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Página

CUBA: LA SOCIEDAD DISCORDE
IA FUNCION DE PRODUCCION.

MEXICO EN LA ALALC. PROBLE
MAS Y PERSPECTIVAS • • • • •

. . . • • Dr. Ramón Eduardo Ruiz
. . . . . • Ing. Eladio Sáenz Quiroga
. . . . . . • .Lle • . Eduardo L. Suárez

ENCUESTA SOBRE MOVILIDAD SOCIAL Y MIGRACION EN MON
TERR.EY • . • • • • • • • • • •

.

LAS PROPOSICIONES OPERATORIA
MENIE SIGNIFICATIVAS • • • • •

....

.....•

1
35

51

• • • Lle. Jorge Balán

95

Lle. Leoncio Durandeau

109

�1
CUBA: LA SOCIEDAD DISCORDE
Dr. Ramón Eduardo Ruiz

I

El carácter peculiar del desarrollo cubano dejó su huella sobre las ins
tituciones y la sociedad de Cuba.

Debido a su proximidad con los Estados -

Unidos Y a su propia tradición histórica, la estructura cubana evolucionó de
una manera singular.

Esa diferencia separó a Cuba de sus hermanas repú

blica s de hispanoamérica.

11

En Cuba no existía una sociedad coherente en 1958, ni tampoco una e.!
tructura estable o bien entrelazada, sino simplemente, como hizo notar el so
ciólogo Lowry Nelson, "una sociedad en un estado de asomo". Cuba no cons
titula una nación, sus partes individuales no formaban una unidad.

Mientras

que los cubanos eran profundamente nacionalistas, su sociedad era una colee
ción fragmentada de piezas unidas por circunstancias y accidentes históricos.
Estaba dividida por intereses económicos, problemas étnicos y diferencias ur
bano-rurales que hacían mofa del mito de la nacionalidad.

Varios factores le

habían dado forma a la sociedad discorde de la isla.

Cuba se había desarrollado tardíamente.

De las prime ras posesiones

espaifolas, fue la última en romper sus lazos ~oloniales.
lonial explica su tardía independencia.

Su experiencia co-

Contándose entre las primeras tierras

�2

3

del hemisferio occidental exploradas y conquistadas por España, paradójica
mente fue una de las colonias más descuidadas.

Careciendo de oro Y pla

ta, y sin los recursos humanos necesarios para la agricultura en gran esca

ción de Haití en 1789 destruyó su economía azucarera y proporcionó a Cuba
la oportunidad de llegar a ser una de las principales fuentes azucareras de -

Europa.

la, Cuba trabajó en vano para mantener el interés de los españoles, quienes rápidamente volvieron su atención al continente en el cual estaban Mé. xico y Perú, que ejercían una atracción muy poderosa.

En el siglo XVI, la

isla era un escalón en la ruta hacia el continente, un área en la cual se preparaban las expediciones que llevaban a la conquist~
rios indios.

a.e

los ricos impe

Una vez que los españoles se establecieron en el continente,

abandonaron la isla a su suerte.

Los eventos mundiales habían logr:ado sacar a la economía cubana de
su letargo, pero España todavía tenía el control.

Los ·españoles, cuyo nú

mero aumentó por las inmigraciones de la madre patria, mantenían bajo un
estricto control los asuntos locales debido al temor que les inspiraba la
creciente población de esclavos africanos.

Aislada del continente, Cuba

se mantuvo a salvo en la órbita española, aún después que el fuego de la
rebelión había arrasado a las colonias del continente.

Cuba languideció en esa condición semiolvidada hasta la segunda mi
tad del siglo XVIII.

El agente catalizador causante del cambio fue la conJ.

quista •británica de la Habana en 1762.

Hasta entonces, cinco o seis bar

Por una paradoja -

histórica, Cuba se volvió más española, después de que miles de refugiados
realistas que llegaron de las colonias que se independizaban se establee!~
ron ahí.

La sociedad local se mantuvo española por nacionalidad y por leal

cos mercantes al año habían sido suficientes para el comercio de la isla,

tad hasta bien entrado el siglo XIX.

pero en los nueve meses de ocupación extranjera, aproximadamente cien em

blancos en número hasta mediados del siglo XIX, y cuya lealtad a Espai'ia

barcaciones de registro no-español arribaron a puertos cubanos, traye nd0 -

era discutible, fueron sojuzgados por las armas y obligados a trabajar en

·
entre otras partidas
a 1 O, 000 esclavos a f r i canos•

las numerosas plantaciones que explotaban el lucrativo mercado del azúcar

Cuba había empezado la

Los negros, que sobrepasaron a los -

etapa del "despegue" cuando, primero los ingleses, Y luego los españoles, -

en Europa y Estados Unidos.

descubrieron la riqueza potencial en azúcar.

siglo XIX, la sociedad de la isla estuvo constituída por dos clases: los -

Los ingleses, ocupados en la

De esta manera, durante la · mayor parte del

guerra contra Francia y España, a brieron 1os Puertos de la isla al comercio

espai'ioles y Jos blancos nacidos en la isla que . en su mayoría eran fieles a

mundial, rompiendo temporalmente el monopolio español.

Es pafia; y los negros, esclavos hasta los 1880.

Después de que -

España se había unido a Franc i a para apoyar a las trece colonias rebeldes,
se permitió a Cuba comerciar con los rebeldes Y con Francia·

La revolu-

Ni esta estructura sencilla, apenas de un siglo de edad, sobrevivió -

�5

4
mucho tiempo.

Durante las guerras de independencia, se bamboleó por tr~

ce ai\os de severos conflictos militares y cerca de tres décadas de política
fratricida;

porque los negros fueron incitados a luchar contra los blancos,

del continente.

De este modo, aun las posesiones más grandes dejadas por

Espai\a fueron eliminadas en gran parte y por esto la isla nunca tuvo una -

clase oligárquica terrateniente como en México y Perú, o una clase de sier

los españoles contra los cubanos, y el interés individual contra el biene_§,

vos atados a la tierra y ligados por ley al hacendado.

tar general.

Esta situación se agravó por el crecimiento de la industria azu

por una unidad agro-industrial de propiedad americana, que facilitó una rela

carera, que a pesar de las guerras había progresado, y que con el triunfo de

ción completamente diferente entre la dirección y la mano de obra y al hacer

la independencia gozó de un auge que sometió a la economía en su totalidad

lo eliminó la existencia y la necesidad de una élite en el sentido hispanoame

a la suerte de una sola cosecha, y que a su vez dependía de compradores -

ricano.

extranjeros.

I

-

La bonanza del azúcar, que proporcionó a la población cierta

En Cuba existía una pseudo-aristocracia de ascendencia burguesa que

medida de prosperidad, trajo consigo crisis económicas periódicas que ahond,!
ron la diferencia entre los pobres y los opulentos.

1

había adquirido su riqueza participando en la vida económica de la Repúbli
ca.

.Además, no se desarrolló una clé;\se directora homogénea y permanente
en la isla.

Su lugar fue tomado

El grupo director local, continuamente en período de transforma-

ción, nunca estableció una hegemonía verdadera.

No existía una élite tra&lt;!!

Era una plutocracia de origen reciente que se introdujo en el lugar que

dejaron los españoles, para citar al erudito J. F. Carvajal.

Cubanos de ori

gen y por interés, el nuevo grupo se había mezclado con remanentes colonia
les; eventualmente se unieron ambos con los inversionistas americanos que

cional terrateniente debido a que ~l sistema feudal español no había sido ifil

vertieron su capital sobre la industria azucarera, después de que se les die

plantado en la isla.

ron las garantías necesarias mediante la enmienda Platt.

Las plantaciones azucareras grandes que existían eran

Teniendo en cue_!!

un fenómeno relativamente reciente y cuyos orígenes se remontaban a los pá

ta los antecedentes y los valores, que estaban constituídos por una amalgama

Por más de tres siglos, la tierra fué am-

de ingredientes espai\oles, cubanos, y americanos, la nueva plutocracia tuvo

lidos días del período colonial.

pliamente distribuída; la insignificancia relativa del latifundismo evitó el d~

poco en común con las tradiciones de una élite agraria.

Aparte de su alto -

sarrollo de un sistema feudal español.

ingreso per cápita, que la distinguía de los grupos menos opulentos, tenía lazos con la burguesía, de la cual había surgido recientemente.

El azúcar primero, y el influjo del capital americano después, destruy_!
ron el crecimiento de las plantaciones que eran características de las colonia

Era un clan

neo-empresarial totalmente exento de una conciencia de unidad y de clase, característicos en una élite.

Como tal, empleó una dirección limitada; sin

�7

6

embargo, en ningún sentido controló a la sociedad de la misma manera que

tituída tanto por gente directiva empresarial como por trabajadores de ofici

la élite de Perú o Colombia, quienes intervenían no sólo en el sistema ec_Q

na, y todos aquellos "descendientes de las familias de la clase superior,

nómico, sino en el social y el político también.

sin importar su estado presente de riqueza e ingreso".

En la clase baja -

colocó a los obreros manuales, y a todos aquellos "descendientes de fami-

Al mismo tiempo, el problema de definir y entender a la clase media
presentaba dificultades casi · insuperables.

lias de esta clase".

Lo tardío de la independencia,

Los cubanos, de acuerdo con la tesis de Nelson, no

podían ser clasificados tomando en cuenta sólo el ingreso.

El ingreso era

el sistema de monocultivo, el papel preponderante del capital extranjero, los

secundario en comparación con el factor más importante · y sutil que era la

latifundios azucareros, y la ausencia de pequeñas industrias -como indicó

distinción socio-psicológica que hacía que la identificación fuera difícil de

Carvajal- habían influenciado marcadamente la estructura de clases de Cuba.

llevar a cabo.

En su estudio, Nelson hizo notar que el observador de fuera se veía

En esencia, el problema de definir la clase media era un problema de

tentado a concluír que la estructura social de Cuba consistía en las clases

actitudes.

alta, media y baja, y nada mas.

res?

nición

II

Sin embargo, también previno que tal defi-

simplificaría demasiado lo que en realidad es una situación compleja•,

¿Había una clase media cubana con su propio conjunto de valo

Según Lowry, nó, debido a que los grupos medios se identificaron con

la plutocracia y sus valores.

Querían parecerse a la clase alta, vivir con

Si la riqueza y el ingreso fueron los criterios utilizados para la división de

un estilo similar y hasta con lujo si era posible.

clases, entonces, sin lugar a dudas, existía una clase alta Y otra baja: -

fue el nivel de vida diferente:

pero insistía en que la sociedad cubana no estaba "fija" •

Entre los extremos

Ln diferencia entre ellas

Los ricos tenían más que los menos opule.!}

tos.

de riqueza y pobreza existían complejas variaciones que hacían peligroso Además, era difícil hablar de una burguesía nacional.

cualquier intento de generalización.

Lo que se con

sideraba como tal en Cuba era lo que estaba casi totalmente identificado En lugar de dividir a la sociedad cubana en tres grupos, Nelson la
vidió en dos grandes categorías.

e!!

En el nivel superior, incluyó a los grupos

"alto-alto", "medio-alto", y "bajo-alto": en el nivel inferior incluyó a los 11

grupos "alto-bajo", "medio-ba j o y

"b j b j "
a o- a o •

La clase "alta" estaba con

con los intereses, las corporaciones, y las finanzas de Estados Unidos; no

tenía intereses nativos que proteger y pocas posesiones,

Era un grupo pa

rásito, dependiente de los intereses americanos pára sobrevivir, sin cohesión, sin conciencia de clase y sin ningún tipo de moral.

Tomó prestada la

�8

9

ideología de la plutocracia, que en sí misma carecía de los atributos de

clasificada como rural, y un porcentaje mucho más alto dependiendo directa

una élite.

o indirectamente de ·1a agricultura, Cuba debería haber tenido una clase m~
dia rural.

Dependiendo del extranjero, el grupo medio local virtualmente ignor6
la necesidad de construír industrias nativas¡ Y es un

axioma de la vida

política, que una clase media independiente es el producto de los intereses nativos.

Aun así, no fue sino hasta 1927 cuando este tipo de industrias

nacieron protegidas por la ley.

Más aún, los .inmigrantes, en particular -

los espaftoles, h ª.bi'.an a lt era do fuertem ente el carácter de los grupos medios.

No la tuvo.

Aparentemente, los colonos, arrendadores y subarren

dadores, tanto como los capataces, superintendentes y los gerentes de moli
nos que incluían una considerable población ocupada en la industria del azú
car, del tabaco y· del café, formaban una clase media.

Pero un análisis más

minucioso reveló que de hecho carecían de una existencia independiente y que estaban a merced de intereses creados.

Tomando en cuenta estos facto

res, se asemejaban a los grupos medios urbanos no nacionales.

Es cierto que la corriente estaba cambiando; los cubanos nativos estaban e.n
trando al negocio por ellos mismos, estableciendo industrias ligeras Y pequj
ftas, pero en número creciente, Y ganando a la vez una porción más grande
de la industria azucarera.

A pesar de lo tardío de esta corriente, no había

ocurrido un cambio básico en las clases.

En resumen, la clase media no existía como tal.

Era una colección de

grupos, cada uno sin un concepto claro de su lugar en la sociedad, imbuídos
con ideales limitados, cuya suma no constituía un ideal de clase.

1..a· empres~ privada era' en su -

mayor parte, extranjera; los cubanos instruídos, graduados principalmente como doctores o abogados, tomaban los cargos públicos . como un medio de vJ
da, convirtiendo al tesoro nacional en su principal empleador·

En la parte

Unidos sólo por su deseo de emulación , habían guardado los objetivos
sociales como una reliquia.

Se encontraban sin ningún plan o sistema con

el cual defender sus intereses particulares, o los intereses del grupo en gen~

más baja de esta clase nebulosa, un ejército de comerciantes en pequeño•

ral, si hubieran tenido un interés propio, hubieran constituído una clase• -

·
i ones, e intermediarios en general, buscaban el modo
guías, creadores de d ivers

Pasivos en sus actitudes en general, cada uno había intervenido en los even

de vivir de la industria turística Y de los gustos de los que vivían en el -

tos nacionales únicamente cuando sus propios intereses estaban en Juego.

lujo.

Muchos de ellos sólo tenían trabajo en la temporada turística•

No existía unanimidad de opinión con respecto a cuestiones nacionales, espe
cialmente sobre los problemas relaciona~os con la salud política Y moral del

En ninguna parte se notaba más la debilidad o carencia de la clase
media que en la Cuba rural.

Aun así, con el 40 porciento de la poblaci6n

país.

'

En 1952, cada uno aceptó pasivament~ el cuartelazo de Batista, corno

cada uno se había inclinado ante la chicanería política de los años anterio
res.

�10

11
Las clases bajas estaban igualmente fragmentadas, unidas sólo por

los lazos comunes de pobreza y necesidad.

Un proletariado urbano peque

cada cuatro no t

r: t baj
en a ra o, ya fuera por todo el año, o por la mayor parte

de él.

ño vivía en los barrios bajos y en los suburbios de la Habana Y otras ciudades, su número engrosaba periódicamente por grupos de trabajadores

El índice que distinguía a los grupos de ingreso alto de los de ingreso

sin empleo, provenientes del campo, en la temporada en que no eran ocupa

bajo; a los ricos, de los pobres

dos por el azúcar.

vidía a lo rual de lo urbano.

Sus trabajos se encontraban principalmente en la con.§.

l t d
exp o a os, era semejante al índice que di-

Casi todos los habitantes del campo eran de -

trucci6n, en la manufactura de productos tabacaleros, en los servicios pú

la clase baja, mientras que casi todos los individuos de la clase alta vivían

blicos, en el transporte marítimo, y en las industrias de servicios en rela

en las ciudades Y pueblos, en una tierra preponderantemente agrícola en su

ción con el turismo.

Los campesinos y los hombres permanentemente emple-ª

dos en los molinos de azúcar, en el tabaco y en los ranchos ganaderos, eran sus aliados en el campo.

cultivando un promedio de quince acres de tierra, Y cerca de la mitad de
O

cultura.

Un grupo minifundista de 2S0, 000 pequeños

campesinos y sus familias, que apenas sostenían una existencia precaria,

los cuales eran aparceros

economía• donde las tres cuartas · partes de la población dependían de la agri

"paracaidistas", vivían al margen de los trabaj_~

Aparte de su pobreza común, únicamente la residencia en el campo unía a la mayoría de los explotados.

Los constituyentes más importantes de

la clase baja cubana eran una masa empobrecida de desempleados, una pobla
ción rural identificada con el monocultivo y un proletariado urbano pequeño.

dores.

No estaban unidos por lazos sociales o ideológicos, y una gran mayoría no
Una mano de obra de 700,000, sin trabajo o con trabajo temporal, un

estaba integrada a la estructura de la sociedad.

Desde el punto de vista -

número casi doble de éste, con hombres de empleo de tiempo completo, carag

ideológico Y social, la clase baja tenía menos lealtades hacia las institucio

terizaron la estructura de los estratos más bajos•

nes cubanas que los amorfes grupos medios.

tenía trabajo durant e la Zafra,
de la construcción.

O

Aproximadamente la mitad

Por algunos meses del año en la industria

Para citar el análisis perceptivo de Robin Blackburn,

"no eran ni siquiera explotados en relación a la producción, simplemente er
excluídos de ésta", no tenían parte en la soc i e d a d ·

En suma , de una fu~

za de trabajo disponible de aproximadamente 2. 7 millones' más de uno de -

La clase baja, amargada y -

frustrada, se prestó a las maquinaciones de agitadores y reformadores, cuyo
Principal objetivo era la transformación drástica de la sociedad.

Ya hasta -

habían aceptado, para 1933, soviets de trabajadores en la industria azucare
ra, mientras que entre sus miembros había cinismo de unos para con los otros, hacia el gobierno, hacia sus leyes, y hacia el futuro de su país.

�13

12
En ninguna parte era más evidente esta desconfianza que en las rela
ciones laborales organizadas entre patrones y trabajadores.

de las condiciones de trabajo de las industrias, tanto en sus propias indu..§.

No había con

trias como a nivel nacional.

El grado de desempleo, el costo de vivir en un

fianza mutua, ni deseos de cooperación entre los dos, para citar el Report

área dada, las condiciones de habitación y salud -consideraciones todas de

on Cuba del Banco Mundial.

suprema importancia para el trabajador y su familia- eran rara vez consider-ª.

los afligían.

Se culpaban mutuamente por los problemas que

Aunque el trabajo organizado había efectuado progresos de con

das cuidadosamente por los expertos o sus patrones.

En la opinión del Ban

sideraci6n desde los treintas, el sentimiento de sus miembros era de "ven

co, las relaciones obrero-patronales-gubernamentales habían llegado, en -

ganza 11 , una reacción -concluyó el Banco- que era el resultado de los abusos

1950, a un punto de estancamiento.

que había cometido el sector empresarial en el pasado.

esperar un "deterioro progresivo" de su panorama económico; se encontraría

Desconfiando de sus

Sin un marcado adelanto, Cuba podría

patrones, los trabajadores explotaron sin compasión todas las ventajas a su

con que su habilidad para competir en el mercado mundial quedaba dramáti

alcance, mientras que sus líderes alcanzaron prominencia " mostrand o un ma'xi
_

camente limitada, mientras en casa, la producción, el empleo y los ingresos

mo de agresividad".

declinarían.

A medida que las tensiones sociales crecieran, ricos y pobres

podrían recurrir fácilmente a la dictadura para "resolver" sus problemas.
En el análisis del Banco, los trabajadores y sus líderes eran víctimas
Los problemas de color y de raza dividieron a la sociedad en otras -

de la ansiedad causada por una economía estancada, por el desempleo cróaj
co que acosaba sus vidas.

Un ejército de hombres -y sus familias.!. hambrie,n

tos, con pésimas condiciones de habitación, siempre estaba ahí . para recordl!.{
les del peligro latente que caía sobre la víctima que perdiera su trabajo.

8!

formas.

Uno de cada cuatro cubanos tenía ancestros negros, de Africa o de

las indias Occidentales.
como de color.

El censo de 1953 clasificó el 27. 2% de la población

El porcentaje correcto era indudablemente más alto, a pesar

hiendo sufrido previamente, los trabajadores tuvieron poca fe en la habilidad

de que los apologistas de la colonización española negaban vehementemente

o en el deseo de los inversionistas y el gobierno para construír nuevas i nd u-ª-

la existencia de prejuicios de raza en el imperio hispanoamericano; el hecho

trias o proveer trabajos adicionales.

es que el color había jugado un papel esencial en el desarrollo cubano.

Las relaciones obrero-patronales, mie,n

tras tanto, eran conducidas sobre una base impersonal.

Un enfoque legaliS

t

ª'

De

bido al prejuicio racial, los españoles se mezclaron liberalmente con pers_Q

en .el cual el factor humano usualmente _e staba ausente, condicionó el punto -

nas provenientes de los Estados Unidos, y la nación se dividió por razón del

de vista de los patrones sobre los obreros.

color de las personas.

Pocos de los expertos del se.Q

í
un conocimiento directo
tor empresarial, abogados en su mayor pa rt e, t en an

�14

15
En general, los grupos de altos ingresos eran blancos; el color se

obscurecía hacia el final de la escala social.

Los trabajadores manuales

sido importados a la isla entre 1521 y 1791.

En opini6n de otros, más de

medio millón de negros fueron introducidos clandestinamente a la isla des-

eran frecuentemente de procedencia afro-cubana, y casi todos los hombres

pués de que España había anulado formalmente el comercio de esclavos en

de piel negra eran pobres.

1820, generalmente bajo el disimulo de los capitanes generales locales e.§.

La fuerza de trabajo rural poseía

un pronuncia

do tono africano, en especial los cortadores de caña y los trabajadores no -

pai\oles.

calificados en las industrias del tabaco y del café.

arribaron a tierra cubana para mediados del siglo XIX.

Aun cuando sería un

De acuerdo con algunas cifras, aproximadamente 650,000 negros
Después, el número

error interpretar a la sociedad cubana dentro del contexto de las actitudes

relativo de negros declinó, hasta que el censo de 18 99 reportó menos negros

raciales norteamericanas, la obscuridad de la piel en Cuba -tanto como en

que en 183 7.

los Estados Unidos- tendió a identificar una posición social baja•

sobrepasaron a los negros en número.

El problema racial había jugado un papel histórico ~rominente, Y ha
bía influenciado fuertemente el movimiento de independencia•

De hecho,

este desajuste racial de la sociedad cubana había retardado su advenimien
to.

