<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="13716" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/13716?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T02:43:27-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="11783">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13716/ENSAYOS._1982._Vol._4._No._3._Septiembre._0002015732ocr.pdf</src>
      <authentication>ace594e8b2dabd908a6d88d04bcee297</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="381904">
                  <text>UNIVERSIDAD AUTONbMA
DE NUEVO LEON

N

g¡
.....

I.LI

o:

CD

:,;:

....lI.LI

e..

I.LI
V)

FACULTAD DE ECDNOVIIA

5
o
c..

I.LI

e§

!5

&lt;.!J

I.LI
V)

�1

.

.

'

'

·'

'

;

.· ...
, '

.

\

:

.

::,.:

:---:._

'.,.

- .~ ....

;

,

..

,--(

~

I
~ D A D AUTONOMA DE
NUEVO LEON

'

... ;

:! ¡
&gt;..

. i.·
.

!

~
1
._

I ,

,

f'

r

-~-

O

._,. •

'

•:•

-~- •

,

1

.

'( ~ : .
~

~

1

f

;

RECTORIA

�FACULTAD

OE

E C O N O MI /\

Fundada en l'J57

*La revista ENSAYOS publica manuscritos
de todos los campos de la economía, la
estadística, las ciencias sociales y la
educación. Se edita tres veces al año en
los meses de Enero, Mayo y Septiembre,
salvo cambios de última hora que determinen lo contrario.

Septiembre 1982

* La suscripción a la revista tiene un costo
anual de $350.00 (Trescientos cincuenta
pesos, 00/100 MN) para todo el territorio
nacional; y de 15.00 Dólares para el
extranjero. Las solicitudes deben dirigirse a la propia Facultad, mediante
cheque u orden de pago. Dirección: Facultad de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León, Loma Redonda #1515 Pte.,
Col. Loma Larga, Monterrey, N. L. 64 710
México. Apartado Postal 288.

DIRECTORIO

* Toda comunicación relativa a manuscritos
y correspondencia editoria1, deberán ser
dirigidos a: Lic. Andrés Garza García,
Editor. Departamento de Pub 11 cae i one·s,
Facultad de Economía, UANL.

Consejeros:
Consuelo Meyer L.
Manuel Silos Martinez
Eladio Sáenz Quiroga
Romeo Madrigal H.
Edgar López Garza

* Las opiniones, juicios o ideas que puedan
contener los artículos impresos en esta
revista no reflejan de ninguna forma el
criterio de la Facultad de Economía de la
UANL, siendo de exclusiva responsabilidad
de su autor. Sin embargo, esta Institución
se reserva todos los derechos y la revista
no puede ser reproducida sin permiso por
escrito del Editor. Se autoriza 1a repr oducci ón parcial para efectos de análisis
o comentarios en otras publicaciones.
* Edición real izada por el Departamento de
Publicaciones de la Facultad de Economía,
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Director:
Arturo García Espinosa

Editor:
Andrés Garza García

�I N D I C E
Pág.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE EL COLEGIO DE MEXICO,
EN LA SESION INAUGURAL DEL TERCER GONCRESO LATI
NOAMERICANO DE LA SOCIEDAD ECONOMETRICA.
Von V.lct.otr. L. Lltr.qu.-úü

rl

1

VARIABLES RELACIONADAS CON LA EDAD AL MATRIMONIO
EN MEXICO.
W. WWney Hick6
Raymundo C. Rodlúguez G.

1

5

EL DESEMPLEO Y SUS ASPECTOS HUMANOS.
C. A. Cannegiete/1.

23

EL EMPLEO Y SUBEMPLEO EN MEXICO. UNA CONSIDERACION.
GeJtMdo TuNtub-lo.t.e Ma/Ún.

53

1

ti

LA CIENCIA DE LA INFORMACION EN AMERICA LATINA. LA
BIBLIOTECA DE LA FACULTAD DE ECONOMIA, U~A VENTANA
EN EL MUNDO.
Julia V~Mtto Sau.n.deM

63

�PAL,BRAS DEL PRESI~ENTE DE EL COLEGIO OE MEXICO,
PROFESOR VICTOR L. ORQUIDI, EN LA SESION INAUGU~AL
DEL TERCER CONGRESO LATIN0,HERICANO DE LA SOCIEDAD
ECONO~ETRICA. (Héxioo, D.F., 19 de Julio de 1982) •

A nombre de El Colegio de México, me es muy honroso expresar al seHor Presidente de la República,
Licenciado Don José López Portillo, que su presencia
en esta Institución, a la que siempre ha brindado
el mayor apoyo, es motivo de gran satisfacción para
nuestra comunidad académica, ~n la que laboran en
armonía y con gran dedicación profesores e investigadores, y trabajadores administrativo~ y de serv1c10, en un modesto esfuerzo por incrementar el
conocimiento de los problemas nacionales e internacionales y por formar nuevos investigadores y profesores, así como personal de alta calificación oara
la ense~anza superior y para el servicio público.
'I'

1¡

1

,, 1

El que se lleve a cabo en El Colegio de ~éxico
el Tercer Congreso Latinoamericano de la Sociedad
Eccnométrica, organismo científico de renombre ~undial, es indicio del interés que ha puesto nuestra
institución en explorar y adoptar metodologías y
enfoques rigurosos
-en este caso la aplicación de
las matemáticas a la medición y el análisis de los
fenómenos económic0s- que permitan comprender mejor
los problemas de nuestras sociedades y ofrecer elementos importantes para la búsqueda de soluciones.
Al profesor James Mirrlees, Presidente de la Sociedad Econométrica
y distinguido catedrático del
Nuffield College, de la Universidad de Oxford, y al
Dr. Rolf ~antel, Presidente del Comité Ejecutivo
Latinoamericano, ofrezco la más cordial bienvenida a
México, sede de este Tercer Congreso Latinoamericano, y a nuestra institución. Asimismo, a los participantes que han venido de casi tod os los países de
América Latina, de Norteamérica y Europa, de países
de Asia y Africa y de organismos internacionales,
así como a los num erosos participantes mexicanos de
r-oon V1ctor L. Urquidi, actual Presidente de
El Colegio de ~éxico, ha sido Con s ej e ro de es ta
Facultad desde su fund ac i ón.

�3

2

las instituciones académicas y de dependencias oficiales, expreso igualmente mi bienvenida y el deseo
de que encuentren aquí las condiciones necesarias
para lograr debates fructíferos.

'11

I'

No me considero la persona indicada para hablar
de los avances de la econometría en los últimos
a~os.
De ello dejarán constancia, en sus ponencias
y en sus discusiones de los próximos días,
los economistas y econometristas aquí presentes.
Llama la
atención, no obstante, el nutrido programa de este
Tercer Congreso, que revela un gran avance en el
desarrollo de la econometría en América Latina y en
la aplicación de análisis econométricos a una gran
diversidad de temas de nuestros oaíses, entre ellos
los de palpitante actualidad como son los desajustes
de balanza de pagos, los problemas del comercio
exterior, los desequilibrios fiscales, los fenómenos
monetarios y diversos aspectos del cambio estructural en los procesos de desarrollo. Al mismo tiempo,
se examinan situaciones de otros países para fines
de análisis comparativo con las de los países
latinoamericanos.
La "econometría de los energéticos" ocupa, como era de esperar, un lugar destacado
en los debates. Y no falta una sesión dedicada a la
historia económica. Las aplicaciones y los desarrollos teóricos en micro y macroeconomía son también
objeto de numerosos trabajos. Examinando el conjunto
del programa de este Congreso y teniendo en cuenta
la alta calidad de los participantes en el mismo,
no sería exagerado afirmar que pocas veces se ha
llevado a cabo en México una reunión de economistas de tan elevado nivel científico como ésta.
El Comité Ejecutivo Latinoamericano de la Sociedad
Econométrica y los demás organizadores de este encuentro merecen, desde luego, una inequívoca felici tación, y el reconocimiento de los demás economistas
que, sin ser específicamente econometristas, ven en
esta rama del conocimiento una aproximación al rigor
que mucha falta hace en tantos otros estudios y pronunciamientos de nuestra profesión.
Vivimos en América Latina, casi sin excepcionen
ningún país, momentos de aguda crisis económica y
financiera . Ya en 1981 se advertían síntomas, y aun
situaciones nacionales, en los principales países,

~º:

~e deterioro
exceso de ~asto público v privado,
1nadecu~da po~itica _en materia fiscal, financiera y
~onetaria, distorsiones en los precios relativos
inter~o~, y r:percusiones negativas orovenientes de
la cris;s economica internacional, en especial la de
los paise~ de elevado grado de indu~trialización.
La Comision Sconómica para América Latina informó
que el crecimiento de la economía latinoamericana en
1981 fue el más bajo desde 1945 e inferior al incremento de la población .
En varias partes de América
Latina se registraron descensos del oroducto interno
b:uto, sin mengua de la inflación - Y con empeora~iento_ de la situ~ción de balanza de pagos, apenas
sostenida por creciente endeudamiento externo.
Las
perspectivas inmediatas no parecen mejores
ni en
las grandes ni en las pequeijas y medianas e~onomías
de América Latina, y por otra parte no se prevé el
:epunte_tan anunciado en las economías de los países
industrializados, de Norteamérica y Europa sobre
todo , _No rarece haberse hallado aún la congruencia
n~cesaria entre los instrumentos de política económica a corto plaz~ y los objetivos de crecimiento y
desarrollo a mediano y a largo plazo, ni parecen
haberse absorbido y aceptado cambios estructurales
d~rivados del encarecimiento relativo de los energéticos, de la dasigual distribución de éstos en el
mundo, de los nuevos avances de la tecnología
del
todavía elevado ritmo de incremento demográfico en
m~chos de nuestros países latinoamericanos, y de
diversos otros elementos de cambio de carácter
social. ~l mismo tiempo se incurre en-muchos países
en excesivos gastos militares y aun en costosas
aventuras bélicas que, para países en desarrollo,
de nivel de_vida aun relativamente modesto y de
g:ande~ desigualdadeLJ internas, significan aplazar
aun mas los procesos integrados
y sólidos de
desarrollo . Surgen también nuevas necesidades, como
la ya urgente de destinar recursos materiales y
humano~ a ev~tar el deterioro ecológico y a mejorar
el medio ambiente y la calidad de la vida.
y ante
todo ello se levanta el espectro del desempleo y el
sub~mpleo que amenaza a tantos países de América
Latina en creciente medida, al~unos de ellos en lq
zona centro~~ericana y del Caribe.

�VARIABLES RELACIONADAS
CON LA EDAD AL MATRIMONIO
8N MEXICO *

4

·sin embargo, América Latina tiene grandes recursos y se ha registrado una fuerte expansión de la
educación a todos los niveles.
Abundan iniciativas
para proyectos de desarrollo y no se carece de
capacidad para llevarlos a cabo.
La experiencia
institucional y de gestión es mayor que en otras
partes del mundo en desarrollo.
El porvenir económico latinoamericano tiene posibilidades de ser
extraordinario, como el de algunos países de Asia.
Pero dependerá también de decisiones que van más
allá de lo económico, y ciertamente de lo econométrico.
De cualquier manera, volviendo al tema de este
Congreso, la econometría como método y enfoque, como
disciplina, empieza a desempe~ar un papel cada vez
más significativo entre el instrumental necesario
para afinar los análisis y para prever las consecuencias de esta o aquella política económica, esta
o aquella medida.
Permítaseme terminar por agradecer a las diversas entidades del gobierno de México y a otras más
el apoyo específico sin el cual este Congreso no
habría sido posibl~.
Muchas gracias.

W. Whitney Hicks
Raymundo C. Rodríguez G.

1. INTRODUCCION
La edad al matrimonio ha sido objeto de estudio
en la literatura demográfica tanto como variable
independiente así como dependiente.
En relación al
primer grupo, fundamentalmente se ha analizado su
efecto sobre el comportamiento reproductivo de la
población humana (Henry y Piotrow, 1979) y se ha
destacado su importancia como "variable de control"
ª~,investigar la relación entre fecundidad y educacion ~Bumpas, 1969).
En cuanto al segundo tipo de
estudios, esto es, los referentes a los determinantes de la edad al matrimonio, van desde la estimación de dicha edad a través de modelos matemáticos
(Mina, 1980) hasta la búsqueda de los factores
explicativos de la misma (Dixon, 1971).
La presente investigación se ubica en este Último caso.
1

Esta investigacirn forma parte de un estudio más
amplio que se está realizando en forma conjunta
por la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Departamento de Economía de
la Universidad de Missouri-Columbia, bajo un Acuerdo
de Colaboración Académica celebrado entre ambas
Instituciones.
El proyecto es financiado por las
Fundaciones Ford y Rockefeller .
. ~os Autores agradecen a la Secretaría de Programacion y Presupuesto por haberles facilitado la información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad y al
Lic. Jase García, de la Coordinación del Programa
N~cional de Planificación Familiar por haber permitido usar los datos de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Métodos Anticonceptivos.
Agradecen a Israel Gutierrez, Charles Geiss y Mark
Mayo, de la Universidad de Missouri-Colubia, por
su ayuda con el manejo de datos a través de la
0o~putadora.

�\

7

La ed:id al pri•ner m~trimol'Jio o p:oi11er3 1mión h"
~ido un~ variable import3nte que af0ct1 la fecundidad. Se cspcr3 que el número de hijos que u'la mujer
ten~:i a lo largo de su período reoroductivo sea
mayor cuanto menor sea la ed1d en que se case --y
mayor sea, oor lo tanto, el intervalo de tiempo en
que est§ expucst3 al riesgo de concebir--, sobre
todo en poblaciones que no controlen su fecundidad.
También los matrimonios a edad temprana, Y la
fecundidad asociada en estas edades, reducen el
intervalo entre generaciones por lo que tienden a
elevar la tasa de érecimiento de la población.
llif!
,.

El estudio que ahora se presente forma parte de
un proyecto de investigación ti~ulado "Los ~et~rminantes de la Fecundidad en Mexico" cuyo ultimo
propósito es el de analizar los difer¿nciales ~n
fecundidad, aislando los determinantes de este fenomeno y así obtener un mayor conocimiento de las
causas de la reciente disminución de ld fecundidad
en el país. Como objetivos inter~edios de tal estudio se tienen los de investigar los determinantes
del uso de anticonceptivos y de la edad a la primera
unión.
El propósito de este artículo es el de analizar
la edad al matrimonio entre mujeres de México en
términos de variables demográficas, económicas, sociales y culturales.
Al mostrar có110 tales varia:
bles independientes afectan la edad al casarse, se:a
posible entender mejor su comportamiento a traves
del tiempo.
El análisis de la edad promedio de entrada al
estado matrimonial cobra importancia si se tiene en
cuenta que en Améric3 Latina, México es uno de los
dos p3Íses que muestran mayor persistencia en la
disminución de la proporción de mujeres casadas a
edad de 20 años (Durch, s.f.p. 16).
El porcentaje
de ~3sad1s a ~sta cd1d fue 3lrededor de 60 porciento
para mujeres de 40-44 a,os de edad en 1976 Y fue
menor que 50 porciento para mujeres 20-~4.

2. TEORIA

Tanto la disciplina economica como sociológica
han contribuido al cuerpo de conocimientos que se
tienen sobre los determinantes de la edad al primer
matrimonio.
Las aportaciones relevantes de la ciencia económica provienen fundamentalmente de la literatura sobre los costos que implica la búsqueda del
cónyuge.
Los economistas suponen que tal búsqueda
continúa hasta que los costos sean iguales a los
beneficios de seguir buscando.
Por lo tanto, cualquier factor que eleve los costos de tal búsqueda o
reduzca los beneficios tendería a disminuir la edad
a la primera unión. Así, los beneficios de buscar a
un cónyuge adecuado serán menores como consecuencia
de la disolución de uniones.
Si, por ejemplo,
aumentase la probabilidad de que una unión fuese
disuelta, decrecerían los beneficios derivados de
una ~ayor búsqueda para encontrar otra(o) compa~era
(o) porque se ve reducido el período de tiempo ~s~erado durante el cual uno disfruta de los beneficios
de haber encontrado un cónyuge adecuado .
Dos factores que pueden disolver una unión s~n
la '!1Uerte y el divorcio o a~andono. , La teoria
económica predice que la duracion de la busqueda del
cónyuge será menor, y la edad al primer matrimonio
más temprana, en situaciones do~d 7 la morta~id~d es
alta y/o bajos los costos (econom1cos y subJet vos)
7
de disolver la unión.
Entonces, cuando las uniones
pueden ser disueltas ~ás fácilmente, pasa a ~er
racional el reducir la duración de la búsqueda y
casarse a una edad más joven.
Desde una oerspectiva sociológica, Dixon (1971)
argumenta que la edad a la primera Unión _depende
de
(1)
la 1isponioilidad de futuros conyu~es ,
(2) la factibílidad del matrimonio y (3) el deseo
de casarsa.

