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                  <text>�IIIIMDO UHJV~TARIO

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�F AC u L T Ao

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E C o N o MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS, publica

..

manuscritos de
todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación.
Se edita tres veces al año en los meses de
Enero, Mayo y Septiembre; salvo cambios de
última hora que determinen lo contrario.

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* La suscripción a la revista tiene un costo

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Monterrey, N.L. México. Apdo. Postal 288.
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
* Toda comunicación relativa a manuscritos y
Eladio Sáenz Quiroga
correspondencia editorial,
deberán ser
Romeo Madrigal H.
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García.
Edgar
López Garza
Editor. Departamento de Relaciones, Facultad de Economía, U.A.N.L., Loma Redonda
11515 Pte., Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México. Apdo. Postal 288.

r.

* Las opiniones,

juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L., siendo de exclusiva responsabilidad de su autor. Sin embargo, esta Insti
tución se reserva todos los derPchos y la
revista no puede ser reproducida sin permiso por escrito del Editor. Se autoriza la
reproducción parcial para efectos de anali
sis o comentarios en otras publicaciones. -

* Publicación

realizada por el Departamento
de Rel aciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa
Editor:
Andrés Garza García

�N

D

C

E

Pag.
llf&gt;ACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS DE
LA POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA.
S6CJULtu C. Rúzo Ga/fc.la.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL
AREA METROPOLITANA DE MONTERREY: UN ANA
LISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DE[
TIEMPO 1975-1979.
I

Manuel Si..lot. MaJrtlnez.

17

v LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS
MUJERES EN EL AREA METROPOLITANA DE MON
TERREY.
Juá6 Ramonet. Saldaña.

35

ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORW\L (El Caso de México).
Ma11cia E. Campo;, SMna.

51

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA 1'ETROPO
LITANA DE MONTERREY 1960-1977.
Alr.tu/fr Gonzá(ez González.

59

EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS
FISICAS. ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES
DE LOS AÑOS DE 1978 Y 1979 BAJO UN ENFO
QUE DE EQUIDAD.
Ma. Et.the1¡ Vafe1¡,, Chávez.

77

�IMPACTO DE LOS EXCEDENTES PETROLEROS EN LA
POLITICA DE APERTURA EXTERNA DE LA
ECONOMIA MEXICANA

SoCJUU.u C. Rüzo G:vr.c.úl.*

l.

Evolución del Sector Externo en la Economfa Mexicana

Al igual que algunos países letinoamericanos, México orientó su
economía desde los 40's, hacia la industrialización acelerada median
te una política proteccionista que hacía al mercado interno el motor
central del crecimiento.
Durante la década de los 4O's el PIB creció a una tasa promedio
anual del 5.1% con una inflación del 11.5%. En la década de los
SO's la inflación continuó a una tasa moderada del 7.9% pero con una
mayor tasa de crecimiento, 6.3%. En la siguiente década fué posible
reducir la tasa de inflación a un 3.7%. Cabe mencionar además que
durante casi 22 años 1954-1976, la tasa de cambio se mantuvo fija.
La participación del Estado en la economía ha constituido otro
factor importante en su dinámica de crecimiento. Así, la particip!_
ción de la inversión pública dentro del total de la inversión del
país pasó de representar un promedio anual de 33.9% en los SO's a un
39.7% en los 60's, y 42.9% en los 7O's. Este incremento se dió enun
contexto dinámico de la inversión total, pues además de los incentivos fiscales y financieros se desarrolló intensivamente la intenn!
diación financiera, la cual contribuyó a un sano financiamiento del
• U a.utoJt, adualme.nte. V.úte.cto1r. de. E1,.tucli.01, de Palmea. Hac.e.ncúvu:a.
de.ntJto de. la Se.c.Jte..taJúa. de. Ha.ci.e.nda 1J CM.dUo Públi.c.o, p1tUe.nt6 u
:te .:tlr.aba.jo de.ntJto del. clcl..o "Ec.onomúl 80" Mganúado poJt .ea Fa.c.ul
ta.d.

-

�2

3

déficit del sector privado. Así. de 1960 a 1969, la captación fina~
ciera creció a una tasa promedio anual del 18%, mucho mayor a la _del
ritmo de crecimiento de 1 producto nominal, que en el mismo ;,en odo
creció al 10.6%.
En los últimos 30 años ha habido tres cambios importantes en la
paridad cambiaria, en 1948 , 1954 y 1976. Durante los últimos 22 años
de 1954 a 1976, en los Cuales la tasa de cambio se mantuvo fija, el
comportamiento del sector externo estuvo detenninado. por ~as_caract~
rísticas cíclicas del crecimiento y·de empleo el sector publico promovía un mayor gasto, la economía recuperaba el uso de la capacidad
Y del empleo pero, la continuidad del crecimiento económico e~a _seguido por mayores ritmos de inflación, de sobrevaluación camb,ar,a_y
déficits en cuenta corriente. Para frenar las crecientes impor:a~1.Q_
nes y elevación de la tasa de inflación, se adoptaba _una pol1t1c~
restriccionista en el gasto público; con ésto, se reduc,a el desequ.:!_
librio externo pero a costa de menores r,·tmos de crecimiento en el
en el producto Y en el empleo.

11

1

Para ilustrar este comportamiento, poderoos escoger el período
comprendido de 1965 a 1969 durante el cual hubo una alta tasa de cr~
cimiento del PIB Y el déficit en cuenta corriente de la balanza de
d ·o· alrededor de 300 millones de dólares (en 1965• y 1966).
pagos aseen,
Subió a 500 millones de dólares en 1967 Y 600 millones de dolares e~
1968 1969, durante estos años se mantuvo una alta tasa de cree~
mientoY del PIB. En 1970 casi se duplicó dicho déficit, llegando a
una cifra de 1 030 millones de dólares. Y el margen de sobrevalu!
ción alcanzó Una C,. fra de alrededor del 20%, en contraste con el !OS
de 1960 1/ .
Como reacción ante el peligro de un mayor desequilibrio exter~o,
n 1971 se adoptó una política fiscal restriccionista; basta menc10~ar que en ese año la inversión pública disminuyó en más de 251 en

ténninos reales y el financiamiento por emisión primaria del déficit
público fué negativo. Como resultado de todo ésto se redujo el saldo negativo con el exterior y se pospuso el cambio en la paridad ca!!!
biaria, pero se redujo el crecimiento del PIB a una tasa del 3.4%.
En 1972 se inició otro ciclo de expansión en el producto, promovido por una política fiscal y monetaria expansionistas. Así, en ese
año la inversión pública creció al 40% en ténninos reales, se duplicó el déficit del sector público y el medio circulante creció en un
18%. Esto se reflejó en la tasa de inflación hasta ei siguiente año
(1973) cuando aquella alcanzó un promedio del 12%, tres veces mayor
a la registrada en la década pasada .
1973 fué un año de expansión, el déficit del sector público se
duplicó, la inversión gubernamental aumentó en 34%en ténninos reales y el circulante lo hizo en un 23% . Todo ésto nos llevó finalmen
te a un margen de sobrevaluación de alrededor del 40% a mediados de
1976.

Como consecuencia lógica de las políticas expansivas, el déficit
en cuenta corriente se incrementó sustancialmente durante 1973, 1974
Y 1975, al mismo tiempo que se incrementaba el endeudamiento externo
del sector público, que de un total de 5 000 millones de dólares a
fines de 1972 pasó a cerca de 20 000 millones en 1976.
Para frentar el creciente desequilibrio externo observado desde
1973, a principios de 1976 y durante 1977 se moderó la anterior política expansiva. En estos dos años la inversión pública disminuyó
en ténninos reales, el déficit financiero del sector público aumentó
el 14% en 1976 y sólo 2% en 1977. Sin embargo, el intenso proceso
de desintermediación financiera que se venía presentando desde 1975,
obligó al sector público a financiarse de manera creciente con emisión primaria, de tal forma que el circulante creció 30% en 1976 y

�4

27% en 1977. De nuevo, en 1976 la restricción de divisas constituyó
una limitante para la continuación del crecimiento económico, y fué
necesario sacrificar el crecimiento para recuperar el equilibrio externo.
La apertura de la economía medida como la relación de la suma ex
portanciones más importaciones sobre PIS, fué del 11.8% en promedio
en los años de 1965 y 1969; se redujo a 10.1 en 1971, se incrementó
en 1972, 1973 y 1974, y volvió a reducirse en 1975 y 1976. Este co!!)_
portamiento es similar al descrito para el déficit en cuenta corrien
te de la balanza de pagos.
Con la recuperación de la economía que se viene dando desde 1978
y debido también a las crecientes exportaciones petroleras, la ape!
tura de l . economía se ha incrementado sustancialmente en los últi mos tiempos. Las importaciones durante estos años han registrado una
elasticidad ingreso superior al 3.2, casi tres veces mayor a la registrada en la década de los 60's , y destaca una apertura por el la
do de las exportaciones en el renglón de los hidrocarburos.

5

417 millones de dólares.
Este rubro ascendió a 1 700 millones en
1979 y se prevé un
superávit de 8 000 millones en 1980 Y alrededor
de 15 000 en 1982 .
En 1970 la exportación de hidrocarburos representó el 3.2% de
las exportaciones de mercancías; esta participación se redujo al l.7%
en 1973 Y, desde entonces, se ha incrementado ininterrumpidamente·
así
. pasó al 24%en 1977, 30% en 1978 , 40% en 1979 y s e preve· que se-'
ra de alrededor del 80% en 1982 .
La aportación de las exportaciones petroleras al ahorro del sec
tor público que se da mediante los impuestos pagados por PEMEX al gQ
bier~o federal, constituye otro aspecto de primera importancia. En
~a decada de los 60's la participación del Sector Petrolero en los
corrientes del Gobierno Federal fué del 5 . 2%, d.1cha propor
•ingresos
..
c1on se mantuvo casi constante hasta 1976·, pero en 1979 ya representaba el 12%Y se espera que aumente alrededor del 25% en 1982.
Dentro del sector paraestatal (organismos y empresas del sector
)
pu ico, el ahorro corriente del sector petrolero en 1979 fué de al
rededor de 46 000 millones de pesos, mientras que el sector paraest;
tal no petrolero tuvo un desahorro de 22 000 millones.
'b l .

II. Cuantifitación de la importancia del auge petrolero para el se~
tor externo y la generación de valor agregad~

I"

Debido al extraordinario incremento de las exportaciones petral!
ras, cñmbia radicalmente el papel del sector externo en el proceso
de crecimiento económico. La restricción que la disponibilidad de
divisas había significado para el crecimiento del país se hace irrelevante y ahora la restricción operante es la disponibilidad de r!
cursos domésticos, tales como los medios y vías de transporte, mano
de obra calificada 2/ .
Hasta 1976 la balanza en cuenta corriente de PE~EX era deficitaria, con un promed io anual de 278 millones de dólares en el período
1970-1976; per0, en 1977 empiP.za a registarse un saldo positivo de

La importancia de los hidrocarburos dentro de la generación del
producto nacional ha venido creciendo. En 1965 el valor agregado por
PEMEX representaba el 1.6%del PIS, dicho coeficiente se elevó al 2%
en 1970, 3%en 1977, 4. 3% en 1978 y se prevé que representará el 7.0%
en 1980 y alrededor del 10%en 1982 .
Esto significa que el valor agregado de los hidrocarburos será
mayor que el del sector agropecuario, que en 1977 fué del 9.1%del
PIS Y se empleó al 35% de la población económicamente activa.

�6

Según declaraciones oficiales del Director de PEMEX las reservas
probadas de hidrocarburos ascienden a más de 50 000 millones debarriles, lo cual ubica a México dentro de los primeros seis países del
mundo, en cuanto a reservas probadas.
Si evaluamos con los precios internacionales a que vende México
el petróleo, alrededor de 32 dólares por barril, y deducimos los co.?..
tos de extracción, incluyendo el costo de ~portunidad de capital, PQ.
demos formarnos una idea aproximada del equivalente.en riqueza delos
50 000 mjllones de reservas. Estos tendrían un valor excedente de
más de un billón de dólares, lo cual representa 8.4 veces el producto interno bruto del país en 1979; lo que a su vez sería equivalente
al más del doble de la riqueza nacional, (Excluyendo la riqueza petrolera) .
A diferencia de países como Chile o Corea, que han propiciado de
manera exógena su apertura hacia el exterior, el caso de México como
el de otros países petroleros, es de una apertura inducida; ésto es,
la transformación de los excedentes petroleros en otras fuentes de
ingreso permanente o en consumo presente, tiene que realizarse necesariamente en un proceso de intercambio con el exterior.
Arabia, Irán y Kuwait son casos de países eminentemente petroleros y tienen en común que sus exportaciones de hidrocarburos repr~
sentan más del 90% del total de sus exportaciones de mercancías y r~
gistran un superávit en cuenta corriente de la balanza de pagos. Sus
tasas de inflación aunque moderadas han sido crecientes y mayores que
las internacionales; y las tasas de cambio han tenido sólo lig~
ras variaciones, lo cual ha hecho posible la creciente apertura hacia el exterior.

7

transformación en consumo e inversión y su conversión en recursos re
ales importados o en mayores activos financieros extranjeros. Par;
definir la política de apertura, se requiere de un replanteamiento
general de la política cambiaría , financiera, fiscal Y arancelaria.

III .

Los problemas de transferencia y absorción en el uso de los excedentes petroleros
---....;.....::..:..-=-=--:::.::_~::.....:e~

La producción mexicana de hidrocarburos, excede a
su capacidad
interna ~e consumo, por lo cual la realización de la . r iqueza petrole
ra t~ndra que hacerse mediante el intercambio con el exterior; inte;
cambio de bienes (de consumo o invers ión) o mediante un increment~
de los activos financieros netos del país sobre el exterior.
Dentro del actual
ria la economía tiene
sumo o ·
·- )
invers,on el
formar los excedentes

Si la tasa de extracción de h"d
1 rocar buros crece a un ritmo sup~
:io: al de la capacidad de absorción, de la economía, la riqueza ex
raida Y exportada tendrá que transformarse en incrementos netos de
activos financieros sobre el resto del mundo, mediante incrementos
en las reservas internacionales, reducción de la deuda externa neta
o mayores ·
·
·
inversiones directas o indirectas sobre el extranjero.
Puesto que los excedentes petroleros están en manos del Estado,
su transferencia al resto de la sociedad se realizará mediante el me
canismo
·- es dec1r,
·
·
__ de presupuest acion,
mediante
mayores gastos de in
version consumo del sector público o con transferencias fiscales
0
fina ·
ncieras al sector privado, ya sea reduciendo la carga fiscal
0
el e ·
ncaJe legal o aumentando los subsidios fiscales o financieros .

°

La apertura hacia el exterior, inducida por la generación de excedentes petroleros, nos plantea una serie de problemas de "transf~
rencia" de la riqueza petrolera al resto de la sociedad; ésto es, la

esquema de política comercial, fiscal y maneta
un cierto ritmo de capacidad de gasto (en con
cual pone un límite a la posibi l idad de trans
petroleros de bienes importados.
-

�8

Para usar eficientemente nuestra riqueza petrolera, se presenta
en términos generales tres grandes problemas en el diseño de los ins
trlJllentos de política económica.
lo. La transformación de los excedentes petroleros es un ahorro del
sector público
2o. La distribución de dicho ahorro entre el sector público y priv~
do y
3o. La transfonnación de los excedentes de divisas en recursos rea
les o financieros del resto del mundo.
Los primeros dos problemas constituyen transferencias entre sectores de la economía nacional cuyo análisis concreto se sale del ca!!!.
pode este trabajo.
Aquí, concentraremos nuestra atención en el estudio de la trani
ferencia de los excedentes en recursos de otros países, lo cual im
plica una apertura real y financiera de la economía hacia el ext~
rior.
Los excedentes de divisas que generara el sector petrolero coni
tituyen inicialmente un recurso financiero que nos da un poder de
compra sobre el extranjero, el cual podemos destinar a importaciones
de bienes y/o de activos financieros.
Analizar los mecanismos~
diante los cuales el sistema económico realiza la transformación CO!!!,
pleta, constituye uno de los aspectos fundamentales del análisis financiero y es el principal fundamento de la política de comercio e!_
terior.
Usar los excedentes petroleros para consumo o inversión invol~
era a fin de cuentas su transformación de recursos importados, es d!
cir, una mayor aperturd real de la economía hacia el exterior. En C!

9

so contrario los excedentes de divisas se monetizarían, servirían pa
ra exportar capitales o adelantar el pago de la deuda externa.
La adopción de estas últimas medidas significaría una inversión
en activos financieros netos y por lo tanto no generará inversión y
empleo dentro del país, cuando menos en corto y mediano plazo.
Monetizar el incremento de reservas y mantener la misma apertura
de la economía, sería equivalente a convertir los excedentes en demanda sobre bienes domésticos quizá en una magnitud muy superior al
incremento en la oferta interna de bienes y servicios.
Con la exportación de capitales o adelanto de pago de deuda ex
terna se evita la monetización de divisas y por tanto su impacto in~
flacionario; pero sólo se justificarían si en el país no hubiera pro
yectos con una tasa de rentabilidad social cuando menos igual a
tasa de interés que nos ahorraríamos al adelantar la liquidación de
la deuda externa, tasa que es la mínima estimación para el costo de
oportunidad del capital.

1;

Un endeudamiento externo mayor que la suma del déficit previsto
en cuenta corriente más la meta de incremento en las reservas internacionales, generaría un exceso de fondos prestables que finalmente
se traduciría en mayores importanciones, pero dicha transferencia se
logrará mediante mayores tasas de inflación y sobrevaluación cambiaria Y quizás con un efecto casi nulo en la inversión productiva y en
el empleo .
Adelantar el pago de la deuda externa nos parece una opc1on con
pocos atractivos, debido a las bajas tasas de interP.s real en el mer
cado financiero internacional y a que el petróleo se revalúa a una
tasa mayor.

