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                  <text>Ensayos
VOL. XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

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�Ensayos

VOL.XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�•

•

LarevistaEnsayospublicatrabajos relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al
año en los meses de mayo y
noviembre.
Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autónoma de NuevoLeón. Loma
Redonda 1515Pte., Col. Loma
Larga. Monterrey, NL., México. CP.64710. Apdo. Postal
288.

Noviembre de 1993

DIRECTORIO
Consejeros

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondenLeoncio Durandeau Palma
cia editorial deberá ser diriAna
Leticia González Palomares
gida a: Lic. Jorge Meléndez
Barrón. Director y/o Dr. HerRomeo Madrigal Hinojosa
nán M. Villarreal R. SubdiConsuelo Meyer L.
rector. Centro de Investiga- José Alfredo Tijerina Guajardo
ciones Económicas. Facultad
Hemán M. Villarreal R.
de Economía. UANL.
•

•

Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artículosimpresosenestarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se
reserva todos los derechos y
en consecuencia, la revista o
sus artículos no pueden ser
copiados sin permiso por escrito del editor. Se autoriza la
reproducción parcial para
propósitos did~cticos, de análisis ycomentanos en otras publicaciones, siempre y cuando
se cite la fuente.

Diseño y composición del departamento de difusión.

Director
Facultad de Economía
Jorge N.Valero Gil

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Jorge Melindez BalTÓn

�Indice
La fuena de trabajo educada en México.

El caso de los egresados de la UAM. Metodología,
hipótesis y conclusiones.

7

Nora Garro Bordonaro

La asignación del trabajo heterogéneo en el mercado
laboral y la distribución del ingreso: evidencia
para el Arca Metropolitana de Monterrey.

39

Jorge Meléndez Banvn
Capacitación de los trabajadores mexicanos.

97

Ignacio Llamas Buitrón y Nora Garro
Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo: La experiencia
de los prestatarios mexicanos.

121

Enrique González González

La influencia del salario mínimo sobre el salario
medio y la ocupación industrial. México 1970-1989.

153

Jorge N. Va/ero Gil
Estimación de relaciones de producción a nivel estatal
utilizando tres formas funcionales.•

185

Pedro A. Villezca Beceml

La vivienda en el área metropolitana de
Monterrey: Datos para 1990.
Jesús Ramones Saldaña

199

�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp. 7-38 ·

La fuerza de trabajo educada en México.
El caso de los egresados de la UAM.
Metodología, hipótesis y conclusiones
Nora Garro Bordonaro •

l. Introducción
El presente artículo es parte de la investigación sobre las condiciones
del mercado laboral de los egresados de la UAM y tiene por objetivo
presentar las preguntas de investigación, las hipótesis y las conclusiones
finales, a la luz de las estimaciones realizadas y de las reflexiones teóricas
que sobre la materia se han desarrollado en los últimos años.
En México, como en muchos países en desarrollo, ha habido una
rápida expansión de las matrículas en las últimas dos décadas, con un
consecuente aumento en el número de graduados de las universidades
públicas, los que sumaron 26,000 solamente en el área de la ciudad de
México, en 1988.
La justificación de la política de expansión del sistema de educación
superior, sin embargo, se basa más en la creencia que en la evidencia
empírica de que esta política tendrá un efecto benéfico en el desarrollo
económico del país, en las condiciones del mercado laboral y en la productividad de los trabajadores educados. A pesar de la expansión de la
matrícula, en 1988, la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo mexicana
fue superior a la tasa de crecimiento de los graduados universitarios--4%
y 3%, respectivamente--y sólo 6% de los 27 millones de trabajadores empleados eran graduados universitarios. En contraste, el 58% no ha sobrepasado el nivel de educación primaria (INEGI 1990). En 1980, la
Comisión Consultiva (1982) estimó un 60% de déficit en las ocupaciones
que requieren trabajadores profesionales--con exclusión de gerentes y téc-

• La autora es profesora titular C de tiempo completo en la Universidad Autónoma Me-

tropolitana-Unidad lztá'palapa.

�8Ensayos

nicos. Esto es, 60% de· los trabajadores ocupados en tales ocupaciones
no tenían niveles de educación superior. Asimismo, la tasa de desempleo
para trabajadores con educación superior ascendía a 1.5%, en 1989 (INEGI
1989).
Existe un desconocimiento acerca de la importancia relativa de las
diferentes carreras y la capacidad de absorción del mercado laboral. Esto
impide una clara explicación de las probables discrepancias entre la oferta
de graduados universitarios y la disponibilidad de trabajos adecuados para
los mismos. Además, no hay suficientes estudios de seguimiento de graduados de instituciones de educación superior específicas. Son escasas
las investigaciones sobre los niveles y distnbución del ingreso, los destinos
ocupacionales de las diferentes categorías de egresados de las principales
instituciones de educación superior y su situación en el mercado de trabajo,
las condiciones iniciales de trabajo, el rol del Estado como empleador,
la importancia de la experiencia en el trabajo, la relación entre el trabajo
y la carrera, entre otras características, las cuales deberían ser periódicamente observadas y analizadas. De esa manera, podrían ser mejor evaluadas las consecuencias económicas de la expansión en la matrícula
universitaria.
La investigación a mi cargo tiene por objeto el análisis de un grupo
de graduados de una institución específica en la ciudad de México. La
Universidad Autónoma Metropolitana comenzó a funcionar en 1974 y
es la tercera más grande universidad pública en México, en términos de
matrícula, después de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN). En 1990, la UAM
capturaba el 16% de la matrícula en licenciaturas y el 4% de la matrícula
en estudios de maestría y doctorados en la ciudad de México (SEP 1990-91).

En México, se han realizado estudios similares basados en información
de los años sesenta y setenta (Carnoy 1980; Montemayor 1980; Pérez Ricardez 1984; Llamas 1989; Alarcón 1991). La información utilizada en
esta investigación es más reciente, pues la encuesta se realiz.ó en el año
1988._En contraste con la información utilizada en los estudios previos,
los anos ochenta se caracterizaron por un bajo crecimiento económico,
altas tasas de inflación y una expansión en el sistema educativo superior.
Asimismo, los estudios previos están basados en muestras grandes a partir
de datos censales o encuestas directas en los mercados de trabajo, las
cuales no especificaban la institución donde el individuo había recibido
educación universitaria ni su especialidad.

La fuerza de trabajo...9

II. Los datos, alcances y limitaciones
Los datos utilizados en esta investigación provienen de una muestra de
1,886 hombres egresados de las distintas licenciaturas de la UAM, en
1988. El tamaño de la muestra es del 16% de los 10,401 egresados desde
1978 hasta 1988 {UAM 1991). En el momento del levantamiento de la
encuesta, todos los entrevistados poseían el título de licenciados y algunos
poseían títulos o estudios de maestría y/o doctorado de la UAM o de
otras instituciones de educación superior. La distribución del nivel de
educación fue como sigue: 75% licenciados, 25% maestros y 2% doctores.
En el texto, por razones de brevedad, los entrevistados son designados
como "graduados de la UAM", independientemente de su nivel educativo
salvo aclaración. La muestra incluye 35% de graduados de Ciencias Básica¡
e Ingeniería; 27% de graduados de Ciencias Biológicas y de la Salud;
21% de Ciencias Sociales y Humanidades y 17% de Ciencias y Artes
para el Diseño.
Esta encuesta constituye un esfuerzo notable por parte de una universidad pública. Además, constituye una importante fuente de información
a partir de una institución específica, por lo cual la calidad de la educación--una fuente de importantes variaciones en las condiciones del mercad~ laboral y l~s tasas de rentabilidad de la educación--puede ser
considerada relativamente constante. Por otra parte, incluye un espectro
amplio de generaciones de egresados, así como de especialidades.
Sin embargo, tal vez porque no fue diseñado expresamente para responder las preguntas de esta investigación, el cuestionario no cubre todos
los rubros requeridos por la misma.1 No obstante, ha sido utilizada debido
a que es la primera y única fuente de información acerca de los egresados
de la UAM.
Por tanto, existen limitaciones en la información proporcionada por
la encuesta. Por ejemplo, no existen preguntas que distingan entre un
puesto de tiempo completo de uno de tiempo parcial, ni que señalen
las horas ~e trabajo semanales, el número de semanas trabajadas al año
o la duración de los contratos de trabajo. En las estimaciones realizadas,
se supuso que todos los trabajos eran de tiempo completo.
No hay preguntas que aclaren las razones por las cuales un egresado
estaba desempleado en el momento del levantamiento de la información.
Estas razones son esenciales para distinguir entre los difeFentes- tipos de

�10Ensayos

desempleo. Por ello, se utilizó un método aproximativo para cuantificar
el desempleo estructural (Garro 1991).
El Servicio Social es una obligación civil para los estudiantes de licenciatura y consiste en un año de trabajo no pagado en alguna institución
pública o privada. En la práctica, constituye, además, una importante puerta
de entrada en el mercado laboral. El cuestionario no incluye preguntas
acerca de dicho servicio.
No hay preguntas que permitan distinguir si la rotación en los empleos
ha sido dentro de una misma institución o firma o, por el contrario, entre
varias. Tampoco acerca de la movilidad dentro de una misma institución;
o sea, si el egresado permanece en una puerta de entrada o primer trabajo
o si, por el contrario, ha mejorado su status ocupacional dentro de la
institución o firma. Esta distinción es importante cuando se analiza la
movilidad en la escala jerárquica. Tampoco hay preguntas sobre el salario
inicial.
Las preguntas sobre las razones para rotar en los empleos, por haber
estado desempleado alguna vez desde la graduación y por trabajar en
un empleo que no está relacionado con la profesión, no se precodificaron,
por lo cual realizamos una clasificación posterior de acuerdo a nuestros
objetivos.
La pregunta acerca de los ingresos individuales mensuales no permite
diferenciar entre ingresos antes o después de impuestos.

No hay preguntas acerca de la habilidad o niveles de actuación, ya
sea en los estudios o en el trabajo. Tampoco se recaba información acerca
de los antecedentes familiares--educación del padre, estatus social y riqueza. En esta investigación se utilizaron los años efectivos de educación
formal de cada egresado en el nivel de licenciatura como un indicador
de habilidad.
La pregunta acerca de la relación entre el último trabajo y la especialidad no distingue entre si el egresado considera que el grado no
es requerido o si el empleo no está relacionado con la especialidad. Esta
distinción es importante cuando se analiza el proceso de desespecialización
al que nos referimos en el texto principal.

La fuerza de trabajo...11

F'inalmente, no hay preguntas acerca de las razones para haber estudiado en la universidad y elegido determinada carrera. Esta información
sería valiosa para analizar la relación entre la educación y el ambiente
social, económico y político.

III. Las principales preguntas de la investigación
En esta in~e~tigación se plantearon dos preguntas. La primera, se refiere
a las ~~d1c1ones del mercado laboral; la segunda, a los rendimientos
pecumanos de la educación.
Primera pregunta: lCuál es la relación entre el nivel de educación
el campo de estudio y la experiencia en el trabajo con las condicione~
del mercado laboral de los egresados?
Segunda pregunta: lCuál es la contribución del nivel de educación
la experiencia ~n el trabajo, el campo de estudio, la habilidad, el tip~
de pu~st?, el tipo d_e empleador y el estado civil, en la explicación de
la var1ac1ón en los mgresos de los egresados? lCómo son los perfiles
de ingresos futuros esperados para los alumnos de la UAM? lCuál es
el nivel de las tasas de retorno a la inversión en la educación en la UAM?
lCuál es la importancia de la experiencia en el trabajo en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

IV. Primera pregunta de investigación
lCuál es l_a r~lación entre ~I nivel de educación, el campo de estudio
Y la expenenc1a en el trabajo con las condiciones del mercado laboral
de los egresados?

IV.A. Metodología de investigación
Para contestar esta pregunta, utilizamos el marco general de las teorías
de los merca?os segmentados de trabajo (Doeringer y Piore 1971; Edwards,
Gordon, Re1ch 1975; Carnoy 1980). En ese contexto, los egresados de

�La fuerza de trabajo...13

12Ensayos

la UAM constituyen un segmento de trabajadores que comparten algunas
características individuales, tales como el nivel y la calidad de la educación,
así como algunas modalidades estructurales en el mercado de trabajo,
tales como un conjunto particular de trabajos.
Las teorías de los mercados segmentados de trabajo fueron desarrolladas a fmes de los años sesenta como una alternativa a la teoría neoclásica del capital humano. La unidad de análisis se trasladó desde el
trabajador individual a grupos de trabajadores, los cuales comparten ciertas
características. Cada segmento tiene reglas particulares en cuanto a la
promoción, supervisión y determinación de los ingresos; asimismo, la entrada y la movilidad entre segmentos es restringida.

No existe consenso sobre el criterio que debe ser usado para la definición de los segmentos. Entre una gran variedad de alternativas, Doeringer y Piore (1971} proponen un criterio basado en la tecnología; Gordon
et al (1975) basan su análisis en el control social sobre los trabajadores;
Carnoy (1980} usa una combinación de determinantes. Todas las definiciones de los segmentos, sin embargo, destacan las interacciones y las
recíprocas influencias de la tecnología, la organización de la producción
y los atributos de los trabajadores.
Nuestra investigación no tiene por objeto definir ni poner a prueba
estadística un modelo particular de segmentación. No obstante, parte de
la noción de que el nivel de educación de los trabajadores juega un papel
en la división jerárquica de los trabajadores dentro de un segmento de
los mismos (Llamas 1989). O sea, se espera que los trabajadores con
un mayor nivel de educación formal ocupen puestos que se encuentran
en el nivel más alto de las escalas jerárquicas, tales como gerentes, profesionales o técnicos especializados.
Por lo tanto, se supone que los egresados de la UAM son parte
de un grupo de trabajadores con un alto nivel de educación formaí, caracterizado por una calidad similar en su preparación, así como por un
conjunto particular de trabajos disponibles. Aún cuando los egresados
pueden ser considerados, en principio, como un conjunto homogéneo de
trabajadores, queda un espacio para analizar las diferencias en sus características individuales y en las modalidades del mercado de trabajo
de acuerdo con la generación a la que pertenecen los individuos, la carrera
seleccionada y el nivel de educación. Tal perspectiva analítica ha sido

utilizada en similares investigaciones realizadas en India y Costa Rica (Carnoy 1987; Mendiola 1988).
La información proporcionada por una encuesta nacional a los bogares
(INEGI 1989} indica que los profesionales y técnicos están empleados
principalmente en el sector servicios--91%--, especialmente en educación
e investigación médica--53%. En contraste, solamente 14% y 2.4% de
los gerentes y agentes de ventas, respectivamente, trabajan en el sector
servicios. Los profesionales y técnicos son, en su mayoría--87%--, asalariados, mientras que los gerentes y agentes de ventas son, principalmente,
empleadores o autoempleados en una proporción de 49% y 57%, respectivamente. Si se supone que los profesionistas y técnicos son trabajadores con un nivel alto de educación formal, la información anterior
sugiere una segmentación ocupacional altamente relacionada con el nivel
educativo de los trabajadores, en la cual los trabajadores más educados
tienden a estar concentrados en el sector servicios.

En esta sección de la investigación se utilizó la descripción estadística--en la forma de promedios y tablas cruzadas--de las condiciones del
mercado de trabajo por nivel educativo, generación, carreras, estado civil,
tipo de empleador y ocupación. Asimismo, las hipótesis estadísticas de
igualdad en las condiciones de mercado fueron probadas mediante pruebas
de hipótesis t de Student y Chi cuadrado.
IV.B. Hipótesis de investigación

Las hipótesis de investigación tienen en cuenta los resultados obtenidos
en estudios similares, así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La primera hipótesis se refiere a que la entrada en el mercado de
trabajo está relacionada con la evolución de la economía {OECD 1993}.
Durante un período de recesión económica, se espera que dicha entrada,
en promedio, se posponga porque existe un faltante de empleos disponibl~s;
durante un período de expansión económica, se espera que la entrada
en el mercado de trabajo antes de la graduación en licenciatura sea más
común debido a la disponibilidad de empleos. Consecuentemente, la proporción de graduados que posponen su entrada en el mercado de trabajo
debería ser mayor en las últimas generaciones que en las primeras, puesto
que la economía mexicana enfrentó una recesión a partir de 1981. El

�14Ensayos

período de recesión cubre los años de graduación de todas las generaciones
de graduados hasta 1988, excepto las tres primeras.
La segunda hipótesis se refiere a que las primeras generaciones de
egresados deberían mostrar una mayor permanencia en su áltimo empleo
en relación a las últimas generaciones (Joll 1983}. Esta hipótesis se basa
en el hecho de que las primeras han adquirido mayor experiencia en
el mercado de trabajo y, probablemente, han encontrado un trabajo adecuado.
La tercera hipótesis establece que los egresados casados deberían
mostrar una mayor permanencia en su último empleo en relación a los
solteros, debido a la diferente actitud frente a la movilidad y rotación
en los empleos: los casados son más conservadores que los solteros (Joll
1983).
La cuarta hipótesis se refiere a las tasas esperadas de desempleo

y desempleo. Se espera que dichas tasas sean menores para los egresados
de las primeras generaciones en relación a las últimas, debido al mayor
nivel de experiencia e información (Joll 1983). Asimismo, se esperan tasas
mayores para licenciados en relación a maestros y doctores, debido a
la relativa escasez de estos áltimos (Comisión Consultiva 1982).
La quinta hipótesis establece que, debido a su alto nivel de educación
formal, los egresados de la UAM tienen acceso a puestos que estén situados
en la escala superior de ocupaciones, tales como gerentes, profesionistas
y técnicos. Se esperan diferencias en la estructura de ocupaciones entre
las primeras y las últimas generaciones, entre solteros y casados, entre
los empleados y los trabajadores por cuenta propia debido a las diferencias
en experiencia en el trabajo, en la actitud frente al trabajo y en las condiciones de trabajo (Llamas 1989). Adicionalmente, se espera un alto porcentaje de empleo en el sector servicios, así como del empleo en el sector
público debido a la concentración de las actividades educativas' financieras,
comerciales, así como de la burocracia estatal en la ciudad de México.

IV.e. Resultados empíricos

El análisis de la información proporcionada por la encuesta (Garro 1991)
revela que los egresados de la UAM ingresan sin dificultad al mercado

La fuerza de trabajo...15

de trabajo y consiguen empleos en los que aplican sus conocimientos.
La mayoría de los graduados consiguen erypleo antes de los seis meses

de la graduación en licenciatura, las tasas de desempleo y subempleo
son bajas--5% y 8%, respectivamente--y, de acuerdo con su opinión, las
credenciales educativas fueron un factor determinante para conseguir empleo.
Se encontró que los empleos están altamente concentrados en el sector
servicios de ,la economía. En efecto, la estructura ocupacional por sectores
de la economía de los egresados de la UAM reproduce el patrón nacional
de empleo de los trabajadores más educados. El sector privado tiene una
ligera predominancia sobre el sector público en la proporción de empleos
proporcionados a los graduados. De todas maneras, la proporción del
, sector público--46% de los puestos--es superior al promedio nacional en
1987--20%--(NAFINSA 1990).
Casi la mitad de los egresados ejercen puestos de profesionales y
técnicos; la tercera parte están empleados como gerentes de nivel intermedio o bajo y sólo el 8% como gerentes de alto nivel. El resto se
ocupa como agentes de venta. El autoempleo alcanza el 18% y se ejerce,
básicamente, como profesionista y técnico.
Se corroboró la hipótesis acerca de que las últimas generaciones de
egresados tienden a posponer su ingreso en el mercado de trabajo en
relación a las primeras generaciones. Adicionalmente, dan mayor importancia que éstas a las credenciales educativas como requisito para conseguir
empleo. Asimismo, tal como lo sugerían las hipótesis, las primeras generaciones de egresados muestran una más alta permanencia en el empleo,
mayores tasas de empleo, menores tasas de desempleo estructural y menores tasas de subempleo que las últimas generaciones. También se comprobó que entre las primeras generaciones hay un mayor porcentaje de
profesionistas y técnicos, de autoempleo independiente y que cuentan con
un mayor número de subordinados a su cargo que las últimas generaciones.
La hipótesis sobre la mayor permanencia en el último empleo de
los egresados casados fue confirmada por los datos. También se encontró
que los casados trabajan como profesionales y técnicos en mayor proporción que los solteros. Estos, a su vez, ocupan puestos de gerentes
de alto nivel en mayor proporción que los casados.

�La fuerza de trabajo...17

16Ensayos

Los licenciados, tal como se esperaba, muestran un más alto ~vel

de desempleo estructural yuna más alta tasa de subempleo que los maestros
y doctores. La estructura de las ocupaciones no difiere significativamente
de acuerdo con el nivel de educación. El sector público adquiere una
mayor relevancia para los maestros y, en especial, para los doctores. Los
doctores y, aunque en menor proporción, los maestros están ~mpl~ados
principalmente en los servicios financieros, mientras que los licenaados
presentan una mayor diversificación en los sectores empleadores.
El análisis empírico arrojó resultados sobre los cuales no se elaboraron
hipótesis teóricas previas, debido al carácter principalmente exploratorio
del mismo. Tal es el caso de las diferencias en las condiciones de trabajo
para los egresados de diferentes carreras. Estas últimas se agruparon en
los siguientes cuatro campos de especialidad: Ciencias Básicas e Ingeniería-CBI--, Ciencias Biológicas y de la Salud--CBS--, Ciencias Sociales
y Humanidades--CSH--y Ciencias y Artes para el Diseño--CyAD. Los graduados de CyAD y CBI presentaron el más alto porcentaje de entrada
en el mercado de trabajo antes de finalizar sus estudios de licenciatura,
así como el más alto porcentaje de empleo en el sector privado de la
economía. Los egresados de CBI tienen la menor tasa de desempleo y
la más baja permanencia en el último empleo. Los egresados de CSH
y de CBS tienen la más alta tasa de desempleo estructural.
Los egresados de CSH presentan el más alto porcentaje de profesionistas y técnicos, los egresados de CyAD el más alto porcentaje de
gerentes de nivel intermedio, mientras que los egresados de CBI el más
alto porcentaje de gerentes de alto nivel.
La industria emplea un mayor porcentaje de graduados de CBI y
CBS que de los otros dos campos de especialidad; el sector comercio,
un mayor porcentaje de graduados de CyAD y el sector público un mayor
porcentaje de egresados de CBS.

Los graduados de CSH y de CyAD consideraron que los atributos
individuales y las relaciones personales tuvieron más predominancia que
las credenciales educativas como factores determinantes en la obtención
de empleo.
Los resultados empíricos de esta sección mostraron que los egresados
de la UAM no constituyen un bloque homogéneo de trabajadores ni enfrentan iguales condiciones de mercado. En efecto, los graduados de dis-

tintas generaciones, con distinto nivel de educación, estado civil y carrera
enfrentan diferentes condiciones de mercado. En general, los egresados
de las primeras generaciones y de las carreras de CBI y de CyAD presentan
mejores condiciones de entrada y de posición en la escala jerárquica que
los egresados de las últimas generaciones y de las carreras de CSH y
CBS.

V. Segunda pregunta de investigación
lCuál es la contribución del nivel de educación, la experiencia en el trabajo,
la carrera, la habilidad, la ocupación, el tipo de empleador y el estado
civil, en la explicación de la variación en los ingresos de los egresados?
lCómo son los perfiles de ingresos futuros esperados para los alumnos
de la UAM? lCuál es el nivel de las tasas de retorno a la inversión en
la educación en la UAM? lCuál es la importancia de la experiencia en
el trabajo, en comparación con el nivel de educación, en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

V.A. Metodología de investigación

Las preguntas sobre los rendimientos pecuniarios de la educación y sobre
la importancia relativa de los determinantes de los ingresos se contestaron
utilizando premisas fundamentales de la teoría del capital humano, tal
como la noción de que todos los trabajadores tienen el mismo rango de
opciones educativas y laborales. Este es, en términos gruesos, el caso de
los graduados de la UAM. En este contexto, los perfiles y las funciones
de ingreso constituyen una herramienta analítica útil para la estimación
de la contribución relativa de la educación, la experiencia en el trabajo
y otras variables sobre el nivel de los ingresos.
Los perfiles y las funciones de ingreso permiten estimar los efectos
de la inversión en educación formal y en la experiencia en el trabajo
sobre el nivel y el patrón de los ingresos durante el ciclo de vida productiva
de un trabajador o de un grupo de trabajadores (Mincer 1974). Actualmente, el término función de ingresos significa cualquier regresión que
relacione los ingresos individuales con un vector de variables de atributos
personales, de características del mercado laboral y de características del

�La fuerza de trabajo...19

18Eosayos

ambiente que afectan a los ingresos. Se supone que estas funciones extendidas de ingresos representan adecuadamente el conjunto de oportunidades a las que se enfrenta un individuo típico.
Los determinantes del ingreso se dividieron en dos categorías: individuales y estructurales. Los primeros son: nivel de educación formal,

canera, experiencia en el mercado de trabajo, habilidad y estado civil.
Los determinantes estructurales son: ocupación, empleador privado o pú-

blico, sector económico del empleador, permanencia en el último trabajo
y relación entre el trabajo y la carrera.
V.A.1. Los modelos de regresión múltiple

Para contestar la pregunta acerca de la importancia de los determinantes
individuales y estructurales en la explicación de la varianza de los ingresos,
se plantearon tres modelos de regresión múltiple: el modelo UAM, el
modelo por carrera y el modelo por nivel de educación.

La habilidad individual se midió por una variable aproximada: la duración

de sus estudios de licenciatura.
La relevancia de cada determinante de los ingresos se estableció mediante el uso de los modelos econométricos original y restringido y test
F (Johnston 1989). Cabe señalar que los modelos permiten, además del
análisis de la relevancia de los determinantes del ingreso, la comparación
entre el efecto de dos variables independientes cualquiera; por ejemplo,
entre la influencia en los ingresos de estar empleado en el sector comercio
o en el sector industrial. Nótese que se trata de dos variables de las seis-industria, comercio, educación, finanzas, salud, otros--que forman un solo
determinante, el sector económico del empleador. En este caso, la comparación se realizó mediante tests t de Student. Asimismo, la comparación
entre ecuaciones se realizó mediante el uso del test Chow (Johnston 1989).
En el Apéndice 2 se definen las principales características de estos tests.

V.A.2. Las curvas de Lorenz

El modelo UAM consiste en una función de ingresos que incluye
la variable dependiente, el logaritmo natural de los ingresos mensuales,
y las siguientes variables independientes: nivel de educación formal, experiencia en el trabajo, habilidad, estado civil, ocupación, tipo de empleadores, permanencia en el ultimo trabajo y relación entre el trabajo
y la carrera.
El modelo por carrera consiste en cuatro funciones de ingresos separables, una por cada uno de los campos de estudios que ofrece la UAM.
Cada una de estas funciones contiene las mismas variables que el modelo
UAM.
El modelo por nivel de educación consiste en tres funciones de ingresos
separables, una por cada nivel de educación ofrecido por la UAM: licenciatura, maestría y doctorado. Cada una de estas funciones contiene
las mismas variables que el modelo UAM.
El nivel de educación formal se mide por el número de años de
escolaridad: 16 para licenciados, 18 para maestros y 20 para doctores.
Se distinguieron dos tipos de experiencia en el trabajo: antes de la graduación en licenciatura, la cual se mide por una variable dummy, y la
experiencia en el mercado de trabajo a partir de la última graduación.2

La variación de los mgresos individuales de los egresados genera un determinado nivel de desigualdad en la distribución de los ingresos. Con
el objeto de comparar ese grado de desigualdad con el que presentan
otros grupos de trabajadores en la sociedad, se estimaron curvas de Lorenz
y coeficientes Gini para los egresados de la UAM en su conjunto y por
nivel educativo (ver Apéndice 2).

V.A.3. Los perfiles de ingresos esperados

La inversión en educación, como otras inversiones, supone riesgos e incertidumbres. Algunos de los más importantes riesgos ocurren debido
a que se desconoce con exactitud la longitud de la vida productiva del
individuo, pues el horizonte es fmito y relacionado con la tasa de mortalidad.
También existe incertidumbre respecto a las condiciones futuras condiciones del mercado laboral, la cual crece con la longitud estimada de
la vida productiva

El seguimiento de los mgresos durante la vida productiva de trabajadores con un eterto ruvel de educación constituyen la mejor fuente

�20Ensayos

para estimar los perfiles de ingresos futuros es~rados p~a los egr~dos
de ese mismo nivel de educación. Este tipo de información--denonunada
datos longitudinales--es costoso y difícil de recopilar. Los dat~~ de corte
transversal, tal como los recopilados en la e?cuesta aquí u~da, son
los usualmente disponibles. El supuesto esencial en la e!3-boración ~e los
perfiles de ingresos a partir de estos datos ~ que el mvel promedio de
los ingresos de los individuos con el mismo mvel de ed?caci~n, pero con
diferentes edades o experiencia en el mercado de trabajo, estiman la tendencia de los ingresos esperados de aquellos individuos, durante su vida
productiva.
Un perfil de ingresos típico crece a tasas ~le~adas durant~ los pr~eros
años de experiencia laboral, disminuye su creCUD1ento en los anos sigwentes
y, finalmente, se revierte ligeramente. Como, en la mayo~ía de los casos,
la educación formal se adquiere antes de la entrada de tiempo &lt;:°mpleto
en el mercado de trabajo, ésta afecta el nivel de los perfile_s de tn~esos.
Por otra parte, el aprendizaje y la capacitación en el traba.JO. constituyen
formas de educación no formal que elevan el acervo de capital humano
de un individuo. Los trabajadores de reciente ingreso al mercado laboral
tienen un mayor incentivo que los de mayor edad para ~v~rtir en este
tipo de educación debido a que esper~ recoger los ren~entos de la
misma durante un mayor período de .tiempo. Esto explica la alta tasa
de crecimiento de los ingresos durante los primeros años e? el mercado
laboral.3 Durante los años medios, el crecimiento de los mgresos será
menor debido a que las inversiones en educación no formal son más esca~.
Finalmente, la depreciación del capital humano e~ 1~ forma de pérdida
de memoria, energía y salud hace que la tasa ~e crec1.ID1ent~ de los mgresos
disminuya hacia el final de la vida productiva del trabajador.
Un hallazgo empírico usual en este tipo de inv~tigaciones es ~ue
los perfiles de ingresos de los trabajadores con_ un m~el de educación
superior comienzan con niveles relativamente baJ~s de mgre~os. Las rawnes aducidas para explicarlo son que estos trabaJadores reciben menos
educación no formal o que pierden algunos ingresos durant~ su entrenamiento. Sin embargo, el perfil crece rápidamente con el tiempo Yal
cabo de un tiempo, muestra mayores niveles de ingresos que el de los
trabajadores con menores niveles de educación formal.
En nuestra investigación, se estimaron los perfiles de los egresados
de la UAM, por nivel de educación formal y por carreras.

La fuerza de trabajo...21

V.A.4. La tasa Interna de retorno a la educación
La tasa interna de retorno a la inversión en uno o varios años adicionales

de escolaridad es la tasa de interés que -iguala el flujo actualizado de
ingresos y costos que se derivan de tal decisión. Esta tasa debe ser comparada con la tasa de interés de mercado asociada a inversiones alternativas.
Suponiendo similares riesgos en ambas inversiones, entonces la tasa de
interés más alta indicará la inversión más conveniente, desde el punto
estrictamente pecuniario. Al menos teóricamente, existe otra posible comparación entre la tasa interna de retorno a la educación formal adicional
y la tasa de retorno a la inversión en educación no formal adicional. Esta
última inversión se refiere a la que, a través de entrenamiento o capacitación, un trabajador con el nivel de educación formal previo puede
obtener en el mercado de trabajo.
La tasa interna de retorno a la inversión en educación formal adicional
puede ser estimada por dos métodos alternativos: mediante una función
de ingresos semilogarítmica o mediante la solución de la ecuación de
costos y beneficios actualizados.
Fue Mincer (1974) quien desarrolló una función de ingresos semilogarítmica, la cual permite interpretar el coeficiente de regresión de la
variable independiente años de escolaridad como la tasa interna de retorno
a la educación. Esta tasa, así definida, es la que corresponde a un incremento marginal en el nivel educativo; o sea, en nuestro caso, a un
año adicional a partir de licenciatura. Estas funciones de ingresos han
sido utilizadas en diversos países desde 1974 y, así, a pesar de las diferencias
en el contexto social y económico, se han estimado tasas internas de retorno
a la inversión en educación formal comparables (Psacharopoulos 1981).
Las tasas internas de retorno a la inversión en maestrías y doctorado
no pueden ser estimadas con las funciones semilogarítmicas de Mincer
pues, por lo general, tienen una duración aproximada de dos y cuatro
años a partir de la licenciatura, respectivamente. En estos casos, la estimación de las correspondientes tasas internas de retorno supone la solución, por medio de métodos numéricos, de la ecuación de costos y
beneficios actualizados.
En nuestra investigación, se estimaron las tasas privadas de retorno
a la inversión en un año adicional de estudios después de la licenciatura
en la UAM, por carreras, por medio de funciones semilogarítmicas de

�22Eosayos

La fuerza de trabajo...23

· ingresos. Asimismo, se estimaron las tasas privadas de estudios de licenciatura en la UAM y de subsecuentes maestría o doctorado en la UAM
o en otra institución de educación superior, por carreras, por medio de
métodos numéricos. Estas tasas privadas tomaron en cuenta los impuestos
a los ingresos, la probabilidad de desempleo y el llamado coeficiente "alfa"
o efecto directo de la educación en los ingresos (Garro 1992; Garro 19&lt;J3).

La primera hipótesis se refiere a que la escolaridad y la experiencia en
el trabajo se consideran predictores relevantes del ingreso de un egresado
de la UAM. Esta hipótesis se basa en los resultados obtenidos por investigaciones similares realizadas en diferentes países y ambientes socioeconómicos (Mincer 1974; Freeman 1986¡ Willis 1986¡ Carnoy 1967; Muñoz
1979; Montemayor 1980¡ Llamas 1989; Alarcón 1991).

Se calcularon las correspondientes tasas sociales de inversión, previa
identificación y medición de los costos de oportunidad y los beneficios
correspondientes (Garro 19'J3). As~ se tomaron en cuenta los ingresos
devengados antes de impuestos, el presupuesto corriente de la universidad
y la depreciación y amortización de los edificios y equipos. Los beneficios
directos se estimaron en la forma de aumentos en la productividad reflejados en los diferenciales de ingresos brutos. Los beneficios indirectos
o externalidades se estimaron utilizando la proporción 1.5, aplicable a
los beneficios directos, propuesta por Haverman y Wolfe (1984).

La segunda hipótesis hace referencia a la diferencia en la distribución
de los ingresos de acuerdo con el nivel de educación de los egresados.
Se espera que los ingresos estén más desigualmente distribuidos a medida
que aumente el nivel educativo. Este es un resultado que otros autores
han obtenido a nivel nacional (Llamas 1989).

V.A.S. La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo

Las hipótesis siguientes se refieren a los niveles promedio de ingresos
de ciertos grupos de egresados. La tercera hipótesis hace referencia al
modelo de segmentación de mercados, en el sentido de que los niveles
de ingresos promedio aumentan de acuerdo con el nivel de educación
y el puesto jerárquico. Asimismo, se espera que los perfiles de ingresos
esperados de acuerdo con el nivel de educación formal tengan la forma
usualmente obtenida en estudios similares (Mincer 1974; Carnoy; Willis;
Llamas).

La inversión en capital humano puede continuar después de la escolaridad
formal, por medio del entrenamiento en el trabajo. En realidad, el entrenamiento en el trabajo es un concepto amplio asociado con el aprendizaje por experiencia más que con programas de entrenamiento formal.
Esta interpretación s~ apoya en los patrones sistemáticos de la evolución
de los ingresos durante el ciclo productivo (Rosen 1989).

La cuarta hipótesis establece que los ingresos de los egresados diferirán según el empleador sea privado o público. El rol ·del estado en
la creación de empleos y en la expansión de la oferta de trabajadores
graduados justifica esta expectativa (Carnoy 1987).

La función de ingresos de Mincer (1974) permite interpretar la de-

La quinta hipótesis se refiere a que los graduados casados ganan
más que los solteros, ,debido a la diferencia en el desempeño de su trabajó
(Alarcón 1991; Llamas 1989).

rivada del logaritmo de los ingresos con respecto a la variable independiente
experiencia laboral, como la tasa de retorno a un año adicional de experiencia en el mercado de trabajo. Por lo tanto, es posible realizar una
comparación entre dichas tasas y las tasas de retorno a un año adicional
de estudios a partir de la licenciatura en la UAM.

La sexta hipótesis se refiere a que las tasas de retorno a la educación

V.B. Hipotésls de Investigación

en la UAM, estimadas en un período de severa crisis económica, se espera
que sean menores que las reportadas por otros estudios émpíricos realizados en períodos de auge económico en México, durante los años
sesenta (Psacharopoulos 1981; Carnoy 1980).

Al igual que en la sección anterior, las hipótesis de investigación se elaboraron teniendo en cuenta los resultados obtenidos en estudios similares,
así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La séptima hipótesis establece que las tasas privadas de retorno a
la educación en ]a UAM son probablemente mayores que las correspondientes tasas sociales. Esta hipótesis se apoya en los resultados obtenidos

�24Ensayos

La fuerza de trabajo...25

en estudios empíricos para México y otros países en desarrollo {Psacharopoulos 1981).

cación primaria. La mejor distribución la presentan los doctores y la peor,
los maestros (Garro 1992).

