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                  <text>Volumen XIV, número 2, N$35

Noviembre de 1995

Artículos
Impacto de la crisis económica en la movilidad metropolitana,
y de los patrones de ingreso y gasto familiar
Hemán M. Vi/farrea/ Rodríguez
La seguridad social en México. Comparaciones Internacionales
Nora Garro Bordonaro
Ignacio Llamas Huítrón

Notas para el estudio de los cambios en los salarios relativos
1979-1993 en el Area Metropolitana de Monterrey
Jorge N. Va/ero Gil

Innovación tecnológica y la industria manufacturera del
estado de Nuevo León
José Alfredo Tijerina Guajardo

Hecerogeneous housing vs. zoning: results with a model of
Monopoly and Two Part Pricing
Daniel Flores Curie/

•

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

�FOfllO UNJVElt: trAR,o

�•

•

•

•

La revista ''Ensayos" publica
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en los meses de mayo y noviembre .

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editorial deberá ser dirigida a Dr.
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Director y/o Lic. Julio César Puente
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Coordinador
de
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HlNDo UNIVERslT~/0

Noviembre de 1995

DIRECTORIO
Consejeros
Ana Leticia Palomares
Hernán M. Villarreal Rodríguez
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice
Impacto de la crisis económica en la movilidad metropolitana, y
los patrones de ingreso y gasto familiar

Hemán M Vil/arrea/ Rodríguez
La seguridad social en México. Comparaciones Internacionales

17

Nora Garro Bordonaro
Ignacio Llamas Huitrón
Notas para el estudio de los cambios en los salarios relativos
1979-1993 en el Area Metropolitana de Monterrey

41

Jorge N Va/ero Gil
Innovación tecnológica y la industria manufacturera del estado
de Nuevo León

69

José Alfredo Tijerina Gua/ardo
Heterogeneous housing vs. zoíúng: results with a model of
Monopoly and Two Part Pricing

Daniel Flores Curie/

89

�Ensayos - Volumen XIV. Núm. 2, Noviembre 1995 - Pp. 1-15
Impacto de la crisis económica en la movllldad
metropolitana, y los patrones de ingreso y gasto
famlllar

Hernán M.Villarreal Rodríguez 1
La situación de crisis que enfrenta el pals ha lmplcado cambios en los meclos de
transporte que usan las personas, increment4ndose casi un 1S" le demande del servicio
de camones traddona/ y reducl4ndose cerca de un 25% /a de viajes en automóvl. Las
encuestas muestran que en 1995 se ció un decremento en e/ ingreso famllar real, y que
los Incrementos salariales no se han traducido en mejoras en los Ingresos famiúres. Un
aumento en /as tarifas del transporte urbano del 10% causarla un grave deterioro del
bienestar familar II no alcanzar los Ingresos farrilares a cubrir los gastos no
prescinclbles.

Este trabajo se presenta a los consejeros del Consejo Estatal del Transporte
(CET) por el autor, dentro del convenio de colaboración que el CIE tiene
con el CET. El objetivo del mismo es presentar una panorámica de los
impactos que la crisis económica ha tenido en el gasto familiar, teniendo
interés especial en la movilidad de las personas y en el Sistema de
Transporte Metropolitano.

l. Cambios en la movilidad de las personas 1991 - 1995

Estudiando la movilidad de las personas de una ciudad, podemos inferir la
demanda que tienen los distintos medios de transporte. nos damos cuenta de
la velocidad a que se transita en cada medio. y cuáles son las características
de los demandantes.
El Cuerpo Técnico del CET. ha realizado encuestas domiciliarias para
estudiar la movilidad metropolitana. La última de estas encuestas la aplicó
el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL (CIE) en Septiembre
de 1995. En 1991 y 1993 el Cuerpo Técnico del CET ya había levantado
otras encuestas. también con apoyo de instituciones como el CIE y el
Harvard lnstitute for Internalional Development.

1 Jefe de la División de Estudios Superiores. Facuhad de Economía. Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�LA crisis económica y la movilidad en el AMM

2 Ensayos

Según los resultados de las encuestas (20,912 observaciones). las personas
distribuyen sus viajes entre los diferentes medios de transporte de la manera
siguiente:
Cuadro 1
Distribución Modal (Porcentaje}
MEDIO
Camión Urbano

1991
63.10

1993
50.54
0.83
35.23
5.n

2.09
25.35
1.48
1.68
3.47
Otros
5.95
4.51
Caminando
100
100
TOTAL
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991, 1993, 1995).

Melro
Automóvil
Taicl

1995
55.72
1.64
25.01
4.04
2.56

11 .01
100

Lo que significa que los viajes realizados en camión, que se habían reducido
de 1991 a 1993 en /2.56 puntos porcentuales, de ~993 a 1995 se
incrementaron de 50.54% a 55.72%, es decir el porcentaJe aumentó en un
10.25•1•.
La imormación de las encuestas muestra que los viajes que realiza una
familia típica se han incrementado de 1993 a 1995 en un l.56:º· Lo cual
pennite decir que el número de viajes prácticamente ~o ha cambiado ya que
las familias encuestadas en 1993 y 1995 fueron las mismas.
Si consideramos un incremento anual en el número de, f~nlilias de,entre un
2 y un 3%, en dos ai\os tendríamos u~ incr~~ento mm1~0 del nu~ero de
familias del 4%. Lo cual implica que s1 los v1aJes promed10_q~e re,J1za cada
familia se han mantenido constantes, la demanda del servicio que ofrece a
las familias el Sistema de Camiones Tradicional de 1993 a 1995 se ha
incrementado en un 14.66%.
En el Sistema de Camiones Tradicional en 1993. por cada dos viajes que
realizaban las familias, se realizaba un transbordo.
Contrariamente el porcentaje de viajes en automóvil. que se hab!a
incrementado del 25.35% al 35.23% entre 1991 Y 19_93. _se reduJo
considerablemente en 1995 al ubicarse en 25.01%. lo que 1mphca que en
1995 la demanda de viajes en automóvil ha disminuido en un 25.55%.
número que es coherente con la caída en las ventas de automóviles del 70%
reportada por las concesionarias automotrices.

3

La demanda de Taxis también cayó de 1993 a 1995 un 26.48%, parece

sensato pensar que estos viajes perdidos por los taxis actualmente o se
realizan a pié, en camión, o en otro medio, pero no en automóvil.
En términos generales podríamos decir que la cuarta parte de las personas
que viajaban en auto en 1993. en 1995 ya lo hacen en otro medio, sobre
todo en camión o caminando, y todos estos cambios en la movilidad han
implicado un aumento de la demanda por viajes en camión urbano
tradicional cercano al 15%.
El tiempo de viaje, que incluye desde que la persona sale de su origen
(casa), y llega a la puerta de su destino final (trabajo, escuela, comercio),
nos proporciona imonnación de la eficiencia del Sistema de Transporte
Metropolitano.
En el cuadro siguiente se muestran los tiempos de viaje promedio de los
distintos medios de transporte. Notamos que después de que entre 1991 y
1993 se redujo sustancialmente el tiempo promedio de viaje en camión de
51.83 a 47.78 minutos (muy probablemente por la introducción de las rutas
periféricas), en 1995 ya se encuentra en niveles similares que en 1991
(50.57 minutos). El tiempo de viaje en automóvil, que se había reducido en
poco más de dos nlinutos de 1991 a 1993, ahora se ha incrementado hasta
27.20 minutos por viaje.
Los datos sobre tiempos de viaje muestran que si una persona hace dos
viajes diarios en camión: gasta en transportarse entre una hora y media y
dos horas. y si toma cuatro camiones gastarla entre tres y cuatro horas
diarias.
Cuadro 2

r Iemoos de Traslado por Viaje {Minutos
MEDIO
1991
1993
Camíón Urbano
51 .83
4778
Metro
48.46
35.24
Automóvil
25.64
23.55
Taxi
37.61
20.75
Otros
38.04
26.26
Caminando
21 .36
9.82
Fuente. CET. Encuestas Origen-Dest.mo (1991. 1993. 199.S).

1995
50.57
44.84

27.20
26.28
2387
20.48

Los principales motivos de viaje también han cambiado. En el Cuadro 3 se
puede observar como los viajes por motivo de trabajo. recreación y compras
se han reducido significativamente. los de escuela han pennanecido con

�4 Ensayos

LA crisis económica y la movilidad en el AMM

poco cambio, y los considerados como otros casi se han tripli~o. lo que
podría estar mostrando a las personas que andan buscando trabaJo.

MEDIO
Trabajo
Escuela
Recreación

Compras

Cuadro3
Motivos de Vlale (Porcentaje)
1993
30.1

28.'11

9.8
5.4
3.3
2.6
48.8

9.40
4.73
2.66
7.46
47.48

Otros
Reareso a casa
Fuente: CET: Encuestas Origeo-Destmo (1991, 1993, 1995).

1995

Si estudiamos los viajes que se realizaron en los tres principales medios
(camión, auto y caminando), observamos que en el ~ del camió~, los
viajes al trabajo, escuela, compras y regreso a casa realizados en C31D1Ón se
han incrementado sustancialmente (Cuadro 4).
Cuadro,
Viajes en Camión seaún Motivo (Porcentaje)
1993
1995

MOTIVO
43.4
Trabajo
27.0
Escuela
50.2
Recreación
44.4
Compras
55.6
Otros
39.5
Reareso a casa
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991. 1993. 1995).

55.76
39.33
50.33
57.65
49.70
50.50

Contrariamente al camión. los viajes realizados en automóvil se han
reducido en todos sus motivos. esto como consecuencia de la de la fuerte
retracción de la demanda total de viajes en automóvil (Cuadro 5).

Cuadro5
Viajes en Auto seaún Motivo(Porcentaje)
MOTIVO
Trabajo

1993
41.0
19.7
29.2
43.4
39.0
34.6

·

Escuela
Recreación
Compras
Otros
Reareso a casa
Fuente CET- Encuestas Origen-Destino (1991 1993. 1995).

1995
30.04
17.67
32.45
17.65
26.47

33.53

5

Finalmente los viajes que se realizan caminando según sea el motivo, han
tenído variaciones disparejas en éstos tres aflos. Lo que se puede destacar es
el motivo de "otros" que puede indicar que los viajes en busca de empleo, se
realizan principalmente a pié.

Cuadro 6
Via·es Caminando s
MOTIVO
1993
Trabajo
8.0
Escuela
34.8
Recreación
10.0
Compras
7.6
otros
1.9
R esoacasa
18.4
Fuente: CET: Encuestas Origen-Dei.tino ( 1991. 1993. 1995).

1995
6.10
31.33
13.25
12.94
11 .38
13.60

Los viajes diarios por familia prácticamente se han mantenído sin variación.
Lo cual implica que se ha dado una redistribución de los motivos de viaje,
en contra de los viajes de trabajo, recreación y compras, y a favor de otros
tipos de viajes. Respecto al medio de viaje, lo que es muy evidente es que se
han reducido los viajes en auto de cualquier motivo de viaje, y se han
incrementado los viajes en camión de los motivos de viaje más importantes
(trabajo. escuela, regreso a casa y compras).

Las repercusiones que sobre el transporte tienen los niveles de ingreso de las
familias pueden palparse observando quiénes son los usuarios de los
distintos medios de transporte.
Cuadro 7
porcentaJe de Uao de Cam ión por Nivel Educatlvo
NIVEL EDUCATIVO
No Estudió
Sólo Primaria
Sólo Secundaria
Comercial
Técnica
Sólo Preparatoria
Profesional
Otros

1991
80.56
72.26
69.53
68.70
61.77
59.98
39.37
56.41

1993
60.87
43.36
53.92
69.21
69.77
64.07
35.50
39.93

1995
68.84
59.35
59.70
58.53
53.86
51 .41
36.38
48.45

Fuente: CET: Encuel'tas Origen-Destino ( 1991. 1993. 199~).

En el cuadro anterior puede observarse que después de que de 1991 a 199'.l
las personas sin estudios que se transportaban en camión pasaron de ser el
80.56% al 60.87%. en 1995 volvía a incrementarse el porcentaje al
colocarse en 68.84% Contrariamente las personas con estudios

�6 Ensayos

La cri1i3 económica y la movilidad en ti AMM

profesionales, que en 1993 sólo un 39.93% de ellas usaba camión, ya en
1995 son el 48.45%.

Cuadro9
lnareso Famlllar Real DOr Decll Poblacional {N$ de Seot. de 1995)
DECIL DE FAMILIAS
10% més pobre
2o. decU de familias más pobres
3er. decil de familias
4o. decil de familias
So. decil de famHlas
6o. decH de familias
7o. decil de famlllaa
80. decll de famllas
9o. decil de familias

Finalmente también podemos investigar los usuarios del automóvil por ~ivel
educativo, en este caso notarnos una baja considerable en el porcentaJe de
usuarios del automóvil en todos los niveles, lo que muestra que las personas
en general han dejado de usar el automóvil, para usar otros medios, entre
ellos el camión urbano tradicional.
Cuadros
Porcentaie de Uso de Automóvil oor Nivel Ed ucafIVO
1991
NIVEL EDUCATIVO
12.93
No Estudió
15.84
Sólo Primaria
19.59
Sólo Secundaria
26.39
Comercial
Técnica
29.07
30.63
Sólo Preparatoria
59.71
Profesional
Otros
30.07
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destmo (1991, 1993, 199S).

1993
15.39
18.86
23.32
31.14
34.61

36.46
71.08

35.80

1995
12.93
15.84
19.59
26.39
29.07
30.63
59.71
30.07

2. Cambios en el ingreso de las familias 1991 - 1995

Las encuestas de 1993 y 1995 a las que se ha hecho referencia permiten
comparar la modificación en los niveles de ingreso familiar real2 .
El siguiente cuadro muestra cómo en todos los ~eciles ~e familias, el
ingreso real obtenido por las familias se ha reduc1~0 c~ns1derablemente.
incluso si calculamos a las familias con ingresos mfenores a $ 400.00
(cuatrocientos pesos aJ mes). en 1993 solamente eran el 2.6%. mientras que
en la actualidad son el 9.45%.

2 Los ingresos r.:al.:s J.: las familia.• en 199J s.: pa.&lt;.in a pr.:ci~ de l 99~ utiliz.ando d indico: de
pm:i(lS al .:on.•umid,~ del Banc,, de Méxicl'I

7

15193

987
1,317
1,843
2,232
2,633
3,291
4,279

5,530
8229
4293

PROMEDIO
MODA
1 975
MEDIANA
2633
Fuente: CET: llncuestu Origen-Destino (1993, 1995)

1995
430

880
1,290
1,591
2,021
2,430
3,096
4,128

6450
2sn

o
2021

Existen otras fuentes de información alternativas que hablan de una caída
en el poder adquisitivo de las familias. La Encuesta Ingreso Gasto de los
Hogares del AMM encuentra que en septiembre de 1994 los hogares
regiomontanos tenían un ingreso promedio de N$ 3,773, y otra encuesta
laboral del CIE menciona que para el tercer trimestre de 1994 el ingreso
promedio era de N$ 3,594.
El CIE en Mayo de l 995 realizó una encuesta especial para el Canal 28 de
televisión de 800 hogares donde se encontró un ingreso familiar promedio
de N$ 2,885. Y en Octubre de 1995 se realizó otra encuesta de 1000
familias que estudiaba los medios de comunicación donde se encuentra un
ingreso familiar promedio· de N$ 2,441, por lo que más que se corrobora la
caída en el ingreso familiar a los niveles que la encuesta de orígenes y
destinos de 1995 muestra (N$ 2,877).
Si además comparamos el porcentaje de uso de camión urbano tradicional y
automóvil privado para el 50% de la población más pobre3 • tendríamos el
siguiente cuadro:

3

Se define la población más pobre como lu personas que tienen el más bajo ingreso familiar.

�/,a crisis económica ,. la movilidad en el A.Af:11

8 Ensayos

familias de estratos Bajo y Marginal sólo les restaba respectivamente el
I0.90% y el 14.14% para reafü.ar este tipo de erogaciones5

Cuadro 10
Porcentaje de uso de Camión y Automóvil por
el 50% de Población más Pobre

MEDIO

1991

1993

1995

Camión Urbano

71.92

52.06

60.29

Automóvil

15.65

24.35

18.25

Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991, 1993, 1995).

Como se puede observar, después de haberse "dejado de usar el camión"
1991 a 1993, y pasar el porcentaje de 71.92% a 52.06%, en 1995 se
"vuelto a usar" el camión urbano al colocarse en 60.29%. Contrariamentf
automóvil privado ha dejado de usarse de 1993 a 1995, pasando de 24.3~
a 18.25%.

J. Impacto en el ingreso y gasto familiar de cambios en las tarifas

transporte
Situación en Septiembre de 1994:
En septiembre de 1994 las familias del Area Metropolitana de Monten
(AMM) en promedio dedicaban el 8.92% de su ingreso en transportacic
Del total del ingreso familiar de la ciudad el 2.34% lo captaba el Sistema
Camiones Tradicional (NS 1'963,025 pesos diarios), y el 2.7 % el Siste1
de Ecotaxis4 .
Las familias de estratos Bajo y Marginal son las que dedicaban n
porcentaje de su ingreso al transporte de camiones urbanos tradiciona
(tipo coraza), con respectivamente un 7.31% y un 6.65%.

Después de solventar los rubros considerados de primera necesid
(Educación, Alimentos, Vestido, Servicios, Vivienda) a las familias e
AMM en promedio les restaba un 44.97% para otros gastos (Medicin
Recreación, Muebles y Aparatos. Aseo Personal. etc.). Sin embargo, a

4 Un eswdio más amplio sobre el reparto del mercado es, Chavarria, Carlos, y VilluTcal. Hcm
El Jrwpor1e Urbano en Monterrey: Análisis y So)uc¡ión a UQ Vjcio Problema. Sept. 1995. C

llANL

9

Cuadro 11
Distribucion del In~ reso Familiar en el AMM (Septiembre de1994)
ZONAS
ALTO
MEDIOMEDIOBAJO MARGINAL TOTAL
ALTO
BAJO
FAMILIAS
INGRESO
%GASTO
RESTO
EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

18416
13682

125110
7749

346964

2634

163676
1799

65.03

63.11

34.09

15.43
6.99
0.68
4.29
3.77

9.93
11 .28
0.93
4.49
5.12

4.99
30.68
2.09
5.25
11 .45

46084 700250
1881

3594

10.90

14.14

44.97

4.12
44.39
2.91
5.74
15.98

4.20
42.50
2.80
5.67
15.36

7.81
22.85
1.62
4.93
8.91

TRANSPORTE
3.81
5.15
11.45
15.96
15.33
Auto
2.8505
3.6422
5.26
4.36
4.59
Taxi
0.9367
1.2608
2.79
3.88
3.73
Panorámico
0.0046
0.0126
0.10
0.20
0.19
Metro
0.0046
0.0126
0.10
0.20
0.19
Camión
0.0087
0.2183
3.21
7.31
6.65
Fueme: Martmez. lnna: Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares del AMM (1994), y
Encuesta Origen-Destino (1993).

8.92
4.27
2.17
0.07
0.07
2.34
CET:

Situación en Abril de 1995:
Después del "error de diciembre" y dejando que los mercados se
estabilizaran un poco, en abril de 1995 el incremento en los salarios era
inevitable para resarcir el poder de compra de las clases bajas. Aun así no se
incrementó el ingreso familiar, de hecho se redujo, y el porcentaje del
ingreso de los estratos Bajo y Marginal destinado al resto de gastos se
reduce drásticamente al quedar respectivamente un 0.86 % y un 4.53~ .
La proporción del ingreso destinada a transportación se incrementa al ser
éste el rubro de la canasta de gasto familiar menos prescindible (la
proporción se eleva al 17.54% para el estrato bajo y 16.85% para el

5 Los estratos socioeconómicos son zonas geográficas definidas por el INEUI, por lo que no es
greocupante que el estrato Marginal tenga mayor ingreso 4u..: el Bajo.
Las elasticidades ingreso-gasto 11ue se usaron para calcular los cambios en la.s proporciones de
gasto se basan en la información de la Encuesta de Ingreso-Gasto de IOl' Hogares del AMM de
1994. v se mantienen fijas durante todo el ejercicio.

�10 t:nsayos

La crisis económica y la mo,·ilidad en el AMA! 11

Marginal). Respecto al transporte de camión coraza, los estratos bajos
destinarían el 8. 83% y el 8. 03%.

Tradicional (NS 2'595.597 pesos diarios). y el Sistema de Ecotaxis sólo
capta un 2. l 9%.

Del total del ingreso familiar de la ciudad, e_l porcentaje ~ptado por el
sistema de camiones urbanos tradicional. se estJma que en abnl de_1995 fue
del 2.84%, (NS 2'143,844 pesos diarios) mucho mayor que en septJernbre de

La relación ingreso-gasto de las familias se ha deteriorado, tanto que en en
la actualidad para los estratos Bajo y Marginal ya no hay cantidad
disponible para los gastos considerados prescindibles (RESTO en los
cuadros). respectivamente son del -10.58% y del -6.44%.