�9

8
En cuanto a la disoonibili1ad de cónyuges, esta
depende de la proporción de 0ombres-mujeres en l3
población. Puesto que los ~ombrcs frecuentemente se
casan con mujeres de menor edad,* dicha proporción
pudiera ser representada por la razón de ~ombres en
el grupo 25-29 a~os de edad a mujeres 20-24, o bien,
hombres 20-24 a mujeres 1?-19.
En ~lgunos casos
esta proporción difiere significativa~ente de la
unidad.
Ello ocurre cuando se da un proceso migratorio dada la selectividad por sexo y edad de la
población. Las guerras también son causantes de que
la proporción se aleje de la unidad. El mismo fenómeno se presenta cuando las tasas de fecundidad por
edad de algunas poblaciones han fluctuado fuertemente lo cual ha afectado la razón de sexos (hombres
20-24 a mujeres 15-19, por ejemplo).
La factibilidad del matrimonio está en función
del acceso que la pareja tenga a los recursos
necesarios para mantenerse.
Donde son comunes las
familias nucleares (en contraposi0ión con las familias extendidas) es más probable que el matrimonio
sea diferido (Dixon, 1971, p. 228).
El acceso a la
tierra en áreas rurales puede ser otro factor que
influya en la edad al matrimonio. Si hay disponibilidad de tierras para hombres jóvenes, probablemente
éstos se casarán más pronto y consecuentemente lq
mujer se casará a edad más temprana que si la tierra
fuera escasa v el acceso a la misma se retrasase
hasta que el padre pase a ser inactivo o muera.
Si
todo lo demás permaneciera constante, los programas
de redistribución de tierras tenderían a reducir la
edad al matrimonio en áreas rurales.
El deseo de contraer nupcias es un tercer factor
que puede afectar la edad al matrimonio.
Si, por
ejemplo, no existiesen roles alternativos oara la
mujer más que ser esoosa y madre, entonces el matri-

* Julieta Quilodrán (1980) encontró que la edad

a la
primera unión de las mujeres es de 21.1 a~os y
24.1 para los hombres, esto en base q l08 1~tos 1e
la Encuesta Mexicana de Fecundidart, realizarla en
1976.

monio sería más deseable.
También si la mujer se
enfrenta con una fuerte discriminación en el mercado
de fuerza de trabajo (esto es, cuando busca un
empleo fuera del hogar), se verá desalentada tanto
en participar en la población económicamente activa
c~mo en obtener una mayor educación por lo que es
mas probable se case a menor edad.

3,

EL MODELO

Muchas de las variables sugeridas en el esquema
teórico recién discutido no se tenían disponibles o
no existían medidas directas de tales variables.
Fue necesario utilizar información indirecta en
cuanto a sus efectos sobre la edad al matrimonio.
No 09~~ante, la discusión sobre la importancia y
relacion de las nuevas variables con la edad al
matrimonio se hace a la luz de las premisas teóricas
ya se~aladas.
Las variables consideradas fueron: tama~o del
lugar de residencia (TAM),
a~os de educación de la
esposa (EDM) y del marido o compa~ero (EDH), la edad
actual o edad al momento de la entrevista (EDADA) y
REGION de residencia.
En general, se espera que la edad al matrimonio
sea mayor en los centros urbanos más grandes que en
las localidades rurales menores.
Son varios los
factores que estarían explicando tal comportamiento.
Es probable que la razón de sexos (hombres-mujeres)
sea mayor en pequenas comunidades rurales, pues la
migración proveniente de estas áreas hacia las urbanas ~i 7nde a ser sel~ctiva de mujeres jóvenes, tanto
en Mexico como en America Latina en General. Es así
como estas mujeres migrantes incrementan la probabilidad de que se casen a temprana edad aquéllas oue
no migran.
La falta de roles diferentes al de ser
esposas y madres para las mujeres en áreas rurales y
la existencia de roles alternativos en los a~lomerados urbanos provoca un aumento en la edad al

�10
11

matrimonio, en 13 medidq en que se consideren
localidades de ~ayer tama10.
~inal~ente, la mayor
mortalidad en las zonas rurales reduciría las ~anancias derivadas de 9rolongar la búsqueda del cónyuge,
alentando los matrimonios tempranos en estas áreas.

Por otra parte, el efecto de una mayor educación, al reducir la mortalidad, también tenderá a
incrementar la edad a la primera unión de aquellas
mujeres con mayor educación, las cuales son más probables de encontrar en las áreas urbanas.
1

La cuarta variáble utilizada en el estudio
--edad al momento de realizarse la entrevista-es
~na v~riable de control.
Puesto que las mujeres
inclui~as en el ~r~bajo está~ todas casadas, la edad
promedio al matrimonio se ve afectada por la estructura ~or edad de la población, siendo mayor tal
promedio entre mayor sea la edad del grupo de mujeres co~sideradas. Sin em~argo, de no haber incluido
la variable edad se corria el riesgo de tener problemas de especificación del modelo.

1

u,·u,11
,: ,.,
1

En general, el bajo nivel de educación para la
mujer mexicana promedio
--alrededor de tres a~os
y medio-excluye la posibilidad de una relación
simultánea entre educación y edad al matrimonio. La
mujer mexicana promedio completa su educzaión ocho o
diez años antes de casarse por lo que cualquier
relación causal entre las dos variables tendría que
ser "de" la educación "hacia" la edad al matrimonio.
Las mujeres educadas están mejor oreparadas (y
tienen una mayor inclinación junto con sus esposos)
para asumir roles distintos al de esposa y madres,
por lo que es de esperarse una relación directa
entre la educación de la mujer y su edad al casarse.
Por la misma razón, las esposas de hombres con mayor
educación tenderán a casarse más tarde.
Es menos probable que las mujeres educadas y sus
esposos formen parte de una familia extendida, hecho
que tiende a retrasa; la edad al matrimonio.
Sin
embargo, es de es~erarse que los hombres con más
educación dispongan de mayores recursos para mantener una esposa y ello pudiera disminuir la edad en
que se casan sus mujeres. Esta Última consideración
parece su~erir que existen efectos contrapuestos de
la educación del hombre sobre la edad al matrimonio
de la muj2r, por lo quq ql cocficiante asociado con
tal variable indeoendiente ouede mostrar el efecto
neto.

La última variable considerada es la de REGION
la cual representa ocho regiones en que fue divi~
dido el país.
Se busca probar la existencia de
diferencias culturales entre grupos de Entidades
Federativas de México en relación con la edad al
matrimonio .

4.

INFORMACION UTILIZADA

Los datos se obtuvieron de la Encuesta Mexicana
de Fecundidad (EMF) y de la Encuesta Nacional de
Prevalencia en el Uso de Metodos Anticonceptivos
(véase bibliografía).
El trabajo de campo de la EMF se realizó durante
los meses de julio de 1976 a marzo de 1977 y se
entrevistó a 7 310 mujeres en edad reproductiva
15-49 años. En la encuesta de Prevalencia se levantaron las entrevistas en los meses de julio a
octubre de 1978, constituyendo la muestra un total
de 4 492 mujeres en edad 15-49 años.

�12

13

Para ambas muestras, la ooblación bajo estu1io
estuvo formada por mujeres casadas o convivientes,
con una sola unión, que no deseaban más hijos . *
El
n6mero de casos para EMF fue ie 1 659 y para la
Prevalencia de 1 928.
Se debe aclarar que en la
información de la encuesta de Prevalencia se tenía
la variable
"¿qué edad tenía usted cuando e~oezó a
convivir con su compa~ero actual (esposo)?"; por lo
que se captaron mujeres con más de una unión .
Este
problema no es tan grave si se toma en cuenta que
alrededor de un 90% de las mujeres alguna vez casadas o unidas lo han hecho una sola vez.**

111111
1
1 í,'l
1 ..,

Entre las variables independientes se incluyó el
tama~o del lugar de residencia, la cual estuvo
representada por cuatro variables dummy tomando el
valor de cero oara todas las localidades menores ~
2 500 habitantes. TAMI fue i~ual a uno para lugar~
entre 2 500 y 19 999, cero todo lo demás; TAM 2 fue
uno para localidades de 20 000 a 49 999 y cero todo
lo demás; TA~ 3 tomó el valor de un~ para lugares de

t¡

:!t
,,1lt

'

1~

* La restriccion "no desean más hijos" se debe a
que, como ya fue seijalado, este artículo forma
parte de un proyecto mayor sobre "Determinantes
de la Fecundidad en México".
En il se utiliza
el esquema teórico propuesto por Richard A.
Easterlin (1978) donde afirma que el uso de métodos anticonceptivos
--el cual, a su vez, está
asociado a la fecundidad de una población-- está
en función tanto de los costos (objetivos y psíquicos) que implica su uso como de la motivación
existente para regular la fecundidad.
Se supone
que las mujeres que declaran no desear ~ás hijos
tienen la motivación para adoptar la contracepc1on, más el que lo hagan o no dependerá del
balance neto de las dos fuerzas mencionarlas.

*•

En la encuesta de Prevalencia se capto información sobre el n6mero de uniones, además se hizo
la pregunta "¿qué edad tenía usted la primera vez
que se casó o vivió en unión libre?", información
con la que se ouede c1otar la ed~d ~ la nri~~r1
unión pero, des~raciadamente, ~o se di~ponía de
ella.

más de 50 000 excluyendo la ciudad de Méxi co Guadal ajara y Monterrey, cero todo lo demás;
TAM 4
adoptó el valor de uno para estas tres áreas metropolitanas del país, cero todo lo demás.

y

Tanto los a~os de educación de la Mujer y del
hombre (EDM Y EDH) como la edad de la mujer al
mom 7nto de la entrevista (EDADA)
constituyeron
variables cuantitativas continuas.
Finalmente, se utilizó la regionalización seguida en la EMF.•
Así, la REGION 1 fue igual a uno
para los Estados de Baja California Norte
Baja
Califo~nia Sur, Sinaloa, Sonora y Nayarit, ce;o todo
l? demas; REGION 2 fue uno para Nuevo león y Tamaul1pas y cero para el resto de las entidades· REGION
3 adoptó el valor de uno para Coahuila Chihuahua
Dur~ngo, San Luis Pot~sí y Zacatecas, ~ero todo 1~
dem~s; REGION 4 tomo el valor de uno para Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco y Michoacán
ce:o todo lo demás; REGION 5 fue uno para el Dis~
trit~ Federal, Hidalgo, México, Morelos, Puebla,
Queretaro y Tlaxcala, cero todo lo demás; REGION 6
fue uno para Tabasco y Veracruz, cero todo lo demás·
REGION 7 fue igual a uno para Campeche, Quintana Ro~
Y Yucatán, cero tcdo lo demás· la REGION 8 compuesta
por Chiapas, Guerrero y Oax~ca, fue cero en todos
los casos.

5.

PROCEDIMIENTOS DE ESTIMACION

Las variables discutidas en la sección previa
fueron usadas en una ecuación de regresión m6ltiple.

* En las entidades de

Baja California Sur, Colima,
Tlaxcala y Campeche, no se levantaron entrevistas
en virtud de oue no salió seleccionada nin~una
unidad primaria.

�14
La variable dependiente fue la edad al nrimer matrimonio o unión (EDADM). Entre las variables independientes se tenia el tama~o del lu~ar de residencia
(TAM), educación de la mujer y de su Marido o compañero (EDM Y EDH), la edad de la mujer al ~omento de
la encuesta (ED4DA) y la REGION de residencia.
La
ecuación quedó de la siguiente forma:
EDADM: AO + A TAM + a EDM + a EDH + a 4 EDADA +
1
2
3
ªs(EDADA)2 + ª6REGION + e
1

6.

RESULTADOS

Los resultados de las ecuaciones estimadas (una
para 1976 y otra para 1978) se encuentran resumidas
en el Cuadro 1.
Del coeficiente de determinación
(R 2 ) se observa que un buen porcentaje de la varianza total de la variable edad al matrimonio quedó
inexplicada. Sin embargo, la varianza explicada por
la regresión (22% en 1976 y 15% en 1978) resultó
estadísticamente significativa al nivel de 0.01%
usando una prueba F.

1

''.~
lt"

1

15

11

TAM y REGION estuvieron representadas por cuatro
y siete variables dummy, respectivamente. La variable dependiente y EDM, EDH y EDADA son variables
continuas.
La for~a funcional supuesta para EDM y EDH fue
lineal, ya que estas variables tenían medias de 3.6
y 4.5 años, respectivamente, y menores rangos de variación que EDAD~.
Al usar estimadores ordinarios mínimo cuadrados
para ajustar la ecuación especificada a los datos,
permitirá trabajar con las mejores estimaciones
lineales insesgadas de los parámetros desconocidos,
siempre y cuando se cumplan ciertos supuestos.
Por
ejemplo, es bien conocido que donde las variables
del lado derecho son endógenas en un sistema más
grande de ecuaciones simultáneas, habrá una correlación entre las variables dependientes y el error.
En este caso, las estimaciones por mínimos cuadrados
ordinarios de los parámetros estructurale~ presentan
propiedades no 1eseat1es para pequeias y grandes
muestras (Johnston, 1972, p. 344).
L~s mejores propiedades lineales e insesgadas de
mínimos cuadrados ordinarios también dependen del
supuesto de que la media del error es constante
(Joh~ston, 1977, p. 210).
Parece ~er que tales
supuestos se cu~plen par~ el caso de la ecuación señal,da arriba .

Para 1976, el tama~o del lugar de residencia fue
significativo al nivel de 2.5% para TAM 1, es decir,
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes, siendo el
coeficiente no significativo para el resto de los
tama~os de~ lugar de residencia.
Puesto que se
obtuvo un valor negativo (-0.569) para tal tama~o de
localidad, significa que la edad al matrimonio en
lugares entre 2 500 y 20 000 habitantes fue alrededor de siete meses menor que localidades menores a
2 500 habitantes.
Esta edad más temprana al matrimonio pudo haber
estado influenciada por una migración selectiva de
mujeres de localidades entre 2 500 y 20 000 personas
hacia centros más poblados.
El efecto de tal
migracion, seria el de reducir la disponibilidad de
c§nyuges futuros para los hombres por lo que tender1a a decrecer la edad al primer matrimonio para
aquellas mujeres que no migraron.
Para 1978, el tama~o del lugar de residencia
(TAM) no fue estadísticamente significativo al nivel
del 5% para ninguna de las cuatro categorías, a
pesar de que para la ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, el coeficiente fue significativo al nivel
del 20% y fue mayor que cualquiera de las otras
categorías.
Sin embargo, la edad al matrimonio
estimada en la ciudad de México,
Guadalajara y
Monterrey fue solamente cuatro meses mayor que en

�17

16

CIJA DRO 1
i._:n,:,uesta
Mexicana de
Fecundidad
(1976)

R2

1

"

. 148~

.2193

Intersección

,,

Encuesta ~ar,ional
de Prevalenr,ia en
el Uso de Métodos
Anticonceotivos
(1973) .

6.722****

6.553* 11 *

TAM1

-0.569**

0.295

TAM2

0.006

-0.068

TAM3

0.144

0.118

TAM4

-0.002

0.324

EDM

0.240* 1 **

EDH

0.109****

0.088***

EDADA

0.487****

.516****
-0.0 06* 111

-0.005***

REGION

0.164

0 .136

REGION 2

0.714*

0.734*

REGION 3

O. 191

0.294

REGION 4

o. 808**º

o. 772**

REGION 5

0.656**

0,332

REGION 6

-0.589

O. 149

RES ION 7

- . 209

- 0.533

1 659

928

No. de casos
Si~nificativo
Significativo
lU
Si~nific::ttivo
* Significativo

****
1111

81
al
::tl
8-l

nivel
nivel
-,ivel
nivel

').01'(
d'.:!l 1et,
del 5%
del 10%

rle

La migración selectiva afectaría la razón de
sexos en estas tres áreas metropolitanas del país en
forma opuesta a su efecto en localidades entre 2 ~00
Y 20 000, por lo que tendería a aumentar la edad.al
matrimonio.
Tanto en 1976 como dos a~os después, el efecto
de la educación sobre la edad al matrimonio fue muy
similar. El nivel de educación tanto para la esposa
como para su compaflero, tuvieron un efecto estadísticamente significativo sobre la edad al matrimonio
de la mujer.

