
de manera que sean mejor y más entmmeote instru}Üos y doctrinados en
nuestra sancta Pee catholica: ha sido
esta la causa y razón (cxcelentissimo
Principc) que me ha movido (...) a

Annel, Aliette: Francis Ponge: el escritor en el taller. Tr. de Estela Cerutti (34)
García Sepúlveda, Martha E.: Notas sobre el ensayo (34)
Kraus, Karl: Mujeres. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
Louette, Jean Francois: Sartre lector de Ponge. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Mallafré Gavaldá, Joaquín: Traducción y connotaciones, una tarea sin remordimientos (fragmento). Tr.
de Alfredo Gracia Vicente (28-29)
Mijares, Silvia: Conocer es un sueño (32-33)
Patán, Federico: De la traducción como vía hacia la invisibilidad (28-29)
Reverzy, Jean: Experiencias de literatura. Tr. de Alfonso Rangel Guerra (28-29)
Reyes Coria, Bulmaro: Latín-neo-latín. Problemas de traducción (28-29)
Sánchez, Francisco: Crónica y cine (30-31)
Schmidhuber, Guillermo: Cristóbal Colón, ¡a la escena! (32-33)
Spada, Marce! y Christian Jacomino: Cronología de Francis Ponge. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Tapia Zúñiga, Pedro C.: Griego clásico y teorías de la traducción (28-29)
2. Filosofla / Ciencias Sociales

atreverme y presumir dedicar y ofre-

Amaro, Andrés: El comic mexicano y El libro semanal (30-31)
Freund, Julien: ¡Viva la filosofía! Tr. de Rubén Hernández León (28-29)
Krumpel, Heinz: La crítica de Hegel al formalismo del imperativo categórico de Kant (34)
Martínez, Humberto: Reflexiones filosóficas en tomo a la ecología (32-33)
Mendirichaga, José Roberto: Filosofía y poesía en María Zambrano (30-31)
Mijares, Silvia: La nueva concepción del lenguaje en Wittgenstein (34)
Sánchez Vázquez, Adolfo: Marx y el poder (30-31)

cer a vuestra Excelencia estos dos
Vocabularios. ([bid.). 14

CREACION

Igualmente el "Prólogo al Lector" se
1lltleve en un marco estrictamente bíblico, adaptándolo de manera hábil al contexto mexicano y la finalidad lingü{stica
del hbro; ilustrando con una serie de
ejemplos bíblicos la relación causal entre "soberbia" y "castigo", llega inevitablemente al mito de Babel que
-ejemplo supremo de soberbia humana- causó el castigo de la diversidad
de lenguas, "que los unos no se entendiessen con los otros" (Vocab.,
Prólogo). La experiencia babilónica se
repite en la historia profana, p.ej. al iniciar su reinado en España "el Invictissimo Cesar" (Carlos I de España, V de
Alemania hablando en flamenco) y en
México, donde
la falta de la lengua (de los naturales)
nos estorva. Y no es pcqucfio incoo-

l. Poes(a

Alardín, Carmen: Isis en el burdel (32-33)
Arias, Oiga: Dolor (30-31)
Benn, Gottfried: Hermosa juventud. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Betti, Ugo: Los hombres. Tr. de Libertad González (28-29)
Bukowski, Charles: Oh, nosotros somos los parias. Tr. de Humberto Salazar (28-29)
Clariond, Jeannette L. Génesis (32-33)
Dálchev, Atanás: La habitación. Tr. de Reynol Pérez Vázquez (34)
Drummond de Andrade, Carlos: Política literaria. Tr. de Margarito Cuéllar (28-29)
Eich, Günter: Conversaciones no realizadas. Tr. de Elisabeth Siefer (28-29)
Garza, Eisa Beatriz: Tres golondrinas (34)
Glück, Louise: Para mi madre. Tr. de Clemente Muñiz Angel (28-29)
Horado: A Mecenas. Tr. de Enrique Puente Sánchez (28-29)
Huerta, Andrés: Nota roja (32-33)
Julieta Renée: El diablo juega conmigo (32-33)
Kinnell, Galway: Dos poemas. Tr. de José Javier Yillarreal, Minerva Margarita Villarreal, María Victoria
Alvarez Tostado y Teresa Rivera (28-29)
Lawrence, D. H.: El deseo desaparece en el mar. Tr. de José María Lugo (28-29)
Leiris, Michel: Muchachas. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)

�Medina, Alejandro: Sin guillotinas (32-33)
Morejón, Nancy: Poemas (30-3Í)
Pessoa, Fernando: Libertad. Tr. de Héctor Alvarado (28-29)
Ponge, Francis: Lo insignificante. Tr. de Miguel Covarrubias (34)
Popa, Vasko: El pan del poeta. Tr. de Elisabeth Siefer (28-29)
Pound, Ezra: Catorce poemas. Tr. de José Javier Villarreal, Minerva Margarita Villarreal y María Victoria Alvarez Tostado (28-29)
Prévert, Jacques: Este amor. Tr. de Libertad González (28-29)
Prévert, Jacques: Pájaro rojo y tibio como la sangre. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Rilke, Rainer María: Pantera. Tr. de Miguel Covarrubias (30-31)
Saba, Umberto: La cabra. Tr. de Libertad González (28-29)
Salvat-Papasseit, Joan: Paseo. Tr. de Alfredo Gracia Vicente (28-29)
Samain, Albert: Horas de verano. Tr. de Jorge Rangel Guerra (28-29)
Sandburg, Carl: Expreso de cupo limitado. Tr. de Jorge Cantú de la Garza (28-29)
Sexton, Anne: Canción de cuna. Tr. de Robert L. Jones y Minerva Margarita Villarreal (28-29)
Soupault, Philippe: Consejo al poeta. Tr. de Miguel Covarrubias (28-29)
Sverdlik, Oded: Cinco textos nesorientales (34)
Teasdale, Sara: Arcturus, Tr. de Jorge Cantú de la Garza (28-29)
Wylie, Elinor: No va con mi naturaleza. Tr. de Jorge Cant_ú de la Garza (28-29)

CRONICA /ENTREVISTA/ REPORTAJE

t

t

Coronado, Eligio: Paz es la medida de todos los poetas mexicanos.Encuesta sobre el Premio Nobel de
Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Covarrubias, Miguel: La poesía de Paz es joya del espíritu mágico y milenario de México. Encuesta sobre
el Premio Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Cuéllar, Margarito: La poesía de Paz me hace entrar en comunión con la palabra. Encuesta sobre el Premio Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Garro, Nora: Rosalinda Albueme, una sensibilidad encauzada (32-33)
González, Dulce María: Diecinueve años, huaraches y pelo largo. Entrevista con Javier Serna (32-33)
Huerta, Andrés: Octavio Paz era el creador de esperanzas. Encuesta sobre el Premio Nobel de Literatura
1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Julieta Renée: Nos ayuda a determinar quiénes somos o podemos llegar a ser. Encuesta sobre el Premio
Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Pérez Vázquez, Reynol: ¿Qué ego no se trastorna ante las zalamerías de la fama? Encuesta sobre el Premio
Nobel de Literatura 1990. Octavio Paz juzgado por escritores regiomontanos (32-33)
Sarraute, Nathalie y Simone Benmussa: Acerca de Virginia Woolf y otros escritores. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
DIBUJO / FOTOGRAFIA / ILUSTRACION

2. Prosa poética

Estrada, Erick: Fotografías (28-29)
Huerta, Andrés: Viñetas (30-31)
Juárez, Saskia: Viñetas (30-31)
Valdez, César: Viñetas (32-33)
Varios: Ilustraciones tomadas de revistas literarias regiomontanas de principios del siglo XX (34)

Garro, Nora: A los cuarenta (30-31)
Garro, Nora: ¿Percibe Usted el paso del Tiempo? (34)
3. Narración

Bierce, Ambrose: Dos relatos. Tr. de José de Jesús Salinas (28-29)
Garza Collado, Lucas de la: Tocamos la puerta (32-33)
González Meléndez, Gabriel: Ella y este (32-33)
Marousópoulos, Dimitrios: La tercera muerta de mi madre. Tr. de Panos Stathoyannis y Reynol Pérez
Vázquez (34)
Méndez, Julio César: El monedero (30-31)
Petesch, Natalie L. M.: Yo, Constanza. Tr. de Ricardo Yamal (28-29)
Salazar Ortiz, Horacio: Más muerto que vivo (30-31)
Sanmiguel, Rosario: Un día completo caminé en pleno llano (30-31)

ECONOMIA / POLITICA / EDUCACION
Nuncio, Abraham: México: modernidad defectiva y expresiones modernas (34)
Puente Sánchez, Enrique: Paz y la literatura política. Acerca de El ogro filantrópico (32-33)
SECCIONES FUAS*
l. Rescoldo

García Naranjo, Nemesio: El poeta malogrado (32-33)
Junco de la Vega, Celedonio: Manuel José Othón (34)
Valéry, PauJ: El cementerio marino. Tr. de Alfonso Rubio (28-29)
ViIJalón, Juan de Dios: Canto de Nezahualcóyotl. Paráfrasis (30-31)

CRITICA LITERARIA
Ellison, Fred P.: El arte del mediador: Alfonso Reyes y tres pintores brasileños (30-31)
Daniel, Lee A.: Joaquín Bestard y La obsesión de Germán Ortiga (30-31)
Fuentes, Víctor: Alfonso Reyes: clarividente pionero de la crítica de cine (32-33)
Green Huie, Jorge: Inclán y Guzmán: menosprecio del gobierno, alabanza del caudillo (30-31)
Leal, Luis: Alfonso Reyes y la novela (32-33)
Osorio Romero, Ignacio: La traducción de los autores grecolatinos en México (28-29)
Péres, Jean y Edmond Vandercammen: Europa 1912, 1935. Comentarios a la obra de Alfonso Reyes.
Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)
Pérez Martínez, Herón: La traducción en la obra de Alfonso Reyes (28-29)
RangeJ, Alejandra: El planetario o la mirada del otro (30-31)
Reyes Reyes, Rogelio: En tomo al cuento-ensayo de Alfonso Reyes (32-33)
Schmidhuber, Guillermo: El teatro mexicano: tres generaciones (30-31)
Sierra Siller, Luz María: La experiencia poética en Arbol adentro de Octavio Paz (32-33)
Tarroux-Follin, Christiane: "Himno entre ruinas": la reconciliación con el mundo. Tr. de Miguel Covarrubias (32-33)

,
1

2. Abanico**

Dedicado al Coloquio "Traducción y sociedad. Alfonso Reyes" (28-29)
Dedidado al XXIII Encuentro del Consejo Sur-Occidental de Estudios Latinoamericanos (SCOLAS) (30-31)
Dedicado a Alfonso Reyes (32-33)
Dedicado a Francis Ponge (34)
3. Señas / Reseñas / Contraseñas

Colunga, Amando M.: Proyecto y resistencia. A propósito de dos libros de Hugo Zemelrnan (32-33)
González Quijano, José: Artes plásticas de Nuevo León (34)
Juárez, Saskia: Pintor paisajista, especie en peligro de extinción (32-33)
Mijares, Silvia: De bienaventurados y de aurora (30-31)
Patán, Federico: La procesión (32-33)

�Pérez Martínez, Berón: Martha Bander (1914-1990). In memoriam (28-29)
Salazar, Bumberto: Ensayos en literatu_ra mexicana de Humberto Martínez (34)
4. Región

Fourt, Gilles: Fundidora: de la fundación a los tiempos de la revolución. Tr. de Estela Cerutti (28-29)
González Caballero, Manuel: La siderurgia, su origen y dependencia del carbón (32-33)
Sepúlveda Gana, Manola: Notas para la historia del normalismo rural: La Escuela Campesina de Galeana,
N.L., en los años 30 (30-31)
CUADERNOS***
Bierbach, Christine y María Roberta Leal Isida: Entre dominación colonial y nativismo humanista: Fray
Alonso de Molina, lingüista nahuatlato del siglo XVI (34)
Gamkrelidze, Thomas V. y V. V. lvanov: La historia temprana de las lenguas indoeuropeas. Tr. de Horacio Sala.zar Herrera (28-29)
Pérez Martínez, Berón: La carta del traductor de Martín Lutero. Tr. de HPM (30-31)
* Estas secciones se mantuvieron en todos los números, incluido el dedicado íntegramente a la traducción
(28-29)
** Los trabajos correspondientes a esta sección aparecen clasificados según su género y tema.
*** El Cuaderno 8 del número doble 32-33 se ocupa de la obra de Octavio Paz. Sus cuatro estudios y
la encuesta aplicada a escritores regiomontanos se distribuyeron en los apartados que más les convenía.

Para la época
de lluvias es indispensable

Un lmp~rm~abl~
No olvide Ud. que el mejor
surtido en PALETOS de
casimir y finísima seda

impermeables, solamente lo
tiene la

Sorpr~sa y Primao~ra

vcnientc, que los que los han de goLos primeros interesados en el estuvernar y regir, y poner en toda bue- dio de la lengua nativa son pues los que
na policia, y hal.Crles justicia, reme- se empeñan en la extensión de la fe,
diando y soldando los agravios que "los ministros de la Yglesia", pero
resciben, no se entiendan con ellos, también los médicos, los jueces, los
sino que se libre la razón y justicia administradores, y en fin todos los que
que tienen, en la intención buena o
mala del Nahuatlato o intérprete. conviven con los natuales de este país,
para evitar agravios y malentendidos
(]bid.)
por falta de comunicación.
El remedio está i.ooicado en otro mito
Se puede inferir de estos pasajes que
"lingüfstico", el de Pentecostés:
-al lado de un claro patemalismo en
La fee se alcanca oyendo y lo que se la manera de representar las respo~ha de oyr, ha de ser palabra de Dios, bilidades morales para "los naturales"
y esta se ha de predicar en lengua que del país conquistado- Molina conetbe
los oyentes la entiendan, porque de como ideal la igualdad de las dos lenotra manera (como lo dice el mesmo guas (y poblaciones) y como objetivo
San Pablo) el que sera tenido por bar- un bilingüismo general. Asf, comentanbaro (...) Por esta cansa (...) fue dado do algunas dificultades que encontró en
el S¡iritu sancto a los Apostoles el dfa
su trabajo lexicográfico por no ser hade penthccostes, e diversidad de lenblante
nativo, aprovecha el argumento
guas para que~ de todos entenpara
elogiar
las calidades intrínsecas de
didos. (]bid).
la lengua náhuatl, "la qua1 es tan
copiosa, tan elegante, y de tanto arti-

ficio en sus metaphoras y maneras de
dezir". También en el prólogo a la segunda parte (mexicana-castellana),
señala: ''la mina (manera de dezir) inacavable de vocablos y maneras de hablar que esta copiosissima y artificial
lengua Mexicana tiene"; son estos los
mismos atributos, tópicos de la tradición retórica clásica para expresar la
"calidad" de una lengua, que se encuentran regularmente en el discurso
renacentista acerca de las lenguas vulgares europeas, todavía en pugna por
su dignidad como lengua literaria y.
más aún, como objeto de atención científica (es decir, descripción gramática!
o lexicográfica). Es un paso muy importante otorgar estos mismos atributos
a la lengua de un "pueblo bárbaro". El
prólogo al Vocabulario. .. de Molina,
constituye el punto de partida de transición entre la justificación extralingüística (al servicio de la misión y de la comunicación con los neuvos súbditos) y
unas consideraciones más bien técnicas
acerca de la estructura interna de la lengua mexicana (cfr. infra).

