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                  <text>FACULTAO DE ECONOMIA

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f

�1

FACULTAD

DE

E C O NO MI A

Fundada en 1957

* La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de 1a economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Mayo 1982

* La

suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col . Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 71 O
México. Apartado Postal 288 .

* Toda comunicación relativa a manuscritos

y correspondencia editorial, deberán· ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Publ ,caciones,
Facultad de Economía, UANL.

* Las opiniones, juicios o ideas que pÚedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza la reproducción parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.

* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

DIRECTORIO

Consejeros: .
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martínez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Mijdrigal H.
Edgar López Garza

Director:
Arturo García Espinosa

�I ND I C E
Pág.

PALABRAS DEL NUEVO PRESIDENTE DE
EL COLEGIO DE ECONOMISTAS DE NUEVO LEON A.c.•
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA
EN LA CEREMONIA DE TOMA DE PROTESTA
MARZO 10 DE 1982.

1

PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIA~
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980-1981. :
5

INFLACION Y CRECIMIENTO:
EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS.
Sai.vadolr. Kali.6a A61;ad.

13

UN ANALISIS DE LA INFLACION EN MEXICO.
JuÚ6 Malt.c.01; Yac.amán

25

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS DEL ENTORNO URBANO.
Ma/Úo Le.al Flo11.u

39

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA
DEL AJUSTE DE LA INFLACION EN MEXICO.
F11.an.d6c.o Beanc.o Ce.1.o.ya

55

�PALABRAS VEL NUEVO PRESIVENTE VE
EL COLEGIO VE ECONOMISTAS VE NUEVO LEON, A.C.,
LIC. ARTURO GARCIA ESPINOSA,
EN LA CEREMONIA VE TOMA VE PROTESTA.
MARZb 10 VE 1982.

ll

Los grandes economistas se ocuparon de la riqueza, de los problemas de la pobreza de las naciones, el pleno empleo, los ciclos
econ6micos y de la inflación. Hoy aún ~sos temas resultan prioritarios y requieren del análisis del economista.
Dos tipos de desempleo afectan hoy al mundo, el cíclico y el
tecnológico, aunque los economistas clásicos y los neoclásicos
han prestado poca atención al segundo pues consideraban que, a la
larga, este desempl eo acabaría reabsorbiéndose en la economía.
Por lo que toca al cíclico ha sido una de las características de
la sociedad capitalista y continúa siendo una de las áreas de
interés y estudio de los economistas occidentales modernos.
Este interés se acrecentó con la depresión mundial de los 30's
y la aparición de economías planificadas no capitalistas en el
periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Con todo, el interés de los economistas modernos por los ciclos
económicos y el desempleo masivo es bastante reciente.
Los economistas clásicos de mayor respeto aceptaron hasta la Gran
Depresión, al menos implícitamente, la Ley de Say que sostiene
firmemente que el desempleo y la depresión son imposibles porque
la gente produce sólo para consumir y ahorra sólo para invertir.
Con raras excepciones como Shumpeter, los institucionalistas y
algunos teóricos monetari stas, sólo los heterodoxos como Marx,

�lll

2

3

11

\

1

\.

Sismondi y Hobson estudiaron los ciclos económicos y el desempleo
antes de 1930. Por supuesto .que no todos los economistas neoclásicos respetabl~s negaron la existencia de la depresión a
1a vista de la experiencia histórica, pero 1a mayoría de 1os
economistas académicos anglo-norteamericanos no 1ograron determinar las causas ·fundamentales de la depresión y la prosperidad,
y prefirieron avocarse al análisis y crítica de la super estructura financiera del capitalismo.
Actualmente sería difícil encontrar economistas que no estuvieran
a favor del pleno empleo, y en contra de la inflación. Pero
persisten diferencias en las estrategias sugeridas más de grado
que de género. Debido a que el pleno empleo y la estabilidad de
precios no van necesariamente de la mano, la polémica contemporánea se centra en la cuantia de la inflación a que un país debe
arriesgarse para mantener niveles decorosos de empleo y viceversa.
La economía mexicana no escapa al contexto mundial caracterizado
por el estancamiento económico y por altas tasas inflacionarias •

..

México ha atravesado, particularmente en la última década, por,
situaciones de desequi-librio que ban involucrado decisiones de
política económica, cuyo acierto todavía no es posible calificar
del todo.
Vivimos momentos de reflexión y de cambio, circunstancias de
ajuste que requieren de los mexicanos, todos, el mantener la
sere~idad y la confianza, aunque también la participación en la
solución conciente de nuestra problemática.
Dejamos ya en los anales de nuestra historia económica el período
de desarrollo estabilizador que si bien produjo tasas de crecimiento altas, moderadas tasas inflacionarias y se vio apoyado

por condiciones en los mercados mundiales de gran estabilidad,
también trajo consigo un esquema de demandas sociales insatisfechas en materia de .vivienda, educación y salud, y peligrosos
cuellos de botella particularmente en los sectores clave de
nuestra economía nacional.
La nueva década de los 70's nos presentó un esquema internacional
diferente, más inestable. La política económica nacional cambió
drásticamente en respuesta a las demandas del sector social.
El gasto público se elevó considerablemente y la historia que
siguió es de todos conocida.
Sin embargo, de nueva cuenta circunstancias difíciles se presentan, nuevos ajustes son necesarios y nuevamente. la unión de los
mexicanos se torna indispensable.
El Colegio de Economistas de Nuevo León, toma conciencia de su
importante papel e intenta enfocar la ·problemática socioeconómica
del país sin olvidar que el ser humano es lo más importante.
Será imprescindible analizar las causas y efectos de los ajustes ,
económicos Y emití~ opinión pública équilibrada en consecuencia,
pero igualmente importante será el abordar los problema·s que
estructural y cíclicamente enfrenta el país.
No hacerlo de esa forma sería negar nuestra propia calidad
profesional y evadir un compromiso y un reto social que ahora
de nu!va cuenta aceptamos.
Dejo pues en manos de todos ustedes el Plan de Trabajo que en
cuanto a la forma hemos trazado y los invito a que reflexionemos
sobre el contenido y el fondo que nuestro trabajo debe representar
los próximos meses.

�PALABRAS A LOS EGRESADOS DE LA
MAESTRIA EN ECONOMIA INDUSTRIAL
DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
PRIMERA GENERACION 1980 - 1981

Etne6to MMco-0

Resulta esta oportunidad propicia p~ra iniciar un diálogo, que
ofrezco se multiplique y perdure, de intercambio de experiencias
en los diversos campos del ejercicio profesional que han recorrido
o seguramente iniciarán cad~ uno de ustedes; diálogo que deberá
servir para mantener el criterio abierto y enriquecer la visión
propia mediante la fusión de ideas plurales; pero sobre todo, que
será adecuado para fomentar la relación de amistad que espero
desarrollar con la mayoría de ustedes a partir de este momento.
La economía es, por naturaleza, una ciencia que se relaciona e
interdepende prácticamente con todas las otras ciencias; pero
sin duda se ve influida y afecta directamente al resto de las
ciencias que llamamos sociales. Por ello, y por su predominante
carácter humanista, puede considerarse como una ciencia que tiene
su origen y se ensancha en la pluralidad.
Ustedes han optado por la especialización en el área industrial.
Independientemente de mi actual responsabilidad p~bl i ca, puedo
asegurarles que en esta rama de actividad se centra la lucha del
• El VJt.. EJtne&amp;to MMco-0 6ue -lnvlto.do como Mi.emb1to HonOlt.aJúo y
Padtún.o de uta geneJt.acl6n, cuya. 91t.a.dua.u6n -0e Uev6 a. e6ecto
el 12 de 6ebJt.eltO de 19 82.
Actualmente u SubUClt.ÚO.IÚO de la.
Inda-0:t:Jua. Palt.a.Uta:tal en la. Sec.1t.e,ta.,úa. de. PaVl.únon..io tJ Fomento
I nciM:tM.a.L

�6

México presente por la modernización que construye el país del
siglo XXI. Razón suficiente.que avala la decisión de la escuela
de haber creado esta Maestría y la de ustedes, al haberla seleccionado para especializarse en ella.
La modernidad a·la que aspiramos los mexicanos y que ha planteado
el régimen del Presidente López Portillo, no sólo como aspiración
sino como urgencia inaplazable, tiene sus raíces y se nutre de
nuestra historia, de nuestro Proyecto Nacional. No se refiere ,
como algunos insisten en verla, a un modelo e~tranjero supuestamente ej emp 1i fi cado por 1a forma de vi da de 1os países 11 amados
industrializados. Se ubica en nuestro propio modelo, que ha
1
quedado establecido en sus trazos maestros en la Constitución de
1917 y se actualiza y concreta constantemente en nuestros planes
y programas de gobierno.
. Quienes se e.o:wañan en identificar nuestros esfuerzos de industrialización y modernización con una tendencia hacia la 1imitación
extralógica, y su secuela inevitable de dependencia y subordina·ción, o descono~en la historia de México o pugnan precisamente
por la "'implantación d_e algún mode;lo que nos es ajeno. Son los
mismos que teni~ndo en México los pies y la fuente de .riqueza,
de ellos y ·de s·us hijos, tienen en otro territorio la mente Y
con frecuencia los beneficios que en justicia corresponder. al
· nuestro.
El proceso de modernización contenido en nuestros planes es el
mismo que en su tiempo preconizaron las generaciones de las que
procedemos. Es, por tanto, la herencia moral y patrimonial que
hemos recibido. Constituye una propuesta de transformación estructural del país, por la vía de desarrollo político , económico
y social.

7

Modernizar implica, no la posesión generalizada de bienes de consumo novedosos, sino la satjsfacción de las necesidades básicas
de todos los mexic~nos, por el sólo hecho de serlo; la nutrición,
la salud, la educación, la vivienda y el vestido, así como el
acceso a la cultura Y a la recreación. Modernizar implica,
también, renovar nuestras instituciones sociales, y la moral
que las rige, para erradicar los lastres del caciquismo y la
corrupción. Modernizar es, en suma, un proyecto democratizador
que promueva "el constante mejoramiento económico, social y
cultural del pueblo".

El Estado Liberal, que se con so 1ida en 1a guerra de refonna,
definido fundamentalmente comó estado guardián, policía-árbitro
Y conservador de la paz que propicia el ejercicio de la libertad
individual, constituía un modelo de igualdad .. formal de derechos,
pero en el fondo engendraba profundas aberraciones ·s ociales •
. La inconformidad social que esta situación genera se muestra en
distintas manifestaciones que van desde la acción anarquista,
hasta las explosiones de Cananea y Río Blanco.

La Revolución Mexic_ana no puede ser equilibradamente juzgada
si sólo se ana 1J'za por a1guno de· sus caudi 11 os o a1gu_na de sus
etapas. Debe se'r estudiada como el conjunto de acciones y postulados que recorren la gama de ideologías en boga. Esta adversidad
está en el origen -y sólo así se explica- la primera constitución
social del siglo XX.

El Estado Mexicano se transforma, así, de un Estado Liberal en
un Estado Social de Derecho, fundamentado en la libertad que se
constriñe al interés social.
Las garantías individuales se
preservan y se hacen explícitas, al tiempo que se postulan, como
limitantes de estas , las garantías sociales contenidas básica-

�8

9

mente en los artículos 3o., 27, 28, 73, 123 y 131 y se faculta
al estado para que las haga efectivas.
Así, el pluralismo ideológico del modelo mexicano crea los tres
sectores que integran al Estado Social de Derecho: el sector
público, el sector social y el sector privado. Nace así, al
mismo tiempo, nuestra economía mixta, que no va a los extremos
ni procura el centro, es simplemente producto de la diversidad
de los propios mexicanos. La pluralidad_ como platafonna Y base
de la unidad nacional.
Compete al Estado la rectoría : para garantizar la existencia Y
soberanía nacionales en la libertad, al tiempo que participa
para orientar, regular, garantizar, inducir o suplir, tanto al
sector social como al privado. El Estado adquiere así su doble
función: promot~r, pero también actor, en los esfuerzos de
industrialización.
Al sector privado corresponde participar en el proceso de modernización de la actividad productiva y en el cumplimiento de las
metas específicas que nos hemos propuesto en todos aquellos
sectores no reservados de manera exclusiva al Estado.
Esta
responsabilidad, de no exclusividad, se debe desempeñar bajo el
concepto de que todo aprovechamiento o explotación, en calidad de
propiedad privada o concesión, está supeditada al interés social.
En México la riqueza y su aprovechamiento deben tener ~ecesariamente un sentido social que domine.
Así pues, es lícito, y el Estado promueve en lo prioritari~, la
actividad que persigue el lucro por la vía del mercado, pero sólo
es aceptable la utilidad que se acumula para el crecimiento.
De otra manera se contraviene el interés de la sociedad.

El sector social es el más débil de los sectores y su función en
la economía se orienta a salarios y precios. En una cooperativa,
que es la expresión más avanzada de organización de la actividad
economica, los fines prioritarios son salarios adecuados para los
cooperativistas y precios consistentes con el poder adquisitivo
de los mismos trabajadores. En suma, producir con trabajo lo que
demandan las clases trabajadoras.
La empresa púbnca, por su parte, se crea para asegurar el control
del Estado sobre nuestros recursos estratégicos, como es el caso
del petróleo y la electricidad y más recientemente, de la energfa
nuclear, Y salvaguardar así la :soberanía económica de la nación,
que da sustento y hace posible nuestra soberanía política. Esta
es la vertiente constitucional imperativa del desarrollo de la
empresa pública en México.
La segunda vertiente del sector industrial paraestatal s2 compone
por aquellas empresas que el Estado promueve para orientar e
inducir la inversión de los otros sectores; evitar condiciones
de monopolio; asegurar el abasto de insumos de uso generalizado,
como el acero y los fertilizantes; o completar la estructura
industrial programada para el cumplimiento cabal de las metas
establecidas, en proyectos de alto riesgo, baja rentabilidad o
lento proceso de maduración .
La última vertiente de crecimiento de la empresa pública, que
normalmente se olvida a la hora de la crítica, es la de empresas
que fracasan en manos de inversionistas particulares y que el
Estado tradicionalmente ha rescatado en respuesta a políticas de
empleo o de garantía de abasto. Estamos y debemos seguir intentando nuevas formas de organización y de gestión que aseguren el
mantenimiento de esas fuentes de trabajo. al mismo tiempo que su

�10

11

autonomía financiera, para evitar que graviten sobre e1 presupuesto público y lesionen así .a la economía popular.

Y estímulos establecidos en las disposiciones generales que al
efecto se expiden.

Los salarios y los precios son instrumento de distribución, en
tanto que las utilidades y el fisco lo son de redistribución.
Por ello es que la empresa pública puede operar, y efectivamente
cumple, a través de cualquiera o de todos estos mecanismos.