0.267****

(EDADA)

localidades menores a 2 500 habitantes.*

Los resultados mostraron que tanto la educación
de la mujer como la de su esposo tuvieron un "efecto
independiente" sobre la edad a la primera unión. El
efecto de un aijo de educación de la mujer fue casi
tres veces mayor que un aijo de educación del esposo.
Las estimaciones lineales para educación, mostraron
que una mujer que haya completado su educación primaria se casaría casi un aflo y medio más tarde que
una mujer sin educación.
Un hombre con educación
primaria se casaría cou una mujer que fue alrededor
de seis a ocho meses mayor que en el caso de un
hombre sin educación.
En el caso de la variable edad al ~omento de la
entrevista, los resultados para 1976 y 1978 fueron
similares.
En ambos casos, la edad mostró una
relación no-lineal estadísticamente significativa en
relación con edad a la primera unión.
La edad al

T-Cabe sei'lalar-que Bustillo (1981, p. 11) utiliz::indo

datos de la Encuesta Nacional de Prevalencia en el
uso de Métodos Anticonceptivos con ~ódulo Pecundidad/Mortalidad, cuya infor~ación está referida a
1979, encontró que la edad media a la primera
unión de ~ujeres en localidades ~enores a 2 500
habitantes fue de 20.2 años y la correspondiente
a las tres áreas metropolitanas fue de 22 .4 a~os.

�18
19

1'

!!I F:r.

matrimonio fue la mas alta para las mujeres 43-49
aijos de edad.
Como ya fue indicado, la edad actual
fue incluida como una variable de control. Como era
de esperarse, los resultados mostraron que a m~dida
que se tiene un grupo más viejo, el porce~t~Je de
alguna vez unidas aumenta y se acerca al limite de
alrededor de 95%.
Estos resultados de ninguna
manera
,.
·
habl~n
de lo que ha ocurrido a la edad al
primer matrimonio en México a través del tiempo.

primeri unión, la edad mayor al matrimonio en las
REGIONES 2, 4 y 5, donde las edades son de ocho a
diez meses mayores que en la REGIO~ 8, pueden estar
reflejando diferencias socio-culturales.
Por ejemplo, las mujeres con educación pueden tener mejores
oportunidades para trabajar fuera del hogar --pueden
enfrentar menor discriminación-- en las REGIONES 2,
4 y 5 que en el caso de la REGION 8 y el resto de
las regiones.

La edad al matrimonio entre las regiones para
1976 y 1978 fue positiva y diferente para la REG~?N
4, a un nivel de significación del 5%.
Cada region
fue comparada con la REGION 8 la cual incluye los
Estados de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.*

7.

RESUMEN

1 ''

,,
1

Los datos para 1976 muestran que el coeficiente
oara la REGION 5 también es oositivo y estadísticamente diferente (de la REGION 8), al nivel del 5%.
Para ambos años
la REGION 2 es positiva cuando se
compara con la REGION 8, pero estadísticamente significativo solamente al nivel del 10%.
Las REGIONES 2, 4 y 5 contienen a Monterrey,
Guadalajara y la ciudad de México, respectiva~ente.
En cuanto a nivel de desarrollo de tales regi?nes,
se encuentran por arriba del promedio (Unikel,
1978).
Puesto que la variable tama,o del lugar de
residencia (TAM) presumiblemente ha controlado los
efectos de la migración selectiva sobre la edad a la

*En un estudio realizado por Luis Unikel (1978,
p. 365) sobre el desarrollo urbano de México,
muestra que las entidades federativas correspondientes a la REGION 8 en el texto, se encuentra
en el último rango de nivel de desarrollo, en
relación · al resto del oaís.
Esta regtón SurSureste, no se ha incorporado a la dinamica de
los procesos de desarrollo y urbanización del
país.

Durch encontró una disminución en el porcentaje
de mujere~ que se casan antes de los 20 años de
edad, utilizando un período de análisis de 20 años
Y con información de la Encuesta Mexicana de Fecundidad.
Todo indica que los resbltados presentados
en este estudio son compatibles con los de Durch.
Los resultados para tamaño del lugar de residencia en 1976 mostraron que la edad a la primera unión
es significativamente menor, al nivel del 5%, en
localidades de entre 2 500 y 20 000 habitantes que
en comunidades menores de 2 500.
En 1978, la edad
al matrimonio en la Ciudad de México, Guadalajara y
Monterrey, fue mayor que en lugares menores de 2 500
habitantes, pero el coeficiente fue significativo
solamente al nivel del 20%. Es interesante resaltar
que la edad al primer ~atrimonio para las tres áreas
metropolitanas del país fue casi de un aio mayor que
en localidades de entre 2 500 a 20 000 personas.
Mientras que la evidencia sobre el efecto del
tama~o del lugar de residencia junto con el proceso
de urbanización que ha ocurrido durante los Últimos
20 años en !léxico es consistente con un aumento de
la edad al matrimonio, el tama~o del lugar de residencia resultó ser sólo marginalmente. El efecto de
esta últi~a variable sorre la dependiente, pudiera
ser el efecto de la migración selectiva de mujeres

�20

21
ya que este hecho impactaría sobre la razón de sexos
de la población, pero ello no ouede ser probado
dire ctamente.

11

¡: ,.

Tanto la educación de la mujer como la del hombre "actuaron independientemente" al aumentar la
edad al matrimonio para las mujeres mexicanas.
Aunque estos resultados fueron bastante fuertes (estadísticamente hablando), 6 a~os de educación para
la mujer incrementó su edad al matrimonio en un año
y medio.
Seis a~os de educación para el hombre
aum entó la edad al casarse (de su mujer) en seis a
ocho meses. Mientras que una mayor educación aumentaría la edad a la primera unión, la magnitud del
efec to parece ser relativamente pequeño en términos
de los logros en educación que se han dado en
el pasado o que pueden anticiparse en el futuro cercano.

1

1

'
1

•

•

La diferencia en la edad al matrimonio entre la
REGI ON 8 y las siete restantes no fue grande, no
obstante que la REGJON 4 (la cual contiene a Guadalaj a ra) presentó una edad a la primera unión de diez
mese s mayor que la región utilizada como referencia.
Por su parte, la REGION 5 (la que agrupa a la Ciudad
de México) tuvo una edad al matrimonio de ocho meses
mayor y la REGION 2 (en la que se encuentra Monterre y) una de diez meses mayor.
Sin embargo, en las
REG I ONES 2 (tanto para 1976 como para 1978) y 5 (en
1978 ), los coeficientes fueron estadísticamente signifi cativos solamente al nivel del 10%.
Una razón
pos i ble que pudiera explicar la mayor edad al matrimoni o encontrada para las tres regiones que incluyen
a l as tres áreas metropolitanas del naís, es que
probablemente tengan lugar actitudes culturales difer e ntes hacia la participación de la mujer en el
me r cado de trabajo, actitudes que en todo caso
serían favorables en tales tre s regiones.
Respecto a investi~aciones futuras sobre los
determinantes de la edad a la orimera unión en
México, sería interes a nte prob ar la exi s t~nci1 d~
interacción entre REGION y educación.
Si r ealmente
existen actitudes diferencial e s ( en la for~ a de

mayor aceptación de la mujer en la fuerza de trabajo). en las REGIONES 2, 4 y 5, la variable REGION
pudiera interactuar con la educación al determinar
la edad al matrimonio.

BIBLIOGRAFIA Y FUENTE DE DATOS.
Bumpas, Larry, "Age at Marriage as a Variable
in Socio Economic ·Differentials in Fertility".
DEMOGRAPHY. Vol. 6, No. 1, February 1969,
pp. 45-54.
Bustillo, Emiliana, ALGUNAS CONSIDERACIONES
SOBRE LA NUPCIALIDAD FEMENINA EN MEXICO.
Jefatura de Servicios de Planficación
Familiar del Instituto Mexicano del Seguro
Social, México, 1981.
·
Coordinación General del Sistema Nacional de
Información, ENCUESTA MEXICANA DE FECUNDIDAD.
INFORME HETODOLOGICO. Secretaría de
Programación y Presupuesto. México, 1978.
ENCUESTA MEXICANA DE FECUNDIDAD. PRIMER
INFORME NACIONAL. Vol. 1 y II. Secretaría de
Programación y Presupuesto, México 1979.
Coordinación del Programa Nacional de Planificación
Familiar, ENCUESTA NACIONAL DE DE PREVALENCIA
EN EL USO DE METODOS ANTICONCEPTIVOS. DOCUMENTO
METODOLOGICO. México, 1973.
ENCUESTA NACIONAL DE PREVALE~CIA EN EL USO DE
METODOS ANTICONCEPTIVOS. INFORME DE RESULTADOS.
México, 1978.
Dixon, Ruth B., "Exolaining Cross-Cultural
Variations in Age at Marriag e and Proportions
Never Marrying" . POPULATION SUDIES. Vol. 25,
No. 2 (1971)
pp. 215-234.

�EL DESEMPLEO Y SUS ASPECTOS HUM~NOS
22

C. A. Cannegieter •

Durch, Janes S., NUPTIALITY PATTERNS IN
DEVEL □ PI~G COUNTRIES.IMPLICATIO~S FOR FERTILITY.
Washington, D.C. Population Reference Bureau,
(s.f.)
Easterlin, Richard A. "T~e Economics and Sociology
of Fertility: A Synthesis"
HISTORICAL STUDIES
OF CHANGING FERTILITY.
Charles Tilly (ed.).
Princenton U~iversity Press.
Princeton, 1978,
pp. 57-133.
Henry, Alice and Phyllis T. Piotrow, "A~e at
Marriage and Fertility" POPULATIOH REPORTS.
Vol. 7, No. 6. Series M-4 (November 1979)
pp. 105-159.
Johnston, J., ECONOMETRIC METHODS. 2nd. Edition.
McGraw Hill, New York, 1972.

.

·' '

Mina

AleJ·andro, "Aplicaci6n del Modelo estindar
'
.
"
de
Nupcialidad de A.J. Coale al Caso d e M'
.ex1co.
DEMOGRAFIA Y ECONOMIA, Vol. XIV, No. 4 (44),
1980, pp. 421-466.

Quilodrin, Julieta, TIPOS DE UNION MARITALES EN
MEXICO.
Documento preparado para la Segunda
Reuni6n Nacional sobre la Investigaci6n
Demogrifica en México, celebrada del 4 al 7 de
noviembre de 1980 en la Ciudad de México.

DESEMPLEO E INFLACION.
El desempleo es uno de los principales problemas
económicos de hoy. El otro probl~ma principal es la
inflación.
Uno puede preguntarse hasta qué punto
estin estos dos problemas relacionados entre sí.
El Profesor Phillips es reconocido por su "Phillips
Curve" que relaciona ambos problemas. Harry Johnson
afirma que esta curva puede ser identificada como
el principal desarrollo Keynesiano en el período
post-guerra.(1)
La Curva de Phillips relaciona
el desempleo y la inflación en una forma negativa,
que indica que el desempleo se reduce cuando la
inflación aumenta; aunque él basó su estudio en la
relación entre desempleo y la tasa de cambio de los
salarios (inflación) en Inglaterra durante un muy
largo período, el de 1861-1957.(2)
El dividió este
período en tres secciones:
1861 - 1913

Unikel, Luis, EL DESARROLLO URBANO DE MEXICO:
DIAGNOSTICO E IMPLICACIONES FUTURAS. CEED,
El Colegio de México. México, 19?8.

1913 - 1948
1948 - 1957

1

El Autor ha sido Profesor huésped de esta
Facultad en sus pro~r3mas de intercambio internacional.
( 1 ) Johnson, 1-!arrv G.,
INFLATION AND THE MONETARIST
CONTROVERSY,
Amsterdam, North-~olland, 1972;
-éind JOURNAL OF ECONOMTC LITSRATURE, March 1973,
p. 114.
(2) Ver ECONOMICA, Noviembre 1Q58, oiginas 283-299.

�24

El período 1913-1948 fu: un poco inestable d~bido a las dos guerras mundiales.
El tercer oer1odo
fue un poco más difícil, pero el primer período ~e
1861-191~ lo condujo a su famosa curva de la siguiente manera:
:.':
&gt;

10

~

8

!

4

o

11

\1

1

y

~

f
o

i
&amp;
fi

s;.

• •

.

••
..
o··-t----;-~-~=----;;---;¡¡;=~~~===:--:..
2

••

••

.

•

•

2

1

•
•
1

5

6

u

o

..

2l
a:

."

4

o

1

1

2

3

4

.

••• •

•

X

y+

1

1

1

1

1

7

8

9

10

11

una alta tasa de desempleo y los empleadores que no
estaban dispuestos a dar aumentos en los salarios
que significó desplazarse hacia el lado inferior
derecho de la curva.
La relación fue establecida oor el Profesor
Phillips para explicar las tasas de.cambio de salario monetario por el nivel de desempleo.
La misma
relación _puede también usarse para lo contrario¡
para explicar la tasa de desempleo mediante los cambios en salarios, conduciéndonos a la conclusión que
la tasa de desempleo puede reducirse aumentando la
tasa de salarios. Como los salarios son una especie
de precio por mano de obra, este análisis de la
Curva de Phillips nos lleva a la conclusión de que
aumentos en salarios y precios (inflación) reducen
el desempleo¡ aunque aquí parece que la frase con
la que el Profesor Phillips concluye su artículo es
muy cierta: "Existe la necesidad de hacer una más
detallada investigación a las relaciones entre desempleo, tasa de salarios, precios y productividad" .

Unemployment, o/o.

En un diagrama de dispersión él asignó un punto
a cada año.
El promedio de las tasas de camb;o de
salarios durante un dado a~o en la escala estan en
el eje vertical y la tasa promedio de des~moleo está
dada en la escala en el eje horizontal.
De esta
manera una curva ajustada fue construida conforme al
~étodo --promedio-- grupo con la si~uiente ecuación:

Y+ 0.900 = 9,638 X -1.394
Esta curva puede ser explicada por las características económicas del período que consistía en
una secuencia de auges y depresiones: durante este
período se observan 6 1/2 ci~los de in~er~ambio con
un tiempo de 8 a~os.
El Profesor Ph1ll1ps en su
página 285 hace resaltar, durante los au~es, los
empleadores estaban dispuestos a pagar mayor~s ~alarios y había suficiente trabajo y por cons1gu1ente
bajo desempleo.
Bsta situación est3 ex~lic~1a en
la esquina superior izauierda_ del diag~ama que _se
adjunta.
Durante la deoresion no hab1a trabaJO,

La conclusión de la relación de la Curva de
Phillips, que inflación en los salarios y precios
está reduciendo el desempleo,
fue gradualmente
ace~~ado en lo general¡ aunque después de esta aceptac1on general, fue 81 Profesor Friedman quien atacó
la idea de que la ~nflación era buena para la economía y la disminución del dese~pleo.
El probó su
punto de vista con los siguientes ejemplos:{3)
India, donde durante su orimer plan de cinco
a~os, el producto nacional neto a precios constantes aumentó en 18%, mientras que los precios t
se disminuyeron.
8n el segundo olan de cinco
años hubo un crecimiento oarecido en el producto
nacional, los precios aumentaban, indicando que
para estimular la economía y reducir el desempleo, no es necesario siemore hacerlo por medio
de la inflación.

(3) Friedman, Milton,

INFLATION, CAUSES A,D CONSEOUENCES,
Asia Publishin~ House, 196~.

�26

27

Lo Mismo puede concluirse del período 1865-1879
en los Estados Unidos, dur3nte el cual los precios cayeron narcada~ente ~ientras que dur3nte
ese oeríodo había una tasa elevada de crecimi~nto económico.

-•51_.

11
10

Cuando comparamos en Inglaterra los dos períodos
1870-1890/5 y 1890/5-1913 entonces 1urante el
primer período mencionado los precios decrecían
y durante el segundo período estaban aumentando.
Observamos que el producto nacional real aumentó
más rápidamente durante el primer período mencionado, indicando que la inflación no es necesaria para ~umentar la producción y reducir el
desempleo.

..:.&gt;-

9

~

8

~

...,

56-

o

~-.,

.55

7

-5~

Z' 6

lt
.,&gt;-e

.57

o

•50
54-

o 5
E

En Alemania Occidental después del fin de la
Segunda Guerra Mundial existió un período de
aumentos acelerados de la producción y menos
desempleo con precios constantes o creciendo
ligeramente.

