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                  <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Manuel Silos Martínez
SECRETARIO GENERAL: Reyes S. Tamez Guerra
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Ricardo C. Villarreal Arrambide
SECRETARIO ACADEMICO: Miguel de la Torre Gamboa

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMEROS 39-40/VOLUMEN XII / ENERO-JUNIO DE 1993
CONSEJO EDITORIAL
María del Refugio Garrido
Armando González Salinas
Rodolfo Martínez Cárdenas
Lídice de la Luz Ramos
Genaro Saúl Reyes Calderón
Osear Rodríguez Arredondo
Saúl Souto
María Zebadúa Serra
DIRECTOR
Miguel Covarrubias
SECRETARIO DE REDACCION
Humberto Salazar
TIPOGRAFIA Y FORMACION
Pablo Alamillo
IMPRESION
Editorial Cargo, S.A.
Los artículos sin firma son responsabilidad de la redacción. No se devuelven originales.
Correspondencia y canje: Facultad de Filosofia y Letras, UANL.
Ciudad Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León. México.
Publicación trimestral

...

�SUMARIO
•

/

4

ALFABETO
Hemi Michaux

5

lo

L~ PROFESION FILOSOFICA EN LA CIUDAD DE MONTERREY
Miguel de la Torre Gamboa

EL PAIS DE LOS DIOSES. TEL AVIV AUSENTE
Dulce María González

11

CUANDO LA RECESION NOS ALCANZA
Radko Tichavsky K.
·

TORPEDOS EN LA AVENIDA
14 Jaime
H. Palacios Chapa
15 PERDIDAMENTE
Nicole Brossard

18

"~!EMPRE HA~RA UN LINDO PRETEXTO PARA FESTEJAR": ANDRES HUERTA
Miguel Covarrub1as

21
23

NUEVO LEON: SUS REGIONES CULTURALES ANDRES HUERTA y DOCTOR
ARROYO
'
Víctor Zúñiga

ING!EDIEN_TE 'f SUSTANCIA EN LA OBRA DE ANDRES HUERTA
Mana Eugema D1az de la Crnz

28

DE CARA A LA POESIA DE DIFICIL TRANSITO
Xorge González

L~ ~O~~NA QUE NOS REVELO LA SENSIBILIDAD POETICA DE ANDRES HUERTA
30 Silvia
MiJares
ANFITRION ANDRES HUERTA SE ENCUENTRA AL BORDE DE LOS SESENTA
34 Ef:
ANOS
Miguel Covarrubias

37

ANDRES HUERTA Y LA REGION INTERIOR DEL ESTADO
Juan Cristóbal López

38

ANJ?RES !í{!ERTA, LA NUEVA DISTRIBUCION LITERARIA Y EL POETA VITAL
Yun Vladinm Delgado Santos

Y FUNCION DE LA HISTORIA
41 RAZON
Nicolás Duarte Ortega
ENTRE ESPAÑA Y MEXICO
48 Pedro
Gartias
500 AÑOS DE DESENCUENTRO
50 José
María Infante

VINIMOS A SOÑAR
54 Tochihuitzin
Coyolchiuhqui
DE LA CONTRADICCION
55 DIALECTICA
Alejandra Rangel
12 DE OCTUBRE, 1492
60 COLON.
Georg Heym
¿QUIEN LLEGO POR DONDE SALE EL SOL?
62 Manuel
Contreras Ramos
POEMA DE TEMILOTZIN
69 Temilotzin
de Tlatelolco
MALINCHE: DE AMOR Y DE LETRAS
71 Lucía
Rangel Hinojosa
EN LOS HIERROS
78 COLON
Caballero de Langeac
SINOPSIS DE LA EMPRESA MILITAR Y DE NEGOCIOS LLAMADA DESCUBRIMIENTO DE
79 Javier
AMERICA
Rojas Sandoval
POEMA DE CLAUSURA
86 Tecayehuatzin
de Huexotzinco
CENTENARIO, REFLEXION Y HOMENAJE A HISTORIADORES NUEVOLEONESES
87 QUINTO
Alfonso Rangel Guerra
93 CONQUISTADOR
Archibald MacLeish
LEER POEMAS EN LAS FLORES, DESCIFRAR LA PIEDRA MILENARIA O GERARDO
97 CANTU
ESTABA DESLUMBRADO
Julieta Renée

107 ROSAS
Uriel Martínez
~DUCATIVA DE LA REVOLUCIONEN MEXICO: 1910-1940
109 POLITICA
Manola Sepúlveda Garza
FUNDACION DE DESLINDE
120 LA
Abraham Nuncio
NO SUFRE ARTERIOESCLEROSIS
121 DESLINDE
Herón Pérez Martínez
DATOS ETNOHISTORICOS Y ETNOGRAFICOS DE LAS SOCIEDADES
124 Moisés
INDIGENAS QUE HABITARON EN NUEVO LEON
Valadez Moreno

CUADERNO: 9uoo~ CENTENARIO DEL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS
llustrOJl este numero vmetas de Benito Estrada

n

�ALFABETO

LA PROFESION FILOSOFICA EN LA
CIUDAD DE MONTERREY

Henri Michaux

Miguel de la Torre Gamboa

Mientras padecía el frío próximo a la muerte, miraba a los seres como si fuera la última
vez, profundamente.

l. La profesión: una práctica s~ condiciones de enfrentar y resolver
dichas necesidades con una comcial
prensión teórica y una capacidad
Uno de los frutos de la contempo- técnica superiores a las de otros suránea sociología de las profesiones, jetos (ambas, comprensión teórica y
ha sido el poder plantearse el aná- capacidad técnica superior, son
lisis de la práctica profesional a par- supuestas, avaladas por un crédito
tir de un enfoque sociohistórico y universitario, en función del cual se
entendiéndola como una forma es- aspira a un ingreso y se reclama un
reconocimiento social).
pecífica de la práctica social.

Al contacto mortal de esa mirada de hielo, desapareció todo lo que no era esencial.
Sin embargo, los escudriñaba, quería retener de ellos alguna cosa que ni la misma
muerte pudiera separar.
Se redujeron y al fin se encontraron convertidos en una especie de alfabeto, un alfabeto que hubiera podido servir en el otro mundo, en no importa qué mundo.
Allí me desprendí del miedo que el universo donde había vivido no lograba arrancarme del todo.
Fortalecido por esta conquista, lo contemplaba, invicto, mientras la sangre volvía con
satisfacción por mis arteriolas y venas. Lentamente ascendí la vertiente abierta de la vida.
Versión de Miguel Covarrubias

Alphabet
Tandis que j 'étais dans le froid des approches de la mort, je regardai comme pour la derniere fois les etres, profondement.
Au contact mortel de ce regard de glace, tout ce qui n'était pas essentiel disparut.
Cependant je les fouillais, voulant retenir d'eaux quelque chose que meme la Mort ne pOt desserrer.
lis s'amenuiserent, et se trouverent enfin réduits a une sorte d'alphabet, mais a un alphabet qui eOt pu servir dans l'autre
monde, dans n 'importe que[ monde.
Par la, je me soulageai de la peur qu'on ne m'arrachAt tout entier l'univers ou j'avait vécu.
Raffermi par cette prise, je le contemplais, invaincu, quand le sang avec la satisfaction, revenant dans mes artérioles
et mes veines, lentement je regrimpai le versant ouvert de la vie.

Atendiendo a esta perspectiva, el J. lAs determinaciones socioecon6análisis de una profesión debe orien- micas
tarse a establecer las condiciones y
procesos sociales que la hacen posi- La estructura económico-social de
ble, así como las consecuencias a las un país, las características específique su ejercicio da lugar (por su- cas del desarrollo en un momento
puesto las respuestas a estas interro- determinado, afectan e imponen
gantes no son homogéneas y regis- modalidades concretas al ejercicio
tran una amplia diversidad de posi- profesional. Condicionando, por
ciones).
ejemplo, que determinadas actividades y funciones de un campo proLa explicación de las actividades fesional sean, o promovidas o abany funciones que la totalidad de los donadas y/o restringidas en su desaprofesionistas de una especialidad rrollo; y que, en muchos casos, la
desarrollan en un momento dado, no distancia entre el perfil académico
ha de hacerse depender tan sólo de plasmado en los planes de estudios
lo que el proceso de su formación y ~l ejercicio en los puestos de traha puesto en ellos, sino también del bajo se agrande cada vez más. El
conjunto de las condiciones econó- problema central aquí es el análisis
micas, sociales, políticas e ideoló- de la constitución de específicos
gicas imperantes, concretizadas en "espacios de empleo" y de lascoespecíficos espacios de empleo y rrelaciones de fuerzas y los procefunciones.
sos sociales que los hacen posibles.
La imagen que así se constituye
de una profesión, es el conjunto de
prácticas, histórica y socialmente
condicionadas, que, en relación con
determinadas necesidades sociales,
realizan una comunidad de hombres
y mujeres como sujetos que han pasado por un proceso de formación
que (presuntamente) los pone en

2. Las detenninaciones del ejercicio profesional real
La historia real de una profesión

también establece determinaciones
al ejercicio actual y futuro, ello nos
permite hablar en términos como los
de "práctica dominante de una profesión", "prácticas emergentes",

"prácticas decadentes", etc. Especialmente importante en este renglón
es una historia de las asociaciones
profesionales, las actividades que
ellas realizan y sus relaciones con
las esferas de poder, e igualmente,
el mundo de articulación de la práctica concreta de los profesionales a
las necesidades y proyectos de los
distintos grupos sociales, dando lugar a mercados de trabajo bien delimitados.
3 . lAs determinaciones del proceso
de formaci6n
La consideración de que una carre-

ra es el "espacio social" en el que
se desarrollan y difunden los elementos teóricos y técnicos de interpretación sobre determinados procesos, naturales o sociales según el
caso, con la intención de actuar sobre ellos a un nivel superior de comprensión y eficacia, socialmente
hablando, no deja de ser puramente
formal. Las carreras concretas, en
cambio, son una realidad mucho
más compleja y en ellas no siempre
se cumple esa condición. Esa totalidad compleja que es el currículum,
es el foco central de la atención en
este punto.
Muchas veces los planes de estudios de una carrera no sólo se encuentran retrasados frente al conocimiento y las posibilidades de acción
que socialmente se han generado en
relación con los procesos y fenómenos sobre los que la carrera pretende influir, sino que, en muchos casos, el perfil con el que egresa el
profesionista se encuentra hasta en

Ul

�abierta contradicción con esos conocimientos y posibilidades de acción.

Es este un proyecto de trabajo que
lleva la intención de aportar algunos elementos respecto de lo que
Por otra parte, la carrera es tam- puede ser el futuro de la licenciatura,
bién una práctica social, en la que particularmente en la Facultad de Fino sólo tienen importancia los do- losofía y Letras de la UANL. dada
cumentos (plan de estudios. pro- la exigencia de redefinición que los
gramas de materias, etc.) que dejan nuevos tiempos le imponen a todos
ver el plano formal del curriculum, los estudios universitarios y, por
sino que en realidad se trata de un otra parte, dado también que hasta
proceso en el que la interacción en- ahora (la primera licenciatura en
tre los futuros profesionales, sus Monterrey se creó en 1950) nuestra
maestros, los funcionarios de la profesión no ha sido mínimamente
institución, los documentos, lastra- estudiada en su significación social
diciones. las concepciones teóricas y concreta y, por ello mismo, sus
didácticas, redunda en una serie de objetivos, el perfil de sus egresados,
adquisiciones: conocimientos teóri- la reforma de sus planes de estudio,
cos e instrumentales, un determina- el trabajo de formación en sus audo perfil psicológico e ideológico, las y el consecuente ejercicio proun conjunto de habilidades y destre- fesional de sus egresados, ha sido
zas, etc., con las que los egresados más el fruto de la inspiración y de
han de incorporarse al trabajo y que la voluntad de sacar adelante un
condicionan formas concretas de proyecto personal o de grupo, que
asumir la práctica profesional. Un una propuesta seria de articulación
modo particular de incorporación a a la vida social a partir de un lugar
la vida colectiva con un conjunto de históricamente conseguido en ella y
responsablemente asumido.
consecuencias sociales.
II. La profesión r.Josófica en Mon-

terrey
Las líneas que aquí siguen intentan
ofrecer una primera aproximación al
análisis de la profesión filosófica en
Monterrey. Se trata de apuntar algunas ideas que habrán de dirigir un
estudio sobre el lugar que ocupan,
en el contexto de la sociedad regiomontana: a) la reflexión filosófica,
b) la práctica de la filosofía, c) la
formación filosófica y d) las licenciaturas en filosofía y las prácticas
profesionales a que éstas dan lugar.
IC

De acuerdo con la información de
que disponemos, pareciera ser que
la licenciatura ha sido desde el principio un "espacio" para la difusión
de ideas, y para el mantenimiento de
una tradición de reflexión filosófica.
Otra función a la cual ha estado ligada desde el principio la formación
filosófica, es la de contar con un
mecanismo formal de legitimación
a la docencia universitaria en el área
de las humanidades.
La esfera de acción en la que históricamente se han desempeñado
quienes han sido sujetos de la for-

mación filosófica en Monterrey
(sean egresados de la carrera o del
seminario, por supuesto sin considerar la actividad oficiante de los
egresados del seminario), han sido
los espacios académicos, entendiendo por éstos, los puestos de trabajo
y desempeño profesional en las instituciones educativas de nivel medio superior y superior, las publicaciones especializadas o de divulgación y los foros de difusión de ideas
o, a lo sumo, de debate.
En tanto que no se ha hecho un
estudio respecto de la significación
social real, histórica, de estos espacios de desempeño profesional y de
empleo en la ciudad de Monterrey,
tampoco se cuenta con una idea clara de lo que ha sido su práctica
profesional. Si bien sabemos que,
genéricamente, se han desenvuelto
en la prestación de servicios académicos y de comunicación social,
esto es, en la docencia y en los medios de difusión. No tenemos información acerca de lo que, concretamente, ha sido su desempeño como
docentes, comunicadores, o cualquier otra práctica. Tampoco tenemos modo de saber exactamente si
su práctica ha tenido que ver o no
con los conocimientos, habilidades
o actitudes sobre los cuales se desarrolla el curriculum.
Cabría aquí una reflexión respecto de si la docencia y la difusión son
realmente una práctica filosófica,
dado que en sentido estricto la práctica de la filosofía estaría ligada, según algunas opiniones, ·a la producción de nuevo conocimiento. Los

egresados, sean los del Seminario,
creado en el siglo xvm. o sean los
de las licenciaturas. creadas, la de
la UANL en 1950, la de la UR en
1974 y la de la UDEM que existió
entre 1969 y 1989, parecen haber
venido jugando. efectivamente, sólo
el papel de reproductores y divulgadores del saber filosófico clásico
(o de otros coyunturalmente considerados relevantes), y salvo excepciones, tales como Fray Servando
Teresa de Mier, Alfonso Reyes, en
el pasado, o Genaro Salinas Quiroga, Severo Iglesias o Agustín Basave, en el presente, la creación de
nuevo conocimiento, la reflexión de
los problemas del momento y el
planteamiento de alternativas, parecieran haber sido prácticas ausentes.
Sin embargo, habría que decidir,
entonces, si las escuelas de filosofía en Monterrey no han sido tales,
o si aquélla no es la única práctica
de la filosofía (lo que exige una definición más precisa de la profesión
filosófica) .
Las prácticas específicas en la docencia y actividades conexas, la organización profesional (de la que no
sabemos si ha existido), las prácticas específicas de difusión y las publicaciones de las escuelas o fuera
de ellas, la historia ocupacional de
los egresados, etc. nos pueden dar
una imagen más clara de lo que esta
profesión ha sido en Monterrey (y
nos salvaría de limitar el espectro de
prácticas filosóficas a la reflexión y
creación de nuevo conocimiento).
Igualmente cabría cuestionarse sobre si la docencia u otras prácticas
son sólo actividad de difusión de co-

nocimientos filosóficos o si están
ligadas, en algún sentido, a la tarea
de creación de nuevo conocimiento.

m. La carrera de filosofía en la
UANL

extranjeras en el terreno de las
humanidades, la literatura y las
ciencias sociales, generando con ello
un ambiente de reflexión y de interés por los temas humanísticos en
general.

Si la idea con que se constituyeron
La Escuela de Verano era el lulos procesos de formación de pro- gar de encuentro de diversas asociafesionales de la filosofía en Monte- ciones estudiantiles, periodísticas y
rrey (misma que, al parecer, lo ha de otros grupos intelectuales y artísregido hasta ahora), ha sido la con- ticos de la localidad. De esta canteservación, reproducción y difusión ra surgió en Monterrey, entonces,
de un saber socialmente considera- tanto el futuro alumnado, como el
do valioso (ambiguamente conside- profesorado que daría cuerpo a la
rado como "cultura superior"), no Facultad de Filosofía, Ciencias y
ha de extrañar que tanto en el Semi- Letras, con la cual se buscará dar
nario, antecedente de las escuelas de continuidad a esa tarea de difusión
filosofía en Monterrey, como en los y, por otra parte, no menos imporprimeros planes de estudios de la li- tante, contar con un espacio formal
cenciatura en la Facultad de Filoso- para la obtención de los créditos que
fía y Letras de la UANL y en las legitimen la docencia universitaria.
licenciaturas en filosofía de la Uni- Entre paréntesis cabe destacar que
versidad Regiomontana, y de la Uni- la docencia universitaria no se conversidad de Monterrey, haya una cibe en nuestra sociedad como una
marcada presencia tanto de las obras actividad de carácter instrumental,
especulativas clásicas, como de las es decir, no se la ve como una aclenguas en que ellas se expresaron. tividad que supone habilidades instrumentales, sino, en general, como
Teniendo como antecedente al una tarea que requiere sólo el doSeminario Conciliar de Monterrey minio del objeto de conocimiento.
y luego a las cátedras de humani- Todavía en la UANL, el requisito
dades en el Colegio Civil de Nuevo para incorporarse a la planta docenLeón, la creación de la carrera, por te es la posesión de un título profelo que sabemos, responde igualmen- sional en el área de la materia.
te a este propósito de conservación,
reproducción y divulgación de ideas.
Como actividades preparatorias
Surgida como resultado y, en parte, de la creación de la Facultad, en
como consecuencia, de la famosa abril de 1950 la UNL ofrece una seprimera Escuela de Verano, pro- rie de cursos a docentes universitamovida por el propio Gobierno del rios, aspirantes a docentes e intereEstado y la entonces Universidad de sados en la cultura humanística. EsNuevo León, que trajo a Nuevo tos cursos eran: lengua griega (priLeón grandes figuras nacionales y mer curso), introducción al caste-

-.:a

�llano, lengua y literatura latina, historia de la filosofía, historia del arte
y literatura mexicana. Junto a éstos
se ofrecieron también otros del área
de las ciencias exactas, orientados,
como dijimos, a la formación de
personal docente para la propia
universidad. (Los cursos del área de
las ciencias exactas eran: fisica
teórica, matemáticas y biología.)
Ya constituida la Facultad, ofrece las siguientes carreras: maestro
en letras, maestro en filosofia, maestro en historia y maestro en ciencias,
con el carácter de títulos universitarios superiores al de bachiller y
equivalentes a los de licenciatura.
El nombre de Facultad de Filosofia, Ciencias y Letras, y consecuentemente, los cursos del área de las
ciencias exactas orientados a la formación de docentes universitarios en
ese campo, habrían de durar en
nuestra institución algún tiempo.
Luego habría de ser de Filosofía,
Letras y Psicología, hasta que,
actualmente, no obstante albergar
siete licenciaturas y un importante
centro de idiomas, lleva el nombre
de Filosofía y Letras.
IV. Historia del plan de estudios

00

La reconstrucción de la historia del
plan de estudios de la licenciatura en
filosofia resulta algo complicado debido a la inexistencia de un archivo
organizado en la Facultad. Sin embargo, las conclusiones que pueden
extraerse a partir de la revisión de
los documentos existentes, llevan a
reconocer por lo menos cinco re-

formas sustanciales:

d) A partir de 1984 entra en funcionamiento el plan de estudios via) Entre 1950 y 1960 estuvo vi- gente en la actualidad, el cual es un
gente un plan de estudios anual muy plan de estudios semestral, resultaorientado al estudio de las lenguas do de un proceso de reforma global
clásicas y de los idiomas extranje- de la institución. Este plan de esturos, mucho peso tenían también en dios asume una estructura curricuél la historia de la filosofía y las dis- lar que comprende un área básica
ciplinas especulativas clásicas.
común al conjunto de las licenciaturas de la Facultad, y está además
b) Entre 1960 y 1970, todavía con organizado por líneas curriculares.
plan anual, la modificación principal
parece ser la introducción de semi- V. Objetivos de la carrera
narios de lecturas de textos, buscando motivar la investigación, y la En el documento formal del plan de
incorporación de materias de carác- estudios vigente en la carrera, se
ter pedagógico, orientadas a la for- mencionan como objetivos de la
mación docente; también aparecen misma, los siguientes:
algunas adecuaciones modernizadoras respecto de la reflexión sobre las
''a) Producir un profesional de la
disciplinas filosóficas y en el terreno filosofía crítico, creativo, capaz de
de la formación social del alumno. producir nuevos conocimientos, con
capacidad de recibir, asimilar y mac) A partir de los años setentas, nejar toda doctrina y con un saber
se establecen planes semestrales, en profesional específico que le posilos que ya han desaparecido las len- bilite el ejercicio de una actividad
guas clásicas, las disciplinas espe- concreta, lo que a la vez le llevará
culativas han desaparecido también a cumplir los objetivos que como
y se introducen toda una gama de institución educativa universitaria se
asignaturas que reflejan temas y ha planteado y que son:
preocupaciones más contemporáneas, junto a esto se constituye un
"b) Propiciar la transmisión y la
área de seminarios de especializa- producción del conocimiento ciención, que luego se llamarán de tífico en el campo de las ciencias soinvestigación.
ciales y las humanidades orientado
a dilucidar, comprender y explicar
En 1974, el plan de estudios está esos procesos de manera que sea poorganizado bajo la forma de mate- sible intervenir en el curso de ellos
rias obligatorias seriadas (catorce), para modificarlos en su desarrollo,
materias obligatorias no seriadas reforzar o corregir tendencias, con
(doce), materias optativas (catorce el fin de propiciar el armónico demás afines con otros colegios) y se- sarrollo del individuo humano conminarios de investigación (cuatro). siderando su inserción en el marco
social que lo produce."

Como perfil del egresado, el citado documento presenta los siguientes elementos:
"El egresado en base a una conciencia clara de la especificidad de
la filosofía y su papel teóricoacadémico y social, deberá:
''a) Poseer conocimiento acerca
de los más relevantes sistemas filosóficos producidos a través de la
historia, los problemas que los ocuparon y las soluciones que postularon.
"b) Conocer los instrumentos lógicos y metodológicos para la producción y reproducción del conocimiento, su uso teórico y sus limitaciones.

de estos objetivos y este perfil del
egresado (:¡ también del mapa curricular de la carrera, del que aquí
no se incluye nada por razones de
espacio), muestra que, actualmente,
el proceso de formación en la carrera, al menos en lo formal, concede
un peso mayor a la formación de actitudes de crítica y transformación
social y a la formación para la investigación (un análisis más detenido del plan de estudios y del curriculwn real, análisis que no se incluye aquí, muestra limitaciones objetivas para alcanzar estos objetivos y
ese perfil).

Por otra parte, no es difícil documentar la idea de que la práctica profesional dominante entre los egresados sigue siendo la docencia, lo cual
daría una idea de la importancia de
"c) Tener la capacidad de ubicar, la carrera, en particular para el meranalizar y sopesar los sectores de la cado de trabajo de los servicios de
realidad actual en donde se genera educación superior en el área de
la problemática filosófica, así como humanidades (está en curso un eslos sistemas filosóficos contempo- tudio para determinar en qué proráneos que se ocupan de ella.
porción los docentes en humanidades, en las instituciones privadas de
"d) Producir y reproducir con educación superior en Monterrey,
solvencia nuevas formas de articu- son egresados de la Facultad. Creelación y organización de las instan- mos que la proporción es superior
cias teóricas orientadas al análisis al sesenta por ciento).
crítico y reflexivo de la realidad, a
partir del dominio de conceptos, caPor último, habrá que reiterar la
tegorías y su forma de articulación. idea de que un estudio como el que
nos proponemos, aportará elemen"e) Asumir un comportamiento tos de juicio más sólidos, sea para
práctico de amplia solidaridad, una revaloración de la formación ficomprensión y apoyo humanista ha- losófica y de la práctica de la filocia la colectividad en que se inserta sofía en nuestro medio, sea para una
y actúa."
revaloración, también, de lo que la
licenciatura ha sido hasta ahora
U na primera impresión respecto como proceso de formación de do-

centes universitarios y de analistas
y difusores del pensamiento humanístico, sea para una reorientación
de los objetivos de la carrera, del
perfil del egresado, del plan de estudios o de los procesos en el aula.
Monterrey, N. L., octubre de 1992.

�EL PAIS DE LOS DIOSES
TEL AVIV AUSENTE

CUANDO LA RECESION NOS ALCANZA

Dulce María González

Radko Tichavsky K.
Y yo, su esposa, decía:
Destruúla quedó, destruúla.
¡Ay, Ur destruúla quedó:
Su pueblo vaga disperso!

La recesión económica incluirá
pronto a todos en su penumbra; los
músicos, especialmente los clásicos,
están indefensos ante esta nueva realidad.

Lamentaciones por la ruina de Ur

Para Jesús Mario Lozano A.

I

Un resplandor fluorescente ilumina el planeta sin sol, el m~do p~~ero. Des?e la azotea
de un edificio en Harav Kook asisto al instante absoluto de la mmov1hdad. La ciudad emerge como una aparición, miles de espíritus me observan.
Apoyo la espalda contra el muro y ahora los cuervos se acercan desde la playa, dibujan
círculos. Algo se quiebra dentro, en las calles, algo se desprende.
11

El animal se arrastra enfermo entre los puestos del mercado. Imposible ent~nder la su~vidad de los dátiles, los sacos de semillas. ¿A dón~e ir? Crece e~ océano s1~ agua b~JO
la piel, sólo cerrar los ojos y el abismo: Jerusalem, T1beríades, México. Cualquier espacio,
ninguno.
111

El Mediterráneo abre el hocico para tragarse el sol; caigo, caigo, no teng? cu~rpo .. ¿Existirá
algún amante, alguna flor que pese unos kilos? La mano de Sarah se desllza por m1 espalda,
no existe.

La historia de la música que todos los músicos profesionales pasaron corno materia obligatoria registra las vidas de los compositores e
intérpretes desde un punto de vista
artístico, y descubre sólo por añadidura datos de su ambiente social.
Casi nunca se documenta el entorno económico de los personajes musicales y las verdaderas razones de
su riqueza o pobreza. A los músicos nadie les enseña métodos de sobrevivencia económica, generalmente se conducen por pura intuición. Mientras sus colegas de las
ramas productivas trabajan con proyecciones económicas, gráficas y estadísticas para determinar el futuro
desarrollo de su gremio, los músicos ocupados en sus tareas ni siquiera vislumbran su futuro inmediato y
están esperando pasivamente lo que
va a venir.

rios y escuelas superiores de música,
cuyos sueldos si no son exagerados,
podrían permitir tener un coche último modelo (sic) y vivir en la tranquilidad de su propia mansión (sic).
Estas son puras suposiciones, la
verdad es que la mayoría de los músicos batalla bastante para alcanzar
un equilibrio dentro del nivel socioeconómico medio.
Los que el destino designó a vivir de la música clásica saben que
la realidad es otra, diferente y mucho más real. Los pocos frutos de
los sacrificios que representa la carrera musical en México son más
bien espirituales. La realidad de la
vida de un músico en México está
mucho más ligada a impartir clases
mal pagadas, tocar en bodas, interpretar música ambiental.

necesidad. Los músicos clásicos que
argumentan que su arte sí es indispensable, en primera instancia se
deberían dar cuenta que desaparecer una sinfónica en México es de
lo más fácil y pasa desapercibido;
sin embargo, Dios no lo quiera, si
Verónica Castro declara algo sobre
un novio suyo en uno de sus "superprogramas'', el país se sacudirá inmediatamente con una ola sísmica
de comentarios y opiniones. En
otras palabras, el nivel socioeconómico de un músico no sólo depende
de su nivel artístico (ejemplos
sobran), sino depende de una serie
de factores bastante impredecibles.
Las épocas de recesión económica resultan tradicionalmente bastante difíciles para los músicos y también para la continuidad del desarrollo musical del país.

Los sueldos de un catedrático en
las instituciones mencionadas no reLa sobre oferta de productos, en
presentan de ninguna manera la en- contraste con un poder adquisitivo
trada económica principal, son com- bajo, hace que las bodegas de las
p)ementarios a otras actividades me- empresas se llenen sin posibilidad de
jor remuneradas pero muchas veces colocar esos productos en el mercaocasionales, no constantes. Por ra- do. Esto obliga a despedir a una
A la sociedad le importa formar zones obvias excluiré a los que se buena parte de sus empleados, baemprendedores en las áreas produc- dedican a la política musical como jar ganancias; como consecuencia,
tivas, pero no en la música clásica. carrera, ellos no sólo viven bien, la economía se desacelera, lo que
Por definición de la sociedad, los sino en comparación con sus her- produce tarde o temprano trastormúsicos deberían vivir desligados de manos musicales, viven en abun- nos en la sociedad. Ante la escasez
la realidad, alimentarse de la inspi- dancia.
de dinero, las empresas limitan el
ración, vestirse de obsequios abundesarrollo del renglón cultural, el esdantes de sus protectores ricos,
Un músico normal no posee un tado también aligera la carga en esta
quienes emocionados ante la presen- gran capital, pertenece al nivel so- rama para atender las urgentes necia de genios musicales abrirían cioeconómico medio y resiente bas- cesidades sociales, y las personas
bondadosamente su corazón y bolsi- tante cualquier cambio en la econo- que antes contrataban orquestas
llo. Los demás deberían respirar mía; con más razón porque no re- completas para sus eventos tendrán
tranquilamente bajo las alas protec- presenta un sector productivo, la que pensar ahora en pequeños entoras de universidades, conservato- música clásica no es de primera sambles o usarán simplemente la

......

�música grabada. En cuanto a la situación empresarial se refiere, siempre hay la posibilidad de liquidar a
los empleados, cerrar la empresa y
abrirla de nuevo cuando la situación
económica lo permita.

N
.,...

dedicarán a alguna actividad fuera
de su profesión.

S. Se reducirá notablemente la
cantidad de alumnos en las escuelas
de música.

Hace poco conocí en Estados
Este hecho dificultará aún más a
Unidos a un músico doctorado en
composición que laboraba como los administradores de las escuelas
vendedor en un supermercado al no estatales justificar gastos; y en cuanto a las escuelas privadas de música,
Sin embargo, en música y en cul- encontrar empleo adecuado a su
se reducirá el margen de ganancias,
tura en general cualquier disconti- especialidad. El lucía bastante feliz algunas de ellas se verán obligadas
nuidad significa un retraso fatal. porque encontró un sustento econó- al cierre o reducción de sus activiUna orquesta sinfónica no es un or- mico para componer. Yo me pre- dades a programas estrictamente inganismo que crece y madura de una gunto cómo habría cambiado la dispensables o de impacto comersemana a otra, un compositor no se música de Beethoven si sus compocial.
forma en uno o dos años, y un so- siciones las hubiera escrito en los ratos
libres
después
de
una
jornada
de
lista de música clásica competente
Los músicos clásicos que puedan
a nivel internacional tarda unos vein- venta de calcetines.
superar con inteligencia el periodo
te años en formarse.
3. Disminuirá la cantidad de con- recesivo resumido brevemente en
estos cinco puntos, serán los portaPero antes de pasar a los tradicio- trataciones de la música ambiental. dores futuros de la cultura musical
nales lamentos de los músicos cláEste renglón afectará mayormen- en el país. Hay quienes consideran
sicos sobre el desinterés de la soque el periodo recesivo es solamenciedad en su arte, podríamos vis- te al ingreso de un músico común te temporal y muy corto, otros ecoy
presionará
su
economía
familiar.
lumbrar el posible futuro que les esMuy probablemente la competencia nomistas están comparando el prepera a la llegada de la recesión:
leal o desleal en este rubro se ele- sente tiempo con la gran recesión de
los treintas.
1. Se acentuará la presión del arte vará a una verdadera guerra de las
vulgar (si se puede llamar arte a lo galaxias.
A continuación describo algunas
que sirve sólo para entretenimiento)
características
del músico clásico
4. Se limitarán los programas de
sobre el arte culto.
que
pueden
atenuar
el impacto de la
investigación, difusión e intercamrecesión
en
él
y
permiten
aligerar un
Lo vulgar sobrevive a cualquier bios.
poco este panorama severo:
recesión con gran facilidad.
Aumentará el número de libros sin
1. Se trata de un profesional alimprimir,
sin terminar; los progra2. Disminuirá el flujo de nuevas
tamente
competitivo a nivel internacontrataciones dentro y fuera del mas académicos se limitarán a lo ya
cional.
establecido; disminuirá el número de
sector estatal.
composiciones nuevas; los que acos2. Responde a una demanda que
Las recientes generaciones de mú- tumbraban salir cada año a Europa implica planeación de sus comprosicos que se gradúan de los conser- o Estados Unidos para capacitarse misos con años de anticipación.
vatorios y universidades no encon- o ver conciertos de primer nivel, detrarán empleo, y en consecuencia, berán olvidar sus viajes y ahorrar en
3. Su servicio es de consumo may en el mejor de los casos, busca- su cochinito para comprarse una pasivo o popular.
rán posibilidades en el extranjero (la rabólica.
tan nombrada fuga de cerebros) o se

4. Mantiene un alto margen de
ganancias que le permite bajar radicalmente el precio si esto se requiere.

5. Sabe diversificarse o tiene más
de tres fuentes de ingreso.
6. Su gasto familiar es mínimo (no
paga renta, sus hijos estudian en escuelas gratuitas o ya son autosuficientes, su esposo o esposa trabaja,
etc.).
7. Mantiene un alto volumen de
sus presentaciones o tiene un capital que le permi.te largos periodos de
inactividad.
8. Tiene antigüedad en el medio
musical y está estrechamente entrelazado con las organizaciones políticas, culturales, sociales y sindicales.
Estas son algunas de las características de los futuros sobrevivientes de la recesión. Ojalá y como enseñamos a los alumnos de música a
orientarse en los estilos musicales,
tengamos la posibilidad de reunir las
enseñanzas de sobrevivencia económica de nosotros mismos y de
nuestros músicos de antaño y aplicarlas a nuestras vidas. La seguridad económica de los músicos se
reflejaría finalmente en una mayor
afluencia de jóvenes dispuestos a
dedicarse de lleno a la música
clásica, en una producción musical
de ~!_evada calidad, y repercutiría
pos1t1vamente en toda la sociedad.

....

w

�TORPEDOS EN LA AVENIDA

PERDIDAMENTE

Jaime H. Palacios Chapa

Nicole Brossard

No sé por qué todos los misterios que me ha tocado investigar siempre huelen a algo
insólito. Este, por ejemplo, un camión urbano que se convierte en una mandarina de
fuego enmedio de la avenida Eugenio Garza Sada, cuyos restos carbonizados ahora
examino, huele a pescado.

Sin tregua, escucho esta pronunciación
clara, la forma sonora del deseo de ella
escucho, el cuerpo anterior y virtual
en el doble de las vocales
de los espacios como PERDIDAMENTE
yo mantengo el equilibrio entre los sonidos
su avalancha
luego la realidad se hace plena

Si pudiera sentarla, darle un par de bofetadas y dos o tres toques eléctricos en sus
partes nobles (en caso de tenerlas), solucionaría el misterio de inmediato. Por desgracia,
aún no sé de nadie que haya sido capaz de hacerle eso a la luz, y pasará mucho tiempo
antes de que alguien lo haga. Mientras tanto, ya se han acumulado cinco tragedias similares en lo que va de la semana.
Es el Fantomas de la Naturaleza: refinada, silenciosa, elegante, infractora de las leyes más fundamentales que permiten nuestro estilo de vida.
Yo no culparía al capitán del submarino: es como secuestrar a un terrorista y luego
soltarlo con un rifle automático en plena sesión de la Cámara de Diputados (¡qué
banquete!).
El atardecer es la más perfecta de las ganzúas que he conocido; un giro a la izquierda
o a la derecha aplicada a ese artilugio de color, brillo y radiación, y será posible abrir
la puerta a cualquier maldita dimensión. Si se callan y abren bien los ojos, serán testigos de un nuevo crimen de la misma villana.
El color de la tarde cambia tan sutilmente que haría falta una sensibilidad muy superior a la promedio para reconocer en el nuevo aroma del aire el de los mariscos frescos.
Donde al mediodía mirábamos líneas rectas ahora ... no estamos seguros.
La costumbre pesa tanto sobre la vista que a lo mejor nos impide reconocer que aquello que nombramos pavimento ya no es sólido. Es así como en el gris asfalto se forman
olas y estelas blancas, y a la caída de la tarde una larga salchicha color plomo emerge
lentamente de esas profundidades que ya no sabemos si llamar subviales o submarinas.
Como el ojo de una serpiente, un periscopio ''escanea'' el horizonte y registra semáforos,
coches, camiones. Entonces la nave escupe un tubo negro que convierte en mandarina
de fuego a todo aquello que se le atraviesa. Cuando la caída de la noche es definitiva,
los límites de nuestra realidad se establecen, y huye con el día la autora de los crímenes.
Restan, "inexplicables", los cuerpos carbonizados y el olor a pescado.

hay palabras como IDEA que tocan mi mano, yo
no sé por qué, hay palabras que se hacen plenas
al contacto con la ficción
en el confín de los signos la conciencia
toca todo como un agua que ríe
en territorio imaginario, la lengua
se vuelve sin tregua
hacia lo no pensado
urde los rostros
la teatralidad misma del discurso
en mi boca, la nervadura del silencio
se hará plena, cuerpo filógino
en el córtex, la crecida
el hacer danzar sin tregua las palabras
el hacer juego de labios entrando
en el espacio, ahí posar el gesto
luego el paso, luego trazar
las formas todas sin tregua, relato,
desnudar enormemente la memoria
abrir la boca, terminar la imagen
no describir el ruido
de las pulsiones del deseo sin tregua
que desnudan dócilmente al yo
aquí, la emoción
yo quiero maneras, ligereza
para este cuerpo, valentía

....

Ul

�cuando la noche cuando el alba se decide
y cuando al fondo del cerebro
se anima la imagen y en detalle
la veo en todo su esplendor
aventurarse en el vocabulario
yo veo bien que acepta se parece
a un inquietante canto su motivo
ella dice TENGO FIEBRE y sin tregua la escucho, hay tantos monstruos y papeles ajados en su vida, ella dice YO QUISIERA TANTO HABLAR DE CIUDADES, DE ESPEJOS Y ABSOLUTO, ella dice YO SUPONGO QUE MIS OJOS VEN MAS ALLA
DEL HORIZONTE. Yo pienso en todos los puntos urdidos en su chomba, yo pienso
en la realidad. Yo tengo fiebre y yo la deseo como se dice 'espiral amorosa'. Yo no
sé por qué, hay palabras que se hacen plenas cuando viene el tiempo de vivir.
Traducción de Jorge Etcheverry

ABANICO
Yo voy caminando por el sueño
no tengo edad en mis manos
no tengo edad en mis piernas
camino por las calles de mi
pueblo (con los ojos bien abiertos)
sus calles están vacías
sus puertas están llenas
de silencio
entro a las casas subo y bajo
escaleras y rincones olvidados
si escucho una voz es la mía
que va resbalando por los muros
llenos de tiempo
si sus calles están vacías
y una luz celestial las ilumina
qué habrá sido de todos ustedes
los habitantes de mi pueblo
mientras una estrella solitaria
en lo alto nos saluda
¿se habrán ido de fiesta a otro
pueblo?
en fin Dios dirá que al fin y
al cabo "los sueños
sueños son''
Andrés Huerta, "Volvamos al método del sueño", 1993

�''SIEMPRE HABRA UN LINDO
PRETEXTO PARA FESTEJAR'': ANDRES
HUERTA

,
•

JI

l

Miguel Covarrubias
La escasa poblaci6n que lee peri6dicos o lee poesía escrita en Nuevo
Le6n tiene burilada en su conciencia la imagen vestida incesantemente de blanco. Un hombre albo de
piel, ropa y cabello, marcado por
sus mil oficios que le han dado de
comer: guardián, asistente teatral,
mesero, representante fannacéutico,
agente viajero, chofer, cocinero, veterinario empírico, promotor cultural y empresario de triwifo culina,io
indiscutible. Todo eso y otras cosas
más ha sido y es Andrés Huerta. Por
ejemplo, poeta. Primero en su imaginaci6n silvestre y pura de nirio
pueblerino, luego en sus juveniles
ensayos cargados de intuici6n poética, asistidos por la inteligencia crftica de Jorge Cantú de la Garza. El
resto es historia. Una boda, cuatro
hijos, siete libros, una fonda. Y un
pequeíio ejército de amigos dispuesto a acompañarlo hasta Doctor
Arroyo, municipio del sur de Nuevo Le6n, para testimoniarle, de cara
al pueblo que lo vio nacer, su afeeto y admiraci611.

....

00

Durante los días 5 y 6 de diciembre de 1992 se celebr6 en el Teatro
de los Niiios Héroes de Doctor Arroyo el Homenaje a Andrés Huerta.
Participaron con ponencias, discursos y lecturas, alrededor de veinte
escritores, periodistas, académicos,
actores, cronistas, funcionarios y
promotores. Pasado un corto tiempo, adivinábamos al poeta seguro ya
de sí mismo tras haber superado la
prueba de fuego de un homenaje en
vivo y en vida. Lo sometimos a un
interrogatorio. Sus amplias respuestas pueden leerse a continuación.

-¿A quién se le ocurri6 o quién
organiz6 el homenaje al poeta Andrés Huerta? ¿ Con qué argwnentos?

-Bien, aceptaste. ¿Eso quiere
decir que has llegado -por fin- a
ser •'profeta en tu tierra''?

-Yo pienso que de pronto, la misma vida nos da una respuesta benigna. Creo que César Jaime es un
magnífico promotor de conciencias:
él conoce al alcalde de mi pueblo,
ingeniero Ramón Salas. Además,
César Jaime está muy relacionado
con la radio-comunicación entre los
pueblos del sur de nuestro Estado,
de tal manera que es también un
hombre enterado de lo que lla1r 1ríamos una raíz humana; por eso
pone en juego su capacidad de organizar y creo que lo hizo bien.

-Mira, Miguel. Ahí llegó un sujeto que quizá es o fue familiar mío.
Fue casi el único que asistió a mi
homenaje ¿y sabes qué? Iba muy
molesto porque se me hacía un homenaje a mí y no a su padre, un
"auténtico autodidacta", a decir
suyo. ¿Crees que yo me iba a creer
eso de que uno es ''profeta en su
tierra"? No, Miguel, nunca he sido
tan creído y mucho menos de "relumbrón". Alguna vez tú me acompañaste a México, a la OPIC de Reladones Exteriores, a que leyera mis
poemas, y ni en ese lugar me creí
"la mamá de Tarzán". Fui en forma por demás modesta, y a mi tierra fui también con humildad, a
aguantar el desprecio de cierta gente poco feliz ... Pero sí te puedo asegurar que la gente que estaba ahí,
estaba por algo muy superior: por
el cariño que me dieron desde que
yo era niño (lo fui alguna vez ... ) Y
esta gente siempre me ha manifestado su apoyo en los días difíciles
y en los días anchos de sol tan1bién.
De tal manera que si no vieron al
poeta, sí estaban mirando a '' Andrés, el de Emilia", y esto era más
gratificante para mi ser y por lo
mismo más emocionante. También
sabían de mi devoción por los cantos a mi pueblo y les hacía gracia lo
de "muchachas solteronas con su
eterna virginidad a cuestas''. Este
poema lo he llevado durante mi vida
muy clavado en mi ser.

Como tú sabes, Miguel, Andrés
Huerta siempre ha estado comunicado con el arte. Lo digo así, a
secas, porque sin esta verdad, Andrés Huerta no sería el mismo que
tú alguna vez conociste, hace más
de treinta años. Y el "argumento"
es la pequeña historia de un poeta
tal vez olvidado, a veces, y a veces
vituperado. Esto no te lo estoy diciendo como un grito de lamentación, sino como algo que le pasa a
un ser del que se duda ... de que sea
o no sea lo que es ... Pero hay un grito en mi conciencia que me dice cuál
es mi gran libertad en mi existencia,
y yo he seguido por ahí, por un camino que si no me ha dado las mejores glorias, sí me ha dejado ser el
que he querido ser para mí mismo,
por lo cual (a veces) me siento feliz
porque le he cantado a mi tierra, a
mi pueblo. Y si éste me hace un
cariño, yo no lo voy a despreciar.
Ese es el origen del homenaje.

- A quienes participaron, trasla-

dándose desde Monterrey hasta tu
pueblo, ¿podrfas considerarlos tus
amigos? Por favor, enuméralos,
descrí'belos, califica sus exposiciones en la tribuna del Teatro de los
Ni,ios Héroes.

-Es tan difícil poder contestarte.
Lo voy a intentar. Desde luego que
sí sé quiénes fueron como lo que
son, mis amigos; esto es algo que
se siente. Yo no pensé que Jorge
Cantú de la Garza fuera a ir, no por
falta de fe, sino porque así lo presentía. Y te diré que su exposición
me gustó mucho ya que habló de algunas realidades, sobre todo de una
etapa muy importante para mí y también para él, cuando se fue becado
al Centro Mexicano de Escritores.
La intervención de Horacio Salazar Ortiz fue como de "graduación", y esto valió la pena. Se necesitaba un "aval", una confirmación de las calidades humanas de
una persona, darle un valor propio
a su poesía y a su actiu1d frente a
la vida. Creo que Horacio fue muy
gentil y siempre le estaré agradecído por su exposición. La alocución
de la doctora Mijares de Covarrnbias no fue menos importante que la
anterior, ya que Silvia resaltó mi
amor por la cocina y, sobre todo, mi
lealtad a mi propia fom1a de ser como individuo, es decir, un ser que
se ha preocupado por destacar ''el
amor como una forma de vivir", reflejado en mi forma de escribir. En
cuanto a la intervención de Miguel,
puedo decir que fue una intervención de amigo y de poeta, de escritor y maestro, a quien siempre he

tenido un cariño infinito, una forma leal de apreciarle, un respeto a
su persona y a su familia que quiero mucho. Tal vez por una asociación con el tiempo, y como en las
sabias de Cristo, "lo que se da se
recibe". Esa exposición existe en tu
pensamiento, son actos de una vida
que hemos pasado juntos conviviendo con gentes tan importantes como
Efraín Huerta -gran poeta- y José
Revueltas, Juan José Arreola, José
Emilio Pacheco, Carmen Alardín y
la Fraire. Hago un conteo para refrescam1e la memoria y hay más ...
Entonces he de concluir. Tu testimonio fue de gran valía, llenó mi fe
y mi esperanza.
La intervención de Leticia Herrera significó ese apoyo importante en
estos casos, cuando se le va a dar
la llave de la casa al "hijo pródigo",
al hijo que volvió un día para testificar el cariño de su pueblo o de
su tierra. La siento mi amiga y la
quiero como se quiere a alguien muy
cercano. Es además magnífica poeta. Aprecio y agradezco también las
palabras de Víctor Zúñiga, las de
Juan Cristóbal López y el trabajo de
Tito Leyva como organizador.

El maestro Arturo Delgado Moya
fue en representación de Edilberto
Cervantes, director de Educación
Pública. Después de hacer su exposición ante el público que asistió al
Teatro de los Niños Héroes, me hizo
entrega de un obsequio del propio
Cervantes. Me sentí emocionado;
asimismo por la intervención del
profesor Maxintino Melchor, hijo de
Doctor Arroyo y maestro muy dis-

tinguido. El habló de mi infancia,
años difíciles y a la vez hermosos
para mí. La intervención de Yuri
Vladimir Delgado, joven poeta que
da señales con luces de poesía sin
"ponchaduras", libre y llena de
entusiasmo, dijo palabras que me
acercaron a él a pesar de nuestras
diferentes edades. A Rosa María
Gutiérrez también la sentí como mi
gran amiga cuando dijo algunos de
mis poemas y con ello le dio fuerza
al acto.
Jorge Vargas y Leticia Parra son
actores que han mantenido una actitud amistosa desde hace varios
años para conmigo. Jorge Vargas y
yo fuimos hace doce años a Cuba,
y años después él y Leticia leyeron
mi obra en la sala adjunta al Teatro
de la Ciudad. Y ahora estaban presentes en Doctor Arroyo, leyendo
también mis poemas. A Xorge González le estoy agradecido por su presencia en mi pueblo. Y en cuanto a
otras personas, es importante que
mencione aquí a Eugenia Dfaz de la
Cruz, originaria de Tapachula (Chiapas) y radicada en Monterrey, estudiante graduada de letras españolas,
quien hizo un trabajo sobre mi poesía y que leyó también como acta
testimonial en mi querido pueblo.
¿Valdrá la pena todo esto, Miguel?
-Y la gente de Doctor Arroyo,
sus autoridades, los grupos escalares, los 1naestros, ¿c6mo participaron?

- Sentí un vacío, es decir, no fue
la gente que esperaba. Ahora, a decir verdad, mucha gente no estaba

.....

\C

�I

NUEVO LEON: SUS REGIONES
CULTURALES, ANDRES HUERTA Y
DOCTOR ARROYO

Víctor Zúñiga
-¿Percibiste alguna oposici6n, alen el pueblo, o bien ya había muer- to con sus hijos sí asistieron al su- gún malestar entre los escritores nueto. Otros no quisieron saber nada de sodicho homenaje. Ellos estuvieron voleoneses, entre los periodistas, los
mi homenaje. Sin embargo, dicen siempre al pendiente de lo que se me cauxidos de toda laya, tu clientela... ?
que "al mal tiempo buena cara" , 1 pudiera ofrecer, me brindaron una
atendí al señor alcalde y a su comi- atención de altura. Fuera de ellos,
-Bueno. Te diré una cosa y sutiva, atendí a los niños de escuela un primo por parte de la familia de maré otra. Nunca falta una mosca
que trajeron pancartas con saludos, mi madre fue el que estaba molesto en el caldo; te lo dice un restorana los "invitados distinguidos", dí- por el reconocimiento público que tero con muchos años de experiense me hacía a mí y no a su padre.
gase la señora doña María E~ía de
cia. Siempre habrá alguien que te
Rodríguez, don Elías Rodnguez, Fuera de ahí, ni mis hermanos ni quiera "sacar los trapitos al ~o~".
señora Gracia Leija, señor Paco de mucho menos mi madre -que ya Pero antes te diré que en los d1anos
la Garza y señora, Antonio Rodrí- está muy ancianita- asistieron. Y_o de Monterrey, en los más importanguez y señora, y a otros invitados eso lo siento no como un desprecio tes, aparecieron desplegados informuy importantes, entre los q~~ es- sino como algo más ... Nunca les h~ mativos. Me siento muy halagado
taban la señora Rincón y familia, Y importado lo que yo haga con m1 por ello. Nunca una grosería o malotros distinguidos paisanos núos que vida. Por otra parte, mi familia son trato. En cuanto a la intervención de
asistieron al Teatro de los Niños Saskia y los hijos que tengo con ella, María Belmonte...
Héroes, y a maestros que me hicie- ése es el centro de mi vida y los de-La moraleja de todo este asunron el favor de llevar a los niños de más no me importan, ya que su melas escuelas, y también a los que dida no va con mis sentimientos. to, ¿cuál es?
cuidan el orden (estaban en el tea- Por función soy amoroso y a las
-Si hubo actitudes de mala fe, yo
tro como invitados especiales; ellos pruebas me remito .. .
a
nadie
le guardo rencor.
son para nosotros, usando la jerga
Hay actos compensatorios en la
del pueblo, "los impliados"). Des- vida. En mi pasada visita a Cuba, en
-Se te viene encima otro pretexpués nos fuimos, la noche del 5 de la Casa de la Cultura de Holguín, se
to para festejar: tus sesenta años d~
diciembre, a una "tamalada" y al me dio una bienvenida con más gen- vida. ¿ Qué piensas hacer? ¿Publidía siguiente a una gran comida que te de la que yo me esperaba. Allí escarás tus Obras completas, tu Poenos dieron en la casa del señor Te- taban Cintio Vitier y su esposa Josesía reunida? ¿ Seguirás escribiendo
sorero municipal. Así se cerraron, fina, grandes escritores cubanos, y
poemas o intentarás algo distinto?
con broche de oro, dos días de fies- Pablo Armando Fernández, César
ta. Y yo digo: gracias, Doctor Arro- López, Gilberto González Seik, Gil-Si el Cielo lo permite, seguiré
yo, por acordarte de mí. Te voy a berto Cruz Rodríguez. Todos ellos, viviendo esta vida con el mismo
seguir cantando, ya lo verás ...
escritores y poetas muy representa- amor de siempre. Seguiré amando
tivos de Holguín y representativos la poesía, quizá pub~ique alguna ;ez
-¿ Qué papel jug6 en todo esto tu de Cuba. Y te cuento de ese recital otro libro. Y efectivamente, s1 se
familia, la que vive en Monterrey Y que dimos Saskia y yo el pasado 18 editarán mis ocho libritos en un solo
la que aún permanece en D~ct?r de enero porque fuimos en una de- volumen; se va a llamar Poesía
Arroyo? ¿Quiénes de ellos asistie- legación de Monterrey, ya que nues- (1967-1989). Y ya habrá tiempo
ron al homenaje?
tra Monterrey y Holguín son ciuda- para celebrar mis sesenta años; yo
des hermanas. De esta manera hago te prometo que siempre habrá un
-Creo que vale la pena hacer una mención de una familia del pasado, lindo pretexto para celebrar.
aclaración. Tengo unos familiares
que nunca tuve.
en Doctor Arroyo que son César
Kant, 8-ll-1993.
Contreras y su esposa, quienes jun-

De Nuevo León se dice que es un bles y miradas dulces?
estado industrial, urbano, habitado
El dinero y el poder, la centralipor hombres de empresa, obreros
habilidosos y gente práctica y clari- dad de Nuevo León (es el estado
dosa. De Nuevo León se dice que más centalizado del país) nos han
es la tierra de Alfonso Reyes y fray hecho habituamos a esas mentiras
Servando Teresa de Mier; que es cu- que insultan. Nuevo León no sólo
na de escritores universales y pensa- es vecino de Texas, es también y con
dores liberales. Se dice además que más derecho, hermano de Coahuila
es punta de lanza del Tratado de Li- y Tamaulipas, y heredero de San
bre Comercio, ejemplo nacional de Luis Potosí y Zacatecas. Esa menmodernidad; que es un "desierto" tira que insulta es una falsedad que
de donde sus hombres han sacado nace de la amnesia.
fábricas, emporios, riqueza.
Porque Nuevo León no es MonTodo esto que se dice de Nuevo terrey y sus alrededores, por eso es
León es cierto. Pero esa verdad en- tierra de cantores, hombres y mucierra una mentira sustancial. La jeres que aman la buena mesa y la
mentira que nace de la omisión. Una dulzura del agua, de poetas y conmentira fündada en la idea de que versadores, de muros sólidos, de
Nuevo León es Monterrey y todo pájaros, víboras de cascabel, monaquello que se le parezca. Falsedad tañas asombrosas, mariposas, manhistórica, falsedad cultural, falsedad zanos, tardes azules, grietas en la
política.
tierra, tesoros legendarios, ancianos
sabios y heladas mata cabras.
Pero no sólo es una mentira, es
Ese dominio del dinero nos hace
además una mala jugada, una broma pesada, un insulto. ¿Quién de olvidar que Nuevo León es, con
nosotros ha escuchado que Nuevo igual o más derecho, esas sus seis
León es tierra de corridos, cuna de regiones culturales y geográficas a
bandidos pendencieros y legenda- quienes debe tanto Monterrey.
rios, arranque de la radionovela
La región de las llanuras de Coamexicana, tierra de miel y de naranja, mundo de montañas, sociedad de huila y Nuevo León, desde Ciénepasaporteados, tesoro de casas fres- ga de Flores y Zuazua hasta Anácas, universo de soledades y cielos huac y Lampazos, con sus lomeríos
limpios, asiento de curanderos, cam- suaves y sus veranos imposibles, sus
po en el que se cultiva el humor y panes adorables y su español castila conversación serena, fuente de zo en boca de hombres y mujeres
migrantes, de mujeres füertes y que han vivido y trabajado en el
orgullosas, de generales inteligen- "otro lado" en busca de dólares.
tes'? Y más aún ¿quién de nosotros Esta región le ha dado a Nuevo León
ha oído que se diga que Nuevo León ''guerrilleros y generales a
es tierra de poetas, de almas sensi- docenas" como diría Vasconcelos,

pero también poetas y políticos entrones y civilizados.
La región del Cañón del Huajuco,
de la naranja y la miel, de pastizales y huertos. Recostada a lo largo
de la Sierra Madre Oriental, desde
Santiago hasta Hualahuises, esta región ha visto nacer a Los Cadetes,
Los Alegres y Los Montañeses.
Tentación de postres y de paisajes,
la región de la naranja y del ferrocarril a Tampico es un valle resguardado de montañas indescifrables.
La región oriental, pariente de
Tamaulipas, brava, ramona, china
y cadereyta, no solamente le regala
su agua a Monterrey sino también
canta en las voces de Luis y Julián,
sabe del comercio transfronterizo,
venera a sus finados y sabe ser generosa con sus invitados.

