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                  <text>IRT

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ÁNDEZ CHRI

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FONDO

E DITORIA L

DIRECCIÓN GENERAL
ANA CARMEN MÁRQUEZ

UNIVERSITARIO

Hoy inicia un gran esfuerzo y una nueva esperanza: el y la de ponemos
los zapatos que nos con-esponden y caminar, hasta llegar a casa y abrir la
puerta de la investigación de nuestra ciencia, la de la comunicación, que tanto
nos da y que, cada vez, más nos exige.

anacarmen@logoscc.com.mx

Han sido largos meses de trabajo arduo; de búsquedas constantes;
DIRECCIÓN EDITORIAL
LUIS AGUILAR MARTÍNEZ

luisaguilar@logoscc.com.mx
CORDINACIÓN GENERAL
MARÍA CONCEPCIÓN MONTALVO
RIGOBERTO ROSALES REYES
CONSEJO EDITORIAL
ABELARDO DOMÍNGUEZ
ALEJANDRA RANGEL
ANA CARMEN MÁRQUEZ
ARÍSTIDES MEDINA
CARLOS MONSIVÁIS
CRISTINA PACHECO

de tocar a las ventanas de prestigiados estudiosos y empecinados personajes;
de pedir y recibir, -y agTadecemos la bondad; de insistir en las posibilidades
y el crecimiento; de posponer el sueño, por qué no decirlo, algunos meses.
Pero ahora estamos de fre nte a la realización y no soñamos:
hasta las manos de todos, amigos, estudiosos, lectores ansiosos y estudiantes
ávidos, llega ahora LOGOS CC: TRATADO CIENTÍ F ICO DE
COMUNICACIÓN.

No buscamos fuera en el marcaje del rumbo ni líneas preestablecidas
dentro de nuestra publicación, porque la diversidad de opinión, precisamente, será nuestra fortaleza. No buscamos competir con nadie porque nadie
tiene nuestra propuesta: abrir la hoja en blanco para profundizar, analizar,
discutir, proponer, debatir, disfiutar y, ¿por qué no? divertimos con ese mundo maravilloso y rico que es la comunicación.

DOLORES SÁNCHEZ SOLER
ELENA PONIATOWSKA
ERNESTO ROCHA
GEORGINA PAULÍN PÉREZ
HUMBERTO $Al.AZAR
JOSÉ DANIEL RUIZ
LUIS AGUILAR MARTÍNEZ

A nuestros Consejeros Editoriales, todos prestigiosas plumas del
mw1do de la comunicación y el análisis, les agi-adezco embarcarse con nosotros en esta exquisita aventma de la academia. A nuestros colaboradores,
vaya mi apoyo y mi confianza; a nuestros directivos y escritores de cabecera,
nuestro infinito agradecimiento por su disposición desinteresada.

LUIS GALÁN WONG
MARÍA E . HERNÁNDEZ
NICOLE DIESBACH ROCHEFORT
PATRICIA GOLA MARAGNO
RAÚLÁVILA
ROSA M. BERNAL
ROSA MONTERO

En nuestraS páginas encontrarán, todos, espacios para leer y ser leídos.
El mundo que nos ha tocado vivir reclama mejores y más comprometidos
comw1icadores y comunicólogos. Esa formación es nuestro anhelo y ha sido,
desde hace muchos años, nuestro afán. No vamos a claudicar justo a la orilla
del sueño. La mesa está servida. Esperamos, de todos, alimento.

ZOILA HERNÁNDEZ BLANCO
CONSEJERO LEGAL
LUIS MANUEL GARZA VILLARREAL
CREATIVOS DE IMAGEN
ANA CARMEN MÁRQUEZ
RICARDO RUlZ M.
RAÚL COMPEAN CANTÚ
LUIS FERNANDO ROMERO MURO
LUIS FELIPE RODRÍGUEZ SALAZAR

diseño@logoscc.com.mx

VERSIÓN ELECTRÓNICA
JOSÉ ANTONIO MELGAR FABIÁN

ANA CARMEN MÁRQUEZ
DIRECTORA GENERAL

�Buzón de los lectores

·,:'_\~

f •i ~- ;,_·i·tt . :1 ••

•.

SUMARIO

FONDO
UNIVERSITARIO

.___ __
,_

,&gt;

Perfil del comunicador: una revisión urgente
(Ma. Concepción Montalvo)

1Q

4

Big Brother: del fenómeno a la fenomenología
(Luis Aguilar Martínez)

16

Las falacias de la verdad. Medios, campañas políticas y equidad
(Francisco Javier Zambrano)

29

Carlos Alberto Suárez
Profesor Universitario.

46

La étic a del comunicador
Estimados amigos de Logos:

(Salvador Guajardo Salinas)

He recibido con beneplácito la noticia de la nueva

Nuevas realidades, viejos valores
(Jesús Morales León)

76

L

u

E.5timados amigos:
H a sido una grala sorpresa saber que, desde
ahora, los inleresados en la ciencia de la comunicación
contaremos con un nuevo espacio. Hace falta, sin duda.
E.5pero que el material enviado les sea de utilidad y les
envío toda suerte de parabienes en el proyecto que
emprenden.

(Fátima Fernández Christlieb)

(Ana Carmen Márquez Rodríguez)

89

- - - - - - - - - -~'t!!,-- ·

La responsabilidad de los medios:
Un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

Realidad sin realidad : el mundo virtual

58

.-. ,e_ .. ,._ -

- · ..-~

Tecnoloaldía
(Rigoberto Rosales Reyes)

Piedras de luz
~ - - - - - - -- -

91

publicación. Los medios, con frecuencia -qué buenoestablecen el debate tan necesaiio en la conformación de
posturas e ideas en nuestrn sociedad; pero poco se debate
sobre ellos.
Saber que desde ahora habrá un espacio para
ello nos llena no sólo de alegría, sino de una profunda
certeza: quienes vivimos, hacemos y amamos la
comunicación contamos con una n ueva palestra para
extemar, siempre con responsabilidad y madurez, nuestras
convicciones.
Larga vida y mucho éxito.
Santiago González Soto
Diputado Local del Congreso del E.5tado de Nuevo León
por el Partido del Trabajo.
Comunicólogo.

�LOGOS CC/TRATADO CIENTÍFICO DE COMUNICACIÓN

Perfil del comunicador: Una revisión urgente

4),

P rlil d I o
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1

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u ~ . . . . ente
1

POR MA. CONCEPCIÓN MONTALVO
ROSA M. BERNAL ARRIETA
L

L

23 ~ 567891011121314 15161718 19 20 212223 24 25 26 27 28 29 30 313233 34 35 36 37 38 39