Ahí donde la respuesta es insuficiente, el Estado promotor elabora
los proyectos necesarios. A través de 1icitac iones u ofertas
públicas, busca ·1a participación específica de inversionistas
Y en caso de ausencia de éstos, lleva a cabo directamente los
proyectos. En este último caso, el Estado como protagonista debe
estar siempre presente para que no se comprometa el logro de los
objetivos y metas nacionales.

Por eso se afinna que la empresa paraestatal no puede ser juzgada
desde el miope ángulo de una economía liberal, sino a partir del
objetivo para el que fue creada. Su eficacia resulta del grado
en que tal objetivo sea o no alcaljlzado. Ello no pretende disculpar
errores e ineficiencias claras d~ algunas empresas paraestatales,
pero si distinguir los fines que se persiguen y de ahí los parámetros que debemos emplear al evaluarlas.
Es a través de nu~stro Sistema Nacional de Planeación participativa como pueden resol verse, dia lécticamente, los conflictos
.que naturalmente- surgen entre distintos intereses legítimos,
particulares o de gruP,o, para que siempre prevalezca el interés,
general. Primero se establecen a ~ravés de la consulta popular,
las metas y objetivos a alcanzar en los distintos sectores de la
industria. E~ las actividades reservadas al Estado, las entidades
operativas responsables deben realizar las inversiones Y acciones
·necesarias para darles cumplimiento cabal. Estas son acciones
obligatorias derivadas de la planeación.
Por otra parte, el Estado promueve y fomenta la concurrencia de
los sectores a través de mecanismos de concertación e inducción.
Por estos medios, los sectores privado y social comprometen
voluntariamente su aportación y su esfuerzo creativo Y reciben
como contraparte, además de la recompensa del mercado, los apoyos

Es éste el marco institucional que ustedes han escogido para
I
desarrollar su actividad profesional y cumplir con su responsabilidad como mexicanos.

En al2una de estas trincheras abiertas podrán ustedes, profe·sionales de la e·conomía industrial, librar la batalla por la
modernización del país. Aportara11· así su solidaridad con ésta
.Y las futuras generaciones, hasta el límite de su ·capacidad.
El esfuerzo vale la p.ena. Aquí se tienen a ustedes mismos; aquf
su destino; aquí los frutos de su trabajo. Compartirán con esta
generación la re_sponsabilidad en la construcción de un .país más
justo y fraterno que será solar y herencia patrimonial de nuestros hijos.

�INFLACION Y CRECIMIENTO: EXPERIENCIA RECIENTE Y PERSPECTIVAS*

Salvado~ KaLi.6a M4ad

La preocupación de los últimos años por la inflación, ha
hecho que surjan o adquieran popularidad diversas teorías e hipótesis alternativas a la ortodoxia económica vigente. Es así que
frente a los keynesianos y neokeynesianos encontramos a monetaristas, las expectativas racionales y recientemente los no muy
exitosos ofertistas.
Al igual que en otras áreas del pensamiento y de los negocios, los economistas mexicanos poseemos una balanza deficitaria
en nuestro comercio intelectual con el extranfero. Por lo general, importamos la más reciente teoría, la más nueva hipótesis,
aunque en ocasiones y al igual que nuestra industria, también
conservamos en algunos estratos de nuestra profesión, estructuras
de pensamiento totalmente anacrónicas. Por otro lado , nuestras
exportaciones, cuando las hay, son ejemplos de como no deben
hacerse las cosas.
Un gran número de veces y en diversos foros se ha expuesto,
aparentemente sin mucha eficacia, la dificultad de transplantar
esquemas de po1Hi ca económica ideados para tratar de· resol ver
problemas de países avanzados.
Resulta por demás innecesario
• La p~ue.nte u una velt6.i6n e.&amp;Cl!.-lta de la Con6~enci.a que el
Au.J:.04 d.ictalr.a en u.ta InM.ilucwn el piuado 26 de Ablt.&lt;1., d~o
del P!Lim~ C.iclo de Con6~enc.ia.6 EC0N0MIA '82. El V~. SalvadM
Kali6a M4ad u V~e&amp;M de Economl.a In~:t.lLla,l del Gwpo ALFA.

�15

14

abundar en los intentos que en este sentido se han hecho en
países en vías de desarrollo,, incluyendo a México.
La plática de hoy no busca resumirles alguna de las líneas.
de pensamiento actualmente en vaga para resolver los problemas
de inflación y cr~cimiento. No existe a la fecha un caso exitoso
con carácter de incontrovertible en ese sentido. Adicionalmente,
debo aceptar que al estar alejado de la academia me ha sido imposible seguirle la pi sta, como quisiera, a los diversos desarroflos
intelectuales que han permeado la ciencia económica durante los
últimos años.
Sin embargo, el hecho de !haber ejercido mi profesión en
el sector público, en la academia y actualmente en la empresa
privada , me ha motivado para desarrollar una interpretación de
los acontecimientos económicos recientes y por ende, tratar de
identificar los problemas más serios que enfrentará la economía
mexica~a durante lo que resta del siglo.
Es así que en esta ocasión decidí que era oportuno' compartir
·con ustedes esa interpretación, con el fin no sólo de generar,
un proceso de retro~Jimentación ~ue modifique y enriquezca el
esfuerzo, sino de.-·contagiarlos con tales preocupaciones y,1notivar
la investigación ·académica objetiva,. para encontrar soluciones
adecuadas y relativamente menos costosas , tanto en lo económico
·como en lo social y político.
Para hablar de las perspectivas de la economía mexicana es
nec~sario a na 1izar los factores que determina ron su evo1ución
reciente. Por ello, nos detendremos un poco para ver los aspectos más importantes del comportamiento de 1a economía durante
los últimos años.

El período 1970-75

La primera mitad de los setentas se caracterizó por un crecimiento inestable y el surgimiento de presiones inflacionarias.
A esto contribuyeron, de manera importante, la crisis energética
Y agrícola de Í973-74, la recesión mundial de 1974-75 y las
políticas de expansión del gasto público en nuestro país.
Las cifras reflejan claramente la atonía de 1971, la recuperación acelerada en 1972-73 y la reducción paulatina del ritmo
de expansión los dos años siguientes.
En este lapso se hizo evidente el agotamiento del proceso
de sustitución de importaciones basado en un esquema de proteccionismo que no fomentaba la eficiencia y competitividad de
nuestro aparato industrial con el exterior.

Fl ajuste cambiario y su corolario : 1976-77
A principios de 1976, la economía mexicana se caracterizaba
por: {a) control generalizado a las importaciones; (b) creciente
sobrevaluación del peso; (c) continuo aumento del endeudamiento
con el exterior; (d) estricta regulación oficial de precio:;
domésticos; (e) relativo estancamiento de la inversión privada;
Y (f) ambiente político tenso e incierto.
Durante los primeros ocho meses del año continuó desacelerándose el ritmo de actividad económica, destacando el virtual
estancamiento de la industria de la construcción.

�16

La devaluación del peso el 31 de agosto de 1976 y las medidas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional frenaron la
demanda interna y redujeron el ritmo de expansión de la economía.
El último cuatrimestre del año la construcción cayó 8.6%, las
manufacturas 0.2% y el sector industrial en su conjunto 0.8%.
Los bienes de consumo duradero y los de inversión fueron los más
afectados.
La modificaci6n cambiaria fue sucedida por la introducción
de medidas de dudosa compatibilidad con aquélla. Entre ellas
destacan: (a) mayores controles de precios; (b) eliminación de
CEDIS; (c) impuestos a las utilidades extraordinarias por exportac i6n y; (d) aumento salarial de emergencia.
Haciendo caso omiso de los años calendario, los doce meses
siguientes al ajuste de la paridad muestran un panorama desolador
para el sector industrial. Este creci6 sólo 0.7% y las manufac'
turas l. 2%.

Problemas latentes
La devaluación sólo fue la aceptación oficial de un hecho
evidente: el peso estaba sobrevaluado. Sin embargo, el ajuste
de un precio no modificó muchas otras distorsiones existentes en
la economía ni eliminaba los problemas básicos de la nación:
Pobreza y Desempleo.
Estos se venían agravando y amenazaban
agravarse más, debido a las dificultades propias del aparato
productivo nacional: 1) Estructura industrial ineficiente y poco
competitiva con el exterior; 2) Agotamiento del proceso sustitutivo de importaciones como ahorrador de divisas; 3) Insuficiente

17

generación de empleos; 4) Requerimientos de inversión superiores
a los que nuestras exportaciones Y capacidad de endeudamiento
~dí~n __financiar; 5) Creciente incertidumbre derivada de la
1nflac1on; 6) Rezago del sector agropecuario.
.
El panorama era sombrío. Bajo crecimiento, mayor desempleo,
incremento del proteccionismo Y probablemente un aumento en las
tensiones sociales y políticas.

El petr61eo difiere los problemas, pero no los elimina

Las reservas, explotación y exportación de hidrocarburos
:acilitaron substancialmente el acceso a los mercados financiero~
internacionales, permitiendo enfrentar los problemas de balanza
de pagos, aumentar las importaciones de bienes de inversión y
de consumo, e incrementar e1 gasto púb1ico y privado generando
empleos.
~1 pet~óleo "compró" tiempo para que se intentaran corregir
las d1stors1ones y problemas básicos de la economía, conformando
un aparato productivo eficiente, competitivo, capaz de s~tisfacer
la creciente demanda interna y orientado al mercado exterior.

�18

19

El auge de 1978-81

En el caso de la pública, la formación de capital es mayor, pero
esencialmente se destinó al s~ctor petrolero.

La economía mexicana no poseía en 1977 las bases suficientes
para sostener un crecimiento acelerado de la demanda como el
ocurrido entre 1978 y 1981. Las importaciones jugaron un papel
preponderante en ·1a satisfacción de aquélla y en la moderación
de las presiones inflacionarias esos años. Como porcentaje de
la oferta total, pasaron de 8% en 1977 a 13.5% en 1981.

A pesar de que ·1a estructura económica de México no estaba
sesgada hacia el petróleo, la dinámica del país si dependía de
él Y de los ingresos que recibían las clases con mayor poder de
compra.

El sector manufacturero sólo pudo sostener el paso en 1978
y 1979, para registrar los dos años siguientes tasas de expansión
similares al promedio del período 1970-77.

la caída del precio del petróleo y el alza de las tasas de
interés internacionales anticiparon la reaparición de los problemas básicos del aparato productor nacional, y descubrían
nuestra incapacidad para aprovechar adecuadamente el tiempo que
nos brindaron los hidrocarburos.e

1

'

En 1980 y 1981 sostuvieron el dinamismo de la economía los
sectores petrolero, agrícola y construcción. La industria de la
transformación, mostró claros signos de debilitamiento · y sólo
los bi!nes de con~umo duradero y de inversión registraron expansiones considerables.
La inversión-creció rápidamente estos últimos años, pero
las cifras espectaculares que reporta el Banco de México esconden,
varios aspectos i~portántes. (1) Lá mayor parte de la formación
de capital continuó orientándose al mercado interno, instaiándose
capacidades poco competitivas; (2) La redistribución del ingreso
.generada por la inflación favoreció a los estratos de altos
ingresos, lo que sesgó la inversión hacia bienes con una elevada
elasticidad, como son la construcción, los automóviles y los bienes de consumo duradero; (3) Donde fue posible obtener artículos
importados, se desestimuló al productor nacional; (4) Si consideramos la tasa promedio de crecimiento de la inversión privada
en el período 1960-74 y la aplicamos a partir de 1975, encontramos que la cifra que resulta es superior a la registrada en 1981 .

la principal limitante provino, entonces, del sector externo.
El año pasado la importancia del petróleo en las cuentas externas
no tuv~ paralelo en las últimas cuatro décadas. De representar
el 14.8%de los ingresos totales por exportación en 1976 pasó al
68.7% en 1981. En ese mismo período, las exportaciones no petro]eras crecieron de 3 115.8 a 6 037.7 millones de dólarés (mmd).
Por su parte, las importaciones se incrementaron substancialmente, pasanc;fo de 6 299. 9 mmd en 1976 a 23 104.4 mmd- el año
pasado.
El alza en las tasas de interés internacional ocasionó un
incremento importante en los pagos por servicio de la deuda
exte:na. El creciente endeudamiento de los sectores público y
privado no se logró traducir en mecanismos generadores de divisas, con lo que se cayó en el círculo vicioso de pedir prestado
para pagar intereses, para posteriormente volver a endeudarse
con el fin de cubrir los intereses de la nueva deuda y así sucesivamente. El déficit en cuenta corriente y el total de pasivos

�20

con el exterior se incrementaron substancialmente.
Ante tal ritmo de expansión de nuestras compras del exterior,' del endeudamiento y 1os intereses correspondientes, no
resulta difícil entender el porqué una caída en los ingresos
esperados del petróleo ocasionaron serias dificultades a la .economía mexicana.

21

elevado grado de intranquilidad e incertidumbre respecto a los
acontecimientos.
Es difícil comparar las expectativas prevalecientes en cada
uno de los ajustes de paridad. En 1976-77, el auge petrolero
esperado era una promesa positiva de extraordinario valor para
fines tanto domésticos como internacionales . Hoy ct,·a , 1as perspectivas del mercado petrolero mundial para este año y el próximo
presagian, si acaso, una estabilización de los ingresos.

1976 y 1982: Semejanzas y Qifer~ncias
Las condiciones de la economía mexicana al inicio de 1982
presentaban similitudes notables con las de los primeros meses
de 1976,
En ambas ocasiones existian severos controles a la
importación, establecidos con el claro propósito de evitar el
continuado deterioro de las cuentas externas. En los dos casos,
el peso estaba sobrevaluado significativamente, Y el endeudamiento con el exterior ascendía con rapidez.
Las diferencias son también considerables. El ritmo de la
inflación era mucho menor entonces que ahora. La inversión privada crecía con lentitud en aquella época, en franco contraste
con el dinamismo registrado hasta 1981. El ritmo general de la
actividad económica reciente, aunque en vías de desaceleración,
resultaba muy superior al de 1976.
El ambiente de (Onflicto
político del final del sexenio pasado, contrasta ampliamente con
la estabilidad y armonía aparentes que tipificaron a 1981.
La devaluación del peso el 17 de febrero pasado, precipitó
una serie de medidas, expectativas y rumores que han creado un

Perspectivas: Crecimiento lento y mayor desempleo

Aún antes de la devaluación se preveía para este año una
caída én el ritmo de expansión de la actividad industrial
'
especialmente en la rama manufacturera y en la industria de la
construcción.

.

La modificació.n cambiaria y las medidas subsecuentes impactarán aún más negativamente la evolución de la economía en 1982.
La inflación actual alcanza niveles extraordinarios, y la
que resultará a finales del áño superará todo lo registrado desde
la Segunda Guerra Mundial. Ello, junto con las distorsiones
asociadas al control de precies, desalentarán la producción y
frenarán la inversión privada.
Con lo anterior y el alza de los salarios reales, el crecimiento del empleo se reducirá y muy probablemente los niveles
absolutos de empleo registren una disminución, aumentando sensiblemente el número de desocupados.

