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Captl/a Alfonsina
Biblioteca Universilllri4_

�F Ae u L T A D DE
;

E e o N o MI A

Fundada en 1957
* La revista ENSAYOS, publica manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.
* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de: $250.00 (Doscientos cincuenta
pesos, 00/100, M.N.) para todo el territorial nacional; y de- 15.00 Dólares para el
extranjero. Las so1~citudes deben dirigirse
a la propia Facultad, mediante cheque u
orden de pago. Dirección: Facultad de Eco
nomía, Universidad ,Autónoma de Nuevo León-;Loma Redonda #1515 Pte., Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. Méxjco. Apdo. Postal 288.
* Toda comunicac.ión relativa a manuscritos y
correspondencia ed'i tori a1,
deberán ser
dirigidos a: Lic, Andrés Garza García.
Editor. Departameriio. de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
#1515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Pos ta~., 288.
·*Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan ·de- ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los der~chos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicac iones. )

* Publicación realizada por el Departamento
de Relaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Enero 1980

DIRECTORIO
Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�INDICE
Pág.

INFLACION.

Le.anclo Vu1ta.nde.au Palma.

1

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES
ECONOMICAS, SOCIALES Y DEMOGRAFICAS SOBRE
EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO.
W. Wfútne.y H{c/u.

LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN.

Gilb elri'.o Ranwr.e.z Gatr.za .

11

35

EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA.
]Oh.ge. CoJr.Jr.a.lU Q_uuada.'

47

LA POLITICA AGROPECUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.
1Up6Uto Tlr.e.v.lño Le.ce.a.

PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979.

57

69

�INFLACION

Leonclo VUIUlndea.u Pahna*

DEFINICION
Inflación es el aumento continuo del nivel general de precios.
Equivalentemente, es la disminución continua del poder adquisitivo
del dinero.
Según ·la velocidad a que aumenta el nivel de precios, la infl~
ción ha recibido los pintorescos e imprecisos nombres de "reptante",
"trotante" o "galopante". El ténnino "hiper-inflación" se reserva
para aumentos del nivel de precios superiores al 50% por mes, esto
es cuando los precios se multiplican por más de 100 veces al año.
Entre las mayores hiper-inflaciones registradas están la de Alemania
de agosto de 1922 a noviembre de 1923, en que los precios se multi
plicaron por l.02xl0 10 , y la de Hungría de agosto de 1945 a julio
de 1946, en que los precios se multiplicaron por 3.8lxl027 •

CAUSAS
Los aumentos de 1 ni ve 1 genera1 de precios son consec_uenci a de
un exceso de demanda de bienes y servicios. La cantidad de bienes
y servicios disponibles al nivel de precios inicial es insuficiente
para satisfacer la demanda. Como resultado, los precios suben o,
si no lo hacen, se producen colas de demandantes insatisfechos.
Esta segunda alternativa se da cuando, pese al exceso de demanda,

* Et au;toJt. u PJt.06UoJt. de tiempo c.omple:to en u.ta Fac.u.Ua.d.

�2.

3.

la autoridad impide, mediante sanciones, que suban los precios.
Casi si empre esos impedimentos se burlan, creándose "mer::ados
negros II en que se vende a precios mayores d los a11tori za dos.
El exceso de demanda de bienes y servicios, que ·hace subir los
precios, puede tener su causa en una disminución de la oferta, como
en el caso de. destrucción de recursos por catástrofes natüra1es o
guerras, o en un aumento de la demanda, como en el caso de que las
familias y empresas residentes en el país, o el gobierno o el
exterior~ aumenten sus compras. Esto puede causar aumentos en e1
nivel de precios por una sola vez.
Para que se produzca inflación, un aumento continuo del nivel
de precios, se necesita que haya continuamente un exceso c!e d2!11anda.
La capacidad de generar continuamente un exceso de demanda no la
tienen ni las familias ni las empresas.
Están limitadas por su
ingreso, su riqueza y su capacidad de endeudamiento. Las familias
y empresas pueden esporádica y momentáneamente aumentar su 1emanda,
pero no lo pueden hacer continuamente.
El gobierno central, en cambio, sí puede hacerlo.
El gobierno puede hacerlo, primero, financiándose med -¡ ante
aumento de impuestos o medí ante préstamos obtenidos del sector
privado (familias y empresas). En esta forma el gobierno puede
aumentar su demanda de bienes y servicios. Pero esta forma de
financiamiento no es inflacionaria, porque simultáneamente se está
quitando capacidad adquisitiva a las familias y empresas. El
aumento de la demanda del sector gobierno se tiende a compensar
con una disminución de la demanda del sector privado .V, si no hay
aumento neto de 1a demanda de 1 conjunto de ambos sectores, no se
genera presión inflacionaria.
El gobierno puede hacerlo, segundo, financiándose mediante
préstamos obtenidos del Banco Central. El Banco Central, simple-

mente, 1e entrega dinero a1 gobierno a cambio de papel es 11 amados .
bonos. El gobierno con este dinero financia el aumento de su
demanda. En es te segundo caso, contrariamente a1 primero, e1
aumento de la demanda del gobierno no se compensa con la dismin_!!
ci ón de la demanda de ningún otro sector de la economía. Hay un
aumento neto de la demanda total de bienes y servicios. Se produce
entonces el exceso de demanda que genera un aumento del nivel de
precios, aumento que continuará mientras el gobierno persista en
esta segunda forma de financiamiento.
El exterior puede también provocar un aumento de la demanda de
los bienes de un país, creando así presión sobre el nivel de
precios. Un ejemplo notable lo tenemos en· la época de la Segunda
Guerra Mundial. Los EE.UU. aumentaron considerablemente la demanda
de materias primas que les vendían los países latinoamericanos.
Estos, a su vez, ya no podían adquirir los bienes de producción y
consumo civil que, antes de la guerra, importaban de los EE.UU. y
Europa. En consecuencia, sufrieron un continuo exceso de demanda
que generó inflación. En épocas nonnales, aumentando sus importaciones, los p~íses latinoamericanos hubieran podido aumentar su
oferta interna de bienes; y la inflación, causada por la situación
bélica, no se hubiera producido.
Conviene subrayar un hecho notable impñcito en los dos últimos
párrafos. La CJr.e.acl6n de. un c.on:túw.o e.xc.uo de. de.manda. c.onlle.va
~.únuLtáne.ame.nh. una c.on.tlnua. CJr.e.acl6n de cü.nVto fJ ~,in CJr.eacl6n de.
dlnvw no ~e. puede. P"-Oducvr. exc.uo de. de.manda..
Esto es cierto
tanto en el caso del gobierno que financia un aumento de sus gastos
mediante venta de bonos al Banco Central, como en el caso del
aumento de exportaciones no compensadas con un aumento de import~
ciones. En el primer caso la creación de dinero es obvia: el
gobierno recibe dinero recién creado· por el Banco Central. En el
segundo caso hay también creación de dinero.
Los exportadores
nacionales reciben su pago en moneda extranjera que cambian en el

�4.
5.

sistema bancario por moneda nacional. Si existe un tipo de cambi o
fijo, el Banco finalmente compra esa moneda extranjera, dando por
ella dinero nacional recién creado. Fue esto, precisamente, lo
que ocurrió en los países latinoamericanos durante la Segunda
Guerra Mundial.
Este hecho -que la creación de un continuo exceso de demanda
implica simultáneamente la creación de dinero- permite ubicar
fácilmente las causas directas de la inflación en casos de países
concretos . Basta con analizar la creación de dinero (monetización),
Si la mayor parte de la monetización se debe a créditos otorgados
al gobierno por el sistema bancario, ésta es la principal causa de
la inflación; si la ·monetización se debe a ventas netas de moneda
extranjera al sistema bancario, la causa proviene del exterior .
La sola monetización no es suficiente para que se provoque un
exceso de demanda. Se necesita, además, que el dinero creado no
se mantenga inactivo. Si al aumentar la oferta de dinero, simult!
neamente aumenta el deseo de los tenedores de dinero de retener
mayores saldos monetarios inactivos -de atJTientar su demanda de
dinero en lugar de aumentar su demanda de bienes y servicios-, no
se generará IJl exceso i nflacionario de demanda de bienes y servicios.
Esto significa que, para predeci r el efecto que la creación de
dinero tiene sobre el nivel de precios, hay que analizar conjunt!_
mente la oferta y la demanda de dinero.
Los párrafos anteriores ponen de manifiesto que el análisis
monetario no es sino el análisis de "la otra cara de la medalla"
de un mismo fenómeno: la creación de demanda de bie9es y servicios.

*
Hay personas que consideran "muy mecánica" la explicación de
la inflación por medio del análisis de la creación de dinero . Mi
preferencia por este análi sis es por consideraciones prácticas.

En cualquier país del mundo es difícil obtener datos precisos y
prontos de los componentes de la demanda de bienes y servicios y
mayormente difícil es predecir e1 comportamiento de ta 1 demanda.
En cambio, los datos monetarios son de gran precisión, y pronta y
fácilmente obtenibles.
El análisis monetario no niega la deseabil idad ni impide la
posibilidad de profundizar más sobre las causas de la inflación,
de buscar las causas de "las causas" de "las causas". Pero no hay
que confundir las causas directas, sobre las cuales se puede operar
si se quiere eliminar sus efectos, de las causas indirectas, sobre
las que es imposible operar. Se creó dinero en exceso. lPor qué?
Para financiar un deficit del gobierno . lPor oué e1 déficit? Porque
el gobierno considera ineludible aumentar una serie de gastos, y los
impuestos efecti vos no aumentan a esa velocidad, lPor qué? lPor qué?
lPor qué? Se puede seguir así en una serie infinita de preguntas
que nos llevan al campo de la sociología, de la ciencia política y
de la filosofía. Es como decir: El señor X murió atropellado por
un automóvil. lPor qué? Porque no se fijó al atravesar la calle.
lPor qué? Porque probablemente iba muy preocupado por la enfermedad
de su hijito. lPor qué? lPor qué?, y así hasta el infinito. En
este caso, yo afirmaría que al Sr. X lo mató el automóvil y no la
enfermedad de su hijo. Igualmente afirmo que la inflación se debe
a la creación de dinero y no al por qué se creó ese dinero. Lo
afirmo no porque niegue la infinita conplejidad del mundo donde
los efectos son resultado de miríadas de causas concatenadas. Lo
afirmo por razones eminentemente prácticas. Así como no se puede
disminuir el número de atropellados eliminando a los hijitos enfe~
mos, no se puede acabar con las i nfl aci ones aduciendo razones
filosóficas, sociológicas o políticas. Bastará para ello con
reducir a niveles adecuados la velocidad a que crece la cantidad
de dinero. Esto es, si verdaderamente se quiere acabar con la
inflación .

�6.

EFECTOS
Cuando sube el nivel de precios, los precios individuaies de
los bienes y servicios no cambian ni al mismo tiempo ni en la mism~
proporción. Esto muchas veces se ve acentuado por la tendencia de
las autoridades.a imponer precios topes a los artículos considerados
de primera necesidad; como consecuencia, las relaciones entre los
precios cambian por razones óistintas de las fuerzas reales Je
oferta y demanda. El sistema de precios se ve imposibilitado a
cumplir su papel esencial de indicar la escasez o abundancia relativa
de los bienes y servicios. Los precios dejan de reflejar la utilidad
que dan a los consumidores y de exponer la realidad de los costos.
Dejan entonces de ser eficientes guías de la producción y el
conslJ110. En estos casos la producción de aquellos bienes consid~
rados de primera necesidad, paradójicamente, es la que más sufre:
ante e1 aumento de los costos, 1os precios topes ya no dan i nce!!_
ti vos para seguí r i nvi rti endo en su producción.
Los factores
productivos tienden a dirigirse hacia la producción de los bienes
que no tienen precios tope, bienes que son precisamente aquellos
que las autoridades no consideran de primera necesidad.
Generalmente, las autoridades ponen tope a uno de los precios
más importantes, el que relaciona el presente con el futuro, el
que sirve de base para las decisiones de ahorro e inversiones: la
tasa de interés. Al no poder subir proporcionalmente a la velocidad
a que están aumentando los precios, las tasas de interés, bajas en
términos reales, estimulan el deseo de obtener préstamos y dismj_
nuyen el de otorgarlos. No habrá crédito suficiente para todos.
Quienes lo obtengan, lo obtendrán por razones distintas a su
eficiencia. Las amistades o las presiones de otro tipo serán los
criterios para canalizar los préstamos. La acumulación de capital
en el sector privado de la economía se hará más lenta, y la calidad
, .
de las inversiones se irá deteriorando.

7.

Las prácticas contables y las leyes impositivas ejercen también
influencia importante en este deterioro. Cuando los cálculos de
depreciación se basan en los costos históricos, en épocas de infl~
ción las empresas calculan una depreciación menor que el valor real
del desgaste de los bienes de capital.
En consecuencia, se pagan como impuestos o utilidades porciones
que corresponden al desgaste de 1 ca pi-ta 1. Se frena así 1a acumul ~
ción de caoital y la creación de nuevos empleos en las empresas
privadas.
Otra razón que intensifica este efecto es la tendencia de muchos
gobiernos a seguir una política monetaria anti-inflacionaria a
medias: por medio del encaje legal hacen que disminuya la creación
de crédito bancario destinado al sector privado, pero no ponen
igualmente límites al crédito destinado al sector público. Esto
multiplica el efecto negativo sobre la acumulación de capital y la
creación de empleos del sector privado, principalmente en las
empresas pequeñas y medianas que acostumbran financiarse mediante
el descuento de documentos en el sistema bancario. Puede fácilmente
verificarse cómo en la mayoría de las inflaciones aumenta significativamente el cociente:
Crédito al gobierno
del crédito
Crédito a1 sector privado
otorgado por el sistema bancario.
La disminución de la creación de empleos del sector privado
causa un efecto retroa l imentador. El 9obi erno trata e)ltonces de
suplir al sector privado, creándolos y generando así mayor inflación,
que a su vez limita más la creación de empleos del sector privado.
El alza de los precios internos de un país a mayor velocidad
que los de los países con los que comercia, cuando se mantiene f ijo
el tipo de cambio, provoca déficits crec ientes en su balanza comer
cial. Las importaciones aumentan más que las exportaciones. Éste
es otro factor que limita la creación de nuevos empleos por ·1a

�8.

economía nacional: la demanda se vuelca hacia el exterior creando
empleos fuera del país. Al mismo tiempo, a consecuencia de los
' a crearse
déficits crecientes en la Balanza Comercial, tienden
expectativas de devaluación, que orovocan al público a hacer inver_
sienes socialmente improductivas en moneda extranjera, agravando
así la presión sobre las reservas del Banco Central y haciendo más
cercana la devaluación.
Forzados por e1 a1za de 1os precios de 1os bienes de consumo,
los trabajadores presionan para que le les aumenten sus salarios.
En los sectores de la economía en que los sindicatos son fuertes
se tienden a conseguir aumentos salariales por encima del aumento
de la productividad del trabajo, generándose aumentos en los costos
reales que a su vez causarán desempleo o más inflación. Cuál de
estas alternativas triunfe, dependerá de la política monetaria y
crediticia. Si el crédito y la cantidad de dinero no aumentan
paralelamente al aumento de los costos, se creará desempleo. Si
las autoridades monetarias permiten que aumente el crédito y la
cantidad de dinero, se producirá más inflación. A este fenómeno
se le ha dado el nombre de "espiral salarios-precios", y se debe
en parte a que en esta segunda mitad del siglo XX los salarios
nominales no bajan, sólo suben. Es lo que se llama inflexibilidad
hacia abajo de los salarios nominales. Las razones de esta situación
son muchas y van desde las leyes laborales y de salarios mínimos,
que intentan proteger a los trabajadores, hasta el aumento del
poder sindical que se ha dado a nivel mundial. Esa inflexibilidad
hacia abajo de 1os sal arios nomina 1es es una de 1as razones que
hacen tremendamente difícil acabar con las inflaciones y tremendamente fácil empezarlas.
Son claros los efectos redistributivos del ingreso y de la
riqueza provocados por la inflación. Las familias con ingresos
nominales relativamente fijos pierden en relación a los afortunados
cuyos ingresos aumentan a mayor velocidad. La riqueza, a su vez.

9.

se redistribuye de los acreedores hacia los deudo~s. Si e1 gobierno
es el mayor deudor, porque está aumentando su gasto real financián
dose mediante préstamos, la redistribución de la riqueza es desd;
el ~ector p~i vado hacia e1 sector púb1i co. Exactamente como si
hubiera un impuesto a la riqueza mantenida en forma de dinero o de
~nos. Pero el impuesto que la inflación causa, además de no haber
si~o-aprobado por ningún poder legislativo, es un impuesto indis
criminado Y regresivo. La gente más afectada por la inflación e;
la que menos puede
·
idear formas para defenderse de ella. Es la
!J@nte menos educada, la gente más pobre.

Hay _teóricos que o~inan que la inflación acelera el desarrollo
económico. El desarrollo no depende de la existencia de inflación
Históricamente, se pueden hallar todas las combinaciones posibles;
pafses con inflación Y desarrollo, países con inflación Y sin
desarr~llo, países sin inflación y con desarrollo, países sin
inflaci6n Y sin desarrollo.
La inflación, coni&gt; instr1111ento de
desarrollo, no es de ninguna manera seguro. Puede producir el
efecto justamente contrario. Lo que sí la inflación produce con
seguridad es gran inquietud social y exacerbación de la lucha de
clases.

MEDIDAS CONTRA LA INFLACION
. _ Ya se mencionó que es tremendamente di ffcil detener una infla
cion. Las medidas requeridas -disminución de la demanda de lo;
s:ct_ores público Y privado, que se logra restringiendo los gastos
publi cos Y el crédito, y aumentando 1os impuestos- si empre causarán
aumento en la desocupación. Esto hace que muchas veces sea política
mente imposible tomar esas medidas.
Obsérvese la experienci;
histórica· de muchos pai·ses 1at·inoameri· canos con i nfl aci ones de
decenios y decenios.

�Las mejores medidas son las de tipo oreventivo. Si se ~aneja
1a cantidad de di. nero de. forma que crezca a la misma ve1oci dad a
que lo hace la demanda de dinero, se evitará que. se prod~zca
inflación. Por ejemplo, si en "1éxico la cantidad de di~ero crecie~a
anualmente entre e1 7.,b Y el 10%' el nivel de precios no podria
crecer, porque la demanda de dinero crece precisamente entre esas

LOS EFECTOS DEL CAMBIO EN ALGUNAS VARIABLES ECONOMICAS, SOCIALES
Y DEf,OGRAFICAS SOBRE EL CRECIMIENTO DE POBLACION EN MEXICO*

W. Wh-i:tne.y Hi.clu, **

tasas.
Cuando ya existe inflación -como en el caso actual de México,
que tiene una inflación entre el 10% Y el 18% por año porque la
.
cantidad de dinero esta_ creciendo
entre e1 20%y e1 25% por año Y
la demanda de dinero crece solamente entre el 7% Y ~l _10% al
ñO-* sería muy costoso socialmente tratar de reducirla drasti camente
a
•
•
•epen a casi. cero. El costo social se palparía en la disminucion r
tina del nivel de la actividad económica, el aumento del d~sempleo
.
(quizás
a tasas por encima del 20% de la fuerza de trabaJo)
. 1 Y la
t
1
a
forma
socia
men
e
t
quiebra de muchas empresas. En es e caso'
menos cos t osa Para Sa lir de la inflación es reducirla de a poco'
reduciendo cada año el déficit del C-.obierno Central, la mayor causa
de la creación de dinero Y de la inflación.