Mientras Sim6n Bolívar y José de San Martín estaban ganando la inde

El movimiento de independencia brotó después que los blancos

Los historiadores han hecho notar que frecuentemente la desconfianza
que el negro inspiraba hacía que muchos partidarios, en potencia, de la 11
bertad, se mantuvieran leales a España.

Temerosos de la actuación que pu

dieran tener los negros "Ubres II en una república, los españoles locales Y

pendencia en el continente, los cubanos permanecieron leales, a pesar de

los criollos se habían opuesto a la independencia, o habían favorecido la

los esfuerzos hechos por México y Colombia para liberarlos de España· -

anexión a los Estados Unidos antes de la Guerra Civil.

El censo cubano de 1817 aclaró una buena parte de esa historia; los negros

la Confederación, el esclavismo cubano le dio la espalda a la Unión, prefi

sobrepasaron a 1os bl ancos en nu; mero, mientras que en el continente únic2,

riendo permanecer bajo España, como lo probaron los hechos de la Guerra

mente el 2% de la población era de procedencia africana.

de Diez Años.

Cuba tenía más

Cuando Cuba logró su independencia, los blancos sumaban

negros que todas las colonias continentales de España juntas• Hasta lSSO'

el doble de los negros.

el crecimiento de la población cubana fue el resultado de la gran importación

patriotas de los leales a España.

d~ negros.

El esclavismo a f ricano en la isla hab1,ra llegado a su clímax para

esa fecha.

Alexander Von Humboldt, el reconocido científico alemán que -

visitó a Cuba a fines del siglo, estimó que más de 90,000 negros habían -

ta

Con la derrota de

En suma, a menudo el color había separado a los

oposición blanca a la independencia tuvo otro aspecto.

Directa o

indirectamente, el negro fue el representante de la causa reformista•

Como

�17

16
1

obrero explotado en las plantaciones azucareras, se había opuesto persis

en sentir las presiones de las épocas económicas difíciles.

tentemente al sistema, primero pidiendo su emancipación y luego demanda.!!

pleados permanentes, o de los subempleados, una mayoría era indiscutible

do salarios más altos y mejores condiciones de trabajo.

mente afro-cubana.

Al principio, el

enemigo er:a el terrateniente blanco, español o criollo; más tarde, la corpo
ración extranjera.

Cuando su amo se identificó con España, el negro ace_E

De los desem

Los prejuicios de raza norteamericanos, que penetraron

' junto con el capital y los turistas americanos, tendió a agravar el patrón de
discriminación racial.

Mientras tanto, a nivel social, a los afro-cubanos

t6 la causa de la independencia, peleando y muriendo por ella, Y propqr

con características definitivamente negras se les negaba frecuentemente la

clonando líderes y patriotas,. entre los cuales se cuenta el mulato legenda

entrada a los mejores hoteles y bares en la Habana, y la admisión a los -

rio, Antonio Maceo.

clubes sociales de los blancos.

En el curso de su historia como esclavo, Y después -

com~ un cortador de caña mal pagado, el afro-cubano frecuentemente se había
rebelado.
1879.

En el siglo XIX hubo rebeliones de esclavos en 1812, 1827, 1843 Y

Bajo la República, una revolución negra irrumpió en 1912, dirigida por

Discriminado en los trabajos, y repudiado por los parásitos sociales,

el negro era, sin embargo, cortejado asiduamente por los políticos; en parti

Evaristo Estenoz, quien reclamaba que a su gente se le había negado la iguaj

cular por aquellos que no tenían a la sazón puestos públicos.

dad.

ca de Estrada Palma, el primer Presidente de la República, cuyo Partido Mode

En medio de sus esfuerzos para organizar un partido pol~tico negro en

Desde la épo

Oriente, el Partido Independiente de Color empezó la lucha entre afro-cubanos

rado tenía el respaldo de los poderosos y de la gente profesional, el negro -

y tropas del gobierno enviadas a suprimir el movimiento.

había sido identificado con la oposición.

Cerca de 3,000 n.§

Así, los afro-cubanos se habían

gros murieron en esta guerra racial, que fomentó animosidades que iban a P~

puesto inicialmente del lado de los liberales, quienes les habían prometido -

manecer por décadas en el futuro.

igualdad política y económica a cambio de su respaldo.

De hecho, los libe

rales -tanto como los· moderados y los conservadores- temían a la multitud
En el siglo XX, las protestas negras, con excepción de la frustrada r~
belión de 1912, se mezclaron a las protestas de los trabajadores.

Gran paJ

negra, y se guardaban muy bien de proporcionarles fuerza política.

Los Pª..!

tidos políticos explotaron la ingenuidad política del negro para sus propios

te de las dificultades de los trabajadores, en los años veintes Y treintas,

fines egoístas y estrechos, para introducirse y ganar acceso a los puestos -

tuvieron sus raíces en el Oriente de "color", que sufría todas las calamidad

públicos .

de la industria azucarera.

Los afro-cubanos, como cortadores de caña, moll

·
neros,
campesinos marginales, o -trabajadores manuales, fueron 1os primeros·

En 1920, para citar un caso notorio, Menocal y los conservadores

habían ganado el voto negro para elegir a Alfredo Zayas Y oponerse a los liberales¡ lo hicieron dividiendo dicho voto, que era en extremo liberal, revivie,!!
do la enemistad que existfo entre facciones hostiles· de sectas religiosas s~

�18

19

cretas.

Con la promesa de adoptar su causa, los conservadores permitieron

Sin embargo, paradójicamente, la población de color fue muchas veces

a los ñáñigos, un clan vudú, exhibirse públicamente, y desarrollar sus cere-

uh elemento no asimilado por la sociedad.

monias sin interferencias de las autoridades locales.

Durante la Revolución

cial en Cuba fue menos intensa que en la América del Sur, el afro-cubano

de 1933, los líderes del Directorio Estudiantil, muchos de ellos con conce_Q

probó la fruta amarga de la desigualdad muy frecuentemente; pero con la di

tos raciales neodaiwinistas, habían tratado de unir a los negros bajo el réq!

ferencia de su larga historia de protestas e insurrecciones, además de su

men de Grau.

liderato nativo.

La legislación social de Grau adhirió a muchos de ellos a su

Aun cuando la discriminación ra

Tenía pocas lealtades para con el sistema, perteneciendo a

causa, pero intimidó a los blancos, quienes se habían resistido anteriormente

una minoría explotada, y poseía poca preparación para cambiarlo por medios

a sus demandas.

democráticos o pacíficos.

Por su parte, el astuto Batista, empleó su ascendencia -

multiracial para pedir el apoyo negro.

aquellos que emplearon la fuerza para alterar el statu quo.

Sin embargo, en 1958, hubiera sido un error catastrófico hablar de una
población negra que estuviera completamente aislada de la vida cubana·

tribuído sin medida al desarrollo de la isla.

III

Nj

colás Guillén, el notable poeta afro-cubano, recalcó que el negro había con-

sido su columna vertebral por siglos.

Muchas veces había marchado a la vanguardia de

Una sociedad dividida por amplias diferencias en el ingreso, en la -

En el aspecto económico había

cual ricos y pobres vivían en mundos separados, donde un espíritu de descon

Sin él, las grandes plantaciones az_y

fianza muy extendido puso a los individuos y a los grupos unos contra otros,

careras, que habían sido tan productivas para sus dueños, no hubieran poq!

no podía proporcionar buenos cimientos para sus instituciones.

do subsistir, y sin el azúcar no habrían existido la riqueza, el ocio Y la c'!!

la República en su infancia nunca desarrolló instituciones propias.

tura.

Todo el cuadro del siglo XIX hubiera sido muy difer~nte si los africanos

no hubieran adoptado la isla como su patria•

En la opinión de Guillén , el •

africano había creado en Cuba una verdadera psicología mulata, una cultura
intermedia: la negra-blanca.

Formó el carácter fundamental de la gente cul:!

na, el cual, según el poeta, no era blanco ni negro, sino una mezcla de am

En realidad,
Las le-

yes, los juzgados, y hasta el gobierno, descansaron sobre una experiencia
colonial que dejó a los cubanos sin preparación para regirse por ellos mismos,
y con los modelos extranjeros que no se ajustaban a las condiciones locales.

Todas las instituciones fueron víctimas de la apatía pública, de la corrupción
y del egoísmo.

bos , completamente fusionada.
Ninguna institución reflejó mejor la escena doméstica que los partidos
políticos.

Al principio, tres facciones habían luchado por la supremacía del

�20

21

panorama político local: conservadores;, moderados y liberales.

Hasta el

fue dictada por decisiones casuísticas: los conservadores permanecieron

final de los veintes, se habían dividido el tesoro· público entre ellos, Y ha

fieles a su bandera, pero los reformadores, tanto individualmente como en

bían unido sus fuerzas para evitar que un ataque a su monopolio tuviera -

los partidos, eventualmente siempre se unieron a la oposición.

éxito.

En la década de los treintas, los conservadores se rebautizaron

como Partido Democrático; de ellos, los que defendían sobre todas las C.Q
sas el statu quo, formaron el Parti~o Republicano en los cuarentas,

Al -

La protesta de los cincuentas fue contra todos los partidos.

-como sei\al6 Leslie Dewart- todos estaban totalme~te desacreditados.

Porque
Exe.n

mismo tiempo, los liberales se habían hecho aliados de Gerardo Machado,

tos de principios, sólo se utilizaban para proveer de trabajos públicos a los

un estigma que, al caer, virtualmente los destruyó como una fuerza política

que buscaban colocarse,

potencial.

que se pudieran obtener de los cargos y del tesoro público para su distribu

Sin embargo, todos eran partidos conservadores de cubanos ri-

cos, con poco apoyo de la masa.

Su programa alabó a la empresa privada,

Los objetivos de los partidos fueron los beneficios

ción entre los líderes y dirigentes secretos.

Funcionaron en un mundo pr_Q

al gobierno democrático y honesto, y se opuso fuertemente al comunismo.

pio, independientemente de las aspiraciones y las demandas públicas, do,n

En general, sus programas políticos se quejaron casi siempre del paso de -

de la lealtad hacia el partido, sus miembros y su liderazgo, dictaron las deci

los viejos tiempos.

cuando se vieron perdidos, prefirieron la dictadura a

lo que ellos llamaron el "caos y el desorden

11

siones y el esquema de la filosofía polftica.

Como explicó J. González, nin

guno se parecía más a un conservador que un liberal.

•

Los líderes de partido,

con los cuales los miembros estaban identificados, y a los que debían su En su oposición estaban los "partidos" reformadores•

Desde el co

unión, disfrutaban de una posición fortísima.

Los partidos fueron organizado

mienzo de los treintas, hasta finales de los cuarentas, los Auténticos de Grau

nes personales, dirigidas y controladas por un hombre: si con éxito en la vo

habían encabezado la oposición; pero él Y sus seguidores habían retado a los

tación, el Presidente de la República¡ si nó, por el hombre que aspiraba a -

defensores del statu quo muy brevemente.

ser el sucesor.

Cuando aceptaron un lugar con

cieron y ganaron la presidencia en 1944 con el
los partidos antiguos , Se fortale
apoyo de los republicanos reaccionar1os•

Amargados por los reveses sufridos,

los reformadores organizaron el _Partido del Pueblo Cubano, los Ortodoxos' que adoptaron la causa de Mart Í ,

Sin e mbargo, para 195 8 los Ortodoxos se h,!

bían dividido en moderados y radicales•

Aparentemente, la política cubana

A nivel local, era el jefe superior de la escalera política o el

lefe Político, quien dispensaba favores que le brindaban sus superiores a cambio de su apoyo.

La historia política cub&amp;na fue la historia de tales hom-

bres¡ los Menocales, Machados, Batistas y Graus.

Era el caudillo que gober

naba, el jefe que anteponía sus necesidades personales y de partido sobre los principios políticos y la ideología, quien sirvió al inversionista extranjero

�22

23

-

y a los ricos.

En la historia de la isla, escribió Carlos Márquez Sterling,

"el punto relevante fue la confianza depositada en el caudillo como una ex
presión del intelecto cubano".

No es de sorprenderse entonces, que Cuba

el ABC tuvo 2,000 miembros, que según Ruby Hart Phillips, el corresponsal
en la Habana del New York Times, eran

II

jóvenes de modales agradables y

bien educados, a pesar del hecho de que en realidad eran asesinos 11 •

Can

no tuviera, con excepción de los Auténticos en los treintas, un partido ver

sados de la cínica generación del 95, de veteranos que habían regido a _

daderamente nacional o popular.

Cuba desde la , independencia, el ABC recurrió a la violencia para combatir
las enfermedades políticas, urgiendo por· el momento la abrogación de la .

En el frente político, frecuentemente la violencia arregló las diferencias.

Casi un tercio de la historia de la República fue ocupada por ella: eri

'

Enmienda Platt Y la fragmenta.c ión de _las extensas plantaciones americanas.
Después de la caída de Machado, el ABC dominó la breve administración de

la primera década del siglo XX, desde el final de los veintes hasta 1936, Y

Céspedes.

otra vez después de 1953.

·de terror hacia ·él y su~ aliados, apoyando abiertamente la rebelión en su

En el campo, los cubanos habían llegado a ser

Cuando Grau hizo caer a Céspedes, el ABC dirigió sus tácticas

maestros en la guerra de guerrillas, la cual habían utilizado contra los e.§_

contra, que sin éxito se llevó a cabo. en noviembre de 1939.

Sin embargo,

pañoles en la Guerra de los Diez Años, y de 1895 a 1898, y también contra

el ABC, . no estaba solo en el uso de la violencia.

Machado y Batista.

Ricos y pobres se entregaron igualmente al pasatiempo

nos de Batista mataron a Antonio Guiteras en mayo de 1935, los miembros

nacional del terror.

El ABC, uno de los grupos legendarios de protesta de -

de la "Cuba JÓven 11 , una o~ganiz~ción que él encabezó, buscó venganza m~

Después que los asesi

tando a cada uno de los que participaron en el asesinato de· su líder.

la isla, fue un ejemplo.

Eddi

Chibas, el ídolo de los idealistas cubanos a fines de los cuarentas, siendo
Organiz.a do en diciembre de 1931 para combatir la tiranía de Machado,
el ABC había empleado el terror para combatir el terror.

Compuesto principaj

un hombre aún joven, ganó sus espuelas arrojando una bomba a un tranvía
en los días de Machado.

En la ··Habana, el populacho había saqueado tie,!!

mente de hombres jóvenes de los estratos intelectuales Y profesionales, se

das y asesinado lascivamente a los guardaespaldas de Machado, después -

ganó la aclamación nacional por su habilidad efectiva para intimidar a Mach!

que éste abandonó la ciudad.

do y su banda de asesinos a sueldo.

Sie ndo un grupo clandestino, el ABC

copió su estructura de las sociedades secretas de Francia antes de la Revol_y
ción Francesa.

Todos los miembros pertenecían a uno de tres separes alfabj

ticos, de ahí que la sociedad haya tomado ese nombre.

Durante su apogeo,

Sin un ~parato político efectivo, Cuba cay6 a merced del ejército; sus
dos ·jefes políticos nacionales, Machado . y Batista, controlaron más de la
mitad de la historia de la República.

A diferencia del militarismo en los

�25

24

Con todo, el militarismo local combinó elementos hispanoamericanos y

otros países hispanoamericanos, donde sus ataduras con la élite hacían que
se constituyera una "trinidad profana" con la

,

Iglesia

el ejército local tuvo una estructura no convencional.

y los terratenientes,
Tenía menos de cinco

décadas de existencia, ya que apareció en el presente siglo, como resultado
de los arquitectos políticos americanos que, habiendo observado a un grupo

propios.

Como sirviente de administraciones sucesivas desde 1909 hasta

1933 ' se cubrió bajo la apariencia que tenían sus instituciones hermanas desde México a Argentina•
ejército.

Otra vez, Guerra comenzó la hispanización del

En 1912, el presidente José Miguel Gómez había decidido que sólo

abigarrado de descontentos echar fuera al primer presidente cubano en 1906,

su reelección podría -salvar a Cuba del caos; pero temía al ejército porque

decidieron organizar un ejército para protegerse de un hecho similar en el

Guerra daba su apoyo ostensible a su rival, Alfredo Zayas.

futuro.

se de Guerra, Gómez le ofreció una misión especial en Europa, con un in-

De esta manera, Magoon, en uno de sus últimos actos, dejó establJ!

e ido un ejército permanente.

Sin embargo, los rebeldes eran veteranos en su

greso lucrativo.

Para deshacer

Cuando Guerra rechazó la propuesta, Gómez lo mandó ma

lucha por la independencia, y veteranos del Partido Liberal que contaba con

tar.

el apoyo popular: por esto, desde el principio, el ejército fue una institución

ineptitud Y escapó con una pierna herida.

extranjera, considerado por muchos ciudadanos de la isla como el enemigo de

mo error, Guerra renunció, dejand~ en su lugar al amigo más cercano de -

los verdaderos patriotas y el instrumento de intereses ajenos.

Gómez.

Afortunadamente para Guerra, los asesinos en potencia probaron su
No queriendo incurrir en el mi.§_

Más tarde, sin embargo, se unió a Gómez y los dos ayudaron a-

obstaculizar las ambiciones presidenciales de Zayas.
Maggon complicó más la situación dándole el nombramiento de Coma_!!
dante en Jefe del Ejército a Pino Guerra, el mismo hombre que había capit-ª.
neado la rebelión organizada contra Estrada Palma.

Cuando este último h-ª.

ta el advenimiento de Machado que el ejército llegó a ser el cuerpo nativo
individualista de la política hispa~oamericana.

Machado mismo, siendo mi

litar, lo transformó en su rama, y a la vez lo hizo la voz de los ricos influ

bía anunciado su reelección, según cuenta la leyenda, Guerra, entonces un

yentes.

representante lineral en el Congreso, ha bía salido de sus muros consagrados

mente lo arrojó del poder en 1933.

amenazando con "buscar justicia en otra pa rte".

Pero no fue sino has

Irónicamente, fue el militarismo mimado de Machado el que final-

Para instruír y habilitar a

Pino Guerra para que pudiera organizar un ejército moderno, Magoon lo e_!!

Cuando Batista y sus sargentos, hombres de ascendencia humilde, qui

vió a Francia y a Estados Unidos, a estudiar organización Y tácticas milita-

taron el control del ejército a la pandilla de oficiales, crearon una situación

'l
res, y así estar preparado para sofocar rebeliones de la misma clase que e

militar completamente nueva.

había empleado .

Como jefe del ejército, Batista le dio cargos

a 52 7 hombres ya reclutados; únicamente 116 de los 500 oficiales anteriores
mantuvieron sus cargos, y eso porque aceptaron a los comandantes mulatos.

�26

27

Deponiendo al grupo de oficiales cuyos antecedentes se identificaban con

Para conservar su victoria, tan difícilmente ganada, Batista caminó

los grupos de mando civil, Batista divorció al militarismo de la estructura

sobre la cuerda floja.

tradicional de poder; por raza y posición social, él y sus hombres pertene

del ejército, aumentó la paga a sus oficiales y asignó una porción más

cían a las clases bajas.

grande del presupuesto nacional para este menester.

Pero su trnición a los revolucionarios en 1934,

Para aplacar a sus hombres, aumentó el tamaño -

Limitó las oportuaj

que indudablemente contaban con el sentimiento mayoritario, destruyó la

dades de traficar con los puestos del ejército, aunque no las cerró comple

popularidad que habían adquirido ante las masas por su golpe de estado -

ta mente.

anterior.

Y lo empleó para llevar a cabo reformas sociales; hasta le pidió que co~

Teniendo como orígenes la rebelión y la traición, el ejército ere~

Le dio al ejército un papel más activo en los asuntos políticos,

do después de Machado se hizo el títere de Batista, que en esencia era un

truyera escuelas. De esta forma, el ejército de Batista ganó una nueva -

establecimiento militar arrancado de sus ataduras tradicionales a la élite -

imagen a fines de los treintas. Pero el caudillo nunca se desvió mucho

hispanoamericana, y sin apoyo popular.

de la premisa que lo llevó a traicionar a Grau.

Era un ejército · oportunista Y de

Su ejército mantuvo el

predatorio, constituído por soldados profesionales de la clase baja, privado

statu quo, lo cual apaciguaba a los intereses nativos y extranjeros con -

de lealtades de clase, y de quién desconfiaban tanto el populacho como los

los cuales se había aliado desde el principio, Junto con sus hombres.

ricos.

Como compensación a su actuación, la plutocracia aprendió a vivir con el
sargento mulato que se volvió un oficial-político.
El ejército de Batista se encontró en una situación anómala•

No era P.Q

pular aun cuando su personal, por raza y clase, tenía vínculos muy estrechos
con los pobres.

Tenía un alto porcentaje de oficiales afro-cubanos, aproximad.!

mente uno de ca da tres.

Un Cuerpo militar de este tipo tuvo pocos defensores

firmes dentro de los grupos gobernantes.

De todos modos, el ejército había

Después de 1944, los Auténticos intentaron purgar al ejército de los
compinches de Batista, pero fallaron.

Grau empezó la sacudida, reempl-ª

zando al Jefe del Estado Mayor de Batista por un oficial de su propia se
lección, y cambiando o retirando a los comandantes militares de seis pro-

logrado consolidar su posición poniéndose del lado de los inter~ses más fu~

vincias.

tes en turno, en este caso los enemigos de las reformas. El ejército plebeyo

las fuerzas armadas echando a los hombres de Grau y sustituyéndolos por

se encontró, por un lado, entre los defensores del statu quo, que censuraban ...

los suyos.

ruidosamente cualquier. cambio en cua l qui er f orma; Y por el otro, el populacho

tramaron su caída por dos veces antes de 1952.

con el cual tenía vínculos , y que clamaba porque hubiera cambios.

Auténticos, obviamente no pagó dividendos, porque el golpe de estado que

Cuando Grau y su sucesor -Prío Socarrás- riñeron, Prío limpió

Prío obtuvo un éxito dudoso, pues los oficiales del ejército
La purga militar de los

�28

29

devolvió a Batista el poder fue un trabajo del ejército.