1994.
Cuadro 12

Cuadro 13
Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Diciembre de1995)

Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Abril de 1995)
ZONAS

MEDIOALTO

ALTO

BAJO

MARGINAL

TOTAL

1693

707253
3202

126361
6974

350434
2371

64.68

61.17

27.22

0.86

4.53

40.18

13.94
7.56
0.70
4.90
4.23

9.05
12.33
0.97
5.14
5.84

4.64
33.92
2.25
6.08
13.37

3.85
49.16
3.15
6.69
18.75

3.93
47.05
3.03
6.61
18.00

7.15
25.20
1.73
5.69
10.34

4.00

5.50

12.52

17.54

18.81

9.70

18600
12314

RESTO
EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

Antes de cualquier incremento de tarifas
ZONAS

46545

165313
1619

FAMILIAS
INGRESO
% GASTO

TRANSPORTE

MEDIOBAJO

3.98
5.35
3.83
2.97
Auto
4.26
3.05
1.35
0.98
Taxi
0.21
0.10
0.01
0.00
Panorámico
0.26
0.12
0.02
0.01
Metro
8.83
3.91
0.29
0.03
Camión
. lrma: Encu~ lngreso-Gru.1o de los Hogares del AMM
Fuente: Martmez.
Encuesta Origen-Destino ( 1993).

4.33
2.36
0.07
0.09
2.84
8.03
( 1994) . y CET:

4.29
4.09
0.19
0.24

Situación en Diciembre de 1995 sin incremento en tarifas:
Antes se mencionó que las encuestas muestran que durant~ 1995 ~o .ha
existido incremento en el ingreso familiar, sin embargo s1 han existido
incrementos en precios en los distintos rubros del gasto familiar.
Con los cambios en precios. antes de que se de alguna modificación en las
tarifas del transporte urbano. el porcentaje destinado a gastos de transporte
de los estratos Bajo y Marginal. es en la actualidad d~t. 20.97% ~ del
20.13% respectivamente. y en particular los gastos en cam1on convencional
son para estos estratos del 11.79% y 10.73%.
Del total del ingreso de las familias de Arca Metropolitana de Mont~rrey
ahora (en diciembre de 1995). el 3.82°/t, lo capta el Sistema de Camiones

ALTO

MEDIO•
ALTO

MEDIO•
BAJO

BAJO

MARGINAL TOTAL

FAMILIAS
INGRESO
%GASTO

18876
11082

128238
6277

355638
2134

167768
1457

RESTO

61.81

57.12

19.13

-10.11

~M

33.82

EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

15.50
8.41
0.78
4.69
4.39

10.16
13.72
1.10
4.94
6.17

5.32
37.69
2.58
5.93
14.44

4.45
54.63
3.64
6.56
20.34

4.54
52.29
3.50
6.47
19.52

8.07
28.01
1.99
5.52
11 .11

4.17

uo

20.13

11.41

TRANSPORTE

Auto
3.62
4.72
Taxi
0.88
1.23
Panorámico
0.01
0.01
Metro
0.01
0.02
Camión
0.06
0.42
Fuente: Martinez, lrma: Encuesta Ingreso-Gasto
Encuesta Origen-Destino (1993).

14.90
20.97
6.57
4.67
2.IM
4.00
0.11
0.2◄
0.13
0.27
5.25
11.71
de los Hogares del AMM

47236 717756
1524
2840

5.09
3.84

5.29
2.19
0.22
0.08
0.25
0.09
10.73
3.82
(1994), y CET:

Lo que implica que las familias tienen que disminuir forzosamente

diferentes rubros del gasto que son vitales, o buscar fuentes alternativas de
ingreso, como el deshacerse de activos, dejar de pagar deudas o ingresos de
origen ilegal.
Situación en Diciembre de 1995 con incremento del 10% en tarifas:
Un incremento del 10% en las tarifas del transporte urbano, agravaría la
situación de las familias, es por todos conocido que aún no se ha dado el
repunte en la actividad económica que asegure que el incremento en los
salarios se corrvierta en aumento en los ingresos de las familias. Por tanto,
en la actualidad un incremento en las tarifas deteriorará más la relación
ingreso-gasto familiar.

�12 Ensayos

lA criiü económica y la movilidad en el AMM 13

En tal situación. el porcentaje del mgreso destinado al resto de las

actividades seguirá teniendo un faltante (las familias se tendrán que
endeudar, vender bienes. dejar de pagar lo que deben, o robar) pero en este
caso el faltante seria más grande (del -10.78% y -6.73% respectivamente
para los estratos Bajo y Marginal).
Ante tales circunstancias, el Sistema de Camiones Tradicional captaría el
4.20% de todo el ingreso de las familias del Area Metropolitana de
Monterrey (N$ 2'853,798 pesos diarios), y las familias de los estratos Bajo
y Marginal destinarían más del 20% de sus ingresos en transporte.

~amen~ 1~ resultados serian más optimistas, ya que en tal
circunstancta s1 quedaría un resto para las familias del estratos Marginal
(1.65%), lo que les permitirla dedicar algo del ingreso familiar a gastos
como los de medicinas, recreación, muebles y aparatos domésticos artículos
de limpie7.a, etc. Para el estrato Marginal el porcentaje sería d¡I -2. 10%
seguiría siendo negativo pero mucho más llevadero.
'
El porcentaje del gasto dedicado a transporte seguiría siendo alto del
1O.63% en promedio para todas las familias del área metropolitana. E~ este
escenario el Sistema de Camiones Tradicional captaría el 3.11 % de todo el
ingreso del las familias es decir NS 2'321,621 pesos diarios.

Cuadro 14
Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Diciembre de1995)
Con incremento del 10% en tarifas
ZONAS

ALTO

MEDIOALTO

MEDIOBAJO

BAJO

Cuadro 15
Distribución del Ingreso Familiar en et AMM (Marzo de1996)
ZONAS

167768
1457

47238 717756
2840
1524

18876
11082

128238
6277

355638

RESTO

61.119

117.43

18.93

-10.88

-8.73

33.66

EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

15.50
8.41
0.78
4.69
4.39

10.16
13.72
1.10
4.94
6.17

5.32
37.69
2.58
5.93
14.44

4 .45
54.63
3.64
6.56
- 20.34

4.54
52.29
3.50
6.47
19.52

8.07
28.01
1.99
5.52
11 .11

4.64

6.49

111.11

21.26

20.41

11.64

FAMILIAS
INGRESO
%GASTO

TRANSPORTE

2134

Con incremento del 10% en tarifas e ingrno

MARGINAL TOTAL

4.31
3.79
6.25
4.77
3.68
Auto
3.84
4.00
2.84
1.23
0.88
Taxí
0.22
0.24
0.11
0.01
0.01
Panorámico
0.25
0.27
0.13
0.02
0.01
Metro
11.80
12.96
5.77
0.46
0.06
Camión
Fuente: Martínez, lnna: Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares del AMM (1994), y CET:
Encuesta Origen-Destino ( 1993).

5.07
2.19
0.08
0.09
4.20

Situación en Marzo de 1996 con increment~ en tarifas e ingresos del 10%:
Si consideramos que para Marzo de 1996 la actividad económica ya pudiera
haber repuntado, entonces los incrementos salariales se convertirían en
aumentos en los ingresos familiares. supongámoslo así7 .

7 Es decir. estamos suponiendo que se cu~lc lo enunciado en el Acuerdo para la Recuperación
Económica del 28 de octubre de 1995. y los Criterios Generales de Política Económica para 1996
dados a conocer el 7 de noviembre de 1995.

ALTO

MEDIOALTO

MEDIOBAJO

BAJO

FAMILIAS
INGRESO
~ GASTO

18968
12177

128863

8897

357373
2344

168586
1601

R!STO

11.11

11.10

24.71

EDUCACION
AUMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

16.70
7.79
0.74
4.66
4.19

10.86
12.61
1.03
4.89
5.80

5.58
34.42
2.38
5.60
13.30

-2.10
4.64

TRANSPORTE

UI

l.02
3.56
4.62
0.77
1.05
P■ IOlllmico
0.00
0.01
Metro
0.00
0.01
Camión
0.03
0.32
Fuente. M ~ ~ - Encuesta Ingreso-Gasto
Encuesta Origen-Destino (1993),

Auto
Taxi

MARGINAL TOTAL

49.83
3.34
6.38
18.66

13.73
11.21
6.88
5.86
2.38
3.34
0.09
0.18
0.10
0.21
4.28
9.87
de los Hogares del AMM

47467 721258
1674
3105

1.11

37.13

4.73
47.70
3.21
6.30
17.92

8.59
25.61
1.84
5.42
10.29

11.41

10.13

6.13
3.21
0.17
0.19

5.53
1.85
0.06
0.07
8.79
3.11
(1994). y CET·

Si bien es cierto que en el primer punto del presente trabajo se mostró cómo
ha vari~do la distribución de los usos de los distintos medios de transporte.
favoreciendo claramente al camión urbano tradiconal. los anteriores
ej_erc~cio~ . de distribución del gasto no suponen esto, se supone que la
d1stnbuc1on se ha mantenido constante
Por tanto. muy probablemente las familias de estratos Medio-Bajo y MedioAlto ahora usan más el camión que antes. por lo que la proporción de gasto
que ellas dedican a transportarse en camión es superior y en auto inferior al
número que se presenta en los cuadros

�14 Ensayos

Siguiendo el mismo ra1.0namiento, el porcentaje de participación que en el
gasto familiar tiene el Sistema de Camiones Tradicional podria ser más
elevado que el reportado en cuadros.

4. CONCLUSIONES
La situación de crisis que enfrenta el país ha implicado cambios en los

medios de transporte que usan las personas, incrementándose casi un 15%
la demanda del servicio de camiones tradicional y reduciéndose en cerca de
un 25% la de viajes en automóvil. También la crisis ha implicado que ahora
se realicen más viajes a pié y menos en taxi.
Las personas de bajos niveles educacionales ahora usan significativamente
más el camión urbano, los de niveles educacionales medios menos, lo cual
podría deberse a que son estudiantes y ahora prefieren caminar, o utili:zar
medios alternativos como motocicleta, bicicleta, etc. En cambio los
profesionistas en 1995, aunque sólo un poco, usan más intensivamente el
camión que en 1993,

En 1995 de todas las familias del AMM, la mitad más pobre reali7.a 16%
más viaj~ en camión que en 1993, y 25% menos de viajes en automóvil.
Por lo que implementar políticas públicas que favorescan al automóvil
ahora son más regresivas que antes respecto a la distribución del ingreso.
Las encuestas muestran que en 1995 se dió un decremento en el ingreso
familiar real respecto a 1993, y que los incrementos salariales no se han
traducido en incremento en los ingresos familiares nominales, obviamente
como consecuencia de los altos niveles de desempleo y empleos pobremente
remunerados. Por ejemplo, si consideramos a las familias que obtienen
ingresos mensuales inferiores a NS 400.00, en 1993 sólo eran un 2.6%, y
ahora son un 9.45%.

Un indicador del nivel de "estabilidad" social puede definirse como la parte
del ingreso que a las familias les "sobra" para reali:zar gastos no
prescindibles. En los estratos Bajo y Marginal. a causa de la crisis. en
diciembre de 1995 ese resto que existía en septiembre de 1994 ya se ha
desvanecido.
Un incremento en las tarifas del transporte urbano del 10% en diciembre o
enero. antes de que se algún repunte económico que permita que los
incrementos salariales se traduzcan en incrementos en ingresos familiares.

La crisis económica y la movilidad en el AMM 15

causaría que se siguiera agravando el deterioro del bienestar familiar al
hacerse más grande la brecha negativa existente de ingresos familiares
menos gastos no prescindibles.
Las simulaciones muestran que de Septiembre de 1994 a Diciembre de
1995, los ingresos de los transportistas urbanos de pasajeros se han
incrementado en UD 32.2%, contra una caída de los ingresos promedio de la
economía local del 19.1%. Si las tarifas se incrementasen UD 10%, el
incremento en los ingresos sería del 45.3%. La situación de crisis
generalizada muestra que estos incrementos en ingresos son los más
elevados de todos los sectores económicos.

En el primer trimestre de 1996, podría darse un repunte en la actividad
económica, por lo que es más factible que en marzo de 1996 los
incrementos salariales reflejasen aumentos en los ingresos familiares, y en
dado caso un incremento de tarifas del l 0% no acabaría con resto de
ingresos familiares que se destinan a gastos prescindibles.

�Ell.fa)W- VolllfflfflXIV. Mún. 2, Noviembre 1995 -Pp. 17-46

La HI/Urldtld BOOla/ en INxloo.
Comparaciones /ntem11Clonales
Nora Garro Bordonaro
1
Ignacio Llamas Huitrón
En este trabajo se analzan /os argumentos a favor y en contra de los PfOV8mlS de
seguridad social. Se presenta evidencia emp/rtca sobre /e evolución de la PEA ocupada
asalariada que goza de algunas prestaciones de /a seguridad social, tales como seguro
m4dco social y privado, cr4cftos para le vwíenda, vacaciones anuales, aguinaldos y
partielpeddn de lddades en México, desde 1987 a 1993 (terceros trimestres). Los
resultados se elaboraron a partir de la Encuesta Nacional del Empleo Urbano, a cargo del
INEGI. Tambl4n se presanta evidencia emplrica relacionada con la seguridad social en
palses desarrolados de Europa Occidental, Estados Unídos y Japón. Finalmente, se
presentan algunas cisposiciones legales laborales y los principales aspectos de la
reciente lnlcfativa de Ley del Seguro Social.

L La importancia del tema
En estos días, se discute en el Congreso de la Unión de nuestro país, la
Iniciativa de Ley del Seguro Social, la cual habrá de reformar los esquemas
de financiamiento y la manera de operar de la institución de seguridad
social de mayor envergadura en el país, el Instituto Mexicano del Seguro
Social-IMSS. Este artículo no pretende evaluar las bondades o defectos de
la reforma al IMSS .. Sin embargo, sus aspectos más relevantes serán
considerados al analizar los sistemas de seguridad social y su impacto en la
flexibilidad de los mercados laborales a nivel internacional.
En nuestros días, la seguridad social es parte de legislación laboral de todos
los países del orbe. En México, encontrarnos la siguiente definición legal:
"la seguridad social tiene por finalidad garantizar el derecho a la salud, la
asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios
sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo, así como el
otorgamiento de una pensión que, en su caso y previo cumplimiento de los
requisitos legales, será garantizada por e( estado" (Iniciativa de Ley del
Seguro Social 1995. artículo 2). A su vez, en el Plan Nacional de
Desarrollo ( 1995). se la define de la siguiente manera: "el sistema de
seguridad social constituye un valioso instrumento para dar acceso a la
población a niveles superiores de bienestar. al asegurar a los trabajadores un
Ambos autores obtuvieron el Doctorado en Economía de la Educación m la Universidad de
Stanford. California. Actualmente. son profesores-investigadores de la Universidad Autónoma de
Nuevo uón v de la Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad lztapalapa.

�18 Ensayos

conjunto de prestaciones que complementan sus ingr~~s salariales Y que
penniten un desarrollo pleno del individuo y la famtha. ~~ como ~
atención sistemática de la salud, el acceso a serv1c1os médicos
especializados, la protección contra riesgos l_aboral_es y no laborales, un
sistema de pensiones para el retiro, y el funcionamiento de guarderías en
apoyo de las madres trabajadoras" (pag. 95).
Así los programas de seguridad social son programas a cargo del ~ o
destinados a proteger a los trabajadores individuales y a sus faouhas;
incluyen: transferencias de ingresos para su~rar los ni~el_es de ~reza,
programas que facilitan el acceso al seguro médico _Ya la v_1vienda, as1 co_mo
programas que protejen contra el desempleo, las mcapac1~es Y la veJez.
En general, podemos afirmar que los paí~s de ~uropa &lt;:&gt;cc1dental Y Japón
cuentan con un sistema de seguridad social mas amplto que el de EU Y
México.
Algunos economistas piensan que la protección que ~~~da •~ ~guridad
social afecta negativamente al empleo pues, en su op1ruon, dismmuye la
velocidad de ajuste de los salarios y empleo en el corto ~ en el largo p~azo.
Por el contrario, cuando el alto nivel de desempleo persiste. la ausencia de
programas de seguridad social aumentaría la flexibilida~ en el m~r~do,
aumentaría la velocidad de recuperación de la recesión, reducma el
desempleo de largo plazo y restauraría el crecimiento (OECD, 1990). En
este sentido, la seguridad social que creara inflexibilidad en el mercado de
trabajo tendría persistentes efectos adversos en la economía.
Sin embargo. en una investigación reciente (Blank. 1994) se en~ntró que la
seguridad social afecta el comportamiento de los empresanos Y de los
trabajadores pero no crean n,ayores inflexibili~des en el mercad_o de
trabajo. Los programas de seguridad social son exitosos cuando se los Juzga
en relación a los objetivos que se plantean y no por sus modestos efectos
sobre la flexibilidad de los mercados y sobre el desempleo de largo plazo.
Aunque las aportaciones de los agentes económicos a los sistemas de
seguridad social constituyen una fracción de la tasa _de ahorros d~ _una
sociedad y. por lo tanto. contribuyen a may?res ruveles ~e. ~vtdad
económica. es el buen desempeí\o de la econom1a la que prop1c1a sistemas
financieramente estables y eficientes y no a la inversa.

la seguridad social en México 19
D. Seguridad social y flexibilidad del mercado de trabajo

La flexibilidad en el mercado de trabajo es más dificil de definir que la
seguridad social, porque hay muchas modalidades en las cuales los agentes
económicos pueden ser flexibles. La más común se refiere a la velocidad de
ajuste del mercado de trabajo en un ambiente de cambios económicos. Un
mercado flexible es uno en el cual las empresas ajustan los salarios
rápidamente ante cambios en precios o desempleo; las empresas alteran el
empleo o las horas de trabajo rápidamente cuando la demanda del producto
cambia; los trabajadores cambian suavemente del desempleo al empleo, a
través de sectores o zonas geográficas a medida que cambia la demanda de
trabajo. El crecimiento del empleo en los EU durante la década pasada se
cita como un indicador de que EU tiene una economía flexible que se ajusta
rápidamente a los cambios económicos (Blank, 1994).
Por flexibilidad en el empleo se entiende también la existencia de
programas en el lugar de trabajo que promueven el crecimiento de la
productividad, tales como la capacitación, aún cuando estos programas
pueden alejar a los trabajadores de hacer ajustes de corto plazo, como
cambiar trabajo o moverse fuera o adentro de la fuerza de trabajo. Este tipo
de flexibilidad--llamado "patrón de rigideces flexibles" (Dore, 1986)--ha
sido muy exitoso en Japón. En ese sentido, Japón tiene un mercado muy
flexible en cuanto a la determinación de los salarios. pero muy inflexible en
otras dimensiones, tales como la rotación.
Standing ( 1986) menciona un tipo de flexibilidad adicional. Se refiere a la
evolución de la estructura de trabajos a partir de un esquema tayloriano con
énfasis en el control jerárquico y burocrático, con una división técnica
pormenorizada del trabajo. así como una categoría de empleados
intermedios supervisores. El taylorismo se caracteriza por una delimitación
rígida de las ocupaciones, propiciada por gerentes y sindicatos. No obstante,
esta estructura impide el cambio tecnológico y la flexibilidad de las
ocupaciones. Ha habido una evolución en el sentido de juntar categorías de
trabajo con el fin de dar al empleador mayor flexibilidad para cambiar
trabajadores de un tipo de trabajo a otro. No está claro aún que, como
consecuencia de este proceso. haya habido simultáneamente un proceso de
desentrenamiento o sobreentrenamiento. puesto que los trabajadores
cambian de tareas mas no de categoria de trabajo. Esta es una razón para
cuestionar la opinión de que la movilidad del trabajo ha caído en el tiempo
o de que la caída en la movilidad es una forma de inflexibilidad.

�20E,uayos

La seguridad social en México 21

m Argumatol con contra ya favor de los programas de seguridad
IOCial

En relación con los programas de seguridad social, podemos identificar dos
comentes de pensamiento. Una postula que afectan negativamente el
funcionamiento de los mercados y hábitos de trabajo; la otra, considera que
los beneficios de los mismos son superiores a los costos que ocasionan
(Blank, 1994).

A continuación, st enumeran los argumentos en contra de algunos
programas sociales porque se considera que pueden crear inflexibilidad en
el mercado de trabajo e inintencionalmente promover el desempleo:
a) Legislación que limite la capacidad del empleador para despedir
trabajadores cuando enfrenta disminuciones temporales en la demanda de
sus productos. Esto puede limitar el crecimiento del empleo durante épocas
de recuperación.
b) Seguro de desempleo para proteger el ingreso de los trabajadores. Estos
pagos pueden reducir la intensidad de su búsqueda de trabajo y prolongar el
tiempo que permanecen desempleados.
c) Una política de salarios mínimos que aumente el salario de los
trabajadores menos capacitados. Esto puede ocasionar que aumente el
desempleo del grupo social que se quiere favorecer, porque desestimula el
empleo de los mismos y la inversión en sectores o tecnologías donde se los
emplea.
d) Impuestos obligatorios destinados a la seguridad social o políticas de
vivienda que aumenten el costo del trabajo. De esta manera, al aumentar los
costos. se reduce el nivel de empleo.
e) Apoyos especiales en vivienda o seguros de salud por parte del empleador
que atan a las personas en un área dada de trabajo. Estas oportunidades
reducen la movilidad regional de los trabajadores.
Los economistas que critican la puesta en operación de estos programas
ponen énfasis en las distorsiones que generan en la operación de los
mercados de trabajo. Incluso han señalado que si las actitudes hacia el
trabajo y los hábitos del trabajo son maleables, los programas pueden crear
una preferencia hacia mayor ocio en el largo plazo. aún cuando los
programas cesen. En el peor de los escenarios. pueden aumentar
permanentemente el desempleo de largo plazo.

