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                  <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

- fACUlTAD DI ICONOMIA

MAYO 1979

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VOL. I

NUM. 2
2a. Epoca

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�fOMllO \IM\YERSITAAIO

�FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de l a economfa, la es ta
dfstica, las ciencias sociales y la Educa
ci6n. Se publica tres veces al año en los
meses de Enero, Mayo y Septiembre; salvo
cambios de última hora que determinen lo
contrario.

* La suscripci6n a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 {Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el terri
torio Nacional; y de 15.00 D6lares para eT
extranjero. Las solicitudes deben dirigir
se a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Direcci6n: Facultad de Eco
nomía, ~niversidad Aut6noma de Nuevo Le6n-;
Loma Redonda 11515 Pte., Col. Loma Larga,
.Monterrey, N.L. México.
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
correspondencia editorial, deber!n ser di
rigidos a: Lic. Andrés Garza Garcfa. EdÍ
tor., Departamento de Relaciones, Facultad
de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda #1515
Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L., Mé
xico.
*

Ninguna responsabilidad ti ene el Editor~,la Facultad de Economfa, o la Universida
Autónoma de Nuevo León, por los puntos d •
vista o expresiones de los autores de arti
1,
culos publicados en esta revista.
-:--

* Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Mayo 1979.

DIRECTORIO
Consejeros:
Lic.
Lic.
Lic.
Ing.
Lic.
Lic.

Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez.
Ernesto Bolaños.
Eladio Sáenz Quiroga.
Romeo Madrigal.
Alfredo Gómez Garza.

Director:

Lic. Act,,i

i• Espioos,.

res Gar1a García.

�I ND I C E
Pág.

LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS
EN LAS IMPORTACIONES DE ALGUNOS PRODUC
TOS MEXICANOS. . ......•...........•. --:Uc.. Rianc.a E. Ga11.za Tlt.ev,liío.

APUNTES SOBRE ALGUNAS CARACTERISTICAS
DEL CAMBIO TECNOLOGICO EN MEXICO ....
Uc..

Vav.ld Ma/t,t[nez Se1t1111.

LA CRISIS ENERGETICA INTERNACIONAL Y LA
RESTRUCTURACION DEL COMERCIO MUNDIAL .
V.11..

R.i.c.ha.11.d A.

LaBMg e.

ORIGEN Y CLASIFICACION DE LOS SISTEMAS
DE NUMEROS. . ... . . . . . .. . ............ .
Ing. UcuUo Sdenz Q.tuJt.oga.

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS
AGRICOLAS EN LA SIERRA PERUANA: UN AS
PECTO CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL--;V.11.. R.i.c.ha.11.d H. Wood J.11..

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1

17

37

69

83

�LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS EN LAS
IMPORTACIONES DE ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS
Beimea E. Galtza T~eviño *

INTRODUCCION
Los esfuerzos de muchas naciones subdesarrolladas se concentran
a menudo en estimular las exportaciones, no solamente con el objeto de
aumentar el ingreso agregado real y el empleo; sino también con e1 fin
de obtener mayores ingresos en divisas extranjeras, mismos que pueden
'.
ser empleados en la compra de bienes de capital, necesarios para el proceso de crecimfento económico del país.
Para una nación que desea aumentar sus ventas al extranjero, es
de gran utilidad tener un amplio conocimiento de los factores que detenninan las compras (importaciones) de sus clientes; entre dichos factores podemos mencionar a los precios relativos. De acuerdo con la
1
teoría económica, si los bienes fuesen homogéneos, un país importaría
mayor cantidad, de un detenninado producto, a la nación que le yendif
se m!s barato.
El objetivo de este estudio consiste en esclarecer la importancia
que la variable precios relativos ha ejercido sobre la cantidad física
importada por un país detenninado Y · . Cinco productos mexicanos de
exportación fueron seleccionados de acuerdo con la cantidad de divisas
que generan o han generado y fueron: algodón en fibra, azúcar refinada,
* E.6.te

u:t4. bMado en .ea Te&amp;l6 qu.e .ea autoM ~eo.Uz6 pa.1ta oben Eeonom-la, en .ea UniveMidad Au.t6noma de Nu.evo Le6n, :tltula.da: Ae,u.no~ pMdu.e.to~ de Ex.po~6n Mex.ieano.6 IJ .6~ pwiupa..e.u M~eado-0, u.rúo de 19 78.
Y PMa la deMniu6n de lo.6 ~eeio-0 1J eantida.du ~e.i.cttivo-0, v~ .e.a p6g. 7 de u.te utudio.
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�3.

2.

café; petróieo crudo y zinc. En conjunto dichos bienes representaron
en 1960 el 59.6%del valor total de las exportaciones de mercancías y
para 1975 el 41.28%. Japón fue nuestro principal país comprador de al
godón y los E. U. A., io fueron de los restantes productos.
Mencionaremos a continuación algunos antecedentes históricos de
los artículos seleccionados, para posterionnente pasar a explicar el
modelo, en base al cual tratamos de detenninar la influencia de los precios relativos sobre las cantidades relativas importadas. La difj_
cultad de obtener toda la infonnación necesaria limitó el análisis a
los años indicados para cada producto.

l. ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS EXPORTADOS : ANTECEDENTES.
Las exportaciones de los productos seleccionados han tenido una
evoluci6n histórica muy diferente. La importancia de cada uno de ellos dentro de las exportaciones mexicanas, varía según sea el perí_Q_
do de que se trate. Los casos más notables los constituyen el azúcar
Y el petróleo crudo. El azúcar fue un importante producto de export-ªción durante muchos años, pero últimamente fue necesario importarlo.
El petr6leo crudo dejó de exportarse casi totalmente durante el perí_Q_
do 1968-1973, pero actualmente constituye el principal producto de e~
portaci6n mexicano.
A continuación haremos una breve mención a la evolución que cada
uno de los productos señalados ha tenido dentro de su mercado principal.
a) Algodón en fibra
Fue a partir de 1946 cuando el algodón en fibra cobró gran
·importancia para México al convertirse en el primer producto de e~por.
tación, lugar que conservó hasta 1974.

Aunque en el caso de este producto rigen convenios internacionales que obligan a los países participantes, de ser necesario, a disminuir la producción con el fin de mantener elevados los precios o al m~
nos sin violentas fluctuaciones; las variaciones en el precio mundial
de este producto con frecuencia han sido bastante importantes.
Dado que E.U. A. es un importante productor de algodón en fibra,
nuestro producto se ha venido colocando en otros mercados, de los cua
les Japón ha sido el más importante.
La cantidad exportada de algodón mexicano al Japón disminuyó en
ténninos absolutos durante el período 1963-1972. Pero todavía más i!!). _
portante resulta el que México haya perdido terreno dentro del mercado Japonés, lo que significa que la participación mexicana disminuyó
en dicho período. Así, en 1963 las importaciones que ese país hacía
de México, representaron el 30.84% de las importaciones que realizaba
del resto del mundo. Diez años después, dicha proporción había dismi
nuido al 15.75%. Tal disminución no puede ser atribuida a la inelasticidad de la oferta de exportación mexicana, ya que las exportaciones
a Jap6n no representaron una gran fracción de la producción total y nunca igualaron al total de exportaciones de este producto.

b) Azúcar refinada
El azúcar refinada fue uno de los principales productos que México exportó durante los quince aíios anteriores a 1975. El aumento en
el consumo doméstico y la insuficiencia de la producción tuvieron como
consecuencia que en 1976 cesaran las exportaciones de este producto y
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t ar 1o al ano
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que f uese necesario
'lj "ER. Sa.bOll. Amcvr.go del Azúc.a.1t''; VIS ION, La Re.v-l6ta. Inte1tame/ÚC.ana.,
VoR.. 49, No. 9, p. 33, OctubAe. 7977.

�5.

4.

Dado que los precios internos de este artículo se mantuvieron
constantes durante el Período 1960-1970 y que los precios externos eran muy superiores a los domésticos, la cantidad exportada de azúcar
hacia E.U.A., nuestro principal país comprador, aument6 más que proporcionalmente el aumento de la producción durante el período 19651973.
Las importaciones de azúcar norteamericanas han estado regidas por
una Ley Azucarera, en virtud de la cual se han fijado cuotas a cada país, que no siempre han sido respetadas y que en muchos casos, México no
ha logrado cumplir .
Es a partir de 1960 y como consecuencia de la crisis cubana que Mf
xico se convirtió en un importante abastecedor del mercado norteamerica
no. La cantidad exportada hacia ese mercado, durante el período 19601973, representó entre ~l 17 y el 23 porciento de las importaciones nor
teamericanas hacia el résto del mundo. A pesar de dichas fluctuaciones
y de que la cantidad flsica de azúcar mexicana ~xportada hacia E.U.A. aumentó en un 35%, no se observó ninguna tendencia significativa dentro
de la participación relativa en el mercado.

C) Café en grano ,
La importancia que el café ha tenido como generador de divisas ha
venido aumentando a pa~tir de 1960 hasta la actualidad en que después
de los "aceites crudos de petróleo", ha logrado los mayores ingresos
por exportación.
Frecuentemente las exportaciones de café son reguladas por cuotas,
impuestas por acuerdos o convenios internacionales con el fin de reg!!_
lar el precio del producto y evitar crisis de sobreproducción.
El Convenio Internacional del Café (CIC) , en el cual participan

casi todos los países productores, fue creado en 1958 y fijó -cuotas
por primera vez en 1962. En 1971 el Convenio empezó a debilitarse Y
como consecuencia se formó el grupo Ginebra (Colombia, Costa Rica, El
Salvador, Etiopía, Costa de Marfil, México, Portugal y Uganda) el cual
acordó restringir la oferta a fin de que los precios se elevasen.
Debido a los acuerdos del grupo Ginebra, México se encontró con
importantes excedentes ~e café en 1972 y decidió retirarse de dicho
grupo, c~n el fin de corregir la situación, ya que el CIC no le obligaba a guardar ninguna cuota.
En los años de 1974 y 1975 nuestro pafs participó en la operación
"Puntarenas" que consistió en que un grupo de países comprara café en
el mercado de Nueva York con el objeto de mantener los precios elevados. Actualmente la oferta de café es menor que la demanda Y ~orlo
tanto no están en vigor los acuerdos y conventos ; nternacionales.
Los E.U.A. , constituyen nuestro mercado principal y compraron alrededor del 50% de la producción mexicana entre 1960 Y 1973 Y el 82%
de las exportaciones de este producto. Durante ese período la cantidad
física exportada hacia E.U .A. acusó una tendencia decreciente significativa, lo que podemos interpretar como que nuestra dependencia del mer
cado norteamericano ha venido disminuyendo, en buena parte como result!_·
do de la política de diversificación de nuestras exportaciones de café.
Las importaciones que Norteamérica realiza de México representan del total tan sólo una pequeña fracción que fluctuó entre el 4.5%
y el 7%para los años de 1960 y 1973, sin que se observara una tendencia decreciente significativa durante este período. Tenemos entonces
que el mercado norteamericano es muy importante para México, pero lo
contrario está bastante lejos de ser ciert o.
d) Petróleo crudo

�6.

7.

El petróleo crudo es el artículo que actualmente proporciona al
país mayores ingresos por divisas, sin embargo, esto no ha sido siempre así debido a que la producción se dedicaba en su mayor parte asa
tisfacer la creciente demanda interna. Los recientes descubrimiento;
de campos petrolíferos y la explotación de los mismos ha tenido como
consecuencia que se generen suficientes excedentes exportables de petróleo crudo.
Fue hacia el mercado norteamericano donde se realizaron la casi
a_bsoluta totalidad de las exportaciones. En promedio el petróleo mexicano resultaba para los norteamericanos relativamente más barato que
el importado del resto del mundo (considerando precios cif.), pero la
inelasticidad de la oferta mexicana de este producto actuó como freno
a la compra de mayores cantidades de petróleo durante el período 19611974.
Debido a la inelasticidad de la oferta de exportaciones de dicho
producto, nuestro país perdió participación relativa en el mercado nor
teamericano. De hecho se observó una tendencia decreciente significativa a disminuir la cantidad que E.U.A. importaba de México en relación
al resto del mundo .
~) Zinc en minerales y concentrados
El zinc, principal mineral de exportación mexicana, observó una
tendencia decreciente significativa en la cantidad total exportada d!!_
rante el período de 1960-1975.
También este producto ha sido colocado preferentemente en el mer
cado norteamericano, en el cual ha venido perdiendo terreno en términos relativos y absolutos. Así, en 1968 se exportó hacia dicho país
el 54% de la producción, cifra que disminuyó hasta el 8.35%en 1974
(la producción permaneció prácticamente constante). Por otra parte la

participación relativa del producto mexicano dentro del mercado norte!
mericano pasó de ser el 34% en 1960 al 17% y 9% en los años de 1974
y 1975 respectivamente.
La pérdida del mercado norteamericano no ha sido debida a la inelasticidad de la oferta mexicana pues aunque las exportaciones totales
de este producto disminuyeron, lo hicieron en menor medida que las exportaciones realizadas hacia el mercado norteamericano.

II. LA INFLUENCIA DE LOS PRECIOS RELATIVOS SOBRE LA IMPORTACION DE ALGUNOS PRODUCTOS MEXICANOS.

Con el fin de detenninar la importancia que los precios relati.vos han ejercido sobre las cantidades ftsicas importadas por un país de
diferentes fuentes, se elaboró el siguiente modelo:
Suponiendo una economía de mercado, en la que no existen restri_f
ciones cuantitativas en el comercio exterior y en 1a que los bienes son
canpletamente homogéneos, un pa1s importador se verá influido, en su di
cisi6n de comprar un producto a México o al resto del --mundo, .por los pri
cios relativos cif. de las exportaciones de esas dos diferentes fuentes.
Resulta lógico suponer que un cambio en los precios relativos conducirá
al país importador a comprar mayor cantidad relativa de aquella fuente
que le ofrezca el producto más barato. Tal relaci6n para el país impor.
tador la podemos expresar de la siguiente manera Y:
1)

Cant Importada de Méx _
ln. Cant Importada del RM -

a+b

'H

Precios RM
ln. Precios Méx

Un en6oque 1 , ~ ha. 1,,ldo uUU.za.do pOJt. P.J. Súnon, "PM.ce a.nd
Income Ei.a6:ti.útlu 06 Vema.nd 601t. Sel.eded Tncüa.n ExpoJt:t PMdue,t.t,",
JoUJt.nal 06 Econom-lc stu.d-lu, Vol. 3, No. 2, pp. 85-107.

�9.

8.

donde:
RM = Resto del Mundo
Cant = Cantidad
ln = Logaritmo natural
La ecuación 1) la podemos expresar en fonna abreviada de la si
guiente manera:
2) ln. CANT REL

=

a+b ln. PRECIOS REL

donde
CANT REL = cantidad relativa
PRECIOS REL = precios relativos
Además de la homogeneidad de los bienes, uno de los supuestos
necesarios para que trabaje este modelo es que las ofertas de export-ªciones de México y del resto del mundo deberán ser infinitamente elás
ticas. Esto último es necesario ya que mencionamos que si el prec·io
cif. del producto mexicano bajase relativamente a los precios cif. del
resto del mundo, el país importador comprará mayor cantidad del produ~
to mexicano o viceversa, y esto no sería posible si la oferta de expor
taciones no fuese infinitamente elástica. En este último caso, los cambios en los precios relativos no conducirían a variaciones en las
cantidades relativas, pero no podríamos afinnar que los precios relativos no influyen sobre las cantidades relativas importadas. Fueron
otros factores los que inpidieron observar las relaciones entre ambas
variables .
Otro de los supuestos del
agrupados como resto del mundo,
Este supuesto se hace necesario
bajase el precio de un producto

modelo es que los países exportadores
tienen idénticos precios medios cif.
porque de otro modo podría ocurrir que
mexicano relativamente a los precios -

del resto del mundo, pero no relativamente a los precios medios de un
determinado país. En este caso no se daría el esperado aumento en la
cantidad relativa importada de México, ya que el país importador compraría mayor cantidad al resto del mundo.
Las observaciones de que disponíamos para efectuar las regresi_Q
nes correspondían a datos anuales. Si hubiésemos dispuesto de datos
trimestrales, hubiésemos incluido al ln de la variable precios relativos del periodo anterior (PRECIOS RELANT). Hubiéramos hecho lo mis
mo también si la compra-venta de los productos seleccionados se realizace en su mayor parte en el mismo período del año, de tal manera que
pudiésemos esperar una pérdida relativa del mercado en el próximo año,
si hubiésemos vendido relativamente más caro este año. Como no disponíamos de infonnaci6n acerca de los períodos de mayor venta, decidimos
probar la inclusión de esta última variable en la ecuación 1).
Los
resultados obtenidos fueron satisfactorios únicamente en el caso del al
godón.
A menudo cuando se trabaja con series de tiempo se incluye en la
regresión a la variable TIEMPO, con el objetivo de "curar" el efe~to
que las variables pudiesen tener en el tiempo. Para el caso de la ecua
ción 1) esta última variable no resulta teóricamente tan indispensableya que tenemos pocas bases para suponer que la cantidad relativa y los
precios relativos tendiesen a aumentar o a disminuir confonne pasa el
tiempo. No diríamos lo mismo si nos refiriésemos a la cantidad total
importada ya que ésta, como resultado del crecimiento del ingreso y del
de otras variables más, esperaríamos que aumentara a través del tiempo.
Al añadir a la ecuación 1) la variable TIEMPO y realizar las regresiones, se vió confirmado lo anteriormene dicho, ya que en todos los
casos tuvo como resultado disminuir el coeficiente de determinación aj u1
tado.
Dado que en la realidad, en mayor o menor grado se violan los su-

�11.

10.

puestos del modelo, las funciones que estimamos no son de la variable
independiente, tampoco resultó significativamente diferente de uno. La
inelasticidad de la oferta de exportaciones de azúcar mexicana no logró anular estadísticam.ente la influencia de los precios relativos, en
buena parte debido a que en el período que se tomó, 1965-1973, dicha
inelasticidad no era aún tan importante.

contrario al esperado. En este caso resulta bastante obvio que la razón principal por la cual el modelo no trabajó fue que se estaba violando uno de los supuestos del modelo: el de la oferta infinitamente
elástica.

CONCLUSIONES
Para.el caso del zinc se obtuvo un coeficiente de detenninación
del 69% y la variable independiente fue altamente significativa. El
coeficiente de la variable ln. PRECIOS REL tcxnó un valor de 3.54; V!
lor que resultó significativamente mayor que uno y que podemos interpretar como sigue: si los precios del zinc mexicano aumentan en relación a los del resto del mundo, la cantidad de zinc que E.U.A. compra
de México, disminuirá en fonna más que proporcional al aumento de los
precios relativos.
Pasaremos ahora a examinar los dos productos para los cuales no
se obtuvieron buenos resultados estadísticos e intentaremos dar alguna
exp1icación.
Tenemos en primer lugar el caso del café, en el cual aunque la
variable ln PRECIOS REL resultó significativamente diferente de cero,
el coeficiente de determinación tomó un valor bastante bajo. Dos razones tenemos para explicar estos resultados: una de ellas consiste en
la pequeña ~articipación que México tiene dentro del mercado norteamericano de café, lo que dificulta la obtención de buenos resultados estadísticos. La segunda razón se refiere a las limitaciones e interve.!!_
ciones que sufrió la oferta de exportación de este producto durante el
período estudiado, con el objeto de lograr estabilizar o mejorar los
precios .
• 1
1

A pesar del elevado coeficiente de detenninación obtenido en la
regresión del petróleo, el signo de la variable ln PRECIOS REL resultó

La variable ln PRECIO REL ha tenido influencia sobre la cantidad
relativa importada de algunos productos nexicanos; así quedó demostrado
para el caso del algodón, el azúcar y el zinc. No fue posible probar
lo anterior para los casos deJ café y el petróleo crudo, debido a la
pequeña participación que tienen estos bienes dentro del mercado norte!
mericano y a que uno de los supuestos del modelo, el de oferta infinita
mente elástica, se estaba violando.
Tanto el algodón como el zinc sufrieron, durante los períodos estu
diados, la pérdida relativa de sus respectivos mercados principales, de
bido en buena medida a variaciones en los precios relativos.
Lo anterior nos lleva a la conclusión de que un aumento en los cos
tos internos, provocado tal vez por la inflación, puede conducir a la
pérdida relativa de algunos importantes mercados extranjeros, en la mf
dida en que el aumento en los costos internos se traduzca en relativame.!!_
te mayores precios de exportación.
Por otra parte, si se desea ganar participación en algunos mercados importantes y poseemos suficientes excedente.s exportables, un aume.!!_
to de los precios de los productos mexicanos, en menor proporción que
los precios de los similares productos comerciados por el resto del mun
do, sería una política adecuada a seguir.

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CUADRO 2
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IMPORTACIONES JAPONESAS
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855
979
032
604
195
769
249
630
011

183
180
182
166
198
66
85
180
127
116
117
77

088
490
949
089
669
854
203
259
236
655
888
353

67 507
92 161
76 177
77 671
107 927
53 840
36 954
116 718
101126
114 752
112 933
114 954

CUADRO 3
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL AZUCAR

-=t
,....
c.,

142
393
947
936
945
759
564
756
731
921
810
973

Fuente: Naciones Unidas, Co1T1110dity Trade Statistics, New York,(varios años) .

