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                  <text>Volumen XIII, número I, N$35

Mayodel994

Artículos
Regulación y reforma económica
Gabriel Martínez
Los rendimientos de la inversión en capital humano y la estructura de
salarios, 1976-1993
Jorge Meléndez
Efectos de una devaluación del tipo de cambio nominal sobre el tipo
de cambio real en México
Daniel Flores
El programa de estabilización mexicano: evaluación de las
interpretaciones 'ortodoxa" y "heterodoxa" sobre los efectos del "Pacto"
Enrique Flores
La conducta de un gobierno 'benevolente": restricciones sobre las
series de tiempo de impuestos e inflación y prueba econométrica para
México
Pablo Camacho
Hacia el fortalecimiento y el desarrollo de la micro y pequeña industria
en México
Américo Sánchez
Estimación de funciones de oferta para trigo, maíz, sorgo y frijol y
demanda de maquinaria y mano de obra en el Estado de Nuevo León
Pedro Villezca y Jorge Sotomayor,

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

��•

•

•

•

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FONDO UNIVWITAAIO

Mayo 1994

DIRECTORIO

Consejeros
Ana Leticia González Palomares
José Alfredo Tijerina Guajardo
Hemán M Villarreal R.

Director
Facultad de Economía
Jorge N. Valero Gil

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
Jorge Meléndez Barrón

�Indice
Regulación y reforma económica

J. Gabriel Met1lm,z Gonzélez
Los rendimientos de la inversión en capital humano y
la estructura de salarios, 1976-1993

19

Jorpe Meléndez Barrón

Efectos de una devaluación del tipo de cambio nominal
sobre el tipo de cambio real en México

41

Daniel Rores Curie/

El programa de estabilización mexicano: evaluación de
las interpretaciones "ortodoxa" y ''heterodoxa"
sobre los efectos del ''Pacto"

75

Enrique Rores Curie/

La conducta de un gobierno "benevolente":
restricciones sobre las series de tiempo de impuestos
e inflación y prueba econométrica para el caso de México

117

Pablo Camacho Gutié"ez

Hacia el fortalecimiento y desarrollo de la micro
y pequeña industria en México

153

Américo Sénchez Cárdenas

Estimación de funciones de oferta para trigo, maíz,
sorgo y frijol y de demanda de maquinaria y mano de obra
en el Estado de Nuevo León

Pedro A. V&amp;fezca Bece"•
Jorpe Sotomeyor PtJtenon

171

�Ensayos- Volumen XIII, Núm. 1, Mayo /994 - Pp. 1-18

Regulación económica y reforma
Gabriel Martínez1
Se exponen algunos principios generales de regulación que influyen sobre la politice de
desregu/ación. Se catalogan /as regulaciones en tres clases: asociadas a /a política
industria/, reformas a politices relacionadas a programas sociales, y las que tratan de la
prestación de servicios púbicos. En cuanto a .tas últimas, que son las más importantes,
se considera que los principales argumentos pera JustJlfcar /a Intervención del Estado se
basan en /a existencia de: •extemaldades", de "bienes púbicos•; o de estructuras de
infonnación que inducen decisiones erróneas en fonna sistemática. Se revisan
críticamente todas estas ideas, y se marcan pautas para su interpretación correcta.

l. Introducción

Durante el siglo 20, la economía de gran parte de los países del mundo se
rigió por la planificación central. México nunca ltegó a un sistema
plenamente centralizado, pero en 1987 la participación directa del estado en
la economía representó el 47.2% del Producto Interno Bruto, que incluía la
producción de 1155 empresas paraestatales. Durante las dos últimas
décadas del siglo, un cambio rápido y en gran medida inesperado llevó a
muchos países a experimentar, por una parte, grandes reducciones en la
participación directa del Estado en la producción y distribución de bienes, y,
por otra, a la desaparición de la mayoría de los regímenes de economía
centralmente planificada Por qué se dio ese cambio será un tema de interés
para los historiadores del futuro, pero en térmínos de política actual nos
interesa que al reducirse ese papel del "Estado Propietario", se da un rápido
crecimiento del "Estado Regulador" de la conducta de los agentes
económicos2.
De los sesenta a los ochenta, se dio también un cambio muy importante en
el campo de las ideas. Los economistas discutieron cada vez menos los
asuntos de planificación, quizá desincentivados por la creciente evidencia
acerca de los problemas de los sistemas planificados, y en cambio creció
paulatinamente la importancia de las discusiones sobre regulación.
1 Comlinada' de la Uiidad de Dcsregulaci6n Eocnécnica, Sea-etaria de Comcccio y FOOJmto
Indll.!trial. Las q,ini&lt;mcs cartmidas en ese articulo soo las del autor y no rdlejan necesariammte
las de la Sca-c:tw de Comercio y Fcmaito Indwtrial Agraduro las q&gt;ini&lt;mcs de Pedro Macára,
que han servido p.-a mej&lt;nr m mucho d texto, peco todos los artns pennaoeom bajo mi
&lt;DSabi.lidad.
Lucu (1992)prcscnta una visi6n~&lt;'rica de los cambios anivelnnmdial. Aspe (1993) daatbe
m táminos gaiues loe cambios m política eoooécnica de Mbi00 durllJle los ochenta.

~

�2

Ensayos

Probablemente la principal conclusión de esta gran discusión es que el
gobierno tiene una capacidad limitada para conocer la tecnología y otra
infonnación disponible a los agentes económicos, incluyendo los incentivos
personales, por lo que le es difícil verificar y manipular la conducta de los
mismos. En consecuencia, la intervención del Estado debe prever de
antemano esos problemas, y en particular, los sistema de regulación deben
reconocer que son aplicados a personas cuyos objetivos no coinciden, por lo
general, con los públicos. El hecho mismo de que el Congreso determine
que un servicio es público, supone la preocupación de que la acción libre de
los mercados no 11eve a la satisfacción adecuada de la necesidad de que se
trate, lo que justifica la regulación, pero ello es muy distinto a suponer que
por el hecho de expedir una regulación y poner inspectores en la calle se
conseguirá su cumplimient&lt;&gt;3.

Regulación económica y reforma

3

razones de espacio, a discutir en detalle la estrategia de regulación en
épocas anteriores4.
Una forma de catalogar regulaciones que nos sirve para la discusión
subsecuente es en tres clases, sin pretender que sea ésta la mejor
clasificación para otro propósito. Primero están las regulaciones asociadas
a la "política industrial"; segundo están las reformas a políticas asociadas
con programas sociales; finalmente se encuentran las políticas asociadas a
la prestación de servicios públicos. De estas tres áreas, la más importante
por su permanencia e impacto sobre la actividad económica es la tercera,
por lo que le dedicaré más espacio.

Política Industrial
En este artículo expongo algunos principios generales de regulación que
influyen sobre la política de desregulación. En Martínez y Fáber (1994) se
encuentra una descripción detallada de esa política, pero aquí, por razones
de espacio, sólo puedo relacionar esos principios generales con algunas
reformas específicas que se han dado entre 1989 y 1993. En la sección 2
del presente artículo se comentan brevemente diversos aspectos caulitativos
de la política de regulación en México; en la sección 3 se señalan las
motivaciones que dan origen a la intervención regulatoria, haciendo
referencias específicas a reformas que se han dado en nuestro país; en la
sección 4 se indican algunas confusiones e ineficiencias que surgen por no
considerar adecuadamente las motivaciones para regular, y, finalmente, en
la sección 5 se hacen algunas consideraciones sobre las limitaciones a la
propiedad y el concepto de utilidad pública.

2. Reforma regulatoria en México

La legislación mexicana en materia de regulación económica se vio afectada
por las discusiones mundiales en la materia, pero sin duda existen
elementos que dependen de las condiciones del país y de los objetivos
políticos nacionales. A continuación trataré de comentar, sin entrar, por

3 Laffoot y Tirolc: (1992) presmtan \Dla discusién ecoo.ómica de los problemas que enfraila la
regulacién por infmnacilm asimétrica Qltre gobiano y agmtes regulados y por problemas de
riesgo moral, Ql particular Ql cuesimes de regulacién y adquisiciooes.

"Política Industrial" es un término genérico que se utiliz.a en el mundo para
agrupar las políticas de subsidios, protección y control de precio de los
gobiernos. Para México, este fue un tema de creciente importancia, desde
aproximadamente la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los
ochenta, y su prototipo fueron los llamados "programas de fomento",
concepto también genérico que se refirió a los paquetes de medidas
regulatorias, arancelarias y fiscales que se utilizaron intensivamente para
promover la industria. Sin embargo, con la apertura comercial al exterior,
que hace imposible dar protección preferencial, y la reforma fiscal, que
combate el otorgamiento de privilegios fiscales, estos programas se hicieron
insostenibles y a mediados de los ochenta se inició su extinción.
Dada la importancia que tuvo esta estrategia, y por las propuestas de
algunos críticos de retornar, al menos parcialmente, a este tipo de política,
conviene señalar por qué no es ésta una estrategia viable de regulación. Al
estar liberadas las importaciones y exportaciones, la protección a una
industria especifica crea el problema de distorsión en la "protección
efectiva". La protección efectiva mide no sólo los aranceles que se ponen a
un producto, sino también a sus insumos. Así, por ejemplo, si el gobierno
decidiera limitar la importación de madera, como una medida de protección
comercial a esa industria, sólo conseguiría incrementar la importaciones de
muebles y otros productos terminados de madera, de tal forma que su
intento de proteger quedaria invalidado. Análogamente, si se pretende
subsidiar a un productor para elevar su competitividad internacional, ello
4 :&amp; Martínez y Rodríguez (1993) se presQlta 1ma discusiéo relaciooada cai ese asunto para el
sedoc agreq,ecuario. Castli:leda et al (1993) discutm el problana Ql el caitexto de política de
C00'.1)ctmcia.

�4

Ensayos

Regulación «onómica y reforma

5

sólo se puede hacer a costa de elevar los impuestos al resto de la econonúa,
reduciendo su productividad en forma al menos proporcional. Por ello, en
una economía abierta la política industrial tiene un enfoque mucho más
limitado, lo que se reflejó en un cambio legal de gran importancia,
especialmente en relación a áreas de la administración pública que tuvieron
la responsabilidad de administrar los sistemas arancelarios, de permisos de
importación y de subsidios.

diferentes; fiscalmente, el costo de administrar la ley cambi~ privadamente,
la libertad de decisión es menos restringida en un caso que en el otro; y
finalmente, la importancia del poder judicial en hacer cumplir la ley
también recibe diferente ponderación.

Hacia finales de los ochenta se aceleró el paso y, en base a la política de
desregulación, se abrogó la gran mayoría de estas regulaciones5. Para 1994,
sólo mantiene su vigencia el llamado decreto automotriz, lo que es posible
por el prolongado período de transición que se dio a ese sector en el Tratado
de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, pero en
general, se cerró el capítulo de regulación basada en política industrial6 . En
vista de los compromisos asociados al Acuerdo General de Aranceles y
Comercio (GATT) y al Tratado antes citado, no es de esperarse un
resurgimiento de esa clase de regulaciones, al menos no en la forma masiva
que se observó en los setenta y ochenta.

Las regulaciones asociadas a programas sociales afectan directamente un
15% del producto interno bruto, y lejos de estar cerca de reducirse, es
probable que en los próximos años observemos una creciente discusión
acerca de cómo funcionan y cómo pueden mejorarse estas regulaciones.
Efectivamente, la misma tendencia de política que lleva al Estado a
participar menos como productor y distribuidor de bienes y servicios, lo
lleva, a su vez, a reafirmar sus responsabilidades como garantizador de la
seguridad social.

Probablemente la acción legislativa más decisiva de reforma a la regulación
industrial fue la abrogación, en diciembre de 1992, de la Ley sobre
Atribuciones del Ejecutivo Federal en Materia Económica, así como la
expedición de la Ley Federal de Competencia Económica. Desde la
perspectiva de regulación económica, es esencial distinguir entre las
intervenciones del Estado antes de que se lleve a cabo una conducta, que es
la estrategia de política industrial, y las intervenciones que se dan después
de que los agentes económicos toman sus decisiones, que es el enfoque de
política de competencia. Si bien no existe una definición legal u oficial de
qué es una regulación, probablemente la mayoría de los expertos
consideraría que, por ejemplo, los Códigos Civil y de Comercio no
constituyen regulaciones, y creo que la principal razón es que sus textos se
hacen cumplir por los tribunales después de ocurridos los hechos y no
mediante requisitos administrativos previos a la conducta. En ese sentido,
la legislación sobre competencia económica, que no exige autorización del
gobierno previa a la celebración de una conducta, no es propiamente una
regulación. Independientemente de la discusión académica acerca de qué
constituye precisamente una regulación, en la actuación del Estado es
decisivo que esa actuación sea antes o después de las decisiones privadas·
administrativamente, los instrumentos de inspección y sanción son
5 Martínez y Fába (1994) incluyen 11Da llita de las medidas de desregulaciln entre 1989 y 1993.
6 Fcmiíndez (1993) coma:ita la regulaci(n a la industria autcmruiz m el O(Jltexlo del Tratado de
Libre Canerno de Ncxteamérica.

Regulaciones asociadas a programas sociales.

Durante el período 1989-94, se dieron diversos cambios a la regulación
social. El más importante fue la creación del Sistema de Ahorro para el
Retiro (SAR), a través del cual se establecen cuentas individuales que
complementan el sistema de fondo común tradicional. Por lo demás, no
hubo grandes cambios en ta regulación. Los hubo en materia fiscal, como
fue el aumento en cuotas de seguridad social que aprobó el Congreso en
1993; asimismo, hubo cambios regulatorios marginales, como es que el
riesgo de trabajo es ahora clasificado por la empresa y no por el Instituto
Mexicano del Seguro Social. Hubo también grandes modificaciones en la
administración de programas, áreas donde destaca el Programa Nacional de
Solidaridad. Pero en general, nuestro sistema de regulación a programas
sociales permanece con pocos cambios. Este es un asunto importante
porque el crecimiento de la seguridad social parece haber llegado a su
límite, especialmente tras de los aumentos en cutoas de 1993. Es decir,
para atraer usuarios adicionales será necesario que la regulación social
reconozca no sólo ta demanda por seguridad de las personas, sino también
que el sistema vigente permite la evasión y desincentiva a un sector
importante de trabajadores a participar. El SAR es un paso en ese sentido,
pero se relaciona únicamente con parte del problema. El terna de ta
regulación social se abrió a discusión en ta administración del Presidente
Salinas, pero por su complejidad permanecerá en el foco de las discusiones
públicas aún por mucho tiempo.

�6

Ensayos

Regulación económica y reforma

7

Servicios públicos

Externalidades

En materia de servicios públicos, la reforma entre 1989 y 1993 incluye una
modificación Constitucional y varios cambios en leyes y reglamentos. Tras
la reforma Constitucional, el servicio de banca y crédito dejó de ser
considerado servicio público. Los cambios regulatorios han afectado el
transporte y a las comunicaciones, al comercio interior y al de exportación,
a la producción de energía eléctrica y a varios otros campos
tradicionalmente regulados como servicios públicos.

En el curso de la actividad productiva. las personas llevan a cabo
intercambios de bienes. En ocasiones, ese intercambio tiene un efecto,
benéfico o dañino, sobre una persona que no fue parte del mismo (o bien,
aún siendo parte del intercambio, el acuerdo no toma en cuenta todos los
efectos sobre las partes). Cuando esto sucede, hablamos de que existe una
"externalidad''. En general, en presencia de extemalidades, las decisiones
privadas no llevan a una asignación eficiente de recursos, pues no se tornan
en consideración todos los costos o beneficios. Las extemalidades
permanecen como tales y son por lo tanto un problema de regulación
pública. sólo si existen elevados costos de adquirir información, de
negociación entre las partes o de hacer efectivos los contratos, que hagan
imposible la celebración de contratos privados que contemp!en los efectos o
las acciones en cuestión. Para justificar una regulación, es además
condición necesaria que los costos de administrar la regulación sean
infenores a los beneficios que acarrea.

Asimismo, es importante señalar que, en términos de lo dispuesto por el
artículo 28 constitucional, la concesión de servicios públicos debe
fundamentarse en una ley y no debe crear fenómenos de concentración que
contraríen el interés público. ¿Qué es un servicios público? ¿Qué significa
que en la concesión no se deben crear "fenómenos de concentración"?. A
continuación se plantean algunos elementos básicos de la teoría de la
regulación necesarios para cumplir con ese fin y resolver esa pregunta.

3. Motivaciones para la intervención regulatoria.
La primera pregunta es por qué se llega a considerar que un servicio debe
ser público. Las motivaciones que puede tener un gobierno para intervenir
en la vida social son variadas y es poco razonable pensar que podemos
explicar cada una de ellas por medio de la teoría económica. Esta sólo nos
sirve para evaluar la consistencia de las acciones y para medir su eficacia.
Conceptos como nacionalismo, soberanía, seguridad nacional o bienestar
social pueden ser evaluados económicamente, no en su contenido político,
sino en términos de la eficiencia con que los gobiernos alcanzan sus metas.
Es en este sentido que la teoría económica provee una metodología para
evaluar problemas de intervención del Estado.
La teoría propone que la intervención del Estado puede basarse en la
existencia de externalidades, de bienes públicos o de estructuras de
información que inducen decisiones erróneas en forma sistemática. Existe
al menos una motivación adicional para que el gobierno establezca
regulaciones sobre la actividad económica. Esta es la seguridad nacional,
pero aquí no discutiremos ese tema.

Una de las confusiones más comunes al respecto es considerar siempre
como extemalidad a un efecto que ocurre sobre una de las partes en una
transacción. Por ejemplo, ¿existe una extemalidad si un trabajador corre
riesgos de trabajo? Si pensamos que el salario es un pago por los servicios
rendidos y nada más, entonces ese riesgo sería una externalidad, pues el
trabajador estaría padeciendo un costo sin recibir una compensación, y
esperaríamos que la oferta de trabajo fuese menor a la óptima debido a ello.
Sin embargo, el salario es en realidad un pago por todo un paquete de
trabajo, y los riesgos son incorporados en él, además de que la empresa y el
trabajador pueden contratar un seguro contra el riesgo. Efectivamente, los
trabajos más riesgosos están mejor remunerados que los menos riesgosos,
además los contratos incluyen diversas provisiones para prevenir o
compensar riesgos. Es por ello que, en general, los riesgos de accidente en
el trabajo no pueden considerarse una externalidad. Lo son sólo en aquellos
casos en que es imposible para la fim1a y el trabajador ponerse de acuerdo
acerca de una compensación. Este fue un mensaje en el tratamiento clásico
de Coase (1960) al problema del costo social.

Bienes Públicos
Un segundo argumento que puede justificar la intervención del Estado en la
economía es la existencia de un bien público. Al respecto, cabe señalar que
existen algunas diferencias entre el concepto jurídico y el concepto

�8

Ensayos

económico de "bien público", pero para efectos de este apartado, únicamente
consideraremos al mismo desde un punto de vista económico.
En este orden de ideas, un bien público puro es aquel que puede ser
utilizado por una persona sin interferir con el uso de ese mismo bien por
otra persona (e.g. alumbrado público). Una definición alternativa, más no
equivalente, dice que un bien público es aquel que no puede ser consumido
sin exclusión de terceros (e.g. contaminación ambiental). La diferencia
radica en que para la primera definición puede haber exclusión en el
consumo. Exclusión significa que es posible proveer el bien a sólo un
subconjunto de los consumidores. La exclusión es importante, pues afecta
crucialmente la posibilidad de cobrar al consumidor por el uso del bien. Por
ejemplo, una carretera es un bien público, pero en general es factible cobrar
por su uso; en cambio, cobrar por el alumbrado público es algo que no
observarnos, seguramente por los altos costos de cobranza. Esto nos señala
que la tecnología es importante para definir si un bien es público: las
carreteras se pueden hacer de peaje con relativa facilidad porque tienen un
aforo relativamente pequeño y el cobro por viaje es relativamente elevado;
en cambio, cobrar por peaje en las calles de la ciudad implicaría un
complejísimo sistema de cobranza. Por ello, las calles de la ciudad se
aproximan más a ser un bien público puro que una carretera.

Regulación económica y reforma

9

Que las personas cometan errores no es en sí misma una motivación a la
intervención del Estado~ también es necesario que el Estado sea capaz de
corregir esos errores. Sobre este asunto, la teoría económica de la
información provee los instrumentos para el análisis de la contratación bajo
sistemas alternos de infonnación. Las posibilidades de rnonitorear y
controlar el cumplimiento de contratos afecta las posibilidades de su
celebración. En ocasiones, arreglos comercialmente ventajosos pueden no
llevarse a cabo debido a que alguna de las partes duda de la honestidad de la
otra
Gran parte de la intervención estatal en la economía se relaciona con estos
problemas. Las leyes civiles y de comercio son piedras angulares de la
intervención estatal en la economía, y su objetivo principal es obligar a los
particulares a cumplir ciertas obligaciones frente a sus socios o frente al
público en general. A veces se piensa en la intervención del Estado en la
economía corno un problema de planificación, de inversión de empresas
paraestatales o de refonna social, pero es claro que la fonna más vieja de
intervención y probablemente la más importante sea la que se refiere a
proveer el esquema para garantizar el cumplimiento de contratos privados.

El Poder Monopólico
En el caso de bienes públicos, los mercados competitivos no resultan en
asignaciones eficientes, aún en ausencia de costos de transacción. La
primera razón es que la falta de rivalidad en el consumo hace innecesaria la
presencia de varios proveedores, pero es posible que sea viable la
rentabilidad de varios proveedores que ofrecen el mismo bien público al
mercado. Es decir, podemos terminar con varios proveedores en situaciones
en que uno sólo bastaría. Otro problema es que cuando no hay exclusión en
el consumo, si no hay forma de forzar el pago de parte de algunos posibles
beneficiarios, éstos pueden decidir no pagar por el bien. Este es un
problema porque si no hay forma de cobrar a algunos beneficiarios,
posiblemente no se produzca la cantidad óptima. En el último caso, la
intervención del Estado puede justificarse para forzar al pago por el uso del
bien público.

Decisiones Equivocadas
El último argumento que provee la teoría para justificar la intervención
estatal en la economía es la ocurrencia constante y sistemática de decisiones
equivocadas por parte de los agentes económicos.

Una situación importante de problema de externalidad es el poder
monopólico. Si las decisiones de producción o ventas de la empresa afectan
los precios del mercado, se está afectando a los competidores y a los
consumidores, que tienen que enfrentar ese mismo precio. La gran mayoría
de los países industrializados cuenta con políticas antimonopólicas, y
durante la década de los ochenta, la importancia de éstas se ha
incrementado, al disminuir la intervención directa de los Estados en la
actividad económica

Monopolio Natural
Un caso importante de estructura de costos que requiere de alguna
regulación para operar eficientemente es el llamado monoplio natural. Este
se presenta cuando los costos medios de producción son decrecientes. Esto
sucede, por ejemplo, cuando existen costos fijos muy elevados para
comell7.at la operación de una planta y el mercado es relativamente
pequeño, pues en ese caso el costo marginal de producción es muy bajo en
relación al costo fijo, y los costos medios son decrecientes. Obviamente, la
existencia de un monopolio natural implica que la manera más barata de

�10

Ensayos

abastecer el mercado se da si una sola firma abastece. Podría darse el caso
de que dos o más firmas compartieran el mercado, pero los costos medios de
la industria serian entonces mayores. Esta es la rawn por la cual en
ocasiones se justifica que una industria reciba algún tipo de concesión para
proveer un bien o servicio en exclusiva.
Supongamos que en una industria con costos medios decrecientes para
cualquier nivel de producción relevante existe una sola firma. ¿Qué sucede
si esta firma busca igualar costo marginal a la demanda? La firma
simplemente quiebra.
Entonces, esta firma no podrá comportarse
cornpetitivamente, es decir, no podrá vender a costo marginal. Obviamente
si hay más de una firma en la industria, tampoco puede ser cierto que la
oferta es la suma de las funciones de costo marginal, pues el costo marginal
está por debajo del costo medio, lo que hace probable que ocurra una guerra
de precios, la cual culminará con la quiebra de todas la empresas, excepto,
posiblemente, una de ellas. Para que esta industria subsista, puede ser
necesaria alguna regla de fijación de precios diferente a la competitiva.
La fórmula de precios Rarnsey resuelve en forma conjunta los problemas de
financiamiento de monopolio natural y de maximización de bienestar del
consumidor. Para ello responde a la siguiente pregunta: si obligamos a la
empresa a ser autofinanciable, suponiendo que opera con una tecnología de
monopolio natural, ¿cuál debe ser el precio cobrado por diferentes productos
que ofrece la empresa? O bien, ¿cuál debe ser el precio cobrado por un
mismo producto a diferentes usuarios?
La respuesta es que la empresa debe cobrar más al usuario que está
dispuesto a ~ más, lo que económicamente se traduce en cobrar más al
usuario que tiene una demanda menos elástica. La fórmula de precios
Ramsey no subsidia a nadie, pues todos los usuarios pagan al menos el costo
marginal, pero consigue la máxima producción aún cuando la empresa
enfrenta costos medios decrecientes7.

Es altamente probable que la crisis de varias empresas proveedoras ele
servicios públicos, como Teléfonos de México (TELMEX), la Comisión
Federal de Electricidad, las de servicios municipales de agua y muchas
otras, se deba a que tales servicios fueron regulados, durante los setenta y
7 Stanct (1988) c:xpme la teoría de los precios Rmmey. Si es fadl'ble disaiminar mtre
cmsumicbes, la fmnula de precios Ramsey puede utilizar.Je para el caso de mmq,olio natmal
cm 1111 sólo bien. Al baca- ao, uq,lícit.amente se adq&gt;ta una posiciéo cm RSpec:to a la posibilidad
de baca- ocxq,.-acimes intapascnales de utilidad. En el caso de una mmq,olio náural cm
varios procbtos, usar precios Ramsey es válido en 1111 m1111do de agentes idáltioos, de manen que
se aplicaciéo no ilq,lica di.9criminaciéo.

Regulación económica y reformo

ll

los ochenta, con criterios de rentabilidad y no de costo marginal, es decir,
no en base a Precios Rarnsey. Una regulación que garantiza la rentabilidad
induce el divorcio entre las decisiones de la empresa y sus costos
marginales, y aún una empresa bien administrada está condenada al fracaso
bajo una regulación de ese tipo. La regulación a TELMEX expedida en
1990 constituye el primer esfuerzo explícito de la regulación mexicana por
alcanzar una formación eficiente de precios. Es decir, el título de concesión
de la empresa incluye una fórmula de fijación de precios que promueve que
en el largo plaro se fijen precios relacionados con el costo marginal de
proveer los servicios.

Comparación entre las regulaciones óptimas a bienes públicos y a
monopolios naturales.
Es importante destacar que la regulación que induce provisión óptima de
bienes públicos, no es la misma que la correspondiente a un monopolio
natural. En el caso de bienes públicos, como señala Coase (1960), en la
medida en que los particulares puedan llegar a convenios acerca de la
distribución de costos y beneficios mutuos de sus acciones, los problemas de
externalidades de hecho desaparecen, y con ellos la necesidad de establecer
regulaciones. En cambio, en el caso de monopolio natural es indispensable
que exista un sólo proveedor para garantizar la eficiencia.
Algunas de nuestra leyes económicas no distinguen claramente estos casos.
La Ley de Vías Generales de Comunicación habla de que en los procesos de
concesionarniento debe evitarse la duplicación innecesaria de instalaciones,
pero no es claro si ello supone que debe regularse a todas las
comunicaciones y transportes sobre la base de que son monopolios
naturales.
Los problemas directos de la regulación a serv1e1os públicos pueden
resumirse en dos cuestiones. Primero, la confusión recurrente entre los
problemas de provisión de bienes públicos y los de monopolio natural.
Segundo, la inflexibilidad de la regulación ante cambios tecnológicos y
organi7.acionales que eliminan la necesidad de ésta en la provisión de bienes
públicos.

La inmensa mayoría de las regulaciones a servicios públicos se basan en el
principio de garantiw la viabilidad financiera de los concesionarios,
sujetos a ciertas restricciones mínimas de provisión. Por ejemplo, a los
concesionarios de servicios de agua se les obliga a abastecer cierto volumen

�12

Regulación económica y reforma

Ensayru

mínimo a cierto número mínimo de domicilios, o a las empresas telefónicas
se les obliga a proveer cierto número mínimo de líneas.
Independientemente de cuál es la regulación óptima de tarifas para
garanti7.ar la prestación del servicio, es crucial apuntar que la estrategia de
regulación no gana en nada al garanti7.ar la rentabilidad de empresas
proveedoras de bienes públicos. En el caso de monopolios naturales,
garantizar rentabilidad tiene sentido sólo bajo el método utilizado para
calcular precios Ramsey.
Para ver cómo puede ser contraproducente la regulación, tenemos un caso
extremo, pero ilustrativo. Los equipos telefónicos que se conectan a una red
cuentan con un número o clave que los identifica Por medio de este
número, el usuario es localizado desde otros aparatos. Sin un plan de
numeración, que garantice que cada número corresponde a un aparato
determinado, sería imposible el funcionamiento de la red, pues las llamadas
estarían todo el tiempo dirigiéndose a aparatos equivocados. Es claro aquí
que únicamente puede haber un plan de numeración en una red telefónica
Es obvio también que no tiene sentido hablar de economías de escala. Los
números son gratis y el costo de un plan de numeración es pequeño en
relación a los beneficios que provee. Es decir, el plan de numeración no es
un monopolio natural, sino un bien público. Entonces, lo que tenemos es un
problema de provisión de un bien público. (i.e. los números), sin ningún
efecto importante de economias de escala. ¿Qué sucede si el plan de
numeración se concesiona a una empresa en exclusividad y con garantía de
rentabilidad? Lo más probable será que esta empresa eleve la tarifa por
utilizar números en forma monopólica, que infle sus costos y que obtenga
utilidades extra-normales. En este caso, lo correcto es regular por medio de
una concesión de exclusividad, pero la concesión debe garanti7.ar el acceso a
los números de cualquiera que los solicite, a un costo muy bajo, pues es muy
bajo el costo de administrar el plan, y no es necesario garantizar la
rentabilidad. Otro asunto que es conveniente subrayar es la posibilidad de
cobro. El esquema óptimo para la provisión de bienes públicos se ve
afectado críticamente por la posibilidad de que todos los beneficiarios
paguen por lo que reciben. En realidad, las posibilidades de cobro afectan a
la estructura de muchas industrias. no sólo de aquellas proveedoras de
bienes públicos. En ocasiones, las dificultades de cobro obligan a que las
concesiones de servicio público sean monopólicas, pero es importante
reconocer si una concesión en exclusividad se justifica por un problema de
dificultad en el cobro de un bien público o por una estructura de costos de
monoplio natural.

13

Un ejemplo de cómo la posibilidad de cobro afecta a la estructura de la
industria lo provee la comparación entre las industrias editorial y de
televisión. En ambos casos, el producto tiene característica de bien público,
pues el costo marginal de provisión es muy bajo una vez que se produce la
primera unidad del bien, pero mientras los libros siempre se pueden vender,
hasta hace pocos años era imposible cobrar por los servicios de televisión.
La industria de la televisión tenía muy poca variedad cuando no cobraba al
usuario y se financiaba totalmente con la venta de publicidad. Por ello, su
oferta se determinaba no sólo por los consumidores, sino por la
combinación de necesidades de éstos y de aptitudes de los productores de
beneficiarse con la publicidad. La imposibilidad determinó que la televisión
tuviese una especialización muy baja en comparación a la industria del
libro, y que se financiara en base a pagos de empresas de productos al
consumidor, como detergentes, bebidas y alimentos. En la medida en que
desarrollan la televisión de paga y de cable, es posible cobrar por el servicio
de televisión, y ello permite mayor especialización de los productores de
programas. Así, cada vez más observamos canales especializados en
televisión por cable que dependen cada vez menos de la venta de anuncios.
Las posibilidades de cobro dependen de la tecnología disponible y del
tamaño de la demanda. Por ello, algunas regulaciones aplicadas a bienes
públicos se welven obsoletas al cambiar el tamaño del mercado o al
avanzar la tecnología Por ejemplo, en la industria eléctrica es más caro
cobrar por unidades de uso que cobrar una cuota fija, pero en la medida en
que los instrumentos de medición han incorporado elementos electrónicos,
la medición se ha abaratado. De la misma manera, cobrar por el peaje de
una carretera puede ser viable en la medida en que el aforo sea mayor, e
inclusive es común el caso en que dos o más carreteras son necesarias para
satisfacer las necesidades de servicio entre dos ciudades, lo que introduce
posibilidades de competencia y reduce la necesidad de regulación. En
forma similar, la industria de video se ha visto afectada por el desarrollo de
tecnologías que facilitan el cobro a clientes individuales, lo que ha reducido
su carácter de bien público.

Impactos Fiscal y Monopólico
La carencia de criterios adecuados de regulación de bienes públicos no sólo

induce el fracaso en la provisión de éstos, sino que representa una amenaza
a las sanidad de las finan™ públicas. Cuando no existen criterios para
solucionar problemas como el riesgo ambiental, el riesgo de interferencia de
los equipos de telecomunicaciones, el riesgo de accidente en instalaciones
de energía, los riesgos laborales, y muchos otros casos donde hay

�14

Ensayos

intervención estatal, el gasto enfocado a
irracionalmente.

Regulación económica y reformo

IS

resolverlos se aplica

casi cualquier regulación a la actividad económica en una economía de
mercado.

Un ejemplo lo proporciona la evaluación de Rosales (l 992) al "Programa
Hoy No Circula" que estableció restricciones de circulación un día a la
semana para cada vehículo automotor en el Valle de México. La
contaminación ambiental es un bien público, toda vez que, producida por la
actividad de una persona, afecta a todos los demás habitantes del Valle. Por
ello, los incentivos privados para reducir la contaminación son menores a
los óptimos y se justifica una intervención estatal. Sin embargo, este
programa ignoró elementos básicos del mercado automotriz y terminó
induciendo más y no menos contaminación, a un costo estimado,
conservadoramente, en los cientos de millones de dólares anuales.

La expropiación es un instrumento para iniciar la solución a problemas de

Las regulaciones que llevan al cierre de plantas o a la subutilización de
capital, como el programa "Hoy No Circula", nos conducen a otro problema.
Si la regulación puede llevar a una restricción de la oferta, esto, de hecho,
puede ser un instrumento útil de monopolización. De acuerdo a Maloney y
McCormick, existen razones de peso para que una vez arrancado el proceso
regulatorio, empresas con posibilidad de monopolización promuevan la
imposición de regulaciones, aún si tienen un costo para ellas, si es que les
permiten cerrar la puerta de entrada a competidores.
El caso ecológico es extremo, pues es de naturaleza eminentemente pública,
pero el problema se extiende a cualquier campo de regulación. En
telecomunicaciones y electrónica, tenemos regulaciones que obligan al
cumplimiento de normas y de procesos de homologación para evitar
interferencias en señales de radio y congestión de redes en general. pero
cuando los riesgos son intemalizables por los particulares, posiblemente por
que el equipo se utiliza sólo en redes privadas, entonces el carácter público
de la regulación no se justifica. El objetivo de la regulación es elevar el
bienestar de las personas, por lo que el posible efecto monopólico debe ser
considerado en la elaboración de ella.

4.

La Utilidad Pública

El concepto de utilidad pública es utilizado en la legislación para imponer
limitaciones a la propiedad. Es en base a la utilidad pública que el
gobierno puede expropiar o imponer limitaciones temporales o de ocupación
a la propiedad. En general, la utilidad pública debe ser la justificación para

utilidad pública, y nos sirve para plantear algunos asuntos generales de
política regulatoria. Ahora bien; derivado de la discusión teórica de
secciones anteriores, es posible sostener que desde el punto de vista
económico una "necesidad pública" se deriva de problemas de
extemalidades, de provisión de bienes públicos o de información, que
impiden la contratación. Esto dice, simplemente que si es demasiado
costoso para los particulares aprovechar oportunidades mutuamente
ventajosas, pero si el Estado puede obligar a la celebración de ciertas
actividades, entonces se justifica la regulación. Mucha tinta gastada en
discusiones ideológicas se ahorraría si los argumentos se enfocaran de esta
manera. Como se ha dicho, el estado no tiene que ser ni gordo ni flaco
(Valdez, 1994)~ su intervención debe ser adecuada a cada circunstancia, y
no tiene sentido discutir en términos simplistas de si la intervención debe
ser "mayor o menor".
Las restricciones a la propiedad se complementan con el concepto de
servicios público. De acuerdo con la doctrina jurídíca, un servicio es
público cuando es provisto en forma permanente y uniforme, sin
discriminación entre usuarios. El concepto de servicio público resuelve la
pregunta de si todos los bienes públicos deben ser provistos por el gobierno.
Obviamente, si la provisión privada es más barata una vez que se introduce
la restricción de servicio público, la opción de propiedad estatal no es
conveniente. Algunos especialistas opinan que la prestación estatal es parte
de la naturaleza del servicio público, y que sólo por concesión puede ser
prestado por otras personas. Esto no tiene sentido, pues la simple existencia
de sustitutos en la producción elimina la necesidad pública de expropiar: si
un bien sirve para satisfacer una necesidad pública, pero puede ser
sustituido por otro a un costo similar o inferior, es dificil justificar la
limitación a la propiedad por causas de utilidad pública. Llanamente, la
utilidad pública proviene de las bajas posibilidades de sustitución de los
bienes, no de la importancia de cubrir la necesidad. Respirar es importante
para las personas, pero a nadie se le ha ocurrido expropiar el aire o dar
concesiones para la provisión de aire.
Un problema adicional es definir el precio al cual debe pagarse una
expropiación. La solución que se ha dado es que el propietario debe recibir
el costo de oportunidad de abandonar el bien objeto de la expropiación.

�16

Regulación económica y reforma

Emayo.J

Esto es correcto porque minimiza los costos8, además de que no induce
distorsiones en la asignación de recursos por el riesgo de que en el futuro se
aplique una expropiación de valores inferiores. En otras palabras, las
expropiaciones y, en general, las limitaciones a la propiedad deben hacerse
a valor presente neto. Este principio fue incorporado en el artículo 111O
del Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, que
señala que "(L) a indemnización será equivalente al valor justo de mercado
que tenga la inversión expropiada... " Un aspecto interesante del enfoque
que se propone aquí, es decir, de valuar las limitaciones a la propiedad con
base en el cambio en el valor presente neto que implican. es que la
expropiación, la reversión y las ocupaciones temporales o parciales se
revelan equivalentes a otras regulaciones a la actividad de las personas.
Existen diversas situaciones regulatorias que equivalen a expropiaciones: en
general, cualquier situación de intercambio fonado es una limitación a la
propiedad. Económicamente, no hay diferencia entre una regulación que
expropia mil pesos y una que obliga a suscribir un bono que paga cien pesos
al año de intereses, cuando la tasa de interés es 10% (el lector puede
verificar la equivalencia de estas cantidades), pues para pagar mil pesos en
efectivo es exactamente posible vender tal bono, y viceversa. Las
limitaciones a la propiedad generalmente toman formas mas sofisticadas
que las exacciones en efectivo, pero en casi todos los casos podemos
equiparar la limitación a la propiedad a un monto en efectivo.
Los controles de renta a la vivienda son un ejemplo de limitación a la
propiedad. También lo son los controles de tarifas que se fijan a algunos
servicios públicos de transporte. Las servidumbres son aún otro ejemplo de
limitación a la propiedad. En todos estos casos, el propietario del bien
(vivienda, vehículo o predio) sufre una pérdida derivada de la regulación.
Es importante reconocer que desde el punto de vista económico no hay
diferencia entre el impacto de estas regulaciones y la expropiación. El
dueño de una vivienda que inesperadamente es sujetada a control de rentas
sufre una pérdida· patrimonial igual al cambio en el valor del inmueble
derivado del control, es decir, dicho control es equivalente a una
expropiación respecto de ese cambio en valor, que el Estado entrega al
inquilino del inmueble. Aquí no nos interesa discutir si los controles de
renta son benéficos, sino señalar que una vez que el Estado decide controlar
rentas por causa de utilidad pública, debería haber una compensación al
afectado en los mismo términos que se plantean para las expropiaciones.

8 Es decir, es Pardo diámte.

17

Es decir, si efectivamente existe una causa de utilidad pública, la
intervención del Estado seguramente está llevando a la economía a una
situación más eficiente, y la mayor riqueza asociada a la medida de control
debería asignarse para pagar al afectado el valor presente neto esperado que
pierde a causa del control, quedando el remanente en beneficio del
consumidor. La conclusión es que no debe argumentarse la utilidad pública
para imponer limitaciones a la propiedad en casos en que no es posible
compensar al afectado por el valor presente neto de su pérdida. La noción
de utilidad pública no sirve para justificar medidas de redistribución del
ingreso. Esta última es un objetivo político legítimo, pero es importante que
se alcance con los instrumentos adecuados y explícitamente diseñados para
ello. El concepto de utilidad pública resuelve problemas de provisión de
bienes colectivos, y estirarlo para justificar cualquier medida contamina el
concepto de las medidas mismas, pues nunca llegan a ser plenamente
justificadas.
En conclusión, las regulaciones que buscan garantizar la rentabilidad de la
empresa puede tener sentido si se enfrenta un problema de monopolio
natural, pero son una receta que puede agravar al paciente si se trata de
solucionar problemas de provisión de bienes públicos. Además. tienen un
impacto que pone en peligro de viabilidad fiscal del gobierno e induce
monoplios, lo que invalida los objetivos de la regulación, que son el
bienestar del consumidor. Al aplicar medidas basadas en una causa de
utilidad pública debe determinarse que efectivamente existe un problema de
provisión de un bien público o monopolio natural, y las limitaciones a la
propiedad que se impongan deben evaluar su impacto a valor presente neto.
Expropiación y regulación son mecanismos alternativos que deben
justificarse caso por caso para conseguir una intervención eficaz del Estado
en la economía

Bibliografia
l . Aspe, Pedro. El camino de México hacia la modernización. México:
Fondo de Cultura Económica, 1994.
2

Castañeda Gabriel, Santiago Levy, Gabriel Martínez, Gustavo Merino:
"Antecedentes Económicos para una Ley Federal de Competencia
Económica". El Trimetre Económico (Enero-Marzo 1993): 230-268.

3

Coase, Ronald "The Problem of Social Cost". Journal of Law and
Economics, Vol. III (1960): 1-44.

�18

Ensayos

4. Fernández Pérez, Manuel. "Regulaciones en materia automotriz" En
Kessel, Georgia. Ed. Lo negociado del TLC, Una análisis económico
sobre el impacto sectorial del Tratado Trilateral de Libre Comercio.
México: McGraw-Hill, 1993.
5. Laffont, Jean Jacques y Jean Tirole. A Theory of Incentives in
Procurement and Regulation. Cambridge, Mass.: MIT Press, 1992.

6.

Lucas, John. The end ofthe twentieth century. (completar cita) 1993.

7. Martínez, Gabriel y Guillermo Fáber. Desregulación económica, 19891993. México: Fondo de Cultura Económica, 1994.
8. Martínez, Gabriel y Evelyne Rodríguez. "Políticas de incentivos de
producción al campo. ¿Cómo evolucionaran?". Por publicarse, 1994.
9. Maloney, Michael T. y McCormik, Robert E. "A Positive Theory of
Environmental Quality Regulation". Joumal of Law and
Economics,Vol. XXV (1982): 99-123.
10. Rosales, Leticia. El efecto del programa "Hoy No Circula" en la
demanda por gasolina y contaminantes. Tesis de Licenciatura. México:
Instituto Tecnológico Autónomo de México, 1992.
11. Starret, David A. Foundations of Public Economics. Cambridge:
Cambridge University Press, 1988.
12. Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Decreto que
promulga. Diario Oficial de la Federación, 20 de diciembre de 1993.
México.
13. Valdez Abascal, Rubén. La modernización jurídica nacional dentro del
liberalismo social. México: Fondo de Cultura Económica. 1994.