La población de México ha estado creciendo rápidamente. Casi
se duplicó entre 1950 y 1970, pasando de 25 a cerca de 50 millones.
Esta alta tasa de crecimiento de la población es consecuencia de una
pronunciada disminución de la mortalidad y de un alto y relativamente
constante nivel de natalidad.
La esperanza de vida · al nacer se
incrementó de 42 años en 1940 a 62 años en 1970 y la tasa bruta de
natalidad ha pennmecido entre 40 y 45 por 1000. México ha exper.!
111entado tanmién un rápido crecimiento y desarrollo económico. Ccni
consecuencia de la rápida ta~a de crecimiento-económico y ·la disminy_
ción de la mortalidad, la "teorfa" de la transici6n denx,gráfica
sugerirfa que una significante disminución en la fecundidad deberfa
haber ocurrido con anterioridad en México.

La teoría existente de 1a trans i ci 6n demográfica no es más que
una generalización empírica basada en la experiencia de un gran
niinero de países occidentales principalmente. Dicha teoría plantea
• TltiU.luc.ci.6n del. Ingl.ú , pot Ro.yr,wido Rod,úgLll.Z (p,'l.06Uot en la. Lú.e.nCÚLtu/!4 en E.l.ta.r.lúi.ti.ca. Social) y Aüja.nd.lw Santo~ (utudi.an.te del. úl.túno .semu.tlt.e en uta FacuUa.d de foonom.la,) qulenu ayudalwn al aut.ot a c.l.aJú6.lcali. .s U6 i.d~ en va/ÚIJ.s pun,to.s. Le6n
Hunte}L utu.vo a caJtgo del. p11.og1t.ama de li.imul.acúón U6ando el modelo
demoglL4.6,i,CD 1JEMOG 2.
" Et. a.u:tot u Dbt.e.ctct del. 1JepaJL:tament,o de ECDnomla de la Un-&lt;.ve.Mi.dad de ~Mwú, Cof.umb.i.o.. Actua!me.nte .se duempe.iío. como PJt.OfµOJt.
Fulb!t.i.ght en uta Fa.cul.tad de Economla. Su tti.abajo u en apoyo a
la nueva caMeJl.a (CJt.eada en 1978) de Ucencia.tMa ·en ~taclú,ti.ca
Soc.ú:tl., la cual 061t.ece la.s upeclali.da.du en 1Jemogh..a.6.(.a. y Economla

*

(a cantidad de di.neh.o
E6-te ((.l(;(i_cuf.o u . eu11,i.bi6 l'n 197r [ rt ¡979
_
Ita utado c1t.eciendc, a má6 def 30 b poi! ano.

Cuantlt.ati.va.

�12.
la hipótesi s de que una disminuci ón en la mortalidad como con~ec~e!!
cia del mejoramiento de las condiciones económi cas y de salud publi ca
es seguida, con un rezago , por una di smi nuci ón en 1a fecundi dad.
Este decremento en la fecundidad podría ocurrir al menos por dos
razones . Primero, los padres desean un número dado de hij os vivos Y
cuando la mortalidad infantil di sminuye {y los decrementos en la
morta 1idad están concentrados pri nci pa lmente en las edades más jóv~
nes), los padres necesitan menos naci mientos con el fin de logra~ ~u
meta de hijos sobrevivientes . Más aún, los cambios en las con~1c1~
nes económicas que contribuyen a la disminución de la mortalldad,
tales como mayores niveles de educación, por ejemplo, podrían también
conducir a reducciones en el número deseado de hijos vivos . El ~~~
blema con la teoría de la transición es que la extensión o durac1on
del período comprendido entre la disminución de la mortalidad Y la
reducción de la fecundidad es muy variable entre países . Una de las
razones por 1as que e1 rezago entre 1a baja en 1a mor ta 1i dad ~ la
fecundidad es variable se debe a que existen respuestas alternat~va~
{distintas a reducciones en la fecundidad) a corto plazo a las d1sm1
nuciones en mortalidad , las cuales no son tomadas en cuenta por la
teorfa de la transición demográfica.
Cuando la reducción en la mortalidad acelera el crecimiento de
la población y crea presiones de población, pueden darse algunos
ajustes de corto plazo {alternativos a una baja en fecundi dad) que
,•ne 1uyen m,•gra c,· ón , medidas para aumentar la producti vidad Y una
redistribución del ingreso.
Las presiones de la población pueden ser mitigadas en el corto
· 1en
· t o de la
plazo s i la creciente poblaci ón y el consecuente crec1m
fuerza de t rabaj o en áreas rurales • por ejemplo , pueden encont ra~
empleos en las ci udades o en otros países . Otra respuesta la c~nsti
tuyen las medidas para incrementar la productividad ._ Las ~res1one:
de l a población pueden crear i ncenti vos para trabaJar mas duro

13.

adoptar nueva tecnología, teniendo como resultado un mayor producto
para compensar el incremento en la población. Finalmente, las pre
siones de la población podrían resultar en reformas o revol ucione;
las cuales tienen como meta una redistribución del ingreso que mejo
raría el bienestar de la gente que se encontrara en mala posició~
como consecuencia de l as presiones de la población. Estas reformas
podrían incl uir un programa de redistribución de l a tierra
la
O
formación de sindicatos para incrementar la participación del trabajo
en el producto nacional . Lo importante es que la influencia oue las
alternativas señaladas pueden tener en l a duración del perí~do com
prendido entre la red ucci ón en mortalidad y la baja en fecund idad
dependerá del grado e_n que tales alternativas existan y sean explo
tadas . Si exi sten cons iderabl es posibilidades para la moderaci ó;
de l as presiones de la población por medio de la migración {vgr. si
la demanda de trabajo es f uerte en la zona de destino fuera del área
sujeta a presiones de la población), la disminución en la fecundidad
tenderá a ser pospuesta o, si existen posibilidades para aumentar el
producto t rabajando más duro, la fecundidad se puede mantener en los
ni veles existentes por algún tiempo. Pero, en el largo plazo, no
existe alternativa a la reducción en fecundidad en un mundo finito
con recursos finitos.
Una alternativa para las presiones de población como motivo
para reducir la f!!cundidad es l a idea de que nuevas oportunidades
para mejorar l a posición económi ca de cualquiera, conducirá a una
reducción en la fecundidad. Por ejemplo, una nueva oportunidad para
un joven jefe de fami 1ia de emigrar como consecuencia del establecimiento de una nueva industria cerca de la ciudad podría ser
inconsistente con una alta fecundidad y esta oportunidad podría
motivar una reducción en la fecundidad. Alternativamente, nuevas
oportunidades para educar a los hijos dado cierto costo privado para
la familia podría motivarlas a tener menos hijos y buscar darles, a
cada uno, mayor educación. La presión de la población es difícil de

�14.

medir y la existencia de nuevas oportunidades para el mejoramiento
de la situación de algunos, que son inconsistentes con una alta
fecundidad, es aún más difícil de identificar y medir. Sin embargo,
esas nuevas oportunidades podrían estar asociadas con mejoras econ_Q_
micas o mejoras en salud pública ocasionadas por la reducción inicial
en la mortalidad.
México experimentó el co1nienzo de la transición demográfica en
1930 cuando la mortalidad comenzó a mostrar una baja. La mortalidad
ha continuado decreciendo y, por ejemplo, entre 1950 y 1960 la esp~
ranza de vi da a 1 nacer aumento de cerca de 48 a 58 años -un crecj_
miento muy rápido- . Lo sorprendente en términos de la simplificada
teoría de la transición demográfica es que la fecundidad no ha caído
o no lo ha hecho a la velocidad esperada. Datos basados en estadí~
ticas vitales, ajustadas por registro tardío y subregistro, y en censos
de población, dan evidencia de una leve disminución en la tasa total
de fecundidad entre 1960 y 1970. La Encuesta Mexicana de Fecundidad
en 1976 y 1a Encuesta Nac i ona 1 de Preva 1enci a en e1 Uso de Métodos
Anticonceptivos en 1977-78 mostraron evidencia de una mayor baja (e~
ta última muestra una pronunciada disminución, lo que pocría ser algo
sospechoso).
La pregunta restante parece ser qué tanto y a qué ritmo desce.!1_
derá la fecundidad en México desde ahora hasta fin de este siglo y
qué implicaciones tendrán tales cambios en fecundidad sobre el tamaño
de la población de México en el año 2000. El propósito de este
trabajo es móstrar cómo los cambios en fecundidad dependen de cambios
sociales, económicos y demográficos y cómo estos cambios en fecundidad
afectarán el tamaño de la población de México. Haciendo proyecciones
alternativas de las variables "independientes" que afectan la fecu.!!_
didad para lo cual se usaron diferentes argumentos acerca de cambios
en estas variables, es posible mostrar el efecto de diferentes
patrones de cambios sociales, económicos y demográficos sobre el

15.

nivel de fecundidad.

F'1na 1mene,
t ta 1es cambios en fecundidad, junto
con supuestos sobre el comportamiento futuro de la mortalidad, pueden
ser usados en un modelo de proyección de población para simular el
efecto de alternativas diferentes sobre el tamaño de la población en
México en el año 2000.
El trabajo se organiza de la siguiente manera: La primera parte
desc:i~e el efecto de cambios en variables sociales, demográficas Y
econom, cas' sobre la fecundidad. La segunda parte describe breve
ment~ ~os conjuntos de proyecciones supuestas para variables social es~
econom,cas Y demográficas entre 1970 Y el año 2000. Estas proyeccio
nes supuestas son usadas para demostrar el efecto de diferente;
cambios sociales, económicos Y demográficos sobre las
tasas especí fj_
cas de fecundidad. Le sigue una sección que describe el modelo de
pro~ecciones de población usado para generar las tasas brutas de natalidad Y mortalidad así como los niveles de población en el año 20J0.
L~ cuarta Y última sección discute cómo las tasas de fecundidad y los
niveles de población en el año 2000 difieren como consecuencia delos
supuestos alternativos acerca de cambios sociales
gráficos.
, economi cos y demQ_

La Relación entre las Tasas Específicas de Fecundidad
~r Edad Y Variables Socio-Económicas.
Basado en datos para 32 estados de México para los ·años de 1950
t· ..
'
.
, se es 1mo una ecuac1on en su forma reducida (usando mí
n1mos cuadrados generalizados) para encontrar la relación entre diversas variables socio-económicas Y las tasas específicas de fecundi
dad por edad en México ..!.! Las variables socio-económicas inclu1da;
1960 y 1970

- ve.e. 1Uo.'

A

u

G

9U6 n • , W. Whftney H-&lt;.c.lU&gt; IJ S R John.6on
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Montlr.ea.t,
.ta. Mouau6n de Pob.ta.u6n de Amé.lúe.a,

eu.c.o:

e;i~~~7/e

�16.

17.

en el modelo fueron las tradic i onales: porcentaje de la fuerza de
trabajo en la agricultura, esperanza de vida al nacer (para mujeres),
ingreso y nivel de alfabetismo femenino, además del porcentaje de la
población que sólo habla una lengua índigena ya que esta variable ha
mostrado ser un determinante importante de las diferenciales de
fecundidad regional en varios países latinoamericanos .

en las tasas de fecundidad de las poblacione s indígenas, vis-a-vis
metizas, a lo largo de los diferentes grupos de edad.
Esta relación cambiante entre la fecundidad y la población
indígena puede ser explicada por dos factores identificados en traba
jos anteriores. Primero, cuando la edad aumenta podría haber un
descenso en la fecundidad dentro de la población indígena. Esto
podría ser resultado de menores ingresos, nutrición más baja, condj_
ciones de vida menos deseables y otros factores que afectan la salud.
Segundo y en forma relacionada, las bajas condiciones de salud en
áreas indígenas podría aumentar la disolución prematura de los matrj_
monios, así se tiende a más bajas tasas de nacimientos con grupos de
mayor ·edad. No obstante, ningún intento ha sido hecho para medir
ésto, estas observaciones son consistentes con un tipo de efecto
umbral . En tanto que las condiciones de vida mejoran, es posible que
la relación entre población indígena y tasas de fecundidad para
grupos de mayor edad podrían ser más parecidas a la estimada para
el grupo de edad 15-19.

Los resultados de la regresión que relaciona la fecundidad a las
variables socio-económicas condicionantes están contenidas en el
cuadro 1 '!:./. Dentro del mismo, los grupos de edad se indican en la
columna uno. El último renglón identifica a la tasa total de fecundidad. Los coeficientes estimados son colocados en las columnas dos
a seis. Los va 1ores de 1 término constante son indicados en 1a CQ.
lumna siete. Los coeficientes estimados para los distintos grupos de
edad fueron generalmente consistentes con los resultados de la tasa
total de fecundidad.
Todos los valores estimados de los coeficientes pueden ser
racionalizados dentro del marco generalmente aceptado para la especj_
ficación de modelos. Las estimaciones del parámetro para la vari!
ble población indígena son en todos los casos estadísticamente significativas en forma considerable. Dicho parámetro es ne~ativo
para la tasa total de fecundidad, lo que indica que proporciones más
altas de indígenas en la población son responsables de menores tasas
de fecundidad completa. Como resulta claro del Cuadro, el porcentaje de población indígena está asociado en forma positiva con la
fecundidad del grupo de edad 15-19. La relación cambia de signo con
el grupo de edad 20-24 y llega a ser cada vez más negativa para
grupos de mayor edad. Así, parecería que hay un pronunciado cambio

Y

El e6ecto de cambio6 en l.o.6 va,'Li.a.blu (ex6genM) 6o~u , eeon~
mlc.a.6 tJ demogltá6,lc.a.6 Mb,'¡_e la 6ec.uncüdo.d ut.á l[_UU/11,(.~ poi[_ lo6
coe6,lcientu de J¡_egMM.in en el CUlldM 1. Talu J¡_egl[_~,&lt;.~nu ut.án
bCUiada.6 en dato6 paM 1950 , 1960 IJ 1970 tJ lo6 e~e~,&lt;.u~ntu n~
toman en c.uenta el e6ecto de lM pMg~ d~ plaM6,&lt;.cau611 6anu.UaA 6ob,'[_e la 6ec.uncüdad a tlr.avú de 1.o.6 vaJ¡_,&lt;.ablu ex6gena6.

Los coeficientes estimados para la segunda variable explicativa
(la participación de la población económicamente activa en la agrj_
cultura) son todos positivos y estadísticamente significativos. Aquí, otra vez, hay alguna variación entre grupos de edad, pero no
es tan pronunciada como para el parámetro de las poblaciones indi_
genas. La relación más fuerte en los grupos 15-19 y 20- 24 puede
estar, hasta cierto grado, relacionada con la percepcjón del trabajo
de los niños como un trabajo complementario al del jefe de la familia. Si tal trabajo complementario existe, hay razones obvias P!
ra esperar que estos efectos sean más fuertes en los años en los que
el jefe de familia es más productivo, por ejemplo edades de 30 a 39.
De manera más general, los resultados son muy consistentes con las
racionalizaciones ampliamente .sostenidas para justificar modelos c.Q_
mo éste. Los niños parecen ser económicamente más útiles a familias

..

�\

18.
19.

agrícolas que a familias no agrícolas . En este s.entido los resulta
dos representan un respaldo adicional para las relaciones aceptadas
entre la fecundidad en áreas rurales y urbanas .

CUADRO 1
COEFIC IENTES DE REGRESION PARA LAS TASAS ESPECIFI CAS DE FECUNDIDAD
POR EDAD EN RELACION CON LA POBLACION INDIGENA (IND), LA FUERZA DE
TRABAJO EN LA AGRICULTURA (AGR), LA ESPERANZA DE VIDA (ESP), EL
INGRESO (ING) Y EL ALFABETISMO FEMENINO (ALF)

Í.a esperanza de vida afecta a la fecundidad en la manera tradj_
cionalmente supuesta. Esto es, las relaci-ones observadas respaldan
a la teoría de la transición demográfica: ,a medida que la esperanza
de vida se incrementa, la fecundidad declina . El único resultado
novedoso que aparece en la regresión por edades específicas es la
disminución en la magnitud del efecto de la esperanza de vida cuando
aumenta la edad. Esta disminución
• es consistente con el. ejemplo hipotético de Arriaga y su argumento asociado de que una disminución
en la mortalidad (cuando las tasas de natalidad y mortalidad son altas) podrían aumentar la fecundidad en los grupos de mayor edad.Y .
Este argumento se basa · en una mayor probabilidad de que las uniones
maritales sobrevivan a medida que la mortalidad decrece .
El coeficiente para el ingreso brinda resultados que indican
una débil y poco confiable relación con la fecundidad. Los valores
estimados de los parámetros son pequeños y sólo márginalmente, si
acaso, estadísticamente significativos.

IND

ESP

AGR

ING

ALF*

Constan
te**

15-19

.256

-.164

.597

-.083

- .462

107

20-24

- . 152

-.492

.764

-. 008

-1. 597

380

25-29

- . 395

- .566

.569

- . 158

-1.296

417

30-34

- .430

-.431

.501

-.161

-1. 971

412

35-39

- . 521

-.269

.484

- .177

-1.662

315

40-49

-.435

- . 156

.312

.042

.019

67

TFT

- .423

- . 500

.741

-.126

- .432

Fuente: Del Rio , Agustín G. et al, op. cit, p. 16.

El coeficiente del nivel de alfabetismo femenino fue estimado
usando una estructura variante en el tiempo para probar cambios en
los coeficientes entre 1950 y 1970. Los coeficientes para 1970 se
muestran en e1 Cuadro l. Para todos los grupos de edad, excepto e1
40-49, el coeficiente para el nivel de alfabetismo fue negativo. Ei
tos resultados son consistentes con el argumento hecho por los econQ_
mistas, en el que mayor alfabetismo (y educación) aumenta el costo
de oportunidad del tiempo de las mujeres e incrementa el costo de

iJ

Grupos
de edad

* El pMámwo de :ti.empo va.Júa.nte pMa a.l6a.be:ti.6mo .6e JLen,l~e a
1970 exeep~o p~ el gkupo de edad 40-49 donde 6e U6a el va.t'.ok
eoMu pon.cU.ente a 195O.

** El v~~JL del t~n.o eon.6tante (ba.Mdo en .f.ot, va.loku d¡ lo6
~oe6-&lt;.uentu u:túna.do6 lJ en lo!&gt; va.lMu mecU.06 de la.6 vM,iablu
,&lt;.ndepencU.entu) 6ue a.jMtado de maneJLa que la wa. e6pecl6~ea.
de 6eeuncU.dad u:ti.mada pMa ea.da gkupo de eda{i en 1970 6ue ~gua.l
a. _la taha obM.kvada en. Méxfro ajut,tada pM 6ubJLeg~tko de nae&lt; -

Ált/Úaga., Edua1tdo, 7967, The E66ect 06 a VecUne in MoJttaLlty on
the GJLo66 Repkoduc;tion Ra.te , Mllba.n.k MemoJt..lal Fund Q~etcl.y ,
No. 46, pp. 333- 352.

...

1!1,{,en;tot, .

�21.

20.
",bienes" intensivos en tiempo tales como los niños.
El valor del término constante fue elegido de tal modo que
cuando el valor medio de las variables independientes en 1970 fueran
sustituidos en las ecuaciones estimadas para las tasas específicas
de nata 1i dad por edad en 1970, 1a tasa específica de natalidad por
edad estimada igualaría la tasa específica de natalidad por edad
observada.
La relación causal entre estas variables "independientes o
exógenas" y la fecundidad pueden ser discutibles. Esto es, podría
haber desacuerdo acerca de si el nivel de alfabetismo femenino, por
ejemplo, reduce la demanda de niños, o mejora la capacidad para pr~
venir nacimientos no deseados (un factor de la oferta). Reducciones
en la mortalidad infantil o aumentos en la esperanza de vida al
nacer podrían reducir la fecundidad al disminuir la necesidad de
reemplazar niños que hayan muerto (un factor ~e la demanda) o aume.!!_
tando el período de lactancia (ya que sobreviven más niños) y retar
dando la amenorrea post-partum (un factor de la oferta). No obstante,
cuando se usa el modelo de regresión en su forma reducida para pred~
cir las tasas de fecundidad, no es necesario estimar las ecuaciones
estructurales o establecer las relaciones causales con el fin de_prQ.
yectar las tasas de fecundidad hacia el futuro.

