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�INDICE

Pág.

LA INDUSTRIAIJZACION Y LA PRO
DUCCION PRIMARIA EN EL CASO

DE MEXICO . . . . • . .

. . . .

• Lle. Miguel Mancera

1

Lle. Eduardo L. Suárez

37

Lle. Moisés González Navarro

57

UN MODELO DE DESARROLLO ECO
NOMICO (MEXICO 1960-1964). ~ . . . . . J. Raúl Hemández Chávez

93

LAS FERIAS DE CHAMPAÑA . . . .
MEXICO: LA REVOLUCION DESE
QUIUBRADA. • • . . • • . . .

EL CONFLlCTO CAPITAIJSMO- CO
MUNISMO ¿MITO O REALlDAD? ••

• Lic. Eduardo L. Suárez

107

LAS BASES IDEOLOGICAS DEL SO
CIALlSMO REVOLUCIONARIO . . •

• Eduardo Bolio Villanueva

115

RESU~N DE UBROS:
DAVID CAPLOVITZ. THE POOR PAY
MORE: CONSUMER PRACTICES OF
LOW-INCOME FAMILlES . . • • • • •

. • • • Lle. Jorge Balán

137

. ,

Caú, ri.: .
~aJrü

�l

1A INDUSTRIALIZACION Y 1A PRODUCCION
PRIMARIA EN EL C - SO DE MEXICO\'

Lle. Miguel Mancera

I. INTRODULCION

Por largo tiempo se ha discutido si los llamados países sub
desarrollados debieran manejar su situación económica a través de
un incremento en la producción y exportación de materias primas, o
por medio de la industrialización. A este respecto, varios eeonomij,
tas de países latinoamericanos y la Comisión Económica para Amén.
ca Latina de las Naciones Unidas (CEPAIJ han formulado una tesis
que parece tener una influencia decisiva sobre el pensamiento de
los responsables de la política económica y sobre la opinión públl
ca, en América Latina.

:oreo -que la pol{tica que se ha seguido en México, de acuerdo,
en ciertas medidas, con los puntos de vista de la CEPAL, tiene una
gran importancia para el bienestar del país, y por lo tanto merece
un examen cuidadoso.

Este trabajo intenta analizar la tesis de la CEPAL, tanto teg_
rica como empíricamente, en referencia con la estructura económica

*Este artículo fue escrito en 1960; ello explica la fecha de algunos
datos . Con base en el mismo, el autor dictó una conferencia en ej,
ta Facultad, el día 1O de marzo del año en curso.

�2

y la experiencia de Mexico. En consecuencia, no pretendo que mi

3

análisis sea necesariamente válido al aplicarse a otros pafses.

De acuerdo con el argumento de la CEPAL, los término

a)

de In

tercambio para los pn,1; ctores de materias primas mur.~H-ran una
De acuerdo con la CEPAL, el desarrollo económico de América

tendencia hacia el det.. .

·ro en el largo plazo. En los aflos

Latina, si se produce r~pidamente, estará acompañ.ado por una dismi

treintas

nución en la participaci~n de la producción primaria en el PNB, en

marios que en la década de 1860 ,· para comprar la misma can

favor de una mayor participaci~n de la Industria, los servicios y el

tidad de productos manufacturados" .

II

se .necesitaba, e11 promedio, 58. 6% más productos pri

.

-

y

La recuperación de los

comercio. Estoy completamente de acuerdo en que ésa será la tenden

términos de intercambio en la postguerra es sólo un movimien

cia; no veo por qué los pafses latinoamericanos hayan de permanecer

to cíclico, y la tendencia descendente ha aparecido de nuevo,

.

..

por tiempo indefinido como productores de materias primas exclusiv.ªmente. Sin embargo, aunque la CEPAL y el suscrito coincidimos en

Los Drs. Prebisch y Singer explican esta situaci~n, por lo m§.

la estructura que la economía de América Latina tendr~ una vez que

nos parcialmente, por los resultados diferentes de los incremen

se desarrollE'", diferimos en lo que se refiere al camino más adecuado

tos en la productividad en los pa1ses industriales,

para lograr esa estructura. Difiero en el an~lisis que la CEPAL hace

y en los países productores d e materi as pri mas, "la periferia" .

sobre algunas de las causas del subdesarrollo y sobre sus remedios.

El progreso tecnol~gico ha sido mucho mayor en las manufacty_

De hecho, creo que si se siguieran algunas de las recomendaciones

ras que en la producci~n primaria, y, por lo tanto, los precios

de la CEPAL, el costo del desarrollo económico sería mayor del nec§.

de las manufacturas, "de acuerdo con los libros de texto", d~

sario.

hieran haber bajado en relaci~n con los precios de las materias

11

el centro",

primas. Sin embargo, esto no ha ocurrido, debido a que la fu~
No quisiera dejar en el lector la impresión de que mi desacuerdo

za de los sindicatos en " e 1 centro" hace que suban los salarios,

con la CEPAL incluye todas sus sugerencias de política econ~mica. El

mientras que la falta de tal fuerza en "la periferia" hace que

desacuerdo se refiere ~nicamente a la tesis presentada en este trabajo,

all! los aumentos en la productividad se traduzcan en precios

la que espero sea una interpretaci~n correcta de los puntos de vista

más bajos.

de ese organismo de las Naciones Unidas .
Las diferentes elasticidades-ingreso de la demanda por import-ª
ciones en el centro y en la periferia refuerzan la tendencia

II . LA TESIS DE LA. CEPAL

1. Las premisas

1./

Prebisch. The economic develooment of Latin America
· ils problems. U. N., 1950 •

ªnd

soro e af

�4

descendente cie los t~rminos de intercambio, y en gran parte eA
plican
. la tendencia
y a los desequilibrios externos en los pa{_ses
latinoamericanos.

De acuerdo con las estimaciones de la CEPAJ..
{11.g reso por persona

la ~lasticidad-ingreso de la demanda de los Estados Unidos por
los productos de la periferia es del orden del O. 66, mientras que
la elasticidad-ingreso de la demanda por importaciones en los pa

y

!ses latinoamericanos es del orden del 1 . 58 . En estas circun.§.

-

Industria m,2
nufacturera.

Actividades de
Ingreso
A exportación
marginal
per-cápita

tanelas, si la tasa de crecimiento en el centro y en la periferia
fuese la misma (de modo que se mantuviese constante la difere.n,

e

Nivel de
D salarios

Nivel de
salarios B

cia entre los niveles de vida), aparecerfa un problema de balan
za de pagos.

,.

l

,•

e)

., 1

La soluci~n que la antigua escuela cl~sica qfrece para este pr.Q
blema no es te alista. Esa solución consiste en reducir los sal.s
rios a un nivel tal que se estimulen las exportaciones y se vuq!
va redituable un mayor número de actividades de sustitución de
importaciones. Pero las reducciones en los salarios monetarios
raras veces son aceptadas, y a~n si lo fuesen ... argumenta el Dr.
Prebisch- tales reducciones son indeseables, porque implican una
transferencia de ingreso real de la "periferia" al "centro", a tra
H

.v~s del deterioro de los t~rminos de intér.cambio. pebisch uti!!
za utiliza un diagrama para aclarar su, argumento.

Hay un excedente de mano de obra representado por OP. Este

y

v
i/

Prebisch. "Commercial Policy in Und. Countries". AEA, Papers and
froceedings. 1959.
ta Cooperaci9n Intemacional en la Pol!tiga de Desarrollo Latinoamericana .
Prebisch. Op. git.

ºL-~-:---:-~L---------J~~~~--P
Actividades de
Industria n@
exportación

nuf acturera.
DIAGRAMA 1

Fuente: Prebisch, Rau,1. American Economic Review, May, 19 59, P. 27 O•

�7

6
excedente puede ser empleado en actividades de exportación

salarios). En cambio, en las actividades de exportaci~n, el in

o en la industria manufacturera. El ingreso per-cápita real

graso marginal per-c~pita se reduce m~s rápidamente que el in

en las actividades de exportación, OA, es igual al ingreso

greso per-cápita, debido a que quienes se benefician de los

per-cápita real en las actividades industriales, PC. Los

ª-ª

precios más bajos son los extranjeros. Por tanto, la soluci~n

!arios reales, OB y PD, también son iguales. AB y CD repr_!!

clásica implica una transferencia de ingreso real al exterior, lo

sentan los beneficios, que se suponen constantes a cualquier

cual la hace inconveniente.

-

nivel de producción
para no complicar el argumento. La deman
.
da por los productos de
no es pei :: 3Ctamente .elá-ª.
. exportación
.
.

d)

Hay una versi~.n posterior de la soluci~n cl~sica que consiste

tica y, en consecuencia, a medida que se venden más bienes,

en la depreciaci~n de la tasa de cambie\, por virtud de la cual

su precio declina.

se estimulan las actividades de exportación, y las de sustitucién
de importaciones. Se reconoce que esta proposici~n tiene por lo

-

I'

Bajo estos supuestos, la respuesta de la escuela clásica
se
.

menos la ventaja de ser realista, pues mientras que las reduccio

ría: Déjese que los salarios disminuyan a lo largo de las Cl!r

nes de salarios monetarios son difíciles o imposibles de llevarse

vas BN y DN, qµe representan los niveles de salarios a los

a efecto en la práctica, la depreciación de la tasa de cambio pu.§

cuales resultan redituables las expansiones sucesivas tanto de

de hacerse y de hecho se hace en el mundo real, Pero, fundame.n

las actividades de exportactón, como de las actividades indu.§.

talmente, ambos ajustes implican la misma cosa: una ~educción

triales, y hay un punto, N, en el que toda la mano de obra

de los salarios expresados en mon~da extranjera, y, por lo tanto,

excedente se absorberá y el PNB real se hará máximo.

una transferencia de ingreso real al exterior.

Ei

Dr. Prebisch dice que ~sta no es una solución ~ptima para

e)

Los precios de muchos productos primarios están sujetos a fue..r.

los pafses subdesarrollados. En las actividades industriales el

tes fluctuaciones cíclicas, y los efectos de éstas sobre los in

ingreso per-cápita y el ingreso marginal per-cápita son iguales

gresos de los productores no se compensan por movimientos

para la economía en conjunto, porque, al aumE;lltar la produ.9.

opuestos en los volúmenes que se comercian; de este modo, el

ci~n, los menores ingresos monetarios se compensan con pr_!!

ingreso de los productores de materias primas, aparte de ser ba

cios más bajos de los artículos que se producían desde antes

jo, sufre inconvenientes variaciones periódicas.

•,

de que se operara la reducción en los salarios (se explican
los precios m~s bajos de esos art{culos por la reducción en
sus costos nominales lograda a trav~s de la disminución de

f)

En virtud de que la introducción de t~cnicas modernas en la prQ
ducción de materias primas en muchos casos ahorra trabajo, se

�9

8

deja sin empleo a trabajadores previamente ocupados, con lo

Óptimo" del Dr. Prebisch, G:

que se produce un excedente de mano de obra, o se agranda
a)

el que ya existía.

El ingreso adicional total se convierte en AOPCF, superficie m-ª
yor a la correspondiente al ingreso adicional total que se obti,g

g)

Excepto en el caso de que los países periféricos. sigan una PQ

ne con la solución clásica, AOPCMH. La diferencia entre los

lítica autárquica de comercio exterior, tales países juegan un

dos ingresos se muestra en la superficie sombreada FHM. El

papel pasivo en la determinación del volumen del comercio in

país evita que esta diferencia se transfiera al exterior.

)

ternacional. Este es una función del crecimiento del ingreso en
los países industriales, y de la elasticidad-ingreso de la dema.n

;

da de estos por los productos de

II

b)

y

La proporción del PNB representada por el comercio internacional
disminuye y, por lo tanto, la economía del país sufre menos por

la perifieria".

las fluctuaciones cíclicas en el precio de los productos primarios.
2 • La conclusión
c)

El excedente de mano de obra es absorbido sin que se deterioren
excesivamente los términos de intercambio.

La solución que la CEPAL sugiere para la intrincada situación de

los países de América Latina es la protección de ·1as actividades indu_!
triales, en la medida en que sea necesaria para igualar el ingreso mé![

d)

El volumen del comercio mundial permanece igual y sólo cambia

ginal en esas actividades con el ingreso marginal en las actividades -

su composición; los países subdesarrollados importan menos PrQ

de exportación. En términos del diagrama del Dr. Prebisch, esto sigq!

duetos manufacturados de consumo y más equipo.

fica que las actividades industriales deben extenderse hasta PG, mie.n
tras que el crecimiento de las actividades de exportación debe limita¡_
se a 0G. Para obtener esta estructura de la economía, debe otorgarse

e)

La tendencia hacia los desequilibrios externos se corrige o por

lo menos disminuye.

alguna protección a las actividades industriales, ya que, sin ella, en
el punto G las actividades de exportación pueden pagar salarios como

III. EVALUACION DE LA TESIS

GL, mientras que las actividades industriales sólo pueden pagar GK.
La evaluación de la tesis de la CEPAL requiere un examen de

Las siguientes virtudes se atribuyen a una política de protecci6n

la validez de las premisas en que se basa. El resultado de este ex-ª.

que se lleva a efecto en la medida necesaria para alcanzar el "punto

men indicará si la conclusión puede ser aceptada o debe ser rechazada.

Y

1. ,Los términos de intercambio.

CEPAL. Op,

cit.,

p. p. 68 y 130 ·

�11

10

Muchos factores hacen dif[cil obtener conclusiones de los d-ª

La opinión del Dr. Prebisch sobre el deterioro de los términos
de intercambio para los países subdesarrollados se apoya en un estu
dio de las

tf aciones

Unidas en el que se utilizaron datos de Inglate

rra. En la gráfica que sigue, se reproduce la representación de tales

tos de los términos de intercambio d e I ng1a t erra, y d e las estad[sti
cas de términos de intercambio en general.

Ensegu1'd a se 11 stan al

gunos de esos factores:

y

datos hecha por Morgan.
a)

Las correcciones por mejoras en la calidad son raras e incom
platas. No hay duda de que las manufactura_s han experimenta

140
~

,,

130

1\

,' '· '

1
1
1

\

1

110

~

1

1

1 \ f \¡

I

I

,,

90

,,

11

,,

80 .

1

1

70
1

\

-1\

1

1

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1

1"
1

1

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,.,

•

J

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\

"

1

table a este respecto:

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·..:,\

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'

1

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1

1,-

1

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1

'

' ;J,'
•

,, t

1I

...

,1, " *,''

''

,' ""

Esto significa que cuando las má
.,..

travé_s de los años- se dice que el precio unitario ha aumenta

1

I

"Los [ndices de valor unitario de la

quinas se hacen m~s ligeras y m~s eficientes -como sucede a

1 1

1

-

dos, divididos por el peso.

1

~\
"··,... --

/

V

maquinaria representan en su mayor parte los valores declar_g_

I

1

I

1

f

1

50

'1

,

\
\

,-

.,

\
t

f

100

60

\

.

"'

1\

f'

•

120

do un gran cambio en su calidad,. ·Haberler cita un ejemplo no

1/

do, cuando en realidad ha bajado".

''

'

1•

\

•

Igualmente, debiera tomarse en cuenta que en perfodos largos,

.l

"

digamos de un siglo, el surtido de manufacturas que se ofrecen
al consumidor cambia enormemente, de manera que es muy difí

~ 1

'V,

cil apreciar las verdaderas variaciones de los precios.

40 1

t

1800 10

20

30

40

50

60

70

80

90 1900 10

20

30

40

50

b)

Los datos de Inglaterra se compilaron sobre la base de los pr_g_
cios de las exportaciones e importaciones inglesas en lo::. puerr,

* No datos
Términos de Intercambio entre productos primarios y manufacturados 1801-1953.
Datos de Inglaterra.
Fuente: Morgan, Theodore. "The long-run terms of trade between agriculture-and
manufacturing". Economic Development and Cultural Chanq'¼ Vol. VIII, No. 1,
October, 1959.

tos británicos, lo que implica que lds costos de transporte fu_g
ra de Inglaterra constituyeron una parte del precio de las impor
taciones, pero no de las exportaciones . La impresiontante red u'=
ció_n en los costos de transporte que sigui~ a la aparición de lo::;
canales, ferrocarriles, buques de vapor, caminos y camiones,

W Morgan.

"The long run terms of trade between agriculture and ma
nufacturing". EDCC, October, 1959.

V

Review of Economic Studies, 1958·, p. 5.

�... 2

tendieron asf a deteriorar los té_rminos de intercambio para los
pafses subdesarrollados, de acuerdo con las estadísticas britá
nicas; pero esto no significa que los t~rminos de intercambio

las actividades industriales en relación con el precio de las mi.§.
mas. Las estadísticas de los términos de intercambio, y las pro
yecciones de tendencias, no proveen por sí solas toda la inform~

para tales pafses se hayan deteriorado necesariamente. Se ha

ción necesaria para determinar la estructura económica cuya ado11

estimado que en 1840 los costos de transporte representaba en

ción sea más conveniente para un país.

tre el 30 y el 70% del comercio mundial, mientras que justo
antes de la segunda guerra mundial esa proporción había baja

Además, si hubiese existido en el pasado una tendencia bien defirl!

y

do al 10%.

da al deterioro de los términos de intercambio, no se puede estar
seguro de que haya de continuar en el futuro, a menos que la hipó

c)

Se pueden derivar conclusiones contrarias del mismo conjunto de
datos, dependiendo de los años que se escojan. Si el año de

tesis que explique los hechos observados aparezca adecuada para
e~plicar los subsecuentes, o a menos que haya alguna otra hipóte

1800 se compara con el de 1950, se podrfa argumentar -contra
lo que dice el Dr. Prebisch- que se ha producido un mejoramien

sis acerca de los eventos futuros que permita prever la continuación
de la tendencia. Examinemos en primer término la explicación del p~

to en los términos de intercambio, o bien, si se consideran inad

s ado. ¿ Es :;:&gt;osible que la diferencia en la fuerza negociadora de los

rnisibles las comparaciones entre años tan distantes, se podría

sindicatos en el centro y en la periferia pueda cambiar los términos

señalar que, durante los Últimos veinte años mostrados en la ctg

de intercambio? Es cierto que los términos de intercambio de un bien

va, se advierte una mejorfa en los t~rminos de intercambio. Tan

particular que se venda al exterior, cuya demanda sea muy inelástica,

to si se escoge un per{odo más largo, corno si se escoge un pe

pueden mejorar sustancialmente a través de la acción conjunta de los

ríodo más corto que el elegido por el Dr. Prebisch, se obtienen

sindicatos que intervienen en su producción, del mismo modo que pue

conclusiones contrarias a la suya.

den mejorar, digamos, por la imposición de un impuesto a la exporta
ción. Pero, cuando nos ocupamos de los términos de intercambio ,...,,

d)

Y

Suponiendo que estas estadísticas no sufrieran de las deficiE:ncias

general, no resulta aplicable el razonamiento interior. Si rest1 ltara

mencionadas, y suponiendo también que las mismas revelaron

aplicable, sería ciertamente muy fácil para la periferia corrc½ tr

C.Q.

S'J

sJ

rrectamente una tendencia al deterioro de los términos de intercam

tuación adversa por el establecimiento de impuestos a la exportación

bio, no se podría deducir de ello que los productores de materias

que compensaran la debilidad de sus sindicatos. ¿Por qué no se ha

primas estarfan en una posici~n más ventajosa si produjesen manu

hecho esto? Una poslble explicación es que un país de la periferia

facturas. El costo de oportunidad de la producci~n primaria, en

se mostraría ren,uente a firmar un acuerdo internacional para imponer

relación con su precio todavía puede ser menor que el costo de

impuestos a la exportación, o elevar los existentes, por temor

Morgan, Op. cit.

d

qu o

las otras partes contratantes no cumplieran el acuerdo, o por el t.§.

�mor a que surgieran nuevos competidores que tomaran parte del mer
cado. Si es difícil para los gobiernos celebrar un acuerdo de tipo
monopólico, ¿ Podemos esperar que tal cosa resulta más fácil para

Resumiendo lo dicho, me inclino a pensar que de la observación de
las tendencias de largo plazo que muestran las estadísticas de los
-términos de intercambio no se puede obtener un consejo muy claro

los sindicatos de diferentes países?
para la formulación de la política económica. Obsérvese, por ejem
plo, que el desarrollo económico de Inglaterra, Estados Unidos, Aus
Más bien creo que si los sindicatos de un país obtienen salarios más altos, que no corresponden a incrementos en la productividad,
mientras que en el resto del mundo los salarios permanecen constan
tes, ese país perderá clientes, o su tasa de cambio se depreciará .
Paradójicamente, es en la mayoría de los países de América Latina,

tralla y Canadá, tuvo un gran auge precisamente cuando estos países
aumentaron sus actividades de exportación, no obstante que, de acu~
do con las estadísticas, estaban enfrentando una clarísima tendencia
al deterioro de sus términos de intercambio (Inglaterra en la primera
mitad del siglo XIX y los otros en la segunda mitad del mismo siglo).

Y no en los centros industriales, donde las tasas de cambio se han

depreciado y los salarios monetarios han aumentado más.
Tampoco debiera olvidarse que si bien es cierto que la expansión de
las exportaciones de productos primarios están expuestas al riesgo de
Supongamos, con el Dr. Prebisch, que los aumentos en la producti
vidad de las industrias de exportación de América Latina conducen a
I'

precios más bajos de las materias primas, dejando los salarios mon_g
tarios al mismo nivel, mientras que los descubrimientos tecnológicos
en el centro conducen a salarios monetarios y reales más altos, sin
modificación en el precio de las manufacturas. Me parece que

precios descendentes, también lo es que las empresas manufactureras
están expuestas al riesgo de la obsolescencia del capital, tan frecuen.
te ahora. Se podría argumentar que la protección alivia la situación de
una empresa cuyo capital se vuelve

obsoleto, pero es claro que el

país que otorgara protección en esas circunstancias se negaría a sí
mismo los beneficios de una tecnología mejor.

Prebisch tiene razón al señalar la influencia de una de las fuerzas
en acción, o sea el impacto de la productividad sobre el precio de
las materias primas; pero, por otra parte, no considera que el ma¡or
ingreso real en los países industriales desplazará hacia la derecha
la curva de demanda por productos primarios, tanto alimentos,

como

materias primas que se usan en las incrementadas actividades indu.§.
triales. Así pues, hay dos fuerzas opuestas que afectan el precio de
los productos primarios, y no tenemos elementos de juicio para deter
minar cuál de ellas va a preponderar.

Puesto que la discusión sobre las tendencias de largo plazo de los
términos de intercambio entre la producción primaria y las rr , nufactu
ras es en su mayor parte estéril, parece claro que una acción más
fructífera que podrían seguir quienes hacen la política económica con
sistiría en el examen de la demanda, la oferta, y los costos de pro
ducción potenciales de cada bien individual, y sobre esas bas2s de
cidir lo que se ha de producir, independientemente de que el artículo
sea una manufactura o un producto primario. Por supuesto, los estu
dios sobre demanda, oferta y costos no deben ser superficiales; se

�En el cuadro anterior se puede identificar una tendencia adversa
deben tomar en cuenta los movimientos de largo plazo de la demanda

en los términos de intercambio. Sorprendentemente, de acuerdo con los

'

y

las medidas tomadas por los competidores' la introducción de la inv~

datos de la CEPAL,

sión, las economías de escala y otros criterios de inversión.

deterioro de los términos de intercambio fueron las manufacturas. El

los productos de México que contribuyen más al

período 194 5-19 55, los t~rminos de intercambio de las manufacturas ba
Conviene decir una Última palabra acerca de la experiencia
Desafortunadamente, las estadísticas disponibles

mexicana •.

no cubren un período

muy largo; sin embargo, resultan interesantes.

jaron de 167 a 88, mie ntras que los términos de intercambio de los prQ
duetos agrícolas bajaron únicamente de 114 a 83, y los de los minera
les mejoraron de 68 a 115. ¡ Ciertamente serfa arriesgado basar un pro
grama de desarrollo en las tendencias mostradas por las estadísticas

MEXICO: Indices de la relación de precios del intercambio. 1945-55

de términos de intercambio globales!

(1950 = 100)

Años

Productos agro
pecuarios de:- Productos Productos ma
la pesca y fo minerales nufacturados
restales.
-

Hasta ahora hemos considerado las tendencias pasadas de los t~r
Total

minos de intercambio. En la siguiente sección examinaremos la tesis
formulada por la CEPAL para justificar la extrapolación de la tendencia

1945
1946
1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955

11

114
98
96
103
82
100
97
98
87
90
83

68
71
96
109
112
100
124
130
103
116
115

al deterioro de dichos términos.

167
169
139
149
123
100
98
98
109
93
88

104
104
101
112
96
100
106
107
93
99
91

2. La elasticidad-ingreso de la demanda por importacio:pes en el centro
y en la periferia.

Me parece que es muy diffcil encontrar estadísticamente el valor

(Porcientos)
Incremento eri
tre 1945 y

1955.

de la elasticidad ingreso de la demanda por importaciones, debido a

-27.2

69.1

-47.7

-12.3

que el monto de las importaciones se determina por varios factores , y
no sólo por el ingreso.

Fuente:

CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo económico
latinoamericano. El caso de México. 1957. Vol. I, cuadro
I-4. Pág. 20.

a)

y
L

La elasticidad-ingreso de la demanda por importaciones en México.

CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo econ9mico Latinoamericano. El caso de México, 1957 .

�En su estudio del caso de M~xico,

19

1º/

la CEPAL presenta un aná

tasas. De esta manera, la influencia del precio sobre las impor

lisis de correlació.n que refleja una elastici.dad ingreso crecien

taciones se elimina o se reduce, puesto que los per{odos en que

te de la demanda de importaciones, a medida que aumenta la

la tasa de cambio est~ sobrevaluada, durante los cuales las im

tasa de crecimiento del PNB.

portaciones tienden a aumentar debido al efecto de los precios,
se compensan con los perfodos en los que la tasa de cambio e_[

Me parece que este an~lisis es obj etable por varias razones.

t~ sub-valuada, en que las importaciones tienden a decrecer de

Calculando el coeficiente de correlació.n entre las tasas de ª..!:!

bido a su alto precio en moneda dom~stica. Este enfoque resulta

mento de los precios y las tasas de crecimiento de las importa

adecuado, siempre que el nivel medio de las reservas intemaciQ

clones, descubrimos que es ligeramente mayor (. 77) que el

nales del pafs sea aproximadamente igual en el primero y en el

JJ.I

CQ

eficiente de correlación entre las tasas de crecimiento del ingr_g

Último· año del perfodo considerado. De otra manera, la tasa

so y las de incremento de las importaciones que encuentra la

tasas de cambio estuvieron sobrevaluadas en conjunto (si las re

CEPAL para los mismos años (. 73}.

servas disminuyeron), o sub-valuadas (si las reservas aumenta

que el valor de las importaciones dependen exclusivamente del

ron).

w ¿Podemos entonces suponer

0

monto del ingreso o debiéramos tornar también en cuenta la in
fluencia de los precios? Si optamos por incluir el efecto de los

Siguiendo el procedimiento anterior, en el caso de México encon

precios sobre las importaciones, procedimiento que me parece es

tré que la tasa m~dia anual de crecimiento de las importaciones,

el correcto, ya no podemos aceptar el análisis de la CEPAL, b-ª

en términos reales, en el período 1948-1958, fue 3. 3, mientras

sado en las elasticidades-ingreso exclusivamente.

que la tasa media anual de crecimiento del PNB, en t~rminos re-ª
les, fue 5. 3 . . La relación de los dos promedios es . 62. Esta re

Un enfoque más adecuado al problema de estimar la elasticidad-

lación podría ser ligeramente mayor si las reservas del Banco de

ingreso de la demanda de importaciones, consi~te en encontrar

México no hubiesen aumentado en 245 millones de dólares, de

las tas as medias anuales de crecimiento del PNB y de las irnpo_r

1948 a 1958.

taciones en un .período suficientemente largo, y relacionar tales
Suponiendo que de alguna manera pudi~semos encontrar una cifra

1.Q/
l!f

W

CEPAL. Op. cit.
~
Calculado con base en los datos del Boletín Económico de America
Latina, volumen N, No. Z; y Banco de México, Informe 1959.
Período 1945-1955, con excepción de 1946 en que se realizaron al
gunas importaciones diferidas; y 1948, 1949 y 1954, que fueron -ª
ños de devaluación.

que no mostrase ninguna influencia de precios, todavía no podrfa
mo 9 conocer la verdadera elasticidad-ingreso de la demanda por
importaciones. Esto se debe a que el. incremento de las importa
clones no se determina solamente por incrementos en el ingreso

�en los precios, sino también por otros factores, tales como

i·or último, podemos mencionar los controles al comercio intern-ª

las decisiones monetarias y fiscales, los préstamos de institu

cional como otro factor, distinto del ingreso, que afecta el volu

ciones internacionales, y el control del comercio exterior,

men de las importaciones. Ciertamente, estos controles no pu_!:!

y

den ignorarse en México, donde un grán número de productos
La política monetaria y fiscal de las autoridades puede modificar

0.§.

tá sujeto a aranceles y/o permisos de importación.

las importaciones generadas por un ingreso dado, por ejemplo,

'

cuando hace que la participación de la inversión en el PNB ª.!!.