Ensayos - Volumen XIJI, Núm. 1, Mayo 1994 - Pp. J9-40

Los rendimientos de la inversión en
capital humano y la estructura de salarios,
1976-1993

.
Jorge Meléndez Barrón1

P818 el ArH Metropoltana de Monterrey, se estiman los "premios" que el mercado
laboral otorga a un trabajador con un a/lo aáciontM de educación o un ano más de
experiencia. Se sigue su evolución, para clstintos niveles de escolaiided y de experiencia
durante el periodo 1976-1993. Además, se busca '91ecioner estos renclmíentos con los
cambios en la estructura de StMarios. Se encuentre que: la rentabildad de invertir en
mayor educación formBI estuvo fuertemente deprimida durante los 80, especialmente
para la educación superior; a mecfados de esta década se comienzan a recuperar estos
"premios"; en /os 90 se observa un fuerte incremento en el rendimiento de reahar
estucios universitarios.

l.

Introducción y plan del trabajo

Desde 1976, nuestra economía ha experimentado una serie de entornos
macroeconómicos cambiantes, resintiendo impactos muchas veces de origen
externo y otras con causas internas. De una u otra forma. los efectos de todo
ello sobre la estructura de salarios difícilmente pueden ser subestimados: en
períodos de tiempo relativamente cortos, las remuneraciones de distintos
grupos de trabajadores han variado en forma volátil y, desafortunadamente,
en la mayoría de las ocasiones en sentido negativo.

Por ejemplo, en el Area Metropolitana de Monterrey -AMM-, entre 1985 y
1990 el ingreso mensual de los trabajadores en el 25% más bajo de la escala
de ingresos cayó cerca de 300/o en términos reales. De 1990 a 1993, por otro
lado, el mismo grupo ha experimentado un crecimiento acumulado en su
poder de compra de acaso la misma magnitud.
Si comparamos, también habría que decir que el salario real de los
trabajadores en el 5% más alto de la escala de ingresos aumentó alrededor
de 30-/o entre el 85 y el 90 -cuando los trabajadores más pobres se vieron
perjudicados-, y otro 22% en los últimos tres años más recientes.

1 Maa1ro de Tqo Exclusivo de la Faaikad de &amp;mema y Direácr dd Centro de
lnveáipcima &amp;xnómica de la Uiivasidad Auténoma _de Nuevo Lec'n. E autoc a¡radeoe el
finmciamimto de BANORTE a ate trabajo, y aane la rapansabilidad exclusiva pa- las
~mes expresadas m esa iJ.veáigaá&lt;D.

�20

Ensayru

En pocas palabras, los cambios en la estructura salarial han sido amplios, y
plantean un reto significativo para el análisis económico: por un lado, su
explicación satisfactoria permitiría evaluar las posibles consecuencias sobre
la estructura de salarios y, por lo tanto, en la distribución del ingreso, de
distintas políticas y "sbocks" macroeconómicos; y, por el otro, ayudaría a
formular una predicción educada de las implicaciones de la implementación
del TLC y la consolidación de las políticas de apertura financiera sobre
estas variables, que resumen simultáneamente la productividad del trabajo,
y el nivel de vida de los distintos grupos de trabajadores.
En este estudio, se busca un acercamiento al problema desde la perspectiva
de las teorías más establecidas sobre los determinantes de la rentabilidad de
la inversión de diversas habilidades -dimensiones del capital human~-,
buscando explicar, hasta donde sea posible, los cambios en la estructura
salarial del AMM en estos años con ayuda del análisis de la evolución de los
diversos rendimientos de la inversión en educación formal y del "precio" de
la experiencia laboral, así como analizando los cambios en las ofertas
relativas de trabajadores clasificados en base a sus características en cuanto
a educación y experiencia.
El trabajo se organiza en secciones según el objetivo específico de la
investigación que se busque satisfacer. Así, primero se intenta una síntesis
descriptiva de los cambios en la estructura salarial del AMM entre 1976 y
1993, tratando de relacionarla con los principales acontecimientos
macroeconómicos que experimentó el país en estos años.
Posteriormente, se documenta la evolución de los rendimientos de la
inversión en educación y en experiencia por distintos niveles de los mismos
en el AMM durante este periodo. Conjuntamente con el análisis de los
cambios en las ofertas relativas de estos tipos de habilidades, se intenta de
esta manera una explicación un poco más profunda de los movimientos
salariales documentados previamente.
Por último, el trabajo concluye con un resumen de los principales hallazgos,
con algunas recomendaciones para una política de promoción del sistema
educativo, y con el señalamiento final de posibles rumbos por donde
parecería haber una mayor promesa de buenos resultados en investigaciones
futuras sobre el tema.
En este punto, qui:zá sea conveniente resumir, al menos cualitativamente,
algunos de los principales resultados:

Rendimientos de la inversión en capital humano

21

•

La década de los 80 fue una de creciente desigualdad de salarios en
el AMM: los salarios de los trabajadores en los niveles más bajos de
la escala de ingresos cayeron dramáticamente todos estos años. Los de
aquellos más favorecidos, que también disminuyeron inicialmente, se
comenzaron a recuperar después de 1985.

•

Desde 1990 se revierte esta tendencia, y se observa una recuperación
generalizada de los salarios a todos los niveles, con las
remuneraciones de
los más desprotegidos creciendo
proporcionalmente más.

•

Sin embargo, esta incipiente ganancia todavía no es suficiente para
compensar la terrible pérdida de la década pasada. Entre 1980 y
1993, sólo aquellos por encima del noveno decil de la distribución de
ingresos han experimentado un aumento en su nivel de vida: para los
trabajadores más pobres, la pérdida de su poder de compra llega
hasta un 37%.

•

En congruencia con este patrón, se observa una fuerte depresión en
las tasas de rendimiento de la inversión en educación en todos los
niveles de escolaridad durante los 80.

•

Esto se explica por diversos factores: los bajos salarios fomentaron un
fuerte incremento de las matriculas universitarias al inicio de la
década pasada~ al mismo tiempo, entraban al mercado laboral las
cohortes más numerosas de nuestra transición demográfica: y, en
medio de la recesión, la demanda derivada de trabajo sufrió una fuerte
contracción. En estos años, pues, la educación superior perdió su
eficacia como instrumento de movilidad social.

•

A mediados de los 80, se inicia la recuperación de las tasas de
rendimiento de la inversión en educación, a la vez que se empieza a
presentar una tendencia que se acentúa en los 90: se incrementa el
"precio" implícito de la experiencia laboral, qui:zá a causa de una
escasez relativa de trabajadores más experimentados dada la caída en
la tasa de natalidad que se comenzó a evidenciar desde 1971.

•

Finalmente, en los 90 se observa un fuerte crecimiento en la tasa de
rendimiento de la inversión en educación para los niveles de
escolaridad superiores --preparatoria y facultad.

�22

Rendimientru de la inversión en capital humano

Ensayos

2.

de INEGI -estratos marginal, bajo, medio-bajo, medio-alto y alto-, con

Evolución de la estructura salarial en el AMM desde 1976

En la Gráfica 1 se muestra el poder de compra de los salarios mensuales de
los trabajadores del AMM, según su nivel en la distribución de ingresos. Es
decir, las etiquetas "10%" y "25%" se refieren a las remuneraciones
mensuales que cubren a estos porcentajes de los trabajadores con menores
ingresos, "50%" se refiere al salario que siempre cubre la mitad de la fuerza
de trabajo --esto es, el salario del trabajador "mediano"--, y las etiquetas
"75%", "90%" y "95%" indican respectivamente ingresos del 25%, 10% y
5% de los trabajadores mejor pagados.
Esto es, entre menor sea el porcentaje de la etiqueta, su salario se refiere a
un grupo de trabajadores más pobres --presumiblemente, con más bajos
niveles de escolaridad y experiencia laboral--, y entre mayor sea el número,
el indicador de remuneraciones muestra el poder de compra de grupos en
mejores condiciones económicas.
La información utilizada a lo largo de este trabajo proviene de
investigaciones directas, que recopilan los datos de todos los trabajadores
mediante encuestas a las familias del AMM en sus domicilios, que el Centro
de Investigaciones Económicas --ClE-- de la Universidad Autónoma de
Nuevo León ha realizado en los años en cuestión, durante los trimestres
señalados. En todos los estudios se utilizó la misma metodología estadística:
a saber, muestreo estratificado por nivel socioeconómico según los criterios

niveles de significancia de 5% para la estimación de la variable "ingreso
laboral del individuo", dirigidos a toda el área conurbada de Monterrey. Los
datos incluyen al total de la fuerza laboral, es decir, a profesionistas,
burócratas, comerciantes, obreros, etc. Se consideran sólo aquellos entre 15
y 65 años de edad. inclusive, que laboran al menos 20 horas a la semana, y
se excluyen a los que trabajan en negocios de la familia Por ejemplo, las
estimaciones de 1993, se basan en un estudio a 2,000 familias, durante el
tercer trimestre.

Se supone que la gráfica debería hablar por sí misma Como quiera, parece
pertinente resaltar los detalles, distinguiendo distintos episodios, y
contrastando con las gráficas 2 y 3 que hacen una diferencia entre la
situación de hombres y mujeres.

2.a

IV/1976 - Vl978

Los niveles salariales presentan un patrón a la baja, quizá causado por las
limitaciones en el ritmo de inversión que ocasionó la secuela de la
inestabilidad rnacroeconómica de 1976. No se observa una tendencia
evidente respecto a los patrones de desigualdad salarial entre los distintos
grupos sociales, aunque obviamente faltaría mayor información para poder
ser concluyentes.

GRN'ICA1

INGRESO MENSUN.. POR TRABAJADOR EN EL NAM
POR GRUPOS (Nuevoe p_,. de 1Em)
9

GRAl'ICA2

INGRESO MENSUAL POR TRABAJADOR EN EL AMM
POR GRUPOS, HOMBRES (Nuevos Pesos de 1993)

LOGARITMO Da INGRESO

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5.5

LOGARITMO DEL INGRESO
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TRIMESTRES

23

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j-+-10".4 + 25% -+-50".4 •75% ~ 90".4 .... 950,41

TRIMESTRES

FUENTI:: ESTLCMDS DIVERSOS, CIE~

FUENTE· ESTLOIOS DIVERSOS, CIE~

�Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

24

2.b

11/1978 - IV/1979

Se muestran claramente los efectos favorables del "shock" petrolero
positivo: todos los salarios se incrementan en términos reales, pero
especialmente aquellos de los trabajadores más pobres.

economía "petroli:zada", donde las finanzas públicas dependían
importantemente de los ingresos por la venta de petróleo, y por los
impuestos que de su explotación derivaban.

2.d

2.c

1980

Este año se puede considerar el período de gestación de la crisis económica
de los 80. Desde entonces se comenzó a manifestar una fuerte depresión en
el poder de compra de los salarios a todos los niveles.
Es importante resaltar que la situación se presentó en la forma de un
colapso; es decir, en este mismo año las remuneraciones salariales sufrieron
una caída súbita.
Entre los principales detonadores de los problemas macroeconómicos de la
década que iniciaba, en que la acumulación de capital fue nula, se pueden
destacar: la crisis de la deuda, con el importante ascenso de las tasas de
interés internacionales a sus niveles históricos más altos, en momentos en
que una desafortunada política de sobre endeudamiento externo afectó
negativamente y de manera dramática a la economía mexicana; el desplome
de los precios del petróleo, que causó problemas en Yarios sentidos en una
GAAFICA3

INGRESO MENSUAL POR TRABA.W&gt;OR EN EL AMM
POR GRUPOS, MUJERES (Nuevos Pesos de 1993)

2S

Ill/1980 - 11/1985

En estos años, el poder de compra de los salarios se desploma para todos los
trabajadores. En el caso de los hombres solamente, la disminución de las
remuneraciones reales es todavía más pronunciada entre los pobres que para
el resto de la fuena de trabajo. Curiosamente, en el caso de las mujeres,
ocurre el patrón contrario, al elevarse -aunque de manera casi
imperceptible-- el nivel real de los ingresos de las trabajadoras más
desprotegidas.

•

En este período, la conjugación de los elementos que gestaron la crisis de la
década, paralizó la acumulación de capital, provocando la caída general de
los salarios. La remuneración real del trabajador mediano disminuyó 400/4
en este lapso de cinco años.

2.e

Wl 985 - Wl990

Se debería mencionar que los especialistas sitúan el inicio del programa de
apertura comercial de México en 1935. Por lo tanto, la evolución de la
estructura salarial en los años posteriores reviste especial interés.

LOGARITMO DEL INGRESO

Por lo pronto, en los períodos iniciales la tendencia negativa de los salarios
reales continuó para el trabajador mediano y para los más pobres: en el
primer caso, con una disminución de un l 0%, y en el caso de aquellos en el
25 y 10% más bajo de la escala de ingresos con caídas de 33% y 36%
respectivamente. Es decir, sólo aquellos en mejores condiciones observaron
un progreso en términos de poder de compra.

9

7

6

5

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

relnln 1~1~1~ l~l~IMl~l~l~IMl~ l ~I~ 1~1~
TRIMESTRES

FUENTE ESTU&gt;IOS DIVERSOS, CIE~

Cabría hacer una advertencia más. Basados en la teoría del comercio
internacional, se supone que si México es relativamente abundante en
trabajo, o en trabajo no calificado, los salarios en general, o bien los de
aquellos con menor calificación laboral deberían aumentar como resultado
de una apertura comercial.

�26

Ensayos

Este no es el caso, al menos en estos primeros años de las reformas
estructurales en nuestra economía: de hecho, los salarios en general
disminuyeron en términos reales y, si acaso, aumentaron para los
trabajadores más calificados solamente, lo que va en contra del argumento
tradicional. Por supuesto, otros factores de cambio macro que se
experimentaron casi simultáneamente podrían ocasionar el resultado final -por ejemplo, la pronunciada apreciación real del peso iniciada en 1987, que
trabajaría en sentido opuesto, pues favorecería la expansión de los sectores
productivos de servicios, donde los salarios urbanos tienden a ser mayores.

2.f

Wt990 - Ill/1993

En estos años definitivamente se reactiva el crecimiento de los salarios
reales de man;ra generalizada. Todavía más, en este lapso de tiempo sí se
observa un crecimiento más acelerado de los ingresos laborales de algunos
de los más pobres: por ejemplo, el poder de compra de los trabajadores en el
25% más bajo de la escala de ingresos aumentó en algún 35%, mientras que
el salario mediano se incrementó un 26% en términos reales, hechos que
irían de acuerdo con los efectos a predecir de un proceso de apertura
comercial para un país con abundancia relativa de trabajo, especialmente
trabajo poco calificado.
Este fenómeno se presenta a pesar de una profundización de la apreciación
real de nuestra moneda frente al dólar que, como se mencionó, debería
prevenir que se manifestara la evolución salariaJ que de hecho se observó en
los últimos tres años.
A manera de resumen, se puede pues apuntar lo siguiente antes de cerrar
esta sección:
•

•

Evidentemente, la década de los 80 fue una de creciente desigualdad en
los ingresos: entre 1980 y 1990, el poder de compra del salario cayó
para los trabajadores con ingresos medianos o bajos, y aumentó para
aquellos con más altas remuneraciones.
A partir de 1990, se observa una reversión en estas trayectorias: los
ingresos salariales de los trabajadores con salarios medianos y bajos
aumentaron, mientras que ahora los de aquellos con mejores salarios
tendieron a la constancia; es decir, se frena la tendencia a la
desigualdad.

Rendimientos de la inversión en capital humano

•

27

Comparando con 1980, sólo aquellos miembros de la sociedad en el
I 00/o y 5% más altos de la escala de ingresos tienen en la actualidad
salarios mensuales mayores en térmínos reales. Para el resto, la
recuperación reciente del poder de compra de sus salarios no ha
compensado aún la terrible pérdida de los 80.

Cambios en el poder de compra de los trabajadores del AMM
por grupos de ingresos (1980-1993)

10% más bajo de la escala de ingresos:
25% "
tt
"
"
Trabajador mediano
25% más alto de la escala de ingresos
10% ..
5% "
11

lt

lt

"

"

"

ft

"

pérdida de 37%.
pérdida de 25%.
pérdida de 8%.
ganancia de 7%.
ganancia de 50%.
ganancia de 62%.

Fuente: Centro de Investigaciones Económicas, UANL.

En el resto de este trabajo, se busca profundizar en las explicaciones de
estos cambios tan dramáticos, enfatizando la manera en que los
acontecimíentos se reflejaron en las ofertas relativas de distintos tipos de
trabajadores, impactando en consecuencia los premios que el mercado
otorga a la educación y la experiencia laboral. Por supuesto que se debe
reconocer que, en muchos casos, los acontecimientos hasta ahora
documentados se pudieron traducir también en cambios en las demandas
relativas de las diversas clasificaciones de trabajadores, debido a los
reacomodos sectoriales que implican.

3.

Cambios estructurales en la rentabilidad del "capital humano",
1976-1993

El banco de datos hace factible la estimación, a través del incremento
porcentual resultante en su salario real, de los beneficios pecuniarios para el
trabajador de invertir en estudiar un año adicional, o de aquirir otro año de
experiencia.
Más aún, la información permite que estos rendimíentos se puedan calcular
por nivel de escolaridad --en años- y por grado de experiencia potencial -también en años. Se puede tener cuidado además de efectuar las

�28

Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

comparaciones válidas, es decir, para trabajadores del mismo sexo, con la
misma ocupación, y en el mismo sector de trabajo, que sólo difieran
entonces en nivel de estudios y experiencia. Al igual que en la sección
anterior, se consideran sólo aquellos trabajadores que tienen entre 15 y 65
años de edad, inclusive, que trabajan al menos 20 horas a la semana, y se
excluyen los empleados en negocios familiares.
En lo que sigue, se presentan los resultados --gráficas 4 a la 7. Aunque se
controla por sexo, ya no se se exponen datos separados para hombres y
mujeres. En otra ocasión se profundizará al respecto. Por lo pronto, valga
tan sólo apuntar que: las mujeres representan alrededor del 30% de la
fuerza de trabajo del AMM; que en 1990 una hombre idéntico a una mujer
en todas sus características laborales --educación, experiencia, ocupación
específica y sector de empl~, excepto obviamente por su género, ganaba
15% más; y que en 1993, su salario era superior en 11% al de la mujer
comparable.

Algunas generalidades acerca de las estimaciones

3.a

Todas las tasas de rendimiento de las inversiones en educación y
experiencia que se reportan de manera resumida en las gráficas se basan en
la estimación de un modelo de regresión del siguiente tipo2 :
log(W) = a 0+a 1s+°"2s2+0:Jt+a4t2+a5st+a6sexo+a.,dl+ ... +a 1filo+
a 1goe l+ ... +a29-oc 11 +u

29

y el precio de un año adicional de experiencia, cuando el nivel de ésta es t, y

la escolaridad s, es

Habría que hacer otra aclaración. Normalmente. se considera que el
"premio" que el mercado laboral "paga" por un año adicional de estudio
debería ser una función decreciente del nivel de escolari~ este fenómeno
sería el reflejo de alguna forma de rendimientos marginales decrecientes. El
resultado aparece en las investigaciones en diversos paises.
En el caso de las estimaciones para el AMM, como el lector leerá a partir de
las gráficas 4 y 5, la situación es la opuesta al resultado "normal" en que se
presentan rendimientos decrecientes: esto es, a mayor educación, más
elevado el rendimiento marginal. Tal evento se puede racionalizar de
diversas maneras, con explicaciones en todo caso complementarias.
Primero, se ha encontrado que en el AMM la estimación del rendimiento de
tas inversiones en escolaridad es mayor si no se controla por la ocupación
de las personas. Esto quiere decir que parte de los beneficios de la más
elevada educación se refleja teniendo acceso a ocupaciones mejor pagadas.
En consecuencia, quizá una de las razones del resultado anómalo de una
tasa de rendimiento de la inversión creciente en el nivel educativo sea que
no se controló suficientemente bien por la ocupación de los trabajadores:
probablemente se requiera una clasificación más detallada de las
ocupaciones que la basada en 11 tipos utilizada aquí.

donde.

W=
s=
t=
sexo =
dl-dlO =
ocl-ocll =

salario por hora del trabajador,
escolaridad en años,
experiencia potencial en años, igual a la edad menos la
escolaridad, menos 6,
indicador del género del trabajador,
variables indicadoras del sector de empleo del trabajador,
variables indicadoras de la ocupación del individuo.

El rendimiento marginal de la inversión en educación para un trabajador
con s años de escolaridad y t años de experiencia es

2 Los repatcs csadwoos de las csimacimes en que se basan todas las gráficas presentadas se
encuentran di.spaiibla paa aial(pü« inaa-esado. Se pucdm solicitar al autor.

Segundo, se sabe que las personas más educadas son asignadas a puestos
más elevados en las jerarquías laborales, con un mayor número de
trabajadores bajo su mando. Esto implica que su ingreso sería una función
creciente y convexa de su nivel de escolaridad, lo que explicaría el
rendimiento marginal creciente de la inversión educativa. Como en el banco
de datos, no en todos los años se tiene la información necesaria, no es
posible controlar por este factor.
Finalmente, pero quizá de manera más importante, se debe reconocer que
en nuestro medio, la mayoría de las personas que realizan estudios de
preparatoria o universidad lo hacen en instituciones públicas, con un fuerte
subsidio.

�Rendimientos de la i,rversión en capital humano

Ensayos

30

GRAFICA ◄

RENTABILIDAD DE ESTUDIAR UN AÑO ADICIONAL
EN EL AMM, POR NIVEL DE ESCOLARIDAD (S), JOVENES*
% DE INCREMENTO EN B.. SALARIO REAL

~ 'll'

!! ;¡ ¡l\Jj)jj[~

íll ~l lil!ili\fü\11\1¡tif~li¡¡,

31

En las estimaciones que sólo consideran el incremento en el salario al
aumentar la escolaridad, como las efectuadas aquí, se supone
implícitamente que el único costo de tal inversión es el valor alternativo del
tiempo utilizado para estudiar, sin importar el gasto en recursos que hace la
sociedad cuando la escuela está subsidiada. Por lo tanto, si el subsidio por
alumno es proporcionalmente mayor en las universidades públicas que en
las escuelas primarias y secundarias, el verdadero rendimiento de la
inversión en educación estaría fuertemente sobre estimado de no incorporar
este hecho, lo que bien puede ser el caso en las mediciones que aquí se
reportan.

8
6

4

.

. '

3.b

.

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~n l nlNl~ l~ l ~ l~ IMl ~IM l ~ IMl ~ l ~ l~ l ~ I~
TRIMESTRES

j.... S=6 + S=9 + S=11

+_@

Como se desprende de tas gráficas 4 y 5, tanto para los trabajadores
"jóvenes", como para los "viejos", la rentabilidad de invertir en cualquier
tipo de educación, más allá de la primaria, cayó dramáticamente entre 1980
y 1985.

• EXPERIENCIA LA80RAL DE 5 AÑOS
FUENTE ESTLOIOS DIVERSOS, CIE-UANL

GRAFICA5

RENTABILIDAD DE ESTUDIAR UN AÑO ADICIONAL
EN EL AMM, POR NIVEL DE ESCOLARIDAD (S), MAYORES*

18

16
14

Para comenzar a entender este fenómeno, conviene reconocer que en estos
años la caída en el valor del tiempo que representó la depresión de los
salarios redujo el costo de invertir en educación, y la fuerte disminución en
la demanda final de productos redujo el crecimiento de los salarios y el
empleo.
En este sentido, se debe resaltar que, entre los trabajadores jóvenes, el
porcentaje que contaba con educación mayor al nivel de preparatoria
aumentó de forma marcada en este período, lo que ayuda a explicar en parte
la caída que experimentó el "precio" de la educación --ver las gráficas 8 y 9.
Este hecho también se presenta para trabajadores con experiencia mayor "viejos".

12

10
8

6
4

Evolución durante el período 1976-1993

Así, a mediados de los 80 se manifestaron conjuntamente dos fenómenos
que ayudan a entender la disminución de salarios a través de su efecto sobre

LI...1...U..U..LI..1...,_,......_._.LLI............CU...0~ ~~ ~ ~ -

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~TT IH IN l ~ l ~ , ~ , ~ IMIMIMl ~ IMl ~ 1~ 1~ , ~ , ~
TRIMESTRES

1-s=6 +S=9 + s=11 •s=1s
• EXPERIENCIA LABORAL DE 20 ~OS.
FUENTE: ESTLOIOS DIVERSOS, CIE-UANL

l

el rendimiento de las inversiones en educación:
(i)

La entrada al mercado laboral de las cohortes más numerosas de la

transición demográfica --que, de acuerdo a las cifras oficiales,
nacieron a mediados de los 60.

�Ensayos

32

Rendimientos de la inversión en capital humano
GAAFICA6

(ii)

PRECIO IMPLICITO DE UN ÑJO ADICIONAL DE EXPERIENCIA
EN El AMM, POR NIVEL DE EXPERIENCIA (T)*

33

Un fuerte incremento en el número de estudiantes en universidades
públicas entre 1980 y 1985, debido a la caída de los salarios, que se
comenzaron a incorporar al mercado laboral a mediados de los 80.

%DE NCREMENTO EN B. SALARIO REAL

En estos años, pues, la educación dejó de ser un instrumento efectivo de
movilidad social: estudiar mucho no pagaba.
En las siguientes dos gráficas se documenta también la evolución del pago
implícito por la experiencia laboral, y se observa que éste no disminuye
tanto, o simplemente no se ve afectado.
o
-1

ll_LWJl.lillliill.lilLLWJ..1.Ll.llJ..Lil.LUJLLLl.li.LLLLl.ll..l.1.U..J..LI..L.LLLiu..u..u..u..

3 412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~nlnlnloo l Ml~l~IM IMl~IUIMIMl~l~l~I~

El periodo 1985-1990 es, por otro lado, muy distinto en cuanto a los
patrones que siguieron las variables que nos interesan:

TRIMESTRES

l-+-T=5

+ T=10

-&lt;&gt;- T=20 ---T=30 1

(i)

Se desplomó el precio de la experiencia laboral en sus niveles
mayores.

(ii)

Aumentó el pago a los trabajadores jóvenes. Aquí habría que recordar
que los expertos documentan el inicio de una pronunciada caída en la
tasa de natalidad en México al inicio de los 70, lo que implicaría una
escasez relativa de trabajadores jóvenes a finales de los 80 --ver las
gráficas 10 y 11.

• ESCOLARIDAD DE 6 AÑOS.
FUENTE: ESTU&gt;IOS DIVERSOS, CIE-UANL

(iii) Se incrementó el rendimiento de la inversión en educación en todos

GRAFICA 7

PRECIO IMPLICITO DE UN AÑO ADICIONAL DE EXPERIENCIA
EN EL AMM, POR NIVEL DE EXPERIENCIA (T)*

los niveles, especialmente entre los trabajadores más jóvenes. Como
durante toda la década de los 80 continuó incrementándose el
porcentaje de trabajadores con altos niveles de educación, ésto
provocó que el rendimiento de la inversión en escolaridad en estos
casos no se despegara del valor para los niveles menores de
educación.

..,,,.,,,,,illlulfüifü!Jfü!i!Jii.

S _:%.:::_DE
::_:INC:.:;:_R::EM=EN~TO;_;.EN:.:..:
EL~SM..AR:_;:,.
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3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~nlnl n loolMl~l ~ IMIMl ~ lulMI Ml~l~ l~I~
TRIMESTRES

J--T=5

+ T=10

• ESCOLAROAD DE 16AÑOS.
FUENTE: ESTUDIOS DIVERSOS, CIE-UANL

+ T=20 ... T=30

i

Los movimientos reportados van en línea con la evolución de los salarios
que se observa en este lapso: aumentan para los trabajadores en los niveles
superiores de la escala de ingresos, o sea, los educados; y caen para los que
se ubican en los niveles de ingreso más bajos, es decir, los "viejos" con poca
educación.

Finalmente, para 1990-1993, la información presenta un panorama
interesante. En general, se incrementa el rendimiento de las inversiones en
capital humano:
(i)

Aumentó el pago por la educación más alta --preparatoria y
universidad.

�34

Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

35

GRAFICAS

TRABAJADORES POR NIVEL DE ESCOLARIDAD EN EL
AMM, JOVENES*(%)

(ii)

Cayó el "premio" que otorga el mercado laboral por los niveles de
educación más bajos.

%
,.~D~EL
:_:T~O'._'..'.TA~L:._.__.......,...______.,....,..,..,...,.,-;c:7'.""'."77"777-:-:-:----:--:-;-¡-;,¡-:-:-r-;-:77

50 -

(iü) Se elevó el precio de la experiencia laboral.

45
«)

35

Sin embargo, como se puede apreciar en la gráficas 8 y 9, aunque el
aumento en el rendimiento de la inversión superior es congruente con su
escasez relativa en 1993, al menos entre los jóvenes, es hasta cierto punto
inconsistente con el elevado crecimiento de los salarios de los más pobres en
este período.

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25
Z)

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10

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~n l n l ~ l ~ l ~ l ~ l ~ IMIMl ~ l ~ l u l ~ l ~ l ~ l n l ~
TRIMESTRES

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S=9

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S=11 •

:s:=reJ

• EXPERIENCIA DE HASTA 12 AÑOS.
FUENTE: ESTUDIOS DIVERSOS, CIE-OANL

GRAFICA9

TRABAJADORES POR NIVEL DE ESCOLARIDAD EN El
AMM, MAYORES*(%)
60

'M.DEL TOTAL

::..::..::...:.::::.:=-----.........,___,..,..,---,-,--~---,--.,-,-----,--,----;~

55
50

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40
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25
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15
10

....,~~-=~

5 u._....;-.,,.,-.-~
O WiJ.il.l..Li.il.J..LLili.LL.ü..Lili.ii.J.lll.lll.l..1.il.UJ..lilLJL.l.lllllJ..ll.LLLI..1..LJ...L.LLI. LLl
34123◄ 12341234123412341234123412341234123◄ 1234123◄ 1234123412341234123◄

78j

n

1 78 j 79 1 80 1 81 1 82 1 83 1 84 1 M 1 86 1 87 1 88

J

89 1 80 1 91 1 92

TRMESTRES

j -+-S=6 + S=9 -&lt;r 5=11 +S=16 j
• EXPERIENCIA ~YOR QUE 12 AA08.
FUENTE: EST\IDIOS DIVERSOS, CIE-UANL

i 93

La disminución en el porcentaje de trabajadores con mayor educación
podría reflejar un inicio de recuperación de los salarios entre 1988 y 1989
que, al elevar el costo del tiempo, reduciría la oferta relativa del trabajo con
estas calificaciones después de unos pocos años.

Por otro lado, como se ha mencionado antes, uno esperaría que, más bien,
los ajustes sectoriales en las demandas finales de productos, que inciden
directamente en las demandas de trabajo, hubieran favorecido a los
trabajadores con menor educación y experiencia, pues en estos años se
observó un flujo importante de inversión extranjera y mayor comercio con
E. U. y Canadá, donde se supone abunda relativamente más el trabajo
altamente calificado.
De hecho, efectivamente, los salarios de los más pobres --acaso los menos
calificados-- han crecido a ritmos más acelerados durante estos últimos años
en el AMM, cuando los "premios" por educación y experiencia han
aumentado. La presencia de ambos movimientos en forma simultánea tiene
algo de contradictorio, si no se consideran otros factores, y se aparece
sugestivamente como el tema de una investigación posterior más detallada,
quizá buscando analizar los datos por sectores de actividad económica.

�Rendimientos de la invenión en capital humano

Ensayos

36

37

GRAFICA10

TRABAJADORES POR NIVEL DE EXPERIENCIA EN EL
AMM* (%)

~

'11,0EL TOTAL

··¡¡_';:i¡;,:!1tlll!il1lii!l!i!!!li 1;:::,;::ii!i):lli

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25

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•n 1n 1n 1~ 1~ l &amp;2 183 IMIMl ae Ju i u Jae l eo l Ml ~ l83
TRIMESTRES

4

Conclusión

A manera de cierre, conviene recordar algunos de los principales resultados:
primero, se encontró que la década de los 80 fue una de creciente
desigualdad de salarios en el AMM: los salarios de los trabajadores en los
niveles más bajos de la escala de ingresos cayeron dramáticamente todos
estos años. Los de aquellos más favorecidos, que también disminuyeron
inicialmente, se comenzaron a recuperar después de 1985; además, se
observó que desde 1990 se revierte esta tendencia, y se observa una
recuperación generalizada de los salarios a todos los niveles, con las
remuneraciones de los más desprotegidos creciendo proporcionalmente
más; sin embargo, esta incipiente ganancia todavía no es suficiente para
compensar la terrible pérdida de la década pasada. Entre 1980 y 1993, sólo

aquellos por encima del noveno decil de la distribución de ingresos han
experimentado un aumento en su nivel de vida: para los trabajadores más

• ESCOLARIDAD DE HASTA 9 AÑOS.
FUEN'TE: EST\IOIOS 0M:RSOS. CIE-UANL

pobres, la pérdida de su poder de compra llega hasta un 37%.

Por otro lado, en congruencia con este patrón, se observa una fuerte
depresión en las tasas de rendimiento de la inversión en educación en
todos los niveles de escolaridad durante los 80. Esto se explica por diversos
GRAFICA 11

TRABAJADORES POR NIVEL DE EXPERIENCIA EN EL
AMM*(".4)
50 '11, DEL TOTAL:~..--s'---~~-,,-~---,...,...,-~---,~:-:-:::;--~-:--:,

45
40

35
30

25
20

15
10 ~

. . .. .
.. , .. _........ , , , , ,

5 i;·r¡· ·rrriT+1·ifri1·:nr·:·:T:·¡1rrrrrrr¡-1jTjTTn1r1: ¡:·~··d.. ~ . ~- -:··
o 3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234
761 n J 78 178 1~ 181 1&amp;2 183 1M I as I ae I u I u I ae I eo 111 1az 183
TRMESlRES

¡..T=5 + T=10 • T=20 •
• ESCOLARllAD MAYOR QUE 9 AÑOS.
FUEN'TE: EST\JDI08 DM:RS08, CIE-UANL

T=30 I

factores: los bajos salarios fomentaron un fuerte incremento de las
matrículas universitarias al inicio de la década pasada~ al mismo tiempo,
entraban al mercado laboral las cohortes más numerosas de nuestra
transición demográfica; y, en medio de la recesión, la demanda derivada de
trabajo sufrió una fuerte contracción. En estos años, pues, la educación
superior perdió su eficacia como instrumento de movilidad social. A
mediados de los 80, se inicia la recuperación de las tasas de rendimiento de
la inversión en educación, a la vez que se empieza a presentar una
tendencia que se acentúa en los 90: se incrementa el "precio" implícito de la
experiencia laboral, quizá a causa de una escasez relativa de trabajadores
más experimentados dada la caída en la tasa de natalidad que se comenzó a
experimentar desde 1971.
Finalmente, en los 90 se observa un fuerte crec1m1ento en la tasa de
rendimiento de la inversión en educación para los niveles de escolaridad
superiores --preparatoria y facultad.

�38

Ensayos

Valdría la pena estudiar, con mayor detalle, la distribución del trabajo entre
los distintos sectores de actividad económica atendiendo a sus
características educativas. La razón obvia es que, ante la apertura que
implica el TLC, tanto por su magnitud como por las caracteristi~ de
Canadá y Estados Unidos, la teoría del comercio internacional sugier~,
ceteris paribÜs, una expansión de los sectores que utiliz.an el factor trabajo
más intensivamente, sobre todo el trabajo poco calificado. Al menos en los
últimos tres años y analiz.ando únicamente las cifras de salarios, sí parece
detectarse este patrón, pero se dificulta explicar el reciente repunte del
premio por educarse a nivel superior.

Rendimientos de la i11Versión en capital humano

39

2. No especializar de más los contenidos curriculares en las escuelas,
especialmente en niveles básicos de educación. Es preferible dedicar los
recursos escasos a un sistema escolar con una formación general sólida
en el nivel básico.
3.

De esta manera, seria quizá más fácil entender los cambios actuales Y

Cobrar para reponer costos siempre que la gente esté dispuesta a pagar
por su educación, especialmente en el nivel universitario. Ningún país
de la actualidad puede hacer frente a la demanda social de educación
financiándose únicamente con fondos públicos. La recaudación de
ingresos propios permitiría la posterior expansión del sistema
educativo.

esperados en las tasas de rendimiento de la inversión en todos los tipos de
educación, por lo que ésta seria una línea de investigación bastante rentable
académicamente.

Bibliografía
Por último, está claro que el realizar reformas a los sistemas educativos que
permitan incrementar tanto la calidad de la educación a la que tiene acceso
la población, como las posibilidades mismas del acceso a ella entre todos los
sectores sociales, parece una parte sumamente importante del programa de
desarrollo de cualquier país con las características de México.
Las implicaciones que el éxito en esta tarea puede tener para la ~a a la que
crece la economía y para el nivel de vida de los mexicanos son
potencialmente muy favorables. Más aún, el reciente incremento en el valor
de la educación que documenta esta nota welve al momento actual como
uno extremadamente propicio para llevar a cabo este tipo de programas.
Sin embargo, si los hijos de las familias de estratos económicos bajos no
tienen igual acceso a los niveles de educación superiores, ni a escu~las con
la misma calidad, la expansión del sistema educativo no necesanarnente
tiene que aliviar la desigualdad económica que prevalece en la sociedad
mexicana actual.
Para poder prever algunos de los posibles impactos econó_1?icos ~ . una
estrategia dirigida a elevar el nivel educativo de la poblacton, qutza sea
prudente finalizar con una resumen de algunas de las principales
recomendaciones de los expertos:
1. Asegurarse que el país cuente con una educación primaria sólida como
base antes de embarcarse en una expansión a nivel universitario. Es
muy probable que así se pueda incluso reducir la desigualdad del
ingreso y la pobreza con mayor éxito.

l. Becker, Gary S. Human Capital. Midway Reprints, Segunda Edición,
Chicago 11. 1975.

2. Ben-Porath, Yoram. "The Production of Human Capital and the Life
Cycle ofEarnings". Journal of Political Economy. 75, 1967.
3. Freeman, Richard B. "Demand for Education". Capítulo 6 en Handbook
of Labor Economics, Vol. I, Ashenfelter y Layard (editores). Elsevier
Science Publisher BV, 1986.
4. Martínez González, José Gabriel. The decline of fertility in Mexico.
Tesis doctoral inédita, Universidad de Chicago, Chicago, 1990.
5.

Meléndez Barrón, Jorge. "El rendimiento de la inversión en educación
en el AMM: 1990-1993". Entorno Económico. Centro de
Investigaciones Económicas, UANL, 1994.

6. Mincer, Jacob. Schooling. Experience and Earnings. New York:
NBER, 1974.
7. Psacharopoulos, George. The Economic Impact of Education: Lessons
for Policy Makers. Intemational Center for Economic Growth, San
Francisco, 1991.
8. Rosen, Sherwin. "Human Capital". The New Palgrave Social
Economics, Eatwell et al, Norton, New York, 1989.

�40

Ensayos - Volumen XIII, Núm. l. Mayo 1994 - Pp. 41-74

Ensayos

Efectos de una devaluación del tipo de
cambio nominal sobre el tipo de cambio real
en México
Daniel Flores Curiel 1
El tipo de cambio real no tiene por qué ser constente en el tiempo: lo importante es ver sí
sus movimientos son consistentes con los factores que lo detenninan: inversión
extranjera, ténninos de intercambio, gasto y déficit públicos, etc. Cuando las políticas
macroeconómicas son inconsistentes con las politices camblarias, se dice que el tipo de
cambio está "desalineado". En este caso, una devaluación si podría afectar el tipo de
cambio real. Para México, se muestra que entre 1990 y 1992, cuando habla congruencia
en políticas cambiarlas. fiscales y monetarias, una devaluación hubiera dejado sin efecto
el tipo de cambio real. Este no es el caso durante 1986-1988, período en que
movimientos en la paridad nominal hubieran afectado el tipo de cambio real.

t.
9.

7

Silos Martínez, Manuel. Los rendimientos de la escolaridad en 1 ~ea
Metropolitana de Monterrey, Centro de Investigaciones Econom1cas,
UANL, 1980.

1o. Willis, Robert. "Wages Determinants: A Survey of Reinterpretation of
Human Capital Earnin~ Functions". Capítulo 12 en Ashenfelter Y
Layard (eds.) Op. Cit.

Introducción

La apreciación del tipo de cambio real que se presenta en México
actualmente ocasiona la asignación de recursos hacia el sector de los bienes
no comerciables, en detrimento del sector de los bienes comerciables. La
situación no es coherente con la intención de seguir una política de
crecimiento orientada "hacia afuera", dada la consecuencia de este
fenómeno sobre la balanza comercial, que registra una tendencia deficitaria.
La interpretación de esta situación y sus posibles soluciones generan
polémica.

Así, se presentan constantes discusiones respecto a la apreciación del tipo
de cambio real: por una parte están quienes sostienen que una devaluación
de la moneda sería necesaria para recuperar la competitividad de nuestras
exportaciones; y, por otra, quienes aseguran que una devaluación no sería
suficiente para mejorar las condiciones del sector exportador.
Se podría decir que el desacuerdo se reduce a una discusión sobre la
factibilidad de alterar el tipo de cambio real mediante una devaluación.
En este trabajo se pretende mostrar cómo el manejo del tipo de cambio
nominal no es siempre efectivo para perturbar el tipo de cambio real.
Incluso, aunque lo sea, no es necesariamente lo más conveniente en todos
1

Egresado de la Facultad de Ecmomía, Uliva-sidad Autáioma de Nuevo Leén. Actualmente,
13Udiaite del doctorado m COCl.lOOlÍa, Rice Uliva:sity.

�42

los casos. Para hacerlo se expondrán brevemente los fundamentos teóricos
que nos permiten efectuar esta aseveración, posteriormente se ejemplificará
haciendo referencia a dos periodos recientes en la historia económica de
nuestro país, el choque petrolero de 1986 y el período de estabilidad de 1990
a 1992 procediendo a contrastar nuestra teoría con la evidencia empírica,
empleando una metodología que nos permita definir si las perturbaciones
del tipo de cambio nominal ocasionan alteraciones en el tipo de cambio real.

2.

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

Desarrollo teórico

Evidentemente la polémica es resultado de emplear enfoques teóricos
diferentes. Tradicionalmente en base a la condición de paridad del poder de
compra, se infería que el tipo de cambio real tenía un valor determinado e
inmutable al cual correspondía el equilibrio interno y externo de la
economía. En consecuencia la autoridad monetaria pretendía ajustar el tipo
de cambio nominal en relación a la diferencia entre la inflación interna Yla
externa, de manera que el tipo de cambio real se mantuviera constante o con
tendencia hacia un valor que consideraban conveniente para alcanzar un
superávit en cuenta corriente que "garantizara" la acumulación de divisas.
El desarrollo de la teoría del comercio internacional, nos invita a contrastar
los diversos enfoques con la evidencia histórica y, :finalmente, a considerar
el modelo más completo; en el cual los movimientos del tipo de cambio real
ocurren en respuesta al comportamiento de una serie de variables reales que
lo determinan. Por lo tanto no tiene sentido hablar de "sobrevaluación" o
"subvaluación" de la moneda por el simple hecho de observar una
apreciación o depreciación del tipo de cambio real (T.C.R.) en referencia a
cierto período que se considera de equilibrio.
Actualmente, la preponderancia de los flujos de capital y la existencia de
crédito, implican que el equilibrio ocurre cuando la suma del valor presente
de las cuentas internas y externas es cero, pero esto no significa que
necesariamente tengan que serlo en el período actual. Un déficit en cuenta
corriente --o en cualquier otra cuenta-- consistente con el equilibrio sería
aquel que no exceda la capacidad esperada de pago del país; el mismo
depende no sólo de los ingresos actuales, sino del flujo de ingresos
esperado. Por ello el tipo de cambio real de equilibrio sería aquel que
permitiera el cumplimiento de esta condición, pero en la medida que la
economía y las espectativas se alteran, así lo debe hacer el tipo de cambio
real de equilibrio. Consecuentemente, nos referimos a un patrón de
comportamiento consistente con el equilibrio general de la economía:

(2.1)

T.C.R. de Equilibrio= ( T.C.R. 1, T.C.R. 2, T.C.R. 3,

43

... )

De tal manera que la apreciación per se, no implica un movimiento fuera
del equilibrio, pues los movimientos del tipo de cambio real ocurren en
respuesta al comportamiento de una serie de variables reales que lo
determinan, principalmente el grado de apertura de la cuenta corriente ( Aa,,
Ar), la movilidad del capital ( M.C.aa,M.C.f ), los términos de intercambio(
T.l.a, T.I.f ), el gasto público ( G.P.a, G.P.f) y la tecnología (Teca,Tec.f ),
tanto por su condición presente (a), como por su comportamiento esperado
para el futuro (f).