Cambios Proyectados en Variables Exógenas Socio-Económicas,

los efectos de diferentes políticas sobre la fecundidad. Dos tasas
de cambio alternativas fueron supuestas para tres de las variables
independientes: el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricu}_
tura, nivel de alfabetismo femenino y el ingreso per capita. Estos
supuestos alternativos se escogieron para demostrar el efecto de
cambios sociales, económicos y demográficos sobre las tasas de
fecundidad, en lugar de usarse como predicciones de cambios actuaies en esas variables. Para cada una de las tres variables de política supusimos dos tasas de crecimiento. Una por arriba de la tasa
de crecimiento histórico de la variable entre 1940 y 1970, y la otra
por debajo de la tasa de crecimiento histórico. Las dos tasas de
crecimiento supuestas para las tres variables entre 1970 y el año

2000 fueron las siguientes:
Variable
Porcentaje de la fuerza de trabajo
en la agricultura

Cambio anual (%)

-1.0

12.0

Nivel de alfabetismo femenino

0.5

1.0

Ingreso per capita

l. 5

3.5

Tomando en cuenta la información reciente acerca del desarrollo po~
tencial de las reservas petroleras en México, las dos proyecciones
de crecimiento del ingreso (a precios constantes) podrían ser muy
bajas.

1970-2000 .
Con el fin de proyectar las tasas de fecundidad hacia el año
2000 necesitamos conocer cómo cambiarán las variables independientes
o exógenas a través del tiempo. Más aún, si deseamos conocer en qué
manera 1as tasas de fecundidad podrían ser i nfl ui das por diferentes
políticas sociales, económicas y demográficas del gobierno, necesitamos hacer distintos supuestos acerca de tales cambios para observar

Se hizo sólo una proyección para dos de las variables indepe!!_
dientes: la población indígena y la esperanza de vida al nacer. No
se supuso que estas dos fueran variables de pol itica. El gobierno
siente que el nivel presente de mortalidad es inaceptablemente alto.
Sus metas para el período 1976-1982 enfatizan la necesidad de una
mejoría en higiene, saneamiento medioambiental y vacunación. El principal objetivo de la política usual del gobierno es proporcionar

�23 .

22.
mayores servicios de salud para la población de ingresos bajos .
Hasta ahora el gobierno ha puesto énfasis en extender la cobertura
en áreas rurales, las cuales no habían recibido anteriormente la
cobertura de los cuidados de salud .±.! En vista del compromiso gube!:_
namental de reducir la mortalidad, no parecía realista suponer que
existió una d_isyuntiva entre menores tasas de mejoramiento en la mor_
talidad y mayores tasas logradas en otras áreas. Por otra parte, menores tasas de morta_lidad no parecieron factibles . E~ta fue la
base para suponer que la mortalidad no era una variable de política.

CUADRO 2
PROYECCI ONES DE TASAS DE CAMBIO EN VARIABLES SOCIALES,
ECONOMICAS Y DEMOGRAFICAS

No existe evidencia que indique que el porcentaj e de la pobl!
ción que habla solamente una lengua indígena sea una variable de
política por lo que el porcentaje de la pobláción que ·es indígena se
proyectó declinante a una t asa del tres porciento al año. Los ci nco
valores de las variables exógenas o independientes, incluyendo las
variables de política y las no-políticas , para 1970, 1975, 1980 , . ..
2000 se muestran en el Cuadro 2.

Y

Popula.ü.on V-lvb.i,i.on 06 .the Un,Ued Na.t.l.0111, VepaJt.tamen.t of,
In.teJLna.t.l.onai. Economic and Social A66a.út.6 and .the Un.aed t-blioM
Fund 6011. Popula.üon Activiliu, Popul.a.tion Po.Ucy Compendium:

Meuco, JanuolUJ 1979 .

1975

1980

1985

1990

1995

2000

69.3
69. 3

71. 1
72 .8

72.8
76.5

74. 7
80 .4

76. 6
84.6

78.5
88.9

80.5
93.4

39 .4
39.4

37.5
35.6

35.6
33.0

33.9
29. 8

32. 2
26. 3

30.7
23.8

29.2
21. 5

4,928
4,928

5,302
5,850

5,706
6,950

62. 6
62.6

64 .0
63.6

65.6
64.5

67.0
65.5

69. 7
66.5

71.1
67. 5

72.8
68. 5

7.7

6.7

5.7

4.9

4. 2

3.6

3.1

Alfabetismo
( . 5%)

(1%)

La _esperanza de vi da al nacer fue proyectada aumentando un O. 5
porciento anualmente. Mientras sólo una proyección se hizo para la
tasa actual de crecimiento en la esperanza de vida al nacer, el
supuesto hecho fue que la población percibía que la esperanza de vida
alJllentaba sólo 0."3 porciento anualmente. En otras palabras, se S.!!_
puso la existencia de un rezago entre el incremento en 1a esperanza
de vida y la percepción de esos cambios actuales. El crecimiento
supuesto en la esperanza de vida actual determina la mortalidad,
mientras que el crecimiento supuesto en la esperanza de vida percibj_
da afecta la !ecundidad a través del efecto que la-esperanza de vida
tiene en la ecuación estimada con los datos de los 32 estados de
México en 1950, 1960 y 1970.

1970

Fuerza de
Trabaj o en la
Agricultura
(-1%)
(-2%)
Ingreso
(1950 Pesos)
( l. 5%)

(3.5%)
Esperanza
de Vi da
Actual
Percibida
Población
Indígena

Fuente: Investigación di recta.

6,139 6,606 7,108 7,648
8,256 9,804 11,646 13,832

�24.

25.

El Modelo de Proyección DEMOG 2.
El mode1o usado para proyectar 1a pob1ación de f.1éxi co a1 año
2000 es DEr,()G 2, el cual forma parte de las series de modelos int~
rrelacionados de planeación a largo plazo LRPM2, desarrollados por
la División de Programas Estadísticos Int.ernacionales, (Oficina de los
Censos) en los Estados Unidos. DEMOG 2 es un modelo demográfico que
proporciona una proyección de población por edad y sexo en intervalos
de 5 años hasta 50 años.
Las proyecciones parten de una población
base por sexo y edad ( cohortes de e i neo años) , una serie de tab1as
con las tasas específicas de sobrevivencia por sexo ·y edad y una
serie de tab1as con 1as tasas específicas de fecundidad por edad,
que sé supone prevalecerán durante el período de proyección.
Los datos para el modelo en este caso incluyen: 1) la población
mexicana de 1 Censo de Pob1ación de 1970 por grupos de edad de ci neo
años desde el grupo 0-4 al 85 y más, para hombres y mujeres ~;
2) tasas específicas de fecundidad por edad para mujeres en cada
grupo de edad reproductivo, basada en los valores proyectados de las
variables independientes y los coeficientes estimados en el Cuadro 1;
3) la razón de hon'bres a mujeres al nacer; y 4) tasas específicas de1
sobrevivientes por edad basados en 1as proyecciones de esperanza de
vida al nacer y una tabla de vida modelo.
Se supuso que las mujeres eran fértiles sólo entre las edades
15 a 49 años §..!. Datos por edad específica son necesarios porque,
como lo indica el Cuadro 1, cada cohorte de edad res ponde diferent~

il

Y

Lo6 dato6 no 6ueJLon ajM:ta.do6 pOI!. 6u.benumeJLac.l6n de nlñoh meno1t.e..\
de 5 añoh IJ la oml6.l6n de homb11.u con edad 15-34 año6 .
Lo6 dato6 palla Méx.lco hi.cú.Jl.on necuall..lo unJ.11. la6 coho!Ltu 6emen.lnM de f.o6 qll.Upo6 40- 44 y 45-49. Ve aqiú que .e.a. ecuaci.6n de f.o.
:ta.ha u peú6-ica de 6ecund.ldad pOI!. edad pall.a mujeJLU de 40- 49 fiue
Mada :tanto pall.a e1 91t.upp 40-44 como pa11.a el 45-49 en el modelo
VEMOG 2.

mente a cambios en las variables (económicas, sociales y dernográ
ficas) independientes.
A medida que los diferentes tamaños d;
cohortes se mueven a lo largo de 1a estructur a por edad, 1a tasa
bruta de natalidad varía debido a la cambiante composición por edad
de las mujeres en edad reproduct iva. Basado en los valores para las
variables exógenas o independientes y los coeficientes estimados
para las ecuaciones de fecundidad específicas por edad, las tasas
específicas de natalidad por edad pueden ser calculadas para el
intervalo de cinco años que va de 1970 a 1975. El número de naci
mientas por año es derivado aplicando 1as tasas específicas de
fecundidad por edad proyectadas al número de mujeres en cada cohorte
de 5 años Y sumando todas las cohortes entre 15-19 y45-49 inclusive.
La razón de niños a niñas al nacer se tomó como 106.5. El cuadro de
las tasas de sobrevivencia por edad (vgr. la estructura de la morta
lidad por sexo y edad) se basó en la esperanza de vida (femenina ) al
nacimiento y en la versión Oeste de las tablas de vida modelo de
Coale Y Demeny 11. El número de muertes para cada año fue derivado
aplicando las tasas específicas de mortalidad por se xo y edad al
número de hombres y mujeres en cada cohorte de 5 años. El mode1o
DEMOG 2 proyecta la población en intervalos de 5 años agregando. a la
población base o inicial el número de nacimientos durante el período
Y sustrayendo el número de muertes. Este procedimiento fue repetido
para cada período de 5 años entre 1970 y el año 2000 para obtener la
población de México en el año 2000 .

Simulación de los Efe'ctos de Tasas de Crecimiento Alternativas
en Variables Socio-Económicas Sobre la Población.
Con el fin de determinar el efecto de ciertas variables de
"política" sobre las tasas de fecundidad y el creci miento de la
7/
-

Coale, An6.ley J. y PaLLt'.- Vemeny , Reg.ional Modei U.6e Tablu and
Sta.ble Popuiat.lon6 , PJUnceton , N. L., PIU'.nceton Un~veM..U:rJ

P1tu 6,

7966.

�c6.

.,.

CI)

U')

población en México, se corrió un programa de computadora simulando
cambios en las variables de política. Dos simulaciones se muestran
en el Cuadro 3. El porcentaje de la población indígena y la espf
ranza de vida al nacer (las variables no políticas) cambiaron a la
misma tasa en ambas simulaciones. Comparando las dos simulaciones,
la Simulación .A, la cual representa una tasa de crecimiento más
rápida en las tres variables de política, muestra tasas de fecundidad
más bajas que la Simulación B. En la simulación A la tasa ·de fecun
di dad total (TFT) bajó de 6.2 a 4. 7 o sea alrededor de 25 porciento
mientras la tasa bruta de natalidad disminuyó de 41.3 a 34.4 o sea
alrededor de sólo el 17 porciento. La tasa bruta de natalidad de!
cendió menos que la tasa de fecundidad total debido a que cambios en
la tasa bruta de natalidad dependen de cambios tanto en las tasas
específica~de fecundidad por edad como de cambios en la distribución
de las mujeres entre los grupos de edad reproductiva. En otras pal!
bras, cambios en la distribución por edad de la población femenina
entre 1970 y el año 2000 actuaron de tal fonna que aumentó la tasa
bruta de natalidad y tendió a compensar el efecto de disminuciones
en las tasas específicas de fecundidad por edad.

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Los resultados de la Simulación B mostraron una disminución en
la tasa de fecundidad total de 6.2 a 5.5 o sea una disminución del
11 porciento.

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N
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Ambas simulaciones muestran una disminución en la tasa bruta de
mortalidad de 9.9 en 1970 a 5.6 ó 5.7 por 1,000 en el año 2000. Ya
que hemos supuesto una población cerrada (sin migración internaciQ_
nal), la tasa de crecimiento de la población es la diferencia entre
la tasa bruta de natalidad y mortalidad. Esta tasa fue de 3.1 por:.
ciento en 1970 y para el año 2000 la Simulación A muestra una tasa
de 2.9 comparada con una de 3.2 de la Simulación B. En otras pal!
bras, en la Simulación B la población está creciendo ligeramente más
rápido en el año 2000 a como lo hizo en 1970, aun cuando las tasas
específicas de fecundidad por edad hayan caído un 11 porciento.

N

m
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&lt;r &lt;r
N

f

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28.

El aumento en la tasa de crecimiento entre 1970 y el año 2000
como lo proyectó la Simulación B demuestra el efecto de la "inercia"
en el crecimiento de la población. La disminución del 11 porciento
en la tasa específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000 en
la Simulación B es más que compensada por el continuo decrecimiento
en la mortalidad y el cambio en la distribución por edad de las muj~
res entre los grupos de edad fértiles. El aumento de la edad prom~
dio de la población es debido al decrecimiento proyectado en la tasa
específica de fecundidad por edad entre 1970 y el 2000. La Simula
ción A muestra un mayor incremento que 1·a Simulación 8, ya que la
fecundidad específica por edad se proyectó que caía más que en la
Simulación A. El decrecimiento en la mortalidad incrementó 1-a pobl~
ción en todos los grupos de edad más o menos en igual forma, pero la
disminución en la fecundidad reduce el número de nacimientos o el
tamaño de las cohortes que entran a la población con edad cero años
cumplidos.

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En la Simulación A la población aumentó de 48.2 millones er
1970 a 122.5 en el 2000 o sea 154 porciento. La Simulación B muestra
un incremento de 48.2 millones en 1970 a 129.5 millones en el 2000
o sea un 168 porciento de incremento. La base para la proyección de
población que comienza en 1970 fue el Censo de Población de 1970 que
arrojó una cifra de 48.2 millones . Este número fue corregido por
subenumeración de niños menores de 5 años y omisiones de hombres en
edades 15-34 años para dar una cifra de 50.7 millones. Si las cifras
ajustadas hubieran sido usadas como base para las proyecciones, la
Simulación A podría haber mostrado una población de alrededor de 129
mi 11 ones y la Simulación B de al rededor de 136 111i 11 ones. El Cuadro
4 muestra comparaciones entre proyecciones del crecimiento de la
población en México hechas por varias organizaciones y las SimulaciQ_
nes A y B. Debido a que las bases son diferentes, las proyecciones
para los distintos años son diferentes. Por lo tanto, las proye~
cienes son mostradas en términos de cambios porcentuales sobre el
período de tiempo indicado para facilitar comparaciones entre las
proyecciones.

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31.

Las proyecciones para la s Simulaciones A y B están disponibles
por grupos de edad y sexo, haciendo posible ver el cambio en ciertos
grupos de edad o sexo sobre el período de las proyecciones y para
ambas simulaciones. El grupo de menos de 15 años de edad nó está
generalmente en la fuerza de trabajo. Por lo tanto, este grupo es
generalmente dependiente de las ganancias de otros miembros de la
familia. El porcentaje de la población en este grupo es levemente
más pequeño en el año 2000 para la Simulación A que para la Simul2_
ción B y en ambas simulaciones es más pequeño en el año 2000 que en
1970. Esto representa una ligera reducción en la carga de depende!!_
cia entre 1970 y el 2000. Una situación similar existe con respecto
al porcentaje de la población en edad escolar (5-14). Este porcentaje
es más bajo en la Simulación A que en la B en el 2000 y es más bajo
en ambas en el año 2000 que en 1970.
Reducciones en esta razón
representan una disminución en los recursos requeridos pa·ra alcanzar
un nivel dado de educación para cada niño .
Las estimaciones de la fuerza de trabajo masculina para las dos
simulaciones en el año 2000, junto con las dos proyecciones asociadas
de la participación de la fuerza de trabajo en la agricultura, hacen
posible calcular la diferencia de ambas simulaciones en la fuerza de
trabajo agricola en el año 2000. Usamos sólo la fuerza de trabajo
masculina ya que la tasa de participación para hombres de 15 a 64 es
alta y relativamente estable en comparación con la tasa de participación para mujeres, la cual es significativamente más baja y pro!&gt;!
blernente más sujeta a cambios dentro del período entre 1970 y el 2000.
El número proyectado de hombres en la fuerza de trabajo agrfcola
en el año 2000 en la Simulación A es 58 porciento lllás que en 1970.
Mirando el lado de la oferta del sector agrícola, este incremento en
la fuerza de trabajo masculina en la agricultura, aún en el caso de
la Simulación A, ejercerá una muy fuerte presió.n en los ya bajos
nivles de productividad del trabajo en la agricultura. Tales incr~
mentos en la oferta de trabajo masculina, junto con una oferta rela

ti vamente fija de ti erra cultivable, indican la necesidad de aumentar
la utilización del trabajo en la agricultura de tal manera que los
rendimientos del trabajo proporcionarán un salario para vivir a las
familias agrícolas.

Resumen
Mientras las repercusiones de diferentes tasas de cambio de v2_
riables sociales, económicas y demográficas tienen un efecto limitado
en los niveles de población en un período de diez años, sobre un
período de 30 años los efectos llegan a ser más obvios. Diferencias
en la tasa anual de cambio de variables tales como el porcentaje de
alfabetismo, el porcentaje de la fuerza de trabajo en la agricultura
y el porcentaje de incre~nto en el ingreso per capita de 0.5, 1.0 Y
2.0 respectivamente, hacen una diferencia en el nivel de población
de 5-7 porci ento o sea 7 mi 11 ones de personas después de 30 años.
Mientras que la disminución de la fecund idad es una consecuencia del
desarrollo económico, parece que existe un limitado, pero quizá aún
significante, papel para la política con el fin de afectar los cambios
en e1 crecimiento de 1a pob1ación i nfl uenci ando a1gunas vari ab1es
socia1es, económicas y demográficas re 1aci onadas con fecundidad.
Esto sugiere que cualquier oportunidad que tengan los creadores de
política de modificar indirectamente (a través de las variables de
política a su disposición} la tasa de crecimiento de la población
puede tener, en el margen, un efecto pequeño pero significativo sobre
el nivel de población en el largo plazo .
Desde 1972 el gobierno mexicano ha estado adoptando un programa
de planificación familiar que proporcione a los padres la oportunidad
de implementar más efectivamente sus planes de fecundidad y de lograr
su número deseado de hijos . El Censo de Población de ~970 proporciona
alguna evidencia de una disminución en la fecundidad anterior al

�32.

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cambio en la política gubernamental en materia de población. Eviden
cías más recientes, basadas en encuestas sobre fecundidad, parecen
indicar una disminución más pronunciada. Esta disminución es prob!
blemente el resultado de efectos indirectos de cambios en variables
sociales, económicas y demográficas soorela fecundidad y los efectos
más di rectos de1 programa de p1aneaci ón familiar.
Será difícil
desenredar los efectos independientemente de las dos influencias en
la disminución de la fecundidad. Como se indicó anteriormente, las
Simulaciones A y B no incluyen los efectos del programa de planific!
ción familiar sobre la fecundidad y podrían por lo tanto subestimar
el decremento en las tasas de fecundidad y sobreestimar el crecimie!!_
to de la población entre 1970 y el 2000. Los cambios proyectados en
la Simulación A resultan en una disminución en la fecundidad especi
fica por edad de casi 25 porciento entre 1970 y el 2000. No obstan
te, la Simulación A muestra un incremento de casi 130 porciento en la
población de México entre 1970 y el 2000. Así, parece que los creadores
de política deberían dirigir sus energías no sólo hacia la reducción
del nivel de fecundidad, si no hacia acomodar un gran incremento en
la población y la fuerza de trabajo de México que parece ser inevitable para el año 2000 sin considerar lo que ocurra con las tasas
específicas de fecundidad por edad de ahora al año 2000.

33.

CUADRO APENDICE
PROYECCIONES DE LA POBLACION DE MEXICO, VARIOS AÑOS
(Población en millones de personas)
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(alto)

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(medio)

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135.0

132.3 135.8

(bajo)

125.0

123.2 126.1

Fuente: Cuadro 4.