...u&amp;·e

4

o

3

•48

.r:

-..

•53

~

a:

2.

.49

1.

Lo mismo sucedió en Grecia después de 1953/4,
también hubo un período de muy rápido crecimiento económico, que significó menor desempleo
con precios estables.

o

o

2

3

4

5

Unemployment, o/o

-y. K. data, with unerriployment
lagged 7 months

El Profesor Ph~llips tuvo en los años posteriores algunos problemas para ajustar los datos. 81
intentó mejorar el panorama de los datos mediante el
uso de un rezago en las cifras del desempleo; pero
el panorama aún no estaba muy convencedor .
Lo que
pasó es que las tasas de desempleo se movieron hacia
lg iz1uierda y las de inflación haci3 arriba como
puede observarse en la gráfica siguiente:

Este panorama sugiere que ha ~abido un desplazamiento de datos en la Curva de Phillips para los
D~ríodos más recientes.

�28
En los Estados Unidos nació un descrédito en la
relación de la Curva de Phillips: Ackley afirma que
los datos oara los Estados Unidos oara el período
1900-1958 no muestran ninguna relación entre 1~ magnitud del cambio salarial de un dado a~o y la tasa
de desempleo para ese año.
Al orob1r la relación
para diferentes industrias manufactureras se puede
confirmar también la ausencia de una relación si~nificante entre el cambio salarial y el cambio en
empleo.(4)
Lipsey trabajó sobre los datos de Phillips para
Inglaterra y encontró también que la relación era
más débil en la parte posterior del período que en
los años anteriores a 1913.
Para los periodos posteriores él descubrió que la curva no se comportaba
normalmente bajo uno por ciento de aumento salarial;
pero terminaba siendo una recta horizontal 3 ese
nivel.(5)

29
que acept3r alguna inflación
pleo .C-6)

para reducir el desem-

?tros, como McConell, se olvidaron de la escala
cambio de salarios y toman sólo la escala ca~bio de
precio en el ej~ vertical contra la tasa de desem~le~ en el horizontal, para explicar la curva de
Phillips. ( 7)

Si seguimos esta idea (salarios son una especie
de ~recio Y consecuentemente la escala tasa de salarios ~uede ser reemplazada oor una escala cambio
en pre~ios) . nosotros tomamos crecimiento económico
en el eJe horizontal, suponiendo que mayor emoleo
trae _ma~or crecimiento y una especie de "c~rva
de Philli~s_Inversa" puede ser construida; puesto
que crecimiento economice es igual a empleo que
se encuentra en el eje horizontal en lugar de desempleo.

Samuelson añade a la curva original de Phillips
una escala anual de cambios en precios en el otro
lado vertical, suooniendo un mejoramiento anual de
la productividad de 3%, que hace que la escala de
precios sea 3% menor que la escala de cambios s3lariales. Por lo que supone que ese 3% sea asignado a
la mano de obra como recompensa por su incremento en
productividad, y que con un aumento salarial del 3~
por año, el incremento en precios debe ser igual a
cero.
El todavía está tan convencido de la verdad
acerca de la relación de la curva de Phillips que
él habla de un intercambio entre inflación preciosalario y desempleo en el sentido de que tenemos

Cuando trazamos la tasa de inflación contra la
tas~ de crecimiento ~conómico durante un período má~
reciente para los Estados Unidos, In~laterra y para
Nueva Zelandia, nos encontramos en e;tos tres· casos
con una especie de Curva de Phillios Invers~
como
puade verse en los siguientes diagr~mas:
'

MACROECONO~IC THEORY,
The
(4) Ackley, Gardner,
Macmillan Company, New York, 1963, pa'ses 4ln4 45.
(5) Lipsey, R.G., "The Relation Between Unemployment
and the Rate of Change of Money Wage Rates in
the United Kingdom, 1862-1957: A Further Analvs.
ECONOMICA, Feb. 1960, 03r:es 1-,1.
S8e ~lc,o
Brooman and Jacoby, ~ACROECONOMICS, Chicago,
Aldine Publishing Company, 1970, pa~e 331.

(6) Samuelson, Paul A.,
York, ~cGraw-9ill,

ECOlllOMICS, Ot~ edition, 1ew
1973, pages 8~2-833,

(7) McConnell, C~rnpbell R.,
8C01'1011JCS, lllew York,
McGraw-1-fill, 5th editi.on, ·1972, nage i38.

�30

31

lnflation o/o

•51
lnflation .,,

70•

8

6

•71

.59
7

5

71
-68

.

72

4

52•

8

70•

•69

• 66

•68
5

•

55•

65

•

58•

• 55

4

61·

.53

62 •

loi = --0.169 log X +0.35
¡,,,,

• 59

53 •

---o

·'&amp;~

3
58

~ -f.&lt;94

•
54

2

• 54
-1

o

2

3

4

5

Economic growth .,,

6

7

• 64

•61

63
• 60

•59

8

55
1952-1972 -

U. S. Data

o

2

3

4

5

6

Econom ic growth o/o
1951-1971 - U. K. Data

�33

32

Para los datos de Estados Unidos (que miden
inflación por medio de Indice de Precios al Consumidor, Indices de Precios y el creci~iento económico
en términos reales) la línea recta

lnflation o/o

12

Y: -0.182

• 51/2

X

2.94

11

para ajustar los datos algo mejor que la curva

• 71/2

10
9

log. Y= -0.169 log. X+ 0.35
• 70/1

8

7

Pero, como los datos indican claramente, existe
una relación negativa entre inflación y crecimiento
económico.

•

67/8•
6

Para los datos del Reino Unido (medidos en la
misma manera) se observa más claramente la Curva de
Phillips Inversa.
Barker y Woodward también han
construido una Curva de Phillips Inversa para el
mediano plazo para la economía del Reino Unido,
mencionando que "~l efecto depresivo de la inflación
en salarios sobre el empleo es bastante notable".(8)

• 69/70

5

• 54/5

68/9•
4

•
64/5

56/7 •

65/6

•

3

log

62/3•
•57/8
• •
61/2 59/60

2

Y:::-0.60

•
63/4

10
9x+o 9
· 0

• 60/1

o

2

3

4

5

6

7

8

10

Economic growth "lo

1951 /2 - 1971 /2 -

Para Nueva Zelandia (donde el crecimiento se
mide mediante el cambio de volumen de producción
para los aflos 1951/2-1953/4 y para los años 1970/11971/2 y mediante el PIB a precios constantes para
otros aflos) el panorama también sugiere que la curva
de Phillips debe ser invertido para el período más
reciente .

New Zealand data

(8) Barker, T. S. and V. H., Woodward, "Inflation,
3rowth and Econo~ic Policy in the Hediu~ Ter~",
NATIONAL I~STITUTE ECONOMIC REVIEW, Mayo 1972,
p. 54.

�34
P3ra algunos países seleccion31os del Area de
Améri ,J a L3tina nos da otro ejemplo de est;;1 Curva de
Phillips Inversa, si la tasa de crecimiento promedio es comparada con inflaci6n durante el período
1945-1959 (9)
y se ajusta mediante una regresi6n
curvilineal determinada por el método
--grupopromedio-- que se usa con los datos disponibles.
La inflaci6n se mide mediante aumento promedio anual
en el costo de vida expresado en índices unitarios,
mientras que
el crecimiento econ6mico se mide
mediante el cambio-porcentaje anual del producto
interno bruto en términos reales.
Ver el diagrama
que se adjunta.
En un Artículo en THE ECONOMIST el autor no se
muestra sorprendido de que la inflaci6n ha retardado
el crecimiento en América Latina, ouesto que ha
desalentado el ahorro, sobre-estimulando la demanda,
aun cuando el dinero oue ha sido ahorrado ha sido
llevado al extranjero para protegerse de la inflaci6n doméstica, actuando así como una fuga más en
las reservas del país.(10)
Icluyendo a más países en nuestro análisis, y , si
la tasa per cápita de crecimiento es comparada con
la tasa de inflaci6n (ambas medidas en la misma manera como se menciona arriba) la conclusi6n sigue
siendo la misma, que la relaci6n entre el crecimiento econ6mico y la inflaci6n es ne~ativa.
(Ver
el diagrama adjunto).
Esta relación negativa entre la inflaci6n y
el crecimiento econ6mico de la Curva Inversa de
Phillips puede ser confirmado con datos de Jap6n,
Corea, Chile, Brasil y más recientemente Estados
Unidos.

Basado en informaci6n de la Comisión Económica
para América Latina de la ONU, dado oue datos
nacionales para un período J~rgo son demasiado
divergentes en carácter para producir material
tr')_bajabl2.
( 1 O) See "South America Starts again",
THE ECON0)1IST, February 1S, 1967, p.636.

( 9)

o

JAPON.
Después de 13 Segunda Guerra ~undial
tuvo un período de inflaci6n.
Cuando las autori?ades __ comenzaron un orograma para combatir l a
inflacion, el crecimiento econ6mico se aceleró.
Después ~e la guerra de Corea, Japón tuvo un período
de precios estables y un crecimiento continuo.
Desde entonces la tasa de crecimiento es sobresalientemente alta,
hasta recientemente con el
~eríodo de inflaci6n, cuando después de 1972 la
i~f~ación se dispar6 hacia arriba y la tasa de crecimient~ real hacia_abajo.(11) ¿Cuál fue el secreto
del fenomeno de rapido crecimiento en el período
P:e~io? ( Como lo explica THE ECONOMIST: la productiv~dad se ~a mantenido. al paso de las ganancias,
haciendo posible que las exportaciones permanezcan
baratas.(12)
Esto también significa que las utilid~des se mantuvieran al mismo paso que la oroductividad, sin empujar mucho los salarios y orecios.

COREA. Aquí observamos el mismo fenómeno, según
una encuesta del Fondo Monetario Internacional: Los
políticos económicos del gobierno de Corea, se enfoc~ron a ~educir la tasa de aumentos de precios a un
nivel mas manejable, fueron factores cruciales en
obtener altas tasas de crecimiento.(13)

. TUNISIA. Aquí también existe una relación negativa entre inflación y crecimiento económico como
revelado por FMI en una encuesta para diez a~os.(14)

( 11)
( 1 2)

( 13)
( 14)

Ver
THE ECONOMIST,
August 10, 1974, o . S6
11
J.1pan 1984 plus one 11 •
THF.: RCOtl/o~nsr, .Jap'ln Survey, March 31 st 1973,
p . Survey 15.
Ver I.M.F . Survey, February 12th 1973, p. '.l9.
Ver I.M . F. Surve:v, Febru:iry 12th 1973, p. 43.

�INFLATION

(1257)

36

t

37

•
Bolivia

-400

• Paraguay

• Oiile

300

l

lnflation
t Bolivia

♦

1257

8)0-:

200

100

• Paraguay

e Chile

ePeru

Colombia•

o

1,

2

3

8
6
7
5
4
Real Economic Growth o/o

9.

200

10

• Braiil

1945-1959 .-Latin American Data
(Selected Countries)

CHILE.
La situación contraria puede observarse
en Chile: Una creciente inflación y un reducido crecimiento económico; mientras oue la tasa de inflac1on aumentó a 160% recientemente, la producción
agrícola se cayó,
y según Juntas del Gobierno dg
Allende, en un 20% durante 1971 y un aumento en
producción industrial de 10%.(15)
(15) THE ECOTTOMIST, 24 ~ebruary 1971, p. 15
March 1973, p. 2?.

and 10

Honduras
Venezuela

Guatemal/euba

-1 . 0

Panama 1.0

2.0

3.0

5.0

6.0

Costa Rica Nicaragua
Per capit~ economic growth o/o

1945-1959-Latin American data
(per cápita growth)

�38

BRASIL. T3nto THE ECONO~IST como 1NFOREX lla~an
la atención al hecho de que en Prasil la tasa de
inflación y la de crecimiento se ha movido opuestamente 10 aílos.(16)
Para explicar esta relación negativa, los dos
sectores de la economía, el oúblico y el privado,
deben ser examinados por separado.
En el SECTOR PUBLICO la inflación trabaja como
aventar granos de arena a una máquina.
Bsto puede
ilustrarse con los siguientes tres ejemplos:
1.- En países ~enos desarrollados _9omo América
Latina Indonesia y Egipto, por inflac1on del oasado, l~s precios aumentaron más rapidamente que los
salarios de gobierno.
Consecuent:mente ~os empleados públicos necesitaban algo mas de d1n~ro para
sobrevivir, lo que trajo el soborn? y mord~das como
una costumbre en el sistema.
El sistema aun trabajaba pero con menos eficiencia, puesto ~ue el
público no es atendido siguiendo una_secuen~1a normal, pero dependiendo de la mordida. S1 no hay
mordida, uno puede esperarse eternamente.
~n lugar
de basarse el sistema en la eficiencia, esta basado
en la mordida.
2.- E. A. Collins (17) menciona que en el Rei~o
Unido, debido a la inflación, los costos se estan
incrementando tanto cada aBo, que estimaciones_complementarias tienen que estimarse. Esto to~a ~1empo
valioso en Whitehall y Westminster.
L~ p~rd1da de
tiempo reduce la eficiencia del Sector Publico.

( 16) THE ECONOMIST, Business: Brazil, December 15,
EX ' Boletín de Informal 973 , P. 86 an d INFOR
.
4
cienes Exterior, Banca Catalana, April 197,
pp. 6-7 (La Economía Brasileija).
( 17) Collins, E. ti..,
"Inflation and Public ~xpenditu~e",
PUBLIC ADMI~ISTRATION,
Winter 1967 issue o. ~93 et seq.

39

3,- Este no es el caso para estimaciones complementarias que se necesitan por la inflación, Dero
también el trabajo administrativo adicional en el
Sector Público de ajustar y cambiar las tasas, impuestos, sueldos, salarios y precio~ todo el tiemoo,
los ajustes son necesarios debido 3 la inflación.
El SECTOR PRIVADO puede dividirse en dos, el
Sector Agrícola y el otro sector el Resto.
AGRICULTURA: En una situación inflacionaria, la
preocupación acerca de aumentos en el costo de la
vida, frecuentemente llevan a Gobiernos a limitar
los incrementos en los precios de los artículos
esenciales, que generalmente son productos agrícolas. Este tope en precios reduce los incentivos del
agricultor para incrementar su producción o su oferta al mercado.
Colín Clark (18) cree que ésta es
una de las razones por lo cual la producción a~rícola se encuentra a un nivel relativamente bajo y no
está realizando su plena capacidad oara expanderse.
Los topes de precios también pueden explicar la baja
producción agrícola en Rusia y China.(19)
El RESTO OEL SECTOR: Cuatro diferentes factores
toman parte en la oroducción del resto del Sector.
Estos son:
1.

Trabajo (Salarios)

2.

Capital (Interes)

3.

Empresarios (Utilidades)

4.

Tii:!rra ( Rentas)

(18) Colín, Clark,
POPULATION GR9WTH AND LAND USE,
London, Hacciillan, 1968, p. 138.
(19) En Rusia el Sistem8 A~rícola depende demasiado
da los cambios climatoló~icos...
que hace que
tengan que importar 26 millones de toneladas de
grano en la cosecha pasada.
Se~un THE ECONO~IST, 23 de junio 1973, p. 9.

�40

41

TRABAJO:
En épocas de inflació~, los trabajadores se
preocupan de que sus salari?s no están creciendo a
la misma tasa que los precios y el costo de vida.
En su lucha para compensar incrementos salariales
los sindicatos han utilizado el arma de la ~u 7lga,
reduciendo así la productividad y el crecimiento
economico. Esta tendencia ha si?o observa~a dur~nte
épocas inflacionarias en Francia, el Reino Unido,
Nueva Zelandia, etc.
CAPITAL:

Con este segundo factor de la producción, la
inflación trae consigo el problema que la tasa de
inflación es mayor que la tasa de interés, provocando un desincentivo al ahorro..
Cor:io resultado,
hay ~enos dinero disponible pa~a_inversiones necesarias para el crecimiento economico y_mayor_7mP~;~·
Aún más
un país que está plagado de inflacio~ -Jª
de ser ~tractivo para inversionistas extranJer~s.
Estos dos factores fueron aparentes en Indone~;ª•
por ejemplo, durante un período de_rápid~ inflacion;
Aunado a la falta de dinero para inversiones, esta
el hecho de que la inflación o el_temor a ella,
fomenta el cambio de ahorros al extranJe:o,_d~nde
inflación no es una amenaza.
Esto si~n1fica ~
existen aún menos recursos disponibles para la 7~version
como lo indicaba THE ECONOMIST en relaci~n
a Améri;a Latina.(20) Y por consiguiente, el crecimiento económico se redujo.

t!