""º

Uruvecsidad A"t6nom, de N
León se prnp"'º
devenir, con tiempo, trabajo y recu rsos, en una universidad
de excelencia, ubicándose en un nivel competitivo y de alto
reconocimiento internacional. Para ello, trazó un rico y
complejo programa denominado Visión 2006, siendo los
principales objetivos de éste la defensa y desarrollo de valores
fundamentales como la verdad, la integridad, la honestidad
y el respeto a la vida; así como el logro y fortalecimiento de
atributos institucionales como el espíritu crítico, la pertinencia,
el liderazgo y la multidisciplinaridad.
Con estos recursos, se pretende que para el 2006 todo
trabajador docente muestre con indudable madurez un perfil
docente que integre la experiencia en s u materia; vocación
de servicio; competencia a nivel mundial; compromiso con
la Universidad y su en torno; la promotoría de valo res;
responsabilidad; capacidad de liderazgo; human ismo; y con
la s uficiente honradez, integridad y respeto por el alumno.
En justa concordancia, y en correlación con la formación de
docentes, la Universidad Autónoma de Nuevo León pugna
por un perfil definido del egresado que muestre competencia
a nivel mundial; alto sentido humanista; honestidad;
responsabilidad; espíritu crítico; compro miso con la
Universidad y su entorno; liderazgo emprendedor; capacidad
de convivencia intercultural; conocedor de la tecnología y
con una alta velocidad de respuesta.
Dentro de la Universidad, la esfera comunicacional
es una de las más relevantes. Para evidenciarlo basta con
pensar en el peso de las comunicaciones, desde las primarias
y orales, hasta las redes informáticas avanzadas, como ocurre
en la vida actual. Es evidente la importancia de las
comunicaciones para toda la sociedad: no hay sociedad ni
cultura alguna, ni siquiera ser humano sin comunicación, al
que le sea posible la sobrevivencia. No es una simple frase,
-expresión de una profunda sabiduría- la sentencia "in
principio erat verbum".
En consecuencia, la sociedad contempor ánea se ve urgida
de buenos comunicadores profesionales y comunicólogos a
la altura del nuevo milenio. Y en ello nuestra Facultad de
Ciencias de la Comunicación desempeña un papel medular.
Nuestra Facul tad de Cienc ias de la Comunicación
tiene como misión fundamental la formación integral de
profesionales, maestros e investigadores capaces de identificar,
analizar y resolver problemas de la comunicación dentro de
su ámbito histórico, social, político, económico y cultural;
egresados comprometidos con el desarrollo de su comunidad,
preparados para fomentar la cultu ra, s u difusión y ser
competitivos internacionalmente en e l área de su
conocimiento.
La visión de una Facultad de Ciencias de la
Comunicación debe establecer el marco de referencia para
precisar y formalizar su misión con un determinado número
de líneas a seguir que se convierten, posteriormente, en las
áreas de desarrollo, definiendo el criterio rector para

convertirse en realidad.
Al reflexionar sobre todo ello, es importante conocer
con precisión las características de nuestra sociedad, en
particular del estado en desarrollo, -Nuevo León, en nuestro
caso- desde el punto de vista co mun icacional y la
correspondencia de nuestra universidad y, en particular, de
nuestra Facultad con dichas características.
En nuestro estudio particular, había mucho que investigar,
analizar, conocer. Sin embargo, se seleccionaron prioridades
y posibilidades desde nuestra perspectiva académica a tenor
de la Reforma( 1) que debe ubicarnos en el lugar señalado en
el nuevo milenio.
Nuestra investigación, desde luego, no cuenta con
antecedentes específicos, por cuanto se refiere a un problema
actual de nuestra propia universidad: la Reforma Académica
y, más específicamente aún, la Reforma Académ ica en la
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Un iversidad
Autónoma de Nuevo León en concordancia con la Visión
2006.

Contarnos, pues, con precedentes históricos y
universidades que han aportado una teoría general sobre el
papel de las universidades. Entre ellos, el Modelo del
Egresado, también llamado Profesiograma o Modelo del
Especialista, concepto o categoría que alude a las cualidades
que ha de tener un egresado universitario para solucionar
o responder convenie ntemente a las necesidades sociales en
su ramo profesional. Como es obvio, el profesiograma es la
categoría rectora de la formación académica. El proceso
SECfllllL\10A EGRf.S,\OOS

74%

80'!,
65%
70'¼
60%

50%

~4-0'1,

20%
10'/,

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6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Perfil del comunicador: Una revisión urgente

MontaJvo y Bernal

educativo se rige por él, por sus demandas. De no ser así, se
estarían graduando profesionales desajustados respecto a su
medio.
Nos movemos, pues, en un terreno ya sólido, dentro del cual
nos propusimos la solución de problemas específicos actuales
de determinadas áreas de la Facultad de Ciencias de la
Comunicación, a tenor de todo un movimiento de nuestra
universidad, decidida a realizar una Reforma Académica que
convierta a la Universidad Autónoma de Nuevo León en
una universidad óptima acorde con el nuevo milenio, con
los nuevos tiempos.

11

L

L

Definición de la problemática
La Reforma Académica de la Facultad de Ciencias
de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, es de gran relevancia porque responde a las exigencias
de la formación de comunicadores y comunicólogos calificados
en correspondencia con las demandas de la sociedad actual.
Nuestra investigación estuvo alentada por y encaminada en
busca de respuestas a una c uestión fundamental.
¿Cuáles son los perfiles óptimos de egresados de la Facultad
de Ciencias de la Comunicación requeridos por nuestra
sociedad, en correspondencia con el actual desarrollo
económico y sociocultural general, e incluso con los planes
perspectivos de desarrollo comunicacional de Nuevo León?.
Es imprescindible saber cuántas especialidades debe tener
nuestra -o cualquier otra- Facultad de Ciencias de la
Comunicación; si el actual nivel de Licenciatura es necesario
y suficiente, o conviene crear un nivel técnico superior,
anterior a la Licenciatura.
Nos planteamos tres preguntas más que
complementan y especifican la anterior: 1.- ¿Cuáles
características debe tener el egresado para ostentar un nivel
alto de competencia en el mercado laboral y satisfacer así
las necesidades de la sociedad?. 2.- ¿Qué perfiles y niveles
son necesarios, y cuáles serian los objetivos generales en
cada urio para lograr el egresado competente al que
aspiramos?. s.- ¿En qué medida debe ser modificada o
enriquecida nuestra infraestructura para lograr el buen
desempeño de las diferentes acentuaciones?.
El objetivo general de este estudio fue establecer los cambios
necesarios en el Perfil del Egresado, con el fin de implementar
nuevas líneas curriculares en la Facultad de Ciencias de la
Comunicación -específicamente de la Universidad Autónoma
de Nuevo León- acordes con las demandas de nuestra
sociedad.
Esos objetivos fueron: Definir los perfiles
convenientes para los egresados de nuestra facultad de
acuerdo con su óptima inserción en la sociedad actual,
considerando en especial la posibilidad de diferentes niveles
de carreras en la Facultad de Ciencias de la Comunicación;
elaborar un análisis de las características idóneas que deben
poseer los futuros egresados de los nuevos perfiles; realizar

9 ltil112

un análisis global de las reales condiciones infraestructurales
de nuestra Facultad para responder a las necesidades de la
implementación de los nuevos perfiles.
Justificación y relevancia de la in vestigación
La comunicación es una capacidad innata en el ser humano,
pero está vinculada a su desarrollo, a través de la continua
relación con los demás. Y si a esto le agregamos la complejidad
de las relaciones de nuestra actual sociedad, como el uso de
la tecnología cada vez más sofisticada, se vuelve indispensable
la formación de profesionales de la comunicación, mismos
que no sólo se comuniquen adecuadamente, sino que sean
personas capaces de investigar mejores formas de comunicar,
planear y organizar; e inclusive de enseñar a mejor
comunicarse a otros profesionales dentro de su área de
trabajo. En la actualidad debemos pensar en formar no sólo
comunicadores, sino comunicólogos comprometidos en
aportar nuevos conocimientos al área.
Una revisión a los planes de estudio de la mayoría
de las Licenciaturas en Comunicación y áreas afines que se
ofrecen en gran parte de las investigaciones del país nos
muestra el reflejo de las necesidades de nuestra sociedad
mexicana.
La mayoría busca formar profesionales que se desempeñen
en la publicidad y las relaciones públicas . Aún son pocos
los que incursionan en el campo organizacional y la
promoción; y sólo algunos cuantos los que se proponen
formar profesionales en el campo complementario de la
comunicación, tales como la creatividad, la mercadotecnia,
el diseño, la docencia y la investigación.