Y además este hecho

años en la isla' "la Iglesia, Y cualquier

,
practica organizada e institucional,

hizo que se alejara aún más el afecto que le pudiera haber tenido · 1a opinión

es para la mayoría de 1
b
os cu anos ... ridícula Y digna de desprecio". Debido

pública responsable al ejército.

a esta concepción, de t d
h
o os 1os ispanoamericanos el cubano era, en sus -

Todavía en 1958 la posición del ejército per

mane(:Ía sin cambio¡ fue una fuerza militar personalista, sin vínculos con -

prácticas Y actitudes, el menos católico de ellos,

los pobres o los ricos.

Y su apoyo a la Iglesia' Y de su vida estética Y social.

No tuvo raíces hondas en la estructura socio-econó

mica de la isla, o en su gente.

Su fuerza descansó principalmente en las
La Iglesia fue débil

armas proporcionadas por Estados Unidos, y este hecho lo marcó como una
les.

fuerza extranjera en las mentes de los nacionalistas.

1 tit i
ns uc onalmente, en especial en las áreas rura

El clero colonial español nunca construyó las suficientes iglesias en

las villas Y pueblos, Y nada se hizo
La Iglesia Católica ocupó un puesto semejante.

También en su actua-

pendencia.

el contacto entre los sacerdotes

lo había hecho en el continente- con las fuerzas conservadoras tradicionales

Aun a nivel nacional, Cuba tuvo

En Cuba, la Iglesia era meramente otra institución débil.

Aparentemente, tenía hondas raíces; pero esta apariencia era equívoca.

Es

cierto que aparecía con un amplio apoyo popular: el 80% de la gente nominaj
mente era católica.

Sin embargo, sólo aproximadame nte un décimo de ellos

practicaban su religión.

Comparados con los peruanos, colombianos, o aun

los mexicanos, los cubanos no eran gente religiosa .

Y

1
os cortadores de caña y campesinos.

'l
2
so o 7 5 curas para una población de seis

millones, es decir, un cura por cada 7,850 habitantes.

Al final, para -

parafrasear la observación de Lowry Nels on, la Iglesia "virtualmente no exis
ti'"
0

1
en a Cuba rural como una institución e stablecida y funcional.

En gran

medida, el campesino, el colono, y el trabajador del campo, no tenían inte
rés en la suerte de la Iglesia.

Literalmente, miles de

ellos habían encontrado posible abrazar la doctrina materialista del comuni.§_
mo y alegar lealtad a la fe.

b
para cam iar esto después de la inde

Sin iglesias, no había un clero ~ural sustancial, lo cual alejó

ción falló como un elemento de cohesión, y fracasó al tratar de unirse -como

de la sociedad.

en términos de su devoción

Esto había incluído también a las mujeres,

quienes tendieron a ser más católicas que los hombres.

En su estudio sobre

Los problemas raciales ayudaron a aislar a la Iglesia de la gente rural
todavía má s.

Gran parte del campo, y ciertamente e l muy poblado Oriente,

eran de procedencia afro-cubana,· por el contrario , ma' s de tres cuartos del

las iglesias en Cuba, J. Merle Da vis encontró que los cubanos -aun cuando

clero era español, incluyendo a casi toda la jerarquía .

crecían bajo la doctrina católica romana- eran "aparentemente unos agnósti

que el clero español se manifestó incapaz de llegar hasta el indio de México

cos".

Y Perú, así también el sacerdote extranjero no tuvo éxito en sus esfuerzos -

Para citar a Le slie Dewart, un filósofo católico que vivió largos

En el mismo sentido

�30

31

para entender y socorrer las necesidades espirituales de los afro-cubanos.

el cambio, 80 se opusieron, como lo hicieron

Davis dijo que "no existía vida religiosa II entre ellos.

provinciales, Y todos menos uno de los magistrados

La poca habilidad

mera instancia.

de la Iglesia para responder, o comunicarse, ayudó a explicar, por lo me
nos en parte, la supervivencia de formas crudas del espiritualismo africano
en las pequeñas comunidades afro-cubanas.

en los Juzgados de pri

i;
ac on con otros países latinoamericanos, un número

sorprendentemente grande de cubanos pertenecían a
tes.

En esta situación, la Iglesia

En rel

tres de los seis gobernadores

Las Logias Masónicas en Cuba eran las más

congregaciones protestan
grandes de toda latinoamé

no podía reclamar ningún ejército rural de su fe; ni podía llamar a la gente

rica; cada pueblo grande tuvo su logia, Y sus

del campo en defensa de su posición institucional, ni tampoco en defensa

tes hasta los templarios, invariablemente intervinieron

de su posición ante la sociedad en conjunto.

pales de la vida política Y económica de sus comunidades.
Antonio Maceo son una

Nunca llegó a ser un pilar nacional de fuerza .

Excepto por un grupo

miembros, desde los principian
en los papeles princi
José Martí y

t
mues ra muy pequeña de todos los masones ilustres

de la historia cubana.

pequeño y leal de creyentes urbanos de ingreso alto, no tenía seguidores en masa.

A diferencia de la Iglesia en otras repúblicas hispanoamericanas,

Factores históricos reafirman esta situación.

La calidad del clero colo

donde resistió con éxito la crítica laica, la Iglesia Cubana perdió su posi

nial había sido pobre.

ción especial.

co de las iglesias de la isla a eclesiásticos que habían violado las reglas en

La Iglesia y el Estado fueron separados en 1900 .

Menos de

dos décadas después, el divorcio fue legalizado; en el continente, este hecho
fue excluído de la discusión pública.

El divorcio no quedó estatuído solame,n

mente en los libros, sino que miles de cubanos tomaron ventaja de él.

En

el continente.

C on frecuenc i a h ablan
,,
incluído en el personal Jerárqui ·

Debido a que bajo España la Iglesia y el Estado estaban uni

dos ' el clero se había opuesto a la independencia, provocando la indignación
de los patriotas .Y el descontento de las mayorías en la Isla.

La Iglesia no

los veintes, Machado había firmado un decreto liberalizando la ley del divqr

había mostrado su preocupación por la condición de los pobres; como institu

cio y creándola sobre el patrón de la legislación de Nevada, esperando atraer,

ción española, fue un lazo entre la colon1·a Y 1a madre patria, que debía ser

de este modo, el negocio de los divorcios a la isla.

cortado si Cuba _quería ser realmente libre.

El divorcio de Batista

en 1944 desató una ola de ellos entre los oficiales del ejército y los políticos.

Una ley de 1900 había convertido el casamiento en contrato civil.

Más

No es pues de extrañar que los

debates sobre el problema de la Iglesia se contaran entre los más acres en
la Convención Constitucional de 1900, que abolió el apoyo del Estado a la _

tarde, el clero local se impuso a las autoridades americanas de ocupación en

Iglesia Y declaró libertad pa ra todas las sectas religiosas;· y al hacer esto,

la discusión para permitir el casamiento por la Iglesia o por la ley civil.

liberó a la isla del pro bl ema ec l es iá stico que acecha a gran parte de hispano

Sin embargo, de las 107 municipalidade s que votaron para dar su opinión so

américa.

�32

En resumen, la Iglesia, aliada superficialmente con los grupos de alto
car, una industria controlada y explotada para beneficio extranjero.

Aboga

ingreso, con una posición nacional débil, y virtualmente ausente del campo
ron por el regreso de la propiedad a los nativos, la diversificación de la
de Cuba, en particular de los afro-cubanos, era una institución sin fuerza,
agricultura y la industrialización.

Los creyentes soñaron con liberar al pue

Como órgano político tenía poca vitalidad e inclinación a apoyar a los refqr
blo del yugo, al cual culparon de los fracasos pasados.
madores.

Unicamente una minoría de creyentes seculares se había opuesto

Y el yugo, según -

ellos, era el vecino yanqui.

a Batista; uno de los cardenales de la Iglesia, Manuel Arteaga, viajó al Pal!
cio Nacional para felicitar al caudillo por su golpe de estado.

Pequeña, 1!!!

IV
potente y sin vida, la Ig1es i a no Podía mantener unida a la sociedad u org-ª
'
nizar la opinión publica,
n i para su propio interés, nJ. para la defensa del

Así pues, esta era la estructura de la sociedad cubana en 1958.

statu quo.

Cuba

era un país de grupos económicos; una porción rica muy identificada con el
capital americano; y una masa de trabajadores, grande, y a menudo explotada,

A pesar de la naturaleza dividida de la sociedad, existía la unidad;

pero aún así en mejor situación que sus hermanos en desgracia de hispanoamé

una unidad que reflejaba un despertar creciente y una toma de conciencia de
lo que significaba ser cubano y del destino de Cuba como un pueblo.

en los cuarentas, volvió otra vez en 1958 •

En este nacionalismo militaban

los intelect~ales y la juventud de la isla,

El nuevo nacionalismo, producto

importaciones.

Ni el ejército; ni la Iglesia, tuvieron su papel hispanoameri

cano acostumbrado, aun cuando ambos estuvieron ligeramente vinculados al statu quo.

de años de frustraciones, de esperanz as muertas antes de que fueran realidad,
representó las aspiraci_o nes Populares de una sociedad libre de las viejas C!

De los partidos políticos, ninguno, con excepción de los comunis

tas, se había dado maña para construír una organización disciplinada Y tenaz;
ninguno había sobrevivido a los temores de Batista en los cincuentas•

Martí, al darle al nacionalismo un carácter dinj

mico, lo hizo tomar un giro a ntiextranjero, dirigido no solamente hacia fuera

Los sindicatos, mientras tanto, habían sucumbido a la venalidad de los

del país, sino contra . los . defensores ~ocales del régimen neocolonial, Y, de
hecho, contra toda la estructura socio-econ6mi ca•
de lo que era Cuba .

Existían en medio grupos amorfos, todos tratando de mantener aparien-

cias de ricos, e igualmente dependientes de mercados extranjeros Y de las -

los veintes, una ola de nacl·onal1'smo se había apoderado de la isla; limitado

lamida des y del extranjero,

rica.

Desde

tiempos, lo cual creó crecientes dificultades para cientos de miles de trabaja

Fue una protesta en con
,

Sus discípulos pedían el fin de la subordinación al azJ

dores, cuyo medio de vida dependía de la veleidosa industria del azúcar•

�35

IA FUNCION DE PRODUCCION

lng. Eladio Sáenz Quiroga

Introducción.

La función de producción relaciona los factores productivos,
proporcionando una expresión matemática que permite obtener la can
tidad producida de acuerdo con las cantidades de los factores pro
ductivos empleados en la producción. Para el análisis económico de
una empresa, de una industria ó de la producción total de un país,
es necesario determinar la importancia relativa de los factores pro
ductivos, tomando en cuenta los precios de los mismos

y

los recur

sos disponibles. La función ,fe producción hace posible la determina
ción de esta importancia relativa a través del cálculo de indicadores
económicos como elasticidades, elasticidades de sustitución, produc
tividades marginales, etc. Del análisis de la función de producción
para la economía total de un país, se deduce la conveniencia de im.
pulsar determinados sectores de la producción que aceleren el desa
rrollo económico. Estos argumentos justific~n el hecho de que actual
mente se considere a la función de producción como una herramienta
indispensable pata el análisis económico.

El propósito de este ensayo es presentar algunas consideraciones
teóricas sobre las condiciones ql,le debe satisfacer una función de prQ
ducción y sobre el ajuste estadístico de un modelo de producción para
la economía total de un país.

�36

37
Forma funcional.

La selección de la forma funcional que va a ser

El punto A corresponde al nivel de producción obtenido sin----

ajustada a un conjunto de datos empíricos es el primer problema
utilizar el factor productivo variable (x = o) . Cuando el factor prQ
que se presenta cuando se desea obtener una expresión matemática
ductivo variable es esencial en la producción, el punto A coincide
que relacione un conjunto de variables para determinados dominios
con el origen de coordenadas O.
de definición de las mismas. Cuando el número de variables que
relaciona la función es tal que no es posible hacer objetiva gráfi
El punto B es un punto de inflexión donde cambia el sentido
camente la forma de la función, es preciso determinar característi
de concavidad de la curva, de cóncava hada arriba a cóncava ha
cas de tipo general con la ayuda de derivadas parciales, que nos
permiten hacer una selección de la forma funcional más conveniente•

Para decidir que tipo de función ha de ajustarse a la produ.9.
ción, es necesario establecer características propias de la función
de producción, que son resultado de observaciones empíricas Y de
ducciones lógicas que determinen la zona económicamente importante_

cia abajo. A partir de este punto empieza a operar la ley de rendi
mientos marginales decrecientes. En términos matemáticos, d 2z = o
2
ct7
en B y a partir de ese punto d z es negativa, lo cual indica que

ct?

el producto marginal dz está disminuyendo.
dx

El punto C corresponde al máximo producto medio y es un punto
de particular importancia porque a partir de C empieza a operar la ley

de la producción. Consideremos primeramente un solo factor produ.Q

de rendimientos medios decrecientes, aun cuando la producción sigue

tivo variable. En este caso, la función de producción tiene la forma:

aumentando al aumentar el factor productivo variable. La zona ecoI1Q
micamente importante empieza entonces, a partir del punto C.

z

=f

(x)

z = cantidad producida
x

= cantidad del factor productivo empleada
en la producción.

El punto D corresponqe al máximo nivel de producción que puede
obtenerse, a partir del cual la producción empieza a disminuir al ay
mentar el factor productivo variable. Entonces, la zona económicamen.
te importante empieza en el punto C y termina en el punto D .

La forma "normal" de la gráfica
(figura 1) z

la función es la siguiente:
Consideremos ahora 2 factores productivos variables. En este
caso, la función de producción toma la forma:
z

=

z

= cantidad producida.

x, y

=

f (x, · y)

cantidades de los factores productivos v-ª
riables.

�38

39
La parte PQ de la curva es la zona económicamente importante

La gráfica de la función es una superficie en el espacio tridimensional y resulta difícil hacer objetiva la forma "normal" de la
función de producción. Sin embargo, podemos establecer las caract_g
rísticas fundamentales de la función de producción analizando las
gráficas de las secciones a la superficie, paralelas a los planos

porque al aumentar la cantidad de uno de los factores productivos,
disminuye la cantidad necesaria del otro factor para obtener el nivel
de producción C. Hacia arriba de p Y a la derecha de .Q es 16gic-ª
mente inconveniente operar, puesto -que al aumentar la cantidad de un
factor productivo, aumenta también la cantidad del otro factor para ob

coordenados:

tener la cantidad producida .Q_.
a)

Secciones verticales. Cortes paralelos al plano z - x y al pl-ª

no z - y •

En términos matemáticos, las condiciones "normales 11 de la fu.n

Estas secciones corresponden a mantener uno de los fa.Q

tores productivos constante y por lo tanto su gráfica es de las mi.§.
mas características que la de la función de producción con un sólo

ción de producción z

=f

(x, y) en 1a zona económicamente importante

son las siguientes:

factor productivo variable. (Fig. 1) .
a)

b)

Secciones horizontales.

no x - y

Esta sección es un corte paralelo al pl-ª

Las curvas de las secciones verticales deben ser crecientes y

cóncavas hacia abajo, es decir:

y corresponde a considerar un nivel fijo de la producción

~- Entonces, los puntos de la gráfica de una sección de este tipo pro
porcionan las diferentes combinaciones de los factores productivos que
se requieren para obtener determinada cantidad producida
"normal" de la sección horizontal ó curva de nivel

.Q

.Q,

La forma

8 z&gt;

8

0

X

(Positivas)
g z&gt; o

8 y

es la siguiente:

(Fig. 2)

(Negativas)

y

b) Las curvas de nivel ó secciones horizontales deben ser decrecie.n
tes y cóncavas hacia arriba, es decir:

---

u8

- - - 1 - - - ' - - - - -- -- - - - - - t &gt;
X

X

&lt;.o

&gt;

o

�40

41

Además de estas condiciones, se con•sidera que los rendimien
tos a escala son constantes, es decir, si las cantidades de los f a.Q

Por otra parte-, si una función crece a una velocidad proporciQ
nal a sí misma ~ , se tiene:

tores productivos se multiplican por )1 , entonces la cantidad produ

&gt;, .

cida resulta multiplicada por

= ) t et&gt;

t • &lt;t &gt;

Esto parece ser una limitación a la

realidad con el propósito exclusivo de simplificación del ajuste y del
análisis posterior de la función. Sin embargo, para altos niveles de

Dividiendo entre

f ( t):

producción en la zona económicamente importante, la condición de
rendimientos constantes a escala es prácticamente válida. Matemáti
camente, esta condición significa que la función de producción sea
Integrando:

lineal homogénea, es decir, que satisfaga lo siguiente:

ln f ( t) :
ln B

~

f ( J x,

y}

=

J f Cx,

y}

=

~

1

C

t

+

1n B

(Constante de integración) .
1

=~ z

.~ t

ln f ( t ) - ln B :
ln

f (t }

:

) t

B

Función de Cobb-Douglas.

Una función de producción de tipo

11

no.r

mal" que ha sido utilizada con resultados satisfactorios es la de

Aplicando anti-logaritmos neperianos:

Cobb-Douglas que tiene la forma:
~

t

LW =

e

f (t)

Be At

B

z

=A

X ti.

y'

!" ""

Para la producción total a través del tiempo !.., A es una fun
~t
ción creciente de .! de la forma B e en la cual ~ es la velocidad
de crecimiento proporcional de la producción .total _g_ a través del tiem.

=

Hemos demostrado que si se considera una velocidad constante
de crecimiento proporcional, A debe ser una función exponencial del
tiempo .1 Y la función de Cobb-Douglas toma la forma:

po .!, por ·1a siguiente razón:
Sea:

f (t)

=

B e

Derivado:

f' ( t}

=

B e

z

~t
f' ( t} ::: "A B e
f ( t}
B -e )t

=

Be

,Jt

x., y l-d..

Verifiquemos que esta función satisface las condiciones "normales"

�43

establecidas para valores positivos de las cantidades de los facto

Sea:

W:

o

res productivos:

~ = eLBe ~t

x ol-1 Y l-"-

6X
a) Secciones verticales en las direcciones fundamentales x y _y:

..l0!í. :
6Y

(1- et.)

6 w/6x
6 w/ 6 Y

-ti=
6x

=
&gt;o

=
É
;: (1-ot.)
6y

Be

&gt;.t

1(,

x

y

-

para todo x, y

~ t x "- y - ti..

Be

-

ctBe~t

x Dl-1 y 1-"-

&gt; o porque

=

e(.

~
- ( 1- ti..)

-1
X

y

0

(

para todo x, y
(¿_)
l-,&lt;.

para todo x, y ;::,o

1't

x

tl

y

-e!.-1

O

X

-2 y

para todo x, y.::&gt;o

porque (" -1
Be

porque

porque

(1-ol.) ;:a o.·

= (e!.-1).LBe~txot -Zyl-"'&lt; o

&gt;

~ 0

Sustituyendo

J&gt; o .

&lt; o para todo x, y &gt; o

_gy -

-

dx

/

porque (- «)4' o.

2

_h..;l_

6 2

= (~) 2

1-"

X

Las primeras derivadas parciales son positivas y las segundas

=

ol

(1- ol) 2

X

X

-2

-2

y +

~ '&gt;

0

e(.

1- ol'

x-2Y

para todo x, Y :, O por
que ol

derivadas parciales son hegativas. Entonces, la. función es creciente

:&gt;

º·

y cóncava hacia abajo en las direcciones ~ y y.

La primera derivada parcial de y con respecto a
b) Secciones horizontales.

Para verificar las condiciones matemáticas

que deben satisfacer las secciones horizontales, utilizaré el método

a ~, introduciendo la variable auxiliar Y:!..:

es negativa y

la s egunda es p;sitiva. Entonces , 1as curvas d e nivel ó secciones hQ
r!zontales son decrecientes y cóncavas hacia arriba en la d'1reccion
' x
con respecto a la dirección y .

de derivadas parciales para la derivación implícita de Y. con respecto

~

�44

45

c) Homogeneidad de primer grado.

Para verifi1~ar que la función de

Cobb-Douglas es lineal homogénea, sustituyamos e por

Ax

y

y

por 1) y en la función:

f

Aplic ando logaritmos:

(x, y )

=

'B e i\ t x et y 1- "-

log Q - Log K •

log B +) t log e

= log B

Sustituyendo

log e

(log Q - log K)
-

~ f

•

+o(.(log L - log K)

O.4343

log B +

a

+) t log e

+ ollog L - (log K

A(0.4343t)

+

ol (log L

log K)

(x, y, t)
Entonces, el problema es la estimación de los parámetros en

una ecuación de regresión lineal de la forma:
Ajuste estadístico. La función de producción de Cobb-Douglas es apli
cable a la economía total de un país para relacionar el producto nacio
nal bruto con la formación de capital y la fuerza de trabajo a través
Donde:
del tiempo_!. La forma funcional y la notación para las variables es

y

=
=
=

log

X3 =

log

la siguiente: -

X1
Q (t)

=

Q (t) =

Be

,H

L (t)

ot.

K ( t)

1-

X2

ti--

/3¾

Producto nacional bruto.

L (t)

= Fuerza de trabajo

K ( t)

=

=

1

-

Q

log

K

(constante)

0.4343 t

L

log B

-

log K

; /32 =

~

. (33 ,.
I

ol,

Para un período de n años, .1 toma valores de 1 a

Formación de capital

n.

y de los da

tos empíricos de Q, L y K para el período considerado se obtiene. una
Para la estimación de los parámetros

_p..

y

r;l..,

podemos obtener

una ecuación de regresión lineal múltiple de la siguiente manera:
Dividiendo la función propuesta entre K:

tabla conteniendo los valor calculados de Yi, Xzi y
te manera:

x31,

de la siguien

�46

47
Y1

t

L

K

lo

Q

Xz1

log L log K log Q-logK

lineales insesgados de los parámetros son los estimadores de mí

0.4343t
nimos cuadrados, es decir, los que minimizan la suma de los cu~

2

drados de los errores (Teorema de Marker-Gauss).

n

Para deducir la fórmula que nos proporcione los parámetros en
términos de los datos empíricps, introducimos la siguiente notación
Agregando el término error

€.

1

al modelo, se obtiene la siguie.n

matricial:

te expresión:

Donde:

tf.

X

i = Error total debido principalmente a omisión de

X11

Xz¡

X3¡

X¡z

X22

X32

Xln Xzn

x3n

--

variables y errores de medidas.

Ahora, establecemos las condiciones estadísticas siguientes para
€1

la estimación de los parámetros:

(3 l

Y2
(i) Xji:

Valores fijos.

{ii) Las variables

1,2,3

j =

x1 , x2 , x3 ,

; i

= 1,2, •... ,

p2

b:

Y=

n.

son independientemente distrib4!