Los textos proemiales del Arte de la
lengua mexicana reproducen básicamente -aunque de manera menos elaborada- las mismas pautas argumentativas. En la epístola dedicatoria, los papeles del destinatario y del autor se
deducen. otra vez, de una parábola bíb~ca: la de los talentos innegables que
distribuye el Seoor para el mejor uso de
cada uno; en el caso del autor, este
"modesto" talento -único- correspende evidentemente a sus conocimientos lingüísticos, y el uso de la presente
obra. Valiéndose así del tópico de la
modestia -idóneo del género- puede
proceder a enumerar las obras ya es-

�critas en servicio de la "nueva yglesia
indiana" (entre ellas los dos vocabularios), a las cuales el Arte... viene a
completar. Se puede observar que esta
obra concreta, en sí (es decir, el hecho
de concebir una gramática en lengua indígena) ya no se justifica explícitamente, pues se sitúa dentro de todo un
"programa" global, legitimado por su
finalidad religiosa; la dedicación al virrey parece pues como un mero acto de
cortesía (asegurando ya su protección
para la obra lexicográfica precedente),
homenaje que corresponde a su papel
público y a los favores ya recibidos.
Así, el Prólogo a la gramática ya introduce aspectos técnicos de la lengua
nábuatl; es, efectivamente, un pequeño tratado de pronunciación y de criterios ortográficos, que será detallado y
ampliado "diffusa y copiosamente al
cabo de la segunda parte deste arte".
En el "Argumento" que sigue, el autor nombra también al modelo de su
método: es el Arte de lat(n de Antonio
de Lebrixa (Nebrija). modelo y base
conceptual para prácticamente todos los
gramáticos misioneros del Nuevo
Mundo. 15 De este modelo (latín) se
deduce la siguiente "División del
libro" según "las ocho partes de la oración que esta lengua tiene. conforme a
la lengua latina y castellana". Puede extrañar esta "conformidad" postulada
para una lengua tipológicamente tan diferente de las indoeuropeas, pero se explica por los conceptos gramaticales
(únicos)'vigentes de la época. tanto que
por su actitud, según la cual la proximidad al latín significa el "título de
noblei.a" para una lengua. entraña pues
una fuerte valoriz.ación del nábuatl. Este
''latinocentrismo'' viene además com-

pensado en la segunda parte del libro,
donde "se trataran y declararan algunas cosas dificultosas y delicadas de la
misma lengua'' y forma parte, entonces, de un principio pedagógico: el de
proceder "de las cosas más fáciles y
claras de entender, a las más dificult~
sas y escuras".
El método de proceder según los paradigmas morfológicos latinos puede
llevar a formas de presentación curi~
sas, como por ejemplo para la declinación del nombre: "Nominativo, teutl,
genitivo, teutl, dativo, teutl, acusativo,
teútl. ablativo, teutl". Y de manera análoga para el plural, antes de decir que
esta lengua no tiene morfología.

neros, y con el espíritu colonial en general. En su estudio introductorio, León
Portilla llama la atención sobre algunos "huecos" significativos en el Vocabulario... : la casi total ausencia de
vocablos referentes a las "creencias y
prácticas religiosas de los antiguos
mexicams'' y también de ''vocablos referentes a otras instituciones culturales
de los tiempos prehispánicos'' (León
Portilla, p. LIV). En cambio, se manifiesta un impresionante trabajo de
creación neológica para expresar los
nuevos conceptos y objetos, cuturales
y materiales, introducidos por los
colonizadores. Las dos cosas entran
perfectamente en la lógica de la
Conquista, de la cual finalmente la misión evangelizadora forma parte. Se
puede ver en esta presentación "selectiva" de la lengua, una actitud paradójica que acepta la lengua como instrumento de comunicación, e incluso le
atribuye grandes méritos intrlosecos,
pero no la acepta como expresión de
una cultura, por lo menos en cuanto ésta
entra en conflicto con los valores
cristianos. Pero aunque el interés~
lógico y humano de algunos frailes
(como en el caso de Bernardino de
Sabagún) desborda los límites estrictos
de la misión cristianiz.adora y aculturadora, sería complicado expresarlo en
una obra impresa, sin provocar serios
conflictos con la Inquisición y su omnipresente censura. 16

El uso de categorías gramaticales latinas que no corresponden a la estructura real de las lenguas americanas, ha
sido muy criticado por la lingüística
moderna. Sin embargo, además, de una
evidente manera "eurocéntrica" de
conceptualizar el mundo, representa el
único método practicable en la época,
dada la finalidad didáctica de estas
obras: una manera de hacer inteligible
lo descooocido por medio de categorías
conocidas. Que un gramático como
Molina tenía un conocimiento profundo y una visión acertada de la lengua
que describía, esto lo confirman no sólo
los testimonios ya citados, sino el estudio de su misma obra; una primera
apreciación se puede dar mediante los
Así. la constante referencia a los obinteresantísimos "A.visos" que preceden las dos partes del Vocabulario (ver jetivos misioneros, el tono "edificante"
de los textos proemiales, la referencia
Anexo 3).
religiosa basta en los ejemplos ilustraMás problemáico nos parece, final- tivos de la gramática (cfr. la introducmente, otro aspecto, relacionado con la ción de las partes de la oración en el
subordinación de la obra a fines misi~ Arte... de Molina) se puede entender

también 001:00 "medida de seguridad",
ca de la lengua náhuatl o mexicomo también el recurso al "protector
cana (Las obras son editadas en
fuerte'' en la dedicatoria. Y se sabe que
México, mientras no se señale lo
~ pesar de todo, este autor, como práccontrario).
ticamente todos los que estaban comprometidos con "cosas indias", entró 1555 fray Alonso de Molina, Vocabualguna vez en conflicto con el Santo
lario de la lengua castellana y
Oficio. Así, toda la -impresionantemexicana.
obra ~güística ~ cultural de la época
colonial, y especialmente de los frailes 1571 fray Alonso de Molina, Arte de
como sus promotores más destacados,
la lengua mexicana y castellana;
padece de este conflicto latente entre
Vocabulario de la lengua castecuriosidad y tolerancia hnmaofstica de
llana y mexicana, y mexicana y
un lado, intolerancia ideológica del
castellana.
otro.

Se acepta la lengua, no se aceptan sus
contenidos: paradójica como toda la
obra misionera en sí: hacerlos diferentes mediante lo más suyo: su propia
lengua.

Anexo l. Gramáticas de lenguas
nativas

1595 P. Antonio del Rincón. Arte
mexicana, reed. 1885, 1888,
1967 (Guadalajara).
1642 fray Diego de Galdo Guzmán
Arte mexicano, reed, 1890. •
1645 P. Horacio Carocbi, Arte de la Total de obras escritas en relación a
lengua mexicana con la dedara- cada orden:
cwn de todos sus vocablos.
franciscanos: 80 obras
dominicanos: 16 obras
1673 fray Agustín de Vetancourt, Arte
agustinos: 8 obras
de la lengua mexicana, reed.
anónimas: 5 obras
1901.

La lista presentada a continuación c~
rresponde, a la que Lope Blanch presenta en el prólogo a la Gramática de
Texeda, publicada por la UNAM en la
colección Biblioteca Clásica. La bibli~
grafía contiene no sólo gramáticas re- 1689 Antonio Vál.quez Gastelu,Artede
ferentes a la lengua mexicana o nábuatl
la lengua mexicana (Puebla),
(que aquí damos a conocer) sino que inreed. 1885.
cluye gramáticas de otras lenguas como
la tarasca, zapoteca, mixteca, otomí, 1692 fray luan Guerra, Arte de la lenwque, maya, quechua, aymara, entre
gua mexicana según acostumbran
otras.
hablar los indios en todo el ObisLENGUA NAHUATL (Hay una bipado de Guadalaxara, parte del
bliografía más amplia sobre obras en
de Guadiana y del de
lenguas mexicanas en el texto de R~
Mechoacán, reed. 1900.
bert Ricard citado en la bibliografia pp.
423-430).
'
Anexo 2. Lenguas estudiadas por los

1547 fray Andrés de Olmos, Gramáti-

Total de obras escritas en relación a las
lenguas nativas:
náhuatl: 66 obras
tarasco: 13 obras
otomí: 6 obras
pirinda: 5 obras
mixteco: 5 obras
zapoteco: 5 obras
huasteco: 4 obras
totonaco: 2 obras
zoque: 1 obra
dialecto de Cbilapa: 1 obra

frailes de diversas órdenes entre 1524 (Tomado del libro de Robert Ricard c1·-

Y 1572 en Nueva Espana

tado en la bibliografía, p. 122).

�A Vl SOS.
fe figuen.

Anexo 3: Algunos avisos del
Vocabulario... de Alonso de Molina

bre todo el análisis de Todorov citado en
la bibliograffa.

1J .A V I S O T E R C E R O.

,J Los verbos a8iuo1 en ella lengua,nunca fe pronuncian ni hall.tn abíolutos como enel romance dai-

Notas
1

2

3

4

Cfr. para este propósito Reinhard 1987:
8-11, y como testimonio contemporáneo
que expresa de manera tajante esta ideología, el humanista Pedro Mártir de Anglcria y sus Décimas sobre el Nuevo Mundo.
La Historia general de las cosas de la
Nueva España, concluida hacia 1S68-9,
sin que haya sido impresa, quedó prohibida por la Corona y más tarde por el
Santo Oficio, ya que implicaba un equiparamiento ideológico con el sistema social de Occidente y quitaba a los nativos
el calificativo de pueblos "bárbaros", y
a los espafloles la legitimidad de su dominio político y cultural.

Ramón Uull, filósofo, poeta y misionero mallorqu{ del siglo XIII que escribió
gran parte de sus textos en su lengua materna (catalana) y fundó para la misión
de Noráfrica, escuelas de instrucción misional en árabe.

7

tnos amu,cnfcñar,oyr.&amp;&lt;. í1110 r.cmpre acompañados con pronombres o particulas q1H: denoten la pcrfona que pad,ce y la que hne,afsi como nim13,otla, nit&lt;machC9, nitlacaqui.&amp;c. y porque ponimdolos
como ellos fe pronuncian y vfan con las tales particulas,fu,ra ympoliblc-lleuar orden de vocabulario:y
tampoco no todos entendieran qual erad cuerpo del verbo y qua les las particulas qu~ fe le alladen, por
tanto licuo'cnlos verbos elle orden, que primero pongo el cuerpo del mifmo verbo, y luego el pronombre olaparticulaque le pcrtenccc,qyitardofcla dedelante yponiendob tras el:ydefpues íurocnance,jütamcnte con fu prctcrito:porque fon bnm y tan diuerfaa fus terminaciones.que ene! arte no fe pudieran
dar reglas íuñcicntcs pan todos los preteritos, Í111 mucho trabajo. Y por la mayor parte fe ponen e_nctte
Vocabulario los verbos y íus ~rricubs,en la primera pcrfona del numero í111gular,yalgunas vc-zcs enla tercera.

ii A V I S O

8

Q_V A R T O.

,irambien es de notar,que los nombres de los miembros def cuerpo humano, quando acaece tratar.o
hablar dellos en lingular y abfolute,íegun nuclho romance,los yndios no los nombran afsi/111oquali fiemprr con el pronumbre pofc:fsitlo Jelante, y c:ncl numero plural. Vcrbi grati•. paradczirm1irl,que qui
ere de1ir mano,diu:n ellos 1om2, 'l"e quiere deiir :1ucllr., mano. Par• dezirt1ontecomarl, que quiere de
1ir cabc,¡a.dizentotzo/lt«on,quc: quiere dczir nucílr2 cabc~a.Et Ítc de 2lijs. Y acll!icaufa.Ce poné deíla
manera en e(l.c vocabulário, por lcguir fufraíu y manera de: h2blar:no obíl2nte que r2mbien fe pongan
abfolutos.

9

11

S E X TO.

,JTambicn fcade aduertir,que loHomanccs delos vocablos dela lcngua(paraquc mejor fe entienda la
Ílgnificacion dellos]fe han de bufcarenellevoc.abulario que comicnfacnla lengua mcx.icana:porquanto
encl cllan mejor declarados ~ end- q conúen,a en romance:yla razon deílo es.porque fe pudo mejor declarar cada vocablo dela lengua en, particular,encl ya dicho vocabulario fcgundo que ene! primero.
12

,rA VISO SEPTIMO.

5

Cfr. la versión legal definitiva en la Recopilaci/.tn de las Leyes de las Indias, Libro 1, titulo 22, ley 46.

~[ Acerca delos verbos frequenutiuos. fe deue adumir que por la mayor p2rte los dichos verbos deíla
lengu• mexicana, fe baten frequencariuos gemin:ido o duplicádo las primms·o fegüdas fyllabas dellos
Exempli gr.11i2. Nicholo,. yo falco o huyo. Nichoeholo2. yo huyo o falto muchas vcus. &amp;c.

6

Cfr. para este propó&amp;to Reinhard; y so-

,, A V IS O O C T A V O.

iJ A V I S O

N O N O.

,iram

13

Existe también una edición facsimilar de
la Princips de 1571 en la Colección de
Incunables Americanos, siglo XVI, volumen IV, Madrid, F.ditorial Cultura
Hispánica, 1944.
Accesible hoy en dfa gracias a la edición
facsimilar de la Colección de Incunables
Americanos, siglo XVI, Volumen VI,
Madrid, F.ditorial Cultura Hispánica,
194S.
A Molina esta dedicatoria le valió la denuncia ante la Inquisición por haber
aumentado, en su discurso, el poder político del virrey por el atributo de
"supremo y cabeza desta yglesia de N~
va Espaila••, evidentemente ilícito, aunque dicho en contexto metafórico. Cfr.
Vocabulario... , Ep~ola Nuncupatoria,
folio 2, donde enfati7.a el papel del go-

bernador en la defensa de la fe.

Obsérvese, además del recurso ideológico y la finalidad religiosa, legitimación
suprema, los fCCIJlSa; retóricos, en su simétrica disposición entre los tópicos de
la modestia (en cuanto al autor) y del
realzamiento (en cuanto al destinatario),
simetría subrayada atín más por la figura esti.11fflca de la doble expresión
(rcxfundante): causa y razón, atrever y
presumir, dedicar y ofrecer... 1

15

Cfr. Miguel León Portilla (citado en
bibliograffa) p. XXI y ss. Atender espc&gt;cialmente la nota 18 en la página XXI de
dicho estudio.

Nueva España, México, 1956-60, 2
voló.menes; León Portilla, Estudio: XXVlll menciona también una edición bilingüe preparada por Martínez Marfn de
la UNAM.

ca exceder los termino, de vocabulario.fe tuuo mas cuéta cóque c:ílas tales mancr:u de hablar fó muy
necdfarias de Caber, y diñcultoías de componer.y por ella mifma mon,fe ponm tambicn algunos verbos rcuctenciales,

,JOtro (i, f~ deue not~r que ay eneíla lengua algunos verbos y nombres equiuocos y de diucríu ligni,caciones,los qualcs íc difércncian enlos diuerfos accentos que tienm,con~ mudan el ligni&amp;c.ado dellos
y otr21 vcw,lin hazer l~s dicb&gt;S diferencias de 2ccentos, mudan la rignificacion delos verbos o nombres: y entonces fe han de conocer y entender fus ligniñcacionespor la materia o negocio deque fe trata
aducrticndo ala manera de como los vfar1 y entienden los natÚrales.&amp;e.

Cfr. Reinhard, 1987, p. 27 seg6n el inventario de Wonderly/Nida, 1963; también los "catálogos de lenguas"
tempranos, como por ejemplo el de Lorenzo de Hervas y Panduro, CaJálcgo de
las Naciones Conocidas, Madrid 1800181S.

°Cfr. Josefina Muriel, Hospitales en la

1O:ro li, fe ponen en cílc: vocabulario algunas notici•s o fcncencias enceras, porqueaunque ello parci

Segán Giménez Femández 19S3:126 y
ss, 190 y ss., Cisneros siguió con estas
propuestas a de las Casas en favor de la
integración étnica y cultural mediante el
contacto estrecho entre colonos espa.ffoles y la población nativa.

Cfr. Konetzke 1964, p. 42; Vargas
Ugarte, Historia de la Iglesia en el Perú,
Burgos, 1959, tomo 1, p.268.

1

ifA VISO Q_VINTO.

'IJ A V 1S O

14

16

Se trata de las lnlroductiones l.Atinae,
sumamente influyentes, del gramático
humanista, y no de su Gramática
Castellana, como se suele asumir, la
cual, a pesar de su valor histórico como
primera codificación gramatical de una
lengua moderna (en 1492) tuvo mucho
menos influencia en su época.
Cfr. los textos de las Licencias, obligatorias para todo libro impreso, y otorgadas por la autoridad eclesiástica a
condición que no contenga nada en contra •·a nuestra sancta fe catholica•·, sino
al contrario, que sea "necesario vtil y
muy prouechoso para los ministros del
sancto Evangelio y aprouechamiento de
los naturales en las cosa de nuetra sancta
Fe catholica", ver en Arte... flio a2.