(2.2)

T.C.R. 3 = f ( A3 ,

Ar, T.I.

(2.3)

T.C.R.r= f( A3 ,

Ar, T.1.

, T.l.r, M.C. , M.C.r, G.P. , G.P.r, Tec.
3
3
3
3
,Tec.r )

3 , T.I.r, M.C. 3 , M.C.r, G.P. 3 , G.P.r, Tec. 3
,Tec.r )

Es ahora interesante conocer los signos de cada uno de estos elementos, por
el momento nos remitimos a explicar tres escenarios específicos acorde con
las condiciones que predominaron en los períodos a analizar, considerando
una economía que incialmente mantenía un tipo de cambio fijo.

2.1. Liberalización de la Cuenta de Capital

Partiríamos de una economía cuya tasa de interés excede a la tasa de interés
internacional. La política enunciada ocasiona una reducción en la tasa de
interés doméstica resultante de la entrada de flujos de capital producto de la
liberalización. Al eliminar las barreras al flujo de capitales, se esperaría una
mejoría en el bienestar general tanto para el presente como el futuro, por
ello un efecto ingreso que tiende a provocar un incremento en la demanda
~r todo tipo de bienes, en los bienes no comerciables se refleja en un
mcremento en precios, mientras que para los bienes comerciables
representaría un crecimiento del déficit en cuenta corriente. 2 La caída en la
tasa de interés induce a sustituir consumo futuro por consumo presente -efecto sustitución--, sin ambiguedades es posible decir que ocasiona la
apreciación del tipo de cambio real en el presente, aunque para el futuro
dependerá de cual de los dos efectos domine.

2

Cano sabanos el precio de los bienes oooim:iables se ddennina en el mercado intemaciooal \DI
país pequeño 00010 México no eja-caia influencia en los mismos.
'

�44

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

45

2.2. Deterioro permanente de los términos de intercambio

3.

Inmediatamente los residentes del país se welven más pobres, esto implica -dado que nos referimos a bienes normales-- una disminución ~e la
demanda para todo tipo de bienes. El precio de los bienes no comerc1'.11&gt;les
se reduciría relativamente al de los bienes comerciables, para los bienes
comerciables se observaría una reducción del déficit en cuenta corriente.

Generalmente, se considera que cuando existe un déficit creciente en la
cuenta corriente, el país al continuar con esta tendencia terminará por
enfrentar un problema en la balanza de pagos. Frecuentemente, en estos
casos se considera la alternativa de devaluar ta moneda. Bajo el enfoque
elasticidades, una devaluación le permite al país en cuestión incrementar su
competitividad, mejorando la situación de la balanza de pagos. Lo anterior
nos haría pensar que en todo momento una devaluación sería efectiva para
solucionar lo que nosotros consideramos un problema en la balanza de
pagos.

El hecho de que los bienes importados sean más caros, tiende a caus~ que
los nacionales se desplacen al consumo de bienes no comerciables,
considerando a estos en el agregado como sustitutos. Lo cual genera un
incremento en el precio de los bienes no comerciables relativo a los
comerciables.
Dependiendo de cuál efecto domine sería el resultado final. En el c_aso de
bienes como el petróleo en México, el efecto ingreso tiende a dommar al
efecto sustitución, por lo tanto una caida en el precio del petróleo
significaría la depreciación del tipo de cambio real de equilibrio, o
alternativamente en el caso contrario su apreciación.

2.3. Elevado déficit público financiado con creación de dinero
Se genera artificialmente un exceso de demanda por todo tipo de bienes;_ en
el caso de los bienes no comerciables repercute en el aumento de precios,
mientras que en los comerciables tiende a generar un incremento en el
déficit en cuenta corriente. El tipo de cambio real tiende a apreciarse, pero
esta situación es tan solo resultante de una expansión del crédito doméstico,
no se sustenta en la perturbación de variables reales, por ello el tipo de
cambio real se aleja de su nivel de equilibrio.
En los primeros dos escenarios se observan movimientos del tipo de cambio
real congruentes con el equilibrio de la economía, no así en _el tercer
escenario. El último es insostenible, la autoridad tiene diversas opciones que
eventualmente aflorarían aunque no se lo propusiese: La primera es
continuar expandiendo el crédito doméstico, pero ello significaría recurrir a
devaluaciones sistemáticamente (renuncia al tipo de cambio fijo), es decir
alcanzar el equilibrio mediante ajustes, pero tan solo para alejarnos de
nueva cuenta. La segunda opción es corregir el déficit público, dependiendo
de las condiciones de la economía puede o no recurrir a una devaluación
para ajustar el tipo de cambio real. De cualquier fonna, es c~~ve~ente notar
que la devaluación en sí no resuelve la causa real del desequthbno.

Efectividad de la política cambiaria

En realidad, la dificultad consiste en identificar cuándo es que el país se
encuentra en problemas de balanza de pagos. Contrario a lo que
popularmente se cree, un déficit en cuenta corriente por sí solo, no es
indicativo de problemas. El verdadero inconveniente es que sea resultado de
una "sobrevaluación" de la moneda --tercer escenario. En ese caso la
devaluación permitiría restablecer el equilibrio. 3 Si tan sólo se trata de un
déficit en cuenta corriente, resultante de una gran entrada de capitales o una
mejora en los términos de intercambio, la devaluación no corregiría la
situación en la cuenta corriente cuando de ésta se genere un incremento en
precios que mantenga al tipo de cambio real inalterado.
Lo más indicado es tratar de ver la posibilidad de que el tipo de cambio se
encuentre fuera de su equilibrio de largo plazo. Existen una serie de
alternativas para saberlo; entre ellas, un modelo que registra la dinámica
inflacionaria, con el cual es posible averiguar si una modificación al tipo de
cambio en determínado momento significaría la alteración del tipo de
cambio real. Así, sería posible realizar recomendaciones en cuanto a la
política can1biaria adecuada, considerando que podríamos saber si una
devaluación sería efectiva.

4.

Modelo

Los cambios en et nivel de precios de los bienes no comerciables de acuerdo
al modelo de Bruno4, provienen de diversas fuentes. Inicialmente podemos
3

Edwards, Sebastian. Real Exchange Rates, Devaluatim and Adjurunent. MIT Press, Cambridge
~ d i ~, 1988.
Bruno, Midiael. "Exdiange Rates, lmport C06ts, and Wage Price D)namics." Joumal {i: Political
EcmO!fil'., 1978, vol. 86,no. 3.

�46

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

distinguir entre las internas y las externas. Las primeras ~stán ~efinidas por
el efecto de incrementos en los costos, así como por la inflac1~~ esperada.
Las segundas por el precio de los bienes importados que tamb1en ~ecta_ el
nivel de los no comerciables de manera directa, por el efecto que tmphca
un aumento en el costo de insumos importados. Adicionalmente, se añade
un elemento que considera el efecto de la presión de demanda sobre los
precios, aunque en equilibrio esperaríamos que éste no apareciera.

47

Los costos por su parte se determinan generalmente de acuerdo al nivel

general de precios esperado.
AC = bll
AC = b¡ UN+ biAP,,

(4.5)
(4.6)

Donde: b1 = (l - µ)b, b2 = bµ.
Y por lo tanto: b = b¡+ bi

Donde "A" denota el cambio porcentual que se presenta de un peri~o de
tiempo al siguiente, utilizando la siguiente notación para defimr las

Sust~tuyendo 4._6 en 4.5, obtenemos la forma semi-reducida del ajuste de
precios de los bienes no comerciables:

variables:

Pr
ilN
TTN

n

p

P*c
e

c
f(EDM)
a = a1 + a2 + a3

Indice de Precios de Artículos Comerciables
Indice de Precios de Artículos No comerciables
Inflación Esperada de los Artículos Comerciables
Inflación Esperada del Indice de Precios.
Indice de Precios.
Indice de Precios al Consumidor en el Extranjero.
Tipo de Cambio Nominal
Costos
Exceso de Demanda

J&gt;.r = ( P*c X ei)

El nivel general de precios está en función de dos elementos entonces, el
precio de los bienes no comerciables y el de los comerciables.

Entonces, si suponemos que las personas generan sus ~xpec~tivas
de inflación respecto al nivel general de precios en base a la mflacion de
ambas fuentes, obtenemos:
(4.3)

(4.8)

APN,t =ºo+ o1APi',t-l + o2A~,t-l + o3f(EDM)

Donde:
o¡= (a¡bi + a2)
º2 = (a¡b¡ + a3)
º1 + º2 =(a1b+ ª2 + a3).
Si 01 + º2 = l y b=l, entonces a= 1 también y por lo tanto no es posible
alter~ el tipo de cambio real, mediante el manejo del tipo de cambio
nommal. La comprobación de este resultado,junto con el proceso algebraico
detallado, se presenta en el apéndice matemático.

fI = (1 - µ)IlN + µAJ&gt;.r

Sustituyendo 4.1 en 4.2 y, posteriormente, 4.3 en el resultante, obtenemos:
(4.4)

La ecuación a estimar --proveniente de (4.7)-- nos ofrece el efecto de
modificaciones en el nivel de precio de los comerciables y de las
expectativas de inflación de los bienes no comerciables, sobre los precios de
los bienes no comerciables. Considerando que lo individuos predicen en
base a la observación anterior:

AP= a.¡AC + a2APf + a.3Il + (1- µ)f(EDM)

Donde: a.¡= (1 - µ)a¡, ª2 = ª2 + µ(1 • ª2 • a3) Ya.3 = 3 3.

5.

Estimación

Una serie de elementos se tomaron en cuenta durante la estimación de
nuestro modelo: Primero, la información que habrá de considerarse.
Segundo, los períodos relevantes, incluyendo básicamente cinco
características: Inflación, manejo del tipo de cambio, balanza de pagos,

�48

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

49

política macroeconómica y choques reales. ~ercero, 1~ ,metodología que
habrá de utilizarse. Cuarto, tos resultados y súmterpretacton.

Períodos relevantes

Selección de información

Dos períodos parecieron particularmente interesantes para utilizar nuestro
modelo. Por una parte se buscó algún periodo en que la política

Existen una serie de limitaciones para conseguir la información que se
desea, por to tanto es necesario recurrir a variables cu~~ característic~
sean aceptables y se encuentren disponibles. La informac1on qu~ se ~1_11pleo
tanto para la elaboración de cuadros y gráficas, como para la est1~~1on del
modelo, corresponde a tas cifras que publican el Banco de Mex1co Y el
Fondo Monetario Internacional.

macroeconómica fuese incongruente con la política cambiarla,7 como en el
tercer escenario teórico donde un déficit fiscal elevado es financiado con
creación de dinero. La intención sería contrastarlo con otro en que la
política económica haya sido congruente con el manejo del tipo de cambio
nominal, pero que a la vez se observara un movimiento del tipo de cambio
real como resultado de alguna modificación importante en variables reales,
es decir, el primero o segundo escenario.

De acuerdo a ta clasificación que hacía el Banco de México, la inflación de
nuestro país se desglosa en bienes duraderos, no durade~os Y_,servicios.
Generalmente, los bienes duraderos son una buena aprox1mac1on de los
bienes comerciables, mientras que los servicios dada su naturaleza
componen en buena medida el índice de los bienes no comerciables. Por
ello, se utilizó estos índices para representar el índice de precios tanto de los
bienes comerciables como los no comerciables, respectivamente.

Gráfica 1
Comportamiento del Déficit Público en México

Cuentas del Seco Ptico
Q16•~- -- - - -- - -- -- -- Q14 ·- -- -·· - --

La estimación del modelo escandinavo5, sirvió para confirmar nuestra
hipótesis referente a la similitud de la dinámica inflacionaria de estos
índices con ta de aquello que se desea representar. Adicionalmente una
comparación de los índices del tipo de cambio real utilizando las variables
mencionadas, con una que emplea la definición de la paridad del poder de
compra, nos da la razón.

-

u12•11-- - ---------1

1

0

Def/PIB]

Dada la importancia de los Estados Unidos como nuestro prin~ipal s~io
comercial se consideró más relevante utilizar como tipo de cambio nominal
el precio 'del dólar, así como el índice de precios al consumidor de los
Estados Unidos para representar la inflación externa.
Respecto al exceso de demanda, se emplearon dos opciones: el déficit en la
balanza comercial y la variable empleada por Bruno6 . Un déficit en la
balanza comercial sería el reflejo de un exceso de demanda tanto de
artículos comerciables como no comerciables, en el caso de los no
comerciables se presentaría un incremento en precios.

5 Tesis del Liocnciatura de D&amp;Diel F1ores, UAN.L. 1994.
.
6 Midiael Bnmo utilua 1111 re1J1go de la producciln maoufadurera para representar la presaln de
danmda en su artíatlo "Exdiangc Rltes, lq,ort Costs, 1111d Wagc--Price Dynamics.• Joumal el
Political Ecmooiy, 1978, vol. 86, no. 3

Fuente: FMI.

Et período de Enero de 1986 a Julio de 1988, representa una combinación
de dos escenarios, un deterioro de los términos de intercambio con un
elevado déficit fiscal que es financiado con creación monetaria y prestarnos
del exterior. Esperaríamos que el tipo de cambio nominal fuese efectivo
para modificar et tipo de cambio real, considerando que este último estaría
7

De aruerdo a Edwarch 1111 aho dé:ticit fiscal bajo uo tipo de cambio nooiinal fijo es el ejemplo más
claro de uoa ÍnocnSJUencia entre la politica maaoeccnómica y la cambiaría.

�50

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

fuera de su equilibrio. En el periodo de Mayo de 1990 a Diciembre de 1992,
tenemos el caso del primer escenario teórico, con la gran entrada de
capitales resultado de liberalizar la cuenta de capi~. Esper3:11amos que el
tipo de cambio nominal no fuese efectivo para modificar el tipo de ~amb10
real, considerando que el último habría de encontrarse cerca de su nivel de
equilibrio.

5J

Tipo de cambio
Durante este periodo se manejan dos tipos de cambio, el de mercado y el
controlado. Desde inicios de 1986 hasta finales ~ 1987 nuestra moneda se
devalúa respecto al dólar y finalmente en 1988 se comienza a manejar un
tipo de cambio fijo y más tarde el desliz. El tipo de cambio real por su parte
observa una constante depreciación hasta 1988, año en que se establece el
desliz cambiarlo.

5.1 Características del período de 1986 a 1988
Gráfica 3
El Tipo de Cambio en México (1986 -1988)

Inflación
Este periodo se caracteriza por una elevada y creciente i~ación c~mo se
observa en la gráfica 2, la tasa mensual se dispara por encima de 51/o para
casi todo el periodo. Mientras que los precios de los artículos comer~1ables
crecen a una tasa mayor que los precios de los artículos no comerciables,
hasta que se establece el desliz cambiario.

Tipos de Can'bio (Real y Noninal)
100

200'.)

140
XXX)

120
100
00

Gráfica 2
Comportamiento del Indice de Precios al Consumidor en México
(1986-1988)

Inflación IVer&amp;Jal

00
40

500

20
0-l+H+tt-;t+t t l l l l l l l l l l l l l l ! I I H

o

:Ei:E:i!to!o!ot;;~:2~:2
•.ii:ití• .. -su• .. -u

ifi-t•Oifi~•OJj~~O

Fuente: Banco de México, FMI.

o

La ~ca ~ n~ muestra cómo la constante depreciación del tipo de cambio
nommal comctde con la depreciación del tipo de cambio real (T.C.R.r), pero
una ~ez que se establece un tipo de cambio predeterminado, el tipo de
cambio real comienza a apreciarse.

•e: ..
UJ :l

(l)

(l)

18

(l)

:l .,

QI
(/)

(l)

co co co
al

~ :i

Fuente: Banco de México.

(l)

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Q.

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•UJe: :l....

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,.._ ,.._ co co co
co co co co co ~
Q.
111

(/)

i

z

•

~ :i
e:
'.l .,
UJ :l

-

Balanza de Pagos
Pocas veces en la historia de México se puede observar un superávit en la
~enta corriente, como el que se registró durante el año de 1987. La
mtención de la política económica era generar la entrada de divisas. Esto se

�52

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

ede conseguir mediante un superávit en la cuenta corriente como el que
pu
. . , sufíciente,
·
ver, en
pues como podemos
.
Se Presentó' pero no es una condic1on
•
sal'
da
de
capitales
asi se
la gráfica 4, si en contraparte existe _una i:an t
,
presenta especialmente a finales del nusmo ano.
Gráfica 4
Las Cuentas del Sector Externo en México (1986 -1988)

53

Choques reales y política
El año de 1986 marcó un deterioro en los ténninos de intercambio para
México con la caída del precio del petróleo.
La política cambiarla tenía el objetivo el crecimiento hacia afuera, que
significa mantener un tipo de cambio caro para estimular las exportaciones,
desincentivar importaciones y como resultado generar entrada de divisas. La

política presenta diversas incongruencias:
Balanza de Pagos

l) Generar un flujo de divisas no puede ser un objetivo económico.

4'00

2) La generación de un superávit en cuenta corriente, no es garantía de que
se habrá de conseguir la acumulación de divisas.

xro
111

a,

ii aro

o
'tl
111

'tl

1cm

111

G)

,:
0

i

o

--ui11

í□Q.enla Corrient
l■~n1a de Gapitil

-1ax&gt;

3) Se desea mantener un tipo de cambio caro, pero por otra parte la política
macroeconómica no permite el control de la inflación. El nivel de
precios aumenta de una manera creciente, por lo cual se necesitaba de
recurrir a la depreciación constante y creciente de la moneda.

5.2

-axo,J.l,,,.,.""""'11""""'""""1"""""""""'"'"""""
~8311

111

IV~87II

Fuente: Banco de México.

HI

IV~EBII

IU

IV

Resultados

Para realizar la estimación se utilizó el siguiente procedimiento: Se estimó
la ecuación: ~.t = 60 + 61iiPr t-l + 62.1~ t-1 + 63f(EDM) por el
método de minimos cuadrados ordÍnarios, posteriormente se restringe la
ecuación para obligarla a que la suma de los coeficientes (61+ 62) sea igual
a la unidad. En el cuadro 1 se observan los resultados de la estimación por
el método de mínimos cuadrados ordinarios.

•

�54

Ensayos

Devaluación y tipo de cambio real

CUADRO 1

CUADR02

Variable Dependiente: ASERV- Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde 1986:01 Hasta 1988:07

Variable Dependiente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1986:01 Hasta 1988:07

Observaciones Utiles: 31
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
s·uma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)

Nivel de Sil!Jlifícación de Q
iable
Constante
DIF{l}

ASERV{I
}

Coeficiente
0.02091
0.24877
0.28407
3.29012e-08

Error Est
0.01352
0.10381
0.16218
2.52294e-08

Grados de Libertad:
0.387173
0.870632
0.0672084922
0.0353409521
0.0291625887
0.0229623276
3.452822
0.84019694
Estadístico T
1.546564
2.396282
l.751590
1.304083

27

Si ificación
0.13361068
0.02375588
0.09119793
0.20321392

Observaciones Utiles: 31
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(-7)
Nivel de Sisznificación de O
Variable
Constante
DIF{I} ·
ASERV{l}
EDM2

Coeficiente
6.46239e-04
0.37524
0.62476
8.42584e-09

55

Grados de Libertad: 28
0.240855
0.839744
0.0672084922
0.0353409521
0.0318729482
0.0284447751
11.062987
0.13589509

ErrorEst
0.01193
0.09955
0.09955
2.54820e-08

Estadístico T
0.054190
3.769540
6.276063
0.330658

Sümificación
0.95716860
0.00077677
0.00000087
0.74336420

EDM2
Regresión F(3,27)
Nivel de Sil!Jlifícación F

5.6860
0.00375388

F(l,27)=

Ecuación Restringida
6.44648 con Nivel de Significación 0.01719050

Durante la estimación se etiqueta a las variables de la siguiente forma:
En el cuadro 2 se pueden observar los resultados de la estimación de la
ecuación restringida para que la suma de los coeficientes sea igual a la
unidad.

ASERV=
AIPC =
APEUC =

EDM2
DIF

=

=

f(EDM)
áPf = áP"'c + áe

Los resultados relevantes para realizar las pruebas de hipótesis son los que
se obtienen en la ecuación restringida, para el período de 1986 a 1988 nos
muestran lo siguiente:
El coeficiente que refleja el efecto de la inflación externa (DIF) resulta
significativamente diferente de cero, igualmente el coeficiente del re7.ago
(ASERV), mientras que el coeficientes que mide la presión de demanda no
es significativamente diferente de cero.

�56

Devaluación y tipo de cambio real

En.sayos

Para someter a prueba la hipótesis de que el tipo de cambio nominal, no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real: Ho: 61 + 62 = 1~ (ASERV { 1} +
DIF{l} = 1), se efectúa la prueba ~- corres~~diente_ empleando los
resultados de la estimación de la ecuac1on restnngida, as1 como de la no
restringida.
La prueba F se obtiene sustituyendo los valores en:
F = [( s.c.RE.R _ s.c.R.E.NR) / q] / [(S.C.R.E·NR) / (n-k)]

Donde:
s.c .RE.R
s.c.RE.NR
q
n
k
El resultado es:

Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
restringida
.,
Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuac1on
no restringida
Es el número de restricciones
Es el número de observaciones
Es el número de coeficientes en la ecuación

F(l,27) = [(0.0284447751 - 0.0229623276) / 1] / [ (0.0229623276) / (314)]

57

inversamente de la reacción en los precios, el ajuste no se consigue
totalmente y por lo tanto permite una distorsión del tipo de cambio real.
Como se esperaba, en un periodo en que existe incongruencia en la política
económica, que se refleja en los altos niveles de inflación. El tipo de cambio
real se encuentra fuera de equilibrio y por lo tanto es posible alterarlo
mediante el manejo del tipo de cambio nominal. Esta situación se puede
explicar porque el tipo de cambio se devalúa, pero resultado de la
incoherencia con que lo hace no es posible que las personas se ajusten
perfectamente y por lo tanto se genera una distorsión del tipo de cambio
real.
Las conclusiones que podemos hacer en este caso son:
1)

Que el tipo de cambio real inicialmente estaba fuera de equilibrio.

2)

Que la depreciación del tipo de cambio real se explica en parte por la
devaluación nominal, pero también por factores reales como lo fué el
deterioro de los términos de intercambio.

Lo que no podemos saber es si la depreciación del tipo de cambio nominal
significó alguna ayuda para alcanzar el equilibrio, o por el contrario como
parece más probable permitió que la moneda se subvaluara. alejando al tipo
de cambio real de su equilibrio.

F(l,27) = 6.44648 con Nivel de Significación 0.01719050.

5.3

Interpretación de los resultados

Los resultados se pueden resumir textualmente en dos aspectos que nos
interésan principalmente:
1) El tipo de cambio fué uno de los factores relevantes para explicar la

