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                  <text>ISSN: 1870-221X

Volumen XXXI, número 2,

$SO

noviembre de 2012

Artículos
La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis
de las brechas salariales por género: un estudio para Argentina,
Brasil y México

Adrián Rubli

Empirical research on the relationship between violence and
social development in Colombia

Alexander Cotte Poveda

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte
de México y Chihuahua: expectativas de ocupación en la
crisis

Luis Huesca Reynoso y Martha Beatriz Padilla Arria/a

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetria de
los shocks informacionales: un análisis econométrico

Arturo Lorenzo-Valdés y Antonio Ruiz-Porras

Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UANL,

�Ensayos Revista de Economía-Volumen XXXI, No.2, noviembre 2012, pp. 1-36

La Importancia de corregir por el sesgo de selección en
el análisis de las brechas salariales por género: un
estudio para Argentina, Brasil y México

Adrián Rubli*
Fecha de recepción: 03Xll2011

Fecha de aceptación: 02 V 2012

Resumen
El estudio de las brechas salariales por género debe considerar el sesgo de
selección, resultado de la decisión endógena de ingresar al mercado laboral.
En caso de ser ignorado, este sesgo puede llevar a conclusiones erróneas con
respecto al tamaño de las brechas y su evolución en el tiempo. Este trabajo
analiza las brechas salariales en Argentina, Brasil y México en 2000 y 2008,
y corrige el sesgo a partir del método de Heckman (1979). En particular, se
explota el sexo del primogénito en la ecuación de selección para resolver el
problema de identificación en la probabilidad de ingresar al mercado laboral.
Los resultados indican un importante sesgo de selección positiva de diferente
magnitud en el tiempo, en los tres países. Así, este trabajo resalta la
importancia del problema de selección en la determinación de listas de
rankeo de países, en cuanto a la equidad de género.
Palabras Clave: brechas salariales, discriminación laboral, sesgo de
selección, Heckit.
Clasificación JEL: 116,121,171.
Abstract

The study of gender wage gaps necessarily must consider the selection bias
that stems from the endogenous decision to enter the labor market. If
ignored, this bias can lead to erroneous conclusions about the size and
evolution of the wage gaps. This study analyzes gender wage gaps in
Argentina, Brazil and Mexico in 2000 and 2008, using the model proposed
'Instituto Tecnológico Autónomo de México. Avenida Camino a Santa Teresa #930,
Col. Héroes de Padiema. CP. 10700 Del. Magdalena Contreras. México, D.F.
Correo electrónico: adrian.rubli@itam.mx.

�2

Ensayos Revista de Economía

by Heckman (1979) to solve the bias problem. In particular, the gender of
the household's eldest child is exploited to solve the identification problem
in the probability of entering the labor market. The results indicate an
important positive selection bias of different magnitudes in time and by
country. Thus, this paper highlights the importance of the selection problem
in determining lists that rank countries by leve! of gender equality.

Keywords: gender wage gaps, labor market discrimination, selection bias,
Heckit.
JEL Classification: 116, J21, 171.

Introducción
Conforme las mujeres han ganado terreno en el ámbito laboral, resulta
importante determinar si la remuneración que reciben por su trabajo es
equitativa con respecto a la de los hombres, ya que el salario además afecta
sus decisiones laborales. Las diferencias en el salario que son de interés son
aquellas que resultan de la discriminación, no de las diferencias en
características observables y no observables entre los géneros, puesto que en
el mercado estos rasgos individuales determinan diferencias salariales de
manera natural.
En general, existen dos tipos de discriminación. Por un lado, la
discriminación estadística se refiere al hecho de que las mujeres reciben un
menor salario debido a características observables y no observables que los
empleadores consideran al determinar su remuneración. Este tipo de
discriminación significa que el mercado simplemente responde a ciertas
variables. Por ejemplo, las mujeres pueden tener menor salario por el hecho
de que legalmente deben recibir tres meses de licencia por ausencia en caso
de embarazo. Por otro lado, existe la discriminación "por gustos", la cual
crea ineficiencias en el mercado. En este caso, la diferencia salarial surge de
la estructura de las curvas de indiferencia de los empleadores, pues contratar
a una mujer representa una pérdida de utilidad para ellos. Así, Becker (1971)
señala que una empresa que realmente discrimine es aquella que prefiera
contratar hombres en lugar de mujeres, a pesar de que esta decisión
signifique no maximizar sus ganancias. Esta actitud es ineficiente y crea
pérdidas. Por lo tanto, solo podrá subsistir en el caso de mercados
imperfectos.
•
Debido a diferentes características entre hombres y mujeres -&lt;:orno su
educación, su productividad, sus decisiones de formar una farni!ia y el rol
tradicional de la mujer como ama de casa-, el cálculo de las brechas
salariales nunca ha sido sencillo. Dado que la decisión de trabajar está

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

3

intrínsecamente ligada al salario que se recibe por dicho esfuerzo, se dice
que las mujeres se autoseleccionan al entrar al mercado laboral. De este
modo, una simple comparación entre los salarios promedio de hombres y
mujeres no indica si existe o no discriminación en contra de ellas, pues los
grupos de hombres y de mujeres que trabajan no son comparables.
En este estudio, se busca identificar el tamaño real de las brechas salariales
para tres países de América Latina, 1 en dos momentos distintos en el tiempo.
Se busca entonces proveer evidencia sobre qué parte de las brechas puede
deberse a la discriminación, y si esta ha aumentado o disminuido en el
tiempo. Las brechas salariales aparentes son corregidas por el sesgo de
autoselección a través del método desarrollado por Heckman (1979),
explotando el sexo del primogénito como instrumento para la estimación de
la probabilidad de ingresar al mercado laboral. El enfoque a seguir es de
carácter tradicional y sencillo, a fin de facilitar la comparación de los
resultados a través del tiempo y entre países.
Cuadro 1
Clasificación de posibles factores que afectan las brechas salariales por
género
Factor

Ejemplos

Diferencias en características
observadas

Cantidad de años de educación; mujeres
tienen derecho legal de tres meses de descanso
pagado tras un embarazo.

Diferencias en características
no observadas

Mujeres tienden a permanecer menos en el
mercado laboral; diferencias en preferencias
por trabajar.

Selección al mercado laboral

Cuáles son las mujeres que trabajan; distintas
tasas de participación laboral y cambios en el
tiempo pueden deberse a diferencias en la
composición de mujeres que trabajan.

Discriminación por gustos

Preferencias enfocadas a la contratación de
hombres por encima de mujeres o a ofrecer
salarios menores a mujeres solamente por la
estructura de las curvas de indiferencia de
quienes contratan.

Fuente: Elaboración propia.

1

Argentina, Brasil y México - además de ser los tres países más grandes de la regiónconforman el 63% del territorio total de América Latina, y su población es más del 60%
del total.

�4

Ensayos Revista de Economía

Resumiendo lo anterior, existen cuatro factores diferentes que pudieran tener
un efecto sobre el tamaño de las brechas salariales por género, mismos que
se presentan esquemáticamente en el cuadro 1. Primero, las brechas pueden
fluctuar a partir de diferencias observables entre hombres y mujeres.
Segundo, las brechas pueden ser resultado de diferencias no observables,
caso que corresponde precisamente a la discriminación estadística: aunque
no se observen estos determinantes (como podría ser la disposición a
permanecer en el empleo en el largo plazo), los salarios son reflejo de la
probabilidad de que un evento suceda dado que un individuo es hombre o
mujer. En tercer lugar, existe un sesgo de selección que determina que las
mujeres que ingresan al mercado laboral no son necesariamente comparables
a los hombres que trabajan. En este rubro, es importante considerar qué
cambios en la participación laboral pueden estar relacionados con cambios
en la composición del grupo de mujeres que trabajan. Por último, existe la
discriminación por gustos. En este trabajo, se busca controlar por los
primeros tres factores, con lo cual el cuarto corresponde a la brecha
corregida no explicada.
Las estimaciones realizadas indican que en los tres países existe un sesgo de
selección positivo, es decir, las mujeres que trabajan corresponden a la cola
derecha de la distribución de habilidades y por lo tanto su salario esperado es
mayor que el de la mujer promedio. Esto evidentemente se traduce en un
aumento en el tamaño de las brechas una vez que se corrige por este sesgo.
Por otro lado, una vez que se eliminan las diferencias observables
(atribuyendo las características de hombres a mujeres), esta brecha corregida
que llamamos no explicada es mayor que la brecha observada. Sin embargo,
la brecha corregida no explicada es mayor que la brecha corregida con
características de las mujeres para los datos de Argentina y Brasil, pero es
menor en el caso de México.
Finalmente, se encuentra que no existe un patrón claro entre la brecha
observada y la brecha corregida no explicada. En Argentina, la brecha
observada disminuye en el tiempo, mientras que la corregida aumenta. Por
otro lado, en Brasil, la brecha observada aumenta en el tiempo a la vez que la
brecha corregida disminuye. Y en cuanto a México, ambas brechas siguen
una tendencia similar en magnitud, con tendencia a la alza. Este resultado
recalca claramente la importancia de corregir por el sesgo de selección.
La sección 1 de este estudio detalla una breve revisión de la literatura sobre
brechas salariales. En la sección 2, se presenta el marco teórico y el modelo
econométrico a estimar. La sección 3 reporta los resultados. En la sección 4,
se aborda brevemente una lista de posibles explicaciones sobre los hallazgos
de este estudio. Finalmente, aparece la sección que corresponde a las
conclusiones.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 5

t. Revisión de la literatura
Existen varios estudios que analizan las brechas salariales por género tanto
para América Latina como en otros países. Muy pocos corrigen por el sesgo
de selección mientras que la mayoría decide ignorarlo, lo que da resultados
diferentes en los cálculos de las diferencias en salario. Asimismo, para los
estudios que corrigen por selección en América Latina, específicamente
México, existen varios problemas con las estimaciones utilizadas.
Atal, Ñopo y Winder (2009) realizan una serie de comparaciones u~l~:ando
un método de matching no paramétrico, alterno a la descompos1c1on de
Oaxaca, sin corregir por el sesgo de selección: de_ forma que ~u~can
emparejar a hombres con mujeres que tengan las nusmas caractenstl~as
observables. No obstante, no resulta claro que un hombre Y una mujer
idénticos en una serie de factores observables sean necesariamente
comparables en salarios, pues la decisión de ingresar al mercado laboral (y la
motivación detrás de ella) seguramente no es la misma para ese hombre Y
esa mujer. Después, descomponen la brecha salarial en cua~to a difere~cias
explicadas (referentes a las variables observables) y no explicadas (segun el
componente no observable). Como resultado, los autores obtienen un listado
para 2005 de varios países latinoamericanos, a partir del tamaño de sus
brechas en salario por género, además de incluir el tamaño del término no
explicado controlando por distintas características.
Para los tres países que se abordan en el presente ~studio, Atal, Ñ~po Y
Winder (2009) encuentran que las brechas en salanos para Argentma Y
México son muy pequeñas (0.5% y 2.6%, respectivamente), mientras q~~ la
brecha en Brasil es mucho mayor (20.5%). Una vez hecha la descompos1c1ón
y controlando por diferentes variables, el componente no explicado es de
11 %, 26% y 15% para Argentina, Brasil y México, respectivamente. Por
último, estos autores también controlan por el tipo de ocupación y el tiempo
destinado al empleo; sin embargo, la inclusión de estos c~ntroles es d~dosa,
puesto que existe una autoselección considerable en el tipo de trabajo Y el
tiempo destinado a trabajar; por lo tanto, no queda totalmente claro que
dichas variables realmente midan la discriminación en el mercado laboral en
su conjunto.
En una investigación complementaria, Hoyos y Ñopo (2010) expanden los
años del análisis de la brecha para observar su dinámica entre 1992 y 2007,
utilizando el mismo método no paramétrico. Además, realizan un nuevo
control para el tiempo que se ha tenido el empleo actual, y encuentran que
esta variable reduce considerablemente la brecha por discriminación. Sin
embargo, esta variable es endógena, pues los individuos que ganen más
dinero -&lt;lado que llevan más tiempo en su empleo actual- tienen una mayor

�6

Ensayos Revista de Economía

probabilidad de permanecer en su empleo, ya que el costo de oportunidad de
salir del mercado laboral es mayor.
Así como los dos últimos trabajos que arriba se citan, existen estudios que
realizan rankeos de desigualdad entre hombres y mujeres. Hausmann, Tyson
y Zahidi (2008) colocan a América Latina como la tercera región (de nueve)
más desigual en el mundo. A pesar de que su rankeo depende de muchos
factores, cabe destacar que al considerar las brechas salariales no corrigen
por el sesgo de selección, lo cual conlleva un supuesto de homogeneidad en
el tipo de selección de las mujeres para el mercado laboral en el nivel
mundial.
Adicionalmente, Hertz et al. (2008) realizan una descomposición de OaxacaBlinder sin corregir por selección. Señalan que sus resultados en efecto
deben estar sesgados, pero que dadas las dificultades de encontrar un buen
instrumento para la ecuación de selección del método de Heckman, resulta
mejor no corregir por este sesgo. No obstante, añaden que aunque sus
mediciones sobre las brechas sean imperfectas, sí son válidas en cuanto a la
comparación entre países. Una vez más, para que esto sea cierto, es
necesario que los sesgos de selección que operan en cada país sean idénticos,
lo cual es un supuesto poco aceptable. Los países considerados en este
análisis no incluyen a Argentina, Brasil ni México. Sin embargo, encuentran
una vez más que América Latina es de las regiones con mayores brechas
salariales y que, en general, las brechas se han ido cerrando en el tiempo a
una tasa pequeña, pero constante.
Por otro lado, existen estudios que corrigen por el sesgo de selección. Gran
parte de este trabajo está motivado por el estudio de Mulligan y Rubinstein
(2005, 2008), quienes realizan una investigación acerca de la correlación
entre el aumento de igualdad de salarios entre géneros y el aumento de
desigualdad dentro de la distribución salarial de los hombres . .Este estudio
identifica el comportamiento de las brechas salariales en Estados Unidos,
desde la década de 1970. Sus resultados indican que el hecho de que la
brecha observable se haya cerrado se debe a un cambio en el tipo de
selección, que pasó de ser negativa en los años 70 (es decir, las mujeres de la
cola izquierda de la distribución de habilidades entraban al mercado laboral)
a positiva, en los 90.
Olivetti y Petrongolo (2008) se enfocan en el problema de selección para una
muestra de países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE), en el periodo de 1994 a 2001. Las autoras enfatizan
que las brechas salariales por género, están correlacionadas negativamente
con las brechas en tasas de empleo por género; por lo cual, la decisión no
aleatoria de ingresar al mercado laboral es fundamental para entender las

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 7

brechas salariales reales. Su metodología consiste en corregir el sesgo de
selección realizando imputaciones de salario a quienes no trabajan, a partir
de sus características observables. Los resultados señalan que las brechas
salariales tras las imputaciones son mayores; es decir, existe un sesgo de
selección positiva, en lo que concuerdan con Mulligan y Rubinstein (2005).
Para América Latina, existen muy pocos estudios que corrijan por el sesgo
de selección. En particular, para México, existe un estudio de Del Razo
(2003) que estima la brecha salarial a partir del método de Heckman. Sin
embargo, la estrategia de identificación que utiliza es deficiente por razones
que se abordarán en la siguiente sección.

2. Marco teórico

El hecho de que las mujeres históricamente obtengan salarios más bajos por
su trabajo se debe a varios factores. Puede tratarse de un problema de menor
productividad, que resulta de una decisión endógena por invertir menos en
capital humano, tratándose de las mujeres con respecto a los hombres. Puede
deberse también a las estructuras legales que ponen en desventaja la
contratación de mujeres, como sucede con el derecho de las mujeres a
ausentarse tres meses con paga completa debido al embarazo. Asimismo,
puede ser una cuestión de selección negativa, es decir, que las mujeres con
mayores habilidades -y que recibirían mejores salarios- prefieren no trabajar
dados los retornos al hogar o porque existe cierto estigma social respecto de
que una mujer trabaje. O, simplemente puede tratarse de un asunto de
discriminación, por el cual a los hombres se les paga más y a las mujeres
menos por el mismo trabajo y dadas las mismas características, ya que la
contratación de mujeres tiene un efecto negativo en la función de utilidad del
empleador.
Una medición inmediata de diferencias salariales que controla solo por
características individuales observables, es incorrecta, puesto que no hay
razones para pensar que las mujeres que trabajan son comparables a los
hombres que trabajan. La decisión de trabajar es de carácter endógeno, ya
que depende en parte de las características que determinan el salario
esperado. Entonces, es evidente que una comparación de salarios sin corregir
por el sesgo de selección es incorrecta, dado que este puede hacer que la
brecha parezca ser más grande o pequeña de lo que realmente es.
Con selección negativa, las mujeres de la cola izquierda de la distribución de
habilidades son quienes trabajan, y obtienen como resultado un ingreso
promedio más bajo que el salario esperado de todas las mujeres. Por otro
lado, la selección positiva determina que las mujeres que son

�8

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 9

Ensayos Revista de Economía

autoseleccionadas para el mercado laboral, provienen de la cola derecha, lo
cual ocasiona un aumento en el promedio del salario. Entonces, dependiendo
de cuáles son las mujeres que trabajan, se puede tener salarios promedio
diferentes, manteniendo todo lo demás constante.
La decisión de entrar al mercado laboral está determinada en parte por la

estructura de los retornos a las habilidades, ya que tasas mayores incentivan
aumentos en la inversión de capital humano y en la participación laboral.
Según el modelo de Roy (1951), las mujeres que trabajan son aquellas que
calculan que su salario esperado del mercado, es mayor que su salario de
reserva (es decir, que los retornos en el hogar). Mulligan y Rubinstein (2005)
señalan que las mujeres responden de tres maneras al aumento en demanda
por capital humano.
Primero, existe un incentivo para destinar más recursos a la inversión en
educación. Segundo, las mujeres con menor capital humano pueden decidir
salir del mercado laboral, mientras que las de mayores niveles de educación
-que previamente no trabajaban- deciden entrar. Por último, incluso si la
reacción de las mujeres no conlleva un cambio en su comportamiento, las
mujeres que trabajan habrán sido seleccionadas de la cola derecha de la
distribución de habilidades. Todo esto indica que la participación laboral de
las mujeres reacciona frente a los cambios y estructuras del mercado.

Donde {11 es el vector de coeficientes estimados, A(X2 ó2) es el cociente
inverso de Milis (que depende de la estimación de la ecuación de selección),
y es su coeficiente y Ei, el error.
El vector X2 comparte variables con el vector de características que influyen
en el salario X1 . Teóricamente, no es sostenible afirmar que una variable
afecte al salario pero no afecte la decisión de trabajar. Cualquier
característica que haga que el salario esperado aumente (disminuya),
necesariamente hará que aumente (disminuya) la probabilidad de trabajar,
pues existe un efecto ingreso y sustitución sobre las decisiones del individuo,
dado que el ocio es relativamente más caro (barato). Sin embargo, es posible
-y deseable- que algunos regresores de la ecuación de selección no estén
contenidos en la de salarios.
En cuanto a los errores de ambas ecuaciones, se supone que son
independientes de las variables que conforman a cada vector Xi. Además, el
valor esperado de ambos errores es igual a cero. Más aún, dado que los
elementos de X1 están contenidos en X2, el valor esperado del error de la
ecuación del salario dado, el error de la ecuación de selección, es una
función de este último, que suponemos asume una forma lineal:

(3)

2.1 Método de Heckman

.'

Dado que el problema de autoselección es uno de omisión de variables, el
método de Heckman (1979) o Hecldt resuelve este problema estimando la
variable omitida. Primero, se calcula mediante un modelo Probit la
probabilidad de trabajar para todas las mujeres (ecuación de selección). Para
ello, se construye un vector de variables X2 que determine la probabilidad de
trabajar:

Prob(trabajar = 1IX2 ) = /(X2 ó2 + v2

&gt; O)

(1)

Donde ó2 es el vector de coeficientes estimados y v2 , el error. Segundo, se
estima el cociente inverso de Milis, que corresponde justamente a la variable
omitida. Por último, se corre la regresión de mínimos cuadrados para los
salarios, a partir de un vector de variables X1 para las mujeres que trabajan,
incluyendo la variable previamente omitida (ecuación de salarios):

(2)

Donde el coeficiente y de esta ecuación corresponde al coeficiente del
cociente inverso de Milis en la ecuación de salarios (véase Heckman, 1979).
Finalmente, se supone que el error de la variable indicadora para la
participación en el mercado laboral se distribuye normal con parámetros cero
y uno.
Una vez que se analizaron estos supuestos, resulta que el más restrictivo
--dado que supone una función de distribución explícita- es el que indica que
el error de la ecuación de selección se distribuye normal con parámetros cero
y uno. 2 Johansson (2007) señala que una alternativa común al procedimiento
de Heckman, dado este problema, es calibrar las observaciones con respuesta
para ajustar para las no-respuestas. Sin embargo, la desventaja de esta
solución es que la asignación de ponderadores es arbitraria, ya que no existe
un modelo o teoría subyacente.

2

Suponer que la varianza de este error es uno, no implica una pérdida de generalidad, pues
la variable que indica si el individuo trabaja es binaria (Wooldridge, 2002).

�10 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Por otro lado, el supuesto que relaciona los errores requiere de linealidad en
la regresión poblacional de E¡ sobre v2 . Este supuesto siempre se cumple si
los errores se distribuyen de acuerdo con una normal bivariada lo cual
según Wooldridge (2002), es un supuesto estándar en estos c;sos. S~
embargo, la estimación también funciona bajo supuestos más débiles, pues
en particular no se necesita suponer que el error E¡ se distribuya normal.

2.2 Descomposición de Oaxaca

Estos dos supuestos pueden en efecto reemplazarse por otros más estrictos.
Si se supone que los errores se distribuyen como una normal bivariada con
media ce~o: Vm·(t:¡) = C1j, Cov(t:1, v2 ) = C112 y Var(v2 ) = 1, entonces se
puede utilizar una estimación parcial de máxima verosimilitud. 3 Esta
estimación es más eficiente que el procedimiento de Heckman en dos etapas
previamente sugerido y produce errores estándar que pueden ser utilizados
directamente.
Las desventajas de esta estimación -según Wooldridge (2002)- consisten en
que es menos robusta que el procedimiento en dos etapas, y puede ser dificil
lograr que el problema converja. Sin embargo, el problema de robustez se
resuelve con una buena elección de los elementos de los vectores X.
.
1'
IDientras que los paquetes de software estadístico logran la convergencia.
Una de las críticas más comunes al método de Heckman consiste en señalar
el problema de identificación que conlleva (Manski, 1989). Neuman y
?axa_ca (~?04) in~ican que resulta riesgoso escoger una estrategia de
1dentificac10n no lineal, la cual surge de la forma funcional del cociente
inverso de Milis. Como consecuencia de esta crítica, estos autores señalan
también que el modelo de Heckman es altamente sensible a las
especificaciones de la estrategia de identificación y a los supuestos sobre la
distribución de los errores. Mroz (1987) hace un recuento de varios estudios
previ~s de ~iferentes _autores que han dado resultados poco similares, y
ademas realiza un conJunto de estimaciones propias para mostrar que estos
modelos son muy sensibles a las especificaciones hechas.
Dado este problema, es necesario incluir una variable en la ecuación de
selección que no aparezca en la ecuación del salario; de este modo, no solo
se trata de suponer una forma funcional específica sobre la distribución de
lo~ _errores, sino que la variable mencionada podrá capturar efectos
ad1c10nales, robusteciendo la estimación.
•

La descomposición de Oaxaca (1973) explica la brecha en medias entre dos
grupos, que en este caso son hombres y mujeres. La brecha se descompone
en la parte que se debe a diferencias grupales en cuanto a las características
que determinan el salario, y las diferencias grupales en los efectos que tienen
esos determinantes sobre el salario. Dicho de otra manera, se busca
descomponer la diferencia debida a distintas características observables entre
ambos grupos, y debida a distintos valores para los estimadores beta de cada
grupo.
En este estudio, se busca determinar cuáles serian los diferenciales de salario
si se eliminara el sesgo de selección, y si además se le asignaran las mismas
características a hombres como a mujeres, es decir, encontrar el valor de las
diferencias en coeficientes. Por lo tanto, esta investigación compara las
brechas no corregidas con las brechas corregidas por el sesgo de selección y
con las brechas corregidas asignándoles a las mujeres las características de
los hombres.
En términos de la descomposición de Oaxaca, la primera brecha corregidit
considera tanto el componente explicado como el no explicado, mientras que
la segunda indica solo la parte no explicada, pues reporta el salario de las
mujeres en ausencia de sesgo y de diferencias en las características
observables.

2.3 Modelo econométrico
El modelo que se busca estimar consiste en la siguiente especificación para
el salario:

(4)

Donde W¡ representa el logaritmo del salario por hora,4 E¡ los años de
experiencia laboral,5 y S¡ los años de educación de cada individuo.

4

3

Esta estimación es parcial y no completa pues el salario solamente se observa cuando la
indicadora de participación laboral toma un valor de uno.

11

El ingreso por hora se calculó a partir del ingreso total dividido entre el número de horas
trabajadas. De tal forma, no se realizó ninguna restricción respecto a la duración de la
jornada laboral.
5
Tradicionalmente, la experiencia se calcula como edad menos años de educación, menos
seis, capturando así de manera indirecta los efectos de la edad.

�12 Ensayos Revista d2 Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Asimismo, la especificación para la ecuación que determina la probabilidad
de trabajar es:

este trabajo sean generalizables a toda la población de mujeres de los países
estudiados.9

Donde la notación es igual que antes y Pi indica el sexo del primogénito.

A continuación se discute la elección de la variable que debe entrar a la
ecuación de selección, pero no a la de salarios. Como se mencionó
anteriormente, resulta importante encontrar una variable exógena que
induzca variación en la participación laboral de las mujeres, es decir, en la
ecuación de selección, pero que cumpla con la restricción de exclusión en la
ecuación de salarios; o lo que es lo mismo, que no tenga un impacto directo
sobre el ingreso de las mujeres. En el siguiente análisis, se discutirá la
viabilidad de utilizar ciertas variables como instrumento, considerando que
este deberá cumplir con las características anteriores.

