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                  <text>·20

Folletín.

Las observaciones de médfoos distinguidos y celebres alienistas prueban, que el mayor nú.mero de locos y suicidas son borrachós; las cifras, con su incontrastable lógica:
y cuadros estadisticos claramente lo proclaman, y aun cuando no hubiera otro motivo
que el hecho anteriormente citado: los horti
bles·desórdenes sociales que ocasiona, para
juzgar _de la embriaguez, el 8Ólo bastaría pa
.ra condenarla.
Véase et' siguiente cuadro es~aclístiro de
un periódico científico Americano, y se .ten
drá una idea de las eonsecuencias terribles
de los e8pírituosos en la especie humana.
~'Durante doce años, dice el médico, autor
del citado cuadro, esta detestable inclinación
al vicio ha costado á ]03 Estados Unidos de
Améríca seicientos millones de pesós directamente, é 1ndirectamente setecientos: h:t llevado á los hospicios cien mil niños, á las
cárceles, presidios y casas cte caridad quiMe
mil personas; se han cometidv bajo su influjo mil quinientos ase~inatos; á vuelto locos
mil 'individuos, y ocasionado diez mil suicidios. En fin, en el &lt;'itado tiempo dejó
'más de cien mil mujeres viudas y un millón
de niños huérfanos. 0ontémplele quien quiera y horrorícese. 2,Habrá plngn. igual? Ni
el cólera cuando es epidémico, creemos nosotros.
En.el eJt11dio de las caus,is du esta funestísima inclinacióa deben de tener;se en caenta los modificadortls infü ddnales ó biológicos, sexo, edad, temperámento, profesión,
etc. que predispone11 má, ó ménos á contraer
el vergonzoso hábito, pero que 1w son en i:ralidad más que modificadores de la única verdH&lt;lera influencia, y de una. cápital importancia en el génesis dP- este vicio asquero30:
la influenci:1 que tiene b predisposición orgánica. Pero, icnánto esta pl'edi-,poüción
no depende del clima en que viv~ el indivi.dno, del génoro de. educación que se le da;
del estado moral general, ,V carácter grosero
y abyecto de la masa de la poblarión1 ED
'c ijmas fríos es en donde el victo de la embriiaguez se deja ver con toda su horrible
d~udez. D.íganlo sinó Ja Rusia, la Inglatétffi y la Alemania en la vieja Europa, y
los Est~dos Unidos en Amédca en cuyas Estadísticas se en~uentrn la prnekt del desahollo que ha adquirido en estas naciones la
fü-.te~table inclinación á pasar de todas las
sociédádes de sobriedad, y de su8 inumerables sectas religiosas. Según Otto Von Leixner, en SaB Petersourgo consumió la población en el año de 1877 tanto aguardiente y
~rveza que tocó un lítro diario á cada habitante gtande y pequeño; en el mismo año recogió en aquella población h. policía 47,000
beodos en las vías públicas, se conmron cien
casos.de rlelirium tremens producidos por
~l exeso de la bebida. En- toda Rusia se calculaba una tabernat cervecería ó casa de bebida poi· cada 120 individuos. En las ciud~&lt;les dtl .Alemania corresponde, . según el
tnÜ!tW&gt; rtotab-le hist.oriador. á cada sesenta

familias una casa de bebidas embriagantes,
siendo mayor su número en la Alemania del
Norte. En Inglaterra se contaba en 1876
una casa de bebidas fermentadas por cada
134 almas; en el mismo año se recogieron en
las vias públicas de aquel pais 203,989 beodos; y se contaron 63.793 fallecimientos causabos par la embriaguez; de las cuales participaba el llamado bello sexo en una fuerte r,ropor"ión. No seguiré al célebre historiador más tiempo; con lo que va dicho bastará para probarnos qud el clima tíene una
influencia marcada sobre la disposición orgánica que es notoriamente la causa e~enciaJ, eficiente de la embriaguez.
Pasa11&lt;10, ahora, á describir aquellos trastornos qun el alcohol ocasiona, recordamos
los síntomas, sumari"amPnte, de todos conocidos, tales son: en el est.ado {tg,udo de..la exei
tación y pertrbación ligera de las facultades .
hasta el colapsus y completa pérdida de la
razón, y que varían considerablemente con,
siderablemente en 8U nar.urnfeza é intensidad
según la del espirituoso. y cantidad ingei:i~
da en un tiempo dado, á la \'ez que con el
temperamento del indiviJuo, y circunstan&lt;;ias de la ingestión. Se vé así qu~ ya ex1t:1
las funciont:&gt;.s de lo;; órganos y 1as facultades
del individuo, ya les deprimen; este últimq
rasultadQ es constante siempre que el ale &gt;hól
es ingeddo á grandes dósis.
El tubo digestivo y sus anexos son at:1cado:;, en su e:itructura ó en sus funciones poi
exeso dl3 bebidas alcohólicas. Los beodos
Rll lo general padecen la dispepsia:, digestiones difíciles, lentas, dolorosas, protlucidas
por h propiedad que tiene el alcohól tíene.
de coagula.rJa -pepsina del jugo gástrico, por
lo q ne 10s alimentos albuminoideos ó plásticos no son digeridos. L1.s gastritis agudas
y crónicas también las padecen; de_ellas dependea los vómitos frecuentes y· peno.s as
gnstralgías, la diarrea y constipación de que
son víctimas. Pero entre todas las enfermedades que el alcohól tiene el tris~ pdvilegio
de producir que merece un:i mención especial, tanto por lo frecuente que es en nuestro
clima como por lo funesto de sus consecuencias: la cirrosis. Estudiemos algunos puntos de su patogenia.
.
De tolas la:3 c-ausas que á la enfermedad
citada asignan los prácticos, el hábito de los
espirituosos es sin contradicción la principal., La relación d~ causa á efecto ha sido
perfectamente demost.rada. Grissolle un pv
co escéptico, como dice un médico, e.s de esta opinión. iDe qué manera determina el
alcohol la enfermedad citada'? Varían las
explicaciones. Soponen algunos co1;1gestiva ó inflamatoria la naturaleza de la cirrosis
y en tal caso, la alteración del hígado de la
que otros buscan en vano 1a explicación en
un vago trastomo nutritivo cuya naturaleza
no aciertan á determinar es, pues, congestiva: sería puramente inflamatoria, o un resnlt:ido final de congestiones repetidas. Gubler
por ~jémplo, cree que hay en un principio

Año I. -.Tomo 1

Monterey Enero 15 de 188"8

Núm. 11.