! 2
e =

(3 3
t n

Yn

das de manera que el rango de la matriz (Xj ) es igual a 3,
1

(Ui) El valor esperado de los errores es igual a cero. Es decir.
E ( E 1)

Entonces, la ecuación de regresión puede ser expresada como
la siguiente ecuación matricial:

= O

(iv) La variancia de los errores es constante ( &lt;r 2) y la covariaJl
cia entre 2 diferentes cualquiera es cero. Es decir: \J (i i) •
&lt;:r

2

;

e ( é 1, t: J&gt;

=

o

i

y

-

Xb

e

-

y

t

e

t J.
Despejando e:

Con estas hipótesis, se demuestra que los mejores estimadores

-

X b

Ahora, la suma de los cuadrados de los errores es:

~
i

=1

E:

=

e' e, donde e'

= matriz

traspuesta de _g.

�49

e'

e :

- X b)' {y - X b)

(y

Es conveniente observar que la fórmula deducida para la esti
mación de los parámetros es general para modelos de regresión li
Desarrollando y simplificando el lado derecho:
neal múltiple con cualquier número de variables independientes.

t

=

y'

y - 2 b'

Desde luego, el volumen de cálculos numéricos es enorme y aumen

+

X' y

X' X b

b'

ta rápidamente con el número de variables independientes y el tam_g
ño del período considerado. Sin embargo, con la ayuda de calcula

Para minimizar ~, derivamos parcialmente y simultáneamente
doras electrónicas es posible obtener los resultados rápidamente,
con respecto a cada componente de b

é igualamos a cero:
además de indicadores estadísticos para verificar la bondad del aju§

ti
J

te.

= - 2 X'

2 X'

y -t-

Xb

:

O

b

X' Xb

-

En el modelo macroeconómico considerado, la fuerza de trabajo

X' y

y la formación de capital aparecen como las variables determinantes

Multiplicando por la izquierda por la inversa de (X' X), se

del producto nacional. Habiendo seleccionado la forma funcional y
establecido el proceso matemático para el ajuste estadístico, el prQ

obtiene:

blema restante es la medición de las variables en unidades moneta
b :

(X'Xt l

X' Y

rias y la elaboración de datos históricos confiables. Por otra parte,
el modelo puede extenderse y consecuentemente complicarse, al in

Ahora, derivando nuevamente oon respecto a _Q:
troducir nuevas variables que presentan dificultades teóricas, además
de las dificultades de medición y elaboración de datos. Robert M.
Slow ha publicado varios trabajos sobre la producción nacional de
La matriz X'X es una forma cuadrática positiva definida, por

Estados Unidos, verificando empíricamente que el progreso técnico

lo que la prueba de 2a. derivada indica que la única solución en

(renovación y mejoramiento de equipo) es una variable importante que

contrada para la ecuación ~

debe tomarse en cuenta para la estimación de la velocidad de cree!

t:

O minimiza la suma de los cu_g

,! del producto nacional. Educación es otra varia

drados de los errores. Es decir, los mejores estimadores lineales

miento proporcional

inse~gados de · los parámetros se obtienen con la fórmula:

ble que se está tratando de medir é introducir a los modelos macro
económicos por considerarse importante para la determinación de la

b - (X' X)- l X' Y

producción nacional de un país. La selección misma de las variables

�51

importantes en un aj uste de regresión múltiple es un aspecto impo.r
MEXICO EN LA ALALC

tante. En resumen, Obtener una función de producción implica un

PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS

proceso Complicado en el que deben tomarse en cuenta Y analizar
cuidadosamente cada una de las partes del problema.

Lic. Eduardo L. Suárez

INTRODUCCION

BIBUOORAFIA.
La distancia que media entre México y su socio más cercano
(1) p. Douglas, "Are there laws of production? " The American Economic

en la Asociación Latino Americana de Libre Comercio, es más grande
que la distancia correspondiente entre los miembros más apartados

Review, 1948.
(Z) R. R. Nelson, "Aggregate Production Functions". The American Eco-

del Mercado Común Europeo. La distancia económica es aún mayor,
debido a las dificultades del transporte

(el transporte terrestre no

nomic Review, Sept. 1964.
11
Mathematical
(3) R. M. Solow, "Investment and technical progress •

Sci ences, Stanford University Pres~, 1960.
l!M~e~thruo2fd~sl..._l!in!...!:.!th~e~S~oc~i~al~==--.
(4) E. Sáenz, Apuntes de matemáticas para economistªª-• Imprenta de

existe en muchas partes, y el transporte marítimo es irregular, costo
so y se encuentra casi completamente en manos extranjeras) y a la
baja densidad económica de la exportación mexicana tradicional. A
pesar de este hecho, México es probablemente el país latino americ-ª

la Facultad de Economía, UNL., 1964.
i, d producción. Edito
(5) E. Schiefelbein, Optimo técnico Y la func on e

no que ha mostrado el mayor interés en asociarse a la ALALC, como
se evidencia en las manifestaciones de funcionarios públicos (el Pr~

rial Universitaria, S. A., Santiago de Chile, 1965.
sidente mismo en un mensaj e anual al Congreso de 1961), de los i,n
dustriales, los sindicatos, y lo s economistas. La entrada misma de
México en la ALALC "llegó como una sorpresa",

y

sus grandes esfuer

zos para hacer que la asociación devenga en una forma más completa
de integración económica pueden ser difíciles de entender a primera
vista, dados los problemas del transporte ya mencionados, así como
el reducido monto del comercio internacional actual entre México y
los otros miembros de la Asociución. Este trabajo se propone revisar
las consideraciones que explican lü po r;ición mcxicanu, poniendo énf-ª
sis especial en los aspectos dinámico..,

d11

.i u i nlcgrnción.

�52
TendenciéS de las exportaciones y dL las importaciones: 1940-1960.

millón Y medio de toneladas de alimentos.
transición más importante ha sido la de las
la última década

La dependencia de México en el comercio internacional podría

Pero en este aspecto la
manufacturas, que en

aumentaron su participación en las exportaciones

estimarse como poco importante si se considerase únicamente la r_g

totales desde 7% hasta 34%, mientras los productos

lación que guardan las importaciones con el producto nacional bruto,

cendieron del 48% al 35%. Como resultado de

.!/

53

agrícolas de..§.

este proceso de div~

que al presente no llega al 10%; pero debe también tomarse en cuen

sificación de las exportaciones, en 196 2 (con la sola excepción del

ta el hecho de que el nivel absoluto de las exportaciones y de las

algodón que representaba un 25%) ningún grupo de

importaciones muestra una marcada tendencia ascendente en el período

buían mas
' del 8% a las exportaciones totales. Y

productos conttl

de post-guerra. Además, la citada relación es especialmente importan
te para un país en proceso de desarrollo que lucha por industrializé!r

En el lado de las importaciones, a pesar del gran aumento en

y

su volumen absoluto, la

se.

í d 1
mayor ª e os comentaristas están de acu~

do en que el proceso de sustitución de importaciones ha sido llevado
Más importantes que el volumen mismo del comercio exterior,

casi hasta el límite de las posibilidades presentes. En 1940 los bie

son los cambios que se han operado en la compos~ción de las expo..r.

nes de consumo consituían el 33% de las importaciones totales. Es

taciones y de las importaciones, pero principalmente las últimas. En

ta proporción ha descendido al 20%, debiendo señalarse además que

1940 México exportaba fundamentalmente minerales; cuatro de ellos

casi la mitad de esta cifra la constituye el tráfico en las

-sin ninguna elaboración- constituían el 45% de las exportaciones

terizas del norte, deficientemente comunicadas con el resto del país

totales; para 1961 esta proporción había descendido al 20%.

Y mas identificadas con los mercados americanos.

.

:V

,

En el

y

zonas fro.n.

L::&gt;s bienes de

mismo período las exportaciones de alimentos aumentaron 1 O veces,

capital constituyen el 45% y las materias primas industriales el re.§.

y como las importaciones de esta clase de productos descendieron a

tante 35% • En 1953 México tenía la más alta tasa de importación de

la mitad, México se convirtió en un exportador neto de más de un

maquinya en relación con el total de las importaciones, en el mundo
(42 • 2) •

La CEPAL ha recomendado preferir en la sustitución de impor

taciones los bienes que t engan una a 1ta e 1asticidad de demanda (y de

1f Véase el cuadro 1 •
V En los últimos 20 años

, 4
el nivel de las importaciones aumento ,
veces, las exportaciones aumentaron en un 12 5% , y la po_blacion
en un 80%. Se admite generalmente que el comercio exterior ha
sido uno de los factores más importantes e~ el proceso de indu].
trialización mexicana entre 1940 y 1955. Vease sobre este punto
el artículo de Plácido García Rey~oso "2~ años de comercio ext_g
rior y sus resultados" en Comercio Exterior, suplemento, julio de

y ~~:~~e

los cuadros 80, 83, 87 y 90, en P. L. Yat}s, Forty Years
of Foreign Trade (London: Allen &amp; Unwin Ltd. 1959 .

ser posible también bienes con un mínimo de requerimientos directos
0

indirectos de insumos importados); presumiblemente se refiere a la

Y

Véase el cuadro 2.
Y la otra mitad está casi totalmente cubierta por las importaciones
de automóviles, como veremos más tarde.
P. L. Yates, ..QQ... cit., cuadro 133 .

V
Y

�54

55
manufacturas intermedias, pero alcanza el 37% en productos termina

elasticidad-ingreso, más bien que a la elasticidad-precio, ya que
como ejemplos se citan bienes tales como maquinaria y equipo, com

dos, un hecho que de nuevo pone de manifiesto las limitaciones de

lQ/

bustibles, metales y productos intermedios metálicos, pulpa y papel
y bienes de consumo durables en general.

bidas al tamaño del mercado.

11

Precisamente en relación

a todos estos productos, México se ha esforzado grandemente por

SU§.

-

A finales de 1961 se estableció una

nueva factoría para la producción de tractores que debería satisfacer

w Las partes de

completamente la demanda interna.

automóviles, arma

tituir sus exportaciones. En el período 1955-59 la producción de pulpa

dos en Mexico, constituyen el producto singular más importante en

aumentó desde más de 100,000 toneladas métricas hasta casi 200,000,

nuestras impcr taciones de bienes de consumo;

de modo que la producción doméstica ha aumentado del 45% al 80% de

entre el Gobierno y las compañías ensambladoras asegura que para

la oferta total. La producción de papel aumentó en más del 50%, pero

el año próximo el 60% de los costos directos deberán estar constitu

,como el consumo doméstico superó aun más rápidamente, la parte de

idos por elementos nacionales. De igual modo, la producción de má

y

la producción doméstica en la oferta total bajó del 80% al 78%.

La

.!Y

quinas de escribir,

;;_j

un acuerdo reciente

se inició hace 5 años, ya no tiene ningún

producción de carros de ferrocarril _se inició al principio de este perlo

elemento importado.

do con un 8% de materiales domésticos, cuya proporción alcanza ahora

la sustitución de importaciones ha alcanzado inclusive la etapa de con

el 78%; los materiales que todavía se importan son cosas tales como

tar con un excedente exportable. El año pasado, por ejemplo, el país

ejes, ruedas y frenos de aire que no pueden Wnufacturarse por ahora

pudo exportar 600,000 barriles de gasolina y 120,000 barriles de amQ

en México debido a la pequeñez del mercado.

níaco. 1 O nuevas plantas petroquímicas han empezado a producir polie

En el período 1953-60

En algunos productos químicos el proceso de

w convir

la producción total de fierro y acero aumentó desde poco más de un

tileno, hule artificial y aromáticos para las fibras sintéticas,

millón de toneladas métricas anuales hasta 3 millones y media tonela

tiéndase en el factor más dinámico de la industria textil en la última

das; las importaciones totales también aumentaron en más de un 5 0%,

década, hasta el punto de eliminar virtualmente todas las importacio

lV

pero a pesar d e esto la P arte de las importaciones en la oferta total

nes.

bajó del 23% al 19%. Esta proporción fue de apenas 4. 5% en las

integración doméstica, pues a pesar de haberse iniciado solo reciente

La industria química también ha alcanzado un alto grado de

mente ya aporta el 70% del consumo doméstico, y prácticamente surte

zj Naciones Unidas Departamento de Asuntos Económicos y Sociales,
The Latin-Americ~n Common Market (1959}, P. 70. Desde otrobrun
to de vlsta la producción doméstica de la mayoría de est~s i, enes
también es 'especialmente deseable, o sea debido a su pos c on
en una situación intermedia entre los productos primarios Y lo~ bie
de consumo que permite un movimiento recíproco hacia atras Y
~=~ia . adelante de l~s innovaciondes tdécnti~as • V~a~~e
~r;e~~~o
to w p Strassmann, "Interrelate 1n us es an
(l) N
logic~l °CJange", Review of Economic Studies, Vol. XXVI,
, 0•
69 (Octubre, 1959), P• 21.
igs
Y' CE (Comercio Exterior), enero de 1961, PP. 17 Y s •
V !bid. p. 9

s~~~=

1º./ CE Agosto de 1961, p. 3.

.ll/
.!Y

w

Hasta 1960 las importacione s de tractores y partes montaba a
40 millones de dólares al año. Véase CE, diciembre 1961, p.3 •
En los primeros 10 meses de 1962 estas importaciones se eleva
ron a 113 .1 millones de dólares, más del 10% de las importacio
nes totales. Véase Visión, abril 5, 1963.
En 1959 se construyó la primera fábrica dé aviones, pero no he
podido encontrar datos acerca de su actuación. Véase CE, se.12.
tiembre de 1959, p. 10.
CE, dicembre de 1962, Suplemento, p. 6.
CE, enero de 1961.

�57

56

1§/
toda la demanda de productos químicos básicos.
La industria quí
mica basada en el azufre tiene un futuro prometedor, ya que México
produce el 97% de la producción total de América Latina, tras haber
,

aument a do su pro d uccion 36 veces en la última década.

w

en los mercados americanos. En 1950' el 87% de nuestras exportacio
nes es a los Estados Unidos. En 1960 e S t a proporción bajó al 65%,lV

mientras que Europa Occidental aumentaba su cuota de 5.4% al 10%,
Y Japón mostraba el aumento porcentual más grande (de 0.6% al 6%)
en el mismo período, la parte de las importaciones totales provenien

Como puede verse, únicamente en relación con los automóviles,
la maquinaria Y el equipo, el proceso de sustitución de importaciones
no ha alcanzado proporciones sustanciales, y este fenómeno, frente a
una política muy enérgica de sustitución, sugiere que el tamaño del
mercado mexicano es todavía insuficiente para hacer costeable de t-ª

tes de los Estados Unidos bajó del 85% al 70%o, mi entras que Europa

Occidental aumentó del 10% al 23%. Pero aún así, Europa Occidental
es un mercado mucho más importante para nuestros productos ahora
en comparación con la situación existente antes de la guerra; y Japón
(y Australia)

w
son todavía mercados muy pequeños.

'

les bienes intensivos de capital. Pero si bien es cierto que la propor
El cuadro general de la balanza comercial al presente se muestra

ción de las importaciones en la oferta doméstica ha descendido cofi-ª.
tantemente, también lo es que las cifras absolutas muestran un gran
aumento. En 1934, cuando la producción doméstica era insignificante
en comparación con el nivel presente, las importaciones totales aseen
dieron a unos 100 mUlones de dólares; en 1960, o.uando una gran e~
pansión ha tenido lugar, las importaciones aumentaron hasta · 1,200 mi
llenes de dólares. "La mayor parte en forma de maquinaria y equipo,

w

y materias primas de nueva demanda que no existen en México" .

en el cuadro 3. Es obvio que en el período 1957-61 las importaciones
han superado a las e xpcr t aci ones casi un 5 0% cada año, una situación
que no ha creado un serio problema de balanza de pagos debido al
nivel alto Y estable de los ingresos por turismo. El turismo contribuye
con más del 30% de nuestras exportaciones totales de bienes y servi
cios. Aun así, la balanza corriente muestra de'fic1·t sin precedentes,
que en el período 1958-62 promediaron 300 millones de dólares anuales ,

W' .W

o sea casi la mitad de nuestras exportaciones totales.
Juntamente con los cambios en la composición de las exportado
nes e importaciones, se ha logrado alguna diversificación en los m~
cados; la que se ha buscado conscientemente en un intento por dismi
nuir el alto grado de dependencia del comercio internacional mexicano

E. Kauffmann, "La industria química mexicana", CE, marzo de
1962, p. 168.

V. L. Urquidi, Viabilidad económica de América Latina (México:
Fondo de Cultura Económica, 1962), cuadro 13.
CE, agosto de 1961, p. 9.

Algunas de estas exportaciones solo pasan en tránsito por los
Estados Unidos hacia otros países, pero carecemos de cifras pa
ra cuantificar este fenómeno.
lQ/ CE, julio de 1962 •
Esta cifra incluye "errores y omisiones" los cuales son muy sus
tanciales (hasta el 10% de las importaciones totales en algunosaños) y se cree que representen en gran parte flujos de capital
privado hacia el exterior.
El Gobierno ha tenido una intervención muy fuerte en el proceso
de sustitución de importaciones y de promoción de las exporta
cienes. En 1962 estaban en vigor las sigu.ientes medidas: 1) La
licencia para importar ciertos productos intermedios se condicio
na a la promesa de e~oortar una cantidad especificada del corres
pendiente producto final; 2) Los impuestos causados por la impor
tación de materias primas se regresan cuando se exporte el producto elaborado (sistema de draw-back); 3) las nuevas expor
taciones de productos manufacturados dan derecho a una
-

.w

w

�58

59

los problemas actuales.

en el período más largo, 1913-53. De este modo, los términos de

Con estas cifras en mente, el deseo mexicano de asegurar nue

intercambio se movieron en favor de las manufacturas en un 13%
I
y
el volumen de l as exportaciones en la misma dirección en un
10%.

vos mercados extranjeros para sus productos parece obviamente justl,

Si tomamos en cuenta los cambios en la calidad de los productos y

ficado. Además, ciertas tendencias actuales en los mercados interna

la reducción en los costos de transporte que se operaron durante el

cionales vuelven esa preocupación aún más entendible. Veamos prime

período, podría tal vez sostenerse que los términos de intercambio

ro las perspectivas de los términos de intercambio. Como es bien S.-ª

no se han movido muy not a bl ement e en una dirección o en otra, .W

bido, se han expresado razones teóricas en pro y en contra de la te

aunque en el caso del trans porte no esta' claro porque las reduccio

sis de que los términos de intercambio tienden a deteriorarse para los

nes en el costo deberían beneficiar más a los países productores de

productos primarios en comparación con los productos manufacturados.

materias primas; y en cuanto a l a meJor
· í a de la calidad de los produc

Aquí no se revisan tales argumentos, sino que vamos a tratar de exa

tores, es cierto que la misma puede aumentar la satisfacción de los

minar la evidencia estadística relevante para México, sin ignorar que

consumidores, pero ejerciendo al mismo tiempo una presión adicional

esta misma evidencia no está exenta de posibles críticas. los cálcu

en sus presupuestos, y esto es lo que nos interesa en la presente

los de P. L. Yates muestran un aumento en los precios en los mere-ª

discusión.

w

dos mundiales para los minerales y concentrados, y para los metales,
Sin embargo, alrededor de 1955 aparece una clara tendencia que

de alrededor de un 100% en prormdio para el período 1935-53. los
precios de los productos agrícolas aumentaron aún más, de manera

hizo descender el índice de los términos de intercambio para América

que el promedio para los productos primarios alcanza el índice de 253
en 1953, tomando 1937 como 100. Pero al mismo tiempo los precios

Latina en conjunto desde su nivel máximo de 102 en 1954 hasta 87
1.§/
cuatro años más tarde y a 76 en 1961. The Financia! Times empe

de las manufacturas aumentaron aún más, o sea hasta 275. Y no son

zó a publicar su índice de términos de intercambio para las materias

sólo los precios los que muestran esta discrepancia en favor de las

primas en relación con las manufacturas en 1952. Desde entonces, la

manufacturas, sino también el volumen, ya que aumentó en un 74%

tendencia ha sido marcadamente descendente. Sin embargo, cada año

para las manufacturas y sólo en un 58% para los productos primarios

los primeros cuatro meses mostraban una recuperación temporal; pero

reducción en el impuesto sobre ingresos mercantiles, Y tales ex
portaciones no causan el impuesto general de exportación; 4) se
ha creado un fondo para la promoción de las exportaciones con .
las cantidades procedentes de una tarifa especial sobre las impo_r
taciones de bienes de lujo; 5) por último, ciertos activos de los
bancos comerciales deben dedicarse obligatoriall!ente al financi-ª
miento de las exportaciones de manufacturas. Vease CE, Julio de
1962, p. 409.

.w

w
w

Yates, QQ. Q,L Cuadros 11, 13 y 15.
Esta es la posición de L. O. Delwart, cuyas proyecciones para
las exportaciones mexicanas se usarán más tarde. Véase su The
Future of Latin-American Exoorts to U. S.: 1965 y 1970 (Wash
ington: National Planning Association, 1960).
V. L. Urquidi, .QP. cit. cuadro 23.
CE Diciembre de 1962, p. 14.

�60

W

61
En 1960 M"
exico proporcionaba toda

en 1962 la recuperación no apareció, y en julio el .índice alcanzó

compensar por dicha pérdida.

el valor más bajo de todo el período (76. 3), tomando a julio de

vía el 58% de todas l

1952 como 100.

pie, pero el volumen había bajado en casi un 50% .

pueden ayudar a explicar los cálculos de la CEPAL en el sentido de

nes de carne enlatada a los Estados Unidos también bajaron

que en el período 1945-55 el producto per-cápita en América Latina

de un 60% de 1950 a 1960.

creció a una tasa de 2. 7% por año, pero el ingreso per-cápita ere

era de 700,000 toneladas métricas, se espera que

w Estas tendencias en los términos de intercambio

·
as importaciones norteamericanas de ganado en

W

La producción

Las exportacio
en más

de azúcar, que en 1956

ció a una tasa de 3 .3%, debido a los favorables términos de intE!r

pase de 2,000,000
de toneladas el año próximo· el consumo d ,, ti
,
,
ornes co esta . enteramente

cambio; mientras que en 1955-58 las cifras correspondientes fueron

satisfecho (dados los niveles actuales del ingreso y la distribución

1.1 % y O. 5%.

del mismo), y el único mercado para las exportaciones lo constituyen

w El Banco Interamericano de Desarrollo ha estimado

que la América Latina perdió más de 1, 000 millones de dólares en

actualmente los Estados Unidos, qui'enes estan
' pagando un precio más

la últim·a década debido a la baja en los precios de las materias

alto que el que rige en el mercado mundial; pero el Gobierno de ese

primas.

país ya ha expresado su intención de abandonar su política de cuotas

w

Y de sostén de precios. Esto constituye un peligro obvio para nuestra

La impresión general dada por estas cifras se confirma con una

industria azucarera. Son bien conocidas las perspectivas sombrías pa

consideración detallada de los artículos especialmente importantes

ra el café debido a la competencia de los productores africanos

en la exportación mexicana. La producción de plomo

posiblemente del café sintético;

w se ha reduci

w

,y

y aunque México no es un exportador

do en 20,000 toneladas anuales en los últimos años (a pesar de un
incremento de 8, 000 toneladas en el consumo doméstico), · debido a

W

una fuerte baja en los precios, lo que produjo una pérdida de más
de 20 millones de dólares al año.