La estimación se lleva a cabo solo para mujeres que vivan en un hogar donde
existe una pareja de hombre con mujer, cuyas edades estén entre los 18 y 65
años, y que tenga al menos un hijo en casa. En la siguiente discusión, se
considera especialmente el papel de la esposa, pues la mayoría de las
observaciones las conforman ellas. Sin embargc, las explicaciones
presentadas también aplican para las demás mujeres del hogar consideradas
(principalmente hijas).6
La razón para la restricción poblacional anterior surge de la elección del sexo
del primogénito como variable instrumental en la ecuación de selección.
Dada la importancia de incluirla en la regresión, se justifica el uso de esta
población restringida. No obstante, debe enfatizarse que las brechas
estimadas en este trabajo corresponden solamente a las mujeres que viven en
hogares donde hay una pareja de hombre con mujer entre 18 y 65 años, y que
viven con al menos un hijo en casa.7 Esto conlleva implicaciones
~portantes, pues los resultados no pueden extenderse a mujeres que sean
Jefas del hogar, ya sea porque son solteras, viudas o divorciadas.
Teniendo lo anterior en cuenta, vale la pena mencionar que las brechas
observables para la población total son muy similares a las de esta población
8
restringida. Probablemente esto se deba a que las motivaciones para entrar
al mercado laboral, por parte de las mujeres que son jefas del hogar, son
considera~lemente diferentes a las de las demás mujeres. Sin embargo,
aunque qmzá pueda pensarse que existe cierta atenuación del problema de no
generalización de los resultados, esto no significa que las estimaciones de

6

13

En los modelos de ocio-consumo tradicionales, los individuos eligen su
participación laboral -entre otros factores- a partir de su ingreso no laboral.
Por lo tanto, parecería lógico incluir una medida que aproxime esta variable;
en tal caso, se encuentran varios estudios que consideran el ingreso total del
esposo Gefe del hogar) como un proxy para el ingreso no laboral de las
mujeres. Sin embargo, este argumento debe tratarse con precaución, pues el
ingreso del cónyuge está determinado endógenamente.
Suponiendo que existe emparejamiento selectivo (assortative matching) en
el mercado del matrimonio, entonces, las mujeres de la cola derecha de la
distribución de habilidades no se casan con los hombres de la cola izquierda,
y viceversa. De este modo, el ingreso no laboral de una mujer representado
por el salario de su esposo, está correlacionado con su propio salario de
10
mercado, vía la correlación en habilidades que existe entre parejas. Debido
a esta correlación, resulta inadecuado incluir esta variable como instrumento.
De igual modo, una medida de ingreso no laboral a partir de intereses,
transferencias o herencias sufre del mismo problema.
Otra variable comúnmente considerada en estas estimaciones es el número
de hijos en la familia, controlando por la edad. Generalmente, cuando los
hijos son muy pequeños, las mujeres salen del mercado laboral (o reducen
significativamente el tiempo que participan en él). Conforme los hijos
crecen, las mujeres disponen de más tiempo, por lo cual pueden decidir
reinsertarse a la vida laboral.

1;

gran mayo~a de las observaciones corresponden a esposas: 70% en Argentina, 2000;
65¼ en Argentma, 2009; 78% en Brasil, 2001; 67% en Brasil, 2008; 72% en México,
2000 y 66% en México, 2008.
7
Este hijo es producto del jefe del hogar (que solamente puede ser hombre) y su esposa.
8
Es_ta restricción resultaría problemática si se considerara, por ejemplo, a mujeres solteras
o d1vorc1adas, pues_ sus tasas de participación laboral son mucho mayores y la brecha
salanal observada difiere mucho de aquella para la población completa.

9

Inclusive esta restricción en la muestra evidentemente ¡;mita la extensión con la cual se
..
,
Igualmente, resulta lógico pensar que las habilidades de las hiJas están altamente
correlacionadas con las de sus padres. Por lo tanto, este argumento también se debe
considerar para el resto de las mujeres que viven en el hogar.

p0ueden lle~ar a cabo comparaciones con otros estudi?s en la región.

�14

.. 1

Ensayos Revista de Economía

1

15

Bajo la misma lógica, una mujer que tenga muchos hijos tendrá menor
probabilidad de permanecer o entrar al mercado laboral, pues debe asignar
más tiempo al cuidado de los hijos. Sin embargo, también podría pensarse
que un mayor número de hijos pudiera fomentar la participación laboral de la
madre, dados los costos de tenerlos. Igualmente, un mayor número de hijos
pequeños ejerce presión sobre los hijos mayores para que estos trabajen,
dados los costos de mantener a esos niños.

de fertilidad de la pareja, pero no sobre la determinación del salario. En
cuanto a la exogeneidad, el sexo de cada uno de los hijos está determinado
aleatoriamente. Así, una mujer que tuvo un hombre como primer hijo, en
promedio, no debe diferenciarse en ninguna otra característica de una mujer
que tuvo una hija. De tal modo, es posible asegurar que esta variable no tiene
una influencia directa en el salario ni sufre de problemas de endogeneidad en
la ecuación de selección.

A pesar de la fuerte evidencia a favor de una correlación negativa entre
fertilidad y participación laboral femenina, 11 existen razones para pensar que
estas variables se determinan conjuntamente. Montgomery y Trussell (1986)
señalan que, por un lado, existen modelos que buscan determinar la
probabilidad de entrar al mercado laboral utilizando la fertilidad como
variable independiente; pero que, por otro lado, hay modelos que indican el
impacto que tiene el ingreso y el apego al mercado laboral sobre la
12
fertilidad. Como resultado, estos autores concluyen que dificilmente el
número de hijos y su distribución de edades pueden considerarse exógenas a
la participación laboral femenina.

Por otro lado, la variable de sexo del primogénito sí induce variación en la
participación laboral femenina. Y se puede pensar que dado que predomina
una preferencia por hijos varones, la probabilidad de tener más hijos en una
familia, si el primogénito fue niña, es más alta que si hubiera sido niño.
Entonces, el sexo del primogénito está correlacionado con el número de
hijos, que es la variable que querríamos instrumentar, pues la literatura ha
establecido que la fertilidad -cuya endogeneidad se discutió previamente- es
un determinante de la participación laboral. Por lo tanto, esta medida puede
utilizarse como una variable instrumental que capture además otros efectos
no observados sobre la determinación de la participación laboral no
correlacionados con el salario. 15

Ciertamente, existe una correlación entre el número de hijos por grupos de
edad y la habilidad de la madre, pues las decisiones de formación del hogar
son diferentes para mujeres de distintas secciones de la distribución de
habilidades. Por lo tanto, un problema con estas variables es que la
existencia de heterogeneidad hace que las estimaciones puedan interpretarse
de varias maneras en términos de la autoselección de estas características.
Además, no queda claro qué tan robusto es el modelo a pequeños cambios en
la especificación del mismo. 13

i1
•

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Consecuentemente, una solución al problema de elección de la variable
instrumental consiste en incluir una variable que indica el sexo del
primogénito en la ecuación de selección. La importancia de considerarla
radica en que se trata de una variable completamente exógena, 14 que tiene un
efecto sobre la decisión de participar en el mercado laboral vía las decisiones
11

Angrist y Evans (1998) hacen un recuento minucioso de estos estudios.
Este último argumento puede funcionar en ambas direcciones. Podría ser que las
mujeres cuyo salario esperado sea más grande decidan tener más hijos, puesto que tienen
los recursos para hacerlo (recordemos que las habilidades de las mujeres que determinan
su salario están correlacionadas con las de su marido y por lo tanto, su ingreso no laboral
será elevado). Pero también podría ser, que las mujeres de la cola derecha de la
distribución tengan menos hijos, puesto que tienen mayor acceso a productos y
conocimientos de planificación familiar, o porque quieran tener más tiempo para
desarrollarse profesionalmente.
13
Rosenzweig y Wolpin (2000).
14
Para que esto se cumpla, no debe existir aborto selectivo; el cual no parece ser un
problema en América Latina, pero sí en otras regiones, como China.
12

Sin embargo, vale la pena mencionar que el efecto o mecanismo mediante el
cual se determina la participación laboral de la mujer dado el sexo del
primogénito no es necesariamente claro. Mientras que la probabilidad de
tener un segundo hijo dado que el primero fue niña, en efecto, es mayor que
si fue niño, entonces el efecto sobre la participación laboral es menos
evidente. Una opción es que dado que el sexo del primogénito fue femenino,
la mujer tuvo un segundo hijo y, por lo tanto, tiene menos tiempo para
dedicar al mercado laboral. Pero también podría ser que una mujer, que tuvo
un segundo hijo con mayor probabilidad dado que la primera fue niña, tenga
que ingresar al mercado laboral dados los costos de tener más hijos. En esta
discusión, sería necesario considerar las diversas estructuras de costos dado
el número y composición de sexo de los hijos (por ejemplo, si existen
economías de escala).
En este trabajo, el objetivo no consiste en modelar la participación laboral
femenina, sino en utilizar una proyección lineal de ella que, con la ayuda de
15

Angrist y Evans (1998) utilizan la combinación de sexo de los primeros dos hijos para
modelar la decisión laboral, en Estados Unidos. El argumento en este caso es que existe
una preferencia por tener hijos de ambos sexos, por lo cual si los primeros dos hijos son
del mismo sexo, la probabilidad de tener más hijos es mayor; además, la probabilidad de
tener una menor participación en el mercado laboral, aumenta. Las estimaciones realizadas
para México en este artículo se repitieron utilizando este instrumento alternativo, y se
encontró que las conclusiones obtenidas usando el sexo del primogénito, se mantienen.
Estos resultados están disponibles a petición.

�16 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 17

un instrumento, permita la identificación de la ecuación de salarios y
resuelva el problema de selección. Por lo tanto, las características relevantes
a considerar con respecto al instrumento escogido, son: que sea exógeno en
la ecuación de selección, que induzca variación en la participación laboral y
que no tenga un efecto directo sobre los salarios observados.

corregir por el sesgo de selección. Los argumentos que ofrecen para hacerlo
así, incluyen las críticas al método de Heckman. Sin embargo, cualquier
estudio que decida simplemente ignorar el problema de selección es
necesariamente incorrecto, puesto que los estimadores no resultan
consistentes y las brechas aparentes no tienen por qué ser equivalentes a las
reales. El hecho de descomponer esta brecha observada no resuelve el sesgo
mencionado.

Rosenzweig y Wolpin (2000) presentan una crítica a esta variable
instrumental. El cuestionamiento principal consiste en que la correlación
negativa, entre hijos de un mismo sexo y participación laboral, está
determinada endógenamente. De este modo, señalan que la decisión de
trabajar se ve afectada por el sexo de los hijos, tanto indirectamente (es
decir, como un instrumento para la variable endógena de fertilidad) como
directamente.
Estos autores indican que ciertos factores -por ejemplo, los diferentes costos
de tener un hijo en lugar de una hija, 16 o las diferentes preferencias que
construyen los hijos dada la composición de sexo de sus hermanos- 17
influyen directamente sobre las decisiones laborales de los padres. Entonces,
aunque la aleatorización de este tipo de variación natural sea creíble, los
demás supuestos necesarios sobre el mercado, el comportamiento y la
tecnología son difíciles de sustentar, específicamente, la idea de que la
composición del sexo de los hijos no afecta el costo de tenerlos (ya que no
hay economías de escala para hijos del mismo sexo).
El fin de esta investigación no es discutir la validez del instrumento utilizado
por Angrist y Evans (1998), en el contexto de su estudio. No obstante, es
importante resaltar que, si bien las críticas al uso de la composición de
género de los hijos en una familia, como un instrumento para el número de
hijos en una regresión que busca estimar el impacto causal de la fertilidad en
la participación laboral, pueden ser válidas, no lo son en el contexto de este
estudio. Para fines prácticos de este trabajo, lo importante es que la variable
instrumental que indica el sexo del primogénito afecte solo a la
determinación de la participación laboral, pero no a la ecuación del salario.
La idea de estimar las diferencias reales entre los salarios de hombres y
mujeres no es nueva. Sin embargo, gran parte de esos estudios, desde el
punto de vista del autor, adoptan una estrategia empírica cuestionable. Por
un lado, los estudios inspirados en el trabajo de Oaxaca -co•mo el de Oaxaca
y Ransom (1994), para las brechas salariales en Estados Unidos- deciden no
16

El ejemplo que utilizan Rosenzweig y Wolpin (2000) es el de las niñas en la India,
puesto que por cada una, los padres deben pagar una dote considerable para que se pueda
casar, lo que hace que las niñas sean más caras que los niños.
17
Estos autores ejemplifican con niñas que, dado que solo tienen hermanos hombres,
exhiben una preferencia "masculina" fuerte de ir a la escuela.

Por otro lado, algunos estudios consideran corregir por el sesgo de selección,
pero su metodología es cuestionable. En un estudio de Del Razo (2003), la
autora busca corregir las brechas salariales en México y comparar su
evolución desde 1994 hasta 2001. Sin embargo, controla por variables
-como un conjunto de indicadoras para el tipo de ocupación, la región del
país y si trabaja de tiempo parcial- cuya inclusión es dudosa.
El problema consiste en que encontrar un efecto discriminatorio, en una
industria específica, no necesariamente provee una medida adecuada de la
discriminación que ocurre en el mercado laboral completo. De este modo, no
es certero que la estimación que realiza Del Razo (2003) realmente
identifique el tamaño de la brecha salarial en el mercado laboral en su
conjunto. Al respecto, Heckman (1998) señala que el impacto de la
discriminación no se determina por el nivel promedio de discriminación
entre ocupaciones, sino por la situación que prevalece en las ocupaciones
donde terminan trabajando las mujeres. Es decir, si las mujeres eligen de
manera endógena su ocupación, considerando la discriminación que esperan
enfrentar, entonces resulta dudoso controlar por estas características.
Además, la ecuación de salario incluye muchas variables que no se utilizaron
para estimar la probabilidad de trabajar. Por lo tanto, teóricamente no existe
un modelo subyacente a la forma funcional escogida por Del Razo (2003). Y
aunado a ello, al no incluir al menos una variable en la ecuación de selección
que no esté correlacionada con el salario, su modelo resulta altamente volátil
y poco robusto para diferentes estrategias de identificación. Por eso, la
contribución del presente estudio consiste en una cuidadosa elección de las
especificaciones del modelo econométrico.
Finalmente, una vez estimado el modelo para los salarios en este trabajo,
resulta necesario identificar las diferencias salariales que se deben a distintas
características y las que se deben al factor no explicado, es decir, una
aproximación para la discriminación. Entonces, primero se busca responder
a la pregunta de cuál sería la brecha salarial si todas las mujeres trabajaran,
es decir, eliminando el sesgo de selección. Y segundo, se debe determinar el
tamaño de los diferenciales salariales si todas las mujeres trabajaran y
tuvieran las mismas características que los hombres.

�18 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 19

3. Estimación econométrica y resultados
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Para Argentina, las bases de datos que se utilizaron proceden de la Encuesta
Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos
(INDEC), correspondientes a la onda mayo para los años 18 2000 y 2009. En
el caso de Brasil, la información proviene de la Pesquisa Nacional por
Amostra de Domicílios (PNAD) que llevó a cabo el Instituto Brasileiro de
Geografia e Estatística (IBGE) para los años 2001 y 2008. Por último, las
bases de datos utilizadas para México provienen de la Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), realizada por el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) para los años 19
2000 y 2008. En todas las bases de datos se eliminó 2.75 veces la desviación
estándar de las observaciones del logaritmo del salario, para evitar que los
valores extremos (outliers) afectaran la estimación y los resultados. 20

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La EPH es un programa de recolección de indicadores socioeconómicos realizado en el
nivel nacional por aglomerados, que conforman grandes regiones urbanas o semiurbanas
en tomo a una localidad, y que pueden abarcar más de una provincia. A pesar de excluir a
la porción rural de la población, esta encuesta provee información generalizable para entre
el 65% y 70% de los habitantes del país. Para los fines de esta investigación, y dado que
no existe otra opción más amplia (en nivel nacional) accesible, la EPH resulta ser una
alternativa adecuada.
19
Para el caso de Argentina y México, los tamaños de las bases difieren
considerablemente en el tiempo. Esto se debe únicamente a diferencias en el tamaño del
muestreo realizado por las instituciones estadísticas de cada país. P;r ejemplo, en el caso
de México, la muestra utilizada por el INEGI en el año 2008 para la realización de la
ENIGH es alrededor de tres veces mayor que la del año 2000. Consecuentemente, la
submuestra considerada en este trabajo también crece casi tres veces de un año a otro.
20
Suponiendo una distribución normal, eliminar estos valores equivale a ignorar el 0.6%
de las observaciones, lo cual justifica limpiar las bases de este modo. Resulta relevante
realizar esta eliminación, ya que el método de Heckman es altamente sensible al supuesto
de normalidad. Es por ello que se eliminaron estas observaciones y se utilizó la aplicación
del logaritmo al salario.

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En la tabla 1, se presenta la descripción de las variables utilizadas en las
estimaciones para cada país y año por género. Como se puede ver, el
promedio de años de educación en Argentina es mayor que para cualquier
otro país. En cuanto a la experiencia laboral, Brasil cuenta con la media más
alta, seguido por México y luego Argentina. El resultado de esta variable es
producto de la correlación negativa entre educación y experiencia que existe
por construcción. Además, en los tres países, las mujeres tienen menor
experiencia que los hombres. Esto no se debe a los años de educación, pues
las mujeres tienen mayor promedio en esta variable que los hombres,
excepto para México. A primera vista, sin corregir por el sesgo de selección,
las estadísticas descriptivas parecen indicar que no existe brecha salarial por
género en Argentina y México, mientras que sí existe una importante
diferencia en Brasil.

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�20 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 21

En cuanto a participación laboral, los promedios difieren mucho entre países.
Aparentemente, la participación laboral masculina (que siempre es mayor) es
más constante en el tiempo y entre países, mientras que la femenina difiere
mucho. Brasil cuenta con los porcentajes más elevados, tanto para hombres
como mujeres, y México exhibe las tasas más bajas.

Por último, se reporta el salario corregido de las mujeres imputándoles las
características de los hombres. Esta medida corresponde a cuánto ganarían
las mujeres en promedio, si tuvieran las características de los hombres y no
existiera un sesgo de selección.

Los resultados de las estimaciones del método de Heckman para cada año se
presentan en la tabla 2. Se reporta el logaritmo del salario promedio de cada
género sin corregir para la población de interés,21 seguido del promedio del
salario corregido de las mujeres. Este resultado proviene de la predicción
lineal de la estimación del modelo Heckman para las mujeres. Dicha
medición responde a la pregunta contrafactual de cuánto ganarían las
mujeres en promedio, si todas ingresaran al mercado laboral.
Tabla 2
Corrección de salarios por selección
Argentina
Logaritmo del
salario promedio
de hombres
Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
sin corregir
i

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Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
corregido
Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
corregido y
estimado con
características
de hombres

Brasil

México

2000

2009

2001

2008

2000

2008

l.0731

2.2431

0.7793

l.4679

2.5272

2.9714

l.0815

2.2739

0.6734

1.3451

2.5728

2.9418

0.9374

2.1282

0.1585

0.9539

2.2090

2.6209

0.9207

2.0829

0.1272

0.9077

2.3120

2.6961

Nota: el salario de mujeres corregido proviene de la predicción linear de la estimación del
Heckman para las mujeres. El salario de mujeres corregido con características de hombres
sustituye el vector de características de las mujeres por el de los hombres.
Fuente: elaboración propia.

21

En adelante, aunque a todas las mediciones del salario se les ha aplicado la función
logarítmica, se hablará indistintamente del salario como del logaritmo del salario.

Para los tres países analizados, los salarios corregidos son muy diferentes de
los no corregidos para ambos años, corroborando la importancia del
problema de selección. Para Argentina y Brasil, se observa que en ambos
años estudiados, el salario de las mujeres corregido y estimado a partir de sus
propias características es mayor que la predicción lineal que utiliza las
características de los hombres. Sin embargo, para México este resultado es el
opuesto. 22
Una vez obtenidos los resultados de los salarios corregidos para cada año y
país, es necesario calcular las brechas salariales por género tanto corregidas
como no corregidas, para comparar su comportamiento entre años y países.
Estos resultados se presentan en la tabla 3. Primero, se reporta la brecha no
corregida. Después, se indica la brecha salarial corregida, que resulta de
restar el salario promedio corregido de las mujeres del salario promedio de
los hombres. Dicha diferencia es la que se observaría si de pronto todas las
mujeres ingresaran al mercado laboral, dejando constante sus decisiones de
inversión en capital humano.
Además de la brecha anterior, también se reporta la brecha calculada a partir
del salario corregido de las mujeres, que ha sido estimado con las
características de los hombres. Esta brecha indica la diferencia que existe,
pero no se explica, entre lo que ganan los hombres y las mujeres. Por lo
tanto, este componente muestra factores, como: la discriminación contra la
mujer en el mercado laboral.
Finalmente, se reporta la diferencia entre la brecha corregida y la no
corregida (es decir, la resta entre la primera y tercera brecha reportada). El
objetivo de exponer dicho resultado consiste en identificar la volatilidad que
existe en esta medición, entre países y en el tiempo, así como el tipo de
selección que existe. Entre mayor sea la diferencia entre las brechas, más
grave es el sesgo de selección, pues los salarios corregidos y los no
corregidos son muy diferentes. Asimismo, si esta diferencia es mayor a cero,
entonces se trata de un sesgo positivo, y será negativo cuando sea menor a
cero.

22

Como se mostró anteriormente, México es el único país para el cual los años promedio
de educación de las mujeres son menores en comparación con los hombres.

�22 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

En la segunda parte de la tabla 3, se indican los cambios en el tiempo de las
brechas salariales por país. Primero, se apunta el cambio en la brecha no
corregida, seguido del cambio en la brecha corregida no explicada (es decir,
la tercera brecha previamente reportada). Si estas diferencias en el tiempo
son muy similares entre brechas, entonces el comportamiento de los salarios
no corregidos y corregidos ha seguido patrones similares. Pero a mayor
diferencia, se evidencian cambios importantes en la composición de la fuerza
laboral y en la estructura del mercado de trabajo. Por lo tanto, la existencia
de diferencias en estas medidas indica que los cambios en la brecha aparente,
no representan cambios en el componente no explicado de la brecha.

no explicada es aún mayor, y a diferencia de la anterior, que disminuyó de
un año al otro, esta aumentó un poco en 2009 con respecto a 2000.

Tabla 3
Brechas salariales corregidas y no corregidas
Argentina
2000
2009

2001

Brecha salarial
sin corregir

-0.008

-0.031

0.106

0.123

-0.046

0.030

Brecha salarial
corregida

0.136

0.115

0.621

0.514

0.318

0.350

0.152

0.160

0.652

0.560

0.215

0.275

0.160

0.191

0.546

0.437

0.261

0.245

Brecha salarial
corregida
no explicada
Diferencia entre·
brecha corregida y
no corregida

Brasil
2008

2000

México
2008

Cambio en el
tiempo: brecha
no corregida

-0.022

0.017

0.075

Cambio en el
tiempo: brecha
corregida

0.008

-0.092

0.060

Nota: las brechas se miden en puntos logarítmicos. La diferencia entre la brecha
corregida y la no corregida es a partir del componente no explicado. Asimismo, el
cambio en la brecha corregida corresponde a la porción no explicada de la brecha.
Fuente: elaboración propia.

Para Argentina, la brecha salarial sin corregir es muy pequeña,
aproximadamente cero. En cuanto a la brecha corregida, se observa un salto
importante respecto a la no corregida. Esta diferencia significa que la regla
de selección en Argentina atrae diferencialmente a las mujeres de mayores
habilidades al mercado laboral, por lo cual el salario de las mujeres que
trabajan es mayor que el salario esperado de todas las mujeres. Así, la brecha

23

En el caso de Brasil, la brecha salarial sin corregir es la más grande de los
tres países y se mantiene constante en el tiempo. Observando la brecha
corregida, esta es mucho mayor que la no corregida para ambos años.
Además, se aprecia una caída importante en la brecha en el tiempo. Una vez
más, esta información indica que el sesgo de selección es positivo en Brasil.
Dado el tamaño tan grande entre la brecha corregida y la no corregida, puede
pensarse que las mujeres que no trabajan tienen niveles muchísimo menores
de habilidades en comparación con quienes trabajan. Pasando a la brecha no
explicada, esta es mayor a la brecha corregida en ambos años y también
muestra una tendencia a la baja en el tiempo. Es posible que gran parte de la
caída en el tiempo de la brecha corregida se deba a la disminución en el
componente no explicado de la brecha, así como a un importante aumento en
capital humano.
Por último, para el caso de México, la brecha no corregida en ambos años
ronda alrededor de cero. Sin embargo, para 2000 lo hace por debajo,
mientras que en 2008 por arriba. Esto indica que aunque la brecha no
corregida sea muy pequeña para México, hubo una tendencia a la alza en el
tamaño de la brecha salarial aparente por género. Una vez corregido el
salario de las mujeres, la brecha salarial crece para ambos años. Al igual que
el salario no corregido, estos datos muestran un cambio positivo en el
tiempo. En este caso, la regla de selección es positiva de nuevo. En cuanto a
la brecha no explicada, esta es menor a la corregida, pero también muestra
una ligera tendencia a la alza a través del tiempo. Esto indica que una parte
importante de las brechas en México se debe a diferencias en características
entre hombres y mujeres.
La diferencia entre la brecha corregida y la no corregida muestra mucha
volatilidad a través de los años y los países. Sin embargo, en todos los casos
es positiva, indicando que existe un sesgo de selección positivo. Para
Argentina, tal diferencia es la más pequeña de los tres países, y crece en el
tiempo. Esto significa que el sesgo de selección se hizo más positivo para
este país. En el caso de Brasil, esta medida es mucho más pequeña para 2008
que para 2001, indicando que el sesgo de selección dejó de ser tan positivo
en ese país.
Por último, en México la diferencia entre las brechas también disminuye
ligeramente en el tiempo. La volatilidad tan elevada en la medición de la
diferencia entre la brecha corregida y la no corregida indica la importancia

�24 Ensayos Revista de Economía

de corregir por el sesgo, pues las reglas de selección son muy diferentes
entre países y en el tiempo, a pesar de que todas sean siempre positivas.
Cabe mencionar que la relación entre la participación laboral femenina y el
nivel educativo de las mujeres es complicada, pues existen varios factores
que pueden tener efectos sobre la decisión de trabajar dado un nivel
educativo. Por ejemplo, el acceso a guarderías o centros de cuidado infantil
puede variar enormemente a partir de la posición de la mujer en el espectro
de la distribución de habilidades. En otras palabras, no hay razón para pensar
que esta relación sea necesariamente lineal. Sin embargo, a partir de los
datos aquí utilizados, se encuentra que la participación laboral femenina es
creciente en cuanto a educación, lo cual sustenta el hallazgo de un sesgo de
selección positivo. De tal modo, conforme aumenta el nivel educativo, las
mujeres aumentan su probabilidad de trabajar.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Gráfica 2
Brasil: Participación laboral femenina por años de educación para la
muestra restringida
0.9
os

-~

Gráfica 1
Argentina: Participación laboral femenina por años de educación para
la muestra restringida

8 0.7

~
-¡;j

...o

.D
~
Cl

0.6
0.5

0.4
-o
·¡; 0.3
os
.&amp;
(,)
0.2

"€
os

i:i...

0.1

o
o

2

3

4

5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

Años de educación
-braOl
bra08
Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "braO l" se
refiere a los datos para Brasil en 2001; "bra08" a los datos de Brasil en 2008.
Fuente: elaboración propia.

