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                  <text>Mayo de 1997

Volwnen XVI, número 1, $20

Artículos
Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en los
albores del siglo XXI (Notas para reflexión)
Víctor L. Urquidi

Valoración contingente del abasto del agua en el Area
Metropolitana de Monterrey
Jesús Oaxac~ Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr.

Estimación del impacto en bienestar de la apertura
comercial en el estado de Nuevo León:
una aproximación
Claudia Sánchez Vela

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México
Carlos Alberto Unares

Análisis económico de la privatización de
Altos Hornos de México
Rafael Jaime Cantú Reyes
Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

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NIDO UHl'IElSIT.UIO

�• La revista "Ensayos" publica trabajos
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Mavo de 1997

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Edgardo Ayala Gaytán
Leonardo Torre Cepeda
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice

Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en
los albores del siglo XXI (Notas para reflexión)

Víctor L. Urquidi

Valoración contingente del abasto del agua en el Area
Metropolitana de Monterrey

11

Jesús Oaxaca Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr.

Estimación del impacto en bienestar de la apertura
comercial en el estado de Nuevo León:
una aproximación

35

Claudia Sánchez Vela

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México

71

Carlos Alberto Linares

Análisis económicó de la privatización de
Altos Hornos de México

Rafael Jaime Cantú Reyes

111

�Ensayos - Volumen XVI, núm. 1, mayo /997 - pp. 1-10

Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en
los albores del siglo XXI
(Notas para reflexlónJ1
Víctor L. Urquidi 2

En épocas anteriores, al plantearse una perspectiva a mediano plazo de la
economía y la sociedad mexicanas, solía encuadrarse el análisis en unas
cuantas variables fundamentales, algunas dependientes y otras el resultado
de supuestos, a veces heroicos, sobre magnitudes que podían determinarse
con cierta autonomía. Es más, no se suponía que las variables
dependientes pudieran situarse fuera de ciertos límites razonables, dados
por factores exógenos. Por ejemplo. si la proyección de la balanza de pagos
dependía de las condiciones de los mercados externos --que a su vez se
reswnían en la demanda de unos cuantos productos básicos, ya que la
exportación de manufacturas era mínima-- se e,caminaban las tendencias
en los mercados principales, los precios y su posible fluctuación, y la
posibilidad de que la participación mexicana en el mercado se
incrementara. Se deducía una estimación del consumo interno y se
calculaba el probable volumen y valor de las exportaciones consiguientes.
Las importaciones totales se estimaban en función del crecimiento supuesto
o deseado de incremento del PIB. Los pagos factoriales y no factoriales en
la balanza de pagos eran montos secundarios: el resultado neto de las
operaciones de maquila, los transportes y los seguros, los intereses sobre
operaciones financieras (la deuda externa era poco significativa) , las
remesas de los braceros, era relativamente pequeñ.o. El saldo en cuenta
corriente, de ser deficitario, aconsejaba suponer una meta de obtención neta
de crédito del exterior a plazos mediano y largo, para no tener que recurrir
a las reservas monetarias.
Para proyectar el PIB, podía partirse de tendencias de los principales
sectores, por un lado, así como de necesidades de incremento de la
producción de productos básicos para cumplir las metas de exportación de
los mismos. El ingreso global generado anteriormente daba a su vez la
base para suponer la tendencia del consumo interno, que seflalaba el monto
del mercado nacional para la industria manufacturera y para el sector
agropecuario, siendo ambos mercados sumamente protegidos. Los
1

Ponencia dictada en la Clausura del Diplomado en Economía y Sociedad, organizado por la
División de Estudios Superiores de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, y el lmtituto de Economistas de Nuevo León. 11atelolco, México, D.F., 14 de
diciembre de 1996.
1
Profesor Investigador Emérito, El Colegio de México.

�2 Ensayos

servicios internos --comercio, finanzas, transporte, etc.--, eran una
derivación de los productos sectoriales estimados y se daba por supuesta su
expansión. Para lograr estos incrementos se suponía que la inversión ~ruta
tendría que crecer a determinada tasa y constituir determinado coeficiente
del PIB. según la concepción de la ecuación Harrod-Domar. A su vez, ~e
suponía que aproximadamente el 60% de la inversión brut~ _corres~~dena
al sector público y el resto al privado, incluida la con~trucc1on de ~1V1enda.
El problema principal se reducía en consecuencia a _determinar. las
necesidades financieras internas (el ahorro), lo que conduc1a a alguna idea
de incremento de la recaudación fiscal y, en su caso, de financiamiento del
déficit del sector público --que en lo externo tenía que coincidir c~n la
suma derivada de la proyección de la balanza de pagos en cuenta comente,
y en lo interno requería establecer los medios que fueran aconsejables. ya
fuera con apoyo en emisiones de títulos de deuda interna o con ayuda de la
expansión primaria del circulante.
Lo anterior podía hacerse rápidamente, casi, como dicen en inglés, al dorso
de un viejo sobre de cualquier tamaño, nuevo o usado. Es . ésta, por
supuesto, una descripción simplificada en extremo, pero no aleJª?ª de la
realidad de entonces. de hace unos 40 a 45 años. Se suponía ademas que el
incremento del empleo resultante de la proyección del PIB generaría
ingresos por trabajo que por lo menos mantendrían o mejorarían la
distribución del ingreso personal, y que se absorbería el aumento de la PEA
en empleo productivo. Los programas sociales vigentes seguirían
contribuyendo a fortalecer la base social del nivel de vida. Se tenía más o
menos por dada la tasa de incremento de la población.
Durante los años setenta y ochenta, México incrementó enormemente su
deuda externa, supuestamente en aras del desarrollo, y aunque también
empezó a ser exportador importante de petróleo crudo y a "petrolizar" su
econonúa, hizo poco por remediar algunos de los desajustes y resistencias
estructurales fundamentales. Tampoco logró incrementar en forma
significativa sus exportaciones de manufacturas. En cambio, la balanza de
pagos comenzó a adquirir rigideces estructurales graves, en lo principal el
servicio de intereses sobre la deuda externa y la creciente dependencia de
insumos importados. La deuda externa a fines de 1982 se cuadruplicó
respecto al saldo de fines de 1976, y fue más de 20 veces el que existía a
fines de 1970; además, la proporción de deuda a plazos cortos se elevó en
gran medida, y mucha de ella se obtuvo a tasas de interés excepcionalmente
altas. El nuevo endeudamiento no sólo fue necesario para cubrir
amortizaciones sobre obligaciones anteriores, sino que incrementó la carga
de intereses. Tanto el auge petrolero como la dependencia respecto a
grandes volúmenes de deuda externa constituyeron un verdadero

Economía y Sociedad, Siglo XXI

3

parteaguas en la perspectiva económica nacional e internacional de
México, cuya complejidad y vulnerabilidad crecieron en forma acelerada.
A ello se suma la mayor complejidad de las nuevas relaciones económicas y
financieras internacionales en que México se encuentra ahora insertado,
caracterizada por la fuerte tendencia a la globalización. El contraste entre
las perspectivas internacionales que podían vislumbrarse en los años
sesenta y setenta y las que aparecen en el horizonte en la actualidad es
brutal. Además, México no puede ya abstraerse de esas perspectivas, no
puede aislarse económica y financieramente --con la consiguiente pérdida
de autonomía en su propio desarrollo.
Se vive hoy a nivel internacional en un ambiente en el que las aperturas
comerciales (de bienes y servicios) y las financieras son de enorme
dimensión, a veces inesperadas, muy rápidas o poco condicionadas en
función del conjunto de los aspectos económicos y sociales, no sólo en
México sino en otros países. El mismo grupo de los Siete (G-7) ha estado
afectado por cambios de gran magnitud en sus interrelaciones. Los países
en vía de desarrollo han pasado por fluctuaciones también
desproporcionadas, por etapas disparejas de crecimiento y desarrollo y con
variaciones importantes en sus relaciones con el exterior. Más aún, no
puede encontrarse ya un común denominador entre los países en desarrollo,
teniéndose que distinguir entre ellos una serie de caracterizaciones
particulares. por ejemplo, países petroleros y no petroleros,
semindustrializados y de gran rezago industrial, exportadores agrícolas
netos e importadores netos de alimentos básicos, altamente endeudados y
poco endeudados, unos integrados en la red tecnológica mundial y otros
desconectados de las tecnologías de punta, naciones con tasas elevadas de
incremento demográfico y otras con reducciones substanciales en su
dinámica poblacional, etc. Aun en América Latina, que ahora comprende
el Caribe ex-británico para dar un total de 36 países, las diferencias son
cualitativas y estructurales. La tradicional América propiamente latina está
fraccionada en países de tendencias y posibilidades muy contrastadas y
divergentes. Y ha surgido en Europa y Asia un nuevo grupo de países
derivados de la desintegración de la ex-Unión Soviética en el que el sistema
económico se está transformando .radicalmente, y cuyas relaciones con el
exterior no se definen todavía.
En las perspectivas económicas internacionales reina una gran
incertidumbre que por una parte reduce la proclividad a la inversión real y,
por otra, fomenta los movimientos especulativos de fondos líquidos. De
hecho las disparidades internacionales entre los países de elevado PIB por
habitante y los que se encuentran en los niveles más bajos se han

�4 Ensayos

acentuado, como lo revelan los informes provenientes de Naciones Unidas
y del Banco Mundial, a la vez que el incremento de la población en e~ad de
trabajar es mucho más rápido en el segundo extremo de las econom1as en
desarrollo. No obstante las tasas elevadas de desempleo que prevalecen en
algunas de las economías de alto nivel de industrialización. las que
caracterizan a los países en desarrollo son mayores y representan
contingentes de población de fuerte crecimiento en que los niveles de
educación y capacitación son bastante más bajos y tienen poco acceso a la
seguridad social y a la protección social más elemental.
Los volúmenes de cooperación financiera internacional para el desarrollo
llevan varios aftos de estar estancados en términos reales, tenidas en cuenta
todas las fuentes de recursos. Y por otra parte la apertura del comercio
mundial y de los servicios. consagrada en la creación de la Organización
Mundial de Comercio. favorece más a los países ya integrados a la
tecnología moderna y a las grandes corrientes comerciales que a los que
tienen mucho camino por recorrer. Prevalece l.a idea de que la apertura
crea por sí misma, como dogma de otros tiempos, mayores volúmenes de
comercio. cuando son la inversión real y la incorporación de tecnología los
elementos que crean el comercio, tanto interno como internacional. a veces
no separable o distinguible.
Sin embargo, la promoción de la inversión real para el desarrollo, a cargo
de los organismos de Naciones Unidas, el Banco Mundial y los bancos
regionales, carece hoy día de impulso. Se abandonaron los arduos
esfuerzos de cooperación internacional de antes, a veces poco exitosos por
cierto, a cambio de suponer que los sectores empresariales, entre ellos la
gran cofradía de empresas transnacionales, son capaces de lograr, sin más,
los volúmenes de inversión real necesarios y en los lugares del mundo
donde sean necesarios, teniendo en cuenta no sólo rentabilidad sino
equidad. Se reduce además el apoyo de los países del G-7 a los organismos
internacionales y regionales de carácter técnico como la ONUDI, la
UNCTAD, las comisiones regionales y muchos otros, pensando tal vez que
también las transnacionales podrán suplir esos esfuerzos.
La globalización, que se expresa en lo esencial en el comercio y los
movimientos de capital, y en medida muy importante en la tecnología de la
informática, pero no en la solidaridad internacional y regional, seguirá sin
duda avanzando, aunque por ahora no conduce necesariamente a los frutos
esperados en teoría. Las capacidades y posibilidades para participar en ella
y en sus posibles beneficios son muy variadas y asimétricas. No se trata de
un terreno liso y accesible, sino de uno corrugado y disparejo, con
recónditos confines y difíciles accesos; en general, las econonúas que hasta

Economía y Sociedad, Siglo XXI

5

ahora han corrido con menos suerte se han ido rezagando aun más y hacen
frente a obstáculos cada vez mayores.
La globalización no es global --valga la expresión. Va más a favor de los
que ya ~staban en la delantera, y carece de suficientes mecanismos de
compensación. Se está produciendo, además, a la par de un conjunto de
agrupamientos regionales que ven hacia intereses más localizados y que
aprovechan determinadas afinidades. A veces se les llama "bloques", pero
este término no es correcto, porque todos ellos, desde la Unión Europea
hasta el Mercosur o la APEC, y aún más el TLCAN, mantienen abiertas
sus comunicaciones con el exterior. es decir, no son exclusivistas ni
negativos, si bien es verdad que incentivan las relaciones intra: algunos de
los agrupamientos. notablemente la Unión Europea. han establecido
mecanismos de compensación interna en materia de inversiones y otros
apoyos. con plazos diferidos, de gran importancia para evitar las
polarizaciones dentro del grupo.
Lo anterior apunta hacia una globalización aún en transición, incompleta y
carente de suficiente equidad. Se trata de una etapa todavía salvaje. no
determinada por consenso global o internacional. en que la competitividad
del fuerte puede más que la del débil o rez.agado, o que se encuentre
todavía. como dicen, en la "curva del aprendizaje". Es una etapa de
movimientos de especulación y acomodamiento para el poder futuro, muy
distante de los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, muy lejana de
la equidad internacional, a años luz del desiderátum de la comunidad
internacional en lo social. Sin embargo, es una globalización en marcha.
que atropella pero que también ofrece oportunidades.
El problema fundamental para un país como México. habida cuenta de sus
características estructurales en la economía y la sociedad, es cómo
aprovechar con ventaja esas oportunidades. en competencia con otros
países en que seguramente se ha de estar incubando el mismo tipo de ideas.
Para comenzar, habría que llegar a diagnósticos más certeros sobre la
dimensión, ritmo y arrastre de la globalización. En México no suele
prestarse suficiente atención a estos temas. Muchos de los aspectos de la
globalización económica y financiera se ven como demasiado lejanos o se
afrontan en forma pasiva, aun en el contexto regional del TLCAN, que es
un instrumento de globalización (y que lleva en paralelo otros esfuerzos al
nivel llamado "hemisférico". y ahora algunos en la dimensión
transpacífica).
En los últimos dos decenios. la economía mexicana no ha prosperado y se
ha generado mayor desigualdad interna. El auge petrolero y los

�6 Ensayos

descalabros del endeudamiento externo --el parteaguas a que me_ refería
antes-- no han permitido asignar recursos financieros y r~es sufic1~ntes a
programas básicos de desarrollo de infraestructura económtca Ysocial. El
adelgazamiento del estado y de su capacidad para atender las muchas
prioridades nacionales ha sido un factor no compensa~o por 0 ~
posibilidades de inversión y de actuación económi~ Y s~tal. Tambien
muchos rezagos de largo plazo, por ejemplo en el meJoramten~o del. ~po
mexicano, en la vivienda, en la educación y la salud, en la mvesllgac~ón
científica y tecnológica, en los sistemas de tr~sporte, no han ~ido
reducirse O salvarse. La economía y la sociedad han esta~o siendo
rebasados, además, por los incrementos demográficos Y en p~cul~ por
los de la población en edad de trabajar, así como por las mtgra~10nes
internas hacia las ciudades grandes y medianas escasamente orgaruzadas
para hacer frente a crecientes contingentes poblacionales. Tampoco se han
creado las fuentes de empleo necesarias, ni los nuevos desarrollos
industriales han absorbido los excedentes de mano de obra. Grandes
sectores potenciales de empleo. en los que priva la pequeña empresa se han
contraído. Es más, los avances en los mercados externos no h~ llevado en
paralelo y como complemento la expansión d~ los mercados m_ternos_. El
resultado ha sido el generar desánimo e incertidumbre pa~a las m~ers1ones
reales, y el originar para la población en general una creciente desigualdad
social.
Lo que alguna vez se _consideró consistía en un conjunto de program~s
sectoriales más o menos interrelacionados, dentro de una co~gruencia
general de desarrollo y de estrategia i~t~g_r~ de desarrollo, ~b1erta a la
promoción por el Estado así como a la 1mc1at1va del sector pn~ado, se ~a
abandonado. En pocas palabras, no hay ya planeación económica Y_social
general. ni siquiera programación sectorial y regional. Todo se l~bra a
imprecisos parámetros de un llamad~ mer~a~o, todavía una abstracción en
un sistema por demás asimétrico y d1spareJo. mcluso dentro del TLCAN.
Por otro lado, los compromisos internacionales e internos en _materia de
desarrollo no han disminuido, siquiera en cuanto al mcremento
demográfico, no obstante que la política de población, después de 20 años
de discusión internacional. ha empezado a reconocerse como pa~e
indispensable de la estrategia de desarrollo. Desde 1992. en la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, se ha
adquirido asimismo el compromiso de alcanzar el desarrollo sustent~ble, o
sea aquel que proteja al medio ambiente y a la vez garantice, por me~or uso
de los recursos. el acceso a éstos a las generaciones futuras. La noción del
desarrollo sustentable. que se maneja con excesiva superficialidad, lleva en
sus entrañas algunos requisitos fundamentales, entre ellos el de la

Economía y Sociedad, Siglo XXI

7

economía energética y el desplazamiento hacia combustibles y formas de
generación y uso de la energía que sean menos contaminantes. México ha
llegado tarde a la política ambiental y a la economía en energéticos, agua,
bosques y otros recursos, que no son ya factores exógenos ni desdeffables
sino que están íntimamente relacionados, en un marco sistémico, con los
procesos de crecimiento y desarrollo, y con la investigación científica y
tecnológica. El medio ambiente, por lo demás, es responsabilidad de la
sociedad en su conjunto, desde el hogar que arroja sus residuos a tiraderos
no controlados hasta la empresa, lo mismo grande, mediana o pequeña,
privada o paraestatal, y la entidad pública, sea nacional o municipal, que
lanza al drenaje, a los ríos y los arroyos, a las lagunas y los esteros, y a la
atmósfera, volúmenes crecientes de desechos peligrosos y aun tóxicos.
Cualquiera que haya sido la causa específica de la crisis que padece la
economía mexicana desde 1995, cuyos antecedentes pueden encontrarse en
una muy riesgosa estrategia financiera y monetaria, los acontecimientos
reales han colocado a la sociedad mexicana ante problemas sin precedente.
No se trató. corno algunos suponían, de un tropezón que, una vez rebasado,
permitiera colocar todo en el lugar que antes tenía asignado. Cuando
ocurren derrumbes como el de la economía mexicana en 1995, la
recuperación no se limita a volver al punto de partida sino que requiere
reparar y reponer todo lo dañado, no sólo lo fisico y material, sino lo
institucional y lo humano, y además añadir a la capacidad productiva lo
que se dejó de mante~er y de construir en el periodo de descenso. En
consecuencia. más que nunca se requiere una estrategia de desarrollo
económico y social que combine la recuperación con la constante
evolución, en los términos de un desarrollo que hoy incorpora nuevas
dimensiones tanto nacionales como internacionales. Sin orientaciones
adecuadas, sin apoyos y estímulos a la inversión. sin programas de
capacitación empresarial. sin entrelazamiento de las acciones en los
distintos sectores, sin la que alguna vez se llamó planeación indicativa -cuyo mejor ejemplo lo dio en su momento Francia--. no puede garantizarse
que la economía mexicana supere los destrozos que ha sufrido y a la vez se
prepare para una participación más efectiva en los procesos de la
globalización. No basta establecer metas agregadas a corto plazo, cuya
composición y desglose merecería mucha mayor atención, sino que deberán
encuadrarse en objetivos a mediano y a largo plazo de carácter real, de
manera que puedan constituir señalamientos positivos para la inversión y la
preparación empresariales indispensables. No resulta suficiente estimular
al sector de exportación de manufacturas y algunos otros. si al mismo
tiempo no se reconstruye y. en la medida de lo necesario no se protege. el
mercado interno y se incentiva la inversión y la producción que pueda
abastecerlo. El objetivo por cumplir no es un monto determinado de

�Economía y Sociedad, Siglo XXI

8 Ensayos

comercio exterior sino la creación de empleo productivo y remunerado que
garantice la continuidad de la generación y multiplicación de los ingresos.
Para México va a ser necesario, a mediano y a largo plazo, no sólo lograr
una participación más efectiva en los procesos de globalización si~o
capacitarse para hacer frente a los retos fundamentales, todav1a
insatisfechos, del desarrollo social y económico internos. La tarea por
delante no se puede producir en un vacío institucional. Tampoco co~ una
sociedad cada vez más dividida y polarizada, afectada por el estancamiento
de muchos sectores de la economía y por pérdida de ingreso real. Por lo
mismo no sería suficiente la sola voluntad colectiva de México, sin la
consid;ración de que otras economías pueden estar pujando por aumentar
su participación en la economía global y ganando espacios a México.
Uno de los mejores exponentes a. nivel internacional del concepto de
desarrollo, antes de que se pensara mucho en los problemas ambie~tales,
fue el economista sueco Gunnar Myrdal. quien insistió de modo particular
en que el desarrollo no podía desligarse de los aspectos ~~!ales. culturales
y políticos. En su extraordinaria obra Asian Drama, escnb10 que:
"El desarrollo significa un proceso de distanciamiento del 'subdesarrol~o' •·
salir de la pobreza-- ¡que] se busca lograr, y tal vez se obtenga en realidad,
por medio de la planeación del desarrollo' ... [En un paí~ ~ubde~rrollado] ·
-decía-- existe .. . una constelación de numerosas cond1c1ones mdeseables
para el trabajo y para la vida: la producción, los ingr~~os y los ni~eles de
vida son reducidos· muchas modalidades de la producc1on, y las acutudes Y
los patrones de' conducta, son desfavorables: prevalecen _además
instituciones de influencia negativa, desde las que operan al mvel del
Estado hasta aquellas que rigen las relaciones sociales y económicas de la
familia y de la comunidad local ... Se da una relación ca~sal gener~l entre
todas estas condiciones, de manera que constituyen. un sistema
social. El
,,3
'desarrollo' consiste en lograr que se eleve todo ese sistema.

9

Alcanzar a tener una economía moderna seria en gran parte resultado de la
creación y ampliación del área de las valoraciones instrumentales es decir
colectivas, como remplazo de las valoraciones individuales de l~s que ~
partía. "El desarrollo conduce, por lo tanto, a ofrecer mayor número de
opciones .. . lo cual resulta de una mayor comprensión de la causación
circular y de una disposición acentuada a considerar el cambio como
instrumento para lograr nuevos objetivos".
Para Myrdal, por cierto, la "planeación" no sustituía a la "formulación de
políticas", puesto que entrañaba decisiones de carácter político; pero
requería emprender un proceso de gran envergadura, aplicado a "todas las
partes del sistema social... por medio de esfuerzos concretos, poderosos y
coordinados": los países en desarrollo --añadía-- no podían confiar en un
enfoque gradualista.4
Concluía el profesor Myrdal que "es más fácil llevar a cabo las políticas
económicas que las sociales que deben enfrentarse a los intereses creados
arremeter contra inhibiciones profundas, ofender tradiciones y creencias, ;
luchar contra el fuerte peso de la inercia social; no obstante, si las políticas
de desarrollo se centran en el desarrollo económico en su sentido limitado o
estrecho. no tendrán efecto". 5
Añadiendo a lo expresado por Myrdal hace más de 25 años la atención que
ahora se requiere dar al medio ambiente --hoy objetivo aceptado
!nt~macionalmente--, su conceptualización sigue siendo válida, y menos
mc1erta en sus resultados que las que prevalecen en la actualidad en
muchas partes del mundo.

Teniendo en cuenta en especial a la India, Myrdal enumeraba algunas de
las características del subdesarrollo: baja productividad, reducida
intensidad de capital. escaso ahorro. mínimas condiciones de vida Y aun
miseria. Para que fuera posible evolucionar del subdesarrollo al desarrollo.
defendía la necesidad de un enfoque institucional por medio de la
planeación. que para él consistía. en esencia, en la coordinación d~ _las
políticas económicas y sociales como parte de un programa pohttco.

En época más reciente, pero igualmente olvidada, se registra otra
caracterización pertinente del fenómeno del desarrollo económico y social.
la de Celso Furtado. referida sobre todo al caso de América Latina. Para
Furtado. el desarrollo es "un proceso de transformación ... que engloba el
conjunto de la sociedad" [y quej ... está ligado a la introducción de métodos
productivos más eficaces y se manifiesta bajo la fonna de un aumento del
flujo de bienes y servicios finales a disposición de la colectividad". lo que
pennite satisfacer plenamente las necesidades humanas. El punto de
partida es una determinada estructura. sujeta a un proceso de cambio.
Fµrtado asigna enonne importancia a la innovación, a los valores, al
"excedente social" que hace posible nuevas fases del desarrollo. pero que es
susceptible de asignarse de diversa manera en función de presiones

Gunnar Myrdal, Asian Drama: An lnyuirv into the Poverty ofNations. edición ahrcviada de Scth
S. King, Nueva York. Vintage Books. 1971. pp. 427-428.

• Myrdal, op.cit.. pp.427-440. pa~sim.
1
!bid.. pp. 442-443.

J

�Ensayos - Volumen XVI. núm. 1, mayo 1997-pp. Jl-34

10 Ensayos

políticas y de otra índole que los distintos estratos sociales ejercen. El
estado desempeña un papel importante al ayudar a crear industrias básicas
--respaldadas por un proteccionismo moderado-- e instituciones financieras
que de otra manera no llegarían a existir. En la práctica, sin embargo, las
empresas transnacionales que poseen y administran el conocimiento y la
capacidad de investigación, y saben aprovechar hábilmente el ahorro
interno disponible, acaban por predominar en los sectores en que la
demanda de sus productos es dinámica. Por otra parte, las empresas
paraestatales tienen por función "socializar parte de los costos de la
producción", y con ello fomentan la modernización en todos los sectores;
asumen asimismo responsabilidades en los casos en que la rotación del
capital sea lenta y las economías de escala sean más importantes. Puede
esperarse --no siempre se cumple-- que las empresas del estado contribuyan
6
al proceso de acumulación de capital.
Hasta aquí Myrdal y Furtado. El hecho de la globalización en su fonna y
tendencias actuales no hace sino fortalecer sus plantea1nientos. No habían
previsto la globalización de manera específica, en la cual hoy ninguna
sociedad puede quedar rezagada, o por lo menos tan rezagada que
descienda del subdesarrollo al estancamiento y al caos. La globalización
supone también que debiera existir una responsabilidad internacionaJ que
determine que las economías fuertes y dominantes no se queden con todo el
pastel.
En suma y en conclusión, la perspectiva a la que se enfrenta México, y la
tarea a la que deberá abocarse, es mucho más dificil y compleja de lo que
pudiera deducirse de otras experiencias. Lo que no se ha hecho antes no se
repone por arte de magia, o por pleitesía a las virtudes de un mercado
hipotético y abstracto. Lo que se requiere para conseguir y asegurar un
proceso de desarrollo sustentable y equitativo en el marco de la
globalización significa en el fondo tener que redoblar los esfuerzos,
dirigirlos más eficazmente a objetos interrelacionados que tienen que ver
no solamente con lo material sino con lo social y lo humano.

6 Cdso Furtado, Breve introducción al desarrollo: un enfoque intcrdisciplinario. México, Fondo de
Cultura Económica. 1983, traducción de la edición brasileña. Caps. IV y XI. passim.

Valoración contingente del abasto de agua en el Ares
Metropolitana de Monterrey1
Jesús Oaxaca Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr. 2
El presente trabajo se orientó a la estimación de la disposición a pagar de las famiHas
para evitar una reducción en el abasto de agua potable en el Area Metropolitana de
Mont~ffey._ Se_ usó la meto_dologla de valuación contingente para que -mediante un
cue~tionano aplicado aleatonamente- las familias revelen sus preferencias respecto al
serv,ci~ de agua. Las preguntas centrales se orientaron a obtener información sobre la
d1spo_stc1ón a pagar para evitar que el suministro del servicio de agua potable se
redujese en 4 horas _diarias. _ Los res!l"ados muestran que la aplicación de la
metodologla de valuac!ón contingente es factible en nuestro medio. El intervalo de
confianza para _la cantidad mensual promedio que el usuario está dispuesto a pagar.
para mantener ma~erado su servicio de 24 horas, es de $6.33 como lfmite mlnimo y d~
$11.68 como máximo. Lo cual representa $67.80 millones anuales, en promedio El
anál1sts_ de los efectos marginales revelan que para la variable Ingreso. un cambi~ en
una untdad ($!000) mcrementa:fa en 2. 1% la probabilidad de la disposición a pagar de
aquéllos que tienen una d1spostc1ón a pagar igual a cero; además de un incremento en
$0.34 _e? el promedio de la disposición a pagar de los individuos que tienen una
dispostc1ón a p~gar m~y~r que cero, y de un incremento en la media de la disposición a
pagar de $0.48. esto ultimo representa un incremento de un 5.36% de la disposición
pagar mensual.
a

1. Introducción

En las _últimas dos décad~s,_ el Area Metropolitana de Monterrey (AMM)
ha temdo _un gran crecnmento poblacional y económico, y esto, por
co1~secuenc1a, ha aumentado considerablemente la demanda de agua. Para
sa~•sfacer esta de_manda, se recurrió a la construcción de presas (Cerro
:neto Y El Cuch11l~) que aumentaron significativamente la capacidad de
ab~sto de agua. Sm embargo. este aumento ha sido insuficiente para
satisfacer _la demanda del ~ ya que para 1994 el abasto fue alrededor
de 9.700 htros por segundo (lps) . mientras que la demanda era de 11 , 250 .4

1
por .:1 CONI\CYT· pro)'Cclo 1209-59203 • "l', I va Ior deI agua como
· Este
•t trabajod fue· financiado
•.
¡ns rumcnto e as1gnac1on en el Area Metropolitana de Monterrey"'.
Estudiante _de maestría de la División de Estudios de Postgrado. fac. de Economía de la UJ\NI .
l\lacstro de r~crnpo Exclusivo de la UANL. y Profesor A~ociado de la Universidad dc T . ·:
i\&amp;M, respcchvamcnte.
exa~
; Servicios dc !\gua y Drenaje de Monterrey (SADM).
La_demanda de agua de 1994, se calculó lomando un consumo de 360 litros por pcrson· 1d'
que mcluye_~n consumo de 300 litros por persona má~ un 20• ó por concepto de fuga~ ·delª ª 1 ia.
de dtslnbucion. Yuna población de 2. 7 millones de habitanles.
sis cma

�Valoración del abasto de agua en el AMM

12 Ensayos

Para el año 2010 se espera que este déficit de a~ aumente, dado que se
estima que la demanda sobrepasará los 18,000 lps.
Aunque en general la escasez de agua es una constante en esta r~g_ión, en
tiempos de sequía se ha recurrido a cortes programados en e~ s1:11111:1stro de
agua, que en ocasiones han alcanzado entre _12 y 16 horas dianas: Por un
lado estos cortes han ocasionado inconveruentes entre los usuanos Y esto
ha p~ovocado un gran número de protestas (Bennett, l 995). Pero, por otro,
los cortes han incentivado el surgimiento de mercados co~~teral~s como el
de cisternas y tinacos. En los últimos años la sequía tamb1en ha 1mp~c~do
negativamente en esta región a los agri~ult_ores Y ganade~os ~onchi Y
Gilbreath, l 995). De igual modo, la seqwa, Junto con el baJo fluJo de a~
en las cuencas (resultado de la retención de agua para el ~
· a
afectado la integridad ecológica de la región (Jahrsdoerfer Y Lesh, l 988;
Steinhart, 1993; Hodge, 1994; Malstrom y Jordon, 1994).
La creciente demanda de agua del AMM, el factor climátic~ Y las
extemalidades provocadas por la desviación de agua ~e los nos. han
generado una serie de conflictos en~e los difer~ntes usuanos d~l agua de la
región. El conflicto principal ha sido de caracter urban10/agnc?la, donde
los usuarios urbanos del AMM y los usuarios agrícolas, compiten por el
agua que cada día se vuelve mas escasa. Ejemplos de és~os son los q~e se
han dado en la región entre agricultores de Nuevo Leon Y Tamauhpas,
entre agricultores de los dos estados y el organismo operador del ~~';13
denominado Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey y la Corruston
8

Nacional del Agua.