�22

Estos elementos adversos (en el corto plazo) pueden reforzarse O contrarrestarse con la ~volución del gasto público Y las
medidas monetarias adjcionales que instrumenten las autoridades.
En la medida que las erogaciones públicas crezcan con rapidez y la política monetaria "acomode" los aumentos salariales Y
la devaluación, podría existir un avance moderado de la producción, pero al mismo tiempo se favorecería un ascenso marcado
de la inflación y de las presiones para un ajuste cambiario de
consideración. Con esto se correría el riesgo de caer en un
círculo vicioso bastante peligroso y nocivo para la salud económica de la nación.
Por el contrario, si el gasto no crece o se reduce en términos reales y la polftica monetaria es restrictiva, el desempleo
crecería substancialmente y se frenaría la expansión de la producción ...
En cualquier caso, las tasas de interés permanecerán ele. v.rdas, la cuenta corriente de la balanza de pagos registrará
una ligera mejoría y el peso seguirá perdiendo terreno frente ,
al dólar.
Las autoridades reconocieron, al anunciar las nuevas medidas
económicas el pasado día 20, que la perspectiva económica es
desfavorable. Aceptaron implícitamente que los eventos recientes,
tanto en el ámbito internacional como en lo interno, han reducido
su capacidad de maniobra.
Por tanto, aprovechan la oportunidad para instrumentar un
programa de estabilización, buscando combatir la inflación _Y
tratar de sentar bases más sanas para la reactivación del crec 1miento en el futuro próximo.

Lograr estabilidad en los precios no requi~re de un nivel
de desempleo permanentemente elevado.
Pero el proceso para
reducir la inflación requerirá de un período de transición donde
el desempleo aumentará substancialmente.
Para 1983 el panorama no se vislumbra tan prometedor como
en 1978. No se perciben en 1a actua 1i dad factores externos 0
internos que eviten que la atonía económica se repita en el
próximo año, pudiendo muy bien extenderse hasta 1984.
Los ingresos por exportaciones de hidrocarburos permitirán
que sigamos cump 1i endo con nuestros compromisos financieros.
Eventualmente podrían vo 1ver a repuntar, pero nunca serían una
base adecuada sobre la cual fincar el futuro desarrollo de México.
En estas circunstancias, cobran especial relevancia los
esfuerios por div~rsificar y aumentar las ventas de mercancías
mexicanas en el exterior. Es cierto que el clima internacional
es poco propicio para ello y que nuestra industria carece de los
aiveles de calidad y eficiencia necesarias para competir en el
mercado exterior; sin. embargo, la reactivación futura del ritmo
de crecimiento depende de una estructura industrial más sana '
.
'
que genere divisas y que resiste los embates de la compétencia
externa. Por su parte, la política económica deberá orientarse
al logro de este objetivo, ya que de lo contrario, resultará más
difícil resolver los problemas básic~s de pobreza y desempleo.

�UN ANALISIS DE LA INFLACION EN "IEXICO *

]uÚl) Ma1tco.s Yacamrut

Introducción

...

Sin duda alguna uno de los fenómenos más importantes que
actualmente enfrenta el país, y que ha afectado de manera significativa el comportamiento- de la economía, ha sido el de la
inflación, proceso originado en los inicios de la pasada década.
Este fenómeno generalmente se asocia con altos costos
sociales, entre los que cabe recordar las distorsiones que
introduce en el proceso de ahorro e inversión J en la asignación
de recursos, la pérdida de competitividad y el deterioro en la
producción y el empleo. Los efectos de la inflación también se
hacen sentir en medida importante en la distribución del ingreso,
generando fuertes tensiones, lo que tiende a debilitar la estructura social. Por estas razones, y muchas otras más que han
examinado los estudiosos del fenómeno inflacionario, el control
de este proceso reviste una particular importancia.
En los drculos académicos y en las esferas oficiales asociadas con la política económica existen grandes divergencias de
opinión respecto de los factores determinantes de la inflación.

• La pll.Uente u una veM.l6n UC/1..Ua de la. Con6e11.enua que el
Auto1¡_ cllctJVr.a en u.ta In.6t-ifuc.l6n el pMado 7 dP Ma!fo, dentlLo
del PMme11. C-lct.o de Con6e11enc.lM EC0N0MIA '82 . El VIL. JuCUi
Ma1r.co~ Yacamán u V-l1Lec.to1t de In6ollmac.i6n F.inanc.le11.a del Banco
de Mái.co, S.A.

�26
27

En esta nota no se pretende analizar las discrepancias entre los
diversos puntos de vista, si~o construir y estimar un modelo muy
simple que permita analizar la evolución de los precios internos,
en particular en la última década.
El enfoque ·aquí adoptado para examinar el comportamiento de
la inflación es muy similar a las explicaciones monetaristas.
De acuerdo con éstas, la inflación persistente es siempre un
fenómeno monetario que resulta de un crecimiento acelerado en la
cantidad de dinero en comparación con el aumento de la producción
de bienes y servicios. Esto no descarta, sin embargo, la posibilidad de que otros factores puedan. provocar aumentos en los
precios, si bien no en fonna so~tenida.
De manera más precisa la inflación no se debe simplemente
al crecimiento de la oferta monetaria en rel:J.ción a la tasa de
creci~iento del producto, sino en relación al crecimiento de la
· demanda real de d"inero a un nivel dado de precios. Esta relación
ha pennitido algunas afinnaciones en el sentido de que la infla_ción se puede deber a la caída de la eficiencia en 1a· producción
y en consecuencia sú cura requiere incrementar la productividad.
Si bien estas afinnaciones son ló~icamente correctas, la varia~
bilidad posible .-·en el producto es menor que la de la o.ferta de
dinero. Lá experiencia en el caso de México es muy clara; las
variaciones en la tasa de crecimiento que en promedio se han
observado en los últimos 10 años, son substancialmente mayores
para la cantidad de dinero. En consecuencia se puede afirmar
que_ los cambios en la oferta monetaria han dominado los cambios
en el producto como variable explicativa de la inflación que se
ha vivido en la última década.

El Modelo

El modelo emp.leado para analizar la inflación en México
descansa fundamentalmente en el supuesto de que 1 d
d d·
a emanda rea 1
e mero es una función estable en 1- que 1.
infl .•
.
'
ª
e ingreso Y la
ac1on esperada son las principales variables explicativas
Por otro 1ado se supone
.
·
.
una econom1a relativamente pequeña Y
ab1ert~, en la cual hay dos tipos de bienes, comerciables Y no
comerc1ables_. Finalmente, se supone un tipo de cambio ajustable.
En estas c1rcunstancias el exceso de oferta d d.
f d
e mero afecta
un amentalmente a los precios de lo b'
.
p
s lenes no comerc1ables.
orlo que respecta a los precios de los bienes comerciables
comportamiento está d t
.
'
' su
e erm1nado ' por la evolución de los precios
externos.
1

El exced~nte monetario también puede afectar el volumen de
re~e_rvas rnter:nac ion a1es Y' en e1 corto Plazo' e1 ni ve1 de
act~v1dad económica . Sin embargo, para los fines de esta nota
se hara caso omiso de estos efectos, consciente de que los resultados de las estimaciones que más adelante se presentan contienen
sesgos estadísticos al .no emplear un modelo en el que simultáneamente se determil')en inflación, crecimiento Y reservas interna- .
cionales.

1:s

de

Consideremos en primer lugar la determinación de los precios
los bienes no comerciables.
Nosotros supondremos que la
d;ma~da de e~te tipo de bienes depende del producto nacional, su
P ecfo relat1vo Y el desequilibrio en el mercado monetario:
1)

2)

LPRt + ª1
LPR

=

LOG

PNt

l\

+ ª2 (Lmt - Lm~)

�...
28
29

donde: •
LDN

= demanda de bienes no comerciables
t
.
. r elativo de los bienes comerc1ables
PPRt = prec10

LYt

=

producto nacional

Lmt

=

cantidad real de dinero

Lm~ = demanda real de dinero

...

PNt

=

nivel de precios de los bienes no comerciables

Pet

=

nivel de los precios externos

TCt

=

tipo de cambi~

se resuelve la ecuación. Bajo el supuesto de que al aumentar el
ingreso nacional, la oferta y demanda de bienes no comerciables
se incrementan en igual proporción, se obtiene:

La ecuación anterior nos explica la determinación de los
precios de los bienes no comerciables. Como no se tiene información de esta variable, lo que hacemos es substituir la ecuación
(4) en la definición del índice nacional de precios (ecuación
(5)) y así obtener una función para explicar el comportamiento
de la inflación (ecuación (6) ).
5) LPt

Por otro lado supondremos que la oferta de bienes no come~c1. ab1es es una func1·6n de su precio relativo, del tamai'ío de
· i as
economía medido por la producci6n nacional de, bienes Y serv1c o
y de los costos salariales.

=

k (LPNt) + (1-k) • (LPet + LTCt)

6) LPt = B0 . (Lmt - Lm~) + B1 • LWt + (LPet + LTCt)
Para la demanda real de dinero supondremos que ésta depende
del producto nacional y de las expectativas de inflación. No se
incluye la tasa de interés en virtud de que hasta muy recientemente el Banco de México flexibilizó el manejo de esta variable.

donde:
LSN = oferta de bienes no comerciables
t

LWt = salarios

donde:

Para obtener e1 prec 1.o de los bienes no comerciables,
. simplemente se iguala la oferta y demanda de este tipo de b1enes y

que

.
"Loga/LU)no de".
v7!f
::J.. tú6,i.c.a
c.oMuponde
voJWJ.•

• Lo. "L"
o.nt~c.~e o. .f.lU
El ,!;ubbuüc.e 1 .wdi.c.a el peJuo
ble en c.u.utl6n.

0

f.o.

LYt

=

producto nacional

rr~

=

expectativas de inflación

Substituyendo la ecuación {7) en (6) y sacando la primera
diferencia de la ecuación resultante se obtiene la función para
explicar la inflación:

�31

lo que el método de mínimos cuadrados ordinarios produce est1·ma
c1ones "ses ga das estadístic~mente hablando
S.
b
modelo más amplio en el
1
.
.
in em argo, un
interacción entre prod t cua se. considere explícitamente la
uc o, precios, circulante
b1
pagos está fuera de 1os obJ. et i
d
Y a anza de
vos e esta nota
Ad db
recordarse que si b.
·
emas, e e
1en una mayor comp1ej i dad d 1
podría dar una visión •
e modelo nos
mas completa de los
.
la expansión de 1 f
.
procesos asociados con
a o erta de dinero el e 1 d
disponibles para estima
.. '
mp eo e los métodos
del "sesgo"
. r sus coeficientes no elimina el problema
, aunque s1 generada estimac1·ones "consistentes".
11

La ecuación (8) nos dice simplemente que la inflación es
una función del desequilibrio en el mercado monetario, de los
ajustes salariales y de la inflación internacional.

Estimación del Modelo
Para estimar la ecuación anterior se utilizaron los datos
de producto interno bruto en términos reales, el crecimiento del
promedio anual del acervo nominal de dinero al final de cada mes
(definido como M , billetes y monedas más cuentas de cheques),
1
el deflactor implícito del PIB para medir el compor~miento de
ios precios, las ·remuneraciones promedio a los trabajadores en
el sector industrial para medir la evolución de los salarios,,
las variaciones en.. el índice de prec·ios al mayoreo en los .Estados
Unidos como i,ndic·ador de la inflación internacional y el tipo de
cambio del peso en relación con el dólar americano. La inflación
esperada se calculó utilizando un mecanismo de expectativas
adaptivas tipo Cagan, mediante el cual la inflación esperada en
el período!. es un promedio ponderado de la inflación observada y
la esperada en el período t-1. La función de precios se estimó
con datos anuales correspondientes al lapso 1960-1980.
Por 1o que respecta a1 método de estimación se utilizó e1
de mínimos cuadrados ordinarios. No todas las variables consideradas en el lado derecho de la ecuación (8) son exógenas, por

-

Para estimar la ecuación (8)
trabajos
- .
se supuso, de acuerdo con los
d.
e~p1_ r1 cos que se han! efectuado sobre 1a demanda d
mero en Mex1co • que 1a e1as t.1c1dad
.
e
ingreso es unit .
otro lado en el cálculo
.
.•
aria. Por
coeficiente de ajuste ( ded la inflac~~n esperada se empleó el
0 e ponderac1on para 1 • fl .•
período antes)
. . •
ª in ac1on un
•
que max1m1zo la R2 de la func ..
Los resultados se. presentan en seguida. Los 110n de precios.
coef · ·
va ores "t" de 1os
1c1 entes estimados se registran. entre paréntesis.
9) ALPt = -.003 , +

( 0.3)

.6 (ALMt - ALY ) + .156
t
ALWt
(6.12)
·
( 2.0)

+ .26 A(LPet + LTC ) + .003 Arre
(3.6)
t
(1.6)
t
0.93
1.75
2
t sa t·isfactorio de la ecuación áe
. La R indica un aJ·u se
c1os y el DW n
.
preerror
.º sugiere la existencia de autocorrelación de los
es a un n1vel de confianza del 5 por ciento.

�33

32

•

En la ecuación (9) podemos observar que prácticamente todas
las variables incluidas en el modelo son significativas y con el
signo esperado. Los excesos de circulante con respecto a su
demanda, los aumentos salariales, la inflación internacional y
las mayores expectativas de inflación, afectan a la inflación
interna en la misma dirección en que aquéllas registran cambios.
Por lo que respecta a los coeficientes estimados es necesario
señalar que, de acuerdo con el modelo, el correspondiente a la
inflación internacional debe ser igual a la unidad ya que, para
simplificar ~e supuso que los precios de 1os bienes comerciables
producidos internamente se ajustan inmediatamente a los precios
externos. En la medida e_n que este supuesto no sea válido el
coeficiente debe ser menor a la unidad, resultado que se obtuvo
en la estimación.

Análisis de los Resultados
A fin de analizar el comportamiento de la inflación en

México se utilizó el modelo estimado para calcular la contribución individual a este fenómeno de las variables que se han
supuesto determinan su evolución. En el Cuadro 1 se muestran
los resultados de estos cálculos para el período empleado en la
estimación del modelo.
Un breve examen del cuadro muestra claramente que el factor
más importante para explicar el ritmo de la inflación lo constituye el exceso en el crecimiento del circulante relativo al
crecimiento del producto. Solamente en cuatro de los 20 años
comprendidos en el período 1961-1980 el exceso de dinero contribuyó con menos del 50 por ciento al crecimiento de los precios.

Cuadro 1
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
1961 - 1980

1961
1962
1963
1964

1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
l980

,.