El Escolar 1'1édie-,.
PERIÓDICO DEDICADO ESPECIALMENTE Á LAS CIENCIAS MÉDICAS.

REDACTADO J.&gt;OR LOS ESTUDIANTES DE LA ESCUELA DE MEDICINA DE MONi'ERET
Secretario
JESUS GONZALEZ

Redactor en Jefe
MANUEL

COLABOUADORES.

I

Doctor Antonio Garcia Garza
Doctor Juan de Dios Trcvillo
,"
Atanasia Carrillo
..
José M. P&gt;- Lozano
.1 •
Alfonso Martinez
,,
José M_artinez Ancira
. ,.
Domingo M. Echartea
,.
Julián Díaz
~.
Evaristo Sepúlveda
,.
Lorenzo Sepúlveda
,,
Eusebio Rodrigue,:
,,
Manuel Rocha
Eulogio Maldonado
,,
Pedro Aguirre
,•
Francisco Garza Cantú
.,
Rafael Garza Cantú.
Farmacéutico Antonio Ancira.

La -V-id.a
EN SUS CONCEPCIONES FISICAS.
Ten-emos, pues, en las funciones de l&lt;.s
cnerpos orgánicos las manifestaciones que
caractnizan sus fenómenos, como también,
tenemos en las propiedaprs fisz'cas, y la5
pro/J1edades qzti1nzcas, las manifestaciones
que caracterizan sus respectivos f enómenos. Y, ¿qué caracteriza, á su vez á los fenómenus mismo'i, cualquiera que sea su natur-alez:ü El cambio. Pu1.::s si el cambio caracteriza los f&lt;'nómenos, éste á sn vez está
carac,terizado por el movimiento, r~sultado
final de la acción de la fuerza ó fu~rz~s que
obran en la formación de todó fenómeno,
así se verifique ,..n un fUerpo físico, en un
cuerpo químico, 6 en un cuerpo orgánico,
vt&gt;getal ó animal.
Y, si.como hemos visto, que los fenómenos físicos son los más simples, y que torm~ndo gerarquía, por su complexidad, vienen después los fonómenos químicos y fisiológicos, la existencia, la duracion, la vida de los cuerpos orgánicos, ¿no est~ untfi,ada á la ex"istencia y duración de los
cuerpc,s físicos y químicos? ¿No encontramos en los fenómenos, llamados vitales de
los cuerpos ó seres o,gánicos, las mismas
leyes físico-químicac;, que presiden !a for-,,
maci6n de los fenómenos físico-químicos
de la Naturaleza en los cuerpos inorgánic;os? Auméntese en el tiempo, la agregacion en- un cuerpo físico, y su existencia y
duracion se alargará. Auméntese la union
de combinacion en un cuerpo químico, y su

J.

LOZANO.

Administradot
C. RIOS ZERTUCHE

duracion, su existenda se prolongara; aúméntese á la vez, la agregacion física y la
union de combinacion químrca en un cuerpo organizado,y su existencia, su duracion_;
su vida se alargará.
. ¿Porqué, esta esencial identidad entre to-dos los c1terpos de la N aturalezat Porque
lo que se ha llamado vida, bajo el punto de
vista de nuestras concepciones Hsicas, no
es otra cosa que el movimiento, resultado
forzoso, necesario, fatal como dijeta Augusto Comte, de las propiedades, de las
funciones, particulares ó generales de los
elementos atómicos ó celulares de los cuer•
pos.
Por esto vemos que los fenómeuos lo
mismo que los cuerpos, dependen de fa
clase de relaciones que los elementos tienen con sus respectivas propiedades.
Por esto la mee::ánica del sólido hielo
desaparece al trasformarse en el fluido'·
agua, por esto, la mecánica hidráulica, 6
hidrostática, desaparece al trasformarse el
agua ene) expansivo vapor; por esto, la inecánica poderosísima del vapor, desaparece
cuando se trasforma en oxígeno é hidrógeno; por esto, er, fin, la mecánica de ambos
gacf.s desaparece, cuando uno ó ambos se
trasforman, bajo el influjo de las ternpest~.:
des en esa filamontosa eléctrica C'.'itara~
que se llama rayo.
Con tal motivo, reasumiremos, para terminar, nuestro ya demasiadas largas l1Jcubraciones: que la Naturaleza es la ·vida
universal-que el movimiento es su principal y más ca_racterística manifestacion;que la vida orgánica, en los séres ó cuerpos organizados-tiene su semejante en la
existencia y duracíon de los cuerpos (ísiéoquímicos-que no hay, en una pala'.::,ra, más
que una mecánica, para toda má..quina ú
organismo, para todos los cuerpos cualesquiera que sean, no siendo la vida organica, vegetal ó animal, más qut la manifestácion funcional de la materia conforme á su
origen y evolucion, por lo cual le vemos
accionar haciendo de fuerza en medio de la

\

�65

El Escolar 11édico

heterogeidad de los elementos orgánicos,
cuyas propiedades generales y particulares,
contienen en sí, la causalidad de lu qu e
matiene y sostiene la existencia y du racio:i
en los 1cuerpos vivos, es decir, lo q:.i e nosotros hemos querido d:ir á entendPr en nuestras concepciones físic.a., con el n'lmbre &lt;le
vida.
LR. JosÉ M ARTINEz ANcIRA.