Las universidades públicas carecen de las estructuras
y las infraestructuras óptimas para esa tarea, así como sus
planes y programas necesitan ser actualizados en sus
contenidos y metodología, de manera general. Por otro lado,
ninguna universidad incursiona actualmente en el nivel
técnico superior como carrera profesional, de aquí la relevancia
de nuestra investigación, encaminada a responder muchas
de nuestras inquietudes fundamentales y sentar las bases,
abrir pautas para otras investigaciones, en función de una
óptima preparación de egresados acordes con la nueva
sociedad.
Por ello nuestra hipótesis principal fue la necesidad
de reajuste de los perfiles del comunicador actual y, posterior
y consecuentemente, sus acentuaciones, para poder satisfacer
así las necesidades y demandas del mercado actual y la
sociedad en general.
En este proceso se establecieron además dos tipos de variables:
dependientes e independientes. Entre las primeras nos
encontramos el perfil del egresado, en cuanto se parte de él
como fin a alcanzar, como modelo del especialista establecido
en virtud de la exploración inicial del mercado, las sucesivas
encuestas y talleres con estudiantes, egresados, maestros y
otros especialistas y las demandas sociales. Entre las segundas
variables, nos dimos cuenta que son las disímiles
características o rasgos señalados por las encuestas,
entrevistas, investigaciones bibliográficas, consultas y páneles,
como necesarios o convenientes para cumplir con el perfil

CARAClTRÍSllCAS l)[L [GRfSADOSEC1&gt;,\ ECRtlllDOS

78'/4
IIO%

(,(1%

Nuestra investigación responde a los objetivos
y condiciones antes mencionados.
Está referida, de modo general, al Estado
de Nuevo León y a su mayor Universidad,
la Universidad Autónoma de Nuevo León,
pero, también y particularmente, a su
Facultad de Ciencias de la Comunicación, y
fue realizada en su primer etapa en el año
de 1999 - 2000 a tenor de la Reforma
Académica que desarrolla la Máxima Casa
de Estudios del Estado

del especialista demandado por la sociedad.
Los sujetos de la investigación no estuvieron
sometidos a variaciones, puesto que fueron los empleadores
y el mercado general, así como los propios egresados en
determmado momento. La Investigación que desarrollamos
fue de carácter correlaciona} (causal), en la cual resaltaron,
además, característica multietápicas.
En la primera etapa se hizo una investigación
exploratoria para descubrir necesidades, capacidades y otras
características de los alumnos próximos a egresar, así como
del mercado empleador; y en la segunda fase se realizó un
~studio de carácter descriptivo para especificar propiedades
importantes del perfil del especialista y de los actuales
programas y planes de estudio, así como de programas y
planes de estudio de otras universidades.
El proyecto culminó con un estudio correlaciona!
-causal- puesto que se centró en el análisis de las relaciones
entre los planes de estudio, los programas y el óptimo perfil
del especiali~ta egresado. El diseño de nuestra investigación
no fue experimental, porque en ella observamos y medimos
variables para hallar relaciones. Nuestro proceder fue
des~ubrir, del\mitar, definir y ~orrelacionar variables para
analizar como mfluyen en la variable dependiente y establecer
conformaciones óptimas de variables para alcanzar los
objetivos fijados, es decir, los perfiles de especialista adecuados.
Nuestro ~niverso primordial fueron los egresados y los
futuros ingresados a la Facultad de Ciencias de la
Comu_nicación de la U~NL, así como los empleadores y
profesionales de los medios de la comunicación, y utilizamos
un muestreo de tipo no probabilístico por cuota y por juicio.
Para la realización del proyecto se tomaron en cuenta criterios
de inclusión y exclusión que nos permitieron definir las
características idóneas del entrevistado.
Nuestra investigación comenzó con una etapa especialmente
e-:'ploratoria, encaminada a hallar y definir características
diversas, problemas, necesidades y demandas de los
empleadores y los egresados de la Facultad de Ciencias de
la Comunicación de nuestra universidad, porque teníamos
que conocer las opciones de los empleadores sobre la
preparación y la capacidad de nuestros egresados; así mismo
teníamos que conocer la opinión de nuestros egresados sobre
su propia preparación, sus insuficiencias y logros; así como
debíamos saber qué _esperan d~ nuestra facu ltad y de su
futura esfera de trabajo los estudiantes próximos a ingresar.
Por otro lado, teníamos que definir cuáles eran los problemas
funda_~entales, y cuá~es otros que, aún con menor peso,
tamb1en fuesen acuciantes y su relativa importancia.
~ara _enco,ntrar lo~ datos necesarios para nuestra
111vest_1gac1on, procedimos a entrevistas con empleadores,
profesionales de los medios, consultores, egresados de nuestra
facultad que trabajan en los medios, maestros, coordinadores
de academias y jefes de áreas de nuestra facultad.
En el proceso se encuestó a alumnos que presentaron

891011121314 15 16 1718 J9 20-2122 25 2◄ 25:iG 2T'28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Perfil del comunicador: Una revisión urgente

Montalvo y Berna!

su examen de ingreso en la Facultad de Ciencias de la
Comunicación en junio de 1999; a egresados de la Facultad
de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma
de Nuevo León; y a alumnos de preparatoria tanto oficiales
como ajenas a la Universidad Autónoma de Nuevo León con
la finalidad de conocer, sobre todo, el grado de interés en el
Profesional Asociado, nuestra propuesta de Técnico Superior
Universitario.
Elaboramos así un análisis del diagnóstico de la
In ves tigación educativa reali zada por el equipo de
investigación para detectar el índice de ingreso y egreso, así
como de la eficiencia terminal de la Facultad de Ciencias de
la Comunicación. Se realizó un taller con alumnos próximos
a egresar, para conocer sus necesidades o carencias y sus
adquis iciones académicas; y revisamos y acatamos las
observaciones del Consejo lnterinstitucional de Escuelas de
Educación Superior.

L

L

Primeros acercamientos
Algunos de los resultados fundamentales arrojados
por nues tro trabajo de investigación, fueron que de acuerdo
con los res ultados de las entrevistas a empleadores
encontramos que los egresados traen conocimientos
generalizadores, pero neces itan habilidades más detalladas.
Necesitan, concretamente, más dominio de las tecnologías
de punta; mayor capacidad de liderazgo; y muestran una
falta de motivación para la autosuperación.
De las entrevistas a profesionales y expertos, en
contraparte, encontramos que los egresados de las facultades
de ciencias de la comunicación deben tener las siguientes
características: ser capaces d e resolver problemas de
comunicación; darle mayor importancia a la veracidad y la
ética; una mayor dedicación hacia el análisis y la reflexión;
y ser emprendedor y vanguardista.
. Por el lado de los consultores, nuestra investigación
encontró que los egresados se muestran conformistas con
logros medianos; necesitan una mayor formación y desarrollo
de la p ersonalidad; y habilitar un mejor desa rrollo d e s u
capacidad de liderazgo y creatividad. En reconocimiento
pleno, los estudiantes reconocieron que se s ienten con
carencias en el manejo de grupos; necesitan aprender técnicas
de mercadeo; y desarrollar su creatividad.
A los maestros, coordinadores y jefes de área, por
su parte, les preocupa fundamentalme nte la falta de
actualización tanto del plan de estudios de licenciatura, así
como el de postgrado.
Por su parte, el CIEES recomendó una Reforma
Académica Integral, cons tructora de un a iden tidad propia
y que defina con precisión el perfil del egresado y la identidad
disciplinaria. Pidió también elaborar una auto evaluación
para d etectar los núcleos proble máticos y propo ne r
alternati vas; establecer salidas alternativas en la nueva
currícula y ofrecer cursos de educación contin ua; solicitó

L\11ll"\1STA CO\ MAISTROS, COOIIDIMDORES 01:ACADtlllA l JEF'F$ OCÁRfA

95%

100%
90%

11%

60¾
50%

10%
1
0%

~

además convenios de vinculación, colaboración, servicios e
intercambios con instituciones públicas y privadas; así como
con los sectores educativos y sociales; y contar con un sistema
de tutoría individualizada que oriente a los alumnos en
aspectos académicos.
La infraestructura como elemento central
D es pu és d e un análisis ex haustivo de la
implementación del nuevo plan de estudios de la Facultad
de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, se observó que los recursos con que cuenta
en la actualidad, tanto de espacio fisico, corno instalaciones
y equipo electrónico, son adecuados; sin dejar a un lado que
se requiere diseñar un programa de mejoramiento continuo
para estar a la vanguardia.
Se cuenta con personal docente capacitado en las
diferentes áreas, quienes necesitan permanecer en una
constante actualización. Una vez realizados los análisis de
los recursos humanos y mate riales determinamos que es
factible realizar la implementación del nuevo plan de estudios.