Los .defensores de los programas sociales han respondido a estas críticas con
los siguientes argumentos:

a) Los programas sociales implican costos pero también beneficios, los
cuales generalmente son ignorados en las críticas, a pesar de que rebasan
los costos. El objetivo principal de estos programas es incrementar el
bienestar social por medio de dar mayor seguridad a los trabajadores frente
a cambios económicos, desempleo, enfermedad y vejez.
b) Algunos programas sociales podrían compensar las ineficiencias y
distorsiones causadas por otras restricciones políticas o económicas. Por
ejemplo, si los contratos colectivos propician que las empresas despidan a
los empleados jóvenes antes que a los viejos, una ley de protección al
empleo que imponga cuatro meses de notificación antes del despido puede
favorecer el empleo de jóvenes. Por lo tanto, la idea de que sin seguridad
social, el mercado de trabajo funcionaría como un sistema ideal,
perfectamente competitivo es cuestionable, porque existen otras
restricciones derivadas de leyes, regulaciones comerciales y estructuras
institucionales complejas.
c) Los programas sociales propician el aumento del capital humano y la
productividad en el mercado laboral y su efecto neto es aumentar el
potencial para el desarrollo económico, no disminuirlo. Así, programas que
hacen dificil el despido crean incentivos a los empleadores para invertir en
capacitación. Los programas de apoyo a la maternidad podrían aumentar el
desempeilo del niilo/a en el largo plazo. cuando se incorpore a la vida
productiva. Los programas de asistencia social a niños y jóvenes, tales como
programas de salud y de asistencia educacional, pueden aumentar el
bienestar físico y emocional de estos niftos y jóvenes, resultando en menores
gastos sociales futuros y mayor productividad futura.
En síntesis, los efectos de los programas de seguridad social en el
funcionamiento del mercado de trabajo y en la economía de un país pueden
ser benéficos o perjudiciales dependiendo de los alcances de los mismos. Por
ello. se hace necesario el análisis del alcance de los diferentes tipos de
.programas sociales.

�22 E,uayos

En EU. los empleadores pagan el 11 % de los salarios corno segwo social Y
de desempleo y otros 12% como pagos para los servicios de ~ud,
incapacidad y pensiones. En Europa. los porcentajes_son mayor~ debido a
que existen prestaciones más generosas y extensivas. ~or e~emplo, en
Espafla, el segwo social se financia con un impuesto obhgatono del 29%
sobre los ingresos del trabajador. el cual es pagado por el empleador (Blank,
I 994).
En México, el seguro social para la salud, incapacidad y pensiones de los
trabajadores está a cargo del estado, a través del Insti~t~ Me~cano del
Seguro Social--IMSS--y del Instituto de Seguridad y Serv1c10 Social de I_os
Trabajadores del Estado--ISSSTE; además, exi~e ~ seguro social
voluntario2 . En la iniciativa de Ley del Seguro Social enviada al Congreso
para su discusión y, en su caso, aprobación, se plantean importantes
reformas al sistema de financiamiento y operación del IMSS, algunas de las
cuales se plantearán más adelante.
En las gráficas I y 2 se presenta la evolución de la población
económicamente activa ocupada asalariada incorporada al IMSS Y.al
ISSSTE, entre 1987 y 1993. Se observa una estabilidad en los por~ntaJes
de los trabajadores ocupados afiliados a los Institutos a través del. tiempo-entre 50 y 55% en el primero y entre 10 y 15% e~ el ~gund~: sm que se
llegue aún a la universalidad que persigue la legislac1ón. Asnrusmo, en _la
gráfica 3 se presenta la evolución correspondiente al seguro ~•al
voluntario, el cual tiene escasa importancia relativa en el contexto nacional-entre 0.2 y 0.3%.

2

__
-·
---

la seguridad social en México 23

-- ...- ---------.~

IV. Seguro social

La iniciativa de Ley del Seguro Social conlaq&gt;la la incorporacióo vol~ de_ pcnoou o

º.-

grupo&amp; de pcnonu que 1rabajan C11 fonna indepcndiclllc, que DO dewnpn_1111 salario fijo
de 1111 empleo pennaoente--Tlwlo IU. La incorporlci6n ae han por medio de 1111 ~

-1

renovable. La aportacióa anual 00llliltúi en tres el salario minimo vipntc • . el ~p .• el
inomemo de la ÍIICol1Jl)nciÓD o renovación. La iniciativa tambNo COdGpla llimilarN
para un Seguro de Salud para la Familia, el cual otorgará las pratacionel ai cuo de e.Ñ ,uodad Y
malcmidad. La prima para elle seguro será del 22.-4% de 1111 salario mínimo ..-,.1 para el DF.

. . . .
V. Seguro social médico
Como ya se mencionó, en España el estado provee los beneficios del seguro
social y se sostiene con un impuesto obligatorio del 29% sobre los ingresos
por trabajador que paga el empleador. Muchas empresas evaden estos
pagos. Pero como el seguro de la salud es familiar, aquéllos que tienen el
cónyuge trabajando pueden aceptar un trabajo sin requerir el beneficio.
En los hechos. las empresas espaffolas que evaden el pago de estos
impuestos son similares a las empresas de EU que no ofrecen seguro social.
Por otro lado, los trabajadores espaffoles cuyos empleadores pagan los
impuestos son semejantes a los trabajadores de EU que reciben segwo
médico de sus empleadores-por ejemplo. hombres casados, de tiempo
completo, estables, con altos salarios, educación alta, en industria con alto
valor agregado por trabajador y altas tasas de sindicaliz.ación (Blank 1994).
Cabe seílalar que el efecto en bienestar social en ambos sistemas no es
igual. por cuanto de hecho en Espaffa nadie está fuera del seguro médico,
cosa que no ocurre en EU, donde el 13% de las mujeres empleadas no
reciben seguro médico de su empleador ni del empleador de su esposo.
En México, el seguro médico de los trabajadores lo provee el sistema de
seguridad social a cargo del estado (IMSS e ISSSTE). En el IMSS se
atienden diariamente alrededor de 700 mil personas y en sus instalaciones
nace uno de cada tres mexicanos en 1995. Cabe seffalar que el seguro
médico incluye al asegurado. la esposa o. a faJta de ésta. la mujer con quien
haya hecho vida marital durante los 5 años antenores o con la que haya
procreado hijos que aún estén solteros La mujer trabajadora asegurada
puede incluir a su esposo o. a falta de éste. a su concubinario siempre y
cuando esté totalmente incapacitado o dependa económicamente de ella. Los
hijos menores de 16 años o incapacitados. así como los padres del
trabajador. se incluyen como beneficiarios del seguro médico social.

�La seguridad social en México 25

24 E11sam.t

En la miciativa de Le~ del Seguro Social. en el ramo de Enfermedad Y
Maternidad se mantienen las prestaciones en especie por parte del gobierno.
las cuales consisten en asistencia médica. quirúrgica. farmacéutica Y
3
hospitalaria por un año desde el comienzo de la enfermedad Para
financiar estas prestaciones se establecen tres tipos de aportaciones.
Primero. una cuota mensual fija mínima general a cargo de los
empleadores--13. 9% de un salario mínimo general diario para el Distrito
Federal. Segundo. una cuota adicional mensual a cargo de los empleadores
y trabajadores de tres salarios míminos o más--6% y 2%, res~tivamente.
sobre la cantidad que resulte de la diferencia entre el salano base _de
cotización y 3 veces el salario mínimo. Tercero. el gobierno federal cubnrá
una cuota por cada asegurado. equivalente al 13. 9% de un salario mínimo
4
general para el DF, la cual se actualizará trimestralmente.
En cuanto a su operación. se proponen importantes reformas, destacando la
referente a la prestación de los servicios del seguro médico Y maternidad.
seguro de riesgos de trabajo--artículo 89. En efecto, se establece que el
Instituto prestará sus servicios directa., a través de su personal o
instalaciones, o indirectamente. En la modalidad indirecta introducida en la
iniciativa., existe la posibilidad de realizar convenios con otros organismos
públicos o privados para que presten los servicios. o bien, con aquellos
empleadores que cumplan con los requisitos de reversión de primas Y que
cuenten con la previa anuencia de los trabajadores involucrados.

movilidad de los trabajadores casados con o sin seguro médico por parte del
último empleador (Blank, 1994). Efectivamente, hay menor movilidad
entre los que tienen seguro-26% frente a 37%. Pero, profundizando en la
comparación de estos grupos, se encontró que los que no tienen seguro
tienen diferentes características que los que sí tienen: son mayoritariamente
mujeres, con bajos salarios y menor nivel de experiencia y están empleados
en sectores donde es mayor la movilidad. Cuando se comparan trabajadores
con iguales características, no se encuentra relación entre la existencia de
seguro médico y su movilidad.
Alemania tiene un sistema universal de seguros locales con diferentes
precios según la localidad. En México, el seguro médico particular es
voluntario y a cargo de los empleadores. En la gráfica 4, se muestra la
evolución del porcentaje de la población ocupada asalariada que gozó de
esta modalidad del seguro médico desde 1987 a 1993. Dicho porcentaje fue
estable y no alcanzó el l 0%. Probablemente, aumentará su importancia
relativa en el futuro teniendo en cuenta la posibilidad de que los
empleadores realicen convenios con el estado para prestar este servicio, a
cambio de la reversión de las primas del seguro social médico-artículo 89
de la Iniciativa de Ley del Seguro Social.

Grifica 4: SERVICTO MEDICO PARTICULAR DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

VL Seguros de salud privados
En los países desarrollados, estos seguros están a cargo del empleador. pero
en algunos casos tienen carácter obligatorio--como en Alemania-y. en
otros. voluntario--como en Estados Unidos.
En principio, se podría esperar que un sistema de seguros médicos no
obligatorios a cargo del empleador funcionara como "candado".
interfiriendo en la movilidad de los trabajadores. En EU, se comparó la
3 Las licencias por enfennedad tuvieron un límite máximo de 54 semanas en Europa Occidaltalincluye Bélgica. Dinamarca. Francia, Alemania, Grecia, Irlanda,_ ltali'.'-- Holanda, Portupl, Espai\a
y Reino Unido- con un pago del 62% de los salarios durante la licencia, en 1991 ( F ~ 1~-~)En conlrasle en Estados Unidos no hay regulación al respecto. En los hechos, existe la opwon
(Propuesta. 995) de que no existen controles efectivos sobre la expedición de incapacidades del
JMSS.
4
Para las enfermedades de los pensionados se propone una prima de 1.05% sobre el salario búico
cotizable a cargo de los empleadores: 0.37% a cargo de los trabajadores y 0.75% a cargo del
Estado.

i

�La seguridad social en México 27

26 E,uayru

VIL Squro por maternidad
La licencia por maternidad está establecida en la mayoría de los países
5
desarrollados. Asi, en Europa Occidental , las máximas semanas de

licencia por maternidad otorgadas en 1991 ~ 18, con el ~go del 89%
de los salarios durante la licencia. En Estados Urudos, en el nusmo afio, las
máximas semanas de licencia suman 13, pero no existe obligación de pagar
salarios (Freeman, 1994).

En EU hay poco apoyo a la mujer que tiene hijos, salvo a 1~ de muy ~jos
ingresos6 • En Francia, las mujeres casadas con tr~ o más hiJOS que. deJan el
.trabajo por el nacimiento de un hijo también reciben ayuda especial basta
que el más joven cumpla tres afios o hasta que se reintegre al, mer~~' lo
que ocurra primero. Adicionalmente, se dispone de guardenas publicas.
Esta política ha propiciado una mayor participación de_ !as madres solteras
con hijos mayores de tres afios y que las madres con ~Jos .~yo~ de tres
afios prefieran los trabajos de tiempo completo. La evidencia mdic_a .que. ~n
Francia el tiempo limitado de ayuda parece incrementar la parucipacion
laboral de las madres solteras y casadas con muchos hijos--pasando a ser
trabajadoras de tiempo completo cuando se corta la ayuda-, lo cual es
reforzado con la existencia de guarderías públicas de tiempo completo.
En Suecia. existe un apoyo universal para el cuidado de los hijos. Una
mujer trabajadora puede pedir hasta 30 meses de licencia maternal. co~ el
90% de su salario previo. Existen guarderías públicas con el costo asociado
a una escala de ingresos. El apoyo a los padres que no trabajan es mucho
menor. En Holanda. por otra parte, se incentiva que la mujer pennanezca
en el hogar y no hay guarderías públicas .
Estas diferencias traen diferentes comportamientos en la familia y en la
mujer respecto de su inserción en el mercado de trabajo. Es mayor la
participación de las madres en Suecia, le sigue EU y es menor en Holanda
(Blank, 1994).

Incluye Bélgica. Dinamarca. Francia. Alemania. Grecia. Irlanda. Italia. Holanda. Portugal.
Espaf1a. Reino Unido. Austria y Palses Escandinavos.
6 En efecto, una madre soltera trabajadora con niveles bajos de ingJesos que se encuentre
desempleada, puede recibir ayuda indefinida por parte del gobierno de Estados Unidos. en forma de
inp'elos y atención médica. En Francia (Blank. 1994), existe ayuda para_las ~ solteras de
bajoa ingresos en forma de ingresos por un monto superior al .de ~ Urudos: Despúes de que el
bijo/a alcanza la edad de tres allos. sin embargo. la ayuda disminuye por ~ del moláo en los
f.-adol Unidos. No obstme, co Francia exille 1111 apoyo a la madre trabajadora ooo pardaiu
p(lblicas gratuiw. lu cuales no existen en Estados Unidos.

5

Aunque las políticas sobre el cuidado de los hijos y la licencia por
maternidad no son los únicos determinantes de la participación de la mujer
en el mercado de trabajo, tienen influyen en los resultados. Los patrones de
participación de las madres jóvenes difiere entre países, lo cual refleja
diferencias institucionales en las políticas laborales que las afectan. Pero el
efecto que una mayor o una menor participación en el mercado tenga sobre
la flexibilidad del mercado y el bienestar de la familia puede ser mixto. Por
una parte, al tener mayor participación se adquiere mayor experiencia, lo
cual aumenta la productividad de la madres en el corto plazo. Por otro lado,
el tiempo dedicado a la crianza de los hijos puede tener efectos positivos
sobre la productividad de las futuras generaciones.
Gráfica s :TASM DE PARTICIPACION PE LAS MUJERES SEGUN EL

NUMERO DE m10s, 1993
45

«&gt;
35
30

•~

25
20

15
10

5

o

o

2

3

4

5

8

7

8

9

10

11

12

N6-rodellijos

En la gráfica 5, se presentan datos sobre la tasa de participación de las
mujeres mexicanas de acuerdo con el número de hijos en el tercer trimestre
del afio 1993, la cual muestra una tendencia decreciente a medida que
aumenta el número de hijos. A su vez. en el Cuadro l. se observa que el
porcentaje de madres en el total de mujeres ocupadas entre 12 y 65 años es
menor--51 %-- que cuando se considera a la totalidad de las mujeres
participantes en el mercado laboral en ese rango de edad--57%--o en el total
de mujeres de esa edad--58%. El promedio de hijos sigue el mismo patrón:
2.8. 3.2 y 3.6. respectivamente.

�21

&amp;a.,aya.r

Cuadro l

La seguridad social en México 29

Madres

·jo y promedio de hijos por
1993
MujerNconll

Promedio de hijos*

menos un hijo ('Al)

Población femenina entre 12 yes

58

3.6

como objetivo mejorar el bienestar de los trabajadores de mayor edad y abrir
oportunidades de trabajo a los más jóvenes. Adicionalmente se busca
reducir la pobreza y la participación laboral de los primeros.
'

Cuadro 2. Tasas de participación de hombres entre 60-64 ados de edad,
1970-1983 (%)

aftoa

PEA

femel*• ...tre 12 y86 .r.c.

1970

1975

1983

Edad de retiro

fi7

3.2

Alemania F.

74.9

56.2

41 .3

65

51

2.8

Australia

n.4

68.6

42.9

65

Dinamarca

73.9

64.9

42.3

65

Espat\a

n.1

71.5

58.8

65

Eslados Unidos

71 .7

64.5

55.5

65

En México, en la iniciativa de Ley del Seguro Social se establece que las

Finlandia

65.0

53.1

44.3

65

aseguradas tienen derecho a prestaciones en especie y económicas~itulo
IV. Entre las primeras figuran la asistencia obstétrica, leche enlatada para
el periodo de lactancia y canasta al nacer el hijo o bija. El financiamiento
de estas prestaciones en especie es el explicado en la Sección V de este
articulo para el caso de enfermedades. Las prestaciones econónúcas se
refieren a un subsidio en dinero equivalente al 100% del úJtimo salario
diario de cotización. el cual recibirá durante 42 días anteriores al parto y el
núsmo lapso posterior al mismo. El financiamiento de estas prestaciones
provendrá de una cuota del 1% sobre el salario base de cotización integrado
por: 0.75% a cargo de los empleadores; 0.25% a cargo de los trabajadores y
0.05% a cargo del gobierno federal.

Francia

68.0

56.7

33.6

60

Italia*

65.2

85.7

82.0

60

Japón-

91 .2

92.2

91 .3

60

NoNaga

70.9

66.9

60.2

67

Reino Unido

87.0

82.5

66.0

65

Suecia

78.7

74.0

68.4

65

PEA femein oa,pldl 111l1rlldl
entre 12 y es anos

•Eate promedio coireapoode al total de mujeres coo al meoos ID1 hijo.
Fumt.e: Elaborado C011 dab de INEGI. EQcugt• Naciopal de Empleo Url,ago. Tercer trimestre.
1993.

Las guarderías del IMSS atienden alrededor de 60 mil niffos al día. En la

iniciativa de Ley del Seguro Social se establece que recibirán niños desde la
edad de 43 días hasta los 4 ados-articulo 206. Se instaura una prima a
cargo de los empleadores del 1% sobre el salario base de cotiz.ación.
independientemente de si tienen o no trabajadoras a su servicio, con la
posibilidad de la devolución de la prima en caso de que se tengan instaladas
guarderías en las empresas.

Fuente. OECD. Labour force stalJstJcs. • 50-59 •• 55-59

Cuadro 3. México: tasas de participación de los hombres entre 60-64 ados
1987-1993 (%)

Hombres

1987

1988

1989

1990

69.7

68.7

64.6

64.5

1991

67.1

1992

63.3

1993

63.8

Edad de retiro

65

Fuatte. Elaborado con datos de INEGI. Encuesta Naetoqal de Empico Urbano. Tabulados. 1987-

Se requieren estudios empíricos para evaluar el cumplimiento de estas
disposiciones legales, así como su impacto en el empleo femenino.

vm. Pensiones y cesutias en edad avuzada
Las pensiones y los planes de apoyo a w cesantías en edad avanzada o
retlrOS tempranos existen en todos los países industrializado. Estos tienen

1993. Tercer Trimestre.

En los cuadros 2 y 3 se presentan las tasas de participación de los hombres
entre 60-64 ados edad para diversos países y México7 En la década de los
La tasa de participación de las mujero:s entre 60 y 64 años es considerablemente inferior a la de
los hombres. como lo muestra el siguiente ~
-

�la seguridad social en México 31

30 E11.sayos
setentas y principios de los ochentas, dichas tasas de participación pre~ntan
una clara tendencia a la baja. Por otra parte, en nuestro pais, las
correspondientes tasas a fines de los ochentas y principi~s de los noventas,
aunque con una leve tendencia descendente. fueron considerablemente más
altas que las reportadas por la mayoría de los países desarrollados en 1983.
Una posible causa de tales magnitudes podría ser la inc~pacidad del actual
sistema de pensiones de nuestro país para asegurar un rellro temp~o o una
pensión adecuada al trabajador, lo cual incentiva su permanencia en el
mercado de trabajo.
En los Cuadros 2 y 3 también se presenta la edad de retiro. En EU, di~ha
edad es a los 65 años, pero se pueden retirar a los 62 con beneficios
reducidos. En Suecia, la jubilación completa se logra a los 65 años, pero el
retiro temprano puede proponerse a partir de los 60 años; también e~isten
beneficios de desempleo para los trabajadores de mayor edad que deJan o
son despedidos de sus empleos. En Japón, la edad de retiro comienza a los
60 años y los trabajadores pueden acumular pensiones de desempl~ Y
pensiones cuando dejan su trabajo. Cabe destacar que ~n ~os tres paises,
la participación de los trabajadores de mayor edad dismmuye cuando el
desempleo crece, pero lo hace en mayor medida en Suecia y en ~apón
debido, probablemente, a una mayor propensión de los mismos a reunu:se
del mercado cuando el desempleo aumenta. O sea, en Japón y en Suecia,
dos de los países con menores tasas de desempleo, mantien~ estos niveles_ ~n
parte debido al retiro de trabajadores de mayor edad en pem&gt;&lt;los de reces10n
(Blank, 1994).
En México, la iniciativa de Ley del Seguro Social establece la edad de retiro
en 65 años8 y un sistema de seguro de vejez, retiro o pensiones-arts. 154 a
164. La prima de esta prestación consiste en el 2% del salario base de
cotización y está a cargo del empleado? .
En la iniciativa se contempla que el fondo de pensiones deje de ser un fondo
colectivo sin propiedad identificable y se divida en cuentas individuales por
trabajador. Se busca una mayor transparencia en el manejo de ~ondos Y
evitar la eventual pérdida de las aportaciones por no alcanzar a cotizar para
los beneficios. Por ello, se crea también la prestación llamada Cesantía en

1987
19.2

1888
1988
1980
11181 11182
N
20.4
10
11.◄
20.0
18.9
21.2
85
Fuente: Elaborado a partir de INEGI. P.ncuata Naciopal de Empleo Urbmo. Tercer Trimatre.
8 Actualmente. el IMSS cubre l.S millones de pcnsione1 mensualmente (Epoca. 1995).
9

Esta cuota ea la establecida en el Sistema de Ahorro para el Rlliro (SAR).