Gráfica 3
México: Participación laboral femenina por años de educación para la
muestra restringida

0.9
os

-~ 0.8

a 0.1

os 0.8

IU

""
"§ 0.6
~ 0.5
_g 0.4

J

0.8

IU

Las gráficas 1, 2 y 3 muestran el resultado anterior. Solo para Argentina, se

puede ver que la participación laboral femenina es muy volátil y presenta
una tendencia creciente muy pequeña. Sin embargo, se sigue sosteniendo el
resultado de un sesgo de selección positivo con mayor participación laboral
de las mujeres que muestran mayores niveles educativos.

25

Cl

·aIU

0.7

8 0.6

~

eo 0.5

0.3

.D
~
Cl

-~ 0.2
i:i... 0.1

0.4

-o 0.3
·¡;
os
o. 0.2
·¡;
-~ 0.1

o
O 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 °15 16 17 18 19
Años de educación
-argOO
arg09
Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "argOO" se
refiere a los datos para Argentina en 2000; "arg09" a los datos de Argentina en 2009.
Fuente: elaboración propia.

i:i...

o
O 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
Años de educación
-mexOO
-

mex08

Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "mexOO" se
refiere a los datos para México en 2000; "mex08" a los datos de México en 2008.
Fuente: elaboración propia.

�26 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Finalmente, se analiza el comportamiento de las brechas no corregida y
corregida en el tiempo. En el caso de Argentina, mientras la brecha
observada disminuyó, la corregida aumentó ligeramente. Por lo tanto, las
brechas siguen una conducta distinta, pues aunque parece que la brecha
observada disminuya en el tiempo, en realidad el diferencial de salarios
aumentó.

decir, que dependiendo del rango de edad, las brechas se mueven de
diferente manera pero de igual forma para cualquier cohorte que alcance
dichos rangos de edad).

Para Brasil, el comportamiento de la brecha no corregida fue a la alza en el
tiempo, mientras que la brecha corregida disminuyó considerablemente de
un año a otro. Este caso es contrario al de Argentina: mientras que la brecha
observada se hizo ligeramente más grande, la brecha corregida se cerró
bastante entre estos años. Por último, en México, ambas brechas siguieron
una tendencia positiva en el tiempo, aunque con la corregida resultó un poco
más pequeña respecto de la no corregida.
De manera intuitiva, es posible pensar que el efecto del sexo del primogénito
sobre la probabilidad de ingresar al mercado laboral se manifieste a partir del
nivel educativo de cada mujer. Esto significa que para distintos niveles
educativos se tendrían diferentes respuestas en la decisión de trabajar, a
partir del hecho de que el primer hijo sea hombre o mujer, que afecta a su
vez la estimación de las brechas realizadas. Para considerar esta posibilidad,
se corrieron todos los modelos, incluyendo la interacción de educación con
sexo del primogénito, en la estimación de la ecuación de selección.
Para Argentina en 2009, México en 2008 y para ambos años de Brasil, esta
interacción resultó ser significativa y mayor a cero. En el caso de Argentina
en 2000 y México en 2000, la nueva variable no fue significativamente
distinta de cero. Inclusive, las predicciones de los salarios con los
coeficientes obtenidos de esta nueva estimación no difieren de las anteriores,
y por lo tanto, tampoco el cálculo de las brechas tanto corregida como no
explicada. Solo en el caso de Brasil en 2001 y México en 2000 existe una
diferencia de 0.01 y 0.02 puntos logarítmicos en el tamaño de la brecha,
incluyendo la nueva interacción respecto a la brecha anterior,
respectivamente. Consecuentemente, se puede intuir que la inclusión de la
interacción de sexo del primogénito con educación no representa una
aportación significativa al análisis presentado en este trabajo.
Por último, resultaría interesante considerar un análisis cÍe cohortes en este
trabajo, con la finalidad de encontrar patrones relevantes. Para esto, sería
lógico pensar en dos posibles situaciones hipotéticas: primero, que diferentes
cohortes se comporten de diferente manera (es decir, que quizá para personas
nacidas en cierta década o rango de años, las brechas siempre sean más
grandes o más pequeñas, independientemente de cuándo se analicen); y
segundo, que todos los cohortes sigan la misma tendencia en el tiempo (es

27

Considerando esta posibilidad, se realizó un análisis de cohortes para los
países estudiados (a pesar de la limitación de solamente contar con dos
cortes temporales para comparar dinámicas y diferencias en magnitudes y
tendencias). El resultado no arrojó ningún patrón discernible consistente con
alguna de las dos conjeturas presentadas. Quizá una muestra más extensiva
(es decir, datos para más años) podría ayudar a identificar algún efecto,
tendencia o patrón; sin embargo, para fines de este estudio y con los datos
disponibles en este trabajo, el análisis de cohortes no resulta ser una
aportación significativa. Estos resultados están disponibles a petición.

4. Posibles explicaciones sobre los resultados obtenidos
En esta sección, se abordan explicaciones viables para los cambios en cuanto
a la diferencia entre la brecha observada y la corregida, así como posibles
razones que expliquen las fuerzas detrás de los cambios en la brecha
corregida. La dinámica, en el tiempo de la brecha observada y de la
diferencia entre esta y la corregida, corresponde a cambios en el sesgo de
selección. A continuación, se examinan las principales explicaciones para
este resultado.
Una primera teoría proviene de Mulligan y Rubinstein (2008), quienes
justifican la dinámica de la regla de selección, en Estados Unidos, a partir de
la desigualdad en la distribución del salario de los hombres. Su
argumentación destaca que al haber aumentado en ese país la brecha salarial
entre los hombres de mayores y menores habilidades, la brecha aparente
entre hombres y mujeres se cerró. Esto se debe a que la desigualdad en el
salario de los hombres representa una mayor demanda por capital humano en
el mercado de trabajo.
Dado que las decisiones laborales y de inversión en habilidades de las
mujeres responden a las condiciones del mercado, la tendencia resulta en un
sesgo de selección más positivo para las mujeres, cerrando así la brecha
salarial observada. Siguiendo esta lógica, se esperaría que la desigualdad en
la distribución salarial de los hombres haya aumentado marginalmente para
Argentina, y disminuido significativamente para Brasil y medianamente para
México, dados los resultados previamente obtenidos.

�28 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 29

La tabla 4 presenta una medición para la desigualdad de los salarios de los
horr.bres, que consiste en la diferencia que existe entre el promedio del
logaritmo de los salarios de los hombres en el primer quintil y el último
q~in~l. ~ar~ Ar~entina, se observa que la desigualdad cayó, en Brasil
d1srmnuyo aun mas y en México se mantuvo constante.

menor al de aquellas que ya participaban en el mercado laboral. Por último,
en el caso de México se encontró que el sesgo de selección se volvió menos
positivo de 2000 a 2008. Esto quiere decir que el incremento que hubo en la
participación laboral femenina debe haberse dado en el espectro izquierdo de
la distribución de habilidades.

Con_ esta_ información, y siguiendo la lógica del argumento de Mulligan y
~ub~te~? (200~), se esperaría -dada la caída en desigualdad en la
d1stnbuc1on salanal masculina en Argentina y Brasil- un sesgo de selección
menos positivo y, por lo tanto, un aumento en la brecha observada. Estos
resu~tado_s parecen indicar que la explicación, que presentan Mulligan y
Rubmstem (2008) para los cambios en las brechas aparentes en Estados
Unidos, funciona solamente para el caso de Brasil, donde se observó que el
sesgo de selección se hizo menos positivo y la brecha aparente creció.

Tabla 5
Participación laboral femenina

Tabla 4
Desigualdad en la distribución salarial de hombres
Argentina

i

Brasil

México

2009

2001

2008

2000

2008

Logaritmo del salario
del primer quintil

0.04

1.23

-0.41

0.48

1.33

1.76

Logaritmo del salario
del último quintil

2.09

3.19

2.09

2.62

3.65

4.10

Desigualdad salarial

2.05

1.95

2.50

2.14

2.32

2.34

-0.09

-0.36

Porcentaje de
mujeres en el
mercado laboral
Cambio ene!
tiempo

2000

Cambio de la
desigualdad en el
tiempo

Argentina

0.02

No~: se presenta_ el promedio del logaritmo del salario para el primer y último quintil. La
desigualdad se rrude como la distancia que existe entre estos dos números.
Fuente: elaboración propia.
Otra explicación sobre la dinámica de las diferencias entre la brecha salarial
observada y 1~ corregida consiste en analizar los cambios en la participación
labor~l femen~a. En la tabla 5, se reporta nuevamente esta variable y su
cambio en el tiempo, tanto expresado como cambio absoluto (medido en
puntos porcentuales~ como relativo _(un porcentaje). Dada•esta información y
los resultados obterudos, se puede inferir que las mujeres que ingresaron al
n_ier_cado la~oral en Argentina entre 2000 y 2009 tienen un salario potencial
surul~r o ligeramente por encima al de las mujeres que ya trabajaban
an~enon:n~nte. Como resultado, el sesgo de selección se hizo marginalmente
mas ~os1tivo y la brecha salarial aparente cayó un poco entre estos años. Para
Brasil, dado que el sesg~ de selección se hizo menos positivo, las mujeres
que comenzaron a trabaJar deben tener un salario esperado, en promedio,

Brasil

México

2000

2009

2001

2008

2000

2008

33.8

44.7

41.3

48.8

22.4

29.7

10.87

7.46

7.29

32%

18%

33%

Nota: el cambio en el tiempo de esta variable está medido en puntos porcentuales. Abajo
se expresa el cambio en participación laboral como porcentaje.
Fuente: elaboración propia.
Por otra parte, puede presentarse una situación en la que la composición de
la fuerza laboral femenina se modifique, independientemente de los cambios
que sucedan con respecto a la cantidad de mujeres en el mercado. De tal
forma, las mujeres que trabajaban antes no necesariamente deben ser las
mismas que trabajan ahora. Esto significa que una explicación plausible a los
resultados observados, es que la composición laboral en Argentina haya
cambiado marginalmente para formarse por mujeres más cercanas a la cola
derecha de la distribución de habilidades. También, es posible que en Brasil
y México las mujeres que ahora trabajan estén más cercanas a la cola
izquierda que antes, independientemente del aumento en participación
laboral observado. Esto parece ser especiahnente cierto para Brasil, pues
presenta el aumento más pequeño en la participación laboral femenina y un
enorme decremento en la distancia entre la brecha sin corregir y la corregida,
indicando que el sesgo de selección se hizo mucho menos positivo.
Otro conjunto importante de factores que determinan los cambios en el tipo
de selección y consecuentemente en la brecha aparente, lo constituyen las
preferencias por trabajar y la percepción o aceptación social de las mujeres
en el mercado de trabajo. En la tabla 6, se presentan tres preguntas
formuladas en la Encuesta Mundial de Valores que buscan medir la
aceptación de la mujer en el mercado laboral. Evidentemente, la actitud
hacia las mujeres que trabajan e invierten en capital humano es más positiva
hoy que antes. Asimismo, el tipo de mujer que trabaja también depende de

�30 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

estas percepciones: conforme es mejor visto que las mujeres de clase media
trabajen, la composición laboral puede cambiar para incluir a más de ellas,
cuyo potencial se encuentra más a la derecha dentro de la función de
distribución de las habilidades.

En segundo lugar, existen cambios en los ciclos de vida de las mujeres.
Actualmente, las edades promedio para el primer matrimonio y el primer
hijo son mayores que anteriormente. Goldin y Katz (2002) señalan que la
píldora anticonceptiva ha permitido a las mujeres una mayor planificación en
sus vidas, retrasando la formación de familia para poder participar
activamente en el mercado laboral. Estas decisiones también permiten
acumular capital humano con el objetivo de obtener mayores salarios.

Tabla 6
Actitudes frente a la participación laboral femenina en el tiempo
Argentina

Brasil

México

1999
2006
1997
2006
2000
La universidad es más importante para los hombres que para las mujeres

2005

Deacuerdo
En desacuerdo

15.3%

15.0%

24.0%

11.9%

33.2%

24.9%

84.7%

85.0%

76.0%

88.2%

66.9%

De acuerdo

25.7%

27.7%

35.6%

22.3%

33.7%

25.3%

En desacuerdo

61.0%

60.0%

62.6%

64.1%

55.8%

67.6%

75.0%
Cuando el empleo escasea, un hombre tiene mayor derecho a un trabajo que una
mujer

Ser una ama de casa es igualmente satisfactorio

De acuerdo

75.1%

65.8%

60.9%

51.4%

73.0%

73.6%

En desacuerdo

24.9%

34.2%

39.0%

48.6%

27.0%

26.4%

Nota: para la primera y tercera pregunta, la Encuesta Mundial de Valores reporta cuatro
categorías: muy de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo y muy en desacuerdo. Por
simplicidad, se agruparon las primeras dos y las últimas dos. En la segunda pregunta, los
porcentajes no suman 100% porque se omitió la categoría de ni acuerdo ni desacuerdo. La
disponibilidad de años de estas encuestas no permite que estos coincidan exactamente con
los años analizados en este estudio.
Fuente: Encuesta Mundial de Valores para los años y países indicados.

Por último, otros factores importantes y comúnmente citados por la literatura
se refieren a cambios en los comportamientos de las mujeres. En primer
lugar, se señala que las mujeres han cambiado sus áreas de estudio,
enfocándose cada vez más en carreras más lucrativas que antes eran
dominadas por los hombres. Goldin, Katz y Kuziemko (2006) indican que
los costos para las mujeres de estudiar una carrera demandante (como
medicina o derecho), probablemente sean menores que para los hombres, lo
cual las coloca en ventaja. Ese mismo estudio analiza las decisiones de
inscripción a materias de preparatoria (high school) en Estados Unidos, lo
que determina que las mujeres enfocan cada vez más sus clases hacia
matemáticas y ciencias, en cuanto a la preparación para una carrera
universitaria en las ciencias. Esta tendencia puede entonces llevar a un sesgo
de selección más positivo, y a que se cierre la brecha salarial aparente entre
los géneros, sin que necesariamente esto afecte a la brecha no explicada.

31

Finalmente, existe cada vez mayor apego a la vida laboral de parte de las
mujeres. Esto implica que las mujeres casadas y con hijos continúan
participando activamente en el mercado laboral, especialmente dentro del
mayor nivel de capital humano. Todos estos cambios en comportamiento
impactan en las brechas salariales que son observadas a partir del sesgo de
selección que tiende a ser más positivo, y de la tasa de participación laboral
femenina que va a la alza. Para el caso de Brasil y México, esta explicación
no parece ser muy adecuada debido a que el sesgo se hizo menos positivo en
el tiempo.
Desde luego que una explicación que considere solamente uno de los
factores antes mencionados, será deficiente, pues resulta lógico pensar que la
realidad es más compleja. Por eso, un análisis más profundo que busque
explicar la dinámica en las brechas, debe contextualizar los mercados
laborales en los países estudiados. De tal forma que una posible explicación
consideraría los efectos de situaciones económicamente adversas sobre las
tasas de participación de las mujeres. Es posible que en ese caso, dada la
necesidad de los hogares de aumentar sus ingresos, la participación laboral
de las mujeres se expanda. Sin embargo, puede ser que las mujeres que
ingresen al mercado laboral sean las de menores ingresos o al menos
aquellas que se hayan visto más afectadas por la situación económica del
país. Esto se traduciría entonces en un sesgo de selección más negativo.
Asimismo, es posible que este cambio en la participación laboral no sea
transitorio, pues no todas las mujeres que hayan empezado a trabajar
necesariamente dejarán de hacerlo una vez que el poder adquisitivo de los
salarios se haya estabilizado. Además, la mayor participación laboral
femenina producto de la necesidad puede implicar un cambio en actitudes, lo
cual podría significar que mujeres de mayores habilidades que no habían
entrado al mercado laboral ahora lo hagan, atenuando así el sesgo negativo.
En fin, la complejidad de las posibles explicaciones a cambios en el tipo de
selección y en la dinámica de las brechas observada y corregida es
considerable. Este trabajo no pretende proveer una explicación contundente,
sino una gama de posibles razones que futuros estudios podrán abordar más
a fondo.

�32

Ensayos Revista de Economía

En seguida, se explicará sobre las posibles fuerzas que hay detrás de los
cambios en la brecha corregida y en la brecha corregida no explicada. La
brecha corregida, es decir, la brecha para la cual ya no existe un problema de
selección, puede cambiar en el tiempo gracias a diferencias en los niveles
educativos de las mujeres, manteniendo todo lo demás constante. Conforme
las mujeres cambian sus decisiones de inversión en capital humano, el
salario promedio de todas ellas (independientemente de si ingresan al
mercado laboral o no) debe cambiar.
Por un lado, puede ser que el aumento en educación sea mayor en las
mujeres con respecto a los hombres. En ese caso, el salario corregido de
estas sería más alto y consecuentemente se cerraría la brecha corregida. Por
otro lado, como ya se mencionó, es posible que las mujeres decidan cambiar
el tipo de profesión que escogen a favor de trabajos más rentables. En ese
caso, dicho cambio -que también implica un aumento en las habilidades de
las mujeres- impactará sobre la brecha corregida, haciéndola más pequeña
que antes.23Finalmente, en cuanto al componente no explicado de la brecha
corregida, no es posible hablar de diferencias en las decisiones de inversión
en capital humano de las mujeres ni en sus demás características
relacionadas con su salario potencial, pues en este caso se les asignan las
variables de los hombres a las mujeres. En consecuencia, una posible
explicación a los cambios en el tiempo de esta brecha puede deberse a
diferencias en el nivel de discriminación que existe en contra de las mujeres,
el cual a su vez está motivado por diferentes factores.
Al acumular mayores cantidades de capital humano, orientar su educación
hacia las habilidades valoradas en el mercado laboral y tomar mayor control
sobre las decisiones familiares que limitan la participación laboral, las
mujeres enfrentan un menor número de prácticas discriminatorias, pues el
costo de oportunidad de no contratar a una mujer en estas circunstancias
actuales es seguramente mayor que hace 50 años. A su vez, conforme los
países se integran al mercado global, los monopolios se vuelven menos
sostenibles. Tal como señala Becker (1971), en ese caso es más dificil
discriminar, pues las pérdidas en eficiencia no son tolerables bajo un marco
de mayor competencia. Todo esto indicaría entonces que el componente no
explicado de la brecha salarial debió haber disminuido en los tres países.
Según los resultados previamente presentados, esto es. cierto para Brasil,
marginalmente para Argentina y falso para México.

23
Es posible pensar que las brechas salariales sean diferentes para distintos niveles de
educación. En ese caso, también se observaría un decremento en el tamafio de la brecha
corregida, conforme las mujeres incrementen sus afios de educación y el tipo de profesión
que escogen.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 33

Como se puede ver, los factores que influyen sobre las brechas salariales por
género así como las fuerzas detrás de ellos, son muy diversas. Lejos de
encontrarse una explicación única, es probable que todas ellas contribuyan a
los resultados encontrados. Asimismo, es probable que otras fuerzas, que
aquí no están identificadas, actúen sobre la dinámica de las brechas
salariales. Como se señaló anteriormente, el propósito de este trabajo no es
explicar la razón de los cambios en las brechas corregidas y no corregidas en
el tiempo, sino mostrar la importancia de corregir por el sesgo de selección a
partir de un método adecuado. Seguramente, futuros trabajos podrán indagar
con mayor profundidad en las fuerzas que están detrás de estos cambios.

Conclusión

El presente trabajo se propuso plantear una estrategia de identificación bien
trazada para la estimación de las brechas salariales corregidas por el sesgo de
selección. Asimismo, se realizaron los cálculos de las diferencias en ingreso
para hombres y mujeres para Argentina, Brasil y México en dos momentos
en el tiempo, con el fin de identificar las tendencias en estos países. Como
resultado, se encontró que en los tres países existe un sesgo de selección
positivo, el cual resultó menos positivo en el tiempo, para Brasil y México;
mientras que para Argentina aumentó. Este sesgo se traduce en brechas
corregidas mayores a las observadas, por lo cual, discutir las brechas a partir
solo de los datos observados resulta ser engañoso.
La importancia de corregir por el sesgo de selección es evidente dados los
resultados presentados. A pesar de que dicho sesgo es positivo en todos los
países estudiados, la magnitud del sesgo no es constante entre ellos. Esto
significa que un análisis que considere solo a las mujeres que trabajan no
necesariamente dará el mismo resultado que un estudio más completo que sí
tome en cuenta el sesgo. Dicho problema surge porque el salario potencial de
las mujeres que no trabajan no necesariamente es similar al de aquellas que
sí ingresan al mercado laboral. Considerando esta endogeneidad en la
decisión de trabajar, no es creíble realizar un análisis de las brechas sin
corregir por el sesgo, pues las estructuras del mercado laboral y las
consideraciones familiares y sociales son distintas para cada país, y
cambiantes en el tiempo.

El hallazgo más importante concierne a las brechas salariales de Argentina y
México. Observando la brecha no corregida, parecería que los hombres y las
mujeres de ambos países obtienen ingresos muy similares. Este resultado es
consistente con el análisis que realizan Atal, Ñopo y Winder (2009), donde
catalogan a Argentina y México como países muy equitativos en esta
cuestión. Sin embargo, una vez que se corrigen las brechas por el sesgo de

�34 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de seleccwn en el análisis de las brechas... 35

selección, se evidencia que la brecha salarial en México es dos veces mayor
a la de Argentina, además de que dichas brechas son considerablemente
mayores a las no corregidas. Asimismo, las estimaciones para Brasil resultan
igual de relevantes, pues la brecha corregida es entre cinco y seis veces
mayor a la no corregida. Además, para este país mier.tras que la brecha
observada aumentó en el tiempo, la brecha corregida no explicada disminuyó
drásticamente.

Rubinstein (2005, 2008). Asimismo, la variable instrumental utilizada en la
ecuación de selección (sexo del primogénito) tiene la virtud de captar
indirectamente otros efectos adicionales.

Existe un interés generalizado -como es evidente en las publicaciones
constantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y demás foros y
organismos internacionales- por ordenar a los países de América Latina (y el
resto del mundo) a partir de la magnitud de las brechas salariales por género.
Sin embargo, estos estudios no necesariamente generan ordenamientos
correctos, pues ignoran el problema de selección. De este modo, los
hallazgos de este trabajo cuestionan las listas de rankeo de países respecto al
tamaño de sus brechas salariales, publicadas por Atal, Ñopo y Winder
(2009), y demás trabajos sobre estos diferenciales. A pesar de que los
resultados aquí presentados no indiquen que el ordenamiento encontrado por
estos autores para los tres países estudiados sea incorrecto (Argentina,
México y Brasil, de mayor a menor equidad de género), las magnitudes de
las brechas son muy diferentes, y no hay razón para pensar que el rankeo de
los demás países se mantenga inalterado al corregir por el sesgo de
selección.
Este resultado lleva pues a una recomendación de política respecto de
practicar la cautela al calcular los diferenciales salariales entre hombres y
mujeres, ya que omitir el sesgo de selección en este análisis conduce a
errores en la estimación del tamaño de las brechas. Dado que dichas listas
influyen en las políticas públicas de los países y en la decisión sobre qué
países deben recibir financiamiento para programas de apoyo a las mujeres,
resulta sumamente importante llevar a cabo las estimaciones corrigiendo por
el sesgo. De lo contrario, es probable que no se implementen políticas a
favor de la equidad de género donde sean más necesitadas.
El análisis presentado cuenta con ciertas limitaciones. Por un lado, el análisis
solo se realizó para tres países en un periodo corto de tiempo. Un estudio
más ambicioso podría incorporar a más países latinoamericanos para
encontrar patrones en las brechas de la región en general. Además, conforme
pasen los años habrá una mayor disponibilidad de información que permita
analizar el comportamiento de largo plazo de los sesgos de selección y las
brechas. Por otra parte, quizá una estrategia de identificación más compleja
podría ser más ilustrativa del tema. No obstante, se escogió la estrategia
presentada por la posibilidad de mantener un alto grado de comparabilidad
entre países, a la vez que está basada en el diseño que siguen Mulligan y

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Violence is a significant development constraint that generates economic
problerns, limits public and prívate investments, and damages the country's
infrastructure. This paper offers an explanation of violence through an
empírica! analysis of Colombian departments that takes into account
categories of violence and variables of economic development and the
deterrence of violence. We use different datasets to measure violence and
economic development, and we employ panel fixed-effects regressions and a
dynamic panel model for a sample of 32 Colombian departments between
1993 and 2007. We find that the aggregate-level production per capita,
education, deterrence variables and employment rate show a negative effect
on violence, whereas the GINI coefficient and lagged rate show a positive
effect on violence. Moreover, the objective conditions and their
interrelationships have been important in the trends of violence in
Colombian departments.
Keywords: Economic development, categories of violence, deterrence
variables, Panel Data, Colombia.
JEL Classification: 01, 040, 130, C33.

Resumen
La violencia se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo económico y
social de los países, que origina problemas en el sistema económico, limita
las inversiones públicas y privadas y causa daños en la infraestructura. Este
documento ofrece una explicación de la violencia a través de un análisis
• Faculty of Accounting and Administration, University of La Salle. Cra. 5 No. 59"-44
Bogotá -Colombia. Tel: (571) 3488000, ext 1573 (571) 3500449. Fax: (571) 3477232.
Correo electrónico: acotte@lasalle.edu.com
The author is grateful for the support provided by Deutscher Akadernischer Austausch
Dients (DAAD), the University of Gottingen and the University of La Salle. Any
remaining errors are the responsibility of the author.

�38

Ensayos Revista de Economía

Empírica/ research on the relationship between violence and social development.. • 39

empírico para los departamentos de Colombia, teniendo en cuenta las
categorías analíticas del problema, así como las variables del desarrollo
económico y social y las medidas disuasivas. Se emplea una base de datos
tipo panel con efectos fijos y modelos de datos de paneles dinámicos, que se
usan en el análisis de algunos de los determinantes de la violencia, para una
muestra de 32 departamentos de Colombia entre 1993 y 2007. Los resultados
evidencian que la producción per cápita, el empleo, la educación y las
variables asociadas con la disuasión, muestran un efecto negativo sobre la
violencia; mientras que el coeficiente de Gini y las variables asociadas con el
tráfico de drogas, indican un efecto positivo.

insecurity, as well as a general lack of opportunities (Benson and Fox, 2002;
WHO, 2004; Fisman and Miguel, 2008).

Palabras Clave: Desarrollo económico, categorías de la violencia, datos
panel, Colombia.
Clasificación JEL: 01 , 040, 130, C33.