La región de la sierra, de Rayones hasta Zaragoza, entre Nuevo
León y Coahuila, sabe de los ejidos
y las haciendas, del sufrimiento de
trabajar para los extranjeros; huele
a madera, es cierto, pero sabe cantar como El Palomo y El Gorrión.
Sus leyendas alimentan la imaginación de pintores y literatos, de gobernadores y estudiosos. Su historia
personal nos enseña la Revolución
Mexicana como sus mejores hombres nos hicieron participar en la
Reforma.
¿Y esa punta sur de Nuevo León
llamada Doctor Arroyo, la tierra del
general Arambertj? Esta tierra es ya
poesía en la pluma, la sensibilidad,

....N

�INGREDIENTE Y SUSTANCIA EN LA
OBRA DE ANDRES HUERTA

Ma. Eugenia Díaz de la Cruz
Semblanza
la amistad cristalina, las nostalgias,
la conversación y los sabores de la
cocina de Andrés Huerta. Este hombre es Doctor Arroyo. Su obra se
debe a Doctor Arroyo.
Hombres como él, por su poesía,
sus libros y sus amores hacen posible recordarnos día a día, a nosotros los habitantes de éste el estado
más centralizado del país, que Nuevo León no es Monterrey, que los
dineros no hacen la cultura, que los
poderes no son el placer de vivir.
Hombres y mujeres como Andrés
quiebran esas mentiras injuriosas,
nos devuelven el Nuevo León de
muchas caras e historias diversas,
nos hacen sentimos verdaderamente orgullosos de vivir aquí. No hacen fábricas, ni son las puntas de
lanza del Tratado de Libre Comercio. Son serenidad de que hemos hecho cosas buenas como el pan, los
pucheros calientitos, las letras sinceras y la amistad segura.
Por eso lo reconocemos. Por hacer posible que la amnesia no ensombrezca nuestra conciencia de
habitantes de Nuevo León. El Colegio de la Frontera Norte
Documento preparado para el homenaje al
poeta Andrés Huerta, organizado por el
Ayuntamiento de Doctor Arroyo, N. L., 5
de diciembre, 1992.

Nueve años después de haber nacido (1933), Andrés Huerta deja su
"pedazo de estrella lleno de polvo"1 (Dr. Arroyo, Nuevo León)
con "la tristeza obligada"2 que da
la necesidad de procurarse un futuro mejor en la "soñada Babilonia"
de Monterrey.
Su actual oficio de restaurantero
encarna sus raíces cuando conoció
a aquella señora chiapaneca de apellido Samayoa que le enseñó a hacer tamales y a "poner un puchero", sus primeras recetas de cocina.
A su corta edad se le encarnó en la
piel el olor a cabrito asado, el olor
del dolor y de la nostalgia que le dejaba sobrevivir a veces como lavaplatos, a veces como albañil y hasta como pintor de brocha gorda, tan
lejano de la inolvidable lluvia de su
tierra.
Como la mayoría de los hombres
de su pueblo, emigró al ''verano
amarillo de Texas" 3 para realizar
varios trabajos, entre los más representativos de su vida se cuenta el de
pinche de cocina del centroamericano Mr. Colón.
Reintegrado a la realidad mexicana se dedicó a ''vender, vender y
vender". Durante 28 años se desenvolvió como vendedor, sobre todo,
en el ramo de las medicinas y la
veterinaria.
De quienes se han ocupado de su
obra, la mayoría coincide en definirlo como un poeta autodidacta

porque su formación no ha sido
universitaria, pero esto no significa
que desde pequeño no haya intentado acercarse a la literatura; ''mis
amigos me han orillado a hacerlo ...
yo conocí a Góngora a través de
Lorca ... descubrí a López Velarde
a través de Paz" . Todos ellos y otros
más han dejado su huella en la poética de Andrés; han sido una "amalgama de sentimientos desplegados,
no plagios".

nifiesta la influencia, amor y respeto profesados a su madre: "cuánto
amor y cuánta fuerza tengo en mi
corazón para hacerte un homenaje
mamá", reza uno de sus poemas, el
cual evoca su recuerdo: "la adversidad siempre ha estado cerca, desde que nací; mi madre era ciega de
nacimiento, pero fue quien me enseñó el respeto a los demás, me enseñó a no robar y también el valor
del trabajo".

Al definirse como "más observador de la pintura que poeta disciplinado'', Huerta acepta su condición
autodidacta y le da el crédito a sus
compañeros de generación -Kátharsis, Apolodionis y Salamandra
(amigos con iguales inquietudes literarias que han publicado revistas
con homónimos títulos)- como
quienes lo han involucrado en el
mundo del arte. " ... Jorge Cantú de
la Garza fue relevante para mí entonces, porque él escribía ya como
oficio, y me ayudó a orientar mis
lecturas, para encontrar mi propia
forma de hacer poesía".4

Como promotor de la cultura, el
autor ha pasado por la Escuela Municipal de Verano y la Universidad
Autónoma de Nuevo León; "he conocido mucha gente, buena y mala
no sólo en la calle, aquí al restaurant vienen muchos'', amigos unos,
otros no tanto. La Fonda de Andrés
se ha convertido no sólo en el refugio que atestigua el acontecer de
Hugrta, su ambiente íntimo y cálido ha sido, sin duda, el refugio intelectual de algunos, el pretexto para
la amistad, el promotor del quehacer artístico.

Andrés Huerta reconoce en Saskia Juárez, su esposa y compañera
desde hace 25 años, no sólo una
musa para su inspiración sino el factor determinante de su vida y obra,
pero sobre todo a quien le debe, en
gran parte, esa sensibilidad que le
caracteriza. "Es una gran mujer mi
vieja", dice y con ello actualiza su
promesa de amor y cuidado que le
hizo a quien le ha dado cuatro "hermosos hijos''.
La obra vivencia! del poeta ma-

Como su propio editor, refugiándose bajo el rubro de su negocio, ha
publicado Avivando e/fuego (1981)
y Entre apagados muros (1983).
Otras de sus obras son: Difícil tránsito (Monterrey, Arte Universitario,
1%7); Elegía a la vida de Pedro
Garfias y otros poemas (Monterrey,
Ediciones Sierra Madre, 1970
- Poesía en el Mundo, 1981); Hay
un tiempo para todo (Monterrey,
Editorial Alfonso Reyes, 1973); Colecci6n de Poemas. Tambores de la
fiesta (Monterrey, Instituto de Artes,
UANL, 1976), y Estoy de paso

~

�(Monterrey, Acción Cívica del Gobierno del Estado de Nuevo León,
1989). Actualmente está trabajando en la recopilación de toda su
obra, en un proyecto a manera de
antología, en la que incluirá poemas inéditos de reciente creación, la
cual llevará muy probablemente el
título de alguno de sus grandes
poemas, los que más lo identifican
o más se le conocen.

to en la mayoría de los textos que
fracturan la fluidez de los versos,
prácticamente es una "arritmia"
pues algunos de ellos se tropiezan
en la unidad métrica del ritmo al no
encontrarse debidamente estructurados.
En la mayoría de los poemas es
sólo una frase la que sostiene "el
todo", quizá sea una estrofa la que
contagia al lector involucrándolo en
ese mundo vivencial que el autor referencia; como dice Horacio Salazar Ortiz refiriéndose a la estructura,
"es un hilo de media" que si uno
lo jala, se va toda.

Después de siete años de "difícil
tránsito'', con dos infartos y una
operación de la cabeza a cuestas,
Andrés Huerta se aproxima a sus sesenta años de vida, de vida dolorosa y placentera, de gozo infinito por
El primer verso da la clave para
su acontecer en pequeñeces, de extractos de nostalgia donde se guar- el segundo, y así se va sucediendo
da el polvo y la estrella de su en una serie de palabras que manejan la misma idea, sólo que un tanimaginación resplandece.
to "revolcada", válgase la expreAnálisis nte·rario
sión:
I. EstiUstica

La ausencia de puntuación -quizá
por su falta de formación académica- es el principal ingrediente formal de su poesía. Esta falta de hilación entre sus versos produce un
corte abrupto de las ideas, que no
cuajan en una sintaxis tradicional,
siquiera limitada por esos signos que
ayudan a hacer las pausas debidas
en un escrito; esta falta de fluidez
es la que hace parecer al poema
como un todo con principio pero sin
fin, que lo recicla arbitrariamente,
no como un recurso de la forma sino
como un vestigio de su ausencia.
~

La secuencia rítmica es otro pun-

y golpeado y maltratado
como bestia
te avivo el fuego
a ti que me consolaste en mis
años difíciles te celebro
y te dedico estas palabras
a ti sin sentencias
como en una nave silenciosa
en el bulücio del mundo
te avivo el fuego " 5
Las palabras que hemos subrayado demuestran la íntima relación que
guardan entre sí: ilustran lq anteriormente mencionado en cuanto a
lo repetitivo y al manejo de las mismas ideas secundarias en tomo a una
principal revelada en la frase "te
avivo el fuego''.

En cuanto al lenguaje, tal parece
que nuestro autor se hubiese inventado uno propio, en el que las palabras se dan vuelta en un baile
circular en torno a toda su obra. Este
punto quizá a algunos les parezca
A ti que te vengo amando desde siempre recurso poético, habrá quienes lo
amada en los caminos de mi vida
consideren como monocorde ya que
en los rincones donde se me hace mi denota una poesía no depurada.
sudario
te avivo el fuego
En todo caso Andrés Huerta se
a ti la que te cantó el agua bajo
defiende:
"hay quienes me piden
la tarde de hace mucho tiempo
que revise mis versos, pero yo no
te avivo el fuego
puedo alterar algo que en su moa ti que te digo cosas al o(do
mento sentí''. El sacrificio del riy te muerdo el tímpano
y te hago ofrendas amorosas
gor lo consuela el sentimiento; sin
con flores con montes con palabras
embargo, yo no cre9 que la forma
te avivo el fuego
esté peleada con la creatividad.
agua de mi sed
vaso amoroso
En los poemas de Huerta está aumano amable
sente
la puntuación, pero esto no
a ti que te despierto con mis pasos
violenta
la ortografía, que se deja
reveladora de misterios
ver pulcra, tal cual herramienta del
amante mía compañera y hermana
trabajo literario. El uso de la prite avivo el fuego
yo el que fue lacerado
mera persona y en ocasiones, la

segunda, es el reflejo del bien logrado tono intimista que el autor
pretende; tono que se involucra con
la frescura de algunas imágenes
"especialmente aterrizadas" en los
poemas. Aunque algunas de estas
imágenes suelen ser cotidianas y repetitivas -quizá hasta trilladas-,
hay otras muy bien logradas, justo
a la medida del poema en cuestión.
Por ejemplo, a partir del noveno
verso del poema .. Aprehendiendo la
señal de tus ojos'', del libro Coleeci6n de poemas, se puede apreciar
lo siguiente:
y te lleno de voces
mañana esperanza estrella arena
fósforo marino
nuevo amor
Como una "ardil1a intelectual"
describe Horacio Salazar el estilo de
Andrés Huerta. Es corno un zigzagueo donde se refleja su personalidad y donde se envuelve al lector en
un laberinto de ideas y palabras que
dificultan "seguirle el paso". Igual
habla de la navidad para la familia
que para la humanidad; puede empezar con una descripción o reflexión personal e incorporar a mitad
del poema vestigios de preocupación
social por sus semejantes y terminar hablando de la relación de
pareja; este es el caso del poema
"De la natividad":

y esta noche todo se vuelve mentirosa- neos, sin rebuscamientos, lo cual le
mente bondad
da frescura a la palabra, le da al
mientras en un rincón del mundo
poema esa cotidianeidad de la que
alguien se espera
muchos autores autodidactas carecen, sumergiéndose en las entrañas
y a ti y a mí -sencillamente
de1o tradicional: la rima y el ritmo.
nos corresponde esta noche
La repetición es otro recurso muy
socorrido por el autor, a veces l!Sado como mera figura estilística para
dar ritmo e ilación al poema -tal es
el caso del poema "Diciembre 18",
donde se repite "tic tac"- o bien
utilizado como redundancia para
afirmar una idea y realizarla, como
se muestra en el poema "A treinta
minutos de la playa' ' (obsérvense las
frases subrayadas):
El violeta de la tarde
se pierde en el casco
del soldado que hace la ~
el violeta se dibuja en los muros
(hay sal en el ambiente)

mismo tono, de un mismo lengvaje
y una búsqueda efímera y distante
de la creación-estructuración; tránsito entre el testimoniar del sentimiento y el sentimiento mismo.
Para ilustrar lo anterior y dar por
terminada esta parte del trabajo crítico, transcribo el siguiente fragmento de "El solo solitario solo", del
libro Colecci6n de poemas:
para olYidar que -te espero
canto el solo solitario solo
para cuando llegue la muerte
no me encuentre triste

y el soldado camina y se da vuelta
él no sabe que alguien desde una ventana
lo mira que se mueve
IT. Constantes semánticas
(hay sal en el ambiente)

no es verano
y alguien se moja en la playa
hay un hombre en un cuarto de hotel
que espera tus noticias
se hace la noche
y el casco del soldado está lleno
de estrellas
(hay sal en el ambiente)

Es navidad esferas de colores

no es verano y alguien camina
por la noche y por la playa
inventando tu imagen
y esperando tus noticias

y tú tan presente

a treinta minutos de la playa

los brazos se extienden
los soldados tienen tregua

Huerta no innova en sus poemas,
má¡¡ bien -se -maneja dentro de un

(hay sal en el ambiente)

Las metáforas, y demás recursos
retóricos del lenguaje nacen espontá-

La poesía de Andrés Huerta es un
fiel reflejo de su personalidad, como
diría Horado Salazar, "es un retrato espiritual de sí mismo"; sin embargo esto no la hace egocéntrica,
por el contrario, su voz es la de la
vida, la del dolor. En ella podemos
reconocer el "difícil tránsito" de
muchos que habitamos esta ciudad
-inclúyome entre éstos- y que hemos dejado el terruño en busca del
"progreso" intelectual y económico, salido de un pueblo y recreado
nuestra vida entre que dejarnos de
ser provincianos para convertirnos
en seres urbanos.

N

"'

�los bananos y el café ae ae
ni del pillaje en las minas de diamantes
del congo
ni del cobre de chile ni del azufre de méxico ae ae
una guirnalda para la tumba de kennedy
pediré
kennedy marinero ae ae
un canto para la paz yo diré
que no quieren los niños la guerra también me lo sé
que la guerra es tu negocio tío samuel
también me lo sé
ae ae

De lo anterior se desprende y re- entre otros, los más representativos
fleja en el poema "Hay que salir" de este espacio vital que rodea a
(del libro Colecci6n de poemas) una Huerta.
justificación al destierro y con ella,
El dolor, la nostalgia, la soledad,
un complejo de culpa por vivir en
la gran ciudad que nos envuelve en la cercanía con la muerte, se consu rutina urbana, que se olvida de vierten en los elementos dramáticos
de su obra. Se percibe en ella un
darnos tiempo para la reflexión:
cierto temor a la muerte, pero a la
vez, se entrevé su cercanía, y su preHay que salir de la ciudad
aunque sea por un dfa o dos
sencia no es extraña:
o para siempre
pero hay que salir
caminar por un camino
y pensar en muchas cosas
en cómo éramos
en cómo somos
ah la dicha de salir a un viaje
y desbaratar la rutina de un reloj
el hábito del traje y la corbata
ah la dicha de salir por un día

o dos o para siempre

Otro ejemplo de esa justificación
al destierro lo conforma "Epigrama
IV" del mismo libro ya referido
arriba:
En este pueblo
no hay halcones
en este pueblo
según dicen
nunca pasa nada

"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos"
algún día llegará la muerte
y se lo comerá todo
("Segundo presentimiento de la muerte")

Una parte onírica se desprende de
la poética de Huerta, un constante
soñar, un mundo de sueños y presentimientos, un oficio de soñador
canto el solo solitario solo
empedernido: "porque temes al lapara cuando llegue la muerte
berinto de los sueños'' (' 'Te diluno me encuentre triste
yes en la tarde"); "con mi nave
("El solo solitario solo").
acuática me sumergí y navegué con
mi sueño" ("De un sueño entre
La nostalgia se evidencia en el repescadores"); "si yo pudiera ser el
cuerdo que Andrés hace de su niñez,
sueño de mi gato" ("Si yo pudiesus evocaciones al pasado y su prora"); "porque la vida es la prolonfundo amor a su madre; el poema
gación
de todos los sueños y pre"Niñez" del libro &amp;toy de paso es
misas" ("En la tarde ... "del libro
un fiel reflejo:
Avivando el fuego).
yo vivfa por las calles de abajo
y en los quedos silencios del alma
cantaba las canciones aprendidas
para inventar que vivía

Por otro lado, se desprende de su
El testimonio que ofrece el autor obra una vertiente social, de preocude una época y ambientación loca- pación, de compromiso. Pacifismo,
listas se advierte en todos aquellos libertad, igualdad, son temas recupoemas dedicados a su tierra, a su rrentes en algunos de sus poemas.
pueblo y en muchos otros en los que "La canción al Tío Samuel" lo
incorpora datos del paisaje, tradiciodemuestra:
nes y costumbres regionales. Son
"A mi pueblo", "Salí de mi pueno diré nada de los negros ae ae
blo", "Hacienda de la soledad",
ni de los alijadores que mueven

La poesía del autor, en síntesis,
enarbola la bandera del sentimiento,
traspasado a referencias vivenciales
y otorgado al lector como poesía.

Maestría en letras españolas, 1992.
Notas
3

1

y

2

Fragmento del poema "Salí de mi pueblo", publicado en 1989 en el libro Estoy

Fragmentos del poema ··A mi pueblo", publicado en 1967 en el libro Dificil tránsito.

de paso.
4

Coloquio, revista mensual, Monterrey,
No. 3, 1992.

5

Del libro Avivando el fuego, 1981.

�DE CARA A LA POESIA DE DIFICIL
TRANSITO

Xorge González
Hemos estado largo espacio y amplio tiempo y estamos juntos, pues
tu mirada y tu asombro me invitaron y me enfrentaron a la palabra;
y claro, la historia se construye con
palabras.
No lo sé en realidad. fueron muchos y plurivalentes sucesos, pero
esa pareja de palabras: Dificil
tránsito, más todo ese asombrarse
frente a la realidad primero, para
después comprenderla y ofrecerla al
mundo, me dijeron lo que es la
poesía: llave hacia la idea grande,
la más perfecta, la que abre toda
cerradura. Yo, preparatoriano, ya te
había conocido y te admiraba por
esa sensibilidad frente al arte, de la
que me había percatado. Fue el
tiempo en casa de los González Guerrero y en la de Inna Sabina Sepúlveda; época de piano, pintura, ópera y letras. De conversaciones sustanciosas. En aquel antes no sabía
que ya tratabas a las palabras con
plenitud y que nombrabas la realidad a lo Huerta. Cuando tu texto estuvo en mis manos ¡cómo lo disfruté!, ¡cómo me iluminó!

00

N

Dificil tránsito es un libro publicado en 1967, fonnado con poemas
breves. El poeta utiliza el verso
libre. Como vanguardista que es, no
emplea puntuación y en todo el texto no aparecen las mayúsculas; por
lo anterior y por algunas otras cuestiones que después mencionaré, se
justifica un verso altamente expresivo: "escupiendo alguna rebelión".
El "yo lírico" se expresa con un
lenguaje cotidiano, soporta en él la
realidad y llega a crear imágenes pe-

culiares y sorpresivas.
Este "difícil tránsito" no es
transacción, no es tampoco sometimiento, es una honesta comunicación de "un hombre de la tierra"
con la veleidosa palabra de la tierra,
la que cálidamente ahora disfrutamos. la que nos está haciendo historia. Sólo la intuición, la espontaneidad, la imaginación y esa comunión
con la palabra son capaces de crear
este universo poético, el de Andrés
Huerta.
¿Cuál es la temática que puede observarse desde esta "ventana a la
ciudad" y al mundo? En su nave de
madera de naranjo nos lleva y nos
trae a su pueblo, a su ciudad; nos
acerca a Texas y a los girasoles; nos
pennite deslizarnos como gatos por
noches, estrellas y lunas; por guerras no olvidadas, cimientos de una
primigenia amargura y afortunadamente efímera amargura. Llevarnos
a evocar a las "hijas de María" es
situarnos en las tardes de café, de
canela, de morelianas, de solterías,
de fotografías corrugadas y de alcanfor. Instalarnos en pueblos de
polvo y oficios en los que sólo se escucha el famoso eco: "¡Qué llueva! ... eva, eva ... '' es recordamos
nuestro "difícil tránsito" por este
horizonte de lluvias, flores y alimentos siempre escasos y por lo tanto novedosos.
Es este "difícil tránsito" el que
manifiesta, con una gran autenticidad, la posición existencial de
Huerta. Una posición nacida del
desgarramiento, de la soledad, pero

también de la inquietud y del entusiasmo. Un plantarse frente al mundo y descubrirlo y conjurarlo. Por
eso dice: "canto a los hombres caídos en las playas/ defendiendo sus
ciudades"; o estos otros versos: "yo
estoy contigo ahora / escribiendo un
mensaje / el que atrevidamente se
hace con letras".
El "difícil tránsito" de Huerta nos
invita a sentir la realidad y tomar
posiciones; a develar con honestidad los senderos de oscuridad y trocarlos en luz. Veía su Volkswagen
y aún no sabía que los papeles, cargamento sempiterno, estaban llenos
de signos, de sus vivencias y sus
verdades. ¿Cuál es el léxico y las
imágenes recurrentes de este tejido?
Amor, tierra, naturaleza, estrellas,
soledad soterrada, esperanza, sol,
lechos, sábanas, ojos y palabras; se
cruzan, se envuelven y estructuran
el libro. ¿Qué recursos estilísticos
aparecen sosteniendo esta edificación poética? Se tiende al encabalgamiento, tal vez para aligerar el
ritmo; frases cortas, situadas para
connotar, es decir, con función
polisérnica. El "yo lírico" amoroso le dice al tú confidencias que reflejan la cosmovisión del poeta.
Sufre, ama, percibe visualmente,
reflexiona.
En algunos de los poemas se percibe el tono irónico y la protesta
frente a ciertos hechos violentos de
la realidad. Los versos que más recuerdo son aquéllos: "porque te
quiero todos los días / lavo mis pecados en los ojos de los niños", versos que muestran una verdad de

Huerta; toda la ilusión que es esta
realidad se desploma con la inocencia, con lo "divino" de la inocencia.
Estos dos versos de gran sencillez
y notable sensibilidad me pusieron
frente a la palabra y con la palabra.
Doctor Arroyo, Nuevo León, 6 de diciembre de 1992.

�,
;•

LA COCINA QUE NOS REVELO LA
SENSIBILIDAD POETICA DE ANDRES
HUERTA

l

Silvia Mijares
A David, Ruth, José Emilio y Alejandra

Anda, come tu pan con gozo, y bebe tu vino
con el corazón alegre, porque El ha aprobado ya lo que haces. Que tu vestimenJa sea
blanca en todo tiempo ...
Eclesiastés

Quiero agradecer la invitación a participar en el homenaje que le brindan los habitantes y las autoridades
de Dr. Arroyo a su poeta más distinguido, Andrés Huerta. Se me sugirió que hablara de un aspecto que
para Andrés es tan importante como
su poesía: la cocina. Hablar de la
cocina de Andrés es hablar de su
sensibilidad. Quizá la cocina fue el
medio que despertó su capacidad
emotiva, siempre a través de los olores ligados a la tierra. Despertar en
la infancia con el olor a leña, a tortillas recién hechas a mano, con el
sabor del atole de mezquite y el
aroma de la canela -olor virginal
de los pueblos norteños-, alimenta la vida y el espíritu: se convierte
sin remedio en una fiesta diaria.
Conmoverse con la belleza del paisaje escueto que nos muestra la vegetación finamente recortada, dibujo
entre los espacios donde la violencia de la naturaleza -cactus, biznagas, zábilas, nopales, lechuguillas- se alza como brazo suplicante que atrae apenas a la lluvia, nos
hace aprender y apreciar la naturaleza y también moldear el espíritu.
El agua en estas tierras también es
un espectáculo. Es tan escasa ...
En cambio, lo que sí abunda es la
calidez y el brillo luminoso del agobiante sol que difícilmente se oculta.

Rangel Frías, en El Reytw, describe lo desértico de las tierras norteñas así: "Hay un gozo peculiar que
da color a la flor del cactus y aroma lúbrico a la pródiga del huizache; embriguez a los azahares entre
los pulsos de sus espinas, en los bordes afilados de sus dentaduras y vegetales bayonetas''. 1 En este
paisaje hay soledad y silencio que se
rompe en ciertas épocas con el ruido estridente y a la vez triste de las
chicharras que se anidan en las anacuas, en los mezquites y en los huizaches de la región. La escasez de
recursos fertiliza el espíritu y la
imaginación y los pocos frutos que
produce la tierra bastan para que el
artista-cocinero haga un poema culinario de cada platillo. No importa
que sean las simples y frescas calabacitas. Andrés las corta en rodajas
finas, las expone al sol para transformarlas en sustanciosos orejones.
Luego los cubrirá con espuma de
huevo y hervirá los chicales (elotes
cocidos que se ponen a secar). Condimentará ese caldo con oloroso
orégano, laurel y mejorana, le agregará sus ajos, una raja de cebolla,
su tomate picado, sal y una pizca de
comino. Finalmente, las calabacitas
lampreadas terminan ahogadas en
ese caldo de maíz oreado y de exquisito aroma. Este platillo lo acompaña con su arroz norteño, frijoles
en bola, una sabrosa salsa molcajeteada y listos, ¡a comer, a disfrutar
de una variedad de sabores lograda
por la imaginación de Andrés!

les eran las comidas acostumbradas
en su pueblo. Me contestó que ninguna porque la lluvia era escasa y
ellos no tenían dinero para comprar
absolutamente nada. Si no llovía, no
había trabajo; por lo tanto, no había qué comer. Y agregó: "una vez,
durante tres meses, comimos papas
desabridas porque no podíamos
comprar ni siquiera la sal''. Si los
favorecía la suerte, podían comer
rata de campo (conocida también
como perrito de la pradera), preparada en caldo o guisada, pues la
carne de ese animal es blanda y
magra, más sabrosa que la de conejo. Ya se sabe, 'bmós vale tortilla
dura que hambre dura".

Paco Ignacio Taibo I cuenta que
la base del caldo es el agua. Esta
capta la peculiaridad de todo cuanto le va cayendo encima: ajos, cebolla, pan, papas, frutas, carne, especias. Toda esta multiplicidad de
agregados culmina en un nuevo sabor. Sin embargo, no basta con ir
poniendo todo lo que tenemos a la
mano: han de intervenir -sin falta- la sensibilidad y la imaginación
como sucede en toda obra de arte.
Así, por ejemplo, el poeta cuenta
con todas las palabras de su lengua,
pero la relación que lleguen aguardar entre sí -gracias al talento del
artista- es lo que hará surgir el
poema. Sí, son las mismas palabras
que todos usamos, sólo que el poeta parece que recién las inventó especialmente para su texto. Lo mismo pasa en la cocina. Para prepaNo hace mucho platicaba con mi rar cualquier platillo se puede recujardinero -nativo de otras tierras rrir a un recetario y utilizar los
desérticas- y le pregunté que cuá- ingredientes bien medidos y de pri-

mera, pero esto no garantiza el resultado apetecido. Afortunadamente, la imaginación y el gusto y los
sentidos abiertos son los que dosifican y determinan la sabrosura del
platillo. De la misma manera Andrés, con palabras sencillas, usadas
por todos, logra crear sus poemasespejos. Aquí es donde nos reconocemos y nos identificamos, donde
descubrimos el sabor poético de la
existencia.
Recuerdo con nitidez la primera
vez que visité la casa de Andrés en
la calle de Padre Mier, acompañada por Miguel. Fue una experiencia muy linda. De pronto me encontré en un departamento sencillo pero
muy cálido, con una decoración totalmente andresiana: pequeñas mesitas cubiertas con blancos tejidos,
encima una lámpara y una que otra
terracota de muy buen gusto. Las
lámparas producían un juego discreto de luces que le daban intimidad
y displicencia al ambiente. En un
rincón, el abombado barril de madera abrazado con tres cinchos de
lámina -tratado con mancha y barniz-, estaba también coronado con
otra lámpara que obligaba a los visitantes a posar la mirada sobre el
inesperado y bien colocado tambor
oscuro y alto. Después, el estallido
de luz cristalizado en un gran hato
de girasoles silvestres puestos en un
jarrón, renúniscencia de los cuadros
que con tanta intensidad y tanta luminosidad pintara Van Gogh. En
otro sitio una mesita para cuatro
personas, impecablemente puesta,
con un mantel blanco y sobre él
mantelitos individuales, platos,

cubiertos, vasos, servilletas y lo
demás, todo un homenaje a Dr.
Arroyo. El contraste de colores, de
muebles, de libros, de infinitos y
alucinantes espejos, de cuadros
como el de la antigua estación del
ferrocarril (hoy, Casa de la Cultura)
de Jorge González Neri, los caballos briosos y en estampida de Toño
Pruneda, grabados de Alberto Cavazos y, en fin, una pequeña galería de pintores nuevoleoneses que
resaltaban por el blanco encalado de
las paredes y el estímulo que ejercían las Cuatro estaciones de
Vivaldi, el Conderto de Aranjuez de
Joaquín Rodrigo o la Novena sinfonía de Beethoven, encantaba el ambiente hasta transformar las palabras
de los hablantes en mariposas y flores que se desplomaban con alguna
humorada de Andrés, como el estallido de una paloma de pólvora que
provoca el apetito y nos obliga a sentamos a la mesa para comer unos
chilaquiles con las tortillas bien
doraditas, bañadas con una rica salsa de chile y con abundante queso
derretido, servidas junto con los famosos frijoles en bola. Otras veces
la cena consistía en una gran bandeja de spaghetti en salsa de tomate,
hierbas de olor, especias y queso,
combinada con las siempre sorpresivas ensaladas producto de esa búsqueda incansable de Andrés, en
donde el "solo solitario solo" se
confunde con la lechuga y la primera comunión de los niños de su
pueblo con las manzanas, trozos de
piña y limpios gajos de naranja o toronja que complementan la ensalada, así como los rubicundos trozos
de tomate, la blanca cebolla, toda

esta multiplicidad de ingredientes la
vacía en el tonel de las Danaides
pues todo puede caber en ella porque no tiene fondo, incluida la fresca espontaneidad poética de Andrés
Huerta. No puedo dejar de lado las
manos solidarias que aunque espinosas siempre están unidas para garantizar el respeto y para resguardar
el agua y los minerales en esa escasez del desierto, para alimentar a
los seres vivos que lo requieran.
Pues bien, los nopalitos son unos de
los poemas cumbres de Andrés;
puede prepararlos con ajo, cebolla,
tomate y orégano o agregarles camarones secos o frescos, con chile
colorado o simplemente revueltos
con huevo, como quiera que sea resultarán siempre ricos. También el
puchero de pecho y cadera de res,
con elotito, calabaza, zanahoria,
manzana, yerbabuena y especias.
Ese puchero nos sorprenderá como
si fuera el caldo prístino. En ocasiones más formales no faltaba el
norteño cabrito en salsa y el asado
de puerco, considerado la estrella de
la cocina regional y preparado con
carne de puerco, chile ancho, cascabel, orégano, vinagre, ajo, comino,
laurel, clavo, canela, hoja de aguacate, una raja de cebolla y sal.
(Saskia Juárez no está de acuerdo
con ponerle cebolla, argumenta que
el asado debe quedar seco para "que
aguante": la cebolla lo carga de
humedad.) Antiguamente, cuando
no había refrigeradores, la gente hacía un pozo en la sombra para colocar la olla de barro con el asado,
tapándolo muy bien; así se resguardaba intacto por algún tiempo. Reconozcamos que con cebolla o sin

�ella, es un platillo de lujo, la cumbre de nuestro menú, junto con los
tamalitos que no son precisamente
recomendables para quienes quieran
guardar la línea perdiéndose del
gozo sin restricción que nos ofrecen
los frutos de la tierra y la creatividad de los poetas. Porque la poesía,
como hemos visto, no se reduce a
la palabra sino que va más allá, hasta el misterio gracioso que subyace
detrás de todo cuanto existe para
darle sentido a la vida y ofrecemos
la esperanza si no de encontrar, sí
de buscar la dicha.
Está visto que la fidelidad a sí
mismo crea una atmósfera armoniosa y original que se manifiesta en todos los órdenes de la vida. Alfonso
Reyes, con palabras bellas y oportunas -como siempre- expresa:
"Las cosas inanimadas, las plantas
y los animales merecen nuestra
atención inteligente. La tierra y
cuanto hay en ella forman la casa del
hombre. El cielo, sus nubes y sus
estrellas forman nuestro techo. Debemos observar todas estas cosas.
Debemos procurar entenderlas, y estudiar para ese fin. Debemos cuidar las cosas, las plantas, los
animales domésticos. Todo ello es
el patrimonio natural de la especie
humana. Aprendiendo a amarlo y a
estudiarlo, vamos aprendiendo de
paso a ser más felices y más sabios". 2 Parece ser que Andrés,
buen alumno de Reyes, ha aprendido la lección.
Como hemos visto, el gusto por
la cocina y el cultivo del paladar
siempre han acompañado a nuestro

poeta. Recuerdo que cuando se cambió a su casa de Las Torres organizó reuniones con el pretexto de dar
a conocer su nuevo hogar, o por su
cumpleaños o por cualquier otra razón -el motivo poco importaba, pero eso sí, preparaba algunas viandas.
No olvidemos que una buena mesa,
servida con esmero, con interesantes invitados, transforma y dispone
la actitud de los asistentes hacia la
buena conversación, el humor, hacia la armonía; en fin, despierta los
sentidos. A este propósito vienen a
mi memoria la imagen del personaje femenino de La sonata a Kreutzer y las palabras con que se refiere
a la emoción que despertaba en ella
la música: "Esa sonata, sobre mí
ejerció un efecto terrible. Fue como
si, de pronto, se me revelasen nuevos sentimientos maravillosos, nuevas posibilidades, que hasta entonces se mantuvieron ocultos". 3 La
música, la danza, la pintura, todas
las artes, incluida la cocina, transforman nuestro espíritu, sólo que la
diferencia está en que del arte culinario se puede disponer orgánicamente, se puede paladear, deglutir,
viene a formar parte de nuestro
cuerpo fisico. La huella de la experiencia estética no termina en la
contemplación, es decir, nos afecta
en lo externo y en todas las células
del aparato digestivo que maravillosamente contribuyen a exaltar nuestra sensibilidad. Es curioso, la
sensación que se obtiene después de
haber saboreado una exquisita cena
es una experiencia muy parecida a
la experiencia estética. Ese resultado está captado con delicadeza en la
obra cinematográfica titulada en es-

pañol El festín de Babette, adaptación del relato de Isak Dinesen,
cuando al final de los postres se deja
oír la voz del narrador: "De lo que
pasó después en esa noche nada definitivamente se puede asentar. Ninguno de los huéspedes de lo que
sucedió más tarde tiene ningún recuerdo claro. Sólo supieron que la
habitación se había llenado de una
luz celestial, como si numerosos hálitos se hubieran unido en uno solo
de gloriosa luminosidad. Los taciturnos recibieron el don de la
palabra, los oídos sordos de muchos
años se abrieron. El tiempo había
emergido en la eternidad. Después
de la medianoche las ventanas de la
casa brillaron como oro, y una canción dorada se vertía en el aire
invernal. ( ... ) 'La piedad y la
verdad, mis amigos, se han encontrado al fin', dijo el general
(Loewenhielm). 'La rectitud y la
gloria se besarán una a la otra"' .4
Todas esas bondades también
puede provocarlas la cocina de
Andrés, hija legítima de la cocina
norteña, muy propia de esta tierra,
fiel a sus entrañables tradiciones. Su
menú es reducido porque se subordina a lo disponible, a la calidad y
por lo tanto a lo que otorgan las estaciones del año. Los platos preparados por Andrés tienen su sello
propio. Sorprende que siendo una
cocina cuyo fundamento se enraiza
en Dr. Arroyo, haya sabido adaptarla a Monterrey para que compita
con otras cocinas y sea expresión de
los tiempos que vivimos. Andrés es
riguroso en la selección de los productos, él mismo los escoge. Ade-

más, busca los justos puntos de cocción y un sutil equilibrio de sabores.
En definitiva, una cocina que honra sin duda a su noble tierra. Hay
que recordar cómo la cocina, al
igual que todas las artes, necesita de
paciencia, de voluntad y de esfuerzo, de ánimo ante los fracasos. El
mayor deseo es llegar a apropiarse
de los secretos, de las ideas para realizar -en la cocina- creaciones
constantes que generen una satisfacción. "Y en nuestros tiempos,
tan ásperos, ofrecernos estos dones
es realmente una de las cosas más
bien apreciables, más generosas,
más ricas de fraternidad y sabiduría humanas. " 5 Todo esto, más la
forma como practica la cocina Andrés me hace pensar en los Troisgros, cocineros franceses que tenían
su restorán en Roanne. Esta pareja
de hermanos tuvieron mucho éxito
en su comedor porque sus platillos
eran sencillos y bellos a la vista:
ofrecían la virtud de una cocina que
sabía realmente a lo que era, es
decir, no abusaban de los condimentos; los usaban únicamente para
acentuar los sabores, para no ahogar el sabor original de las verduras,
frutos y carnes. Un tipo de cocina
sincera que se identificaba con la cocina de todos los tiempos; exigente,
sin embargo, requería de ingredientes finos, siempre tiernos, sin
artificio. De tal manera que el resultado de las viandas tenía que ver
más con el grosor de las ollas y el
cuidado del tiempo de cocimiento
-con la pericia del cocinero-, que
con los sabroseadores comerciales
que estandarizan el gusto.

Volviendo a los convivios en la
casa de Andrés -para retomar de
nuevo el hilo de la plática-, acuden a mi mente todos los elogios que
sus invitados le prodigaban a las cenas o comidas que ofrecía, desde los
humildes frijolitos hasta el asado de
puerco, pasando por la ensalada y
el rico postre de manzanas con queso perfumadas al cognac. Y también
las sugerencias que todos los amigos le hacían para que montara un
restorán. Andrés prestó oídos y comenzó a preparar comidas para vender los domingos. Y fue tal la aceptación que pensó ya más seriamente en la posibilidad de abrir su fonda.
Así, en 1978, inaugura su restorán,
alojado en una construcción norteña de paredes altas, sin ventanas,
sólo una especie de rendijas para que
se cuele el 1ire con más intensidad
y asimismo para que el comensal no
se distraiga mirando al exterior, sino
que esté todo completo, de una pieza, en ese lugar, saboreando los platillos y la música, admirando las pinturas de los artistas locales y, por
supuesto, los de su Saskia, su mujer.
Doctor Arroyo, Nuevo León, a 6 de diciembre de 1992.

Notas
1

Rangel Frías, Raól, El ReyT10. UT1 libro
de relatos, Monterrey, 1972, p. 56.

2

Reyes, Alfonso, Cartilla moral, en Obras
completas, t. XX, la. ed., Fondo de Cultura Económica, México, 1979, pp. 508509.

3

Tolstoi, León, La sonata a Kreutzer,

adapt. escén. de Hannah Watt y R. Lovell,
trad. de J. Méndez Herrera, Norte y Sur,
Madrid, 1963, p. 72.
4

Dinesen, Isak, El festín de Babette, trad.
de Jorge López Páez, en Cocina: sabor,
saber y placer. Textual, revista de cultura del periódico El Nacional, México,
nwn. 22, febrero, 1991, pp. 71-72.

5

Luján, Néstor, "Presentación de la edición castellana·' a Jean y Pierre Troisgros,
Cocineros en Roanne, trad. de Janine
Liarás, la. ed., Grijalbo, Barcelona, 1979,
p. XI.

�EL ANFITRION ANDRES HUERTA SE
ENCUENTRA AL BORDE DE LOS
SESENTA AÑOS

Miguel Covarrubias
···········································

nos pone un collar de preciosas
piedras
saber que nos es fiel el coraz6n
de nuestros amigos.

Tecayehuatzin de Huexotzinco
(Versi6n de Angel Maria Garibay K.)

Participo en el homenaje que se le
brinda al poeta Andrés Huerta en su
tierra natal, colmado de sincero júhilo porque con ello se ofrece un
ejemplo noble y generoso a los habitantes de Doctor Arroyo y de
Nuevo León entero. Digo lo anterior porque sé que Andrés no ha dejado de luchar en la vida y sé también que no ha dejado de escribir a
pesar de todos los pesares. Es Andrés pues un ídolo con pies sólidos:
férreos y batalladores. Y si el poeta
ha brindado sus dones en cada uno
de los sitios donde trabajó y amó,
justo es que Doctor Arroyo y Nuevo León recojan el guante y le retribuyan con amor por todo lo que
su talento y voluntad deja hoy en
este solar para mayor gloria del arte
y creatividad norteños.

""'M

Aporto enseguida dos ejemplos
del virtuosismo con que el poeta
asume la delicada tarea que suele
asignársele a un anfitrión. Calidez,
platillos apetecibles, buenas maneras y agraciadas bebidas es lo que
Andrés ha prodigado para gozo de
sus amigos. Por ello podemos afirmar que durante más de siete lustros
la pléyade nuevoleonesa del teatro,
la plástica, la música, el periodismo y las letras ha disfrutado del hogar andresiano. Igual sucede con los

visitantes de relieve nacional que cansancio, las molestias ... Fue enllegan a Monterrey. De allí, decía, tonces cuando Efraín Huerta nos dimi decisión de ofrecerle a mi frater- jo que él acostumbraba salir acomno amigo Andrés Huerta y a todos pañado de su Othón y su López Velos presentes la lectura de un par de larde. Y agregó que cuando percirelatos en los que podrá advertirse bía que se encontraba en tierras de
el prestigio que el hogar de nuestro San Luis Potosí, se ponía a leer a
homenajeado poeta ha llegado a al- Othón. 'Igual hago con López Vecanzar como valioso reducto del arte larde al llegar a Zacatecas' -anotó
enseguida. Y sin damos tiempo a
y la cultura de Nuevo León.
que profiriéramos algún comentario
El primero de los textos es la res- tímido o torpe, nos dijo que uno de
puesta que hace diez años le di al en- los poetas homenajeados por él se
tonces novel escritor Humberto Sa- llamaba Antonio Plaza. Sí, me eslazar, cuando éste me interrogó así: cuchó usted bien: Antonio Plaza, el
''-Según nos comentaba hace días autor de 'Mujer preciosa para el bien
el poeta Horacio Salazar Ortiz, por nacida, / mujer preciosa por mi mal
allá por 1970 Efraín Huerta vino a hallada, / perla del solio del Señor
Monterrey, invitado a una de las caída / y en albañal inmundo sepulanualidades de la Escuela Cultural tada; / cándida rosa en el Edén erede Verano de la Universidad, y el cida / y por manos infames deshogrupo Apolodionis, del que usted jada; / cisne de cuello alabastrino y
formaba parte, se reunió con el blando / en indecente bacanal canpoeta ... ¿Recuerda usted aquel en- tando', etc. Luego nos contó que en
el aniversario -¿natalicio, muercuentro?
te?- de Plaza, él, Huerta, y un gru-Sí, claro que sí. En varias oca- pode buenos bebedores, saltaban las
siones he relatado -oralmente- ese tapias del panteón para acompañar
encuentro. Y ahora, casi doce años al bardo que el pueblo conoce y que
después de que Efraín Huerta mos- los enterados -los profesionalestró a su auditorio de aquella Escue- ignoran o desprecian. Efraín Huerla de Verano los Discos visuales de ta estaba en ese momento dramatiOctavio Paz diciendo (más o menos) zando su apego a lo popular y lo
'a esto ha llegado Octavio ... uste- hacía muy bien. Ah, habló también
des dirán ... miren... ', yo intento re- de las montañas que no nos merecordar lo que sucedió esa noche en cíamos... En eso estábamos cuanel departamento del otro poeta do se suma al grupo Jesús Puente
Leyva. Este le preguntó su opinión
Huerta, o sea Andrés.
sobre La poesía mexicana del siglo
"En la única recámara de aquel XX de Carlos Monsiváis (que se ensegundo piso nos aislamos los dos contraba platicando con otros compoetas de idéntico apellido, Horacio, pañeros en la sala, a unos pasos de
Silvia y yo. Se le preguntó, como nosotros) y de inmediato Huerta le
marcan los cánones, por su viaje, el respondió cortante: 'Monsiváis no

..

sabe nada de poesía'. 'Sin embargo
lo que dice allí Carlos es muy inteligente... ' -se atrevió Jesús. Huerta: '¿Quieres polémica?' Y allí terminó el match. No, no era posible
ponerse al tú por tú con el poeta que
allí estábamos conociendo en persona. Pesaba demasiado su experiencia, su naciente reconocimiento literario, su indiscutible simpatía, su
hábil agresividad. Al día siguiente
daba un recital en no recuerdo qué
lugar, nos invitó, no pudimos asístir."
El segundo ejemplo lo terminé de
escribir hace apenas una semana. Si
bien tiempo atrás había planeado
hacerlo, hasta ahora pude llevarlo a
cabo, acicateado por la invitación a
participar en el reconocimiento de
hoy. En las páginas de este relato,
la figura de Andrés como anfitrión
se dibuja con mayor claridad.

Andrés Huerta no dejó que cundiera el pánico o José Revueltas
también era amigo nuestro
Coi:no nuestras hijas aún eran bebés,
tuvimos que dejarlas en casa de mis
padres. Ese día estábamos invitados
a comer en la casa del poeta Andrés
Huerta. Era sábado, el día no estaba demasiado caluroso y para hacer
todavía más atrayente la jornada, se
sentaría a la mesa con nosotros nada
menos que José Revueltas, el famoso escritor que era al mismo tiemP?. uno de los más prestigiados
dmgentes políticos de izquierda,
huésped en varias ocasiones de las
cárceles mexicanas. Esto último,
gracias a la diligencia con que el re-

publicano gobierno del país becara
por aquellos años a sus disidentes de
mayor alcurnia política o intelectual.
No sería, por cierto, la primera
vez que saludara al autor de El luto
hwnano. Años atrás, a principios de
1965, César Isassi y yo acudimos
una mañana al hoy extinto Hotel Favorito para saludar al escritor que
aún no presumía una barba puntiaguda, digna del legendario Ho ChiMinh. Esta se la agenciaría más
tarde, cuando visitó largamente y
por última vez la cárcel de Lecumberri a causa de su participación solidaria junto a los estudiantes universitarios, en el año de las Olimpiadas mexicanas. En ese entonces
iniciaba mis estudios de letras y procuraba adquirir los libros patrocinados por la Universidad Veracruzana. A eso se debía que yo tuviera
por allí los Círculos concéntricos de
Luis Cardoza y Aragón, el Diario
semanario de Jaime Sabines y Dormir en tierra de José Revueltas, entre otros muchos más. Me apresuré
a meter en mi portafolios de cuero
negro el apreciado ejemplar y a la
primera oportunidad allí estoy yo
colocándolo frente a los ojos de
aquel escritor sencillamente cordial,
con apariencia más de burócrata o
de profesor normalista que de atormentado y demoniaco artista. El estampó en la primera página de su
novela -en mi ejemplar- una dedicatoria amable y conversó con César y conmigo sobre cuestiones que
ahora -la verdad sea dicha-no recuerdo ni mucho ni poco. Bueno, sí,
recuerdo algo, un comentario de
Revueltas que nos dejó muy bien

impresionados por partida doble.
Acabábamos de sacar el cuarto número de la revista Apolodionis y en
sus páginas aparecía por primera vez
Gloria Collado. "Dos eterno", una
serie de poemas breves, abría la
edición. Por lo tanto, fue lo primero que leyó el escritor. Su comentario no se hizo esperar: "hermosos
poemas" -nos dijo. Y con eso bastó para que sintiéramos no sólo admiración redoblada por el duranguense sino afecto. Primero: alababa sin cicatería la obra de una de
nuestras más queridas y admiradas
autoras. Segundo: nos tapó la boca
al darle validez artística a unas líneas no comprometidas, ajenas a la
denuncia social. Al poco rato salimos a la calle (acera norte de la Calzada Madero) y allí nos acomodamos los tres, el escritor y los dos
aprendices, a fin de que un joven
preparatoriano que nos acompañaba pudiera tomarnos una fotografía.
Sé que la conservo, aunque no sé en
qué ocultísima gaveta o escurridizo
legajo se encuentra. Algún día aparecerá. Me lo prometo a mí mismo
y se lo prometo a mis amigos. Pero
sigamos. Aún no transcurría un año
cuando Revueltas ya se encontraba
de nuevo en Monterrey. Los errores atraía desde los escaparates de
las librerías a los lectores adictos a
una prosa densa y demoledora de
ídolos fáciles, enjuiciadora de las
lamentables realidades sociales de
nuestro mundo y poética a fuerza de
violentos desgarramientos interiores
volcados en las páginas de una novela sin concesiones. Como Revueltas era cabecilla de la llamada Liga
Espartaco, de nueva cuenta se im-

c.,¡
Ul

�ANDRES HUERTA Y LA REGION
INTERIOR DEL ESTADO

Juan Cristóbal López Carrera
gracias a la diplomacia de Andrés,
a su don de gentes, sentados junto
al escritor contemporáneo de Efraín
Huerta y de Octavio Paz. El sitio
preciso era la mesita del comedor
del departamento que en ese tiempo el poeta de Doctor Arroyo ocupaba en los Condominios Constitución. Los platillos que Andrés nos
ofreció esa tarde no se distinguieron
en nada de los que solía preparar en
su cocina. Igualmente sabrosos los
guisos, igualmente gentil se desenvolvía nuestro anfitrión atendiéndonos, cuando de pronto La Estrella
Literaria giró sus pasos ha cia la
cancha pantanosa de la política y
mencionó el nombre de quien era
entonces rector de nuestra universidad y a quien asimismo teníamos
aborrecido de todo aborrecimiento
porque para nosotros no era otra
cosa que un "entreguista", un
"gobiernista" y no sé qué más cargos terribles, según los criterios partidarios y fraseología exaltada que
caracterizaba en 1971 a todo joven
universitario post-sesenta-y-ocho.
¡Ardió Troya! El Distinguido Invitado nos lanzó encima el fuego de
su oratoria marxista y hegeliana, sus
argumentos más cabales y nosotros
lo tachamos inmediatamente de centralista y de mal informado. ¡Nosotros sí sabíamos qué se estaba cocinando en el país y en nuestro
estado! Por lo menos en lo que se
refería a las universidades ... Lascosas iban de mal en peor. Nadie utilizaba ya el tenedor y las muelas.
Todo era un ir y venir de palabras
hirientes y puntiagudas, rostros conPero ahora las cosas eran dife- gestionados y ademanes enérgicos.
rentes. Ahora estábamos ya, al fin, Llegado era pues el momento de que

pondría la escisión. Las armas o las
letras. La ideología o la literatura.
O líder carismático o escritor. Así
fue también en esa ocasión. Escuchamos al autor de una novela existencial y polftica dar, en el Aula
Magna, una elaboradísima cátedra
sobre su propia creación. Unos
cuantos de los presentes habían leído Los errores. A mis jóvenes compañeros y a mí nos pareció muy
compleja y hasta farragosa la exposición de esa tarde. No pudimos
convencer a Revueltas de que se
reuniera con nuestro grupo literario,
a pesar del verdadero interés que teníamos en conversar con él y conocer sus particulares puntos de vista
acerca de lo ideológico dentro de lo
literario, problema vivísimo en esos
tiempos, y más para nosotros, aquejados del mal de las musas y proclives a escuchar el quejido de las
masas. ¿Por qué no se llevó a cabo
el encuentro? La verdad es que Revueltas estuvo a punto de acceder a
lo que le pedíamos pero fue prácticamente secuestrado por sus entusiastas seguidores políticos. Un
invitado especial a la frustrada entrevista con el narrador, el maestro
Alfonso Rangel Guerra, más cinco
o seis de las huestes literarias nuestras pasarían esa noche lamiéndose
las heridas ... y recibiendo consuelo a base de bebidas y platillos del
bar de Chanito. Una vez más, la
ideología predilecta de la época
arrinconó a la sacrosanta literatura.
Y así fue como nos quedamos esa
noche sin Revueltas. Pero ...

entrara en acción Andrés. Como si
fuera árbitro de un partido que primero es vigoroso y se transforma
luego en violento, decretó la suspensión de las jugadas. Nos congeló
como contendientes, trasladó el tinglado entero a la salita y nos puso
en la mano una taza de tila o de alguna otra hierba tranquilizante.
Dijo, por último, algunas palabras
que surtieron un instantáneo efecto
positivo. Se elevó sobre la disputa
alegando estar ungido por la benevolencia de la amistad. Nos consoló,
dicho de otro modo, porque estoy
seguro de que todos los presentes
nos sentíamos abochornados por haber sido protagonistas de una malfajada querella. Y desde ese momento, hasta que nos despedimos
por la noche, la charla inteligente y
creadora volvió por sus fueros. Gracias a nuestro querido amigo Andrés, la poesía y la cordialidad deshicieron esa tarde unas marañas demasiado cercanas y muy oscuramente terrenales.
Doctor Arroyo, a 6 de diciembre de 1992.