De cualquier forma, podemos corroborar que el papel del tipo de cambio
nominal no es tan relevante como frecuentemente se supone. Aun y cuando
~~~~~m~~~~~~decam~-~~
otros factores que son más importantes. El apéndice gráfico puede ser de
gran ayuda para entender este comentario.

5.4 Características del período de 1990 a 1992

inflación de los bienes no comerciables.
2) Al someter a prueba la hipótesis se rechaza la hom~enei~ de~
sistema, por lo tanto la devaluación del tipo de cambio norrunal s1
permite la depreciación del tipo de cambio real.
Lo resultados anteriores parecen plantear una paradoja, por una parte la
depreciación del tipo de cambio nominal resulta efectiva ~a m~car el
tipo de cambio real, aunque por otra parte es causante de mfl~1on en los
bienes no comerciables. Aunque la efectividad de una devaluac1on depende

Inflación
Este periodo se caracteriza por una ~oderada y decreciente inflación, como
se muestra en la gráfica 5, la tasa mensual se sitúa siempre por debajo de un
4%, Ypara el último año ya se encuentra por abajo del 2%. Los precios de
los artículos no comerciables crecen a una tasa mayor que el de los
comerciables durante todo el periodo.

�58

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

Gráfica 6
Comportamiento del Tipo de Cambio Real en México (1990 -1992)
Gráfica 5
El Comportamiento del Indice de Precios al Consumidor en México
(1990 -1992)

lnlación Menstal

QCXJ&gt; - - -- - -- - - -- - -- -- -

Tipo de Carrbio Real

n~":t: TbnLIJ.JJ.l:JJJb/JJ~W~illf

~,~~CTI.cT-z::::.Tb.

Ti:.

00
50
40
~

QOO

20

Q025

10

O,t-r,-,--m~~o o o o o o , -,--,-

-,-,-,.--r,-~ ~, - mm
mm
mm
mm
mm
m
~ ~ ~ N N N MM
cu'-»-a.&gt;t'"
mmmmm

cn

ifi~~~

Q01

a,

o c.:~~ UJZW:l:I-,UJZ.fi:I
g.~ ~ :¡ ~:i g.~ a¡:¡

UJZW..c:l

QOO&gt;

Fuente: Banco de México, FMI.
N N
N
(J) (J)

(J)

o ., u

ioo
Fuente: Banco de México.

Tipo de cambio

Durante este periodo se manejan inicialmente los dos tipos de can1bio, el de
mercado y el controlado. La brecha entre ambos se va reduciendo
paulatinan1ente y para Noviembre de 1991 se realiza la fusión de los dos
tipos de cambio. La política de mantener un moderado desliz continúa.
Mientras, como se puede observar en ta gráfica 6, el tipo de cambio real se
aprecia paulatinamente.

59

�60

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

61

Gráfica 7
La Reservas en México, y su Acumulación (1989-1992)

S.5

Resultados

Para realizar la estimación se utilizó el siguiente procedimiento: se estimó

RESERVAS

1a .ecuación: ~ . t = So + 6¡.6P-f,t-1 + 62.6~,t-l + S3f(EDM) por el
- . de ~ o s cuadrados ordinarios; posteriormente se restringe la
ecuac1~n para obhgarla a que la suma de los coeficientes (S¡+ o2) sea igual

l!XXX)

16000

a la ~rudad. En_ e! cuadro 3 se observan los resultados de la estimación por
el metodo de rrurumos cuadrados ordinarios.

Mllofte,dldolWH

CUADR03
~

ov..aaón

U- N~
8911989N-~
89 00 1

11 lom.lad•

oo

11.
00

Variable Dependiente: ASERV- Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde l 990: 05 Hasta 1992: 12

rv- ~
OO 91

1

92 NI

92

Fuente: Banco de México, FMI.

Balanza de Pagos
La balanza de pagos nos muestra nuevamente un creciente déficit en cuenta
corriente, pero acompañado de un superávit mucho mayor en la cuenta de
capital. El resultado una situación como la anterior que se mantiene
constante, es la acumulación de reservas como se puede apreciar en la
gráfica 7.

Choques reales y política macroeconómica
Para los años de 1990 a 1992, el choque más notorio consiste en la entrada
masiva de capital, tanto extranjero como repatriado. Consecuencia de doS
factores principalmente: la creciente confianza en la estabilidad de la
economía de México y la expectativa de un Tratado de Libre Comercio en
América del Norte.
La política cambiaria tenía el objetivo de contener la inflación, se trataba de
mantener un tipo de cambio que se deslizara a una tasa menor a la
inflación, de manera que se produjera la convergencia de nuestra inflación a
la de los principales socios comerciales.

Observaciones Utiles:

R2 Centrada
R2 No Centrada

32

Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)
Nivel de Significación de Q
Variable
Constante
DIF{l}
ASERV{l
}

Coeficiente
0.00837
0.06408
0.65257
2. 74696e-09

Error Est
0.00583
0.26453
0.13908
2.59636e-09

Grados de Libertad:
0.611827
0.926527
0.0172123369
0.0084498838
0.0055394350
0.0008591895
15.716908
0.04661598
Estadístico T
1.435286
0.242260
4.692079
1.058004

28

Siruuficación
0.16228301
0.81034467
0.00006435
0.29909633

EDM2
Regresión F(3,27)
Nivel de Silmificación F

14.7109
0.00000610

En el. ~ o 4 se pueden observar los resultados de la estimación de la
~on restringida para que la suma de los coeficientes sea igual a la

unidad.

�62

Devaluoc;ón y tipo de cambio real

Ensayos

63

CUADRO!

Variable Dependiente: ASERV-Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde 1990:0S Hasta 1992: 12

CUADR04

Variable Dependtente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1990:OS Hasta 1992:12
·
Observaciones Utiles: 32
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)
Nivel de Silrnificación de Q
Variable
Constante
DIF{I}
ASERV{l
}

Coeficiente
0.00361
0.27938
O 72062
9.76197e-10

Grados de Libertad: 29
0.600403
0.924364
O0172123369
0.0084498838
0.0055225985
0.0008844737
14.141895
0.07814114

Estadístico T
Error Est
l.415785
0.0025S3
2.392228
0.11679
6.170446
0. 11679
l.70817e-09 0.S71486

Observaciones Utiles:

R2 Centrada
R2 No Centrada
1

Silrnifícación
0.167489S0
0.02344847
0.00000100
0.57207336

EDM2

F(l ,28)=

32

Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los .Residuales
Q())

Nivel de Sirrnificación de Q
Variable
Constante
DIF{l}

ASERV{ 1}

PROD

Coeficiente
0.002819282
0.283609106
0.710791690
-0.030170134

Regresión F(3,27)
Nivel de Si ificación F

Grados de Libertad:
0.614214
0.926978
0.0172123369
0.0084498838
0.0055394350
0.0008539058
17.981003
0.02136936

Error Est
0.002452578
0.205282230
0.123017358
0.026465495

Estadístico T
l.J49518
1.381557
5.777979
-1.139980

28

Simificación
0.26006700
O 17803330
0.00000333
0.26395277

14.8597
0.00000561

Ecuación Restringida
0.82398 con Nivel de Significación 0.37176478
En el_~uadro 6 se pueden observar los resultados de la estimación de la

ecuac1on
· ·da para que la suma de los coeficientes sea igual a la
.
restnngi

urudad.
Adicionalmente, se corrió otra regresión igual a la anterior, excepto por la
variable que mide la presión de demanda. En esta ocasión se utilizó el
criterio empleado por Bruno, sus resultados se pueden observar en el cuadro
5:

�64

Ensayos

Devaluación y tipo de cambio real

CUADR06

Variable Dependiente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1990:05 Hasta 1992:12

65

DIF{l} = 1), se efectúa la prueba F correspondiente empleando los
resultados de la estimación de la ecuación restringida, así como de la no
restringida.
La prueba F se obtiene sustituyendo los valores en:

Observaciones Utiles: 32
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(,1)
Nivel de Si~ificación de Q
Variable
Constante
DIF { 1}
ASERV{ 1}
PROD

Coeficiente
0.002738061
0.288173394
O. 711826606
-0.030259984

F{l,28)=

Grados de Libertad:
0.614204
0.926977
0.0172123369
0.0084498838
0.0055225985
O. 000884473 7
17.960942
0.02152122

Error Est
0.001531619
0.114884683
0.114884683
0.025799899

Estadístico T
1.807278
2.508371
6.196010
-1.172872

29

F = [( s.c.RE.R _ s.c.R.E.NR) / q] / [(S.c.R.E,NR) / (n-k)J
Donde:
s.c.R.E.R
s.c.R.E.NR
q
n

Significación
0.08110414
0.01797404
0.00000093
0.25039133

Ecuación Restringida
7.31710e-04 con Nivel de Significación 0.97861162

k
El resultado es:

Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
restringida
Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
no restringida
Es el número de restricciones
Es el número de observaciones
Es el número de coeficientes en la ecuación

F(I,28) = [(0.0008844737 - 0.0008591895) / 1 J / [ (0.0008591895) / (324) J

F(l,28) = 0.82398 con Nivel de Significación 0.37176478

5.6

Interpretación de los resultados

Durante la estimación se etiqueta a las variables de la siguiente forma:
ASERV = A~
EDM2 = f(EDM)
AJPC = AP
PROD =f(EDM)
APEUC = 6P"'c
DIF:: 6J\1 = AP*c + Ae

~s resultados se pueden resumir textualmente en dos aspectos que nos
mterésan principalmente:

Los resultados relevantes para realizar las pruebas de hipótesis son los que

1) No se puede ser concluyentes respecto a la importancia de la
depreciación del tipo de cambio nominal, como factor que contribuya a
explicar la inflación de los bienes no comerciables.

se obtienen en la ecuación restringida, para el período de 1990 a 1992 nos
muestran lo siguiente:
El coeficiente que refleja el efecto de la inflación externa (DIF) se encuentra
en el limite para determinar si es significativamente diferente de cero con
una probabilidad de 99%, no así el coeficiente del rezago (ASERV) que
resulta significativamente diferente de cero, mientras que el coeficiente que
mide la presión de demanda no lo es.
Para someter a prueba la hipótesis de que el tipo de cambio nominal, no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real: Ho: 61 + 62 = I; (ASERV{ 1} +

2) Al someter a prueba la hipótesis: El tipo de cambio nominal no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real.
'
No se rechaza la homogeneidad del sistema: El manejo del tipo de cambio
nominal no es causante de la apreciación del tipo de cambio real. La
estimación utilizando la variable que sugiere Bruno corrobora esta
conclusión.

�Ensayos

66

Devaluación y tipo de cambio real

,ocio en que existe congruencia entre la política
Como se esperaba, en un ~n .
uede constatar con la reducción de
macroeconómica Yla cambtana, que se P
t muy cerca de su
.
.,
. d cambio real se debe encon rar
.
la mflac1on. El Upo e
'bl alterarlo mediante el manejo del ttpo de
equilibrio, por lo tanto no es ~'. e
explica si consideramos que la
cambio nominal. Esto tam ~en se . 'pada y por lo tanto es posible
devaluación del tipo de cambio era ant1c1
ajustarse a esta perturbación.

La devaluación tiene entonces sentido cuando se emplea como medida de

ajuste, es decir, para alcanzar el equilibrio, pero únicamente cuando
tenemos política macroeconómica incongruente con la política cambiaría y
el tipo de cambio real se aleja de su equilibrio. En tal caso, el uso de la
política cambiaría es parcialmente adecuado. Si bien es factible ajustar el
tipo de cambio real para que alcance su equilibrio --suponiendo que se
emplea la política cambiaría correcta-, mientras los factores que causan el
desequilibrio no sean rectificados, la devaluación tan sólo será una solución
en el corto plazo.

Las conclusiones que podemos hacer en este caso SOD'.
1)

. de- camb'10 real inicialmente estaba en equilibrio, o muy
Que el tipo
cerca de él.

2)

. . , del tipo. de cambio real se explica por factores
Que la aprec1ac1on
reales como la entrada de capitales.

6.

Conclusiones

l'ti cambiaría no siempre es útil para
En este ensayo se muestra que la po I ca
parte porque solamente es
obl
del sector externo, en
corregir pr ernas , .
b' . . el tipo de cambio real puede ser
aceptable emplear poht1c~ ~ , iar1:tno se resenta cuando el tipo de
alterado por la, nusma,. ~1~1on i~ionalment:. una devaluación puede no
cambio real esta e~ equill?no. Ad do el ti de cambio real esté fuera de
ser lo más conveniente, aun y cuan . po . sle del tipo de cambio
·1·bno y sea viable alterarlo mediante un aJu
equ11
nominal.

~=

.dades argumentaban que era su
Durante el choque petrol~ro, las aut~1
o para estimular al sector
intención mantener un U~
:r=:vamente, el tipo de cambio se
exportador y generar un fluJo de
·
ltado de las recurrentes
.,
o necesariamente como resu
deprecio, aunque n
.
. ,
rávit Sin embargo, no fue
devaluacioneslf y la cuenta comente registro supe
.
nsaba que
1 ará acumular reservas como se pe
suficiente para que se . ogr
,
an salida de divisas. Por otra
ocurriría: por el contrano, se presento una gr
Ita evidente que la
l 1.nflación se aceleró y, por lo tanto, resu
parte, ~ no se din·e,oía a un pretendido equilibrio.
econom1a

-----------:---:.
'acioo del tipo de cambio real no es
8 El smtido de causalidad aitre devalll8CIOO y dq)recí
truilmcnte claro.

67

Para un período como el de 1990 a 1992 ,en el cual la politica cambiaría -devaluación-- no parecía ser efectiva para alterar el tipo de cambio real,
queda claro que entonces la apreciación real del peso corresponde a un
movimiento de equilibrio, quizá resultante de un gran flujo de capital
externo hacia México. No es entonces adecuado devaluar cuando de esto
sólo se consige un aumento en precios, 9 sin que sea posible estimular al
sector exportador
Actualmente, en los primeros meses de 1994, las condiciones han
cambiado. Incluso, el tipo de cambio nominal se ha devaluado de hecho -dentro de la banda de flotación--, aunque no tan abruptamente como se
acostumbraba. Aun así, la pregunta sigue vigente, pues se continúa
pensando que una mayor devaluación podría estimular al sector exportador.
Para saberlo lo más adecuado sería repetir este procedimiento para saber si
el tipo de cambio se ha alejado de su equilibrio.
Suponiendo que efectivamente nos encontramos fuera de equilibrio
actualmente, pensaríamos que el tipo de cambio real de equilibrio habría
comenzado a depreciarse resultado de un cambio en variables reales,
probablemente por salida de capitales --o, al menos, por un freno a su
entrada. La devaluación entonces podría altera el tipo de cambio real. No
obstante, las autoridades en respuesta han actuado elevando la tasa de
interés para atraer un mayor flujo de capitales. Esto nos induce a pensar que
están considerando que el capital que ha salido es resultado de ataques
especulativos, en virtud de que se presentan en ciertos momentos críticos.
Se pone en entredicho el deseo de estimular al sector exportador, pues en la
medida que se genere un flujo mayor de capitales, el tipo de cambio real
tendería a apreciarse nuevamente.

9

Así lo preve Jcsís Marcos Yaamiai
1990.

CD

"La Política MC11daria

CD

Méxioo", &amp;S3yos, Mayo

�68

Devaluación y hpo de cambio real

Ensayos

69

12. Stoclcrnan, Alan C. 'The Equilibrium Approach to Exhange Rafes".
Economic Review, March/April 1987.

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Corbo, Vittorio. "lnter~atzoni:::~~-~he ªReview of Economic and
Open Economy: A Chzlean
e.
573
46
Stattstics, Vol 57, PP- 5 - ·

Con el objeto de satisfacer a quienes así lo deseen, se incluye el proceso
algebraico completo del modelo de Bruno, donde se muestra el efecto de
alterar el tipo de cambio nominal sobre el tipo de cambio real.

Dornbush, Rudiger. Exchange Rates and Inflation . The MIT Press,
Cambridge Massachusetts, 1989.

Modelo

d ds S bastian "Capital and Cun·ent Account Liberalization::.:
E war , e
.
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evelo in Countrzes". Exchange
e
111
Real Exchange Rates
D
PS g _alist Countries. International
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9.

. Methods · Third Ed. Me. Graw Hill,
Johnston, John. Econometnc
International. 1991.

Los cambios en el nivel de precios de los bienes no comerciables de acuerdo
al modelo de Bruno, provienen de diversas fuentes. Inicialmente podemos
distinguir entre las internas y las externas. Las primeras están definidas por
el efecto de incrementos en los costos, así como la inflación esperada. Las
segundas por el precio de los bienes importados que también afecta el nivel
de los no comerciables de manera directa, por el efecto que implica un
aumento en el costo de insumos importados. Adicionalmente, se añade un
elemento que considera el efecto de la presión de demanda sobre los precios.
aunque en equilibrio esperaríamos que éste no apareciera.

ate .

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11. Expen
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d1ture
.
E,,,,
'./Jects"• Australian Nat1onal Uruvers1ty.

(A-1)

Donde "L\" denota el cambio porcentual que se presenta de un periodo de
tiempo al siguiente, utilizando la siguiente notación para definir las
variables:
Indice de Precios de Artículos Comerciables
Indice de Precios de Artículos No comerciables
Inflación Esperada de los Artículos Comerciables
Inflación Esperada del Indice de Precios.
Indice de Precios.

�70
~

Devaluación y tipo de ,·ambio real

Ensayos

e

7J

y posteriormente sustituyendo (A-2 en A-2-1) obtenemos:

e

Indice de Precios al Consumidor en el Extranjero.
Tipo de Cambio Nominal

Pr

C~cXct)

(A-2.2) 6P = (1 _ µ)a 1t,,C + (a2 + µ -µa2=1+
)AP.
(l - µ)a3[(TI - µLipt)/(1 - µ)] + (1- µ)f{EDM)

C
Costos
f\EDM) Exceso de Demanda

Reagrupando:

a

El nivel general de precios está en función de dos elementos entonces, el
precio de los bienes no comerciables y el de los comerciables.

(A-2.3) t,,p = (1 - µ)a16C + (a2 + µ - µa2)6P-y- - µa36P-y- + a n
3
+ (1 - µ)f(EDM)

(A-1.l) t,,P=(t - µ)6f&gt;N+ µL\pt

Reagrupando de nueva cuenta:

Entonces, s1 suponemos que las personas generan sus expectativas de
inflación respecto al nivel general de precios en base a la inflación de ambas
fuentes, obtenemos:

(A-2.4) t,,P = (1 _ µ)a lºAC + [ª2 + µ(l - ª2 - a3)]6f&gt;r + a n
3
+ (1 - µ)f(EDM)
Finalmente se puede expresar como:

(A-2)

(A-3)

Y por to tanto: nN = (TT - µLipt) / (t - µ).

.....

Sustituyendo ( A-1 en A-1 .1) obtenemos:
(A-2.1) t,,P = ( 1 - µ)a16C + [a2(1 - µ) + µ]t,,pt + (1 - µ)a3TIN
+ ( 1 - µ)f\EDM)

Donde: a 1 = ( 1 _ µ)a 1, a 2 -_ ª2 + µ ( I - a - a ) y ªJ = ªJ
2 3

Los costos por su parte se determinan
general de precios esperado.
generalmente de acuerdo al nivel
(A-4. 1) t,,C = bTT
(A-4.2) t,,C = b¡ TIN + b26P-yDonde: u¡ = ( t - µ)b, b2 = bµ
Y por lo tanto: b = b¡+ bi
Sustituyendo (A~4.2 en A-1) obtenemos:
(A-S.t) 6i&gt;N=a1[b I nN +hAt,,ll...J
""l. • T + a2lif&gt;r + a3nN + f(EDM)
Reagrupando encontramos Ja forma semi edu .
.
los bienes no comerciables:
-r ctda del a.Juste en precios de
(A-5.2) t,,P...=(
3 1b 1 + a3)ITN + (a¡bi + ai)6f&gt;r + f(EDM)
•N

.,.

Sustituyendo (A-4. l en A-3) obtenemos:

�72

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

73

(A-8.3) AP=ai(l-a¡b-a3)"l6P-¡,

Reagrupando encontramos la forma semi-reducida del ajuste en precios:

(A-8.4) AP = 1'a26f&gt;.r
Encontramos finalmente el efecto de un
.
comerciables sobre el nivel general de ~b10 en los precios de los bienes
precios, en su forma reducida.

Si suponemos expectativas racionales, es decir que los individuos hacen la
mejor predicción posible de la inflación: 6l&gt;N = nN y entonces 6P = n
Sustituyendo en (A-5.2):
(A-7.1) 6l&gt;N = (a1b 1 + a3)6l&gt;N + (albi + a2)6f&gt;.r + f(EDM)

Donde:
1' = (1 - a¡b - a 3)- 1 -- [(1 - a) + a¡(l - b)- µ(l - a)+ «2rl
Lo cual se puede verificar a continuación:

(A-7.2) ól&gt;N(l - a1b1 - a3) = (a1b2 + ai)6Py + t{EDM)
Considerando F(EDM) = O,

Sustituyendo en A-4.1:
Encontramos finalmente el efecto de un cambio en los precios de los bienes
comerciables sobre los precios de los bienes no comerciables en su forma

(A-9. 1) 6C = MP

reducida.
Donde:

Encontramos finalmente el efecto de un
.
.
comerciables sobre los costos
ti cambio en los precios de los bienes
, en su orma reduc.da C 1
proceder para encontrar el efecto d
t .,
on o cual podemos
nominal, sobre el tipo de cambio real.e una alterac1on del tipo de cambio

Lo cual se puede verificar a continuación:
A,

1
= [1-a+a¡ -a1b+a¡\&gt;i+a21"
= [1 - ªt - ª2 - a3 + a¡ - a1b1 - a¡b2 + a¡bi + a2rl

Sustituyendo en A-6.2.

Considerando F(EDM) = O,

El Tipo de Cambio
El tipo de cambio real se denomina como Q una alteración en el tipo de
b'
. donde el efecto de
precios de los importados Po caml to nommal va implícito en el nivel de
,
· r o tanto es necesart dist' •
se dar.ta exclusivamente como resultado de
o . m~tr el efecto que
cambio nominal Ast'
'd
una modificacton en el tipo de
·
, const erand
Tb · • . .
exclusivamente en el f d
. o equt t no m1CtaJ, un cambio
donde, AQ = 6P- - 6;~ e cambio nominal significaría que 6?¡- = 6e
A-?. )
•1
.Nyporlotanto, 6Q = 6e- 6 •P...
.
N · (AP..
u. N. proviene
de'
4

PJ:~.

�74

Ensayos - Volumen Xl/l, Núm. 1, Mayo 1994 -Pp. 75-116

Ensayru

El programa de estabilización mexicano:
evaluacl6n de las Interpretaciones "ortodoxa"
y "heterodoxa''sobre los efectos
del "Pacto"

i

=lle_ lll&gt;N = lle - A.(a¡bi + a2)6e = 6e[l A.(a¡bi + ai)]
=6e{l - [(1- a)+ a¡(l -b)+ a1bi + a2r [a1bi + ai)}
Donde como podemos ver, si a= 1 y b = 1, el tipo de cambio real no se
afecta i,or el manejo del tipo de cambio nominal.
La ecuación a estimar (proviene de A-5.2) considerando que lo individuos
predicen en base a la observación anterior es:

Donde:
6¡ =(aibi + a2)
62 = (a1b1 + a3)
6 1 +62=(a1b+a2+a3)
Si 6 + 6 = l y b=l, entonces a = 1 también y po~ lo tant~ no es posib~e
alter~ ei2tipo de cambio real, mediante el manejo del tipo de cambio
nominal.

Enrique Flores Curiel1
Se discuten los méritos de las medidas "ortodoxas" y "heterodoxas• utilzades en el
"Pacto• mexicano para controlar la innación. Los principales elementos del programa de
ast~eción fueron: el control del déflcít nscal; que los controles de precios y de
deslzamiento cambiarlo se establecieron después de haber &amp;lrrinado el déiJcit, lo que
permitió una mejor "credbidad" en el programa haciéndolo menos vulnerable; la medida
del manejo del deslz cambiarlo en 1988, que una vez saneadas las finanzas púbicas
apoyó el éxito del programa; y que, al parecer, los controles de precios se manejaron con
criterios de equidad sociB/, més que buscando que incidieran en une innación más baja.

1.

Introducción

Las duras experiencias inflacionarias sufridas en el presente siglo por
diversos países desarrollados y en desarrollo, generaron una serie de
posibles propuestas de solución a éste tipo de problemas. Las sugerencias
pueden dividirse en dos enfoques según la interpretación que se haga de las
causes de la inflación y .su persistencia: los paquetes ortodoxos y
heterodoxos.
La interpretación ortodoxa centra su atención en eliminar las causas
fundamentales de la inflación. Se concentra primordialmente en las
inflaciones causadas por déficit fiscales permanentes, y considera que con
restricciones de demanda agregada es posible controlar la inflación
rápidamente, si el programa es creíble.

La interpretación heterodoxos se pueden dividir en dos enfoques el "puro"
que consideran el enfoque de inflación de Balanza de Pagos. Esto es,
cuando la inflación se genera por un intento sistemático de devaluar el tipo
de cambio para incrementar la, "competitividad" de las exportaciones, que
causa un problema de déficit fiscal, dado los rezagos en la recolección
impositiva, y que puede ser solucionado mediante el control del tipo de
cambio. El otro enfoque considera que la única forma de controlar la
inflación es mediante una combinación de medidas ortodoxas --corregir el
déficit para eliminar las causas de la inflación-- y medidas heterodoxas para
1
E¡p-esado de la Facultad de Eoa!OO!Ía de la UnivtrSidad Autoooma de Nuevo Leái. Actuahnente,
Cltudiante del doáocado ai coooOO!Ía, Uiiversity el Califa:nia at Los Angeles.

�76

' El programo de estabiliwción de México

Ensayos

"acelerar" el aterrizaJe, basadas primordialmente en la inflación generada
por los contratos nominales, l_a falta ~ credibilidad en el programa, o la
falta de coordinación para realizar el aJuste.
N estro objetivo es evaluar el programa de estabilización económica_,P;CTO- llevado a cabo en México en los últimos años, ~n. ~ncton
primordialmente del descenso inflacionario. Considerar 1~ post~th~ de
opciones ortodoxas o heterodoxas puras: y evaluar. co~o influyo la
credibilidad en la formación de expectativas, es decir, co_mo al ganar
credibilidad se disminuyó la inflación generada por expectativas, Y por lo
heterodoxas que
tanto, que' tan adecuadas resultaron las . medidas
.,
acompañaron a las ortodoxas para controlar la tnflacton.

3. Que el programa ganó credibilidad entre Abril y Junio de 1988 al
implementar los controles del tipo de cambio, y la inflación se
desaceleró. Es decir, las medidas heterodoxas ayudaron a reducir la
inflación rápidamente.
4. Que los criterios de control de precios fueron ineficientes, buscando
primordialmente contrarrestar problemas de equidad mas que reducción
de inflación, aunque no hubo fuertes problemas de escasez.

2.

Buscaremos diversas explicaciones a algunos los fracasos de los programas
de estabilización, mediante la teoría económica. Uti~izaremos el modelo de
Sargent y Wallace de restricción presupuesta! para 1lu~trar el problema de
una estabilización sin control del déficit fiscal, y const~raremos el efecto
de las expectativas sobre el proceso inflacionario mediante el ~~lo de
Cagan. Considerarnos los factores que generan problemas de ~redi~11dad en
los programas de estabilización, y realizamos una clasificac1on ~a
diferenciar claramente entre los distintos problemas. Haremos uso de vanos
modelos de teoría de juegos para ver los efectos generados por el ~robl~ma
de "inconsistencia dinámica", específicamente el problema de la i_de~ttdad
del gobierno, y el de la falta de coordinación entre los agentes econom1cos.

!

77

Inflación, deuda y déficit fiscal

Buscamos formalizar el argumento ortodoxo de que la razón fundamental
del éxito de un programa de estabilización se basa, de lograrse los objetivos,
en el control del déficit fiscal Una política monetaria restrictiva sin control
de déficit, no puede mas que posponer la alta inflación a periodo~ futuros Si
se tiene una política altamente deficitaria como se tuvo en México es
imposible controlar la inflación. El déficit fiscal tiene que financi;rse
mediante emisión de deuda o impuesto inflacionario --o una combinación.
Por lo tanto, se puede financiar el déficit fiscal mediante deuda, evitando la
inflación, sólo si se espera que en el futuro sea compensado con superávits
que cubran la deuda acumulada y los intereses

Finalmente
buscamos comprobar mediante diversas técnicas
econométri~s nuestras hipótesis sobre la efectividad para el caso de
México en 1988 de los paquetes ortodoxo, heterodoxo "puro" Y de una
combinación entre ambos. Demostrarnos que un programa heter~xo
"puro" habría fracasado aún en el corto plazo, Y que las m~das
heterodoxas acompañadas de medidas ortodoxas ayudaron .a reducir la
inflación generada por expectativas. Es decir, intentarnos medir el efecto de
la credibilidad en la formación de expectativas durante el PACTO.

Existen diversos modelos que analizan de manera formal este problema. Sin
embargo, optamos por seguir uno de los que marcó la pauta, el desarrollado
~r ~argent_Y Wallace (1 981), que considera un patrón establecido para el
defíc1t y obhga a la política monetaria a ajustarse de acuerdo a la restricción
de financiamiento del déficit. Posteriormente, se consideran los efectos
dinámicos del ajuste anticipado de los saldos monetarios sobre el patrón de
la deuda y la inflación, y se presenta el problema de la credibilidad.

Nuestras conclusiones contienen algunos juicios sobre el PA~O~ ~
tanto en los resultados de nuestras estimaciones, como en las indicaciones
de la teoría económica. Implicando primordialmente:

2.1

l.

Que el control del déficit fue un factor clave.

2.

La solución alternativa de implementar medidas heterodoxas antes ~
solucionar el problema fiscal buscando reducir la inflación para despues
corregir las finanzas públicas estaba destinada al fracaso.

El modelo de Sargent y Wallace

Este modelo simula el efecto de un déficit permanente sobre el patrón de
deu~ e inflación, basado en una restricción presupuesta!, una función de
crecimiento del dinero, una función de crecimiento de la población, y una
de~cfa de dinero . La idea es considerar dos regímenes, donde en el
pnmero se permite al gobierno endeudarse para financiar el déficit, y en el
s~gu~d~ se tiene que mantener un nivel de deuda per cápita, por lo que el
déficit tiene que ser financiado mediante impuesto inflacionario.

�78

El programa de estabilización de México

Ensayos

La ecuación (2.3.) implica que el nivel de precios es proporcional a los
saldos monetarios, y por lo tanto podemos asumir la siguiente relación: 4

Supongamos que el déficit en términos real~s se desalfidosne ~o~!!:\~~'.
·dad de base monetana o
y Ht es la cantl
.
.
e sólo duran un periodo.2 El
Supongamos que el gob1e~o etn1te bo::Ciar como lo mencionamos
'
. ,
défi ·1 de aobiemo se tiene que
c1
º mediante
. bonos 0 mediante impuesto inflacionario, esto nos
anteriormente,
daría la siguiente restricción presupuestal:

l[H']

(2 . 5 .) Pt = - h N1

y por lo tanto _l&gt;_t_ =
(2.1.) D, -

H -H
t

t- 1 +B¡ -Bi-1[l+R1

79

P1-1

] para t = 1,2,.....

[.!!.L N,

- 1]

N, H, _,

y si sustituimos Ht y Nt de acuerdo a las

ecuaciones (2.4.) y (2.2.) respectivamente y restamos un uno a ambos lados

Pt

de la ecuación, obtenemos la inflación:

.
es la tasa de interés real para los bonos
donde Ht es la base m:ne1:;13;/~euda del gobierno en el periodo t.
gubernamentales. Y t . .
.
.able N y supongamos que
Representemos la poblac1on mediante 1a van
t
sigue la función:
&gt;O
[l
+
n
]N
para
t
=
1
,2,
.....
donde
n
&gt;
-1
y
N
l
(2 .2 .) N t+l t

1

B1

p 1- 1

Por lo

1+ n

Recordemos que la deuda per cápita no puede crecer infinitamente y que
para representar esto establecimos que el crecimiento de la deuda per cápita
fuera constante después de T. El nivel de deuda en el periodo T se puede
representar por 0hr y depende de nuestra selección de 8. Es de esperarse
que, dado un patrón constante del déficit, entre menor sea la inflación
anterior a T, y por ende menor el ingreso por impuesto inflacionario,5
mayor será el nivel de deuda.

y reordenando

N¡=

_P_,_ = [ ~ ] .

tanto, al especificar una 0 y una T estan1os deternunando simultáneamente
la inflación de t = 2,3 ..T. Lo interesante es ver como la selección de la
inflación para periodos anteriores a T determina un patrón inflacionario
para periodos postenores a T.

si dividimos (2. 1.) / (2.2.) tenemos:

(2 .3.)

=

lt

[l+Ri - 1][~]+[~l+n
N1 - t
N,

Para verificar lo anterior podemos sustituir para cualquier fecha t &gt; T la
siguiente igualdad implicada por la estabilidad de la deuda

H,N1Pt
-Hi-t]

. stabl dO a D Bajo esta situación, una
Ahora consideremos un patron e
ect ~ .t · ,a una inflación futura
· estrictiva en el presente 1mp11can
política mone~ta r .
mos establecer un patrón de crecimiento
mayor. Para ilustrar esto, pode
.,
monetario de acuerdo a la siguiente func1on:

~=~=

b , y de acuerdo a la ecuación (2. 5.) se puede usar H
0 1
1
1-1
== h Nt Pt, y sustituyendo en la ecuación (2 3.):

N t

N

(2 .4.) Ht = [1+8)Ht-1 parat=2,....T,donde8&gt;-1 yH¡&gt; O.
después de T es
y consideremos que el crecimiento monetario para. periodos
. 3

4

tal que permita mantener un nivel de deuda per captta.

ª dei;pejar el oivel de precios. Esto uq¡lica que la danaoda de saldos mooctarios reales sigue los

=:

2 Se puede relajar este supu~o sin que las cmcl~.:-::!:~·el caso de México m
3 El nivel de deuda pcr cáprta Do puede
cada momento.
1982, y muchos áros ej~los nos lo rCQI

/\gOQO

de

Para dem06trar ésto basta cm supoocr todos los témúoos cmstaotes exoqito el último y proceda-

!1Uf)IIC9los moodariitas de la tema cuautitativa del dinero. Este supue:.to es relajado
~Cll'IMlte.
Caisidcraodo la danaoda de saldos mrocúrios usada, que DO permite a los individuos ajustarse
para evadir el uq¡uesto ioflaciooario.

�80

El programa de estabilización de México

Ensayos

(2 . 6.)

Pt-1 -[..!..][Ei_Rt-l -n ebr]

1-(l+n)p, -

b

N

donde ♦ (t,s)= ( 1 + R ,X 1 + R ,+ 1X 1 + R ,+2 ) ....(

1 + R 1_ 1)

(1 + n)t-1

l+n

1

81

. ierdo es menor que la uru·dad, y considerando
el término del lado izqu .
.
limita con ello el nivel de deuda
valores positivos para el ruvel de precios,
per cápita.
' grande
es sitiva6 entonces el lado derecho es mas
Si la tasa &lt;Rt-1 - n) . po de da Por lo tanto mayores niveles de e b-r
cuanto mayor sea el m~~I de , u .
t &gt; T -es evidente en la ecuación
implican tasas de inflacton mas al~ ~ do de la igualdad es necesario
seis que para aum~~tar el lado :z::e:res niveles de deuda implican
aumentar la inflac1on. Dado qu
y tro argumento de que nos falta
.
d ·nfl ión para cerrar nues
.
mayores ruveles e t ac , .
l
l't·ca monetaria -en el pen00o
'
tr"ct1va sea a po 11
demostrar que entre mas ,res ~ l de deuda. Si B 1 / N 1 = b¡ entonces:
anterior a T--, mayor sera el mve

La ecuación (2.9) implica que entre menor sea 0 mayor es el nivel de deuda.

Este resultado depende de que el patrón de la deuda sea independiente del
crecimiento monetario y de que el rendimiento otorgado por mantener
deuda gubernamental sea menor que el crecimiento de la población. Sin
embargo, nos lleva a demostrar que si existe un déficit permanente la
política monetaria restrictiva no puede mas que retardar la inflación
presente hacia el futuro, y eso en el mejor de los casos. 8
El modelo anterior está sobre simplificado dada la demanda de dinero que
consideramos, ya que en ésta, la demanda de saldos reales sólo dependen
del crecimiento de la población, y de un factor constante h. Esta h constante
implica entre otras cosas que no se considera el efecto de las expectativas de
inflación sobre la demanda de dinero. 9
La característica del modelo que deseo resaltar es que no es posible

Bo +Ei.-[H¡ - Ho]

(2.7.) b1 = N1P1

N1

N1P1

.
mo el valor nominal? de la deuda emitida en t =
donde consideramos Bo co . ,
cero y uno. Por lo tanto
.
·r la inflac1on entre e1pen000
O, para evttarlasu~ en función de valores definidos que no dependen de 0.
podemos reso ver ¡

establecer un programa de estabilización exitoso si no se corrige el déficit
fiscal. Y que el uso de políticas monetarias restrictivas no lograrán bajar
permanentemente la inflación, si el déficit no se corrige --en el mejor de los
casos reduce sólo la inflación en el presente, a costa de mayor inflación en
el futuro. La idea ya ha sido repetida varias veces, sin embargo los
programas de estabilización siguen cometiendo et mismo error de no
corregir el déficit.

Podemos transformar la ecuación (2.3.) tal que:

(2.8.) b¡ =

l+Rt-1
h [ -8-]
Dl
1+ n bt-1 + N t 1+ 8

donde t = 2,... .T.

sustituyendo para 2 &lt; t ~ T

•
t

( 2 9 ) Ob 1 =
· ·

2.2. Efectos dinámicos debidos a la formación de expectativas
considerando una demanda de saldos monetarios tipo Cagan

♦ (t. s) b 1 + }:

s• 2

+(t,s) D, - ~ r, +(t,s)
N

5

La evolución de la inflación se complica cuando generalizamos el modelo
substituyendo ta demanda de dinero, por una que varíe en función de la
inflación esperada, en contraste con el modelo monetarista que surge

cuando Y2 es igual a cero-equivalente a la ecuación (2.5.).

1 + 9 s• l

- ----------~
ten deuda da
• licar que para que los ap,mtes aocp
-'
6 Este S\Jl)UtS.O puede intcsprctarse ocmo uq, 1 ecimienlo de la producx:ién. Este tema
gobiano tienen que recibir una ~ -ro::!1~e atocado mas prclundamcnte en la 51gmen
7 ~'upmcmos que la deuda madura a valor par.

Si mantenemos las demás características monetaristas del modelo,
incluyendo la restricción presupuestaria de gobierno, la ecuación de
: ~ resultado dq,mde de nlle!b'o ~UClito sobre la dtm:mda de saldos mmdarios reales.
Si la smte ajusta sus saldos maidarios reales m funci{n de la ioflacién q&gt;tl"ada, se a-ea una
dinámica difa-aite m la evolucién de la inflacién

�82

El programa de estabilización de México

Ensayos

83

crecimiento poblacional, pero exceptuando la ecuación (2.5.), que es
sustituida por:

( 2 .14 . ) x t + 1 =

.!..L + _l
l _
12

t

. _)
2 10

~ = [ u ] + [11...][P1+1] donde 'Yl &gt; O, Y2 &gt; O para t
p 1N 1
2
2
P1

(2.15 .)

se complica la dinámica inflacionaria.

_Y
1 [--1- ] 1

Y2

Y2

l+n ~

para t ~ T+J

~12 -[

[1..L+
_l__
Y2
I+n
''2

4y 1
]
Y2(l+n) &gt;O

entonces la ecuación (2. 14.) ftene dos puntos estacionarios

Consideremos de nuevo la restricción presupuesta!, y especifiquemos su
comportamiento para los periodos posteriores a T, donde la deuda per cápita
esta fija. Esto implica:

(2.16 )

Ht

~-

por lo tanto si

=

t....

(i . l t.)

-

+n

[D1] para t &gt; T+l

j___J_[[r1
I
2s]2
-+---- _

xi= ..IL+_1_ _
ly2 2(1 +n) y

- H t- 1 = bT[Rt -1 - n]+
p1N t
1+ n
N1

2

2

Yi

(I+n)

Y2

4
Y1
Y2(l+n)

]l /2

1t2=-Y_1_+
1
2r2
2(1+n)

Para simplificar las operaciones podemos manejar di = E.!.. una medida de

N,

para t &gt; T+I.

déficit per cápita, y considerar esta constante. IO Si manejamos saldos
monetarios per cápita, las ecuaciones anteriores pasan a ser:

'Yl -'Y2 1tt+ldonde'Y &gt; 0,Y2 &gt; 0parat~ 1
(2.12.) mt =-+
1

2

2

donde ~ es la parte del déficit que tiene que ser financiada por señoraje del
periodo T+ 1 en adelante. Sustituyendo (2.12.) en (2.13.) para eliminar mt
obtenemos la siguiente ecuación:

JO El rclaj• ese supucáo (mimtra., siga ~cndo déficit) no afcáa las caiclusiroes, y
cai d único fin de ~lificar los cálai!Oll matanátioos.

:1\1 uso

es

Si. se ~e1ecc1ona
•
un punto intermedio entre es
.
.
.
aJustar1a de manera dinámica hacia
tas ~ mflac1ones, este se
tanto supongamos que el gob·
~ conforme t tiende a infinito. Por lo
.
terno escoge 1t dad0
mismo nivel de défi ·t
.
.1:
que puede financiar el
•
ct que con una mflac1on m
( )
na
razón
para
escoger
la
otra
opción.
ayor
~ por lo que no
hab

�84

El programa de estabilización de México

Emayo.,

Gráfica 1
.
Equilibrio sujeto al financiamiento del déficit

85

Además, como la inflación es constante para t &gt; T+l, entonces la ecuación
(5.18.) se puede transfonnar a:

inft+1
Equilibrio 2

por lo que los saldos monetarios nominales crecen a una tasa constante
igual a la inflación para los periodos posteriores a T+ l. Una manera
alternativa para llegar a este resultado y que nos permite observar más
claramente la dinámica de precios sería obteniendo una ecuación diferencial
lineal de la restricción de presupuesto (2.11.) y de la demanda de dinero
(2.10.):

Equilibrio 1

inft

Usando un operador de rezagos (L) podemos escribirlas como:

Fuente: Sargent y Wallace (1981 ).

.
..
ra todos los periodos t &gt; t+ 1, de la
Dado que 1t¡ es la tasa de mflac1_on pal saldos monetarios reales fijando t
. , (2. 15 ·) podemos determinar os
·
ecuacton
= Ten la ecuación (2.14):

(2.19 . b)

2 -1]Pt = -Y2 ht para t&gt;- 1.

Y
[ 1- - L
YI

1

Resolviendo (2.19.b) en función de la demanda de dinero:

(2 . 17 )

1 _
- HN
p1 1

[1...L}
2 + [1.!..]11
2

1+ 1

y despejando los precios

(2 .1s .) P,

=[:JL-c /,r1)xJ::
1

función inversa de la inflación escogida en el
Estos quedan como una ti
etaria y la población están dados.
primer periodo dado que la o erta mon

donde e~ O, y resolviendo el operador de rezagos para crear una serie
obtenemos:

�El programa de estabilización de México

=~
a)

(2 . 21.) Pt

JZ

y2

.
[ ]'
[:2]
h1+.i
+e
Y!
o
1

para L&gt; 1

1

. ..
de ue una política monetaria restrictiva
Esta ecuación abre la poSibihdad , q
rto plazo y si implique una
I
no pueda disminuir [nflació~ aun es~oean~;rior de déficit permanente. 12
mayor inflación futura , baJo e supue . ·n1plica que un programa de
.
.
d los saldos monetanos t
.,
Es decir, el aJuste e
.
t . f a, pero sin correcc1on fiscal,
estabilización de política mon~tan~ res ~~ tv
puede incluso fallar en disminutr la mflac1on presente.

11

87

y el comprometerse a seguir políticas preanunciadas y lograr metas
intennedias. El factor clave para reducir los costos durante el periodo de
transición es la credibilidad. Este enfoque surge de la asimilación de la
teoría de expectativas racionales.
La idea básica de la teoría de expectativas racionales es que los individuos
toman decisiones no sólo basados en los eventos presentes y pasados, sino
que también consideran las acciones futuras esperadas de los gobernantes
para tomar sus decisiones y no pueden ser engañados sistemáticamente.
Dos enfoques dominaron el centro de la discusión sobre políticas
deflacionarias, el gradualismo y el choque. Sin embargo, ambas acordaban
que entre más creíble fuera la política, menores serían los costos de los
programas de estabilización

.
d ue ha sido resaltada en múltiples
A pesar de la sencillez de la_td~a, y e q
l1aber sido comprendida por
' econonuca parece no
· d
ocasiones por 1a leona
, de t b.lización Tal vez la neces1da
los que llevan acabo los programas esbl a _1, que pide una estabilización
I demandas de una po acton
. 1
de responder a as
.dad l'f ó administrativa para reducir os
de precios, y la falta de capact
_po 11~ o es evidente que en presencia
deficits fiscales. son las razones. _Sin en~ art. úmca salida de un problema
de ajustes en los saldos monetarios rea _es, tenor es reducir el déficit
rnflacionario que nos deja la demostrac1on an

El gradualismo se basa en reducir la tasa de inflación lentamente,
adoptando un programa de deflación constante y predecible, el choque por
su parte, busca una deflación rápida mediante un evento conocido como
"cambio de régimen". Las diferencias entre éstos dos enfoques se basan en
diferentes puntos de vista sobre la velocidad de ajuste del mercado.

lítica ortodoxa no se puede olvidar al
La conclus1on es que la po
b. . . . Las medidas heterodoxas
a de esta 111zac1on.
implementar un program_
acelerar la estabilización. pero deben de
pueden ser útiles para elíc1ent~r y I
d.d s ortodoxas. No hay varitas
ser vistas como complementarias a as me ' a
mágicas en la economía.

El gradualismo argumenta que hay rigideces institucionales que no
permiten que la economía se ajuste rápidamente. Este argumento se basa en
la teoría de contratos nominales de largo plazo. 13 La idea es que un
programa gradual permite a los agentes adaptarse suavemente al nuevo
medio ambiente económico y evitar con ello una recesión fuerte.

3.

• en 1os programas de choque Ylos
Análisis de la politica monetaria
problema~ de credibilidad

·
principalmente en los países
Dado las diversas e,stanfla~,o~es. 70' s se reformó la visión sobre la
sudamericanos, en la ~e~ada e os , ta im licaba la corrección de la
política monetaria trad1c1onal, ya que es . , p Este costo no podía ser
.,
.
d na fuerte receston.
ínflac1on solo a costa. e u
,
e se encontraban en periodos de
soportado por la mayon~ ~ los paises y~ qu por buscar una administración
recesión. La nueva poht1ca se c~actenza .ones monetarias discrecionales,
prudente del déficit, abstenerse de mtervenc1

El choque busca reducir de golpe la inflación y crítica al gradualismo
argumentando que entre mayor sea el periodo de ajuste mayor será el costo
del programa de estabili2:ación. y la credibilidad será menor. Dado que
asume que no hay rigideces en la economía no ve por qué no buscar reducir
la inflación lo antes posible.
Independientemente del tipo de programa usado, una pieza fundamental
para que éste tenga éxito es la credibilidad. Falta de credibilidad en el

programa causaría que las expectativas inflacionarias no cayeran lo
suficientemente rápido y que el programa deflacionario fuera más lento y
13

FJ estudio de modeloo coo cootratos nominales de largo plazo se populariiarai a raíz del trabajo

'-diCC!S de Sargl.2lt y Wal_dad
lacc 1981
- ·•-•ocií.n ai IDIO de 1OiS apw
d
a
11 Daany Quah lo danucru~por ......,..u
e la falta de a-cd.ibilidad ~ e la efed1v1
e un
12 Este resultado puede cmstda-arse el ef~~ . cuando cxi!te lU1 déficit fiscal pcnlllllO'IIC
política mmdana rebic11, a para reducir a a:ioo.

~ Jdm B. Tayloc ( 1979) sin anbargo la relevancia de los cootráos nominales m la rigidez de la
lll&amp;c:iái ha sido dejada a segundo lrmuno basado m modelos daarrollados poc Calvo. La
difcrcncia radica m si los cmtratos indexan hacia addarte o hacia :irás, para lma explicación

dáaUada wr Milla- y Sutha-l111d (1993).

�88

El programa de estabilización de México

Ensayos

.
pectativas afectan el proceso t. nflacionariol 4 entonces la
costoso. S1 las daex al oceso de reducción inflacionario.
credibilidad ayu
pr
.
.
·a que tiene
la credibºlºdad
It
, no existe un . criterio
. ºdad
A pesar de la tmportanc1
, 1 . 1 definiciones de qué es credib1h .
único para definirla Existen mu tlp es
, ado las creencias sobre el
. .,
aceptada es en que gr
.d
Tal vez la defimc1on mas
.
los programas anuncia os
, son consistentes con
curso futuro de la econom1a
eden clasificar tres factores que
r el gobierno. En base a esto, se pu . 15
~uencian la credibilidad de un programa.

3.1

Tecnológicos

,
confiabilidad de los datos sobre los cuales el
Entre estos se encuentran la
di . a sus decisiones en el c.:aso de
s metas y con c1on
•
.
1
gobierno estab ece su
.
r el Banco de Mex1co Y e1
México, los datos "oficiales'_' son man~a~~::;'uesta en duda en la ('amara
INEGI La confiabilidad de eStos datos a 1
· , y por diversos
.
diputados de la opos1c1on,
. . .
de Diputados, por d1ve~sos
no son confiables sena un JUICIO
.
d 1 sector pnvado Dec1r que
organismos e
.T . as detallado es conveniente.
muy ligero, sin embargo un ana is1s m
, · y la factibilidad
1d 1 instrumentos de po11t1ca,
. de
Otro factor es el contro e os .
1 1 obierno de Reagan carec1a de
los objetivos del gobierno. ~or eJem~ o, e dég'ficit permanente mediante un
dad
propoma financiar un
ba
este factor
o que
de México, la política se basa en
1
endeudamiento permanente. En e c~~t'
lo cual le dio credibilidad al
una reordenación _d_e 1a_s, fírgnzas pu icas,
programa de estab1\tzac1on.

ro' amas de estabilización llamados
Este es un punto clave. muchos de los pb gr rtodoxa es decir mtentan
"
cido de la ase o
'
, .
"heterodoxos han care
, b. rta ftJ'ando el tipo de cambio, y no
..
queña econom1a a ie
d
la
estabilizar una pe
ob\ema de fondo. De acuer o a
1
corrigen el déficit fiscal, que es e_ p~
aumenten las tasas de interés
las reservas disminuyan,
,
teoría, esto causa que
.
ua1
sucedió en diversos paises
1
y que surgan fuertes _de~alu~c~on~s. d: :ste problema se puede resumir
sudamericanos. El anáhs1s dmam1~,º17 donde los agentes se ajustan antes
mediante el llamado "peso problem ·
.,

14 ~ idea es desarrollada en roa secaro y

Sllf

e del modelo de Cagao(l 95G).

~!&gt;tcnsm (1989).
15 E.&lt;#.a cl3!.ilicaciw fue hecha ror Bla&lt;:kh~d~ acdilnhdad m wi Juego de IDl3 sola d~a para ima
16 Domhusdl ( 1991) plantea wia_dcfnuaoo .
• cnnit.a mfrmtar choques externos_para
ccooomfa ah1crta, y doodc el ruvel dede reservl
del prowama, la mcrnsi~cocia dm31IIIC8
3
de
bio es la base
mantener el llpO caro
·dcrada eo ei:.1.e modelo.
.
es
tratada a1 el siguimte apartado no es COlS1
cculativo en cootra del peso. El argwnenl0 .
17 Kraskcr ( 1980) le da ei:.1.e nombre al problema ~ al .
cambiario sesgado pO!&gt;itivammte SI
que en WJ mercado eficiente• debe de haber wi prcmio nesgo

ª ~~Jr¿¿

89

del evento, contribuyendo con esto a acelerar el colapso del programa. Este
punto surge baJo problemas de "estrategias", y se discutirá posterionnente.
El problema tecnológico se puede resumir de la siguiente manera, si el
gobierno no tiene control sobre su déficit, y sus reservas no pueden afrontar
choques externos negativos, el programa será muy débil, y por lo tanto
cualquier choque externo lo afectará gravemente.
El PIRE es una muestra de esto, el gobierno no tenía un control efectivo
sobre el déficit, y las reservas no eran lo suficientemente elevadas para
soportar choques fuertes, por lo que con el temblor de la Ciudad de México,
que presionó sobre el déficit, y sobre todo, con el choque petrolero del 86, el
programa se derrumbó. 18

3.2

Administrativos

Estos factores engloban la habihdad del gobierno para hacer los cambios
necesarios a la legislación, si en un gobierno democrático el gobernante
tendrá el tiempo suficiente para llevar a cabo el programa, y si va a estar
tentado a cambiar la política del programa con fines electorales, o por
presiones dentro de su propia institución. En el caso de México, el partido
en el poder controla la mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados,
por lo cual el poder ejecutivo no enfrenta problemas graves para aJustar la
legislación. Las presiones electorales si son factibles. dado que
históricamente el gobierno (y por ende el partido oficial en el poder) ha
incrementado el gasto publico en los años electorales, y en cuanto a las
presiones internas, parecen seguir las presiones electorales, es decir, sus
"ciclos" van de la mano.

3.3

Estratégicos

Los problemas anteriores han sido manejado de diversas maneras por la
teoría económica, sin embargo, el factor que más ha captado la atención es
el de estrategia, mejor conocido como "inconsistencia dinámica". Este
enfoque para analizar la política monetaria se basa en la existencia de una
serie de agentes privados que toman decisiones en función del
comportamiento futuro esperado del gobierno, y de un gobierno central
exi&amp;c una probabilidad "aunque sea• pequá!a de una devaluaciái fuerte, y lo aplica al caso de
Mé:xico Ql 1976. &amp;te trabajo &lt;Xntribuyó de maoa-a úq&gt;ortante en la aplicaciái de pruebas de
~ciC11cia de mea-cado.
DraZQJ Y Helpman (1988) cxnsiderm los efCáos de una ei:.1.ahilizaciái no facul&gt;le mediante
política de cootro] del tipo de cambio.

�90

F,/ programa de estabilización de México

l!.nsayós

tomando decisiones considerando que los agentes privados toman sus
decisiones basados en las predicciones de sus acciones futuras.
El punto a resaltar es que mediante una inflación sorpresiva el gobierno
puede aumentar la producción considerando una curva de Phillips
aumentada por expectativas. o puede disminuir el mvel de ta deuda. Es
decir, tiene incentivos de corto plazo para engañar a los agentes privados.

4.

Análisis de credibilidad mediante teoría de juegos

Buscamos presentar el efecto de la inconsistencia dinámica sobre ta
inflación y los programas de estabilización. Se parte del equilibrio simple de
un juego de Nash, y se complica el resultado al incorporar en la formación
de expectativas ta incertidumbre respecto al cumplimiento o no de las
políticas anunciadas por el gobierno. Posteriom1ente se consideran juegos
de Maximin que permiten simular los efectos de conflictos institucionales
sobre la política económica para estabilización de precios, y el problema de
"falta de sentido común" que justifica el argumento de la concertación de
precios en los programas de estabilización. Finalmente, se dan algunos
lineamientos sobre los criterios adecuados para controlar precios, y se
realizan algunas consideraciones sobre las modificaciones que sufriría el
modelo al considerar una economía abierta.
Existen dos tipos de Juegos, los cooperativos y los no cooperativos. En los
primeros, los individuos on capaces de comprometerse a seguir ciertas
reglas, o respetar ciertos acuerdos. Es decir, las acciones negociadas se
cumplen cabalmente. En el segundo, los agentes no están restringidos a
seguir los acuerdos pactados, y por lo tanto actúan a su discreción Los
Juegos monetarios por lo general se caracterizan por no ser juegos de suma
cero, es decir, todos los ju~dores pueden mejorar si se ponen de acuerdo en
seguir ciertas estrategias. 1
Otra característica de los juegos son el numero de "jugadas" o "etapas" del
juego Los juegos pueden ser de una sola etapa, por lo cual las acciones
pasadas o futuras del resto de los agentes son irrelevantes para determinar la
acción óptima de cada agente, sin embargo estos juegos no nos permiten
describir la interacción de estrategias entre los individuos, por lo que
comúnmente se ha optado por los llamados "superjuegos" o juegos de
19 Un JUCSO de ~ ca-o. es un juego de caillicto, ya que las ganancias de lDlO sm los pérdidas
del otro, y por lo tanto DO hay inantivo para coq,crar.

91

repetidos. que consisten de una serie de .
donde las acciones pasadas de
Juegos de una etapa repetidos, y
1
resto de los ~ºentes por
os aglente~ ~ectan las decisiones futuras del
I0 que a acc1on ó t
-e,
'
d
considerar el efecto de la acc·ion
• presente sobre P
ima · e cada agente debe
1
de los agentes.
as acciones futuras del resto

4.1

Modelos de teoría de J·uegos y pol't·
.
• 1ca monetaria

~l problema de la credibilidad emer
.
.
incentivo que tiene el gobierno a renege en la teon_a_ de Juegos dado el
vez que los individuos privados h ti gar de sus poht1cas anunciadas una
ganancias de corto plazo. Este
ormado ~~1s ex~tati~as, en busca de
desarrollado onginalmente por di e~1a de mcons1stenc1a dinámica" es
la política óptima antes de que
an YF:escott (] 977) Y se basa en que
no es la óptima una vez que éstos hagenfites pnvados formen sus expectativas.
an ormado sus expectativas.

:1

J
10/

Este problema no se basa en cambios d
.
.
objetivos de los jugadores, o problemas : p_referenc1~. conflictos entre los
Smtplemente se basa en que I b'
e mformac1on dentro del sistema.
.
e go ierno no puede comp
.
una pohtlca, ya que tiene incentivos a "falsear"
r . rometerse a segmr
solución directa a este proble
.
s~ !'° ttica en el futuro. Una
l!mitar el poder de acción de~ª;: fiJar las cond1c1ones Institucionales para
limites 20 El probl
g erno, es decir, forzarlos a seguir reglas 0
ema es que las "regl "
b',
desventaias y ha quedad
.
as tam 1en presentan ciertas
~ ·
o como posible
·· ·
•
~neos centrales independiente 21
º1pc1on mtem1ed1a el establecer
·
s, con o que se b
¡· ·
incentivos a seguir una pol't' .
.
usca e 1mmar los
credibilidad si no cede a I t ,ca 1~cons1stente. El banco central puede ganar
.
as presiones por seguir una rt·
s1 entra en conflicto con 1
d
po t ica oportunista, o
os crea ores de la política fiscal. 22

20 (\n .
:i,CJooes factibles sai seguir un palrén
expücrtamQlte Ql la legislacién las regl oro,;:,::;leca- un _upo de camino fijo, o establecer
~aana para la a-cacién de dinero.
as que
de seguir los lllaDlJadorcs de la poliuca

idea es que
b:mco caitral indepffldi
~r6iímanciar
el déficit mediante
Méxi
Xl.loraJe.
1111

~-"

.

Qltc DO

.
l!we que acq&gt;tar las prc:!mmes del gobierno

~';~el:::~~~~~ ::r:,ooes

:a
de la ~olítica fiscal, y w dependtncia de
P.CSl!J&amp;e1&lt;ll fiDanciCJ'a doode se le dá más in
~ orgamgrama. l!n 1993, se aprobó una
~ero se basa m la a-edil&gt;ilidad de la politica7i.:idaicia
a BANXI~. más la a-edibilidad lkl
•· a guiQl se supedita la política mooctaria.

�92

El programa de estabilizaci(m de México

Ensayos

4.2

impuestos al ingreso, salarios mínimos, y demás mecanismos que afectan al
mercado laboral, la tasa natural tenderá a exceder la tasa eficiente, y por lo
tanto se requiere de una política activa, es decir, que k &lt; I. El gasto y los
impuestos influyen sobre el valor de Je, y a menos que estemos dispuestos a
aceptar que el gobierno no lleve a cabo ningún gasto, es prácticamente
imposible considerar el valor de k = 1 como el nivel eficiente.

.
. , y desempleo mediante un equilibrio de
Un modelo de mflac1on
Nash

.. .
h nos da como resultado que la política
El desarrollo de un equ1hbno de N~ l ente y es por esto que surge un
monetaria óptima es tratar de enganar a a g .nflación Tomando el modelo
equilibrio con un sesgo a favor de u~: mayo: tel dese~pleo depende de una
de Barro y Gordon (1983~~• se const era
tasa natural, Y de la inflac1on no esperada.

.TI

d
leo un es la tasa natural de
d d u representa la tasa de esemp ·
• d. "e" denota a la
on e leo, 7t es la .tasa de inflación, y el supenn ice
desemp
expectativa de la variable.
.
natural de desempleo varía en el tiempo debido a
Consideremos que _la tasa
24 Asumamos que el efecto es persistente y
factores reales autonomos. &amp;t.
que se Comporta de la siguiente forma:

(4.2.)

-n
Un=AÜn
+(1-A)U
+Et
t
t- 1

donde O::; A ::; 1

J

- n

re resenta la tasa media de desempleo de
donde U es una constante ~~e
f
del gobierno, que representamos
largo plazo. Se define la fu~c~on_ ~e ivo
con la siguiente forma cuadrattca.
(4.3.)Z

1

=aU,[

ku

n

1

2
]

+

b11 2t

donde O::; k ::; l Y a,b &gt; o

. . sm
• embargo presenta
d fi itivamente arb1trar10,
Escoger esta forma es e n
1 costo aumenta conforme el
algunas características "deseables", como que e
. .
kUn
e de nde en forma positiva de
desempleo se desvía del objetivo
t , qu
pe
. d choque
ntem ránea. En la ausencia e .
la tasa natural de desempleo co
pod1'a a un criterio de eficiencia, es
• t que correspon er
externos. k = 1 sena
a
ba. de la tasa natural sería penah·zacto al
decir reducir. el desempleo por de al~o s· mbaro,o dado la existencia de
, fuera más to. m e
e, ,
igual•que dejar que este
- - - - - - - - - - - ~ Phillip
entada poc exped.ativas.
.
23 ~
- ccuacmo
.. es CX11ocida amo
la auva
de tdinl!camcote
. . ~ aum .i:
....:b ·dos y tienen media cero.
. ,1_
dientes
w,u1 w
,
24 Se asume que los choques SCll m""'t'm
•

93

En referencia al segundo término de la ecuación (4.3.), existen diversas
explicaciones de por qué es costoso que éste sea distinto de cero. Varias de
éstas han sido tratadas en otras secciones, pero definitivamente es motivo de
discusión si la inflación debe ser cero o mayor que cero. Algunos sugieren
considerar como la inflación adecuada a la tasa impositiva óptima sobre
saldos monetarios reales.
Con motivos de simplificar la solución al problema, consideremos que el
gobierno controla el instrumento µt ·~ que representa el crecimiento
monetario, y que existe una relación directa entre éste y la tasa de
25
inflación
Esto nos permite considerar que el gobierno escoge
directamente la tasa de inflación, es decir tiene un control perfecto. 26
La inflación se escoge buscando minimizar el valor presente de los costos,
calculado en función de una fecha inicial, esto es, se minimiza la función
objetivo:

(4 4.) E[2:
l•l

21
(J + r) 1

]110

donde lo representa la información disponible en el periodo cero, y res la
tasa exógena real de descuento.
El juego entre el gobierno y diversos individuos privados, se rige por el
gobierno escogiendo la tasa de inflación para t en función de la información
disponible en t-1, y los individuos formando sus expectativas en función de
la información en t-1, considerando que el gobierno busca minimizar la
ecuación (4 4.), y el nivel de desempleo y el costo se fijan por las ecuaciones
anteriores.
25
1 &amp;e supuesto ~lica la ausencia de efeáos dinámicos en el proceso inflaciooario, y podría
~
como una caidici(n lllalc:t.aruta extrema en un modelo cstátioo, sin embargo, la

~ a j ~ pO!teriocmente.

Cukicnnai y Mchi.a- (1986) CXl1Sidcn11 la pOS1oilidad de que el gobierno oo cmtrola
Pcrf~te la inflaciái y anali7.ao la caivaúau:ia de no lala- un CX11trol pafecto.

�94

Ensayos

El programa de estabilización de México

Sin embargo, falta considerar un punto clave: el ~ecanismo rnedi~te el
cual se forman las expectativas. Consideremos pnrnero _que el gobierno
selecciona una tasa de inflación t~atando a las expectativ~ presentes Y
futuras como dadas; es decir, sin considerar que ~us acc1o~es pueden
reflejarse en cambios en las expectativas.27 Es decir, el gobierno va a
escoger

95

entiende los incentivos del gobierno a "hacer trampa". El público entiende
que 'l't --la inflación seleccionada por el gobierno-- satisface la ecuación
(4.8.) y por lo tanto es racional que forme sus expectativas de acuerdo a
esto:

1t t buscando minimizar E 1_ 1Z1 considerando 1t: como dada, Y

teniendo como resultado independencia entre la sel~ión de la i~ación
presente, y la inflación futura Por lo tanto las expectativas se forman.
( 4 5 .)

1t~

cabe resaltar que el segundo término de la ecuación (4.8.) se eliminó al
considerar que las expectativas son racionales y por lo tanto Et- J [7tt· he(lt1)] = O. 28

=hc(1 1 _i)

la inflación esperada debe ser tal que minimice los cos!~• de acuerdo a la
función del gobierno (4.3.). Considerando la ecuac1on de la . ~asa de
desempleo (4.1), y sustituyendo el desempleo natural por la ecuac1on (4 2)
y las expectativas por la ecuación (4.5) obtenemos.

( 4. 1O.)

Sustituyendo ésta en la ecuacíón (4.3 .):

El gobierno buscaría minimizar la esperanza en t-1 de

De acuerdo a la construcción del problema, el gobierno que enfrenta
expectativas formadas por la ecuación (4.9.), escogerá una tasa inflacionaria
que coincida con las expectativas. Esto representa un equilibrio inferior de
Nash, caracterizado por un sesgo inflacionano positivo, y por la producción
en su tasa natural, y sería:

Zt tomando como

'I'

~=[

ª: ]r

~

1 - k ][ E 1_ 1 U ] =

it

~

Es claro que en este caso, un cambio institucional que obligara a que el
gobierno siguiera una regla de cero inflación sería lo mas adecuado, si
consideramos que la inflación tiene un costo. El objetivo de utilizar el
modelo de crecimiento natural es presentar que no se puede estimular
permanentemente la producción sin caer en el problema de una mayor
inflación.

dado 7t et , por lo que la condición de primer orden es 6E 1 - 1Z 1 = o,
611

1

implicando:

para obtener este resultado se asume que E(E t IIt-I) = Oy que se satisface la
· ' de segundo orden para minimizar. Aunque el
condic1on
, )"gobierno
sabe not esta
restringido a seguir la regla anticipada he(lt-J), el pub ico
es o, Y
27 Es.e supuesto se relaja al ajwur la fcrmaciém de exped.áivas.

La inflación termina por no estimular realmente la producción, ya que el
ajuste racional de los agentes implica que no hay forma de estimular
permanentemente la producción mediante política monetaria. Es decir, los
niveles de inflación que en los ochentas se consideraban saludables para el
crecimiento económico, y la política monetaria agresiva de incrementar el
señoraje para financiar el déficit fiscal terminan por no estimular la
producción, ni incrementar el señoraje, ya que los agentes aprenden y se
ajustan para evitar ser engañados. Lo único que queda es una fuerte deuda,

28

Es decir. el público no OOOlde emres sistcmaioos, ni tiaie expeáaivas sesgadas.

�96

Ensayos

un alto nivel inflación, y una perdida de reputación que se considerará a
continuación. 29 '

4.3

El efecto de la reputación en el modelo30

En el ejemplo anterior, el gobierno debe de op~ po~ una regla, Y ~r lo
tanto la política monetaria pierde el poder de incentivar la producc1on a
corto plazo, de acuerdo a una curva de Phillips au~entada por
expectativas.31 El problema surge del incentivo que se tiene a hacer
trampa, es decir, bajo reglas el gobierno maximizaría su func~ón objetivo
inicial con una regla de inflación cero, y por lo tanto el costo sena cero.
- Si existe la posibilidad de hacer trampa, el gobierno maximizaría si logra
engañar a la gente ya que generaría mayor producción ~ediante la curva_~
Phillips ajustada por expectativas. Para aclarar este pu_n~o es util
ejemplificar con una función objetivo del gobierno, para esto utilizaremos la
propuesta por Barro(l 986): 32

El programa de estabilización de Méxfco

ecuaciones anteriores implicarían que si el gobierno no está restringido a
una regla, la inflación escogida sería la que minimiza los costos:33
( 4 .12 . )

29 Obviamente ésta no era la intenciái del Gobiano. La idea era fomentar la actividad ecwómi~
y coo Jas ganancias de ésta obtener superávits futuros que compmsaran los déficits presentes, _sm
embargo, i:sos n1mca aparecieroo. La idea es similar a la _de una ~resa que ?'de pre.tado ca¡ntal
de trabajo, que pagará ero las utilidades futuras, pero SI el negOC10 no functa:ia sólo queda una

~~~~
.. d
30 Para la derivaciái de W1 equilibrio de Nail ero rezagos debido al periodo de apra:idizaJe, e
aruerdo a Wl modelo de aprendizaje bayesiano ver Barro( 1986).
.
.
.
31 Cabe recordar que c:se caso coosidera sólo Wl efecto negativo-~ las ~act~es ~reSJvas Y
@e por Jo tanto no se puede incentivar sistemáticamente la produccun mediant~ inflactoo. .
.,
32 La ftmciái objdivo del gobiano es dificil de e5pecificar, pero las ganan':1as de Wla inflactoo
sorpresiva han sido en1mciadas anterionnente, y no se limitan ~o-~ ~ "!emplo a la curva_ de
Phillips aumentada. FJ ejemplo es mas sa1cillo que la ftmct6n mtctal, S1D cmbar~o ha stdo
ampliamente aceptado ya que cooserva las caraáerw.i~ mas relev~~es. Exilten ruas
especificaciooes y ampliaciooes de ejemplos cooa-etos, uno similar pero peanitiendo que el efecto
sobre producciái de la inflaciái esperada varíe es dado por Barro y Ga-dm (1983b).