(M-v)

s

0.8
2.2
3.8
4.8
1. 5
o. 9
1.6
1.6
2.3
2.0
2.5
4. 9
10 , 4
8, 9
10 . 4
13 , o
14.4
16.0
16 , 6
14. 7

-0.1
3.5
0.5
0.8
2. 5
1.2
0.1
1.4
0.9
0.8
2.1
1.6
2.1
5.5
1.6
6.1
2.5
0.5
3.6
3.8

pt *
-0.1
0.01
-0.08
0.6
0.5
0.9
0.05
0.7
1.0
1.0
0.8
1.2
3.4
4.9
2.4
7.6
14.4
2.3
3.3
3.8

-0.2
-0.4
-0.2
-0.01
0.5
-0.6
0.2
-0.2
-0.1

o.~
0.2
0.03
0.2
l. 5

2.7
-1.0
0.8
2.4
-2.5
0.04

Y Inflación estimada con la ecuación (9) del texto.

0.2
4.9
3.8
5.4
4.8
2.0
1.7
3.2
3.8
3.8
5.3
7.4
15.9
20.5
16.9
25.4
31.8
20.7
20.7
22.1

3.4
3.0
3.1
5.6
2.3
4.0
2.9
2.4
3.9
4.5
4.5
5.6
12.4
24.0
16.7
21.7
32.1
18.1
20.7
29. 3

�34

35
Cuadro 2
COMPONENTES DE LA INFLACION EN MEXICO
VALORES ACUMULADOS
1961 - 1980

,. ,.

1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980

(M-Y)

(M-v)+s

0.88
2.02
3.84
4.84
l. 51
0.91
1.57
l. 59
2.33
1.98
2.49
4.89

0.77
5.52
4.34
5.64
4.01
2.10
l. 70
3.04
3.22
2.82
4.58
6.52

10.40
8.94
10.44
12.99
14.38
16.00
16.58
14.72

12.54
14.46
12.07
19.05
16.90
16.45
20.19
18.52

(M-Y )+S+Pe':rc (M-Y)+S+Pe:TC+óne
0.66
5.60
4.26
5. 70
4.53
2.96
l. 75
3.69
4.23
3.77
. 5.40
7.71
15.95
·19.36
14.47
26.65
31.26
18.71
23.51
22.37

0.47
5.24
4.11
5.69
5.07
2.35
1.97
3. 52
4.09
4.07
5.56
7.74
16.19
20.84
17.20
25 . 66
32.11
21.06
21.06
22.41

Esta conclusión puede sin embargo calificarse ya que la oferta
monetaria no es completame~te exógena, y en consecuencia parte
de su asociación con los precios internos puede deberse a otros
factores.
Consideramos que estos factores son básicamente precios externos y salarios, mismos que ya están incorporados en el
modelo.
En estas circunstancias, si estas últimas variables
fueran más importantes que la oferta monetaria, el análisis de
regresión debería sugerirlo.
En virtud de que el circulante
explica alrededor del 60 por ciento de las tasas de inflación de
acuerdo con la regresión, la conclusión de que la oferta monetaria es el principal elemento causal se sostiene y solamente se
modificaría en la medida en que hubiera otros factores importantes asociados con la inflacióri interna y la oferta monetaria no
incorporados en el modelo.
Otra conclusión que puede derivarse del examen del cuadro
es 51ue la inflación externa (corregida por variaciones en el
tipo de cambio 'del peso) incrementó substancialmente su importancia como causa de la inflación interna durante los setentas .
En tanto que, _durante el período 1961 a 1970 la tasa de crecimiento de los precios externos explica, en promedio, un 13 por
ciento de la inflación interna,. en la década 1971-1980 explica
un 24 por cien~o.
Finalmente, debe mencionarse entre los resultados la fuerte
calda, en la segunda década, en la importancia de los salarios
como factor causal de la inflación. En tanto que en el período
1?61-1970 el crecimiento en los salarios explica una tercera
parte del ritmo promedio de inflación, en la década siguiente
explica solamente un 16 por ciento.
Como puede observarse en el Cuadro 1 la inflación se acelera
considerablemente en la década de los setentas. Debe recordarse

�36

que esta i nfl ación surge después de un período de a1rededor de
15 años de estabilidad de precios. Es interesante, por tanto,
tratar de determinar el origen y evolución de este proceso.
En el Cuadro 1 podemos apreciar que en 1973 los precios
empiezan a crecer a tasas muy elevadas. Al exa,ninar la evolución
de las variables consideradas como causales se nota inmediatamente que a partir de 1972 el ritmo de aumento de la oferta
monetaria se eleva fuertemente a niveles superiores al 20 por
ciento, y en años recientes crece a ritmos superiores al 30 por
ciento, en comparación con las bajas tasas registradas en años
anteriores, las cuales fluctuaro~ alrededor del 10 por ciento.
El crecimiento de la oferta monetaria registrado en 1972
obedeció a dos factores fundamentales; el más importante fue un
cambio en la estrategia económica, de acuerdo con la cual el
sector público reforzó su papel como agente rector de la economía. Este incrementó fuertemente su gasto, en particular el de
inversión, que creció a una tasa de 40 por ciento en términos
reales. Otro factor que contribuyó al crecimiento del circulante
fue el fuerte incremento en las exportaciones de mercancías (22
por ciento), como resultado del llamado "Commodity Boom".
A pesar de que en 1972 hay una substancial aceleración del
ritmo de crecimiento de la oferta monetaria, la inflación se
incrementó en solamente un punto porcentual. Esto se debió al
hecho de que e1 producto se incrementó a un ritmo muy _el evado,
lo que provocó un aumento en la demanda de dinero en términos
reales.
En 1973 continúa la política expansionista del gasto público
lo que provocó un incremento del déficit público en relación
con el prod~cto, y una aceleración del ritmo de crecimiento del

37

circulante. Este último fenómeno se dio a pesar de la caída del
multiplicador monetario provocada por el aumento en el encaje
lega1. Ambos fenómenos producen un incremento en e1 excedente
monetario y, en consecuencia, en el ritmo de la inflación como
puede observarse en e1 Cuadro l. Debe seña 1arse por otro 1ado
que ese mismo año se produce un incremento substancial de la
inflación externa (a poco más de 13 por ciento) debido en parte
importante a1 encarecimiento de 1os alimentos y en menor grado
al embargo petrolero y a la cuadruplicación del precio del petróleo registrados en octubre de 1973. Estos fenómenos naturalmente
también provocaron una mayor inflación en México.
En 1974 el ritmo de inflación prácticamente se duplica.
Este resultado se debió, además de la continuación de la política
expansionista del gobierno, al fuerte ajuste salarial (alrededor
de 35 por ciento) y a la aceleración de la inflación externa (la
cual fue de poco menos de 19 por ciento). Este últi:no fenómeno
'
se debió en parte muy importante al incremento
en los precios de
petróleo registrado en el último trimestre de 1973.
En 1975 el ritmo de la inflación se reduce en medida considerable, básicamente como consecuencia de la desaceleración en el
ritmo de crecimiento de los salarios y de la inflación externa.
En 1976 la inflación supera el 20 por ciento, resultado de
fuertes incrementos en todos sus componentes.
El circulante
acelera su tasa de crecimiento a 31 por ciento, como consecuencia
fundamentalmente, del desequilibrio de las finanzas públicas.
Se corrige substancialmente la paridad del peso respecto al
dólar, provocando un incremento de los precios de los bienes
comerciables. Finalmente, los salarios también se ajustan substancialmente como consecuencia de la corrección cambiaria.

�38

El ajuste del tipo de cambio en agosto de 1976, tiene sus
repercusiones más importantes ~n 1977, año en el que la inflación
ascendió a 32 por ciento. En 1978 se produce una caída substancial en la inflación. interna, 14 puntos. Esta caída es el efecto
de la absorción, un año antes, de los efectos inflacionarios del
ajuste en el valor del peso.
En 1979 y 1980 la inflación vuelve a incrementarse, básicamente como resultado de la aceleración del circulante, producto
del mayor desequilibrio en las finanzas públicas . Debe notarse
que en 1980 se subestima en medida importante el ritmo de la
inflación, 22.1 por ciento estimado contra un 29.3 por ciento.
Se considera que este fenóme~o es consecuencia de la mayor
flexibilidad que el Banco de México empezó a imprimir a las tasas
de interés en 1979. Al aumentar los rendimientos sobre pasivos
bancarios , proceso que prácticamente ha continuado hasta la
fecha, la definición de dinero muy posiblemente varió, implicando un cambio estructural que la ecuación estimada de precios
no incorpora.

PROBLEMAS DE LOS NO ASALARIADOS
DERIVADOS pEL ENTORNO URBANO

I. Introducci.ón.

Para hablar de los "no asalartados\ es necesario destacar
diferencias, como calidad de migrante o nativo y educación JJ. que
los hacen comportarse de modo pistinto y requieren tratamientos
diferentes.
'
Este grupo se puede dividir entre los que perciben ingresos
superiores al mínimo e inferiores a ~sta suma. Son estos últimos
· los ~s favorecidos, los que presentan la mayor importancia y a
los que nos referiremos de aquí en adelante. Las conclusiones
. se pueden hacer extensivas a los no asalariados en general,
porque la verdadera problemática es común a ambos, y las diferencias entre ellos son sólo de g~ado.
Las actividades que este grupo de trabajadores desempeñan
son "informales" o "marginales". La razón de este nombre estriba
en que su relación de trabajo no es formal, como lo sería el
vínculo entre un obrero y su patrón, en donde ambos están sujetos

• El aid_OtL ~'1.e.M.a 6CL6 6_e.'1.v,luo6 pM6uionalu e.n e..t Ce.ntll.o de.
11 Inv~.ügauonu Eeon617!,(.c.a6 que. admi..rt.ihbto.. nuubto.. InMiluci6n.
- ta_uno 7, HwnbeJLt~ . . e.t al.
M,igMci6n IJ Vuigualdad Soc.,&lt;,al e.n
C,ludad de. Me.uc.o.
I~.U.."iito de. 1nve.ü,4iauonu Soualu
UNAM, 1977.

'

�41

40
II. Antecedentes.
a una cadena forma 1 y 1ega 1 de derechos y ob 1i gaciones: número
de horas semanales de trabajo, tipo de labor, condiciones de
salario, seguridad social, prestaciones de vivienda, días de
descanso, etc. Por otra parte, son consideradas "marginales"
porque se realizan al margen del mercado explícito de trabajo.

A} Antecedentes teóricos.
La proliferación de grupos de población con características
c~unes de bajos ingresos, educación Y vivienda, dentro de la
Cl udad y s
. ( formando vecindades Y barriadas} motiva
u peri. f eria
su estudio.

La índole de las actividades informales está derivada de la
incapacidad del sistema económico para integrar a la creciente
oferta de mano de obra del país a la producción y aprovechar
óptimamente este recurso productivo.
Aunque este problema se presenta en todos los países, ya
sean desarrollados o subdesarrollados, en el caso de México las
inadecuaciones ocupacionales se manifiestan de tal forma, que una
parte de la población se ve obligada a ocuparse en actividades
donde se percibe una remuneración muy baja y donde su productividad también es baja. Esto sucede principalmente en el área
urbana, ya que representa el último bastión de esperanza para
los conglomerados campesinos que ven disminuido su "standard de
vida" en el campo y son deslumbrados por la imagen falsa de la
ciudad que se difunde a través de los medios de comunicación, en
donde se resalta sólo el lado amable de la vida en la urbe. De
igual forma, 1os mode1os de desarro11 o seguidos por México han
propiciado una subutil ización de la mano de obra abundante,
generando su desperdicio y provocando -sin desearlo- un subproducto de tensión social provocada por el subempleo y sus
consecuencias colaterales.

La teoría creada por el Centro para el Desarrollo Económico
Y Social de Amér·,ca Lat·rna -21, propone que la acentuación de 1a
modernización del proceso productivo llevó al empleo cada vez en
mayor proporción de maquinaria para incrementar la productividad.
~sto provocó una subutilización de la mano de obra, generando
menores empleos. Al establecer procesos de educación en desacu~rdo co~ las dotaciones de recursos productivos en los países
l~tin~ricanos, se generó la aparición de, enormes focos de
m1ser1a en las zonas periféricas de las grandes ciudades.
Una segunda teoría, de sarro11 ada por el brasileño L ·
. k 3/
uc10
war,c - , centra su análisis en las manifestaciones de estos
g~upos. Afinna que en las sociedades latinoamericanas, el surgim~ento de la marginalidad asume características distintas al
sistema capitalista de otros lugares.
La primera es que la
absorción de mano de obra por las actividades industriales es
cuantitativamente pequeña , es dec,r,
· que se crea un numero
pequeño
de asa 1ariados; 1a segunda es que a1 desarrollarse ~l proceso
Ko

2/
-

~~gelt. Vekeman_ ~·

Ha.e-la la. Supe1tacl6n de

.f.o.

MaJtgi.n.aLé.dad

tLuU.,u, ptteUmi.n.aJi.u. C,{;ta,do en: Campo6 Se1tna., Ma1tcla. E.

u

S~JL I n6o~al. IJ el PJi.oblema. Oc.upaclonal. en MWc.o 19 50-19io
Tu~ PJi.o6u.wna.l. Fa.c.uliad de Ec.onom.úl, I.IANL. 1980.
31
- LuC-&lt;f' KOWCVf.-&lt;;c.k. Ca.p-ltaU6mo e Ma11.gi.n.aLé.da.d de la. Am~~:
Latina. C,{;ta,do en: Ibi.d.
v&lt;A..c.a.

�42

43
industrial se desplazan actividades que pasan a ser arcaicas,
liberándose mano de obra que no. se convierte en asalariada, sino
que pasa al sector terciario, en las ramas de pequeños servicios
de reparación y mantenimiento, servicios domésticos, Y otras
formas de subempleo. La tercera característica es que continúan
coexistiendo las economías del sector agrícola, las artesanías
urbanas y rurales y las actividades a domicilio.
Bajo esta misma teoría, las características de los individuos
son para la mayoría las siguientes: a) su forma de remuneración
no es 1a de un asa1ari ado puro; b) 1a jornada de trabajo no es
intensiva, sino extensiva; c) la división del trabajo es pequeña;
y d) la tecnología es rudimentari~.
Otros autores, como Charles Sackrey Y consideran que la
pobreza existe porque esa población no consigue ingresos suficientes por sus características de pereza, deshonestidad y falta
de educación . Esta teoría es fácilmente rebatible.
Existen algunos tratadistas como Paul Sweesy que dicen que
la pobreza es una consecuencia inevitable de la madurez del sistema capitalista industrial y que estas clases bajas desempeñan
una función para ei resto de la sociedad. Sin embargo Myrdal,
Machlup y Musgrave proponen, a modo de so1uci ón, un aumento de 1a
demanda de mano de obra no ca1i ficada si se 1ogra un incremento
de la demanda global acompañada de una adaptación cualitativa de
la mano de obra.