La octava hipótesis se refiere a las diferencias esperadas e.o las ~asas
de retomo a las licenciaturas, maestrías y doctorados. Esta hipótesIS se
fundamenta en las diferencias en la productividad marginal de la escolaridad. Algunos autores han encontrado tasas d~ecientes de r~t~mo
desde la educación primaria a la terciaria, lo cual sugiere una productlVldad
marginal decreciente de la escolaridad {Psacharopoulos 1981).

V.C.2. El nivel y los perfiles esperados de los Ingresos

La novena hipótesis afirma que las tasas de retomo a la educación
formal y a la experiencia en el trabajo o educación infonnal variarán de
acuerdo con las carreras de los egresados. Esta hipótesis se basa en las
diferencias observadas en las condiciones del mercado laboral.

V.C. Resultados empíricos
V.C.1. Los determinantes y la distribución de los ingresos

Aún cuando los determinantes de los ingresos incluidos en los modelos
de regresión explican un porcentaje bajo de la varianza total de los ingresos--el más alto es de 30%--, los coeficientes. de regresión so~ estadísticamente significativos para casi la totahdad de las vanables
independientes. La excepción la constituyen la habilidad y la permanencia
en el último trabajo. La escolaridad por sí sola explica alrededor del 2%
de la varianza total de los ingresos; escolaridad y experiencia en el trabajo
explican alrededor del 8%.
Las funciones estimada de ingresos por carreras resultaron muy si-

milares. En cambio, las funciones de los licenciados y de los maestros
difieren significativamente. Ello significa que, dentro de cada nivel de
educación existe una influencia homogénea de los determinantes de los
ingresos, ianto individuales como estructurales, independientemente de
la carrera.4
La distribución de los ingresos entre los egresados de la UAM es
más igualitaria que entre la fuerza de trabajo industrial, siendo muy semejante a la que presentan los trabajadores industriales con nivel de edu-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de 7 salarios
mínimos de 1987. Los subgrupos con mayores niveles de ingreso mensual
promedio son: los doctores--9 salarios mínimos--, los egresados de las
primeras generaciones--8 salarios mínimos--y los egresados de CBI--7.5
salarios mínimos.5 Los resultados obtenidos indican que el nivel de educación está positivamente relacionado con los ingresos promedio: los maestros ganan más que los licenciados y los doctores ganan más que ambos.
Los egresados de CBI y de CyAD reciben mayores ingresos promedios
que los egresados de los otros dos campos de estudios.
El sector privado paga mejores ingresos que el sector público a los
egresados de la UAM, independientemente de la carrera y del nivel de·
educación.
Las estimaciones confirmaron la hipótesis de que los egresados casados perciben mayores ingresos que los solteros, independientemente
de la carrera y del nivel de educación.
Asimismo, se encontró que los ingresos promedios de los gerentes
no son significativamente diferentes de los ingresos promedios de los profesionales y técnicos. Los agentes de ventas, por su parte, presentan el
más bajo nivel de ingresos.
Los perfiles de ingresos esperados por nivel educativo tienen la forma
esperada, como lo muestran las Figuras 1 al 5.
Esto es, el nivel de educación y la experiencia en el trabajo afcctan
positivamente los ingresos esperados. Los perfiles de las licenciaturas en
CBI y CyAD tienen un mayor nivel de ingresos que los perfiles de las
otras licenciaturas. Los perfiles de maestrías se mantienen estables independientemente de las carreras.

�La fuerza de trabajo...27

26Ensayos

Figura 1: Perfiles de ingresos
UAM

Figura 2: Perfiles de ingresos
Ciencias Básicas e Ingeniería

Ingresos (miles de pesos)

Ingresos (miles de pesos)

2000.--____:------------,

2500,---------------,

2000

1000

500
500

ºo

1

2

3

4

5

8

T

8

9

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

oL..---L--'--___J'----'--~~------:
O

2

3

4

6

8

T

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

8

�La fuerza de trabajo...29

28Ensayos

Figura 3: Perfiles de ingresos
Ciencias Biológicas y de la Salud
Ingresos ( miles de pesos)
2600¡-------------~

Figura 4: Perfiles de ingresos
Ciencias Sociales y Humanidades
Ingresos (miles de pesos)
2600,--------------,

2000

1000

600

600

o ~ ~ ~-

o

2

...J..._--.1.._.L.,.__.i...___J_...J...__J

3

4

6

8

7

8

9

Experiencia laboral
-

licenciados -+- maestros --doctores

0 ~-'-----''---'-----1---L---1._..J.___J____j

o

2

3

4

5

8

7

8

Experiencia laboral
~ licenciados

-+- maestros ---doctores

9

�La fuerza de trabajo.. 31

30Ensayos

V.C.3. Las tasas de retorno a la inversión en educación
La tasa privada de retorno a la inversión en un año adicional de estudios
después de la licenciatura en la UAM es del 11%. Las correspondientes
tasas varían de acuerdo con la carrera: CBI, 7%; CBS, 13%; CSH, 17%
y CyAD, 8%.

Figura 5: Perfiles de ingresos
Ciencias y Artes para el Diseño

La tasa de retorno a las maestrías de dos años a partir de la licenciatura
en la UAM es de 12%. Por carreras, alcanzan los siguientes valores: CBI,
10%; CBS, 12%; CSH, 12%; CyAD, 10%.

Ingresos (miles de pesos)
2000.---------------,

Las tasas de retorno a los doctorados de cuatro años a partir de
la licenciatura en la UAM es del 10%. Por carreras, alcanzan los siguientes
valores: CBI, 9%; CBS, 10%; CSH, 10% y CyAD, 9%.

1500

En México, se han realizado estimaciones semejantes para diferentes
períodos. Psacharopoulos (1985) reporta 29% para estudios superiores,
en 1963. Carnoy (1967) obtuvo una tasa privada para 14 a 16 años de
escolaridad de 37%, en 1963. Montemayor (1980) reporta una tasa del
16% para educación superior, en 1975. Pérez Ricardez (1984) estimó una
tasa de 19% para educación superior, en 1977. Todas las estimaciones
de tasas internas' de retorno a la educación superior en México, como
es usual en los resultados obtenidos para países en desarrollo, resultan
mayores que las correspondientes tasas en Estados Unidos, la cual ascendió
a 5%, en 1976 (Psacharopoulos 1981). Como se observa, las tasas estimadas
en los años sesenta resultan mayores que las estimadas en años posteriores.

1000

500

2

3

4

5

8

Experiencia laboral
~ licenciados
-t\

maestros

7

8

Las tasas sociales de retorno a la inversión en programas de licenciaturas en la UAM es de 8%; para las subsecuentes maestrías es de
10% y para doctorados, 8%. Estas tasas son menores, aunque por escaso
margen, que las tasas privadas, un hallazgo común en los estudios de
países en desarrollo. Psacharopoulos (1981) estimó una tasa social para
la educación superior de 23%, en 1963. En Estados Unidos, dicha tasa
ascendía a 11%, en 1969; o sea, resultó superior a la tasa privada, lo
cual es un hallaz.go común en los estudios empíricos de los países desarrollados.

�32Ensayos

La fuerza de trabajo..33

V.C.4. Las tasas de retorno a la experiencia
en el mercado de trabajo

vados. Los egresados de CBI yde CyAD enfrentan condiciones de mercado
un tanto más favorables que los egresados de CBS y CSH.

Los resultados indican que, durante los primeros años de experiencia en
el mercado de trabajo, la experienciá en el trabajo rinde más a los graduados
de las carreras con mayor tasa interna de retorno a la educación formal--para el primer año, aquélla es de 18% en CBS y de 13% en CSH,
de 12% en CBI y 2% en CyAD. También, la experiencia laboral rinde
más para los licenciados que para los maestros--para el primer año es
14% y 10%, respectivamente. Sin embargo, al cabo de unos pocos años,
la tasa de retomo a la educación formal rebasa la tasa de retomo a la
experiencia en el trabajo.

Los egresados de la UAM son un grupo de trabajadores homogéneo
desde el punto de vista de la importancia relativa de varios determinantes
de sus ingresos. Para estos trabajadores, los atributos personales, destacadamente la experiencia en el trabajo, el nivel de educación y el estado
civil, tienen una influencia decisiva en el nivel de sus ingresos. Entre los
determinantes estructurales del mercado de trabajo destacan el tipo de
empleador--público o privado--y el sector económico del empleador.

La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo tiene una declinación
anual más pronunciada para las carreras de CBI y CBS que para las
otras dos restantes. También es más pronunciada la declinación de dicha
tasa para los licenciados que para los maestros.

VI. Conclusiones
Un reciente estudio internacional (OECD 1993) señala que los destinos
y las condiciones del mercado laboral, en especial el tiempo y 13$ condiciones de entrada se están convirtiendo en un elemento determinante
en la decisión individual de invertir en años adicionales de escolaridad,
así como en la elección de las carreras. En ese estudio se muestra que,
en los años ochenta, la información sobre los destinos y las condiciones
del mercado laboral juegan un papel más preponderante que la redituabilidad pecuniaria de la inversión en educación--o sea, los ingresos
esperados--en tales decisiones. Este desplazamiento en la atención desde
los aspectos pecuniarios a los de algunas características no pecuniarias
del mercado laboral--tales como condiciones de entrada y posición jerárquica--se atribuye a la expansión del sistema de educación superior,
a una recesión económica generalizada y a una concomitante restricción
en el empleo público.
Los egresados de la UAM enfrentan condiciones de mercado favorables, en el sentido de que el ingreso al mercado laboral está casi
asegurado antes de los seis meses de graduarse de licenciatura, el desempleo y subempleo es bajo y la mayoría ocupa puestos jerárquicos ele-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de
7 salarios mínimos de 1987. La distribución de los ingresos entre los egresados no parece estar relacionada con el nivel de educación.
Los perfiles de ingresos de los egresados de la UAM son más elevados
cuanto más alto es el nivel de educación formal del egresado. Además,
la experiencia en el trabajo juega un papel positivo en el crecimiento
de los perfiles.
La severa crisis económica de los años ochenta se refleja en las bajas

tasas de retorno a la educación obtenidas, en comparación con tasas similares estimaciones en los años sesenta. La comparación de las tasas
de retomo a la educación en la UAM con la tasa de interés de la inversión
que el individuo considere como alternativa constituye una de las posibles
guías para la decisión más racional desde el punto de vista económico.
En ese sentido, las tasas privadas a la educación en la UAM fueron superiores a las tasas de interés reales de los depósitos a dos años--40%--,
o en CETES a 28 días--121.84%--, las cuales, dado la elevada tasa de
inflación--el índice de precios al consumidor creció, entre 1986 y 1987,
en un 159%--, resultaron negativas (Banco de México 1990). Como consecuencia, la inversión en educación adicional en la UAM es producto
de una decisión racional, teniendo en cuenta el contexto económico a
finales de los años ochenta (Garro 1993).
Las tasas privadas de retorno a la educación en la UAM son mayores,
aunque por un escaso margen, a las correspondientes tasas sociales. Este
es un hallai.go común en los países en desarrollo, el cual fundamenta
la opinión de que los estudiantes universitarios de estos países están en
condiciones de pagar mayores costos directos o colegiaturas (Garro 1993).

�La fuerza de trabajo...35

34Ensayos

La comparación entre la experiencia en el trabajo y los otros determinantes de los ingresos mostró que aquélla tiene una posición destacada
entre los mismos. La comparación de las tasas de retomo a la educación
formal e informal resulta relevante, tomando en cuenta que estos dos
tipos de educación resultaron ser determinantes relevantes de los ingresos.
Una importante diferencia es la declinación de la tasa de retomo a la
experiencia en el mercado de trabajo a medida que ésta crece. As~ aún
cuando durante los primeros años la experiencia provee tasas altas de
retomo--en algunos casos éstas son superiores a las tasas de retorno de
un año adicional de educación formal después de la licenciatura, como
en el caso de CBI y CBS--, descienden con el tiempo y, finalmente, resultan
menores que la tasa de retorno a la educación formal.

Apéndice

Aspectos metodológicos

Si el test F muestra que la diferencia entre la suma de los residuos
al cuadrado del modelo restringido no difiere significativamente de la
correspondiente suma de los residuos al cuadrado del modelo original,
entonces las variables excluidas no son estadísticamente relevantes en la
explicación de la varianza de los ingresos. Si, por el contrario, el test
F muestra que la diferencia es significativa, entonces las variables excluidas
tienen un efecto importante en la explicación de la varianza de los ingresos.
Mientras mayor el valor del test F, mayor la importancia del determinante
en la explicación de la varianza de los ingresos.
En este punto conviene subrayar la relación entre este test F y el
test t de Student. El test t de Student evalúa la importancia de una variable.
Esta variable puede ser un determinante del ingresos en si misma--como
la variable escolaridad, experiencia en el trabajo o estado civil--, o bien
puede ser parte de un determinante--como la variable para el sector comercio, o la variable experiencia en el mercado de trabajo al cuadrado,
o la variable para las carreras de CBI. Cuando la variable independiente
es también un determinante, entonces el test t de Student, al igual que
el test F, evalúan la importancia de dicho determinante. Cuando un determinante de los ingresos está formado por más de una variable, entonces
el test F es el indicado para la evaluación de dicho determinante.

1. Test F

El modelo original incluye todos los determinantes de los ingresos como
variables independientes. El modelo restringido incluye todos los determinantes excepto aquél que esté siendo testeado. Por ejemplo, si se pone
a prueba estadística la relevancia de los sectores económicos donde los
graduados estén trabajando, entonces las variables correspondientes a dichos sectores no se incluyen en el modelo restringido.
El test F está dado por el estadístico siguiente:

2. Test Chow

Este test puede ser aplicado para probar una hipótesis compuesta acerca
de si los coeficientes de regresión de un modelo econométrico cambian
significativamente si son estimados con un nuevo conjunto de datos. Por
ejemplo, la hipótesis nula podría ser que los coeficientes de regresión
son los mismos en dos muestras, la de licenciados y la de maestros. Se
trata de averiguar si hubo un cambio estructural de un conjunto de datos
a otro.
El test Chow tiene la siguiente forma:

donde SSR es la suma de los errores al cuadrado. Los suprafndices r
y o indican los modelos restringido y original, respectivamente; q es el
número de restricciones impuestas en la hipótesis nula--por ejemplo, en
la prueba de los sectores económicos fueron cinco restricciones--; n-k
son los grados de libertad del modelo original.

F(k;n +m-2k) =

l(SSR0 -SSRLSSR11)]/k] / [(SSRI +SSRil)/(n + m-2k)]

Si F(k;n+m-2k) Fcrítico• entonces se rechaza la hipótesis nula; o sea,
las funciones de mgresos de los dos grupos de egresados pueden considerarse estadísticamente diferente.

�La fuerza de trabajo..37

36Ensayos

3. Cunas de Lorenz y coeficiente Glnl

Bibliografía

Dos variables intervienen en la curva de Lorenz. En el eje horizontal,
se representa el porcentaje acumulado de los individuos que reciben ingresos. En el eje vertical, se representa el porcentaje acumulado de ingresos.
El conjunto de los correspondientes puntos entre estas dos variables constituyen la curva de Lorenz. Es posible determinar el grado de desigualdad
en la distribución de los ingresos en un grupo de individuos introduciendo
una línea de 45 grados, la cual representa la completa igualdad en la
distn'bución de los ingresos. La medida de la desigualdad viene dada por
el área entre la diagonal y la curva de Lorenz. El coeficiente Gini es
el cociente entre esa superficie y la superficie total bajo la diagonal. Por
lo tanto, un Gini igual a cero indica la total igualdad y un Gini igual
a uno indica la completa desigualdad en la distribución del ingreso--o
sea, la situación en que todo el ingreso es acaparado por una sola persona.
El coeficiente Gini tiene necesariamente un valor entre cero y uno; mientras
menor sea su valor, mayor es la igualdad en la distribución del ingreso
entre la población en estudio.

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Notas
1

Carnoy, M. Higher education and graduate employment in India. lnternational lnstitute for Educational Planning. Paris. 1987.

el cuestionario fue publicado en Rodríguez (1992).

2

Esta medida de tiempo de la experiencia fue ajustada por el período
de desempleo actual.

Garro, N. y Martínez A., G. "La rentabilidad de los estudios de maestría
y doctorado. El caso de los egresados de la UAM". En Serie de
Investigación. No. 6. UAM-1. 1992.

3

La tasa será menor en la medida que el propio trabajador asuma
los costos del entrenamiento. Si este es el caso, el crecimiento de su
perfil de ingresos será menos pronunciado o, incluso, horizontal, durante
el proceso de entrenamiento.
4
Los ingresos de los doctores presentaron una pequeña varianza, lo
cual imposibilitó la estimación del modelo de regresión correspondiente.
Por lo tanto, el nivel de educación resultó el único determinante de los
ingresos estadísticamente significativo.
5

Salario mínimo en 1987

=

$168,750.

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SEP. Estadística básica de educación superior. 1990-1991.
UAM. Catálogo general. 1989.
UAM. Informe del Rector. 1989, 1990 y 1991.
Willis, R. "Wages determinants: a survey and reinterpretation of human
capital e ~ functions". Handbook of labor economics. Ashenfelter, O. y Layard, T., eds. Elsevier Science Publishers BV. North
Holland Vol. 1 1986. Pp. 357-386.

· El que la distribución del ingreso laboral esté altamente concentrada en
los niveles más elevados del mismo es un fenómeno que se repite de
sociedad en sociedad con una asombrosa universalidad en sus detalles.
Se acredita generalmente a Pareto (1897} con el primer análisis riguroso de las características de esta distnbución. Tras estudiar densidades
empíricas de ingreso en distintas economías, encontró patrones muy regulares en la forma de la distribución del pago al trabajo, siendo la más
notable de ellas la asimetría de la densidad estadística: la cola de la derecha
es muy plana, reflejando una marcada concentración del ingreso en los
percentiles m6s altos de su distribución. Resumió esta observación afirmando
que, en cualquier sociedad, la proporción de individuos con ingreso mayor
a un nive~ "y", puede ser descrita por la función,
1-F(y)

= (y/yo).a, para yi:!::yo;

yi:!::O,

donde, a &gt; 1, F(y) es la función de distribución de y, e Yo es un nivel
arbitrario de ingreso suficientemente alto.
Esto implica una densidad sesgada a la derecha y se le ha dado
a llamar "Ley de Pareto" Todas las distribuciones estadísticas que han
sido utilizadas para describir la densidad de ingresos cumplen alguna versión de esta "ley"
• Maestro de Tacmpo Exclusivo de la PICUltad de Economía y Director del C.entro de
hrYestlpcioftel Económicu de la Univeraidad AutÓllOma de Nuevo Le6n.

�40Ensayos

La asignación del trabajo...41

A1gunas investigaciones más recientes (Mandelbrot, 1962, y Lydall,
1968), no han hecho sino confirmar la generalidad de las observaciones.
Hoy, se acepta que una descripción mínima del fenómeno debe señalar
las siguientes regularidades estadísticas:
a. La distnoución del ingreso laboral tiene un marcado sesgo positivo.
b. Tiene moda.
c. Tiende a ser simétrica si se excluyen los ingresos más elevados
de la medición.

Gráfica 1.1
Distribución empírica del ingreso

Porcentaje
de
Individuo•

Por ejemplo, Mandelbrot afirma que estadísticamente el ingreso laboral sigue una densidad Normal en los ingresos bajos, luego una logarítmica-normal en los rangos medios de la escala de ingreso y se acerca
a una distribución Paretiana para los valores más altos.
La representación gráfica de una densidad empírica del ingreso luce
típicamente como se ve en la gráfica 1.1

Si bien el valor de los parámetros descriptivos de la distribución del
ingreso varía de sociedad en sociedad, la forma general planteada en la
Gráfica 1.1 es de una aplicación muy universal, lo que ha motivado mucho
trabajo econométrico en esta área (se puede consultar McDonald, 1984).
De ello han surgido numerosas propuestas de funciones de densidad que
describen satisfactoriamente las observaciones más regulares, caracterizándose todas ellas por ser asimétricas y poder generar una cola derecha
muy "plana", como se muestra en la gráfica arriba mencionada.
Esta generalidad de las observaciones empíricas planteó un reto teórico para los economistas pues, como consecuencia de una noción fuertemente arraigada en la práctica de la profesión, l_a teoría estándar
encontraba algunas dificultades para "explicar" la forma de la Gráfica 1.1.
El razonamiento principal corría más o menos de la siguiente manera:
aceptemos que el ingreso laboral de un individuo está determinado por
su productividad Si ésta es a la vez una función del talento innato del
individuo entendido como su inteligencia (o alguna medida de ésta), el
problema consistía en reconciliar teóricamente una distribución del ingreso
positivamente sesgada con una distribución del talento innato presumiblemente Normal (Becker, 1975, hace referencia a una formulación explícita de la cuestión en la obra de Pigou, 1947).

Logarl lmo del Ingreso

Para poner un ejemplo simple, digamos que el ingreso laboral de
un individuo, Y, viene dado por la función
Y

=

Y(H),

donde H es una medida de su capacidad productiva. Siguiendo nuestro
argumento, supongamos que H - N(µ,a2). Es decir, H se distribuye normalmente con media µ y varianza a2 .
Más aún, se asume que

Y(H) = wH,

�42Ensayos
La asignación del trabajo...43

donde w es el salario por unidad de H ofrecida al mercado laboral que
el individuo percibe.
El salario, w, no depende de H, y es considerado como un parámetro
fuera del control del individuo. Claramente, en tal caso el ingreso también
se distribuye simétricamente, con media wµ y varianza (w)2 :
Y - N(wµ,{w)2 ) .

Evidentemente, este esboro de teoría no puede "explicar" la Gráfica
1.1 pues, para empezar, no predice sesgo en la distribución de Y. Sin

de recursos en la economía fuera aleatoria, esperaríamos, bajo circustancias
muy generales, que el ingreso laboral se distribuyera en la población de
acuerdo a una función de densidad Normal.
Pero, precisamente, éste no es el caso: en el mercado laboral los
trabajadores son asignados con el objetivo de maximizar el producto total
de la economía. Esto se logra encomendando a cada uno aquellas tareas
para las que tenga ventaja comparativa, lo que evidentemente no tiene
nada de aleatorio.

embargo, la simpleza de este modelo ilustra lo que buscamos para poder
reconciliar las observaciones y la teoría: se necesita que no todos los individuos enfrenten el mismo salario, de tal manera que el ingreso ya no
sea una función lineal de la habilidad laboral

Tenemos así una raz.ón más para proceder con nuestro análisis suponiendo heterogeneidad Normal en las caracterís~cas fund~ent_ales. de
la población, e indagando después cómo ésto ternuna en una d1stnbuc1ón
del ingreso positivamente sesgada.

La investigación más reciente ha presentado dos objeciones al respecto. Primero, ya no es claro que la inteligencia, medida de diversas
formas, sea una variable Normal Segundo, el desarrollo de teorías económicas más detalladas pone en duda el que este tipo de medidas (como
el coeficiente intelectual, o las calificaciones en exámenes de matemáticas
y lectura), correspondan de hecho a la definición de la habilidad innata
más conveniente para el análisis económico. Estos cuestionamientos no
invalidan el enfoque original del problema, pero sí hacen necesaria su
reinterpretación.

El objetivo principal de este trabajo será entonces formular un modelo
capaz de lograr esta reconciliación y contrastarlo en detalle con datos
para el Area Metropolitana de Monterrey (AMM).

Quizá la justificación de la posición pudiera ser metodológica, pues
si se comienza con una distribución simétrica del talento innato y se deriva
de ella una densidad del ingreso laboral sesgada a la derecha, se habrá
obtenido una explicación de las observaciones y no una simple descripción
de las mismas, aún cuando no existan bases consistentes para creer que
la habilidad individual de hecho se distribuye de acuerdo a una Normal.
S~ en vista de la universalidad y estabilidad de las observaciones,

la pregunta "lqué función de densidad ajusta los datos?" es importante,
entonces un economista podría acaso aportar un buen punto retórico preguntando "lpor qué estos datos se desvían de la perfecta simetría de una
densidad Normal?"
La respuesta no es necesariamente trivial, sobre todo cuando reconocemos que del Teorema del Límite Central se infiere que, si la asignación

Siendo un poco más específicos, la discusión de esta introducción
sugiere formular los siguientes objetivos a cumplir:
a. Corroborar la relevancia del problema para el AMM. Es decir, verificar
la presencia de observaciones como las indicadas en la Gráfica 1.1.
b. Presentar un tipo de modelo diseñado para poder explicar, utilizando
las herramientas de la teoría neoclásica, las observaciones acerca de la
elevada concentración del ingreso laboral.
c. Verificar las hipótesis específicas que surjan del análisis teórico: ésta
sería la prueba empírica del modelo presentado.
d. En el contexto del enfoque presentado, esclarecer la relación entre los
problemas de asignación y distribución de los recursos en la economía.
Se llamará la atención hacia una dimensión de la opción eficiencia-equidad que aparece bastante explícita en este modelo.
Se pueden avanzar los principales resultados de la investigación:

�44Ensayos

l. Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distnoución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.
3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.
4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utilizado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.
En la siguiente sección se repasan primero algunos modelos en la literatura
económica que aportan ideas relevantes a nuestro tema. Luego, se intenta
motivar empíricamente la discusión con datos sobre el AMM que no pueden ser fácilmente explicados por el modelo neoclásico estándar. En la
sección 3 se presenta una teoría y se ilustra qué características de ella
pueden explicar los aspectos clave de las observaciones. Posteriormente,
en la sección 4 se proponen de manera muy concreta las predicciones
del modelo a ser confrontadas con los datos. En la sección siguiente se
presenta el trabajo empírico. La sección 6 muestra la naturaleza de la
opción entre eficiencia y equidad implícita en el modelo. Después de
~sto se concluye el trabajo con un breve resumen de los hallazgos más
unportantes, además de sugerencias sobre cómo indican los resultados
obtenidos que se deben reinterpretar algunos estudios sobre el mercado
laboral de nuestra comunidad en investigaciones posteriores.

2. Antecedentes
2.1 Revisión de la teoría económica sobre el tema

Aparte del trabajo descriptivo que ya hemos mencionado (al menos brevemente), algunos de los primeros econometristas que estudiaron el tema

La asignación del trabajo...45

se concentraron en las restricciones estadísticas que impone el proceso
generador de ingresos supuesto sobre las distribuciones observadas. Esta
rama de investigación culminó con estudios que derivan tales restricciones
ya sea de alguna idea generalizada de cómo se acumula el ingreso de
un individuo, como en Singh y Maddala (1976), o a partir de algunas
regularidades estadísticas aparentemente bien establecidas, como en Esteban (1986).
Aunque estrictamente estos modelos no son teorías económicas, lo
que podemos aprender de ellos es que, si uno supone que entre mayor
es el ingreso de una persona se le facilita más el seguirlo incrementando,
y trasladamos este hecho a restricciones en la forma de la densidad de
las percepciones salariales, entonces se puede derivar una distribución
del ingreso con sesgo positivo para la economía. Sin embargo, estos modelos
no explican por qué esperaríamos esta presunta convexidad en el proceso
generador del ingreso.
En la literatura económica, por otro lado, encontramos ideas que
nos serán útiles al desarrollar nuestro modelo. Algunas de estas teorías
fueron formuladas específicamente para estudiar el fenómeno que aquí
nos ocupa y otras tienen una aplicación más amplia. Mencionaremos aquí
brevemente aquellos argumentos que se relacionan con el marco teórico
presentado en la siguiente sección.
El modelo propuesto inicialmente por Roy (1951) supone que en
una fuerza de trabajo con individuos que difieren en su productividad,
éstos eligen el sector económico que les proporcione el mayor beneficio.
Si las covarianzas de los ingresos que podrían obtener en cada sector
son negativas, se predice una distribución del ingreso con sesgo positivo
para toda la economía, siempre y cuando los ingresos promedio sean los
mismos en los dos sectores. Esto se debe a que los trabajadores observados
en cada actividad tenderán a ser más productivos en ella que el promedio
de la población entera. Básicamente, no observaremos trabajadores de
los rangos más bajos de la escala de productividad en cada ocupación:
la distribución de ingresos potenciales es truncada a un valor mínimo
en cada sector.
Generalmente, se suponía en este modelo que la distribución del
logaritmo natural del ingreso potencial en cada sector era una Normal
multivariada. Sin embargo, algunos autores han señalado que tal modelo
no genera el tamaño del sesgo que de hecho se observa empíricamente.

�La asignación del trabajo...47

Por otro lado, si se abandona este supuesto, nos alejamos de nuestra
metodología de suponer que la heterogeneidad original de la fuerza de
trabajo es Normal Hedman y Sedlacek (1985) extienden el modelo de
Roy para que pueda acomodar una distribución asimttrica, pero no proporcionan ninguna explicación del fundamento económico de esta Clten-

muneraciones potenciales en los distintos tipos de trabajo refuerza la concentración del ingreso en la distribución para toda la economía.
En la sección 3 se examina en mayor detalle un modelo de esta clase

sión.

y se analiza su capacidad para "explicar" algunas de las características

Por otro lado, Becker {1975) ha demostrado que el modelo de capital
humano puede generar distribuciones de ingreso altamente concentradas
en los niveles altos si la demanda de inversión en capital humano está
positivamente correlacionada con la oferta de fondos de im-ersión. El problema con el enfoque, sin importar su atractivo sentido común, es que
no es endógeno al modelo el poder determinar la validez de esta proposición.

2.2 La distrlbucl6n del ingreso laboral en el Area
Metropolitana de Monterrey

de la distribución del ingreso laboral.

Las características y la evolución a través del tiempo de la distribución

del ingreso en el AMM han sido bien estudiadas por Puente Leyva (1968)
Vellinga y López (1986) mencionan los modelos "estructuralistas" y
"dependentistas", que encuadran el problema en una perspectiva de patrones de desarrollo económico mucho nw amplia. Estos modelos tienen
éxito en explicar evoluciones de la distribución del ingreso en diversas
etapas del desarrollo, pero se alejan de la parsimonia del enfoque neoclásico y son difíciles de contrastar con la literatura estadística.
Un 6ltimo grupo de modelos, que de hecho constituye el punto de
partida de este trabajo, está basado en la noción de una "jerarquía" (Rosen,
1982): el trabajador no calificado enfrenta un precio por unidad productiva
ofrecida independiente de la habilidad del mismo. De esta forma, la distribución del ingreso para niveles bajos es, aparte de una constante multiplicativa, la misma que la del talento innato. Si este se distnbuye Normal,
así lo hará el ingreso. En el siguiente nivel de la jerarquía, el "supervisor"
tiene bajo su mando al personal no calificado. Si las labores de "supervisión"
y del trabajo no calificado son insumos complementarios en el proceso
de producción, un supervisor más talentoso tendrá bajo su mando un
mayor n6mero de trabajadores no calificados, elevando así todavía más
su productividad. Por lo tanto, su ingreso será una función creciente y
convexa de su talento.
Debido a esta convexidad, si la habilidad innata se distribuye normalmente, los ingresos de los supervisores seguirán una distnbución sesgada a la derecha. El modelo predice entonces una función de densidad
del ingreso simétrica para niveles bajos y con sesgo positivo para los niveles
altos de ingreso. De nueva cuenta, una correlación negativa de las re-

y Vellinga y López {1986). Ellos han encontrado qu~ la concenu:ación

del ingreso en los niveles más altos alcanza proporc1on~s dr?111áttcas y
no muestra señales de cambio: hasta 1986, al menos, la s1tuac1ón no era
mejor en este aspecto que en 1965.
En la Gráfica 2.1 se presenta el histograma del logaritmo natural
del salario por hora para el AMM en 1984. En la se_cción del trabajo
empúico se explica con detalle la fuente y las características de este banco
de datos. Aquí se presenta con el fín de introducirnos al problema concreto
desde la perspectiva de nuestra comunidad.
La línea continua trazada sobre las barras del histograma corresponde
a una distnl&gt;ución Normal ajustada a los datos con propósitos de comparación. El hecho de que la cola derecha del hist~ama sea ~ás ~gor?a"
que la predicción Normal es evidencia de sesgo pos1~1vo en la_ d1stnbuc!ón
y es congruente con la "Ley de Pareto" y la evidencia empúica conocida
en la mayoría de los estudios sobre distribuciones de ingreso.

Se deben notar el valor positivo del coeficiente de sesgo, y el promedio
del salario por hora superior al valor mediano.
Se antojan varias observaciones. Desde un punto de vista teórico.
el análisis neoclásico simple, que supone trabajadores homogéneos en s~
características, tiene ciertos problemas para explicar este patrón de observaciones. El ejemplo del capítulo anterior muestra la razón.

�48Ensayos

La asignación del trabajo...49

Entonces, un modelo que pone en claro algunas causas por las que
una distribución del ingreso sesgada es, hasta cierto punto, inherente al
funcionamiento del mercado laboral es importante, pues ayuda a comprender mejor el papel del sistema de precios en la opción entre eficiencia
y equidad. Así, facilita el análisis de los efectos de diversas políticas económicas sobre la distribución del ingreso laboral Constituye entonces un
marco alternativo para la discusión de las consecuencias de distintas estrategias de desarrollo.

Desde un punto de vista más práctico, es importante ligar en forma
sistemática las características de la Gráfica 2.1 a entidades económicas
bastante concretas, como la experiencia laboral y el nivel de escolaridad.
Esto es, por supuesto, un objetivo de este trabajo: nuestro modelo deberá
indicar con claridad el tipo de restricciones que necesitamos imponer
en el análisis estadístico al analizar datos que se ven como en la gráfica
superior.
A continuación, se propone un modelo cuyas predicciones respecto
a las características de la distribución del ingreso laboral serán analizadas
en lo que resta de este trabajo.

Gráfica 2.1
Distribución del ingreso laboral mensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
,4

3. Un modelo teórico
El modelo está basado en la noción de una "jerarquía" tal como se presenta
en Rosen (1982). Sin embargo, en su marco teórico, los individuos viven
un solo período, por lo que la riqueza y el ingreso laboral son idénticos.
Tampoco considera la posibilidad de que los individuos alteren su capacidad productiva invirtiendo en capital humano. Es decir, el suyo es
un modelo de dotaciones fijas. Estas dos limitaciones del análisis son modificadas aquí y representan la aportación teórica del presente trabajo.
Con ello se pone en claro qué tipo de variables deben ser mantenidas
constantes en el análisis empírico y se pueden extraer predicciones más
exactas para comparar con los datos.

3

~
ro

...e
Q)

u
o
a.

.2

L

.l

o

3.1 Descripción de la economía
10

8

12

14

Logar1tmo del ingreso

Promedio 10.071

Error Est.

Moda

9.903

Mediana

9.903

. 014

Supongamos una economía donde existe un cierto número de empresas
idénticas que producen un artículo homogéneo mediante tecnologías como:

Coeficiente de sesgo

.759

Desviaci ón Est . . 634

Error Est . C. de sesgo

. 053

Varianza

Total de casos

2172

. 401

(1)

q =ALª; O&lt; a&lt; 1,

donde,
Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

q

=

producto.

�La asignación del trabajo...51

50Ensayos

A

= trabajo que llamaremos indistintamente de "dirección" o de "supervisión".

L

=

trabajo "no calificado".

Es útil interpretar el proceso de producción como una "jerarquía"
de dos niveles. Los trabajadores no calificados manufacturan físicamente
el producto de la empresa. Los directores tienen bajo su mando un cierto
número de trabajadores no calificados y su labor es organizar las actividades
de estos últimos. Cada empresa tiene un "director". La etiqueta "no calificado" implica, en este contexto, solamente que este trabajador no tiene
a nadie más bajo su mando. Cualquier otro significado carece de fundamento en este modelo.
Nótese que el insumo A entra en la función de producción de la
manera multiplicativa en que usualmente se modela la tecnología en la
literatura. También podríamos incluir un insumo de capital, K, que daría
más generalidad al modelo pero que no afectaría los resultados relevantes
de este trabajo.

Vamos a dejar de lado la asignación óptima del tiempo por parte
de los trabajadores suponiendo que todos ofrecen inelásticamente una
unidad de su tiempo dispomble al mercado. El insumo trabajo, ya sea
A o L, se mide entonces por la cantidad de capital humano imbuído
en el trabajador que ocupa el puesto en cuestión, ya sea de "dirección"
o de "producción"
Adoptaremos una especificación simple del proceso de acumulación
de capital humano. Debido a que estamos más interesados en analiz.ar
la correspondencia entre habilidad innata e ingreso laboral que en estudiar
la forma exacta de los perfiles de ingreso, supondremos que la capacidad
productiva de cada trabajador puede ser aproximada por

donde,
i = índice: s

=

supervisor, n = trabajador no calificado,

H¡(t) = acervo de capital humano del trabajador,
La competencia perfecta predomina en todos los mercados y, al ma-

ximizar sus utilidades, las empresas deben satisfacer,

condición de primer orden
(2)

=

experiencia laboral,

I = nuevos incrementos en H¡{t).

aALa-1 = w,

condición de segundo orden
(3)

t

a(a -l)Alfl-2 &lt; O(porto que se requiere O&lt; a&lt; 1),

Es necesario comentar un poco sobre esta especificación. De hecho,
varios modelos de acumulación "óptima" de capital humano pueden ser
aproximados linealmente por (5), por lo que es más general de lo que
parecería a primera vista.

donde w es el salario por unidad de insumo no calificado.
El ingreso del trabajador de "dirección" viene dado por
(4)

;r(A) = ALª -wL.