---~--~

~l Escolar Médico
clugio~ y coronas para pontr en tus sienes.
Ac-a~o, c·omo Arquímides, te espaciabas en

Habla ''La Voz de Nuevo-Leon:"
"A las tres de la tarde del día 25 del
que cursa, se recibió el duelo en la casa
número 38 de la cd!le del Teatro; de allt
partió á las cuatro la comitiva al Panteó11 1
yendo en primer término el carro fúnebre;
en seguida, los Sres. Oficiales francos de
la Guarnición, altos empleados públieos,
varios particulares, y al fin u11 Escuadrón
del 13 Regimiento, al cual pertenecía el finado Doctor, llevando aquel Escuadrón su
música y banda y á retaguardia proseguía
un::i largq fila de carruajes.
En tal forma, aquel fúnebre cortejo llegó al lugar de los muntos; y c ,loca:da la
urna que guardaba el cadáver á que se hacían los últimos honores, s0bre el borde de
la tumha abierta, tomó la palabra el Sr.
Lic. Herr.1enegildo üávila, dirigiendo la
sentida y elevada alocuci ón qu~ reproducimos,
El orador, domindndo al concurso con
su vibrante voz, en que sonaban las inflexio•
nes conmovedoras del sentimiento, dijo:

De tiempo en tiempo, y á menudo frecuentemente, tenemos que lamentar la pérdida de seres queri&lt;los y útiles, bajo todos
conceptos, para la sociedad en que vivieron. ¡Tal rs la ley inexorable del destino!
Ayer llorabamos al inolvidable Gonzalitos,
y apenas ni aún enjugamos las lágrimas vertidas, cuando ya de nuevo, sentimos atribulada el alma de dolor y anegados en II rnto les -0jos.
Manuel Pérez Bibbins ha muerto.
E,l cierto tristemente que todr)s debe
SE!-toRES:-¿ Es la vida del hombre tan
breve
como las nocturnas exhalaciones de
mos de morir, porqur~ estamos sujetos to
dos á la misma ley inmutable:li tierra q11c nuestro cielo? ¿Son su ima~en lds dímenos produjo ha de volver á la tierra. La ras fl ore~, que vé nacer el alba y á las cuamateria indestructible, ayer \'iva, y hoy les la 1rnche sepulta ya marchitas en sus
muerta, mañana revivirá con otras forma..--, sombras?
Arcanos inc::&gt;mprensibles de la creaci:5n,
para morir y resucitar de nw·vo; organizándose y desorganizándose sucesivamente, qne dia á día nos sorprenden, durante nuesmientras posible séa en l,1. superficie de tro viaje en el apartado mundo que hlbitanuestro ingrato planeta e3e incesante mo- t1 10 , '-'nn los cuadros que nos presenta la
vjmie11to de composici6n y descomposición naturaleza cuando, seres vigorosos, llenos
que anima á la naturaleza entera.
de exuberancia, sobrados de vitalidad., des·
Después de existir largo tiempo, y á ve- a.parecen de nuestro lado, haciendo con ra•
ces por desgracia, cuando se comi,·nza á pidez la carrera de la human'a exist~nc-r~.
idr, en todas las edades, á toda hora, en
Cadáver. que pronto ocultará la tierl'a
éualquier sitio, llega al fin el momento en nuestras miradas, tú formas un, d,e-e:HlS
qué cesa la fuerza que nos anima, y la vi inesperados cuadro3, quel si no ponen es~
da se apaga, y la vida se extingue.
panto en el corazón, conturban el espíritu
El hombre vive y se alimenta por el tra- y oscurecen el astro de la esperanza mas
bajo, por él se perfeccion::i, por-él se enno- legítima y mas halagüeña.
blece y por él al cabo se sie_nte inmensa
Ayer te alentaba el !:Ol de la vida: talensatisfacción- y rep0so en la ancianidaJ, pues to creador se alojaba en tu cabeza; tus. ojos
que el trabajo es la verdadera misión del irradiaban con el fuego de b inspiración;
hombre. Y .en esta ocupación contínua de tu es¡.,íritu ardía con el amor infinito de la
su vida va avanzando paso á paso al fin de belleza, de la vtrdad y de, la virtud; tu e.o..
$u existencia,- hasta pisar el umbral de su razón latía á i.Js impulsos de levantados
$epulcro.
sentimientos; y, convulso por el estr0, por
Ta'I sucedió al Dr. Pérez Bibbhs. Ape- algo divino que te comovía hasta las entra·
nas en la aurora de la vida, llena de espe- l'ias, como descarga eléctrica, tu mano el'l
ranza su alma y de nobleza su espíritu, iertigioosas convulsiones derramaba á tocumpliendo con los deberes de su noble rrentes palabras rítmicas, dando ser á creasacerdocio, le sorprendió la muerte.
ciones que iban á caer como fecundante
Descance en paz
lluvia, el1 _almas:que· no tenían p~ra tí sino ·