1n recent decades, Colombia has shown an increase in violence across

Introduction
Decreasing violence and increasing economic growth and social
development are the main challenges facing developing countries such
Colombia that have been affected by violence in recent decades. Severa!
studies show that high levels of violence in a country indicate significant
institutional failures (Koonings and K.ruijt, 2004; WB, 2003; Broekman,
2000). Violence can have different sources (Soriano, 2000): (1) economic
causes associated with societal pressure to seek a larger share of real income
and the stock of national wealth; (2) the interest of illegal groups in the
appropriation of income derived from national resources or illegal activities
such as drug trafficking; and (3) differences in ideas or opinions about how
society should be organised or in political ideologies.
According to Moser (2000) violence has been studied in tenns of different
categories such as política! and economic violence. Política! violence
represents commission of violent acts, motivated by the desire, either
conscious or unconscious, to obtain or maintain political power; while
economic violence represents violent acts motivated with the objective to
obtain or maintain economic power. Severa! studies have indicated that the
category of political violence has increased in recent" decades and that the
main root causes include poverty, inequality and decreases in economic
growth and state capacity (Nafziger and Auvinen, 2002; Sambanis, 2004;
Besley and Persson, 2009). Various studies have demonstrated that
economic violence is more severe in poorer countries; this type of violence
has negative effects on investrnent and economic growth, and there is a
strong relationship between the factors of economic violence and economic

However there are many gaps in the literature with respect to violence and
its inter-;elationships with economic development, as well as with respect to
the main causes that generate different categories of violence. Therefore, the
purpose ofthis paper is to contribute a better explan~tion of_violence th:ough
an empírica! analysis that takes into account categ~nes of v1~lence, vanables
of economic development and the deterrence of v10lence usmg a case study
of Colombian departrnents.
departrnents that have been explained by various phen_o~ena such as drug
trafficking, conflicts between guerrilla and paramthtary groups . o~er
economic resources such as oíl and metals, and disputes over temtonal
limits. Gaviria and Velez, (2001) Holmes, Gutiérrez, and Curtin, (2002),
Sánchez, Díaz and Formisano, (2003) and Cotte, (2007) have illustrated the
dynamics and trends of Colombian violence and h~ve c~ncluded that there
are significant connections between coca productton, 1llegal groups and
violence.
Other studies have explained Colombian violence as the result of so-called
objective conditions which are understood as a series of_Political, s~c_ial and
economic realities that have created significant decay m the cond1tions of
existence for wide sectors of society. For example, Sánchez and Nuñez
(2001) show that the difference between the most violent and least violent
Colombian counties is explained by socioeconomic variables such as poverty
and inequality and by objective conditions such as political exclusion and
lack of opportunities.
Echandía (2003) argues that Colombian violence has tradition~lly been
explained through the existence of objective conditions _pre~ent m remote
regions where the insurgency incites peasants to engage m v10lence ~elated
to land tenancy or state violence; Palalu and Sánchez (2006) anahze the
determinants of violence between 1974 and 1982 and demonstrate that the
increase in violence during this period coincides with objective conditions
such as poverty and inequality. Nevertheless, these studies_ have n?t analized
the relationship between objective conditions and categones of v10lence. In
contrast, this study seeks to analize the different categories of viol~nce and
their relationships with objective conditions using panel data with fixed
effects from the Colombian departments between 1993 and 2007.

�40 Ensayos Revista de Economía

Empirical research on the relationship between violence and social development... 41

The paper is organized as follows: section 1 discusses the relevant literature,
section 2 presents the methodology and a description of the data available
for analysis, section 3 describes the results, and section 4 concludes the
paper and presents recommendations for further research.

b) Theories of rational choice are based on an individual's choice to
conform to or to break the law. Such theory was developed by
Rubio (200 I ), where the rationa! actor evaluates the possible risks
and benefits associated with illegal conduct. 1 Empirical studies that
have analized these theories show evidence in favour of the
economic determinants of violence and conflict, suggesting that the
leve! of economic development of countries is negatively related to
the levels of conflict or violence (Rubio, 2001 ). Likewise, the
causes and the time span of violence and conflicts are affected by
various processes, including economic and social factors, the
system of causalities and geographic features (Camatari, 2006).

l. Literature review
The definitions of violence are diverse. For example, violence can be
understood as the existence of economic, cultural, social, judicial, and
political structures that cause human oppression and impede liberation and
total human realization. This is terrned the violence ofthe structures (Wood,
2004; Scheper-Hughes and Bourgois, 2004). Alternatively, violence can be
understood as the use of weapons to impose force on others to compel their
submission, which is commonly known as armed violence (Geneva
Declaration, 2008; OECD, 2009). Criminology approaches violence as social
or individual conduct that involves destructive aggression, the illicit use of
force to achieve a purpose. Buvinic, Morrison and Shifter (I 999) define
violence as "the use or threat of use, of physical or psychological force, with
the intention of doing harm." Through its various manifestations, including
homicide, theft, kidnapping and domestic violence, crime and violence are
sorne of the largest obstacles to the development and welfare of the
population of developing countries.

c)

Violence has been analized through different approaches (that have
generated widely accepted theories) such as economic theories, theories of
rational choice, sociological or structural theories and descriptive
approximations. These various approaches are explained as follows:
a) Economic theory assumes that there is an implicit relationship
among rationality, strategy, violence, conflict and the economy
(Schelling, 1960). In Colombia, this theory has been studied by
Gorbaneff and Jacome (2000) and Castillo and Salazar (2003) using
game theory. They found that violence is the result of the rational
action of armed agents who have learned to survive in extreme
conditions of uncertainty, scarce solidarity and lack of transparent
rules with respect to relationships among in&lt;lividuals and different
social groups. Violence and armed conflict are expected to be the
result of the learning and adaptation process of armed organizations
and the civil population in a context of increasing anarchy and the
loss of a state monopoly over weapons and violence (Giugale,
Lafourcade and Luff, 2003).

Sociological or structura/ theories suggest that violence and
conflict are frameworks in which contradictions between material
forces of production and the relationships of production historically
manifest themselves. According to these theories, although their
roots are in economic domination, violence and conflict always
present themselves as being related to sorne forro of política!
domination (Tejerina, 1991). These theories are based on the social,
political and economic conditions that determine individual
behavior in situations where political conditions (e.g., the type of
regime or the opportunities for participation) or economic
conditions can determine the situations of conflict or violence and
where the probability of an interna! war directly depends on the
relative situation of the masses and the elites (Durkheim, 1982;
Marx, 1853).

d) Descriptive approximations emphasise the detailed analysis of
societies involved in conflicts to highlight peculiarities that are
susceptible to generalization. In this context, the need to move from
a classical model of war to an analysis of civil conflicts is
highlighted. The gradual transforrnation of a war, subjected to rules
in confrontations in which virtually "anything goes," makes an
analysis of civil conflicts difficult to perform. As such, increasing
importance is given to war as its own phenomenon with its own
interna! dynamics (Rubio, 2001).
Taking into account these theories, Moser (2000) proposes three categories
for the study of Colombian violence: political, economic and social violence,
specified in terms of the primary motivating factor, either conscious or
unconscious, for gaining or maintaining political, economic, or social power
1

_Rubio {2001) developed this theory based on classical 19th century criminological
thinkers such as Bentham {1789) and Beccaria (1764) and the recent studies of Fielding,
Clarke and Witt (2000).

�42 Ensayos Revista de Economía

Empírica[ research on the relationship between violence and social development... 43

through force or violence (Table l). These categories allow the analysis of
the dynamics of different types of violence using an approach that is both
conceptually and operationally integrated. The categories also allow the
determination of adequate strategies to decrease violence according to its
category, for example, political violence requires peace negotiations;
whereas economic violence requires the design of social policies that address
topics such as the labour market, social opportunities and inclusion.
Table l
Categories of Colombian violence
Categories

Polifüal

Economic

Definition

Manifestation

Commission of violent acts,
motivated by the desire, either
conscious or unconscious, to
obtain or maintain political
power.

Guerrilla conflict, paramilitary
conflict, political assassinations,
armed conflict between political
parties.

Commission of violent acts
motivated by the desire, either
conscious or unconscious, for
economic gain or to obtain or
maintain economic power.

Street
crime,
carjacking,
robbery or theft, drug
trafficking, kidnapping, assaults
during economíc crimes.

Source: Moser (2000).
This study analyses general violence and one specific category of violence:
political, while taking into account different variables that could cause
violence and their interrelationships with economic growth and development
for Colombia.

2. Data and methodology
2.1 Data

This paper uses Colombia as a case study. We have.used data published by
the National Police of Colombia, the Colombian defense ministry, the DNP
(National Planning Department), the Colombian Treasury Ministry, the
DANE (Colombian Department of Statistics), the National Institute of Legal
Medicine and Forensic Sciences, and Conflict Analysis Resource Center
(CERAC). We build a panel data at the level of Colombian departments2 to

2

In the Colombian case, there are 32 sub-national political territories called departments.

analise different categories of violence and determínate factors. The analysis
is performed for the time period 1993-2007.

2.2 Methodology
General types of violence and political violence and their relationships with
objective conditions can be modelled by the following function:
Vit =a¡+ /J1 Pit + /J2GDPpcit
fJ6GINlit + /J1EDUit + µit

+/33LMit + fJ4DVit + /JslDit +

(1)

In this equation, V;1 represents general violence and political violence; Pit is
the population of a department; GDPpcit is the aggregate-level production
per capita by department; LM;1 represents the relevant characteristics of the
labour market, such as the employment rate and employment per industry;
DV;1 is composed of deterrence variables, such as the number of potice
officers and the number of captures or apprehensions by department; IDit
represents a variable pertaining to illegal drugs, such as hectares under drug
cultivation by the department; EDUit represents education variables, such as
education coverage by department and GINiu is a measure of income
inequality by department. Finally, µit represents the random error.

To examine the levels of general violence and political violence and their
relationships with objective conditions, we employ a panel data model with
department-specific fixed effects, with the airo of capturing ali
characteristics specific to each department (e.g., the level of development or
economic growth). Moreover, a fixed-effects model helps solving the
correlation problem because it can control for various unobservable
influences on political violence and economic development across
departments and over time (Hanchane and Mostafa (2010).
The fixed-effects model is defined from the F-test for ordinary least squares
(OLS) and the fixed effect (FE) and Hausman test for FE and random effects
(RE) models. Formally, the model is defined by the fotlowing expression:
Vit = a + X¡c/J + V¡ + µit
µ¡e~ IID (o,o-J)

(2)

The subscript i represents each department in year t, V is the dependent
variable of violence, x is the vector containing the variables measuring

�44 Ensayos Revista de Economía

Empírica/ research on the relationship between violence and social development... 45

objective conditions, V¡ is the unobserved individual effect, µ¡t is the error
tenn, and a could represent motivation, ability, genetics (micro data) or
historical and institutional factors (department-level data).
With the aim to capture convergence effects in the leve! of violence as a
dynamic framework, and given that the explanatory variables are likely to
affect a violent act not only in the year the event of violence occurs but also
in the following years, we consider the classical dynamic model (1) for panel
data with individual fixed effects with the following equation:

= V¡ + aV¡t-1 + xitfl + U¡t
i = 1, ... , N; t = 1, ... , T

Vit

(3)

In this equation, Vi1 is the dependent variable, v; denotes the individual fixed
effects, Vir-1 is the lag of the dependent variable, and x;1 is a p-vector of the
exogenous covariates.
The fixed-effects estimator is not efficient because of lagged dependen!
variable bias, which biases the OLS estímate downwards. However, the
fixed-effects estimator is consistent, and the bias is small for large samples.
lf t_he parameters differ over roups, there is a further heterogeneity bias,
wh1ch can be addressed by eshmating each equation individually and taking
an average ofthe individual estimates (Pesaran and Smith, 1995).
The dataset used for this study is not large enough to use large-N large-T
methods, so we use a Fixed-Effects Model (FEM), but we do introduce
dynamic models. While there is a downwards, lagged dependent variable
bias, the bias is likely to be small, and when computing the long-run
coefficients, the biases are likely to offset each other, Dune (2011). To
estímate the model consistently and efficiently, we use a Generalised
Method of Moment (GMM) for dynamic panel data models.
The following tests will be estimated to determine the robustness of the
estimations:

a. Testingfor heteroskedasticity
A test for heteroskedasticity is used to estimate the error process that may be
homoskedastic within cross-sectional units. This test calculates a modified
Wald statistic for group-wise heteroskedasticity in the residuals of a fixed
effects regression model.

b. Testingfor serial correlation
Central to this procedure is Wooldridge's observation that if f¡t is not
serially correlated, then Corr (Llf¡t, Llf¡t-i) = -.5. Given this observation,
the procedure regresses the residuals €¡t from the regression with firstdifferenced variables on their lags and tests that the coefficient on the lagged
residuals is equal to -.5 (Wooldridge, 2010; Drukker, 2003). The null is no
serial correlation. Above, we fail to reject the null and conclude that the data
do not have first-order autocorrelation.

c. Fixed effects regression with Driscoll and Kraay standard errors
To test for the heteroskedasticity problem or Cross-Sectional Dependence in
the estimations with fixed effects, we use fixed effects regression with
Driscoll and Kraay (1998) standard errors.
d. Generalised Method ofMoment (GMM)

To examine the different categories of violence and their relationships with
objective conditions, we employ the Generalised Method of Moment
(GMM) for dynamic panel data models in this study to be a model consistent
with and efficient enough to measure the trends of violence, economic
development objective conditions over time.
This model is dynamic because the explanatory variable set includes a lag of
the dependent variable and sorne explanatory variables that are potentially
jointly endogenous in the sense of being correlated with the error term.
Taking endogeneity into account, it applies lagged explanatory variables as
interna! instruments, where it controls for endogeneity by using GMM.
Arellano and Bover (1995), Blundell and Bond (1998) encompass a
regression equation in differences and levels, each one with its specific set of
instrumental variables.
The instrumental variables allow driving two issues. First, it can resolve the
problem of simultaneity and reverse causation by the likely endogeneity of
the regressors used in this type of equation. Second, it reduces the estimation
bias caused by the underreporting and homicide rates. The general regression
model for the indicator of violence is as follows:

�46

Ensayos Revista de Economía

Equation (4) and a GMM procedure are applied to obtain consistent
estimates of the variables of interest and to correct for bias caused by
endogenous explanatory variables. A Sargan test of over-identifying
restrictions is also applied to assess the overall validity of the instruments.

3. Discussion and Results
This section provides estimates from the fixed-effects model, fixed effects
with Driscoll and Kraay standard errors and the Generalised Method of
Moment (GMM). This model was used to correct the heteroskedasticity
problem, the cross-sectional dependence found in the models from Wald,
Wooldridge and endogeneity tests. However, the results of the two
estimations show the same coefficients and trends in the study of general
violence and political violence as well as their relationships with objective
conditions.
The results suggest that violence depends on various factors. Aggregatelevel production per capita by department, employment and deterrence
variables show a negative effect on violence, whereas the lagged dependent
variable shows a positive effect on violence. Labour market and illegal drugs
can show either a positive or negative effect depending on the analytical
approach. Moreover, the objective conditions and their interrelationships
have been important in the trends of violence in Colombian departments see
tables 2 and 3.
The tests applied for estimated residuals with the fixed-effects models show
heteroskedasticity and Cross-Sectional Dependence problems. To correct
these problems, the model is estimated again using Driscoll and Kraay
standard errors (1998) and implemented by Hoechle (2007). This estimation
takes into account heteroskedasticity and Cross-Sectional Dependence
problems. Moreover, this option allows correcting the auto-correlation of
any order. Tables 2 and 3 show the estimations with corrections using fixed
effects with Driscoll and Kraay standard errors and Generalised Method of
Moment (GMM).
In the majority of models, the results of the lagged dependent variables show
a positive and significant impact on violence and its categories, which
should demonstrate the existence of inertia of violence over time, indicating
that violence is persistent over time. Therefore, changes in crime rates tend
to persist over time, even after the original causes of the change have
disappeared (Fajnzylber, Lederman, and Loayza, 2000; Levinson, 2002).

Empírica/ research on the relationship between violence and social development... 47

3.1. Resu/ts ofviolence in Co/ombian departments
Table 2 shows the results of violence measured by the rate of homicides,
which show that the number of police officers has a negative and significant
influence on violence, whereas illegal drugs, measured as hectares under
coca cultivation, have a positive and significant influence on violence. The
former results concur with those of Soares and Naritomi (2007) and
Mousumi and Zakir (2009), who demonstrate that the number of police
officers is associated with a reduction of incidences of violence. In the latter
result, violence arises through the increased cultivation of coca or other
illegal drugs (Angrist and Kugler, 2007; Hofmann, 2009).
Moreover, in the Colombian case, narcotics traffickers have generated a new
set of values for Colombian society. This process is evidenced by the
consumerism and the loss of institutional legitimacy that are reflected in the
Generalised crisis of state authority suffered by the country in the midl 980s and late 1990s. This crisis progressively destroyed ali chances of
institutional intervention because the drug traffickers are opposed to
institutional loyalties of any kind and demonstrate that anyone can attain
power through the use ofviolence (Camacho and Lopez, 2000).
By analysing violence with the homicide rate, the results show that the
deterrence variables, GDP per capita and market labour variables ali have
negative effects on violence, whereas the lagged rate of homicides,
population and illegal drug cultivation have positive effects on violence. The
lagged rate ofhomicides, illegal drug cultivation, the population, the number
of police officers, GDP per capita and employment per industry have the
most significant effects on violence in Colombian departments.
These results demonstrate that violence is closely related to deterrence
variables and to economic growth. Deterrence variables are determined by
the state's presence because violence tends to correlate with critica! variables
such as a weak state presence and a lack of effective justice, which is
consistent with the Colombian case (Chernick and Bailey, 2005). According
to the World Bank (2007), in the context ofLatin America, economic growth
is impeded by the high levels of violence and insufficient opportunity.
Therefore, violence increases when the application of justice is weak,
economic opportunity is scarce, and education is deficient.

�48 Ensayos Revista de Economía

Empirica/ research on the re/ationship between vio/ence and social development... 49

3.2. Results ofpolitical violence in Colombian departments

00
N
N

ººº
ººº

ººº

00

N

N

Economists working in this category of violence highlight the state's
monopoly on coercion and force and see political violence as being related
to the state's failure to maintain that monopoly (Solimano, 2004). The results
show that deterrence variables, education, budget execution, GDP per capita
and labour market variables have negative effects on political violence,
whereas the lagged rate of political homicide, the population, the GINI
coefficient, and illegal drug cultivation have positive effects on this category
ofviolence (see Table 3).
The variables of economic growth, such as GDP per capita and budget
execution, show negative and significant effects on política! violence,
whereas the GINI index shows a positive and significant effect. This implies
that increases in economic growth are linked with decreases in política!
homicide rates but that departments with high levels of income inequality
exhibit comparatively high political homicide rates (Messner, Raffalovich,
and Shrock, 2002). In previous studies, high levels of política! violence have
been shown to cause an economic recession, impose financia! constraints on
the government, and damage the country's infrastructure (Li, 2006). Such
findings are consistent with our results in the Colombian case.
The size of the population shows a positive correlation with violence. This
may be true because departments with population heterogeneity have weak
social ties, poverty and high population turnover, making them more
conducive to violence. This explanation is applied by Schichor (1979) in the
context of the U.S. and McCall and Nieuwbeerta (2007) in the context of
European countries. The results of deterrence variables, measured as the
number of police officers and the number of suspects captured, should
indicate the importance of the presence of the state in decreasing violence.
Moreover, violence reduces social investments that alter the development
and economic growth of departments, decreasing the quality and conditions
of life and generating more violence, which concurs with Nafziger, Stewart
and Vayrynen (2000).

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All findings reported in this paper are of particular interest in the formulation
and development of social policies and strategies against violence to increase
economic growth and development, productivity, and security for the
population across ali Colombian departments. These policies and strategies
ought to include investments in education, increasing opportunities in the
labour market, strengthening the justice system, and generating an effective
state presence in all Colombian regions.

�Ensayos Revista de Econom{a

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Empirica/ research on the relatwnship between violence and social deve/opment... SI

4. Conclusions
In this paper, we attempted to explain and analise violence and political

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We find that the aggregate-level production per capita, education, deterrence
variables and the employment rate show a negative effect on violence,
whereas the GINI coefficient and lagged rate show a positive effect on
violence. Moreover, the objective conditions and their interrelationships are
important factors influencing the trends of violence in the Colombian
departments.

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violence and their relationships with a set of objective conditions using a
data panel model with fixed effects in the Colombian departments between
1993 and 2007. To examine the violence and political violence and their
relationships with the objective conditions, we employ a panel data model
with department-specific fixed effects and fixed effects with Driscoll and
Kraay standard errors with the aim of capturing ali of the characteristics
specific to each department (e.g., the degree of leve! of development or
economic growth).

The results demonstrate that violence is closely related with deterrence
variables and economic growth. Deterrence variables are determined by the
state's presence, and violence tends to be correlated with critica! variables
such as a weak state presence and a lack of effective justice. Economic
growth is impeded by high levels of violence and insufficient opportunities.
Therefore, violence increases when the application of justice is weak,
economic opportunity is scarce, and education is deficient.
In the case of political violence, the results show that deterrence variables,
education, budget execution, GDP per capita and labour market variables
have negative effects on political violence, whereas the lagged rate of
political homicide, population, the GINI coefficient, and illegal drug
cultivation have positive effects on this category of violence. These results
indicate that increases in economic growth are linked with decreases in
political homicide rates and departments with high levels of income
inequality exhibit comparatively high political homicide rates.

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Toe findings demonstrate the importance of generating social policies and
strategies to decrease violence and to increase economic growth and
development, productivity, and security for the population across Colombian
departments. These policies and strategies ought to include investments in
education, increasing opportunities in the labour market, strengthening the
justice system, and generating an effective state presence in all Colombian
regions.

�52

Ensayos Revista de Economía
Empirical research on the relationship between violence and social development. •• 53

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Fecha de aceptación: 24 VII 2012

Resumen
El trabajo muestra un análisis de la distribución de los ingresos y las
expectativas de ocupación para dos grupos de trabajadores, uno en la
Frontera Norte de México y otro en Chihuahua, durante el año de la crisis de
2009 hasta 2011. El objetivo es determinar si las oportunidades de obtener
un trabajo formal en esta región mejoran los ingresos de sus trabajadores que
se desempeñan como informales. Se observa una mayor participación del
trabajo informal por cuenta propia y los asalariados, con un nivel menor en
Chihuahua (33%) y superior en la Frontera (46%), ambos por debajo del
nivel nacional (50%). La situación mejora en ambas categorías laborales con
excepción de la de por cuenta propia en Chihuahua. Lo relevante es que a
partir de los 50 años de edad, el trabajo por cuenta propia es un destino
probable en la Frontera (40%), no así para Chihuahua que reduce su
probabilidad a la mitad. La evidencia final es que la escolaridad sí ayuda a
no participar como informal (80%), en calidad de asalariado, cuando se
cuenta con estudios universitarios.
Palabras Clave: Sector informal, Mercado de trabajo, Ocupación,
Educación, Ingresos.
Clasificación JEL: Cl4, C25, J24, 017.

• Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, AC. Departamento de Economía.
Carretera a la Victoria Km. 0.6 Ejido la Victoria, Hermosillo, Sonora, México.
Teléfono: (52-622) 2892400 Ext. 371. Correo electrónico: lhuesca@ciad.mx
" Universidad del Desarrollo Profesional, Campus Hermosillo-Poniente, Departamento de
Educación. Correo electrónico: marthatrix@unidep.com.rnx

�58

Ensayos Revista de Economla

Abstract
This paper shows the distribution of earnings decomposed by subgroups of
formal and informal workers placed at the northern border of Mexico and
Chihuahua. In order to capture the expectations for labor demand a
counterfactual model is specified for both segments in the year of crisis 2009
up to 2011. The goal is to determine the improvement for the informal
distribution in the eamings of workers in case they decide to become formal
employees as well as the likelihood of getting a formal (or informal) job in
the region. A lower impact is found for the self-employed in Chihuahua
meanwhile both categories improve eamings at the regional leve!. Main
findings revea! that by the age of 50, the worker increases the likelihood of
participation as informal self employed in the northern border, nevertheless
it is not the case for Chihuahua. Final evidence shows that schooling &lt;loes
help to avoid being an informal worker (80%) as salaried when a college
degree is attained.

Keywords: Informal sector, Labor market, Occupation, Education, Eamings.
JEL C/assijication: Cl4, C25, J24, 017.
Introducción
La Frontera Norte de México se ha caracterizado por ser generadora de
empleos vinculados con el sector manufacturero y recientemente con énfasis
en los servicios, siendo este último una de las actividades más importantes a
partir de las cifras del Producto Interno Bruto (PIB), con el 48.I % de
generación de su valor en años recientes. Los estados que concentran un
mayor impacto dentro de la Frontera Norte son Baja California y Nuevo
León, y son las manufacturas la segunda actividad en orden de importancia,
a la cual le sigue el comercio, con un 17% del PIB y hasta el 23% de la
población ocupada en cada sector, respectivamente. En términos de la
Población Económicamente Activa (PEA), la región fronteriza presenta una
participación nacional del 18.2%, donde el estado de Nuevo León destaca en
participación, al interior de la región, con el 24%; luego está Baja California,
con el 16.9% y Chihuahua, con el 16.5% (BIE, 2010; SIMBAD-INEGI,
2011).
Este proceso, en la actividad económica de la región fronteriza, ha cambiado
durante los últimos años marcando tendencias heterogéneas en cuanto a
demanda de trabajo se refiere; por eso, este trabajo propone analizar con
mayor profundidad qué sucede con estados vecinos de la citada región como
Chihuahua, que por su importancia en valor de la producción no se ha visto
beneficiada por una generación de empleo permanente, ello aunado a las

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 59

problemáticas de la violencia que se ha generado recientemente. Pareciera
que las actividades manufactureras tienden a perder importancia tanto como
el trabajo por cuenta propia, al menos en la generación de empleo, que en
otros tiempos significó una derrama importante y una fuente directa de
trabajos permanentes para los trabajadores en busca de oportunidades y un
salario bien remunerado.
En este sentido, el trabajo formal en las manufacturas absorbió un 29% de
los empleos generados en Chihuahua y aún así, el 33% permanece en
actividades de los servicios, sin considerar el 7% del trabajo formal creado
dentro del gobierno. Chihuahua reúne, además, hasta un 32% de su
población trabajadora en la rama del comercio, seguida por Sonora y
Tamaulipas con el 24%, respectivamente.