Es claro a partir de {2) y (4) que las utilidades de cada empresa
son nulas en equilibrio, como requiere el supuesto de competencia perfecta.

Todos los individuos entran al mercado laboral teniendo un acervo
inicial de capital humano Esto se refleja en 3&lt;li· Conforme acumulan experiencia, este conocimiento inicial se va depreciando al olvidar ellos parte
de él o al volverse obsoleto; ali captura este efecto, por lo que sería
presuntamente negativo. F"malmente, en cada período nuevo conocimiento,
I, se suma al ya eXlstente Así, a2¡ representa esto, además del hecho
de que este nuevo conocimiento también se deprecia un poco durante
cada período.

�54Ensayos

52Ensayos

En este caso, I debe interpretarse como el talento innato del trabajador
para incrementar su capacidad productiva y, por lo tanto, sus ingresos
laborales. A través de este parámetro introduciremos heterogeneidad de
la fuerza laboral en el modelo.
Más a6n, de acuerdo con la motivación de la investigación, lo conveniente es suponer que se distribuye de acuerdo a una Normal con media
µ y varianz.a u2:

(6)

(12) dl/dA = U(A(l-a}) &gt; O.
Como consecuencia, al aumentar el talento innato, I, de un "director",
su ingreso se incrementa más que proporcionalmente, pues también aumentarán los trabajadores bajo su dirección.
Para demostrar esto, podemos resolver para L en términos de A
de la ecuación (2) y sustituir en la ecuación de ingreso (4) para obtener:
.1t(A)

I - N(µ,u2).

El valor para un individuo de ofrecerse como trabajo no calificado
viene dado por la función:
·

= A(aA/w)a/(1.a) - w(aNw)ll(l.a) ,

o bien,

.1t(A)

= [(afw~/(1.a) - w(afw)ll(l-a)] Al/(1.a) ,

(7) V(Hn ,n) = w Hn(t) + lfn(t) Hn(t);

Esto es, para un director con capital humano Hg(t), la función generadora de ingreso está dada por:

donde,
w

= precio por unidad de trabajo no calificado, definido por

Hn (t)

(2),

= acervo de capital humano del trabajador no calificado,

donde,

wHn(t) = ingreso laboral del trabajador con experiencia t,

Y, = ingreso de "supervisor",

tpo(t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional como
trabajador no calificado,

(J

=

[(a/W~/(1-a) - w(a/w)l/(1.a)].

Claramente,

Hn(t) = inversión neta en capital humano, Hn,
dlogY, /dlogl\

=

1/(1- a) &gt; 1,

tpn(t)Hn(t) = valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.
De la misma manera, el valor para el individuo de ser asignado como
trabajo de "dirección" es

quedando demostrada la implicación de que la función ingreso para
los "directores" es no lineal (de hecho, convexa) en H.(t).
Por otro lado, para un trabajador no calificado, tenemos

{8)

V(H, ,s)

= H(H5(t)) + tp5(t) H,(t);

donde,
donde,
.1t{H.(t)) = ingreso como "director" o "supervisor" (en este caso,
A=H.(t)), definido por (4),

Yn = ingreso como trabajador no calificado,

�La asignación del trabajo...53

'P• (t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional
como trabajador de "supervisión",
Hs(t)

= inversión neta en capital humano,

'Ps(t) Hs(t)

Hs•

= valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.

Ahora, el trabajador dirige sus acciones a maximiz.ar su beneficio
total. Por lo tanto, su problema es
(9)

max V(H¡ ,i) ; i

= s, n.

. Es d:cir, el t~abajador es asignado a "supervisor" o a trabajo "no
calificado dependiendo de cuál tarea le proporcione el mayor beneficio
neto.
(10)

t

V(Hs ,s) V(Hn ,n).

Finalmente,

(11)

La asignación del trabajo...55

y,
dlogYn /di~ = l.
Con el fin de simplificar el análisis gráfico y hacer más intuitiva la
interpretación económica del modelo, supongamos que podemos apro~ar. los valores ~sperados ~e la_ inversión en capital humano con polinom1os en la vanable expenenaa. Es decir,
V(Hs ,s) e

8"51/(t.a)+

P(t) ;

y,
V(Hn ,n) e wH0 + y(t).
Donde P(t) y y(t) son dos polinomios de orden arbitrario.
Nótese que la función wH0 + y(t) es lineal en l. Por otro lado,
de acuerdo a la discusión en el párrafo de arriba, la función 8"51/(1.a)
+ P(t) no es lineal (es convexa y creciente).
Gráficamente, la solución del problema es la envolvente superior de
estas dos funciones (Gráfica 3.1).
Supongamos entonces que, manteniendo t constante, la función

donde, obviamente, un individuo pertenece al conjunto S o al N dependiendo de si s o n resuelven (9).
En esta eco~omía existe un equilibrio cuando las ecuaciones (2), (4),
(9) y (11) se satJSfacen simultáneamente.

3.2 Examen de la asignación de trabajadores
en el equilibrio de mercado

Una implicación directa de la complementariedad entre A y Len la función
de_produción es que aquellos "directores" con mayor conocimiento tendrán
baJo su mando un número más grande de trabajadores no calificados.
Esto se puede verificar diferenciando (2) y utilizando (3):

{15) T(I,t)

= V("5

,s) - V(H0 ,n)

es monótonamente creciente en l. Así, en equilibrio, debe existir un valor
crítico, le, tal que individuos con I &gt; le , encuentran más rentable ser
"supervisores" y aquellos para los que I &lt; le deciden ser trabajadores no
calificados. El precio, w, se debe ajustar para que en equilibrio V(ffs,s)
y V(Hn ,n) de hecho se intersecten, igualando así demandas y ofertas
de trabajo. Aqu~ es una posibilidad _lógica el que haya más de un punto
de intersección. Sin embargo, como veremos más adelante, esto resultaría
en situaciones muy paradójicas y de dudosa relevancia empírica. También
puede ser que, en (15), T(I,t) sea decreciente en I, lo que implicaría
que los más "hábiles· son asignados a puestos no calificados (aunque,
como veremos más adelante, aún teóricamente esto es muy improbable).
También, la evideneta que se presentará en la sección empírica descarta
esta posibilidad tan poco mtuitiva.

�56Eosayos

La asignación del trabajo...57

Gré.fica 3.1
La asignación de trabajo heterogéneo

8H1/IHll +IJ(t)

•

V(H , 1)
1

participación en la distribución de habilidad: su ingreso se incrementa
más que proporcionalmente con su talento porque organizan una fuerza
laboral más numerosa. En consecuencia, la densidad de Y, tiene un mayor
sesgo positivo que la de l. Por otro lado, la densidad de YO tiende a
ser simétrica si la de I lo es, ya que el ingreso del trabajo no calificado
es una función lineal de l.
Si suponemos que I se distribuye como en (6), podemos verificar
estos argumentos encontrando las distribuciones de ingreso para cada tipo
de trabajo.
Los Jacobianos1 de las transformaciones definidas en (16) son

--

wH n +r(tl

(1-a) Y,
(17) dl/dY5 = - - -[ ]
8a2t 8

.a

1

Y dl/Yn = - - ·
wa2t

Por lo tanto (los subíndices de los parámetros se omiten para ahorrar
espacio):

e

y

3.3 El problema de asignac1on y la
distribución del ingreso
Las funciones de ingreso para "supervisores" y personal "no calificado"
vienen dadas respectivamente por,

Y, = 8 [

(16)

8Qa

+ a11 + ai.tl )ll&lt;t-&lt;X&gt;

Yo = w [ ~ + a1nt + a2ntl ] .
Como ya vimos, Y, es una función convexa de H(t). Por esta razón,
los "directores" en los niveles más altos de la distribución de I acaban
teniendo dominio sobre una fracción del total de ingresos mayor que su

Donde, Pr(s)=Prob( l&gt;lc, Y5 &gt;0) y Pr(n)

=

Prob( I&lt;lc, Y, &gt;O).

1 Si una variable aleatoria, x, se distribuye de acuerdo \ una función de densidad f(x),
la variable z=g(x) se distribuye de acuerdo a IJlf(g (z)), donde el Jacobiano, J , es

dx/dz.

�La asignación del trabajo...59

58Ensayos

Si dejamos de lado por un momento los términos Pr(s) y Pr(n), podemos ver que (18) es una densidad que tiende a ser simétrica dependiendo
del valor de t. Al mismo tiempo, (19) es lo que se llama una densidad
Gama Generalizada (McDonald, 1984). Esta función es sesgada a la derecha y es sabido que ajusta muy bien la distnbución del ingreso para
toda la economía. Esto es una implicación directa de la convexidad del
ingreso, Ys, como función del talento: debido a que las percepciones del
"supervisor" aumentan más que proporcionalmente con su habilidad, los
directores en el 10% más alto (por ejemplo) de la distribución del talento
reaben más del 10% del total del ingreso en la economía. La distribución
de sus remuneraciones está más concentrada en los niveles altos que la
de la capacidad productiva. Como esta última se supone es simétrica,
la distribución del ingreso laboral (19) tendrá necesariamente un sesgo
positivo.

Cr6fica 3.2

Porcentaje
de
Individuo■

El suponer que I se distribuye normalmente permite entonces ligar
la teoría con la literatura estadística sobre densidades de ingreso, una
ventaja de nuestro enfoque.
Gráficamente y evaluando cuando t = -ao¡/ali (recordemos que a¡¡
&lt;O), las densidades (sin truncar) lucen, después de una aproximación
logarítmica, de la manera que se muestra enseguida.
El hecho de que ambas funciones de densidad estén truncadas por
el valor le significa que la distribución de ambas pudiera ser, de hecho,
un poco más sesgada que en las gráficas superiores.
Por lo tanto, el hecho de que Y, sea una función creciente y convexa
de I y que YO sea lineal implica que la distribución del ingreso laboral
es sesgada a la derecha para los "directores" y que es más simétrica para
los trabajadores no calificados, siempre ycuando el valor de t, la experiencia
laboral, se mantenga constante.

La distribución del ingreso para el conjunto de los trabajadores con
la misma experiencia es la suma ponderada de estas dos densidades. Para
demostrar que esta función también tiene un sesgo positivo en nuestro
modelo, debemos verificar que la correspondencia entre I y el ingreso
laboral es creciente y convexa para la economía entera (manteniendo t
constante).
De nueva cuenta, si suponemos que
V(ffs ,s)

El resultado depende del supuesto de complementariedad entre los
dos insumos en la función de producción. Sin embargo, recordemos que
los insumos que se utilizan en la producción deben tender a ser complemetarios. Si no fuera así, observaríamos industrias en que ninguno se
emplea. Como una observación casual de la economía (entendida como
una sola industria) nos muestra que ambos trabajos son necesarios e importantes, el supuesto tiene senúdo com6n, además de que, como veremos,
también tiene base en la evidencia empírica.

!i!!

0Hs1l(t.a) + /J(t) ,

y

V(H0 ,n)

lil

wHn + y(t) ,

y además que la diferencia /J(t)-r(t) es suficientemente pequeña para asegurar que las funciones V("5 ,s)-{3(t) y V{H0 ,n)-r(t) también se intersectan
en el equilibrio de mercado en el mismo valor de I que V(Hs,s) y V{ffn,n),

�(,()Ensayos

La asignación del trabajo...61

podemos utilizar una reformulación de la Gráfica 3.1, como se muestra
en la presente ~ er.fica 3.3

Función de

ingre■o

condicional para el conjunto de la econoa1a

Se puede demostrar que si el capital humano no se deprecia muy
rápidamente y no consideramos a los trabajadores muy cercanos_al retiro
de la fuerza laboral, las funciones de ingreso se desplazan hacia arriba
para cada nivel de I conforme aumenta t, es decir, la experiencia. Siendo
as~ las funciones de ingreso para la economía, condicionales en t, son
como se aprecia en la gráfica siguiente.
Gráfica 3.4

V(H.,s)

I
I

Funciones de ingreso condicionales
Y0 Ct)

I

v.
Yn

/

-

-~
/

.,,.

---;1
/

--

/ .-.
¿-

.

_,..

/

1

.:

- .,,.

...

.,,.

....... .,.

V(Hn,n)

t &lt;t &lt;t
O

Yn(t}

Sólo observaremos los ingresos como "directores", Ys(t), de aquellos
que encontraron óptimo reali7.ar esta lar~ y los ingresos como trabajo
no calificado, Yn(t), de los que así lo encontraron ventajoso. La función
de ingreso observada para el conjunto de la economía es la linea en tono
más fuerte en la gráfica: el reflejo de la envolvente de las funciones de
valor manteniendo la experiencia, t, constante. Claramente, es una función
creciente y convexa en l. Por lo tanto, podemos aplicar el mismo argumento
que utili7.amos para la forma de la distribución del ingreso de los directores
y concluir que, como la función de ingreso observado, Y(I), es creciente
y convexa en I, si mantenemos la experiencia constante, el modelo predice
una alta concentración del ingreso para el conjunto de la economía: la
distribución de las remuneraciones será sesgada a la derecha.

1

2

y

Y(t )
2

Queda por investigar si el modelo tiene una predicción para el total
incondional de la economía, o sea, sin mantener t constante.
Desafortunadamente, a priori, no existe un resultado general, y la
cuestión es puramente empírica. Sabemos que de hecho (en los datos),
esta distribución tiene un sesgo substancial pero, teóricamente, el promedio
de ingreso laboral condicional en el nivel de habilidad (esto es, el promedio
de las funciones Y(to), Y(t1), Y(tz), etc. en la Gráfica 3.4) puede ser
una función convexa o cóncava, por lo que el sesgo existente no se puede
predecir sin introducir más consideraciones en el modelo.

�62Ensayos

La asignación del trabajo...63

Más adelante P.xaminaremos este .asunto en mayor detalle.

4. ·Examen detallado de las predicciones
del modelo
A estas alturas debemos reconocer la necesidad de reformular el modelo
presentado en la sección 3. La razón es evidente: las predicciones del
modelo están en función de un parámetro que no es observado directamente; a saber, l, la inversión en capital humano adicional.
Con este fin, consideraremos cómo se determina el nivel de escolaridad, pues existe una correspondencia clara entre ésta y el parámetro
l.

con menor educación es aproximadamente simétrica y sesgada a la derecha
para aquellos con mayor escolaridad que este valor crítico.
También, manteniendo constante la experiencia, la distribución del
ingreso laboral para el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Veamos una predicción más. Se reconoce que el nivel promedio de
escolaridad en México se ha ido incrementando en los últimos decenios.
El Arca Metropolitana de Monterrey no puede ser excepción. Al mismo
tiempo, una observación casual del mercado laboral nos deja la impresión
de que en las cohortes más viejas, la proporción de trabajadores con
escolaridad mayor que primaria, o bien secundaria, es menor que para
cohortes más jóvenes. Esto nos lleva a sospechar que el mercado se debe
ajustar y que, dado que w no es independiente del total de capital humano
en la economía, el valor crítico de escolaridad que trunca las distribuciones
de Y5 e Yn es menor entre mayor sea la experiencia laboral, t.

Aunque distintas especificaciones del proceso de capital humano varían en la relación exacta entre la escolaridad, que llamaremos "E", el

nivel inicial de capital humano, Ho, y la capacidad para incrementar el
acervo existente, 1, todas concuerdan con el siguiente razonamiento básico:
aceptemos por un momento que E está de hecho determinada por estos
dos parámetros, Ho e l. Si una persona nace con un valor alto de Ho,
decimos que tiene "habilidad para ganar". Este individuo encontrará entonces ventajoso permanecer un tiempo corto en la escuela para aprovechar
así su ingreso alternativo relativamente alto. Por otro lado, si tiene un
valor alto de I, decimos que tiene "habilidad para aprender". Esta persona
·acumula rápidamente capital humano y, por lo tanto, encuentra benéfico
permanecer relativamente más tiempo en la escuela "especializado" en
aprender y así tomar ventaja de su habilidad innata. Entonces,

dE/dffo &lt; O

y

Gráfica 4.1

Funciones de ingreso condicionales en t

y

tO &lt; t 1 &lt; t Z

Ingreso
Laboral

dE/dl &gt; O .

Vamos a suponer que todos los individuos reciben el mismo nivel
ya obtenidos,
aunque sí nos permite simplificar el análisis empírico.

Ho al nacer. Esto no invalida ninguno de los resultados

Ya que la escolandad varía directamente con I, el modelo desarrollado
puede ser utilizado sustituyendo E en donde antes leíamos l. Las conclusiones siguen siendo predicciones listas para ser contrastadas con los
datos. :Es decir,,manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber
un nivel de escolaridad tal que la distribución del ingreso de los individuos

E

e

(t

Z

l E

e

(t

1

l E

e

(t

O

l

E

�La asignación del trabajo...65

64Ensayos
Gráfica 4.2

Gráficamente, las tres proposiciones hasta ahora formuladas pueden
resumirse de la siguiente manera:

Funciones logaríllllicaa de ingreso condicionales en l

Donde Ec(t ) es el nivel crítico de escolaridad cuando t = t¡; i =
0,1,2. De acuerdo con el párrafo anterior, Ec(to) &gt; Ec(t¡) &gt; Ec(ti).
Ln(Y)/ t

t

O

&lt; t 1 &lt; t2

Con el fin de verificar esta predicción, podemos reducirla a una proposición bastante específica como sigue.
Hagamos una aproximación lineal del logaritmo natural de las funciones ingreso dadas en (16) alrededor de t = O para obtener,

(20) Ln Y, •

/Jo + /31t + /32 ti

donde,

+ [1/(1-a)]Ln ao ,

/30 =

Ln q

/31 =

[l/(l-a)](a1

/ao ),

/32 =

[l/(l-a)](a2

/ao );

E

y

(21) Ln Yn = Yo + y1 t + y2tl ;
donde,

ro =

Ln w,

Recordemos que la escolaridad, E, es un índice de I, por lo que
gráficamente tenemos

Si mantenemos constante el nivel de escolaridad y medimos la varianza
de la distribución del logaritmo del ingreso dividido por la experiencia
(Ln(Y)/t) para el conjunto de los trabajadores, ésta se mantendrá constante
para niveles de escolaridad bajos, como en la distancia ab de la Gráfica
4.3. Al aumentar el valor condicional de E y conforme se van alcanzando
los niveles críticos, E0 ·de las cohortes con mayor experiencia, la varianza
comenzará a incrementarse como lo ilustra la comparación de la distancia
cd con ab. Para escolaridades mayores que el máximo valor crítico (presuntamente el del grupo más joven), la varianza se estabilizará a un nivel
más alto para mantenerse constante de nuevo al cambiar el valor condicional de E, como lo muestra la distancia ef:
ab &lt;

cd &lt; ef.

Esto significa que esperaríamos encontrar el siguiente patrón:

�66Ensayos

La asignación del trabajo...67
Grtiica 4.3

Intuitivamente, los "directores• tienen un incentivo a acumular capital
humano relativamente mayor que los trabajadores "no calificados" pues
el precio sombra de sus inaementos en el acervo depende positivamente
de su nivel de capital:

Varianza de LN(Y)/t condicional en E

t/J, (t)

= Jl ,r'(HJ e{r+d)t dt ;

donde,

V(Ln(Y)/t)

T

= edad de

r

= tasa de descuento,

d

= tasa de depreciación de su capitaJ humano,

retiro de la fuerza laboral,

,i'(HJ = primera derivada de la función .1t(H¡).
Como ,r(HJ es una función convexa, la función tp,(t) es creciente

en H¡.

E"'n
e

E

Fmalmente, si bien su modelo es diferente, la intuición ~l marco
teórico propuesto originalmente por Roy (1951) sigue siendo válida y nos
proporciona una predicción más para contrastar con los. datos.
Bajo éste razonamiento, hay que reconocer que pequeñas diferencias
en habilidad para acumular capital humano entre aquellos individuos dedicados a la "supervisión" se traducen en diferencias aún mayores en las
ofertas de capital humano y, por lo tanto, en los ingresos percibidos. Esta
es, de nuevo, una implicación de la convexidad de la función de ingr~
para los dir,ectores: uno con un valor mayor de I, gana más. Pero debido
a que coordina a un n6mero mayor de trabajadores, sus ganancias aumentan
proporcionalmente nw que su ventaja en I en comparación con un trabajador no calificado que no tiene a nadie bajo su mando. Esto quiere
decir que esperaríamos

Por otro lado, el precio sombra de la inversión en capitaJ humano
de un trabajador no depende de su acervo:

Y'n (t) =

J? w e{r+d)t dt ;

Pero recordemos que de la función de formación de capital humano,
ecuación (5), y de la distribución de I, en (6), podemos encontrar:

y

Var(H0 }lt • a22n Var(III&lt;IJ = a22n o2 (l-.P2 + ..l2Ic ).
Donde, ..l¡ = ~/(1-cl&gt;) y ..l2 = ~/'1&gt;. Y~ es la función de densidad
Normal evaluada en le y (J&gt; es la densidad NormaJ acumulada, evaluada
también en lePor lo que se puede demostrar que
Var(HJl 1 &gt; Var(HJl 1 ,

�La asignación del trabajo...69

68Ensayos

ya que (az..,

ba,

&lt;p) &gt; O.

Como el ingreso de los "supervisores" es una función convexa, monótonamente creciente en l\, y la de los trabajadores no calificados es
lineal en H0 , tenemos como consecuencia la siguiente predicción (que
también se deriva del modelo de Roy):
Var(LnYJlt &gt; Var(LnYJlt •

La ocupación de los individuos con mayor habilidad muestra una
varianza de ingresos mayor.
Ahora, mantengamos la experiencia constante y examinemos gráficamente las funciones de ingreso:

Funciones de ingreso

Si_ los individuos con mayor habilidad fueran destinados a trabajo
no ~cado en el equilibrio de mercado (si la función (15) T(I,t) en
la sección 3.2 fuera monótonamente decreciente en I), el sentido de la
desigualdad se vería revertido. Esto nos proporciona una manera de verificar el supuesto acerca de la forma de la relación T(I,t), y de la complementariedad de A y L en la función de producción.

5. Evidencia para el Area Metropolitana
de Monterrey

y (t )

•

5

Gráficamente, el argumento de los párrafos anteriores se refleja en
el hecho de que la pendiente de Y, es mayor que la de Y0 •

Antes de pasar a la sección empírica, recordemos que el modelo
no tiene una predicción teórica concreta para la forma de la distribución
incondicional del ingreso en la economía.

Gráfica 4.4

y

Un vistaro a la gráfica anterior nos muestra que sólo aquellos con
E &gt; Ec se dedican a trabajo de "supervisión". Esta tarea es entonces
la que ~pa a los individuos con habilidad alta, que ganan más y, en
consecuencia, g07.an de mayor status en esta sociedad.

Las dos limitantes más grandes del análisis de datos son, primero, el hecho
de que el tamaño de muestra se reduce considerablemente al condicionar
las comparaciones por diversas variables, como lo exigen las predicciones
formuladas.

y (t)
n

Y segundo, que no existe una metodología econométrica establecida
para el tipo de pruebas que se requiere hacer.

Por esta razón, se optó por un análisis gráfico (lo más cuidadoso
posible) de los datos y la comparación simple de los parámetros muestrales
de interés.
E

e

E

. _Aunque ~strictamente ésta no sea una prueba formal de las predicc10nes teóncas, el lector que no está familiarizado con la metodología
del análisis econométrico de muestras truncadas seguramente encontrará
más accesible el significado de los ejercicios presentados. Quede pues,
al menos esta ganancia.

�70Ensayos

Los datos provienen de la Encuesta de Sindicatos rea.li7.a~ r,r ~l
Centro de Investigaciones Económicas U.A.N.L. para el esl?dio S~dicatos, Salarios, Poder, Bienestar" de Silos y L6pez (_1984). La informaet~n
se obtiene de "una muestra polietápica de 3021 UD1dades muestrales (~dividuos), diseñada considerando un error muestral del 1%, el salano
mensual como la variable de interés y el marco muestral del Area Metropolitana de Monterrey elaborado por la Dirección General de Estadística del Estado de Nuevo León y el Centro de Investigaciones
Económicas de la U.A.NL." (p. vi).

Nos interesan tres variables económicas, a saber, el ingreso mensual
proveniente del trabajo medido en pesos de 1984 (Y), la escolaridad del
individuo medida en años de estudio terminados (E) y la experiencia laboral
potencial (t) medida en años y com~utada com~ la edad menos!ª e~colaridad menos seis (esta es la medida convenetonal de la expenenCia
potencial en este tipo de estudios suponiendo que el individuo va a la
escuela por primera vez a los seis años).
Recordemos que se supuso en el modelo teórico que todos los individuos ofrecían inelásticamente su tiempo al mercado. Desafortunadamente en el banco de datos a que tuvimos acceso, no se encuentra
disponible el número de horas trabajadas por el individuo, ~ sabemos
si participa de tiempo completo en el mercado laboral o rea.li7.a alguna
otra actividad (como ser estudiante).
La única medida posible para acercar las definiciones de variables

al ideal propuesto por el modelo fue eliminar observaciones que n_? satisfacíeran el siguiente criterio: que la edad fuera mayor de 1~ ~os Y
al mismo tiempo la experiencia mayor de 3 años. Además, se eliminaron
observaciones con ingresos mensuales menores a 3,000 peso! por mes
(el mínimo valor registrado fue 2,000 pesos al mes y la mediana de la
muestra 20,000}. Lo que se buscó con esto fue eliminar las observaciones
sobre individuos que se sospecha no trabajaban de tiempo completo (por
ejemplo, estudiantes jóvenes).
Esta metodología para seleccionar la muestra final es la convención
seguida en la mayoría de los estudios que utilizan encuestas laborales
del tipo que se incluye en este trabajo.

La asignación del trabajo...71

Esto nos dejó con 2,172 casos de individuos ocupados al momento
de la entrevista, cuyos datos fueron utilizados para el análisis empírico.

5.1 Examen de las hipótesis del modelo
l. Manteniendo constante la experiencia, t, la distnoución del ingreso para

el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Con el fin de evitar que el tamaño de las submuestras condicionales
en t se redujera mucho, se consideraron categorías que agruparan tres
años de experiencia, a saber, 5-7, 11-13, 17-19 y 24-26.
Las gráficas 5.1-5.4 muestran los histogramas correspondientes. En
cada caso, el eje horizontal mide el logaritmo natural del ingreso (Ln
Y) y el vertical la proporción de individuos. La curva suave sobre las
barras del histograma muestra una distribución Normal ajustada a los
datos con el propósito de comparación. El hecho de que la cola derecha
del histograma fuera más "gorda" que la predicción Normal sería evidencia
de sesgo positivo en la distribución y estaría de acuerdo con la llamada
"ley de Pareto" y la experiencia conocida en la mayoría de los estudios
sobre distribuciones de ingreso.
En los cuatro casos, el coeficiente de sesgo es mayor que cero. Es
decir, las distribuciones tienen sesgo a la derecha y la hipótesis encuentra
sustento. Más aún, una inspección de los histogramas muestra que, de
hecho, todos podrían ser ajustados por el tipo de densidad teórica derivada
en la sección 3.

�72 Ensayos

La asignación del trabajo...73

Gráfica 5.1

Gráfica 5.2

Distribuci ón del ingreso laboral aenaual

Dist ribución del ingre■o laboral aenaual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

5 s e:irperienc ia s

,4

7

11 s experiencia s 13

.3
!!'.

!!!.

ro
e

ro

µ

4J

e
Q)
'L

Q)

2

u
o
L

o

a.

a.

o
B

Promedio 10.083

9

Error Est.

10

11

12

Logar1 trno del 1ngreso

.033

Moda

9.903

Desviación Est . . 555

Mediana

9.999

Varianza

.308

Coeficiente de sesgo

.659

Promedio 10.160

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.147

Moda

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

275

10.309

Mediana 10.086

.041

Coeficiente de sesgo

.688

Desviación Est . . 586

Error Est .. C. de sesgo

.171

Varianza

Total de casos

. 344

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

203

�74Ensayos

La asignación del trabajo...75

Grifica 5. 3
Dl■tribución

Grifica 5 . 4

del ingretlO laboral

aen■ual

Distribución del ingreso laboral aensual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

17 s experiencias 19

s experiencias 26

.3

3
.2
!!!_

~

ro
...,

ro
.....
e

Cll

u
c..
o

c.
QJ
u

2

c..
o
a.

Q.

.1

.1

o

o·
B

Promedio 10.054
Moda
Mediana

9.903
9.903

g

1O

11

B

Logaritmo del ingreso

Error Est.

.045

Desviación Est. . 522
Varianza

.273

.895

Promedio 10. 112

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.209

Moda

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Logaritmo del ingreso

Coeficiente de sesgo

Total de casos

12

10

134

Mediana

10.309
9.943

.059

Coeficiente de sesgo

. 845

Desviación Est . . 685

Error Est . C. de sesgo

.210

Varianza

Total de casos

.469

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Univer sidad Autónoma de Nuevo León.

133

�76Ensayos

La asignación del trabajo...77

2. El sentido común nos indica que el valor crítico, Ec, definido en las
secciones 3 y 4, es menor entre mayor sea la experiencia. Esto significa
que la varianza de Ln{Y)/t condicionada en el nivel de escolaridad es
constante hasta el nivel Ec del grupo con mayor experiencia, aumenta
hasta llegar al valor crítico del grupo más joven y se mantiene constante
como función de E de ahí en adelante.
El Cuadro 5.6 resume las estadísticas de Var{Ln(Y)/t) IE para los
niveles de escolaridad E = 3, 4, 5, ..., 15. De hecho, los resultados concuerdan con la predicción. Gráficamente, tenemos:

Gráfica 5.5
Var(Ln(Y)/l) en funci ón de E

V( Ln(Y)/t)

Cudro 5.6
Eatad&amp;dcos clescrtpdvos de la YBl'lable Ln(Y)/t
pan distintos alftla coadldonala de escolaridad
E=3
Media 357 Varianz.a .040
Sesgo 2.541 Casos
125

Sesgo 2.200 Casos

E=5
Media .439 Varianz.a .081
Sesgo 2.387 Casos
50

E= 6
Media .531 Varianza .143
Sesgo 2.179 Casos
533

E= 7
Media .795 Varianza 378
Sesgo 1.242 Casos
40

E= 8
Media .875 Varianza .405
Sesgo 1.305 Casos
48

E= 9
Media .973 Varianza .394
Sesgo .939 Casos
354

E= 10
Media 1.111 Varianza .459
Sesgo .853 Casos
71

E= 11
Media 1.039 Varianz .432
Sesgo .757 Casos 158

E= 12
Media 1.189 Varianza .448
Sesgo .538 Casos
127

E= 4

Media 373 Varianz.a .040
87

.5

. 4

E = 13
E = 14
Media 1.122 Varianza .420 Media 1.175 Varianza .4&lt;i6
Sesgo .730 Casos
104 Sesgo .811 Casos
41

.3

.2

E = 15
Media 1.141
Varianza .457
Sesgo .836
Casos
72

.1

O

..L.,....- - ~ ~ - - . - - - , ~ - . - - l i
3

4

5

6

7

e

9

10

11

¡
12

13

u

j
15

l

E

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León. 1984.

�78Ensayos

3. Manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber un nivel de
escolaridad, Ec, tal que la distribución del ingreso para los individuos
con E &lt; Ec es aproximadamente simétrica y es sesgada a la derecha
para aquellos con E &gt; Be.
Dado el resultado visto en la Gráfica 5.5, parece conveniente buscar
estos valores críticos entre los niveles de escolaridad de 5 a 9 años.
Las gráficas 5.7-5.14 muestran los resultados. En ellas se incluyen

los histogramas que mejor se ajustaron a la hipótesis.
En la Gráfica 5.7 se ve la dificultad que hubo para verificar la hipótesis
en el grupo más inexperto. El nivel de escolaridad crítico que acercó
más los resultados a la predicción es de 8 años. Es decir, el trabajo "no
calificado" es aquel que no alcanzó a terminar la secundaria. Hay dos
observaciones que provocan un sesgo positivo substancial (1.68) en la distribución del ingreso del trabajo "no calificado". Estas observaciones resultan algo "sospechosas", pero no podemos ignorarlas.
En 5.8 se confirma que la distribución del ingreso para los "supervisores" más jóvenes tiene sesgo positivo (.652) aunque, contra lo esperado,
es menor que para Yn·
En la Gráfica 5.9 tenemos al grupo con experiencia entre 11 y 13
años. Cuando Ec = 6, es decir, el trabajo no calificado tiene escolaridad
de primaria completa, la distribución de LnYn tiene un sesgo (.62) que
no difiere significativamente de cero (a ningún nivel). 5.10 muestra que
la distribución de LnY5 para este grupo es sesgada a la derecha (el coeficiente .574 es significativamente mayor que cero a un nivel del .25%).
En la Gráfica 5.11 se muestra al grupo con entre 17 y 19 años de
experiencia y con E &lt; Ec. Aquí, Ec = 6 (auaque el resultado es casi
idéntico si suponemos Ec = 5). El coeficiente de sesgo (.096) no difiere
significativamente de cero. También, para este grupo, la Gráfica 5.12 enseña
que la distribución de LnY5 tiene un sesgo positivo muy fuerte (.861, que
es significativo a prácticamente todos los niveles). Este resultado es muy
satisfactorio pues la definición de este grupo es quizá la que más se acerca
a la definición del modelo: individuos con aproximadamente 35 años que,
por lo tanto, participan de tiempo completo en el mercado laboral ofreciendo horas de trabajo muy similares.

La asignación del trabajo...79

Finalmente, las gráficas 5.13 y 5.14 muestran al grupo con 24 s t
s 26. Aquí fue necesario fijar Ec = 5 para obtener el resultado deseado:
el trabajo "no calificado" no terminó la primaria. El coeficiente de sesgo
para LnY0 (.648) no difiere significativamente de cero a ningún nivel razonable. Por otro lado, la distribución del ingreso para E &gt; Ec tiene
un sesgo positivo (.825) significativo a todos los niveles.
Entonces, sólo en el grupo más joven de los analizados la predicción
de que debemos encontrar un Ec tal que la distribución del ingreso es
sesgada para trabajadores con E &gt; Ec y simétrica si E &lt; Ec no se puede
verificar. Los datos no rechazan la hipótesis, aunque hay que tener precaución con los trabajadores más inexpertos.

�SO Ensayos

La asignación del trabajo...81

Gráfica 5.8
Diatribuci6n del ingreso laboral aensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
5 s experiencias 7 y eacolaridad &gt; 8

Critica S. 7
Diatribuci6n del ingreao laboral aenaual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
S s experiencias 7 y eacolariclad s 8

.3
.4

.2
~

..,ro

~

ro
..,

e:

a,

u

e:
a,

u

.2

'o

'o

a.

a.

.1

o

o
8

Promedio 9.672
Moda

9.547

Mediana 9.629

10

g

Logaritmo del ingreso
Error Est.

.072

Desviación Est . . 477
Varianza

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.228

11

Coeficiente de sesgo
Error Est. C. de sesgo
Total de casos

10

12
1. 680

.357
44

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

Promedio 10.161

Error Est.

Moda
Mediana

9.903
10.086

11

Logaritmo del ingreso
.035

12

Coeficiente de sesgo

.652

Desviación Est. .535

Error Est. C. de sesgo

.160

Varianza

Total de casos

.286

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Econó■icas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

232

�82Ensayos
La asignación del trabajo...83

Gnifica 5.9

Diatribución del ingreao laboral •naual
Area Metropolitana de Nonterrey, 1984
11 s experiencias 13 y eacolaridad s 6

Gráfica 5.10
Distribución del ingreso laboral Mnsual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
11 s ezperiencia s 13 y escolaridad&gt; 6

4

.3
~

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11)
...,

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2

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1

1
1

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8

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JQ, ,ri •r11

JO

10
inqr,
Coeficiente de sesgo

Promedio 9.801

Error Est.

Moda

Desviación Est. .405

Error Est. C. de sesgo

Varianza

Total de casos

Mediana

/

9.789
9.798

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.055

.164

/

½--------.-------,.-------,------.--q

11

10

.620
.322

SS

11

Jgar 1•m1 ae, ingrPso
.048
Coeficiente de sesgo

12

Promedio 10.293

Error Est.

Moda

10.309

Desviación Est . . 588

Error Est. C. de sesgo

Mediana

10.309

Varianza

Total de casos

.346

.574
.199
146

Centro de Investigaciones Económicas.
Fuente: Encuesta de Sindicatos.

Universidad Autónoaa de Nuevo León.

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�84Ensayos

La asignación del trabajo...8S

Crilica 5.11
Di•tribuci6n del inp-eso laboral - 1
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y ncolaridad s 6

Grifica 5.12
Distribución del ingreso laboral aerurual
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y escolaridad&gt; 6

.6

3

2
~

~

11)
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11)
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o

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8

Promedio 9.783

9

9

lO

11
L gar1 tmc r1Pl 1nqres,

Logaritmo del rngreso
Error Est.
. 048
Coeficiente de sesgo

.096

Promedio 10.249

Error Est .