El surgimiento de estos conflictos han provocado que se cuestio~~ la forma
en que actualmente se asigna y gestiona el agua en la reg1on. Este
cuestionamiento conlleva a la sugerencia de que se establezca un mercado
de agua para eficientar su uso. El establecimiento de ~n ~~rcado de agua
en el cual es posible su transferencia de un sector (o tnd1v1duo) a otro es
permitido según la ley de agua de 1992 y las regulaciones implementadas

'El demanda para el año 201 o, se calculó tomando un c&lt;&gt;n:5umo de ] 50 ~itros por persona -~I di~,
sin considerar fugas del sistema y una población de 4.5 m~llones de habitantes. La poblac1on dd
año 201 o se obtuvo del Plan Estratégico del Area Metro~htan~ d.: Mont~rrey 202?, .
.
6 En este aspecto, cabe resaltar que Monterrey es la úm~ ~1udad de 1mportanc1a mdustn~I ~
América Latina que ha recurrido al racionamiento del scrv1c10 de agua a menos de 12 hora~ po

en 19949 • Teórica y empíricamente la superioridad, bajo ciertas
condiciones, del mercado de agua sobre un mecanismo políticoadminstrativo de asignación y gestión del agua está bien documentado
(Rosegrant y Binswanger 1994).
Cambiar el actual sistema de gestión del agua en la región, a un sistema
basado en un mercado de agua, requerirá de estudios que evalúen la
eficiencia y factibilidad de este cambio. Estos estudios deberán proveer
información sobre la actual situación institucional que gestiona el agua; las
legislaciones federal, estatal y murncipal vigentes; los costos de
transacción; inversiones de capital; extemalidades potenciales; así como de
la eficiencia económica de las transferencias de agua. Los participantes en
este mercado (agricultores, ganaderos, industriales, comerciantes, familias,
organismos operadores, etc.), la disponibilidad de partkipar en el mercado
de agua, y la disposición a pagar (o aceptar) por transferencias de agua, son
elementos de suma importancia que deben ser estudiadas.
El objetivo de este estudio es analizar la disposición a pagar de las familias
del AMM por el abasto de agua. ¿Estarán las familias dispuestas a pagar
más por agua que pertenece a otro sector como el agrícola? ¿Cuánto
pagarían? ¿Qué factores determinan su disposición a pagar? En este
estudio se estimará la cantidad monetaria que las familias están dispuestas
a pagar, así como también los factores que influyen e impactan en esta
disposición a pagar. Esta información, que indica cuanto valoran las
familias el abasto de agua, será útil para las personas y organismos
encargados de la toma de decisiones. Además nos dará información
referente a su participación en un posible mercado de agua. Otro uso de
estos resultados es el que se aplica a la evaluación de decisiones respecto a
la construcción de infraestructura que pennita el incremento en el abasto de
agua.
Para alcanzar este objetivo se hará uso de la metodología de valoración
contingente, la cual está basada en la teoría del bienestar económico. Con
esta metodología, a través de preguntas contingentes, los individuos
revelan su disposición a pagar por cambios en la disponibilidad de un bien,
de manera semejante a la fonna en que los consumidores revelan sus
preferencias en el mercado mediante la compra de un bien o servicio. En
este estudio, se estima la cantidad monetaria que está dispuesta a pagar una
familia para evitar la reducción de 4 horas de abasto de agua del total

día (Bennctt 1995).
d 1
7 E.\'te sector agrícola se extiende del AMM h~'ta la frontera con Texa~ y abarca las cuenca~ e os
ríos San Juan y Pesquería~.
., .
s El Norte 6 de enero de 1996, sección A. "Liberan agua: NL se ampara : El Norte 14 de enero de
1996. sección B. "Defiende Agua y Drenaje el amparo contra la CNA".

13

9

Ley Federal de Derechos en Materia de Agua, 1994.

�14 Ensayos

normal de 24 horas diarias. Esto se hará bajo el supuesto de que las
familias no tienen los derecho de propiedad del agua. Esta situación está
dada también por condiciones de hecho, ya que desde 1952 las aguas de la
Cuenca del Río San Juan, que actualmente están siendo captadas en forma
parcial por la presa El Cuchillo, fueron cedidas en concesión o veda de
exclusividad por decreto presidencial a los agricultores del Distrito de
Riego 026 de Tamaulipas.10

2. Metodología

En este estudio la disposición a pagar se refiere a la cantidad monetaria
(valor) que un individuo está dispuesto a ceder para así obtener un cambio
en el nivel de provisión de un recurso natural. Este concepto de
disposición a pagar es sinónimo del concepto de beneficio (y a veces costo)
que se emplea en el análisis costo-beneficio. La medida tradicional de este
concepto se ha denominado el excedente del consumidor, el cual se define
como el área debajo de la demanda Marshalliana y arriba de la línea de
precio. Desafortunadamente, el excedente del consumidor como una
medida de los beneficios que resultan de cambios en el precio o cantidad de
un bien o recurso, tiene problemas de estimación. Estos problemas se
derivan del hecho de que el excedente del consumidor, derivado de las
demandas de Marshall, no mantiene constante el nivel de utilidad o
satisfacción del consumidor sino que Rla.fttiene constante su ingreso
(Varían, 1984).
Alternativamente, Hicks (1943) sugirió dos medidas económicas en donde
se mantiene la utilidad del censumidor en su nivel inicial (variación
compensatoria y excedente compensatorio) y dos medidas en donde se
mantiene la utilidad del c0tts11B1idor en el nivel subsecuente (variación
equivalente y excedente equivalente). Dependiendo de los derechos de
propiedad del consumidor respecto al recurso en cuestión, estas cuatro
medidas pueden involucrar tanto pagos como compensaciones para
mantener la utilidad en un 11ivel específico. La medidas de variación
Hicksiana deben usarse cuando el consumidor se eftfrenta a cambios en el
precio del recurso, y la medidas de excedente Hicksiana, cuando el
consumidor se enfrenta a cambios en la cantidad de recurso disponible. En
nuestro caso, los consumidores tienen derechos de propiedad para 20 horas
de abasto. y no para las 24 horas originales; esto es para el nivel

'º Diario Oficial de la Federación 22 de junio de 1952.

Valoración del abasto de agua en el AMM

15

subsecuente de cantidad del bien, por lo tanto, la medida apropiada que
deberá usarse será el excedente equivalente.
Para calcular empíricamente el excedente del consumidor se tiene primero
que especificar la demanda de agua, estimarla usando métodos
econométricos y luego integrarla usando precios de agua relevantes. A
simple vista este proceso parece relativamente sencillo, pero en realidad el
proceso se enfrenta con diversos problemas econométricos, especialmente
el problema de definir el precio del agua como precio promedio o marginal.
La literatura referente a estos problema es extensa y en los últimos años se
ha enfocado en el uso de modelos econométricos cada vez más complejos
con el fin de eliminar los sesgos y malas especificaciones de la demanda
(Griffin y Chang, 1991; Renzetti, 1993; Hewitt y Hanemann, 1995).
Para estimar la demanda de agua en el AMM se tendría que considerar
todos estos problemas econométricos. Además, para el AMM también se
tendría que considerar que el suministro de agua está sujeto a cortes
irregulares. En la actualidad, no se ha desarrollado la teoría económica (o
metodología econométrica) que nos indique cómo se debe especificar la
demanda de agua cuando se están usando conjuntamente dos instrumentos
(precio y cortes) para racionar el agua. Esto implica que en estos
momentos es dificil estimar apropiadamente la demanda de agua en el
AMM, y por consecue~cia, usar la metodología tradicional para estimar la
demanda sería inadecuado. Al no poder actualmente estimar la demanda
de agua, tampoco podemos estimar la disposición a pagar. Por ello, en este
estudio se propone la metodología de valoración contingente para estimar
la disposición a pagar por el abasto de agua en el AMM.
Método de Valoración Contingente
El objetivo principal de la metodología de valoración contingente es el de
estimar los beneficios (y a veces los costos) de un cambio en el nivel de
provisión de un recurso natural, para que estos se utilicen en el análisis
costo-beneficio de una política que afectará al recurso natural. Este método
está basado en la idea de que los agentes económicos pueden revelar sus
preferencias a través de cuestionarios adecuadamente estructurados de la
misma manera que lo hacen en el mercado. Este método ha sido ll~mado
contingente dado que el individuo seleccionado para el estudio es
posicionado en situaciones en las que tiene que elegir como si existiera un
mercado para esta característica (Field, 1994). El método ha probado ser
confiable en la estimación de los beneficios de una variedad de bienes
públicos (Whittimgton et. al. 1990).

�16 Ensayos

El método de valoración contingente es capaz de estimar las medidas de
bienestar económico de Hieles mencionadas anteriormente. Estas medidas
se pueden representar como la diferencia entre dos funciones de gastos.
Dicha representación es particularmente esclarecedora porque ella revela
que en el método de valoración contingente se le está solicitando al
individuo que determine qué cambios en su ingreso, junto con cambios en
el nivel de provisión del recurso, mantienen constante su nivel de utilidad o
satisfacción (Mitchell y Carson, 1989).
Según Deaton y Muellbauer ( 1980), la función de gastos es una de las
cuatro maneras equivalentes de representar el problema de maximiz.ación
de utilidad sujeto a restricciones. La función de gastos se puede escribir
como e(p, q, U) = f, donde p es un vector de precios, q es un vector de
recursos naturales, U es la utilidad y f es la mínima cantidad de ingreso
necesaria para mantener el nivel de utilidad U, dados los vectores de
precios y recursos.
Para el caso de la disposición a pagar por abasto de agua en el AMM, lo
que nos interesa es la medida de excedente equivalente (EE), dado que al
individuo se le solicita revele la cantidad monetaria que está dispuesto a
pagar para evitar la reducción de 4 horas de abasto de agua inicial, de un
totaJ de 24 horas diarias. Para este caso, Po, ro, Xo, qo, Uo, y fo representan,
respectivamente, el nivel inicial del precio del agua, precio de otros bienes,
cantidad de otros bienes, cantidad de agua, utilidad e ingreso y que Pi, r1 ,
x1, q1, U1, y f 1 representen los nivel subsecuentes de estas mismas variables,
entonces el EE para evitar un decremento en el abasto de agua lo podemos
representar como.

El EE es la cantidad de ingreso que el consumidor está dispuesto a ceder y
que lo hace indiferente entre (p°' r °' x°' q°' fo - EE) y (p°' r °' x°' q,, f1),
donde q1 es la cantidad a la que se tiene derecho y qo es la cantidad deseada
y para este caso q 0 - q1 = 4 horas de abasto.
Dado que el consumidor tiene derecho al nivel subsecuente de abasto de
agua (20 horas), pero desea el nivel original (24 horas), representadas por
q0 (cantidad inicial abasto de agua) es preferido a q, (el nivel subsecuente),

11

La derivación de estos resuhados pueden verse en Varían (1984).

Valoración del abasto de agua en el AMM 17

EE es la cantidad que el individuo está dispuesto a pagar para mantener el
nivel de utilidad subsecuente, pero manteniendo la cantidad inicial de
abasto de agua.
En la práctica hay dos procedimientos de valoración contingente que se
pueden emplear para solicitar la disposición de un individuo a pagar (EE)
por el abasto de agua. El primer procedimiento se denomina valoración
contingente cerrado y el segundo valoración contingente abierto (Mitchell y
~arson, 1989). En el primero, a los individuos se les pregunta si están
dispuesto a pagar X cantidad de dinero por un cambio en el nivel de abasto
de agua. En el segundo, a los individuos se les pregunta cuál es lo máximo
que estarían dispuestos a pagar por un cambio en el nivel de abasto de
agua. Los dos métodos son empleados con frecuencia en la valoración de
recursos naturales. Para este estudio se utiliz.ará el método de valoración
contingente abierto.

3. Modelo econométrico
Para determinar los factores que influyen en la disponibilidad a pagar por
aba_sto de agua _se utilizará un análisis de regresión múltiple en donde la
vanable dependiente es la cantidad de dinero que el usuario está dispuesto
a pagar por una cantidad dada de agua y las variables independientes son
un conjunto de variables que perfilan socioeconómicamente al usuario.
E~ la práctica, el_cuestionamiento sobre la disposición a pagar bajo el
metodo de valoración contingente abierto nos proporcionará respuestas que
van desde cero hasta un cantidad menor que el total de su ingreso. Se ha
encontrado que los ceros pueden representar del 20 al 60 por ciento de las
respuestas. En estos casos se dice que los datos resultantes de la
disposición a pagar son de tipo censurado. Es decir, la disponibilidad a
pagar es medible sólo si el usuario está dispuesto a pagar y no es medible si
no lo está. En este tipo de situaciones, Halstead et al. (1991) y Goodwin et
al. (1993) recomiendan que se utilice el modelo de regresión Tobit, dado
q~e el análisis convencional de regresión múltiple no toma en cuenta esta
diferencia cualitativa entre las observaciones limitadas (aquéllas igual a
cero) y las no limitadas (aquéllas que son positivas y continuas).
En la literatura, el modelo de regresión censurado más comúnmente
utilizado es el modelo Tobit que se puede escribir como:

�18 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el AMM

y.• =x.'P +u.,

' '
y. =0
' •

i = 1, 2, ... ,n

'

y.=y.

' '

donde,

/

si

y.• &gt;0,

'
'

Tomando, las dos partes por separadas, este vector de pendientes se puede
escribir como

so,

s;

y; es una variable latente; y¡ es la variable dependiente observada;

X¡ es un vector

de variables independientes con dimensión k;

~

es un

vector de parámetros con dimensión k: y U¡ es un vector de errores de
tamaño n que se distribuye como una normal con media cero y varianza
sigma cuadrada, N(O,cr 2) . Los parámetros del modelo Tobit se pueden
estimar al maximizar la siguiente función de máxima verosimilitud:

donde,

Esto nos dice que el cambio en x; tienen dos efectos: el que afecta Ja media

y;

condicional de
en la parte positiva de la distribución y el que afecta la
probabilidad de que la observación se sitúe en esta parte de la distribución
(Greene, 1993).
Para efectos prácticos, los efectos marginales los podemos escribir como:
óE'[y,lx,) &lt;I&gt;( )/J=&lt;I&gt;( )óE'(y;) E( .)8I&gt;(z,)
~
z,
z, , i . + Y, ~

=,

L = Oo[l - &lt;I&gt;(x'./J I a)lfl ta -l~[(y. - x~/J) I a))

donde

n. representa

(1)

'

' '

el producto sobre los valores de i en donde

y; s O; n, representa el producto sobre los valores de i en donde y; &gt; O; y
&lt;I&gt;(·) y ~O son la función acumulativa y de densidad de la distribución
normal estándar (Amemiya, 1984).

Los parámetros estimados usando el método de máxima verosimilitud por
si solos no nos indican el efecto de X; en y,. Para el modelo Tobit los
efectos marginales están dados por
óE'[y,lx,) ~ x;p).
éx,
P"\ a
Una descomposición útil de estos efectos marginales sugeridos por
McDonald y Mofitt ( 1980) es:
~y,lx,) = px(&lt;I&gt;,(1 - ..t,(z, +l,)) + ;,(t, +l,))
éx,
donde
&lt;f\ = et{'!') = &lt;I&gt;( z,)

19

a,~;¡

=,

=,

·+-,.(~.H~Jl

óE'(&lt;I&gt;J p'h.
éx,
a
Para este estudio, las funciones de densidad y acumulativa serán evaluadas
usando las medias de las variables contenidas en x,. La ecuación (1) nos
indica el efecto -en la variable dependiente- del cambio de una unidad en la
variable independiente para los individuos con una disposición a pagar por
abasto de agua positiva. La ecuación (2) representa el cambio porcentual
en la probabilidad de un disposición a pagar por una cantidad de abasto de
agua positiva, dado por el cambio de una unidad en la variable
independiente.
(2)

Diseflo de la Encuesta

El diseño y levantamiento de la encuesta implicó 3 fases: en la primera se
planteó y desarrolló el cuestionario; en la segunda se determinó el tamaflo
de la muestra y su asignación por estratos socioeconómicos 12; y en la
tercera se realizó la localización de la muestra en el AMM y la aplicación
de la encuesta.

}., = !.J_
1

&lt;I&gt;, •

12

Se refiere a la estratificación determinada por el ln'ilituto Nacional de E!.1adistica, Geografia e
lnfonnática (INEGI), en los censos de población y vivienda, la cual se basa en el ingreso aparente
que tiene la vivienda cen~ada.

�20 Ensayos

Desarrollo del Cuestionario

El cuestionario comprendió cuatro partes. La primera identifica la encuesta
e incluye los siguientes datos: fecha, número de orden en que fue aplicada
la encuesta en la manzana, estrato socioeconómico, área geoestadística
básica (AGEB) 13, número de manzana seleccionada del AGEB, dirección y
teléfono de la vivienda, nombre del encuestador y del supervisor del
levantamiento. La segunda incluye aspectos como la cantidad y edad de los
miembros que habitan el domicilio, su nivel escolar e identificación del
encuestado. La tercera parte se refiere al nivel de ingreso que la familia
percibe al mes. Además, se solicitó información de las características de la
vivienda, así como de equipamiento de aquellos servicios que fueron
considerados como relevantes para el estudio. Por último, se preguntó si
tenia conocimiento del problema relacionado con la presa El Cuchillo, y si
estaría dispuesto a pagar por mantener su abasto de agua inalterado, esto es
pagar por evitar una reducción de 4 horas de abasto 14 y mantener la
disposición del líquido las 24 horas del día. En el caso de que la respuesta
fuera afirmativa se le cuestionó cuánto estaría dispuesto a pagar al mes por
cuatro horas de abasto diario; pero si su respuesta fue no estar dispuesto a
pagar, se le preguntó acerca de las razones de su negativa.
La validación del cuestionario se hizo mediante la aplicación de una
encuesta piloto, la cual constó de un total de 20 viviendas en 5 manzanas
seleccionadas al azar. distribuidas entre los estratos alto, medio alto, medio
bajo y bajo.

Valoración del abasto de agua en el AMM 21

primera se consideró la manzana como unidad de selección y en la
segunda, a la vivienda como unidad de análisis, ésta última seleccionada en
forma aleatoria con un tamaño muestral igual a uno.
El cálculo del tamaño de muestra se realizó a partir de la siguiente
expresión matemática:
n=

donde

Npq
(N - t)D+ pq

D= B Z¾, n = tamaño de la muestra (número de manzanas), p =
2
/

proporción, q = complemento a p. N = tamaño de la población, z = el valor
de la distribución normal estándar que deja un área hacia la derecha de
a./2, o. = nivel de significancia (en este caso 0.05) y B = límite de error de
estimación (en este caso 0.06). Considerando que el parámetro es
propor,ción y debido a que se desconocen los valores que ésta pueda tomar,
se opto por usar p = 112, lo cual nos proporciona un tamafio de muestra
conservador. El tamaño de muestra detenninado fue de n = 267 manzanas.
El tamaño de muestra representa el 1.1% del total de manzanas del AMM
Además, con el objetivo de manejar variabilidad en cada manzana ;
también por la escasez de recursos, para este estudio se decidió levantar
tres encuestas por manzana, lo cual contribuyó a que el número de
cuestionarios por aplicar fuera de 801. En este sentido, la cobertura de la
muestra en ténninos de viviendas con servicio de agua potable fue de
0.13%.

Determinación del tamaño de muestra y asignación por estratos

La población objetivo comprende las viviendas que cuentan con servicio de
agua potable con toma domiciliaria en el AMM, la cual para 1994 incluía
594 mil tomas.15 Para determinar el tamaño de muestra se usó el disefio
aleatorio estratificado con asignación proporcional. El nivel de
confiabilidad de la muestra es de 95%. Se consideraron dos etapas: en la

Para que los datos obtenidos a través de esta encuesta fueran
representativos de todos los estratos socioeconómicos, se optó por distribuir
el número de manzanas seleccionadas en fonna proporcional respecto al
peso relativo de cada estrato socioeconómico (cuadro 1).16

13

El AGEB se refiere al AGEB urbano, el cual es el espacio geográfico delimitado por rasgos
naturales o culturales, pennanentes y reconocibles en el terreno. con extensión convencional al
interior de cada municipio, y que incluye 2,~00 habitantes o mM. INEGJ 1992.
14
Se con~ideró que la presa El Cuchillo podría aba&lt;áecer de manera continua (abasto de 24 hora~
diarias), y que al transferirse agua al Distrito de riego 026 de Tarnaulipas implicaría la reducción
del servicio de aba&lt;áo en 4 hora~ diarias. Datos presentados por el periódico El Norte señalan que
el efecto sería de hasta 8 horas. El Norte, sección A, p. l. " 'Excedentes' ...pero con cortes''. 6 de
enero de 1996.
Jl Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

16

E· n 1a se1ecc1on
·· de las manzanas se usó la e!&gt;1ructura por e~1ratos socioeconómicos de la~ áreas
geoesta,d!sticas básica~ (AGEB), definidas por el lru,1ituto Nacional de fa1adística. Geografia e
lnforrnatica del Censo de Población de 1990. con su actualización realizada para el Conteo de
1995. De los diferentes ~'Stratos que define el INEGI se excluyó el estrato Río Santa Catarina
(RSC).

�Valoración del abasto de agua en el AMM 23

22 Ensayos

Estrato
Alto
Medio Alto
Medio Bajo
Bajo
Marginal
rotal

Cuadro 1. Manzanas Seleccionadas
Porcentaje Respecto al
Total de
Manzanas
Total Seleccionado
Manzanas
Seleccionadas
1,107
12
4.49
3,018
31
11.61
12,212
125
46.82
34.08
8,862
91
732
8
3.00
25,931
267
100.00

Como se puede apreciar, los estratos con mayor peso en la distribución de
la muestra fueron el medio bajo y el bajo, seguidos por el estrato medio
alto. Los de menor peso en la muestra fueron el alto y marginal.

en algunos domicilios no se encontraron personas con quienes realiz.ar la
entrevista, y debido a cuestionarios incompletos o rechazados, el número de
cuestionarios útiles para nuestro estudio se redujo a 550.
La relación de cuestionarios aplicados por estrato se detalla en el cuadro 2.
Como se puede apreciar, el mayor número de cuestionarios (45.1%), se
aplicaron en el estrato medio bajo, seguido por el estrato bajo (39.1%). Por
su parte, en el estrato medio alto se aplicó el 10.9% de los cuestionarios.
Finalmente, los estratos con menor número de cuestionarios fueron los
estratos marginal y alto, con 2.6% y 2.4%, respectivamente.

Estrato
Localización y aplicación de la encuesta
La selección e identificación de las manzanas en las que se aplicaría la
encuesta se hizo a partir de listados de información del INEGI, los cuales
están clasificados de la siguiente manera: estrato socioeconómico y dentro
de éste, el municipio; posteriormente AGEB por municipio y estrato;
finalmente, número de manzanas por AGEB.
Para la identificación específica de las manzanas se generaron intervalos
progresivos de númeres por la cantidad de manzanas dentro de cada
AGEB. Mediante números aleatorios fueron seleccionadas las manzanas y
el AGEB correspondiente. Una vez seleccionadas las manzanas en cada
AGEB se procedió a su localización fisica en los planos del INEGI, los
cuales cuentan con numeración progresiva de manzanas para cada AGEB.
La aplicación de la encuesta se realizó contando el número de viviendas de
la manzana, se dividió entre tres y así se determinó el intervalo que habría
entre las viviendas por encuestar. La primera vivienda se seleccionó a
partir de la obtención de un número al azar de una tabla de números
aleatorios y las siguientes, tomando el número de intervalo mencionado.

Resultados
E~tadisticas hásica.\· de la encuesta
La encuesta se levantó durante los meses de enero a Junio de 1996. El
número de cuestionarios propuesto fue de 801: sin embargo. debido a que

Cuadro 2. Número de Cuestionarios Semín Estrato
Cuestionarios
Manzanas
Encuestadas
Aplicados

Alto
Medio Alto
Medio Bajo
Bajo
Marginal
Total

7

30
123
72
7

239

13
60
248
215
14
550

Las respuestas a la pregunta: "¿Conoce usted del problema que existe entre
Nuevo León y Tamaulipas respecto al uso del agua de la presa El Cuchillo?
(SI) o (NO)", se presentan en el cuadro 3. Este cuadro muestra que
aproximadamente el 93% de los individuos encuestados sí tenían
conocimiento del conflicto interestatal. y aproximadamente el 7%
manifestaron no conocer dicho problema. Esto implica que la población
del AMM está enterada sobre los problemas de abasto de agua y de que
ellos compiten con otros sectores por la misma agua. Este punto es
sumamente importante para la metodología de valoración contingente.
Entre más conocimiento se tenga del problema. más confiable y creíble son
las respuestas (Azqueta, 1995).

Cuadro 3. Conocimiento del Conflicto Interestatal del Airua
Respuestas
Frecuencia
Porcentaje
Sí Conoce
No Conoce
Totales

514

36
550

93.4
6.6
100.0

�24 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el AMM 25

El cuadro 4 nos refiere a las estadísticas descriptivas obtenidas de los 550
cuestionarios aplicados. La frecuencia refiere al número de veces que la
variable se encontró en el total de la muestra o, de otra forma, al número de
domicilios donde se presentó la observación. Las demás medidas son
referidas al número de frecuencias.

el de Tamaulipas. Por otro lado, casi un 40% de los que respondieron que
no están dispuestos a pagar aducen argumentos relacionadas con cuestiones
de ingresos monetarios.

Cuadro 6. Razones Respecto a la no Disposición a Pa2ar
Cuadro 4. Estadísticas Descriptivas de la Muestra
Variable

Frecuencia

Ingreso
Edad
Cuartos
Almacén
Cisterna
Jardín
Lavadora
Personas
Baños

550
550
550

u.

Media

D.S.

2547.50
40.82
5.76
706.15
3545.45
15.02

3031.10
14.87
2.19
309.62
2759.87
39.18

4.53
1.38

1.97
0.72

Medida

187
22
112
464
550
549

pesos
años
piezas
litros
litros
m2
sí/no•
personas
baños

v.

Razón de la Respuesta

v.

El agua es de Nuevo León
Que lo pague Nuevo León·
Que lo pague Tamaulipas
Otras razones
Carece de dinero
Es caro el servicio
Sin ninguna razón
Total

Mínimo Máximo
200
25000
15
85
1
17
100
1500
500
12000
1
400

1
1

13
5

Frecuencia

.

86
49
22
20
79
47
20
323

Porcentaje

26.6
15.2
6.8
6.2
24.5
14.5
6.2
100.0

• Se refiere al Gobierno.

• Vanable "Dummy"

Disposición a pagar

En el cuadro 5, se presenta lo que los usuarios respondieron a la pregunta
de si estaba dispuesto a pagar por el agua de la presa El Cuchillo. Se
observa que poco más del 40% muestran disposición a pagar para evitar la
reducción de 4 horas de suministro. Por su parte el 59% de los
entrevistados se manifestaron en forma negativa a la pregunta en cuestión.

Cuadro 5. Disposición a Pa2ar en el TotaJ de la Muestra
Respuestas

Sí
No
Totales

Frecuencia

Porcentaje

227
323
550

41.3
58.7
100.0

Los resultados presentados en el cuadro 5 nos lleva a preguntar, ¿porqué
consideran los usuarios que no deben pagar por el agua de la presa El
Cuchillo? La respuesta la podemos observar en el cuadro 6. Este cuadro
muestra que un 26.6% de la población respondió que no está dispuesta a
pagar porque considera que el agua de la presa El Cuchillo pertenece a
Nuevo León; además, otro 22% menciona que quien debe de asumir los
costos de evitar una reducción en el abasto es el gobierno de Nuevo León o

Con base en una revisión de las razones expuestas, se identifica a un sector
cuya respuesta negativa está explicada por una razón de protesta, no por
factores como el precio o ingreso. Por ello, se procedió a detectar aquellas
respuestas que implican una protesta. El análisis detallado de las
respuestas detectó que las respuestas agrupadas bajo las razones: el agua es
de Nuevo León, que lo pague Nuevo León, que lo pague Tamaulipas y 17
de otras razones, se pueden considerar como respuestas de protesta.
Es indispensable ahondar un poco más sobre la significancia de las
respuestas de protesta. En esencia, ellas representan un comportamiento
estratégico, por parte del entrevistado: a través de su respuesta, él trata de
protegerse contra posibles efectos resultantes del estudio17 . El efecto de
este comportamiento estratégico es que sesga hacia cero el valor promedio
de la cantidad dispuesta a pagar. Esto se vuelve importante cuando el vaJor
promedio de la cantidad a pagar se agrega para toda la población del
AMM. El comportamiento estratégico de los individuos ocasiona que las
cantidades estimadas subestimen la valorización del bien en cuestión.
En el cuadro 7 se puede observar claramente cómo las respuestas protesta
pueden sesgar los resultados. Por ejemplo, si no se excluyen las respuestas
protestas, la cantidad promedio dispuesto a pagar (el total) sería

17

Para mayor detalle ver Az&lt;1uc\a(l 995)

�26 Ensayos
aproximadamente tres pesos inferiores de la cantidad en la cual se excluyen
las respuestas protestas. Por otro lado, también se puede observar que si
sólo tomamos en cuenta a los que sí están dispuestos a pagar, esto sesga el
promedio total hacia arriba por casi un 60%.
Además, este cuadro muestra los promedios que están dispuestos a pagar
por niveles de ingreso para el total de la muestra, para la muestra sin las
respuestas protesta; así como sólo las respuestas con una disposición a
pagar positiva. Los promedio totales, son promedios ponderados, obtenidos
de la razón del valor total de la disposición a pagar de todos lo niveles de
ingreso del cuadro 8, y el número de familias totales. En general, existe
una tendencia de que a mayor ingreso, la cantidad promedio que están
dispuestos a pagar aumenta.18
Cuadro 7. Cantidad Promedio Dispuesto a Pagar por Niveles de
In2reso1'. (pesos)
Niveles de Ingreso Muestra
Excluyendo
Sólo Disposición a
(pesos)
Completa
Respuestas
Pagar Positiva
(227)
(550)
Protesta
(376)
4.48
6.31
12.22
~ 1200
1201 - 2400
6.07
9.21
14.30
2401 - 3600
7.38
9.98
13.05
3601 - 4800
3.55
5.57
l l.14
4801 - 6000
6.20
l 1.07
15.50
8.86
14.13
~ 6001
19.65
Total
5.97
8.96
14.06
El valor total de la disposición a pagar se muestra en el cuadro 8. Aquí se
puede observar que en el caso del grupo que incluye al total de la muestra,
el valor agregado alcanza un valor de $3.77 millones mensuales. Por su
parte. para el grupo del cual se excluyeron las respuestas protestas, el valor
agregado alcanza $5.65 millones al mes. En el grupo que podemos definir
de alta disposición se obtuvo un valor de $8.88 millones al mes.