1984, México: SEP Cultura (col. Cien
de México).
Bibllogrda

Baudot, George; Las letras
precolombinas, tr. Xavier
Massimi, 1979, México: Siglo
XXI (col. América Nuestra no.
24)

Konetzke, R. "Die Bedetung der Sprachenfrage in der Spanisehn Kolonisati.on Amerikas" inluahrbuch
far Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft lateinameriJ:as. l. 1964, 72-116.

Colón, Cristóbal; Diario de a bordo - - - , Colección de docwnentos
(varias ediciones).
para la historia de. la formación
social hispanoamericana 1493González, Luis; El entuerto de la
1810, 3 volúmenes, 1953-1962.
conquista. Sesenta testimonios,
Madrid.

�LA TERCERA MUERTE DE MI MADRE

León Portilla, Miguel. Estudio preliminar al Vocabulario de Molina,
1977, México: Porrúa.

VOCABVLARIO
e ,\ s
y
e
eo

EN LE N e V A

T EL LA N A

M EXJ

ANA '

pucfio por el muy R,u,r,ndo P,drc F"Y A lonfo de M olin,, del,
Orden del bicn&gt;ucr.1urido nuc/lro P,drc Í&gt;Jll Fr1nC1Íc:&gt;.

DIRIGIDOALMVYEXCELENTESENOR
Don Muttn Er.11quct,V1íorrC)' dclhnucu1 Eíp1ñ1.

Molina, Alonso de (fr.). Arte de la lengua mexicana y castellana, 1945,
Madrid: Ediciones Cultura Hispánica (Edición facsimilar de la
ed. de 1571);
_ _ _, Vocabulario en lengua castellana y mexicana y mexicana y
castellana, 1977, México:
Porrúa.

Reinhard, Wolfganag. "Sprachbeherschung und weltherrschaft. Sprache und sprachw~haft in der
europaishen expansion'', in Humanismus und neve welt. Weinheim. 1987 (RFA).
Ricard, Robert; lA conquista espiritual
de México, tr. Angel Ma. Garibay K., 1986, México: Fondo de
Cultura Económica (Sección de
obras de historia).
Todorov, Tzvetan. lA conquista de
América. lA visión del otro.
México: Siglo XXI.

El presento trabajo es la reolaboraci6n do un texto quo Maria Robertha Loal proseit6 on o! curso
Lengua y Lingüística Espaoola en el Siglo do Oro,
impartido por la Dra. Bieri&gt;ach on la Facultad do
Filosofia y Lotras de la UANL (1990).

Dimitrios Marousópoulos
M-

Cuando era pequeño e intentaba dar los
primeros pasos no fueron pocas las veces en que caí raspando mis rodillas.
Entonces, en mi indefensión, mimadre me llevaba de la mano, bondadosa
y protectora; atenta siempre al menor
de mis movimientos. Recuerdo con
cuántos esfuerzos lavaba después sus
manos, empeñada en borrar las manchas del mercurocromo. Yo, por mi
parte, nuevamente me erguía sobre mis
pies y siempre conseguí llegar al punto
deseado sano y salvo (quién podría dirigir su atención hacia una vendita colgante cuando detrás de todo eso estaba
ella: mi madre). Después, crecí. Esto
tampoco resultó sencillo si se toma en
consideración cuánto me atormentaban
mis dientes, empttjados éstos por los
nuevos que tercamente querían tomar
su sitio derrumbando la dentadura de
leche. Los dientes: me dolían y chirraban como las puertas desvencijadas de
una casa abandonada. Incluso varias veces fue necesario atarles un hilito. Y yo
escuchaba aquel chirrido apagado mientras contemplaba el gran reloj de pared
que, mi madre, casi extasiada, me señalaba en el momento preciso. (Ella
diariamente se levantaba muy temprano para preparar el desayuno; a veces
me despertaba el mido de una cucharita escapada de la espuma en un instante de descuido y entonces escuchaba
al cucú del reloj y al gallo del barrio entonar juntos una misma canción.) Así
fue como crecí. Empezaron los juegos
y los primeros amigos. Comencé también a dei;cubrir mis dominios personales, los cuales estaban llenos de castillos y princesas, colmados de silencio
donde sólo se oía el canto de los
pájaros.

Fue así, debo confesarlo, que me sorprendí mucho cuando transcurrido algún tiempo escuché la fatigada voz de
mi madre llamarme. Tan grande fue mi
sorpresa que se asustaron todos mis pájaros (los mirlos, las alondras, la codorniz que se escondía delante de mis
ojos, los gorrioncillos con todos sus
inviernos, el ruiseñor que había escuchado cantar con su cabecita arrimada
al oído de un anciano, el cucú del reloj,
el gallo de mi barrio, todas las orgullosas águilas y las golondrinas que aún no
arribaban. Todos, todos. En mi confusión vi elevarse la bandada entera; luego se dispersó entre las cuatro líneas del
horizonte. Mis amigos, doblemente
sorprendidos, presenciaron mi loca
huída, cómo me retiraba estropeando el
mejor momento del juego). Empezaron
a oirse los gritos de la princesa del
cuento, a quien en mi desenfrenada
carrera, quebré sus zapatillas de cristal.
Corría, corría a lo que mis pies daban
para auxiliar a mi anciana madre. Corría y ya no corría solo.
Al frente iba yo y tras de mí el principito con su sable desenfundado (todo
ha sido tan vertiginoso que no dispongo de tiempo para describiros a ese
príncipe. Además, todos los cuentos de
hadas están atestados de príncipes) y detrás de él mis compañeros preferidos de
juego, los cuales se empeñaban en continuar jugando. Oía sus gritos, sus
bromas, las respiraciones entrecortadas,
también algunas ovac;iones; fueron éstas las que me alentaron a proseguir mi
carrera.
Entré en el comedor y cerré la puerta tras de mí. Me cuidé de aparentar
compostura para disimular a toda cos-

ta mi agitación. "Ven acá, hijito. Ayúdame un poco. Hoy tenemos gran fiesta. Yo ya soy vieja, no puedo hacerlo
todo sola. Anda, coloca estos platos sobre la mesa. No te ocupas ya de mí. Desapareces el día entero." Mi corazón
latía aún enloquecidamente .Y los pulmones me ardían de dolor. Yo nada sabía de aquello: de los grandes preparativos, del cansancio de mi madre, de la
fiesta. (Pero ¿cuál fiesta?)

No terminé de preguntármelo cuando la puerta cayó violentamente. Una
multitud abigarrada entró triunfal en el
comedor. Príncipes y princesas (una de
ellas cojeaba calzada sólo con una
zapatilla), también amigos, mirlos,
alondras, codornices, orgullosas
águilas, m.iseñores y gorrioncillos, y el
gallo y unos patos silvestres (las golondrinas no arribaban aún).
Mi madre, mujer entrada en años,
menos cansada del cuerpo que del
corazón, se asustó. Aquellos colores y
aquellos gritos eran una tupida
granizada; y su cuerpo encorvado por
los años no pudo soportarlo, se quebró
como una espiga de trigo. Una decena
de platos de porcelana cayeron quebrándose en mil pedazos igual que la
zapatilla de la princesa; a pesar de la
gruesa alfombra del comedor. En aquel
pandemónium nadie escuchó el estropicio (ni siquiera yo); era tal el espesor
de la alfombra que un aprendiz de ladrón habría pasado inadvertido.

Con la boca abierta de un palmo contemplé aquella loca multitud que bailaba y gritaba en tomo de la mesa; alguien
mientras tanto me sacudió por los hombros. "Vamos, anfitrión, ¡despierta!

�•·----------.•·
Rt"istas

]lustradas
Espafiolas
Pon algo de música y tráenos el vino
tinto que tu abuelo guarda en la cava.
¿~é fiesta es esta a la que nos has
invitado?" Lo miré perplejo; en su
hombro estaba posado el cucú del gran
reloj que había salido de su morada para
participar también en la fiesta. "Pero
tú eres muy pequeño, principito. ¿Qué
diría tu madre si se enterara de que
bebes?" El estalló en principescas
carcajadas.

RESCOLDO

orgulloso.
Tendida sobre la alfombra del
comedor, mi madre permanecía con los
ojos vidriados, en absoluta independencia, libre y omnipotente, lista ya
para su nuevo papel de esposa, silenciosa y bella, convincente como nunca
hasta ahora; pálida, palidísima, como
aquel ducado que diese la princesita al
hada para devolver a su estado de príncipe al horripilante sapo.*

Aunque es indiscutible el poder que
tiene el tiempo para convertir en
ceniza cualquier página, es el
hombre quien fuera llamado a
descubrir una y otra vez el rescoldo:
guiño luminoso que nos dirige
nuestro semejante desde el ayer.

Obras

Cit~rarias

En este número, un emotivo texto
del poeta regiomontano (por
adopción) Celedonio Junco de la
Vega sobre Othón, a la muerte de
este último. El Espectador, de
Monterrey, recogió estas páginas
dictadas por la amistad en su edición
del 28 de noviembre de 1908.

y fitntíficas

Entonces advertí el viejo cuerpo de
mi madre tendido en la alfombra. Aga- Traducción del griego: Panos
chado sobre ella, un niño trataba de co- Stathoyannis
locar un pajarillo (al parecer un
ruiseñor) en la palma de su mano
exangüe; una chiquilla le hurgaba la ca- Redacción: Reynol Pérez Vázquez
bellera haciéndole y deshaciéndole las
trenzas incansablemente; un niño más
la alimentaba; un chicuelo que continuamente se acomodaba el fleco, le
daba diversos nombres e inventaba historias donde ella era siempre la heroína.
"¡Madre! -le grité-, ¡madrecita
mía!", y la abracé bañado en llanto.

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Escolarts

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~ Jorge S. Warden.
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Alguien me sacudió nuevamente por
los hombros. Me volví con los ojos
inundados de lágrimas y me encontré
con el principito. "Ahora tú tienes que
poner la mesa. Tú serás el novio, nosotros los parientes; y todos festejaremos vuestra boda." Entonces todos nos
precipitamos hacia el dormitorio y una
vez allí abrimos el armario con los vestidos y los adornos. Una chiquilla se
calzó unos zapatos enormes y hacía
equilibrios sobre los altísimos tacones;
otro de los niños se colocó el sombrero
de abigarradas plumas; uno más las pulseras de oro ... A mí me colocaron únicamente la alianza dorada y me alegré
más que todos ellos; me sentía incluso

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* En el mundo del niño todo puede
acontecer; la tragedia es incluso motivo para
iniciar un juego nuevo. En "La tercera
muerte de mi madre", Dimitrios explora ese
universo donde no existen fronteras entre
realidad y fantasía, territorio donde el tiempo es eternamente trastocado. Sirviéndose
del lenguaje reiterativo y estereotipado de
los cuentos de hadas, el autor recrea una atmósfera donde alternan lo lúdico y lo perverso como ejes de la motivación infantil.
En el caos aparente de este 'cuento de hadas'
también se proyecta la voz de Dimitrios: un
lenguaje poético de melancólica ironía.
R.P.V.

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�MANUEL JOSE OTHON

Celedonio Junco de la Vega
Sin callarme breves referencias al cálculo y le sobró largueza. El dinero
poeta, quiero hablar aquí principalmen- fue para él cosa de poca monta; veíalo
te del hombre. Por haberle conocido como cifra de cambio, como factor que
bien, creo no hacer agravio a la verdad le proporcionaba esto o aquello... , y
en cuanto diga. Y será éste, con pena nada más.
mía, el único atractivo que logre dar a
Sincero como pocos, no ocultaba lo
estas líneas.
que sentía, aunque sin confundir la
Aún paréceme verle: más que media- franqueza que encanta con la brusquena la estatura; algo encorvada la recia dad que lastima. La soberbia le inspiró
espalda; manos y pies pequeños; un tan- desdén. No se envaneció nunca de sus
to caída hacia adelante la cabeza; fren- propias obras, ni negó aplausos al que
te ancha; pelo cortado a rape; rubio el los merecía. Era bondadoso e indulgenescaso bigote; algo gmeso el labio te hasta donde puede serlo alma nacida.
inferior; expresivos los claros ojos, y Lo noble y sano de su espíritu rivalipor leve curva perfilada la nariz. De la zaba con la magnificencia de su numen.
coronilla a la frente pasábase de cuan- Si por el cerebro fue un coloso, ¡a qué
do en cuando la diestra como alisándo- inmensa altura llegaba también por el
se el cabello. SlJ andar era de pasos corazón! Pocos habrá que en sencillez
menudos pero rápidos. Su voz era ro- de alma le igualen; ninguno quizá que
busta, y generalmente hablaba alto, cual le supere. Nada sabía de odios, nada de
si tuviera una muchedumbre por audi- rencores. Acaso por eso no tuvo enemitorio. Recitaba los versos pausadamen- gos; o no los vio en torno suyo, y por
te, marcando con gravedad el ritmo, y eso fue bueno y magnánimo, soñándohaciendo en la pronunciación de la ''V" se en un mundo extraño a pasiones eny de la "B" esa precisa diferencia tan conadas y sentimientos mezquinos.
poco usual entre nosotros.
¿Ternezas? Las hubo de sobra en su
Su carácter era apacible, melancóli- corazón: sabía conmoverse y llorar
co a ratos. Solía mostrar un tristón ges- como un niño; que al fin, no fue sino
tecillo como de aburrimiento; pero no un "muchacho grande", como con
era huraño. Nada de eso; no rehusaba acertado trazo lo designara Urbina.
la charla amena entre los íntimos; gusNo puedo olvidar que aquí, bajo mi
taba de la jácara; festejaba las anécdopropio
techo, donde ahora evoco entertas picantes y los chascarrillos zumbones, y los sacaba a cuento en su punto necido su memoria, ~ Juan B.Delgado
y sazón. Y aunque no fue ésta la cuer- y a mí nos leía su ob.ra teatral El último
da especial suya, porque no era ni mor- capítulo. Y con lágrimas en los ojos redaz ni ingenioso -ni la picaba de eso-, corría algunos de los pasajes. E ingeyo le conocí rasgos festivos de rico sa- nuamente, con aquella adorable ingebor ¡Lástima que tan personales sean, nuidad suya que no podía confundirse
que la discreción me vede externarlos! con las exaltaciones del amor propio,
nos confesó que amaba esa obra porNo supo ser rico. Para serlo le faltó que habría de ser su labor definitiva.