En este contexto, el sector informal y el tema educativo aparecen
actualmente en escena como dos elementos que se vinculan, en la medida
que la economía del país y la de Chihuahua, no muestran capacidad de
absorción de la nueva oferta de trabajo (sea calificado o no calificado);
aunque año con año, dicho sector intenta buscar un empleo para materializar
su formación educativa. De modo que, el sector informal ha representado
entonces una expectativa para todo aquel trabajador desempleado, incluso
para el que cuente con mayores grados educativos, ya sea como asalariado o
trabajador por cuenta propia, y que en la mayoóa de los casos logra
desempeñarse como emprendedor en negocios familiares de reducida escala
productiva (Cervantes, Gutiérrez y Palacios, 2008).
Los esfuerzos por integrar la legalidad a las actividades económicas
informales, en México, han sido insuficientes. Los datos muestran un sector
informal que se mantiene o crece día con día y que, con la crisis económica
reciente de 2009, ha retomado aún mayor importancia. Esta evidencia refleja
la necesidad de un estudio que considere las cualidades de cada mercado de
trabajo en su entorno, para lo cual se selecciona a Chihuahua por su peculiar
problemática y contexto. La hipótesis que guía este trabajo es que, los
asalariados con mayor grado de escolaridad y experiencia en el sector
informal obtendóan mejores remuneraciones, al mismo tiempo que podóan
aspirar a una ocupación formal si las condiciones laborales permiten la
inserción; mientras que para un trabajador por cuenta propia, no es su
escolaridad ni la experiencia lo que favorece sus expectativas de ser formal
Y, por ende, de mejorar sus ingresos.
A diferencia de los mercados segmentados, en un entorno competitivo y
donde los individuos buscan emplearse de forma digna, el empleo informal
se presenta como un espacio económico que absorbe determinadas
actividades productivas, las cuales no han logrado insertarse en la dinámica

�60 Ensayos Revista de Economía

económica legal y estructurada (De Soto, 2000; Shneider, 2004). Por tal
razón, el objetivo de esta investigación se enfoca en indagar las expectativas
de mejora en los ingresos, en el mercado laboral de la Frontera Norte y en
particular el de Chihuahua, para los trabajadores informales que se emplean
en actividades productivas, a la vez que se analizan las posibilidades de una
formalización del mercado de trabajo, considerando también su nivel
educativo. Se traza la meta de comprender si las oportunidades de obtener un
trabajo formal en ambas zonas inciden de forma positiva y si mejorarían las
remuneraciones de sus trabajadores o, al menos, de quienes están vinculados
con la economía informal.
El apartado número uno ofrece algunas precisiones conceptuales sobre las
variables que se emplean en la investigación y hace una breve descripción
del enfoque metodológico; el segundo apartado explica la información
utilizada y el modelo empírico; la tercera parte describe la población
ocupada formal e informal en la Frontera Norte y en Chihuahua, así como su
nivel educativo durante 2009, 2010 y 2011; el apartado número cuatro
explica los resultados para ambas regiones dentro de la formalidad; por
último, a modo de resumen se presentan las conclusiones.

l. Aspectos conceptuales y técnica metodológica
El concepto del trabajo informal fue introducido por Hart (1971, 1973) en
sus estudios para Ghana, así como por la Organización Internacional del
Trabajo (OIT, 1972) para el caso de Kenia, ambos, países de África. Estos
estudios permitieron advertir a los respectivos gobiernos acerca de la gran
utilidad que tenían para generar empleos, mismos que el propio sector fonnal
era incapaz de crear. En esta investigación se emplea el concepto
recientemente aceptado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
que detecta a un trabajador informal como el asalariado que no cuenta con
ningún esquema de seguridad social, así como el trabajador que se
desempeña por su cuenta y que no cuenta con el debido registro de su
actividad económica ante la autoridad competente.
Recientemente, el sector informal es conocido como un espacio laboral
donde la actividad emprendedora y otros tipos de empleos informales
alternos a los tradicionales y de baja productividad, persisten; debido a lo
cual cobra gran relevancia tanto en México como en el contexto
internacional (Taylor, 1996; Marcouiller, De Castilla y Woodruff, 1997; Le,
1999; Charmes, 2000; Parker, 2004; Van Der Sluis, Van Praag y Vijverberg,
2004; Huesca, 2005, 2008; Cervantes et al., 2008). Otros enfoques han sido
utilizados para investigar al sector informal como el caso del enfoque de
mercados duales y segmentados (Fields, 1975; Magnac, 1991; Agénor y

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 61

Aizenman, 1994; Edwards y Cox-Edwards, 2000). Dichos enfoques
consideran al sector informal como una situación de paso, transitoria, gracias
a la mayor preferencia que existe hacia los empleos del sector formal, y a
que los salarios son establecidos dentro de este sector de manera
institucional.
Este último enfoque permite que el salario determine la posición laboral del
individuo y que, en equilibrio, se presente la existencia de un mercado dual
en donde el salario del trabajador informal siempre es inferior de lo que sería
su remuneración potencial, pero dentro del sector formal (Fields, 1975: 176).
Desde el nivel teórico, y ampliando el alcance de la toma de decisión de los
trabajadores, Heckman y Sedlacek (1985) y una versión más reciente
elaborada por Heckman y Honoré (1990) permiten una mejor comprensión
de la problemática. El primer trabajo muestra la hipótesis de la existencia de
un mercado de trabajo dual y a la vez segmentado, que rechaza el supuesto
de un mercado único con libre acceso y cualidades competitivas; mientras
que el segundo y tercero apoyan la existencia de un mercado de trabajo
competitivo y además, con restricciones, combinando de tal suerte la
interacción entre los agentes y las empresas que los contratan, con la
posibilidad de movilidad entre los segmentos considerados. 1
Por otro lado, evidencia empírica existente establece que no es la fijación
salarial establecida de forma institucional, el factor determinante que
segmenta a los mercados; sino que se debe más bien a la existencia de
salarios mayores a los establecidos por el mercado de trabajo formal, la
causa de tal división (Agenor y Aizenman, 1994; Edwards y Cox-Edwards,
2000; Maloney, 2002). Este trabajo asume que es la propia racionalidad de
los agentes, así como su grado de escolaridad la que condiciona su ubicación
laboral en determinadas ocupaciones, de tal manera que el trabajador
informal no considera las expectativas de mejorar su salario solamente por el
hecho de trasladarse al sector formal, por dos motivos: a) que en tiempos de
crisis, los trabajos formales son más escasos; y b) que los contratos dependen
de las características que posean los trabajadores, y de la forma en la que el
mercado laboral las demande.
Se observa una amplia variedad de estudios con respecto al sector informal,
pero la mayor parte de ellos son en el nivel nacional (Rendón y Salas, 1993;
Jusidman, 1993 y 1995; Roubaud, 1995; Maloney, 1999 y 2002; Cervantes,
et al., 2008; Huesca y Camberos, 2009); mientras que hay una reducida
evidencia empírica aplicada en el nivel regional o por entidad federativa. En
1

Heckrnan y Honoré (1990) señalan un problema en la determinación de los salarios que
no fue considerado previamente por Heckrnan y Sedlacek (1985), como lo es el asumir
normalidad en el modelo, debilidad que es mayor en el trabajo empírico cuando se utilizan
mínimos cuadrados ordinarios (MCO) en las estimaciones.

�62 Ensayos Rl!llista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 63

el nivel nacional, Huesca y Camberos (2009) muestran que los trabajadores
por cuenta propia no mejoran sus ingresos y que las mujeres se encuentran
en desventaja con respecto a los hombres, si decidieran convertirse a la
formalidad; mientras que los asalariados, sin importar el sexo, sí los mejoran.
La técnica contra/actual en el entorno formal-informal

En donde, /i.i(wlx) representa la respuesta sobre el salario ant~ cambios en
las características observables x, y hiJ(x) es la densidad de las
características en la posición j para trabajadores en el sector i (formal o
informal). En la siguiente etapa, se asume que la ec_ua~i~n (1) se calcula
considerando las características observadas de los mdiVIduos del sector
informal y el contrafactual requerido, se escribe entonces:

La metodología empleada es la descrita por Dinardo, Fortin y Lemieux

(1996) de tipo contrafactual y que en conjunto con técnicas de tipo matching
(Heckman, Ichimura y Todd, 1998; Becker e Ichino, 2002) proporcionan
validez de comparación entre distintos grupos, uno de control y otro de
tratamiento; con lo cual se puede dar respuesta a lo que pasaría con los
ingresos de los trabajadores informales si decidieran ubicarse en el sector
formal. La técnica de Dinardo, Fortin y Lemieux (1996) considera la esencia
del trabajo pionero de Oaxaca (1973), y presenta vínculos directos con
respecto a las aplicaciones empíricas de los escritos sobre capital humano de
Becker (1962) y de Mincer (1974), que permiten calcular las remuneraciones
y ponderarlas con la aplicación de una ecuación de salarios y un modelo
logístico de regresión, el cual asigna la probabilidad condicionada de un
sector hacia el otro en el mercado laboral. Por su parte, el proceso de
medición examina toda la distribución y la densidad respectivas, además de
ir más allá del trabajo aplicado por Huesca y Carnberos (2009), cuando
corrige el posible sesgo con apareamiento (matching) para seleccionar a los
individuos más parecidos en ambos segmentos laborales.2
A partir del trabajo empírico de Huesca y Carnberos (2009), que está
inspirado en la esencia de Dinardo et al. (1996), se utiliza una función de
distribución para cada sector formal (F) e informal (I): l,,j(w) y fF,i (w), que
representan relativamente sus salarios respectivos, y observan su
localización laboral enj, donde w es el salario que se expresa en logaritmos.
La ecuación de la estimación directa, comparando ambas densidades de
forma conjunta, se escribe como:

li.1 (w) = f f¡_j(wlx)h¡,i (x)dx
i = I,F
2

(1)

Es un proceso bayesiano que pennite a través del cálculo de probabilidades obtener una
razón que sirve de ponderador sobre la distribución, para asegurar que los individuos en
tratamiento sean los más parecidos, pero ubicados en distintos segmentos. El
procedimiento utilizado en este caso es el del nearest neighbor (el vecino cercano) con la
aplicación en STATA 12, bajo los comandos pscore.ado y attnd.ado elaborados por
Becker e Ichino (2002), véase a Heckman et al. (1998), para una explicación formal de la
técnica.

(2)

La ecuación (2) muestra la distribución estimada de las remuneraciones de
los trabajadores informales, pero considerando la forma en que fueron
retribuidas las características observadas de su contraparte laboral fF,j(wlx).
Para esta estimación, Dinardo et al. (1996) sugiere reescribirla como:

(3)

Lo que es equivalente a reponderar la distribución &lt;l&gt; de las remuneraciones
del sector formal, por un factor 0{&lt;l&gt;(h(xF))}, q_~e bajo el ~s_quema
probabilístico de Bayes permitiría obtener la propens1on de probab1hdades,
de la forma siguiente:

P(Ilx)
1-P(llx)
9 = - - = P(I)
hp,j(X)
1-P(I)

hr,j(x)

(4)

Donde(} es la propensión de probabilidades, P(llx) es la probabilida~ hacia
el sector informal, y P(I) representa la proporci~n de tr~ba~ado~~s
informales en la muestra. La variable &lt;l&gt; es la función de distnbuc1on
acumulada bajo condiciones de normalidad y en forma logística; así, el
cómputo apareado se representa en la ecuación (5):

�64 Ensayos Revista de Economla

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 65

Donde D = {0,1} indica la exposición de los grupos de individuos (formales
e informales) al tratamiento que minimiza su distancia con el grupo de
control, C(i), como la diferencia entre sus propensiones probabilísticas
respectivas, (C(i) = minjll0¡ - ejll); lo que asegura que ambos grupos de
trabajadores seleccionados en la muestra, son comparables e independientes
de su ubicación laboral hacia uno u otro sector.

2. La información y el modelo empírico

En la aplicación empírica se emplean las bases de datos de la Encuesta
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el tercer trimestre de 2009,
2010 y 201 l. Las ENOE son encuestas que desagregan la información de las
características socioeconómicas y las remuneraciones de la población
ocupada y en edad de trabajar, en el nivel de micro-datos.3
Se utiliza la información considerando la unidad individual (personas) con
los atributos de cada trabajador en su sector laboral (formal e informal) y se
condicionan sus características frente a las remuneraciones, con el logaritmo
en pesos constantes del año 2009, para lo cual se emplea el índice de precios
por estrato de salarios del Banco de México, del tercer trimestre. El concepto
de informalidad empleado es el aceptado por la OIT, que considera al
trabajador informal asalariado como aquel que no cuenta con algún esquema
de seguridad social, en el caso de los asalariados, y el que trabaja por su
cuenta sin tener nombre del registro en su negocio (Cervantes et al., 2008).
Se seleccionan las 6 entidades colindantes con los Estados Unidos para la
región Frontera Norte, y se consideran los trabajadores tanto hombres como
mujeres entre 16 y 65 años, asalariados y por cuenta propia. Los ingresos
cero son eliminados de la muestra, ya que el objetivo es probar la hipótesis
de mejora salarial bajo la condición de que presentan un salario positivo
(w &gt; O).
El modelo básico sigue la forma de una ecuación de regresión con respuesta
discreta, donde la variable dependiente considera un conjunto de n atributos
a ser explicados dentro de las alternativas}={, ....n, de la siguiente forma:

(6)
3

La información se emplea en un modelo tipo Logit que detecta los trabajadores
informales con respecto al sexo, la edad, edad cuadrática (para capturar la experiencia), el
estado civil, la zona rural-urbana, la escolaridad, la rama económica desagregada en 6
actividades y la condición de ingreso (ce). Por cuestión de espacio no se incluyen aquí los
resultados de los modelos auxiliares, pero están disponibles a petición del lector.

Con M·J como la variable dependiente que indica el conjunto de alternativas
•
de empleo formal e informal a que el individuo puede acceder, el térmmo
constante es T/o, el vector de características individuales y del hogar que
afectan las alternativas son Zj y x1, respectivamente y el término de error que
cumple con las condiciones habituales de normalidad es Ej. Los estimadores
(111) se obtienen a través del proceso de máxima verosimilitud.4 La ecuación
(6) expresa la probabilidad de que un individuo con atributos zj y xi
seleccione el segmento o la posición en el trabajo con respuesta j: l) cuenta
propia formal; 2) cuenta propia informal; 3) asalariado formal; y 4)
asalariado informal.
Los cambios en los atributos del trabajador y su impacto en la selección del
segmento laboral son captados por medio de los efectos margina~es (Greene,
2003). El efecto marginal permite cuantificar, ceteris paribus, el impacto que
tiene cada variable independiente empleada sobre la variable focal, de la
siguiente manera:

Así, se puede garantizar que los cambios discretos sumen cero, como
condición esencial de que la suma del evento de probabilidades sea igual al
100%, dado al mismo tiempo que el cambio discreto en las probabilidades es
no lineal el efecto de un cambio en una variable dependerá de los valores
medios d~I resto de ellas y, por ende, no será constante para el que resulte de
los parámetros estimados por el modelo:
t\Pr (y=O)
6d

*º*

tiPr (y=l)
6d

(8)

El posible sesgo de selección no afectará las decisiones individuales en las
cuatro opciones de trabajo, gracias a las técnicas de matching empleadas;
además una de las ventajas en utilizar técnicas no paramétricas (Kernel) es
que la 'información y los datos hablen por sí mismos, no imponiendo
entonces ninguna restricción funcional (Schmertrnann, 1994; Dinardo et al.,
1996; Greene, 2003).

4

Se utiliza la rutina mlogit en STATA.

�66 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y ••• 67

Por su parte, las funciones son calculadas con la técnica Kernel y se inspiran
siguiendo el trabajo de Silvennan5 (1986). Con el objetivo de ponderar y
desagregar los subgrupos que subyacen y componen la función Kernel (k),
con su función de distribución de probabilidad (FDP), se considera el trabajo
de Jenkins y Van Kenn (2005). Primero, se obtiene la estimación de las
densidades por subgrupos de trabajadores con k = (1, ... , ni) y después, se
pondera por su participación con sus pesos relativos i, como se indica en la
ecuación (9):

(9)

La función de densidad f(x) para los ingresos x, en la ecuación (9), resulta
en una swna ponderada de las FDP para cada subgrupo en n;, donde vkes la
participación poblacional del grupo n, y ¡ni es la FDP del grupo n.
3. Población ocupada formal-informal en la Frontera Norte y
Chihuahua

A continuación, se describe de fonna breve la población ocupada en el sector
infonnal de la Frontera Norte de México y la entidad de Chihuahua. La
región de la Frontera está integrada por seis entidades que han estado
expuestas de fonna directa al comercio internacional con los Estados
Unidos: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas. De acuerdo con la infonnación de la tabla 1, se muestra cómo la
infonnalidad es mayor en la región en su conjunto, si se la compara con
aquella para Chihuahua, con un nivel de 64% la primera y de 52% la
segunda.
Lo anterior apunta a que la problemática de la generación de empleo resultó
en un repunte del sector informal, como una válvula de escape en el caso de
Chihuahua, debido esencialmente a la crisis norteamericana con sus efectos
en México, así como también por el resultado del escenario de violencia y
crimen en la entidad, en los años recientes. Lo anterior revela una tendencia
a la reducción del empleo para los años posteriores a la crisis en 2009 en
5

_Existen aplicaciones de ~po estocástico que han sido implementadas por Quah (1997);
sm embargo, para el cometido de este trabajo, su técnica resulta más que elegante al no ser
requerida en un análisis de tipo bidimensional. En nuestro caso, se calculan las densidades
?e in~esos con la banda óptima y la función Kernel de tipo Gaussiana y adaptativa con la
mtenc1ón de no sobre-suavizar o dimensionar en exceso la densidad estimada véase
Silverman (1986), Van Kerm (2003) y Jenkins y Van Kerm (2005), para un; mejor
comprensión de esta técnica.

ambos segmentos laborales, en donde se detecta una gradual reducción de la
población ocupada, tanto de la región como de Chihuahua.
Tabla 1
Sector formal-informal y escolaridad media en la Frontera Norte y
Chihuahua, 2009, 2010 y 2011

2009-III
Frontera
Norte
• Formales
• Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total
2010-III
Frontera
Norte
-Formales
• Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total
2011-III
Frontera
Norte
-Formales
- Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total

Población
Ocueada

% Escolaridad Asalariados

2,901,704
5,070,012
7,971,717

36
64
100

11.l
7.7
9.2

668,511
560,211
1J28J22

48
52
100

Cuenta
eroeia

%

Escolaridad

2,894,690
2,526,078
5,420,768

53.4
46.6
100

11.3
7.9
9.7

530,597 20.8
2,020,352 79.2
2,550,949 100

9.4
7.5
8.5

10.5
7.4
9.3

584,313
287,796
872,109

67
33
100

10.6
7.3
8.9

78,723
277,490
356J13

22.1
77.9
100

8.7
7.5
8.1

5,768,405 78.3
1,196,708 16.3
7,364,082 100

10.6
7.9
10.3

5,363,775
121,245
5,883,989

91.2
2.1
100

8.9
8.2
8.4

404,630 27.3
1,075,463 72.7
1,480,093 100

10.5
8.2
10.0

953,140 81.3
218,648 18.7
1,171,788 100

10.0
7.6
9.8

850,479
69,791
920J70

92.4
7.6
100.0

7.2
7.7
7.5

102,661 40.8
148,857 59.2
251~18 100.0

9.7
7.8
9.3

5,990,088 78.1
1,680,130 21.9
7,670,218 100

10.6
10.4

5,654,079
582,789
6,236,868

90.7
9.3
100

9.0
8.3
8.4

336,009 23.4
1,097,341 76.6
1,433,350 100

10.6
8.3
10.1

945,277 80.4
230,903 19.6
1,176,180 100

10.0
7.8
9.8

871,634
80,284
951,918

91.6
8.4
100

6.9
7.5
7.3

73,643
150,619
224,262

9.8
7.8
9.4

8.2

%

32.8
67.2
100

Escolaridad

Nota: asalariados y cuenta propia.
Fuente: elaboración propia con base en las ENOE, trimestres respectivos.

El grueso del sector informal al interior de cada ocupación se ubica: en el
trabajo por cuenta propia con niveles por encima del 70%, en la franja
fronteriza del 79% y en un nivel cercano a la anterior, en la entidad de
Chihuahua, con un 78%; mientras que en los años posteriores a la crisis, se
muestra con tendencia a la baja hasta quedar en un 67 .2%, en 2011.
El tipo de ocupación con la escolaridad media de sus trabajadores permite
advertir la calidad de los empleos y la manera en que las oportunidades de
trabajo pueden ser favorables para uno u otro grupo. Se observa que los
ubicados en el sector formal tienen en promedio algo más de dos años de

�68 Ensayos Revista de Economla
Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 69

escolaridad, lo que implica que una gran cantidad de trabajadores tienen
concluido al menos los estudios de bachillerato o, incluso, los universitarios
y están ubicados en el sector formal. Podemos argüir que los individuos
localizados en el ámbito informal no tienen, en promedio, la secundaria
concluida, mientras que en el sector formal, los asalariados superan los 11
afios de educación.
En el caso de los asalariados es menor la intensidad de la informalidad,
sumando un 46% para la Frontera Norte y un 33% en Chihuahua, como señal
de la mayor cobertura de seguridad social en esta última entidad. Ambas
posiciones laborales presentan mayor informalidad en la región de la
Frontera. De acuerdo con Cervantes et al. (2008), solamente con el criterio
de la seguridad social es factible recoger la esencia del trabajo informal,
conjuntamente, en su mayor dimensión.6
Gráfica l
Población ocupada sin acceso a seguridad social en México
y Chihuahua, 2005-1/2012-1

Al respecto, en la gráfica I se observa que para Chihuahua, la participación de
los asalariados informales es inferior a la reportada para México. Aunque este
último muestra una tendencia constante desde el año inicial de la ENOE, en
2005, y una tendencia creciente para el estado de Chihuahua. ¿Será que este
proceso refleja un deterioro del mercado laboral chihuahuense?
Por su parte, la tasa de desempleo (gráfica 2) muestra un comportarnient.o
errático en el caso de Chihuahua, que llama la atención debido a que a partrr
de que Estados Unidos de Norte América entró en situación de crisis, en los
primeros meses del año 2008, se observa un cruce de las tasas donde la de
Chihuahua supera con creces a la nacional, por entonces ubicada en 4%, con
un punto máximo de casi 10%, mientras que la tasa permanece cercana al
8% y 9%, al cierre de 2009, para el caso de Chihuahua, señal de que aun con
la informalidad, el estado de Chihuahua presenta serios problemas de
generación de empleos, de acuerdo con el ritmo de aumento de su poblaci?n
económicamente activa y con deseo de insertarse en el mercado de trabaJo.
Aún así, en los años posteriores y hasta el último trimestre del año 2011, se
mantiene el nivel por encima del desempleo nacional, cercano al 5%.

70.0 ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Gráfica 2
Tasa de desempleo en México y Chihuahua, 2005-1/2012-1

65.0 ,---.;;;;;;;.;;;;;::::::::;::::::::::::;:::::::;;:::------.;;;;;;;---60.0 .,......_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
55.0

+------------------------.,. \

so.o + - - - - - - - - - - - ---~
- ..:-:-.,nnirs;i,r.-._----.::_~.=---..-::...::-:-.:-~.;:-••;-;,• .....••,. ..r•_
...,.......
.,,. - ~ ..· ....
.-.:,:•~· ••..•.
45.0 -i--··...,,.__
_ _._•• _• ....;••=··_ .,..
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _,-=W!:

••

-

•••••

..

...

+----------------------35.0 + - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 40.0

12

-r----------------------

10

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' ....

\

8 + - - - - - - - - - - - - -,~-¡~.=-t
.. ":-..-...-..7.~¡-(o--:/;-\.-,-,-,-=..~--.
I _......
•
•••••• .,. °\/..
6 +--------------i, ....,_..~-J""c-,..-_-_-_-,-...,.-...""........_-_-_-.,::~-'--/º ..

30.0 +-r--r--,---.--r-ir--r--,--,--,-,r--r--,--,--,-,--r--,--,-r-,---r--r--,-,-..,---..-.-,

-

Sin acceso Mex

.

- - - Sin acceso Chihuahua

·· •••· •• · Sin acceso Frontera Norte
Fuente: Elaboración propia con la base de datos de la ENOE, trimestres respectivos.

- - - Chihuahua -

México ••••· ·•• · Frontera Norte

Fuente: Elaboración propia con la base de datos de la ENOE, trimestres respectivos.
6

Cervantes et al. (2008), estimó para México hasta un 50% de infonnalidad en el mercado
laboral mexicano con dicho criterio, y comprueba que no se modifica sustancialmente su
valor, independientemente de que existan cruces o interacciones con otros conceptos de
infonnalidad.

�10 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 71

4. La Frontera Norte y Chihuahua en la formalidad

_,,

En este apartado se procede a evaluar las distribuciones de las
rem~eraciones ~ealizando el ejercicio empírico para los grupos de
trabaJadores considerados. Los resultados permiten analizar el momento
inicial, así como lo ocurrido cuando se asumen los cambios de sector
informal al formal. En un modelo de regresión, considerando una ecuación
de las remuneraciones para cada grupo por separado, se calcula con base en
la ecuación (3), para luego, de manera no paramétrica y con el uso de la
ecuación (6), poder plasmar de forma gráfica las remuneraciones una vez
que han sido ponderados los atributos informales por los atributos formales.
Los resultados de las densidades de las remuneraciones se muestran en las
gráficas 3A y 3B, y de las del ejercicio contrafactual en las gráficas de la 4 a
la 7. La gráfica 3A muestra las distribuciones para todas las posiciones
laborales ponderadas por sus pesos relativos en el año de la crisis de 2009 lo
que permite redimensionar su participación e importancia en los segrnedtos
formales e informales.

Se observa que la actividad formal es superior para los trabajadores
asalariados y con menor peso, en el caso de los que trabajan por su cuenta; lo
cual es indicativo de una mayor participación de la informalidad en este
último grupo de ocupación. Chihuahua presenta una mayor participación de
asalariados formales que la región de la Frontera, lo que se refleja por la
moda de la densidad respectiva en el panel izquierdo de la misma gráfica;
por su parte, ambas densidades informales para los asalariados se observan
ubicadas hacia la izquierda, como reflejo de un nivel promedio menor de
remuneraciones tanto en la Frontera como en Chihuahua, siendo una señal de
que los asalariados informales presentarían un mayor margen de mejora en
caso de formalizarse.
Gráfica 3B
Remuneraciones por posición en el trabajo formal e informal:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011
Frontera Norte

Chihuahua

Asalariados

Gráfica 3A
Remuneraciones por posición en el trabajo formal e informal:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009

~

- - Informales
- - - - Fonnales

00

é~
.;
·e

b¡,

'()

~

Chihuahua

Asalariados

Asalariados

":

- - Informales
- - - - Formales

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Informales
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o

4

6
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4

Cuenta propia
~~
~
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''

4

8
10
12
6
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

- - Informales
- - - - Formales

1\

-o~
]"?