151.8

�LA TECNICA DE INSUMO-PRODUCTO APLICADA
AL CASO DE LA CUENCA DEL PAPALOAPAN

-1

Gil.beJLto Ramúr.e.z Galtza *

Los modelos de Insumo-Producto (I-P) proveen un análisis lineal
de multimercados con orientación empírica. Sus supuestos representan
una considerable simplificación de los análisis continuos de equilj_
brio de multimercados: 1) Se omiten las funciones de utilidad y las
demandas de los consumidores generalmente se tratan como exógenas
sin consideración explícita al equilibrio de los consumidores indivj_
duales; 2) La industria, más que la empresa, es la unidad de produf
ción; 3) Cada industria desempeña una sola actividad de producción
lineal para producir un solo producto (elasticidad de sustitución
igual a cero); 4) Los diversos insumos y productos son homogenizados
en términos de valor a través del uso de precios de mercado; 5) Los
factores de la producción se clasifican en insumos producidos e
insumos no producidos; y 6) Las funciones de producción insumo-prQ_
dueto son homotéticas y también tienen rendimientos constantes a
escala.

A. Aspectos Económicos Básicos de la Tabla I-P
de la Cuenca del Papaloapan.

1J

La Cuenca del Papaloapan es una región geo-económica integrada
por los estados de Veracruz, Oaxaca y Puebla. Sin embargo, en la
Tabla I-P de la Cuenca del Papaloapan (ver Cuadro 1) se toma la

.

.

* El au.tolt. u P1t.06uo1t. e.n e-6.ta. Fac.u.Ua.d.
!..I La .út6o-1tmaci.6n obte.n,lda palt.a la Cue.nc.a del Papaloapan utá ba-óa.da
e.n un documento 1t.e.aUzado polt. el Sane.o de. Mé.x.ic.o, S.A. , Ve.palt.t~
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Es importante mencionar que los r ubros de compras externas y
ventas externas incl uyen compras y vent as de un estado a otro dentro
de la cuenca ; pero si eso es correcto para el caso de cada estado,
cuando se toma 1a i nformac ión de 1a cuenca como un todo entonces
esas partidas deben ser internali zadas. Sin embargo, tal cosa no se
hace en este trabajo, ya que l a información del documento no es sufi
ciente para internalizar tal es partidas en sus diferentes componentes,
por lo que se consideran como transacciones externas ( lo cua l es una
l imitación de este anál i si s) .

a.

!,..

e¡¡

·~
.o
o

(!l

...
!,..

o

'O

o,

V)

lil::,

V,

VI

!,..

e:

o
u

o

e¡¡

o,

0

e¡¡

!,..

o,

&lt;(
!,..
o

.-

....e: &gt;"'

Valor Agregado

aij = coefi ciente de proporcional idad insumo-producto.

...u

::,

co

"' w "'
'O

producto en la activ idad j .

V,

o

)(

&lt;(

1-

=&gt;

""
co

i
Q)

"O

ou

.,
.... al"
z
o
u
u

=&gt;

o

o

o.
""

...e:
Q)

Q)

::,

u.

Y

Eiita. chv..i f,ic.au6n 6ue. pM c.;üc.ada de. aweJtdo a un-a chv..if,ic.au 6n
ge.nVtai de. la!., ac.;üvi dadu e.c.onómic.a.6 , donde. e1 f.i e.c,t:oJt plÚmaltio
u.tá 601tmado polt la!., activida.du 1-4 (de.! doc.wne.n,t:o), e.f f.ie.úolt
f.i e.c.undaM.o polt la!., actividade.6 5-24 IJ el. J.i e.dOll t Vtualtio polt R.af.i
ac.;üvidadu 25- 32 .

�38.

39.

Determinación del Producto de Equilibrio
La técnica de insumo-producto es una herramienta especialmente
útil para análisis empíricos de sistemas de equilibrio general. En
este análisis, la di sti nci ón conceptual entre insumos (X' s) y productos
(Y's) desapa~ece . Los insumos son simplemente productos negativos.
Para cualquier región o país, el producto de un bien "k" debe
ser igual a la demanda de ese bien por parte de todas las industrias
más la demanda final neta por el bien:

La estimación de la matriz A se obtiene de las relaciones inte~
sectoriales en el Cuadro 1, donde las estimaciones de ai j se obt ienen
al dividir los elementos hilera de cada columna entre la producción
bruta en esa columna. Estos valores están en la matriz superior del
Cuadro 2.

CUADRO 2
REQUERIMIENTOS DI RECTOS POR PESO DE PRODUCTO EN
LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

~

o Primario Secundario Terciario

n
1:

n

j=l

Primario

0.131

0.142

0.007

Secundario

0.131

0.194

0.214

Terciario

0.115

0.096

0.067

Insumos externos

0.131

0.251

0.142

Trabajo

0.157

0.115

0,255

Otros valores agregados•

o. 336

0.202

0.316

TO T A L

1.000

1.000

1.000

que se representa en. forma matricial de la siguiente manera:
{1-A)

X= B

donde:
A= matriz de coeficiente de proporcionalidad
insumo-producto (a . . ).
lJ
B = vector (columna) de demandas finales .
X= vector (columna) de productos.
I = matriz identidad.

Matriz A
r

)

Matriz E

Fuente: Cuadro 1
*E!ita. ~da .i.nci.wJe.: Bene.6,i.cio.6 y pago.6 a pltOpietalúM,

Con.6Umo de. c.ap,i.;t,a1. e. Inglt.UM gu.be.1t.name.nta.lu.

Del Cuadro 1, el sistema puede ser resuelto para obtener el
vector de productos de equilibrio (x1 , x2 , ... , xn)' el cual satisface
las demandas finales netas, para una tecnología dada. Puede apl_:i_
carse la Regla de Cramer para expresar los niveles de producto como
funciones de los niveles de consllllO final, si el determinante de la
matriz A no es cero:
-1
X = ( I-A)
B

La inversa de la matriz de Leontief, (I-A)- 1 , es

-0.007)
-0.214
0.933

�40.

41.

consumo final del bien "i".
inferior del Cuadro 3.

0.059)
0.304
1.110

Estos valores aparecen en la matriz

donde: jI-AI = 0.614
CUADRO
Resolviendo el sistema, el vector de productos en equilibrio, X, es

X

('-191
= 0.239
0.171

0.217
1.319
0.162

REQUERIMIENTOS DIRECTOS E INDIRECTOS POR PESO DE
CONSUMO FINAL EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.

o·º''.) (2830.1) r~·'")

0.304
1.110

~

9911.7 = 14353.123
1984.2
4292.105

Requerimientos de Factores

Secundario

Primario

1.191

0.217

0.059

Secundario

0.239

1.319

0.304

Terciario

0.171

0.162

1.110

InsU1110s externos

0.240

0.383

0.242

Trabajo

0.258

0.227

0.327

Otros valores agregados•

0.502

0.391

0.432

Terciario

n

Fuente: Cuadro l.
1

V= DB

o

Primario

r

Como puede notarse, esta solución de equilibrio del producto es
estimada independientemente de los precios.

Los requerimientos de factores e insumos externos se determinan
de acuerdo a los requerimientos de los productos. Sustituyendo los
valores de los productos por sus equivalencia.s como funciones de los
niveles de consumo final, tenemos que:

3

E.\ta paJLt(.da. -lncl.u.JJe: Bene6,iclo4 1J pa.904 a. pMp.ietaJLlo4, Colthumo de
c.a:p.i.:t.a.l e 1ngll.U04 GubeJUUJmen:t.ai.U.

definiendo D = E (I-A)-l
donde: E = Matriz de coeficientes de costo unitario de insumos
externos, trabajo y otros valores agregados. Matriz
inferior del Cuadro 2.
V= Vector de requerimientos de factores e insumos exter
nos.
La matriz D está formada por coeficientes que dan la cantidad
necesaria del factor "j" para producir las cantidades de los "m"
bienes de los cuales directa e indirectamente soportan una unidad de

(0.131

0.251

0.14~

D= 0.157 0.115 0.255

('0.239
191

0.336 0.202 0.316

e~

V= 0.258
0.502

0.383
0.227
0.391

0.242)

0.327
0.432

0.217
1.319 0.304
0.171 0.162 1.110

c~-1)
9911. 7
1984.2

0.383
0.242)
0.258
40 0.227 0.327
0.502 0.391 0.432

º·º'9}f

c55.582)

= 36Z8. 955
6153.359

�42.
43.

·,

La comparac,on entre los requerimientos estimados y valores
observados se presenta en el Cuadro 4.

-1

proviene del sector terciario ( - 14.4).
En el valor agregado e
insumos externos resulta una diferencia positiva ( + 11.9), donde
prácticamente toda la diferencia se debe al valor agregado.

CUADRO 4
DIFERENCIAS -EN PRODUCTO Y VALOR AGREGADO ENTRE VALORES OBSERVADOS
Y ESTIMACIONES I-P EN LA CUENCA DEL PAPALOAPAN, 1970.
·(Millones de pesos a precios corrientes)
Diferencia
Absolu%
tos

Valores
Observados

Estimacio
nes I-P

5632.1

5638.556

+ 6.5

.0012

Secundario

14351.2

14353 .123

- 1.9

.0001

Terciario

4306.5

4292 .105

- 14.4 -.0033

TOTAL

24289.8

24283.784

- 6.0 -.0002

PRODUCTO POR SECTOR:
Primario

VALOR AGREGADO E
INSUMOS EXTERNOS:
InslJllos externos

4956.9

4955.582

- 1.3 -.0003

Trabajo

3624.4

3628.955

+ 4.5

.0012

Otros valores agregados*

6144.7

6153. 359

+ 8.7

.0014

14726.0

14737.896

+ 11.9

.0008

T OT A L

Fuente: Cuadro 1.
*E-6.ta paJLti..da. inciu.ye.: Be.ne.n,lcloé IJ pagoé a p11.opie..talúoé, Con6wno de.
c.a.pltal e Ing1t.Uoé gubeJLnamentalu.

Técnica de Programación Lineal (PL)
Este enfoque relaja algunos de los supuestos más restrictivos
de las funciones I-P. El modelo de Insumo-Produi:;to puede establecerse
dentro de un formato de Programación Lineal para permitir la sustit.!:!_
ción potencial entre insumos, introduciendo actividades alternativas
de producción lineal. La existencia de actividades múltiples sugi~re
que un conjunto prescrito de demandas finales puedan ser conocidas
por conjuntos alternativos de niveles de producción e ill6umos, imp_Q_
niendo restricciones .en estas variables económicas .
Algunas diferencias básicas de los modelos de PL con respecto a
los modelos de 1-P, son: 1) En modelos de PL las relaciones económicas
se definen en términos de desigualdades;
2) En modelos de PL existe
.
más de una s_olución factible, donde se adopta algún criterio de
optimización; 3) En modelos de PL los precios sombra se determinan
endógenamente; y 4) En modelos de PL existe una dualidad, tal que los
precios sombra y las cantidades de la actividad económica se deter
minan simultáneamente.
\

Estructura de los Modelos de PL
Una estructura simple del problema de programación lineal dual
se define como:

Las diferencias entre los valores observados de la tabla I-P y
los valores estimados son muy pequeñas.
En el total del producto
existe una diferencia negativa (-6.0), donde la mayor influencia

Problema Primario
Min.
sujetoa:

C' X
(I-P)X~B

x~o

Prob1ema Dua 1
Max.
sujeto a:

B' P
(I-A)' P~C
P~O

�44.

45.

CONCLUSIONES:

donde:
C = Matri z de costos unitarios de insumos no producidos.
P = Vector (col umna) de precios sombra.
El problema dual simétrico puede representarse convenientemente
como aparece en el Cuadro 5.
CUADRO 5

X

B

C'

En este modelo de Programación Lineal (I-A}, C y B son dados
exógenamente, mientras que X y P son determinados endógenamente.
En este caso la matriz (I-A} es la Matriz de Leontief (obtenida en

Existen algunas fallas de especificación en las partidas de
compras externas {y ventas externas), lo cual afecta la confianza en
cuanto a la exactitud de las estimaciones, ya que la matriz ínter.
sectorial de coeficientes de proporcionalidad (a .. ) no i ne 1uye esa
1J
información y obviamente la estimación de los productos de equilibrio
(vector X) es sesgada.
También es importante distinguir en la tabla de Insumo-Producto
si acaso las importaciones son internalizadas en las actividades
intersectoriales, ya que diferentes computaciones de la Matriz de
Leontief implican diferentes conclusiones en los modelos de I-P y PL.
En nuestro caso, la información está dada de tal manera que las
importaciones se consideran como insumos externos ó insumos no
producidos.
Finalmente , se encontraron pequeñas diferencias entre valores
observados y estimaciones I-P con respecto al producto por sector,
insumos externos y valor agregado .

el modelo I-P).
Los precios se determinan aplicando la condición competitiva de
precio igual a costo unitario, para cada industria:
P. = l: a.. P. + l: c ..
J
i
1J
,
i
1J

REFERENCIAS:

la cual se representa en forma matricial de la siguiente manera:
ó

(1-A'} P = C

{I-A}'P=C

Resolviendo r.l sistema para el vector P de precios sombra,
tenemos que:
P = ~I-A)1-lC
=

~r-A)-l c

"Voc.ume.nto de. la Cue.nca de.l Pa.paloa.pa.n", !tea.U.za.do pO!t e.l Ba.nc.o
de. Méu.c.o, S.A., Vep:to. de. Invutiga.c.ionu Indu.6.tlúa.lu, 1972.
8Utze.1t, C.R., C.f.Ml¿, P.B. a.nd Ta.1jlo1t, L., ed. Ec.onomy-w.lde. Modw
a.nd Ve.ve.lopme.n:t Planrung, 1975.
Ga.6ó, S.1., U.ne.a.Jt P1tog.l!.amming: Me:thod6 a.nd App.U.c.a.tion6. Mc.G!taw
flill, 1958.
Yo:topouloó, P.A. a.nd Nuge.n:t, J .B., Ec.onomlc.ó '06 Veve.lopme.n:t: &amp;rpi.t.íd
Invutiga..ti onJ.i. fla11.pe1t a.nd Row, 19 76 .

�EL IMPUESTO SOBRE LAS VENTAS DE COSTA RICA

JOJr.ge CoMai.v, Quu ada.*

Como resúltado de una recurrente crisis financiera del Gobierno
Central de Costa Rica, en julio de 1967, se creó, por medio de la
Ley 3914, el impuesto sobre las ventas .
Al contrario de otros países, como es el caso de México, este
fue un impuesto nuevo, bastante parecido al existente en Honduras
desde 1963.
Posteriormente, _en 1975, d_entro del presupuesto anual de la
República, se creó una norma que sustituía el impuesto sobre las
ventas, que operaba a nivel de minorista, por un impuesto sobre el
valor agregado, aunque conservó, por efectos politicos, su nombre
original de impuesto sobre las ventas.
Es importante hacer notar que el paso del impuesto sobre las
ventas a nivel de minorista a uno sobre el valor agregado fue bastante
simple, desde un punto de vista legal, pues se generalizó el sistema
de cobro mediante la siguiente norma:
"Modificase el sistema de cobro del tributo de la .actual Ley de
Impuesto sobre las Ventas , No . 3914 de 14 de julio de 1967 y las
reformas por el sistema de aplicación no acumulativa del impuesto en
todas las etapas de comercialización, incluyendo la introducción de
las mercancías en Aduanas".

.

.

'El autoJt, eglLuado de uta Fac.cd;tad, ac:tualmente· oc.upa el puu t o de
V.i.c.em.i.YL&lt;At!Lo de Ec.onom.la , Indut.:tlwJ. y Comu.C'..i.o en San JnAé., CMta
Ric.a .

�49.

48.
Desde su creación, uno de los problemas principales sobre la
concepción del impuesto es si este sería factible en una sociedad en
donde existe una gran cantidad de pequeños comerciantes.
Es obvio que en un país en desarrollo, como Costa Rica o México,
para que un impuesto al valor agregado opere eficientemente, la
existencia de un sistema de distribución de los bienes y servicios
por medio de innumerables pequeños minoristas, con contabilidades
totalmente inadecuadas, entre otros problemas, plantea una seria
dificultad, pues es necesario elegir entre la facilidad administrativa
y la cobertura, recaudación y los efectos económicos que la exclusión
de los pequeños minoristas ocasionaría.
La solución encontrada fue la creación de un número de "respons!
bles", los cuales tendrían que recaudar el impuesto sobre las ventas
realizados a aquellos "no responsables". Por supuesto, por tratarse
de un impuesto sobre el valor agregado, tiene derecho a rebajar el
impuesto que paga sobre las mercancías adquiridas para la venta . .
(Se aplica el sistema de crédito del impuesto, que se considera como
el mejor).
De esta fonna, se cubren todas las ventas, ya sea a nivel de
minorista, por aque 11 as realizadas a "consumidores final es" , o bien
a nivel de productor o mayorista por las ventas efectuadas a "no
registrados". Podemos, entonces, considerar que el impuesto man ti ene,
con ciertas limitaciones, su carácter universal.
Según estudios
realizados recientemente "no es de interés fiscal inscribir o cobrar
por el sistema tipo patente, negocios pequeños, ya que ello produciría
no más de siete a diez millones de impuesto, con un alto costo
administrativo y con detrimento de la fiscalización de negocios más
importantes".
En Costa Rica, se registran como responsables aquellos produf
tores con más de t 200,000 en ventas por año (23,400 dólares) y los

comerciantes con más de

t 300,000 en ventas anual es (35,100 dólares).

Es importante hacer notar que actualmente está en proceso de
estudio, dada la experiencia adq~irida con este impuesto, establecer
montos anuales presuntos de ventas a los no inscritos (sistema de
"forfait" que tiene Francia en operación y que se puede prestar a
corrupción), aunque si bien por el simple crecimiento de los precios
(inflación) se van incorporando al registro de responsables aquellos
previamente excluidos.
En junio de 1968, Costa Rica tenía 1867 responsables registrados.
En 1978
tiene 4,144 responsables.
La mayor parte de ellos, aproxima
. .
.
damente un 70%, se concentra en los centros urbanos de San José.
En Costa Rica, aproximadamente, el 20% de los que pagan el tributo
cubre el 75% del impuesto.

-

Por lo anterior, es mi sugerencia que se utilice un sistema de
registro como el empleado en Costa Rica (entre otros, por ejemplo,
-Honduras) de gravar en función de una 1ista maestra de responsables
{que además permite realizar un ligamen con los registros de renta o
ingreso, así como otros impuestos al consumo). Esto brinda gran
facilidad administrativa al impuesto al valor agregado, sin un gran
sacrificio fiscal.