EMPRESARIOS:

rio, canaliza sus actividades a mayor especulación
que no promueve la producción.
Como resultado el
crecimiento económico es limitado.

TIERRA:
Finalmente, las rentas aumentan como consecuencia del aumento del valor de la tierra, aunque mucha
tierra es comprada como una inversión que debe
poseerse y luego venderse con una buena utilidad.
Por lo tanto el dinero que se dedica a actividades
especulativas no está disponible Para inversiones de
producción y otra vez no hay crecimiento económico.
Cuando todo esto es considerado, llegamos a la
inevitable conclusión de que la inflación distorsiona e impide el erecimiento económico doméstico.

SINTESIS DE LA CURVA DE PHILLIPS Y SU INVERSA
La. evidencia estadística sugiere que tanto la
Curva original de Phillips y su Inversa son realistas; aunque más la última para períodos recientes.
También en un pan~rama más reciente, las tasas de
inflación se encuentran a un nivel mayor, mientras
que las de desempleo a un nivel menor, indicando
Que los datos se están cambiando a otra área.
Esto nos lleva a la idea de que aunaue ambas curvas
son realistas, son válidas para diferentes áreas.
Al desarrollar estas ideas, nos lleva a una teoría
sintética y a curvas más complicadas que muestran la
relación a diferentes niveles. En The Econo•.l ist, se
Publicó una curva más complicada por Haruhiko Kuroda
(21), basada en NATIO~AL I~COME AND EXPENDITURE
1969, cifras para la economía británica (1949-1969).

En una situación inflacionaria, los empres~rios
están más preocupados en cambiar de diner?,ª bien:.;
que se mantienen que a aumentar la produccion.
fácil aumentar las utili~ades ~ediante la esp~culaci·o'n o por medio de la formación de un stock (inven., norma 1 : Au11que
tario) que por medio de la prod~c 7ion
p ~la i~flación no reduce las 3Ct1v1~a1es 1el .mnr _s.

, Si agregamos algunos datos más y aplicamos el
metodo !ruco-promedio, otra vez para 1just1r un a
regresión curvilincal, una curva ~ucho mis complicada como la indicada en el siguiente di~~rama.

(20) THE ~CONOMIST,

(21) THE ECOHOMIST, Octubre 24, 1970. o. 6.

18 Februa~y 1967, o. 63 6 .

�42

43

co~o está indicado abajo.
~sta curva puede significar que la inflación estimula el crecimiento
económico, siempre y cuando sea menor a 4%. Después
de este punto, el lado izquierdo de la curva indica
que el crecimiento es impedido, si la inflación va a
un nivel mayor.

lnflation o/o
11
10

Aunque menos convincente, los datos para Estados
Unidos se ajustan a una regresión curvilineal y

51

•

9

y

71

8

•

lnllation
o/o

7

12

6
52 • ,

70

•

51/2

•

69

•

5

65

68

62

71/2

•

10

• •

4

61
58
2·

64

• 50•

•57

3

•

70/1

•

8

67•

49•
67/8•
6

59

•

o

2

3

69/70
4

•

5

Economic growth o/o

64/5

68/9•
56/7•

4

1949-1971 R. U. DATOS

•

54/5
2

Esta curva nos m~estra que a un nivel bajo, la
inflación puede estimular el crecimiento económico
(el desplazamiento hacia la derecha de la curva) más
allá del nivel de 3 o 4% de inflación no existen más
valores en esa dirección.
La curva de la izquierda
hacia arriba indica que arriba de ese nivel la inflación se reduce la tasa de crecimiento económico.

62/3 •

65/6
63/4

•

55/6• •
• 59/60 57/
61/2
• 60/1

1 1

o

2

3

4

5

6

7

8

9

Economic Growth o/o
'&lt;V

Si tratanos de encontrar una curva similar para
Nueva Zelandia, parece que los datos están agrupados
en una paribola con una fórmula de Y:0.25X -3X + 11,

1951/2 - 1971/2 - New Zeland data
March Years

X

�45

44

también nos lleva a la misrr¡a conclusión: que inflación estimula el crecimiento e~onom1co hasta cierto
punto, después del cual funciona de manera opuesta.

Para apoyar esta idea
puede ser usada:

Año

1950
1955
1960
1974
1975
1976
1977

¿dónde se encuentra este

Seg6n Higgins "existe para cualquier país en
cualquier tiempo un patrón óptimo de inflación".(22)
Cuando consideramos las curvas arriba mencionadas, uno puede inclinarse a venir a la conclusión de
que es el rango de 3 - 4%, que significa reducir el
desempleo, la inflación no debe ser mayor al 3 - 4%.

1950
1955
1960
1967
1972
1977

EL NIVEL DE DESEMPLEO
Cuando consideramos el nivel de desempleo en
diferentes países, el panorama en general es como el
siguiente·diagrama:
OF THE LABOUR FORCE
NON-STRUCTURAL

\_
UNEMP OYMENT

YEARS

"{22f-HiggTñ~Benj amin , ECONOMIC DEVELOPMENT, Revised
Edition, Norton and Co., New York, 1968, o.489,

3.6%
4.3%
6.9%
5.4%
6.9%
7, 1%
8. 1%

% tie fuerza
de trabajo
desempleado

2. 5%
2 . 1%
2. 5%
2.0%
3.2%
5.5%

En general un diagrama de desempleo
terísticas:
1.

MINIMUM LEVEL

Tasa de
desempleo

DESEMPLEO EN EL REINO UNIDO

Año

%

siguiente infor~ación

DESEMPLEO ENCANADA

Estas curvas confirman la siguiente teoría sincrética en relación a la relación entre inflación y
crecimiento económico y empleo: que hasta cierto
límite inflación estimula el empleo pero después de
ese punto lo impide y destruye.
Uno puede preguntarse,
límite?

la

tiene~ carac-

Un nivel mínimo de personas no empleables que
para Estados Unidos ha sido considerado un nivel
de ~- 1% (para 1920 el nivel mínirr¡o del dfagram3.
era de 1.9%) consistiendo de los si~uientes subgrupos:
a) Aquellos que no son empeables
enfermedad o actitud al trabajo
en un total je ~/4!.

por su edad,
consistiendo

b) Aquellos que estin no empleables ooraue estin
en un oroceso de encontrar trabajo o que
están siendo nueva~ente entrenados y que consisten el 1/4f para Esta~os ry~ijos .

•

�47
46

2.

3.

•

Una tendencia cíclica del des9moleo
ral.Varía conforme al estado de
en los mejores años a un ·nivel más
tras que en una economía deprimida
desempleo es a un alto nivel.

no estructula economía;
bajo, mieneste tipo dP,

Una tendencia al alza para el desempleo estructural.Algunos economistas creen que este
aumento es ~eterminado por la automatización
que debe de traer la base de 1~ a un nivel de 3
a 4%.
Algunos aún creen que el uso de microprocesadores y computadoras aumentará el nivel
de desempleo de 10 a 20 veces más de incremento
oara las siguientes 2 décadas. (23)
Por otro
lado e~to es muy cuestionable debido a que será
nec~sar10 usar personas oara dise~ar, para producir y reparar las microprocesadoras y las
computadoras.
Aún más, si el proceso de automatización trae ~enos trabajo por un lado
y
este,significa que el dinero será ahorrad~ y
~odra _ser usado en otras actividades, como
inversiones o consumo.
Aunque la persona desplazada por el proceso de automatización no será
capaz de reparar la computadora, él sí puede
ser entrenado para encontrar un nuevo trabajo.
Puede ser que sea demasiado viejo para volver a
comenzar.
Y así como los salarios están aument~ndo tod~ el tiempo, los patrones se vuelven
mas selectivos. Para un bajo salario puede contratar a una persona de edad, o una que no sea
muy fuerte o que su actitud al trabajo no sea
muy favorable.
Pero cuando la mano de obra
~e ~ace cara, los patrones dejan de estar
1ncl~nados a emplear tal clase de trabajadores
marginales.
Esto significa que debido al nivel
creciente de los salarios y a la automatización,
el gruoo de no em?leables crece:
Más gente tiene que ser reentrenada.

(23) Profr~ -J~ ·F. Duncan, el Presidente de Consejo
de la Comisión para el futuro de Nueva Zelandia, en una conferencia en el Instituto de
I~genieros.
Ver: TYE EVENING POST. Feb. 13,
1979.
En Nueva Zelandia el desempleo es alrededor de 2%.
Un incremento de 10 veces lo
llevaría a un nivel del 20%.

May0r número de personas
trabajo.
Las personas de edad
salarios tan altos.

se mueven a buscar

ya no son empleadas a

El grupo que no es e1pleado, debido a su actitud hacia el trabajo, crece; los patrones
se hacen más selectivos.
También en cuanto a las enfermedades,
patrones se hacen más selectivos.
Así debido a que la mano de obra se hace más
cara y también debido a que más personas tienen que
ser retiradas como resultado del proceso de automatización. El nivel de "no empleables" que originalmente era del 1%, se está desplazando hacia arriba
llevándonos a una tendencia creciente de desempleo
estructural.
COMP~RACIONES INTERNACIONALES
En Nueva Zelandia, las cifras oficiales indican
que el 2% de la fuerza de trabajo está desempleada 1
en los Estados Unidos y Australia el 7%, en Ganada
el 8%.
Esta diferencia en niveles de desempleo,
en los diferentes países, puede ser parcialmente
explicada por las diferencias de estructuras de la
economía.
Del último párrafo, podemos concluir que
a niveles más altos de salario en un país y a niveles más altos de automatización, será más alta la
tendencia al desempleo estructural.
Aunque ésta
no es la única explicación; otra razón para las
ct;ferencias en nivel, puede ser el hecho de que el
metodo de medición puede en ocasiones ser diferente.
Esto puede hacer que las comoaraciones internaci?nales sean irrealistas.
Por ejemplo: en Estados
Unidos el desempleo se mide mediante encuestas;
personas son seleccionadas al azar, son preguntadas
si tienen empleo, si no, si les gustaría trabajar,
etc.
Mientras que en Inglaterra y Nueva Zelandia,
el desempleo se mide mediante el registro de desempleados.
Como siempre, existen personas que les
gustaría trabajar; pero aue no ~stán registrados
como desempleados, oor lo oue las cifras americanas
estin a un ~ayor nivel aue las britini"as.

los

�48
49

DESEMPLEO OCULTO
, Particularmente en países sub- desarrollados coao
Mextco, hay un gran grupo que no están trahajando en
la fuerza de trabajo, y tampoco est~n registrados
como desempleados; oero que pudieran trabajar en la
fuerza de trabajo si existieran mayores posibilidades de empleo . En los países más desarrollados como
Estados Unidos, también existe tal gruoo, por ejemplo las amas de casa.
En un país en desarrollo,
este grupo es mayor y consiste de hombres que ayudan
a amigos en el campo o ayudan a su padre debido a
que no hay otra cosa que pueda hacer. Esto aumentará el desempleo en estos países a un nivel mayor.
En México, por ejemplo a un nivel de 50% (24) y
en Africa, Asia y América Latina a un nivel de 4oi
(total o parcialmente desempleados) según la I . L.O.

(25).

.,,

LOS ASPECTOS HUMANOS
Los aspectos humanos del des9mpleo son de vital
importancia. Existen varios aspectos que oueden ser
resumidos en los siguientes incisos:
·
1.

Pérdida de producción y bienestar, cada persona
que no está trabajando, no está contribuyendo al
producto nacional y al bienestar de la nación .
Cada día no trabajado no puede ser recuperado.
Aunque el trabajo debe de tener sentido, no debe
ser el trabajo de hacer pozos y luego taparlos
como sucedió en la depresión para mantener a la
gente ocupada.
Aún más importante puede ser el 1a~o que trae
consigo el estado de dese~pleo al ser humano

(24) Ver Editorial "Opresión " , en EL NORTE 1o. de
Dic. 1978.
(25) Ver DEVELOP~ENT FORU~, Abril 1979, p . 1 y 2 ,

como: la pérd i da de autoestima que resulta del
status de desempleado; el sentimiento de rechazo
e i nutilidad que pueden llegar a tener .

3.

Esto puede tener un efecto desmoralizador; el
ocio es la madre de todos los vicios. Que puede
llevar a algunas personas a consumir drogas para
escapar de su realidad.

4.

También puede conducir a un aumento en la criminal idad para obtener el dinero necesario para
las drogas, para obtener medio para satisfacer
sus necesidades, o para hacer algo más divertido
que nada.

Para vencer estos efectos, el plan del Presidente Carter para los 1980's da una solución audaz. Su
idea es que nadie reciba dinero por desempleo oor
hacer nada.
Las personas deben hacer algo para
ellas, algo útil.
Para encontrar tal trabajo debemos de buscar en el campo marginado que aún es útil
e incrementar el producto interno bruto; pero que no
está siendo aprovechado por el sector privado v por
el sector público porque no hay dinero disponible.
Como estas personas tienen que ser pagadas de todos
modos, podemos considerar su trabajo sin costo a la
comunidad y conse~uentemente se puede incluir cualquier trabajo útil a la comunidad.
Por ejemplo:
ayuda de la comunidad a ancianos, mejoramiento del
ambiente, hermosear la ciudad, prevenir el crimen,
ayudar a los pobres, etc .
Existe gran cantidad de
trabajo, que no encuentra respaldo económico, oero
que todavía es útil a la comunidad.
~l oroblema
está en organizar esto bien:
Por un lado tenemos
que considerar a los desempleados y por el otro lado
el trabajo que se necesita hacer. Se necesita conciliar ambas cosas.
Un hombre de edad no tan fuerte,
que siempre hizo trabajo de oficina, no puede ser
usado para escarbar pozos, para preparar una nueva
carretera.
Es por esto que el Presidente Carter
implementará su oro~rama de inmediato; ~ero qu~ lo
i ntroducirá hast~ 1980.
Mucha planeaci6n y organización está siendo involucrada .
Debe de convertirse en una especie de servicio no militar con
una disciplina estricta y una buena or~aniza~ión o
de lo contrario no dará resultado.

�so

51

Rs notable có~o ya algunas de estas ideas están
en el aire. ~ continuación se ~encionan alqunas:
1.

2.

En Australia, el Ministro para el e~pleo dijo al
Parlamento Australiano recientemente que estaba
considerando maneras de hacer más difícil el
obtener beneficios de desempleo.
~l dijo que
las personas,
tendrán aue aceptar trabajos
permanentes o casuales, dentro o fuera de su
distrito que serían ofrecidos por el Servicio de
Empleos de la Commonwealth, siempre y cuando su
salud física y mental lo per~itieran.(26)
En Nueva Zelandia, un médico físico de Auckland,
el Dr . Harold Moody dijo al abrirse la Décima
Sexta Convención del Club de Leones Internacional, que alguna forma de servicio no militar
obligatorio para jóvenes desempleados debía de
ser implantado.
El dijo que posiblemente un
comienzo podría ser hecho con "toda la gente que
cobra compensación de desempleo que no puede
encontrar trabajo".
Un ~ran número de gente ha
descubierto que puede v1v1r de la compensación
por desempleo. "Ellos han eliminado el problema
de trabajar de 9 a 5 y tener un superior llamándoles la atención". "Ellos ya no tienen que ser
honestos ni aceptar una responsabilidad por sus
acciones" . (27)

Co NC L u s I o N
El desempleo es y seguirá siendo uno de los
principales problemas de la economía.
Los aspectos
humanos son de vit~l importancia. Para enfrentarnos
al problema tenemos que distinguir entre desempleo
cíclico y estructural.
·

ffiT

Ver-SYDNEY "lORNING HERALD, "iarch 7, 1979, o. 1,
"Plan to ~ake ~ole harder to ~et".
(27) Ver THE EVENING POST, Wellington, New Zealand,
~arch 26, 1979, "Compulsory service for wayward
youth?".