.,""l

C) ""'.

o

4

Cuenta propia

L

6

8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Cuenta propia

- - Informales
- - - - Formales

- - Informales
- - - - Formales

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima
Cuenta propia

~

- - Informales
- - - - Formales

1

o

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Frontera Norte

Asalariados

~

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- - Informales
- - - - Formales

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o

4

6
IO
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

] "l
.,"
o-

·¡;; •

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4
6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

En el caso de Chihuahua, se mantienen las condiciones del año de la crisis
aún en favor del sector formal asalariado; por su parte, en 2011, la actividad
por cuenta propia presenta una gradual mejoría como señal de que la
actividad informal en años recientes ha sido más afectada por las
condiciones laborales. El nivel de análisis de la gráficas 3A y 3B es

�72 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 73

ciertamente descriptivo; por ello, a continuación, se procede a mostrar los
resultados del ejercicio contrafactual.

Gráfica 5
Expectativas de ingreso en cuenta propia informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009

Si se parte del supuesto de que los trabajadores informales, con sus mismas
características, incursionan ahora en el sector formal, eso reflejaría
resultados heterogéneos, por ejemplo: los asalariados mejoran sus
remuneraciones en el caso de Chihuahua, sin embargo no sucede así para la
Frontera, en donde se detecta que se presenta una polarización de los salarios
al moverse su densidad hacia los extremos, como señal de un proceso
si_multá~eo de mejora y deterioro en los ingresos (gráficas 4 y 5). Las
d1ferenc1as del panel derecho muestran dos cambios positivos que
comprueban los niveles de ingreso en donde se produciría la polarización.7

Frontera Norte

Chihuahua
- Original
- - - - Cootrafactual

- - O r iginal
- - - Cootrafactual

o

Gráfica 4
Expectativas de ingreso en asalariados informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009
Frontera Norte
-

4

6
8
IQ
Log del salario, grid=50 Veotana=Optima

12

Chihuahua

-Original

- - Original

- - -- Contrafactual

- - -- Contrafactual

..,,.

·~--~----~- -r-

"'
o

1.--=:::::::::;:=----,---=::::;::===-,..

6
8
10
12
Log del salario, grid=50, Ventana=Óptima

6
10
Log del salario, grid=50, Ventana=Óptima

12

~-.

-;;-~

~

I;:'

~

"f'
~

.~01-- - -"--~-+-----=-

- ~ º t - - - --

~

~

~

~

é-..

é-,.

"""""-,f---"-- - -

.

N

4

8
10
12
Log del salario, grid=50, Ventam=Óptima

.. ' , - - - r - - - - - , - - - - - , - - - - , 6
8
10
12
Log del salario, grid-50, Ventana"Ópuma

Fuente: elaboración propia con infonnación de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

L .
a prunera moda se produce en el nivel del logaritmo del ingreso de 7.5 y la segunda
moda en un nivel de 8.7.

7

4

6
8
10
12
Log del mgreso, grid=50 Ventma=Op(ima

"',.

',----,----.------,----,--,--

4
6
8
10
12
Log del ingreso, grid=50 Ventana:()póma

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

Por su parte, el trabajo por cuenta propia presentaría cambios tanto positivos
como negativos en la distribución. Para la Frontera, se observa un proceso
similar -si bien de menor magnitud- que el ocurrido con los asalariados,
donde se presentan mejorías y deterioros al mismo tiempo. En tanto que para
Chihuahua, es claro un proceso de deterioro en este tipo de ocupación al
distanciarse los ingresos enormemente y trasladarse su curva de densidad
hacia la izquierda, apreciándose un cambio sustancial en el panel inferior
para ambas zonas geográficas.
En suma, los asalariados de Chihuahua presentan una mejoría uniforme, en
tanto que para los ubicados en la Frontera Norte no sucede así, ya que
simultáneamente se presentan una mejoría (parte alta) y un deterioro (parte
baja) de trabajadores. Los que trabajan por su cuenta mejoran y pierden sus
ingresos en la Frontera; pero en Chihuahua, definitivamente deterioran su
posición. En el año de 2011, se detectan cambios que apenas son
perceptibles en la búsqueda de mejora para los asalariados en caso de que se
formalicen, tanto en la región como en la entidad de Chihuahua (gráfica 6).

�74 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 75

Por su parte, el trabajador por cuenta propia mantiene su posición de
deterioro con mayor impacto en el Estado de Chihuahua, al reducirse su
densidad y ser desplazada hacia la izquierda con menores ingresos (gráfica
7).

Gráfica 7
Expectativas de ingreso en cuenta propia informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011
Frontera Norte

Esta evidencia resulta tener consistencia con la problemática de acoso por la
que han pasado los pequeños negocios y la clase empresarial de aquella
entidad, y eso es lo que no ha permitido a dicho colectivo de trabajadores
poder aspirar a esquemas formales que mejoren su capacidad de operar y su
nivel de vida, en los años recientes.

Chihuahua

- Original
- - - - Contrafactual

"l

"'.

"'-::1
-~ff"?

o
"!

..,

Gráfica 6
Expectativas de ingreso en asalariados informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011

"
10

12

1.og del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

...

Frontera Norte
"l

Chihuahua

"!

"l

--Original
- - - - Contrafactual

--Original
- - - - Contrafuctual

\ __

o

10
Log del salario, gricM0, Vcn!ana=Ópcima

12

1..,-__:;::=---.--::::-~=:;:::..
8
10
Log del salario, grid=SO, Vcntana&lt;Óptima

12

'/

'---,--,---,-----.--.--4
6
8
10
12
1.og del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

4

6
8
10
12
Log del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

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El nivel educativo y la probabilidad de pertenencia al segmento laboral

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10

Log del salario, gid=SO, Ventana&lt;Óptima

12

12

Log del salario, grid=SO, Ventana-óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

Para tener más elementos que indiquen las causas y la influencia de los
atributos de los trabajadores en su zona respectiva, se procede a mostrar los
cambios en las probabilidades por cada tipo de ocupación y segmento
respectivo, tomando en cuenta la relevancia de la educación y la influencia
que ejercen sus cambios con respecto a la ocupación, tanto para la región
fronteriza como para el estado de Chihuahua. Los cambios en las
probabilidades se obtienen como la diferencia de las probabilidades
estimadas: primero, cuando no se tiene el atributo, y después, se recalcula
cuando se logra poseer el atributo, siguiendo la ecuación (8) de la sección
anterior.
Se observa que en el caso de la Frontera Norte, los cambios de probabilidad
no favorecen a la mujer, siendo positivo hacia ella en cuanto a mayor
probabilidad de ocuparse en empleos informales como asalariada (en 4
puntos porcentuales); en tanto que, el hombre presenta una mayor adhesión

�16 Ensayos Revista de Economía

hacia el resto de las ocupaciones tanto, formales como informales. En cuanto
a los niveles educativos, se comprueba que cuando el individuo tiene un
mayor grado educativo aprobado se favorece la oportunidad de que pueda
emplearse en trabajos formales, pero con diferencias que se explican a
continuación.
De no contar con preparatoria a tenerla concluida, se observa que beneficia
al trabajador para ubicarse como asalariado formal, con un cambio
probabilístico de 28 puntos, cuando este mismo proceso se presenta para
Chihuahua pero con mayor puntaje en probabilidad de 33 puntos. El cambio
de probabilidad para el empleo formal como asalariado es más contundente
para Chihuahua, cuando se tienen estudios universitarios, con 36 puntos de
probabilidad en este mismo colectivo laboral formal.
Podemos observar que en el plazo analizado de tres años, los cambios no hao
sido sustanciales, pero se da cuenta de que contar con mayor escolaridad, si
bien ayuda a determinados colectivos laborales, en general no se observa una
contundencia de pertenecer a empleos mejor remunerados. Este argumento
se vuelve más claro cuando la escolaridad no influye de manera positiva para
el caso de que un individuo pueda aspirar a trabajar por su cuenta o contar
con un negocio propio formal, tanto en Chihuahua como en la Frontera
Norte.
Esta evidencia pone de manifiesto que toda política laboral y educativa que
busque fomentar dicha integración y que, por otro lado, se fomenten tipos de
inversiones productivas que demanden más trabajo calificado, podría no
tener los resultados esperados. Aunado a lo anterior se presenta una mayor
precarización laboral del mercado de trabajo, en ambos lugares, que muestra
los cambios discretos con signo negativo y con mayor incidencia para el caso
de Chihuahua, con un cambio de probabilidad que está por encima de los 26
puntos porcentuales, en el trabajo por cuenta propia informal.
En 2011, sucede que de ser una mujer la cabeza de familia, cuando esa la
familia pasa a ser liderada por un hombre, se incrementa la probabilidad de
pertenecer al sector formal, con un efectp marginal de casi 4 puntos de
probabilidad. Por defecto, cuando la selección es el sector informal como
asalariado, ser hombre reduce la probabilidad con un efecto marginal
negativo y casi 5 puntos de diferencia. Cuando se participa en la actividad
por cuenta propia formal o informal, el género no presenta diferencias
significativas, como señal de que en los tres años considerados, partiendo de
la crisis de 2009, la mujer ha tenido que participar a la par que el hombre en
actividades informales por cuenta propia, de acuerdo con nuestros resultados
para la franja fronteriza.

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 77

Tabla 2
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en la Frontera Norte, 2009
Asalariado
Asalariado
Cuenta Propia Cuenta Propia
Atributos
Formal
Jnfonnal
formal
informal
Suma
Sexo
Mujer
0.632
0.211
0.019
1.0
0.138
Hombre
0.633
0.170
0.023
0.174
1.0
0.001
-0.041
0.004
0.036
Cambio Pr
o.o
Educación
sin primaria
0.591
0.196
0.024
0.190
1.0
Con primaria
0.690
0.169
0.019
0.122
1.0
0.099
-0.027
-0.005
-0.068
o.o
CambioPr
sin sec-prepa
0.439
0.256
0.033
0.272
1.0
Con sec-prepa
0.728
0.141
0.016
0.115
1.0
-0.115
0.289
-0.017
-0.157
o.o
Cambio Pr
sin Universidad
0.220
0.571
0.024
0.186
1.0
Con Universidad
0.862
0.047
0.011
0.080
1.0
0.291
-0.173
-0.013
-0.106
o.o
Cambio Pr
Estado civil
Soltero u otro
0.610
0.246
0.016
0.128
1.0
casado
0.599
0.146
0.030
0.226
1.0
-0.011
-0.1
0.014
0.098
o.o
Cambio Pr
Condición crítica de ocupación (ce)
sin ce
0.627
0.185
0.021
0.167
1.0
con ce
0.354
0.268
0.076
0.302
1.0
Cambio Pr
-0.273
0.083
O.OSS
0.135
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al _5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer tnmestre de 2009.

�78 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y •.. 79

Tabla 3
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en la Frontera Norte, 2011
Atributos
Sexo
Mujer
Hombre
CambioPr
Educación
sin primaria
Con primaria
Cambio Pr
sin sec-prepa
Con sec-prepa
Cambio Pr
sin Universidad
Con Universidad
Cambio Pr
Estado civil
Soltero u otro
casado
CambioPr

Asalariado
Formal

Asalariado
Informal

0.5440
0.5822
0.0382

0.2998
0.2525
-0.0473

0.0177
0.0184
0.0007

0.1385
0.1468
0.0083

0.553
0.6254
0.0724
0.4066
0.6628
0.2S62
0.5381
0.8253
0.2872

0.2837
0.2178
-0.06S9
0.4113
0.1946
-0.2167
0.2973
0.0679
-0.2294

0.0172
0.0223
0.00S1
0.0164
0.0183

0.146
0.1345
-0.011S
0.1657
0.1242
-0.041S
0.1467
0.0897
-0.057

Cuenta Propia Cuenta Propia
formal
informal

0.0019
0.0179
0.0171
-0.0008

Tabla4
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en Chihuahua, 2009
Suma
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o

0.5518
0.2935
0.0158
0.1389
1.0
0.5883
0.2409
0.021
0.1498
1.0
0.0365
-0.0526
0.0052
0.0109
o.o
Condición crítica de ocupación (ce)
sin ce
0.7038
0.1603
0.0209
0.115
1.0
con ce
0.4759
0.3508
0.0157
0.1575
1.0
CambioPr
-0.2279
0.1905
-0.0052
0.0425
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

La escolaridad representa un papel de extrema relevancia en la selección de
la ocupación y no fue la excepción en el afio 201 1 para la Frontera; de ahí
que contar con el grado de escolaridad necesario incrementa la ocurrencia de
pertenecer al segmento formal como asalariado y lo reduce en el resto de
categorías ocupacionales, en línea con la estimación y proyección de las
gráficas 8 y 9, donde se observa una relación directa entre mayor sea la
escolaridad y la pertenencia hacia el sector formal de los asalariados, tanto
en 2009 como en 2011. En el afio 2009, la categoría que representa de alguna
forma el emprendedurismo entre los individuos, se resume en el trabajo por
cuenta propia.

Atributos
Sexo
Mujer
Hombre
Cambio Pr

Asalariado
Formal

Asalariado
Informal

0.535
0.572
0.037

0.218
0.232
0.014

Cuenta Propia Cuenta Propia
formal
informal
0.037
0.042
0.00S

0.21
0.155
-0.0SS

Suma

1

o

Educación
0.525
0.235
0.038
0.202
sin primaria
1.0
0.627
0.185
0.042
0.146
Primaria
1.0
0.102
-O.OS
0.004
-0.0S6
CambioPr
o.o
0.283
0.373
0.047
0.296
sin sec-prepa
1.0
0.707
0.157
0.029
0.108
sec-prepa
1.0
OJ34
-0.126
-0.018
-0.188
Cambio Pr
o.o
0.487
0.246
0.043
0.224
sin Universidad
1.0
0.846
0.091
0.016
0.048
Universidad
1.0
Cambio Pr
OJ59
-0.155
-0.027
-0.176
o.o
Estado civil
0.024
0.539
0.269
0.168
Soltero u otro
1.0
0.548
0.183
0.062
0.207
Casado
1.0
0.038
0.009
-0.086
0.039
Cambio Pr
o.o
Condición crítica de ocupación (ce)
0.647
0.19
0.041
0.122
siocc
1.0
0.292
0.258
0.066
0.384
con ce
1.0
0.025
0.262
-OJ55
0.068
Cambio Pr
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

Esta ocupación refleja que el nivel educativo no ejerce en la Frontera Norte
una influencia de incidencia en este tipo de trabajo, ya que todas las
probabilidades de ocupación cuando el trabajador no cuenta con el nivel
educativo referido, es superior que cuando sí lo tiene. Tal es el caso pa~a
aquellos que carecen del grado de primaria (19%), secun~~a o prep'.11'atona
(27.2%) y universitario (18.6%); en resumen, las probab1hdades estimadas,
cuando el individuo sí cuenta con el grado, son menores en orden de
magnitud.

�80 Ensayos Revista de Economla

Tabla 5
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en Chihuahua, 2011
Asalariado
Asalariado
Cuenta Propia Cuenta Propia
Atributos
Fonnal
Informal
formal
informal
Suma
Sexo
Mujer
0.6058
0.2849
0.0145
0.0948
1.0
Hombre
0.6038
0.2494
0.01
0.1368
1.0
Cambio Pr
-0.002
-0.0355
-0.0045
0.042
o.o
Educación
sin primaria
0.5931
0.2802
0.0079
0.1188
1.0
Primaria
0.636
0.2032
0.0391
0.1217
1.0
Cambio Pr
0.0429
-0.077
0.0312
0.0029
o.o
sin sec-prepa
0.4615
0.393
0.0059
0.1395
1.0
sec-prepa
0.7072
0. 1754
0.0182
0.0992
1.0
Cambio Pr
0.2457
-0.2176
0.0123
-0.0403
o.o
sin Universidad
0.5712
0.2928
0.0102
0.1258
1.0
Universidad
0.8265
0.0826
0.0245
0.0664
1.0
CambioPr
0.2553
-0.2102
0.0143
-0.0594
o.o
Estado civil
Soltero u otro
0.5601
0.3081
0.0085
0.1233
1.0
Casado
0.656
0.2131
0.016
0.1148
1.0
Cambio Pr
0.0959
-0.095
0.0075
-0.0085
o.o
Condición crítica de ocupación
sin ce
0.7345
0.1389
0.0142
0.1124
1.0
con ce
0.5177
0.3542
0.0096
0.1185
1.0
Cambio Pr
-0.2168
0.2153
-0.0046
0.0061
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 201 1.

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte d~ México y... 81

frontera por el orden del 60% para trabajadores mayores de 55 años, e
inferior para Chihuahua con el 25%. Al parecer, el trabajador por cuenta
propia formal tiene presencia en Chihuahua, l_o que se refleja e_n l_a _línea
sólida, con un nivel superior al 40% de probabilidad en aquellos mdivtd~os
con 60 años o más, lo que implica un espacio laboral importante que reqmere
de apoyo y de que sean ubicados en este colectivo de edad más avanzada.
Gráfica 8
Expectativas de posición en el trabajo por edad y escolaridad:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009
Frontera Norte

n

N

~

U D

q n

~ ~

k

O 1 2 l 4 S 6 7 1 9 10 1112 ll 14 ll l617 1119 N 21

Esrolandad

- - C....pn,p1mfarmol

-

Olailll"')!U foral
• • • • • Alalanado fonml

c...._,fora1
• • • • . Asalwdo foral

Aalanldoiúannal

Chihuahua

- -

C....pn,p1iúomo1
Asal&amp;nado mfonml

Chihuahua

~
.!&lt;
►

'O

f "" ;;:~ ......... --:::: ..:-::: _-::: _-::: _-::: _--::- ~

N

~

U D

~

~

~

q

n

~

~

k

O 1 2 l 4 S 6 1 1 9 10 1112 ll 14 IS 16111119 N 21

Edad
-

Ooa,11 P")IU form,I

. . . . . AJolanado fonml

Finalmente, se muestra un perfil probabilístico de las ocupaciones tomando
en cuenta dos variables de gran importancia: la escolaridad y la edad, esta
última para captar la experiencia del individuo. El modelo de tipo Logit
considera ambas variables, las cuales fueron calculadas con la misma
especificación contrafactual de la sección previa en el trabajo, pero
siguiendo el orden multinomial de la ecuación (8), y entrando cada una de
las cuatro ocupaciones en el modelo, como variable dependiente. Las
gráficas 8 y 9 presentan el perfil probabilístico y se observa cómo al
considerar la edad de los trabajadores, los asalariados presentan un perfil de
tipo ciclo vital con un nivel de probabilidad de incidencia del 60%, alrededor
de los 40 años en la Frontera Norte y de 45 años para Chihuahua. Por otro
lado, se aprecia una incidencia creciente con la edad, siendo superior en la

~ ~ ~

Edad

n

Pe,files de ocupación y expectativas con edad y educación

~

Frontera Norte

Esrobridad

- -

a.a,,a pn,p1 iúonml

-

-

-.-

-

C.C.11propa formol
- - Asalwdo ronmt

- -

C.C.ll pn&gt;p1 unal

-

Aalanadoiúonmt

Fuente: elaboración propia con información de la ENIGH, tercer trimestre de 2009.

Definitivamente la escolaridad juega un papel muy importante, donde el
perfil muestra p~obabilidades crecientes para ser asalariado a medida que el
trabajador adquiere mayor escolaridad, con niveles que_ super~n el_ 8~%
dentro del sector fonnal para individuos con estud10s umversitanos
concluidos; en cambio, la tendencia es decreciente para el resto de las
categorías laborales, con mayor incidencia en la Frontera Norte, en
comparación con las probabilidades predichas para Chihuahua.

De forma que esta investigación permite argumentar con sustento, que no
ayuda el hecho de aportar las cuotas a la seguridad social en la mejora

�82 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 83

salarial de manera uniforme, en la Frontera Norte de México; no, al menos,
en las escalas bajas de salarios, donde seguramente la productividad laboral
es alta en ambos segmentos formal e informal, para dicho grupo de
trabajadores, y el escenario contrafactual permite establecer que las
remuneraciones del colectivo asalariado se verían reducidas en mayor
medida.
Gráfica 9
Expectativas de posición en el trabajo por edad y escolaridad:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011

-

Frontera Norte

Frontera Norte

N•

u

~

w

~

n n

~ ~

#

u n

~

w

~

---- ----------:::-_______
-----

O 1 2 l 4 S 6 7 8 9 10 11 12 ll 14 IS 16 17 18 19 20 21

Edad
-

C...tapropaíonml

- -

- - -- · Asalariado íonnal

Escol,rid,d

C...tap,opiainflmal

-

Asalariado iníorm1I

- -- • • Aralariado íorm1I

°"""propaíonml

Chihuahua

O.....propiainfMIIII
Asalariado infonml

"

ll ~ 20 ~

U

n

~ ~ #

U D ~

W

~

O 1 2 l 4 l 6 1 8 9 10 1112 ll 141S 16 17 18 19 20 21

Edad

Oicotapropafumol

··--· Asalariado íonnal

La situación no mejora para el trabajo por cuenta propia en Chihuahua. Y, a

partir de los 50 años de edad, este tipo de ocupación es un destino altamente
probable para los individuos en esa categoría, de manera formal, esto refleja
un aspecto importante en el grupo de emprendedores chihuahuenses, para
que las autoridades en la materia los impulsen con apoyos reales como
microcréditos y capacitación, de modo que se aproveche su experiencia y la
oportunidad de implementar proyectos que permitan aumentar la generación
de riqueza en la entidad. Como dato curioso, se destaca que el estar casado
es una condición de mayor peso para pertenecer al sector informal, pero
trabajando por cuenta propia y con mayor incidencia en la franja fronteriza,
que en el caso de Chihuahua. Se observa que no basta con incrementar los
grados de escolaridad, en la medida que el mercado laboral local no genera
una demanda que satisfaga a la oferta más calificada; sin embargo, eso no
significa que el marco teórico de eficiencia empleado en este trabajo no
permita explicar o identificar la problemática, sino que más bien, es la
presencia de distorsiones laborales serias las que no permiten cumplir con las
reglas de operación institucionales, tales como el seguro social, la carga
tributaria y el dificil acceso al mercado de crédito para financiamiento
productivo.

Chihuahua

-----

-

- -

los de la Frontera Norte, que presentó cambios que polarizan los salarios
para sus trabajadores.

&amp;colaridad

- -

Oico1ap,opiamfOllllll

-

-

Asalariodoinfonml

- -- - · Asalariado ÍO!lllll

Cbaita propa íonml

- -

Cbaita propia infMIIII

-

Asalariado inf-1

Fuente: elaboración propia con información de la ENIGH, tercer trimestre de 2011.

Conclusiones

El trabajo realiza una evaluación comparativa sobre la distribución de los
ingresos y la educación para dos tipos de ocupaciones formales e informales
en la Frontera Norte de México y en la entidad de Chihuahua, lo hace
considerando el criterio de la OIT sobre cotización de la seguridad social y el
registro del negocio. Con datos de la ENOE, al tercer trimestre de 2009 y
2011, se estimó un escenario contrafactual y se obtuvo que los asalariados
chihuahuenses sí pueden mejorar uniformemente sus salarios a diferencia de

No existen o son casi nulas las oportunidades en el sector formal para
aquellos individuos que se quieran desempeñar por cuenta propia. No
solamente en las crisis económicas se requiere atender a los emprendedores
con una eficiente difusión tanto de los apoyos gubernamentales como de la
capacitación a los trabajadores, sino que esta debe ser de carácter
permanente, donde las zonas y regiones examinadas den continuidad y
fortalezcan los programas dirigidos hacia la microempresa. El tema de la
escolaridad y el sector informal advierten que el aumento de los niveles
educativos es necesario, pero debe acompañarse con una mejora en la
gestión de los apoyos para el autoempleo, tanto en Chihuahua como en la
región fronteriza del norte de México, a la par que se desarrollen esquemas
que garanticen seguridad física y material a las decisiones privadas que
tomen los individuos.
Referencias
Agénor, P. R. and Aizenman, J. (1994). "Macroeconomic Adjustrnent with Segmented
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�84 Ensayos Revista de Economía

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Fecha de recepción: 1 XII 2011

Fecha de aceptación: 28 V 2012

Resumen
Esta investigación presenta un estudio comparativo de los rendimientos
cambiarios latinoamericanos, en el que se usó la metodología de
cointegración de Johansen y los modelos asimétricos TGARCH y EGARCH.
Los resultados indican que las volatilidades de los rendimientos de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos. En
México y Perú las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos
cambiarios; además, los resultados sugieren que los rendimientos de
Argentina, Brasil, Chile y Perú se describen mediante el modelo AR(l)TGARCH(l,1); mientras que los rendimientos de Colombia y México lo
hacen a través del AR(l)-EGARCH(l ,1). Finalmente, se usaron
rendimientos diarios para el periodo comprendido entre el 2 de enero de
2002 y el 27 de septiembre de 2011.

Palabras Clave: Rendimientos cambiarios, Latinoamérica, TGARCH,
EGARCH, Cointegración.

Clasificación JEL: F31, GIS, C58.

Abstract
We develop a comparative study of the Latin-American exchange-rate
retums using the Johansen cointegration methodology and the asymmetric
TARCH and EGARCH models. The results suggest that volatilities of
' Departamento de Contabilidad y Finanzas. Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad
de México. Calle del Puente 222, Ejidos de Huipulco, 14380, Tlalpan, México, Distrito
Federal, México. Correo electrónico: arvaldes@itesm.mx
" Departamento de Métodos Cuantitativos. Universidad de Guadalajara, CUCEA.
Periférico Norte 799, Núcleo Universitario Los Belenes, 45100, Zapopan, Jalisco, México.
Correo electrónico: antoniop@cucea.udg.mx
Los autores agradecen las observaciones y sugerencias de dos dictaminadores anónimos.

�88 Ensayos Revista de Economía

Argentina, Brazil, Chile and Colombia do not show asymmetric effects. [n
Mexico and Peru bad news decreases the volatility of exchange-rate retums.
Furthermore, the results suggest that the returns of Argentina, Brazil, Chile
and Peru are described by the AR(l)-TGARCH(l ,I) model. The retums of
Colombia and Mexico are described l,y the AR(l)-EGARCH(l ,1) model.
We use daily returns for the period between December 2nd, 2002 and
September 27th, 2011.
Keywords: Exchange-rate returns, Latin-Arnerica, TGARCH, EGARCH,
Cointegration.
JEL Classification: F3I, 015, C58.

Introducción

En la econometría financiera, muchos esfuerzos han sido desarrollados para
modelar las dinámicas de los comportamientos de las series cambiarias (tipos
de cambio, rendimientos cambiarios). Estos esfuerzos se justifican porque,
en el corto plazo, las variables macroeconómicas suelen tener escasa
relevancia estadística para describirlas y pronosticarlas (Samo y Taylor,
2003); asimismo, se justifican debido a que las series cambiarias suelen
mostrar comportamientos sumamente difíciles de modelar. Se destaca
además que las series manifiestan curtosis excesivas, clusters de volatilidad,
volatilidades no constantes, distribuciones no normales y movimientos
conjuntos de la volatilidad.
La escasa capacidad de los modelos tradicionales para describir y pronosticar
las dinámicas de las series suele justificarse en términos de limitaciones en la
modelación econométrica. Particularmente, se argumenta que las formas
bajo las cuales los agentes anticipan el valor futuro de las monedas y los
impactos que causan las noticias sobre los tipos de cambio, son muy
complejas de modelar (Vitale, 2007). Estas limitaciones son relevantes si se
considera que los mercados tienden a ajustarse de manera inmediata ante
noticias concernientes a los tipos cam_biarios. De hecho, uno de los
problemas más estudiados y discutidos es el que alude a las formas de
modelar los efectos de los "shocks informacionales" (perturbaciones) sobre
las series cambiarias.