No soy un viejo amigo de Andrés
Huerta -aunque me considero lo
suficientemente joven para llegar a
serlo-, tampoco he leído la totalidad o buena parte de su obra; sé sin
embargo que, ante todo, él es un
hombre nacido en el interior neolonés, más específicamente en el sur,
y que escribe tal y como vive cotidianamente la gente de esas regiones: de una manera sencilla, sincera,
y sin las pretensiones y arrogancias
que suelen marcar a los citadinos.
Por eso es que me he atrevido a
estar aquí: junto al poeta, el hombre,
y su pueblo; lejos de los recintos culturales oficiales del centro del Estado. Lejos de esas atmósfe'ras devoradas por el concreto, el cristal, el
acero, y los compromisos creados.
Todo ser humano tiene tres cicatrices de por vida: el tiempo, la
gente, y la tierra que lo ven crecer
durante sus primeros años; en el anterior sentido deseo hablarles muy
brevemente, de lo que implica un
hombre como Andrés Huerta, en relación a la gente y la tierra de sus
primeros años. Al respecto, me
atrevería a decir que él no sólo es
un escritor de Doctor Arroyo, sino
de todos los pueblos de Nuevo León
y del noreste. Y es que la mayoría
de nuestros pueblos tienen algo de
"luceros aislados en constelaciones
de polvo blanco": es decir, brillan
entre el olvido, el desierto y el exilio de sus habitantes; en la mayoría
de ellos perviven también esas confesiones cotidianas de la vida presentes en la poesía de Andrés, esa
capacidad de ver detenidamente y

reflexionar sobre las cosas cercanas,
hablando de ellas de una manera
espontánea, sin grandes problemas:
como en una eterna niñez.
Para ejemplificar mejor lo anterior imaginemos que se realiza un
recorrido por los pueblos de Nuevo
León en una especie de circo -que
incluyera entre sus espectáculos la
lectura de los más representativos
poetas del estado en la última
década-; seguramente en ese itinerario el escritor más comprendido,
el más cercano, el más sentido por
la gente de esas pequeñas comunidades sería sin lugar a dudas Andrés
Huerta.
O en todo caso sería el que menos pedradas recibiría.
En esta unión pueblo-poeta
-religiosidad diría Jorge Cantú-,
en este compromiso con su gente:
en esta militancia pues, sin panfletos, Huerta posee una tarea que me
atrevería a llamar histórica: recordarnos y dejar un testimonio -a través de su voz- de esos pueblos y
esas comunidades del interior neolonés que, a pesar de los pocos beneficios, de la mala distribución de
la riqueza en las ciudades, se empeñan en sobrevivir en sus costumbres, en sus diálogos directos y
amables. Cumple por lo tanto nuestro homenajeado con la capital tarea de recrear las estrellas, las
mujeres, los soles, los árboles: el
polvo, que llevaron los hijos del
campo en su viaje hacia las urbes
durante las últimas décadas del México moderno. Y que no se malin-

terprete lo que digo, no afirmo que
Andrés sea un poeta campirano -lo
cual por cierto no tendría nada de
negativo-. Creo, sí, que es un poeta y un hombre con raíces en el
campo, y que está clavado como una
espina-raíz en el pie de la ciudad,
de las ciudades: doliendo desde allí,
creciendo desde allí. Mezclando viejas y nuevas savias. Nuevas y viejas sangres. Ayudándonos en la
milenaria lucha de la humanidad
contra el olvido.
No me atrevo a decir nada más,
sólo me queda decirle a Andrés que
me dio un gran placer conocer su
pueblo, su gente; acercam1e un poco
más a él, a su obra, y que a nombre
de los hijos y nietos del sur, y de
todo el interior neolonés, le agradezco por recordar -en el centro
del noreste- que la pequeña gran
tierra de nuestros padres y abuelos,
con todas sus pequeñas grandes
cosas, aún existe y sigue dando
frutos .
Aún en esos otros terribles desiertos de las ciudades.

Texto leído el 6 de diciembre de 1992, en
el homenaje brindado por el pueblo de Doctor Arroyo, Nuevo León, al poeta Andrés
Huerta.

�ANDRES HUERTA, LA NUEVA
DISTRIBUCION LITERARIA Y EL POETA
VITAL

·Yuri Vladimir Delgado Santos
Homenajear a Andrés Huerta en
Doctor Arroyo es una justificación
y un motivo para reflexionar sobre
las nuevas circunstancias literarias
que están definiendo actualmente el
desarrollo de nuestra literatura nacional.
Anteriormente, y desde la misma
conformación propiamente dicha de
nuestra literatura nacional durante la
Colonia, todos los movimientos literarios (expresiones y autores) nacieron o, en su excepción, recibieron su formación artística-literaria
a partir del influjo cultural que se
asimila y se produce en la ciudad de
México, ya sea como resultado de
nuestras enterradas tradiciones prehispánicas, como de nuestras híbridas tradiciones castellana y europea.
Este ejercicio y esta producción artística que se da en el centro del país
predominó, y en gran medida sigue
predominando, para bien y para mal
en nuestra salud cultural nacional.
(Creo que los creces son notables en
realidad.) Sin embargo, actualmente, y esto desde los finales de los
cincuenta, pero sobre todo durante
los años sesenta, se comienza a formalizar en las provincias del norte,
noreste y noroeste del país una nueva y genuina literatura en la región;
digo de la región y no regional, porque señalo en ello una identificación
y expresión estimable de la cultura
del país (como lo es la unidad cultural de la frontera en su heterogeneidad, pero que en definitiva no
es la misma a la del centro o a la del
sur).
Este desarrollo literario en una

buena parte corresponde específicamente a las regiones norteñas del
país, ya que en las provincias del
centro y sur, como lo son Tabasco
y Jalisco, el desarrollo literario, en
sus diversos casos, se gestó de manera autónoma, al menos temáticamente, durante los años veinte y
treinta, contando con excelentes
poetas y escritores de la región como
lo son Carlos Pellicer y Juan Rulfo;
no obstante, se sigue creando más
literatura y más autonomía en dichas
provincias. Pero para el caso de la
literatura en el norte -y de ahora
en adelante me voy a referir especialmente a la de Nuevo León-, la
evolución en la creación y en la temática fue más lenta; de tal manera
que, fuera de algunas novelas de la
revolución, como de algunos pasajes de Julio Torri y de Alfonso
Reyes, no despunta ninguna fuerte
autonomía literaria en autores o en
grupo. Lo anterior, claro está, sin
descartar el esfuerzo cultural y literario que realizaron durante las décadas previas a los años sesenta,
como durante y posteriormente a
éstos, poetas y críticos literarios
como Pedro Garfias y Alfredo Gracia Vicente, así como maestros magisteriales y universitarios neoloneses como lo fueron los maestros
Rangel, Zertuche y Covarrubias.
La definición de una literatura de
la región, sin duda alguna, nace con
los grupos de Kátharsis y
Apolodionis, a los que pertenecieron algunos poetas de los aquí presentes, como lo son Jorge Cantú de
la Garza, Miguel Covarrubias, Horacio Salazar Ortiz y el homenajea-

do Andrés Huerta. Dicha definición
se produce a partir de un planteamiento literario de grupo, que, no
obstante, no contempla una idea de
literatura de la región, sino que pretende emparentar con las expresiones literarias más avanzadas de la
capital; así, un poeta como Octavio
Paz se convierte en su paradigma a
seguir, muy justificable y necesario
para un grupo de jóvenes escritores
que, por una parte, tratan de desembarazarse de una literatura regionalista de no muy alto calibre artístico,
que se distribuía institucionalmente
por su sentido extremadamente nacionalista-costumbrista, "avivando
el fuego" de una revolución cercanamente invisible y, por otra, expresan fervorosamente, en su acercamiento a la capital, una resolución
para no desaparecer en la marginación y en el anquilosamiento provincianos. De tal manera, algunos de
estos poetas se marchan durante los
sesenta y setenta al Distrito Federal,
mientras que otros, cuya decisión es
residir en Monterrey, lo frecuentan
periódicamente. (Ambas situaciones
son factibles en la actualidad.) Sin
embargo, como producto de un
planteamiento literario en donde se
pretendía rescatar la individualidad,
la libertad de creación y el uso de
la palabra como objeto, dichos poetas y escritores comienzan a gestar
un estilo propio, tanto así que en algunos casos las afinidades poéticas
resultan nulas; no así las temáticas
que, especialmente para el caso de
aquellos poetas que decidieron residir en la ciudad de Monterrey, se
fueron construyendo alrededor de un
elemento común: lo urbano, pero lo

urbano en Monterrey.
Frente a este marco han llegado
las siguientes generaciones de poetas, quienes han evolucionado nuestra poesía ahondando más en nuestros elementos especiales y, sobre
todo, construyendo e identificando
ciertas actitudes y respuestas nuestras frente a dichos elementos; concretización de suma importancia ya
que a partir de ahí la literatura comienza a conformar un proceso de
identidad cultural más consciente y
más crítico.
Ahora bien, cómo se inserta la figura y la obra de Andrés Huerta
dentro de dicho panorama. Habíamos señalado que el planteamiento
literario de los grupos de los años
sesenta se enfocó hacia una conservación y una actualización dentro de
la literatura nacional, pero además,
en la medida en que transcurrió el
tiempo, e inclusive inicialmente, dichos poetas fueron conformando o
dieron la pauta de nuestra poesía de
la región a partir de lo urbano. Andrés Huerta no fue ajeno a esta temática, empero resultó ser desde su
primer libro un fiel reconocedor de
su experiencia personal para supercepción poética. Autodidacta y originario de un pueblo famoso por su
· abandono y sus escasas lluvias dentro del estado, constituye su poesía,
al igual que sus compañeros de generación, con una voz propia, pero
a diferencia de ellos, ajeno o alejado de un trabajo académico formal
Y, por ende, de una poética por
construírse. La poética de Andrés
Huerta, como la de todo poeta lírico,

es su voz, que, para los conocedores de su poesía, nos resulta inconfundible e invariable. Los elementos
que conforman esta poesía son los
que rodean su mundo más cercano,
la casa, y en la casa aparecen el
pueblo, la mujer, el hombre, la
amistad, la cocina y Dios, entre
otros elementos. Su manejo literario es a partir de símbolos interrelacionados con situaciones vagas y
fugaces, sugerentes; no obstante, al
contrario de lo que se podría creer,
la poesía de Andrés Huerta es sumamente concreta, ya que acude a
nuestro espacio regional, mas no
para un uso de ambientación, sino
como único responsable de sus desasosiegos y de sus dudas y, como
residuo existencial, de sus respuestas. Esta poesía de elementos universales fielmente captados a partir
de la región, cobra gran importancia para el desarrollo de la literatura en Nuevo León en estos momentos, en que paulatinamente se ha ido
definiendo plenamente urbana, y de
un urbanismo muy particular. Y no
porque la literatura de Andrés Huerta sea su opuesto, sino porque es
nuestro primer punto de extensión
de nuestra literatura de la región.
Fuera de la temática de la ciudad,
existe una inmensidad de mundos
por narrar, por rescatar. La literatura neolonesa apenas comienza a
reconocerlos, como apenas comienzan a hacerlo las literaturas regionales del norte del país. Andrés
Huerta define estas circunstancias en
su obra, pero además define estas
circunstancias en su figura.

Para mi apreciación, existen tres
tipos de grandes poetas: el poeta de
poéticas, el poeta de muchos poemas, y el poeta vital, que sin ofrecer una extensa obra, es un poeta
necesario, y no porque sea un autor
académicamente rico para leer, sino
porque es un autor de intensidades,
que al final de cuentas es lo que busca enriquecer o rescatar la literatura,
esto es, nuestra experiencia poética.
El personaje de Andrés Huerta ha
corrido con la suerte de casi todos
los poetas de su generación y de los
venideros, al focalizarse en un reconocimiento y rescate literario de
nuestra región (para la gran mayoría, la ciudad) y mantenerse distanciado de los círculos literarios de la
ciudad de México cuyo centralismo en las relaciones literarias determina el conocimiento nacional de
determinados autores (el caso más
claro de todo esto se localiza en las
casas editoriales y las dificultades
que pasan los escritores provincianos para publicar) . Sin embargo, el
caso de Andrés Huerta es más significativo para la literatura neolonesa: es un poeta provinciano moderno dentro de la provincia, y sobre
todo es un poeta que no reniega de
su carácter provinciano en su sentido más regional y formativo; su ·
poesía refleja la parquedad y la franqueza del hombre norteño, si se pudiera sublimar al hombre norteño en
un tipo de hombre; pero en definitiva, es vivencialmente identificable
para nosotros; formativamente Andrés Huerta es el tipo de literato que
sólo hubiera podido serlo siendo
"poeta de nacimiento", com.9 suele decir la gente para autoexcluirse.

�RAZON Y FUNCION DE LA HISTORIA

Nicolás Duarte Ortega
De esta manera, Andrés Huerta po- es un poeta que vamos a tener que
dría ser un poeta académicamente leer para que nuestra experiencia virelegado y temáticamente menospre- vencia! se concretice en una expeciado, pero sucede todo lo contrario, riencia poética producto de nuestra
y ello es en parte el motivo que nos literatura de la región. Así, enconreúne en este homenaje.
tramos en él a un autor necesario y
que en definitiva estará dentro de la
La literatura neolonesa de los literatura neolonesa y del noreste.
ochenta en adelante ha emprendido Esto es inobjetable, aunque la hisun esfuerzo sorpresivo por rescatar toria de la literatura sea presumiy ubicar a sus autores, de tal forma blemente injusta ante la escasa obra
que aparecen antologías y estudios del gran número de poetas líricos
serios sobre su producción literaria. que han existido. Sin embargo, para
Este movimiento, que en definitiva el caso de Andrés Huerta, nuestra
es un proceso histórico general de incipiente historia literaria moderregionalidad conforme las provin- na lo rescata, como factiblemente lo
cias del país se van fortaleciendo en estamos haciendo; no obstante, la
su situación económica y social, y nueva distribución literaria que vi"políticamente" por iniciativa del vimos nos plantea la cuestión de
Gobierno Federal, conlleva a un cuándo poetas como Andrés Huernuevo planteamiento de nuestra his- ta (como lo son la gran mayoría de
toria literaria y del tratamiento de su generación y los venideros) senuestra nueva literatura nacional, rán registrados y valorizados por la
que sustancialmente son las literatu- literatura nacional. Y yo me responras autónomas que se están gestan- do: ellos no lo harán por sí mismos
do en las diferentes regiones del -en este sentido Andrés Huerta es
país. Andrés Huerta es un autor, bastante marginal con respecto a
curiosamente, por el que histórica- otros compañeros suyos de generamente debimos haber empezado a ción-, sino que nosotros lo hareconocer nuestra poesía moderna de mos por ellos, y no porque luchela región (toda experiencia poética mos para darles un lugar dentro del
inicial en la cultura de un pueblo es currículo de poetas contemporáneos,
desde la tierra y Huerta se integra sino porque serán necesariamente
a la gran tradición lírica española: objeto de estudio de la literatura naMachado, Manrique, Vallejo, Neru- cional para comprender nuestra lida), empero las condiciones son teratura de la región. Creo,
otras, y el mismo Andrés jamás hu- sinceramente, que en estos momenbiera subsistido como tal si hubie- tos Andrés Huerta está corriendo en
sen sido distintas. Andrés Huerta, forma definitoria e iniciadora esta
como poeta, nos ha aproximado por suerte.
su regionalidad, pero sobre todo,
por su intensidad. Es un poeta vital,
Inicialmente comencé esta ponenen toaa la extensión de la palabra. cia apreciando el "Homenaje a AnYo no sé si sea un gran poeta, pero drés Huerta" como una justificación

y un motivo. La concreción de nuestra literatura regional es la justificación de este homenaje; el hecho
de que Andrés Huerta sea nuestro
primer gran poeta vital es nuestro
motivo. Y ello resulta más significativo cuando se realiza en una provincia de nuestro estado (como
aprendiendo una lección), como sucede ahora, para fortuna de Andrés
Huerta y de todos nosotros, en el
pueblo de Doctor Arroyo.
Doctor Arroyo, Nuevo León, 5 de diciembre de 1992.

La historia de los no historiadores

¿Cómo denominar el pasado del
hombre? ¿Antigüedad, orígenes,
evolución? El discurso social e inclusive el discurso científico parecen no haber encontrado otro término más ad hoc que el de historia.
Cuando aludimos a las épocas más
pretéritas de la humanidad las llamamos prehistoria o cuando mucho
protohistoria.
Estas épocas primigenias no dejaron documentos escritos, pero sí
dejaron huellas; huellas que han rescatado la arqueología, la lingüística,
la paleontología, la antropología y
otras disciplinas. Mediante esas huellas hemos creído saber cómo vivía
el hombre antiguo. La antropometría nos ha acercado al conocimiento de la estructura del hombre de
hace 8,000 años, a calcular la longitud de sus brazos o la forma de su
cabeza y con el apoyo de la tecnología de frontera se ha podido reconstruir la caracterología facial de
un individuo. La arqueología nos ha
presentado las huellas materiales de
la creación humana. El montículo
ovoide de Jericó ofreció al investigador tiestos, cerámica diversa, varios esqueletos neolíticos, tumbas,
ladrillos, habitaciones, muros, etc.
de unos 5,000 años A.C., revelando una organización social que necesariamente incluía una organización política desarrollada para la
época.
La lingüística aporta pruebas de
las afinidades entre los pueblos.
Boas y Sapir, separadamente, han

encontrado pruebas confiables o reprobado otras que lo parecían. La
etnografia, con métodos científicos
identifica grupos sanguíneos o simplemente similitudes fenotípicas. En
todos estos ejemplos y en muchos
otros, hay una historia que no sale
de los historiadores. Más bien procede de diversos estudios que tienen como propósito el examen del
pasado humano en el intento por explicarse el presente humano. Es una
historia cuyas fuentes provienen de
otros lados y que toma como objeto
un tiempo muy anterior a la invención de la escritura. Es la historia
de los pueblos sin historia, porque
aunque no haya huellas todos los
pueblos las han dejado, pero el azar
o la investigación no las han puesto
ante nuestros ojos. La tesis de Rivet del paso del hombre por la
Antártida, tiene todos los fundamentos teóricos para ser aceptada, pero
carece de las pruebas antropológicas; empero quién podría asegurar
que en esa gélida región no estuviera el cadáver de un hombre como el
que se encontró hace poco tiempo
en Siberia.
En todo caso las acciones humanas prehistóricas aunque no ofrezcan documentos, revelan un quehacer cotidiano que puedo denominar
también historia. Quehacer humano que se desarrolla en una circunstancia detem1inada por un hombre
que la determina. El hombre es la
sustancia de la sociedad y la historia con o sin huellas solamente la hacen los hombres (Heller, 1985: 32) .
"La vida, la historia del mundo ...
se nos presenta como una serie de

acontecimientos ... siempre dramáticos y breves" (Braudel, 1989: 27).
Erich Kahler presume con meridiana claridad que aun Collingwood
confundía su idea de la historia
cuando decía que era un tipo de investigación o inquisición. Kahler
precisa que historia no es lo mismo
que historiografía o investigación
histórica ya que la primera ha de entenderse como el acontecimiento
mismo y no como investigación y
descripción. Para él la historia es
acontecer y el acontecer no aparece
aislado, sino ligado o aquello que le
precede y a aquello que le sigue, es
decir, un acontecer coherente, creado por una mente que lo construye,
lo hace concepto y en consecuencia
le da significado, lo comprende
(Kahler, 1985: 15).
Intuyo que la historia de los no
historiadores, la historia de millones de aconteceres humanos, merece también incorporarse a los discursos considerados "históricos " ,
aunque sea desde la perspectiva de
otras ciencias que la hagan, quizá,
tan rica como la propia historia de
los historiadores. Descalificarla
plantearía un problema de descalificación del pasado y éste (aunque
la discusión en un presente supuestamente posmodernista), parecería
no tener importancia, ofrece consigo unas cargas irrenunciables. Seguramente el fenómeno de la atomización nacionalista-étnica de algunos países ex-socialistas consume
parte de un pasado cultural, al que
por necesidades del presente se pretende retrotraer.

�La historia de los no historiadores es, en algún sentido, la carga cultural que subsume muchas expresiones de una parte del mundo que
no acaba de acceder a la moderna
modernidad.

La historia de los historiadores
La historia de los historiadores en
cambio ha construido un discurso
fundamentado en documentos, valorados más o menos, en cuanto a sus
cualidades compete, como fuentes
acabadas del hecho histórico. "Los
documentos son las huellas que han
dejado los pensamientos y los actos
de los hombres de otros tiempos"
(Langlois y Seignobos, 1897: 17),
presuponiendo que los pensamientos que no han dejado huellas, se han
perdido. ¿Será así? ¿Se habrán perdido realmente los pensamientos que
subyacen como ideales de libertad
de un pueblo? Pienso que no. La expresión mítica de "la Llorona", en
México, como una madre que clama la pérdida de sus hijos, no fue
pensada y escrita en documento
alguno, pero la leyenda sigue produciendo miedo en muchos círculos
pueblerinos de nuestro país. ¡Que
eso no es historia, sino literatura! Sí,
pero ¿acaso no encierra elementos
de historia de la cultura? ¿No habrá
en esa leyenda la transposición de
un acontecer real cuando las madres
mexicas perdieron a sus hijos en los
violentos y desiguales combates de
la caída de Tenochtitlan?

~

El concepto de hecho histórico,
inexistente al margen del documento, estuvo atado al criterio de una

historia principesca donde solamente los hombres significativos en la
vida pública dejaban huellas. Para
los historiadores positivistas decimonónicos el pasado solamente existía en cuanto hubiera documentos
que lo constatara, y si la heurística
del historiador era limitada, su recuperación del pasado también lo
sería.
La museográfica concepción de
los documentos es alterada cuando
comienza a entenderse que el historiador puede pasar a otras fuentes
que provienen, por ejemplo, de la
arqueología, cuyas huellas son inteligibles. El historiador de oficio se
apoya también en lo que otros ya
han escrito y captando sus interpretaciones puede ampliar sus preguntas al pasado. La idea de documento
alcanza entonces no solamente a los
papeles como huellas insustituibles
del pasado, sino a toda fuente capaz de ofrecer información (Marrou, 1954: 59); como señalaría certeran1ente Lucien Febvre, "la historia se hace con documentos escritos, sin duda. Cuando los hay. Pero
puede y debe hacerse con todo lo
que el ingenio del historiador le
permita utilizar" (citado por
Marrou). Ampliando pues, reconoceríamos que la historia de los historiadores se desliza de una fortaleza
documental acabada e incambiable,
hacia una pendiente en donde cualquier indicio podría ser revelador.
Tanto Marrou como Collingwood
coinciden en este punto.
La historia (me refiero al discurso historiográfico) más allá de con-

sideraciones factuales, busca resolver la interpretación. Esta se presenta como un problema práctico a la
historia. El "otro" es el documento,
fetiche para unos, o el documento
a secas para otros; el "otro" es también ese "otro" contemporáneo del
historiador que éste trata de comprender; el "yo" que descubre al
"otro" por lo menos intenta comprenderlo en alguna de sus partes;
el historiador hermeneuta interpreta al "otro" "documento" o al
"otro" "humano". En ambas otredades hay muchas respuestas a las
preguntas que el historiador pueda
plantearse desde el presente, pero
antes de contestarlas tendrá que resolver primero la cuestión de la
alteridad. La práctica de la historia
"sólo habría de comenzar con lapalabra noble de la interpretación"
(De Certeau, 1975: 88), interpretación matizada por las técnicas de
trabajo del historiador. Lo que ya
existe, la fuente, el documento, lo
dado, constituye el límite con la
creación; sobre la creación histórica pende como espada de Damocles
la técnica de investigación, por eso
De Certeau pondera la importancia
de la interpretación y de los recursos de que dispone el investigador.
Una historia serial, por ejemplo, resultará más rica y diferente si las series se trabajan en computadora, a
la que se le pueden programar infinidad de variables, que trabajadas
"a mano" por el investigador. Las
alternativas ofertadas por la máquina pueden llevar a interpretaciones
diferentes, al grado que el examen
de una misma fuente puede producir representaciones distintas, histo-

rias distintas. Entre las fuentes naturales y la naturaleza de las creaciones, está la técnica acompañada
de la intepretación y con ellas el discurso histórico, con nuevos significados.
Las formas de escribir la historia
han pasado desde el hecho histórico establecido por los documentos,
sellado por los documentos, inexistente al margen, hasta la historia
como construcción desde la posición
social del historiador.

La historia de la modernidad
Diría que si la modernidad se concibiera desde la invención del término, toda la historia a partir de la
quinta centuria de nuestra Era sería
moderna y moderna sería también
la etapa que se vivía (Habermas,
1990: 87; Zermeño, 1992: 10), porque es ahí cuando Hans Roben Jauss
identifica el surgimiento de la forma latina "modernus". Entonces
Herodoto, Tucídides, Platón, Aristóteles, Polibio, Tito Livio, Tácito,
San Agustín o Amiano Marcelino
formarían la plantilla de historiadores premodernos.
Moderna, desde este punto de vista ha sido la sociedad medieval, pero
también el renacimiento y los grandes descubrimientos geográficos.
"Toda fecha que permite separar
dos épocas es arbitraria, no hay ninguna que convenga más para marcar el comienzo de la era moderna
que el año de 1492, en que Colón
atraviesa el . océano Atlántico"
(Todorov, 1989: 15). Ya encarrila-

dos por la vía de las arbitrariedades, ción de nuevos estados nacionales,
el tránsito del paleolítico al neolíti- la sustitución del vapor por la
co o de la producción manufacture- electricidad, las redefiniciones geora a la revolución industrial, nos políticas o la planetarización del
pondrían también en el contexto de mercado.
diferentes modernidades. Iguales
modernidades encontraríamos por la
La historia occidental es la histovena creativa de los inventos: do- ria de las modernidades occidentamesticación del fuego o de las plan- les. En cuanto al pensamiento contas, los animales o el invento de la cierne, ha sido desde Alemania,
rueda, los barcos, la pólvora o la Francia o Inglaterra desde donde se
imprenta; siempre la sociedad hu- ha discutido el sentido de la modermana, construyendo nuevos elemen- nidad más moderna, la nuestra.
tos de la cultura material, ha estado
en el límite de lo viejo y lo moderno, La modernidad de la historia
alcanzando etapas en que ciertos hechos o inventos han ocasionado sig- En la modernidad la historia tamnificativos cambios en las relaciones bién se ha modernizado. Pasó de los
sociales.
relatos vivenciales y las biografías
a los estudios documentados. El siCada modernidad ha permeado las glo XIX le aportó las técnicas y méconductas humanas infiltrándose en todos del positivismo; el XX la relos valores o modificando las cos- cibió con las innovaciones del matumbres y tradiciones. La última terialismo y a los años intermedios
modernidad ondeó con las banderas le caracterizaron el historicismo o el
de la revolución francesa llevando relativismo. En los años finiseculasus ideales por el mundo occidental. res la historia cuestiona su propio
Porque las modernidades de que ha- sentido y validez.
blamos son de y para la cultura
occidental. El concepto de moderLa objetividad, la totalidad o la
nidad es europeo. Los fenómenos parcialidad se naturalizaron en una
causales de las últinlas grandes mo- disciplina que pretendió ser cientídernidades son europeos: el renaci- fica. El abordaje de las preguntas
miento, el descubrimiento de Amé- hechas al pasado se contesta con
rica o la revolución francesa.
nuevas técnicas que ofrecen nuevos
materiales, o bien, caras ocultas de
Después de 1789 una secuencia de los ya conocidos, cuyos efectos
etapas identifican los cambios im- revaloramos. Las ciencias auxiliaportantes para occidente. No es que res como la paleografía, la geograveamos a la modernidad como pro- fía, etc. han sido suplantadas por
greso, aunque todas las modernida- disciplinas que auxilian y no pocas
des lo han tenido. Esas etapas tie- veces intentan convertirse en la pronen que ver con los procesos de pia historia, como la sociología y la
descolonización, con la conforma- economía.

�El trabajo del historiador se ha
complicado y confundido; empeñado en estudiar el pasado se encontró de pronto ante un pasado fugaz
que borra, que niega sus huellas.
La cuestión de los hechos como
una categoría de análisis fue deslindando significaciones e importancias. Los hechos de los príncipes
fueron por mucho tiempo los importantes, hasta que en otro momento
se reparó en los hechos naturales que
incidían sobre la sociedad. Hecho y
acontecimiento alcanzaron diferenciación. La teoría del conocimiento
puso a contraluz la validez de las representaciones de los hechos históricos para reconocer o descalificar
su objetividad; la subjetividad del
sujeto historiador volvió a flotar
como un madero que se niega a
permanecer sumergido. La historia
moderna de los historiadores modernos se pregunta a sí misma si tiene sentido su existencia. Los hechos
presentes de la posmodernidad son
pasado de inmediato, pasado que no
interesa recuperar. Tal afirmación
de la teoría de la historia recuerda
(Meyer, 1955: 37) "los sucesos del
presente no son nunca históricos",
su historicidad ''sólo podrá juzgarla el porvenir, que es el llamado a
apreciar los efectos futuros de los
hechos presentes". El pasado fue
presente; el presente será pasado del
futuro y el futuro será presente
cuando nuestro presente se haya hecho pasado; el futuro podrá determinar si sus efectos son importantes
para su presente. ¿Qué es la historia? Se pregunta Carr, y se contesta:
''un proceso continuo de interacción

entre el historiador y sus hechos, un
diálogo sin fin entre el presente y el
pasado" (Carr, 1961: 40). La evolución teórica llevó a la historia a
desmitificarla y a poner en duda dos
de sus paradigmas. Ni predictible
acerca del futuro ni maestra del
pasado.
La función de la historia o la historia sin función

Presentaré en seguida dos alternativas sobre la función de la historia,
una de Michel de Certeau y la otra
de Joseph Fontana. Para De Certeau
la historia ha encontrado las posibilidades de desarrollo de las ciencias de la infom1ación, no buscando
más sus exclusivos y auténticos objetos del conocimiento que proveían a la ¡,ociedad del conjunto de
representaciones sobre su origen,
que daban una explicación redonda,
global, total, de la génesis y la caracterología de la sociedad. Ha perdido su butaca en el palco central de
la epistemología que "al perder la
realidad como substancia ontológica, trataba de encontrarla como
fuerza histórica" (De Certeau,
1975: 101). Su sentido totalizador
lo ha perdido también, no pudiendo sustituir a la filosofía en el diagnóstico sobre la significación y
sentido de las cosas. Ahora la historia torna modelos prestados de la
sociología, la cultura o la economía,
modelos que no genera ella misma,
los pone a prueba, como sección de
"control" de las ciencias sociales;
al aplicar modelos que no le pertenecen, la historia califica las cualidades del modelo ante condiciones

adversas, es decir, se constituye en
un laboratorio de ensayo de falsificación. De Certeau cita a Paul Veyne como el esteta del detalle, pero
del detalle que aparece como una
excepción en el contexto del análisis estructural, que ya no es surgimiento de una realidad, sino de una
diferencia; ya no se busca la representación total de una realidad, la información absoluta, sino las diferencias complejas. Con cierta ironía De Certeau acepta que tales diferencias sigan llamándose hechos,
aunque sea por respeto a la edad del
término.
Tomar modelos de otras ciencias
para la historia es darle a ésta una
función al lado de las otras como
auxiliar, experimentando con modelos económicos, sociales, que
prueban sus posibilidades, pero a la
vez ejerciendo una función crítica de
dichas ciencias y marcando los límites hasta donde pueden llegar.
Otro ángulo de la historia es su relación con otras ciencias donde contribuye a aclarar el pasado de las
mismas. La ecología como estudio
y conservación del ambiente espera
que la historia le construya su propia historia, su diferencia, lo que
mostraría la capacidad organizativa y creativa de la historia para las
ausencias de las ciencias actuales.
Puedo recordar al lector la existencia de la obra de Trabulse, Historia
de la ciencia en México, que intenta cubrir un hueco. "En efecto, la
historia parece tener un objetivo
fluctuante, cuya determinación se
debe menos a una decisión autónoma que a su interés y a su impor-

tancia para otras ciencias" (De
Certeau, 1975: 105).

nexiones (familia, religión, cultura,
etc.).

Fontana escribe su obra en 1981,
enfocando sus propuestas desde la
teoría de la historia, desde el pensamiento que sustenta las orientaciones de su trabajo, señalando sobre
la predictibilidad de la historia que
las equivocaciones sobre el futuro
resultaban de las equivocaciones de
comprensión del presente. Una errada lectura del presente era una errada lectura del pasado del futuro, por
lo que el futuro hecho presente ofrecía una realidad distinta a la que se
había pensado. Entonces era imperativo repensar la historia, hacia
adelante y hacia atrás, porque también se tenía una mala lectura del
pasado. Esas propuestas (Fontana,
1982: 247-263) se esquematizan
como sigue:

5°. Repensar el propio materialismo histórico destruyendo los viejos catecismos pero no por otros
igualmente catequísticos, sino con
las mismas herramientas construir
nuevos modelos.

1°. Reintroducir el estudio del estado cuyo papel es evidente en la
economía, como instrumento de represión o como entidad autónoma.
2 °. Repolitizar la visión de la
historia.

3 °. La historia económica no es
suficiente para examinar otras dimensiones humanas (sexo, familia,
locura, miedo, etc.) que han producido historias sectoriales que tampoco alcanzan una comprensión
completa del hombre.
4 °. Debe retomarse la imagen
global de la sociedad como lo propuso el materialismo histórico, pues
la sociedad es una red de interco-

6°. Replantearse la geopolítica de
1917, esto es, admitir la posibilidad
de nuevas formas de organización
del bloque socialista.
7 °. Rechazar las tesis de
"Annales": convertir a la historia
en una disciplina que sólo vea hacia sí misma. Por el contrario, hacerla herramienta para lograr el
cambio social.

8 °. Volver nuevamente al pasado para renovar nuestra visión del
mismo.

9°. Sacar a la historia de los esquemas que la envuelven, apuntando hacia el conocimiento de los
mecanismos de explotación, hacia
nuevas utopías, porque lo que triunfó no fue necesariamente lo mejor.
10°. Lo inmediato es rehacer la
historia del capitalismo y convertirla en una herramienta para la construcción del futuro.

planteamientos del Profr. Fontana
sufrieron un rotundo revés diez años
después de su publicación; no obstante, ciertos juicios suyos oteaban
con mirada de duda el socialismo
real, cuando indicaba que lo construido no era necesariamente lo
mejor. Resulta imposible diagnosticarle a la historia una sola función,
más bien parece que ha servido con
funciones diferentes a cada época de
su desarrollo. Cada época ha tenido en la historia la utilidad que ha
necesitado: testimonio de hazañas,
identificación heroica, magnificación política, conciencia del pasado o proyecto del futuro.
Viviendo este presente bajo fuego cruzado de interpretaciones: bloques geopolíticos que se desmoronan, potencias que envejecen, nuevas confonnaciones de mercado, regiones que han naturalizado la
pobreza, paradigmas que apenan, filosofías que no acaban de darle sentido al presente, la historia parece
que no tuviera ya razón de existir.
La polémica sobre la modernidad
y/o la posmodernidad no le dejan a
la historia, por lo menos, mayor
trascendencia, pero ya el siglo XXI
deslindará nuevamente si la historia
de nuestro siglo fue la Ultima Tule
que se conoció.

Ambas posturas, antagónicas en Bibliograña
extremo, nos dejan como inferencia la sensación de una discusión Braudel, Fernand. La historia y las
insoluble. La función de la historia ciencias sociales, Alianza, México,
será definida desde la posición so- 1989.
cial que el historiador ocupe. Los

�Carr, E.H. ¿Qué es la historia? Ensayos de historia te6rica, Editorial Seix
Barral, Barcelona, 1965.

Meyer, Eduard. El historiador y la historia antigua, Editorial Fondo de Cultura Económica, México, 1955.

Collingwood, R.B. Ensayos sobre la.filosofta de la historia, Barral Editores,
Barcelona, 1970.

Ortega y Gasset, José. "Prólogo" a
G.W.F. Hegel, Lecciones sobre la.filosofta de la historia universal, Editorial
Alianza Universidad, Madrid, 1980.

De Certeau, Michel. La escritura de la
historia, Universidad Iberoamericana,
México, 1985.

Childe, Gordon V. Teorfa de la
historia, Editorial La Pléyade, Buenos
Aires, 1986.
Fontana, Joseph. Historia, análisis del
pasado y proyecto social, Editorial
Crítica, Barcelona, 1982.
Habermas, Jürgen. "Modernidad versus posmodernidad'' en compilación de
Josep Picó, Modernidad y posmodernidad, Alianza Editorial, México, 1990.
Heller, Agnes. Historia y vida
cotidiana, Editorial Grijalbo, Colección
Enlace, México, 1985.
Kahler, Erich. ¿Qué es la historia?,
Editorial Fondo de Cultura Económica,
Colección Breviarios No. 187, México,
1985.
Kenyon, Kathleen M. Desenterrando a
Jeric6, Editorial Fondo de Cultura
Económica, México, 1966.
Langlois, C.V. y C. Seignobos. lntroducci6n a los estudios hist6ricos, Editorial La Pléyade, Buenos Aires, 1972.
Marrou, H.I. El conocimiento hist6rico, Editorial Labor, Barcelona, 1968.

Rivet, Paul. Los orígenes del hombre
americano, Editorial Fondo de Cultura Económica, México, 1978.
Todorov, Tzvetan. La conquista de
América, Siglo Veintiuno Editores,
México, 1989.
Zermeño Padilla, Guillermo. ''En busca del lugar de la historia en la modernidad", en lntroducci6n a la teoría de
la historia, Universidad Iberoamericana, México, 1992.

RESCOLDO
Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para
convertir en ceniza cualquier página, es el hombre quien
fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo:
guiño luminoso que nos dirige nuestro semejante desde el
ayer.
El poeta salmantino Pedro Garfias escribió a bordo del
buque que trasladaba a un grupo de republicanos
españoles, tras el desenlace de la guerra civil favorable a
la dictadura militar, un poema que con el paso del tiempo •
se convirtió en bandera lírica de todos los que encontraron
en nuestro suelo otra patria y, en muchos casos , la
definitiva.
Ofrecemos pues '' Entre España y México' ' a los lectores
como un plausible gesto de concordia, justo cuando
rememoramos, desde ambas orillas del Atlántico, aquel
encuentro o desencuentro de dos· culturas.

�ENTRE ESPAÑA Y MEXICO

Cuadernos de la Revista

DESLINDE 12

MONTERREY / ENERO-JUNIO / 1993

I

Quinto Centenario. • •
SEGUNDA PARTE

Pedro Garfias
A lxm:w del Sinaia

Qué hilo tan fino, qué delgado junco
-de acero fiel- nos une y nos separa
con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza.
Repite el mar sus cóncavos azules,
repite el cielo sus tranquilas aguas
y entre el cielo y el mar ensayan vuelos
de análoga ambición, nuestras miradas.
España que perdimos, no nos pierdas;
guárdanos en tu frente derrumbada,
conserva a tu costado el hueco vivo
de nuestra ausencia amarga
que un día volveremos, más veloces,
sobre la densa y poderosa espalda
de este mar, con los brazos ondeantes
y el latido del mar en la garganta.
Y tú, México libre, pueblo abierto,
al ágil viento y a la luz del alba,
indios de clara estirpe, campesinos
con tierras, con simientes y con máquinas;
proletarios gigantes de anchas manos
que forjan el destino de la Patria;
pueblo libre de México:
como otro tiempo por la mar salada
te va un río español de sangre roja,
de generosa sangre desbordada.
Pero eres tú esta vez quien nos conquistas,
y para siempre, ¡oh vieja y nueva España!
De Poesías de la guerra española

Viernes 12 de Octubre. A las dos horas después de media noche pareció la
tierra, de la cual estarían dos leguas. Amañaron todas las velas, y quedaron
con el treo, que es la vela grande y sin bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viernes que llegaron a una isleta de los Lucayos, que
se llamaba en lengua de indios Guanahan(. Luego vieron gente desnuda, y el
Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente
Anés, su hermano, que era capitán de la Niña. ( ... ) Puestos en tierra vieron
árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás ( ... ) , y dijo que le diesen por
fe y testimonio cómo él, por ante todos, tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey y por la Reina sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en los testimonios
que allí se hicieron por escrito.

Cristóbal Colón, Diario del primer viaje (1492-1493).
(... ) dijo Cortés a Motecuhzoma: // -¿Acaso eres tú? ¿Es que ya tú eres? ¿Es
verdad que eres tú Motecuhzoma? // Le dijo Motecuhzoma: // -Sí, yo soy.
// Inmediatamente se pone en pie, se para para recibirlo, se acerca a él y se
inclina, cuanto puede dobla la cabeza; así lo arenga, le dijo: // -''Señor nuestro:
te has fatigado, te has dado cansancio: ya a la tierra tú has llegado. Has arribado a tu ciudad: México. Aquí has venido a sentarte en tu solio, en tu trono.
Oh, por tiempo breve te lo reservaron, te lo conservaron, los que ya se fueron,
tus sustitutos''. ( ... ) / / Cuando hubo terminado la arenga de Motecuhzoma:
la oyó el Marqués, se la tradujo Malintzin, se la dio a entender. // Y cuando
hubo percibido el sentido del discurso de Motecuhzoma, luego le dio respuesta
por boca de Malintzin. Le dijo en lengua extraña; le dijo en lengua salvaje:
// -Tenga confianza Motecuhzoma, que nada tema. Nosotros mucho lo
amamos. Bien satisfecho está hoy nuestro corazón. Le vemos la cara, lo oímos.
Hace ya mucho tiempo que deseábamos verlo.

Informantes de Sahagún, citados por Miguel León-Portilla, en Visi6n de
los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista, versión del náhuatl de
Angel María Garibay K.
~

�500 J...ÑOS DE DESENCUENTRO

José María Infante
Primer desencuentro: espacial

de un mensaje de ese tipo.

Sabido es que Colón nunca llegó a América. Ese es el
primer desencuentro, el del que llega a donde no pensaba llegar y tampoco sabe dónde está. Hay ciertas interpretaciones que dicen que Colón mintió y otras que
se mintió a sí mismo; obviamente sólo el inconsciente
de Colón podría dar cuenta de esto, pero el resultado
es el mismo: calculó mal el tamaño del globo terráqueo,
de allí calculó mal la distancia entre Europa y Asia y
entonces llegó a un lugar que creía que era, pero no era.

Cierto es que en 1573 las ordenanzas de Felipe II sustituyeron el término "conquista" por el de "pacificación", tratando de mitigar los efectos del proceso
anterior, pero ya era relativamente tarde y, además,
tampoco se cumplieron, como ocurrió con muchas de
las disposiciones que se emitieron desde España.

En su carta del 15 de febrero de 1493 al escribano
de los reyes, Colón hablaba de haber llegado a Cathay
(China). Su descripción, entre ingenua y maravillada,
no da indicios de duda sobre el lugar en el que creía
estar. Tampoco preguntó a los que estaban dónde estaba, fonna habitual de saber dónde está uno cuando llega a un lugar que le es desconocido. América fue encontrada mucho después, cuando se le puso nombre;
paradójicamente, hoy se llaman a sí mismos americanos los que quizá menos títulos tienen para ello.

No debe pensarse que los españoles fueron especialmente sádicos con los nativos de América: en España
habían aprendido con los moros y judíos. En la rendición de Granada, el monarca Boadbil pactó con los
reyes Isabel y Femando una rendición que le aseguraba conservar ciertos privilegios a él y a sus súbditos,
como la religión y el mantenimiento de su patrimonio
cultural. El pacto fue letra muerta; el cardenal Cisneros desarrolló una política de integración y encuentro
muy especial, consistente en utilizar la Inquisición para
conseguir conversiones, expulsando o matando a los
remisos.
Tercer desencuentro: humano

Segundo desencuentro: religioso
La invasión española llevaba como objetivo, entre otros,
la "conquista espiritual" . El jurista de la corte española,
Juan López de Palacios Rubios, redactó un "requerimiento" en 1514, que establecía el procedimiento que
debían seguir los conquistadores españoles: debía
"leerse la cartilla" a los indios -que consistía en principios de la doctrina cristiana-, hecho lo cual, se les
pediría que reconocieran a la iglesia católica y al papa,
al rey de España como su rey y todo lo demás. "Si esto
hicieren, se les acogerá con amor cristiano; si se rehusaren, se les hará la guerra, se les tomará como esclavos y se los venderá" (Zavala, S. 1977). ¡Curiosa interpretación, sin duda, del amor cristiano! En nombre
de una religión de amor se cometieron las mayores
atrocidades: sabemos que una de las mejores formas
de inducir a alguien a la locura es proporcionarle un
mensaje simultáneamente contradictorio y creo que la
unidad de amor/violencia que se propuso a los habitantes de este territorio es la mejor muestra colectiva

Más de cien años despué:; de las instrucciones .de Juan
López, un monje benito que había viajado por América,
publica en Pamplona una obra dedicada a justificar las
acciones de los españoles:
.. . los indios eran "tan swnamente bárbaros e
incapaces, qua/es nunca se podrá imaginar cauer tal
torpeca en figura humana: tanto que los Españoles que
primero los descubrieron, no podían persuadirse que
tenían alma racional, sino quando mucho, un grado
mas que micos, o monas, y no formauan algunos escrúpulo de cebar sus perros con la carne dellos, tratándolos como a puros animales, hasta que haziendo
largas informaciones la Santidad de Paulo III declar6
que eran hwnanos, y que tenían alma como nosotros.
La qua/ estaua como una tabla rasa (segun dize Aristoteles del entendimiento que carece de toda cultura),
sin rastro de pintura de la Imagen, y semejanca de Dios,
que en los primordios de la naturaleza humana, de/ine6 a todos los humanos en las potencias de nuestra

abna. Y finalmente parece carecían de aquella luz natural congénita que dize Dauid, tienen todos los hombres por Gentiles y remotos que estén en la noticia de
la luz sobrenatural... Estando tan embueltos con tan
increybles vicios, y torpezas, que casi de todo punto
tenían muerta la luz de la raz6n natural".

La incapacidad para percibir al otro tal como es, lleva a dudar de la racionalidad de quien consideran el
creador del mundo. Y la resistencia a la dominación
se ve como irracionalidad: "as( fué forcoso los Españoles tomasen armas, o por mejor dezir, se hiciesen
temer y revenciar, donde la raz6n era imposible prevalecer. Que en tal caso dicen los doctores es muy
lícito".
Y se altera incluso la tradición de los escritores
eclesiásticos: sólo se cita a uno de ellos como apoyo,
olvidándose de todos los que tenían una concepción
distinta, incluyendo al mismísimo Tomás de Aquino.
De todas maneras, la conclusión es clara: los habitantes del mundo americano pertenecen a la categoría de
los subhumanos .
Por otro lado, no son pocos los historiadores o analistas de los sucesos de la conquista que insisten en que
parte de la ambigua fascinación que los españoles ejercieron sobre los habitantes de América se debe a tradiciones o ideologías religiosas a las cuales se acomodaban los recién llegados; confundidos con dioses, los
españoles fueron colocados en la categoría de sobrehumanos. Subhumanos/sobrehumanos: ¿puede haber un
desencuentro mayor?
Cuarto desencuentro: lingüístico
Había en América 133 familias lingüísticas; sin
embargo, para España siempre hubo una sola: el castellano. Si unimos a ésta el portugués, que es muy
similar, para los ibéricos el territorio americano tuvo
un_a sola lengua. Tratar de entender al otro implica, en
pnmer lugar, tratar de entender su lenguaje. Para encontrarme con otro tengo que intentar al menos hablar
en su lengua. Cierto es que Colón traía consigo tra-

ductores de lenguas asiáticas -que de poco le sirvieron-, lo cual puede ser tomado como anticipo de buenas intenciones, pero el resultado, de todos modos, no
fue ése.
Los misioneros procuraron aprender las lenguas
nativas, pero eran tantas y de tal complejidad queparecen haber abandonado rápidamente ese objetivo.
Tanto, que todavía en épocas recientes, una discutida
institución aún estaba tratando de traducir textos sagrados del cristianismo a las lenguas autóctonas del país.
La lengua, además de instrumento de comunicación,
es a la vez, entre otras cosas, vehículo de información.
Y la información ha sido y es uno de los elementos claves para la transformación de mundo, sea de la naturaleza, sea de lo social. La enseñanza de lenguas nativas
puede proporcionar a los receptores datos fundamentales. No hubo nunca preocupación por elevar las lenguas nativas a una categoría de igualdad y en las pocas
ocasiones en que se hizo, se suprimía cada vez que amenazaban insurrecciones. Por ello, Carlos III, en una Real
Cédula del 21 de abril de 1782 prohíbe la enseñanza
del quechua en la Universidad de San Marcos, cuando
las rebeliones de los Amaro se extendían cada vez más.
Quinto desencuentro: amoroso
Las relaciones entre españoles y americanos en lo amoroso estuvieron enmarcadas por la imagen equivocada
del otro. Los primeros relatos presentan a los diferentes pueblos americanos como amorales o carentes de
orden amoroso. Si Amerigo Vespucci vio que iban desnudos y que "siendo sus mujeres lujuriosas, hacen hinchar los miembros de sus maridos de tal modo que
parecen deformes y brutales", también observ6 que
"toman a tantas mujeres cuantas quieren, y el hijo se
mezcla con la madre, y el hermano con la hermana,
y el primo con la prima y el viandante con cualquiera
que se encuentra''. Pero
"Las mujeres, como te he dicho, aunque andaban
desnudas y son libidinosas, no tienen nada defectuoso
en sus cuerpos, hermosos y limpios, ni tampoco son

....