�10
11

' En el caso teórico de un sistema financiero y cambiario que re~
pondería con gran rapidéz y eficiencia, no habría grandes problemas
de transferencia de presiones inflacionarias; sin embargo, en un co~
texto más realista, en donde el sistema y políticas económicas no rt
acciona rápidamente, la capacidad de absorción es limitada Y un e~c~
so de producción petrolera podría dificultar el proceso de estab1l_!
zación.
Haciendo a un lado la apertura financiera nos,.queda como opción
una mayor apertura rea 1 al exterior (mayor déficit o menor sup~rá~it
en la cuenta corriente), la cual estará determinada por los s1gu1e!l

IV. Análisis macroeconómico para optimizar la~otación petrolera
Y la apertura de la economía hacia el exteríor en el futuro
próximo
Para ubicar el estudio de la apertura externa, debemos considerar que la restricción de divisas y los ahorros que limitaron la t-ªsa de crecimiento del PIB real en el pasado pueden ser modificadas
con las exportaciones y los impuestos al petróleo y que de no ser e1
tas variables las restricciones limitativas del desarrollo, tres obs
táculos podrían constituirlo:
a) La disponibilidad de mano de obra (sobre todo la calificada).

tes dos factores;
1

1

1

i)

l. Nuestra capacidad de invertir productivamente dentro del país Y,
2. El incremento en el ahorro doméstico, o en otras palabras red_!!
cir nuestra propensión a consumir.
De cualquier forma, serán las metas nacionales de inversión yco!!_
sumo que se contemplen en un Plan de Desarrollo, las que determ:nen
la apertura óptima de la economía, las metas de inversión estaran a
su vez determinadas por:
a) El objetivo -nuevo en la política económica mexicana- de transformación de la riqueza petrolera en otras fuentes de ingreso
permanente, dentro del objetivo de equidad en la distribución i!!_
tergeneracional del ingreso.
b) La meta de crecimiento en el producto, necesaria para cumplir con
el objetivo de creación de empleos.

b) La capacidad en la preparación y operación de proyectos de inver
sión, y
c) La restricción de una máxima monetización de los excedentes pe
troleros para asegurar la estabilización monetaria y financiera.
Mayores divisas y mayores ahorros domésticos permitirán cumplir
los objetivos principales de la actual administración de crear suficientes empleos para absorber el crecimiento de la fuerza de trabajo
Y transformar la riqueza petrolera extraída en otras fuentes de in
greso permanente.
Según estimaciones preliminares, el ahorro externo que uti liza
México Y que es canalizado principalemente hacia el sector público
disminuirá 3.6 puntos porcentuales del PIB, de 1978 a 1982, el ahorro
público aumentará de tal forma que la transferencia de ahorros del
sector privado hacia el sector público descenderá. Por otro lado,
la Inversión Privada incrementará sus necesidades de crédi to de un
25% de dicha inversión en 1978 a un 29% en 1982.

�13

12
Por otro lado, para garantizar la meta de conservación y transf~
rencia de la riqueza nacional, se estimó que sería necesario agregar
a la tendencia histórica que a seguido la inversión nacional, un monto adicional equivalente a una cifra entre un 40% y 60% de las expo!:_
taciones petroleras, que es la proporción de "excedente económico"
que hsmos estimado como contenido en dichas exportaciones. De esta
forma, calculamos que la economía debe invertir el 24.8% de su prQ_
dueto en 1980, 25.0% en 1981 y 25.9% en 1982:
Estas cifras de inversión ya incluyen los coeficientes de "inver.
sión marginal para transformar la riqueza petrolera", que como porcentaje del producto del país, ascenderán a 5.6% en 1980, 3.8% en
1981 y 5.7% en 1982.

holgura para que se ajuste a las metas de Inversión y Consumo; así
se estimó que el gasto nacional en inversión más consumo será mayor
que el producto en 1979 y menor en 1980 y 1982 .
Niveles de demanda mayores que los proyectados, i ncrementarián
la absorción de recursos externos y se justificarían si se acepta
una disminución del ahorro doméstico o una revisión de la metas de
inversión. En el primer caso, se tendría ·que disminuir la meta de
conservación de la riqueza y, en el segundo se tendría que generar
una mayor capacidad de transporte en el corto plazo y de preparación
y operación de proyectos productivos, o bien , sacrificar las metas
de control de la inflación.

V. Conclusiones
Para derivar las tasas de crecimiento del producto que se obtendría con las inversiones arriba descritas, se realizaron estimaciQ_
nes del coeficiente incremental capital-producto (CICP que tuvo una
media de 2.86% de 1950 a 1975 y 3.98 durante 1971-1975) . En épocas
de bajo crecimiento del Producto Interno Bruto Real, se observa un
movimiento opuesto del coeficiente incremental capital-producto Y
sucede lo contrario en épocas de recuperación. Por esta razón, para
los años de proyección se ha considerado un coeficiente algo mayor
al promedio; 3.1 en 1979, y de 2.8 para el lapso 1980-1982.
De acuerdo con la metodología descrita, se estimó que, para CU!!!_
plir con el objetivo de conservación de la riqueza, el producto real
de la economía crecerí~ al 8.5% anual para el lapso 1980-1982. Asimismo, que el consumo total crecería al 6.7% anual Y que éste baj~
ríá co~ proporción del producto, y el ahorro externo disminuiría
significativamente hdcia 1982.
El relajamiento de la restricción de divisas para los próximos
años, nos permite asignarle al sector externo la función variable de

En recientes estudios sobre México se apunta que, irrestrictame.!!_
te, las importaciones constituían ·1as variables de ajuste o de hol
gura, que complementen la oferta interna y hagan más elástica a la
oferta agregada. Aquí hemos adoptado un camino diferente, pensando
que la apertura de la economía al exterior no es conveniente bajo
cualquier ci rcunstancia, ni parece probable que sea tan elástica mie.!!_
tras persistan los cuellos de botella en la producción de bienes y
servicios domésticos.
La eliminación de la restricción de divisas viene acompañado con
un ahorro nacional creciente, pues las nuevas exportaciones están
asociadas con un crecimiento en los ingresos fiscales mayores que en
el gasto corriente. Esto nos indica, a primera vista, que es posible financiar mayores niveles de inversión pero, en el corto plazo,
no sería factible hacerlo si exigimos que las nuevas inversiones se
realicen con una productividad menos igual al rendimiento alternatj_
vo mínimo que el país tiene al ahorrarse intereses sobre la deuda e~
terna.
Incrementar exageradamente las inversiones podría ocasionar
algunos costos marginales debido a los cuellos de botella que padece

�14
15
actualmente la economía y además, mayores presiones de demanda pondrían en peligro la estabilidad económica hasta ahora conseguida, g~
nerando así un nuevo ciclo que proporcionaría una política procícll
ca de "stop and go" que es necesario evitar.

1111,1
1111

¡¡J

El aumento de las exportaciones no es imprescindible para lobrar
las metas de crecimiento, pues puede ser sustituto con incrementos
de ahorro interno que liberen gasto o demanda que no nocesiten como
contrapartida la oferta importada. En este aspecto destacan las re
visiones de políticas de subsidios de las empresas públicas y la de
precios y tarifas.
Nótese que lo que es válido para el ahorro interno, no lo es p~
ra el ahorro público que generan las exportaciones de petróleo, ya
que de manera concomitante al aumento en las ventas al exterior de
hidrocarburos se cierra el déficit de la cuenta corriente y baja el
ahorro externo: con mayores exportaciones aumentaría el ahorro domé1
tico vía ingresos fiscales pero, simultáneamente, bajaría el ahorro
externo. Se debe aumentar el ahorro interno.
No se olvide que la participación del ahorro gubernamental y de
las empresas y organismos públicos en el ahorro total es sumamente
baja, consecuencia del elevado crecimiento que ha tenido el gasto e~
rriente en esta década y de los bajos precios de los bienes y servicios vendidos por empresas públicas.
Las proyecciones antes mencionadas, se hicieron bajo el supuesto
hipotético, de que el tipo de cambio mantenga la competitividad ex·
terna de las exportaciones y de la sustitución de importaciones. Un
tipo de cambio muy sobrevaluado haría posible en el mediano plazo una
mayor absorción de recursos externos y permitiría por lo tanto, me·
nores requerimientos de ahorro doméstico pero a costa de sacrificar
la meta de empleo. El cumplimiento de la meta de incremento del ah~

rro nacional
apoya por lo tanto no so·1 o el obJetivo
. .
.
de
de la riqueza, sino también el de la
..
conservación
creacion de empleos.
. Visto desde este ángulo, es posible concebir que no todas las di
visas que se pueden conseguir a cambio de h.
una aplicación producti
d .
idrocarburos pueden tener
va, es ec1r, hay una t
•.
ción Y exportación que e
.
.
asa optima de extraes preciso 1ocal izar exced l
.
contraproducente T
'
era sera sin duda
bl l
. ampoco es necesariamente cierto que sea preferi
_e e extraer petróleo Y convertirlo en activos
c10 l
fi_nanci eros interna
na es, a retrasar la tasa de extracción e invertir
en actividades alternativas, los recursos de . . .
'
Juicio para encentar 1a tasa ade
cuada de expo t ··
r ac1on es la preocupación central de este trabajo.

!J

Tomando como ba1.ie 1954

Y

E&amp;ta. ltUt/uee-i..in opeJta. en et eoJtto ,f.a.
u poé-lble bu:l.~601tma.Jt loé Jte
P zo pu.u en el ltvr.go p-f.a.zo
utoé -lnéwnoJ "domú. '1,.,{.COé
+:
"
c.uMoé
ex.:te1tnoé en mo.yOJt o6Vtta. de
•

=

100 .

�LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979

Manuel Slto~ MalLtúrez•

A partir de 1960, la Universidad Autónoma de Nuevo León, a tr!
vés de su Centro de Investigaciones Económicas, ha llevado a cabo un
esfuerzo continuo para brindar estudios y estadísticas sobre el mercado de trabajo del Area Metropolitana de Monterrey, encontrándose
dentro de los resultados, algunas investigaciones sobre la estruct!:!_
ra de sueldos y salarios en esta Area, así como otras cuya atención
se concentra en buscar evidencia sobre los efectos de la educación en
los ingresos y probabilidades de empleo.
Recientemente, el trabajo de Yvonne Stinson (1979) proporcionó
evidencia sobre la relación positiva entre la ac1JT1ulación de capital
humano (en forma de escolaridad) y el ingreso personal, de la ausencia de diferencias significativas entre los rendimientos marginales
a la escolaridad de hombres y mujeres y, asimismo, de que estos re.!!_
dimientos eran significativamente menores a los estimados por Carnoy
(1964) para la población ocupada masculina de las áreas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y México, en 1963.
Ante estos resultados, surgió la inquietud de analizar si exis
tia una tendencia decreciente en el comportamiento de las tasas de
rendimiento mencionadas. Cons i derdndo q·Je estudios realizados para
los Estados Unidos (Griliches, 1968; Welch, 1970) muestran una fuer
te similaridad en el comportamiento de las tasas de rendimiento a la
• Ef. auto1t u v,¿,¡_ecto/t de..f Ce.n.t1to de. Invutigacionu feon6m.lc.M de
ta FaeuU:a.d de. feonom.[a. El p11e1ie.nte t•1aba.jo 6ué expu~.to e.n e.f.
Sexto Cong1te~ o Mundfae de feonom.la c.ele.b/tado en .e.a Ciudad de. Aléxieo, V. F.

�19

18

educación y de los salarios relativos, así como la relación entre e~
tos rendimientos y la conducta de las demandas y ofertas relativas
de trabajo, planteada por Welch (1974), se procedió a analizar la e~
tructura de Ocupación y salarios de esta Area Metropolitana, para
ver si existían elementos que nos hicieran pensar en cambios en el
nivel y comportamiento de las tasas marginales de .rendimiento a la
escolaridad. Para este análisis se escogió la información provenie~
te de la Encuesta de Ocupación y Salarios levantada por el CIE en
abril de 1975, y de la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo
trimestre de 1979.
Estableciendo que la cantidad demandada de trabajo de una empr~
sa es igual a la que emplea, se puede interpretar los incrementos en
la participación de la población ocupada con estudios de secundaria,
subprofesional y universitaria, que se observa en el Cuadro I, como
un aumento en la cantidad demandada relativa de trabajo calificado.
Sin embargo, este _hecho no resulta de utilidad para inferir acerca
de los rendimientos mencionados, a menos que se conozca el comportamiento de los precios relativos del trabajo, pues es este elemento
lo que pennite comparar los movimientos en las demandas y ofertas r~
lativas.
Estimando los salarios relativos (utilizando como numerario los
correspondientes al grupo con escolaridad de secundaria) se obtuvo
la información del Cuadro II, en donde se observa que, en términos
generales, los grupos de mayor nivel de escolaridad obtuvieron mayores incrementos en estos índices, lo cual puede ser interpretado C.Q.
mo un aumento en la "escasez" relativa de personal calificado. Con
estos resultados, en base a Welch (1970) se esperaría, Ceteris Parj_
bus, que las tasas de rendimiento a la escolaridad de los niveles
·
.. a la
subprofesional, universitario, etc., se incrementen
en re l ac,on
de secundaria; es decir, se esperaría una relación diferente entre
escolaridad y tasas marginales de rendimiento para los años de 1979

y 1975, lo cual permite establecer y probar la hipótesis de trabajo
más importante del presente estudio.
Como hipótesis complementaria, se establece que no existen diff
rencias significativas en la rentabilidad de la educación de hombres
y mujeres; el objeto de ello es comprobar que la discriminación por
sexo, que Inna Martínez (1977) ha demostrado existente en el mercado
de trabajo, no afecta las tasas marginales de rendimiento y, por lo
tanto, no altera el proceso de acumulamiento de capital humano.
Para la prueba de esta3 hipótesis se considera la variable esc.2_
laridad como "continua", asimismo, se utiliza la metodología de Chii
wick (1974), por medio de la cual se estiman los rendimientos a la
educación usando funciones semilogarítmicas de ingreso del trabajo.

El desarrollo del modelo que se utiliza para la estimación de
las tasas de rendimiento a la educación, parte de la concepción de
que los individuos son remunerados en el mercado de trabajo, en base
a las capacidades innatas o adquiridas que poseen; considerándoselas
primeras por medio del concepto de habilidad (A), en tanto que las
segundas pueden ser adquiridas mediante escolaridad (S), experiencia
(T),, entrenamiento en el trabajo (E), etc. Esta concepción puede
ser expresada por medio de la función
( 1)

' O,
Y= f (A, S, T, E), YA&gt;

la cual

postula una relación positiva entre el stock de capital
humano y el ingreso personal, Y.
Se inicia la derivación del modelo adoptando esta relació n y e~
tableciendo los siguientes supuestos: especialización completa en la

�20

21

actividad de capacitación, el único costo de capacitación consiste
en los salarios que se dejan de percibir y homogeneidad en la habilj_
dad, experiencia y entrenamiento en el trabajo con que cuentar. las
personas. A partir de ello, se encuentra que un individuo que en el
presente período desease obtener el nivel "J" de escolaridad, tendría
que incurrir en un costo total igual al salario que dejaría de percj_
bir durante la capacitación, el cual correspondería al nivel "J - 1~
De esta manera, si la decisión se refiere al primer año de esc_Q_
laridad, el costo total consistiría en el ingreso (Y 0 ), correspondieD_
te a un nivel de escolaridad de cero; a cambio de este sacrificio se
recibiría en cada uno de los períodos futuros un ingreso real v1 , el
cual resultaría superior a Y0 en un porcentaje r 1, es decir,

En el caso en que la decisión se hubiera referido al segundo
año de escolaridad, se encontraría que a partir del próximo período,
un individuo percibiría ingresos reales por un monto de

donde Tres un símbolo de multiplicación y
to sobre el nivel de escolaridad "i".

Debido a que el supuesto de que no existen costos directos de
capacitación en forma de colegiaturas, material escolar , etc ., parece poco realista; se pueden hacer algunas consideraciones al respec
to, 10 cual, como se verá posteriormente, no afecta substancialment;
los resultados alcanzados hasta este nivel.
Partiendo de ue CT
constituye los costos t~tales de obtener el nivel de escolar~dad "S~,
~e ~n~uentra que el incurrir en ellos incrementa el ingreso real del
1nd1v1duo en períodos posteriores en un porcentaje r de dichos cos
5
tos, es decir

donde las variables tienen el mismo significado que se les había dado en la expresión (5). De aquí, estableciendo que l&lt;s = CT ¡y
5 S-l,
se puede llegar a una expresión más general que (5),

1

( 6 1)

donde Y1 Y r 2 tienen un significado semejante a Y0 Y r 1 . Esta ef
presión puede transformarse en

y, por lo tanto, dar lugar a una generalización correspondiente a un

nivel "S" de escolaridad

s

(5)

Y
S

=

Yo

,-r
i =l

(1 + r.)
l

'

ri la tasa de rendimien

(l+r.),
1
1

en donde ri
ri dad.

=

ri Ki es una tasa ajustada de rendimiento a la escola

Mediante la aplicación de logaritmos naturales, y considerando
que (para va 1ores pequeños de r ,'.) r i',..,
- 1n ( 1 + r i') , ( 6') se trans
fonna en la expresión
(7)

s

+¿_
i=l

r.
l

�22
23

a partir de la cual, mediante el supuesto de que las ri son indepe.!!_
dientes del nivel de escolaridad, y por lo tanto, se encuentran ale!
toriamente distribuidas alrededor de un promedio r*, se obtiene
ln Ys

(8)

ti

1

1

1

=

ln Yo + r* S + U ,

en donde el término u surge como resultado de los componente~ aleatorios de las r~. Esta expresión resulta de particular inte:es'. ya
que teniendo información de corte transversal sobre nivele~ e 1ngr~
so personal y escolaridad, se pueden obtener estimaciones de las t!
sas promedio de rendimiento a la escolaridad (r*).
Si alternativamente se establece que las tasas de rendimiento
se encuentran relacionadas al nivel de escolaridad, es decir,

11

r

s

=

~o + ci(l

S+U

la función de ingresos del trabajo tomaría la representación funcional
( 9)

s2 + u.

En este caso, las tasas marginales de rendimiento quedarían en
función del nivel de escolaridad Y del valor de los parámetros 81 Y
8 , ya que
2

s.