¿Era que presentía el desenlace funesto?
¿Era que ahí, el toque vigoroso de su
fantasía hizo surgir a Cervantes, el divino manco, por quien mostró culto infinito y cuya revuelta vida le conmovía
hasta lo más secreto del alma? ...
Parecía un distraído, un indiferente
a tcxlo lo que le rcxleaba; y sin embargo,
¡cuán maravillosa su potencia descriptiva!
Tenía el aspecto de un despreocupado, de un escéptico, y en lo más oculto
del alma atesoraba la fe. Era un creyente; pero ni blasonaba de serlo, nitrataba de disuadir a los que iban por
opuesto camino al suyo.
Para la improvisación era un rebelde.
El arte-así lo declara en sus Poemas
Rústicos- fue visto por él como algo
grave, serio, profundamente religioso.
Buscaba la soledad para meditar y producir; necesitaba abstraerse para sumergirse a su placer en las hondonadas
de su espíritu, y sentir y pensar intensamente. ·
Ni en los momentos de expansión
franca entre camaradas llegó nunca a
profanar su credo artístico. Tenía todas las energías del convencido; y si
bien comentaba benévolamente, con llaneza jovial, este o aquel chispazo del
ingenio travieso, no se lograba contaminarle. Su musa, potente y luminosa,
permanecía inmóvil en la cumbre.

rácter había que quererle con toda el que ninguno de sus contemporáneos
puede envanecerse; jamás fue discutitras de aquel gran espíritu.
da·la alteza de su musa. Ni la envidia
misma, tan rastrera y cruel con los que
Cierta vez, a pertinacia mía, logré su se encumbran, osó encarársele. Miencolaboración en un soneto, porque tuve tras vivió le fue reconocido tcxlo suméempeño en saber cómo elaboraba aquel rito de artista poderoso, lo mismo que,
maestro de la métrica; y díjome al ter- muerto ya, cayeron sobre su tumba
minar la obra: -Me pusiste en tortura; palmas y lauros.
pero vaya a la prensa el soneto, porque
no me digusta' ' ... Y de aquellos catorFue respetuoso con el idioma hasta
ce versos ¡oh noble espíritu el suyo!- rayar en la intolerancia. "Yo no transólo cuatro habían brotado de su pluma; sijo con el desaliño y la falta de prelos cuatro que copio ahora, porque me- cisión en el lenguaje -decíame en una
recían ir engarzados, no en el burdo de sus cartas-: el castellano tiene pametal de mi versificación oscura y labras de riguroso, exacto y preciso
endeble, sino en el oro bruñido y sóli- significado, y no hay razón para aduldo de su verbo prodigioso:
terarlo. Sigo siempre este concepto de
Flaubert: 'En tcxlos los idiomas del
De los vientos la ronca sinfonía;
mundo no hay más que una sola palael bosque atrás y el pew.scal delante; bra y una sola manera para expresar un
luego la catarata resonante
pensamiento o una sensación; el talenloca destorrentándose y bravía.
to y el arte del escritor deben consistir
en hallar precisamente esa palabra y esa
Como poeta alcanzó un privilegio de
alma. Admiración y cariño, todo se iba

••
••

Y de los raros, de los elogiados, de
los buenos, fue aquel mago portentoso
que supo dar voz y vida a todo lo que
en la naturaleza permanece mudo e
inanimado.
Cuanto se refiere al hombre desaparecerá con la generación que conoció en
lo íntimo a Manuel. Pero su gloria de
poeta, perdurará. Para él parecen escritos aquellos versos que Núñcz de
Arce dedicó en Elegía admirable a D.
Alejandro Herculano:
El exaltó la santa poesía
y él impondrá a los siglos su memoria.
En El Espectador, diario de Monterrey, 28
de noviembre de 1908.

GIL BLAS

••
••

SEMANARIO DEDICADO AL PROGRESO DE MEXICO
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c/,uc tn la 0/ü..ina de CerttoJ

Me atrevo a decir que sus amigos, los
que le conocimos a fondo, más le buscábamos por su inmensa bondad que
por su inmenso talento.Por el genio
creador había que admirarle; por el ca-

manera'. Esto es duro en verdad; pero
qué le vamos a hacer; por eso no todos
pueden ser buenos escritores, y por eso
son tan raros y elogiados los buenos".

AÑO 1

eo$ de A.méri&lt;..•,-,

MONTERREY. N L. SEPTIEMBRE 22 DE 1918

No. 30

�¿,PERCIBE USTED EL PASO DEL TIEMPO?
■,-----------■

LA GARDENIA

Ser tiempo es la condena.
Octavio Paz

PANADERIA

Nora Garro
Los antiguos egipcios pensaban que la
inteligencia residía en el corazón. Por
eso, esta víscera era conservada en los
cuerpos embalsamados, en tanto que el
cerebro se desechaba después de ser extraído mediante pinzas a través de los
orificios nasales.
Hoy, si creyésemos en un más allá de
la muerte, tal vez elegiríamos mantener vivo el cerebro junto al frío corazón en su viaje hacia lo desconocido.
II

guna vez admiré. Entonces también un
golpe de Tiempo, o una señal, qué sé
yo, me percató que no podríamos encontrar nunca al egipcio hacedor de esa
copa. De nada me consuelan los huesos,
lo más parecido a nuestra eternidad. La
copa vive como en aquel entonces; ...
el esqueleto, ¿qué cosa guarda de aquel
humano que lo llevaba con prestancia,
o dolor, o qué sé yo? Si uniéramos los
huesos de las manos de una persona de
cada generación desde los antiguos
egipcios hasta ahora, ¿nos moriríamos
menos, resucitarían aquéllos? Si viviéramos en sus palacios en ruina,
¿conviviríamos?

Oh, aborrezco lo desechable. Vasos,
¿Percibe Usted el paso del Tiempo,
mientras su mirada se desliza por esta pañuelos, platos, casas que se derrumoración? Yo Lo noté al escribirla. El ban con un soplo, seres humanos baraIndiferente, el Omnipresente, el tos, disponibles sin condiciones, amanInmanejable, el Gran Desconocido. Re- tes sin rostro: mentiras por las cuales
cuerdo la antigua copa egipcia que al- nos engañamos, creyéndonos eternos.

m

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Oh este poema balbuciente
tu presencia eterna sin verbos
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C. Civil Y 15 de Mayo

■

100~
Monterrey, N. L., Mex.

---■

�LO INSIGNIFICANTE

Francis Ponge
NOCTURNO DEL PADRE
Con rumores de una fuente nocturna bajo la campana de hojas de un mismo árbol, junto al tronco
calmo y frío, padre, así un día, en una habitación fresca, tu presencia se nos fue.

LO INSIGNIFICANTE
- '' ¿No es más prometedor que el cielo una nube de dócil claridad?
He aquí por qué me gusta más que el silencio una teoría ual .
blanca, una escrita aunque la consideren insignificante. c quiera, Y más todavía que una página

Estabas frío, bajo una sábana sola, abierta la ventana.
¡Qué equilibrio: nosotros cuatro largamente juntos, sentados; tú mismo te quisiste de nuevo tendido,
reposado, muerto!

Ese es todo mi ejercicio -y mi suspiro higiénico.',
Versiones de Miguel Covarrubias

Sin decirlo, todo lo disfrutabas, padre.
Igual corría por nosotros un agua en silencio, sin cesar, del cuello hasta la espalda, hasta los miembros bajo la hierba. Por la sorda ventana un soplo desprendido del fondo oscuro del cielo secaba
sobre las sienes de las mujeres el sudor de la tarde. ¡Qué pura salud de la verdad frondosa, del
suelo y del líquido! ¡Y que una estrella también, semejante al ojo del hijo, se avive!
Sin decirlo, todo lo disfrutabas, padre.

Noctume du Pere

Au bruit d'une source de nuit sous une cloche des feuill d,
ainsi dans une chambre fraiche un ·our ta rés
es, un méme arbre contre le tronc, calme et froid Pere
ouverte. // Quel équilibre nous quate ense~bl;~~~~~!~~/~ Tu _étais _frot sou_s un seul drap, voila, une fenétr~
// Sans le dire, tu en jouissais, Pere. // Egale en nous coulait un~ ::sis, t~1 m ~e mieux encore reposé, étendu, mort!
membres sous l'herbe. Par la fenétre sourde un souffle versé
u en s1 ence ~ cou sans_cesse dans le dos jusqu'aux
la sueur du soir. Quelle pure santé du vert feuillu
du !ºn~ obscur du c1el essuyait sur le tempes des femmes
s'avivel // Sans le dire, tu enjouissais, Pere. 'du sol et du liqmde! Et qu'une étoile aussi, pareille a l'oeil du fils,

EL CIGARRILLO
Expresemos, en primer lugar, la atmósfera a la vez brumosa y seca, desenfrenada, donde el cigarrillo,
siempre colocado de través, está continuamente creándola.
Después su apariencia: una pequeña antorcha mucho menos luminosa que perfumada, de donde
se desatan y caen, según un ritmo por determinar, un número calculable de pequeñas masas de ceniza.
Al final su pasión: ese botón abrasado, descamándose en películas plateadas, que una envoltura
inmediata, formada con las más recientes, cerca.

La cigarette
Ren~ons d'abord l'atmosphere a la fois brumeuse et seche échev lée ,
.
.
depms que continwnent elle la crée ¡¡ Puis sa
. '
. e ' ou la cigarette est touJours posée de travers
d'ou se détachent et choient selon ~ rythme
une petlt\torche beaucoup moins lumineuse que parfumée
pasion enfin: ce bouton embrasé, desquamant en pellicule:rarun n~m re ~alculable de petit~ masses de cendres. // S~
entoure.
gen es, qu on manchon mmédiat formé des plus récentes

a~:=

L'insigniflant

-"Qu'y a-t-il de plus engageant que l'azur si ce n'est un n
' ¡ 1 é
·
·'
que ?e silence une théorie quelconque, et plus encore qu 'un::~e\1:0c :rt dril~? // Vo~a pourquoi j'~e mieux
11 C est tout mon exercice, et mon soupir hygiénique.,,
e e un cnt quand il passe pour ms1gnifiant.

�FRANCIS PONGE: EL ESCRITOR
EN EL TALLER

Aliette Armel
Picasso, Braque, Fautrier, Dubuffet...
Giacometti, Gemiaine Richier... los
más grandes nombres de la pintura y de
la escultura del siglo XX están asociados a la obra de Francis Ponge: escribió sobre ellos un gran número de
artículos, textos de catálogos reunidos
en 1977 bajo el titulo de L 'atelier contemporain (El taller contemporáneo,
Gallimard). Ellos han realizado, en
conjunto, libros de tiraje limitado, poniendo en correspondencia textos y estampas como la primera Materia y
memoria•o las litograflas en la escuela
con Jean Dubuffet (1949) o los célebres
Cing Sapates con aguafuertes de Braque (1950) o uno de los más bellos logros de las ediciones Kahnweiler (llamadas ediciones Louise Leiris después
de la guerra): el Verre d'eau (E! vaso
de agua) con fotograf'ias de Eugene de
Kermadec (1949). Pero incluso en estas obras realizadas en colaboración,
Ponge reivindica su independencia: en
su introducción al Verre d'eau
(reeditado muy recientemente en Métodos, Gallimard, Folio-Ensayo), explica que él pidió a Kermandec eligiera el tema de su libro común en una lista
de títulos sobre los cuales consideraba
trabajar él mismo: "Pero nosotros habíamos decidido trabajar sin correspondencia: yo no le mostraré el contenido
de la primera nota, las pocas líneas ya
redactadas, ¡evocando el vaso de agua
como 'fuente bebida de memoria!'"
Pero "como esta nota primera era anterior a nuestra amistad, agrega Ponge,
y yo quería partir del mismo punto que
él, no lo tuve en cuenta tampoco". Pintor y escritor, delante del trabajo
común, están ubicados en condicioines
idénticas, pero obran cada uno por su
lado.

bía acompañado a Fautrier a Alemania;
Unganetti y Paulhan lo habían seguido
a Japón). Ponge pronuncia su rechazo
con lucidez y grandeza: "No, yo no
presentaré una demanda. Todos debemos tanto a la injusticia como a la
justicia: ¿por qué querer que nos lo
recuerden?" Desde el primer encuentro con Dubuffet, se percibe la reserva
de Ponge: "Dubuffet me ha gustado
mucho -y Limbour quizá todavía más,
quien tuvo la buena idea de venir"
(carta del 9 de octubre de 1944) y, después de la sorprendente serie de retratos de Ponge pintados por Dubuffet en
46-47, bocetos momentáneos espacían
sus relaciones. Pero ellos se encuentran
alrededor del lecho de muerte de Jean
Paulhan en 1968. Ponge, por el contrario, siempre manifestó sentimientos
casi fraternales respecto a Germaine RiPero este aspecto financiero, sobre el chier y su marido, René de Solier.
cual Ponge vuelve a menudo (en partiSin embargo, para Francis Ponge, el
cular en las Entrevistas con Philippe
pintor
por excelencia, de quien cuya
Sollers), no es, evidentemente, ni sutela,
en
su primera visita a su taller en
ficiente ni esencial. Profundos lazos de
1945,
le
hizo sentir una emoción f'lsica
amistad han unido a Ponge y los escritores que le han inspirado los textos. La -un sollozo estético- demasiado fuercorrespondencia entre Jean Paulhan y te para que pudiera pronunciar una paFrancis Ponge permite construir la his- labra, a quien pidió ser presentado
toria de estas relaciones y sus riesgos (cuando todos los demás venían hacia
cotidianos: Paulban es el efecto el polo él), es Braque. No cesó de escribir sohacia el cual convergen la mayor parte bre Braque bajo títulos particularmende las energías creadoras de la mitad del te significativos: "Braque el reconciliasiglo. Vemos así a Ponge presentado a dor", "Braque o el arte moderno como
Fautrier (1943) y a Dubuffet (1944), hecho y placer" (1947). "Braque, un
punto de partida de amj.stades a veces meditativo en la obra"; después de su
tormentosas: Paulhan por ejemplo quie- muerte él confió en el Feuillet votif (Hore arrastrar a Ponge, en 1960, en una ja votiva): "El encuentro de este maesdemanda por difamación contra los ale- tro ha sido uno de los más importantes
gatos de la prensa italiana que acusaba de mi vida... cada una de sus obras de
a Fautrier de hacerse escoltar por poe- arte, cada uno de sus periodos ha sido
tas (pagados con cuadros y dinero) para como un grado en mi 'ética' ... El fue
servir mejor a su publicidad (Ponge ha- para mi un gran Maestro de vida''.

Cuándo él evoca estas colaboraciones entre pintores y hombres de letras,
nacidos en los años 70 del siglo precedente, gracias a Monet y Mallarmé,
Ponge tiene a menudo una franqueza
casi cínica: en uno de sus primeros
textos, en relación con la pintura, Notes
sur les Otages (Notas sobre los relienes)
de Fautrier (1945), explica cómo los
comerciantes y pintores tienen necesidad de los escritores para atraer al público a las galerías. Los poetas pueden
considerar este trabajo como un
ejercicio, una ascesis, pero también
''estó debe aportamos algún dinero ...y
una o dos pinturas" (en 1955 Ponge no
duda en deshacerse, por 300,000 francos, del Bocal vache (Bocal para
vaca) de Dubuffet para poder dejar París durante el verano).

a

Porque estas amistades artísticas no
son simples movimientos de simpatía.
Ellas reposan sobre correspondencias
profundas a nivel de la creación. Picasso, Braque, Fautrier. Dubuffet advirtieron a Ponge porque habían amado Le Partí pris des choses (El partido
tomado de las cosas, 1942), que Paulhan les había enviado. Ponge por su
lado se interesa en ellos así como en
Giacometti o Germaine Richier porque
reencuentra en los artistas esta Rage de
l' expression (Rabia de la expresi6n,
Gallimard, 1952), para él esencial. Rechaza toda relación simplista establecida entre sus poemas -ligados a la
descripción visual del objeto- y su
pintura: ciertamente, según Etiemble,
no hay nada sorprendente en que el único pintor del pasado al cual él haya consagrado todo un texto sea Chardin,
porque "la naturaleza muerta de
Chardin, caramba, ¡es un Ponge!"

Pintores y escritores se codean en a Denis Roche, es, a pesar de todo, la
casa de Ponge, en un taller común don- literatura".
de el artista ''toma en reparación al
mundo, por fragmentos, como a él le Traducción de &amp;tela Cerutti
llega". Ellos llevan a cabo esta tarea
casi artesanal por el ejercicio de su doble sensibilidad: "El artista tiene la sensibilidad del mundo y tiene la sensibilidad de su medio de expresión". (La
práctica de la literatura en Métodos).
Las palabras del Littré amasadas por
Ponge son como los colores sobre la paleta de Matisse. Su compromiso es
idéntico en un mundo en plena mutación: que pasa de un universo retórico
gobernado por la geometría euclidiana,
a un espacio del cual ni la f'lsica ni la
biología no llegan más a fijar los límites; los sucesores de Manet y de Cézanne, al lado de los herederos de Rimbaud, Lautrémont y Mallarmé, intentan
"sin preocuparse de las formas antiguas
y refundiéndolas en la masa". formar
- propias
"las nuevas figuras que nos permitirán
para
Pero la pintura está integrada mucho confiamos en la palabra para recorrer
más profundamente en la obra de Pon- el espacio curvo, el espacio nodecorar
ge, ella es un elemento indisociable de cotidiano".
su visión del mundo, de su teoría críSalas, Despachos,
tica. El habla de las obras plásticas
Pero Ponge acorrala el sincretismo,
flparadores, &amp; &amp;
como de cualquier otra cosa, siendo la asimilación abusiva: los medios del
muy pragmático, al nivel más directa- escritor (las palabras) son de una utilimente sensible (quién otro podría atre- zación mucho más peligrosa que las líverse a describir una obra cubista de neas y los colores del pintor (ellas
Agust. Martínez.
Braque con estas simples palabras: pueden deslizarse hacia la ideología,
"Era un papel pegado, de 1912 61913, hacia la guerra) pero también mucho
HIDALGO 50.
TEL. 898
representando vagamente -vagamente más universales: las palabras son los
no es la palabra- un violín)•' para lle- signos más corrientemente empleados
var inmediatamente la interrogación al por los hombres entre sí.
nivel de la ética: el poder de transmutación de Otages (Rehenes) de Fautrier,
Es por eso que la poesía es juzgada
por ejemplo, que, sin suavizar nada ni por Ponge, "como ella lo ha sido siemocultar el horror y la tortura, hace es- pre en las épocas inteligentes, la
tas caras sufridas a la vez emotivas y 'ciencia por excelencia"'. "El gran
arte, le confió poco antes de su muerte
bellas.