Estructuralmente, una de las metodologías que más se utiliza para modelar
las dinámicas de corto plazo de las series, consiste en suponer que las
perturbaciones impactan directamente a la volatilidad de las mismas. Por
esta razón, una buena cantidad de análisis econométricos se sustentan en

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks ... 89

modelos no lineales de la familia ARCH. 1 En este contexto, una de las
controversias de modelación más álgidas es la que se refiere a la
conveniencia de adoptar supuestos informacionales de simetría o asimetría.
En los modelos simétricos se asume que las buenas noticias tienen un
impacto de la misma magnitud que el de las malas noticias, naturalmente en
sentido contrario. En cambio, en los modelos asimétricos, se asume que la
magnitud de los impactos depende de la naturaleza (buena o mala) de las
noticias.
En este trabajo se desarrolla un análisis econométrico sobre los rendimientos
de los tipos de cambio latinoamericanos, en el que se aplica la metodología
de cointegración de Johansen y los modelos TGARCH y EGARCH que
fueran desarrollados por Zakoian (1994) y Nelson (1991), respectivamente. 2
Con estos modelos se describe el comportamiento de las series de
rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y
Perú. También se usaron para analizar la conveniencia de utilizar supuestos
informacionales de asimetría sobre la volatilidad de los rendimientos; para lo
cual se analizaron y modelaron los rendimientos cambiarios diarios de estos
seis países, correspondientes al periodo 2 de enero de 2002 a 27 de
septiembre de 2011.
Esta investigación fue desarrollada en varias etapas. En la primera, se
muestra cómo se han usado los modelos de la familia ARCH para describir
los tipos de cambio y rendimientos cambiarios latinoamericanos. En la
segunda fueron construidas las series de rendimientos. En la tercera, se
analizó ~ comparó el comportamiento estadístico de las s~ries. Tambi~n se
usó la metodología de cointegración de Johansen para analizar las relaciones
de largo plazo de los tipos de cambio. Posteriormente, fueron esti~ados, los
parámetros de los modelos TARCH y EGARCH para los seis patses
estudiados. Finalmente, en la última etapa, se analizan los modelos
estimados y se evalúa su bondad de ajuste con fines comparativos.
Los resultados principales del análisis sugieren que las volatilidades ~e los
rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y Colombia no
presentan efectos asimétricos significativos. Mientras que, en México y Perú,
las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos cambiarios. Por
1

Los modelos de la familia ARCH son modelos no lineales de tipo autorregresivo con
heteroscedasticidad condicional (ARCH, por sus siglas en inglés). Una introducción muy
didáctica de los orígenes, características y usos de estos modelos es la que está en Engle
~~
.
2
Los nombres TGARCH y EGARCH derivan de las principales características de_ los
modelos. Concretamente, TGARCH es acrónimo de Tñreshold Generaltzed
Autoregressive Conditional Heteroscedasticity; EGARCH es acrónimo de Exponential
Generalized Autoregressive Conditional Heteroscedasticity.

�90 Ensayos Revista de Economla

su parte, los resultados comparativos sugieren que los rendimientos de corto
plazo de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el modelo
AR(l)-TGARCH(l,l); y además, sugieren que los rendimientos de
Colombia y México parecen ser mejor descritos por el modelo AR(l)EGARCH(l,l). Asimismo, muestran que las medias y las varianzas de los
rendimientos tendieron a aumentar a partir de agosto de 2007.
Esta investigación complementa la escasa literatura referida a la modelación
de los rendimientos cambiarios latinoamericanos; particularmente,
complementa los estudios de Domac y Mendoza (2004), Femández (2005) y
Maya y Gómez (2008). Tales estudios, a semejanza del que aquí se presenta,
usan modelos ARCH asimétricos para modelar los rendimientos de los tipos
de cambio latinoamericanos. Sin embargo, aquí se han usado grupos de
países, periodos y modelos econométricos diferentes. Asimismo, este estudio
se complementa con análisis de cointegración y estimaciones de
significancia ''robustas" que son obtenidas mediante estimadores de CuasiMáxima Verosimilitud (Bollerslev y Wooldridge, 1992).
El artículo está organizado en siete secciones, incluidas esta parte
introductoria y la conclusión. El orden y sus subtemas es como sigue: la
sección 1 ofrece una revisión de la literatura. La sección 2 describe la
metodología y los modelos asimétricos TGARCH y EGARCH. La sección 3
presenta la base de datos y muestra la estadística descriptiva de las series de
rendimientos cambiarios. La sección 4 usa la metodología de Johansen para
analizar la conveniencia de usar modelos ARCH y para estudiar la dinámica
de largo plazo de las series de los tipos de cambio latinoamericanos. La
sección 5 concentra los resultados de las estimaciones y desarrolla el análisis
comparativo. La última sección o conclusión presenta una síntesis de los
resultados y ofrece algunas líneas de investigación futura.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 91

informacional para describir los efectos de los shocks informacionales en las
series cambiarias.
En la modelación de series cambiarias, la adopción de supuestos de simetría

o asimetría envuelve controversias económicas, financieras y econométricas.
Quienes defienden la simetría informacional señalan que los argumentos
económicos y financieros, que justifican las asimetrías en los mercados
bursátiles, no son generalizables para los mercados cambiarios3 (Wang y
Yang, 2009). En el plano teórico, varios análisis apoyan esta posición. Por
ejemplo, en la administración de riesgos se asume que los rendimientos
cambiarios son simétricos (véase Hull, 2006); además, las teorías de las
"condiciones internacionales de paridad" suelen ser usadas para justificar la
existencia de simetrías. 4 En este contexto, resulta relevante señalar que estas
teorías sirven para explicar las tendencias y equilibrios de largo plazo de los
tipos de cambio.
Sin embargo, justo es reconocer que los argumentos económicos y
financieros de quienes sustentan los supuestos de asimetrías informacionales
suelen ser válidos empíricamente. Entre esos argumentos, están los que
señalan las dificultades prácticas asociadas a los supuestos de las teorías de
las condiciones internacionales de paridad. 5 Mismos que también señalan
que las diferencias entre las "rigideces" de los precios de bienes y los tipos
de cambio pueden generar asimetrías. 6
Del mismo modo, y en añadidura a lo anterior, señalan que las
consolidaciones de los estados financieros de las multinacionales, las
intervenciones de bancos centrales y los comportamientos de tipo
"contrario" o de ''rebaño" entre inversionistas, también pueden generar
asimetrías (según, McKenzie, 2002; Wang y Yang, 2009).

l. Revisión de la literatura

Muchos esfuerzos han sido desarrollados para modelar las dinámicas de las
series cambiarias; tales esfuerzos se justifican porque los modelos
econométricos tradicionales suelen tener escasa relevancia estadística para
describirlas y pronosticarlas en el corto plazo (Frankel y Rose, 1994; Samo y
Taylor, 2003; Vitale, 2007). Como se ha mencionado, una de las formas que
más se usa para modelar las dinámicas de corto plazo de las series, consiste
en suponer que las perturbaciones rezagadas, conocidas como "shocks
informacionales", impactan directamente la volatilidad presente de las
mismas. En este contexto, una de las controversias de modelación se refiere
a la conveniencia de adoptar o no supuestos de simetría o asimetría

J Las explicaciones tradicionales que justifican asimetrías en los mercados b~tiles. se
enfocan en las hipótesis de apalancamiento (/everage hypothesis), de la retroalune~ta~1ón
de la volatilidad (volatility feedback hypothesis) y de las finanzas behavionstas
(behaviora/ finance hypothesis). Véase referencias sobre las mismas en Hibbert, Daigler Y
Dupoyet (2008).
4
Estas teorías incluyen a aquellas referidas a las paridades de poder de compra Yde tasas
de interés, a la de eficiencia de los mercados y a los efectos doméstico e internacional de
Fischer.
5
Entre otros, estos supuestos incluyen la existencia de regímenes cambiarlos
completamente flexibles, donde no existen problemas infonnacionales y donde se cumple
la hipótesis de eficiencia de los mercados.
6
Dornbusch (1976) explica las dinámicas cambiarlas y los movimientos brus~os en _su
volatilidad (overshooting), en términos de las expectativas de los agentes y las diferencias
de los precios de los bienes reales y los tipos de cambio.

�92 Ensayos Revista de Economía

En particular, los autores referidos indican que los bancos centrales causan
asimetrías porque sus intervenciones se centran en posiciones unilaterales de
mercado, \Yª sea de oferta .º de demanda). Pero, desde la perspectiva
econometnca, las controversias de modelación se centran en el uso de
especificaciones funcionales concretas. Estas controversias son relevantes
porque los modelos de la familia ARCH se definen en términos de cómo las
especificaciones postulan las dinámicas de la varianza condicional de las
series, las cuales son postuladas en virtud de que la "varianza verdadera" no
es observable. Por esta razón, no está de más indicar que un modelo
econométrico "verdadero" no existe. En la práctica el número de
especificaciones usadas en la econometría financiera s~pera el centenar
(Bollerslev, 2010). Por ello, la adopción de los supuestos de simetría o
asimetría Y de especificación funcional de los modelos es relativamente
subjetiva.
Los mode!os ARCH se han usado para describir y pronosticar el
comportamtento y volatilidad de las series cambiarías desde mediados de los
7
años ochenta del siglo pasado. Sin embargo, los estudios en el contexto de
países latinoamericanos son muy escasos. Entre los estudios que han usado
mo_delos ARCH sir:1étricos se encuentran los de Vilela y Holland (2004),
Rmz (20?9) y Martmez y Ramírez (2011). En el primero, se analiza el tipo
de cambto Real brasileño/US dólar mediante un modelo GARCH. En el
se~do, _se analizan los rendimientos cambiarios de doce países
latmoamencanos usando modelos ARCH de factor latente multivariado.
Cabe destac_ar que am?os estudios incluyen análisis de cointegración. En el
tercer estudio, se analtzan los tipos de cambio de Brasil Chile Colombia
México y Perú con modelos multivariados dinámicos.
'
'
'
La m~~or crítica a estos estudios, de manera no sorprendente, se refiere a la
adop~1_on del supuesto de simetría. Con frecuencia se señala que la
volattltdad de los rendimientos cambiarios experimenta "efectos
apalancamiento" (McKenzie, 2002). Esto es, reacciones asimétricas en
donde las malas noticias tienen un impacto mayor que las buenas noticias.
En e~e contexto, el término "noticia" desiribe las perturbaciones rezagadas
que tmpactan la volatilidad corriente de las series. Así, una "mala noticia"
ocurre cuando una perturbación (por ser negativa) reduce los rendimientos
cambiarios. Análogamente, una "buena noticia" ocurre cuando una
perturbación aumenta los rendimientos. 8
7

El libro de Sarno Y Taylor (2003) contiene una revisión de los principales estudios que
han usado modelos de la familia ARCH para analizar series cambiarias (véase en
partic_ular, el capítulo 9).
'
_Es IIllportante s~ñalar que, en esta investigación, las "noticias" son para quien posee
dolares cuyo precio está valuado en unidades de moneda local. En este contexto una
"mala noticia" es UD evento que disminuye el valor de su inversión (dólares), medido en

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 93

Los estudios econométricos que usan modelos ARCH asimétricos en el
contexto latinoamericano también son escasos. Entre estos últimos se
encuentran los estudios de Domac y Mendoza (2004), Femández (2005) y
Maya y Gómez (2008). En el primero, se usa un modelo EGARCH para
describir los rendimientos del peso mexicano/US dólar. En el segundo, se
encuentra que el tipo de cambio peso chileno/US dólar puede describirse
adecuadamente mediante tres modelos GARCH asimétricos; dicha
conclusión se obtiene tras comparar las estimaciones obtenidas mediante 12
modelos de la familia ARCH. En el tercer estudio, se usan modelos
HYPARCH (Hyperbolic Asymmetric Power ARCH) para describir los
rendimientos cambiarios de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Los estudios arriba reseñados también tienen algunas limitaciones
metodológicas. En primer lugar, ninguno de ellos incluye análisis de
cointegración; por lo tanto, es dificil sustentar que las dinámicas modeladas
pudieran no ser espurias en el largo plazo; además, tampoco usan
estimadores robustos para evaluar la significancia de los coeficientes
individuales. Se enfatizan estas características, en virtud de que es difícil
dirimir controversias de modelación con base en estimaciones que pudieran
ser espurias en el largo plazo, cuestionables estadísticamente, o que pudieran
ofrecer evidencia mixta. En este sentido, cabe mencionar que los resultados
de Maya y Gómez (2009) no siempre sustentan la existencia de efectos
apalancamiento ni de asimetrías.
En este trabajo, se sostiene que la resolución a las anteriores controversias de
modelación de las series cambiarías latinoamericanas debe dirimirse con
base en estimaciones de modelos asimétricos, en virtud de que estos últimos
usualmente tienden a generalizar a los modelos ARCH simétricos. En este
contexto se considera necesario tratar de resolver las limitaciones
metodológicas señaladas; por esta razón, es conveniente hacer estimaciones
de modelos asimétricos que correspondan a estimaciones estadísticamente
robustas. Asimismo, se asume que dichas estimaciones debieran ser
complementadas con análisis de cointegración, con la finalidad de sustentar
la generalidad y solidez de las conclusiones obtenidas.
En definitiva, la modelación de las series cambiarías y el análisis de los
9
shocks informacionales son de gran interés en la econometría financiera.
unidades de moneda local. Análogamente, una "buena noticia" es UD evento que aumenta
el valor de su inversión. Esto significa que, para el inversionista, los rendimientos
negativos ocurren cuando la moneda local se aprecia o revalúa; mientras que los
rendimientos positivos ocurren cuando la moneda local se deprecia o devalúa.
9
En este contexto no está de más mencionar que existen críticas hacia los modelos
ARCH así como a 'modelos econométricos alternativos para analizar las series cambiarias
Ylos efectos de los sbocks informacionales en las series financieras. Entre los trabajos que

�94

Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks .. . 95

Por lo general, la modelación de series financieras se justifica sobre la base
de que la valuación de opciones y la estimación de medidas de riesgo de
mercado dependen de las dinámicas de volatilidad. En Latinoamérica, la
modelación de series cambiarías y el entendimiento de los efectos de las
noticias en los mercados financieros de la región resultan también de interés
por razones
de políticas económicas, financieras y de fomento al
10
desarrollo. De hecho, la motivación de este estudio se sustenta en ambos
tipos de consideraciones.

2. Metodología de análisis
Los datos usados en esta investigación incluyen los tipos de cambio diarios
de seis países latinoamericanos. Los tipos de cambio que se utilizan son los
de Argentina, Brasil, Chile Colombia, México y Perú. Por consistencia
analítica, y para todos los países analizados, los tipos de cambio están
medidos en unidades de moneda local con respecto al dólar. Así, se destacan
los precios nominales del dólar en cada país i en el periodo t, como P¡t, y se
define la tasa de rendimiento cambiarlo del país i en el periodo t, r¡c, como la
diferencia diaria de los logaritmos de los tipos de cambio: 11

(1)

La investigación se sustenta en los análisis de estadística descriptiva, de
estacionariedad y de cointegración, así como en el uso de modelos de la
familia ARCH. En particular, se utiliza el análisis de estadística descriptiva
para caracterizar las series de rendimientos cambiarlos latinoamericanos. La
metodología de Johansen se usa para justificar la existencia de movimientos
critican el uso de modelos ARCH está el de Bonilla, Romero-Meza e Hinich (2007). Este
estudio es particuJannente relevante en el contexto de nuestra investigación porque en él
se analizan los mercados cambiarios latinoamericanos. Entre los modelos econométricos
alternativos, destaca el modelo RMSRMES (Markov regime-switching regression model
with endogenous switching) desarrollado por Kim, Piger y Startz (2008). La existencia de
estas críticas y de los modelos alternativos confirma que existe un gran interés por mejorar
las técnicas disponibles en la econometría financiera.
10
Krugman (2009) hace una reseña de las causas y efectos de las principales crisis
económicas y financieras en Latinoamérica y en Asia. En lo que se refiere a la región
latinoamericana, las crisis fueron antecedidas por noticias diversas que tuvieron impactos
sobre los mercados financieros de la región. De hecho, Argentina, México y Brasil
reconocieron dichas crisis tras la devaluación y subsecuente volatilidad de sus tipos
cambiarios.
11
Los cambios de los logaritmos de una variable denotan cambios relativos; los cuales, al
ser multiplicados por cien, denotan cambios porcentuales.

conjuntos y equilibrios de largo plazo entre las series cambiarias. Los
modelos TARCH y EGARCH son usados para describir la dinámica de los
rendimientos, bajo el supuesto de que su volatilidad reacciona de manera
asimétrica ante los "shocks informacionales".
Tradicionalmente, la metodología de Johansen es usada para evaluar la
existencia de cointegración entre las series de tiempo. 12 Corno es conocido,
dicha metodología requiere que las series sean integradas de orden uno, I(I).
Aquí, fueron usados los tests: Aumentado de Dickey-Fuller (ADF) y
Kwiatkowski-Phillips-Schmidt-Shin (KPSS) para analizar el orden de
integración de las series del logaritmo del tipo de cambio. También se estimó
un modelo VAR con dichas series 1(1 ). La relevancia del modelo VAR es
que además permite realizar pruebas sustentadas en la traza y el máximo
eigenvalor. La hipótesis nula en ambas pruebas es que no hay relaciones de
cointegración en el modelo VAR.
Los modelos TGARCH y EGARCH son usados en esta investigación para
describir la dinámica de las series de rendimientos cambiarios
latinoamericanos. Estos modelos asumen que la reacción de la volatilidad de
las series de rendimientos cambiarios es asimétrica ante shocks
informacionales. Se usaron estos modelos porque permiten capturar los
efectos de shocks informacionales (simétricos, asimétricos) ante noticias de
diferente naturaleza. Ambos modelos asimétricos sirvieron para sustentar la
consistencia de los resultados econométricos, 13 en virtud de que la
volatilidad ''verdadera", al no ser observable, en realidad depende del
modelo econométrico que se utilizó.
Los modelos EGARCH y TGARCH describen las medias y varianzas
condicionales de los rendimientos cambiarios asociados a cada país (rtt y a¡i,
respectivamente). El modelo TGARCH asume una especificación: permite
que la desviación estándar condicionada dependa del signo de las
perturbaciones rezagadas (por ejemplo, de la naturaleza de los "shocks
informacionales"). Este modelo fue desarrollado originalmente por Zakoian
(1994). En este trabajo se usa un modelo AR(l)-TGARCH(l,l):

12

Adviértase que el análisis de cointegración solamente se usa para caracterizar el
comportamiento de largo plazo de las series de rendimientos cambiarios. Si bien hay
teorías económicas que explican las dinámicas de los tipos de cambio a partir de asumir
relaciones no espurias y equilibrios de largo plazo (como las teorías de las con_di~iones
internacionales de paridad), no obstante, el análisis no fue desarrollado con el objetivo de
validar dichas teorías.
13
Hasta donde se sabe, los modelos TGARCH no han sido usados para analizar las series
de los rendimientos cambiarios latinoamericanos (cfr. la revisión de la literatura). Se
usaron los modelos EGARCH por complementariedad.

�96

Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 97

(2)

Donde lit

= f~

Uít-1

&lt;0

Uít-1 ~

0

E~ el ~odelo TGARCH, las perturbaciones rezagadas tienen impactos
d1ferenc1ados en la varianza condicional. Las perturbaciones positivas
uít-1 &gt; O tienen un impacto a¡1 . Las negativas uít-i &lt; O tienen un impacto
a¡¡+ Yí· Por tanto, si Yí * O, las perturbaciones tienen un impacto
asimétrico que depende de la naturaleza de las "noticias". Particularmente, si
Yí &gt; O, las malas noticias incrementan la volatilidad y ocurre el "efecto
apalancamiento". Si Yí &lt; O, las malas noticias reducen la volatilidad.
Tradicionalmente, los coeficientes de la especificación de la varianza se
postulan como positivos (asumiéndose efectos apalancamiento). Sin
embargo, es posible relajar esta restricción sobre los coeficientes
(Rabemananjara y Zakoian, 1993).
El segundo modelo estimado es una variación del modelo EGARCH. En él,
se permite asimetrías en la relación entre los rendimientos y la volatilidad. El
modelo de tipo AR(l)-EGARCH (1,1) es el siguiente: 14

(3)

.
~a ú~tima expresión describe al logaritmo de la varianza condicional; lo que
1mphca que el efecto apalancamiento es exponencial, no cuadrático, y que
los pronósticos de la varianza condicional son no negativos. Si Yí &lt; O, hay
efectos apalancamiento. Si Yí O, las perturbaciones tienen un impacto

*

14

El modelo EGARCH, que se usa en este trabajo, difiere del desarrollado por Nelson
( 1991); la especificación de la varianza condicional es distinta.

asimétrico. Al igual que en el modelo anterior, los coeficientes de la
especificación de la varianza se postulan positivos, teóricamente.
Ambos modelos asimétricos comparten una estructura similar y tienen
supuestos estadísticos comunes. En ambos casos, la estructura dinámica de
los modelos está integrada por tres expresiones matemáticas y una estructura
de rezagos de orden uno. 15 La primera expresión es la especificación de la
media de los rendimientos. La segunda es la condición que define un
proceso ARCH (Bollerslev, 2010). La tercera es la especificación de la
varianza condicional.
Estadísticamente, se asume que los errores
condicionados se distribuyen como una normal estandarizada en ambos
modelos. 16 Las especificaciones de la media y varianza, aunadas a la
distribución de probabilidad, definen a los modelos ARCH.
La estimación econométrica de los errores estándar de ambos modelos se

hace mediante el método de Cuasi-Máxima Verosimilitud (Quasi-Maximum
Likelihood, QML), propuesto por Bollerslev y Wooldridge (1992). Este
método tiene la ventaja de que permite estimar errores estándar robustos
(consistentes y eficientes), asumiendo la existencia de heteroscedastidad.
Estos errores se usan para calcular los estadísticos "z". El empleo de este
método se justifica cuando los errores pudieran no estar condicionalmente
distribuidos como una normal. Si fuera posible garantizar dicha normalidad,
la estimación podría hacerse directamente mediante el método de Máxima
Verosimilitud (Maximum Likelihood, ML).
El análisis econométrico y comparativo de ambos modelos asimétricos se
hace mediante estadísticos complementarios. En cada modelo se evalúa la
significancia individual de los coeficientes, mediante los p-values asociados
a los estadísticos z. Particularmente, y dado el carácter exploratorio sobre la
conveniencia del supuesto de asimetría, el análisis se centra en las
estimaciones de los coeficientes y¡. La bondad de ajuste de ambos modelos
se evalúa mediante los estimadores del logaritmo de verosimilitud (LogLikelihood, Logl) y del criterio de información de Akaike (A/C). Así, queda
15

Los rezagos de orden uno se refieren a los términos autorregresivo, GARCH Y de
asimetría de los modelos. Estos rezagos definen el sistema de ecuaciones a estimar. La
adopción de dicho orden de rezagos se justifica con base en los correlogramas de los
residuales y de los residuales al cuadrado asociados. En la mayoría de los casos, cuando se
adoptaron rezagos unitarios, los correlogramas sugirieron ruido blanco y, por tanto, un
buen ajuste inicial.
16
Esta distribución fue adoptada aquí, en congruencia con los hallazgos de Andersen et al.
(2000). En su estudio, los autores encuentran que los rendimientos del antiguo marco
alemán y el yen japonés tienden a distribuirse normalmente. En este contexto, cabe
mencionar que si se hacen estimaciones propias, asumiendo una distribución t, los
coeficientes estimados no varían mucho. Por esa razón, estas estimaciones no se incluyen
en este trabajo.

�98 Ensayos Revista de Economía

sustentada la conveniencia de modelar las series de rendimientos de cada
tipo de cambio mediante criterios alternativos.

3. Base de datos y rendimientos cambiarios latinoamericanos
Se utilizó la base de datos de Economática para obtener una muestra de datos
cambiarios latinoamericanos, que fueron medidos en unidades de moneda
local con respecto al dólar. La muestra incluye los precios de cierre de los
tipos de cambio diarios de Argentina, Brasil, Chile Colombia, México y
Perú, para el periodo de I de enero de 2002 a 27 de septiembre de 201 l.
Todos los datos son nominales. De modo que la muestra se integra por seis
series de tipos de cambio, donde cada serie incluye 2541 observaciones
diarias. Esta muestra sirve para construir seis series de rendimientos
cambiarios con base en la ecuación (1 ). Estas series de rendimientos, cada
una con 2540 observaciones, constituyen la base de datos de esta
investigación.
Desde la perspectiva histórica, el periodo analizado se caracteriza por
momentos de relativa calma y de gran inestabilidad en los mercados
financieros internacionales. Por esta razón, fueron divididas las series de
rendimientos considerando dos periodos. El primero abarca de 2 de enero de
2002 a 9 de agosto de 2007; el segundo, de 10 de agosto de 2007 a 27 de
septiembre de 2011. La determinación de estos periodos, si bien subjetiva, se
sustenta en el reconocimiento de la existencia de la "crisis global" en los
mercados financieros internacionales. 17 En consecuencia, durante el primer
periodo se asume una situación de "calma"; mientras que durante el segundo,
una de "inestabilidad."
El uso de los modelos ARCH se justifica con base en las características de
las series financieras. Estas características incluyen curtosis altas
(leptocúrticas), clusters de volatilidad, distribuciones no normales, sesgos,
volatilidades no constantes y movimientos conjuntos de la media y
volatilidad entre distintos activos financieros. Estas características se pueden
descubrir mediante estadísticas descriptivas tradicionales. En el contexto de
esta investigación, y para efectos analíticos y comparativos, se aplica la
estadística descriptiva de las series óe los rendimientos cambiarios
considerando las series completas y divididas por periodos. Las tablas l, 2 y
3 muestran dichas estadísticas descriptivas.

17

En los días 9, JO y 11 de agosto de 2007, por primera vez en la historia, se coordinaron
los bancos centrales de los tres continentes para estabilizar los mercados financieros
internacionales. Este hecho hizo explícita la escala global de la crisis que se manifestaría
en los meses subsecuentes.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetria de los shocks... 99
La tabla 1 muestra la estadística descriptiva de las series bursátiles
considerando todo el periodo analizado (2540 observaciones), la cual está
integrada por seis columnas. La primera columna muestra el rendimiento
diario promedio; la segunda, la desviación estándar de los rendimientos
diarios (estimador estático de la volatilidad); la tercera, el coeficiente de
asimetría, también conocido como sesgo; la cuarta, la curtosis o ancho de
colas. La quinta, el estimador Jarque-Bera y la sexta, el p-value asociado a
dicho estimador. La hipótesis nula asociada a los estimadores Jarque-Bera
expone que los rendimientos se distribuyen normalmente.