Como se puede observar, si se desea estudiar la relación ent~e
tasas marginales de rendimiento Y nivel de escolaridad, resulta mas
conveniente utilizar la expresión (9) en lugar de la (8) como_m~del:
de regresión, lleva-ndose e·sto a cabo cuando se considera la h1potes

de trabajo más importante, la cual postula -en base al comportamie.!!_
to a los salarios relativos del trabajo de mayor nivel de escolari
1
dad- que en 1979 el tamaño relativo (a r ) de las tasas marginales
6
de rendimiento correspondientes a los niveles superiores de escolar.i_
dad, era mayor que en 1975. Esta hipótesis puede ser planteada en
términos de los valores de los parámetros, como (8 ) ~. · (8 )
_
2 197
2 1975

Asimismo será considerada la hipótesis complementaria de que no
existen diferencias significativas entre las tasas margina)es de ren
dimiento de hombres y mujeres.
Con el propósito de evitar, en lo posible, sesgos en las estim!
ciones, se procederá a considerar adicionalmente las siguientes variables explicativas del nivel de ingreso personal: número de h~
ras trabajadas, sector en que se encuentra la ocupación principal y
la experiencia. No obstante, se tiene conciencia de que las estimaciones contendrán sesgos en la medida de que no se está en posibil.i_
dades de considerar variables que influyan sobre el ingreso y se e.!!_
cuentran correlacionadas con el nivel de escolaridad, tales como la
habilidad, ambiente, genes, etc.

Evidencia Empírica
Para mostrar que en el período 1975-1979 se presentó un incr~
mento en la "escasez" relativa de personal calificado en el Area ~
tropolitana de Monterrey, el cual se reflejó en el aumento del talll!
ño relativo de las tasas marginales de rendimiento y salarios relat.i_
vos correspondientes a los niveles superiores (a S = 6) de escolar.i_
dad, el análisis empíricos se basa en la utilización de la inform!
ción proveniente de dos fuentes: la Encuesta de Ocupación y Salarios
de 1975 y la Encuesta Continua de Mano de Obra del segundo trimestre
de 1979.

�24

25

Estas fuentes proporcionan información sobre el ingreso bruto
proveniente del trabajo (Y), edad, horas trabajadas (HT), Escolaridad (S) y sector de actividad económica en donde se encuentra la
ocupación principal de los individuos que forman parte de la pobl-ª_
ción ·económicamente activa, por lo que permiten estudiar la rel-ª_
ción entre escolaridad e ingreso planteada en la sección anterior;
en el caso particular en que se utiliza el modelo semilogarítmicode
regresión múltiple representado por.la expresión (9), se hace p.Q_
sible obtener las estimaciones de las tasas marginales de rendimie.!!_
to en que se tiene interés y principalmente, por medio del coefi
ciente p2 , conocer su comportamiento al variar el nivel de escolari
dad.

ches Y Chamberlain (1975), Willis Y Rosen (1978},
Taubman (1976),
etc., en relación a variables tales como habilidad
desempeño proff
siona l de los hennanos' ambiente• etc.
•
Son dos las hipótesis que se consideran en este trabajo:
1). -

trabajo cal ificado quT en 1975, lo cual se tradujo en un mayor tamaño relati
vo (a r6) d~ las tasas marginales de rendimiento correspondie;
tes a los niveles superiores (a S=6) de escolaridad .
2).-

Con el propósito de eliminar, en lo posible, sesgos por omi
sión de variables en los parámetros p1 y p2 , se consideró modificar ligeramente la expresión (9), introduciéndose variables explic-ª_
tivas adicionales que presentaran las características de: influir
sobre el nivel de ingreso, encontrarse correlacionadas con la vari-ª_
ble escolaridad y formar parte de la información a que se tenía acceso. Como resultado, se obtuvo el modelo de regresión múltiple.
( 11)

En 1979 existió una mayor "escasez" relat1·va de

N~ existen diferencias significativas entre las tasas de rendimiento de hombres Y mujeres en cada uno de los períodos conside
rados.

Para probar estas hipótesis se procedió en dos etapas·
.
t
·.
. primera
mene se examinaron los resultados que surgieron cuando se consideró
el total de la población económicamente activa; y en segundo lugar,
con el fin de concentrar la atención en los grupos de mayor escolari
dad, se trabajó únicamente con aquellos individuos en donde el valor
de esta variable excedía los seis años.
Analizando la expresión (10), se puede apreciar que la relación
entre la tasa marginal de rendimiento Y el nivel de escolaridad se
basa enteramente en que el valor de
difiera significativamente de
cero;. es este hecho el que brin.da los elementos que permiten probar
la
· 't ·
. Prime ra hipo
esis de trabajo, ya que un aumento en el valor d A
im ·
e r2
plica un incremento en el tamaño relativo (a r
de las t
d
rendim.
.
6
asas e
iento correspondientes a los niveles de escolaridad más alt
Por 10
os,
·que la prueba de esta hipótesis se puede basar en la comparaci on de la
t·
·
ses imaciones de p2 para cada uno de los años considera
dos, aceptándose ésta en la medida que (R) '&gt; (A)
r2 1919
r2 1975.

12

en donde aparecen consideradas las v~riables escolaridad (S), experiencia (estimada como T = edad - S - 6), horas trabajadas (HT),una
variable ficticia (D 2) para considerar si el individuo se encuentra
ocupado, y diez variables ficticias par~ considerar el sector de a.f_
tividad económica (véase apéndice de variables explicativas). Resu.!_
ta obvio que las estimaciones basadas en (11) pueden contener sesgos, ya que lo limitado de la información disponible evita la reali
zación de las consideraciones señaladas por Griliches (1976), Grili

1

)

�26

27

Los resultados de la aplicación de (11) a la información dispQ
nible aparecen en los Cuadros III, IV y V. En las columnas 1 y 2 del
primero de ellos, se puede observar que (p2)1979 tiene un valor sii
nificativamente mayor a cero, en tanto que el de (~2)1975 es signi
ficativamente negativo. Esto nos hace aceptar la primera hipótesis
de trabajo, y asimismo nos señala el cambio tan radical que se pr~
sentó en el mercado de trabajo, ya que en 1975 las tasas marginales
de rendimiento decrecían con la escolaridad y en 1979 crecen con
ella. cuando se concentra la atención en las columnas 3 r 4 del mi~
mo cuadro, se encuentra que los resultados son los mismos cuando se
dirige la atención a quier.es tienen escolaridad mayor a seis años.
Aún más, pensando en la posibilidad de que este fenómeno no hubiese estado generalizado en el mercado de trabajo, se procedió a ver
si los resultados señalados en el párrafo anterior se presentaban ta~
to para la población económicamente activa masculina como para la f~
menina, encontrándose, según el Cuadro III y IV, que éste era el caso. Adicionalmente, se consideró la hipótesis que plantea la ause~
cia de diferencias significativas en las tasas marginales de rendí
miento a la escolaridad de estos grupos.
Resulta conveniente señalar que, al trabajar con la población
económicamente activa femenina, surgieron problemas en la estimación
de los parámetros debido al grado de correlación entre las vari~bles
s s2. Basándose en las estimaciones obtenidas por Yvonne St,nson
y
· para_ l a P_o
(1979)
y considerando los resultados del presente tra baJo
blación masculina, se decidió descartar la primera de esas variable~
Asimismo, se determinó la utilización del enfoque bayesi ano a los prQ.
blemas de multicolinialidad, para la continuación posterior de esta
investigación.
Analizando los resultados que surgen al considerar todos los ni
veles de esco 1ari dad (Cuadros IV y V, Co1umnas 1 Y 2), se observa que,

en 1975, los valores absolutos de los parámetros p y p resultan
1
2
ser significativamente mayores para las mujeres que para los hombre~
lo cual indica que, para el rango relevante de escolaridad, las tasas marginales de rendimiento correspondientes a las mujeres son m-ª_
yores y decrecen más rápidamente. Estos resultados contrastan con
los de 1979, en donde no existen diferencias significativas entre los
val ores de s •
2
Pensando en que los resultados podrían ser diferentes cuando se
consideran únicamente los individuos con niveles superiores de escolaridad, se analizó la información correspondiente al caso en que S
es mayor a seis, encontrándose que no existen diferencias signific-ª_
tivas entre los parámetros de hombres y mujeres.
Estos resultados
son consistentes con los que presentó Yvonne Stinson (1979} en base
a información para el año de 1978.
La aceptación de la segunda hipótesis de trabajo para el caso
del grupo con escolaridad mayor a la primaria, resulta de gran impo!.
tancia, pues ello rechaza la posibilidad de que la discriminación en
el mercado de trabajo afecte el proceso de acumulamiento de capital
hllllano en la localidad .

Resl.lllen y Conclusiones
Este trabajo presenta evidencia sobre un incremento en la escasez relativa de trabajo calificado en el Area Metropolitana de Montf
rrey, durante el período 1975-1979. Este fenómeno se muestra en los
cambios en los salarios relativos y el tamaño relativo de las tasas
marginales de rendimiento a la escolaridad.
Asimismo se demuestra que no existen diferencias significativas,
en el personal calificado (S &gt; 6), entre las tasas de rendimiento de
hombres y mujeres; lo cual resulta de suma importancia, pues nos in

�28

dica que la discriminación por sexo en e1 mercado de trabajo no afef_
ta el proceso de acumulación de capital humano.
Estos hechos resultan de gran importancia cuando se establece
ue uno de los objetivos más importantes de nuestro país consiste en
qpromover el crecimiento economi
- . co, ya que se hace necesaria la deter
. minación de las fuentes más baratas de ingreso permanente, 1~ mismo
que los efectos de su acumulación sobre la distribución del ingreso
y la de los obstáculos con los que se enfrenta este proceso.

LOS RENDIMIENTOS A LA ESCOLARIDAD EN EL AREA METROPOLITANA
DE MONTERREY: UN ANALISIS DE SU COMPORTAMIENTO A TRAVES DEL
TIEMPO, 1975-1979. (UNA NOTA ADICIONAL)

El objeto del artículo original consistió en presentar los r!
sultados de un trabajo empírico, en el cual se estudió el comport!
miento de los rendimientos a la escolaridad en el Area Metropolitana
de Monterrey, en el período 1975-1979; sin embargo, por concentrar
su atención en la prueba de las hipótesis planteadas, resultó Sllll!
mente breve en el análisis de dichos cambios, de ahí que el proposj_
to del presente escrito consista en realizar una extensión del análi
sis señalado.

Resultados
En la exposición de resultados, éstos se presentaron para dos
grupos: el primero, en donde se incluye el total de la poblaciónec~
nómicamente activa; y el segundo, donde aparecen únicamente aquellos
cuya escolaridad excede los seis años.
Si se concentra la atención en las estimaciones que se realizaron de los parámetros del modelo semilogarítmico de ingresos del tra
bajo:

en base a la expresión,

�30

31

se encuentra que las estimaciones de las tasas de rendimiento a la
escolaridad se pueden obtener de las ecuaciones:
1975
Grupo I'

0.1069

0.0074 S

Grupo II,

0.2448

0.0162 S

Grupo I'

O.0168

rs

=

1979
Grupo I I,

r

s

=

Cabe indicar que en estas estimaciones no se ha distinguido por
sexo, no obstante, debido a que no existen diferencias significati
vas entre los parámetros B1 y s2 para hombres y mujeres, la distin
ción carece de importancia.
La presentación de cambios tan rad;cales en el comportamientode
las tasas marginales de rendimiento en un período tan corto, hacen
surgir nuestro interés por explicarlos y buscar si existen experie.!!_
cías semejantes en otros países.

S

0.0140 S

A partir de ellos, en base a los coeficientes de S, se deduce que
en el año de 1975, las tasas marginales de rendimiento a la escolari
dad decrecían al aumentar el nivel de S, asimismo, que su compor1:!_
miento era radicalmente distinto en 1979.
Debido a que en el artículo anterior la atención se concentró en
el tamaño relativo de las tasas de rendimiento señaladas, no se est!
bleció si el fenómeno observado en 1979 consistía únicamente en un
incremento en el tamaño relativo de las tasas correspondientes a los
niveles superiores de escolaridad, o si ésto estaba acompañado de un
incremento general en los rendimientos.
Considerando las estimaciones presentadas arriba, correspondie~
tes al Grupo I, se encuentra que los niveles de escolaridad superiQ
res a cuatro años subieron un incremento en sus tasas marginales de
rendimiento, sucediendo lo contrario con las de los niveles de S(4.
Por otra parte, en base a las estimaciones realizadas cuando se con·
sidera únicamente la población económicamente activa con escolaridad
mayor a seis años, se observa que el incremento señalado se presenta
para los niveles de S&gt;8.

En su artículo "Education in Production", Finis Welch (1970)
desarrolla el marco teórico y presenta evidencia qúe soporta el efec
to "eficiencia asignativa", por medio del cual establece que al in-::crementarse el dinamismo (o desequilibrio, en el sentido de T.W.
Schultz -1974-) en una economía, se incrementan los salarios y rendi
mientas relativos de los grupos de mayor nivel de escolaridad. Asi-::mismo, T.W. Schultz (1974) hace referencia de un cuerpo importante
de estudios que soporta la existencia de este efecto de la educación
Considerando que la situación económica de nuestro país en 1975
resultó fuertemente diferente a la de 1979, ya que en este último año
la economía mostró un mayor dinamismo, reflejando en mayores tasas
de crecimiento del PIB real e industrial, así como una menor tasa de
desempleo, se puede establecer que los resultados del artículo sGn
consistentes con el efecto eficiencia asignativa señalado por Welch.

�33

Sc.hu1.tz, T.W.,

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Oc.upac..lón y S"a.ea!t.lo1., en e.l Me.a MmopoWana de. Mon
tVVr.ey: 1978. C.I.E., U.A.N.L., 1978.
"Vete!tmi.nantu de. la-6 V.lóuenuM de. Sala/ÚM e.n el
Mea Mmopo.ti.ta.na de Monte.lVl.e.lf". C. I. E. Bold[n &amp;mut!tal No . 91, Feb1te1to 1978 .
Lo¿, V~~!tmlna.ntu del Ing1tuo Lab01tal: Et En6oque
de Re.ndlmle.nto a la E6c.olMúi.ad. Teú1, P~OÓU-&lt;.on.al,
Facultad de Economf.a, U.A . N.L ., 1979 _
"The Vete!tmi.nant!. ºÓ Ea1tnln9¿, : Gene.f-&lt;.c., Fam,¿,ey and
Othu Env.l!tome.nt-!i 11 , Amwc.an Ec.onomi.c Rev.le.w, V.lc..lem
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W-i..tf...u.,, Robe!tt tJ Ro.6en, She.!tw.i.n.

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Jou.1tnal 6 PoU:tlc.al Ec.onomy, Oc;tu.b1te /979, pa!tte.II.
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GIÚUc.hU, Zv.l tJ MMon, WilUam. "Educ.atlon, Inc.ome and AblU:ty",
Jou.1tnal oó PoU;Uc.al Ec.onomy. Ma.yo/junlo 1972. Suplemento.

G/ÚUc.hu, Zv.l y Chambe!tlaln, Gall.lJ, "Uno b¿, e1tvablu W.lth a Vall..lanc.e
Component!. St!tu.c.twr.e:
AblU:ty, Sc.ool.i.ng and the
Suc.c.U!. oó B!tothw", Inte.Jt.YUt:t.lonal. Ec.onomlc. Rev.lew.
Junlo 1975.

�34

APENDICE

CUADRO

INDICE DE VARIABLES
DISTRIBUCION DE LA POBLACION ECONOMICAMENTE
ACTIVA OCUPADA, POR GRUPOS DE ESCOLARIDAD,
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY.
Símbolo
Ln Y
S1
S2
Tl

T2
HT

Significado
Logaritmo Natural del Ingreso Personal
Tota 1 Semana 1
Escolaridad
(Escolar·idad) 2
Experiencia
(Experiencia) 2
Horas Trabajadas

Variables Ficticias:
\

D2
D4

D5
D6
D7
D8

D9
DlO
Dll
D12
D13

Ocupados
Lugar de Trabajo
Industria Extractiva
Industria Manufacturera
Industria de la Construcción
Electricidad
Comercio
Transporte
Servicios Financieros
Servicios de Gobierno
Servicios Educacionales
Servicios Médicos

1975

Analfabetas
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Subprofesional**
Universidad
Postgrado
No especificado

B

y

1978

48.78
11.58
11. ?9

3.69
4.28
8.62
l. 57
4.02

1978•
%

6_.42
47.20
12.84
5.69
1.70
14.54
10.64
0.81
0.16

Fuente: Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1975, UANL, 1976.
Centro de Investigaciones Económicas,
Ocupación y Salarios 1978, UANL, 1979.
* Estimaciones realizadas en base a in-formación proveniente de la Encuesta
Continua de Mano de Obra, segundo trimestre 1978.
** Carrera técnica con requisito de secu~
daria.

�anexo
CUADRO

anexo

1II

COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
CUADRO II
SALARIOS RELATIVOS* Y NOMINALES MENSUALES, POR GRUPO DE ESCOLARIDAD
PARA EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

Variables lndependí entes
Constante

1975 y 1978

S1
Salario Nominal
mensual
(En pesos)
1975
Primaria
Secundaria
Comercial
Preparatoria
Sub¡irofes iona 1
U~iversitaria
Postgrado

2 244
2 590
3 160
3 470
3 360
6 615
8 366

Salarios Relatj_ Salario Nominal
vos*
mensual
(En pesos)

Salarios Relatl
vos*

S2
T1

1975

107R

1971!

T2

0.87
1.00
1.22
1.34
l. 30
2.55
3.23

3 487
3 441
S 886
4 842
5 743
11 049
17 883

1.01
1.00
1.71
1.41
1.67
3.21
5.20

HT

FUENTE: C.I.E.,Ocupaci6n y Salarios 1975, UANL, Monterrey, 1976.
C.I.E . ,Ocupaci6n y Salarios 1978, UANL, Monterrey, 1979.
*
Estimados tomando como numerario los salarios nominales mensuales
correspondiente al grupo con escolaridad a nivel secundaria.