Artísticas

Taller Industrial.

v.

....

�SARTRE LECTOR DE PONGE

..

Jean-Francois Louette
La relación de Sartre con Ponge no es
algo fácil de precisar. Si nos contentamos con una simple descripción puede
decirse, en primer lugar, que: 1) Sartre escribió sobre Ponge un largo artículo titulado "El hombre y las cosas",
impreso de julio a diciembre de 1944
en Poésie 44, reproducido en Situationes I; 2) el primer texto importante que
Sartre le haya consagrado a la poesía
se refiere así a Ponge (y a La determinaci6n de las cosas); 3) Sartre cae
luego, respecto a Ponge, en una amnesia casi total, aunque escribe con profusión sobre Mallarmé.
Ponge poeta desencadena en Sartre
un deseo crítico tan vivo como limitado:
¿por qué este ardor después estupor? Se
olvidará aquí la desavenencia política
que, en 1944, brevemente los puso frente a frente: un interés semejante, con
sus límites, se esclarece, desde el punto de vista sartreano, histórica, filosófica y estéticamente.

das como artes no- significantes? El
encuentro de las obras surrealistas es
también muy importante: señala, al regreso de La Rochelle, el descubrimiento de la literatura moderna. Inscrito en
la Escuela Normal Superior, Sartre intenta la escritura automática -pero al
encontrar su voz termina por escribir un
Canto de la contingencia cuyas primeras palabras indican claramente el tono
ligero: "Traigo el olvido y traigo el
aburrimiento" (Conversaciones con
Jean-Paul Sartre, enla ceremonia del
adiós de Simone de Beauvoir). En 1930,
durante el servicio militar, gran actividad poética sartreana, que engendra
"El árbol" -un castaño, sin duda(cfr. Simone de Beauvoir, La plenitud
de la vida) pero también algunas reflexiones críticas, las primeras de las que
haya quedado huella (Cartas al Castor):
la creación poética está ligada al deseo
de "hablar de sí mismo" en una "fórmula general, universal" que evitaría
sin embargo caer en "el proverbio".

Comúnmente se le ignora, pero el
Atención fascinada por las cosas (ya
gusto de Sartre por la poesía no es sólo que la contingencia se define como "la
el de un lector de poemas; es antes que libertad de las cosas"), por un objeto
nada el de un hombre que a los trein- singular (el árbol), desconfianza relaticinco años exclama: "Rabio de no ser tiva frente al lirismo (o a su figura narpoeta, de estar tan excesivamente atado cicista aceptada), voluntad de ''bordear
a la prosa" (Cuadernos de guerra). No el proverbio". Quizá se comprende: la
obstante las cosas habían, según Las historia poética de Sartre le disponía a
palabras, comenzado bien para Poulou, conmoverse con un Ponge que toma el
que a los siete años se escribía en ver- partido de las cosas (e igual, forzando
so con su abuelo y reescribía en alejan- las semejanzas, con un joven árbol), se
drinos las poesías de... La Fontaine, quiere resueltamente antilírico, sostiegesto -de antemano y casi medido- ne que "es siempre al proverbio que
eminentemente pongeano. El joven Sar- toda lengua tiende" (Ponge, Métodos).
tre experimenta luego las virtudes seductoras de los madrigales tras los enPonge se inscribe también en una vicantos de la opereta en verso: ¿alianza sión sartreana de la historia literaria que
ya de la poesía y de la música concebí- sólo la lectura de Hegel permitirá for-

mular claramente (en ¿Qué es la
literatura?), pero que en Situations 1
ocupa progresivamente su lugar: está
regida por la idea de una crisis idealista del lenguaje; "de 1860 a 1900 la literatura se declara en huelga de silencio'' (Mallarmé: la lucidez y su rostro
sombrw), "parece que se dará más tarde una 'crisis del lenguaje' entre los
años 18 y 30" (Situations): la poesía de
Mallarmé como la de los surrealistas se
propone "destruir las palabras por las
palabras" (Situations); esta crisis es
idealista en la medida en que revela su
incapacidad para nombrar el objeto en
su plenitud concreta: Mallarmé con palabras -frente al holocausto de las
cosas- suprime muchos bibelots.
Ponge, aunque afectado por la crisis del
lenguaje, encuentra en las cosas un
campo nuevo: su obra se propone algo
así como una ruptura. Al fin reaparece
una poesía que no tiene miedo de lo real.
Ahora bien, lo real es, en un plano
filosófico, la obsesión sartreana por
excelencia: "No tenía sino una idea, la
de que toda teoría que no dijera que la
conciencia ve los objetos exteriores
como son, estaba condenada al fracaso:
esto es lo que me hizo ir a Alemania
cuando me dijeron que Husserl y Heidegger tenían un modo de atrapar lo
real tal como era" (Conversaciones...).
Y lo que me gustó en la novela, agrega,
es que ''los objetos sean nombrados en
sí y muy próximos a su carácter individual''. Las obras sartreana y pongeana
tienen -para Sartre- el mismo tema:
la relación -evidente- del hombre con
las cosas. La náusea es La determinaci6n de las cosas: la misma fascinación
por el guijarro (transmitida por el Eupalinos de Valéry), la misma marcha

fantástica que procede de una vertiginosa proximidad entre lo humano y lo inhumano; La determinaci6n de las cosas, -por más que Ponge hable de su rechazo de las ideas, repetiría el gesto filosófico sartreano: inspirarse en Husserl, pero practicar una epojée de la epojée y creer, contra las Meditaciones cartesianas, que se puede ir "a las cosas
mismas" alejándose de la conciencia.
Pero también sobre ese terreno filosófico los caminos divergen: Ponge no
habría tomado en cuenta la libertad, habría destacado las cosas y su encantamiento determinista en detrimento del
hombre (no olvidemos que en el existencialismo subsiste un humanismo ... ).
La filosofía intenta pensar la articulación del ser y la nada: Ponge al olvidar
la nada (el para-sí, el hombre), permanece atado al ''realismo dogmático''
(Situations 1).
El asunto es tanto más grave en cuanto arrastra consecuencias estéticas. ''El
defecto de la cosa inanimada, material''
en Ponge se presenta como ''un medio
rápido de realizar simbólicamente nuestro deseo común de existir al fin con el
modelo de lo en-sí" (Situations I);
Ponge comete aquí un doble error: cree
en la felicidad, olvidando el necesario
desgarramiento de la conciencia; cree
en la posibilidad de una salvación por
el arte. En resumen, ignora forzosamente El s'ery la nada (el hombre como
"pasión inútil") y resuelve la ambigüedad del desenlace de La náusea:
¿escribir le permite verdaderamente
aceptarse? La condenación sartreana es
tanto más categórica en cuanto tiene valor catártico: Ponge es un Sartre
posible, o un aspecto de Sartre.

Un Sartre también cuya concepción
del lenguaje no habría evolucionado. En
efecto, al gusto por la cosa corresponde la concepción materialista del lenguaje. Y en las primeras líneas del artículo de 1944 aparece una distinción
entre dos lenguajes que será desarrollada en ¿Qué es la literatura? (1947):
lenguaje-instrumento que se borra en
provecho de la cosa y lenguaje-objeto,
donde las palabras se vuelven cosas.
Este asunto del mimetismo es, tanto en
Sartre como en Ponge, extremadamente complejo; recordemos sólo que en
Las palabras se insiste largamente en
esta confusión del lenguaje y del mundo que marca la infancia de Sartre y le
inspira la idea de que "al combinar las
palabras, obtendría cosas reales": en
Ponge Sartre encuentra a un poeta que
trabaja en recrear esta percepción infantil "donde las palabras del relato eran
tomadas por las cosas mismas que nombran" (¿Qué es la literatura?).
Pero esta situación define también, en
su contexto, el "realismo dogmático":
el primer periodo de la historia literaria según ¿Qué es la literatura? El proyecto pongeano responde así doblemente, y a pesar de toda la estima que Sartre le tiene, a la infancia del arte: busca reproducir la visión que un niño tiene
del lenguaje y trabaja en una problemática históricamente muy antigua (si
se quiere fecharla, medieval).

cluso si ha leído a Mallarmé y escrito
sobre Mallarmé). Sartre, que quiere ser
tan resueltamente moderno como realista ha concebido y realizado -con
respecto a él, después de La náuseael proyecto (singular, reconozcámoslo)
de un realismo mallarmeano, síntesis de
los momentos realista e idealista de la
historia literaria: el incendio de las palabras -de eso habla Mallanné- debe
servir para producir una silenciosa
aprehensión de lo real, y no su
negación. La crisis del lenguaje puede
ser remontada en beneficio de una literatura de eso concreto, supremo e indecible que es la existencia.
No es este lugar para analizar esos
" signos remontados" o esa "hermenéutica del silencio'', fónnulas por las
que Sartre define su proyecto literario
(Situations IX y El idiota de la familia);
bastará con subrayar que Ponge propone el tipo de poesía que Sartre habría
querido escribir: leer a Ponge es verse
en un parcial y virtual espejo; mas para
cometer el acto habría sido necesario en
Sartre menos pudor y más gracia: toda
poesía, incluso la menos lírica, le parce tan desnudante como seductora
("obscena", dice exactamente en los
Cuadernos ...). Sobre todo, se necesitaría renunciar a ser un émulo de Mallarmé, cuya importancia decisiva se
explicitará desde 1946. Precisamente,
la ventaja con Mallarmé, para Sartre,
es que por un momento negamos el
mundo: así no hay riesgo, al retocar el
guijarro, de embrollarse. Ya lo decía
muy bien, en 1940, el único poema de
Sartre que puede leerse hoy: "El mundo era de mármol y yo era el viento".

Porque ese punto de partida (' 'la ilusión capital") es para Sartre la de todo
escritor; pero hay que saber también escapar sacando lecciones de la historia
literaria. Introduzcamos una hipótesis:
Ponge no habría podido hacerlo porque
descuidó el momento mallarmeano (in- Traducción de Miguel Covarrubias

�CRONOLOGIA DE FRANCIS PONGE

li,

Marcel Spada y Christian Jacomino
1899

en París (Liceo Condorcet). Presencias
femeninas, apuntes de viajes, interés
por la vida política francesa.

Nacimiento de Francis Ponge en
Montepellier, el 27 de marzo. Su
familia, de honda raíz hugonote, proviene de Nimes. Su padre, Annand 1914
Ponge, hizo su carrera en el Banco Na- La inminente guerra interrumpe las vacional de Crédito. Ese mismo año es caciones de verano -casa de un direcenviado a la dirección de la agencia de tor de escuela- en Turingia. Al regreso, de paso por París, sigue a BaNimes.
rres desde la Concordia hasta la esta"Sin duda soy una hierba o una tua de Estrasburgo. Termina el verano
ramita, una hoja de un árbol de estas trabajando en un hospital militar de
regiones, y eso me ha determinado. He Caén.
tenido también bajo los ojos, al inicio
de mi infancia, paisajes y arquitecturas 1914-1915
e inscripciones sobre las baldosas o las Estudios brillantes de retórica. Lee el
estelas romanas, en Nimes o en otra Littré, los latinos, los simbolistas, esparte, que ciertamente han marcado mi cribe sus primeros poemas.
personalidad, o más bien, confirmado
mi personalidad, tal y como me venía 1915-1916
de herencia.'' (Conversadones con Phi- Mejor nota de la academia del bachillerato de filosofía con una disertación sollipe Sollers).
bre el arte de pensar por sí mismo.
Muerte de un primo hermano en el
1900
Armand Ponge es enviado a Aviñón. frente. Quiere enrolarse. Apuñalado
Aquí permanecerá hasta 1909. Nace su por una apendicitis y operado, no puehija Hélene el 27 de septiembre de de hacerlo.
1901. Infancia privilegiada: espacioso
jardín, automóvil del año, verano en 1916-1917
Boulouris y en la montaña, aya inglesa, En París inicia los estudios de letras en
el Liceo Louis-le-Grand. Vive en casa
preceptores, Liceo Fréderic Mistral.
de su abuelo. Primer soneto en La
Presqu 'ile (octubre, n~. 4), lo firma
1909
Armand Ponge es enviado a Caén. con pseudónimo (Nogere).
Como en Aviñón, la familia se integra
a la buena sociedad protestante de la 1917-1918
ciudad. Escolaridad en el Liceo Primer año de derecho y de licenciatuMalherbe, incluida la clase de filosofta. ra de filosofía. Siempre patriota
barresiano, manifiesta contra el
"derrotista" Caillaux durante el curso
1913
inaugural
de Victor Basch en la
Año de iniciación: vacaciones de verano en Flandes, Holanda, Escocia, País Sorbona, luego es atraído por la revode Gales, Inglaterra, con el hermano lución rusa. A Sollers le confiará: "Ese
mayor de su padre, profesor de inglés suceso de inmediato me pareció más

importante (recuerdo las discusiones
sostenidas en aquellos momentos con
mis camaradas de estudios), más importante que la misma guerra de 1914."

1918
Bachillerato de derecho y admisión en
la licenciatura de filosofta (no abre la
boca en el examen oral, a pesar de la
amistosa insistencia del jurado). Movilizado hasta Falaise con la infantería.
Nueva y muy brutal iniciación (vida de
cuartel, entrenamiento intensivo, gripe española). Lee El origen de la tragedia de Nietzsche. Trasladado por el
ejército francés a Metz durante el invierno de 1918-1919.

1919
Enviado a Chantilly. Difteria. Convalecencia en la villa requisada a Henry
Bataille (La Promenade dans nos
serres). En Estrasburgo (centro para estudiantes movilizados) se prepara para
ingresar a la Escuela Normal Superior.
Es admitido a pesar de una grave
enfermedad. De nuevo enmudece en el
examen oral de filosofía. Entre tanto se
inscribe·en el Partido Socialista. Vuelto a la vida civil, vida de cafés en París.
Se disgusta con su familia.

1921
Esbozo de una parábola, violento apólogo socialista (será publicado en le
Mouton blanc, revista fundada bajo la
égida de Jules Romains por J. Hytier
y G. Audisio, condiscípulos de Estrasburgo).

1922
Estancia en Caén. Intimidad intelectual
con su padre, amenazado de una falla
cardiaca, quien revisa sus manuscritos

y les da su aprobación. Recibido por du-Roi, sobre la costa de Languedoc.
Jacques Riviere y Jean Paulhan Escribe y vive entre pescadores.
(oriundo de Nimes, amigo de su
familia) en las oficinas de la Nouvelle 1928
Revue Francaise. Annand Ponge, ani- Composición de textos importantes:
quilado por la tifoidea, guarda cama y uno de ellos, El guijarro. Se interesa en
de ella no se levantará.
la experiencia surrealista.

1923
Febrero: envío de Tres sátiras a Jean
Paulhan e inicio de la correspondencia
con éste. El 2 de mayo Paulhan le ofrece un empleo de secretario en las ediciones de la N.R.F. Francis Ponge
acepta. Algunos días más tarde las
pruebas de las Sátiras están.listas. El
autor tendrá tiempo de mostrárselas a
su padre antes de que éste muera, el 18
de ese mes. Traumatizado por esta
desaparición, Ponge escribe La familia
del sabio y deja su empleo. Madame Juliette Ponge se establece en París con
sus dos hijos.