.319

Moda

10 .309

Mediana

10. 173

Moda

9.798

Desviación Est. . 360

Error Est. C. de sesgo

Mediana

9.798

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.129

56

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

. 061

12

Coeficiente de sesgo

.861

Desviación Est . .535

Error Est. C. de sesgo

.272

Varianza

Total de casos

.286

78

Fuente: Encuesta de Sindicatos . Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

�86Ensayos

La asignación del trabajo...87

Gráfica 5.13

Gráfica 5.14
Distribución de l ingreso laboral - - 1
Area Nelropolilana de Monterrey, 1984
24 s experiencias 26
y
escolaridad&gt;

Distribución del ingreso laboral MnaUal
Area Nelropolilana de Nonlerrey, 1984
24 s ezperiencia s 26
y
escolaridad s S

.4

s

3

.3
.2
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ro
..,

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L

L

o

o

a.

a.

o

o
g

9 ':i

Promedio 9.658

Error Est.

Moda

9.747

Mediana

9.747

10.5

10

11

8

Logar1 tmo del ingreso
.098

10
1

Coeficiente de sesgo

.648

Promedio 10.212

Error Est.

Desviación Est. .481

Error Est. C. de sesgo

.472

Moda

10.309

Varianza

Total de casos

Mediana

10.236

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

. 231

Centro de

Universidad Autónoma de Nuevo L~ón.

24

Investigaciones Económicas.

12

gar1 tM1 del ingreso
.066

14

Coeficiente de sesgo

.825

Desviación Est. .684

Error Est. C. de sesgo

.231

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.468

109

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�88Ensayos

La asignación del trabajo...89

J

4. Los individuos con mayor habilidad, I, son asignados a ser "supervisores"
y aquellos en los rangos más bajos en la distribución de I realizan trabajo
"no calificado". Esto implica que,
Var{LnYJlt &gt; Var(LnY0 )lt
, Esta hipótesis no es rechazada para ninguna de las categorías de
experiencia, como lo demuestra la información contenida en las gráficas
5.7-5.14.

Este es quizá el punto fascinante del tema: la universalidad de las características que definen una distnbución del ingreso empírica.
Como ya se señaló, el modelo no tiene una predicción clara al respecto.
Sin embargo, se pueden hacer algunas observaciones.
Debido a que la experiencia interactúa multiplicativamente con la
habilidad, I, en la función generadora de ingreso, las distnbuciones de
ingreso condicionales en E (cuando t varía), no son simétricas. De las
ecuaciones (16) podemos encontrar que

Para el grupo con 5 s t s 7, tenemos
Var(LnYJ

=

.286 &gt; Var(LnY0 )

= .228.
(22)

Para 11 s t s 13,
Var(LnYs) = .346 &gt; Var(LnY0 ) = .164.

= .286

&gt; Var(LnY0 )

Y finalmente, si 24 s t
Var(LnYJ

= .468

= 11(1 +(a1Ja25I) +(aoJa2stI)]

Ambas son crecientes en t, por lo que las distribuciones de ingreso
condicionales en E tienen un sesgo positivo.

Cuando 17 s t s 19,
Var(LnYs)

. LnYJLn1

S

=

.129.

26,

&gt; Var(LnY0 )

= .231.

El sentido común del modelo es así claramente corroborado por los
datos.

5.2 La distribución incondicional del ingreso
El último punto de esta sección es un comentario sobre la forma de la
distribución incondicional del ingreso para toda la economía.
La Gráfica 1.1 mostró que ésta tiene un fuerte sesgo positivo. De
hecho, es de la misma forma que las distribuciones condicionales en la
experiencia laboral que ya hemos estudiado. También repite los detalles
de lo que se ha encontrado en la mayoría de los estudios al respecto.

Entonces, la convexidad de la función del ingreso cuando la experiencia se mantiene constante aumenta con ésta. La Gráfica 5.15 muestra
qu~ la distribución de la experiencia es sesgada, básicamente, debido a
la Juventud de la mayoría de la fuerza laboral: el trabajo con mayor experiencia laboral es un factor muy escaso. Esto, junto con la implicación
mencionada de las ecuaciones (22), contribuye a concentrar los ingresos
laborales en los percentiles más altos de su distribución.
Entonces, a pesar de que teóricamente no podemos predecir el sesgo
observado en la distribución incondicional del ingreso laboral, si la fuerza
laboral es relativamente "joven", el precio "sombra" de la experiencia es
mayor y, como la experiencia interactúa multiplicativamente con la escolaridad en la función de ingreso, resulta el sesgo positivo.

�90Ensayos
La asignación del trabajo...91

6. Eficiencia contra equidad
Grilica 5 . 15

Di atribuci6n de la variable t

s

El objetivo de esta sección es esclarecer la relación entre los problemas
de asignación y de distribución de recursos en el tipo de economía estudiada.

Edad - Escolaridad - 6

Area Metropolitana de Monterrey, 1984
.2

Tradicionalmente, se tiende a separar analíticamente estos problemas
al exponer el funcionamiento de la economía: una cosa es alcanzar la
eficiencia y otra distinta el j117.gar la deseabilidad social de la distribución
de recursos resultante (por ejemplo, ver la discusión en Varian, 1990.
En este boro, el énfasis en la separación de estas cuestiones se debe al
tratamiento del asunto en el contexto de una economía sin producción).

.15

~

...,IO

Por esta razón, en muchas discusiones acerca de las implicaciones
normativas de la forma de la distnoución del ingreso laboral, parece rondar
la noción un poco vaga de que ésta es una distnoución arbitraria, resultado
de fenómenos históricos injustos para ciertos grupos de ingresos y, por
lo tanto, debería ser modificada. Este cambio sería sin duda deseable,
de acuerdo a este argumento, segwi nuestros criterios de justicia social.

e
Q¡
u
L

o

a.

.os

o
o

20

Promedio 20.024

Er ror Est.

Moda
Mediana

5.000
17.000

40

Experiencia potencial

80

Coeficiente de sesgo

. 719

Desviación Est . 14.563

Error Est. C. de sesgo

.050

Varianza

Total de casos

2172

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.297

60

212.078

Centro de

Universidad Autón011a de Nuevo León.

El modelo presentado en este trabajo nos muestra que la distribución
del ingreso es el resultado del proceso de asignación de la fuerza laboral
a las distintas tareas dentro de la organización de la producción. Este
proceso de asignación no es arbitrario y obedece a motivos económicos
básicos. Por lo tanto, la proposición de que el modificar la distribución
del ingreso es siempre un objetivo "deseable", es sólo parcialmente cierta
si no se considera este mecanismo de asignación, al menos cuando hablamos
del ingreso laboraJ
En este apartado trataremos de aclarar el punto en un nivel básico
e intuitivo. De hecho. también podemos utilizar la Gráfica 4.4 para ilustrar
un aspecto muy IDlportante del modelo.

Invest i gaci ones Económicas.

Si consideramos un mdividuo con escolaridad mayor que Ec, veremos
que su ingreso promedio como "director" es mayor que como trabajador
no calificado. A la vez, para alguien con E &lt; Ec, su ingreso promedio
como trabajador no calificado es mayor que como "director". Existe pues
una correlación negativa entre los ingresos potenciales que un trabajador
puede recibir en lm dos tipos de actividades.

�92Ensayos
La asignación del trabajo...93

En el lenguaje de la Economía, esto se llama "ventaja comparativa".
En este modelo, los trabajadores son asignados a distintas tareas de acuerdo
a su ventaja comparativa.
Más aún, como ya vimos, en el funcionamiento de este mismo sistema
de asignación radica la raz.60 principal, en este modelo, por la que la
distribución del ingreso está positivamente sesgada (condicionando por
la experiencia laboral).
Tampoco hay que olvidar la bien conocida proposición económica
de que la asignación del trabajo por el criterio de la ventaja comparativa
maximiza el producto potencial de una economía.
Entonces, la acción del sistema de precios lleva a encontrar un nivel
crítico, Ie, tal que el producto de la economía se maximiza. En cierto
•
d
sentido las actividades se defmen endógenamente en el modelo temen o
en cue~ta las características de la fuen.a laboral que las ejecutará. En
equilibrio, si el trabajador con la realización de I más alta asignado a
tareas de producción es puesto como "supervisor", el producto de la economía cae más que el costo alternativo de los servicios de este individuo.
Por lo tanto, cualquier fenómeno que provoque una asignación del t_rabajo
distinta a la inducida por el valor de equihorio de le trae conSJgo un
desperdicio de recursos en la economía.
Notemos que existe una falacia en razonar que todo individuo encontrará más provechoso ofrecerse como director en equilibrio: puede
intentar hacerlo, pero no recibirá el mismo ingreso que aquellos ya contratados para organizar la producción. De hecho, su ingreso como director
sería menor que como trabajador no calificado. La raron es que su baja
productividad también afectaría negativamente la productividad del trabajo
bajo su mando (debido al supuesto de complementariedad), por lo que
su remuneración caería más que proporcionalmente.

No se debe extraer de esto la conclusión de que distintas políticas
de desarrollo o de transferencias dejan sin afectar la distribución del ingreso, ni tampoco que esta distribución, tal como se observa, no se deba
modificar en base a un aparente criterio de eficiencia. Obviamente, en
la vida práctica no podemos dejar de lado otros factores relevantes al
problema, incluyendo la posibilidad de que la situación ideal considerada
en este trabajo en que no existe ninguna interferencia externa en la economía tenga poco fundamento válido.
Lo que sí aprendemos de nuestro modelo es que la concentración
del ingreso puede ser un reflejo del incentivo del sistema de precios para
asegurar la asignación de recursos que maximiza el producto potencial
de la economía. Cualquier discusión sobre el tema debe entonces incluir
el análisis de variables que afectan esta asignación, como la distribución
de la escolaridad y la edad de la población y los efectos de las estrategias
alternativas de desarrollo y redistribución del bienestar sobre estas categorías económicas básicas.

7. Conclusión
En este trabajo se trató de llamar la atención a una observación muy
regular que se presenta en todas las economías en que se ha estudiado:
la distribución del ingreso laboral tiene un sesgo positivo muy marcado,
es decir, el ingreso se encuentra muy concentrado en los percentiles superiores de su distribución.
Se pueden organii.ar los hallaz.gos de este estudio de la siguiente
manera:
l.

Este aspecto del modelo muestra entonces una dimensión bastante
explícita de la naturalei.a de la opción entre eficiencia y equidad. En la
extensión del análisis neoclásico presentada aquí, las cuestiones de la eficiencia económica y de la distribución no son independientes en el sentido
de que se deje la determinación de la distribución del ingreso a factores
históricos y sociales exógenos al modelo: al contrario, un sistema de precios
que asigne el trabajo eficientemente provoca, al mismo tiempo, concentración del ingreso.

Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distribución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.

�94Ensayos

3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.

La asignación del trabajo...95

6. Mandelbrot, Benoit. "Paretian distn"butions and income maximization".
Quarterly Journal of Economics. Vol. 76. 1962.
7. McDonald, James. "Some generalized functions for the size distribution
of income". Econometrica. Vol. 52. 1984.

4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utili7.ado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.

8. Pareto, Vtlfredo. Cours d' economie politigue. Lausana y Paris. 1897.

Como en el marco teórico presentado la opción entre eficiencia y
equidad presenta una cara bastante nítida, constituye una buena álternativa
teórica para la discusión de los efectos de distintos programas de desarrollo
económico sobre la distn"bución del ingreso, manteniendo el análisis dentro
de la parsimonia de la teoría económica neoclásica.

10. Rosen, Sherwin. "Authority, controi and the distribution of income".
Bell Journal of Economics. 1982.

Una tarea que queda pendiente es la utilización de una muestra mayor
para confrontar al modelo con pruebas estadísticas formales. Desafortunadamente, no existen muchas opciones para realizar esto en el Area
Metropolitana de Monterrey. Por supuesto, el desarrollo de una metodología econométrica para probar formalmente las hipótesis del modelo
también queda como una tarea para el futuro.

Referencias Bibliográficas
l. Becker, Gary. Human Capital Midway Reprints. Segunda edición. 1975.
2. Esteban, Jean M. "lncome-share elasticity and the size distribution of
income". Intemational Economic Review. Vol. 27. 1986.
3. Heckman, James J. y Guilherme Sedlacek. "Heterogeneity, aggregation,
and market wage functions". Journal of Political Economy. Vol. 93,
1985.
4. Lydall, Harold. The Structure of Eaminp Oxford University Press.
1968.

5. Lópei., Edgar y Menno Vellinga. Ingreso: distribución y redistribución,
movilidad social y niveles de vida.1965-1985. Centro de Investigaciones
Económicas. U.A.N.L. 1986.

9. Puente Leyva, Jesús. Distn"bución del ingreso en una área urbana: el
caso de Monterrey. México, D.F. Siglo XXI Editores. 1969.

11. Roy, Andrew. "Some thoughts on the distribution of earnings". Oxford
Economic Papers. Vol 3. 1951.
12. Silos Martínez, Manuel. Los rendimientos de la escolaridad en el Area
Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1980.
13._ _ _ _ _ _ _ y Edgar López G. Sindicatos, Salarios. Poder.
Bienestar. Centro de Investigaciones Económicas. U.A.N.L. 1985.
14._ _ _ _ _ _ _ y _ _ _ _ _ _. Los salarios reales en el
Area Metropolitana de Monterrey. su evolución en el tiempo y los
grupos sociales más afectados. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1985.
15. Singh, A. y G. Maddala. "A function for the size distribution of income".
Econometrica. 1976.
16. Varian, Hal. Intermediate Microeconomic Theory. Primera Edición
Norton, 1990.

�Ensayos - Yolumen XII, Nwn. .Z Noviembre 1993 - Pp.9'7-120

Capacitación de los trabajadores mexicanos

Ignacio llamas Buitrón y Nora Garro•

l. Introducción
Los cambios observados en la economía en las filtimas décadas están modificando la división internacional del trabajo y el funcionamiento nacional
de los mercados de trabajo en los países desarrollados y en desarrollo.
Específicamente, las empresas están cambiando las formas tradicionales
de capacitación de los trabajadores--el aprendizaje a través de la práctica
y la capacitación en el lugar de trabajo--, ya que el ritmo del cambio
en la organización del trabajo y en la tecnología demanda la educación
y capacitación continua. En la mayoría de los países en desarrollo, estado
y empresas realizan esfuerzos conjuntos para actualiz.ar las habilidades
productivas de los trabajadores.1

En este documento se analiza la situación en que se encuentra la
capacitación de los trabajadores en México. Además, se plantea la necesidad de aumentar los esfuerzos tendientes a elevar los niveles de capacitación, así como la necesidad de que los distintos agentes que participan
en estas actividades act6en coordinadamente.

11. Contexto nacional
La importancia de la capacitación del trabajo en el proceso de modernización económica del país ha sido señalada tanto en el Plan Nadonal
de Desarrollo 1989-1994, como en el Programa para la Modernlzadón
Educadva 1989-1994, el Programa Nadonal de Capadtadón y Producüvfdad 1990-1994 y el Programa Nadonal de Ciencia y Modernización
Tecnológica 1990-1994.2 En el diagnóstico sobre la capacitación en el país,

• los autores son Profesores-Investigadores de Tiempo Completo en la UAM-Iztapalapa.

�Capacitación de los...9'J

98Ensayos

el Programa señala la urgencia de establecer un sistema nacional acorde
con las necesidades del aparato productivo, de ampliar la capacidad instalada para atender la demanda potencial por este servicio y de establecer
una poUtica clara en la materia.
Por otro lado, la capacitación que se ofrece en el país tiene serias
deficiencias. Específicamente, un documento oficial publicado en 1986
(STPS:1986), reportó que sólo el 40% de las grandes empresas consideraba
la capacitación como un medio para incrementar la productividad, y que
menos del 50% de esas empresas contaba con infraestructura para capacitar
adecuadamente a sus trabajadores. Además, se encontró que en las empresas medianas y pequeñas la capacitación se realiza "sobre la marcha"
del proceso productivo, lo cual refleja la ausencia de programas estructurados de capacitación.

~~es desequih'?rios y diseñar estrategias adecuadas para atenuarlos
im ocumentos ~os establecen un conjunto de políticas que debe~
pulsar la formación de recursos humanos. Sin embargo estos lanes
y
car~n integración. Además, cada uno
separi!'cto no
p
una combmaetón adecuada de las políticas propuestas ni abo d
las cuestiones de implementación y evaluación de 1as mwnas.
• '
r ª

~:amas

~

~

La capa~tación de los tra~ajadores puede adoptar diversas formas.
En e~te trabajo se pone énfastS en tres tipos de capacitación· ara el
trabajo, en el trabajo y a desempleados. La Ley Federal de
p .ó
:º~~a Y
:~gula la capacitación para el trabajo, mientras que la Ley ;:~r~
e ra .ajo. norma y regula la capacitación en el trabajo; por otro lado
la capaettaaón a desempleados es, generalmente, objeto de planes y pr;
gramas específicos de políticas económica y social.

Ed

La mayoría de los países enfrentan una necesidad insatisfecha en

relación a la capacitación de sus trabajadores, tanto los que cuentan con
un aparato productivo moderno como los que aún requieren impulsar
su desarrollo. Ello es así porque el nivel y la calidad de la educación
y capacitación de los trabajadores definen, en gran parte, la productividad
y la competitividad de los países y, por lo tanto, sus posibilidades de
crecimiento económico y de bienestar social, metas a las que toda sociedad
aspira y que no tienen un limite defmido.
México se encuentra en un momento histórico único, pues se integra
aceleradamente a las economías de Estados Unidos y Canadá. Esa integración demanda el uso más eficiente de los recursos disponibles, así
como la creación de aquéllos cuyas carencias pueden obstaculizar el crecimiento. En este contexto, un problema potencial que enfrenta el país
es el posible desequilibrio entre la calidad de la fuerza de trabajo necesaria
para satisfacer los requerimientos del nuevo modelo de crecimiento y la
resultante de la dinámica demográfica y del actual sistema educativo. Las
fuentes de desequilibrio son, por un lado, la deficiente calidad de la educación en todos sus niveles, la escasez relativa de técnicos y la fuga de
cerebros; por el otro, el acelerado ritmo del cambio tecnológico y las
continuas transformaciones de la organiz.ación y de la estructura económicas.
No existe una estrategia nacional que integre las acciones de las distintas instituciones que intervienen en la formación de recursos humanos.
Por ello, resulta difícil estimar en forma confiable la magnitud de los

11.1 Capacitación para el trabajo

~l in~~tuciones3 de capacitación para el trabajo facilitan la transición
e o~ J venes de la escuela al trabajo. En general se pueden dist' .
dos tipos de capacitación para el trabajo·· la escol~izada y la no mgwr
larizada.
escod ~ capacitación para el trabajo escolarizada se realiza en planteles
e ucauv~ cuyos procesos de enseñanza-aprendizaje y contenidos curri:~:es tte~en_ como fmali~ad orientar a los alumnos hacia el trabajo.
N . ca~acitaetón es promovida ~r el gobierno federal, a través del Sistema
acion de Educación Tecnológica (SNET). Sin embargo debido a ue
~º.es responsabilidad exclusiva del estado, el sector privad~ también q ttc1pa en esta actividad.
par

.!J

b
SNET comp~ende el _nivel primario, medio básico (secundaria)
ac er~to tecnológico y medio superior terminal, licenciatura yposgrado~
tecnol~cos. A_ tr_avés de distintos programas y modalidades, el SNET
~87nute conocumentos, destrezas y habilidades que facilitan la integración
e c:&gt;5 egresados a los mercados de trabajo. El sistema ofrece salidas
::ales en ~~ uno de los niveles escolares, lo que permite a los
al
~ la ~bilidad de abandonar el sistema educativo e integrarse
trabajo, o bien continuar en el nivel de estudios superior. El objetivo

�lOOEnsayos

de las salidas terminales es permitir la formación de un obrero semicalificado hasta la de un investigador de alto nivel (STPS 1986:69).
La educación primaria como opción terminal se realiza en los Centros
de Enseñanza Ocupacional (CEOS), los cuales se localizan en la mayoría
de los estados del país. En los centros, se procura que el alumno reciba
la formación necesaria para desempeñarse como operario calificado; al
terminar, el joven puede optar por continuar est~dios de secundaria o
incorporarse al mercado de trabajo--para esto últuno, deberá tener más
de catorce años de edad.
La secundaria técnica capacita a los jóvenes para la realización de
actividades productivas industriales, agropecuarias, pesqueras y forestales.
En la educación media superior (bachillerato) se forman técnicos
para las actividades industriales, agropecu¿ma~, pesqueras, comer~ales
y de servicios. Al término de este nivel educattvo, el egresado recibe el
diploma de bachiller y un diploma de técnico. ~l gobierno federal _ha
hecho esfuerzos significativos para ampliar y diversificar l~ oferta educatt_va
en este nivel. Así, los jóvenes encuentran distintas opciones de estudio:
los Centros de Bachillerato Tecnológico (CEBATIS), los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTS) del Instituto Politécnico_ Nacional, los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos Ind~tnales
(CETIS), los Centros de Enseñanza Técnica {CET) y los Co~egios Nacionales de Educación Profesional Técnica {CONALEP). Se estima {STPS
1986:71) que de los egresados de esta modalidad bivalente, sólo el 10%
se integra al mercado de trabajo.
En México, la historia de la educación tecnológica es reciente. Con
la creación de la Secretaría de Educación Pública en 1921, comenzó a
desarrollarse la educación técnica. En 1924, empezó a funcionar el Instituto
Técnico Industrial; más tarde, en 1936, se creó la Escuela Politécnica,
la cual se transformaría en el Instituto Politécnico Nacional, en 1937. Posteriormente, en 1948, se crearon los Institutos Tecnológicos de Durango
y Chihuahua.

A partir de la década de los sesenta, la educac_ión tecnológica ha
crecido y diversificado sus modalidades, As~ el subsistema CONALEP
de educación tecnológica de más reciente creación, se estab!eció con. el
propósito de formar los "recursos hum~os .para los mand&lt;:&gt;5 mt~rmedios
que demanda el aparato productivo nacional (Decreto PreSidencial:1978).

Capacitación de los...101

La capacitación para el trabajo no escolarizada se diferencia de la
escolariza~a porq~e 1~ c ~ tienen una duración más corta y un enfoque
más práctico. Las mstituciones que la imparten son el Instituto Mexicano
del Segur~ _Social (IMSS), ~l Siste~ Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF), el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos
(INEA), la Secretaría de Pesca (SP) y la Secretaría del Trabajo y de
la Previsión Social (STPS).
El IMSS capacita a las personas en diversas áreas tecnológicas con
especial énfasis en la promoción del autoempleo. En 1986, el IMSS ~enía
tres programas de capacitación; uno estaba orientado hacia las actividades
de la industria y l~s servicios~ ~tro, a las actividades artesanales; y el último,
al desarr~llo de diversas actividades que preparan a las familias para proteger sus mgresos. Los cursos duran aproximadamente tres meses durante
los cuales se ofrecen seis horas de clase al día (STPS 1986:82).
El ~IF capacita a 13:5 perso~as. para el autoempleo o para que se
desempenen como operarios sellllcalificados. Los cursos de capacitación
se ~ncentran .en las actividades de corte y confección, mecanografía y
estética femenma. También se imparten cursos relacionados con las actividades industriales, tales como carpintería, electrónica e instalaciones
eléctricas (STPS 1986:82-3).
. . El lNEA ca~acita para el autoempleo y para la organización de activi~ades productivas. La SP capacita a las personas en el manejo del
eqwpo y en las artes de la pesca--reparación de redes y navegación--,
así como en los métodos de manejo y conservación de productos a bordo
(STPS 1986:83).

11.2 Capacitación en el trabajo

La Ley Fe_deral del Trabaj~ ~LFT) señala que la capacitación en el trabajo
es un medio para: a) la movilidad de los trabajadores cuando se les adiestra
p~a ocupar las vacantes de puestos superiores; b) preparar a los traba,Jadores para ocupar las vacantes que se generan por la creación de
nue~~ puestos de trabajo; c) mejorar y actualizar los conocimientos y
h~bilidades de los trabajadores; y d) elevar la productividad y nivel de
vida de los trabajadores (Trueba y Trueba 1980: cap.111 bis).

�102Ensayos

La LFT establece que la capacitación es una obligación patronal;
para realizarla, los patrones pueden valerse de sus propios recursos o
contratar instituciones especializadas en la capacitación de personal.
El Sistema Nacional de Capacitación y Adiestramiento (SNCA) regula
la capacitación formal en el trabajo. El SNCA opera a través de las Comisiones Mixtas de Capacitación y Adiestramiento (CMCA), las cuales
se constituyen en las empresas con representación del patrón y de los
trabajadores. Las CMCA vigilan la realización de los planes y programas
de capacitación. En 1985, se registraron 85,618 comisiones, las cuales representaron al 23% de las empresas y al 63% de los trabajadores asalariados
del país. Las empresas de mayor tamaño son las que mejor cumplieron
con la obligación de capacitar a los trabajadores. Así, el 64.5% de las
empresas grandes, con más de 100 trabajadores, registraron programas
de capacitación ante la STPS; en comparación con el 52.8% de las empresas
medianas, entre 20 y 99 trabajadores, y sólo el 19.4% de las empresas
pequeñas, entre 1 y 19 trabajadores, (STPS 1986: 85).
En el estudio realizado por la STPS (1986) se llegó a las siguientes
conclusiones: a) los empresarios tienen poco interés en capacitar y _no
cumplen con lo establecido por la LFT; b) sólo el 40% de los empresarios
le atribuyen a la capacitación en el trabajo un efecto positivo en la productividad de la empresa; c) más del 50% de los empresarios no cuentan
con infraestructura que les permita realizar una capacitación en el trabajo
adecuada y eficaz; d) casi la totalidad de los trabajadores ben~ficiados
por algún programa de capacitación pertenecen a mandos medios y superiores, mientras que los obreros calificados y semi-calificados se capacitan sobre la marcha del proceso productivo, bajo la supervisión de
trabajadores con mayor experiencia; e) las empresas pequeñas carecen
de infraestructura para capacitar, tienen limitaciones financieras y las exigencias burocráticas de registro y autorización de planes_ y programas
de capacitación también limitan las actividades de capacitación; f) los
trabajadores de las empresas medianas y pequeñas desarrollan habilidades
y destrezas productivas a través de la práctica, las cuales son capital productivo para las empresas grandes, ya que al contratarlos ahorran los
costos de capacitación.
En 1984, Ía población económicamente activa aumentó en alrededor
de 800 mil nuevos trabajadores, de los cuales sólo el 31 % habían recibido
capacitación. De estos últimos, se estimó (STPS 1986:95-7) que el 34%
había recibido capacitación en el sistema escolarizado, 48% en el no es-

Capacitación de los...103

colarizado Y 1~% había ~ec!bido capacitación formal en el trabajo. El
personal capacitado se distribuyó en 76% de operarios semi-calificado
20% operarios calificados y 4% técnicos.
'

11.3. Capacitación a desempleados

En e! país no existen instituciones dedicadas exclusivamente a capacitar
trabaj~dores desempleados. Es decir, a las personas que buscan empleo
por p~imera vez y no lo e_ncuentran, así como a las que han sido despedidas
por cierre total .º parcial de las empresas o porque sus habilidades y
destr~zas se volvieron obsoletas. Las instituciones que capacitan para el
trabajo también capacitan a trabajadores desempleados.
El Servicio Nacional de Empleo (SNE) y los Servicios Estatales de
Empleo (SEE), ~demás ?e impartir cursos de capacitación, contribuyen
en las ta_reas de información de las necesidades laborales y de colocación
de_ trabajadores.1:5~os servicios facilitan la asignación eficiente del trabajo,
asi como_ el segmmiento oportuno de los desequilibrios en los mercados
de trabajo.

11.4. Capacitación y educación en los sectores formal e informal

Los ~ercados de trabajo de los países en desarrollo con excedentes de
trabajo se pueden dividir, para su análisis, en dos sectores: formal e informal. Estos se diferencian por tener distintos salarios medios--los cuales
g~n~ralmente son mayores en el sector formal--y por retribuir en forma
distmta a la educación y capacitación de quienes trabajan en ellos. Los
dos s~ctores 5&lt;;, e_ncu~ntran estrechamente relacionados. El sector informal
constituye un ejército de reserva" de trabajo que regula los salarios del
secto~ formal; desempeña este papel porque en él los trabajadores se
cap~citan y adquieren experiencia laboral, las cuales se transforman en
capital humano productivo cuando los trabajadores se mueven al sector
~ormal. Algunas experiencias muestran que los trabajadores del sector
informal esperan la oportunidad para integrarse al sector formal· además
es m?y probable que trabajen alternadamente en ambos sectore~ (Hallak
Y Caillods,1981,p.25).

�104Ensayos

Durante las óltimas décadas, México experimentó una rápida expansión del sistema educativo, ocasionando que el número de egresados de
los distintos niveles superara el crecimiento de la demanda de trabajo.
Este fenómeno, aunado a la migración del campo a la ciudad, ha tenido,
entre otros, los efectos siguientes: a) subempleo de trabajadores educados,
incluyendo personas con educación superior; b) exigencia, por parte de
los empleadores, de credenciales educativas más elevadas para contratar
a los trabajadores que ocuparán los nuevos puestos de trabajo o que remplazarán a los trabajadores que se retiran;4 c) insatisfacción en los trabajadores que no experimentan movilidad o mejoras en sus condiciones
de vida; y d) pérdida de legitimidad de las instituciones políticas debido
a la acumulación de problemas económicos y sociales no resueltos.
La falta de dinamismo del sector formal, la expansión del sistema
~ducativo y el uso de las credenciales educativas como uno de los mecanismos de selección de trabajadores ocasionan que los no educados
y los no capacitados, generalmente los más pobres de la sociedad, sean
empujados hacia el desempleo y subempleo. Esta clase de trabajadores
encuentra sus medios de vida en trabajos de bajo nivel de productividad
y de ingresos. Asimismo, los migrantes del campo a la ciudad, mujeres
y jóvenes se encuentran sobre representados en el sector informal.
Ahora bien, la capacitación reditúa individual y socialmente cuando
los trabajadores que se capacitan tienen empleo, independientemente del
sector en el que presten sus servicios, ya que las mejoras en las habilidades
de los trabajadores contribuyen a un empleo más productivo. En un estudio
del Banco Mundial se estimó la tasa de rendimiento para los egresados
del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia. Esta institución fue fundada por el Ministerio del Trabajo con el propósito de
capacitar trabajadores que tienen empleo en el sector formal
(ILO,1987,v.3,p.18). El estudio concluyó que: a) las personas que se capacitaron en el SENA obtuvieron de su inversión en capacitación una
tasa media de rendimiento superior a la tasa media que se obtenía por
invertir en capital físico. v también superior a la tasa de rendimiento que
se obtenía por poseer certificados de estudios secundarios. b) La tasa
de rendimiento de los cursos varía con la duración de los mismos y con
las características de los trabajadores: es más alta para los programas
de mayor duración y para los estudiantes de mayor experiencia y educación
escolar básica. Esto últun0 sugiere que la capacitación es un complemento
más que un sustituto de la!&gt; otras formas de inversión en capital humano.

Capacitación de los...105

Adem~ se concluyó ~ue la capacitación es útil tanto para un mejor desempeno de los trabajadores, así como para su promoción.
!)tras investigacio~es sugieren que los programas de capacitación más
efectívos par~ los trabaja~ores del sector informal son los que se realizan
en el. sector informal DllSDlo, así como la mejor capacitación para los
trabajadores ~el sector formal es la que se realiza en el sector formal
{Hallalc y Caillods,p.125).
La educación Ycapacitación son, probablemente, los elementos que
los e~pleadores del sector formal toman más en cuenta para seleccionar
trabajadores. La llegada de jóvenes con niveles más altos de ed
'6
al me.reado de trabªJº
. post'blemente tenga como consecuencia que
ucacilosn
trabajadores men~s educados y capacitados sean expulsados del sector
formal, Ysean obligados a buscar trabajo en el sector informal O a permanecer desempleados. Cuando la educación secundaria se generalice
como ~ctualmente lo es ser alfabeto, es probable que un gran númer~
de }os Jóvenes egresados de los niveles medios y superiores de educación
se ~legren al ~ctor io!'ormal {~allalc y Caillods,pp.62,108). Por ello, la
política. ~ucativa de ruvel medio terminal debe influir en la formación
de habilidades de los trabajadores potenciales de ambos sectores.
En un futuro previsible, los sistemas productivos de los países en
desarroll? continuarán divididos entre los sectores formal e informal. Por
ello, l~~ sistemas de e~~cación y capa_citación tienen que inculcar actitudes
Yh~~ilidades cognosc1t1vas que permitan a los individuos enfrentar la inestabilidad ~n el em~leo y ajustarse a los cambios en el mercado de trabajo.
Los trabajadores tienen que concebir a la educación y capacitación como
P~~sos permanentes, como requisito para entender y desarrollar habilidades que les permitan adaptarse a un mundo que cambia rápidamente.
El éxito de una estrategia de desarrollo económico nacional y regional
d_epende en gran .parte ~e _los factores culturales y las condiciones de
vtda ~e 1~ poblaetón. Asumsmo, el papel que juegue la educación y la
capacitación dependerá de la disponibilidad de recursos humanos y de
las necesidades de la sociedad.

�106Ensayos

Capacitación de los...107

11.S. Capacltacl6n y mercados Internos de trabajo

comenzar a trabajar cuanto antes, pues de hecho lo que más reditúa es
la antigüedad laboral.S

La LFf y los estatutos sindicales privile~ la antigüedad sobre 1~ ca-

pacitación para la distribución de las prom&lt;_&gt;a~nes. Algunas de las posibles
consecuencias de este hecho serían las sigwentes:
a) Una fracción importante de los trabajadores emplea~os no _tiene la
escolaridad ni la capacitación necesaria para el desempeno eficiente de
los puestos que ocupan. En 1984, se estimó (STPS 1986:108) .que del
total de técnicos--690,®-, el 38% tenía bajo nivel de esco~d~d; de
los operarios calificados--3,040,®-y de los artesanos y_ope_ranos mdustriales semi-calificados se estimó que el 75% tenían baJo ruvel de escolaridad.
b) Los empresarios no tienen incentivos para capacitar a las ~rsonas
que ocuparán las vacantes, ya que éstas serán cubiertas por los trabaJ~dores
de mayor antigüedad y que se encuentran en espera de las oporturudades
de promoción. Los programas de capacit_ació~ ~ue reallia la empr~sa,
son motivados por el cumplimiento de las disposiciones legales, pero e~te
evidencia de que la mayoría de los empl~dores no están c:onvencidos
de que la capacitación eleve la productividad de los tr~ba1adort:5 capacitados. Además, las empresas grandes e incluso 1~ medianas no tienen
incentivos para capacitar a los trabajadores que necesitan para los puestos
más bajos de la escala ocupacional, ya que los pueden reclut~ de las
empresas pequeñas por medio de mejoras modestas en los salarios Yen
las condiciones de trabajo.
c) Los jóvenes que estudian carreras técnicas o ~ capacitan ~ara
el trabajo, sea a nivel secundario ~ de profesional medio, ven reducidas
tas expectativas de lograr oporturudades de empleo adecuadas a su p~eparación. Ello se debe a que la incorporación en el merca~o de trabaJo,
se da, por lo general, en puertas de entrada ~e parte baJa de la escala
ocupacional, ya que es práctica común que el smdicato
empresa defm~
los mecanismos para ocupar las vacantes y p~a la m?vilidad escalafonaria.
Así, el trabajador que realizó estudios técrucos, al _mcorporarse .ª empresa, tiene que acumular antigüedad para poder apli~ sus conOC1D11entos,
suponiendo que no los haya olvidado y que lo estudiado no s~ haya ~cito
obsoleto. Por lo tanto, en el mercado de trabajo los estudios técm&lt;:&lt;&gt;s,
por lo general, no son rentables. Si el sindicato y la empresa han definido
los mecanismos para ocupar las vacantes que se gen~ran Y, ade~ás, los
salarios están asociados a los puestos de trabajo, es me1or para los Jóvenes

!ª

r!ª

!ª

LFr debe~a estimular la capacitación de los trabajadores. Asies necesano promover una nueva cultura de capacitación, difundiendo el conocimiento de los beneficios que acarrea para los empresarios
y trabajadores, así como para la sociedad en su conjunto.
. La

m.tSDlO,

111. Capacitación y agentes económicos
En esta sección se analizan los elementos teóricos que fundamentan la
decisión de los trabajadores para capacitarse, de los empresarios para
invertir en la capacitación de los trabajadores y del estado para promover
la capacitación.

111.1. Trabajadores
El ciclo normal de vida laboral de los individuos tiene cuatro etapas:
escuela, capacitación en el trabajo, trabajo productivo y retiro (Reynolds,
et al.:99). El ciclo no es lineal ni secuencial, ya que durante la vida de
una persona cualquiera de las etapas puede observarse más de una vez.
La decisión individual de invertir en capacitación depende de varios
factores, entre los que destacan el costo de la capacitación, el rendimiento
esperado, el financiamiento y las habilidades personales. Estas variables
no ~n totalmente independientes, ya que, por ejemplo, la capacitación
reditúa más a las personas más capaces o hábiles.