Recapitulando, podemos concluir que los valores encontrados por

mente a costa del consumo, ya que es probable que los gastos

la CEPAL para la elasticidad-ingreso de la demanda por import,s

de inversión tengan un contenido de importación mayor que los

ciones son simplemente relaciones entre incrementos porcentuales

gastos de consumo.

en el PNB, que no deben identificarse con la verdadera elastici

1

dad-ingreso de la demanda por importaciones, puesto que los num,!:!

11

L:&gt;s préstamos internacionales son un determinante importante del

radores de esas relaciones no están influenciados solamente por

nivel de las importaciones, Si, por ejemplo, el EXIMBANK hace

el ingreso, sino también por otros factores, o sea los precios, la

un préstamo de 100 millones de dólares a una empresa mexicana

importancia relatlva de la inversión y el consumo, los préstamos

para que compre equipo en los Estados Unidos, las importaciones

internacionales, y los controles al comercio exterior. Mi concly

de México aumentan en 100 millones de dólares, pero este aumen

sión es que desafortunadamente no hay evidencia en cuanto al v-ª

to difícilmente se puede considerar como una función del ingreso

lor de la elasticidad... ingreso de la demanda por importaciones en

de México; más bien, es una función del resultado de ciertas ne

México.

gociaciones llevadas a buen término. Asimismo, si se realizan al
gunos gastos domésticos para instalar el equipo, aumentando de

b)

La elasticidad ingreso de la demanda de imp2,rtaciones en el cen-

W que

este modo el ingreso nacional, debiéramos considerar tales gastos

tro. Se ha señalado

como una función del resultado del préstamo, y no a la inversa,

de los países industriales, procedentes de América Latina, han a.Y

México ha recibido muchos préstamos del tipo del escrito,

mentado a una tasa menor que la tasa de incremento del PNB de

que

en los últimos años las importaciones

han tendido a aumentar las importaciones, y a elevar la relacién

esos países. De 1950 a 1957, por ejemplo, el PNB de los Esta

entre el incremento porcentual de las importaciones Y el incremen

dos Unidos, medido en dólares corrientes, aument~ en 52%, mie,n

to porcentual del PNB, relación que no debe llamarse elasticidad-

tras que sus importaciones de América Latina aumentaron Únicamen

inareso de la demanda, puesto que, como hemos visto no refleja
"'

una re lación funcional pura.

.W

CEPAL, Estudio económico de América Latina. 1957, p. 18.

�de que las importaciones futuras de los centros industriales,

te en 29%. La CEPAL proporciona varias explicaciones respecto

provenientes de América Latina, no e.s tarán condicionados Úni

de este fenómeno: a) ha disminuído el insumo de combustibles

camente por la demanda de productos primarios que ejercen los

Y materias primas por unidad de manufactura; b) las actividades

centros industriales, sino también por su oferta. Durante el úl

agrícolas en Estados Unidos han recibido más protección; c) las

timo año, la producción de ciertas materi as primas en los Esta

materias primas tradicionales se enfrentan a la competencia de

dos Unidos ha sido menor que .s u demanda, y la diferencia se

los productos sint~ticos; d) el crecimiento de la demanda de ali

ha cubierto por importaciones crecientes.

w

mentos no sigue el paso del crecimiento del ingreso.

Con base en esta ex

-

periencia, Aubrey ha estimado que en los años venideros las

importaciones de productos primarios en los Estados Unidos, en

Examinemos en qué medida es probable que estas tendencias con

w

¡,
,¡

tinúen en el futuro. Como hace notar Aubrey,

11

-

dólares de valor constante aum-:Hcarán en 3½ a 4% anualmente,

el desplazamien

lo que implica que la prbbable elasticidad-ingreso de la dema.n

to tecnológico se menciona a menudo como una cuasa de menQ

da por importaciones y el ingreso aumentará, invirtiéndose la

res importaciones, pero este argumento se puede exagerar, ya que

tendencia anterior.

el cambio tecnológico no necesariamente sustituye importaciones,
como sucedió en el caso de la seda y del hule natural, en gran

Es interesante el hecho de que, de acuerdo con la CEPAL, se

medida bajo la influencia de la escasez de tiempos de guerra.

espera que las exportaciones de México, en términos reales

Por ejemplo, el empleo del aluminio en vez del acero puede sig

crezw a una tasa media anual de 3. 7%, en la década 1955-

nificar un aumento en las importaciones, y lo mismo se puede de
cir de la tendencia hacia el empleo de aleaciones de acero".

1965, la cual se aproxima a la estimación de Aubrey I y es ma
-

La

yor que la futura tasa probable de crecimiento del ingreso de

CEPAL y el GATT también han expresado una opinión optimista en

los Estados Unidos .

relación con la demanda futura de metales y combustibles.

Del examen de la elasticidad-ingreso de la demanda por importa

La demanda de productos agrícolas parece encontrarse en una si
tuación menos favorable, puesto que la propensión media al con
sumo de alimentos disminuye a medida que aumenta el ingreso.

I

clones en México, y de las exportaciones probables en el futuro,

no

podemos concluir, como lo hace la CEPAL, que necesariamente habrán
de presentarse desequilibrios externos, aún en el caso de que la tasa

Sin embargo, hay que hacer una observación muy importante , la

W

Aubrey. 11 lDng term future of U. S . Imports and its implications
for primary producing countries 11 • N.A, Papers and Proceedings
195 5.
'

de crecimiento del PNB de México continúe siendo del orden del 5%.

W
W

Aubrey. Op . cit.
CEPAL, El desequilibrio externo en el desarrollo económico Latinoamericano, El caso de México. Vol. l.

�por bienes y servicios. Esto estimula la inversi~n en otras industrias
Finalmente, cabe notar que un pafs no tiene por- qu~ seguir una
y, a su vez, esta inversión aumenta el ingreso nacional y vuelve r~

política de limitar el desarrollo de sus industrias de exportación a la
dituable el establecimiento de nuevas industrias. Si en este punto
del crecimiento de las importaciones de sus clientes. Tal vez sea po
empieza a decrecer el sector exportador tradicional -lo que, por cieL
si ble aumentar la participación de ese país en el mercado, y, en ese
to, no es probable que suceda de la noche a la mañana- los factores
caso, sería absurdo desaprovechar la oportunidad. Países muy prÓsp_g
desocupados encontrar~n ocupaci~n en las industrias que se estable~
ros, como Alemania, lo han visto así, y también podemos mencionar
can en respuesta al estímulo que el "crecimiento desbalanceado" de la
que el notable desarrollo de México en los años de la postguerra se
vida real ofrece continuamente en los países en desarrollo.
ha debido,
1

1

en gran parte, al incremento anual de sus exportaciones

111

en un 7.8% en términos reales, de 1945 a 1955.

Creo que la mayor
Conviene mencionar que el notable efecto multiplicador que han

parte de los países subdesarrollados tienen, durante algún período, la
tenido las exportacion'"' s mexicanas se ha debido a ciertas caracterís
posibilidad de aumentar sustancialmente algunas exportaciones, Y que,
ticas de algunas de las principales de esas exportad.enes. Las empre
si aprovechan la oportunidad, pueden romper el círculo vicioso del e§.
sas productoras no han sido apéndices de las economías de los centros
tancamiento.

Aún si las exportaciones disminuyen después, el país
industriales, stno que ha sido propiedad de mexicanos y operadas por

ya habrá "despegado", y el estancamiento no volverá necesariamente .
ellos mismos. Tal es el caso de la industria textil, que prosperó du
Creo que. este es el caso de México; su desarrol~o ha sido grandemen
rante la guerra, así como del cultivo del café y del algodón en la
te estimulado por las actividades de exportación a partir de la segun
postguerra. La reforma agraria de los años treintas hizo posible que
da guerra mundial, y el florecimiento de tales actividades ha creado
muchos agricultores y pequeños propietarios agrícolas se beneficiaran,
un mercado para otras que se han iniciado. Paradójicamente, la expan
no sólo de la retribución de su trabajo sino también de la renta de la
sión de las exportaciones produce la diversificación de la estructura
tierra.
económica, y no a la inversa. Si algunas exportaciones mexicanas se
enfrentaran ahora a una situación difícil, resultaría más fácil para el
mercado interno, ya ampliado, ofrecer oportunidades para absorber le s
3. La transferencia del ingre so real de la "periferia" al "centro".
factores desocupados por las industrias de exportación que declinaran.
Por así decirlo, hay un tipo de desarrollo a la manera Hirschm2.n: la
Como antes se dijo, el Dr. Prebisch ha sostenido la opinión de
·
aumenta el ingreso de quiene -~ 8stán
expansión de las exportaciones
que si "la periferia" adopta los remedios para la desocupación de los
ocupados en las actividades de exportación, así como su d emanda
economistas clásico~, en cualquiera de sus dos versiones: reducción

11.I

de salarios o devaluación de la tasa de cambio, habrá una transferen.
CEPAL, El deseguilibrio ext~rno en e l d esarro11o económico Latinoamericano. El caso de Mexico. Vol. 1 .

cia de ingreso real hacia los países industriales Y de que esta tran.§.

�26

27
estoy seguro de que la expansi~n de las actividades de exportación,
ferencia podrfa evitarse si, en vez de seguir el consejo clásico se
hacia la derecha del punto O, y de la de las actividades industri-ª
diese protección a las actividades industriales_ De acuerdo con el

les. hacia la izquierda del punto P, puedan desarrollarse simu-ltáne-ª

Dr .Prebisch, el ingreso real que se podrfa ganar con la protección
mente- en todos los casos a través de la absorción de mano de obra
es igual al área sombreada, FMH, en su diagrama.
excedente.
ME:: parec:e que el Dr. Prebisch no considera un cambio import~

Es muy probable que la expansión de una de esas actividades

te que se produciría en la economía como consecuencia de su proposi
se haga a costa de la otra (por lo menos en el corto plazo). Esto es
ción: en virtud de que la protección eleva los salarios monetarios por
encima del nivel que tendrfan en la solución clásica (GL en vez de
JN}, el precio de todos los productos industriales serfa mayor bajo el

así porque el trabajo calificado, y el talento directivo son escasos;
y porque e 1 trabajo no calificado, del que ciertamente hay exceden
tes, no es un sustituto perfecto de aquellos tipos de trabajo. Es por

proteccionismo que bajo la solución clásica. Por supuesto, este ay
ello que el desempleo ha sobrevivido a las devaluaciones Y a una pro
mento de precios implica una pérdida de ingreso real. ¿Será esta pér
tección en constante aumento, tanto en México como en otros países •
dida mayor o menor que el área sombreada FMH? El diagrama no lo
establece, de manera que no podemos estar seguros de que el "Óptimo
Siendo esta la causa básica del desempleo es muy probable que
del Dr .. Prebisch" sea mejor que el "Óptimo clásico".
una política de protección que intente remediarlo no sólo fracase, si
no que tienda a exagerarse. Las empresas · que reciben protección pa
Se puede decir algo más acerca del di'agrama. Las llamadas acti
ra poderse establecer, no sólo ocuparán mano de obra excedente no
vidades de exportación se refieren, en muchos casos, a industrias que
calificada, sino que tomarán trabajo calificado y talento directivo de
producen tanto para el mercado doméstico, como para el mercado intEll:
las empresas ya existentes, ofreciendo salarios m~s elevados • Cuando
nacional. Si esto es así, los compradores domésticos de materias pri
esto ha sucedido, las empresas ya existentes encuentran que,

-3

fin

mas se benefician de los precios decrecientes de éstas cuando se eA
de recuperar sus empleados calificados, tienen que ofrecerles s alador;
pande su producción. Esto significa que la curva de ingreso marginal
aún más altos; pero, para este fin, los precios deben elevarse, Y,
de las llamadas actividades de exportación será menos pronunciada
(por la misma razón que las curvas del ingreso, y del ingreso marg!
nal de las actividades industriales, son iguales}, Y que el área som.
breada FMH será menor, y, por tanto, la supuesta "transferencia de
ingreso real " . Una u'!tima observacio_'n acerca del diagrama es que no

para que los productos se Vend an a precios más elevados, debe ofrQ
cers·e protección a estas empresas que antes no estaban protegidas .
A su vez, las empresas que recibieron protección en primer término,

la necesitarán ahora en mayor escala para aumentar los salarios de
los empleados calificados, Y asl, sucesivamente. .,J Gua_'1 es el resultado

�28

29

de este proceso? una espiral ascendente de precios y de salarios

El total de las exportaciones de mercancfas, de México, ha

-

para el trabajo calificado, mientras que los salarios del trabajo no

experimentado una tendencia creciente a largo plazo, y las desviacio

calificado permanecen a un nivel bajo, . puesto que subsiste la des,2

nes no han sido tan gré:ndes que no se pudieran compensar por una

cupación. Adem~s, se produce una distribución inadecuada de rectg

política anticfolica adecuada. Las exportaciones alcanzaron su punto

sos, debido al traspaso de factores a industrias en las que Uenen

más alto en 1956, con un valor de 807 millones de dólares, y luego

una producth1idad marginal menor.

bajaron a 706 y 709 en los dos años siguientes, como consecuencia
de la Última recesión. La diferencia, de alrededor de 100 millones de

4. Las fluctuaciones en los precios de las materias primas.

dólares en el valor de las exportaciones, entre el auge y la depresión
representa Únicamente alrededor del 1% del PNB en esos años.
No hay duda de que tales fluctuaciones existen, y que son muy
El problema de balanza de pagos causado por las fluctuaciones
pronunciadas. Sin embargo I por s1 mismas no vuelven inconveniente
de las exportaciones mexicanas tampoco es insuperable. Las desvia
la producción de materias primas, mientras ia producción primaria sea
cienes negativas de las exportaciones de su tendencia general, en
más redituable respecto de las actividades alternativas que el país
1952, 1953 y 1954, sumaron 121 millones de dólares; las desviaciQ

puede desarrollar. Por supuesto, debe recono~erse que la inestabilidad
del mercado implica un costo en sí misma, debido a los perjuicios que

nes positivas durante 1955 y 1956, sumaron 172 millones de dólares;
y las desviaciones negativas en 1957, 1958 y 1959, sumaron 175. E.e.
causa a quienes están ocupados en las actividades sujetas a fluctu-ª
to significa que una reserva internacional no mayor de 200 millones
clones, y a la economía, en general.
de dólares debiera bastar por ahora para evitar que las fluctuaciones

w

cíclicas de las exportaciones causaran problemas de tipo de cambio,
Las perturbaciones causadas al conjunto de la economfa por las

en caso de qu_e las importaciones en bienes y servicios no se desvia
fluctuaciones en los precios de las materias primas, se han exagerado
ran de su tendencia en ningún ·año. De hecho, las desviaciones tle
a veces.
las importaciones, de su tendencia general, tienden a ocurr-ir, en los
mismos años y en el mismo sentido que la desviación de las exporta
clones, de manera que menos de 200 millones serían suficientes.

5. El desplazamiento de trabajo por la introducción de técnicas modernas en la producción primaria.

1ª/ Por

supuesto la reserva internacional tiene otros propósitos para
cumplir los cuales se requieren recursos adicionales.

�31

30

5 • El desplazamiento de trabajo por la introducción de técnicas moder-

recibido la atenci~n que merece, y las comunidades rurales han al
canzado en ellos un elevado nivel de vida.

nas en la producción primaria.

Se opina generalmente que para desarrollar la producci~n primaria,
6. La protección en los países subdesarrollados y el volumen del
particularmente la agricultura, deben usarse técnicas modernas, y que,
comercio mundial.
puesto que tales técnicas ahorran trabajo, el desarrollo de la agricult.Y,
ra sólo es conveniente si se acompaña o es · precedido por la industria
La CEPAL ha sostenido que un tipo de protección como la suge
lización que proporcione empleos a quienes sean desplazados de las a_g
rida por el Dr. Prebisch no reduce el comercio mundial, puesto que
tividades agrícolas.
éste es determinado por la tasa de crecimiento de los centros indu.§.

-

Sin embargo, las técnicas
modernas no necesariamente ahorran tra
.
bajo. Los pequeños proyectos de irrigación, rotación de cosechas, obras
contra la erosión, el empleo de fertilizantes y el uso de semillas m~
joradas, implican más trabajo, y no menos. Se tienen informes de que
los resultados de esas técnicas han sido muy satisfactorios y su apli

triales, y la elasticidad-ingreso de su demanda por importaciones.
De acuerdo con la CEPAL, las importaciones que la periferia hace de
los centros industriales no disminuye como consecuencia de la protección; simplemente cambia su composición, es decir, se importan
más máquinas y menos bienes de consumo .

cación debiera ser particularmente atractiva para los países subdesaITQ
Hados por las siguientes razones: a) requieren relativamente poco capJ
tal; b) este capital puede producirse domésticamente en una alta propo_r

mundii.al, no veo clar-ament1e · si 'Se refiere ,ai vo[ll!li11mJem

c0&gt;

,a!l valor. Pu~

de ser que ·el valor del comercio mundia[ no se a[ttrere ¡p&gt;or la ¡protec

ción; c) el increme.nto de la producción agrícola significa un ingreso

ción,, pe_ro ¡me parece que el v0lumem · nooesari,arnamttre :s(e

mayor para la numerosa población rural, lo que a su vez implica un
mercado más amplio para la industria, y la posibilidad de lograr aho
rros mayores; d) los m~todos científicos de producción desarrollan en

reducirá◄

De

acuerdo con el mismo dia(Jrama ,del Dr. P.11ebisah,, Tha ¡pnoduccioo de las
actividades de exportación de fos países ·subde:saillllD!l[),a:oos ser,á menor
bajo la prntección que bajo el Ubre comercio.

la población una actitud de interés hacia la tecnología.

Ciertamente es lamentable que a veces tienda a ser abandonada

-

la causa de la agricultura antes de. que siquiera se ensayen las técni
.
cas modernas. La agricultura ha florecido en los lugares en que ha

Cuando en este contexto la CEPAL hace mrem.ciión d,,el comercio

Es muy difíci[ ·determinar si el v&lt;!l[:mmen
que los países suhdl.esarrollaciios nacen de los

1&lt;!1,e

Tha's .lLmportacioiiles

(aaml1JitOxS

íindustria'l es

disminuye o nó bajo la proteccióm,, puesto que &lt;0iU'rlh&gt;ia la •estructmra

�33
Se dijo antes que, a fin de aceptar o rechazar la proposición

32
de tales importaciones. Lo mejor que se puede hacer por lo que toca

proteccionista de la CEPAL, debieran examinarse las premisas en las

a los aspectos de economía del bienestar de este problema, es com

que se has a. Eso se hizo en el capítulo anterior, y tengo la impr_g

parar la satisfacción que proporcionan las importaciones bajo el libre

sión de que los argumentos utilizados por la CEPAL para justificar

comercio con la que dan las importaciones bajo el proteccionismo.

el proteccionismo no son enteramente satisfactorios.

Hay una evidencia apriori de que la comunidad prefiere las importacio
nes bajo el libre comercio a las importaciones bajo la protección; de
otro modo, estas últimas se habrían producido .espontáneamente.

Los

En virtud de que no se aceptan las opini(?nes de la CEPAL, en
lo que se refiere a las medidas que México debiera adoptar para la

proteccionistas contestarían que no es necesario considerar en primer

mejor promoción de su desarrollo económico, me siento obligado a su

término los deseos de los consumidores, puesto que el crecimiento ecQ

gerir algunas recomendaciones . Creo que la tas a de cambio debe man

nómico debe tener prioridad. En efecto esto puede ser así, pero enton.

tenerse a niveles que permitan ajustarse a la que -en palabras del

ces la política a seguir consiste en restringir el consumo de bienes Y

Dr. Prebisch- es la versión moderna de la solución clásica. Es decir,

servicios superfluos, independientemente de que su origen sea extran.

el nivel de los salarios, en términos de moneda extranjera, debe ser

jero

O

doméstico. De acuerdo con esta política, debieran imponerse

tal que el excedente de mano de obra, que pueda ocuparse, sea

ab

aranceles a ciertos bienes, pero .e sos aran ce1es no tendrían un propó

sorbido en las actividades de exportación y de sustitución de importa

de evitar el consumo no necesario. Y para
sito proteccionista, Sino el

ciones que sean redituables a ese nivel de salarios.

_que esta política fuera Consis tente debieran establecerse también im
ienes de lujo producidos domésticamente.
puestos al consumo d e los b
o mucha congruencia en la restricción de la
Por ejemplo, no encuentr
de lujo, sobre la base de que los recursos
importación de automóviles
de que dispone e 1 paÍ s en

divisas extranjeras deben utilizarse para prQ

mover el desarrollo económico' mientras que al mismo tiempo se permi
as lujosas, lo que implica la utilización
te la construcción de residenci
las
de estructuras de acero Y de cemento, que tanto se necesitan en
ue, en última instancia, lo que debe ecQ
obras públicas. Me parece q
nomizarse son los factores

de la producción, más que las divisas e~

Al examinar el diagrama del Dr. Prebisch concluimos que no da
elementos para afirmar que la solución cl~sica es mejor que la del Dr.
Prebisch, o a la inversa. Sin embargo, puede suponerse que la solu
ción clásica es preferible porque, a pesar de las imperfecciones de la
incompetencia -que, de paso, se podrían reducir- el mecanismo de
})recios es un sistema de asignación de recursos para el que, hasta
ahora., no veo un sustituto satisfactorio, con tal de que no se peraj
ta a los inevitables monopolios y oligopolios operar en forma antiso
cial.

tranjeras.
Por medio del tipo de interferencia en el mecanismo de precios
IV. CONCLUSION

�35

34

se produciría porque fuera deseable en s~ mismo, sino porque, a medi

que sugiere la CEPAL, se transfieren factores a ocupaciones en las
que su productividad marginal es menor que antes, y por lo ·tanto se

da que el ingreso creciera, se volverían económicas y atractivas para
los inversionistas nuevas activi~ades industriales que requieren una

· reduce el producto total.

cierta dimensión mínima del mercado para ser eficientes. La industria
La solución clásica no impide que se tomen en consideración muchas de las sugerencias que los economistas del desarrollo han pre ·
sentado en los Últimos años. As( al estudiar las actividades potencia
les que podrían desarrollarse en un país, debe tomarse en cuenta las
posibilidades que esas actividades tengan de inducir otras inversiones,
crear economías de escala, educar a los trabajadores y a los admini§.
tradores, etc.
1
1 1

1 :j.

La solución cl~sica tampoco es incompatible con la retención o
1

el establecimiento de ciertas restricciones a las importaciones. Estos

"

son de tres tipos: a) las que intentan impedir la importación de artícy

1

1

d

los de lujo, complementadas con restricciones a la producci~n domé.§.
tica de los mismos artículos, u otros igualmente innecesarios; b) las
que tratan de proteger industrias infantiles genuinas;, c) las que se di

-

rigen a evitar que los productores extranjeros desplacen
a los produc
.

tores domésticos, cuando tal cosa se haga con el propósito de eliminar
a éstos del mercado y luego cargan un precio igual o mayor que el que
regía antes .

Creo que si M~xico se desarrollara dentro del marco de esta solu
..

ción clásica calificada, el progreso del país ser~a menos costoso . que
bajo el programa de la CEPAL. La industria representaría gradualmente
una proporci~n mayor del PNB; sin embargo, este cambio estructural no

lización no sería la causa principal del desarrollo económico, sino más
bien una de sus características.

�37

LAS FERIAS DE CHAMPAÑA

Lle. Eduardo L. Suárez

La mayoría de los historiadores coinciden en que las Ferias
de Champaña constituyeron la manifestación más adelantada del co
mercio internacional e interregional en la edad media. En ellas se

'I

desarrollaron muchas instituciones e instrumentos comerciales que

1

más tarde fueron ia base del capitalismo moderno. Esto explica el
especial interés que muchos historiadores económicos han mostrado
por su estudio cuidadoso, pero al parecer la mayoría de ellos escri
ben en francés, tal vez debido a la situación geográfica de las Fg
1

,1

,,

rias.

11

En este breve trabajo me propongo comentar los siguientes

ª-ª-

pectes de las Ferias de Champaña:

a)

Cuáles son las circunstancias que explican su nacimiento;

b)

Por qué tenían lugar en la Champaña, es decir, cuáles
eran las ventajas que los cuatro pueblos de la Feria te
nían sobre otros lugares para este propósito;

e)

Cuáles fueron las fuerzas que mantuvi_eron a las Ferias
viviendo en esplendor por casi dos siglos en medio de
un ambiente de general desorden social y político, que

�39

38

no era adecuado para las necesidades de las institucio

feudales lo que ha sido es!Jiado por Pirenne, y ct·e spués de él por

nes internacionales;

muchos otros historiadores.

Este proceso de aglomeración, al aume.n.

tar la poblaci~n puede haber servido como una atracción para los
d)

Qué influencia tuvieron las Ferias en el desarrollo de

C.Q

merciantes flamencos y, poco después, los italianos.

las instituciones urbanas en la edad media, y posterio...[
mente en el establecimiento de las condiciones neces-ª
rias para el surgimiento del Renacimiento;

Las cruzadas constituyeron una poderosa fuerza de reaglutina
ción del mundo latino occidental, creando de nuevo el sentimiento
de pertenecer a una civillzaci~n común; y por otra parte el contacto

e)

Cuáles instituciones e instrumentos comerciales se desa

con el oriente y sus productos exóticos hizo sentir la necesidad de

rrollaron aquí; y

comerciar con él otra vez, y el consumo de artículos de lujo se pu
so de moda en todo el oeste, pero especialmente en Francia. El

f)

Cuáles fueron las causas del ocaso y desaparición final

ej amplo es contagioso en esta

de las Ferias.

mo ha dicho Tarde,

y

II

societé de gens qui s I imitent 11 ,

C.Q

y tal vez pudiésemos agregar que esto constitJ,!

ye un ejemplo remoto del efecto de demostración .

A)

Las Ferias de Champaña aparecieron en el curso del siglo XI,

y aparentemente tu.vieron un desarrollo muy rápido. A mediados del

B)

siglo XII se encontraba ya muy desarrollada su organización, como

Bar-surAube y Lagny, todos situados en una área pequeña de la

lo atestigua un gran número de documentos ya disponibles para e.§.

Champaña francesa, cerca de París, hacia el sureste. Había seis

te período.

11

Parece ser que las Ferias fueron una consecuencia

del engrandecimiento de pueblos y ciudades que tuvo lugar durante

Las Ferias tenían lugar en cuatro pueblos: Troyes, Provins,

Ferias cada año, en fechas muy regulares como lo muestra el sL

y

guiente cuadro:

la primera mitad del siglo XI, y aun antes, debido a un proceso de
aglomeración de los burgos alrededor de los pueblos, Y que pronto
se convirtieron en una parte de los pueblos mismos, un fenómeno

Y

que debe estar relacionado con una mejoría general en las condicio
nes de seguridad en los caminos y de paso entre los señores

1/ Véase

[l] p. 101, y [2] p. 29.