Otro aspecto fundamental en el diseño de un impuesto al valor
agregado es la cobertura o alcance del mismo.
Tal como señalara anteriormente, el impuesto al valor agregado
en Costa Rica es general en su cobertura. Específicamente, la nonna
señala taxativamente los servicios que son objeto de gravamen. Así,
los servicios de los talleres de reparación y pintura de vehículos,
restaurantes, cantinas o bares, centros nocturnos y clubes de recreo,
son objeto del impuesto sobre las ventas. Actualmente, un proyecto
de refonna a la ley presentado a la Asamblea Legislativa, considera

�50.

extender el gravamen a otra serie de servicios, tal es como te l efóni
cos, electricidad, hoteles y otros. Los servicios financieros y de
seguros, están exentos, en razón de la dificultad en la determinación
del valor agregado. Parece ser que la exención total de dich~s
instituciones es lo más apropiado.
Podríamos señalar que las exenciones del impuesto a las ventas en
Costa Rica se determina en función de la simplicidad administrativa,
de un criterio social y político, de no gravar "productos básicos".
estímulo a la producción y de competitividad internacional.
Desde el punto de vista de la simplicidad administrativa, aparte
de lo ya indicado sobre los servicios y del sistema de responsables,
el impuesto al valor agregado de Costa Rica excluye los productos de
la tierra (no procesados), por lo cual los agricultores no son
considerados como "responsables".
( Los agricultores son el 45% de
la población económicamente activa).
Es interesante observar que en Costa Rica se excluyen los
productos alimenticios del impuesto al valor agregado por razones de
si mp l i ci dad admi nis trativa ( además de criterios "sociales-políticos") ,
mientras que en países desarrollados su exclusión constituye más
bien una complicación en la administración del impuesto.
Muy relacionado con el anterior criterio está el que podríamos
llamar "social" o "político", que básicamente considera deseable
eximir del impuesto ciertos productos que forman parte de una llamada
"canasta básica o familiar", cuya eliminación también tiende a limitar
cierta regresividad presunta del impuesto sobre el valor agregado.
En genera1, en Costa Rica se eximen los alimentos frescos, 1os
no enlatados o embotellados. Así, se excluyen,.entre otros, carnes
frescas, harina, hortalizas y legumbres, huevos, leche y sus derivados,
maíz no envasado, pan, panela o dulce de tapa, sal, alimentos para

51.

niños de corta edad, cerillos, colchones, jabones ordinarios, ciertos
textiles y vehículos automotores rústicos.
Los insumos agrícolas excluidos son los siguientes: alimentos
concentrados para animales, equipo e implementos usados en agricultura,
apicultura, pesca, ganadería (enumerados taxativamente) productos
veterinarios, semillas, fungicidas, yerbicidas, abonos, insecticidas
y pesticidas.
Igualmente, se eximen los medicamentos de patente o genéricos,
excepto para cosméticos; libros, peri6dicos y revistas, a~f como
leña, carbón, cocinas de leña, pupitres y otros menores.
En Costa Rica se excluye del gravamen a las artesanías con
mtivos típicos, petr6lt?o y sus derivados, alcoholes, cemento, energía
eléctrica, agua, ladrillos, llantas para vehículos de trabajo, maderas
no procesadas, piedra, yeso y otros.
Dentro del concepto de nestí111Ulo a la producción" es evi.dente
el tratamiento .1&gt;torgado al sector agrtcola. Pero, tlado ~ el tipo
de impuesto al valor agregado en Costa Rica, según el criterio del
tratamiento tributario que se dé a los bienes de capital que sean
productos finales, tales como maquinaria, equipo y materias primas,
sigue la clasificación de "fonna de consumo", los impuestos sobre
todo los bienes adquiridos por las empresas pueden ser _deducidos en
el período.
(La cobertura del impuesto es la misma que un impuesto
sobre las ventas a nivel de minorista de los bienes de consumo final;
o sea, la base es el gasto de consumo).
Debido a la aceptación del principio de destino, las exportaciQ..
nes están exentas del impuesto, en tanto que las importaciones sí son
objeto del gravamen. El hecho de que las exportaciones no estén
gravadas permite al país mantener la competitividad internacional; o,
al menos, ceteris paribus, el impuesto no es un factor diferencial

�52.
de precios.
Es muy importante destacar la gran importancia que el impuesto
al valor agregado tiene desde el punto de vista de promotor del des!
rrollo industrial.
En su libro "Financial Deepening in Economic Development", el
profesor Edward S. Shaw destacó la importancia de la reforma fina~
ciera y fiscal en los países en desarrollo y dice que "a pesar de
fuertes opiniones contrarias, el caso es persuasivo para que un
impuesto al valor agregado sea el eje central del esquema fiscal".
Creo que es de vital importancia hacer énfasis en lo que yo creo
que es el elemento fundamental de debate en la política económica de
Latinoamérica.
En los años cincuenta, bajo los auspicios de la CEPAL, se cons!
deró deseable promover el desarrollo económico de nuestros países en
base de un esquema de industrialización, lo cual sería logrado,
fundamentalmente, por medio de la creación de barreras arancelarias,
que permitiera, en función del argumento de la industria naciente,
generar la inversión deseable en el sector.
Dentro del esquema este de sustitución de importaciones y de
"desarrollo hacia adentro", se buscó incentivar el desarrollo indui
trial, adicionalmente al elemento diferencial de precios por medio
de la barrera arancelaria, por medie de intereses subsidiados. Esta
reducción artificiosa del precio del capital provocó que las técnicas
elegidas fueran relativamente capital-intensivas.
Por otra parte,
como resultado de llamadas "políticas sociales" se buscó gravar al
factor trabajo -impuesto a las nóminas- con la suposición de que el
patrono realizaba el pago -incidencia legal-, sin reconocer que se
iba a experimentar un descenso en 1a cantidad demandada, reforzando
el efecto de utilización de técnicas capital-intensivas resultado de

53.
subsidios a los intereses (precios del capital).
De esta manera, los países que supuestamente tenían abundancia

relativa de mano de obra, terminaron ahorrando ésta y estimulando el
uso del capital relativamente escaso.
La política de subsidios a los tipos de interés originó una
lamentable represión financiera, pues los tipos de interés pasivos,
en muchos casos, determinaban rendimientos reales negativos, al ser
el tipo de interés nominal inferior a la tasa de crecimiento de los
precios. Esto, por supuesto, significó una desincentivación del
ahorro r, más bien, un _estímulo al consuroo.
El sector agrí co1a tradi ciona1, por otra parte, caracterizado
por el uso intensivo de mano de obra, fue objeto del olvido total y,
por medio de políticas orientadas a fortalecer el poder adquisitivo
de los sectores urbano-industriales, que significaban la fijación
arbitraria de los precios a los productos agrícolas, además de
restricciones crediticias a dicho sector, provocó la liberación de
mano de obra en ese sector, 1a cua1, además, era atraída por e1
salario industrial relativamente más alto que el del sector agrícola.
Sin embargo, esa mano de obra que fluía de la zona rural-agrícola
no era absorbida por el sector urbano-industrial, observándose no
sólo mucho del fenómeno de "favelas o barriadas", sino de crecimiento
del desempleo urbano, o bien el aumento del empleo en los sectores
de comercio y servicios. Pero, el gran empleador, el gran patrono,
fue el gobierno, el cual, por factores políticos, incluso partidi!
tas, se vio empujado a absorber esa mano de obra.
El gran prob1ema surge cuando ese gobierno tiene que hacer frente
a los gastos que demanda ese empleo, y no cuenta con suficientes
ingresos tributarios. Podríamos decir que los tributos más importa!!_
tes, conceptualmente, al menos, con que cuenta el gobierno, son el

�54.

55 .

impuesto sobre el ingreso, los impuestos a las importaciones, los
gravámenes a 1as exportaciones, 1os impuestos a 1a propiedad y 1os
impuestos al consumo.
En nuestros países, la base sobre la cual se calcula el impuesto

sobre el i.ngreso es bastante exigua, por lo cual, en esta etapa de
desarro 11 o, no constituye una fuente de recursos sufi ci-entemente
elevada para satisfacer las demandas de gasto público .
En lo que respecta a los gravámenes sobre las importaciones,
estos han sido una fuente bastante significativa dentro de los ingresos
fiscales . Sin embargo, dentro de ese esquema de industrialización
forzosa, de desarrollo "hacia adentro", se eximió de impuestos de
importación a los ins1J110s no producidos internamente. Es interesante·
observar, enton'ces; como, porcentualmente, las importaciones exentas
constituyen la mayor parte de las importaciones del país y, com
ejemplo, en Costa Rica son casi un 70% del total. De esta manera,
se ha erosionado la base tributaria proveniente de esa fuente.

que inhibe la formación de capital en esos sectores, especialmente

el agro.
En lo que respecta al impuesto sobre el consumo, soy partidario
De esta
forma, puede ir.se buscando la eliminación de tarifas proteccionistas
que han dado lugar a muchas industrias ineffrientes con mercados
internos sumamente limitados. La búsqueda de la ventaja comparativa
o relativa sigue siendo tan imperativa ahora, como lo fue en época
de David Ricardo. Nuestras naciones deben buscar la eficiencia
concent.rándose en 1os sectores, que perfectamente puede ser en_i ndui
trias, en donde se tengan ventajas comparativas. Tal vez el objetivo
sea estimular industrias de exportación en gran escala que compita
en los mercados mundiales, en vez de la constelación de industrias
ineficientes que afectan nuestras economías. Por supuesto, este
estímulo es permisible bajo el argumento de la industria naciente Y
la utilización del impuesto al valor agregado para el logro de este
objetivo no puede ser permanentemente exitosa.
de la introducción del impuesto sobre el valor agregado.

El gob_:ierno ha recurrido cada vez más a ·los impuestos a las
exportaciones. Pero, mientras busca subsidiar léls exportaciones a
los productos no-tradicionales, casi por definición igual a los
industriales, tan sólo se grava a la exportación de los productos
tradicionales, sumamente asociados con el sector agrícola . Este
constituye otro impacto negativo al desarrollo de las activi-dades
agrícolas.

Ante las limitaciones tributarias, u~ualment.e, el Gobierno
recurre a otro ~canismo de financiamiento de sus gastos, como lo es
la emisión monetaria. Esto termina ocasionando presiones inflaciQ.
narias internas, que ejercen serias presiones sobre la estabilidad
de1 va1or externo de 1a moneda. Pero, como es usual , e1 gobierno
resiste la presión de la devaluación, reprimiendo una vez más al
sector exportador, aunque, como es conocido, esta medida tan sólo
termina siendo una solución temporal, ante la casi inevitabil1dad de

En relación a los impuestos a la propiedad, considero que es
deseable buscar la tributación de activos fijos, como la tierra,
capitalizándose el gravamen, no afectando los costos variables Y
forzando así a un mejor y más eficiente uso de la misma, 1o que puede,
además, ofrecer recursos al fisco. Por otra parte, muchos de nuestros
impuestos a la propiedad gravan más bien las mejoras, característica

la devaluación.
Ante esta situación expuesta, creo que México da un paso posi
tivo en su forma financiera al introducir un impuesto sobre el valor
agregado, que no sólo sustituye un impuesto que. ocasionaba serias
distorsiones en la asignación de recursos, si no que siembra 1a pauta

�56.
para lo que creo es el pro·x1mo
·
paso que debe dar en su politica
económica, como es la eliminación de las excesivas barreras arancela
rias. Creo que de esta forma, esta importante Nación podrá hacer un
mejor uso de sus recursos escasos, evitará las serias presiones
inflacionarias y estará preparada para competir eficientemente en los
mercados internacionales, con escalas y tecnologías más apropiadas.

LA POLITICA AGROP:CUARIA Y EL COMERCIO EXTERIOR.

H~p6Wo T1¡ev~ño

Lecea*

La reactivación de la economía del país después de la crisis de
1976-1978, implicará una transformación de las estrategias de des~
rrollo, dentro de las cuales · habrán de definirse nuevas prioridades
y asignarse nuevos papeles a los distintos sectores económicos.
Dentro de estas nuevas estrategias, aparece como central la
redefinición del papel del sector agropecuario, puesto que en los
últimos catorce años ha sufrido cambios sin precedentes que han
transformado completamente sus posibilidades de participación.
La definición de un nuevo papel para el sector agropecuario
está íntimamente ligada con la política de comercio exterior que se
adopte, puesto que, en los últimos seis años, la disminución del
dinamismo del sector agropecuario ha provocado no sólo fuertes
presiones inflacionarias en el mercado interno , sino también la
p/irdida de la autosuficiencia agrícola y la disminución de las
exportaciones del sector.
Así, la problemática del sector agropecuario frente al sector
externo puede ser planteada de la siguiente manera:
¿Es conveniente la especialización de la producción agropecuaria
sol amente en aque11 os productos en 1os que se observa una amp1i a
ventaja comparativa internacional (carne, frutas y las hortal izas),

* Et au.to1¡ 1 eg1¡v.,ado de. e~ta lacu.Uad , ac:tualmen.te rcupa e..f. puv.,t&lt;,

de l ene de.e Vepal1tame11to rfe T'L•Utica de 111ve.ll6L6n L trnnjVla en ta
SeMetallla de HC'.cü?11da 11 •.(,dcf&lt;o PúbCtcu .

�58.

1

obteniendo los productos dE¡ consumo básico (maíz, tri go y soya ) a

últimos diez años". /

través de importaciones ; o por el contrario, habrerros de buscar
primero la autosuficiencia en l os productos básicos y promover
paral elamente la producción de los comerciales?

Las causas que provocaron el surgimiento de la cri s i s son muchas
y de muy variable índole, pero en un esfuerzo por lograr una vi s ión

I

•

comprensiva de ésta, sintetizamos su desarrollo como si• gue·
En lo que sigue de este apartado se analizará la naturaleza de
los mecanismos que provocaron la crisis en el sector agropecuario,
distinguiendo entre las explicaciones que reducen el problema a l a
baja en la producción de maíz, y aquellos que consideran al sector
en su conjunto. Finalmente, se proponen, en base a las conclusiones
alcanzadas, algunas recomendaciones de política que permiten armonizar
la actividad del sector agropecuario con el comercio exterior del
país.

l . El Desarrollo de la Crisis Agropecuaria 1965-1976.
La importancia de 1a crisis agropecuaria puede ser descri ta a
través de cuatro hechos significativos: "a) La caída del ritmo de
crecimiento del producto agrícola, de 7 .5% anual (1946-1956) y 4.3%
(1956-1966) a sólo un 0 .8% anual de 1966 a 1977; b) El aumento
acelerado de las importaciones agrícolas, que se multiplicaron por
veinte en el período, pasando de un monto anual de alrededor de 500
millones de pesos en los años setenta a más de 10,000 millones en
1974 y 1975, lo cual provoca l a pérdida de 72% del saldo positivo en
la balanza comercial agrícola; c) El índice de precios agrícolas,
que hasta 1972 se había mantenido al mismo nivel que el índice
general, crece en 1973 en 34%(contra sólo el 12% del índice general)
y en 1974-1975 los precios agrícolas también crecen más rápidamente
que el promedio general (de 1973 a 1975 los precios de los productos
agrícolas se duplican mientras que el índice genera l sólo crece 62%);
y d) La participación del sector agropecuario _en el gasto públ ico
pasó de 2.9% en 1965, a 18% en 1975, multiplicándose por 17 en los

1) Es necesario distinguir entre la crisis del sector agropecuario,

y "la crisis del maíz", dado que en este último producto e!. en el
que los efectos de la crisis se han manifestado más dramáticamente,
pero habrá que tener claro que la crisis no se resolverá aumentando
únicamente la producción interna de este grano.
2) La crisis de 1 sector agropecuario consiste, en térmi nos genera1es,
en un desfasamiento entre la actiial estructura de uso de la tierra
en e1 sector, y 1!i estructura de 1a demanda de 1os productos de1
mismo.
3) La estructura de 1a demanda de productos agropecuarios se ha
orientado de acuerdo al 1 ibre juego de las fuerzas del mercado
hacia los productos pecuarios (bovi no, porcino Y aves) Y de expo!:._
tación, provocando ésto una demanda derivada por la producción de
granos para el consumo animal.
4) Dentro del libre juego de las fuerzas del mercado debemos precisar
l os siguientes procesos: a) La redefinición de la división inte!:_
nacional del trabajo, &lt;lande E.U.A. ha incrementado su producción
.
Z/
de granos a tal grado que actualmente controla el 85"'1o de1 m1smo,orientando la producción de los países como México hacia productos
pecuarios, frutas y legumbres; b) Los efectos concentradores del
11 G6mez OliveA , LLÚI.,. "Cw.i6 Ag11fr.o.f.a,_ C,úH°A _de loó Campeúnoó ",
Come!fcio Ext etúon , Vol . 28, Núm. 6, Méu.c.o , Jun..w de. 1978, PP· 714 •
Y Lui~e-Ú.i. fe1¡nande.-~, Ca.M.i.o . "Ag11.i.cuUWta 1¡ Mim1•n tact6n : P.•rem.t.6a.6
pMa una nueva eó t11aleg.i.a" , Pu11eneca, Cufoq1uo ó,•b11e EcMorn.{a
mexicana , Coleg.i.o de. lléúcu .

�60.

crecimiento industrial nacional, que han conformado una clase
media con amplia ca pacidad de compra y una gran masa popular cada
vez más empobrecida; y por último, c) La presencia en la industria
alimenticia, de un reducido pero poderoso grupo de empresas
transnacionales que atienden las demandas de sus países de origen
Y de las nuevas clases medias y altas nacionales, bajo patrones
tecnológicos que incentivan la demanda de productos pecuarios,
fruta y legumbres.
5) Tal cambio en la estructura de la demanda de productos ha reper
cutido en una transformación de la demanda de uso de la tierra~
pu~sto que cada vez se requieren más áreas para la cría de ganado
Y sus insumos pecúarios (sorgo y trigo), y menos para maíz.
6) La crisis por tanto, se manifiesta como producto de las rigideces
que impiden la transformación automática de la estructura de uso
de la tierra.
7) Conviene ahora distinguir las causas de la crisis del maíz. Esta
es producto de una baja rentabilidad en su producción, resultado
de la regulación de sus precios .ª través de importaciones que han
sido adquiridas a precios similares a los de garantía. Esto
implica una pérdida para los productores nacionales, dados los
bajos rendimientos por hectárea que se obtienen en este producto,
pero se justifica en el contexto de la política económica nacional
por ser este un producto de consumo popular ampliamente gene
ralizado.
8) Así, la crisis del maíz aparece inicialmente como la crisis de
los productores más ineficientes que han abandonado este cultivo
en busca de nuevas opciones de ingresos. Dado que estos productores
son generalmente ejidatarios temporaleros marginales, que producen
maíz en tierras de bajísima calidad y con métodos completamente

61.
rudimentarios. Abandonar el maíz significa para ellos abandonar
la agricultura, puesto que no cuentan ni con recursos ni con
capital para ocuparse de productos más rentables.
9) Es aquí; donde podemos enlazar los mecanismos de la crisis del
maíz con la del sector agropecuario: a) El cultivo del maíz se ha
hecho cada vez menos rentable, mientras que los productos pecuarios
y sus insumos agrí co1as han aumentado su rent abilidad; b) Lo
anterior presionó hacia un cambio en 1a estruct ura de uso de la
tierra; c) Las tierras 1iberadas del cultivo del maíz no han
podido incorporarse a otros cultivos por la falta de recursos de
sus usufructuarios y por el tipo de propiedad (generalmente ejida l)
que impide su venta en el mercado; y, d) Asimismo, las nuevas
tierras que podrían incorporarse para sati sfacer esta nueva
demanda están por lo general limitadas, ya por falta de infr~
estructura productiva, o por la inseguridad que provocan los
litigios agrícolas.
10) Así, resulta que a los actuales precios de garantía es necesario

importar maíz por causas de beneficio popular. Tal es importaciones
se ven incrementadas aún más por la utilización del maíz como
sustituto del sorgo y trigo en el consumo ani mal, dada la ins~
ficiencia de oferta de tierra en condiciones legales y técnicas
para la producción de estos últi mos.
11) Por lo tanto, la explicación de la crisis del sector agropecuari o
tiene que ver con las propias contradicciones del sistema de
mercado, frente a las posib ilidades de producción de los campesi nos
pobres.Y Su solUC)Ón impl i ca cambios en t odos sentidos, puesto
que si se dej aran libres las fuerza.s de mercado, est as nos
llevarían a una situación por demás inj usta para las clases
ne.cv,aJÚo c.0n~-ÚieJta.Jt que. v,to-!i campv,,lno-!i pob1te.f..
apltox..i.mad.ame.n.te. el 88% de.f. :to.tal de. p1te.dio-1; 1tUM.f.u .

'}) EJ.,

oc.upan

�63.