pondrá en ventaja respecto a otras instituciones. Dicho nivel
nos ayudará a evitar los altos índices de deserción a media
carrera de licenciatura, ya que el estudiante contará con una
salida alterna con nivel técnico superior. Para cumplir con
los dos aspectos anteriores, se impone establecer un Perfil
General del Egresado, acorde con los lineamientos de la
Visión 2006 de la UANL.
Una vez establecidos dichos Perfiles, es necesario
establecer las líneas curriculares de cada nivel. Así mismo,
para alcanzar los perfiles necesarios es preciso obtener una
mejor selección d el alumnado de nuevo ingreso.
En el perfil se propone que el egresado de ciencias
de la comunicación debe poseer los conocimientos necesarios
para resolver los problemas de su competencia, teniendo
como marco de referencia los modelos de Comunicación; así
como un alto sentido de responsabi lidad social con s u
comunidad, a través del desempeño profesional, destacando
los valores de honestidad y respeto en su entorno socioambiental, con un alto sentido humanista.
Deberá fortalecerse con una vis ión global para
desenvolverse como líder, emprendedor y agente de cambio
encaminado a la cultura de calidad y excelencia; y tener
habilidades de intercambio de signos interculturales, lo que
le permitirá desenvolverse en el ámbito internacional.
Debe ta mbién esta r a la vanguardia en el manejo
de las nuevas tecnologías, siendo capaz de analizar, diseñar,
planifica r y proponer alternativas para resolver necesidades

comunicacionales eficientemente; y poseer un preclaro espíritu
de servicio y compromiso.
En el caso concreto del Profesional Asociado, este
debe tener una vocación de servicio donde se manifiesten
sus habilidades para la solución de problemas en el campo
de la comunicación, así como capacidad creativa aplicada en
la elaboración de mensajes orales y escritos para su difusión
en el entorno laboral, avalada por los conocimientos teóricoprácticos de su especial idad.
En el caso de la Licenciatura, los egresados deben ser
vinculadores de las actividades académicas , investigación
de la comunicación y su entorno social, enfatizando en
el currículum los estudios teórico-prácticos de los procesos
comunicativos, tanto en las actividades educativas como
laborales.
Con una modificación en el perfil de los egresados, puede
alcanzarse la formación de egresados capaces de competi r
en el mercado laboral nacional e internacional; implementarse
la vinculación escuela-empresa; crear una currícula flexible
que reduzca al mínimo el inevita ble índice de deserción; y
proporcio narle al alumno la oportunidad de ingresar al
mercado laboral como Profesional Asociado. Para ello, entre
otras cosas, debe instrumentarse la aplicación de la prueba
"collage board", que mide las habilidades del prospecto a
ingresar; y continuar la in vestigación realizada con una
nueva etapa encaminada a definir planes y programas, con
sus correspondientes objetivos y contenidos, para desarrollar
óptimamente los niveles propuestos.

('AJlACTCRJsncAS ~t:ct':,r.srrrt.\LL',"-T,úl fXPéRTOS

118\

"·
/iO',
~

"°"

42'-

-I0'4

)(11,

Conclusiones
Los resultados arrojados, lo mismo paso a paso que de modo
global, por todo el proceso de nuestra investigación, nos
permitieron llega r a las conclusiones de que es primordial
modificar el perfil de comunicador y comunicólogo, de modo
que se halle acorde con las nuevas tendencias de la educación
superior. Es necesario crear un perfiJ de alto ni vel técnico
dentro de la carrera: un Profesional Asociado, el cual nos

1 2 3 4 5 6 7 ; 910 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

lll\

10',

Nota: El presente texto es un extracto de la tesis para obtener el g rado
de Maestría en Planeación e Investigación de la Comunicación,
presentada por las autora,.
1.- La facu ltad de Ciencias de la Comunicación de la UA1 L
entró hace cuatro años en un proceso de reforma curricular.

11!,

2 3 4 5 6 7 8 • 10 1112 13 14 15 16 17 18 19 20 212223 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Big brother: del fenómeno a la fenomenología
LOGOS CC / TRATADO CIENTÍFICO DE COMUNICAC IÓN

t),

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logía

EL GRAN ESPECTÁCULO DE LA
"NUEVA FORMA DE HACER
TELEVISIÓN" HA TERMINADO.
EN SU LU GAR NO NOS QU EDA
SINO LA CERTEZA
DE Q UE INFINIDAD DE TEMAS
SIGUEN PENDIENTES
EN LA AGENDA SOCIAL,
P OLÍTICA, MORAL Y ÉTICA
DE NUESTRO PAÍS; Y QUE LOS
1V1EXICANOS SEGU IMOS
PREFIRIENDO, ANTES
Q UE E NFRJ1JNTAR N U ESTRA
REALIDAD CAÓTICA, PERDER
EL TIElVIPO EN UN EJERCIC IO
V OYEU RISTA DONDE EL
APREN DIZAJE F U E U NO:
FINGIR HOl\TESTIDAD
P A RA GANAR_TIEMPO
A LA HORA DE LA TRAICIÓN

L

POR LUIS AGUILAR MARTÍNEZ
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füg bcoth« ha t,=;n,do y no tuvo, nun~, una
pizca de realidad_ Lejanas las promesas de los reality show
-si con la televisión enfrente estos pueden existir-y criticables
por lo demás, los mexicanos hemos presenciado no sólo un
simulacro, sino un sim ulacro lamentable. Y es que a estas
alturas, term inado el nuevo "gran concepto de
entretenimien to" de la televisión, El Big brother no es la
realidad sino un s imulacro mal dirigido, porque si bien la
gente recl uida durante varias semanas en una casa cerrada
por completo al mundo exterior es real, las caracterizaciones
hechas en sus personajes forman par te de una ficción.
Y cuando me refiero a ello no hablo solamente de
la posibi lidad de q ue haya un g uión o determinadas
instrucciones de la producción para con los habitantes de la
casa, sino a la afección que en cualquier persona genera la
omnipresencia de miles de ojos observando la conducta y
los acontecimientos de que forman parte. Desde este momento
- la cámara en vigilia- nadie puede actuar de manera natural.
Nadie puede negar - ni quiero- que el programa ha
generado una expectación notoria en la sociedad mexicana,
pero tampoco podemos esconder -tampoco quiero- que ello
parte más de una estrategia de mercado, un producto del
frenesí de los medios o, en el mejor de los casos, de un afán
extravagante de estar al día en las cosas triviales, a falta de
aguante ante los también lamentables acontecimientos sociopolíticos del país.
Y aquí es donde entra ya no el fenómeno como tal,
sino la fenomenología, que el diccionario de la lengua española
de Espasa Calpe, en su versión 2000, define como "(el) Estudio
descriptivo de la sucesión de los fenómenos y de un conjunto
de fenómenos y su sintomatología".
Por si dudas quedan sobre la irrealidad del fenómeno
central, están los productores, esos totems televisivos que
determinaron lo que habríamos de ver durante los 106 días
que duró el programa; es deci r, el ojo de Big brother -el
público- nunca dominó absolutamente nada: fue siempre la
televisión -y los productores- quienes determinaron
conductas; exasperaron o tranquilizaron el entorno;
determinaron los segundos de fama que per tenecían a cada
uno de los personajes; y elaboraron, desde luego, la mejor
motivación para los concursantes: dinero, fama, notoriedad
gratuita; y para los espectadores: encontronazos verbales
violentos, intrigas, complots, semidesnudos y acercamientos
románticos o sexuales.
Lo que a mí me ha resultado más interesante de
Big Brother entonces -y por obvias razones- no es el programa
en sí -tuve que seguirlo haciendo un esfuerzo de disciplina
porque este artículo estaba planeado-, sino lo que nos puede
decir sobre los demás. El programa encierra para los mexicanos muchas lecciones más allá de lo obvio, que es el hartazgo ante el desgaste de los programas y esquemas televisivos
tradicionales; y la búsqueda de distractores ante una realidad
que por momentos -cada vez más frecuentes- parece ficticia.