Para reducir el dese~pleo cíclico, todas las
medidas de política fiscal y monetaria deben ser
tomadas:
Un déficit de gobierno puede estimular la economía y reducir el desempleo.
Una reducción de impuestos estimulará el consumo
y la economía, reduciendo el dese~pleo.
Bajas tasas de interés y una política de crédito
fácil, también esti~ularán la economía reduciendo el desempleo.
Re-entrenamiento y re-educación
contribuir a reducir el desempleo.

también pueden

Pero todas estas medidas no deben de llevarnos a
mucha inflar.ión, dado que un nivel de inflación de
más del nivel óptimo de 3 - 4% al a~o no será deseable en ningún aspecto.
Así que para reducir el desempleo, la inflación
debe ser reducida a un nivel del 3 - 4% anual; aunque en un corto plazo puede verse que una mayor tasa
de inflación, oueda estimular la economía y el
empleo, como vimos arriba; pero por lo general nos
lleva al contrario, a reducir crecimiento económico
y el empleo.
En relación al desempleo estructural, tenemos
que aceptar la tendencia creciente, provocada por el
nivel alto de salarios, automatización, eomputación
Y el hecho de que la demanda por trabajo se encontrará a un nivel más sofisticado.
La fuerza de
trabajo tiene que ser re-entrenada y re-educada para
mantenerse a la par con el rápido mundo cambiante y
muchos no pueden mantenerse a la par con ella y
tienen problemas con el re-entrenamiento y la reeducación.
Para prevenir la oérdida de oroductividad y el
efecto desmoralizador del estado de desempleo sobre
el ser humano, medidas como la introducción de una
especie de servicio no militar, deben ser to~adas.

�EL EMPLEO Y SU3EMPLEO EN MEXICO.
UNA CONSIDER4CION.

52

Personas que están desemple~das, deben ~e trqbajar
en este servicio oara que así consi~an su coMpensación de desempleado, y así trabajar en actividades
que todavía incrementan el oroducto interno b~uto;
pero por otro lado no han sido aprovechados ~i por
el sector público ni privado por falta de dinero,
como el plan del Presidente Carter para los ochentas.
Entonces, los aspectos humanos sobresalientes
del desempleo, como mencionamos anteriormente, nueden ser superados y podremos aprender a vi~ir en un
nivel creciente de desempleo estructural sin que el
mundo se vea envuelto en la desmoralización, dro~as
y crímenes.

Gerardo Turrubiate Marín *

LA NATURALEZA DEL PROBLEMA DEL EMPLEO.

Para examinar el problema del empleo en México
se debe contar, en princ1p10, con una percepción
clara de su naturaleza y dimensión.
En los medios
periodísticos, la frase "creciente desempleo" ha
sido citada frecuentemente para describir el síntoma
de una crisis en la economía mexicana.
El concepto
de desempleo en sentido estadístico, sin embargo,
tiene una connotación diferente, ya que se refiere a
una situación en la cual una persona sin los adecuados medios de ingreso se encuentra buscando activamente trabajo y no es capaz de encontrar algo .

•

Una consecuencia lógica, de seguir la percepción
anterior de desempleo, deberá ser el adoptar una
estrategia de desarrollo en la cual uno de los objetivos de política económica será el de maximizar la
creación de oportunidades de trabajo en el corto y
mediano plazo.

1

El Autor,
egresado de esta ~3~ultad, impartió
cátedra en la Facultad de Economía
y realizó
trabajo de investigación en el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL durante el primer
semestre de 1982.

�54

55

En el contexto de los países industrializado$ de
Occi1ente, el desempleo es ~randemente condicionado
por la demanda agregada.
La visi6n convencional
prescribe que el problema del desempleo es curable
por apropiadas medidas fiscales y monetarias.
Esta
concepc1on, tiene una aplicaci6n limitada para un
país semi-industrializado como México donde, para la
vasta mayoría de la poblaci6n, las posibilidades de
empleo casual y subempleo existe dentro del contexto
socio-econ6mico.

de un nivel mínimo de bienestar,(1) esperándose que
crezca en un 4.0% anual en los pr6ximos 20 años. Lo
que significa que alrededor de 300,000 nuevos entrantes a la fuerza tendrán como origen esos grupos
de pobreza.
Considerando que si la poblaci6n.total
se espera que crezca en un 2.9% y la fuerza de
trabajo en un 3,3,% por a~o, el número de personas
bus~ando empleo, proveniente de los estratos bajos,
sera mayor a la cantidad de personas provenientes de
estratos altos.(2)

El problema real, íntimamente relacionado al empleo, es la pobreza en que vive una gran porci6n de
la fuerza de trabajo, condicionada por la baja productividad y atribuida a una desfavorable dotación
de factores, a una inadecuada infraestructura o a la
falta de inversi6n en capital humano.

De esta manera, si el interés por aliviar la
pobreza absoluta se realiza a través de medios
convencionales para la creaci6n de empleos
es
imperativo que la tasa de absorci6n de empleos ;n el
sector moderno crezca en una mayor oroporci6n que la
tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.

El punto principal a mencionar no es la gran
cantidad de recursos humanos ociosos por falta de
dinamismo de la demanda agregada, sino la cantidad
de ingreso que obtiene, el que es insuficiente para
satisfacer las mínimas necesidades básicas como son:
adecu·ada nutrici6n, educaci6n, vivienda, salud, etc.

_La tasa de cre 7!miento del empleo s6lo puede ser.
-st1mada en relac1on a la tasa de crecimiento del
producto.

Este trabajo mantiene que la percepci6n del lacerante problema del empleo, cuando es eslabonado a
la~ necesidades básicas de la poblaci6n, no es solamente un enfoque realista, sino oue provee un valor
instrumental más positivo a la soluci6n del problema
del desempleo y subempleo en México.

DIMENSION DEL PROBLEMA EN MEXICO.
La evidencia disponible muestra que, para el año
de 1977, los jefes de familia sin empleo representaron un 6% del total de entrevistados; mientras que
un 40% del total de la fuerza de trabajo (6.4 millones de trabajadores) obtuvieron ingresos por debajo

0

En las dos décadas pasadas, el producto interno
bruto en México ha crecido a tasas muy superiores a
la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo.
E~te aumento en la raz6n producto por trabajador, ha
sido atribuida en gran parte a medidas de política
econ6mi ca que sesgaron la producci6n hacia más
TTí"Para el año de 1975, el Banco Mundial defini6 un
ingreso mensual familiar de $1,800.00 (Mil ochocientos pesos) como una línea de pobreza. World
Bank, Special Study of the Mexican Econorny:
Major Policy Issues and Prospects 1978-1982.,
Documento inédito.
Adicionalmente, algunos
otros documentos del Banco Mundial citan cifras
más altas en relaci6n al ~úmero de trabajadores
en condiciones de pobreza absoluta en México.
8 millones para el año de 1977., M.S. ~hluwalia
et. al.
"Growth and Poverty in a Developing
Country.", World Bank, Paper tJo.309. 1978.
(2) WORLD DEVELOPMENT _INDICATORS,
Banco Mundial,
Junio de 1980.

�56
procesos intensivos en capital.
Co~o resultado, es
cuestionable que, aún bajo el escenario optimista de
un crecimiento muy por enci~a del?~, y con ingresos
esperados del petróleo, el proceso de crecimiento
por sí mismo pueda aumentar si~nificativamente los
ingresos de la gente de escasos recursos oor el sólo
hecho de que su fuerza de trabajo sea absorbida por
el sector moderno de la economía.(3)
Sin una asistencia directa, para mejorAr los
niveles de vida y la productividad de la fuerza de
trabajo, una gran porción de la fuerza de trabajo
mexicana está destinada a vivir en condiciones de
pobreza absoluta.
Y una estrategia de desarrollo
en donde se maximiza la creación de empleo no podrá
resolver el problema principal que es la pobreza
absoluta en el 40% o más de la fuerza de trabajo.

ALGUNAS IMPLICACIONES DE LA PERCEPCION CONVENCIONAL.
En seguida, permítaseme reiterar las razones de
la importancia de definir el problema del empleo
desde una perspectiva de su relación con las características de grupos de oobreza de la población. Mi
principal argumento se basa en que la percepción
convencional del desempleo, cuando es aplicada a un
país en desarrollo, frecuentemente conlleva a una
equivocada y dolorosa solución.

TTf-A-este aspecto cabría mencionar que el Plan
Global de Desarrollo 1980-1982 estima crear 2, 2
millones de nuevos emoleos, lo que representa un
4.2% de crecimiento anual en ese renglón, oermi•
tiendo así absorber el ~-3% del aumento en la
fuerza de trabajo. ~ esta tasa de absorción, el
desempleo abierto se esoera que disminuya; iniciado así un proceso por el cual se resolvería
el problema de la ocuoqción.

57

s;_por empleo se entiende "empleo salari1l", la
solucion es muy simple: Promover el ll1mado sector
m~derno tan rápido como sea posible 1 oara absorber
e
excedente de mano de obra de 10; sectores de
baja productividad del resto de la economía.
h
Sería in~eresante preguntar aquí, qué lecciones
emos aorendido de aquellos oaíses que ~an enfati=~~~' _en~~ estr~te~i~ de desarrollo económico, la
rni~acion, via industrialización
del aparato
pro d uctivo.
'
Invariablemente, en muchos de los casos, el sector mo~erno ha dependido del capital y tecnologías
extranJeras para su expansión, convirtiéndose en un
sector "clave" . so 1 amen t e capaz de proveer empleo
para _una cantidad muy reducida de la fuerza de
~rab~Jo, con un nivel de ingreso marginalmente alto.
1 dilema de este sector ha sido que teniendo frecrentemente su or~gen en la sustitución de importaf10nes, su capacidad de crecimiento se encuentra
mitada por el mercado interno,
permaneciendo
remar~ablemente alta la creciente razón producto oor
trabaJador.

En resumen, Yl dilema anterior
las causas siguientes:

es atribuido a

1)

Las tecnolo~ías importadas de los países industrializados son intensivos en capital, siendo
generalmente ahorradores de la mano de obra en
relación a la abundancia de este factor en los
países en desar~ollo.

2)

Debido a la escasez de financiamiento para aumentar el acervo de capital y mano de obra calificada, las empresas nacionales frecuentemente
pasa~ a _manos de Compa~ías multinacionales.
(~l interes primordial de las compa1ías trasnacional!s es el de ~antener t~cni~as intensivas
en capital ~n el sec~or moderno, alentando, oor
tan~o, la importacion de oartes oara bienes de
capital, debido al trata~iento preferencial que
acuerden con los gobiernos.)

�58

59

.,

3)

Los gobiernos de los países en desarrollo, en
sus esfuerzos por lograr la industrialización,
gereral~ente pen~lizan a las tecnologías ahorradoras de ~ano de obra con medidas fiscales
tales como tarifas, controles directos selectivos sobre la importación de manufacturas, y
promociones fiscales sobre la inversión.

4)

Tasa de interés artificialmente baja, o tipo de
cambio sobrevaluado, se permite que prevalezcan
en orden de alentar importaciones de bienes de
capital.

5)

La mano de obra calificada es relativamente
escasa en los países en desarrollo, lo cual
directamente incentiva un uso 1e técnicas intensivas de capital.

6)

La concentración del ingreso precedió a la
inversión industrial, lo que significa que la
composición de la demanda final fue definida
antes de que el proceso de industrialización
ganara momento.
Esta distribución ~el ingreso
refuerza un sesgo hacia la producción de bienes
d~ consumo "moderno" intensivos en capital.(4)

Visto lo anterior en un contexto -más amplio, la
preocupacion por una estrategia de empleo en el
sector moderno, es probable que lleve a efectos poco
deseables al intensificar una relación de dependencia con los países industrializados, y también
probablemente aumente las desigualdades en~re las
naciones.
Lo que parece, es que la percepcion convencional del problema del empleo falla en proveer
una solución acertada, formando á lo más un problema
en sí misma.(5)
TT) Este pÜñtode vista refleja el pensamiento del
enfoque estructuralista al comercio y desarro
llo, representado por Prebisch, Furtado, Dos
Santos, etc.
(5) Ss posible que 31 cambi~r una política en form~
aislada, aparentemente para mejorar, en realidad
empeore la situación general del empleo.

En el contexto mexicano, es interesante contrastar estas )bservaciones.
·Como fue anteriormente
mencionado, ~éxico ha alcanzado mucho de su remarcable,c:eci~iento industrial (expansión por medio de
pol1t1cas que reducen el costo de los bienes de
capital en relación a bienes intensivos en mano de
obra.
Las tarifas para los bienes de capital han
sido bajas .~n relación a otras importaciones, y la
s~brevaluac1on del peso mexicano a finales de la
decada de los 80's ha disminuido aún más el precio
de las importaciones de bienes manufacturados.
Por
otro lado, el costo del trabajo ha sido aumentado
grande~ente, alejándose por tanto de las consideraciones de equidad.
El resultado neto de las anteriores políticas ha
sid? el aumentar el costo relativo del trabajo al
capital, al doble de lo que sería de no existir
tales medidas. Es evidente que tal distorsión afecta
el uso de 1~ proporción de factores, y por tanto es
inapropiado a la luz del crecimiento de la fu¿rza
de trabajo.
Este tipo de medidas, al mismo tiempo,
tienden a depender en una mayor medida de las
importaciones de bienes, manufacturas y tecnologías
inapropiadas. Las políticas salariales han aumentado
hasta la fecha los ingresos de grupos de pobreza en
las ár~as urbanas, pero poco han hecho en ayudar
a las areas rurales las cuales contienen más de la
mitad de los grupos de pobreza en México.

UNA ESTRATEGIA DE EMPLEO Y PRODUCTIVIDAD.
¿Qué se podría considerar como una estrategia
rele~ante para la solución del problema del empleo?
Podr1a argumentarse que una estrategia aprooiada
deberá tener bases en una mezcla de dos enfoques:
Mientras que las oportunidades para la creación de
empleo productivo deberán ser expandidas a una tasa
suficientemente alta para absorber al ~enos la fuerde trabajo entrante, es imperativo que aquellos
dejados atras" en los sectores de baja productividad sean directamente asistidos para mejorar su

!ª

�60

condición.(6)
Algunas posibles medidas incluyen
programas específicos para la industria peque~a y-mediana, los cuales proveen un ~ayor crédito, ayuda
técnica y otras medidas para mejorar la productividad.(7)

Al escoger una combinación óptima de las dos
estrategias, la gente encargada de la política
económica deberá ponderar las implicaciones que cada
una tiene para la inversión y costo de los recursos
en relación a los ingresos de grupos pobres Y no
pobres.
Incuestionablemente existen, sin embargo,
algunas implicaciones diná~icas
de adoptar una
estrategia sobre la otra para cuestiones de crecimiento, eficiencia asignativa y patrones de distri-

61

bución del ingreso.(8)
El punto princioal en este
trabajo es enfatizar la imoortancia de tener una
clara percepción de que las cuestiones de empleo,
productividad y pobreza, en los países en vías de
desarrollo, son inseparables.
El pleno emplo no
deberá ser un objetivo de desarrollo por sí mismo.
Ya que, si es percibido correctamente, el empleo
puede servir como un vehículo importante para alcanzar el objetivo de satisfacer las necesidades básicas o mínimas de bienestar de la población.

..
(6) El Banco Mundial estimó para el a~o de 1978 un
70% de la fuerza de trabajo en México, determinados su remuneración y condiciones de empleo
por medio de acuerdos contractuales, en: L.
Squire,
"Labor Force, Emoloyment and Labor
Market in the Course of Economic Development",
World Bank Research Paper, June 1980.
Aún bajo
esta categoría, un gran número de trabajadores
se considera que obtienen un ingreso inadecuado
para satisfacer sus necesidades básicas.
De lo
anterior se desprende que las estimaciones del
desempleo pueden ser aplicables solamente a una
fracción peque~a de la fuerza de trabajo en
México.
(7) Es inaplazable la necesidad de apoyo por parte
del gobierno y del sector privado oara la provisión de adecuada vivienda, programas de salud,
educación, a~ua potable, etc. Las o~ovisioncs 1e
esos bienes públicos no pueden ser dejados a las
fuerzas del mercado.

(8) Conocidos los objetivos de crecimiento y equi-

dad , las funciones de oroducción
en los
'
, sectores
de baja y alta productividad, se podr1a elaborar
un modelo de equilibrio general, el cual oodría
proveer un marco analítico formal donde una mezcla óptima de estas dos estrate~ias podría ser
investi~ada.

�LA CIENCIA DEL, INFORMACION EN AMERIC4 L4TINA.
LA BIBLIOTECA DE LA FPCULTAD DE ECONOMI4,
UNA VENTANA EN EL MUNDO.