H Cluvtlu
O.E.A.,

Saclvr.e.y.
e,i;tado en:

The. Poli.tic.al Ec.onomy 06 Uliban Pove/Ltlj.

Ib.úf.

B) Antecedentes históricos agrícolas .

la Reforma Agraria, plasmada en el texto de la Constitución
de 1917, comenzó a fracturar el sistema monopólico de explotación de la tierra y tuvo como consecuencia la redistribución del
ingreso, el estímulo a la movilidad de los factores y la ampliación de la tierra disponible para el cultivo.
En el período
1935-1940, al ocupar la presidencia de la República el General
Lázaro Cárdenas, se dio fuerte impulso al reparto agrario con
17.9 millones de hectáreas. Esto modificó, de haciendas a propiedad comunal, el sistema de tenencia de la tierra. Se elevaron
las inversiones de irrigación, crecieron los créditos al campo,
y la producción agrícola creció ~n los momentos que se necesitaba
para satisfacer necesidades de alimentación y apoyo al impulso
industrial inicial.
~unado a esto, encontramos que la productividad agrícola
creció y la mano de obra campesina se trasladó a la ciudad, sirviendo como materia prima para el desarrollo industrial. Las
.comunicaciones facilitaron el traslado de la mano de obra campesina, presentándose a la industria y los servicios una oferta
ilimitada de mano de obra, a una baja tasa de remuneración, que
fomentó una eleváción de las utilidades durante el período de la
Segunda Guerra Mundial, sin presiones sindicales de importancia.
El reparto de tierras continuó después de 1940, aunque a
ritmo menor; las inversiones en la industria se incrementaron en
parte motivadas por el aumento en las exportaciones de materias
primas, y por el temor a la afectabilidad de las tierras con
riesgo a los inversionistas privados.
Durante el período 1940-1960, la producción de cultivos de
uso industrial no aumentó tan significativamente co,r,,·, la de

�44
45

alimentos que tuvo estancamiento en el precio internacional perjudicando a la agricultura nacional.

C) Antecedentes históricos industriales,

A partir de 1947 la inversión pública federal dedicada al
sector agropecuario decreció en su participación relativa dentro
de la inversión total. Esto condujo a la utilización en fonna
intensiva de la mano de obra, caracterizada por su baja productividad en lugar de los avances tecnológicos.

,La Segunda Guerra Mundial representó una coyuntura favora~le a la industrialización. El gobierno federal fomentó en esa
epoca el desarrollo industrial, propiciándolo a través de inversiones en ferrocarriles, petróleo, inversiones minoritarias en
Altos Hornos de México, etc.

Los factores que hemos mencionado, han·contribuido al estan•
camiento de la producción agropecuaria y a que aumente la brecha
entre el ingreso del campesino y, el ingreso de los trabajadores
de la industria y el comercio.

Por otra parte, en esa época bélica llegaron al país refugiados con capital, habilidad y experiencia en los negocios.
Esto, en conjunción con una incipiente clase media deseosa de
participar en la floreciente industrialización e inversión en el
medio comercial, crearon el ambiente propicio para el impulso
del sector industrial.

Es a partir de la década de 1960 cuando comienza a hacerse
más notorio el efecto de los problemas en la agricultura. La
participación de la agricultura en el Producto Interno Bruto
disminuyó de 27. 7% en 1936 a 15. 9% en 1967. Los predios de
subsistencia tenían un ingreso anual por persona de 489 pesos en
1968, mientras que los predios modernos que eran minoría, pero
con el 77% de la superficie irrigada, percibtan ingresos de casi
10 mil pesos anuales. Esto nos esclarece la razón del incremento
acelerado de la migración campo-ciudad, donde lo que se buscaba
no era un mejor empleo, sino un medio para sobrevivir.

En virtud de 1a escasez de productos importados en ese
período, Y de la expansión en la disponibilidad de créditos,
los inversionistas comenzaron por producir s'ubstitutos a tales
artículos para satisfacer la demanda interna y externa.
Al terminar la guerra, los capitalistas extranjeros volvieron a sus países de origen y las exportaciones mexicanas se
enfrentaron a la competencia de los países avanzados. Esto
significó un riesgo de estancamiento, que se disolvió en 1946
al comenzar el gobierno federal una política de protección a la
industria de bienes producidos en el país y un aumento en la
disponibilidad de créditos. Esto hizo que las empresas extranjeras _comenzaran a ensamblar y dar acabado a sus productos dentro
del país, para satisfacer el creciente y ya respetable mercado
mexicano.
Durante el periodo 1946-1952, se incrementaron las inversiones en empresas públicas como Ferrocarriles, PEMEX y la Comisión

�46

47
Federal de electricidad. Estas inversiones favorecieron a los
industriales a través de contr.atos de construcción y concesiones
del gobierno. En 1948, debido a la dependencia de México en las
importaciones, hubo· necesidad de devaluar el peso. Al volver
los capitales de especuladores el país volvió a parecer otra vez
bonancible, pero un período de altibajas en la industria, creados
por 1a guerra de Corea y luego al dec l i nami ento de 1a demanda
exterior, condujo al país en 1954 a otra devaluación que pennitió
a la economía crecer un 9%en 1954 y un 11%en 1955.
Como podemos ver, la orientación dada hacia la industrialización del sistema productivo, aunado a las características
de fuerte influencia extranjera ~ue implementó una tecnología no
acorde a la dotación de recursos abundantes en el país, en este
caso la mano de obra, la promoción de una élite dirigente privada
que sólo tenía en mente sus intereses particulares, Y el apoyo
que la administración pública dio al fomento de ciertas áreas
econ6mi ca s únicamente, provocaron que la creciente oferta de
mano de obra no encuentre un lugar.dentro del mercado fonnal de
trabajo en la actualidad.
En la primera mitad de la década de 1950, el país siguió
una fase de "desa"rrollo con inflación" y al final de la· década
comenzó el período de "desarro11 o estabilizador" ~ · En este
último período se matizó el influjo de capitales extranjeros con
la disposición de que las empresas se abastecieran de product~s
nacionales. Además, la producción de bienes de consumo subst 1tuto~ de importación comenzó a decrecer.

5/ AYLtonio omz Me.na. Vu~o.Uo Et.~biliza~oll, _una Vécada de
- EMJt.aieg.ia Econ6m.ica en Méu.co. Cila.rfo en. Ib.i.d.

Este proceso de desarrollo es tabi 1i zador comenzado en la
década de 1950, creó tensione~ que vienen a repercutir de 1970 a
nuestros días.
El proteccionismo otorgado a la industria vía aranceles,
subsidios, pennisos de importación, etc., y el abandono relativo
del sector agropecuario condujo: a un fuerte desequilibrio en la
distribución del ingreso; un bajo nivel de eficiencia del sector
industrial; dependencia tecnológica del exterior; y a la excesiva
concentración geográfica de la actividad económica.
Esto último ha engendrado los problemas de desempleo y
subocupación, por una parte, y !POr otra la concentración de la
actividad económica en unas cuijntas ciudades.
Como se ha visto, la creciente población que se ocupa en
las ac;ividades infonnales, presenta complejidades dentro de su
estructura ocasioñadas principalmente por las causas que las han
engendrado. La necesidad de obtener un ingreso obliga a esas
personas a desempeñar cualquier actividad, por lo que se les
encuentra en muy diversas ramas de actividad, con ocupaciones
tales como: aseadores de calzado, mariachis, músicos, cantantes,
lavadores de autos, pintores, carpinteros, albañiles, cui~adores
de autos, voceadores, artesanos, etc.

�48
49

O) Antecedentes de Migración.
Uno de los estudios más completos que se han publicado sobre
migración interna es el realizado por la Organización Internacional del TrabajoH para varios países del mundo, donde señala
la importancia de dos factores principales: 1) el nivel de ingresos de la agricultura en relación con otras ocupaciones Y 2) las
oportunidades de empleo en las áreas urbanas.
Según la Organización de las Nacior1es Uni·d as (ONU), "la
asignación del campo a la ciudad está en íntima relación con el
proceso de industrializaci_ón, el adelanto tecnológico y otros
.
· dad moderna ".-¡¡
factores que •aracterizan la evolución
de la soc,e
Los principales factores que influyen en la migración interna,
según la ONU, pueden clasificarse de la siguiente manera:
a) condiciones agrícolas respecto de capitalización Y bajas remuneraciones a los dueños; b) ocupaciones urbanas estables, de
mayores ingresos y comodidades; c) ciclos económicos de prosperidad O adversidad; d) fuerte crecimiento de la poblaci6n
agrícola; e) mayores contactos educativos entre ciudad Y campo
que rompen las tradiciones que ligan a la población campesina;
y f) factores geográficos que sirven de disuadores como: la
distancia, las barreras naturales (montañas) Y el el ima. Esto
pareciera tener cierta aplicación para México.

!f
JJ

01tgatLi..zo.ci6n Jn.te/lJl4C,Ú)nal del. Titaba.jo. Po11. qu.l ab~onan ~
c.am o.
Cita.do en: Avendaiío S.f.nche.~ Alr.tww •.
La. M,i.g11.0.cl6
In.t~a.: Su Mpe.do Potenc,iai.. Te.6-&lt;A PM6e.6-&lt;.onaL Fa.c.uUad
de. Ec.onomla, UANL. 1969.
QhnOJii.za.c.,wn de. la/; Na.c.lone.6 Utilda.6.
Fa.c.tolt.U Ve.t~~
A-" · vemoglt.46,lc.ah • CUííélo ell·
IJ· -:iCon&amp; e.c.ue.nC-Úl.6 de. la/; Ti:.ru.tenC-&lt;.116
Ib-i.d.

Benitez Zenteno, en uno de sus 1ibros Y, apunta que la
migración rural-urbana se da en razón del abandono del campo por
la impo.sibil idad de subsistir en él, y esto es motivado por la
formación de parcelas muy pequeñas, falta de garantías en cuanto
a crédito y asesoría técnica y mala administración pública. Por
otra parte, propicia la migración el que en los centros urbanos
influencien la materia educativa, ocupacional, sanitaria, cultural, comercial, etc.
Un estudio para el Area de Monterreyil presenta las siguientes conclusiones: a) aproximadamente dos tercios de los migrantes
provienen de 400 kilómetros, .Y cuando menor es el tamaño de la
comunidad de origen, menor es la distancia recorrida; b) el 59%
de los migrantes rurales llegaron directamente a Monterrey, y
el 80% dentro de los diez años de la fecha en que dejaron sus
lugares de origen; e) las migraciones múltiples no son poco
comunes y una tercera parte del total ha realizadq algún retorno,
ya sea a Monterrey o a otro lugar.
Además, el 10% del total de
migrantes ha vivido en algún momento en los Estados Unidos.
Otros hallazgos son: a) Alrededor de las dos terceras
partes de los migrantes consideraron el trabajo como la razón
más importante para migrar a Monterrey. Las razones vinculadas
con la familia también son importantes (21%). b) La migración
final a Monterrey no es una experiencia totalmente nueva para
los dos tercios de migrantes que habían hecho un viaje anterior
a la ciudad. A pesar de haber estado antes en Monter~ey, la
mayoría regresaron con la esperanza de encontrar algún tipo de

!/

Be.nltez lente.no, R&lt;UU.

Cita.do e.n: Ib.ld.

!/ Ce.ntlt.o

AYIM..l6i6 Vemog!uf6,&lt;-co de MWco.

de Invutlga.c.ionu Econ6m-i.c.a.6, UANL. Mov-iU.da.d Soc.ial.,
%1t.a.c.i6n IJ Fecuncüda.d en Monte.Me.y Me.tlt.opoLUañ.o. 1967.

�50

51

trabajo.
La quinta parte de los migrantes tenía un trabajo
definido en Monterrey. c) La ~ran mayoría de los entrevistados
(92%) se manifestó satisfecho con su decisión. d) Existe una
clara tendencia en el ~rupo migratorio a estar formado por parejas
casadas con hijos. e) Cuatro de cada cinco migrantes a Mon~errey
tenían parientes o amigos viviendo en la ciudad antes de su llegada. Dos tercios informaron haber recibido algún tipo de ayuda
al llegar, en forma de habitación y comida.
En Cedral, S.L.P. se realizó un estudio sobre migración
interna..!Q_/, concluyéndose lo siguiente; a) Existe una marcada
selectividad migratoria respecto a la educación, pues a mayores
niveles educativos, mayor es el aeseo por la movilidad. Esto
pone de manifiesto que no siempre resulta válido considerar que
la migración se realice por grupos de escasa educación. b) Hay
una estrecha relación entre educaci6n y edad; se encontró que
los grupos más jóvenes y generalmente solteros aceptan con mayor
facilidad la movilidad. Para los grupos de casados, la influencia más importante para la migración la ejercen otros factores
como la cantidad de hijos, y en menor grado la edad y la educación.

III. Soluciones dadas a la Problemática.
Antes de proseguir es conveniente que subrayemos a1gunas
ideas que resumen cuáles son los problemas que el entorno urbano
causa a los grupos no-asalariados.
En primer lugar, y motivado por la situación especial de
relación patrón-empleado que existe en este tipo de actividades,
encontramos la ausencia de cualquier reglamentación que limite y
proteja a ambos en esta relación.
En segundo lugar, dadas las condiciones de gran división
del trabajo a que motiva la conviv~ncia en sociedad en el núcleo
urbano, el trabajador no asalariado requiere de la protección de
los sistemas de salud pública y de vivienda social, además de
los de crédito y educaci6n.
En tercer lugar, tienen una cierta movilidad, pues en los
períodos de auge económico tienden á integrarse al sector formal
y ·en los de depresión aumenta su número, lo que conlleva toda
una problemática al tratar de considerarlos separados del grupo
formal.
En cuarto lugar, este grupo está formado por nativos que
por distintas razones no se lograron integrar al sector formal,
y migrantes con poca educación o habilidad manual que al llegar
a 1a ciudad intentan co 1oca rse pero que si no 1o 1ogran con ti nuarán- regresando a su lugar de origen y volviéndolo a intentar
en el futuro.

!J./

Avendaño S,frtchez, WuJr.o.
La Mlg"-acl6n Inte11.na: Su A6pectn
Potencial. Tu.ú, P"-o6uionaL Facii.ltad deEconomlo. UANL. 1969.