.ll/

La producción de cobre también

bajó en un 4 .5% en 1961 debido a los bajos precios mundiales, r~
sultando insuficiente el aumento en el consumo doméstico para

.ll/

CE julio de 1962, p. 476.
The Latin-American Common Marke,L p. 6.
CE febrero de 1961, p. 4.
,
En la que México ocupa el tercer lugar en el mundo Y poco mas
de · la mitad de la producción total de la América Latina (mientras
que para el zinc la proporción fue de 55. 7% y para el algodón
40%). Véase V. L. Urquidi, QQ., cit., cuadro 13.
México ha propuesto reducir la producción mundial al Grupo Inter
nacional de Estudio para el Plomo y el Zinc (Ginebra, junio de
1962). Véase CE agosto de 1962, p. ll.

W
W

En 1953 la producción de cobre refinado aportó únicamente el 50%
de la demand~ doméstica. Para 1961 esta producción había aumenta
do al 90%. Vease CE, marzo de 1962, p. 149. En 1958 los Estados
Unido,s restringie~on sus impo;taciones de plomo, zinc, cobre, carne
Y petroleo provenientes de Mexico. Estas restricciones no se han le
vantado. Vease CE octubre de 1958; y Delwart,..QI?. cit., p. 97,Co
mo resultado de esto, se produjo un nuevo cambio en la composición
de las exportaciones mexicanas de minerales: en 1954 el plomo
zinc, cobre, antimonio y manganeso, cubrían el 72% del total d~ las
ex¡:ortaciones de minerales; para 1958 esta proporción bajó al 62%.
e! azufre por otra parte, subió desde prácticamente cero hasta 12°%.
Vease CE, octubre de 1959, p. 20.
CE octubre de 1961, p. 8.
La FAO estima que el consumo mundial de café aumentará en un 38%0
a 45% para 1970-72, en relación con 1959-60, pero este cálculo se
hace en el sup~esto de que los precios bajaran un poco, y de que
los aumentos mas grandes se registraran en los países de ingresos
bajos~ la idea parece ser que la mayor parte del aumento en la pro
duccion se consumirá en los propios países productores. Véase
clones Unidas, Food and Agricultura! Organization Agricultura! co-=
mmodities Projections for 1970. {Roma, 1962), p.' .I l-44.

Na

�62

63

importante de café, tiene algún interés en estas perspectivas.

w Como resultado de estos desfavorables
de 1,000 toneladas en 1958.

exportaciones de cerveza, que en 1946 llegaban a 20 millones de li

acontecimientos, la cuota mexicana en las exportaciones mundiales,

tros, prácticamente desaparecieron en 1959, debido a la imposición
l§/
de aranceles en los países importadores. Pero las perspectivas más

que de su nivel de 0.46% en 1931 había subido hasta 0.71% en 1953

w Las

w

iQ/

bajó de nuevo al O. 6% en 1960.

graves se relacionan con el algodón, el artículo más importante en
Se cree generalmente que el empeoramiento de los términos de i.n

las exportaciones mexicanas, cuya producción ha aumentado especta
cularmente en la última década y cuyas exportaciones han tropezado

tercambio para México, que empezó alrededor de 1955, no es un fenómeno

con dificultades crecientes frente a la competencia norteamericana;

temporal, sino que corresponde a cambiQ:; estructurales en la demanda

en 1960 la reducción en las exportaciones de algodón constituyó el

mundial para los productos primarios. ·

factor más importante en la reducción del valor de las exportaciones

los observadores están de acuerdo en que la elasticidad-ingreso y la

de los productos primarios en 31. 7 millones de dólares.

elasticidad-precio para la demanda de alimentos son muy bajos en los

w Las expor

w Por otra parte,

la mayoría de

taciones de artículos de algodón también han bajado constantemente

países de altos ingresos. Como un ejemplo puede citarse que la Cám-ª

desde su nivel de 8; 000 toneladas métricas en 1951 hasta poco más

ra de Comercio de Hamburgo calculó recientemente la elasticidad-pre
cio de la demanda para el café en Alemania, en sólo -O. 2, y la corre.§.

.111

W

W
W

México ha participado en un Acuerdo con los 15 productores La
tino Americanos de café tendiente a reducir la producción en por
lo menos un 10% sobre la base de la cosecha más alta en cada
país en la última década. Véase CE, septiembre de 1959, p. 12.
CE, octubre de 1959, p. 10.
·
En 1934-38, las exportaciones mexicanas de algodón en rama cons
tituyeron únicamente el 1% del total mundial; para 1958-59 esta proporción había aumentado al 5. 2%, colocando a México como el
cuarto exportador más grande en el mundo (Véase CE, junio de
1961). En el período 1951-52 a 1955-56, las exportaciones de al
godón en rama aumentaron desde menos de un millón de pacas {de 230 kilos} hasta más de dos millones y aunque en el siguien
te afio bajaron hasta casi sus niveles anteriores, debido a malas
cosechas y a la competencia norteamericana, ha recuperado desde
entonces su nuevo y más elevado nivel, debido principalmente a
la diversificación de mercados. Se han encontrado algunas dificul
tades en forma de restricciones de pagos como resultado de esa
diversificación de mercados; de este modo, México ha tenido que
neg~ciar algunos Acuerdos de Compensación en relación con el al
godon. En los primeros nueve meses de 1959 alrededor de un millón y medio de pacas se exportó en tales condiciones (dejando
sin embargo todavía medio millón de pacas disponibles para expor
tación y sin mercado. Véase CE, · noviembre de 19 5 9); pero habie.n
do resultado insuficiente esta política para resolver el problema,
México participó en el mismo año en el establecimiento de una
Federación Algodonera con otros productores latinoamericanos de
algodón cuyo tópico favorito fue una severa crítica a los Estados
Unidos por su "política algodonera 11 {véase CE, mayo de 1959} •

pendiente elasticidad-ingreso en 1. 5.

Yo he calculado esta elasticidad

.w

precio parcial para la demanda de café en Europa, de únicamente -0. 32.
Por otra parte, los datos de consumo per-cápita de azúcar y de algodón
en Europa muestran solamente un incremento muy pequeño en 1949-50,
en relación con el período 1934-38, y el consumo per-cápita de carne

W

W

iQ/

i!/

W
W

Esto se debe en parte a una demanda doméstica que está c~eciendo
rápidamente, pero aún más -:-se.gún sospec~o.,. al muy bajo mvel de
eficiencia de la industria textil del algodon, lo que hace que sus
productos sean muy poco competitivos en los mercados extranjeros,
mientras que dentro del país se encuentr~n p;.otegidos P.ºr muy
altas barreras arancelarias. Véase A. lobaton, La industna textil
del algódón", CE, marzo de 1962.
-Yates, .QQ. cit., cuadro 107.
P. G. Reyn:oso, .QQ• cit.
Ibid.
Visi6n, febrero 22 de 1963
Para el período 1938-51, de datos proporpionados por el Departamen
to de Asuntos Económico s y Sociales de las Naciones Untdas, en
A Study of Trade Bctween Latin-America and Europe (1952), cuadros

6 y 7.

�64

de hecho bajó,

MI

lo que sugiere elasticidades de ingreso y precio muy

balanza de pagos , en forma de fugas de

i 1
cap ta hacia el exterior.

65

bajos, aunque es posible que precios e ingresos más altos se hallan
contrarrestados mutuamente. Me parece que para los minerales debería

Las fluctuaciones de los precios en el caso de los productos

mos esperar una elasticidad-ingreso más alta, dado su carácter de fac

agrícolas parecen un resultado lógico de las fluctuaciones de la of~

tores intermedios de producción, pero la existencia de un gran número

ta causadas por los fenómenos naturales

j

, unto con una demanda in_g
lástica; para los minerales la explicacio'n
aparece más complicada,
pero tal vez se encuentre en la ya citada existencia d
e un gran núm_g
ro de productores potenciales que entran y salen del mercado a la

de productores potenciales hace probable que a medida que la demanda
aumenta también lo haga la oferta, con el resultado de que los precios
bajan. En cualquier caso, el precio de la mayor parte de los miner-ª

menor variación del precio. También se ha mencionadofu'
como posibles

les ciertamente ha disminuido.

causas las variaciones en el ingreso, en los inventarios de trabajo y
No sólo la baja en los precios, sino también las fluctuaciones
de los mismos, para los productos primarios de exportacién ha preoc,!!
pacto a México desde que su comercio exterior adquirió alguna impqr
tancia, ya que por una parte los fondos provenientes del impuesto de
exportación constituyen uno de los renglones más importantes de los
ingresos del Gobierno Federal (más de una tercera parte), de modo que
las fluctuaciones de tal ingreso presionan inmediatamente los programas
de inversión del Gobierno, que por ahora casi llegan al 50% de la in
versión doméstica total. Por otra parte, como hemos visto, las restric

especulativos en los países industriales consumidores, tal vez pensa.n
do en la fuerza multiplicadora del acelerador (de inventarios). De h,g
cho, las fluctuaciones de precio

y de volumen exportados disminuye

roni§/
un poco en el período 1948-57, en relación con el período 192038, pero en el caso del plomo y del zinc todavía llega a un 18% en
el precio Y casi a la misma magnitud en cuanto a las fluctuaciones
en el volumen. Además, para la mayor parte de los otros productos
importantes en las exportaciones mexicanas sirve de poco consuelo
que estas fluctuaciones de precio y de volumen disminuyan,

0

aun

clones a las importaciones prácticamente ha alcanzad o e 1 máximo Posi
-

que no tengan ninguna fluctuación si los precios continúan yendo ha

ble, de manera que las fluctuaciones en los ingresos por exportaciQ

cia abajo.

4L/

nes no pueden compensarse sin presentar pérdidas en nuestras res~
vas de oro Y de divisas, las que nunca han sido muy grandes; además,
esta situación ha dado lugar frecuentemente a una cadena de especta

Podemos revisar brevemente el problema de pagos. México ha
tenido siempre una moneda libremente convertible, pero no sucede

tivas adversas, lo que Pone una carga aún más pesada sobre nuestra

92 Volviendo a las elasticidades ingreso Y
!llliL, pdp. 172d, , d de café señalemos que las cifras antes
precio e a eman ª
'
i
1 estudio de
citadas son conbsii,stentes ec~~t¿aps ai:ª1:r~:~:~:ªn;rteamericana,
la FAO que tam en ya s
las que son

----...-------=::-

W

83

W
W
W

Por R. Nurkse en E uilibrium and Growth in the World Econom
(Cambridge, Mass.; Harvard University Press, 1961 .
'
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones
Unidas, World Economic Survey (1958). Cuadro 13.
De 1955-56 a 1959-60, todas las exportaciones mexicanas prlnci
pales muestran una persistente y a veces muy pronunciada bajaen los precios. Véase F.M.I. International Financia! Statistics,
octubre de 1958 y octubre de 1961.

�66

67

lo mismo con muchos de sus compradores

O

debe contarse en este grupo, ya que aunque las estadísticas oficia

d d
W
ven e ores. Por ello,

les casi no muestran ningún desempleo, existe capacidad ociosa en

el país ha tenido que concertar acuerdos bilaterales en número ere

muchas industrias, y por otra parte el desempleo perenne de una pa_r

ciente, a pesar de todas las dificultades del trueque y de todas
las concesiones que muy probablemente ti

w

te importante de nuestros recursos naturales es un hecho indudable.

enen que hacerse para

concertar tales acuerdos. En la primera mitad de 1962, dólares 14
La demanda para nuestra producción sólo puede aumentar a través

millones de transacciones internacionales se hicieron en esta forma
I

es decir, 33% más que en la primera mitad del año anterior ~ l
problema es especialmente importante para las posibilidades del

CQ

mercio entre los miembros de la ALALC, ya que la mayor parte de
los países miembros no tienen monedas convertibles. En 1958, dos

de cambios en los ahorros y en los ingresos domésticos, aumentos
en las exportaciones, o reducción de las importaciones, o alguna com
binación de estas causas. Además, la inversión directa y los présts.
mos extranjeros puede añadirse aquí, la primera al aumentar los ingr!2
sos y los recursos domésticos, la última al proveer el tiempo necesa

terceras partes del comercio intra-latinoamericano era estrictamente
á.Q/
bilateral. El tratado de Montevideo no considera este problema para

rio para los ajustes. De esas variables consideramos aquí únicamente

nada, ni tampoco este trabajo.

las externas, principiando con la inversión directa extránjera.

Esta variable nunca ha sido muy significativa en la balanza de

Mirando al futuro.

_w

pagos de México.
Para que México continúe creciendo a su tasa anual de alrededor
del 5. 5%, deben generarse a la tasa adecuada la oferta y la demanda
total. En cualquier país que no tenga pleno
bien que la oferta,

fil/
empleo, la

demanda, más

.
w
parece ser el factor limitativo, y ciertamente México

En el período 1950-59, la cifra total neta (nuevas

inversiones menos remesas al exterior) fue de dólares 241 millones, es
decir, un promedio de dólares 24 millones al año, o alrededor del 2%
del total de las importaciones, y mostrando grandes fluctuaciones. La
tasa media de rendimiento de estas inversiones también ha fluctuado
grandemente, por razones que no se explican, pero en el período 19 53-

W
W
W
W
W

Especialmente los países ahora miembros de la AIALC. Desgraciada
mente, carezco de espacio para repasar las soluciones que se han
propuesto en este problema.
CE, julio de 1962.
The Latín American Common Market, p. 22.
Este concepto incluye aquí el empleo de recursos potenciales que
no se hayan usado previamente, pero cuya explotación sería redi
tuable si sólo se contase con la demanda necesaria.
Este hecho ha sido pasado por alto a menudo en el análisis de los
problemas del desarrollo económico. Gilboy nos recuerda aue la
oportuna creación de mercados de exportación fue una causa fundame.n.
tal de la Revolución Industrial en Inglaterra. Véase su "Demand as
a Factor in the Industrial Revolution", en Facts and Factors in
Economic History, Articles by Formar Students of Edwin Francis
Gay (Cambridge, Mass .; Harvard University Press, 1932).

58 tendió a establecerse alrededor del 6 al 8%, siendo de 6 .4% en el
último año citado.

W

wEsta tasa es

sustancialmente menor que la tasa

No sabemos aquí el monto aproximado de tal desperdicio de. recur
con un inventario
sos nat ura les , Ya que no se cuenta todavía
.
1
t com
leto Por otra parte, la fuerza de trabaJo, aunque norma men e ,
~rnpl;ada en su totalidad muestra en muchos casos una produccion
muy baja.
W Véase el cuadro 4 • '
N ·
.§Y De artamento de Asuntos Económicos y Sociales de 1as ac10nes
Unidas, Foreign Private Investment in the LAFTA Countries {1961),
cuadro 8.

�68
69
bancaria Y aun que la tas a en préstamos hipotecarios (que alcanza

cantidades mucho mayores en 1959 y 1960, ya que nuestra deuda

10% Y hasta 12%). De este modo, uno se pregunta por qué ha de

pública externa aumentó en dólares 400 millones en estos dos años.

venir la inversión directa del exterior.

.§.§1

Las perspectivas para el

En 1960 la deuda en cuestión llegaba a dólares 1,000 millones,

0

futuro no parecen particularmente prometedoras. En el primer trimes

sea el doble de la deuda existente en 1955. Así pues, parece ser

tre de 1962 las inversiones directas netas norteamericanas (que ge

que los préstamos extranjeros han estado financiando últimamente

neralmente constituyen la parte más importante de las inversiones

nuestro déficit comercial, y esta es un .situ.ación. muy peligrosa

extranjeras) en toda América Latina fue de solo dólares 5 millones

ya que los servicios de amortización "se están haciendo muy pesa
~
11
dos.
Esto explica la gran importancia que México -como el

-

fil/

y en el resto del año parecía estar cayendo a cero.

Esto parece

-·

'

-

estar relacionado con el hecho mismo del lento crecimiento de nue.2.

resto de América Latina- conceda a la Alianza para el Progreso que

tras exportaciones, ya que la mayor parte del capital norteamericano

si~nificaría para nuestro país más de dólares 300 millones anuales

ha ido en el pasado a las industrias de exportación.

por los siguientes 1 O años (originalmente empezando en marzo de

w

No he podido encontrar cifras para los préstamos extranjeros,

1961), a tasas muy bajas de interés, y a un plazo de hasta SO
§l./
años. Esto aliviaría sin duda la presión sobre nuestras reservas,

pero se ha estimado que en el período 1950-59 los préstamos extran

pero como es bien sabido la Alianza no ha podido iniciar aún sus

jeros públicos y privados para toda América Latina promediaron alre
~
dedor de dólares 100 millones anuales.
Suponiendo que estos pré.2.

programas en la escala planeada, y de cualquier manera estos prés
tamos sólo ofrecen una solución temporal por sí solos: si no se em

tamos se hubiesen hecho a todos los países- latinoamericanos en

plean bien, sólo significan presiones más fuertes en el futuro. La

proporción a sus respectivos productos nacionales brutos, México

solución final reside -y esto es por supuesto el espíritu de la Alian

habría recibido unos dólares 33 millones anuales. Así pues, el cap_!

za- en aumentar la producción de nuestros países, lo que plantea

tal extranjero estaría cubriendo sólo una parte de nuestro déficit en

de nuevo el problema de los mercados para esa nueva producción.

la balanza comercial (alrededor del 25%), lo que estaría ejerciendo,

Así pues, volvemos a las variables básicas del comercio internacio

por lo tanto, una gran presión sobre nuestras reservas de divisas.

nal.

Sin embargo, parece ser que el capital extranjero entró al país en
Veamos primero las perspectivas para las importaciones. La

.§.§1 Me parece que las verdaderas tasas de rendimiento son mayores,
péro probablemente no mucho. El deseo de apod.erarse de mere-ª
dos potenciales nuevos puede ser un incentivo para este tipo de
inversión.
fil/ CE, diciembre de 1962, p. 14.
·
,
,
.filV The Latín American Common Market, p. 7. Veas e tambien U. S.
D ·partment of Commerce U. S. Busine ss Investment in Foreign
Countries (196 O), cuadro 1, 3 .
.§.V V. L. Urquidi, ..QQ, cit., p. 54

CEPAL sostiene que existe una correlación negativa entre el tamaño
del mercado de un país y la parte de las importaciones en su oferta

W
.fil/

CE, febrero de 1961, p. 4
V. L. Urquidi, QQ.. cit., p. 149.

�70
total de bienes.

w México aparece entre los cuatro países de Amé

71

primera vista se observa que no existe tal relación, ya que el

rica Latina que tier11 n la más baja contribución de las importaciQ

cociente de las dos tasas no muestra ninguna tendencia, cambia

nes a la oferta total, y como un reflejo de las necesidades de

abruptamente, y hasta cambia de signo en el período considerado

incrementar los mercados intralatinoamericanos se proyecta una pro

(1954-62). A falta de datos detallados sobre este fenómeno , aven
-

porción decreciente para 1975. La hipótesis aparece discutible en

turo la hipótesis de que el nivel de las importaciones no se rela

vista de la existencia de un gran número de países pequeños que

clona directamente con el producto nacional bruto, sin que las

tienen una alta proporción de importaciones. De cualquier modo,

decisiones del Gobierno·, el cual ha seguido un enfoque más bien

en el caso de México -como ya lo hemos visto- las posibilidades

casuista, dentro de su objetividad general de sustitución de impar

de seguir sustituyendo importaciones aparecen muy escasas. En

taciones en la mayor extensión posible. La única conclusión que

realidad, para un país en proceso de industrialización deberíamos

podemos sacar es que el nivel absoluto de las importaciones -aun

esperar que la proporción de importaciones permaneciese sustanci,tl

que mostrando grandes fluctuaciones- sigue una tendencia aseen

mente alta, y hasta que aumentase, por lo menos en las primeras

dente. En el período total las importaciones aumentaron en un 44%,

etapas del proceso. La CEP AL proyecta que las importaciones de

o sea alrededor del 4% anual. Como se verá en la siguiente sec

bienes de capital aumentarán en América Latina de dólares 2,000

ción, no se espera que las exportaciones aumenten, aun bajo los

millones de 1955 a dólares 3,700 millones en 1975. De esta mane

supuestos más optimistas, en menos de un 2. 7% anual. De este

ra para México, que virtualmente sólo está importando esta clase

modo, tendríamos aquí una divergencia creciente entre las export-ª

de bienes, la proporción de importaciones parece destinada a aumen

clones y las importaciones, a menos que estas últimas fuesen im

fil/

tar, más bien que a disminuir.

Tratando de hallar alguna relación

pedidas aún más que en la última década. Este puede ser el caso

entre la tasa de crecimiento de las importaciones y la tasa de cr_g

actualmente, ya que como se ve en el cuadro 1 el nivel absoluto

cimj onto del producto nacional bruto, construí el cuadro 1, pero a

de las importaciones permaneció virtualmente sin cambio en el prQ
medio en los últimos 5 años. No puede hacerse ninguna predicción,
pero si el proceso de sustitución de importaciones ha alcanzado ya

fil/

The Latín American Common Market, cuadro 9.