Valoración del abasto de agua en el AMM 27

Cuadro 8. Valor de la Disposición a Pagar Mensual por Niveles de
Ingreso y Escenario
...................................................... (millones .de.pesosL .......................................................
Nivel de Ingreso Número de
Hogares

1200
1201 - 2400
2401 - 3600
3601 - 4800
4801 - 6000
~ 6001
Total
~

190,113
159,061
92,522
57,668
38,656
93,155
631 ,175

Total de la
muestra

Excluyendo
protestas

Sólo
dispuestos a
pagar

0.85
0.97
0.68
0.20
0.24
0.83
3.77

1.20
1.46
0.92
0.32
0.43
l.32
5.65

2.33
2.27
1.21
0.64
0.60
1.83
8.88

Dado que el valor de la disposición a pagar es una variable aleatoria, en el
cuadro 9 se presentan los intervalos de confianza al 95%, para los valores
totales del cuadro 8. Así, para el total de la muestra se tiene un intervalo
que va desde $2.51 a $5.02 millones al mes. Ahora bien, si tomamos al
grupo de encuestas que no incluyen las protestas, tenemos valores que van
desde $4.00 hasta $7.37 millones mensuales. El grupo que se muestra
dispuesto a pagar presenta valores desde $7.09 hasta $10.74 millones
mensuales. Dado que cada intervalo de confianza no contienen la media de
los otros dos grupos, esto indica que las medias totales de los tres grupos
son significativamente diferentes.
Cuadro 9. lntervalos de Confianza para el Valor de la Disposición a
Pagar Mensual al 95%
'millones de P.esos).

•••••••••••••• ••••••• • ..••••••u••• n••••••••,°'-""º"'••~ ••••••••huu••••••••••••

Total de la muestra

Sólo dispuestos a pagar

LI

Media

LS

ll

Media

LS

LI

Media

LS

2.51

3.77

5.02

4.00

5.65

7.37

7.09

8.88

10.74

U es el /i11111e mfenor y u; es el li11111e s11penor.

18
El análisis de regresión simple al con., id.:rar como variahk dep..'lldi.:nte lo que los encuestados
dijeron ~-:.1 ar dispuestos a pagar y como variahlc explicativa el nivel de ingreso m.:n.mal familiar,
muestra una asociación positiva y significativa (F1 ,..1 3.134 : valor de P 0.0018).
19
Estos niveles de ingreso fueron sometidos a un análisis de varian7.a, el cual mostró significancia
(Fi.no 4.3894: valor de P 0.0007). por lo que se concluyó que no todas las media.~ de disposición
a pagar son iguales.

u oooou,-. .. ••••••• ••••••••• ••'" •••••••••••••••••"'••••••••••• ••·••••

Excluyendo protestas

�28 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el A.MM 29

Determinantes de la disposición a pagar

Para este estudio, la especificación empírica del modelo de regresión Tobit
fue:
(3)

determinación de la disposición a pagar. La variable Edad también tiene
algo de importancia.

Cuadro 10. Resultados de la Estimación Tobit
Coeficientes
Efectos Marginales

Qdap; = /1.i + f1.&amp;ictd¡ + Pi Ingreso;+ /JJ.ovadora; + ft.Jardin,

donde, i es igual al número de observaciones, que fue 376 (se excluyeron
del análisis las observaciones tipo protesta); Qdap es la cantidad de dinero
que el usuario está dispuesto a pagar para evitar que le sea reducido el
abasto de agua en 4 horas al día; Edad representa la edad del entrevistado;
Ingreso describe el ingreso mensual de la familia, en miles de pesos;
Lavadora es una variable "dummy" que indica si la familia tiene un
lavadora (1 = sí, O = no), y Jardín representa la cantidad de jardín que
tiene la familia.

Variables

Parámetros

Z=bls.e

iJF(z)/oX.

oE(~'JoX

oE(y'JoX.

Constante

0.4431

0.131

0.0115

0.1886

0.2682

Edad

-0.0809

-1.428

-0.0021

-0.0344

-0.0489

Ingreso

0.00793

2.800

0.021

0.3375

0.4799

Lavadora

5.7009

2.409

0.1484

2.4226

3.4500

Jardín

0.0276

0.777

0.0007

0.0117

0.0167

14.7900

19.521

(J

Se espera que el signo del coeficiente de la variable Edad sea negativo
(entre más edad, menos dispuesto está el individuo a pagar).
Alternativamente, se espera que los signos de los coeficiente de las
variables Ingreso, lavadora y Jardín sean positivos. Es decir, al tener más
ingreso y/o más área de Jardín, más dispuesta está la familia a pagar. De
igual modo si la familia tiene una lavadora, ella estará más dispuesta a
pagar.
La ecuación (3) se estimó usando la técnica de máxima verosimilitud.
Dado que los datos son de corte transversal se realizaron tres pruebas de
heteroscedasticidad usando la prueba de máxima verosimilitud. Primero se
probó si la variable Edad resultaba en problemas de heteroscedasticidad.
Luego se probó la variable Ingreso. Finalmente se probaran las dos
variables Edad e Ingreso conjuntamente. Ninguna prueba indicó la
presencia de heterocedasticidad. Algunas otras variables tales como el
número de baños, capacidad del tinaco y capacidad de cisterna no se
emplearon en la estimación del análisis Tobit debido a que mostraron una
alta correlación con la variable Ingreso.
Los resultados de la estimación se muestran en el Cuadro IO. El
coeficiente de la constante es positivo y no significativo. Los signos del
resto de las variables son como se esperaban. La variable Edad es
significativa al .15% de significancia, las variables Ingreso y lavadora al
.O1% y la variable Jardín no es significativa. Esto nos indica que las
variables Ingreso y lavadora juegan un papel importante en la

~s coeficientes estimados del modelo Tobit no se pueden interpretar
directament~ _como los efectos marginales de las variables independientes.
Para esto ullhzaremos las derivadas presentadas anteriormente y evaluadas
en el valor medio de las variables independientes. Estas derivadas se
encuentran en las tres últimas columnas del cuadro 10. Usando la
descomposición de los coeficientes del modelo de regresión propuesto por
McDonald Y Mo:ffitt se puede determinar tanto los cambios en la
probabilidad de estar arriba del límite (no dispuesto a pagar), y los cambios
en el valor de la variable dependiente si se está actualmente arriba del
límite (dispuesto a pagar), debido a cambios en las variables
independientes.
En el caso de la variable ingreso, un aumento de mil pesos en el ingreso
men_sual ~~liar, resultará en un aumento del 2.1% en la probabilidad de
la d1spos1c1ón a pagar del individuo que actualmente no esta dispuesto a
pag~, ~n- aumento en el promedio de la disposición a pagar de $0.34 para
los mdiv1duos que actualmente están dispuestos a pagar; así como un
aumento total de $0.48 en la media de la disposición a pagar, esto último
representa un incremento de un 5.36% de la disposición a pagar mensual,
r~sultado de la razón del efecto marginal global en la media de ta
disposición apagar y la media de la disposición a pagar de la muestra que
excluye a las protestas.
Con respecto a la variable lavadora que se manejó como una variable
dummy, el análisis anterior no es relevante.

�30 Ensayos

Conclusiones
El agua en el AMM es asignada mediante mecanismos diferentes al
mercado (precio fijado por el organismo regulador y racionada por medio
de cortes en el abasto), por lo que se dificulta el uso de metodologías
convencionales de estimación de la demanda; así como la disposición a
pagar de los usuarios. En este estudio se presenta una aplicación de la
metodología de valuación contingente de problemas que involucran el
abastecimiento de agua a centros urbanos. La metodología de valuación
contingente mostró ser válida y útil en la estimación del valor de los bienes
y servicios que no son proveídos a través del mercado. Lo anterior se
deriva del análisis de las respuestas de los usuarios en donde se revela la
disposición a pagar, las cuales son aceptables tanto en dirección como en
magnitud de lo teóricamente esperado.
Los usuarios del servicio de agua potable del AMM valoran. en promedio
(excluyendo protestas). una reducción en el servicio de agua potable de 24
a 20 horas diarias, en $67.80 millones anuales. El límite inferior del
intervalo de confianza al 95% es de $48.00 millones anuales y el límite
superior de $88.44 millones anuales. La primera cifra es un valor
suficientemente conservador que se recomienda utilizarlo en estudios que
involucren toma de decisiones.
Se concluye que existe efecto estadístico positivo entre la disposición a
pagar. el nivel de ingreso familiar. y la existencia de lavadoras automáticas
en el domicilio. Sin embargo. la variable tamaño del jardín no fue
significativa desde el punto de vista estadístico.
Entre los aspectos que se sugieren para estudios posteriores, está el
relacionado con las respuestas de protesta, las cuales pudieran considerarse
como un indicador del descontento de la población respecto a cómo se ha
gestionado el problema de abasto de agua. Las consecuencias políticoadministrativas son evidentes, en este caso, un porcentaje de respuestas de
protesta indicarían descontento con el enfoque o procedimiento de gestión
de agua que se pretende implementar y esto truncaría cualquier resultado.
De ahí que sea importante considerar el impacto de las respuestas de
protesta en los resultados obtenidos.
Dada la importancia del problema del agua para el AMM se sugieren la
realización de estudios que provean infonnación con respecto a la
administración y gestión del agua sobre la situación institucional actual. la
revisión y adecuación de las legislaciones federal. estatal y municipal

Valoración del abasto de agua en el AMM 31
vigentes; las implicaciones de los costos de negociación de sistemas
alternativos; externalidades potenciales de los diferentes sistemas; la
posible aceptación de la comunidad y sectores económicos de cambios de
esquemas; así como para estimar el valor del agua en los diferentes usos
alternativos (consumo urbano, industrial y agrícola, etc.), entre otros.

�Valoración del abasto de agua en el AMM 33

32 Ensayos

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- - - -. .'Vue\'O l eón no cederá agua, por Hugo Gutiérrez, El Norte, 5
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_ _ _ _. Presionan agricultores al Gobierno federal, por Miguel

Domínguez, Lucía Calderón y José Canales, El Norte, 5 de enero.
Sección 3a.. Monterrey. N. L.. 1996.

Claudia Sánchez Vela

Este trabajo estima la ganancia social neta que el estado de Nuevo ~eón obtiene_como
resultado de la reforma de apertura comercial del Tratado de Ubre Comerc,o con
América del Norte que inicl6 en enero de 1994, en donde los impuestos a los bienes de
importación se van elminando gradualmente. Se utifz~ la metodologla de f!arberger
(1974a}, es decir, se considera sólo el bene/Jcio obtenido por el acceso a bienes c_on
precios relativos menores, y no consídera los efectos reclstributivos que esta.polltica
puriera tener elminando el efecto ingreso de la misma. Asl el impacto en bienestar
social es de 73.5, 53.3, 41.3 y 33.4 mlones de dólares depenciendo de que la tasa de
interés real sea de 6, 8, 10 y 12%, respectivamente. Estas cifras representan un 3.05,
2.21. 1.72 y 1.39% del total de importaciones de 1993.

1. Introducción

A mediados de la década pasada, México comenzó a experimentar un
cambio substancial en política económica. Se observó un fuerte cambio
hacia el sector privado de industrias consideradas tradicionalmente
estatales, una fuerte apertura comercial y de capitales del sector externo,
por mencionar algunos ejemplos.
Ante la liberalización ¿omercial de los 80 ·s se abandonaron argumentos de
política proteccionista como la dependencia económica respecto a las
naciones industrializadas, el deterioro de los términos de intercambio, y la
imposibilidad de generar suficiente ahorro interno (Salinas, 1993). Así.
México abandonó la política de sustitución de importaciones, y empezó a
depender cada vez menos de la riqueza petrolera de la nación para
solventar la absorción del país.
De la misma manera, el papel del estado pasó a ser menos activo, dejando
paulatinamente cada vez más las decisiones de producción y de asignación
de recursos al libre mercado. Ejemplo de ello fue la fuerte desregulación y
privatización de la industria (Aspe, 1993).
Se sostiene que la nueva política económica de México en la década de los
80 ·s y principios de los 90 ·s disponía de 1) mejores oportunidades de
1

Ex-alumna de la maestría en Economía con esp.:cialidad en Economía Industrial. Facultad de
Economía. ll.A.N.L. Actualmente realiza estudios de Posgrado en Economía en llniversity of
Rochester

�36 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertwa comercial 37

inversión externa, 2) una mayor disciplina fiscal y monetaria con su
consecuente estabilidad de precios y del tipo de cambio, 3) incremento en el
gasto de inversión público, 4) apreciación real del peso e incremento en el
nivel de vida debido en parte a una mayor productividad (Aspe, 1993).
En general, ante una apertura comercial, se espera que los beneficios
obtenidos de la misma sean mayores para las economías pequeilas o en
desarrollo que para las economías desarrolladas, debido principalmente a
las restricciones que nonnalmente existen en economías pequeñas.

Cuadro 1.2 Estructura arancelaria en México
Conceoto\Afto

1982

1988

1989

1990

1991

Arancel Promedio oonderado

16.4%

13.1%

9.7%

10.5%

11.1%

16

11

5

5

5

100%

100'!1,

2()'ll,

2()'11,

20'!1,

Número de tasas
Arancel máximo
Fuente: Aspe (1993). Cuadro Ill.9

La orientación hacia la política de apertura comercial se sustenta

La política comercial exterior seguida en la década de los 80 's y principios
de los 90's, sirvió como pauta hacia la búsqueda de hacer eficiente la
industria mexicana al eliminar gradualmente la protección de la que
gozaban ciertos sectores industriales. Como ya se ha examinado en
diversos escritos (Silos, 1992, y Aspe, 1993), la apertura comercial se llevó
a cabo a través de dos políticas específicas: reducciones significativas en las
tasas arancelarias sobre la importación de bienes, y eliminación de barreras
no arancelarias. Así, el valor de las importaciones sujetas a permisos en
1983 fue de l 00%, mientras que para 1991 ésta se había reducido a tan
sólo un 9.1% (véase cuadro l).

Cuadro 1.1 Política comercial en México
AAo
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
Fuente: Aspe (1993). Cuadro lll.8

Valor de las hnPOrtaclones sulew a permiso en•¡•
100
83.0
35.1
27.8
26.8
21.2
18.4
13.7
9.1

Similarmente, la estructura arancelaria del país mostraba que para 1982, el
arancel promedio era de 16.4%, mientras que para 1991 éste era de 11.1%.
Asimismo, el número de tasas arancelarias pasó de 16 en 1982 a 5 en 199 l.
y el arancel máximo varió de 100% a 20% en ese mismo período (véase
cuadro 2).

tradicionalmente en la mejora en bienestar que experimenta un país o
región al acceder a mercados con bienes de mayor calidad y a mejor precio,
y al hacer un uso más eficiente de los insumos de producción; es decir, se
sustenta en la ventaja comparativa en la producción de los bienes de un
país. Así, al darse la apertura comercial unilateralmente. la teoría predice
un fuerte incremento en la importación de bienes provenientes de los
diferentes socios comerciales.
En este rubro. la proporción de
importaciones a producto interno bruto (PIB) creció 66% entre 1988 y 1992
(de 6% en 1988 a 10% en 1992), de acuerdo con cifras del JNEGI. Como
resultado, es de esperar que el déficit comercial crezca fuertemente, ceteris
paribus. El saldo en balanza comercial de México fue de 2,610 millones de
dólares en 1988, mientras que en 1992 éste fue de -15,936 millones de
dólares. El déficit en la balanza comercial del sector manufacturero fue el
que mostró mayor dinamismo que los otros sectores, ya que pasó de 3,506
millones de dólares a 22,446 millones de dólares en 1992 (Lecuona, 1996).
Debido a la teoría del comercio internacional, al igual que en el país, se
espera que la reducción arancelaria y de pennisos tenga un fuerte efecto
regional, principalmente en aquellos lugares donde la producción de bienes
comerciables es relativamente mayor. En el caso del estado de Nuevo
León, se presenta hasta 1992 una tendencia clara hacia la mayor
participación dentro de las importaciones manufactureras nacionales: en
1988 la razón de importación manufacturera del estado a importación
manufacturera nacional era de 3.1%, mientras que en 1992 esta era de
9.9%.
Esto es, al mismo tiempo que la importación nacional crecía, también lo
hacía la importación estatal, pero a una tasa mayor. Las importaciones
estatales se cuadruplicaron entre 1988 y 1992, mientras que las
exportaciones crecieron 113 .1% durante ese mismo período. Esto condujo,
como es nonnal suponer, a un creciente déficit comercial estatal que en
1992 alcanzó la cifra de 1,484 millones de dólares. Por tipo de bien, la
importación nacional en 1992 muestra que un 62.4% eran bienes

�38 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 39

intennedios. un 22.3% bienes de capital y un 15.3% bienes de consumo.
En el estado de Nuevo León, estas cifras son de 48.2%, 35.7% y 16.1%
respectivamente (Gobierno del Estado de Nuevo León, 1993).

Cuadro 1.3. Comercio exterior del estado de Nuevo León
(en millones de dólares)
Concepto\Aik&gt;

1988

1989

1990

1991

199T

Exoortaciones

658.1

667.9

945.5

1,389.5

1 402.6

lmoortaciones

584.0

664.0

1 609.4

2835.8

2887.3

Saldo Comercial

74.2

3.97

-663.9

-1 445.3

-1 484.7

• Datos anuahzados con cifras de octubre de 1992.
Fuente: Gobierno del E.~do de Nuevo León (1993).

Una refonna comercial como la del Tratado de Libre Comercio con
América del Norte (TLC) que abre la economía al comercio internacional
tiene múltiples efectos en el país y sus regiones. En primer Jugar, se
presume que el país en cuestión desarrollará su sector exportador o de
~esarrol~o "hacia afuera". El efecto se dará a través de la competencia
mtemac1onal: la economía tenderá a especializarse en la producción de
aquellos bienes comerciables donde tenga ventaja comparativa.
S~ estima que en la medida que la producción de bienes se especializa. el
bienestar de la comunidad crece, ya que se asignan de manera más eficiente
los recursos y, al darse la desgravación arancelaria a la importación en un
p~ís. sus habitantes tienen acceso a más y mejores bienes, con lo que su
b1enest~r ~ incrementa. Así. la apertura comercial puede traer consigo
beneficios 1mpor1antes. Por ello. el objetivo de este trabajo es estimar el
incremento en bienestar en el estado de Nuevo León. con la
implementación de la política comercial del Tratado de Libre Comercio
que entró en vigor el primero de enero de 1994 y que se espera tennine de
desgravar a todos los bienes hasta el año 2008.
Cabe considerar aquí. que el aspecto de la medición que se hará incluirá
sólo el beneficio obtenido de la desgravación arancelaria de bienes de
importación siguiendo la metodología de Harbcrger ( 1974). Es decir, se
cons!dera sólo el beneficio obtenido por el acceso a bienes con precios
relativos menores. y no considera la reasignación total de la producción.
El trabajo prosigue con la sección 2, donde se expone el marco teórico de la
medición del excedente del consumidor neto de la pérdida del excedente

del productor. El marco teórico está basado en el trabajo de Halberger
(1974). Allí se expone el caso de un mundo con un bien, con dos bienes, y
finalmente se generaliza a n bienes. La medición es estática en el sentido
de que no se modela la inclusión de inversión extranjera, ni se toma en
cuenta explícitamente el crecimiento de la economía.
La sección 3 desarrolla la metodología y la rutina computacional utilizada
en la estimación de los beneficios de la politica del TLC. Se hace uso de
las elasticidades de demanda compensada presentadas en Silos ( 1992); así
como de las cifras de importación del estado de Nuevo León de SECOFI
(1994), tomando en cuenta aproximadamente 5450 bienes de importación
procedentes de Estados Unidos de América, agregados en once sectores de
actividad económica; y de las reglas de desgravación arancelarias provistas
en el texto del TLC (SECOFI, 1993) para cada bien. El cambio en
beneficio social neto se hace con base en los escenarios con y sin TLC de
1994 en adelante. Se encuentra que la aproximación del bienestar
atribuido a la Política Comercial TLC está entre 1.39% y 3.05% del total
de importaciones, según se suponga una tasa de interés real anual entre
12%y6%.
Dado que no se tienen estimaciones especificas del Producto Interno Bruto
(PIB) del estado para 1994, se puede estimar una aproximación de la
ganancia en bienestar de la Política Comercial TLC en ténninos del PIB si
suponemos que la p~cipación de las importaciones nacionales al PIB
nacional se mantiene en nivel estatal. De ahi se desprende que la ganancia
en bienestar estaría en el rango de 0.3% a O.9% del PIB estatal, ya que las
importaciones nacionales corresponden aproximadamente al 30% del PIB
nacional según estadísticas del Banco de México.

2. Marco Teórico

Para analizar los efectos de la aplicación de una política económica es
posible utilizar un enfoque dinámico o bien un enfoque de estáticacomparativa. Ante una perturbación al estado inicial de equilibrio de un
modelo. el análisis dinámico considera el proceso real de ajustes y reajustes
de las variables que conducen a un nuevo estado de equilibrio, tomando en
cuenta tanto la accesibilidad como la estabilidad del equilibrio; por otro
lado, el enfoque de estática-comparativa sólo considera los estados inicial y
final de equilibrio, sin importar el proceso por el cual se llega de un estado
a otro.

�40 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 41

Para el caso específico en que se analizan los efectos de la política aplicada
en el mercado de bienes de consumo, se puede desarrollar un análisis de
equilibrio parcial o de equilibrio general. A diferencia del primero, este
último debe considerar no sólo los efectos directos que provoca alguna
perturbación en el mercado de un bien, sino también los efectos indirectos
que ésta provoca en otros mercados no independientes.

3. En las dos situaciones consider;adas, los sistemas de impuestos
relacionados con cada situación tendrán igual incidencia en cada
individuo, con el fin de aislar los efectos de reasignación de recursos de
los impuestos de sus efectos redistributivos. Por este supuesto, junto
con el anterior, es conveniente utilizar funciones de demanda
compensadas.

En este trabajo, se evalúa la eliminación gradual de tarifas arancelarias a
un conjunto de bienes de importación, teniendo como objetivo encontrar su
impacto en el bienestar de la sociedad, específicamente para Nuevo León.
Se considera que estos bienes están relacionados entre sí y por tanto el
análisis que se utilizará deberá ser, en este sentido, de equilibrio general;
por otra parte. para obtener el cambio en bienestar de esta política
económica, es suficiente comparar el estado final de equilibrio con el
estado inicial, por lo cual no resulta necesario realizar un análisis
dinámico, sino que basta utilizar el enfoque de estática-comparativa.

4. Harberger (1974a) supone costos de producción por unidad constantes.
En forma equivalente, para el caso que estamos analizando
supondremos que los precios en el mercado internacional de los bienes
que se importan son constantes, y que no se verán afectados por la
cantidad consumida o producida domésticamente.

2.1 Medición del
interrelacionados

cambio

en

bienestar en

dos

mercados

A continuación presentaremos el marco teórico que será utilizado para
alcanzar nuestro objetivo. Suponemos un impuesto a la importación de dos
bienes de consumo cuyos mercados están relacionados entre sí. Para esto,
utilizaremos los siguientes supuestos que Harberger ( 1974a) utiliza para un
propósito semejante al nuestro:
1. En cualquier situación susceptible de ser comparada, los recursos
productivos de la economía son empleados en su totalidad. Este
supuesto es convencional cuando se pretende estudiar el efecto que
tienen los impuestos sobre la asignación de los recursos productivos.
2. Ante dos situaciones que se comparan, supondremos que la cantidad
recaudada por el gobierno no cambia, y que la forma en que ésta se
utiliza es exactamente la misma. Este supuesto es importante, pues
cualquier cambio en el gasto gubernamental afecta directamente el
bienestar social. Puesto que el conjunto de impuestos a la importación
será modificado, la cantidad recaudada por el gobierno se verá alterada
por este concepto; por tanto resulta necesario implantar un nuevo
sistema de impuestos no distorsionante como alternativa para
compensar la diferencia.

5. No hay distorsiones en la economía excepto las que se señalan en el

trabajo.

Definamos el precio del bien i, P;, para i = 1,2. Las funciones de demanda
de importaciones de los dos bienes son interdependientes y serán denotadas
como q¡ ( P1 , P2 ), para i = 1,2. Con base en el supuesto 4, el precio del
bien i en el mercado internacional es constante definido como C;.
Suponiendo que inicialmente los precios son distintos al precio
internacional debido a un impuesto a la importación r/, para i = 1,2, como
se muestra en la gráfica 2.1, el problema es estimar los efectos en bienestar
al modificar los precios de (P/, P/J a (C1,Ci), donde
o
o
o
o
P1 = C1 + T, y Pi = C2 + Ti .
Para obtener el cambio del bienestar total, ,1fl, se debe obtener el cambio
en el excedente del productor y del consumidor resultante del cambio en los
precios de mercado, .dCS + .dPS; otra parte que afectará directamente al
consumidor es el cambio en la cantidad recaudada por el gobierno por este
concepto, &amp; , ya que con base en el segundo supuesto esta cantidad deberá
ser compensada por un sistema alternativo de impuestos al consumidor.
Por tanto, esta cantidad, a la cual nos referiremos como el cambio en la
cantidad recaudada por el gobierno, en realidad representa un cambio en el
excedente del consumidor.
Así. el excedente del consumidor y del productor para este caso está dado
por

�42

Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 43
Puesto que en el problema que se plantea los impuestos son eliminados, es
decir,
P,

para i = 1,2, el monto final recaudado por este concepto es nulo. Mientras
que la cantidad inicial recaudada es
pº
P,

'

-

--

q¡_p,°.PJ

e,

con lo que el cambio en el monto recaudado estará dado por:

Gráfica 2.1 Equilibrio de mercado donde dos bienes están gravados con un impuesto a la
importación de r/ yrz°_

donde q,(P, . P 2 ) representa la demanda de importaciones del bien ; y res
0
cualquier trayectoria que una los puntos (P, • Pi°) y (C1 ,C2 ) (Braeutigam
y Noll, 1984). Debido a que las funciones de demanda utilizadas son
compensadas. el resultado que se obtiene es independiente de la trayectoria.
Algunas posibles trayectorias se muestran en la gráfica 2.2.
Por su parte. el cambio en el monto recaudado por el gobierno sigue siendo
la cantidad final recaudada menos la cantidad inicial recaudada. Para el
caso en que existen varios bienes relacionados entre si. la cantidad
recaudada en cualquier momento estará dada por la suma de la cantidad
recaudada por cada bien. Para este caso.

!:,:,
r,

--P,

Gráfica 2.2 Posibles trayectorias a seguir para pasar de un punto inicial (!'1º.P/) a
un punto final (( ' 1.C:z).

Para ilustrar gráficamente los resultados obtenidos en las ecuaciones 2.1 y
2.4 definamos la trayectoria r como se muestra en la gráfica 2.2a), es decir
como la unión de dos líneas rectas que unen los puntos (P/,P/), (C,,P/) y
(C1,C:i). Otras posibles definiciones para r se muestran en las gráficas
2.2b) y 2.2c), con cualquier trayectoria que una los dos puntos de interés se
obtiene el mismo resultado numérico. pero los cálculos matemáticos se
facilitan utilizando la primer trayectoria.
Para empezar el análisis tomemos la subtrayectoria r 1, en la que se elimina
el impuesto del bien I y el precio del bien 2 permanece constante. Si los
bienes son sustitutos. al disminuir el precio del bien l. la función de
demanda del bien 2 se desplazará hacia la izquierda (ver la gráfica 2.3).
Iniciemos por obtener el cambio en la cantidad recaudada por el gobierno
por este concepto, &amp; ', el cual está dado por la cantidad final (área C)
recaudada menos la cantidad inicial recaudada (área A 1- C + D + E ), es
decir,
(2.5)

�44 Ensayos

hnpacto en bienestar de la apertura comercial 45

,
P,

1
m - f (P J"il ~
¡,..¡p +[7°
*ql (P PJ+r
11]
l *q lf c PJ-(t1
l
1
l *ql (P p1 //

P,

1

-

q l

1'

1

I

J

1'

J 1

I '

e

MI'= (A+ B) + [(e)-( A+ e+ D +E)J = B-(D +E)

P,

e,

e,

b)

a)

Gráfica 2.3 El precio del bien I disminuye al eliminar su impuesto, afectando la
función de demanda del bien 2.

Por otra parte, si las funciones de demanda que estamos tomando, son las
funciones de demanda de importaciones, el cambio en los excedentes del
consumidor y del productor, (L1C'S+&amp;S) ', está definido como
(2.6)

(/J.CS + MS)'=

-fq (P¡ ,P ~P¡ +q (P¡ ,fi)dP
1

2

f

P/

Siguiendo los mismos pasos que en la etapa anterior tenemos lo siguiente:

puesto que en toda la subtrayectoria r1, Pi° es una constante igual a P/, dP2
0
es igual a cero; además en r,, P, va de P, a e,, por lo cual podemos
simplificar la ecuación anterior a:
(2.7) ( L1CS + .1PS )'=

Para completar el análisis tomemos la segunda parte de la trayectoria, la
subtrayectoria r2, en la que el precio del bien I permanece constante
mientras que el precio del bien 2 cambia de
a ( 1 (ver la gráfica 2.4).

2,

2

rl

C1

El área A se puede interpretar como una transferencia del gobierno al
consumidor, la cual, según el segundo supuesto será recuperada por el
gobierno mediante otro sistema de impuestos al consumidor no
distorsionante y de igual incidencia que el anterior. El área B es lo que
gana el consumidor al eliminar una distorsión en el mercado: sin embargo
el área (D + E) es una pérdida ya que representa lo que el gobierno deja de
percibir al disminuir el consumo del bien 2, con base en el supuesto 2 esta
disminución en el ingreso del gobierno también deberá ser compensada por
el sistema de impuestos alternativo.

L1n"= ( L1C'S + L1PS)" +&amp;".
donde

P1º

f

- q¡( P,, P/ )iPi = q,( P,,Pi° )iP,
Pl
e,

esta integral tiene valor positivo (representando por tanto una ganancia) y
en magnitud es equivalente al área A + B señalada en la gráfica 2.3.
Por lo cual, hasta esta etapa, el cambio en bienestar total está dado por:

MI'= ( L1CS +.1PS)'+L11'

(2.8) &amp;" =-(7;° * qi(C,, P/ )) =-( área C) y
(2.9)

( L1CS + L1PS)" =

-fq,(P, , P )JP + qi( P,. P )dP
2

1

2

1•

r2

en la subtrayectoria r1, P1 es una constante igual a e,. dP1 es igual a cero: y
P1 varia de P/ a C2, obteniendo entonces que:

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 47

46 Ensayos
JI

(2. 10)
e

,,

WP =f·q (C' ,Pi1P, =( área e + D I F J
(Lt:S+L1PS')"=-fq (C ,P,JU'
1

'

1

J

1

1

J

(2.12)

,

Ul=fq/~.~~+fq/~.~~-I;*q/J:,~J-¡;*q/J:,~)
e

1

~

(2.13)

@=( A+B)+(C+D+F)-( A)-(C+D+E)

@" = ( L1CS + L1PS) "+&amp;"

así,

r

L117"= s· q (C ,P, JU•
1r1p
1

/

1

siendo los primeros dos témúnos de la ecuación (2.12) el cambio en el
excedente del consumidor y del productor --ecuaciones (2.7) y (2.9)--. y los
últimos dos, lo que el gobierno deja de recaudar por este concepto. Estos
últimos deberán ser recuperados por un sistema alternativo de impuestos al
consumidor que tenga la misma incidencia sobre los consumidores que el
sistema de impuestos existente antes de eliminar estas tarifas arancelarias.
Puesto que esta cantidad será recuperada afectando al consumidor, lo que
aquí representamos como&amp;' + &amp;", se debe considerar como un cambio
adicional al excedente del consumidor.

+[-T° *q (C' ,Pº J]
1

1

l

1

c.

L1ll''=(C+D+F)+[-(C)]= D+F.

P,

Hasta este momento hemos visto qué pasa cuando se eliminan las tarifas
arancelarias de dos bienes relacionados entre sí. A continuación
analizaremos qué sucede cuando las tarifas no se eliminan. sino que
solamente son reducidas de ( r,º, rz° )a ( r(. rf) como se muestra en la
gráfica 2.5.

P,

P,
o
q,

P,

.'..
.

q, (C,,C.)