1924
Viaje a Italia durante las Pascuas (Pisa,
Florencia). No frecuenta los medios literarios parisinos, sólo a Jean Paulhan
y a Bernard Groethuysen.

1925
Segundo viaje a Italia con su hermana
y una amiga de ella. Hasta 1930, veranos en Chambon-sur-Lignon. Aparición de A la gloria de un amigo, tras
la muerte de Jacques Riviere, a la cabeza del sumario de la N. R. F.

1926
Publicación de Doce pequeños escritos.

1927
Muerte de su abuela de Nimes (la última simplicidad). Invierno en Grau-

"En el departamento donde vivía con
mi madre, yo había arreglado una pequeña pieza que era un antiguo tocador,
y donde no había más que una silla y
una mesa, una pequeña mesa. Esta pieza no tenía ventana, no podía estar allí
mucho tiempo. Permanecía en ese lugar como un anarquista que trabajara en
secreto. ¿Cuáles eran mis armas? Pues
bien, sobre el muro había dibujado un
alfabeto en gruesos caracteres; y, sobre la mesa, mi littré. Trabajaba, pues,
en la preparación de mi bomba hecha
con letras y con palabras. Ahora, ¿qué
introducía yo en mi artefacto? ¿Qué clase de pólvora? Pues bien, eso era, de
alguna manera, lo irracional."
(Conversaciones con Phillipe Sollers).

1929

partes de los Proemas publicados están
concluidos (quedan muchos inéditos).

1931
Para casarse con Odette Chabanel
(' 'porque ciertamente su familia no me
la habría entregado si yo me quedo en
un simple anarquista de gabinete y en
miembro del grupo surrealista") entra
como empleado de las Mensajerías
Hachette, "una especie de cárcel",
donde trabajará hasta 1937 y que describirá en un texto intitulado R. C. Seine No. De ese modo comienza para él
un largo periodo de "proletarización"
y de militancia sindical.

1933
Mala salud. En el Catálogo de la poesía francesa de la N.R.F. le exige a
Paulhan lo incluya en la segunda parte
(poetas naife y poetas "de domingo").

1934
Después de la revuelta de las ligas derechistas (febrero 6), la respuesta de la
izquierda (desfile del día 9, mítines en
Bullier). Escribe Opiniones poUticas de

Lectura de Proust. Encuentro con Odet- Shakespeare y Coriolano o la gran
te Chabanel, de una familia de mosca.
magistrados, en Chambon-sur-Lignon.
La coyuntura política determina una 1935
pérdida progresiva de su confianza en le Cageot en el primer número de
Jean Paulhan y un nuevo acercamiento Mesures. Nacimiento de su hijaAnnanal grupo surrealista.
de (cfr. La joven madre).

1930
Ruptura con Paulhan. Se adhiere al
grupo surrealista y suscribe el manifiesto que anuncia la revista El surrealismo al servicio de la revolud6n, donde
se publica, en el número 1, Plus-queraisons. Su madre compra la propiedad
de Fleurys. En esa fecha tres cuartas

"Lo que escribo ahora quizá tiene un
valor propio, no lo sé. Del hecho de mi
condición social, porque estoy ocupado en ganarme la vida prácticamente
doce horas diarias, no podría escribir
otra cosa: dispongo de aproximadamente veinte minutos, por la noche, antes
de sentirme invadido por el sueño''.

�(Prefacio a Sapates).

1936
Huelga y ocupación de los locales de la
casa Hachette, Francis Ponge es el responsable sindical.

1937
Se inscribe en el Partido Comunista.
Toma la palabra en el Moulin de la
Galette. Lo liquida Hachette. Paro
forzoso.

1938
Gestor de la compañía de seguros
"Soleil-Aigle", luego consejeroasegurador por intermedio de la cartera de P. Wunnser.

Sucede a Dubuffet en el departamento
de la calle Lhomond. El primer número de Temps modernes publica sus Primeras notas sobre el hombre. Muerte
de Bernard Groethuysen. Marxista y
especialista en San Agustín, había entrado a la N.R.F. para ocuparse de culturas extranjeras. En 1972 Malraux dijo
de él: "De todos los hombres que me
he encontrado, él era quien imponía con
mayor certeza la idea del genio intelectual (... ) Un día lo encontré con Heidegger y algunos otros extravagantes:
¡dominaba lo más dificil! Sócrates con
Platón... "

1943

1946

Páginas bis de Proemas: respuesta al
Sísifo de Camus, con quien tiene relaciones frecuentes. Una primera Rabia
de la expresi6n enviada a editores
suizos. La papa, en Confluencias, suscita la indignación de la prensa colaboracionista del sur.

Trabajo intenso sobre El jab6n durante
el verano. Francois Mauriac ironiza sobre El caj6n en Le Fígaro.

1939
La determinación de las cosas está listo.
Movilizado, lo envían a Rouen.

1940
Exodo de Rouen a Blois, Saint-Jeand' Angély, las orillas del Garona, luego a Saint-Etienne donde es
desmovilizado. Se reune con su familia.
Verano en Chambon (Cuaderno del
bosque de pinos). En el invierno, empleado de seguros en Roanne. Escribe
Recuerdos inconclusos.

IC

11)

como pensamientos entorpecidos por
sus propios objetos".

rio en Bourg-en-Bresse. Publica al fin
La determinad6n de las cosas. Después
de la ocupación de la zona lib~ por los
alemanes se cierra La Progres. Ponge
se establece en Coligny. Actúa como
resistente en el sur de Francia bajo la
cobertura de representante de Seghers,
Confluencias, Fuente. Para él se tratará ahora ''de entrar en contacto con los
periodistas y los impresores supuestamente simpatizantes, de hacer circular
la información política, de preparar el
terreno y controlar un arma decisiva,
la prensa, para cuando sea el momento
apropiado. Viaja. Recorre 'la avenida
francesa' (la que está cubierta de
plátanos), todo el sur, de Niza a
Carcasona, pasando por Limoges, Toulouse y Nimes". (J.-M. Gleize).

1945

1947

Triunfo de una antigua inhibición con
su Tentativa oral en París y Bruselas.
('' ... En fm. nada nos obliga a aceptar
que un escritor sea el menos apto del
1944
Retomo al París liberado. Vida difícil. mundo para hablar. No acepta, por
Dirección de las páginas literarias del ejemplo, la idea de proponerle lo mishebdomadario comunista Action. En- mo a un ebanista, a un orfebre o a un
cuentros e inicios de colaboración con químico de laboratorio. Como esos
1941
pintores:
Braque, Picasso, Fautrier, otros artesanos, el escritor elige su ofiContinúa trabajando en los textos de La
Dubuffet,
etc.
Aparición en Poésie 44, cio porque le gusta más bien vivir solo,
rabia de la expresi6n. Hospedaje a los
de
un
importante
estudio de Jean-Paul oculto tras su escritorio.") Escribe El
resistentes del Frente Nacional. Publicación de Las flores de Tarbes de Sartre sobre La detenninad6n de las Sena.
cosas: "No creo que se haya ido jamás
Paulhan. ·
tan lejos en la aprehensión del ser de 1948
las cosas. Aquí, materialismo e idealis- Viaja a Argelia. Escribe Mi método
1942
"Hors Sac" (53 artículos sin finna) mo están fuera de lugar. Estamos muy creativo y Boceto en prosa, prepara El
para Le Progres de Lyon. Deja Roanne lejos de las teorías, en el corazón de las portaplumas de Argel. Publicación de
y ocupa un cargo directivo de ese día- cosas mismas, y de pronto las vemos Legajo, Proemas, El pintor en el

estudio.

1949
Lecturas en Lausana y en Zurich. Publicaciones en ediciones de lujo (El vaso
de agua, por ejemplo) mejoran apenas
las más difíciles condiciones materiales.

1950
Publicación de El Sena, redacción de
Murmullo. Los Cing Sapates aparecen
con dos aguafuertes de Braque (el
"único" libro ilustrado de nuestro
tiempo, según Paulhan).

1951
Estudio sobre Giacometti. Primeros
textos de Para un Malherbe, en el que
trabajará hasta 1957.
"¿Qué acariciar con la poesía o la
elocuencia? ¿De quién obtener el vivir
y la tranquilidad necesarios? Vemos
partidos que primero exigen de nosotros
que no seamos más nosotros mismos.
Que nos exigen nuestra resignación,
que nos demandan morir dentro de nosotros mismos, para satisfacer los bajos instintos del pueblo, ése al que
sirven como criados ... "

para el número de homenaje de la
N.R.F. Conferencia en Gante.

Braque.

1956

Deja la Alianza Francesa. Terminación
de Pré. Muerte de Fautrier. "Estaba
flaco, al fin de esa primavera, como un
lobo de invierno cuando se dirige al
bosque para un gran saqueo en el gallinero de Bellas Artes. Vestido con una
gran hopalanda roja, se diría el papa
Famese de Capodimonte dando consejos de malicia y de asesinato a sus
sobrinos, de pie, junto a su alto sillón.''
(Nueva colecci6n).

Conferencia en Stuttgart sobre La práctica de la literatura. Número de homenaje de la N.R. F. (Les Hirondelles).
Phillipe Sollers y sus amigos lo proponen para las conferencias públicas de la
Alianza Francesa. Muerte de Henri
Calet.

1957
Revisión final de los últimos textos de
Piezas. (Casamiento de Armande
Ponge.

1964

1965

Publicación de Para un Malherbe. Con1958
ferencias en Italia. Invitado a Canadá
Prosa en elogio de Aix, número 1 de y a los Estados Unidos. Congestión
L 'Are. No se une a la oposición inte- pulmonar. Publicación de Tomo
lectual al régimen del general Charles primero.
de Gaulle.

1966
1959

Profesor visitante en Columbia hasta
Viaje a Dusseldorf con Fautrier. A febrero de 1967.
Capri, con Phillipe Jaccottet, para la entrega de un premio de poesía. Legión 1967
de Honor.
Publicación de Jabón. La detenninad6n de las cosas en edición de bolsillo.
1960
Aparición del ensayo de Jean ThibauEl higo en el número 1 de Tel Quel. Ex- deau sobre Ponge.
1952
posición en la biblioteca J. Doucet y
Profesor de la Alianza Francesa de Pa- conferencia de Sollers sobre Ponge en 1968
rís hasta su retiro en 1964. Publicación la Sorbona. Viaje a Suiza.
Muerte de su hermana Hélene y de Jean
de La rabia de la expresi6n.
Paulhan. Pensando en éste último es1961
cribía (1948) en el prefacio a los
1954
La venta de algunos cuadros le permite Proemas: "Todo sucede (al menos lo
Muerte de Madame Juliette Ponge. Re- comprar una finca en Bar-sur-Loup, imagino a menudo) como si después de
conciliación con Paulhan. Edición de cerca de Grasse. Publicación de tres vo- que he comenzado a escribir persiguielujo de Sol junto al abismo. Texto so- lÍlmenes de la Gran· colección.
ra sin el menor éxito el aprecio de cierbre La electricidad.
ta persona."

1963

1955

Aparición del Francis Ponge de PhilliDe profundis a la gloria de Claudel pe Sollers en Seghers. Muerte de

Párrafos sueltos de L 'opinion changée quant aux jleurs en el número 5 de

�L 'Ephimere. Comienzan a multiplicarse en Francia los trabajos sobre su obra.

tos más importantes sobre la pintura.

1978

SENAS
RESENAS
CONTRASEÑAS

Bar-sur-Loup (Alpes Marítimos). Inhumado el día 10 en el cementerio protestante de Nimes.

Publicación en la N.R.F. (número 302)
del
texto Nuestras palabras francesas Traducción de Miguel Covarrubias
Publicación de Para Marcel Spada
como prefacio a la obra de éste último ("Ensayo de prosa cívica") donde declara su apoyo al partido gaullista en
intitulada A la fiesta pelirroja.
ocasión de las próximas elecciones
legislativas.
1970
Conversaciones de Francis Ponge con
Phillippe Sollers. Viaje a los Estados 1979
Recuerdos inconclusos (N.R. F., númeUnidos.
ros 321, 322, 323).

1969

1971
Conferencias en Gran Bretaña. Achaques de salud.

NOSOTROS

1981
Premio nacional de poesía.

1972

1982-1983

Intervención quirúrgica.

Operación de cataratas. Continúa
escribiendo.

LO VESTlnos
POR 005 PESOS
SEMANARIOS

ºs·11~nc10,
. ca ball~r0!!o

1973

Premio internacional 1972 de Toe In- 1984
gram Merrill Foundation. Texto sobre Gran premio de poesía de Academia
Francesa. Comendador de la Legión de
Picasso para Draeger.
Honor.

1974
Ruptura con el grupo Tel Quel. Recibe
en Oklahoma el premio internacional
Books-Abroad-Neustadt.

Lectura de Para un Malherbe en el teatro Récamier.

00
in

llllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllilll
son inmeiorables.

CLUB COf\ERCIAL
ttt: AIITHTI.IIS l'Alt.\

1985

Premio de la Société des Gens de
Lettres. Manifestaciones en la Casa de
la Poesía de París. En el festival de
Aviñón, veladas en el jardín de Urba1975
Diez libros de Cerisy-la-Salle sobre no V. La Comedia Francesa presenta
Eljab6n.
"Ponge inventor y clásico".

1976

matizad~s

TttJlt: l \ 1 IITIO~ llt:I.

l'Allll.U:Uo

THA.JE UE C,\SDIIH

SO)lBIUmO DE FIELTltO
('.-\ l,Z .\ 00 ..\ .\1 EH ICA ~O

1986
Publicación de la Correspondencia Jean
Paulhan-Francis Pong~ (1923-1968).

1977

1988

Exposición y lecturas con varias voces
en el Centro Georges Pompidou. Publicación de El escrito Beaubourg y de
Como un higo de palabras y por qué.
El taller contemporáneo reúne los tex-

Exposición organizada por Pascal Riou
en Chambon-sur-Lignon. Proyección
del film de Sylvain Roumette y Pierre
Samson, El albaricoque bien
temperado. Deceso el 6 de agosto en

◊

++

Tabaco superior,
hoja bien tallada e higiene en
su hechura los han hecho •
les preferiáós del
público.

++
\f.

IKUt:01, 1 l i t \' in:1110

15 de mayo lól.

J. R. Pu~nt~.

t~léfono 3SS

◊-------◊

�ENSAYOS EN LITERATURA MEXICANA,
DE HUMBERTO MARTINEZ

Humberto Salazar
La primera impresión que me causó el
libro de Humberto Martínez, Ensayos
en literatura mexicana, es que su título
era poco preciso, lo que resultaba bastante extraño porque sabía que su autor era un filósofo, un pensador amante
de la precisión intelectual, no reñido
con la elocuencia, dueño de una escritura fraguada en el yunque de múltiples
literaturas, filosofías y tradiciones de
pensamiento. ¿Ensayos en literatura
mexicana? Se me ocurría que más bien
debía ser ensayos de, o acerca de, o en
torno a la... etc. Ahora, después de su
lectura, creo que también podría llamarse Ensayos a partir de literatura
mexicana. Debo explicar por qué.

filosófico.