Y
Y

Allengry sintetiza estas condiciones afirmando que II la corriente
de las grandes invasiones se han disipado por fin, han ces'ado
las grandes exterminaciones raciales: los caminos romanos ya
no resuenan con el sórdido ruido de las huestes germanas en
marcha; los aires no vibran con los relinchos de los caballos
sarracenos; ha terminado el tiempo en que los ríos estaban lle
nos de espuma de los barcos normandos, en que la gente tem
blaba bajo enorme pavor .•. 11 Véase [3] p. 8-9. En todas las
transcripciones he traducido libremente del francés original.
Citado por [3] p. 10.
Tomado de [3] p. 97 •

�40

41
Apertura

Clausura

Laurent menciona el desarrollo relativo de las industrias de

11

1

telas y de la lana en la Champaña;

y Allengry agrega la existen

Lagny

Enero 2

Febrero 22

Bar-sur-Aube

Feb. 24 a marzo 30

Abril 15 a mayo 20

cia de las industrias metalúrgicas, de tenería y de blanqueado. y

Provins (mayo)

Abril 28 a mayo 30

Junio 13 a julio 16

Chapín hace la misma observación, pero sin considerarlas un fac

y

-

St. J ean de Troyes

Julio 9 a julio 15

Agosto 29 a Sept. 4

tor casual del nacimiento de las Ferias.

Bautier niega otra vez

St. Ayoul de Provins

Septiembre 14

La Toussaint

la plausibilidad de esta explicación, alegando que la industria de

St. Remi de Troyes

Noviembre 2

Diciembre 23

las telas se desarrolló en los pueblos de la Feria cuando ésta ya
se encontraba en una etapa avanzada de desarrollo, mientras que

1 •

Chapin, tratando de encontrar una explicación a esta localiza

otros pueblos vecinos experimentaron desarrollos industriales más

ción hace especial hincapié en las características naturales de los

tempranos, y también porque es muy improbable que los citados

pueblos: "los cuatro pueblos estaban situados en las intersecciones

productos hallan tenido una demanda internacional importante en

más importantes de los caminos de los condados de Champaña Y

una época en que las factorías italianas - la fuente principal de

Brie. Troyes estaba en el centro mismo de la intersección de cami

demanda- estaban completamente sin desarrollar,

nos (entre el norte Y el sur de la Europa cristiana); Bar-sur-Aube e.§.

cuanto a los comerciantes e industriales flamencos no tienen evj_

taba en una encrucijada de caminos romanos; Provins en un recodo

lQ/y por Último en

dencia de ninguna clase.

y

del camino Champaña-Brie; Y Lagny sobre un río navegable

11
•

Pirenne menciona también la situación privilegiada de los
Sin embargo, Bautier combate esta hipótesis alegando que otros
pueblos ten{an l as mismas ventajas Y sin embargo no pudieron des a
, por ejemplo nchalons-sur-Marne",
rrollar un comercio semejante• Asi,
en la intersección del "camino de Alemania .. Y el camino a Italie en
Bar-sur-Aube' en el
Flandre, ciudad romana Y centro industrial. O &amp;/
cruzamiento de los caminos de Troyes a Dijon,

pueblos de la Feria, en medio de las corrientes comerciales entre

.ll/

Italia y Flandes, pero este comercio parece haber empezado cuan
do las Ferias ya estaban florecientes, y por lo tanto pueden men
clonarse como causas del progreso posterior de las Ferias, pero
no de su nacimiento.

y otros. Por otro la

. , privilegiada de los pueblos de la Feria
do, la supuesta localizac1on
también está sujeta a debate con la Única excepción de Troyes.

jJ Véase

Y
V

Véase
Véase
lQ/ Véase
'.ll/ Véase

40
110.
225.
104.
94.

�43

42
La causa de este nacimiento parece haber sido una decisión

las que en adelante no fueron consideradas indignas.

wOtros priv..!

personal, escogiendo entre varios lugares posibles. Al parecer la

legios especialmente ventajosos para los comerciantes extranjeros

decisión fue hecha por los condes de Champaña más bien que por

Y a su vez para el esplendor de las Ferias se mencionan en la si

los comerciantes mismos, ya que estos eran extranjeros en su m-ª

guiente sección.

yor parte y por tanto no tenían motivos especiales para preferir un
lugar a otro, en condiciones de igualdad.

"'

1

1

w En cualquier caso, la

decisión no es completamente arbitraria, pues sucedía que en

C)

Troyes, Provins y Bar-sur-Aube el Conde tenía fortalezas, o man

existen en las Ferias, a saber: la

siones importantes, mientras que en Lagny los Abades tenían un

"Guardianes de la Feria". La primera se refiere a la protección d.2.

II

Conducta de las Ferias II y los

w
control estricto sobre la población, de manera que en todos estos

da por el Conde {y después por el Rey de Francia) a todos los

casos alguna autoridad política tenía los medios de imponer efecti

merciantes que asisten a la Feria contra toda clase de acciones

vamente sus derechos sobre la población, una situación que no

ilegales Y de daños materiales. Generalmente esta protección se

existía en todas partes. Esto hizo posible la institución de la lla

ofrecía sólo dentro de los límites del Condado, pero algunos de

mada "Paz de la Feria", una condición básica para el sostenimien

los Condes, especialmente en el orto de las Ferias, aún trataron

to de cualquier clase de comercio nómada {y para estimular su S-ª.

de extender su protección más allá de sus dominios a través de re

w
dentarización) como apunta Allengry.

11

Dos instituciones caracterizan el orden y la seguridad que

CQ

clamaciones diplomáticas. Supuestamente su objetivo ideal habría
sido el de asegurar a los comerciantes una protección completa a

11

En la práctica la decisión del Conde de fundar Y sostener
las Ferias se manifestó extendiendo a los comerciantes extranj~

todo lo largo de sus viajes, algo que por supuesto nunca pudieron
1.§/
hacer.
Aparentemente esta institución no se menciona explÍcita

ros privilegios que hasta entonces se reservaban a la población

mente en muchos documentos, porque la misma ha sido casi com

nativa, tales como la libertad de comerciar libremente entre ellos

pletamente pasada por alto en todas las fuentes que se han consul

as{ como con los nativos y de moverse libremente dentro de los

tado para este trabajo.

límites del pueblo, una situación que no existía en aquella época
ni siquiera en una población tan avanzada como Venecia. También

Por el contrario; los "Guardianes de la Feria" se consideran

se permitió que la nobleza participase en actividades comerciales,

generalmente como la clave del éxito de la Feria. Al principio e.§.
tos funcionarios eran meros policías designados por el Conde para

lJ:I. Véase

[J.~ p. 115 y [2] p. 15.

.!]/ Véase ~ p. 225.
W Véase [3 p. 32.

.ll/ Véase r3J
W Véase [IJ

p. 32
pp. 117 y sigs.

�44

preservar el orden en el mercado, pero gradualmente se convirtieron

pero con jurisdicción diferente.

Es posible que de aq'4 haya su.r

en una especie de jueces, corredores, notarios públicos, consejeros

gido la distinción posterior entre el derecho mercantil y el civil,

legales, regulador de pesas y medidas y del valor de cambio de las

un rasgo distintivo del derecho privado en los países latinos de

diferentes monedas . Sus funciones incluyen el nombramiento y la r_g

los tiempos modernos (y en general en todos los países de tradi

vocación de los oficiales secundarios, la · aceptación de capitanes

ción Napoleónica) .

propuestos por los comerciantes extranjeros, la confección de un r_g
porte anual del estado de la Feria, la guardia del sello de la

11/

H I ft

Feria, y otros.

\

Sus decisiones se cumplían escrupulosamente, prin '.·

D)

La influencia que el nacimiento de los pueblos (villes) ha te

1

cipalmente a través de la prohibición de que los deudores morosos

nido en el desenvulvimiento posterior del mundo moderno, ha sido

volvieran a la Feria, que se extendía a todos los compatriotas del

examinada en términos generales por muchos historiadores sin que

deudor, sin que esto precluyese algunos intentos de cobrar las de,!!

necesariamente se relacione tal influencia con pueblos particulares,

das a través de los contactos diplomáticos y comerciales en toda la

o grupos de ellos. Así por ejemplo, Pirenne sintetiza tales desarrg

cristiandad .

w

llos afirmando que "es principalmente la libertad personal la que

-ª

segurará al comerciante o al artesano la posibilidad de ir a todas
Las funciones de los Guardianes de la Feria habían llegado a
ser tan importantes que el puesto de Guardián era muy codiciado
por los caballeros y los burgueses más prominentes de los pueblos
quienes al parecer tenían que comprarlo a los Condes y después al
Rey. Este último designaba invariablemente a gente que vivía fuera

wpara sustraerlos de la tiranía y suj_g
.
w
ción de las autoridades locales".
del pueblo de que se tratase,

partes, Y de residir donde le plazca y de poner su persona y su fa
milla bajo la protección de un poder señorial. Fue también el esta
blecimiento de una corte especial a través de la cual los burgueses
escaparan de la multiplicidad de jurisdicciones en la que vivían an
terlormente, Y de los inconvenientes impuestos por el procedimiento
formalista de la ley antigua sobre sus actividades sociales y econó
micas. En el establecimiento de la paz en el pueblo, es decir, de
una legislación final que garantizara·, la seguridad·. Es la abolición

Entonces, podemos concebir a los Guardianes de la Feria cg
mo una institución íntimamente relacionada con los aspectos com~
ciales de la Feria, funcionando al lado de las autoridades locales,

de impuest~s incompatibles con la pr~ctica del comercio y de la in

dustria, Y con la posesi~n de la tierra. Por último, es la concesión
-en mayor o menor grado- de autonomía política y de gobiernos autó

1!/

nomos locales •
jj]v'3ase [3] p.
p.
p.
p.

W Véase [l]
ll/Véase r21
W Véase [3]

109.
123.
128.
108.

W

Véase [SJ pp. 150... 51.

�46

47
Sin embargo, es posible relacionar ciertos desarrollos partic_y

..,
"'I

ideal de vivir juntos en paz, más bien que como enemigos, consi

lares con las instituciones que nacieron o que se desarrollaron en

derando la prosperidad de otros países como un hecho beneficioso

las Ferias de Champaña. El mero hecho de que algunos pueblos r_g

para nosotros mismos, una consideración que es básica para el

lativamente pequeños tuvieron que alojar a un gran número de comer

mercio internacional. Las Ferias sirvieron en realidad como una e.§.

ciantes extranjeros, hizo sentir la necesidad de construir hoteles Y

pecie de factor equilibrante en el naciente sistema comercial conti

casas para este propósito, algo que tenía que ser hecho por los bur

nental, en el que los países que sufrían calamidades temporales

gueses, dado el carácter indigno de estas actividades para los miem.

podían encontrar los alimentos y otros artículos necesarios, com

bros de la nobleza y del clero, y a fin de crear los estímulos nece

prándolos en· términos razonables .

CQ

sarios a los burgueses debió concedérselas la libre posesión de la
tierra, como vimos antes.

El idioma francés se convirtió en el lenguaje de los comercian.
tes de todas partes y la cultura francesa se extendió por toda Euro

El comercio y la industria recibieron de las Ferias un impulso

pa occidental. Esto constituyó otro factor importante de unificación.

notable, ya que proporcionaron un mercado confiable y permanente•

Para Fran&lt;..ia en particular, las Ferias ejercieron esa influencia ul}!

El carácter nomádic-o de ambas actividades cedió el lugar a una o.r

ficadora con fuerza especial, a medida que gentes de todas partes

ganización más sedentaria. Esto es especialmente cierto en Troyes

del país se juntaban allí, y aun es posible que el ejemplo de la uni

y Provins, los dos más grandes pueblos de la Feria, donde floreció

ficación francesa, creando sentimientos nacionalistas. se haya exten

la industria de los tejidos, originando una clase de

II

hombres de em.

presa" que tuvo representantes muy famosos, individualmente Y a tr-ª
vés de nombres familiares, tales como

II

dido a otros países. Esto puede ser uno de los orígenes del nacio

w

nalismo que caracterizó al mundo en los siglos XVI y XVII.

los Thibaut d' Acenay, · los ·

Gilles Julioz, los Laurent de Donnement, los Pierre de la Rochelle

Pero las Ferias ejercieron también una influencia negativa en

y otros cuyas brillantes carreras contribuyeron a modelar el destino

el desarrollo de las instituciones urbanas. Por una parte, los Con

de los pueblos.

des recibían fuertes sumas de dinero por concepto de impuestos al

w

comercio internacional, y de este modo su dependencia de los im
Desde un punto de vista más ·amplio, las Ferias pusieron en
contacto gente de diferentes países que perseguían un objetivo

CQ

puestos locales era menor. La ·fuerza de negociación de los pueblos
en sus conflictos con el Conde se debilitó, y esto explica el hecho

mún y esto puede considerarse como una fuerza poderosa hacia el

W
1J/ Véase [2] p. 227.

Véase [3] p. 208-11.

�49

48

los desarrollos posteriores no se pue,len
-1
imputar exclusivamente a
de que la mayor parte de los impuestos permanecieron allí más

las Ferias de Champaña.

altos que en cualquiera otra parte.
E)

De las instituciones e instrumentos desarrollados en las Ferias

Por otro lado, como hemos visto, las Ferias estimularon el

se han citado ya la "conducta" y los "guardianes de la Feria". Aquf

nacimiento de una nueva clase: la burguesía, cuyos miembros se

anotaremos brevemente los instrumentos leg~les y comerciales quepa
recen haber nacido o haberse desarrollado en ellas .

consideraban a sí· mismos como estando más cerca del Conde Y
del Rey que de la gente común. El burgués estaba definitivamente

..

en favor de una jurisdicción especial para los guardianes de la Fe

Puede afirmarse desde luego que las Ferias tenían un notable

ria, por encima de las autoridades comunes, ya que tales Guardi-ª

orden cronológico de operaciones, como se sintetiza en el siguiente

nes eran ellos mismos burgueses o caballeros, venidos de fuera de

cuadro:

los pueblos. A su vez, el Conde se aprovechaba de esta situación
para debilitar aún más la fuerza de las instituciones comunales•

lo•

Chapin señala que los condes "fueron hábiles precursores de las

de los comerciantes;

Los primeros siete días se dedicaban al registro e instalación

políticas ilustradas, adoptad a ma, s tarde por los Reyes de Francia
y de Inglaterra, utilizando en su administración los servicios de

2o •

los burgueses•~

paños•; es decir, siete días para la exposición y tres días para la

w

Los diez días siguientes "estaban consagrados al comercio de

venta;
Todo esto tuvo como resultado final la desaparición de las
instituciones locales, lo que más tarde dio lugar al nacimiento de

3o.

los gobiernos absolutistas. Tal vez pudiéramos afirmar que si bien

pieles Y materias primas; ocho para exposición y tres para venta;

Once días dedicados al comercio de otras cosas, tales como

es cierto que el avance d e la institución urbana requería del prQ
greso del comercio y de 1a l'ndustria, este mismo progreso ere~

4o.

una clase demasiado poderosa y exclusivista que más tarde produ

los pagos; y

jo un crecimiento desbalanceado de la civilización occidental en
,
'
·
os
aunque
esto
sena
sus aspectos políticos, sociales Y econom1c ,

So.

' •
arbitrario, Y además
indudablemente un juicio de valor mas o menos

cambio.

W

2§./ Véase [3] p. 164.

.

V~ase [2] p. 228.

Quince días dedicados al proceso de pesar, medir y arreglar

Los treinta días finales se dedicaban a las operaciones de

w

�51

50

Para el transporte de sus productos, los comerciantes extran
Jeros contrat~ban con porteadores profesionales que utilizaban carros
tirados por caballos (bestis absgue carretis) , y quienes soportaban
todos los riesgos (excepto en algunoa casos la force mejoure), con
lo que el contrato tenía ciertos rasgos de un seguro. La necesidad
de determinar cuidadosamente la cantidad y la calidad de la mercan
cía asegurada de este modo, explica la duración del período de re
'

su función econom
' i ca ya estaba básicamente
establecida, y los in.2,
trumentos contenían la estipulación de ser
pagados a la vista y la
renuncia a las excepe i
c ones personales. Tal vez la principal desven
taja de estos instrum t
en os residía en la necesidad de suscribirlos
bajo el sello de los Guardianes de la Feria , Para que pudiesen ser
válidos. Tam b',
i~n parece ser que no existían posibilidades de com
pensación, aunqu 1
W
e a autoridad de Pirenne pone en duda esto Úl
timo.

gistro, así como los minuciosos sistemas de pesas y medidas que

... •.

hubieron de desarrollarse para este propósito.

Las dificultades inherentes al transporte de la plata y a la
·¡
1

Las operaciones de préstamo se practicaban muy ampliamente
,
por las autoridades tanto como por l
os individuos, sin distinciones

tos de crédito. Este fue el negocio de una clase especial de funciQ

religiosas. los florentinos, que estaban entre los principales pres
tamistas de dinero ' sos t eman
,
que la prohibicio'n de 1a usura se re

narios, llamados "changeurs 11 , quienes debían tener habilidades

f ería a los pr~stamos hechos a compatriotas , pero no a los extrari

diversidad de monedas, hizo sentir la necesidad de crear instrumen

e§.

peciales que por cierto poseían en alto grado "los Judíos, los Caho..r

jeros. El Rey Felipe El Bello , aunque aparentemente respetando la

sianos y sobre todo los Lombardos",

prohibici~n, permitía una tasa f'.
lJ a Y moderada de interés en las Fe

w quienes trajeron consigo los

procedimientos contables que ya se habían desarrollado en Lombardía,
basados . en el principio de una sola entrada con un libro principal
(maestro) y libros auxiliares (de activo, libro ros so, vero, bianco) •
Los changeurs traficaban con un gran número de monedas extranj eras que valorizaban por su valor intrínseco en · oro o plata.

rias; sin embargo, esta tasa se h acia
, de hecho mucho más alta a
través de un gran número de artificios • De hecho, todo mundo po
día prestar Y. tomar prestado libremente, excepto los judíos, qui_gnes estaban obligados a prestar un juramento de sinceridad y qui_g
nes no podfan recibir en garantía propiedades ec l esiasticas,
'
prohi
bición esta Última que posteriormente se hizo extensiva a toda cla

Todavía se discute si la letra de cambio, tal como la conoc_g

se de prestamistas.

w

mos actualmente se usó en las Ferias. En cualquier caso, parece
Las operaciones de pr~stamos alcanzaron tal importancia que

fuera de duda la existencia de instrumentos muy semejantes, aunque
conteniendo estipulaciones contractuales muy detalladas, incompati
bles con el carácter formal de nuestra letra de cambio• Sin embargo,

en cierto momento es posible hablar de un mercado de pr~stamos
~ Véase fSJ p. 94 •
Véase [3] pp. 193-4.

.J:JU

1:Y

Véase [3 J p. 176.

�53

52

los comerciantes italianos y flamencos trataban directamente, o a
enteramente separado del de las mercancías, Y aún más fuerte que

través de sus agentes en el exterior.

este último. Para mediados del siglo XIII las Ferias habían cambiado
su apariencia notablemente, convirtiéndose en un lugar de cambw
Sin embargo, Bautier señala varias evidencias que desacredi

monetario Y d e ere'dito , más bien que un mercado de mercancías.

tan todas estas hipótesis. Cree que la decadencia y posterior des,s

Esta clase de mercado sobrevivió a la desaparición de las Ferias'
una prueba -dice Allengry- de que e 1 negoci

1Q/

de los créditos esta

parición de las Ferias se relaciona a dos hechos esenciales que
ocurrieron hacia finales del siglo XIII: la industrialización italiana

ba enteramente en manos de los extranjeros .
Y la "Revolución" que se operó en el mercado de los metales pr§

.,

ciosos .
F).ll/ Parece estar bien establecido que las Ferias' aun en su ca

Los industriales italianos, que antes importaban telas de Flan

rácter de mercado financiero, experimentaron una declinación drásti
ca por lo menos alreded or de 1320 , de la que nunca se recobraron.
Sin embargo, en CUa nto a las causas de esta declinación no existe
ningún acuerdo .

necesario, elaborando posteriormente pafios para el consumo domésti
co, pero principalmente para exportarlos a sus mercados mediterrá
neos, decidieron producir sus propias telas, y aun en mayor escala

• , del dominio real en vez
Se ha argumentado que la sustituc1on
del condal en la Champaña, que tuvo lugar en 1273 perjudicó muy
seriamente a las Ferias al imponerles impuestos más elevados Y una
., menos cuidadosa (esto constituiría un ejemplo tempr-ª
administracion
no de las desventajas de la centralización) . También se menciona
franco-flamenca de principios del
como una Causa Probable la guerra
rutas directas de navegación entre los pue.r
siglo XIV; la apertura de
• t de otras Fe
tos italianos, brit~nicos Y flamencos; el establecim1en o
Ch
- a· la seden
en Flandes Y en Francia misma fuera de la
ampan ,
i
ras
h d que
internacional,
emergiendo
del
hec
o e
tarización del comercio

jj/ Véase [11 P · 133 ·
1Q/ Véase [3] p. 194 · seguido en gran parte lo expuesto en
l!/ En lo que sigue he
135-45.

des, comprándolas en las Ferias y obteniendo allí el financiamiento

que antes, ya que tenían mercados muy bien desarrollados. Al mis
mo tiempo, empezaron a elaborar la lana inglesa, también en gran
escala. De este modo, vemos que no solo las Ferias decaían, sino
también la industria flamenca y francesa, y aun las empresas comEll:
ciales italianas que anteriormente manejaban el grueso del comercio
internacional en las Ferias.

Hasta el final del siglo XIII el cambio internacional se basaba

•

en la plata. Por esa época, el oro empezó a asumir esa función y
de allf surgieron fluctuaciones violentas en el valor relativo de am
bos metales, desorganizando grandemente el mercado monetario que
como ya vimos constituía la parte más importante de los negocios de

[l] PP.

las Ferias.

�54

55

Sin duda todos los factores mencionados ~abrán actuado en
mayor o menor medida para causar l a decadencia de las Ferias,
que sin embargo hacia fines del siglo XIV todavía permanecían

REFERENCIAS

CQ

1 s comerciantes de la
mo un mercado local para los productos Y o
.
región. Después de haber experimentado un esplendor internacional

[lJ

Editions de la Ubrairie Encyclopedique, Bruxellf3s, 1953.

. desconocido hasta entonces en el mundo , las Ferias volvie
Único,
ron a su humilde origen.
"

Robert-Henri Bautier, "Les Foires de Champagne" en La Foire,

[2]

..

·

Elizabeth Chapin, Les Villes de Foire de Champagne, Librairie
Ancienne Honoré Champion, Paris, 1937.

[3 ]

Charles Allengry, Les Foires de Champagne, Rousseau et Cie.
Editeurs, Paris, 1915.

[4 J

H. Laurent, La Draperie de Pays-Bas en France et dans Les
Pays Mediterraneens, Librairie E. Droz, Paris, 1935.

[5]

H. Pirenne, Les ViUes du Moyen Age, Maurice Lambertin (ed},
Bruxelles, 1927 .

•

�57

MEXICO:

LA REVOLUCION DESEQUIUBR.ADA*

Lic. Moisés González Navarro

La Revolución Mexicana intentó simultáneamente beneficiar a la
naciente clase media urbana, y a los campesinos sin tierras, y a los
obreros, dentro de un sistema económico en el que coexistían la intE!r

.,

vención del Estado y la libre empresa.

En el aspecto agrario la Revolución Mexicana tuvo dos banderas,
la pequefia propiedad y el "Ejido", considerado en un principio como
una institución transitoria mientras los indígenas podían participar en
igualdad de fuerzas en la vida económica del país. Con Cárdenas el
ejido adquirió el rango de un fin en sí mismo y los obreros, en general,
equilibraron sus fuerzas con las de la burguesía.

A partir de entonces la industrialización del país, complicada
con la explosión demográfica, se ha realizado a expensas de los tra
bajadores, principalmente de los campesinos, pues los obreros organi
zados en poderosos sindicatos se han defendido mejor y en algunos
casos han mejorado su situación. Sin embargo, en las grandes ciud-ª
1

des se h.a n concentrado grandes grupos de una actividad económica
1

parasitaria, que constituyen una abundante mano de obra que, en cier
ta forma, anula las ventajas de la legislación social.

*

Texto de la Conferencia dictada en esta Facultad por el autor, el
25 de abril de 1966.

�59

58

En vísperas de 1910 la propiedad agraria correspondía a 4

el tradicional cultivo de los cereales

ti

·

La

i,
excepc on más notable fue

pos principales: 1) las tierras nacionales; 2) los latifundios (mexic-ª

el estado de Morelos, donde se desarrolló un
,
. · a pr~spera industria azu

nos y extranjeros); 3) los parvifundios, y 4) la propiedad comunal

carera capitalista, aprovechando la coyuntura de la guerra hispano--ª

de los pueblos. Según una de las más fidedignas estimaciones, los

mericana. En esa región
. el despo1·0 de 1as t'1erras comunales fue m-ª

200 millones de hectáreas del territorio nacional estaban distribuidas

yor. En suma, en el Centro predomina el hacendado criollo, ocupado

de la siguiente manera: un 10% de tierras nacionales; un 54% de lati

en la tradicional agricultura de subsistencia (salvo la excepción de

fundios; un 20% de parvifundios; un 6% tierras comunales de los pu_g

Morelos). En el Norte se desarrolló una economía capitalista,

blos, y el restante 10% tierras eriazas . Los latifundistas mexicanos

cialmente en la ganaden_"a, en él coexistieron cri'ollos y extranjeros,

eran dueños del 44% del total, las compañ[as deslindadoras, princi

especialmente norteamericanos~ También en el sureste coexistieron

palmente en m,nos de extranjeros, de un 10% (1),

criollos Y extranjeros en la agricultura de exportación: henequén, e-ª

espe

f é, tabaco, etc .
Sin embargo, de acuerdo con fuentes oficiales se sabe que

en

el período 1867-1910 se enajenaron, por diversos conceptos, 40 millo
nes de 1:lectáreas,

0

sea la quinta parte del total de la superficie del

A cada tipo de tenencia de la tierra correspondió uno de produg

ción agrícola Y de sistema de trabajo . En el Norte predominaron apa_r

país, cifra que duplica la estimación anterior (2) . Según otras fuentes,

ceros Y peones acasillados; el trabajo forzado en el Sur. El henequén

la cuarta parte de las tierras estaban en poder de extranjeros (3) • Tal

yucateco, el tabaco del Valle Nacional y el café de Chiapas recurrie

vez el punto más difícil de precisar sea el número de pueblos que, pe

ron al trabajo forzado de vagos y criminales, a los vencidos indios

se a la desamortización, conservaron su propiedad comunal, Francisco

yaquis Y aun a pacíficos ciudadanos. En el Centro en general, el tra

Bulnes lo estima en cerca de un 15% (4) . En suma, el liberalismo,

bajo fue más suave, los anticipos a los peones acasillados fueron m.§.

principalmente Porfirio Díaz, venció, aunque no aniquil~ totalmente,

nos frecuentes y cuantiosos, probablemente por la mayor abundancia

l
pueblos e incrementó la individual.
la propiedad comuna1 ..ie os

de mano de obra en contraposición al resto del país donde escaseaba.

,J

los trabajadores libres relativamente abundaban porque subsistían al
Las haciendas de la altiplanicie central fueron favorecidas prinq!
ación de las tierras de las comunidades i,!l
palmenta con la desamortiz
l Sur con la enajenación de los baldíos.
dígenas, las del Norte Y las de
principalmente, en la ganadería Y en la
Estas Últimas se utilizaron,
agricultura de ~xpor.tací~n; las del Centro; ubicadas en tierras de tem
· en
cipalmente en la agricultura de subsistencia,
poral, se basaron Prin

gunas de las propiedades comunales que ies permitían trabajar sólo pa_r
cialmente en las haciendas. Aparcerfa y arrendamiento fueron frecuen
tes en la región central, pero sobre todo la primera se prestó a mQ
chos abusos porque los propietarios se llevaban la parte del león.