a

1

66

Saliste de la escuela, y, joven, ya fu-iste
hombre y supiste reti:ibuir al hogar paterfes dilatados horizonte,; de la ciencia, cuan- no ~as caricias que te prodigó de niño. y
do la.s sombras de la nada oscurecieron la supiste hacer verá tus iguales cómo Ia vir~z de tu cielo! Acaso te alentaba el no• tud dá ~uperioridad, y á tus superiores, cóbte propósito de hall.ir en los arcanos de mo la v1rti.!d y el talento igualan á los
la naturaleza el poder vivificante para ven- hombres.
cer en la lucha trabada pur esa misma fuerLa beneméritd clase militar tfl acogió en
za, qae ¡despiadada! al tocar tu organismo sus brazos: fuiste el amigo fiel del soldado;
híiolo venir á tierra!
' el compañero leal de tus jefes, el consolaCais~e, Manuel, pero caíste como atleta dor de todos en el infortunio. Entónces
.en el estadío de la ciencia, teniendo á tu fué, cuando, confiando á las alas de la im· ta'do d ángel de la gloria.
prenta los trabajos de tu espíritu, modu.E.as e,ástencias como la tuya, aunque rá- lando las impresiones que en él estampa~
.- SQfl libros de útiles enseñanzas v
ba la contínua sucesión de cosas, que lla~.Mn presentarse á la juventud, anh~lÓ- mamos vida, derramaste en páginas llenas
~~.d-e) saber, para qu_e ~n sus páginas, es- de luz y calor, frases correctas, atrevidas,
ftltas por la !~bonos1dad y el t:ilento, con movedoras, que reflejaban las altas do_apten~a cómo el niño se hace joven, y có- tes de un poeta, y las concienzudas medi.
&amp;Q él Joven 1lega por sí solo á ser conside- taciones de un filósofo. En el organismo
1.ado por SJJ honradez y enaltecido por sus del hombre sorprendiste sus misterios: y,
t.ñtlnfos en las batallas de la inteligencia.
allá en los espacios de tu alma, hallaste un
De tus amados p·1clres recibiste por he- eco para cada uno de los mágicos sonidos
~ci.a la probidad; de la madre naturaleza de la creación. Tu lira de oro reprodujo
:et ~t~(ento; ese poder maravilloso por el esos ecos, y eran dulces y tiernos, enérgiatta1 todo está r r~parado, No bi~n pisaste cos y arrebatados, según los impulsos de
~1 '&lt;luicio de un instituto y fuiste maestro, de tu corazón, tan puro como entusiasta.
oo'~ant~ en la aplicación, sino en el apro- . Cuando desde ese cenit de grandeza, desV'eeham1eñto, que hace dudar cuando se ciende rápido el astro de la vida, para hundirijJmira, si es .creación que brota. ó recuer• se en el ocaso, no se van con él todos los resso qu.e se ~eprod11ce. Y no es que haya _ plandores. Deja tras de sí un reguero briP,_'lteex1stenc1as para cada uno de los que llante, una huella que constantemente frra;f~an la humanidad, no es que espíritus. · diará con el albor siempre bello de las consque .at1imaron en épocas anteriores á indi- telaciones, que brillan en los lejanos mun~dualidades, que han sido luminarias en dos que vemos, desde el terrestre que hala terrestre peregrinación, vengán á dar &lt;:a· bitamos. Ah! las letras llorarían tu auseni.l &amp;,á•nuevos organismos humanos; nó; es cia si no vieran que habías triunfado antes
®~ ast com? ,Ja flor tiene p~r ley ineludi- de tu tierna despedida; si no vi ~ran que,
lile 'la -prop1eaad de producir aroma, así al morir un poeta, comienza la vida d~ su
~ individuo viene á la vida con sus fa- gloria; y si no vieran que en la pléyade de
whades propias. La victoria está en cul- jóvenes que harr sido su más legítimo or•
«várse.
gollo, y la más fundada de sus esperanza
Tµ veniste· -al mundo trayendo por he- tú eras uno de los que con más inspiradd~
renda el talento, algo ma!:, el génio. Tú, cantaban.
no sólo sabías convmar lo que la ciencia te
Adios, Manuel: el génio te ungió con el
enseñaba, no sólo sabías hacer que cada oleo _de la inmortalidad. felices aquellos,
paso en tus estudios fuera para tí el laurel á quienes, tocando una breve jornada en
·eón qne la justa escuela galardona el mé- el mundo, logran empero, como tú, enalte.rito~ tú, sabías más, sabías arrancar del co- cerse ante sus iguales, hacerse amar de sus
·razón las notas del más delicado sen tim.ien- superiores, y elof!iJr por todos, dejando en
ta,-y del espíritu las más encumbradas lu- la historia de las letras patrias, producciocubraciones: tenías el génio por patrimo- nes que testifican que en el suelo americanio: el génio que es inspiración, que es• no brota la poesía tan vigorosa, tan lozana,
fu~rza, que es vida, que lanza al espacio el como lo son nuestras exuberantes selvas
jiat, y á su eco brotan. nuevas creaciones, tropicales, palpitanes.,Páginas escritas por
pues en el espacio y en el tiempo es el Co- el Creador, á Ja res0nancia del gigantesco
lón que descubre nuevos mundos en el pla- himno que forman nuestros mares con sus
neta de la inteligencia, que apenas comien- tumbos, nuestros ríos con sus torrentes,
á ·ex(&gt;lorar la raza humana:
nuestros volcanes con sus truenos y á los

z"

�.67

. · El·Esoolar .Médico

tespl:indores de un soi, cuyo calor es la vida y cuya luz es la inspiraci6n.-DIJE.
La voz del Lic. D.ívila melancólicamen
te modulaba las últimas frac;es de la alocusi6n inserta, espiraba? ~us conmovedores
acentos, cuando los ult1mos rayos del sol
poniente alumbraban la escena, y con su
luz postrera besaban el féretro donde reposaba aquel que en vida cantó con entusiasmo místico las belle;i;as de la creadora naturaleza.
,Se despedía ella de su cantor con aquel
beso de luz? ¡Quién sabe ...... !
El cortejo se retiró sílencioscr, después
en·el cementerio reinó la soledad, y las
sombras de la noche que se avecinaba,
e.mpezaron á enlutarlo con sus tristes mis-tenosos cortinajes"

- -•--...e_

Reglamento
DE LA ESCUELA DE MEDICINA DE MO~TERREY.
El XXIV Congreso Constitucional dct
Estado, representando al pueblo de N_ue~oLeón, ha tenido á bien decretar lo szguwzte.:

(eoncfttye.)
CAPITULO VI.
De las vacaciones.

Art 50. Los alumnoc; de la Es~uela dt!
Medicina, en las cátedras de -teórica, tendrán de vacaciones los meses de Agosto y
iieptiembre, la Semana Mayor, del 4 de
7
lliciembr(, al 1 ? de Enero, los dommgos
J 1d1as de fiesta nacional: en cuanto á la
~áctica solamente tendr~n los meses de
Agosto y Septiembre.
CAPITULO VII.
De/Director, det Secretario, del Tesorero
·
y de la Junta Directiva.

Art. 5 1. Son atribuciones del Director:
l. Cumplir y nacer cumplir en la Escue•
,la de Medicina las leyes y Reglamentos correspondientes.
,.
II. Corregir las faltas de los Catedrat1cos y alumnos.
III. Presidir las Juntas y funciones literarias de su escuel:i..