.§]/ Es verdad que la CEPAL contempla también la posibilidad de que
aumente la producción doméstica de los bienes de capital desde
su muy bajo nivel de dólares 200 millones en 1955 hasta el de
dólares 5,400 millones en 1975 (un aumento anual de 18%), de
manera que su conclusión de una proporción decreciente de las
importaciones en la oferta total aparece correcta. Pero muy tr_g
,mendos aumentos dependen fuertemente en un comercio intralali,
noamericano activo, lo que constituye el principal propósito de
la ALALC, y lo que ciertamente está por verse, mientras que la
necesidad de una oferta suficiente de bienes de capital es una
condición indispensable para la industrialización Y el desarrollo
en México. Véase The Latin American Common Market, P • 8 •

la etapa en que sólo se importan bienes pesados de capital, el ni
vel de las importaciones no podrá menos que aumentar sustancial
mente en el . futuro inmediato.

¿ Cuáles son las perspectivas para ias exportaciones? Aquí

�72
se comentan dos proyecciones distintas, la que hizo la CEPAL en

.wla

The Latin American Common Market, y la que hizo Delward;

primera se refiere a América Latina frente al resto del mundo, la
última al comercio entre América Latina y los Estados Unidos, ex
clusivamente. El procedimiento seguido por la CEPAL es muy senci
llo en lo que se refiere a la;s exportaciones latinoamericanas tradi
cionales. Como punto básico· de referencia, se supone que el volu
men de las exportaciones recobrará su tasa anual de crecimiento

.§..§1
de 2.8% que tuvo en el período 1945-55,

mientras que los precios

73

_§_§/
minerales).
Cuando

'd
cons1 eramos los productos particulares ,
las perspectivas para México no aparecen muy claras,
ya que por
una parte sus tradicionales exportaciones minerales se encuentran
entre las que se espe

,
raque aumenten mas (zinc 455%, plomo 175%),

pero por otra parte el algodón aumentaría sólo en un 3%~carneW
el ganado en un 1%, el azúcar en un 370110

W

un 39%.

En conJ'unt0

,

fil/
,

y

1as fibras vegetales en

parece que el valor de- las exportaciones tr-ª

dicionales mexicanas de bienes

servi'cios (· 1
me uyendo turismo) a_g

y

mentarán en alrededor del 100% en el período considerado, mientras ·

permanecieran constantes, y la citada tasa se mantendrá hasta 1975 •

que la población aumentará en un 8 0%, lo que significará

Después de eso, se hacen algunas consideraciones especiales para

to anual de O. 5% en las exportaciones per cápita.111

un aume11

productos particulares. De este modo, el valor de las exportaciones
tradicionales debería aumentar en un 74% en 1975, en relación con
el nivel que tenían en 1954-56. En términos per cápita esto signifi

Para las exportaciones no tradicionales los cálculos de la CEPAL

;

7.11

tienen un caracter muy provisional,

y representan más un intento de

ca un aumento de sólo O. 2% al año, ya que se supone que la pobla

medir las necesidades que las posibilidades reales de la América

ci6n seguiría creciendo a su nivel presente de 2 • 6%. Por otra parte,

tina para alcanzar lo que

las exportaciones tradicionales intralatinoamericanas aumentarían en

1-ª

'd
se cons1 era una tasa razonable de creg_

miento• Se e:.;taLlece desde el principio que el producto nacional bruto

un 107% -todavía una cantidad mínima en términos per cápita-. Acle
más, esta proyección parece de dudoso valor porque el aumento más
grande (hasta 340%) deberá reflejarse en renglones no especificados
{que no sean alimentos, materias primas agrícolas, ni productos

m.

W

En su The Future of Latin American Exports, etc. _J.Q.Q..
Se
harán también referencias ocasionales al estudio de la FAO,

W

loe. cit.
•, 1
'bil'd d de que
En realidad, la CEPAL considera tambien a pos1 1 a
,
el volumen de las exportaciones pueda aumentar a tasas mas é!...1
t
de 3% y 3. 9% respectivamente, en otras proyeccJo?es alter
a~ivas Sin embargo en lo que sigue consideramos umcamºente
na "
·
,,
ínim~" con una tasa de crecimiento de 2 •8 %, ya
·~~e P:i;eii:~nci~ra aparece muy optimista, dado~ lo~eª~~~!;i!mif;
tos recientes en los mercados mun~~~li~~e~u~r:gi;i~nales ya e~fren
CEPAL reconoce que nuestras expo
d
de una compe
d
costos
aumenta
os
Y
,
tan dificultades en forrna de 1 países africanos. Vease 1.hg
tencia creciente de parte e os
Latín American Common Market, P. 6 0 .

.§_§/ Ibid. , cuadro 4 .
fil/ FA~, loe. cit., da e~timaciones más altas de 7-28% en l as expor
t a_?1ones totales mund:ales para 1970. Sin embargo, aun la cifra
mas alta representa solo alrededor del 2% anual en términos obso
lutos.
.füV Los cálculos de 1~ rAo S_?n aún más pesi~istas aquí, ya que se
cree que e~ la prox1ma decada la produccion mundial de carne de
res superara al consumo, haciendo inevitable una baja sustaucial
en el precio . ..Q.Jl_. cit., p. II-31.
W Otra vez, los cálculo.s de la FAO son más bajos: 9-14% para el
mundo en conjunto. Véase .Q.Q. . cit., cuadro 2.
W T?das estas cifras se refieren al valor total de las exportaciones.
Vease The Latín-American Common Market., cuadro 4.
ll/ Ibid., p. 60. Estas perspectivas -que son aún más pesimistas pa
ra e l restoII de la América Latina- han lle.vado a la CEPAL a con cluir que América Latina está entrando en una etapa en la que
la repercusión del comercio internacional sobre el desarrollo eco
nómico semejará la influencia que ejercieron entre la .depresión de
los 30 y la segunda Guerra Mundial, más bien que sus efectos
durante los años de la post-guerra 11 loe. cit.
W Como lo reconoce la CEPAL. Véase Ibid . , p. 8 .

�74

75

per cápita debe aumentar a una tasa anual de 2. 7%: luego se h-ª.

Esto es especialmente importante dada la yran dependencia del CQ

cen proyecciones de importaciones :fül

mercio exterior mexicano en el mercado norteamericano. Delwart usa

tc

1

lu basG de las perspecti

vas futuras de la producción latinoamericana,

J.ll

y algunos (inexpli

el llamado

11

modelo de juicio" de la National

Planning Association,

cados) supuestos se hacen también acerca de la disponibilidad de

el cual supone que el producto nacional bruto de los Estados Unic;:los

divisas provenientes de otras fuentes que no sean las exportacio·

crecerá en un 4.3% anual entre 1957 y 1965, y en un 4.5% anual en

nes. El residuo se estima de modo de tener una balanza totalmen.

1965-70, mientras que la población crecera' en un 25º'/O en todo el pe

te equilibrada, y las cifras resultantes son las que se dan como

ríodo · También se supone que la producción aumentará un poco más

"proyecciones de las exportaciones para el período 1960-75.

.aprisa que en el pasado, Y que se mantendrá un alto nivel de empleo

De

este modo esta parte del estudio tiene más bien el carácter de un

durante todo el período. Luego se computan las importaciones nortea

plan, y no de una proyección. Así se explica que las cifras sean

mericanas por la diferencia entre el consumo anticipado y las perspec

sorprendentemente grandes para los niveles corrientes: las exporta

tivas de la producción doméstica a precios constantes y bajo la pr~

clones de maquinaria y equipo deberán aumentar en 27 veces, las

sente estructura arancelaria. Las proyecciones se hacen artículo por

de automóviles en 15 veces.

artículo, pasando por alto la posible interrelación entre ellos. Estos

wEl total del aumento se supone que

w

tendrá lugar en el comercio intralatinoamericano, de manera que la

supuestos son más bien optimistas, y su realización es discutible,

proporción de las importaciones intralatinoamericanas en las impor

pero aún así las tendencias generales pueden aparecer claramente,

taciones totales de los países latinoamericanos aumentarían de su

aunque las magnitudes absolutas fluctúen dentro de límites razonables.

nivel actual de alrededor de 10% hasta cerca del 50%. Como antes
Se espera que las exportaciones mexicanas a los Estados Uni

se dijo, esto nos da una idea de la magnitud del problema, más

dos aumenten en un 50% entre 1957 y 1970, es decir, en un 2. 8%

bien que de sus posibles soluciones.

anual, mientras que para América Latina en conjunto el aumento sería
Las proyecciones de Delwart presentan en general el mismo cu-ª
dro, pero en el caso de México aparecen un poco más optimista•

de sólo 35%. Estas cifras se basan exclusivamente en las exportaciQ
nes tradicionales, y sugieren que las ganacias para otros países lati
noamericanos aparte de México serán muy pequeñas, dado el peso de

jjJ

zY

co:~

Tales proyecciones de las importaciones ~eberían tomar en
sideración no sólo las importaciones de bienes de _?Onsumo, ,"1
no también las de factores intermedios d~ produccio~, pura c_g_
yo fin parece indispensabl~ _la c.~nstruccion de .u~ sistema ~le .
insumo prodncto con espec1ficac10n de lo_~ coeficientes de Hnpo~
tación. Sin embargo, no parece que tal sistema se hay constng_
do.
The Latin-American Common Market, P. 22 •

México en las importaciones norteamericanas provenientes de América

W

.Q.Q.. cit., p. 15. La estructura arancelaria 11 actual" se refiere a
1960, cuando las restricciones sobre 1-as importaciones mexica
nas de plomo y de zinc en los Estados Unidos ya se encont:ra
han en efecto.

�76

77

en 1961, en relación con el promedio para el período 1954-57;

que se esperan
Latina, especialmente en aqu ellos artículos en losZ&amp;/
los mayores increment os, a Saber, los minerales.

las exportaciones al Reino Unido disminuyeron en un 50% en 1960

Se espera que

en relación con 1956; y las exportaciones a Alemania Occidental

las exportaciones de manufacturas aumenten a una tasa mayor, pe

111

disminuyeron en un 38% en el mismo período.

w

ro no se proporcionan cifras•

Las perspectivas de la ALALC.

Así pues' parece ser que aun con 1os muy optimistas supue-ª,
tos acerca de las tendencias de las importaciones nortc·c.1mericanas

Aparece ahora entendible la preocupación de México para acti

de bienes mexicanos, el aumento tota1 no superará el incremento
demográfico, Y si recordamos que 1as dos terceras partes de las
.
, van a los Estados Unidos, esto
exportaciones mexicanas
to d avia
, it a no es probable que aumen.
significa que las exportaciones per cap
,
Las perspectivas del comercio
ten nada en el período en cuestion.
con Europa occidental no aparecen más prometedoras' ya que se ha
,
.
d e Am'erica Latina a'il/
esos pru.ses ª1!.
estimado que las exportaciones
,
mentarían en un 50% en e 1 período 1954-56 a 1975, es decir, mas
del 2% anual. Además' aparentemente las posibilidades de competen
cía por parte de los países africanos asociados al Mercado Común
Europeo no se consideraron muy cuidadosamente' Y las elasticidades
ingreso existentes se usaron

Como

la base principal para la estima

ción, suponiendo un 3. 5% de crecimiento anual en el producto n-ª
cional neto• En realidad, el valor de las exportaciones mexicanas a
Europa Occidental aumentó a la tasa de 6% anual en la década del
,
5 O, pero la última parte de este periodo
mostro, s i g nos visibles de
deterioramiento. Las exportaciones a Francia disminuídas en un 45%

w
7.11

Delwart, 212.· cit. Cuadros 4' 6 '"' ª;"~-~~rns parte s de las imp~rta
México proporciona uh_nrd« Jc1 s ºu};cL1triJS provenientes de America
ciones norteumcrk.iné\:, e man L
Latina.
, .
.
Comisión :Cconom_tc'.~
nomic Survcy of J,m 01 ~~

.

de 1.,s Nociones Unidas, Eco-

l\&lt;1ra(1i~1;f
Pªc;,1prlulo
.) '

V. Cuudro 7.

var el comercio internacional con el resto de la América Latina.
Por ahora parece no haber otra solución para el problema de las
exportaciones mexicanas que

11

voltear hacia el sur 11•

-ª-ºIAun

desde

un punto de vista puramente estático, parece ser que la reducción
de los aranceles y de otras restricciones a las importaciones que
se contemplan en el Tratado de Montevideo serán muy beneficiosos
para la economía mexicana, ya que nuestro proceso de industriali
zación ha sido decididamente desbalanceado creando capacidad ocio
sa en muchas industrias que se encuentran ahora listas para vender
sus productos en el mercado latinoamericano. Recientemente el GQ
biemo mexicano publicó una lista de industrias con exceso de capa
cidad: loza 51%, fundiciones 50%, molinos de harina 50%, manufac
turas textiles 42%, manufacturas de nylon 41%, artículos de fibra
40%, esmaltado 35%, cigarrillos 28%, molinos de algodón 25%, ceri

fil/

llos 24%.

W

A esta lista podemos agregar la industria del acero, que

Véase CE Marzo de 1962, p. 187. Delwart también estima que
las exportaciones latinoamericanas a Europa aumentarán a un
ritmo un poco mayor que las exportaciones a los Estados Unidos
en la primera parte de los años 60, pero la diferencia se hará
más pequeña en la última parte del período.
-ª..Q/ México va al sur" es el sugestivo título del informe de una aj
sión mexicana de hombres de recursos que fueron a América del
Sur a mediados de 1958 buscando nuevos mercados, CE, agosto
de 1958.
,
)
ª1J El Norte (Monterrey, Mexico; septiembre 15 de 1962 •
11

�78
79

en 1960 exportaba U'n1·carnente el 2% de su producción a pesar de
muy pequeñ.o. Sin embargo, debemos considerar que la reducción
tener un 20% de exceso de capacidad, Y que se espera que para
inicial de los aranceles fue de sólo 8%, y que el proceso de
1965 tenga un millón de toneladas disponibles para la exportación,
abrir mercados nuevos -casi totalmente desconocidos hasta ahoraes decir, el 25% de la producción,-ª.fly también otras industrias P-ª.

debe ser bastante prolongado.

-ªY

ra las que no Se da n cifras específicas, tales corno la de carros
· · ' Y artículos
de ferrocarril, refrigeradores, aparatos de te1ev1s10n
La pequeñez de las exportaciones mexicanas a los países de

eléctricos en genera1,-ªl/así corno los productos de la nueva indu,2.

la ALALC hace obvio que la ganancia

QJ e

pueda obtenerse de la

tria pet.roquírnica.~oda esta capacidad excesiva se ha estimado
integración no podría ser importante si tal integración se limitase

que representa algo así co1110 do, lares 350 millones en producción
desaprovechada, es decir, 50% de las exportaciones totales en

-ª.§1
1960.

a la posible expansión del comercio en las exportaciones tradicio
nales. La idea básica en el Tratado es aprovechar las economías
de la producción en gran escala que resultan de un aumento en el
tamañ.o del mercado. En 1960 el producto nacional bruto de México

El primer an~o de vida de la ALALC dio resultados que parecen
confirmar la hipótesis de que el solo incremento en el tamaño del
aumentar la produg
mercado será de importancia sustancial para
redujeron
ción. El lo. de enero d e 1962 los países de la ALALC
. .
las importaciones
los aranceles Y ell'rn1'naron otras restricciones a
para 3,300 productos, de los cuales México
fil/ puede exportar ahora
unos 600, principalmente manufacturas.

Las exportaciones
K!./rnexic§.

más del 6%.
nas a los P aíses d e la ALALC aumentaron en

Tomando

el O. 5%
en cuenta que hasta 1961 tales exportaciones
.fil!/ constituían
obviamente
del total de las exportaciones mexicanas el progreso es

.[y

CE, noviembre de 1961, p. 10.
ª-1/ CE, agosto de 1~61, p. lOacidad total de 500,000 tonela~~s rnf
fil/ Que en 1962 tema unaí c1':s e hidrocarbonos en cornparac1on con
tricas de productos qu rn
E julio de 1961, P. 8.
70,000 en el año anterio_r. g_, ., "GEi septiembre de 1962, _sy_
oi::/ V'
e "El camino de la rntegracion . ~ '
•t
pp 126 y s1gs .
~ plemento.
eas
,
bi,
v
L.
Urqu1di,
..QQ..
QL•,
•
Vease tam en •

W

CE, diciembre de 19 62! P. /

80%

W

corresponde a bienes P
nes en los aranceles.
cr,, octubre de 196l, p.

wEl producto nacional bruto de los países de la ALALC

dólares 336.

era de dólares 58, 000 millones, y en términos per cápita era de
.fil)/
dólares 355.
Se da generalmente por supuesto que los gustos no
difieren significativamente entre los países latinoamericanos dada
su herencia cultural común y un proceso general común de desarro
llo. La estructura interna de los gustos también se considera gene
ralmente como bastante uniforme, dada la fuerte inclinación a la
imitación que existe entre las clases sociales, y la creciente impor
tanela de la clase media, especialmente homogénea. A esto debe

ID En

del aumento en las exporta~io

fll_/ CE ' enero de 1963 •. Solo e ¿rra los cuales se hicieron conces10

ñes

era de dólares 10,752 millones, y en términos per cápita era de

W

1962 una encuesta realizada entre los productores mexicanos
de productos que todavía no se exportan a la ALALC a pesar de
las concesiones hechüs a los aranceles, reveló que el 50% de
los entrevistados opinaban que esto se debía a la falta de promo
ción en los nuevos mercados, mientras que otros argumentaban ignorancia de las concesiones, insuficiencia de las mismas y di
ficultades en el financiamiento y medios de transporte. Ver. P.
G. Reynoso en "El camino de la integración", loe. cit.
United Nations, Yearbook of National Accounting Statistics. 1960.

�80

81

agregarse como un factor negativo la gran distancia que media entre

muestran econ1::&gt;mías de escala más marcada, y no coinciden con

México

los de Bain para el único producto que investigan en común.~ebe

y

el resto de los países de la ALALC junto con las dificulta

des del transporte, para llegar a la conclusión de que la integración

recordarse también que todos estos cálculos se refieren exclusiva

en la ALALC puede significar para los exportadores mexicanos un ª.!!

mente a los costos de elaboración, Y que cos t os re1ativamente con.§_

mento de cuatro a cinco veces en el tamaño de su mercado.

tantas prevalecen para las materias pri mas, e 1 empaque, los impue.§.

A medida que aumenta el tamaño del mercado, se hace posible

tos de estampillas, etc., haciendo que tales ventajas disminuyan
~
fuertemente, en alguna, casos hasta el punto de desaparecer.

que las empresas aumenten el tamaño de sus plantas, reduciendo de
Con todo, la evidencia disponible sugiere la existencia de v~

este modo los costos medios, debido a la mayor especialización de ·
los factores de la producción y a economías en costos de transporte

daderas economías a e~cala de la planta. El cuadro 5 muestra que

y promoción de ventas.

para todos los productos ahí considerados (con la excepción de los

wEsta tesis

ha sido probada con resultados

.wy por Blairfil/en un

aparentemente positivos por Bain

grupo de indu.§.

trias en los Estados Unidos. Los cálculos de Bain se hacen sobre
la base de identificar el tamaño óptimo de la planta con un porcenta
je dado de la producción total en el mercado en que tales plantas
operan. En general aparece de tales cálculos que las economías del
tamaño de la planta son muy importantes en la producción de automó
viles, de máquinas de escribir; moderadamente importante para la i.!l
dustria del cemento, la maquinaria agrícola, el rayón, el acero y

automóviles y el rayón} la producción mexicana alcanza las cantid-ª
des óptimas. Pero tal producción se refiere al agregado de un núme
ro desconocido de plantas, de manera que el hecho de que la mayQ

ría de los casos la producción total apenas excede el óptimo para
una sola planta puede ser indicativo de que en todas aquellas indus

'JLI

trias en las que existe más de una planta

-

cada una de tales plan

tas debe estar produciendo a niveles menores que el óptimo. La ra
zón principal para tales bajos niveles de producción es obviamente

los tractores; y poco importantes para la refinación de petróleo, las
empacadores de carne, de fruta y de vegetales, los zapatos, el jabón,
~
los cigarrillos, las llantas y los neumáticos.
Los cálculos de Blain

.fil/ J.

S. I3nin, ílarriors to New CcnnP~'l_i tion (Harvard University Press:
Cambridge, Mass., J.9 ~i8), ,.. ,,p í t1,Jn 3, p. 63.
W !bici., capítulo 3.
JLll J. M. Blair, "The relation botwuon size and efficiency of business",
-Review of r.conomics and Statistics, agosto de 1942. No podemos
entrar aquí en las discusiones teóricas de todas las cuestiones que
aquí so presontan. Véase a este respecto el tratamiento comprensivo
presentarlo por B. Balassa, The Theory of Cconomic Integration (lbm_g
wood, Ill: R.D. Irwin, Inc., 1961), y la extensabibliografíaque
allí se cita.
W Bain, Q.2.. cit. Cuadros p. 78 y pp. 81-2.

~

O sea la industria del cemento, para la cual Bain calculó un ag_

mento en el costo de 5% en el 70% de la capacidad Óptima,
mientras Blair tiene esta cifra en 56% (véase el cuadro 7, y
Bain, QQ,. cit. p. 231}. Así pues, aparece dudosa la confiabilidad
de sus cálculos, pero en la mayor parte de los casos la divergen
cia puede explicarse en términos de las diferentes escalas que
consideran. La economía más grande que aparece en las cifras
de Bain es de 35% para el cemento, en el 20% de la capacidad
óptima, mientras que Blair time una de 187% para el petróleo
crudo, a menos del 1%• Parece dudoso que plantas con tan eno_r
me divergencia en los costos puedan sobrevivir, como lo supone
Blair.
·
JJ.§/ Bain, __QQ. cit., pp. 79-80.
W :Cn la industria petrolera tenemos una sola empresa; pero el núme
ro de sus plantas es desconocido para mí. En hierro y acero hay
dos grandes empresas y un cierto número de empresas pequeñas
que producen artículos especiales; en cemento y rayón hay un
cierto número de empresas de tamaño medio.