A su vez, las diferencias en la inversión en capacitación explican,
en parte, la desigualdad en la distribución del ingreso laboral. Sin embargo,
la ~alelad de acceso a las fuentes de capacitación no conducirá necesariamente a la igualdad de los ingresos de los trabajadores, a6n si las
perso~ tu~eran ~ misma disposición para capacitarse, pues las personas
más hábiles mvertirán más y obtendrán mayores ingresos durante la vida
laboral. que las menos capaces. Sin embargo, el grado de desigualdad
en los mgresos se reduciría si aumentaran las oportunidades de acceso
a las instituciones de capacitación para el grueso de los trabajadores.

�Capacitación de los...1()()

108 Ensayos

111.2. Empresas
La calidad de la mano de obra requerida por las empresas depende del

capital que manejan y de la tecnología asociada al ~mo. A!gun~ requieren trabajadores con educación superior --po! ejemplo, _mgemeros
en in.formática y telecomunicaciones-- y otras reqweren trabaJad~res de
bajo nivel de especialización --por ejemplo, eshoadores o trabajadores
de limpiei.a.

respeto a la autoridad y, en el caso de los empleadores modernos flexibilidad y adaptabilidad. Por otro lado, los servicios públicos del em~leo,
tales como los SEE, al tratar de colocar a los trabajadores desempleados
actúan con criterios asistenciales, dando prioridad a la colocación de los
~abajadores nw necesitados. Por su parte, las instituciones privadas satisfacen las demandas por capacitación que enfrentan sin considerar las
oportunidades de empleo que enfrentarán los egresados.
Los períodos de capacitación más prolongados probablemente sean

Cada empresa tiene necesidades específicas de trabajadores Ylas expresan a través del mercado o a través de dem8?d~ directas para q?e
el estado elabore políticas educativas y de capacitación para el trabajo.
Las empresas establecen mecanismos de sel~ión para con~atar a
los trabajadores que mejor se ajusten a sus necesidades. Las hab~dades
de los trabajadores que contratan influyen en los costos en que mcurre
la empresa para capacitarlos.
Las empresas que requieren trabajadores capacitados tienen cuatro

caminos alternativos para conseguirlos. En primer l~gar, pueden ~levar
los salarios para propiciar la movilidad de los traba1adores capac1ta?os
ya empleados por otras empresas. En segundo lugar, pueden capacitar
a los trabajadores para que ocupen las vacantes. En tercer lugar, pueden
recurrir a los Servicios Estatales de Empleo (SEE) para que_ les ayu~en
en la búsqueda. En cuarto lugar, pueden recurrir a las agencias públicas
y privadas de capacitación.

!ª

En las dos primeras opciones es la empresa que cubre el _costo
total de contratar trabajadores capacitados; así, el mcremento_ salarial de
la primera opción es un sustituto de los costos de entrenanue~to. de la
segunda. En la tercera y cuarta opción, el_ costo de la ca~acitación lo
cubren otras empresas, las instituciones públicas y/o_ los_ tra~ajadore~--esto
último, en caso de que se hayan capacitado en mstituc1ones. privadas.
En todos los casos, las empresas cubren los costos de reclutanuento, evaluación de certificados v habilidades.
Las dos primer~ opciones son las más directas y efectivas. ~ora
bien, el término "requerunientos" de las empresas expresa las necesidades
diversas de los procesos de trabajo. Algunas ve~s los empleador.es desconocen las habilidade.,; especificas de los trabajadores que nW:sit~. reclutar; pero, en general. los atributos básicos que demandan son disciplma,

los que necesitan las personas que ocuparán los puestos administrativos
de alto nive~ sobre todo en las empresas innovadoras--que proveen nuevos
prod~ctos y desarrollan formas más eficientes de producir bienes y servicios
ya existentes. Por otro lado, los períodos más cortos probablemente sean
los que se necesitan para capacitar a los operarios semi-calificados de
las empresas tradicionales.

111.3. Estado

Los empresarios y los trabajadores son los beneficiarios directos de los
s~~cios de capacitación debido a que los mismos inciden en la productIVidad de los trabajadores y en una mayor eficiencia en el uso de los
r~cursos pr?ductivos, además de ser un medio de promoción y de mayores
ruveles de ingreso para los trabajadores.
La capacitación y educación no sólo acarrean beneficios a quienes
desarrollan habilidades y destrezas y a quienes los contratan. Ciudadanos
~~ e~ucados y capa~tados promueven en la sociedad formas más part1Ctpahvas y democráticas. En gener~ ciudadanos educados y capacitados,
co~o padres de familia y como consumidores, contribuyen a mejorar la
calidad de vida de la sociedad. Es decir, los beneficios sociales de la
educación y capacitación son mayores que los privados o individuales·
la educación y capacitación tienen externalidades. Sin embargo, estos be:
neficios .no tienen un valor en el mercado; por ello, el mercado tiende
a subestimar el valor del capital humano y a reducir los incentivos a invertir
en él (Salamon:4-5)

N~ obstante la identificación de los beneficiarios directos y de los
beneficios para la &lt;iOCledad las actividades de capacitación de los tra-

�110Ensayos

Capacitación de los...111

bajadores no pueden dejarse exclusivamente en manos privadas por las
razones que se enumeran a continuación.
(1) La libre movilidad de los trabajadores ~ona que los_ empleadores no inviertan lo suficiente para que sus traba1adores ad~weran
las destre7.8S y habilidades que consideran deseables para _el ID;eJor desempeño de sus tareas. Si lo hicieran, actuarían en forma ll'l'acional, ya
que los trabajadores capacitados recibirían ofert~ de otros em~lead~res,
los cuales pueden pagar salarios más altos debido a que no m~án
en costos de capacitación. Como resultado, 1~ empleadores no ti~nen
incentivos para capacitar y educar a los trabaJadores en forma óptima,
ya que no están seguros de recoger los frutos de su esfuerro.

(2) Si los empleadores tomaran en sus ~anos la or~~ón Yfuncionamiento de los programas de entrenamiento y capacitación probablemente disminuirían la operación de los mismos durante las fases
depresivas de la economía, generando cuellos de botella durante la expansiva. Así, el manejo privado de dichas actividades aumentaría
posibilidades de generar escasez y abundancia relativas durante las d1stmtas
fases del ciclo económico. Además, las posibilidades de capacitar para
el autoempleo y para la formación de micr? emp_resas dismin~an, ya
que los empresarios establecidos no tendrían mcenllvos para real~ ~stas
actividades. Con ello se verían disminuidas las posibilidades de creCim1ento
del sector informal, el cual es muy importante para la absorción de la
población económicamente activa del país.

!ª~

(3) La información que tiene la población acerca del valo~ de la
capacitación y educación técnica es deficiente. Por lo general, los Jóvenes
y los padres de familia no disponen de infor~ación p_ara evaluar las a!ternativas disponibles de capacitación y educación técnica, lo cual, cetens
paribus, hace posible una subinversión en estos rubros.
(4) Una gran parte de la población carece de recursos suficiente~
para financiar inversiones en capital hum~o. E~lo no sería prob~ema s1
existiera un mercado privado de recursos disporubles para finanetar este
tipo de inversiones, pero históricamente, los créditos para inv~rtir en cap~tal
humano han sido muy deficientes. Las razones saltan a la V1Sta. El capital
humano se incorpora en las personas, es intangible--sus unidades no se
pueden ver--y, por lo tanto, no puede servir d~ g~antía por los prés!~os.
Además, el capital humano produce un rendimiento cuando es utilizado
productivamente y no existen garantías de que así será.

. Lester Sal~on (19&lt;Jl:1) escribió que, en nuestros días, las políticas
SOCial Yeconómica de Estados Unidos parecen converger. Las políticas
contra_ la pobreza que en el pasado se justificaron en términos morales
Ypolí~cos, ~ora se ~nsideran esenciales para el progreso de la nación,
como ~ver~ones críticas en ~pital humano. En este contexto, la educación
y capac1tae1ón son una co?~etón ne~a para combatir la pobreza, pero
no representan una condietón sufietente. Se necesita la creación de más
empleos. Por su parte, en nuestro país el Tratado Norteamericano de
Libre Comercio implicará el aceleramiento de la adopción de un nuevo
patrón de desarrollo que promoverá la inversión extranjera y doméstica,
8;ií C?m? la creación de empleos. En este patrón, la educación y capaettaaón Jugarán un papel central para que dichos empleos sean productivos.
En un mundo de competencia global, la prosperidad de las naciones
depen~e de la calidad de sus trabajadores; esto es, de la acumulación
de capit~ ~umano. Las e?1presas multinacionales planean la localización
de 1~ ac~1VIda?e~ productivas en regiones con excedentes de trabajo, bajos
salanos, ~roxtm1dad ~ mercados claves, infraestructura productiva ... pero
el d~termmante ~ás importante es la productividad del trabajo del área
medida en relación con su costo" (Commitee for Economic Development:8): ~or lo tanto, el _estado debe impulsar poüticas que eleven la
pr~uct1V1dad ?e l_os tra~aJad~res, a través de un sistema integral de educación ~ ~pac1tac1ón. Dicho stStema es un requisito en la actual estrategia
de crecmuento y desarrollo económico.

IV. Financiamiento de la capacitación
C~ncebir una estrategia integral de educación y capacitación de los trabaJadores pai:a ~ue la nación participe con éxito en la competencia globa~
es ~o muy distmto a llevarla a cabo. Para esto último se necesitan recursos
sufiaentes, así como su correcta asignación.
~ fu~ntes altemati~as de financiamiento del programa de educación
Y capae1tac1ón son las siguientes:
.
(1) Asignaciones del sector público. El gobierno federal es una fuente
unportante d~ fmanciamiento; sin embargo, el programa no puede depen~er e~c!~1vamente de sus asignaciones, debido a la incertidumbre en
la disporubilidad de los recursos, los cuales reclaman también otros fmes

�Capacitación de los...113

112Ensayos

usos alternativos. En el contexto de la descentralización, ~ asignacio~es
del gobierno federal deben ser una fuente complemen~ de financia·
miento. Los programas de capacitación requieren de seguumento por p~te
de los responsables de la formación de recursos human~. Ello penmllrá
justificar las asignaciones de fondos federales para los DllS~OS, los cu~es
al no tener un rendimiento a corto plazo, se pueden CODS1derar no pnoritarios en épocas de restricciones presupuestales.

0

(2) Asignaciones de los gobiernos estatales y municipales. ~ta ~ente
de financiamiento debería ser la principal en la _nueva estrategia nac~onal
de descentralización. Sin embargo, debe concebirse en un marco na~~nal
que busque aminorar las desigualdades y evitar las coyunturas políticas
y económicas.
(3) Aportaciones del sector productivo privado. Estas podrían ser
obligatorias; sin embargo, los empleadores probablemente trasladará_n el
costo a los consumidores a través de precios más altos, y, de ~er pos~ble,
a los trabajadores a través de salarios más bajos. El ~ctor pnvad~, tiene
que cooperar en el financiamiento de una estrategia de formac1on de
recursos humanos, puesto que es un beneficiai:io directo de la mano de
obra capacitada y productiva al nivel que reqweren los retos de la competencia global. Por ejemplo, puede concertar es~erzos con el sector
público para reunir los recursos n~sarios para eqmpar y operar los centros de capacitación v entrenanuento.
(4) Pago de los servicios por parte del ~uario. Las personas que
se capacitan para el trabajo, así como los trabaJad~r~s desemplead?s que
buscan actuafu:ar sus habilidades ydestrezas o adqwnr nuevas, contnbuyen
a financiar los programas de capacitación mediante el pago de cuotas.
Una estrategia adecuada de financiamiento tiene que contemplar todas estas fuentes alternativas de recursos.
En el contexto de la descentralización de _la educació~ la. principal
responsabilidad en la planeación de los servicios de capaC1la~1ón recae
en el gobierno federal Los ciudadanos de un esta~o consentirán en fi.
nanciar un programa de capacitación propio si consideran que la m_ayoría
de los educados no emigrarán, porque el estado les ofrece oportuntdades
ocupacionales y, de esta manera, tendrán la posibilidad de re~uperar la
inversión por medi&lt;l dt los servicios productivos de los capacitados. En
estas entidades. el gobierno estatal debería financiar la mayor parte de

los programas. En los estados en los que no se presenta esta situación,
puede ocurrir una subinversión en capacitación, porque los beneficios los
recogerán otros estados. Por lo anterior, la acción del gobierno federal
se welve un imperativo, para asegurar una adecuada inversión en capital
humano en los estados.
En México, la participación del gobierno federal en materia educativa
está cambiando, de una administración fuertemente centralizada a una
descentralizada a cargo de los estados. En este nuevo marco, el gobierno
federal debe articular la estrategia nacional con las estrategias de los estados, promover reformas educativas e iniciativas de formación de recursos
humanos.
Por su parte, los estados pueden innovar en el campo de la capacitación, promoviendo sus propias reformas --nuevos contenidos y nuevas
formas de coordinación de los agentes que intervienen en el proceso-y elaborando programas que integren las políticas sociales con la capacitación de los trabajadores. Las comunidades estatales deben ser fuente
de nuevas ideas, y las políticas federales deben adecuarse a las circunstancias de cada uno de los estados.

V. Conclusiones
La capacitación es un medio para que las empresas asimilen los cambios
que ocasiona el progreso técnico, así como para elevar la eficiencia y

productividad de los procesos de trabajo existentes.
La innovación tecnológica requiere cambios en la organización de
la empresa y, con ello. la necesidad de recursos humanos flexibles y con
habilidad para re-capacitarse La capacitación no sólo permite satisfacer
las necesidades de habilidades laborales de las empresas nuevas o la demanda creciente de las empresas en expansión, sino que también permite
la reconversión de las habilidades de los trabajadores ya contratados y,
a través de ella. la reubicación de quienes tienen habilidades obsoletas.

Las deficienaas del sistema educativo nacional y los efectos del cambio
tecnológico en la orgaruzación de la producción hacen necesario que la
capacitación de lrn, trabajador~ se complemente fuera del sistema educativo formal. La capac1tac16n no es sustituto de la educación formal sino

�Capacitación de los...115

U4Ensayos

. divid
n mejores niveles educativos se capacitan
complemento. Los m
uos cocost Por lo tanto la capacitación puede
.dad y a menor
o.
'
con mayor facili
ed
.6 &amp; rma1 Por eJ·emplo, las empresas
•
·
de
la
ucaci
n
,o
•
. u1se
subsanar defiaencias
.
cursos de capacitación que tmp n
pueden ofrecer a sus tra~aJadores át' el uso de las computadoras,
1 desarrollo del razonaonento matero too,
fa habilidad para comunicarse y resolver problemas.
amas ue tratan la capacitación
En M~xico, 1~ le~es, pi::u!:~n inte~al. Por otro lado, la calo hacen sm coordinaa_6n y 6 .camente activa es deficiente. Por ello,
pacitaci6n ~ la pobllació: ~n:re una estrategia que subsan~ ~ dees necesario que e esta o. e a
.derar los aspectos sigwentes:
ficiencias. En dicha estrate~a se deben::~dores. Un esfuerzo especial
a) incorporar en fo~a activa a los e pm resarios, los cuales gedebe realiz.arse para mtegrar a los peque:~:c! de recursos suficientes
neran gran parte del empleo en el país, pe{
al desconocen la manera
para capacitar a sus ~abajadore5i~ kti~u~f
de capacitación. En la
de vincularse org~~ente ª . mos es cíficos para integrar a los clisestrategia deben clisenarse me~ .
~e capacitación, empleadores
tintos ~entes involu~ados: mstt:c::.:n diseñar los mecanismos para
y trabaJadores. Específicamente,
oductivos se reflejen en la orgaque las necesidades de los pr~sos p~ 1 de los programas de capaniz.ación, orientación Y contem:o ~ ~:bajo para valorar y promover
citación. b) Reformar la_ Lerte rlnte~ar la participación del estado, de
eficientemente la capacitaa nb. ~ d
n el financiamiento de la capalos empresarios y de los tra ªJª ores e
citación.

:::s

f

Glosario de términos
acitaci6n es un proceso a través del cual l~s
Capacltad6n. La ~p
ctualizan para el mejor desempeno
trabajadores se forman, in!onnan Yªatizan así como para el despliegue
de las actividades productivas que re et· .dades sociales. La capacitación
de las potencialidades h~manas en s~j~vtmediante el cual se incorpora
es un proceso de ensen~-:~:dades productivas que les son útiles
a las personas una o vanas . ~
en un rango definido de actividades.

Capacitación especfftca. Es el proceso mediante el cual se adquieren
habilidades que sólo son productivas en la empresa u organización en
la que fueron adquiridas.
Capacitación formal. La capacitación formal puede ser escolarizada
y no escolarizada. La primera es la que se realiza a través del sistema
educativo y la segunda es la que se realiza en el lugar de trabajo, esta
última cumple con lo establecido en la Ley Federal del Trabajo.
Capacitación general. Esta se refiere a la adquisición de habilidades
que pueden usarse productivamente en una gran variedad de actividades.
La habilidad de uso más general es la capacidad de "aprender a aprender".
A través de la capacitación general se adquieren habilidades que pasan
a formar parte de los atributos de las personas e influyen en su productividad e ingresos cuando el contexto laboral requiere de su utilización.
Capacitación informal. Se realiza "sobre la marcha" del proceso productivo, durante el desempeño de las actividades cotidianas de trabajo
y, por lo general, bajo la supervisión de un trabajador con más experiencia.
Capacitación en el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar el desempeño laboral de las personas que tienen un empleo. Generalmente, el empleador ofrece este servicio, el cual puede realizarse
dentro o fuera de la empresa.
Capacitación para el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar la inserción en el mercado laboral de los jóvenes que eligen la
educación vocacional. Generalmente, la ofrece el sistema educativo formal.
Capacitación a desempleados. Es la capacitación que tiene por objeto
reconvertir las habilidades de las personas que han sido despedidos o
que no encuentran empleo porque las habilidades que poseen no les ayudan
para encontrar trabajo remunerado.
Capital humano. El capital humano es el conjunto de habilidades,
destrezas y conocimiento productivo incorporado en las personas; el cual
puede incrementarse a través de la educación, capacitación y experiencia
laboral. En general, el concepto incluye cualquier actividad que aumente
la calidad, productividad e ingreso de los trabajadores. Los gastos en
salud, por ejemplo, también se consideran como una inversión en capital
humano.

�116Ensayos

La inversión en capital humano aumenta el pr~ucto y el ingr~
del individuo y de la sociedad de varias maneras: por medio de la generación
de nuevas ideas y técnicas que puedan inco~rarse en ins~entos Y
procedimientos productivos; capacita a los trabaJadores ~ara~ nuevas
técnicas e iniciar cambios en los métodos de producaón; facilita la comunicación entre consUJD,idores, trabajadores y ejecutivos; y posibilita_ el
aumento en la vida 6til del acervo de conocimientos y habilidades mcorporados en las personas.
Educad6n. Con frecuencia la capacitación se contrasta con la ~d~cación, ya que esta 6ltima se asocia con procesos de enseñama-aprendizaJe
que ejercitan y mejoran el uso de la mente para que ésta se !proveche
en forma generalizada en las distintas actividades hum~as. Es mdudable
que educación y capacitación están íntimamente _relaetonadas, ya que la
c;¡pacitación es una de las formas de la educación.
Habilidades. El concepto incluye diversas características de l~s individuos, tales como la fuerza y salud física, habilidad verbal, raronamiento
matemático destreza manual, motivación, entusiasmo, creatividad Yotras.
La productividad que los individuos logren de cada habilidad depende
del puesto de trabajo que ocupen.

Los trabajadores deben adquirir algunas de las ~bilidades que demandan los empleadores antes de ser contratados; por e1emplo, _la_ mayoría
de los trabajos requieren que las personas sepan leer y escribir. Otras
habilidades se aprenden en el lugar de trab~jo despu~ que las pe~sonas
han sido contratadas; por ejemplo, el maneJO del eqwpo ~roductivo de
la empresa y la comunicación con los compañeros de trabaJº: !ºr lo anterior, las empresas se interesan en C?nocer n~ _sólo las habilidades adquiridas por los individuos, sino también la facilidad con la que pueden
ser capacitados.
Mercados de trabajo Interno y aterno. La asignació!1 del traba~o
entre los distintos puestos de trabajo de las empresas se realiza por medio
de mC"Qnismos de mercado; sin embargo, no existe un solo mercado.
En términos generales. se pueden distinguir dos tipos de. mer&lt;:3dos: uno
interno y otro externo El interno es el que regula la asignaaón de los
trabajadores que ya están incorporados a la empresa, y cuyos der~hos
y obligaciones se negocian entre el sindicato y la empresa. ~tos últunos
negocian los criterios de promoción y ascenso de los trab_aJadores, así
como los salarios asociados a cada uno de los puestos, sustituyendo con

Capacitación de los...117

reglas y procedimientos administrativos las funciones del mercado externo.
En este último, tal como lo señala la teoría económica, el salario y la
asignación del trabajo están determinados por la oferta y demanda laborales. El mercado externo regula el salario y la asignación del trabajo
recién incorporado a la empresa.
Sectores formal e Informal. La Oficina Internacional del Trabajo
(OIT)' ha difundido la noción de que el mercado de trabajo de los países
en desarrollo se encuentra dividido entre los sectores formal e informal.
La OIT define al sector informal como el que incluye las actividades económicas que no están sujetas a reglas "formales" de contratación, licencias,
inspección laboral y cargas fiscales (ILO,1987,v.1,p.25). Por otro lado, el
sector formal incluye el empleo público y privado cuyas condiciones de
trabajo están basadas en reglas formales. Entre los dos sectores no existe
una distinción precisa debido a los múltiples criterios utilizados para su
diferenciación.

Notas
1

Existe escasa evidencia de que los cambios en la tecnología propicien
alteraciones sustanciales en los requerimientos de habilidades y de niveles
educativos para el desempeño de los puestos de trabajo (Cyert y Mowcry:
103; Levin:3). Los cambios en la organización del trabajo son los que
tienen un impacto mayor en dichos requerimientos, principalmente los
cambios que propician una mayor participación del trabajo en las decisiones
que afectan a la producción, la estabilidad en el empleo y una mayor
inversión en la capacitación de los trabajadores (Levin:4).
2

En el Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994, páginas 69-70, se argumenta brevemente acerca de la relevancia de la capacitación en el proyecto nacional de moderniz.ación económica. En el Programa para la
Modemlzaclon Educativa 1989-1994 se dedica un capítulo a la importancia
de la capacitación como medio para aumentar la productividad del trabajo
y el ritmo de crecimiento económico.
3

La Secretaría de Educación Pública es el órgano normativo de los
planes y programas de estudio, creación de planteles educativos, acreditación, certificación " evaluación académica.

�118Ensayos

4

El deterioro que sufrió la educación superior en el pasado también
explica esta tendencia a exigir mayores credenciales educativas.
5

Actualmente, existe un proyecto de reforma de la LFr.

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Capacitación de los...119

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�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 19')3 - Pp.121-151

Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo:
La experiencia de los prestatarios mexicanos

Enrique González Gonzá/ez •

l. Antecedentes
Hasta el primer choque petrolero de 1973 - 1974, los países en desarrollo
.dependían casi por completo de los recursos crediticios obtenidos de entidades oficiales; con una participación muy limitada en el mercado bancario internacional.
Después de 1973 se registró un rápido crecimiento de los créditos
de la banca comercial internacional a los países en desarrollo; evento
que obedeció, entre otros factores, a la mayor dispomoilidad de recursos
crediticios con que contó la banca privada y su apremiante necesidad
de reciclar esos excedentes generados por los países exportadores de petróleo. Además, el ajuste recesivo de las economías industriales que significó el estancamiento del volumen de comercio mundial y la caída de
los precios de las materias primas, que aunado al aumento de las tasas
de interés internacionales, agudizaron los problemas de balanza de pagos
de los países en desarrollo. En este 61timo proceso, conviene destacarlo,
influyó de manera decisiva la instrumentación por estos países de políticas
fiscales expansionarias -que se reflejaron en fuertes déficit presupuestalesy la permanencia de tipos de cambio sobrevaluados.
El remplazo de las fuentes oficiales multilaterales por acreedores
privados internacionales en la concesión de créditos a los países en desarrollo se debió, en parte, al rápido aumento de las necesidades de crédito

• Banco de México, Sucursal Monterrey. FJ autor agradece los comentarios y útiles sugcrenciu de Rodolfo Padilla del Bosque. Las opiniones expresadas en el presente ensayo
son de la exclusiva responsabilidad del autor y no deben asociarse necesariamente con
la postura del Instituto C.cntral.

�Flujos privados de...123

122Ensayos

externo de las economías en desarrollo con fuertes desequilibrios e? sus
balanzas de pagos y a la insuficiente disponibilidad de recursos oficiales.

11. Determinantes de la reintegración de los

países en desarrollo a los mercados
voluntarios de capitales

Los países en desarrollo continuaron acumulando deu~ externa,
mientras que las relaciones analíticas entre ésta ~ las ~tudes económicas reales -Producto Interno Bruto y exportaaones de bienes Yservicios- registraron niveles sin precedente. Tal evolución, junto con _una
serie de eventos externos desfavorables, entre los que desta~ el d~tenoro
de los términos de intercambio y las mayores tasas de mterés mt~macionales, propició la crisis de la deuda externa; su~so que se manifes~ó
en una evidente restricción de las corrientes de crédito externo voluntano
a los deudores soberanos.
La respuesta inmediata a esta crisis de pagos ~u.e amen~ba la estabilidad del sistema financiero internacional consistió en la unplementación de esquemas convencionales de reestructuraci~n. de la deu~a
externa, con reprogramaciones de los plazos para el vencUDiento del principal y, en algunos casos, la obtención concertada d~ recursos frescos
destinados a refinanciar una parte de la remesa de intereses.
Los ejercicios tradicionales de renegociación de la deuda externa,
sin embargo, generaron acumulaciones de los pasivos externos, ~o obstante
los esfuerzos de ajuste económico y reforma estructural realizado~ por
los países en desarrollo, afectando desfavorablemente las ~rcepc!ones
de riesgo país -y de transferencia- de los acreedore~ finanaeros ~ternacionales e inversionistas privados nacionales. Ello hlro más aprem1ante
la necesidad de contar con esquemas de reestructuración más comprensivos.1

Durante el período de 1987 a mayo de 1993, trece países en _desarrollo
concluyeron acuerdos de reestructuración de la deuda ban~a en ~ndiciones de mercado; procesos que incorporaron caracte~tica_s propias
y que sirvieron para disminuir el valor presente de las o~ligaciones por
concepto de servicio de la deuda externa.2 Tal evento, J~to con otras
acciones de política que se mencionan r_nás. adelante, fa~tó el acceso
de algunos países en desarrollo al finanaamiento voluntano en los mercados de capital.

La reincorporación de algunos países en desarrollo a los mercados vo-

luntarios de capital no es producto de la casualidad. Por el contrario,
dicho acontecimiento se puede atribuir a la perseverancia en la aplicación
de políticas maaoeconómicas congruentes; así como a la ejecución de
medidas de cambio estructural.3 Asimismo, la formalización de acuerdos
de reestructuración de la deuda externa con la banca comercial extranjera
que incorporan operaciones de reducción de deuda y su servicio congruentes con las condiciones de mercado -sin olvidar los convenios de
reprogramación con los organismos financieros multilaterales y gobiernos
de los países industriales acreedores- son también elementos indispensables
en la recuperación del acceso a los mercados financieros internacionales.

Además de los argumentos señalados en el párrafo anterior, otros
elementos de política no menos importantes en el proceso de recuperación
de flujos voluntarios de capital se refieren a los menores costos de transacción en los mercados de capital de los países industriales,4 así como
las mejores calificaciones crediticias otorgadas por agencias especializadas
a los títulos de deuda de algunos países en desarrollo! y la emisión
de una gama de instrumentos de financiamiento que se ajustan a las
condiciones prevalecientes en el mercado y son, por tanto, atractivos para
los inversionistas internacionales.6
Un aspecto interesante que vale la pena destacar del proceso de
restauración de los flujos voluntarios de capital se refiere a la gran
variedad de fuentes de financiamiento -residentes nacionales con capitales
en el exterior, fondos de pensión, instituciones financieras, corporaciones,
etcétera- y los diversos tipos de instrumentos de fmanciamiento utilizados.

•Partldpadón de algunos países de América Latina y Asia en
los diferentes segmentos del meraado

En los últimos años, algunos países en desarrollo consiguieron normalizar su acceso a los mercados voluntarios de capital mediante la emisión
de bonos internacionales, colocaciones accionarias y, en menor grado,
la utilización de instrumentos de deuda de corto plazo -por ejemplo, Eu-

�124Ensayos

Flujos privados de ...125
r

rocertificados de depósito y Europapel- comercial; lo que contrasta notablemente con el esquema general de financiamiento externo observado
después de la crisis de la deuda externa, bajo la forma de renegociación
del principal y concesión concertada de recursos frescos.
Además de la diversidad de instrumentos de financiamiento utilizados,
los prestatarios de los países en desarrollo han incorporado en sus emisiones de deuda una serie de garantías y técnicas que involucran un mayor
compromiso de pago de sus obligaciones con acreedores financieros internacionales.
Como se puede observar en el cuadro 1, los países en desarrollo
incrementaron su actividad en el mercado de bonos internacionales durante
la primera mitad de 1993, al efec~ e~iones por la cantidad de :1,218
D)illones de dólares, es decir, casi la cifra observada en todo el ano de
1992; correspondiendo el 53 por ciento de ese monto a los países de
América Latina -destacando la participación de México con el 53 por
ciento del total de emisiones de la región-y el 23 por ciento a los prestatarios
de Asia.
Cabe destacar que las colocaciones de bonos en el exterior efectuadas
por Brasil alcaJ17.aJ'on un monto del o~~en de ~960 mill_ones de ~ólares
-es decir, el 26 por ciento de las em1S1ones latino~encanas; ~e~tras
que China yCorea del Sur participaron con el 62 por ciento de las emisiones
de Asia.
En sus emisiones de bonos internacionales, los prestatarios de los
países en desarrollo han recurrido cada vez con menor frecuencia al '!-5º
de técnicas de financiamiento que incorporan opciones colaterales -opción
de redención anticipada, bonos convertibles en acciones, etcétera. Estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que la relación número de emisiones colateralizadas - número de colocaciones
totales, para los emisores de los ~ s en desarrollo, pasó de
por
ciento en 1990 a 24 por ciento en 1992 y 20 por ciento en la pnmera
mitad de 1993. En cuanto a los participantes de América Latina, dicho
coeficiente registró cifras del orden de 25 por ciento en 1991 y 13 por
ciento en el primer semestre de 1993; mientras que en el caso de los
emisores de Asia, dicha relación alcanzó niveles de 55 por ciento Y38
por ciento durante el mismo período.

2?

Los analistas coinciden en señalar la conveniencia de utifuar garantías
colater~es en ~ etapa inicial del proceso de recuperación de mercados
de capitales pnvados, sobre todo para aquellos emisores residentes en
países en de~~llo con 1:1°ª sólida posición financiera, pero que no cuentan
co~ un prestigio mt~rnacional bien establecido. Recomiendan, sin embargo,
evitar. el uso exte~o Yfre~ente de estas técnicas, toda vez que pueden
reduar la capacidad de aJuste financiero del prestatario, con posibles
efectos adver~ en el evento de problemas de liquidez de corto plazo.
Result~ ne~~• por tanto, ponderar y comparar dicho costo con los
beneficios ~ediatos en la forma de menores costos de financiamiento
buscando mantener en todo momento un equilibrio adecuado.
'

La participación de un número creciente de países latinoamericanos
en el mercado de bonos durante 1992 y la primera mitad de 1993 denota
una maror confianza de los inversionistas privados en las pers~ctivas
e'?nómicas.de los países de la región. Prueba de ello, son las menores
prunas de nesgo pagadas por los prestatarios latinoamericanos, particularm~nte en los casos de los prestatarios soberanos y entidades del sector
público (cuadro 2).
Otra fuente de fmanciamiento voluntario se refiere a las inversiones
accio~arias del e~erior que incluyen los recursos captados por la vía de
American Depos1tory Receipt (ADR) y Global Depository Receipt
(GDR),7 los fondos país y la inversión accionaria directa.
~esde 1?91 se o~serva una activa participación de los emisores de
~én~ Latma y Asta en el mercado accionario internacional. Según
estimaciones del FMI, las colocaciones accionarias efectuadas por los primeros representaron el 62 por ciento del monto total de emisiones de
los p~es en desarro~o durante la primera mitad de 1993 (45 por ciento
en e_l ~o ~e 1992); mientras que los prestatarios de Asia registraron una
parttc1~aci6n _de 35 por ciento (50 por ciento en 1992). Cabe destacar
la pérdida de tmportancia relativa de los emisores mexicanos en este mercado, &lt;:°n participaciones del orden de 69 por ciento, 33 por ciento y
9 po~ ciento en 1991, 1992 y el primer semestre de 1993, respectivamente·
Yel tm~rtante papel ~~do por los participantes argentinos, con ei
50 por cie?to de las em1S1ones durante este último lapso. Tal evolución,
denota el mterés de los inversionistas internacionales en los valores colocados por emisores de países en desarrollo en los mercados fmancieros
~e las economías industriales; proceso facilitado por la utilización de los
tnstrumentos ADR v GDR

�126Ensayos

Por otra parte, los fondos de inversión extranjera ó fondos país constituyen para los países en deurrollo un mecanismo adicional de obtención
de recursos externos. Cabe señalar que en un principio dichos fondos
especializados representaban para los inversionistas internacionales el único camino para la adquisición de acciones en los países en desarrollo.
Las nuevas emisiones de fondos cerrados en mercados emergentes
de países en desarrollo acusaron un marcado descenso durante la primera
mitad de 19()3, al registrar un monto de 370 millones de dólares; cifra
muy inferior a la observada en el mismo período del año anterior. Tal
evolución obedece a la menor dificultad de acceso directo a dichos mercados y al mayor n6mero de emisiones accionarias por los países en desarrollo en el mercado financiero internacional.

En cuanto a las adquisiciones directas por inversionistas extranjeros
de acciones cotizadas en los mercados de valores emergentes, destacaron
México y Brasil como importantes receptores de recursos externos en
América Latina; resultado, en parte, de las reformas efectuadas al marco
legal del mercado de valores y de las oportunidades de inversión creadas
por el proceso de privatii.ación de empresas públicas.•
Por último, las entidades bancarias y corporaciones privadas de los
países latinoamericanos encontraron en las emisiones de instrumentos de
deuda de corto plazo una alternativa viable y atractiva de financiamiento
externo.
El acceso de los prestatarios latinoamericanos al mercado de Eurocertificados de depósito comenzó en el mes de abril de 1990, cuando
los bancos comerciales mexicanos realizaron emisiones a través de sus
sucursales en Londres; participando posteriormente bancos de Argentina,
Brasil y Venezuela, bajo condiciones iniciales menos favorables a las conseguidas por los emisores mexicanos.