'

Julia Vissotto Saunders *

Situados en la confluencia de dos programas de
los más importantes dentro de la educación en América Latina: la ense~anza y la investigación de
ciencias económicas, la Facultad de Economía y Centro de Investigaciones Económicas de la U.A.N.L. con
su sistema de información (Biblioteca-Hemeroteca),
desempenan un papel único al servicio del área metropolitana de Monterrey, del Estado de Nuevo León y
de la Nación.
Como se recordará, la Biblioteca ha sido, desde
mayo de 1962, depositaria de las publicaciones de la
Organización de las Naciones Unidas y de dos de sus
más importantes ageniias especializadas: la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO)
y la Organización de las Nacions Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) .
Anterior~ente la Biblioteca había recibido designaciones
provenientes del Banco Mundial,
la Corporación Financiera Internacional, la Asociación Internacional
de Fomento, el Fondo Monetario Internacional,
la
Organización Consultiva ~arítima Intergubernamental,
la Organización Internacional de Comercio y de las
Instituciones de la Comunidad Europea.
Desde el
Principio, los mencionados Organismos Internacionales han tenido en cuenta el funcionamiento de la
Facultad, del Centro de Investigaciones Económicas y
Particularmente de la actuación de la Biblioteca.

TLa Autora

colaboró como Bibliotecaria Adjunta en
la Facultad de Economía y realizó trabajos de
Investi~ación en el 8entro de Tnvesti~aciones
S~onómioas de la UftijL, de Julio de 1981 a Junio

de 1982 .

�64

65
1/1

fO

...
o
l..

•

N

I

t

.-

En el cuadro UHESCO 1980, figura 1~ distribuci6n

1

de las Bibliotecas depositarias de las ~aciones Uni-

fO

u

00

COOONNN

N

......
......
(1\

.

,.._

.-CONlf"I"'\

N

1/1

o

a.
1-

"'
&lt;D

I

&amp;.

UJ

l..·Q) l..

&gt;VI

&lt;(

e

z

=&gt;

...J

1..

e

o

o,

·- ...

o

&lt;(

z
VI

&lt;C

...J

11

Q)

a:.

e

Q)

o
z

o

u
&lt;(

N

-

M

1

..::t

"'N

fO
~

1/1

'ºa.

fO

Q)

e

e

o
u

"O

M

,-....

N

o

r-,...

N

"'

fO

z

1/1

fO

u

Q)

...

o

.o

&lt;.!&gt;
a:.

"'

o

,-....

fO

l.. ...

...

z

&lt;(

fO

e10 l..

l..

Q)

UJ

"'"'

:=,111

~

~ &amp;.
z
o o
u

fO

&gt; fO
e•-

10

Q) 1/1

o

"O fO ...

U•-

Q) 1/1
(O ..,,o
... o a.

-

1/1

o-

(1\

o

1--0

Q)

Z&lt;D-0

. .o

O·- ,u
"O

e

'ºu

:,

.o

...

El sistema de biblioteca de dep6sito ha demostrado ser un medio eficaz para la divulgaci6n peri6dica de documentación e información acerca de las
actividades de las Naciones Unidas.
Su eficacia se
fortalecerá, en nuestro caso, y en toda América
Latina, cuando se ofrezcan mayores posibilidades de
capacitación al personal, que seguirán en el futuro
con más grandes esfuerzos para mejorar el sistema de
uso y divulgación del manantial de información que
nos brinda la Organizaci6n de las Naciones Unidas.
La Facultad de Economía y sus servicios en la
ciencia de información, está ubicada en la realidad
del patrimonio de su pasado, dentro de la labor del
presente y el desarrollo del futuro.
Esta re~lidad
contiene implicaciones para el progreso de la cienoia de la informac'6n, bibliotecología v archivología de que tanto carece México.
La ciencia y la
tecnología desempeflan en todos los países un papel
fundamental para la consecución de los objetivos
sociales, econ6micos y políticos.

M

Q)

fO

das, por región y por tipo en 1977.
Actualmente
existen 309 bibliotecas de dep6sito en 119 países.
Dado que en todo México existen dos de estas bibliotecas, una en la sede de las Naciones Unidas en
Hexico, D.F., y la segunda ubicada en la Facultad
de Economía de la U.A.N.L., en nuestra Biblioteca,
raz6n que nos llena de orgullo y de responsabilidad .

M

..::to r-,.."'
N

N

N

f"I"'\

(1\

l..

1/1

e
UJ

o
u
u.

l-

a:.~

...J

&lt;(

1-

z

UJ

o

&lt;(

z
-

l-

_,

&lt;(

o

Z VI

_, =&gt;
o &gt;-

1/1
Q)

UJ

&lt;( &lt;(

uc
-

&lt;(

a:.z

UJ &lt;(

~.::!

fO

...
o
1-

Primeramente aquí queremos seijalar la importanoia de la ciencia de la información. La información
oermitc almacenar, seleccionar, combinar, trotar, y
difundir con facilidades que todavía eran inconcP.bibles hace un cuarto de si~lo, por falta de medios de
comunicaciones.
Cada dieciocho minutos se publica
en el mundo un volumen de información equivalente a
todos los tomos de la Enciclopedia Británica, y cada
a~o, más de un ~illón d9 docu~entos científicos y
técnicos.
Millones y millones de datos que, si no
están organizados, pueden ser algo tan estéril como
un desierto.
La ciencia de la información nació de
la necesidad de orden y selecci6n; pretende encauz~r
esta avalancha de material, dirigirla y aprovechqr-

�66
la.
Un1 1e sus ramas esoecíficas es la bibliotecología; el estudio de la información transmitida por
muy diversos medios, además del libro.
~ través de
la comunic1ción escrita podemos beneficiarnos de las
experiencias y conocimientos acu~ulados en todos los
campos del saber humano.
Nuestra biblioteca-hemeroteca es un centro dinámico que oresta servicios y establece un vínculo
directo entre los recursos de información existentes
y sus usuarios.
La colección de publicaciones
periódicas de nuestra hemeroteca y de la sección de
órganos internacionales, nos permite una visión global de la economía contemporánea: una ventana en el
mundo.
El rápido desarrollo científico, económico Y
tecnológico de los últimos a~os, ha proporcionado un
incremento r.onsiderable en los medios de información; pero ninguno alcanza la magnitud de las publicaciones periódicas, o sea las colecciones ubicadas
en las hemerotecas que existen en el mundo. ~quí en
México hay una carencia de personal capacitado en
los campos de acción del especialista en información .
La educación bibliotecaria en México recién
empieza a desarrollarse.
La Revista de la UNESC0
ce Ciencia de la Información, Bibliotecología y Archivología, recientemente publicó un artículo sobre
la formación y educación de los especialistas en
información en América Latina.
México se encuentra
entre los países que más carecen de personal especializado .
América Latina es un conglomerado de treinta
países, con una población de más de cuatrocientos
millones de seres humanos.
Presenta grandes dife•
rencias de carácter económico, social, cultural e
histórico; dentro de cada país hay grandes diferencias entre las distintas regiones, con proble~as
específicos de desarrollo industrial, técnico, agrÍ•
cola y social.
Dentro ce este cuadro, por regla
general , los sistemas de información v las activi•
dades informativas en América Latina, ~iran en torno

67
a la ayuda y control gubernamentales· su razón de
ser es el_9esarrollo, y su función ~onsiste en la
construccion de una infraestructura de información
que pueda proporcionar servicios de información.

Una encuesta llevada a cabo por UNESCO en 1978
sobre educación de bibliotecarios esoecializados y
especialistas en información en América Latina, catalog~ ~esenta Y,siete escuelas de bibliotecología
en diecinueve paises latinoamericanos; cincuenta y
una de estas escuelas forman parte de una universidad y Brasil posee la más alta concentración de
ellas: veintiún escuelas. Se otorgan varios títulos
Y certificados, pero la mayor parte de las escuelas
ofrecen al estudiante un título profesional de
·licenciatura.
En América Latina solamente seis escuelas ofrecen un título de maestría; tres en Brasil
una en
Colombia, México y Puerto Rico respectivame~te.
La
carencia de personal capacitado impone algunos problemas, que ciertamente reflejan la situación de
América Latina en desarrollo, que deben de ser considerados:
1. Reconocimiento:

Se están realizando muchos esfuerzos nacionales e internacionales para reconocer la importancia de la información con miras al
desarrollo.

2. Situación política:
Los problemas políticos internos como la falta de planificación a largo
plazo (características de los países en desarrollo), los cambios políticos y administrativos
generan programas contradictorios que suprimen
los logros anteriores, como el cambio, a menudo,
de encargados que inician programas de mejoramiento de la información que nunca se pretenden
llevar a cabo.

3. Economía:

Los
Latina carecen
a todas luces,
nante para la
formación, y a
:&gt;Jigajas de los

sistemas de información de América
de recursos financieros adecuados;
la economía es el factor predomievolución de la ciencia de la inésta siempre le caen solamente las
pre upuestos gubernamentales.

�68
4. Tecnología de la Información:
Debido a los problemas que plantea la dotación lógica (que comprende la carencia de oersonal capacitado), los
ordenadores no se usan a pleno rendimiento.
La
búsqueda de datos de origen, local, regional o
internacional, sin resultados positivos, por la
carencia de la tecnología de información (por
parte del personal incapacitado), se refleja en
las críticas, angustias y desesperación de los
usuarios de los centros de información, que dependen de las bibliotecas y de sus servicios,
para ganarse el pan de cada día. La respuesta, o
solución de estos problemas está en un programa
final, decisivo: el de la educación profesional Y
formación académica de especialistas en la ciencia de la información en la América Latina.
Los cursos breves sobre ciencias de la información tienen mucha aceptación en América Latina Y son
muy concurridos.
En México, el CONACYT ha estado
manteniendo en la capital, cursos breves de capacitación.
Los cursos breves son útiles, pero tienen
evidentes limitaciones, como sustitutos de una educación formal, profesional; presuponen una competencia profesional, pero no la crean. A qué se debe la
insistencia en la educación en general y en la educación formal en particular?
La historia _ha demostrado vez tras vez que la calidad del ejercicio Y de
las actividades de desarrollo respecto a la investigación en cualquier profesión, dependen de la_e~istencia y de la calidad de los programas academ1cos
formales que apuntalan una profesión.
En México la preparación formal de personal_bibliotecario ha dependido de las siguientes inst1t~ciones: Colegio de Bibliotecología y Archivolog1a
de la Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad
Nacional Autónoma de México, D.F., con un P!ªº
de estudios a nivel de licenciatura y maestr1~.
Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas,
dependiente de la Secretaría de Educación Públi9~,
México, D.F., con un plan de estudios a nivel ~ecnico y de licenciatura.
En las provincias se tiene
la Escuela de Bibliotecología
de la Universid~~
Autónoma de Guadalajara, con un plan de estudios ~

69
nivel de licenciatura.
Esta información y la que
sigue son datos de la UNESCO de 1976, los más recientemente publicados.
Con licenciatura y con el grado de maestría
existían en el país aproximadamente ochenta personas, de las cuales 10% estaban vinculados a instituciones de ense~anza superior de provincia y el resto
en el Distrito Federal. Esto es, personas titulad~s
en las provincias son 8 y en el Distrito Federal 72.
La verdad es que hay urgencia y carencia de profesionales en los servicios de bibliotecas y de centros de información.
La información es un recurso
esencial para el desarrollo de todos los países,
particularmente los del Tercer Mundo, donde se ubican los países de América Latina.
Desde su iniciación, veinte aflos atrás, nuestra
Hemeroteca ha sido una fuente de servicio de información y desarrollo, correspondiendo a la inquietud
de maestros, estudiantes y otros usuarios dentro del
programa de la Facultad de Economía y del Centro de
Investigaciones Económicas.
Hasta el prese!te (1982), un inventario de las
publicaciones periódicas profesionales más importantes de nuestra Hemeroteca, realmente presenta una
ventana para el mundo académico; indica títulos ~e
más de veinte países, además de unos cuatrocientos
títulos que son mexicanos.
Los títulos o entradas
internacionales contenidas en esta corta bibliografía abarcan temas de agricultura, ciencias sociales,
demografía, educación, sociología y economía en
todas sus ramificaciones.
Estas publicaciones, que
comprenden subscripciones, donativos y canjes, están
registradas en fichas Kardex ubicadas en la Hemeroteca.
Las entradas bibliográficas incluyen la siguiente información: título, y sub-título cuando correspo~de; editora y lugar de public3ción; ~ateri?
principal; periodicidad y tipo de adquisición; notas
de cambio de título y otras informaciones; fech~ de
iniciación y los números que se poseen en orden cronológico.

�71

70

La situación y las perspectivas de la labor de
nuestra biblioteca-hemeroteca, si~ue subrayando la
extraordinaria importancia de la ense~anza v de la
investigación de la econo~ía y de las ciencias sociales.
Hay que procurar complementar la colección
que poseemos, teniendo en cuenta las solicitudes del
presente, del porvenir v ta~bien del propósito para
el que fue creada nuestra Institución. Dentro de la
lista de publicaciones periódicas de la.hemeroteca,
las más usadas por su carácter académico y profesional, que logran el propósito de presentar un alto
nivel de información en el campo internacional, están las siguientes:

Veintiún países y cuatro continentes (América, Asia,
Europa y Oceanía) están representados en la colección de nuestra Hemeroteca, que son los siguientes:

ALEMANIA
ECONOMICS. A Biannual Collection of Recent German
Contributions to the field of Economic Science.

ARGENTINA
1.

2.

3.

AMERICAN ECONOMIC REVIEW. The Journal of the
American Economic Association. Published at
George Banta Co. Inc. Manasha, Wisconsin.
JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY. The University
of Chicago Press. Chicago, Illinois.
REVIEW OF ECONOMICS AND STATISTICS. Published
for Harvard University by North Holland
Publishing Company. Cambridge, Mass.

DESARROLLO ECONOMICO.
Economice Social.

Instituto de Desarrollo
Buenos Aires.

FICHERO BIBLIOGRAFICO HISPANOAMERICANO.
Editors. Buenos Aires.

Browker

INFORMACION ECONOMICA DE LA ARGENTINA.
de Economía. Buenos Aires.

Ministerio

INTEGRACION DE AMERICA LATINA.

Buenos Aires.

4.

THE AMERICAN JOURNAL OF ECONOMICS AND SOCIOLOGY.
T~e Francis Neilson and Robert Schalkenback
Foundation. ~ew York, N. Y.

5.

JOURNAL OF REGIONAL SCIENCE. Published by the
Re~ional Science Research Institute in
coooeration with the Department of Regional
Science of the Faculty of Arts and Sciences,
University of Pennsylvania. Amherst, Mass.

fCONOMIC RECORD .
Victoria.

TECHNOLOGY IN SOCISTY. An Int~rnational Journal,
Pergamon Press. New York, H.Y.

YORKSHIRE BULLETIN OF ECONOMIC AND SOCIAL RESEARCH.
Oepartment of Economics . UniversitiP,s of Hull,
Leeds, Sheffield, York and ~r?df~rd. Victoria.

6.

AUSTRALIA
BULLETIN OF ECONOMIC RESEARCH. Department of
Economics.
Universities of Hull, Leeds,
Sheffield, York and Bractford. Victoria.
Melbowrne Universitv Press.

�72

COLOMBI~
AMERICA LATINA. Centro Latino de Pesquisas en
Ciencias Sociaes. Río de Janeiro, Guanabara.
CONJUNTURA ECONOMICA. Instituto Brasileiro de
Economía. Río de Janeiro, Guanabara.
REVISTA BRASILEIRA DE ECONOMIA. Fundacao Getulio
Vargas. Río de Janeiro, Guanabara.

CANADA
THE CANADIAN JOURNAL OF ECONOMICS AND POLITICAL
SCiijNCE. The Canadian Economics Association.
University of Toronto. Toronto, Ontario.

ESTUDIOS DE POBLACION. Asociación Colombiana
para el Estudio de la Poblaci6n. Bogotá.
REVISTA DE REVISTAS DEMOGRAFICAS. Asociaci6n
Colombiana para el Estudio de la Poblaci6n.
Bogota.

ESCOCIA
JOURNAL OF ECONOMIC STUDIES. University of Aberdeen,
Aberdeen.
THE REVIEW OF ECO~JMIC STUDIES.

Edinburg.

SCOTTISH JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY.
Boyd, Ltd. Edinburg.

Oliver and

THE THREE BANKS REVIEW. The Royal Banks of Scotland.
Edinburg.
CHILE
BOLETIH DEMOGRAFICO. Centro Latinoameri~ano de
Demografía. Santiago.
CUADERNOS DE ECONOMIA.
Chile. Santiago.

Universidad Cat6lica de

NOTAS DE POBLACION.
Centro Latinoa~ericano de
Demografía. Santiago.

BOLETIN DE ESTUDIOS ECONOMICOS. Universidad d~
Comercial de Deusto, Bilbao.