Aún no se ha hecho clara en los últimos años la coordinación
para resolver estos problemas. El gobierno federal ha intentado,

�52

por distintos organismos, integrar a los menos favorecidos. Una
actividad, por ejemplo, es tratar de retener al campesino en
su lugar de origen permitiéndole que se asocie en unidades más
grandes de explotación de la tierra, con objeto de lograr las
metas establecidas en el Sistema Alimentario Mexicano.
En lo que respecta a la salud, a través de las clínicas de
la Secretaría de Salubridad y Asistencia y Hospital Universitario, se intenta llegar a todos aquellos que por su condición
no pueden sufragar los costos médicos . En ·10 referente a educación, la Secretaria de Educación Pública está haciendo grandes
esfuerzos por impedir que ni~gún ,mexicano, niño o adulto, quede
sin instrucción primaria. En ; cuanto a los demás puntos del
resumen, parece que no fueron contemplados en forma alguna.

IV. Propuestas de Solución Actual.
Evidentemente que cada subgrupo de personas requiere de una
solución distinta, dada su heterogeneidad en distintos sentidos.
Tomando en cuenta que este grupo de no asalariados se forma
por la imposibilidad del sector industrial para incorporarlos al
sistema productivo, en virtud de estar empleando una tecnología
no acorde con las disponibilidades de mano de obra abundante, Y
conociendo que no existe una solución técnica que resuelva todos
los problemas, proponemos dos vías de solución: la primera, que
se intente reducir la migración haciendo menor el diferencial
de salarto entre el campo y la ciudad; y la segunda, establecer

53

reglamentos que mejoren los standard de vida de los integrantes
de este grupo urbano.
Dentro del primer orden, es decir, el de reducir la migración interna, proponemos que se legislen incentivos a las empresas o industrias para que se establezcan fuera de los centros
urbanos Y que fomenten el uso de técnicas de producción intensip
vas en mano de obra.
En segundo lugar, sería necesario cr'ear centros de desarrollo educativo en áreas agropecuarias que desincentiven la
emigración y eleven la productiv~dad del campo.
En tercer lugar, arreciar la lucha por elevar la producción
del campo mexicano, incentivando. las uniones de campesinos que
formen u_nidades de producción y que asociados en forma de cooperativa, por ejemplo, se les convierta en sujeto~ de crédito para
la compra de maquinaria y fertilizantes que les ayuden a salir
del autoconsumo, hacia el mercado económico de los productos de
la tierra.
En lo referente al entorno urbano, proponemos: Primero, el
establecimiento de un programa de educación que eleve a los
jóvenes desde la primaria hasta el nivel tecnológico medio, para
integrarlos al sector formal y su eventual inmersión en la producción.
En _segundo lugar, proponemos, para aquéllos que por su edad
u otra razón no puedan integrarse al sector formal, el apoyo
legal para que las relaciones de contratación informal de sus
servicios alcancen un mínimo decoroso~ Aunado a ello, es indispensable adherirlos al sistema de seguridad nacional de una
manera más importante.

�54

Es conveniente asesorarlos para que se constituyan legalmente en cooperativas con mayor·representación jurídica y mejores
beneficios de nuestra legislación.

UN MODELO PARA ANALIZAR LA DINAMICA DEL AJUSTE
DE LA INFLACION EN MEXICO *

F1tanw e.o Blanc.o Ce1.a.ya.

Introducción.
La existencia de una amplia gama de opiniones sobre las
causas del fenómeno inflacionario en México, así como la relativa
escasez de estudios empíricos clarificadores, constituye el mejor
1
justificante para un estudio sobre dinámica de la inflación.
Es pues, propósito del presente trabajo, investigar los
efectos que variables tales como las tasas de crecimiento de la
oferta"monetaria,.el ingreso real, los salarios y el tipo de
cambio, tienen sobre la tasa de crecimiento del nivel de precios.
De particular importancia son los efectos atribuibles a las
variaciones en los salarios, así como los correspondientes a la,
oferta monetaria, .por lo que trataremos de determinar cuál de
ellas ha sido, en· el caso mexicano, la más poderosa fuente de
presiones inflacionarias durante el período estudiado. En este
caso, partiremos de la hipótesis de que tanto la oferta monetaria
como el ingreso real, son las variables relevantes en la explicación de las variaciones en los precios.
Una segunda hipótesis que intentaremos probar se refiere a
* Ruume.n del Titaba.jo de Invuliga.wn pire-tienta.do po1r. el Au:t.01r
en V.folemb1r.e de 1980, e.orno 1teqUMao de Opci6n "C" pa.!ta obtene.Jr
el gltado de Llc.e.ne,lado en foononúa. c.n u.ta In1i:U1uú6n.

�56

los valores esperados de los parámetros del ingreso real y la
oferta monetaria, los cuales suponemos sean iguales a la unidad.
Por otro lado, la existencia de rezagos en el impacto que los
cambios en las variables mencionadas tienen en la tasa de inflación, es una cuestión ampliamente investigada. En este caso,
trataremos de determinar (en caso de que exista) la magnitud de
este rezago.
La importancia del análisis se deriva de la validez de las
conclusiones para propósitos de política económica. Lo que es
claro, puesto que la rapidez o lentitud con que han actuado los
instrumentos de política monetaria es reflejado por el largo de
los rezagos en los efectos.
De utilidad adicional es el uso de los coeficientes para
propósitos de pronosticar,. sobre una base más confiable, los
cambios futuros en la tasa de crecimiento del nivel de precios.
Este uso tiene algunas limitaciones: Una de ellas resulta al
tratar con ajustes que usan información mensual y trimestral, ya
que la información se publica con varios meses de retraso; en
tanto que el uso de información anual, a pesar de tener similares
problemas, resulta un tanto más útil para estos propósitos. Otro
problema consiste en las dificultades que surgen al hacer pronósticos •lejados, lo que amplía los márgenes de error en las
predicciones.

El Marco Teoríco.

Partiendo de un modelo macroeconómico simple en que:.!l

e F (p,r)
Y
(1) p=
(2) PI = g (r)

C
I
(3) -Y= p
p +p
y
(4) Md -- P. L (--¡,,
r)

(5) Ms = h ( r)
(6)

Md = Ms

donde:

~ = consumo real

-J, = inversión real
~ = ingreso real
Md = función demanda nominal de saldos monetarios
Ms = función oferta nominal de dinero
r = tasa de interés

Cubriré en este estudio, un modelo que utiliza tantQ información mensual, como trimestral y anual.
Las tres primeras ecuaciones describen el ajuste en los
flujos de ahorro e inversión, y las tres últimas la determinación

!J

F¾edman, /.Ulton. "A TheMdi.c.al. FJr.an,ewoi,k 60Jr. /.lone;taJr.y
Anal.!fli-Úi", JoWLnal. ºÓ PoU:ti.c.al. Ec.onomy, Vol. 78 No. 2 1970
pp. 193-238.
'
'
'

�58

60

del stock de dinero demandado y ofrecido así como la condición
de equilibrio en el sector monetario. ·

en el nivel de precios.

De donde, sustituyendo 1 y 2 en 3 resulta:
y - F {y , r) = g ( r) ,

y =

i

en donde para un valor determinado de y=yo, obtendremos un valor
ro, lo que a su vez en la ecuación 4 determina un valor Mo, así:
Mo = P . L (yo , ro)

Las variaciones en ~l tipo de cambio.V forman parte, en este
caso, del ajuste de largo plazo. El impacto sobre el nivel de
precios tenderá a ser inmediato, al producirse simultáneamente:
a) un alza en los precios de los productos importados; b) una
reduce i ón de la oferta agregada; y e) un aumento en la demanda
agregada. Estos tres efectos causan un reajuste entre los precios
relativos de los bienes domésticos y bi en_es comerciables internacionalmente; razón que hasta ahora había sido alterada artificialmente, al mantener sin variación el tipo de cambio.

1

si dividimos y multiplicamos por yo el lado derecho de la ecuae i ón tenemos:
Mo = p . L (yo , ro)
Yo
· yo
ecuación que es equivalente a:

El efecto de los aumentos en los salarios resulta menos
claro; lo más que podemos establecer, es suponer que los P.fectos
sean menos que proporcionales. Lo cual puede ser atribuido a la
naturaleza discontinua de sus variaciones, lo que probablemente
ocasiona que el impacto sobre los costos sea parcialmente contrarrestado por incrementos en la productividad, ocurridos en el
período en que se mantuvieron fijos.

p = _!!_Y_
y

donde si V es uná constante, tenemos P como una función de M, y.
En seguida haremos algunas consideraciones adicionales partiendo de las relaciones establecidas.
· Podemos definir una economía cerrada de dos formas: una de
ellas se asocia con un país que no participa del comercio internacional y la otra con un país con régimen de tipo de cambio
flexible, en cuyo caso los efectos de las políticas monetarias
adoptadas son traducidos en efectos internos.

La naturaleza de las interrelaciones entre las variables
económicas en una economía dinámica, es compleja. Bajo una situaci6n en que casi todas las variables cambian simultáneamente,
es difícil aislar los efectos atribuibles a cada una de ellas.
Si por ejemplo la oferta monetaria muestra continuos incrementos,
es importante investigar los efectos sobre los precios atribuibles
a variaciones contemporáneas y aquellos que son provo&lt;.ados por
cambios en períodos anteriores.

Y Ve1t

el :tita.bajo de. Mat..,lo I. Rf.e.jVt "The. Shaltt-Run V.úto.mi.e1, 06
P½u and :the. Bala.ne.e. 06 Pa.ymmtó" en The. AmeJúc.an Ec.onom..ic.

Re.view, Junio de. 1977.

�59

En ambos casos, un aumento exógeno en la oferta monetaria
tendrá por consecuencia (en el corto plazo) un desequilibrio
entre saldos monetarios actuales y deseados, en donde la mecánica
del ajuste vendrá dada por cambios en el nivel de precios.
Un país pequeño, con tipo de cambio fijo, no ejerce control
sobre su oferta monetaria. En este caso, un incremento exógeno
en 1a oferta monetaria (ceteri s pari bus) genera un proceso de
ajuste, en donde los precios domésticos aumentarán por un tiempo
a tasas mayores que las existentes en el resto del mundo: Y si
la tasa de crecimiento de la oferta monetaria permanece constante,
la inflación doméstica debe converger en la inflación mundial,
siendo drenado el excedente inic~al a través del sector externo,
resultando en una reducción del nivel de reservas que el banco
central mantenía originalmente.
URa situación más frecuente, se refiere a una economía donde
los cambios en la oferta monetaria . se suceden continuamente en
el tiempo. En este caso, las varíaciones en la oferta monetaria
~n el período t, ·son producidas cuando aún no ha sido asimilada
la variación ocurrida en el período t-1, lo cual deriva en una,
situación en la que el sistema se caracteriza por una persistente
búsqueda del equi°l ibrio dinámico. Así, las variaciones· en los
precios domésticos ocurrirán simultáneamente con las reducciones
.(sistemáticas) en el nivel de reservas del banco central.
Las consideraciones anteriores inducen a suponer que las
variaciones en la oferta monetaria tienen un impacto igualmente
proporcional en el nivel de precios, es decir, que un aumento de
1% en la oferta monetaria tiene por consecuencia un incremento
de 1%en el nivel de precios. Un efecto similar pero en sentido
inverso es producido cuando la oferta agregada aumenta, en este
caso un aumento de 1% tendrá por efecto una reducción proporcional

61

Una hipótesis alternativa}.! es suponer que los ajustes son
realizados instantáneamente, es decir, que la inflación contemporánea es explicada únicamente por cambios contemporáneos en la
oferta monetaria. Esta hipótesis es difícil de sostener, principalmente cuando se trabaja con períodos cortos (con información
mensual por ejemplo) en los que es más razonable suponer que los
efectos se manifiestan con cierto rezago.
En suma, una cuestión ampliamente investigada es que aún en
períodos más largos (un año por ejemplo) se ·manifiesta la existencia de desfases intertemporales en los efectos. Así, resulta
importante investigar la magnitud del rezago y el valor de los
coeficientes, los cuales son indicativos de la rapidez o lentitud
con que actúan los instrumentos de política monetaria.
Definiremos, por último, el fenómeno inflacionario como un
alza general izada y sostenida en el nivel de pr~cios, el cual
forma parte de un proceso de ajuste generado por perturbaciones
exógenas en el nivel original de equilibrio del mercado monetario.
De esta forma, un análisis más completo debería investigar
la naturaleza de la relación existente entre inflación Y nivel
de actividad económica, empleo, balanza de pagos, distribución
del ingreso y crecimiento económico .

if S.l Mponemoh

qu.e. lo. eiM:Uc.,i,da.d de. la-b vatúa.c.lonu .e.n el ~vel
de. pke.c.loh 1¡,e_ipe.cto a c.amb.loh e.n lo. o6eJr.i,a mone.talua, u ,&lt;..gu.al.
a lo. u.n.ldad, pode.moh u.:tabf.e.c.VL lo. 6u.nc.l6n d~ ajJU&gt;te. .ln.h.tgntáne.o e.orno: F\=F(M1 )yaUe.knat.lvame.nte.: Pt=F(Mt,Mt-1' ... ,Mt-k)
º
donde. M
t-1 •· .. ' Mºt-k 1tep1tuentan valÚac.lonu pa.!.adtló e.n lo.
oóe.kta mane.tatúa..

�62

63

Algunos Trabajos sobre Dinámica de la Infl ación.
Esta sección tiene como propósito una breve descripción de
algunos estudios empíricos sobre la dinámica de la inflación,
que sirvieron com~ punto de partida para el presente trabajo.
Todos ellos tienen como común denominador el uso (así sólo sea
implícitamente) de la noción de rezago distribuido.

fl

En su trabajo sobre la inflación Chilena, Harberger jj usó
un modelo que incluye implícitamente el supuesto de distribución
rezagada con ponderaciones declinantes para la oferta monetaria.
El trabajo es un intento de explicar
las variaciones anuales y
1
trimestrales del nivel de precios en Chile para un período de 20
años, comprendido entre 1939 y 1958. Los objetivos del estudio,
como los establece el mismo autor, "tratar de descubrir el proceso dinámico por el cual 1a cantidad de dinero actúa sobre el
nivel de precios, descubrir la forma en que la aceleración de la
tasa de inflación en el período anterior actúa sobre la tasa de
inflación de un período dado, y aclarar en algo el papel que
han desempeñado los reajustes de remuneraciones en la inflación

realizada en forma parcialmente arbitraria. Como él mismo establece, "Construí una variable D'Tc0.59 M + 0.28 M'
+ 0.13 M
.
t-2
t-4
t-6
que es un promedio ppnderado de variaciones semestrales en la
cantidad de dinero y en que la ponderación aplicable a la variación de un período dado es ligeramente inferior a la mitad de la
ponderación aplicable a la observación del período que le antecede. De esta manera, escogí una solución intermedia entre los
dos extremos que serían la estimación de un coeficiente para cada
una de las variables monetarias, por un lado, y la determinación
a priori de la influencia de las variaciones en la cantidad de
dinero con rezagos por el otro". Él Una justificación adicional
que uti_liza el autor, consiste en el difí-cil acceso a los medios
de computación adecuados para el u~o de su modelo.
Dentro de sus principales hallazgos se encuentran:
- At resultó ser una variable cuya contribución a la explicación del proceso inflacionario chileno resulta ser pobre.