D2
D4
D5
D6
D7
D8
D9
DlO

GR U P O

D12·
D13
R2

l. e2
N. O.

GR

up o

11

75

1979

1975

1979

- o. 6700
(-17.2740)
0.1069
(21.0081)
- o. 0037
(-18.8565)
0.0174
( 12.3595)
- o. 0002
(- 7.8973)
0.0024
(5.9172)
0.0347
(l. 0444 )**

4.5028
(18.8076)

- l. 6563
(-18.3385)

3.6828
(9.0301)
0.0372
(0.651B;**
o. 0070
(2.3889)
0.1061

19

0.3255

( l. 6006)**

0.3249
(0.9200}"*

0.0084
(10.1953)
0.0947
( .9.6675)
- 0.0013
(-8.0129)
0.0108
(3.1248)
1.3715
(5.2257)
- 1.2913
(-1. 5152 )**
0.6098
(4.9838)
0.8169
(4.0597)

o. 2448

(19. 7896)
- 0.0081
(-20.1473)
0.0186
( 10.1772)
- 0.0003
(- 7.0133)
0.0023
( 4.1827)
0.1025
( 2.2579)
0.2129
(0.6355)**

0.8942

0.1311
(1.2823)**
0.2845
( l. 6139)**
0.2275
(0.6'53)*..

011

I

0.6044
(3.4266)
o. 3488
(4.1686)
0.4662
(2.2844)
. 0.1940
360.605
2 926

(1.4762)**
- 0.3422
(-2 . 2364)
0.0560
( 0.1733)**
1.4664
( 1.2196)**
0.5464
( 1.0056)**
0.5859
(0.9060)**
0.5908
( 2.3079)
0.2357
3362.95

0.3396
1.4325)**
0.2588
( 0.7708)**
0.5268
( 3.1369)
0.2274
( 2. 7604)
0.3686
( l. 9011)
0.2923
168.89

1192

1521

o. 1308

( l. 0946)**

(

(8.4844)

- 0.0015
(- 6.4968)
0.1145

(2.3562)
1. 7712
(5.2275)
0.6302
(3.8201)
o. 9928
(3.4340)
o. 9963
(1.2907)**
0.2973
(1.4280)**
- 0.1817
(-0.312B)**
1.7367
( 1.4316)**
0.6275
( 1.0175)**
0.6102
( 0.8639)**
0.6325
( 2.2395)
0.3075
1918.56
680

FUENTE: S.P.P. Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N.L. Encuesta de Ocupaci6n y Salarios, abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Senta Catarina, Gar1.a Garcfa,
Gral. Escobedo y Apodaca .
••
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�anexo
anexo

C U A O RO V

C U A D R O IV
COEFICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
MASCULINA DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
-·

1

GRUP O

l;d!
pendientes

1 V,d,bles

• Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2

- 0.6371
(-15.6575)
0.1012
( 19.1057)
- o. 0035
(-17.1980)
o. 0175
( 11.5693)
- 0.0002
(- 7.8429)
0.0025
( 5.5010)
0.0607
( 1.7062)

D4
D5

0. 2997
l. 5828)**
0.2944
( 0.8952)**
(

D6
D7
D8
D9

0.1739
( l. 6681)
o. 2573
( l. 5677)**

D13
R2

z.e2
N. O.

5. 776
( 16.8854)
- 0.0186
(- 0.4205)**
0.0085
( 3.5257)
0.1029
( 10.5861)
- 0.0015
(- 8.9871)
0.0100
( 2.9763)
o. 3176
( 1.1015)**
- l. 5212
(- 2.1068)
0.4634
( 3.7426)
0.5135
( 2. 7584)
o. 7660
( 1.4867)**
- 0.1609
(- 1.0073)**
- 0.2426
(- 0.7393)**
( 0.1455)**

0.5820
3. 5421)
0.3993
( 3.2146)
o.4204
( 1.8096)
0.2136
244.42
2 291
(

D12

1975

1979

0.0778
0.1313)**
0.4225
( o. 5853)**
0.3849
( 1. 2944 )**
0.2183
1 763.13
882
(

II

(-17.0200)
0.2438
( 18.3294)
- 0.0081
(-18.6933)
0.0199
( 9.8376)
- 0.0003
(- 6.4105)
. 0.0018
( 2.8476)
0.1437
( 2.7891)

(
(
(

(

((
(

Variables lnd~
pendientes

1979

- l. 6594

4.8000
9. 0702)
0.0236
0.3700)**
0.0074
2.3100)
0.1152
8.2657)
0.0015
6:3038)
0.0165
3.0221)
0.3743
0.8425)**

Constante
S1
S2
T1
T2
HT

D2
D4

GR UP O

(

0.1907
0.5914)**

0.1946
( l. 5814 )**
0.3014
( l. 3202)**
0.4968
3.0715)
0.3267
( 2.4736)
o. 3211
( l. 4041 )**
0.3396
112. 70
1 099
(

0.6694
( 3.4184)

0.8940
( 2.9159)
1.0969
( 1.4942)**
0.2224
( 0.8819)**
- 0.3779
(- 0.6016)**
0.2785
( 0.1730)**
o. 2511
( 0.3061)**
0.5776
( 0.6164)**
0.5536
( l. 5384 )**
0.2847
1 136.59
461

- 0.8644
(- 8.6198)
0.1508
( 11.0938
- 0.0054
(-10.0509)
0.0085
( 2.3905)
- 0.0001
(- 0.9655)**
o. 0020
( 2.1617)
- 0.0225
(- 0.2835)**

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E., U.A.N. L., Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975 .
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variable dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Metropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
No significativos a un nivel de confianza del 95%
**
GRUPO I : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO II: Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

- 0.0529
(- 0.1828)**

010
011

0.2452
( 0.6006)**

D12 ·
013
R2
N. O.

3.1152

( 6.4612)

(

(

-

((

(

1975

~

0.0121
5. 3634)
o. 0717
2. 7737)
o. 0012
2.6184)
0.0083
0.9296)**
2.7711
4.9560)

- 0.8144
(- 2.4178)
0.5159
( 0.6905)**
3.7252
( l. 6980)
1.0930
( 0.9946)**

0.3404

( 2.7014)
(

l,e2

l 97

- l. 5966
(- 7.5315)
2.2419
( 8.2245)
- 0.0082
(- 8.4140)
0.0128
( 3.1410)
- 0.0003
(- 3.1611)
0.0018
( l. 5815 )**
· o. 1009
( 1.1051 )**

0.3995
1.1636 )**
1.2540
( l. 141~)**

D7

O9

G R UP O

II
1979
(

3.0230
6.5248)

0.0099
4.2882)
0.0937
( 3.4152)
- 0.0016
(- 2.9338)
(

(

3.5320
8.8452)

(

l. 0351
l. 1110)**

(

3.9334
2.0982)

1

(

D6

D8

I

1975

D5

0.2084

DIO
Dll

G RUP D

I

1-9 7 5

COEfICIENTES DE REGRESION DE LA FUNCION DE INGRESOS PROVENIENTES DEL
TRABAJO CORRESPONDIENTE A LA POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA
FEMENINA üEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

0.5381
l. 3230)**
0.1977
102.68
634

- o. 5144
(- 1.4600)**
(

0.2512
o. 7131 )**

0. 2272
2.0575)
0.4253
( l. 2164 )**
0.2269
49.90
422
(

0.6570
l. 3641 )**
0.2951
1 381.65
310
(

0.3711
714. 91
219

FUENTE: S.P.P., Encuesta Continua de Mano de Obra, Trimestre Abril-Junio de 1979.
C.I.E .. ,U.A.N.L. ,Encuesta de Ocupación y Salarios, Abril de 1975.
NOTAS: Coeficientes "t" entre paréntesis; variabl e dependiente en término de
logaritmos naturales.
El Area Mertropolitana de Monterrey está integrada por los municipios de:
Monterrey, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina, Garza García,
Gral. Escobedo y Apodaca.
**
No significativos a un nivel de confianza del 95%.
GRUPO 1 : Incluye todos los niveles de escolaridad.
GRUPO 11 : Incluye los niveles de escolaridad mayores al sexto grado.

�LA ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS PARA LAS MUJERES
EN EL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

,

]e,óÚ,~

Ramonu Sctlda.ña.*

En los años recientes se han promovido una serie de investig!
ciones para conocer la participación de la mujer en la actividad!
conómica. Para la realización de los estudios, la fuente secund!
ria disponible es la información estadística que con carácter trj_
mestral se está levantando en algunas partes del país, mediante la
"Encuesta Continua de Mano de Obra" que efectúa la Secretaría de
Programación y Presupuesto (SPP) ...!/
El diseño de la encuesta fue con el propósito de contar con
información relativa a la situación del empleo y desempleo, canti
dad de personas que integran la fuerza de trabajo, carga de depe.!!_
dencia y algunas otras características complementarias como educa
ción y salarios por sexo.
Los datos disponibles permiten hacer consideraciones de carác
ter general sobre la inserción de la mujer en la actividad económj_
ca, la ocupación específica, el desempleo, las causas de la cesan
tía, duración de la cesantía, el nivel educativo y los salarios
que perciben.
Fuera de estos aspectos generales sobre ocupación, es difícil
contar con información de carácter más específica para responder a
Preguntas como: ¿cuál es el efecto de la incorporación de la mujer
en el mercado de trabajo? ¿Por qué las mujeres duran menos tiempo

• El a.u,to1t u e.91tua.do de .ta Fa.c.uUa.d de Ec.anomí.a. de .ta LJANL tJ a.c.
tualmen.t.t ,lnvu.tlga.dOJr. de .tlempo c.omple;to del Cenvw de Tn.vv..il
ga.uonu Ec.on.óm,lcrv., de .e.a UANL tJ ma.u.vw de la Fa.c.uUa.d de Ve.1te
c.ho tJ C,len.c.-úui Soclalv., e Tn.gen,,le.Jtí.a. C,lvil, UANL.
-

�36
37

en el trabajo? lPor qué una buena parte de las mujeres no trabajan
actualmente por un ingreso? lCuáles son las implicaciones del tr~
bajo de la mujer en el hogar? lCuáles son los niveles de capit~ de
las empresas donde participa la mujer? Para contestar estas pregu!!_
tas hacen falta estudios con objetivos muy específicos y diseñar Q
tras tipos de encuestas.
De las observaciones generales en algunas variables que incl~
ye la encuesta, se ha llegado a conclus~ones interesantes; tal es
el caso de los salarios donde se ha podido demostrar que, en cier
tas ramas de la actividad económica y fipo de ocupación específica,
el salario que percibe la mujer es menor al de los hombres.!/
Dado el interés que despertaron los hallazgos sobre las deter
minantes de la diferencia de salarios por sexo, hemos querido vol
ver a insistir en la estructura de los salarios con especial énf!
sis en los resultados que muestran los ingresos que perciben las m~
jeres y su comparación con el hombre para el primer trimestre de
1979.

Cabe hacer la aclaración que el presente trabajo sobre los S!
larios, ignora algunas variables para tratar de explicar las dif~
rencias de salarios, porque el material estadístico que se dispone
1/ Con motivo del Año Inte.Jtna.uonal. de la. Mu.je.Jt, cüfie.Jte.ntu -ln:6:ü
- tu.uonu púbUc.M ,ln,folaJton e.n 1975 pJtOgJta.ma.6 de. ,lnvu.Uga.u6ii
tencüe.ntu a. a.mplla.Ji. el c.onoe,,ún,i,ento de.1. L'i.aba.jo fie.me.,n,lno.
En
palllic.u.la.Jt, el IMütu.to Na.uona.l de. E6tu.CÜOI., del. Tll.a.ba.jo (INET),
de.pe.ndenua. de la. Se.c.Jte:taJúa. de Titaba.jo IJ Pll.evü,l6n Soci.a,f.
(STPS).
2/ Pll.e",ll.,ame.n-te en u.na ,lnve.,1.,liga.uón ll.e.,a.l,lza.da. poll. el Centll.o de In
- ve.,1.,U9a.uone.,1., Ec.onóm,lc.a.1., en 1978 ll.Upec.to a. lM cüf¡Vte.ne,i,IU, efe.
1.,al.a./l.,lM poll. ◊e.xo, 1., e. de.mMtll.ó qu.e fM mu.j eJte6 Jt e.c.,i_ b-la.n ,lnglt.!;
MJ., ,lnfiVt-loJtu a. loJ:J hombll.u. La. d,lfieJtenua. eJta. de.115pe6M 1.,!:
ma.na.leó pll.ome.cüo pa.M 1975 IJ rlo1., aiio1., de.,1.,pu.é/2 la. d,l1.,pMh:iad M
elevó a. 230 pi¼ol.,. Ma.M:.[ne.z ]MM, Tll.ma.. "Ve:teJtmú1a.n.te.1., de. W
CÜfieJte.ne,i,01, de. 1.,a.la./l.,lo6 en el All.e.a. Metll.opolita.na. de Monte.JtJt.e.tJ".
Boleiln B,lme.,1.,tll.a.l, CIE, UANL, Núm. 98, fie.bll.eJto de 1978.

no ha sido preparado expresamente para demostrar las determinantes
del _salario. En la "Encuesta Continua de Mano de Obra" hay ciertas
variables que explican en parte, los cambios en el ingreso como:
edad, sexo, ocupación, rama de actividad y ocupación específica, pe
ro se desconoce la influencia de otras variables tales como: la fue~
za de los sindicatos, las condiciones de la oferta y la demanda e;
el mercado laboral, el tiempo de ocupa·r el empleo, la cuantía de los
factores de la producción (tierra y/o capital}.
Hecha esta aclaración, el análisis de la estructura de los s
d
a
arios e la población ocupada por sexo ~n el Area Metropolitana de
Monterrey, se hará a través de una relación de las distintas percep_
ciones
de • sueldo mensual promedio en la actividad· ,_principal
d .
__:..=...:..J_c..:::..:... y ~
ar1 a, as 1 como por concepto de profesión o negocio según la rama de
actividad económica en la que está trabajando; así como también, se
gún el tipo de ocupación específica a la que se dedica.
1 .

Estructura de los salarios por rama de actividad económica.
En el Cuadro 1 se aprecian los ingresos mensuales de la población 0
cupada para el período enero-marzo de 1979 y en él se adviert;
para el ingreso total del Area, un promedio más alto en los hombres
(6 mil 589 pesos) que en las mujeres (4 mil 849 pesos).11
Si el análisis lo hacemos por sector de actividad económica
nos revela que las diferencias de ingresos más notorias se dan en
en "Otros serv1c1os
· · ", Industria Manufacturera y Servicios Educacio
nales.
En la rama de "Otros Servicios" encontramos que existen dife
rent
·
de serv1c1os
· • como: aseo y limpieza, alquiler, asisten. es t 1pos

c1a me·d·ica, etc. Y la mayoría de las mujeres se encuentran laborando-

}_/ ~ e denom,i_na. ,lngll.uo .to.tal pe.Mona.l a. la. 1.,uma. de 1.,u.eldo1., IJ 1.,a.

o1.i .t~.ta.le.,1., _ga.na.do1., .ta~o en la. a.c.tiv,i_da.d pll.,lnupa.l e.orno e.n ta
e.orno f.01., ~ng1tuo1., poll. pll.ofi~~,i_ón o ne.gouo.

6 e.c.u.ndaJua., !tó~

�38
39

en los servicios de aseo y limpieza {domésticas, afanadoras, coci
neras, meseras, lavanderas, etc.). El bajo nivel de preparación
con que cuenta la mayor parte de estas mujeres, les impide contr!
tarse en actividades que requieren cierto grado de conocimiento.
Las mujeres que desempeñan servicios personales lo hacen por la n~
éesidad que tienen -como parte de los grupos marginados- de enco!!_
trar una fuente de ingresos vendiendo sus servicios a las familias
de estrato medio y alto. El bajo nivel de ingresos que se paga por
estos servicios se debe a que no existe una reglamentación legal SQ
bre este tipo de trabajos. Los hombres que realizan actividades
similares (jardineros, conserjes, lavanderos, planchadores, etc.),
no obstante que reciben bajos ingresos. por su trabajo, guardan una
ventaja relativa respecto a las mujeres como puede apreciarse en el
Cuadro l.
En los "Servicios Educacionales" labora un grupo muy importa!!_
te de mujeres y constituyen el 9% del total ocupado ..4/ Como ya se
había mencionado en otras investigaciones, la actividad docente es
una profesión que la mujer viene desempeñando en buen grado y que
con el tiempo se afirma aún más la presencia femenina. La desve!!_
taja relativa frente al hombre en los ingresos, se debe a que las
mujeres participan sobre todo en los niveles elementales de instruf.
ción: En la educación primaria, en los jardines de niños,en las C!
rreras comerciales y en otras de educación informal (costura, teji
do, cocina, estética, etc.) y en menor medida en la educación media
y superior donde se pagan salarios más altos para el magisterio de
tiempo completo.
Las mujeres que trabajan en la industria manufacturera reprf
sentan el 22% de la población económicamente activa femenina Y e!
tán concentradas en l a industria liviana. Así, más de una tercera
parte de ellas se dedican a la elaboración de productos alimenti
cios y textil. Dentro de estas industrias, la mujer generalmente

4 / Lo.6 daJo.6 dC'.f pe.Monal oc.upa.do polr. .tiexo paM ef plr.-ún(&gt;Jt .tIL-&lt; me~
- .t1r.e de 7979 J.ie enc.u.en..tnan n dúpoúc.ifín del'. púb.Uc.o en el CJE.

desarro 11 a acti vi da des que se encuentran en 1a misma 1ínea de sus
ocupaciones domésticas. Muchas de estas unidades productoras en
las que participa la mujer son de capital reducido y en éstas, los
salarios que se pagan son muy bajos.
Las ramas más dinámicas en Monterrey como la industria quím.i_
ca, la de productos metálicos básicos, la producción de maquinaria,
la industria de partes para automóviles, etc.,el capital invertido
por persona ocupada es muy alta y el personal ocupado requiere de
una mayor especialización.~/ En la mayoría de los casos, los pue~
tos son ocupados por el hombre con una retribución salarial prom~
dio más a Ha que otras ramas de 1a industria manufacturera en donde
participan las mujeres.
En otras investigaciones que se han hecho sobre la participi
ción de la mujer en la fuerza de trabajo, se ha observado lo sigui e.!!.
te " ..... un importante porcentaje de e11 as es absorbido por 1a i.!!,
dustria de reciente expansión que se dedica a la construcción y r~
paración de artículos y maquinaria eléctrica y electrónica. La al
ta proporción de mujeres en estas industrias se debe a que son intensivas en el uso de la mano de obra y no requieren de fuerza física para que el proceso de producción se lleve a cabo" .
"Esto induce a que el capitalista rompa con el prejuicio de
contratar mujeres (a1 igua 1 que sucede en otras ramas) puesto que
le pennitirá reducir uno de los principales renglones del costo de
producción, ya que, como se dijo. la mujer está dispuesta a aceptar
un salario menor al del hombre" .H

il

X Cen.óo Indu..6.t,,¡)_af, SIC. Médc.o, V. F. 7976.
1975. In601tmmau6n p1te.Um.i.na1t.