No quiero decir con esto que el libro
de Humberto Martínez no contenga
consideraciones estilísticas, históricoliterarias o retóricas sobre Reyes, López Velarde y Gorostiza. Sí las hay, y
de buena clase y pertinencia. Lo que
siento es que su preocupación desborda el tereno de lo específicamente
literario, y que no le interesa tanto ponderar a un autor o determinada obra
como preguntarse qué tan cabalmente
cumple con la alta misión, reveladora
y redentora que, según su punto de
vista, está reservada a la literatura. En
esto no hay lugar a equívocos y Martínez tiene boleto comprado en el viaje
Lo primero que quiero decir es que de los hijos de Platón, para quienes la
el libro de Martínez es un libro raro, literatura no se agota en el placer del
poco usual en el contexto de la litera- texto o en el acicalamiento de diversas
tura mexicana reciente. No se parece a galanuras formales o retóricas.
lo que escriben otros críticos. Ni a José
Aunque escrito en diverso momento
Luis Martínez ni a Carballo; ni a Trejo
Fuentes ni a Escalante; ni a Pacheco ni y con diferente objeto, los tres ensayos
a Zaiz; ni a Luis Miguel Aguilar ni a de este libro nos muestran, más que a
Blanco. Está en el polo opuesto de la un crítico literario, a un pensador que
legión de críticos que por simplificación se vale del género ensayístico para rellamaré rrumsivaiescos, más preocupa- frescamos algunas verdades acerca de
dos por la ocurrencia, la perspectiva nuestro tiempo y circunstancia. El ennovedosa o la frase deslumbrante pero sayo sobre Reyes, que es el prólogo soa menudo hueca. Aunque sí hay pare- bre su abecedario antológico de nuestro
cido con algunos. Con Carlos Monte- polígrafo, por ejemplo, reflexiona somayof; con el Adolfo Castañón de a bre lo mucho que ha cambiado en el
veces. Lo que se me hace raro es que mundo de los valores entre la época de
en los textos de Martínez la literatura Reyes y la nuestra. Más que cambio
está en función ancilar, es decir que la pérdida, es decir, lo que hemos perdiescritura literaria no se observa y ana- do en seriedad y respeto a las ideas; lo
liza desde el mirador "contiguo" de la que hemos ganado en escepticismo, en
crítica (que se encuentra, digamos, relativismo ideológico, en zozobrante
igualmente al interior del mundo que nihilismo. Recuerdo la lectura trampollamamos literatura), sino que se la sa que hace Agustín Basave de Alfoninterroga, se la interpela desde un lu- so Reyes en su discurso de ingreso a la
gar externo a ella: el pensamiento Academia de la Lengua, donde lo hace

aparecer como un autor cristiano a pesar de sí mismo. Martínez comprende
que lo más importante no es ser "creyente•• en el Dios de los católicos o en
el de los protestantes, sino la cuestión
de la fe en algo, de decirle sí a determinados valores, como apuntaba Jorge
Portilla. Sobre esto, señala Martínez:
... y hablamos, como en este caso,
de los valores incluso de una sociedad laica, pero en cuya "seriedad",
Reyes, como sus miembros, creían.
Sin fe religiosa, Reyes tuvo muchas
fes; en la acción, en el arte, en la
vida, en el oficio, en el hombre, en
México y América, en el futuro. Reyes se ejercitó, como él mismo nos
dijo, en la inmensa fe de ya no negar
nada. Nos enseñó que todo nos pertenece: ''Admití que todo presta utilidad y todo rinde su adarme de
provecho". (pág. 15).

Esta es la lección de Reyes, para
Martínez. Más que una lección de literatura, o de universalidad, o del estilo
literarió, una lección moral, una lección
de vida, axiológica. Dice de Reyes:
... a través de sus escritos se nos revela un hombre de principios. (...)
Hoy, en cambio, la moda parece consistir en no tener principios y, por
supuesto, manifestarlo o, porque hay
esta misma moda, ocultar los que
tenemos,(... ) Temerosos y cómodos,
somos más amigos de los amigos, las
mafias y chambas que de la verdad
y seriedad de nuestras propias
creencias. (pág. 16).

Por su lectura de estos autores, por
su interpretación de las obras, por su
hermeneusis que nos revela lo que dicen explícita e implícitamente, pode-

mos decir que Martínez es un moralista,
en el buen sentido de la palabra, como
lo es un Elías Canetti o un Bertrand
Rusell, como lo fueron un Erasmo y un
Montaigne. Su intención es política en
el sentido original del término, en el
sentido griego, porque persigue el mejoramiento de la polis a través de la
toma de conciencia sobre nuestra miserable situación moral, sobre el origen de nuestro acendrado nihilismo y
sobre la posible salida del atolladero
que llamamos cultura occidental.
El segundo de los ensayos, sobre López Velarde, es bastante instructivo y
nos pone al corriente del epidérmico
arabismo del poeta como una tematización del conflicto central en su obra
poética (y en el pensamiento de muchos
de nosotros): la desigual batalla entre
deseo y contención, el pesaroso pendular entre las "consabidas náyades
arteras" y la "virginidad perenne y
aromática''. Muy modernistamente,
muy hijo de su tiempo, López Velarde
entrevió esa diferente concepción del
amor sexual en el Islam, o como lo dijo
sabrosamente Rubén Darío (citado por
Martínez en la pág. 27): "Basta con decir que la moral de las señoritas mahometanas es muy otra que la que se
enseña en Sagrados Corazones y demás colegios en que reina la doctrina
de Cristo''.
Por su extensión y profundidad, el
tercero de los .ensayos, que se ocupa de
José Gorostiza y su Muerte sin fin, es
el más acabado, el que lleva más adelante los planteamientos y preocupaciones del autor. Partiendo de la filosofía
de Heidegger. y de la constatación
nietzscheana de la catástrofe moral de

nuestra época, Martínez propone una
lectura del poema de Gorostiza que lo
ubica como el cantor de esa catástrofe.
Y ese papel negativo, de cantor del
nihilismo, es necesario, aclara el autor,
pues
hay que llegar primero al fondo; hay
que registrar el abismo, la noche que
extiende sus tinieblas. El desamparo
y el escepticismo deben tocar fondo
en un mundo que es, ahora, lo sin
fondo, lo desprovisto de fundamento.
Para escapar de él hay que iniciar la
marcha que baja hasta el fondo. El
fondo de la noche del mundo es el
'Wlico lugar en donde se puede preparar la nueva estancia, la morada
para que Dios se dé a la mirada de
los hombres. (págs. 48-49).

aquí, sin duda, compartimos por la
literatura, por la vida, por el hombre y
por lo que Borges atinadamente llamó
"nuestra torpe existencia sucesiva".
Humberto Martínez. Ensayos en literatura
mexicana. Monterrey, Fondo Editorial
Nuevo León, 1991, 69 págs.

ROPA HECHA
BLUSAS PARA SE1':0RA
PERFUMERIA

Creo que algo muy importante, de la
publicación de un libro como éste, de
Humberto Martínez, es que nos pone en
evidencia lo limitado del ejercicio crítico literario cuando éste se reduce al
desmantelamiento estructuralista, o
cuando se refugia en el subjetivismo radical del "buen gusto literario", que a
menudo no es sino el de las obras y autores sancionados por los ungidos, por
los gurús de la época y el medio.
Si la literatura está o debe estar al
servicio de algo más allá de sí misma
es tema que se viene discutiendo desde
la Atenas clásica y no creo que tenga
mucho sentido traer aquí argumentos en
uno u otro sentido. El respeto y el compromiso con las ideas propias que Martínez encuentra en Alfonso Reyes y
escoge para sí, y el respeto que reclama de nosotros sus lectores, no pueden
significar otra cosa que la ratificación
de una apuesta, la apuesta que todos

Simón Picard y Hnos.
Morelos 86
Monterrey, N. L.

�·ARTES PLASTICAS DE NUEVO LEON

José González Quijano
Manuel Felguérez
Hasta hace algunos años (dos o tres lustros quizás), al desa"ollo de la creación y promoci6n de las artes plásticas
en nuestro EstatkJ no lo ac&lt;M1p(lÍÍaba un
selecto grupo de escritores empeñados
en desarrollar la critica de arte entre
nosotros. Afortunadamente ese círculo
negativo fue estrechándose y la prensa
diaria, local y nacional, más algunos
libros y revistas, nos permitieron y nos
permiten constatar este·crecimi.ento cultural vuelto -pensamos, para siempreun suceso cotidiano e indispensable.

En 1979 surge La superficie imaginaria formada con aquellos ideogramas
producto de las investigaciones que
Felguérez llevó a cabo usando la computadora de la Universidad Harvard. ¿Y
de qué Superficie imaginaria podría
tratarse? Porque contemplando estos
cuadros horizontales de grandes dimensiones y perfectamente proporcionados
nos damos cuenta de que esa superficie
no existe, es mera ilusión, adentrándonos en un viaje hacia profundidades
desconocidas e inexplicadas que nos hacen regresar, de una manera casi
A lo antes dicho contribuy6 de mainconsciente, a la bidimensionalidad de
nera franca un joven arquitedo después
la pintura.
de decidirse a hacer estudios especializados en Florencia. Su nombre, José
La superficie imaginaria podría conGonzález Quijano, obtuvo pleno recoceptuarse
como un aparente regreso del
nocimiento entre los artistas plásticos,
artista, pero en realidad no hace sino dicoleccionistas y promotores culturales
simular una más alta forma de fidelidad;
a través de sus escritos publicados en
cambio al fin, pero que se encuentra en
el diario capitalino El Universal. Coperfecta
continuidad con su obra antela'bor6 también con algunas galerías de
rior.
Todas las prodigiosas construcciola dudad preparando ws textos que
nes visuales que Felguérez elabora, meacompañan a los catálogos. Su tesis,
recen su retomo al lenguaje natural de
planeada en Italia, la edit6 él mismo en
la pintura, al empleo de las texturas y
fonna de libro (Manuel Felguérez, obra
en Monterrey). Su último trabajo le fue las superficies encrespadas, al impulso
que crea el gesto siempre contenido en
solicitado por la UANL: "El Taller de
amplias formas geométricas, a las deArtes Plásticas de la Universidad de
gradaciones tonales en ocres y grises y
Nuevo Le6n, 1948-1976", una reseña
las transparencias, que son la prueba
hist6rica de lo que fue ese importantísipalpable
de la diversidad que puede enmo semillero de artistas en nuestro
contrarse dentro de la unidad en la obra
medio.
de un artista completo.
Deslinde ofrece a sus lectores una
breve muestra de la labor critica desarrollada por JGQ durante la última
década, a manera de p6stumo reconocimiento al escritor y al amigo.

Felguérez. Las fotograf'tas que a continuación se muestra, todas ellas de
obras localizadas en nuestra ciudad y
más de la mitad pertenecientes a La superficie imaginaria, confirman la importancia que esta serie ha tenido en la
aproximación y comprensión, dentro de
un contexto regiomontano, hacia la obra
completa de Manuel Felguérez.
De Manuel Felguérez. Obra en Monterrey, Monterrey, 1984.

Rodolfo Ríos: pintura
de las sierras
Hablar del quehacer pictórico de Rodolfo Ríos es reflexionar sobre la hondura de un trabajo persistente, desgranado en años.
A la sazón, podemos identificar a
Ríos como uno de los maestros fundadores de una incipiente escuela pictórica en el noreste mexicano.
Es sabido que la tradición de arte en
nuestra región data de fechas recientes.
Monterrey resulta de importancia cultural ya entrado el siglo, y pareciera que
no tenemos memoria. Mentes creativas
como Alfredo Ramos Martínez o Fidias
Elizondo, aprendieron el oficio y produjeron lo más importante de sus obras
lejos de aquí; basta la fecha no se les
hace justicia ni artística ni histórica.

Por ello identificar cara~terísticas de
Con La superficie imaginaria llega a
su conclusión aquella- parábola que ori- una escuela pictórica en estos parajes
ginalmente delimitamos como alcance adquiere relevancia. Es posible referirde este ensayo, sin que ello quiera sig- nos a algunos rasgos que conducen a los
nificar que se constituya en la última paisajes que realizara Carmen Cortés.
etapa dentro del desarrollo artístico de catalana de origen y ya fallecida,

obras que ahora se localizan en la Pinacoteca de Nuevo León: se trata de
pinturas luminosas donde predominan
generosos emplastes que definen
palmeras, techos de casas, cerros, el
horizonte mismo.
Este uso de colores ocres amarillentos, sienas, azul plúmbago o muy diluido, verdes secos, y el gozo por las
texturas, serán heredados y asimilados
por su alumno Rodolfo Ríos, existiendo ecos en el empleo de los materiales,
que se extienden a la manera de un hilo
conductor, en pintores como Federico
Cantú, Javier Sánchez, Nohemí Osuna
o Manuel de la Garza.
Para Rodolfo Ríos la pintura será la
resultante expresión plástica de fuerzas
distintas, mas no encontradas. De ahí
parte su vigorosa aplicación de la materia pictórica en amplias áreas trabajadas con espátula que delimitan
acantilados y mesetas, picos, fachadas
de casas y arboledas de pueblos inmersos en la dilatada claridad de un cielo
azul que se confunde, las más de las
veces, con el perfil cambiante de las
sierras.
Pintura densa, en espesores, diríase
casi estratigráfica, sin disimulos ni
concesiones. Ríos modela directamente sobre la materia colorística en una
especie de expresionismo acumulado
con amplias franjas a lo largo y ancho
del lienzo, las cuales adquieren ritmos
de intensidad creciente.
La luz en sus cuadros, más como presencia que como nota dominante, asume insospechadas cualidades de movimiento al dejar de ser sólo atmósfera

para convertirse en parte interante,
esencial y dinámica del esquema compositivo de cada pieza.

al ver unas cerámicas de Guadalupe
Guadiana que estaban cuidadosamente
terminadas exclamó: ¡parecen mías!,
reconviniéndole para que se expresara
No pretende Rodolfo Ríos traducir con mayor libertad y soltura, Diego Risus temas en figuras, más bien constru- vera murió poco tiempo después.
ye imágenes a partir de la materialidad
de la pintura. Su expresión plástica no
En 1955 Gerardo Cantú e Ignacio Orbusca reproducir, sino producir sensa- tiz se van a estudiar a México por dos
ciones que se inscriben no sólo en el años. Las clases en el Taller de Artes
universo de lo visual, sino que apelan, Plásticas se desempeñan normalmente.
también, al sentido del tacto.
Están como maestros José Guadalupe
Guadiana en cerámica, Alfonso Nájera
Del catálogo de Ramis F. Barquet Galería, en escultura, Jorge Rangel Guerra, y
Monterrey, 14 de noviembre, 1990.
Francisco Guzmán del Bosque y Mario Fuentes, que se consideran profeEl Taller de Artes
sionales porque obtuvieron título en la
Academia de San Carlos en la ciudad
Plásticas
de México. Como alumnos se integrarán Jorge González, entonces de die1955 será el año de la famosa visita de cisiete años y Guillermo Ceniceros,
Diego Rivera. Precedido por incontes- quien más tarde trabaja con David Altable fama el muralista vino a dar una faro Siqueiros.
serie de conferencias en la Escuela de
Verano en el Colegio Civil, que lucieEn el segundo piso de la Librería
ron atestadas de curiosos y hubo que Cosmos, por Padre Mier, se organizan
ubicarlos en los corredores. Pero Ri- muchas exposiciones en las que partivera vino también al Instituto de Inter- cipan tanto alumnos como maestros del
cambio Cultural México-URSS que es- Taller.
taba por la calle de Escobedo, donde
dictó otras conferencias que estuvieron
Ingresar al Taller de Artes Plásticas
también muy concurridas.
no era muy complicado, aunque sí había un nivel de exigencia ..Armando LóDiego Rivera era toda una figura, y pez relata que comenzó a pintar desde
Armando López lo recuerda como un muy pequeño y enseñó a Gerardo Cangordo muy alto, con voz pilluda y una tú algunos de sus trabajos, pues eran
mirada fija que impresionaba. La co- vecinos. A sugerencia de Cantú va a enmisión para las conferencias en la Es- trevistarse con Guadalupe Ramírez
cuela de Verano estaba presidda por el (1954), quien era muy estricto y a quien
Profr. Francisco M. Zertuche y se le en primera instancia no le agradan los
invitó a que conociera las instalaciones cuadros de Armando López. De hecho
en las clases de dibujo los bacía dibudel Taller de Artes Plásticas.
Diego Rivera convivió con los alum- jar el mismo objeto casi hasta el
nos y como le gustaba mucho bromear, cansancio, con la idea de que adquirie-

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

ran buena técnica y pudieran reproducir la realidad de la manera más cercana posible. De Elena Tolmacz
expresa que era muy disciplinada y
prudente, dejando al alumno expresar
su creatividad y cuidando de no intervenir en la resolución de la obra; sobre
el trabajo terminado expresaba sus
opiniones.
En 1956 comienzan las salidas al
campo de grupos de pintores. Era común hospedarse en la casa que Aquiles
Sepúlveda tenía en San Isidro del
Potrero, en Villaldama, con unos paisajes estupendos. Aquiles no estudió en
el Taller de Artes Plásticas sino que era
alumno de Mingorance; no obstante se
lleva con la palomilla de pintores. Van
-Gerardo Cantú e Ignacio Ortiz, y en
1959 se integrará don Manuel de la
Garza, muy buen acuarelista cuyas
obras dotadas de gran libertad son la
respuesta o el eco, en pintura de agua,
a los acrílicos y óleos de los otros
artistas; don Manuel irá al campo casi
hasta su muerte, en fecha reciente.
En estas excursiones a casa de
Aquiles, aparte de pintar se establecen
sabrosas conversaciones sobre temas de
arte, música y lectura varias, y para
molestar al anfitrión, cuestionan la existencia de Dios y demás. Eran salidas al
campo muy provechosas.
En este mismo año ingresan al Taller
Javier Sáncbez y Alberto Cavazos. Viene de Ca0pdá la maestra Gene Byron,
quien estaba casada con un agente vendedor de medicinas de nombre Virgilio;
Byron era una mujer muy observadora
y buena maestra, aparte de que tenía excelente conversación y un amor por

México y sus tradiciones que se reflejaba en la estela de tequila que dejaba
a su paso. Por desgracia estuvo poco
tiempo en el Taller y se mudó al centro
de la República, pero dejó muchos amigos aquí.
Según una publicación de la Universidad de Nuevo León, la planta de
maestros en el Taller de Artes Plásticas en el periodo 1956-57 estaba integrada por Gene Byron, Gerardo Cantú,
Ignacio Ortiz (ambos recién llegados de
México), Rafael Nájera, Guadalupe
Ramírez y Jorge Rangel Guerra.