Chilena. 11 l.!

- El uso de Dtx en la explicación trimestral, obtiene mejores
resultados que la utilización de cada uno de los rezagos
de Mt directamente en la ecuación.

Por otro lado, Harberger utiliza para ajustes trimestrales
una variación artificial (Dtx), con la que espera reducir los
problemas de multicolinealidad que podrían surg"ir al intentar
usar como variables independientes varias versiones en fonna
rezagada de una misma variable. La construcción de Dtx, es

- Que el mayor impacto de las variables explicativas ingreso
Y oferta monetaria sobre los precios, es atribuible a
variaciones contemporáneas en dichas variables por lo que,
en el caso chileno, resulta razonable suponer la existencia de ajuste instantáneo en el nivel de precios.

4/ Hall.be1tge11., Altnold C. "La V.útám.&lt;:ca de la In6lac.l6n Chil.ena",
- Cuade/1.nM de. Ec.onomúl , Unive1túdad Cat6.Uc.a de. Chil.e., Ago1,:to
de. 1965.

'j_/ Op.

c.l:t. p. 8 •

- Los salarios en el período considerado han actuado como
agente transmisor de la inflación entre un período y otro,
más bien que como una causa fundamental del fenómeno.

y

Op. c.l:t. p. 12 .

�64

Una crítica válida para este trabajo, es la determinación
casi arbitraria de la variable artificial Dtx, así como de la
variable, aceleración At y de las restricciones a los coeficientes.
Esto, sin embargo, es justificable debido a las limitaciones
expuestas por el mismo autor, que han sido tratadas anteriormente.
Un estudio más refinado de la inflación chilena, es el
realizado por Yver Jj para el período comprendido entre 1934 y
1967. Yver, parte del análisis de los trabajos de Deaver Y,
Ba i 1ey V y Harberger !..PJ sobre e1 comportamiento de 1 sector
monetario de la economía chilena y encuentra en ellos , como
característica unificadora, e·l re~onocimiento de la existencia
de rezagos en la respuesta de lós demandantes de dinero ante
cambios en las variables que determinan la cantidad de dinero
demandada ( Oea ver) , y de rezagos en el ajuste de 1 nivel de
precios actual a su nivel de equilibrio en el caso de Bailey y
Harberger.
En el caso de estos últimos, también encuentra que
imponen un patrón de ajuste del nivel efectivo de precios al
·de equilibrio, en el que los precios, partiendo de un nivel
determinado, crecen si stemáticamente hasta igualar la tasa de
crecimiento de la oferta monetaria. En seguida establece que
dicho patrón de ajuste hace imposible llegar al nivel de precios
de equilibrio, puesto que: "la característica principal del
equilibrio de una economía inflacionaria, es que el nivel de
precios debe cambiar en distinta proporción a los cambios en la
cantidad de dinero, si las expectativas de inflación varían".

65
Es decir, el equilibrio en el sector monetario requiere que los
aumentos en el nivel de precios sean mayores· que los incrementos
en la c~ntidad de dinero cuando la tasa de inflación esperada
aumenta y viceversa. Sólo en una situación de expectativas de
inflación constantes se observarán cambios proporcionales iguales
en precios Y cantidad de dinero. Y concluye, "curiosamente,
este patrón de ajuste del nivel de precios es el que implícita 0
explícitamente ha sido utilizado en la mayoría de los estudios
econométricos sobre el comportamiento de variables del sector
monetario en Chile y en otros países y corresponde a un caso
particular de una distribución de rezagos conocida por el nombre
de distribución geométrica" ..
Las conclusiones más importantes son que el mayor efecto
sobre los precios, de cambios en la oferta monetaria, se produce
en el segundo período posterior a dicho aumento. El efecto del
ingreso sobre los precios es que tiende a deprtmtrlos y se manifiesta en su mayor parte en los períodos contemporáneos. Una
crítica válida para este trabajo, es el supuesto de no existencia
de exceso de oferta agregada (presiones deflacionarias).
Vogel Jl/ realiza un estudio de mayor cobertura, partiendo
de los trabajos sobre inflación desarrollados para dos países
latinoamericanos. El modelo de inflación Chilena de Harbergerm
Y los modelos explicativos de la inflación en Argentina de Carlos
Díaz-Alejandrofl.! y Adolfo Diz..!.Y. Estos estudios involucran
la controversia entre 1a escue 1a monetari sta y estructura 1i sta.

Jj YveJt, Ra.úf E. "Vi.námfr..a. de.i. AjuU. e de la TMa. de In6,ia.u6n:
Et ciu.o Chileno", Cua.de1t1toJ., de Ec.onollÚa, Urú.veJtJ.,,lda.d Cat6.Uc.a.
de Chile, Ab!Ul. de 7970.
8/ (N) Vea.ve/!. T., Tui6 Ph. V., Un,,i.veJtJ.,,ida.d de Chlcago.
9/ (N) Baile.y, M. "Aju,J.,;tme,nt 06 :t.he Puc.e Leve.i. i.n CWe'h
In6f.aü.on", M-úneo.
!Jj Ib-i.d.
(N) LM u:t.a6 C.OM.Uponden a. lM emptea.da6 pOIL e.i. cw.tolt.

!JJ

V~ge.i., RobeJt:t.o C. ,

"The Vynam,i.c.J., 06 In6.e.o.,uon i.n Lati.n Amé-

/t.lc.a., 1950-1969", The Amvu.c.a.n Ec.onomi..c. Review Ma.1tzo de 1974

12/ Ib-i.d.
- -- - - ----=--==•
.
IT! Ví.a.z-Afejandll.O, C. F.
Exc.ha.nge-Ra.:t.e Veva.tua.üon i.n a. M1n.i
Incúui~ Coun:t!ty: The Ex.pvu.enc.e 06 Altgenti.na., 1955-1961.
Camblt-i.dge, 1965.
!.Y Vi~, A. C., "Money and P!tic.u i.n Altgenti.na, 1935-1962" i.n V.
Me..weima.n, Ed. Va/u.,:t,,lu o6 Mone:t.a.1ty Expvu.enc.e, Chlc.ago, 1970.

�66

67

El trabajo se propuso investigar el efecto de variables
monetarias sobre la inflación, e incluye una amplia gama de
países con diferent.es experiencias inflacionarias. El estudio
combina series de tiempo en un análisis de corte transversal,
haciendo uso de "pooled regressions". El modelo de Harberger es
extendido a 16 países latinoamericanos (incluyendo Argentina), y
los resultados obtenidos son comparados con los de Díaz-Alejandro
y Diz para el caso argentino.
Las conclusiones más importantes son:
- El modelo de Harberger proporciona buenos resultados al
ser extendido a otros paí~es latinoamericanos.
- Los coeficientes de oferta monetaria actual y rezagada son
altamente significativos, e indican que un incremento en
la tasa de crecimiento en la oferta monetaria causa incremento proporcional en la tasa de inflación; efecto que se
presenta principalmente dentro del primer año.
-

Sin embargo, el estudio, según revela el mismo autor, no
es capaz de esclarecer la controv~rsia entre los trabajos de•
Díaz-Alejandro, que sostiene hipótesis estructuralistas s~bre la
inflación y las conclusiones un poco más moderadas de Harberger.
Finalmente, Vogel sugiere la necesidad de estudios adicionales
más concluyentes al respecto.

El Modelo.
Las consideraciones hechas en el apartado anterior, muestran
claramente cómo el supuesto del rezago de Koyck, que establece
ponderaciones continuamente dec 1i nantes en e1 tiempo, 1imitan
poderosamente su uso al no encontrar suficientes bases para
suponer razonable su validez.
Un modelo más flexible establece que las ponderaciones
siguen una distribución polinomial rezagada.
El Modelo de Almon -15/ SUP¡One que las ponderaciones del
rezago pueden ser especificadas por una función continua, la cual
es aproximada por la evaluación de una función polinomial con un
número apropiado de puntos discretos en el tiempo. En seguida
describiré este modelo.
Supongamos que las variaciones actuales en la variable
dP.pendiente (Y) pueden ser explicadas por los cambios contemporáneos y pasados én la variable independiente X.
Esta relación ~s especificada por la siguiente ecuaci~n:
o

(l)

yt

=

ª

o

o

o

+ 81 Xt + 82 Xt-1 + ... + 8k Xt-i + Et
i = k+ 1

de

donde:

Jj_/ Afmon, ShD1le.y.

"The. V-iA.tJúbu:te.d La.g Be.twe.e.n Ca.p-Uai.
App1Loptua..ti.on1., and Expe.nclawtu", Ec.onomUJr-i.ca . VoR... 33,
No. 1, Ja.nua1ty, 1965, pp. 178-196.

�68

69

La distribución supone que los W( i), son valores de
X0 = 0,1,2, ... , n-1 de una polinomial (W (X) de grado q+l {q&lt;n),
donde . n es e1 número de períodos en e1 cua 1 se extiende 1a
distribución del rezago.
Para la estimación se requiere que por lo menos q+2 puntos
son conocidos: W(X 0 ) = bo, W(X 1) = b1 , ... , W(Xq+l) = bq+l" Asf,
las W(i), pueden ser calculadas como combinaciones lineales de
los valores conocidos, de la siguiente man~ra:
W(i)=

q+l .
l: tJ(i)bJ.(i=0,1, ... ,n-1)
j=O

sustituyendo en (2) tendriamos:
o
q+l
n-1
Yt =a+ l: t. l: (i) b. Xt . + E.
1
j =O J i =O
J -l

ó
º
q+l
n-1
Yt = a + l: b . l: 4&gt;. ( i ) Xt . + E.
j =O J i =O J
-l
l

haciendo:
n-1
ZtJ· = _i: tJ. (i)Xt-i' J=l, ... q+l
1=0

donde si en los t. ( i) hacemos X = i
J

= (X -Xl) (X -X2) ... (X -X _1)
9
(X 0 - XI) (X 0 - X2) ... {Xo - Xq+l)

tendríamos :
o

Yt =a+ b. Zt. + E.
J

= (X - X0 ) (X -X2) •.. (X -Xg+ll
(X - X0 ) (X1 -X2) ... (X1 -Xq+l)

J

l

Los b. pueden ser estimados ahora por una simple regresión
J
de Yt utilizando las q+l variables.
o

En el análisis del proceso inflacionario mexicano, supondremos que la estructura del rezago de nuestras variables expli,;ativas sigue la distribución rezagada descrita con lo que
tenemos:

Así:

º
º
q+ 1
n-1
º
Pt = a + B1 Yt + l: b. l: 4&gt;. ( i ) Mt- l + E.1
j=O J i=O J

q+l
W(X)

l:

j=O

tJ. (X) bJ.

�70

donde:

71

o

Pt = Tasa de crecimiento del índice de precios
en el. período t.
o

Yt = Tasa de crecimiento en el ingreso real.
o

Mt-i= Tasa de crecimiento en la oferta monetaria
en el período t-i.
E.l = El término error en los ajustes.
En este modelo, incluiremos el tipo de cambio y los salarios
para analizar su probable poder explicativo del proceso inflacionario.
El análisis considera el período comprendi~o entre 1950 y
1979 en que usaré información anual, análisis que será hecho más
detallado para el período 1969-1970 en que tomaré información
trimestral y mensual.
La razón de la consideración de un período más corto, es
la no disponibilidad de información mensual y trimestral para
períodos más 1argo_s. ·una ventaja; sin embargo, se encuentra
implícita y se. reffere al hecho de obtener estimaciones de-parámetros que reflejan más fielmente la experiencia inflacionaria
reciente.

variaciones en el nivel de precios. y las definiremos de la
siguiente manera: Ml = Moneda~ y billetes en poder del público
más depósitos a la vista; M2 = Ml + depósitos a plazo en moneda
nacional; y M3 = M2 + depósitos a plazo en moneda extranjera.
Los increment.os en el producto interno bruto real serán
empleados como las variaciones en la oferta agregada. Para
información mensual y trimestral, tomaremos el índice de volumen
de producción industrial como una proxi, lo cual una vez más
obedece a la limitada información con que se cuenta.
La definición de salarios corresponde a la media aritmética
nacional de salario mínimo vigentJ.
Una definición más adecuada debería ponderar con la población ocupada los salarios mínimos regionales, lo cual no ha sido
po_sible -en este caso por las mismas razones enunciadas.
Nuestra última y menos conflictfva variable, es los incrementos porcentuales en el tipo de cambio.
El análisis se. efectúa en primeras diferencias. Los valores
o
~e M son tomados á la mitad del período correspondiente, Íos de
T se refieren al promedio del período y los val ores del índice
de volumen de producción industrial, el índice de precios y oferta
monetaria han sido previamente desestacionalizados.

Al utilizar información anual tomaremos el índice de precios
implí~ito como indicador del nivel de precios, mientras que con
información mensual y trimestral el índice nacional de precios
al consumidor tomará el lugar de áquel.

Finalmente nos resta plantear algunos riesgos implícitos en
el uso de distribuciones rezagadas, los cuales han sido tratados
en forma extensiva por Griliches .!.§_/. El primero de ellos se

Ensayaremos tres definiciones alternativas de oferta monetaria, tratando de encontrar cuál de ellas explica mejor las

!...§_! GIUU.chu, Zvi... "V.u.,t.1ubu:ted Lag-6: A SWtve.y", Ec.onomé,tJu¡•a,
Vol. 35, No. 1, Janua1r.y 1967, p. 16 y 49.

�72

refiere a las dificultades que surgen al tratar de determinar la
distribución de rezagos a ser empleada, ya que como el autor
señalall!, no existe una forma confiable de hacerlo, por lo que
la distribución del rezago es frecuentemente supuesta a priori
más que determinada a partir de una particular hipótesis de
comportamiento.
Un segundo problema aparece cuando en ocasiones, al aplicar
a los coeficientes dos errores stándar, se presenta un amplio
rango de coeficientes consistentes con los datos, caso en el
cual un amplio número de distribuciones rezagadas puede ser
supuesto.

Conclusiones.
En el análisis de la dinámica del proceso inflacionario en
México, he encontrado algunas serias dificultades que resulta
pertinente mencionar.
En primer lugar, se encuentra la pérdida de grados de libertad asociada con el cálculo de los parámetros, problema que se
vuelve particularmente serio si consideramos la inclusión de
valores rezagados en las variables independientes.
Un segundo problema consiste en la inexistencia de información trimestral y mucho menos mensual para el producto interno
bruto, la información disponible se reduce al índice de volumen
de producción industrial, el cual, como se ha visto, no es un
J.!} GJulic.hu, ZvL Op. cil.. p. 42.

73

buen sustituto de aquél, pues al parecer no refleja adecuadamente

sus variaciones.