~ A v ~ que consiste en un retiro del asegurado cuando quede
pnvad~ de traba_ios remunerados después de los 60 años. Para gozar de esta
prestaetón debe haber aportado un mínimo de 1,250 cotizaciones semanales.
El trabajador cesante que tenga 60 años o más y no reúna las semanas de
cotizaciones, podrá retirar el saldo de su cuenta individual en una sola vez.
Las primas establecidas para el seguro de cesantía en edad avanzada se
distribuyen de la siguiente manera: 3.15% sobre el salario mínimo cotizable
a cargo de los empleadores; l.125% del mismo a cargo de los trabajadores·
7.143% del total de las cuotas patronales de estos ramos. además de ~
cuota social mensual del 5.5% del salario mínimo general del DF por cada
día de salario cotizado por cada asegurado, actualizada trimestralmente, a
carg~ del estado. Cabe agregar que. al contrario del caso de Japón, el
pensionado que se encuentre disfrutando de una pensión de cesantía en edad
avanzada no tendrá derecho a una pensión por vejez o jubilación.
Las ~rtaciones para el fondo individual serán administradas por las
Administradoras de Fondos para el Retiro como sociedades especializadas
de inversión de propiedad pública, privada o social. Cada trabajador tendrá
la libertad de elegir cuál administradora le manejará su fondo individual"
también tendrá la opción de contratar, alternativamente, con una compañi~
de seguros pública. social o privada una renta vitalicia basada en sus
aportes. El Estado conserva su poder de fiscalizador del buen uso de los
fondos a través de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el
Retiro.

IX. Seguro contra el desempleo y pagos por cesantía
El seguro contra el desempleo es una protección al trabajador instituída en
num~rosos países desarrollados. Así, en Europa Occidental1º el seguro
cubnó 16 meses con el 47% del último salario y en Estados Unidos, 6 meses
con el 50%. en 1991 (Freeman, 1994).
A diferencia de esos países. México no cuenta con un seguro social contra el
11
desemp~eo • Sin embargo. existen otras disposiciones legales que protegen
al traba_iador desempleado. Así. en la iniciativa de Ley del Seguro Social se
contempla que. durante el tiempo en que un tra~ajador se quede sin
lO _lnclu~e Dinamarca. Francia. Alemania. Grecia. Irlanda. Italia. Holanda. Portugal. España y
Remo l lrudo
·
11 El S

. .
·
. -~c1o_Nac1onal del Empl.:o (SNE). imtituído en 1978 dentro de la S.:cr.:taria de Trahajo y
Previs1on SOC1al. pro~e~ apoyo de. capacitación y facilita el proceso de húsqueda de empleo a los
desempleados que sohc1tan el scrv1c10 ~o obstant.:. dicoo Servici,, está lejos ck atender al 8'lJ\$&lt;'
de la población desffllpleada

�32 Ensayos
la se~uru/ad soc,a/ en .Héx,co

empleo. tendrá derecho a utilizar los fondos acumulados en s~ cuenta
individual de retiro--ver Sección VIII de este artículo--. en la cantidad que
resulte menor entre 75 dias de su propio salario base de cotización de las
últimas 250 semanas o el 10% del saldo de la propia cuenta. a partir de 46
días naturales de la fecha en que quedó desempleado--artículo 191.
Otra disposición legal que funciona como protección al desempleo son los
pagos por cesantía. Estos pagos están regulados por ley en ~uropa
1
Occidental ~ y el 72% de los trabajadores cesados recibió indemnización. en
1991 (Freeman. 1994). En Estados Unidos no existe obligación por parte
del empleador a realizar este tipo de pagos. En México. la Ley Federal del
Trabajo--artículo 436--establece que. en caso de cierre de empresas o de
reducción definitiva de trabajos. los trabajadores tienen derecho a una
indemnización de tres meses de salarios y a la prima de antiguedad; esta
última consiste en el importe de 12 días de salario por cada afio de
13
servicios . Se requieren estudios empíricos para evaluar el cumplimiento
de estas disposiciones legales.

X. Crédito para vivienda

En los países desarrollados existen incentivos fiscales y su~sidios para_la
adquisición de vivienda. En el cuadro 4 se observa que ex1~~ correlación
entre la propiedad de la vivienda por el trabajador y la moVJhdad laboral:
los propietarios se mueven menos que los no propietarios.
Sin embargo. esto no afecta las tasas de movilidad agregadas. Vemos que.
contrariamente a lo que se esperaría. el país que tiene el nivel más bajo de
propietarios--Alemania--también cuenta con la tasa más_ baj~ de movili~d,
mientras que el país que tiene el mayor nivel de prop1etanos-:EU- tiene
también la más alta tasa de movilidad. Por lo tanto. las regulaciones sobre
vivienda tienen un impacto significativo en las modalidades de la vivienda-rentada o en propiedad--pero tienen un efecto secundario modesto en la
movilidad laboral (Blank. 1994).

12

Incluye Bélgica, Dúwnarca, Francia, Alemania. Grecia, Irlanda, Italia, Holanda, Portugal,
España, Reino Unido, Austria y Países Escandinavos.
13

Cabe señalar que la prima de antiguedad se pagará a los trabajadona qlM volunlariamcnte se
separen de sus empleos, siempre que hayan cumplido 15 ai\os de scrvicios....UC:Ulo 162.

. da
euadro 4. V1v1en

\' mov11
Tdad Iabora1 1994

Alemania

Japón

EU

39.3

62.1

64.0

Propietarios de vivienda

3.4

3.6

8.5

Rentistas

9.0

19.6

37.5

Población total

6.6

9.6

17.6

Tasas de propiedad de la vivienda

:n

Tasas de movilidad"

••·•de rcsulentc.,; que st moVJcron geográficamente
Fuente: Blank (1994). Cuadro 5.3

. . 12 meses.
en los uh1mos

En México, la Ley Federal del Trabajo establece. en el artículo 136, la
obligación de las empresas de proporcionar viviendas a los trabajadores.
Con el fin de dar cumplimiento a esta prestación. los empleadores deben
aportar el 5% de los salarios pagados a un Fondo Nacional de la ViviendaINFONAVIT. Este Fondo tiene por objeto crear sistemas de financiamiento
para otorgar créditos en condiciones favorables para adquirir, construir.
reparar, mejorar o pagar pasivos adquiridos por esos conceptos.
En la gráfica 6 se muestra la proporción de trabajadores ocupados
asalariados mexicanos que han recibido crédito para la vivienda, entre 1987
y 1993. El porcentaje varía entre 15% y 25%. Se requieren estudios
empíricos que evalúen el efecto de esta prestación sobre la movilidad de los
trabajadores. En general, cabe seftalar que la movilidad de los trabajadores
mexicanos es baja. A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Empleo
Urbano. se estimó la tasa de movilidad de los hombres integrantes de la
población económicamente activa entre 12 y 65 años. la cual fue del 1% en
el tercer trimestre de 1993 14

14

La tasa de movilidad se define como el porcentaje de trabajadores que, al momento del
levantamiento de la encuesta. declararon que son migrantes intennunicipalcs, inlcrestataJes o
internacionales. Para los hombres, la mayor tasa--0.6%-con-espondc a la migración áúrestataJ; le
sigue en imp0f1ancia la migración intcrmunicipal y la intemacional--0.2% cada una. L,s tasas
correspondientes a las muJcrcs alcanzan la mitad de estos valores, rcspectivamcnle.

�34 Ensayos

la seguridad social en México 35

asalariados que recibieron esta prestación. entre 1987 y 1993--varió entre 65
y70%.

Gráfica 6:CREDITO PARA LA VIVIENDA DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

1 0 0 - . . , , = = = = ===~~~~=~~
90

Gráfica 7:AGlllNALDO DE LA PEA OCUPADA ASALARIADA
1987-1993

80
70
60

100

j()

90

40

80
70
60
j()

%

40
30

AÑOS

20
10

o
87

XL Otros derechos y prestaciones
En la inicitiva de Ley del Seguro Social, en el capitulo V, se~ el seguro
de invalidez y el de vida. Con el primero, el asegurado_ ~ ~-sponer de
una pensión temporal o definitiva en caso de que qu~ unpos~bilitado para
procurarse, mediante un trabajo igual, una remune~1ón supenor al 500/4 de
su salario habitual del último afio de trabajo-artículo IJ9.
La
imposibilidad debe derivar de una enfermedad o ~den~e no profesio~.
A su vez, estos últimos están regulados por el seguro de nesgos del trabajo,
cuyas primas son pagadas por los empleadores de acuerdo a la siniestralidad
15
de la empresa--articulo 72 . En el ramo de seguro de vi~ se pro~ne e,
otorgamiento de ayuda asistencial y médica, asi ~mo pensión de Viudez,
orfandad y de ascendie~tes-articulo 127. ~ p ~ para_ estos seguros se
distribuyen como sigue: 1.75% sobre el salario mínimo cotizable a cargo de
los empleadores; 0.625% a cargo de los trabajadores y 7.143% del total de
las cuotas patronales a cargo del estado.

88

89

90

91

92

93

AÑOS

Por otra parte, en Europa Occidental 16 se otorgaron por ley 4 semanas de
vacaciones anuales, en 1991. En Estados Unidos no se contemplan
disposiciones legales al respecto (Freeman, 1994). En México, la Ley
Federal del Trabajo--articulo 76-establece que las vacaciones de un
trabajador dependen de su antiguedad en el trabajo, comenzando con 6 dias
al afio de aotiguedad. En la gráfica 8, se presentan la evolución de 1a
difusión de esta prestación entre los trabajadores asalariados ocupados en
nuestro pais--entre 60% y 65% de los mismos la recibió.

La Ley Federal del Trabajo mexicana hace obligatorio el pago del aguinaldo
anual equivalente a, por lo menos, 15 dias de sal~o-artictalo 87.. En la

gráfica 7, se presenta la evolución del porcentue de los trabajadores

15

En la iniciativa se praeota una fórmula de cálculo de la prima-artic:ulo ~-

16

Incluye Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Holanda, Portupl y E,paila.

�36 E11myos

la seguridad social en México 37
Gráfica 8: VACACIONES CON GOCE DE SUELDO DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

Gráfica 9:PARTICIPACION PE UTIUDADF.S PE LA PEA

OCUPADA ASALARIADA 1917-1993

90

80
70
60

"
10

87

88

&lt;IO

91

92

93

89

AÑOS

90

91

92

93

AÑOS

Para la Ley Federal del Trabajo mexicana--articulo 117-, la ~cipación
de utilidades no constituye parte del salario, sino una prestación, cuyo
monto se ha fijado en el 10% mínimo. En la gráfica 9, se muestra la
evolución del porcentaje de los trabajadores asalariados que gozó de esta
prestación, entre 1987 y 1993-entre el 20% y el 27%.

xn Conclusión
Generalmente, los sistemas de seguridad social se ven sometidos a fuertes
críticas en épocas de crisis económicas. En el centro de la discusión se
colocan las fuentes de financiamiento. las posibles distorsiones que
introducen en el mercado de trabajo y la contribución a la tasa de ahorros de
la sociedad. Por ejemplo, el problema del desempleo abierto en Europa
durante la década de los ochenta, llevó a la OECD (Organization for
Economic Cooperation and Development) y varios gobiernos a apoyar
políticas que incrementan la flexibilidad y, simultáneamente, a reformar
los programas de seguridad social y las regulaciones de mercado. Así, para
fines de los ochenta, la mayoría de los paises europeos occidentales tenían
menos intervención estatal en los mercados de trabajo, relaciones laborales
menos centralizadas y programas de seguridad social más limitados que en
la década anterior. No obstante, estas reformas no pudieron evitar la
recesión de los noventas. por lo cual no es posible sostener que los
programas de seguridad social y las regulaciones del mercado de trabajo
eran la raíz de los problemas económicos de Europa.
En México. la crisis financiera del IMSS y el impacto del sistema de
segundad social en los costos del trabajo. aunado a las bajas tasas de ahorro
de la economía. explican en gran parte la propuesta de reforma al sistema
de seguridad social. Los agentes involucrados en la reforrna--el gobierno.

�38 Ensayos
La seguridad social en México 39

las cámaras empresariales. el sindicato del IMSS y los partidos políticos-coinciden en que ésta es un impcrati,o. Sin embargo. existen dos posiciones
paradigmáticas encontradas en cuanto a la función. objetivos y mecanismos
de la seguridad social.
Por una parte, en la iniciativa de Ley se establece una política favor~le a
una mayor participación de las fuerzas del mercado como m~smo
regulador de la seguridad social. Ello queda de manifiesto en el énfasis que
se pone en la reversión de cuotas. hecho que propiciará una mayor
participación de los particulares en la oferta de los servicios. una mayor
competencia del IMSS con las instituciones privadas y de éstas entre sí para
atender a los derechohabientes. La individualiz.ación de las cuotas da la
opción al derechohabiente para elegir la AFORE que administre ~
recursos en función de la calidad del servicio. Además, como consecuencia
de la liberalización de la economía, se sostiene que el país necesita
desregular el mercado laboral en función de la legislación existente en los
países con los cuales tiene mayor intercambio comercial; de allí la
reducción de las cuotas para los empleadores, cuyo objetivo es colocarlos en
una mejor posición competitiva. Asimismo, se argumenta que la reforma
habrá de contribuir a elevar la tasa de ahorros del país de un 16% a un 22%
del PIB para el afio 2000 (Plan Nacional de Desarrollo. 1995, pág. 130)17 .
Por otro lado. los críticos de la iniciativa argumentan que en lo referente a
seguridad social debe tener prioridad la solidaridad social y ~o los
mecanismos del mercado. Para lograrla, proponen que no se fraccione el
sistema de seguridad social actual, sino que se busque su sustentabilidad
financiera. Se pone énfasis en la reactivación de la economía, en el nivel
del empleo y el mejoramiento de los niveles de salarios como los principales
mecanismos para ampliar la base de los ingresos al IMSS. También se
plantea la necesidad de aumentar la eficiencia en el uso de recursos propios,
lo que incluiría la creación de fondos de ahorros invertibles administrados
por el IMSS.

El pensamiento económico predominante en el mundo occidental y la
inserción de nuestro país en la economía mundial, favorece la primera
posición paradigmática. Sin embargo, es indudable que el IMSS es
perfectible y que la iniciativa de ley no es el único camino para hacer más
eficiente el sistema de seguridad social de nuestro país. En los países
desarrollados existe una variedad de modalidades de organización, unas
más enfocadas al mercado y otras más enfocadas a la solidaridad social. No
obstante, cualquier sistema de seguridad social requiere para su buen
funcionamiento leyes equitativas, que propicien la satisfacción de estándares
mínimos para cada trabajador y eliminen lo que se considere injusto a nivel
social; pero el éxito del mismo, además de los enunciados y propósitos
legales, depende de la eficiencia y honradez en la operación de los sistemas.
En el caso particular del sistema de pensiones propuesto, existe otro
condicionante del éxito; esto es. la habilidad de las AFORE para lograr un
rendimiento de las inversiones que asegure pensiones adecuadas sin aportes
18
adicionales del estado . En definitiva la decisión del rumbo que tomará el
sistema de seguridad social en nuestro país es un acto de poder. Dicho
rumbo será deseable siempre que los beneficios estimados para el individuo
y la sociedad superen los costos directos e indirectos estimados, en mayor
medida que cualquier otra alternativa. Para ello, obviamente, se requiere la
evaluación de distintas alternativas de solución, cuestión ausente en la
discusión de la actual propuesta.

17

Cabe deslacar que el nuevo sistema de pensiones presentado en la iniciativa de Ley del Seguro
Social es similar al sistema de pensiones establecido en Chile alrededor del año 1981.
Actualmente, existen 18 Administndoras de Fondos para Pensiones en Chile, de las cuales 3 ~ de
propiedad y ackninistraci6n de los trabajadores. Todas producen mú o ~ el ~
rendimiento, alrededor del 13% anual. Los trabajadores aportan el 13% de sus satanes ~ d1~s
Fondos, de los cuales alrededor del 2% es destinado a la IOOlinislraci6n de sus
A di!°erencia
con la iniciativa mexicana, no existe aporte de los empleadores a estos Foodos. Las 111~1oocs de
estos Fondos han sido preponderantemente en accioocs cotizadu en tu Bolsas IIICl~es e
Ullanacionales. Las A.dministradoas se han coawrtido en el principal mecanismo de ahorro iDteroo
de la economla chilaia: sus recursos alcanzaron en junio puado el nivel de alrededor de 26,000
millones de dólares. lo cual representa aproximadamente el 120% de la deuda externa chilena total.

fondos:

18

D.: h«h,,. las mstitucion~ su111hm:s a las AFORF ch1l.:na:,. re¡xiruron pérdidas en sus
m,·m i~ dd último año.

�40

E11.Tt~\'O.f

Ensayos - l 'o/umen .\'JI · - \úm ] . \'ov1emhre /995 Pp. ./1-67

Notas para el estudio de los cambios en
los salarios relativos 1979- 1993 en el
Ares Metropolitana de Monterrey

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l. Introducción

Dore. R. ( 1986). Flexibility rigidities: industrial policy and structural
adjustment in the Japanese economy. Stanford, Calif. Stanford
University Press.

l. l. El interés en este estudio es ver porqué han ocurrido cambios en los
salarios relativos de diferentes grupos de población entre 1979 y 1993 en el
Arca Metropolitana de Monterrey (AMM). Para hacerlo, se sigue un trabajo
realizado por Katz y Murphy (1992), quienes consideran factores de oferta
y demanda de trabajo en un estudio sobre los cambios en los salarios
relativos para los Estados Unidos.

Freeman. R. (1988). "Evaluating the European view that the United
States has no unemployment problem". American Economic
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Modernización de la Seguridad Social ( 1995).
Standing, G. ( 1986). Unemployment and labour market flexibility . The
United Kingdom. International Labour Office. Geneva.

El enfoque de oferta y demanda supone que la productividad de los
trabajadores es proporcional a los salarios. Un enfoque diferente sería el de
destacar a los factores institucionales como los explicativos de los cambios
en los salarios relativos. Por ejemplo, en otro estudio (Valero, 1993) se
encuentra que para los 80's existe una relación positiva entre salarios
medios y salario mínimo en el AMM. Otro tipo de estudio institucional
sería investigar el nuevo papel de los sindicatos en la década de los 80's y
su impacto sobre los cambios salariales, como por ejemplo en Freeman
( 1990) o Craig y Epelbaum ( 1995).
1.2. Un estudio sobre porqué cambian los salarios relativos puede ayudar a
explicar tanto los cambios en la media salarial como los cambios en la
distribución del ingreso ya que los cambios salariales no han sido
homogéneos para todos. En la gráfica I se presenta la evolución de un
índice de salarios reales en el sector manufacturero, construida usando datos
del Banco de México. El valor del índice es de l.O en enero de 1969. Si
comparamos los meses de enero, se observa que dicho índice alcanza un
valor de 0.82 en enero de 1979, llega a un mínimo de 0.49 en enero de 1988
y luego empieza a crecer, siendo el índice de 0.72 en enero de 1993 (y de
0.81 en enero de 1994). Esto significa que hay una tendencia de largo plazo
(al menos desde 1969) de los salarios medios reales a caer y que entre los
meses de enero de 1979 ) de 1993 el índice había caído aproximadamente
un 14%.

- ---

1

--- -

Maestro de Tiempo E~clus1vo de la Facultad de Economía de la Universidad Autonóma de

Nuevo León

�42

Ensayos
Cambios en salarios relall\'OS del AMM, 1979-1993 43

También al parecer hay una tendencia de largo plazo a volverse más
inequitativa la distribución del ingreso en el AMM y el estudio de los
ingresos del trabajo puede ayudar a la comprensión de las causas de los
cambios en dicha distribución. Los estudios de Vellinga y López (1986)
comparan 1985 contra 1965 y el de Martínez Jasso ( 1995) que compara
1994 contra 1985, encuentran que la distribución del ingreso se ha vuelto
2
más desigual . En el estudio de Martínez Jasso los ingresos del trabajo
representan el 64% de los ingresos monetarios familiares y el 82% en el
quinto decil de los ingresos familiares. y en el de Vellinga y López
representaban el 90% en el quinto decil.
Griftca l. Salarlo, re.In en la lnd111tria manufadurera. 1969 a 1993.
laendet969•U

,ar---------------------,

salariales y explicarlas tanto a través del enfoque de capitaJ hwnano como
del enfoque de seiiales al mercado.
La organización de este trabajo es la siguiente. En la segunda sección se
presenta la fuente de los datos y como fueron organizados para este estudio.
En la 3 se presentan los cambios en los salarios reales por hora que es el
fenómeno a explicar. En las sección 4 se analizan los cambios en la oferta
relativa de trabajo y en la sección 5 se examinan los cambios en la demanda
relativa. enfatizando el aspecto de la demanda por educación superior. Por
último se presentan las conclusiones.