Grálica 2 4 El precio del bien 2 disminuye al el11111nar su impuesto. afectando la
demanda del bien 1.

\

P,
p 1'

Uniendo los resultados de las dos etapas.

e,

f

JI
/

I

'J ~

I

1

I

1

1

1

1

I

1

I

- T" *q (P° P") - T" * ((' Pn)
1

!

I

1

1

p º

',',0

C"·
E. .....
F

q,

L1ll=fc1 (P,P° lrlv+J·q (C ,P;dP. +7" *q (C ,Ji') - 7° *q (P°,P' )+
,.

.

1

q l

J'

1

por tanto. eliminando el tercer término con el últ11110 término

I

I

1

1

q,(P,.P,°)

.,...

--.

q,

qjP,.,P)

p'
1

e,

···········•c···,.-·············•·······-•

L1ll = L1ll'+L1ll"

(2.11)

.

q,(P,'. P,)

'(

',B

A

¡.

q,(P,. P: )

---♦ q,

q,

Gráfica 2.5 Equilibrio de mercado cuando disminuyen las tarifas arancelarias de
dos bienes de importación que se relacionan entre sí.

El cambio en el excedente del productor y del consumidor está dado por la
ecuación 2.1

L1CS + t1PS =

-Jq,( P,. P &gt;-JP, + q
2

2(

P,. P2 )dP2

�Impacto en bienestar de la apertw-a comercial 49

48 Ensayos

con la diferencia de que ahora r es cualquier trayectoria que una los puntos
(P,º, P/J y (P{, P{;, siendo P( = C, + T(, i - 1, 2.
Siguiendo un proceso semejante al que se realizó cuando se eliminaron las
tarifas arancelarias obtenemos que

°

( L1CS + L1PS) =

(2.14)

P1

Pf

P(

P[

f q,( P,, P/ ,kJP, + f qi( P/, P2 )1P2 .

Con base en la ecuación (2.2), el monto que inicialmente es recaudado por
el gobierno lo obtenemos de la ecuación (2.3). mientras que el que se
recauda al final está dado como
(2.15)

11 = T/ *q,(P/,Pf )+T/ *qi(P/, Pf ) .

Obtenemos entonces que el cambio en bienestar social está dado por·

El cambio en bienestar total estará dado por la suma del cambio en los
excedentes del productor y del consumidor más el cambio en el monto
recaudado por el gobierno.
Sea P; el precio del bien i, i = J,... ,n. Las funciones de la demanda de
importación de los n-bienes están relacionadas entre sí, denotadas por
q, = q, ( P, ... Pn), i = l ,... ,n. El conjunto de precios varia de

( P1º ,... , Pnº) a ( P/ ,.., .,Pf) debido a un cambio en el conjunto de
impuestos a los n-bienes de importación de (T,º ,... , T,,º) a
(T/ ,... , r,,1 ) .
El cambio total en el monto recaudado por el gobierno por este concepto,
O
&amp; , lo
obtenemos de restarf la cantidad recaudada inicialmente, J , a la
.
cantidad final recaudada, J . La cantidad recaudada por este concepto en
cualquier momento. está dada por la suma de las cantidades obtenidas
individualmente, es decir.
(2.17)

(2.16)

,
,
HI=fq,(~.~ ~+fq/~.~~ +¡ y;*q,(~,~ )+(*q/~.Pz')]
,
,

n

I = T, *q,(P,, ...,P,,)+...+T,, *q,,(P,, ...,P,,) =¿7; *qJP,, .. .,P,,).
k= I

Por tanto.

,1[J

(A +B I C +V )+ ((i +J) + /(E + F) 1 (1 t- K)j-/(A t- 8 1 E)

n

n

o bien. de la gráfica 2.5

¿jJ =
1 ((, -1 11 1 f)j

L1ll C'-'-D ➔ F + .J + K -H .

2.2 Medición del cambio en bienestar en n-mercados interrelacionados

L Tf qJ P/ ,... , Pf }- ¿ T/ qk( P,

0

o bien, si definimos

,Pnº },

qz = qJ P,0 , ••• , Pnº) y q{ = qJ P/ ,... ,Pf)

n
n
n
(2.18) &amp; = ¿q{T[ - ¿qZT/ = ¿(q{T[ -q!T/) .
k I

El último resultado obtenido en la sección anterior proviene de un análisis
gráfico y matemático partiendo de algunas definiciones. cuando el
problema es encontrar una expresión para calcular el efecto en bienestar
total de cambiar las tarifas arancelarias a dos bienes de importación. En
esta sección se generalitará el análisis anterior para n-bienes de
importación. utilizando los supuestos de Harbcrger (1974a) mencionados
en la sección 2.1.

, .. .

k=I

k I

le- /

k= I

Aunque ,1J representa el cambio total en el monto recaudado por impuestos
arancelarios, con base en el segundo supuesto de la sección 2.1 este cambio
deberá ser compensado por otro tipo de impuesto de igual incidencia al
anterior. pero no distorsionante. Por lo cual, al final deberá ser restado al
cambio en el excedente del consumidor que se obtendrá a continuación.

�50 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial S1

Al ser q, una función de demanda de importaciones, el cambio en el
excedente del productor y del consumidor estará definido por:

( P/ ,... ,P¿ ,P/ ,... ,Pnº) y ( P/ ,... ,P/ ,P,~1 , ... ,Pnº) , de donde la
ecuación 2.33 queda expresada como

(2.19)

L1CS +L1PS=-fq¡(P¡,•··,Pn)JP¡+ ...+qn( P¡,···,Pn)dPn,

pi

o

(L1CS+APS); =-fqJP/, ...,P¿,~.~~1 .... ,Pnº )~ ,

r

abreviando

Po

o bien,
r

Po

°,...,Pnº)

donde r es cualquier trayectoria que una los puntos ( P1

Y

(2.22)

(L1CS+L1PS); = JqJP/ ,... ,P¿ ,~.~~1 , . .. ,P: )d~ .
pi

(P/, ... ,Pf ) .
Si definimos r como la unión de n-subtrayectorias r;, i = J,.. .,n, podemos
expresar la ecuación anterior como

(2.23)

(2.19b)

,1/'S

Para obtener una expresión especifica de la ecuación anterior, definamos q;
como una función de demanda tipo Cobb Douglas, es decir,

q ( P ,... ,P )= A P'·· ... P'·
I

+LIPS=[t,dP,+.. +q,dP, }---+ [t,dP,+..+q,dP,

j

Si cada subtrayectoria r, es una línea recta donde sólo cambia el precio del

P,º a P, 1 . todos los demás precios son constantes en r,, por tanto.
dPk = O,V k -:te i . y el i-ésimo ténnino de la ecuación anterior

bien i de

I

•

'

J

"

donde ev es la elasticidad precio cruzada de la demanda compensada de
importaciones del bien i con respecto al precio del bien J, sustituyendo la
ecuación (2.23) en la (2:22),
lf

r )-I(P,r )(P,'., r)♦/ " ~r . dP.

(ICS +&amp;'S); = JAJP( l " .. .(P,í,

.(

Pi'
sacando las constantes de la integral,
(2.24)

queda simplificado como:
(2.21)

Ff

(ICS +&amp;'S), = Ai(P(l" ..{P/_¡)cu-,(f&gt;!:,f'•·' .. .(~ f'-• J(P,l'JdP,

(L1CS+L1PS) , =- fq,dP, .

Pi'
para simplificar, definamos K, como la parte constante que está fuera de la
integral, es decir,

Ya que res la unión de 11-subtrayectorias r , empezando de i J hasta i n,
la trayectoria r, es una la línea recta que une los puntos

(2.25)

1·•
Ki = A, (PI1 )c" • • • (Pi -11 ) cu_, (Pº,.. I )e'·"' • • • (Pº)"
n

'

�52 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 53

3. Estimación del modelo y resultados

al sustituir K, y evaluar la integral de la ecuación 2.24,
(2.26)

( ACS + &amp;S ), =

K, ,},,u[( P,º )1+&amp;,, -

( P, 1 )1+"11 ]

.

El cambio total en el excedente del consumidor y del productor, estará dado

El objetivo de este trabajo es hacer una medición del cambio en bienestar
social para Nuevo León, resultado de la desgravación gradual de los bienes
de importación provenientes de los Estados Unidos de América. Para
lograrlo utilizaremos en la medida en que sea posible los resultados
teóricos obtenidos en la sección anterior.

por:
(2.27)

( L1CS + &amp;S)

= ( L1CS + APS), +.. .+(ACS + L1PS ),, .

Una vez que hemos obtenido una expresión para el cambio del monto
recaudado por impuestos a la importación (ecuación (2. 18)1 y para el
cambio en el excedente del consumidor y del productor (ecuaciones (2.25),
(2.26) y (2.27)1 podemos obtener una expresión para calcular el cambio en
el bienestar total de la sociedad.

Puesto que la desgravación es gradual, será necesario calcular el cambio en
bienestar obtenido para cada año a partir de que entra en vigor el TLC.
Debido a que estos beneficios se obtienen en distintos puntos en el tiempo,
al momento de calcular el beneficio total se descontarán sus valores a
través del tiempo de la siguiente manera
(3. 1)
Afl /994

¿jf]/995

Aflm

¿jJ] = --,------,- + --,---~-,---~+·.+-,-----,--

(1 +i /994 ) (1 +i /994 X1 +i/99J

Recapitulando. las ecuaciones básicas del análisis son:

--e--+• ..

(1 +i1994). ••(1 +im)

i1CS + t1PS + &amp;

(2. 16)

i1fl

(2.27)

( L1C'S + &amp;SJ = ( L1C'S + APSJ, +...+( ACS + L1PSJ,,

(2 .26)

( L1CS +&amp;SJ = K - 1 [(Pº J1-1 c,, - (P 1 J1'c,,]

(2.25)

K' = A' (P11 } ,:" • • • (P' 11 }cu 1 (Pº1+ / },:'·'" • • • (Pº11 },:' •

(2.18)

.
&amp; = ¿(q{T/ - q:T.° ) .

I

1 / ♦ &amp;,¡

I

donde L1fl"' es el cambio en bienestar social obtenido en el año m medido
en pesos de ese año, e im la tasa de interés real anual en el año m, para m =
1993, 1994,... En la notación subsecuente, el superindice m en una variable
indicará el valor de dicha variable en el año m.

1

Así,

t /

donde P,0 y P( son los precios inicial y final del bien i respectivamente. &amp;'1
es la elasticidad precio cruzada de la demanda compensada de
importaciones del bien i con respecto al precio del bien J. &amp;,, es la
0
elasticidad precio directa del bien i, T, y T( son los impuestos inicial y
0
final aplicados al bien i , y donde q, y q( son las cantidades importadas del
0
bien i a los precios P, y P(, respectivamente.

(3.2)

(3_3)

¡jflm - {t!J('S + ,1P,SJ m ~ ,1/ m

&amp;m= ~(rm
~
q,

m _ T1 991

1

,

q,1991 )

r=/

0 .4)

(L1CS + APSt = (L1CS + L1PS)7 +.. .+(L1CS + &amp;s):

(3.5)
pl9'1J

(L1CS+APsr =

f 'fq;(P/n....,P,~,.P,.P,~~1 ....,p:991 ~P,
i=I

P,•

�hnpacto en bienestar de la apertura comercial S5

S4 Ensayos

Tanto en la ecuación (3 .7) como en la ecuación (3.8) hacemos referencia al
precio en el mercado internacional del bien i , C,, el cual aún no conocemos.
Para obtenerlo sustituimos la ecuación (3.8) en la ecuación (3.7)
Para poder evaluar las expresiones anteriores necesitarnos conocer los
valores de cada parámetro y de cada variable que ahí aparecen. Aunque no
contamos con ninguno de ellos, algunos pueden ser obtenidos en forma
indirecta, y para los otros será necesario realizar algunos supuestos para
poder utilizar la información con que se cuenta y así _lo_grar nues~o
objetivo. En particular, necesitamos los valores de las elasuc1dades pr~10
directa y cruzadas de los bienes, el valor de las constantes A; para , =
J,... ,n, los precios y las cantidades importadas de los bienes para cada año,
las tarifas arancelarias de importación para cada uno de los años por
considerar ( 1993 a 2008) de acuerdo con el TLC, y los valores de las tasas
de interés correspondientes.

(3.9)

Pt = C, + C, • t,m = C, (1 + tt),

aplicamos esta fórmula para 1993 y despejamos C; obteniendo el precio del
bien i en el mercado internacional,

(3.10)

P'"'
C=-'-'

J+t'"'
1

Una vez que hemos obtenido el precio de cada bien en el mercado
internacional, utilizando las ecuaciones (3.8) y (3.7) respectivamente,
podemos calcular el impuesto y el precio de cada bien para cualquier año.

3.1 Derivación de las variables
Precios e Impuestos a la importación

Elasticidades

Necesitamos el precio y el impuesto a la importación de cada bien para
cada año m que pretendamos analizar, contamos con el precio de cada bien
para 1993, P/ 903• y con las tarifas arancelarias de este año Y para los
1993
1994
S • 1
d
siguientes, establecidas en el TLC, t, , t,
egun e acuer o
establecido en el TLC, las tarifas arancelarias se reducen a cero en el año
2008 para todos los bienes, así, tomaremos t,m = Opara m &gt; 2008.

Las elasticidades que se requieren son las elasticidades precio directas y
cruzadas de las demandas compensadas de importaciones de cada uno de
los n-bienes de importación de Nuevo León provenientes de Estados Unidos
de América (aproximadamente 5450 bienes, es decir. estamos hablando de
5450 elasticidades precio directas y ((5450)2-5450]/2 elasticidades precio
cruzadas).

Para obtener el precio en cualquier año m. P,m. partimos de que éste es
igual al precio del bien i en el mercado internacional, C, (que suponemos
no cambia en el tiempo. ni es afectado por la cantidad producida o
consumida domésticamente). más el impuesto vigente a la importación de
ese bien, T,m, es decir,

No contamos con tales elasticidades. Sin embargo. en cuanto a las
elasticidades directas, contamos con elasticidades de demandas
compensadas domésticas agregadas en nivel sectorial para todo México
(Silos, 1992). Los sectores con los que trabajaremos son solamente los
sectores comerciables, esto es. 1) agropecuario. silvicultura y pesca; 2)
minería, extracción de petróleo y gas natural; 3) productos alimenticios,
bebidas y tabaco; 4) textiles, prendas de vestir e industria del cuero; 5)
industria de la madera y producto de madera: 6) papel, productos de papel,
imprentas y editoriales: 7) sustancias químicas y derivados del petróleo;
8) productos de minerales no metálicos: 9) industrias metálicas básicas;
10) productos metálicos. maquinaria y equipo: l l) otras industrias
manufactureras. Las elasticidades precio directas de estos sectores serán
denotadas como &amp;1 , para / / .... , / /. donde / representa cada uno de los
once sectores mencionados. respectivamente. De esta manera, si el bien i
pertenece aJ sector /. tomaremos su elasticidad precio directa como &amp;1.

A su vel. el monto del impuesto a la importación para cada bien se obtiene
como un porcentaje t,m del precio del bien en el mercado internacional C,.
es decir.
(3.8)

r,m e,• t,m .

�56 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 57

Cantidades
Referente a las elasticidades precio cruzadas de las demandas de
importaciones, éstas serán sustituidas por elasticidades preci~ c~das de
demandas compensadas domésticas agregadas en nivel sectonal, esumadas
para México (Silos, 1992). Es necesario aclarar que la e_las~icidad prec!o
cruzada para un sector está calculada, de tal fonna, que md1ca el cambio
porcentual de la cantidad demandada de los bienes de dicho sector al
cambiar el precio porcentual de los bienes de todos los demás sectores
juntos. Denotaremos u1 a la elasticidad precio cruzada del sector 1 con el
resto de los sectores, para 1 = 1. ... 11, de esta fonna

Otra infonnación que necesitamos es la cantidad importada de cada bien
para cada uno de los años en cuestión, para tener una aproximación de las
mismas, recordamos el supuesto que hicimos desde el final del apartado
anterior acerca de que las demandas de importaciones son de tipo Cobb
Douglas, como lo muestra la ecuación (3.6)

Como esta cantidad varía de año en año, llamemos q,"' a la cantidad
importada del bien i en el año m, que teóricamente la podemos calcular
utilizando la ecuación (3.6) tomando los precios vigentes en el año m, de
esta forma

(3.11)
(3.13)

q,"'(P"'
. P"') = A, (P"')""
(P"')"u
(P"')""'
I ' • ·' n
J
•••
,
•••
n
·

donde R1 es el precio ponderado de los bienes del resto de los sectores.
El supuesto que nosotros utilit.aremos es que la demanda de i~n_portacion~s
de cada bien I que pertenece al sector 1 tiene como elast1c1dad precio
cruzada u1, indicando el cambio porcentual de la cantidad demandada de
importaciones de dicho bien ante un cambio porcentual del precio
ponderado de los bienes del resto de los sectores, es decir:

(3. 12)

R1 dq
*- -' . para todo bien i que pertenezca al sector l .
q1 dR I

=v =-

u

1

'

En el mercado de un bien. al suponer que la elasticidad de su demanda de
importaciones es igual a la elasticidad de la demanda doméstica,
implícitamente se está suponiendo que la oferta doméstica de este bien es
perfectamente inelástica. En caso de no serlo. el resultad~ que se obtenga
subestima las ganancias sociales, específicamente subestima la suma del
excedente del consumidor con el excedente del productor porque
sobrestima la pérdida que sufre el productor al eliminar un impuesto a la
importación.
Otro efecto que tiene el tomar estas elasticidades es el que resulta de afectar
directamente la fonna de las funciones de demanda para cada bien. como
veremos en seguida.

Así, utilizando la ecuación (3.13) podemos encontrar las cantidades
demandadas para cada año m, siem_pre que conot camos los valores de las
variables y de los parámetros que allí se utilizan. Acerca de los precios, ya
vimos que es posible obtenerlos. Sin embargo, respecto a las elasticidades,
serán utilizadas las que se mencionaron antes en esta sección. De tal forma
que si el bien i pertenece al sector l . la función de demanda compensada de
importaciones para este bien será calculada como:
(3.14)

1 (R )u,
qI = q1 (PI ' R f ) = AI (P)c
t
/
'

donde R1 es el precio ponderado de todos los bienes que no pertenecen al
sector l. que en un momento más veremos cómo se calcula.
Específicamente para obtener la cantidad importada de un bien en el año m
se deben sustituir en la función el valor de las variables correspondientes a
ese año.
AJ hacer esta modificación a las funciones de demanda ya no es posible
utilizar las expresiones expuestas al inicio de esta sección para obtener el
resultado buscado en este trabajo. En particular, tenemos que cambiar las
ecuaciones (3.5) y (3 .6) por las ecuaciones
(3 . 15)

(L1CS + '1PS)"' = (L1CS + L1Ps); +.. .+(L1CS + L1Ps):
1

�58 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 59

que
pertenezca al sector/.
donde R1/ es el precio ponderado de los bienes que no pertenecen al sector
/ en el año m durante la trayectoria r1, esto es, en la trayectoria en que los
993
precios de los bienes del sector / cambian de
a
los precios de los
bienes cuyo número de sector es inferior a / tienen el precio
correspondiente al año m y el resto, el precio correspondiente a 1993 (véase
el anexo en Sánchez-Vela (1996), para una explicación más detallada).

P/

Pt ,

Para salvar esta dificultad, realizamos varias iteraciones con las que
obtenemos una aproximación tanto de las distintas cantidades importadas,
como de los precios ponderados que se requieren. Para realizar estos
cálculos, se utilizó un algoritmo que se encuentra detallado en la sección
A.4 del anexo en Sánchez-Vela (1996).

Parámetro A;
Del apartado anterior vimos que es posible obtener todos los precios
ponderados de 1993, además las cantidades importadas en 1993 son
conocidas, por ello, podemos obtener A; si despejamos este parámetro de la
ecuación (3 .14), y tomamos los datos de 1993, es decir,

Precio ponderado
(3. 18)

Para obtener el precio ponderado de los bienes que no pertenezcan al sector
/ utilizamos la siguiente fórmula:

A=
q/.,J
, ( R,., t (p
1

1

.-

1991 ) '·

,

para, - 1, .... n.

1

Tasa de interés anual
n

¿(P)2 *q1
(3 .17)

J=l

R1 = R1 ( P ,q) = - -n- - - - . para toda j tal que el bien j
"p
*q J
L.,¡ J
J=l

no pertenezca al sector J.

Utilizando las ecuaciones (3.2), (3 .3). (3.15) y (3.16) es posible calcular
una aproximación del impacto en bienestar para cada año. Para obtener el
valor presente neto en 1993 del impacto en bienestar total es necesario
aplicar la fónnula de la ecuación (3 .1). Para esto debemos conocer la tasa
de interés real anual para cada afio a partir de 1994. Como no conocemos
estos datos. supondremos una misma tasa de interés real anual ¡A para todos
los afios. De esta forma.

P es el vector de precios de los bienes. y q el vector de cantidades

importadas.
Es posible calcular el precio ponderado que se requiere para cada uno de
los sectores para el año de 1993 (m = / 993), ya que contamos con las
cantidades importadas durante este año y sus correspondientes precios de
importación. Para poder realizar este cálculo en los años subsecuentes, será
necesario hacer una estimación especial como se indica en seguida.
De la última ecuación observamos que para calcular el precio ponderado R1
se requieren las cantidades importadas a los precios dados. que a su vez
quedan en función del precio ponderado. que no conocemos y que además
no es posible despejar.

(3.19)

.dfl19'H
¿jfl = - --

.1fl 199J

+- --+-··+

(J+i A J (]+;A l

¿jfl'"

O+iA J"' 199)

+· ..

Si la política comerciarpactada en el TLC no se suspende, a partir del 2008
no habrá tarifas arancelarias, por lo que el impacto en bienestar para cada
afio debido a haber aplicado esta política será el mismo a partir del 2008.
Por tanto. el valor de estos flujos en el año 2008 lo obtendremos como

(J.20)

�60 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 61

p/

El precio del bien i en 1993 del sector 1, para 1 = J, 2,... , 11. Estos
datos los proporcionó la Secretaría de Desarrollo Económico del
Gobierno del Estado de Nuevo León.

T,m

Tarifa arancelaria del bien i en el año m. Datos obtenidos de
SECOFI (1993).

3

=Al1""'[l+ (1:;,) +(1+:,) +---]
2

=Al7'~t;;,)
Finalmente, tenemos que el valor presente neto total del impacto en
bienestar en 1993 es

(3.21)

3.2 Base de datos

Los datos utilizados en la estimación del modelo son lo siguientes:

&amp;

1

Elasticidad precio directa de la demanda doméstica compensada de
bienes del sector 1, para 1 = 1, 2,..., 11. Esta elasticidad se toma como
aproximación de la elasticidad precio directa de la demanda
compensada de importaciones del sector J. Esta información se
tomó de Silos (1992).

u1

Elasticidad precio cruzada de la demanda compensada doméstica de
bienes del sector 1, para 1 = 1,2, ... , 11. Esta elasticidad se toma como
aproximación de la elasticidad precio cruzada de la demanda
compensada de importaciones del sector 1. La elasticidad se mide
como el cambio porcentual de la cantidad demandada de bienes del
sector 1 ante un cambio porcentual en el precio de los bienes del
resto de los sectores. Esta información se tomó de Silos ( 1992).

q, 93

Cantidad importada del bien i en 1993 del sector 1, para 1
I, 2,... , 11. Estos datos los proporcionó la Secretaría de Desarrollo
Económico del Gobierno del Estado de Nuevo León.

3.3 Estimación y resultados

~sando los da_tos y el procedimiento antes mencionados, se calculó el
impacto en bienestar para cada año a partir de 1994, según está
programada la desgravación arancelaria en el TLC. Los resultados
obtenidos para cada año se presentan en dólares estadounidenses en el
siguiente cuadro, específicamente en la columna de valor sin ser
d~scontado. En el 2008 se espera haber terminado de desgravar todos los
bienes de importación, por lo que de allí en adelante el beneficio de haber
aplicado esta política es el mismo.
Puesto que el beneficio para cada año se obtiene durante el mismo no es
posible sumar estas cantidades para obtener la cantidad buscada. En las
siguientes columnas el valor del dinero es tomado en cuenta, los montos
obtenidos para cada año son descontados suponiendo distintas tasas de
interés real anual. Así, la suma de estas cantidades representa el valor
presente neto del impacto en bienestar de llevar a cabo los acuerdos
establecidos en el TLC, específicamente por la parte de desgravación
arancelaria de las importaciones.
Al decir valor presente neto, se toma como presente 1993 ya que los datos
que tenemos corresponden a ese año, y para los próximos años son sólo
predicciones partiendo de los datos que se tienen para este año.

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 63

62 Ensayos

Cuadro 3.1. Ganancia social neta (en dólares)
Afio \ tasa de

interés real
1994

Valor
1,525,232

1%
1,438,899

8%
1,412,252

10%
1,386,575

12%
1,361,815

1991

2,475,484

2,203,172

2,122,328

2,045,854

1,973,440

2,567,669

2,430,145

2,302,270

1996

3,234,523

2,715,768

1997

3,827,127

3,031,443

2,813,053

2,613,979

2,432,208

1998

4,176,059

3,120,594

2,842,156

2,593,004

2,369,608

2,528,727

2,269,603
2,133,866

1999

4,479,794

3,158,078

2,823,030

2000

4,717,297

3,137,272

2,752,498

2,420,719

2001

4,871,310

3,056,320

2,631 ,817

2,272,502

1,967,440

2,926,492

2,473,354

2,096,843
1,902,616

2002

4,944,247

Cuadro 3.2. Cambio en el excedente del consumidor y del productor
(en dólares)
Altoltasa de
lntamreal
1994

Valor
57,861 ,88-4

54,586,683

53,575.819

1995

73,995,885

65,855,896

1996

90,378,339

75,883,396

1997

107,9TT,737

1991
1999

12'4
51 ,ee2,397

63,439,373

81 ,153,459

58,988,907

1'1 ,745,239

87,902,584

64,329,518

65,528,481

79,366,&amp;eo

73,750,247

88,821,904

125,838,244

94,032.182

85,642,033

78,134,407

71,402,884

138,352,113

97,532,780

87,165,299

78,098,181

70,093,486

2000

148,631 ,807

97,518,528

85,558,251

75,245,302

66,328,783

2001

155,529,725

97,581 ,274

84,027,871

72,555,765

82,815,847

2002

163,849,149

98,982,060

81 ,965,388

69,488,034

59,085,646

2003

172,832,964

98,509,025

80,055,104

88,634,590

55,647,589

1,782,945

2004

172,833,498

91,048,529

74,125,324

80,5TT,086

49,885,500

1,588,905

2005

172,834,032

85,893,219

68,634,772

55,070,249

44.362191

2006

172,834,575

81,031 ,593

63,550,915

50,064,020

39,809,224

4,934,897

2,755,621

2,285,812

2004

4,934,912

2,599,650

2,116,499

1,729,657

1,418,669

2005

4,934,923

2,452,506

1,959,726

1,572,419

1,266,672

2006

4,934,929

2,313,688

1,814,563

1,429,473

1,1 30,958

Total

2007

4,934,931

1,680,152

1,299,522

1,009,785

% en relación con
Imp. de 1993

*21 ,001 ,881

*12,995,206

*8,414,866

2008
Total
%en
relación con
importaciones
de 1993

4,934,927 '36,378,718
73,470,945

3.05%

53,296,790
2.21%

n

10%
52,901,713

2003

2,182,725

n

2007

172,835.124

76,445,142

58,843,628

45,512,890

35,365,491

2008

172,635,679

'1,274,089,792

'735,547,691

'455,130,362

"294,713,369

2,470,516,560

1,TT3,263,S46

1,361 ,916,868

1,092,712,614

102.66%

75.119%

59.12%

48.09%

*Tomando en cuenta un flujo constante del año 2008 en delante.

41,317,242 33,423,050
1.72%

1.39%

*Tomando en cuenta un fluJo constante del año 2008 en delante.
Como se vio en la sección 2 de este trabajo, la ganancia social neta fue
calculada de restar el monto recaudado por el gobierno a 1~ q~e se
consideró la ganancia del consumidor y del productor, en los s1gmentes
cuadros desglosamos estos dos aspectos de la ganancia social neta.

Cuadro 3.3. Disminución en el monto recaudado por el gobierno (en
dólares)
Año I Tasad•
interés real
1994

Valor
56.336,652

6%
53,147,785

1995

71,520,201

1996

87,143,816

1997

8%
52,163.567

10%
51 ,215,136

12%
50,300,582

63,852,725

61,317.045

59,107,605

57.015.487

73,167.628

69,177.571

65,472,439

62,027,247

104,150,610

82,497,038

76,553.807

71 ,136.268

66.189.595

1998

121,660,185

90,911.567

82,799,8TT

75.541 .403

69.033,256

1999

133,872,319

94,374,702

84,362,269

75.587,434

67,823,683

2000

141,914,510

94,381,254

82,605,753

72.824,583

64.194,917

2001

150,658.415

94,524,954

81,396,054

70.283,263

60,848,407

2002

158,904,903

94,055,568

79,492,014

67.391.191

57.302,701

2003

167,898,067

93,753,404

77,769,291

64,731,973

54,058.88-4

2004

167.898.583

88,446,879

72,008.824

58,847,429

48 266,831

2005

187,699,109

83.440,713

88,675.048

53.497.830

43.095,519

2006

167,699,646

78,717,908

81,736,351

48,634,547

38,478,265

2007

187,900,193

74,282,417

57.183,475

44,213.388

34,355,706

200I

167,900,752

'1.237.711 .074

'714,545,810

'442,135,158

'286,298,503

2,397,045,615

1,719,966,756

1,320,599,626

1,059,289,564

Total
% en relación a
lmD. de 1993

99.61%

73.10%

57.33%

*Tomando en cuenta un flujo constante del año 2008 en delante.

46.62'4

�hnpacto en bienestar de la apertura comercial 65

64 Ensayos
Cuadro 3.4a. Arancel 1,romed10 por sector
Soctor \ Nto

11N

1113

5240%

3

•
5

•
1

7000%
7 818%

1111

-..

ON:2%

0172%

2 245%

1194%

1 494%

1 083%

O1711%

4016"'

3 477%

2 925%

23e1%

1.909%

8 IOI%

5 7111%

4545%

3425%

2234%

1119"

7 255%

8 421%

5581%

4044%

3.503%

2.1117%

8202"'

5 952%

5 197%

4891%

3aa9"

01711%

0.709%

5 2&amp;4%

4104%

3930%

3 242%

2540%

1991%

1508%

8014%

5110%

4 182%

3188%

2145%

1747%

1327%
0182%

1 797%

·-

9.127%

1811

1 5414%

4.542%

13193%

1117

1 0711%

21M!7%

5&amp;45%

2

1811

1324%

2024%

3IOI%

1

1"5

0885%

,

~

0152%

•
•

9:le:2%
3 157%

2 547%

2271%

1990%

1.703%

1411%

1139"

10

9971%

5957%

4973%

3983%

2 922%

1 &amp;42%

1493%

1.137%
0 993%

11

899&amp;%

3968%

3410%

2838%

2248%

1839%

1 314%

,.,.

7.SOO'II

urn

4.302"

3.805'11

2.141'11

2.084'11

1.520%

1.111'11

..

Cuadro 3.4b. Arancel prome 10 por sect or
Sectof'\ Año
2001
0 447%

2002
0228% .