Por ~ltimo, documentos oficiales yucatecos registran, por los

�61

60

ochenta, 2 O, 767 sirvientes endeudados, el 8% de la poblaci~n total
de ese estado (5). De acuerdo con el censo de 1910 habfa 3,123,975
peones, el 88. 4% de la población agrícola; 830 hacendados, el O. 02%
y 41O,345 agricultores (pequeños y medianos propietarios, arrendat.s1

1

'

aunque a la postre el movimiento campesino lo haya desbordado. En
efecto, la moderada alusión del plan de San Luis a la reforma agra

total de la poblaci~n agrícola (6). Ese censo es, obviamente, impreci

ria bastó para que de todas partes, espontánea Y desordenadamente,.

de agricultores mezcla propietarios y trabajadoras libres, lo que signJ.
•••

abrir la compuerta de las aspiraciones populares, de haber proporcio
nado una bandera vaga, pero suficiente, para luchar pór la tierra ,

rios, aparceros, comuneros y trabajadores libres), o sea el 11. 6% del

so, registra 830 hacendados, pero 8,431 haciendas, y bajo el rubro
1

el propio Madero Y su familia eran hacendados, tuvo el mérito de

se levantaran grupos campesinos, con frecuencia dominados por un
instintivo afán de venganza.

ficaría que a contrario sensu, a quienes se censó como peones debi~
ra considerarse acasillados, lo que representaría una cifra muy elevª-

Aunque tardíamente e 1 propio Porfirio Dfaz intentó resolver pací
ficamente el problema agrario. Ofreció activar el reparto de los eti

da.
dos y de las tier¿·as de común repanimiento Y fraccionar a título on_g
i1

See de eso lo que fuere, la sociedad porfirista puede caracteri

zarse como latifundista, con una industria incipiente que empezaba a
desplazar la economía artesanal y una minería aún más dependiente _
que las dos actividades anteriores de los trusts internacionales.

roso, no gratuito, las tierras nacionales entre quienes dispusieran de
un pequeño capital• Su política agraria continuaba la tradición liberal
Y ofrecía como única novedad crear un grupo de parvifundistas utili

zando las tierras nacionales .

El ofrecimiento agrario del plan de San Luis fue interpretado de
muy diferentes maneras, algunos vieron en él la base de una pol{tica
VIOLENCIA Y GESTACION

radical que Madero nunca auspició. Por el contrario, siempre insistió
Francisco I. Madero encabezó la Revoluci~n contra Porfirio Díaz
al amparo del plan de San Luis, en él denunció que bajo el pretexto
de la ley de baldfos numerosos pequeños propietarios, indígenas en
su mayoría, abusivamente habfan sido despojados &lt;;le sus terrenos •
Ofreció restitufrselos y pagarles una indemnización por los perjuicios
que hubieran sufrido. Aunque el plan de San luis propugn~ muy tfml
das medidas de reforma agraria, probablemente por el hecho de que

en que la soluci~n al problema agrario debiera ser pacífica y basarse,
principalme_n te, en la recuperación de las tierras nacionales y en la
compra de algunas haciendas para formar la pequeñ.a propiedad y dotar
de ejidos a los pueblos Y deslindar los existentes. También ordenó el
regreso de los indios yaquis vendidos al sureste. En su opini~n lo de
m~s corrfa por cuenta del esfuerzo personal de cada uno de los

pesinos. De ese modo, su

polftica

cam.

agraria no afectó ningún elemento

�62

63

esencial del latifundismo.

enemigos de ese Plan. Este documento, acaso por su misma senci
Hez, logr~ canalizar las inquietudes campesinas, la tenacidad con

Los diputados, en cambio, presentaron un gran número de ini

que lo defendi~ Zapat=i permiti~ que la causa de la revolución agr-ª

ciativas para resolver el problema agrario, por medio del aumento

ria se mantuviera en pie.

de las contribuciones a las tierras incultas o mediante su compra,
otros propusieron la exenci~n de impuestos al fraccionamiento de los

Al levantarse en armas Venustiano Carranza para combatir la

latifundios, el reparto de las tierras baldfas, etc. El proyecto que

usurpación de Victoriano Huerta, durante mucho tiempo no quiso dar

Lui~ Cabrera present~ el 3 de diciembre de _1912 fue, en ese momen, ·

a su lucha un cariz social, sino exclusivamente político (derrocar

to , el más
completo y radical de todos, declaraba de utilidad púb!i
.

al usurpador), según dec[a para no aumentar el número de obstác.1!

ca la reconstitución y dotación de ejidos a los pueblos, como com

los que vencer en esa lucha. En realidad puede considerarse, como

plemento del salario agr~cola.

lo comprueba su actuaciÓn posterior, que su política agraria estaba
limitada por sus intereses de viejo hacendado y político porfirista .

Pese a su tfmid a po l1"tica soc1' al, Madero fue asesinado en una
contrarrevolución. Cuando Victoriano Huerta se apoderó de la preside.n

Sin embargo, varios jefes de su ej~rcito ordenaron por su cuenta el
reparto de tierras, cosa que Carranza desautorizó. También por su

11

i
cia manifestó el deseo de resolver "gradualmente el problema agrar o .

cuenta decretaron, a partir del segundo semestre de 1914,

Con tal fin presentó dos proyectos de ley, en uno de ellos el gobie.r

lici~n de la servidumbre por deudas y de las tiendas de raya; la li

ediario entre los terratenientes y los pr,Q.
no jugaba el papel de interm
!etarios, para que éstos adquirieran las propiedades de aquéllos, el

mitaci~n de la jornada de trabajo a 8 o 9 horas; el pago doble del
trabajo nocturno; el descanso dominical y los días festivos, el est-ª

gobierno garantizaría los bonos que emitieran las empresas fraccion.2

blecimiento de un salario, mínimo y su pago en moneda de curso le

doras. En el otro exim~a de toda contribución predial a la pequeña

gal; el uso gratuito de leña y pastos, y el permiso de caza y pesca

propiedad y a la que

C elebrara

contratos de aparcería o de arrend.2

la abQ..

a arrendatarios, colonos y jornaleros, etc.

miento.
Obligado por la impaciencia de sus propios jefes militares y
i Huerta satisfacían las aspiraciones
En realidad, ni Madero n
se hizo portavoz de ellas en su Plan de
campesinas. Emiliano Zapata
1911 en él exigió la restitución de las ti!!,
Ayala de noviemb re d e
'
·
bl
la dotación a qui!!,
rras de que hubieran sido despojados los pue os,
.
la nacionalizaci~n de sus bienes a los
nes de ellas carecieran Y

por la necesidad de restar fuerza a los campesions de los ej~rcitos
combinados de Villa y Zapata, con quienes había roto tanto por cue..2,
tiones de mando como por no haber querido aceptar los postulados agrarios del Plan de Ayala, Carranza se vio obligado a decretar

la

ley del 6 de enero de 19.1 5. Esa ley, obra de Luis Cabrera, se basó

�65

64

en el hecho de que los indios por falta de desarrollo evolutivo no

militares dirigi~ el ala izquierda. De este modo una revolución Iun

se habían adaptado a la propiedad individual, por tanto, debía r§.

damentalmente campesina por la masa de los ejércitos que la llev-ª

conocerse su propiedad comunal. Se estableci~ un doble procecli.

ron al triunfo quedó en manos de gentes que sólo indirectamente po

miento; la restitución y la dotación de tierras a los pueblos,

drían representarla, pues Zapata y los suyos no participaron en esos

no

con el propósito de revivir las antiguas comunidades indígenas, sJ.

debates, aunque su sombra siempre estuvo presente en el esp~itu de

no con el de permitir que los pueblos se liberaran de la servidum

los diputados más radicales.

bre en que vivían· por haber perdido sus tierras. Posteriormente se

1

..

't

reglamentaría la condición en que quedarían esos terrenos Y la m.s

La Constituci~n de 1917 se organizó de acuerdo con el proye.9.

' de dividir1os entre los vecinos, quienes entre tanto
nera y ocasion

to de reformas a la constitución de 1857 que envió Carranza, en su

,

carácter de Primer Jefe de la Revolución . La iniciativa de Carranza

los disfrutarían en comun .

muy levemente modificaba la constitución liberal de 1857; tocó al
1¡

Esa ley autorizó las posesiones provisim ales de tierras, las

ala izquierda darle un car~cter verdaderamente revolucionario a esta

que se ejecutarían inmediatamente, aunque sujetas a posterior con.

Constituci~n . lo logr~ gracias al artículo 27, en el que se ·e stable

firmación por el Poder Ejecutivo Federal . Sin embargo, Carranza ...

ci~ que la propiedad de las tierras y aguas correspond{a originaria

pronto se asustó de la fuerza Y rapidez con que los pueblos recup§.

mente

raban sus tierras y el g de septiembre de 1916 dispuso se suspen.

ti~ el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad

dieran estas posesiones provisionales .

privada, a la cual pueden imponerse las modalidades que dicte el in

1

11
1

.

1

ª· la

-

nación,· la cual ha tenido y tiene el derecho de transmi

terés p~blico. Ese artículo permitió expropiar "mediante" indemniz.s

• 1

ci~n, la de 1857 exig{a que fuera "previa".
LA CONSTITUCION DE 1917 ·

El artfculo 123 es la otra gran novedad de esta Constitución.
Cuando Carranza logró dominar a Vi11a Y a Zapata convocó a

En el proyecto original s~lo se aludía levemente a los derechos obr§.

un Congreso Constituyente en septiembre de 1916. A esa reunión
una abrumadora ~ayoría ele mi!!
sólo asistieron partidarios Suyos I

ros en el artículo relativo a la libertad de trabajo, al parecer porque
Carranza proyectaba que una ley ordinaria los detallara. Pero los di

tares Y profe sionistas representantes de la clase media urbana' por

putados del ala izquierda lograron que se incorporara a la Constlt.!J.

sólo tres obreros. Pero el congreso estaba dividido en dos grupos;

ción un amplio cat~logo de derechos obreros, cosa que por primera

el más ·adicto a Carranza, integrado en su mayor parte por
&amp;

,

nistas, J.ormo e

profesi,Q.

una generación de radicales jóvenes

l ala derecha
#

•

-

vez se hizo en el mundo. En este artículo se limitó. la jornada máxi
.
ma a 8 horas, la nocturna a 7 y a 6 la de los menores de 12 a 16

�66
años; se concedi6 un día de descanso a la semana; se estableció

la reforma agraria, orient~ su pol~tica, principalmente, a la recupe

el principio de a trabajo igual salario igual, sin tener en cuenta

ración de los baldíos; para el lo. de septiembre de 1918 recuper~

sexo ni nacionalidad; se obligó a los patronos a proporcionar habJ

cerca de 15 millones de hectáreas, de un total de poco más de 22

taciones cómodas e higiénicas, y a responder por los accidentes

millones mayores de cien mil pertenecientes a extranjeros, que se

de trabajo y las enfermedades profesionales; se reconoció el der~

encontraban situadas en zonas prohibidas. Pero en cuanto al fracciQ

cho de asociación sindical y de huelga, etc.

namiento de los latifundios, el aprovech amiento de las tierras ocio
sas Y la dotación Y restltuci~n de los ejidos se mostró no sólo cau

El cotejo del modelo capitalista, en su etapa inicial, con la

1
1

;I "
'I

to sino receloso, aduciendo la falta de leyes sobre la deuda agraria,

organización constitucional del México revolucionario revela sem~

de hecho derogando la facultad constitucional de que las expropiacio

j anzas y diferencias. Frente a la propiedad privada absoluta del pri

nes pudieran hacerse "mediante" indemnización. Todavía el 9% de

mero, la limitada del segundo; el primero protegí~ la libre empresa,

los cien mil extranjeros residentes en el país poseían bienes raíces.

el segundo la intervención estatal; el capitalismo liberal permitió.

En suma, después de 10 años de violencia bélica, que ocasionaron,

la explotaci~n del trabajador, la Constitución de 1917 lo defendi~.

directa e indirectamente, una pérdida de cerca de dos millones de

Por otra parte, en el modelo occidental funciona una agricultura

personas (a causa de los que murieron en la guerra civil, por la in

mixta , capitalista por su protección a la pequeña. propiedad Y precs

fluenza española, por la emigración a Estados Unidos y considerando

pitalista o socialista en la propiedad comunal de los ejidos, Lo~

los que debieron haber nacido y no nacieron) la estructura social del

países capitalistas occidentales se transformaron en imperialistas,

país se mantenía

México, por su condición de país semicolonial cultivó un acendrs

propiedad, si bien la liberación de los campesinos significó un cam

do nacionalismo, impulsado por una incipiente burguesía autóctona

bio profundo, sobre todo porque los hacendados perdieron el control

aliada con los campesinos y con los obreros . En el modelo occiden

político del pafs.

casi intacta en cuanto a la transformación de la

~"

tal la explosión demográfica tuvo una doble salida, el neomalthusis
nismo y la emigración a ultramar, en México la emigración a Est,s
dos Unidos.

El 28 de diciembre de 1920 se decretó la primera ley reglamen
taria de la del 6 de enero de 1915; reconoció las dotaciones definiti
vas, no las provisionales, y limitó los beneficiarios del reparto de
tierras a ciertas categorfas polftic as de población. Calculó la exten

LA REVOLUCION AGRARIA.

sión de la parcela ejidal como la necesaria para producir un ingreso
diario equivalente al doble del jornal promedio del lugar; pero como

Ya con el carácter de presidente constitucional, Carranza inici~

el salario agrfcola era tan bajo ni siquiera as! era suficiente.

El

�68

69

presidente Obregón abrog~ esta ley el 22 de noviembre de 1921, rec.2

inembargable de los ejidos.

noció la legalidad de las posesiones provisionales y estableció la
Procuraduría de Pueblos para patrocinar, gratuitamente, la restitución
y dotación de sus tierras, por la. necesidad de suplir su igl'.\orancia

El 22 de marzo de 1934 se expidió el primer código agrario,
que dio unidad a· la dispersa legislación. Supeditó el derecho de
los núcleos de población a recibir tierras a su existencia anterior

y miseria.

a la fecha de la solicitud, porque con frecuencia se organizaban
El 17 de abril de 1922 el reglamento agrario fijó la superficie
ejidal de 3 a 5 hectáreas en terrenos de riego o humedad; 4 a 6 de
1

.,

temporal con precipitación pluvial abundante y regular, y 6 a 8 en
otras clases de tierras. Este reglamento dio al procedimiento agrario
carácter judicial y permitió a los propietarios la posibilidad de inte_r
venir en él. Para zanjar la limitación a ciertas categorías políticas
el derecho a tierras, el 23 de abril de 1927 se concedió a todo P.2
blado con más de 25 habitantes el dere.c ho de recibirlas, si carecían

núcleos de población para solicitar tierras. Fij~ en 4 hectáreas de
riego, o su equivalente en tierras de otras clases, la superficie
de la parcela ejidal. Además, restableci~ el ejido colonial, en el
sentido de que aparte de las tierras de labor repartibles entre los
vecinos (ejido en el sentido moderno) se apartara una superficie
para agostadero, montes o pastos de uso comunal. Otra innovación
fundamental fue conceder a los peones acasillados el derecho a tie
rras en los pueblos circunvecinos y en la formación de nuevos cen.
tros de población agrfcola.

de ellas.

Los hacendados habían combatido con éxito la reforma agraria
utilizando el juicio de amparo; los pueblos, después de largos litigios
a veces de hasta 5 años, se veían obligados a devolver las tierras•
Para evitar esa dificultad el 23 de diciembre de 1931 se dispuso que
los terratenientes afectados con resoluciones agrarias no tendrían r~
curso judicial en contra de ellas .

Aunque durante el gobierno de Lázaro Cárdenas se dio el ma
yor impulso al reparto de tierras, el lo. de marzo de 1937 se r~
forzó el código agrario para proteger la ganadería, la que se enco.n
traba en crítica situación porque los ganaderos no mejoraban sus
negocios temerosos de sufrir la pérdida de sus tierras. Se estable
cieron entonces las inafectabilidades ganaderas, de 300 a 50,000
hectáreas, por un término de 50 años. Se concederían sólo en aqu_g

La ley reglamentaria sobre repartición de tierras ejidales Y con.§.

titución del patrimonio parcelario ejidal, del 19 de diciembre de 1925,

llos lugares en que. estuvieran satisfechas las necesidades agrarias
de los pueblos, o donde no hubiera población con derecho a ejidos.

puso fin a la posesión en común, que durante diez años había permj,
'

tido que, con frecuencia, el reparto se hiciera en beneficio de los

EL PARVIFUNDIO,

directores ejidales y sus favoritos. Dos años después la ley del patr..!
monio ejidal definió, por primera vez, la naturaleza inalienable e

Toda esta legislación agraria fue específicamente ejidal, uno

�70

71

de los dos fines de la reforma agraria, el otro fue el parvifundio.

1928 reform~ el contrato de aparcerfa procurando unir los intereses

Desde un principio se prefiri~, de diversas maneras, a la pequeña
propiedad individual sobre la comunal de los ejidos. El objetivo

del propietario Y del aparcero, asocian'dolos al ~xito
,
del cultivo.
Se permití~ que el aparcero aprovechara los medios naturales exi-ª.

principal del artículo 27 constitucional fue el fraccionamiento de

tentes en los predios dados

los latifundios para crear la pequeña propiedad.

a su subsistencia. De acuerdo con la teoría de la propiedad como

rí

en aparee . ª Y que pudieran contribuir

función social que campea en ese código, se autorizó la aparcería
forzosa de los predios mantenidos ociosos por sus dueños.

El 2 de agosto de 1923 se facult~ a los mexicanos mayores
1 •..,

de 18 años a adquirir hasta 25 hect~reas de riego, cien de tempo
ral de primera, doscientas de temporal de segunda y quinientas de

IA POLITICA AGRARIA

temporal de terc0t a o pastales de las tierras nacionales, con el
s~lo requisito de personalmente ocuparlas y acotarlas. El sólo

CQ

tejo de la cantidad de tierra asignada a la parcela ejidal Y la que

Por otra parte, en el período 1910-1920, como se ha visto, los

se podía obten_e r con este decreto, revela la preferencia que se

dos principales jefes revolucionarios, Madero y Carranza, fueron te

dio a la ¡;equeña propiedad individual, Hasta la época de Cárdenas

rratenientes mucho m~s inclinados a las reformas políticas que a las

el ejidatario fue considerado inferior porque se partía de la base de

sociales. En los quince años siguientes los jefes revolucionarios per

que por su estado evolutivo no podfa aspirar a competir con los P&lt;U.

tenecieron a la clase media; Lázaro Cárdenas fue el primer presidente,

vifundistas, pues no estaba preparado para triunfar en la lucha por

tal vez el Único, que dio a la Revolución un sentido preferentemente

la vida , como lo había
demostrado la desamortización de 1856.
.

campesino. Con Cárdenas termina la revolución agraria y empieza la

La

Revolución confiaba en que una legislación tutelar equilibraría las

agrícola e industrial.

fuerzas de los ejidatarios y de los parvifundistas.
Lo anterior se advierte claramente en las dotaciones agrarias.

El 23 de junio de 1920 se permitió el cultivo de las tierras
ociosas. La ley de colonización del 5 de abril de 1926 reforzó la
propiedad individual.

Hasta el 31 de agosto de 1962 casi la cuarta parte del total del país
había sido repartido a los ejidos, pero de un modo muy irregular. El
O, 3% de 1915 a 1920; de la caída de Carranza a Cárdenas (1920 a
1934, o sea los gobiernos emanados del grupo de Agua Prieta)

Al establecerse el régimen capitalista de la pequeña propiedad,

los trabajadores contaron con l,a protección del artfculo 123 constit,.!!
cional y en 1931 con la ley federal de l trabajo. El código civil de

el

13. 6%. Por los años treintas incluso se dio por terminado el problema

agrario en buen número de entidades del país.

�73

72
Que esto distaba de ser cierto, lo prueba que durante el gQ

Una manera complementaria de apreciar
de la reforma agraria es

-

bierno de Cárdenas
se repartió. el 37 .1 % del total de las dotacio
.

nes que hasta el presente se han hecho. A partir de entonces la

los predios; los mayores

el ritmo del desarrollo

comparar el porcentaje de la superficie de
de 5 hect~reas en 1930 todavía representa

coyuntura de la segunda guerra mundial, una campaña política muy

han el 93% en 1940 I

enérgica contra Cárdenas y el mayor énfasis en la industrializaci~n,

72 .4% en 1950 y las dos terceras partes en 1962. * los predios
m_g_

hicieron que aparentemente la Revolución Mexicana entrara en su

nores de 5 hectáreas prácticamente se han mantenido estacionarios:

Termidor. En efecto, progresivamente fue disminuyendo el porcent-ª

el O• 7% del total en 1930 y el

je de las dotaciones agrarias: 11 . 5% con Manuel Avila Camacho,

dos. El ejido, en cambio, ha aumentado notablemente, del 6 • 3% en

8% con Miguel Alemán y sólo el 6. 6% con Adolfo Ruiz Cortines (7) .

1930 al 22. 5% en 1940, el 26 • 7% en 1 950 y el 31.1%
·
en 1962. Aun

gracias a la reforma cardenista, el 76.6%, el

o 9% en 1os otros tres años señala
•

0

que el límite de_ 5 . hecta_'reas no parece muy s1gni
· ficativo, es · palpa
Los cambios no fueron s~lo cuantitativos, sino cualitativos,
como la reforma de Miguel Alemán de 1946. Según éste la reforma

ble el evidente incremento de la superfi'cie eJ'id a 1, a costa de los
predios mayores de 5 hectáreas.

agraria se propuso en la primera etapa quebrantar el poder de los

..

latifundistas; en la segunda, de car~cter técnico, elevar la situ.2·

Por otra parte, el promedio de la superficie de los predios mayo

ción económica y moral del trabajador del campo y aumentar la prQ

res de 5 hectáreas ha disminuido, constantemente, de 441 hectáreas

ducción agrícola. Para satisfacer el primero de esos objetivos se

en 1930 a 340 en 1940 y a 292 en 1950 . Un poco irregular es la ten

aumentó la superficie o unidad individual de dotación a un mínimo

dencia de los predios menores de 5 hectáreas disminuyeron de 1 . 54

de 1 O hectáreas de riego o humedad, a falta de ellos sus equiv.2

hect~reas en 193 O a 1 • 2 5 en 194 O y aumentaron levemente a 1 ; 3 6 en

lentes en otra clase de tierras. Para lograr el segundo de los obj~

1960. El promedio de los predios ejidales, en cambio, ha aumentado

tivos de esa reforma I se concedió• a los dueños de predios agrÍCQ

de 1,192 hectáreas en 1930 a 1,970 en 1940 y a 2,213 en 1950 (8).

'

las o ganaderos que dispusieran de certificados de inafectabilidad
el derecho de promover el juicio de amparo contra la privación ile

Por otra parte, es evidente el incremento del número absoluto

gal de sus tierras o aguas. Se cmsideró pequeña propiedad agrÍCQ

de los ejidos y los ejidatarios. De 7,049 en 1935 se duplicaron a

la la que no excediera de 100 hect~reas de riego o humedad de PÚ

14,680 en 1940, y aumentaron a 17,579 en 1950.

mera,

datarios también se duplic~. de 898,433 en 1935 a 1,601,479 en 1940,

0

200 hectáreas en terrenos de temporal o de agostadero

SU.§.

El número de eg

c eptible de cultivo, 150 en tierras dedicadas al cultivo del algodón
y 300 al del pl~tano, caña de az~car, café , henequén, hule, cocQ
tero, vid, olivo, quina, vainilla, cacao o árboles frutales.

* El censo ag¡fcola-ganadero y el ejidal de 1960 no se han public2
do aún; los datos ejidales de 1962 están tomados de 50 Años de
Revolución· Mexicana en "Cifras, se suponen fijos los predios mayo
res y menores de 6 hectareas.

�74
75

aunque en 1950 disminuy~ a 1,552,926.

La superficie y valor de
\a visto, el ~xito econ~mico de los ejidos está ligado

las tierras ejidales de labor y sobre todo las improductivas agr~C.Q.
rras de que disfrutan. De 1935 a 1950 progresan las
las, ha diminuido de 1935 a 1950; pastos, forestales e incultas
productivas han aumentado (9) .

ism~nuyen en todo el país las úe temporal del
ficie total al 78. 49%; aumentan, en cambio, las de
-3. 78%. los ejidos más ricos corresponden precisa

El ejido mismo ha sufrido importantes cambios internos, uno de
ellos la creciente disminuci~.n de la explotaci~.n colectiva Y el aumen,
to de la individual; en 1940 se cultivaban en forma colectiva el 6 .62%,
en 1950 el 3.34% (10). El porcentaje de los ejidatarios con tierras
aumentó de 76. 36% en 1940 a 88. 76% diez años después (11) •

... ias zonas de riego y de agricultura de exportación: en el Pa
c!fico Norte el porcentaje de la superficie de las tierras de riego ª.1!.
menta de 15.91% en 1935 a 36.13% en 1950; en el Norte del 14.42%
al 17 .49%. En el Pacífico Sur en cambio

I

aunque el incremento relati

vo es grande s~lo alcanzan las tierras de riego una superficie del

-

1.62% en 1935 y el 2.38% en 1950; en el Centro incluso disminuyen

Sin embargo, el progreso ejidal es bastante desigual, en realidad
corresponde a la riqueza o pobreza de las zonás respectivas lo cual in

del 17.43% en 1935 al 16.11% en 1950, las de temporal aumentaron
concomitantemente, del 77. 85% al 88. 78%, en las mismas fechas (15).

dicaría que, en buena medida, no es la instituci~.n misma la causante
de la riqueza o de la pobreza sino el complejo social al que parten,!!
ce. Por ejemplo, el an~lisis por zonas revela que en el Pacrfico Norte

LA REVOLUCION INDUSTRIAL.

{81%) y en el Norte {75%) se registra la mayor proporci~n de ejidos

Sur (64 .41%). _Casi lo
con escue l as en 1950 , la menor en el Pacífico
··
mismo se advierte en cuanto a los ejidos que dispon~an de servicio
médic~ en 1940 el 7. 31 % de los ejidos del Pacffico Norte contaban .. .
con servicio m~dico permanente, el 6. 5 7% en e 1 Norte ' frente a sólo
.
el 1.19% en el Pacífico Sur (12). Se registra ese mismo fenómeno en
cuanto a l as

Sembradoras

mecánicas, mientras en 1950 en el Norte

·
í
87% del total de la maquinaria e implementos Y veh_
representan e 1 4 •
Sur so'lo el
culos Y en el Pacífico Norte e 1 2 . 27%, en el Pacífico
.

o.18%

urre tratándose de los tractores, los que en
(13). lo mismo Oc

1950 representaban el 0.71% del

total de los implementos agr~colas

el 0.04% en elPa
en el Pac~fico Norte, el 0.45% en el Norte Y s~_lo
cífico Sur (14) •

Aunque desde la época colonial existía una primitiva industria
textil, modernizada al hacerse la independencia, el Porfiriato registra
el primer impulso importante de expansión industrial con la creación
de las bases de la industria siderúrgica, del cemento, azucarera y cer
vecera y la modernizaci~n de la textil. Durante el período bélico de
la Revolución, 1910-1920, se destruyó la industria azucarera de More
los. En realidad, la moderna revolución industrial data del Último
cuarto de siglo, con la creación de la Nacional Financiera en 1933;
con el enorme impulso que dio Cárdenas a la reforma agraria, la naciQ
nalización del petr~leo y la creación del Instituto Politécnico Nacional

�76

77

también obra de Cárdenas; el aprovechamie 1to de la coyuntura de
En la estructura de las ocupaciones ha dejado de predominar
la segunda guerra mundial por el gobierno de Manuel Avila Cam_il
abrumadoramente la poblaci~n agrfcola, desplaz~dose a la industria
cho y con la política de Miguel Alemán.
Y los servicios. En efecto, la población agrfcola representaba en

1910 el 72% del total, descendió a sólo el 52.8% en 1960. Conc,Q

La industria de transformación se ha impulsado con inversiones
mitantemente el porcentaje de la población industrial ha aumentado
extranjeras directas canalizadas a través de organismos oficiales. De
del 11.3% en 1910 al 15.5% en 1960, aumento que cualitativamente
este modo se han desarrollac1 " la industria siderúrgica, del papel,
química, textil, productos met~licos, materiales y aparatos eléctricos,
azucarera, ensambladora d e vehícu los de motor, fertilizantes, produ.9.

es muchísimo más
importante, pues en vísperas de la Revolución tam
.