Flujos privados de...127

canzado en materia de renegociación de la d
.
como elementos determinantes en el r
e~~ externa, ~ constituyeron
de créditos voluntarios en los
pd~ e r~uperaaón por México
merca os mternaaonales.
Cabe destacar que las reformas
did
de valores y los diferentes acue d empre~ . as en el ámbito del mercado
bursátiles internacionales, pro r .os msltituaonales con las autoridades
moV1eron a colocación y f "6 d
co izaet n e va1ores mexicanos en los mercados xtr .
el ingreso de capitales en la foa:a danJ~ros; ~demás de que alentaron
6 rtaf li
e mversión cxtraniera d cart
po o o. En este contexto la B Isa M .
~
e
era
también un mecanismo altern~t. ~ b exi~ de Valores constituye
rvo e o tenetón de recursos externos.9

-Renegociación de la deuda p6blica ext
con la banca extranjera
erna

En febrero de 1990 Méxi
I b
un acuerdo de rees'tructcuro y ~6 anca acrleedora internacional formalii.aron
ac1 n -en e marco d 1 . . . .
aproximadamente el 63
.
d
e a m1c1ahva Brady- de
.
por ciento e la deuda públ'
xt
una cifra de 48,230 millones de dólares.
ica e erna, es decir,
Los bancos comerciales selecci n
1 · •
titución de deuda histórica
bo o ar~n as s1gmentes opciones: i) susdel orden de 6.25 por cientopor1
~ar; una tasa fija de interés
a través de la adquisición dey pbo
30póanos, con garantía del principal
•t
nos cu n cero y garantía d I
d
10 ereses por l8 meses; ii) sustitución de de
· ·
e pago e
cuento -reducción del princi al
u~ ongmal por bonos a desen d~lares más una sobretasf d/~3¡¡6 por ci_ento- con un~ tasa Libor
terísticas de madurez
P?r ciento, y las mismas caracrecursos frescos por u~!=~~a ~e la ~:160 anterior; üi) aportación de
original de la deuda no
.da eqdawv ente al 25 por ciento del saldo
cons1 era en las dos opciones anteriores.lo

a::~: ª ª

f:rt:~i: 1:

111. La experiencia reciente de México en los
mercados financieros internacionales
La gestión apropiada en el ámbito macreconómico, sustentada en la disciplina fiscal y el manejo prudente de la política monetaria, así como
la firmeza de las acciones dirigidas al cambio estructural; y el éxito al-

ª

Tal acción de política d más d
México al fmanciamiento v~l:n~ario
::;¡°lidar
el acceso de
1
económicos nacionales y redujo 1 '
.
~ de los agentes
agentes financieros internacion ~ percepciones de nesgo-país en los
versión privada nacional como
asJ;'CCtos qu~ alen!aron tanto la inla repatriación de capitales.
ers16n extranJera directa y motivaron

1~:~

�128Ensayos

-Dlvenu Opciones de Flnandamlento Externo
La estrategia de acceso inicial a financiamiento voluntario de los emisores p6blicos consistió en el escalonamiento de las emisiones, buscando
evitar en todo momento la saturación del papel mexicano en el mercado.
Otro aspecto importante de la política p6blica de endeudamiento externo
consistió también en la diversificación de los mercados y monedas en
las que se denominan las obligaciones; así como el tipo de papel que
se emite. Tales acciones han contnbuido a mejorar los términos pactados
en las emisiones de valores mexicanos en los mercados externos.

a) Bonos Internacionales
En junio de 1989, el Banco Nacional de Comerci~ Exterior, S.N.C.
(BANCOMEXT) realizó una emisión de bonos d~n~mma~&lt;?S. en dólares
en el mercado internacional; con una tasa de rendimiento lDletal de 17.00
por ciento y una prima de riesgo ó spread del orden de 820 puntos base
(considerando como tasa de referencia el rendimiento de los bonos d~l
Tesoro de los Estados Unidos), además de un plazo de m~durez pr?medio
efectivo de 2.5 años. Cabe destacar que dicha colocaetón constituyó la
primera emisión sin garantía por una entidad del sector p6blico en el
mercado voluntario desde 1982.
Posteriormente, los emisores mexicanos alcanzaron té~os m~ favorables en los mercados internacionales, toda vez que la pnma de nesgo
pagada por los prestatarios del sector p6blico en emisiones no colateralizadas disminuyó de 820 puntos base en el primer semestre de_1989
a 366 puntos base en 1990, y a 215 y 198 puntos base en 1992 y la_pr11Dera
mitad de 1993, respectivamente. Asimism~, la so~ret:'58 promedio de las
emisiones 00 colateralizadas del sector pnvado disminuyó de 800 puntos
base a 366 puntos base durante el período comprendido entre el segundo
semestre de 1989 y primer semestre de 1993.
Conviene señalar que los plazos de vencimiento promedi~ de las e~siones públicas y privadas se situaron en un rango con límite supenor
de 5 años, durante la mayor parte del período 1989 -. 19')1. Dur~te
el último cuatrimestre de 19')1, sin embargo, algunas entidades públicas
emitieron bonos con plazos de vencimiento de más de cinco añ~. Así,
las emisiones efectuadas por la empresa paraestatal Petróleos Mencanos

f1ujos privados de...129

(PEMEX) en los meses de septiembre y noviembre de 1991 alcanzaron
P ~ de ~durez de siete y diez años, respectivamente; además de la
eDllSlón i:_calizada por Nacional. F"manciera, S.N.C. (NAF1N) en octubre
de ese ano por un plazo de diez años.
_Cabe señalar ~u~ durante los primeros siete meses de 1993, el 21
J&gt;:01' acoto de las CDllSlones de bonos efectuadas por los prestatarios meD~os alcanzaron p ~ de vencimiento de siete a diez años; aún cuando
continuaron predommando las colocaciones a cinco años.
Como ~ pued~ observar en los cuadros 3 y 3A, las emisiones de
los prestatanos meXJcanos se han visto acompañadas, en algunos casos,
por ~antfas qu~ comprende~ activos tales como cuentas por cobrar,
dep6stt?5. ~ancanos en e_l e:xtenor y otras facilidades; y por opciones de
convei:tibilidad y redención anticipada que reducen el riesgo de trans~erencia _percibido por los inversionistas y alientan la colocación de bonos
mtemaetonales. Además, en dichos cuadros se observa la diversidad de
monedas en las que se denominan las obligaciones.
~ a s de_ las emisiones realizadas durante 1993 por los distintos
prestatan~s men~os pr_esentan características sobresalientes y novedosas
en el ámbito latínoamencano. Destacan, por ejemplo, la colocación de
eurobonos ef~da por Cementos Mexicanos, S.A. (CEMEX) por un
m~nto de ~00) millones de dólares -la cifra más elevada para un emisor
latínoamen~o- a un plazo de cinco años y una prima de 329 puntos
base por encima de las notas del Tesoro de los Estados Unidos· con
la ~mpr~ Trans~rtación ~arítima Mexicana convirtiéndose en el p;imer
eDUSOr pnvado latmoamencano en participar en el mercado de bonos
"Yankee", con una emisión a diez años y una sobretasa de 350 puntos
base respecto a las notas del Tesoro de los Estados Unidos.
En julio de 1993, México regresó al mercado de bonos "Samurai"

d_espués de una ausencia de 16 años, con la emisión Estados Unidos Me:
Xlcanos {EUM; prestatario soberano) por un monto de 10 mil millones
de yen Y P~ de tres años. Cabe destacar que dicha emisión recibió
de la agenaa Duff and Phelps la calificación de BBB (grado inversión).
. En no~embre de 1993, PEMEX se convirtió en el primer prestatario
latin~~ncano en a l ~ el mayor plazo de vencimiento {30 años) para
una e1D1S1ón de bonos mtemacionales. Otros términos de la colocación
se refieren a un cupón de 8.625 por ciento y un margen de rendimiento

�Ftujos privados de...131

130Ensayos

de 220 puntos base por encima de los bonos del Tesoro de los Estados
Unidos, con madurez comparable.
A partir de 1992, las agencias especializadas comenzaron a calificar
los instrumentos de deuda denominados en moneda local Así, a finales
de ese año Standard and Poor's asignó la categoría de "grado inversión"
tanto a tos' CETES (A-1) como a la deuda mexicana de largo plazo en
moneda nacional (AA-). Destaca, además, la calificación de grado inversión
(A) otorgada por esta misma agencia al programa de Europagarés de
mediano plazo en pesos de BANAMEX. Dicha entidad bancaria se co~tituyó como la primera en México en reaoir calificaciones de la ~eneta
en cuestión para sus obligaciones en moneda nacional y cxtranJera.
Actualmente México -como prestatario soberano- mantiene calificaciones creditici~ de Ba2 y BB + (por debajo del grado de inversión),
otorgadas por Moody's lnvestor Service y Standard ~d Poor's, respectivamente. Especialistas financieros, sin embargo, coDS1deran como muy
factible el otorgamiento por dichas empresas de la categoría de "grado
inversión" a los títulos de deuda soberana. Tal expectativa, señalan, se
fortalece con la aprobación por los órganos legislativos estadounidenses
del Tratado de Libre Comercio México - Estados Unidos - Canadá.
Por otra parte, conviene destacar la participación de los ~restatarios
mexicanos en el segmento de mercado de Europagarés de mediano plazo.
Así en abril de 1991, BANCOMEXT estableció el primer programa de
Ew'.opagarés de mediano plazo para un prestat~o público ~tinoM?ericano· con CEMEX como la primera compañía pnvada de Aménca Latina
con p~cipación en este mercado. Con ello, se mantiene la estrategia
de diversificación de instrumentos, monedas, plazos, etcétera.

b) Instrumentos de Financiamiento de Corto Plazo
Los emisores mexicanos también marcaron su liderai.go entre los paí-

ses latinoamericanos en la utilización de instrumentos de deuda de corto
plazo.
La primera emisión de Eurocertificados de depósito por Banca Serfín,
en abril de 1990, marcó el inicio de una activa participación de los bancos
comerciales mexicanos en este segmento de mercado; con las tasas de

rendimiento ~ando una trayectoria descendente en virtud de las menores ~ de mterés de corto plazo en los Estados Unidos y de las
percepaones favorables en tomo al desempeño de la economía mº...:
.....cana.
En abril de 1991, la empresa privada mexicana Hojalata y Lámina,
S.A. ~e C.V. {HYLSA) estableció el primer programa de Europapel comeraal JX?r. un plazo de 90 días Yuna tasa de 12.75 por ciento; mientras
que la eDUS1ón Estados Unidos Mexicanos constituyó el primer programa
~ Europapel comercial establecido por un prestatario soberano en Aménea Latina.

e) Inversión Extranjera Directa

y

de Cartera

.Aten~endo a su _comportamiento histórico, el flujo de inversión extranJera directa constituye el rubro más estable de la cuenta de capital
la b~anza de pagos, toda vez que entre 1980 y 19&lt;)2 la razón utilidades
remvert~das por e~presas con inversión extranjera a utilidades anuales
pr~medió 59 ~r ae~to; mientras que el concepto de cuentas entre compañías promedió casi cero durante el mismo período.

dt:

Lo~ dat~ estadísticos de la balanza de pagos que publica el Banco
de México ~nalan que la inversión extranjera directa registró una monto
de 5,365 ~ones de dólares en 19&lt;)2; cifra sin precedente y superior en
12.7 por Ciento a la_ observada en 1991. Por su parte, la inversión extranjera
de _cartera ascendió a 13,5~3 millones de dólares; flujo que representó
un m~emento de 37.3 por aento respecto al año anterior. Asf, la inversión
~~Jera total ascendió a 18,919 millones de dólares en 19&lt;)2; lo que
significó un aumento de 293 por ciento con relación a 1991.

En cuanto a la composición porcentual del flujo de inversión extranjera
t?t_al e? 19&lt;)2, destaca la inversión en valores de renta ftja con una par::aaón d~I or~en de 46 por ciento; ~entras que la registrada en el
cado ~CCJonano r~prescntó el 25 por aento, con la proporción restante
(28 por ciento) refiriéndose a la inversión directa (gráfica 1).
El flujo de inversión extranjera total durante los primeros nueve meses
de 1993 ascendió a 15,034 millones de dólares; cifra muy similar a la
observ~da durante el mismo período del año anterior. En dicho comportanuento sobresalió la inversión de cartera al crecer 7 por ciento, un-

�Flujos privados de ...133

132Ensayos

utsada por el fuerte aumento de la inversión extranjera en e! mercado
~ccionario; con la inversión extran~era directa mostrando una V1S1ble contracción del orden de 17.7 por aento.
Conviene señalar que la inversión bursátil solo se ha pe~ti~o a
los agentes extranjeros desde finales de 1989; y que su notable crecumento
en los 6ltimos años refleja la confiama del inversionista extranjero en
el desempeño de la economía mexicana.11

d) Inversión Extranjera en la Bolsa Mexicana de Valores
La inversión extranjera en renta variable alcanzó al cierre ~e 1992
un saldo de 28,716 millones de dólares, a valor de mercad?;. cifra que
se compara con el saldo de 18,543 millones de dólares en diaem~re de
1991. De ese monto, destacaron las inversiones en.Recibos Ame~canos
de Depósito (American Depository Receipts) por la c~ra de 21,~ ~ones
de dólares; así como las compras de acciones de libre suscnpaón ~r
la cantidad de 5,f/J7 millones de dólares. A su vei.,_ los saldos ~ las mversiones extranjeras en el Fondo Neutro d~ NaCional Fmanaera Y el
Fondo México ascendieron a 1,798 y ~7 millones de dólares, respectivamente.

El saldo de la inversión extranjera en renta variable al '19 d~ octubre
de 1993 ascendió a 37,985 millones de dólares; con el 64 por_ aento correspondiendo a inversiones en Recibos Americanos de Depósito (gráfica
2).
El saldo a valor de mercado de la inversión extranjera en valores
gubernamentales al cierre de 1992 ascendió a 44,368. millones de_ nuevos
pesos; con el 64 por ciento de este monto correspondiendo a Certifi~dos
de la Tesorería de la Federación. A mediados de octubre de 1~, di~ho
saldo alcanro la cifra de 68,646 millones de nuevos pesos; con dich~ mstrumento de deuda p6blica representando nuevamente el 65 por aento
de las emisiones en el mercado de dinero (gráfica 3).12

IV. Consideraciones Finales·
Conviene reiterar nuevamente que la normalización de los flujos voluntarios
de capitales externos privados recibidos por algunos países en desarrollo
obedece, fundamentalmente, al buen juicio de los mercados en tomo a
la aplicación congruente por dichos países de su política macroeconómica;
a los avances alcanzados en materia de reforma estructural; y a las operaciones de reducción de deuda externa involucradas en los acuerdos de
renegociación con la banca comercial acreedora, que se traducen en un
perfil de pasivos más acorde con la capacidad de pago del prestatario
soberano. Este marco de opciones genera certidumbre y confianza en
los inversionistas nacional e internacional, e impulsa la participación de
este 6ltimo en las diferentes emisiones de valores efectuadas por los agentes
públicos y privados residentes en países en desarrollo.
En el ámbito externo, la disminución de las tasas de interés de corto
plazo en algunos países industriales -particularmente en los Estados Unidos- es también un elemento que explica en cierta medida el desplazamiento
de recursos de inversionistas internacionales hacia países en desarrollo.
Al respecto, conviene señalar que en el caso de México dichos flujos
de capital privado se han caracterizado por mostrar permanencia y consistencia en su crecimiento, aún en el marco de importantes disminuciones
de las tasas de interés internas reales y nominales; señal elocuente de
que los ingresos de capitales no obedecen a elementos especulativos.
En la actual composición de los flujos de capitales externos a países
en desarrollo, destaca la participación de las emisiones de bonos internacionales con una proporción poco significativa de nuevos préstamos
bancarios; aspectos atribuibles a la mayor confianza de los tenedores de
bonos respecto a la disposición y cumplimiento de pago de los emisores
Y a la actitud de cautela asumida por la banca internacional en virtud
de su grado de exposición ante países deudores y de sus necesidades
de capitalización.
Además de los bonos internacionales, las inversiones accionarias del
exterior constituyen también una modalidad importante en las nuevas corrientes de capitales voluntarios.
Cabe esperar, además, un mayor flujo de recursos en la forma de
~versión extranjera directa a medida que los avances en el proceso de
11,Juste estructural de algunas economías en desarrollo propicien mayor

�Flujos privados de...135

134Ensayos

eficiencia y crecimiento del aparato productivo, y !11ejor~n las perspectivas
de rentabilidad esperada de los progr~ de mversión ffsi~. Esto. es
particularmente cierto en el caso de México, donde su mayor mtegraaón
comercial con los Estados Unidos y Canadá seguramente fortalecerá su
grado .de competitividad, ampliando sus capacidades productiva Y exportadora.
La composición de los flujos de fondos externos descrita en los párrafos anteriores resulta más conveniente para los países en desarrollo
que la registrada en los setenta, cuando los crédit~s b~carios sindicados
constituyeron el principal componente del financiamiento externo.
Cabe destacar el papel preponderante de las entidades privad~ de
los países en desarrollo -con sólido prestigio internaci?nal y alta capacidad
exportadora- en la obtención de capitales voluntarios. del exterior. :al
evento resulta conveniente, en teoría, toda vez que dichos prestatarios
someten sus decisiones de inversión de recursos a la ejecución de proyectos
reptables; opción que aumenta la probabilidad de cumplimiento de las
obligaciones por concepto de servicio de la deuda externa.
No obstante lo anterior, resulta indispensable evaluar y supe~ar
la composición de los ingresos de capitales privados e~emos_por mstrumento, origen y plazo de madurez. Al respe_cto, convtene s~nalar que
algunos países prestatarios han emprendido acciones :n tal sen~do. B~ta
recordar que en abril de 1992, las autoridades fman~1eras mext~.as impusieron a la banca comercial un límite a su capacidad de admisi~n de
pasivos denominados en moneda extranj~ra, eqwvalente ~ 10 por ciento
de la suma de los pasivos en moneda nactonal ,nás los pasivos en moneda
extranjera ó referidos a la misma. Ello con el p~opósito de desalentar
el rápido crecimiento mostrado por el endeudamiento externo de corto
plazo.
La permanencia del actual escenario de recupe~ación de ~ujos voluntarios de capitales externos dependerá de la capacidad efect1va ~e los
prestatarios soberanos para influir favor~blem~nte en _las, percepciones
de riesgo de los inversionistas ó prestamistas mte~aetonales. Para e_llo
es indispensable implementar y mantener _una política ma~roeconóm1ca
adecuada; con una actuación firme y consistente en materia de reforma
estructural.

. Finalmente, estimaciones recientes señalan que los ingresos de cap1!ale~ externos netos en América Latina podrían rebasar la cifra de 50
mil millones de dólares en 19')3; monto muy superior a su registro promedio
anual durante 1983 - 1989. 13

Notas
1

1:a

razón deuda externa a exportaciones de bienes y servicios para
el conJunto de los _países en desarrollo aumentó de 120.2 por ciento en
1982 a 147.4 por ciento en 1988. Considerados por criterios financieros
en los países con recientes dificultades en el servicio de la deuda extern~
d_icha relación an3;1ítica pasó de 222.2 por ciento en 1982 a 311.7 por
ciento en 1988; mientras que en el caso de los países deudores netos
e~te coeficiente a~entó 16 puntos porcentuales, al pasar de 159.1 por
ciento a 175.5 por ciento, durante el mismo período. Asimismo, la razón
de~da externa a Producto Interno Bruto para los países en desarrollo
se m?'ementó de 31.0 por ciento a 35.6 por ciento durante el lapso en
cuestlón; en tanto que dicho coeficiente registró un aumento de casi 16
puntos porcentuales en el grupo de países con recientes dificultades en
el servicio de la deuda. Véase, World Economic Outlook, International
Monetary Fund, Mayo de 19()3.
2

Los países que emprendieron operaciones de reducción de la deuda
ban~a ~me~cial .Y. s? servicio son los siguientes: Argentina, Costa Rica,
México, ~1geria, Filipmas, Uruguay, Venezuela, Chile, Bolivia, Guyana,
~ozam?1que, Níger y Uganda. Los acuerdos alcanzados por los primeros
siete p~ses adoptaron 1~ forma de un complejo menú de opciones; mientras
que Chile logró reducrr_ sus pasivos externos mediante un programa de
r~compras y de conversión de deuda por capital accionario. Los últimos
ctnco países efectuaron operaciones de reducción de deuda mediante el
mecanismo de recompra con descuento. Un examen detallado del esquema
de reestructuración de los .pasivos externos bancarios de los países en
desarrollo con operaciones de reducción de deuda se encuentra en, Charles
Collyns y Mohamed A. El - Erian, Restructuring of Commercial Bank
Debt ~y Develop_ing Countries: Lessons from Recent Experience, Paper
on Policy ~alys~ and Assess~ent,
International Monetary Fund.
Véase también, Pnvate Market Fmanctng for Developing Countries World
Economic and Financia! Surveys, lnternational Monetary Fund Di~iembre
de 1992.
'

!9'J3,

3
•

(!~a gestión macroeconómica apropiada -con signos de permanencia-

al tnetdir favorablemente en el comportamiento de los indicadores eco-

�136Ensa)'OS

nómicos y relaciones analfticas finan~cras, r~uce la percepción de ri~go-paí.s de UD aacedor financiero mternaaonal. Existe una exte~ literatura económica sobre determinantes del riesgo-paf~ en créd1~os
externos concedidos a países en desarrollo que respalda dicha ~eDUSa.
Conviene consultar entre otros, Sebastian Edwards, LDC Foretgn Borrowing and Default Risk: An Empirical Investiga_tion, 1976 · 1~. American Economic Review, Vol 74, No. 4, Septi~mbre de 1984, ~-F:I.
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Los Determinantes del Riesgo-País en la Concesión de Créditos Internacionales: Una Aplicación al Caso de México, ENSA~OS, Centro de
Investigaciones Económicas, UANL, Vol. IX, Núm. 2, NoVIembre de 1990.
4

La adopción de la Regla 144A por el organis~o Secwities. and_ Exchange Commission de los Estados Unidos, en abril de 1990, S?13plific6
las operaciones de emisión de valores en los merc_ad~ de cap!tales de
ese país. Dicha disposición redujo la pérdida de liqu1d~z asoetada con
las colocaciones privadas, al flexibilizar el requisito preVIo del plazo de
retención de valores después de la oferta inicial. Véase, El Mercado de
Valores, Nacional Fmanciera, Núm. 17, lo. de Septiembre de 19()2, pp.
24 • 29.
5
En el caso de los países de América Latina, la agencia Standard
and Poor's otorgó calificaciones crediticias de •~ado inversi~n• a los títulos
de deuda externa de Chile (BBB) y Colombia (BBB-); mientras que ~a
deuda externa de México recibió en 1992 la categoría BB + .(por de~aJo
de la categoría de "grado inversión). Por su parte, Argen~ Brasil _Y
Venezuela recibieron de la empresa Moody's Investor Se~ce las calificaciones Bl B2 y Bal, respectivamente; todas ellas por debaJo del grado
de inversión. En teoría, la categoría "grado inversión" permite a los países
prestatarios ampliar su base de inversionistas. para ~c!uir e~ e~ ª. fondos
de pensiones, compañías de seguros y otros mverStomstas mstttuaonales.
6

Las entidades públicas y privadas de México se.han car~cterizado
en los últimos años por participar en los mercados mternacio~es de
capital con novedosos esquemas de financiamiento que ~ reducido ~
percepciones de riesgo crediticio y riesgo d_e transferen~ entre los_ mversionistas internacionales. En 1990, por eJem~lo, Naaonal F~aera
regresó a los mercados internacionales de capital con una cm.tSJón de

F1ujos privados de...137

bonos denominada en marcos alemanes y ligada a un swap de divisas;
mecanismo que redujo el riesgo cambiarlo de la operación.
7

El ~trumento ~nominado American Depository Receipt (ADR)
es UD certificado negOCJable que representa la propiedad de un número
determinado de acciones de una compañía que pertenece mayoritariamente
a inversionistas no estadounidenses. La emisión de este instrumento, operado y ~d~ en el mer~do accionario de los Estados Unidos, requiere
d~ ~ autom.aaón de la _entidad reguladora Securities and Exchange CommtSSt?n (SEC). Los certificad~ ADR y GDR (Global Depository Receipt)
mantienen una estructura técnica similar; aunque este último tiene la fa.
cultad de listar en otros mercados de valores, aumentando la penetración
de la empresa emisora en el mercado internacional. Véase, Características
Generales de los American Depositary Receipts (ADR's), El Mercado
d~ V_alores, Nacional Financiera, Núm. 15, Septiembre de 199.3; y Descnpc1ón y Características de los Certificados ADRs, El Mercado de Valores, Nacional Financiera, Núm. 14, 15 de Julio de 1991.
8

Una descripción detallada de las diferentes modalidades de inversión
extranjera de cartera se encuentra en, Sudarshan Gooptu, Portfolio Investment F1ows to Emerging Markets. Debt and International Finance
Division, The World Banlc.
9

En junio de 1990, la Bolsa Mexicana de Valores recibió de parte
de las autoridades financieras japonesas el reconocimiento de "Mercado
Designado", lo que permitió a las casas de bolsa en Japón operar con
valores inscritos en el mercado mexicano. Asimismo, el 7 de febrero de
1991, el organismo International Stock Exchange de Gran Bretaña autorizó
la operación de valores mexicanos en el mercado de Londres. Además,
el 19 de febrero de 1991 la entidad reguladora Secwities and Exchange
Commission (SEC) de los Estados Unidos reconoció a la Bolsa Mexicana
de Valores como "Mercado Designado del Exterior"; y otorgó el reconocimiento de "Ready Market" a ciertos valores mexicanos, autorización
que permite a las casas de bolsa norteamericanas considerar esos títulos
que mantienen en posición propia para el cálculo del capital neto mínimo
requerido. Finalmente, en noviembre de 199.3, el organismo Securitíes and
lnvestment Board del Reino Unido reconoció a la Bolsa Mexicana de
Vatores como Bolsa de Inversión Designada; lo que significa que dicho
mercado cuenta con reglas de protección al inversionista, sistemas de compensación, liquidación e imposición de sanciones, y otras características
equiparables con las observadas en el mercado de valores del Reino Unido.
Tales designaciones fortalecen el proceso de internacionalización del mer-

�138Ensayo&amp;

cado de valores mexicano y alienta la canalización de inversión extranjera
de cartera.
10 Los efectos directos inmediatos de este esquema apropiado de reestructuración consistieron en la disminución efectiva del saldo nominal de
la deuda p6blica externa en aproximadamente 7 mil millones de dólares
(opción de bonos a descuento); y una disminución adicional -en términos
económicos- del monto nominal de la deuda de 7,750 millones de dólares,
producto de la aplicación de una tasa de interés menor a la de mercado
de 6.25 por ciento (opción de bonos a la par). Dicho acuerdo permitió,
por tanto, reducir la transferencia de recursos al exterior. Para un mayor
detalle de los resultados directos de este paquete financiero, vtase Informe
Anual 1990, Banco de México; y La Renegociación de la Deuda Externa
de México, El Mercado de Valores, Nacional F'ananciera, Núm. 4, 15 de
Febrero de 1989.
11 Las reformas a la Ley del Mercado de Valores del 28 de diciembre
de 1989 promovieron la internacionalización de sus operaciones. As~ se
incorporó una sección Especial en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios, donde se inscriben los valores emitidos en México ó por
personas morales mexicanas para ser objeto de oferta p6blica en el extranjero. Véase el Decreto por el que se reforma, adiciona y deroga diversas
disposiciones de la Ley del Mercado de Valores, publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 4 de Enero de 1990.
12 Véase, La Inversión Extranjera y los Valores Mexicanos en el Exterior, El Mercado de Valores, Nacional F'manciera, N6m. 5, lo. de Mano
de 1993; e Indicadores Bursátiles, Bolsa Mexicana de Vatores, Vol. 6,
N6m. 10, Octubre de 1993.
13 Véase, Summary of ECLACs latesl overview of Latin America.
BIS Review, Bank for International Settlements, N6m. 194, 19 de Octubre
de 1993.

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OJADR0 3
CMACTER!ST!CAS DE LAS EN!SJIJljES DE BIJljOS !NTE-NAC!OIJALES EFECTUAl&gt;AS POR NEX!CO •¡

E■f1or

Ttpo de Prutatarfo

Fec.ha

1-.,orte

Cuo6n

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SPl!EAI&gt;

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Plazo
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BANCOMEXT

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lance de DHerrol lo
E,..:,rHa Ptlbl f ca

Pl!NEX

Eq:,re1a Ptlbl fea

TELIIEX
CFE

Eaprna Pebl ica
E"'Pr•11 Pfll,l ica

SClNEX

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Banco de Oeaarrol lo
lenca Necfonel h.cta

Nacfot'\lll Financ iera
IA-X
IAHCOMEXT
TELNEX
IANCOIIER

-X
Nacional financiera
PfllEX
l'fMrX
lance Serf f n
EUM 1/
PEIIEX
IANCl»IEXT

Nactonel Ft nencfer-e
IANCOIIEXT

Banca de Deaarrol lo

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Pel,l lee

■anca Nacional heda
Ell'f)rNI Pfll&gt;l! CI
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lenca Nac f ona l f zeda

Sobe-rano
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lance de DHarrol lo

••ne:• de Oeaar-r-o l lo
81nc1 de D•••r-rol lo

6/89
10/89
3/90
3/90
3/90
5/90
6/90
6/90
7/90

7/90
7/90
7/90
7/90
9 /Q()
10/90
12/.o
2/91
21,1
4/91
4/91
6/91

100 N DLS
320 N DLS
100 N 0M
365 11 DLS
235 N DLS
89 M OLS
150 M OM
130 N DLS
100 M OM
150 N OlS
229 N OLS
500 N cM
100 N tLS
100 N OLS
150 lf tlS
58 lt DLS
300 N 0M

125 M OLS
15 N OLS
laS M DLS
108 N DLS

10.25
LTEU• 1.65
11.25
11.CO
10.25
11.00
11.00
12.25
L!BOlt+5/a
11.00
11.75
11.63
10.50
10.00
10.00
10.00
9.88

17.00
9.62
11.25
11.00
11.50
13.50
11.55
11.00
11.00
13.00
9.65
11.24
12.10
11.46
11. 75
12.50
10.37
10.35
11.00
10.00
9.88

azo
165
300
240
290
~

265
260

uo
4'S

130
240
330
290

370
450
190
320
260
zas
250

5
5
5
5
5
5
3
5
1.5
5
6
5
5
3
5
5
2
1
5
5_

Gerant i z.ado con derechos sobre pego1 venctdoa de la Cte. AT&amp;T.

Garentfzado con der•chos sobre peg01 vencidos de le Cia. AT&amp;T.
Garant i zado con ventea futura,.
Operacl6n l lgeda 1 111 SWAP de dfvf111.

Garantfzedo con cuentas _por cobrar.
Opcf6n de redencf6n anticipada ante ..,. prfv1thacf6n de TELMEX.
Garant Izado con cuentes por cobrar.
Opci6n de rtdencf6n anticipada.

Opcf6n de redencl6n antlcfpeda.

:!2
a.
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Opcl6n de rtdencl6n 1nticfpeda.
Opci6n de rtdencf6n antfcfpeda.

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�CMACTE'-!ITICAI DI LAS EIIISlmllS DE -

....

(C.-0 3, Cont.)

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Rondl■lonto

Tipo de

E■laor

Preat ■t■rlo

fecha

l11POrte

C'-"6n

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L■ Nodern■

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1niá1■ trh I l'ondlroa■
.....,.lt Enterprbe 2/

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l■rton

Corp, 4/
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Sld■lt lnt■m■ tlon■ I

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Ellp"H■ Prl ..-E""'"" Prfv[..,,......r1..E..,,.■aa Privada

10/39
1/90
4/90
5/90
6/90

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1/90

Elllpr•• Pr-fvada

CEIIEX

Ellprn■ prlv■de

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Dffturcar 5/

E..,,-n■ prlv■de

APASCO

E..,,.. . . prl ,,__
prl..-E...r■-1 prlv■de

~

l■nco loprlvath■do

C8IEX

8/90
9/90
12/90
3/91
5/91
6/91
8/91
9/91
11/91
11/91
3/92
5/92
6/92

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l■nc1 l■rfln

l■nco laprlVllth■do

AfltOYIAS DI! llfXICO
MD IC0 • TOI.UCA

r.,.... Privada
E■ fal6n Prfv■de

150
65
33
22
100
50
75
60
50
570
425
50
25
150
100
181
90
100
207

DLS
DlS
DlS
OlS
DLS
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DU
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DLS
DlS

10.25

16.00
16.37
14.25
16.00
13.50
13.00
14.24
14.25
14.00
8.73
15.60
7.50
11.75
10.aa
10.38

9.75
11.00

9.80
11.17

11.00
13.50
12.00
11.00
1·3A 11.00
1D.25
12.00
12.00
12.00
TEU4A+1.5
9.41
7.50
8.00

800

830
550
760
500
470
600
570
600
150
680

·40
560
450
357

437
444

2.5
2
2
12
5
3
3
5
5
5
6
2
3
5
5
3

1

G■r■ntfz■do con ecclon■a de dos -ldl ■rl ■o.
Garanthado por depNhoa en IAIICCIIER en Londr•• ·
Opcfon■a de rldencf6n ■ntfclpad■ y Call.
Convertible • ADfta.

Garant Izado con c1.Mntas por cobrar.
Gor■nth■do por de¡,&amp;altoa ■n . _ . Serfln
G■ r■nt hedo

■n

Londres.

por de¡,&amp;a ltoa on IAIICllNR on londrn.

Gar■nth■do con derechos sobre ,,...,. -,cfdoa de 1 ■ Cf ■• ATI.T.

Convertible.

Opclon■ t de redencf6n anticipad■ y C1II.
Garant f zl'do con ci.»nt•• por cobrar.

Garent izado con cuenta e por cobrar.
Opc f l&gt;n Col l.
Garantizado con loa fngrnos de t..n1 autop1ata.

•¡ Jw,fo 1999 • Jw,fo 1992.
1/ Ettadoa lk'lldoa Nexfc■noo (prHtltlrfo
2/ So.afdfarh extr■nJtr• de CENEX.

oober■noJ.

3/ ff 1111 utr■nJ ■re de TAIISA.
4/ ltbeldf ■rf1 ■xtr■nJ ■ro de l• Corporecl6n lncántrftl Son luis.

5/ -fdfarf ■ del G,,..., Sfd■lt.
ltotaa: ••••U llonH; . . . . u .. de Mi llonN; OLS• D6larH de los Eatados unfdoa; OM• Merco Altalr\; cM• Chel1n; EC\J• Unidad Monetaria Europea;
PTA• Pffeta; CAN• D6lar Canedfens•; LB• Lfbra Esterlina; FF• Franco Frances. BMV: Bolsa Mexicana de Valores; y AORs (American Depoaltory Recefpta):
lec!- _,,c■-a d■ OtpNftO.
fuentes: Prfwta Nark■t ffn■ncfng for Dtvaloping CountrfH, Jntern■ tfon■ l Nonetary fWld, Dfc!Mbr■ 1991 y 1992 (Cuadros A17 y AS&gt;; y El Mercado de ValorH,
Maclonel Financiera, varios ntatros.

CAltACTIIIIITICM DI! LAS EIIIIIONH DE . _ ( - o l, Cont.)

lltlaor

Tipo de

Pr■at1t1rfo

fecha

lo,port■

C'-"6n

•-f•lonto
lnfcf1l

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PI.titos

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Eapret■ Ptbllc■

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NI 1/

o..arrol lo

IMIXlllfllT

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ll■nc■ de D-■rrollo
l■nc ■ de D■a■ rrol lo

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Soberano

ll■clon■ l '1-l ■r ■

ltMCaUT

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1-■ de o . . .rrollo
ll■nc■ de Dfferrol lo

1-■ l■rfln

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l■nc1 d■

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-

lnt.,,_lon■ l

-rrollo

E■preu Ptbllc■

de Dfferrollo
. _ . . . Ptbllc■
ll■nc■

-

Ptbllco

7/91
7/91
7/91
9/91
10/91
10/91
11/91
11/91
12/91
1/92
1/92
2/92

2/9Z
J/92
4/92

sm
5/92
6/92

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100 N DlS
10 191 PTA
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150 N DU
60 11 CA11

100 11 LI
500 N cM
100 N OlS
10 191 PTA
2211 DU
150 N Dll
100 11 ICU
100 N DLS
31111 DlS
100 N DlS
500 N fF
50 N DlS

Oba■rvecfOMe

NeóJr■z

-

'NI&lt;

Plazo
de

10.75
10.75
14.25
10.25
10.62
11.00
12.ZS
10.75
6.00
13.00
5.79
8.75
10.25
9.38

10.48
10.60
14.88
10.25
10.70
11.04
12.16
10.71
6.00
13.00

23a
227
250
·30
155

11.60
10.05
9.45

215
190
205

10
5
7
10
5
5
2.7
5
5
7

9.38
10.75
8.13

9.57
10.114
8.00

190
172
259

10
2
l

240
239
175
245

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3a

3

5
5

1
Oper■cfen lfl■de • un SVAP.
Operocfl&gt;n l l g - a un SIIAP •

C'-"6n adlcfon■ l (W■ rr■nta) con valor lfpdo al lrdfc■ de - ·

Operecf6n l fgad■ a .., S1IAP d■ dfvl-.

Garantizado contra activos.

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CUADRO 3A
CARACTERISTICAS DE LAS EMISIONES DE BOIIOS INTERNACIONALES EFECTUADAS POR MEXICO EN 1993 */

f

Rendf■fento (X)

Ealoor

Tipo de Prestatario

Fecha

ln.,orte 1/

Cup6n

----- -- .. -.. -- -- ... -Inicial

l'ENEX

ElipNsMICA
NYLSA, S.A.

Necl-l "nanclere

2/

GM..IRII, S.A.

E1M (Y-ff)

--

3/
Nocional Financiero

4/

CYOSA

BANCCNUT

Gr""° Televl . .
Norlna del - l o
Control-• Co■orclal N••·
( Y -. .,

c-,to• ApMc:o, SA de CV s,
BANCGIEXT 6/
Tranaportacfbn Narftt• Mexfcane

7/

PEll!X

--

~

PEIIE1f

-

Eapr•s• NIDl f ca
Elllpreso l'rlvElllprHa l ' r l 1..:.a de ON8rrol lo
En,prHO Prl._-

P!IIE1(

4/
CENEX
Necl-l "nanclara
,,..._tri• unfc:IH
lenco Cr•I

IIANCOIIEXT

IANCONH

Pflbllco

lllnCO de Dnorrol lo

• - o Reprlvotl~ado
EaprHa Prlvedo
lenca de Oesar-rol lo
E111prHo Prlvedo

Eaprese Prfvedo
s-rEn.,resa P.-lveda
Banca de D•sarrol lo
Eo,presa Privado
Elllprffa Pflbl I C1
EapreH Pebli ca
lance de DHarrol lo
En,pr... Pr1..lanca de o...rrol lo
Eapr... Prfvedo
lenco Repr I vot Izado
• ~ Reprfvotltado

14/1/93
25/1/93
27/1/93
10/11/93
17/11/93
24/11/93
8/111 /93
10/ 111 /93
22/111/93
23/111/93
25/111/93
26/111/93
31/111/93
1/IV/93
2/IV/93
6/JV/93
15/IV/93
5/V/93
17/V/93
21/V/93
25/V/93
27/V/93
3/Vl/93
14/Vl/93
15/Vl/93
18/Vl/93

125.0
225.0
175.0
100.0
125.0
200.0
101.0
86.8
175.0

so.o
150.0
200.0
25 . 0
130.0
58.9
50.1
127.1
200.0
62.0
150.0
&amp;0.3
1000.0
100.0
75 . 0
150.0
750.0

8.250
9.750
11 . 000
5.875
9.750
7 . 250
6.000
13 . 600
9.125
9.250
8.000
Flotante
8.000
8.750
6.970
9.250
8.000
9.250
8.375
6.250
12.650
8.875
Flotante
10 . 000
8.375
8.000

8.133
9.M1
11.160
n.d.
9.760
7 . 306
n.d.
13.710
9.180
9.640
7.860
LIBOR 6N+3.125X
n.d.
8.920
n.d.