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�Big brother: del fenómeno a la fenomenología

Aguilar Martínez

El fenómeno, en cualquiera
de sus acepciones, es intrascendente.
Lo trascendente es su fenomenología
y tantos porqués que encerramos
como sociedad

Más allá de la estrechez de miras de Televisa, Big
brother es entonces una suerte de parodia -voluntaria- de
la comunicación. Frente al desgaste de los estilos tradicionales,
establecidos sobre una ficción ya sin asombro ni conmoción,
la experiencia de personas hasta ese momento anónimas
ratifica cierto interés de la gente por la gente misma, la gente
cotidiana, ordinaria; y los prod uctores han aprovechado esta
cotidianeida&lt;l agregándole al platillo la presencia de las
cámaras.
Lamentablemente - más para los productores- el
desgaste de los estilos tradicionales de "hacer televisión"
tienen poco qué ver con el estilo mismo. Lo que lo mata es
la televisión propia. Si en un principio observar a los habitantes
de la casa pudo ser cuando menos morboso, la televisión
devora todo de manera tan implacable que ver a diario a las
mi~mas personas, sin más horizonte que el "ojo interventor",
deJ3 de ser interesante en pocas semanas.

Aunque fue público a medias, no por ello fue mentira:
ciertamente, Televisa tuvo que ofrecer garantías de una
preselección de las escenas que se llevaría al público, surgiendo
así el primer tamiz y la primera muestra clara de que nada
iba en serio con el programita. Y lo hizo, desde luego, no
por las preocupaciones del tele auditorio ni el respeto a las
leyes -sociales o morales-, sino para cont_ener la sang ría
publicitaria que amenazaba su gran negoc10. Desde luego
esta postura es opinativa, pero no de censura, con lo que
tampoco estaríamos de acuerdo, porque sería una forma más
de atentar contra los derechos de los ciudadanos mexicanos.

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1

Libertad de televisión y conservadurismo
A] nacimiento de Big Brother, en México se levantó
una enorme polémica en torno a la inmoralidad, moralidad
o amoralidad de exacerbar el ánimo voyeurista de los
mexicanos; a la invitación, dijeron las voces críticas, de la
intromisión en las vidas privadas de los unos para con los
otros.
Hubo, con ánimos aparentes de exageración,
quienes evocaron los programas de gobierno propuestos
-y afortunadamente fracasados- por el gobernador de Nuevo
León, quien al principio del sexenio hablaba de la posibilidad
de "espiarnos" unos a otros, en aras de la seguridad de
todos, y luego hacer denuncias anónimas, lo que sin duda
habría creado una serie de rencores y sospechas que anularían
la buena vecindad y que, además, hubiera exacerbado el
ánimo voyeurista o espía en los nuevoleoneses. Igual se
comparó el afán espiatorio con el programa de gobierno de
Morelos -gobernado por el panista Sergio Estrada Cajigaldonde sí se realiza el espionaje anónimo bajo el lema "En
Morelos, todos cuidamos de todos". Quizá e ra una
exageración; quizá no tanto.
.
Pasado el ánimo de quienes buscaban ganancias
políticas, siguieron los intelectuales, los editorialistas, los
comunicadores de las secciones de espectáculos, los
periodistas culturales y, no podían faltar, la reacti vación
del pehgrosísirno activismo conservador de distintos grupos
sociales y empresariales. La reacción de Televisa fue,
simplemente, de autodefensa corporativa. Estaban seguros
que los gritos de las cúpulas de poder económico, como
Banamex, Pepsico y Kimberly Clark, acaudilladas por Bimbo,
de don Lorenzo Servitje, serían efimeras. Y así fue. Pero el
escándalo entre las compañías les sirvió a los empresarios
para una cosa: recordarle a T elevisa que su papel es ser
medio entre las firmas y la sociedad. Nada más. Y la
prepotencia de Emilio Azcárraga ha tenido, así sea
momentáneamente, un paréntesis de bochorno.

Pero tanto debate, lamentablemente,
se perdió en nada porque nadie tuvo el valor
-desde las esferas del poder- de ponerle
el cascabel al gato: abrir la discusión
en torno a nuestras obsoletas leyes
en materia de comunicación. El poder
político, en este tenor, le tiene miedo
al poder económico; y el poder económico
no puede hablar porque algunos empresarios
atrincherados en el grupo "A favor de lo
mejor" son beneficiarios o, al menos, socios
comerciales de un régi1nen de concesiones
fincado en la discrecionalidad
y los favoritismos

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�Aguilar Martínez

Parafraseo al gran filósofo español, Femando
Savater, quien cuestionado al respecto dijo,
palabras más, palabras menos,
que el problema no es el encierro
ni 1~ inmoralidad o amoralidad del proyecto,
smo el vacío impresionante de las vidas
escogidas. Otra cosa sería, dijo, un "Big
brot:her" donde estuvieran durante
ese tiempo, compartiendo los días, Platón,
Sócrates, Schopenahuer, Balzac

Bueno, algo bueno dejarían, sin duda. Y mucho más
de las presunciones moralistas de Rocío· los áni mos
caudillistas de Patricio Zambrano, el h;bitante más
sospechoso de la casa; o las pretensiones artísticas de Verónica.
Pero Big brother no busca -por lo menos no
claramente- ni la moral ni la inmoralidad. Buscó, fallidamente,
imponer como brillante un nuevo concepto de televisión que
naufraga en la antítesis de todo lo que propuso. No creo que
haya aportado nada nuevo, ni que revolucione absolutamente
~ada'. ni que_ sea inmoral - aun bajo la visión limitada de la
1gJes1a católica y la derecha mexicana-.

L

l

u

El esquema publicitario
Como comunicadores, el aspecto de la mercadotecnia
y la publicidad es un asunto que nos atañe. Nadie puede decir
que éstas haya~ sido áreas débiles del proyecto Big brother.
Por el contrano, creo que son las que Jo han mantenido
donde estuvo durante las semanas de transmisión.
_ _ Desde mucho antes que iniciara el programa, los
publ1c1stas de la campaña inicial lograron que casi todo el
mu~do habl~a d~ él. De estos cerebros -brillantes, hay que
decrrler- surgio la idea de convertir el programa en un atentado
a la moral, exacerbando a la derecha como promotores
caut_1vos desde la prohibición, preparando desd e luego
preVJamente la meJor defensa posible, porque era una defensa
desde un ataque que con scientemente propiciaron.
Y ante los intelectuales y la sociedad media pensante
la cosa no fue peor. El programa log ró penetrar desde antes