2003

2004

1

o00000%

0 .00000%

2005
000000%

200I
000000%

2007
0 00000%

200I
0 00%

2

0 448%

0 227%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0 00%

O00061%

0 00046%

0 00031%

0 000111%

0.00%

3

0970%

0 491%

000078%

•

0 578%

0 293%

000000%

000000%

0 00000%

000000%

000000%

000%

5

2417%

1 855%

000000%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00%

•

0352%

O 177%

000000%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00%

7

1013%

0 511%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0 00000%

0.00%

0000()()%

000%

•
'

10

0270%

O 137%

000000%

000000%

0 00000%

000000%

0 5ao%

0293%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0.000()()%

0.00%

000000%

000000%

000000%
000000%

o000()()%
o000()()%

0 00%

0.00005'11

D.00002"

D.DO'JI,

0772%

0 399%

000000%

11

0663%

0 338%

000000%

o 00000%

o00000%

10lal

0.771'11

0.402'11

0.00012"

0.00010%

0.00007'11

000%

4. Comentarios Finales.

En este trabajo se realizó una estimación de la ganancia social neta que el
estado de Nuevo León obtiene como resultado de la reforma de apertura
comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que inició
en enero de 1994, en donde los impuestos aplicados a los bienes de
importación se van eliminando gradualmente. Para hacer dicha estimación
se parte de los supuestos que plantea Harberger (197~a). Es decir. .se
considera sólo el beneficio obtenido por el acceso a bienes con precios
relativos menores. y no considera los efectos redistributivos que esta
política pudiera tener eliminando el efecto ingreso de la misma.

Para obtener la ganancia social neta se estima el cambio en los excedentes
del productor y del consumidor y se resta el monto que el gobierno deja de
percibir al disminuir los impuestos. Para ello, se consideran funciones de
demanda de importaciones compensadas que se obtienen suponiendo que
son de tipo Cobb Douglas, se toman las elasticidades precio directas y
cruzadas para funciones de demanda compensadas agregadas en nivel
sectorial estimadas por Silos (1992), y se obtiene para cada una de estas
funciones la cantidad importada y el precio de cada bien en 1993.
Puesto que si el precio en el mercado internacional de los bienes no
cambian y sus tarifas arancelarias están definidas para los próximos afios,
utilizando las funciones de demanda de importaciones antes descritas,
entonces es posible obtener la ganancia social neta cada afio que se obtiene
por haber implantado un política como el TLC, en cuanto a importaciones
se refiere. Así. el impacto en bienestar social se obtiene de traer a valor
presente neto dichas cantidades. Sin embargo, como las tasas de interés
real para cada aí\o no son conocidas, no es posible obtener tal número sino
haciendo un supuesto acerca de las mismas. De esta forma, para obtener
una aproximación del impacto en bienestar se supusieron tasas de interés
real anual de 6. 8. 10, y 12% obteniendo como resultado una ganancia neta
total de 73.5. 53 1. 41.3 y 33.4 millones de dólares que representan un
3.05, 2.21. 1 72, 1 39% del total de importaciones de 1993.
Es importante tomar en cuenta algunas consideraciones que afectan el
resultado:
1) Sólo se considera el impacto en bienestar por importaciones
provenientes de Estados Unidos, que en 1993 representaban el 75% de
las importaciones totales del estado de Nuevo León.

2) Al no conocer las elasticidades de las funciones de demanda
compensada de importaciones se utiliz.aron las correspondientes a las
funciones de demanda compensada, suponiendo con esto que las
funciones de oferta nacional son totalmente inelásticas. De no ser
cierto lo anterior. se sobrestima la pérdida de los productores, por lo que
la ganancia total obtenida en este trabajo estaría subestimada.
3) Otro aspecto que definitivamente influye en el resultado obtenido es el
grado de apertura comercial que México tenia al entrar en vigor el
TLC. Si bien en 1982 el arancel promedio ponderado era de 16.4%,
para 1991 este ya era de 11. 1%. Y específicamente en Nuevo León,
para 1993 el arancel promedio ponderado era de 7.5%, por lo que la
mayor parte de la apertura en este sentido ya estaba dada. así, es de

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 67

66 Ensayos

esperarse que el beneficio obtenido por tenninar de eliminar los
impuestos a la importación no sea muy grande.
4) Además, por ser 1993 el affo víspera del 11.,C, donde algunos de los
impuestos disminuirán significativamente en poco tiempo, hay un
incentivo para retardar la importación de cierto tipo de mercancías, por
lo que en 1993 había menos importaciones de las que hubiera habido si
no fuera del dominio público que en 1994 los impuestos a la
importación disminuirían. Esto tiene repercusión en el resultado
obtenido, puesto que todo el cálculo parte de las cantidades importadas
en 1993 y por el tipo de funciones de utilidad que se manejan (aquéllas
que generan funciones de demanda tipo Cobb Douglas). Si las
cantidades importadas inicialmente hubieran sido el doble, la ganancia
total estimada hubiera sido también el doble. Por tanto, el hecho de que
las cantidades iniciales sean menores en un tanto por ciento a lo que
hubieran sido si fuera desconocido que entra en vigor el 11.,C, implica
que las ganancias totales estarían subestimadas en el mismo porcentaje.
5) A fines de 1994 el país sufrió una brusca devaluación, y se estima que
el ingreso real de las familias disminuyó 56% (Villarreal, 1995). Esto
debiera repercutir en una reducción las importaciones globales en la
misma proporción. De ser esto así, el resultado obtenido estaría
sobrestimado en igual proporción por el mismo argumento mencionado
en el punto 3.

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6) En este trabajo se ignora la apertura del mercado de capitales.
(7) Se ignora además que los socios comerciales de México prácticamente
eliminan los aranceles de los productos provenientes de este país. lo
cual representa una ganancia para los exportadores mexicanos, y por
tanto también para los nuevoleoneses. por lo que el resultado aquí
presentado está subestimado si se pretenden medir las ganancias
sociales obtenidas en conjunto por llevar a cabo lo pactado en el 11.,C.

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comercial y estructura de la protección en México: un análisis de la
relación entre ambas. Comercio Exterior. Vol. 39, No. 6, pp. 497-511,
Junio. México.

Impacto en bienestar de la apertura comercial 69

Anexo: Definición de variables y parámetros
A continuación se presentan las variables y la definición de parámetros
utilizados en el texto. Sea n el número total de bienes y N el número total
de sectores. Suponiendo que los bienes i, j, k pertenecen a los sectores J, J,
K respectivamente. definamos los siguientes variables y parámetros:

Variables

Descripción

,1ll

Valor presente neto en 1993 del impacto en bienestar por
la apertura comercial negociada en el TLC, utilizando
funciones de demanda compensadas.

'1CS ~i1PS

Valor presente neto en 1993 del cambio en el excedente
del consumidor más el cambio en el excedente del
productor por la apertura comercial negociada en el TLC,
utilizando funciones de demanda compensadas.

Villareal, Hernán M. (1995). Impacto de la cnsts económica en la
movilidad metropolitana y de los patrones de ingreso y gasto familiar.
Ensayos. Vol. XIV, No. 2, Noviembre. pp. 1-16. Centro de
Investigaciones Económicas, UANL.

Valor presente neto en 1993 del cambio en la cantidad
recaudada por el gobierno por la apertura comercial
negociada en el TLC, utilizando funciones de demanda
compensadas.
Se supone que esta cantidad será
recuperada por un sistema alternativo de impuestos no
distorsionante y de igual incidencia.
Trayectoria en que los precios de los bienes del sector J
993
cambian de P/ a P,m: los precios de los bienes cuyo
número de sector es inferior a 1 tienen el precio
correspondiente al afio m, y el resto, el precio
correspondiente a 1993.
P,

El precio del bien i.
Cantidad importada del bien i a precios del afio m .
Impuesto a la importación del bien i .
Precio ponderado de todos los bienes que no pertenezcan
al sector J.

�Ensayos - Volumen XV/, núm. l. mayo /997 - pp. 71-110

70 Ensayos

Parámetros

Descripción

A,

Constante de la función de demanda de importaciones de
tipo Cobb Douglas del bien i, para i = l, ... ,n (para
obtenerlo véase la ecuación 3.16).

E¡

u,

Elasticidad precio directa de la función de _demanda
compensada de importaciones para todos los bienes que
pertenecen al sector/.
Elasticidad precio cruzada de la función de _demanda
compensada de importaciones para todos los bienes que
pertenecen al sector J.
Tasa de interés real anual.

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México
Car1os Alberto Linares

1

Este trabajo estima que la teorla económica del federalsmo ayuda a expkar en una
buena mecida las diferencias en los patrones de centraización ffscal en el ámbito estatal
y municipal de México durante el perlado 1970-1990. Sin embargo, es posible que si se
otorgaran mayores fuentes de ingresos propios a estados y municipios, y a la vez se les
otorgaran mayores responsabidades de gasto e inversión púbka, se podrlan
aprovechar al máximo las ventajas de un esquema federalsta en nivel local que se
adaptara a las conclciones de cada entidad. En este sentido, se deberla analizar la
viabidad de que la Federación delegue a los gobiernos locales la administración de
algunos impuestos que actualmente están en operación.

l. Introducción

El problema del federalismo -político y economtco- en México se ha
tratado tradicionalmente en el ámbito de la relación que sostiene la
Federación con los otros niveles de gobierno, principalmente con los
gobiernos estatales.
El fenómeno de la centralización en la toma de decisiones económicas y
políticas experimentado en nuestro país, consolidado a finales de los años
sesenta, ha conducido a los académicos de diversas disciplinas a considerar
el nivel de gobierno federal como "el gobierno", subestimando la
importancia que tienen las decisiones de los gobiernos estatales y
municipales, tanto en la regulación de las actividades regionales como en el
financiamiento y la provisión de bienes públicos (Hernández, 1993).
La investigación en el área de las relaciones económicas entre los
diferentes niveles de gobierno en México, se ha enfocado principalmente en
la evolución y la evaluación del funcionamiento del sistema de
participaciones sobre ingresos federales a estados y municipios,
comparando las propuestas derivadas del área normativa de la teoria del
federalismo fiscal -entendida como la parte de la teoria de finanzas
públicas que se encarga del estudio de la división de las funciones
económicas entre los diferentes niveles de gobierno- con el actual esquema
de coordinación de funciones fiscales en nivel nacional.

1

Ex alumno de la Facultad de Economía. Actualmente realiza estudios Doctorales en Rice
University.

�72 Ensayos
La trascendencia de las aportaciones derivadas de la investigación en esta

materia es innegable; sin embargo, debido a su propia naturalez.a, los
estudios hechos en nivel nacional están limitados por varios aspectos. Por
una parte, contar con una sola observación para un período de tiempo
detenninado, limita significativamente la posibilidad de ~r?~~ la
capacidad de la teoría para explicar la estructura real de la div1s1on de
funciones entre los diferentes niveles de gobierno; de esta fonna,
nonnalmente se toman las propuestas teóricas como proposiciones
verdaderas y se compara la estructura gubernamental real con la es~~~a
"óptima" dadas ciertas condiciones, con el fin de establecer algunos Jm~1os
de valor acerca de la estructura prevaleciente. Por otra parte, se subesuma
la importancia de las decisiones en los niveles inferiores de gobi~rno,
alejándonos del área de estudio donde podrían surgir nuevas concepciones
de la realidad y criterios de política económica mejor fundamentados.
Sin embargo, se debe reconocer que las libertades en materia de gasto
público y organización entre gobiernos estatales y municipales son amplias,
además de que sus fuentes de ingresos propias (ingresos totales menos
participaciones federales) continúan representando una proporción
significativa de sus ingresos totales (alrededor de 43%).
Observando algunas medidas del grado de centraliz.ación en materia de
ingresos o gasto público en nivel estatal (por ejemplo, los ingreso~ del
gobierno estatal como proporción de los ingresos totales del gobierno
estatal y los gobiernos municipales de dicho estado), encontramos que
existen diferencias significativas entre las 31 entidades federativas, a pesar
de que todas están coordinadas bajo los mismos términos con la Federación
en materia del cobro de impuestos y derechos, a través de la Ley de
Coordinación Fiscal, los Convenios de Colaboración Administrativa en
2
Materia Fiscal Federal y sus respectivos anexos. De esta forma, mientras
que en el estado de Oaxaca los ingresos del gobierno estatal representaban
93% de los ingresos totales del sector público de dicho estado en 1990, en
el estado de Baja California Sur dicha proporción era apenas 60%.
El objetivo del presente trabajo de investigación es explorar empíricamente
el grado de variación de los niveles de centralización -o descentralizaciónfiscal en el sector estatal y municipal de México, observando en qué grado

2 A mediados de 1994 al finnarse los acuerdos correspondientes con los estados de Nuevo León Y
Jalisco, se consolidó ei' proceso de coordinación en materia de derechos entre las 31 entidades Y ~a
Federación de esta fonna. todos los estados limitan su capacidad para cobrar derechos Ya cambio
reciben p~icipaciones federales de un fondo adicional (ver Art. 1O-A de la Ley de Coordinación
Fiscal).

El Federalismo Fiscal en México 73

cíe~ variabl~ sugeridas por la teoría del federalismo fiscal pueden
explicar estadísticamente la estructura de la división de tareas de ingreso y
gasto público entre dichos niveles de gobierno.
De esta forma, el esfuerzo de este trabajo de investigación tiene un doble
propósito; en primer lugar, se trata de probar la capacidad predictiva del
cuerpo teórico básico del área de federalismo fiscal, además de analizar
algunas propuestas adicionales que no han sido incorporadas a la teoría,
pero que han generado amplias discusiones en las revistas especializ.adas.
En segundo lugar, se trata de racionalizar las diferencias que existen en las
estructuras internas de las entidades federativas, con el propósito de tener
más y mejores elementos de juicio para analizar la política económica en
general y, particularmente, la política de coordinación fiscal que define las
competencias fiscales de los diferentes niveles de gobierno y que rige el
sistema de participaciones federales. El simple reconocimiento de las
diferencias en la organización de las funciones del sector público entre
gobiernos estatales y municipales, mencionadas anteriormente, nos
conduce a pensar que una política de participaciones federales a estados y
municipios, basada en los mismos ténninos para todas las entidades, puede
ser una fuente de ineficiencias en la asignación de recursos. Esto es
importante, puesto que por ley los gobiernos estatales tienen que otorgar a
sus municipios al menos el 20% de los ingresos recibidos por concepto de
participaciones federales, sin tomar en cuenta la importancia relativa del
sector municipal dentro de las decisiones locales.
El enfoque parte de un marco teórico general con el fin de derivar las
condiciones que detenninarían el grado de centraliz.ación óptimo en una
jurisdicción teórica, para después probar estadísticamente si la presencia de
dichas condiciones están realmente asociadas con el grado de
centralización fiscal observado en las diferentes entidades federativas en
distintos períodos.
Analiz.ando la experiencia del caso mexicano, se encuentra evidencia
suficiente de que algunas variables socio-económicas están
significativamente relacionadas con los índices de centralización fiscal
afectándola en el mismo sentido que indica la teorí~ económica.
'
Se llega a la conclusión de que la política de coordinación fiscal puede
mejorarse con el fin de pennitir que las entidades federativas y sus
municipios puedan explotar aún más las ganancias de bienestar, derivadas
de una mejor distribución de las tareas de ingreso y gasto público entre
dichos niveles de gobierno. Se proponen algunas medidas concretas y

�74 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 75

viables para garantizar una mayor descentralización ~scal de la Federación
a las entidades, principalmente en materia de ingresos.

basados en la participación que tiene cada gobierno estatal en relación con
el sector público total (gobierno estatal y gobiernos municipales), de tal
manera que estos indicadores pueden ser vistos como "razones de
centralización o concentración fiscal".

La investigación se lleva a cabo de la siguiente manera:_ en_la segunda

sección se analizan las tendencias en los niveles de central1zac1ón fiscal en
las diferentes entidades federativas de 1970 a 1990 utilizando medidas
alternativas del grado de centralización/ en la tercera se trata el marco
teórico, analizando primeramente los puntos básicos de la teoría de
federalismo fiscal, para después presentar algunos modelos formales. En la
cuarta parte se incluye el análisis econométrico y en la última se presentan
algunas conclusiones acerca de la teoría del f~e~ismo fiscal e
implicaciones de política económica en el área de coordinación fiscal.

Considerando que en la práctica no todos los recursos son distribuidos a
través de transferencias de un solo tipo, y que no existe información precisa
acerca de la naturaleza de las transferencias que hacen los gobiernos
estatales a los municipios, se utilizarán dos medidas de concentración
fis_cal, una por el lado de los ingresos y otra por el lado del gasto. En la
pnmera, el gasto del gobierno estatal por concepto de transferencias a los
municipios será contabilizado como ingresos del nivel estatal, mientras que
en la segunda, el monto de dichos recursos será contabilizado como
ingresos del nivel de gobierno municipal, el cual efectivamente realiza el
gasto.

2. Tendencias en los niveles de centralización fiscal en el sector estatal
y municipal de México 1970 - 1990

La principal fuente de transferencias de los gobiernos estatales a sus
municipios deriva de una disposición de la Ley de Coordinación Fiscal la
cual obliga a las entidades federativas a otorgar a sus municipios al me~os
el 20% de sus ingresos por concepto de participaciones federales del Fondo
4
General de Participaciones . Las transferencias adicionales a estos montos
son mínimas y por simplicidad no se incluyen en el análisis.

2.1 Midiendo el nivel de centralización en una entidad federativa
Como se mencionó anteriormente, el objetivo del presente trabajo es
investigar el grado en que diferentes hipótesis derivadas de la _teoría de
federalismo fiscal pueden explicar las diferencias en los ruveles de
centralización entre entidades federativas en distintos periodos, de tal
manera que la centralización de las funciones económicas del sector
público en el ámbito estatal se analiza en dos dimensiones: la temporal Yla
espacial.
El primer paso consiste en establecer una medida apropiada del grado de
independencia en la toma de decisiones de financiamiento y provisión de
bienes públicos entre los diferentes niveles de gobierno, en este c~o los
gobiernos estatales y los municipales. Como es de esperarse, una ~ed1da de
esta naturaleza debería incluir un número significativo de vanables de
carácter político y económico, dentro de las cuales las variables fiscales son
seguramente un componente fundamental para determinar la influencia de
un nivel de gobierno en el financiamiento y asignación de bienes públicos.

De esta forma, pasamos a definir las variables de centralización fiscal en
nivel estatal. Por el lado de los ingresos, la variable centralización fiscal
para un estado "i" en un año detenninado se define como:
(2.1)

en donde:
JENi = Ingresos netos (ingresos totales menos ingresos por cuenta de
terceros) del gobierno estatal en el i-ésmo estado.
IMNi = La suma de los ingresos netos de todos los gobiernos municipales
del i-ésimo estado.

Considerando lo anterior, y reconociendo que la inforn1ación en esta
materia está limitada a las estadísticas de ingreso y gasto de los gobiernos
estatales y municipales, se construirán índices de centralización fiscal
4

} Se utiliza este período debido a que la publicación de datos completos_y comp~abh:.5 de_finanzas
públicas estatales y municipales en México comenzó en 1970 y la última pubhcac1on d1sporuble
hasta ahora se refiere a datos de 1989 y 1990.

El Fondo General de Participaciones se compone con el 18. S1% de la recaudación federal por
impuestos Yderechos sobre hidrocarburos y minería. Para observar su magnitud, podemos decir
que este f?ndo representa alrededor del 90% del total de participaciones federales y es la principal
fuente de ingresos de las entidades federativas.

�El Federalismo Fiscal en México 77

76 Ensayos
FGPi = Participaciones recibidas por el i-ésimo estado por concepto del
Fondo General de Participaciones.
Mientras que por el lado del gasto, la variable centralización fiscal para un
estado "i" se define como:
(2.2)

Al analizar los patrones de concentración fiscal en las e~tidades feder,ativas
en diferentes aí\os se observa que los principales cambios de un penodo a
otro pueden ser e~licados por los cambios en la política ~e coordinación
fiscal en nivel nacional, los cuales son nonnalmente disefiados por la
Federación.
Sin embargo, también se debe reconocer que_la política,del go~iei:11º.fede~
en materia de coordinación fiscal no ha terudo un caracter discnmmatono
en ninguna de sus etapas. Desde la instrumentación, ~n 1_~53, de_ la primera
Ley de Coordinación Fiscal, los ténninos de la coordinacion opcional de _las
funciones fiscales de estados y municipios con la Federación han sido
homogéneos para todas las entidades, y además, desde principios -~e los
años setenta todos los estados están coordinados con la Federac1on en
materia del ~bro de impuestos federales bajo las mismas condiciones Y
ténninos.

2.2 Diferencias interestatales e intertemporales en los niveles de
centralización
Observando razones simples de centralización fiscal (por ejemplo, ingresos
brutos estatales entre ingresos brutos federales) para los tres niveles de
gobierno, encontramos que, a través del periodo 1970-1990, hubo cambios
significativos en la importancia de cada nivel ~e gobiern~ con respecto a
los demás. Sin embargo, al cierre de 1990, dichas relaciones eran muy
parecidas a las del inicio del periodo en cuestión.
De esta forma, en 1970, los ingresos municipales totales representaban el
27.42% de los ingresos totales de los estados, mientras que en 1990 dicha
relación era de 28.38%. No obstante, en 1980 la relación ingresos
municipales-ingresos estatales disminuyó hasta 16.12% (~uadro _2. l).
Aunque requiere un estudio más detallado, el fenómeno ante~o~ ~efleJa en
cierta fonna la pérdida de facultades tributarias de los mumc1pios en el
proceso de coordinación fiscal, a través del cual se suspendían impuestos de

~cter estatal y municipal, a cambio de mayores participaciones en
impuestos federales, de las cuales se beneficiaban mayoritariamente los
gobiernos estatales.
El repunte de los ingresos municipales como porcentaje de los ingresos de
los estados se puede explicar básicamente por la reforma constitucional de
1983, a través de la cual el impuesto predial -una de las principales fuentes
de ingreso locales- fue expresamente trasladado a los gobiernos
municipales5.
Por otra parte, se puede observar en el cuadro 2.1 que los ingresos totales
de los gobiernos locales (estatales y municipales), como proporción de los
ingresos de la Federación, alcanzaron un máximo en 1985, superando el
30%. La tendencia positiva de este indicador, la cual se hace más
pronunciada en la década de los ochenta, se explica principalmente por los
efectos adversos del crecimiento del servicio de la deuda externa y la
reducción de los precios del petróleo, fenómenos que afectaron
directamente las finanzas del gobierno federal y no a los gobiernos locales.
De la misma forma, la caída de dicho indicador en el último lustro refleja
la reforma fiscal y la renegociación de la deuda que se tradujo en una
recuperación de las finanz.as del gobierno federal.
Cuadro 21
. In12resos Brutos Estatales y Federales, 1970-1990
ANO

Ingresos Brutos
Estatales/Federales

Ingresos Brutos
Municipales/Federales

Ingresos Brutos
Munici=les/Estatales

1970
1975
1980
1985
1990

19.19%
21.76%
25.03%
25.29%
22.28%

5.26%
4.64%
4.03%
5.29%
6.32%

27.42%
21 .34%
16.12%
20.94%
28.38%

Fuenu. INEGI y Dtreee16n General de Planeac16n Hacendaría, SHCP

En relación con los índices de centralización fiscal definidos en la sección
anterior, los cuales fueron calculados para las 31 entidades federativas en
los años de 1970, 1980 y 1990 (ver tablas al final del documento),
encontramos diferencias significativas, tanto entre entidades federativas
como en las diferentes décadas. Además, analizando el promedio de los dos
índices se observa el fenómeno descrito anteriormente: la importancia de
los ingresos y egresos de los municipios en relación con los de los

) En algunas entidades federativas, el impuesto predial es administrado por el gobierno estatal a
cambio de un porcentaje de los ingresos, sin embargo, la mayor parte de la recaudación del predial
pertenece a los municipios.

�78 Ensayos

gobiernos estatales decreció entre 1970 y 1980, recuperándose hacia el año
de 1990.
Así, el índice promedio de centralización fiscal estatal po~ el lado de los
ingresos en 1970 fue de 78.43 en una escala del Oal 100, llllentras que para
1980 fue 89.48, disminuyendo en 1990 hasta 83.70.
Las entidades federativas que muestran el menor grado de centralización
fiscal estatal en los tres años de estudio son Baja California Sur Y Coahuila:
por el lado de los ingresos, la primera presentó índices de 79, '.9 y ~2 en
1970, 1980 y 1990 respectivamente; mientras que para Coahwla, dich~s
indicadores fueron de 55, 79 y 80. Por el lado de los egresos, BaJa
California Sur tuvo índices de 79, 65 y 51 en 1970, 1980 y 1990
respectivamente, mientras que, en el mismo orden, Coahuila presentó 55,
69 y 65.
Los estados que muestran los mayores índices de centralización fiscal en
nivel estatal son los estados de la región Sureste de México, principalmente
Oaxaca, Tabasco, Veracruz, Chiapas y Yucatán. De esta forma, por el lado
de los ingresos, el estado de Oaxaca presentó índices de 87, 97 Y 97 en
l 970, 1980 y 1990 respectivamente; mientras que por el lado del gasto
dichos indicadores fueron del orden de 87, 94 y 93 . En el mismo sentido,
para el estado de Chiapas, los índices de centralización fiscal fueron 86, 97
y 94 por el lado de los ingresos, y 86, 80 y 89 por a lado del gasto.
Así, se observa que existen diferencias contrastantes en los niveles de
centralización fiscal entre entidades federativas, las cuales en algunos casos
son mayores a los 40 puntos. El propósito principal de este trabajo es tratar
de racionalizar estas diferencias utilizando el marco teórico de la teoría
económica del federalismo fiscal. En el capítulo siguiente se incorporan
varios enfoques para analizar este fenómeno, para luego derivar algunas
hipótesis que pueden ser contrastadas con la evidencia empírica para el
caso de México.

El Federalismo Fiscal en México 79

en la teoría de las finanzas públicas de que las funciones económicas
básicas del sector público son tres: 1) asegurar eí uso eficiente de los
recursos, 2~ procurar por una distribución del ingreso equitativa y 3)
mantener ruveles de empleo elevados con estabilidad de precios, taxonomía
de la cual se deriva una de las preguntas básicas que dan origen a la teoría
económica del federalismo: ¿qué fonna de gobierno garantiza el mayor
éxito en la solución de los problemas de asignación, distribución y
estabili7.ación?
La forma tradicional de contestar la pregunta anterior es suponer la
existencia de dos formas extremas de organización del sector público en un
país con un sola unidad monetaria y sin restricciones en la movilidad de
bienes y servicios. En el primer caso, en ausencia de otros niveles de
gobierno, un gobierno central es el único responsable de las tres funciones
económicas del sector público. En el segundo caso, un sistema atomizado
de pequeiios gobiernos locales realiza virtualmente todas estas funciones.

3.2 Ventajas económicas de un gobierno central único y de un gobierno
altamente descentralizado
_
Debido a los problemas de incentivos y de escala, derivados de la
atomización del sector público en un gran número de pequeiias localidades,
caracterizada por la alta movilidad de individuos entre comunidades y la
falta de internalización de costos y beneficios de diferentes programas, las
tareas de distribución del ingreso y de estabilización macroeconómica son
normalmente aceptadas como funciones propias del gobierno central.

3.1 Las funciones básicas del gobierno

En relación con el problema de la provisión de bienes públicos, el esquema
de gobierno apropiado para esta tarea depende del tipo de bienes y de las
características de las comunidades en cuestión. Sin embargo, una de las
limitaciones de un sistema de gobierno unitario es su insensibilidad ante
las diferencias en las preferencias entre individuos de diversas
comunidades. En el caso de este tipo de bienes, un sector público
descentralizado ofrece una solución eficiente al problema de su provisión,
ya que las localidades proveerían un rango de diferentes canastas de bienes
públicos que corresponderían a las diferentes preferencias de distintos
grupos de la población, incrementando el bienestar de la sociedad en su
conjunto.

Partiendo del trabajo realizado por Musgrave ( 1959) y desarrollado
posterionnente por Oates ( 1968, 1972), existe la concepción generalizada

Estas ganancias de bienestar derivadas de la descentralización se
incrementan con la existencia del fenómeno de movilidad de los

3. Marco teórico: el enfoque económico del federalismo fiscal

�80 Ensayos

consumidores. De acuerdo con el modelo propuesto por Tibeout (1956), en
un sistema de gobiernos locales, los consumidores pueden elegir como
lugar de residencia a la comunidad que ofrezca la "canasta fiscal" más
adecuada a sus preferencias. A través de este mecanismo -conocido como
"voto con los pies"- se obtiene una especie de solución de mercado para el
problema de la provisión de niveles eficientes de algunos bienes públicos.
Además, de acuerdo con Oates (1972), existen otras dos razones para
pensar que la descentralización puede incrementar la eficiencia económica
en la provisión de bienes públicos. En primer lugar, con un gran número de
productores independientes de bienes públicos, se puede esperar un mayor
desarrollo técnico en su producción y distribución incentivado por la
competencia y la imitación entre comunidades. En segundo lugar, debido a
que los bienes producidos por una comunidad son comúnmente financiados
con recursos de sus pobladores, las decisiones de gasto están más ligadas al
costo real de los recursos, incentivando su provisión eficiente.

3.3 El federalismo como estructura óptima

La discusión anterior pone de manifiesto que las formas extremas de
gobierno en cuestión presentan ventajas y limitaciones para el
cumplimiento de las tres funciones económicas básicas del sector público.
La solución óptima se debe encontrar en una organización federalista de
gobierno que combine las ventajas y evite las limitaciones antes
mencionadas.
En una estructura federalista. un gobierno central coexiste con diferentes
niveles de gobiernos locales, cada uno desempeñando las funciones que
puede hacer mejor. De esta forma, se puede esperar que el gobierno central
acepte la responsabilidad de las tareas de estabilización, distribución de la
riqueza y provisión de los bienes públicos cuyos beneficios se extiendan a
todos los miembros de la sociedad, mientras que los gobiernos locales
complementen estas tareas proveyendo aquellos bienes públicos que
benefician únicamente a los residentes de sus respectivas jurisdicciones.
En conclusión, podemos decir que el federalismo es, en términos
económicos, la estructura óptima de gobierno. 6 Sin embargo, decir que la
Para los fines de la presente inve.\tigación, utilizamos la d~finición "económica" de federalismo
desarrollada por Oates (1972), dejando a un lado la dimen~ión política y jurídica_de dicho
concepto debido a que la estructura del sector público nos interesa en cuanto implica c1_ertos
patrones en la asignación de recursos y en la distribución del ingreso. Oates define un gobierno

6

El Federalismo Fiscal en México 81

estructura óptima de gobierno es una estructura federalista que se sitúe
entre los dos extremos no tiene ningún significado operativo, y es
precisamente en este punto cuando surge la pregunta básica del área del
federalismo fiscal: ¿cuál es el grado apropiado de centralización para un
sector público en particular?, o bien, ¿cuál es la distribución apropiada de
funciones fiscales entre los distintos niveles de gobierno? Como veremos,
existe un número de variables que tienen influencia sobre la mejor
distribución de funciones entre niveles de gobierno.

3.4 Modelando la división óptima de funciones
3.4.a Un modelo ideal: Correspondencia Perfecta y el Teorema de la
Descentralización

Siguiendo el análisis de Oates (1972), se puede partir de un caso sencillo
para comenzar con el tratamiento del problema de la división de las
funciones de provisión de bienes públicos entre diferentes niveles de
gobierno.
Suponiendo una economía con una distribución geográfica de la población
fija y con un número n de bienes públicos puros, cuyo consumo está
definido sobre determinados subconjuntos geográficos de la población, y
suponiendo además que el sector público determina el nivel de provisión de
los bienes públicos consumidos por grupos de dos o más individuos, se
puede concluir que la estructura federal óptima para proveer los n bienes
públicos es aquélla en la cual existe un nivel de gobierno para cada
subconjunto de la población sobre la cual el consumo de un bien público
está definido. 7 En otras palabras, la jurisdicción que determina el nivel de
provisión de cada bien público incluye exactamente al subgrupo de la
población que consume el bien, de tal manera que cada nivel de gobierno,
conociendo las preferencias de sus pobladores y buscando maximizar su
bienestar, proveerá el nivel Pareto-eficiente de bien público. Esto es lo que
se conoce como "correspondencia perfecta".
Partiendo de este análisis, Oates desarrolla el llamado "Teorema de la
Descentralización" el cual dice que para un bien público determinado

federal como: "Un sector público con niveles de toma de decisiones centralizados y
descentralizados en los cuales las decisiones de provisión de bienes públicos tomadas en cada nivel
se determinan por los residentes de sus respectivas jurisdicciones".
7
Estos bienes son puros en el sentido del análisis de Samuelson, en el cual todos los individuos de
cierto grupo consumen cantidades idénticas de cada bien público.