El Escolar Médico
IV. Visitar !;is cátedras coanct9:;;!og~lr .,
gue q&gt;nveniente.
,.. . .
:
V Dar cuenta anualmente al \.1ob1.erol\;\ ,
del ~stado de.la escuela, al cerrarse el' ª-lkij '
.' escolar.
. .
_.. .... ,
Art. 52. Son obliga~1ones del Se~~,~
no:
_. "
·.1;
l. Au~orizar las d!spo~iciones dtf Pi~
tor y de la Ju11ta D1r:,cllva. . . . :
,
II. C~idar
arch1v~ de la Escuela• . _ 1
III. Expedir los certificados que. se~ ,
pidan de las constancins que haya en.su;~
:
cretaría.
. _
IV. Cobrar dos pesos por cafl~ cer.t,fic~
do que ~xpida, lo: c~ales se desttnatáfl~~
rél gastos de escritono.
V. Autorizar con su firma la gfosa qµ~
la Junta Directiva apruebe de las cue(l~ .
de la Tesorería.
,. ,
Art. 51. Son atribuciones del Tesor~o.l
I. Rec;udar los fondos de la. Escueta de:'. ,'
Medicina.
II. Pagar los empleados y catedrátiCOS'i"
de la misma Escuela, siempre que presen- '
ten sus recibos con el dése del Director.
III. Comprar y componer los úti1es 4e
las cátedras con conocimiento del Dirc:ctor. ,
JV. Rendir la,; cuentas de los Ing~~
y Egresos cada año á la Junta Directiva;
Art. 54. Son atribucion~s de la juótal
Directiva:
l. Proponer al Consejo de Instrucciónt&gt;ública cuanto crea útil á la Escuela ~
Medicina, procurando ejecutar su prugr.~:
ma de estudios al de b' Nacional de Mé':
xico.
I l. Cambiar cuando lo c;rea convemen·•
te, el orden dt!-distribución de 1as inatet'ié\-,-.,
que debe~ cursarse co~forme á la lq, pa.~.a-t
las profesiones de Médico, Farmacéutico.~ ·
Partero v ctesianar anualmente en el_-.1Ut:li
de Ene;d, los ~xtos que ha? ?e Stlrvir·~
ra la enseñanza de estas c1enc1as en d al\~
escolar próximo venidero. .
.
..
II l. Auxiliar con su conse10 al D1.rect_o~
para el buen gobierno de la Escuela
Medicina.
IV. Decretar laexpulsi6n de algún alumno cuando lo crea justo.
V. Revisar las cuentas que et Tesorero
presente para aprobarlas ó bien para ½onsignar á ese empieado á la autond~~; re$;
'pectiva en el caso de que deba ex1gu's~~
responsabilidad. .
_ ,,.
Art; 55 Los sueldos que ·gozaráf, l&lt;&gt;!r
empleadGs y Catedráticos de la ,Escuela, ·
serán los siguientes=
..
El Director en un mes ...... : .. ~." $_40,~
., Secretario .... . ,t.'~..• • •·,., , • ;¡c,¡g_t. ·

El Tesorero . . . . . . . . . . . .... 10 oo
Los ocho Catedráticos, cada uno en
un mes .................... 30 oo
CAPITULO VIII.

¡
Correcczonef y castigos.

?d

.a~

68

de desempeñar las comisiones qt•e la dirección le encomiende.
Art. 62. La inmoralidad ó á la insubordinación se castigará con la expulsión
del alumno.
Lo tendrá entendido el C Gobernador,
mandándolo imprimir, publicar y circulará
quienes corresponda.
Es dado en el Salón de sesiones del H.
Congreso del Estado, en Monterrey, á los
tres días del mes de Diciembre do mil ochocientos ochenta y ocho -Joaquín Fox, Diputado pre~idente.-T. Roel, Diputado secretario.--Ámbrosio García IJelgado, Diputado secretario.
Por tanto, mando se imprima, publique,
c-ircule y se le dé el debido cumplimiento.
Monterrey, 11 de Diciembre de 1888.Lázaro Gm·za Ayala.-8. Roel, secretario.

Art. 56. Las faltas de respeto y subor
dinación, si 5on leves, se castigarán con
amonestaciones secretas, y ,s1 son graves,
con amonestaciones públicas, ó la expulsión según el caso.
Art. 57. Cuarenta faltas de asistencia
hacen perder el año al discípulo que las
t~oga, si la cátedra es diaria; pero si es alterna bastarán veinte rayas para perder el
año.
El alumno que de este modo, y por faltas involuntarias hubiere perdido e1 año,
podrá rehabilitarse sujetándose á que t!I
examen ordinario que se le hc1ga, s~a de
EL IODO Y LOS IODUROS
duraci6n indefinida, y á pagarlo por cinco
POR EL PROFESOR G. SÉE.
pesos que se destinarán para la Biblioteca
&lt;le la' Escuela.
( Tomado de "Et Monitor Terabéulico.'')
,
Art. 58. Para que el artículo anterior
sarta el ef,ecto deseado, es necesario que el
Director mande fijar en la portería del
[ eontimia.]
Hospital, el día r O de Julio la lista de los
alumnos que han perdido eLaño, con el núPrescripcion del ioduro potásico.
mero de faltas que han tenido; y el quepara el día 15 del mismo mes, no haya soiiciGeneralmente prescribo dos gramos de
tado el exan)en de que habla el artículo an- ioduro por día; es importante tomar el meterior, queda irremisible.mente c0n su aifo dicament() al prindpii:? de las comidas [ no
perdido.
a:.tes] repartiendo la dosis en las tres coArt. 59. En las cátedras de Clínica el midas. El modo de prescribida debe v;-.Catedrático no rayará las faltas de asisten- riar; yo principio por la siguiente fórmula: ,
cia, sino los días que cada alumno asista, y
para que un alumno gane los seis años de Jarabo de cáscaras de naranja 300 gramos
práctica es necesario que haya asistido lo Jarabe diacodon. . . . ....... 300 menos 300 días cada ario, pudiendo pagar- Iodu,o de potasio.... . . . . . 50 se estas faltas, asistiendo tantos días como
U na cucharada de las de café 6 de las de
ha faltado, ó acreditando con el certificado prostre tres veces por día, lo cual hace un
correspondiente que ha asistido á la Clíni- gramo y medio á dos gramos y medio.
ca de cualquier otro Hospital reconocido
La mayor parte de las veces renuncian
que hubiera en esta Capital, y el Catedrá- los enfermos al jarabe y .toman el medicatico no le dará el certificado de habP.r cum- mento con agua [agua destilada 500 graplido su prácticé\ hasta que haya completa- mos; ioduro 50 gramos.] He visto mudo 1800 días de asistencia.
i:has veces á los normandos y picardos
Art. 60. Cuando un Catedrático falte, tomarlo con la ci,~ra, y á los flamencos con
lo suplirá su adjunto; si también éste falta, la cerveza; muy pocos se decidían á tomarel Director prondrá un suplente, en la inte- lo mezclado con leche, por no poderlo soligencia de que el que dé la cátedra es el portar indefinidamente, ni con el café por
único que tiene derecho á percibir el suel- no echarlo á perder.
do.
El terrible gusto metálico no desaparece
· Art. 6 c. 'El Catedrático que por falta y vienen como consecuencia la anorexia y
de alumnos no diere su cátedra, no perci- 1a dispepsia; es por esto que c,rdeno se to,
birá el sneldo, quedando con la obligación me el medicamento al principio ó durante
1