AÑOS

.
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34
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57
63
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75
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1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973

IMPORTACIONES JAPONESAS
DE ALGOOON MEXICANO
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Miles U.S. dlls.)

Q)

E. U. A., IMPORTACIONES
TOTALES DE AZUCAR
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) {Miles U.S. dlls.)

19-65
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972

5
5
6
6
6
6
6
6

034
536
153
509
278
829
962
994

000
000
000
000
000
000
000
000

1973

7 435 000

475
541
639
692
685
781
817
902

054
101
572
309
594
791
282
824

1 034 688

E. U.. A., IMPORTACIONES
DE AZUCAR MEXICANA
Valor Ci f.
Cantidad
{Toneladas) (Miles U.S. dlls .)
953
971
1 165
1 066
1 189
1 008
1 092
1 212

142
841
000
000
000
000
000
000

1 207 000

79
61
66
80
91
99
99
120

151
162
390
546
546
545
972
233

144 093

1

i

1

�CUADRO 5
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL PETROLEO

CUADRO 4
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL CAFE

AÑOS

1961
1962
1963*
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973

AÑOS

E. U. A. , IMPORTACIONES
E. U. A., IMPORTACIONES
TOTALES DE CAFE
DE DAFE MEXICANO
Cantidad
Va l or Ci f .
Cantidad
Valor Cif .
(Toneladas)
(Miles U.S. dlls.) (Toneladas) (Miles U.S. dlls.)
1 349 000 ..
1 475 000
1 424 000
1 373 000
1 282 000
1 331 000
1 293 000
1 538 000
1 235 000
1 206 000
1 325 000
1 286 000
1 358 000

* Valo.11.u u.túna.do6

paM

969
994
1 097
1 200
1 064
1 079
994
1 165
938
1 212
1 228
1 278
1 693

411
383
361
340
036
959
440
644
081
559
814
003
042

el año de. 1963 .

78
84
59
89
69
63
60
78
68
63
75
70
103

476
427
708
173
396
055
779
925
956
151
752
823
481

64
66
52
86
65
58
58
65
55
67
68
68
128

982
622
567
649
340
157
081
289
044
699
784
091
258

1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974

1

:1

. ll
11:

67
73
76
79
84
84
70
80
86
84
102
135
190
200

961
236
226
215
339
659
884
303
802
422
434
301
658
369

·- ·--

·- - -- - --·--·-

U. A., IMPORTACIONES
DE PETROLEO MEXI:,ANO
- - -----Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Mi les U.S .dlls.)
E.

1 289
1 682
1 682
1 682
3 393
3 354
3 098
2 929 ..
3 148
2 951
1 366
1 076
984
333

1 005 541
1 070 377
1 109 223
1 148 069
1 212 210
1 229 002
1 167 391
1 308 443
1 445 068
1 449 156
1 878 609
2 606 967
4 592 852
16 479 280

16 556
20 870
20 545
20 220
40 665
42 872
44 097
40 794
43 762
41 765
19 012
15 345
17 295
14 694

Fuente: Ibídem.
CUADRO 6
INFORMACION UTILIZADA EN LA REGRESION DEL ZINC

1

AÑOS

Fuente: Ibi dem.

1¡

U. A., IMPORTAC IONES
TOTALES DE PETROLEO
Valor Cif.
Canti dad
(Toneladas) (Mi les U.S. dll s.)
E.

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974

E. U. A. , IMPORTACIONES
TOTALES DE ZINC
Cantidad
Valor Cif.
(Toneladas) (Miles U.S. dlls.)
388
472
484
495
546
476
310
231
181
223

Fuente: Ibídem .

311
933
519
669
234
960
805
211
899
232

58
70
74
76
84
76
47
34
31
76

420
093
008
110
560
512
626
467
900
327

U. A. , IMPORTACIONES
DE ZINC MEXICANO
Valor Cif.
Cantidad
(Toneladas) (Miles U.S. dl l s.)
E.

106 462
104 034
108 077
129 103
130 405
116 980
81 505
51 995
31 260
21 938

12 926
13 345
13 839
16 352
17 002
16 921
11 099
7 106
5 116
7 509

�APUNTES SOBRE ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL
CAMBIO TECNOLOGICO EN MEXICO*
Vav,ld MaJLti'.nez Sell.na
"Uno de f.0-6 Mpec..toJ.i mM dew-lvoJ.i en ef. mwido c.on
.:tempoJttfneo u f.a enoJtme d-l6ell.enc.-la que eili.:te en-=.tlte pa,U u en ef. c.on.tltof. de f.a .:tec.nof.og1.a.. La /úJ.,
.:totr.,la, mund-laf. pod!úa. J.iell. uc.11.fta. en .:toJtno de R.tii
c.onJ.ieeuenc.-la.6 mlLltaltu, po-U;Uc.M, demogll.án,lc.M
y Múaf.U de u.:ta.6 d-l6ell.enc.-la.6".
Nathan Ro~enbell.g**

C O NT E N I DO :
l. Introducción.
2. Avance tecnológico en el sector manufacturero de México.
3. La Universidad, la Industria, y el Gobierno en el desarrollo
tecnológico.

l. Introducción

Cambio tecnológico se define aquí como la aplicación de la ciencia con el fin de obtener nuevos procesos productivos que reducen co~
tos e incrementan la productividad o con el propósito de obtener nuevos productos.
En los países desarrollados, la ciencia

y

la tecnología son obj~

* Ef. p1tuen.:te enJ.iayo ún.:teliza y J.i-lmpUn,Lc.a palt.:te. def. c.on.:ten-ldo de un .titaba jo p!tU e.n.:tado , en f.a Un-lv eM-ldad de. W,LJ., e.o nJ.i-ln (Mad-lJ.i on) d~
Jtan.:te ef. veJtano de 1974, polt ef. Voc..:to!L Va.v-ld Mal!.tlnez Sell.na qu-le.n
u ac..:tuaf.men.:te P!Lo6uo!L de. f.a M-lgna.:tuM "Come.!Luo In.:tell.nauonaf."
e.n f.a Fac.uf..:tad de. Ec.onom1.a., U.A.N.L.
** The. Ec.o_:1om-lc.J.i !1_!!.c.hnof.og-lc.af. Change, 1971.

�18

tivos importantes de la política nacional, lo cual se revela por la magnitud de los recursos dedicados a actividades de innovación. Esta
política ha contribuido a crear y fortalecer ventajas tecnológicas en
los mercados internacionales, y a propiciar el crecimiento económico.

CAMBIO TECNOLOGICO COMO PROCESO

Investigación científica básica

Se señala de hecho, que las presiones hacia la obtención de ava~
ces técnicos serán importantes en la medida en que el crecimiento ec~
nómico y la ·competencia internacional sean objetivos relevantes de p~
lítica económica.
La concurrencia de tres factores es necesaria en el logro de la
innovación: capacidad científica y tecnológica, demanda actual o potencial en el mercado, y un agente transformador de dicha capacidad en satisfactores de demanda. En los países en que rige alguna forma
de economía de mercado, este agente es la empresa.
El proceso de cambio tecnológico es muy complejo. Tomado en su
totalidad incluye actividades que van desde la investigación pura ha!
ta la comercialización de productos. Además, este proceso rara vez sigue una secuencia ordenada, por lo que cualquier marco de análisis
resulta imperfecto. No obstante, con el propósito de ordenar los co~
ceptos es conveniente considerar el esquema siguiente:

111

Invención básica
Invenciones secundarias
Innovación
de procesos
productivos

de productos

de procesos
administrativos

Difusión nacional y
transferencia internacional
de tecnología
Impacto nacional
e internacional

Como se puede apreciar en el diagrama anterior, el espectro de actividades tecnológicas -ordenadas aproximadamente conforme al grado
en que afectan al sistema económico- incluye: esfuerzos sistemáticos
con propósitos de descubrir nuevos conocimientos (investigación científica); combinaciones de conocimientos existentes para la creación de nuevos productos o procesos (invenciones y patentes); aplicación y
explotación comercial de invenciones y patentes (innovación); y final
mente difusión nacional e internacional de nuevas tecnologías Y productos que mejoran la productividad y amplían los mercados.

�21

20

Existen evidencias que atestiguan gian disimiltu~ entre países o
grupos de paises tanto en lo que respecta a la amplitud del proceso
de cambio tecnológico como en cuanto a la ~agnitud de su impacto. En
general se puede afirmar que en los países industrializados se desarrollan todas las actividades comprendidas en el proceso, mientras
que en los países menos desarrollados solamente tienen lugar las acti
vidades colocadas en la parte inferior del diagrama: difusión y tran~
ferencia. Los datos siguientes, correspondientes a la década de los
años sesenta, corroboran las anteriores afirmaciones.

ACTIVIDAD TECNOLOGICA:
COMPARACIONES ENTRE GRUPOS DE PAISES
(Porcentajes)

Participación en
los gastos mundia
les de investiga
ción y desarrollo
Países desarrollados
Países en desarrollo

ACTIVIDAD TECNOLOGICA:
COMPARACIONES ENTRE CUATRO PAISES

Gastos en investigación y desa
rrollo en ::
relación al
PI B•

Estados Unidos
Reino Unido
Alemania Occidental

MEXIC0

6.04
3.3

2.5
0.34

98
2

Proporción del ere
cimiento económico
atribuible al cam
bio tecnológico
55
9

Fuente: Keith Griffin "La trasminsión internacional de la desigualdad", Comercio Exterior (Agosto, 1975) . Naciones Unidas,
Science and technology for development, (New York, 1970).

Patentes o
torgadas a
extra nj eros COITIO fracción
del total'

Producción
de bienes
de capital
en relaci6n
al producto
industria1•

15.7
47.0
37 .1
90.0

17.0
19.0
17.0

26.0
11.0

4.8

0.6

Investiga do res
por cada
mil habi
tan tes-

11.0

'Porcentajes
Fuente: C. Vaitsos "Patents revisited: their function in developing
countries", Journal of development studies, (Octubre, 1972).

SINTESIS:
• El control de la tecnología es trascendental en el mundo contemporáneo.
• Los países en desarrollo .
- Participan escasamente en actividades de investigación y desarrQ_
llo.
- La mayor parte de las invenciones que utilizan son patentadas
por extranjeros.
- Producen relativamente pocos bienes de capital.
- Su cambio tecnológico es dependiente y menos importante que en
las naciones desarrolladas.

�23

22
p imputable a una mayor eficiencia de los factores productivos ya

2. Avance tecnológico en el sector manufacturero de México
Una de las formas comunmente utilizadas para calcular el avance
tecno1ógico consiste en observar los desplazamientos de la función de
producción agregada a través del tiempo.

existentes, es decir, al cambio tecnológico que desplaza 1a función
de producción.
En la gráfica siguiente se aprecia el desplazamiento de la función de producción del sector manufacturero de México durante un lapso de dieciocho años.

ILUSTRACION DEL CAMBIO TECNOLOGICO
EN LA FUNCION DE PRODUCCION
INDICE DE CAMBIO TECNOLOGICO, MEXICO 1951-67.
140

F

Capital por trabajador

90

Si de 1950 a 1960 se obtuvo un incremento Y en el producto por trabajador éste puede dividirse en dos partes: la porción Katribuible a incremento I en la inversión neta por trabajador; y el segmento

1955

Fuente: R. Quintanilla y M.R. Zermeño "Cálculo del cambio tecnológico
en el sector manufacturero de México". (Mimeo). En el cálculo
se utilizó el método de R. Solow. Con el fin de conservar la
consistencia interna de la información estadística, el cómputo se realizó para el período 1961-67 únicamente.

�24

25

..

La aceleración en el cambio tecnológico ·a parti.1" de 1960 coincidió, entre otras cosas, con el abatimiento en las .tasas de inflación
y con un crecimiento acelerado de la importación de bienes de capital
y de la inversión extranjera directa.

3423 Laminación y estiraje de aluminio.

3512 Fabricaci6n de utencilios agrícoln

,1,
11 11 1 11 11 1 1 11 1
1111t ' 1111i11 1 111 1 1 ! 1 1 1 1 1 1 1 1

:;

Los bienes de capital son de fundamental :(mpo"r~ancia en el cambio tecnológico. Gran parte de los avances técnicos se encuentran i.!!.
corporados en e11 os. De es ta manera, una i ndus tri.a puede ser re presentada, esquemáticamente, por el espectro de costos de las plantas que la integran. Las plantas más modernas tienen .~ostos menores, mayor intensidad de capital y mejores aprovechamie~tós. de escala. Los
siguientes ejemplos fueron tomados del Censo -industr.ial de 1970.

ESTRUCTURA DE COSTOS DE CUATRO 'I_NDUSTR.IAS

1'1'1'1' 1,1,1,1' 1111,1 '1' 1'1'1'1'1' 1'

·¡:

l!

·¡;

:,
~

l3

:;

(.)

E

Costos de mano de obra

l;·.:',: J Costos complementarios

~ Costos de insumos
3194 Febrlcaci6n de tintn

3162 Perfumes, cosméticos

Fuente: Elaborado con datos del Censo Industrial, 1970.

Al observar la evolución de los costos unitarios, precios y productividad en el sector manufacturero de México de 1960 a 1970 -un p~
ríodo no inflacionario- se manifiestan las siguientes relaciones fundc1menta les.
a) Las industrias con mayor di namismo en la producción mostraron
los mayores incrementos en productivid~d y los menores incrementos en
precios.
Producción

Producci6n

�26

VOLUMEN DE PRODUCCION, PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
1

s
-~ 200

b) A las industrias con elevados incrementos en product ividad co
rrespondieron los menores incrementos en costos de mano de obra y los
más altos aumentos de salarios.

6

600
e:
-o

c.

.g

·g

~

1l

:,

]

a

.g

..

SALARIOS, PRODUCTIVIDAD YCOSTO DE MANO DE OBRA

400

e:

! 200

:,

o&gt;

..
.. 200

't)

l. Alirnenf:os

2.
3.
4.
5.
6.
7.

•

E

200
400
600
Indice de volumen de producci6n

~
e:

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Metales básicos
Productos metálicos

1. 3
5• •

e

,2

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2

200

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3,

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•

.I!

200
400
Indice de productividad

VOLUMEN DE PRODUCCION, PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
(Comprobación estadística)

...
.

1
100
200
Indice de productividad

300

100
200
Indice de productividad

l. Alimentos
2. Texti 1es
3. Madera, papel, editorial
4. Productos qufmicos

5. Mineral es no metálicos
6. Metales básicos
7. Productos metálicos

SALARIOS, PRODUCTIVIDAD YCOSTOS DE MANO DE OBRA

800

400
600
Indice de volumen de producci6n (xi

~

8

NOTA: Lo6 pun.tiM colVr.Upondie.ntu a. ca.do. bui~W,a. .ln.dicnn 6u po6.lcú5n
6,i.nal en 19 70, ha.b.wido pa!Lti.do todo1. de. la.6 coo.l[(Íe.no.do.6 I100,
1001 en 1960.

200

~
@

(Comprobación ~stadística)

,á 600

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800

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.g

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..

.,

~

..

't)

e: 400

't)

E

y= 168-0.09(x); r = -n 5.'l

-~
] 100

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"'

't)

NOTA: Con el ob je.to de. a.ume.n.tivi. ei.
númVto de. ob&lt;1Vtva.cw11u, la.6
7 a.ctlv.lda.du ma.nu6a.ctwuurilh
de. .e.a. glU16,lca. a.nte.Jl.la11. 6011 dua.g11.e.ga.da.&lt;1 a. 18 .lnciul,W,a.6 •

&lt;

~ 200
e:

100
200
1ndice de productividad (x)
y= 217 -0.56(x); r = -0.8:C
200
400
Indice de productividad (x)
y= - 19.2 +2.34(x). r = -'-0.75

100
200
Indice de productividad (xi
y= 131 +0.35(x) ; r = +0.60

300

�28

c) Asimismo, crecimientos intensos en productividad ·se asocian con abatimientos en costos de insumos. Es decir, las ganancias en producti vi da·d de 1as i ndus tri as más dinámicas se tradujeron en ahorros de insumos y reducciones en precios.

PRODUCTIVIDAD Y COSTO DE INSUMOS
{Comparación estadística )

PRODUCTIVIDAD Y COSTO DE INSUMOS

~

200

.!
.g

s
s

.g" 100

-~
~

100
200
Indice de productividad (x)
y= 166 -0.35(x); r = -0.63
100
200
Indice de productividad

PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS
(Comprobación estadística)

PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS

200

300·

,2

·Ia.

.g

.2

j 100

~
.g

200

0.

-~
'O

!:: 100

l. Alimentos

2.
3.
4.
5.
6.
7.

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Metales básicos
Productos metálicos

100
200
Indice de. productividad

100
200
Indice de productividad
r= -0.88

�31
30

d) En México, el impacto del cambio tecnológico se recibe en las
mismas industrias en que éste ocurre en los países industrializados.

e) Y se transfiere sobre todo a través de la inversión directa
extranjera y de la importación de bienes decapita~.

PARTICIPACION EXTRANJERA, COSTOS Y PRECIOS
PRODUCTIVIDAD Y PRECIOS, COMPARACIONES ENTRE ESTADOS UNIDOS Y MEXICO
200

g 200

·;¡
..,
::¡;

100
200
Indice de productividad, Estados Unidos
y= -326.3 + 3.0l(x); r = + 0.71

100

100

100

,. -0.81

Indice dt la peniclpect6n e&gt;&lt;tranjera en la producci6n
. r=-0.73

200

Indice de precios. Estados Unidos
y= -23.3 + 1.19(x); r = + 0.9'./

l. Alimentos

2.
3.
4.
5.
6.
7.

Textiles
Madera, papel, editorial
Productos químicos
Minerales no metálicos
Minerales básicos
Productos metálicos

NOTA: El 1.ncüce. de. pa!Ltlupa.u6n
e.Wt.a.njeJta. u obtuvo pond~
Ji.ando tanto la .únpoJt.ta.nua.
e.orno el Clte.c-i.m.le.nto de. l.a.J.,
emp11.e.Mh e.Wt.a.nj eJta.h e.n e.a
da 6e.ctoJt..

200

100
r=-0.84

200

�33

32

f) El cambio tecnológico y las economías de escala que lo acomp~
ñan se encuentran particularmente presentes en la industria química.
Los grupos sobresalientes en la industria química son fibras sin
téticas y plásticas, y fertilizantes e insecticidas.
PRODUCTIVIDAD, COSTOS Y PRECIOS EN DOS INDUSTRIAS QUIMICAS
··
(Porcentajes)
Aumentos en
produc
ci ón

Aumentos en
Productividad

Reducciones
en costos
de mano de
obra

Reduccio
nes en
costos de
insumos

Reduccio
nes en
precios

3. La Universidad, la E~presa y el Gobierno
en el desarrolla tecnológico
La fortaleza tecnológica nacional se encuentra íntimamente ligada
a la capacidad científica nacional. Países que destacan en el campo de
las ciencias básicas están igualmente capacitados en su aplicación prá.f_
tica . La gráfica siguiente sugiere una alta correlación internacional entre el desempeño en innovación tecnológica y la fortaleza en ciencias
básicas, medido el primero mediante un índice compuesto de seis variables relacionadas con innovación, y la segunda por el lugar ocupado por
cada país de acuerdo al número de premios Nobel en ciencias.*
CIENCIA Y TECNOLOGIA EN ONCE PAISES
Lugar según e1 n6mero de premios Nobel en ciencias
1·

Fibras sintéti
cas y p1ás ticos

852

326

42

59

38

Fertiliiantes
e insecticidas

788

162

25

42

34

2
EU

3

4

Reino,Unido

5

6

7

8

9

10

11

.Alemania

Holanda
Suecia
Fra!J&lt;:ia

SINTESIS:

Italia

• El avance tecnológico en México se aceleró a partir de 1960.
, Dicho proceso impactó en fonna diversa a las industrias del sector
manufacturero.
• Entre las industrias tecnológicamente más dinámicas se encuentran:
productos met~licos, metales Qásicos y productos químicos.
• Nuestro proceso de cambio. tecno1ógi co es fundamenta 1mente importado.

Canad6
Japón

11

r=+0.92

*LM .6e.l6 v&lt;Vúa.b.tu u:tiUza.dtv., en el c.ái.c.u.to del í.ncüc.e de duempeño tec.no.t6g,lc.o Mn: a).toc.aUza.u6n de 110 ,lnnova.uonu .6obJt.ua.Uentu;b)
-i.ngJt.U0-6 poJt. pa.:tentu, Uc.enc.,úu y "Know-how"; c.) oJugen de i.a.J.i tec.no.f.ogí.M .únpolLta.cúv., pOJt. Jap6n; d) númuo de pa.,tentu ex.poJr..ta.da-6; e) expOI!.
.taclanu de indLL6.tlUa.6 ,lnteMivM en ,lnvuliga.u6n y dua.Jt.Jt.oUo; 6) =-ex.polLta.uonu de pJt.oduc.A:o-6 inteMiv0-6 en ,lnvuliga.u6n y duaMoUo.
Véa..6e: OCVE, The c.oncülion-6 nOJt .6uc.c.e~.6 in tec.hno.tog,lc.a.l innovalion.
PM,l,6 • 19 71 .