�El Federalismo Fiscal en México 83

82 Ensayos

-cuyo consumo esté definido para un subconjunto de la población to~ Y
cuyo costo de proveerlo sea igual para cada jurisdicción y para cualqwer
nivel de gobierno-, siempre será más (o al menos igual) eficiente un
gobierno local que provea dicho bien óptimamente a su respectiva
jurisdicción, que un gobierno central que provea un nivel específico Y
uniforme a todas las jurisdicciones.
Si bien esta proposición puede parecer obvia, a través de este teorema y sus
demostraciones podemos obtener algunas conclusiones y corolarios acerca
de los determinantes del grado de centralización óptima de una economía
al relajar algunos de sus supuestos, obteniendo algunas hipótesis que
pueden ser contrastadas con la evidencia empírica.

Manteniendo la utilidad de B constante, obtenemos las condiciones de
primer orden: la tasa marginal de sustitución entre X y Y debe ser igual
para A y B e igual al costo marginal (MRSA = MRSa = MC). Lo que
significa, en términos de una caja de Edgeworth, que A y B se encuentran
en la curva de contrato.
Sin embargo, si Y es consumido conjuntamente por A y B, se debe
adicionar la siguie~te. restricción al problema de rnaximízación: ).5 (YAYa), con el fin de mdicar que A y B consumen la mísma cantidad de dicho
bien. De esta forma, la condición de primer orden cambia a:
(3.2)
MRSA + MRSa = 2MC
La suma de las tasas marginales de sustitución de A y B debe ser igual al
costo marginal de producir una unidad de Y.

3.4.b El modelo ideal en presencia de economías de escala
La primera demostración del teorema de Oates (1972) muestra cómo el
bienestar de un individuo puede incrementarse sin reducir el bienestar de
alguien más, si la provisión de bienes públicos pasa de un gobierno central
a un nivel de gobierno descentralizado.
En esta primera demostración se supone la existencia de sólo dos
individuos. A y B. que consumen cantidades positivas de dos bienes, X y Y.
de los cuales el primero es un bien privado y el segundo puede ser privado
o público dependiendo de la elección de consumo que hagan los dos
individuos.8 De esta fonna, en el caso de que Y sea consumido como un
bien privado. se puede plantear el problema de maximización de bienestar
a través del siguiente lagrangiano:

donde
U,.¡ (.\',1 . l:.1J = función de utilidad del individuo .-1 .
u13 (XR, r¡y = función de utilidad del individuo /3.
l r0 /3 = Nivel de utilidad dado de B. y

F (.\',

Y) = O restricción

de producción de los bienes X y Y.

• l'or cj ~mplo. si r r~pr~scnta d hicn seguridad, A yU pu~dcn con,umirlo como un bien privado si
cada uno adopta sus propia, medida, d~ seguridad (candados. alam1a,. ~te.). o como un hicn
p11hlico si los dos contratan un policía qu~ provea el mismo nivd de seguridad para ambos.

A menos que las tasas marginales de sustitución sean iguales por
coincidencia, no hay ninguna solución que satisfaga la condición (3.2) y
que al mísmo tiempo pueda mejorar la situación que A tenía cuando
consumía Y en forma privada, sin empeorar a B. En una caja de Edgeworth
(gráfica 3.1), el consumo conjunto implica que la solución debe estar sobre
la línea YY', la cual bisecta a OAM y a OaN. Suponiendo que la utilidad
de B está dada por la curva de indiferencia B1, A maximiza su utilidad
llegando al punto C, y como se puede observar, su bienestar se podría
mejorar consumiendo Y. privadamente y moviéndose al punto D en la curva
de contrato.
Siendo así, la única razón por la que A y B pudieran convenir en consumir
Y conjuntamente sería la existencia de algún ahorro en costos derivado del
consumo colectivo; de ser así, A y B pudieran consumír más de Y sin
sacrificar consumo de X. En términos de una caja de Edgeworth, la
decisión de consumir Y privada o conjuntamente depende de si A, dado un
nivel de utilidad de B, puede alcanzar una mejor posición en la curva de
contrato de la caja original o fuera de la curva de contrato en una caja más
grande.

�84 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 85
Gráfica 3.1 Caja de Edgeworth

M

0B

pérdida en bienestar del individuo i derivada de la divergencia entre el
consumo deseado y el consumo "obligado" por el gobierno.

Gráfica 3.2 Demanda de un bien público
$

e

OA

N

Este caso simple puede ser extendido a grupos de personas dentro de una
población. Si una comunidad puede ser dividida en varios grupos de
individuos con preferencias idénticas. la descentralización en la toma de
decisiones puede incrementar el bienestar agregado. a menos que existan
ahorros en costos derivados del consumo colectivo. De esta forma, la
decisión de incluir o no más individuos en una comunidad depende de
comparar el ahorro potencial en los costos con la pérdida de bienestar
derivada del consumo colectivo dentro de la comunidad mayor.

Cantidad

Q,

En términos de la gráfica 3.2, esta pérdida es igual a EBP menos ECAP
. l 1 .,
o
o,
que es 1gua a triangulo ABC. Es decir que, si la curva de demanda de ¡ es:
(3.3)

Q = a.+ b.P
I

I

I '

la pérdida de bienestar se puede representar como:
3.4.c Medición de las ganancias y pérdidas de bienestar derivadas de
cambios en el tamaño de una comunidad: el caso de la diversidad
en las preferencias

En investigaciones independientes, Tullock (1969a) y Barzel (1969) han
trabajado en métodos para medir la pérdida de bienestar que se da al
consumir un bien colectivamente en lugar de consumirlo individualmente.
Utilizando el enfoque de Barzel. se considera una jurisdicción con un
tamaño poblacional fijo y se supone, por simplicidad, que el costo marginal
de producir un bien es constante y que las curvas de demanda individuales
son lineales dentro del rango relevante. por lo que la situación de un
individuo puede representarse en la gráfica 3.2. Si PO es el precio por
unidad que enfrenta cada individuo. es decir. su contribución en el costo
total de dicha unidad. La gráfica 3.2 indica que el nivel de consumo
deseado por el individuo i es Q¡_ Sin embargo. si suponemos que en lugar
de Q¡, el gobierno provee la cantidad Q0 . se puede hacer una medida de la

(3.4)

)]-(-1J(Q

~w, = -[_!_(Q
- Qo)- _ h;
_!_(Q; - Qo
2 ;

-

2b,

, - Qo)2

Si además ~u~~emos que la utilidad marginal del ingreso es igual para
todos l?s md1v1duos, podemos sumar la pérdida del excedente del
consumidor para todos los individuos que consumen el bien. De tal manera
que si existen n individuos, la suma de las pérdidas sería igual a:

(3.5)

~w _
g -

~(-1J( ºº)2

f;:

2b; Q, -

Simplificando aún más, podemos suponer que la pendiente de la curva de
demanda es igual para todos los individuos de tal manera que:

�86 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 87

(3.6)

Y multiplicando ambos lados de la ecuación por (112b), encontramos que el
lado izquierdo de la ecuación es igual a la pérdida de bienestar, AWc,
derivada de la provisión de Q ·, mientras que la pérdida agregada,
derivada de la provisión de varios Qi • (el nivel óptimo para cada
localidad) está expresada por el primer término del lado derecho de la
ecuación (3 .1 O). De esta forma, la pérdida de bienestar de Q • excede a la
pérdida de bienestar de Qj• por:

LA~ ,

A fin de maximizar el bienestar de la población, el g~ierno de esta
jurisdicción debe proveer el nivel Q* que minimiza la ecuación (3.6):

(3.7)

Q.=IQ
n

(3 .11)

La validez del Teorema de Descentralización de Cates se puede demostrar
utilizando las conclusiones anteriores. Suponiendo que en lugar de que
cada jurisdicción provea un nivel Q* a sus respectivos po~ladores, un
gobierno central provee un nivel de Q a todas las local!dades. Para
maximizar el bienestar del total de individuos (m), el gobierno central
eligirá un nivel Q' tal que:

(3.8)

Q'=¿Q
m

Sumando las pérdidas individuales de bienestar derivadas de la diferencia
entre Q · y los niveles deseados de consumo. obtenemos:

(3 .9)

1
AWC= 2b

"'

2

~(Q, - Q')

La ecuación (3 .11) constituye una medida de la ganancia potencial de
bienestar obtenida de la provisión descentralizada de bienes públicos. Sólo
en el caso especial donde Q¡ * = Q2 * - ... Qk • Q · no existirá pérdida
alguna por la provisión uniforme de un bien en nivel nacional'º.

En la ecuación (3 .1O) podemos ver además que las ganancias obtenidas de
la descentralización dependen del grado de diversidad de las demandas
individuales en el agregado y el grado de diversidad de dichas demandas
dentro de cada jurisdicción. Las ganancias de bienestar derivadas de la
descentralización son mayores cuando existe un alto grado de diversidad de
preferencias en el total .de la población, y al mismo tiempo, los individuos
se dividen en comunidades con preferencias similares. Lo anterior sugiere,
además, que el fenómeno de la movilidad de los consumidores de acuerdo
con sus preferencias acerca de los bienes públicos locales. tal y como lo
propone Tibeout, incrementa las ganancias potenciales de bienestar que
ofrece un sector público descentralizado.

Sin embargo, si aplicamos la identidad de la suma de los cuadrados en
presencia de k localidades 9 • obtenemos:

(3 . 10)

'" Si se elimina el supuesto de que la utilidad marginal del mgrc,o es igual para todos los
individuos. la pérdida de bienestar individuales ~ pueden sumar ut1li1.a11do un pond,.'Tador w
cquivakntc al inverso de la uttlidad marginal del ingre,o de cada individuo , De e,1a forma. la1
• Si se tierk."11 n observaciones de una variable. las cuales se divi~ en k gru~. 1~ v~arv.a total
de las n observaciones se puede expresar como la suma de la.~ vanaro.as r~-spect1va.s ~ ~ada grupo
k más la varian,.a de los promedios de cada grupo k con respecto a la 1T1&lt;.-d1a de las n
obs..-rvaciones.

ecuación (7) cambiaría a

Q• =

¿w.Q
1

v. en ausencia de homogeneidad en la utilidad

n

margmJI del ingreso. cabría la posibilidad de ~&gt;ncontrar ganancia.~ de bienestar ds-rívadas de la
rcdi,tribución del ingrc-so.

�88 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 89

3.5 Tres dimensiones adicionales aJ problema del tamaño de
jurisdicción óptimo

descentralizados que
gubernarnentales.

Hasta el momento, los únicos dos factores que afectan teóricamente el
tamaño óptimo de las jurisdicciones -y por ende el nivel óptimo de
centralización- de una sociedad son las economías a escala y la diversidad
en las preferencias de los pobladores, lo cual parece ser un enfoque bastante
simplificado. En esta sección analizaremos el efecto de otros factores que
también deben ser tomados en cuenta como las externalidades entre
jurisdicciones, los costos de organización, la movilidad de los
consumidores y los costos de congestión.

De acuerdo con Tullock, cuando el tamaño de comunidad óptimo es similar
para varios bienes públicos, lo deseable es establecer un nivel de gobierno
que tenga la responsabilidad de la provisión de todos ellos.

3.5.a Externalidades entre jurisdicciones
Considerando que las decisiones de una comunidad tienen efectos sobre
otras comunidades cuyos costos y beneficios no son tomados en cuenta por
la primera. y que debido a la presencia de costos de transacción es
improbable que los gobiernos de las comunidades negocien para resolver
dichas externalidades y así maximizar las ganancias potenciales de
bienestar para la sociedad en su conjunto, una solución parcial a este
problema es el aumento en el tamaño de la comunidad que produce dichos
efectos externos: al añadir un individuo de otra comunidad se internalizan
más los costos y beneficios, lo que se traduce en una provisión más
eficiente del bien público generador de externalidades11 .
Lo anterior nos indica que la presencia de externalidades es, además de las
economías de escala, un factor a favor de la toma de decisiones
centralizada.

3.5.b Costos de toma de decisiones colectiv~s
En los modelos analizados anterionnente, concluimos que debe haber un
nivel de gobierno para cada comunidad de tamaño óptimo (n *) definida
para cada uno de los bienes públicos. Sin embargo, al tomar en cuenta los
costos en que se incurren al crear diferentes niveles de gobierno para cada
subgrupo de la población total, aparece un fuerte incentivo para no
organizar la provisión de bienes públicos de esa manera. De esta fonna
encontramos que existe un incentivo para reducir los costos derivados de la
toma de decisiones colectivas, lo que se puede lograr disminuyendo el
número de niveles de gobierno. principalmente en los niveles más
11

Para un análisis del problema de ext~mahdades en au.encia de costos de lramacción o de
negociación. ver Ronald Coase ( 1960).

implican

una

multiplicidad

de

agencias

3.5.c Movilidad de los consumidores y costos de congestión
Eliminando del modelo ideal el supuesto de que la distribución geográfica
de la población está fija, y suponiendo la existencia de un mundo como el
propuesto por Tibeout, en el cual los consumidores eligen su lugar de
residencia en función de las "canastas" de bienes públicos ofrecidas por las
diferentes jurisdicciones, encontramos dos fenómenos que actúan en
sentidos opuestos sobre la estructura óptima del sector público.
El fenómeno de movilidad puede conducir a costos de congestión en el
consumo de bienes públicos debido a la falta de mecanismos de exclusión
socialmente aceptados para limitar la entrada de individuos a una
comunidad, cuando los costos marginales de congestión superan a las
ganancias derivadas de la reducción de los costos por persona.
En un modelo construido para explicar los niveles de centraliz.ación en el
ámbito estatal de los Estados Unidos, Livtack y Oates (1970) incluyen
explícitamente el problema de las economías a escaJa y los costos de
congestión. Trabajando bajo algunos supuestos en relación con la
elasticidad de la demanda por bienes públicos y con los tipos de bienes
ofrecidos por los gobiernos estatales y municipales, dichos autores llegan a
la conclusión de que tanto el tamaño como la concentración de la población
son variables importantes para explicar los niveles estatales de
centralización fiscal.

3.6 El nivel de ingreso como detenninante del grado óptimo de
centralización
Si bien no ha sido incluido en el cuerpo teórico básico del área de
federalismo fiscal, existe un intenso debate en las revistas especializ.adas
acerca del efecto del nivel de ingreso o de riqueza de una comunidad sobre
el grado óptimo de centraliz.ación de las funciones del sector público.

�El Federalismo Fiscal en México 91

90 Ensayos
Un gran número de estudios empíricos que se han hecho en este sentí~ en
nivel de países han arrojado evidencia suficiente para pe~ qu~ el ruvel
de ingreso afecta de una manera inversa al grado de centrahzactón de un
país (Martín y Lewis, 1956; Oates, 1972; Kee, 1977; Oates, 1985; Babi Y
Nath, 1986). Esto nos confirma la existencia de un fenómeno que ~~
observar a simple vista: las naciones desarrolladas tienen sectores pubhcos
más descentralizados que los países pobres o que los países en vías de
desarrollo.
Existen varias explicaciones teóricas para este fenómeno y entre las más
aceptadas se encuentran la de Wheare (1964) y la de Martin Y Lewis
(1956). En ténninos sencillos, la primera argumenta_ que la
descentralización es "cara" y que un país tiene que ser lo suficientemente
solvente para adoptar una fonna de gobierno relativamente desce~tral!zada.
En el mismo sentido, Martín y Lewis sugieren que la centralización es
necesaria en las primeras etapas de desarrollo de un país debido a que es
2
necesario economizar el escaso talento administrativo1 .
La evidencia empírica para los niveles estatales en países desarrollados

como los Estados Unidos parece indicar que el efecto "ingreso" observado
en el nivel de países no es significativo para el caso de gobiernos estatales Y
municipales.
Sin embargo, Brown y Oates ( 1987) han estudiado la existencia de un
efecto adicional y opuesto al mencionado anteriormente. Observando que la
propensión de una comunidad para llevar a cabo pro~. de
redistribución del ingreso tiene un grado relativamente alto de elast1c1dad
con respecto al ingreso, -es decir, que las comunidades más ricas ti_ende~ a
transferir proporcionalmente más recursos a los grupos de mas baJOS
ingresos- y tomando en cuenta además que los g?bi~rno~ local~s están
seriamente limitados para llevar a cabo tareas de red1stnbuc1ón del mgreso,
debido al fenómeno de movilidad de los individuos entre comunidades,
podemos esperar que, ceteris paribus, entre más rico_sea_ un p~s o un
grupo de comunidades, mayor será su grad~ de ~ntral1zac1ón, debido a la
necesidad de centralizar los programas de as1stenc1a para los mas pobres.

Otros argumentos en este sentido han sido propuestos~ ~-ochen Y Deu~ (1969) Y Levy Y
Trumao (1971). Los primeros sugieren que la descentrahzac1on se~ mas deseable ~OllTle
aumenta el valor del tiempo, mientras que los segundos argumentan que incrementos en el ingreso
familiar medio conducen a las familias a demandar nw control directo sobre las canastas de
bienes públicas ofrecida~.
12

Debido a la naturaleza empírica del presente trabajo, consideraremos al
efecto neto del nivel de ingreso como indeterminado y se tratará de
observar cuál de los dos efectos descritos con anterioridad domina para el
caso del nivel estatal y municipal en México.

3.7 Hipótesis

A lo largo de la sección anterior se presentaron algunas propuestas teóricas
en relación con el tamaño óptimo -en ténninos de residentes- de las
jurisdicciones y conforme con el grado óptimo de centraliz.ación de un
gobierno central comparado con sus gobiernos locales.
Utilizando de nuevo el enfoque de Oates, cambios en el tamaño óptimo
teórico de una jurisdicción en un sistema con diferentes niveles de gobierno
son equivalentes a cambios en el grado de centralización óptima de dicha
jurisdicción en relación con los otros niveles. En otras palabras, la
necesidad de incrementar el número de miembros de un grupo para
consumir un bien o servicio público determinado, se resuelve al centralizar
las decisiones de provisión de dichos bienes en un nivel de gobierno que
tenga influencia sobre los individuos que forman el nuevo grupo.
De esta manera las hipótesis acerca de las variables, que en teoría afectan
el tamaño óptimo de una comunidad, pueden ser contrastadas
empíricamente con el grado de centralización de las entidades federativas.
Asimismo, para fines del presente trabajo de investigación consideraremos
al gobierno estatal como el gobierno central, y a los gobiernos municipales
como los gobiernos locales analizados en la sección anterior.

Hipótesis 3.1 Ceteris paribus, entre mayor sea la población de una
entidad fcderativa, menor es su grado de centralización fiscal.
Muchos bienes y servicios públicos presentan econonúas a escala con
respecto al tamaño de la población, economías cuya importancia depende
directamente del grado de "pureza" de los bienes o servicios en cuestión.
Como se analizó con anterioridad, la existencia de estas econonúas a escala
es una de las limitantes que tienen los gobiernos locales -en este caso
municipales- para aprovechar sus ventajas, en términos de conocimiento de
las preferencias de sus habitantes y de la asignación de diferentes canastas

�92 Ensayos

de bienes públicos e instrumentos de financiami~nto para ~pos de
individuos con diferentes preferencias. En entulades rel~vamente
pequeftas, el tamaffo poblacional en los niveles más descen~zad~ es
posiblemente insuficiente para aprovechar econo~as a escala_ disporubles
en algunos bienes o servicios, por lo que, en té~nos _econónucos,_ ':5 más
conveniente que un gobierno central provea dichos bienes o seMcios en
lugar de que lo hagan los gobiernos locales. De esta fo~ se espe~ ~ue se
cumpla la hipótesis l para el caso de las entidades federabvas en Me,uco.

Hipótesis 3.2 Ceteris paribus, entre mayor sea el grado de
concentración urbana de una entidad federativa, menor es su grado de
centralización fiscal.

No obstante que el tamañ.o de la población es una variable importante e_n el
análisis, se debe observar que también es importante la forma en que _dicha
población está distribuida a lo largo de una entidad: P~ que los gobiem~s
locales puedan explotar tas economías a esc~a disponibles, es necesano
que exista cierto grado de concentración poblacional.
De hecho estas primeras dos hipótesis son idénticas a las deriv~das del
modelo d~ Livtack y Oates presentado en el apéndice de est~ capitulo; al
contrastarlas con la evidencia empírica, de cierta forma también es~~uemos
probando ta capacidad predictiva de dicho modelo para el caso mextcano.

Hipótesis 3.3 Ceteris paribus, entre mayor sea el área geográfica de una
entidad federativa, menor es su grado de centralización fiscal.

El tamaño geográfico de una entidad federativa pu~e influenciar el g~ado
de centralización de una manera inversa por vanas razo~es. _~n pnmer
lugar, un área mayor significa mayores costo~ de org~za~ion p~a la
elección colectiva, to cual incrementa las ventaJas de eficiencia denvadas
de un gobierno descentralizado. En este sentido, de acuerdo con Kochen Y
Deutsch ( t 969), puede esperarse que una entidad geográficamente gran~e
con diferentes regiones -posiblemente aisladas en el pasad~- dependa mas
de la provisión de bienes y servicios públicos para cada región por parte de
gobiernos locales que por parte del gobierno estatal.
Por otra parte, tal y como lo propone Giertz (1976), el ár~ geográfica
posiblemente esté relacionada con el problema _de extemalida~_es entre
jurisdicciones. Manteniendo lo demás constante (mgreso, poblac1on, etc.),

El Federalismo Fiscal en México 93

entre mayor sea el área de una entidad, menores deben ser las
extemalidades ambientales entre sus regiones, lo que incrementa las
ganancias potenciales de bienestar derivadas de la descentralización.

Hipótesis 3.4 Ceteris paribus, entre mayor sea la diversidad de una
entidad federativa, medida a través de ciertos indicadores
socioeconómicos, menor será su grado de centralización fiscal.

De acuerdo con la teoría presentada en la primera parte, la heterogeneidad
en las preferencias de los habitantes de una entidad es un factor que
incrementa las ventajas potenciales de bienestar derivadas de la
descentralización.
Si bien la distribución del ingreso sería una variable representativa de la
diversidad en las preferencias de los habitantes de una entidad, no hay
estudios disponibles de distribución del ingreso a nivel estatal para las 31
entidades federativas que utilicen una metodologia que los haga
comparables. De esta forma, para fines del presente trabajo de
investigación, se utilizan dos variables socioeconómicas disponibles que
pueden estar relacionadas con las preferencias de los habitantes. Dichas
variables son la edad y el nivel de educación. Es de esperarse que, por
ejemplo, las familias más jóvenes demanden más educación y centros
recreativos, mientras que las familias mas viejas demanden más hospitales
y centros de descanso.· En el mismo sentido, podemos esperar que los
niveles de educación estén directamente relacionados con las demandas
individuales por bienes públicos.
El grado de heterogeneidad en las preferencias será medido a través de el
grado de heterogeneidad en los niveles de educación y en los grupos de
edad dentro de una entidad federativa.

Hipótesis 3.5 El nivel de ingreso per capita de una entidad federativa
aíecta significativamente su grade de centralizaciá fiscal.

Debido a que en teoría el nivel de ingreso de los habitantes de una entidad
afecta el grado óptimo de centralización en dos direcciones, la prueba de
esta hipótesis será utilizada para observar cuál de los dos efectos domina en
el caso de las entidades federativas en México.

�El Federalismo Fiscal en México 95

94 Ensayos

Aparte de las variables antes mencionadas, las cuales se desprenden de la
teoría económica del federalismo fiscal, deben existir factores de diferente
naturale:za que quedan fuera del análisis y que también afectan el grado de
centrali:zación fiscal de una entidad. Entre otros, podemos citar los factores
políticos, culturales o históricos, particulares de una entidad o región del
país.
En México, se encuentra que las entidades federativas de la región
conocida como el Sureste de México (Oaxaca, Tabasco, Quintana Roo,
Campeche, Chiapas, Veracruz y Yucatán) presentan grados ~e
centrali:zación históricamente más altos que las entidades del resto del pats,
hecho que posiblemente sea explicado por variables que están fuera del
marco teórico y cuyas relaciones son difíciles de estudiar empíricamente.
Tratando de capturar la diferencia entre el nivel de centrali:zación promedio
de los estados del Sureste y el de las entidades del resto del país, la cual es
posible que responda a factores fuera del análisis, se _creará una v~able
dummy para dichos estados, esperando que su coeficiente sea pos1tlvo Y
significativamente diferente de cero.

4. Análisis empírico y resultados
4.1. Información disponible y manejo de variables

Tal y como se menciona en la sección 2, los indicadores del grado de
centrali:zación fiscal de las entidades federativas se obtuvieron a través de
los datos proporcionados por fNEGI en sus publicaciones "Finan:zas
Públicas Estatales y Municipales de México" para diferentes períodos, las
cuales cubren desde el año de 1970 hasta 1991.
Por otra parte, las variables que tienen que ver con indicadores
sociodemográficos se obtuvieron -directa e indirectamente- de la
información contenida en los censos poblacionales publicados por lNEGI,
por lo que su periodicidad es de l Oaños.
De esta forma, en la presente investigación se utilizan datos para las 3 l
entidades federativas para los años de 1970, 1980 y 1990, generando un
total de 93 observaciones por cada variable, cuya obtención se explica a
continuación.

4.1.a. Indicadores de centralización fiscal en el imbito estatal
Los indicadores de centrali1.ación fiscal a nivel estatal tratan de medir la
importancia de los gastos y de los ingresos del gobierno estatal en relación
con los gastos e ingresos del sector público de la entidad federativa,
haciendo los ajustes necesarios para contabili:zar las participaciones
otorgadas por los gobiernos estatales a los municipales en uno u otro nivel,
definidos en el primer capitulo.
Cabe señalar que a principios de los -aílos setenta, los estados -y sus
municipios- que estaban coordinados con la Federación en materia de
impuestos, recibían participaciones directas de ciertos impuestos federales
recaudados en sus jurisdicciones (principalmente del Impuesto sobre
Ingresos Mercantiles), y bajo este esquema cada nivel de gobierno recibia
un porcentaje fijo de participaciones. En las entidades que no estaban
coordinadas, los gobiernos estatales y municipales financiaban la mayor
parte de sus gastos a través de sus propias contribuciones13•
Como consecuencia de lo anterior, las participaciones canalizadas de los
gobiernos estatales y municipales en dichos años eran mínimas, por lo cual,
en la presente investigación no se contabili:zan las participaciones estatales
en los indicadores de centrali:zación para el año de 1970. Para dicho afio,
los índices de centrali:zación por el lado de los ingresos y por el lado del
gasto son idénticos1•. •

4.1.b. Variables socio-demográficas

El tamaño poblacional, los índices de concentración urbana y de diversidad
socio-demográfica se obtuvieron, directa o indirectamente, de los censos
poblacionales.
El índice de concentración urbana utili:zado en la presente investigación se
define como:
.

u En 1970, Quintma Roo era considerado como territorio. Para fines llel presente trabajo se le
asignó un nivel de centralización de 100.
14
Debido a las serias deficiencias en la información de INEGI acerca de las trandcrencias de
recursos de los gobiernos estatales y municipales para los primeros aftos de los ochenta, y contando
con información publicada por la Secretaria de Hacienda acerca de las participaciones canalizadas
a través del Fondo General de Participaciones y Fondo de Fomento Municipal a partir de 1981, lo
que permite comprobar la exactitud de ciertas observaciones y corre¡ir otras, se utilizaron los
datos de INEGI para 1981 y éstos, corregidos, se utilizaron como representativos de 1980.

�96 Ensayos

(4. l)

El Federalismo Fiscal en México 97

!CU.= a;

'

b.
1

donde:
ICUi = Índice de concentración wbana de la entidad í
a¡ = Porcentaje de la población total de la entidad í que
habita en centros de población de más de 50,000
habitantes.
bi = Número de centros de población de más de 50,000
habitantes en la entidad federativa i.

La razón de ajustar el porcentaje de la población que habita en poblaciones
mayores de 50,000 habitantes con el número de dichas poblaciones en una
entidad, es porque de esa forma se diferencian entidades que pueden tener
un mismo porcentaje de habitantes urbanos distribuidos en diferente
número de centros de población, de tal manera que el efecto de la variable
concentración urbana se hace más claro. Puede ser que dos entidades
federativas presenten el mismo porcentaje de población wbana, sin
embargo, dicho porcentaje puede estar distribuido en varias ci~da~es
relativamente pequeñas o en sólo una ciudad grande, lo que md1ca
diferencias reales en el potencial para explotar economias de escala por
parte de los gobiernos locales de una u otra entidad.
Como se mencionó anteriormente, por falta de datos periódicos y
comparables acerca de la distribución del ingreso en las enti~des
federativas. se construyeron dos variables proxy para tratar de medir la
diversidad en las preferencias de los habitantes de cada estado. La primera
tiene que ver con la dispersión en el nivel de educación de los habitantes y
la segunda, con su edad.
Para construir la variable de dispersión en los niveles de educación se
dividió a la población mayor de 15 años (mayor de 16 para 1990), de ~da
entidad, en las siguientes cuatro categorías: sin instrucción educativa
alguna. con educación primaria, con educación media (que incluye
secundaria y preparatoria) y con educación superior. A cada una de estas
categorías se le asignó un valor equivalente al número de años de estudio
que normalmente se llevan a cabo hacia mediados de cada nivel (marca de
clase), de tal forma que a la población sin instrucción se le asignó el valor
cero; a la población con educación primaria 3, a la población con
educación media 10, y a la población de educación superior 15 .(4.1).

La variable dispersión en niveles de educación se obtiene directamente a
través de la fórmula de varianza poblacional para una distribución de
frecuencias.

Para obtener la variable de dispersión en la edad de la población se siguió
el mismo procedimiento. En este caso, se dividió a la población en grupos
de edad, cada uno de 20 a.flos, y se utilizó como marca de clase la edad
intermedia de cada grupo.
Por otra parte, la variable ingreso per copita se construyó utilizando los
datos censales de población y los del Producto Interno Bruto Real
(1980= l 00) por entidad federativa, publicados por INEGI en diferentes
años; mientras que el área geográfica por estado en kilómetros cuadrados
se obtuvo de los censos de población.