•

•

~

�69

El Escolar Médico
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-

Jas comidas; pues ]a repugnancia. se presenta con más facilidad si se toma antes;
con frecuencia todas estas precauciones
-quedan •sin résultado y se manifiesta el iodismo gástrico que ya nada puede detener.
Recientemente Ehrlich indi.::ó un medio
para evitar el iodismo en general, prescribiendo los aminos aromáticos y aun el sul-,
fato de anilina destinado á producir, en
combinaciones estables, ácido citroso, puesto_que los nitritos eq presencia de ácidos
débiles como el ácido carbónico. son capa-ces de poner al iodo en Jil!lertad: me parece
este remedio peor que la enfermedad pues•
to que de ningún modo es aplicable al iodismo gástrico. En presencia de.tan Ín',U·
perables dificultades se ha pensado er\
substituir al ioduro de potasio con el ioduro de sodio.

Miscelánea.

Necrología.
El rlominao r, de Enero á las tres de
la mañana failecióven esta dudad nüestro

Nuestro apreciable com¡:&gt;añer~ M. G-6mez mandó una sentida alocución fúnebre,
expresando en ella, lo que sentía su corazón, por la irreparable muerte de nuestro
inolvidable amad0 compafiero.

y

LEUNCIO

F.

VILLARE~L.

Did!ogo.

Cliente. - Dígame ud. Doctor, ,tendré la
solitaria?

, Docwr. - Veamos. Enséñeme ud. la vista.
Hace un examen vertiginoso, y en seguida fija el Dr. su mirada en el vientre de- sri
cliente.
-Si, Señora, lleva ud. la solitaria, y está seca, amarilla, tísica como ud. y tiene
ocho varas de largo. Pero me parece que
está ud. en cinta, y aunque e! 1·emedio no
le hace mal ninguno, no sé resI?ecto á la
purga: Consulte ud. con su esposo y venga
en seguida.
Al día SÍO'uiente se pres__entó la buen,,
Sra. al con;'ultorio del Doctor, diciendo que
opinaba su marido (tala-b:ntcro de profesión) no hacerle daño la purga.
Se dió E&gt;l remedio, trascurrió una hora, y
se aprisionó en una cámara oscura,, á la se
ñora, recomendándole silencio.
Hubo una evacuaciót1; corrió en aquellas
tinieblas la encargada de lavar las lénias,
y Iue&lt;&gt;'o
se pasó á. Ja Sra. al recibidor, &lt;lon.
0
ele el Doctor, con aire do conquistador, presentó el parásito aquel, seco, amarillo, tisico v de 8 varas de. largo .... . ......... : .
'fomaclo del original.

querido compañero Frumencio Lazo á la
edad de 23 años 2 meses, cua_ndo apenas
empezaba á visiumbrar un porvf:;¡:r que
llenaba fodas sus aspiraciones, cuando su
Risum teneatisf
jóven corazón lleno de las más halagüeñas
ilusiones, abrigaba la esperanza de ser el
Poción p11,rgante sin sabor.
sostén y feliddad de su familia, vino la in•
(Lég~r.)
exorable muerte á esgrimir su oculta arma
snbre nuestro fiel amigo, y hacer concluir
Aceite de resino.. . . . .... 15 gramos
en un momento todas las aspiraciones, que
Sacaruco de caseína por
su ardiente imaginación se había forjado, emulsionar .............. .. .. G. S.
.,dejando en el curazón de sus compañeros
Hidrolato de laurel cerezo ... 5 gramos
y amigos un eterno vacío; Lazo fué un hiAgua destilada........ 100 jo modelo, un amigo fiel, un compañero
H. s. a. una poción en la cual el sabor
que fué siempre querido, porque á su cla_ra del aceite de resino queda encubierto.
inteligencia, unía la más grande modestia,
todos los que le conocieron y llegaron á
Poción contra ta:diarrea infecciosa.
tratarlo, no lo olvidarán jamás, porque sa(Gadet..d(Gassicourt)
brán apreciar las bellas cualidades mora •
1es que adornaban su bello espíritu; su
Láudano de Sydenham .... 1¡2 á 2 gotas
memoria no morirá, y su recuerdo vivirá
Acido clorhidrico diluido. . . . . . 2 eternamente entre nosotros. Posddos de
Agua azucarada . . . . . . . . 20 gramos
un sentimiento justo y verdadero, unámoMézcl~se.-Para administrar de una vez
nos y elevaremos al Omnipotentt r,uestros á los niños atacados de diarrea infecciosa.
ruegos, para que les dé fe y cons1Jelo á su Se la puede hacer tomar varias veoes al dia·
desolada familia.
según las indicaciones. N. G.

~'

,-

~

-

- - ---

Foll€tiu.

-·--------'