Big brother: del fenómeno a la fenomenología

_ _de estar al aire en grupos o segmentos de audiencia
que ~mgmalme~t~ no verían un programa como ese, porque
los líderes de opuuón de esos grupos o segmentos de audiencia
le ?icie~on _publi&lt;:id_ad gratis. Académicos, investigadores
umv~rs1_tanos, religiosos, políticos, periodistas y profesores
conv1rt1eron el_ tema ~n, señal de pertenencia de grupo,
pretexto de plática. Quiza la mayoría hablaba en contra del
proyecto de Televisa, pero lo importante es que estuviera
en todos los segmentos. Y ahí estaba: hasta en las
conversaciones diarias de nuestros intelectuales. Los
publicistas cumplieron.
_ Cumplieron, al grado de que participaron 152 mil
mexicanos en el concurso de selección, mismo que se hizo
vía te_lefónica con un costo de 20 pesos por minuto.
Supornendo que tal registro durara tres minutos por persona,
nos ofrecería este cálculo que cada individuo pagó alrededor
de 60 ~sos por s~ sola inscripción. Así, llegamos a la cifra
d~ trámites de registro, para dar un ejemplo: 9 millones 120
m~l pesos. Y !o que vino después. El premio final de 2.5
millones, por cierto, se recuperó tres veces sólo en los trámites
de registro.
La aniquilación de la diferencia
Pero nuestra acotación del subtítulo anterior renació
apenas u_na~ semanas de~pués de estar el programa al aire.
El aburrimiento y el desinterés de las personas lastimaron
el raiting, al grado de incrementar los premios por llamadas
p3:a expulsión de 40 a 100 mil pesos. Para colmo, con la
pnmera y la tercera expulsión, la visión de la sociedad
mexicana cambió radicalmente, porque descubrió en esos
fen~menos,la aniquilación de la diferencia y el aprecio por
la htpocrcsia.
_
Con la_salida de Den!sse, primero, quedó claro -y
quienes_ la nommaron para deJar la casa lo explicaron- que
en medw de un statu quo tan fuerte lo que no sobrevive es
la diferencia, y aunque nos duela ello explica teórica y
perfectamente el estado de nuestros indígenas o la matanza
de Aguas Blancas. Pues bien, esta chica tapatía era sin duda
la que m?straba signos mayores de una cultura personal que
no combmaba con la del resto de los habitantes. La chica es,
de?~ decirlo, morena, la _me~os guapa, con gustos por la
mus1ca grupera, s:cretana, s111 gran capacidad oratoria y
sumament: emotiva. En los conceptos sociológicos y
antropológicos de la auto engañada clase media mexicana
sería, con es~ leti_-as, u_na naquita. La mejor explicación que
sobre s u nommac1ón dieron los demás habitantes de la casa
fue que_nadie la respetaba y con ello le hacían daño; y entonces
prefirieron saca rla que aprender a respetarla.
.
El ter~er caso no fue menos notorio. Azalia, una
muJer construida por la televisión como villana tenía el
"gran d~f~to" de decir las cosas de frente. Quizá la ~ociedad,
c?mo d_ma T. S. Elliot, no está preparada para tanta -ésta
s1- realidad. Se le tachó entonces de conílictiva, de generar

a 23,24 25 2&amp; 212s2930 31 a2 33 34 35 36 31 a&amp; 3

tensiones y provocar molestias. Fue nominada. Con el paso
del tiempo y el avance de los capítulos, algunos se dieron
cuenta que Azalia era, pese a su estilo rudo, hones ta; y que
no acostumbraba callarse sus opiniones. Permanecieron en
la casa, sin embargo, personas como Patricio o Verónica, y
éstos sí, efectivamente -lo vimos en la televisión- eran capaces
de dar un beso y, a la media vuelta, hablar mal del depositario
de ese gesto afectivo.
El escándalo más reciente que vino a desbaratar
toda la credibilidad en Big brother -si tuvo alguna- fue un
certero golpe de Televisión Azteca, que en el ardor de la
pérdida del raiting se dio a la tarea de encontrar los prietitos
del arroz. El SO de mayo, en el programa Ventaneando, el
conductor Daniel Bisogno dio a conocer una carta, impresa
en hoja membretada de Big brother, y que supuestamente
llegó de for ma anónima a las oficinas del programa de la
televisora del Ajusco. En el documento, una persona de
nombre Alejandra Herrera, presuntamente del departamento
de relaciones públicas con los medios de comunicación, le
hacía detalles a otro funcionario de la producción. Ahí le
detallaba la estrategia para designar al habitante de la casa
que haría el intercambio con el programa Gran hermano,
de España. En la carta se citaba que se trataría de iníluir
para que Eduardo, el Doc, fuera el que hiciera el viaje. Decía
Herrera que la mejor forma de hacerlo era propiciando que
se le ~ominaría_fren_te a alguien débil, y sugería a Carla; y
que s1 las nommac1ones no lo beneficiaban, se tomaran
nominaciones pasadas, es decir, proponía una vil trampa; un
engaño al televidente. Finalmente ocurrió y Eduardo se fue
a España.

fácilmente, pues en principio había pedido a la producción
aclarar su orientación sexual a sus compañeros desde el
primer día. Lo más grave del documento, finalmente, fue la
designación anticipada del ganador, porque la carta sugería
que debería ser el mismo que realizara el viaje de intercambio
a España, lo que Herrera supuso fácil -en la carta- dada la
popularidad interna y externa de que gozaba el D oc.
Lo que volvió toda esta información en posiblemente
veraz no fue su aparición pública, como el silencio que guardó
Televisa al respecto, porque si bien sus programas de chismes
siempre responden a las acusaciones de la casa de enfrente,
esta vez no dijeron nada. Y no sólo eso: sino que empezaron
a obrar en contrario y, una semana después, Eduardo saldría
nom_inado por una razón en común, según quienes lo
nommaron: porque nunca había estado nominado. Pero lo
más evidente vino después, porque en el colmo de la
"volatilidad de las preferencias de la sociedad" que veía el
programa, Eduardo fue expulsado por las llamadas del
público, cuando apenas una semana antes encabezaba las
listas de popularidad para ganar el gran premio. Sospechoso
cambio, cuando menos.
Debate contra debate
_
~ig Bro~her trató infru~tuosamente -sigo espiando
a m1 vecino- saciar las perversiones de nuestra sociedad
mexicana, como el voyeurismo y el exhibicionismo, entendidos
como perversiones de ver con delectación las escenas
cotidianas o eróticas realizadas por otros; y como la tendencia
p~tológica de ~evelar o destacar rasgos peculiares de sí
mismo, respectivamente. No pasó de eso, ni de un intento.
No pretendí nunca participar en debates para salvaguardar
1~ moral de una ci udadanía que no es indefensa, porque no
pienso tratar a los adultos como niños. Estuvimos durante
este tiempo ante un simple fenómeno de entretenimiento
televisivo.
_E:so sí: si quisiéramos un verdadero reality show,
con anál1s1s del comportamiento humano, quizá podríamos
buscar una conexión satelital permanente con el Penal de
Almoloya de Juárez o el Tutelar para menores de Nuevo
León. ~ría interesante ver la cotidian_eidad del Mochaorejas,
la realidad de los narcos tras las reJas; o la vida diaria de
Julito Castrillón, enfrentando no sólo la cárcel sino sus
demo~ios y fantasmas. Lo que por ahora ha producido
Tel_ev1sa_ es u? espectác,ul? subdesarrollado, sin experimento
socio, ps1co rn antropolog1co. Es tan manipulada esa realidad,
que el show no pasa de ser un insulto a la inteligencia del
espectador.

Como estrategia de mercado, en esa misma carta,
se proponía ~ue la periodista Adela Micha preguntara al
Doc, ya designado como Big brother viajero, sob re s u
homosexualidad, algo que suponían Eduardo aceptaría

28-29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Las falacias de la verdad. Medios, campañas politicas y equidad
- - -- -- -- - -- -

L OGOS CC / TRATADO CIENTÍFICO DE C O M U NIC A C IÓN

"'fines de febreco de

Las falacias
1

ea

campañas políticas

1

1

1999,

el g rnpo po!ftieo "Los

Amigos de Fox" difundió en internet el resultado de una
encues ta realizada por la empresa Alducín y Asociados,
hecha para el periódico El Universal, a escala nacional, sobre
las preferencias electorales de los ciudadanos en torno a los
precandidatos d e los distintos par t idos políticos a la
Presidencia de la República, entre los que estaban: Vicente
Fox Quesada, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Fra ncisco
Labas tida Ochoa, Miguel Alemán Yelasco, Carlos Medina
Plascencia, Manuel Bartlett Díaz, Roberto Madrazo Pintado,
Porfirio Muíioz Ledo, Manuel Camacho Solís, Andrés Manuel
López Obrador, Cecilia Soto, José Ángel G urría, Esteban
Moct ezuma Barr agá n y Jo r ge Go n zález T orr es.
Sin pretender un estudio para descubrir si los medios de
información influyeron en esas preferencias electorales, es
importante investigar cómo fue la info rmació n que
difundieron de cada uno de ellos los periód icos El o rte y
Diario de Monterrey, -hoy Milenio Diario de Monterreyque son los de mayor circulación en Nuevo León, durante
los meses previos a dichas encuestas. Es tos periódicos
sostienen, en sus respectivos Manuales de Estilo, que deben
difundir una información equilibrada, recurriendo a múltiples
puntos de vista.
En concordancia con el planteamiento del problema, se
elabo raron los siguientes objetivos de investigación:
· Conocer si ofrecieron equidad info rmativa los periódicos
El Norte y Diario de Monterrey de cada uno de los posibles
precandidatos a la Presidencia de la República para el año
2000.