62.
campesinas de bajos ingresos cuya capacidad productiva sería
sustituida por importaciones, enviando a éstos a fonnar parte de
los cinturones urbanos de miseria, y abasteciendo sólo las
demandas de las clases medias y altas, apoyando a los empresarios
agrícolas.Y Por otro lado se pondría en peligro la autosufi
ciencia de productos agrícolas básicos, lo que nos llevaría a
una posi-ci6n desventajosa en las negociaciones comerciales
internacionales.

leros, que podrán permitir el financiamiento del déficit que provoque
tal proceso en tanto el país llegue a formar un sector manufacturero
exportador capaz de financiar tal déficit.
Dentro de esta nueva perspectiva, e1 sector agropecuario ha
perdido por completo su papel de apoyo al modelo y se plantea ahora
como un sect~r deficiente, no sólo en exportaciones sino incluso en
producción interna. Por lo cual, su relación con el sector externo
ha de ser completamente redefinida.

2. La Producción Agropecuaria y el Comercio Exterior:
Recomendaciones para una Nueva Política.

En los próximos año~ el sector agropecuario tendrá que realizar
una dob1e e importante ta rea : por un 1ado, habrá de ser capaz de
superar la crisis que ahora enfrenta, y por el otro, recuperar su
posición superavitaria en el mercado externo.

Dentro de la política tradicional de comercio exterior, el
sector agropecuario desempeñó el papel de proveedor de divisas
destinadas al financiamiento del déficit externo provocado por el
proceso de sustitución de importaciones de bi-enes lllitnufacturados.
Esta tarea, fue desempeñada con 1Rayor o menor efici-encia hasta 1973,
año en el que la crisis del sector llegó a transformar su ¡:iarticip!
ción superavitaria en deficitaria.

Así planteado, la problemática del sector agropecuario se reduce
a una decisión política que lo oriente hacia la especialización de
acuerdo a sus ventajas comparativas, o hacia la autosuficiencia en
productos básicos de acuerdo a las necesidades internas.

Las transformaciones por todos conocidas provocadas por la
crisis general de 1976-78 y los nuevos recursos petroleros, han
reorientado el modelo de desarrollo que se habrá de seguir en los
próximos años, por lo que en consecuencia, se ha transformado la
política d~ comercio exterior del país.
La nueva política de comercio exterior, plantea ahora, profu~
dizar en el modelo de sustitución de importaciones hasta alcanzar la
etapa de autosuficiencia en la producción de bienes de capital. Tal
decisión política se apoya en las exportaciones de excedentes petrQ_

i/

Ap1toumadamen:te. un 12% del

.to.ta.e de pJre.CÜ0-6 JruJratu .

La propuesta que a continuación se presenta, se basa en el
supuesto de que aún y cuando la decisión política de orientar la
producción agropecuaria hacia la especialización implica en el corto
plazo un menor esfuerzo del sector público en cuanto medidas a tomar,
en el largo plazo ésta puede resultar mucho más costosa, puesto que
por un 1ado e1 mercado internacional de a1imentos es tan imperfecto
que nuestras importaciones de productos básicos estarían controladas
fundamentalmente por E. U. A., (país que controla el 85% de la
producción internacional d.e granos), lo cual pondría al país en una
desventajosa posición en las negociaciones de los precios de petróleo,
y por el otro, la importación de maíz desplazaría a la gran mayoría
de ejidatarios marginales que hasta hoy han enc~ntrado refugio en la
producción ineficiente de maíz en base a un reparto agrario de
tierras marginales, y la utilización de su mano de obra como único
otro recurso productivo.

�65.

64.
La estrategia que se propone requiere en síntesis tres procesos:
a) Lograr una producción interna de maíz y productos básicos a
niveles de eficiencia internacional; b) Regular la estructura de
demanda de productos agropecuarios, y la de uso de la tierra, de
acuerdo no sólo a las fuerzas de mercado, sino también a las
posibilidades de empleo productivo de los actuales usufructuarios
temporaleros; y c) Promover una política de empleo que sea capaz de
incrementar los niveles de ingreso de los sectores populares, a fin
de que estos puedan pagar temporalmente los aumentos de precios que
implique la liberación de los precios de garantí.a, último recurso
del que habrá que echar mano para asegurar la rentabilidad de los
productos básicos.

Recomendaciones:
1) Dado que la actual situación del sector agropecuario muestra en
la práctica una fuerte tendencia hacia la especialización en la
producción de carne, frutas y hortalizas, e iMportación de granos
(maíz., trigo, sorgo, y soya), es necesario transfonnar esta
situación hacia la autosuficiencia en productos básicos, sin
descuidar los productos comerciales y de exportación.
2) Para lograr la autosuficiencia es necesario iniciar un programa
de desarrollo tecnológico para productos básicos (maíz, frijol,
etc.) que permita que disminuyan sus costos unitarios, y recuperen
su rentabilidad frente a los productos comerciales. Tal programa
habrá de reunir las siguientes características:
a) Estar dirigido fundamentalmente a los actuales productores
ejidales (temporaleros) de productos básicos, principalmente
a los de maíz.

b) Estar apoyado a corto plazo por el Estado, en base a un paquete
de subsidios que se incorporen a través del uso de insumos,
maquinaria y financiamiento.
Tales subsidios deberán ser
anuales y renovables sólo en proporción directa al aumento de
los rendimientos promedio por hectárea.
c) En tanto no se haya resuelto el problema de la autosuficiencia
en productos básicos, será necesario !ansferir los subsidios
que actualmente reciben los productores comerciales, hacia los
productores básicos, a fin de eliminar rentabilidades ficticias
en los productos comerciales, y apoyar temporalmente la
producción de los básicos.
d) Basarse inicialmente en una fuerte campaña a través de los
extensionistas agrícolas que pennite romper con los obstáculos
que impiden el libre flujo del conocimiento tecno16gico de los
productores más avanzados de cada regi6n, hacia los mas
atrasados.
e) Habrán de jugar un papel muy importante el financiamiento de
la investigación en las universidades y centros de investigaci6n
agrícola, pero principalmente en las escuelas técnicas agrop~
cuarias, puesto que son estas últimas las únicas distribuidas
adecuadamente por todo e1 país y 1as que cuentan con recursos
humanos originarios de sus propias regiones, lo que puede
maximizar el trabajo de adaptación y divulgación en cada una
de las comunidades.
f) Basarse para la apl i~ación de los resultados de las investig!
ciones en las parcelas escolares de los ejidos.
El éxito
dependerá, fundamentalmente, de la capacidad de los técnicos
agropecuarios mexicanos para de sarro11 ar y adaptar, en cada
una de sus regiones, nuevas y más eficientes tecnologías de

�67.

66.

producción.
g) Al mismo tiempo habrá de apoyarse en un programa de empleo que
aumente los ingresos de las clases populares, de tal forma que
éstos estén en capacidad de soportar gradualmente la liberación
de los precios de garantía que operará como el último instru
mento de promoción de la autosuficiencia.
3) La expansión de la producción de bienes comerciales y de expor~
ción habrá de estar controlada en una primera etapa, puesto que
al liberar los problemas de inseguridad en la tenencia {le la
tierra y de libre circulación del capital a través de la asoci!
ción de ejidatarios e inversionistas privados, se corre el riesgo
de abandonar los cu1ti vos de los productos básicos, puesto que
actualmente no son rentables y en todo caso su rentabilidad en un
primer momento será artificial y subsidiada por el estado. Esto
provocaría un aumento en las importaciones de los productos
básicos y aumentaría el costo para lograr la autosuficiencia.
4) Es necesario_, transferir el control de la comercialización e
industrialización de los productos agropecuarios, de las manos de
empresas transnacionales a las del estado, puesto que éste es el
principal canal a través del cual se ha distorsionado la estructura
de la demanda de los productos agropecuarios tanto a nivel de
mercado externo como interno. En este sentido, el estado necesi_
tará regular cada vez más estrictamente las actividades de las
· empresas transnacionales de la industria alimenticia y de insumos
agropecuarios, diseñando su desplazamiento gradual en el mediano
plazo, e implementando la expansión de las actividades de CONASUP0,
CONAFRUT y organismos similares, a fin de lograr un control real
de la estructura del mercado externo e interno.

Por último, creemos que si bien sólo hemos expuesto las líneas
más generales para la integración de una política comercial externa
del sector agropecuario y no los instrumentos específicos con lo que
esta podrá ser llevada a la práctica, es en este nivel, donde es
necesario que se tenga claridad por el momento, puesto que de otra
manera, podría perderse la perspectiva general del problema en la
discusión de detalles técnicos, que de cualquier forma deberán de
estar supeditados a los lineamientos generales de política.

�PRESENTACION DE TRABAJOS DEL
CENTRO DE INVESTIGACIONES ECONOMICAS, 1979*

Lograr un desarrollo armonioso de la acción de todos los elemen
tos que fonnan la Facultad de Economía, con el propósito de que la
misma pueda cumplir con mayor eficiencia las funciones que en materia
educativa y formativa le ha encomendado la Universidad Autónoma de
Nuevo Le6n, es~ quizá, el objetivo más trascendental hacia el que
hemos encaminado nuestros esfuerzos.
la Facultad de Economia no puede entenderse s6lo como el lugar
de impartición de clases o el aparato administrativo que le rodea
sino, como el todo completo que integran en perfecta armonfa la
propia escuela, su División de Estudios Superiores, y el Centro de
Investigaciones Económicas.
La investigación es un objetivo básico de la Facultad. Tanto
el Maestro como el Investigador, deben servfr a la comunidad al
plantear alternativas a la soluci6n de sus principales problemas,
desarrollar ensayos sobre probleiMtica nacional e internacional, y
sobre todo incentivar y procurar la formación completa del -alumno;
la enseñanza debe prolongarse en la investigación para que el proceso
de conocimientos sea completo.
Hoy hemos querido presentar ante autoridades y amigos la Invei
tigaci6n Económica correspondiente al año de 1979, que el C.I.E. ha
producido.
La diversidad de temas tratados por el C.I.E . durante este año
*Toma.do de: Bole.tút Rúnu:tlr.al, Cen:ów de Invu.tlgac-lonu foon6mlc.a6,
U. A. N. L. , Suplemento, Vol . XVII, Núm. 102, Vic-lemblle de 19 79 .

I

�70.

refleja el profundo interés por la problemática socioeconómica que
el México actual vive.
Así encontramos que los trabajos de Inna
Martínez Jasso, Mario Leal Flores e Yvonne Stinson, estudian las
correlaciones del salario, como elemento retributivo del factor
trabajo, con variables importantes como los precios, la ocupación y
1a educación, encontrando interesantes conclusiones que marcarán
nuevas directrices de estudio en el futuro cercano.
El fenómeno poblacional y sus implicaciones directas e indirec
tas es tratado por diferentes investigadores; e1 enfrentamiento a
las implicaciones inmediatas del crecimiento demográfico es revisado
por Luz E. Vazquez en su estudio sobre Planificación Familiar; el
Lic. Madri ga 1 obtuvo importantes ha 11 azgos en materia de Cobertura
de la Vacunación Infantil; Ernesto Quintanilla revisa el fenómeno
migratorio para el perfodo 1960-1970; y los propios estudiantes de
la Facultad de Economía coordinados por Ernesto Bolaños establecen
un magnífico punto de partida a la investigación posterior del
proceso de marginación socioecon6mica en el Area l'letropol itana de
Monterrey en un estudio que refleja el gran interés del estudiante
por los problemas que le ro~eán.
El campo de las Finanzas Públicas en el Estado de Nuevo León es
tratado nuevamente por Rodolfo Montoya, enfocando el problema de la
asignación de la Inversión Pública.
La intensificación del capital en el campo, tema que es revisado
. por Richard Wood, resulta controversial obviamente por las impliC!
ciones, entre otras, sobre la ocupación y la demanda de trabajo que
Manuel Silos revisa para la gran industria nacional con un novedoso
y magnífico enfoque matemático. Servando Flores prefiere avocarse
al estudio de la problemática de la pequeña y mediana empresa.
Los problemas de la captación fidedigna ·de información son
estudiados por Mario Leal. Su ensayo encuentra especial signifi.

71.

cancia en la medida en que el propio C.I .E. enfrenta continuamente
dificultad en la obtención de información; tal fue el caso del
estudio de Haro y Tovar que a pesar de grandes tropiezos establece
un inicio hacia la investigación profunda de los problemas dei
11ercado de profes ion is tas.

Lic. Arturo García Espinosa
Director de la
Facultad de Economía, UANL

�ESTIMACION DE UN MODELO DE DEMANDA DE TRABAJO, BAJO EXPECTATIVAS
RACIONALES. EL CASO DE LA INDUSTRIA CERVECERA*
Autor: U c.. Ma11Uel Silo¿, Ma/lLÚte.z
Comentarios: Uc.. A/¡%J.VI!) Gwtc1(t Et,p,&lt;J!ot,a

En el año de 1973 existió un fuerte entusiasmo en el Centro de
Investigaciones Económicas de la U.A. N.L . , por el estudio en el área
de la economía del trabajo; uno de los equipos de investigación,
integrado por estudiantes del décimo semestre de la Facultad de
Economía, que se encontraban dirigidos por mí y asesorados por el
Dr. Eric Blankmeyer, se ·avocó a la realización del estudio "La demanda
de trabajo de la industria de transformación mexicana".
En este
estudio, se realizaron estimaciones para un grupo de ocho industrias
mediante la utilización de modelos que se derivaban a partir del
supuesto de que la empresa realizaba sus decisiones bajo condiciones
de certidumbre. Seis años después, Manuel Silos está planteando un
roodelo alternativo para la estimación de la demanda de trabajo,
deduciendo ésta a partir de la consideración de las condiciones de
incertidumbre.

..

En este trabajo, los argumentos de la ,demanda de trabajo están
constituidos por las expectativas existentes en cuanto al valor de
las variables y de esta manera, el problema se concentra en la
determinación de los esquemas de formación de expectativas. Manuel
Silos lo resuelve mediante la adopción de la hipótesis de expectativas
racionales y el análisis de cada una de las series de tiempo que lo
lleva a identificar y estimar los procesos estocásticos seguidos por
cada uno de ellos, los cuales resulten ser autorregresi vos de primer
orden.
*Tomado de: Bof.etfo B.ime/2:tJr.af., Cen:t.Jz.o de Invut.i.gac.lonu Ec.cm6m.ic.M,
U. A. N.L ., Supf.emento, Vof.. XVI I , Núm . 102 , Vic.lemb~e de 1979 , p. 2.

�74.

Como resultado se presentan estimaciones de los parámetros de
la demanda de trabajo de la industria cervecera los cuales res ultan
diferir significativamente de las estimadas por nosotros; sus estima
cienes de las elasticidades producto y sustitución de la demand;
hicksiana de trabajo son de 0.84 y -0.097, respectivamente. La
primera de ellas resulta ser mayor a la nuestra, en tanto que sucede
lo contrario en la segunda. En base a estos resultados se puede
decir que existe más optimismo en cuanto a la capacidad de este
sector para generar empleo secularmente.
Como conclusión de su trabajo, el Lic. Silos plantea que lo
importante más que el valor de las estimaciones, es la consistencia
que se encuentra en las decisiones tomadas por la empresa, pues esto
permite predecir su conducta, e invita a se_r cauteloso en las
predicciones de largo plazo, en donde la empresa enfrenta decisiones
relacionadas a la adopción de tecnología.
En términos generales este trabajo se encuentra dividido en tres
secciones, en la primera de ellas se realiza una revisión de la
teoría de la demanda de la empresa así como diferentes estimaciones
publicadas sobre nuestro país; en la segunda, se plantea el mareo
teórico a partir del cual se derivan los modelos utilizados para la
estimación de los parámetros de esta función y en la tercera, se
presentan los resultados del presente estudio.

COBERTURA DE LA VACUNACION INFANTIL
EN El AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*
Autor: U.e.. Romeo f. MadJUfjltt H.
Comentarios: Rll.lJITUndo C. Rod/¡J~uez G.

Indudablemente que el estudiar la cobertura de la vacunación,
constituye un _tema de interés por sí solo, ya que guarda relación
directa con el bienestar_de la población.
las campañas de vacunación pueden ser ubicadas dentro del campo
de la medicina preventiva. Dicho campo es de suma importancia en
países como México donde las principales causas de muerte (el grupo
de las infecciosas y parasitarias) pueden ser combatidas con mayor
eficacia mediante la prevención de las enfermedades. Estas causas
de muerte inciden principalmente en los niños menores de un año y en
el grupo de edad 1-4 años. Lo expuesto en este párrafo es suficiente
para justificar el tipo de estudios corro el que ahora se comenta.
El trabajo realizado por el Lic. Madrigal (con la colaboración
de algunos estudiantes de la Facultad de Economía y de la Licenci!
tura en Estadística Social). permite el conocimiento tanto de la
cobertura de cada una de las vacunas consideradas en el estudio así
COffl de las instituciones encargadas de aplicarlas en el Area
Metropolitana de Monterrey. Con esa información se tiene· un elemento
de indiscutible utilidad en la formulación, implementación y evalu!
ción de cualquier política de salud.
El desagregar la información a nivel de grupos sociales ho~
géneos permite enriquecer el análisis de los datos recolectados ya
*Toma.do de: Boletln B.únu:tlraf , Cen:tlro de 1nve~ü.gae.ionef. Econ6m.iea~,
U.A.N.L., Suplemento, Vo1 . XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 1979, p. 3.

�76.

que es pos ible caracterizar mejor el fenómen o bajo estudio. Así, la
formación de estratos socio-económicos (bajo, medio y alto) en la
investigación sobre cobertura de la vacunación, permitió formular
una serie de hipótesis de trabajo referidas a un comportamiento
diferencial de cada uno de los grupos de población.
Aunque el reducido número de casos considerado en el "estrato
alto" introduce un elemento de incertidumbre en la verificación
empírica de las hipótesis, el estudio arroja luz sobre algunos
diferenciales en cuanto a cobertura de las vacunas y las diferentes
clínicas a que acuden las personas de los diversos estratos anal izados.
Lo · encontrado en · la investigación sugiere que la salud no
solamente se encuentra asociada a factores biológicos, sino que
dependen de otras variables (ingreso, ocupación, educación, etc.)
las cuales no se hayan uniformemente distribuidas entre los miembros
de una comunidad. De ello se desprende que tampoco es posible
pensar en una distribución homogénea de los niveles de salud en la
población . Es necesario entonces, que las investigaciones en el
campo de la salud tomen en cuenta algunas variables relacionadas con
las diferentes condiciones sociales y económicas en que se encuentra
inserta la población.
Por último, es deseable que investigaciones como la presentada
por el Lic. Madrigal sean realizadas en diferentes regiones de la
República siguiendo una metodología (elaboración de cuestionarios,
conceptos, etc.) común que permita 1a comparabi 1i dad de 1a i nfonn!
ción. El diagnóstico de la situación que se derive del análisis d~
tales estudios permitiría la formulación de políticas de salud,
tomando en cuenta 1os diferentes contextos socio-económicos que se
encuentran a lo largo del territorio nacional.

ESTUDIO SOCIOECONOMICO DE PLAN IFI CACION FAMILIAR
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Li c. Lu z E6t eta Vázquez G6mez
Comentarios: V1¡. W. Wit hneq H~kh

Al rededor de 1960, dos economistas -Gary Becker y Richard
Easterlin- publicaron artículos en los cuales usaron análisis
económicos para explicar los cambios de población. El modelo
microeconómico se basa en los resultados de la investigación acerca
de las decisiones tomadas por la unidad familiar en la formación de
capita·1 humano, asignación del tiempo y una función de producción de
la familia.
Este modelo ha sido desarrollado, aplicado y probado
para países de altos ingresos.
De acuerdo con lo anterior, el estudio de la Lic. Luz Estela
Yázquez Gómez, Estudio Socioeconómico de Planificación Familiar para
el Area Metropolitana de Monterrey (UANL, 1979), se considera un
importante estudio. Ella exami na 1a aceptada teoría de fecundidad
para los países de bajos ingresos, aplicada y aprobada para una
población específica de Monterrey.
En su estudio, ella encuentra
que algunas delas relaciones existentes entre fecundidad y variables
socioeconómicas para países con altos ingresos no se mantienen para
la muestra realizada con un pequeño grupo de mujeres en Monterrey.
Para otras variables, sus resultados son consistentes con lo
observado en países de altos ingresos.
La variable más importante que afecta la fecundidad de la mujer
en Monterrey, -de acuerdo con la muestra- fue el nivel escolar .
Mujeres con escolaridad más avanzada (secundaria, preparatoria )

- - -- -

·-••---· ·- -

*Tomado de : &amp;fetin B.ún&lt;&gt;6t11a.f'. , Cvn.t1¡0 de Inve6tiqae-ion&lt;'h EC'onómica-6 ,
U.A.N.L., SÜpf&lt;'menfo, llof:-XVII , Núm. 102, Viciemb1¡e de 1979, p. 4.