�75

ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
AGRICULTURA DE LAS AMERISAS. Intertec Publishi~g
Corp. Kansas City, Kansas.
AGRICULTURAL ECONOMIC RESEARCH.
of Washington, D. C.

U.S.

AGRICULTURAL FINANCE REVIEW. U.S.
Agriculture. Washington, D.C.
AMERICAN BOOK PUBLISHING RECORD.
Philadelphia. Pennsylvania.

Department

Department of
R. R. Bowker Co.

AMERICAN ECONOMIC REVIEW. The Journal of the
American Economic Association. Published at
George Banta Co. Inc. Manasha, Wisccnsin.
AMERICAN JOURNAL OF AGRICULTURAL ECONOMICS.
Manasha, Wisconsin.
THE AMERICAN JOURNAL OF ECONOMICS ANO SOCIOLOGY.
The F. Neilson and the R. Schalkenback
Foundation. New York, N.Y.

THE ANNUAL REPORT OF THE BOARD OF GOVERNORS OF THE
FEDERAL RESERV~ SYSTEM. Washington, o.e.
BROOKINGS BULLETIN. The Brookings Institution.
Washington, D.C.
BBROOKINGS PAPERS ON ECONOMIC ACTIVITY. The Brookings
Institution. Washington, o.e.
BUSINESS CONDITIONS.
Federal Reserve Bank of
Chicago.
Chicago, Illinois.
BUSINESS REVIEW. Federal Reserve Bank of Dallas.
Dallas, Texas.
BUSINESS STATISTICS. A Weekly Supplement to the
Survey ~f Current Business.
U.S. Printing
Office. Washington, D.G.
BUSINESS TOPICS. Michigan State University.
Lansing, Michigan.
BUSINESS WEEK.

McGraw-Hill.

East

New York, N.Y.

THE AMERICAN JOURNAL OF SOCIOLOGY. The University
of Chicago. Chicago, Illinois.

DEMOGRAPHY. The Jourcal of the Population
Association of America. University of Chicago.
Chicago, Illinois.

THE AMERICAN POLITICAL SCIENCE REVIEW. The
American Political Science Association.
Manasha, Wisconsin.

DISSERTATION ABSTRACTS. University Microfilm Inc.
Ann Arbor, Michigan.

A~ERICAN SOCIOLOGICAL REVIEW. American Sociological
Association. Albany, N.Y.
AMERICAN STATISTICAL ASSOCIATION JOURNAL. American
Statistical Association.
Washington, o.e.

ECONOMIC DEVELOPMENT AJO CULTURAL CHANGE. The
University of Chicago. Chicago, Illinois.
ECONOMIC INDICATORS.
Washington, D.C.

U.S. Printing Office.

AMERICAN STATISTICIAN. American Statistical
Association. Washington, o.e.

ECONOMIC INQUIRY. Journal of the Western ~cono~ic
Association . Salifornia State University. Long
Beach, California.

THE ANNALS OF THE AMERICAN ACADEMY OF POLITICAL ANO
SOCIAL SCIENCE. Consumer Credit. Philadelphia,
Pennsylvania.

ECONO~IC PEVIEW. Federal Reserve Bank of Atlanta.
Atlanta, Georgia.

I

�77

76

ECONOMIC REVIEW. Federal Reserve Bank of Richmond.
Richmond, Virginia.
FEDERAL RESERVE BANK OF NEW YORK.
New York, N.Y.

Annual Report.

FEDERAL RESERVE BANK OF SAINT LOUIS MONTHLY RBVIEW.
Saint Louis, Missouri.
FEDERAL RESERVE BULLETIN. Board of Governors of the
Federal Reserve System. Washington, D.C.
FORTUNE.

Time Incorporated.

Chicago, Illinois.

HISPANIC AMERICAN AISTORICAL REVIEW. Duke
University Press. Durahn, North Carolina.
HISTORY OF POLITICAL ECONOMY. Duke University
Press. Durahn, North Carolina.
HORIZONTES.
U.S. Information Agency.
Washington, D.C.
ILLINOIS BUSINESS REVIEW.
Urbana, Illinois.

University of Illinois,

INDEX OF ECONOMIC ,!OURNALS. The American Economic
Association. Homewood, Illinois.
INDUSTRIAL MARKETING. Advertising Publications,
Inc. Chicago, Illinois.
INTER-AMERICAN ECONOMIC AFFAIRS. Inter-American
Affairs Press. Washington, D.C.
INTERCON.
Noticiero Int ernacional de Poblacion.
Population Reference Bureau. Washington, D.C.
INTERN~TIONAL REGIONAL SCIENCE REVIEW. Regional
Science Association. University of Pennsylvani3,
Philadelphia, Pennsylvania.
THE JOURNAL OF ECONOMIC ABSTRACT. Harvard
University. Cambridge, Massachusetts.

JOURNAL OF ECONOMIC HISTORY. Economi·c Hi'st
.. ory
Association. New York University. New York,
N.Y.
JOURNAL OF ECONOMIC ISSUES. Association for
Evolutionary Econmics.
~ichigan State
University,
East Lansing, Michigan.
JOURNAL OF ECONOMIC LITERATURE. American Economic
Association. Stanford, California.
JOURNAL OF ECONOMJC THEORY.
New York, N. Y.

Academic Press.

JOURNAL OF FARM ECONOMICS. American Farm Economic
Association. Manasha, Wisconsin.
JOURNAL OF FINANCE.
New York, N.Y.

New York University.

JOURNAL OF INTER-AMERICAN STUDIES.
Miami. Coral Gables, Florida.

University of

JOURNAL OF MARKETING. American Marketin~
Association. Chicago, Illinois.
JOURNAL OF MARKETING RESEARCH. American Marketing
Association. Chicago, Illinois.
JOURNAL OF POLITICAL ECONOMY. The University of
Chicago Press. Chicago, Illinois.
JOURNAL OF REGIONAL DEVELOPMENT GROWTH ANO CHANGE.
College of Business and Economics. Lexiugton,
Kentucky.
JOURNAL OF REGIONAL 3CIENCE. Published by the
Regional Sciences, Research Institute in
cooperation with the Department of Regional
Science of the Faculty of Arts qnd Sct3n~es,
University of Pennsylvania. A~herst, Mass.
LAND ECONOMICS. The Journal of Land and Public
Utility Economics. No rth Western University.
Chicago, Illinois.

�79

78

LATIN AMERICAN RESEARCH REVIEW . Latin ~merican
Studies Association.
University of North
Carolina .
Chapel Hill , North Carolina.

PUBLIC ADMINISTRATION REVIEW . American Society for
Public Administration . Washington, D.C .

LIBRARY TRENDS. University of Illinois.
Chicago, I llinois.

QUARTERLY JOURNAL OF ECONOMICS. Harvard University
Press. Cambridge, Massachusetts .

LI BRARY QUARTERLY. University of Chicago.
Chicago, Illinois.

REVIEW FEDERAL RESERVE BOARD OF DALLAS . Federal
Reserve Bank of Dallas . Dallas, Texas.

MISSISSIPPI VALLEY JOURNAL OF BUSINESS AND
ECONOMIS .
University of New Orleans.
Louisiana.

REVIEW OF ECONOMIC STATISTICS . Published for
Harvard University by North Holland Publishing
Company. Cambridge , Massachusetts.

HONTHLY ECONOMIC LETTER.
New York, N. Y.

REVIEW OF INCOME AND WEALTH. International
Association for Research in Income and Wealth .
New Haven, Connecticut .

First National City Bank ,

MONTHLY REV!EW . Federal Reserve Bank . *
1 De las siguientes ciudades:
Atlanta, Georgia; Kansas City, Kansas;
New York, N.Y. ; Richmond, Virginia; y
San Francisco , California.

REVIEW OF RADICA L POLITICAL ECONOMICS. Union for
Radical Political Economics .
New York, N. Y.
REVIEW OF SOCIAL ECONOMY . The Association for
Social Economics. New York, N. Y.

NATIONAL TAX JOURNAL . National Tax Association.
Lancaster, Pennsylvani a.

SOCIAL RESEARCH. The International Quarterly of
Political and Social Science. Albany, N. Y.

NEWSLETTER . American Ag r icultural Economic
Association. Universi ty of Saint Paul .
Saint Paul , Minne~ota.

SOCIOLOGY AND SOCIAL RESEARCH . University of
Sout~ern California . Los Angeles, California.

PAPERS OF THE REGIONAL SCIENCE ASSOCIATION .
University of Illinois . Urbana, Illinois.

SOCIOLOGY OF EDUCATION . The american Sociological
Association. Albany, N. Y.

POLITICAL SCIENCE. American Political Science
Association . Washington, D.C.

SOUTHERN ECONOMIC JOURNAL. The Southern Economic
Association.
University of North Carolina .
Durahn, N.C.

POPULATION AND DEVELOPMENT REVIEW .
Council. New York, N.Y .

STUDIES IN FAMILY PLANNI,G.
New York, N.Y .

POPULATION BULLETI~.
Washington, D.C .

Population

Population Peference Review .

POPULATION JNDEX . Princeton University Press.
Princeton, ijew Jersey.

The Population Council.

SURVEY OF CURRENT 8USINESS. U.S. Deoartment of
Commerce. Washington, D.C.
UTAH ECONOMIC AND BUSINESS REVIEWS.
Utah. Salt Lake City, Utah .

University of

�80
131

TECHNOLOGY IN SOCIETY. An International Journal
Pergamon Policy Studies. Pergamon Press . Mew
York , N. Y.
VOICE OF THE FEDERAL RESERVE BANK OF DA LLAS.
Dallas, Texas.

JOURNAL OF ECONOHETRICS .
Co. Amsterdam.

~orth Holland Publishi~g

JOURNAL OF H!TERNATIONAL ECONO~nc.
Publishing Co. Amsterdam.

WORLD AGRICULTURAL PRODUCTION AND TRA DE.
U. S. Dept . of Agriculture. Washington,
, D.C.

North ffolland

JOURNAL OF PUBLIC ECONOMICS. ~orth Holland
Publishing Co. Amsterdam.
PUBLIC FINANCES. Finances Publiques. International
Quarterly Journal.
Founded by
J. A. Monod de
Froideville. The Hague.
SOCIOLOGIA NEERLANDICA. Netherlands Sociological
and Anthropological Society. Rotterdam.

FRANCIA
CARAVELLE . Cahiers du Monde Hisoanique et LusoBrasilien. Université de Toulouse- le Mirail .
Toulouse.
REVUE D'ECONOMIE POLITIQUF..

Editions Sirey.

INDIA

París .

TIERS- MONDE. Institute D'Etude du Developpement
Economique et Social. París.

INDIAN ECONOMIC JOURNAL . University of Bombay .
Department of ~conomic. Bombay.

INGUTERRA
HOLflNDA

APPLIED ECOijOMICS .

Chapman and Hall.

London.

ECONOMETRICA. Journal of the Econo~etrica Society .
North Holland Publishin~ Co. Amsterda~.

BRITISH JOURNAL OF SOCIOLOGY. London School of
Economics and Political Science . London.

ECONOMIC ABSTRACTS. Ltbrary of the Econo~ic
Information Service . The HauRuc .

BULLETIN OF THE □XFORD U~IVER~ITY I~STIT~TE O~
ECONOMICS AND STATISTICS. Oxford University,
Oxford.

ECONOMIC HISTORY REV1~ij.
Society. Utrcc~t.

The Fcono~ic History

ECONOMIC JOURNAL . Royal Economic Society .
McMillan and Co. Lt. London .

�82

ECONOMICA. The London School of Economics and
Political Science. London.
THE .ECONOMIST.
London.

ITALI~

The Economist Newspaper Limited.
BANCA NAZIONALE DEL L~VORO.

GOVERNMENT PUBLICATION MONTHLY LIST.
Stationary Office. London.
JOURNAL OF AGRICULTURAL ECONOMICS.
Economic Society. Reading.
JOURNAL OF INDUSTRIAL ECONOMICS.
Oxford.
JOURNAL OF PEASANT STUDIES.
London.
LOYDS BANKS REVIEW .

Her Magesty's

Basil Blackwell,

University of London.

London.

MANCHESTER SCHOOL OF ECONOMIC AND SOCIAL STUDIES.
Manchester University. Manchester.
NATIONAL WESTMINSTER BANK QUARTERLY REVIEW.
National Westminster Bank, High Halborn.
London.

POPULATION STUDIES.
London.

ECONOMIA INTERNAZIONALE. R~vista del Instituto di
Economía Internazionale.
Ca~ara de Comercio.
Genova.

Oxford University.

JAPON

DEVELOPING ECONOMICS. Instituto of Developing
Economics. Tokyo.
INTERNATIONAL ECONOMIC REVIEW.
Federation. Osaka.

The Kansai Economic

THE L.T.C.B. RESEARCB. The Long-term Credit Bank
of London, Ltd. Tokyo.

PUERTO RICO
London.

London School of Economics.

PUBLIC FINANCE QUARTERLY.
London.

Roma.

The Agricultural

Loyds Bank Limited.

OXFORD ECONOMIC PA~ERS.

Ufficio Studi.

THE JOURNAL OF AGRICULTURE OF THE UNIVERSITY OF
PUERTO RICO, Agricultura! Experiment Station.
~io Piedras.

Sage Publications.

ROYAL STATISTICAL SOCI~TY JOURNAL. Serie "A" y
Serie "B". Royal Statlstical Sociaty. London.

SUDAFRIC~
THE SOUTH AFRICAN JOURNAL OF ~CONOMICS. The Econo~ic
Society of South Africa. Johannasburq.

�84

SUIZA
BANK FOR INTERNATIONAL SETTLEMENTS,

Basle.

DEVELOPING DIALOGUE. A Journal of International
Development Cooperation.
Dag Hammarskjold
Foundation.
Uppsala.
INTERNATIONAL LABOUR REVIEW.
Office.
Geneve.

International Labour

URUGUAY
ASSOCIACION LATINOAMERICANA DE LIBRE COMERCIO
(ALALC). Sintese ~ensual. Montevideo.

VENEZUELA
REVISTA DE ECONOMIA LATINOAMERICANA.
de Venezuela. Caracas.

Banco Central

Confío en que esta pequeffa bibliografía internacional de nuestra Hemeroteca y esta exposición,
sea una útil herramienta de trabajo para los maestros, alumnos, investi~adores y otros usuarios de
nuestra biblioteca.
La información e investigaciones son afines al desarrollo que avanza con el nrogreso de la ciencia y de 1~ tecnologí~.
Est~ l~bor
beneficia a México, honra a la Universidad Aut6nom3
de Nuevo León y a la Facult8d de Econo~ía, y en~iquece los servicios de la ciencia de la informacion,
bibliotecología y archivología, ubicados 30 nuestr~
Biblioteca y en otros centros de cultura de México.

Se terminó de imprimir en Septiembre
de 1982, en el Departamento de Impre
so~e la Facultad de Economía, de la
Univlrsidad Autónoma de Nuevo León,
Loma Redonda 1515 Pte., Colonia Loma
Larga, Monterrey, N.L., México, bajo
la supervisión del Sr. Homero Cantú
Salinas. Se tiraron 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.

���• 1

"

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="283">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3212">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479118">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378903">
            <text>Ensayos</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378905">
            <text>1982</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378906">
            <text> Segunda Época</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="52">
        <name>Volumen</name>
        <description>Volumen de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378907">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378908">
            <text>3</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378909">
            <text> Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378910">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378911">
            <text>Tetramestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="378928">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378904">
              <text>Ensayos 1982, Segunda Época, Vol 4, No 3, Septiembre 1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378912">
              <text>Facultad de Economía, UANL</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378913">
              <text>Ciencias Sociales</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="378914">
              <text>Economía</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="378915">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="378916">
              <text>Estadística</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="378917">
              <text>Educación</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378918">
              <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378919">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378920">
              <text>Garcia Espinosa, Arturo, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="378921">
              <text>Garza García, Andrés, Editor</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378922">
              <text>01/09/1982</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378923">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378924">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378925">
              <text>2015732</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378926">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378927">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378929">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378930">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="378931">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="28665">
      <name>Ciencias de la información</name>
    </tag>
    <tag tagId="13998">
      <name>Desempleo</name>
    </tag>
    <tag tagId="867">
      <name>Economía</name>
    </tag>
    <tag tagId="14071">
      <name>Inflación</name>
    </tag>
    <tag tagId="28664">
      <name>Matrimonio en México</name>
    </tag>
    <tag tagId="26081">
      <name>Subempleo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