�34

La explicación de tal fenómeno puede buscarse en la evolución .
histórica de la~ relaciones entre la ciencia y la tecnología. En un
gran número de sectores industriales la ciencia y la tecnología han .
estrechado sus vínculos en el transcurso de los últimos doscientos .
años debido a la competencia internacional militar y económica, por.
lo que en la actualidad bien puede afirmarse que la ciencia y la tecnología son ínter-dependientes.
Vínculos entre la ciencia y la tecnología implican vínculos entre la universidad y la empresa. Existen fuerzas pol íticas y económi
casque operan a favor o en contra del fortalecimiento de las relacio
nes entre la universidad y la empresa. De la preponderancia de esta;
fuerzas depende en gran parte el avance técnico de un país.
En Inglaterra, por ejemplo, constituye motivo de preocupación la
actitud de distanciamiento que priva en los medios científicos con .
respecto a la i ndustria, lo cua l se considera un obstáculo importante
a su progreso técnico: mientras que en Estados Unidos el 25% de los doctores (Ph. D) en ciencias e ingeniería trabajan en la industria, en Inglaterra sólo lo hacen un 10%.
Asimismo, la existencia de la al ta correlación antes señalada en
tre el número de Premios Nóbel y el desarrol lo tecnológico nacional:
puede expl icarse por el grado de acercamiento de los científicos a la
industria. Como ilustración, se sabe que desde 1943 Suiza ha recibido aproximadamente el mismo número de Premios Nobel que Francia. El
desempeño tecnológico del primer país, sin embargo, ha sido superior,
lo cual coincide con el hecho de que los Premios Nobel suizos efectut
ron sus investi gaciones en l a industria o para l á industria con mayor
frecuencia e intensidad que los franceses. Y es que el conocimiento
Y los requerimientos tecnológicos se transfi eren entre la universidad
Y la empresa predominantemente a través de contactos personales. - -

35

Según algunos estudios, la interacción personal de científicos y técnicos ha sido necesaria en el 80% de los casos de innovación.*
En cuanto al gobierno, las razones que lo inducen a mantener un
interés especial en el avance técnico tienen que ver con la competencia internacional, el crecimiento económico y el empleo . Aunque este
interés es le9ítimo, debe recordarse que en la actualidad los princj_
pales agentes en la creación, transferencia y aplicación de los conocimientos científicos y tecnológicos son las empresas i ndustriales y
las instituciones de educación superior.
Sin embargo, los gobiernos pueden tener una influencia consider-ªble en el proceso de innovación mediante la formulación de objetivos
nacionales de educación y especialización industrial. La escasez de
recursos humanos y financieros disponibles para actividades científicas y tecnológicas, y los requerimientos crecientes de escala para su
utilización eficiente imponen algún grado de especialización en el
contexto mundial. Concierne al gobierno, en forma importante, la d~
finición de prioridades en el sistema nacional científico y tecnológico.
·De hecho la tendencia hacia la especialización se refleja frecuentemente en reportes gubernamentales: "El tamaño de Francia y sus
recursos imponen límites al número y escala de operaciones tecnológicas que pueden ser emprendidas. . • En general, la eficiencia indu!_
trial no puede ser obtenida en la totalidad de un sector industria·l .
Un elemento esencial de la estrategia industrial consistiría, por lo
tanto, en escoger dentro de cada sector, las áreas· donde la industria

* Véa.6e: OCVE, op.

w..

�36

francesa ti ene mayores oportunidades de ser competitiva."*
"Una de
las lecciones más importantes que se pueden extraer del análisis del
mercado internacional de bienes de capital es la que se refiere a las
opciones de especidlización que parecen haberse adoptado a nivel empresarial o gubernamental en los países de menor tamaño, precisamente
para compensar las limitaciones del mercado interno y alcanzar niveles de competitividad tecnológica y económica compatibles con los requerimientos del mercado internacional. "**
Puede concluirse entonces que aunque dentro de nuestro sistema.
económico actual no es factible que las necesidades de innovación
sean definidas en detalle por el gobierno, le corresponden, no obstan
te, la adopción de amplias medidas orientadoras de investigación,
formación de recursos humanos altamente capacitados para la asimila-ción, adaptación y creación tecnológicas, y la implementación de poli
ticas económicas conducentes a la especialización internacional más~
adecuada.

1;

LA CRISIS ENERGETICA INTERNACIONAL Y LA REESTRUCTURACION
DEL COMERCIO MUNDIAL

IUc.hcvtd A. La.Ba!Lge *

Este artículo constituye la última de una serie de conferencias
sobre los efectos de la crisis energética internacional, presentadas
en Monterrey N.L., México, durante los meses de mayo y junio de 1978,
bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
En este trabajo se desarrolla un conjunto de tres modelos clási
cos, que intentan predecir los efectos de la escasez de energéticos sobre las ventajas comparativas de los tres principales bloques comer.
ciales, así como las corrientes comerciales entre ellos.

El Análisis de Meade
Un buen punto de partida es la revisión de la unión de la teoría clásica del comercio y de la producción desarrollada en el trabajo de Meade Y. Según se indica en la Gráfica 1, Meade combina las
funciones de posiblidades de producción de los países que intervienen
en el comercio con el empleo, ya previamente generalizado, de sus fu.!l
ciones de oferta. Este procedimiento hace posible desarrollar un --

* P1¡_091¡_u ScJ.en:tló,lque, e.neM - a.b,u,t,

1969.

**Nauon&lt;M.
. ~°F,&lt;.1111ncA..V1a,
·
·
Mé.tic.fl : una e.t,.t'la;t('g.i.a pMa. dua.MoUM .e.a .{'.ndu,.\ t!Úa de b-i.enu de cñap;;;'.Un:ña,e,v,-T/9ZT'7"R7r=-_..:..:.::.:..:..,2..::::...J:..:::=~~~~:".'..':...~~

* El a.u.tM u p1¡_06UM. de. Economía. tJ F.úia.nza..6 e.n .e.a. Un-i.veJ!..6-lda.d de
Nueva. O/¡,.f.e.a.M y P1¡_06UM- Invu.:Uga.dM Vloüa.nte. e.n .ta Fa.c.uLta.d de.
Economía. de. .e.a. Urúvwlda.d Aut6noma de. Nue.vo Le.6n. El a.u,t:01¡_ due.a.
e.xp1¡_ua1t 1.&gt;u 1.&gt;lnc.e_1¡_0 agMdec.lmle.nto a..e. Cen;t/¡_o de Tnvutiga.c.lonu Ec.on6mlc.a..6 de .e.a. 1.&gt;egunda. ,é,M:ti.;tuc.l6n, pM .6U c.o.f.a.boMc.l6n upec.la..f.
en .e.a. p1¡_epa1ta.c.l6n de. u.te utudlo .
y Ve_1¡_ e.e o!Úg.úia..f., upec.laimente lo.6 c.a.p.Uuf.o.6 1-3 ~ la..6 glt.án,lc.a..6 1-8, a .f.o.6 .te.xto.6 cJ.!6lc.o.6 de. lund.e.e.be_1¡_gv., Apé.nd,&lt;.c.e. C, o Va.ne.k,
pp. 231-236.

�39

38

análisis de equilibrio en un espacio bi-dimensional entre posibilidades de producción y resultados de comercio internacional.

A

/

B

Gráfica l.- EL MODELO DE MEADE

la exposición más utilizada del modelo en dos dimensiones supone
dos países, A y B, que se especializan, respectivamente, en la produf
ción y exportación de los productos XA y x . En el cuadrante noreste,
8
las funciones de oferta de estos países señalan los puntos sobre los
cuales diversas líneas de precios que parten del origen son tangentes
a superficies de indiferencia progresivamente superiores en sus respef

tivas funciones de preferencia, Los sistemas de preferencia iniciales
se mantienen constantes y por lo tanto se mantienen también las funciQ
nes de posibilidades de producci6n . Cada cur.va de oferta muestra la
cantidad del producto doméstico que cada país desea ·comerciar a cambio
de una cantidad específica del producto del otro país, según varían
los precios . Se llega a un acuerdo de libre comercio al cruzarse las
curvas de oferta, formándose así los precios internacionales .
A este análisis agrega Meade las funciones de posibilidades de producción para los países. Para el País A la superficie de transfor.
maci6n de la función está ubicada hacia abajo y se extiende ha~ta el
cuadrante noroeste, el cual representa el consumo interno para el país
A. Para el País B, la superficie de transformación está orientada h!
cia el sur y se extiende hacia el cuadrante suroest~, que representa
el consumo interno para el País B. Los s1stemas de preferencias _{que
no se muestran en la Gráfica 1) para cada país tienen que desplazarse,
respectivamente, en sus propios cuadrantes de ·consumo para que sean
plenamente consistentes con los sistemas que generan las curvas de cfer:. .
ta en el cuadrante de comercio. Los orígenes de cada función de posib.!_
lidades de producción pueden deslizarse a·10 largo de sus respectivas
superficies de oferta entre el origen, donde no existe comercio, en O
y el equilibrio de libre comercio en O'.
En el segundo caso, el equ.!_
librio de comercio a nivel internacional implica un equilibrio interno
concomitante para todos los países participantes, por lo que los refl~
jos internos del precio mundial son tangentes tanto a las superficies
de transformación como a 1os niveles de indiferencia más altos factibles de obtener en los sistemas domésticos de preferencia.
En el ejemplo de equilibrio inicial de la Gráfica 1, el País A
fabrica a1 a2 del producto XA, consumiendo Oa1 internamente y exporta!!_
do Oa2 al País B. Este, a su vez, fabrica b¡ b2 del producto Xs, consumiendo Ob¡ internamente y exportando Ob2 al País A.
Nótese que el
País A tiene un consumo total del producto Xs de Ob3 debido a que ese

�40

41

país también prod uce una cantidad interna b2 b3 de tal producto a pesar de la desventaja comparativa. Igualmente, el Pafs B tiene un con
sumo total del producto XA de Oa3 debido a una cantidad de producción
interna de a2 a3 .
En el caso clásico de la Gráfica 1, ambas curvas de oferta son
elásticas a los precios. En cada lado del mercado, al cambiar el pr!
cio del producto de importación (en términos del otro producto), el
pago total en exportaciones del otro producto se mueve en dirección
opuesta. Por lo tanto, ninguna curva se dobla sobre sí misma.

I
/

/
/
/

La gráfica 2 cambia el supuesto de elasticidad universal especificando la función de oferta del País A de manera que se doble hacia atrás Y. Ahora la función A es inelástica en la porción que se dobla hacia atrás.
En este segmento, cualquier cambio en
el precio del producto importado (XB) causa un cambio de los pagos totales en exportaciones (XA) en la misma dirección. Así, la
Gráfica 2 se convierte en una representación al estilo de Meade de
la tesis de Raúl Prebisch (véase el original o un buen resumen con
extensiones tal como el que aparece en Higgins). Si el País
A son los Estados Unidos, especializado (como alguna vez se cr~
yó) en la producción de manufacturas (XA), entonces su demanda por los productos agrícolas y de insumos en materias primas (X8)
de América Latina (País B) tendrían un segmento inelástico.
Por supuesto que la sugerencia de política era de efectuar acuerdos
internacionales para "cartel izar" la exportación de tales prQ_
duetos (v.gr. azúcar y café) de América Latina para aumentar el precio de venta a los Estados Unidos por lo menos a lo
largo del segmento inelástico de la función de oferta A (hasta O")
y tal vez más allá hacia un equilibrio consistente con la teoría del
arancel óptimo.

/
/

I

Gráfica 2.- LA VARIANTE DE LA TESIS PREBISCH

.2J N6te1.ie. que. el. mu..mo Meade. c.onJ.,-lde.M uta po.ti-lb.tli.da.d:
Ve~ pp.

72 - 76 y GJui6ic.a.-6

32 - 33.

�42

43

de tierra utilizable para propósitos agrícolas. Los otros (como Europa Occidental y el Japón) han desarrollado una creciente especialización en -y dependencia de- la producción de maquinaria y equipo de al
ta tecnología.

Dada esta orientación, podemos proceder a una clasificación general de los más importantes países participantes en el comercio mundial. Un prototipo dé países comprende los llamados Países Menos De
sarrollados (PMD) del "tercer mundo" con escasez de energéticos , tales
como las naciones de América Central. Con frecuencia pequeños en extensión geográfica, tales países tienden a exhibir una escasez de todos los agentes de la producción, con abundancia relativa únicamente
de mano de obra no calificada. Su especialización clásica continúa
siendo en la agricultura, donde los sectores poco capitalizados prodi
.cen artículos de subsistencia para el mercado interno, como maíz y frijol, en tanto que aquellos sectores con más capital y predios de m!
yor escala pueden exportar productos como frutas y café.

Resulta -claro que estos tres (o cuatro) prototipos difícilmente
sean mut uamente excluyentes o colectivamente exhaustivos, pero existe
el requisito de la abstracción. Aún si exi stieran sólo dos agentes de
la -producción con dos productos, Y existiría un continuo infinito de
prototipos entre los extremos, por ejemplo, de "producción agrícola - trabajo-intensiva" y "producción capital-intensiva de maquinaria". Ad~
más, las mezclas de dotaciones cambian con el tiempo y con el proceso
de des arro 11 o.

Un segundo prototipo de país es el productor de energéti-cos en
base a recursos naturales, como Arabia Saudita, Irán, Indonesia, o Ni
geria, que podemos agrupar y denominar "O.P.E.P . 11 (ya sean realmente
miembros o no). Estos países también pueden tender a presentar escasez absoluta de agentes de producción excepto abundancia relativa (al
igual que en el caso anterior) de trabajo no calificado y dotación -del recurso natural. Su especialización en el comercio se presenta en el petróleo y sus derivados.

México es un caso importante en cuestión. Aún cuando cultural mente se esté más cerca de Guatemala y Honduras, las circunstancias -económicas en México son más paralelas a las de California o Texas. E.§..
te país sencillamente ya no forma parte del prototipo del "tercer mundo". Tampoco se le puede incluir en la "O. P.E. P. " debido a que los -procesos de industrialización, formación de capital y desarrollo del
trabajo calificado se habían iniciado mucho antes y muy independientemente de los recientes descubrimientos petrolíferos. Tomando en cue.!)_
ta la tendencia, el autor más bien situaría a México en "el occidente",
junto con sus hermanos ocupantes del continente norteamericano.

El tercer prototipo de país, las naciones industrializadas ·(como el Canadá, los Estados Unidos, los países de la Europa Occidental
y el Japón) comparten la generalmente supuesta abundancia de bienes de capital, inclusive acumulada en seres humanos (trabajo calificado).
Sin embargo, la crisis de energéticos indica que "Occidente" ahora· se
clasifica en por lo meno~ dos variantes del prototipo, losque cuentan
con dotaciones complementarias relativamente grandes de recursos nati
rales energéticos y los que no cuentan con ellas . Los países de la
primera categoría (como el Canadá y los Estados Unidos) gradualmente
se han desplazado, según lo previó Leontief, hacia una especialización
en alimentos, tal vez debido a que están relativamente bien dotados -

Se procede ahora al desarrollo de los tres modelos de países para la composición del comercio mundial que parecen más apropiados de~
de el embargo árabe de petróleo de 1973. El Modelo I considera relaciones comerciales entre los países de la O.P.E.P. y el occidente, e~
pleando el petróleo y "otros" productos (alimentos y/o maquinaria) como los artículos bajo análisis . El Modelo II introduce los usuarios -

i l Ve maneJta que 6ue6e
1

~e.al. el hupuuto de doh cLúneMionu.

�de insumo petróleo y considera los resultados para la cuestión clásica
de las relaciones entre "el Occidente" desarrollado y los PMD. En esta instancia las especialidades de producción son, de nuevo, una mezcla de alimentos y/o maquinaria comerciada contra productos primarios
especializados como el café y las frutas. El Modelo 111, el análisis
final en este artículo, considera las relaciones comerciales resultantes de la concurrencia de las naciones usuarias del "Occidente", dis-tinguiendo aquellos países que dependen sólo marginalmente de insumos
de petróleo de la O.P.E.P. (a saber, las naciones de América del Norte) de los que integran la categoría de los altamente dependientes (es
decir, Europa Occidental y el Japón). En este caso se supone que se comercian alimentos del primer grupo contra el producto de maquinaria
especializada del segundo. Por supuesto, pueden existir numerosas com_
binaciones diferentes, pero se considera que estas tres son las que gobiernan los flujos principales de comercio y las más importantes - cuestiones de política en el mundo real.

/
/

/

/

Parte A.- Antes del Embargo.

Modelo I.- O.P.E.P. y Occidente

La variante Prebisch de la geometría de Meade (Gráfica 2, que se
dibuja como la Parte A de la Gráfica 3) se revela como trascendente -para la posición internacional de los productores petroleros de la
O.P.E.P. Durante su estancia en el Instituto Politécnico Nacional, mi
colega rumano, Profesor Paul Constantinescu, indicaba que la tesis de
Prebisch de hecho ha sido utilizada por economistas del boque soviéti
co en sus asesorías a los países de la O.P.E.P. Supongamos que identi
ficamos a la O.P.E.P. en la Gráfica 3, como el País B, con productos
de petróleo como su especialidad de exportación, x8. Su contrapartida,
el País A, podrá denominarse simplemente como "Occidente'; siendo su e§_
pecialidad de exportación, XA' alguna mezcla de productos manufacturados y agrícolas.

Parte B.- Después del
Embargo.
Gráfica 3.- O.P.E.P. Y OCCIDENTE

�46

En este caso, el equilibrio inicial en O' (en el segmento inelá!
tico de la función de oferta de A) se habría logrado debido a una co~
siderable elasticidad en la función de oferta inicial s . Esto impli
1
ca que el sistema de preferencias inicial subyacente para los países
árabes estaba sesgado en favor de las importaciones de productos occi
dentales, donde se atribuían utilidades marginales relativamente gra~
des a increme~tos unitarios en el consumo de estos productos. Tales
circunstancias son también consistentes con la queja árabe en el se~
tido de que la compra oligopsonista de x a un precio inicial bajo
8
{00') podía ser negociada por las empresas petroleras occidentales
merced a las limitaciones sobre la competencia, la ausencia de poder
de negociación compensatorio y la voraz demanda árabe de monedas occi
dentales que implicaba su estructura de preferencias.

Excluyendo cJalquier problema de capacidad de producción, una restricción de la función de oferta de la O.P.E.P. hacia s (ver la
2
parte B de la gráfica 3) sugiere un desplazamiento concomitante•
en la subyacente estructura de preferencias de estos países. Las S!
perficies de indiferencia individuales de esta estructura tendría que
haberse movido hacia una pendiente menor a lo largo del eje de XA
(una pérdida de utilidades marginales para los productos occidentales
en relación a la situación inicial) y hacia mayor pendiente a lo•
largo del eje x8 (mayores utilidades marginales para productos del
petróleo y sus reservas domésticas en relación a la situación inicial~
Por supuesto, estos desplazamientos de utilidad son consistentes con
una nueva percepción del petróleo como un arma contra el apoyo para··
los israelíes. Sin embargo, también son consistentes con un inventa·
rio creciente de activos de productos occidentales· resultante de co•
mercio ánterior y desarrollo interno y con una visión de más largo·
plazo en relación a las reservas petrolíferas.

47

Estas dos últimas fuerzas pueden sugerir que la motivación para
~ des~lazamie~to ~n la función de oferta de la O.P.E.P. de s a s
2
1
no sena trans1tor10 . También sugieren que el desplazamiento ocu
rriría debido a poderosas razones económicas de largo plazo desde el
punto de vista de la o·.P.E.P. En consecuencia, se "sabía" (se predi
jo) ya desde diciembre de 1973 que los precios mundiales del petróle~
oo regresarían a sus niveles originales, sin importar la naturaleza _
de los acontei:.imientos políticos en el Medio Oriente. Sin embargo, _
esta observación es del todo consistente con las propuestas ocasionales de Arabia Saudita en relación a moderación en precios, puesto
que puede esperarse que este miembro particular de la O.P.E.P. {que
cuenta con la mayor posición de reservas) experimente sólo el mínimo
de desplazamiento en sus preferencias en contra de los artículos occi
dentales.
-

Nótese que no existe razón a priori para esperar un cambio en
los patrones de preferencia occidentales. Dado el supuesto de que sus estructuras de preferencia permanecen sin alterarse, la función
de oferta A permanece en la misma posición si no se presentan cambios
en la capacidad de producción.

Con respecto a esta última cuestión, ya se había hecho notar
que no existe razón inmediata para cambiar las dimensiones de las po
sibilidades de producción para los países de la O.P.E.P. No hay r;
ducción aparente en 1a capacidad productiva interna a 1o largo d;
ninguno de los dos ejes y el crecimiento es una cuestión de largo pla
za. Para el "Occidente". los cambios en la capacidad de producció;
re~ultan menos claros. Sobre el eje x8 la capacidad petrolífera podria aumentar, disminuir o permanecer constante según el monto de las

�48

reservas probadas y la eiasticidad de las respuestas en espectativas
que provocan los aumentos en los precios para la capacidad de largo
plazo de exploración, perforación y refinación. Para el corto plazo
el supuesto más realista parece ser que la capacidad permanece constante. Sobre el eje XA la capacidad para producir la mezcla de pn
duetos occidentales podría reducirse (si la disminución en la dispo:
nibilidad de petróleo ejerce una limitación seria desde el lado de.
los insumos) o permanecer constante (si no existen efectos impor•
tantes sobre la capacidad). Para propo's,·tos de ana-1 1s1s,
· ·
e1 supu'!
to más conveniente es el último.