1J1 l

= 1J1

= [:]

y los costos --dado que no hay sorpresa inflacionaria--

( 4 .13.)

z1

=

l [b

2

2 -ª-] .

Es obvio que ~o est~ supuestos una regla resulta mejor que discreción, ya
que tanto la 1nflac1on como los costos serían cero. Sin embargo,
supongamos por el momento que el gobierno puede hacer que las
expectativas de los agentes sean inicialmente cero (rc0 e = O) y el gobierno
escoge la inflación óptima que manejamos anteriormente ('I' = b/a ), al
hacer trampa el gobierno obtendría:

(4.14.)
donde el gobierno busca minimizar et valor presente de los costos en el
tiempo, en forma similar a la ecuación (4.4), y 1~ v~or~~ de a Y ~ son
conocidos por el público y se puede tomar como la mchnac1on del gobierno
por cambiar inflación por producción. Las soluciones de acuerdo a las

97

~r~J2-b[~]= ~-~ =-~

Zt =2

a

a

2a

a

2a

que es la gan~cia por hacer trampa. Es decir, haciendo trampa encuentra
una mejor solución que si sigue la regla. Sin embargo, es dificil concebir Ja
manera en que el gobierno puede engañar sistemáticamente al público para
generar la mejor solución --que es la de hacer trampa cuando la gente no Jo
espera--, y obviamente va en contra de la idea de la formación racional de
expectativas. Pensar que se puede hacer trampa sistemáticamente es pensar
que la gente no aprende de sus errores y es engañada constantemente.
En la búsqueda de soluciones a este problema se han considerado varias
~pciones e~tre las que destaca el enfoque de dos tipos de gobierno, uno
1~ac1onano, y otro no. Existe incertidumbre del tipo de gobierno, ya que el
P~~ero bus~ar~ que los agentes privados lo confundan con el segundo y el
pubhco esta mc1erto sobre que tipo de gobierno es. Sin embargo, et gobierno
gana credibilidad confonne se aferra a una política no inflacionaria.

33Toda ,

.

vta estamos b8Jo el ~uesto de que el gobiano toma cano dadas las expectativas futuras
de los ~gentes privados, es decir no ccn.sidera que sus acciwes presaites influyan sobre las
expectat1vas.

�98

EnsQ)IO,!

El programa de estabi/;zación de México

.
· baYesiano
de odelar esto es mediante
aprendizaJe
. . Si. los
Una maner~
m .
ue el obierno es no inflacionario -agentes tuvteran certidumbre de ~ . . g
"librio con reglas, si por
11
Uamémosle tipo 1-, el resultado ~ena ~: ~ ~~~-tipo 2-- entonces seria
0
el contrario saben que es_ un gob:~~- act tipo 2 está motivado a iniciar
un equilibrio de Nash discreto.
g terno
. di ·c1uos que es un
,.
•nfl ·
· para hacer creer a los m V1
con una poht1ca no t acionart~ 1 poster1· ormente Si consideramos un
u· 1 y poder enganar os
·
_
ob.
g ierno . po
.
.
_ no existe un incentivo a enganar a las
juego firuto --por decir T Juegos
·nt1ación equivalente a un
, de T y por lo tanto escoge 1a 1
d
personas espues
,
·octo El aobiemo
escogerá . . . d'
·onal (u,.'1 para este pen •
o
equ111bno 1screet
Tt/•
.
al , n riodo antes de T este
'od t la
aleatoriamente para no ser descubierto-- en gu pe
· 1 de inflación, por lo tanto, cons1'deremos que para un pen o( , )
ruve
· 1 Pt y por lo tanto 1-Pt
robabilidad de que se esté ocultando como tipo es .
. , de
ilibrio
pes la probab'lºdad
de que deie
su disfraz y busca la tnflac1on
equ
11
:1
discrecional.
que el
Supongamos que las personas creen que 0-t es la probabilidad
. 2 L de.nflación
1
.
tant
(1-a..)
que
sea
tipo
•
a
O
gobierno sea tipo 1 Y por 1O
-i
esperada en este caso es:

, de las personas
·
de Pt, por to que ta ecuación es la
donde -P es la percepcion
' eprd
t_1cc1on
· · que pueden hacer dada la incertidumbre. Supongamos
meJor
.
.que

gobiernolasigue
los agentes incrementan a t, confiorme pasa el tiempo. y elnfi
Ley
comportándose como tipo 1, Yque el coeficiente se revtsa co orme a
de Bayes:
(4.16)~+} =Prob(tipo l lni,1tt-1,1tt-2, .. ,....=0)

_ [Pr ob(tipo ll7tt-t•"t-2,.... = O) ][Pr ob(1tt =o¡tipo l)]
-

=

[Prob(1tt = Ol7tt-l•"t-2•·"·

[ai](l}
[al +(1-at)Pt]

O)]

99

El problema ahora consiste en presentar un patrón de acuerdo al cual se
comporte p t para esto Barro (I 986) construye un modelo de equilibrio
donde el gobierno selecciona la probabilidad minimizando los costos de la
función objetivo, y donde, por lo tanto, entre mayor sea la tasa de descuento
intertemporal menor preocupación tendrá sobre posibles inflaciones
posteriores, y buscará intentar "engañar" en las primeras jugadas.
Es evidente que el gobierno gana credibilidad conforme mantiene un
programa de estabilización, es decir, cxt se incrementa conforme pasa el
tiempo, pero también cabe notar que si el gobierno es tipo 2, el incentivo a
buscar una inflación mas elevada, es decir Pt, también se incrementa
conforme pasa el tiempo. Es conveniente notar que conforme se incrementa
el incentivo para un gobierno tipo 2 y éste no eleva la inflación, mayor es el
~umento en la credibilidad en que sea un gobierno tipo 1.
Esto predice que, considerando que el gobierno sea tipo 1, e implemente
una política de estabilización, las expectativas de inflación se mantendrán
mientras el gobierno gana reputación --o credibilidad de que es tipo 1--, y
después de un periodo durante el cual gana reputación la inflación cae
rápidamente.34
La conclusión de este modelo implica que se espera una inflación sesgada
hacia arriba hasta que se resenta una inflación muy fuerte en relación a la
esperada, compensando por los sesgos hacia arriba. Esta idea proviene del
estudio de los tipos de cambio fijo donde existe un sesgo positivo en cuanto
a descuento a futuro del tipo de cambio y que se vé compensado cuando se
presenta una fuerte devaluación.35 Es decir, un modelo como éste abre la
posibilidad de que las expectativas racionales presenten un sesgo positivo si
et periodo en cuestión es relativamente corto. Por lo tanto es posible pensar
que exista un periodo largo de transición de una elevada inflación a una
inflación menor si los agentes privados no logran identificar el cambio de
régimen.

Es decir, un plan de estabilización puede resultar poco exitoso si los
individ,uos no creen que realmente se llevó a cabo un cambio de régimen.
Para ser mas claros sobre los posibles problemas estratégicos que retarden la
estabilización, llamaremos a el problema anteriormente descrito como
identidad del gobierno.
34
Andrrsen y Risager (1988) aplicai hte resultado a estabilizaciooes mediante tipo de cambio en
~a pequá'la ccuumía abit.rta om.siderando los dift'nllcialcs ai las tasas de iolcrés.
Blanco y Garbcr ( 1986) presart.an élte análisis.

�100

El programa de estabilizac1ón de México

Ensayos

101

TABLAIJUEGODEMAXIMINI
4.4

Juegos de Maximin (una critica al equilibrio de Nash)

El modelo anterior es útil para ilustrar el efecto de una política de
estabili.z.ación donde el público no cree en la identidad del gobierno y éste
tiene que "pagar" por ganar credibilidad mediante inflaciones menores a la
esperada. Sin embargo, el juego anterior supone un equilibrio walrasiano
donde ninguna acción es tomada basta que ninguno de los agentes pueda
mejorar al cambiar unilateralmente su estrategia Esto abre la puerta a la
existencia de situaciones en las que el equilibrio de Nash es inadecuado para
modelar la realidad, y buscaremos contribuir con algunas ideas sobre la
visión de la economía y su modelaje mediante teoría de juegos.
Cabe mencionar otro tipo de juegos que se puede aplicar para ejemplificar
las debilidades del tradicional equilibrio de Nash, sobre todo en un punto
clave que es la formación de expectativas. Hasta ahora nos hemos limitado a
un juego de Nash para los agentes privados, sin embargo, si consideramos
que las estrategias de los demás agentes afectan a cada agente de manera
importante podríamos llegar a "ex~ativas racionales" diferentes de las
marcadas por el equilibrio de Nash. 36 Si eliminamos el supuesto extremo
de que los agentes privados conocen las decisiones de los demás agentes
privados ó que existe un subastador walrasiano, podemos enfrentar
individuos racionales j~do un juego de MAXIMIN ··O en otras palabras
de maximi:zar el mínimo 7.
La estructura del juego es crucial para determinar el equilibrio. Esta puede

ser un juego fácil, es decir, que la estrategia defensiva conduzca a la
sabiduría ex•post •·al equilibrio de Nash··, o puede ser que la estrategia
defensiva nos conduzca a una solución distinta. Para aclarar este punto,
expondremos un ejemplo de cada tipo de juego mediante el uso de juegos
bimatriciales: 38

ESTRATEGIA

Ya

Xa
Xb

( 3; 7)
( 2; 3)
Xc
( 5; 1)
Fuente: Simonsen (1988)

Yb
(0;4)
( 3 , 5)
(1; 9)

Ye
&lt;3; 2)
( 4; 1)
( 3 ; 5)

En :e juego la solución defe~iva es la misma que el equilibrio de Nash -·
~
(b,b}-•, ya que no existe otra solución donde ambos . d
meJoren sus resultados Por lo ta t
.
Juga ores
velocidad a la q
.
n o, una estrategia defensiva no alteraría la
ue se converge al equilibrio de Nash.
Sin embargo, si cambiamos los resultados -.
supuesto puede verse invalidado
ue se
o reglas•-. del Juego, este
converge al equilibrio d
'yq
~tere la velocidad a la que se
e Nash, para esto consideremos un juego distinto:
TABLA 2 JUEGO DE MAXIMIN 2
ESTRATEGIA
Ya
Yb
Xa
Xb

(3;2)
( 8 ; 3)
Xc
( 4 ; 6)
Fuente: Simonsen (1988)

(·10;8)
( 5 ; 5)
( 5 ; -8)

Ye
( .3 ; 5 )
(-10;4)
(4;4)

~::stejuego la solución defen~iva •-opción (c,c)-- no es el equilibrio de
el juJdot~ ~~~:es;ae:;~~~ar~an ~ejor si escogen ~,b). Sin embargo, si
fuerte pérdida s·
' Y eScoge la opcion a, X tendría una
opción a y ~o 1 por,e1 contrano y escoge la opción b, y X escoge la
aparece subas=:n~me~os. Es aquí donde en el equilibrio de Nash
podría
rasiano para llevar a los dos al equilibrio b Se
pensar que ambos tendrían incentivos
.
·
para llegar al
Tb ·
para actuar CODJuntamente
crear un comp::i:o
s~dembargo, s~rg~ ~ nuevo el problema de
en poner de acuerdo
. ~1 . o entre los mdiv1duos privados, y pensar
transacción.39 Los i di\: mdiv1du,os puede implicar fuertes costos de

;I

np:!:1

todos saben las regl: d;I ju:g:.~:i~l:::odeali·~ilibri.~ de Nash si
'
'
1UOrmac1on sobre las
36a equih'brio de NIISI para UD gobiano que p- de tipo :2 a tipo 1, es decir , UD cambio a 1111
régimen no inflaciooaio (o m &lt;nas palabras, UD programa de estabilizac.iln) iq&gt;lica baja
~aciái m CW11to los agentes lo idmtifiam.
3 Obviamente Clic tipo de esrategias Clia asociada cm UD8 fuerte aversiái al riesgo.
38 Los juegos bimáriciales preamtados amo ej~los fucrm tcmados de Sim&lt;mm(l 988) quicD
pla:ltea Clios ej~los pan danoltrar 1M ddrilidades dd equilibrio de Nm

39 Fas.
. . idea es la cq&gt;resada por d teorema de
. .
selecaoo bibliográfica sobre este tana ver DeSapa~{ara una 11q1liacioo de la idea Y una

�102

Ensayos

acciones del otro no representa una barrera para el equilibrio si ésta puede
,
, 11.40
ser sustituida por que todos actúen
con 11 sent1·do comun
El término anterior41 implica un problema distinto al de definir la
identidad del gobernante. Aquí el problema radica en que un agente puede
estar seguro que el gobierno cambió de identidad --en el entorno de un
programa de estabilización, que el gobierno es ahora no inflacionario--, sin
embargo no está seguro si los demás agentes privados conocen el cambio de
régimen, o creen que es verdadero.
Por lo tanto, es critico considerar que tanto se parece la economía al primer
juego o en su defecto, que tan fuertes son los costos de transacción para
impedir que los agentes colaboren en el segundo juego y lleguen al
equilibrio de Nash.
En cuanto al primer punto, es necesario intentar considerar los posibles
castigos y ganancias que surgen al intentar ajustar los precios de los bienes
que cada individuo desea intercambiar. Consideremos las ganancias y
castigos que enfrenta un vendedor en competencia perfecta. Si el vendedor
aumenta el precio de acuerdo al equilibrio Nash y los demás lo siguen,
venderá toda su producción al precio de equilibrio. Si por otra parte, el
vendedor aumenta sus precios más que el equilibrio Nash, verá reducida sus
ventas,42 sin embargo, a menos que asumamos que los bienes son
perecederos, el vendedor los podrá vender al precio de mercado en el
siguiente periodo. 43 Si por el contrario, él es el único que aumenta sus
precios de acuerdo al equilibrio de Nash, y todos los demás los aumentan
más, el vendedor vendería toda su producción, e incluso tendría una sobre
demanda, sin embargo estaría perdiendo la diferencia --es decir, estaría
vendiendo a un precio menor en términos relativos. Dado que las pérdidas
de actuar fuera del equilibrio son altas, es de suponerse que en este tipo de
individuos enfrentarían tendrían un fuerte incentivo a buscar el equilibrio
de Nash, es decir, el juego sería similar al primero, donde la acción
precavida es el equilibrio de Nash, o en su defecto, bajo un juego donde el
resultado fuera otro, el individuo tendría un gran incentivo por cooperar
dado que el equilibrio de Nash le representa una utilidad mucho mayor.
40 E incluso buena fé, ya que si omsida-amos funci.cnes de utilidad de los indivi~os dende
mayores ingresos del rtlto de los individuos diiminuye la utilidad prq&gt;ia, nos enfrentariamos a 1m
juego oompletamente lfutinto.
~l Planteado originalmente por Frydman y Phelps (1983) y citado por Milla-y Sutha-land (~993).
42 En oompdencia pa-fecta, doode los demás vendedores aummtarcn menos los precios, no
venderla nada.
43 Es decir, su castigo es que los tiene que venda- 1m periodo después, y los rotos que esto
implica.

El programa de estabilización de México

103

Su~ngarnos ahora un vendedor monopólico. El castigo por incrementar los
p~ec~os en una_mayor proporción que el equilibrio de Nash, implicaría una
perdida ~uena, dad~ que su demanda es relativamente inelástica, por lo
que la cantidad vendida no disminuye mucho, y los ingresos aún menos
dado que el precio aumentó. El castigo por vender con un incremento meno;
~e representa una pérdida de utilidades casi proporcional al diferencial del
incremento. Es decir, el castigo por pasarse es pequeño, pero el castigo por
quedar _corto ~ grande, por lo tanto tendrá un juego similar al segundo, y
pocos mcenttvos para pagar los costos de transacción para llegar al
equilibrio de Nash.
Es ~ecir, entr~ más competitivo sean los mercados, y entre más
ampliamente cre1do sea el cambio de régimen,44 más factible será encontrar
un equilibrio de Nash.

4.5

Implicaciones del tipo de juego sobre un programa de
estabilización

~ i_mplicaciones de la falta de credibilidad causada por el problema de
1dent~~d -~el gobierno son directas, es decir retardarían el proceso de
estab1hzac1on hasta que el nuevo régimen fuera plenamente creíble. Por su
~~e, la falta de "sentido común" también retardaría este proceso, y es
logico pensar que en una economía mixta, se presentaría cambios en los
pre~ios relativos como consecuencia de la estrategia de estabilización. Es
dec1_r, da~~ que ~ntre m;nos competencia exista en una industria, el ajuste a
la mf1ac1on baJa sera más lento, mientras que para las industrias
competitivas el ajuste será más rápido, el resultado de falta de "sentido
común" implicaría un cambio temporal durante el periodo de transición en
los términos de intercambio entre las industrias competitivas y las industrias
monopólicas.
Una fo~ma de ~olucionar ~1 problema de identidad del gobierno, y de falta
de s~nttdo comun, es mediante el control de precios, esto acelera el proceso
de a_¡uste de la inflación hacia un nivel más bajo. Sin embargo, debe de ser
respaldado por un verdadero cambio de régimen, de lo contrario, el control
de precios agravará más el problema al presentarse distorsiones fuertes
entre los precios controlados y los no controlados, una fuerte escasez y
especulación de productos.
'
44
. -~ plUlto a resahar es que el problema de "saitido COIIJÍlll• implica que las expectativas del
mdi"1:du0 no se forman solo m funcioo de su credibilidad individual de cada individuo sobre el
1
~
?, de régimen, sino que omsida-a la credibilidad de la ecaiooúa en gmaal sobre el cambio
de regtmen, lo que hace el proceso aún mas lento.

�104

En.,ayos
El programa de estabilización de México

El control de precios es útil para solucionar el probl~ma de coordinación
debido a la falta de sentido común. Se debe de considerar un contr~I de
precios en el periodo inicial, y la liberación gradual por sectores de estos
para poder eliminar el problema.45 E~ cont_r~l ~ precios no debe ~ ser
visto como la solución permanente a la mtlacion, aun y cuando _el cambio de
régimen sea creíble, ya que después de coordinar las acciones de los
individuos, se welve un estorbo para la eficiencia del mercado.
En lo referente al uso del control de precios para ganar credibili~ en el
cambio de régimen, es evidente que depende de la situación ~l bien en
cuestión. El controlar los salarios de los trabajadores no parece mcren_ientar
mucho la credibilidad del gobierno. Sin embargo, el control de pr~ios de
las empresas paraestatales, que implica pér~~ de in~~ del gobierno, .º
el control del tipo de cambio, que implica perdida de divisas, pueden servir
para ganar credibilidad.46 Sobre todo en las inflacion~~ muy altas donde el
individuo no puede seguir detalladamente la evolUC1on _de los agr~gados
monetarios, y recurre a indicadores de su comportamiento. E~ tipo de
cambio ha sido una de las "anclas nominales" mas usadas, debido a que
conforme aumenta la inflación, el tipo de cambio refleja la evo!ución d~ _la
política monetaria, además de que es cotizado diariamente, y la 1nformacion
sobre el precio del tipo de cambio está al alcance de una gran masa de
población a un precio relativamente bajo. 47
Es evidente que México es una economía mixta, y que por 1~. tanto, el
control de precios debe implementarse en las indust~~ monopoh~, Y en
los precios que sirven como indicadores en la generacion de expecta!ivas de
parte de los individuos.48 Sin embargo, los co~troles de ~reci~ son
adecuados por oo breve periodo, ya que de lo contrario generan distorsiones.
Esto nos da una pauta para evaluar la política del g~iemo_, controles de
precios por largos periodos, o a productos de mdustrias altamen~e
competitivas, no parecen tener sentido de acuerdo a nuestros modelos, y sm
embargo pueden crear fuertes ineficiencias.

4.6

= .,

ff'Bajo las raitrioaoocs llllaiammte mmcicnadas.

Consideraciones al abrir el modelo

El tipo de cambio merece un análisis aparte. Nuestro análisis anterior ha
considerado la dinámica de la inflación en una economía cerrada. 49 Sin
em~go, ~l control de _tipo de ~bio fiuede ser un. ancla nominal muy
efectiva si la econonua está abierta, O ya que implica acelerar la
~ilización mediante la condición de paridad del poder de compra. Los
pr~ios de los productos comerciables con el extranjero permanecerían fijos,
nuentras que los precios de los bienes no comerciables crecerán conforme a
las presiones inflacionarias de una economía cerrada Se debe considerar
que al reducir el impuesto inflacionario, se incrementa la demanda
agregada. y aunado al cambio en los precios relativos entre comerciables y
no comerciables, se puede presentar un problema fuerte de déficit de
balanza de pagos. Por lo tanto las reservas disminuirán y podrían caer lo
suficiente para impedir el control de tipo de cambio, y dado que éste es un
indi~or para la formación de expectativas, llevar al fracaso del programa.
Un nivel alto de reservas, o fuertes apoyos en la cuenta de capital pueden
solucionar el problema. Sin embargo, el control de tipo de cambio --aún con
un nivel alto de reservas-- no puede verse como una alternativa
independiente de la política fiscal prudente. El intentar un programa de
estabilización sm corrección fiscal implicaría el agotamiento de reservas
tarde o temprano.51
Los efectos de los choque externos considerados como un problema de
credibilidad de tipo tecnológico, se palpan fácilmente en una economía
abierta. Factores externos como la caída de los términos de intercambios y
la fuga o entradas de capitales,52 pueden cambiar el rumbo de un programa
de estabilización.
Sin embargo, la corrección del déficit fiscal sigue como factor fundamental,
una política de estabilización mediante fijación del tipo de cambio sin
control del déficit llevaría a generar expectativas de que el tipo de cambio
49

45 Ui cmtrot de precios que se liba-a de golpe no tm.ckfa sartido, pague regresaría a los agentes a
~JDi,sma posición de incatidumbre aobre las aintegias de loa demás jugadores.
.
46 E., evidente quo ato rq,resmta 1111 mua de dos fil~ si se 0Clltrola los preaos de . las
paraesáalc:s el ingreso del gobiemo y se agravara 4:' dlficít,_ p&lt;r _lo ~t~ sólo debe ~ si c:s
oanpmsado 000 1111 superávit. FJ tipo de cambio uq,lica UDa srtuaaái similar, ya que la pa-dida de
rc:sa-vas irq&gt;licaria la necesidad de devaluar y ooo ello UDa pá-dida de &lt;ndibilidad, pCI' lo que se
nc,oesita UD nivel de reservas que lo soporte.
.
.
. .
.
47 =a ..
•'-:..... de r........,¡
08 para ddaminar el mvd prcaoa no es uraacnal SI
\ISll' 1111 numao UWRaJU
·.
1::. decir
busca
ocnsida-amos que saia muy ooáoso vaificar el cambio at todos los preaos.
se .
· imiw taoto las pádidal pCI' pnnÓltiOOI de inflaciái tm'neoa, 011DO los 00lltos de iofcxmaaái.

105

La diu ' ' ~-1
·
amica uc: os precios at uoa eccnooúa abierta sería similar si el tipo de cambio es flexible.
sed.&lt;r e:xtemo podría caisidc:rarse cano 1111 scct&lt;r mas de la eoooomía, y no habría un incmtivo
~ o p~a ~ali1.arlo ai vez de a aro sector.
La aplicaaái de DlOdelos de tCCl'Ía de juegos rubre los casos de pequeñ~ eccnooú~ abiertas
dende se CUiq&gt;le la ooodiciái de paridad del poda- de OOOJpra, o de ma-cados de cspitalc:s abiertos
~de se CUiq&gt;le la OCJ1dicién de paridad de tasas de inta-és. Sin embargo, caisida-o que se debe
f¡CfQUQltar el an~ bajo modelos OCJI produáos no cancmablcs o aáivos sani-negociables.
A matos que casta 1111 país "caritativo" que qwsia-a apoyar (OCJI rCQUSOS) inddinidamente el
programa _de esabiliuciái, y que desde luego, que este hip&lt;titioo país taiga la capacidad para
haca-lo. Sm embargo, esto puede va-se COIIIO 1111 prestlllli:ta que presta ilimitadamatte y no oobra
kiscréditos.
'
52
Que en lo pQ'S(llal ooosidtro debat manejarse cano variables endógmas m el modelo.

f:l

�106

Ensayos

:1

El programa de estabilización de México

107

no es sostenible, a incrementos en la tasa de interés, reducción de reservas,
y por último, a fuertes devaluaciones. Lo cual parece ser una descripción de
diversos programas fallidos de estabilización.

;t1uyectalotade !nflªi~~ión, es por eso que el modelo es aplicable sólo a
1 ac1on, y por eso escogimos 1 .
diciembre de 1987.
e penodo de enero de 1985 a

5.

El, ~etro P es el efecto de la inflación sobre la demanda de saldos
sena surular a una elasticidad preci&lt;r y esperamos e
.
demostraría la existencia del efr0 "C
qu. sea ne~1vo. Esto
· 1i ·
=•
agan-Brecaru-Turroru"
tmp cac1ones sobre la efectividad de l di
,.
con sus
Aplicando logaritmos el modelo a
pohttcas de estabilidad.

Mediciones econométricas de diversos efectos

estun: se~;sas

Demostrando que antes del programa de estabilización existía el llamado
efecto "Cagan-Brescani-Turroni", es decir, que las personas ajustaban sus
saldos monetarios reales para evadir el impuesto inflacionario, implicamos
la pérdida de efectividad de los paquetes heterodoxos puros y se abre la
posibilidad de que las medidas heterodoxas que acompañen a un programa
ortodoxo ayuden a acelerar el proceso de control inflacionario. 53

mt =a+P{t1t~+1) dondemt=log(Mt)-log(P1)Y a=logA

El metodo apropiado para modet 1
.
mediante variables i
ar 5~antenor ~ expectativas racionales es
es~rada sería la P:=~:esia i::~:I ~:rumento de la i~ación
mmimos cuadrados ordinarios sob
~te una r~gres1on de
formado por la inflac· ,
re un subconJunto de mforrnación
ion en t y una constante.

Para tener un seguimiento del efecto de la credibilidad sobre el proceso
inflacionario, y seguir el efecto de las medidas heterodoxas sobre la
formación de expectativas. implementamos un modelo inflacionario donde
consideramos que la inflación depende del incremento en los precios de los
comerciables que están ligados a la depreciación del tipo de cambio, de las
presiones de demanda sobre los no comerciables, y del efecto de las
expectativas, que dependen obviamente de la credibilidad del programa..

5.1

El modelo de Cagan para el período 1985-1987

El modelo a estimar sería: M 1_ A
exp

[P (

1

,t ~) ]

P1

donde: Mt es el agregado monetario M 1.
P1es el índice de precios al consumidor.
tnet+ 1 es la esperanz.a hecha en el periodo t sobre la inflación del
periodo t+ 1, y se construye como la diferencia de los logaritmos del
índice de precios de t+ 1 y l.
El parámetro constante A representa las variables omitidas, y suponemos
que durante un periodo de alta inflación la influencia de las variables reales
sobre la demanda de saldos monetarios reales es pequeña en comparación
53 La ~ortancia de ese p110lo es que cmtradice la idea de 110 programa hetaodoxo que elim.JDe
la inflacu'11 y luego se de el aj\l!te fiscal. FJ problana radica m la a-cdibilidad. Si los indivuluos no
a-cm debido a que no ven ajll!tcs fi.scales, d programa heterodoxo no tmdrá éxito aím m d oorto
plazo.

epocas'

CUADRO l. MODELO
RACIONALES

DE

CAGAN

CON

EXPECTATIVAS

t+l
Estimación por Variables instrumentales. Variable d
diente m
Datos mensuales de 1985:01 a 1987:12
epeu
Observaciones Utiles
35
Grados de Libertad 33
Rz centrada
0.075285
Rz no centrada
0.886870
Media de la variable deoaidiente
0.3508742806
Error estándar de la variable d-diente
0.1329133786
Error estándar del estimador
0.1297343878
Suma de residuos cuadrados
0.5554233751
Estadístico Durbin-Watson
1.399033
0&lt;9)
11.711176
Nivel de Sil!nificación de 0
0.23008590
Variable
Coeficiente
Error Estándar Estadístico T Simificación
Constante
O. 734888304 0.110219928
6.667472
0.00000014
it...1
-6. 738923675 1.895541187
-3.555145
0.00116569

L

.54 Cuthbcrtsoo
.....,;_ales.
• Hall y Taylcr (1992) pramtan ddalladamaite d _WVUQ3je
_,_, . de
.
.___,
expectativas

�108

Ensayos

El programa de estabilización de México

donde la variable instrumental usada se estimó mediante la siguiente
regresión:

CUADRO 2. CONSTRUCCION DE LA VARIABLE DEPENDIENTE
7tt

a+~7tt 1 +ut

Estimación por Mínimos Cuadrados. Variable dependiente 1t
Datos mensuales de 1985:01 a 1987:12
.
.
Utiles
Grados de L1bertad34
Obseivac1ones
36
R¿, centrada
O.448694
,,
0.949859
R-no
centrada
Media de la variable dependiente
0.0563386148
Error estándar de la variable deoendieote
0.0180728992
Error estándar del estimador
0.0136150404
Suma de residuos cuadrados
0.0063025571
RegresiónF(l,34)
27·6717
Nivel de Sil!llificación de la F
O·00000789
2 69812
Estadístico Durbin-Watson
9)
3.837145
92180038
Nivel de Simificación de O
, dar Estadístico T Significación
Variable
Coeficiente
Error Están
0.00198726
Constante 0.0227206377
0.0067816810 3.350296
0.6196647839
0.1177982942
5.260388
0.00000789
'lt+.1

·º
º·

El estimador del efecto de las expectativas es n~gativo -~r lo tanto
. de1 efecto "Cagan-Brescam-Turrom. antes
confirmamos 1a presencia
. .d de la
implementación del programa de estabilización. El ~ue los m~v1 duos Ise
. t
anticipadamente pone en evidencia la importancia e . as
aJus en
.
·
las medidas
expectativas en el proceso inflacionano, y sugiere que
ortodoxas deben de acompañarse de medidas heterodoxas que _aceleren e1
roceso de ajuste. Sin embargo, el modelo anterior no nos_ pe~te capturar
p
el efecto van'able de la credibilidad sobre el proceso inflac1onano y con
tafello
as
. .denc1a
. de las medidas heterodoxas sobre las expec tv
la mc1
inflacionarias.

5.2

popular es el uso de una variable "proxy". El modelo diseñado se basa en
éste enfoque, pero intuye un poco del enfoque de Agenor y Taylor (1992)
quienes penniten que los coeficientes varíen en función de la credibilidad.
La idea es montar un modelo de expectativas adaptativas sin aprendizaje
pasado, y ajustar el coeficiente de las expectativas de acuerdo al nivel de
credibilidad. Es decir, se busca sustituir la forma rígida de adaptación de las
expectativas adaptativas, por una forma que pueda representar mejor la
formación de expectativas. Para esto, utilizarnos las expectativas sin
aprendizaje, y simulamos el aprendizaje pennitiendo que el coeficiente varíe
en función de la credibilidad. Es dificil escoger una proxy de credibilidad,
pero optamos por el diferencial entre las tasas de interés de los bonos
gubernamentales ajustados por la depreciación del tipo de cambio.

donde INF es la tasa de crecimiento en el índice de precios al consumidor,
DEP es la tasa de depreciación del tipo de cambio libre, y DBM es la tasa de
crecimiento de la base monetaria.
Este es un modelo sencillo donde la inflación depende de las expectativas,
de la tasa de depreciación que afecta el precio de los bienes comerciables, y
del crecimiento en la base monetaria, donde cuantificamos los efectos de la
presiones de demanda agregada.
Sin embargo, permitimos que se ajuste el coeficiente a¡ en función de la
credibilidad, se simula de cierta manera una adaptación de la inflación
esperada conforme al nivel de credibilidad. De acuerdo a la siguiente
ecuación:
(8.23) a 11 =Po+ p1 CREDit + ut

donde CREDI es nuestra "proxy" de credibilidad fonnada por la diferencia
entre los CETES y los Tresury Bµls ajustados por la depreciación del tipo
de cambio libre. Es importante notar que entre mayor sea CREDI, menor es
la credibilidad, por lo que se espera que el signo sea positivo, ya que a
menor credibilidad --es decir entre mas grande sea CREDI-- se espera un
efecto mayor. El modelo a estimar sería el siguiente:

Modelando credibilidad

,
efectoEldemás
la
Existen diversos metodos
par~ buscar medir O. simular
•, ·el
nercial
credibilidad sobre las expectativas Y la llamada tnflac1on t
.

109

Por lo tanto,

�110

Ensayos

El programa de estab11ización de México

(8.25) INFt = ªO + Po INFt-1 + P1 CREDI INFt-1+ ª2 DEPt + cx.3
DBMt

111

Grafica 2
Coeficiente de las expectativas ajustado
or el efecto de la credibilidad

Estimando por mínimos cuadrados ordinarios para el periodo de 1982 a
1992 obtenemos los siguientes resultados para la ecuación (8.25). 55
0.85
CUADRO 14. ESTIMACION DEL EFECTO DE LA CREDIBILIDAD
INFt = a.o+ PoINF1-1+ P1CREDitINFt-1+ a.2DEPt + cx.3
DBMlf
Estimación por Mínimos Cuadrados. Variable dependiente INFt
Datos mensuales de 1982:01 a 1992:12
Observaciones Utiles
123
Grados de Libertad 118
RL. centrada
0.788393
RL. no centrada
0.924103
Media de la variable dependiente
0.0393930513
0.0295799680
Error estándar de la variable dependiente
0.0138357302
Error estándar del estimador
Suma de residuos cuadrados
0.0225884368
Regresión F(4,l 18)
0.00000000
Nivel de Siimiftcación de la F
0.00000789
Estadístico Durbin-Watson
2.047666
Q(33_2
49.259183
Nivel de Siimificación de Q
0.03417116
Coeficiente
Error Estándar Estadístico T Siimifícación
0.0077036614 0.0024710393
3.117579
0.00229091
0.5673892462 0.0935888620 6.062572
0.00000002
Po
0.0999461348 0.0135538365
7.374011
0.00000000
a.2
0.0424099566
0.0198160203
0.03439842
2.
140185
a.1
0.0199791380 0.0095254662 2.097445
0.03808901
P1

ªº

Los resultados de la regresión nos permiten construir a.¡, y la siguiente
gráfica nos muestra el comportamiento del coeficiente.

0.8
0.75
¡,-v,..

0.7
'/'

í'---

\I

f'.,---

0.6

0.5

r------

,-

0.55 -- t-

-

-

-

t--·-

u

.r fJ'

,_

0.65

"-

-

~

~-

1/

r--

-

~Jjjj-

\ / V\
-

V

~

r- ·

i--

[\

·-

t-- .

i

---

~,~

,

¡--l1 j

--! ¡_ j

l

Fuente: Estimación propia, con datos de BANXICO.

Es evidente que si permitimos que el coeficiente de las expectativas se
adapte de acuerdo al nivel de credibilidad obtenemos un indicador de cómo
afectan el pr~so inflacionario. Un incremento del coeficiente implica que
1~ agentes pierden _confianza en el éxito del programa de estabilización, y
'.1,JUS~ sus expectativas a la alza. Por el contrario, una caída del coeficiente
implica que _los agentes confían en el éxito del programa, y ajustan a la baja
sus ~xpectat1vas. El problema de credibilidad en la identidad del gobierno
predice una es18?ili~ción rápida pero desfasada hasta que los agentes se
conven~en de la 1dent1dad del gobierno,56 mientras que el problema de falta
de sentido común implica retraso y un aterrizaje lento sobre todo en los
sectores monopólicos.
~s interesante ver como las expectativas se ajustaron a la baja al
implementarse el PIRE, y luego a la alza a partir del segundo trimestre de

55 Desafortunadammte los CEI'ES iniciaroo. a ccti:zarse a mediados de 1982 por lo tanto existen
algunas observaciooes fahantes.

~in embargo,_si cmsi~amos que difecmtes individuos timm peccqiciooes &lt;futintas sobre la
dad del gobiemo Ya1ustao sus expectativas III tiempos difa-entes, el atarizaje puede sec lmto.

1

�112

Ensayos

El programa de estabilización de México

1985, al fracasar el programa. Por su parte, el PACTO se inicia con un
periodo de gran desconcierto y poca credibilidad. El aj_ust~ de las
expectativas a la alza es evidente, y no se ajustaron a la baJa smo hasta
Abril de 1988. Este ajuste coincide con la implementación del control del
tipo de cambio, lo cual nos lleva a pensar que fue un factor importante en el
control de las expectativas. El ajuste fue rápido entre Abril y Junio,57 para
después ir cayendo lentamente. Es decir, en éste periodo el público
identificó el cambio de régimen, y los controles de precios --incluyendo el
tipo de cambio-- contribuyeron a solucionar el problema de la fal!3 de
sentido común.58 Existe un pico a mediados de 1989, y otro pico a
mediados del 90. El primero puede ser causado por el efecto de la
negociación de la deuda externa, y el segundo por la reducción del desliz
cambiarlo de 1 peso a 80 centavos.
Se puede asumir que el aprendizaje no fue tan lento, y que las expectativas
se ajustaron rápidamente a la baja. Y lo que realmente influyó par~ _no
permitir la estabilidad de una inflación baja después del PSE, ~e 1~ pohtica
monetaria amplia del PECE. No por problemas de defic1t fiscal,
simplemente porque se incrementó el precio de los no comerciables debido a
ta entrada de capitales de extranjero, que era un punto clave para el
desarrollo económico en el modelo Salinista.

6.

Conclusiones

desarrollo económico Yaliviaron los efectos depresivos de la contracción de
demanda.
Lo que no se ~uede. ~udar es la necesidad del control de déficit para poder
controlar la mflac1on, con o sin medidas heterodoxas. Las medidas
h~ter~oxas sin can1bios ortodoxos hubieran fracasado. La lógica y la
~stº?ª nos ~muestran que los intentos de estabilizar sin controlar el
défi~1t son simplemente absurdos. El gran mérito del PACTO fue
precisamente el control del déficit fiscal. Los impuestos subieron en 5% de
PIB,; el gasto corriente disminuyó 1.25% del PIB, y el gasto de capital en
un 1~ de PIB. Es evidente que los que pagaron el mayor precio fueron los
contnbuyentes, ya que el gran incremento de los impuestos fue Ja base para
alcanzar la corrección fiscal.

Mucho se ~rom~onó la reducciones en el ISR y el IVA, si bien éstas y
otra_s tasas 1~pos1t1vas han disminuido, el aumento en la recaudación no se
baso .en el incremento de tasas impositivas, sino en el incremento de
contnbuyentes, y sobre todo, la creación de nuevos impuestos.
En 1~ refer;~te al punto del control de precios, es justificable desde el punto
de vis~ teonco_de acuerdo a la sección 4. Sin embargo, el control debió de
haber s~do ~edi~te criterios de concentración de mercado, y en México se
~ºº!rolo pnmordialmente los precios de los productos básicos, lo cual es
Justificable.con_ ?nes de redistribuciones, mas no de eficiencia. ni de ayuda
en la coordinac1on para el control de la inflación.

Podemos concluir que un choque de tipo 01todoxo hubiera significado un
ajuste más lento del proceso inflacionario, y que uno heterodoxo no habría
tenido éxito, en el largo plazo como nos indica la teoría en el capítulo 2, y
muy probablemente tampoco en el corto plazo, como se prese~~- la
evidencia en el capitulo 5. La coll!binación de ambos es lo que penmtto el
éxito del PACTO.

Bibliografía
En cuanto a la política monetaria ligera del PECE, es evidente que el
ingreso de capitales que generara inflación se hubiera dado aún sin el
control del tipo de cambio, simplemente porque la productividad marginal
del capital en México es mayor que en E.U. porque contarnos con menos
capital, y que estos capitales contribuyeron con recursos reales para el

l.