�82
83
la falta de mercados, ya que como se señaló antes la mayor parte,

mayoría de los economistas en América Latina ab
í
ogar an por esta

de las industrias mexicanas tienen por ahora exceso de capacidad.

clase de competencia como el mecanismo regulador' pero como tal
competencia nunca ha existido en nuestro país (excepto tal vez en

Con un mercado de 4 a 5 veces más grande, podrían alcanzar
se niveles de producción más eficientes. Sin embargo, el problema
es mucho más complicado, ya que otros miembros de la ALALC se
encuentran también en un nivel similar de industrialización

y

enfren

tan una falta parecida de mercados, mientras que los países menos
desarrollados desean igualmente industrializarse a la mayor brevedad
posible. Así pues, el nuevo mercado debería ser compartido por un
número desconocido de empresas de varios países. A fin de que el

la agricultura, el comercio al menudeo Y los servicios)' el conce,2
to mismo de competencia no es "muy respetable"~n América Lati
na. los acuerdos complementarios parecen ser el instrumento básico
para distribuir la producción futura y las cuotas de mercado entre
los países de la AIALC, contemplado por el Tratado de Montevid~.00/
El Primero de tales acuerdos ya se ha celebrado para la producción
de válvulas electrónicas y partes para las mismas; por Argentina,
Brasil, Chile, México Y Uruguay; se han eliminado completamente

resultado final de ese proceso sea el deseado de trabajar únicamente

los aranceles sobre estos artículos, y también se han celebrado plá

con plantas de tamaño óptimo, dos posibles soluciones se sugieren:

ticas preliminares para este propósito en relación con máquinas esta

estimular la competencia y dejarle después desarrollar su mecanismo

dísticas, productos de vidrio y semi-manufacturas d
b
.!Q1/
e co re
nes.

equilibrador, o diseñar planes de integración a un nivel ultra-naciQ

y

aleacio

nal. La primera solución es defendida por observadores extranjeros,
fundados en consideraciones teóricas

y

en observaciones empíricas

en relación con los países desarrollados; la segunda, por la mayoría
de los escritores y políticos latinoamericanos.

El problema parece complicarse especialmente por una cierta
falta de precisión en la definición de lo que debe entederse por com
petencia. Si la competencia fu ese caracterizada "no solamente por
un gran número de empresas, sino también por la habilidad de tales
~
empresas para ganarles el merc 1do a los demás", creo que la

.fil!/ Así

lo entiende Scitovsky . Vé ase su Economic Theory and Western
European Intcgration (Stanford: Stanford University Press, 1958)
p. 124.

W

Esta es la expresión del profesor Mikesel . Véase su "The
Movement Toward Regional Trading Groups in Latín America"
en Latin American Issues, editado por A. O. Hirschman (Ne~
York: The Twentieth Century Fund, 1961), p. 141. Tal vez es
ta falta de precisión en la connotación del término puede ayudar
a explicar la actitud ambivalente que prevalece en muchos círcu
los en relación con la competencia. los ejemplos abundan: la CEPAL decretó inicialmente que II la esencia de un mercado regio
nal reside en su carácter competitivo" (The Latín-American
Common Market, p. 34), pero el Tratado de Montevideo no con
tiene ninguna regulación en contra de los acuerdos restrictivos_
de los productores; por el contrario, insiste grandemente en la
necesidad de los llamados acuerdos complementarios que presu
miblemente tendrán el efecto de promover ·fuertes int~graciones verticales entre industrias de diferentes países de manera que
los monopolios u oligopolios nacionales ahora existentes se vol
verán internacionales, restringiendo aún más la competencia.
quid! cree también, por una parte, poco probable que la competencia deje de aumentar frente a un crecimiento rápido de la de
manda y de "efectos-demostración" recíprocos, pero por otro la
do afirma que "abrir las puertas de par en par hasta el puntode imponer drásticos reajustes en un país particular equivaldría
al fracaso" • Jm... cit. p. 15 7.
Artículos 14-16.
En junio de 1962. Véase "En camino de la integración'! loc.cit.,p.38.

Ur

�84

85

El tamaño del mercado limita las posibilidades de especiali

resinas, pinturas, impermeabilizantes, insectisidas, tinturas y plá..§.

zación, la que a su vez hace posible mejorías en la eficiencia

ticos, pero todavía el consumo doméstico de estas industrias no

sin la necesidad de aumentar el tamaño de las empresas hasta

puede satisfacerse, para ello requeriría la instalación de plantas

.illl

el punto de hacer peligrosa la competencia.

.

Por otra parte, el di

1W

con una capacidad que exceda a la demanda doméstica;

fícil dilema entre crecimiento balanceado y desbalanceado en los

así pues,

tenemos aquí un ej amplo claro '. de la indivisibilidad del equipo, en
1

países subdesarrollados parece derivarse esencialmente de las limi

•

el que la demanda doméstica ~s demasiado grande para ser satisf~

taciones del mercado. En este sentido, la integración en América

1

cha con el equipo existente (y por lo tanto una parte de las mat§.
1

Latina disminuiría la importancia del dHema permitiendo el estable

rias primas necesarias deben ser importadas), y sin embargo dem,g

cimiento de un gran número de empresas especializadas, y prove

siado pequefta para hacer costeable la instalación de equipo de m.s. ·

yéndolas con un mercado para sus productos. Una serie de conexio

yor capacidad.

nes se desarrollarían entre estas industrias, de acuerdo con la teQ
ría de las economías externas.

El 80% de la producción mexicana de zinc se exporta en forma
de concentrados, porque no hay demanda doméstica para el zinc els

Es imposible cuantificar estos factores, ya que son esencial

horado. Si la producción de automóviles se iniciase en gran escala

mente dinámicos y la interrelación entre ellos implican cambios en

dentro de la AI.ALC; y suponiendo que únicamente el zino mexicano

las estructuras y en las funciones previas, cuya naturaleza exacta

se emplease para este propósito, México vendería unos dólares 300

no puede conocerse por adelantado, de manera que cualquier predic

millones, ya que cada vehículo contiene alrededor de 80 libras da

ción resulta arriesgada. Pero parece estar fuera de duda que el resul

artículos conteniendo zinc.

tacto neto de la acción de tales factores dinámicos debe ser una me

Uvas para la expansión de la producción, en cuanto se disponga de

joría en las economías de los países subdesarrollados. En consecuen

un mercado más grande, en las industrias eléctricas,

cia, aunque no se hace aquí ningún in tento de cuantificar las econQ

les requieren en general inversiones cuantiosas, que no se Justifican

mías externas que la ALALC pueda generar para México, pueden el

por los actuales mercados domé sticos. Se ha señalado que México

(

.

.

l.QY
Se han descubierto muy buenas perspec

105/

.

tarse algunos ejemplos de los posible s campos de operación de tales

todas las

CUJ!

tiene grandes res ervas de azufre, mercurio Y otras materias primas

eoonomías. La producción de hulla y derivados ha aumentado en
un 10% al año desde 1956, debido al desarrollo de la industria de

'
.ili7

Sobre este punto G .J. Stigler, "The Division of Labor is Limitad
by the Extent of the Market", Journal of Political Economy, J.!:!
nio 1951.

CE diciembre de 1962, p. 11.
CE' se ptiembre de 1962 , p. 13.,
"·
.,
'
I
N
García
"
Ln
industri
a
de
Manufacturas
Electricas
•
Ve ase ·
11
'
,
J Espinosa•1 .. La induslri"a
e.l.ectronica
me xiCiJnél ,• E , Kaufmann ,
11 La industri a química mexicana"; todos en CE , marzo de 19 6 2,
Suplemento.

�86
87

fácilmente disponibles para la expansión de las industrias citadas.
Ya se ha mencionado a la industria del acero como un candidato
prominente para la expansión. Actualmente trabaja con exceso de
capacidad, y sin embargo muchos productos terminados tienen que
importarse debido a que la pequeñez de los mercados locales para

lli/

tales productos no justifica su prod ucci'on.

La ~ isma
situación se
/

1 7

existentes actualmente, en relación principalmente con alimentos.
Se supone que el proceso de eliminación de los aranceles se re~
!izará de acuerdo con esta fórmula, con el resultado de que los
productos nuevos no se beneficiarán de las concesiones

que se haga una disposición especial para tal fin, que por

ahora
no se considera en el Tratado. Prebisch ha aceptado implícitamente

.

presenta en la industria de carros de ferrocarril.

esta conclusión al recomendar precisamente

lli/

posición específica.
Ninguno de los productos para los cuales se prevea un aume.n
to dinámico en las exportaci ones Se

C omercia

actualmente entre Mi

xico Y otros miembros de la ALALC, aunque algunos de ellos (como
los productos químicos para usos industriales, maquinaria, registra
doras Y cable de cobre) se exportaron por primera vez el año pasa
do~OB~sto plantea una cuestión muy lnteresantel¡;i~¡ ha dado lugar a
un gran debate. Se ha argument a do Por Mikesell

, a menos

Por supuesto

que se adopte tal di.§.

ill/en

-como acepta Mikesell

úl

tima instancia el texto del Tratado es mucho más importante que
el espíritu con el cual se observe, pero no por esto puede negarse
que sin disposiciones específicas para la liberalización de las ba
rreras arancelarias sobre los productos nuevos, dinámicos, de hecho
no hay ningún incentivo adicional para iniciar o aumentar su produ.Q
ción.

que el Tratado no

contempla concesiones arancelarias para productos que no se estuvie
sen comerciando en e 1 momento de su promulgación. Si esto fuese

Conclusión.

así, se perderían todos los. efectos dinámicos de la integración, Y
por lo menos para México el Tratado resultaría
llQ/enteramente inútil.
,
Sin duda pensando en este problema, Urquidi

Cualquier esquema de integración puede sobrevivir únicamente

ha negado categoricg

mente que tal cosa sea cierta. Una interpretación literal del protocolo
que forma el Apéndice No. 1 de1 Tratado, parece darle la razón a

Mikesell, ya que la fórmula que se establece para promediar las con
cesiones arancelarias Se refiere exclusivamente a los aranceles

mientras todos los países participantes se beneficien con él. Ento.n
ces resulta sin sentido preguntarnos cuál será el resultado neto de
la AIALC para México en particular, sin considerar las perspectivas
para el resto de los países de la AIALC. También es solo parte del
cuadro lo que México pueda hacer para estimular la integración, ya

l0G/ CE, agosto de 1961, p. 6 ·
107/ CE julio de 1961, P• 9
l08/ cE: julio de 1962, p.41 4 •
1 o9/ .9.2.. cit . , p • 13 6 •
.!lQ/ !bid • , p • 15 6 •

que todos sus esfuerzos serían vanos sin la respuesta de otros países.
Como es bien sabido, la mayoría de los países de la AlALC han expe
rimentado serios problemas políticos el año pasado. Esto ha dañado

..U.V
.llV

"En camino de la integración", loe. cit., p. 45 •
cit., p. 148.

QQ.

�88

89
indudablemente el proceso de liberalización; y la ALALC se ha estado
desenvolviendo en forma poco satisfactoria, como ha sido señalado
CUADRO 1

prácticamente por todos los que han escrito recientemente sobre este

.Jlll

tema.

TASAS DE CRECIMIENTO DE LAS IMPORTACIONES
Y DEL PNB, 1954-1962
(millones de dólares a precios corrientes)

De este modo, el grado de incertidumbre y de riesgo para la

inversión doméstica y extranjera no ha disminuido en la integración,
sino aumentado simultáneamente con ella. La existencia misma de la

Import-ª
clones.

% Import-ª
ciones.

Año

PNB

1954

5318

ahora. La incertidumbre dentro de la ALALC parece ser el problema

1955

6720

26.0

883.7

12.0

0.132

0.46

fundamental que hay que resolver por principio de cuentas, así como

1956

7520

11.9

:1071.6

21.3

0.142

1.79

el escepticismo acerca de sus posibilidades de éxito que prevalece

1957

8240

9.6

1155. 3

7.8

0.140

0.81

1958

9120

10.7

1129

-2.3

0.124

-o. 21

1959

9760

7.0

1007

-12.1

0.103

-1.73

1960

10752

10.1

1186

17.8

0.109

1.76

tina es difícilmente objetable en el campo de la teoría económica, pe

1961

11397

6.0

1138

-4.2

0.099

-0.70

ro tal vez los economistas latinoamericanos han fallado en gran medi

1962

12103

6.2

1135

-o .3

0.094

-o.os

% PNB

ALALC aparece precaria y sus posibilidades de éxito no aparecen el-ª

.1W

ras de ninguna manera.

.En este sentido no se ha ganado nada hasta

.il.§/
en muchos círculos influyentes

(fuera de México) .

Me parece que la conveniencia de la integración en América La

788.7

M/PNB

cia. Se necesitan con urgencia estudios cuidadosos y buenas recopila
ciones estadísticas.
Fuente: Banco de México, Informes anuales: 1954 a 1962 •

Prebisch,J. A. Mora (Director General AS}, F. Herrera (Director
LADB). Véase "En camino de la integracion", loe. oit., pp.45-49 •
.l!i/ Véase V.L. Urquidi, "México ante los mercados comunes", CE,
julio de 1962, p. 422.
11.§/ Véase sobre esto Prebisch, loe. cit.

PNB

0.148

da en su intento de convencer a los políticos acerca de tal convenie.n.

.!ll/

M/

�CUADRO 3
CUADRO 2

BAIANZA C(OMERCIAL VISIBLE, 1957-62
millones de dólares)
.

PRINCIPALES EXPORTACIONES MEXICANAS EN 1962.
(en % • Las exportaciones totales suman Dls. 901 millones)

Año

Exporta
ciones.

Importa
ciones.

Déficit
1

24.3

1957

761

1155

394

Café

7.9

1958

760

1129

369

Ganado

6.0

1959

756

1007

251

Camarón

5.0

1960

787

1186

399

Azúcar

4.8

1961

843

1138

295

Azufre

3.4

1962

948

1135

187

Plomo

2.8

Col:re

2.7

Zinc

2.5

Algodón

Fuente: CE, febrero de 1963.

�92

93

CUADRO 5
CUADRO 4
TAMAÑOS OPTIMO$ DE PLANTAS Y PRODUCCION ANUAL EN MEXICO
1A CORRIENTE DE INVERSION DIRECTA Y LA BALANZA DE
PAGOS EN MEXICO, 1950-59.
(millones en dólares)

Tamaño
óptimo
Corriente de inversión directa
Año

Inversión
nueva

Utilidades
reinvertidas.

Total
( 1)

Utilidades y dividendos
Envíos
al
exterior

Rein
versión

Total
(2)

Saldo
(1-2)

Costo me Capacidad Costo m~ % de ay
dio en el
dio a la
mento en
más
tamaño ÓR pequeña
capacida:l el costo
timo.
menor.
medio

Producción
mexicana
total alred~
dador de 19.6(

1.5-2.5ª

....

0.5

. ...

5

1.6

Cemento

2.2ª

1.12

1.5

1.75

56

3.0

Acero

1950

38

15

53

43

15

58

-5

Hierro crudo

0.6ª

0.95

0.15

1.75

84

0.77

1951

50

27

77

61

27

88

-11

Llngotes de hierro

0.45ª

1.10

0.15

1.90

73

1.54

1952

36

35

71

48

35

83

- 12

Petróleo crudo

7.5-iob

0.80

0.025

2.30

187

83.75

1953

37

36

73

24

36

60

13

Petróleo refinado

5

91.25

1954

78

24

102

27

24

51

51

Rayón

8

0.13

1955

85

19

104

(18)

19

(33)

67

Automóviles

115

(54)

32

{86)

29

130

48

29

77

53

h.

z5b

50-15c
0,6d

....
....
....

25-40

....
....

0.15

....

6

"moderate11

o.o6e

1

1956

83

32

1957

101

29

1

1958

63

26

89

47

26

73

1959

90

40

130

50

40

90

16
1

40

ª
b
c
d
e

Un millón de toneladas anuales.
Un millón de barriles anuales.
Un millón de libras anuales de hilo y tejidos.
Un millón de unidades anuales.
Sólo ensamblados en México.

Fuentes:
( ) significa datos estimados.
Fuente: Naciones Unidas, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales, Foreign
Priyate Investment in the I.AFrA countries (1961).

Datos sobre tamaños óptimos de las plantas: para acero, petróleo
refinado, automóviles y rayón, Bain, .QQ., .Qli., Apéndice B; para
el resto, Blair, .QQ, fil,, gráficas 1-7. Datos sobre la producción
mexicana: CE, febrero, agosto y octubre de 1961,

�95
ENCUESTA SOBRE MOVILIDAD SOCIAL Y MIGRACION EN MONTERREY*
Informe de investigación en curso
Objetivos

Lle. Jorge Balán

En los últimos afios la investigación social en los países en proceso de
desarrollo ha mostrado un marcado interés por los problemas de estratifi
cación Y movilidad sociales, considerando que la forma que adquiere el
sistema de clases y la movilidad entre éstas constituyen un aspecto cla
ve para la comprensión de las sociedades en cambio.

En América Latina

se están realizando en la actualidad varios proyectos de este tipo; uno
de ellos, probablemente el de mayor envergadura, abarca el estudio de cin
co ciudades latinoamericanas (1).

Serias limitaciones han impedido el desarrollo de investigaciones directas
sobre muestras nacionales, por lo que se ha optado en muchos casos-como
ocurre en la investigación recién citada- por centrar el interés en la reali
dad urbana.

Este interés por los centros urbanos obedece sin duda a por

lo menos dos razones de muy diversa índole.

Por un lado, se trata de paí

ses en proceso de industrialización y urbanización en los que dichos centros
son uno de los principales motores del desarrollo a la vez que constituyen
los focos de la vida moderna; estas ciudades reciben cuantiosas inmigracio
*

Esta investigación es un proyecto conjunto de dos instituciones: el Cen
tro de Investigaciones Económicas (Fa9ultad de Economía, Universidad
de Nuevo León -México) y el Population Research Center (Department
of Sociology, University of Texas -USA), y es dirigida por investigado
res de las dos instituciones: Jorge y Elizabeth Balán de la primera y
Harley L. Browning de la segunda.

�96

-

nes al mismo tiempo que transforman sus economías,
. creando las condicio
nes para la existencia de altas tasas de movilidad social.

Es por ello ,

que ofrece especial interés el estudio conjunto de la migración y la movi!J
dad social en estas ciudades.

Por otra parte, la elección de los centros

97

ninguna forma atípica en Mé i
x co,ya que un proceso simila r ocurre en la
capital del país' en Guadalajara (ciudad de u t
n amaño poco mayor que Mo.!!
terrey) Y en otras ciudades m
enores; ni tampoco es atípica en América Lati
na en general, donde estamos

urbanos como objeto de estudio se explica también porque las dificultades

presenciando un vertiginoso proceso de

miento de las ciudades•
técnicas para la realización de estas investigaciones son menores en ellos
que en las regiones rurales o semi-urbanizadas de estos países.
Teniendo en

Este tipo de consideraciones son válidas para la investigación en curso que

t
cuen a este contexto general de crecimiento económico Y demo

gráfico de Mo nt errey, esta investigación está
dirigida a dar respuesta a una
serie de preguntas relacionadas principalmente

reseñaremos brevemente aquí.

Monterrey, con una población estimada para

1965 (2) en 950.000 habitantes, es la tercera ciudad de México en cuanto a

que se presenta la movilidad social en la población masculina en edad
ec,2
nómicamente activa en Monterrey¡ b) las

su tamaño y la segunda en cuanto al volumen de su producción industrial.
Tanto en los aspectos demográficos como económicos ha tenido un desarrollo
acelerado desde comienzos de este siglo; su población ha aumentado en una

con: a) el grado Y la forma en

zonas de origen de la misma pobla-

ción y las características del proceso migratorio de aquellos que no son 11.2,
tivos de la ciudad; c) e 1 ti po d e relaciones existentes entre los dos
fenóm~
nos anteriores.

tasa de alrededor del 6% anual en el decenio 1950-1960, debido tanto a un fuerte crecimiento natural como a un proceso migratorio.

En cuanto al primJ

ro, sigue probablemente una tendencia similar a la de la República MexicA

En líneas generales, las preguntas planteadas son:

na, que con altos índices de natalidad y bajos índices de mortalidad tiene una de las tasas de crecimiento natural más altas de América.

En cuanto

A. 1. Movilidad social intrageneracional: ¿Cuáles son las tasas de movilidad
social ascendente, descendente Y total?

al segundo, Monterrey es en la actualidad el principal centro de atracción -

Es decir, ¿Qué proporciones han -

experimentado progresos, retrocesos o estancamientos ocupacionales en el cur
del noreste mexicano, recibiendo un importante caudal inmigratorio principaJ
mente de otras regiones del mismo estado (Nuevo León) y de estados circUJl
vecinos (Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí); este proceso es debido sin

so de sus vidas, y qué líneas han seguido los mismos? ¿Qué diferencias al
respecto presentan las distintas generaciones (grupos de ed a d es ) que com¡:,o
nen la población estudiada? ¿Qué valor explicativo de dichas diferencias tie

duda a muchas razones, entre las cuales seguramente predominan la expansión industrial de la ciudad (3) y un cierto estancamiento de las áreas rurale•

nen variables tales como: a. educación alcanzada y tipo de educación¡ b. pr_Q
ceso de composición familiar (casamiento y edad del mismo, fecundidad, etc. );

de las que provienen la mayoría de los migrantes.

�98

99

c, origen geográfico-social y migraciones realizadas (ver más adelante)¡

B. 2. En líneas generales, ¿qué influencia

etc,? ¿Cuáles son las carreras ocupacionales típicas de los encuestados,

migratorios, procesos migratorios' contextos

en términos de permanencia en tipo de ocupaci6n, tamaño y actividad de la

épocas de llegada a Monterrey' etc. '
mo intergeneracional- de los distintos

empresa, etc.?

A. 2. Movilidad social intergeneracional: ¿Cuáles son las tasas de movi!!

Aparte de estos temas centrales, l

han ejercido diferentes orígenes
sociales de las migraciones, -

en la movilidad social -tanto intra

C.Q

grupos de la poblaci6n estudiada ?

a investigaci6n plantea otros en alguna

dad ascendente, descendente y total de los encuestados en relaci6n con sus

forma relacionados con ellos.

padres? ¿Qué valor explicativo de la movilidad tienen variables como las

este tipo de preguntas configuran las hi p6tesis específicas

señaladas anteriormente (educación, composici6n familiar, origen, etc.) ad.!!,

co general de la investigación, problemas en los

más de otras como: a) movilidad vertical del padre; b) orígenes geográfico-

detalladamente en este informe. (4)

En su conjunto, las respuestas provisorias a
Y el marco teóri

cuales no entraremos más

sociales de los padres: c) composición de la familia de origen del encues~

La muestra

do, y ubicaci6n del mismo en ella, etc.?

B. l. Migraci6n a Monterrey: ¿Cuáles son los orígenes en términos migrat,2

La población a estudiar fue definida como la poblaci6n masculina entre
21

rios de la poblaci6n estudiada (ubicación geográfico-económica, zonas rura-

y 60 años residente en el Area Metropolitana de Monterrey.

les o urbanas, etc.)? ¿Cuáles son las líneas típicas que han seguido los

s6lo a los varones de la población debido a .que las mujeres son sólo pequ~

e!!