Así, la Gráfica 3 nos proporciona un resumen de la situación .
"antes" Y "despues
' " del ·embargo. La función de oferta de 11
O.P.E.P. se desplaza, debido al sistema de preferencias, de B a~
Y el punto de equilibrio se mueve hacia abajo y a la derecha a !rav~
del segmento inelástico a lo largo de una función estable de oferta·
para A de O' a O".
Asimismo, el precio mundial del petróleo.
en términos de productos occidentales aumenta de 00' a 00".

Dado nuestro supuesto de ausencia de cambios básicos en las
funciones de posibilidades de producción, los cambios en la producción
de ambos países resultan claros. Si se permite que los precios ínter
nos reflejen el- cambio en el precio mundial (nótese los esfuerzos exi
tosos para eliminar los controles sobre el precio del petróleo cru~
doméstico en Estados Unidos) la producción doméstica de petróleo e1
"Occidente" debe aumentar. Inversamente, la producción del artículo
en que se especializa el "Occidente" debe disminuir, dado que la maJ
nitud de la distancia a 1 a2 está restringida por el movimiento op!J!!
to a lo largo de la frontera de posibilidades de producción. Debe

49

prestarse la debida atención a este movimiento, puesto que apoya el nuevo punto de vista de que las recesiones de 1974-75 de las naciones
occidentales industrializadas han sido, al menos en parte, el result-ª.
do de reacomodos estructurales en la mezcla de producción y no compl~
tamente (y tal vez ni aún principalmente) resultado de las fuerzas macroeconómicas comunes en las experiencias previas de las recesiones
anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
La producción doméstica de la O.P.E.P. de productos misceláneos
al estilo occidental debe decrecer, puesto que la distancia a2 a3 se
mueve hacia una porción "más delgada" de la función de posibilidades
de producción de B. Contrariamente, la producción de la O.P.E.P. de
su especialidad debe aumentar, dado que la distancia b1 b2 aumenta en
virtud al movimiento opuesto. Sin embargo, estos resultados dependen
del supuesto corriente de utilización de pleno empleo de los agentes
productivos en ambas situaciones, "antes" y "después". De otra forma,
podrían existir movimientos, con diversas magnitudes de desempleo para uno o para ambos "países", entre puntos no especificados localiz-ªdos en algún lugar dentro de las superficies de posibilidades de producción.
En tanto que el sistema de preferencias y la función de posibilidades de producción permanezcan constantes para el "Occidente", los
resultados en términos de bienestar para ese "país" son sin duda neg-ªtivos. Cualquier movimiento hacia dentro a lo largo de una función
de oferta estable, ya sea en la porción inelástica o en la porción -elástica de tal función, implica niveles de indiferencia inferiores.
En nuestro diagrama, el consumo de "Occidente" oa1 de la mezcla doméi
tica tiene que descender, tanto debido al cambio en la pendiente de
la función de transformación doméstica (a 1 se desplaza hacia la derecha al aumentar el precio de x8), como a la inelasticidad de la función de oferta dé A (que desplaza el origen de la función de produf
ción de A también hacia la derecha). Por otra parte, mientras que

�51

50

"O cc1.d en t e" no está seguro de perder cons.umo de petróleo, Ob (el au-

mento en producción . d011Jéstica, es decir ' un mayor b2 b , Pod3_
r, a corn3
pensa r ~-1 desplazamiento hacia abajo en el origen de la función de •.
produce,
.
. on de A si este desp1azam1ento
fuera pequeño, debido a la ex
trema ~nelasticidad de la función de oferta de A), el autor prefier;
no arriesgar un pronóstico.
.• _Par~ 1~ ·0.P.E.P. la situación no es tan clara. Aún en la porc1on 1nelast1ca de la función de oferta de A, no es pos1·b1e asegurar
que el movimiento del equilibrio de 0, a O" proporc1onar1a
.
•
a la _
0.P.E.P. más de ambos productos "despues" que "antes" Es el
Ob
t
•
aro que
1 aumen
p~ro Oa3 es ambiguo (y claramente negativo si entramos al
elast1co de la función de oferta de A) · Lo que es mas
• .1mpor
tsegmento
t
an e, e_1 mapa de preferencias se ha desplazado, invalidando cualqui;r
com~a~ac1ón entre las mezclas de const.ano, en vista de la falta de conoc1m1ento
pleno y cardinal·1zac1on
·• de 1as respectivas configuraciones
. .
de ,n~1ferencia. Aún si fuera cierto que los países de la O.P.E.P.
obtuvieran más de ambos productos que antes Y rechazaran la opción de
descontar (a través de desempleo, transferencias o algún otro mecanis
mo) ~os niveles originales de consumo, no sería seguro que el nivelcard1nal _de satisfacción obtenido en la nueva situación fuese mayor.
que el nivel cardinal obtenido en la anterior.

ª:

An~es de proceder más delante, se impone una nota metodológica.
Dos de m1s colegas (Profesores Rodney Falvey Y John Rutledge) han ~uesto en cuestión el Modelo I en base a que sus ejes yuxtaponen un
insumo (productos del petróleo) con su producto final (la mezcla occi
den~al de productos). E1 análisis de los efectos de los bienes inte;
m~d~os sobre el comercio internacional es más o menos reciente y aúnlim,tado. El trabajo existente comienza en 1950 con el estudio de ..
G~r~gescu-Rogen de las implicaciones de insumo-producto, donde se de
f,n,a una frontera de posibilidades de producción lineal en el cuadr;n
te positivo entre dos mercancías (cada una de las cuales puede servir-

como insumo de la otra), usando un factor de producción . Trabajos subsi.
guientes de Me Kinnon (1966)y Melvin (1969), que aceptan este marco, mue~
tranque las posibilidades mundiales de consumo son mayores si existe
comercio en los productos intermedios que si no existeyque la función
mundial de consumo es ya sea lineal o quebrada dependiendo de los equi_
librios alcanzados usando las funciones de producción subyacentes de los dos "países. Warne (1971) muestra que la función lineal de posibilid!
..
des de producción en el cuadrante positivo y la frontera de producción
resultantes, 1i nea1 o quebrada, para el mundo, depende de1 supuesto de que
existe un solo factor, por lo que pueden resultar funciones más comunes
convexas hacia arriba para ambos países cuando se considera más de t11 factor.
La preocupación de Falvey y Rutledge es periférica a estos est~
dios. Suponiendo que se requiere algo cercano a cantidades fijas de i!!_
sumos de petróleo para niveles de producción dados de la mezclá de prQ_
duetos accidenta1es, no habría una superficie continua de posibilidades
de producción para intercambios entre x8 y XA. Y puesto que una fu!!_
ción de oferta se traza suponiendo que el país tiene un bloque dado de
posibilidades de producción definido por el pleno empleo de todos los
recursos productivos (sin implicación de proporciones variantes) la versión de "un solo punto" de tal bloque puede impedir una definición
de función de oferta.
La primera consideración al respecto es que tenemos un problema
solamente si el mapa de indiferencia también forma un sistema de ángulos rectos, mostrando complementariedad perfecta por el lado de la df
manda. Este caso se muestra en la Parte A de la Gráfica 4, donde resu!.
ta claro que no hay forma de desplazar el bloque de producción dado del País A hacia un nivel de indiferencia superior. Aún si x8 fuera
gratuito en el mercado internacional (un movimiento directamente hacia
arriba del origen, o a lo largo del eje x8 ), el país no podría emplear
2
las importaciones y no habría mejora en su bienestar. En consecuencia,
no existe función de oferta más allá del origen 2 y el país no comerci!
rá. Sin embargo, dado que se observa la presencia de comercio, circun~
tancias tan restrictivas no pueden aplicarse a nuestro problema.

�53

I3

12

I1

1

1

1

c) o

___ J

n Is u I m o

1

1

-----

Comercio

1

1

1
1

Parte A.- Caso en que no existe comercio
Consumo

Consumo X
1

¡1
Parte B.- Caso Clásico

1i 1

1

11

I 11

Comercio

Parte C.- Caso Prebisch
Gráfica 4.- IMPLICACIONES SEGUN LA TESIS PREBISCH
DE LA DEPENDENCIA DE INSUMOS

Una segunda posibilidad, más realista, es combinar el bloque
de producción de "solo un punto" con un sistema común de indifere!!_
cía cóncavo hacia arriba. Tal es el caso de la Parte Ben la Grá
fica 4, donde se presentan los resultados clásicos de Meade que d~
finen una función de oferta contínua hasta la especialización completa. En este caso, el sistema de indiferencia cóncavo implica que una proporción fija de insumo de petróleo para la producción final de la mezcla occidental de productos no excluye ~gún interés
por el lado de los consumidores en el petróleo mismo como un producto final (en verdad, es posible intercambiar fácilmente manejar mucho en un automóvil viejo por manejar poco en uno nuevo, aún
cuando la tasa del insumo de petróleo sea una constante de kilóm~
tros por litro en ambos casos).

Finalmente, también podemos suponer un caso intermedio ínter~
sante en el que se combinan proporciones de insumos fijos con funciones de preferencias que permiten sólo un márgen estrecho de su~
titución (véase la Parte C de la Gráfica 4). En estas circunstan
cías la crítica original termina no como objeción, sino en calidad
de confirmación, del análisis que se ha venido empleando. El seg_
mento vertical o casi vertical de las curvas de indiferencia requi~
re en última instancia que la satisfacción del País A puede ser m~
jorada sólo si se importara más petróleo, x8 , a cambio de menores
exportaciones de productos occidentales, XA. Nuestro resultado es
la función Prebisch, con una función de oferta para el País A idén
tica a la que se empleó para el Modelo I.

�54

XB

/

Modelo 11.- Comercio entre Occidente y el Tercer Mundo.

/

/

/
Cualquier reducción en las exportaciones de la O.P.E .P. y su
probable consecuencia de restricción del consumo en el "Occidente" plantean la cuestión de los efectos secundarios que pueden esperarse
para los países del resto del mundo. En la Gráfica 5 se reconsidera
el caso original al estilo de Prebisch de comercio entre el "Occide!!,
te" (País A), que se especializa en la mezcla de productos occidentales de alimentos y maquinaria, XA' y los PMD del Tercer Mundo (País B)
que se especializa principalmente en una mezcla de productos primarios (frutas y café), x8 , que no incluye cantidades importantes de p~
tról eo.

/

I

/

I

J

B1

I
XB

X

·/
ª1

!
/

/
I

Podemos enfatizar la situación de "menor desarrollo" de estos úl
timos países mostrando una función de posibilidades de producción mar
cadamente más pequeña para el País B. Esta limitación sugiere neces!
riamente que el volumen de comercio debe ser pequeño. De hecho,estos
intercambios representan solamente alrededor de un décimo del comercio mundial medido en valor, a pesar de su importancia para el Tercer
Mundo mismo.

/

/

/

/
/

XB
Parte A.- Antes del Embargo
XA

ª1

Para el País B suponemos que la función de oferta es muy elástica, mostrando que los países menos desarrollados desean exportar gra!!_
des cantidades de sus productos primarios a bajos precios a cambio de cantj_
dades relativamente pequeñas de la mezcla de productos occidentales.
Parte B.- Después del Embargo
Gráfica 5.- OCCIDENTE Y LAS NACIONES DEL TERCER MUNDO

�57

56

Para el País A aceptamos el supuesto de Prebisch, que opera en el
segmento inelástico de la función de oferta de las naciones occide!
tales industrializadas. Las condiciones iniciales, antes del embar
go y a bajos precios para los insumos en petróleo, se muestran en la part_e A de la Gráfica 5 y siguen el razonamiento descrito preví!
mente.

En la Parte B se intenta analizar las condiciones después del
embargo y las consecuencias de aumentos en los precios de los insumos en petr6leo sobre el comercio entre el Occidente desarrollado y
el Tercer Mundo . En este caso probablemente sería correcto decir que cada una de las mezclas de productos tiene alguna dependencia del petr6leo. por lo que ambas dimensiones de ambas funciones de p~
sibilidades de producción deberían reducirse de alguna manera. Sin
embargo. el uso más importante de petróleo en todos los países industrializados es para generación de energía eléctrica. Y los may~
res usuarios de electricidad son los establecimientos comerciales e
industriales que producen XA. A pesar del hecho de que los fertil!
zantes derivados del petr61eo. la electricidad y el consumo directo
de petr61eo son también insumos de los productos agrícolas y las m!
terias primas. x8• parece seguro afirmar que XA en todos los países
sería considerablemente más dependiente del petróleo que x8.
Esto último sería particularmente cierto en aquellos PMD donde
los métodos de producci6n "segundo mejor".11 (tales como ausencia de

1./ Tlt.a.due.cl6rt

tueM.l. de. "He.ond bu.t"

(N. del T. )

fertilizantes, de t ractores o de otros implement os pesados, y empleo
extensivo de trabajo no calificado) predomi nan en la producción de x .
8
Sin ~mbargo, muchos de los países ahora desarrollados (como el Canadá
y los Estados Unidos ) o que están a punto de serlo (como México ) se
encuentran en poder de importantes fuentes de pet róleo y/ o de energía
potencial al ternativa viable, que los coloca en una posi ción sólo marginalmente dependiente de fuentes exteriores de energ ía. De esta
manera, existe por lo menos alguna seguridad, en términos cualitativos
para la capacidad de producción en todos los ejes except o para el prQ_
dueto que no es especialidad, XA' en los PMD del Tercer Mundo.
En base a este razonamiento, el principal prejuicio de la escasez internacional de petróleo y del aumento en los precios del petróleo debe esperarse en las industrias nacientes del Tercer Mundo. Si
suponemos que otros daños son comparativamente muy pequeños (y en con
secuencia los ignoramos ). la diferencia principal entre la Parte A y
la Parte B de la Gráfica 5 es una reducción de la dimensión XA en las
posibilidades de producción del País B. Esto resulta particularmente
grave para el mundo subdesarrollado, puesto que frena el desarrollo
en el eje sobre el cual el crecimiento parece más prometedor, y además
perjudica la obtención de ut ilidad a lo largo del eje de la pendiente
más pronunciada en su sistema de preferencias .
La seriedad de estos problemas resul t a más evidente a la luz de
una comparación más detallada de los equilibrios "antes" y "después"
en la Gráfica 5. Dada una func ión (bloque ) de posibi lidades de producción constante, el aumento en el precio mundial de los productos
de especialidad occidentales en rel aci ón a los productos primarios -tiende a estimular más producci ón de los primeros (a a aument a) a
1 2
costa de los segundos (b2 b3 dismi nuye) en los paí ses desarrol lados.
Este movimiento compensa al menos en parte la fuerza depresiva sobre
la producci ón de los productos de especi al idad occ identales que obse!
vábam~s en nuest ro primer modelo, puesto que sugiere que por l o me-

�58

nos parte del efecto inicial es transferible al tercer eje (X ) que
8
aparece en este modelo.
En los PMD del Tercer Mundo, la producción de la mezcla de productos occidentales que no son de especialidad (a a ) tiene que dii
2 3
minuir a pesar del incremento en el precio mundial. La reducción en
la capacidad sobre este eje es la fuerza que engendró el aumento de precio en primer lugar, por lo que este movimiento es consecuencia de
los supuestos acerca del cambio original. Los cambios en la producción en el eje opuesto de la especialidad en productos primarios - (bl b2) son ambiguos. En este caso, el precio mundial decreciente P!
ra x8 encuentra una pendiente de transformación m~s rápidamente creciente, y no es posible determinar cuál de estas fuerzas opuestas es
la más fuerte.
Por el lado del consumo, el supuesto de inelasticidad en la fu.!!_
ción de oferta de A nos asegura que el origen de la función de posibi
lidades de producción para los países desarrollados se desplazará hacia la izquierda. Este desplazamiento, combinado con una mayor producción de XA, asegura que el consumo interno del producto, Oa , debe
1
aumentar. También resulta claro que habrá un aumento en la importación, Ob2, de la mezcla de productos primarios para los países del
Tercer Mundo, si bien este abastecimiento externo adicional puede no
compensar la disminución en la producción doméstica, b B , de produf
2 3
tos similares. A pesar de que los cambios en el consumo total de prQ
duetos primarios, Ob3, son indeterminados, los países desarrollados
resultan claramente beneficiados; se encuentran en un punto más alej!
do sobre la función de oferta de A y por lo tanto a niveles de indiferencia superiores, dado un bloque de producción y un conjunto de
preferencias estables.

59

bíamos notado ya que la producción interna, a2 a , disminuye, consti3
tuyendo el movimiento inicial. El movimiento hacia la izquierda del
origen del bloque de producción del País Balo largo del segmento
inelástico de la función de oferta de A refuerza el efecto al reducir
los ingresos totales en importaciones, oa 2. Por otra parte, la rete.!!_
ción interna de la mezcla de productos primarios, Ob , probablemente
1
también disminuye. Las exportaciones crecientes Ob2, ejercen considf
rable presión.. sobre los de otra manera, ambiguos resultados en la prQ_
ducción, b1 b2. Inclusive, nuestro diagrama sugiere que una severa
reducción en los términos de intercambio puede eliminar el empleo dQ_
méstico de la especialidad en productos primarios. Esta geometría i!!!_
plica escasez de alimentos, escasez de insumos, y una depresión econ2,
mica general como lugar común generalizado entre las naciones que son
precisamente las menos capaces de soportar esta presión.

Dado que estos resultados no son políticamente permisibles, la implicación alternativa es el solicitar diversas formas de ayuda externa masiva en cuenta de capital y/o reserva, con una acumulación r!
pidamente creciente de endeudamiento internacional. Resulta el!
ro que esta pre d1cc1on
· ·del modelo es exacta y que ya está oc_u
rriendo.~
Si el consumo interno de ambos productos se reduce en el País B,
los resultados en relación al bienestar son claramente negativos, d!
do que hemos supuesto preferencias estables. Esto se refuerza aún
más por e1 movimiento hacia fuera de 1a función de oferta de B desde
B1 hacia s2 . Este movi~iento resulta de, y es consistente con, la

~
Para los países del Tercer Mundo, el consumo interno de los prQ
duetos de especialidad occidentales, Oa3 , obviamente disminuye. Ha-

Vé1Ue
pOll. eje.mpf.o
el de.tallado v.i:tucüo "El endeud~ún:to exÚJ[no 'de lM pa,ú.,u' ,1,ubdeM.M.olladOJ.i ", Comucio EX,t;eJt,tOI[,
Naviemb'1.e. de 7977.

�61

60

reducción del bloque de posibilidades de producción del País salo_
largo del eje de XA. Puesto que la ubicación límite de B estaría_
definida por una curva de indiferencia en el consumo, más ~aja que la
localización límite de B1, existe la presunción de que los puntos en
la superficie B2 son inferiores a los correspondientes para B , aún
1
si existiera una mezcla de resultados de consumo interno.
Es interesante notar algunas ramificaciones políticas que pueden
desprenderse de estas predicciones. En primer lugar, existe un riesgo
considerable de que la reducción anticipada en los términos de intercambio Y en la capacidad de producción para el Tercer Mundo puedan
ser atribuidas como responsabilidad del "País" con el que se comercia
directamente, el "Occidente" industrial izado, a pesar del hecho _
de que ambas se originan a partir de los precios de los insumos cobra
dos por un tercero. En segundo lugar, al grado en que se reconozca~
el problema por dirigentes políticos en los PMD del Tercer Mundo, los
mismos abastecedores del petróleo pueden esperar peticiones de ayuda
especia, destinadas a mitigar la reduccjón en el bloque de producción
de las naciones pobres, ya sea por medio de propuestas de ayuda exter
na especial o por acuerdos especiales para asegurar el abastecimient~
de insumos de petróleo a precios preferenciales inferiores a los nue
vos niveles en el mercado mundial.