-

'

bién se censaron como industriales actividades artesanales. En este
aspecto cabe recordar el constante incremento del porcentaje de los

tos de hule, materiales de construcción, embotelladoras de refrescos,
servidores gubernamentales, del 1.3% en 1910 al 4.2% en 1960,

C.Q

etc. En 55 años se ha transformado el aspecto del país, de rural Y
mo índice de la creciente participaci~n del Estado en la economía.
agrícola, en urbano e industrial.
El producto nacional bruto se ha quintuplicado. Gran parte de
Al celebrarse el cincuentenario de la Revolución Mexicana se
este incremento puede atribuirse a una mayor participación del sector
manifestó la euforia oficial (que supera por la mejoría de los medios
industrial en el valor total del producto nacional. Esta participación
l.

de difusión los alardes publicitarios del Porfiriato) sobre el progreso
ha aumentado del 20% en 1910 al 36% en 1960. Además, la producti
del país . De acuerdo Con fu entes oficiales la imagen del México con
temporáneo exhibe los siguientes rasgos positivos. Explosión dem,Q
gráfica, aumento de 15 millones de habitantes en 1910 a 35 en 1960,
es el país cuya pob~ación crecio, con mayor rapidez durante la déc,2.

vidad de la mano de obra se ha duplicado en 50 años y el ingreso
real por habitante se ha triplicado. La inversión nacional bruta ha ay
mentado en las Últimas dos décadas gracias a la creciente participa
ción del sector p~blico.

da 1 9 50:-1960; este crecimiento vegatitivo conserva una alta tasa de
natalidad mientras la de mortalidad ha disminuido notablemente,

gr,2.

cias a la política Sanitaria. Merced a la industrialización Y al incr_g

Siendo la reforma agraria uno de los más importantes slogans
de la Revolución Mexicana, las fuentes oficiales destacan que hasta

mento de la productividad agrícola se registra una alta concentración
1960 se han entregado a los campesinos 48 millones de hectáreas

urbana (de 13. 4% e n 1910 a 37. 5% en 1960), con la consiguiente ele

productivas. Se han irrigado dos millones y medio, en el período

vación del nivel de vida. Una de las más visibles manifestaciones
de
de este progreso es e l aumento a más del doble de la esperanza
vida, de 27. 4 años en 1910 a 62 en 1960, si bien el incremento es
particularmente nol '1ble a partir de 1940.

1928-1960, con el resultado de que la produccién agrícola se ha cu-ª

druplicado, abasteciendo las materias primas necesarias para el des,2.
rrollo industrial. Corrobora el éxito de la política de irrigación el

�78

79

hecho de que el valor de las cosechas en los distritos de riego -es
cinco veces mayor que el de las inversiones en ellos efectuados.
A partir de 1940 gracias a la política de irrigación, de crédito a&lt;JIÍ
cola, de educaci~n t~cnica para mejorar la productividad y a las f2
vorables condiciones de los mercados agrícolas internacim ales,

la

producción agrfcola se ha triplicado en los Últimos 20 años. El cuj
tivo de maíz, trigo, frijol y arroz, elementos básicos de la alimenta
ción popular, ha llegado a ser suficiente y su distribución eficaz
gracias a los organismos oficiales que garantiza una remuneración
adecuada a los productores y un producto barato al consumidor. Asi
mismo, la ganadería se ha recuperado de la destrucción sufrida du
rante la década de violencia revolucionaria; sobresale la explotación

En cuanto a los medios de transporte,
las ~neas f errocanile
ras han aumentado poco lo hecho
durante el Porfiriato el esfuerzo
se ha centrado en la modernización
'
del equipo, conservan su impo_r
tancia sobre todo
1
en e servicio de carga En
d
'
•
marca o contraste con
la red ferroviaria l d
, a e carreteras ha aumentado
extraordinariamente ,
a Partir de 1925, de un total de 695
kilómetros en 19 25 a casi
50,000 en 1960, o sea más del doble (23 487)
'
que los ferrocarriles.
Los autotransportes dominan
en las distancias medias Y pequeñas,
los ferrocarriles en l as largas Y en la carga
voluminosa. El número
de vehículos de motor en circulación ha
44 ,858 en 1924 a 902,029

aumentado' parej amen te, de

en 1961, el de gasolina 33 veces en los

Últimos 35 años.

avícola.
Según las fuentes oficiales el desarrollo económico del país
En contraste con su importancia secular, la minería ha dejado

se ha logrado sin gravitar excesivamente sobre las clases trabaj-ª

de ser la riqueza principal del país, por su dependencia de los mEll:

doras, el grado de inflación es reducido gracias a la intervención

cados internacionales se encuentra relativamente estancada, salvo el

gubernamental. En efecto, aunque de 1936 a 1962 el poder adquisJ

hierro. Aunque la producción de la industria petrolera no ha vuelto a

tivo del salario se ha reducido en una décima parte, el salario mí

alcanzar los niveles de su época de oro en el quinquenio 1921-1925,

nimo se ha elevado en la misma proporción, por lo que se ha man

expropiada ha contribuido a la industrialización, procurando la satl.§.

tenido constante el poder adquisitivo de los trabajadores menos ca

facción del mercado interno, el incremento de las reservas, el aprQ

lificados. Aunque en el campo el salario mínimo es menor, los cam

vechamiento de la petroquímica; la producción del petróleo crudo ha
aumentado casi ininterrumpidamente a partir de la participación de

pesinos equilibran sus ingresos complementándolos con labores di
ferentes a las agrícolas; en la ciudad el salario es CdSi siempre

México en la segunda guerra mundial. El Estado también ha asumido

superior al mínimo y aumenta con mayor rapidez que éste. Esto sin

la propiedad de la electricidad, para impulsar ese elemento esencial

contar con que el Seguro Social es un complemento amplio

de la infraestructura econ~mica nacional, la segunda fuente de en~
g~a utilizada en el p~s.

y

eficaz

del salario; actualmente esta institución protege, a más de una déci
ma parte de la población trabajadora y a una octava parte de la to
tal del país. El Seguro Social fue fundado en 1942, aunque se pr_g

�81

80

conjunto se ha operado tambi~n en la clase media, gracias a mayores
oportunidades económicas y a un mayor acceso a las instituciones edu

vió su establecimiento desde la constitución de 1917. En 1954

se

extendió a los trabajadores del campo y en 1960 a los braceros; en
1960 sólo amparaba el

o. 5%

del total de la poblaci~n ruraL En 1962

cativas. De acuerdo ccn estos cálculos el i

ncremento

d

e la clase l1ll!

dia rural es de sólo del 6. 6% al 9. 9%, en cambio la urbana del 1. 7%
al 7%, en todos los casos de 1900 a 1960.

ya estaba difundido en todas las entidades del país.
Como se ha señalado el desarrollo escolar ha permitido la mov_!
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores

lidad social del pa_fs; para 1960 el presupuesto escolar del gobierno fe

del Estado ampara a 600,000 personas, el Instituto de Seguridad Social

deral fue el 21. 7% del presupuesto total, el doble de lo destinado al

para las fuerzas militares en particular al Ej~rcito. El Instituto Nacional

ejército; en 1900 la proporción fue inversa, el 21 .4% del presupuesto

· ios de todo el
de Protección a la Infancia cubre el 43% de 1os muni c1p

se empleaba en el ejército, y sólo el 3. 6% en la educación. Gracias

país proporcionando desayunos escolares en ellos.

a este incremento, y pese a la explosión demográfica, el número de los

1'

que saben leer y escribir, mayores de 6 años, ha aumentado del 23 .1 %
De acuerdo con las estimaciones de las fuentes oficiales, la prQ
ia sólo
i
porción de la Clase alta se mantiene pr~cticamente estac onar ,
ha aumentado del O. 6% de l total en 1900 al O. 7% en 1960, en particular
la rural ha disminuído del O. 4% al 0 . 2%, pero la urbana ha aumentado
del O. 2% al O. 5%' en las mi smas fechas' consecuencia natural de la
destrucción del latifundismo.

Los hacendados se han transformado en

"dinámicos" Y n activos" hombres de negocios, "conscientes de su re.§.
ponsabilidad social ante el progreso genera1 d e la Nación".

en 1900 al 59. 9% en 1960 del total de la poblaci~n (16) .

•
La anterior optimista imagen oficial del México contemporáneo es

exacta por lo que dice, parcialmente inexacta por como lo dice- y,

SQ

bre todo, por lo que omita. Su cotejo con las críticas expuestas en el
congreso agrario celebrado en Toluca hace 5 años, revela que en varios
lugares, gracias a fraccionamientos simulados, se conservan algunos la
tifundios, aun en zonas muy próximas a la capital del país. En otras
partes subsiste la vieja política persecutoria a quienes solicitan tierras,
negándoles trabajo o rehusándoles tierras en aparcería. En muchos lug§.

La clase popular ha disminuído en su conjunto del 91. l % en
esta disminución es especialmente notable
19 oo a 1 8 2 . 4% en 19 6 O,
artes a la mitad, en las mismas
en el campo' de las tres cuartas P
se ha duplicado, del
fechas. El proletariado urbano, en cambio,
ismas fechas. Duplicación que en su
16.3% al 32.3%, en las m

res no existe la protección legal al trabajador agrícola, especialmente
en lo que se refiere al monto del salario, se paga una cifra bastante
inferior al mínimo legal. Alguien calcul~ en dos millones el número de
Jornaleros que aún carecen de protección. En algunas zonas del centro
del país el salario es tan bajo que los campesinos sólo comen una vez
al día. En cambio, subsisten algunos latifundios en manos de extranJ-ª.

�83

82

ros Y se falsifica la pequeña propiedad. Alguien más señaló que más
de la mital de los ejidos no están en manos de sus titulares, incluso
en lugares tan ricos como el valle del Yaqui la mitad de los ejidat2.
rios rentan sus tierras y en el propio valle de M~xico se calculó que
de un 70 a un 80% de los ejidatarios son simultáneamente obreros de
las numerosas fábricas que rodean a la ciudad de México, por lo que
rentan sus tierras o las entregan en aparcería, convirtiéndose en explo

Aparte de la escasez de los recursos agrfcolas del p~s, explica la
pobreza de los ejidos la falta de
ere"di to, pese a que desde 1926 se
fund~ el Banco Naci ona 1 de Crédito Agrícola Y el Banco Nacional de
Cr~dito Ejidal en 1936. En efecto, apenas muy poco más de las tres
cuartas partes de los ejidos reciben refacciones de los bancos. Por
lo que no es de extrañar que gran n~mero
.,
de ejidatarios se encuentren
en manos de acaparadores, en general que 1a agricultura capitalista
sea mucho mejor que la ejidal (17) .

tadores de sus propios compañeros.
Aunque algunas de estas crfticas puedan parecer exageradas gen~

Por otra pó.rte, día con día aumenta el número de los c ampesinos
con sus derechos a salvo, esto es, se les reconoce su derecho a una
parcela ejidal pero no se les entrega porque no la hay, sea porque en
verdad no existe o porque está en manos de los nuevos favoritos de la
oligarqUÍá, como diariamente denuncia la prensa. Como también abundan

ralizaciones, no deja de ser un elemento de equilibrio frente al optimi.§.
mo oficial que, con frecuencia , recuerda el de los apologistas de la
obra colonizadora de España, quienes suponen que la bondad de las Le
yes de Indias es el ·mejor medio para conocer la ·manera como funciona
ron las instituciones sociales de esa época .

'

tes son _las denuncias por despojos de tierras ejidales en favor de los
fraccionadores de las nuevas zonas residendales de las grandes ciuda
El reciente estudio de un expei:imentado investigador y funcionario

•

ij

des , media.1 te permutas. Todo esto ocurre porque dentro del sistema

público corrobora y precisa lo anterior,

e a1cula en 3 millones el núm_g

ejidal es una pieza de la nueva oligarquía, Para remediar ese mal s e
ro de agricultores con tierra, o sea el 47% del total de la población
propuso suprimir de la reelección de los comisariados ejidales, pues
agrícola• En varias partes del país los agricultores ricos ocupan como
un 20% se reelige y de un 30 a un 40% no se renueva oportunamente,
peones de sus propias tierras a los e j 1'd a t ari os ·pobres, sobre todo los
por lo que se registra un continuismo en el poder.

grandes ingenios azucareros, falsas cooperativas . Algunos ejidatarios
con tierras trabajan en las fábricas de la ciudad de México donde ga

Algunos concluyeron que la Revolución Mexicana no ha llegado
nan 3
al campo, por el número de campesinos que carecen de tierras, por la

° 4 veces

más que en el campo y se convierten en explotado

res de los ejidatarios sin tierras. Pese a que las tierras ejidales

ª'ª-

miseria en que vive buen número de los ejidatarios y porque faltos de
tán substraidas al comercio, buen n~mero de ellas en el Bajío están
protecci~n se han convertido en esclavos de sus líderes . Algui en pr_g
en poder de los agricultores de esa región, por ventas simuladas
cis~ que en el 55% del total de los ejidos el problema agrario seguía
en pie por la insuficiencia cuantitativa o cualitativa de su parcela•

0

�84

85

beneficiarios del pfestamo (18).
arrendamiento. En Zamora sólo una tercera parte de los ejidatarios tra
bajan personalmente sus tierras, los demás las arriendan o las entr~
Por otra parte, el 22 de enero de 1963 fue derogada la ley fede
gan en aparcería, de ese modo algunos agricultores ricos acaparan ha,2.
ta dos docenas de parcelas ejidales: de un total de 106 acaparadores

ral de colonizaci~n que f avorecfa la simulación de inexistentes colQ
nias oficiales, en marcado contraste con la colonización espontánea

de tierras, 28 tienen más de 500 hect~eas cada uno Y 9 más de mil,
Aun en el rico Valle del Yaqui, el 30% de la superficie ejidal se da

que ha poblado tierras v~genes del sureste y de Veracruz, sin costo
para el pafs.

en aparcería y en arrendamiento.

....

En suma, la Revoluci~n Mexicana, como al parecer todas las re
Una de las razones que explican este ausentismo es la insuficie.n...,....
cia de la parcela ejidal para el sostenimiento de la familia: por supue,2.
to el salario no se ajusta al mfnimo legal, y de cualquier modo su po
der adquisitivo ha disminuido. En 1963 es de 53 kilogramos de maíz,
frente a 80 en 1934 cuando se fijó por primera vez el salario mínimo rJ!
ral, menor que en la época colonial y sólo equivalente a las tres cua.r

voluciones industriales sacrifica la agricultura a la industria, el campo
a la ciudad. La Revoluci~n Mexicana corresponde al modelo capitalista.
actual, salvo en lo que respecta al ejido, institución exótica al rég!
men capitalista cada vez más desarrollado en México; pero el ejido e,2.
t~ firmemente anclado en una tradición agrarista rom~ntica, interesada
en conservar símbolos y sloqans.

tas partes del vigente al finalizar el siglo pasado. El Banco Ejidal só
lo parcialmente ha cumplido su fin, entre otras razones porque crea empleos
innecesarios Y por la frecuencia con que sus fondos han sido manejados de1
honestamente. los ejidatarios ven en algunos casos al Banco Ejidal

CQ

mo la reencarnación de su antiguo patrón, porque el banco los ha vicia

Por otra parte, la explosión demográfica ha complicado los proble
mas sociales del subdesarrollo ecm Ómico del país, si bien ha tenido
el escape de la emigraci~n de los braceros a Estados Unidos. Es verdad
que no todos los braceros son campesinos, un cierto número de ellos

do haciéndoles semanari as ministr aciones de adelantos, a guisa de sal-ª
,
Yucatán
hay
un
desperdicio
de
energia,
en
Como
ugares,
,
rio. En otros 1

ciente emigraci~n del campo a le ciudad y que habita las llamadas

los propietarios individuales sólo dan un chapeo al henequén, los ejida

lonias proletarias, sin que haya sido absorbida por la industria y mal

tarios hasta 5 para simular que trabajan Y repartir de ese modo el din.§.

disimula su ocio en el subempleo en los servicios. Aunque las estadfs

ro en más tiempo. En las propiedades individuales hay un rendimiento

ticas del número de braceros son imprecisas, por el gran n~mero de s~

mayor que en las ejidales. En a 1gunas sucursales del Banco Ejidal se

lidas ilegales, a mediados del siglo, año de su mayor ~xodo representa

han resucitado ciertos aspectos de 1as tiendas de raya. Sin embargo,

ron el 1.16% del total de la poblaci~n total y el 8% de la agrícola, lo

en algunos lugares, como en Nayarit, el Banco Ejid a 1 opera satlsfactQ

que exhibe el ocio rural· y el desaprovechamiento de lo fuerza de trabajo

riamente gracias a que se aplica

la responsabilidad solidaria entre los

son citadinos, pero aun ~stos proceden de esa masa campesina de r_g
C.Q.

en la agricultura. Sobre todo, el papel social de los braceros ha sido

�86

87

doble, por un lado ayudar a equilibrar la deficitaria balanza comercial;
clase media Y los obreros y campesinos. Las reñidas elecciones de
junto con el turismo Y las invers i ones extranjeras salvan la balanza de

1940 son el punto de partida del cambio de frente de la burguesía na
cional, convencida caca vez más de

trabajo mejor remuner ado a importantes sectores del Norte y del Centro
sobrepoblados, que de Otro modo presionarían sobre un mercado de trab.9.
jo insuficiente.

-

.

pagos. En segundo lugar, ha actuado como v~lvula de escape al ofrecer
q.i

e no podría arrebatar el poder

a los gobiernos emanados de la Revolución, desiste de conquistarlo
directamente y obra a través de sus grupos de presión: cámaras de

CQ

mercio, industria, asociaciones de banqueros, etc. La reconciliación
se ha hecho de la misma manera que Porfirio Díaz transó con los con

Una de las maneras de apreciar la preferencia de la ciudad al
campo, es el cotejo de los coeficientes de mortalidad urbano Y rural; el
primero disminuyó de 30 · 2 , al millar, en 1937 a 11.3 en 1960, elsegu.u

servadores Y con el clero, el gobierno conserva la fachada de una r~
volución campesina

y

obrera, aunque el desarrollo económico del pafs

corrobora la naturaleza capitalista de la Revolución Mexicana.

do del 21.6 al 11.8, en las mismas fechas, o sea con mucha mayor V.!
locidad el urbano que el rural, que incluso ahora es más elevado que el
urbano (19). Otra manifestación de la preferencia de la ciudad sobre el
,
h b' t • es que práctlcame,n
campo, es la polÍtica de construccion de a l ac1on ,
te sólo ha favorecido a la ciudad, salvo casos excepcionales. Además,
la poJítlca oficial en materia de alimentaci~n se orienta a proteger a la
1

t

Esto ha ocurrido así en un juego de mutuas concesiones, el go
bierno conserva el car~cter laico y anticlerical en la legislación, pero
tolera o disimula la violación pr~ctica de esos preceptos . Asimismo, la
fraseología revolucionaria conserva los lemas obreros y agraristas pero,
en la práctica , la parte del le~n en el ingreso nacional la obtienen

.
per1'uicio de los agricultores, desde luego
ciudad de México, aun con

los grupos de presión de la burguesía, aunque al mismo tiempo el Esta

de los ejidatarios.

do ha aumentado notablemente su intervención en la economía. El gobi~
no orienta la economía procurando equilibrar las fuerzas sociales, aun

La Revolución Mexicana tuvo desde sus comienzos

una orientación

campesino zapatista,
de c 1ase mediª , Salvo entre el importante grupo
,
asesinato de Carranza. Este declaro el
marginal polfticamente hasta el
lo. de septiembre de 1917 que

se propon~a fomentar la pequeña indu.§.

,
• do al mismo tiempo
que sien
tria para f ermar un a clase media autonoma'
·
,
abajadora disminuyera la lucha de clases (20). L~zaro
capitalista Y tr
c.2
años después señal~ que el lugar que históricamente
Cárdenas Veinte
1 lado de los trabajadores (21). Al
rrespondra a la clase media era a
equilibrio entre las fuerzas de la
parecer con Cárdenas se logra un

que de todos modos la burguesía saca la mejor parte. El creciente en
tendimiento entre la burguesía y los gobiernos revolucionarios se mani
fiesta, entre otras formas, en el hecho de que la burguesfa ha abando
nado al Partido oposicionista de Acción Nacional. Bien es cierto que
la burguesfa no ha ingresado "institucionalmente" en el Partido oficial,
el cual conserva sus tres sectores (obrero, campesino y popular o cla
se media), s~lo a tftulo personal algunos directores de la burguesfa
figuran en este último partido, aunque ya en las elecciones de 1964
los grupos de presión de la burguesía públicamente se declararon en
favor del candidato oficial.

�88

8'9

La pacffica incorporaci~n de la burguesfa a la polfµca oficial

tarios sin tierras, gravita el peso de la carga del desarrollo económi
.

-

se explica, entre otras razones, porque la Revoluci~n ha · creado su

co del pars, o sea precisamente sobre los autores, o los descendien

propia ~ , los revolucionarios enriquecidos han reforzado los cu2,

tes, de quienes hicieron una revoluci~n agraria que por haberse can2,

dros directores de la burguesfa tradicional, en parte herederos de la

!izado en el sistema capitalista, al pasar a la etapa industrial casi

aristocracia latifundista del Porfiriato, en part e producto natural de

sólo ha repartido pobreza.

la propia Revolución. La oligarqufa financiera domina el sector priv2,

do, ha liberado a los campesinos de la servidumbre semifeudal del

do de la economía, a cambio de dejar manos libres a la oligarquía

Porfiriato, pero le ha asignado la inherente al régimen capitalista de

polftica revolucionaria, heredera de los autores materiales de la R_g,

un p~s subdesarrollado.

La Revolución Mexicana, de cualquier

ll1Q

volución, pues por .;u edad no pudo participar en el perfodo ~e h1
•l

cha física. De este modo la oligarqura polrtica, afrn pero no totétl,

En efecto, el acelerado proceso inflacionista a partir de 1940 ha

mente identificada con la financiera, detenda el monopolio del PQ

favorecido a los empresarios (22). De 1939 a 1946 disminuyó la partí

' de un conformista y antinómico Partido Revolu
der polrtico a traves

cipaci~n de los asalariados en el ingreso nacional del 30. 5% al 21. 27%,

clonarlo Institucional.

a partir de entonces se ha recuperado un poco hasta alcanzar en 1955
el 29% (23). los trabájadores mexicanos, como en el modelo capitali..§.

tigio

La clase media Y los trabajadores conservan la fuerza del pre..§.

ta occidental, han contribuido con el mayor sacrificio al extraordinario

de una revolución hecha en su nombre. Los obreros urbanos o..r.

incremento del período 1939-1950, en el que se aceleró notablemente

ganizados reciben un

trato cuidadoso de parte del gobierno, especial

etroleros ferrocarrileros, electricistas, tel_g,
mente a 1gunos g rupos (p
'
, blicos
etc ) han mejorado substancialmente
fonistas, emp1eados PU
'
• '
fi
en la clase media depen
su posición económica de modo que guran
habitan las grm des ciud2,
diente. Los trabajadores no calificados que
;xico, reciben los beneficios de una polftica de
des, especialmente Me
alimentos baratos .

el desarrollo económico del país (24) • Seg~n las autoridades éste fue un
sacrificio necesario para la evolución económica del país, su fruto ha
sido el establecimiento de numerosas empresas industriales, comercia
les y agrfcolas (25) .

Algunos han seflalado que el mero an~lisis del poder de compra a
través de los índices de salarios y de precios no muestra ciertos impo_r
tantas elementos adicionales del salario: Seguro Social, desayunos escQ

id los - pequeños propiet.-ª
En el campo se han ampliado Y forta1ec o
{tica d e i rri gaci'~ para los cultivos de
principalmente
con
la
pol_
rios,
que también alcanza a los ejidatarios de algunas
exportaci~n, beneficio
·
d t
r,H y los ejidJ
ejidatarios de tierras e empo
de esas zonas. Sobre los

lares, alimentos subsidiados, etc. (26). Mem~s, gracias al desarrollo
econ~mico del pa~s aunque ha disminuido el ingreso medio real per cápita
de los trabajadores ocupados, ha aumentado en conjunto el volumen de
ocupación pata la clase obrera, pese a la explosión demográfica (27) . A

�90

esos elementos de compensaci~n habrf? que añadir otro igualmente
importante, la creciente participación
de la mujer en la vida econó
.
.....

(1)

F. González Roa, El roblema ferroca
~s. ~~r~~~~rriles Nacionales de Mejcic~i\~exic~ª City,

(2)

M. González Navarro E t · d'1
e
' ~s-:--ª--;;-s..t ic!a~s~s~o~ci~a!:.le~sud~e!!l.JP~o?!rf!Ji!:1ril2a~to2..Jl]Z1.:.ex co ity, 1956), p. 142.

(3)

M • González Navarro

(4)

F. Bulnes' Thé whole tri.tth about .M.. i . .
reseonsabilit¡ h916), p. 85
exº? Presidente Wilson's

mica, lo que ha permitido equilibrar los presupuestos familiares en
su conj unto, aunque el del jefe de la familia haya disminuido indi

191 O (M · i

1960}' P ~ 93 .

'

La

c o1omzacion
.
,
.
/
en México (Mexico City,

vidualmente.

Por Último, para quienes ven Am~rica Latina como un todo com

(5)

M. González Navarro' El Porfiriato

1957), p. 223.

•

La Vida Social

(Mexico City,

pacto y consideran que su principal problema es el agrario, es nat_y_
ral que consideren que en México no existen obst~culos al cambio ,
ya que gracias a su Revolución se constituy~ en una sociedad abiE:tl:

-

ta, modelo para el resto de los países
que deben seguir la pauta
ca
.
.

(6)

M • GonzálezNavarro, Estadísticas, pp. 40 -217.

(7)

M~xico, Presidencia de la República 50 Año d
xicana en Cifras,
,
s e Revolución Me963 ), p. 4.6 .

(8)

México, Dirección General de ·-:Estadística
Gánadero y EJidal, (1950), pp. 7 _ _
, Tercer Censo·:·Agrfoola
12

(9)

México, Direcci~n General de Estadística, Primer Censo E idal
Resumen General, (1935), p. 105. Segundo Censo EJidal 194Ó)
P. 284. Tercer Censo EHdal. (1950), p. 62.
'
'

pitalista en su desarrollo econ~mico. Sin embargo, en la actual et2,
pa de la Revolución Mexicana existe un claro desequilibrio entre el
ejido y el creciente desarrollo capitalista del pa~s. Pese a su rigidez
económica y a su corrupci~n administrativa, el ejido cumple, al m.§.
nos parcialmente aunque cada vez menos, el fin social de proteger
a los grupos campesinos m~s d~biles, que en una econom{a capitali.§.
ta pura perecer~an como ocurrí~ hace un siglo. Además, el peso de
la industrializaci~n del pafs lo soportan los trabajadores, lo que ha
originado nuevos obst~culos al cambio, diferentes a los que se resol
vieron con la reforma· agraria, reforma que ella misma necesita refo.r,

u

(10)

Segundo Censo, p. 145-146. Tercer Censo, p. 6.

(11)

Segundo Censo, p. 123-126. Tercer Censo, p. 5.

(12)

Tercer Censo, p . 62 .

(13)

Segundo Censq, P.• 283 . Tercer Cen.,so, p. 62.

(14)

Tercer Censo, pp. 10-13.

(15)

Segundo Censo, pp. 127-137. Tercer Censo, p. 7.