4.2. Modelo y estimación econométrica

Con el fin de contrastar las hipótesis listadas en el capítulo anterior con la
evidencia empírica de las entidades federativas en México, se construyó un
modelo ad hoc que incorpora como variables explicativas del grado de
centralización fiscal estatal a las variables obtenidas del análisis del
capítulo anterior. El método utilizado para la estimación es el de mínimos
cuadrados ordinarios, y se emplean dos variables dummy para permitir
cambios en el término constante causados por factores fuera del análisis.
Estas dos variables tienen que ver con el año de referencia de las
observaciones, de tal forma que se utiliza una dummy para el año de 1970 y
otra para 1980. La razón por la que se incluyen es porque de esta manera se
puede capturar el efecto de los cambios de politica económica en el nivel
federal, que influyen directamente en el nivel de centralización fiscal local.
Ejemplo de políticas diseñadas en nivel federal que han afectado y afectan
los niveles de centralización en nivel estatal son los siguientes: en 1970, los
estados y municipios que estaban coordinados con la Federación recibían
participaciones directas, principalmente de la recaudación por concepto del
impuesto federal sobre Ingresos Mercantiles en cada entidad, bajo este
esquema, cada uno de los tres niveles de gobierno recibía un porcentaje fijo
de participaciones. Además, en dicho año no existían las restricciones
federales actuales al uso de fuentes locales de ingresos. Después, en 1980,
los gobiernos estatales recibían casi la totalidad de las participaciones
federales y los municipios sólo recibían el 20% del Fondo General de
Participaciones de cada entidad. Luego, a partir de 1983, la administración

�El Federalismo Fiscal en México 99

98 Ensayos

del impuesto predial fue trasladada constitucionalmente a los municipios,
de tal manera que los niveles de centralización en nivel estatal
disminuyeron sustancialmente a partir de ese aflo.
Se utiliza otra variable dummy para los estados del Sureste del país,
esperando un coeficiente positivo y significativamente diferente de cero.
Debido a que contamos con dos variables dependientes alternativas_-una
por el lado de ingresos y otra por el lado del gasto-, y dos vanables
alternativas de diversidad en preferencias -educación y edad-, tenemos
diferentes especificaciones del modelo por estimar, las cuales son
presentadas a continuación junto con los resultados respectivos después de
una breve descripción de las variabies a utilizar y signos esperados:
Variable
CENTING
CENTGAST
S70
SSO

AREA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD
EDUCA
SURESTE

Definición
Grado de centralización oor el lado de inoresos
Grado de centralización oor el lado del aasto
Variable dummv oara las observaciones de 1970
Variable dummv oara las observaciones de 1980
Area de la entidad en kilómetros cuadrados
Porcentaje de la población en localidades mayores de
50 000 hab. entre el número de dichas localidades
Población estatal
Producto Interno Bruto estatal oer caolts
Dis.,.,rsión en edad de la ooblación
Dis""""ión en niveles de educación de la nnblación
Variable dummv oara los estados del Sureste

Siano Es=rado
Deoendiente
DeMndiente

?
?
(.)

(·)
/.)
/?)
/.)

4.3 Resultados

Las estimaciones de cada uno de los modelos postulados se presentan a
continuación:
a) Centralización por el lado de los ingresos, incluyendo EDUCA.
CENTINGit =Po+ ~1S70 + P2S80 + ~3AREA; + P◄URBANit + ~sPOBit +
PJ&gt;IBPOB11 + P1EDUCAit + U11
Variable
CONSTANTE
S70
SBO

CoeflCiente
107.53
-14.08
3.54

AREA

-2.9:ZE-05

URBAN
POS
PIBPOB
EDUCA

-4.2$
~.78E-07

Esladlstico t

9.06

11.87
·2.76
1.64
-2.16
-3.&amp;4
-1.35
-0.16
-1 .67

5.11
2.15
1.35E-05
0.07
5.03E-07
0.037
0.49

-O.ooe
-0.82

Número de observaciones
R'
E.S. de la Reoresión
Media de la Variable DeMndiente

Error estándar

93
0..43
6.60
84.11

E.S. de la variable denAndiente
Suma de residuos cuadrados
Estadlstlco F
Significación de F

8.40
3705.99
9.11

0.0000

(.)

/+)

b) Centralización por ei lado de los ingresos, incluyendo EDAD.
CENTING,1 = Po + P1S70 + P2S80 + p3AREA, + P4URBAN,1 + PsPOB11 +
PJ&gt;IBPOB¡t + P1EDAD¡1 + U,1
Variable
CONSTANTE
S70
SSO

ÁREA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD

Coeficiente

Error estándar

101.17

11.83
1.96
1.79
1.36E-05
0-07

~ -59
5.40

·2.69E-05
-0.28
.f.23E~7

4.98

-0.04
-0.02

0.04
0.03

Número de obsetvaciones

R'
E.S. de la Reoresión

Media de la Variable Deoendiente

Estadístico t

93 E.S. de la variable;¡;;,_,,¡iente

G.41 Suma de residuos cuadrados
6.69 Estadistica F
84.11 Sianificación de F

8.55
-3.37
3.01
-1.97
-4.15
·1.85
-1 .02
-0.70
8.40
3805.78
8.55

0.0000

�El Federalismo Fiscal en México 101

100 Ensayos

e) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDUCA.
c) Centralización por el lado de ingresos, con variable EDUCA Y
SURESTE.
CENTINGit =Po+ p1S70 + ~SS0 + p3AREA¡ + p4URBANit + PsPOBit +
PJ'IBPOB,1+ P1EDUCA,1 + PsSURESTE+ Uit
Variable
CONSTANTE
S70
S80

iAAEA
URBAN
POB
PIBPOB
EDUCA
SURESTE

Coeficiente

Error esténdar

Estadlstico t

96.59
-8.87
4.97

9.16
5.07
2.08
1.29E-05
0.06
4.76E-07
0.03
0.49
1.64

10.55
-1 .75
2.40
-1.95

-2.51E'°5
-0.26
-7.70E-07

-0.02
-0.29
5.50

Número de observaciones
Rz
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Dependiente

Variable
CONSTANTE
S70
S80

-4.14
-1 .62
-0.57
-0.59
3.36

93 E.S. de la variable deoendiente
0.50 Suma de residuos cuadrados
6.24 Estadístico F
84.11 Sionificación de F

CENTGASTit = Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4URBAN,1+ PsPOBit +
PJ'IBPOB¡1 + P1EDUCAit + Uit
Coeficiente

Error estándar

Estadlstico 1

89.70
1.-42
6.10

9.55
5.38
2.27
1.43E-05
0.07
5.30E-07
0.04
0.51

9.39

AA.EA

-2.68E-05

URBAN
POB
PIBPOB
EDUCA

-0.26
-7.90E-07

-0.04
-0.43

Número de observaciones
R--z
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Deoendiente

93
0.34
6.96
76.60

0.26
2.69
-1 .88
-3.60
-1.50
-1 .04

-0.83

E.S. de la variable deoendienle
Suma de residuos cuadrados
Estadlstico F
Sionificación de F

8.26
4115.42
6.37
0.0000

8.40
3267.20
10.34

0.0000

f) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDAD.

d) Centralización por el lado de ingresos, incluyendo EDAD y SURESTE.
CENTINGit = Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4lJRBAN¡1 + PsPOB¡t +
PJ'IBPOBit + P1EDAD,1 + PsSURESTE
+ Uit
Variable
CONSTANTE
S70
S80

IAAEA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD
SUR

Coeficiente

Error estándar

Estadlstico t

98.63
-6.49
5.45
-2.42E-05
-0.27

11.04
1.82
1.67
1.27E-05
0.06
4.64E-07
0.04
0.03
1.55

8.93
-3.56
3.26
-1.89
-4.31
-1.89
-1.06
-0.67
3.74

-8.76E-07
-0.038
-0.019

5.79

Número de observaciones
R'
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Deoendiente

93 E.S. de ta variable deD81ldiente
0.50 Suma de residuos cuadrados
6.23 Estadlstico F
84.11 Significación de F

CENTGAST¡1= Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4URBAN,1+ PsPOB,1+
PJ'IBPOB,1+ P1EDADit + U,1
Variable
CONSTANTE
S70
S80
ÁREA

URBAN
POB
PIBPOB
EDAD

Coeficiente

Error esténdar

90.56
5.06
6.89

12.31
2.03
1.87
1.42E-05
0.07
5.18E-07
0.04
0.03

-2.56E-05
-0.26
-9.38E-07
-0.06
-0.021

Número de observaciones
Rz

8.40
3263.17
10.37
0.0000

E.S. de la Regresión
Media de la Variable Dependiente

93
0.34
6.97
76.60

Esladlstico 1

E.S. de la variable deoendiente
Suma de residuos cuadrados
Estadlslico F
Si11nificaci6n de F

7.35

2.49
3.69
-1 .80
-3.80
-1 .81
-1 .59
-0.70
8.26
4124.699
6.33
0.0000

�l02 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 103

g) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDUCA YSURESTE.
CENTGAST;t =Po + P1S70 + P2S80 + p3AREA, + P4URBAN;t + P.sPOBit
+ p6PIBPOB,1 + P1EDUCA,t + PsSURESTE + U;1
Variable

1

CONSTANTE
S70
S80
AA.EA
URBAN

Coeficiente

9.81

6.14

5.44

7.39

2.23
1.38E-05
0.07
5.10E-07
0.04
0.52
1.76

PIBPOB

EDUCA
SUR

4.98

O.OS

Número de observaciones
R

E.S . de la
Media de la

Error 8$1ándar

79.81

-2.30E-Ofi
-4.26
-8.73E-47
-4.05

POB

1

diente

93
0.40
6.69
76.60

1

Estadístico t
8.13
1.13
3.32
-1 .67
-3.82
-1 .71
-1.41
0.09
2.83

E.S. de la variable de ndiente
Suma de residuos cuadrados
Estadístico F
Si nificación de F

8.26
3755.98
7.04
0.0000

CENTGAST,, = Po+ PiS70 + P2S80 + p3AREA,+ P4URBAN;1 + PsPOB;t +
PJ&gt;IBPOB,t + P1EDAD,1+ PsSURESTE + U,t

CONSTANTE
S70
S80
AREA
URBAN
POB
PIBPOB

EDAD
SUR

1

Coeficiente
88.42
5.15
6.93
-2.33E-Ofi
-4.26
-8.99E-47
-4.06
-4.12

uo

Número de observaciones
R'
E.S. de la Rearesíón
Media de la Variable Dependiente

1

Error estándar

1

Estadístico t

11.81
1.95
1.79
1.36E-05
0.07
4.96E-07
0.04
0.03
1.66

93 E.S. de la variable dependiente
0.40 Suma de residuos cuadrados
6.67 Estadístico F
76.60 Sianificación de F

Tomando en cuenta que las finan?.as públicas de los gobiernos estatales y
municipales y las relaciones fiscales entre dichos niveles de gobierno
pueden ser afectadas por un gran número de variables no necesariamente
económicas o demográficas, se ~ueden considerar como satisfactorios los
coeficientes de detenninación (R ) que oscilan entre 0.34 para la ecuación
(3.6) y 0.50 para las ecuaciones (3.3) y (3.4). 15
En lo que respecta a las variables explicativas, observamos que,
independientemente de la especificación de las ecuaciones, los signos
esperados coinciden con los observados.

h) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDAD YSURESTE.

Variable

una parte significativa de la variación en los niveles de centralización fiscal
entre entidades federativas en distintos periodos de tiempo.

7.49
2.64
3.88
-1.71
-3.85
-1 .81
-1 .63
-0.67
2.95

De acuerdo con los resultados, las variables de área geográfica, tamaño de
la población y concentración urbana están significativa y negativamente
relacionadas con los niveles de centralización estatal 16, de tal manera que
se pueden aceptar las hipótesis 3.1, 3.2 y 3.3 de la sección anterior. Lo que
esto quiere decir es que, tal y como lo sugiere la teoria económica, entre
mayores sean el área geográfica, el tamaño de la población y el grado de
concentración urbana en una entidad federativa, los gobiernos municipales
juegan un papel relativamente más importante en las tareas de provisión y
financiamiento de los bienes y servicios públicos.
En este punto, cabe recordar que la importancia que tiene un nivel de
gobierno con respecto a otro en relación con la provisión y financiamiento
de bienes públicos, se mide a través de un índice de centralización fiscal
que presenta ciertas limitaciones explicadas en el primer capítulo, por lo
cual se debe ser cauteloso al interpretar los resultados. Sin embargo, al no
contar con fuentes de información adicionales para mejorar dichos fndices,
éstos deben ser vistos como la mejor aproximación.
A pesar de que los coeficientes de las dos variables utilizadas para medir la
heterogeneidad en las preferencias de los habitantes, EDUCA y EDAD,

8.26
3736.46
7.13
0.0000

Tal y como se puede apreciar en los resultados de 1~ estimaciones._ las
variables sugeridas por la teoría económica del federahsmo fiscal explican

" Considerando la posibilidad de encontrar problemas de multicolinealidad en los regresores y/o
h.:terosccdasticidad, que podrían afectar las estimaciones, se procedió a analizar las relaciones
entre los regresores mismos y entre éstos y los residuos. Los coeficientes de correlación entre los
regresores no muestran una dependencia lineal alta en ninguno de los casos y, a través de la prueba
de heteroscedasticidad de White, se comprobó que no existe ninguna relación significativa entre
los regrcsores, sus cuadrados y los residuos cuadrados, por lo cual no hay un problema de
heteroscedasticidad, lo cual era de esperarse, ya que la variable dependiente se presenta como un
r.orcentaje que no depende de la magnitud de las variables.
' Utilizando un nivel de significación del S%.

�104 Ensayos
muestran el signo esperado, éstos no indican una relación estadísticamente
significativa de dichas variables con los niveles de centralización estatales;
sólo en la ecuación (1), la variable de diversidad en los niveles de
educación muestra una relación significativa con la variable dependiente en
un nivel de significación del 5%. De esta forma, podemos descartar la
hipótesis 3.4 que sugiere que "entre mayor sea la diversidad -medida a
través de ciertos indicadores socioeconómicos- de una entidad federativa,
menor será su grado de centralización fiscal" .
Posiblemente la construcción de variables más confiables para medir el
grado de diversidad en las preferencias de los conswnidores podría
conducir a reforzar el efecto de dicho factor sobre la variable dependiente,
sin embargo, esto sería motivo de otra investigación.
Por otro lado, la variable PIBPOB que mide el nivel de ingreso per capita
de los habitantes de cada estado y de la cual no se esperaba un signo
determinado, muestra una relación negativa con la variable de
centralización, independientemente de la especificación de las ecuaciones.
No obstante, observamos que dicha relación es estadísticamente
significativa sólo en las ecuaciones en donde se utilizó la variable
CENTGAST como variable dependiente.
Como puede observarse en las tablas, se tiene cierta evidencia de que el
nivel de ingreso per capita influye negativamente en los niveles de
centralización fiscal estatal, apoyando la hipótesis de que, en estados
pobres. la centralización fiscal es necesaria para ahorrar el escaso talento
administrativo.

5. Conclusiones y comentarios finales
De los resultados del presente trabajo, podemos concluir que al parecer la
teoría económica del federalismo ayuda a explicar en una buena medida las
diferencias en los patrones de centralización fiscal en el ámbito estatal y
municipal de México durante el período 1970-1990; de tal forma que la
experiencia de la división de funciones públicas de gasto y financiamiento -entre los niveles de gobierno estatales y municipales-- parece tener cie~
racionalidad econórnka.
En un grado significativo, las estructuras federalistas -desde el punto de
vista fiscal- en el interior de las entidades federativas responde a ciertos
factores económicos y sociales para aprovechar las ventajas, en términos de

El Federalismo Fiscal en México 105
eficiencia y bienestar social, de tener un aparato gubernamental con un
nivel de centraliz.ación que tienda a un grado óptimo.
Lo anterior destaca ante el hecho- de que, en nuestro país, la política de

coordinación fiscal y de gasto público diseñada en nivel federal limita
seriamente la capacidad de los niveles inferiores de gobierno para adoptar
nuevos esquemas y/o políticas de gasto y :financiamiento. Por tanto, si se
otorgaran mayores fuentes de ingresos propios a estados y municipios, y a
la vez se les otorgaran mayores responsabilidades de gasto e inversión
pública, se podrían aprovechar al máximo las ventajas de un esquema
federalista en nivel local, que se adaptara a las condiciones de cada
entidad.
En este sentido, es importante analizar la viabilidad de que la Federación
delegue en los gobiernos locales la administración de algunos impuestos
que actualmente están en operación; éstos podrían ser los impuestos
especiales sobre cigarros, cerveza y bebidas alcohólicas, los cuales, a
~iferencia del i~puesto sobre la r:nta y el impuesto al valor agregado, son
impuestos específicos cuyos contnbuyentes están plenamente identificados
en su localización geográfica, lo que permite descentralizarlos sin altos
costos de administración y pérdida de control.

Otras alternativas serían la instrumentación de nuevos impuestos en nivel
local Y la aplicación de sobretasas locales sobre los impuestos federales
existentes. En los Estados Unidos, los impuestos locales a las ventas son
una de las principales fuentes de ingresos de los gobiernos estatales y de
a~gunos municipios, y a pesar de que la realidad de ese país es muy
diferente a la de México, la aplicación de impuestos de dicha naturaleza se
abre corno una posibilidad. Por otra parte, en Canadá, la aplicación de
sobretasas provinciales al impuesto sobre la renta del gobierno federal ha
mostrado ser una importante fuente de ingresos. Ante la falta de recursos
a~inistrativos de los estados, el uso de fuentes de ingresos concurrentes,
aplicando reglas fiscales homogéneas, podría ser el más conveniente. Cabe
señalar que la aplicación de sobretasas tendría que ser acompañada por una
reducción proporcional de la tasa federal del impuesto sobre la renta, con el
fin de mantener la carga fiscal constante.
El otorgamiento de mayores fuentes de ingresos a estados y municipios
debería ser acompañado, en principio, de mayores responsabilidades en
materia de gasto e inversión pública que ahora están a cargo de la
Federación. Las experiencias de descentralización en el gasto educativo y
en parte del sector salud parecen ser positivas en este sentido.

�106 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 107
Bibliografía

Reconocer que existen diferencias significativas en los niveles de
centralización fiscal entre estados, nos hace suponer que una política
federal que otorga participaciones a estados y municipios en la misma
proporción, sin tomar en cuenta la importancia relati~a ~e cada nivel ~e
gobierno, limita seriamente la capacidad del sector pubhco para cumphr
sus tareas básicas.
Sin embargo, la solución no está en otorgar participaciones federales a los
gobiernos estatales y municipales de acuerdo con su importancia relativa en
cada entidad, ya que además de generar distorsiones, sería prácticamente
imposible de llevar a efecto la operación. Como se mencionó
anteriormente, el otorgamiento de mayores fuentes de ingresos propios a
los gobiernos locales, y a la vez, la delegación de mayores
responsabilidades de gasto e inversión pública, se presenta como la
alternativa más viable.
Además de las deficiencias encontradas en información sobre finanzas
estatales y municipales, cabe destacar que por razones obvias de capacidad,
la información utilizada para medir los niveles de centralización es
únicamente de ingreso y gasto en nivel agregado por entidad federativa.
Un estudio, en el cual los índices de centralización incorporaran la división
de funciones por tipos de bienes y servicios públicos provistos por los
distintos niveles de gobierno, incrementaría significativamente la utilidad
de este tipo de investigaciones.

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�108 Ensayos

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United States. Public Finance, 25.

El Federalismo Fiscal en México 109

Apéndice
Cuadro 1.1. Indices estimados de centralización por
e11ado de .m2resos.
1

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local public finance. En Fiscal Federalism: Quantitative Studies.
editado por Harvcy S, Rosen. NBER, The University of Chicago Press.

AGUASCALIENTES
BAJA CALIFORNIA
BAJA CALIFORNIA SUR
CAMPECHE
COAHUILA
COLIMA
CHIAPAS
CHIHUAHUA
DURANGO
GUANAJUATO
GUERRERO
HIDALGO
JALISCO
ESTADO DE MEXICO
MICHOACAN
MORELOS
NAYARIT
NUEVO LEÓN
OAXACA
PUEBLA
QUERETARO
QUINTANA ROO
SAN LUIS POTOSI
SINALOA
SONORA
TABASCO
TAMAULIPAS
TLAXCALA
VERACRUZ
YUCATAN
ZACATECAS
PROMEDIO

1970

l

65

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87
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ND

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78.43

77
97

85

83

l

1980

1

89.48

91
96

92
80
1

83.71

�Ensayos - Volumen XVI, núm. 1, mayo 1997 - Pp. 111-131

110 Ensayos

Análisis económico de la privatización de Altos Hornos
de México

Cuadro 1.2. Indices estimados de centralización por
el 1ado de egresos
1

1

85
55
73
86
76
93
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1

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AGUASCALIENTES
BAJA CALIFORNIA
BAJA CALIFORNIA SUR
CAAPECHE
COAHUILA
COLIMA
CHIAPAS
CHIHUAHUA
DURANGO
GUANAJUATO
GUERRERO
HIDALGO
JALISCO
ESTADO DE MEXICO
MICHOACAN
MORELOS
NAYARIT
NUEVOLEON
OAXACA
PUEBLA
QUERETARO
QUINTANA ROO
SAN LUIS POTOSI
SINALOA
SONORA
TABASCO
TAMAULIPAS
TLAXCALA
VERACRUZ
YUCATAN
ZACATECAS
PROMEDIO

1970

1

71.77

Rafael Jaime Cantú Reyes1
Se estima que el proceso de privatización de AHMSA cumplió con la mayorfa de /os
pasos recomendados por el Banco Mundíal para lograr una privatización exitosa. En
cuanto al análisis de eficiencia tácnica basado en la productividad de la mano de obra de
la empresa, se encontró que hubo una mejora en este indicador con respecto al periodo
en que la empresa era propiedad del gobierno. En re/aci6n con el cambio en el nivel de
competencia entre las empresas del sector, se observó que las competidoras
aumentaron su participación de mercado. Sin embargo, la estructura del mercado es
inminentemente oHgopóHca, lo cual puede deberse a la existencia de costos hundidos.
Ante este entorno competitivo, AHMSA lleva ventaja sobre sus contrapartes nacionales
al tener un suministro seguro y cercano de sus principales materias primas: el mineral de
hieffo y el carbón.

l. Introducción

A partir del segundo lustro de la década de los ochentas se ha dado un
vuelco en el entorno económico latinoamericano, al igual que en otras
áreas geográficas. Se ha pasado de economías cerradas, fuertemente
reguladas y estatistas a unas más abiertas, liberalizadas y menos apegadas
al sector público.
Después de la Segundá Guerra Mundial, las economías del tercer mundo
intentan pasar de proveedoras de materias primas a economías
industrializadas. Para lograr esto se llevan a cabo políticas proteccionistas y
una fuerte intervención del sector público para desarrollar industrias
consideradas como estratégicas, bajo el argumento de la "industria
naciente". Es así como en nuestro país se inicia un período de crecimiento e
industrialización, conocido como el "Desarrollo Estabilizador".
caracterizado por el modelo de sustitución de importaciones, el cual
conllevaba un alto nivel de proteccionismo. El agotamiento de dicho
modelo marca el fin de los "años gloriosos" de la economía mexicana a
mitad de los 70's, desencadenando en una ligera crisis económica. Para
evitar que el sector productivo se venga abajo, el gobierno mexicano
empieza a comprar empresas con problemas, buscando mantener las
fuentes de empleo, lo que genera un gran crecimiento del sector paraestatal
(Aspe. 1993).

1

Alumno de la Maestría en Economía con ~spccialidad en Economía Industrial. División de
Estudios Su¡,..--riorcs. Facultad de Economía. 11.AN.L.

�112 Ensayos

Los vientos de cambio se empiezan a sentir en México y hacia 1985 se
inicia un proceso que buscaba que el país se convirtiera en un participante
más directo en la economía mundial. Así se inicia una política de
liberalización acompañada de una ola privalizadora, la cual se hace más
notoria a partir de 1988. De esta manera se inició el adelgazamiento del
sector paraestatal, el cual aún continúa llevándose a cabo.
¿Qué fue lo que causó que se diera esta oleada privatizadora? ¿Existe un
cambio en la eficiencia económica de las empresas que fueron
privatizadas? En este documento se intentará contestar dichas
interrogantes, a través del caso de una empresa representante de un sector
que en su tiempo fue considerado de alta prioridad: AHMSA. Dicha
empresa representa al sector siderúrgico, el cual durante el período de
sustitución de importaciones cumplía con el papel de abastecedora de
insumos que apoyaban la expansión de otras industrias estratégicas: la
industria petrolera. la de bienes de capital, la construcción, la eléctrica Y
automotriz.

Análisis económico de la privatización de AHMSA l 13

2.1 ¿Por qué privatizar?

Los países en desarrollo han creado empresas paraestatales por muchas
razones: para contrarrestar o balancear sectores privados débiles, para
generar mayores niveles de inversión, para transferir tecnología a sectores
estratégicos, para generar o conservar fuentes de empleo y para proveer
bienes a un costo menor. Una gran parte de la empresas paraestatales han
sido económicamente ineficientes, han incurrido en grandes pérdidas
financieras y absorbido grandes tajadas del crédito interno. Las empresas
públicas que han sido productivas y rentables, representan una excepción,
no la regla. En la mayor parte de los casos es inmensa la carga que
representan las pérdidas de las paraestatales en el erario público: "en
México una fracción de los $1 O billones en pérdidas incurridas en el
complejo siderúrgico paraestatal (SIDERMEX) hubiera sido suficiente para
llevar agua potable. drenaje, hospitales y educación a una región entera del
país". 3

2. Privatización: un marco conceptual

A partir de los 70's y todavía en los ochentas se implementaron una serie
de reformas para remediar el pobre desempeño de las empresas públicas,
esto sin cambiar el régimen de propiedad. Estas reformas fracasaron en la
mayoría de los casos sin importar si el país era desarrollado o
subdesarrollado. Esta ineficiencia y las constantes pérdidas en que se
incurría son los principales incentivos para privatizar.

La privatización se ha convertido en la característica principal de las
políticas económicas de una gran variedad de naciones, tanto desarrolladas
como subdesarrolladas. Este concepto incluye la desnacíonalización o venta
de empresas del sector público. desregulación y la creación de un ambiente
competitivo. En los casos de los países ex-comunistas. podríamos agregar a
lo anterior la introducción de la propiedad privada y el establecimiento de
las bases para una economía de mercado.

El privatizar un sector o empresa no garantiza éxito per se. El resultado de
dicha privatización (en-ténninos de eficiencia económica y bienestar del
consumidor) depende principalmente de dos factores. Uno es el ambiente
del mercado en que se desenvolverá la empresa, el otro son las políticas
macroeconómicas y la capacidad para regular. En el cuadro uno podemos
apreciar las diversas combinaciones de estos factores y la decisión más
razonable en cada caso.

Según el Banco Mundial la privatización se debe llevar a cabo buscando
dos metas principales: el desarrollo económico y la reducción de los niveles
de pobreza. '' Además se dice que un sector privado eficiente contribuye
grandemente a la obtención de estas metas. La privatización. cuando es
concebida e implementada correctamente. promueve la eficienci_a Y la
inversión. a la vez que libera recursos del sector público para su posterior
2
inversión en infraestructura y programas sociales··

La privatización de empresas en sectores competitivos posiblemente genere
beneficios económicos sólidos y rápidos, siempre y cuando no existan
distorsiones que minen la competencia. Aún con la existencia de estas
distorsiones, la privatización podría tener el beneficio de reducir la carga
fiscal que la empresa paraestatal podría representar. La privatización de
empresas competitivas y no competitivas dará beneficios mayores y más
pronto si el ambiente es más apegado al mercado. Usualmente la
privatización será mejor y más fácil, siempre y cuando nos encontremos en
la parte izquierda del cuadro. Al tratarse de sectores no competitivos el

Antes de pasar a revisar este caso se revisarán los aspectos teóricos detrás
de la privatización.

2

Kikery ( 1992). p. 1

·' A5p.:, Pedro. Citado por S. Kikcry (1992), p.2.

�114 Ensayos

proceso se torna más dificil, sin embargo esto no implica que la
privatización no pudiera ser exitosa.

d d ..
Cuadro 1. Privatizac1 n: un marco oara a toma e ecmones
Condición de la emoresa
No competitiva
Comoetitiva
Condición del país
Decisión:
Alta capacidad para Decisión:
• Proveer un ambiente
regular; "amigable • Vender.
regulatorio adecuado.
al mercado".
considerar la
Entonces
•
venta.
Decisión:
Baja capacidad para Decisión:
• Considerar la
regular; "no amiga- • Vender,
privatización de las
atendiendo a las
ble al mercado".
decisiones gerenciales.
condiciones
competitivas.
• Instalar un marco
"amigable al mercado".
• Proveer un ambiente
regulatorio adecuado.
Finalmente
considerar la
•
venta.
Fuente: Kikery, S. Banco Mundial, p.S.

En el caso de condiciones no competitivas para la empresa, el desempeño
de la política regulatoria, por un lado, así como la búsqueda de un mercado
competitivo por otro, son acciones de suma importancia para lograr el éxito
de la privatización El gobierno debe de estar alerta para asegurar la libre
entrada cuando puede darse la competencia.
La privatización no es algo que se da inmediatamente, ya que hay ciertos
aspectos que deben cuidarse. Aspe (1993) señala los pasos que deben
seguirse para lograr un buen proceso de privati7ación. Análogamente el
Banco Mundial propone algunos puntos finos que deben tomarse en cuenta
en un proceso de desincorporación, los cuales se cnlistan a continuación:
1) En un marco político de economía de mercado será menos dificil

privatizar una paraestatal, a la vez que se incrementan las posibilidades
de que la venta resulte exitosa.
2) Las paraestatales que funcionan en mercados competitivos, o muy
cercanos a éstos, son las principales candidatas para una privati1ación.
Su venta es simple, comparada con la ue un monopolio. ya que
requieren poca o nula regulación.

Análisis económico de la privatización de AHMSA J15

3) Al priva~zar un monopolio es necesaria la presencia de un marco
regulat~no adecuado. De lo contrario se podría perjudicar a los
consUI01dores.
4) Pueden existir beneficios al privatizar "manejos" a través de contratos
de administración, concesiones y licencias.
5) El objetivo principal de la privatización debe ser la eficiencia no el
maximizar el ingreso de la venta.
'
6) No se debe de excluir a los inversionistas extranjeros o buscar
beneficiar a ciertos grupos de particulares.
7} Se d~be evadir el realizar grandes inversiones frescas en las empresas
candidatas a ser desincorporadas. En lugar de esto es conveniente
prepa~ar~ para la venta llevando a cabo cambios gerenciales, legales y
orgamzac1onales.
8) L~ ex_peri~,ncia. ha dem~strado que el empleo no debe perder en la
pn~attzac1on st los gobiernos ponen atención a facilitar los costos
s~1ales. del desempleo mediante programas de reentrenamiento, de
as1stenc1a en la búsqueda de nuevos empleos y una liquidación
adecuada.
9) En todas las privatizaciones y en todos los países la transacción debe ser
transparente.
10) Sería ideal permitir que el mercado fije el precio de la venta.
De cu~npl_irs~ la mayoría de los puntos anteriores, la experiencia del Banco
Mundial md1ca que la _privatización será exitosa. En los casos estudiados
por _dicho organismo (entre los cuales se encuentran algunas empresas
mexicana~) se encontró que la productividad aumentó en la mayoría,
~~anec1endo el resto sin mostrar decrementos en la misma. Se dio un
~pido_crec!?'iento, resultado de un incremento en la inversión y de la
d1~ers1ficac1on de la producción. La fuerm laboral no se vio perjudicada,
~mentras que los consumidores fueron beneficiados o pennanecicron
1gu_ales en la ma~oría de los casos. Tanto vendedores, como compradores
salieron beneficiados. Las razones financieras relacionadas con el
rendimi~nto a_u~en_~ron, a la vez que la eficiencia interna mejoró debido a
un~ meJor uttltzac1on de los recursos humanos y físicos. Las empresas
m~Joraron su estructura de capital y aumentaron sus gastos en capital
fis1co, al _rnism~ tiempo que su fuer1.a laboral aumentó un poco debido a las
mayores inversiones.