Vato.6 1te6e1ten.te1, a

§./ Rend6n G., JM.g~ Le.opoldo. La paJt-tlupau6n de la mu.ju en .ea
'ó,&lt;.c.ado e ImpUc.auonu. El Ca..60 E.6gecl-

�40
41

En el resto de las ramas de la actividad económica, el ingreso
total promedio de la mujer casi se iguala al del hombre Y se dan c~
sos en que está por arriba, v.gr. la industria de la construcción.
Este grupo lo forman gentes que en su generalidad son perceptores
de salario mínimo; sin embargo, los resultados de la rama construf
tora deben tomarse con reservas, dado el número reducido de mujeres
que contiene la muestra, y deja de ser representativo al desagrega_!:.
lo por grupos y subgrupos.-7/
Los sueldos en la actividad principal siguen una estructura
muy parecida a la que se encontró en el ingreso total. Los cambios
en el promedio total se atribuyen a los ingresos provenientes de la
actividad secundaria. En el mismo Cuadro 2 se Gbserva que son P.Q.
cas las ramas de la actividad económica donde las mujeres partic!
. !/
pan con una ocupac,on secun daria.
•

I

De los casos encontrados, los "Servicios Educacionales" es la
rama de actividad económica que en promedio registra los sueldos
más altos en ambos sexos. En las mujeres, una parte de éstas man!
festa ron contar cor. dos plazas de docencia (mañana y tarde) ;V en
otros casos, aceptan labores magisteriales que no implican tiempo
7¡ El CeJ'IÍJto de Invut.lgauone..6 Ec.0rt6m.ic.M ha podldo ob,W wM que
- en .ea. .ln.6ol[mau6n de .ea. "Ertc.ue..6.ta. Contlnua de Mano de Ob~" algunoJ.&gt; da,to1., no J.&gt;e han depWtado e~ pMiblu eM.O/t';-6 c.o~et.ldoJ.&gt; pOIL
lo1.&gt; enc.u.M.tadOJte..6 o de pe.Jt60lr.auon., e1. CIE 11.eaLuaJta alg una.6
pJtU.ebM I/J.,t/td.J/.it.lc.a1., pMa c.onoc.e.11. .ea. bondad de foJ.&gt; d.ai.M •
8/ LM aumentoJ.&gt; en el c.01.&gt;to de la vi~ que _c!,Umiriuyen el pode.11. de
- c.omp.11.a de ,f,oJ., pe.11.c.ep.to.11.u de J.,a,laJl,,¿oJ.&gt; 6A..JM u un óaúOJt que mQ_
Uva ,f,a búJ.&gt;queda de un .t.11.abajo ex.tita pa.11.a c.ub/t.{,11. e1. p.11.uupueJ.&gt;t.o

6a.m.i.liaJt.
9/ LoJ.&gt; Je.11.viuof.i e.duc.at.lvoJ.&gt; han Jte.g.{,J.,tJta.do una expaMi6n c.oMideJtq;,
- ble que puede at!úbU.{.Me al aumento de. la dem~nda._ LM ~ó~e.11.zM riel gobie.11.no pOJt 11.uolve.11. la edu.c.au6n p!l,UnaJr...ta., p.11.0p,&lt;,ua el
apiwvec.hamü.nto de. una mano de ob.11.a c.aUMc.ada e.orno loJ.&gt; mae_1.,bto6
poJt a.tendeJt en doJ.&gt; .tu.11.noJ.&gt; laJ.&gt; laboll.e..6 mag.{,J.,te.11.íaleJ.&gt;.

completo en el desarrollo de sus funciones (maestras por horas).Una situación muy similar se observa en los "Servicios de Gobie.!:_
no" que consisten básicamente en trabajos de oficina. La crecie.!!_
te complejidad administrativa del sector público provoca que las
ocupaciones de mecanógrafa, taquimecanógrafa y empleada de oficina en general, se extienda más all~ de las horas normales que coi!!
prende un turno (7 a 8 horas) y genera la contratación de personal
femenino para cubrir el resto del tiempo en forma parcial. En bu~
na parte de los casos, este personal dispone de otro trabajo.
La diferencia importante de ingreses entre hombres y mujeres
para la actividad secundaria, se advierte en la industria de tran~
formación, principalmente en aquellas ocupacionés en que la partj_
cipación de la mujer adquiere relativa poca importancia Y con niveles de sueldos bajos (costureras, operarias, etc.). Dicho en .Q.
tros términos, el campo del hombre en la industria de transformación es muy abierto y con niveles de sueldos diferentes que pro~
dian una cantidad por arriba de aquellos grupos de mujeres que l~
boran en actividades muy semejantes (industria textil, procesadoras de alimentos, etc.). Los resultados de la encuesta confirman
lo anterior, al promediar las mujeres un ingreso (2,607 pesos)
tres veces inferior al del hombre (7,713 pesos).
La naturaleza y la expansión de las actividades comerciales
en el Area Metropolitana de Monterrey han creado una actividad de
carácter secundario para el personal de ambos sexos. Con relación
a las mujeres, ·hay un uno por ciento de la población económicame.!!_
te activa femenina que realiza actividades secundarias como vend~
doras de cosméticos, artículos para el hogar, ropa, regalos, perfumes y libros. Esto puede atribuirse al hecho de que aprovechan
~ "tiempo libre" en actividades que constituyen una nueva fuente
de ingresos. También aquí en esta rama, los resultados nos muestran que en general los hombres obtienen ingresos más altos (7,398
pesos) que las mujeres (3,281 pesos). Esto nos hace suponer que

�42

43

entre los hombres, hay personas que se dedican a la venta de bienes que les reditúa mayores ingresos (material de l aborator_i os, P!
pelería, autos, etc.) así como probablemente es mayor el numero de horas que le dedican a la actividad "extra".
Finalmente, se ha considerado en la "Encuesta Continua de ~
no de Obra" una columna que registra el ingreso por profesiones o
negocios. Los resultados para los casos que se presentaro~ena!
bos sexos, son más elevados para los hombres que en las muJ~res.
La diferencia de ingresos se debe a que el nivel educativo Juega
un papel muy importante en el caso de los profesionistas_libres
varones Y al hecho de que posiblemente disponen de negocios con
capital elevado. Esta situación es menos común para el caso de
las mujeres con preparación profesional que general mente - trabajan como dependientes, o bien, son propietarias de pequenos est!_
blecimientos comerciales (tiendas de regalos, perfumes, abarrotes, etc.)
Estructura de los salarios por ocupación específica. - En
·- ocupada según tipo de
anta a la remuneración para lapo bl ac1on
cu
·
· tre
"ocupación específica", la información para el primer tnm~s
de 1979 que se presenta en el Cuadro 3, confirma lo que en invei
tigaciones anterl·ores se ha detectado ..!..Q/ En términos genera·
les, cuanto más Call.f1·cada es la mano de obra y mayor el "status'
o posición social de la misma ocupación, más elevado es el sala·
rio devengado.
•
·
- no sólo
Es claro que la eficiencia de un trabaJador
meJorara
. • por la exper1enc1a
·
· qu e ad·
por su nivel educativo, sino tamb1en
qu iera en su ocupación específica. Esta última variable ~o sed
· eda
puede medir, por no contarse con datos relativos a la ant igu

de los trabajadores en sus empleos actuales.l.!./

los Gerentes, Administradores y Financieros constituyen la .Q.
cupación mejor remunerada (casi el triple del promedio general en
el Area), esto quizá se explique por el hecho de que tales ocupaciones coinciden con personas ligadas a la propiedad del capital
Y de los bienes de producción.
En relación a los gerentes y administradores, la mayoría de
los hombres se localizan en la industria de transformación y otra
parte importante en el gobierno y comercio. Por su parte, las mu
jeres se sitúan en el comercio y servicios. Desde el mirador del
salario Y en la medida que se acepta que tanto el hombre como la
mujer tienen la misma responsabilidad, cabría esperar que el bache
salarial no existiera; sin embargo, aquí está presente la discriminación a la mujer; mientras los hombres promediaron en la actividad principal sueldos y salarios por 18,092 pesos, las mujeres
result~ron con un ingreso medio de 8,864 pesos.

Er cuanto a los "Profesionistas y afines" que constituye una
mano de obra calificada con una educación elevada para desempeñar
trabajos que requieren alguna especialización, el dato de sueldos
Y salarios es dos veces mayor que el promedio total del Area Metropolitana de Monterrey. La diferencia de salarios con respecto
a otras ocupaciones es atribuible a la participación creciente de
ingenieros mecánicos, químicos, contadores, etc. en industrias di
námicas con promedios de salarios mejor pagados que aquellas emprf
sas de baja productividad y pobre tecnología. Respecto a los niveles de ingresos de los profesionistas, el promedio en la activi
dad Principal es de 13,369 pesos para los hombres y de 12,369 par;

!J_I
11 E .t,wctu,ut de lo&lt;1 Sai.aJuo&lt;I lf EdiJ·
J.2_/ Ram-Úl.ez Ga11.za, G-ilMb~o. º:
de Mon-teMey" Bole,U.n B~
c,ae,l6n en el Mea ,:,vcOpD-u,uu""' ==~.t':JLl, CIE, UANL., Núm. 80, ab!tll de 7976.

---~~h

En u.n 6~o cvr.cano &lt;1u.fo 1ecomendable agJi.egM a la Encu.u.ta. Continua. de Mano de Ob)[a, el tiempo qu.e tiene de ocu.pa1¡_ e.e
empleo ac.tua,t.

�44

las mujeres; aquí hay una ligera diferencia de mil pesos a favor
de los hombres.
Es notorio que los "Técnicos y afines" ocupan un lugar impor
tante en la pirámide de salarios por el nivel educativo que poseen
y el tipo de trabajo que desempeñan. La población masculina Y f~
menina que ingresa al trabajo con ciertos niveles de calificación
son protegidos por los salarios mínimos profesionales que se est!
blecen cada año en el país a niveles por arriba del salario mínimo general. No obstante la ventaja de que es un salari~ profesi~
nal igual para ambos sexos (archivistas, auxiliar de enfermería,
ayudante de contador, etc.), el resultado del promedio de los salarios para las mujeres es más bajo que el de los hombres en un
13%.

Es importante insistir una vez más en la diferencia de salario que existe entre la mano de obra calificada y no calificada·
en especial, en este análisis de la ocupación específica que se
presta para conocer con precisión el tipo de trabajo que real iza
la persona. Así tenemos que las ocupaciones específicas con más
baja remuneración son "Otros Trabajadores y Servicios", donde se
localizan personas con baja instrucción escolar (algunos no tenai
naron la primaria) que se dedican a ocupaciones diversas como: e!
tibadores, cargadores, macheteros, cocineros, meseros, etc. El ·
promedio de ingresos para los hombres en la actividad principal es
el doble de las mujeres. La razón se atribuye a que las mujeres
se concentran en los servicios domésticos con ingresos por debajo
del salario mínimo.
Otro grupo con promedio de salarios reducidos son "los opel'!
rios y artesanos de la industria" que representan la clase obrera
de Monterrey (personal que entrenan las empresas internamente).·
Este tipo de trabajadores obtienen por lo general ingresos por
arriba del salario mínimo, posiblemente movido por los sueldos de
los obreros con antigüedad. La diferencia de salarios en esta OC!

45
pación es a favor de los hombres, quizá se debe a la razón antes
expuesta. Los ingresos que perciben las mujeres se encuentran
prácticamente en el salario mínimo que prevalecía para 1979 (130

pesos diarios). Tal parece que la presencia de la mujer es temp~
ral en este mercado laboral.
En términos generales, si observamos los promedios de sueldos
Y salarios en las distintas ocupaciones específicas por sexo en_

la actividad principal, se -advierte que en todos los casos los hom
bres tienen sueldos superiores a las mujeres.
Los ingresos por actividad secundaria, así como las horas ex
tras y 1as pres ta c1ones
·
•
en espec1al,
son un medio que posibilitaa111aparte de la población ocupada elevar su nivel de vida . En es
tos últ ·
1mos anos,
es frecuente el caso de personas que tienen másde un emplee. La infonnación obtenida en el primer trimestre de
de ~979 (Cuadro 4) indica que un 3%de la población ocupada deven
ga ingresos por actividad secundaria, los casos ma's
comunes se maniffestan en la población ocupada masculina. En cuanto a las mujeres, cabe señalar que un 50%de el 1as son profesionistas y
empleadas de oficina.
Luego del análisis realizado en este artículo, podemos consi
,
·
•
.
ue s, ex1ste una d1ferenc1a de ir.gresos por sexo, al menos
se hace evidente en la ocupación específica. La brecha salarial
es ,
,
mas comun en ocupaciones en donde la participación de la mujer
es muy reducida, tal podría ser el caso de algunas ramas de la in
5t
du ria manufacturera. La desigualdad se hace más aguda por el =hecho de que 1a muJer
· d
- ocupac1ones
.
esempena
de menor calificación
Y Prestigi
·
1
o socia . En relación a puestos de mayor jerarquía y de
catego , d.
.
.
r,a 1rect1va que supone niveles de educación más altos, la
lnfonnac.,
10n mues t raque los hombres perciben ingresos más altos
Que las mujeres. Un estudio más profundo sobre el papel que juega la mujer en la economía nacional podría ser útil para recomendar nied idas que protejan a la mujer de la discriminación salarial.
derar q

�CUADRO 1
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
HOMBRES MUJERES
HOMBRES MUJERES TOTAL

INGRESO TOTAL
RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

TOTAL

9 415
Industria agropecuaria
10
868
Industria extractiva
6 287
Industria de la construcción
6 489
Industria manufacturera
Electricidad, gas y servicios sanitarios 9 325
4 664
Comercio
6 103
Transporte, almacenaje y comunicaciones
8 596
Servicios financieros
7 017
Servicios del gobierno
9 640
Servicios educacionales
8 486
Servicios médicos
4 518
Otros servicios

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 148

9
10
6
6
8

415
868
228
866
790
4 781
6 108
9 021
6 753
10 742
7 579
6 113
6 589

-

136
051
152
719
539
940
290

3 299
10 864
6 394
6 561
9 320
5 237
6 147
8 592
6 565
9 131
8 426
3 759

3 299
10 864
6 314
6 875
8 785
5 575
6 089
9 016
6 351
10 011
7 408
5 290

4 849

6 290

6 698

10 867
4 553

4
6
7
7
8
8
2

10 863
4 803

4
6
7
7
8
8
2

770
657
148
136
284
935
411

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Direcc____ __ __ __
_ Datos del Estado de Nuevo Le6n "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
- .... -

.J -

~~ima•~~• de ~g7g.

CUADRO 2
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR RAHA DE ACTIVIDAD ECONOMICA
(Enero-Marzo de 1979)

RAMA DE ACTIVIDAD ECONOMICA

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL
HOMBRES MUJERES

Industria agropecuaria
Industria extractiva
Industria de la construcci6n
5 649
Industria manufacturera
6 011
Electricidad, gas y servicios sanitarios
Comercio
6 025
Transporte, almacenaje y comunicaciones
Servicios financieros
Servicios del gobierno
4 925
Servicios educacionales
6 127
Servicios médicos
2 173
Otros servicios
10 677
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

6 861

5 649
7 713

-

2 607

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRES MUJERES
30 800

30 800

5 482
4 567

-

5 482
5 405

2 556

-

-

-

-

-

7 398

3 281

-

-

3 277
6 005

3 553
61 300

-

2 377
3 000

-

-

5 214
6 518

-

-

4 800

4 800

4 780

6 029
2 173
10 677
7 597

-

-

-

-

4 848

5 579

1 525

3 918

4 662

5 206

2 208

.

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�CUADRO 3
INGRESO MENSUAL PROMEDIO SEGUN TIPO DE OCUPACION ESPECIFICA Y SEXO
(Enero-Marzo de 1979)
INGRESO TOTAL
TIPO DE OCUPACION
TOTAL
Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios
TOTAL (AREA METROPOLITANA)

13
7
16
6
4
9

708
313
663
384
516
489

HOMBRES
14
8
17
7
4
9

263
279
542
357
804
489

3 074

5 865
4 939
3 886

6 144

6 585

5 865
4 809

MUJERES
12
6
9
5
4

624
110
096
401

038

-

SUELDOS Y SALARIOS
EN LA ACTIVIDAD PRINCIPAL
MUJERES
HOMBRES
TOTAL
12
6
17
6
5
4

987
609
253
221
468
753

13
7
18
7
6
4

369
050
092
031
559
753

12
6
8
5
4

369
111
864
390
502

-

-

3 110
1 954.

5 754
4 911
3 267

5 754
4 980
4 155

3 802
2 083

4 845

6 290

6 698

5 198

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección de Estadística y
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trime~tre de 1979.