ña parte de la fuerza de trabajo en Monterrey Y sus historias ocupacionales

procesos migratorios que han terminado en Monterrey (número de etapas,

Se consideraron

rección de las mismas, duraci6n de las etapas intermedias, etc.)? l Cuáles

se ven normalmente interrumpidas por el matrimonio

son los contextos sociales típicos en que se producen las migraciones a -

to a la segunda limitación (edad) se excluyó a los de 20 a ños y menos por

Monterrey (características del grupo migrante, orden de la migración, ayudas

considerar que ellos recién entran, o tod~vía no han entrado, en el mercado

recibidas, expectativas y motivaciones, etc,)? ¿Qué diferencias típicas exi.§.

de trabajo, Y por lo tanto existen pocas bases para medir movilidad intergen~

ten en los puntos señalados anteriormente en relación con las épocas migrg,

racional Y prácticamente ninguna para medir movilidad intrageneracional,

torias (migraciones recientes o antiguas) y con las generaciones (grupos de

mayores de 60 años fueron excluidos sobre todo porque después de dicha edad

edades de nuestros encuestados)?

crecen mucho las dificultades, que siempre existen en diversos gra dos, de ob

1

O

la maternidad; en cuan

Los

.

�100

101

tener información fidedigna acerca del pasado ocupacional, migratorio y

2 • En cada una de ellas se le van t o' un censo d e 1a población masculina entre

familiar.

21 Y 60 años; los censistas recorrían la manzana registrando a los individuos
con dichas características, la edad más aproximada posible de cada uno y el

La muestra fue diseñada de tal forma, de conservar la representatividad de

domicilio exacto.

la población según como fue definida y al mismo tiempo ponderar a los g!J:!

terísticas requeridas.

De esta forma se ubicaron a 11,362 sujetos con las. cara_Q

pos de mayor edad y de clases medias y altas; esto último fue hecho para
contar con un número suficiente de casos en estos grupos para el tipo de

3 • Los 40 sectores en que está dividida la ciudad fueron separados en dos

análisis que se deseaba realizar sin tener que aumentar exageradamente el

grupos según el ingreso percápita promedio de cada sector; uno de ellos i.n

tamaño de la muestra.

cluyó a los sectores con ingresos "altosº y otros a los sectores con ingresos ªbajos", haciendo el corte en un punto arbitrario: el grupo de ingresos

· Para obtener al mismo tiempo representetividad y la ponderación indicada,

altos abarcó alrededor del 33% de los sujetos censados y el otro el 67% re-ª-

se procedió de la siguiente forma: el Centro de Investigaciones Económicas

tante.

cuenta con una lista de las áreas habitadas (manzanas o áreas equivalentes

con un grupo de "Jueces", presentándoles un mapa de la ciudad con la ubi

cuando no existe división en manzanas) dentro del perímetro del Monterrey -

cación de los sectores y pidiéndoles que los Jerarquizaran según la prop~

Metropolitano.

Además, la ciudad está dividida en 40 sectores o zonas

~

Esta división de la ciudad en grupos altos y bajos fue consultada -

ci6n de "gente rica" que vive en cada uno.

La Jerarquización que ellos hi

bitrarios, que agrupan geográficamente a las áreas habitadas cercanas entre

cieron tuvo gran coincidencia con la que teníamos a partir de los ingresos

sí; para cada uno de estos sectores, se pudo calcular a partir de encuestas

percápita promedio: los 17 sectores que componen el grupo de ingresos altos

anteriores el ingreso familiar percápita promedio (el ingreso de cada familia

(33% del censo) fueron ubicados casi sin excepción antes en la Jerarquía que

dividido por el número de miembros que la componen, promediado para todas

los otros 23 sectores.

las familias encuestadas dentro del mismo sector).

Contando con esta infqr

maci6n, las etapas seguidas fueron:

4. Decidimos que la muestra total a encuestar estaría compuesta por 1,800
sujetos, la mitad de ellos provenientes del grupo de ingresos altos y la otra

1. Se sortearon al azar simple 400 manzanas o áreas equivalentes del total

mitad del grupo de ingresos bajos, y dentro de cada grupo la mitad sería de

de aproximadamente 6. 500.

21 a 40 años de edad y la otra mitad de 41 a 60 años.

De esta forma nos

�102

103
asegurábamos un número suficiente de encuestados de clase media y alta

1.1 Historia ocupacional.

y también del grupo de mayor edad.

pación en las que permaneció por seis meses o más los siguientes datost

A continuación presentamos un cuadro

Indagamos desde la primera hasta la última ocu

con los porcentajes correspondientes a los distintos grupos según el censo

nombre de la ocupación¡ descripción de tareas; posición en la ocupación -

y según la muestra adoptada.

{por su cuenta, empleado, etc.); tipo de empresa (actividad y tamaño medido
por número de personas ocupadas); ingreso.

CUADRO 1. Porcentajes de individuos en el censo y en la
muestra, según edad y grupo de ingresos de los sectores en
que residen. (Los números entre paréntesis son los corre2
pendientes a la muestra).

21 a 40 años

Viven en sectores con
Ingresos altos
Ingresos bajos
48.3
22.5
(25. O)
(25. O)

41 a 60 años
Total

1. 2 Historia migratoria.

Preguntamos todos los lugares donde vivió el en

cuestado por seis o más meses, desde el lugar de nacimiento hasta la actu-ª
Total
70.8
(50. O)

10.6

18.6

(25. O)

(25. O)

33.1

66.9

100% -: 11.362

(SO.O)

(SO.O)

(100%) .: ( l. 800}

29. 2
(SO.O}

Hdad ordenados según ocurrencia¡ en cada caso preguntamos nombre de la lo
calidad y estado.

También registramos cambios de una zona a otra dentro

de la ciudad.

1. 3 Historia educacional.

Averiguamos escolaridad formal {escuela primaria,

secundaria, universitaria) y otros estudios (técnicos, comerciales, etc.)
De esta forma, en cada uno de los cuatro grupos de ingrese/edad fueron
seleccionados al azar 450 encuestados, formando un total de 1. 800.

1. 4 Historia de la familia de procreación.

Preguntamos acerca de fecha de

matrimonio/s o unión/es, fechas de nacimientos de hijos, fechas de defunEl cuestionario

ciones de esposa o hijos, fechas de separaciones.

El cuestionario fue diseñado para obtener información sobre una serie de t~

2. Acerca de la familia de origen del encuestado:

mas; a continuación haremos una reseña de los principales, siguiendo un

2. 1 Del padre: fechas de nacimiento y fallecimiento; lugar de nacimiento;

orden sistemático y no el orden del cuestionario.

educación¡ ocupaciones: al nacer el encuestado, al tener éste 20 años y úl

En primer lugar, indag-ª

mos información sobre los siguientes hechos:

tima o actual.

1. Acerca del encuestado

2. 2 De la madre: fecha de fallecimiento¡ lugar de nacimiento; educación.

�104
2. 3 De los hermanos: número total, mayores y menores, hombres y mujeres
(todos los que tuvo); edad, educación y ocupación de los hermanos varones

6.1 Quiénes viven con él en esa vivienda.
6.2

Características de la vivienda: propiedad 1 número d

e cuartos,

dades.

vivos en la actualidad.

Además' indagamos en las siguientes áreas

de actitudes (además de las r_!;!

feridas a la migración a M
onterrey' de las que ya informamos algo):

3. Acerca de los hijos del encuestado:
3. 1 Edad, educación, lugar de residencia y situación ocupacional de todos

7 • Modernismo.

los que viven en la actualidad.
3. 2 Ocupaci6n de los hijos varones que trabajan.
3. 3 Ocupación, edad, lugar de residencia y nacimiento y educaci6n de los

8. Satisfacción con el trabajo y la carrera ocupacional.

esposos de sus hijas casadas.
9 · Aspiraciones educacionales y
ocupacionales para los hijos.
4. Acerca de la esposa del encuestado y su familia:
4.1 De la esposa: edad, lugar de nacimiento, educación, ocupaciones antes

l O. Medios Y obstáculos para la movilidad social.

y después de casarse.
4. 2 Del padre de la esposa: lugar de nacimiento, ocupación al casarse el

El trabajo de campo

encuestado, educación.
4. 3 De la madre de la es posa: lugar de nacimiento, educaci6n.

La recolección de datos comenzó a mediados de julio y terminó a fines de

septiembre de 1965.

Se recogieron cerca de 1. 650 encuestas de un total

5. Acerca de la migración a Monterrey:

propue sto de 1. 800 (92%), lo que consideramos satisfactorio.

5. 1 Grupo migratorio y orden de la migración.

les dificultades surgieron debido a que los encuestados -hombres en edad

5. 2 Motivaciones para migrar, expectativas al migrar, alternativas para la

económicamente activa- debían ser ubicados en horas dif"ciles
1'
Y días feriados;

migración. Adaptación en Monterrey.

Relaciones en comunidades donde ~

vió anteriormente.

Las principa

....

algunos de los sujetos debieron ser visitados hasta diez veces para localizarlos.

La duración promedio del cuesti_onario fue de 80 minutos.

En los

casos en que resultó imposible ubicar al encuestado, se intentó obtener la
6. Acerca de la vivienda que habita el encuestado:

mayor información posible de algún familiar cercano (esposa, padre) acerca
de los datos básicos; esto fue hecho en muy pocos casos.

�106

107
Los encuestadores fueron alrededor de 40, y todos ellos alumnos de la -

das posteriormente debido a que en el ce
nso 1ª información fue dada general
mente por familiares del e ncuestado.
En esos casos se procedió a encuestar al individuo siempre
que, primero, permaneciese dentro del mismo grupo

Facultad de Economía de la Universidad de Nuevo Le6n; estuvieron dirigidos por 5 supervisores, alumnos avanzados y con mayor experiencia, y la
coordinación general estuvo a cargo de un egresado de la misma Facultad,
Sr. Alejandro Mart!nez, y de los directores de la investigación.

de edades para el que

tro horas, e hicieron tres encuestas de prueba antes de comenzar con 1:S
Su rendimiento fue satisfactorio.

La experiencia del trabajo de campo seiialó a los investigadores -una vez

no hubiese ninguna infor-

mación accesoria que indicase

Los e_!!

cuestadores fueron entrenados previamente durante cinco reuniones de cua
encuestas de la muestra.

fue sorteado, Y segundo,

más-

que el éxito de este tipo de encuestas reside sobre todo en contar con encue.1
tadores con buena disposici6n para la tarea, bien entrenados y con una org-ª

que las características indicada
no correspondían con la realidad
s en el censo
encontrada 1uego (Por ejemplo, se podía v~
rificar la edad de lo s o t ros varones adultos
que vivían en la misma vivienda)• En los casos de errores
manifiestos, o que el individuo
había rn d d
censado se u a o, se optó por reemplazar el ca
mi
so siguiendo un sorteo dentro del
smo grupo de ingreso/edad por el que había
duo original; esto ocurrió

salido seleccionado el indivi-

en menos del 10% de las encuestas realizadas.

nización bien planeada y estricto control sobre todas las etapas del trabajo de los mismos.

Fueron reencuestados con un cuestionario resumen el 10% de

Estado actual de la investigación

los sujetos visitados por cada encuestador; además, toda encuesta era revisa
da dentro de los diez días posteriores a su realización, y en casos de dudas

En la actualidad se está procediendo

o faltas de información el encuestador debía volver a completar su informe.

se calcula poder terminar esta tarea hacia fines de enero próxi
mo •

El porcentaje de los rechazos estuvo dentro de lo normal en este tipo de en-

con un equipo de diez codificadores,

cuestas; algunos sin duda se debieron en parte a una mala actitud del encue,1

con la encuesta Y otros experiencia

tador, y en estos casos una segunda visita realizada por un supervisor sirvi6

anteriores.

para recuperar el caso; todos los rechazos fueron revisados de esa forma.

Una parte del material, que

a la codificación de los cuestionarios;
Contarnos

algunos de ellos tenían contacto previo
como codificadores en investigaciones -

Todos los cuestionarios son codificados
Y revi sados en su totalidad.
no se intenta analizar de inmediato, fue dejado -

para una posterior codificación.
Un aspecto del trabajo de campo que trajo algunas dificultades fue la base s,2
bre la cual se tomó la muestra: el censo de individuos; en muchos casos la -

Simultáneamente se está realizando un análisis de los
rechazos, al mismo _

información recogida tenía errores, o ya no era válida aunque fue hecho el -

tiempo que se preparan los lineamientos
generales de las tabulaciones Y aná

censo sólo un mes antes de comenzar el trabajo de campo.

lisis de la información recogida,

El error más común

fue una cierta variación en las edades registradas en el censo y las encontr.l

�108
109

NOTAS

LAS PROPOSICIONES OPERATORIAMENTE

SIGNIFICATIVAS

(1) Estudio organizado por el Centro Latinoamericano de Investigaciones en

Ciencias Sociales (Rio de Janeiro), que abarcó inicialmente Buenos Aires,
Montevideo, Santiago de Chile y Rio de Janeiro: en la actualidad se está
llevando a cabo también en México, D.F. Alguna información sobre dicha
investigación puede encontrarse en la publicación del mismo Centro: Boletin,
Año IV, No. 4, Noviembre de 1961; en varios números de América Latina (revista publicada por el Centro) y en Costa Pinto, A.: Estructura de clases
y cambio social. Buenos Aires, Paidós, 1964, capítulo 5.

Lic. Leoncio Durandeau
Este trabajo tiene por objeto definir las

proposiciones operatoriamente

significativas' en vista de la i mportanc1a
. que ella ti
s enen dentro de las
ciencias empíricas en general Y de la economía positiva
en particular.

(2) Cálculos inéditos realizados en el Centro de Investigaciones Económicas,
Monterrey, por Romeo Madrigal.

I

(:1) Según cálculos realizados por el Centro de Investigaciones Económicas,

Monterrey, publicados en su Boletín Bimestral (agosto, 1965), en el período
1960-64 el producto industrial en Monterrey creció en 51 %.

John Neville Keynes (4) comentaba que es común la

confusión existente

entre los _d..;.e..::.s.:a.e.:::.o.:a:.s_d::!_e~c~o~'m~o_jd~e::1b~i~ef!ra!!nus~er_r~!.§._.Qf~..§.
las cosas Y los hechos de cómo son
(4) En relación con esta investigación, el Lic. Adolfo Mir (Facultad de Econ_Q
mía, Universidad de Nuevo León) ha diseñado un proyecto para estudiar la
movilidad social en una tercera generación: los hijos de nuestros encuestadgs.
Para ello, ha tomado una submuestra compuesta por partes iguales de hijos móviles en sentido ascendente e hijos estacionarios de encuestados de nue..§.
tra muestra (en general, fueron seleccionados hijos de obreros especializados).
Dicha muestra fue encuestada con cuestionarios muy abiertos, dirigidos princi
palmente a detectar la posible influencia de distintos grupos (familia, escuela,
trabajo, etc.) en la adquisiciones de motivaciones de ascenso.

las cosas, agregando que esta confusión es
judiciales.

la fuente de muchos errores per

Definía la ciencia positiva como "un

cuerpo sistematizado de _

conocimientos concerniente a lo que es " ' distinguiéndola de la ciencia normativa, "un cuerpo sistematizado de conocimientos que discute los criterios
de lo que debe ser".

Lo que distingue fun damenta 1mente a las ciencias "de lo que
es" (po
sitivas o empíricas) de las c i encias normativas, Y de las puramente formales
como las matemáticas y la l'og i ca' es que las proposiciones de la ciencia
positiva deben ser operatoriamente significativas.

Jean Ullmo (6) sostiene

que "la primera exigencia metodológica d e 1a ciencia (experimental) es no
utilizar en sus enunciados sino conceptos de fi nid os en forma operatoria.

�110

111

El concepto de "operatoriamente significativo" fué presentado por pri
mera vez por P. W. Bridgman (1) en 192 7.

En su trabajo desarrolla una teo

ría de los conceptos científicos poniendo énfasis en el papel de las opera
ciones Y las mediciones asociadas con ellñ s.

verdad o falsedad se puede probar mediante el ensayo empírico y verificar
(aceptar como verdadera) o rechazar como falsa (nos agradaría decir

11

falsi

ficar 11 , pero este verbo tiene en castellano otro sentido).

P. A. Samuelson (5) aplicó

explícitamente a la economía el concepto de operatoriamente significativo

Como lo que caracteriza a la ciencia positiva es su objetividad,
para que las proposiciones sean científicas tienen que ser, además de ope

en su obraFoundations of Economic Analysis (Ver el Cap. I),

ratoriamente significativas, interpersonalmente comparables (definición de
"objetivo").

II

Si alguien dice "Rembrandt fué mejor pintor que Degas'~ o

"los helados de chocolate tienen mejor sabor que los de vainilla", está ha
Para definir con precisión las proposiciones operatoriamente significa
Uvas nos será de utilidad aplicar la distinción kantiana (3) entre proposicio
nes analíticas y sintéticas.
real.

"El todo es mayor que la parte" o

"2= 1+ l II son ejemplos de este tipo de proposiciones.
cambio, dicen algo que puede lógicamente ser negado.

Las sintéticas, en Las proposiciones

operatoriamente significativas p~rtenecen a estas últimas, pero no todas las
proposiciones sintéticas son operatoriamente significativas.

Para que lo -

sean es necesario, además, que lo que dicen acerca del mundo real pueda
Así, las proposiciones "en la punta de un alfiler se pu_g

den parar 13 ángeles" o "aquí hay un fantasma" a pesar de ser sintéticas
porque no dicen algo evidente por sí mismo, ni son definiciones, como no
pueden ser sometidas a comprobación empírica por ninguna operación, no tie
nen sentido operatorio.

Ninguna de las dos proposiciones se puede

comprobar objetivamente.

Las analíticas nada nuevo dicen del mundo -

Son definicionales o tautológicas.

ser comprobado.

blando en términos subjetivos.

En cambio, la proposición II la propensión marginal

a consumir es decreciente" sí es operatoriamente significativa, porque su

El cuadro que va a continuación resume lo anterior.

�112

113
III

Analíticas (Tautologías)
(Dicen algo cuya negación
es lógicamente imposible)

l Qué implicaciones tiene lo anterior para la teoría económica?

Los

economistas en sus teorías hacen continuo uso de relaciones funcionales entre dos o más variables.
Comparables
interpersonalmente
(Objetivas)

PROPOSICIONES

Operatoria mente
significativas
(Susceptibles de
comprobac16n)

Para que la tengan es necesario y suficiente interpretarlas como e.§_

tando sujetas a la hipótesis de que son estables.
son operatoriamente significativas.

Si así se interpretan -

En caso contrario, como veremos ens~

guida, no podrían tener significación operatoria, puesto que fuere cual fuere
el resultado de la comprobación empírica, lógicamente sería imposible negar

1

1

No comparables
entre personas
(Subjetivas)

Sintéticas
(Dicen algo cuya negaci6n
no es contradictoria, sino
lógicamente posible)

nes?

¿ Tienen significación operatoria esas funcio-

las.

Equivaldrían a una tautología.

Si, por ejemplo, se dice que si baja el precio del bien X -- suponie_n
Sin significaci6n
operatoria
(No se pueden
comprobar)

do que los precios de los otros bienes, los ingresos y los gustos de los
compradores permanecen constantes -- la cantidad comprada de X por unidad
de tiempo aumentará, se está haciendo una proposición completamente vacía
de contenido empírico: sin significación operatoria.

Para que las proposiciones sean científicas deben ser sintéticas, con signif!
cación operatoria, y objetivas.

el precio baja y la cantidad comprada disminuye.

Porque supongamos que

Si los precios de los -

substitutos o complementos, o los ingresos de los compradores han cambia
do, la proposición no sería aplicable y la proposición no podría rechazarse.
Pero si estas variables no han cambiado, nos veríamos forzados a decir que
"los gustos" -- una variable no medible -- han cambiado.

La proposición -

siempre sería irrechazable, aumentare o disminuyere la cantidad comprada
como una consecuencia de la baja del precio.

Estaríamos ante una teoría

�114

115

desprovista de si9nificación operatoria, ante una tautología.

REFERENCIAS

La teoría keynesiana de la determinación del nivel del ingreso nacional

nos da otro ejemplo.

1. Bridgman, P • W •: The Logic of Modern Physics, The Macmillan Co.,
New York, 1927.

Dos conocidos investigadores de la ciencia econón!!

ca, Friedman, Meiselman, nos dicén que "Un lector de textos de economía m_Q
derna inferiría de ellos que la revolución keynesiana produjo una teoría de la

2 · Friedman, M • Y Meiselman, D.: "Reply to Ando and Modigliani and to
11
DePrano and Mayer , The American Economic Review, Sept. 1965.
3 · Kant, L.: Crítica de la Razón Pura, Ed. Losada, s·.A., Buenos Aires,
1961.

determinación del ingreso cuidadosamente formulada y lógicamente coherente,
que tenía la gran virtud óe utilizar conceptos que tienen equivalentes empíct
cos directos y fácilmente obtenibles.

Podría también inferir, aunque más por

4 • Keynes, John Neville: The Scope and Method of Political Economy, Kelley
and Millman Inc. , New York, 1955.
5 · Samuelson, P.A.: Foundations of Economic Analysis, Harvard University
Press, 1947.

el tono que por afirmaciones explícitas, que la teoría ha sido comprobada por
6 • Ullmo, Jean: La Pensée scientifigue moderne, Flammarion, Paris, 1958.
la evidencia y que ha pasado la comprobación en forma sobresaliente".
la verdad es otra.

Pero

Aplicando el criterio de estabilidad de las funciones enu_!!

ciado más arriba, que para que las funciones teóricas tengan significación operatoria es necesario interpretarlas bajo la hipótesis de que son estables,
creer que la teoría keynesiana ha sido comprobada por la evidencia implica
creer que la función consumo es estable.

Como la función consumo de hecho

no lo es, la teoría keynesiana es empíricamente falsa.

Sería erróneo decir -

que porque la función consumo es inestable la teoría es "formalmente válida,
pero estéril 11 •

Una interpretación así, está suponiendo que las teorías no son

sino un conjunto de relaciones formales que siguen las reglas de la lógica, Y
no un conjunto de hipótesis acerca del comportamiento de la gente.

��Co!'1:la

.1

~ibliotccf!s l

1 t,

��</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Asociación Latino Americana de Libre Comercio</name>
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