�116 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 117

3. Antecedentes y privatización de AHMSA

trabajo Yde la calidad de los productos; al mismo tiempo que la plantilla
!aboral .crece muy por encima de las necesidades de la empresa. Las
1nstalac1ones y demás bienes de capital se deterioraron debido a la falta de
mantenimiento, mientras que las relaciones entre el personal de confianza
Y el_sindicali~~o se tensaban a tal punto que era imposible el trabajo en
eqmpo. La cns1s de la deuda afectó de tal manera a las finanzas de ta
empresa que el gobierno tuvo que intervenir para salvarla de la bancarrota,
a partir de este punto la empresa pasó a formar parte de las empresas bajo
control presupuestal.

En este apartado se datallará un poco la historia de la empresa, así como el
proceso de desincorporación de la misma, con el objetivo de ver el entorno
en que se desenvolvía.
3.1 Altos Hornos de México (AHMSA)
Altos Hornos de México nació debido a ciertas circunstancias especiales en
las que se vio envuelto nuestro país en la década de los 40's: en primera
instancia el bloqueo impuesto a México en represalia por la
nacionalización de la industria petrolera, además el estallido de la Segunda
Guerra Mundial impedía la importación de aceros planos que no se
producían internamente. El proceso de industrialización, considerado como
prioritario, requería en gran medida de estos insumos. Bajo estas
condiciones el gobierno promovió la creación de una planta siderúrgica con
la ayuda de un grupo de empresarios y el apoyo de Nacional Financiera,
S.A.
La construcción se inició en 1942 en Monclova, Coahuila. La planta fue
diseñada en Estados Unidos, en este mismo país se contrató tecnología y se
compró el equipo usado, ante la imposibilidad de comprar uno nuevo. El
inicio formal de las operaciones se efectuó el 2 de junio de 1944. El modelo
de sustitución de importaciones, caracterizado por un alto proteccionismo y
subsidios estatales, favoreció el desarrollo de la empresa.
AHMSA creció hasta convertirse en la siderúrgica más importante de
América Latina. Todavía hasta 1970 gozó de una administración del tipo
de las empresas privadas, lo que la colocó y sostuvo como la mejor empresa
siderúrgica de México y Latinoamérica (por encima de las acerías privadas)
debido a su alta eficiencia, sus menores costos y utilidades. Pero, 1971
marca el fin de la época gloriosa de la empresa: en ese año la
administración se traslada al D.F., iniciándose el desorden administrativo y
la caída de la utilización de la capacidad de producción instalada.
Lo anterior coincidió con el entorno de la política populista del sexenio del
presidente Luis Echeverría, el deterioro de las relaciones laborales, la baja
de la actividad económica en 1976-77 y el auge petrolero de 1978-81 .
Durante esta época se desarrollaron ambiciosos proyectos de expansión, los
cuales fueron financiados por préstamos en dólares. La devaluación de
1976 agravó fuertemente la situación financiera de la empresa. Los
conflictos laborales se manifestaron a través de huelgas, paros y tomas de
las instalaciones que incidieron en una baja en la productividad del factor

El núcleo siderúJgico paraestatal es agrupado bajo el nombre de
SIDERMEX Y queda conformado por AHMSA, Fundidora MonterreyAceros Planos Monterrey (APM) y la SiderúJgica Lázaro Cárdenas-Las
Truchas (SIC~TSA). Se intenta corregir el rumbo en 1983, pero el
entorno económico es totalmente adverso (baja demanda y escasez de
recursos). la carga financiera es onerosa, agravada por las devaluaciones y
las altas tasas de interés.
El gobierno decide en 1989 privatizar la empresa, por lo que reduce el
person~l ~n más del_ 50%, se cierran departamentos tanto productivos como
de serv1c1os, se des1~corporaron una serie de actividades, a la vez que se
pone en marcha el Sistema de Administración de Calidad Total.
El 6 de agosto de 1990 la Secretaría de Energía, Minas e Industria
Para_estatal propuso la desincorporación de las entidades siderúrgicas,
moción que había sido previamente aprobada por la Comisión
Intersecretarial de Gasto y Financiamiento. Al mismo tiempo. la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP) designó al Banco Mercantil del
No~e _como el intermediario en el proceso de privati1.ación, y contrató los
serv1c1os de finnas especialistas que le asesoraron en los diversos aspectos
del plan de privatización.
El 11 Y 14 de octubre el citado banco publicó la convocatoria de venta de
acciones que el gobierno poseía de AHMSA y demás mineras que
conformaban el llamado "Paquete uno", el cual comprendía:
•
•
•
•
•
•

Altos Hornos de México, S.A. de C. V.
Avíos de Acero, S.A.
Carbón y Minerales de Coahuila, S.A. de C. Y.
Cerro de Mercado.
Minerales Monclova, S.A. de C. V.
Minera del Norte, S.A. de C. V.

�Análisis económico de la privatización de AHMSA l l 9

118 Ensayos

•
•
•
•
•
•

Compaftía Minera La Florida de Múzquiz, S.A. de C. V.
Compañía Minera El Mamey, S.A. de C.V.
Hulera Mexicana, S. A. de C.V.
Compaftía Carbonera La Sauceda, S.A. de C.V.
La Perla Minas de Fierro, S.A. de C.V., y
El 30.37% propiedad de AHMSA del Consorcio Minero Benito Juárez,
Peña Colorada.

El enfoque tradicional del análisis económico de la empresa pública se ha
dirigido a la medición de la ineficiencia en la asignación de los recursos. El
uso ineficiente de los mismos se puede deber en parte a la falta de
competencia; aunque en el caso que nos atañe -AHMSA- sí tenía
competencia, tanto privada como pública. En este caso, de acuerdo con
Fare no deberían de existir diferencias en el desempeño relativo de estas
empresas en términos de la eficiencia en la asignación de los recursos , ya
que todas están expuestas a las mismas presiones competitivas y sefiales de
mercado sin importar el tipo de propiedad.

Al mismo tiempo se puso a la venta la Unidad Industrial Aceros Planos en
Monterrey y SICARTSA, la cual había sido dividida en cuatro empresas
para facilitar su privatización.

Puede existir también ineficiencia productiva o técnica, la cual se
presentaría cuando la empresa fallara al müúmizar costos y puede ser
atribuida a signos internos erróneos que inducen a un comportamiento no
maximizador. En este caso, las diferencias en el desempefio entre empresas
privadas o públicas comparables entre sí pueden ser explicadas debido a
diferencias en su estructura organizacional, la cual a su vez está en función
del tipo del régimen de propiedad de la misma.

La SHCP condicionaba la venta de AHMSA a que el comprador aceptara la
responsabilidad de una deuda de la empresa por 350 millones de dólares, Y
a que se comprometiera a invertir 535 millones de dólares en la
rehabilitación y modernización de la compañía.
Hubo dos postores: Grupo Industrial Alfa (a través de HYLSA) ofreciendo
143 millones de dólares en efectivo y 37 millones de dólares
correspondientes al valor presente de pago a plazos, así como 329 millones
de dólares en inversión comprometida. El otro postor fue el Grupo Acerero
del Norte, S.A. de C.V. (GAN), que ofreció 145 millones de dólares en
efectivo y 498 millones de dólares de inversión comprometida.
GAN resultó ganador de la licitación el día 22 de noviembre, y se firmaron
los contratos de compra-venta el 20 de diciembre de 1991.
Los primeros momentos de AHMSA como empresa privada fueron
enmarcados por la asociación del GAN con la empresa holandesa
Hoogovens. Se tenía la ventaja de que los holandeses conocían la planta
por haber trabajado anteriormente como consultores. por lo que ya tenían
una idea clara de lo que era necesario para volverla eficiente. De esta
manera se inició la lucha por colocar nuevamente a AHMSA en el trono de
la eficiencia que perdió en los 70's.

4. Metodología
Para evaluar si ha habido un cambio positivo en Altos Hornos de México al
pasar de empresa paraestatal a una privada. se intentará evaluar su
eficiencia económica.

Gladstone Hutchinson cita en su estudio acerca de la privatización de
empresas inglesas que "la literatura económica acerca de las empresas
públicas ha asumido que la eficiencia competitiva será satisfecha sin
importar el tipo de propiedad o el ambiente competitivo. El que esta
suposición se mantenga es de gran importancia para el debate de la
privatización por dos r~zones: primero la eficiencia en la asignación de los
recursos será violada en ausencia de eficiencia productiva y segundo gran
parte de la ola privatizadora ha surgido debido a la percepción que la
empresa públic~ no se comporta de una manera minimizadora de costos". 4
En el caso a estudiar ya fue mencionado que llegó un punto en el que
AHMSA contaba con personal de más y que la productividad del mismo
era baja. lo cual es una evidencia que apoya el segundo punto de la cita
anterior.
Para realizar la investigación acerca de un cambio en la eficiencia
económica de AHMSA debido a la privatización el primer paso fue recabar
las series de producción, empleo y estados financieros de la compafiía.
Dicha labor no fue fácil e implicó investigar en diversas fuentes. Se
pretendía conjuntar esta información para un período muestra de casi 11
años (1986-1996). el cual sería desagregado en observaciones trimestrales.
Un primer obstáculo lo representaron los estados financieros. los cuales se
4

llutchinson ( 1991 ). p. 8R.

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 121

120 Ensayos

lograron obtener en una frecuencia trimestral para el período comprendido
entre el último trimestre de 199 l al tercer trimestre del presente año y en
frecuencia anual de 1986-1987. Los ejercicios faltantes ( 1988- tercer
trimestre de 1991) no se pudieron recabar en forma adecuada, ya que en
este período la empresa dejó de cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores
(BMV) y por lo tanto dejó de emitir sus resultados. Esto se hizo debido a
que se consideró conveniente abandonar el mercado bursátil, mientras se
llevaban a cabo los ajustes para privatizar a la compañía. Algunos rubros
de los estados financieros se pudieron completar con la información de la
situación financiera de AHMSA publicada por el INEGI en su publicación
referente al ingreso y gasto del sector público en México, sin embargo los
datos de esta fuente no concordaban con los de la BMV. Se consideró que
la estimación trimestral de los datos faltantes sería muy dificil, debido a
que no se encontró una buena proxy de los pasivos de la compañía o de sus
utilidades, por lo tanto el uso de indicadores financieros será nulo en este
estudio.
La serie de producción se obtuvo de la Cámara Nacional de la Industria del
Acero (CANACERO), así como algunas observaciones anuales del número
de obreros de AHMSA. Para lograr que la frecuencia de los datos fuera
trimestral, se comparó la producción reportada por la CANACERO con el
promedio anual del índice volumen de la producción industrial (IVPI) de la
división industrias metálicas básicas, y se encontró que éste último seguía
muy de cerca la tendencia de la producción de la empresa. Posteriormente
con la serie del IVPI trimestral se estimó una serie de igual frecuencia de la
producción de AHMSA en miles de toneladas.
La serie del factor laboral se obtuvo a partir de algunas observaciones
puntuales anuales proporcionadas por la CANACERO y de las cifras
trimestrales reportadas por la empresa a la BMV a partir de 1994. El resto
de las observaciones se estimaron a partir de índices de obreros del sector
publicados por el JNEGI en la Encuesta Industrial Mensual (EIM), en
donde se nos aseguró que Altos Hornos formaba parte de la muestra de esta
encuesta. Para la variable capital se utilizó la información de la empresa
acerca de algunos rubros de sus activos fijos (maquinaria industrial y
equipo). Cuando faltó información acerca de los mismos, ésta se estimó a
través de la formación bruta de capital fijo en maquinaria y equipo del
sector. así como a través de los índices de esta última variable que presenta
el Banco de México.
De esta manera se confom1aron las series estadísticas con las que se
pretende lograr uno de los objetivos de este documento. A partir de ellas se
definieron algunos indicadores del desempeño de la empresa, como la

razón de producción a trabajo (Q/L) y la de capital a trabajo (K/L). La
primera nos dirá la producción o productividad por obrero, mientras que la
segunda nos indica la cantidad de activos por empleado. Dado que la serie
K está representada por los activos fijos mencionados en el párrafo anterior
y que éstos se encuentran expresados en términos monetarios se procedió a
deflactarlos con el índice nacional de precios al consumidor base 1980. Así,
la serie está en pesos de 1980 y se evita el tener distorsiones debido a la
ilusión monetaria.

5. El modelo
El modelo a utilizar para ver un efecto en la eficiencia debido al cambio de
propiedad es muy sencillo. El análisis econométrico se basará en la
productividad del trabajo antes y después de la privatización. Basar las
conclusiones con respecto al desempeño de la empresa sólo en este
indicador nos daría una visión miope; por lo tanto otros indicadores serán
analizados, aunque no a través de análisis de regresión.
El modelo toma la siguiente forma funcional:
(l)

en donde PTt es la productividad del trabajo (en el período t) y DUM es una
variable dummy o de engaño con valores de Ode 1986 a 199 l y equivalente
a l de I992 al tercer trimestre de 1996. El primer período de la muestra
denota la época en que AHMSA era una paraestatal, y el segundo, el lapso
que tiene de ser una empresa privada. El intercepto nos dirá la
productividad promedio del trabajo de la empresa pública y el coeficiente P
indica en cuánto difiere la productividad de la empresa ya privatizada,
siendo ex, + p la productividad media del trabajo estimada en la misma. De
esta manera se plantean las siguientes hipótesis:

La hipótesis nula (H0 ) nos dice que no existe diferencia entre las
productividades medias del trabajo de AHMSA en sus distintos regímenes
de propiedad. La hipótesis alternativa plantea que dicha productividad sí es
diferente. Además esta medida habrá aumentado si se encuentra que el
coeficiente p es positivo, mientras que un decremento en la productividad
se reflejará en un coeficiente negativo.

�122 Ensayos

También se busca captar el efecto de corto plazo en el cambio de
propiedad, para esto se estimará lo siguiente:

PT1•1 representa la productividad de la mano de obra en el período anterior,
mientras que DUM*PT1•1 intenta captar el cambio en la pendiente de la
tendencia de la productividad laboral asociado al cambio de propiedad. Por
último, se plantea la hipótesis que cambios en el status organizacional
podrían estar asociados a una reducción notable de la fuerza laboral, sobre
todo al pasar del sector público al privado. Para comprobar esto se
especificó la siguiente forma funcional : OBS= OBS(QEST, T,DUM). O~S
representa el número de obreros en la empresa, QEST la prod_ucc1on
trimestral de acero de AHMSA, T es una variable de tendencia que
representa el acervo de capital y la tecnología y DUM es la variable dummy
anteriormente descrita. Una reducción en el número de empleados se
reflejaría en un coeficiente negativo asociado a esta última variable.
Es posible que al plantear las ecuaciones anteriores se caiga en erro~es de
especificación, pero como el objetivo de las mismas no es el pronosticar o
explicar totalmente los cambios en la variable dependiente se pasará por
alto esto.
Se corrieron las regresjones y se obtuvieron los resultados que se presentan
en el cuadro 2. En la parte superior del cuadro se puede apreciar el
resultado de la ecuación 1. En él podemos comprobar que el coeficiente P
resultó positivo y estadísticamente significativo, lo que nos lleva a rechazar
la hipótesis nula. Esto implica que la productividad del trabajo de AHMSA
en la época paraestatal es diferente de la del período post privatización.
Más aún, la productividad laboral media en este último período es mayor
(debido al signo de P) en alrededor de 13.83 unidades, y el valor de dicha
variable es de alrededor de 55.21 miles de toneladas por empleado.
La parte intermedia del panel muestra los resultados de la ecuación que
refleja los impactos de corto plazo (2) en la productividad media del
trabajo. La única variable significativa en esta corrida resultó ser la
productividad media rezagada un período. lo cual nos indicaría un efecto
inercial positivo en la productividad. La variable DUM esta vez no
muestra un cambio de intercepto. y la variable de interacción íDUM*PT 1-1 l
no refleja cambio alguno en la pendiente, ya que ambas resultaron no
significativas.

Análisis económico de la privatización de AHMSA 123

Los resultados de la tercera ecuación se presentan en la parte inferior del
cuadro. Ahí podemos apreciar que todas las variables son significativas. El
coeficiente de la variable QEST es positivo, implicando una relación
directa entre la producción y el empleo; mientras que el de T es negativo
implicando que la tecnología desplaza a la mano de obra. Sin embargo, la
variable relevante aquí es DUM, la cual presenta significancia estadística y
un coeficiente negativo. Como se había mencionado anteriormente, esto
nos dice que el cam\,io de status organizacional de la empresa se vio
acompañado de una reducción en la planta laboral. Esto ya se había
descrito e incluso es una de las propuestas del Banco Mundial. Lo
interesante radica al ligar este resultado con el de la ecuación 2, en la que
se observaba un efecto inercial en la productividad de la mano de obra,
llevándonos a pensar que una buena parte del aumento en la productividad
resulta de la menor cantidad de obreros empleados en el proceso
metalúrgico.

Cuadro 2. Resultados de las regresiones
Variable dependiente: PT
Muestra 1986:1-1996:3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error Std.
Estadístico t
41.378750
a.
l.0084258
41.033015 *
DUM
13.825366
1.5170551
9.1132917 *
2
R = 0.669494
F=83.05209 *
Variable dependiente:' PT
Muestra 1986-1996.3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error St(I.
a.
14.550314
8.7015420
0.6504655
PT1.1
0.2096835
DUM
9.4748548
11.662257
DUM*PT1.1
-0.0799516
0.2527419
2
R = 0.800464
Variable dependiente: OBS.
Muestra 1986-1996.3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error Std.
9032.4570
a.
1874.5930
QEST
0.0141529
0.0026493
T
-136.37915
29.814482
DUM
-1690.9348
751.07303
R2= 0.868431
• Denota significancia estadística al 5%.

Estadístico t
l.6721535
3.1021305 *
0.8124375
-0.3163368
F=50.81405 *

Estadístico t
4.8183563 *
5.3420520 *
-4.5742587 *
-2.2513587 *
F= 83.60730

�124 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 125

Para complementar el análisis de la productividad de la mano de obra Y
poder tener una mejor apreciación de los resultados de la privatización de
AHMSA se recurrió a examinar otros indicadores. Algunos de los
indicadores de interés se presentan en el siguiente cuadro, siendo L el
número de obreros, Q la producción de acero en miles de toneladas, K el
valor de la maquinaria y el equipo de trabajo en miles de pesos a precios de
1980. A su vez, se muestran el producto medio del trabajo en toneladas por
obrero (Q/L), la razón de capital a trabajo (K/L) y el cambio porcentual del
producto medio del trabajo (A%Q/L). Podemos observar cómo la planta
laboral ha presentado una tendencia descendente, representando en 1995 la
mitad del número de trabajadores con que la empresa contaba en 1981. A
pesar de esta fuerte disminución en el número de obreros se puede
constatar que la producción no siguió el mismo patrón, por lo que esto
podria ser evidencia de que había un exceso de mano de obra. Además se
puede notar que en 1986 se produjeron alrededor de 3100 miles de
toneladas de acero con 18.679 obreros, mientras que la misma cantidad de
producción fue alcanzada en 1995 con 5,635 trabajadores menos. Esto
podría reforzar lo mencionado anteriormente, sólo que hay que ser
precavidos al afirmarlo ya que no estamos tomando en cuenta el cambio
tecnológico que pudo haber facilitado tal logro.

Año
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

. d"1cadores de ABMSA
Cuadro 3. Al !linos m
L
Q
K
Q/L
K/L

19,909
18,679
18,402
17,681
16,679
15,628
13,285
11,466
10,913
13,044

2868
3086
3083
2862
3086
2659
2550
2588
2490
3103

39,183
105,670
107,670
286,540
347,762
324,054
370,142
367,541
437,401
684,846

144.06
165.21
167.53
160.24
185.62
170.14
191.94
225.71
228.17
237.89

1986-91
201,813
1992-95
464,983
Fuente: CANACERO e INEGI.

165.47
210.77

1.97
5.66
5.85
16.04
20.85
20.74
27.86
32.05
40.08
52.50

A¾Q/L

14.68
1.40
-4.35
15.83
-8.34
12.81
17.59
1.09
4.26

Las columnas Q/L y .A%Q/L nos muestran la productividad media de la
mano de obra y su cambio porcentual anual, siendo lo más notable que en
el período post privatización (1992-95) aquélla siempre ha crecido. La
diferencia en las productividades medias entre 1986-91 y 1992-95 es de
27.38%, en promedio. Parte de este resultado puede deberse a que existe
mayor capital por empleado, como puede observarse en la columna K/L.
Con esta relación, podríamos ilustrar con un diagrama de isocuantaisocosto una situación que probablemente se estaba dando en la empresa:
no se estaban minimizando costos. Esto es relevante ya que la empresa se
ha desempeñado en un ambiente en el que existía y existe competencia
tanto de otras empresas públicas como privadas. Por lo tanto, se esperaría
que la fuerza del mercado competitivo la hicieran buscar la minimización
de costos dado un nivel de producción.

El valor de los activos fijos productivos (K) ha aumentado, salvo en dos
años ( 1991 y 1993). Al dividir la serie en dos períodos --correspondientes a
las etapas antes de y después de la privatización-- y obtener el promedio
del valor de dichos activos, se encuentra que desde que el Grupo Acerero
del Norte tomó el control de Altos Hornos la inversión en planta productiva
ha aumentado un 130.4% con respecto al primer período, lo cual apoya los
estudios realizados por el Banco Mundial, en los que se ha encontrado que
esto es un resultado común en la privatización de empresas públicas.

En la gráfica podemos observar dos isocuantas representando los niveles de
producción para 1995 y 1987 y 1990. En la isocuanta inferior se puede
apreciar que la empresa no estaba minimizando costos en los años 1987 y
87
1990 ((K ,L87) y (K90,L90)), mientras que en 1995 suponemos que sí; este
último punto se encuentra representado por la combinación (K.,L.) sobre la
isocuanta superior. Se puede observar cómo al pasar el tiempo y acercarse
la fecha de privatización de AHMSA, la empresa se movió hacia un punto
más eficiente. Enfocando el problema desde esta vertiente sí podemos
asegurar que la empresa estaba incurriendo en una ineficiencia técnica o
productiva.

\

�126 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 127

Gráfica 1. Isocuanta-Isocosto
K

K*

------------------f-,.-~---------r ,
1

''

~~"-'--

'

1

L*

L

6. Extensión: ¿fomenta la privatización competencia?
Este apartado no estaba programado como parte de este documento, sin
embargo al analizar los datos sectoriales proporcionados por la
CANACERO surgió un interés adicional. ¿En qué manera ha impactado la
privatización de las grandes siderúrgicas paraestatales al sector metálico
básico nacional?
El complejo sidenírgico paracstatal SIDERMEX estaba conformado por las
empresas Altos Hornos de México (AHMSA), Siderúrgica Lázaro
Cárdenas- Las Truchas (SICARTSA) y la Fundidora Monterrey. Dicho
núcleo aportaba más de la mitad de la producción nacional de acero como
puede observarse en el cuadro 4.

Cuadro 4. Producca'ón de acero oor sector, 1984-1995.
Afio
Sector
%
Sector
%
TOTAL
Paraestatal
Privado
1984
4354
57.59
3206
42.41
7560
1985
4159
56.21
3240
43.79
7399
1986
4317
59.75
2908
40.25
7225
4276
1987
55.95
3366
44.05
7642
1988
4214
54.17
3565
45.38
7779
1989
4198
53.46
3654
46.54
7852
1990
4898
3836
56.08
43.92
8734
1991
4114
51.66
3850
48.34
7964
1992
8459
100
8459
1993
9189
100
9189
1994
10,645
100
10,645
1995
12,128
100
12,128
Fuente: CANACERO.

Con la quiebra de Fundidora Monterrey en 1985 y el cierre de su planta
complementaria de Aceros Planos Monterrey en 1986, más del 50% del
acero se produjo en dos empresas paraestatales hasta 1991. AJ
desincorporarse SIDERMEX, en este último año, la totalidad del sector
siderúrgico quedó en manos de la iniciativa privada. La división de
SICARTSA dio origen.a cuatro empresas: SICARTSA (antes SICARTSA
1), IMEXSA (SlCARTSA U) y dos empresas de menor capacidad
productiva. Estos sucesos vinieron a reconformar el sector sidenírgico
mexicano. el cual cuenta con muchas empresas productoras de acero y sus
productos; sin embargo, en lo referente a las participaciones de mercado
por empresa. en términos de producción, se puede percibir un
comportamiento oligopólico. Esta aseveración puede ser constatada en el
cuadro 5.
Ahí se muestra la evolución de las participaciones del mercado de los
protagonistas de la industria sidenírgica mexicana: AHMSA, HYLSA
(Hojalata y Lámina), IMEXSA, SICARTSA, TAMSA (Tubos de Acero
México). Fundidora Monterrey-Aceros Planos Monterrey y el resto de los
productores (Villacero, IMSA Acero, SIDEK y METALSA, por mencionar
algunas) que aparecen bajo el nombre de Acerías. Un primer punto que
resalta en el cuadro es la franca caída en la participación de mercado de las
empresas que alguna vez fueron paraestatales (AHMSA y SICARTSA).
Dicha tendencia se acentuó a partir de 1990, mientras que las
participaciones de HYLSA y las Acerías se han mantenido estables.
TAMSA ha ido perdiendo mercado. a la vez que IMEXSA surge como la

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 129

128 Ensayos

tercera gran protagonista. En la penúltima columna se muestra el cálculo
del índice de concentración de mercado de Herfindahl-Hirschner Y en la
última, el número equivalente relacionado con este índice de
concentración.

Cuadro 5. Particioación de mercado oor emoresa
Año

1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Acerías
AHMSA HYLSA IMEXSA SICAR- TAMSA FUND.
MTY.
TSA
16.22
11.35
4.54
13.60
21.65
32.65
17.43
12.74
3.77
8.28
22.58
35.18
15.17
3.52
3.22
16.50
21.90
39.70
15.95
6.35
15.57
21.75
40.38
16.90
6.94
14.54
21.98
39.63
17.49
5.97
17.01
23.08
36.45
16.61
5.76
20.63
21.55
35.45
17.69
6.49
18.27
24.16
33.39
17.06
4.49
14.12
11.28
22.91
30.15
18.13
4.26
12.68
14.74
22.04
28.16
18.38
4.40
12.73
15.52
22.56
26.40
16.94
3.65
11.86
18.59
23.38
23.38

84-91
92-95

HH

1/HH

0.21
0.23
0.26
0.26
0.26
0.25
0.25
0.24
0.21
0.20
0.20
0.20

4.7
4.3
3.9
3.8
3.8
4.0
4.1
4.2
4.8
5.0
5.1
5.0

0.24
0.20

4.1
5.0

Fuente: CANACERO.
El índice de Herfindahl (HH) toma valores entre O y 1, en donde l indica
un monopolio y valores cercanos a O, un mercado competitivo. El número
equivalente ( 1/HH) nos muestra cuántas empresas de igual tamaño se
necesitan para producir un detenninado índice de Herfindahl. Bajo estos
indicadores se puede apreciar que en 1987 se presentó el máximo nivel de
concentración dentro del período muestra; sin embargo de 1988 a la fecha
esta concentración ha ido disminuyendo. Esto es más notable a partir de la
privatización del sector en 1991. A pesar de esto y de acuerdo con el
indicador del número equivalente, la industria siderúrgica mexicana estaba
compuesta en 1996 de cinco empresas de igual tamaño. lo cual se podría
tomar como una muestra clara de la existencia de un oligopolio. Este
comportamiento puede ser producto de los altos costos en los que hay que
incurrir inicialmente. y que representan una barrera a la entrada de nuevos
competidores.
Al dividir el periodo muestra en dos subperíodos. representado el antes de y
después de la privatización, se encuentra que los índices de Herfindahl
respectivos son de 0.2448 y 0.2007. Los números equivalentes asociados
son de 4.08 y 4.98, mostrando que ha habido avances en cuanto a la
estructura competitiva del mercado después de la privatización. Mientras
que en la época de convivencia entre empresas paraestatales y privadas el

sector se comportaba como un oligopolio de 4 empresas, en 1995 lo hacía
como uno de cinco. A pesar de que ha habido poca desconcentración, es
evidente que las empresas en el mercado son ahora más competitivas entre
sí, lo cual se refleja en los cada vez más estrechos márgenes de
participación entre una y otra. Esto indudablemente es un incentivo para la
eficiencia productiva de las mismas.

7. Conclusión

Este trabajo intentó mostrar un análisis económico de la experiencia en la
privatización de Altos Hornos de México. Esta empresa acerera, todavía
líder en el mercado nacional, es una importante protagonista del sector
siderúrgico mexicano de cara al nuevo entorno económico, en el que busca
ser una competidora de clase mundial. Esto la ha llevado a un ambicioso
plan de modernización, el cual ya ha rendido sus primeros frutos: la
certificación internacional de la norma internacional ISO-9002, el título de
proveedor oficial de Volkswagen de México y Nestlé, el éxito de lograr
sustituir importaciones y un número creciente de exportaciones (el 50% del
total de su producción en 1995). Su más reciente logro la pone a la
vanguardia en nivel mundial, ya que es la primera siderúrgica de América
Latina en ser certificada con la Nonna Ambiental Internacional ISO14001.
De acuerdo con lo mostrado, es digno de notar que el proceso de
privatización de AHMSA cumplió con la mayoría de los pasos
recomendados por el Banco Mundial para lograr una privatización exitosa,
lo que le ha valido el apoyo de este organismo en la modernización de su
planta.
En el análisis de eficiencia técnica, basado en la productividad de la mano
de obra de la empresa, se comprobó que sí hubo una mejora en este
indicador con respecto al período en el que la empresa era propiedad del
gobierno. Se podría argumentar que dicha mejora se debió en gran parte a
las liquidaciones masivas de obreros que se presentaron en el período de
análisis o a que se pasó de una tecnología algo obsoleta y descuidada a una
mejor, pero no hay que olvidar que todo lo anterior es parte inherente del
proceso en el cual la empresa se ha visto envuelta. El análisis de la gráfica
de isocuanta-isocosto muestra evidencia que hace pensar en que la empresa
estaba incurriendo en una situación de ineficiencia técnica o productiva.
Pudiera ser que los objetivos de AHMSA en su época paraestatal no fueran
el maximizar beneficios, sino el bienestar social (tal vez a través de más
empleos); sin embargo, esto no la exime de buscar la eficiencia, sobre todo

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 131

130 Ensayos

Bibliografía

porque a lo largo del periodo muestra contaba con competidores. Se ~ume
que la competencia complementada con el cambio de régimen d~ propiedad
han hecho que la empresa se mueva hacia una posición más eficiente.
En cuanto al cambio en el nivel de competencia entre las empresas del
sector, al darse el cambio estructural en el mismo, se observó que aquél
aumentó en lo referente a la dinámica de las participaciones de mercado de
las competidoras. Sin embargo, se comprobó que la estructura d~I me~cado
es inminentemente oligopólica, lo cual puede deberse a la existencia de
costos hundidos en los que hay que incurrir para entrar al mismo Yser un
competidor importante. Ante este entorno competitivo, tanto en nivel
nacional como mundial, AHMSA lleva ventaja sobre sus contrapartes
nacionales al tener un suministro seguro y cercano de sus principales
materias primas: el mineral de hierro y el carbón. Impulsada por la
competencia y una mayor eficiencia. recientemente la empresa rompió el
récord de producción que era de 3,103 miles de toneladas de acero Y que
había sido implantado por la misma en 1995, ahora la marca a superar es
de 3,548 miles de toneladas.
De acuerdo con todo lo anterior, podríamos decir que la privatización sí ha
rendido frutos a la empresa y que la misma está en vías de volver a ser el
ejemplo para todas las siderúrgicas latinoamericanas. tal como lo fue hasta
1970. Sin embargo el entorno actual es muy diferente, ya que ahora no
cuenta con protección y está obligada a competir en un mercado mundial
en el cual nuestro país es el décimo quinto productor mundial. A pesar de
esto se espera que Altos Hornos de México se consolide como un productor
de clase mundial y que arrastre consigo a las demás empresas siderúrgicas
nacionales.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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