Ul

�tan groseras como alguno quizá podr(a suponer, porque aunque son carnosas, falta a la par de ello la
fealdad, la cual en la mayor parte está disimulada por
la buena estatura. Una cosa nos ha parecido milagrosa,
que entre ellas ninguna tuviera los pechos caúlos; y las
que hablan parido por la forma del vientre y la estrechura no se diferenciaban en nada de las vírgenes; en
las otras partes del cuerpo parecían lo mismo, las cuales por honestidad no menciono. Cuando con los cristianos podían unirse, llevadas de su mucha lujuria, todo
el pudor de aquéllos manchaban y abatían. ''

(Carta a Lorenzo Medici, 1503)
Probablemente de este relato surja un mito que se sostuvo por muchos de los viajeros, aun cuando fue desmentido por otros relatores: una mujer ávida de sexo,
sin límites a su deseo, sin ninguna norma, sin estructura familiar ni prohibiciones incestuosas ni de ninguna otra índole. Probablemente, es la contrapartida que
justifica la conducta de los españoles hacia ellas. Fueron objeto sexual en el sentido más burdo, pasadas de
uno a otro capitanejo sin ningún recato ni asomo de
preocupación. Eso sí, según relata Bernal Díaz del
Castillo, se cuidaban de bautizarlas y enseñarles "las
muchas buenas cosas de nuestra santa fe" antes de
utilizarlas. Me extraña que no hubieran encontrado una
salida más cristiana: es probable que si no las hubieran bautizado, no habría faltado algún teólogo que hubiese dicho que coger con indias no bautizadas no
constituía pecado.
Mujeres libidinosas/hombres puros. No era la primera vez en la historia humana, ni sería la última, pero
un encuentro así es imposible.
Sexto desencuentro: político

Ñ

11)

La conquista española no fue fácil. Desde el primer
momento hubo rebeliones, levantamientos, distintas
formas de resistencia. Entre el primer y segundo viaje
de Colón, el cacique Caonabó se rebeló en Santo
Domingo, en lo que constituyó la primera de una enorme serie de manifestaciones del rechazo a los invasores.

Ya en 1565, Manco Cápac, en nombre de la religión verdadera, se refugió en las selvas de lo que hoy
es Perú para iniciar un movimiento guerrillero.
El primer explorador del Río de la Plata, Juan Díaz
de Solís, fue atacado por chamías y guaraníes y toda
su expedición exterminada. Es claro que al menos algunos grupos indígenas tampoco tenían intenciones de
entenderse con los españoles. Curiosamente, por razones que desconoceremos por siempre, el más joven
de los expedicionarios, Alejo García, fue perdonado y
asimilado a la sociedad local -y murió luego atacado
por los payaguás cuando regresaba de la zona central
de Sudamérica-.
Obvio por obvios la descripción y el análisis de lo
ocurrido en México en este rubro.
La conquista de Perú por Pizarro fue un conjunto de
imágenes del otro equivocadas donde triunfó la capacidad española de juego sucio -en el cual no han sido
ni son los únicos, por supuesto-. El inca Atahualpa
había dejado internarse a Pizarro en la seguridad de que
cuanto más lejos estuviese de la costa y sus naves, más
fácil le sería derrotarlo. Le mostró su gran ejército con
el objeto de atemorizarlo y lo logró, al decir de su sobrino y cronista de la expedición, Pedro Pizarro:
"porque yo oí á muchos españoles que sin sentillo se
orinaban de puro temor''. De manera parecida a Cortés,
utilizó la confianza que el Atahualpa tenía en sí mismo
y sus fuerzas para atraparlo, invitándolo a Cajamarca,
donde lo emboscaría. Otro error de Atahualpa: avisado de que había soldados españoles escondidos, pensó
que era de miedo. Detenido Atahualpa, Pizarro exigió
rescate; se llenó un Cuarto del Recate con oro y por
supuesto, Pizarro no cumplió su promesa. Argumentando que el Inca quería engañarlo (! !!), lo condenó a
muerte.
Las campañas militares nunca tuvieron la intención
de negociar poder o condiciones, se basaron siempre
en la destrucción del vencido. La toma militar del territorio tuvo sin embargo un punto oscuro: la selva. Fue
allí donde los españoles no pudieron introducirse fá-

cilmente y todas sus expediciones terminaron en fracaso.
En ese territorio impenetrable, los españoles inventaron todo lo que su no poca fértil imaginación les
permitió: territorios de oro y riquezas inacabables y seres nunca vistos antes. Entre éstos creyeron percibir.
amazonas -nótese que era un error de percepción y
quizá no tanto de imaginación, ya que éstas estaban
inventadas-. Cierto es que las mujeres de muchas regiones selváticas sudamericanas combatían al lado de
los hombres, pero verlas como amazonas, o sea, cabalgando y con un seno mutilado para manejar mejor
el arco, no puede ser más que el resultado de proyecciones no fáciles de entender.
Hace escasamente un mes, los cables de las agencias noticiosas nos devolvían la visible realidad: el
86.4 % de los extranjeros a quienes se les ha negado
la entrada a España este año son latinoamericanos.
Conclusión: nos hemos visto las caras muchas veces,
pero nunca nos hemos visto el rostro. ¿Podremos encontrarnos alguna vez?
Referencias bibliográficas
DIAZ del CASTILLO, B. 1985 Historia verdadera de
la conquista de la Nueva España, México: EspasaCalpe.
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México: Planeta.
KONETZKE, R. 1972 América Latina, 1/. La época
colonial, México : Siglo XXI, Historia Universal Siglo XXI, 22.
KRICKEBERG, W. 1973 (1956) Las antiguas culturas mexicanas, México: Fondo de Cultura Económica.
NACHER MALVAIOLI, G. von 1990 Don Crist6bal
Col6n, Guadalajara; Font.
RICARDO, R. 1986 La conquista espiritual de México,

México: Fondo de Cultura Económica.

RODRIGUEZ MONEGAL, E. 1984 Noticias secretas
y públicas de América, Barcelona: Tusquets.

SOUSTELLE, J. 1984 (1953) La vida cotidiana de los
aztecas en vísperas de la conquista, México: Fondo de
Cultura Económica.
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sudamericanas, México: Fondo de Cultura Económica.
ZAV ALA, S. 1977 Filosofía de la Conquista, México:
Fondo de Cultura Económica.

�DIALECTICA DE LA CONTRADICCION
=:=::

-fvlNIM.:os., .A.SOÑAJI:/ :t.. f,
Tochihúit~in::Coyolchiuhgui
As(lo dejó.dicho Í'.ochihuiÚin♦,~Jo.dejó.:dicho Coyolchtuhqui:·· ·
De pronto salimos del sueño,

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$Ólo·vinimos.a.,~ar;: ,

ño'es clértó. no''~ cie~·
que vinimos a vivir sobrela tietµ •.
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Alejandra Rangel

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La perspectiva del análisis en tomo al V Centenario se
realizará como intento por decodificar las ideas, las visiones y las mentalidades que la cultura europea había
manifestado durante el siglo XV. 1492 implica el final
de un siglo y el próximo principio de otro. ¿Qué sucedía en el plano de las ideas? ¿Qué discusiones se forjaban y en torno a cuáles temas? ¿Qué influencias
pudieron sustentar las acciones, sueños e imágenes de
los conquistadores? ¿Permite el contexto histórico de
la época los argumentos utilizados para justificar la
conquista?

Es necesario aclarar que en este trabajo se parte de
los siguientes supuestos: 1) Las ideas pertenecen, se
relacionan y se gestan dentro del contexto histórico de
la época. Jamás son entidades abstractas desconectadas de su realidad histórica. 2) La Edad Media corresponde a un período muy amplio clasificado como temprana, alta y baja Edad Media donde es imposible aceptar un bloque ideológico unitario, durante todo el
periodo, en el cual no existen las rupturas, crisis y manifestaciones en el orden de lo social, económico,
filosófico.
Hacia finales del siglo XIII se percibe, en Europa,
una crisis de origen político, social, económico y
espiritual. Las grandes transformaciones ocasionadas
por las cruzadas y la aparición de una rueva clase social dedicada al comercio y a los bienes manufacturados intentan mejorar las condiciones de vida a través
de los oficios y el comercio. La acumulación de riquezas por parte de esta nueva clase comienza a generar
un conflicto con la nobleza y los problemas se agudizan cuando las ciudades empiezan a crecer, originando concentraciones urbanas, deserción en el campo,
escasez, de modo que la monarquía va cediendo hasta
convertirse en la protectora y aliada de la burguesía.
Es en el siglo xm cuando las universidades cobran
vigor y establecen un programa de investigación de la
escolástica, proponiéndose el uso acrítico de la razón
Y la aceptación de la doctrina cristiana. Investigación
racional autónoma integrada en el marco de la conversión de los infieles a quienes era preciso ofrecer la doc-

trina cnst1ana mediante argumentos racionales. Se
imponía comprender la fe, ejercitar la razón para perfeccionarla y aumentar el número de creyentes. Tiempos de reforma que propician nuevas fases históricas:
la idea de la conquista cristiana del mundo versus la
idea de la huida del mundo. (Ciudad de Dios-Celeste
y Ciudad del Mal o Terrena).
La conquista cristiana nos habla del espíritu de cruzada como rasgo más significativo de la alta Edad
Media. Espíritu que se forjó al final del siglo XI pero
que fue elemento director de la conducta durante el XII
y el XIII.
El objetivo del caballero no debía ser ya solamente
la hazaña por la hazaña misma, la conquista, la gloria.
El objetivo ahora trascendía a la conquista del Santo
Sepulcro, defensa de la fe, destrucción de los infieles.
Se manejaba un heroísmo hacia la fe, el encanto de la
aventura, el misterio del mundo, los lugares ignotos,
tierras inimaginables, el mundo después de la muerte.
Durante la temprana Edad Media, la Iglesia sostuvo
una concepción ideal del orden universal aspirando a
realizarlo en el reino del espíritu y sin ilusiones de poder terrenal. La vida del individuo se inserta dentro de
este sistema con esta misma conciencia.
Con los musulmanes, ante cuya ofensiva tendieron
a unirse los cristianos, renace el espíritu heroico y surge una sociedad basada en la desigualdad jurídica y en
el reinado de la fuerza.
A finales del siglo XIII se contaba con la presencia
de nuevas fuerzas sociales y económicas, una burguesía fuerte y una clase popular humilde. La burguesía
representaba una nueva concepción de la vida, de los
problemas y de los valores. Crecía una clase intelectual que empezaba a adquirir importancia y el precapitalismo que se desarrollaba involucró una concepción mercantilista que algunos monarcas supieron aprovechar con visión de intereses.
Estos cambios dieron origen a luchas entre el sen-

�timiento religioso y el profano. Se perfila una orientación hacia la investigación y observación de la naturaleza que se corresponde con el movimiento empirista
iniciado en la filosofía por Roger Bacon (siglo XIII),
que admite a la fe como único fundamento del conocimiento de Dios y la experiencia como vía del conocimiento de la realidad. Tensión entre las concepciones
teístas trascendentalistas y las naturalistas e inrnanentistas.
&gt;-,
La crisis perdura desde mediados del siglo XIII hasta finales del siglo XV. Finales del siglo XV, porque
si bien en algunas ciudades italianas se gestaba un movimiento muy profundo, en otras regiones persistía la
mentalidad medieval. Sin embargo era clara la ruptura
que se iniciaba entre un imperio débil y un papado en
crisis.
El siglo XIV se caracterizó por insurrecciones de las
burguesías y del campesinado, el ensayo de nuevas concepciones científicas claramente naturalistas, las ideas
de un nuevo orden político y religioso. Esto vino a representar una lucha entre sentimientos, creencias, ideas
encontradas y contradictorias de un mundo eminentemente religioso y su nueva propuesta profana. Uno de
los síntomas representativo de esta decadencia, ya en
el siglo XV, lo constituye la emergencia de las tesis
utópicas de Tomás Moro, Maquiavelo, Erasmo de
Rotterdam, Martín Lutero. Sin hacer a un lado la contribución nominalista de Occam (siglo XIV) pues sus
tesis ayudaron a proponer un espacio de indeterminación y de libertad.
Jacques Le Goff, historiador, especialista en la Edad
Media, habla del hombre que en el siglo XIII no admite sin discusión el dominio de las jerarquías supe_riores y de la autoridad. Durante mucho tiempo nos
dice: "la forma principal de contestación y de rebeldía fue la religiosa, la herejía. Después en el marco
feudal, vino la rebeldía del vasallo contra el señor culpable de abuso o negligencia, y en el universitario, la
contestación intelectual. Finalmente vino la rebelión
social, en la ciudad y en el campo: sublevaciones,
motines, revueltas de obreros y campesinos. El gran

siglo de la rebelión fue el XIV, de Inglaterra y Flandes
a Toscana y Roma. El hombre medieval había aprendido a ser, si se le daba la ocasión, un rebelde. " 1
El siglo XV es el tiempo del humanismo, del individualismo, de la libertad y paradójicamente el de la conquista de América. Siglo de conocimientos técnicos que
asume una actitud frente a la cultura del pasado, una
conciencia histórica con un sentido de individualidad.
Siglo que transmite una especial sensibilidad estética
y presenta un periodo nuevo en la historia de la cultura
y del pensamiento. ¿Existe alguna relación entre estas
actitudes y la destrucción de códices, templos, esculturas, pinturas a la llegada de los_, españoles?
Una de las influencias importantes de este siglo fueron las tesis de Erasmo de Rotterdam (1469-1536),
quien a través de ellas pone de manifiesto la decadencia moral del mundo de su tiempo y especialmente de
la Iglesia; propone el regreso a la sencillez y a los orígenes del cristianismo primitivo·. En su obra más importante, Elogio de la.locura, sostiene que la vida humana individual y social se funda en mentiras, ilusiones o imposturas que ocultan la realidad y constitt1yen
el atractivo de la vida. La verdadera religiosidad es fe
y caridad y no oraciones o limosnas orientadas hacia
el mensaje de los evangelios. Polemiza contra el entrenamiento de la cultura teológica en relación a las disputas doctorales que no promueven ni refuerzan la fe
religiosa. Invita a los miembros de la Iglesia a no desear imperios, oro o posesiones sino la salvación. Buscar el espíritu porque allí está la verdad.
Erasmo espera la renovación del hombre, su reforma o renacimiento para poder restaurar la auténtica naturaleza humana. Señala la paz religiosa universal como
vía para la conciliación y la concordia de las diversas
experiencias religiosas del género humano. Debemos,
nos dice, rasgar el velo de las mentiras y enseñar la
realidad que ocultan.
La pregunta sería si estos argumentos concuerdan con
el debate iniciado, al llegar a América, respecto a la
racionalidad de los indios o a la imposición de credo

y religión a la cual fueron sometidos.

El humanismo renacentista está estrechamente ligado a una exigencia de reforma política, se quiere renovar al hombre no sólo en su individualidad sino
también en su vida social. Se emprende un análisis de
la comunidad política para descubrir su fundamento.
Historicismo y iusnaturalismo son los dos aspectos innovadores en los que se concreta la voluntad política
del Renacimiento. El derecho natural base de toda comunidad humana se corresponde con las leyes de la
razón.
Uno de los cuestionamientos importantes que nos lleva a relacionar estas ideas con el momento de la Conquista de México, corresponde a la argumentación
acerca del derecho natural y de gentes, pues al negar
racionalidad y capacidad al indígena se establece, a través de estos debates, la posibilidad para despojarlos de
sus propiedades, tierras, riquezas.
Respecto a esta renovación política se proyectan los
trabajos de Maquiavelo (1469-1527); representan una
nueva época del pensamiento político y una separación
entre lo político, lo religioso y lo especulativo. Lapolítica como ciencia autónoma de la moral. Proposiciones que coinciden con el contexto de algunas ciudades
italianas y muestran la crisis social de la época. Crisis
entre lo que debía ser y lo que era. De aquí que los
gobernantes o príncipes debían actuar conforme a las
necesidades dictadas para conservar el poder, haciendo uso de la voluntad y de las pasiones para poder
gobernar. El hombre para Maquiavelo no es ni bueno
ni malo, pero en la práctica tiende a ser malo. Por consiguiente el político no puede tener confianza en los aspectos positivos del hombre sino en los negativos y
aétuar de acuerdo a ellos. Más le vale al gobernante
ser temido que amado. La virtud del gobernante dista
de ser la virtud cristiana. Su virtud se relaciona más
con la habilidad y la razón. El común de los hombres
es desleal, codicioso, traicionero.
Los españoles en el momento de la conquista se muestran desleales, ambiciosos. Podemos ver reflejadas las

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�tesis de Maquiavelo en las negociaciones de las bulas
alejandrinas, los derechos de la corona de España, las
disputas originadas por el monarca respecto a dominios e imperios. Gobernantes del viejo y nuevo mundo
que aparentando tener todas las cualidades: religiosos,
fieles, piadosos, leales, están preparados para volverse lo contrario. Movimientos necesarios para justificarse frente a los europeos.
Finalmente proponemos la obra de Tomás Moro
(1478-1535), inglés y humanista, quien en su obra más
importante, Utopfa, plantea una realidad imaginaria,
un lugar que no es. Dibuja una sociedad donde exista
la igualdad de los hombres y la ausencia de la propiedad privada. Señala los males de la época y los criterios para curarlos, convencido de que bastaría seguir
la razón y las leyes de la naturaleza para evitar los males sociales. Predica la tolerancia religiosa y excluye
la persecución por las creencias.
¿Reflejan acaso estos pensamientos la argumentación
de los españoles acerca de la servidumbre natural tomada de la filosofla de Aristóteles? ¿O bien los debates en torno a los hombres bárbaros? ¿La sujeción de
lo imperfecto a lo más perfecto? ¿Habla de ello laposición de los monjes quienes a pesar de considerarse
humanistas no cuestionaron la imposición que ellos también realizaban al obligar a los indios a negar su religión y a aceptar por la fuerza la d~ ellos?
La dialéctica de la racionalidad en la conquista no
procede de la lógica ni de la experiencia, sino del momento en el cual irrumpen los aspectos contradictorios
de la realidad para irse sobreponiendo uno sobre el otro
sin posibilidad de conciliación. Podríamos decir que
todo el proceso se presenta como forma viva de la contradicción que se va desarrollando, desplegando, mos. trando una época, unas visiones que no corresponden
del todo al conjunto de elementos históricos al finalizar el siglo XV. ¿Cómo evaluar, como ya lo han propuesto otros, el error colectivo? ¿Será error, enmascaramiento o simple farsa?
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La conquista refleja y expresa el movimiento de la

contradicción, todos sus procesos están formados por
elementos contradictorios y antagónicos, pugna entre
contrarios que finalmente llegan a identificarse. Transformación entre opuestos, destrucción y surgimiento de
lo nuevo. Identificación de las propiedades antagónicas por la coincidencia de sus características. Cada proceso concreto es una unidad de elementos contrapuestos.
Desarrollo continuo de un conflicto entre fuerzas, movimientos, impulsos, influencias de sentido opuesto.
La conquista puede verse como una deformación
ideológica, como conjuntos de enunciados que expresan ciertas creencias y cumplen una función social. Ideologías que representan, reflejan, interpretan y analizan
las relaciones sociales donde las estructuras del poder
ocultan tanto como revelan.
"Porción de la estrategia de poder que unos emplean
contra otros. Aparece como moralidad o virtud predicada pero oculta moralmente las ansias de poder y
de dominio. La historia la escriben los triunfadores pero
la hacemos todos. Por eso la memoria histórica es arma
de resistencia irrenunciable." (Canetti, 1982). De aquí
que no se pueda permitir la neutralidad frente a nociones como descubrimiento, invención, conquista, invasión. "El presagio de América es apertura a un futuro
que debe ser inventado desde nuestras propias tradiciones reconstruidas. He aquí el magno debate apenas
iniciado. " 2

Duby, Georges. Hombres y estructuras de la Edad Media.
Ed. Siglo XXI. México, 1978.
Fossier, Robert. La Edad Media. Ed. Crítica. Barcelona,
1988.

Le Goff, Jacqucs. El hombre medieval. Ed. Alianza. Madrid,
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Zea, Leopoldo (compilador). El descubrimiento de América y su sentido actual. Ed. F.C.E. Tierra Firme. México,
1989.

Notas
1

Cannetti, Elfas. Masa y poder. Barcelona, 1982.

2

Cerutti Gulldberg, Horacio. "Presagios de descubrimientos y tópicos del descubrir" en El descubrimiento de América y su impacto en la historia. Leopoldo Zea (compilador), &amp;l. F.C.E.
México, 1991.

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Zea, Leopoldo (compilador). El descubrimiento de América y su impacto en la historia. Ed. F.C.E. Tierra Firme.
México, 1991.

�:-=-

Columbus ·
Ok:tober 1492

COLON. 12 DE OCTUBRE, 1492
Georg Heym :.
\=-

Meere;

Nicht mehr_die Sa1zluft, nicbt die oden
drauf Winde stürmen hin mit schwanem Schall.
Nieht mebi der gro&amp;n Horizonte Leere,
drius langsam krooh des cunden Mondes Ball.

No más.aire salobre ni mares desiertos: ,.
desde lo alto precipítanse vientos de oscuro rumor. .
No rnás'va·siós horizonws vacíos:' .
.. ··=t
lentamente''se desliza la redonda pelota de la luria. · '
.

-

~ ~~ ~

• ....

.

:-f

~

..

Ya vuelan grandes pájaros sobre las aguas
con animadas alas ~~ azul prodigioso. .
Y blancos cisnes gigantes con el pálido
plumaje suave que como arpa dulce suena.

.~-~-

1

..

Schon tliegen gro6e vapJ aufden Wassem
mit wundeibarem Fittich blau beschwingt.
Und we.iOe Ríesenschwane mit-dem bJassem
Gefieder sanft, das sü8 wie Harten klingL
~i: ~~J.: \.
·. :; : ~i=~ ~:~~4: ·
Scbot1 tauchen andre Steme auf in Choren. .
die stumm wie Fische an demHimmel zieb.rC'' F
Die müden Schiffer schlafen, die betoren...,.
die Wínde, !ichwet VOó breiinendem Jasmin.

--::=

·

Y brotan otras estrellas en el coro;
~~-·si_lencio cruz.ar¡ como peces por,el cielo.
Los fatigados navegantes dormitan ~mbelesados
por densos aires de encendido J~ín.

:~.

.:¡

~ Bugspriet v&lt;m1e traumt der Oen~r
ifr Nacht hinaus, wo íhm zu FMen bfih.n
im gn1nen Wasser BJumen, dünn wie-Gláse.r,
und tief im Grund die wei.Ben Orchidetin. ,/"

.·

~J
~fm Nachtgewolke spíegeln groJ3e StMte, t

En la proa sueña altjvo e.1 g~novés, .
enmedio de la ñoc~. Á. ·sus pies hínchanse
. .
flores 'en el agua verde, delicadas como cristales~ fl +
Y en el fondo más profundo, blancas orqufdeas; ·

fem, weit, in goldnen Himmeln wolkenlos,
und wíe ein Traum Yetsunknet Abendrote ·••·
die gotdnea T~dicher Mexíkos.

...
::-

-- ~.-Et
Resplandecen, entre Jos·'nubarrones de la noche, grandes ciudad~s
.l~janas, ~r~idas en el dorado cielo sin nubes. ,, .?: %
Y como en un sueño de ensimismado crepúsculo, •·
.t ··lis doradas ctipulas de los templos d¿ México. ·=
·)i ' {~:: (i} :t
El haz de nubes se. ~uµd~ ~~(el mar. Y alo lejos
~sdeµ,_
de una luz teinblorÓsá .desde el ag~a blanca,
111ásun pequeño fuego tiernó_, igual a ·unas 'estrellas. . +
)~: ih
Ahí duerme en J?8Z, tod~vía, El Salvador.

=:;;t
~

Versión de M~uel Cónrrubias

t·

··=·=•i:

•.,,

w:· -~ ·;·

{?as Wolkenspiel ve.rsink~_im Meer, Doch feme
zittert eín Licht im Wasser wei.6 empor.
Ein kleioes Feuer, zart gleicb einem Stemei
Dort scblwnmert noch in Frieden Salvador•

�¿QUIEN LLEGO POR DONDE SALE EL SOL?

Manuel Contreras Ramos
La importancia de definir a qué llamarle encuentro
Cuando Cristóbal Colón besó la tierra de este continente sin saber a dónde había llegado, marcó no solamente el límite de la mar océana de la que sería luego
almirante sino también el del humanismo de su tiempo.
España, colocada como involuntaria cabeza de playa de la historia, enfrentó el hecho como mejor pudo
y nunca como desde entonces fue tan claro que el saber no siempre marcha hombro con hombro con los
actos.
Inicialmente, el pensamiento occidental, amodorrado aún por la Edad Media se conmovió mínimamente.
El llamado viejo mundo asumió el hallazgo colombino
como un auténtico descubrimiento, es decir, como si
del otro lado del mar yaciera un territorio salvaje, pletórico de riquezas y vacío de significantes.
Como efectivamente no había en su estructura simbólica elementos que dieran cuenta de lo que a sus sentidos se ofrecía, hubieron de pasar años y muchos
hechos, algunos asombrosos y otros vergonzantes, antes de que las luces de Europa se percataran de que las
carabelas de Colón habían topado con un verdadero litoral simbólico, es decir, con el borde de dos conjuntos de significaciones que su travesía permitió que se
pusieran en contacto.
Fenómeno de extraordinaria importancia éste que
toco, pues la carencia de significantes que se comenzó
a llenar con el furor bautismal desatado en los españoles no se limitó sólo a los nombres, sino que incluyó
también la incorporación estructural de todos los misterios que guardaba lo nombrado.
Y como la ciencia, que por cierto aún hoy dista mucho de llenar los huecos explicatorios de las cosas de
la naturaleza y ctµintimás de los actos de los hombres,
estaba aún a siglos de distancia de enseñorearse sobre
el afán indagatorio de la raza humana, lo que predominó como base de las interpretaciones españolas fueron sus creencias.

Llegó sin embargo un tiempo en el que los sabios de
Europa ya no pudieron mantenerse al margen y esto
fue cuando Cortés los hizo partícipes de su asombro
en el momento de su encuentro con seres a los que era
imposible calificar como salvajes . Y fue tal el efecto
de su testimonio que Occidente, desperezado, se vio
obligado a recurrir al pensamiento antiguo en esa conmoción que después se llamó Renacimiento.
Pero si bien es cierto que ese momento luminoso fue
capaz de reencender en Europa el interés por las ideas,
también lo es que la rápida consumación de la conquista cerró la posibilidad de que la cultura perdedora, ya
descabezada, llegara a participar activamente en el rumbo que siguió el cuestionamiento.
Tomando en cuenta lo anterior, yo les propongo que
utilicemos el término encuentro no para describir lo que
pasó en el Caribe en 1492 sino para explicar lo ocurrido en México en 1519, con Cortés y Moctezuma
como protagonistas principales.

dueños de la historia hasta hallar allí la manera en que
significaron el encuentro los vencidos.
Les anticipo que en la lectura de los documentos he
intentado ubicar los testimonios de hechos que me parecieron misteriosos, no totalmente inteligibles, como
si se tratara de colo;:ar en un rompecabezas las piezas
a las que es más difícil encontrarles acomodo, pues partí de la idea de que es allí donde se nos muestran los
enigmas que hemos de volver a pasar por el tamiz de
lo que ahora sabemos.
Lo asombroso será pues mi derrotero y en su escudriñamiento me valdré del psicoanálisis, cuerpo doctrinario que desde este siglo dio a lo subjetivo un nuevo
status en el terreno del acervo humano. Situado desde
allí, desde el conocimiento de los determinantes del
sujeto, intentaré abordar el vínculo entre la singularidad de ciertos actos y las repercusiones que a nivel social éstos tuvieron.

Los monólogos del encuentro
iY vaya si hay datos en la historia de ese efímero periodo que exigen que volvamos a ocupamos de ellos!
Eventos que permanecen luminosos como si en ellos
el tiempo pareciera detenido en espera de nuevos intentos de desciframiento.
Los hechos son los hechos, sí, pero la historia al consignarlos no solamente los relata sino que también los
interpreta y a resultas de ello sucede que a menudo nos
quedamos atrapados en los mitos del pasado hasta en
tanto se amplían los límites de nuestro saber en el
presente. Entonces, hacer que se modifiquen los significantes que aprisionaron a la historia no es precisamente cambiar lo acontecido pero sí darle un nuevo giro
a sus efectos.
Situémonos pues en ese lapso, breve pero definitorio del destino, en el que verdaderamente estuvieron
frente a frente dos culturas, dos concepciones distintas
de las cosas; los días en los que todavía cualquier desenlace pudo ser posible; aunque para ello tengamos
que hurgar en la versión de los que se quedaron como

El hecho más asombroso ocurrido en los albores de la
llamada guerra de conquista es que el resultado del enfrentamiento estuvo definido antes de haberse librado
cualquier combate decisivo entre los principales
contendientes. Cortés y su banda penetraron hasta el
corazón mismo de Tenochtitlan rodeados de todo tipo
de atenciones por parte de los aztecas no obstante los
ominosos signos de sus aviesas intenciones; su inocultable codicia, lejos de ser desalentada fue continuamente estimulada con todo tipo de regalos por parte de
Moctezuma, y la ciudad misma, más grande que cualquiera de las de España en esa época, fue puesta en sus
manos por su propio gobernante.
Ya instalados con todo lujo en ella, se les ofreció
cuanto quisieron, les fueron mostrados sus dominios
y sus minas, se les dio el usufructo de sus tributos e
inclusive Moctezuma, ignominosamente preso por aquellos extranjeros que traicionaron su hospitalidad y su
confianza, todavía se ofreció a ayudar a Cortés, su
carcelero, a enfrentar a sus propios coterráneos que des-

de Veracruz amenazaban con venir a disputarle su botín.
De los motivos para tan extraño comportamiento de
aquel poderosísimo señor sólo quedaron en las crónicas algunas de sus palabras, perdidas entre un cúmulo
de pequeñas historias de soldados ávidos de gloria que
sin tamaños para entenderlo supieron, eso sí, aprovecharse bien de sus anhelos.
No me extenderé en las interpretaciones que los aventureros españoles dieron al recibimiento de que fueron
objeto en la maravillosa capital de aquel imperio, porque además de ser muy conocidas no se trata aquí de
cuestionar si fueron o no dignos protagonistas de la epopeya que les tocó vivir. Baste decir que de acuerdo con
sus propias crónicas, Moctezuma II nunca concibió
como determinante de sus actos la ayuda que los expedicionarios habían recibido de sus sublevados súbditos ni de sus enemigos tlaxcaltecas y que él mismo
calificó de "niñerías" propias de la plebe todo cuanto
se rumoraba de la invulnerabilidad, divinidad y sobrenaturales armas de los recién llegados.

La salvación del padre salvador
Pasemos mejor a la lectura de esas perlas documentales en donde el discurso del tlatoani nos revela la cara
oculta de lo acontecido.
Cuenta Cortés lo ocurrido el día de su llegada a
México-Tenochtitlan:
Y dende a poco rato, ya que toda la gente de mi compañía estaba aposentada, volvió con muchas y diversas joyas de oro y plata, y plumajes, y con hasta cinco
o seis mil piezas de ropa de algodón, muy ricas y de
diversas maneras tejidas y labradas, y después de me
las haber dado, se sentó en otro estrado que luego le
hicieron aW junto con el otro donde yo estaba: y sentado prepuso en esta manera: "muchos días ha que por
nuestras escripturas tenemos de nuestros antepasados
noticia que yo ni todos los que en esta tierra habitamos no somos natuales de ella sino extranjeros, y venidos a ella de partes muy extrañas: y tenemos asimismo

�que a estas partes trajo nuestra generaci6n un señor a otras casas donde vivo: aquí sereis proveído de tocuyos vasallos todos eran, el cual se volvi6 a su das las cosas necesarias para vos y para vuestra gente.
naturaleza, y después torn6 a venir dende en mucho Y no recibais pena alguna, pues estais en vuestra casa
tiempo, y tanto, que ya estaban cansados los que ha- y naturaleza." Yo le respondí a todo lo que me dijo,
bían quedado con las mujeres naturales de la tierra y satisfaciendo a aquello.que me pareci6 que convenía,
tenían mucha generaci6n y hechos pueblos donde en especial en hacerle creer que vuestra majestad era
viv(an, y queriéndolos llevar consigo, no quisieron ir a quien ellos esperaban: y con esto se despidi6 ... 1
ni menos recibirle por señor, y as( se volvi6: y siempre
hemos tenido que los que de él descendiesen hab(an de
Al día siguiente, en su segundo encuentro, Cortés se
venir a sojuzgar esta tierra y a nosotros como a sus hizo presente en el palacio de Moctezuma. Dejemos
vasallos: y según de la parte que vos decís que venis, que Berna! Díaz del Castillo nos cuente lo que ocurrió:
que es a do sale el sol y las cosas que decis de ese gran
señor y rey que acá os envi6, creemos y tenemos por
Como Moctezuma lo supo, sali6 a recibirnos a micierto, él sea nuestro señor natural, en especial que tad de la sala, muy acompañado de sus sobrirws, pornos decis que él ha muchos d(as que ten(a noticia de que otros señ.ores no entraban ni comunicaban a donde
nosotros: y por tanto, vos sed cierto que os obedece- él estaba si no era a negocios importantes.
remos y tendremos por señor en lugar de ese gran señor que vos decis, y que en ello no-habrá falta ni engaño
Cortés les comenzó a hacer un razonamiento con
alguno, y bien podeis en toda la tierra, digo que en nuestras lenguas doña Marina y Aguilar, y dijo que ahola que yo en mi señorío poseo, mandar a vuestra ra que había venido a ver y hablar con un tan gran
voluntad, porque será obedecido y hecho: y todo lo que señ.or como era, estaba descansando y todos nosotros,
nosotros tenemos es para lo que vos de ello quisiere- pues ha cumplido el viaje y mandado que nuestro gran
des disponer. Y pues estais en vuestra naturaleza y en rey y señor le mand6. Lo que más le viene a decir de
vuestra casa, holgad y descansad del trabajo del ca- parte de nuestro señor Dios es que ya su merced hamino y guerras que habeis tenido, que muy bien se to- brá entendido de sus embajadores Tendile, Pitalpitodos los que se vos han ofrecido de Puntunchán acá, que y Quintalbor, cuando 1ws hizo las mercedes de
y bien se ·que los de Cempoal y de Tascaltecal os han enviamos la luna y el sol de oro al arenal, como les
dicho muchos males de m(. No creais más de lo que dijimos que éramos cristianos y adoramos a un solo
por vuestros ojos veredes , en especial de aquéllos que Dios verdadero, y que aquellos que ellos tienen por
son mis enemigos, y algunos de ellos eran mis vasallos, dioses, que no lo son, sino Diablos, que son cosas muy
y hanseme rebelado con vuestra venida, y por se fa- malas y cuales tienen las figuras, que peores tienen los
vorecer con vos lo dicen: los cuales sé que también os hechos, y que mirasen cuán malos son y de poca valla,
han dicho que yo tenía las casas con las paredes de que a donde tenemos puestas cruces como las que vieoro y que las esteras de mis estraHos y otras cosas de ron sus embajadores, con temor de ellos no osan pami servicio eran as( mismo de oro, y que yo era y me recer delante, y que al tiempo andando lo verán. Que
hada dios y otras muchas cosas. las casas ya las veis ahora le pide por merced que esté atento a las palaque son de piedra y cal y tierra'': y entonces alz6 las bras que le quiere decir. Y luego le dijo, muy bien dado
vestiduras y me mostr6 el cuerpo: "A mí veisme aqu( a entender, de la creaci6n del mundo, y como todos soque soy de carne y hueso como vos y como cada uno , mos hennanos, hijos de un padre y de una madre, que
y que soy mortal y palpable•', asiéndose él con sus ma- se decfan Adán y Eva, y como a tal hennano nuestro
nos de los brazos y del cuerpo. "Ved como os han gran emperador, doliéndose de perdición de las animas,
mentido: verdad es que tengo algunas cosas de oro que que son muchas las que aquellos sus ídolos llevan al
me han quedado de mis abuelos: todo lo que yo tuvie- infierno, donde arden en vivas llamas, nos envi6 para
re teneis cada vez que vos lo quisieredes: yo me voy que esto que ha oído lo remedie, y rw adoren aquellos

ídolos ni les sacrifiquen más indios ni indias, pues todos somos hermanos, ni consienta sodomías ni robos.
Como pareció que Moctezuma quería responder, cesó
Cortés la plática, y dijo a todos nosotros que con él
fuimos: "Con esto cumplimos, por ser el primer toque''.
Moctezuma respondi6: "Señor Malinche, muy bien tengo entendido vuestras pláticas y razonamientos antes
de ahora, que a mis criados antes de esto, les dijisteis
en el arenal eso de tres dioses y de la cruz, y todas las
cosas que en los pueblos por donde habeis venido habeis predicado. No os hemos respondido a cosas ninguna de ellas porque desde ab initio acá adoramos
nuestros dioses y los tenemos por buenos. Así deben
ser los vuestros, y no cureis más al presente de hablarnos de ellos. En eso de la creaci6n del mundo, as(
lo tenemos nosotros creido muchos tiempos ha pasados,
Y a esa causa tenemos por cierto que sois los que nuestros antecesores nos dijeron que vendr(an de a donde
sale el sol. A ese vuestro gran rey yo le soy en cargo
(~oy deudor) y le daré de lo que tuviere porque, como
dicho tengo otra vez, bien hace dos años tengo noticia
de capitanes que vinieron con navíos por donde vosotros vinisteis, y dedan que eran criados de ese vuestro
gran rey. Querría saber si sois todos unos".
~ortés le dijo que sí, que todos eramos hermanos y
criados de nuestro emperador, y que aquellos vinieron a ver el camino y mares y puertos, para saberlo
muy bien y venir nosotros como venimos. Dedalo Moctez~_ma por lo de Francisco Hernández de C6rdoba y
Grl)alva, cuando vinimos a descubrir la primera vez:
Y dijo que desde entonces tuvo pensamiento de haber
algunos de aquellos hombres que venían, para tener
en sus reinos y ciudades para honrarlos, y que pues
sus dioses les habían cumplido sus buenos deseos, y
ya estábamos en su casa, las cuales se pueden llamar
nue_stras, que holgasemos y tuviesemos descanso, que
a~li seríamos servidos. Que si algunas veces nos enviaba a decir que no entrasemos en su ciudad, que no
era de su voluntad, sino porque sus vasallos tenían
temor, que les decían que echábamos rayos y relámpagos, y con los caballos matábamos muchos indios, y
que eramos teules bravos y otras cosas de niñerías. 2

Así pu~s,_ no hay nada_ en el discurso de Cortés que
se extralimite del cumplir con el procedimiento diseñado por López de Palacios Rubios de antes que nada
demandar sumisión a Dios y al rey. Y era en efecto
~n discurso tan reiterativo que ya el tlatoani, por sus
informantes, lo sabía al dedillo.
. Mientras Cortés hablaba en representación de la Iglesia y de su rey, Moctezuma hablaba como espejo de
su pueblo. D_e su discurso, transmitido a nosotros por
Cortés, Agmlar y Doña Marina, pueden enumerarse
las siguientes cosas:

1°. Que siendo él un estudioso de la historia de su
pueblo, había encontrado en ella lo siguiente:
- su pueblo había llegado de otra parte a donde en
ese momento vivían.
- qu~ al fundarse la estirpe habían traído consigo
a un senor que más tarde se volvió a su origen.
- que luego ese señor volvió y fue traicionado por
su pueblo ya que éste se negó a seguirlo.
- que algún día los descendientes de aquel señor vendrían a reclamar lo que era suyo.
2°. Que él, Moctezuma, identificaba al rey del que
Cortés hablaba, como descendiente legítimo de aquel
gran señor y a Cortés como su representante. Podía disponer de cuanto quisiese en tanto enviado/descendiente
de aquel gran señor con quien él y su pueblo estaban
en deuda.
3°. ~n. ~sunto~ ~e lo divino, él (como creyente de
una rehg1on pohte1sta) no tenía ningún problema en
aceptar que cada quien tuviera por dios al que mejor
le ac?modase. Había oído ya de la trinidad de la que
Cortes le hablaba pero no identificaba al Dios cristiano ni a su propio dios, Huitzilopochtli, con la figura
de aquél que le había dado linaje e identidad de pueblo.
Por eso estaba de acuerdo con la idea de la creación
pues precisamente anhelaba que no sólo los recién lle~
gados sino su pueblo también fuera reconocido como
súbdito del mismo fundador.

�4 °. Por tanto, la hospitalidad que le brindaba al capitán Malinche y a sus huestes era fraternal y no de
siervo. A quien él debía obediencia era al emperador
de allende el mar, con quien se sentía en deuda.

que al mostrar su amor muestra también su incompletud humana. El que cuando muere lega su nombre a
la posteridad.
En la genealogía de Moctezuma:

5°. El, aunque investido de divinidad por el cargo
que ostentaba, podía sin empacho mostrarse como igual
ante un hermano, y

6°. Que los poderes sobrenaturales atribuídos a los
españoles él los entendía como niñerías.

Axayácatl, su padre real y Ahuizotl, su antecesor,
fueron ambos desplazados por el consejo de ancianos
en el acto de elegir a Moctezuma como su supremo
gobernante.
Huitzilopochtli, dueño absoluto de la luz y de la vida,
arbitrario padre imaginario cuya insaciable sed de sangre había que mantener aplacada so pena de ser condenados a las tinieblas y al vacío.

Así pues, es la idea de una estirpe que traicionó al
padre que los inscribió en la historia lo que deslegitimaba a Moctezuma como usufructuario del inmenso poder que había heredado. Si bien, él, como tlatoani,
encabezaba a un pueblo que se consideraba descendienQuetzalcóatl, el mítico sacerdote, padre simbólico de
te del sol, con el que los aztecas identificaban a la grandeza tolteca cuyos atributos eran la dignidad, el
Huitzilopochtli, no estaba hecha la síntesis en sus creen- refinamiento, la inclinación por la belleza de la flor y
cias entre el padre, origen de su raza y el padre re- el canto; aquél que amaba tanto a sus congéneres que
presentado en el caprichoso dios que les demandaba se opuso a los sacrificios humanos y a causa de ello
sacrificios sin fin a cambio de seguirlos favoreciendo fue desterrado y después divinizado. ¿No es él, descon sus dones . Sus preocupaciones filiales no incluían pués de todo, el mejor ejemplo de un desenlace
a su padre real, probablemente porque ante él se en- totémico?
contraba situado como igual a partir de su ascensión
Los aztecas eran un pueblo de no muy larga historia.
como tlatoani.
Migrantes de tierras chichimecas, aunque de origen náMoctezuma estaba pees colocado frente al problema huatl fueron los últimos en llegar al ya colonizado Vade la trinidad paterna tal como el psicoanálisis lo des- lle de México. Algunos de los pueblos ya arraigados
cribe en el proceso de devenir sujeto de todo ser allí, como los cuhlúas, consideraban haber surgido del
éxodo tolteca que se produjo con la e._pulsión de Quethumano.
zalcóatl de Tula. Durante años, los aztecas fueron los
parias de la región de los lagos; expulsados de ChapulEl padre real o genitor ...
tepec, su primer sitio de asiento, fueron de mala gana
El padre imaginario, el que siendo dueño absoluto acogidos y enviados a un paraje inhóspito por los toldel goce no negocia, sino exige sumisión, el mítico pa- tecas de Culhuacan. Admiradores de sus patrones
dre de la horda primitiva, poseedor de todas las mujeres, culhúas, los aztecas buscaron ávidamente emparentarcomo Yahvé antes de ser convertido por el hijo en tri- se con ellos.
nidad cristiana. En fin, el padre castrador que todo niño
Nuevamente obligados a emigrar se instalaron finalconstruye en el momento de imaginarlo como dueño
mente
en el islote en el que más tarde surgiría Tenochde la madre.
titlan.
El padre simbólico, el que al donar su nombre ubica
Cien años antes de la llegada de los españoles, los
a su descendencia en una línea generacional; el padre

aztecas, ya más seguros en su islote aunque aún tri- presó 17 años después cuando recibió a los enviados
butarios de los tepanecas de Atzcapotzalco, realizaron de aquel padre simbólico, primero convocado y luego
un extraño acto de fundación. Eligieron como su pri- repudiado, que, por donde sale el sol, llegaban a remer tlatoani no a uno de entre ellos mismos sino a un cobrar lo que era suyo.
hijo del vecino señor de Culhuacan, Acamapixtli, príncipe culhúa de indubitable linaje tolteca, es decir, en
"No hizo más que esperarlos - dicen las crónicas
cierta manera descendiente de Quetzalcóatl. Los ocho indígenas-, no hizo más que resolverlo en su corazón,
tlatoanis que después de él reinaron en México hasta se recomió en su interior, lo dejó en disposición de ver
la llegada de Cortés, descendían de Acamapixtli.
y de admirar lo que habría de suceder" .4
Es decir, que para darle lustre a su linaje en preparación a la consecución de sus grandes ambiciones, los
parias de rostro desconocido hicieron traer a un señor
de otras tierras para que los gobernara y les proveyera
un nombre ilustre. También a ellos se les conoció después como los de Culhúa.

¿Se habrá equivocado Moctezuma o habrá conseguido después de todo salvar al padre y con él un lugar
para su estirpe en el eterno?

Pero la verdadera grandeza azteca se inició tiempo
después, cuando se liberaron de la tutela tepaneca y entonces ocurrió otro evento sorprendente.

Notas

Garza García, N.L., México, 9 de octubre de 1992.

1

Cortés, Hernán; Cartas de Relaci6n; Ed. Porrúa, 3a. ed., pp.
42-43; México, 1967.

El noble Tlacaélel, quien junto con Moctezuma Il- 2
Dfaz del Castillo, Berna!; Historia verdadera de la conquista de
huicamina comandó a los ejércitos aztecas triunfadola Nueva España; Ed. del Valle de México, pp. 321-323; México
res sobre los de Atzcapotzalco y después sobre los
1984.
'
demás pueblos vecinos, implantó en su pueblo el misticismo guerrero que habilitó a su ciudad para llevar 3
León-Portilla, M .; Los a11tig11os mexica,ws;Ed. Fondo de Cula cabo las conquistas que crearon el imperio. Para tertura Económica, pp. 105-106; México, 1968.
minar de conseguir que de rostro desconocido su pueblo se convirtiera en descendiente del sol, comenzó por 4 León-Portilla, M .; op. cit., pp. 108-1 10.
renegar de su linaje toltequizado, entronizó a su pequeño dios de origen, Huitzilopochtli, transformándolo en el sanguinario dios que conocerían a su llegada Bibliograña
los españoles, y destruyó todos los códices y tradiciones en donde se encontrara consignado el pasado que Cortés, Hemán; Cartas de Relaci6n; Ed. Porrúa, 3a. ed.;
ya les estorbaba para realizar sus ambiciones.
México, 1967.
Cuando en 1502 (! O-conejo), Moctezuma II fue con- López de Gómara, F., Historia de la Conquista de México;
vertido en tlatoani, en espejo donde su pueblo se miraba, Ed. Porrúa; México, 1988.
según decía la alocución que se le dirigió al entronizarlo,
"tuvieron que ir a sacarlo del templo de Huitzilopochtli, Díaz del Castillo, B.; Historia verdadera de la Conquista
~n el que tenía un aposento donde se hallaba de con- de la Nueva España; Ed. del Valle de México; México, 1984.
tmuo dedicado a la meditación y al estudio" .3
León-Portilla, M.; Los antiguos mexicanos; Ed. Fondo de
Lo que descubrió en sus místicos encierros se ex- Cultura Económica; México, 1968.

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He venido, Óh '~migas nuestros:·

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con collares ciño,
... .
con plumajes de tzinitzéan doy·éimiento,
con plumas de guacamaya rodeo,
pinto
los colores del oro, . .,i ...

.

.. t . con

León-Portilla, M.; Antología: De Teotihuacan a los Aztecas,·
UNAM; México, 1983.
Julien, Phillipe; La función paterna; transcripción de la versión oral del Seminario dictado en México, D.F., julio 2730 de 1990.
Meza, Otilia; Moctezwna Xocoyotzin; Edamex; México,
1990.

con

trepidantes plumasde quetzal eniizo

. al.conjunto de los amigos. , ,
.
Con cantos circundo a la comunidad.
La haré entrar al pá.Íacio, •'•· :,:, .fr
allí todos nosotros estaremos, :.
hasta que nos hayamos ido a la región de los muertos.
Así nos habremos dado en p~éstamo los unos a los otros.
Ya he venido,
me pongo de _pie,
--:,
forjaré cantos, . .
..•iii }{
haré qué los cantos broten, . p,... ,,,,.
•··· para voSQtros;amigos nuestros. !/
. Soy env.iadq,de.J).ios,
_., , , ·:❖
soy poseedor de las tloresi r
yo soyt'emilotzin,
·'' '1
he venido a hacer amigos aquí.
Versión de Miguel .León-Portilla

Temilotzln icuic

(

Ye! .buaUa, ~tociiihuan in:
11ooonco1.ea1.0ya,
mciz.iním.amana,
.
· nictlauhqueclwlibuimololíU.::' ?
nictex&gt;euitla icuiya, ,
rucquetT.alhuoooilpiz
in icniuhy-Otli.
·, ",.
Nic cuicai1acatz.oa cobuayotlí.
In teepan rucquixttt;f
an ya tonmochillf
·-~:

Uama atteca (Florentino XXIII-19. Músicos )
00

'4:1

�MALINCHE: DE AMOR Y DE LETRAS
,quin jgaac t ~ in otiyaque ye Mictlan•.
)n yuh ea wi tfotlanehuíco.

'}: · -t~ .

~:

.~· !:X~ Qn ya nihudla.

. :-:

~i:,. }~:ort ninoct.uemC=
\. cuica.-m&gt;npictlliuiz.,

T ·· cwca·Íiónquixtiliiliz.

:~t.oc!íh~~ ,. ;::

.· Nechhuafil!ua tootl,
, nehua ní x~.hhuatzin;

Lucía Rangel Hinojosa

~hua ni Temilotzin.
\'.~ua)'e no.nieícniuhtfaco nican.

· ces J, .~ •setl«t!S de'la Nueva Espaita
lección. .de la Biblioteca Latinoameri

niveni1W iliPrex~. foí'.' 2;~ ·''

:•

Me propongo hacer una lectura psicoanalítica, particularmente desde Lacan, del personaje histórico y mítico de la Malinche. Digo histórico porque así lo señalan
los cronistas e historiadores de la conquista; sin embargo, su origen es tan obscuro y se presta a tantas
interpretaciones, que puede que haya algo de fabricación imaginaria en este personaje y, en ese sentido, correspondería a un mito. Reconozco también que el
trabajo que presento esta noche, participa de una fabricación imaginaria al no contar con el testimonio de
esta mujer.
Empezaré por la transferencia de letras al interior del
nombre propio de la Malinche. Ese nombre propio es
él mismo un misterio. Dice Gutierre Tibón "que Cortés por medio de Gerónimo Aguilar, preguntó a la bella esclava cómo se llamaba: ella contestó en maya que
su nombre es Malina!."
Se dice que al nacer le dieron el nombre de Malinali,
que corresponde al duodécimo segundo día del mes,
y posiblemente nació en tal fecha. Es sabido que los
mexicanos daban a los niños el nombre del día en que
nacían (Motolinía), y posteriormente le agregaron otros.
Tenépal (no alcanzamos a saber su significado) fue el
que se agregó después, siguiendo la costumbre antes
dicha. Malinalli es el nombre o símbolo de uno de los
veinte días del mes mexicano, y se interpreta como
"retorcedura", del verbo "Malina", torcer encima del
muslo. "Torcedura" implica que ese camino sufre una
desviación, y si hay desviación, es porque hay un trayecto que le es propio. ¿Cuál es el trayecto de esas letras contenidas en su nombre y que le señalan un destino
a esa mujer?
Empezaré por explicar una conexión que existe entre el nombre de Malina!, o Malintzin para llamar a
nuestra Malinche, y Malina!, o Malintzin para denominar a la diosa lunar, llamada también Cihuacóatl. Así,
Matinal-la diosa lunar y la dama de la conquistaMalinche, tienen virtualmente el mismo nombre calendárico. Según Gutierre Tibón, Malina! era el nombre
de la hermana del Sol, que había sido dejada por éste
en el desamparo durante la peregrinación de los aztecas.