2. Los Datos

,e

2.1 . Para 1979 se usaron los datos del cuarto trimestre de 1979 de la
Encuesta Continua sobre Ocupación de la Secretaria de Programación y
Presupuesto, en lo referente al Arca Metropolitana de Monterrey. Para 1993
se utilizaron los datos de la Encuesta para el Estudio sobre Educación y
Capacitación Técnica de la Fuerza de Trabajo en el Area Metropolitana de
Monterrey, 1993, una investigación llevada a cabo por el Centro de
Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Estas encuestas contienen información referente a los ingresos del trabajo
de las personas, sus horas trabajadas, su educación, su edad y otras
características.

1'
12

ºº
02

o -~-......._...................._....._....__..........~_.._......_...__.~_._-~~_.__.
89

7

73

7

7

78

8

83

85

87

88

1

93

1.3. Para estudiar el efecto sobre diferentes grupos de la población se
agrupó a las personas de acuerdo a su sexo, años de educación y affos de
experiencia en el trabajo, por ser estas las principales razones explicativas
de las diferencias en los salarios. Los grupos de educación (0-5 años, 6, 710, 11-14 y más de 15 affos de escolaridad) se pueden considerar
agrupaciones de acuerdo a si terminaron o no la primaria (0-5 y 6 affos), si
tenninaron o no la preparatoria o la educación técnica media (7-10 años
contra 11-14) y si terminaron o no su educación superior (11-14 contra 15
años y más). Esta forma de agrupación nos permite captar las diferencias

2

Esto no neceaariamede implica que el bienestar de la población baya anpeorado. En la
distribución del ingreso familiar influyen variables dcmosr'ficu, como la estnJáUra de edades y el
lama/lo de la familia que al cambiar, cambian la distribución del ingJaO sin iq,licar
necesariamente mayor desigualdad de oportunidades, como argumcata Bonilla (1995).

De estos datos se seleccionaron aquellos casos de individuos que reportaron
ingresos del trabajo mayores que cero. El número de casos fue de 644 (477
hombres y 167 mujeres) para 1979 y de 3014 (2200 hombres y 814 mujeres)
para el año de 1993.

2.2. Ordenamiento de la información.
Para hacer el estudio se dividió a la muestra de cada año en l 00 celdas, o
grupos de trabajo, dividiendo por sexo, cinco grupos de educación (menos
de 6 años, 6, de 7 a 10, de 11 a 14, y 15 aflos de educación y más) y 10
grupos de experiencia en el trabajo (de Oa 2 años, de 3 a 5, de 6 a 7, de 8 a
10, della 13, de 14 a 19, de 20 a 25, de 26 a 33, de 34 a 41 y de 42 affos y
más). Cada grupo de experiencia incluye a cerca del 10% de la población de
la muestra en 1979. Experiencia se mide en este trabajo como aftos de edad
menos aflos de escolaridad menos 6. Educación se midió como años de
escolaridad y divide a la muestra aproximadamente en gente que no termin6
la primaria (25%), que cursó exactamente 6 años de primaria (20%), que no
terminó la preparatoria o la educación técnica media superior (24%), que no

�44

Ensayos

terminó la carrera (19%) ) que terminó la carrera (12%). donde los
porcentajes se refieren al porcentaje de participación en la muestra en l 979.

2.3. Medida de salarios y su agregación.
La medida de salarios es la que se reporta como ingresos provenientes del

trabajo. dividido entre el número de horas trabajadas reportadas y entre el
número de días para los que se reporta el ingreso. Esta medida de salarios
por hora es la que se reporta en cada una de las cien celdas . Cuando se
describen medidas más agregadas de salarios se utili7.a un esquema de
ponderaciones fijas, donde las ponderaciones fijas vienen dadas por las
participaciones del trabajo (tamafio de muestra en la celda entre el tamafio
total de la muestra) de 1979 y 1993 divididas entre dos3 .

3. Cambios en los salarios reales por hora.
3.1. El cuadro 1 describe los cambios en los salarios reales por hora entre
1993 y 1979. En este periodo los salarios promedio cayeron un 27.8%. Para
los hombres la caída fue de 23.8% y para las mujeres de 39.6%. Note que
los cambios salariales que se reflejan en el Cuadro 1 se refieren a salarios
para una distribución demográfica fija y por lo tanto no reflejan los cambios
en salarios que provienen de cambios en la composición en la fueri.a de
trabajo, como son los cambios en educación, experiencia en el trabajo y en
género.
3.2. Discusión de resultados del Cuadro J.
Por niveles de educación, para los hombres la caída salarial fue de
aproximadamente 37% para los que no tenían primaria, de 28% para los
que tenían 6 años .de educación, de 48% para los que tenían entre 7 y 14
años de educación y hubo incrementos positivos reales de un 18% para los
hombres con 15 años o más de educación. En cambio para las mujeres, la
mayor caída en los salarios reales es para las más educadas. con un 62%.
Para las de menor educación, de Oa 5 años los salarios cayeron un 15%, un
38% para las que tenían 6 años de educación, un 54% para las que tenían
entre 7 y 1Oaños de educación y cayeron un 19% para las que tenían entre
11 y 14 años.

C

·ambios en salarios relativos ele/ .-IAJAI. 1979-1993 45

Cuadro 1. Cambios en los salarios reales en el
Area Metropolitana de Monterrey 1993 -1979.
por ed ucació n y sexo.
Grupo
Cambio en el logaritmo del salario medio
real por hora
Hombres
Muieres
-23.8
-39.6
Todos
Educación (en años)
0a5
-37.1
-14.8
6
-28.2
-37.8
7 a 10
-48.9
-54
12 a 14
-48.6
-19.1
15 v más
17.9
-62.1
Exoerlencla (en al'los)
0a5
-14
-57.3
6 a 10
-38.6
-63.4
11 a 19
-33.9
-35.3
20 a 33
-21 .6
-18.5
34 v más
-10.9
30.8
Experiencia y educación
(en af\os)
Experiencia:
0a7
Educación:
0a5
nd
-45.7
6
-58.45
-33.1
7 a 10
-70.5
-34.68
12 a 14
-48.22
-40.5
15 v más
-0.01
-66.2
Experiencia:
8 a 25
Educación:
Oa5
-55.25
-34.8
-33.98
-47.4
6
-37.4
7 a 10
-49.86
12 a 14
-58.91
-46.4
15 y más
16.23
-55.7
Experiencia:
26 v más
Educación:
Oa5
-26.82
-7.22
6
-15.52
-25
7 a 10
-64.43
-66.6
12 a 14
-28.55
109.3
55.06
15 v más
nd
Nota·• Los numeros representan cambios logaritnucos de los salanos medios de cada celda. Para
Aoregar a .,,.
on,-pos mas
· amp1·1os. se tomo• una suma ponderada con ponderaciones tijas para ambos
...,.
ailos.

3 Se estirrwon los porcentajes de la población tola! por g,upo para 1979 y J993 y se promediaron.
A los promedi01 de ambos ai\os f~. frecuencia relativa del g,upo i para cada celda. se les utizó
como ponderador de los salarios para poder agregar entre difercotes g,upos.

Más abajo _en el mismo Cuadro se presentan los resultados para experiencia
en el trabajo. Para los hombres se redujeron más las ganancias salariales de
los que tenían entre 6 y l O años de experiencia que las de los que tenían

�Ensayos

46

&lt;'ambios en salarios relativos del AAL\I. 1979-1993 47

menos de 6 años. Asimismo se redujeron las diferencias de los que tenían
más de 34 años de experiencia con respecto a lo que tenían entre 20 y 33
años. La gráfica 2 muestra claramente dichas relaciones. En el caso de las
mujeres, las que tenían menos de IO años de experiencia sufrieron las
mayores reducciones. aumentándose las diferencias salariales entre hombres
y mujeres jóvenes.
Gráfica 2. Salarios reales por años de experiencia, 1979 y 1993.

1s~--------------------.
1979
· · ·····.

14

12

10

.

----.

. ..

.

~ ...

sL-.....,,...=-=:-...-

tiend_en a reducir las ~-ifere~cias_ salariales entre hombres y mujeres que no
tennmaron la educac1on pnmana: e) aumentan las diferenciales salariales
entre hombres. y mu~eres con menos de 10 años de experiencia, y f)
aumentan las d1ferenc1as salariales entre los hombres con más de 15 año d
··
s e
educac1on y e1 resto de los grupos.
Los aspectos b), c), d) Y f) se pueden apreciar en la gráfica 3 donde se
muestran los salarios reales por hora por grupos de educació~. Para el
3;5J&gt;eClo b) obsérvese que las lineas eran ligeramente crecientes en 1979 (las
b~eas punt~das) e~tre O y 10 años de educación, pero que para 1993
(!meas contmuas) dichas líneas son prácticamente horizontales, indicando
a~~ntemente que el mercado no está retribuyendo en promedio los afios
adicionales de educación;_ ~o es, las personas con 6 años de educación y las
de 7 a l Oaños de educac1on, ganan aproximadamente lo mismo. En cuanto
a los aspectos c) Y f) se puede apreciar que las ganancias de la educación
para los hombres con más de 15 años de educación aumentaron en 1993
r~to a las de . 1979 (la línea tiene mayor pendiente), mientras que
sucedió lo contrano para las mujeres con dicho nivel de educación· en
~to a d) se observa que las diferencias salariales entre hombres y mu~res
sm educación primaria se estrecharon.

ol------1------------+-------.
0-5

6-

11 •

20-33

.u..•n,orlolldo

Griflca 3. Salarlos reales por hon, por ech1cad6n y eq,eriencia. Hembra.
1979 y 1993 a precloo cle1'93.

'°,--------------------,
E,q&gt; 3, 1993_

Nota: La línea superior es la de 1979, reflejando mayores salarios reales.

En la última parte del cuadro se presentan los cambios salariales para los
hombres por nivel de educación y experiencia en el trabajo. Se presentan
tres grupos para experiencia en el trabajo: de Oa 7 años (recién ingresados),
de 8 a 25 años y el tercer grupo es de 26 años y más. Destaca el hecho de
que los más educados (15 años o más) están relativamente mejor para los
tres niveles de experiencia. En general se puede observar que, por grupos de
educación, cae menos la media salarial de los que tienen mayor experiencia.
Asimismo, para les más educados sube la remuneración salarial promedio
para cada nivel de experiencia (esto es cierto solo para los hombres).
3.3. Aspectos a investigar.
Básican:ente se encuentra que: a) aumentan en promedio las diferencias
salariales entre hombres y mujeres; b) se tienden a reducir las diferencias
salariales entre los que hicieron 6 años de educación y los que hicieron de 7
a 10 años; c) los hombres de mayor educación s¡on los más beneficiados y
las mujeres del mismo nivel de educación son las más perjudicadas y d) se

Ex¡, 3, 1919E,q&gt; 2. 1993
.-·· Ex¡,2,1919=

30

Edu)

N..._ ......_.
Nota: Las lineas punteadas son las de 1979. Ailol de expaienciL Expl: de Oa 7; Expl: de 8 a
25. ExpJ: 26 y más.

�-t8

Ensayos

( 'amhios en salarios relativos del rl..\íAI. 1979-1993 49

4. La oferta relativa de trabajo.
4. l. Modelo de Katzy Murphy para oferta.

Sea X un vector k x l donde k son los tipos de oferta de trabajo. Su
demanda viene dada por:

donde St son los salarios del mercado observados . y 2t los fa~tores de
desplazamiento de la curva de demanda. Z refleJa los cambios en la
tecnología, en la demanda del producto y en la demanda de otros insumos
diferentes del trabajo que impactan la demanda de trabajo. El diferencial de
X será:
(1}

donde Ds es la matriz (semidefinida negativa) de derivadas de X con
respecto a S, y Dz es la matriz de derivadas parciales de X con respecto a Z.
Como Ds es semidefinida negativa, tendremos que:
DS1'(dXt - DzdZi) = dSt'DsdS ~ O
Si la demanda es estable, se tendrá que dZt = O, y se podrá interpretar los
resultados como cambios en la oferta dSt'dXt que deberá ser menor que
cero. Es decir, podemos probar si :

medida de eficiencia. La oferta relativa de trabajo para el grupo i será
entonces las horas de eficiencia trabajadas en el grupo i entre el total de
horas eficiencia en el año t.
4.3. Descripción de resultados del Cuadro 2.

El cuadro muestra los cambios. en logaritmos. de la participación de cada
grupo en la oferta total de trabajo. Entre los principales cambios en la oferta
de trabajo se encuentran que: a) baja la proporción de gente con menos
educación y que la gente con mayor educación forma una mayor parte de la
fuerza de trabajo. En el caso de los hombres aumentan su participación los
que tienen educación mayor a primaria y en el caso de las mujeres las que
tienen más de 11 años de educación; los mayores incrementos se dan en la
gente con 15 años de educación o más. b) Aumenta la proporción de
mujeres jóvenes en la fuerza de trabajo y disminuye la proporción de la
gente con mayor experiencia en el empleo para hombres y mujeres (o de
más edad, en el caso de las mujeres). c) En cuanto a la parte del cuadro
donde se tienen grupos de educación y experiencia, resalta el hecho de que
de las mujeres que recién ingresaron al trabajo, únicamente las más
educadas han incrementado su participación relativa. Las de mayor
experiencia han visto disminuir su participación. En el caso de los hombres
se observa la caida en la participación de los que tienen 6 años o menos de
educación para los tres grupos de experiencia. La participación que más
aumenta es la de los que tienen 15 años de e&lt;t.ucación o más, aunque
también aumenta la participación de los que tienen mayor experiencia y
educación de 7 a 11 años, y la de los de media experiencia y de 12 a 14 años
de educación.5

Si no es así, los cambios salariales no están siendo explicados mínimamente
por la oferta y habrá que incluir también el estudio de los cambios en la
demanda de trabajo.
4.2. Metodología para agregar la fuerza de trabajo.
El cuadro 2 resume los cambios relativos en la oferta de trabajo. Para
calcular unidades de eficiencia en la oferta de trabajo se generó una medida
de salario relativo. Para obtener esta medida se deflactaron los salarios de
cada grupo entre la suma de salarios ponderados f'St (que es el salario
promedio anual) de cada año. El promedio de los dos años se utilizó como
medida de eficiencia en los salarios4 . La oferta de trabajo de cada grupo
será el número total de horas trabajadas por el grupo multiplicadas por la
4 rs

_ Sf,•S· donde f es el ponderador y s11- es el salario promedio en la celda i en el año t. El
t - 1 ,t
I
med"da de fi . .
promedio de los años 1979 y 1993 para cada celda de Sit1t'Si nos da la
I
e c,enc,a.

5
En las muestras que se usan en este estudio. aparece que las mujeres de I S. a 24 años sumentaron
su participación en el mercado de 28.7 a 33.4% y las de 2.5 a 34 años la aumentaron de 28.8 a
36.2%. Por otra parte. las personas mayores de 55 al\os disminuyeron su participación: las mujeres
de 14.5% a 6.6% y los hombres de 72.4% a 59.4%.

�50

Ensayos

Cuadro 2. Cambios relativos en la oferta de trabajo.
Cambio en el logaritmo de la
participación en el trabajo
(multiplicado oor 100).
Hombres
Muieres
Todos ·
-1.19
4.07
&lt;
Educación (en aftas)
0a5
-105.2
-123.2
6
-26.91
-27.8
7 a 11
4.23
-30.8
12 a 14
20.54
3.39
15 v más
38.11
76.81
Exneriencia (en aftas)
Oa5
-8.87
43.3
6 a 10
-5.94
11.25
11 a 19
-8.75
-13.52
- 20a 33
26.59
24.07
34 v más
-22.24
-132.4
Experiencia y educación
(en aftos)
Exoeriencia:
0a7
Educación:
0a5
nd
-230.1
6
-34.38
-42.37
7 a 11
-21.31
-5.74
12 a 14
-1.37
-16.91
15 v más
-6.09
120.9
Exoeriencia_:
8 a 25
Educación:
0a5
-199.36
-140.05
6
-50.09
-33.14
7 a 11
-4.14
-47.76
12 a 14
44.41
82.91
15 v más
54.12
28.64
Exoeriencia:
26 v más
Educación:
0a5
-83.66
-111.71
6
-6.39
-10.34
7 a 11
48.78
-42.8
12 a 14
-2.74
-123.76
15 v más
70.47
nd
. . .,
Nota: Los números en el cuadro son cambios logantmos en la part1c1pac1on de cada grupo en la

Cambios en salarios relativos del AA{M. 1979-/993 51

discutido más arriba y examinamos si: las caídas relativas en los salarios
corresponden a incrementos relativos en las ofertas de trabajo. En la gráfica
4 se ilustran dichos can1bios, graficando los incrementos en los salarios
(DS) contra los incrementos en la oferta de trabajo (DX).' Las líneas que se
presentan en las gráficas son las tendencias y son los valores predichos por
una recta de regresión usando mínimos cuadrados ordinarios6 .

Grupo

La gráfica para Todos nos indica que con la sola oferta no podemos explicar
los cambios relativos en los salarios, ya que tiene pendiente positiva, la cual
indica que son factores de demanda los principales factores explicativos.
Esto es, la caída en el nivel general de salarios es un problema donde
interviene la demanda y no la oférta únicamente. Sin embargo, cuando
examinamos las gráficas por sexo, por grupos de educación y por
experiencia, encontramos que muchos de los cambios principales en los
salarios relativos pudieran quedar explicados por la oferta. Entre lo que se
encuentra están los siguentes:a) la caída en el salario relativo de las mujeres
con respecto a los hombre: b) la caída relativa en los salarios de las personas
con escolaridad entre 7 y 14 aflos; c) la caída relativa de los salarios de las
mujeres con respecto de los de los hombres para las personas con 15 aflos y
más de escolaridad y d) la semejante caída ~elativa de los salarios de las
mujeres con respecto a los de los hombres para los que tienen menos de 1O
afios de experiencia en el mercado dé trabajo.
Entre los principales cambios en los salarios relativos que no podrían
quedar explicados por los cambios en la oferta están: a) los cambios de los
salarios relativos tomados en su conjunto; b) que los salarios de los hombres
con mayor educación se hayan aumentado.

oferta total de trabajo medida en unidades de eficiencia (horas semanales de trabajo multiplicadas
por d salario rdativo promedio en 1979 y 1993).

4.4. los cambios explicados a través de la oferta.

Para examinar más formalmente si los cambios relativos en la oferta de
trabajo explican los cambios relativos en los salarios. se emplea el modelo

6

Los cambios relativos en los salarios están ponderados por la ~Ü~ÓII media en 1979 y
1993.

�52

Ensayos
Cambios en salartos relativos del AMM. /979-1993 53

Grifaca4.
Cambios en precios (salarios} y cantidades (horas trabajadas}

ú. Tod•

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11

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�54

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 55

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�56

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM. /979-1993 57

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O 16

•

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•

·-

5.1. El índice de coeficientes fijos.
Una medida ampliamente usada de los efectos de cambios en la demanda
entre los sectores es el índice de coeficientes fijos de "requerimientos
humanos" (Freeman, 1986). La idea es que si las industrias usan diferentes
tipos de trabajos en proporciones diferentes, los cambios en la composición
industrial cambiarán las demandas relativas por dichos tipos de trabajo. Hay
que tomar en cuenta que al enfocarse el modelo en los efectos de los
cambios de la composición industrial sobre la demanda de trabajo, el
modelo sacrifica el análisis de el efecto de como responde la demanda a los
cambios de precios.

•

.

• r--...

.. '

• •

5. Cambios relativos en la demanda de trabajo.

dt&lt;lp,tkada.

•

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4. Mlj...,_ Oo 10 -

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...

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...

~

•
5.2. Justificación del análisis del cambio en la demanda entre industrias.
Para analizar el cambio entre industrias. se presenta en el cuadro 3 la
distribución del empleo por industria, como horas trabajadas (no
ponderadas) para grupos educativos. Las distribuciones del cuadro son los
promedios de los años 1979 y 1993. Las diferencias substanciales indican

�58

( 'ambios en salarios relativos del AMA,/, /979-1993 59

Ensayos

que cambios diferentes en la demanda de trabajo para cada industria pueden
afectar los salarios relativos de esos grupos.
El cuadro 4 muestra que ocurrieron cambios muy fuertes en la distribución
del empleo por industria entre 1979 y 1993. Básicamente el empleo se
desplazó de la industria manufacturera a los Otros Servicios y al Comercio.
Cuadro 3
Distribuciones de horas trabajadas por industria,
para ocho grupos poblacionales.
Promed"1ode 1979 V 1993
0-6

0-6

7 - 10

7 -10

11 - 14

11 • 14

Género
H

M

H

M

H

M

Industria

Anricuttura v Ext.
Manufacturera
Construcción
Eléctrica
Comercio
Transoorte
Serv Financieros
Gobierno
Educación
Serv. Médicos
Otros servicios

0 .36
24.86

1.09

o
23.39

1.54
33.26
18.9
0.26
15.69

o
33.29
2.39

o
18.13

0 .66

2.25

0.2

46.96

27.69

37.88

9.11

1.45

5.77

1.62

2.05

0.43

H

Gobierno

3.96

3.95

o

Educación

5.18

4.65

-0.5

Serv. Médicos
Otros servicios

4.22

3.21

-1

14.33

23.56

9.23

o

0.82

16.03

29.49

0.52

1.51

15.48

11.97

4.42

11.44

0.38

3.23
2.89

5.96
1.19

0.59

4.71

6.43

2.6

5.44

8.34

3 .17

8.47
14.97

41.24
100

17.56
100

24.07
100

12.15

7.53

37.55

12.66

1.86

22 .28

5.01

15.22

17.68

13.21

13.57

16.53

100

100

100

100

100

Nota: Los números en el cuadro se refieren al porciento de participación en el empleo. medido en
horas trabajadas. tomándose ti promedio de 1979 y 1993. M indica mujeres y H hombres. Los
ceros se pueden deber al pequeño tamaño d.: muestra y deben representar porcentajes muy
pequeños.