Equidad
LI

POR FRANCISCO JAVIER ZAMBRANO
L
LI

· Disting ui r los temas q ue más destaca ro n los periódicos
sobre cada uno de los precandidatos.
· Identificar las fuentes informativas a las que recurrieron
los periodistas de los diarios analizados, para conformar la
información seleccionada que difu ndieron de los precandidatos
a la Presidencia de la Repúbl ica.
· Conocer si los pe riódicos a nalizados obtuv ieron la
información mediante la implementación de rutinas de trabaj o
o a través de otros sistemas de recolección de información.

La Sociología de la Producción de mensajes considera
qu e las info rmaciones q ue pro porcionan los med ios de
comunicación, no es o bjetiva "porque no hay nadie que sea
un observador objetivo de la realidad" (Shoemaker y Reese,
1995, p: 5), ni una ven tana al mundo, noción implícita en el
concepto de "periodismo objetivo" (Hernández, 1997, p: 2 17);
n! un espej o de la realidad (G omis, I 991, p: 17); sino como
dice Ag udelo ( 1996, p:83): "Lo q ue hacen las noticias no es
reflejar esa rea lidad social, sino una representación de la
misma, una forma de reconstruirla socialmente, de representar
el acontecer".
Entender así la noticia es concebirla como "producto

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J.3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

social", es reconocer que los mensajes no son el resultado
de voluntades individuales, sino de procesos sociales., "aunque
a veces es difíci l porque los medios de comunicació n se
presentan como meros transmisores de noticias" (Rodrigo
Alsina, 1989, p. 37).
Entendida asf la información, como un "producto social",
la pregunta clave de esta perspectiva, dicen Shoemaker y
Reese ( 199 1, p. 1) es "¿Qué factores in ternos y ex ternos de
las organizaciones de medios afectan el con tenido de los
mensajes?".
Los seguidores de esta corriente teórica consideran
que en la preparación, elaboración y presentación de las
info rm acio nes confluyen un conj un to de facto res o
condicionantes q ue deben de estudiarse de maner a
concatenada, porque actúan y le son comunes a todas las
ins tituciones de medios. Estas determinaciones las clasifican
en tres niveles:
Las profesionales, donde se contempla la edad, el
sexo, la clase social, la ed ucación, la orientación religiosa, la
actit ud política per onal y los va lores profesionales de los
periodistas (repor teros, editores, coeditores y directivos).
Las organizacionales, que incluye las rutinas de trabajo y el
tamaño de las orga nizaciones. Y las institucionales, q ue
abarcan las fuentes de información, las campañas de relaciones
públicas, las organizaciones informativas, los anuncian tes,
los accionis tas, los g ru pos de presión, el gobierno, la
competencia y la tecnología.
Debido a que la presente investigación se enfoca a
los me nsaj es relacionados con la información q ue
proporciona ro n los per iódicos E l Nor te y Diario de
Monterrey, la técnica de investigación seleccionada para
r ealiza r e l es tu d io es la de l anál isis de contenido.
Según la t radicional definición de Berelson (1952),
el análisis de conten ido "es una técn ica para estudi ar y
analizar de manera objetiva, cuan titativa y sistemática, el
contenido de la co municación"; mientras que la definición
q ue lfrippendorff da ( 1997, p. 28) es la de que se t rata de
una "técnica de investigación para hacer infer encias válidas
y confiables con respecto a su contexto". Para realizarlo se
siguieron los pasos propuestos por Hernández, Fernández
y Bautista ( 1998, pp: 305-309).
Los periódicos seleccionados, del universo de d iarios
q ue se difunden en el área metropoli tana de la ciudad de
Monterrey, fueron El Norte y D iario de Monterrey, por ser
los de mayor tiraje en la localidad.
El período tempo ral qu e se d ecidió anal izar es tu vo
comprendido entre el primero de octubre de 1998 y el 31 de
d iciembre de ese mismo afio.
Esta selección obedece a q ue son los meses previos
a la encuesta de Alducín y Asociados; y cuando ar recian las
campafias de alg unos precandidatos o se seíialan a otros con
posibilidades de er candidatos por los diversos partidos.
El tipo de muestra fue de dos semanas compuestas

1819 20 2122232425 2627 28 29 30 313233 34 35 36 37 38 39

�Las falacias de la verdad. Medios, campañas olíticas

equidad

Zambrano

a leatorias.Los días seleccionados fueron los
domingos 18 de octubre y 8 de nov_iembre; los lun~~ 2 y 23
de noviembre; los martes 10 de noviembre y 1 de d1c1embre;
los miércoles 2 1 de octubre y 2 de diciembre; los jueves 19
y 26 de noviembre; los viernes 1 S y 27 de noviembre; y los
sábados 3 1 de octubre y 21 de noviembre, para ambos
periódicos.
La unidad de análisis fueron todas las informaciones,
de cualquier t ipo, que se referían a esos personajes políticos.
En esta codificación se previeron las siguientes eventualidades
para atenderlas con atingencia: Si la nota se publicó en la
primera página y continuó en otra, se le consideró como dos
notas, una de primera página y otra de interiores. Lo mismo
para cualquier otra información. Si en una información, ya
sea nota informativa, reportaje, articulo de opinión, etc., se
citó o enjuició a más de un candidato, se hizo una hoja de
codificación para cada uno de ellos. Si únicamente se les
mencionó solo o junto con otros, sin enjuiciarlos o hacer
una cita explícita de ellos, no se les consideró para hoja de
codificación. Si en la información se citan varias fuentes, se
consideró como fuente a la que se mencionó primero. Si hay
varios tópicos, también al que se citó primero. En cuanto a
la tendencia, si los comentarios son variados, se considerará
a la que haga mención el encabezamiento.
Las categorías con que se trabajó fueron: ubicación
de la información, página, tamaño, gé~ero perio?ístico,
ilustraciones, propaganda, fuente, personaJe, tendencia, tema
y procedimiento. La confiabilidad fue del .94 por ciento, con
el método de la reproducibilidad (Krippendorff, 1997, p: 194),
con codificador es estudiantes de nivel li cenciatura.

plantearon las siguientes hipótesis de trabajo:
H 1: Los periódicos El Norte y Diario de Monterrey
de la ciudad de Monterrey ofrecieron equidad informati va
a sus lectores con respecto a los posibles precandidatos a la
Presidencia de la República.
H2: Los temas que más destacaron estos periódicos
fueron: política y economía/comercio, más que otros ternas.
H 3: Los periódicos mencionados obtuvieron las
informaciones sobre los precandidatos más de fuentes oficiales
que de las no oficiales.
H4: Los periódicos El Norte y Diario de Monterrey
obtuvieron la mayoría de las informaciones a trav_és de
procedimientos rutinarios de trabajo y no mediante
procedimientos no rutinarios de trabajo.

Cantidad de notas •

Análisis y discusión de res ultados
Para comprobar la primera hipótesis se estudiaron
las categorías: número de informaciones, el espacio asignado,
la página, la ubicación, el género periodístico y la tendencia
de las mismas. Des pués, en cada una de las categorías, se le
asignó un valor a cada uno de los precandidatos que va del
uno hasta e l siete, de acuerdo a cómo se le destacó (el uno
se le asignó al que fue más destacado en esa categoría, el dos
al que le siguió y así sucesivamente).
Con los seis valores obtenidos de cada uno se aplicó
la prueba estadística Análisis de Varianza en una Dirección
por Rangos, de Kruskall-WaJJis, para determinar si hubo
diferencias en cuanto a las informaciones que cada periódico
difundió sobre ellos.