En los anales de Cuauhtitlan (1558) se deja constancia
de que la diosa lunar -Cihuacóatl-, hennana de los
hombres, estrella y única hembra entre los astros, se
llama Malina] Xóchitl, y en forma abreviada aparece
como Malintzin.
¿Quién es Cihuacóatl para los aztecas y por qué la
Malinche hereda el aspecto imaginario o se le ubica en
el mismo plano imaginario? Es decir, me pregunto por
qué acaban uniéndose o consolidándose en una sola imagen ambos personajes.
El nombre de esta diosa lunar, Cihuacóatl, significa
" serpiente femenina" y también "mellizo femenino";
era también el vocablo de la diosa madre. En el mito
mexica es Coatlicue, la falda de serpientes que confiere al universo cuerpo de mujer. Es también Tonantzin,
madre nuestra, que llora por las noches porque presiente las guerras. En el himno de Cihuacóatl, la "Mujer
Serpiente", se ve claramente cómo exhorta a la guerra,
al sacrificio de los cautivos, pero en el mismo canto
se la muestra agitando su sonajero mágico para llamar
a la lluvia y fecundar a la tierra. Divinidad terrestre
(lunar) y guerrera. Se dice que Cihuacóatl fue la primera mujer y que parió dos gemelos.
Se cuenta que, diez años antes de venir los españoles a México, fue Cihuacóatl el fantasma del presagio
anunciador del derrumbe del imperio azteca. A partir
de la colonia esta mujer serpiente adquirió un nombre
genérico castellano: la Llorona. Según el historiador
Sahag(m, la tradición de la Llorona es muy antigua y
se remonta a los principios de la historia de los mexicanos. Dice: "La primera de estas diosas se llamaba
Cihuacóatl y daba cosas adversas como pobreza, abatimiento, trabajos. Dicen que de noche voceaba y bramaba en el aire; esta diosa que se llamaba Cihuacóatl,
que quiere decir mujer cu.lebra; y también se llamaba
Tonatzin, que quiere decir nuestra madre, lloraba por
sus hijos.''
¿Cuál es entonces la relación entre Cihuacóatl
-versión indígena- y la Llorona -producción colonial- con la Malinche? Tibón dice que la versión más

'
....
....;¡

�aceptada es que se trata de la Malinche. La Malinche parece ser una voz que presagia adversidades y torce-llorona- es la diosa lunar prehispánica, Cihuacóatl, duras. Y todo eso, que es del orden de lo imaginario,
en su advocación de Malina! Xóchitl o Malintzin. La fue transferido de un lugar a otro por la transferencia
conexión está dada por una transferencia con el nom- de letras, es decir, a través de la convergencia del nombre propio, ya que Malintzin es otra de las formas en bre propio.
que ha sido nombrada la Malinche.
Hasta aquí queda elata la unión entre la diosa CiPor la convergencia de los nombres: Malintzin la dio- huacóatl o Malinztin y la Malinche o Malintzin, a trasa y Malintzin la presunta diosa que acompaña a Quet- vés de lo que llamé una transferencia de letras. Ahora
zalcóatl -Cortés, se produce una asimilación, en el procederé a revisar el nombre en relación a la historia
México conquistado, con la deidad antigua; y se le ad- de esta mujer en la conquista.
judican las mismas atribuciones. Lo anterior se apoya
en la información que los indios dieron a Moctezuma:
Berna! Díaz del Castillo, en la Historia verdadera
"los españoles traían consigo una mujer como Diosa de la conquista de la Nueva España, nos relata que a
(que era doña Marina, por cuyo medio les entendían; quince días del mes de marzo de 1519, una vez que
que no podía ser, sino que fuesen Dioses porque iban habían tocado tierra mexicana, vinieron unos caciques
en animales extraños". Por lo tanto, Malintzin era vista, del pueblo de Tabasco llevando presentes en oro y veinpor lo menos en un principio, como una diosa, y es pro- te mujeres, y dice ... "entre ellas una muy excelente
bable que hayan unido en un solo nombre imágenes de mujer". El fraile bautizó y se puso por nombre doña
la diosa Cihuacóatl y de Malintzin, Malinche.
Marina a aquella mujer india y señora que allí nos
dieron, y verdaderamente era gran cacica e hija de granDe esta forma se une también La Llorona, versión des caciques y señora de vasallos, y bien se le parecía
española de la diosa, con la Malinche, siendo los en su persona; Don Remando encuentra parecido enfantasmas, las voces que anuncian adversidades y tre Malina! y Mariana. Con este nombre fue bautizada
"torceduras" como está inscrito en el nombre mismo por Fray Bartolomé de Olmedo.
de Malinal. Simultáneamente, la diosa lunar participa
en la guerra pero también es madre, así la Malinche
El norubre propio al traducirlo perdió su arraigo. El
también participa en la lucha por la colonización y es nombre propio es el trazo simbólico que hace posible
la madre, el origen mismo de nuestra identidad como nombrarse y distinguirse entre las cosas, y es por eso
mestizos. Ahora bien, el nombre de Malinche también que no admite traducción. Así nunca podremos decir
sirvió para designar a Cortés, y la causa es que como que Santiago Lacan es el mismo que Jacques Lacan o
doña Marina, "la lengua", estaba siempre en su bien que William Shakespeare es lo mismo que Guicompañía, especialmente cuando venían embajadores llermo Shakespeare. Lo notorio es que el apellido no
o pláticas de caciques, y ella lo declaraba en la lengua sufre ninguna modificación al pasarlo de una lengua a
náhuatl; por esta causa le llamaban a Cortés el capitán la otra. La singularidad del nombre se encuentra en las
de Marina.
letras que lo conforman y no en el sentido o en el sonido.
Por lo tanto al traducir su nombre de Malintzin a
Por tanto, el nombre Malinche está asociado a la dio- Marina, devino otro personaje con otro nombre y otra
sa lunar prehispánica, que a su vez estj conectada con identidad, y el proceso se denominó malinchismo, ya
la leyenda de la Llorona, propi:l de la Colonia; sirve que ahora no era para designar un sujeto - "La Matambién para designar a Cortés entre los indígenas, y linche' '--sino una función común: el desprecio por los
despaés de la Independencia derivó en un nombre valores autóctonos.
común: malinchismo. Resulta singular que se reúnan
tantas imágenes en un solo nombre, el hilo en común
En otras palabras, con el bautizo se inicia la con-

versión del nombre propio en nombre común:
malinchismo. Aunque este fenómeno es retroactivo, ya
que este desprecio no vino sino hasta después de la
Independencia. Octavio Paz nos dice: al repudiar a la
Malinche -Eva mexicana, según la representa José
Clemente Orozco en su mural de la Escuela Nacional
Preparatoria- el mexicano rompe sus ligas con el
pasado, reniega de su origen. El mexicano condena en
bloque toda su tradición, conjunto de gestos, actitudes
y ten~en~ias en el que es difícil distinguir lo español
de lo md10. Representa la tesis hispanista que nos hace
descender de Cortés con exclusión de la Malinche.
¿Por qué sería más apto que esa función social recayera en una mujer? Es decir, me pregunto, ¿por su
condición de mujer, le es más fácil renunciar a lo suyo
en fa~~r de lo representado por el hombre? O bien, ¿su
cond1c1ón de esclava tiene algo qué ver con que adopte
el de su amo? O bien, su posición en falta la hace creer
que del otro lado se encuentra el falo. Son preguntas
a las que a lo largo de la exposición trataré de dar
respuesta, con lo que he llamado cuestión de amor.
U~a vez expuesto lo referente a su nombre propio,
me mteresa establecer el origen y el posible trayecto
de la Malinche. ¿Dónde empieza este amor? López de
Gómara (confesor de Cortés en Castilla), respecto al
lugar de origen de la Malinche, la hace originaria de
"hacia Xalisco", de un lugar llamado Viluta, y dice
que siendo muchacha la habían hurtado ciertos mercaderes en tiempos de guerra, y traído a vender a la
feria de Xicalanco; y no entregada por su madre y padrastro como cuenta Berna! Díaz. Sin embargo no es
creíble que en ese entonces una niña haya sido trasladada desde Jalisco hasta Tabasco, más bien se cree que
haya sido originaria de Huilotlan u Olutla, cercano a
Coatzacoalcos, corno lb señala Díaz del Castillo aden_iás de que fueron esas mismas tierras las que postenormente Cortés otorga a la Malinche y a su esposo.
Por lo tanto tomaré la versión de Berna! Díaz del
Castillo, por ser la que la mayoría de los historiadores
Citan como la más cercana a la verdad. Cuenta que su
padre y madre eran señores y caciques de un pueblo

que se dice Painala. Y tenía otros pueblos sujetos a él,
o_bra de ocho leguas de la villa de Guazacualco; y munó el padre, quedando muy niña, y la madre se casó
c~n otro ~acique ~anee?º• y hubieron un hijo, y segun pareció, quenanlo bien al hijo que habían habido;
acordaron entre el padre y la madre de darle el cacicazgo después de sus días, y porque en ella no hubiese
estorbo, dieron de noche a la niña doña Marina a unos
indios de Xicalango, porque no fuese vista, y echaron
fama que se había muerto. Y en aquella sazón murió
una hija de una india esclava y publicaron que era la
heredera; por manera que los de Xicalango la dieron
a los de Tabasco, y los de Tabasco a Cortés. Marina
debió contar entonces alrededor de quince años.
Pareciera que la Malinche representa de alguna manera la tragedia de Edipo. Edipo es dado para evitar
que cumpla con su designio que sería matar a su padre
y espos~r a su madre. Edipo, para no matar a su padre,
huye; sm embargo la tragedia consiste en que sin sa~erlo acaba matando a su verdadero padre. En la Malmche hay algo de la dimensión trágica, ya que también
ella, sin saber qué hay en el origen de su nombre, lo
acata. Ella es el presagio de "torceduras" en el camino,
de derrumbes y de miseria. ¿Qué efecto pudo haber tenido que la madre se haya deshecho de ella argumentando, al menos así lo menciona Berna! Díaz del Castillo, que no quería que Malintzin fuera un estorbo?
Estorbo actuará como un significante que le ciñera
el camino entretejiendo el destino de la Malinche. Lo
que quiero decir es que en el origen mismo, la Malinche es dada o regalada para evitar que sea estorbo, sin
sabe_r que ella evitará los estorbos de la lengua en el
cammo a la conquista. Significante que la marca en el
sentido de invertirse su imagen en el espejo, siendo ella
misma obstáculo para la grandeza y poderío de un
hombre. Ella revierte la situación, ella libra el obstáculo para la conquista de otro hombre en favor del
poder. Es decir, por ser estorbo la regalan y resulta ser
el no estorbo para la colonización.

L~can dice que uno recibe su propio mensaje en forma mvemda. Es decir, al ser ella obstáculo para el po-

�der de un hombre de un lado del espejo, del otro, donde está su imagen especular, resulta ser el no obstáculo,
el vehículo para que un hombre, su amo, adquiera el
poder y las tierras. Esclava de su designio, sujeta a impedir los obstáculos. De ser princesa y dueña se le invierte y pasa a ser esclava. Extraña manera de ir pasando de mano en mano hasta cumplir con un designio.
Esclava y objeto de intercambio. Pareciera una carta,
una letra que va pasando de mano en mano, circulando hasta llegar a su lugar. ¿Cuál lugar?

como era su marido Juan Jaramillo; que aunque la hiciera cacica de todas cuantas provincias había en la Nueva España, no lo sería, que en más tenía servir a su
marido y a Cortés qué cuanto en el mundo hay.

Elige el lado de los conquistadores. Elige seguir siendo la amante, no la amada, la que tendría tierras, sino
la voz de su amo. En efecto, no se conforma con
traducir; es evidente que también adopta los valores de
los españoles. Por un lado, opera una especie de conversión cultural al interpretar para Cortés no sólo las
Lacan habla de la insistencia del significante; el sig- palabras, sino también los deseos; por el otro lado, sabe
nificante no se mantiene sino en un desplazamiento, y tomar la iniciativa cuando hace falta, y dirige a Mocese desplazamiento determina a los sujetos en sus actos, tezuma las palabras apropiadas (especialmente en la esen su destino, en sus cegueras, en sus éxitos y en su cena de su arresto), sin que Cortés las haya pronunciado
suerte. Insistencia del significante hasta que llega a su antes. Sin embargo, del lado de Cortés ¿qué se puede
destinatario, a aquél que puede leer lo que hay ahí de decir sobre el lugar que le confería a las mujeres?
letras y a partir de ahí queda suspendido como objeto
causa de su deseo. El Otro , en este caso un lugar ocuLa imagen de Cortés con respecto a las mujeres que
pado por todo aquello que representa su amo Cortés, nos ofrece Berna! Díaz del Castillo, "fue algo traviela ubica como su voz, aquella voz que le traduce sus so con las mujeres". concuerda con lo que nos dice
deseos y le deja saber sobre los deseos de los otros. López de Gómara: "fue muy dado a las mujeres y diose siempre" . En su juicio de residencia, a principios
Se trata de un problema de Amor. La Malinche es de 1529, sus enemigos denunciaron el harén que don
la amante que se ofrece al Otro. El Otro que le da un Hernando tenía en su casa, "de mujeres de la tierra e
lugar, la ama por ser su voz. La Malinche para Cortés otras de Castilla'', así lo dijo Vázquez Tapia. Tuvo rees el objeto causa de su deseo. Ella ubica del lado del laciones con dos de las hijas de Moctezuma. Y Cortés
conquistador el falo. Ha quedado cautiva, presa del de- solía corresponder a los más señalados favores femeseo del Otro. ¿Qué quieres de mí? Ella ha quedado en ninos casando a sus elegidas con españoles. Podemos
calidad de objeto: su habla ha quedado presa de su amo. aceptar de lo anterior, que no era una práctica social
Ella al igual que la Llorona presta su voz, se deja "el harén", por lo tanto la relación de Cortés con las
escuchar, su voz cobra un valor singular. Su voz es la mujeres, así descrita, lo señala como un personaje para
clave para que Cortés sepa de los deseos de Moctezu- quien las mujeres funcionan como objetos sexuales que
ma y de sus hombres. Su voz desentraña las intrigas podían ser intercambiados, comprados y regalados. Sin
y confabulaciones contra su amo. Ella era esclava del embargo , en esta historia con las mujeres ¿cómo es que
deseo de su amo. Ella era una esclava, un objeto que la Malinche llega a ocupar un lugar privilegiado en la
se vende o se regala; él, un hombre poderoso. Se en- historia de Cortés?
cuentra en la fascinación narcisista. La Malinche haLa utilidad de doña Marina ocurre pocos días después,
brá de ser la amante·de Cortés durante la fase decisiva,
desde la salida hacia México hasta la caída de la ca- ya en San Juan de Ulúa , cuando llegan los enviados de
pital azteca. En el reencuentro con los suyos ella dice Moctezuma a hablar con Cortés. (Gerónimo de Aguique Dios la había hecho mucha merced en quitarla de lar ya no es útil como intérprete puesto que los meadorar ídolos y ahora ser cristiana. y tener un hijo de xicas hablan otra lengua, el náhuatl. ) Su lengua materna
su amo y señor Cortés, y ser casada con un caballero es el náhuatl , la lengua de los aztecas ; pero ha sido ven-

dida como esclava entre los mayas, y también conoce
su lengua. Sus dotes para las lenguas son evidentes y
poco después aprende el español, lo que la vuelve aún
más útil. Es decir, el valor de la Malinche se encuentra en la posibilidad de interpretar, y traducir, por lo
que Cortés entonces "la tomó aparte con Aguilar y le
prometió más que libertad si le trataba verdad entre él
Y, aquellos de su tierra, pues los entendía, y él la quena tener por su faraute y secretaria". Desde ese
momento, la Malinche ocupa otro lugar para Cortés.

e ~ija, forman un hogar. Su hijo don Martín queda al
cmdado de don Juan Altamirano, primo de Cortés. Junto con el segundo Martín (hijo de la segunda esposa
de Cortés, y nacido en 1532) se vio envuelto en la conjuración de 1565. En el proceso que se le siguió fue
atormentado y luego desterrado a España. Participó en
la guerra contra los moros y murió en 1569-1570.

¿Por qué Cortés engendró otro Martín Cortés que relegará ª.un segundo lugar al primero? Quizás porque
su r~lac1ó~ con la Malinche no había pasado a un plaEl 26 de julio de 1519 Hernández Portocarrero el no s1mb?hco, al del reconocimiento por la ley, y en
c_apitán a quien Cortés había dado a doña Marina, par- ese sentido deseaba un varón que fuera su heredero
tió a España. Desde entonces, ella fue la lengua y el que estuviera reconocido por la ley de los hombres ;
amor de Cortés. "Ella será el agente que Je permitirá por la de Dios.
la comunicación con el mundo indígena, y más que eso,
una mujer de claro talento que, aunado luego a su amor
Doña Marina murió joven aún en 1527, la causa no
por Cortés, sería una de las claves que hicieron posi- se sabe a ciencia cierta, pero por ese entonces vino una
ble la conquista de México." Cortés la considera una peste de viruela; es posible que. la Malinche padeciera
aliada indispensable.
esta enfermedad.
A fines de 1522, justo cuando había llegado a Coyoacán Catalina Xuárez, primera mujer de Cortés, doña
Marina dio al conquistador su primer hijo varón, que
se llamó Martín como su abuelo español. En los años
siguientes poco se sabe de ella, pero vuelve a aparecer
cuando Cortés, en 1524, la lleva como lengua a la expedición de las Hibueras. Apenas iniciado el viaje, cerca de Orizaba decide casarla con Juan Jaramillo. Ningún
esfuerzo hubo de hacer Jaramillo para realizar un matrim_onio_ tan beneficioso para él, pues lo incorporó a
la h1stona. Aún aquí, la Malinche sigue siendo esclava del deseo de Cortés, ya que es él quien decide su
casamiento y con quién. Ella acata el deseo de su amo.

¿Por q~1~ siempre _que se habla de esta mujer se piensa en tra1c1ón? Malmtzin, Marina, Malinche no traicionó a los mexicanos. México no existía co~o tal al
modo como hoy existe. Los que vivían en la gran Tenochtitlan tenían sometidos por la fuerza a multitud de
pueblos que no usaban su lengua. ni eran de su raza.
En aquel régimen dictatorial que presidía Moctezuma
II, los pueblos que integraban el Imperio no estaban
unidos ni política ni constitucionalmente. Los hombres
vivían separados. ¿A cuál de estos pueblos traicionó
Malinche? Más bien hablamos de ser víctima del deseo de un hombre que a final de cuentas ella lo ubica
en el lugar del Otro, de esa mirada y de esa respuesta
que le devuelve un lugar. Me refiero a que si para Moctezuma existía un enlace entre Cortés y Quetzalcóatl,
es muy probable que la Malinche participara de esta
creencia, al menos al inicio.

Cortés tomó a su cargo la educación de su hijo Martín,
a quien años más tarde hará legitimar, con una bula
papal, y se ocupó del bienestar de doña Marina. Cuando la casó con Jaramillo, les dio por dote los pueblos
d~ Olutla y Jáltipan, cercanos a Coatzacoalcos. En la
¿Por qué Quetzalcóatl nos fascina? Como sacerdote
cmdad de México tenían una casa en la calle de Medi- alcanzó la perfección y quedó como modelo. Como re;
nas. Con Jaramillo, doña Marina tuvo una hija llama- fue el soberano de los toltecas. Todas las artes y toda
da María, nacida en 1526 en el navío en que regresa- la sabiduría provenían de Quetzalcóatl ; se le atribuye
ban de las Hibueras. Al llegar a México con su esposo la cuenta del tiempo, los jeroglíficos y todas las artes

�que embellecen la vida. La época fabulosa en que Quetzalcóatl reinó sobre Tula fue la edad de oro de la
civilización. Sin embargo, los demonios, enfurecidos
porque jamás aceptó los sacrificios humanos, sino sólo
los de víboras, aves y mariposas, planearon engañarlo,
y lo vencieron. Comprendiendo que llegaba para él la
decadencia, Quetzalcóatl abandonó llorando a su
pueblo.
El rey desposeído inició el largo camino del exilio
a través del altiplano central, y descendió luego hacia
el sudeste por las pendientes de las montañas, en busca del "agua divina", es decir, del mar. Dos tradiciones distintas describen su partida: según una, dispuso
al borde del océano una hoguera sobre la que se echó,
y pudo verse su corazón salir de las llamas en forma
de una estrella luminosa; la otra tradición refiere que
encontró en la playa una extraña balsa tejida de serpientes, y en cuanto subió a ella, la balsa se alejó de
la costa para desaparecer para siempre en dirección del
Este. En uno y otro caso, sin duda alguna, el rey Quetzalcóatl se convirtió en dios. Y los mexicanos del siglo XVI lo adoraban como dios. La muerte de Quetzalcóatl, del padre, del soberano, lo convierte en deidad.

lo había sido Quetzalcóatl, enamorado de la blancura.
Enarbolaban una cruz, y el vestido de Quetzalcóatl estaba sembrado de cruces, símbolo de las cuatro direcciones del mundo. Demasiadas coincidencias confunden
y hacen que los mexicanos traduzcan esos signos como
el retorno de Quetzalcóatl, razón principal para su falta de resistencia frente al avance de los españoles.
La idea de una identidad entre Quetzalcóatl y Cortés
existió efectivamente en los años inmediatamente posteriores a la conquista, como lo muestra también el súbito renacer de la producción de objetos de culto relacionados con Quetzalcóatl. Si Moctezuma, siendo rey
poderoso, tiene la creencia de que Cortés es Quetzalcóatl o viene en su representación, podríamos suponer
que la Malinche pudo haber participado de la misma
creencia. O al menos sabemos que Cortés, habiendo
sido señalado por Napoleón como uno de los más grandes conquistadores del mundo, tenía poder, don de
mando y un lugar privilegiado.

Esto lo señalo enfáticamente para ubicar el lugar que
Cortés debió de haber ocupado para la Malincbe. El
lugar del Otro, a donde se dirige la pregunta sobre el
ser. ¿Qué quieres de mí? Se busca la respuesta que seNo es difícil entender lo anterior, si sabemos que ñala el lugar desde donde se es mirado, ahí, justo ahí,
Freud tuvo que recurrir a la muerte del padre mítico donde la existencia cobra un valor para ese sujeto en
para la instauración de la ley, el orden y destinar un particular. Por lo tanto, mi pregunta inicial en este tralugar de perfección para ese padre muerto. Es decir, bajo sobre la Malincbe queda contestada desde el moen el relato de la muerte de Quetzalcóatl, se puede leer mento en que ella se ubica como objeto causa del deseo
el origen de un padre ideal que se ha convertido en dios. de su amo Cortés, y éste a su vez le devuelve un lugar,
Y precisamente eso es lo que fascina. Ese lugar del Ideal y digamos que no cualquier lugar ya que trascendió en
del Yo.
la historia de un pueblo. Así, el título de mi trabajo se
resume en un problema de amor, de fascinación nar¿Cómo se da la unión entre Cortés y Quetzalcóatl, cisista en la relación de la Malinche hacia Cortés, y en
y cómo afecta directamente a la Malincbe? El mismo una transferencia de letras desde nuestra madre meCortés propiciaba hacer creer que él representaba el re- xica Cihuacóatl basta nuestra madre, origen de nuesgreso de Quetzalcóatl. ¿No atribuyeron ellos mismos tra identidad como mestizos, la Malinche.
la recepción que les fue ofrecida cuando llegaron al heY para terminar quiero decir que una imagen ideacho de que el año 1519 de nuestro sistema llevaba el
signo ce-ácatl, el glifo del regreso de la "Serpiente lizada a través del mito de Quetzalcóatl y una voz que
Emplumada''? Llegaban del Este, por el mismo mar sabe traducir e interpretar sus deseos son los préstaen que Quetzalcóatl había desaparecido. Aparecían bajo mos indígenas para que Cortés devenga el gran conel signo calendárico del dios-héroe. Eran blancos, como quistador de México. Aunque se debe reconocer que

tanto Cortés como la Malinche son sólo protagonistas
de dos mundos distintos que se encuentran.
Ponencia presentada en la Biblioteca Central del Estado de
Nuevo León con motivo de las celebraciones del y Centenario del Descubrimiento de América.

Bibliografía
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León-Portilla, Miguel, Toltecáyotl, aspectos de la cultura
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Somonte, Mariano G., Doña Marina "La Malinche", 1969.
Soustelle, El universo de los aztecas, Fondo de Cultura
Económica, México, 1982.

�SINOPSIS SOBRE LA EMPRESA MILITAR Y DE
NEGOCIOS LLAMADA DESCUBRIMIENTO DE
AMERICA

Javier Rojas Sandoval
Hace 500 años: los tiempos de la expansión europea

Históricamente la invasión-descubrimiento de América,
considerada como empresa militar y comercial, no fue
un hecho sin precedentes en su época. Antes de arribar al Nuevo Mundo, los europeos habían cursado por
una larga experiencia en empresas de conquista y
colonización, particularmente los genoveses, el Imperio de Aragón y Portugal.
Los aventureros genoveses

En busca del oro, los genoveses se lanzan en arriesgadas aventuras más allá del mar Mediterráneo. A finales del siglo XIII los hermanos Vivaldi pretenden
llegar a Africa perdiéndose en el intento. Los navegantes que fueron en su búsqueda alcanzaron las Islas
Canarias, una de las cuales lleva el nombre de uno de
ellos, Lanzarote. Otro genovés, Malfante (1447), realiza viajes precursores hacia el interior de América, hacia Tombuctú.

Nápoles en 1443. Sus alcances Ilegan hasta los ducados de Atenas y Neopatria en Grecia (Puigrós: 1964,
48-55).

La experiencia portuguesa

Con un territorio y una población incomparables a las
de sus vecinos y rivales (89 mil kilómetros cuadrados
y un millón de habitantes, contra ocho millones de habitantes de España unificada), Portugal será desde el
siglo XIV el centro de las grandes empresas exploradoras y de conquista de Africa.
Motivaciones de la expansión portuguesa: trigo, oro,
esclavos, azúcar, especias, también espíritu de cruzada:
guerra a los infieles (Chaunú: 1967, 65-93).
Primera etapa: Ceuta (1415). Entrada a Marruecos
y acceso al oro africano.
Segunda etapa: el Cabo Bajador y el Cabo Verde
(1434-1444). Establecimiento del tráfico de esclavos
africanos a gran escala. Trueque de oro con los nativos.

A partir de 1455, los genoveses realizan varias incursiones por la costa occidental africana. Antonio Usodimore comercia en Gambia (1460). Antonio di Noli
Tercera etapa: Sierra Leona hasta el Congo (1446llega a Cabo Verde (Vilar: 1974, 63 y ss.). Ante esta 1475). Establecimiento de nuevos circuitos para el acoserie de aventuras comerciales genovesas ¿en dónde pio del oro. Competencia de los castellanos, pero sin
quedaría la hazaña precursora de Enrique "el Nave- tocar posesiones portuguesas. Instalación de la primegante"? No hay que olvidar que Colón se formó en la ra fortaleza comercial en Arguim.
escuela genovesa de marinos aventureros, y que además los capitalistas genoveses estaban presentes en las
Cuarta etapa: 1482-1499. Construcción del Castillo
empresas de exploración por el Nuevo Mundo.
de San Jorge de la Mina, iniciado en 1482. Tratado de
Alcasovas-Toledo: afirmación del monopolio africano
El imperio aragonés
por parte de Portugal. Primer encuentro con la civilización africana del Congo. Alfonso de Pavia llega a
En la unión dinámica entre Fernando e Isabel, los ara- la India. Bartolomé Díaz dobla el Cabo de las Torgoneses son el segundo componente del reino unifica- mentas (Cabo de Buena Esperanza). Vasco de Gama
do de España, lo cual no es una casualidad. Aportarán navega por el Indico.
la experiencia -y parte de los recursos financierosen las empresas de expansión de España por el AtlánEsta cuarta etapa de la expansión portuguesa cointico. A través de la costa mediterránea, de Valencia y cide con el primer viaje de Colón. El viaje de Vasco
Cataluña, el imperio de Aragón logró extender sus dode Gama se organiza como réplica a la exploración reaminios territoriales por las Islas Baleares: Mallorca y lizada por el genovés. A partir de esta fase se consoMenorca (1349); también Sicilia (1380); se apodera de lida el imperio portugués sobre el Africa.

�Un aspecto &lt;le particular relevancia que es importante subrayar sobre la expansión lusitana, es su experiencia colonizadora y los tipos de empresas que instala en
sus posesiones africanas (Bethell: 1990, I. 125-170).
Los portugueses habían evitado los intentos &lt;le colonización significativa a lo largo de la costa africana,
debido a las dificultades para someter a la población
nativa y a lo inhóspito del entorno ecológico. Para explotar las riquezas africanas eligieron un modelo de empresa de colonización que tomaron de la experiencia
de las ciudades comerciales italianas mediterráneas de
la época de la edad media. La bautizaron con el nombre de Jeito ria o factoría. Era una fortaleza comercial
construida en las costas. Cumplía funciones de almacén.
Estaba protegida por una guarnición militar y la administraba un feitor (factor), que era el agente comercial encargado de las compras y trueques con los
nativos, es decir, era un sistema de colonización sin
colonizar: sólo era una especie de almacén comercial.
La mercancía adquirida se almacenaba en la factoría
y se vendía después a los capitanes portugueses de las
flotas comerciales que periódicamente visitaban la
factoría . Lo interesante de la experiencia portuguesa
consiste en que se trataba de una empresa del estado
que se combinaba con la iniciativa de agentes privados.
En su momento Colón intentará instalar el primer tipo
de colonización: la factoría en las islas antillanas. La
razón es que Colón tomó experiencia de las empresas
colonizadoras de Portugal, incluyendo el comercio con
humanos: esclavos.

La invasión-descubrimiento de América por los
La expansión de los hispanos sobre América se realizó
en varias fases: la exploración, la conquista y la
colonización. La fase exploratoria coincide con el descubrimiento realizado por Colón y sus secuaces.
Los propósitos de los invasores son muy claros: explorar territorios en busca de la obtención de riquezas,
de oro en particular. El segundo día de haber desembarcado en la Isla Guanhaní, luego del primer encuentro con los indios antillanos (13 de octubre de 1492),
Colón escribía en su diario: " ... y yo estaba atento y
trabajaba de saber si avía .oro, y vide que algunos de
ellos traían un pedazuelo colgado en un agujero que tienen en la nariz ... " (Colón: 1985, 44).
Sobre el propósito evangelizador

Si bien Colón lo menciona en múltiples ocasiones, el
mismo no aparece como prioritario, en todo caso era
un objetivo más, pero no el único. Hay que recordar
que en el primer viaje no acompaña a la tripulación ningún religioso profesional (Puigrós: 1964, 83 y ss.).
El tercer propósito de los expedicionarios fue tomar
posesión de los territorios descubiertos en nombre de
la corona española, corno bien lo expresara el mismo
Colón el día en que pisó tierra americana.
Segunda fase, la conquista

e:&gt;

00

y flechas a los nativos:

hispanos

En una etapa posterior y en los lugares propicios, la
corona portuguesa procedió a otorgar doacoes, dona- Entendida como la acción militar que culmina con el
ciones reales. Las islas deshabitadas que jurídicamen- sometimiento de los vencidos por parte de los expete consideraban como extensiones portuguesas, se ce- dicionarios europeos, se puede decir que la misma se
dían a los señores como donaciones reales. Similares produce desde el momento en que los indígenas se rea las que se hacían en el continente europeo. Las do- sisten a los invasores.
naciones debían ser pobladas por inmigrantes portuEntre los primeros encuentros militares se considegueses usando el sistema de colonización de asentamiento. Este segundo tipo de colonización fue emplea- ra el narrado por el propio Colón en su diario el 13
do por los portugueses en las islas Azores y Madeira, de enero de 1493, durante una de sus incursiones por
donde se explotó la caña de azúcar con mano de obra La Española en busca de oro, después de un acto de
trueque en el que los españoles les compran sus arcos
esclava proveniente de Africa.

" ... vendidos dos arcos no quisieron dar más, antes
se aparejaron de arremeter a los cristianos y pren&lt;lellos.
Fueron corriendo a tomar sus arcos y flechas donde los
tenían apartados y tornaron con cuerdas en las manos
para diz que atar a los cristianos. Viéndolos venir corriendo a ellos, estando los cristianos apercibidos ...
arremetieron los cristianos a ellos, y dieron a un indio
una gran cuchillada en las nalgas, y a otro por los pec?os hirieron con una saetada; a lo cual, visto que podtan ganar poco, aunque no eran los cristianos sino siete
y_ellos cincuenta y tantos, dieron a huir que no quedó
nmguno, dexando uno aquí las flechas y otro allí los
arcos. Mataron dizque los cristianos muchos de ellos
si el piloto que iva por capitán de ellos no 1~
estorvara ... " (Colón: 1985, 140).

combinadas- estructuras y sistemas de relaciones
económicas, jurídico-políticas, sociales y culturales.
Una vez consumada la conquista e iniciado el proceso de colonización, el reparto de la riqueza americana -que esencialmente era la población indígena, la
mano de obra, dado que el oro no se daba en árboles
ni la tierra se cultiva sola-, se va a disputar entre tre~
agentes en conflicto; la corona, la iglesia y los conquistadores (Dieterich, 1978, 135-136). La obra de colonización será realizada por verdaderos enjambres de
burócratas, administradores y eclesiásticos llegados de
España: oídores, fiscales de las audiencias relatores
y escribanos, monjes, curas, etc.
'
La invasión-descubrimiento de América como empresa de negocios: la Compañía "Reyes Católicos
Colón y Sucesores"
'

Desde una perspectiva más amplia, el proceso de conquista del espacio continental americano se inicia cuan- Comercialmente la acción descubridora fue una emdo Cortés incursiona por las costas de Yucatán (Die- presa de negocios organizada por dos agentes: los reterich: 1978, 131).
yes católicos y Cristóbal Colón, más los secuaces de
este último. El contrato o convenio en el que se estaLa fase colonizadora
blecieron las condiciones para el reparto de los costos
y beneficios de la empresa fueron las capitulaciones de
Para atender la fase de colonización, es importante te- Santa Fe firmadas el 17 de abril de 1492.
ner presente que se dieron cuando menos dos tipos de
ocupación territorial. La colonización de asentamienLos términos del contrato revelan claramente el cat? (c?mo anotamos sobre el segundo tipo de la expe- rácter de empresa de lucro de la expedición colombina
nenc1a portuguesa), en la que el colonizador realmente así como las relaciones entre los asociados. El soci~
colo~iza un determinado territorio, incluso lo trabaja privado (Colón) quedó subordinado al poder del estaél mismo como agricultor, como sería el tipo de co- do (Domínguez: 1973, 55-68 y Konetzke: 1968, 15lonización inglesa asentada en el territorio de los Es- 55). Por medio de este documento el socio privado
tados Unidos de Norteamérica; el otro tipo de coloni- (Colón) recibe:
zación es la realizada por los hispanos, resultado de una
acción "esencialmente militar y religiosa" (Dieterich:
Títulos:
1978, 132), que se realizó en áreas geográficas pobladas por comunidades que tenían un alto nivel de or- almirante ''de todas aquellas islas y tierras firmes
ganización de las actividades productivas, como fueron que por su mano o industria descubrieren o ganasen en
los casos de las culturas mesoamericana y andina. En los dichos mares oceanos ... ";
·
estos casos la colonización consistió en vencer la resistencia de los pobladores, sometiéndolos, desarticu-virrey y gobernador general sobre los mismos telar las estructuras y los sistemas de relaciones rritorios.
preexistentes y montar sobre los mismos nuevas - o

....

00

�Derechos y beneficios:
-un décimo sobre todas las riquezas de los países
de su jurisdicción, deducidos todos los gastos: todo tipo
de mercaderías, perlas, oro, plata, especiería.
Por su parte el socio estatal (la corona española):
-se reserva el derecho de soberanía;
-la obtención de parte de los beneficios.

-prohibición expresa a todos los participantes en la expedición de tomar mercaderías, realizar comercio y adquirir oro y otras cosas por medio del trueque con los
indios.
-los expedicionarios -excepto 200- quedan sujetos al pago de sueldos cubiertos por la corona. Es decir,
de los 1,500 sujetos que se trasladaron a las Indias en
el segundo viaje, sólo 200 no eran empleados del estado.
Lo que significaba que la mayoría no eran colonos
libres, sino simples servidores de la corona (Konetzke:
1968, 21).

¿Cómo funcionó la empresa de negocios colombina?
Los planes iniciales de los invasores hispanos consistían en montar sobre los territorios ocupados empresas similares al modelo portugués de factorías comerciales instaladas en Africa. Los problemas se presentaron cuando los beneficios de la empresa no permitieron sostener la factoría y cuando surgieron
dificultades ectre las ambiciones privadas y los objetivos monopolizadores de la corona.
En el segundo viaje de Colón y sus secuaces, la corona española toma una serie de medidas políticas para
garantizar el monopolio comercial del estado sobre la
empresa:
-establecimiento de una aduana en los territorios
ocupados, con el propósito de fiscalizar las transacciones comerciales;
-almacenamiento en dichas aduanas de las mercaderías adquiridas y por vender;
-actuación de funcionarios estatales encargados de
llevar un registro minucioso de todos los embarques
de mercancías;

N

00

-asignación de un solo punto en España, el puerto
de Cádiz, desde el que se realizaría todo tipo de fletamientos y descargas de los barcos procedentes de las
Indias;

Poco tiempo después de instalada, la empresa comercial cayó en una crisis de rentabilidad que puso en
entredicho su sostenimiento. ¿A qué se debió esta crisis?
Desde España se venían enviando víveres y otras mercaderías para el sostenimiento de los expedicionarios.
El valor estimado de los productos alcanzaba los cuatro millones de maravedís (poco más de 100 mil ducados de oro), en tanto que los socios privados habían
remitido hacia la madre patria menos de un tercio de
la suma invertida por el socio estatal.
Como salida a la crisis financiera de la empresa
colombina, los expedicionarios propusieron a la corona la comercialización de mercancía humana, es decir,
vender indígenas reducidos a la esclavitud. El negocio
de los esclavos no les era extraño a los reyes católicos.
En la guerra de reconquista de Granada fueron vendidos como esclavos 15 mil musulmanes (Domínguez:
1973, 42). Incluso en un principio la corona española
no se opuso a la comercialización de indígenas
americanos. En 1495 Colón (el socio privado) envió
dos cargamentos de mercancía humana, los que fueron vendidos por el obispo Rodríguez de Fonseca en
Sevilla (Konetzke: 1968, 25). Poco después la corona
española dio marcha atrás al comercio de indios, argumentando razones religioso-políticas. En 1500 se
produjo un primer decreto real limitando la esclavización de indios, la cual finalmente fue abolida como institución en 1542.

De empresa de estado a empresa privada

empresarios privados, el estado no renunció a los beneficios de la empresa de negocios colonial. Al no poder mantener el monopolio sobre los territorios
~cupados, dio ví~ libre a los individuos para que real~zaran sus propias empresas asumiendo sus propios
riesgos; pero la cor?ºª se aseguró considerables ingresos en la forma de impuestos comerciales, fletes y en~regas. de oro, todo ello sin tener que arriesgar
10vers10nes. Además se aseguró todos los beneficios
de soberanía, propiedad y usufructo (Dieterich: 1978,
131 y SS.).

La empresa comercial basada en el modelo de colonización portuguesa terminó por fracasar, no obstante
los esfuerzos de Colón y su gente por mantenerla a flote.
En vista de lo anterior, la corona no pudo continuar
enviando recursos financieros para sostener a los súbditos españoles asentados en América. La solución que
encont_rar?n los reyes católicos para sostener la empresa fue 10v1tar a un mayor número de inversionistas privados_ pa~a compartir los beneficios del negocio de
c_olomzac1ón. El 10 de abril de 1495, los reyes católicos concedieron a los individuos que desearan tras- El montaje de las estructuras de dominación para
ladarse a las islas de América:
la obtención de los beneficios
-viaje gratis de ida;

Los invasores-descubridores europeos inventaron América no sólo al ponerle el nombre, también al desarti-autorización de emprender exploraciones para ocu- ~ular ~~s estmcturas y sistemas culturales originales,
par nuevas islas y países;
1mpo~1endole otras que mejor se adaptaron a sus
obJet1vos: o~gani_zar la mano de obra indígena para ha. -una tercera parte del oro obtenido por métodos dis- cerla produc1r baJo las nuevas condiciones y de esa matmtos al trueque con los indios, lo cual quedaba nera obtener los beneficios de la empresa. Una vez
prohibido;
consumada la acción militar de sometimiento de la resistencia indígena, la siguiente tarea fue montar las es-seguridad en el derecho de procesión hereditaria tructuras y los sistemas de dominación coloniales.
de las_ca~as que construyeran y de los predios que se
les adJud1caran, todo ello para los que quisieran estaLas características y la tipología de las nuevas estrucblecerse en la isla La Española;
turas impuestas dependieron de los siguientes factores:
-alimentación por un año a cargo del socio estatal:
la corona.
A cambio los reyes católicos reclamaban:
-un diez por ciento de los bienes obtenidos;
-la décima parte de las bodegas de los barcos para
el transporte de los bienes en el tráfico entre la colonia
YEspaña (Konetzke: 1971, 36-37).
Los términos de este decreto fueron la base del proceso de colonización de los territorios americanos ocu~ados por los europeos. No obstante las amplias
libertades y garantías concedidas por la corona a los

-de los recursos naturales existentes en los territorios ocupados;
-de la disponibilidad de mano de obra disciplinada;
. -~e la acció~ com~inada de la corona imperial, la
iglesia y los n11smos mvasores-descubridores.
Bajo tal esquema, la organización colonial hispanoamericana se ubicó centralmente en tomo a los dos centros de mayor desarrollo civilizado: los imperios azteca
e incaico, en los cuales se conjugaba una sivuación de
abundancia de metales preciosos, de recursos huma~º~ para ser ~~plotados y una agricultura cuya product1v1dad perm1t1a el sustento de la mano de obra indígena

�XXI, México, 1976.

y del propio colonizador (Sunkel y Paz: 1976, 278) .

ción de metales preciosos, así como de trabajos de
construcción civil y religiosa .

En cuanto a las otras regiones geográficas de América con grados de desarrollo cultural inferior, menos
pobladas o despobladas, que fueron ocupadas por los
ibéricos, en las que no existían riquezas minerales, la
organización colonial se realiza en función de los siguientes objetivos:

En el Perú los colonizadores hispanos utilizaron la
organización llamada mita, con el fin de reclutar mano
de obra forzada entre los indios. Mediante el sistema
de trabajo mitayo fue posible la explotación de los yacimientos argentíferos del mineral del Potosí. La explotación a que fueron sometidos los indios mediante
-asegurar el territorio para evitar su control por po- estos sistemas de trabajo produjeron una crisis poblatencias enemigas;
cional, al grado de que la corona se vio en la necesidad de regular dichos sistemas de explotación de la
-producir bienes de consumo para el abastecimien- mano de obra indígena, hasta ser sustituidas por sistemas más racionales.
to de las propias colonias;
-desarrollar la explotación de productos no minerales de amplia demanda en los mercados europeos:
azúcar, café, tabaco, palo brasil, cuero, etc. (Zunkel
y Paz: 1978, 278).

Referencias

La extracción del mineral, la producción agrícola y
ganadera, así como el transporte correspondiente requerían de la creación de estructuras y sistemas de organización de la fuerza de trabajo indígena, siendo éstos
la encomienda, el repartimiento y la mita.

Crítica, Barcelona, 1990.

Tal como el señorío o manor en la economía feudal
europea y el sistema fabril en el capitalismo, la encomienda fue la "célula vital del organismo económico
novohispano" (Semo: 1973, 210). En el caso particular de México la encomienda funcionó como una asignación de indios organizados en comunidades a cargo
del colonizador, el encomendero, quien asume diversas obligaciones entre la corona y la iglesia, como las
de asegurar la sumisión de los indios, regular su administración y convertirlos al cristianismo. A cambio
de ello el encomendero recibe el derecho al disfrute del
tributo de los indios, en forma de trabajo y especie.

Bethell, Leslie, ed. Historia de América Latina. Vol
1. América Latina colonial: La América precolombina
y la conquista. Cambridge University Press. Ed.

Semo, Enrique. Historia del capitalismo en México. Los
orígenes, 1521-1763. Ed. Era, México, 1973.
Yilar, ~ierre. Oro y moneda en la historia (1450-1920).
Ed. Anel, Barcelona, 1985.

~etrucrr ;u
~rancffurt am
ffla1m,

M. D.

LXII

Colón, Cristóbal. Diario. Relaciones de viajes. Ed.
Sarpe, Madrid, 1985.
Chaunú, Piere. La expansi6n europea. Ed. Labor,
Barcelona, 1967 .
Domínguez, Antonio. El antiguo régimen: los reyes cat6licos y los austrias. Ed. Alianza, Madrid, 1973.
Dieterich, Heinz. Relaciones de producci6n en América Latina. Ed. Ediciones de Cultura Popular, México,
1978.
Konetzke, Richard. América Latina. La época colonial.
Col. Historia Universal siglo XXI. Vol. 22, Ed. Siglo
XXI, México, 1971.

Por lo que hace al repartimiento, fue otra forma de Konetzke, Richard. Descubridores y conquistadores de
trabajo forzado al que fueron sometidos los indígenas América. Ed. Gredos, Madrid, 1968. ·
estuvieran éstos en encomienda o no. Por medio del
repartimiento el colonizador hispano obtenía trabajo gra- Sunkel, Osvaldo y Pedro Paz. El subdesarrollo latituito (después remunerado) para las labores de extrae- noamericano y la teoría del subdesarrollo. Ed. Siglo

00
Ul

�.:-

POEMA DE CLAUSURA
Tecayehuatzin de Huexotzinco
Ahora, amigos míos, oíd por favor:
canto de ensueño es:
cada primavera nos hace viv.:ir
el dorado jilote;
nos da refrigerio el rojizo elote:
nos pone un collar de preciosas piedras
saber que nos es fiel el corazón
de nuestros amigos.

,
Versión de Angel María Garibay K. .

Auh tocnihukie: tia x.oconcaquican
in itlatoltemictli Ayahue:
Xoxopantla technemitia
in teocuit1axílotl,
techonithuitía tlauhquecbol elotl,
tech on cozcatía in tícmati Yehuaya
ye on tlaneltocato iyyolo tocnihuan, Ohuaya Ohuaya.

'°
00

QUINTO CENTENARIO, REFLEXION Y
HOMENAJE A IDSTORIADORES
NUEVOLEONESES

Alfonso Rangel Guerra
Reflexión
Vivimos en el tiempo. En el tiempo se cumple la vida
y desde él la vemos transcurrir. Somos tiempo, y como

también es externo a nosotros, igualmente vemos al
tiempo en ininterrumpida sucesión, como imagen de
vida ya vivida. Asomarse al tiempo es la tarea del
historiador, ver la vida pasada en el tiempo que fue y
ya no es. Asomarse al tiempo es asomarse a la vida,
es hacer historia, pues hacer historia es, finalmente,
lllla peculiar manera de ver y enjuiciar la vida humana,
la vida como acontecer en el tiempo.
Nuestro tiempo, éste que ahora nos toca vivir, asume un peculiar sentido histórico porque en él se cumplen hoy cinco siglos de un acontecimiento que proviene
del pasado, de un pasado tan remoto como esa antigüedad de quinientos años. Este otro acontecimiento,
que ocurre en nuestro tiempo y conmemora el otro del
pretérito, nos marca con su significación y es fácil
prever, cuando se cumpla un siglo más y sean seiscientos los años transcurridos, que los hombres en ese futuro previsible se preguntarán y nos enjuiciarán sobre
cómo fue que esta generación de ahora conmemoró,
celebró o no celebró el medio milenio del acontecimiento de 1492, como nosotros lo hemos hecho en relación a los cuatrocientos años cumplidos hace un siglo.
Pero la significación de nuestro tiempo en relación al
pasado es sólo de circunstancia, de circunstancia
histórica, pues la categórica y cabal significación corresponde al suceso de hace cinco siglos, que marcó,
aquí y en todo el mundo, y a lo largo de estos quinientos años, a toda la humanidad, desde entonces y para
siempre, mientras haya tiempo humano para vivir la
vida, mientras haya hombres que vivan y sean en el
tiempo.
Un viaje modificó al mundo en el siglo XV. Viajar
es trasponer limites, cruzar fronteras, y cuando el viaje conduce hacia lo desconocido, es ocasión de ver y
conocer, aprender y descubrir. Curiosamente, la historia del hombre comienza cuando se establece y se
\1Jelve sedentario, funda poblaciones y crea un sistenia de vida colectiva. Pero los grandes jalones de la

historia son resultado del desplazamiento del hombre,
cuando éste abandona el lugar establecido y parte a fundar otro u otros. Así fue integrándose el espacio
humano, a lo largo del tiempo. Así se pobló el mundo
conocido hasta el siglo XV, integrado en los tres continentes que componían la ecumene. El viaje de Colón
perturbó aquel mundo al incorporar un cuarto continente, ignorado hasta entonces y ya nada fue como
antes. No importa que Colón haya permanecido hasta
su muerte en el error de creer que había llegado a las
Indias. Su hazaña consistió en navegar y cruzar un océano hasta entonces desconocido y haber tropezado con
lo que años después se llamaría América.
Aunque el tiempo, teóricamente, no tiene término,
en el uso que hacemos de él para efecto de asomamos
al pasado se le imponen plazos y fechas, terminación
y cumplimiento. Así los ciclos históricos se establecen
en plazos cerrados de años, decenios, cuartos o medios siglos, milenios o medios milenios. Y ya que se
menciona esta palabra, recordemos que el "milenio"
ha estado ligado, desde los llamados años "oscuros"
de la Alta Edad Media hasta nuestros días, a una significación que por igual remite al fin, o a la continuidad del tiempo. Así en aquella época medieval el fin
del milenio se veía como terminación o conclusión de
la vida; o en nuestro tiempo, al utilizarlo un poder político posesionado del gobierno, en un país culto
europeo, para calificarse a sí mismo como "milenario",
es decir, eterno (aunque en la realidad histórica sólo
pudo mantenerse una docena de años). Esta manera de
manejar los plazos y términos históricos explica que
para la conmemoración del medio milenio del Descubrimiento de América, o del Encuentro de Dos Mundos,
o como se desee denominar el acontecimiento derivado del viaje de Colón, el mundo hispanoamericano se
haya preparado desde 1982, para que los actos,
realizaciones, recordatorios o aún celebraciones tuvieran en la práctica una prolongada conmemoración de
diez años, de acuerdo con la trascendencia del suceso
y que culminarían en esta fecha en la que hoy nos
congregamos.

Es muy probable que al concebir y organizar la con-

00

....¡

�memoración del Quinto Centenario, quienes participaron en esto a nivel personal, individual o nacional, _no
hayan previsto la pluralidad y div~rsidad de reacc_10nes que iban a resultar de esta acción conmemo!atlva
del suceso de 1492. Se han manifestado las act1tud~s
más tradicionales, que continúan afirmando la yerunencia de celebrar el Descubrimiento de Aménca tal
y como se ha venido haciendo des_de si~mpre_, como una
fiesta de la Hispanidad, lo que 1mphca deJar de lado
problemas derivados de los c?nc~pt~~ de "conquista",
"sometimiento" o "colo01zac1ón , hasta las más
opuestas, que integran todo tipo de críticas y calificativos, desde las más ponderadas que proponen sólo
conmemorar el suceso, sin celebrarlo porque en él está
implícita la destrucción o extinci?n de _las culturas
autóctonas, hasta las protestas y mamfestac1ones de_grupos indígenas u otros, en dive~sos lugares ~e Hispanoamérica, incluido nuestro pa1s, con todo upo d~ expresiones contrarias a ~spañ~,. Colón, los conqmstadores y a todos los que mterv101eron e~ ~a transformación del continente. Se habla de genoc1d10, de destrucción, de marginación, de sometimiento y exti~ción de
formas de vida, lenguas y culturas. Pero en sentido co~trario se dice que del viaje de Colón ~roviene el_ mestizaje; el surgimiento de las nueva~ naciones amencanas;
la evangelización; la incorporación a una le~gua en la
que hoy nos expresamos varios cientos de m1ll?nes de
hombres o más; la integración a la cultura occidental.
Pro y contra referidos a un mismo acontecimiento, sin
duda trascendental y sobre el que, a fin de c_uentas , ~r~cede hacer el análisis histórico con la misma obJet1vidad con la que se enfocan otros grandes eve_~tos del
pasado, igualmente dolorosos, _igualmente _temdos de
destrucción y muerte, pero también de cambios y transformaciones, como suelen serlo frecuentemente los
grandes procesos de la historia. Y ést~ ,. que ahora
recordamos, se identifica como el 101c10 de la
modernidad.

00
00

Una lección debemos desprender de todo lo ocur_rido en torno a la conmemoración del Qui_nto ~entenar!º•
y es la condición de relatividad de la htstona, o me~or
dicho, del juicio histórico que m~rece o ha merecido
todo acontecimiento del pasado. Dicho de otra manera,

se confirma que cada época tiene su propia visión del
tiempo pretérito y su propia valoraci_ón_de los_ suc~sos
del pasado. Si bien es uno el acon~ecm11ento lus_tónco,
su sentido y significación se modifican co_n el uemp~,
pues el juicio sobre el pasado está sometido y condicionado por las características del presente, desd~ el
cual se emite ese juicio. Y cuando, como ha ocumdo
ahora en 1992 y años anteriores, en relac!ón ~l Qu_into
Centenario, se llega incluso a la compleJa d1v~rs1dad
de contradicciones mencionadas, ésta es también una
manifestación de las características de nuestro tiempo
para enjuiciar e interpretar el pasado.