,,

�78.

tuvieron un nivel menor de fecundidad comparado con aquellas que
cuentan con menos escolaridad. La misma relación ha sido encontrada
en los países con altos ingresos. Sin embargo, la racionalización
de esta relación en los países con altos ingresos es que las mujeres
con más altos niveles de educación es probable que trabajen fuera de
casa y que este trabajo reduzca e interfiera en la posibilidad de
tener más niñ~s. La Lic. Vázquez probó directamente el efecto sobre
fecundidad que tiene el empleo fuera de casa y encontró que el
empleo no tenía efecto alguno sobre las 111t1jeres consideradas con
estudio para Monterrey.
Este resultado implica que el efecto de la educación sobre
fecundidad para el caso de Monterrey, ocurre a través de algunos
otros mecanismos más que la influencia del e~leo fuera de casa.
Las diferencias en el · mercado de trabajo para los pafses tales co111&gt;
Estados Unidos y México, pueden crear relaciones diferentes entre la
participación de la fuerza de trabajo de la mujer y 111 fecundidad.
La Lic. Vhquez 11KJestra claramente que puede no ser real ~rar una
relación similar entre fecundidad r la participaci6n de la fuerza de
trabajo de la_s 111.1jeres en situaciones donde el wien:ado de trabajo
son IIKIY diferentes.
Otra diferencia en la muestra hecha para el grupo de mujeres en
Monterrey y la situación para pafses con altos ingresos es la
percepción" ••. entre tres cuartas partes de las mujeres de Monterrey
de que sus niños serán una fuente de ganancia econ6mica para ellos¡
o en otras palabras, los niños fueron percibidos como 'bienes de
producción' ...•• " En los pafses con altos ingresos, los nii'ios son
considerados como "bienes de consU110" costando a la familia más
dinero qJe lo que ellos contribuirían a la familia. Esta percepción
ayudaría a explicar por qué estas mujeres (en el caso de Monten-ey)
tienen más niños que en la mayoría de los pafses con altos ingresos.

79.

Finalmente, los economistas tienden a creer que la motivación
~ra prevenir nacimientos es más importante que la disponibilidad de
la información de anticonceptivos. Ellos creen que si la motivación
es suficientemente fuerte, 1a esposa o e1 esposo encontrarán un
aedio de prevenir nacimientos indeseados. Sin embargo, l a Lic.
Yázquez encontró que tres cuartas partes de las mujeres en 1a muestra
no tenían un claro entendimiento de la reproducción antes de su
primera unión . Estos importantes resultados deberían ser tomados en
ruenta por los administradores del Programa de Planeación Familiar y
el sistema de enseñanza escolar debido a que la ignorancia de
conocimientos acerca de la reproducción antes de la unión tiene
inportantes implicaciones para el Programa de Paternidad Responsable
'
en México.

�PROBLEMAS DE MARGINACION SOCIOECONOMICA
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY, 1978*

Coordinador Titular: Uc. fJuiuto Bolaño-0 L.
Comentarios: Li.c.. FeJl.naJ'ldo Ma11.gtiln

El concepto de "Marginalidad socioeconómica", puede asumir
diferentes concepciones, desde la más general usándolo como objetivo,
señalando la cualidad de cualquier objeto de estar al margen o sin
oportunidad, hasta connotaciones donde se destaca específicamente la
posición del individuo en el mercado de trabajo.
En la primera instancia, estamos utilizando el concepto de
marginalidad como sinónimo de desigualdad social y quizas llevándolo
al extremo como pauperización. Es en este sentido como se trató el
trabajo coórdinado por el Lic. Bolaños y con la participación de los
alumnos de la Facultad de Economía, destacando las diferencias
existentes en: Las características ocupacionales, educativas, de
vivienda y servicios urbanos como: transporte, limpieza y seguridad
púbnca, así como también, en las actividades culturales y en ciertos
aspectos ideológicos dentro de los habitantes del estrato de ingresos
bajos del Area Metropolitana de Monterrey. Esto nos puede llevar a
pensar que es precisamente el bajo ingreso el que da origen a esta
situación de marginalidad.
Pero el concepto de marginalidad será avocado específicamente a
los problemas ocasionados por la forma de incorporación al mercado
de trabajo.
Así, autores como Nun, Murmis y Marín han destacado
tres tipos de marginalidad: 1) (Tipo A) . Aquí estarían comprendidas
'Tomado de: Bol etb1 &amp;únu .tMe , Ce n.tJto de Invuligauonu, Econ6mi.ca&amp; ,
U.A.N.L., Suplemento, Vol . XV II, Núm. 102, Viciemb~e de 1979, p. 5.

�82.

todas las formas de trabajo no asalariado; 2) (Tipo B). Estaría
integrado por contingentes de mano de obra que emigran a la ciudad y
no logran insertarse en el proceso productivo, o si lo hacen es en
actividades que subutil izan su capacidad; y 3) (Tipo C). Comprende
la fuerza de trabajo que estuvo ocupada y ahora está cesante en
forma permanente, no logrando volver a incorporarse al sistema
productivo.
Helio Jaguaribe destaca la marginalidad en el retraso de los
paises latinoamericanos provocado por la no incorporación de la mano
de obra inmigrante de regiones estancadas, en las regiones
desarrolladas y más precisamente, en los sectores productivos más
avanzados.
Un tratamiento más especializado sobre la marginalidad es el
que destacan Hobsbawn o Jose Nun que conciben a la masa marginal
como un conjunto de individuos que no logran incorporarse al proceso
productivo, ni aún como "ejército de reserva", creando un problema
serio al sistema capitalista. Estos puntos de vista no agotan el
anUisis te6ri~o de la marginalidad, pero considero que es un punto
de partida para abordar el problema de la marginalidad,
Un último comentario y más centrado al desarrollo del trabajo
es la falta total de un marco teórico (aun como estudio descriptivo)
que permitiera una mejor utilización de la información obtenida,
pues en la mayor parte del trabajo no existe propiamente un análisis
de la información, sino solamente una descripción ""'Y obvia de los
cuadros estadTsticos.

OCUPACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1977-1978 *

Coordinador Titular: Lfr. AfaJuo Le.a.e Flo1¡u,
Comentarios: Uc. Gilbe!Lto Ram.útez G.

El Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, en su afán por continuar con la publicación
"Ocupación y Sal arios en el Area Metropolitana de Monterrey",
estudios que presentó anteriormente en 1963-1964, 1965, 1966 y 1975,
ha reiniciado la tarea de actualizar, procesar y tabular la
información sobre la composición y estructura de la población a
partir de 1977, datos· trimestrales que son proporcionados por la
Dirección General de Estadística de la Secretaría de Programación y
Presupuesto, Delegación Nuevo león.
La continua recolección de información sobre la estructura de
la población e ingresos en el Area Metropolitana de Monterrey, hace
posible la creación de un banco de datos muy necesario para la
realización de estudios de ocupación y salarios, en los cuales, en
ténninos generales, se anal iza: a) La composición de la población,
b) La estructura de la ocupación, c) La estructura de la desocupación,
d) Salario y e) Educación.
En la composición de la población se presenta información de la
PGblación por sexo con respecto a la fuerza de trabajo en el mercado
Y población económicamente inactiva.
Además se especifica cuántos
de la fuerza de trabajo en el mercado están ocupados -ya sea
trabajando o inactivos temporales- y cuántos desocupados en su
'Tomado de: Bofetf.n B.úneJ.tltai., Cerrhr.o de Inve&amp;ti.gac~·onu Eron6m.i.ca&amp;,
U.A.N.L., Suplemento, Oot. XVII , N6m. 102, Viciemb1¡e de 7979, p. 6.

�85.

84.

respectiva conceptualización de cesantes y buscan trabajo por primera
vez. Por supuesto que existe información más amplia en este apartado,
general izando otras características de la población, como puede
mencionarse el caso de la composición de la población por grupos de
edad y sexo, básica para conocer la pirámide de edades.
Con respecto a los ocupados y desocupados se anal iza la
estructura de éstos por rama de actividad y tipo de ocupación, asf
~orno algunas otras características sociales y económicas. A manera
~e infonnación general se puede mencionar que poco más del 50% de la
fuerza de trabajo en el mercado ocupada en el Area se 1ocal iza en
los sectores de actividad económica de Comercio y Manufacturas,
acorde al grado de desarrollo industrial del Area. Por otra parte,
el sector de comercio presenta un crecimiento porcentual de 1.0 en
las tasas de ocupación mientras que en el sector manufacturas, el
crecimiento es de 0.5%. Esto enfatiza el hecho de los cambios en la
estructura de la ocupación en los diversos sectores de la actividad
económica, muy importante a considerar en el desarrollo econ6mico
del Area.
En estrecha relación con la ocupación y desocupaci6n, tenemos
los salarios y educación. Estos sirven como posible indicador de la
productividad en las diversas ramas de actividad econ6mica.
El análisis de ocupación y salarios, a nivel _ regional, nos
pennite observar y conocer la situación acerca de este fen6meno, en
las diversas ramas de la actividad económica y para los diferentes
grupos de ocupación; tal que nos posibilite crear algún modelo
predictivo de ocupación y desempleo en e1 Area Metropo 1ita na de
Monterrey, de gran utilidad para la planeaci6n y adopción de
políticas en materia de desarrollo. industrial regional y desarrollo
económico regional en general.

En el contexto de desarrollo económico nacional, este tipo de
estudios adquiere importancia para comparar el fenómeno dE&gt; la
ocupación y salarios en diferentes áreas del país y a su vez
detenninar posibles causas de movilidad del factor trabajo en el
país. Por otra parte, los planes de desarrollo económico regional
-dada la importancia del Area Metropolitana de Monterrey en la
economía nacional- vienen a formar una parte relevante del Plan
Global de Desarrollo Socioeconómico.

�PRECIOS Y SALARIOS EN EL AREA METROPOLITANA OE MONTERREY
1970-1978*

Autor: Uc.. IJuna. Malr...t[nez Jaóóo
Comentarios: Lic.. Juúó Ramoneó Saldaña

El conocimiento de la inflación es una cuestión de mucha
trascendencia, porque de esta manera tanto el sector público como
privado pueden formular los instrumentos de política económica para
desvanecer las causas que la provocan.
El proceso inflacionario que se presentó muy fuerte en el país
a partir de 1970, sirve de motivo para que la Lic. Irma Martínez
Jasso con los datos del índice de precios al consumidor que se
elaboran en el Centro de Investigaciones Económicas desde 1960,
realice un trabajo en donde nos muestra el comportamiento de los
precios en Monterrey a partir de esa fecha .
Antes de entrar en materia de lo que ocurría en los precios en
la canasta de bienes que constituyen el índice para Monterrey, en la
parte introductoria nos recuerda las causas que dieron lugar al
rompimiento de la estabilidad monetaria; en especial, en el año de
1973 llamado punto crítico por la forma en que se elevaron los
precios.

.

'

Esta introducción se complementa con un señalamiento de los
efectos que provoca la inflación en la distribución del ingreso, en
la generación de empleo, en la capacidad de compra de los presupuestos
familiares y las presiones por parte de los sindicatos para que se
eleven los salarios.
'Toma.do de: Bole.tln &amp;me.ó.tlta.l, Cenbr.o de 1rivu.t.igac.ionu Eron6m.ieM,
U.A.N.L., Suple.mento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic..i.emb1t.e de 7979, p. 7.

�88.

La obra comprende dos partes fundamentales: 1) Comportamiento
del índice general de precios y los grupos que la integran y 2) La
Política de Salarios como instrumento de distribución del ingreso
-análisis para Monterrey, 1970-78.
La primera parte presenta un panorama de lo más amplio sobre el
comportamiento de los precios en la presente década (1970-78) para
los diferentes grupos que forman el índice: alimentación, vivienda,
vestuario y gastos varios. Los resultados de esta primera parte
ponen de relieve lo ocurrido en el año de 1976 cuando después de la
devaluación, los precios se dispararon. La autora lo seña 1a así ....
. "Es a partir d~ septiembre, cuando el cambio en la paridad del peso,
el incremento en los salarios de emergencia y la presencia de
factores especulativos da lugar a que se registre un incremento muy
elevado (de octubre a noviembre del año en curso creció en 6.2%)".
Afortunadamente, en el análisis para un año después, demuestra que
las acciones de parte del gobierno, logran reducir la inflación,
aunque ésta no desaparece y man ti ene ni ve1es arriba de1 15% anua.1
para los siguientes años. Este punto permite observar la magnitud
de los cambios en estos renglones del gasto que contrastan con lo
ocurrido en la década de los 60's.
En la segunda parte se cuantifica el efecto de los incrementos
de los precios sobre el salario nominal del grupo de trabajadores

perceptores del salario mínimo; es decir, se calcula el Salario
Mínimo Real de 1970-78. El análisis que aquí se realiza conduce a
la conclusión de que los movimientos de los salarios reales presentan
dos etapas: una, de 1970 a 1974 en que los salarios reales se
movieron en forma muy moderada y la segunda, 1a de 1977 en que la
política de tope salarial se reflejó en un contraste muy notorio
entre precios y salarios al grado de que los salarios mínimos
reales, revelan una tendencia a disminuir a partir de ese año. Sin
duda, lo más interesante en esta parte, son los datos en las tablas
al final que demuestran cómo los movimientos de los precios le ganan
la carrera a los salarios míni iros concedidos para Monterrey Metropolitano.

PAUTAS PARA LA INVERSION PUBLICA
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Rodol6o Mon.toifa Reta
Comentarios: Uc. E~nuto Bolaño6 L.

El Centro de Investigaciones Económicas (CIE) desde su creación
ha realizado investigaciones empíricas sobre la Región Noreste,
especialmente del Estado de Nuevo León. Dentro de su programa de
investigaciones ha contemplado la realización de estudios relativos
a la participación del Sector Público Estatal en el desarrollo de la
entidad.
Como parte de lo anterior, el CIE presenta en su investigación:
"Pautas para la asignación de la Inversión Pública en el Estado de
Nuevo León", realizada por el Lic. Rodolfo Montoya Reta, una
metodología para la asignación de la inversión pública en nuestra
entidad. Esta investigación incluye cuatro apartados: el primero,
referi do a los antecedentes de la inversión pública federal a nivel
nacional; el segundo, a la inversión pública federal en cuanto a su
aplicación en el Estado y Municipios; el tercero, analiza los
criterios de asignación y evaluación de inversión pública que en la
actualidad se aplican, y final mente en el cuarto, se propone la
metodología para una mejor asignación, control y evaluación de los
proyectos de inversión pública.
La investigaci ón que presenta el CIE es particularmente impor
tante dada la i nfluencia que el sector público tiene en la economía
en e1 logro de 1os objetivos de des a rro 11 o económico, 1o cua 1 lo
*Tomado de: Bole.tln &amp;rr,ut1ta1' , Ce~ o de 1nvut-i.gau onu Econ6m.ica6,
U.A.N.L., Supf.emen.to, Vol. XVII, Núm. 10? , V{e&lt;.emb~e de 7979, p. 8.

�90.
compromete a aplicar criterios de racionalidad en sus decisiones .
En el estudio en cuestión se hace una revisión del desarrollo
económico y social en el país, mostrando la carencia de objetivos
bien definidos, así como de políticas que favorezcan un desarrollo
económico nacional más equilibrado, sectorial y regionalmente.
A nivel de entidad, lo anterior se presenta en forma manifiesta.
La conclusión a que se llega es que la Inversión Pública Federal no
ha influido si gni ficati vamente como orientadora de un desarrollo
regional más equilibrado, señalándose como prueba de ello la gran
concentración en el Area Metropolitana de Monterrey y la relativa
desigualdad en la distribución del ingreso.
En base a las conclusiones anteriores se recomienda la utili
zaci ón de1 análisis económico en la toma de decisiones del sector
público, enfatizando la adopción de criterios de racionalidad que
aseguren tomar en cuenta los efectos y resultados de decisiones
alternativas en el cumplimiento de objetivos deseables.
En fonna particular se recomienda la utilización del análisis
costo-beneficio como técnica de evaluación de proyectos, la que ha
probado su eficacia en la asignación del gasto público. La incorPQ
ración de esta técnica, junto con la de planeación y programación
asegurarían una toma de decisiones más racional.
En resumen, esta investigación del CIE pone énfasis en las
técnicas que permiten una mejor asignación de la inversión pública.
Todas ellas, algunas más viables que otras, tienen en común el
enfoque de planeación, enfoque que permite al funcionario público
racionalizar el proceso dinámico de cambio que ha caracterizado el
desarrollo socio-económico de nuestra entidad en 1as últimas décadas.

EDUCACION Y SALARIOS EN EL AREA METROPOL TTANA DE MONTERf.c. y*

Autor : Yvonne s.t inMn
Comentarios: Lic . EdgaJ:.. L6pez

El estudio de los ingresos generados por el trabajo han cobrado
vita 1 importancia.
De esta manera, 1as exp 1i caci ones que 1os
neoclásicos nos brindan, están basados en las teorías de oferta y
demanda de trabajo: la última, comprende la teoría de productividad
11rginal y su asociación con la investigación sobre funciones de
producción; la primera, consiste primordialmente en modelos que
involucran la "decisión de trabajo-ocio", así como también las
inversiones en capital humano.
La contrapartida de esta teoría la encontramos en las llamadas
teorías "radicales" y en las teorías que proponen un "mercado de
trabajo dual". Estas teorías a menudo cuestionan las aplicaciones
Y hallazgos de l a teoría neoclásica; v.gr., que la educación lejos
de ser un factor determinante de1 ingreso (tesis neoclásica),
es solamente un indicador o señal de la productividad potencial
del individuo, por lo que su ingreso no está relacionado con el
aprendizaje efectivo de éste.
Lester Thurow (General Inequality. Basic Books (ne., Publ ishers ),
uno de los principales exponentes de la "economía radi cal", ha
planteado un mode1o en e1 cua 1 e 1 número y tipo de emp1eos están
tecno1ógi ca mente determina dos; por lo que, 1as ca ract erí st i cas de
Productividad y el salario ofrecido resultan irrelevantes .

'Tomado de.: BoR.et .fn B.imeó.ttial, Ce.nt'1o de Tnvcuti,gac.irnr6 Eronóm,icaó,
U.A. N. L. , Suplemento , Vof . XV11 , Núm. 102, V,iciemb'1e de 1979 , p . 9.

�92.