(16)

50 Años de Revolución.

(17)

Memoria del Con reso Nacional A rario de Toluca. Mesas redon_sesiones plen~rias, conclusiones y EOnencias. Mexico City,

~;~Í)

(18)

M. T de la Peña, ~ f.ueblo y su tiwa. Mito
reforma agraria en Mexico (Mexico City. 1964)

'(19)

México, Dirección General de Estadística, Anuario Estadístico
(1942),· p. 225_, ·Anuario Estadístico,· (1963), p. 56
'

(20)

Mé_x ico, C~mara de Diputados, Diado de los Debates, (lo. de
septi~mbre 1917), p. 20.

marse.

Yrealidad

de la

�93

92
UN MODELO DE DESARROLLO ECONOMICO

l

....

(21)

Diario de los Debates, (lo. de septiembre 1940), p. 23. ·

(22)

s

(MEXICO 1960... 1964)

A Mosk 11 La Revolución Industrial en M~xico", Problemas
p.gríc~las e Índµstriales de México, (abril-Junio 1951) • P • 216 •

José Raúl Hernández Chávez
Alumno del So; .Año

(23)

E López Malo Ensayo sobre localización de la industrf a :n
·
'
)
60 M' ico Secretar a e 1
México, (Mexico,City, 1960 ' p. i d 18:oore's (1957L p. 142.
Trabajo Y Prevision Social, Memor a e
- ,

(24)

(Mexico City, 1955),
Í n, El Mercado de trabajo,
G. Rivera Mar_
p. 139 .

(25)

México, s·e creta~a de Economfa, Memoria, (1954), p. 9.

(26)

E.. P. Glade Y Ch • W • Anderson, The -political economy of Mexico (1963), p. 206.
~

mas vasta y cor-. una mayor tradici~n, no podfa dejarse de tratar el

Mosk, p. 261.

asunto que es de la mayor importancia en la actualidad, el tema del

(27)

INTRODUCCION.

,

En los pafses desarrollados, donde la literatura económica es

desarrollo económico.

Existen diferentes enfoques sobre esta cuesti~n, hay los puntos
de vista históricos, sociológicos, psicol~gicos sociales, geogr~ficos,
y los que denominaré estrictamente económicos.

A estos Últimos me refiero al decir aquellos que toman en cuen
ta los elementos conocidos como capital, trabajo, ahorro, inversi~n,
tierra, población, términos de intercambio, y cuyo comportamiento de
termina el ingreso nacional y, lo que es fundamental, su tendencia a
través de los años.

Se han creado modelos para considerar

los elementos importan

tes, para cada caso particular, dentro de los antes citados.

Un estudio en este sentido es el tratado por H. W. Singar, en

�94

95

su artículo "La mecánica del desarrollo econ~mico", en

La

economía,

del subdesarrollo (ed) A. N. Agarwala y S. P. Singh.

que es el aumento porcentual en el i
,
,
ngreso per c~pita, así se incluye
tambien el incremento de la población' lo cual debería h .

·

i

acerse s se

desea conservar la igualdad.
El propósito del presente ensayo es presentar este modelo y sus
Este modelo de Harrod-Domar es presentado en la forma siguien

implicaciones te~ricas (Parte I) y, analizar la situación para el caso
te:
de México en 1960.... 1964 (Parte II).

L\Y ""l ,k
y
- y

....
I

•
1

donde
PIANTEAMIENTO TEORICO

-y
AY ....

El modelo es presentado en la forma de una ecuación:

D

=

s p -

k

r

=

porcentaje de la inversión con respecto al ingreso nacional.
relaci~n producto-capital.

entonces, D la podemos considerar como _Ll. y .... r . s, puesto que la

donde
D

1Y =

tasa de incremento en el ingreso nacional.

= tasa

de desarrollo econ~mico, definida como aumento de la renta

per cápita, que se supone proporcional al aumento del capital per

obtenemos al final del pe~odo estudiado, s~ hace i gua! al; y

s

=

tasa de ahorro neto.

p

=

productividad de la nueva inversi~n por unidad de capital.

que

es el producto que se obtiene con respecto al capital invertido,
y
resul
ta ser igual a la relación producto-capital

cápita.

,2.,

O

sea k.

Este modelo, seg~n Hirschman, "ha mostrado una versatilidad
notable: nos permite mostrar la tasa a que debe crecer la economía si

r :: tasa de aumento anual de la población.

se quiere utilizar plenamente la capacidad creada por la nueva invt:rr
Si se observa por partes, se ve que es el modelo de crecimie,n
to de Harrod....Domar con una variable agregada:

.r

o sea la tasa de

aumento anÚal de la población, en el lado derecho de la ecuación; en
el otro lado tenemos que la tasa de desarrollo económico no se confli
dera tan sólo corno el aumento porcentual en el ingreso nacional, sino

sión Y, a la inversa, el ahorro y las relaciones producto-capital nec.§_
sarios para que el ingreso alcance una cierta meta de tasa de creci
miento" (1).

�96
97

I

.

k, es la tasa máxima a la que puede crecer el ingreso nacional

y·
sin generarse presiones inflacionarias, a un nivel de pleno empleo,

'

mantenido constante en el período estudiado y que es la única que
influye en los cambios de la población, ya que "los movimientos
migratorios internacionales han representado en México cifras que,
comparadas con los nacimientos y defunciones, influyen poco en el
crecimiento de la poblaci~n" (2).

II

Para determinar

DETERMINACION PARA EL CASO DE MEXICO, 1960-1964.

!::,
.:i:.

o se a l a t asa de a horro neto, efectué el si

guiente procedimiento: puesto que se desea conocer el ahorro neto
Primero tenemos que determinar D, para lo cual se elaboró el

para cada año Y, como éste es igual a la inversión neta al final de
cada período Y, como los datos que existen se refieren a la inversión,

siguiente cuadro:

entonces suponiendo que la depreciaci~n es un 10% de la inversión

2.1

Producto Nacional Bruto (a precios de 1950) Y Población.
Prod. Nac.
Bruto (mi
llenes de

Tasa porcen
tual de creci
miento del
Inq . oer cánita

Población
(miles)

P .N .Bruto
&gt;
Poblacion

34 923.l

2 104 .1

1961

76 038

36 141. 9

2 103.8

o.o

1962

79 691

37 403.2

2 130.3

1.3

2 188.1

2.7

2 326.5

6.3

Año

nAsns)

73 482

1960

84 700

1963

93 200

1964

bruta se obtiene la inversión neta, que por definición es igual al aho
rro neto; así se elaboró el siguiente cuadro:

2 •2

38 708.5
40 059.4

Fuentes:
(1) Informes anuales del Banco de México, S. A.
{a
(2) Centro de Investigaciones Económicas (F~~u~tad . ~~isco~~· 9Ó
u. N. 1 .), Demografía en el noreste de ex1co.
,
·
y 106.

Sobre este cuadro hay que decir lo siguiente: puesto que se ti§.

Inversión Neta Y Producto Nacional Neto (a precios corrientes)

Año

Inversión neta
(millones)

Prod. Nac. Neto
(millones)

Inv. Neta
P .N .Neto

1960

19 052

152 021

12.5

1961

20 589

161 470

12.7

1962

21 824

175 109

12.4

1963

24 290

189 502

12.8

1964

33 151

220 917

15.0

%

Fuente: Informes Anuales de Nacional Financiera, S. A.

El siguiente paso es la determinación de

..Q,

la relación produ.Q

nen datos de la poblaci~n s~lo hasta 1960, he proyectado ~sta sup.Q.

to-capital. Sobre esto no existen escritos que nos permitan conocer

niendo que la tasa porcentual de crecimiento natural (3. 49) se ha

este dato para M~xico, el que hay (3) es muy limitativo por una
serie de supuestos restrictivos, que no permiten trabajar con la rel.2

�98
99
relativamente corto

ción producto-capital obtenida, para los fines de este ensayo.

difícil que se

a)

Y, as{ la productividad de uno o

aumente en una forma sustancial

,
mas factores es

, afectando la menci.Q

Entonces, para determinarlo se siguió este procedimiento:

nada relación .

Se piensa que del producto generado por las empresas existe,n

La tasa de crecimiento
3. 49% en este período
natural de la poblaci~n, .I, es igu¡l a
(6).

tes en el país, un 48% corresponde al renglón de utilidades
(4), entonces si tenemos el Ingreso Nacional para 1960, que

Ya teniendo los par~metros
necesarios, podemos
tenido, en el siguiente
presentar lo ob
cuadro:

resulta ser de 120,100 millones de pesos, las utilidades aseen

....

derán a 57,648 millones de pesos.

b)

Se sabe que las utilidades son, en promedio, un 18% del caP.i

2· 3

Resultados.

-

Años

tal con que cuentan las empresas; entonces, partiendo de las

s

p

r

1960

12.5

_J_
2.6

3.49

1961

12.7

_J_
2.6

3.49

o.o

1.39

12.4

-L.

3.49

1.3

l. 27

-1....

3.49

2.7

1.43

-L

3.49

6.3

2.27

~

utilidades podemos evaluar el capital, que así resulta ser, pa
ra 1960, de 320,266 millones de pesos.

c)

Puesto que contamos con el Valor Agregado que es el Ingreso

1962

Nacional, y se ha estimado el Capital Nacional, entonces la
relación producto--capital se obtiene dividiendo aquél sobre

é.§.

2.6

1963

12.8

2.6

te, resultando ser de 37 . 5%.

1964

15.0

2.6

Drealizada D eSl)erad·a

La inversa de esto es la relación capital-producto, cuyo valor

es, por consiguiente, 2. 6. De acuerdo con estudios hechos en
otros pafses, en condiciones parecidas a las del nuestro, es

La columna D esperada, significa que de acuerdo con los datos

de estimarse la cifra anterior como aproximadamente correcta

conocidos' Y aplicando el modelo de Singar, es la tasa de incremento
en el producto per c~pita que se habría de efectuar. La D realizada

(5).

En este ensayo se supone que esta relaci~n producto--capital se
mantiene constante durante el perfodo estudiado, dado que es un lapso

es la que conforme a las fuentes oficiales sobre el crecimiento de
te producto se obtuvo en cada uno de los afies estudiados.

8.§.

�100

101
Ahora lo importante es determinar por qu~ existe esta discrepan

cia entre lo esperado y lo realizado.

Nacional ya fue expuesto. La inversio'n

en este período, fluctuó alr~

dedor de 50% del gobierno y 50% de la iniciativa privada. En cuanto
a cantidades absolutas, la cif d 1 b
ra e go ierno es determinada directa

Una primera posibilidad es que los datos sobre Producto N~ciQ
nal Bruto y Población que determinan la tasa realizada de crecimiento

mente por la Secretaría de Haciendo y Crédito Público, aunque puedan
surgir diferencias entre lo que los econ~mistas consideran como inv~

' ita (D realizada) estén
en el ingreso per c~p
. muy lejos de la realidad;

sión Y el criterio que sigue la Secretaría de Hacienda; un ejemplo son

con respecto a esto Se Pu ede decir que el dato de población es el

los gastos en educación correspondientes a sueldos de maestros; la

más confiable de ambos, ya · que la unidad es bastante f~cil de det~
minar Y con el avance en la salubridad pública, los datos de nacimien
tos y defunciones son aceptables; el Producto Nacional Bruto tiene la

Secretaría lo concept~a como gastos corrientes, aunque se puede

arguir

que esto es una inversión en capital humano cuyo rendimiento habrá de
esperarse a largo plazo.

dificultad, en su rnedici~n, de que se eval~a a través de diferentes
criterios y así se piensa que, a l menos en los casos de las utilidades.

La inversi~n del sector privado se obtiene a trav~s de los datos

al comercio y el prod ucto ag~cola, las cifras subestiman la situación

que proporcionan las empresas, pero esto refleja sólo una parte de la

real (7) .

inversión privada, ya que generalmente se admite que en la agricultura
se obtiene una cifra subestimada de la inversión (8) .

Sin embargo, el problema continúa, pues si se obtiene el Produ_g_
•

f •

to Nacional Bruto que corresponde a 1a realidad económica, esto no
contribuye a ajustar las discrpecancias, ya qu e si se aumenta este
Producto, en su valor absoluto, lo que pasará es que los nuevos r~

Por lo tanto, se puede pensar que las cifras de inversión al
igual que las del Producto Nacional Bruto, están subestimadas; aun
que la relación Inversión Neta-Producto Nacional Neto, que se obtie

an la misma tendencia que los mostr.9.
sultados en la D realizad a teng

ne, f:ndica que la subestimaci~n es en más o menos igual porcentaje

dos en el cuadro 2 . 3 •

para ambas variables, puesto que esta relación es la que se ha obser
vado en pafses con un grado de desarrollo parecido al nuestro (9). Por

Se puede pensar que es del lado derecho del modelo donde se
encuentran las dificultades; veremos esto por partes.

·onal Neto, lo que
En la relación Inversi~n Neta-Producto Nac1
.

1 inversio
_'n, pues lo del Producto

tenernos que ver es lo referente a a

ello, he tomado como representativo el valor encontrado para esta r~
!ación.

La relación producto-capital, ,g, de acuerdo con el procedimiento

que se sigui~ para su determinaci~n, es válida en cuanto al resultado.

�102

103

Existe la posibilidad de que haya operado una tendencia a través

de los bienes de

!ación. A esto hay que agregar que la productividad "ncrmal" se ve a

capital. En este sentido , es bi en sabido
que nuestras empresas no
utilizan a su plena capacidad tales
bienes. Esto se debe a la ins.Y,
ficiencia de la demanda interna Y,
a que no se ha analizado o no

menudo frenada por escaseces y puntos de estrangulamiento, cuya eli

se puede competir en el mercado internacional,·

del período, en forma tal de elevar la productividad de uno o varios
de los factores productivos, resultando así en un aumento en esta r_!;!

minac ión puede producir, en plazo muy breve, un aumento considerable
en la productividad del capital ya invertido {10). Pero esto se refiere,
sobre todo, a patses donde los medios de transporte, comunicación Y

....

pero lo, que aquí. . no s i n t eresa es la desocupación

salubridad pública est~n en su etapa infantil o pre-natal; en México
existe una infraestructura bastante desarrollada, y es difícil, en gen,!;!

adem~s de que las
empresas hacen sus inversiones de acuerdo con la d
d
,
eman a prevista
para varios años futuros Y así ésta no ti
ene por qu~ manifestarse en
el año en que se e fect'ua 1a respectiva inversión Y,
por consiguiente
existen bienes de capital desocupados aunque esto sea a un plazo
mediano.

ral, encontrar estas "escaseces y puntos de estrangulamiento".
Entonces, si no existe pleno empleo, puede aumentarse el con
Si todas las variables ~' ]., y .r) son de tomarse como aproxim.-ª

sumo Y /o aumentar las exportaciones y/o dis minu1r
. . 1as importaciones
.
. -

damente correctas, entonces el problema subsiste {explicar la discr,!;!

sin que se generen presiones inflacionarias , de modo que e1 ingreso
.

pancia entre D realizada y D esperada) .

puede crecer más que el aumento en el aumento en el producto de
multiplicar la relación Inversión-Producto Nacional por la relación Pro

Así surge la alternativa de que sea imposible explicar estas dife

dueto-Capital, o sea el incremento en la capacidad productiva.

rencias, por medio de este modelo de Singer, porque realmente este
modelo no corresponda a la situación que existe en México, de acuerdo
con su contexto teórico .

Entonces las diferencias entre D realizada y D esperada pueden
explicarse en la siguiente forma: en 1961, cuando se esperaba un au
mento en el ingreso per capita de 1 . 39%, resultó ser de

Esta posibilidad merece considerarse, ya que el modelo de Harrod

o. 0%,

debí

do a que no se gener~, en términos per c~pita, una demanda suficien

-Domar, del cual el de Singer se deriva, es v~lido a un nivel de iD.

te para absorber este crecimiento en la capacidad productiva per cá

greso nacional de pleno empleo, donde el incremento en el ingreso,

pita; o sea que el consumo, el gasto corriente del gobierno, y las

sin presiones inflacionarias, puede ~nicamente deberse a incrementos

exportaciones, no respondieron a este incremento en la capacidad

en la inversión que aumentan la capacidad productiva•

En México existe desocupaci~n evidente de la fuerza de trabajo

prQ

ductiva.

En 1962 principió una tendencia que continuó en 1963 y 1964.

�105

104
Se puede observar (Cuadro 2. 3) que la D realizada es mayor, cada
vez más, a la D esperada. Esto significaría que a pesar da no h.2.

BIBLIOGRAFIA

berse realizado un incremento sustancial en la capacidad productiva
per cápita sí lo ha habido en el consumo, gastos del gobierno y
las exportaciones per cápita; para que no se hayan generado presi.Q.

(1), (5), (10) y (11). Hirschman A 0
'
•
·, La estrategia del desarro-

nes inflacionarias, o éstas hayan sido muy leves, se necesita que

llo económico. , Fondo de Cultura Económica
.
., México, 1964.

se estén empleando factores productivos no usados plenamente con
anterioridad y, que parte o todos los bienes de capital creados por

(2) Y (6)

mía, U.N.L., Demo graf{a en el noreste de México,
Monterrey,

la nueva inversión se estén empleando total o parcialmente; esto sig

1965.

nificar!a que se está tendiendo al pleno empleo de los factores pI'Q
ductivos.

Centro de Investigaciones Económicas
.
, Facultad de Econo

(3)

Cossfo,
, de la relación produc
. L. e Izquierdo , R . , "Estlmaci~n
to-capital de México 1940-1960" , El tr'imestre económico,
.
Vol.
XJ{!X, 1962.

CONCLUSIONES.

-

Lo más importante es que en este período
hubo desarrollo eco
.

(4)

Centro de Investigaciones Económicas , Universidad de Nuevo

nómico, si lo entendemos como aumentos anuales porcentuales en el

Le~n, Estructura economica
'
del noreste de M~xico. Un análisis

ingreso per cápita, estos incrementos son significativos ya que la

regional, 1955., Monterrey, 1962.

Carta de Punta del Este considera como deseable un incremento, en
este ingreso, de 2. 5% y México lo superó en los últimos dos años.

(7) Y (8)

Vargas Torres , E . , "Las estimaciones
.
del Ingreso Nacional

en México", El trimestre económico, Vol. ~ . 1958.
La otra cuestión, que es también bastante importante, es que
no se pueden obtener resultados válidos trabajando con modelos CJ:!.
yas premisas teóricas no corresponden a la realidad del país al cual
aplican; esto no significa que el modelo no es ~til, o que debemos
desecharlo, puesto que al ver que no explica nuestra realidad nos
hace surgir ideas que nos van acercando a ella, las cuales se apr.Q.
ximan m~s a la verdad, pero esto no lo sabemos por azar, sino po.r
que el modelo ~o los dice, v lo concluimos de ~l.

(9)

Higgins, B. , Economic development
•- principles, problems, and
policies,

,,w.

W. Norton and Company Inc., New York, 1959.

�107
EL CONFUCTO CAPITAUSMO- COMUNISMO
¿ MITO O REAUDAD?

Lic. Eduardo L. Suárez

Según parece, los hombres no sólo necesitan -como elemento
básico de la seguridad en sí mismos y de su tranquilidad personalpracticar una religión, sino lo que pudiéramos llamar una "antirrel!
, "

gi on
y

i

es necesario que nuestros semejantes se dividan en •buenos•

"malos", y que uno forme parte -por supuesto- del grupo de los

•buenos". l.Ds judíos discriminaban entre ellos -el pueblo elegido
de Dios- y el resto del mundo; los romanos, entre ellos y los gen
tilas; los musulmanes, entre ellos y los "infieles"; los cristianos,
entre ellos y los musulmanes; los católicos, entre ellos y los pr52.
testantes; y ahora, en los tiempos que corren, los capitalistas di,.i
criminan entre ellos y los comunistas, mientras éstos hacen exacta
mente lo contrario.

Contra lo que pudiera pensarse, la distinción •bueno - malo• ,
...... .:,

no es un mero artefacto -más o menos consciente- de la intelige,nJ
cia: Es, por el contrario, una ~nconsciente formación psicológica

;

que llega a lo más profundo de la estructura anímica, de modo que
se pierde la noción de su origen y libremente motiva creencias,
actitudes y acciones, en forma tan solapada que el individuo cree
ser "enteramente objetivo" cuando sostiene tales creencias, actitu
des y acciones. De igual modo, la fuerza de la distinción

11

bueno

- malo•, y de nuestra identificación con el lado •bueno•, es tal

�108

109

que genera las reacciones más violentas de que el alma humana
es capaz. El individuo siente que su "misión" en este mundo no
sólo consiste en ser "bueno", sino en combatir a muerte a los
"malos'!

Así, las guerras más feroces, aquellas en las que los

combatientes realmente se odian y desean aniquilarse, han sido
las de carácter religioso.

Recuérdese el fanatismo de las Cruz-ª

das, la saña de la Inquisición y de las escaramuzas que siguie
ron a la Reforma Protestante; y -en tiempos modernos- la persecJ.l
ción judía por los nazis •

Ahora la pugna capitalismo-

comunismo está en todo su apogeo.
emos la prensa capitalista
Y nos enteramos de que los causantes
de todos los problemas del mundo son 1
ren to
os comunistas, quienes quie
mar el poder político en todas part
están muy l
es para lograr fines que no
c aros, pero que sin d ud a son la
sidad d 1
encamación de la
, e a maldad demoníaca L
pervEll:
• eemos la prensa comunista
, Y nos
enteramos de que 1a conjura existe
en verdad , pero que son los odiQ
sos capitalistas quienes -a través del instru
t
quieren apoderarse d l
men o del imperialismoe mundo para explotar a más Y mejor a los
s_y_
fridos proletarios y campesinos.
Le

Sin embargo, otro de los elementos de la distinción "bueno
- malo" lo constituye el hecho de que el "malo" puede cambiar
su forma material, su encamación. De modo que al correr del
tiempo los enemigos acérrimos de ayer pueden sentir que su odio
recíproco mengua, y aun llegan a coovertlrse en amigos:

Cristia

Ahora bien, fundándono s en la experiencia histórica
razonamiento lógico más el
' Y en el
emental,
hemo
d
d l
s e concluir que ninguna
e as dos partel:l tiene toda la razón, que los d
equivocan en
os contendientes se
cuanto a l?s verdaderos móviles del
cuanto a la bond d b
contrario, Y en
a a soluta de su causa.

nos y musulmanes conviven en muchas partes del mundo, católicos
y protestantes se acercan cada vez más y se hablan con especial

afecto.

La idea central de este breve escrito es que la pugna actual
entre capitalistas y comunistas sigue los patrones de las guerras
religiosas, y que al igual que ellas terminará con el olvido de las
antiguas diferencias "inzanjables", y con los participantes de am.
bos bandos sintiendo que, después de todo, la controversia no tie
ne mayor importancia. Dicho de otro modo: Dentro de algunos años,
o décadas, veremos a capitalistas y comunistas convivir como los
mejores amigos del mundo, y quizá uniéndose para combatir a algún
otro enemigo común.

La verdad escueta es que capitalismo Y comunismo son

dos formas a ltamativas de organizar la
producción económica • BaJO
.
el primero, son los empresarios individuales l
os que deciden lo que
se haya de prod ucir' en qué cantidades,
Y utilizando cuáles técnicas
o combinaciones de factores productivos; en todo ello se guiarán por
las circunstancias que deriven de la acción de los
competidores y de
los consumidores , t en i endo como meta fu d
n amental la maximización
de las utilidades. Baj o el segundo, todas las decisiones
se concen
tran en organizaciones estatales de planeación central , donde grupos
de expertos -contemplando la economía nacional como un todo- detEll:
minan qué, cuánto Y cómo producir, en persecución d e metas que

�110
son fijadas grandemente por los propios planificadores, aunque pr~
suntamente tomando en cuenta los intereses de toda la población;
tales metas pueden ser el desarrollo económico, el fortalecimiento
para la guerra, el mejoramiento inmediato o dilatado del nivel de
vida de la población.

contradictorias: Mientras Rusi

a aumenta su producción a un ritmo
claramente mayor que el de los
Estados Unidos' éstos han alean
zado niveles de
d
i,
pro ucc on nunca antes soi'lados en el mundo,
muy superiores -desde luego- a l
os que ahora presenta Rusia. Se
rá pues cuestión de esperar Y ver lo que
sucede en los ai'los por
venir.

Teóricamente, uno y otro sistema pueden lograr el aprovechªmiento más eficiente de los recursos productivos en una economía,
de modo que el producto nacional sea el máximo posible. Pero en

Adviértase, sin em b argo, que la controversia básica entre
los dos sistemas
no se basa tanto en las formas de producción C.Q

tienden a restringir la producción; del otro lado, la planificación de

mo en la manera de distribuir ese producto entre quienes contribu
yen a su realización. ws comunistas claman que
el sistema capJ.
talista concentra la riqueza Y el ingreso
en manos de unos pocos,
mientras que la mayor parte del pueblo vive en la miseria. ws C-ª.

toda una economía, que implica la determinación de qué, cómo Y

pitalistas quizás podrían contestar que esa es la ley fundamental

cuánto deberá producir cada uno de millones de centros productivos,

de la naturaleza. Que el que sea más capaz en la lucha por la

requiere la resolución simultánea de millones de ecuaciones, tarea

brevivencia prepondere sobre el menos capaz; que, por tanto, la

que no puede realizar aun la más complicada computadora electrón!

desigual distribución del ingreso no se deriva de una defectuosa

ca que se conoce, y no porque falten elementos técnicos para hacer

organización del sistema económico, sino de la inmutable naturale

lo, sino porque no hay humanos capaces de programar tan gigantesco

za humana• Sin embargo, cada día cobra más fuerza la idea de que

la práctica, ambas tropiezan con dificultades insalvables:

De un

lado, es imposible lograr la generalización de la competencia perf e_g_
ta, y por doquiera aparecen monopolios de mayor o menor grado que

sistema de ecuaciones.

es necesario mitigar las desigualdades -naturales

O

S.Q.

nó- mediante

alguna forma de redistribución del ingreso. Este cambio no se está
De modo que ni el capitalismo, ni el comunismo, pueden ufa

produciendo porque los hombres se hayan hecho más conscientes de

narse de que resuelven a la perfección los problemas de la produ_g_

las necesidades de sus semejantes, sino porque los que ahora reci

ción. Cuál sistema sea realmente el mejor depende de la extensión

ben menos se están organizando para pelear efectivamente por una

con que, en la práctica, se aproximen a su respectivo ideal. Esta

distribución más igualitaria.

es una cuestión que sólo puede resolverse por demostración empfrica,
y hasta ahora el debate está inconcluso, porque los dos campeones
de ambos bandos --Estados Unidos y Rusia- muestran estadísticas

De todas formas, lo que conviene subrayar es el hecho de
que ninguno de los dos sistemas puede clamar, legítimamente, qué

�112

J.13

conduce a una distribución más igualitaria del ingreso, derivadas

La conclusión que quiero sacar de todo esto es que la con

simplemente del arreglo institucional. Es cierto que en la estructu

troversia capitalismo-comunismo es puro rnito. Q ue ningun
' sistema

ra de la planificación comunista pueden injertarse instrumentos que

ha probado ser claramente superior al otro , Y que en consecuencia

aseguren cierta igualdad, al fiJ ar sueldos a los obreros y compens-ª-

-cuando se vean claros los defectos de ambos sistemas- se busca
.

;

ciones a los directivos de las fábricas, pero en última instancia

ran formas intermedias que siempre serán mejores que los extremos,

la fiel observancia de tales disposiciones depende de los propios

lo que a su vez servirá para acercar a los que ahora aparecen

directivos de la producción y de los líderes políticos por una parte,

mo enemigos acérrimos, Y hacerlos olvidar casi totalmente sus dife

y del poder de lucha de los obreros, por la otra. Es decir, d_
epende,

rencias.