2.

57 Se puede argumaitar que es ai éste periodo cuando los agaites recaioan el cambio~ régimen.
58 En palabras de Jarque y Téllez (1993), las medidas pmnitiacn que los agmtes "brincaran a la
alba-ca simultáneamente".

113

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�J16

25.

Ensayos

Ensayos· Vol11menXIJI, Núm. l. Mayo 1994-Pp. 117-152

La conducta de un goblemo ''benevolente":
restricciones sobre las series de tiempo de impuestos
e lnflacl6n y prueba economébica
para el caso de México

Taylor, John B. (1979). ~S~ered Wage Setting in a Macro
Model". American Econorruc Review (Mayo).

Pablo Camacho Gutiérrez1
S. somete a prueba Is hipótesis de que el gobierno mexicano es "benevolente•: es decir,
que elige squels combínación de fuentes de Ingresos que cumpla no sólo con sus
necesidades presupuestarias, sino que también sea /a que rrinimce los costos socia/es
ocasionados por el uso de dichas fuentes. Se consideran el Impuesto inffscion8/ÍO y los
Impuestos al producto, y medante el análsis econométrico de sus series de tiempo, se
concluye que, efectivamente, no se puede descartar esta conducta "optimizadora" del
gobierno mexicano durante el periodo que va de 198() a 1992. Metodológicamente, sa
utilizan los métodos estadísticos más modernos para realizar pruebas de "raices
unitarias" y "cointegrsción•.

l.

Introducción

Como en toda decisión, la evaluación de cualquier política económica se
realiz.a en función de un análisis de costo-beneficio; de esta forma, la regla
es que las decisiones de política generen un beneficio neto positivo. Claro es
que entre mayor sea este beneficio neto, más "preferible" será cierta política.
A este respecto, una de las mayores controversias que se han gestado en
torno a la política económica de las administraciones de los Presidentes
Miguel de la Madrid y Carlos Salinas, se refiere a la política de
financiamiento del gasto público; más específicamente, al control del
fenómeno inflacionario. La discusión sobre este aspecto en particular se
fundamenta en el supuesto "alto costo social" que ha causado dicha política;
ello da pie al cuestionamiento sobre si existen medidas de política
alternativas que permitan el control de la inflación, pero con un menor
costo social.

Dada esta controversia, el presente análisis tiene como objetivo el realizar
un análisis más profundo del tema en cuestión, de forma tal que se llegue a
una conclusión más acertada.
Con tal objetivo, este trabajo se divide en cinco secciones: la primera
consiste en una introducción que explica el problema general que se
1

EgrtS&amp;do de la Farultad de Ecaiomía de la Uúvcnidad Autá:i&lt;ma de Nuevo Lcái. Oficina del
del Subseadario de Cancrcio, SECOFI.

ISeSa' ~ecial

�118

Ensayos

analiza, se hace referencia a algunos antecedentes teóricos y se especifican
las hipótesis a evaluar; en la segunda sección se ~xpone la met~logía a
seguir, y en particular se detalla el modelo a ~stimar; en la seccion 3 se
incluyen las técnicas de estimación; en la cuarta sección se presentan las
estimaciones del modelo; la sección 5 es la de conclusiones.

1.1

Gobierno y sociedad: gasto público y financiamiento

El tema general de esta investigación se refiere a las necesidades de
financiamiento que presentan todos los gobiernos y, en particular, a la
forma como estas necesidades han sido resueltas por el gobierno mexicano
durante el período que comprende desde el segundo trimestre de 1980 hasta
el tercer trimestre de 1992.
Dichas necesidades de financiamiento surgen de las actividades que los
gobiernos tienen que realizar en beneficio de la sociedad _que gobie~nan. De
hecho, el ente gobierno tiene su razón de ser en las necesidades sociales q~e
debe satisfacer: administración de justicia, defensa de la soberarua,
realización de obra pública, etc.
Es decir, el gobierno surge cuando un grupo de individuos organizados en
sociedad, deciden crear a un ente superior que satisfaga sus necesidades
comunes o sociales, en forma más eficiente.
No obstante, los gobiernos no pueden satisfacer estas necesidades sociales
sin hacer uso del gasto público. Y es en este punto donde comienzan los
problemas, dado que el gasto público debe ser financiado de alguna forma,
por lo que es necesario crear las "fuentes" que generen los recursos
suficientes para su financiamiento.
Está claro que si la sociedad es la beneficiaria de las actividades ~ue
desarrolla el gobierno, entonces ella debe aportar los recursos que financien
el gasto público.
Así, la presente investigación parte de un principio básico:
El gasto público es indispensable para toda sociedad, y por ello el
.financiamiento del mismo por parte de ésta es ineludible.

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

1.2

119

Fuentes de financiamiento

~in embar~o, las fuentes de financiamiento del gasto público son
igualmente importantes, dado que cada una de éstas tiene efectos distintos
sobre el comportamiento general de la economía, así como en las decisiones
de mercado que toman los individuos en lo particular.
Las P?ncipale~ fuentes de ingreso o de financiamiento a que pueden
recumr los gobiernos son las siguientes:
1.

Aplicación de impuestos: directos e indirectos.

2.

Emisión de dinero: impuesto inflacionario.

3.

Emisión de deuda: colocación de bonos gubernamentales.

Los_impuestos son una contribución obligatoria que los individuos hacen al
gobierno Y cuya creación, estructura y por ende monto son determinados
por el _mismo, ~ro siguiendo ciertos criterios de equictid y de eficiencia,
entendida la pnmera como el que los impuestos representen un mismo
"sa~rifi~io fiscal" para todos y cada uno de los individuos, mientras que la
efic1enc1a en la aplicación de los impuestos está relacionada tanto con la
tasa impositiva como con el total recaudado, es decir, "que se esté en el lado
correcto de la curva de Laffer".
Por otra parte, la emisión de dinero corno fuente de financiamiento consiste
en la creación de dinero que ocasiona aumentos consecutivos en eÍ nivel de
~recios Ypor ende reduce el valor real del dinero, pérdida que equivale a los
ingresos que el gobierno "capta" de esta fuente y que por sus características
se denomina "impuesto inflacionario".
La coloc~ión de bonos gubernamentales es una contribución no obligatoria,
que pernute a cada individuo decidir por sí mismo el comprar o no bonos de
acuerdo al rendimiento y seguridad que presenten. Así pues, la emisión de
bonos puede no ser una fuente segura de ingresos para el gobierno.
Todavía más, de acuerdo con el teorema de BarrerRicardo, en el largo
~lazo, cuando se tenga que pagar la deuda contratada --capital más
tntereses--, la emisión de bonos se traducirá en una mayor recaudación
fiscal y/o en un incremento en la tasa de crecimiento del dinero; es decir. en
el largo plazo el gobierno sólo cuenta con estas dos últimas fuentes· de
ingresos.

�120

Ensayos

Por lo mismo, este análisis únicamente considerará como fuentes de
ingresos públicos: el impuesto al producto y el impuesto "inflacionario" -enfoque de largo plazo.

1.3

~º~~mía, el cual representa una mayor parte del presupuesto de
tndiVIduos con menores recursos.

los

At~•

Desafortunadamente, la realidad muestra que el problema no tennina con la
creación o detección de las fuentes de financiamiento del gasto público,
debido principalmente a que éstas generan costos sociales diferentes entre
sí.

Implicaciones de política

1.4

Esto es, si tanto la aplicación de impuestos como la emisión de dinero no
ocasionaran problema social alguno, o si por lo menos los costos sociales
que generan fueran iguales, entonces, el gobierno solamente tendría el
problema de reunir los ingresos necesarios para financiar su gasto, sin
preocuparse de cuál fuente los obtenga, dado que los costos sociales que
genera el uso de cada una de ellas serían iguales. Es decir, no tendría el
problema de elegir aquella fuente o combinación de fuentes de ingresos que
ocasione el menor costo social posible.

Ya que el fin _de todo gobi_erno es resolver las necesidades públicas que
presen~ la soci~d, es obvio que en esencia ésto significa que el objetivo
del gobierno es mcrementar en todo lo posible el bienestar de la misma.

:::a

tant~, aún su~ni~ndo una situación en la cual el gasto del gobierno
. ta benefico en tenn~nos net~ -descontando por costos sociales en que
~ _mcurre para financiarlo--, esto no necesariamente implica un caso
optimo, ya ~e com_o se acaba de señalar, el fin de los gobiernos es elevar en
tod~ lo pos1~le el bienestar social, fin que únicamente se alcanza cuando la
sociedad obtiene el mayor "beneficio neto" posible del gasto público lo cual
a su vez depende de los siguientes factores:
'

Sin embargo, la evidencia empírica señala que ambas fuentes de
financiamiento: la aplicación de impuestos y la emisión de dinero,
ocasionan distorsiones que afectan directa e indirectamente a los agentes
económicos, disminuyendo el bienestar de los mismos; pero además, es un
hecho que estas distorsiones varían según la fuente de financiamiento que se
emplea.

Respecto al impuesto inflacionario, no existe forma alguna de siquiera
intentar que este impuesto cumpla con las condiciones de equidad ya
mencionadas. De hecho, la experiencia señala que este impuesto es
altamente regresivo, debido a que afecta principalmente al circulante de una

121

este impuesto produce una _serie_ de distorsiones en los precios
re!1v~ que se traducen en una as1gnac1ón ineficiente de los recursos
~r ~vos de una economía; en general, este impuesto ocasiona
mce~i umbre Y des~~anza en, los agentes económicos, impactando
ne~ivamente en la actiVJdad economica presente y futura de toda . dad
e incrementando así los costos sociales que se de ·
de
;:c•e '
financiamiento.
nvan
esta ente de

Costos implícitos de las fuentes de financiamiento

En cuanto a los costos sociales que genera el uso del impuesto al producto,
éstos se derivan directamente de los costos que implica su recaudación, pero
también de su carácter obligatorio, del incumplimiento de los términos de
equidad horizontal y vertical y, en todo caso, de que se trata de una
substracción de recursos del sector privado que sería eficiente si y sólo si
cada peso --o nuevo peso-- que se extrae tiene un mejor uso en el sector
público, lo cual únicamente sucede cuando este dinero se destina a la
realii.ación de obras y servicios públicos --rentables socialmente--, en donde
el gobierno tiene ventajas comparativas.

Gobierno "benevolente" e inflación: el ca.so de México

l.

2.

D~ la cuantía del gasto público y de la eficiencia con la cual es
asignado.
De 1~ ~nimización de los costos sociales que conlleva el
financiamiento del gasto público.

Si consi~r~os un caso "extremo" en el cual el monto de recursos públicos
Y la eficiencia en su asignación se determinan en fionna ,
en di ha - . ,
.
,
exogena, entonces,

e si~c!on, el gobierno solo puede incrementar el "beneficio neto"
del ~o público mediante la min.imíz.ación de los costos sociales que
ocasiona el uso de las fuentes de financiamiento de que dispone.
Por lo mismo, podemos derivar otro principio básico de este trabajo:

El verdadero problema que enfrenta todo gobierno benevolente2, es elegir
2

U:i obi
ben
8 ano
cvolmtc es aquel que se preocupa p&lt;r el bicnc.&lt;tar de la sociedad a la cual

�122

Ensayos
Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

aquélla combinación de fuentes de ingr~os que cumpl~ ~º. sólo con su
restricción de presupuesto, sino que tambzen sea la que m1mm1ce los costos
soeza/es ocasionados por el uso de dichas fuentes.

1.5

Algunas consideraciones de la investigación

Dado lo anterior, el obJetivo del presente trabajo es. analizar si ~I gobierno
mexicano, durante el período comprendido entre e~ segund~ trimestre de
1980 y el tercer trimestre de 1992, ha cons_i~erado o no ~I b~enestar de la
sociedad al momento de instrumentar su pohttca de financ1anuento de gasto
público.
Es decir este análisis sostiene que los problemas en el financiamiento del
gasto público no sólo deben enfrentarse en un s~ntido restringid~ de obtener
únicamente recursos financieros, sino que considerando que existen formas
dtversas de financiar el gasto, y que cada una de éstas presenta diferentes
consecuencias sociales, se solucione este problema en un sentido amplio
que sí considere esta diferencia en costos sociales, de tal for~a que la
solución a la que se llegue sea la óptima; es decir, que se satisfagan los
requerimientos de ingresos por parte del gobierno y que a la vez se causen
los menores costos posibles a la sociedad.
En la literatura económica, las bases teóricas de este problema se remontan
al artículo de Phelps (1973), "Inflation in the Theory of Public ~inan~e", ~n
el cual se prueba que la tasa impositiva óptima del impuesto 1~~c1onano
debe ser mayor que cero --positiva--, es decir, que en el o_pt_1~10 este
impuesto debe aplicarse. Pero además, Phelps señ~a ~a fact1b1hda~ de
sustituir ingresos provenientes de una fuente de financ1am1ento por aquellos
que se obtienen de la fuente alternativa.
Posteriormente, Mankiw (1988), en su artículo "The Optimal Collection of
Seigniorage: Theory and Evidence", realizó un análisis empírico que ha
servido de punto de referencia para estudios posteriores.
El modelo utifü:ado por Mankiw se deriva de la Teoría del lmp~esto
Óptimo. Mankiw expresa el problema de fínanciarnie~to de un gobierno
benevolente como la minimización de los costos sociales esperados que
ocasiona el uso de las fuentes de financiamiento con las cuales cuenta, pero
sujeto a que se cumpla la restricción de presupuesto del propio gobierno.

gobiana.

123

Sin embargo, vale advertir que Mankiw no tiene como objetivo resolver este
problema hasta obtener las tasas impositivas óptimas, ya que únicamente le
i~teresa probar si el gobierno --en su caso el de los E.U.A.-- se comporta,
0
!tende_ a . ~mportarse, como un gobierno benevolente; por ello, su
mv~t1gac1on _solamente analiza las condiciones de primer orden que se
derivan del citado problema, siendo éstas en realidad unas condiciones
~ébil~ . :--n~arias pero no suficiente- que de no cumplirse,
1mpos1b1htarian concluir que la tasa del impuesto inflacionario aplicada es o
puede ser la óptima.
En gen~ral, este ti~ de modelos presentan, por añadidura, un enfoque
alternativo que explica el comportamiento de la inflación, partiendo del
supuesto restrictivo de que los procesos inflacionarios son de carácter
netamente recaudatorio, ignorando otros determinantes de los mismos.
A la fecha, los análisis sobre si la Teoría del Impuesto Óptimo explica cómo
los gobiernos elaboran sus políticas de financiamiento de gasto público --es
dec~r, si es una teoría positiva que describe cómo es que se da este
fenomeno--, reportan resultados no concluyentes, lo cual acrecienta el reto
de este trabajo.

De hecho, se ha estado gestando una visión distinta del problema, la cual
señala que son factores políticos los principales determinantes de la forma
en que un gobierno financia su gasto. Por lo mismo, la importancia de esta
investigación proviene de la inconsistencia en los resultados obtenidos hasta
el momento, así como del perfeccionamiento continuo que han estado
experimentando las técnicas estadísticas y econométricas necesarias para
realizar una estimación confiable de los modelos de series de tiempo, como
el que se utiliza en esta investigación.

1.6

Hipótesis

Nula.
Ho: La Teoría del Impuesto Óptimo explica satisfactoriamente el
comportamiento de la(s) política(s) de recaudación de ingresos utilizada(s)
Por el gobierno mexicano, durante el período que comprende del segundo
trimestre de 1980 al tercer trimestre de 1992.
Alternativa
Ha: Se rechaza Ho.

�Gobierno ''b,enevolente" e inflación: el caso de México

124

Ensayos

2.

Metodología

2.1

Modelo

~t)= .:f._ ;

125

la tasa de crecimiento del producto en t

y~

Este trabajo utilizará un modelo muy similar al propuesto ~r Mankiw
(1987). Sin embargo, antes de expresar el modelo, ~s necesario exponer
algunos de los supuestos sobre los cuales descansa el mtsmo:

Así.pues, el término 'lt(t)kY(t) representa el total de ingresos que se captan
deb.1do a ~a ~ impositiva que se aplica 7t(t)• es decir, los ingresos que se
~n~ u~camente, d? cambios en el nivel de precios --impuesto
m~actonano--; el te~no ~t)kY(t) expresa el total de ingresos que se
obtienen de unN•cambio en la base impositiva -·~t)*·, es decir, "ingresos
producto del semorage".

La demanda de dinero está dada por:

1.-

3.- Las funciones de costos sociales de ambos tipos de impuestos, están
dadas por:
2

f('t ) Y, donde f(.) &gt; O y f'(•) &gt; O,

donde,
~ t)= dinero

en cir~ulación en ~I período t,
P(t) = nivel de precios en el penodo t,

que representa la función de pérdidas sociales muertas causadas por -r, la
cual se supone que es cuadrática y homogénea en la producción, y
2

h(1t ) Y, donde h'{1t) &gt; O y h"(1t) &gt; O,

Y(t)= nivel de producción en el período t, que es exógeno,
k

= es una constante de la demanda de dinero.

Además, se supone que los saldos monetarios reales no dependen del nivel
de inflación.
2.-

Los ingresos totales en el período t están dados por:
T (t)

_M_ = _M_ * _M_ = (1t(t/~t))kY(t)

M

De acuerdo con lo expuesto hasta el momento, una política de
fir1~ciamiento óptima --para un gobierno benevolente-- es aquella que
~1~e los requerimientos de ingresos por parte del gobierno, y a la vez
nummtza los costos sociales que ocasiona.

= • (t)Y(t) + (1t(t) + ~t)) kY(t)

donde, el término •(t)Y(t) expresa el total de ingreso~ recaudados por medí~
de impuestos sobre el producto -·•et) es la tasa del impuesto al pr~ucto--,
por su parte, (7t(t/~t)) kY(t) representa los ingresos totales que proVtenen de
la emisión de dinero:

p

que e.s la función de costos sociales ocasionados por 1t, que al igual que la
antenor, se supone cuadrática y homogénea en producción.

P

Por lo tanto, el problema que enfrenta un gobierno benevolente es el de
minimizar los costos sociales esperados de su política de financiamiento del
gasto:
CX)

Min E(t)

oJ

e -ps [f('r2) + h(n2)] Y ds

sujeto a que se cumpla la restricción de presupuesto
00

00

oJ e -ps G(t+s)ds+B(t) = oJ e ·PS[•(t+s)~t+s/8{t+s) k] y ds
1t(t)= R_ ; la tasa de inflación en el periodo t,
p

donde,

�126

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Ensayos

preocupa por cumplir con las tres condiciones arriba citadas.

G(t+s) = gasto real en el período t+s (para s &gt; O), exógeno,
B(t)

p

=deuda real del gobierno en el período t,
= tasa real de descuento, que se supone

constante a través del

tiempo,
E(t)

127

El signifi
, · de cada una de estas condiciones se presenta a
.
~,ado economtco
contmuacion:

•

La c~ndición (2.1) señala que en todo período t+s, el costo social
~gmal ~perado del impuesto al producto debe igualar su costo
social ma_rginal que genera en el período presente t, dado un nivel de
gasto ~xogen? G(t+s)· . Más aún, si el nivel del gasto público en
~ual~uter pe_nodo ~ igual ª su nivel permanente, esta condición
~mphca la igualacion intertemporal de las tasas marginales del
tm~uesto al P~~ucto, ya que el costo social marginal de este impuesto
~sta _en func1on de su propia tasa impositiva marginal; 0 bien
n~phca ~ue ~~ tasa marginal del impuesto referido se mueve en 1~
misma direccion que el nivel del gasto público, pero en una magnitud
que depen~ del costo social marginal que genera.
~n .cualquier caso, resulta claro que la elección de la tasa marginal
~ptima del impuesto al producto es un problema de decisión
mt~rtemJ&gt;&lt;:&gt;ral:_ la igualaci~n de los costos sociales marginales en todo
pe~odo, impi~e que existan reasignaciones intertemporales que
meJor~~ el bienestar de los agentes económicos. Además, esta
~cuacion muestra que el costo social marginal causado por el
impuesto al producto, se comporta como una variable mar/inga/e 0
"random walk" si se ignora el operador de esperanza matemática. '

•

P~r su _parte, 1~ ,condición de primer orden (2.2), proporciona la
~sma inform~i~n que la anterior, pero con respecto a la elección
mtertemporal optima de la tasa del impuesto inflacionario.

•

Por_ último, (2.3) señala la "regla" para elegir la mejor combinación
~s~ble de fuentes de financiamiento en un mismo período t, la cual
mdtca que las tasas marginales de ambos impuestos deben ser tales
que los ~tos sociales marginales que generen sean iguales, de mod~
que. no exista otra combinación alternativa contemporánea que mejore
el bienestar de los individuos en el período referido.

= operador de esperanza matemática en t.

El resto de las variables ya han sido definidas. En este problema el gobierno
sólo cuenta con dos variables de política: 't y 1t. La solución de este
problema proporciona la "regla de financiamiento óptima", es decir, las
tasas impositivas óptimas del impuesto inflacionario y dP-1 impuesto al
producto; que son las tasas impositivas que todo gobierno benevolente debe
aplicar.
Sin embargo, como ya se ha mencionado, el objetivo de este análisis no es
determinar los niveles óptimos de t y de 7t sino que, como en otras
investigaciones, la presente también se enfocará únicamente al análisis de
las condiciones de primer orden que se obtienen de este problema, ya que
sólo se quiere probar si el comportamiento de las políticas monetaria y fiscal
adoptadas por el gobierno mexicano, corresponde en cierta forma a lo que
predice la Teoría del Impuesto Óptimo, pero sin especificar si dichas
políticas han satisfecho las condiciones de segundo orden del problema:
condición suficiente para determinar si el gobierno ha aplicado tasas
impositivas óptimas.
Ahora bien, las condiciones de primer orden que se derivan del problema
anterior son las siguientes:
E(t){f[1(t+s)H = f ['t(t)1

(2.1)

E(t){h'[1t(t+s)H = h'[1r(t)1

(2.2)

h'{1t(t)1 = kf [t(t)1

(2.3)

La satisfacción de estas tres ecuaciones representa una condición necesaria,
pero no suficiente, para concluir que las políticas fiscal y monetaria
aplicadas son óptimas. Aún si se prueba que estas tres condiciones se
cumplen, no podrá concluirse que el gobierno esté aplicando tasas
impositivas óptimas, cuando más, podrá decirse que existe evidencia de que
--por lo menos-- el gobierno busca aplicar dichas tasas óptimas, dado que se

Ahora bº1en, dado que se ha supuesto que las funciones de costos sociales
son de se~ndo grado, tanto en 7t como en t, las ecuaciones (2.1), (2.2) y
(2.3) _son lmeales; de esta forma, la satisfacción de cada una de estas
~uaciones pu:de ser p r ~ utilizando las variables 1 y 1t, las cuales son
as tas~ margmales del impuesto al producto y del impuesto inflacionario
respectivamente.
'

�128

Ensayos

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

Por ejemplo, si suponemos que las funciones de costos sociales están
representadas por:
f(-r)= [ a1 + (b 1/2) -r&lt;i] Y(t)
h(1t)= [ 82 + ~/2) 1t(t)2 ] Y(t)
entonces, las condiciones de primer orden son:

129

como proporción del Producto Interno Bruto --PIB.
INFLA = cociente entre el Indice Nacional de Precios al Consumidor __
~ - - del último mes del trimestre, t, y el INPC del último mes del
trimestre, t-1; es decir, la inflación trimestral.
La información ~obre el INPC y sobre los ingresos tributarios del gobierno
federal, ~ obtuvieron de los reportes del Banco de México; los datos sobre
el ~m tnmestral, se tomaron de los boletines trimestrales del Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática --INEGI.

Más concretamente. la variable INFLA se mide en la forma señalada a
continuación:
1t(t) = {b¡ /bi) k 't(t)
Por lo tanto, en sí mismas, las tasas marginales impositivas -r(t) y 7t(t), son
buenas aproximaciones para medir los costos sociales marginales
provocados por los impuestos al producto e inflacionario, respectivamente.
Sin embargo, debido a la carencia de información, resulta prácticamente
imposible la estimación de las tasas impositivas marginales 't(t) Y 1t(t), por lo
cual las variables que se utilizarán son la tasa promedio del impuesto al
producto (IMP) y la inflación (INFLA). Así, esta investigación padece de_ la
limitante de utilizar variables promedio, como en todos los estudios
realizados sobre el tema, pero que como acertadamente critica Dornbusch
(1989), no son las que señala la teoría.

2.2

Definición de variables

Debido a que, como se mencionón, la estimación de las tasas impositivas
marginales de los impuestos al producto e inflacionario resulta
prácticamente imposible, el presente trabajo --como en todas las
investigaciones que se han realizado al respecto-- no utilizará las variables -r
(t) y 1t(t) como sus variables de análisis ya que_ éstas,_ ~egún la _notación
utilizada hasta el momento, representan las tasas 1mpos1ttvas marginales de
las fuentes de ingresos; por lo mismo, es necesario definir dos nuevas
variables: INFLA e IMP, las cuales son la tasa de inflación y la tasa
impositiva promedio estimada del impuesto al producto, respectivamente.
Las variables de estudio se definen --miden-- como:
IMP

= relación trimestral de los ingresos tributarios del gobierno federal,

•
•

ya que se pretende que esta variable capture la inflación trimestral, y
dado que el INPC inicia un trimestre, t, con el valor del último mes
del trimestre anterior, entonces,
el ~bio en el nivel de precios durante el trimestre t, está dado por el
cociente e~n:e el INPC del último mes del mismo trimestre t, y el
INPC del ultimo mes del trimestre, t- J:
INFLA(t) = INPC &lt;tl
INPC (t-1)

De esta forma, las condiciones de primer orden (2.1), (2.2) y (2.3) son
reexpresadas como:
INFLAct+s) = 0 INFLAct)
IMP(t+s)

=0

*

IMP(l)

INFLAct) = B IMP(t)
*

(2.1 ")
(2.2")
(2.3")

donde, 0 Y 0 son parámetros que se supone son iguales a 1 de acuerdo con
las condiciones de primer orden (2.1) y (2.2); el parámetr¿ B puede tomar
cualquier valor mayor que cero.

�130

Ensayos

2.3

Procedimiento

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

3.

Se analizarán3 las variables INFLA e IMP, para probar si éstas siguen
una comportamiento "random walk" 4 o bien, si presentan cualquier
otro tipo de comportamiento no-estacionario.

l.

En base a los resultados obtenidos en la etapa anterior, se procederá a
la estimación de la ecuación (2.3"). Es deci'1 los resultados que se
obtengan de la etapa I determinarán el método de estimación de la
ecuación (2.3").

II.

Esto es:
a) Los posibles resultados de la etapa l son:

.

.

las variables IMP e INFLA son estacionarias; no presentan tipo
alguno de comportamiento no-estacionario,

•

la existencia de una raíz unitaria en el componente AR(l) de cada
una de las variables analizadas,

•

la existencia de cualquier otro proceso no-estacionario.

b) Si se encuentra que an1bas variables son representadas por procesos
estacionarios, la condición (2.3") sí puede ser evaluada mediante el método
de mínimos cuadrados ordinarios --MCO.
Pero si se comprueba que las variables de interés presentan una raíz unitaria
en su componente AR(l), entonces, ta estimación de
ecuac!ón _(!.3")
mediante MCO es incorrecta, siendo en este caso necesano la reahzac1on de
una prueba de cointegración a las variables INFLA e IMP, con el fin de
analizar si éstas presentan un comportamiento similar en el largo plazo.

!ª

De igual forma, si las variables presentan cualquier tipo de comportamiento
no-estacionario diferente a un proceso "random walk", entonces (2.3")
podrá ser estimada por MCO si y sólo si, las variables de análisis han sido
previamente estacionarizadas.
3 Estimacién de las ecuaciooes (3.1") y (3.'.2").
.
4 La finalidad de ao es probar en forma indirecta. si las variables INFLA e IMP siguen lUl pr~
martingale, tal oomo lo smala la teoria en las ecuaciwes (3. l) -~ (3.2); didla_ prueba no es pOS1ble
de realizar en forma directa, debido a que se dcscmoce la funciw de probabilidad de cada 1U1a de
e!tas variables.

J31

Estimación del modelo

~adas_ 1~, condiciones de primer orden (2.1 ") y (2.2"), la presente
mvesttgac1on supone a priori que las variables INFLA e IMP siguen un
proceso "random walk", por lo cual este trabajo no evaluará dichas
ecuaciones empleando el estadístico t de la teoría asimptótica estándar en la
docimacia de las hipótesis: 0=1 y 0"=l, los cuales son los parámetr~ que
corresponden a las ecuaciones mencionadas.
Lo anterior es de hecho una necesidad, debida a que una adecuada

estimación de los modelos de regresión lineal, utilizando el método de
mínimos cuadrados ordinarios --MCO--, depende del supuesto de que la
matriz n-I XT X tienda a una matriz positiva y finita a medida que el tamaño
de la muestra n tienda a infinito. Esta conqición no se cumple si se trabaja
con variables no-estacionarias, ya que cualquier tipo de comportamiento noes~ionario --incluyendo el proceso "random walk"-- implica que la
varianza de la serie tiende a infinito.
~or .otra parte, la estimación de la ecuación (2.3 ") presenta un problema
smular. En este caso, el problema se refiere a la posible estimación de una
"regresión espuria" debido al uso de variables no-estacionarias.
Por e~emplo, si se tiene que xt y Yt son las variables de análisis, y que
ademas ambas son variables no-estacionarias, entonces, si se corre una
regresión de Yt contra xt, es muy posible que se encuentre una relación
"estadísticamente significativa" entre ellas, aún cuando lo único que tengan
en común sea la tendencia'a incrementar su valor a través del tiempo.
Un claro ejemplo de una regresión potencialmente espuria, es presentado
por Granger y Newbold (1974), quienes utilizando un experimento Monte
Cario, encontraron que si las variables Xt y Yt pueden ser representadas por
procesos "random walks sin constante", el estadístico t utilizado para probar
--1~ hipótesis nula-- Ho: 6=0, en la regresión Yt = a + 6 Xt + lit, rechaza Ho
mas veces de lo que debería, e inclusive la rechaza con mayor frecuencia
entre mayor es el tamaño de la muestran. Tiempo después, Phillips (1986)
probó que en dicho caso el estadístico t siempre rechazará Ho en forma
asimptótica.
1:&gt;r tanto, resulta claro que si las variables INFLA e IMP siguen cualquier
tipo de comportamiento no-estacionario, la ecuación (2.3") no debe ser
estimada utilizando la teoría asimptótica estándar, a menos que estas
variables puedan ser estacionarizadas, ya sea mediante su diferenciación o

�132

Ensayos

por su "destendenciación".
Ahora bien, si se cumplen las condiciones de primer orden (2 l ") Y (2.2"),
de tal forma que las variables arriba citadas son gener~ por ~rocesos
11
~11,.~11, entonces, la estimación de la ecuac1on• (2.3 )IMP
debe
random ..WCW\l)
1
considerar únicamente las primeras diferencias ~ las vru:iab ~
e
INFLA, debido a que éstas sí siguen un comportamiento estac1onano.
Sin embargo estimar la ecuación (2.3") de estafonna, equivale a correr una
regresión de' tos errores de la variable dependiente contra los errores de la
variable independiente, los cuales se supon~ ~cm _re~rese~tados por procesos
estacionarios, pero que no aportan informac1on s1gruficat1va alguna.
Así, en el caso de que se cumplan las condiciones de primer_ord~~ (2.1 ") Y
(2.2"), ta evaluación de (2.3") debe hacerse mediante la real17.ac1on de una
prueba de cointegración a las variables INFLA e IMP. ~on el fin _de probar
si por to menos estas variables sigu~n ~n comport~mento s1mtlar en el
largo plazo, es decir, si presentan algun tipo de relac1on entre ellas. aunque
no se trate de una relación causal.

3.1

Pruebas de raíz unitaria

En términos generales, las "pruebas de raíz unitaria" básicas Y más
conocidas pueden distinguirse en tres tipos:
t.

Pruebas Dickey-Fuller (DF).

2.

Pruebas Dickey-Fuller Aumentadas (ADF).

3

Pruebas Phillips-Perron (PP).

Todas estas pruebas tienen como objetivo detectar si 1~ ~ables de ~álisis
siguen cualquier tipo de comportamiento no-~stac1onar~o. Es decir, 1~
"pruebas de raíz unitaria" permiten conocer s1 las _variables de . estudi~
pueden ser representadas como un proceso estac1onano-en-tendenc1a (TS),
o bien, como uno estacionario-en-diferencia (OS).

3.1.1 Pruebas Dickey-Fuller (DF)

Las pruebas DF fueron desarrolladas por Fuller (1976) y Dick~y y ~ull~r
( 1979), y pueden ser consideradas como las pruebas de raiz urutana

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

133

"pioneras", las más sencillas de aplicar, pero también las que arrojan
resultados más débiles. Las pruebas DF generalmente se aplican a tres
diferentes modelos de procesos no-estac1onarios5:
(3.1)
(3.2)
(3.3)

donde Yt· Yt-1 son la variable de estudio y el primer rezago de la misma,
respectivamente; L es el operador de primera diferencia; 60, 61 y r son
parámetros, µtes el término de error.
La ecuación (3.1) denota un proceso no-estacionario en primera diferencia,
en particular, un proceso "random walk" sin constante, por lo cual es la que
más interesa a esta investigación para evaluar las condiciones de primer
orden (2. 1") y (2.2"). No obstante, cabe señalar que se trata de la
especificación más sencilla de un proceso no-estacionario, y que por lo
mismo resulta sumamente restrictiva.
La segunda ecuación, representa un comportamiento "random walk" con
constante; el cual es la representación más común de los procesos
estacionarios-en-diferencia.
La última de estas ecuaciones, expresa un modelo por mucho más general
que los dos anteriores; de hecho, la ecuación (3.3) es utilizada en la
docimacia conjunta de las hipótesis nulas: 1) la serie sigue un proceso
estacionario-en-diferencia, y 2) la serie sigue un proceso estacionario-entendencia.
Por otra parte, debe señalarse que en realidad existen dos tipos de pruebas
DF, cuya diferencia estriba en el estadistico que se utiliza para evaluar las
tres regresiones anteriores:
En primer término, tenemos las pruebas DF que se realizan en base al
estadístico TDF, el cual se estima de la misma forma que el estadístico t para
el coeficiente (f-1) = O, de cualquiera de las tres ecuaciones arriba
señaladas. Empero, la diferencia que se hace entre TD.F y t se debe a que no
obstante la similitud en la forma en que ambos son estimados, el estadístico
5El proceso de daivacioo de esas eruaciccts es explicado QI tm documento dd autor, ~aúble
para d lector que lo requia-a.

�134

En.sayos

'TDF no sigue una distribución

.
,.
te6.
"t de student", ni siquiera as1mptót1camen

Otro tipo de pruebas DF, son aquéllas que se realizan en base al estadístico
zDF, el cual evalúa directamente al coeficiente estimado cr"-1) = 0,7 .
z = n(r"-1)

este estadístico presenta dos características sobresalio,ites:
\

1) no depende de una desviación estándar estimada,

. . , es n en vez de n1/l.8
2) su factor de normahzac1on

Ahora bien, estas seis "pruebas de raíz unitaria" presentadas _no son_ ú~cas,
ya que estas pruebas también pueden aplicarse a otr~ ecuaciones s1~l_ares
a las aquí señaladas, pero que además in~luyan var:1ables no estocast!cas•
como variables dummy estacionales, o bien, que mcluyan una variable
tiempo de cualquier potencia, por ejemplo: t2.

Sin embargo no es posible introducir una variable dummy al modelo (3.1),
debido a qu; éste no presenta una constante, pero sí es posible adicionar
variables dummy en las otras dos ecuaciones: (3.2) y (3:3), dado ~ue estas
variables son del mismo orden que la constante de las m1smas, razon !'°.r la
cual su inclusión no alteraría la distribución asimptótica de los estadist1cos
de interés.
Por último, corno se comentó en un principio, es menester señalar que se ha
comprobado --mediante experimentos de MonteCarlo-- que las pruebas DF
son las más débiles, y que su principal desventaja es que dependen de los
supuestos de homoscedasticidad y no autocorrelación de errores, los cuales
son sumamente restrictivos y, por ende, alejados de la realidad.

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

pruebas ADF fueron desarrolladas por Dickey y Fuller (1979) para el caso
particular en que los errores siguen un proceso autorregresivo (AR) de
orden desconocido: empero, Said y Dickey (1984) y Pb.illips y Perron
(1988), han demostrado que las pruebas ADF presentan resultados
asimptóticamente válidos bajo supuestos mucho menos restrictivos.
Estas pruebas poseen algunas características "inesperadas"; en primer Jugar,
las pruebas ADF son en realidad una versión poco distinta de las pruebas
DF, pero además, en ambos casos la distribución asimptótica de sus
estadisticos relevantes es la misma. Es decir, no obstante la diferencia en las
re&amp;':esiones qu: se_estiman, los valores críticos que deben observarse para
doc1mar la hipotes1s nula de presencia de una raíz unitaria, son los mismos
para ambas pruebas.
Una representación general de las ecuaciones (3.1), (3.2) y (3.3) es:
(3.4)

donde se mantiene la notación del apartado anterior, excepto porque ahora íl
representa un vector (nx 1), mientras que ~ . matriz (kxn), representa a
todos los regresores no estocásticos; por ejemplo, este término no existe en
el caso de la regresión (3. 1); contiene al término constante en (3.2), y a la
cons~te y a una tendencia lineal en (3.3). Del mismo modo, pueden seguir
formandose modelos cada vez más complicados.
Si además se ~po_ne que los errores_siguen un proceso AR(l): lit= 0 llt-J +
Et, donde ~I termm~ lit es una sene estacionaria:
&lt; I, y Et sigue un
proceso senalmente mdependiente, entonces la ecuación (5.4) se vuelve9:

:0:

(3.5)

y reordenando términos,

3.1.2 Prueba Dickey-Fuller Aumentada (ADF)

Las pruebas ADF son superiores a las DF, debido a que sus r~ul~ no
dependen del supuesto de no autocorrelación de errores. En un pnnetpto, las
6 Los cstadíáicosdcinla-éspin lasec:uacimes (5.1), (5.2)y (5.3) se daictanin OOOIOt0C' te Y tá,
rC11pedivamcnte.
.
7 De !Dlllcra similar al esadisioo t, los csadwcos 7nC' 7-c y 7tt ~ d a i a la evaluación de
las ecuacimes (5.1 ), (5.2) y (5.3), ra.peáivamaite.
8 Dmdc n es d tammo de la mucára.

135

2)+ "-t

\\ = 0 (Yt-1 - Yt-2 - Xi-1 B - r Yt-2 + Yt-

Lyt = ~ S+(r-l)yt-1 + 0 (yt-J -~_¡ B-ryt-2)+ft
= ~ Jl+(r-l) yt-1 + 0 Yt-1- 0 ~-I 0- 0 rY1-2+"-t
= ~ B¡0Xi_1 B+ (0+r-1 )y _ -0ry _ +"-t
11
12
=Xi Jl + &lt;0 + r - I - 0 D Yt-1 + 0r &lt;Yt-1 - Y1-2) + ft

(5.5)

doode ~•. al igual que en la ewacióo ,5.4), nprescnta 11111 combioaciái lineal de ténninos no
estocásticos; Ql este caso tn partirular, 8 cooti121c a los támioos exÁ,.cnos Jl 0 y Y
Vts:

'

'

.. -i...1·

�136

EmO)IOJ

Gobierno "benevolente" e inflación: el c030 de México

Lyt =Xt 6• + (f-lXl-0) Yt-1 + f0 LYt-1 + &amp;t

(3.6)

. rearizar _,,,.a_.,
El modelo de interés es ahora (3.6), el cual pernute
y•--- de. raíz
· ·
esultados dependen del supuesto de que los errores Ut siguen
umtana
~
:,l)
entre
un proceso .n&amp;'\ • Pero ade~• resulta fácil notar que la diferencia
·
de
(3.6) y (3.4) no es otra que la inclusión del regresor L~t-1 en la prunera
ellas, adición a la cual se debe que el término lit baya sido reemplai.ado por
el término 6t, serialmente independiente.
Si. exi·ste evi·dencia de que 1i.
..,, sigue un proceso AR de orden
•, deldiferente a l,e
i e un proceso ARf..p), entonces, esta nueva especifícacion
proceso _qu
~~era a lit puede ser incluida en la regresión (3.6) en forma muy sencilla,
basta incluir en ella p regresores adicionales LYt-1, LYt-'2• •·· , LYt-p·
Sin embargo, dado que a priori no es posible especificar corr~ente el
proceso que genera al término lit, esto es, que se desconoce de que o~den es
el proceso AR que lo determina, resulta entonces un proble~ elegir los P
• regresores adicionales que deben ser incluidos en la regres1on (3.6), para
realizar una prueba de raíz unitaria adecuada al proceso AR que genera a lit·
Por lo general, la solución de este problema consiste simplemente en
agregar regresores adicionales LYt-p-para
_hasta el punto en que ya no
exista evidencia de correlación serial en los termtnos de error.

P&gt;?-··

Otro problema similar al anterior, es aquel en el cual existe la posibilidad~
que el término de error siga un proceso MA ?uno ~~ lo que en teona
significa que es necesario agregar un numero mfi_ruto ~ regreso:es
· na1es LYt-p -para p&gt;O-- • to cual es prácticamente 1mpos1ble.
Este
adiCtO
.
· tipo
'
de problema se resuelve de igual forma que el antenor. T~via ~•
Schwert (1989), utilizando un experimento Monte Cario, encontro que aun
en el caso de que los errores sean generados por un proceso MA. las pruebas
ADF presentan resultados confiables.

137

0)), en vez de (f-1) como.en el caso de -r°F, la similitud en distribuciones
se debe a que .fDF se utiliza para probar si el coeficiente referido es igual o
diferente de cero, siendo éste cero únicamente cuando f=l : igual que como
sucede con el coeficiente que evalúa -r°F, esto dado que se supone que el
término ut sigue un proceso estacionario c:0: &lt; 1).
De manera similar, es posible estimar un estadístico

.fillF que evalúe el

término [{f"-IXI-0')]; empero, su estimación no es nada sencilla; por lo
mismo, cuando se realizan pruebas ADF se utiliza solamente el estadístico

,tDF_

Aún cuando las pruebas ADF son más robustas que las DF, ya que las
primeras no descansan sobre el supuesto de no autocorrelación, las ADF
también suponen homoscedasticidad, por lo cual sus resultados deben
tomarse con cierta reserva.

3.1.3 Pruebas Phillips-Perron (PP)

Las pruebas PP, desarrolladas por Phillips (1987) y Phillips y Perron
(1988), constituyen una vía alternativa para realizar "pruebas de raíz
unitaria" que son válidas aún sin hacer el supuesto de no autocorrelación.
En particular, a las pruebas PP se les denomina "pruebas de raíz unitaria no
paramétricas", debido a que no incluyen ninguna especificación paramétrica
del proceso que genera a los errores de la regresión.

Los estadísticos críticos de las pruebas ADF son:

Estas pruebas se aplican directamente a la regresión (3.4), es decir, a
regresiones cuya especificación es similar a la de los modelos que evalúan
las pruebas DF. Empero, la diferencia entre estos dos tipos de pruebas se
encuentra en la forma en que son estimados sus estadísticos críticos. Los
estadísticos /P y /P de las pruebas PP, son simplemente los estadísticos
.
dos por un termino
. . de correcc1on,
. • e1eual tten
. de a cero
zDF y 1'DF pero aJusta
cuando no existe correlación serial.

Un estadístico 't'ADF que, como en el caso de 't'DF• se estima sim~lemente
mo un estadístico t que evalúa --ta hipótesis nula-- Ho: el coeficiente del
co
· mas,
· st· es coiecta DF
ta
regresor Yt-l en ta ecuación (3.6) es cero. T~a
especificación que hace el investigador del tenruno de error, I'° Y -r
tienen la misma distribución asimptótica.

Aunque Phillips y Perron (1988) y Schwert (1989) presentan evidencia de
que el estadístico no paramétrico /P tiene mayor poder que 't'ADF y /P, la
utilización de los estadísticos no pararnétricos debe realizarse con suma
cautela ya que existe una gran variedad de métodos para estimar sus valores
críticos, los cuales en mayor o menor grado arrojan resultados distintos .