Por otra parte, 1a teoría de 1 "mercado de trabajo dua 1" de p.B.
Doeringer y M. J. Piare ( Interi~al Labor Markets and Manpower Analysis,
Lexinton, 1971) concibe el mercado de trabajo como un mercado dividido
en dos sectores: el sector primario, que comprende los empleos
en las grandes empresas de alta rentabilidad y que ofrecen buena
remuneración y estabilidad; y el sector secundario, que se caracteriza
por emp1eos de baja remuneración concentrados en su mayoría en
sectores de la economía sujetos a fuerte fluctuación.
El análisis de la Srita. Stinson se lleva a cabo dentro del
enfoque neoclásico.
Su modelo pertenece a la clasificación de
"Mode1o_s de Fonnación ~e Capital Humano", 1os cual es a su vez fonnan
parte de la teoría de oferta. Este tipo de modelos proponen que los
ingresos derivados del trabajo son uaa función positiva del monto de
capital humano que el individuo posee, y considera como vehículos en
la fonnación de capital humano a la educación, la experiencit,
entrenamiento en el empleo y todos aquellos factores capaces de
cambiar la calidad de trabajo de un individuo.
La Sri ta. Stinson, utilizando la infonnación de la "Encuesta
Continua de Mano de Obra", elaboró un modelo, semilogarftmico en el
cual el ingreso es función de los años de escolaridad y experiencia;
encontrando que la tasa media de retorno a 1a esco1aridad es de un
12% y la de la experiencia un 2%; esto para todos los trimestres
de 1978.
En dos subsiguientes modelos donde se incluyen variables
ficticias para denotar los diferentes sectores de la economía Y
además la variable horas trabajadas, no se encuentran cambios
significativos en los coeficientes de escolaridad y experiencia,
aunque si se incrementa el porcentaje de la varianza explicada;
también la variable horas-trabajadas es únicamente relevante para
hombres.

93.

Finalmente, anexando como variables "Escolaridad al cuadrado"
y "Experiencia al cuadrado" y una interacción de Escolaridad y
Experiencia, se encontró que las tasas marginales de rendimiento a
la Escolaridad, se relacionan positivamente con los niveles de la
misma (el coeficiente de Escolaridad es significativo) .
Creo que los resultados de la Srita. Stinson son bastante
consistentes, ya que para todos los modelos y todos los trimestres,
los coeficientes de mayor interés (Escolaridad y Experiencia) no
se ven alterados significativamente. Pero las posibilidades de
análisis de este tema siguen siendo muy bastas; y tanto profundizar
en esta exploración dentro del mismo marco teórico, como utilizar
enfoques alternativos, constituyen un imperativo para la investigación
económica.

�LA MIGRACION INTERESTATAL DE P0BLACION EN MEXIC0
1960 - 1970*

Autor: VIL. btnu.to Qu.in.to.n,il.ia R.
Comentarios: U.e. Romeo E. Madlugai. H.

El Dr. Ernesto Quintanilla aborda en su trabajo un tema de gran
importancia : Los movimientos interestatales de Población, Decimos
de gran importancia, puesto que dichos movimientos han constituido
una de las características de nuestros dfas.
Estos desplazamientos de población han generado una problemática
social, económica y política que hace que resulte de gran urgencia
su estudio y por lo tanto, trabajos como el que comentamos, vienen a
cubrir una necesidad en el conocimiento ae nuestra realidad social.
En dicho trabajo se trata de llevar a cabo la medición, análisis
e investigación de las causas y efectos de los flujos interestatales
de población ocurridos en México de 1960 a 1970. La fuente de la
información estadística que sirvió de base para el estudio es el IX
Censo General de Población de 1970.
El primer capítulo proporciona el marco necesario para el
estudio del problema. Se revisan las investigaciones más importantes
acerca de la migración en México. El autor encuentra que la mayoría
de éstos toman un punto de vista sociológico y están dirigidos hacia
la investigación de la migración rural-urbana. Se revisa también la
literatura existente (en especial para el caso de América Latina)
relacionada con los determinantes y los efectos de las migraciones
*Tomado de: Bole.t.út 8.únu:tJtal, Cen:tJto de Invu.t,igac.ionu Eronómica.h,
U.A.N . L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, V.ic.iemb~e de 7979, p.10.

�96.

internas. Así mismo, se infonna sobre los aspectos de la medición
de los flujos interestatales de migración, especialmente en lo que
se refiere a volúmenes y direcciones.
En los dos siguientes capítulos se presentan los resultados de
la prueba de seis diferentes modelos que relacionan las cifras de
migración interna con diversos conjuntos de variables independientes,
utilizando análisis de regresión múltiple mediante el ajuste de
mínimos cuadrados ordinarios.
El postulado básico del trabajo es que la migración interna
durante un lapso 9ado, está determinada por el desempeño diferencial
de crecimiento económico de los lugares de origen y destino, as1
como la distancia que existe entre éstos. El autor encuentra que su
hipótesis es apoyada por la información estadística.
En seguida se relacionan las cifras de migración a los factores
que detenninan las tasas de crecimiento económico estatales propi!
mente dichas, de acuerdo a tres diferentes teorías de crecimiento
económico regional, es decir, la neoclásica, la de base de exportación
y el modelo Myrdal-Kaldor.
Se prueban también tres teorías alternativas que vinculan la
migración a factores diferentes de los relacionados con el crecimiento
económico a saber; el modelo de gravedad, el modelo sociológico y el
modelo de rechazo. Se obtienen resultados estadísticamente aceptables
Las variables más significativamente
para todas las ecuaciones.
ligadas con la migración interestatal son las siguientes: Distancia;
crecimiento en el ingreso estatal por habitante; el diferencial
interestatal en el crecimiento del salario promedio; el diferencial
interestatal en el tamaño absoluto de la base de exportación; el
efecto de amigos y pari entes; el t amaño del capital social de
infraestructura en la entidad de de stino; el diferencial i nterestatal

97.

en salario promedio y la oportunidad de empleos en la entidad
fede rat i va de dest i no.
Consider amos que el trabajo es de gran calidad, no tan sólo
por la importancia de sus conclusiones, sino también por el rigor
científico con que ha procedido y l a claridad de su exposición.

�LA MECANIZACION EN EL CAMPO MEXICANO*

Autor: v~. TUehlVl.d Wood
Comentarios: V~. E~nuto Qu.J.n;tan.illa

El sector primario de la economía mexicana ha constituido,
desde hace varias décadas, la fuente del considerable crecimiento
demográfico social de las áreas urbanas, el que, en algunos casos,
llega a ser cuantitativamente más importante que el pro pi o crecimiento
natural.
Es decir, se trata de un sector de rechazo de población,
situación que surge merced a la escasa capacidad de generación de
empleos comparada con una tasa de crecimiento de la población (y,
por ende, de la pobláción económicamente activa) que se encuentra
entre las más altas del mundo actual .
Al lado del problema de empleo que se presenta en el sector
primario, existe también una creciente demanda por los productos
agropecuarios, originada por el rápido crecimiento de las áreas
ur banas con una población que demanda cantidades cada vez mayores de
alimentos, reforzándose esta tendencia con el crecimiento en la
disponibilidad de ingresos reales por habitante, asf como por el
constante aumento en la demanda por insumos agropecuarios generada
por las propias actividades de transfonna~ión y de servicios.
De esta manera,

se plantea un aparente conflicto entre la
necesidad de crear más empleos para la creciente población rural y
de tal forma aligerar la carga que sobre los mercados urbanos de
fuerza de trabajo representa el rápido crecimiento en la oferta (en
virtud de la migración rural-urbana) y la urgente necesidad de

'Tomado de: Bole.t.út B.únuvz.al, Cen:tJto de Invut.i.gauonu Econ6micaJ.&gt;,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic~emb~e de 7979, p.11.

�100.

incrementar la di.sponibi.lidad de productos agropecuarios en la forma
de alimentos para la creciente población urbana y como ins"1)os para
las actividades industriales,
Es a la luz de la problemática anteriormente expuesta como
deben evaluarse contribuciones como la del Dr. Wood, quien en su
artículo se dedica precisamente a investigar el efecto de medidas
encaminadas a incrementar la producción rural tanto sobre la·
producción misma como sobre el empleo de fuerza de trabajo en México.
La tesis que el Dr. Wood sostiene en relación con este problema,
es que el emple.o de tractores y sus implementos tiene, al mism
tiempo, el efecto de desplazar una cantidad significativa de fuerza
de trabajo y de incrementar · sólo en poca medida la producción
agrícola.
El autor plantea tres hipótesis, a saber: 1) La producci6n
agrícola es función de la tierra, el trabajo y el capital; 2) Existen ·
dos clases de capital; el que incrementa los rendimientos (p. ej.
fertilizantes) y el que ahorra mano de obra {p. ej. tractores); 3) La
cantidad _de trabajo empleada en la agricultura depende principalmente
del nivel de producción, el empleo de tecnología ahorradora de
trabajo y de la cantidad de tierra cultivada. Para probar estas
tres hipótesis, el Dr. Wood utiliza la técnica de regresión múltiple
con análisis sincrónico ( "cross-section"), en base a la informaci6n
contenida en los Censos Agrícolas y de Población de 1970.
El Dr. Wood concluye que sus resultados apoyan la hipótesis de
que el empleo de tractores efectivamente reduce el empleo de mano de
obra de manera significativa. Por lo que respecta al efecto sobre
la producción agrícola, encuentra que la mecanización propiamente
dicha no 1a incrementa sensiblemente (es decir, el empleo de capital
ahorrador de trabajo no ti ene un efecto importante sobre 1a produc•
ción; el capital constituido para insumos adicionales, contrariamente

101.

(es decir, el empleo de fertilizantes, sobre todo), contribuye en
fonna importante a explicar los incrementos en el producto y no
incide negativamente sobre el emp1eo de mano de obra, De esta manera,
los resultados del artículo del Dr. Wood contrastan con la actual
política del Gobierno Mexicano de fomento a la producción a través
de la compra de tractores; el autor recomienda, en cambio, el empleo
de un paquete de insumos que incluye fertilizantes, agua, semillas
mejoradas y control de plagas y enfennedades. Esto, en virtud de la
doble ineficiencia de la mecanización por tractores en sus efectos
sobre la producción y el empleo.

�ALGUNAS CARACTERISTICAS DEL MERCADO DE PROFESIONISTAS
EL CASO DE NUEVO LEON*

Autores: Uc. JoJ¡,ge A. Tova11.

Cal,VU) tJ
Uc. Gui.ll.eJr.mO HaJW Gonzál.ez
Comentarios: Uc. Gui.ll.vuno V.laz de. ta Ga11.za

Por la importancia que tiene a nivel macroeconómico la educación
como elemento básico para la trasmisión o transformación social y,
por su contribución al sistema productivo, al fonnar el capital
hllnano necesario para éste, es loable y benéfico desarrollar investigaciones cmoo las presentadas por los licenciados Jorge A. Tovar
Castro y Guillemo Haro González, que nos pennite obtener infonnaci6n
relevante y criterios· de análisis respecto a problemas que en h
actualidad aquejan a nuestras universidades.
Sin embargo, existen algunos eleaentos i111POrtantes de clarificar
y apuntar en lo que respecta al · tema bisico investigado.
(Nizás, es importante hacer hincapié que el fenómeno del mercado
profesional no es un elemento aislado del contexto econ&amp;nico y social
en el que se encuentra inmerso. Al no tomarse en cuenta, ni metodo16gicamente ni experimentalmente las implicacionei que tiene la
consideración de un modelo amplio en el cual se localiza &amp;1 mercado
de trabajo. Esta omisión produjo que se hiciera a un lado, el hecho
f-.,ortante de que el mercado simplemente es un reflejo de las
relaciones existentes entre elementos que confonnan una estructura
económica y social
Por lo anterior, hay que aclarar que es necesario tomar con

'romado de.: Bol.Uút B.únutlr.al, Ce.nbto de. Invu:ti.gaci.onu Ec.on6m.i.c.46,
U.A.N.L., Suplemento, Vol. XVII, Núm. 102, Vic.iemb4e de 7979, p.12.

�104.

cuidado la fonna de conceptualizar y medir, un merca.do de trabajo
saturado a1 s61 o tener en cuenta la oferta de recursos humanos y de
ahi, sacar conclusiones en cuanto a la toma de decisiones para
invertir o no en educación superior,
Los autores para determinar la situación del mercado profesional,
diseñaron una encuesta con una serie de preguntas encaminadas a saber
los i'ngresos a través del tiempo, el tiempo de trabajo que ejerce,
tiempo para encontrar empleo, número de veces en que ba estado
desempleado y el nivel de preparación des.p~s de la 1ic-enciatura,
Sin duda, todas juegan un papel importante como varic1ble para
explicar la posición del profesionista en el tiempo, stn embargo,
con estas preguntas es di'f'icil conocer la calidad de los egresados y
considerarlo corno una dificu~tad para colocarse, a.scender y elevar
sus ingresos. Ade~s, es _importante señalar que algunas empresas
vienen definiendo 1as características de las personas que contratan,
Es necesario destacar que a nivel nacional son pocas 111s.
investigaciones que se han efectuado, en cuanto a la micro..decisión
en educación,
En tal sentido, el estudi'o efectuado a nivel de
educadón superior en el Area Metropolitana da luz para. efectuar
racionalmente y bajo criterios económicos, decisiones importantes•
nivel micro (famtlia, empresa o institución educatival de· asignaci6n
y di stribuci'6n de recursos en 1as di'ferentes Breas de fonnación
profesional,
Al analizar los costos incurridos en la educación y sus impli~
caciones para la tasa de rentabilidad en cada carrera, se antoja
como importante hacer un análisis comparativo a dos niveles por
institución educativa, ya que en el caso concreto de este estudio,
la población estudiada son de la UANL y el Instituto Tecnológico de
Monterrey, y por carrera, ya que existen diferencias significativas
en los costos privados en que incurre el estudio de cada una de
e11 as.

LOS CONFLICTOS LABORALES EN PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS
INDUSTRIALES EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY*

Autor: Lic. SeJr.vando E. Flo~u
Comentarios: An~él, Ga1tza GaJLd.a

"La vulnerabilidad que, ante los conflictos laboral es, presentan
las pequeñas Y medianas empresas durante los primeros cinco años de
operación, así como los efectos que pueden provocar sobre la industrial i z~ci ón, generan .una profunda preocupación y una apremiante
necesidad de solucionar dicho problema", explica como principal
objetivo de preocupación el autor.
Ello le lleva a analizar las causas y efectos de los conflictos
laborales y proponer algún mecanismo que sirva para proteger a las
pequeñas y medianas empresas.
Inicia su investigación acudiendo a los archivos del Instituto
Mexicano del Seguro Social para conocer el listado de las empresas
dadas de baja desde 1970; luego procede a la utilización del
Directorio Telefónico para investigar la localización de los propietarios de las empresas, con resultados efectivos en un 20% que fue
en definitiva el universo que se propuso estudiar .
Observamos inmediatamente: el investigador se circunscribe a un
campo muy reducido (empresas dadas de baja), sin posibilidades de
mayores variables que permitan conclusiones suficientemente sólidas.
Sabemos de antemano, porque él lo deja bien establecido, la escasez
de recursos económicos para realizar el trabajo en forma más profe*Tomado de : Bol etln B-i.me2&gt;:tlz.al , Ce.n:tlz.o de 1nvu .t..i.gacione..ó Econ6m.&lt;'.ca6,
U.A.N.L . , Supi eme.nto , tJi:Jl7V1I, Núm . 10?, Vic.iemb~e. de 1979, p. 13.

�106.

107.

sional.
Sin embargo, con todas sus estrecheces y la constante referencia
que él mismo hace al "tamaño de la muestra", observamos un deseo
ferviente por legar proposiciones.
Entre sus revelaciones encontramos que no €Xiste una relación
inmediata entre .la falta de departamentos de personal, pago de horas
extra, existencia de contrato colectivo de trabajo o falta de nonnas
de seguridad y los conflictos propiamente dichos.
Sin embargo el autor quiere dejar bien establecido· que el 100%
de las empresas pequeñas no ti ene departamento de personal y por
consiguiente una buena selección del mismo puede ser un síntoma.
Parece ser, de sus deducciones, que los -meses de febrero, mayo
y agosto tienen mayor importancia en la concentración de conflictos
obrero-patronales.
Es de mencionar las ideas cardinales, en nuestm -concepto, que
el Lic . Servando Flores trata de vender a sus lectores: una mejor
selección de personal, una mejor relación obrero-patronal e
incentivos: "las empresas que trataron de llevar buenas relaciones
con sus trabajadores no se enfrentaron a conflictos laboral es".
"Ningún método es 'completamente I adecuado para lograr evitar
los conflictos ·1aborales ...... el conflicto labora1 es un fenómeno
político cuyas causas se encuentran en el anonimato" (el subrayado
es nuestro).
Casi el

90% de los empresarios entrevistados estuvieron de
acuerdo que si existiera una compañía asegurado~a de conflictos
laborales, habría más estabilidad en la producción y existencia de
las mismas.

El Lic. Servando Flores propone finalmente una investigación
más a fondo que tienda a extender el análisis a todas las ramas de
la actividad económica; e incluir una muestra representativa de la
población que se efectúe a dos niveles distintos: a) Se estudien
todas las empresas desaparecidas; b) Se investiguen las empresas
existentes, para "orientar la política a seguir por parte de las
autoridades gubernamentales".

�LOS PROBLEMAS DE LAS INSTITUCIONES RECOLECTORAS DE INFORMACION
EN EL ESTADO DE NUEVO LEON*

Autor: Uc. Malúo Le.al Flo1tu
Comentarios: Uc. Juliá.n QU,(/(_oga Gallza

La necesidad de captación de información ha sido siempre un
factor de consideración en las diferentes etapas de la historia, sin
embargo, no siempre ha tenido la misma importancia ni impulso que el
que .se le ha dado recientemente.
Se sabe que en México aun con mucha anterioridad a la promulgación de la Ley Federal de Estadistica en el año de 1862, se llevaban
a cabo algunos registros y levantamientos censales, pero es precisamente en base a la promulgación de la Ley Federal de Estadística y
su Reglamento cuando se crea un organisJII) oficial a quien se le
encomienda la tarea de la recopilación básica de tipo estadístico de
carácter Federal.
Dicho organismo viene a constituir actualmente el Servicio
Nacional de Información que está adscrito a la Secretaria de Programación y Presupuesto y cuenta con 1as di rece iones sigui entes :
Dirección General de Estadistica, Dirección de Procesos Electrónicos;
Dirección de Diseño e Implementaciones del Sistema y Dirección de
Estudios del Territorio Nacional.
El desarrollo que recientemente ha tenido la metodología tanto
en el aspecto de recopilación, en el de procesamiento y de sistemas
electrónicos, en las herramientas de análisis estadísticos, hacen
*Toma.do de: Bote.Un B.únuttr.al. , Ce.nt11.o de Invuü gacionu Econ6mieiu, ,
U.A.N. L., Suplcmen;to , Vot. XVII, Núm. 102, Vú~,i,emb1te de 7979, p. 14.

�llO.

posible el tratamiento de mucha información disponible y se cuenta
además con personal capacitado para tal fin.
Por otra parte, la demanda de información estadística ha sido
s;empre creciente, tanto de parte de los organismos gubernamentales
como de las instituciones del Sector Privado lo que ha venido a
tener impacto entre quienes toman las decisiones en este proceso de
generación de información estadística y para cubrir con eficiencia
este servicio se pretende llevar a cabo una descentralización de las
funciones del Servicio Nacional de Información.
Consideramos que esta desconcentración favorecerá grandemente
la información estadística estatal al poder disponer de información
concentrada en el propio estado y generar datos que tengan una
demanda bien identificada.
Es obvio que para poder realizar este proceso de desconcentraci6n
se requieren de estudios cuidadosos que permitan llevarnos a tener
la certeza de operatividad del mismo, por lo que, estudios como el
que há realizado el Centro de Investigaciones Económicas, pueden ser
de gran ayuda en este proceso que mencionamos .
Por el momento, las instituciones que recopilan información
estadística básica en el estado tienen limitaciones, algunas de las
cuales se mencionan en .el trabajo que comentamos; sin embargo,
. nos
consta que se están haciendo esfuerzos serios para lograr eficazmente
esta desconcentración de labores en el proceso de generación de
datos, y dar mayor agilidad a la información estadística para que
cum~alastres características que le deben ser básicas: Oportunidad,
Confiabilidad y Veracidad.

��l
~

.

�</text>
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