CQ

en última instancia, de la ética pública prevaleciente, y de la edu
También quiero concluir que, en definitiva, la única forma de

cación del pueblo, que se refleja en su poder de lucha.

lograr estructuras sociales que garanticen la paz entre los hombres,
En el sistema capitalista, por otra parte, se pueden establecer
,

;

Y la distribución más igualitaria de la riqueza, consiste en educar

instrumentos efectivos de redistribucion del ingreso, una vez que e_[

a todos los hombres para que puedan defenderse de los ataques in

te se ha generado. La estructura fiscal es el más adecuado de tales

justificados de sus semejantes. Porque, · a fin de cuentas, sólo hay

instrumentos. Pero, una vez más, su efectividad depende fundamentaj_

un conflicto que separará a dos grupos de hombres por los siglos

mente del poder de lucha del pueblo, que deriva de su nivel educati

de los siglos: El que existe entre los hombres decentes

vo. En países donde ese nivel es elevado, se observa una distribu

vergüenzas.

ción muy igualitaria del ingreso; en aquéllos en la que la educación

fectamente sus problemas sin necesidad de arreglos institucionales

es pobre, el ingreso muestra tremendas desigualdades.

de ninguna clase, el segundo -muchísimo más numeroso- no sólo

y

los sin

Pero mientras que el primer grupo podría resolver p~

necesita de tales arreglos, sino de que cada uno de los miembros
· Con todo lo cual se quiere decir que el problema de lograr una_

del grupo, y de toda la sociedad, esté preparado para defenderse

distribución más justa del ingreso no se resuelve cambiando de un

de los constantes intentos de todos por violar tales arreglos en fa

sistema capitalista a otro comunista, o a la inversa, sino educando

vor de sus propios intereses.

mejor al pueblo. De hecho, no está claro que el ingreso esté mejor
distribuido en Rusia que en los Estados Unidos, y se ha demostrado,

El hombre, lobo del hombre, debe saber que no puede comerse

en cambio, que Inglaterra, y sobre todo Suecia, tienen distribuci.Q.

a sus semejantes sin peligro de que se lo coman a él. Allí desembo

nes más igualitarias que los dos colosos.

ca toda la cuestión:

Capitalistas, _comunistas, Stalin, Kruschev, o

Johnson, son humanos y corno tales sólo buscan, en primer término

�114

115

su propio inter~s. Para que las cosás marchen bien es necesario

IAS BASES IDEOLOGICAS DEL

SOCIAUSMO REVOLUCIONARIO

que la sociedad elija como sus directivos a los individuos más C-ª.
paces y honestos, y sobre todo que la opinión pública conzca, ju~
Eduardo Bollo Villanueva
Alumno del 60. Semestre

gue, y castigue, o premie, adecuad amen te su labor; y al mismo
tiempo, que se exija a cada empleado público, a todos los niv§.
les, el estricto cumplimiento de su d~ber, exigencia que debe ser
INTRODUCCION.

formulada y controlada por el pueblo mismo y no sólo por los diri

"

gentes polrticos .

Una divisi~n profunda en el mundo actual preocupa a la hum-ª
nidad. La guerra acecha a los hombres desde el Último de los rincQ
nes, Y puede desatar sus furias por los más vanos motivos. La ca_y_
sa de esta división: dos ideologfas opuestas entre sí. Dos conce.12,
ciones diferentes e irreconciliables del hombre y de la sociedad.

Una de ellas la vivimos. La otra sólo la conocemos de lejos.
La primera es el resultado de una filosofía que considera el hombre
por encima de la sociedad, que le despierta y cultiva el egoísmo y
trata después de justificarlo. La segunda naci9 como respuesta a la
primera, y levanta la bandera social por encima de los intereses

in

dividuales.

Es esta ~ltima concepción la que nos interesa, y trataremos
de estudiar sus bases filosóficas en el desarrollo de este trabajo.
Desde los utopistas, que con sus obras sembraron los g~rmenes de
un nuevo sistema socio-económico en la conciencia de otros pens-ª
dores, hasta los socialistas revolucionarios que dieron forma al nu§.
vo sistema, plasmando una filosoffa de las nuevas relaciones descu
biertas en la naturaleza y la sociedad, dando origen a la filosofía

* El artículo anterior fue presentado por .e 1 au or en una
1 díaplática
30 de ante
abril
los miembros del Club de Oratoria de Monterrey' e
t

de 1965.

�116

117
supieron ver en ella el origen de

material! sta dialéctica.
La República, nos ofrece el

nuestros males. Platón, en su obra

r1

P mer ejemplo de un sistema basado en
justicia Y la repartición igualitaria de las i
r quezas, con un gobierno
de la Raz~n Y la Sabiduría.
Nos propone, como Único medio para l.Q.
grar1o, .. La comunización de
Y
todos los bienes, incluyendo
res 11.
a las muje

Para ello, el presente trabajo se ha dividido en dos partes: El
socialismo ut~pico y el socialismo cien~fico. La segunda parte se ha
subdividido en tres incisos que he considerado necesarios: El M9,
nifiesto Comunista, El Materialismo Dial~ctico y el Materialismo Hi.§.
tórico. Las conclusiones las dejo al lector, pues mi intención no es

Un poco más ad e 1ant e en la rueda de la hi t ri
so a, Tomás Moro
vuelve sobre el tema Y escribe una obra
pletórica de humanismo, en
intento, vano por el momento, pero más tarde exitoso de d
.
,
ara l a
humanidad un modo d e vida más justo donde la felicidad alcanzase a

otra que la de presentar lo más fielmente posible la ideología manci.§.
ta.

CAPITULO I

EL SOCIALISMO UTOPICO.

todos• En su ,"'-,-~ª,
utooí que dio nombre a todas estas ideas M
d
, oro nos
1
a a primera obra escrita, con espfritu crítico, de una sociedad con
infinidad de problemas Y males, incapaz de resolverlos por sí misma~

En 1917, el mundo vio nacer una nueva forma de organización
UTOPIA es un pafs imaginario que Moro sit~a en una isla. Ahí

social que, tras una cruenta revoluci~n realizada entre el fuego mi.§.

...

mo de la primera guerra mundial, derrumbÓ el poderoso imperio ruso
y puso en el trono del poder al proletariado. Muchas hab~an sido haJ.

ta entonces las revoluciones efectuadas en el mundo, pero ninguna
antes de ésta causó tal revuelo, ni incubó tantos odios en tantos 9.2
biernos, de los que ésta levant~. La causa de este fenómeno lo fue,
y lo es a~n, la bandera del gobierno del pueblo que la revoluci~n eJ.

tableciera: La supresión de la propiedad privada,

ha des aparecido 1a propi e d ad privada Y la producción se realiza en
conjunto por todos los habitantes . La tierra Y los demás medios de
producci!5n son de propiedad común; no existe división de clases

SQ

ciales, ya que el senti rni ento de egofsnto ha desaparecido Y cedido
su lugar al de solidaridad. Gracias a esto, Y a1 esp1ritu
,.
de super.2
ci~n creado, en la sociedad utópica se surten todas las necesidades
con el trabajo de los Jóvenes Y sanos, mi en tras que los enfermos y
los ancianos disfrutan d e pens i ones que les permiten la existencia a

La idea de terminar con las luchas entre los hombres ha sido

que tienen derecho.

una de las que han impulsado a los más grandes hombres a legamos
sus obras • y el usar como medio para lograrlo la abolición de la
propiedad privada, nos viene desde los antiguos filósofos griegos que

lJ

V

Platón, La República
La sociedad de Inglaterra en el año de 1516, en que Tomás Moro
escribió su obra.

�118

119
Adem~s, existe libertad religiosa e igualdad de sexos, y la

En los falansterios cada miembro tendría

educaci~n es impartida por el Estado en forma gratuita y obligat.Q.

mfnimo, suficiente para todas

ria. El estado lo forman pequeñas comunidades que eligen por m,s

mente de todo lo producido.

garantizado un ingreso

sus necesidades, Y gozarían equitativ-ª

yor~a, en forma directa, a sus representantes, los que a su vez
se reunen en un consejo mayor, pero conservando su independe,n

Existiría la propiedad privada, pero muy repartida
títulos o acciones; toda la econom1_'a se fundaría

cia total.

por medio de

en la agricultura y

cada quien trabajaría en lo que más le

Esta es, en sfntesis, la idea de Moro. El medio para lograrlo,

agradara• Las actividades in
telectuales, de soldados etc
debe í
d
'
·,
r an esaparecer por no ser prQ

propuesto por ~l, es el apelar a la conciencia del hombre, a su afán

ductivas. En esta sociedad' el traba1· o sería un

de justicia, y a su interior altruismo .

ga, Y los individuos, al hallar placer en e'l , 1o harían más productivo.

P

1
acer Y no una car

HENRI DE SAINT SIMON es uno de los principales Ut~picos;

ROBERT OWEN' considerado el precusor del cooperativismo modEll:

predica como medio de lograr una sociedad ideal, la aplicación de

no, Y d_e la organización sindical, no s~lo escribió, sino que llevó a

los principios cristianos y el llamado al sentimiento de bondad de

la pr~ctica sus ideas fundando una comunidad a la que llamó "New

los humanos,

Lamark" , seg~n
' los principios socialistas que predicaba. Lo impuls-ª

Nos dice que la felicidad de la humanidad debe r§.

emplazar el af~n de lucro. Que la propiedad privada debe desapar§.

. ba el af~n de probar que el medio en que vive el obrero influye

SQ

cer y la herencia ser suprimida como un derecho. Alega que a cada

bre su capacidad productiva, y que ésta se eleva si se le eleva el

quien se le debe dar "de acuerdo con sus aptitudes Y exigir según

nivel de vida de aquellos.

su capacl.dad" . Pero cuidando que no existan diferencias que hagan
posible la aparición de clases sociales , ni uextremos de riqueza

En su comunidad estableció escuelas , viviendas, comedores,

por una parte y pobreza por la otra 11 • El gobierno debe ser puesto

campos de recreo, etc., para los obreros y sus familias; redujo las

en manos de los científicos, que son los que cuentan con mayor

Jornadas de trabajo y demostró que, en esas condiciones, aún era po

capacidad para resolver todos los problemas que en la sociedad se

sible obtener buenas utilidades. Sus seguidores fundaron en otros P-ª.

presenten, incluso los económicos.

f ses establecimientos similares, y si estos fracasaron fue sólo debi
do a la resistencia a que fueron sometidos por las demás empresas

CHARU:S FOURIER critica fuertemente el sistema de competen
cia, y en su lugar propone
11
munidades cooperativas •

Y aun por los gobiernos.

la creacio_'n de los "falansterios" o ucQ
Lo más notable de todos los utopistas ha sido el hecho de que

�120
ninguno de ellos deline~ claramente programa alguno que les permi

g)

tiara llevar a cabo el establecimiento de su sistema soñado. Todos

h)

esperaban que esta sociedad pretendida se fundara gracias a la bu_g_

i)

121
Producci~n sin fines de lucro.
Educaci~n para todos' gratuita Y obligatoria.
Desplazamiento del Estado centralizado por

consejos admi

na naturaleza humana que concebfan, la cual, a su entender, ates.Q.

nistrativos funcionales que no ejerzan poder político, sino

raba ricos elementos germinales de sociabilidad y cooperación. El

las simples atribuciones administrativas.

exasperado sentimiento posesivo que nace de la propiedad privada,
a la que rinde un culto casi religioso, el apetito de lucro, Y otras

j)

Igualdad completa de d

h
erec os entre todos los miembros de

la sociedad.

condiciones incubadas por la sociedad capitalista, corrompen al hom
bre y le entorpecen la marcha de su perfeccionamiento y felicidad.

La infrecuencia con que los uto_'picos hacen mencion
' de las fqr
mas de realizar las reformas sociales, limitándose a la generosidad

Por consiguiente, basta con apelar a la naturaleza fundamenté!!

del hombre, Y a la posibilidad de estimular la acción de esa natur.s

mente buena para anular las influencias corruptoras del medio Y est-ª

leza buena, mediante la persuasión,
la razón , la educación, etc. ,
.

ial. Esa reforma se concreta en los siguie,n
blecer la gran reforma Soc

han dado lugar a que se les designe con el adjetivo de UTOPICOS.

tes puntos:

Y ~sta es también la raz~n de lo ut~pico de este socialismo. La cla

se poseedora Jam~s va a renunciar a lo que considera como suyo, j-ª
a)

Socializaci~n de los medios de producción, empezando por

m~s va a renunciar a sus privilegios. El acto de la transformación

la tierra.

s~lo . se puede lograr mediante la revolución, cosa que ninguno de

b)

Supresión de la herencia.

ellos supo ver.

c)

Sustitución de la moneda por bonos del trabajo.

d)

Supresión del sistema de la empresa privada competitiva, y
su sustitución por empresas

destinadas a producir bajo un

CAPITULO II

as necesidades' Y nó a las posibi
plan social adecuado a l
lidades de compra•
e)

Protecci~n del individuo por leyes de carácter social antes
que individual.

f)

.EL SOCIAUSMO CIENTIFICO.

Mientras que las ideas socialistas se extendían por el mundo,

, d t b jo para hacerlo emJ.
Distribuci~n Y sistematizacion e 1 ra a

Y éste se convulsionaba por las revoluciones obreras, Europa veía

nentemente grato Y productivo .

el arduo trabajo del hombre que desde París lanzarfa el reto más te
mible a la burguesía, y cuya teo1a, a más de reunir lo mejor de

�123

122 .
La capacidad visionaria de Marx

' su trabajo de investigaci~n

los utopistas, daría al socialismo un nuevo carácter al introducir

sobre las relaciones sociales de todos los tiempos, su conocimie.n.

nuevos elementos, que le quitar[an lo ut~_pico para cambiarlo, .fil!

to de la historia y, sobre todo, de la economfa, le ha permitido

revolucionario. Estos nuevos elementos eran: Burguesía y prolet9.

percibir que un cambio en las relaciones económicas de la socia

riado como clases antag~nicas; acci~n revolucionaria como medio

dad requiere un cambio en las relaciones pol!ticas y, por ende, en

para conquistar el poder; car~cter revolucionario del proletariado,

las instituciones, lo que sólo es posible mediante la revolución del

Única clase productora y llamada a ser la gobernante. En realidad,

proletariado.

todos estos aspectos se pueden reunir en uno s~lo, tan amplio y
al mismo tiempo · tan sencillo: La Lucha de Clases.

Desde el momento mismo en que Marx dio a la luz su teoría,

a)

EL MANIFIESTO COMUNISTA.

En el año de 1848, Carlos Marx y Federico Engels lanzaron a

ésta se convirti~ en patrimonio de la clase obrera y en bandera de

la luz un llamado a los obreros del mundo para iniciar la revolución

los socialistas todos. "Antes de Marx, el proletariado era la cenJ.

proletaria y establecer el socialismo; este llamado, de gran trasce.n.

cienta de la política, un simple motivo de l~stima de los psicoló

dencia hist~rica, fue el Manifiesto Comunista.

gos. Marx lo elev~ al rango de pretendiente al trono de futura cl.2
se dominadora, llamada a derrocar el orden antiguo y edificar un

En ~l, Marx y Engels dan al proletariado las armas necesarias

nuevo orden . . . • . Por la ~poca de Marx, el socialismo era un sim,

para su lucha en contra del capital opresor,

ple a~culo de fe, una enseñanza cuajada, dogmática, con un v9.

clase m~s revolucionaria, llamada a instaurar la justicia social sobre

lor eterno. El lo trm có en una fuerza motriz dentro del desenvolvi

la tierra. Por vez primera en la historia, los obreros tienen una sóll

miento de la sociedad hacia la organizaci~n de la propiedad cole.Q

da base que, adem~s de inculcarles una conciencia de clase, les

tiva" .

justifica el derecho a la revoluci~n, como algo no solamente posible,

y lo convierten en la

sino necesario.
Para Marx y Engels, la revolución burguesa no trajo sino un
cambio en el poder polftico, de manos de los dueños de la tierra

El Manifiesto Comunista, redactado como exposición de princi

a la de los dueños de los instrumentos de producción industrial.

pios de la "Liga Comunista" de Alemania, lleg~, con el tiempo, a

El estado burgu~s, en estas condiciones, . no es una institución ne.Y,

convertirse en la proclama del comunismo mundial. En él enc~ntra

tral en busca del bienestar general, sino un poder coercitivo .que

mos a una dura crítica al sistema capitalista, que sume en la mis_g_

impone a la clase obrera la disciplina requerida por los poseedores

ria a la gran mayor{a de la poblaci~n, y provoca la concentración

de la propiedad en su afán de lucro.

�125

124
problemas del proletariado
de la riqueza en unas cuantas manos. La familia se desintegra Y el
matrimonio se convierte en un trato econ~mico, gracias al capitaliJ.
mo, el que, adem~s, lanza unos contra otros a los proletarios de
los diferentes paj'ses, guiados por una burguesfa sin escrúpulos, d.Q.

, se encuentra en la toma del poder por

- ~ste, Y que el ~nico medio para lograrlo

es la revoluci~n y la im
posición de la democracia verdadera, Por medio
de la cual la e.la
se trabajadora imponga 1
f
as re ormas necesarias tendientes a la im
plantación del comunismo.

minada por la ambici~n, que sólo busca nuevas conquistas Y nuevos
privilegios.

Termina el Manifiesto: "los proletarios no pueden perder más
que sus cadenas; tienen en cambio, u

Clamando por la desaparici~n de las clases y su continua l,Y.

d
n mun o que ganar". "Prolet.,2

rios de todos los p~ses, uníos" .

cha, el Manifiesto afirma: "La historia de las sociedades que han
existido, es la historia de la lucha de clases•. Describe al estado

b)

MATERIAUSMO DIALECTICO.

burgu~s como un comité de administración de los intereses comunes
de la burgues~a, y pone de manifiesto que "Las condiciones de la

Pero no bastó el Manifiesto Comunista para darle al sociali-ª,

sociedad burguesa son demasiado estrechas para contener la riqueza

mo una base fuerte. Ni El Capital, obra cumbre de Marx, que con-ª.

por ella creada".

titu_y e un examen completo del sistema capitalista, bast~ para ese
objeto. Era necesario darle una teoría
que , como todos
. filosófica
.

Algunos de los aspectos más interesantes del manifiesto son

los sistemas, le sirviese de justificación y estuviese acorde con

los que nos muestran: a) Que la burgues~a, al crear el proletariado

las nuevas relaciones socio-económicas, de igual manera que el 11

en su seno, crea sus propios sepultureros; b) La naturaleza expanfi!

beralismo lo está con el capitalismo y sus instituciones. Marx se

va del capitalismo se basa en e l desarrollo progresivo de las fuerzas

dedic? a ello y pudo, al final de largos arios de trabajo y estudio,

de producci?n, y la naces id ad Consiguiente de fuentes y mercados CA

descubrir y dar forma a la Filosoffa materialista dialéctica, en la

da vez mayores; e) La reducci~n de los obreros a una situaci~n cada

que combin~ el materialismo que, desde los griegos, lleg~ hasta

vez más desesperada; d) Las fluctuaciones del mercado' Y su influe.n

Holbach; y la dial~ctica de Hegel. Este fue el origen de la filos.2

cia sobre el proletariado; e) El creciente número del proletariado Y la

fía marxista , que, al aplicarse a la sociedad, origina el Materiali-ª,

Í a, debido a la concentr,2.
reducci~n, por el contrario, de la burgues_

mo Histórico.

ción de los capitales ..
Es necesario llegar a comprender esta filosoffa para entender
a que la única soluci~n a los
Enseguida el Manifiesto declar

el socialismo en todo su significado, y para valorar en forma reé!!

�126

127

ista esta doctrina del proletariado mundial, sus luchas, sus asQ!

largo del tiempo, la justicia se transforma

raciones y sus razones.

en perjuicio; cuando leyes e instituciones,
prescriben Y contradicen los intereses Y

DIALECTICA MATERIAUSTA. ¿En qu~ consiste la dial~ctica?. Por

la sociedad; cuando, por consiguiente

dialéctica entendían los antiguos griegos el arte del discurso Y de

para poner de acuerdo estas leyes

la contradicci~n de la reputaci~n del adversario con la anulación

teresas Y las concepciones nuevas

de su tesis. Si se considera m~s de cerca esta manera de discutir,

desarrollo social; a esta fase

parece, a pesar de sus reputaciones y negaciones, muy ~til con t.Q.

la negaci~n, o sfntesis".

en injusticia, la utilidad
hasta entonces útiles
.
,

las concepciones nuevas de

, sobrevienen luchas sociales

i
e nstituciones con los nuevos in
Y alcanzar una fase superior del

superior la llama Hegel "negación de

do, pues del choque de opiniones se hace brotar la luz y estimula
Seg~n Hegel, lo más i mportante en el proceso vital (en el d§.

el pensamiento.

senvolvimiento de las ideas Y cosas), es la aparición de fuerzas n.§_
Los fil~sofos griegos eran todos dialécticos innatos, pero fue

-

gativas Y contradictorias. "La contradicci~n -dice- constituye la raíz

Hegel, fil~sofo alem~n, quien se vall~ de la dial~ctica como un pr.Q

de todo movimiento y de toda vida; so_' lo se mueve

ceso para descubrir la verdad. Tesis, ant{tesis y s{ntesis. Según

tividad una cosa en proporción con e1 grado de contradicción que com

S.§.

0

tiene vida y a~

te método, cada uno de nuestros conceptos tiene su contrario o, pa

parta en sf"; ~nicamente el choque entre lo positivo y lo negativo

ra expresarse en t~rminos corrientes, cada afirmación comparte su

permite el proceso de desarrollo y lo eleva a una fase superior.

negaci~n, io que no se manifiesta al examen superficial. Claro que
esto comprueba que el mundo est~ lleno de cosas contradictorias, C.Q

Para Hegel, que era idealista, la idea, lo espiritual, lo abs.Q

mo el ser y el no ser, el frfo y el calor, la riqueza y la pobreza,

luto, lo divinio, constitufa la fuerza primaria que se mueve por sí

etc. Pero a primera vista no se da uno cuenta de que tiene ante sf

misma y pone en marcha el universo todo, el cua l no es sino su e,n

un mundo de antagonismos y contradicciones, s~lo la raz~n crftica

voltura externa Y se eleva de etapa en etapa hacia un nivel superior,

percibe el choque de lo negativo y de lo positivo tras la mera divEU:

hasta que aquella fuerza se vuelve divinidad en el hombre. Según He

sidad de las cosas, de los antagonismos y de las contradicciones;

gel, en efecto, los diferentes perfodos de la historia implican fases

hasta despu~s de tener lugar este chc:&gt;que, no aparece algo más el§.

sucesivas de un proceso de desarrollo del espíritu absoluto, de la
etapa de la idea a la divinidad, de suerte que puede hablarse de un

vado.

porvenir divino de la historia.
Por ejemplo, las contradicciones que aparecen -cuando, a lo
Carlos Marx aplicó al materialismo la base dialéctica de Hegel;

�128
l29

aqu~l declara, en el pr~_logo de El Capital: "Mi m~todo dial~ctico
es no sólo diferente al hegeliano, sino lo opuesto. Para Hegel, el
mundo real no es sino la forma externa de la idea, y para mf, ·por

. La segunda etapa: An~lisis del

desarrollo de la cosa o el con
cepto de su p i
rop o movimiento, de su vida
interna. Dicho movimie.n
to implica:

el contrario, la idea no es sino el mundo material reflejado por la
l . Descomposici~n de la unidad

mente humana. No es la conciencia del hombre 10· que determina su

en dos t~rminos, que son a la
vez contradictori9s. Esta descomposicio"n
se realiza por la
negaci~n.

ser, sino, por el contrario, es su ser lo que determina su concie.n.
cia" .

2 · Las contradicciones se
Las etapas del razonamiento dialéctico pueden resumirse as{:

interpretan, en ejercicio de su papel

~egativo, . dentro de la unidad inicial; de
internas
1 . Lo que Lenin llamó definición del concepto por sí mismo, o

,

y en el

ex.ternas se vuelven

punto de su conjugación, el cambio cua.n

titativo se transforma bruscamente (
por revoluci~n) , en una
modificación cualitativa.

sea consideración de la cosa misma de sus relaciones y en
su desarrollo (tesis).

3. Por una nueva negaci~n; la interpretaci~n de los contrarios

2. La contradicción en la cosa misma, análisis de las fuerzas

llega a un grado de desarrollo; pero esta s_í ntesis no consti

y las tendencias contradictorias en cada fenómeno (an~tesis).

tuye m~s que una unidad pasajera, porque

una nueva contr-ª

dicción surge en el ✓1nterior de ella.

3. Unidad del análisis y de la síntesis (s~ntesis).

Continuando con el si s t ema capitalista, dentro de ~ste se e.n.

La primera de las etapas supone: a) Objetividad del an~lisis de
la cosa o el concepto mismo; b) Consideraci~n del conjunto de las r.§.

cuentran los g~rmenes de su propia destrucción, las contradicciones

laciones m~ltiples de la cosa con las otras. Ejemplo: El análisis del

entre el car~cter social de la producci~n Y la apropiaci~n individual

concepto

de ~stª; entre el trabajo y el capital, entre el proletariado

II

sistema capitalista" lo considerar~amos en sus múltiples r.§.

ladones con e 1 pasado, el presente, y el porvenir. De acuerdo con

y

la bt!r

gues!a • El proletariado es la negación del r~'gimen capitalista.

las leyes objetivas del desarrollo social, surge como consecuencia de
la evolución de la sociedad humana, de la acumulación de capitales,

La tercera unidad del an~lisis y la sfntesis, transitoria meta

de la aplicaci~n de nuevos instrumentos en la producción (revoluci~n

del incesante devenir, supone a su vez la comprensión de es·a fu.n

industrial), el af~n de lucro, la libertad de empresa, la concentr-ª

ción de los elementos contradictorios de una nueva y más elevada

ción de capitales, la explotaci~n de los obreros, de los campesinos,

unidad.

�130
131
Las contradicciones del r~_gimen capitalista, entre la burgues~a
por el proceso de las transformaciones, a través de las
(la tesis, que trata de justificar y mantener el r~gimen de explot-ª

cuales pasan en el transcurso del tiempo.

ción) y el proletariado (la antftesis), se resolverán mediante la rev,2
f) Cuando el hombre entra en comunicación con el mundo ext.§.
lución y la instauración del socialismo (sfntesis).
rior, una existencia hist~ricamente determinada actúa sobre
su conciencia, en vez de que su conciencia actúe sobre su
En la exposici~n que antecede se han invocado, implícitamente,
las tres Leyes principales de la Dial~ctica: lA LEY DE LA NEGACION;

existencia.
g) Todas las reacciones humanas ante esta acci~n original n,2

IA LEY DE LA UNION Y LUCHA DE LOS CONTRARIOS; Y 1A LEY DE lA
cen de las necesidades naturales y, por lo tanto, comie.n.
TRANSFORMACION DE LA CANTIDAD EN CAUDAD •

zan por la satisfacción de ellas; es decir, por la producción
de medios de existencia y de seres humanos. Esta produ.Q

Las principales características del materialismo dialéctico son:

ci~n Y reproducci~n material determinan, en ~ltimo análisis,
pero no por ellas solas, ni de un modo directo, la produ.Q

a) Es materialismo porque acepta como fuente y origen del mu.n
do a la materia con prioridad al esp~ritu,
b) Es dialéctico porque Se Vale de la dialéctica como método
de investigaci~n.