Así mismo, la tabla 1 destaca que todas las series de rendimientos
cambiarios muestran curtosis leptocúrticas, y que son asimétricas en sus
distribuciones. En todos los casos, las curtosis estimadas son mayores a 3.
Para cinco economías, el sesgo de las series de rendimientos es positivo y
para una, es negativo. Por lo tanto, la evidencia sugiere que ninguna de las
series de rendimientos cambiarios se distribuye de manera simétrica o
normal; resultado que se confirma mediante los tests de Jarque-Bera. De
hecho, las series rechazan la hipótesis nula de normalidad en todos los casos.
Económicamente, es interesante destacar que la tabla sugiere que hubo
pérdidas, a lo largo del periodo, consistentes en el valor de las monedas
argentina y mexicana (rendimientos positivos).
Tabla 1
Estadisticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera P-value
Argentina
0.0006
0.0155
11.5734 448.5706 21068133.00 0.000
Brasil
-0.0001 0.0100
0.5113
11.2360
7289.49
0.000
Chile
-0.0001 0.0066
0.4409
7.4856
2211.71
0.000
Colombia
-0.0001 0.0069
-0.0631
11 .6786
7972.87
0.000
México
0.0002
0.0068
0.6668
17.4893
22406.94
0.000
Perú
-0.0001 0.0026
0.3752
17.9565
23734.13
0.000
Nota: periodo del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011.
Fuente: estimaciones propias.

La tabla 2 ofrece la estadística descriptiva de las series, considerando el
periodo de 2 de enero de 2002 a 9 de agosto de 2007. Esta tabla, lo mismo
que la anterior, muestra que todas las series de rendimientos tienen curtosis
leptocúrticas, y que son asimétricas en sus distribuciones, por lo que son no
normales. Cabe señalar aquí que los rendimientos promedio estimados en la
tabla 2 son generalmente menores que los estimados en la tabla 1 (excepto
para Argentina y Perú); asimismo, las desviaciones estándar de los

�100 Ensayos Revista de Economía

rendimient~s son generalmente menores (excepto para Argentina). Estos
hec~os sugieren ~ue las series_ presentan variaciones en las medias y en las
vananzas de los ti.pos de camb10. Más aún, sugieren la existencia de clusters
de volatilidad.
Tabla2
Estadísticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera
P-value
0.0008
0.0204
8.8349
261.2493 4081716.15
0.000
Brasil
-0.0001
0.0078
0.4720
8.1077
1643.51
0.000
Chile
-0.0002 0.0056
0.0205
4.5164
140.17
0.000
Colombia
-0.0001 0.0047
0.1232
7.9919
1521.70
0.000
México
0.0001
0.0047
0.4785
4.7375
239.69
0.000
Perú
-0.0001 0.0018
-0.0218
11.8379
4758.22
0.000
Nota: periodo del 2 de enero de 2002 al 9 de agosto de 2007.
Fuente: estimaciones propias.
Argentina

Tabla 3
Estadísticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera P-value
0.0003
0.0019
1.8252
33.9219
43546.15
0.000
Brasil
-0.0001 0.0123
0.4712
9.6659
2035.73
0.000
Chile
0.0000
0.0078
0.6076
7.4800
967.83
0.000
Colombia
0.0000
0.0090
-0.0995
8.4709
1346.16
0.000
México
0.0002
0.0089
0.6030
13.7647
5270.24
0.000
Perú
-0.0001 0.0034
0.4168
13.0592
4576.18
0.000
Nota. penodo del 10 de agosto de 2007 al 27 de septiembre de 2011.
Fuente: estimaciones propias.
Argentina

La tabla 3 muestra la estadística descriptiva considerando el periodo 10 de
agosto_ de 2007 a_ 27_ de septiembre de 2011. Esta tabla confirma que todas
las senes de renditmentos muestran curtosis leptocúrticas y son asimétricas
en sus distribuciones, por lo que son no normales. Nuev~mente los valores
del_ r~ndimiento diario promedio y de la desviación estándar sugieren
va:1ac1ones en la ~ed~as y en las varianzas de los activos. Sin embargo, cabe
senalar que las vanac1ones tienen una dirección opuesta a las indicadas en la
tabla 2. Este hecho sugiere la existencia de movimientos conjuntos de las

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 101

medias y varianzas de los activos; así como de clusters de volatilidad y
volatilidades no constantes y asimétricas en las series de rendimientos.
Por último, cabe destacar que el análisis de estadística descriptiva sustenta la
conveniencia de describir las series de rendimientos cambiarios mediante
modelos ARCH. Todas las series tienden a mostrar curtosis excesivas,
clusters de volatilidad, sesgos, distribuciones no normales, volatilidades no
constantes y movimientos conjuntos de medias y varianzas. Asimismo, el
análisis comparativo muestra cambios en la estructura de los rendimientos a
lo largo del tiempo. Los resultados sugieren que, a partir de agosto de 2007,
las medias y las varianzas de los rendimientos cambiarios tendieron a
aumentar en las economías latinoamericanas analizadas. La única excepción
se refiere a la economía argentina. 18

4. Análisis de estacionariedad y cointegración: metodología de Johansen
Es necesario que las series de los logaritmos del tipo de cambio sean 1(1) en
niveles para determinar la existencia de cointegración. Aquí se usaron los
tests ADF y KPSS para evaluar el orden de integración de las series de
rendimientos cambiarios de cada uno de los países analizados.
Estadísticamente, el uso de ambos tests se justifica porque permite evaluar la
existencia de raíces unitarias bajo diferentes supuestos e hipótesis. La
hipótesis nula asociada al test ADF es que existe una raíz unitaria (por
ejemplo, la serie es no estacionaria). La hipótesis nula asociada al test KPSS
sostiene que la serie es estacionaria. Las estimaciones asociadas a los tests
están contenidas en las tablas 4 y 5.

La tabla 4 muestra que las series de rendimientos cambiarios de Brasil,
Chile, Colombia, México y Perú son integradas de orden uno, 1(1 ). Por tanto,
las series de rendimientos de Argentina no son elegibles para el análisis de
cointegración. Estos hallazgos sugieren la existencia de equilibrios de largo
plazo en los rendimientos cambiarios de las cinco economías mencionadas.
Asimismo, sugieren que el uso de la serie de rendimientos cambiarios de
Argentina con fines de predicción y descripción econométrica podría
conllevar a problemas de modelación econométrica y de inferencia
estadística. En este contexto, no sobra mencionar que los tests KPSS
confirman los resultados de la tabla anterior (véase tabla 5).

18

Es nuestra apreciación que dicha situación está asociada a los efectos de la crisis
argentina de diciembre de 2001. De hecho, este comportamiento de excepción de la
economía argentina se manifiesta también en los análisis estadísticos desarrollados en las
siguientes secciones. Adviértase que la caída en los rendimientos y en la volatilidad
implican que la moneda argentina se apreció y que su valor tendió a estabilizarse.

�102 Ensayos Revista de Economía

los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 103

Tabla4
Prueba ADF para el logaritmo del tipo de cambio (niveles) y los
rendimientos (diferencias)
Niveles
País

Diferencias

Rezal!:o

Prob.

Rezal!:o

Intel!:ración

Argentina

0.00017

26

0.00000

25

Brasil

o

0.82097

l

0.00010

Chile

1

0.54706

l

0.00010

Colombia

0.72770

1

0.00000

México

0.34590

1

0.00010

o
o
o
o
o

I

Estacionariedad

Prob.

Traza

Estadístico

Prob.

Eigenvalor

Ninguna

65.9168

0.0984

26.7111

0.2791

1

Alo más 1

39.2057

0.2522

18.2389

0.4753

1

Alomás2

20.9667

0.3597

14.4812

0.3269

Alo más 3

6.4855

0.6381

6.3171

0.5729

Alomás4
0.1685
0.6815
0.1685
0.6815
Nota: en el VAR se incluyen las series de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Fuente: estimaciones propias.

5. Análisis econométrico de modelación

Niveles
Estadístico

Estadístico

1

Tabla 5
Estadístico KPSS para el logaritmo del tipo de cambio (niveles) y los
rendimientos (diferencias)

País

Tabla 6
Tests de cointegración de Johansen para el logaritmo natural de los
tipos de cambio

Orden de

Prob

Perú
0.88983
1
0.00000
Nota: la columna
. . Rezago se refiere al rezago óptimo del test.
Fuente: estunac1ones propias.

definitiva, hay movimientos conjuntos y equilibrios de largo plazo en los
tipos de cambio latinoamericanos (sin considerar a Argentina). 19

Diferencias
Estadístico

Orden de

Estacionariedad

Inte11:racióo

Argentina

3.35992

0.69166

Brasil

5.11085

0.12312

Chile

*

1

4.06696

0.05913

*

1

Colombia

4.62281

0.11766

3.45719

0.05657

*
*

1

México

o

1
Perú
5.72894
0.08372
*
1
Nota·· el rnvel de s1gru~canc1a de la estac1onanedad es de 0.05. El valor crítico asociado
es
0.463. Fuente: est1mac10nes propias.

Desde la pers~ectiva e~onométrica, la existencia de series integradas de
orden_uno, sug1_ere 1~ existencia de relaciones de largo plazo en los tipos de
cambio de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Por esta razón se estima
un m?delo VAR, ~ue inc~uye a las series de los logaritmos de l;s tipos de
cambio de estos cmco paises, como variables endógenas. Se realizaron las
prueb~s de c~i,ntegración de Johansen y se concluye que existen relaciones
de comtegr~c10n entre las variables analizadas, a partir del estadístico de la
traza, considerando un nivel de significancia de 0.10 (véase tabla 6). En

Los modelos TGARCH y EGARCH comparten una estructura similar para
efectos de estimación de la dinámica de las series de los rendimientos
cambiarios de corto plazo. En ambos modelos, las especificaciones de las
medias requieren estimar los coeficientes &lt;/&gt;w y &lt;/&gt;i1. Asimismo, las
especificaciones de las varianzas requieren estimar, en añadidura a los dos
anteriores, los coeficientes aw, a¡1 , y¡ y p¡. La significancia individual y los
signos de los seis coeficientes estimados definen la conveniencia de usar
cada modelo. Por comparabilidad, y tal como se señala en la sección
metodológica, los rendimientos de cada tipo de cambio fueron descritos
usando ambos modelos. Estas estimaciones están sintetizadas en las tablas 7
y8.
La tabla 7 muestra las estimaciones del modelo AR(l)-TGARCH(l,l) para
las series completas de rendimientos (de 1 de enero de 2002 a 27 de
septiembre de 2011). Cada par de filas corresponden a las estimaciones de
un coeficiente determinado. Los primeros dos pares se refieren a los
coeficientes &lt;/)¡0 y &lt;/&gt;i1. Los siguientes cuatro aluden a los coeficientes aw,
au, y¡ y{]¡. En cada par, la fila superior muestra los coeficientes estimados.
19

Este resultado confirma que la dinámica del comportamiento de los rendimientos
cambiarlos argentinos es muy distinta a las de otros países latinoamericanos. Esta
dinámica está parcialmente vinculada con las transiciones que ha tenido el régimen
cambiarlo argentino, durante el periodo de análisis, según es posible apreciar.

�104 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks...

Las dos últimas filas incluyen los estimadores del logaritmo de verosimilitud
(Log-Likelihood, Logl) y del criterio de información de Akaike (AIC).
Tabla 7
Parámetros estimados del modelo AR(l)-TGARCH(l,1) para el periodo
del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011
Parámetro
1'&lt;J

~

r

p

Argentina

Brasil

Chile

Colombia

México

Perú

Coef.

0.0001

-0.0003 -0.0002

-0.0001

0.0001

0.0000

Prob.

0.0000

0.0968

0.1793

0.0739

0.4425

0.0846

Coef.

0.0584

-0.2160

0.0761

0.1790

-0.0087

0.1290

Prob.

0.0421

0.0000

0.0011

0.0000

0.6875

0.0000

Coef.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Prob.

0.0000

0.1725

0.0565

0.0000

0.0000

0.4743

Coef.

0.0739

0.1386

0.1426

0.2219

0.1066

0.2606

Prob.

0.0004

0.0006

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Coef.

0.0045

-0.0520 -0.0495

-0.0269

-0.0724

-0.0942

Prob.

0.8595

0.2898

0.1531

0.4931

0.0045

0.0936

Coef.

0.9236

0.8247

0.8238

0.8207

0.9188

0.8358

Prob.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Logl

I 1632.60 8571.34 9388.86 9822.21 9676.03 12718.20
Akaike -9.15841 -6.74702 -7.39099 -7.73234 -7.61720 -10.01355
Nota: Prob. Se refiere a los p-value que están asociados a estadísticos z ajustados mediante
los estimadores robustos de Bollerslev-Wooldridge.
Fuente: estimaciones propias.

La tabla 7 sugiere que las volatilidades de los rendimientos cambiarios de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos
(y¡ = O). Sin embargo, en donde sí son significativos estos efectos, es en las
series de México y Perú, las malas noticias tienden a reducir la volatilidad.
Adviértase que este hallazgo sugiere que aquellos eventos que inducen a la
apreciación o revaluación de las monedas mexicana y peruana ("malas
noticias") tienden a generar precios del• dólar estables. Una explicación
podría asociarse a la manera en que se interpretan los movimientos
cambiarios y a las diferencias de percepción entre los agentes.
Tradicionalmente, las ganancias relativas en el valor de las monedas locales
se consideran como "deseables" porque disminuyen los precios e
incrementan la oferta de productos extranjeros (aunque desequilibren la
balanza de pagos). En ese contexto, las "malas noticias", para los
inversionistas en dólares, conllevarían a situaciones "deseables" para otros
agentes, como aquellos interesados en evitar la inflación. Esto justificaría

105

que estos últimos buscaran mantener el precio del dólar relativamente bajo.
El "mantenimiento" del tipo de cambio conllevaría a la estabilidad de los
20
rendimientos. Así, de acuerdo con las estimaciones, ninguna serie presenta
"efectos apalancamiento." Los coeficientes estimados aw, a¡i, y {3¡, son
significativos y, en su gran mayoría, positivos para 4, 6 y 6 series,
respectivamente. Asimismo, los coeficientes &lt;/&gt;w y &lt;/&gt;i1 son significativos y
positivos para un total de 4 y 5 series, respectivamente. Estos hechos son
consistentes con las predicciones teóricas del modelo AR(l)-TGARCH(l,1).
La tabla 8 confirma que las volatilidades de los tipos de cambio de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos
significativos, según los modelos AR(l)-EGARCH(l,l). En ninguna de las
series hay efectos apalancamiento significativos y¡ &lt; O. Nuevamente las
malas noticias tienden a reducir la volatilidad en México y Perú (y¡ &gt; O).
Los coeficientes aw, ai1, y {3¡ son significativos para un total de 5, 6 y 6
series. Asimismo, la gran mayoría de los coeficientes ai1, y {3¡ son positivos.
También debe señalarse que los coeficientes &lt;Pw y &lt;/)¡1 son significativos y
positivos para un total de 1 y 4 series. Estos hechos también son consistentes
con las predicciones postuladas teóricamente.

La tabla 9 permite comparar los estimadores de bondad de ajuste de los
modelos asimétricos ARCH, que aquí son analizados. Esta evaluación se
hace comparando los valores absolutos de los estimadores de máxima
verosimilitud y los de Akaike, asociados a cada modelo y serie de
rendimientos. Los resultados comparativos sugieren que los rendimientos
cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el
modelo TGARCH. Los rendimientos de Colombia y México parecen ser
mejor descritos por el modelo EGARCH; sin embargo, no está de más
enfatizar que ambos modelos parecen describir adecuadamente los
rendimientos latinoamericanos. La volatilidad ajustada de ambos modelos
puede visualizarse en las gráficas 1 y 2.

20

En Latinoamérica, los bancos centrales suelen realizar intervenciones para reducir la
volatilidad de los mercados cambiarlos. Inclusive, algunos autores señalan que los bancos
centrales enfocados en alcanzar objetivos inflacionarios son particularmente proclives a
realizarlas [De Gregorio y Tokman R. (2005)]. En este sentido, es pertinente señalar que el
Banco Central de Reserva del Perú y el Banco de México tienen como finalidad el
preservar la estabilidad monetaria y la estabilidad de precios, respectivamente. Pese a estas
consideraciones, todavía es necesario realizar investigación sobre los efectos de las
intervenciones de los bancos centrales en la volatilidad cambiarla. De hecho, hay estudios
que sostienen que las intervenciones contribuyen a aumentar la volatilidad, más que a
reducirla (Beine et al., 2007).

�106 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetrla de los shocks .•. 107

Tabla 8
Parámetros estimados del modelo AR(l)-EGARCH(l,1) para el periodo
del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011
Parámetro

(lo
~

r

p

Argentina

Brasil

Argentina
Chile

Colombia

México

Perú

Coef.

0.0003

0.0001

0.0000

0.0000

-0.0009 -0.0002
0.0114 0.1171

-0.0001

Prob.

0.0180

0.4252

0.1695

Coef.

0.0661

-0.2308

0.0791

0.1881

-0.0066

0.1365

Prob.

0.0410

0.0000

0.0016

0.0000

0.7569

0.0000

Coef.

-0.1171

-0.8569 -0.5476

-0.5421

-0.2983

Prob.

0.0097

0.1649

0.0000

0.0000

j

0.025

nllO ·

~

uoo
0.020
O.Gil

O.OJO~

0.0000

0.0000

0.005

0.1864

0.1882

0.3576

0.1830

0.3536

0.0000

0.0045

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Coef.

-0.0087

0.0499

0.0104

0.0181

0.0605

0.0488

0.7154

0.4541

0.0021

0.0920

Coef.

0.9977

0.9229

0.9600

0.9734

0.9843

0.9846

Prob.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Logl

0.030

4140

n020

0.1417

0.3655

0.035

-0.4414

Prob.

0.7056

Brasil

nw l
nim 1

n(ll)
nlliO
n0«1

Coef.

Prob.

Gráfica 1
Volatilidades estimadas del modelo TGARCH

11557.42 8496.16 9382.25

9828.42 9680.90 12714.18
Akaike -9.0992
-6.6878 -7.3858
-7.7372
-7.6210 -10.0104
Nota: Prob. se refiere a los p-value que están asociados a estadísticos z ajustados mediante
los estimadores robustos de Bollerslev-Wooldridge.
Fuente: estimaciones propias.

nllXl....,;....,.;;;;;;,;¡¡¡a.i_lllllia_,_.._ _
0.000 - - - - - - - - - - -

2002 2003 2004 2005 2006 "J!1JI 200! 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Chile
0025

0.040
0.035

l

0020 i
0.030

001s j.

l.11 ,,

~

o.02s

1

11

O.Gil

o.oos'WJJ

0010

0010

j

0.020

0.005

0.000 . __ _ _ _ _ _ _ _ __

0.000 - - - - - - - - - - -

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

México

Tabla 9
Estimadores de bondad de ajuste de los modelos AR(l)-TGARCH(l ,1) y
AR(l)-EGARCH(l,1)

Perú

0030 ººll

0.016 1

l

0.014

0020

País
Argentina

AR(l)-TGARCH(J,I)

AR(l)-EGARCH(l,I)

Logl

Akaike

Lo_gl

Akaike

11632.60

-9.1584

11557.42

-9.0992

Brasil

8571.34

-6.7470

8496.16

-6.6878

Chile

9388.86

-7.3910

9382.25

-7.3858

Colombia

9822.21

-7.7323

México

9676.03

-7.6172

9828.42

-7.7372

Bondad de
Ajuste

*
*
*
**
**

9680.90
-7.6210
Perú
12718.20
-10.0135
12714.18
-10.0104
Nota: uno y dos astenscos denotan que el meJor aJuste se obtiene mediante los modelos
TGARCH y EGARCH, respectivamente.
Fuente: estimaciones propias.

•

Colombia

~L
0000 - - - - - - - - - - 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

::::J
0006 1
0.004
0.002

0.000 ....- - - - - - - - - - -

Nota: los periodos comienzan cada 03 de enero.
Fuente: estimaciones propias.

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

�108 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetrfa de los shocks... 109

Gráfica 2
Volatilidades estimadas del modelo EGARCH
Argentina
0.120
0.100

Brasil
0.030 1

l·
i

1

0.025

1

0.080
0.060

1

0.040

\

0.020

11,\

0.000

:: '

11

:: ~~J.~WJA~~\ ·: IJ~

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0.000 - - - - - - - - -- 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

Chile

Colombia

0.020

0.035

::::

0.030

1

0.014

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0.010

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0.002
0.000

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

0.015
0.010
0.005

j

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1

:

1

0.000
2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

México

Perú

O.OJO
0.025

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1

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"" 1 .

1

1

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Nota: los periodos comienzan cada 03 de enero.
Fuente: estimaciones propias.

Finalmente, esta sección destaca que los modelos econométricos muestran
que las volatilidades de los rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil,
Chile y Colombia son simétricas. Por tanto, en estas economías, las buenas
noticias tienen un impacto de la misma magnitud, pero en sentido contrario
al de las malas noticias. En México y Perú, por su parte, las malas noticias
reducen la volatilidad de los rendimientos cambiarios. Por lo cual en ninguna
de las series analizadas hay "efectos apalancamiento." Los resultados
comparativos sugieren que los rendimientos de Argentina, Brasil, Chile y
Perú son mejor descritos por el modelo TGARCH. Los de Colombia y
México, por su parte, parecen ser mejor descritos por el EGARCH.

Conclusiones y líneas de investigación futura

Este trabajo de investigación ha desarrollado un análisis econométrico de los
rendimientos de los tipos de cambio latinoamericanos usando la metodología
de cointegración de Johansen y los modelos no lineales TGARCH y
EGARCH. Estos últimos modelos se han usado para describir las series de
rendimientos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Asimismo, fueron usados para analizar los efectos de shocks informacionales
(perturbaciones) sobre la volatilidad de los rendimientos. Para ello, se han
modelado los rendimientos cambiarios diarios durante el periodo de 2 de
enero de 2002 a 27 de septiembre de 2011. El periodo es interesante, dado
que abarca momentos de relativa calma e inestabilidad en los mercados
financieros internacionales.
Por una parte, los resultados de los análisis de estadística descriptiva
justifican la conveniencia de describir las series de rendimientos cambiarios
mediante modelos ARCH. Todas las series tienden a mostrar curtosis
excesivas, clusters de volatilidad, sesgos, distribuciones no normales,
volatilidades no constantes y movimientos conjuntos de medias y varianzas.
Particularmente, el análisis de estadística descriptiva sugiere que las medias
y las varianzas de los rendimientos cambiarios tendieron a aumentar a partir
de agosto de 2007. El análisis de cointegración basado en la metodología de
Johansen sugiere la existencia de equilibrios de largo plazo de los tipos de
cambio de Brasil. Chile, Colombia, México y Perú.

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Por otra parte, los resultados del análisis econométrico sugieren que las
volatilidades de los rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y
Colombia son simétricas (las buenas noticias tienen un impacto de la misma
magnitud, pero en sentido contrario que el de las malas noticias). En México
Y Perú, las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos
cambiarios. Así, en ninguna de las series analizadas hay "efectos
apalancamiento." Los resultados comparativos sugieren que los rendimientos

�110 Ensayos Revista de Economla

de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el modelo
AR(l)-TGARCH(l,l). Los rendimientos de Colombia y México parecen ser
descritos por el AR(l)-EGARCH(l,1).
En síntesis, los anteriores resultados evidencian dinámicas tanto de corto y
largo plazo en los rendimientos cambiarios. En el largo plazo, la evidencia
sugiere que hay movimientos conjuntos y equilibrios entre los mercados de
Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. En el corto plazo, la evidencia
sugiere que, en la mayoría de las economías, las buenas y malas noticias
tienen efectos simétricos sobre la volatilidad de las series. Por lo tanto, a
diferencia de lo que ocurre en los mercados bursátiles, los resultados
muestran que es difícil sustentar el supuesto de asimetría y la existencia de
efectos apalancamiento. Los resultados también sugieren que, salvo por
Argentina y México, las monedas tendieron a apreciarse nominalmente en el
periodo analizado.21
En conclusión, en este trabajo se señala que las líneas de investigación
propuestas en la literatura sobre la "microestructura de los mercados"
parecen ser particularmente útiles para entender y modelar las dinámicas de
las series cambiarias. Si bien es cierto que aquí no se hace referencia
explícita a esta literatura, no obstante la investigación ha sido permeada por
las temáticas analizadas. Entre tales temáticas se incluyen, la forma en que
los agentes anticipan el valor futuro de las monedas y los impactos de los
shocks informacionales en los mercados cambiarios. Asimismo, se incluye el
análisis sobre las dinámicas de comportamiento y la volatilidad de los tipos
de cambio en el corto plazo. Es innecesario enfatizar que dichas temáticas
son similares a las aquí estudiadas.22
Los temas analizados en la literatura de la microestructura son, en el mejor
de los casos, difíciles de evaluar con los modelos econométrícos existentes.
La modelación de problemas informacionales, necesidades diferenciadas de
liquidez y correlaciones entre los flujos de intercambio y la volatilidad
cambiarias ("noise trading") constituyen un reto formidable. Hasta donde
sabemos, los estudios de Andersen, et al. (2005), y Hashimoto e Ito (2011)
constituyen algunos intentos por evaluar empíricamente las predicciones de
esta literatura, en el contexto cambfario. Sin duda, estos análisis
econométricos forman parte de un área de investigación potencialmente
fructífera en el futuro inmediato.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 111
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21

Adviértase que, dada la definición de los rendimientos, la existencia de rendimientos
negativos implica que el dólar pierde valor con respecto a las monedas locales. Como
puede observarse en la tabla 1, durante el periodo analizado, el valor medio de los
rendimientos nominales fue negativo para Brasil, Chile, Colombia y Perú.
22
Véase los trabajos de Frankel, GaUi y Giovannini (1996), Lyons (2001) y Vitale (2007),
para una introducción hacia esta literatura en el contexto de los mercados cambiarios.

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ECONOMIA
No.34

�Ensayos Revista de Economía de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, número 2, tenninó de imprimirse el 31 de octubre de
2012 en los talleres de Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345
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Staiger, D. and Stock, J. H. (1997). "Instrumental Variables Regression with Weak
lnstruments." Econometrica, 65(3), 557-586.
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Ensayos Re vista d e Economia is a peer-reviewed journal. lt publishes articles of a high
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Staiger, D. and Stock, J.H. (1997). "Instrumental Variables Regression with Weak
lnstruments." &amp;onometrica, 65(3), 557-586.
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