9.960
8.050
9 . 285
8.710
6.440
12.900
8.990
LI 80R 611+. 25X
n.d.
n.d.
n.d.

Vencl■lento

Obeervacloneo

4/11/911
9/11/91
23/11/911
17/11/91
9/111/98
16/111/91
30/111/98
2/IV/91
6/IV/00
8/IV/98
14/IV/00
7/IV/96
6/IV/00
21/IV/91
12/Vll 1/00
20/IV/911
6/V/911
15/V/03
27/V/98
10/Vl/96
21/Vl/91
10/Vl/911
2/Vll/98
21/Vl/911
29/Vl/95
7/Vll/98

Opcl6n Coll 95

Actual

7 .14
n.d.
8.51
n.d.
7.91
6.29
n.d.
n.d.

7.65
8.71
n.d.
n.d.
7.81
8.21
7.87
n.d.
n.d.
8.76
n . d.
6.91
n.d.
7.80
n.d.
9.79
7.32
7.63

Opcl6n Col l 95
Opcl6n Cell 95
Opcl6n Put 911
Opclbn Cal l 95

Opcl6n Coll 93
Opcl6n Coll 96
Opclen Call 911
Opclbn Cal l 95
Opclbn Call 95

CAAACTERISTICAS DE LAS EMISIONES Df ll0ll0S (Cuadro 3A, Cont.)

E■ loor

Tfpo de Prestatarfo

11""'° INSA
IAIICaE(r Clono Yri•&gt;

o....,..1 ....
Gn.,po

c--.,.

!UN cs...raf)
IIANCONEXT
• - o lnternocfonal
l'ENEX 9/

ª'

Eapr•o Prlvl.nca de Ouarrollo
flllproH Prlv,..,..... l ' r l ,_r_
lance de o ...rrol lo
• - o ll!H"lvatlzado
flllprNa Pebl f ca

*/ Enero • Jul fo de 1993.
1/ Ntllonn de d6loreo de loo Eot- Unldoo.
2/ Operecl_, conjunta con Tel■vlH, Incorporando Worrantt.
3/ E■lolen -lneda on fronc:o oulzo (150 millones).
4/ Ealofen - 1 - en PNltlO (10 ■ll ■tllonn).
5/ Ealofen _ , , _ on •reo • l - cao ■lllonn).
6/ E■fofen _ , , _ on •reo • 1 - (200 10flloneo).
7/ l!■lolen
on chelln (700 ■lllonn).
8/ l!■ lof.., _ , , _ an ~ (10 ■fl •flloneo).
9/ Elllolen . . , _ , , _ on chel In (400 o,f l lonao).
n.d. No dloponfble.

..,_,nadt

,,_te: LATINFINANCE, N-ro 50, Octlbre de 1993.

Fecha

23/Vl/93
29/Vl/93
7/VI 1/93
13/VI 1/93
14/VI 1/93
19/VJ 1/93
22/VI 1/93
23/VI 1/93

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200.0
150.0
110. 0
93.4

Rendimiento CX)
Cup6n

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7.500
8.375
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15/Vll/99
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0.03
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fuente: lnt•rnational aenlclng and Flnancl•l Marltet oevelOpMenU, lanlt for lnternatlonal SettletMnU, vario• ne.eros.

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(Compcn/clón de /os Flujos de lrrverslón en 1992)

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INVERSION EXTRANJERA EN EL MERCADo DE DINERO
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- Elaborado con d•to• d• la Bol.J• M•xie•na
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t 9 Octubre 1993

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�Ensayos - V ~ XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp.153-184

La influencia del salarlo mínimo
sobre el salario medio y la ocupación
industrial. México 1970 - 1989.
Jorge N. Va/ero Gil•

l. Introducción
El objetivo del presente trabajo es estudiar la relación entre el salario
mínimo, los sueldos y prestaciones medios industriales y la ocupación en
el mediano y largo plazo. El análisis se hace para la industria de alimentos,
bebidas y tabaco en México, en el período de 1970 a 1989.
La influencia en el largo plaro de una variable de política económica
sobre otra es una cuestión fundamental para la regulación de una economía.
La idea de los salarios mínimos es precisamente influir los salarios del
mercado. Al analizar dicha influencia para el largo plazo, pretendemos
llegar a conocer en primer lugar si el Estado puede regular el salario
de una industria y en segundo lugar si se puede considerar al crecimiento
en el salario mínimo y al crecimiento en los salarios como equivalentes.

Se han hecho estudios sobre los efectos del salario mínimo para el
caso de Puerto Rico y se ha encontrado que los incrementos en el salario
mínimo lograron aumentos en los niveles generales de salarios. Entre
las características especiales de Puerto Rico, a diferencia de México, habría
que incluir la hbre movilidad de bienes y trabajo con los Estados Unidos.
Reynolds (1965) encontró que el impacto del salario mínimo sobre los
salarios reales se logró a costa de la ocupación y Santiago (1989} encontró
que dicho impacto generó desempleo y disminución en la participación
de la fuerza de trabajo.

• FJ autor a Director de la Facultad de &amp;x&gt;nomía de la Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�154Ensayos

La técnica de análisis utili7.ada para capturar los efectos de largo
plazo es el análisis espectral. Este estudio encuentra una relación estable
entre el salario mínimo y los sueldos, salarios y prestaciones medios de
la industria de alimentos, bebidas y tabaco para los años ochentas, pero
no para los años setentas.

11. Descripción
Se descn"be enseguida, para el caso de la industria de alimentos, bebidas
y tabaco en México, el comportamiento de cuatro variables durante. el
período de 1970 a 1989 utilizando datos mensuales: los sueldos, salanos
y prestaciones reales, el salario mínimo real, la ocupación1 y la tasa de
inflación. Se usa dicha industria unicamente por ser la primera en el listado
que aparece en los listados de información del Banco de Mé:xi~. Como
las variables de ocupación y salarios2 vienen en forma de índices, todas
las variables fueron transformadas a logaritmos.
En la gráfica 1 se presenta el logaritmo del índice de sueldos, salarios
y prestaciones reales de la industria de alimentos, bebidas y tabaco. Los
picos que se observan corresponden a diciembre de cada año, época en
que se pagan los aguinaldos y reflejan la estacionalidad de la serie. La
barra que separa la gráfica está situada en enero de 1980. En dicha
gráfica no se observa ninguna tendencia creciente de los salarios, y es
claro que hacia 1982 (antes de la observación 169) los salarios reales
inician su caída.

En la gráfica 2 se muestra el logaritmo del índice del salario mínimo
real. Los picos son los aumentos en el salario mínimo nominal y las caídas
se deben a la inflación. Se puede apreciar los salarios mínimos reales
fueron aumentando hasta 1976 (observación 85). Se aprecia claramente,
en los años ochentas, los bruscos cambios salariales ocurridos en 1982
(observaciones 157 a 168) y luego la caída salarial real. Al comparar tas·
gráficas 1 y 2, se observa que mientras los mínimos reales aumentaban
en los años setentas no aparecía un crecimiento semejante en los sueldos,
salarios y prestaciones reales de la industria.
En la gráfica 3 se presenta el logaritmo del índice de ocupación industrial con base a enero de 1980. La óeupación aparece como estacional
y es creciente durante los años setentas. Desde junio de 1982 a diciembre

La influencia del salario...155

de 1984 la .ocupación cae a un nivel semejante al de enero de 1980. Después
la ocupaaón no recupera la tasa de crecimiento de los setentas.
En la gráfica 4 se presentan los incrementos mensuales en la tasa
de. infla~ón. S~ observa que desde febrero de 1973 (observación 49)
la inflaaón empieza a aumentar y se mantiene en un nuevo nivel durante
el resto de 1~ años setentas. En los ochentas, la inflación empieza a
aumentar haaa 1~1 (obervación 145) y alcanza niveles muy altos en agosto
de ~982. N~ es ~o hasta 1989 (alrededor de la observación 241) que
el mvel de inflación mensual retorna a niveles semejantes a 1980.
. Comparando las gráficas 2, 3 y 4, se observa que la caída en los
salanos reales en los años ochentas se ve acompañada de la caída en
la ocupación y de altas tasas de inflación dando entrada a un período
de recesión económica.

111. El salario mínimo
La introducción del salario mínimo tiene como efecto crear dos sectores
en ~ economía: uno cubierto por el salario mínimo (donde se cubre el
mínimo o más) y el otro no cubierto (donde los salarios están por debajo
del salario mínimo). Las empresas manufactureras encuestadas por el INEGI son empresas grandes, y se puede suponer que dicha muestra está
censur~da de. tal forma que las empresas en el sector no cubierto por
el salario mínimo no son encuestadas'. Por tanto el análisis aquí se hará
en torno a las empresas donde se cubre el· salario mínimo o más.

Para hacer el análisis se dividió la muestra en dos partes de febrero
de 1970 a diciembre de 1979 y de enero de 1980 a octubre 'de 1989, ya
que se deseab,t conocer si se deben considerar cambios estructurales entre
ambos períodos. Aunque la división entre "años setentas" y "años ochentas"
es un tanto arbitraria, hubo diferencias entre ambos períodos como se
observa en las gráficas 1 a 4, siendo de especial relevancia el hecho de
que en los años setentas el salario mínimo real fue en promedio ascendente
Yen la década de los ochentas fue en promedio descendente (ver gráfica
2).
Al formular la hipótesis de que los salarios mínimos son una señal
que se transmite al mercado acerca de los cambios en los niveles de salarios,

�~

1

Gráfica 1.
Log. del fndlce de sueldos, salarlos y prestaciones reales.
Enero de 1969 a Octubre de 1989. Base: Enero de 1969 • O.

o ,~Wl;wJ~Jutll;J'L.J

i~G"GJl _l ... JIA 1
Setentas

1

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97

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145

169

193

217

241

Gráfica 2.
Log. del índice del salarlo minlmo real. Enero de 1969 a Diciembre de
1989. Base: enero de 1969 = o.

o

"""=---·

1"'""'-' \

11

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Gráfica 3.
Log de la ocupación Industrial. Enero de 1968 a Octubre de 1989.
Base: enero de 1980 "" o.

Ochentas

1

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73

49

97

121

145

169

193

217

241

Gráfica 4.
Incrementos mensuales en la tasa de Inflación.
Febrero de 1969 a enero de 1991.
En. 1988
Setentas

Agosto 1982 _ _ _ 0chentas -➔---

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145

169

193

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241

g
a-

i

J.

~

�1&lt;,0F.mayos

hay que considerar que a pesar de transmitirse la misma señal (el salario
mínimo), los resultados pueden ser diferentes para ambos períodos de
estudio.
Si el trabajo es homogéneo, la empresa en el sector cubierto no
tendrá incentivos a otorgar aumentos mayores a los del salario mínimo
y encontrará sus nuevos trabajadores en el sector no cubierto; por otra
parte, en cuanto a otorgar un incremento salarial menor al incremento
en el salario mínimo, puede conducir al cierre de la empresa. Esta situación
se aplica particularmente al caso de los años ochentas donde el salario
mínimo real fue decreciendo y el Estado regulaba, a través de las Juntas
Locales de Conciliación y Arbitraje, que los incrementos porcentuales
fueran al menos los del salario mínimo. En este caso el múnimo tiene
un claro efecto de intervención o de regulación.
En la medida que el trabajo es heterogéneo, la elección de los productores y trabajadores que se encuentran en el sector cubierto, en cuanto
a pagar (y reci'bir) incrementos salariales por encima o por abajo de
los incrementos porcentuales en el salario mínimo, va a depender de
anticipaciones acerca de sus costos alternativos. En este caso el mínimo
provee información acerca del mercado a los agentes económicos individuales.
La hipótesis que se examina en este trabajo, es si se puede interpretar
al salario mínimo como una señal que se lanza al mercado industrial acerca

de los costos alternativos tanto para las empresas como para los trabajadores. En esta hipótesis se incluye tanto el caso del salario mínimo
como un instrumento de regulación del Estado como el del mero proveedor
de información. No se pretende estudiar como el salario mínimo afectó
los salarios promedios en todo el mercadol.

La influencia del salario...161

Para hacer este análisis se utilizó

.

~"'i:S:,.~:::.,~C:-~=;=:u~

unpacto, en términos de frccue: • posa~ que nos.dice ~I tamaño del
sobre la dependiente. La otra aas,fun ºóque bclane la vanable mdependiente
.
anes defase que
di
l
re~o eXJStcntc entre la actuación de una • bl
'
_nos ce e
FJ mtcrés aquí es ver si la ganancia sól vana ~ Y la reacaón de otra.
o si por el contrario se mantiene en I o es _estaaonal y de corto plazo
para ver si una variable consts·t t e mediano plazo. Por otra parte,
en emente precede a otra, obse
una gráfica de fase si la línea de fase no cruza el valor se
cero. rva en
Se formula la hipótesis d
1sal .
~odelando que los agentes ~;:~ el =~':n~=od~ salario mínimo
infieren el salario de su mercado (s):
( ) Yque de éste
(1)

rrtanoa

donde ,¡ es el error de medición La im
.
directamente del grado de ince~d
de la señal m dependerá
salario del mercado. Para procede';";, re ;;;cto al verdadero nivel del
peranza y supongamos ue E
ente, sea E el operador EsJ), Yque las varianzas E(J) y E((:f')t+J? - E(m,) =E(,¡,) =O (para todo
el sa1ar· mínim
eXJSten. Proyectando5 el salario sob e
0
•
o para obtener el estimador de mínimos cuadr d r
a~se
obti~

~1°:

00

(2)

5t = I Am.+t + 11,
k=-oo

donde los coeficientes /J deben satisfacer las ecuaClones
.
normales:
00

(3)

IV. El modelo
En el análisis espectral los componentes de baja frecuencia del espectro
suelen identificarse con el largo plazo e incluso con la economía en su
estado estable4 mientras que los de alta frecuencia se identifican con el
corto plaw. Además de separar entre corto y largo plazo, el hacer el
análisis en términos de frecuencia nos ayuda a evadir el •problema de

autocorrelación.

E

&lt;m.+j5t)

=

¿ PkE&lt;m.+J·ffii+k),

k=-oo

~,,(w~

j= -

00 00

'

Si tomamos la transformada de F · r'
el espectro del mínimo
oune en ambos lad~ obtenemos:
el mínimo r (iw) la
e! espectro cruzado entre el salario y
en términos :: fr
. et n e Impulso respuesta H(iw) expresados
y {111t}, la notaci:u;:~rº:~:~~n cuenta que para las series {5t}

�162Emayos

La influencia del salario... 163

OO

I

s.

-iWi

Cov( +i•llli)e

k=-oo

. . covan~
.
la transformación de la ecuación (3) es:
donde Cov mdica

con lo que la función de impulso respuesta se puede expresar como·.

H(iw) =

estimaron los espectros cruzados. Se hará referencia a dichas series como
la ocupación {O), el salario {S) y el mínimo o salario mínimo {M).
Con dichas variables se hacen tres análisis: uno para la relación entre
salarios y mínimo (ecuación 6), otro para la relación entre ocupación
y salarios (ecuación 7) y el tercero para la relación entre la ocupación
y el mínimo (ecuación 8). Las ecuaciones son las siguientes:
(6)

rMs(iw)
f MM(w)

Usando la ecuación (1) yaceptando el supuesto de que E(m11lt+j) =0,
la ecuación anterior se expresa como:

00

S(t)

= h(t) • M(t) + e1(t) =. }: /3jM1.; + e1(t)
J=-oo

(7)

00

O(t)

= f(t)

• M(t) + ei(t)

=. }:

YjMt-j + ei(t)

J=-oo

(8)

00

O(t)

= d(t) • S(t) + ~(t) = . }: '\S1.; + ~(t)
J =-oo

f ss(iw)
(S)

H(iw)

=----f ss(w) + f1717(w)

d 1 fun .ón de impulso-respuesta, y por tanto
Entonces, el ~alor e a _ci (l P's)' dependerá de los tamaños
el valor de la fun~ón de ganancia ar~ cad; frecuencia. Si la varianza
relativos de la varianza de s Y11 P d
arada con la de los errores
de s (el salario del mercado) es gran e compd
gún la ecuación
·
de s no provendrá e 17, Y se
.
1
17 entonces a varianza
.
. ) s· r el contrario la varianza
(1) dependerá de m (del saldarm ~os· eni;:'ces m no tendrá nada (o
de 11 es grande compara a con
,
muy poco) que explicar.
. entre e1 sal
· y el 1mínimo
La interpretación de la relación
. arto
mínimoeny
términos de señales se puede ext.ender a la relaciól:i:i~: epodrían ser
.
En t caso los mcrementos en e
la
ocupación.
es e de cam
' b'ios ocurridos O por ocurrir en el mercado.
señales
para los agentes

1 álisis empírico se dividió a la muestra en dos partes:
h
Para acer e an . .
de enero de 1980 a octubre
de febrero de l~°ca:!c;~:~~~r!e e~:¿nal y de tendenci~ a las tres
de 1989• Se ª~ -•
.ó (O) los sueldos y prestaciones reales
series bajo estudi_u-: la_ ~u(pa)ci ni saÍ . mínimo real (M) y luego se
en la industria alimenbeta S Ye
arto
.

Los resultados que se detallan en seguida muestran que es correcto
separar los períodos.

V. Resultados'
V. a. Resultados para la relación de salarios y prestaciones con
salarios mínimos.

Para los años ochentas, se observa que la fase es negativa desde el mes
12 hasta el 48 (ver gráfica 5)16, indicando que el salario mínimo guía
(o liderea) a los salarios en el largo plazo. Además, la gráfica 6 de ganancia
muestra que el parámetro de ganancia es muy estable en el mediano plazo.
Awi mas, las bandas de confianza para la ganancia (y, por tanto, para
la fase) que aparecen en la gráfica 8 muestran claramente que la ganancia
es significativamente diferente de cero (las pruebas que se reportan se
hacen al 10% de significación. Ver, sin embargo, la nota 13).
Para los años setentas la fase es negativa entre los 14 y los 36 meses
(ver gráfica 5) mostrando de nuevo que el salario mínimo guía a los salarios
en ese período. La ganancia (gráfica 6) se caracteriza por la existencia

�164Ensayos

de picos, indicando que la ganancia es estacional y que tiende a perderse.
Esto implica que no se encuentra una relación permanente entre salarios
mínimos ysalarios para los años setentas. Aún más, las bandas de confianza
en la grffica 7 muestran que la ganancia11 (J por tanto la fase) no es
significativamente diferente de cero en los setentas.
De acuerdo al modelo expresado en las ecuaciones (1) a (5), durante
los 80's la relativamente grande varianzas de los salarios y la relativamente
pequeña varianza de hacen pensar, siguiendo la ecuación (4), que la variación de s se debió a la variación de los salarios mínimos m. Por el
contrario, en los setentas, la relativamente pequeña varianza de s y la
mayor varianza de los errores hace ver que la varianza de s no dependió
de la de m. Se puede interpretar, partiendo de la ecuación (1), que
durante el período de los ochentas existió mayor incertidumbre en cuanto
al nivel del salario del mercado y que por lo tanto la señal enviada por
el gobierno a través del salario mínimo fue más importante.

La influencia del saJario...165

V.c. Resultados pan la reladoo entre ocupad6n 1 salarlos DlÍDilllos

Para los años setentas se encuentra
la f
constantemente de signo. Nega~u; ase (gráfica 15) está cambiando
1
de los 13 a los 26. La ganancia ~ os 11 a los 13 meses y positiva
a los 24 meses reflejando el hech
ca 16) es fuertemente estacional
en el mínimo eran cada 24
o que de 1970 a 1974 los aumentos
meses. En los ochentas la
·
pequena,
pero la fase negativa va desde l
gananaa es más
la guía del salario mínimo sobre la
e !°es 11 hasta el 23 indicando
se muestran los intervalos de co~paaón. En las gráficas 17 y 18
observa que no son significativament difi~ara la fase y la ganancia y se
e erentes de cero al l0%.

't

El espectro cruzado (ver gráfi 19
)
es positivo13, como en el caso de: rel! 1:()6 de la ocupaci~n y el mínimo
C1 n entre ocupaaón y salarios.

VI. Conclusiones
V.b. Resultados para la relación entre la ocupación y los salarlos
Para los setentas se encuentra que la fase está cambiando de signo (ver
gráfica 9), por lo que no se puede afirmar si el salario precede a la ocupación
o viceversa12• La ganancia (gráfica 10) aparece con picos estacionales
(12,18,24 meses) y tiende a hacerse cero.
En los ochentas, la fase es positiva en el muy corto plazo (la ocupación
explica los salarios indicando la existencia de escasés de mano de obra?)
y es negativa desde el onceavo al venteavo mes. La ganancia es pequeña
comparada con la de los años setentas. Al formar los intérvalos de confianza (ver gráfica 11 y 12) para la ganancia (J por tanto para la fase)
no se encuentra que sean signficativamente diferentes de cero al 10%
en ninguno de los dos períodos.
En la gráficas 13 y 14 se muestran los espectros cruzados para las
variables ocupación y salarios. Nótese que para los años ochentas el espectro cruzado es claramente positivo en el largo plazo, indicando que
puede existir otra variable que hace que ambas variables crei.can y disminuyan juntas o que los salarios son procíclicos.

Podemos concluir que durante I
h
dieron a los salarios industriales : ~ en: los salarios mínim_os preceno se perdió sino que se mant
e me ano plazo y que su influencia
para el período de los seten uvo contante. Esto no se puede afirmar
efectiva del salario mínimo s1:,· ~toss:ies'!1tados implican la regulación
y que dicha regulación no' fue r:f~
durante los años ochentas
es, únicamente para los años ochentasª ur~te los ~os setentas. Esto
mentos en los salarios y a los in
es válido considerar a los increequivalentes.
crementos en los salarios mínimos como

:os,

Dados los bajos niveles de coherenci

y ~ios, se encontró que ni la ganancia ~
diferentes de cero A
ru

.
fª~ªase1afueron
relac16~ e~tre ~upación
significativamente

demanda del mer~do parentemente hay u~a tercera variable, qlll7.ás la
cruzado positivo para. ¿¡~ª ;1:~as vanables generando un espectro
En cuanto a la relación entre la
· •
.
no se encontró que fuera signifi ti ocupaa.6n mdustnal y el mínimo,
bargo, los resultados para el espeC:U:a::~~erente de cer_o. . Sin emhabrfa que considerar la
.bilidad d
y para la fase mdican que
variable endógena gwada';:r la
e 9óue el sal~o mínimo fuera una
ocupaci n. También, como en el caso

�La influencia del salario... 167

ltí6 Ensayos

de la relación entre ocupación y salarios, es importante considerar que
quizás los cambios en la demanda guían ambas variables.

•. Est~ se hizo después de observar las
parcial. Si L es el operador de rezag
S la gr~cas de ~utocorrelación
la fórmula (l-L)(·1-Lt2)S La estima'os_y
sene en logantmos naturales
·
etón se hizo mediante el programa'
TS.
RA
9

Notas
1 La información sobre salarios corresponde al Indice de salarios, suel-

dos y prestaciones medias, Industria de productos alimenticios, bebidas
y tabaco. Base 1978 = 100. Sistema de Información Laboral sobre el
Sector Manufacturero. Banco de México. Acervo Histórico e Indicadores
Económicos, que a su vez fue tomado de INEGI. La información sobre
ocupación se obtuvo de comparar el Indice anterior con el del Indice
del total de los salarios, sueldos y prestaciones de la misma industria
publicado en la misma fuente. Los salarios mínimos corresponden al Area
Metropolitana de Monterrey, haciéndose prorrateo por días cuando el
aumento no ocurrió el primer día del mes. Los precios corresponden
al Indice Nacional de Precios al Consumidor, publicado por el Banco
de México.
2 Para simplificar la exposición, cuando se habla de salarios se trata
de sueldos, salarios y prestaciones, cuando se habla de industria se refiere
a la muestra de INEGI en la industria de alimentos, bebidas y tabaco,
y cuando se habla del mínimo se refiere al salario mínimo en el Area
Metropolitana de Monterrey.
3 Como se puede observar en la gráfica 2 el salario mínimo real fue
decreciente durante los años ochentas. Sin embargo, existe evidencia de
que el cubrimiento del salario mínimo fue decreciendo durante dicha década (ver Meléndez B., 1993, Gráfica 2).
4 Esta identificación es correcta si los agentes preven los efectos de
las variaciones. (ver McCallum, 1990, p.989).
5 Este es el problema de la extracción de una señal. Ver, por ejemplo,
Sargent (1987, pp. 129 y ss) y Lucas (1980).
6 En las ecuaciones que siguen w indica que la función se está dando
en términos de frecuencia e i indica que la función es compleja.
7 Esta interpretación se puede hacer debido a que la función de impulso
respuesta queda en términos reales y es por tanto el cuadro de la función
de ganancia ya que la función de fase es igual a cero.

En los resultados se usa una
li
se decidió después de examinar
~p tud de ventana de siete. Esto
1
amplitudes entre 5 y 7 La am ~ picos ~e los espectros, que sugerían
uso de pruebas de hipótesis bp
~~ne la ventaja de permitir el
También se usó la metodologí~ r:ri
eton~ d,- ganancia y de fase.
de escoger una gran am litud d~ da por Jenkins y Watts (pp. 280-281)
De e~ta metodología sepconclu óba:~ohasta obtener el detalle deseado.
también para la amplitud l?. Y q
s espectros tenían que revisarse

1;:

10

En las gráficas 5 a 11, las frecuencias
· •
Yse presentan en el eje horizontal O' h . _se convirtieron a meses
en meses y el lector podrá bs . ic o eJe IDlde el tamaño del rezago
derecha corresponden meo o ervar que a medida que se avanza a la
u La b
ores rezagos (y mayores frecuencias).
anda de confianza de la g
. d
la coherencia al cuadrado (ade ás d f1anc1a epende básicamente de
de significación deseado). eua':do ~taos gr~dos de libertad y del nivel
la fase, aunque sean peq .
. es. ta,_ tanto la ganancia como
uenas, serán significativas.
12
Para poder inferir algo sobre la fase e n
·
~bios de signo, como lo argumentan Gr s ecesano que ésta no presente
qwera es importante observar I
b'anger y Hatanaka (1964). Como
os cam 10s que ésta presenta.
13

en té~=~~~n~~;ti~e el estudio tomando a los salarios y al mínimo
era significativamente ',.1:r encontrdó que la ganancia entre dichas variables
uuerente e cero al 5% d sd I d .
mes y que la ganancia de la variable
'6 o e e e éc1mo tercer
y mínimo no eran estadísticame t &lt;&gt;&lt;:up~c1 º. con las variables salarios
usó una amplitud de ventana de 1/:n ~~~hv~ al_ 10%. Cuando se
7
Ymenor varianza, se encontró t '.
g e 1mphcando mayor sesgo
salarios reales y mínim
I arn_bi~n que la ganancia entre las variables
o rea era sigruficativ al 5%
~ue la ganancia en la relación d
t
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o, pero no se encontró
significativa al 10%.
e es as varia les con la ocupación fuera

�La influencia del salario...169

168En&amp;a)'OI

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Gráfica 6
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Gráfica 7
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Volumen XII, Núm. .Z Noviembre 1993 - Pp. 185-197

Estimación de relaciones de producción a nivel
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Resumen
Tres formas funcionales flexibles fueron empleadas para estimar sistemas
de ecuaciones de oferta agregada de productos y de demanda agregada
de insumos, así como para derivar elasticidades, en cuatro entidades de
Estados Unidos. Se observó dependencia de las elasticidades directas
de producción y de demanda a la elección de forma funcional y al estado.
Se encontraron pocas similitudes en las elasticidades entre las diferentes
formas funcionales y entre los cuatro estados.

Introducción
La teoría de la dualidad se ha estado utilizando extensivamente en la
literatura reciente para analizar las relaciones de producción en la agricultura. Sin embargo. la mayoría de los estudios previos en este renglón
han limitado el trabajo empírico al empleo de una sola forma funcional,
a pesar de que se ha demostrado que los parámetros estimados y la generalización de resultados con implicaciones de política agrícola, tales
como las elasticidades, a menudo son sensibles a la elección de la forma
funcional (Baffes y Vasavada, 1989; Bemdt et. al, 1m; ChaHant, 1984).
Además, mientras que se le ha dado una considerable atención al análisis
de respuestas de la producción a nivel nacional y regional (v.g., Huffmay
Evenson, 1989; Akridge, 1989; Ball, 1988; Shumway et al, 1988; Moschini,
1988; Kuroda, 1989: Vasavada y Chambers, 1986; Lópei., 1985; Antle,1984),

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• F.ste trabajo se basa en una parte de los resultados de la disertación presentada por
el autor para obtene, e1 doctorado en la Universidad de Texas A&amp;M.
•• Profesor de tiempo exclUSl\/0. Facultad de F.conom(a, Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�Es.timaaón
. dc...187

186Ensayos

relativamente pocos estudios (v,g., Polson y Shumway, 1990; Shumway,
1983; Weaver, 1983) se han concentrado en desarrollar estimadores de
relevancia para fines de política en lo que toca a funciones de oferta
de productos y de demanda de insumos a nivel estatal. Puesto que las
características de la producción y las condiciones de mercado difieren
entre y dentro de los estados, es posible que las poUticas gubernamentales
tengan un impacto diferente en cada estado, pudiendo ser de poca relevancia la estimación de impactos a nivel regional o nacional.

con_ la teoría competitiva y con una tecnología
.
den~das, la propiedad de homogeneidad ;J;;reª p~era y segunda
funaón de ganancia neta se mantí"
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en preaos para cada
.di
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te no~-•=-- "6 (
VI endo la ganancia neta 1
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. •- a n v.g., di0). La propiedad de con!e':J'a~eaos por.el preao del producto o insumo
de Cholesky (Lau, 1978) y la . ~
mantiene ª ~aYés de la factom.ación
primeras derivadas de (l) se ~e
en:= SJStema de ecuaciones de
lineales en los parámetros. La m:ne. ~dad te ~I uso de restricciones
en cada observación.
orua
no se unpone pero se verifica

En este estudio se estiman y anafuan las relaciones de producción
para cada uno de cuatro estados agrícolas de Estados Unidos (California,
Iowa, Texas y Florida), usando tres diferentes formas funcionales flexibles.
Los objetivos que se persiguen son: (a) derivar elasticidades de producción
y de demanda de insumos y (b) determinar basta qué punto, dichas elasticidades son dependientes a la elección de forma funcional y estado.

Las ecuaciones de estimación utilizad
.
las ecuaciones lineales corres
.
as para conduar el análisis son
forma funcional. Para la fo~::~:i ªt/ª primer ~erivada de cada
ecuaciones de oferta ydemanda po d das anslogarí~ca, estas son las
n era por la ganancia neta siguientes:
(2)

Especificación de modelos
Bajo el supuesto de que la colección de productores en el estado se comporta como una empresa tomadora de precios, con una función de producción agregada a nivel estatal y cuyo objetivo es la maximización de
la ganancia neta, cada estado fue modelado como si fuera una empresa
bajo condiciones de competencia perfecta. La función dual de ganancia
está representada por:

en donde II es la ganancia neta ( ingresos menos costos ) dividida por
el precio del producto o insumo O. P = (pi,..., Pm) es el vector de precios
de productos e insumos divididos por el precio del producto o insumo
O, Z =(Zm + 1,..., zJ es el vector de cantidades de insumos fijos y otras
variables exógenas sin precio de mercado, x•0 es la cantidad óptima del
producto o insumo O y X"(x1,..., Xm) es el vector de cantidades óptimas
(medidas positivamente para productos y negativamente para insumos),
que son funciones de las variables exógenas P y Z.
Se utilizaron tres formas funcionales flexibles (translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada) para modelar las funciones
agregadas de ganancia neta a nivel estatal. A fin de mantener consistencia

dlnil/ d Inp¡

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S;

= b; + Im; =1bijlllpj + In¡.
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para i = 1,...., m.

en donde S¡ es la i-esima ecuación d fi
la ganancia neta. Para la Leo ti f e o ert~ o demanda ponderada por
lizada, las ecuaciones de orertn e dgenerdaalizada y la cuadrática norma11
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(3)

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para i = 1,..., m,

respectivamente.

Datos y especificación de variables
En este estudio se
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precios Ycantidadesu:ron atosdi anuales para el período 1951-1986. Los
d
rrespon entes a productos e ·
bt .
e un banco de datos construido po E
(
msumos se o UVIeron
en la Universidad de Yale para ei1 ~:~nd 1986) y sus colabor~dores
a 1986 por_ Mclntosh (1989) en la J:versidal J;5¿!~ actualizados
sobre precios y cantidades de plagw· "das fu
gia: Los datos
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eron proporcionados por

�188Ensayos

Estimación de...189

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. ción Económica del DepartaMcGath (1989) en el semao dedm~os Las fuentes de datos sobre
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~~ntal fueron Teigen y Singer
variables climáticas y
yv-- .
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(l9S8), y Mclntosh (1989), respectiVple ·

Utilil.ando el índice de Tornqvist,'los datos fueron agregados entrcuagatr~
.
ganado de carne leche-aves y o o
categorías de productos (cultivos,
• bl (man¿ de obra-capital, marías de insumos vana es
nado) y tres ~e~o
e ación de datos se llevó a cabo en base
teriales y plaguiadas). ~adagrhi~esis de separabilidad no rechaudas,
a los resultados de prue asda e de uestros estados (Lim y Shumway,
que se efectuaron para ca uno
n
l9&lt;J2), con datos de 1956-1986.
tal
pecificaron de acuerdo
Las variables de política gubernamen se es
(lm) Siguiendo
con el procedimie~to propues!ºu~~~~u~~~!y:n un aiio de rezago
los hallazg&lt;?5 de Lim (1~), s rados de los productos, mediante el uso
para especificar los precios espe R
. (1983) los precios esperados
de un procedimiento adaptado por omam de política gubernamental se
para productos inchúdos en 1~pr~n::do del precio del mercado y
especificaron co~o un prom lí ? Las variables climáticas fueron proel precio establecido po~la ~ ti~peratura y precipitación respectivamedios y totales mensu _es, eul~vabl Las variables exógenas que se
mente, ponderadas por tl::in t~eci~ esperados de productos, pre~~os
incluyeron en 1~ modelos .~d
insumos fijos (mano de obra familiar
de insumos vanables, canti es edir
bio tecnológico) temperatura,
. ) ti
(inchúda para m
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y tierra , empo .
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precipitación y variables de po tica gu

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.
d hipótesis de producción indeUna serie exha~a de pru:as e: subgrupos de productos e inpendiente y separ~bilidad
en un estudio reciente, utilizando
sumos, fue conducida por
b de hipótesis no rechaudas.
datos para 1951-1982. En base a sus pru; as oductos en California fueron
Las ecuaciones para todas las cate~rías e prfunciones ímicamente de su
especificadas en el_ prese~te
y cantidades de variables exópropio precio, precios de msum Lo .
se hizo con las categorías de
genas sin precio de mercado.
con las categorías de cultivo
cultivos y otro ganadot
se':8contr6 justificación para un .ni~el
y ganado de carne e~ó onlos. datos que el que se mantuvo en el diseno
más alto de agregaa n en
inicial de los modelos.

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Estimación
Se estimó un sistema de cuatro ecuaciones de oferta y dos ecuaciones
de demanda para cada estado y forma funcional tal y como se especifica
en las ecuaciones (2), (3) y (4), para la translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normali7.ada, respectivamente. El precio de la
categoría de insumo mano de obra-capital se utiliro para normalizar la
ganancia neta y todos los demás precios de productos e insumos variables.
Los términos de error asociados con cada modelo se asumieron aditivos, distribuídos idéntica e independientemente, con media cero y con
una matriz de covari3111.a contemporánea constante. La matriz de covari3111.a utilizada para transformar la matriz de observación se obtuvo
mediante la aplicación de la versión iterativa del método de regresión
para sistemas de ecuaciones aparentemente no relacionadas de Zellner.
Utilizando la matríz de observación transformada por la matriz de covari3111.a iterada, se empleó un programa no lineal de gradiente reducido
(Talpaz et al, 1989) a través del algoritmo MINOS 5.1 para obtener estimadores mínimo-cudráticos sujetos a restricciones de curvatura.