-

c) Hay un cosmos, que es independiente de todo espíritu divi
no o humano, Y que Ya e xistía antes de la aparici~n del
hombre sobre la tierra.
d) No existe esp{ritu a b so l ut o Sin materia, ni materia absoluta
sin esp~ritu; sino una reali d ad o bj e tiva, una materia en P~
petuo desarrollo, que en su etapa i ni c ial no posee vida ni
esp~ritu, sino posibilidades de esp{_ritu y de vida, Y cuyo
más alto grado de desenvolvimiento es, hasta ahora, un _e.§.
tado en el cual la materia se une a la conciencia humana.
e) No existe una Substancia co_' smica invariable' sustrato de

ci~n espiritual; las ideologías conservan relaciones de acción
recfproca, tanto entre s{ como con la producción material.
h) La producción de los medios de existencia se efect~an b,2
Jo la forma social de lucha de clases entre la clase doaj
nante y explotadora, y la clase dominada y explotada. La
supresi~n de la sociedad de clases es la meta de la evolQ
ción social.
i) La acción del hombre frente al cosmos puede llegar a ser
m~s importante que la acción primitiva del cosmos frente
al hombre.
j) El desarrollo de la materia, y las relaciones recfprocas en

tre la naturaleza y la conciencia, se hallan sometidas a le
yes; sin embargo, ~stas no impiden que sean los hombres
quienes hagan su propia historia.

todos los seres Y fen9, menos del Universo' sino una mat.§.

k) El ~xito de la acción es la sensaci~n que garantiza la con

ria concreta, vari a ble Y determinada históricamente; o sea,

cim cia entre el movimiento dialéctico del pensamiento Y el

�132
133
movimiento dialéctico de la naturaleza .

de la conciencia Y de las instituciones humanas· No provienen en
primer lugar del espfritu o de la razón abso 1ut ª, sino de las condi

La dial~ctica materialista es, en resumen, la conciencia de

clones materiales de existencia. Condiciones materiales de existen·

las leyes generales del movimiento del mundo exterior, como del

cia significan la manera como los hombres, en su calidad de seres
-

pensamiento humano.

sociales, y con ayud a d e 1a naturaleza circundante

Y

de sus propias

capacidades f{sicas o intelectuales, forman su propia vida material,
c)

proporcionan medios de subsistencia , producen' reparten Y cambian

MATERIAUSMO HISTORICO.

El devenir hist~rico no est~ gobernado por ideas abstractas

entre ellos los bienes indispensables a la satisfacción de sus nec~
sidades.

que los hombres ponen en pr~ctica su arbitrio para señalar rumbos
a los acontecimientos es limitado.

11

1..Ds hombres hacen su propia
De todas las categorfas de la vida material la más importante

historio, pero no la hacen como quieren, no la hacen bajo condici.Q.
nes escogidas por ellos mismos, sino en condiciones que encuentran
que les son dadas y transmitidas del pasado". Son los factores m.2,

es la producci~n' la fabricaci~n de medios de subsistencia; Y detEU:
minan, a su vez, las fuerz as prod uctivas, que se dividen en dos
clases: objetivas: el suelo, agua, clima, materias primas, instrume!l

teriales del desarrollo dial~ctico social los que determinan lo que
tos de trabajo, m~quinas; personales: los obreros, sabios, técnicos,
ocurre en el presente y ocurrirá en el futuro.

......

etc.

Marx consideraba que la economra polrtica constituye la base
Entre todas las fuerzas productivas ocupan el primer puesto los
de la sociedad, la armaz~n, el esqueleto, y por ello la llama infr_g,
obreros, ~nicas fuerzas que crean valores en la sociedad humana.
estructura; sobre ella, y conformada con ella, se al~a la supere]_
Después . la técnica moderna.
tructura, que est~ integrada por todo el mecanismo ~tico, jur~dico,
cultural, religioso. La evoluci~n intelectual no hace sino reflejar ,
en último término, la evolución econ~mica,.

Si se acrecentan las fuerzas productivas a .consecuencia de una
habilidad mayor de los obreros, del descubrimiento de nuevas materias
primas Y riquezas materiales, o de nuevos campos de acción, de la inven

Consideremos más de cerca este concepto de la historia. Marx
consideraba a las fuerzas productivas de la sociedad humana, el el.§.
mento revolucionario de la historia, las que provocan las transform.2,
clones de ideas y sentimientos o, para resumir, las transformaciones

ción de nuevos métodos de trabajo y nueva maquinaria, de la aplicación
de la ciencia a la industria, y el desarrollo del transporte. Si .se tran.§.
forma, por consiguiente, la base material o la infraestructura económica
de la sociedad, las antiguas relaciones productoras, cesan de servir
a los intereses de la produccio'n.

Porque 1as re1aciones productoras,

�134

135

El Materialismo Hist~_rico es la ciEllcia de las leyes gener-ª

es decir, la antigua organización
. social , las antiguas leyes, insti
tuciones, doctrinas, etc., se ajustaban a un estado d e fuerzas pro

les que rigen el desarrollo de la sociedad. Señala el internacion-ª

ductivas en vías de desaparecer o que ya no exi sten. La supere.2,

lismo al señalar la c onj ugaci'on de intereses del proletariado de

tructura social no corresponde ya a la infraestructura económica. Se

todo el mundo:

·contradicen las fuerzas productivas y las relaciones de producción.
"La c l ase econ~mica
'
constituye la ~nica diferencia verdadera

Poco a poco empieza a actuar sobre la conciencia esta contrA

entre los distintos grupos de hombres 11 • Aqu( viene el enfoque inttli

dicci~n entre los contenidos nuevos y las antiguas formas, este co.n

nacionalista del Marxismo, porque conforme a esta doctrina, el vín

flicto entre las nuevas causas y los efectos caducos. Los hombres

culo de necesidades, de intereses y aspiraciones que una a los .Q.

comienzan a ·darse cuenta de que tienen ante ellos un mundo nuevo

breros de Alemania y M~xico, por ejemplo, es mucho más real y

.-

consistente que la denominación nacional que los separa. Así como

Y que se inicia una nueva era.

el capital puede llegar a internacionalizarse y a operar en función
ca,as y clases sociales antes menospreciadas, ganan en poten
cia económica y social. Caen clases preponderantes. Mientras se pr.Q.

de intereses que rebasan las fronteras, el proletariado debe actuar
también con criterio internacional.

duce tamaña transformación
de la infraestructura económica
los vie
.
.
I
Jos sistemas religiosos, jurídicos,
filosóficos,
políticos
se aferran
•
•
•
I

-

a sus posiciones tradicionales y persisten en querer mantenerse , aun
que hayan prescrito y ya no puedan satisfacer las necesidades int~
lectuales . Porque la conciencia humana es conservadora, no sigue si
no a paso lento los acontecimientos exteriores.

Sobre la lucha de clases y la función
del proletariado I dice
•
Marx: "Lo que yo hice fue probar por primera vez: (1) Que la exi.2,
tencia de las clases est~ solamente relacionada con fases particy_

lares, hist~ricas, del desarrollo de la producci~n; (2) Que la lucha
de clases conduce inevitablemente a la dictadura del proletariado;
(3) Que esta misma dictadura constituye solamente la transición a

Uno a uno aparecen grandes pensadores que explican la nueva
situaci~n y crean nuevos sistemas y doctrinas sociales, correspo.n
diendo a esta nueva situación. En la conciencia surgen dudas al
pronto, que luego engendran nuevas verdades. Todo lo cual acarrea
diversas opiniones, disputas, controversias, esciciones, lucha de
clases y revoluciones al cabo.

una sociedad sin clases .

�131
DAVID CAPLOVITZ: THE POOR PAY MOR't: CONSUMER PRACTICES OF WW~~~'?ME FAMILIES · NEW YORK, THE FREE PRESS OF GLENCOE, 1963. 220
Lle. Jorge Balán

Este libro es el informe de una investigación llevada a cabo en Nueva
York por la Oficina de Investigación Social Aplicada de la Universidad de Columbia y patrocinada por un centro de acción comunitaria de la misma ciu
dad.

El objetivo principal de la misma era el de determinar las pautas

de

consumo de las familias de ingresos bajos en una gran metrópolis.

Los investigadores obtuvieron una muestra de 500 familias, representativa de los habitantes. de cuatro proyectos de vivienda popular en la ciudad
de Nueva York.

Se eligió a estos cuatro proyectos debido a que están en -

las cercanías de la entidad que patrocinó la investigación y a que el progr!_
ma de acción de la misma -que en parte quedaría determinado por los resultados de esta investigación- afectaría más inmediatamente a las familias r_!!
sidentes en esa zona.

Es decir, no se diseñ6 la muestra para ser represe.!!

tativa de todas las familias de ingresos bajos de la ciudad, aunque esto no
impide que muchas de sus conclusiones puedan ser válidas para toda esta población.

También conviene señalar desde el principio el carácter de in-

vestigación aplicada del trabajo, ya que fue diseñado para esclarecer el pr,2
grama de acción de la institución patrocinante.

Esta característica es bá-

sica para entender la organización del libro, como señalaremos más adelante.

Las 500 familias seleccionadas fueron entrevistadas utilizan~o un

�138
139

cuestionario bastante amplio -que figura en el apéndice del libro- dirigido

el libro.

especialmente a determinar las pautas de consumo de bienes durables tales

aisladas entra en un plano explicativo.

como muebles, aparatos de televisión, fonógrafos, máquinas de coser, la-

dedicado a una descripción de los comercios. de la zona' muy aguda por

vadoras Y aspiradoras.: posesión actual de dichos bienes, fechas y luga-

cierto Y quizás la parte más valiosa del libro.

res de las compras realizadas, aspiraciones de nuevas compras , formas y

El tono general del mismo es descriptivo Y ~l
, so o en ocasiones

te capítulo es la siguiente:

l

C6

Así' el segundo capítulo está -

La pregunta que guía es

mo pueden subsistir las tiendas de mue

bles Y artículos para el_~ogar' artículos bastante costosos' en un vecin-

cantidades de pago, etc.

dario de familias de bajos ingresos?
La composición económico-social de la muestra encuestada es relati

Existen allí alrededor de sesenta -

tiendas' lo que a primera vista parece sorprendente en ese medio.

vamente homogénea: familias de ingresos bajos (el 67% de ellas con menos
de 4. 000 dólares anuales), de poca educación formal (el 50% de los jefes -

Un primer paso -corroborado en los capítulos posteriores- es enten

de familia no fue más allá de la escuela primaria), y en general familias n~

der que las familias de bajos ingresos son, en los Estados Unidos, con-

cleares con un tamaño modal de cuatro miembros.

sumidores de dicho tipo de bienes durables.

En cuanto a su origen éj

Las presiones culturales -

nico, el 46% son de origen latino (en su gran mayoría portorriqueños), el -

para e st os consumos se han extendido más allá de las familias de ingr_!

29% negros y el 25% restante de origen europeQ;llamaremos a estos grupos,

sos medios Y afectan en forma notable a las de ingresos bajos.

como hace el autor, portorriqueños , negros y blancos.

tas dichos consumos pueden incluso tomar más significado social que el

Para és

que tienen para la clase media: dado que en su mayoría tienen escasas.
Independientemente de esta encuesta, fueron visitadas algunas tiendas del distrito comercial adyacente a dichos vecindarios, recabándose in
formación acerca del tipo de ventas realizadas, precios, calidades y técnicas utilizadas para la venta de bienes durables; dicha información en parte
fue proporcionada verbalmente por el comerciante, y en ·parte fue obtenida por observación directa del encuestador.-

probabilidades de aumentar su prestigio social mediante el ascenso ocu
paoional, tienden a volcarse en el consumo como medio para sentirse Pe!!
tícipes del "suefio americano".

El autor afirma que as! como las clases

altas pueden embarcarse en un consumo ostentoso para simbolizar su s.!:!_
perioridad social (como lo analizó Veblen), las clases bajas se embarcan
en un consumo compensatorio: un televisor, un aparato de estereofon!a,
etc,, son sentidos como compensaciones de un bloqueo en la movilidad-

A partir de la información obtenida por estos medios está construido

social ascendente.

�140

141

Estas condiciones posibilitan que las familias de bajos ingresos se~n
un mercado potencial para los comerciantes de la zona.

Sin embargo, es -

,

gadores la baja calidad de los artículos en venta.

En resumen, dice el au

tor·. "Lo s comerciantes tienen un mercado "caut·i "
vo ya que sus clientes

necesario entender que estos son compradores con características especia-

no reúnen los requisitos para ser consumidores en el mercado más amplio Y

les: de ingresos bajos e inseguros, lo que generalmente los imposibilita pa

burocrático •

ra hacer compras de contado de artículos relativamente caros y los convier-

precios altos porque los clientes no son 'conscientes de precios y calida-

te en casos riesgosos para operaciones a crédito.

des'".

Est9s dos aspectos, 2,

Pero ta mbi"en, pue den vender artículos de calidad inferior a •

gregados a su baja educación y relativa ingenuidad como compradores debida a su reciente inmigración que les acarrea una socialización incompleta o

ES t a es sólo la primera parte de la historia: en qué condiciones lo-

inadecuada a la vida de la gran ciudad, determinan las principales caracte-

gran ve nd er (cosa que parece muy fácil: la limitación del volumen de ven-

rísticas de los negocios en cuestión.

tas viene más por parte del comerciante -cuánto está dispuesto a fiar- y no
de parte del comprador, generalmente ingenuo y fácil de convencer). La se

En efecto, la clave del sistema de ventas en las áreas de bajos ingr~

gunda parte de la historia se refiere a los mecanismos de control, es decir,

sos reside en las adaptaciones especiales de la institución del crédito. E~

a las formas apeladas por los comerciantes para que sus clientes salden -

tos negocios están dispuestos a dar crédito a personas sin una solvencia r~

las cuentas•

conocida y basan su competencia en las facilidades de crédito dlsponibles •

ciantes se manifiestan más predispuestos a los medios informales, que sir

Por supuesto, a medida que aumenta el riesgo aumenta la tasa de interés, -

ven para mantener un contacto amistoso y personal con el cliente, lo que -

de resultas de lo cual los precios comunes en estos negocios son conside

permite renovadas ventas.

rablemente más elevados que en otras tiendas de la ciudad,

Los medios legales son varios y efectivos, aunque los comer

Los investiga

dores encontraron que el margen de ganancia que marcan estos comerciantes

El capítulo abunda en información sobre tácticas y triquii'iuelas de -

a sus artículos es muy grande, rara vez inferior al 100% sobre el costo. Ade

ventas Y cobranzas, ·y resalta en gen~ral la característica personalista de

más, prácticamente ningún artículo tiene un solo precio, sino distintos se-

la relación comerciante-cliente, donde rara vez y sólo en última instancia

gún el comprador de que se trate: el riesgo involucrado, su ingenuidad, la

se apela a los medios burocráticos.

cadena de intermediarios o comisionistas que lo llevaron hasta la tienda, etc. Además de los precios exhorbitantes, también constataron los investi

Los siguientes capítulos del libro nos dan mucha información acerca

�143

milias con ingreso
de la conducta de los consumidores.

En el capítulo tercero expone las po

á

s m s bajos e inseguros las que apelan en

ción a este tipo de compras, aunque esa n
,
mayor propor
H
o es la unica razón para hacerlo
ay por lo menos otras dos razon
,
•
d
es mas: Primero, las familias que compran

sesiones de bienes durables de dichas familias, las compras realizadas y
los planes futuros de compras; mediante estos datos clasifica a las fami-

e esta forma son aquella
á
i
s m s orientadas al consumo Y que no pueden re-

lias según su actividad consumidora, y vemos que ésta se encuentra estr~

s stir el deseo de comprar cuando
"
son presionados por la habilidad
la
carnada II de 1
,
Y
os P1azos comodos que le tiende el vendedor. Se und
rel i,
,
g
o, la
ac on mas informal que ofrece este tipo de vendedor (presentarse por el

chamente relacionada con los ingresos, la composición y tamaño de la familia y la edad del jefe de la familia.

nombre de pila, ser "ami 11
go de la casa) es bien recibida por aquellos aEl capítulo cuarto está dedicado a analizar los lugares habituales donde las familias :1acen sus compras.

costumbrados a un tipo má s t ra di cional de ec
" quienes se sienten onom1a,

Alrededor de la mitad de las com

más cómodos así qu e en 1a tienda (aun
, en la tienda d l
e vecindario , donde

pras de artículos para el hogar realizadas por los encuestados fueron hechas

se cuidan mucho de ha cer l o menos formales posible las relaciones). El au

11

en tiendas del vecindario o a vendedores "casa por casa (en algunos casos
comisionistas de las anteriores).

tor llega a la conclusión de que "La prá c ti ca d e comprar de los vendedores-

Esta proporción es mayor entre los gruambulantes parece estar más relacionada con diferencias culturales de es

pos de ingresos más bajos dentro de la muestra, entre los que tienen menos

tas familias qu e con diferencias económicas".

educación, entre los que tienen residencia más reciente en la ciudad y entre los portorriqueños en comparación con blancos y negros.

Estas caracEl ca.i,,ítulo quinto analiza los precios pagados por los distintos artícu

terísticas (ingreso, educación, tiempo de residencia, grupo étnico) están

los.

En general estos precios son, a igual calidad, mucho más altos que

relacionadas entre sí, aunque lamentablemente el autor no utiliza medidas
los precios corrientes en la ciudad; pero aún dentro de la muestra, hay dife
estadísticas para medir el valor independiente de cada variable.

rencias interesantes.
d

para t odos 1os artículos analizados, el precio paga-

.

o por los que hacen sus compras en las tiendas del vecindario o a los am-

El capítulo quinto está dedicado a analizar especialmente la relación
bulantes resultó sensiblemente más alto que el que pagan los que compran con los vendedores "casa por casa", forma de compras muy común en muchas
fuera. Las familias de ingresos más altos en general pagan menos, aún com
familias, y sin duda la más costosa.

Esta es la forma más personal de ve_!l
prando en las mismas fuentes; es decir, a igual lugar de compra, unos pa-

tas, menos burocratizada, y en la que el crédito es de más fácil obtención pero exhorbitantemente más caro.

Con esto resulta evidente que son las fa

gan más que otros.

pero para e 1 mismo artículo, las familias de ingresos _

�144

14"5

de explotación, pero resefiaré las principales: Propaganda de !'camada":
más bajos que compran fuera del vecindario pagan menos que las de ingresos
se ofrece un artículo a un precio increíblemente bajo; el comprador entra
relativamente más altos que compran en el vecindario•

Todo esto sin duda en contacto por él, se le convence que ese artículo es muy malo y de ba-

se encuentra relacionado con el sistema de créditos:

la diferencia más sigja calidad para una persona como él y se le muestra otro mejor y de un -

nificativa de todas aparece cuando se compara compras a crédito Y compras precio entre cinco Y diez veces superior.
de contado.

Un vendedor hábil, con compr!

dores ingenuos y orientados al consumo, hace muchas ventas as!.

En este caso, como en otros, son las familias portorriqueñas las queFalseamiento del precio: simplemente el precio verbal es diferente
reúnen las características que los hacen pagar precios más altos que los oque el que termina por figurar en el contrato de crédito, ya sea porque en
tros grupos.

el primer caso se omitió y en el segundo se agregó el interés, o por otra
causa (costos de traslado e instalación, u otros).

Los siguientes capÍ tu1os, de1 7 al 9 , describen las formas utilizadas
de crédito, las deudas adquiridas (en general muy altas en proporción a los
ingresos) Y hace un análisis especial de las familias insolventes (es decir'
con poca capacidad de ahorro Y un endeudamiento muy alto en proporción al

Sustitución de artículos: el artículo entregado es distinto del ofrecido y vendido, o es usado y vendido como nuevo (esto último es ilegal,
aunque común en este mercado de clase baja).

ingreso),
El capítulo final hace pocas observaciones teóricas y las recomenda·
, Ya que ,describen con Los capítulos 1O Y 11 son de especia 1 interes'
gran detalle las quejas de las familias acerca de las prácticas deshonestas
de los comerciantes Y las consecuencias de 1a fa lta de pagos de las cuotas.
Son muchas Y muy variadas esas quejas, Y configuran un tipo particular de
explotación a que están sometidas las familias de clase baja' explotación • i resos bajos e inest!
que se h ace pos ible sin duda por ser de clase ba ja. ng

tables, compradores no informados, ignorantes de los recursos legales a su
disposición, etc•

Sería muy largo detenerse aquí a resumir estas técnicas

ciones prácticas que surgen de la investigación.

En cuanto a las observ!

ciones teóricas, el autor plantea fundamentalmente que lo que existe es un mercado desviado o atípico, ya que no cumple con las reglas del juego
que se suponen como básicas de un mercado moderno y burocrático, y está
basado en prácticas separadas de la ética comercial aceptada y en algunos
casos de las leyes vigentes.

Este mercado puede subsistir porque satis-

face funciones sociales no satisfechas por otras instituciones más legíti-

�146
147

mas.

El sistema permite satisfacer aspireciones de consumos de bienes du
dadas por el ingreso).

rables a la población que no llena los requisitos exigidos por el sistema ec,2
nómico impersonal y burocrático existente en la gran metrópolis.

Es un

La debilidad del esquema teórico es probablemente

la debilidad más pronunciada del libro.

SU,!

tituto más efectivo que éste, y en alguna medida una rémora de los mercados
En cuanto a las recomendaciones prácticas, tratadas también en el úl
tradicionales comunes en las sociedades de origen de los miembros de las timo capítulo, están dirigidas a los dos polos del problema: por un lado, a
clases bajas, en su mayoría migrantes provenientes de zonas rurales Y sublos medios recomendables para obtener un cambio en la actitud consumidora
desarrolladas.

A lo largo del libro, y aún en este último capítulo que prom~
Y en las prácticas de consumo de las clases bajas y por el otro, a las formas

te observaciones teóricas, el autor incursiona sólo esporádicamente en elposibles de protección del consumidor mediante la ley.
campo explicativo y teórico.

En cuanto a lo pri-

Cuando lo hace, como en la conclusión que r~
mero, afirma que la educación del consumidor de clase baja puede intentar

cién resumí, apela a un esquema funcionalista que difícilmente puede ser !
varios fines: uno sería persuadirlos que se basen más en compras de conta
ceptado como una explicación; en el mejor caso, es una buena descripción do que en el crédito, pero el autor piensa que esto es muy difícil de lograr,
de las condiciones que hacen posible la existencia de una institución como
ya que dados los bajos ingresos que tienen el crédito funciona como un aho
el "mercado desviado". No nos dice nada, por ejemplo, acerca de por qué
rro forzoso, que sería casi imposible de hacer voluntariamente y en previsión
es posible que la clase baja adquiera las motivaciones de consumo antes o
de futuros consumos. En efecto, las familias de clase baja en casi todas las
en forma más efectiva que las técnicas adecuadas de compra o los medios de organizarse para defenderse de la explotación a que está sometida de Pª..!
te de los comercios.

sociedades se caracterizan por una gran dificultad en postergar los consumos,
en part€ debido a sus bajos ingresos y en parte debido a sus hábitos mentales

Otro fundamento teórico, al que _a pela el autor en repe
(teóricamente, si una familia puede pagar a crédito puede ahorrar la misma -

tidas ocasiones, reside en el concepto de consumo compensatorio, al que ya
cantidad para después pagar al contado en condiciones mucho más ventajosas;
me referí anteriormente; pero este concepto aparece como supuesto de muchas
en la realidad de la clase baja, esto es falso).

Una meta más realista de u

explicaciones, y en ningún caso es demostrado suficientemente (la única inna campaña educativa sería, en opinión del autor, ampliar los horizontes de
dicación que aparece es que aquellas familias que han logrado un mejor nivel
compras de las familias de clase baja: algunos problemas se evitarían si si!!!
ocupacional, aunque no necesariamente un mejor ingreso, tienden

ª. ser con-

sumidores menos activos de estos artículos: la satisfacción ocupacional ac!

plemente fuesen consumidores más eficientes, en el sentido de distinguir m~
jor calidades y comparar precios.

Otra meta realista sería informar a las fa

rrea una necesidad menor de recurrir al consumo más allá de las posibilidades
milias de los medios con que cuentan para defenderse del comerciante desh,2

.,

�148

149
nesto (no son muchos, pero algunos hay, por lo menos en Nueva York)•
cas (medidas de asociación, por ejemplo, para no hablar de análisis facto
El otro polo de las recomendaciones reside en la protección del cons.!!
midor a través de la legislación¡ afirma el autor que la legislación vigente
en Nueva York, aún siendo una de las mejores en los Estados Unidos al re~
pecto, está basada en el modelo del consumidor sofisticado", Y no en el

rial) •

En muchos casos el análisis se empobrece mucho de esta forma, ya

que está manejando muchas variables relacionadas entre sí presentándolas
en grupos de a tres sin llegar a una relación de conjunto o a una medida del valor explicativo que tiene cada variable.

Se me ocurre que quizás el

II

del consumidor "tradicional" que prevalece en las clases bajas.

Estos no

pueden entender, ni conocen generalmente, la legislación vigente. (qué los

hecho de ser el libro un informe de una investigación aplicada, y probable
mente dirigido a un público amplio, explique lo simple de la metodología
utilizada, así como la pobreza teórica a la que me referí anteriormente. -

comerciantes sí ce,11ocen y tienen medios de manejarse con ella).

Si este es el caso, entonces cabe recomendarlo -aparte de hacerlo por su
valor intrínseco- por la facilidad de lectura dada la ausencia de tecnicisSe trata, en mi opinión, de un libro valioso pero desigual.

Su punto
mos metodológicos y teóricos.

fuerte reside en que, tratando un tema relativamente virgen ya que no hay muchas exploraciones sistemáticas sobre el consumo de las clases bajas,Quiero hacer finalmente algunas observaciones acerca del valor de
utiliza su información en forma muy vívida; nos da así una idea bastante este libro en relación con la teoría e investigación de la conducta del
completa y coherente acerca de c6mo funciona el mercado, tanto desde

CO,!!

el
sumidor en el campo de la economía y la sociología.

En mi opinión, un -

punto de vista de las características del consumidor como del vendedor• En
punto central reside en que el autor destaca bajo qué condiciones se hace
lo que considero son los mejores capítulos (encuesta a los comercios Y que
posible la eficiencia en el consumo (entiendo por esto último la conducta
Jas de los consumidores acerca de los comerciantes) utiliza hábilmente las
del consumidor que, dados sus gustos y necesidades, se dirige racionalrespuestas espontáneas y la observación directa.

En los otros capítulos mente a la obtención del artículo de mejor calidad al precio más bajo); y

hay un exceso de información estadística, que paradójicamente es analizaencuentra que dichas condiciones no se dan en la mayoría de las familias
da sin ninguna sofisticación estadística: a lo largo de todo el libro el ª..!!
de clase baja de una gran metrópolis.

Esto permite que los vendedores,

tor presenta y analiza su información cuantitativa utilizando exclusivamenque _tl reúnen las condiciones para ser vendedores eficientes (ya que con.2
te porcentajes y tabulaciones cruzadas¡ excepcionalmente construye ·algunos
cen su mercado y se adaptan a él para lograr márgenes más amplios de beíndices Y trabaja co~ ellos para nuevos porcentajes Y tabulaciones cruzadas.
neficios), exploten a su clientela ingenua y desprotegida,
Sin embargo, en algunas ocasiones se imponía el uso de medidas estadísti-

La salida a e~

I¡
·,

�ISO

ta situación, si no ha de permanecer así, está por el lado de la educación
del consumidor o por el lado de las restricciones legales; pero no es este
un punto que me interese considerar en detalle aquí.

Lo que sí me parece

de interés es señalar en qué medida las condiciones de las que hablaba (bajos ingresos, altas aspiraciones de consumo, desconocimiento de los
"mecanismos del mercado") son típicas de las áreas urbanas en países en
desarrollo donde se produce un rápido crecimiento inmigratorio acompañado
de un aumento en los niveles de vida (en comparación con los existentes en
el campo): no tenemos información sobre su magnitud, pero en mi opinión es bastante grande y justifica un interés por la investigación en este campo.

Otro punto central reside en comprender que el hecho de que los

CO,!!

sumidores se alcancen a percatar de que son explotados no basta para intr_Q
ducir una modificación en su conducta, aunque sin duda es una condición necesaria.

Sabemos que los consumidores se organizan por su defensa con

mucha mayor dificultad que los productores o intermediarios, y estos últimos
tienen a su alcance muchos más recursos de todo tipo (asistencia profesional en los órdenes legal, económico, psicosocial, etc. ) •

En esta situación

resulta difícil hablar de la existencia de un "mercado libre", ya que no hay
libertad en la asociación entre poderosos y débiles; así como no hay merca
do libre cuando existe un monopolio, tampoco lo hay cuando un consumidor
está limitado a un proveedor debido a barreras psicológicas, educativas o
culturales.

•

��•

..,

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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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