En este mismo año viene Pablo
O'Higgins a dar un curso de pintura al
fresco, y aquí conoce a la que habría
de ser su esposa, María-de Jesús de la
Fuente. Las clases en el Taller de Artes Plásticas, que hasta estas fechas eran
nocturnas, se extienden a horario diurno ante la demanda de los interesados.
Obtienen una beca para estudiar en
Checoslovaquia por cinco años: Gerardo Cantú, Marcos Cuéllar e Ignacio
Ortiz. Se les organiza una animada fiesta de despedida.
De "El Taller de Artes Plásticu de la Univer-

de Nuevo León", incluido enDmk ti CAEn 1957 viene Leopoldo Méndez y sidad
rro de la Silla. Artes y Lttra.r de Nuevo Lt6n,
da un curso de grabado en el Taller; los Monterrey, UANL, 1992.
alumnos cuentan que el maestro Méndez los llevaba a dibujar paisaje directo para luego pasarlo a las planchas de
impresión. Esto ayuda a desarrollar un
■ ■ ■ ■ ■ ■ ■
GIL BLAS
sentido de la síntesis, para con pocas líneas expresivas lograr los efectos
deseados. También se aparece por aquí
Santos Balmori a impartir un curso de
composición, y lo acompaña como asistente un artista todavía poco conocido:
Rodolfo Nieto. Este último, oriundo de
Oaxaca, incursionará más tarde en los
colores intensos y saturados y la fauna
geometrizada que le darán importancia
mundial; se suicida después de intensas depresiones.

Todavía en 1958 se encuentra Jorge
Rangel Guerra como coordinador, y los
alumnos no están contentos pues se quejan de ciertas imposidones; se organiza una especie de ·1evantamiento y
Rangel Guerra renuncia dejando su lugar a Pablo Flórez. Será este año cuando ingresen al Taller Manuel Durón,
Saskia Juárez y Efrén Yáü.cz.

CHRISTINE BIERBACH. Es lingüista
en el Departamento de Filología Románica de la Universidad de Gottingen,
donde trabaja primordialmente en Sociolingüística y en Historia de las lenguas ibéricas (español, catalán). Fue
profesora visitante, por medio de
DAAD, en el colegio de letras españolas de la Facultad de Filosofia y Letras
de la UANL, durante el semestre de
otoño de 1990.
ATANAS DALCHEV. Poeta búlgaro
nacido en Tesalónica en 1904 y muerto en Sofía en 1978. En sus primeros
poemas, se advierte la influencia de
Yávorov, precursor del simbolismo en
su país. Después de 1960 su obra poética es revalorada, luego de haber sido
desdeñada como representativa del decadentismo burgués.
MARTHA E. GARCIA SEPULVEDA
(Monterrey, N.L., 1960). Licenciada
en letras por la Universidad de Monterrey (1984); ha realizado estudios de
posgrado en letras en esta misma casa
de estudios y en la UANL. Ha colaborado en Veritas (UR) y Aprender a ser
(UMN). Desde 1984 es maestra de
tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
ELSA BEATRIZ GARZA (Monterrey, N.L., 1952). Estudió arquitectura en la UANL y el ITESM. Es profesora de literatura en la Universidad
Regiomontana. Participó en los talleres
literarios "Pedro Garfias" (coordinado
por David Ojeda) y "Artefacto" (que
coordinó Marco Tulio Aguilera). Ha
colaborado en publicaciones locales y
nacionales. Su obra no ha sido recogida en volumen.

NORA GARRO. Argentina de origen, de varias obras de teatro llevadas a la
mexicana por naturalización. Hizo es- escena.
tudios de economía en Argentina y
Chile. El doctorado lo cursó en la Uni- HEINZ KRUMPEL. Doctor en
versidad de Stanford (EUA). Profeso- filosofía. Catedrático en la Universidad
ra de tiempo completo en la UAM de Paderbom (Alemania), especialista
lztapalapa. En 1987 publicó el poema- en historia de la filosofía, ética y teoría
rio Canto por ser.
del conocimiento. Conferencista huésped en la Facultad de Filosofía y Letras
JOSE GONZALEZ QUUANO. (Mon- de la UANL.
terrey, N.L., 1954-1991). Estudió arquitectura en el Tecnológico de Mon- MARIA ROBERTA LEAL ISIDA.
terrey (1972-77) y crítica de arte en la (Monterrey, 1970). Licenciada en letras
Universidad Internacional de Arte, de españolas por la UANL; hizo estudios
Florencia, Italia (1980-82). Colaboró de música. Profesora de piano y docenen publicaciones locales (Aquí vamos, te en el sistema modular de la UniverEstaciones, Ensayo), y en El Univer- sidad Mexicana del Noreste. Forma
sal de la ciudad de México. En 1984 parte, también, del Programa de Forpublicó Manuel Felguérez, obra en mación y Actualización Docente del
Monterrey. Es coautor del volumen co- Colegio de Letras Españolas de la
lectivo Desde el Cerro de la Silla. Ar- UANL, en la Facultad de Filosofia y
tes y Letras de Nuevo Le6n (UANL, Letras.
1992), en el que escribió el capítulo sobre el Taller de Artes Plásticas de la DIMITRIOS MAROUSOPOULOS.
UNL.
(Atenas, Grecia, 1%3) estudia sociología en la Universidad Kliment Ojridski,
CHRISTIAN JACOMINO publicó de Sofía, Bulgaria. Ha publicado poe"Tiempo y creación (a propósito de mas en diversas publicaciones literarias
Francis Ponge)" en la Nouvelle Revue de Atenas y de Sofía.
Francaise (1986). Es autor de El sobrino de América (1988).
SILVIA MIJARES (Chihuahua, Chih.,
1940). Médico cirujano dentista (1962)
CELEDONIO JUNCO DE LA VEGA y licenciada en filosofia (1974) por la
(Matamoros, 1863-Monterrey, 1948). UANL, donde es profesora desde hace
Poeta, dramaturgo, periodista. Héctor más de 25 años. Ha colaborado en puGonzález lo define como "el último blicaciones locales (Aqu{ vamos, El
neoclásico regiomontano' '. Perteneció volantín, Deslinde). Es autora de la .fia la Academia Mexicana de la Lengua. losofia de Vasconcelos como filosofia
Colaborador de El grarw de arena, latinoamericana (1974), El arte como
Pierrot, El Espectador y la Revista problema (en colab. 1979), Desde el
Contemporánea. Editorialista de El Ce"o de la Silla. Artes y Letras de
Porvenir (1919-1922) y El Sol (1922- Nuevo
Le6n
(en
colab.
1937). Autor de Versos (1895), Sone- 1992).
tos (1900), Musa provincina (1911) y

�Cuadernos de Historia

ABRAHAM NUNCIO (fexcoco, Edo.
de México, 1941). Licenciado en derecho por la UAC (1968), hizo estudios
de literatura en la UNAM y de filosof'ia en la UANL. Director fundador de
Deslinde (agosto de 1982). Fundador de
OIDMO, A.C. y de la editorial Claves
Latinoamericanas. Fue profesor en la
UNAM y la UANL. Colaborador de
publicaciones locales (El Povemir,
Cathedra, Deslinde, Aquí vamos,
Salamandra) y nacionales (Excélsior,
La Cultura en México, El Machete, El
Buscón, etc.). Es autor de una docena
de títulos entre los que destacan El Grupo Monterrey (1982), El PAN (1986),
La sucesión presidencial en 1988
(1987) y Gilberto. La huella del huracán en Nuevo Le6n (coord., 1989).

ODED SVERDLIK. Poeta israelí nacido en Argentina. Participó en el Tercer Festival de Poetas del Mundo
Latino, que se realizó en Zacatecas en
1989. Vive en Israel.Pertenece a la Sociedad de Escritores de ese país.

FRANCIS PONGE (Montpellier,
1899-Alpes, 1988). "Describir para
purificar, tales son los principales empeños del poeta." Autor de La deter- ·~
minaci6n de las cosas (1942), Proemas '
(1950), La gran colecd6n (1961), •
Como un higo de palabras y por qué
(1977) y Prácticas de escritura o lo incompleto continuo (1984).
HUMBERTO SALAZAR (Monterrey, N.L., 1959). Licenciado en sociología por la UANL (1982). Secretario de redacción de Deslinde, desde su
número inicial (1982). Ha obtenido un
par de premios nacionales de poesía; en
1990 fue becario del CONACULTA
(en ensayo). Es autor de 4 poemarios
y 3 antologías de poetas de Nuevo
León. Desde 1991, secretario de redacción de Salamandra.
~

MARCEL SPADA. Escritor francés.
Autor de Francis Ponge (París, 1974).

Para la época
de lluvias es indispensable

LETICIA GAMBOA OJEDA
Mercado de Bolsa de Trabajo e
Industria Textil en el Centro Oriente

JUAN MANUEL ROMERO GIL
Minería y Sociedad en el Noroeste

Un lmp~rm~abl~

Año I, número l
octubre de 1991

No olvide Ud. que el mejor
surtido en PALETOS de
casimir y finisima seda
impermeables, solamente lo
tiene la

S0rpr~sa y Primau~ra

Instituto de
Investigaciones
Dr. José Maria Luis Mora

Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma
de Nuevo León

�I

bibliotecas y archivos, papeles
amarillentos y folios vetustos.
Además de ello requiere una
concepción del mundo y de la
vida, el hombre, su esperanza
y sus caldas; una idea política y
una imagen de la sQciedad.
También aptitud literaria y los
sentidos alertas a todas las
manifestaciones humanas. Asl
son, por fortuna, los nuevos historiadores mexicanos y asl
fueron los autores de las páginas más ilustres relativas a
nuestro pasado. Garcia Cantú
entiende, sobre todo, la universalidad y la belleza de la faena
histórica.

José Alvarado,
noviembre de 1969

',

V
llDEIICNA

/
_,,,- /

IDEA DE MEXICO
EDICIÓN RÚSTICA Y EMPASTADA
1

LOS EnADOS UNIDOS
• LAS INVASIONES
NORTEAMERICANAS
EN MÉXICO
• RECUENTOS
• HISTORIA INMEDIATA
1. México
2. América Latina

11

El SOCIALISMO
• EL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XIX
• DEL SOCIALISMO
EN EL SIGLO XX
• LA ESCENA POLITICA 1
• LA ESCENA POLÍTICA 11

111
ENSAYOS 1
Historiar el presente ha sido
complemento del investigador
acucioso. Con él ocurrirá algo
semejante a sus antecesores
liberales cuyas tesis se estu-

dian y reúnen en la hemeroteca, aunque una selección
comienza a ser reunida en Idea
de México, en cuyos seis tomos se advierte la unidad de
una obra cuyo título general
coincida con el que es, en este
caso, el mundo del escritor.
Curioso destino el suyo ese de
haber empeñado una vida en
plena madurez intelectual, por
su labor política a través del
periodismo. Es indudable, no
obstante, que los embates del
México actual serán estudiados
en sus páginas y que las siguientes generaciones habrán
de consuftarlas al inquirir los
procesos de cambio de un país
que, en pocas décadas, ha ido
de la revolución a la contrarrevolución y pasado del capitalismo salvaje a las aspiraciones
democráticas sin resolver aún
remanentes coloniales.

Martha Robles, 1990

IY

ENSAYOS 2
No deberla ser preciso decirlo;
pero a veces resulta indispen,,
sable: un histor.ador no es sólo
quien hurga minuciosamente en

•DESFILE DE SOMBRAS
• LAS IDEAS SALVAJES
• AL PIE DEL TRONO
Y DEL ALTAR
• DEL ANTIGUO RÉGIMEN
• LA REACCIÓN
• LA IGLESIA
• TLATELOLCO, 68
• ÚLTIMA RAZÓN
• EL DESAFÍO
• HACIA EL REINO
EMPRESARIAL

VI

ELPODD
Hay. muchos argumentos a
favor de un sistema presidencial, en el cual hay un centro
claramente identificado del que
parten las iniciativas: siempre
que no sólo el mandato esté
defini~o temporalmente, sino
que también haya un control
efectivo y continuo de las actividades de la persona o del grupo que tiene el encargo de
asumir las inicialivas. No creo
qué pueda existir una sociedad
liberal sin esa dialéctica, y por
tal razón estoy convencido de
que las fonnas de gobierno representativo presenlan muchas
ventajas. En cambio la democracia clracta puede ser fácilmente ~vechada con fines
~ S t a s.

Ralf o.tvtnclorf, 1979

�En este número
Abraham Nuncio: Después de casi doscientos años de vida independiente,
México no ha podido ser contemporáneo de la modernidad instalada en
otras partes del mundo. A punto de arribar al siglo XXI, las mode01as
estructuras que inauguró la Revolución Mexicana han envejecido y en
·su horizonte finisecular, aunque insinuadas, no se vislumbran ni la revolución que requieren ni aquéllas que pudieran ser su alternativa.
Martha E. García Sepúlveda: El surgimiento del ensayo literario podría remontarse al tiempo en que dominó el género epidíctico, avivado
en declamaciones. En todo caso, "ensayo" connota una naturaleza heterogénea -entre la verdad y la opinión o entre ésta y el error- y proteica.
En Hispanoamérica la importancia que ha cobrado la producción del ensayo en el siglo XX se refleja en la crítica.
Silvia Mijares: La fuerza del lenguaje es tal que nos arrastra: al pasar
de un estrato del pensamiento a otro se lleva una carga, un juego completo de imágenes. Estas determinan en gran medida nuestra manera de
pensar. Si aplicamos las mismas imágenes en un contexto diferente nos
producen vértigo y nos extraviamos.
Nora Garro: Oh, aborrezco lo desechable. Vasos, pañuelos, platos, casas que se derrumban con un soplo, seres humanos baratos, disponibles
sin condiciones, amantes sin rostro: mentiras por las cuales nos engañamos,
creyéndonos eternos.
Francis P~nge: Expresemos, en primer lugar, la atmósfera a la vez brumosa y seca, desenfrenada, donde el cigarrillo, siempre colocado de través,
está continuamente creándola. / Después su apariencia: una pequeña antorcha mucho menos luminosa que perfumada, de donde se desatan y caen,
según un ritmo por determinar, un número calculable de pequeñas masas
de cenizas ... ("El cigarrillo")

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