-0.1

más

14.31

1.63

o.n

0.51

M

0.55

10.07

9.63

0.56

más

0.24

0.53

e.e&amp;

Eléctrica

0.94

0.27

4.49

Conllrucción

Serv Financiefos

15 y

0.54

1.06

-14

3.51

2.02

6.17

0.&amp;1

2e.«&gt;

5.82

6.08

0.49

1.15

42.33

17.02

2.93

2.48

0.5-4

Manufacturera

4.e8

o
o

2.65

1993

13.51

8.01

2.4

1979

Agricultura y Ext.

Comercio

1.4

3.52

Industria

Transoorte

5.32

0.42

Cuadro4
Distribución del empleo por industria.
1171 v 1993.
..
Por~de
enelemoleo. Cambio DOrcentual

15y

Porcentaies de r .irticioación en el empleo.
Educación

~.

Total
100
100
Nota: Los porcentaJes se refieren al numero de horas trabaJadas por cada industria.

o

5.3. Marco conceptual (Katz y Murphy).
Considere una economía con J sectores o industrias y K insumos laborales.
El producto del sector J será Yj y se supondrá que tenemos rendimientos
constantes a escala en todos los sectores. El vector (K x l) de demanda de
factores en el sector j. X;, será:
(2)

donde Cs son las derivadas parciales de la función de costo unitaria con
respecto al propio salario (y son por tanto las demandas derivadas unitarias
de factores). El diferencial de la ecuación anterior es:
(3)

donde Cs es h~mogénea de grado O en S y Css es la matriz de segundas
denvadas parciales de C(S) y es simétrica y semidcfinida negativa.
Premultiplicando d.Xj en (3) por el vector de salarios S. se obtiene:
S'd.Xj = S')(_¡(dY/Yj)
o

dY/Yj = S'dX/S'Xj

(4)

�60

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 61

Ensayos

con lo que podemos medir el cambio porcentual en los productos por el
cambio porcentual (ponderado por los salarios) en los insumos.
Sumando dXj en (3) para todas las industriasj y sustituyendo (4):

dY,

s· d.X, e

dX ="- X,·-+CssdS ="' X,--+
¿,..
Y1
7 S" X1

,J{'

ssUi.J

donde C es la suma ponderada por la producción para cada sector j de las
CsJ y e:ssemidefinida negativa. La ecuación anterior implica que:

S'd.X
dS' (d.X - LX,--')= dS' CsdS 5: O
,
S'X,
Esta ecuación es similar a la ecuación (l) de la sección 4, por lo que una
medida apropiada de los cambios en la demanda será:

M1c = W1c
E1c

=L(~)(AEj) ="f.
1&amp;

E1

1

a,tAE

&amp;

~k = &lt;Ejk/Ej) es la ~icipación del grupo k en el empleo total en el sector
j. 'El índice es una medida ponderada (por las alfas) del cambio porcentual
en cada unidad de empleo. La ecuación es un índice de cambios de demanda
relativos ya que se normalizó todo el empleo de tal forma que el empleo
total de cada año, medido en unidades de eficiencia, suma uno. Tanto las
alfas como las Ek y las Ej están referidas a un año base, que se consideró
aquí como el promedio entre 1979 y 1993.

Todas las unidades de empleo E fueron medidas en unidades de eficiencia,
ya que como se observa en la ecuación (5) el vector de salarios S no depende
del sector j. Las unidades de eficiencia se presentan en el cuadro 5. Se tomo
como período base al promedio de los affos 1979 y 1993. Como se puede
observar en dicho cuadro las unidades de eficiencia son crecientes en
educación y experiencia. Cabe destacar la gran diferencia que existe entre
tener educación superior y no completarla, asimismo, la diferencia entre
tener de 11 a 14 años de educación (tener preparatoria o ser técnico medio
superior) contra tener de 7 a 10 años de educación.

(5)

que es la suma ponderada (por los salarios) de los cambios en el empleo en
los sectores.
5.4. Aplicación del modelo.
, ...
Para emplear este enfoque se consideró a la economta d•~~d1da ~n 1_2
sectores o industrias. Además. se tomaron 4 grupos de educac1on (pnmana
de oa 6 años, sin preparatoria de 7 a l Oaflos, sin carrera profesional de 11
a 14 años, y con estudios superiores de 15 años o más de escolaridad) Ydos
grupos de experiencia (de Oa 10 aflos y 11 años y más).
Se construyó el índice de demanda de acuerdo a la ecuación (5).Si j i~dica
sectores o industrias de la economía y k. indica grupos de educación Y
experiencia. E·k será el empleo medido en unidades de eficiencia para el
grupo k en el sktor f Ej es el empleo total en el sector j. Ek el empl~ total
en el grupo k y DE· el incremento en el empleo en el sector J de la
economía. Entonces índice de cambio en la demanda entre sectores para
el grupo k. medido en relación al empleo total el propio grupo k. será:

il

5.5. Resultados del análisis de demanda.
En el cuadro 6 se presentan los estimadores de los cambios en la demanda
relativos para cuatro grupos de educación y dos de experiencia. Para los
hombres con experiencia de Oa l Oaños, la demanda disminuyó para todos
los que tenían más de 6 años de educación. Mientras que para los grupos de
más de IO años de experiencia la demanda aumentó, con excepción del
grupo de 11 a 14 años de educación. En cuanto a los grupos de mujeres, la
demanda relativa aumentó para todos los grupos con excepción del grupo de
educación de 7 a l Oaños con menor experiencia.
De los cambios relativos en los salarios que no fueron explicados por los
cambios relativos en la oferta, el más importante es el incremento en la
demanda para los que tienen educación y mayor nivel de experiencia. Los
cambios en la estructura industrial explican su incremento salarial. De
hecho. este grupo es el que tiene el incremento más fuerte en su demanda.
Otro caso donde no se había explicado la relación positiva entre salarios y
empleo (Gráfica 4). es el de hombres con O a 6 años de educación: esta
relación es explicada por la demanda. ya que es positiva.
Entre los cambios en la demanda relativa que refuernm los de la oferta
relativa de trabajo. se encuentra la caída relativa de los salarios de los

�62

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 63

hombres de 7 a 14 afios de educación, ya que su demanda cae y su oferta
aumenta.
En el caso de las mujeres. los incrementos en la oferta han sido más fuertes
que sus incrementos en la demanda, lo que causa que sus salarios relativos
hayan caído relativamente más que los de los hombres.
Cuadro 5
Unidades de eficiencia oor erunos de educación v exoeriencia.
Educación

Experiencia

0-6
0-6
7 a 10
7 a 10
11 a 14
11 a 14
15 v más
15 v más

0-10
11 v más
0-10
11 v más
O-10
11 v más
0-10
11 v más

..

Salarios de eficiencia
Hombres
Muieres
0.55
0.36
0.71
0.47
0.56
0.53
0.94
0.79
0.84
0.84
1.6
1.34
2.31
1.91
3.4
2.21

S.6. La demanda de educación superior.
Los resultados anteriores nos indican que ha habido un incremento en la
demanda por personas con l S años o más de educación, esto es, que ha
habido un incremento en la demanda por educación superior, observándose
que ~ pesar de los incrementos en la oferta, fue el único grupo que
expenmentó aumentos en los salarios reales por hora. Esta demanda por
edu~ción superior se observó en el Cuadro 6 que se puede explicar por
cambios en la estructura de la industria. Pero es posible que también la
relación de uso de insumos dentro de cada industria hubiera cambiado, es
decir, que los coeficientes alfas de la ecuación (6) pudieron haber cambiado
posiblemente debido a cambios tecnológicos no neutrales en cuanto al ~
de factores o a cambios de precios de los insumos no laborales.
Cuadro 7
Resumen de los cambios salariales y explicación a través de
facores
t
deoirt
e a v demanda.
Cambios salariales

'-actor exnlicativo

,"" ..., dif11rancias sa12riales

al Entre hombres v muieres

Nota: La educación y la experiencia se midieron en años.

b) Entre hombres y mujeres con 15 anos de educación y más.

Oferta
Oferta y
demanda.

Cuadro 8
Efecto del cambio en la composición industrial sobre la demanda de
• 1a.
trabajo oor arunos de educación y exnerienc

Educación

Experiencia

0-6
0-6
7 a 10
7a 10

O- 10
11 y más
O- 10

11 a 14
11 a 14
lS y más
lS y más

11 y más
O- 10
11 y más
O- 10
llymás

Ln(l+ DX1r)
MQjeres
Hombres

1.86
2.07

-6.91
1.34
-1.47
-4.5
-6.36
2.98

0.94
1
-0.31
0.5
1.28
1.3
1.14

c) Entre hombres v muieres con menos de 1Oanos de evnPriencia.

Oferta.

d) Hombres con educación profesional con respecto al resto de los
gruoos.

Demanda

Reducción en diferencias salariales.
e) Entre grupos de ed~ción de Oa 6 anos y de 7 a 10.

Oferta y
demanda.

fl Entre hombres v muieres de Oa 5 anos de educación.
Oferta
Nota. Los cambios salanales aparecen en el Cuadro 1. Los de oferta en el Cuadro 2 y en las
gráficas y los de demanda en el Cuadro 6.

!

'

1.13

Nota: Los cambios en la demanda aparecen medidos en logantmos Ln (1 ... DX¡¡) donde el
incmnento en Xk se define en la ecuación 6

En el Cuadro 7 se presenta un resumen de los cambios cambios salariales
relativos y la explicación a través de los factores de oferta y demanda.

Para analizar este problema se comparan en el Cuadro 8 los porcentajes de
participación por industria de la población profesional (con 15 años y más
de educación) para 1979 y 1993 y los cambios en los salarios reales por
hora, por tiempo de experiencia en el mercado. Por ejemplo. en el renglón
de Manufacturas. para la población con IOaños o menos de experiencia en
el mercado (E:xp = 0). del total de horas trabajadas por los hombres en 1979
el 4% era de educación superior y el 2% en el caso de las mujeres: para
1993 los porcentajes eran de 6 y 9 para hombres y mujeres respectivamente.
El incremento porcentual en los salarios (medido en logaritmos
multiplicados por 100) fue de 19% en el caso de los hombres y de 31 % en el
caso de las mujeres.

�64

Cambios en salarios relativos del AMM. 1979-1993 65

Ensayos

Cuadro8

Dentro de tos cambios en tas proporciones de insumos dentro de cada
industria destacan et sector Financiero que de prácticamente pasa de O a ser
uno de tos más intensivos en educación superior. Asimismo, aumentó la
demanda en el Gobierno para el caso de las mujeres con experiencia de Oa
10 ailos. La mayor composición de la educación superior en el empleo
también se observa en los sectores de Otros Servicios (para hombres Y
mujeres) y el de Comercio (para mujeres). Estos dos sectores, aparte, fueron
los que más se expandieron, entre 1979 y 1993, como se mostró en el
Cuadro4.

Participación de la población con 15 aftos y mú
de educación DOr prtnclnales industria.
Exp.
Industria
4111 de partlcipaclón
cambio salarial
en logaritmos •
100
1979

H

M

H

M

H

M

.
.

21

27

.

.

1

.
.

34

.

.

.

o

24

13

23

19

1

9

3

13

8

-49
-54

-1 30

o

14

5

29

.

Intensivas en
educacldn suoerior.

s. Financieros
Otro aspecto diferente es et de los cambios salariales. Se observan cambios
positivos (últimas dos columnas del Cuadro 8) en Otros Servicios, en
Manufacturas y en Gobierno. Esto implica que puede existir un cambio
cualitativo en el tipo de profesionales en esas industrias (que se trate de otro
tipo de insumos). Obsérvese, para contrastar, que en industrias que
tradicionalmente eran intensivas en educación superior, como Servicios
Médicos y Servicios Educativos, los salarios disminuyeron en promedio.

1993

S. Médicos
Gobierno
Educación

o

-64

1

4

.
.

21

.

6

.
.

o

29

18

11

17

-53

-89

1

2

14

32

23

-18

-12

o

.

.

8

14

.

.

1

7

.

8

4

29

.

o

4

2

6

9

19

31

33

-180
.

Menos intensivas
en educación
suoerior

otros Servicios
Manufacturas

1

2

o

6

2

7

1

.
-63
3
5
.
.
.
1
9
3
Nota: Exp = O: Oa 10 ailos de experiencia. Exp = 1: más de 10 años de experiencia. H: hombres.
Comercio

M: Mujeres. Los o/o de participación se refieren a porcentaje de horas trabajadas por personas con
15 allos y más de educación dentro de cada industria.

6. Conclusiones.

Se ha encontrado que el aplicar el modelo de oferta y demanda de Katz y
Murphy ( 1992) a los datos del Area Metropolitana de Monterrey se logran
explicar los cambios relativos de los salarios para diferentes grupos.
divididos por sexo. educación y experiencia en el empleo. Un resumen de
los efectos de la oferta y la demanda sobre los cambios relativos en los
salarios aparece en el Cuadro 7

�66

Ensayos

El análisis de oferta y demanda de trabajo ayuda a caracterizar los efectos
de los cambios relativos en los salarios sobre los salarios medios y la
distribución del ingreso. En términos generales, los fuertes aumentos en la
oferta de trabajo de las mujeres tienden a hacer que disminuyan sus salarios.
En el caso de los hombres hay una caída en la demanda para los que tienen
entre 7 y 14 años de educación y un incremento en la demanda para los
hombres que tienen 15 aílos de educación o más y tienen más de 10 aílos de
experiencia (que son los que tienen los salarios más altos como se muestra
en el Cuadro 5 ) y son donde se da el mayor incremento en la demanda, lo
cual tiende a hacer más dispar la distribución de salarios. Este efecto de
largo plazo, es importante ya que se ha encontrado que la gente en los
deciles superiores de ingreso gasta más que proporcionalmente en
educación. As( por ejemplo, para el AMM en 1994, una familia del primer
decil gastaba 1.4% de su ingreso en educación, cultura y recreación, una del
noveno decil un 10.3% mientras que una del décimo decil gastaba el 21.1%
(Martínez Jasso, 1995, p. 35). Estos dos factores, mayor demanda para la
gente de más educación y mayor inversión en capital humano de las
familias de mayor ingreso, pueden hacer cada vez más dispar la
distribución de los salarios y por tanto la distribución del ingreso.

Se buscó caracterizar más la demanda por educación superior y se encontró
que cambió la composición de insumos dentro de las industrias: se
demanda más educación superior en el sector Financiero, en Otros Servicios
y se demandan más mujeres con educación superior en el sector Comercio y
en el Gobierno. Además se obseivan cambios salariales positivos para este
grupo en el sector manufacturero, en otros Servicios y en el Gobierno,
reflejando posiblemente cambios cualitativos en el tipo de profesionales.
Craig y Epelbaum (1995) también encuentran que los salarios crecen más
rápidamente para la gente más capacitada, para México en el período de
1987 a 1993 (mayor demanda de la gente más capacitada) y Katz y Murphy
(1992) encuentran un resultado similar para los Estados Unidos en los
ochenta para los graduados de universidades.
Hay dos aspectos del estudio de Katz y Murphy que no se cubrieron y que
convendría explorar. Uno son los efectos de los cambios en las proporciones
de factores dentro de cada industria y otro es el efecto de los cambios en el
comercio exterior (el efecto de la apertura comercial) sobre los salarios
relativos.

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 61

Bibliografía
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Centro de Investigaciones Económicas.

�Ensayos - i olumen .ur ·- Nú,i, 2. .\'uviembre ./995 Pp. 69-87

Innovación tecnológica y la industria manufacturera
del estado de Nuevo Le6n

José Alfredo Tijerina Guajardo 1
Este trabajo examina la re/acíón entre variables como el tama/lo de la empresa, la
capacidad utilizada de la planta, el sector de actividad económica de la empresa, el
cr&amp;cimiento esperado de la empresa, el crecimiento esperado en la capacidad utilizada,
entre otras, y la decisión de innovar o adquirir nueva tecnología por parte de las
empresas. La est/macíón economltrica muestra una fuerte '9/acíón entre el tama/lo de /a
empresa y el hecho de que esta haya innovado. Es decir, entre más grande sea la
empresa, mayor es la proba,,.dad de que esta sea una empr&amp;sa innovadora.

1. Introducción
La literatura moderna sobre el crecimiento económico se ha dado a la tarea
de investigar y explicar las grandes diferencias en el crecimiento y nivel del
producto interno percápita a través de diferentes países y diferente períodos
de tiempo. Es decir, intenta explicar porque ciertos países no han podido
alcanzar los niveles de ingreso observados en países desarrollados. Entre
las causas principales de este fenómeno, se ha puesto particular atención a
la gran diferencia en la calidad de la mano de obra de estos países (Lucas,
1988). De hecho, se ha estimado que la calidad o capital humano de la
fuerz.a laboral es un ingrediente sumamente importante en explicar la
persistente diferencia en tasas de crecimiento y niveles de ingreso entre
países desarrollados y en desarrollo.

Como parte integral del capital humano adquirido por la población, se
encuentra el conocimiento de la tecnología. Dentro del modelo de
crecimiento neoclásico, la tecnología o "estado del arte" se considera como
un insumo de producción dado, normalmente asociado con el residual de la
ecuación de crecimiento económico. Por ende, la creación y difusión
tecnológica no parecía responder en este tipo de modelos a las señales de
mercado, tales como el incremento en la demanda de mercado de los bienes,
el costo del trabajo, el sector de actividad, el tamafio de la empresa, etc.
Hoy en día se considera a la tecnolo!{ía como un importante elemento en la
producción de bienes y servicios, así como en la productividad de los
trabajadores. Barro y Sala i Martin ( 1995) sugieren que la predicción de
1 Director del Centro de Investigaciones Económicas. Facultad de Economía, Universidad
Autonóma de Nuevo León.

�70

Ensayos

convergencia en los estándares de vida de los diferentes países de acuerdo al
modelo de crecimiento neoclásico se sostiene, una vez que se "controla" por
la tecnofogía; es decir, dada una misma tecnología entre países, la tasa de
crecimiento del producto entre países tendería a ser la misma, asi como los
niveles de ingreso. La rapidez con que se da esta convergencia depende por
supuesto, de que tan rápida es la transmisión de la tecnología, y esta a su
vez depende de los beneficios esperados y los costos incurridos por el país
imitador2 .
En general, se estima que los costos de la transmisión tecnológica son
significativos. Por ejemplo, Mansfield, Schwartz y Wagner ( 1981)
estimaron que el costo de imitación en los Estados Unidos para diferentes
productos de los sectores químico, electrónico y metal mecánica eran de
alrededor 65% del costo total de la innovación. Por otro lado, Teece (1977)
estimó el costo de transferencias tecnológicas para empresas
multinacionales entre diferentes países en alrededor de 19% del total de los
gastos del proyecto. Es decir, como sugieren Barro y Sala i Martín (1995),
países en desarrollo con puertas abiertas a la inversión extranjera,
convergerían a la tasa de crecimiento económico de países desarrollados en
forma mucho más rápida que aquellos con mayores impedimentos a la
inversión extranjera.
Los costos de la adopción de tecnología se componen entre otras cosas de: a)
un costo directo como resultado de la compra del bien tecnológico; sin
embargo, en muchos casos esta "compra" no involucra un pago directo al
inventor del bien o del método de producción3 . b) un costo debido al
entrenamiento y capacitación de la fuerza de trabajo; por tanto, entre mayor
sea la experiencia con la tecnología transferida o tecnologías similares,
mayor será la velocidad de absorción o difusión de la tecnología.
Por el lado de los beneficios se pueden mencionar: a) el ahorro en costos
debido al más eficiente proceso de producción. Por ejemplo, Oster (1982)
estimó que el ahorro por introducir nueva tecnología en el mercado acerero .
de Estados Unidos era de aproximadamente seis dólares por tonelada,
ahorro que hacia muy rentable el introducir la innovación tecnológica; y b)
una mayor producción de bienes y/o una mejor variedad de bienes, con su
consecuente acceso a mayores mercados.
2 Por supuesto que no tocios los IOCtorcl econ6micoll o ~ de un ptfs en desarollo pueden •
CODSideradu imitadores. Sin embargo, cate tipo de supuato pueder ser una buena aproximación a
la realidad.
3 Esto corno es sdlalado por Barro y Sala i Martín (1995) CUllb:e a im IUbinwrai6o ea el
~ l l o de IIUe\lOI prockJc:tcs, lo que a 1-ao pluo provoc::a una tasa de aánieato ecoo6mioo
menor en países desarroUldol y en desarrollo por igual.

innovación tecnológica y la industria manufacturera 71

La estimación del proceso de difusión tecnológica comprendería llevar a
cabo un estudio a través del tiempo, estimando los costos y beneficios de la
introducción de la innovación tecnológica. Sin embargo, la base de datos
sobre aspectos tecnológicos de los países en desarrollo son bastante
recientes. Por ello, y aunado a los problemas de estimación econométrica
señalados en Barro y Sala-i Martin (1995), no es posible cuantificar de
manera definitiva el grado de adopción de las nuevas tecnologías en países
como México y sus regiones.
Asi, nuestro objetivo en este trabajo se reduce a dos puntos: primero,
examinar que características serian consideradas relevantes en las empresas
manufactureras del Estado de Nuevo León que conduzcan a una mayor y
mejor adopción de nuevas tecnologías.
Segundo, estimar
econométricamente que variables parecen ser relevantes al momento de
decidir adoptar una nueva tecnología. Para ello, se hace uso de la encuesta
de campo levantada por el Centro de Investigaciones Económicas y
financiada por la Secretaria de Trabajo y Previsión Social durante los dos
últimos meses de 1994 y el primer trimestre de 1995. En ella se incluyen
solo empresas manufactureras que tenían un Personal Total Ocupado mayor
o igual a 25 personas ex-ante.
En la segunda sección se presenta un análisis descriptivo de las
características de las empresas cuidando distinguir por el hecho de si son
innovadoras o no. Las estadísticas muestran que existe una diferencia
notable entre el tamaño de las empresas cuando estas se agrupan de acuerdo
a si han o no innovado. El tamafio de la empresa innovadora es en
promedio 95% mayor a la empresa no-innovadora, y el total de personal
operario es 111 % mayor en las empresas innovadoras que en las empresas
no-innovadoras. Igualmente, el crecimiento anual en el tamaffo promedio
de la empresa entre 1992-1995 es de 15.4% para las innovadoras, y de 3.3%
para las no-innovadoras.
El sector de actividad es considerado muy importante al momento de definir
que empresas son innovadoras como lo seftalan Adams y Dirlan (1966).
Los resultados de la encuesta arrojan que el sector de productos metálicos,
maquinaria y equipo está en primer lugar con un 62.5% de empresas
innovadoras; posteriormente se tiene a los sectores de sustancias químicas,
productos derivados del petróleo, de hule y de plástico con un 57.1% cada
uno. Dentro de los sectores menos innovadores se encuentra al sector
textiles, prendas de vestir e industria del cuero con un 20o/e, y al sector de la
madera y productos de la madera con un 25%.