CUADRO 4
INGRESO MENSUAL PROMEDIO EN LA ACTIVIDAD SECUNDARIA POR OCUPACION ESPECIFICA
(Enero-Marzo de 1979)
TIPO DE OCUPACION

INGRESOS EN ACTIVIDADES
SECUNDARIAS
TOTAL HOMBRES MUJERES

Profesionales y afines
Técnicos y afines
Gerentes, administradores y financieros
Oficinistas y trabajadores de oficina
Vendedores y comerciantes
Agricultores, avicultores y ganaderos
Trabajadores en el manejo de vehículos o
medios de transporte
Operarios y artesanos en la industria
Otros trabajadores y servicios

8
12
13
5
5

TOTAL (AREA METROPOLITANA)

349
022
253
996
334

8 654

6 518

INGRESOS POR PROFESIONES
O NEGOCIOS
TOTAL
HOMBRE&lt;; MUJERES

-

12 667
7 000
10 833
720
3 128
30 800

3 333
30 800

-

6 077
4 265
1 959

6 077
. 4 640
2 376

1 729
1 253

3 918

6 148

6 589

4 849

12 022

-

13 253
6 192
7 724

5 214
2 944

-

-

-

-

-

-

2 173
2 824

2 173
2 824

6 861

7 597

-

12 667
7 250
10 937

-

6 000
10 000
720
2 469

-

-

FUENTE: Secretaría de Programación y Presupuesto y Dirección ~e Estadística y Procesamiento de
Datos del Estado de Nuevo León "Encuesta Continua de Mano de Obra". Datos para el Primer
Trimestre de 1979.

�ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL SECTOR INFORMAL
{El Caso de México)*

Malt.cia E. Campeé SeltM.

En los últimos años la insuficiente generación de empleos ha sj_
do un problema que se ha agudizado en los países no desarrollados.
La creciente tasa demográfica aunada a factores de tipo estructural,
reflejados en la poca absorción de mano de obra por el sector industrial, a ocasionado que cada vez sea más diffcil proporcionar empleo
1 una fuerza de trabajo en continua expansión:
Esta problemática asume características dramáticas para la población ubicada en estratos inferiores de ingreso, la que por su ei
casa o nula educación y carencia de capacitación técnica, así como
por otras características inherentes, se ha constituido en una ofer.
ta de trabajo con escasas ventajas en el mercado de factores de producción.
Para los países en desarrollo el problema del empleo se acentúa
Yse hace más complejo en cuanto que a este fenómeno económico hay
que agregar la problemática que surge de la subocupación y las actj_
Yidades infonnales, ésto a diferencia de los países altamente industrializados para los que el problema ocupacional se plantea en térmj_
nos de desempleo abierto.

-------• Et P'lU.ente e.Mayo c.oM.uponde a un .vr.abajo má.6 extenéo .úitltul.ado
"El Sec.tM In6oJLJnal y el P11.oble.ma. 0c.upaci.onal en Méu.c.o. 1950-1970"
IUn Anií.lw-ú Te6túc.o-E6taclúti.c.o), p11.uentado po11. la autoM en op
c.i.6n al 911.ado de Uc.enuado en Ec.onom.la, en la Fac.ultad de Ec.ono=lll(a de la Uruvell.éidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

�52
53

Para México, al igual que para el resto de los países latinoame
ricanos es a partir de la Segunda Guerra Mundial que empieza a manifestarse, en forma notable el problema del empleo. El éxodo campociudad, motivó un crecimiento urbano acelerado. Esta corriente mi
gratoria aunada al crecimiento natural de las ciudades incrementó
fuertemente la demanda de empleos de tipo industrial.
La evolución que siguieron en su desarrollo dichas economías im
pidió el abastecimiento de un lugar en el mercado de trabajo para C!
da uno de los demandantes convirtiéndose al paso del tiempo en un
problema de difícil solución.

QUE SON LAS ACTIVIDADES DE TIPO INFORMAL
La proliferación de aquellos sectores de la población que
poseen características de bajo ingreso, poco grado de escolaridad,
condiciones mínimas de vivienda, etc., fué el resultado de la incap!
cidad del sistema económico para dotarlos de un medio decoroso de vi
da. Ante la imposibilidad de obtener un empleo suficientemente relll!!.
nerado hubieron de recurrir a desempeñar cualquier tipo de actividad
que les redituara un ingreso. Para la mayoría de los trabajadores
el desempleo constituye un lujo que no pueden permitirse, el hecho
de sobrevivir convierte la acción de generar ingreso en una necesidad acuciante que de alguna manera debe ser resuelta.
Es en este contexto en que se ubican las actividades de tipo i~
fonnal, por quedar comprendidas en el mercado informal de trabajo,
el cual se caracteriza porque las empresas no tienen un reconocimie!
to legal como tales.
Existe una amplia variedad de empleadores a
los cuales sirve el trabajador y los cuales no son patrones típicos
sino más bien consumidores de servicios personales . No existe en~
te mercado un empleo fijo sino tan sólo un trabajo específico a rea·
lizar el cual generalmente es de corta duración. Asimismo no existe

ninguna prestación a la que se tenga derecho; el trabajo se determina libremente según sean las condiciones prevalecientes.

A diferencia del mercado formal, donde el trabajador recibe una
remuneración previamente acordada y para la cual existe una reglamen
tación que determina un mínimo a percibir, se tiene derecho a un perfodo anual de vacaciones y derecho de afiliación a una instituci6n
de s~guridad social o a un sindicato de trabajadores.
En el mercado formal la empresa tiene un reconocimiento legal y
está sujeta al cumplimiento de obligaciones fiscales mediante el pago de impuestos, cuotas de seguridad social del trabajador, y a bri~
dar medidas de trabajo adecuadas.
Son estas características del mercado formal las que, en un momento dado, lo hacen ser poco flexible a la absorción de la crecie~
te mano de obra por las características que debe tener el trabajador
(un mínimo de escolaridad y hasta de capacitación, gozar de buenas-ªlud, una edad mínima legal), para ser reconocida como tal; en cambio
en el mercado informal, esta serie de requisitos son pasados por alto y de ahí la facilidad de los trabajadores para encontrar acomodo.
Las características que destacan en dichas actividades de t~po
informal pueden resumirse así:
1.- En un alto porcentaje, han permanecido al margen de los avances
tecnológicos. Sus métodos de producción pueden considerarse tra
dicionales y con un bajo índice de concentración de capital.
2.- Existe escasa o nula intermediación entre el trabajador y el con
sumidor. La relación entre el productor y su demanda es casi di
recta. De aquí que el productor deba absorber directamente las
fluctuaciones de su demanda, reflejándose en el ingreso que percibe.

�54
55

3.- Los niveles de educación y capacitación requeridos para su desem
peño, son mínimos por lo que la división del trabajo dentro de
ellos también es mínima. Esto, a su vez, se refleja en producti
vidad y salarios bajos.
La heterogeneidad que presentan las características de la pobl!
ción que conforma el sector informal de trabajo ha ocasionado que el
estudio y análisis del mismo sea difícil. La complejidad del marco
teórico lo hacen aparecer aún de más difícil comprensión.

Los subocupados serían aquellos individuos que al desarrollar
alguna actividad conlleva alguna deficiencia de tipo cualitativo o
cuantitativo en el desempeño de la misma, ya sea a través del núnero
de horas que trabajan o de la productividad que tengan durante su
jornada, implicando con ello la calidad con que desarrollen su traba
jo.
El sector informal estaría conformado por aquellos individuos
que no logran acomodo dentro de las formalidades
(o regulaciones)
que exige el sistema, los cuales ya se han mencionado anteriormente.

CONCEPTOS RELACIONADOS CON EL SECTOR INFORMAL
Dada la estrecha relación que guardan los términos marginales,
pobreza, subempleo y sector informal, frecuentemente se hace uso de
ellos indistintamente sin llegar a denotar las diferencias que existen entre cada uno de ellos.
Sin embargo, es importante conocer
cuáles son las diferencias para ubicar a su vez la relación que une
a cada uno de ellos.
El término pobreza se usa para señalar una característica de al
gunos sectores de la población, generada a partir del nivel de ing'!
so que tenga, y el cual corresponde a la parte inferior de la escala.
Dicha característica tiene la peculiaridad de que es transitoria ya
que puede ser superada a partir de un aumento en el ingreso.
Los grupos marginales serían aquellos que no desarrollan activ!
dades propiamente capitalistas, o sea no cubren las características
del capitalismo avanzado . . Su remuneración no es la de un asalariado
puro, la jornada de trabajo es extensiva, la división del trabajo~
pequeña y la tecnología es rudimentaria. Esta definición está basa·
da en la forma de inserción de dichos grupos dentro de la estructu~
productiva. El término de marginal se ubica como una característica
estructural.

Puede ocurrir que en un individuo se den las características
que lo sitúen en más de un concepto; un subempleado puede ser a su
vez marginado, pero ello no implica que todos los subempleados sean
marginados. En un momento dado, los conceptos pueden no ser excluyentes unos de otros.
Existen algunas teorías que tratan de explicar el por qué se
han venido desarrollando los grupos mencionados y van desde la simple argumentación antropológica -Osear Lewis con su teoría acerca de
la pobreza- hasta la búsqueda de factores estructurales con el manejo de la teoría marxista. Hasta la actualidad no se han encontrado
un marco teórico adecuado que avale los estudios empíricos que se
han realizado acerca de esta problemática.

EL PROBLEMA OCUPACIONAL EN MEXICO

En México, es también a partir de la Segunda Guerra Mundial en
que se tiene la oportunidad de participar en el comercio internaciQ
nal a través de la exportación de los productos nacionales y de fQ
mentar así la industria nacional. Aunado a ésto, el empuje que se
obtuvo en el campo a través del aceleramiento a la Reforma Agraria
durante el régimen cardenista, permitió que se iniciara la etapa de

�56

industrialización en nuestro país.
En la década de 1950, se siguió en México una política de desarrollo basada primordialmente en la protección a la industria. Dicha
etapa llamada del Desarrollo Estabilizador se continuó hasta los ini
cios de 1970.
El proteccionismo dado a la industria a través de aranceles,
subsidios, permisos de importación, etc., y el abandono r~lativo en
que se tuvo al sector agropecuario llevó a un fuerte desequilibrio
en la distribución del ingreso, a un bajo nivel de eficiencia del
sector industrial, a la dependencia tecnológica y económica del ext!
rior y a la excesiva concentración geográfica de la actividad económica. Como corolario de estos factores, los problemas de desempleo y subocupación por un lado y la concentración en una pocas urbes
se han convertido en rasgos característicos de nuestra economía.
Durante tres décadas, a partir de 1940, la economía mexicana se
caracterizó por pennitir la consolidación de una base industrial Y
y el fortalecimiento de la agricultura comercial, apoyándose en el
sector agropecuario, primordialmente en los grupos de menores ingresos. La estrategia del desarrollo estabilizador estuvo sustentada
en el financiamiento de créditos externos, la cual a la larga, lleV!
ría a una fuerte dependencia en materia de financiamiento .
El fomento que durante años se le otorgó a la inversión extranjera obligó a establecer técnicas provenientes de países exportad~
res de capital y a seguir patrones de consumo de las mismas. Los~
delos de producción se ajustaban a la tecnología de países indusrialmente avanzados, con niveles de ingresos diferentes al nuestro:
de aquí que su orientación fuera hacia los grupos de ingreso más al· ·tos, que eran los que podían demandarlos. La d1ºferenc1ac1on
s e hacía cada vez más grande no sólo en cuanto a la utilización de los I!
cursos, sino también en los beneficios obtenidos de ellos.

57

Hasta 1970 no hubo en México una política específica encaminada
a resolver los problemas relacionados con la generación de empleo.
Se suponía con base a la estrategia económica que se seguía, que la
demanda adecuada de mano de obra sería una consecuencia lógica del
crecimiento que estaba experimentando la economía del país.
Sin embargo, las características que asumió dicho crecimiento
propició que el aumento que se estaba realizando en el Producto Interno Bruto del país (durante la década de 1960 tuvo una ~asa media
anual de crecimiento alrededor del 7%) no llevara consigo una mayor
absorción de la fuerza de trabajo acorde con el crecimiento sosteni
do de la población (en el mismo lapso el aumento anual de la pobl!
ci6n llegaba al 3%).
Es así que la conjunción de factores como la expulsión de mano
de obra por el sector primario, la escasa flexibilidad del sector i.!!_
dustrial para captar mano de obra y la baja calificación del trabaj!
dor urbano por su mínima preparación técnica, motivaron el empleo de
esa mano de obra dentro del sector informal de trabajo.
Si bien no se pueden considerar dichos factores como causales
de las actividades de tipo informal, si puede señalarse que han contribuido a la rápida expansión de las mismas.
Por las características anteriormente señaladas se observa que
las actividades informales se ubican dentro de un marco heterogéneo
de clasificación. La relación entre la oferta y la demanda de los
diferentes tipos de productos y servicios que se generan dentro de
estas actividades muestran una variante para cada uno de ellos. La
función de producción varía de acuerdo al grado de desarrollo que
tengan en cada caso los factores trabajo y capital.

�58

Sin embargo, si se considera un criterio de clasificación como
es el nivel ingreso para definir a las actividades de tipo informal
es posible ubicarlas dentro de los diferentes sectores económicos.
Así, considerando la información contenida en el IX Censo Gen~
ral de Población de 1979 y tomando como base de definición el sal!
rio mínimo vigente al momento de levantar el censo, se obtuvo que P!
ra el Sector Industrial y el de Servicios un total de 3;249,097 pe!
sonas ubicaban dentro del Sector Informal lo que representaba un
38.9% de la población económicamente activa total de ambos sectores.
Dentro del Sector Industrial las actividades que mayor porcent!_
jes contenían de personas dentro de la clasificación eran el ramo de
la Cosntrucción, Fabricación de Productos Alimenticios y de Prendas
de Vestir. Para el Sector Servicios, el Comercio, las Actividades
Insuficientemente Especificadas y el Servicio Doméstico en Casas Pá!
ticulares eran las que más destacaron por su absorción de PEA de ti
po informa 1.
Esta selección aunque no es la más adecuada, sí nos permite e~
nocer en qué áreas se ha venido refugiando la población económicame~
te activa que no encuentra acomodo dentro de otros rubros. Es impor
tante realizar estudios que permitan conocer en forma más detallada
cuál es la problemática que enfrentan dentro del mercado de trabajo
cada una de las actividades de tipo informal.

CRECIMIENTO ECONOMICO DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
1960 - 1977

/vi,tu,'U)

González González*

I,- INTRODUCCION

El presente trabajo tiene como objetivo fundamental el medir y
analizar el comportamiento de crecimiento económico del Area MetropQ_
litana de Monterrey en un período comprendido de 1960 a 1977. Ade
más, analizar el comportamiento de las principales ·,1 ariables a lo
largo de este período y la influencia que ha tenido cada una de
ellas en el crecimiento económico metropolitano . Según el tipo de
estudio a desarrollar, las características que reviste y, sobre todo,
el enfoque que se pretende adoptar, se decidió dividir el trabajo en
la forma que sigue: Aspectos Teóricos, El Modelo de Función de Pro
ducción y finalmente las Conclusiones.
El propósito principal del estudio es probar que el crecimiento
del Area Metropolitana de Monterrey se ajusta al modelo de crecimie!!_
to económico por función de producción. Fué necesario agregar alg_t!
nos análisis de otros modelos de crecimiento con el objeto de comp-ª.
rar brevemente qué modelo era el que se ajustaba más al estudio, de
tal forma que nos permita obtener una mejor estimación de los factQ_
res económicos que han intervenido en el proceso del desarrollo ecQ_
nómico del Area Metropolitana de Monterrey, y por consecuencia los
determinantes del mismo para el período comprendido en el ~resente
estudio.

• Titaba.jo ptc.u er,,ta.do pa.tc.a. obtenetc. e1. TUu.lo de U.c.enua.do en Ec.o no m[a.

�60
El Area Metropolitana de Monterrey esta compuesta por siete M~
nicipios que son: Apodaca, Garza García, Gral. Escobedo, Guadalupe,
Monterrey, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina, que representan
una extensión territorial de 2,117.80 Km.2. El desarrollo y auge C.Q.
mercial e industrial del Area Metropolitana data de 1747-1755, cuando ciertos factores mejoraron las prespectivas y posibilidades de la
región, tales como la colonización de Tamaulipas, los descubrimientos mineros de Vallecillo y la Iguana, la apertura de los puertos de
Soto la Marina (1781), y el Refugio Matamoros (1820), así .como la~
población de Tampico en 1832.
Algunas otras circunstancias aunque transitorias, fueron benéf!
cas para la economía general, sobre todo la Guerra Civil de los Est!_
dos Unidos (1861 - 1865), bloqueando los puertos del país en conflif
to; el algodón del Sur pasaba por Matamoros para ser emharcado a
Europa.
En este lapso se fonnaron muchos de los grandes capitales regi.Q.
nales y la Ciudad de Monterrey llegó a tener 26,795 habitantes para
1865 !J. Puede mencionarse también la llegada del Ferrocarril, cuyo
efecto consistió en que las ciudades pudieran abastecerse directame~
te. Para 1867 las inversiones se empezaron a concentrar en la ind~
tria: molinos de trigo, talleres textiles, fábricas de aguardientes.
Posteriormente surgieron empresas en las ramas de sombreros, hielo,
cerillos, pastas, alimentos.
La Industria en el Area Metropolitana y principalmente en Mon~
rrey se inició como tal en la última década del siglo pasado. Así Y!
mos que a mediados de ese siglo se estableció la primera planta ind~
rial de hilos y tejidos '!J. Una de las actividades que contribuyeron a robustecer esa convicción fué la Primera Exposición Industrial
celebrada en Monterrey en 1880; hubo en ella 115 expositores Y 46l
productos exhibidos. La segunda se abrió en 1888 con 215 participa~

61
tes y una mayor variedad de artículos. Monterrey además participó
en la Exposición de Nueva Orleans (1884-1885), París y San Antonio,
Texas (1889).
La expansión Industrial sólo se vió frenada temporalmente en la
etapa más violenta de la Revolución (1913-1915).
El proceso de recuperación fué lento y difícil a causa de la
destrucción de las vías de comunicación, la inestabilidad política y
el valor fluctante de la moneda.