Resultados
En la tabla 1 se presenta un resumen de estadísticas de los modelos estimados para cada estado y forma funcional. Estos valores estimados
fueron obtenidos sujetos a supuestos de simplificación analítica, que no
fueron rechazadas estadísticamente, y manteniendo las propiedades de
homogenidad lineal, simetría y convexidad en los precios de la función
de ganancia neta. Las pruebas estadísticas de las propiedades de curvatura
indicaron que estas no fueron violadas (al 5% de significancia) en ningún
estado usando cada forma funcional. La monotonicidad se verificó en
cada observación y se encontró que no hubo violaciones a esta propiedad
al utilizar la forma funcional translogarítmica. Sin embargo, la monotonicidad fue violada significativamente (al 5%) en Iowa al utilizar tanto
la Leontief generalizada como la cuadrática normalizada (para 6 observaciones en cada caso) Dos violaciones no significativas fueron observadas
en California y tres en Florida, usando la cuadrática normalizada, y una
en Texas y dos en Aorida para la Leontief generalizada. Todas las violaciones de monotomcidad ocurrieron en las primeras observaciones de
los datos de serie de tiempo Excepto por los valores estimados para

�190Ensayos
Estimación de...191
dos formas funcionales en lowa, todos los demás fueron ya sea consistentes
con, -o no representaron una viloación significativa de-, la hi~~ conjunta de que el estado se comporta como una empresa competitiva cuyo
objetivo es la maximización de ganancias.
El porcentaje de parámetros significativos (al nivel de 5%) varió desde
49 por ciento en Iowa hasta 13 por_ cient~ en Florida, en 3;1Dbos . ~
para la forma funcional translogarílmlca. Nmguna forma funci?nal nn~ó,
de una manera consistente, un mayor nfunero de valores estimados significativos en comparación con las otras formas funcionales. Todas las
formas funcionales arrojaron más valores estimados significativos en Texas
que en Florida, pero ninguna otra dominancia entre pares fue evidente.
En la tabla 2 se presentan las elasticidades directas, calculadas_ para
la observación más reciente {1986), para cada estado y forma funcional.
La mayoría de estas elasticidades fueron inelást!~· Las únicas ex~pciones fueron los valores estimados para plaguicidas, para la Leontief
generalizada (LG), en California y lowa; para otro ganado, usando la
cuadrática normalizada {CN), en Iowa; para leche-aves, y otro ganado
utilizando la translogarítmica (TL), en Iowa; y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves y mano de obra-capital, para la TL, en Florida. Los
únicos valores estimados que fueron elásticos consistentemente a través
de las diferentes formas funcionales fueron los correspondientes a la categoría de otro ganado en lowa, pero ninguno de ellos fue estadísticamente
significativo al nivel del 5%.
Un cierto número de similitudes fueron observadas entre estos resultados a través de las formas funcionales. Por ejemplo, diferencias en
magnitud de 0.2 o menos se observaron para las elasticidades de la ~tego?a
de cultivos en California, cultivos en lowa, y otro ganado en Flonda. Nmguna similitud comparable se observ para Texas a través de las formas
funcionales.
Considerando pares de formas funcionales, la TL y la LG dieron
elasticidades directas similares para ganado de carne, otro ganado, materiales y mano de obra-capital en California; para mano de obra-capital
en lowa; para cultivos, otro ganado y plaguicidas en Texas y para plaguicidas
en Florida. La TL y la CN dieron elasticidades similares para mano
de obra-capital en Iowa y para otro ganado en Texas. La LG y La CN
dieron elasticidades similares para cultivos, ganado de carne, leche-aves
y materiales en California y en Iowa; para ganado de carne, leche-aves,

materiales y mano de obra-capital en Texas y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves, otro ganado y mano de obra-capital en Florida. Por
lo tanto, el mayor nfunero de similitudes en las elasticidades se observó
entre las formas funcionales LG y CN, y el menor entre la TL y CN.
Siete de las 21 elasticidades directas estimadas para las tres formas
funcionales resultaron significativas al 5% en California, cuatro en Iowa,
dos en Texas y cinco en Florida. Aunque relativamente pocas de las
elasticidades estimadas resultaron estadísticamente diferentes de cero, la
mayoría estuvo fuera del intervalo de confianza al 95% de la misma elastici~d :5timada usando una forma funcional diferente. Por ejemplo, en
California los valores estimados de la TL y la LG para ganado de carne,
leche-aves, materiales o plaguicidas no estuvieron dentro del intervalo
de confianza {IC) al 95% del valor estimado correspondiente de la CN.
El valor estimado de la TL para leche-aves también estuvo fuera del ICLG
Y el valor estimado de la LG para plaguicidas estuvo fuera del ICTL.
El único valor estimado de la CN que estuvo fuera del IC de una de
las otras formas funcionales fue el de leche-aves.
En Iowa, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICCN para
leche-aves, materiales y plaguicidas, así como fuera del ICLG para ganado
de carne y leche-aves. El valor estimado de la LG estuvo fuera del ICTL
para leche-aves y fuera del ICCN para plaguicidas . El valor estimado
de la CN estuvo fuera del ICTL para leche-aves y plaguicidas, así como
fuera del ICLG para plaguicidas.
En Texas, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG para
ganado de carne y fuera del ICCN para ganado de carne, leche-aves,
materiales y plaguicidas. El valor estimado de la LG estuvo fuera del
ICCN y el de la CN estuvo fuera del ICTL para plaguicidas.
En Florida, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG y
del ICCN para cultivos, ganado de carne, leche-aves y mano de obra-capital,
así como fuera del ICCN para materiales y plaguicidas. El valor estimado
para la LG estuvo fuera del ICTL para ganado de carne y fuera del
ICCN para materiales y plaguicidas. El de la CN estuvo fuera del ICTL
para ganado de carne.
Más de la mitad de las elasticidades estimadas que estuvieron fuera
del IC al 95% de una forma funcional alternativa fueron de la TL. Más
de la mitad de los IC'S que no incluyeron el valor estimado de otra forma

�192Ensayos

Estimación de...193

funcional fueron de la CN. Los valores estimados de la CN tendieron
a presentar la mayor precisión mientras que los de la TL tendieron a
ser los que con mayor frecuencia estuvieron estadísticamente fuera de
los valorea estimados de otras formp funcionales.

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La mayoría de las relaciones de oferta de productos y de demanda
de insumos fueron inelásticas. Muchas de las elasticidades estimadas fueron notablemente sensibles a la elección de la forma funcional, Sin embargo, menos de V4 de las elasticidades directas estimadas estuvieron
fuera del intervalo de confianza al 95% del valor estimado para cualquier
otra forma funcional. Por tanto, mientras que se observó un n6mero
considerable de grandes diferencias debido a la forma funcional, pocas
diferencias fueron importantes en el sentido estadístico. A través de los
estados, las elasticidades directas estimadas para la cuadrática normalizada
fueron las más similares entre sí para la mayoría de las categorías de
productos e insumos, mientras que los valores estimados para la translogarítmica fueron los menos similares.

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empleados para obtener valores estimados econométricamente a nivel estatal para California, Iowa, Texas y Florida usando las formas funcionales
flexibles translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada.
Las propiedades de homogeneidad, convexidad y simetría fueron mantenidas en la estimación. Las propiedad de monotonicidad fue verificada
en cada observación y 6nicamente fue rechazada significativamente en
Iowa para las especificaciones Leontief generalizada y cuadrática normalizada. Sólo para la translogarltmica no hubo violaciones a esta propiedad en ningún estado. La convexidad también se probó para cada
estado y forma funcional y no fue rechazada en ningún caso.

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~~·.;;!3),

"_MulthtiplUe Input, Multiple Output Production Choice
10
e .S. Wheat Region" Am ·
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AgnculturaJ Economics 65: 45-56 .
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�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembrt 1993 - Pp.199-217

La vivienda en el área metropolitana de

Monterrey: Datos para 1990

Jesús Ramones Salda/fa•

Serias dificultades presenta el sector inmobiliario en el Area Metropolitana
de Monterrey (AMM) como resultado de la caída en las ventas. Dirigentes
de los principales organismos de este sector en Nuevo León, afirman que
en la primera mitad de 1993 las ventas se han reducido en más de un
50 por ciento, mientras que los valores de mercado de los terrenos en
breña y urbanizados siguen al alza.l
La reducción en las ventas se atribuye a la contracción de la economía
y a las altas tasas de interés que la banca comercial cobra por los créditos
hipotecarios. El crédito para los desarrolladores urbanos y particulares
que desean adquirir una casa-habitación es relativamente caro, en com-

paración con los de Estados Unidos, donde los réditos fluctúan en un
tercio de los que existen en México.
Además de los problemas del alto costo de los terrenos urbanizados
y las altas tasas de interés para el crédito hipotecario, el problema habitacional se agudiza por la mala distribución del ingreso en el Estado
de Nuevo León en la última década (el 82% de la población se encuentra
en el AMM). Seg6n un estudio realizado por las Asociación de Desarrolladores de Vivienda, A.C. (ADIVAC), el 55% de los trabajadoreas
de Nuevo León ganan entre uno y dos salarios mínimos (13,260 pesos
diarios), un 15% entre dos y tres, por lo que definitivamente el 70% queda
descartado de ser sujeto de crédito, sin que tenga un aval oficial.2
De acuerdo con el mismo estudio un U% gana entre tres y cinco
salarios mínimos, los cuales bajo circunstancias especiales pueden tener
acceso por lo menos a terrenos. La suma de los tres grupos nos indica
que el 82 por ciento de los trabajadores, no son sujetos de crédito de
• Investigador de T'iempo Completo, Facultad de Economía, Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�200Ensayos

acuerdo a las condiciones de venta de los constructores. Sólo un 18 por
ciento que gana entre cinco y más salarios mínimos, es el mercado a
quienes está enfocada la oferta de viviendas.
El desplome tan extraordinario de las ventas de casas-habitación durante 1993 es motivo de preocupación. para los observadores de la concentración urbana en el AMM. Como hemos apuntado en otras ocasiones,
el problema habitaciorutl con toda seguridad es grave en el AMM y se
está acumulando un déficit cuantitativo de gran proporción para las personas de bajos ingresos y una sobre oferta de viviendas, producto del
desplome en las ventas.3
Desde el punto de vista particular, el problema de la vivienda actual
debe ser visto de un modo diferente al de hace años, ya que se trata
de una discrepancia -hasta ahora no bien estudiada- entre el costo de
la vivienda y la capacidad de pago de los que necesitan residencia. De
acuerdo a lo señalado por los organismos privados y públicos, se considera
que cada año es más difícil obtener vivienda (privada o social), porque
los costos del terreno y las materias primas aumentan en forma periódica
y los ingresos salariales (revisados cada año) que exigen los vendedores
de bienes raíces y la banca privada, se rezagan y son casi imposible de
cumplir por la clase media y baja.
Las perspectivas que se tenían según el Plan Director de Desarrollo
Urbano de 1986 es que "..... de 1986 al año 2000 surgirán en el AMM
290 mil nuevas familias, el 85 por ciento de éstas, no dispondrán de ingresos
para la compra de una vivienda ni será sujeto de crédito". ".....del total
de familias que surgirán en lo que resta del presente siglo, sólo alrededor
de 43 mil podrán ser sujetos de crédito bancario."4

Para esta estimación con seguridad se consideró la distribución del
ingreso en el AMM {1980) y el número de familias esperadas para el
año 2000. Sin embargo, los resultados del Censo de Población y Vivienda
para 1990 modifican el comportamiento familiar al registrar una tasa media
anual (2.4 por ciento) menor a la proyectada para el AMM en 1990 (véase
cuadro 1). Como quiera que sea, lo preocupante son las estimaciones
para el año 2000 de que el AMM albergará 3.4 millones de personas.
Si en 1990 la población censada fue de 2.5 millones de personas y en
una década el AMM crecerá en 900 mil habitantes lcuántas viviendas
deberán construirse'! Si el promedio de la familia es 4.9 miembros por

La vivienda en el. ..201

vivien~ será necesario construir un promedio de mas de 18 mil casas
por ano.s
. Dados los problemas que se presentaron para la adquisición de vivien~ en la década de los ochenta como: altas tasas de interés, disminución
en e~ mgreso real de los trabajadores, altos niveles de inflación, la cartera
venada de la banca comercial y la caída de la construcción de 1981 a
1986, resulta de gran interé.~ anafüar los resultados del XI Censo General
de Población y Vivienda para 1990 para el AMM para poder evaluar
los cambios habitacionales en la última década. '
lA. cuánto se elevó el número de viviendas en 1990? lCuál es el
~romedi? de ocupantes? lEn qué condiciones se encuentran las viviendas?
i.Se modificó la tenencia? lSe cuenta con todos los servicios? Para poder
dar r~spuesta a estas interrogantes, se elaboraron algunos cuadros que
pernut~n evaluar las condiciones de la vivienda en 1990 a través del levantamiento censal.
,

De acuerdo a los datos del XI Censo de Población y Vivienda, 1990
el AMM co~taba en ese año con 520 mil 283 viviendas. De este grupo:
el 5.7 por ctento contaba con un cuarto -como se observa en el cuadro
2- el 12.5 por ciento tenía d~s, el. 17.6 por ciento tres y el 22 por ciento
era de cuatro cuartos. La situación en 1990 mejoró,comparado con los
datos de 1980 e~ donde la relación era de 21.6 por ciento con un solo
cuarto, 24 po~ ciento con dos habitaciones, 20 por ciento con tres piezas
Y el 19 por ciento con más de cuatro habitaciones.
Los da~os de población para el AMM según el último censo de 1990
era de 2 millones 521 mil 697 habitaciones. De acuerdo con encuest~
levanta~as por el CIE para distintos fines, el tamaño de la familia era
de 5 miembros. De ser as~ significa que en 1990 vivían en el AMM
~ededor de 504 mil 339 familias. Si el Censo arrojó un total de 520
mil 285 viviendas, quiere decir que no se presentó como en anteriores
':nsos, la .existencia de más de una familia viviendo en la misma casa.
S1 se considera como ideal que en cada vivienda viva una sola familia
encontramos que en el año del censo había más casas-hogar que familias~
. La información qu~ ap_31:ece en el cuadro 3 nos muestra que el AMM
registró ~ás de 520 mil viviendas y en ellas se alojaba una población
de 2~ ~ones de personas, lo que arroja un promedio de 4.9 ocupantes
por vivienda. Este resultado es alentador porque muestra una reducción

�202Ensayos

en el hacinamiento en la 6ltima década, al disminuir de 5.5 en 1980 a
4.9 en 1990. Con esto se cumple uno de los principales objetivos de _
cualquier política habitacional que consiste en reducir la densidad de &lt;&gt;&lt;:upación de la vivienda, hasta llegar a un nivel aceptable de salud e independencia.
Si la información global se analiza al nivel de los municipios que
integran el AMM, en el mismo cuadro 3 se advierte un fuerte impulso
en la construcción de viviendas en los municipios aledaños a Monterrey.
Por ejemplo, Apodaca registró 24 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980; o sea cuatro veces más en un lapso de 10 años. Igual ocurre
con Gral. Escobedo que censó 20 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980.
El promedio de ocupantes por vivienda registrado en 1990 muestra
una tendencia a declinar en todos los municipios del AMM,comparado
con 1980. Los datos del 6ltimo censo son de 4.9 contra 5.5 en 1980.
A excepción de Gral. Escobedo y Guadalupe, el resto de los municipios
se encuentran en el promedio general. La declinación en el número de
ocupantes es el resultado de la disminución en el promedio de hijos o
de la construcción de viviendas con mayor número de cuartos.
La proliferación de viviendas alejadas de la ciudad-capita~ da una
idea general de que el grueso del problema habitacional se está ~oncentrando en los municipios que rodean Monterrey (lugares prefendos
por los migrantes y los "expulsados" del crecimiento urbano). A~nque
es cierto que después de 1980 disminuyó la presión de los asentamientos
irregulares por la vigilancia del Estado contra la inv~si_ón de los "pa~acaidistas", hay evidencias de que el problema de la vlVlenda se agudiza
para las clases sociales de bajos ingresos por el ~~~ costo del terreno,
limitación de créditos y la caída del poder adqms1ttvo.

El hecho de que las viviendas se orienten fuera de Monterrey y de
una manera explosiva como es el caso de Escobedo y Apodaca, causa
una problemática compleja cuya solución es preciso planear a largo plazo
en aspectos como: vialidad, infraestructura, equipamiento, servicios urbanos, contaminación, educación, etc. Dado el elevado número de fraccionamientos que se instalan en los municipios cercanos a Monterrey,
es fundamental enfrentar la demanda por servicios (agua, luz, gas, etc.)
para resolver la problemática urbanística que se da con los nuevos asentamientos humanos.

La vivienda en el...203

Condiciones de la vivienda
Para que una vivienda proporcione comodidad a sus moradores debe
satisfacer ciertos requisitos mínimos de habitabilidad. Básicament; debe
cont~ con agua dentro de la vivienda, drenaje, cocina, baño y energía
eléctrica. Además, los materiales de construcción deben ser resistentes
contra el medio ambiente.
En. ~l exam~n del cuadro 4 podemos apreciar la disponibilidad de
los seTV1C1?5 públi~ ~ el rezago de las autoridades municipales o estatales
p_ara cubnr los sen:1C1os fundamentales de la vivienda. El agua, líquido
vital .P?Tª las necesidades del hogar, se dispone en un 97 por ciento de
las VIVIendas e~ el AMM. Este registro censal para 1990 supera al de
1980 (95 por ciento) y muestra la gran atención por cubrir el servicio
6
de agua: De este total el 81 por ciento se encuentra entubada dentro
de la vivienda, el 11 por ciento fuera de la vivienda pero dentro del terreno
Y el ~ por ciento la obtiene de llave pública o hidratante. El resto (3
por ciento que equivale a 16 mil viviendas) declaró no contar con agua
ent~~ada o .no especifi~ claramente en el censo. La mayoría de estas
familias ?~tienen. el preciado líquido de camiones pipa, norias y aljibes
o el semc10 particular que prestan algunas personas para el acarreo de
agua.
De los municipios que forman el AMM, el problema de la ausencia
de agua en el interi?r de la casa para el año de 1990 era apreciable
en Apod~ca (43 por c_iento), Gral. Escobedo {36 por ciento) ySta. Catarina
(29 por Ciento). De igual modo la falta de agua es notoria en los mismos
municipios, al contabilizar entre los tres, 3,795 viviendas.
En las áreas densamente pobladas, el sistema de drenaje se considera
-d~spués del agua- el más necesario. La ausencia de este servicio puede
ongmar graves focos de infección por el fecalismo al "aire libre". Del
total contabilizado en el XI Censo de Población y Vivienda, 1990 para
el AMM, el 84 por ciento dispone de drenaje conectado al de la calle
el 4.4 por ciento se conecta a fosa séptica y el 0.5 por ciento con desagü¡
al suelo, río o lago. El resto no cuenta con drenaje (10.5 por ciento)
(véase cuadro 5).
Los municipios con más alto porcentaje de servicios de drenaje conectado al de la calle son: Garza García con 94 por ciento de las viviendas
YSan Nicolás con el 96 por ciento. El menor porcentaje de este importante

�La vivienda en el...205

204 Ensayos

servicio se registra en Apodaca con 57 por ciento y Gral. Escobedo con
67 por ciento.

familias que han resuelto la necesidad de contar con vivienda propia
~ datos para t~ el AMM muestran que el 82.9 por ciento de 1~
~~ndas eran propias Y el_ 1:2·1 por ciento eran rentadas. Lo anterior

Uno de los servicios que mas rápido se extiende en las colonias populares y en los nuevos fraccionamientos, es el de la energía eléctrica,
ya que la política de la empresa desde hace una o dos décadas es ampliar
la cobertura a todos los rincones de la entidad. De acuerdo con el último
Censo de VJ.Vienda 1990, el 98.7 por ciento de las casas-habitación cuentan
con el servicio.' En casi todos los municipios del AMM se dispone en
mas de un 97 por ciento, a excepción de Apodaca que registró un 95.4
por ciento (véase cuadro 6).

significa q_ue ~e cada 10 v1V1endas, un promedio de 8 jefes
eran prop1etanos de la casa.

En relación al material de construcción que predomina en las paredes
de las casas censadas, el 94 por ciento están hechas de block, ladrillo,
piedra o cemento; en especial predomina el block, material que se considera
el más adecuado para la edificación. Las condiciones de la vivienda para
cada uno de los municipios que forman el AMM se registra en el cuadro
7. En dicha tabla se observa que Garza García (97.7 por ciento) y San
Nicolás de los Garza (97.6 por ciento) cuentan con el mayor porcentaje
de hogares que están construidos con materiales resistentes, mientras que
Apodaca (90 por ciento) y Monterrey (92.4 por ciento) registran el mas
bajo. Otros materiales de construcción como la madera (3.6 porciento)
y la lámina de cartón (0.7 por ciento) son materiales que a través del
tiempo y conforme a las posibilidades económicas, se van mejorando las
condiciones de las mismas por medio de la autoconstrucción.

de famili

La situación de la tenencia del hogar cambió de manera radical par
los moradores del AMM
en las últimas dos décadas, st· recordamos queª
.
en 1970, el porcentaje de viviendas propias era de 45.8 por ciento N
cabe duda que la acción de los programas habitacionales del Estado d~
Nuevo León, han t~nido éxito para la regularización de los predios ocupados. ~e manera _ilegal y promover por la vía legal, la disposición d
una VIVlenda propia.
e
_En la solución del problema de la falta de vivienda y el gasto en
alquiler, un factor de a~yo han ~ido organismos como: INFONAVIT,
FOMERREY Yel Plan Tierra Propia. En el tiempo que tienen de operar
han logrado multiplicar el n6mero de nuevos propietarios de casas y te~
rrenos.

Consideraciones finales
Bas?~os esencialmente en las cifras del XI Censo General de Población
Y V1V1e~da 1990, describimos algunos aspectos relevantes de los h ares

En cuanto a los techos (véase cuadro 8) se advierte que el componente
que predomina es la loza de concreto con el 80.6 por ciento, el segundo
en importancia, es la lámina de asbesto o metálica con el 13.3 por ciento,
el resto es de lámina de cartón, madera, palma y otros materiales no
adecuados para proteger las viviendas de las condiciones ambientales.
Por largo tiempo, los lineamientos generales del Código Civil en materia de arrendamiento (rentas congeladas) han impedido las inversiones
por parte de las compañías privadas en la edificación de viviendas. Como
resultado de esta situación, se amplió el déficit de viviendas y se incrementó
el costo de las rentas. cuyo efecto es visible en el índice de precios al
consumidor.8
lQué tan grave es la disponibilidad de casa propia en el AMM?,
lCuántos pagan renta? En el cuadro 9 se registran las cifras de aquellas

ª

en relaCión ~ los servicio~ públicos disponibles, el grado de hacin~ento
Y los matenales predommantes en techos y paredes en el AMM.

!ª

-~ .principi~, •~ po?lación y superficie está distribuida en siete
mumcrp1?s. La distnbucrón poblacronal se aleja de la capital (Monterrey)
para alojarse en los sector~ ~riféricos. Esto es patente en Apodaca
Y ~hedo, en donde se triplica la población y crea problemas h b'1_
taCionales.
a

Los testimonios de los resultados se encuentran en los cuadros im-·
presos en .este Boletín. Así pues, de acuerdo a la tenencia de la casa
en 9ue residen, se encontró que el 82.9 por ciento de los jefes de familia
habita~an en vivienda propia, en tanto que el 12.1 por ciento lo hacían
en umdades rentadas Comparando estos resultados con el Censo de

�206Ensayos

La vivienda en el...207

1980 se observan progresos en cuanto a la propiedad, al avanzar en 14.8
puntos porcentuales.

~ ?1-~yorfa de los nuevos hogares queden al margen de las acciones crediticias por las altas tasas de interés y la falta de liquidez.

El acceso de un mayor número de personas o un pedaro del suelo
y el programa de autoconstrucción con subsidios y transferencias por parte
del gobierno, por medio del esfuerzo propio y la ayuda mutua, elevó el
número de propietarios de casa-habitación, evitando la presión de quienes
no cuentan con un ingreso elevado para financiarse una casa. El grupo
privado también colaboró, aunque en menor medida por la pérdida del
poder adquisitivo de 1982 a 1988 que afectó la demanda efectiva en un
40%.9

. En. el AMM h~~ un número importante de familias que financia la
edificaetón de sus. VIVlen~. con recursos propios y por autoconstrucción.
En el plan operativo de VlVIenda popular propuesto por ef Gobierno del
Est~do de Nuevo 1;,eón, se considera que el plan más factible para un
tereto de la poblaetón del AMM es mediante la autoconstrucción.

La calidad de la vivienda medida a través del número de ocupantes
por vivienda fue de 4.9 en 1990. Si lo comparamos con 1980 se advierte
que no existe diferencia significativa en el espacio de una década, cuando
se registró 5.0 ocupantes por hogar.

En cuanto a los servicios públicos, los porcentajes se elevaron de
manera notable en el espacio de diez años. La mayoría de los municipios
contaban con agua entubada dentro de la vivienda (80.8 por ciento en
1990 contra 72.4 por ciento en 1980). La menor disponibilidad de este
servicio se presenta en Apodaca y Gral. Escobedo. El problema del agua
en el AMM es que no se proporciona las 24 horas del día.
Por lo que hace a drenaje sanitario, el Censo de 1980 registró 77.4
por ciento de las casas conectadas a las redes generales, mientras que
en 1990 fue de 83.9 por ciento, un avance de 65 puntos porcentuales.
La falta de drenaje sanitario es usual en los municipios donde abundan
los asentamientos irregulares y crece la población a un ritmo acelerado
como Apodaca, Gral. Escobedo y Santa Catarina.
El déficit habitacional al que se refieren los organismos privados como:
Cámara Nacional de la Construcción y la Asociación de Desarrolladores
Inmobiliarios y de la Vivienda (ADIVAC) de mas de 50 mil viviendas,
así como construir un promedio de 24 mil casas al año, se antoja difícil
de poder cumplir, cuando mucho sólo podría construirse un 50%.
El déficit cuantitativo que se presenta con mayor fuerza en esta década
de los noventa, no es otra cosa que un problema de discrepancia entre
el costo de la vivienda y el ingreso de las familias, lo que ocasiona que

El problema del déficit cuantitativo de la vivienda en el futuro no
s~r~ consecuencia de la presión demográfica, al reducirse la tasa de creetm1ento anual (2.4 por ciento). El análisis de la demanda habrá que
enf~carla a la evolu~ión socioeconómica de las familias, en la distribución
del mgreso; en especial, a todos los afectados por el ajuste macroeconómico
qu~ ensancha el grupo de los imposibilitados de obtener créditos habitac1onales por el bajo ingreso familiar.

Notas
1

El Financiero, 8 de junio de 1993.

2

• El Nacional. "Sin acceso a la vivienda el 80 por ciento de los traba.Jadores", 21 de junio de 1983.

3

Ramones Saldaña, Jesús. "Retroceso en la construcción de viviendas
en el AMM", Boletín Bimestral. CIE-Fac. de Economía-UANL Núm
150, octubre de 1987.
'
·
4

Garza, Luis Angel. "Dura perspectiva para el año 2000", El Porvenir,
16 de marzo de 1987.

s

Entre 1987 y 1988 se creó un nuevo plan urbano "Plan Director
de Desarro~o. Urbano del~• 1988-2010" que es el que está vigente
para el creetm1ento urbanístico. Este plan estima 3.4 millones de habitantes
para el AMM en el año 2000.
6

Po~eer redes de agua potable conectadas a la red general no garantiza
que se dispondrá de ella, la escasez del líquido ha sido uno de los principales
problemas del AMM al grado que en ocasiones sólo se proporciona seis
horas al día.
7

En el X Censo de Población y Vivienda 1980, el 94.1 por ciento
del AMM contaba con el servicio de energía eléctrica. La abundante

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CUADRO 1
A.M.M.: POBLACION 1980 Y 1990
POBLACION PARA

MUNICIPIO
1980 (1)
APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

37
81
37
370
l 090

TOTAL

181
974
756
908
009

1990 (2)

102
112
98
534
l 064

TASA DE
CRECIMIENTO
INTERCENSAL (\)
MEDIA ANUAL

886
394
186
782
197

10.7
3.2
10.0
3.7

280 696
89 488

446 457
162 795

4.8
6.1

1 988 012

2 521 697

2.4

PUENTES:(l) INEGI (1982), X CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1980.
ESTADO DE NUEVO LEON. S.P.P. MEXICO, D.F.
(2) INEGI (1990),XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
RESULTADOS PRELIMINARES. AGUASCALIENTES, AGS.

¡;'

i:

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~

~

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CUADRO 2
A.M.M.: VIVIENDAS POR NUMERO DE CUARTOS. 1990
NUMERO

D E z

VIVIENDAS:
VIVIENDAS
De 1 cuarto
" 2
"
i,
"3

PORCENTAJE

5
"
6
"
7
"
" 8
"
" 9 y más
No especificado

29
64
91
114
119
48
23
13
13
1

678
991
615
508
651
471
195
819
273
082

5.7
12.5
17.6
22.0
23.0
9.3

T O T A L

520 283

100.0

4

,;

"
"
"

CUARTOS
29
129
274
458
598
290
162
110
119

4.5

2.6
2.6
0.2

2

672
982
845
032
255
826
365
552
457

173 986

FUENTE: INBGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 3
A.M.M.: PROMEDIO DE OCUPANTES POR VIVIENDA. 1990
MUNICIPIO

NUMERO DE:
VIVIENDAS
OCUPANTE
(1)
( 2)

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

TOTAL

140
163
897
724
593

078
706
550
522
059

4.8
5.0
5.0
4.8
4.8

33 160

434 437
163 609

4.8
4.9

520 285

2 516 961

4.9

90 608

115
111
97
534
1 060

OCUPANTES
POR VIVIENDA
(3 • 2/1)

--

FUENTE: INBGI (1992). XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

¡;-

i:

J

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J!.

i-,
........

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~

1

CUADRO 4
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE AGUA ENTU8ADA P0R tl.JNICIPIO. 1990
DISPONE DE AGUA ENTUBADA
DENTRO
DE LA
VIVIENDA

MUIICIPIO
TOTAL

"

FUERA DE LA
VIVIENDA
PERO DENTRO
DEL TERRENO

"

1 040

594
1 564

0.1
4.7

261
95

0.3
0.3

5.5 13 858

2.7

2 203

0.4

93. 1
71.0

3 728
3 064

4.1
9.2

1 670 1.8
4 895 14.8

80.8

55 231

10.6

520 285 100.0 420 447

TOTAL

100.0
33 160 100.0

90 608

28 546

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.

"

2.8

160
1 331
3 119
6 190

4
1
3
12
25

11)

X ESPECIFICA

0.4
0.9
0.3
0.5
0.4

4 601 19.1
177 0.8
2 167 10.9
2 425 2.3
5.7
12 611

84 355
23 542

140
163
897
724
593

900

19.9
7.2
18.5
11.8
11.5

56.9
90 . 5
63.6
82.5
79.6

24
23
19
106
222

"

DISPONE
DE AGUA
X ENTUSADA

801
661
679
625
673

100.0 13 748
100.0 20 968
100.0 12 663
100.0 88 092
100.0 177 079

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL • ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE
IOITERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

NO

DE LLAVE
PUBLICA O
HIDRANTE

llJEVO LEON.

3.7
0.6
6.7
2.9

90
197
57
463

RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 5
A.M.M.: VIVIENDAS PARTlaJLARES HABITADAS POR OISPONIBILIDAD DE DRENAJE. 1990
DISPONE DE DRENAJE

MUNICIPIO
TOTAL

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE

MONTERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

140
163
897
724
593

"
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608 100.0
33 160 100.0

CONECTADO
AL DE LA
CALLE

"

CONECTADO
A FOSA
SEPTICA

"

NO
DISPONE
DE
DRENAJE

"

ESPECIFICA

"

CON

"

DESAQJE
AL SUELO,
RIO O LAGO

NO

654
684
274
264
692

56.6
93.6
66.7
84.6
83.9

3 226 13.4
518 2.2
1 984 10.0
5 119 4.8
8 576 3.9

43
244
652
767

1.5
0.2
1.2
0.6
0.3

6 643
674
4 244
9 915
24 885

27.5
2.9
21.3
9.3
11.2

254
244
151
744
1 673

1.0
1.1
0.8
0.7
0.1

87 186
23 909

96.2
72.1

889
2 771

129
163

0.1
0.5

2 083
6 007

2.3
18.1

321
310

0.4
0.9

13
21
13
90
186

1.0
8.4

363

f:

s.
s.

(11

TOTAL

520 285 100.0

436 663

83.9 23 083

4.4

2 361

0.5

54 451

10.5

3 697

0.7

e,

~

(11

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

e,

~

¡_,

e;

�~

tn

j

CUADRO 6
A.M.M.: VIVIENDAS PARTIOJLARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE ENERGIA ELECTRICA POR MUNICIPIO. 1990

MUNICIPIO

TOTAL
24
23
19
106
222

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
IOITERREY
SAN NICOI..AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

140
163
897
724
593

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608
33 160

100.0
100.0

23
23
19
105
220

027
096
319
798
507

NO DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

95.4
99.7
97. 1
99.1
99.1

1 113
67
578
926
2 086

4.6
0.3
2.9
0.9
0.9

98.6
98.4

1 289
519

X

--

89 319
32 641

!

TOT

A

L

100.0

520 285

513 707

1.4
1.6

-

1

98.7

6 578

1.3

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUAORO 7

A.N.N.: VIVIEll&gt;AS PAIITIOJURES HABITADAS POI! MATERIAL PltED&lt;&gt;IINANTE EN PAIEDES, 1990
MATERIAL

-ICIP10
TOTAL

LAMINA

CAIRIZO,

DE
CARTON

11AMBU
PALMA

X

o

e-.10 o
X IAJ.U.ECIJE

UCIINICA

24 140

617

2.6

5

19

c.AaZA GARC IA

23 163

as

0.1

3

4

GRAL • UCCIIIEDO

OUADALl.ft
NCIITUIET

19 897
106 724
Z2Z 59'

zn
797
1 339

1.4

o.a
0.6

10
27

X

0.1

MADEltA

X

X

-

X

PAREDES

TAIICI.E,
UDRILLO,
ILOClC,
PIEDRA O
CEMENTO

X

.,

0TIOS
MATERIALES

X

ESPt!ClflCADO

X

4.4

292

1.2

108

0.5

21 731

90.0

244

1.0

63

0.2

94

0.4

41

0.2

za

0.1

22 630

97.7

91

0.4

247

1.1

-

0.9

27

0.1

1a n4

94.1

86

0.4

52

0,3

0.4

165

0.1

100 341

94.0

407

0.4

488

0.5

1 194

0.5

465

0.2

205 567

92.4

1 430

0.6

1 009

0.5

0.1

546

2.7

49

0,1

3 9113

3.7

11 433

5. 1

0.1

LAMINA DE
ASIESTO O
METAUCA

E N

1 061

10

129

PREDOMINANTE

175

SAN NIC0LAS

DE LOI GAIZA

90 608

164

0.1

J

ZJ

SAMIA CATAtlllA

33 160

276

o.a

3

za

TOTAL

520 2115

J 495

0.7

51

26Z

o. 1

1 117

1.2

147

0.2

94

0. 1

ea

469

97.6

237

0.3

354

0.5

469

1.4

220

0.7

281

0,9

31 682

95,5

108

0.3

"

0,J

1a 703

3,6

2 553

0.5

1 168

FU(NTE: INECI (1992), XI CENSO CENEltAL DE POILACION T VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS OEFINITIIIOS.

0.2

4IJ9 144

¡;:i.
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()

91,,Q

2 6CD

0.5

2 306

º·'

¡.
()

=

~

~
~

�N

~

ClJADRO 8
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR MATERIAL PREDCICINANTE EN TECHOS. 1990

J

MATERIAL PREDOMINANTE EN TECHOS

MUNICIPIO

APOOAr.A

GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NI COLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA
TOTAL

TOTAL

24
23
19
106
222

LAMINA
DE
CARTON

PALMA,
TEJAMANIL
O MADERA

140
163
~7
n4
593

1 993
407
1 129
4 179
9 784

171
63
59
374
1 660

90 608

33 160

1 376
1 393

520 285

20 261

LAMINA DE
ASBESTO O
METALICA

4
1
3
13
37

TEJA

876
765
028
113
168

18
151
3
68
250

166
158

4 361
4 773

2 651

69 084

LOZA DE
CEMENTO
TABIQUE O
LADRILLO

16
20
15
87
170

OTROS
MATERIALES

NO

ESPECIFICADO

330
202
186

662
299

90

276
66
551
1 135

426
079
241

1 360
2 355

39
51

83 309

952

26 216

446

405
123

580

419 232

5 831

2 646

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 9
A.M.M.: VIVIEM&gt;AS SEGUN TIPO DE TENENCIA. 1990

IUIICIPIO

TOTAL

PRCPIA

"

140
163
~7
n4
593

20 520
19 533
17 318
91 714
173 377

85.0
84.3
87.0
85.9
77.9

RENTADA

NO

"

OTRAS

"

ESPECIFICADO

358
517
428
162
112

9.8
10.9
7.2
8.6
16.7

1 139
961
1 082
5 301
11 005

4.7
4.2
5.4
5.0
4.9

123
152
547
1 099

0.5
0.6
0.4
0.5
0.5

"

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

90 608
33 160

80 118
28 646

88.4
86.4

7 546
2 674

8.3
8. 1

2 630
1 655

2.9
4.9

314
185

0.4
0.6

TOTA L

520 285

431 226

82.9

62 797

12. 1

23 733

4.6

2 489

0.4

2
2
1
9
37

69

FUENTE: INEGJ (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIYOS.

¡;-

~:
g

e-

g
f.?.
¡_,
~

����</text>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Ensayos</text>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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              <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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