21

conge~ti6n t1ictiva' del hígadp que repitiéndo- . nerviosas. pero basta que se exagere en in-1
se OC4fSioña _una hipertrofia célulo-fibro3a: tensidad
ó
duración
para qne se adviertan
'\terdadera e:~rnd,ación plástica organizada, y
diversos
géneros
de
locura!
desde la manía
atrofiá, .con el tiempo, al retraer10Ja sustanfuriosa
hosta
el
trastorno
temporal
pero pecia propla·del hígado. De esta manera queligrosísimo
llamado
médicanente:
deliu,n
treda. explicado el aumento del órgano en el
mens;
enfermedad
caracterizada
por
un
teprimer periodo de la enfermedad y su dismimor
exagerado,
por
un
verdadero
pánico
que
.
11lJCiQn dnrante el segundo. Ahora, iqué cooJigina
ilusiones
y
alucin'aciones
.espantosa· más propia para producir las citadas congestiones que elalcohoU De cualquier manera sas Estos síntomas y marcado temblor de
que sea, la observación ha probado ya la in- ,los miembros del desgraciado ebrio son los ·
rasgos dal estado morboso indi- '
tluencia q ne los espirituosos tienen en la pro- principales
cado.
·
dución .de aq nella desorganización del hígado
Origina, también, el alcohol aquella curioq ne s~ llama cirrosis. No es, por otra parte,
sa
y rara enf~rmedad que Pinel llama deliel tubo digesti\'o d único afecta.do por el verio
razonado ,caracterizada fºr I un disgusto
neno de que nos ocupamos, puesto que tam- profundo
de la vida materia y moral, y de
bién son funestamente influenciados por él todo género
de ocupaciones, y que condnce
·10s apa1·atos nervioso y circulatorio, en todas
al
que
la
sufré
víctima de sí mismo; pues
eus partes y de mil modos diferentes. ¿Qnien aunque velailaá ser
por
una razón aparente es
i~nora que muchas veces la muerte instan- locura de la.peor especie,
que mata al
tanea del ebrio es debida á una congestión ó cuerpo despué3 del alm:i.puesto
Además,
éon la
á una upoplegía del cerebro, liUe la rouges
embriaguez
la
memoria
se
debilita,
la
intelitión del pnlmón no es rara, y qnfl la~ afücrio- gencia se embota, el juicio y refl.E&gt;xión dismines orgánicas del corazón las padece con fre- nuyen ó se extinguen totalmente; se vueh'.o,
cuencia? Nada más común, efectivamPn• incapaz
individuo de presta.r aten::&gt;ión sos
te; que Yer á•personas dadas al uso inmode- tt&gt;nitla á elcualquier
asunto, en una palabra,
_rado de lo.:l alcohólicos, amenazadas de muer- las facultades inteleC'tualcs
una cleprete por estrecha.miento de los orificios cardia- s;ón considerable, pendientesufren
rtpida qne llecos, poi· insuficit&gt;ncias de las ,·álbnlas sig rn el emhrntecimiento y degra&lt;lación moral
moidea::i ó ventric11lares y por (&gt;ndocar:litis. más completo~. Y tendré necesidad de reSnfre, también, con tan feo vicio, el aparato corJar las amaurosis ocasionadas por los n.1nrinario; los·riñones perezo:. ele! bormcllo es cohó!ico-;, que euvuel ven al ind1'•iduo en las•
he&lt;'ho &lt;'onocido de to1t1s, y no ekcrentándose sombras dt!l mllndo físico cuaud.&gt; las del esbien la orina, ee faci lita la pro:lncrión en dL~- phituque le C'ercan se han hecho más e3pe3as!
tintos punto::i &lt;le sus rías urinarias de con- ¿Pero como hallar en nuestra pobre paleta
creciones minerales llamadas eálculo.::1 rcna.- colort&gt;s sulicientemente fuertes y sombrios, y
les, Yesicales y metr;tles según el lnga.r i&gt;n en nnestm insuficiencia, mano digna para
que se hayan fijado. iQuién no ha visto el pintar el lúgubre cuadro patológico del alespasmo de la nretra qui&gt;, aparecw en in,livi- coholismo? iNi cómo describir 103 rasgos de
duos nervio::os dei-pnés de ingerir una gran- color snbidísimo que hay que trazar al intende cantidad dr akohol? E:i, &lt;'n fin, tan gran- tar bosquejarlo1 Dejemc·s á mejm·es plumas
de el n uúmP.ro &lt;le enfermedades que ocasio- tal cuidado, y, concluyamos con la larga y
_na, q ne su ~ola enumeración exige mayor cansada ennmeración de los sufrimientos del ""
rspacio del que nos es posible disponer en alcoholismo. La epilep~ía y neurosis de to-·
un tra lmjo fü.. la natnralt&gt;za del presente, por do género, rongestiones y reumatism'os, neu:
ll) 411e nos limitan•mo., ,L recordar las princi- rnonfas, encefatitis y meningitis, epalitÍ;t¡,
J.)ale~. Así. en el cerebro fuera de las con- tifos y albnminmias son consecuencia del }ii...
g~!st.iones y apop)(-gias de qne se ha hablado bito de intemperancia. Si á esto se añ&amp;Eien14s arriba, determina~ según dict' el gran que l0s hijos de ebrios padecen enferrnedai,
Clinico francés Troussean, la rara enferme- des convulsivas, como la eclampsín y corea:
.dad que designa con el nombre de reuma- esp~cie de eco que se repite en el niño, 1&gt;rolon-· ·
tismo cerebral: su génesis es oscuro; sin- gado á través de l&lt;&gt;s misterios de la generaemhargo, ·puede esplicarse recordando los ción, repercusión del fuerte choque; de 1~
trastornos nutritivos .que k,das la.::i sustan- coumoción intensísiina qne experimentó .el'
cias extrañas á l.a economía, en mayor ó me- sistema nervioso del padre; si á. todo esto se
nor grado determinan. Pues modificando la atiende, repito, deberemos can razón apartar
impulsión nutritira de los elementos anató- la vista con horror del doloroso y sombrío
micos del órgano, é hnprimiéndoles una di- cuadro que nuestra pluma impotente r1o puer¿cción viciosa, alteran su fnncionalidad y de concluir. Nueva cadena de ca1kmidades
le vuelven terreno propio para el desarrollo constituy• los trastornos sociales que origide multitud de afecciones. Aqui tienen su na este vicio y que forman como el negro _fonlugar todas las que atacan el eje cerebro es- do de aquel. Se comprende porqué, como
pinal, y las funciones del si~tema. nervioso en- ·dije al principio, los legisladores y los filántero.
tropos de todos los tiempos hayan hec~o esEn ciertos temperamentos la pepiiciosa. fuerzos sobrehumanos, y que, aunqufsinéxiCQstumbre1 por nn tiempo más ó menos lar- to, laudabilísimos, para a'rrancar las raices
go. f ·ta considerablemente las funciones que desde tiempo inmemorial este vicio tiew-

es

�22

Folletin.