Esto es, no obstante que el estadístico ,tI&gt;F evalúa al coeficiente [(f-lXl-

Por lo mismo, es recomendable la utilización de pruebas ADF en vez de las
PP, sobre todo empleando el estadístico -rADF, dado que como se explicó en

�138

En.sayo.,

Gobierno "benevolenteH e inflación: el caso de México

el anartado anterior, la realización de pruebas ADF basadas en el estadístico
m-~;-~uy complicadas. La preferencia por utilizar las pruebas ADF no
se debe a que éstas sean más fuertes que las pruebas PP, sino ª. qu~, el
empleo de estas últimas implica un mayor riesgo de error en su aphcacton,
el cual probablemente no sea compensado por los resultados más confí~les
que en teoría pueden obtenerse.

explosivo en su valor esperado -pronóstico-- y en su varianza.

z'.

3.2

Pruebas de cointegración

Como se ha mencionado, y con base en los resultados que se presentarán en
la sección 4, el hecho de que se compruebe la validez de los procesos n~
estacionarios representados por (2. 1") y (2 2"), implica que es necesano
hacer pmebas de cointegración a las variables INFLA e IMP con el fin de
realizar una adecuada evaluación de la ecuación (2.3").
Aunque las variables de interés arriba mencion~ s~n r~pr~sentadas ~r
procesos "random walk" 1º. la Teoría del Impuesto Opttmo mdtca que existe
una relación lineal entre las variables INFLA e IMP, como se expresa en la
ecuación (2.3"). Así. tal pareciera que la comprobación de las condic!ones
(2.1") y (2.2") implica desechar la validez de (2.3"), lo cual re_sultana en
una "contradicción" ya que esta última se obtiene de las dos pnmeras. De
cualquier forma, esta "contradicción" no existe.
Lo importante es que la ecuación (3.3") no necesariamente señala que la
• variable IMP "explica" el comportamiento de INFLA, lo cual de hecho no es
posible dado que ambas variables siguen pr~esos "r_andom walk". E_n
realida~ ta teoría indica que --por lo menos-- dichas variables debe~ seguir
un comportamiento similar en el tiempo, a pesar de que una v~able no
"explique" a ta otra, y es precisamente debido a ésto que es necesano probar
si las variables de estudio están cointegradas o no.

3.2.1 El Concepto de cointegración
El concepto de "cointegración" se vuelve relevante para la teoría econ~mica
cuando ésta predice que dos o más variables, evaluadas ~mo sen~ de
tiempo, están relacionadas entre sí, aun cuando estas mtsmas van~les
sigan procesos no-estacionarios; es decir, presentan un comportarmento
¡ OEl que estas dos variables puedan sa rq&gt;resaitadas poc procesos "random walk". implica que el
mcjoc prmátioo que pueda haane de cada 1111a de ellas ocnc,,mde al_úhimo valoc omocido de
las mismas; t:!to es, no cx:ise variable(s) alguna que ayude a predeár 1111 valoc futuro de las
mismas.

139

En estos casos, la importancia del concepto de cointegración --de las series
sujetas a análisis-- resulta de la necesidad de probar si por to menos las
variables de estudio son representadas por procesos cuyo comportarnien~o .•
léase valores- en el tiempo son similares entre sí, aunque no exista una
"relación causal" entre las mismas.
La lógica que hay detrás de ésto es que en dichos casos, el problema no es
p~obar la "relación causal" que aparentemente -señala la teoría, sino más
~ten, debe evaluarse la efectividad de las "fuerzas" que tienden a mantener
Juntas a las series a través del tiempo, lo cual indica un enfoque alternativo
Ycomplementario que debe darse a las relaciones económicas.
Así pues, el que las variables INFLA e IMP sean series "random walk" ello
no implica la no existencia de relación alguna entre ellas sobre todo c~do
la teoría misma señala que sí existe cierta relación, pero ~amente ésta no
es de tipo ."cau~" sino en c~to a la afinidad en el comportamiento que
ambas variables siguen a traves del tiempo.
Engle Y Granger (1987) definen el concepto "cointegración" de ta siguiente
fonna:
Los componentes del vector Xt son llamados "cointegrados de orden d,b", y
se representan comox.-CI(d,b), si
1)

todos los componentes de x. son I(d),

2)

existe un vector a (diferente a O) tal que 2t = a'xt ~ I(d-b), donde b &gt;
O. El vector a se denomina "vector de cointegración".

Explicando ca~ uno ~ los parámetros que incluye esta definición para el
caso que en particular interesa a esta tesis, tenemos que un proceso "random
walk"
, con_ constante ~ re~re~ntado_ por: Yt = a + b x1; las variables xt y Yt
estaran co1~tegradas s1 y solo s1 esta igualdad se cumple, es decir, a pesar de
que la vanable Xt no "explica" el comportamiento de la variable Yi el
concepto de cointegración implica que los valores que tomen cada un~ de
estas variables --en forma independiente-- deben ser similares entre sí.
üm¿o es que esta igualdad no se cumple en todos y cada uno de los periodos

~ tiempo; lo relevante es que esta relación se mantenga en promedio, por lo
nusmo, es necesario definir lo que Engle y Granger (1987) llaman el "error

de equilibrio":

�140

En.sayos

Gobim,o "bmevolente" e inflación: el c030 de Múico

141

es decir, como los errores de la regresión de INFLA contra IMP.
cuya forma abreviada es,

7-t = a'xt
donde, a' = es un vector (lXn) que contiene parámetros, Y
"t = es un vector (nxk) que contiene variables.
Por otra parte, el término I(d) indica el orden de inte~ación _de cualquier
variable esto es, el número de veces que ésta debe ser diferenciada antes de
volverse' estacionaria En lo que respecta al término cointegrado de orden
d,b: CI(d,b), éste indica que todas las variables sujeto_de análisis s~n I~~•
pero que además están cointegradas y por lo tanto, existe una combmacton
lineal de dichas variables que da por resultado una nueva variable que es
l(d-b), donde b&gt;O; es decir, esta nueva variable es integrada de orden (d-b),
el cual es menor al orden (d) de las variables originales.

De esta forma, se obtiene la llamada "regresión de cointegración"
siguiente,

INFLAt = a+ b IMPt + 7-t
Las "pruebas de raíz unitaria" que se utilizarán son las pruebas DickeyFuller (DF) y Dickey-Fuller Aumentada (ADF), las cuales ya fueron
estudiadas en los apartados 3.1.1 y 3.1.2, respectivamente. Por otra parte, se
utilizará también el estadístico D.W. de la regresión de cointegración para
realizar una prueba adicional con el fin de establecer si la variable 7t --los
errores de la regresión de cointegración- sigue un proceso estacionario y
por ende, si las variables IMP e INFLA están cointegradas.
Así entonces, las pruebas de cointegración se dividen en dos etapas:
l.

Estimación de la "regresión de cointegración" y obtención del vector
de errores de la misma

2.

Evaluación del estadístico Durbin-Watson de la "regresión de
cointegración", y/o la aplicación de "pruebas de raíz unitaria" al
vector de errores que se obtiene de la misma.

3.2.2 Evaluación del concepto de cointegración

Las pruebas de cointegración consisten en la evaluaci~n de ~a-condici~n
relevante para que pueda concluirse que dos o mas vanables estan
cointegradas; es decir, que: 7-t =a\ ~ I(d-b).
En lo que respecta a este trabajo, las pruebas de cointegració~ _tienen como
objetivo probar si existe una variable cuya representacton , s~ una
combinación lineal de las variables INFLA e I.MP, y que ademas siga un
proceso estacionario: 1(0),
Esto es, dado que, como se verá en la sección siguiente, ambas variables
INFLA e IMP siguen un proceso "random walk", es decir, cada una de ellas
es una variable integrada de orden 1: 1(1), entonces, dichas variables estarán
cointegradas si y sólo si existe una combinación de las mismas, variable Z'.t,
tal que ésta sea 1(1-b), donde b &gt; O; así pues, 7-t de~ ser po~ lo n,ienos I(O);
en otras palabras, esta combinación (zt) de las vanables de mteres debe ser
estacionaria.
Por lo mismo, las pruebas de cointegración requieren del uso de "pruebas de
raíz unitaria" para ta variable Zt, la cual es definida como:

Zt = INFLAt - a - b IMPt

A este respecto, la siguiente información tomada de Engle y Granger (I 987)
es de especial relevancia:

l. Estadístico Durbin-Watson de la Regresión de Cointegración:

Especificación:
Estadístico:
Hipótesis nuta11 :

INFLAt = a+ b IMPt + ut
D.W.
DW=O

11. Regresión Dickey Fuller:
Especificación:

Lut = 0 ut-t + 5t;

Estadístico:
TDF
2
Hipótesis nula 1 : 0 = I
11 No oomtegraciái.

L es el operador de
primera diferencia

�142

Ensayos

Gohiemo "benevolente" e inflación: el caso de México

el subíndice t-1 representa el primer rezago de la variable.

IIJ. Regresión Dickey Fuller Aumentada:

Los resultados obtenidos de la estimación de las regresiones 1), 2) y 3), para
el período comprendido entre el segundo trimestre de 1980 y el tercer
trimestre de 1992, se presentan a continuación en el cuadro 2:

Especificación: LUt = 0 ut_ 1 + b Lut + ... + b Lut,p + &amp;t
.
ADF
Estadí stico:
-r
Hipótesis nula13: 0 = l

Cuadro 1

Cuadrol
Pruebas DF de raíz unitafia:
variable IMP (1980 i - 1992 üi)

ADF

Valores críticos de los estad1sticos DW., 'tDF"J 't
NIVEL DE SIGNIFICANCIA

ESTADISTICO
D.W.
VI'

t
tru.,J

4.

4.1

1%
0.51 l
4.07
3.77

143

5%
0.386
3.37
3.17

100/4
0.322
3.03
2.84

Resultados

Constante

a

b

1)

0.05839
(3.23059)

- 0.44718
(2.53176)

0.00067
(-3.54267)

Ecuación 2)

0.04504
(2.4670)

- 0.26120
(-2.40966)

Ecuación

Ecuación 3)

0.00201
(0.09993)

'

Pruebas de raíz unitaria

4.1.1 Variable "IMP"

La aplicación de las "pruebas de raíz unitaria" DF requiere de la evaluación
de las siguientes regresiones:

2)

LTh-íPl = C + a Th,{Pl-1 + E;

3)

LTh-íPt = a Th-íPt-1 + E;

donde a y b son parámetros, C es el término constante, L es el operador_de
primera diferencia, ei es el término de error, t es el componente tendenctal,
12 No c:oiolcgJ'acién
13 No ooiotei,acién

Donde 1~ estadísticos t de los coeficientes estimados están entre paréntesis;
para realizar las pruebas de raíz unitaria DF, los valores de los estadísticos
relevantes de las regresiones estimadas son: 2.53176, -2.409655 y 0.099930,
respectivamente.
Para evaluar las "pruebas de raíz unitaria" se utilizarán valores críticos
asimptóticos, en vez de valores críticos específicos para cada tamaño de
muestra, debido a que los primeros no dependen de supuestos tan
restrictivos como homoscedasticidad y nonnalidad en el comportamiento de
los términos de error, mientras que los estadísticos críticos específicos se
estiman en base a dichos supuestos.
Estos valores críticos asimptóticos aparecen en el cuadro siguiente, los
cuales fueron tomados de Davidson y Mac Kfanon (1993):

�144

Ensayos

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Cuadro3
Vlores críticos asimptóticos para pruebas de raíz unitaria
ESTADISTICO
T~
T_
T

1%
- 3.96
- 3.43
- 2.56

5%
- 3.41
- 2.86
- 1.94

10%
- 3.13
- 2.57
- 1.62

denota a los estadísticos TDF y -iAOF aplicables a modelos con constante
y con tendencia.
Te : denota a los estadísticos TDF y -iAOF aplicables a modelos sin tendencia
pero con constante.
Td : denota a los estadísticos TDF y TADF aplicables a modelos sin constante
y sin tendencia.
T&lt;:t :

145

Despué~ de reali2:31 un análisis sobre el número de rezagos adicionales
necesarios _para ~Vitar _I~ autocorrelación de errores, se encontró que tan sólo
eseal~ecesarlto la mclus1on de un rezago. Así, las regresiones a estimar para
r izar as pruebas ADF son:
l")

LIMPt=C+aIMPl-1 +rLIMPt-1 +bt+t\

2")

LIMPt = C + a IMPt-I + r LIMPt-l + e¡

3")

LIMPt = a IMPt-1 + r LIMPt-1 + t\

Los, resultados obt_enidos de la estimación de estas tres regresiones para el
penodo comprendido entre el II trimestre de I 980 y el III trimestre de 1992
se encuentran en el cuadro 4 que aparece a continuación:
'
Cuadro 4
Pruebas ADF de raíz unitaria:
Variable IMP (1980 I -1992 DI)

Así, en base a los estadísticos estimados y a los valores críticos
correspondientes a estas pruebas, las conclusiones que se obtienen son las
siguientes:
•

•

La variable IMP no sigue un proceso estacionario-en-tendencia. De
acuerdo con la estimación de la regresión 1), se tiene que no es
posible rechazar la --hipótesis nula-- Ho: presencia de una "raíz
unitaria" en la serie IMP, a la vez que sí se rechaza la hipótesis de
presencia de un componente tendencial en la variable citada.
Dicha variable puede ser representada por procesos "random walk"
con constante o sin constante. Ello se debe a que en las regresiones
estimadas 2) y 3), no es posible rechazar la hipótesis nula de
presencia de una "raíz unitaria" en el proceso que genera a la variable
IMP.

Sin embargo, se realizaron también "pruebas Breusch-Godfrey" para
evaluar la presencia de correlación serial en las regresiones analizadas; los
resultados de estas pruebas indicaron que en los tres casos se presenta el
problema de autocorrelación de errores, lo cual a priori invalida los
resultados anteriores --obtenidos en las pruebas DF--, siendo entonces
necesario realizar pruebas ADF, por lo que se incluirán rezagos adicionales
LIMPt-p en las regresiones objetivo, hasta que ya no haya indicativo de
correlación serial.

Ecuación I ")
Ecuación 2")
Ecuación 3")

Constante

a

0.01834
(1.04584)
0.00588
(0.34856)

- 0.16971
(- 1.36766)
- 0.01931
(- 0.19127)
0.01544
(0.97402)

r
- 0.5735
(- 4.46195)

b

0.00047
0.97183)

- 0.6391
(- 4.99735)
- 0.6594
(- 5.84771)

Donde los estadísticos t estimados de cada uno de los
,
,
paréntesis; de acuerdo con las pruebas ADF los estaJ:::.ametrosl están entre
cada una de 1
.
,
icos re evantes para
.
as ecuaciones estimadas son: -1.367666 -0.191277 O974019
respectivamente En base a estas t'
.
,
' .
,
estadíst'
ADF
.
es irnaciones Ya los valores críticos de los
si e icos T , es ~tbl~ rechazar la hipótesis de que la variable TMP
higupot' ~n deproceso estac1onarto-en-tendencia; pero no puede rechazarse la
es1s
que IMP presenta una "raíz unitari "
genera
ª en el proceso que la
Por lo tanto, de ac_uerdo a los resultados obtenidos de las pruebas ADF
corroboran --o validan las
.
, se
base en las pruebas DF~conc1us10nes que inicialmente se hicieran con

�146

E,uayru

a)

.
La variable IMP sigue
un proceso estacionario-en-diferencia, y no uno

Gobierno ''benevolente" e inflación: el cmo de México

147

respectivamente.
estacionario-en-tendencia.
b)

Específicamente, la variable IMP puede ser representada por un
proceso "random-walk" con o sin constante.

Así entonces, de acuerdo con estas estimaciones y con los valores críticos
correspondiente a las pruebas DF, las conclusiones a que se llega con estas
pruebas, considerando cualesquiera niveles de significancia, son:
•

4.1.2 Variable "INFLA"

•

En este caso, 1as pruebas DF se aplicaron a las siguientes regresiones:
4)

rNFL~ = C + a INFL~.¡ + b t + t\

5)

JNFL~ = C + a INFL~.¡ + ei

6)

INFL~ = a INFLAi.1 + t\

que Jo determina.

INFLA puede ser representada por un proceso "random walk", con o
sin constante.

Al igual que en el caso de la variable IMP, para la variable INFLA también
se realizaron "pruebas Breusch-Godfrey" para detectar la existencia de
correlación serial en los modelos analizados, pero en este caso se encontró
que no existe tal problema; por lo mismo, no es necesario realizar pruebas
ADF, siendo válidos los resultados arriba mencionados.

.
Las estimaciones de estas tres regresiones,
para el período 1980 11 - 1992
111, se presentan en el cuadro siguiente:

Cuadro5
Pruebas DF de raíz unitaria:
Variable INFLA (1980 1- 1992 DI)
Constante

La variable INFLA no posee un componente tendencial en el proceso

a

b

- 0.27364
(- 2.79544)
- 0.24114
(- 2 50862)
- 0.08993
(- 1.50771)

- 0.00084
(- 1.4092)

Por lo tanto, el presente trabajo de investigación concluye que ambas
variables IMP e INFLA, pueden ser representadas --o son generadas- wr
un proceso estacionario-en-diferencia de primer orden; es decir, siguen un
comportamiento "random walk". La no-estacionaridad de estas variables
puede constatarse con los correlalogramas respectivos, que se omiten aquí,
pero que están disponibles para el lector interesado.

6.2

Pruebas de coiotegración

La regresión de cointegración que se utilii.a es:
Regresión 4)

0.05251
(2.3224)
0.02702
(1.97127)

Regresión 5)
Regresión 6)

7)

INFL~ = C + a IMPt + e¡

donde C es la constante, a es un parámetro, y t\ representa el término de
error de la regresión de cointegración.
La regresión de cointegración estimada, para el período que comprende del
segundo trimestre de 1980 al tercer trimestre de 1992, es la siguiente:

.
Los estadísticos t estunados
para cada uno de. los. ,parámetros de estas
DF
regresiones se presentan entre paré~t~sis. La aphcac:;n: !as~ : : o de