Modelo III.- Comercio entre las Naciones Desarrolladas.
El comercio entre las naciones desarrolladas es estimulado por el tamaño relativamente grande de sus bloques de producción y por la
creciente diversidad multidimensional dentro de la mezcla de produc
tos de especialidad occidentales que el término "desarrollo" implica~
De hecho, este tipo de comercio cubría más de dos tercios del valor de las transacciones en comercio internacional en el período

inmediatamente anterior a los aumentos de precios realizados por la O.P.E.P. Para este caso es necesario desagregar el País A ("el Occidente"), que se consideró previamente como un solo bloque en los Mode
los I y. II para el que se encontró una reducción clara en el bienestar
frente a los países de la O.P.E.P.
Supóngase que dividimos el producto final de la mezcla occidental de productos de especialidad en dos categorías componentes; un grupo de productos, XA' que tienen relativamente poca o ninguna depe.!!_
dencia de la energía derivada del petróleo, y otro grupo de productos,
x8, que experimentan dependencia importante del insumo del petróleo.
En lugar del "País 811 podría leerse "países altamente dependientes" (p. ej. Europa Occidental y/o el Japón), que, por definición, se e~
pecializan en la producción de x8. En lugar de "País A" podemos leer
"países marginalmente dependientes" (p.ej. América del Norte: Canadá,
los Estados Unidos y/o México), donde la especialización, por definición, se encuentra eh la mezcla alternativa XA. No existe razón a
priori µara emplear la variante de Prebisch. Por otra parte, ambas
funciones de oferta se consideran elásticas.
Una reducción en la disponibilidad de petróleo debe tener efectos relativamente modestos sobre el bloque de posibilidades de produ!:_
ción para XA para cualquiera de los "países", por lo que esa dimensión puede ser vuelta a dibujar de la Parte A a la Parte 8 de la Gr-ª.
fica 6 sin cambios importantes. Para x8 , la reducción esperada es
función del grado de dependencia del abastecimiento por parte de la
0.P.E.P. Si existen fuentes domésticas sustanciales o si es factible
un abastecimiento alternativo de energía dentro de limites trascende.!!_
tes de precios (según se supone para e1 País A), el efecto negativo es
claramente marginal. (Diez porciento o menos podría ser una estimación
razonable para la recesión en los Estados Unidos).
Cualquier embargo o aumento en los precios implica una reducción
más considerable en la dimensión x8 de la función de posibilidades de

�63

producción para el País B. En consecuencia, la diferencia principal
entre la Parte A y la Parte B de la Gráfica 6 yace en este cambio y
en el desplazamiento toncomitante en la función de oferta del País B
de B a s al desear menos que antes las naciones altamente dependie.!!_
1
2
tes ofrecer sus productos de especialidad en el comercio.
Los resultados del análisis de estática comparada siguen de ce.!:_
ca el procedimiento previo. En base a una función de posibilidades
de producción relativamente constante para los países marginalmente
dependientes, se presenta un movimiento de producción decreciendo XA
(disminuye a a ) en favor de x8 tb 2 b3 aumenta). Para el mundo real
12
esta geometría sugiere que la producción óptima de productos agrícolas y otros productos primarios en América del Norte se reduce, en -completa independencia de circunstancias climatológicas, al desplaza.!:_
se recursos en esa región hacia las manufacturas para compensar la rf
ducción· en importaciones, Ob 2, sobre el eje correspondiente.
Parte A.- Antes del Embargo

Parte B.- Después del Embargo
Gráfica 6. - COMERCIO ENTRE LAS NACIONES DESARROLLADAS

En los países altamente dependientes, la producción de especialidad, b b , se reduce debido a los supuestos iniciales. Las conse1 2
cuencias para la producción de artículos no especializados, a2 a3, -son indeterminadas. En este caso, el creciente precio mundial de x8
encuentra una pendiente de transformación más rápidamente creciente,
por lo que las fuerzas se oponen.
Por el lado del consumo, los resultados para los países marginalmente dependi'entes no son claros. Sabemos que las exportaciones
de oa de 1a mezcla de productos de especia 1i dad se reducen, pero . no
2
es seguro que se reduzcan en un monto mayor que la reducción en la
prodocci'ón en a a (probablemente no). En consecuencia, los cambios
1 2
en el producto de especialidad reteni'do para la producción interna,
Oa , son ambiguos. Para los productos que no son de especialidad, la
1
reducción en las importaciones, Ob 2, puede ser compensada, o puede no
serlo, por aumentos en la producción interna en b2b3, por lo que el -

�64

consumo doméstico, Ob3, es igualmente ambiguo. Es claro, sin embargo,
que el consumo interno no puede aumentar en ambos ejes a la vez porque la reducción en el comercio reduce el origen y la consiguiente •
"altura" del bloque de producción de A. En consecuencia, el consumode XA puede aumentar solamente a costa de x8 ; contrariamente, el co~
sumo de X8 puede aumentar solamente a costa de XA' y aún ambos pueden reducirse. En cualquier caso, el bienestar claramente se reduce
puesto que el movimiento hacia dentro a lo largo de la función de
oferta de A implica niveles de indiferencia inferiores.
Para las naciones altamente dependientes, los resultados sobre~
consumo resultan igualmente sencillos . La producción de la especiali
dad, b1 b2, se reduce en virtud al supuesto inicial y la porción qu;
se exporta, Ob2, también se ha reducido. Dado que las exportacionesse reducen en menor medida que la producción total, se puede suponer
una disminución en el consumo interno, Ob . Sin embargo, la cuestión
1
no es muy clara: Sobre el eje opuesto, las importaciones del producto
que no es especialidad, Oa 2, se reducen, y la producción interna, a
2
a3, como hemos visto, resulta indeterminada. El consumo total, oa ,
3
probablemente se reduce, pero si no se reduce, de esta manera dicho resultado asegura una reduce i 6n masiva en Ob1 debí do a 1a reducci 6n
en la función de posibilidades de producción.
Si el consumo interno de ambos productos se reduce en los países
altamente dependientes, los resultados sobre el bienestar en este e!_
so son también negativos, dado un conjunto estable de preferencias.
Esta suposición se favorece también por el movimiento hacia dentro de
la función de oferta del Pafs B de B1 a B2, dado que la localización
límite de B2 estaría definida por un nivel inferior de indiferencia
en el consumo después de la reducción en la producción. De esta man!
ra, la reducción en el nivel de bienestar occidental que notábamos en
el Modelo I probablemente se reparte de alguna manera entre las

65

naciones componentes, con efectos negativos discernibles aún sobre aquellas que (como América del Norte) pueden escapar de la crisis sin
reducciones considerables en la producción

e o Ne L u s I o NE s
Resumamos ahora nuestros resultados. Un cambio de largo plazo en las preferencias de los productores de la O.P.E.P. conduce a una
reducción inicial de las exportaciones de petróleo al resto del mundo
occidental y a un incremento en los precios de la mezcla de productos
en que se especial iza el "Occidente". El bienestar occidental se re
duce, pero los países de la O.P.E.P. no están plenamente seguros de
que su propio bienestar aumente .
Los efectos de estos cambios son diversificados debido a movimientos en 1a producción y a 1as re 1aeiones comercia1es. La industria
naciente en los PMD del Tercer Mundo recibe un gol pe relativamente
fuerte . El resultado es un revés a los programas de sustitución de importaciones y una mayor dependencia sobre la producción industrial
más consol idada de los países desarrollados. Esto mitiga en parte la
presión en favor de una disminución en la producción industrial de
los países desarrollados, pero a expensas de desplazamientos de recu!_
sos previamente asignados a la producción primaria y abastecimiento
adicional de estos productos en general por parte de los PMD del Te!_
cer Mundo. Los PMD pierden uso doméstico de los productos primarios
así como desarrollo industrial doméstico, por lo cual se quejarán vi_
gorosamente dado que resentirán una parte sustancial de la pérdi da de
bienestar occidental por transferencia.
Dentro del conjunto de las naciones desarrolladas, el mantenimie!!

�67

66

to de la capacidad de producción doméstica a pesar de la reducción en
el abastecimiento de petróleo resulta una defensa insuficiente.
El
bienestar se reduce de ·todas maneras por razones de comercio. La p~
ducción en los países que son afectados sólo marginalmente se despl!
zará en contra de los productos de ventaja comparativa (esto es, en contra de la producción 6ptima de productos primarios) y en favor de
las manufacturas debido a la reducción de las importaciones procede~
tes de las naé,ones altamente dependientes. Las naciones dependiertes,
por supuesto, no pueden impedir una disminución en su producción de ventaja comparativa. En consecuencia, debe esperarse un aumento en la ·cooperación entre los países occidentales industrializados debido
a su interés mutuo en mitigar la pérdida común de bienestar.
Ta1 vez habría mayor exactitud si fuera pos i b1e tratar es tos eventos con un modelo multidimensional más general, empleando ecuaci~
nes simultáneas en lugar de geometría para determinar los equilibrios
de estática comparada "antes" y "después". Por ejemplo, dicho enfoque podría considerar "bloques" de producción para cuatro "países" (O.P.E.P., los pafses desarrollados altamente dependientes, los países desarrollados marginalmente dependientes, y los PMD del Tercer Mundo) en un espacio tetradimensional (siendo los respectivos produf
tos de especialización, tal vez, el petróleo, las manufacturas, los
alimentos y la producción primaria especializada). Habría, por supuesto, superficies de indiferencia tetradimensionales y superficies
de precios relativos de las mismas dimensiones y mucha mayor oportuni
dad para resultados ambiguos. Batra y Casas se enfrentan a este pr~
blema a nivel de espacio tridimensional en su estudio de 1973 sobte
productos intermedios y f~nales.§!

§!

vwe upec..i.afuente
.lnte1tc.amb.lo".

6u.6

pp. 305-306,

en 1te.la.cl6n al "pa.tlt.6n de

No parece haber una solución convincente, y hasta ahora ha hab!
do poco éxito en general con las complejidades de los modelos multie~
paciales.
Sin embargo, el análisis "funciona" y con frecuencia funciona
más bien significativamente aún cuando nos encontramos confina dos a
los modelos de dos dimensiones, modestos y limitados como son. Si los
supuestos dei.modelo se conforman a lo que cualitativamente se aproxj_
me a la realidad, puede esperarse que los resultados sean paralelos Y
puedan predecir a los resultados reales, como en el caso presente.

�ORIGEN YCLASIFICACION DE LOS SISTEMAS DE NUMEROS

INTRODUC CION
Para estudiar la evolución histórica de las matemáticas, se establece un marco de referencia constituido por el tiempo y el espacio.
El espacio es el mundo en que vivilOOs y el tiempo es de alrededor de
6,000 años; desde las primeras organizaciones sociales que inducen al
inicio de la actividad materrática, hasta nuestros días. Dentro de
este marco de referencia, la fuente principal de información son los registros escritos, que a su vez han sido una de las fuerzas más poderosas de desarrollo científico, complementado en las últimas décadas con registros orales y visuales que han propiciado el extraordinario avance de la época actual. Sin embargo, antes del presente siglo, los
nedios de comunicación escrita evolucionaron muy lentamente: el alfabeto, que permite la comunicación escrita ordenada, se inventó alrede-:,
dor del año 850 A.C.; la imprenta fue inventada hace poco más de 500 años; y la producción industrial de papel se realizó a partir de la segunda mitad del siglo pasado.

* El /v.J.toll Inge.n,leM C.lv.lf. lf Uc.enc.-&lt;.ado en Ma..te.máüc.M, u Ve.cano en
uta IM:t-&lt;.tuc.-&lt;.6n donde -lmpMte R.a Ccited'1.a de MatemátA'.c.M III.

�70

71

I. ORIGEN
Una hipótesis sobre el origen del conteo primitivo, se basa en -la observación de tribus que conservan la forma de vida y organización
social de hace miles de años, así conn en el estudio de la característica natural d:!1 hombre, de empezar a contar antes que aprender a escr,i
bir y aún antes de empezar a hablar; y de algunas especies de animales
en 1os que se ha encontrado evidencia experimental de que pueden "contar" pequeños conjuntos, impulsados por instintos natural es que se ma-nifiestan ante situaciones especiales. Por ejemplo: una tribu de pigmeos africanos emite un sonido parecio a la letra 11 0 11 , para identi---fi car un conjunto de un elemento; para un conjunto de 2 objetos dicen
"oa"; para el 3 "oa-o"; para el 4 "oa-oa"; etc., asociando correspon-. dencias uno a uno entre estos sonidos y los objetos. Un ejemplo de un
animal que "cuenta" es el del cuervo que ha sido sometido al siguiente
experimento para cazarlo: Se construye una caseta en el centro del --huerto que frecuenta un cuervo, y estando el cuervo en el huerto, se dirigen hasta la caseta para ocultarse en ella el cazador y otra per-sona. El cuervo se retira, observando la caseta a distancia prudente.
Se retira una persona de la caseta y el cuervo permanece alejado hasta
que se retira 1a segunda persona. Este experimento se repite con 3 Y
4 personas y el cuervo no se acerca al huerto hasta que ha salido la última persona. Al realizar el experimento con 5 o más personas, el cuervo pierde la cuenta y se acerca cuando todavía hay alguna persona
dentro de la caseta. Estos ejemplos nos hacen pensar que posiblemente
el conteo se inicia por medio de correspondencias uno a uno entre obj~
tos y las manos o los dedos de las manos. Posterionnente, al presen-tarse la necesidad de contar conjuntos grandes, el conteo se sistemat,i
za, agrupando de ·diferentes formas en unidades de 111edida relacionadas
con una base que en la mayoría de los casos es 10, o sea,el número de
dedos de las manos. De acuerdo con esta hipótesis, los sistemas de --

nl.llleración tienen su origen hace unos 6,000 años cuando el hombre em-pi eza a agruparse para formar las primeras sociedades, con una organ ización en la que se distribuye el trabajo para la obtención de al imento, habitación y vestido, lo cual le impone la necesidad de contar y medir sistemáticamente. Empieza a marcar las paredes y árboles, y a utilizar piedras y palitos para contar objetos, personas, ganado, etc.,
y a medir sus terrenos y construcciones. De esta manera, se in ician las matemáticas con los sistemas de conteo y las técnicas de medición
que dan lugar a una "Aritmética" y una "Geometría" intuitivas, que se
hacen dennstrativas a partir del período griego alrededor del año 600
A.C. Con el avance de las organizaciones social es aparecen diferentes
sistemas de números en diferentes lugares del mundo, siendo evidente la importancia que el hombre concede a este asunto para su organiza--ción en sociedad .
Hay otra hipótesis que considera que 1os sistemas de números tu-vieron su orígen en meditaciones profundas y revelaciones místicas --transmitidas durante ritos religiosos, pero ésto tiene poca aceptación
en el medio científico, ya que se considera más razonable que el hom-bre haya inventado los sistemas de nuneración impulsado por las nece-sidades naturales y de organización.

11. CLASIFICACION

Todos los sistemas de numeración que se han usado en diferentes épocas y en diferentes lugares, tienen un símbolo para el l y una ba~e
~cuyas potencias 1, b, b2, b3, ... . , bn son unidades de agrupación de
diferente orden o tamaño, que permiten expresar los números en forma sintetizada por medio de símbolos que son llamados también numeral es.
Considerando las diferentes formas de expresar 1os números por medio -

�73

72

de numera les , los sis temas de nuneraci ón se el as ifi can en sis temas de
agrupación simple, sistemasmultiplicativos y sistemas posicionales.

A.

Los sistemas de agrupación simple, llamados también aditivos, son
aquel los en los que cada número natural se expresa con numerales que
~orresponde~ a las unidades de agrupación 1, b, b2 , .... , b°, cuyos Y!
lores se suman para obtener el número. Consideremos algunos ejemplos:
1.- Sis tema de nuneraci ón Egipcia:

Es un sistema de agrupación simple, base 10, cuyos mmerales para
las unidades de diferentes órdenes son los siguientes:

10

100

1,000

10,000

100,000

r1

Veamos algunos números en este sistema:

1979

100,235 ª {i&gt;&lt;j

I

r\ r\

11

r\ f"'\ f"\

11 1

r'\. /\

~~

';&gt;~ () 11

:: fJ

íl 11

120

SISTEMAS DE AGRUPACION SIMPLE:

1

324

¡:

,,,

l '000 ,000

Obsérvese que no es necesario un síntolo para el cero, y el núnf
ro de unidades de cada orden se obtiene repitiendo el símbolo correspondiente. Por ejemplo: en el penúltimo,son 3 unidades de 2o.orden ó
centenas, 2 unidades de ler. orden 6 decenas y 4 unidades simples.
Los egipcios escribfan de derecha a izquierda y consideraron números positivos y negativos, utilizando el s íntol o ..A para los pos i ti_
vos y e1 s íntol o ~ para los negativos. Las fracciones uní tari as ¼
con n en los naturales, las representan como~ . Por ejemplo:
1 _., 1 -_ e::&gt;
- o
(\ . Las fracciones con numerador mayor que 1 ,
10
2
11
las expresaban como sumas de fracciones unitarias. Su escritura era
Jeroglífica, en la que cada uno de sus síntolos tenia algún signific~
do. En los numerales el 10 es un yugo, el 100 es un papiro enrollado,
el 1,000 es una flor de loto, el 10,000 es un dedo apuntando, el --100,000 es un pez y el 1'000,000 es un hontre arrodillado observando
el universo. Los papiros, que constituyen la principal fuente de in-formación de la civilización egipcia antigua, los obtenían del tallo
de la caña pappus que crece en abundancia en las riberas del Rio Nilo. .
Cortaban e1 ta 11 o en ti ras de1gadas, con 1as que formaban 2 capas de
tiras perpendiculares que presionaban con pesadas piedras,soltando un
líquido gomoso, después de lo cual se secaban al sol y finalmente se
pulían con piedras. Los registros históricos de los faraones, en este
material, eran guardados en celdas selladas de las pirámides, por lo
que se conservaron durante miles de años y actualmente se encuentran
en los principales muse os de Rusia, Francia, e Inglaterra y en algu--

�74

nas universidades de Estados Unidos.
2.- Sistema Atico de Numerales Griegos:
Los griegos inventaron varios sistemas de numeración. Este siste
ma es de agrupación simple, base 10, con sírrbolos intermedios. Los nu
merales son los siguientes:

5

f

10

a

50

100

500

lp00

rr1

H

pr1

X JI'

5,000 lO, 000 50 ,000

M

~

Los. sírrbolos intermedios se forman con la letra pi mayúscula anti
gua, de la cual se "cuelga" al centro el numeral de una unidad para -obtener esa unidad multiplicada por cinco.
Veamos los siguientes números en éste sistema:
1979 =
20,530 =

X 1"1HHHH r'~ll r'IIII

MM f'" flll /l

306 = ·HHH

/"1/

No se requiere el cero para la representación escrita de los nÍJll!
ros y los numerales se escriben de izquierda a derecha de mayores a m!

que los menores se restan de los mayores cuando los primeros precedenª los segundos. _ Este sistema de números romanos se utiliza universalrrente en la actualidad .para determinados propósitos, C(l'llO la numera--ción de los siglos y de los capítulos del os libros en algunos casos,
etc.
Otro sistema de agrupación simple base 10 que usaron los Griegos
desde el año 450 A.C., es el sistema jónico, o cifrado, en el cual --establecen numerales para cada uno de los conjuntos posibles de unidades de diferentes 6rdenes: 1, 2, 3, ... , 9; 10, 20, 30, .... , 90; 100, 200, 300, ... , 900. Los 27 nunerales necesarios son las 24 letras mayú~
culas del alfabeto griego, más 3 de estas letras subr¡i:yadas. Además,
definen símbolos y reglas especiales para números grandes. Este sistf
ma tiene la desventaja de que es necesario memorizar un conjunto gran~
de dé numerales, pero facilita las operaciones aritméticas comparado con otros sistel!Bs de agrupación simple. Sistemas similares a éste -fueron utilizados por los Hebreos y los Sirios.
Arquímedes, en su trabajo titulado "El Contador de Arena", inventa un sistema de nuneración con base 100'000,000 para estimar el número de granos de arena que caben en una esfera con centro en la Tierra
y radio hasta el Sol. El pro.pósito de este cálculo es contestar al -rey Gelon, quien le pregunta cuántos granos de arena hay en la tierra.
Arquímedes contesta que no puede decir cuántos hay, pero sí puede asegurar que son menos que el número de granos de arena contenidos en la
esfera, apoyado en los resultados de las investigaciones realizadas ¡x¡r los astrónomos de su época que le permiten afirmar que la Tierra
queda contenida en esta esfera.

no res.

Los Griegos representaban a los números por magnitudes geométri-cas.

Los R(l'llanos utilize.ron un sis terna de numeración muy similar a este,
con la variante de que un carrbio de orden en los nunerales significa·

A partir de un origen en una recta y de una unidad de medida para

�77

76

el 1, trasladaban sucesivamente esta medida con el compás sobre la rec
ta para construir los núneros naturales o enteros positivos en una dirección y los enteros negativos en la otra dirección. Las fracciones.