II.- ASPECTOS TEORICOS
A. Reseña de Modelos
A partir de este capítulo introducimos algunos modelos de crecí
miento económico, que en forma breve expondremos.
1.- Base exportación
El fenómeno de crecimiento económico, entendido como un proceso
más o menos continuo, data del siglo XVIII, cuando por primera vez
puede observarse en Europa Occidental. Puede definirse como un aumento rápido y sostenido del producto real por habitante con los con
siguientes cambios en las características tecnológicas, económicas y
demográficas de la sociedad. La teoría de crecimiento de acuerdo al
modelo de la base de exportación, obviamente toma como punto central
al comercio exterior; se argumenta que existe en el largo plazo una
relación ·directa entre el crecimiento de las actividades exportadoras y el crecimiento total de la región. La teoría establece que el
crecimiento total de la región depende del crecimiento de las expo.!:_
taciones y ésto implicaría una expansión de la demanda externa de la
región. Tenemos para México, por ejemplo, que la tasa media anual

�62
63

de crecimiento del producto nacional bruto en el lapso de 1950- 1974
fué de 7.7% y que al mismo tiempo se experimentó un 20%de incremen
to en las exportaciones industriales}./.
Para el desarrollo de este modelo tenemos que el crecimiento r~
gional es dependiente de la demanda por exportaciones, mientras que
la oferta en este caso es secundaria.
El modelo de crecimiento urbano base exportación está representada simbólicamente por:

*P

=a+ b *Ei

* el incremento poblacional de la región en un período
Donde ' Pes
dado, a y b parámetros positivos y la *Ei es el incremento en el de
empleo de la región para un período dado:

p _Pobl.
-

E=

A.M.M. (t - a) - Pobl. A.M_J:l,. (t) X l00
Pobl. A.M.M. ( f - 1 )

Emp. Ind. A.M.M. (t~ - Emp. Ind. A.M.M. lt-1) X 100
tmp. Ind . .M.M. (t-IT

A esta información hay la necesidad de agregarle ciertas condiciones que son necesarias para el mejor uso del modelo, y estas son:
que todas las empresas tienen producción exportable, que el crecimiento está basado y orientado por el lado de la demanda de los p~
duetos, que la demanda del trabajo : e¿ completamente inelástica y la
oferta completamente elástica . La Fuente de crecimiento es un ca~
bio exógeno (para la regióD) en la demanda por exportaciones.
En este modelo se reconoce también la existencia de industrias
de servicios que abastecen a los residentes de esa región y la econi
mía urbana es tratada como un sistema endógeno siendo las exportacil
nes la única determinante exógena.

2.- Modelo de teoría de localización
Czamanski (1964) ha desarrollado un modelo simple de desarrollo
urbano el cual en algunos casos es derivativo de una teoría básica
urbana. El modelo contiene un número de mejoras y rasgos independientes: une el crecimiento urbano y la teoría de la localización i,!l
dustrial, haciendo la inversión el principal determinante de la expansión de la ciudad y argumentando que la capacidad de atraer inver
siones depende de las ventajas y desventajas de localización.
El modelo Czamanski es económico en los requisitos de inform-ª_
ción; la población se usa como un indicador de tamaño de ciudad y el
empleo como poder de actividad económica. La economía urbana está
sectorizada en tres divisiones: Industrias geográficamente orient-ª_
das (Eg), Industrias complementarias (Ec), e Industrias urbanamente
orientadas (Eu) .
Las Industrias geográficamente orientadas son las actividades
económicas móviles que pueden ser atraíd&amp;s a una ciudad por medio de
factores favorables de localización y medio ambiente. Las Industrias
complementarias son industrias en las cuales el principal determinan
te de localización es la presencia de otras industrias.
Las Industrias urbanamente orientadas, por otra parte, son industrias que se desarrollan por la sola existencia de la ciudad en
centros de población pequeños, tales industriales estarían ausentes.
El modelo puede ser resumido en cuatro ecuaciones:
p

=
E =
Ec =
Eu =

al
Eg
a2
a3

+ bl E
+ Ec + Eu
+ b2 Eg
+ b3 p

(1)

(2)
(3)
(4)

�64

Siendo P la población y E los empleos; las a son constantes
las b coeficientes de regresión.

Por medio de sustitución algebraica la solución al sistema ante
rior es:
P = a 1 + b 1 (a2 + a3) +
l-blb3

65

y

Eg (5)

Por lo tanto el tamaño de la ciudad puede expresarse -como una
función del empleo en las industrias geográficamente orientadas, lo
cual a su vez depende de la cantidad de inversiones creadoras de tra
bajo que pueden ser atraídas a la ciudad .
Czamanski mismo acepta que, éste es un modelo de crecimiento con
restricciones; relaciona la población total al empleo agregado en un
sector particular, mientras que para predecir el crecimiento urbano
necesitamos relacionar /1 p a AEg.
Para aplicar el modelo neci
sitamos series de tiempo y éstas son muy escasas en ciudades individuales.

Aunque la idea del tamaño óptimo suena cuantitativamente pobre
nos enfrentamos a un problema real, un problema que las ciudades más
importantes del país lo viven y éste es generado principalmente por
la falta de recursos. En las zonas urbanas que no cuentan con ésto,
la manifestación de ello es cada vez más elocuente, ya que temen el
caso de ciudades que atraviesan por estos problemas: Nueva York, Chi
cago, etc.; que a falta de recursos se ven estancadas y con déficit
financiero.
El Area Metropolitana de Monterrey en su proceso de urbaniza
ción ha presentado un serio problema para las autoridades encargada~
de programar y llevar un control urbanístico, ya que se padece un
problema de inmigración que en los últimos 15 años se ha agudizado.
Así pues, pueden presentarse serias deseconomías en la presentación
de servicios públicos y en forma creciente si no se compensa su crecimiento con una oferta equilibradora de los sufientes recursos eco
nómicos que la magnitud de dichos servicios necesita para su ejecu-::ción, de tal forma que se logre un equilibrio entre necesidades de
servicios públicos y capacidad económica de la comunidad para realizarlos.

3.- Modelo de deseconomías a escala
El tamaño de una ciudad es, en sí mismo, una variable que afef
ta el crecimiento económico urbano. La relación entre tamaño y crecimiento toma formas distintas; algunos conciben primeramente la ci~
dad como una localización para la industria. Tambien se argumenta
que con la industrialización la ciudad es eficiente necesariamente por
razones económicas.

En seguida detallamos simbólicamente la ecuación de este modelo
para encontrar el comportamiento de las variables usadas y ver en que
forma han afectado al crecimiento en el Area Metropolitana en el período comprendido 1960-1977.

Y
Un tamaño crítico para una ciudad en expansión es absolutamente
contrario a lo que normalmente ocurre. El argumento es que un cierto
rango de escala es determinado por el grado de aislamiento de la región natural, por la política de desarrollo industrial del país yfaf
tores culturales.

t

=

a + bP
t-1

+ cP2

t-1

�66
67

donde:
y = Crecimiento de la producción industrial de·¡ Area Metropolit!
na de Monterrey 1960-1977.
Constante paramétrico.

a
p

=

p2 =
b.c.=

Crecimiento de la población del Area Metropolitana de Monterrey 1960-1976.
Cuadrado del crecimiento de la población del Area Metropoli
tana de Monterrey 1960-1976.
Parámetros positivos de las variables P y p2.
Pob. A.M.M. - - Pob. A.M.M. t

p

t

+ 1

Pob. A.M.M. t

Introduc~mo~ ahora el progreso tecnológico de carácter neutral
~uya car~cteristica es que deja inalterado el equilibrio entre traba
JO. Y capital.
El progreso tecnológico es una f unc1·-on exogena
_
de-1
tiempo; esto implica que la f uncion
·- de producción puede escribirse
como·:
y

F

(K,L,T)

donde:
y

Producción
K = Acervo de Capital
L
Trabajo Empleado
T = Avance Tecnológico
::

X 100

De acuerdo a la expresión mostrada anteriormente, podemos detef
tar que el modelo no puede explicar y medir el desarrollo económico
del Area Metropolitana de Monterrey, para el período de 1960-1977,
debido a que para este caso particular no existe una interrelación
entre las variables consideradas y a la vez las mismas son muy limi
tadas para explicar dicho proceso.

B.- Un Modelo de Crecimiento por Oferta
El modelo que a continuación se presenta trata de analizar el
comportamiento de los factores productivos (L, K, T) y la forma en
que éstos han contribuido al desarrollo económico de una región de·
terminada.
En los modelos mencionados al inicio de este trabajo, el crecimiento ha sido resultado únicamente de aumentos en la población Yen
el índice de producción.

En el caso especial, pero no necesariamente inusual de quec:,(
es igual a~ , la expresión de la ecuación se condensa ;ara.
Y = al

+ (b

f

+ g)

p o(

(5)

Esta forma no sólo simplifica pruebas empíricas sino que puede
ser teóricamente justificable si el progreso tecnológico está inclu
ido en la acumulación de capital.
El crecimiento experimentado por las áreas urbanas puede ser ex
Presado al menos en términos de dos variables: el crecimiento de
mano de obra Y el tamaño de la ciudad. El modelo supone adicional
mente que los crecimientos de las variables antes mencionadas so;
fu
· - del crecimiento
· ·
_ ncion
del acervo de capital y el progreso técnico;
estas u'lt 1mas
·
•
estan determinadas
por la localización geográfica de
la ciudad o la proporción .de la cantidad de capital ajustado para
cualquier industria en un año en particular.

1;

En el siguiente punto expresamos el cuadro básico para el análi
sis del presente modelo.

�68

69

III.- EL MODELO FUNCION DE PRODUCCION

Una vez obtenido los parámetros y ios estadígrafos del modelo
de crecimiento por función de producción se procedió a probar la r~
presentatividad estadística de cada uno de ellos, mediante las si
guientes pruebas:

A.- Infonnación Estadística
De los modelos anteriormente expuestos en los capítulos anteri!
res encontramos que el más representativo de a~uerdo a los análisis
estadísticos empleados, fué el modelo función, ya que cumplió en la
mayor parte de las pruebas realizadas, y para este caso exponemos las
i nforr.iaci ones es tadí sti cas emp1eadas así como 1as pruebas _correspondientes al modelo.

a) Pruebas de coeficientes
Ho b

nO

Hi b )l. O
n

B.- Pruebas del Modelo

b= 1Coeficiente del Trabajo

(L)

b= 2Coeficiente del Capital

( K)

b= 3Coeficiente de la Tecnología (T)
En base a la información anteriormente recolectada, se procedió
a comprobar el modelo de crecimiento por función de producción.

Y

= a +

bL + cK + dT

La información fué procesada por medio de computadora y los pa•
rámetros fueron obtenidos por el método de mínimos cuadrados
(Ordinary Least Square) a través de un programa de Regresión Múltiple (REGMUL).
El resultado final es el siguiente:
y =

- 41.1982
Sb)
Te)

R2=0.9945 S.E. 6.8681

+ 3.5604L + .2198K

(.6089)
(5.8500)

( .2343)
(. 9400)

.11371T
( .0967}
(-1.1800)

Para un nivel de confianza de 95%y 14 grados de libertad el V!
lor t según la tabla de la distribución t de Student es 1.761. Contra este valor se probó cada uno de los t calculados de cada coefi
ciente, quedando como sigue:
PARAMETRO

bl
b2
b3

t CALCULADO
5,8500
9400
-1.1800

DECISION
Se rechaza Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho
Se acepta Hipótesis Nula Ho

El resultado de este análisis es que el único parámetro significativo y que por lo tanto explica el crecimiento industrial es la
variable Trabajo (L), siendo no significativas, en este caso, las V!
riables Capital (K) y Avance Tecnológico (T).

F=849.793 D.W. 1.1296

donde:
Sb = Desviación estándar del parámetro
Te= T calculado

b) Bondad de Ajuste
Para probar la bondad del ajuste se procedió a utilizar la diI
tribución F 4/ , con un 95% de confianza con 3 grados de la libertad

�70
71

en el numerador y 14 grados de libertad en el denominador; el valor
F, según las tablas es 3.34, mientras que el F calculado según los
resultados fué de 849.793. De estas comparaciones concluímos que la
bondad del ajuste es satisfactoria.

e) Autocorrelación de errores
Para determinar la autocorrelación de los errores se probó este
aspecto a través de la prueba Durbin-Watson.
Ho

f

=

Hi

f'

~

O Errores independientes
O Errores correlaciones

Se buscó el valor Durbin-Watson de la tabla para los regresores
y con un tamaño de muestra de 18 con un 5% de nivel de significación;
el límite inferior de la prueba es 1.00 y el límite superior (d) es
de 1.68, contrastando este rango con el valor de ajuste, no es CO!
el uyente para determinar 1a autocorre l ación de 1os errores. Nuestra
conclusión a través de las anteriores pruebas es que en términos 9~
nerales, nuestro ajuste es altamente significativo dado el valor del
coeficiente de detenninación R=.9945, y el haber aceptado la bondad
del ajuste por medio de la prueba F. Como único inconveniente al~
sarrollo de este modelo fué la no significancia estadística de los
coeficientes del Capital (K) y la Tecnología (T). La no represent!
tiva de las variables Ky T puede ser ocasionada por autocorrelaci6n
de los errores y porque el modelo en su estrucutra no se adapta a la
realidad estructural de las varfables.

CONCLUSIONES
Nuestra conclusión a través de la investigación de diferentes
modelos de crecimiento, fué que el modelo de función de producción
es· el que estrictamente se ajustó más a explicar el crecimiento in
dustrial del Area Metropolitana de Monterrey; ésto considerando la
información disponible y la base económica con la que se estructura
el modelo. En relación al análisis determinado del modelo podemos
concluír que la variable qae más explica el ·crecimiento industrial
para este caso en especial es el factor Trabajo (L) y como segunda
variable el Acervo de Capital (K).
Si los supuestos con que se manejó el modelo son válidos, ésto
nos lleva a la siguiente conclusión; la capacitación y desarrollo de
la fuerza de trabajo son las variables con mayor posibilidad de explicar el crecimiento industrial del Area Metropolitana de Monterrey
en el período comprendido 1960- 1977 .

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4¡
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VaJt.,i,acJ.6n no ex.pile. a/g,1¡_aíJ.M de U6eíita.d.

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1

�CUADRO No.

CUADRO No. 1

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
EXTENSION TERRITORIAL, POBLACION TOTAL Y
POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA PARA 1970

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY
POBLACION TOTAL, TRABAJADORES EN LA INDUSTRIA , INDICE
DE PRODUCCION INDUSTRIAL E INDICE DE CONSUMO DE ENERGIA
ELECTRICA INDUSTRIAL: 1960 - 1977

Población
Total
(Mil es)
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977

Fuente:

718.8
762.4
808.0
855.9
906.5
959.9
1016 .1
1075 .1
1137 .6
1203.1
1292.9
1356.1
1422.2
1491. 5
1564 .0
1640.0
1719.5
1802. 7

Trabajadores
en la In-dustria
(Miles)
58 . 6
61.6
65.2
65.4
72.9
79.3
85.3
88.6
94.6
102.2
108. 7
112 .6
121.1
128.7
135. 7
139 . 6
138. 7
142. 3

Producción
Industrial

Consurro
Energía
Eléctrica

( 1960= 100) · ( 1960=100)
100
'107
121
129
151
166
190
194

215
238
251
244

277
311
331
332
328
346

Centro de Investigaciones Ecónomi cas de U.A.N.L.
Boletín Bimes t ral de Mayo 1966 y Mayo 1978
Monterrey, N.L .

2

100
113
ll5
127
141

152
167
177
189
206
220
228
257
278
296
208
352
370

Apodaca
Garza García
Escobedo
Gua da 1upe
Monterrey
San Ni co1ás
Sta. Catarina

Fuente:

Densidad de
Población
(Hbs ./Kms .2)

(Personas)

18,564
113,074
10,515
159,930
858,107
113,074
36,385

101.16
1629.30
55,05
1057.03
1901.41
1302 . 69
36.95

5,044
15,101
2,585
42,981
258,772
31,590
9,378

1'309,649

6083.59

365,451

Extensión
( Kms.)

Pob. Total
(Mil es)

183.50
69.40
191.00
151. 30
451.30
86.80
984 .50
2,117.80

Secretaría de Industria y Comercio:
Dirección General de Estadística:
Censo de Población de 1970. Talleres
Gráficos de la Nación. México, D.F . 1972 .

p .E.A.

�75

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J.M. HendeMon y R.E. Quand:t:

ANUARIO ESTAVISTICO VEL ESTAVO VE NUEVO LEON 1941:
Poblau6n del Me.a Me.:tJr.opoU.tana 1900

Te.o/Úa M.lMon6mi.&lt;:_a EcUtolLiaL

A.lúe!,

Baile.e.lo na, 19 73•

SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Centio de Pobl.a.u6n 1960 Méx.leo 1962

John John6.ton:

Un pJLe.pauo a la Ec.onom.la Utr.bana.
Cienc.-&lt;.a Utr.ban,U.tiea.
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Cole.eei6n

Edi.toJúal GU.6.tavo Gilí,
Eeonome.tJuc Me.thorl6, Mac

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Poblau6n .to.tal, e.eon6mic.amen.te. ae.tiva y de.n6idad de pobtau6n
SECRETARIA VE INVLJSTRIA Y COMERCIO:
Vike.eu6n Ge.ne/1.al de E6.tadí.6.tiea
Ce.Mo Ge.ne/tal de Poblau6n 1940, 1950, 1960, 1970, Méx.leo 1962
SECRETARIA VE PROGRAMACION Y PRESUPUESTO:

ITESM III:

Nuevo Le.6n:
N.L.

Re.ewu.od y VuaHJr.olio. Monl:eMey,

QUINTO, CÚt.60 IndU.6.tJúal de. la Indt.U{.tJu.a Ex.tMe.tiva y de T'°!.llM601tamaei6n 1975

1968.

BOLETIN BIMESTRAL VE MAYO 1960 A MAYO 1978:
J011.ge Edu.Mdo NavaM.e..te.:

"Vu e.quiUblLi.o y Ve.pe.nde.ncJ.a6". Re.vi6.ta de
Come/1.CÁ.O Ex.te.Juok.