�12

Ensayos

lnnnrnc1ón tecnoló~ica \' la industria manufacturera 7)

En cuanto a la capacidad utilizada. la encuesta no arroja una tendencia
clara entre el uso de la misma. que reflejaria la demanda actual y esperado
del producto. y la decisión de innovar.

pueden ser importante características que diferencian a las empresas
innoYadoras de las empresas no-inno\'adoras.

En la tercera sección. se estima econométricamente la relación entre
innovación y ciertos aspectos de la empresa. Las estimaciones muestran
una relación positiva entre el tamaño de la empresa y el hecho de que esta
haya innovado a través de la adopción de nueva tecnología del tipo de
control numérico, CAD/CAM o robots.

2.1 Relación entre tamaño ~-adopción de nuevas tecAologías

Por otro lado, la variable de capacidad utilizada no parece explicar
significativamente si una empresa es innovadora o no-innovadora.

2.- Un comparativo de las características detectadas en las empresas de
la industria manufacturera y su relación a la decisión de adoptar nuevas
tecnologías.

En este trabajo. dada la limitación de la información. se entenderá tamaño
de la empresa, como el Total de Personal Ocupado. La encuesta realizada
arroja que el promedio de empleo para aquellas empresas que si
innovaron4 es de 667 empleados, mientras que para aquellas que no
innovaron es de 342 (véase cuadro l).
Cuadro 1. Personal Total Ocupado Promedio por tipo de Empresa
Innovadora vs. No-Innovadora
Variable
Promedio
Desv. Est.
Casos
Total
511
659
156
Innovadora
667
807
81
75
No- Innovadora
342
388
Fuente: Investigación Directa. CIE.

Dada las características de un país como el nuestro, se supone que debe
existir una fuerte ola de difusión y/o adopción de nuevas tecnologías como
resultado de beneficios potenciales importantes que tienden a aparecer
confonne se abren y desarrollan las economías.
Como ya ha sido seilalado, se estima que las empresas que adaptan nuevas
tecnologías dentro de sus procesos de producción. contienen ciertas
características particulares que las hacen más propensas a dicho
comportamiento. Por ejemplo, se argumenta que el tamaño de la empresa
puede ser una variable importante al momento de decidir la adopción de las
nuevas tecnologías (Oster, 1982). Asimismo, se argumenta que el tipo de
mercado existente en el sector en el que se desenvuelve la empresa es otro
factor relevante en la decisión de introducir nueva tecnología (Adams y
Dirlan, 1966). Otras variables consideradas relevantes por Oster y algunos
otros estudios (Rosegger (1980) y Maddala y Knight (1967)), es la demanda
de mercado estimada futura del producto elaborado por la empresa, el
ahorro en costos como resultado de un proceso más eficiente de producción,
diferencias en la edad del capital existente, la habilidad relativa de la mano
de obra regional, etc.
En esta sección se analiza la relación innovación-tamaño de la empresa,
innovación-sector de actividad económica, innovación-capacitación de
empleados e innovación&lt;apacidad utilizada. Todas ellas, se considera,

La prueba estadística de no diferencia en el promedio de empleo entre

empresas que innovaron y aquellas que no innovaron indica que con un
nivel de confianza del 95%, el promedio de empleo de las empresas
innovadoras es mayor al empleo promedio de las empresas no-innovadoras.
Es decir, aquellas empresas que realizaron adopciones de nuevas
tecnologías tienden a caracterizarse por tener un Total de Personal Ocupado
mayor que aquellas que no lo hicieron.
De igual manera, existe un diferencial estadísticamente importante al 95%
de confianza entre el número de operarios que contratan las empresas
innovadoras en comparación a las no-innovadoras (Cuadro 2). En
promedio, las empresas innovadoras contratan poco más del doble de
operarios que las empresas no-innovadoras.
Cuadro 2. Operarlos Total Ocupados por tipo de Empresa
Innovadora vs. No-Innovadora
Desv. Est.
Casos
Variable
Promedio
565
144
Total
392
690
78
Innovadora
51 7
313
66
No-Innovadora
244
Fuente: lnvest1gac16n Directa. CIE.

4 Por !novación entiendase en este trabajo el hecho de adoptar nueva tecnología del tipo
CAD/CAM, Control Númerico. o Robots.

�74

Ensayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 75

Asimismo, el crecimiento en el personal total ocupado entre 1992 y el
planeado para 1995 fue mayor estadísticamente para las empresas
innovadoras en relación a las no-innovadoras. Sin embargo, la causalidad
puede ir en sentido contrario: aquellas empresas tecnológicamente
innovadoras demandan una mayor cantidad de personal, si el capital es
complementario del trabajo o del esfuerzo laboral.
Cuadro 3. Crecimiento promedio del Personal Total Ocupados por
tioo de Empresa, 1992-1995: Innovadora vs. No-Innovadora

Variable
Total
Innovadora
No-Innovadora

Promedio %
9. 6
15.4
3.3

Desv. Est.
76.08
98 . 36
40.45

Casos
153
79
74

Fuente: Investigaci6n Directa. CIE.

2.2 Relación entre el sector de actividad y la adopción de nuevas
tecnologías

El sector de actividad es considerado muy importante al momento de definir
que empresas son innovadoras. Por ejemplo. Adams y Dirlan ( 1966)
consideran al sector de actividad como un factor relevante en la decisión de
introducir nueva tecnología. La encuesta realiz.ada muestra que un 52.6%
de las empresas manufactureras si han innovado durante los últimos 3 años.
Adicionalmente. dentro de aquellas empresas que contestaron que si
innolaron. se estima que UD 41.7% corresponden al sector de productos
metálicos. maquinaria y equipo. UD 15% al sector de sustancias químicas,
productos derivados del petróleo. de hule y de plástico, un 15% al sector de
productos minerales no metálicos. Dentro de cada sector de actividad
manufacturera, el sector de productos metálicos. maquinaria y equipo posee
un 62.5% de empresas innovadoras. seguidas por los sectores de sustancias
químicas. productos derivados del petróleo. de hule y de plástico con un
57.1% cada uno. como se observa en el cuadro 3. Los sectores menos
innovadores corresponden al sector textiles. prendas de vestir e industria del
cuero con UD 20%. y al sector de la madera y productos de la madera con un
25%.

Cuadro 3. Relación entre el Sector de Actividad Económica
y la Introducción de Nuevas Tecnologias.
Innovación

Proporción
de
Total
innovadoras Hilera
45.0
20
13.2
20.0
5
3.3
25.0
4
2.6
45.4
11
7.2

Sector

Total
Total%
31 Productos Alimenticios, Bebidas
vTabaco.
32. Textiles, Prendas de vestir e
Industria del Cuero.
33. Industria de la Madera y
productos de la Madera
34. Papel y Productos de Papel,
Imprentas y Editoriales.
35. Sustancias Quúnicas, Productos
Derivados del Petróleo, de Hule y
de Plástico.
36. Productos Minerales no
Metálicos.
37. Industrias Metálicas Básicas.
38. Productos Metálicos, Maquinaria
vP.11uioo.
Total Colwnna

Si

No

9
11.25
1
1.25
1
1.25
5
10.0

11
15.3
4
5.5
3
4.1
6
8.3

12
15.0
12
15.0
5
JO.O
35
47.3
80
52.6

9
12.5
9
12.5
9
12.5
21
29.2
72
47.4

..

57.1
57.1
35.7
62.5
52.6

21
13.8
21
13.8
14
9.2
56
36.8
152
100.0

Nota: Total indica el numero de casos de cada sector por s1 mnovaron o no. % Tolal indica el
número de casos como proporción del total de casos de cada columna.
·
Fuente: Investigación Directa. Centro de Investigaciones Económicas. Facultad de Economía,
UANL.

INNOVACION POR SECTORES DE ACTIVIDAD
ECONOMICA MANUFACTURERA,
ESTADO DE NUEVO LEON, 19M-1N5

62.5

31

32

33

34

36

36

Sectorea Económicos

37

38

TOTAL

�16

&amp;sayos

lnnornció11 tecnológica y la industria manufacturera 77

2.3 Habilidades y capacitación • nuevos empleados

Así como existen diferencias con respecto a la decisión de innovar por

diferencia significativa en la forma de adaptar a sus empleados al puesto de
trabajo entre las empresas innovadoras y las empresas no-innovadoras.
59.7% y 56.7% respectivamente.

sector de actividad económica, pueden existir diferencias entre las
cualidades de los técnicos egresados de escuelas y las habilidades que las
empresas consideran óptimas.

Cuadro 5. Forma de incorporar a los técnicos a sus puestos de trabajo
oor sector deacfIVI.d ad

Por ejemplo, un 59.2% de las empresas que innovaron consideran que existe
cierto desajuste entre los técnicos y lo que se requiere que conozcan en el
trabajo, mientras que este porcentaje es de 69.2% para las no-innovadoras
(Cuadro 4).
Cuadro 4. ¿Existe desajuste entre el técnico egresado de alguna
escuela y los requerimientos del puesto?
Innovadoras No-Innovadoras

Sector
31. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.
32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del Cuero.
33. Industiia de la Madera v productos de la Madera
34. Papel y Productos de Paoel, Imprentas v Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados del
Petróleo, de Hule y de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.
37. Industrias Metálicas Básicas.
38. Productos Metálicos, Maauinaria y Eauipo.
Total Columna

SI(%)

SI(%)

44.4

50.0
50.0
75.0

63.6
100.0
50.0
83.3
100.0

72.7
75.0
54.5
59.2

55.5
71.4
57.9
69.2

O.O

Fuente: lnvest1gac1ón Directa. Centro de lnvest1gac1ones Econom1cas. Facultad de Economia.
lJANL.

De manera similar. el desajuste se da en referencia al conocimiento teóricotécnico de los técnicos egresados de alguna escuela. con un 52% para los
innovadores y un 39.7% para los no-innovadores. Es decir. para aquellas
empresas que de alguna manera innovan tecnológicamente. las habilidades
de los egresados se quedan rezagadas como sería de esperarse. aunque esto
sea temporalmente.
También existen diferencias importantes en la manera en que los sectores
de actividad económica incorporan al puesto de trabajo a los nuevos
empleados dependiendo de si estas son empresas que han innovado o no
Por ejemplo. los sectores de productos metálicos. productos minerales no
metálicas y textiles tienden a incorporar a sus trabajadores a través de un
curso formal. 71 5% vs 57 2%. 63.6% vs. 30%, y 100% vs. 33 3%
respectivamente (Cuadro 5) Sin embargo. en promedio no existe una

Si Innova
Proporción
Curso
Fonnal/fotal

No Innova
Proporción
Curso
Fonnalffotal

3l. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.

44.4

70.0

32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del

100.0

33.3

O.O

O.O

20.0

SO.O

Sector

Cuero.
33. Industria de la Madera y productos de la
Madera
34. Papel y Productos de Papel, Imprentas y
Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados
del Petróleo, de Hule y de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.

so.o

75.0

63.6

30.0

37. Industrias Metálicas Básicas.

50.0

85.7

38. Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo.

73.5

57.2

59.7

56.7

Total

Fuente: Invest1gac1ón Drrecta. Centro de Jnvest1gac1ones Econorrucas, Facultad de Econonua.
lJANL.

Otro aspecto interesante es en cuanto a la duración del entrenamiento
promedio para los técnicos; en general. podría esperarse que el tiempo
promedio de entrenamiento fuese mayor para las empresas innovadoras que
para las no-innovadoras. Sin embargo, no parece existir una diferencia
significativa en cuanto a la duración del entrenamiento entre ambas, ya que
solo el 18.5% de las empresas innovadoras llevan a cabo un entrenamiento
de 4 semanas o más de entrenamiento, mientras que las no-innovadoras
alcanzan un 16.7%. Sin embargo. por sectores se observa una gran
variante: los sectores de productos metálicos, productos minerales no
metálicos, textiles y productos alimenticios son lo que tienden a impartir
entrenamientos con mayor duración (igual o mayor a 4 semanas). como se
observa en el Cuadro 6.

�Ensayos

78

Innovación tecno/ó~ica y la industria manufacturera 19

Cuadro 8. Entrenamiento de 4 semanas o más a los técnicos por
sector de actividad

Sector

31. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.

Si Iuova
Proporción
entrenamiento
4 semanas o
más/Total
37.5

No Ianova
Proporción
entrenamiento
4 semanas o
más/Total
O.O

100.0

O.O

O.O

O.O

20.0

20.0

32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del
Cuero.
33. Industria de la Madera y productos de la
Madera
34. Papel y Productos de Papel, hnprentas y
Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados
del Petróleo, de Hule v de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.

9.1

37.5

36.4

O.O

37. Industrias Metálicas Básicas.

SO.O

66.7

38. Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo.

20.6

11.8

Total

18.5

16.7

.,

Cuadro 7. Capacidad utilizada de la empresa por
tioo de Emoresa, 1994: Innovadora vs. No-Innovadora
Variable
Promedio %
Desv. Est.
Casos
Total
83.0
21. 27
136
Innovadora
82.6
14.73
72
No-Innovadora
83.4
26. 92
64
Fuente: Invest1gac1ón Directa. CIE.

Del cuadro 7 se deduce que no existe una diferencia estadística significativa
entre las empresas que si innovan y aquellas que no lo hacen en cuanto a la
utilización de la capacidad instalada.
Si tornamos en cuenta las posibles diferencias en el uso de la capacidad
instalada de las diferentes empresas, podríamos observar alguna diferencia
sistemática en cuanto a las empresas innovadoras y las no-innovadoras.

'

Fuente. Investigacion Directa. Centro de Investtgac,ones Económicas, Facultad de Economía,

UANL

2.4 Relación entre la capacidad utilizada y la adopción de nuevas
tecnologías

Una variable potencialmente importante al detenninar la adopción o
intr~u"ión de nuevas tecnologías se refiere a las expectativas de demanda
futura del producto que manufactura la empresa. Es decir, la inversión en
nueva tecnología tenderá a ser más rentable si la empresa espera que el
mercado por su producto se incremente, o si espera que la competencia
(tanto interna como externa) se materialize próximamente.
Como la encuesta realizada no contempla este tipo de cuestiones
directamente, se intentará medir el efecto sobre la innovación a través del
comportamiento en la capacidad utilizada de la empresa. En general, se
supone que aquellas empresas que están cerca de los límites de su capacidad
productiva tendrán mayores incentivos a la innovación o adquisición de
nuevas tecnologías con el fin de evitar cuellos de botella y satisfacer la
demanda por su producto, todo con el fin de maximizar sus beneficios.

Cuadro 8. Rango de capacidad utilizada de la empresa,
nor tiPO de Empresa, 1994-1995
Innovadora/
Capacidad
No-Innovadora
Utilizada
Innovadora*
No-Innovadoras*
en•¡•

menor a SO¾
mayor o igual a
80%y menor a
90%
mayor a 90%
Total

26
21

29
12

47.3 .
63.6

25

22
63

53.2
53.3

72

• Número de empresas.
Fuente: Investigación Directa. CIE.

Por ejemplo, aquellas empresas que tienen un uso de su capacidad instalada
en niveles de 80%-90%, parecen ser sistemáticamente más innovadoras que
aquellas con menor capacidad utilizada. Sin embargo, también parecen ser
más innovadoras que algunas empresas con capacidad utilizada aún mayor.
Estableciendo patrones por sectores de actividad económica, se observa que
dentro de las innovadoras, el sector con una mayor capacidad utilizada es el
sector 38 , Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo (véase el Apéndice 1
en el Anexo de este trabajo).

�80

Ensayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 81

3. Ettiaad611 ecoumétrica de la Probabilidad de innovar o adoptar
■aevu tec■oloafu e■ Naevo Leóll.

Para establecer la relación entre la innovación y las características de las
empresas para efectos de política económica, es necesario aislar el efecto de
cada una de las variables ya mencionadas anteriormente. Asi, por ejemplo,
la idea es estimar la probabilidad de que una empresa innove, de acuerdo al
sector en el que opera, al tamafto de la misma, o a las expectativas de
demanda de la empresa en un futuro cercano.

Este tipo de estimación se lleva a cabo usando el modelo Logit (Maddala,
1983). La estimación de los parámetros a traves del modelo Logístico son
muy similares a los que se obtendrían usando una distribución normal
cuando el número de observaciones en la muestra no es muy grande. Este
modelo se utili7.a principalmente cuando la variable dependiente es binaria;
para nuestro caso, esta toma solo dos valores: O si la empresa es
innovadora, y l si la empresa es no-innovadora.

Las variables explicativas son:
•

Sector de Actividad Económica

Sectores 31 al 38 de la
Clasificación Mexicana de
Actividades Productivas.

•

Tamafio de la Empresa

Total Personal Ocupado en
1994.

•

Capacidad Utilizada

Medida como porcentaje del
total de la capacidad instalada.

•

Crecimiento esperado en el
Personal Ocupado Total

Crecimiento en el Total
Personal Ocupado entre 1994
y 1995

Crecimiento observado y planeado
en el uso de la capacidad utilizada

Crecimiento observado y
planeado anual en el uso de la
capacidad instalada de 1993 a
1995.

•

Los resultados de la estimación se resumen en el cuadro 8 {véase el
Apéndice 2).

Cuadro 8. Elti mac16n: Variable DeDAndiente- Innova (O / No-Innova (1)

Variable
Sector
Tamafio (Total Personal
Ocuoado)
Capacidad Utili7.ada
Constante
'
Numero
de observac1ones=l47

Parámetro

Significancia

-0.1215
-0.0012

Error
Estándar
0.0723
0.0004

-0.0063
5.2253

0.0103
2.8722

0.5376
0.0689

0.0928
0.0068

Los signos de los parámetros de la variable tamafio y capacidad utilizada
son los esperados. Entre más grande sea la empresa, mayor es la
probabilidad de que esta haya innovado; esto se obtiene con un nivel de
confianza mayor al 99%. Asimismo, aún y cuando el signo de la capacidad
utilizada es el correcto, este parámetro no es estadísticamente diferente de
cero.
De igual manera, parece existir una relación, aunque no muy fuerte entre el
sector de actividad económica y la probabilidad de pertenecer al grupo de
innovadores. Por ejemplo, se estima que si una empresa pertenece al sector
de productos metálicos, maquinaria y equipo, entonces esta tendrá una alta
probabilidad de ser innovadora.
Esta regresión se estimó también tomando en cuenta otras medidas de la
demanda esperada de las empresa sobre su producto, tales como el
crecimiento esperado en el personal ocupado total, y el incremento esperado
en el uso de la capacidad instalada. Ninguno de ellos, sin embargo, resultó
satisfactorio para explicar el proceso de innovación tecnológica de la
manera definida en este ensayo.

4. Comentarios Finales

El análisis desarrollado en este trabajo exan)ina la relación entre diferentes
variables tales como el tamaflo de la empresa, la capacidad utilizada de la
misma. el sector de actividad económica al que pertenece. el crecimiento
esperado en el tamaño de la empresa. el crecimiento esperado en la
capacidad utilizada. entre otras.
Las estimaciones muestran una fuerte relación entre el tamaflo de la
empresa y el hecho de que esta haya innovado a través de la adopción de
nueva tecnología del tipo de control numérico. CAD/CAM o robots. Es

�82

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 83

Ensayos

decir, entre mas grande sea la empresa, mayor es la probabilidad de q1,1e esta
sea una empresa innovadora.
Por otro lado, la capacidad utili:zada, aunque con el s~gno esperado, no
parece explicar estadísticamente si una ~m~resa es mnovadora o ~
innovadora. Esto mismo es aplicable al crecmuento esperado del tamaft~ de
personal total ocupado y dll uso de la capacidad instalada en el próximo
afto.