Scon! entero positivo o negativo y Q. núnero natural,

l.- Sistema Chino-Japonés:

Es un sistema multiplicativo de base 10 con los siguientes numera

las expresaban

~ano múltiplos enteros de fracciones unitarias a(})-, adoptaban una -unidad de medida para} sobre una recta y la trasladaban a veces con el cooipás. Durante un tiempo consideraron que todas las magnitudes g~
·~tricas podían construirse con un compás sobre una recta, a partir de
una unidad de medida para 1 con nen los naturales, es decir, que to-TI
dos los segmentos de recta eran lo que ahora llamamos núrreros racionales. Sin enbargo, al calcular la diagonal de un cuadrado, encontraron
la existencia de otra clase de magnitudes geométricas, lo que dio lu-gar a los núneros que ahora llamaroos irracionales. Clasificaron ento~
ces a los números en conmensurables e incolllll:!nsurables que corres¡x&gt;n-•
den respectivamente a los racionales e irracionales de nuestra actual·
clasificación de los números reales. En el So. libro de los Elementos
de Euclides aparece un estudio de Eudoxus sobre los inconmensurables,·
similar en esencia, a la exposición moderna de los irracionales dadapor Richard Dedekind en 1872.

les:

2

,.....,

,.._

7

8

L-

,)\

3

9

s

4

5

C!l

1t:

TT

10

100

1000

fi

,f

Ejemplos:

1979 =B. SISTEMAS t-l!LTIPLICATIV0S:
En los sistemas multiplicativos hay 2 conjuntos de símbolos: U~
para las unidades simples 1, 2, 3, ...... (b-1) y el otro para las 111i·
dades de orden b, b2, b3, ... . , bn . Los números que contienen conjun-·
tos de unidades de diferentes órdenes, se representan agrupando pare-·
jas formadas por un símbolo del primer conjunto con otro del segundo·
conjunto en orden descendente de las potencias de Q., cuyo valor es la
multiplicación de los numerales de cada pareja y el número es la sllli
de estos productos. Consideremos un ejemplo de un sistema de esta ··
clase:

En el primer ejemplo hay una sola unidad de millar por lo que no
se requiere fonnar la pareja del 1 con el 1000 y el número se obtiene
de arriba a abajo como 1(1000)+ 9(100)+ 7(10)+ 9= 1979. En el segundo
ejemplo se observa que en es tos sistemas tampoco se requiere el cero pues el número queda perfectamente expresado como 2(100)+ 4= 204.

�78

79

C. SISTEMAS POSICIONALES:

posicional de base~-

En 1os sistemas posiciona1es se utilizan numera 1es para los números menores que la base Q. incluyendo el cero, aun cuando los primeros
sis temas de este tipo no tenían s írrt&gt;olo para e1 cero por 1o que res ultaban deficientes y complicados en las operaciones. Entonces, se re quieren sírrt&gt;olos para O, 1, 2, 3, .... ,(b-1). Cada número natural es una sucesión ·ordenada de estos símbolos, permitiendo repeticiones, do_!!
de el primer síllbolo de derecha a izquierda, representa unidades sim-ples; el segundo, unidades de primer orden, es decir, es un múltiplo de b; el tercero, unidades de segundo orden, es decir, es un múltiplo
de b2, etc., de manera que la representación de un número por la sucesión: ªnªn-l····· ª2ª1ªo corresponde a la suma: anbn+ ªn-lbn-l+ .... t ·
a2b2+a 1b .+ a , es decir, es un polinomio de ~otencias d~ 1~ b~e b_.
0
Esta rep~esentación es similar a la de los s1temas mult1pl 1cat1vos,
pero en · un sis tema posicional no se requieren símbolos para las potencias de 1a base y 1a i denti fi cación de las unidades de di fe rentes órd_!
nes la proporciona la posición de cada numer·a1 en 1a sucesión ordenada.
Además, en un sistema posicional es- necesario el sírrbolo para el cero
para indicar la ausencia de unidades de determinado ·orden y conservar
el valor posicional de los demás sírrbolos de la sucesión ordenada. --Para los números fraccionarios se utiliza un punto que separa la parte
entera de la parte fraccionaria en la sucesión ordenada, de manera que
a la derecha del punto el primer síllbolo corresponde a unidades de --orden -1, es decir es un múltiplo de la fracción unitaria b·l =
el
segundo es un múltiplo de b·2 = J2 , etc. En general se tiene lo si -guiente:

½;

Para los negativos se antepone el signo complementando el sistelll3

Consideremos algunos ejemplos:
1.- Sistema Cuneiforme Babilonio:
La antigua civilización Babilonia, alrededor del año 3,000 A.C.,
empezó a registrar por medio de su escritura con caracteres en forma
de cuñas, lo que consideraban importante. Desde la segunda mitad del
siglo pasado hasta la fecha se han desenterrado más de 500,000 table-tas de arcilla cocida grabadas, de las cuales 300 son exclusivamente matemáticas . De acuerdo con esta fuente de información, inventaron un
sistema de numeración posicional base 60 sin cero, corrbinado con agrupación simple base 10 para los numerales necesarios. Los símbolos --para 1os numerales della 1 59 eran los siguientes:
1

10

y

&lt;(

Además, utilizaban el sírrbolo
sus numerales. Por ejemplo:
23

Vr:-

para indicar resta y simplificar

=

Para números mayores que 59, el sistema es posici onal, base 60 .
Por ejemplo:

1979

32 ( 60) + 59 =

�81

80

El sistema base 10 de agrupación simple para los numerales y la
falta del cero dificulta la expresión escrita de los núnerosy las o~
raciones aritméticas.
2.- Sistema Maya:

3.- Sistema Hindú-Arábigo:

Los mayas· inventaron un sistema de numeración posicional base 20,
combinado con agrupación simple, base 5, para los numerales. Este si~
tema es similar al de los Babilonios pero tiene la importante diferencia de que i ne 1uye a1 cero en sus numeral es. Los símbolos para obte-ner los mmerales del 1 al 19 por agrupación simple, base 5, son los siguientes: 1 5 . Por ejemplo: 12 = ~ ; 6 =...:.... ; 18 =

El símbolo para el cero es

ron a usar porque en la civilización china antigua como en la India, los Mayas y otras, las fuentes de información son escasas y no estan debidamente ubicadas en el tiempo.

g

Para los números mayores que 19 el sistema es posicional base 20, aun. que en algunos registros aparecen las unidad es de 2.Q_. orden como míiltj_.
plos de 18(20). Por ejemplo, en el sistema puramente vigesimal:
1979 = 4(20 2) + 18(20) + 19

Es nuestro actual sistema de números, posicional base 10. El registro más antiguo que se conoce es una inscripción de sus numerales,
sin i ne luir el cero, en las columnas del Palacio del Rey Asoka, en la
India, alrededor del año 250 A.C. De acuerdo con algunos historiado-res, el símbolo para el cero fué introducido por los hindúes aproximadamente 100 años antes de nuestra era. Sin embargo, el primer regis-tro escrito del cero aparece hasta el siglo IX, época en que se difundió este sistema de núneros en Europa a través de una traducción al 1~
tín del libro del árabe Al- Khowarizmi en el que se proponen procesos
sistemáticos para realizar las operaciones aritméticas. Los numerales
originales de los hindúes evolucionaron a través del tiempo hasta to-mar su forma actual el inicio del Renacimiento. Cerno en todos los sii
·temas posicionales, en este sistema cada número se expresa como una Si ·
cesión ordenada de sus numerales O, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, .8, 9, permitiendo repeticiones . Por ejemplo:
1979 = 1(103) + 9(102) + 7(10) + 9 = 1000 + 9(100) +7(10)+9

806 = .2(20 2)+ 0(20)+6

••
=g
•

Los chinos desarrollaron también un sistema de numeración posi--cional, base 10, con agrupación simple 5 para los numerales del l al
9 sin el cero y con 2 símbolos para cada numeral que utilizaban según
que el .numeral ocupfra posición par o impar en la sucesión ordenada .
Este sistema se llama chino-científico y no se sabe cuando lo empeza--

21.32 = 2(10) + 1 + 3(10- 1) + 2(10- 2)

=

1

1

2(10)+ 1 + 3(w) + 2(100)

En el primer ejemplo se tiene un millar, 9 centenas, 7 decenas Y
9 unidades . En el segundo hay 2 decenas, 1 unidad, 3 décimas y 2 centésimas.
A partir del sistema hindú-arábigo decimal posicional, que ha --sido adoptado casi universa lmente, existen actualmente una gran varíe-

�82

dad de sistemas de pesas y medidas de longitudes, áreas, volúmenes y
sistemas monetarios, con diferentes bases para las unidades de agrupa
ción, a pesar de los esfuerzos que se han realizado para establecer:
sistemas universales que faciliten la comunicación internacional en
todo lo que se relaciona con números. Sin embargo, el honbre ha lo
grado considerab-les éxitos hasta la fecha, a partir de los números como instrumentos de cuantificación y medición de los fenómenos natura~
Y artificiales que permiten expresarlos matemáticamente para su expli
cación Y análisis y para su aprovechamiento en la obtención de objeti
vos determinados.
Los sistemas de numeración considerados ilustran la clasificoción
establecida, pero son sólo unos cuantos de los que han sido inv~ntados por diferentes agrupaciones humanas en diferentes épocas de nuestra historia, por lo que este ensayo no es más que una síntesis del tema presentado, con algunas interpretaciones personales .

Bi.bllog Jta-6,w. Fundam enW..
1. -

An In.tlwduw.on :to the H,U,:toJUj 06 Matherrutle1,.
Haw.Jtd Eve.6

Holt TU.neha.Jtt a.nd Ww:ton, 1969.
2. -

Th e (fo1rld o6 Ma.th ema.t..léó •
Jamu R. Newrrtlnn

S,lmon

&amp;Schu-0te1t,

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS AGRICOLAS EN LA SIERRA
PERUANA: UN ASPECTO CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL
por Rlc.hand H. Wood Jn.*
PRESENTAC ION
Este trabajo es una versión realizada del capítulo VI "Retailers"
de la disertación doctoral inédita del autor, titulada:"TheAgricultural
Supply Industries in the Ecor.omic Development of the Peruvian Sierra:'
(Madison: Universidad de Wisconsin, 1972). Se desea expresar un agradecimiento para el Dr. William Glade (Universidad de Texas), quien prp_
por_cionó la guía inicial para este estudio; el Dr. Hugh Cook (Universidad de Wisconsin), quien sirvió como supervisor de la disertpción;y
Midwest Universities Consortium for International Activities, el cual
proporciónó respaldo financiero para este estudio. El autor está en
deuda con muchos otros por su ayuda pero desea especialmente expresar
su reconocimiento, por los consejos de el Dr. Thyrele Robertson (Ecp_
nomista Decai:ro del Banco de Desarrollo !nteramericano). La investj_
gación en el campo fué llevada a cabo con la ayuda desinteresada de dos estudiantes peruanos, Juan Vilca y Claudia Cordero . Finalmente, el
autor desea agradecer al Dr. Glade, Dr. William· Thiesenhusen (Universj_
dad de Wisconsin), al Dr. Charles Andrews (Universidad de Mercer), al
Dr. Richard Wood {padre del aútor), por sus comentarios de un borra:!or
preliminar de este trabajo y a Graciela_Wood (su esposa) por su ayuda
leyendo, corrigiendo los varios borradores y por su estímulo durante
el trabajo. Ninguno de los ya mencionados están necesariamente de
ac~erdo con las interpretaciones ·o conclusiones del autor.

1956.

*U ®tOJt eA p,'WnUOJt Mouado e.n í.a. cfüdM de. Ec.onom[a polt la. Uruve!t
-0-idad de. Stet6on (Ve.La.nd, Flan.ida.), tJ PJtaóeAOJt Invila.do en nuehtJLa
1n-Otftuc.i6n )'X!Jt el Pnog1tama. FulbJt.igh:t, de lo-0 f.-6:ta.dM Un-i.cfo-0 de NOJtte.a.mé.Jt.ic.a..

�85

LOS VENDEDORES AL DETALLE DE INSUMOS AGRICOLAS EN LA SIERRA
PERUANA: UN ASPECm CRUCIAL DEL DESARROLLO REGIONAL

La baja productividad en la agricultura,es el problema más i;-npo.!'..
tante de muchos de los países menos desarrollados. En Perú, la mitad
de la población se dedica a la agricultura, pero este sector produce
solamente una quinta parte del ingreso nacional)! Mas aún, la producción agrícola ha fallado al no estar a la altura del crecimiento
pob laciona l en la última década}/ No sol amente ha estado creciendo
la población a una tasa fenanenal de cerca de 3% al año, sino que t~
bién un creciente número de personas se están moviendo a áreas urbanas, generalmente a ciudades de la costa y en especial a Lima)/ La
demanda fl)r alimentos se ha estimulado más por el incremento en el in
gres o percápi ta en estas áreas. Consecuentemente, hay una demanda r[
pidamente creciente fl)r superávits comerciales de alimento y otros
productos agricolas.-1/
Los vendedores al detalle de insumos agrícolas, esto es, aq~
11 os que venden fertilizantes, pesticidas, y semi 11 as mejoradas, pueden contribuir al proceso del incremento de la productividad agrícola
y abastecer los mercados urbanos.f/ Esto puede lograrse transmitiendo incentivos y conocimiento de oportunidades y tecno logia a gra njeros. COllX&gt; ha observado Schultz, la clave para incrementar la productividad de la agricultura tradicional descansa en el abastecimiento de aquellos insumos no tradicionales.Y

el
de
en
la

Simultáneamente, estos vendedores al detalle pueden incrementarpoder de compra de los granjeros y expander el mercado para bienes
consumo manufacturado en el país. Para muchos bienes el nercado el Perú es limitado primordialnente en la región de Lima-Callao, cual contiene menos de una cuarta parte de la fl)blación nacional,·

pero recibe el 42% del ingreso nacional, y en forma muy secundaria a
~lgunos pocos centros urbanos en la costa y en las montañas)./ Al
grado de que los vendedores al detalle de productos agrícolas pueden
ayudar en la formación de lll mercado verdaderamente nacional, haci endo una contribución significativa al desarrollo económico. Este trabajo se enfoca en el problema de mejorar la eficiencia en el mercado
de la venta de insumos agr1ex&gt;las y de la perspectiva de los vendedores al detalle. Es así, y se deduce de la infonnación obtenida en Perú; un país en el cual las dimensiones regionales de desarrollo son
especialmente pronunciadas.
Para entender los factores que limitan la venta de productos agrí
colas de los granjeros, una m~estra de vendedores al detalle en
Sierra Peruana fue entrevistada. Los resultados de este estudio son
primeramente analizados con respecto a dos hipótesis de trabajo: específicMJente el grado de conocimiento del vendedor al detalle y el
grado de actividad y agresividad en el mercado de insumos agrícolas ~stá estrechamente asociado con el éxito del mercado. Esto es segui.
do por UIJ análisis de los varios tipos de vendedores al detalle estudiados. Finalmente, hey un breve res1.111en del punto de vista de los
vendedores al detalle, en cuanto a sus problemas de abastecimiento; seguidos por una discusión sobre la influencia del sistema de tenen
ci a de la ti erra, la conducta de los terratenientes a1 canprar y el
efecto resultante en el mercado para estos insumos.

1;

Dos Hipótesis de Trabajo. Los vendedores al detalle de insumos a
grícolas podían ser considerados como "porteros", a quienes Rogers d;
fine como aquellos "En un papel mediador entre el origen y el recep-=tor en un sistema de comunicación"_§./ Estos "porteros" no solamente
actúan como un filtro de información, proporcionándola o reteniénoola
a su gusto, sino que también ellos deciden a quiénes y bajo qué condJ
ciones venderán sus productos. Así, las imperfecciones del mecanismo

�86

del mercado son parcialmente atribuibles a la conducta de los vendedo
res al detalle. En una economía nacional pobremente integrada, el servicio de información proporcionado por los sistemas del mercado PQ
dría jugar un papel especialmente crítico al recopilar, procesar, y
diseminar información, a regiones alejadas en las cuales la red de co
muni caci ones es. subdes arro 11 ada.
El co_nocimiento de los vendedores al detalle de los nuevos insumos agrícolas y si funcionan como "porteros" pasivos o agresivos in~
vadores al distribuir estos productos, constituyen dos de los más importantes factores que determinan su relativo éxito. Los vendedores
al detalle deben saber lo suficiente, en lo que se refiere a lo que venden, para dar a los granjeros buenos consejos: nuevos insuroos podrían no producir algún beneficio al menos que fueran usados en fonna
apropiada. Podrían aún ocasionar daños, quizá destruir ·toda ·una COS!
cha, por un uso inadecuado. La m~oría de los granjeros en los paf
ses menos desarrollados, deberían (en ausencia de otras fuentes de infonnación), confiar en los vendedores al detalle, para recibir in~
trucciones sobre como usar estos insumos. La calidad de la infonnación transmitida a través de los vendedores al detalle es particularmente importante. Esto es especialmente significativo en cuanto a la
extensión de servicios del Mintterio de Agricultura, bancos agrícolas, y así sucesivamente que fracasan en cuanto a "extenderse" a la
mayoría de 1a población granjera, especi alnente a los campesinos en muchas regiones. Si los granjeros reciben una información errónea, es improboole que regresen y la experiencia negativa podría increme_.!!
tar más su ya escasa disposición de probar otras innpvaciones en el futuro.2./

87
sus ventas con servicios .para asegurar el uso apropiado, si desean g~
nar la confianza de los granjeros y prosperar como vendedores.
En este estudio los vendedores al detalle son vistos como las fi
guras centrales en dos procesos interrelacionados: 1) La compra y veD_
ta de insumos agrícolas; y 2) la recepción y difusión de información
concerniente al uso apropiado de estos insumos.

Las hipótesis de trabajo se establecieron cano un marco de re ferencia para el análisis de los vendedores al detalle. Estas hi_p6t~
sis se basan en tres conceptos claves: 1) El conocimiento de los ins_g
mos agrícolas por parte de los vendedores al detalle; 2) La actividad
Y agresividad de los vendedores al detalle, al vender estos productos;
Y 3) El éxito en las ventas de los vendedores al detalle.
Cada uno de estos tres conceptos claves es medido .por una o más
variables de operación. Primero: el conocimiento de los insumos agr_!
colas de parte de los vendedores al detalle es medido por una serie
de índices basados en preguntas hechas a cada uno de ellos. Segundo:
su actividad y agresividad es medida por las dos variables de opera ción; a) su uso de una variedad de diferentes tipos de promoción; y b)
su provisión de una variedad de diferentes tipos de servicios. Terc~
ro : su grado de éxito es medido por tres variables de operación; a)
el número de clientes servidos; b) el volumen de sus ventas agrícolas;
Y c) el crecimiento o decliñación, si hubiere alguna. en sus ventas.
Las dos hipótesis de trabajo básicas son las siguientes:

Aun más, los vendedores al detalle no solamente deberán tener el
conocimiento necesario; también deberán ser activos y agresivos, para
persuadir a los granjeros de usar estos productos. Deben también
buscar activamente, clientes a través de promociones, e impulsar

1. - Entre más activo y agresivo sea el vendedor al detalle, tendrá mayor tendencia al éxito.

�88
89

2.- Entre llléÍs grande el conocimiento que exprese el vendedor al
detalle acerca de los insumos agricolas, tenderá a tener más éxito.
Alguna evidencia para sugerir que estas hipótesis podrían ser rªzonables, viene de un estudio de concesionarios en fertilizantes en el Estado de Iowa en los Estados Unidos, llevado a cabo por Beal y
Bohlen. lO/ En este ·estudio, el conocimiento de los fertilizantes y
su actividad y agresividad en el mercado, estuvieron positivamente r~
lacionados con el éxito, no obstante que no se usaron exactamente estos términos. Al preguntarle a los vendedores al detalle acerca de
los fertilizantes, Beal y Bohlen encontraron que el conocimiento de sus productos, estaba positivéllll?nte correlacionado con su volt111en
de ventas. Así mismo, el voll.men de ventas estaba altamente correla
cionado con el uso de varios tipos de pro100ción y servicios educacionales )1/
Conocimiento de los Vendedores al Detalle. Si un granjero desea
agregar nitr&amp;'geno a la tierra deberá comprar una bolsa que diga "Sal
'
Mineral", reportó un concesionario. La bolsa tenía una etiqueta en
italiano y no tenía ninguna otra infonnación en inglés ó español. Po
cos minutos después un empleado, aparent.emente el asistente del conce
sionario, hizo la observación de que la bolsa contenía sal en greña. 121
Aunque este mostró ser el caso mas extremo de la falta de información,
por parte del concesionario observada, a los concesionarios frecuent~
ment.e les falta conocimiento esencial acerca de los productos que ve!)_
den. Sin este conocimiento, los granjeros no adoptarán nueva tecnol_Q
gía. Es por 1o tanto importante tratar de determinar qué tanto conoce el concesionario acerca de estos productos agrícolas.
Utilizando una idea sugerida por Beal y Bohlen en su estudio; a
todos los concesionarios entrevistados se les hizo una serie de cinco
preguntas para probar su conocimiento de estos productos. 13 / Tres de

estas preguntas eran acerca de fertilizantes y una acerca de cada uno
de los otros dos productos, pesticidas y semillas. No obstante 1ue
algunos de los concesionarios no vendían todos los tres tipos de productos, todos debían tener al menos un conocimiento mínimo de cada tj_
po, con el fin de responder a las preguntas de los granjeros. Sin e!!)_
bargo, cuando se les preguntó acerca del nont&gt;re de los elementos quJ.
micos básicos de 1os fertilizantes, menos de 1a mitad 1os conocían.
Si mil armen te, en respuesta a la pregunta de cuál sería la cantidad
apropiada de fertilizantes para aplicar a las papas, la sient&gt;ra comer.
cial más importante de la sierra, los concesionarios en forma consistente sugirieron niveles mas bajos que los recanendados por el servicio de extensión del Gobierno, los cuales generalmente habrían resultado en mdS bajos rendimientos netos IX)r hectárea. Más de la mitad
de los entrevistados habrían aconsejado usar el 75% o menos del ni t r_Q
geno o el fÓsforo sugerido por el Mini!terio de Agricultura Peruana ..!..11
Con el fin de obtener un índice gereral de su conocimiento de los
~roductos agrícolas, las respuestas a cada una de las preguntas fuera,
calificadas y las cinco calificaciones de cada vendedor al detalle se
agregaron)~/ Luego los vendedores al detalle se agruparon en siete
categorías de acuerdo a sus calificaciones totales.
De acuerdo con la hipótesis, los vendedores al detalle que tenían
un mayor conocimiento de los productos agrícolas, tendían a ser los de
más éxito. Se usaron dos variables de conocimiento para probar estas
hipótesis: el conocimiento de los elementos básicos de fertilizantes:
nitrógeno (N); fósforo (P); y potacio (K); y el índice general de CQ
nacimiento del producto. Las correlaciones entre las dos variables
de éxito eran fuertes y en la dirección esperada (vea la tabla 1))§/
No obstante que la mayoría de los vendedores al detalle tenían un co
nacimiento relativamente limitado de los productos agrícolas, el 87~
de ellos expresaron algún ,interé?.,en.J prender mA:¡ acerca de estos pr_2.