P.G. JMgeMon:

Vol. 25.

No. 2.

"The. Ve.ve.lopmen.t 06 Vu.a.l Economy" The. Eeon!!_
mie Jou/LYIO.l, 1960.

Se.Me.ta/Úa de. ObM6 1J SMviuo6 PúbUc.06 de. Nuevo Le.6n:

Plane.amie.n·

.to ~bano y ke.9ional de Nuevo Le.6n.
Jim TaylM:

"A 61.Wwga.te 6M Regional E6.túna1u 06 Capf
.tal S.toek.".
~

Bulie..tin 06 .the. Ox6o)[d UniveMj

Inti~e 06 Eeonoml6 and S.t~•
Vol. 29, No. 3, Augl.J.6.t 1967-. p. 289

Cen.tko de Invu.tigauonu Eeon6miea6 de ta U.A.N.t.
Mo n1:e/l)[ey, U. L.
TOTAL VE A:SEGLJRAVOS EN LA INVLJSTRIA VE TRANSFORMACION:
Ve.al Me.a Me.:tJr.opoU.tana de. Monl:e.Me.lJ
I.M.S.S. 1978

�EL IMPUESTO A LA RENTA DE LAS PERSONAS FISICAS
ANALISIS DE LAS LEGISLACIONES DE LOS
AÑOS DE 1978 Y 1979
BAJO UN ENFOQUE DE EQUIDAD

Ma. EJtheJt Vai.vz.o Chavez*

CAPITULO
A) GENERALIDADES
Antes de 1936 se pensaba que el gasto del gobierno tendría que
ser igual al ingreso del mismo. Después de Keynes, las políticas
fiscales y monetarias del gobierno tomaron una importancia distinta;
aparecieron ahora como agentes estabilizadores, para adecuar la demanda total de bienes al nivel de precios vigente con la capacidad
productiva de la economía, para estabilizar la tendencia del desarrQ_
llo económico y en lo posible amortiguar los ciclos económicos promQ_
viendo con su gasto la actividad económica en tiempo de recesión y
como agente deflacionario en tiempos de inflación. Al considerar
una economía abierta, el papel de la política fiscal y monetaria se
vuelve más importante al tratar de compensar los desequilibrios de
la balanza de pagos.
DEFINIGION DE IMPUESTO
Empecemos definiendo lo que es un impuesto. Según Charles M.
Allan 11 "Un impuesto es toda la desviación desde la corriente circu
lar de la renta hacia el sector público con la excepción de los pa-

* T1¡abajo p~uentado paJla obtenvz. e1 Título de Licenc¡ado en Ecrnomút Opu6n "C".

�78
79

gos directos de los bienes y servicios públicamente producidos hasta
el valor que representa su costo de producción".
La tributación en su conjunto está ideada entre otras cosas para reducir el gasto privado a fin de permitir a los gobiernos gastar
sin causar inflación. Cuando hablamos del Impuesto Sobre la Renta
nos ubicamos dentro del principio de capacidad de pago Y.
DEFINICION DE RENTA
Restaría definir lo que es el Impuesto a la Renta:
Impuesto
Personal cuya esencia es la adaptación de la obligación fiscal a la
capacidad de pago.
ELECCION ENTRE UN IMPUESTO SOBRE LA RENTA GLOBAL O CEDULAR
El Impuesto Sobre la Renta (ISR) puede considerarse de dos formas:
1).- La forma global, que se define como la acunula~ión de todo tipo

Desde este punto de vista se han hecho también progresos al eliminar
problemas causados por la inflación en los diferentes tipos de ingre
sos que provocan inequidades afectando más a unos ingresos que ;
otros.
OBSERVACIONES

El hecho de que se aplique un impuesto cedular que realmente
grava con menores tasas a los ingresos que provienen del capital se
debe a la necesidad del país de aumentar la inversión y el ahorro,
por lo que no puede gravar a éstos de una manera global, ya que se
ubicarían los causantes, al acumular sus ingresos, a mayores tasas
de impuesto.
Por otra parte, tomando en cuenta el efecto restrictivo del impuesto en el consumo ·privado, y la eficiencia de la recaudación, podríamos hacer las siguientes anotaciones:

2).- La forma cedular en la que se gravan diferentes tasas impositivas, dependiendo el orígen de la renta.

Los perceptores de ingresos por productos del trabajo se ubican
en estratos económicos más bajos que los perceptores de ingresos mix
tos (productos de trabajo y ganancias de capital) y los perceptore;
de ganancias de capital.

Desde el punto de vista teórico, el impuesto global a la renta
es la forma más indicada para representar un concepto más general
del ingreso y ser mejor indicador de la riqueza.

Entre más bajos sean los ingresos, la propensión marginal a con
Sllllir es mayor; en la medida en que aumente el ingreso la propensió~
marginal al ahorro aumenta .

Paradójicamente los estudios realizados acerca de ésto han demostrado que en la mayoría de los países se grava con tasas bajas
·
de cap1. t al -3/ .
las gananc1as

De las anotaciones que preceden se puede concluir que el impues
to es más efectivo como agente restrictivo del consumo privado e~
los ingresos ganados como producto del trabajo.

El impuesto a la renta en nuestro país es cedular, o sea grava
con diferentes tarifas el ingreso dependiendo del origen de éste.

En muchos casos los ingresos ganados como productos del trabajo
son gravados en la fuente de ingreso, mientras que los ingresos por
ganancias del capital son más difíciles de controlar, por lo que la

de renta para sujetarla al mismo tratamiento impositivo.

�80

evasión fiscal de estos últimos es mayor.

81

CAPITULO

11

A) EQUIDAD COMO CRITERIO DE EFICIENCIA

B) UNIDAD TRIBUTARIA
Hay dos maneras de tomar la unidad tributaria; la primera, tomando el perceptor de ingresos; la segunda, tomando la familia como
unidad contribuyente.
Siendo la familia la unidad de cons~o para la mayoría de los
insumos, se han considerado para la mayor parte de los países industrializados, a la familia como unidad contribuyente en formas diferentes, que se podrían simplificar o generalizar en estas dos.
La familia como unidad tributaria evaluando la renta media Y
aplicando un impuesto dependiendo de su monto.

Un sistema justo de tributación basado en el principio de capacidad de pago se define como aquel en el cual los sacrificios de uti
lidad para todos y cada uno de los contribuyentes son iguales.
Indiscutiblemente una de las características deseables de los
impuestos es que sean equitativos. Aparte_de la deseabilidad ética
de la equidad se encuentra la necesidad práctica de que los impuestos sean aceptados por el público.
Se distinguen dos clases de equidad:
1).- La equidad horizontal,

que se refiere al tratamiento
igual a las personas iguales.

fiscal

2).- La equidad vertical, que se refiere a tratar con un grado adeLa Ley del I.S.R. en México toma como unidad contribuyente al
perceptor individual; antes de 1979 se concedía un monto de extensión pequeño para 1os ascendientes y descendientes de 1 perceptor del
ingreso, esta exención se le restaba a los ingresos brútos; también
se concedían exenciones para gastos médicos y seguros. En 1979 se
· m1n1mo
• ·
de la
aprobó la Ley en donde se exime de impuestos el sa 1ar10
zona donde radica el contribuyente, se mantienen las exenciones para
gastos médicos y seguros, pero se deroga la exención por la carga f!
miliar que es lo que permitía una apreciación aunque vaga de entre
cuántas personas se dividía el ingreso del perceptor Y podría dar
una idea de la . familia como unidad contribuyente.

cuado de desigualdad a las personas desiguales.
EQUIDAD HORIZONTAL
Este tipo de equidad se refiere, como ya hemos apuntado, al tri
tamiento tributario igual para las personas con igual ingreso real.
Este tratamiento, aunque posible, se encuentra con varios problemas;
en primer lugar la diferencia que hay entre ingresos ganados por el
trabajo y los ingresos ganados por ganancias de capital. Tomando en
cuenta que aunque los ingresos por ambos conceptos sean iguales no
indican la misma capacidad de pago, ya que considerando el concepto
de riqueza, el que trabaja para ganar el ingreso debe disponer de S!
lud y capacidad de trabajo para seguir percibiendo un ingreso, mientras que el que percibe las ganancias del capital no necesita de ni~
guna de estas dos condiciones para seguir percibiendo ingresos.

�82

EQUIDAD VERTICAL
Acerca de la equidad vertical la cuestión se complica debido a
que no es posible definir un grado adecuado de desigualdad para las
distintas capacidades de pago. Si bien llegar a un acuerdo en este
tópico es difícil, es indiscutible que si la redistribución de la
renta es uno de los principales objetos de los impuestos, la imposición deberá ser progresiva. Sin embargo, hay factores dentro de la
economía que se contraponen en esta forma de imposición:
a) La utilización de los impuestos como medida tendiente a contraer
el gasto privado para adecuar la capacidad productiva a la deman
da de bienes y servicios, encuentra mayor eficiencia contractiva
del gasto en los perceptores de bajos ingresos, debido a que la
propensión marginal a consumir es mayor que en los niveles más al
tos de ingreso.
b) Provocaríamos un efecto negativo en cuanto a la acumulación de ri
queza y fomentaríamos la evasión del impuesto, así como la fuga
de capitales.
Por otra parte, además de que desde el punto de vista ético es
deseable un impuesto progresivo, se hace necesario por lo siguiente:
a) El consumo de los perceptores de altos ingresos está compuesto en
gran parte·de bienes suntuarios que desvían recursos de la economía que podrían ser utilizados para la producción de bienes s~
cialmente más deseables.
b) El riesgo de que caiga la economía en una falla por insuficiencia
de demanda debido a una aguda inequidad en la distribución del i~
greso.

B) ANALISIS DE PROGRESIVIDAD
A pesar de que sabemos que las exenciones permitidas a los co~
tribuyentes del I .S.R.-1979, son ligeramente mayores y que el hechode

83

que se deduzca el salario mínimo de la zona permite en alguna medida
ajustar el monto del ingreso sujeto a gravamen, con la disminución
de su ingreso real debido al aumento en el nivel de precios. Para
efectos de análisis se adapta el supuesto de que el monto de las
exenciones en las dos legislaciones es el mismo.
Para efectuar este análisis recurriremos al concepto de Elasticidad de Recaudación Tributaria, ya que con él podemos comparar las
dos legislaciones y llegar a una conclusión -acerca del grado de pro-.
gresividad de ellas.

ELASTICIDAD DE LA TRIBUTACION
Para conocer la res puesta del sistema impositivo frente a los
cambios experimentados en el nivel de ingresos personales se recurre
a un índice de elasticidad tributario que nos indica la relación ca_i¿
sal entre los cambios porcentuales de los ingresos tributarios y los
cambios en el nivel del ingreso personal~El coeficiente que mide la elasticidad se define a través de la
siguiente relación:

Al
E=

T
~y

y

y
-T-

E= Elasticidad Tributaria
T = Rendimientos Tributarios Nominales
A T = Incremento de los Rendimientos Tributarios por e1 cambio
en el nivel de Ingresos Personal
Y= Ingreso Personal
Y= Incremento del Ingreso Personal

�84
De acuerdo a la definición planteada, es posible describir tres
situaciones distintas:
a).- Que la variación porcentual de los Rendimientos Tributarios sea
superior a la variación porcentual de "Y" en cada período. Corresponde al caso de un sistema tributario elástico.

b).- Que la tasa de crecimiento de los Rendimientos Tributarios sea
igual a la tasa de crecimiento de "Y". Se trata de un sistema
tributario de elasticidad unitaria . .

85

Suponiendo que las exenciones bajo las dos legislaturas son
equivalentes y que no hubo aumentos en el nivel de precios ni en los
salarios, se efectuará una comparación de los impuestos pagados en
los dos afias (Ver cuadro 3).
Se puede observar que el I.S.R.-1979 beneficia a todos los perceptores de ingreso al pagar sus impuestos, ya que es menor que el
I.S.R.-1978.

c).- Que la tasa de crecimiento de la Recaudación Tributaria sea inferior a la tasa de crecimiento de "Y". Corresponde a un sistf
ma tributario inelástico.

Eliminando el supuesto de no aumento- en el nivel de precios y
debido a que ei aumento registrado en éste asciende a 16.9%en junio
de 1979 tomando como base el promedio general de 1978 §../ se efectuará la comparación anterior ahora tomando los ingresos estimados a
partir del aumento en el nivel de precios (Ver cuadro 4).

Tomando distintos niveles ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1978, encontramos las siguientes ·elasticidades (Ver cuadro 1).

Observando los cálculos anteriores se puede apreciar que el
I.S.R.-1979 beneficia, tomando en cuenta ya el ingreso Real para
1979 a los perceptores de Ingresos Netos menores de $250,000.00.

La elasticidad de recaudación es alta (mayor que la unidad) para todos los rangos de ingresos en un promedio de 1.34.

CONCLUSIONES
De lo anteriormente expuesto se puede concluir lo siguiente:

Para los mismos niveles de ingresos personales y calculando su
impuesto con el I.S.R.-1979, encontramos las siguientes elasticidades (Ver cuadro 2).
Al igual que en todos los niveles de ingresos personales para
la legislación de 1978, los de 1979 tienen una elasticidad positiva
aunque más alta con el I.S.R.-1979.
La elasticidad recaudatoria es positiva tanto en el cálculo del
impuesto con el I.S.R.-1978 como el I .S.R.-1979, lo cual indica que
los dos son progresivos sólo que en el segundo es mayor ya que tiene
un promedio de 1.48.

El sistema Fiscal Mexicano se ha visto favorecido con las refor
mas efectuadas a la Ley de Impuesto Sobre la Renta para las personas
físicas, teniendo ahora definiciones más precisas en cuanto a los i.!!_
gresos en cada una de sus formas y gravámenes más justos y actualizA_
dos, siendo los anteriores puntos importantes debido a los fenómenos
inflacionarios de nuestra economía.
La revisión continua de las tarifas se hace necesaria para no
infligir un castigo adicional a los causantes con motivo del aumento
del Ingreso Nominal sin aumentar el Ingreso Real.

�86

En cuanto a la Unidad Tributaria es preciso enmendar el hecho
de no dar exenciones por carga familiar para cumplir con los requis!
tos fundamentales de equidad horizontal.
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Del análisis de progresividad se deduce que el I.S.R. de 1979
es más progresivo, que favorece a los perceptores de ingresos netos
menores de $250,000.00 y grava en mayor medida a las de más altos i~
gresos; con lo que la distribución del ingreso tiene por este medio
a mejorar, trayendo consigo un aumento en el bienestar social si la
resultante de todos los factores que posibilitan esta redistribución
lo permite. Por otra parte, al ser mayor la elasticidad de recau~
ción de 1979 permitirá aumentar la recaudación de la hacienda pública.

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INGRESO NETO ANUAL APLICANDO LAS TARIFAS DE 1979
Y LA ELASTICIDAD DE RECAUDACION
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual (1)
25,000
50,000
100
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

·ººº

Impuesto
(2)

Tasa de Imp.
Medio ( 3)

El asti ci dad de
Recaudación

1,569

6%
8%
13%
16%
19%
21%
24%
26%
28%
31%
37%
41%

1.32
1.53

4,112

12,764
24. 179
37,589
53,024
70,624
90,024
110 • 799
155,000
279,000
410

·ººº

1.54

1.51
1.53
1.56
1.57
1.52
1.49
1.44

1.32

(1).- Ingreso Neto= ingreso nominal - exenciones
(2) .- Impuesto: Este se calcula en las tablas de los Artículos 86 y 98
se refiera al año 1978 ó 1979
(3).- Tasa de Impuesto Medio=
IMPUESTO
INGRESO NE'fo

CUADRO

No .

según

3

DIFERENCIAS DE IMPOSICION EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL DE 1978
PARA MEXICO
Ingreso Neto
Anual
(A)

25,000
50,000
100
150,000
200.000
250,000
300
350,000
400,000
500,000
750,000
1·000.000

·ººº

·ººº

Impuesto
I .S.R.-1978
(B)

3,659
8,169
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

Impuesto
I .S.R . -1979
(C)

1,569
4.112
12,764
24,179
37,589
53,024
70,624
90,024
110. 799
155,000
279
410,023

·ººº

Diferencia
(D=C-B)
- 2,090
- 4,057
- 6,605
- 8,350
-10, 791
-13,126
-15,476
-17.626
-19,761
-23,500
-42,375
-54,227

Proporción de la diferencia con respecto al
ingreso neto
de 1978
(D/A)
8.36%
8.11%
6.6%
5.56%
5. 39%
5 .25;¡;
5.16%
5.04%
4.94t
4. 701:
5 .65~
5.42o/-

- - --~----------------~ ----------~~-----

�CUADRO

No.

4

DIFERENCIA DE IMPOSICIÓN EN EL CAMBIO DE
TARIFAS CON BASE AL INGRESO NETO ANUAL ESTIMADO
PARA 1979
Ingreso Neto
Anual 1978
(A)

Ingreso Neto
Anual 1979

Impuesto
1978
(C)

Impuesto
1979
(D)

Diferencia
(E=D-C)

25,000
50,000
100,000
150,000
200,000
250,000
300,000
350,000
400,000
500,000
750,000
1'000,000

29,225
58 , 450
116,900
175,350
233,800
292,250
350,700
409,150
467,600
584,500
876,750
1'169,000

3,659
8,16g
19,369
32,529
48,380
66,150
86,100
107,650
130,560
178,500
321,375
464,250

1,949
5,284
18,564
30,770
47,856
67,896
90,304
114,742
140,897
196,627
344,823
500,945

- 1,711
- 2,885
- 805
- 1,759
- 524
1,746
4,204
7,092
10,337
18,127
23,448
36,695

(B)

:i: __, (1) .....
Oo,::,3

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3

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(1)

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(1)

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•

(1)

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•

O Al

,

Proporción de la diferencia con respecto al
Ingreso Neto Anual de
1979 (E/B)
5.84%
4.93%
0.69%
1.00%
0.22%
0.06%
1.20%
2.0 3%
2.60%
3.10%
2.6 7%
3.14%

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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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