Homenaje a historiadores nuevoleoneses
Cualquiera sea la postura que asumamos ante el acontecimiento que rememora el Quinto Centenario, es imposible restarle importancia y desdeñarlo o ignorarlo.
Por la dimensión ecuménica del suceso histórico, lo que
bagamos con sentido conmemorativo puede enfocarse
hacia una proyección universal, o bien, en forma igualmente legítima, dirigirnos a un ámbito estrictamente local y en él aplicarnos a lo que tenga sentido y significación estrictamente en nuestra propia circunstancia,
que es finalmente otra vía para llegar también a lo
universal. De ahí que en este acto, en el marco de los
quinientos años del viaje de Colón, se rinda hoy homenaje a cinco importantes hacedores de la historia en
nuestro estado, cinco historiadores de Nuevo León gracias a los cuales contamos con un conocimiento extenso de nuestro pasado y cuyo esfuerzo ha hecho posible
que la tarea histórica pueda proyectarse en el futuro hacia nuevos conocimientos y estudios, pues bien sabido
es cómo el trabajo histórico de muchos va erigiendo
en el paso de las generaciones, eso que un novelista
llamó ''el edificio inmenso del recuerdo''. De estos cinco historiadores, tres ya rindieron la jornada y no se
encuentran entre nosotros.
José P. Sal daña
Cien fructíferos años imprimieron a la vida de don José
P. Saldaña un peculiar signo de longevidad, acorde con

la tarea de cronista que desempeñó a lo largo de la segunda mitad de su existencia, aunque no fue hasta 1967
cuando recibió la designación oficial. Quizá de los cinco homenajeados sea el que menos trabajo histórico
realizó, si por dicho trabajo entendemos el estudio e
investigación de las fuentes, pero esto de ninguna manera resta mérito a su extensa y rica labor de cronista,
pues en cierta medida, por ser la obra de este ilustre
nuevoJeonés, en su mayor parte, testimonio directo de
sucesos y acontecimientos ocurridos durante los años
de su ciclo vital, ha adquirido ya el carácter de ser ella
misma fuente para efectos de investigación del pasado,
es decir, para hacer historia. Todos somos testigos de
nuestro tiempo, o debiéramos serlo; pero pocos, muy

pocos son los que asumen la tarea de recoger del olvido lo que sus ojos vieron y sus oídos escucharon; y
muchas veces, cuando hay una total ausencia de cronistas en un periodo determinado y la investigación histórica se somete por necesidad a la sola utilización de
archivos y documentos, si los hay, sin que se cuente
con la visión, la narración o el testimonio que recoge
la vivencia de quienes fueron contemporáneos de ese
periodo, es posible que la visión histórica sea incompleta o insuficiente. De ahí que un hombre como don
José P. Saldaña merezca, desde la consideración misma del campo histórico, un reconocimiento a su extensa,
rica y generosa labor como cronista de Monterrey y
de Nuevo León en el siglo XX. Gracias a él disponemos ahora de estos testimonios, útiles y valiosos para
escribir nuestra propia historia. Don José P. Saldaña
participó en sus años juveniles en la política local y se
integró al movimiento constitucionalista, e inmediatamente después de promulgada la Constitución de 1917,
al año siguiente, participó como diputado federal en el
Congreso de la Unión. Regresó a su ciudad natal y sirvió a su estado desde el Poder Ejecutivo, en la mitad
de los años treinta, como oficial mayor en la administración del profesor y general Gregorio Morales Sánchez, quien fungió como gobernador provisional de
Nuevo León en el año de 1935. Practicó el periodismo
durante muchos años y publicó un importante número
de libros, todos referidos a la histona y los acontecimientos de su estado. El tiempo se encargará de ir valorando la amplia bibhografía de don José P. Saldaña
y ubicarla en la importante posición que le corresponde en el proceso continuo del hacer histórico de nuestra comunidad.
Eugenio del Hoyo
Don Eugenio del Hoyo no nació en Nuevo León, pero
aquí vivió la mitad de su vida, ejerciendo la docencia
en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey y practicando sin interrupción su profunda y auténtica vocación de historiador, manifiesta desde sus años vividos en su natal Zacatecas. Trajo consigo
a Nuevo León esa riqueza espiritual que sólo otorga
la vida transcurrida en el espacio y tiempo de la pro-

�vincia mexicana, generosa en el mantenimiento y la continuidad de los valores más auténticos de la nacionalidad, en los que ésta se sustenta como forma de ser y
como expresión de todo aquello que la alimenta, en el
hacer cotidiano de la colectividad y en el esfuerzo de
los individuos que la integran. Nacido en la tierra de
Ramón López Velarde, el bello y recoleto pueblo de
Jerez, el historiador estableció en su ámbito de luz y
quietud la certeza de que en el pasado no están ausentes ni el palpitar de la vida ni sus efectos, en un espacio y tiempo determinados, y que el ayer y el hoy
se funden como recinto permanente de la presencia humana en su tejer y destejer la vida. Vino al norte y trajo consigo una vocación bien definida en el campo de
la historia, la que supo compartir con la docencia, esa
otra manera de robustecer, en la generosidad de la entrega cotidiana en el aula, las convicciones que explican e interpretan la visión del hacer humano en su
trayectoria temporal. La sencillez y la bondad fueron
la expresión de su forma de ser y tuvo la virtud de
transmitir estas características de su existencia a su obra
de historiador, animada por lo mismo con los valores
de la verdad y la honradez intelectual. De ese trabajo
realizado a lo largo de los años sobresale la Historia
del Nuevo Reino de León, que bastaría por sí sola para
asegurarle un sitio privilegiado en la memoria colectiva de Nuevo León. Convencido de que la historia se
manifiesta no sólo en los grandes sucesos políticos o
militares, sino también en las costumbres, ideas y formas de vida, incluidos los hábitos culinarios, tuvo el
acierto de rescatar las recetas de cocina de su señora
madre, expresión de la cocina mexicana de "Fin de
siglo". Así nos obsequió el hermoso libro La cocina
jerezana en tiempos de L6pez Velarde, editado por el
Fondo de Cultura Económica en 1972 y reeditado en
1988, en ocasión del centenario del nacimiento del
poeta.

su vida y su obra. Don Ricardo Covarrubias ejerció el
periodismo en su estado natal y después en Monterrey,
a donde llegó en los últimos años de la década de los
treinta. Su aportación a la historia de Nuevo León se
hace presente en una amplia bibliografía, publicada a
lo largo de los poco más de treinta años de residencia
en su estado de adopción. Liberal de formación e identificado con las-grandes luchas del pueblo mexicano:
Independencia, Reforma y Revolución, llevó al trabajo docente, que ejerció principalmente en la Escuela
Preparatoria de la Universidad de Nuevo León, sus conocimientos de la historia nacional así como la expresión de su pensamiento, volcado hacia la valoración y
el estudio de las grandes figuras de la historia mexicana.
Formado en la práctica y el ejercicio de la oratoria,
cuando ésta aún mantenía las grandes formas de la manifestación oral, imprimía a sus clases de historia de
México la fuerza y modulación de una palabra vehemente y vigorosa, capaz de imponer al desarrollo de
los temas y asuntos la dramatización requerida para que
cobraran vida ante los alumnos, que recibían así de su
maestro la permanente lección de elevar la enseñanza
de la historia a un rango superior, sostenido al mismo
tiempo por esa forma vehemente impuesta a la palabra
y por el ejercicio del intelecto, dirigidos al servicio de
la interpretación del pasado y sus manifestaciones, a
partir de quienes erigieron con su conducta y sus hechos la conformación nacional. El maestro Ricardo Covarrubias estuvo siempre al servicio de la educación,
del periodismo y de la historia. En esta trilogía desenvolvió su existencia y supo integrar las tres actividades en propósitos y metas comunes, identificados con
la interpretación y estudio de nuestro pasado para entender mejor nuestro tiempo, pues finalmente el trabajo histórico lleva como suprema significación el estar
al servicio del mejor conocimiento de nosotros mismos.

Isidro Vizcaya Canales
Ricardo Covarrubias
El tercero de los homenajeados ausentes es don Ricardo Covarrubias, jalisciense que se suma a la lista de
los hombres insignes provenientes de aquel estado de
la república integrados al nuestro, enriqueciéndolo con

Nos acompañan en este acto dos distinguidos historiadores, con obra reconocida y valorada dentro y fuera
de Nuevo León, don Isidro Vizcaya Canales y don Israel Cavazos Garza. Ingeniero agrónomo de profesión,
don Isidro Vizcaya fue llamado también por la voca·

ción al campo de la historia y como otros muchos de
sus colegas, ha ejercido la docencia. Descendiente de
lampacenses, se radicó en Monterrey desde el medio
siglo, incorporándose al profesorado del Instituto
Tecnológico. La historia regional ha sido tema de su
interés en los estudios del pasado y es pionero en la
investigación del desarrollo de la industria en nuestra
ciudad. Su libro Los or(genes de la industrialización
de Monterrey, 1867-1920, es considerado una obra primordial para el estudio de este proceso, que imprimió
a la capital de nuestro estado su perfil propio desde el
último tercio de la centuria pasada y que hoy, después
de un siglo de trabajo, se mantiene vigorosamente en
expansión continua. La obra del ingeniero Vizcaya Canales se ha enfocado también al estudio de otros aspectos de la historia de Nuevo León y en su conjunto
se proyecta como una aportación sólida y de imprescindible manejo para el conocimiento de nuestra
realidad.

Israel Cavazos Garza
Finalmente, hacemos mención de don Israel Cavazos
Garza, a quien la ciudad y el estado deben no sólo los
r~sultados de su trabajo incansable como investigador,
smo otros muchos esfuerzos encaminados al cuidado
y manejo de archivos y bibliotecas. A él se debe en buena parte que el Archivo Municipal de Monterrey fuera
rescatado de la incuria y el abandono en que se encontraba, convirtiéndolo en un acervo ordenado y dispuesto para la investigación. Su paso por el Archivo General del Estado igualmente se caracterizó por su adecuación en concordancia con el valor de sus contenidos y el manejo que de su material corresponde hacer
a los investigadores. Igualmente la Biblioteca Universitaria, de la que fue su primer director a partir de su
reorganización y reubicación, se benefició igualmente
con sus servicios. En otras varias instituciones.ha prestado su esfuerzo y su trabajo, pero todas estas actividades nunca menguaron su capacidad y dedicación como
historiador, cuyos fmtos se muestran en una vasta
bibliografía, cuya enumeración exigiría quizá más tiempo del que aquí se dispone. Bástenos citar aquí tres obras
que merecen designarse como monumentales por su significación en la historia local y por el esfuerzo que implicó su realización: el Cedulario autobiográfico de
pobladores y conquistadores de Nuevo León, el Diccionario biográfico de Nuevo León y el Catálogo y síntesis de los protocolos del Archivo Municipal de Mo~1terrey, que cubre en cinco volúmenes el periodo de 1700
a 1801. Recientemente fue designado cronista de la ciudad de Monterrey y apenas hace unos días ha puesto
en claro todo lo referente al Acta de Fundación de la
ciudad de Monterrey, precisión histórica, documental
y bibliográfica que se vio obligado a hacer, para responder a afirmaciones que la prudencia no impide calificar como ligeras e impertinentes.
Así se ha hecho la historia de Nuevo León, la de
México, la de América y la del mundo todo. Se cumple en esta tarea continuada la afirmación que nos dejara Alfonso Reyes: "Todo lo sabemos entre todos".
Pero para que esto sea así, es necesario que la vocación,
la voluntad, el esfuerzo y la dedicación de los historia-

�•

CONQUISTADOR
Archibald MacLeish
... Y Sandoval llega primero, y el viento de Palos
se agita en su pelo de mozo; la humosa bujía
estremece el rostro enfermizo, la piel febril. Y llegando
siguen los pies de los muertos. Veo a Alvarado
claro en la sombra, éomo un haz de leña encendido:
el osado y de escaso saber; y su rostro

dores, haga posible la expansión del conocimiento, para
que pueda ser patrimonio de todos y al fin de cuentas
de la nación y de la humanidad . Por ello el reconocimiento a estos cinco historiadores de Nuevo León y
a su obra fecunda y generosa. y en ellos a todos los
que en nuestra tierra han des~ntr~ado l?s hechos del
pasado, convirtiéndolos en h1stona escrita.

con el esplendor de las bellas facciones, la piel sonrosada;
las rodillas tiene algo dobladas, como excelente jinete;
y señoriles maneras, y se balancea su espada, arrastrando~

El marco de los quinientos años del viaje de Colón
es propicio para este ~omenaje y este ~omenaje es, al
mismo tiempo, la meJor conmemoración local de tan
trascendental acontecimiento histórico.

Y Olid, el buen luchador. de faz dura,
con limpios dientes, como &lt;le perro, y el labio arrugado;
Olea -así van en pos de la desventura los vientos-,

Texto Jefdo por su autor en la Ceremonia de Reconocimiento a Historiadores Destacados en Nuevo León, ITESM, el 12 de octubre
de 1992.

Olea con la espada desnuda y pegados : -,
hierbajos en tomo, y las manos maltreehas.
Y siguen llegando. Y, desde la sombra,
.

.:,::.

en mí fija los ojos un hombre mudo y armado, ;
·y '
mirando como el recién despertado contempla el hogar mortecino~=
Este es Cortés, que tomó la tierra famosa.
Entorna los ojos ante el largo reflujo nocturno;
la piel gris serpea bajo la barba, ya rala;
ni los ojos recuerdan ni, triste, la boca.
Allí están otras sombras anónimas,
frías en la vaga luz, ~orno grillos de invierno,
con el torpor de la antigua muerte; bajo los años sombríost
ateridas como la pálida araña que esconde el frío follaje.
Esos inmóviles quedan, por más que griten las voces. .
Así están quietos los árboles que las estrellas dejan, subiendo.
1·eztatli/1oca (Borgia 17. Reconstrucción )

��LEER PO~MAS EN LAS FLORES,
DESCIFRAR LA PIEDRA MILENARIA O
GERARDO CANTU DESLUMBRADO
MANlJEI.J PEREZ l3IBBINS.

Julieta Renée
Sol de Momerrey
Sol de t1cti1,• pofro sol
Mediodía di! eyiadas
Clarado en 1111 almü de 11i1io yo te ll&lt;'l'o
p11mw.311d
L'11a blcmca parl!d 11! hizo carpimero
Yafilador de c11chillos te hici.w en cada
esquina
Sol de aceite pofro sol
Mediodía d,• ,•.rpada.5

:hl.tonólogo en verso.

p11111iag11do
Gerardo C:tntú

Desl11111braclo por el destello
11a111ral
de risas y sonrisos
1a el poeta
tras11oclia11do
Julicta Rente

SEGUNDA EDICION.

¿_La importancia &lt;le mi ohra pictórica? Eso lo tienen que resolver los
críticos y el púhlico.
El poeta e..,presa con su pintura
su pasión por la vida.

MONTERREY.
TIPOGRAFÍA DEL GOBIERNO, EN PALACIO,

á cargo de Viviano Flows.

1892-

Cuando me inicié en la pinn1ra fue
nada más porque me gustó esencialmente. A uno cuando le gusta algo
pues se va metiendo, no empieza a
reflexionar, no sahía si era peligroso o qué. Yo siempre he comparado mi inicio en la pintura con el &lt;le
un hoxeador o qué te diría. un
torero, que se lanzan por el mero
gu_to Je hacer aquello que les- gusta.
El gusto por la pintura me lle\'Ó
a aventurar, n, siquiera pensé en las
consecuencias y para cuando menos
acordé ya estaba dentro de una escuela, para cuando menos acordé ya
estaba estudiando pintura en México, para cuando menos acordé ya es-

taba c,tudiandl1 pintura en Chccos- ta .•. estábamos en la inopia. Y esta
hl\ aquia. en Eurnpa y para cuando
mujer no. nos vino a·ensci'tar libros,
menos acordé va c-..caba vo en :\té- pintura,. pintura imcrnac10nal; aún
xico casi comt; protcsioi1al ganán- y cuanuo no estaha tan actualizada
dome el dinero). bueno. mu) entre sí e,taha lo suficiente para nosotros.
comillas. trabajando para la crcaci6n
tlcl ,\ 'fusco Nacional Je AntropoloJosé Guatlalupe Guadiana causó
gia y de alli para el real...
una importantísima huella en mí y
en otros compaikros. Después viYo nunca me hice la pregunta Je nieron maestro~ como Juan Eugesi me iba a ganar la vida o no. de nio Mingorancc, a quien luego íhas1 iba a ganar dinero como para mos a apreciar, pero su pintura no
mJntcncr a una familia. Yo creo que nos gustaba mucho. Aunque era un
por eso no me querian tanto las mu- hucn maestro, tlaha mucha técnica,
chachas de aquí de .\1onterrey. por- no era un hombre de e píritu como
que no veían en mi ningún porvenir el que encontramos nosotros al ir a
económico. lo que ellas siempre se México: Diego Ri\"cra, Siq11eiro~.
plJntcan con totla razcín, ¿yerdad'! Orozco 111ismo. luchadore,. El era
Pero allí en su gracia c,tá su defecto. un comerciante. El venuía a una JeterminaJa clase sócial y ademá no
Los rcgiomontanos en todos estos era muy creati\ o. le daba gusto a esa
ai'los siempre han visto hacia ufucm, clase con una técmca que él había
hacia lo material. hacia el comercio, adquirido, ¿ves? A veces él empehacia el dmcro que pueden ohtcner zaba a pintar formas y e cena&lt;; dratic IJ tccnolngia, de todas estas cues- máticas. pero no le -;alían. él quería
tione, materiales. Pero Je,de hace punar p,llos y naturalezas n111crta-;,
algunos ,uios ha) un espacio en don- mujeres todas llenas de ,edas, &lt;.le
de ellos tienen que \"er: hJcia sí enc,ijcs. con mucl1a, joyas. Era un
mi,mth, hat: ia dentro. hacia lo espi- poco su 111undo. para ,acar dinero.
ritual.. ) más en esta época cada Después él nos mandó a México con
,·ez má, ,cea y má, traumática des- un tal Banlazano que era del mi,tic el punto &lt;.le vista existencial.
mo corte suyo. mucha técnica. pintaba un poco mejor, digamo~ que era
... Yo me inicié con unos maestros su academismo menos nwderno. peque eran directores de la escuela: ro tic más calidatl.
Jo:-.é Guadalupe Ramírcz, ya fallccidn. Jorge Rangel, ellos al mismo
Pero nosotros estando en la ciutiempo habían sido discípu los de la dad Je México hccados por la Unisei'tora Carmen Cortés, una catala- versidad todavía no Autónoma de
na que llegó aquí con concepto Nuevo León y con influencia del
nuc\ os. Nuevos quiere decir más o Lic. Raúl Rangel Frías, entonces
mert, ,s acn1alizado-,, porque aquí lo rector, lkgamns a la ciudaJ de ~1éúnico que se hacía eran copias y era xico con una hcca de 333 peso-,. Fue
con una seliora Petrita y otra Cuqui- en los aiios entre 53) 54. Ya hallo-

�El mirar hacia adentro, los
vido desde entonces. Allí estaba
Diego y estaba Siqueiros, ya tenía- demás, la existencia misma, la
mos conocimiento y llegamos allá, espiritualidad, son esencia e.,presiinmediatamente nos pusimos en con- va y placer del artista ...
tacto con todo este movimiento y
Lo mexicano es algo -yo soy
empezamos en la Escuela de Pintura de la Esmeralda del Instituto Na- mexicano ¿verdad?- a lo que le he
venido dando vueltas desde que me
cional de Bellas Artes.
inicié en la pintura. Como que me
he
venido dando vueltas a mí misAllí conocimos a gentes que ahora ya son historia, Carlos Orozco mo. Inclusive más allá de cuando me
Romero, Leopoldo Méndez, Pablo inicié en la pintura, creo que con
O'Higgins, Nacho Aguirre, ya to- mayor importancia.
dos ellos fallecidos. Nosotros sacáA mi niñez allá en el mineral de
bamos un periódico comunista hasta
las cachas, nos ayudaba Diego Rive- Nueva Rosita, Coahuila, acudo con
ra. Era tan rabioso el periodiquito mucha frecuencia, quisiera acudir
que el mismo Chávez Morado, sien- físicamente, pero acudo con mi
do del Partido Comunista, una vez pensamiento, a lo que recuerdo de
que fuimos a pedirle ayuda para el esa formación. Yo viví hasta los
periódico nos dijo "yo no ayudo a ocho años en Nueva Rosita y a los
ocho años ya estaba uno hecho y
periódicos sectarios'' .
derecho. Ya estaba uno mañoso,
Vista, ofdo, tacto, olfato, gusto, como luego dicen. Lo demás es sólo
lo que hace al ser humano, es a lo complemento. Diego Rivera decía
que la cultura es la búsqueda del
que le da fo,ma.
hombre por el hombre y del homCasi no he tenido alumnos, ni he bre con la nan1raleza y con los &lt;lecultivado esos aspectos, son com- más hombres. Ese ha sido mi rito
pañeros míos Javier Sánchez, Efrén desde siempre y más desde que he
Yáñez. Y alguna vez les di clase, querido penetrar aún más en la creapero una clase colada. También ción artística.
Armando López, Guillermo CeniPor otro lado está la lucha casi
ceros y otros. Yo nunca cultivé esos
aspectos de ser maestro, como otros. ambiciosa por lo auténtico, por ser
Todos ellos son compañeros míos y yo mismo, creo que allí ha sido mi
en edad apenas les llevo yo dos o lucha más intensa y donde he salitres años. Igualmente mayores que do cuando menos más favorecido
yo como José Guadalupe Guadiana, porque me ha dado resultados. Esto
José Guadalupe Ramírez. Todos lo siento yo en comparación a otros
ellos buenos artistas y compañeros. compañeros a quienes estos aspecNi siquiera te puedo decir que son tos no los han templado o si lo han
mis maestros, fueron compañeros. hecho ha sido pobremente. Yo cuando menos lucho para ser lo más au-

téntico posible. Esto me ha rendido
frutos, es la forma como he encontrado mi lenguaje: he encontrado la
manera de decir las cosas que tengo que decir y mi nueva forma de
decir las cosas.
Ahora lo mexicano ... Yo quise salir fuera del país, tenía esa necesidad, para ver México desde lejos,
procurar entender, he sido siempre
muy intuitivo. Con eso quiero decir que no me hago ningún elogio,
sino que más bien la cultura me llega a mí por el trato con la gente y
por mis viajes más que por lo que
he leído.
Me gusta leer poesía. Leo muy
poca literatura como novelas y cosas así. La poesía me gusta mucho
y con mucha frecuencia leo, creo
que son de los libros que más tengo.
Hasta soy medio poeta y aquí cabe
el comentario ... ¿para qué voy a ser
poeta si ya soy pintor? .. . pero sí me
gusta y hasta hago algunos versos.
Y para conocerme a mí quiero conocer México, quiero conocer la
problemática en México, quiero conocer la política que se ha desarrollado en nuestro país, nuestra historia y poderlas decir en mis pinturaS,
especialmente en mis pinturas murales.
Es un verdadero reto, ¿eh? Por·
que muchos nos arrancamos, hacemos cosas bonitas, ponemos plastaS.
recurrimos a los accidentes y salen
cosas verdaderamente agradables Y
de buena calidad muchas veces, pero
nos han faltado en esta época 1~

retos, meternos a verdaderos problemas. Por ejemplo, hacer una pintura mural sobre Fray Servando Teresa de Mier como la que organicé
en la Macroplaza. Es otro yo, otro
yo del que siempre he estado pendiente para desarrollarlo: como retratista, como paisajista. Hacer una
pinn1ra monumental que verdaderamente es como si fuera una novela, porque hay muchos problemas,
no sencillamente hacer cosas caprichosas que estéticamente puedan resultar agradables. Es un verdadero
reto, yo creo que ya ando metido en
esto y no sé, me siento liberado, me
siento bien, creo que a la gente tan1bién le va a gustar y con el tiempo
también serán obras importantes, casi me siento seguro.
Volviendo a México, nuestro
México ... Tantas cosas que se pueden hablar y lindas cosas de México desde lo más remoto de nuestra
historia, digamos ya cuando se empieza a constin1ir, cuando ya se puede hablar de nuestro México, de
nuestros prehispánicos tan maravillosos. Eso me lo enseñó Diego
Rivera, debo aprender más todavía
de ellos, es algo tan increíble y tan
lejos de lo personal.
Ya no son solamente 1000 kilómetros a la ciudad de México, sino
es un montón de cosas de historia
de estos ojos claros con que te veo
Ycon que me veo y de esta piel así
tan regiomontana, tan regiomontanos que somos y tan poco cerca de
nuestra culn1ra, de nuestras raíces.
Miramos a los españoles y a los
europeos, pensamos más allá, en

Kant, en Platón, en Aristóteles; nos
sentimos más parte de allá que de
acá, de nosotros.

Y siempre existirá un lugar en el
universo, desde d6nde reflejarse.

Mi hermano mayor empezó a estudiar pintura antes que yo. A mí me
gustaba hacer monos, siempre me ha
gustado hacer monos, me decían
¡oye, estudia arquitectura! ¿Y qué
es arquitectura'? ¡Pues es un arte!
Pues sí, pero para mí, arte es hacer
monos y yo no quiero más que hacer monos, no hacer casas. Era todo
lo que quería hacer en cuanto me
dieran chance, toda\'ía sigo haciendo monos, ¿no? Querían que yo fuera un arquitecto para que tuviera una
Hay un problema: soy regiomon- carrera. Yo nunca entendí la arquitano, yo soy regiomontano porque tecn1ra, ni quería entenderla, menos
aquí me he criado siempre, no nací la ingeniería, tenían demasiadas maaquí, pero mi padre, mis hermanos temáticas y todas esas cosas. Pero
han nacido aquí y yo estoy aquí des- puede uno hacer monos, ¡qué padre!
de los ocho años. Además, qué tan
lejos está Nueva Rosita, de aquí de
Un poeta, arquitecto creador de
nosotros, ¿verdad? Soy norteño, sí. espacios, los crea, para en ellos reY ahora soy norteño, regiomonta- crear del mundo de cada uno mwzno y coahuilense; soy chilango, che- dos personales. ·
coslovaco y cubano.
Monterrey es una ciudad, como
Soy de todos los lugares donde he todos sabemos, en que hay pintores,
estado, porque todos me han gusta- hay algunas galerías que abren y
do y así es como yo me veo. No tra- otras que cierran, se dicen promoto de hacer ningún regionalismo tores de arte. La otra vez se enojaporque todos los hombres tienen una ron mucho conmigo, les dije que no
gran valía para mí, inclusive los que llegaban, con perdón de los taqueno han tenido opornmidades de cre- ros, no llegaban ni a taquerías baracer y de desarrollarse, nuestros na- tas. Luego luego se encasquetan
cos, ¡qué feo los llamo!, son perso- ellos lo bonito que suena la palanas muy valiosas que han tenido bra ... no venden más que marcos y
también pasados muy importantes, luego unas pinturas baratísimas de
admirables; gentes que en cualquier mala calidad. Ellos son los que demomento en que tengan la oportu- berían de preparar unos eventos de
nidad de desarrollarse pueden ser tan primera y ... Entonces yo hice esas
inteligentes como los que se creen declaraciones, que no eran más que
los más inteligentes.
corrientes taquerías y que de proA mí me critican haber vi\'ido tanto en la ciudad de México, pero yo
al contrario, me siento orgulloso
porque soy un mexicano más completo, no soy unilateral o de una
parte, soy un mexicano que ha tenido la fornma de cultivarme en
otros ambientes, en otras atmósferas. Como hombre habitante de este
planeta me siento de todos los lugares en donde he estado.

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motores de arte no tenían nada.
Yo, como todas las gentes, buscamos los medios de subsistencia,
ganar una lana y si es posible también ganar una lana extra para determinadas cosas. Dicen que no estamos creando medios, que va a llegar un momento en que ya no gane
dinero, que esté viejo y esas preocupaciones. Luego que soy un disipado, un dizque borracho. Pero de eso
no me preocupo, yo pinto cuadros.
Yo no voy también a soportar tantas tonterías, ¿verdad?
Aquí no hay galerías. Sí venden,
pero son gentes que maltratan a los
pintores. Allí en la casa van y yo les
vendo. Yo no tengo galerías. Donde venden los marcos, en la Santa
Anita, a veces se vende algo. En
Navidad es cuando yo más vendo.
La Cruz Roja a veces me vende y
me va bien y a veces no. Algunos
años no ha estado tan mal, como
cuando compré la casa y algunos
han creído que estoy muy boyante.
Me he movido en un coche del 77
que compré en el 78 casi nuevo. De
allí mis hijos han tenido que educarse, vestirse.
Además nunca me he mercantilizado, siempre he tratado de gustar.
Los que se proponen hacer arte,
aparte de llamar la atención con la
obra, han de tener una calidad estética. En fin, por allí yo pinto lo que
me gusta y me lo pagan, yo creo que
es un triunfo para mí muy importante.
En México se vende muy poco,

estamos muy desacostumbrados. El •'ya el comunismo fracasó, que qué
mismo Guillermo Ceniceros se vie- tiene" , en fin que "qué ejemplo nos
ne a trabajar aquí, porque aquí hay dejó para preservar'', lo que nos
más posibilidades, hay más dinero deja es todo un montón de luchadoque en la ciudad de México. Hubo res para que la humanidad sea cada
un momento en que yo vivía más en vez mejor.
la ciudad de México, pero vivía
Inclusive Francisco Javier Mina,
siempre muy amolado. Un grabaespañol,
que vino a México junto
dito que salía y que no salía y la
con
Fray
Servando para luchar por
chamba y la Secretaría de Educala
independencia
¿qué nos dejaron?
ción ... apenas unas horas.
¡Qué alto sentido de la humanidad
Donde la lu-:. y la sombra dejan tenían estas gentes; él, teniendo creo
ver tonos, texturas, profundidades; 28 años, entregó su vida con todos
blancos, negros, grises, colores ... estos deseos de que la humanidad
sea cada vez mejor, ¿verdad? Así es,
Hay mucha gente que cree que sencillamente quiero que mis comhay que pintar para vender y así vi- pañeros lo vean también, yo sé que
vir y luego después hacerse famoso muchos lo hacen y lo ven mejor que
y tener mucho dinero. Ay, qué cosa yo; no nada más un cuadro como
tan convencional, ¿verdad?, qué algo simplemente decorativo, sioo
poca profunidad sobre el sentido de que sea una obra que diga cosas, que
la creación artística, eso me lo de- hable a la humanidad, aparte de ser
cía un muchacho de por aquí. Mira, bella.
en cuanto yo me propongo hacer una
Eso habla de mis convicciones,
pinn1ra mural como la que hice para
mí, la que he hecho para la Biblio- siempre, no es necesariamente que
teca, la que hice también para la tenga yo que ser como el comunisUniversidad que se llama "El oro ta del Jesucristo ni como el religionegro, retrato de una sociedad", es so del Jesucristo, simplemente, oo
para dar un mensaje de lo que yo sé, que pueda yo querer a mis sesiempre he sentido, cómo he visto mejantes es lo más importante y lua la gente, cómo quiero a la gente, char por ellos.
cómo creo que sea o cómo acn1alNecesita la gente poder proyectar·
mente pudiera ser la gente. Empiezo por ver la mala distribución de se para dar, así me voy a dar a ~
los bienes materiales de la humani- mismo en este egoísmo, no el egolS"
dad, me ofende que éstos estén en mo más puro en que nada más yo
unas cuantas manos y que monto- respiro, pero nada para afuera, to~
nes de gentes vivan miserables, es- el aire pero ni siquiera lo ~
pecialmente los obreros, los campe- entonces, de puro egoísmo. MIS
sinos. En fin, me ofende que exis- convicciones son así; simplificando'
tan esas siniaciones, me dicen "no, mi idea es que el hombre está poi
ya ni la friegas, comunista", que encima de mi crear artístico. Por CD'

cima estoy yo también, yo pintor,
pues necesito tomarlo y ponerlo en
la obra, no como otros que nada más
están queriendo tomar, eso es un
peligro.
Unos ojos miran desde su ser al
ser hwnano para compartirlo gozosos.

Y los momentos dan fonna a otros
nwmentos de silencios, de regocijo,
de sufrimiento; horas que se miden
en el tamaiio de las gotas que caen
en una tarde lluviosa, en w1 lago o
en un río compuesto de pinceladas.

Aquí en Monterrey se empezó a
pintar en el año del 48, yo empecé
por ahí en 1951 y a los 20 años ya
Mira, aquí en Monterrey, cuan- había material como para hacer una
do yo tenía 16 años, era el hombre publicación importante sobre la pinmás feliz del mundo porque me ha- tura que se había ya realizado en
bía iniciado en la pinn1ra, pintaba Monterrey, nada más con relación
cuatro cuadros al año, salían muy a la Universidad, ya no con los pinbonitos. Pero alguien me dijo "oye, tores de antes como Federico Cantú,
tienes que producir más." El cua- Martínez Rendón y Ramos Martídro tiene que darse a más. Dije ''yo nez .. . no sé qué tanto. Han pasado
Leonardo ... '' ''Tenemos que tener 40 años y todavía es el momento en
muchas obras tuyas, queremos obras que en esta ciudad no se ha hecho
tuyas, por eso es que debes discipli- una publicación decente, ni un solo
narte". ¿Qué es disciplinarse? No libro se ha publicado sobre la
tenía sentido de lo que era la pintura.
disciplina. Fue en Europa cuando
sentí la necesidad de disciplinarme.
No hay todavía ni siquiera el criterio para damos importancia. Yo he
Para disciplinarme sentía yo que batallado mucho y se lo he gritado
tenía que trabajar un número deter- a l:l iniciativa privada, ''señores, usminado de horas diario, si es que yo tedes traen exposiciones y las poquería ser un pintor profesional. A nen en su Museo Monterrey y tamveces me aburría. Empecé a decir bién acá en el de Alfa y mucho les
son cuatro horas cuando menos las agradecemos que nos den la oporque tengo yo que pintarle a la obra ninidad de admirar buenas exposipor las tardes y por la mañana otras ciones, pero ¿qué hacen con los pincuatro, o si no tres, pero necesito tores de Monterrey? Digan, ¡nada!
dedicarme a pintar, no a estar a ex- Y se quedan nada más callados.
pensas de que llegue por allí el Ahora este museo que se llama "el
d_uende o el ángel del pintor, la va- Marco", Museo de Arte Contemponta de la inspiración ... hay que ráneo, se inaugura con dos pintores
esforzarse, trabajar para sacar las oaxaqueños que aunque sean bueCOSas y empecé a sentir también que nos, aquí están Federico Cantú y no
a pesar de ser un muchacho inma- quiero mencionar a mis compañeduro y todo, algo podía yo hacer. ros, pero somos los que estamos y
ya somos maduros, podemos tener

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fe en nosotros. Es una pmeba de que
no tienen fe ni en ellos mismos. Son
demasiado malinchistas, están pensando nada más en que lo que vale
es lo de afuera, lo de aquí nada. Y
eso parece que es en todas partes,
pero aquí los tenemos. No saben lo
que van a ganar cuando empiecen a
darse importancia y a reconocerse.
Conocerse, reconocerse hay, saber quién se es, siéndolo.

Antes pintaba cuatro cuadros, yo
creo que a lo mejor son más valiosos que los 20 que ahora pinto al año
y 20 para muchos son pocos, para
otros, no son tantos, ¿qué te diría?
20 cuadros es porque pinto todos los
días. Además son cuadros, como
ves, de más de dos metros por 2.20
o algo así.
Bueno, mira, lo que yo te quiero
decir es que cuando uno hace un
cuadro se enfrenta a ... me enamoro de un tren, le doy vueltas, lo pinto de una manera, después sale otro.
Por ejemplo, las montañas de Monterrey, es algo que siempre me ha
apasionado. Voy viajando en trenes,
salgo a veces los sábados o los
domingos, saco apuntes, me maravillo y eso es lo qu" necesito yo, maravillarme de la nan1raleza para
pintarla, maravillarme de la gente y
maravillarme de las mujeres para
hacer un retrato. Enamoram1e. Me
gusta enamorarme para pintar las
cosas, ahora sí las planeo, pero no
es simplemente el hecho de reproducir el paisaje que yo veo. Hay una
razón poética de fondo, decirla con
la montaña, decirla con el cielo, con

'"""

0

'"""

�vibrar cuando yo hago una pintura
mural. Pinto flores, pinto mujeres,
chales, muertitos que ya me sé.
Todo lo hago de una sola pieza, cosa
que ya me sé, porque si yo empiezo a pintar, entonces los problemas
son cada vez mayores, pero si invento cosas también de problemas
ya resueltos, eso es lo que es
importante. Uso los problemas resueltos. Además Picasso lo decía,
¿verdad? La pintura es un problema que hay que resolver y se resuelve de diferentes maneras, pero plantéenselo así, no en mera inspiración,
son problemas plásticos claros, de
edición ... Es como el poeta Pablo
Neruda que tenía que conocer muchas palabras, el juego de las
palabras, la musicalidad. Todo eso
es lo que yo, en sí, tengo para crear
También hubo un tiempo en que un cuadro.
pintaba muchas flores. Me fascina
Habitas con otros casas que
pintar flores. Cuando quiero descansar, también me pongo a pintar flo- habitan, recorres monta,ias con el
res, que ya me sé. Es como quien viento, te desli;,as en los trenes de
se sienta al piano a tocar una pieza la infancia hasta el presente, entre
ya conocida, que nada más se deja nubes hablas con fascinantes flo, es
llevar. Y allí va uno disfrutando, multicolores.
¿verdad? Pero tiene que haber sorCreo que es claro que alguien toca
presa, es como cuando uno conquisla
guitarra, va ante un público, la
ta a una dama, todo tiene sentido,
toca
para ese público y a ese públisi no no la iba uno a conquistar y
co
le
agrada. Entonces él sigue toaún así no la cor,.:¡uista uno con todos los sentidos. Todas esas cosas cando la guitarra. Después se acerca
una persona y le dice "oye, me gusyo las disfmto mucho.
ta como tocas, ¿no quieres venir a
Me vienen problemas también tocar a mi casa? Voy a tener una
cuando hago pinturas murales, por- fiesta." Es allí donde empieza ya la
que allí los retos son muy fuertes, parte de decir sí, sí me gustaría pero
no todo es nada más calma y pintar no tengo tiempo. Bueno ¿y en qué
por el mero gusto, trato de que así tiempo vas a llegar al mercado, a la
sea y pongo todos mis conocimien- negociación? Y ya empieza también
tos. Todos mis cuadros empiezan a el mentado profesionalismo. Y es

las nubes, si es el caserío o si es un
lugar donde se hacen ladrillos o cosas así; ésa es una problemática a la
que me he enfrentado últimamente.
Me he dado cuenta de que me sale
mejor pintar cuadros grandes que
cuadros pequeños. Cuando llegué
aquí a esta ciudad, empecé a pintar
naturalezas muertas, pues yo me regocijo mucho con las formas, los
negros, las texturas y cosas así, sirve que la misma gente se da cuenta
y disfruta también de la recreación
que yo hago cuando pinto las naturalezas muertas. A veces toco aspectos muy realistas que son muy
criticables pero creo que yo los sal. vo a fin de cuentas y también salvo
mi modo personal de hacer las cosas.

s....

que voy a hacer un servicio, entonces, hay exigencias. Por ejemplo, yo
casi nunca he expuesto en galerías.
He hecho exposiciones en el Palacio de Bellas Artes, en el Museo de
Arte Moderno, en el Salón de la
Plástica, en el Museo Nacional de
la Estampa. En galerías también si
se ponen a tiro. Pero en galerías
nunca me ha interesado, ya te be
dicho. Ellas perjudican mucho, lo
que quieren es vender y no hacer
arte. Para concluir, yo ya me hice
pintor y me llaman para que vaya a
pintar. O vienen para comprarme un
cuadro. Que lo he ido haciendo.
Y te dicen: ayúdame a ver lo que
yo no veo, a leer poemas en las flores, a descifrar la piedra milenaria,
a percibir lo celeste de los cúmulos.

Mira, a mí esta cosa de amigos y
enemigos ... no me gustan ni siquiera las palabras. Es volver a una situación de convicción, ¿eh? Los
pintores comerciales me chocan, los
pintores que se hacen publicidad
también me desagradan. Me gustan
los pintores poetas, los pintores
sinceros, los pintores que pintan con
gusto, inclusive aunque no lleguen
a hacer grandes obras de arte, pero
que lo hagan con lo más elemental
que es el amor por realizar una obra.
el cariño si tú quieres, el esfuerzo
de recreación al pintar. Por eso yo
encuentro arte no solamente en los
que triunfan sino también me voy a
la Villa, a las pulgas de por aquí Y
a veces encuentro cosas que ha hecho el hombre martillándolas ... cosas muy hermosas. Me gustan mocho. También voy a los museos Y

encuentro también otras obras
realizadas, cosas maravillosas que a
base de estarlas viendo tantas veces
las va uno descubriendo, ¿verdad'?

Luego a veces tengo seis cuadros
míos y digo ¡qué fabuloso!, los amo
y allí los tengo. Luego logro desprenderme de ellos, ay ¡me duele!,
pero tiene uno que sacar lana para
los otros hijos.

Hay gente que le compra a uno y
uno también ¿qué va a hacer? Uno
necesita el dinero. Uno no puede
... se va desprendiendo de su ser,
venderle nada más a determinadas como de su piel la vfbora, para llegentes. Sí hay gente que te compra gar a ser y seguir siendo.
grabado, por eso me gusta el grabado para que lo tenga mucha gente,
Tengo en México un estudio pabuenos, malos y regulares. Pero los drísimo que mide doce metros por
óleos me gustaría que los tuviera un lado y siete por otro, cuatro megente inteligente, porque aquí en tros de alto y unos ventanales hacia
donde quiera se encuentra uno gen- el norte padrísimos, aunque el tete que compra un cuadro malo y cho no es muy cómodo porque es de
luego después lo presume y dice que asbesto y o es muy caliente o muy
lo disfruta tanto. ¿Cómo pueden pin- frío. También tenía un estudio vietar esos cuadros tan malos? Es pura jo al lado en el que yo me he enignorancia, nada más.
contrado, con dos tomos, es una
casa que está muy deteriorada porPiedra, metales que se graban, que pasa mucho tiempo sin que la
tela que se cubre de pigmentos 6leos visitemos ... Ese estudio mío siemante la presencia de alguien que tra- pre lo he querido y me ha encantabaja para que otros descubran lo do estar allí. Tengo un jardincito al
etenw.
frente con árboles: ciruelos, un nara:1jo agrio, magueyes, una resedad
Los niveles de venta los va uno subiendo hasta la punta del pino.
~diendo también por otros compa- Bueno, está abandonado. Con duneros, por la forma en que se mue- raznos, tres duraznos y un aguacate,
ve la moneda, se devalúa. También nunca ha dado aguacates, pero está
pues yo quisiera vender mis cuadros muy bonito. Luego van allí unos
más caros. A veces dicen que los de pajaritos, unas chuparrosas, ponen
uno son "muy baratos", a veces di- sus huevitos y allí salen, dicen que
cen que "oye, ya ni la friegas, qué es buena suerte, bueno, todo es bue~ros los das." Pero yo voy propo- na suerte.
niendo y va saliendo. Pero si uno
pintara veinte cuadros y dice ''voy
En la casa que he comprado aquí
a vender los veinte luego luego'', es- el espacio es bastante grande, tiene
taría uno como loco pinte y pinte 450 metros y allí en la parte de atrás
para ganar uno más. Pero no es así. puede construirse un estudio.
Allí van surgiendo como quien quiere cazar, como quien quiere pescar.
Buscas w1 espacio dimensional en

que te sientas libre, disfiutar imitando de los pájaros, con tu imagi11aci611, su vuelo.

Se originó el Taller de Experimentación Plástica. Me dijo el Lic.
Rangel que había que hacer una escuela. Hacen falta talleres, me dijo,
y el Taller de Artes Plásticas de la
Universidad desapareció. La escuela de pintura la hicieron Facultad de
Artes Visuales. La Universidad a
veces anda mal. Sencillamente, aunque haya una facultad, la Facultad
de Artes Visuales trata de cumplir
pero no ha tenido ni siquiera la capacidad para vivir y acomodarse a
esta realidad que vivimos actualmente en esta sociedad. Por allí están creando a una serie de gentes que
han estudiado allí sus libros, hacen
teoría. Lo que hace falta siempre,
ellos no tuvieron la visión, es hacer
talleres para que salgan artistas. Salen licenciados. Yo quisiera que
sirvieran, yo no quiero fustigarlos
y estar en contra pero no están bien.
Han equivocado el camino, ésa es
la cosa. No están haciendo nada positivo para esta sociedad.
Así están formados y no tienen
visión. Lo que se necesita es hacer
talleres para que h gente practique
y vayan saliendo artistas, que es lo
que necesita la sociedad, ya no tantos teóricos. Para qué queremos tantos teóricos. Los teóricos surgen
cuando hay práctica y si no hay
práctica ... Es que primero es el artista y después sale el que lo critica,
el teórico. Para qué queremos los
teóricos si no tenemos artistas. Es
una forma más de ver esta necesi-

�dad que tiene el regiomontano de siempre deben existir, pero tiene que
verse a sí mismo, ellos no tienen haber práctica. Y aquí ya vamos por
visión, es como estar gritando en el esos caminos, que se enseñen a didesierto, así no sirve, no tienen eco, bujar, que se enseñen a plantearse
son huecos. Están mal las cosas allí, problemas. Muchos no saben dibuno funcionan. El hombre necesita jar, hacen unas manchas allí; que se
que las cosas funcionen, que le den enseñen a dibujar, eso es lo que es
algo, eso es lo que necesita el re- disciplina. Eso es lo que se tiene que
giomontano y no vivir de "blof', aprender a pintar, a dibujar, a sano vivir de cuestiones falsas, sí.
ber resolver problemas, eso es lo
que queremos y lo estamos logranEntonces aquí tenemos que bus- do.
car la manera de sacar a gente que
con la práctica haga obras de arte,
Se trazan líneas en un tiempo cirde gran calidad o regular, pero que cular en que se vive junto a otros,
estén. El hombre siempre ha vivi- enamorándose de todo.
do así, por qué quieren sacar un
hombre nuevo inexistente. Tenemos
Yo quisiera que todos los pintonecesidades: comemos, amamos, res fuéramos gentes qt)e nos entenhacemos montones de cosas, por allí diéramos muy bien. A mí me caen
es por donde tenemos que irnos. Los muy bien mis compañeros pintores,
hombres inexistentes son de papel, pero apenas nos separamos y nos
son de teoría.
criticamos, pero es así en todos los
aspectos, ¿no'? Y, no sé, sobre esto
¿D6nde están? ¿ D6onde es- tenemos que trabajar y buscar la
taaaaán ... los pintores???
manera de resolver problemas comunes, estamos muy aislados. Lo
En esta escuela tenemos unos que pasa es que hay gente que no
cuantos años, se hacen exposicio- tiene disciplina, hay gente que se
nes y van saliendo, se va haciendo atiene sólo a lo que sabe, gente que
un ambiente y van haciéndose, in- siempre su habilidad está en eludir
creíble, gentes que estaban atoradas los problemas, no en enfrentarlos.
por allí, querían pintar, ahora vie- Todavía tenemos mucho de ese subnen a pintar, C')n sencillez, son desarrollo. El europeo se enfrenta
pintores. Se hacen exposiciones con al problema y lo resuelve. Y acá le
varias damas.que por allí andaban, sacamos la vuelta y nos hacemos
seüoras amas de casa ya de cierta muy hábiles. Pero tenemos que
edad, han estado pintando estupen- aprender. Tenemos que aprender a
damente, sin el prejuicio de que lo resol ver problemas.
son. Dicen, si son amas de casa ¿qué
van a hacer, qué van a pintar'? TamTra11spare11tes nuestras huellas en
bién está viniendo mucha gente jo- la are11a húmeda se pierden.
ven, se están creando ambientes,
condiciones, la teoría y la práctica
Ya lo he dicho, para mí el hom-

bre como ser humano es más importante que cualquier otra cosa, eso
creo yo. Cuando menos me lleva a
esa confiabilidad con los seres
humanos, a ese servicio para los
demás. Hay que darle importancia
a todos los factores, al religioso, al
político, a que toda la gente tenga
igual número de posibilidades de
desarrollarse, que no haya nada más
niños que lo tengan todo y niños que
no, que no están más que con un
porvenir desgraciado para sufrir
miserias, ¿verdad?
Bebés, niños pequeíios, grandes...
todos asoman a la vida inocentes,
queriendo seguir en ella ...

Todavía yo quiero hacer muchas
cosas, pero ya cuando uno pasa de
los cincuenta años empieza a tratar
de simplificar el trabajo para que
produzca más, y empiezan las angustias. Empieza uno a hacer matemáticas ya, uno no puede equivocarse tantas veces.
El punto y la línea simplifican lo
visual en el arte.

Bueno, yo soy de los modernos
que nada más tuve, he tenido tres
hijos, no como mi papá y mi mamá
que tuvieron diez o doce o algo así.
Es Mariana, nii hija, que ha estu·
diado inglés en EUA, Alejandro,
que tiene estudios de cine, Miguel
Angel, el más chiquillo, que estu·
dia diseño gráfico. Se les quiere mucho y uno quiere ayudarlos, no lastimarlos y a veces por mucho que·
rer ayudarlos, los lastima. Ayudar·
los a que sean lo que ellos quieren

ser y no exactamente lo que yo quisiera que ellos fueran.
Mi esposa y yo, creo que estamos bien, sentimos que no nos hemos frustrado. Ella es inteligente, he
tenido esa fortuna. Yo he sido tenaz,
eso más me ha valido. Y por allí ella
me ha aprovechado y yo también la
he aprovechado a ella, por allí nos
hemos ido.
Un hombre, una mujer; una
mujer, dos hombres, identidades
similares, diferentes.

Vivo de lo que pinto. A veces está
bien remunerado o regularmente renumerado. Y a veces me pagan bastante mal, pero por otro lado yo
gano. Por ejemplo, cuando hago las
pinturas murales, me las paga muy
mal el gobierno, pero tener un cuadro allí me da una gran satisfacción,
d~ _que lo vea mucha gente. Hago
v1aJes con Relaciones Exteriores. He
hecho viajes a la India, a Argentina
Y he llevado mis exposiciones.
Se acerca la lejanía, alejándose
la cercanía; figura, fondo.

El sentido de la amistad es muy
Particular en mí. Yo no tengo amigos, tengo aliados, pueden ser los
alumnos y también los pintores que
me ayudan con la escuela, ése es mi
sentido de la amistad.
.Da~¡za abstracción de la e.\periencia, JU/lfos.

C~iticándolo y todo, el Instin1to
Nacional de Bellas Artes, el Insti-

�ROSAS

Uriel Martínez
ROSA DE PELTRE
tuto de Culn1ra de Nuevo León, por
allí he vivido, han \-ivido de mí, y
yo vivo de ellos, pero nada del otro
mundo.
En cuanto a instin1ciones, tamhién
la Universidad de Nuevo León ha
sido muy importante para mí y yo
me siento muy universitario, para
que veas.
Universos de participaci611 conju11ta.

Es que lo estoy viviendo yo ¿qué
te diría? No me gusta pensar tanto
en el futuro porque me angustio, entonces trato de vivir, de hacer mi
obra y disfrutarla mucho, ya todo
vendrá y a ver qué, ¿verdad? He
pensado demasiado en el fun1ro en
épocas anteriores, por eso ya no.

rodea. A uno le \'a a tocar desaparecer de aquí, pero cuando menos
estar disciplinado, ¿verdad?
Y los artistas a través de su
cue,po-alnza comu11ica11.

Yo vivo, me retroalimento de las
mujeres, nada más con el puro hecho de verlas, las disfruto mucho.
Así amo a mi esposa. A mí me generan una gran energía y voluntad. '
No sé si a la naturaleza o a Dios tengo que agradecer el placer y el regocijo que siento ante las mujeres. ~
Mujer, ante el pintor inte,pretada.

Tratatatán. La muerte a todos nos
persigue y a mí muy particularmente me ha perseguido y llevado porque yo nací en un mineral en Nueva 1~
Rosita, Coahuila. Allí estábamos ,
De lo antes existente algo 11uevo, pendientes de una sirena que cuanperceptible, aparece trastocándose do sonaba, era porque había suceen formas moldeables de futuro.
dido un accidente en la mina. Teniendo hermanos mineros y familiaYa estoy sintiendo la necesidad de res que trabajaban en la compaiiía
que como luego dicen, todo y de a carbonífera, entraba aquella zozomontón, no puedo comer todo lo que bra, aquel sopor, aquel pasar aceite
quiero, lo sigo haciendo pero ya es y aquellas mujeres que salían coel momento en que tengo que irme rriendo arrastrando el chal y allí iba
disciplinando. Disciplinando en las mi madre y allí iba yo detrás.
bebidas, en las co'11idas, ¿qué es eso
de que yo pese 107 kilos? ¡ Hazme Ofrendas a los muertos, llanto.
el favor! Los pesaba, luego peso (1990)
menos. Es como ir a comprar 10 kilos de manteca inca y andarlos cargando, ¡qué horror!, ¿verdad?, entonces para qué andarse tentando
con cosas que no valen la pena.
Quiero inclusive cuidarme para cuidar mi cultura, mi creación, para
cuidar mi familia y todo lo que me

Rosa de Peltre:
Eres la tumba negada,
el reposo quieto del agua,
el fuego cruzado,
la estela que en la piel del océano
traza un disparo;
eres de nuevo humo, relámpago.
Rosa de Peltre, rosa cariada
'
eres el giro de esa danza agotada
en donde la bailarina pierde pie
cae la liga, cae la daga.
'
Rosa de Peltre:
Deja que fatigado te desnude
y desnuda me contagies;
eres fiebre, eres marzo;
seré tuyo, callado, cansado, abrumado.
Rosa de Peltre:
Eres espejo, eres lago, eres trasto.
ROSA DE MARMOL

Rosa de Mármol:
Juro que no te atreves a abrir de nuevo
las cicatrices de hielo, los labios lunares.
Apuesto el calor de las ingles
a que no arrojarás al rostro enemigo
la caricia del agua.
Rosa de Mármol:
Piel de liquen, voraz copa de plata,
eres la maldición tirada por la borda,
el rumor sombrío del manantial
bajando callado de la espalda al ocaso.

�POLITICA EDUCATIVA DE LA
REVOLUCIONEN MEXICO: 1910-19401

Manola Sepúlveda Garza
Rosa de Mármol:
Eres fuego que lento trepa pilares
y desde enhiestos penes apuntas
la flecha corrompida, el arco
que tenso apunta a lechos de agua.
Rosa de Mármol:
En la frente llevas un hálito
de ceniza, en la boca escarcha,
en el muslo derecho fuego,
en el otro agua; y en un punto
sombrío oro, yeso, níquel, nada.
Rosa de Mármol:
Vienes callada dentro del ataúd,
llegas fría, como de madrugada,
nadie te sigue, nada te falta.

En México, las primeras décadas del
siglo XX representan un periodo de
intensos cambios provocados por la
irrupción de una revolución social
y una conformación distinta del
Estado. En materia educativa, de
1890 a 1940, se intensifican los ideales de los liberales, se reviven los
conflictos Iglesia-Estado y se agregan nuevos planteamientos radicalizados producto de exigencias
sociales y del poderío estatal.

ción a los sectores populares. Además, el sector gubernamental le
otorgaría a la educación y a los sistemas escolares, el reconocimiento
de ser instrumentos de unidad nacional, control social, organización popular y reestructuración económica.
En este trabajo, se hará pues, un
seguimiento de las políticas educativas de fines del porfiriato a 1940.
Pensamos que en el siglo XIX se encuentran las premisas del proyecto
educativo estatal de las primeras décadas y que es durante los treinta,
en un marco de intensas transformaciones tanto políticas como económicas (dirigidas desde el poder
central) en que el proyecto educativo se aleja de la herencia liberal y
en su radicalización, se conforma la
estructura "moderna" de educación
pública.