Un tercer problema se deriva de las tres definiciones alternativas de oferta monetaria que he utilizado ya que no existe
información mensual suficiente respecto a depósitos bancarios a
plazo, pues la misma se empezó a publicar después de 1970. En
consecuencia me concreté a tratar el problema de la definición
relevante de oferta monetaria únicamente con información anual,
limitante que resultó ser particularmente seria por lo que no se
pudo ser concluyente en este sentido, máxime si recordamos que
en mejor ajuste obteAido !JSando M3 se detectó la probable presenciad~ autocorrelación serial de errores.
En descargo de lo anterior debo agregar que dado el largo
del período considerado en la información anual (1950-1979) probablemente resulte de hecho Ml la forma inás adecuada de definir
la oferta monetaria, puesto que el desarrollo experimentado en
el sistema financiero mexicano durante este período tal vez tenga
por consecuencia que la definición relevante en 1950 sea di_stinta
de la que corresponded a a los últimos años. Así, por .ejemplo,
tendriamos que incluir en nuestra definición actual los depósitos
bancarios a tres días (de aparición reciente), y tal vez los
Certificados de Tesorería de la Federación que se distinguen por
su alto grado de liquidez. Extendiendo esta idea se podría seguir
enumerando una serie de nuevos instrumentos financieros, como el
papel comercial y los depósitos a la vista en moneda extranjera,
que son más líquidos que una buena parte de los instrumentos con
que contaba el sistema bancario mexicano hasta 1970. De aquí que
puede ser más conveniente considerar solamente aquellos elementos
cuyo grado de liquidez ha sido más estable durante el período.

�74

Los resultados más importantes que se derivan del análisis
son expuestos a continuación: .
- Aparentemente, 3 meses son requeridos para que las variaciones
en el tipo de cambio se vean reflejadas en el nivel de precios,
impacto que se inicia en el período en que dicha variación es
producida.
- Los efectos que las variaciones en el producto interno bruto
tienen sobre los precios, son ajustados en un año.
- Los salarios han actuado, aparentemente , afectando los precios
contemporáneos de una forma que !refleja variaciones pasadas en
la oferta monetaria.
- La oferta monetaria parece requerir un mínimo de cuatro meses
para comenzar a revelar sus efectos sobre la tasa de inflación.
El impacto es absorbido en un máximo de 16 meses.
- Que la sumatoria de los coeficientes, tanto del producto interno
bruto real como de la oferta monetaria, resultaron ser no significativamente diferentes de la unidad.
Las implicaciones de política económica sugeridas por las
anteriores consideraciones son que, en el caso mexicano, los
instrumentos de política monetaria han actuado en el período de
referencia en lapsos de tiempo relativamente cortos.

75

CUADRO

INDICE DE PRECIOS IMPLIGITO Y PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
· 1978
1979

FUENTE:
Apéndice estadlstico:

1

Q_/

INDICE DE PRECIOS IMPLICITO PRODUCTO INTERNO BRUTO REAL
1960 = 100
(MILLONES DE PESOS DE 1960)
47.7
57.1
61. 6
61.1
67.7
76.0
81. 3
86.8
91.6 1
95.3 '
100.0
103.4
106.5
109. 8
116 . O
118.7
123.4
127 . 0
130.0
13 5 .1
141. 2
147.5
15 5. 7
175.0
217.0
253.2
308 .1
406.9
480.7
580.2Q_/

-

83,304
89,746
93, 31 5
93,571
102,924
111,671
119,306
128,343
135,169
139,212
150,511
157,931
165,310
178,516
199,390
212.320
227:D3/
241,272
260,901
277,400
296,600
306 ,,800
329,100
354,100
375,000
390,300
398,600
411,600
441,600
475,848Q_/

'

Banco de México. Informe Anual. Varios números.
Información preliminar.

�76
CUADRO

2*

77

OFERTA MONETARIA
AÑOS
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

Ml~
5.17
6.40
6. 94
7.37
8. 19
9.62
11.11
12.09
12.94
14.52
16.48
17.85
19.67
22.62
26.45
29 . 40
32.05
35.46
39.64
45.43
51.20
55. 85
63. 07
75. 88
92. 15
117.57
140.17
178. 51
229.95
303.38

M2~
7.00
8.37
9. 15
9.99
11. 79
14.06
15 . 99
17.37
18.57
21. 18
25 .1 O
: 28. 41
32.24
38.02
45.97
53.37
58. 77
62.47
66.55
77. 73
94.94
11 O. 54
128.88
153.72
180.66
217.52
260.21
351.70
528.
746.74

n

M3y
7.68
9.65
10.80
11.94
14.57
17. 6 7
19.92
2 2. 15
25.01
28.75
33.99
39.72
45 .18
51. 71
60.39
68.40
74.93
83.51
93.81
108.44
127.69
146.50
168.43
203.30
248.88
308.25
431. 99
625.50
841. 99
1,096.24
.

FUENTE: Elaborado en base a información proporcionada por: Fondo
Monetario Internacional, International Financial Statistics,
Varios números.
* Información a mitad del período respectivo.
~ M1 = Monedas y billetes+ depósitos a la vista.
~ M2 = M1 + Depósitos a plazo en moneda nacional.
y M3 = M2 + Depósitos a plazo en moneda extranjera.

CUADRO 3
TIPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO DEL MERCADO Y
SALARIOS MINIMOS
AÑOS

TI PO DE CAMBIO~/

1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963 ·
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

8.64
8.65
8.60
8.60
12.49
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 : 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
18.54
22.58
22. 77
22.80

SALARiosE.I
3.35
3.35
5.35
5.35
6.34
6.34
7.25
7.25
8. 13
8. 13
9.89
9.89
12. 44
12.44
16.00
16.00
18.69
18.69
21. 58
21. 58
24.91
24.91
29.29
30. 77l/
41. 40U
48.04
62.o6Y
79.37
88.89
100.45

FUENTE: Banco de México. Serie de Información Económi
ca, Sector Externo.
Boletín de la Comisión Nacional de Salarios Mí
nimos. Varios Números.
a/ Promedio en cada período.
b/ Media aritmética nacional.
1/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 18%el 17 de septiembre).
2/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 22%el 8 de octubre).
3/ Promedio, ponderado por el tiempo de vigencia (Aumento
- de emergencia del 23%el lo. de octubre.

�CUADRO

......

4

CXl

INDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMIDOR
(1968 = 100}
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO -

AÑO

.

1969

102.4

102.1

102.2

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

106.9
112 .2
117 .1
124.9
154.9
182.6
204.6
263.4
314.8
370.3

106.9
112. 7
117 .5
126.0
158.4
183.6
208.4
269.3
319.5
375.7

107.2
113. l
118.1
127.1
159.6
184.8
210.5
274.0
322.5
380.8

FUENTE:

ABRIL

· ..

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

QICIE~
BRE

102.5
107.3
113. 9
119.1
130.4
163°.0
188.9
213.4
280.5
329.6
389.6

102.8
108.2
114.2
120.0
131.5
164.6
192 .1
214.3
284.0
334.0
393.6

103.2
108.7
114.3
120.5
134.9
167.0
193.6
216.1
287.2
~39.7
398.7

103.3
109.3
115.4
121.3
137.1
168.8
195.3
218.2
293.1
343.1
404.4

104.3
109.5
115.8
121.7
140.3 ·
170.7
196.7
225.6
298.3
347.1
409.5

105.4
109.6
115. 9
121. 9 •

105.4
110.2
116.1
122.7
144.0
178.9
199 .1
249 .1
303.9
354.8
422.0

106.9
111.1
116.6
123 .1
149.4
180.3
200 . 7
255.3
308.1
357.8
429.8

1

192.s
107.3
113. 7
118.9
129.1
. "'
161.8
186.4
211. 9
278.1
326.2
384.5

Banco de México, Serie de Información Económºica, Precios.

CUADRO

142.2
174.1
197.7
238.3
300.6
351.1
416.6

Varios números.

5

INDiéE DE VOLUMEN DE PRODUCCION INDUSTRIAL
(1968 = 100)
MES

ENERO

1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
19790

92.00
97.00
99 . 91
103.47
116.53
135.78
137.67
139. 25
132.49
151.20
167.90

FEBRERO

MARZO

ABRIL

95.91
95.65
112 .48
112. 55
127.19
134.97
123.97
154.18
151.80
156.40
181.00

91.87
109.32
98.38
111.80
114.85
129. 96
148.18
142. 71
144.33
164.00
·168 .80

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

SEPTIEM
BRE

OCTUBRE

NOVIEM
BRE

DIU EM
BRE

96.80
102.87
103.97
113.30
127.30
133.75
145.50
146.23
153.41
169.40
185.40

92 .9j
99.25
100.82
115.64
129.06
133.72
140.14
144. 76
156.27
171. 90
181.60

82 .19
97.89
97.82
111.20
119.91
126.67
135. 76
140.74
144.62
161. 20
176.30

99.55
104.47
102.66
116.88
130.39
144.07
151.24
143.35
151 . 98
170.80
190. 70

91.93
97.48
101. 85
113. 21
126.28
131. 60
138.57
147 . 74
153.66
166.60
185 .40

96.24
97.53
103.47

AÑO
89.26
97.29
98.22
108.27
112.80
125.54
128.83
139.38
133.43
145.90
161.40

95.80
101. 02
101.75
118.70
128.57
139.10
141.68
146.84
153.45
168.30
186.10

-93 . 25
100.21
103.39
113.48
124.43
131. 43
141. 50
147.46
153.01
167 .10
180.20

FUENTE: Banco de México, Serie de Información Económica, Producción Industrial.
2/ Información preliminar.

Varios números.

-- --

llO. 56

127.8]
1(7.09
132. 21
131. 74
145.22
157.70
174.80

--

..

·•

�00

o

CUADRO·. 6
OFERTA MONETARIA
SALDO MEDIO MENSUAL
(MILLONES DE PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

MARZO

32,297.3,
41,429.5
45,263.9
50.643.2
61,196.9
74, 681.9
90,242.3
110,198.1
143,777 .o
184,213.6
249,183.8

32,916.7
41,567.5
44,759.6
50,249.1
61,711.4
75,272 . 0
91,835.2
110,064. 8
144,002.8
185,885.8
254,748.4

37,893.4
41,714.7
44,900.9
49,945.8
62,651.2
75,822.2
93,083.7
110,749.4
143,842.3
188,508.0
260,709.6

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

Ali()

1969
1970
1971 '
1972
1973
1974
1915
1976
1977
1978
1979

* Oferta monetaria= Ml
e_/

37,617.5
37.689.0
41,361.2 . 41,402.8
44,838.5
44,401.5
49,938.3
50,553.4
62,922.8
63,166.5
76,189.3
77,680.3
93,725.7
95,837.4
112,252.2 113,174.5
144,257.8 144,342.9
191,515.9 196,793.9
265,707.3 269,256.3

= monedas y billetes

37,930.4
37.986.5
37,nD.5
41,721.5
41,762.5
41,340.8
44,672.2
44,947.2
44,507.0
51,315.4
51,913. 7
52,136.4
65,464.7
64,373.8
65,~10.0
79,026.3
78,569.6
78,112.8
96,389.8
96,371.3
96,385.fi
114,124 . 6 . 114~156:l· e 117,924.1
147,957.9
144,904.6 : 146,392.7
199,899.4
202,177.4 203,842.7
271,054.9 271,858.3 272,736.8

SEPTIE~
BRE

OCTUBRE

37,699.7 , 38,445.3
41,586.7
42,980.2
45,555.7
44,259.6
54,577.6
52,609.5
66,214.3
69,382.3
79,509.8
81,525.4
96,850.8 100,452.7
130,891.2
122,616.1
153,030.6 1~~.685.5
208,459.1 216,992.8
276,840.3 289,440.3

NOV.IE~
BRE
41,788.2
46,427.9
49,822.5
60,085.5
75,858.2
90,848.1
110,501.4
146,015.6
181,031.4
240,435.5
322,14e.2e/

DICIE~
BRE
43,154.2
47,232.8
s1 ; 950. 7
62,676.5
77 ,273..J)
93,729.9
114,270.7
149,007.7
190,454.6
253,358.9
363,111.ee/

en poder del pOblico + dep6sitos a la. vista.

Infonnaci6n preliminar.

FUENTE:

Elaborado en base a infonnaci6n proporcionada por: Banco de Mf~1co, Serie de Informac16n econ6mica, Indicadores Econ6micos, Varios números.

CUADRO

7

TJPO DE CAMBIO REPRESENTATIVO ·DEL MERCADO* '
(PESOS ~OR DOLAR)
MES ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
22.55
22. 72
22.76

12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.67
22.74
22.81

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.62
22.73
22.83

12.50
12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.75
22.80
22.82

]¡2.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
22.89
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
., ....
12.50
12 .50
12.50
12.50
22. 91
22.84
22.84

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12. '50
22.86
22.76
22.81

AfiO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.90
22.72
22.71

* Promedio del mes.
FUEIHE: Sanco de México,

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE
12 .50
12.50
12.50
12.50
12 .50
12.50
12.50
20.05
22 .78
22.76
22.78

12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20. 77
22.68
22. 77
22.81

12 . 50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
24 . 38
22.66
22.79
22.86

DICIEM
BRE
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
12.50
20.21
22·.67
22.74
22.81

Serie de Información Económica, Indicadores Económicos. Varios números.
00
.......

�00
N

CUADRO 8
SALARIO MINIMO NACIONAL MEDIO*
(PESOS)
MES

ENERO

FEBRERO

23. 21
26.99
26.99
31.93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
2.6. 99
26 . 99
31. 93
31.93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

MARZO ,

AÑO
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979

ABRIL

MAYO

JUNIO

·23.2f
26.99
26.99
31.93
31. 93
43.. 41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93

JULIO , AGOSTO

SEPTIEM OCTUBRE NOVIEM
BRE
BRE

DICIEM
BRE

23.21
23.21
23.21
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
26.99
31.93
31.93 . 31. 93
34.53ª-" 37.68
37.68
50.41!1/
52.96
43.41
52.97
52.97
52.97
64.74
79.6oY 79.60
87.56
87.56
87.56
98.07
98.07
98.07
110.81
110.81
110.81

23. 21·
26 . 99
26.99
31.93
37.68
52.96
52.97
79.60
87.56
98.07
110.81

...
23.21
26.99
26.99
31.93
31. 93
43.41
52.97
64.74
87.56
98.07
110.81

23. 21.
26".99
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* Media aritmética de los salarios mínimos regionales en vigencia.
~/ El 17 de septiembre hubo un aumento de emergencia de·l 18%.
!1/ El 8 de octubre hubo un aumento de emergencia' del 22%.
0 El lo. de octubre hubo un aumento de_ emergencia del 23%.
FUEIHE: Boletín de la Comisión ·Nacional de Salarios Mfnimos. varios números.

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