=~ :;,

se hace tomando en cuenta el estadístico t correspon
.

~~~~

.

esta ocasión los estadísticos relevantes para 1as
S) y 6) son:' -2.795443, -2.508625 Y -1.507709,

INFLAi = 0.37538 - 1.5771 IMPt + e,_
El estadístico D. W. que se obtiene de la misma es igual a: O.732008, lo cual
implica rechai.ar la hipótesis nula: no cointegración.

�/48

Ensayos

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Sin embargo, al checar la regresión de cointegración por correlación serial,
se encuentra que este problema está presente, por lo cual es menester que en
la segunda etapa de la prueba de cointegración se realicen prue~ ~ ,"raíz
unitaria" ADF y no pruebas DF. Para realizar una adecuada aphcac1on de
tas pruebas ADF, es necesario incluir cuatro rezagos ~~ionales de la
variable LINFL,\1' (p=l, 2, 3, 4) y así evitar la autocorrelac1on de errores.

149

originales --~ es una variable I(0), mientras que INFLA e IMP son 1(1 ):
ambas son series "random walk"--, y que por lo mismo se cumple con las
condiciones de cointegración expuestas en la sección anterior, entonces, es
posible concluir que las variables de análisis IMP e INFLA están
cointegradas.

De esta forma, el modelo a evaluar en esta segunda etapa es:
8)

L~ = a ~-1 + b1 L~.¡ + b2 ½-2 + ~ ~-3 + b4 L~-4 + l1t

donde ~ es el término de error de la regresión de cointegración, ~ ,es el
operador de primera diferencia, ut es el término error de la regres1on, el
cual se supone sigue un proceso estacionario; a, b1, b2, b3 Y b4 son
parámetros.
Así, ta regresión estimada en la segunda etapa de la prueba de cointegración
es:
Le1

= - 0.53201 ~-I + 0.14648 L~-I + 0.24803 L~-'.2 +
(-3.5'.2345)

(0.87032)

(1.61359)

0.04968 L~_3 + 0.36649 L~-4 + 1\
(0.32192)

('.2.5'.2475)

Donde los estadísticos t estimados de esta regresión se encuentran entre
paréntesis; en particular, el valor que se considera para la realización de la
prueba ADF es el correspondiente al estadístico t del parámetro estimado de
la variable ~-I• el cual tiene un valor de -3.523454; con ello, y en base en
los valores críticos de dicha prueba, es posible rechazar la hipótesis nula de
no cointegración de las variables IMP e INFLA, con un nivel de
significancia del 5%.
Es decir, de los resultados obtenidos de la prueba ADF, se puede concluir
que el término ~ de la regresión de cointegración, no presenta una "raíz
unitaria" en el proceso que lo determina y, por ende, sigue un proceso
estacionario; en otra palabras, ~ es una serie cuyo orden de integración es
cero, 1(0).
Así, dado que el término E;_ de la regresión de cointegración es una serie
cuyo orden de integración es menor al orden de integración de las variables

5.

Conclusiones

Con base en los resultados obtenidos en la sección anterior, esta
investigación concluye que no es posible rechazar la hipótesis nula
planteada,
Ho: La Teoría del Impuesto Óptimo explica satisfactoriamente el
comportamiento de la(s) política(s) de recaudación de ingresos utilizada(s)
por el gobierno mexicano, durante el período que comprende del 2º
trimestre de 1980 al 3er trimestre de 1992.
Esta es la conclusión a la cual se llega, una vez que se ha realizado un
análisis serio sobre si el comportamiento del gobierno mexicano, durante los
últimos dos sexenios, corresponde al de un gobierno benevolente. Este
análisis se desarrolló a partir del trabajo de Mankiw (1987), del cual se
toma el modelo y la parte intuitiva del problema pero a la vez, el presente es
un trabajo que reconsidera los métodos de estimación utilizados por
Mankiw, y que inclusive incorpora las técnicas estadísticas y econométricas
más recientes en cuanto al análisis de series de tiempo: específicamente, en
lo que respecta a las "pruebas de raíz unitaria" y de cointegración.
Con respecto a las implicaciones de los resultados obtenidos, éstas son en el
sentido de que las críticas que se han hecho a la actual política anti
inflacionaria son débiles.
Ello es debido a que dichas críticas sólo consideran los "enormes" costos
sociales que ha generado la política anti inflacionaria --cuyo inicio bien
puede encontrarse en el sexenio del Presidente Miguel de la Madrid-según apreciación de algunos sectores de nuestra sociedad. Y son débiles'
porque no toman en cuenta otros aspectos tales como el beneficio social qu~
co?11eva esta ~lítica, i.e. la estabilidad de precios que genera; y todavía
mas,, es_tas cntt~ tampoco analizan si en realidad existe una política
econotruca alternativa que logre el control del fenómeno inflacionario y que
genere menores costos sociales.

�150

Ensayos

En el caso particular de esta tesis, los resultados que se obtienen son
independientes a cuestiones tales como el monto, composición y uso -eficiente, o no-- del gasto público, dado que éste se considera exógeno en el
modelo utilizado; de hecho, un análisis de esta naturaleza corresponde a un
estudio distinto al presente. Por otra parte, en este trabajo tampoco se hace
afirmación alguna sobre la magnitud de los costos sociales que genera la
política anti inflacionaria.
Así, el presente es un análisis sobre el financiamiento del gasto público; el
cual parte del supuesto de que el control del fenómeno inflacionario es
socialmente benéfico --es decir, que la sociedad mexicana reclama
estabilidad de precios--, y que como conclusión, señala que el gobierno
mexicano ha instrumentado sus políticas fiscal y monetaria en una forma
tal, que es poco probable que existan políticas económicas distintas --mucho
menos contrarias-- que sean socialmente preferibles a las instrumentadas
durante los dos últimos sexenios.

Por lo tanto, tomando al gasto público como una variable exógena y al
control de la inflación como un objetivo social, tenemos que la(s) política(s)
anti inflacionaria(s) instrumentada(s) durante las dos últimas
administraciones federales, parecen corresponder a aquellas que generan el
mayor beneficio neto posible: estabilidad de precios con los menores costos
sociales posibles.

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Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

151

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Hacia el fortalecimiento y el desa"ol/o de la
micro y pequeña Industria
en México

Américo Sánchez Cárdenas1
Se presentan recomendaciones para /a promoc;ón de /a rricro y peque/fa industria en
México, sustentadas por las conclusiones alcanzadas en foros organizados por el autor
para /a clscusi6n de /a nueva Ley de Competencia Económica. Destacan los siguientes
hallazgos: /as cadenas de tiendas de autoservicio constituyen un poder monopsónico que
afecta /a lbre concurrencia de productores al mercado, especialmente de tam&amp;no rricro y
peque/lo, al utñar su poder de compra para pagarles sus productos con demora; las
empresas que proveen a estas tiendas de autoserviClo, tienen as/ ddfcultades para
sobrevivir, crecer y modernizarse; en E.U. y Canadá, el tratamiento de las rricro y
pequeñas empresas es más benévolo -en el primer caso, incluso la pequefta industria
está representada en el Congreso.

1.

Resumen y conclusiones

1. Las actuales cadenas de tiendas de autoservicio (CTA) constituyen un
poder monopsónico que afecta la libre concurrencia de prcxfuctores al
mercado, especialmente de tamaño micro y pequeño, al utilizar su poder de
compra para pagarles sus prcxfuctos con demora. Esta práctica mercantil se
aplica a tcxfo proveedor por parte de las CTA, las cuales operan en forma
asombrosamente similar, y, en términos generales, al margen de la
competencia.
2. El monopsonio es una práctica que causa ineficiencia como el monopolio,
porque restringe el funcionamiento eficiente del mercado de bienes y
servicios.
3. La experiencia económica de México es desalentadora en lo que respecta
a su política industrial, ya que el proteccionismo condujo al oligopolio con
mercado cautivo. Esto significó altos costos, calidad no competitiva, y el
consecuente arraigo del sesgo antiexportador de nuestros productos
industriales.

1

E¡p-csado de la Facultad de &amp;:momia de la Uiiva-sidad Autá:ioma de Nuevo Leén. PrC8idaite
del Colegio de &amp;mOllli.stas de Nuevo Leá:i, AC.

�154

En.rayos

Micro y pequeña industria en México

155

4. De la etapa del oligopolio industrial con mercado cautivo, ~ente~~nte
ya superada, se pasó a la del monopsonio en el campo comercial~ quizas a
futuro refonado mediante asociaciones entre la CTA nacionales y
extranjeras. Actualmente ya se han concretado varias coinversiones y
asociaciones de este tipo.

12. En EE.UU. y Canadá se trata de manera más benévola a los MYP, por
lo cual no se les neutrali:za su potencial ni su capacidad real para crear
empleo y producción.

5. La nueva imperfección del mercado es el monopsonio.

13. Inclusive en Estados Unidos, la pequeña industria está representada ante
el Congreso.

La teoria
económica designa con este nombre a la estructura de , ~erc~o
caracterizada por la existencia de un solo comprador. En la práctica, sm
embargo, existe una situación monopsónica cuando un pequeño número de
compradores domina el mercado y tales compradores se ponen ~ _acuerdo
para fijar los precios de los productos que adquieren u otras condiciones de
ta adquisición, corno el plazo de pago. En el caso que ahora nos ocupa, una
gran cantidad de micro y pequeñas empresas, proveedores ~ 1~ CTA, se
ven obligadas a aceptar todas las condiciones que tengan a bien imponerles
sus compradores.
6. Las cadenas de tiendas de autoservtcto (CTA) han adquirido una

importancia abrumadora en la compra y distribución de alimentos en todas
tas ciudades grandes y medianas de la mayoría de los países del mundo. Se
calcula que en México entre el 80% y 90% de los bienes son adquiridos y
comercializados por la CTA en las principales ciudades.

7. Las CTA son abastecidas por una gran cantidad de micro y pequeños
industriales (MYP).
8. Las CTA pagan a los MYP a plazos que van entre 30 y 90 días aunque
vendan sus productos mucho antes de ese plazo. Por lo tanto, en la práctica
actúan como monopsonio.
9. Consecuentemente, los MYP se ven en serios problemas financieros para
poder continuar sus actividades productivas, y deben solicitar c~édito
(bancario o usurario) el cual no les es fácil conseguir, y cuando lo consiguen
les resulta caro, además, deben repercutirlo en el precio, con el consecuente
costo social.
10. Por lo tanto, los MYP tienen en esa práctica mercantil una seria
restricción a su crecimiento, y en ocasiones una grave amenaza a su
supervivencia.
11. Así, las MYP que proveen a las CTA, que operan con poder
monopsónico, tienen dificultades para sobrevivir, crecer y modernizarse,
como exige el reto del Tratado de Libre Comercio (TLC).

14. Es iMegable la gran asimetría que existe entre la industria mexicana en
general y la de sus futuros socios norteamericanos del TLC. Esto permitió
que nuestro país negociara y obtuviera ventajas en el marco del TLC, por lo
tanto debe reconocerse la gran asimetría que existe en nuestro entorno
económico interno y otorgar mejor trato para los MYP de parte de las CTA.
15. Es evidente que hay un gran vacío o una seria traba legislativa al
respecto.
16. La prácticas de las CTA de pagar a sus múltiples proveedores MYP con
tan prolongada demora, sin razón aparente, equivale, a nivel
macroeconómico, a una seria reducción del gasto, público y privado. Dado
que la variable gasto es el motor de la economía, la reducción de la misma
que resulta de la práctica de pago de las CTA a la MYP tiene efectos
significativamente depresivos.
17. Dicho efecto depresivo, que ha existido siempre en México, se sumó
durante el año de 1993 al también efecto depresivo resultante de la política
macroeconómica oficial de comprimir la inflación a nivel de un sólo dígito.
18. Es ya estructural la práctica mexicana de pagar a proveedores en forma

de morada, tanto en épocas de progreso como de recesión.
19. En Japón y Alemania se corrigió legislativamente esta situación, con
rigor, desde el principio de los años 50, para así evitar lo que textualmente
se denomina abuso del poder. Consecuentemente las grandes empresas
que no pagan puntualmente a sus pequeños y medianos proveedores, son
sancionados desde entonces.

20. Por todo lo anterior, es necesario iniciar acciones orientadas a una
modernización legislativa que evite el cierre, estancamiento y/o bajo
crecimiento de la fuente de empleo más importante del país que son los

MYP.

�156

2.

EMayos

Objetivo

Este trabajo tiene los siguientes objetivos:
1 Promover que se desarraigue el recurrente sacrificio de la micro Y
~ueña industria que por parte de las grandes _cadenas de tiendas de

autoservicio se origina al pagarles en su categona de proveedores, con
demora que fluctúa entre 30 y 90 días. Lo anterior independientemente de
que la venta de los productos se realice en un lapso mucho menor.
2 Hacer una reflexión y la advertencia social sobre los graves daños
r~ultantes del hecho de que nuestra historia económica de los últimos 50
años es ejemplo de atentados en contra de la libre ~mpet~nc!a que _nos ha
llevado de una grave imperfección histórica, el ohgopoho m?u_stnal con
mercado cautivo, a otra no menos grave: la conducta monopsoruca de las
grandes cadenas de tiendas de autoselVicio (CTA).
3. Hacer énfasis en el contraste de que en países como Japón Y Al~mania
con propósitos de desarrollo económico se legisló, desde hace 40 anos, en
contra del TEXTUALMENTE denominado ABUSO DE PODER. Este
poder era ejercido por las grandes compañías en cont_ra de sus ~ueños Y
medianos proveedores, por Jo que desde entonces existen sanciones a sus
pagos impuntuales.

4. Promover que se elimine la traba legislativa y se hagan cambios o
adecuaciones para que la CTA sean legalmente compelidas a no pagar a la
micro y pequeña industria con esa lesiva demora.

5. Poner de relieve el hecho de que, a nivel macroeconómico, esa conducta
de las CTA equivale a una reducción de la variable gasto (público y
privado), con lo cual se producen y/o agravan los efec_tos recesivos. Lo
anterior debido a que el gasto es el motor de toda econom1a como la nuestra.
6. Llamar la atención sobre el hecho de que dicha conducta, que
históricamente es una arremetida en contra de los principios de la libre
competencia, puede ser negativamente más im~~ que el o~igopolio
industrial mencionado. Lo anterior debido al crecimiento propio de la
CTA, que está conduciendo a asociaciones con grandes cadenas comerciales
extranjeras, que a su vez pueden adoptar la misma conducta de mercado que
la CTA.

Micro y pequeño industria en México

J57

7. Lograr que así como se reconoció la gran asimetría que existe entre la
industria nacional y la de los países norteamericanos, se reconozca lo
mismo en nuestro entorno nacional en lo referente a la micro y pequeña
industria
8. Poner de relieve el alcance y significado de que, dadas las imperfecciones
de mercado de nuestro medio, la inversión de la micro y pequeña industria
en realidad no es función de la tasa de interés.
9. Hacer notar que la CTA no compiten entre sí ofreciendo, por ejemplo,
más pronto pago a sus micro y pequeños proveedores mas cumplidos y
eficientes, los cuales deben agregar el costo financiero al precio de sus
productos.

1O. Poner de relieve que la conducta de la CTA inhibe la llamada
revolución microeconómica.. o sea el impulso a nivel de empresa, que se
espera resulte del reordenamiento y control de las variables
macroeconómicas que se ha venido logrando.

11. Hacer énfasis en el daño nacional que resulta del hecho de que muchas
de las micro y pequeñas empresas afectadas pueden, a futuro, operar y
competir dentro del marco del Tratado de Libre Comercio, y así aportar su
esfuerzo al mejor desempeño económico nacional.

3.

Introducción

Dadas las desalentadoras vivencias económicas nacionales que en general
hemos tenido, este trabajo es una invitación a la reflexión Es un intento de
aprovechar las experiencias de nuestro desempeño económico durante los
últimos 50 años. Es, además, un esfuerzo autodidacto para proteger un
estrato socioeconómico de un sacrificio injustamente recurrente. Me refiero
a la micro y pequeña industria, que constituye la fuente de empleo más
importante de México y del mundo entero. Afirmo que este es un esfuerzo
autodidacto porque yo mismo he sido microindustrial. Habla pues la voz de
la experiencia
Durante casi 20 años he estado relacionado con las actividades de la micro y
pequeña empresa debido al ejercicio de mi profesión. Inicié labores de
análisis financiero en 1974, y desde entonces tengo constante trato con

�158

Ensayos

Micro y pequeña industria en México

empresarios de recursos escasos. Esto me ha pennitido familiarizarme con
sus problemas y ser testigo de sus penurias financieras, entre otras cosas.
Aun cuando ·he tenido la satisfacción de aprobar múltiples solicitudes de
crédito, en muchas ocasiones el apoyo financiero a esos empresarios ha sido
insuficiente para solucionar sus problemas de producción y de crecimiento.
Estoy convencido de que, en innumerables casos, los micro y pequeños
empresarios requieren, mas que un crédito, un pago puntual y no de plazo
largo por parte de sus clientela poderosa. Esto no quiere decir que todos los
problemas de los micro y pequeños empresarios sean de índole financiera.
Desde hace muchos años me resultó evidente que la inversión de esos
empresarios no es, en modo alguno, función de la tasa de interés como para
la inversión en general lo establece la teoría económica. Esto lo prueban
múltiples ejemplos. Muchos micro y pequeños empresarios recurren
voluntaria e involuntariamente al agio. Otros compran maquinaria a base
de préstamos personales. Algunos otros financian su capital de trabajo
mediante tarjetas de crédito obtenidas para hacer compras de consumo
familiar o personal. Indudablemente que hay muchos casos iguales o más
ilustrativos que esos.
Reconozco que en ciertos casos los micro y pequeños empresarios no tienen
acceso al crédito bancario, ni al establecer su negocio ni al operarlo una vez
creado. Pero también afirmo, con base en mi experiencia, que otros muchos
no recurrirían ni al agio ni al crédito bancario si su clientela poderosa no
les pagara con perjudicial y excesiva demora.
La idea de preparar este trabajo me surgió en junio de 1993, al entrar en
vigor la nueva Ley Federal de Competencia Económica. Su propósito de
promover la competencia económica y proteger el proceso de libre
competencia me pareció sesgado hacia el campo del monopolio. Me
pregunté de inmediato ¿Queda al margen de la nueva ley la práctica
monopsonistica de las Grandes Cadenas de Tiendas de Autoservicio (CTA)
que pagan a sus proveedores de tamaño micro y pequeño con demora que va
de 30 a 90 días? ¿Implica dicha Ley un probable apoyo y beneficio para
esas numerosas micro y pequeñas empresas?
Procedí, por tanto, a analizar dicha Ley, particularmente primero y después
en sesiones a las que convoqué en mi carácter de Presidente del Colegio de
Economistas de Nuevo León, A.C. Fueron dos sesiones, en las que expuse y
debatí mis puntos de vista sobre el efecto monopsónico de la CTA. De esta
manera conformé el contenido de este trabajo, que me permite sustentar el
punto de vista de que las CTA deben ser legalmente compelidas a no pagar

159

sus compras a sus micro y pequeños proveedores con tan perjudicial
demora, en ciertos casos de hasta tres meses. Esto por razones económicas
puesto que mis reflexiones dejan al margen las cuestiones de étic~
empresarial y/o de moral cristiana.
Aclaro que soy partidario del sistema de libre empresa y que mis puntos de
~sta es~ exentos ~e toda tendencia o prejuicio ideológico. Afirmo que
dich~. sistema constituye la mejor opción para la producción de bienes y
sefV1c1os, o sea los problemas de la vida material, objeto de la ciencia
económica. Concluyo que las CTA operan al margen de la competencia, que
busca preservar la nueva Ley Federal de Competencia Económica.
Reconozco las ventajas que la producción y operación de las grandes
empre~as significan para una sociedad. Después de todo, sólo las empresas
que deJan de ser pequeñas pueden lograr economías de escala, por medio de
las que . reducen costos y precios y se toman competitivas. Eso
mdepend1entemente de que, al final de cuentas, toda competencia conduce a
la emergencia de triunfadores que subsecuentemente crecen en el mercado
conquistado.
Es incuestionable que ninguna sociedad se libra de recurrentes tendencias a
imperfecciones de mercado, leves o acentuadas, ocultas o manifiestas, en
forma de monopolios, oligopolios o monopsonios. Viene al caso el hecho de
que e? ~u obra cl~ica, "La Riqueza de las Naciones", Adarn Smith expresa
en mult1ples ocasiones que los grandes empresarios tienden a coludirse para
aumentar precios y reducir la competencia. El ejemplo de México no es la
excepción. Por lo tanto resulta que de una gran imperfección histórica el
oligopolio con mercado cautivo en el campo industrial, se ha pasado a ~tra
no menos grave: la conducta monopsónica de la CTA, en perjuicio de todas
las micro y pequeñas empresas que las proveen de mercancías.

4.

Metolología y conducción de la investigación

Procedí a debatir y enjuiciar mis puntos de vista y el contenido de la nueva
LEY FEDERAL DE COMPETENCIA ECONOMJCA ante comentaristas
especializados y miembros del Colegio de Economistas de Nuevo León
A. C. en la discusión participaron también tres representantes del secto;
empresarial de Monterrey, específicamente, de la Cámara Nacional de
Comercio Y la Cámara de la Industria de Transformación. Los debates se
llevaron a cabo en el Auditorio de la Facultad de Economía de la U.A.N.L.
a mediados del año de 1993. Además de invitar y convocar personalmente

�160

Ensayos

Micro y pequeña industria en México

16J

a los miembros del Colegio, se invitó al público en general mediante
desplegados de prensa. También estuvieron presentes los representantes de
los principales medios de difusión.

desequilibrio externo no hacía crisis aún y la estabilidad de precios y el
orden de las varibales económicas se mantenían,. a partir del año de 1973 la
situación nacional se tomó crecientemente caótica.

La investigación se condujo con el siguiente orden:

El sector agrícola había sido senarnente desatendido y sacrificado, por lo
que a mediados de los años sesenta el país había perdido la autosuficiencia
agrícola La realidad fue que el sector industrial no podia dar apoyo o
compensar el intercambio comercial internacional adverso. Sus productos
no resultaban competitivos en los mercados externos. Sólo tuvimos alivio
durante pocos años, de 1978 a I98 I, cuando los precios del petróleo fueron
altos. Al derrumbarse arrastraron con ellos nuestra economía, y principió la
década que justificadamente se catalogó como perdida. Las características
de esa década fueron: hiperinflación, deuda pública elevada con costo
creciente, devaluaciones recurrentes, déficit fiscal persistente, especulación,
deterioro de las expectativas, baja en la inversión, etc.

a.

Las enseñanzas históricas de nuestro modelo de desarrollo económico
y sus resultantes inconveniencias sociales.

b.

Una disquisición filosófica sobre el sistema de libre competencia.

c.

La discusión de la temática sobre la nueva LEY FEDERAL DE
COMPETENCIA ECONOMICA, que entró en vigor en junio de
1993, y la conducta monopsónica de las grandes cadenas de
autoservicio.

ANALISIS E INTERPRETACION HISTORICOS

4.1

Nnálisis histórico de las inconveniencias de nuestro modelo de
desarrollo: del oligopolio industrial con mercado cautivo al
monopsonio comercial

Las experiencias ecónomicas de México, y sus consecuentes sobresaltos, han
sido particulamente aleccionadoras. Me atrevo a decir que son suficientes
en número e intensidad para que aprendamos de ellas. Vivirlas de nuevo
no nos haría más capaces o intuitivos. La reflexión y el análisis de los
errores históricos, apoyados en las experiencias ajenas y la nueva realidad
económica internacional, aportan bases para un mejor desempeño
económico futuro. Está a nuestro alcance utilizar esas bases. Con el
propósito de continuar las reflexiones, a continuación compendio la
experiencia mexicana en lo tocante a los esfuerzos económicos..,,
Nadie puede negar los grandes perjuicios nacionales del proteccionismo que
caracterizó la política de desarrollo industrial, puesta en marcha partir de la
Segunda Guerra Mundial. El oligopolio industrial con mercado cautivo a
que condujo esa política significó un grave sesgo antiexportador de la
producción. Adicionalmente, los altos costos y la calidad no competitiva
constituyeron en el ámbito interno un gran sacrificio para el consumidor.
De hecho, dicho costo social se sigue pagando, y ha sido injustamente
creciente, pues si bien al aproximarse la década de los setenta el

Se había atentado contra el principio de competencia que exige el libre
mercado, amurallando nuestra economía y provocando finalmente la
ineficiencia crónica de la industria. Por lo tanto. se pagaron y se siguen
pagando las consecuencias en lo económico y lo social, a la vez que nos
mantenemos expectantes y en espera de que tales costos empiecen a bajar.
¿Está bien aprendida la lección? El sector industrial, el comercial y el de
servicios, saben que el proteccionismo desaparecerá gradual e
inexorablemente en un horizonte máximo de 15 años. Así lo señala el
calendario de desgravaciones del Tratado de Libre Comercio. Por lo tanto,
para subsistir, los oligopolistas del sector industrial deberan, además de ser
eficientes, competir a nivel internacional.
Estos hechos, sin embargo, no son un final feliz, pues surgió una nueva
situación. Al arrancar la década de los setenta, se inicia lo que con el
tiempo constituyó una nueva arremetida en contra de los principios de la
hbre competencia.
Aparecen las grandes cadenas de tiendas de
autoservicios (CTA) que en los últimos veinte años han conquistado un
enorme mercado y han proliferado al grado de que actualmente operan en
el país mediante alrededor de 550 grandes tiendas y representan los
gigantes del comercio nacional. Su capacidad de compra, ejercida en
términos asombrosamente similares por las diversas CTA,
es
extraordinarímente poderosa; y a futuro es creciente, pues además del
impulso propio, algunos ya han concretado asociaciones con grandes
cadenas comerciales norteamericanas.

�162

En.sayos

Micro y pequeño industria en México

Está fuera de duda que el desarrollo de las CTA ha contribuido a la
modificación del origen sectorial del Producto Interno Bruto (PIB) de
nuestro país. De acuerdo c~n datos o~ciales, en los .~)timos 25 años .el
comercio ha incrementado su importancia en la generac1on del PIB del pats.
Cabe destacar que, como más adelante se señala, se estima que en México
entre el 80% y 90% de los bienes son adquindos y comercializados por las
Cadenas de Tiendas de Autoservicio en las principales ciudades.

163

nivel socialmente requerido, es decir, en los términos postulados por el
pensamiento económico clásico.
Presento pues, en los siguientes renglones, una disquisición sobre la
fiJosofia de la libre empresa, y la contrasto con la realidad comercial
mexicana, tema de este trabajo.

La nueva imperfección del mercado es el monopsonio. La teorí~ económica
designa con este nombre a ta estructura de mercado caracten~ por la
existencia de un solo comprador. En ta práctica, sin embargo, existe una
situación monopsónica cuando un pequeño número de compradores domina
el mercado y tales compradores se ponen de acuerdo para fijar los precios de
los productos que adquieren u otras condiciones de la adquisición, como et
plazo de pago. En el caso que ahora nos ocupa, una gran cantidad de ~i~ro
y pequeñas empresas, proveedoras de las cadenas de tiendas de autoserv1~10,
se ven obligadas a aceptar todas las condiciones que tengan a bien
imponerles sus compradores.

1.

La teoría econónuca política de Adam Smith, basada en la filosofía de
la riqueza, implica un marco democrático y de libre concurrencia de
factores e individuos. La realidad actual de nuestro medio es ajena a
un contexto de esa naturaleza.

2.

Esta situación ha coincidido durante los últimos veinte años con la
existencia de un oligopolio industrial con mercado cautivo. Si bien se
espera que este último desaparezca con el avance del Tratado de Li~re
Comercio, el monopsonio en lo comercial ha significado y seguirá
significando una desventaja para el desarrollo de la micro y pequeña
empresa.

El punto clave de esa filosofía era que la sociedad sobreviviría,
crecería y produciría todos los bienes y servicios permitiendo que
cada uno de sus miembros hiciera lo que creyera mas conveniente, a
condición de que respetara el sistema de mercado. Es así como
surge la tesis· Dejad libre al mercado. "No os esforcéis en hacer el
bien (decía Srnith), dejad que ese bien surja como consecuencia o
producto del egoísmo". Ante esto cabe preguntar ¿Respetan
actualmento las CTA al sistema de mercado?

3.

Surge por lo tanto el "Hombre Económico", con base en las ideas de
que el hombre busca naturalmente el lucro, y de que no hay leyes
que puedan matar el afán de ganancia ¿Pueden actualmente los
n11cro y pequeños proveedores de la CTA realizar ese afán y
emprender sin obstáculos esa búsqueda natural?

4.

El padre de la economía moderna, Adam Smith, no fue, como
generalmente se cree, un apologista o abogado de la clase
emprendedora. S1 bien la admiraba, también se preocupaba por las
necesidades de la gran masa de trabajadOJes, y pugnaba por la
abundancia para todos. ¿Puede considerarse que el propósito de este
trabajo es diferente?

5.

A Adam Smith, se la ha llegado a considerar, injusta y
despreocupadamente, como conservador, cuando en realidad era
declaradamente hostil a prácticas y móviles antisociales de mercado.
¿No es antisocial la conducta común de las CTA en cuanto al trato a
sus micro y pequeños proveedores?

6.

En la filosofía de Smith se aprecia la moda intelectual del Siglo
XVIII, que comprende la fe en la razón, en la ley natural y en la
cadena mecánica de las acciones y reacciones humanas En la

Expuse estos puntos de vista en dos sesiones del Colegio de Economis~ de
Nuevo León, A. C., con la participación de diferentes comentanstas
especializados en asuntos económicos. La primera sesión fue el 28 de julio
de 1993, y se llevó a cabo en et auditorio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L.

4.2. Una disquisición filosófica sobre la libre competencia, y su
contraste con la realidad comercial
En ta segunda sesión del Colegio de Economistas de Nuevo León, A.C.
participaron tres representantes del sector empresarial, habiéndose
producido en ella, en mi opinión, una confusión entre la filosofía y el
concepto clásico de ta libre competencia por un lado, y la realidad mexicana
por el otro. En cuanto al análisis de la conducta de las CTA de nuestros
días, sostengo a nivel personal, que la competencia entre ellos no existe al

�164

Emayru

Micro y pequeña industria en México

realidad el "Horno Economicus" es un ente "social", porque la
economía es una ciencia social, y por lo tanto inexacta.
7.

El mercado es su propio guardián, y al apoyarse en la libertad
econonuca individual contará con el mejor mecanismo
autorregulador. No en balde la humanidad había ya sido testigo de la
huella e mfluencia de pensadores del calibre de Galileo, Kepler Y
Newton eminentes exponentes .de las ciencias exactas. ¿Existe
actualm~nte alguna libertad económica para los micros y pequeños
proveedores de la CTA?

8.

La competencia permitirá que la sociedad sea provista de l~s
satisfactores que desea y a los precios que está dispuesta a pagar Ast,
los móviles egoístas de los hombres son transformados por el mercado
en fuente de beneficio y armonía social. ¿Hay en nuestra realidad
verdadera competencia o algo cercano a ella?

9.

En el esquema de Adam Smith opera lo que incuestionablemente se
puede llamar competencia atomii.ada, es decir, era un mundo .en el
que ninguna de las piezas del mecanismo productor (llamese
trabajador o capitalista) tenía una dimensión suficiente para alterar
las presiones de la competencia. ¿No han alterado ya a su favor las
CTA las condiciones de competencia al grado de que ésta
prácticamente ya no existe?

165

Nota aclaratoria
El Colegio de Economistas de Nuevo León, A.C., inició su programa de
disertaciones sobre temas socioeconómicos el día 28 de julio de 1993. En
esa ocasión se discutieron las opiniones y conclusiones preliminares sobre la
Nueva Ley de Competencia Económica y el Carácter Monopsónico de la
C.T.A, a cargo del autor. Los puntos expuestos fueron debatidos por los
comentaristas y los asistentes a dicha sesión que, como todas, se llevó a
cabo en el Auditorio de la Facultad de Economía de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Los comentaristas en esa ocasión fueron el Profesor Leoncio Durandeau
Palma y el Lic. Eduardo L. Suárez Galindo. Aún cuando los puntos de vista
y aspectos que aquí se presentan fueron aprobados por los comentaristas y
los asistentes, no tienen el carácter de colegiados. Por lo tanto son
responsabilidad del autor.
Las conclusiones alcanzadas, fueron las siguientes:
l.

Dado que la nueva ley cubre la competencia económica, es aplicable a
todas las áreas de la actividad económica, y no sólo a la estructura de
mercado llamada monopolio.

2. Es incuestionable que el monopsonio es una práctica que causa
ineficiencia como el monopolio, porque restringe el funcionamiento
eficiente del mercado de bienes y servicios.

Adarn Smith fue el economista del capitalismo pre-industrial, no
vivió la etapa en que el sistema de mercado se vería afectada por
empresas enormes, así como tampoco concibió la llegada de la
Revolución Industrial. De hecho, su obra implica el supuesto de que
la Inglaterra del Siglo XVIII no cambiaóa, o que sólo crecería
cuantitativamente. ¿Puede negarse que las CTA son actualmente
mucho más importantes y poderosas que inclusive gran parte de los
conglomerados industriales en grado tal que éstos son, en muchos
casos, sus maquiladores?

3. Las Cadenas de Tiendas de Autoservicio (CTA) han adquirido una
importancia abrumadora en la compra y distribución de alimentos en
todas las ciudades grandes y medianas de la mayoría de los países del
mundo. Se calcula que en México, entre el 80% y el 90% de los bienes
son adquiridos y comercializados por las CTA en las principales
ciudades

4.3. Discusión y conclusiones sobre la temática de la nueva Ley de

4. Las CT A son abastecidas por una gran cantidad de micro y pequeñas
empresas (MYP)

10.

Competencia Económica y los efectos monopsónicos de las
grandes cadenas de tiendas de autoservicio

5.

Las CTA pagan a los MYP en ténni~os similares. Siempre a plazos
que van entre 30 y 90 días, aunque vendan sus productos mucho
antes de ese plazo. Por lo tanto en la práctica actuao como un
mooopsonio.

�166

6.

Eruayos

Micro y pequeña industria en México

Consecuentemente, los MYP se ven en serios problemas financieros
para poder continuar sus actividades productivas, y deben solicitar
crédito (bancario o usurario), el cual no les es fácil conseguir, y cuando
lo consiguen les resulta caro. Además, deben repercutirlo en el
precio, con el consecuente costo social.

grandes empresas que no pagan puntualmente a sus pequeños y
medianos proveedores son sancionados desde entonces.
15. Si se avanza en el T.L.C. y las empresas estadounidenses y cariadienses
se instalan en nuestro país,
independientemente o mediante
coinversión, probablemente empezarán también a pagar en forma

7. Por lo tanto, los MYP tienen en esa práctica mercantil una seria
restricción a su crecimiento, y en ocasiones una grave amenaza a su
supervivencia.
8.

injustamente demorada a los MYP mexicanos.
16. Por lo anterior, es necesario iniciar acciones orientadas a una
adecuación y/o modernización legislativa que eviten el cierre,
estancamiento y/o bajo crecimiento de la fuente de empleo más
importante del país, que son los MYP.

Los MYP soó la fuente de empleo más importante del mundo. En
México, el 98% de los establecimientos industriales son MYP, y
generan no menos del 50% del empleo industrial. A fines de 1992, se
estimaba el número de MYP en nuestro país en alrededor de I 400,000.

9. Así, los MYP que proveen a las CTA, que operan con poder
monopsónico, tienen dificultades para sobrevivir, crecer y
modernizarse, como exige el reto del T.L.C.
10. En E.U. y Canadá se trata de manera mas benévola a los MYP,. por

lo cual no se neutraliza su potencial ni su capacidad real para crear
empleo y producción. En EE.UU. inclusive la pequeña y mediana
industria está representada ante el Congreso, y está representada en
múltiples campos por la SMALL BUSINESS ADMINISTRATION.
11. Es innegable la gran asimetría que existe entre la industria mexicana
en general y la de sus futuros socios norteamericanos del T.L.C. Esto
permitió que nuestro país negociara y obtuviera ventajas en el marco
del T.L.C. Por lo tanto, debe reconocerse la gran asimetría que existe
en nuestro entorno económico interno y darse mejor trato comercial a

167

Subsecuentemente, organicé el l O de agosto del mismo año, otra sesión
sobre el mismo tema, en la que los participantes fueron tres representantes
del sector empresarial:
El Lic. José Luis Mastretta.
Director de Pensamiento Empresarial de la CANACO.
El Lic. Guillenno Beltrán Pérez.
Director de Estudios Económicos de la CAINTRA.
El Lic. Huberto Rodríguez Contreras.
Gerente de Estudios Económicos de la CANACO.

A continuación se reproducen textualmente la síntesis y los comentarios
sobre esta sesión.

los MYP por parte de las CTA.
12. Es evidente que en México hay un gran vacío o una seria traba
legislativa al respecto.

13. Es ya estructural la práctica de las CTA de pagar a proveedores en
fonna demorada, tanto en épocas de progreso como de recesión.
14. En Japón y AJemania se corrigió legislativamente esta situación con

rigor desde el principio de los años cincuenta, para así evitar lo que
textualmente se denomina abuso de poder. Consecuentemente las

Síntesis y comentarios sobre la Segunda Sesión del Colegio de
Economistas de N.L., A.C. (CENLAC), en la que se discutió la Ley
Federal de Competencia, el día 10 de Agosto de 1993

l.

El CENLAC, expresa su satisfacción y agradecimiento a los
distinguidos representantes del sector empresarial que participaron en
la segunda discusión de la mencionada Ley. Dichos participantes
fueron: El Lic. José Luis Mastretta, Director de Pensamiento
Empresarial de la CANACO; el Lic. Guillenno Beltrán Pérez, Director
de Estudios Económicos de la CAJNTRA; y el Lic. Humberto

�168

Ensayos
Micro y pequeña industria en México

Rodríguez Contreras, Gerente de Estudios Economicos de la
CANACO.
2 Dentro de una respetuosa interlocución, se comentó la pr ocupac1ón de.
7
· que ta Nueva Ley será difícil de implementar, pues lo mas probable ~s
que se aplique con discrecionalidad.
3.

4.

Las leyes de mercado deben respetarse en el mayor grado posible,
por lo que la regulación debe ser mínima.
Se debe presionar al empresario nacional para que provea mejores
servicios y productos.

5. En to referente a las micro y pequeñas empresas (MYP) hay en n~estdro
medio un determinismo cultural, caracterizado por carencia e
tradición empresarial, así como de sentido de eficiencia.
6. Nuestro sistema educativo no ayuda a crear el talento competitivo.diPr

to tanto hay que generar toda una cultura orientada a promover
talento.
1

c o

Las MYP deben diversificar su clientela, y no depender de ventas a las
· cadenas de tiendas de autoservicio (CTA), sino buscar un nicho en el
mercado.

8. Debido a la eficacia demostrada por el sistema de mercad~º'

debemos, defender la libre competencia · por todos los me 10s
posibles.

5. Conclusiones

Es evidente que la conducta de mercado de las CTA inhibe la existencia Y
creación de la micro y pequeña empresas. A continuación se presentan
conclusiones con base estrictamente económicas, es decir, al margen de
consideraciones de ética empresarial o moral cristiana.
1.

La arraigada práctica mercantil de la CTA, de ~ a ~s múltiples

proveedores MYP con tan prolongada demo~a, sm ~~n aparente,
equivale a nivel macroeconómico, a una sena reducc1on del gasto
p(lblico y privado. Dado que la variable gasto es el motor de la

169

economía, la reducción de la misma que resulta de la práctica de pago
de las CTA a la MYP tiene efectos significativamente depresivos.
2. Dichos efectos depresivos, que han existido siempre en México, se
sumaron durante el año de 1993 al también efecto depresivo resultante
de la poütica macroeconómica oficial de comprimir la inflación a nivel
de un sólo dígito. Por lo tanto, el efecto final fue prercíclico.

3. El efecto monopsónico discutido inhibe también la ampliación
mercados a que toda política económica debe estar orientada.
reducirse el mercado, o limitarsele a cierto tamaño, se eliminan
posibilidades de lograr otras ventajas, como son las economias
escala, la modernización, el avance técnico y las posibilidades
exportar.
4.

de
Al
las
de
de

Al reducir la actividad de los MYP, la forma de pago demorada de la
CTA restringe la oferta de bienes, con lo cual se tiende a producir
efectos inflacionarios.

5. En lo que respecta a las metas económicas, el gobierno federal ha hecho
todos los esfuerzos posibles para reordenar las variables
macroeconómicas, habiendo logrado su meta. En lo sucesivo deberá
impulsar el progreso social. De hecho, algunos grupos empresariales se
han pronunciado a favor de un mayor gasto público en 1994,
considerando que es socialmente dañino que exista superávit fiscal y
contracción del PIB, como es el caso del año de 1993. Esto sugiere
que las CTA deben dejar de pagar a sus proveedores con demora, para
así lograr un efecto similar al aumento de la variable gasto de gobierno
que dichos grupos empresariales proponen.

6. Actualmente se busca que los logros macroeconómicos se traduzcan en
la mayor actividad a nivel de empresas.
O sea que la llamada
revolución microeconómica aporte una base para la recuperación
económica nacional. Además, por un lado se tiene la ya destacada
importancia socioeconómica de los MYP y, por otro, el hecho de que
muchas de ellas pueden ser las futuras empresas que al crecer
compitan en el marco del Tratado de Libre Comercio y aponen as1
su esfuerzo al mejor desempeño económico nacional. En este sentido
cuando se hace un daño a las MYP se le está también haciendo al
país en el presente y a futuro.

�170

Ensayos

6. Recomendaciones
Todo lo expuesto permite concluir que, tanto desde el punto de vista
económico como desde el punto de vista social, es inaceptable permitir
que las MYP actuales y futuras operen en un medio que para ellas es
letalmente adverso. Por lo tanto, resultan convenientes las siguientes
medidas:
l.

Corregir el atraso o la traba legislativa que se padece en México.
Existen los casos de Alemania y Japón en las que con rigor se protegió
a los pequeños empresarios del abuso de poder por parte de las
grandes empresas. Dichas medidas legislativas datan de principio de
los años cincuenta y apoyadas en sanciones a la impuntualidad de las
grandes empresas para con sus pequeños y medianos proveedores.

2. Dado que ser proveedor de la CTA significa un grado aceptable de
competitividad, entre tales proveedores se hallan exportadores
potenciales. Por lo tanto, es aconsejable analizar el padrón que
constituyen para detectar a los MYP mas prometedoras con el propósito
de promoverlas.
3.

En las relaciones comerciales de las CTA y las MYP son éstas las
que desarrollan las labores de competencia para ser proveedoras de
las primeras. Esto es la clara consecuencia de la estructura
monopsónica del mercado. Las CTA no compiten entre sí
ofreciendo más pronto pago a las MYP eficientes. Si se estatuyera
la prontitud de pagos a los proveedores por parte de las CTA, se
alentaría la competencia entre ellas. Urge, por lo tanto, iniciar
acciones en ese sentido.

Ensayos- VolumenXlll, Núm. 1, Mayo 1994-Pp. 171-185

Estimación de funciones de oferta para
trigo, maíz, sorgo y frijol y de demanda de
maquinaria y mano de obra en el
Estado de Nuevo le6n
Pedro A. Villezca Becerra•
Jorge Sotomayor Peterson**
Utilizando el enfoque dual de la teorla microeconómica, se estimaron funciones de
oferta para trigo, malz, sorgo y frijol, y funciones de demanda para los insumos
maquinaria y mano de obra. Los resultados indican que los productos trigo, malz y
sorgo son competitivos entre sf, mientras que el trigo y el frijol son productos
complementarios. En base a los valores estimados, se derivan elasticidades para
cada producto e insumo a nivel estatal, lo cual permite medir los impactos
simultáneos de cambios en los precios sobre las diversas relaciones entre las
funciones de oferta de estos productos y demanda de dichos insumos para el
estado de Nuevo León.

J.

Introducción

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio --TLC-- por parte de
los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, el 1 de enero de 1994,
ha provocado que el comercio agropecuario se convierta en un aspecto cada
vez más importante en la economía mexicana. En consecuencia, se ha
desatado una polémica en tomo a las implicaciones que el TLC tendrá en el
sector agropecuario. Por un lado los productores anticipan consecuencias
negativas sobre el sector, dadas las diferencias y ventajas competitivas de
Estados Unidos y Canadá; por otro lado, el sector oficial engloba al sector
agropecuario dentro de las consecuencias positivas que acarreará la apertura
comercial, aunque admíte que algunos sectores se verán afectados. Lo
cierto es que para resolver las inquietudes planteadas por esta polémica se
requiere de un análisis que arroje respuestas, sobre todo en el aspecto
cualitativo.
Dentro de este contexto el gobierno mexicano ha puesto en marcha una
estrategia de modernización del campo encabezada por las reformas al
artículo 27 constitucional. Se espera que los efectos combinados de la
liberación de las políticas que controlan la tenencia de la tierra, el retiro de
subsidios a insumos y el creciente comercio con Estados Unidos y Canadá
~ofesoc de Tiempo Exclusivo, Farultad de.Eoooooúa, Uiivasidad Allláiooia de Nuevo Leén.
Director de Area, Sea-etaria de Fomento Ganadero, Gobierno del &amp;tado de Sooora.

�172

Ensayos

causen un ajuste microeconómico considerable en la agricultura de México,
particularmente en lo que corresponde a la composición de _l~ productos, el
uso y combinación de insumos, el tamaño de la explotacton y la ~ de
recursos. Todos estos cambios están comprendidos en el comportanuento
de la oferta de productos y la demanda de los correspondientes insumos,
mismas que se encuentran simultáneamente relacionados a través de sus
respectivos procesos productivos.
Por medio de la estimación de relaciones de producción se puede determinar
la forma en que responden la producción -mediante la estimación de
funciones de oferta- y la demanda de insumos -a través de la estimación de
funciones de demanda derivada- de frente a los cambios en el ámbito
económico y político. Particularmente, para el sector agropecuario del
Estado de Nuevo León, el uso de modelos de simulación que permitan
determinar el impacto de cambios en el ámbito económico sobre la oferta de
productos y demanda de insumos podría constituir un elemento valioso que
facilitaría la toma de decisiones para la implantación de medidas de política
gubernamental.
Estos modelos permitirían determinar el impacto
simultáneo que tendría el cambio en un precio --o en varios precios-- sobre
la oferta de productos y la demanda de insumos.
Para el efecto del presente trabajo se estimaron funciones de oferta para los
principales cultivos en el Estado de Nuevo León, como son: trigo, maíz,
sorgo y fnjol, asi como funciones de demanda para mano de obra y
maquinaria. Los objetivos específicos fueron:
1)

2)

2.

Especificar y estimar modelos agregados a nivel estatal de oferta para
los productos trigo, maíz, sorgo y frijol y de demanda para los
insumos maquinaria y mano de obra.
Derivar elasticidades precio directas y cruzadas a nivel estatal para
cada producto e insumo.

Importancia

En el Estado de Nuevo León la demanda mensual de productos básicos de
una población proyectada para 1993 de 3,298,084 habitantes es la siguiente
-INEGI, 1990 e INEGI,1991.
a)

Maíz grano 16,000 toneladas.

O/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

b)

Frijol 6,000 toneladas.

c)

Trigo 5,000 toneladas.

d)

Arroz 3,000 toneladas.

e)

Carne de bovino 2,21 Otoneladas.

f)

Huevo 3,700 toneladas.

g)

Leche 13,000,000 litros.

173

De esta demanda de productos básicos, solamente en el año de 1992 la
entidad aportó el 81% del trigo demandado; de maíz el 48%; de frijol el
4%; de carne de bovino el 83%; de leche 21%; en lo referente al arroz la
entidad no es productora y en huevo satisface la demanda habiendo un
excedente del 35%, el cual se comercializa a otras entidades del país -Anónimo, 1992-B.
De acuerdo a la regionalización de los Distritos de Desarrollo Rural (DDR)
las principales superficies agrícolas --ver tabla no. 1-- se localizan en los
municipios de Montemorelos, Galeana, Apodaca y Anáhuac, considerados
como punto de desarrollo de las actividades agricolas de Nuevo León. Se
cuenta con una superficie abierta al cultivo de 427,000 has. -7% de la
superficie total del Estado--, de esta superficie 148,000 has. corresponden a
la modalidad de riego (35%) y 279,000 has. a la modalidad de temporal
(65%) --Anónimo, 1993-B e INEGI, 1991.
Tabla No. 1.
DISTRITOS DE DESARROLLO RURAL EN EL ESTADO DE NUEVO
LEON CON LAS PRINCIPALES SUPERFICIES AGRICOLAS • /
DISTRITO
Montemorelos
Galeana
APOdaca
Anáhuac

TOTAL HAS.

156 000
136 000
79000
56000

DE RIEGO
47000

26000
29000
46000

DE TEMPORAL

109 000
110 000
50000
10000

*/ Fuente: INEGI, 1991.

~n los dos últimos distritos se localizan los sistemas de riego más
importantes con que cuenta el Estado, localizándose en el distrito de

�174

EllUIJIOS

Anáhuac el sistema de riego 04 "Don Martín" con 26,677 has., Y en
Apodaca el sistema de riego 31 "Las Lajas" con 4:~08 has.: completan~~
estos con la zona compacta del sistema de riego San Jose de Vaquenas
con 4,500 has. -INEGI, 1992 y folleto informativo, Subsecretaria de
Desarrollo y Fomento Agropecuario, 1992.
De acuerdo al Análisis de Producción Agrícola para el Estado de Nuevo
León (1986 - 1991), fotleto informativo de la Subsecretaria de Fomen~o Y
Desarrollo Agropecuario, 1993, el siguiente es el estado que guardo ~a
producción agrícola estatal. Durante los últimos cinco años la superficie
promedio que se siembra en la entidad ascie~d~ a_ 258,438 has., de las
cuales 37,525 has. se practican en el ciclo otono-mvtemo -~19,90~ has. de
nego y 17,617 has. de temporal-- y 171,003 has. en el ciclo pnmaveraverano --56,066 has de riego y 115,477 has. de temporal. Un to~ de
49,910 has. son destinadas a los cultivos perennes, c~n 34,037 has. de nego
y 15,873 has. de temporal; sin embargo, la superficie cosec~ en ambos
ciclos asciende a 159,252 has. debido principalmente a los sm1estros que se
suscitan en los cultivos de temporal.
Los principales cultivos anuales que se practican en la en~dad so~ el trigo,
maíz, sorgo grano y frijol, los cuales ocupan una superficie de casi 1_85,000

has. cifra que representa el 89.4% de la superficie total que se semb~o en los
últimos seis años, tanto en el ciclo otoño-invierno como _en el de ~n~averaverano. En el renglón de producción, las cifras promedio de los ult1mos 16
años destacan al sorgo grano con 107,982 ton., siguiéndole en orden de
importancia el maíz con 66,654 ton., el trigo con 45,575 ton. y el frijol con
3,420 ton..

3.

Especificación de modelos

3.1

El modelo teórico

Para modelar las funciones de oferta de productos y de demanda de
insumos, el presente trabajo se basó en el enfoque dual, mis~o que se ~a
convertido en uno de los más novedosos desarrollos de la microeconorrua
neoclásica. Es a partir de la década de los años ochenta cuando el uso ~I
enfoque dual en aplicaciones empíncas para el estudio de la produccion
agrícola se generalizó (Chambers, 1982; Shumway, 1983; B~, 1988;
Huffman, 1989). Siguiendo a Beattie y Taylor (1992), y Vtllezca y
Guajarck&gt; ( 1993), la teoría de la dualidad en el contexto de la

0/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo león

175

rrucroeconomia neoclásica se refiere a la existencia, bajo condiciones
apropiadas de regularidad, de "funciones duales" que contienen
esencialmente la misma información sobre la tecnología que las conocidas
funciones primales, tales como la función de producción. Las funciones
duales describen los resultados del proceso de optimiz.ación en términos de
respuesta a precios de insumos y precios de productos en lugar de las
respuestas globales a cantidades de insumos y cantidades de productos como
es el caso de las funciones primales correspondientes.
A modo de ilustración, considérese un par de conocidas
funciones: la función de producción y la función de ganancia neta para una
empresa que produce un solo producto,
(1)
y
(2)

en donde, Y representa el nivel del producto; 1t es la ganancia neta; P es el
precio del producto; y las xi y ri son las cantidades de insumos y precios de
insumos, respectivamente.
La función de producción en (1), denominada "primal", describe
globalmente la respuesta en el njvel de producto ante todas las
combinaciones posibles en las cantidades utilizadas de los insumos. La
función de ganancia neta en (2), que es el "dual" de la función de
producción en (1), describe el nivel óptimo o de máxima ganancia neta
proveniente de producir cualquier nivel de producto, dados el precio del
producto, los precios de los insumos y la tecnología de la producción
Considérese primero el enfoque denominado primal utilizado
tradicionalmente para derivar funciones de oferta de productos y de
demanda de insumos para una empresa productora de un producto bajo
condiciones de competencia perfecta y cuyo objetivo es la maximización de
ganancia neta. Se trata pues, explícitamente, de resolver un problema de
optimización económica, es decir, maximizar la función de ganancia neta,

D

(3)

1t=PY-

_¿
i• I

dada una función de producción,

(4)

r·x·
1 1,

�176

Ensayos
Oferta de productos agrícolas: estimaciones para Nue,10 león

Resolviendo simultáneamente las condiciones de primer orden de este
problema primal obtenemos:
(5)

* = x*~(P, r1• r2, ... , rn),
x.;
Y = Y (P. r1, r2, ... .rn),

i = 1, 2, ... , n

que constituyen las funciones de demanda de insum~ y de, o~erta del
producto, respectivamente. Substituyendo (5), los ruveles opttmos de
insumos y producto, en (3) obtenemos:
1t = py*íP, r1, r2, ... , rn)- r1x•1JP, r1, r2, ... , rn)··· - r2 x 2(P, r1, r2, ... , rn)-r¡ x ¡(P, r1, r2, ... , rn),

en forma general, tendremos:
(6)

es decir, la función de ganancia neta --máxima-- expresada en términos de
los precios de los insumos y del producto.
En la literatura sobre teoría de la dualidad a (3) se le conoce como_ la
"función directa de ganancia neta", mientras que a (6) se le denom1~a
"función indirecta de ganancia neta" definida como la máxima ganancia
neta dados los precios de los insumos y del producto. Nótese que (3) es una
función de las cantidades de insumos y producto, mientras que (6) es una
función de los precios de los insumos y del producto.
En contraste el enfoque dual permite obtener las funciones de demanda de
insumos y ~ oferta de producto (5) mediante simple diferenciación parcial
de la función indirecta de ganancia neta (6), es decir, este enfoque parte del
supuesto de que existe una función indirecta de gananci~ neta. De tal m~
que ahora el problema de optimización económica consiste en la obtenc1on
de las siguientes derivadas parciales:

3.l

Los datos

El presente trabajo se realizó en base a series de tiempo (1983-1992)
conteniendo datos anuales agregados a nivel estatal sobre precios y
cantidades de productos e insumos variables, aunque estos últimos fueron
estimados, -dada la imposibilidad de obtener los datos sobre cantidades
físicas-, a través de los paquetes tecnológicos y/o planes operativos (P0-01)
a partir del índice nacional de precios al productor base 1992 = 1OO.

Para la obtención de los paquetes tecnológicos y los datos de producción de
los cultivos más rentables de la región nuevoleonesa, de 1992 para el caso
de trigo, frijol y sorgo, y para el caso del maíz de 1992 a 1988, se recurrió a
distintas dependencias oficiales, entre las que se cuentan Banco de México,
Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), -en los distritos
de Monterrey, Apodaca, Anáhuac, Montemorelos y Galeana-, Banco
Nacional de Crédito Rural (Banrural), Fideicomisos Instituidos en Relación
a la Agricultura (PIRA), AGROASEMEX, asi como a instituciones de
banca privada, particularmente Bancomer, además de la Subsecretaría de
Fomento y Desarrollo Agropecuario del Gobierno del Estado de Nuevo

León.

3.3. El modelo empírico y la estimación econométrica

Utilizando como soporte teórico la teoría de la dualidad, el modelo empírico
está conformado por el siguiente sistema de cuatro funciones de oferta de
productos y dos funciones de demanda de insumos:

QTrigo =Po+ 131 PTrigo + 132 PMaíz + j33 PSorgo + j34 PFrijol +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO
QMaíz =Po+ 131 PMaíz + 132 PSorgo + j33 PFrijol + j34 PTrigo +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO

que constituye la función de oferta del producto, y

i = 1, 2, ... , n,
que constituyen las funciones de demanda de los insumos.

177

QSorgo = Po+ 131 PSorgo + 132 PMaíz + j33 PFrijol + j34 PTrigo +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO
QFrijol = Po + 131 PFrijol + 132 PMaíz + 133 PSorgo + j34 PTrigo +
+ 13s PMaq + 136 PMdeO

�178

Emayru

Oferta de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

179

+ 8.365 PMAIZ + 2.336 PSORGO - 8.486 PFRIJOL

QMaq

= Po + p1 PMaq + p2 PMdeO + p~ PMaíz + P4 PSorgo +
+ p5 PFrijol + p6 PTngo

QMdeO =Po+ p1 PMdeO + p2 PMaq + P_3 PMaíz + p4 PSorgo +
+ Ps PFrijol + Pe PTngo

Puesto que se trata de un sistema de ecuaciones simultáneas Y dada la
naturaleza de las relaciones entre las funciones de oferta y ~ de1?~da
derivada, la estimación econométrica se efectuó median~e regreston multtple
utilizando el ml"todo de Ze11ner para sistemas de ecuac10nes aparentemente
no relacionadas.

4.

Análisis de resultados

Las funciones estimadas de oferta de productos --tngo, maíz, sorgo Yfrijol-y de demanda de insumos --maquin~ia ~ mano de obra-- se presentan a
continuación --pruebas de t entre parentes1s:
QTRIGO = 94198 - 1.643 PTRIGO - 77.001 PMAIZ - 326.185 PSORGO
{4,253) (-1.512)
(-2.812)
(-2. 793)
+ 82.616 PFRIJOL - 43148 PMAQ + 97895 PMdeO
(1,060)
(-1.585)
(3.085)
R2 = 0.699
prueba de F = 11 .164
QMAIZ = 71210 + 26.379 PMAIZ - 120.121 PTRIGO - 451.469 PSORGO
(1.728) (0.171)
(-0.701)
(-2.686)
+ 122.701 PFRIJOL - 46661 PMAQ + 105.896 PMdeO
( 1.308)
(-1.423)
(2.923)
R2 = 0.641
prueba de F = 10.893
QSORGO = 63.516 + 77.255 PSORGO - 137.137 PTRIGO - 19.863 PMAIZ
{3,412) (2.998)
(-1.253)
(-0.201)
+ 34.094 PFRIJOL - 21167 PMAQ + 49230 PMdeO
(0.568)
(-1.034)
(1.035)
R2 = 0.879
prueba de F = 13.639
QFRIJOL = 2380.699 + 3.287 PFRIJOL + 6.623 PTRIGO - 2.172 PMAIZ
(1.048) (0.636)
(0. 702)
(-0.255)
- 20.294 PSORGO - 965.609 PMAQ + 2191.356 PMdeO
(-3.272)
(-0.534)
(0.534)
R2 = 0.603
prueba de F = 10.758
QMAQ = 6.800 + 3.342 PMAQ - 7.581 PMdeO
(1.328) (0.591)
(-1.731)
{5,308)

+ 3.667 PTRIGO

(1.414)
(1.21 O)
R2 = 0.913

(-0.545)
prueba de F

= 985.255

QMdeO = 7.800 - 1.031 PMdeO + 4.546 PMAQ + 4.994 PTRIGO
(0.338) (-3.098)
(2.561)
(0.275)
+ 1.138 PMAIZ + 3.181 PSORGO - 1.155 PFRIJOL
(2. 717)
(0.483)
(-0.206)
2
R = 0.895
prueba de F = 537 .198

4.1

Significancia estadística

Basados en las pruebas individuales de t, al 5% de signifícancia, la mayoría
de los valores estimados no resultó estadísticamente significativa --pruebas
de t &lt; 2.5-; únicamente et 31% de dichos valores resultó ser significativo.
Tal es el caso de los precios de maíz, sorgo y mano de obra para ta oferta de
trigo; sorgo y mano de obra en ta ecuación del maíz; precio del sorgo para
la oferta del sorgo; y sorgo para la oferta del frijol. En CUallto a las
funciones de demanda, los valores estimados para el precio del trigo en la
ecuación de demanda de maquinaria y los precios de la mano de obra,
maquinaria y maíz en la de mano de obra resultaron estadísticamente
significativos.
No obstante que sólo la tercera parte del número total de parámetros
estimados resultó significativa, todos los modelos presentaron un alto grado
de ajuste, a juzgar por los coeficientes de detenninación (R2's) que variaron
de 0.693 para la oferta de frijol hasta 0.913 para la demanda de maquinaria.
De la misma manera, las pruebas de F para cada modelo resultaron ser
significativas al 5% --pruebas de F &gt; 4.0-- en todos los casos.
En base a los anteriores resultados, es evidente que un buen número de
parámetros individuales no presentaron un grado de confianza estadística
aceptable; sin embargo, dado que las ecuaciones en su conjunto sí
presentaron confiabilidad estadistica --pruebas de F significativas y R2's
elevadas--, los modelos pueden ser utilizados para establecer inferencias en
cuanto al comportamiento global de las ecuaciones tanto de oferta como de
demanda, es decir, observar el comportamiento en las cantidades ofrecidas y
demandadas para cada ecuación ante cambios simultáneos en el
comportamiento de los precios.
En este sentido, los modelos estimados proporcionan una indicación
confiable en cuanto a la dirección del impacto --positiva o negativa-- que
tendría un cambio en alguna (s) de las variables explicativas --precios--,
aunque el análisis en tomo al aspecto cuantitativo se deba limitar sólo a

�180

Ensayos

aquellos casos en los que el parámetro en cuestión resultó estadísticamente
significativo.

4.2

Impactos de cambios en los precios

De acuerdo con la teoría económica, se espera que la relación entre la
cantidad ofrecida de un producto y su precio sea positiva, mientras que la
cantidad demandada de un insumo y su precio sea negativa. A partir de los
resultados de la estimación de las cuatro funciones de oferta y las dos
funciones de demanda se observó que tres de las ofertas -maíz, sorgo y
frijol- presentaron una relación positiva entre sus respectivas cantidades
ofrecidas y precios, aunque sólo el caso del sorgo fue estadísticamente
significativo. Por el lado de la demanda de insumos, la mano de obra
presentó una relación negativa y significativa entre su cantidad_dem~dada
y su precio. En este sentido, por lo tanto, los resultados arroJaron s1~os
inconsistentes con la teoría, aunque no significativos, para la oferta de tngo
y para la demanda de maquinaria.

En cuanto al análisis de los resultados en torno a las relaciones producto producto, la función de oferta estimada para trigo indica que cambios en los
precios del maíz y del sorgo afectan de manera inversa a la cantidad
ofrecida de trigo, sugiriendo una relación de competitividad entre dichos
productos. Esto es consistente con los resultados de la estimación de las
ofertas de maíz y de sorgo, ya que en ambas se nota también una relación
inversa entre las cantidades ofrecidas. el precio del trigo y el precio del
sorgo --para la primera--. y la cantidad ofrecida, el precio del trigo y el
precio del maíz para la segunda.
Las funciones de oferta estimadas para el trigo y el frijol muestran una
relación de complementariedad, ya que cambios en el precio del frijol
impactan positivamente la oferta del trigo así como cambios en el precio del
trigo tienen un impacto positivo en la oferta del frijol .
Siguiendo un razonamiento similar, los resultados indican una relación
competitiva del frijol con respecto a los precios del maíz y sorgo, pero esta
relación se toma de complementariedad entre las cantidades de maíz y de
sorgo con respecto al precio del frijol. Los resultados, entonces, no
presentan un patrón de comportamiento consistente entre las relaciones de
estos tres productos.
Algo similar ocurre al estudiar las relaciones insumo-insumo, ya que la
cantidad demandada de maquinaria reacciona negativamente ante cambios

O/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

181

en el precio de la mano de obra, sugiriendo una relación de
complementariedad. Sin embargo, al obseMT lo que sucede a la cantidad
demandada de mano de obra ante cambios en el precio de la maquinaria se
observa precisamente lo contrario: una relación de competitividad.
Nuevamente los resultados no proporcionan un patrón consistente en tomo
a cómo están relacionadas, en esta ocasión, las funciones de demanda de
insumos.
Respecto a las relaciones insumo-producto, se observó que ante un aumento
en el precio de los productos, -excepto el del frijol-, se incrementan las
demandas de maquinaria y de mano de obra Por el otro lado, un aumento
en el precio de la maquinaria disminuye la oferta de los productos, situación
que no se observa para el caso de un aumento en el precio de la mano de
obra, ya que en este sentido los resultados indican un aumento en la oferta,
lo cual se contrapone con el razonamiento económico del comportamiento
de los productos: entre más costoso sea producir mediante el uso de un
determinado insumo, menor será el incentivo para desarrollar el proceso
productivo.

4.3

Derivación de elasticidades

Las elasticidades precio directas y cruzadas para las ofertas y demandas de
este estudio se presentan en el cuadro siguiente:
Producto o
insumo
TRIGO
MAIZ
SORGO
FRIJOL
MAQ
MdeO

Elasticidad Con Respecto al Precio de
TRIGO
-0.017
-0.916
-0.747
1.356
0.28()•
0.004

MAIZ
-0.800•
0.226
-0.121
-0.400
0.714
0.933•

SORGO
-2.516"
-2.564·
0.312!'
--3.079"
0.132
1.725

FRIJOL
2.950·
3 .213
0 .638
2.n
-2.217
-2.800

MAQ
-1 .393
-11a5
-0.366
-0.613
0.789
0.004• .

MdeO
1.~
1.1a:;•
0.367
0.613
-0.789
-0.004•

• Significativa al nivel del 5%.

Para su cálculo se utilizaron los promedios de las variables cantidad y
precio, aplicando la fórmula siguiente:
Elasticidad= (6Q/6P).(P/Q),

en donde (60/oP) es la derivada parcial de la cantidad, oferta o demanda
(Q), con respecto al precio (P) en cuestión; (P) y (Q) son promedios de

�182

Ensayos

Oferla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo león

precio y cantidad, respectivamente.

mano de obra, en cuanto a los impactos direccionales, no pudieron ser
establecidos ya que los resultados indican complementariedad, por un
lado, -si aumenta el precio de la mano de obra disminuye la cantidad
demandada de maquinaria-, y competitividad por el otro: incrementos
en el precio de la maquinaria aumentan la cantidad demandada de
mano de obra.

y

Estas elasticidades representan ta relación cuantitativa entre las funciones
de oferta y de demanda ante cambios en los ~eci~. Están ~ en
términos porcentuales y el signo indica la direcc1on _de los impact~
causados por los cambios en los precios; así, por citar un ejemplo, el_ cambio
en la cantidad ofrecida de maíz ante un cambio de l % en su precio es de
0.266%, o sea, por cada incremento unitario en el precio del maíz ~ _oferta
se incrementará en 0.266 unidades. De esta manera, las elasticidades
pueden ser utilizadas para estudiar el efecto de cambios s~rn~táneos e~ los
precios, tanto de productos como de insumos, sob~ las,distm~ functones
de oferta y de demanda también en un contexto simultaneo. Sm embargo,
como se señaló al final del apartado de significancia estadística, la mayor
parte de estos resultados deben ser interpretados con cautel~ ~nqu_e doce
elasticidades (de un total de 36) resultaron estadísticamente significativas.

5.

Conclusiones y limitaciones

En base al análisis arriba efectuado sobre los resultados obtenidos se puede
concluir lo siguiente:
1)

Las relaciones cualitativas entre las funciones de oferta de productos Y
de demanda de insumos revelan cierto patrón de comportamiento
direccional entre trigo, maíz y sorgo en el sentido de que incrementos
-decrementos- simultáneos o individuales en los precios de estos
productos reducen -aumentan-- la oferta de los mismos.

2)

Las relaciones de comportamiento entre el trigo y el frijol sugieren un
patrón distinto, ya que cambios en los precios de dichos pr~ctos
provocan cambios en la misma dirección sobre las cantidades
ofrecidas de estos productos.

3)

Se establece por lo tanto que el trigo, maíz y sorgo son productos
competitivos entre sí, mientras que el trigo y el frijol son productos
complementarios entre sí.

4)

Los resultados no indicaron un patrón de comportamiento consistente

respecto a la forma en que están relacionadas las funciones de oferta
del maíz y del sorgo con la del frijol.
5)

Las relacienes entre las funciones de demanda de maquinaria y de

183

")

Exceptuando el caso del frijol, se encontró que aumentos en los
precios de los productos se traducen en incrementos en las cantidades
demandadas de los insumos.

7)

El aspecto cuantitativo de las relaciones entre las funciones de oferta
y de demanda se indica por la magnitud de las elasticidades, de las
cuales doce resultaron estadísticamente significativas, reforzando la
información proporcionada por los hallazgos establecidos en los
párrafos anteriores de esta sección.

Una limitación típica de todo trabajo de investigación es la base de datos
que se utiliza para efectuar el estudio. Para el presente trabajo surgió una
serie de problemas para la obtención de datos, tanto en cantidad como en
calidad, especialmente en lo que toca a las cantidades de los insumos
utilizados. La dependencia sobre fuentes secundarias para la obtención de
dicha base de datos resultó crítica para este estudio, sobre todo en el sentido
de no haber sido capaces de obtener un mayor número de observaciones. En
el desarrollo de el presente trabajo tuvo que limitarse al uso de 10 (diez)
observaciones anuales a nivel estatal, lo cual repercutió en la confiabilidad
de los resultados que a su vez se tradujo en que los hallazgos presentaran
ciertas incongruencias que no permitieron profundizar más en el análisis
para arribar a conclusiones más contundentes, sin embargo, bajo la premisa
de que el presente trabajo de investigación está bien planteado, el estudio
aporta y desarroUa una atractiva alternativa para atacar la problemática
planteada, especialmente porque el uso de la metodologia propuesta arroja
un importante volúrnen de resultados, tanto cualitativa como
cuantitativamente, que podría ser de utilidad en la toma de decisiones, tanto
de política agrícola como para los productores del campo.

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�Oferla de productO.f agrícolas: estimaciones para Nuevo León
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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            <text> Mayo</text>
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        <name>Relación OPAC</name>
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              <text>Ensayos 1994, Vol 13, No 1, Mayo 1</text>
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              <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
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          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
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              <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Reforma regulatoria en México</name>
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