En efecto, el artículo 3 ° de la
Constitución de 1917 retoma y sintetiza los ideales de los liberales del
siglo XIX (Luis Mora, Gómez Farías y al final del siglo, Enrique
Rébsamen y Justo Sierra) y marca
un punto de partida para una mayor
radicalización que se expresa a principios de los años treinta, específicamente, con la reforma de 1934 en
que se implanta una educación de
tipo "socialista".
Los antecedentes

Dada la existencia de una mayoría

Los antecedentes de la política edu-

de anal fa betas (81. 3 % en 1900),2 cativa de la revolución los encon-

¡;,,
I

)

•

el impulso a la educación popular
fue una necesidad reconocida por
algunos sectores gubernamentales
durante el porfiriato y por grupos de
diversas posturas políticas durante
el movimiento armado. Pareciera
haber un consenso en que la educación sería un arma de transformación y de progreso social. Es así,
como en lo que podríamos llamar
5Cgundo periodo de la revolución
0917-1940), los ejes centrales de la
Política educativa lo constituyeron:
el control del Estado sobre la educación, la insistencia de minimizar al
clero y, la necesidad de dar instruc-

tramos en la revisión de las ideas y
decretos de los liberales del siglo
XIX: Luis Mora en 1833, planteaba que la enseñanza debía desligarse del clero y ser laica, transmisora
del dogma liberal;3 en el artículo
3 ° de la Constitución de 1857, se
implanta el laicismo como principio
jurídico de la separación de la Iglesia y del Estado; la ley de 1867, establece la gratuidad de la enseñanza
primaria para los pobres y su carácter obligatorio, suprime la enseñanza religiosa y la reemplaza por la de
la moral. 4 Estas referencias y otras
más. fueron sólo ideales y quedaron

como decretos; no lograron traducirse en proyectos concretos dada la
desorganización social y económica por la que pasaba el país. Sin
embargo, apuntan elementos fundamentales que serán retomados por
los altos funcionarios de la educación durante el porfiriato y más aún,
por los constituyentes de l 917.
En efecto, de la prolongada estancia de Porfirio Díaz en el poder
(1876-1910), podemos destacar varios elementos de la organización
educativa de entonces, así como algunos proyectos y realizaciones en
la materia.
En los años del presidente Lerdo
de Tejada (1872-1876), la educación
oficial estaba a cargo de los municipios y en mínima proporción (10%)
por los gobiernos de los estados.
Durante el periodo de Díaz, la tarea fue compartida entre la federación (desde 1896 sólo incluía al
Distrito Federal y a los territorios
de Baja California y Tepic),5 los
estados y los municipios. Para 1900,
los municipios sólo atendían el 20%
de la instrucción y el resto, 80%,
quedó básicamente bajo la dirección
de los estados y en menor proporción de la federación. 6
En términos generales, la educación estaba dirigida a poblaciones
urbanas y sobre todo, a sectores pertenecientes a la élite social. La gran
mayoría de la población (8 l. 3 % en
1900 y 79.5% en 1910)7 eran analfabetas excluídos de la instrncción
e inmersos en un marco de miseria.

�De las dependencias educativas de
la federación (1896, Secretaría de
Justicia e Instrucción Pública y luego, en 1905, Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes) surgen
iniciativas y proyectos encaminados
a unificar la educación en la república, a acentuar el carácter laico y
a extender el servicio de educación
primaria. En el 1° y 2° Congreso
Nacional de Instrucción realizados
entre 1889 y 1891, encabezados por
Justo Sierra y Enrique Rébsamen,
se recomendaba: la formación de un
sistema nacional único de instrucción primaria; que ésta fuera obligatoria, gratuita y laica; el impulso a
la formación de maestros mediante
la creación de más escuelas normales en los estados y, se reconocía que
el Estado debería llevar al campo la
instrucción primaria. 8
Junto a los proyectos de los liberales y positivistas integrados al sector gubernamental, en la entrada del
siglo XX proliferan las exigencias
de llevar la educación al pueblo. En
el Club Liberal Ponciano Arriaga
(1903); en el Manifiesto del Partido Demócrata (1909); en el Programa del Partido Liberal Mexicano, encabezado por el grupo floresmagonista (1906) y en muchos más,
estuvo la consigna de educación para
todos. Había una coincidencia en
que la transformación de la sociedad pasaba por el desarrollo de la
instrucción. Este movimiento aumenta su radicalización bien entrado el siglo XX.
Q
....
....

Los primeros pasos
En diversas regiones del país, durante los años 1910-1917 predominan los disturbios políticos y la lucha
armada que quebrantan la estructura gubernamental. En relación al aspecto educativo, en 1914 el presidente Carranza pidió que los municipios de más de 500 mil habitantes
expropiaran terrenos para establecer escuelas, mercados y casas de
justicia9 y más tarde, en 1915, se
comprometió a difundir la educación
por todo el territorio nacional con
la colaboración de la iniciativa privada y en consonancia de las leyes
vigentes; 10 con estas declaraciones
pareciera que Carranza concebía los
disturbios presentados en el país
como cambios de personas en el gobierno, sin modificaciones substanciales. Estas y otras propuestas van
a ser confrontadas por los sectores
más radicales entre los contribuyentes de 1917.
Para la formulación de la Constitución de 1917, se enfrentan la
fracción "moderada" y la "radical". Este último grupo veía en el
Estado a una fuerza activa que debía dar forma institucional a los
cambios sociales y económicos necesarios para el •'bien futuro de la
nación" y logró dominar en la conformación de los artículos 3°, 27,
123 y 130, es decir, los referentes
a la educación, a la nacionalización
de los recursos de la tierra y del subsuelo y al reparto de tierras, a la protección de las relaciones de trabajo
y al control de las acciones del clero.

La iniciativa de Carranza en materia educativa señalaba: la libertad
de la enseñanza, la tendencia laica
de la educación y su gratitud en los
niveles de primaria impartida en los
establecimientos oficiales. 11 Esta
propuesta contó con el apoyo de los
sectores más moderados, pues en
realidad no agregaba nada a los
planteamientos ya señalados, de Sierra y de Baranda. Los "radicales",
buscaban una reforma social más
alejada de la herencia liberal, consideraban necesario anular la injerencia clerical en la educación y
cuestionaban la neutralidad del
laicismo, inclinándose hacia una escuela que combatiera los prejuicios
religiosos por considerarlos ligados
a la opresión.
Finalmente, en la redacción del
artículo 3° persistió el laicismo en
la enseñanza, pero a diferencia de
la Constitución dictada en 1857 que
daba oportunidad a que el clero se
hiciera cargo de la educación, la de
1917 niega tal posibilidad; se pone
énfasis en que el clero quede fuera
de la educación y se deja en manos
del Estado la vigilancia de la instrucción pública (primaria). Otro aspecto importante es que la educación
fue considerada como una garantía
social, esta idea se expresó en términos de igualdad de oportunidades
y difusión de la enseñanza. 12 Además en una fracción del artículo 123
se obligó a todas las empresas a establecer escuelas, enfermerías Y
otros servicios para sus trabajadores.13
En el corto plazo, el artículo 3°

no se tradujo en proyectos concretos y ante un caos institucional de
1917 a 1919, la instrucción pública
pasó a las autoridades municipales,
a quienes no se les aumentó presupuesto, por lo que no hicieron gran
cosa. En 1920, la Universidad de
México se encargó de orientar la
educación en el país. Fue hasta 1921
en que el presidente Alvaro Obregón aprueba una iniciativa de José
Vasconcelos y se instala la Secretaría de Educación Pública (SEP). Esta institución tendría que contribuir
ados proyectos estatales: económico de reestructuración y de integración nacional.
La SEP representaba la posibilidad de realizar en todo el país, los
ideales educativos plasmados en la
Constitución de 1917. El nuevo carácter federal de la SEP abarcaba
toda la nación, a diferencia de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes que, como ya se mencionó, su acción se limitaba al Distrito
Federal y a los territorios. Se trató
de evitar el centralismo que fue lo
dominante en épocas posteriores.
Este nuevo federalismo se propuso
respetar la soberanía de los estados
Ysólo establecer las directrices que
guiaran la instrucción pública para
unificar los programas y las técnicas de trabajo y establecer escuelas
en aquellos lugares en donde no alcanzara a llegar la influencia educativa de los agentes locales. 14
José Vasconcelos se hace cargo de
la SEP de 1921 a 1924. Este pensador tuvo la firme convicción de
que sólo la cultura podía garantizar

la democracia y la integración nacional. Ya desde 1920, siendo rector
de la Universidad de México planteaba que esta institución debía estar al servicio del pueblo y declaraba: "fundaremos escuelas y bibliotecas con ayuda de hombres y mujeres con espíritu apostólico, si no
hay casas ni muebles, se enseñará
bajo un árbol, allí el que sepa leer
repasará algunos'capítulos de los libros que les mandaremos y al comentarlo con sus oyentes, les ofrecerá una clase más provechosa que
la de muchos pedagogos''. 15
Vasconcelos organizó la SEP en
seis departamentos: escolar, bibliotecas, bellas artes, alfabetización,
enseñanza indígena, técnico-industrial más la Universidad Nacional y
las áreas de edificios y de administración. El proyecto en su conjunto
surgió con un gran entusiasmo, podemos ilustrarlo con la experiencia
del programa nacional de alfabetización que estuvo a cargo de maestros honorarios y alumnos del país
que cursaran del 4° al 6° de la
primaria. A los niños que enseñaran a cinco analfabetas se les otorgaba un diploma de "buen mexicano" y se les daba preferencia para
ocupar un empleo oficial o para entrar a una escuela secundaria de la
SEP. En 1922, había 5 mil "miembros del ejército infantil" y 1913
maestros honorarios. 16 Esta forma
de alfabetización, se inspiraba en la
historia de la evangelización del siglo XVI en donde los frailes encargaban a los niños indígenas catequisados la cristianización de los adultos.

Para el medio rural, aunque existe el antecedente de las escuelas rudimentarias organizadas por el presidente Madero en l 911, Vasconcelos
inició un amplio programa con ayuda de los "maestros misioneros".
Se trataba de colaboradores universitarios y miembros del Partido Nacional Agrarista, es decir, eran personas con ideales y un profundo sentido de compromiso social. Este grupo tenía la consigna de establecer
escuelas dejando en ellas maestros
voluntarios (en la mayoría de los casos apenas alfabetizados). Para la
población rural se crearon tres tipos de instituciones: la Casa del
Pueblo (C.P.), que era la escuela
primaria elemental con una proyección hacia la comunidad con el propósito de mejorar a la población en
todos sus aspectos; las escuelas
normales regionales, cuyos objetivos eran "preparar a los maestros
para las escuelas de las pequeñas
comunidades y centros indígenas,
mejorar cultural y profesionalmente a los maestros en servicio e incorporar a las pequeñas comunidades de la zona de influencia al progreso del país y, las misiones culturales, que fueron equipos interdisciplinarios que (una vez más, se inspiraban en la labor de los misioneros
del siglo XVI) intentaban orientar a
los maestros improvisados de las
C.P. y dar a los campesinos instrucciones sobre algunos oficios (carpintería, herrería, etc.). 17 En 1924, en
que Vasconcelos deja la SEP. existían más de mil maestros y cifra similar de escuelas rurales federales. 18

--

�Vasconcelos también recibió la influencia de Anatol Lunatcharski,
quien se interesó por la educación
de las masas del pueblo ruso proporcionándoles una "amplia cultura" por medio de la difusión de los
clásicos universales. 19 Esta estrategia fue repetida por Vasconcelos con
la edición de los clásicos a bajo precio para que quedaran al alcance del
pueblo. La relación de Vasconcelos
-Lunatcharski y luego (en los treinta), Bassols-Makarenko, marcan
puntos de encuentro de dirigentes de
la educación de países con grandes
revoluciones sociales.
Así pues, en Vasconcelos persistió esa inspiración de los evangelizadores en sus propuestas organizativas de educación pública aplicada
a la escuela laica y controlada desde el Estado. Dicho de otra forma,
a partir de Vasconcelos el Estado intenta arrebatar la experiencia de la
iglesia mendicante reconociendo su
eficacia y su capacidad de control
sobre las bases populares.

El control al clero

........

N

Si en el periodo del presidente Obregón lo que resalta es el esfuerzo de
un programa de educación extensiva, en los años del presidente Plutarco Elías Calles (1924-1928) fue el
control al clero. La educación constituyó un cantpo significativo en
donde se reflejó el conflicto Iglesia-Estado, este conflicto se extendió hasta mediados de los años treinta (con intervalos de relativa conciliación) y rebasó los marcos "previstos'' al estallar la guerra cristera,

un fuerte movimiento popular que
abarcó la parte centro y oeste del
país y que se enfrentó al sector gubernamental.

por una escuela afim1ativa, combativa y ligada a los intereses del proletariado,22 tema que se llevará al
debate en los años treinta.

El clero había quedado inconforme con la Constitución de 1917, pero como no había sido aplicada realmente, no hubo una fuerte oposición
del sector. Sin embargo, ante el radicalismo de Calles, en 1926 el
Episcopado y los católicos demandaron la reforma de los artículos
constitucionales contrarios a la Iglesia (3°, 5°, 27 y 130) y más tarde,
en 1928 (como una respuesta a los
reglamentos de la SEP que insistían
en mayor control) solicitan la reforma del Artículo 3 ° para que se autorice la enseñanza religiosa en las
escuelas. 20 Estas demandas no tuvieron éxito y los católicos respondieron con un boicot contra la escuela oficial.

Durante este periodo la SEP estuvo a cargo de José Manuel Puig
Casauranc, quien siguió los lineamientos de controlar al clero y continuó el programa de extensión escolar. En el sector urbano, se impulsó la educación media a través de la
formación de escuelas de tipo técnico-industrial para obreros; de escuelas secundarias y la inauguración de
la escuela nacional de maestros. En
el sector rural, aumentaron los centros existentes (con algunas modificaciones) y también se impulsó la
enseñanza media a través de la formación de los centros de educación
indígena ~ las escuelas centrales
agrícolas. 3 A pesar de que el sistema de enseñanza seguía en crecimiento se hacían evidentes sus limitaciones. La improvisación de escuelas y maestros había sido posible por el entusiasmo popular y la
dedicación individual, pero era una
fase transitoria; estas cualidades no
podían mantenerse indefinidamente
ante intereses hostiles y el insuficiente apoyo oficial. Funcionarios y
maestros del sistema, Moisés Sáenz
y Rafael Ramírez, por ejemplo,
aprovecharon las experiencias obtenidas y abrieron el camino para nuevas propuestas que se expresarán en
el transcurso de la siguiente década.

Por otra parte, había sectores sociales que tampoco estaban de acuerdo con el Artículo 3° y pugnaban
por la escuela racionalista, corriente inspirada en la obra del anarquista Francisco Ferrer, quien tenía como principio el que la enseñanza debía partir de la instrucción práctica
y así substituir la imposición artificial de una disciplina de convención,
por la imposición de los hechos.21
La escuela racionalista tuvo mayor
aceptación en los estados del sureste:
en Yucatán se hizo oficial en 1922
y en Campeche, Tabasco y Veracruz
tuvo un gran apogeo. Su influencia
a nivel nacional se vio limitada por
el rechazo que le hizo la CROM en
1924. Esta confederación pugnaba

Hacia una mayor radicalización
Aunado a los problemas IglesiaEstado, los años 1929-1940, estuvie-

ron marcados por una radicalización
de diversos sectores sociales de la
sociedad mexicana. Circunstancias
externas como la crisis económica
mundial (que empezó en 1929) y la
crisis misma del país, favorecieron
un cambio extremo en la política nacional proclamada en la Declaración
de Principios del Partido Nacional
Revolucionario (PNR-1929) y ratificada en el primer plan sexenal
(1933) de dicho partido. Este último documento, reafirmaba los puntos más importantes de la Constitución de 1917 y añadía elementos que
enriquecerían la realización de las
reformas sociales.

política. Según Alonso Aguilar,
"con Bassols la revolución entra de
lleno al campo educativo y ello permite que a partir de entonces se haga
(en materia educativa) lo que en
otros campos se empezaría (a darse)
a partir del gobierno cardenista ••. 25
Los esfuerzos de Bassols se encaminaron a renovar la educación
nacional, asentándola sobre bases
más científicas, modernizándola en
sus métodos, dándole una proyección social y un papel concreto en
la transformación de la realidad
nacional. Gran parte de su labor se
refirió al medio urbano en el que
aumentó la vigilancia oficial a las
escuelas primarias y la hizo extensiva a las secundarias. En diciembre de 1931, Ortiz Rubio firmó un
decreto en que se extendía el control del gobierno a las secundarias
privadas para prohibir la dirección
del clero y la instrucción de temas
religiosos. 26 A partir de este
decreto, muchas escuelas fueron
clausuradas y la SEP tuvo que formar nuevos centros de educación secundaria y técnica.

En materia de educación, la Declaración de Principios apoyaba el
trabajo que se realizaba en la SEP,
lo que se expresaba en el impulso
que el nuevo partido le daría a: la
escuela "activa", la desfanatización
de las masas, la educación extensiva, la creación de escuelas para
obreros y campesinos y la. unificación del sistema (federación, estados y municipios). Se señalaba también, un cambio en el énfasis de la
educación: la escuela debía fomenSin embargo, la propuesta de Bastar en la población, el sentimiento
de solidaridad así como formar la sols no sólo era anticlerical, si bien
necesidad espiritual de una mayor estaba convencido de que por meequidad en la distribución de la dio de la educación se combatiría el
riqueza. 24 Así pues, la orientación fanatismo y las bases populares deque se le pedía a la educación se ale- jarían de estar sometidas al clero y
jaba de la herencia liberal de ante- a los explotadores,27 señalaba también que la educación debía conteriores décadas.
ner elementos económicos y debía
Correspondió a Narciso Bassols contribuir a la transformación soestar al frente de la SEP de octubre cial: lo relevante sería la calificación
de 1931 a mayo de 1934 y colabo- de las fuerzas productivas de trabarar con las exigencias de la élite jo, la enseñanza de los conocimien-

tos científicos y la adaptación de las
técnicas de que se carecía, debían
desarrollarse actividades agrícolas e
industriales y promoverse (fuera y
dentro de las escuelas) la formación
de cooperativas. 28 Bassols reconocía que la escuela podría cumplir
esos objetivos, si formara parte de
un plan general de transformaciones sociales y económicas que abarcaran el conjunto del país. 29
La propuesta de Bassols implicaba transformaciones concretas en las
instituciones educativas y de hecho
se realizaron, para mencionar sólo
un ejemplo citaremos a las escuelas
regionales campesinas que fueron
los centros encargados de formar
técnicos agrícolas y con esta base,
maestros rurales. La nueva escuela
surgió de una fuerte crítica al sistema de enseñanza rural y de la transformación de las escuelas centrales
agrícolas y las escuelas nom1ales rurales en una sola institución regional que estrecharía los vínculos entre
el programa educativo y las necesidades sociales del campesinado.
La presencia de Bassols se vio
coartada porque además de la vigilancia a los establecimientos particulares, intentó introducir la educación
sexual en las escuelas y restringir la
libertad de cátedra en la Universidad. Todo esto provocó la enemistad de maestros y de sectores urbanos que se expresó en huelgas y
abandono de las aulas. Esta situación produjo la renuncia de Bassols
a mediados de 1934, sin embargo,
su influencia había quedado marcada en la SEP, en algunas agrupacio-

....
....
~

�nes magisteriales y en el primer
plan sexenal.
Las agrupaciones de maestros estuvieron activas en los cambios que
se presentaban. La Junta de Directores e Inspectores de Educación Federal (1932), por ejemplo, pugnó
por una educación que satisfaciera
las necesidades de la clase trabajadora, con bases económicas para la
educación del campesinado y por
una educación tendiente a transformar el sistema de producción con
una finalidad colectivista. 30 Estos
planteamientos estaban acordes con
lo que Bassols realizaba al interior
de la SEP. Sin embargo, el Congreso Pedagógico reunido en Jalapa
(1932) creía necesario un tipo de
orientación que combatiera al sisteroa capitalista, que diera orientación
y tácticas en la lucha de clases y
finalmente, que brindara las bases
para la organización del estado socialista.31 La búsqueda hacia un
nuevo tipo de orientación en la enseñanza, parecía un reflejo de serias
inconformidades económicas y en la
esfera social y política.

s:t'
,...
,...

Es interesante señalar que tanto
para los liberales del siglo XIX
como para los radicales de los
treinta, la educación sería un arma
de transfom1ación y de progreso
pero en este último caso, la educación tendría que combatir con los
" enemigos del pueblo": el clero y
la burguesía. Al darle tal peso al factor educativo, el grupo gubemamental evadía las causas estructurales de
la crisis social y económica.

Los grupos de tendencia radical,
magisteriales y de la élite política,
tuvieron fuerza en la segunda convención del PNR en donde se elaboró el primer Plan Sexenal. En este
documento, se veía a la educación
como el instrumento que haría posible el mejoramiento de las condidones económicas y sociales de la
clase trabajadora y se le declaró
como una de las funciones esenciales del Estado. Se hizo énfasis en el
control de la enseñanza primaria y
secundaria, la unificación de los
programas educativos, el aumento
del presupuesto (mayor al 15%) y
el fomento de la acción educativa en
sus diferentes ramas: rural, técnica,
bellas artes, normal, etc. Se adquirió además, el compromiso de substituir la educación laica por la socialista, factor que imrlicaba la reforma al artículo 3 °. 3
Durante la elaboración del Plan
Sexenal, se presentaron dos tendencías: la representada por el Comité
Ejecutivo Nacional (CEN-PNR) que
mostraba una resistencia hacia el
cambio constitucional del artículo 3°
para evitar mayores conflictos con
el clero y los grupos tradicionales y
otro grnpo de legisladores del mismo partido, que defendió el cambio
del artículo para establecer la educación socialista. Esta última tendencia fue la que ganó mayores
adeptos y a pesar de serios qesacuerdos en la élite del PNR, el cambio del artículo 3 ° se realizó en
1934.
El artículo modificado señalaba el
carácter socialista de la educación

pública; el derecho exclusivo de impartir instrucción primaria, secundaría y normal se le otorgaba al Estado y a las escuelas particulares se
les obligaba a ceñirse en sus enseñanzas, a los principios socialistas.
El sistema educativo se integraría
mediante una filosofía uniforme y
una dirección centralizada. 33
La reforma educativa provocó
gran controversia tanto en las esferas gubernamentales como en la sociedad mexicana en general. Entre
los partidarios de la educación socialista se presentaron diversas formas de interpretarla en la misma
élite del PNR:
1) Calles consideraba a la reforroa básicamente como un instmmento de ataque al clero. En julio de
1934, lanza el famoso ''grito de
Guadalajara'' en el que llan1a a los
gobernantes de los estados y a todos los revolucionarios a luchar en
contra de la influencia de la Iglesia
y a emprender una decisiva lucha
para que la conciencia y la moral de
la juventud pertenecieran a la revolución. 34 Cabe destacar que para
Calles el enemigo central era el elero y no las clases explotadoras, ni
el deficiente cumplimiento del proyecto constitucional.

2) Cárdenas y sus colaboradores,
ubicaban a la educación socialista
dentro de un programa más amplio
de reformas sociales y no enfatizaban en el anticlericalismo. Cárdenas declaró en la toma de posesión
presidencial: " ... lo que la escuela
socialista persigue es identificar a los

estudiantes con las aspiraciones del
proletariado, fortalecer los vínculos
de solidaridad y crear para México
la posibilidad de integrarse revolucionariamente dentro de una firme
unidad económico-cultural. ( ... ) la
escuela ampliará sus actividades
comtituyéndose en la mejor colaboradora del sindicato, de la cooperativa y de la comunidad agraria y,
combatirá hasta destruir, todos los
obstáculos que se oponen a la marcha liberadora del trabajador" .35
Las declaraciones de Cárdenas y

de Ignacio García Téllez (secretario
de la SEP durante el primer semestre de 1935) tenían como propósito
central dar preferencia a la educación de las masas populares, tendían
aintensificar las políticas iniciadas
por Bassols, con mayores ligas entre el aprendizaje, el trabajo productivo y la acción social. La escuela
podía producir un cambio permanente en la vida del país si era parte
de un programa más amplio de desarrollo al que contribuyeran todas
las dependencias de gobierno.
Las posturas más radicales consideraban a la educación socialista
como un medio de orientación de la
conciencia popular para el cambio
del régimen capitalista. El maestro
Rafael Ramírez señalaba cinco finalidades de la educación socialista:
1) la preparación de "ciudadanos
capaces de trabajar en la construcción del socialismo"; 2) preparar
"hombres capaces de participar en
la reconstrucción de una nueva economía nacional"; 3) crear "un tipo
de hombre devoto del proletariado";

4) preparar "hombres de mentalidad materialista, de pensamiento 16gico y libres de creencias pemiciosas" y 5) la preparación de "nuevos
tipos de hombres que sepan gozar
y disfrutar de la riqueza cultural en
todas sus formas y que sean capaces de luchar por la colectivización
de esta misma cultura". 36
Vicente Lombardo Toledano, líder del Partido Comunista (PC) consideraba que la reforma educativa
por sí misma no podía transformar
el régimen capitalista, sin embargo,
la escuela podía y debía dar una
orientación socialista que facilitara
el cambio hacia la sociedad nueva.
Por lo tanto, Lombardo Toledano
declaraba: el PC ..apoya resueltamente a la educación socialista, no
por socialista que no lo es, sino
como un programa de reformas democráticas avanzadas en el ramo de
educación pública, que favorecen la
organización y la lucha de las roasas contra el imperialismo y la reacción" .37
El clero se opuso abiertamente a
la reforma y realizó una labor de
agitación social y política. En sus
declaraciones señalaba que el artículo 3 ° era la "persecución religiosa en su más alta expresión", "viola
el derecho de los padres para educar a sus hijos en forma en que más
les convenga", "viola el derecho de
la Iglesia para dirigir escuelas''. 38
En las provincias, realizó un llamado a los padres de familia para que
no enviaran a sus hijos a la escuela,
excomulgaban a los que asistieran y
a los maestros de las mismas. Como

resultado de esta actitud se manifestó el abandono de las aulas en varías provincias. 39
Con todo lo anterior, la mayoría
de la población identificaba a la educación socialista con la lucha anticlerical, la educación sexual; y consideraban que el Estado arrebataría
los hijos de sus padres destruyendo
los lazos familiares. Estas impresiones provocaron un profundo debate
en la sociedad mexicana y ocasionaron una fuerte división social.
Ante la reacción del clero, de los
grupos tradicionales y de parte del
sector popular, el Estado tuvo que
frenar la lucha anticlerical. En 1935
sale Calles del país y otros líderes
radicales del anticlericalismo y disminuye notablemente el conflicto
Iglesia-Estado. El gobierno trató de
atraerse al clero, pues era bien sabido que sin su oposición, podrían
realizarse más fácilmente las reformas programadas. Así pues, el lugar del radicalismo verbal lo ocupó
el de una política encaminada a mejorar el nivel de vida de los trabajadores y de transformaciones económicas y sociales.
En las declaraciones oficiales sobre educación (durante 1936-1938)
se acentuó el carácter de las escuelas vinculadas a las transformadones sociales, se subrayó su relación
con el trabajo productivo realizado
en forma colectiva, el autogobierno y .la intensificación de los lazos
entre la escuela y los intereses de los
trabajadores.

-Ul

�Las realizaciones

con Cárdenas ganaron gran importancia (en parte, como punto de riDurante los años treinta, la SEP se validad entre la Universidad Natransformó en la institución de edu- cional y la SEP). En 1940, existían
cación más importante de México. 32 escuelas subsidiadas por la SEP
En la década anterior, había concen- con 11 200 estudiantes y 84 escuetrado sus esfuerzos sobre las escue- las particulares incorporadas a la
las rurales y el sistema educativo del SEP, con 7 273 estudiantes. 41
Distrito Federal pero con Bassols,
García Téllez y Vázquez Vela (seEl Departamento de Educación
cretarios en el transcurso de la Obrera fomentó la enseñanza nocdécada) extendió sus poderes a cos- turna para trabajadores a nivel de
ta de los gobiernos de los estados y primaria (86 escuelas) y secundaria
de las escuelas particulares. En 1925 o técnica (26 centros). 42 Otras reapor ejemplo, la federación contro- lizaciones dignas de mencionar son:
laba sólo el 25 . 9 % de la matrícula la creación del Consejo Nacional de
elemental y para 1940, logró más de Educación Superior y de Investigala mitad (50.4%); tal proporción en ción Científica; la Escuela Normal
los sistemas estatales y municipales para maestros no titulados; la Escuepasó del 63.3 % al 42.4 % y los par- la Superior de Música; la Escuela de
ticulares del 10.8% al 7 .2 % en el Artes Plásticas y el Instituto Naciomismo periodo. 40
nal de Antropología e Historia.
Los logros en materia educativa
al finalizar el sexenio eran impactantes. En términos generales podemos mencionar: en el sector urbano en crecimiento, se impulsó la
educación técnica como una medida de "apoyar al proletariado" y
disminuir la dependencia con el exterior a través de la formación de
cuadros "propios". Este proyecto
que se inicia en 1932, logra una gran
realización en 1937 con la apertura
del Instituto Politécnico Nacional
como una institución de enseñanza
superior precedida por la vocacional y la prevocacional, con características de enseñanza técnica terminal en cada nivel.

......

\C

Las escuelas secundarias que se
habían iniciado en los años veinte,

mo una forma de especializar la acción gubernamental entre estos grupos normalmente marginados.
Además de los logros cuantificados en centros escolares, podemos
subrayar el papel invaluable de los
maestros sobre todo en el medio rural cuya labor les convirtió en difusores y propulsores del proyecto de
modernización del país. Así, los
maestros participaron en la intensa
campaña de difusión de la cultura
llevando a la población el idioma
español, la alfabetización y los símbolos y valores cívico-nacionales; en
numerosas regiones se escuchó por
primera vez hablar de revolución,
patria, bandera, presidente, constitución, etc. Las instituciones educativas participaron en acciones
agrarias, fueron centros difusores de
tecnología agrícola y ganadera, de
salubridad e higiene y promotores
de la organización popular a nivel
regional. Esta labor era impulsada
por la misma SEP, organismo que
en 1936 registró que 503 escuelas
introdujeron agua potable a sus poblados; 831 organizaron sindicaros;
3940 organizaron a las ''juventudes
campesinas'' y 4200 crearon cooperativas de producción entre los
campesinos. 44 La actividad de los
maestros se desarrollaba, en muchos
casos, en un ambiente adverso explicable por la resistencia de los sectores conservadores, lo cual provocó
la muerte de muchos de ellos en la
realización de sus tareas.

En el medio rural se dio un gran
avance en los servicios educativos.
Las instituciones creadas por Vasconcelos más las escuelas técnicas
iniciadas en los años veinte continuaron, aunque en los treinta como
ya se mencionó, su énfasis recayó
en lo económico y en su vinculación
con la reforma agraria. El número
de escuelas aumentó considerablemente: en 1933 había 7007 escuelas rurales, 15 normales rurales, 8
centrales agrícolas y 16 misiones
culturales y para 1940, existían 12
510 escuelas rurales, 33 escuelas regionales campesinas (ERC) y 20 escuelas elementales agrícolas. 43 Las
misiones culturales pasaron en 1939,
a fonnar parte de las ERC. En 1936, El final del radicalismo
para la población indígena se formó un departamento específico co- En los últimos años del periodo pre-

sidencial de Cárdenas ( 193 8-1940)
se observa un freno en las reformas
sociales y un discurso relativo a la
consolidación institucional. La política de los gobiernos posteriores
será distinta, los sectores populares
dejarían de estar en el centro de
atención y los nuevos paradigmas
para el desarrollo estarán en la industrialización y en el sector agrícola privado. En materia educativa,
desde 1939 disminuye el radicalismo y se acentúa la necesidad de unidad nacional.
En efecto, la postura moderada
del final del cardenismo se expresó
en torno al proyecto de la Ley Orgánica de Educación (1939). En el
preámbulo del proyecto aprobado
por las Cámaras, se señalaba: "La
tendencia fundamental de la educación es la unidad nacional, el fanatismo y los prejuicios se combatirán
únicamente por medio de la divulgación de la verdad científica,
... distinguirán a la educación, el ser
socialista, desfanatizante, coeducativa e igualitaria, funcional y activa,
nacionalista y democrática, cooperativa y de servicio social". El estado no excluye "la cooperación de
los particulares bajo la supervisión
del gobierno, como medio de expansión educativa". 45
Así pues, el aspecto fundamental
lo constituía la unidad nacional y lo
de socialista pasaba a ser un rasgo
secundario. Al maestro ya no se le
llamaba a combatir, ni a ser líder
social, ahora (1940) "un verdadero revolucionario no tiene derecho
a abandonar el aula por el bien de

la ideología radical, sino más bien
su deber se centra en la introducción
de una labor útil en la escuela, haciendo de ella un servicio de las clases bajas". 46 Durante el gobierno
de Avila Camacho, el viraje fue
mayor: Octavio Véjar Vázquez, secretario de Educación de 1941 a
1943, hablaba de la "escuela del
amor y de la annonía social", como
una forma de borrar todo vestigio de
radicalismo. Finalmente, en 1946 se
reforma el artículo 3 ° y se anula el
postulado socialista de la educación.

de 1992.
2

Guerra Francois-Xavier. La Mexiq11e, de
l'ancien rlgime,1 la rl~'OluJio11 , T. I, Ed.
L'Harmattan, Sorbonne, Paris, 1985, p.
379.

a

3

ldem, p. 360.

4

ldem, 366.

5

En 1896, se concedieron facultades al
ejecutivo para organizar la ensenam.a, a
fin de que atendiera y difundiera un mismo plan científico y administrativo. Con
este motivo se nacionatizaron las escuelas dependientes de los ayuntamientos en
el D.F. y territorios, para unificar su
funcionamiento. Vázquez de Knauth, Josefina (1975). Nacionalismo y educación
e11 Mlxico. El Colegio de México.
México, p. 97.

A grandes rasgos podemos decir
que la especificidad de la educación
"socialista" fue su vinculación con
las organizaciones populares y con
la producción y tuvo un sentido, en
tanto formó parte de reformas sociales que de hecho transfonnaron 6 Guerra, F.-X., Op. cit., p. 383.
el país. Además, realmente contri1
ldem, 379.
buyó al proceso de democratización.
Más allá del ténnino de "socialista" 8
Vázquez de K., J. Op. cit., pp. 93-95.
para la educación, el cambio substancial se realiza a partir de que Bas- 9
Galván Lafraga, Luz Elena. · 'La educasols vincula la educación popular al
ción en México, 1917-1924". Tesis. Uniproceso tecnológico y productivo,
versidad Iberoamericana, México, 1975,
pues hasta entonces, el proyecto pop. 28.
lítico educativo de la revolución había sido una continuidad de los idea- to ldem, p. 32.
les liberales del siglo XIX. Escuela 11
Sepúlvcda Gana, Ma. Manola. "Lapolítica educativa y las escuelas rurales en
la década de los treintas. El caso de las
escuelas regionales campesinas de 1936' ·.
Tesis. ENAH-SEP, México, 1976, p. 3.

Nacio11al de A11tropología e Historia
Notas
1

Este trabajo fue publicado en el No. 7:
Für Leopoldo Zea, de la Serie de Monograflas de la revista Concordia (Revista
Internacional de Filosofía) del
Missionswissenschaftliches, Institut
Missio., Aachen, Alemania, septiembre

12
13
14

ldem. , p. 5.

Vázquez de K., J. Op. cit., p. 109.
Galván, LE., Op. cit., pp. 65-88 .

�15

De Alba, Pedro. Trayectoria de la Secre-

taría de Educació11: de Sierra a Vasco11celos. SEP, México, p. 16. Citado por Galván L., Op. cit., p. 52.
16

Galván L. Op. cit., p. 72.

17

Para mayor profundidad sobre las Misiones Culturales, véase: Sepúlveda G.
"Las Misiones Culturales en México:
1921-1938, instituciones edacativas para
el cambio social'' en la revista Nuestra
América, No. 29, UNAM. En prensa.

18

Raby, David. Educaci6i1 y revolució11
social en México, SEP-setentasNo.141,
México, 1974, pp. 14-18.

19

ldem, p. 46.

20

Vázquez de K., Op. cit., pp. 164-165.

21

Monroy Huitron, Guadalupe. Polftica
educativa de la revolución (/910-1940),
SEP-setentas No. 203, México, 1975, p.
38.

22
23

ldem., pp. 39-40.
Las escuelas centrales agrícolas se forman a partir de 1925 organizadas por la

Secretarla de Agricultura y Fomento con
pocas ligas con la SEP, fue basta 1932 en
que pasan a formar parte del sistema escolar de la federación.
24

......

Sep(ilveda Garza, Ma. M. Op. cit., p.
29.

28
29

30

31

ldem, pp. 116-121.
SEP. Memoria relatfra al estado que
guarda el ramo de la educación pública
del Jo. de septiembre de 1933 al 31 de
agosto de 1934. Talleres Gráficos de la
Nación, 1934, pp. 66-67.
Bremauntz, Alberto. La educación socialista e11 México. A111ecede11tes y fu11dame11tos de la refomia de 1934.
Imprenta Rivadyneira, México, 1943, p.
160.
"Congreso Pedagógico reunido en
Jalapa; 1932" en la revista Futuro, octubre de 1934, p. 27. Citado por Sepfilveda G., (1990) "Pol!tica educativa en
México: fases y características en los años
30" en Concordia, Aachen, Alemania, p.
85.

32

"La educación en el plan de gobierno de
6 aftos" en la revista El Maestro Rural,

15/dic./1933, T. III, No. 14, pp. 7 a 11.
Citado en Sepúlveda. Op. cit.• 1990, p.
86.
33

Monroy, H. G. Op. cit., pp. 52-53.

34

ldem, p. 48.

35

Cárdenas, Lázaro. "Mensaje al pueblo
de México", lo. de diciembre de 1934,
pp. 9-10. Citado por Sepúlveda G., 1990.
Op. cit., p. 62.

36

Ramíre-z, Rafael. "Lo que debe ser la
escuela socialista" en: Guevara Niebla,
Gilberto. La educación socialista en Mlxico (1934-1945). Ed. El Caballito, SEP,
México, 1985, pp. 141-142.

25

Aguilar, Alonso (1964), Narciso
Bassols. Obras, FCE, p. 116. Citado por
Raby, D. Op. cit., p. 36.

26

Martíne-z de la Roca, Salvador. Estado,
educaci6,i y hegemonía en México, 19201956. Ed. Línea, México, 1983, p. 152.

37

PCM. "La nueva polftica del PCM"
(1936). Citado por Sepúlveda (1990). Op.
cit.,. p. 82.

z,

Aguilar, Alonso (1975). Idem, p. 119.

38

Bremauntz, A., Op. cit., p. 341.

00

~

39

ldem.

40

Martíne-z, A., Op. cit., p. 513.

41

Britton, J. Educación y radicalismo 111
México, T. II. Los años de CárdenOI,
1943-1940, SEP-setentas, No. 288,
México, 1976, pp. 79-80.

42

Idem, pp. 85-87.

43

Sepúlveda Garza. Op. cit.• 1990, p. 88.

44

SEP. Memoria relativa al ... 31 de agosto de 1937, pp. 461-462.

45

Monroy, Guadalupe. Op. cit.• p. SIi.

46

SEP. Memoria relativa ~l . . . agosto tÜ
1940, pp. 130-131.

SENAS
RESEÑAS
~
RASENAS

�LA FUNDACION DE DESLINDE

DESLINDE NO SUFRE
ARTERIOESCLEROSIS

Abraham Nuncio

Herón Pérez Martínez

Las malas revistas son aquéllas que
carecen de una línea editorial definida. Con esta noción empecé a trabajar sobre el proyecto de lo que sería Deslinde. No comenzaba de
cero, pues parte de lo que me proponía hacer estaba contenido en
Cathedra, su predecesora. Me
parecía, sin embargo, que era preciso desacademizar -hasta donde
fuese posible-a la nueva publicación. El formato y algunos de los
materiales de Cathedra se habían
vuelto densos y yo pensaba en un
órgano que, sin prescindir del rigor
en el tratamiento de los temas, fuese más liviano en cuanto al lenguaje,
la presentación y la combinación de
ilustraciones y texto. Inercia periodística si se quiere, pero también
conclusión teórica acerca de la llamada educación informal: la gente,
incluidos profesores y estudiantes,
leen más revistas no académicas que
revistas académicas. El propósito
era, pues, recuperar los géneros periodísticos por excelencia: el reportaje, la crónica, la entrevista, y hacerlos convivir con los géneros literarios y el análisis historiográfico
y sociológico.
El planteamiento fue bien acogido por parte de la dirección de la Facultad de Filosofía y Letras (encabezada entonces por Juan Angel Sánchez). Jorge Sposari, un magnífico
y solidario diseñador argentino que
no soportó la dictadura militar en su
país y se avecindó en Monterrey supo darle a la revista el formato y el
ritmo visual -si se puede decir asíacordes al proyecto. El equipo de
compañeros que participamos en la

fundación de Deslinde, nombre que
implicaba tanto un homenaje a Alfonso Reyes como el nuevo estilo
que pretendíamos inaugurar, nos dimos a la tarea de fraguar su contenido. Sin duda no podíamos inventar el hilo negro; intentamos, sí, que
la revista respondiera al ámbito disciplinario de la facultad y situarla,
además, en el más vasto de la cultura regional. La vinculación de esta
cultura con las expresiones culturales del acervo nacional y universal
era obligada, y así lo asumimos.
Entre las secciones permanentes
de Deslinde creamos una
-Región- para dar cabida a una
realidad que se gestó y dio sus primeros pasos en los años setenta: los
estudios regionales. México empezó a ser observado y analizado con
nuevos instrumentos (por lo general derivados del marxismo) i11 situ
y ocurrió lo que en otros planos de
la vida nacional es todavía retórica:
una genuina descentralización, en
este caso del saber sobre pequeñas
comunidades, ciudades en floración,
entidades federativas y regiones. No
me toca evaluar los resultados de
esta sección durante el tiempo que
dirigí la revista y sólo me limito a
señalar los motivos de su creación.

tranjeras.
Durante tres números dirigí la
revista, en medio de los consabidos
estires y aflojes para mantener la línea editorial y el nivel de calidad de
los materiales publicados. Un día,
el director me pidió publicar un discurso del rector Alfredo Piñeyro.
No cabía dentro de los lineamientos
editoriales de la revista. El resultado: tuve que dejar su dirección y
de hecho la universidad.
Por fortuna, el incidente (a estas
alturas la vida toda me parece incidental) no impidió que Deslinde siguiera publicándose bajo la dirección de amigos y compañeros queridos que la enriquecieron con nuevos aportes y le imprimieron un sello propio. Miguel Covarrubias, su
actual director, ha logrado mantenerla en un dignísimo nivel a lo largo de más de un lustro. Si uno revisa
su índice en estos primeros diez años
de vida -que no son pocos-, la revista ha sido vehículo de las corrientes culturales más avanzadas de la
época y del pensamiento e imaginación de múltiples autores locales,
nacionales y extranjeros.

En fin, el haber participado en la
fundación de Deslinde me parece, al
Las otras secciones (Abanico y margen de cualquier consideración,
Se1ias/Rese1ias/Co11trase1ias) nos uno de esos pocos actos que merepermitirían incorporar una temáti- cen la categoría de biográficos, dica muy amplia y dar espacio a las cho sea esto sin el menor dejo de
colaboraciones de diversos auto- modestia.
res, entre ellos los docentes y estudiantes de las carreras que albergaba la facultad: filosofía, letras, sociología, pedagogía y lenguas ex-

Las vidas de las revistas en México
suelen ser efímeras: muchas de ellas
nacen en coyunturas auspiciadas por
el postulado que rige el inconsciente político de todos los tiempos en
el sentido de que la cultura, en la
acepción ordinaria del vocablo, lava
todas la aberraciones, males y sinsentidos del obrar político. Cuando
la circunstancia coyuntural desaparece, mueren las revistas generadas
por ella. En México es larga la historia de las revistas, sobre todo
literarias, a veces flores de un día;
a veces, síntoma de una esperanza,
una ruptura, una intuición o, simplemente, un lugar de encuentro.

del país en prácticamente todas las
épocas; en este caso, la caridad pública se encarnó en la comprenc;ión
y apoyo del médico escritor José
Manuel Puig Casauranc: la revista
duró mientras él estuvo a cargo de
la Secretaría de Educación Pública.
El número ocho ya no apareció.
Forma fue una excelente revista: su
muerte no la causó la mediocridad,
ni la inanición.

En su último número, Fo11na
prometía trabajos tan interesantes
como "chaquiras mexicanas",
"grabadores mexicanos", la acostumbrada sección de Fernández Ledesma sobre ''juguetes mexicanos'',
Barandal, Contemporáneos, "arquitectura infantil" y otros. ToFonna, Gladios, La nave, El hijo davía en el índice anunciado de ese
pródigo, Letras de México, Sa11-ev- número ocho que ya no salió, se poank, por no citar más que unas día leer esta especie de estribillo con
cuantas de las revistas literarias que que los editores solían dirigirse al
nacieron en la primera mitad del si- público y que en ese número inéglo dentro del magno movimiento dito vino a quedar como una especuln1ral que conmovió a nuestro cie de epitafio:
país, fueron todas ellas, a su modo,
revistas de coyuntura. Fonna, por
Compare Ud. nuestra revista con otras
ejemplo, creada con el propósito de
similares del continente latinoamericaser "una revista mensual dedicada
no y se convencer:1 de que adcm:1s de ser
a las artes plásticas de México" y
la primera en su especie, todo su material es inédito y cuidadosamente selecpromovida por el pintor Gabriel
cionado, contando en su parte gráfica con
Fernández Ledesma, su director en
excelentes trabajos a color. Tiene, en
los siete números que salieron, viotro sentido, la virtud de reunir el csfücrvió su efímera vida, de octubre 1926
zo concordado de las artes pl:1sticas
a 1928, bajo el patrocinio mancomexicanas. No es una revista hecha de
munado de la Secretaría de Educarecortes y apuntes gastados, ni tampoco
ción Pública y la Universidad Nahace alarde de estridencias de moda. Recional de México.
gistra simplemente la exposición de los
valores de México para reflejarlos en el

De alguna manera, Fo11na vivió
curso del movimiento actual.
de la caridad pública y ésta fue la
causa de su muerte, como la de una
La consideración anterior nos
gran parte de las revistas literarias permite valorar mejor el hecho de

que Deslinde, nuestra revista, haya
cumplido su primera década de vida.
Si bien no es, estrictamente hablando, una revista literaria, su versatilidad la hace más fácil presa de alguna reestrucn1ración, fiebre sexenal o cualquiera otra de las enfermedades administrativas que suelen
destruir los buenos proyectos. Por
fornma no ha sido así y ha podido
cumplir muy dignamente sus primeros diez años. Felicidades a su
acnial director, el maestro Miguel
Covarrubias: él ha llevado el peso
de la mayor parte de esta jornada.
Y, desde luego, a Humberto Salazar, desde siempre secretario de redacción de Deslinde. Me complace
constatar que Deslinde ha sabido
acomodarse a los tiempos: no ha sufrido arterioesclerosis, ni ninguna
otra enfermedad degenerati\'a. Está
vigorosa, ha conservado la agilidad
juvenil con que nació pese a ser madre ya de los excelentes Cuadenws
de la revista Deslinde.
En estos diez años, Deslinde se ha
teñido gratamente del color de lo
literario, en todos los sentidos del
término. Sin abandonar su vocación
primera al ensayo y al artículo de
fondo en otros universos. De manera brillante, ha abierto nuevos
cauces como el de la siempre difícil traducción literaria; ha dado
opornmidades; ha sido voz y ha sido
espacio: rincón de buena escritura.
Deslinde, al lado de una serie de suplementos culn1rales coetáneos, ha
propiciado el crecimiento y maduración de una camada de escritores
e investigadores regiomontanos, hoy
una realidad. La sección "Región"

�ha mantenido nítidos sus ideales de
los orígenes. Lo mismo se puede decir del espacio de la reseña. Si bien
Deslinde había propendido desde su
nacimiento al cosmopolitismo, la
traducción ha hecho de la actual revista un lugar de encuentro cosmopolita sin perder un ápice su enclave
regiomontano. ¿Sería absurdo decir
que Deslinde ha servido de catalizador a la estupenda labor editorial
que la Facultad de Filosofía y Letras ha desarrollado en este lapso?
En el primer número, fechado en
agosto de 1982, Juan Angel Sánchez, entonces director de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, al presentar la revista
escribía:
Ambicionamos( ... ) ser vehículo de difusión de los trabajos de nuestros
alumnos, profesores e investigadores: retroalimentar su trabajo y convertir Deslinde en el merlio que vaya mostrando y
demostrando la permanente mejoría académica de todos nosotros. Deseamos
aportar elementos valiosos de discusión
para los especialistas de nuestra y de
otras universidades; a los intelectuales
mexicanos y latinoamericanos dentro y
fuera del país; pero también nos preocupa nuestro entorno más inmerliato, los
no universitarios comprometidos en la
búsqueda de expresiones culturales de alternativa al estereotipo de cultura que nos
dan casi todos los merlios masivos.

íl
....