�90

91

duetos. Levemente más de la mitad deseaban más información acerca de
los fertilizantes o tierra, el 44% acerca de las semillas o cosechas,
y el 27%acerca de las plagas o pesticidas.
Tabla 1

ros con nuevos productos, mi entras que el programa de servicio es necesario para ayudar a asegurar que los granjeros obtengan el máximo beneficio de los productos comprados. Mas aún, esto último podría ser
especialmente importante en un país menos desarrollado, donde las inn_Q.
vaciones no son comunes; esto es, uno necesita mucho refuerzo positivo para sostene.r e incentivar innovaciones de conducto.

COEFICIENTES DE CORRELACION EXITOSA
Crecimiento

Conocimiento de NPK
Conocimiento General

Agricultura
Ventas

. 46

•68

.48

.51

Clientes

Agresividad de Actividad:
Promoción
Servicios

.57

.25

.52

.48

. 22

. 37

.52

.44
.58

Exito:
Crecimiento
Ventas Agrícolas
NÍJTlero de Clientes

.52

.44

.58

Actividades de promoción y servicio. Fuerte promoción y programas
de servicio son cruciales para ampliar el mercado de insumos agri'colas.
Un programa de promoción es necesario para familiarizar a los granj~

No todos los concesionarios estaban concientes de la importancia
de estos programas. Uno comento: "sóio nos dedicamos a la comercialj_
zación y no a la educación. Solamente vendemos lo que hay y lo que
piden los granjeros". Otro comentó, "no hay necesidad de publicidad.
He estado vendiendo por años" .
La mayor,a de los concesionarios, utilizaron algún tipo de pro~
ción y ofrecieron al menos una clase de servicio a alguro de sus cli81_
tes. La mayoría comunmente promovieron sus productos a través de pa.!!_
fletas, boletines, o volantes, los cuales fueron usados por el 67% de
los entrevistados. Además, demostración de parcelas, conversacionesy
consejos, transmisiones de radio, y pláticas píblicas, periódicos, y
muestras o experimentas, fueron frecuentemente utilizados para atraer
a los clientes. Mas aon, algunos de los vendedores al detalle hicieron propaganda en revistas o en calendarios, los cual es regalar.o n
como técnicas de promoción. Los servicios mas comunmente ofrecidos por los vendedores al detalle fueron: visitar a los granjeros en sus
tierras para proporcionarles asistencia técnica, dar pláticas a gru pos de granjeros, entregar productos agrkol as a los granjeros, y an! ·
lizar las muestras de tierra de sus clientes o mandarlas a otros para
que fueran analizadas. Como se podría esperar, los vendedores al detalle recibían muy poca ayuda de sus proveedores con sus políticas de
promoción y servicio excepto algunos panfletos y consejos de algunos
agentes viajeros. En general el vendedor al detalle poromedio, hizo
poco o ningún esfuerzo para promover sus productos y proporcionó P2.

�92
93

cos servicios para mantener sus ventas.
Sin embargo, los servicios junto con la promoción parecían ser un
medio efectivo de competencia ya que el vendedor al detalle que tenia
éxito propo"rcionó mas tipos de servicios y usó mas tipos de promoción.
No obstante que las relaciones ~on el volumen de ventas agrícolas era
moderadamente fuerte, las dos medidas de actividad y agresividad us~
das en este estudio (esto es, las actividades de promoción y servicio)
estaban relatt.vamente correlacionadas con todas las variables de éxi
to con las cuales se probaron. Así, los resultados de este estudio
respaldan a la segunda hipótesis: que más vendedores al detalle acti
vos y agresivos tendían a tener más éxito.1:U
Muestra de vendedor al detalle. Una muestra de 53 vendedores al
detalle, incluyendo a la mayoría de las grandes firmas que sirven a los departalll!ntos de Cajamarca, Junin, . y Puno, fueron entrevistados
.usando cuestionarios estrµcturados. 181 Se hizo un esfuerzo por entf!
vistar a una gran variedad de diferentes ti pos de vendedores al det~
' 11 e. Cerca de una tercera parte de los entreví stados eran agentes del
gobierno, empleados por SIPA (Servicio de Investigación y Promoción ~
Agraria), o CONAFER (Compañia Nacional de Fertilizantes), dos eran ri
presentantes de cooperativas, mientras que el resto eran comerciantes
privados. Estos variaban en tamaños desde pequeñas tiendas en peq~
ñas villas las cuales vendían a 50 clientes aproximadamente, menos de
200 dólares de pesticidas y semillas de alfalfa al año, como un prodlf.
to más, a tiendas de tamaño moderado . .!~/ Entre las últimas, había tres cadenas de tiendas agrícolas con sucursales en varios diferentes
pueblos, uno de los cuales vendía mas de 200 mil dólares de productos
agrícolas a por lo menos 30,000 clientes al año.
Con esa gran variedad de diferentes ti pos de vendedores al deta 11 e, no
es sorprendente encontrar una variación significativa en su conocí-

miento de la tecnología moderna y sus prácticas de venta. Como se i~
dicó en la tabla 1, el tamaño de la tienda (medida en los términos
del volumen de las ventas agrícolas o el número de clientes a los cua
les se dió el servicio) estaba pos itivamente relacionado con el conocimiento de los concesionarios, agresividad en el mercado, y el éxj_
to medido por el crecimiento en las ventas. Los agentes del gobierno
de SIPA y CONAFER estában mucho mejor informados y usaron más tipos
de promoción que el vendedor al. detalle promedio. No obstante, mientras que los agentes de SIPA vendían a más clientes, tenían generalmente un volumen de ventas más pequeño debido en parte a que muchas de
las oficinas estaban localizadas lejos de los pueblos grandes. En contraste con esto, los ejecutivos de CONAFER solamente se localizaban
en los p~eblos y ciudades más grandes. Mientras que los agentes de
SIPA proporcionaban más servicios _que el promedio, CONAFER proporcion~
ba menos del promedio. Así los agentes de SIPA eran más activos al S!
lira áreas rurales a proporcionar servicios. Una cosa de hecho inte~sa nte, era que los agentes de SIPA reportaron una tasa de crecimie.!!_
to mas rápida en las ventas a la de los agentes de CONAFER, dándole más respaldo a la hipótesis de que el mercado agresivo tiene éxito. 201
Entre los comerciantes privados, sucursales principales de las
cadenas de tiendas agri colas, eran las mejor informadas; usaban los m~
jores tipos de prorooción, proporcionaban los mejores servicios, y eran las que ma·s éxito tenían. Sucedía generalmente lo contrario con
los comerciantes en las exposiciones o ferias y los concesionarios i.!!_
dependientes; otras sucursales de las cadenas de tiendas agrícolas estaban aproximádamente en el promedio. Así, las cadenas de tiendas
usaban mejores técnicas de mercado, pero los comerciantes más peque ños indudablemente alcanzaban a algunos granjeros, quienes no habrián
comprado productos agrícolas de otra manera __g_i;
Problemas_ de 1a ofetta _de _mercado. Si Plerú planea incrementar el
uso de fertilizantes, prsticidas, y senillas mejoradas, es 1rnportante

�•
94

95

identificar los factores que limitan la oferta de estos productos. Una
buena manera de hacer ésto es preguntarle a los vendedores al detalle
acerca de estos problemas ya que éstos son los directamente i nvol ucr_!
dos. Por lo tanto, cada entrevista con los vendedores al detalle incluía
dos preguntas apuntadas a identificar estos factores limitativos. La PI!.
mera era: "¿Qué cambios o mejoras podrían hacer sus proveedores, age!)_
cias del gobie.rno u otros para que pudieran vender más, especialmente
a los propietarios de pequeñas y medianas granjas?".
los precios y los cambios relativos a los precios, eran los aspef
tos más importantes que veían los vendedores al detalle. La respuesta
más común era que les gustaría que sus proveedores bajaran sus precios
o, lo que es 1o mismo prácticamente, darles más descuentos. Otros dese_!
ban condiciones de crédito a plazos más largos. La segunda preocupación más .común de los vendedores al detalle era el flujo de capacidad
e infonnaci6n técnica. Ellos querían más ayuda técnica y más panfletos
u otras formas similares de literatura en estos productos. Dos sugiri~
ron que debería haber panfletos para cada oroducto vendido y que aq~
llos que se proporcionaran deberían estar más ·detallados (vea la Tabla2),
Tabla 2
CAMBIOS O MEJORAS SUGERIDAS FOR LOS VENDEDORES AL DETALLE
PARA LOS PROVEEDORES Y LAS AGENCIAS GUBERNAMENTALES

c a mb

i o

Precios más bajos y/o más descuentos
Más créditos o condiciones de crédito a plazos más largos
Más ayuda técnica
Más panfletos y otra literatura
Subsidios o excepciones de tarifas u otros impuestos
Más centros de distribución (Agencias del Gobierno)
Distribución exclusiva
Otros*

Núrrero de
empresas
11

En seguida se les vreguntó a los vendedores al detalle, por qué
no trabajaban más duro para vender fertilizantes, pesticidas, y semi_
llas mejoradas. la respuesta más frecuente era, la falta de dinero o
crédito de sus proveedores, los cuales aparentemente limitaban su capital en trabajo. La segunda respuesta más común era, la falta de cg_
nocimiento o ayuda técnica. Además de estas deficiencias estaba la f~
ta de personal especializado y la necesidad de una mayor publicidad para promover un conocimiento general de estos productos (vea la T&lt;Dla t
Tabla 3
RAZONES PARA LIMITAR LOS ESFUERZOS DE LAS VENTAS
NÚTiero de

Ra z o n e s

Falta de dinero o crédi-to
Fa 1ta de avuda técnica
Falta de medios de transporte o movilidad
por parte de los vendedores al detalle
Falta de conocimiento técnico
Determinado por la empresa principal
Condiciones bajas de agricultura
Demasiada competencia
Demasiado ce rea de la ciudad, los granjeros
prefieren c001prar ahí
Otras razones*
Ya no podemos hacer más, o, estamos haciendo lo suficiente

vendedores
al detalle
10

7

2

10
6

9

*Com-lúone6 a ve.nde.dOll.M en R.o.6 ü.enda..6 -0uc.Ul!.Mi.M, pe.queiía..6 bolba..6 de
wpe/l f,01., f,a,to de c.a.lv o, eva.6-&lt;'.6n de Jtet Jr.ttM-0 en .la aduana, análú.i.U d~
-~uelo poJr SIPA, compJuU, d-&lt;M.c..ta-0 polt SIPA de f,ac..to!ÚM, tj má.6 :tltabaJO
de ext('nJ.i.i6n pOlt SIPA (cada uno -0&lt;'. menc..iona w1a 1.,ola vez).

* Pa6all. :tiempo v.Uita.ndo .lo6 c.amp06 de lM c.u.Ulvadoll.M, UcMez de
f,eJLtlUzantu, neeM-i.dad de. una ~ona Mpec.-i.a.l-i.zada, 6aUa de. ~
bUc.idad, 1tet,yxm1.,aba.idad de. R.01., pMve.edOJtM, ga6.to de .lo6 pltduc..to1., ruu:Wta.le.za c,[cti,ca de .la..6 ve.nta..6, excet,-lva competencia de. f.M
emp~MM c.on p1te.c..io1., má.6 baj 0-0, má-6 .inte.ll.M en ..f.o6 pno 1 uct06 de ve
te.iu.na1tia, y e,f.,c.Me.z de. ~em.i,Ua (cada uno menuoMdo una 60.t'a vezT.

�96

Precio Y tenencia de la tierra. Como acabamos de ver, lo inadecuado de los márgenes de utilidad era una de las quejas más comunes _
de los vendedores al detalle entrevistados. Muchos de ellos, sentían
que no había un margen lo suficientemente grande entre los precios
que les cargaban sus proveedores por estos productos y los precios que los granjeros deseaban pagar. Con respecto al segundo punto,
Schultz Y Krishna han enfatizado la importancia de incentivos de precios adecuados para que los granjeros obtengdn incrementos en 1os pro
duetos agrícolas. 221
Lo mismo se aplicaría a los vendedores al d~
talle para que ellos movieran sus productos más agresivamente.
-

El problema de fijar precios era difícil para muchos de los ven
dedores al detalle, por la diversidad de su clientela. Frecuentemente
el mismo vendedor al detalle . vendía a propietarios de grandes haciendas, hacendados, y propietarios de pequeñas parcelas. 23/
El s~
gundo tenía que comprar de él, o no obtener los productos, mientras ,que el primero tenía siempre la alternativa de comprar directamente
de 1os productores e importadores, haciendo a un lado a los ven
dedores al detalle. Cuatro de siete granjeros que compraron más d;
ci neo tonel adas de fertilizantes químicos, entrevistados como parte
del mismo proyecto de investigación, ya sea, compraron de Lima, oi~
portaron directamente del extranjero. 241

El patrón de posesión de la tierra en muchas áreas de la sierra,
ta les como Cajamarca y Puno, se caracterizaba por muchas pequeñas
granjas, (algunas grandes, relativamente pocas) de tipo familiar. Los vendedores al detalle podrían haber vendido a los propietarios
de las granjas más grandes, con el fin de haber incrementado su vol!!_
men de ventas. pero estos ricos hacendados usaron relativamente poco fertilizante . La mayor parte de su tierra era para criar gana-

97

do, aun cuando estuviera localizada en valles con sistema de irrigación en el Departamento de Cajamarca. Además, cuando cultivaban sus
cosechas, frecuentemente compraban sus productos directamente de la
fábrica o agentes de venta en Lima. El gobierno empeoró aún más la
situación para los vendedores al detalle, aplicando un impuesto de 5%
en los productos cada vez que éstos se vendieran. Así, los productos que eran vendidos tres veces: primero al mayorista, de nuevo al vendedor al detalle y finalmente a un granjero, eran gravados tres V!
ces, o sea, un poco más que un 15%de su precio a los manufactureros.
Sin embargo, estos productos comprados directamente delos manufactur!
ros eran gravados una vez, o sea un 5%. La desventaja de comprar del
vendedor al detalle y la ventaja de comprar directamente era de esta
manera multiplicada. 25/

La política de órdenes de compra directa y la tendencia de los
poseedores de grandes extensiones de terreno a enfrascarse en aspectos agrícolas extensivos, tenía dos consecuencias desafortunadas para
el mercado de los insumos agrícolas. Primero: el vendedor al detalle
era menos viable de acarrear una gran cantidad de productos agrícolas
variados al ser despojado de un mercado potencial grande . Aquél 1os
que compraban localmente, probablemente tenían que pagar un precio
más alto ya que los vendedores al detalle eran forzados a comprar en
cantidades más pequeñas. Por lo tanto no podían beneficiarse con deI
cuentos por cantidades, tenían muy pocas alternativas disponibles, y
tenían una mayor oportunidad de encontrar escasez. Más aún, cuando
había escasez, podría causarle serias dificultades a los granjeros
debido a la conjunción de oferta de los artículos, esto es, la a~
sencia de uno de los productos agrícolas podría hacer a los otros i~
servibles. Segundo: era improbable que el vendedor al detalle tuvi!
raya sea los recursos o la inclinación a promover sus artículos agrf
colas activamente, si sabía que probablemente sus el ientes potenci~

�98

99

les más grandes no iban a usar mucho fertilizante o hacer la mayoría
de sus compras de él. Así, las órdenes directas y el sistema de la
posesión de la tierra podría bien haberle limitado a la tasa de creci
miento en el mercado para productos agrícolas, a propietarios de gra~
jas medianas y pequeñas. 261

CONCLUSIONES
En resumen, este estudio ofrece evidencia para sugerir que los
vendedores al detalle de productos agrícolas en Perú, podrían ~acer
una mayor contribución hacia el proceso de mejorar la productividad
agrícola, incrementando el superávit comerciable de alimentos y otros
productos agrícolas en áreas urbanas. Este escrito se enfoca especi~
mente en dos problemas que limitan la efectividad del vendedor al d!
talle. Primero, encuentra que la falta de conocimiento adecuado acer
ca de los productos agrícolas, podría ser un importante factor que li
mite la venta de estos productos. Los insumos con altos rendimientos
son de poco valor a los granjeros y podrían causar un daño real a m!
nos que se usen en una manera apropiada. Muy frecuentemente los vend!
dores al detalle de estos productos estaban bastante mal informados
acerca de los mismos. La sugestión de Mellar de un programa gubernamental diseñado para proporcionar educac i 6n a estos individuos, parece ser lo bastante interesante para que valga la pena que se est~
die posteriormente. 27 1
Segundo, la falta de mercadotecnia activa y agresiva por parte
de los vendedores al detalle también merece atención. Este problema
ha surgido en algún grado, de su falta de conocimiento y en parte a
una ganancia inadecuada . El segundo en turno fué,en algún grado,el r!
sultado del sistema de tenencia de la tierra y la práctica de grandes
terratenientes,agravado por el sistema impositivo,de desviar al comer

ciante local. El vendedor al detalle deberá por supuesto, tener un paquete tecnológicamente apropiado de insumos para mejorar los rendimientos y ser capaz de venderlo al granjero a precios suficientemente
bajos que garanticen su utilidad.
En cualquier caso el problema de mercadotecnia es demasiado impo.!_
tante para ser ignorado, como frecuentemente lo ha sido en los países
menos desarrollados. Especialmente es éste el caso, en cuanto al desarrollo de regiones distantes o atrasados se refiere. La falta de C!
nales de comunicación, coloca un peso mayor en los servicios de respaldo de producción, ofrecido por la red de mercadotecnia.

ll V,{/1.e.c.e,i.in Naci.onai.

de EótadLsti.Cll. tJ CeYl.4oó, Bole;Un de EótatlU,lc.a.
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ll BMado

en cM..culoó de lM Urúted Nati.oy¡¿,, S.ta.tü.ti..c.al Ye.aAboo k ,
19 72 (New YOJtk: Urúted Na.ti.o y¡¿, Pu.bUca.t..i.on, 797 3), Table 19, p. 70;
tJ Ta.ble 26, p. 104.

ll Ib-i.d.,

Ta.ble 19, p. 70.

j/ fata demanda. puede poi!. óu.pu.uto óell. c.u.b-leJL:ta. incJLementa.ndo .f.o.¿, -Únpo!Lta.c.,ionu, peM uto .úrp.U.C.a

óa.CIÚ6,lc.a.11.

la

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de c.amb.i.o.

'H El :U.IUTl&lt;.no IY14umoó

Agll,(,c.olo..6 u u.¿,a.do en ute uc.11.,lto pa.1Ul 11.e6e~
óe a u.n glU.Lpo .lúnilado: 6v1üUza.ntu, puti.c.-i.d&lt;U, tJ óemlUa.ó me3 o/f.ad&lt;U,. No obótante qu.e otMó .lnóumoó fJB'L&lt;.e.ola.ó '. taleó c.o_mo h~a.mienta.6 mejo11a.dM e ,{/L/f.,lga.c.,wn, podJú.a.n óell de -&lt;.mpolLta.nua. c.11,(,lic.a.
al modell.n.lzo.1t la. agll..lc.u.Uwi.a., utoó tJr.u -&lt;.nóumoó 11.epJr.U en.tan u.n pa
qu.ete c.omplementaJii.o e.lave. En c.ontJ1.a.6-te, el. télr.mi.no Vendedo1tu _ciI.
Vetalle u u.óado en el. óent-i.d.o máó o.rrpl.i.o de la. palab11a., pa/1.a. ,(J!c.t'.uút a .toda¿, la.ó 6-ÚUlnó plr,(.vadM, agenc..laó públ.lcM,, c.oope11.ati.vM,
y vended01tu de c.Ma po1t c.aóa., qu..lenu h.lueMn ~a mu&gt; -ÚnpWa.nte

p!t0po1tc,l6n de óuó ven.taó d.lll.ectamen.te a .f.oó gkanJell.06.