Sin embargo, aún y cuando la relación entre tamai'k&gt; e innovación parece
clara, es necesario establecer que se encuestaron solo empresas con un
personal total ocupado de 25 o más; esto pudiera sesgar en algo las
estimaciones, ya que se excluyen empresas denominadas micr~. Esto
pudiera ser importante, ya que según datos de la "Encuesta Nacional de
Empleo, Salarios, Tecnología y Capacitación en el sector manufactun:ro,
1992" de INEGI, STPS y OIT, no existe un patrón claro entre la proporción
de los ingresos de la empresa dedicados a la inovación ~ compra de nueva
tecnología y el tamafto de la empresa. Sin embargo, es importante seftalar
que estos datos se presentan a nivel agregado y no por empresa.
Finalmente y om importante, la variable tamafto de la emp~ puede no
ser una variable exógena como su supone, lo que ocasionaría una
estimación sesgada de los parámetros. Sin embargo, la literatura sobre este
punto no es definitiva.

Bibliografía
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Innovations: Basic Oxygen Fumace and Continuos Casting". En
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The Resource C'ost of Transferring Technological Know-How".
Economic Joumal. 87. Junio. pp. 242-261.

�84

Innovación tecno/qgica y ta industria manufacturera 85

Ensayos

Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica. dado que la
empresa es Innovadora.

Anexo

Apéndice t. Capacidad Utilizada por Sector de Actividad Económica,
dado el estatus de Innovación de la empresa.
l. Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica, dado que
la empresa es Innovadora.

!)ector df' A,·tividad Económica
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct 1
CAPACIDAD
UTILIZADA

CAPACIDAD
UTILIZADA

Jl.001

80\

~

12 . 001

33.001

Row
15.001 Total

14.001

... 801

&lt; 90\

&gt; 80\

--------+--------+--------+--------+--------+--------+

901
80\

2. 5
1.1\
, 28.61
1 2 .81

1
2. O
1

1

(Continued)

Column
Total

.01

1

1
.3

O
.6

1 4.8\
1100.oi

.O\
1

4.81
20.01

1.H

1

.oi

1.0

O
.4
.O\
.O\

1
1
1
t

1

1.8
3.81
20.0\

1
1

1.41

2
3.6
1.11
20.01
2.8%

26
1
1 36.1\
1
1

&gt;

1

+--------+--------+--------+--------+--------+
1 4. 8\

· 90\

,

1
2
1
7
1 1.11
1100.0\
1 2.8\

1

14 . 11
1.41

1

1

1
l. 5

.o,

1
1

4
2. 9

21
29.2\

,

4

O

.J
.O\
.O\
. O\

O
.1
.O\
.O\
.O\

1

1

1 12.0\
1 60.0\
1 4.2\

1 3. 5
1 16.0\
1 40.0\
1 5.6\

25
1 34. 7\
1
1
1

5
6.9\

10
13.9\

100.0\

1
I

3
l. l

4

+--------+--------+--------+--------+--------+
7

9.7\

1
1.41

2
2.8\

1

3
2.9
1 14 .3\
1 30.0\
1 4.2\
I

1
2
1 1.5
1 9 . 5\
1 40.0\
1 2.8\

1
9
1
9.3
1 42. 91
I 28.1\
1 12.5\

1
21
1 29.2\
1
1
1
25
34.1\

+--------+--------+--------+
1
I

5

1

8

6.9\

1 1.1
1 4. 0\
1 20.0\
1 1.41

11.1
32.0\
25.0\
11 . 1\

10
13 . 9\

5
6.9\

32

72

44.4\

100.0\

I SO.O\

Column
Total

26
36. l\

1. 1\
40. O\
2.8\

15
11.6
51.1\
46 . 9\
20 .8 \

l. 8

+--------+--------+--------+

J.5
1 20.01

+--------+--------+--------+--------+--------+
2. 4
16.0\
51.l\
5.6\

90\

2

2
1
1 3.6
1 1 .11
1 20.0\
1 2.8\

I

1 19.01
1 40.01
5.6\

Row
38.001 Total

n.001

--------+--------+--------+--------+

Sec tot de Ac tividad Eco nómi c a
Count 1
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct ,

lo. 001

1

+--------+--------+--------+

2. Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica, dado que
la empresa no es Innovadora.

72

Sector de Actividad Económica
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct
CAPACIDAD
UTILIZADA

1

1
1
I

1

31.001

I

4

33.001

34.001

Row
35 . 001 Total

--------+--------+--------+--------+--------+--------+
&lt; 80\

I

1
1.4
1 3 . 4\
1 33.3\
1 1.6\

1

I

1

2
1.4
1 6.9\
1 66.11
1 3.2\

1
2
1
2.8
1 6 . 9\
1 33.3\
1 3.2\

1
1
1
.6
1 33.3\. 1 8.3\
1 40.0\ 1 33.3\
1 6.3\ 1 1.6\

1
1
1
1
1

.O\

3
1 l. 1
1 25.0\
1 SO. O\
1 4.8\

1
1
1 l. 3
1 8.3\
1 14.3\
1 1.6\

1
12
I 19. O\
1
1
1

1
2
1
3. 5
1 9.1\
1 20.0\

1
1.O
1 4 . 5\
1 33. 3\
1 1.6\

1
1
1 1. O
1 4.5\
1 33.3\
1 1,6\

1
1
1 2 .1
1 4. 5\
1 16.1\
1 1. 6\

4
2. 4

22
34 . 9\

18.2\
51.l\
6.3\

3
4.8\

3
4.8\

6
9.5\

7
11.l\

1 4.6
1 13.8\
1 40.0\
1 6.3\

&lt; 90\
&gt; 80\

&gt; 90\

,;o 1 umn
Total

1
2
1 3.2.
1 6.9\
1 28.6\
1 3.2\

29
46.0\

+--------+--------+--------+--------+--------+
1
I

4

l. 9

O 1

.6
.O\
.O\

+--------+--------+--------+--------+--------+

1

(Continued)

32.001

3. 2 \

1
1

+--------+--------+--------+--------+--------+
1O
15.9\

63
100.0\

�86

&amp;sayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 87

Capacidad Utiliz.ada en % por Sector de Actividad Económica, dado que la

Apéndice 2: Regresión Logit: Probabilidad de Innovar.

empresa no es Innovadora:

Total number o f cases :
157 (Unweighted)
Nurnber of selec-ted cases :
157
Number of unselected cas es: O
Number o f selected c ases:
157
Nurnber rejected because of missing data : 10
Nurnber of cases iQcluded in the analysis: 147

Sect,,r de Actividad Económi ca
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct
CAPACIDAD
UTILIZADA

Row

36 . 001

37 . 001

38 . 001 Total

--------+--------+--------+--------+
&lt; 80\

&lt; 90\

· 80\

&gt; 90\

Column
Total

1
4
1 3.7
1 13 . 8\
1 SO . O\
1 6,3\

I
5
1 3.2
1 17.2\
1 71.4\
1 7.9\

1
9
1 8.7
1 31.0\
1 47.4\

I
29
1 46.0\
1
1

1 14.3\

1

+--------+--------+--------+
1

1.5

1
I

8.3\
12.5\

1

l. 6\

1

1

O 1

l. 1
.O\
.O\
. O\

I

l.b
1 16. 7\

2

1
12
I ¡q , Q\

1

1 10.5\

1

1

l. 2 \

1

1

8

1

+--------+--------+--------+
3

1

2

1
2. 8
1 13. 6\

I
1

2. 4
9. 1 \

1 37.5\
1 4 .8\

1 28.6\

1

◄ 2.1\

1

1

l.2\

1 12 .7\

1

7
11 .1\

19
rn .2\

1
6. b
1 36. 4\

+--------+--------+--------+
8

12. 7\

22

I l4 . 9\
1

63
100.0\

Dependent Variable Encoding:
Origi nal
Interna!
Value
Value
1.00
o
2.00
1
Dependent Variable..
Xl52
Beginning Block Number O. Initial Lpg Likelihood Function
- 2 Log Likelihood
202.63411
* Constant is included in the model.
Beginning Block Number l. Method: 'Enter
Variable(s) Entered on Step Number
l..
X2 Sector de Actividad Económica
X5 Tamano (Total Personal Ocupado)
Xl4 Capacidad Utilizada de la Planta
Estimation terminated at iteration number 4 because
Log Likelihood decreased by less than . 01 percent.
- 2 Log Likelihood
Goodness of Fit

187.648
149.570
Chi- Square

Model Chi-Square
Improvement

14. 986
14. 986

Classification Table toe Xl52
Predicted
1.00
2.00
1
2
Observed
57
1.00
23
1
2.00

2

df Significance

32

"

35

3

3

Percent Correct
"

71.25\

"

52.24%

Overall

---------------------8

Variable
X2

X5
Xl4

Constant

-.1215
-.0012
-.0063
5. 2253

. 0018
.0018

62.59\

Variables in the Equation ----------------------S.E.
Wald
Exp(B)
df
Sig
R
.0723
2.8243
1
.0928 -.0638
.8856
.0004
7.3269
1
.0068 -.1621
.9988
.0103
.3799
.5376
.9937
1
.0000
2. 8722
3.3098
1
.0689

-------------------------------------------------------------------------

�Ensayos - 1·0/umen xn ·. Núm. 2. Noviembre 1995 - Pp. !?9-98

Heterogeneous housing vs. zoning: results with a
model of Monopo/y and Two Part Pricing

Daniel Flores Curiel 1
The model introduces two parl pricing into house development to provide an a/temative
explanation to cerlain empírica/ obseNations, /ike the existence of heterogeneous housing
or deve/opers confronting legal requirements to seNe /ow demand consumers. The
approach a/lows to avoid the flsca/ extemalty problem even in the presence of
heterogeneous housing. The model obtains the results of property taxes being equa/ to
head taxes if there is homogeneity, whi/e in the case of heterogeneity we have to consider
the head taxes proposed by Hamilton (1975).

1. Introduction

In the literature related to house development there are enough models to
provide an explanation for the existence of homogenous housing,
particularly by focusing on the consumers incentive to avoid fiscal
externalities and selecting among communities which offer different public
services. In this paper, to explain the existence of heterogenous housing,
we will approach the problem as that of a housing developer acting like a
monopolist who has the alternative of providing homogeneous or
heterogeneous housing.
The decision of the developer is based on his intention to maximize profits.
Although the public service and the fiscal externality are not the main
concern of this paper, it would be desirable for the model to be consistent
with these issues. That is, if the developer is going to offer heterogeneous
housing then a mechanism should allow him to avoid the fiscal externality.
The primary objective, however, is to explain the empirical observation of
heterogeneous housing.
We can think of this approach as an effort to model Mieszkowski (1994)
observation of heterogeneity in subdivisions of Municipal Utility Districts

1

Egresado de la Facultad de Economía. llnivenidad Autonóma de Nuevo León. Actualmente
realiu estudiClS de Doctorado en Rice .Univenity.
El autor desea agradecer a Peter Mieszkowski y a Haifa Nouaime por sus valiosos comentarios.

�90

Ensayos

where the land developer acts like a prívate government providing certain
public services and charging taxes (fees).

Heterogenous housin!{ vs. zoning 91

Nh is the number of high demand consumers
N, is the _number of low demand consumers

2. Zoning and Tiebout's moclel

Zoning is viewed in the literature related to economics as an instrument to
avoid externalities. One of the most interesting cases is that of fiscal
externalities, in particular when related to housing development. Most of
the analysis is focused on the consumer point of view. In order to
understand the role of the externality we have to refer to the relation
established between zoning, property taxes and Tiebout's model.
Tiebout's model is mainly concemed with efficient provision of public
services. but it is also used to explain the existence of zoning and
homogeneous housing within communities. According to the model,
people. when deciding where to locate, select among communities which
offer a different bundle of public services and housing. Communities attract
consumers until they reach the optimal size that minimizes the average cost
(taxes) and then zoning is used to avoid entrance.
The problem is that an extra individual causes an increase in the taxes that
the rest of the members of the community will have to pay (given that the
cost of the public service is equally divided among households).
Analogously, property taxing and heterogeneous housing would cause a
fiscal externality too. In such a case, households which consume a high
amount of housing (assume it implies a higher value) will subsidi:re other
groups of people. Hamilton (1975) has developed a model where property
taxes are efficient as a result of perfectly homogeneous communities (perfect
zoning). In bis paper he proposes head taxes asan alternative when perfect
zoning does not arise. Thus, heterogeneous housing does not imply
inefficient provision of the public service.

3. Tbemodel

The developer is a maximizing monopolist who owns a specific amount of
land. The community is defined in such a way that location is not relevant
within it, but if we think that goods in different places are diff'erent goods,
location outside is relevant. Thus the developer confronts downward sloping
demand. The developer divides the land in "N" lots and confronts two type
of consumers:

Notice that N = Nh + N1 need not be true. This means that the number of
consumer demanding a lot can exceed the amount of lots and viceversa.
The cost of providing the infrastructure is a fixed cost, so profits will be n ~CI (:ixed ~ost of Infrastructure). n will be defined as profits not
mcluding this fixed cost. Thus maximizing n is consistent with the
objective of maximizing profits, since FCI will be assumed to be smaller
than any n.
Define the individual demand of a type j consumer as:
Q= 1-(P/0,) for Je{H,L}

9

w~ere is the q~tity of housing defined in tenns of sorne unspecified
urut, P 1s the per Uillt price of housing, and 08 &gt; OL &gt; O. We also want to
define C as the constant marginal cost of a unit of housing.
The monopolist is restricted to charge a two part price:
1) lump-sum fee: includes at least the cost ofthe lot and infrastructure (we

can add maintenance too).
2) per unit price of housing (construction).

3.1 Types of equilibrium

Giv~~ ~s model, there could be two types of equilibrium, separating
equihbna or a pooling equilibrium. In the first case, the developer may
choose to focus on either the low demand consumers or the bigh demand
consumers, which implies homogeneous housing. In the second case be
coul~ select to attend both type of consumers, which implies heterogen~us
housmg.

a) Separating equilibria

l. Serve low demand consumers.

�92

Heterogenous housing vs. zoning 93

t:nsayos

Since thc optima! pohC} 1s to set P = C. profits are
given b~

n

I

FCI. with

n,

evaluating this condition at P = C. we get

4

:

2. Serve high demand consumers.
Since the optimal policy is to set P = C. profits are n h- FCI. and
defined by

nh is

b) Pooling equilibrium
2

In this case it is not obvious that the monopolist will want to set P = C
Profits (not taking FCI into account) in this case are:

np

= (N 1+ Nh)(lt2){0L - PHI - &lt;PI eL )} + (Nh){P-C}{l -(P 1eH)}

+ (N1){P-C}{ 1-(P/0d}

Profit maximization leads to lemma l.
Lemma l.
3

In a poo/ing equi/ibrium P* &gt; ( '

Thus P = C is not optimal5 .

3.2 Results

The developer could confront different situations in relation to tbe amount
of consumers of each type. lnitially we want to explain which kind of
equilibrium results in each case, and its implications on housing
characteristics (homogeneity or heterogeneity) including those which are
irrelevant to our purpose of getting heterogeneous housing. Second, we
want to focus on those equilibria which are more interesting, specially those
where tbere exists a pooling equilibrium. which implies heterogeneous
housing.
Possible Cases.

Proof:
The objective of tbe developer is to choose {P} to maximize:

np

= (N1+ Nh)(l/2){0L - PH 1 - &lt;P10L)} + (Nh){P-C}{l -(PI eHn

+ (Ni){P-C}{ l -(P/0d}

l) Nh ~ N. In this case tbere exist more than enougb higb demand
consumers. The developer will serve only the high demand consumers,
regardless of N1• The community would consist of homogeneous high value
houses with no vacant lots.
2) Nh &lt; N and N1 ~ N. The outcome in this case is not different to the one
we would obtain ifN1 = N. Any excess is irrelevant in this static model.

first order conditions imply·
4

' In fact it is not the case as it wiU be shown later.
1
This result is dueto Marc Dudey's lecture: Microeconomic Theory 11. Rice University. 1995

Remember that by definition: 8H &gt; 8i. &gt; O.
Second order conditions are satisfied if the number of low demand consumers exceed the number
ofhigh demand consumers, this is likely to occur in a pooling equilibrium.
5

�94

Ensayos

Heterogenous housing vs. zoning 95

a) Nh = O. In this case the monopolist will serve the low demand
consumers only.
Consequently there will be an homogeneous
community, with no vacant lots, but only low value houses.
b) O&lt; Nh &lt; N. In this case we can have either a pooling equilibrium or
a separating equilibrium. In the second case, the high demand
consumers will be attended.

equilibria (serve only the high demand consumers), but if N, is large enough
relative to Nh, it will be the case that the monopolist will serve both
consumers. So, there is a pooling equilibrium which implies heterogeneous
housing. Consistent with the argument above, we will assume from now on
in the paper that Nh + N, = N* ~ N.
This result is presented in the following theorem.

This gives rise to lemma 2.

Theorem.
Lemma2.

There exist (N1 , N,.J such that monopolist prefers the pooling equilibrium.

Jf N,. &gt; Oand N1 ~ N, the pooling equilibrium is preferred to the separating
equilibrium where the low demand consumers are served.

Proof:
It will require two steps to show that there exists a pooling equilibrium: In
the first, we will show that there exist (N1 , Nh ) such that the monopolist
would prefer to serve the low dernand consumer rather than the high
demand consumer if he had to select among both altematives. In the
second, we will show that combining this result with lemrna l and lemrna 2,
there exists a pooling equilibrium.

Proof:
Compare profits in both cases:
Il 1 = (N1)(1/2){0i,-C}{ l-(C / 0L)}

Step 1. There exist (N1 , Nh ) such that Il h &lt; n ,.
notice that in this case N, = N, thus:

Proof:

While profits with a pooling equilibrium (in this case N1 + Nh = N) are:

np

= (N,+ Nh)(I/2){ eL -

PH 1 -

&lt;P 10d} + (Nh){P- CH 1 -

ePI eHn

Since Nh = N* - N1 • We can rewrite this as:
(N* - N, ){ eH -

e }2 (0L) &lt; (N, ){ eL - e }2 ce0

+ (Ni){P-C}{l -(P/0L)}
notice that the developer maximizes n r at P* &gt; C by lemma 1. therefore n r

= n r (P*) &gt; n r (C) so:

N, &gt; { &lt;{ eH -

Let q, =-( { eH Consequently:

3) The interesting case arises when the monopolist faces Nh + N, ~ N. As
long as Nh &lt; N. this problem becomes relevant. lf the last is true but still
very large in relation to N1 • the developer will continue having a separating

e }2 {0d) 1&lt;{ eL - e }2 {0H } ) H N* - Ni}
e }2 {0d) / ( { eL -C }2 {0H } ) and notice that q, &gt; o.

�Heterogenous housing vs. zoning 97

96 Ensayos

Notice that if N1 is greater than a fraction of the total number of housing
dcmanders (which is perfectly feasible), then the initial statement is true.
However, tbis does not imply that the developer will serve the low demand
consumers only.
Step 2.
According to the previous result there exist (N1 , Nh ) such that II b &lt; II 1Thus, lemma 2 implies that for those (N1 , Nh ), a pooling equilibrium will
be preferred to the separating equilibrium where the low demand consumers
are served.

4. Extension of the model to a second period.
It is important to mention that the results do not take into account the
possibility of having the monopolist reopening the market. This could be
relevant in two cases:

5. Final comments
Irttroducing two part pricing into house development provides an alternative
to explain certain empirical observations, like heterogeneous housing or
developers confronting legal requirements to serve low demand
consumers.6 The approach allows to avoid the problem of the fiscal
,xternality even in the presence of heterogeneous housing.
For our purpose, we can think of the lump-sum fee (that includes the cost of
the lot, infrastructure, maintenance and profits) as open to several
alternatives, which include head taxes and property taxes. That is, can
think about this payment to be equal to a certain fee that covers the cost of
the lot and infrastructure, while maintenance is paid as taxes. In such a
case the discounted present value of the tlow of taxes should equal this
quantity.
With this in mind, we can obtain the results of property taxes being equal to
head taxes if there is homogeneity, while in the case of heterogeneity we
have to consider the alternative (head taxes) proposed by Hamilton (1975).

l. Tbere could be new demanders appearing in a seccmd period
2. Tbere are vacant lots due to a separating equilibrium, where only the
high demanders were served.
In tbis paper we will ignore the first case. However, in tbis case intuition
would suggest that. if low demanders appear next period, the result ~11 n~t
change; but if high demanders are expected to appear next penod (if
discount factor is low). it is possible for the pooling equilibrium to be
defeated by a separating equilibrium serving high demand consumers only,
with vacant lots.
In the second case, given that the high demand consumers were served (they
already bought the houses) the developer has incentives to re-open in order
to serve the low demanders next period. thus the optimal would be to charge
a smaller lump-sum fee. This result is imown as Coase' s conjecture.
However. this is not an equilibrium, since high demanders in the first
period would not be willing to pay a high fee if they know th~ monopolist
will charge a lower one next period. In order for the monopohst to charge
the bigh fee. a possibility is to establish a compromise not ~o reduce the fee
next period or serve high demand consumers only. If zoning is an
mstrument flexible enough to achieve this result. then we have found an
alternative explanation of its existence

6
· This takes plac.: in Kentuck.y according to a comment by Joseph Hanison.

�98 Ensayos

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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