Una mirada retrospectiva, a vuelo de pájaro, nos pem1ite constatar
que, aunque parcialmente, esta ambición y este deseo se han cumplido.
Una revista, cualquiera que sea su
índole, es síntoma del sistema so-

cioculn1ral que la sustenta: esa red
de relaciones sociales, ideas, libros,
instituciones, influencias, cosmovisiones. En ese sentido, Desli11de documenta una época de la culn1ra
regiomontana. Pensando en la madurez y personalidad adquiridas por
la revista, auguro a Deslinde que en
su segunda década, ya comenzada,
salga de Monterrey y se interne por
las universidades y centros de investigación del país, que vaya al encuentro de "los intelectuales
mexicanos y latinoamericanos dentro y fuera del país". Desli11de tiene con qué. ¡Felicidades! El Colegio
de Michoacán

REGION

�DATOS ETNOHISTORICOS Y
ETNOGRAFICOS DE LAS SOCIEDADES
INDIGENAS QUE HABITARON NUEVO
LEON

Moisés Valadez Moreno
a) Colonización de Nuevo León

Las primeras referencias que se conocen sobre el tipo de sociedades
que ocuparon el área, provienen de
la relación escrita por Alvar Núfíez
Cabeza de Vaca, quien en una misión de exploración al Cabo de la
Florida y tierras limítrofes, se interna en la extensión suroeste de Texas,
cruza el Río Bravo, y al intentar dirigirse hacia la región del Pánuco,
por diferentes sucesos y experiencias cambia su trayectoria realizando una larga travesía hasta las costas
del Mar de Cortés. 1
Muchos han sido los intentos por
reconstruir la rnta seguida por Cabeza de Vaca, incluso el cronista
Alonso de León,2 en 1649 señala
su paso por algún punto próximo al
acn1al municipio de Cerralvo, N.L.,
cuando menciona:
" ... Y parece, por buena regla de
cosmografía, de donde salieron a donde
llegaron, era forzoso pasasen por muy
cerca de donde es hoy la villa de
Cerralvo; por la parte Norte .. .''3
De las propuestas de diferentes
investigadores, destaca la de Alex
Krieger4 quien etnohistóricamente
identifica y localiza geográficamente/ los nombres de gmpos indígenas que Cabeza de Vaca menciona, trazando una línea que parte
del Río Guadalupe hasta un punto
cercano a la población de Roma,
Texas. Posteriormente, atraviesa el
Río Bravo en las inmediaciones de
Cd. Mier y continúa hacia el sur por
las riberas del Río San Juan hasta un

punto cercano a la Sierra de Papagayos, donde cambia su rumbo en
dirección poniente.

convence al virreinato y se le otorgan cartas de recomendación con las
cuales parte a España. En 1579 obtiene el tínilo de gobernador y los
permisos correspondientes para realizar:

Al pasar por estas zonas Cabeza
de Vaca apunta haber visto y convivido con campamentos indígenas,
conformados por grnpos de veinte
·· ... la pacificación y descubrimiento de
a cien casas, asentadas cerca o en
ducientas (sic) leguas de tierra, de lonlas márgenes de un río, que segugin1d y latitud; con título de Nuevo Reyramente se trata del Río Pesqueno de León, y hacer las poblaciones ne6
ría. Por las características que
cesarias y todo lo demás que la capitulación refiere... " 10
señala, estos campaoentos son muy
similares a los que describen AlonEn términos generales los manso de León,7 y Juan Bautista
Chapa, 8 diseminados en las inme- datos del rey para estas capin1Iaciodiaciones de Cerralvo, como se verá nes eran: a) Descubrir y tomar posesión de las tierras contenidas en
más adelante.
doscientas leguas cuadradas sin exDespués de la travesía de Cabeza ceder los límites de Nueva Galicia
de Vaca, no es sino hasta 1577 y Nueva Vizcaya. b) Hacer las pocuando el capitán Alberto del Can- blaciones necesarias para la quien1d
to es nombrado alcalde mayor de las de aquellas fronteras, trayendo hasMinas de San Gregorio (Cerralvo), ta cien hombres, sesenta de ellos lael Valle de La Extremadura (Monte- bradores con esposa e hijos y los
rrey) y la Villa del Saltillo. 9 Pero, demás artesanos y soldados. c) Esno conforme con estas dotes recibi- tablecer puertos desde Tampico hasdas, se dedica principalmente a la ta los límites con la Florida, conspersecución y caza de indios para truyendo un fuerte en la desemboincluirlos en su encomienda o ven- cadura del Panucho para el resguarderlos como esclavos. De manera al- do de la Huasteca contra ataques
terna y por esos mismos afíos, el piratas. d) Comunicar los avances y
entonces alcalde de la villa de Tam- condiciones de su gobernación con
pico, Luis Carvajal y de la Cueva, los demás reinos. e) Poblar una vise entera del descubrimiento de te- lla de españoles para impulsar la exrritorios, minas, y el atractivo mer- plotación de la cochinilla. t) Introcado de los esclavos indios que prac- ducir el ganado mayor y menor. g)
ticaba Del Canto. De tal fom1a, via- Sujetarse a los lineamientos de la
ja a la Nueva España para plantear instrucción de descubrimientos y
(corno pretexto) al virrey, la apre- nuevas poblaciones.. h) Dar una
miante necesidad de pacificar y co- fianza de 8 mil ducados, reemplaal temlinar sus capinilaciolonizar los territorios ocupados por zables
11
los gn,pos indios de la parte norte nes.
y poniente de su alcaldía. Carvajal

Con todos estos encargos, regresó al virreinato a presentar su nombramiento y autorización e:
" ...lúzo entradas por la parte de Tampico (.. .),pasó la tierra adentro, al norte;
llegó a la Ciénega, donde hoy está la villa de Cerralvo.. '' 12

militares, indígenas o mestizos .
Como se dijo, la crónica Naufragios y comentarios 14 de Alvar Nú-

el primer intento por sintetizar los
eventos ocurridos hasta 1649, como
lo menciona el mismo Alonso de
León:

ñez Cabeza de Vaca, es el primer
documento que habla sobre algunos
" ...determine por nü curiosidad hacer
aspectos de las sociedades indígeun apunte, en mis papeles, de todas l:is
nas de Texas y el Noreste. Sin emcosas subcedidas (... )me halle perplejo.
Por una parte, viendo el inmen,o trababargo,
al
crnzar
el
río
Bravo
deja
de
Al llegar a Cerralvo convence a
jo que me iba a costar, \'°r la ignorancia
citar
los
nombres
de
los
grnpos
y
las
los capitanes y soldados para que le
que de esto había ... " 1
ayuden en su cacería de indios para referencias locativas sólo han servido para interpretar la ruta que sivenderlos como esclavos, y para jusDada la importancia de este texto,
guió
pero no se ha podido rebasar
tificar los poblamientos que tenía
Juan
Bautista Chapa 16 decide contiencargados en sus ''capitulaciones'': el nivel inferencial.
nuarlo anexando la relación del general
Fernando Sánchez de Zamora
En las siguientes quince décadas
'' .. fundaba cuatro o cinco casas de basobre
el descubrimiento del Río
jareque y palos y ponfale nombre de los documentos que se elaboran son: Blanco al sur del estado.
capitulaciones,
procesos
legales
o
villa, y nombraba justicia y regidores;
y estando quince o veinte dfas en aquel inquisitoriales, cartas o informes diEn los siglos XVIII y XIX, la crósitio la desamparaba e iba a otro e hacia rigidos al rey, testimonios, causas
13
nica
en Nuevo León y el Noreste en
lo propio ... " .
criminales, actas de cabildo o de
general,
se convierte en relaciones
fundaciones, condiciones, protocode
militares
sobre sus contiendas en
De tal forma, el gobernador del los y mercedes, registros bautismacontra
de
los
grnpos locales o desNuevo Reyno de León, quien entre les, nupciales, de defunciones, y
cripciones
sobre
el estado de estas
sus obligaciones tenía el compro- otros manuscritos. Donde las pocas
miso de dar un buen tratamiento, menciones que se hacen de los gru- provincias norteñas, entre éstas se
citar los escritos de: Velasprotección y evangelización a los na- pos indígenas locales son: a) Mer- pueden
18
co,
Fernández
de Jáuregui, 19
turales que encontrara, sólo obruvo cedes otorgadas a un espati.ol para
20
José
de
Escandón,
Barragán. enque aquella actirud amigable que incluir indios en su encomienda. b)
tre
otros.
Asimismo,
aparecen alCabeza de Vaca describe de los Causas criminales por ataques o ingunos
escritos
de
religiosos
para
campamentos que visitó 50 años vasión de territorios de españoles.
convertir
al
catolicismo
a
los
pocos
atrás se transformara en una res- c) Denuncias o acusaciones por su
indios congregados en Misiones copuesta cada vez más hostil y agre- venta como esclavos.
mo las de García.21 y .Morfi.22 Tosiva y una constante contradicción
entre ibéricos e indios, que concluiNi siquiera la obra canónica n1vo davía a finales del siglo pasado el
ría con la extinción paulatina de es- efecto (como en otras regiones) en mayor de caballería Bias M. Flores
tos últimos.
el Nuevo Reyno de León y no es escribe su Rese,ia de las campanas
sino hasta la segunda mitad del si- contra los safrajes en la fromera
b) Cronistas de Nuevo León
glo XVII cuando el capitán Alonso Norte en los a,ios 1880 y 1881 don· de León escribe su Relación y dis- de describe el tipo de grupos de ese
Es importante mencionar que la et- cursos del descubrimiento, pobla- momento y presenta un mapa de los
antes
nohistoria del Nuevo Reyno de León ción y pacificaci611 de este Nuevo últimos sitios donde habitaban
23
se caracteriza por la escasez de cro- Rey110 de Le6n; temperamento y ca- de su total extinción.
nistas, ya sea religiosos, criollos, lidad de la tierra, siendo esta obra

�e) Datos etnohistóricos y etnográficos sobre las sociedades pretéritas de Nuevo León

pescado de noche. c) Con redes y
d) Buceando para atraparlos dentro
de sus moradas. 29

De los principales escritos y documentos que hablan sobre el tipo y
costumbres de las sociedades indígenas locales se ha realizado una
síntesis, anexando datos etnográficos que mencionan diferentes investigadores.

1.3) Recolección. En diferentes
documentos se habla del aprovechamiento de plantas nativas en el
área, se mencionan: calabazas, frijoles,30 varios tipos de tuna, 31 nopal, flor de tuna, vaina de mezquite
y sus semillas,32 diversas especies
de frutos silvestres (sin especifi,
, 1os (sm
. escar) ,33 ra1ces
o tubercu
pecificar), diferentes tipos de hierbas, 34 a1gun
,
.
de cereal
tipo
35
silvestre.

1) Economía

De acuerdo a la evidencia arqueológica y las fuentes históricas, Nuevo León estuvo ocupado por sociedades que basaban su economía en
la caza, pesca y recolección, continuando así hasta su desaparición a
finales del siglo pasado. De tal forma debió existir un alto conocimiento de los recursos bióticos locales
para su explotación dependiendo de
la disponibilidad en cada época del
año.

zón de algún tipo de agave (probablemente so tolero) parecido a la
lechuguilla, durante un lapso de 48
horas para obtener un jugo y trozos
que eran chupados y masticados.ro
Probablemente a esto se deba la presencia en los sitios de grandes concentraciones de rocas fragmentadas
o "mezcaleros" como los describe
González Rul para sitios de Coahuila. 41
b) "Tuna cocida". Cocción de la
flor de tuna y de la misma tuna
cuando no madura en barbacoa. 42

c) ''Tuna-pasa'' Tunas puestas al
En cuanto a la flora utilizada con sol para lograr su desecación y lueotros fines, se describen bosques con go poder consumirlas en épocas de
madera de ébano, cocolmecate, gua- escasez. 43
yacán, palo santo, encino, mezquite,
sauce, ruibarbo, álamo, brasil, y
d) "Mezquitamal". Vainas de
otros. Yerba tembladora, afiil, e in- mezquite secas que se machacaban
finidad de plantas medicinales, y un en morteros de madera hasta pulvetipo de nopal y bija (colorines) em- rizarlas, luego cernida se guardaba
pleados como colorantes. 36
esta harina en pequeñas bolsas de
petate para comerla posteriormente
1.1) Cacería. De las especies exTambién dentro de la recolección caliente. 44
plotadas se mencionan: venados, se pueden incluir las arañas, gusaciervos y berrendos,24 liebres, ví- nos,37 roedores,38 sapos y lagartijas
e) Sal o algún tipo de planta sahoras y culebras, 25 pécari o saino que según los cronistas también eran !obre. Al parecer los indígenas lo, (jabalí), 26 codornices y pájaros,27 consumidos.
cales tenían la necesidad de ingerir
gallina salvaje, gato montés, armasal
o algún tipo de yerba salobre que
dillos, tejones y coyotes. 28
1.4) Comercio. Sólo hay una pe- era quemada y cuya ceniza se conqueña aunque importante mención sumía, 45 probablemente por la fuer1.2) Pesca. Alonso de León, des- sobre intercambio de pieles o flechas te transpiración en verano cuando la
cribe la presencia de especies como a cambio de peyote, cuando éste ha- temperan1ra algunas veces sobreparobalo, bagre, mojarra y besugo en ce falta en una celebración. 39
sa los 40 grados.
los ríos que atraviesan Nuevo León.
Así como cuatro técnicas en que se
1.5) Preparación de alimentos. El
f) "Masa de piñón". Piñones tierobtenían estos peces: a) Pesca uti- cronista Alonso de León describe la nos molidos, formando pequeñas
!izando flechas, que probablemen- preparación de algunos alimentos: bolas de masa que se comían cote tenían puntas con muescas a mañ1únmente. 46
\e
N
nera de arpón. b) Encandilando al
a) "Mezcale". Cocción del cora,.....

g) " Harina de piñón". Piñones
secos molidos con todo y cáscara
como una efpecie de pinole. 47

h) "Harina purgante". Al desechar las hebras del mezcale, se secaban al sol y se machacaban en
morteros de palo hasta pulverizarlas.
Luego se ingería caliente o fría con
efectos muy purgativos. 48
i) Barbacoa. Se habla que entre los
preparativos de una celebración se
cazaba la mayor cantidad de animales iue se preparaban en barbacoa .4
1.6) Artefactos y armas. Cabe ha-

cer mención que, no obstante la gran
cantidad de petrograbados con la representación de atlatls que hay en
Nuevo León, ningún cronista hace
alguna mención sobre éstos. Sin
embargo en su lugar el cronista
Alonso de León da una porrnenorizada descripción de la materia prima y elaboración de arco y flechas:
a) Arco. Existen algunas menciones sobre el uso del arco,~ aunque la más precisa es la de Alonso
de León, quien describe la elaboración en diferentes géneros de madera prefiriendo la raíz de mezquite.
La cuerda se hacía en fibras de lechuguilla, con gran torsión. 51
b) Flechas. Las flechas estaban
compuestas por varios elementos:
un carrizo delgado y de dureza considerable, al cual se le practicaban
incisiones en uno de los extremos
para colocar plumas que se pegaban
con un betún llamado sautle o se

amarraban con nervios de venado.
2 .1 Campamento y territorialidad.
En la parte anterior del carrizo se Se agrnpaban generalmente en conrealizaba una ranura para evitar el juntos de 15 viviendas en disposideslizamiento de la flecha al dispa- ción lineal o en media luna fortalerarla. En el otro extremo, se intro- ciendo el acceso al campamento
ducía una vara endurecida sujetada cuando había conflictos bélicos. En
fuertemente con el mismo tipo de épocas de paz, cada unidad familiar
cordel que las plumas. Por último, podía cambiar su residencia, pero
se hacía una última incisión donde sin exceder los límites establecidos
se colocaba una punta de pedernal por el grupo. La unidad familiar escon pedúnculo y muescas laterales taba constinlida por 8 ó 10 indivique también era adherida con el be- duos en promedio por cada vivienda
tún o amarrada con nervios de ve- incluyendo hombres, mujeres y niños. 57 Por su parte Cabeza de Vaca
nado. 52
menciona haber visto pueblos de
c) Protector. En el brazo izquier- cuarenta y hasta cien casas, asentado, desde la muñeca hasta el codo, dos en las riberas o inmediaciones
se colocaba una piel de coyote u otro de un río que en diferentes etapas va
animal, la cual servía para proteger- siguiendo. Si se toma en cuenta la
se del abatimiento de la cuerda al afirmación de Alonso de León, de
que en cada vivienda habitaban de
disparar las flechas. 53
ocho a diez personas en promedio,
d) Bifacial enmangado. Se com- la población según el tamaño de los
ponía por un bifacial de 15 ó 20 cm. campamentos oscilaría entre cien y
aproximadamente que era pegado a quinientos individuos.
un mango por medio de betún de
Para Ruecking, las personas que
sautle. 54 Las características de este
bifacial lo asemejan con los cuchi- comparten una misma residencia te!los enmangados que reporta A ve- nían afinidad consanguínea con "lileyra para la Cueva de la Candelaria naje" patrilineal, donde el varón de
mayor edad probablemente era el dien Coahuila. 55
rector o jefe del grupo. 58 De hee) Palo conejero. Este artefacto es cho Alonso de León menciona la
común en las sociedades del sur de presencia de un jefe que organiza y
los Estados Unidos. Se trata de un reparte obsequios en las ceremo59
palo arqueado que funcionaba como nias.
una especie de bumerang (sin regre2.2) Matrimonio. Los enlaces se
so) para quebrar las extremidades
del animal en movimiento. Según determinaban desde la infancia,
Alonso de León también era utili- cuando llegaba el momento de casarse, el pretendiente presentaba a
zado como azadón o barreta. 56
los futuros suegros un venado o la
piel de éste, para fomrnlizar el
2) Orga11i::;aci6n social
compromiso. Desde ese moQ1ento la

N

....;¡

�unión quedaba a prueba y si la novia daba algún motivo de disgusto
para el novio, el compromiso podía
ser disuelto.ro

~

ceremonia tomando los trofeos y
bailando. 64

suelo como camas y fibras o heno
como almohada. 68

2.5) División del trabajo. De las
actividades generales se pueden destacar las siguientes: a) Los hombres
organizaban su unidad familiar salían a cazar y pescar, algunas v~ces
recolectan frutos, peleaban en los
conflictos mientras que otros resg uardaban el campamento durante
las batallas. b) Las mujeres se dedicaban a buscar y recoléctar frntos
y semiJlas, obtener leña y preparar
los alimentos, cargar a los niños al
cambiar el campamento, transportar
el agua. e) Los viejos en unas ocasiones eran curanderos y en otras
ayudaban en lo que podían. 65

3.2) Vestimenta. Se mencionan
distintas formas de vestimenta: a)
De manera general, algunos hombres y mujeres andaban descal69
zos, otros usaban sandalias O algún tipo de calzado,70 y traían el
cabello suelto o sujetado con tiras de
piel de venado. b) Los hombres por
lo regular andan con un calzón o taparrabo y el resto del cuerpo quedaba descubierto. 71 e) Las mujeres
portaban calzones de heno, zacate o
algún tipo de textil elaborado a base
de una fibra vegetal parecida al
72
lino. La falda era de pieles de venado cubriendo por el frente, tres
cuartas partes de la pierna, mientras
que por el reverso arrastraba un~
20 cm. y además colgaban cuentas,
caracoles, dientes, frutos secos, o
colorines. Finalmente, una especie
de capa o jorongo cubría el pecho
y espalda. 73 d) Otros grupos de zonas vecinas elaboraban parte de su
atuendo con ''za marros'' de conejo, que es una manera antigua de
nombrar a las prendas rústicas elahoradas en pieles. 74

2.3) Embarazo y parto. Las relaciones sexuales se interrumpían desde el momento en que la mujer se
sentía e~1barazada. Sin embargo,
ésta continuaba sus labores cotidianas y de recolección hasta el momento de parir. Cuando comenzaba
el parto y la mujer se encontraba lejos del campamento, las acompañantes hacían de parteras, ayudando con
movimientos y presión en el abdomen hasta el alumbramiento. Al sa!ir el bebé, lo enjuagaban con agua
y cortaban el ombligo con las uñas.
Después de un rato la madre cargaba a su niño y al otro día reanudaba
También se menciona la presensus actividades normales.61
cia de homosexuales. Se trataba de
varones que vestían y realizaban la2.4) Conflictos bélicos. Antes de bores propias de las mujeres, así
cualquier enfrentamiento, se convo- como su actividad sexual, sin una
caba a los aliados por medio de actividad más dentro del grupo. 66
mensajeros que presentan flechas Todavía a finales del siglo XIX ésta
con la punta de proyectil pintada y era una práctica común entre los
ensangrentada. 62 La noche ante- "Berdache" de Norteamérica, donrior a la contienda, mandaban es- de los varones que no alcanzaban el
pías para conocer las condiciones y ideal de guerreros se dedicaban a las
cantidad de enemigos. 63 El ataque labores femeninas. 67
se realizaba por sorpresa, matando
sin distinción en edad o sexo. Al
3) Modo de vida
apoderarse de una víctima, cortaban
su cuero cabelludo y lo desecaban
3.1) Habitación. La vivienda cocon piedras calientes. Luego, los mún era transportable y se elaboracolgaban en palos como trofeos. Si ba a base de fibras o carrizos en
lograban la victoria, iban dejando un fom1a de campana (posíblemen:e de
rastro de fuego al regresar a su Kiwas). La entrada era reducida y
can1pamento. Al llegar, se les reci- regulam1ente tenían una pequeña fobía con fogatas, y giraban en círcu- gata al interior para ver en las nolos celebrando el triunfo. Las muje- ches y tener calor en invierno. Usares se pintaban e incorporaban a la ban pieles de venado tendidas al

3.3) Ornamentación. Al parecer
uno de los distintivos principales entre cada grupo más que el atuendo
era la ornamentación y tipos de
peinados. a) La pintura facial y corporal estaba constituida por líneas
rectas, horizontales, curvas y on75
duladas. b) Ruecking maneja que
al ponii;nte de Tamaulipas los grupos se tatuaban fuertemente las caras, y esto debió suceder de igual
forma en Nuevo León. 16 e) En

cuanto a los tipos de peinados, se
habla de que algunos grupos traían
el cabello largo y sujetado con correas de venado. Otros se rapaban
de la mitad de la cabeza al frente y
en su lugar pintaban esta área desde la nariz. De manera similar, había algunos que también se rapaban
la cabeza pero dejaban una mayor
cantidad de pelo. 77 d) En relación
al tipo de objetos que se utilizaban
como ornamentos, había cuentas, 78 pendientes, narigueras, y bezotes elaborados en madera y hueso y decorados con plumas. 79

3.4) Nomadismo. Hay algunos
datos importantes que hablen sobre
na movilidad de las sociedades de
Nuevo León. a) Tenían una gran facilidad para hacer fuego en cualquier
parte, por medio de fricción rotatoria de un ~alo delgado sobre una tabla plana. b) Para transportar agua,
cortaban nopales grandes y les practicaban una perforación en uno de
sus extremos a manera de cantimplora. e) Otra estrategia para tomar
líquidos en lugares distantes del
agua, consistía en perforar un agujero en el suelo, colocando pequeñas
ramas en las paredes y el fondo, en
seguida, se machacaban varias tunas
hasta llenar el hueco con el extraeto que luego era bebido. d) Tenían
unos artefactos llamados cacaxtles
que eran una especie de canastos en
forma ovoidal, elaborados con ramas de uno a dos centímetros de
diámetro. Estos, se utilizaban para
trasladar cosas colgados de la frente por medio de una correa, de manera parecida a un "mecapal ". 81

Actualmente, estos artefactos se siguen elaborando en el área con el
nombre de guajacas. 82

manera correcta e incorrecta de proceder o comportarse al interior de
la comunidad o sea patrones &lt;le conducta reconocidos por los grupos
4) Cultura
locales. Para investigadores como
Reichel-Dolmatoff,84 etnográfica4 .1) Tradición oral y petrograba- mente estas representaciones rupesdos. Continuamente se ha maneja- tres generalmente son realizadas por
do en los textos locales, que los ero- shamanes y dentro de un contexto
nistas nunca hicieron mención de la alucinatorio por el uso de drogas.
infinidad de representaciones pictó- Donde los petrograbados o pinturas
ricas o petroglíficas con que cuenta son la representación gráfica de las
la entidad. Sin embargo, de mane- escenas alucinatorias que, por mera indirecta, el capitán Alonso de dio de un lenguaje ritual, los shaLeón hace referencia a un relato manes trasmiten su saber formando
mítico, que por tradición oral cono- un consenso que ningún integrante
cía un indígena a quien llevaba como del grupo se atrevería a poner en
guía y traductor en sus campañas. duda. 85
La narración habla de una piedra de
grandes dimensiones donde según
4.2) Shamanismo y curanderismo.
los viejos se paraba un individuo de El papel de personas con habilidaaspecto agradable para conversar des especiales como shamanes están
con las personas que se iban reu- presentes en el área, pues las eróniendo y les aconsejaba cosas bue- nicas hablan &lt;le ancianos que realinas. Después de un rato que había zaban curaciones utilizando objetos
terminado la charla y el individuo como piedras, carbones, espinas,
se retiraba, aparecía otro hombre huesos. 86 o sonajas,87 que servían
muy feo y pintado para decir a la de receptores de las enfermedades.
gente que no creyeran en lo que ha- Así mismo, descifraban el signifibía dicho la persona anterior pues se cado de los sueños e indicaban los
trataba tan sólo de mentiras. Poste- buenos y malos agüeros y el tipo de
riormente regresaba el primero, y al remedio que era necesario aplicar en
ver que la gente ya no tomaba en cada caso. 88 Todavía a finales del
cuenta sus enseñanzas decidió mar- siglo pasado, el mayor Bias M. Flocharse para siempre, dejando impre- res habla de hechiceros que pronossas las huellas de sus gies en la tican futuro y anuncian el bien y en
piedra donde se paraba.
mal e indican el tipo de amuletos que
era necesario portar. Además, se
En la iconografía de Nuevo León consultaba con estas personas el
existen diferentes representaciones "augurio" antes de cada contienda
de pies que, de acuerdo al relato bélica y era necesaria su presencia
puede tratarse de algún personaje o en todo tipo de celebración.11')
shaman que era relacionado con una

....N

"'

�4.3) Celebraciones. El ceremonialismo al parecer tenía un carácter de
suma importancia para los grupos de
área. Los motivos para la celebración de los llamados "mitotes"
eran: a) Por establecer alianzas. b)
Organizar alguna estrategia contra
españoles. c) Celebrar la victoria
después de una contienda con otros
grupos. d) Hacer las paces. 90 Por
su parte, Ruecking plantea que además del aspecto religioso, económicamente las celebraciones servían
para que las sociedades cazadoresrecolectores de estas zonas intercambiaran artefactos, alimentos y
materias primas. 91
Corno preparativos se invitaba por
medio de mensajeros con tres tipos
de invitación: a) Si el motivo era
ceremonial, se presentaba una flecha sin punta de proyectil y decorada con huesos o dientes de animal.
b) Si era la convocatoria de aliados
para hacer la guerra con otros grupos, se enviaba una flecha pintada
de rojo con la punta de proyectil untada de sangre. c) Si el mitote era
para hacer las paces, la flecha no
presentaba ningún tipo de decoración ni punta de proyectil. En todos los casos, si la flecha era aceptada, los invitados tenían la obigación de asistir al convite. Para lo
cual, si eran solteros se pintaban de
rojo y los casados de igual forma
pero la cabeza de amarillo. Por otro
lado se reunía una gran cantidad de
madera para fogatas , y se cazaban
suficientes animales para preparar
en barbacoa. 92
e:,

...

~

Se llevaban a cabo diferentes bai-

les y cantos que podían durar hasta
seis horas, utilizando sonajas, 93 y
trozos de madera rayados que se
raspaban con un pequeño palo a la
manera de güiros. El número de
personas que participan según Alonso de León eran algunas veces hasta cien o más. 94
4.4) Uso de alucinógenos. También como parte de cada ceremonia
o festividad se reunía una gran cantidad de peyote, el cual era secado
y molido, y luego disuelto en agua
para obtener una bebida embriagante que se consumía al inicio de la
celebración, y hacía perder la razón
y la capacidad de movimiento. Posteriormente entre dos o tres individuos tomaban a la persona en estado
de trance, le practicaban escarificadones rasgando su piel con espinas,
costillas de pescado y dientes afilados con el objeto de teñir al individuo de color rojo esparciendo por
todo el cuerpo la sangre que brotaba . 95
Arqueológicamente,
Taylor,96 y Aveleyra,97 encontraron
en sus excavaciones diferentes tipos
de escarificadores similares a los que
menciona el cronista. Algunas veces el peyote se mezclaba con huesos de alguna persona que había fallecido recientemente y era apreciada.98
Cabeza de Vaca registra la presencia de ciertas flores como margaritas que se mezclaban con alcohol
(probablemente mezcal) y se untaban en la cara. 99 Otras de las primeras menciones sobre el uso de
alucinógenos en el área entre Nuevo León y Coahuila, aparecen en

1760 y 1777 por los frailes Bartolomé García, 100 y Juan Agustín de
Morfi .1º1 Este último, indica que el
peyote abundaba en esta zona y tenía
diferentes usos medicinales además
de dañinos, pues con él se preparaba un brebaje que era ingerido en
festividades o danzas y hacía perder el juicio y la razón. 102 En cuanto al fraile García, en su obra hace
referencia a dos tipos de plantas: el
peyote (Lophopora williamsii) y el
frijolillo, frijol de mezcal, o tarnbién conocido como los colorines
(Sophora secundiflora), cuya utilización al parecer es muy antigua
pues según Hester, 103 se ha detectado en depósitos fechados entre 7 000
y 6 000 A.C. en sitios arqueológicos de la cuenca del Río Bravo.
Evans Shultes por su parte, también
considera el uso del frijolillo desde
fechas muy tempranas pero menciona que al hacerse popular el culto al
peyote, los indígenas del noreste
fueron abandonando la llamada danza del frijol rojo, 104 o sea el consumo del frijolillo. Sin embargo,
otros grupos como los iowas y los
arapahos de Estados Unidos continuaron empleando el frijolillo con
fines alucinatorios hasta finales del
siglo pasado. También en la lista de
las especies rescatadas en la cuenca
del Río Bravo, aparece la Ungnadia speciosa o castaño mexicano que
es un arbusto cuyas semillas son alucinógenas y según Shultes fueron
consumidas por los grupos del noreste. 105
Por su parte Bumey B. McClurkan, investigador que en los sesentas llevó a cabo algunas excavacio-

nes en la parte sur de Nuevo Le- alimentos mezclados con el "mez- afinidad reconocida. Diferentes es-

ón, 106 encontró fragmentos de pipas quitamal" y podían ser bebidos por
de piedra para tabaco, el cual aún hombres y mujeres, sin distinción .
sin ser un alucinógeno formal, por Una de las costumbres era guardar
lo regular fue utilizado dentro de un la calota o sea la parte superior del
contexto ceremonial o ritual. En es- cráneo para utilizarlos como platos
tudios recientes que fueron realiza- para comer o como recipiente para
dos en el sitio Boca de Potrerillos, beber líquidos. 100
al noroeste de Nuevo León, 107 se
detectaron en contextos fechados en4.6) Ceremonias fúnebres y luto.
tre 650 y 1350 D.C. restos políni- Las personas que no eran comidas
cos de una Solanaceae de la familia en alguna ceremonia se enterraban
del dondiego o maravilla, que es po- colocando cercas de nopales o de arpular desde la época prehispánica bustos espinosos en círculo. Algupor su gran explotación por los me- nas veces se practicaban cremadoxicas quienes le nombraron Ololiu- nes enterrando las cenizas. Existía
hqui, y probablemente también fue diferencia en la forma de guardar el
utilizada por las sociedades de Nue- luto: a) Las mujeres, al fallecer el
vo León. Actualmente, se registran marido, hermano o hijo, se ponían
en la entidad, 108 poblaciones consi- en cuclillas con las manos juntas y
derables de Lophophora williamsii emitían lamentos azotándose contra
(peyote), Mammi.llaria senilis (falsos el suelo. Posteriormente, se arranpeyotes), Datura stramonium (toloa- caban el cabello de la nuca y la frenche), Ungnadia speciosa (monilla) te y el resto lo cortahan casi al ras.
y Sophora secundifolia (frijolillo), b) En cuanto a los hombres, se reque no tienen un consumo local, pe- petía la misma operación pero sin
110
ro según Shultes son de uso cere- desprender el cabello de la nuca.
monial común entre los tarahuma4.7) Lenguajes. Uno de los granras, por tanto no es dificil pensar que
los ahora extintos indígenas del no- des problemas que se presenta para
reste las ocuparan de igual manera. Nuevo León y el noreste en general,
es la definición de las lenguas y ti4.5) Antropofagia. La práctica de liación étnica a que pertenecieron los
ingerir carne humana se realizaba grupos locales. Alonso de. León y
únicamente bajo dos circunstancias: Juan Bautista Chapa mencionan la
a) En ceremonias fúnebres como existencia de 338 agrupaciones de
una manera de tratar de emparentar personas a las que llaman "nacio111
con el difunto. b) Cuando se trata nes" lo cual ha provocado una
verdadera
confusión entre los invesde uno o varios enemigos en señal
tigadores
que estudian el noreste.
de venganza. La carne se preparaSin
embargo,
existe una mayor cerba en barbacoa y sólo podía ser conteza
en
que
se
trataran de bandas o
sumida por las mujeres. Los huesos
macrobandas
con
un nominativo
se molían y podían ingerirse como
particular
de
acuerdo
a un linaje o
brebaje junto con peyote o como

tudios, 112 han demostrado que dificilmente se hablaban más de siete
lenguas en la región noreste: 1)
Quinigua. 2) Carrizo-Yeme. 3) Garza. 4) Coahuilteco. 5) Maratino. 6)
Naolan. 7) Solano, y sólo las tres
primeras en Nuevo León, 113 particularmente en las zonas donde De
León y Chapa desarrollan sus crónicas.
Comentarios finales
Se ha intentado reaiizar un pequeño sumario de los datos etnohistóricos y etnográficos que hablan
sobre los grupos humanos que habitaron la entidad en épocas anteriores, pero todavía hay mucho camino por recorrer considerando la
poca o mucha información contenida en archivos parroquiales, municipales o de antiguas misiones como
la de Lampazos, La Iguana o Bustamante. Sin embargo, una cosa es
cierta, estos documentos y la evidencia arqueológica material son los
únicos testigos del complejo y tan
poco estudiado desarrollo culn1ral
indígena de Nuevo León, desaparecido a finales del siglo pasado y que
tradicionalmente se ha incluido dentro de una ambigua amalgama llarnada "chichimecas".
Notas
1

Cabeza de Vaca, 1971.

2

De León, 1961.

3

De León, !bid.: 15.

-....

~

�4
5

26

Krieger, 1955.

Cfr. Campbell, 1988.

47

27

6

Valadez, 1992a.
De León, Op. cit.: 17.
Chapa, 1961.

10

11
12
13

14

Del Hoyo, 1979: 81-82.

16
17

18

19
20

31

De León, Op. cit.: 43.
Roe!, 1938: 115.
De León. Op. cit.: 43.

32

Del Hoyo, Op. cit.: 120-121.

33

Cabeza de Vaca, Op. cit.
De León, Op. cit.: 4-5.

24

25

De León, Op. cit.: 20-21.
Berlandier, 1980: 590; Saldfvar, 1943;
De León, Op. cit.: 49.
Barragán (1793) en Salinas, 1990; De
León, Op. cit. : 20-21, 48-49.

55
56

57

Chapa, Op. cit.

35

De León, Op. cit.: 14.
58

Sánchez de Zamora, 1961.

36

Op. cit. : 48-49.
59

Velasco, 1715.
Fernández de Jáuregui, 1963.

37

38

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 76.
Kress y Austin, Op. cit.: 35; De León,
Op. cit. : 21.

Escandón, 1749.
García, 1760.

62

Morfi, 1950.

González Rul, 1959; 1990.
64

42

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 76; De León,
Op. cit. : 21; Kress y Austin, 1931: 35.

De León, Op. cit.: 20.
63

Flores, 1882.
Cabeza de Vaca, Op. cit.: 71-76; Tienda de Cuervo, 1929: 375-432; De León,
Op. cit.: 21, 48-49; "Noticias de los
Conventos.. .": 68-152.

De León, Op. cit.: 24.

43

44

45

De León, Op. cit.: 20.
De León, Op. cit.: 20.
De León, Op. cit.: 20-21; Cabeza de
Vaca, Op. cit. : 73.
De León, Op. cit.: 21.

65
66
67

68

69

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 15.

70

De León, Op. cit.: 20.
71

De León, Op. cit.: 24.
Flores, Op. cit.: 88; Cabeza de Vaca,
Op. cit. : 71.

73

De León, Op. cit.: 36-37.

74

De León, Op. cit. : 36-37.

75

De León, Op. cit.: 36-37.

76

Aveleyra, s/f: 86-91, Láms. XII-XVI.

77

De León, Op. cit.: 18.
Ruecking, 1955: 367.

78

79

80

De León, Op. cit.: 25.

De León, Op. cit.: 32.

Swanton, 1940: 82; Cabeza de Vaca,
Op. cit.: 71; De León, Op. cit. : 19.

93

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 80; De León,
Op. cit.: 19.

n Cabeza de Vaca, Op. cit. : 80; De León,
Op. cit.: 19.

De León, Op. cit.: 36.

De León, Op. cit.: 19.

91

Berlandier, 1969: 165; Gaschet, 1891:
79; De León, Op. cit. : 19.

92

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 75.

ro De León, Op cit.: 29; Ruecking, Op.
cit.: 364.
61

41
23

52

54

40
22

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 70-76; De
León, Op. cit. : 20; Tienda de Cuervo,
Op. cit.: 411-412.

53

39
21

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 70-76; De
León, Op. cic. : 20-21.
51

34
15

De León, Op. cit.: 21, 48-49.
50

30

9

De León, Op. cit. : 48-49.
49

29

8

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 16.
48

28

7

46

De León, Op. cit.: 48-49; "Noticias de
los Conventos.. . " : 68-152.

81

82

Ruecking, 1954: 332.

113

De León, Op. cit. : 24-25.

Bibliograffa

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 70.

De León, Op. cit.: 25.

84

Chapa, Op. cit.: 196-197.

85

De León, Op. cit. · 38.

86

De León, Op.cit.: 20-21, 26, 31, 37-38.

87

De León, Op. cit.: 31.

88

Archivo General del Estado de Nuevo

León. 1990. Testimonio de las constan-

94

De León, Op. cit. : 26-27.

95

De León, 1961: 25.

cias relativas a la fundación de la ciudad de Monterrey, capital del Estado
de Nuevo le6n y Coahuila (Fascimilar

Taylor, 1966: 62-87.

1861). Monterrey, México.

96

De León, Op. cit.: 19.

,,., Aveleyra, 1955: 120-151.

De León, Op. cit.: 19.

98

De León, Op. cit.: 23.

Estudios arqueol6gicos sobre cuevas
funerarias de la laguna, Coahuila.

De León, Op. cit.: 19.

99

Cabeza de Vaca, Op. cit.: 74.

Tesis Doctoral. UNAM/ENAH, México.

Ruecking, Op.

cÚ.: 360.

100

º Morfi,

De León, Op. cit.: 19.

11

1950.

Cabeza de Vaca, Op. cit. : 71.

102

Morfi, Op. cit. : 311.

De León, Op. cit.: 20.

103

Hester, 1980: 140.

Ladrón de Guevara,
León, Op. cit.: 21.

1738: 65; De

104

Evans Shultes, 1982: 70-71.

105

Evans Shultes, Op. cit. : 59.

106

McClurkan, 1966: 127.

De León, Op. cit. : 21.
Torres y Farfán, 1988: 9.
De León, Op. cit.: 14-15.

°' Turpin, Eling y Valadez, 1992 (b).

108

Maití, 1990: 32-35.

109

De León, Op. cit.: 22-23.

110

De León, Op. cit. : 32-33.

111

De León, Op. cit.; Chapa, Op. cit. :
189-191.

Raichel-Dolmatoff, 1985.
Reichel-Dolmatoff, Op. cit.: 296-306.
De León, Op.cit.: 26.
Cabeza de Vaca, Op. cit.: 70.
De León, Op. cit. : 27-28.

Nanda, 1987: 71 .

89

Flores, Op. cit.: 85.

De León, Op. cit.: 18-19.

90

De León, Op. cit.: 24.

112

Aveleyra Arroyo de Anda, Luis. s/f.

García, 1760.

1

83

Sal"mas, Op. Cit.:
. 142-147.

Ruecking, 1955: 368-374; Swanton,
1915, 1940; Gatschet, 1891; Salinas,
Op. cit. : 142-147; Campbell, Op. cit.;
Goodard.

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en Barker Texas History Center 2021 I,
No. 514. pp. 285-338. University of
Texas at Austin.

Abraham Nuncio Limón (Texcoco, 1941).
Licenciado en derecho (Saltillo, 1968), hizo
estudios de letras y de filosofia en la UNAM
y en la UANL (licenciatura y maestría). Director fundador de Deslinde (1982). Profesor universitario, periodista y editor. Ha
colaborado en las publicaciones regiomontanas: El Porvenir, Cathedra, Deslinde,
Aqu( vamos, Salamandra; y en las
capitalinas: Excélsior, La Cultura de
México, El Machete, El Busc6n. Destacan,
entre una docena de títulos, sus libros: El
gmpo Monterrey (1982), El PAN (1986),
Gilberto, la huella del huracán en Nuevo
Le6n (1989).
Alejandra Rangel Hinojosa. Monterrey,
1946. Licenciada en filosofia por la Universidad de Monterrey (1972). Cursó la
maestría en metodología de las ciencias en
la UANL (1990) y un diplomado en historiografia francesa en el Instituto Mora de la
capital (1992). Profesora de nuestra facultad. Actualmente dirige el sistema estatal de
bibliotecas. Coautora del libro De nutjeres
y otros cuentos (1989).

fuego, Estoy de paso. Minerva Margarita
Villarreal publicó una antología de su obra:
Afuera llueve el polvo (1991). Para conmemorar sus sesenta años, toda su obra será
reunida en un solo volumen.
Archibald MacLeish. Poeta norteamericano nacido en Illinois, 1892. Profesor de retórica en la Universidad de Harvard. Autor
de composiciones !fricas, dramas, programas radiofónicos y ensayos. Recibió a temprana edad la influencia de Pound y de Eliot.
En 1%3 publicó Collected poems, 19171952. Murió en Boston a los noventa años.
Benito Estrada. San Luis Potosí, 1938. Licenciado en administración de empresas
(ITESM). Cursó dos maestrías: en sociología industrial (Santiago de Chile) y en educación (UDEM). Estudios parciales en la
Facultad de Ciencias Políticas y en el extinto Taller de Artes Plásticas (UANL). Profesor en el Tecnológico de Monterrey, la
Universidad de San Luis Potosí, la UANL
y en la Universidad de Monterrey, donde
se desempeñó también como vice-rector.
Actualmente está entregado al bajo-relieve
o esculto-pintura.

Alfonso Rangel Guerra. Monterrey, 1928.
Licenciado en derecho (UANL). Hizo estudios de literatura en París. Director de la Dulce María González. Monterrey, 1958.
Escuela Preparatoria Núm. 1 y de la Facul- Licenciada en letras por la UANL. Profetad de Filosofía y Letras de nuestra uni- sora de la Escuela de Teatro de nuestra
versidad; rector de la misma hace treinta . facultad. Ha sido miembro del consejo ediaños. Fue secretario ejecutivo de la torial del suplemento cultural Aquí vamos
ANUIES, director de Educación Superior del periódico El Porvenir. Autora de Gestus,
de la Secretaría de Educación Pública, se- libro de crítica teatral. Coautora del volucretario general de El Colegio de México men De mujeres y otros cuentos y de la iny secretario de Educación de Nuevo León. vestigación colectiva Desde el Cerro de la
Ensayista e investigador. Autor de Imagen Silla, artes y letras de Nuevo Le611.
de la novela (1964) , Agustfn Yáñezy su obra
(1969), Las ideas literan·as de Alfonso Re- Georg Heym. •'Poeta alemán (Hirschberg,
yes (1989), etc. Coautor de Desde el Cerro 1887-Berlín, 1912, donde murió ahogado).
Importante !frico del primer expresionismo,
de la Silla (1992).
en su obra conjuró las catástrofes de futuAndrés Huerta. Doctor Arroyo, 1933. Es- ras guerras y los demonios de la gran
critor autodidacta, ha publicado ocho libros ciudad". Se le asocia siempre a Ernst Stade poemas; entre ellos, Hay un tiempo para dler y a Georg Trakl. Autor de Der ewige
todo, Colección de poemas, Avivando el Tag (El día etemo, 1911). Umbra Vitae

(1912), Der Dieb (El ladr6n, 1913), entre
otros títulos.
Gerardo Cantú. Nueva Rosita, Coalmila,
1934. Pintor y dibujante egresado del TaHer de Artes Plásticas de nuestra
universidad. Estudió también en La Esmeralda de México y en Checoslovaquia. Ha
expuesto su obra en México, los Estados
Unidos y Europa. Autor de murales ubicados en el Museo Nacional de Antropología
e Historia de México, el Colegio Civil de
la UANL y la Biblioteca Central "Fray Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra"
de Monterrey, y en otros lugares.
Henri Michaux. Namur, Bélgica, 1899París, Francia, 1984. Primero lo atrajo la
medicina y después la religión. Vivió un
tiempo en lnglaterra y Brasil. Empieza a publicar en Bruselas y luego se marcha a París donde conoce a los pintores surrealistas
Max Ernst, Paul Klee y Salvador Dalf.
Pinta. Experimenta con drogas. Jorge Luis
Borges, quien lo conoció en Buenos Aires
hacia 1936, es autor de la versión al español de Un barbare en Asie (Un bárbaro en
Asia).
Herón Pérez Martfnez. Mexicano.
Lingüista y traductor, graduado en la Universidad Gregoriana y en el Instituto Bíblico y de Estudios Orientales de Roma. Ha
sido secretario general de nuestra facultad
y director de Deslinde. Actualmente es investigador en El Colegio de Michoacán. Autor de Por el refranero mexicano y de
Estudios sorjuania,ws, etc.
Jaime H. Palacios Chapa. (Monterrey, 1962). Licenciado en ciencias de la
comunicación (ITESM, 1983); licenciado en
psicología (Universidad Regiomontana,
1988); pasante de la maestría en letras españolas (UANL, 1991). Editor-fundador de
la revista interuniversitaria Nave. Realiza
trabajos de creatividad para agencias de
publicidad.

..

.,¡

::&gt;

�Javier Rojas Sandoval. (León, Guanajuato,
1943). Docente-investigador en nuestra
facultad. Trabaja actualmente en un proyecto sobre derechos obreros y desarrollo industrial en Monterrey (1917-1929+. Ha
publicado enAq11í mmos, en Siglo XIX y en
Deslinde. Coautor de Monterrey, siete estudios contemporáneos (1988). Autor de
Monterrey: poder po/ftico, obreros y empresarios e11 la coy1u1tura re1·0/11cionaria
(1992).

José María Infante Bonfiglio (Argentina,
1942). Estudió psicología social en la Universidad Nacional de Córdoba. Profesor en
nuestra facultad desde 1976. Dentro de la
misma institución funge como director de
estudios de postgrado y editor de la revista
Bricolage, especializada en sociología. Colaborador del suplemento cultural Aquf
i-amos.
Juan Cristóbal L6pcz Carrera. Licenciado en historia por la Facultad de Filosoffa
y Letras (UANL). Trabaja actualmente en
la Casa de la Cultura de Monterrey. Colaborador de varias publicaciones locales.
Julieta Renée Pérez-Díaz. Monterrey,
1941. Licenciada en ciencias de la comunicación (Universidad de Alabama, USA).
Directora teatral y consultora independiente
Escribe poesía, teatro y cuento. Tiene inédito un ensayo sobre el cine contemporáneo.
Autora de Poemas (1978).

Lucía Rangel Hinojosa. (Monterrey, N. L.,
1959). Licenciada (UDEM) y maestra
(UNAM) en psiología. Ha sido catedrática
en el Tecnológico de Monterrey, Campus
del Estado de México y actualmente en el
de Monterrey. ·Ha trabajado en el área de
su especialidad y publicado artículos en revistas especializadas.

00

....

~

Manola Sepúlveda Gana. Egresada de la
Preparatoria Núm. l (UANL). Maestría y
doctorado en antropología por la Escuela

Nacional de Antropología e Historia y por
la UNAM. Estudios en París, trabajo profesional en Brasil, investigación en la ciudad de México. Maestra de tiempo completo
en la ENAH Ha publicado trabajos sobre
historia de la educación y sobre problemas
agrarios.
Manuel Contreras Ramos. Ciudad
Victoria, Tamaulipas, 1947. Psicoanalista
de origen médico. Catedrático en la División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Psicología de nuestra universidad.
Conferenciante. Colaborador de El Porvenir y de Desli11de.
María Eugenia Díaz de la Cruz. Originaria de Chiapas, estudió en la UANL la licenciatura en ciencias de la comunicación.
Actualmente cursa la maestría en letras espal1olas en la misma casa de estudios. Fue
coeditora de la sección cultural del diario El
Porvenir.

proyectos arqueológicos del INAH en Villa Rica, Tajfn, Viejón, Tola, Mezquital,
MeztiUan y Valle de Altar. En Monterrey,
a partir de 1990, investigador del Centro
Regional de Nuevo León/lNAH/Museo del
Obispado. Trabajos: La calia de azúcar y
Loscambios eco/6gicos culturales en Mi11a,
Nuei·o León; Uso de a/11ci116ge11os y represe,uaciones shamanísticas de las sociedades pretéritas de Nuevo Le611; etc.
Nicolás Duarte Ortega. Anáhuac, Nuevo
León. Egresado de la Escuela Normal Superior y de la licenciatura en historia
(UANL). Profesor de la Escuela de Graduados de la Normal Superior. Actualmente es
maestro, investigador y secretario de extensión y difusión de la Facultad de Filosofía
y Letras (UANL).
Nicole Brossard. Montréal, Quebec, Canadá (1943). Publicó su primer libro en
1965. Una de las más importantes activistas del feminismo internacional. Destaca
también como poeta de lengua francesa.
Tiene numerosos tftulos de poesía, novela
y ensayo. Da a conocer, junto con Lisette
Girouard, una Antología de la poesía de las
mujeres de Quebec (1991).

Miguel Covarrubias es profesor del Colegio de Letras y de la División de Estudios
de Postgrado de nuestra facultad. Autor de
una decena de libros (relato, ensayo, poesía y compilación); entre ellos: Mi,wsculario (1966), Papelería (1970), El segundo
poeta (1977), Amo/og(a de autores Pedro Garfias nació en Salamanca, Espaco111emporá11eos. Teatro (1980). Director de ña (1901) y murió en Monterrey, México
Deslinde a partir del ntímero 10 (1985)
(1967). Publicó EL ala del sur (1926), uno
Como editor, publicó en formato mayor y de los más disfrutables libros del movimienacabado de lujo, Desde el Cerro de La Silla, to ultrafsta. Ganó el premio nacional de liartes y letras de N11e1·0 Le611, UANL, 1992. teratura con Poesfas de La gue"a espariola
(1938). En Inglaterra escribió el más estreMiguel de la Torre Gamboa. Licenciado mecedor poema del exilio: Primavera e11 Eaen filosoffa por la Universidad Autónoma to11 Hasti11gs (1939). Avecindado en Méxide Nuevo León. Fue coordinador del Area co, se repartía entre Monterrey, Torreón,
Básica Común y actualmente es secretario Guadalajara y la capital. La UNAM editó
académico de nuestra facultad. Ha publica- un disco con su voz y su poesía Aquí en
do trabajos sobre temas filosóficos y peda- Monterrey trabajó en nuestra universidad y
gógicos en revistas académicas.
colaboró en la revista Apolodionis. Hace
cuatro at1os el Ayuntamiento de Córdoba
Moisés Valadcz Moreno. Arqueólogo egre- (España) reunió toda su obra en verso.
sado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Participa desde 1984 en

Radko Tichavsky K. O~ginario de noma del Estado de México). Autor d~ PnChecoslovaquia. En nuestra ciudad ha de- mera conu111i6n, libro de poema.~ publicado
sarrollado una amplia labor como crea~r, por Premia.
. tante investigador y promotor mus1&lt;:a!·
eJecu
' la Escuela de Mus1ca
, · de Ia Um- Víctor Zúñiga (Guadalajara). Profesor del
Ha dirigido
versidad Regiomontana Y actualmente es el Colegio de Sociología de nuestra facultad.
titular del Departamento de ~ellas A_rt~ Y Director de El Colegio de la Frontera ~ortc,
Difusión de ese centro educativo Art1cuhs- donde es también investigador. En ~ón_de
ta de El Porvenir y colaborador de Manuel Ribeiro compiló La margmac1611
urbana e11 Monterrey, libro editado por las
Salamandra.
facultades de Filosoffa Y Letras } de TraSilvia Mijares, Cluhuahua, Chih. Ciruja- bajo Social (UANL, 1990).
no dentista y licenciad~ en fil?sofía por la
UANL; en esta misma insutuc1ón cursó los Xorge González. Monterrey, 1952. Licenestudios de maestría en filosofía. Profesora ciado en letras por la UANL. Profesor de
de ética, lógica Y filosofla ?e~e hace 27 literatura en esta institución)' en ~I T~noal1os. Ha colaborado en publicac1~nes loca- lógico de Monterrey, la Uruvers1da~
les: El volan1í11, Aquí wmws' Deslmde. Au- Regiomontana, la Universidad de Monterrey
tora de Lafilosofta de Vasco11celos como fi- Y la Escuela de Graduados de l_a Normal
losofía lati11oamericar1a (1974) y coautora Superior. Coordinador del taller liter~o de
de El arte como problema (1979) y de Des- la UDEM durante diez años TrabaJa acde el Cerro de la Silla, artes y letras de Nue- tualmente en la Biblioteca Central de~ ~~­
tado "Fray Servando Teresa d~ M1er .
vo Le6n (1992).
Autor del poemario Otra i·ez landa (1979Tecayehuatzin de Huex?tzinco'. Distin- 1989).
guido tlamatinime (sabio, . fol')ador de
cantos) n:1huatl, de la región poblano- Yuri Vladimir Delgado Santos. Monterrey 1969. Licenciado en letras y estuUaxcalteca.
diante' de la licenciatura en filosoffa
Temilotzin de Tlatelolco muere~ 1525, (UANL). Ha colaborado en Contraes• Mom•11to
y Ensavo.
Autordde1 Es
Sem'luego de haber defendido Tenochutlan al q11111a,
º
•
b/,a11za
del
i•ache
Yuri
(Gobierno
e
talado de Cuauhtémoc. Poeta Y guerrero, c3:1do
de
Nuevo
León,
1992).
tor de la amistad y tlacatécatl, es dec~r,
"comandante de hombres". "Gran águila
Ygran U·gre águila de amarillas garras Ypo'
· . de
derosas alas,
rapaz, operano
. la
muerte ... " No consintió en sobreVIvrr_a su
amigo el filtimo emperador Y se arrojó al
mar.

Tochihuitzin Coyolchiuhqui. ~oeta ~huatl oriundo de México-TenochuUan. Vivió en el siglo XV•
Uricl Martínez. Poeta y dramatur~
zacatecano. Corresponsal de Notime~ en
Laguna desde hace tres años. Tradujo Tres
mujeres de Silvia Plath (Universidad Autó-

��En este número
Henri Micbaux: Se redujeron y al fin se encontraron convertidos en una
especie de alfabeto, un alfabeto que hubiera podido servir en el otro mundo,
en no importa qué mundo. // Fortalecido por esta conquista, lo contemplaba,
invicto, mientras la sangre volvía con satisfacción por mis arteriolas y venas.
Lentamente ascendí la vertiente abierta de la vida.
Miguel de la Torre: Cabría aquí una reflexión respecto de si la docencia y la
difusión son realmente una práctica filosófica, dado que en sentido estricto la
práctica de la filos~fía estaría ligada, según algunas opiniones, a la producción
de nuevo conocimiento.
Silvia Mijares: Otras veces la cena consistía en una gran bandeja de spaghetti
en salsa de tomate, hierbas de olor, especias y queso, combinada con las
siempre sorpresivas ensaladas producto de esa búsqueda incansable de Andrés,
en donde el "solo·solitario solo" se confunde con la lechuga y la primera
comunión de los niños de su pueblo con las manzanas, trozos de piña y limpios
gajos de naranja o toronja...
,

José María Infante:( ... ) un mito que se sostuvo por muchos de los viajeros,
aun cuando fue desmentido por otros relatores: una mujer ávida de sexo, si!1
límites a su deseo, sin ninguna norma, sin estructura familiar ni prohibiciones
incestuosas ni de ninguna otra índole. Probablemente, es la contrapartida que
justifica la conducta de los españoles hacia ellas. Fueron objeto sexual en el
sentido más burdo...
Gerardo Cantú: Por ejemplo, las montañas de Monterrey, es algo que.siempre
me ha apasionado. Voy viajando en trenes, salgo a veces los sábados o los
domingos, saco apuntes, me maravillo y eso es lo que necesito yo, maravillarme
de la naturaleza para pintarla, maravillarme de la gente y maravillarme de las
mujeres para hacer un retrato. Enamorarme.
Manola Sepúlveda Garza: Los esfuerzos de Bassols se encaminaron a renovar
la educación nacional, asentándola sobre bases más científicas, modernizándola
en sus métodos, dándole una proyección social y un papel concreto en la
transformación de la realidad nacional.

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                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982.</text>
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    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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        <name>Título Uniforme</name>
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            <text> Enero-Junio</text>
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            <text>Trimestral</text>
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        <name>Relación OPAC</name>
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              <text>Deslinde, Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, 1993, Vol. 12, No 39-40, Enero-Junio</text>
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              <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
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              <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
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              <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director</text>
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              <text>Salazar, Humberto, 1959-, Secretario de Redacción</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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