�100
101

6/
- The.odoll.e Selwi.tz, T_IUl.11-660~.a_ Tll.ad-it frnai. ~tucultWl.e (Nw Ha.ven:
Vale Utúve/u,Uy Pll.e6f.i, 7967 ~ p7W.7.~&lt;gru.6,Zcanc.ul de la. meJicado~ectúa. d~ .f.06 a.lLtCc.utof.i agll..ícveM paJca. e,t def.ia.MoUo agJ¡,[cota,
ha 6-ÚÍo .tamb-&lt;1.n obf.iell.vada poJc. alguno&amp; otJc.of.i ef.iMltoJie!i. Ye.Ji BJc.uce
F. John.l&gt;.ton y John W. MeUoJc., "The Ro.fe ofi Agll..icuUWl.e .in Econom&lt;.c
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1gll.-lsul
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Pll.eM,

7967},

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TU.ne.ha.ll.t yWwtrm, In.e., 7969), p. 7 147.

10/

121

11'

Ge.o,i¡ge. Bettl y loe. Bah.e.en, "The Role. ofi the. FeJLUU.ze.Jc. Veai..e.Ji." un.a
f.iell..ie de nueve. o.Jt:U.culo6 en Commell.c-iai. FeJLUU.ze.Jc. and Pla.n:t 'Food
IndUf.i:tlty_, upe.c..Có,ica.me.n:te (Abíí11, 7967}, p. 23.
PMa. pJi.obaJc. el&gt;.ta.J., h-ip5:tu-i!J, cada pa.11. de vM-i.o.b.eu, :taee1, como e1,
fµeJc.zo de. pMmou6n y CJi.ec.,án,¿en:to, 6ue.Mn compMa.do1, uJa.ndo coeó,i.-=c.iente. de Pe.M6on de coJi.ll.elac-&lt;.6n ioome.n.to pJi.oducto.
Ef.i:te. 6ué uno de loó va.ll..io¿¡ c.aM-6 notoJc..io6 donde el vendedOJc. ae de.ta.U.e ve.n.d.i6 pJc.oducto1, con :toda6 l.M i.nd,i cac.ú:,nu -impJce!ia!i en un
.id-i.oma. extJc.anjell.o (fato e.6, un .idioma. que no 6uua. eJpa.ñoi), y a.eguno!i pJc.oduct06 !Je vencüuon ún ni.n_quna6 -úidúac.ionu.
Bea.e

u Bohfe.n, op. cit., (AbJc.il,

19611, p. 23 .

p. 14.

15

/ La.J., OÍ)¡_(!f., tJc.u pll.egunta.6 e.Jc.a.n: ¿Cuálu Mn ~ &lt;Í0,6 en6e.Jc.meda.d~ 0
pe.J.,:tu que ca.Uf.ia.n. mcú daño a fJu, cof.iechM a.qU,(. y cuM e6 la me.JOJc.
,mne.Jc.a. de. con.tlto.f.M ca.da. una. de. e.lla6? S,l un gJr.anj e/1.o te puCÜe.Jc.a.
ptegun:tJl.J¡_ c6mo le podlúa. agJi.egaJc. nlt:Jc.~geno al Judo ¿ ~é le CÜJL(.a?
S,l un gJi.a.nje.M le. pJi.e.gun:tMa. que. podlúa. ha.cell. pall.a me.JOJ¡aJc. !iu!i tytE_
p,i,a!i ,6em.lU.a,f., 6.{YI. COOlpl!O.Jc. nue.vM, ¿Qué le. cli.Júa.?.

/lo.et

'}__! En la6 lk:.ll'a.ó en Columb-i.o. u:tu.clladM pOJc. Rog e.M, lof.i gJc.an.j e.Jc.06 te
n-í.a.n. la :te.nde.n.c-i.o. de. 6eJt upe.c-i.o.lme.n.te. ucéptico6 ace.Jc.ca de. la .iñ
6oll.ma.ci.ón en -inn.ova.c.ú:,n.u agll..lcow, Jc.e.c-ib.idM de ve.n.dedoll.e6 aglÚ
col~ plr,(_vado6. A .f.06 gll.an.j e.Jc.06 que él entJc.ev-i6:t.6, ge.ne/talmente. :COl'tf.,-úfellllba.n a lof.i ve.n.de.doll.U como lM 6ue.n:tu de ,i.n6oll.mau6n me' n.06 cll.ú.b.f.u con ll.Upecto a .f.06 tJc.abajadOll.u, .f.06 ,mutJc.of.i de. u cuela, o lo6 vec-ino6 (.f.06 colocaba. en oJc.de.n deueciente de Me.cübil.idad) . No ob6:ta.n.te, .f.06 gJc.anjuof.i que compJian de. lof.i ven.de.do ll.U .al de.taUe. de.ben conM1Vt en e.Uof.i. al meno6 p.tll.a alguna .in.60Jc.ma.u6~, y con rrucha. 6Jc.ecuenc-i.o. bM:ta.nte. -in6oJLJna.c-i.6n. VeJt. Roge.M,
op. clt., p. 185.

.!!/

P~

6ue11on de ue.n:to ve.in.te. a. c-i.en.:to 6e!ie.n:ta lúlogJc.amo.fi de nUJi6ge.no y de. 80 a. 120 kilogJc.aroo!i de fi6!.fiotw poJc. hectáJc.ea al a~,. loó
-inge.n.ie.Jc.06 Ram-ilw FeJt.nrfndez OJc;t[_z y Ca.Je.lo¿, ValveJc.de, Fe.Jc.til-ua za.wn con N-ltluLto de. Aman.fo ,VitMcai., M.in.i1.iteJt.i.o de Ag,ucultu.Jc.a.
( Urna., 1966)? w. 8 y to, R,U!_haííd Mann.ing, cua.~u 4ué pJc.06UOIL v.i
f.ilto.n:te. en la. Utúve.M-úia.d AgJc.atua. con la Iowa. MiM,&lt;,6n, Jc.e.come.ndo
a.e me.no!i 160 kilogJi.a.roo!i de. tútJc.6geno y lo m-i!imo de. 66!i60ll.o poi!. he.c.:t&amp;tea. en Ju -in6oJime. no JXLbUcado,
" Econ.omi.c. Analy!i-i!J o 6
FeJt.ta.-i.zeJt. Awl,ica.ti.ont,: Po:tatoe1, ,i.n the. S-ie.Jc.ll.a"
( Uma., 1966),
IUÍ.,

364.

7/
- Ve. acue.Jc.do a1. Banco Centlr.o.,t de Pe® como R.a cita wa.u.a.m Glade y
Jon Ude.U, The. Mall.ke.tútg Be.ha.v.ú:,1¡_ 06 Pe.Jc.uv-i.o.n F.úr.rn6: Ob6:tJl.clu and
ConW.bu.ti.oYl.f.i ';O Econom-&lt;.c Ve.velopne.n..t'' de Reed Moyell. y S:ta.nley
HoU.a.ndell., ( ecll:toll.e6) Malr.kw and MMke..ti.ng .in Econ0m&lt;.c Veve.l.opne.nt
( Home.wood: IJc.W,i.n, 19 68 J p. 156.

-

MI La!i can.ti.dadu Jc.e.coMendada!i poJc eR. ALúu:.1,-te.~,io de Agll..icuUUJc.a de

coMela.c.ú:,neA n.o ne.curua.me.n:te -imp.U.C.an de. pOII. ,t,1, que. el CJi.eúen:te conoc.ún.i.R.nto de Wumo6 a.glt,('.colaó 6ul la c.a.U6a p!LÚT()Ji. cU.a.e del éx.ilo del ve.ndedoJi. al de.taUe.. E!i pouble, aún p!Wba.b.f.e,
que. a.mhot, 6Ue.Jc.on 6uell.teme.n.te. ,i.n6.f.uen.c.úuio6 pOJc. _la. Jt.ú?uez~. Ella.
p06-ible. que. i.tu pe.M omu ll..i C&lt;16 obtuv-ie.ll.an un.a meJOJi. e.du ~c-i.ón y
pOJc. lo :tan.to eA:tuv-iell.an. me.jOJr. ,i.n6oll.mada!i ace.Jc.c.a de. lo6 ,&lt;,l'tf.,umo¿¡ ~
glÚco.f.&lt;16. E!,:ta,,6 pe.Mo YJ.(1f., e.ll.a ta.mb-ién pof.i-ibte. que tuv-ie.Jc.a.n .f.M Jc,e
CUMo!i 6ln.a.nc-i.e.M!i palUt u.table.ce.Je. y ope.Jc.aJc. un.a Ue.nda. gil.ande. áe
p1¡.oduc:to1, aglÚcolaó. No obJ.tan.te., ha.y una. 6ue.ll.te. pJc.Uunwn poJi.
i.a1, Jc.aZonu l-i!i.tadtui a.n.te.JúoJi.me.nte., que. el ven.de.dOJi. en de.ta.U.e. d_!
beJúa pMpoJi.úonM coYl.f.ie.jo junto con lo!i pJr.oduc:toJ aaJi!,co.f.&lt;16 ~
que. el p1¡.oducto tuv-le.Ji.a algún valOJi. Je.e.al p:vt.a. el gJc.a.n.J e/;º. A!i,&lt;,, e.e ,
c.on.oc-im.len.to adecuado acell.Ca de. uto!i pJc.OductoJ paJc.eceM.a. habe.Jc. 6~
do un 6actoJc. -i11p01l.ta.n.te. que lúnltaba. el éxi;to del vende.doJc. a1. de.:tae.ee..

~ / f!,:tJl.!,

,

Be.al y Bah.e.en encon:tJi.a.Mn que .f.o¡, ve.ndedOJc.u en _de:t,aUe. de. 1~qu.ii
n.e.6 te.n..úvt un con.oc..únle.n:to adecua.do de. lo6 6eJL:t,i,Uza.n.tu _v~e!Wn
nw de uto!i, ma.n.:tuv-iell.on unM ven:ta.6 l1k1f., u:tablu y Ji.e.c-ib.wr.o n mayOJi. u:t-i.Udad bJr.uta. de elf.o¿¡ . MM aún, e1,to1, ve.ndedcJi.u en d~
Ue ta.mb-&lt;1.n. :tetúa.n te.nde.nc-i.o. a. 6 en.ti.Je. que debeJúa. ha.be.Je. con6uUoll.e6 en 6eM:.iliza.n.:tu y de.b elÚfln ha.ce.Je. _Jc.ecome.ndac.ú:,nu a. lo!i gll.an.j e.MJ. Be.al yBohle.n, op. clt., (Abkil, 1961), p. 23.

1ll Be.al y Bah.e.en concluyell.on en ba.f.ie a f.iu utu.cllo de. Iou.tt que.."~ la
actual. de ven.de.do Je.U de 6ell..ti.R. .izan.te&amp; alta.mente compe.ti..ti.v~!i,
de lo!i 6eJtti.U.zantu con Jc.eR.a.c-l,5n a lo!i _MJc.v.ic.ú:,!J pa'l.eua 110
Je.Je. uno de. loJ ,mf., e6ecti.vo!i 1,,i,no el rm6 enect!-vo ~:todo d~ comp~
Wt poJc. el d6laJi del neM.leümite d:• fr~ g1r.an1e.Jcof.i . Lo m-&lt;hmo ~
e.Je.a

e.e Uf.io

�102
lOJ

Jr.e.ci.o. ti eJt clVLto en Pe/lÍ1 bajo e,úrcwu.tanC,Úl,6 mWJ cli.6u.entu. Bea.e
lJ Bohien, op. ut. ( Noviel'fÍllLe, 19 60), p. 34.
·
18/
fato.ti ~u depalL.t.amentoti p,dJú.an c.on.!l.i.deJtaMe ma.6 o meno.ti :U.pi.e.o.ti
de la ti.a/f./f.a ,p. que Jr.ep1r.uentan a ta.é Jr.eg,{_onu de nolL.t.e c.e.n.t.JuJ
lJ ti~ aM. c.o,oo también 9/f.ado-6 vlllLú.tn.t.u de duaMoUo aglLlc.ola de. 1
lUYUn, uno de lru depa!ttamentoti de la tiúMa maJ.i duaMo(.ta.do¿, a
P~no uno de lCJi, depa/f..t.amen.t.oti meno.ti duaMo(.ta.doJ., • Aún en Jun.&amp;!,
6-&lt;.n embMfto, ta.é p!Ufci,i,C,QJ., agJú.c.ow :tJr.a.di.uonai.u pJr.edomi.nan y
loé glra.nJeJto-6 no/tnr:tlmente C.Ol1J:)/f.an p,c.o de c.ualquie/f.a de loé wum:,J., a~túc.olaJ.i. E~ c.ont.1La-6te, en la e.o.tita,, mucho de lo agJú.c.ola u
mec.a.1U..Zado c.omeJte,ia(.men,te c.on un U-60 ,é.n.t.eMivo de ,{_n.!)u,ooJ., agtúc.o.f.al,. CoMec.uentemente, .t'.a 6ieJtlra., la c.ual c.on6,[a plLÚ'/lOltcüalmente
en la agJúc.uUUlla u una Jr.eg-l6n 6ubduaMo(.ta.da en PeJríi..

12! lal!.
La J.Lua de c.a.mb,i,o
ameJúc.a.no.
20/ ":

-

en la €pee.a eJta de 26.8 tiolu· •peJtuanol&gt;

fXJI!.

un &lt;ÍÉ_

,

. M-&lt;.en.t/ra.J., que uta ella. en g/f.an pvr.te deb.i.do a la decU.nac.-l6n del -

abaJ.itec..únle.n:t.o del guano, el.. pMduc..t.o maJ.i ,i.mpolL.t.an.t.e de CONAFER' 6
podtúan habeJt vencüdo C.OM.i.de/f.ablemen.t.e rnú 6eJc;tlUzantu quW.c.ru /XI.Ira. e.ompeM i:tlL u ta de.c.Una.c.-l6n.

w s e ~er1U1..el!.On ta111(J=n pequeñaJ.i c.a.nti.dadu de p11..oduct.oé agtúc.o.f.ali en
~..1:

..L :~

6e.lL&lt;.a6 6 emana.e. u • Hubo tarri, il.n en J wún un uc.lo We/f.eó ante de
6 ~ _del tlp, _que Moyel!. llama anUlo de me/f.c.ado. Reed /.btjeJt6,
~eüng .ut Ec.onolll.(.c. Vevelopnen.t., Oc.c.M.i.onai. Papel!. InteJtnati.onai.
BU-6.utUli No. 1_ ( EMt La.Ming: Mi.c.h,igan S:t.a.ti!, Un.i.veJt6.i..t.y, 1965), pp. 25, 6. R.i.c.ha.Ju:l ACÚlmJ., c.1tee que la Tna.lJOtúa de uJ.Lu 6e1Li.M 6on
de oJú.gen ILela.t..i.vamente Jr.euente; la 'frnlJOIÚa de eUM 6uMDn 'fXJ-6.i.
blemen.t.e utableudM en ute 6.(.glo. U 6ugieJte que tiu c.1Lecún.c:en
to u un Jr.efrf,ej o del ,é.nc.1Lemen.t.o en fXJ blac.-l6n en el.. vaUe MantaM-:Ad/ll116, A Corm,un.i..t.t in the Andu (Se.atte.e: Un.i.vw.i..t.y 06 WMh.i.ngtcn
Pltu-6, 19 59) , p. 38.

w

Cada d-&lt;.a de la 6 emana una o má.6 de laJ.i villaJ.i o pueblo.ti en el valle Man.t.Mo te.rúan una 6e1!.,é.a, fXJ.ILa la c.ual vetúa.n vendedolLU de todo el valle, t/f.ayendo una gJr.an va/f..i.eda.d de pir.odt..u:!-áJ-6 de lM c.om~adu C.el!.c.anM lJ de :to.dM pa/f..t.u de PeJríi.. En uw 6e1Li.M loé
gJr.anJ el!.Oti 6Jr.ec.uen.t.emen.t.e c.omp11..MOn tiemillaJ.i lJ oc.aJ.i.i.onai.mente 6e1t.ti.U.zan.t.u quhn.i.c.o-6 lJ putlc..i.daJ.i. Vua6olL.t.unadamen.t.e no ha.lú.a. 6e
gu.1¡.úfad de que lo.ti p1r.odu.c..t.0J.i qu.1m.i.c.o-6 no utuv.i.eJr.an aduUel!.ado-6 ya
que 61Lec.uen.t.emente no H vend,&lt;.an en Jr.ec.,ip.i.entu J.iei.ladoti. No obti
tan te lo.ti pMdu.c.toJ.i vencüdoti en 1¡ eup.i.entu éeUadoti poCÍ/Ú.a.n no
habe1t 6.i.do exac..t.amen.t.e pu.Jr.oti, ya que lo.ti utanda.ltu gu.beirnamen.t.alu que eUJ.i.t-f.an, no eJr.an mWJ c.onMab.eu, lo&amp; de ILec..qJ.i.en.t.u J.,,i.n
tiei..lo tila poti.i.ble que utu.vú1tan adu..cte1r.ado1., . Veb.i.do a qu.e geneJr.ai.men/e f.&gt;e vend.la. ún e11J:)aqu.etaMe, eo1 91r.anj eJr.o-6 no ten.la.n úiifi
cac-&lt;onu de cnrrr., ti e .i.ban a MM. Lo.ti c.ampeuno-6 anai.6abeto6 po--:.
d.ú:l.n 6~ecuentemmte encontJr.a1¡ pa1r lentu que lu atJUdaMn a .e e.e.~

RM .i.ncü.c.ac.ionu e.u.ando u.t.aJ.i ex.i.6Ue/f.an.
221

Schu..t::tz, O
..Q. c4_., pp. 161-4; IJ Raj Kwhna, "AglLi.c.u.U.wz:ai. PJúc.e
Pou and Econom.i.c. Vevelopnen.t!' en Sou..t.hwoJr..t.h y John-6.t.on, op.c..i..t..,
pp . 5-6.

51

231
241

251

Vude que .tie Uev6 a e.abo la ,é.nvutlgac.-l6n de e.ampo paJr.a elite
tud.i.o, PeJuí .ka U evado a cabo una ,i.mpo¼n.t.e Jr.e601r.ma ag1r.aJúa.

e.ti

E6.t.o1.&gt; gJr.anjeJr.Oti 6u.eMn 7 de C;elr.c.a. de 200 en.t.Jr.ev.i.6:t.ado-6 .
Una inúdenc..i.a .le.u.6:tJr.a. c.laJr.amen.t.e el e6ec.:t.o de ute ,i.mpu.u.t.o del
une.o poJr. c..i.ento. Una rrujM c.omplra. 6'w,ta IJ velr.du.Jr.aJ.i del me.Jr.c.ado
todo.ti loé d-&lt;.M lJ lM Ir.e.vende .tiec./f.etamen.t.e en 6u. c.a.6a a c.l.i.entu,
quienu du ean ev,i.ta/¡_ la 100lutla de tene1t qu.e .i.Jr. ello.ti mMIIX)li al
meJr.c.ado. A.61. que ella puede ev.i.taJr. paga.Ir. un ,i.mpu.uto adi.úonai..
Si .tie le 60Jr.Za1ra. a pagM el mipu.u.t.o ad,i.e,ionai., poJ.,,i.blmente no po
dtúa. c.ontlnua.1r. vencüendo, pelr.detúa una 6u.en.t.e de ,i.ngJr.Uo IJ • tiu.J
c.Uentu tendtúan que .i.l!. al meJr.c.ado.

J::§j Alguno6 gJr.anj eJt.06 quienu dueaban c.omplUVI. glr.andu c.anUdadu de
6e.Jr..t.il.i.zantu lru oJr.denaMn di.l!.ec.tamen.t.e de L.i.ma, c.on la ayuda
del vendedoJr. al detalle que obten,(,a una c.om.i.6.wn. Ve uta mane/f.a
el compJr.adOJr. gJr.ande ev,é.taba paga1r. el .i.mpu.uto do.ti ve.e.u. En la
bM e de tiu. utud.i.o de Iowa, Beai. y Bohlen c.onc.lu.yeJton que debeJúa
de poneM e mM én6aJ.iM, en inc.l!.emen.t.aJr. loé bene6,i.c..i.oti de lo.ti 6eJt.ti.U.zan.t.u 1J me.no.ti en du c.u.en.t.o &amp; en el pll..ec..i.o. "Lo.ti petúodoti de
.i.ndU-6:t.ll.i.a.Uzaclón de 6eJtti.U.za.ntu en la Jr.edu.c.u6n de p!r.ew-6, ya
tiea di.l!.ec.ta o -lncli!r.ec.tamente, indudablemente ha 6.i.do u.no de lo.ti
p11..oblemM m&lt;16 mipoJr..t.an.t.u de la .i.ndu.6:t.Júa". Be.al. y Bohlen, op.
c..i..t.., (Oc.tubJr.e, 19 60), p. 54.
27
I John MeUoJr., The Ec.onomi.c.6 oQ ~Júc.ultww..t Vevei..opnen.t. ( 1:t.hac.a:
CoJmeU Un.i.ve.M.i..t.tj Plr.U-6, 1966~ p. 35.6.

�Impresión de esta Revista
en nuestros Talleres bajo
la supervisi6n del Sr. Ho
mero Cantú Salinas, con la
asistencia de 1os Sres. :
Jorge Jasso y Gilberto de
1a Garza.

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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Ensayos 1979, Segunda Época, Vol 1, No 2, Mayo 1</text>
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              <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>Garcia Espinosa, Arturo, Director</text>
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              <text>Garza García, Andrés, Editor</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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