implantadas en la especie humana.
El médico emplea aquellos medios que la
experiencia y el arte enseñan, y que son útiles para combatir los trastornos fun@ionale9
y orgánicos originados por el alcohol, los
cuales varían en cada ca~o según la enfermedad que se tiene á la vista. Libra de esta
suerte, de muerte segura, á mult.itud de desgraciados, pero, por el momento nada más;
porque los accidentes de que triunfa hoy, al
dia siguiente se repiten con la misma ó mayor intensidad, ó se presentan otros que acaban por conducir al sepulcro al que no pudo
vencer la funesta.inclinación al vino; y el mé- '
dico, entonces, se halla en la imposibilidad
de destruir de raiz el mal, combatiendo las
enfermedades que cual nuevos Proteos toman mil formas; y no lo puede conseguir
porque no puede quitar la causa, porque-sus
consejos é insinuaciones no son escuchados,
porque por más sombríos que sean los colores que emplee para pintar los padecimien ·
tos á que está expuesto el que se da al abuso de los alcohólicos, sus palabras no son
atendidas, no hacen mella en una inteligencia ya enferma; porque el pasatiempo de un
principio se ha convertido en hábito itnperioso, en necesidad irresistible de un organismo alterado ......
Para ·curar radicalmente el nlcobolismo SB
prescriben medicamentos que suplan en lo
posible el excitan te á que los órganos están
ya acostumbrados, y que · no tengan sns in convenientes; se aconseja también la supresión brusca ó gradual seg~n el temperamento del individuo, y el tiétll·po que de arraigac'a tiene la costumbre; sé hará lo posible por
despertar en el paciente nna pasión ele un
género distinto de la que es dominado, ó un
gusto por ocupación á q ne por carácter se
halla inclinado; en fin, se emplearan diversos
artificios, y se impondrán un régimen y un
~género de vida d!stintos á los que ha seguid.o el.enfermo. f.ias distracciones y la permanencia en el campo son útiles. Se evitan
.ele este modo, cuando menos, los fnnestos
~fectos_del mal ejemplo y la ocasión.

V.

LUJURIA
Y sus efectos orgánicos.
P:ira describir el carácter moral del luj nrioso y consjgnar las dolorosas enfermedades físicas á que se expone por su vicio favo1ito; para tener una idea del embrutecimiento
repugnante, unas vece!:!, puesto qfre es voluntario, y lastimoso siempre á que es llevado,
se necesitarían vastos conocimientos en atropolog?a y en moral, una práctic"a médica considerable, ó un talento inductivo como el de
Lallemand; pero al carecer d"t~ .t"od,o esto nos
limitarenics :í. vagas y ligNas 'fodicaciones

sobre algunos puntos prácticos de· Q.:lte estudio médico-moral, digno de las mejores inteligencias.
Las tristes consecuencias del libertinaje se
vienen haciendo sentir desde los- tiempos más
remotos. Su origen se halla en la libertad
humana misma, que parmite al individuo de
la especie ser dueño de sus acciones, y por
consiguiente, ejecutar en exeso lo que la naturaleza le manda ejecutar y, aún del todo en
contra de esta última, sofocando en su alma
les instintos conservadores de su razón.
Una multitud de cansas secundarias despiertan ó mantienen la excitabilidad continua
del sistema nervioso general , ó del aparato
gei:iital, excitabilidad que engendra el apetito carnal elemento de la pasión lujuriosa.
verdadera enfermedad de la imaginación,
fuente inagotable de otras muchas morales y
físicas que gastan los rP.sortes de la vida, y
la extinguen. Los modificadores biológicos
influyen más ó menos manifiestamente en el
desarrollo de la pasión Injuriosa; pero la educación viciosa y el mal ejemplo deben ~et~
vistos como eficientes á e¡te respecto. Lo
cual importa tener bien conocido, porque si á
aquellos nos es posible sino templarles en sn
acción. ú o ponerles lo que en higiene se 1lama nna cnractón de prevención, á lo st&gt;gundo se podrá destruir de raiz cambiándoles
ha:;ta su bnse. En cuanto á la falta absolude religión y de moral, ál despotismo que
envilece y &lt;legrada, y la ignorancia se les deb e considera1· como causas puramente oca!!ionales del libertinaje.
La lujuria tiene en lo moral un influjo que
nadie podrá negar; deprime el alma y la degrada como ningún otro _vicio; determina un
cansancio y un hastío indescriptibles. ''Se
engañaría, dice un autor cblebre, quien creyera que la prostituta ó el libertino viven
alegres como lo aparentan. pues qut', por. el
contrario, el peso de im ignominia, el convcnrimien'to íntimo de su propia miseria, les
proporciona ratos de insoportable fastidio y
de triste tedio." Nada más cierto que la anterior observación, pues todo el mundo puede ver al desgraciado libertino sumergido E&gt;n
el cansancio de ánimo que engendra el fa.➔ ti­
dio, y q ne condnc':l á la locura.
Respecto de los trastornos que ellujnrioso
se atrae con s11 asqueroso vicio, son numerosos y grnves. El consumo exesivo de fuer1.a
nerviosa que hace, es causa de que las facultades nerviosas todas y la inteligencia disminuyan en su exaltación natural; la indiférencia y la apatía suceden /1 aquella. El pensamiento deprimido puede llegar á su extinción completa.
.
El estado de languidez én que caen todas
las funciones-dé la economía por esta brutal
pasión, la vuelven terreno propio para la
germinación de enfermedades crónicas, como
tuberculosis .p ulmonar y mesentérica: afecciones del corazón y espermatorrea, esta última o.rigen de muchas otras. Pero en los
más-turbaderes, sobre todo, qnienes sin fre:

EL ESCOLAR MEDICO Periódico dedicado especialmente a las ciencias médicas. Redactado por los estudiantes de la Escuela de Medicina de Monterrey, en
1888. Esta Edición Facsimilar fue realizada con motivo de los festejos del XXX
Aniversario de la Promulgación del Decreto que constituye el Hospital Universitario José Eleuterio González.
La impresión estuvo auspiciada por el C. Rector de la U.A.N.L. Dr. Alfredo
Piñeyro López, y se terminó de imprimir el día 4 de Junio de 1_982. en Impresos y
Tesis, S.A., Galicia 205, Col. Alta Vista, estando al cuidado de Sergio Gonzálezde
León.
1:ir_aje 3.000 ejemplares numerados del I al 3000.

. ::i9.0

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              <text>El Escolar Médico, Ed. Facsimilar, 1982, Año 1, Tomo 1, No 11, Enero 15</text>
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              <text>EL Escolar Médico, periódico dedicado especialmente a las ciencias médicas. Redactado por los estudiantes de la Escuela de Medicina de Monterrey, en 1888. Esta Edición Facsimilar fue realizada con motivo de los festejos del XXX Aniversario de la Promulgación del Decreto que constituye el Hospital Universitario José Eleuterio González.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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