El Diario de Monterrey

Puntaje asignado •

Barra lzquiera

Barra Derecha

Cantidad de notas •
Puntaje asignado •

Barra lzquiera
Barra Derecha

L
Ll
Fox Cárdenas Labastida Barlen Madrazo

López O. Gurría

El Norte
Cen1íme1ros cuadrados •
Puntaje asignado •

orte y Diario de Monterrey

El Diario de Monterrey

Bana 1,.quiera

Centímetros cuadrados •
Puntaje asignado •

Bana Derecha

Barra !,quiera
Barro Derecha

., _, ~'11. J¡• ,JI,""11, ,. 1,~ 1, ,JI, "' 1, I,
rn

Tabla I Cantidad de notas para cada candidato en los periódicos El Norte y Diario de Monterrey

El Norte

Tabla 2 Espacio asignado a cada precandidato en los periódicos El

Pox Cárdenas Labastida Barlen Madrazo

López O. Gurría

Fox

Cárdenas

Labastida

Barlcn

Madrazo

Lópcz O. Gurria

En cuanto al número de informaciones, se encontró
que El orte, en la muest ra estudiada, difundió 16
informaciones de José Ángel Gurría; 12 de Vicente Fox
Quesada; nueve de Manuel Bartlett Díaz; siete de Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano y Andrés Manuel López Obrador,
respectivamente; y cuatro de Francisco Labastida Ochoa y
l~ob~rto Madrazo Pintado, respectivamente, por lo cual,
s~gu1endo ese orden, se les asignó un rango del uno al siete.
Esto es, a José Ángel Gurría se le asignó e l uno; a Vicente
Fox Quesada el dos; a Manuel Bartle tt Díaz el tres; a
C_uauhtérnoc Cárdenas Solórzano y a Roberto Madrazo
Pmtado el cuatro; y a Francisco Labastida Ochoa y Andrés
Manu e l López Obrador e l cinco ( Ver Tabla I ).
.
~or s u parte, El Diario de Monterrey le dedicó 15
111forrnac1ones a José Ángel Gurría; cinco a Andrés Manuel
López Obrador; cuatro a Francisco Labasticla Ochoa; tres a
Vicente Fox Quesada y a Manuel Bartlett Díaz; y dos a
C~1auhtémoc Cárdenas So,lórzano y a Roberto Madrazo
Pmtado. Por lo que a José Angel Gurría se le asignó el uno,
a Andrés Manuel Lópcz Obrador el dos, a Francisco Labastida
O~hoa el tres, a Vicente Fox Quesada y a Manuel Bartlett
D1az el cuatro; y a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y a
Roberto Madrazo Pintado, el cinco.
En cuanto a la categoría de Centímetros se encontró
que e~1 el periódico El orte, el primer lugar en cuanto a
espacio asignado lo ocupó Manuel Bartlett Díaz con cinco
~rnl 342 ~entímetros cuadrados, (lo que signiryca que hubo
111formac1ones amplias de él); seguido por José Angel Gurría,
con cuatro mil +55 cm2; Vicente Fox Quesada, con dos mil

Fox

Cárdenas Labastida

Barlett

Madrazo

J~
,
López O. Gurría

279 crn2; Andrés Manuel López Obrador, con mil
819 cm2; Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, con mil 258 cm2;
Roberto Madrazo Pintado, con 729 cm2; y en último lugar
Francisco Labast!da Ochoa, con 419 cm2 (Ver Tabla 2).
En ese 1rnsrno orden, corno en la categoría anterior,
se le otorgó el rango del uno al siete, por lo que el número
uno se le asi~nó a Manuel Bartlett Díaz; el dos a José Ángel
Gurría; a Vicente Fox Quesada e l tres; a Andrés Manuel
López Obrador el cuatro; a Cuauhtérnoc Cárdenas Solórzano
el cinco; a Roberto Madrazo Pintado el seis; y el siete a
Francisco Labastida Ochoa.
Por su parte, en El Diario de Monte rrey el espacio
dedicado a cada uno de ellos casi es tu vo en la misma
proporción a, la cantidad de notas, ya que el primer lugar lo
ocupó José Angel Gurría, con 3 mil 434 crn2; seguido por
Andrés Manuel López Obrador con mil 384 cm2; después
Francisco Labastida Ochoa, con mil 023 cm2; Manuel Bartlett
Díaz con 745 cm2; Roberto Madrazo Pintado con 720 cm2;
Cuauhtérnoc Cárdenas Solórzano con 4•63 cm2; y por último
Vicente ~o~ Quesada, co n 4 58 crn,2 ( Ver Tabla2).
S1gu1e ndo es tos datos, a José Angel Gurría se le
asignó el uno; a Andrés Manuel López Obrador el dos; a
Francisco Labastida Ochoa el tres; a Manuel Bartlett Díaz
el cuatro; a Roberto Madrazo Pintado el cinco; a Cuauhtémoc
~árdenas Solórzano e l seis; y a Vicente Fox Quesada el
siete.
Con respecto a la página, como se aprecia e n la
Tabla 3, la mayor parte de las informaciones que se
presentaron en El orte de cada uno de los precandidatos.

J

2 3 4 5 6.7 p tff:f112: ta.'Pt 16 i61l ; 19202122 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

1 2'3 4 5 6 7 8 9 1O 11 12 13 14 15 16 17 18 • 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Zambrano

11 ., 1 l
lo

1

1

Ochoa, el 25 por ciento en página non y 75 por
ciento en par. Para Manuel Bartlett Díaz, el SS por ciento
fue en página non y 67 por ciento en rágina par. Y, p~ra
Roberto Madrazo Pintado, el 100 por ciento fue en pagma
par (Ver T abla s).
Por tal motivo, a Andrés Manuel López Obrador
se Je asignó el uno; a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano el
dos; a Vicente Fox Quesada y a Manuel Bartlett Díaz el
tres; a José Ángel Gurría el cuatro; a Fran~isco Labasti?a
Ochoa el cinco, y a Ro berto Madrazo Pmtado el seis.
Para fortalecer esta parte del estudio, se consideró
analizar la ubicación de las informaciones. Como se aprecia
en Tabla 4, en el periódico El Norte se encontró que las
informaciones de los precandidatos publicadas en primera
página se difundieron de acuerdo al siguiente orden: el 14
por ciento para Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano; el 13 por
ciento a José Angel Gurría; el 11 por ciento a Manuel Bartlett
Diaz; el 8 por ciento a Vicente Fox Quesada; mientras que
Francisco Labastida Ochoa, Roberto Madrazo Pintado y
Andrés Manuel López Obrador obtuvieron el O por ciento
de información de primera plana.
Con base en los resultados anteriores, a Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano se le asignó el uno; a José Ángel Gurría
el dos; a Manuel Bartlett Oíaz el tres; a Vicente Fox Quesada
el cuatro y el cinco a Francisco Labastida Ochoa, a Roberto
Madrazo Pintado y a Andrés Manuel López Obrador.
En la misma tabla se ve que en El D iario de
Monterrey se encontró que los precandidatos que apar ecen
en la primera página son Vicente Fox Quesada, Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, Andrés Manuel López Obrador y José
Ángel Gurría. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano con el 50

fueron ubicadas en páginas pares; sin embargo,
Vicente Fox Quesada ocupó un mayor número de ocasiones
las páginas nones. Así, se estableció que el 42 por ciento de
las informaciones referentes a Vicente F ox Quesada se
difundieron en páginas nones y el 58 por ciento en páginas
pares. Para Cuauhtémoc Cárden_as Solórzano: el 14 por ciento
en páginas nones y el 86 por ciento en pá~mas pares,- ~ara
Francisco Labas tida Ochoa, el 100 por ciento en paginas
pares. Para Manuel Bartlett Díaz, el SS por ciento en páginas
nones y el 67 por ciento en páginas pares. Para Roberto
Madrazo Pintado, todas las páginas pares. Para Andrés
Manuel López Obrador, el 29 por ciento en páginas nones
y el 7 1 por ciento en páginas pares. Y para José Ánge_lGurría,
el g I por ciento en páginas nones y el 69 por ciento en
páginas pares.
Por lo tanto, a Vicente F ox Quesada, se le asignó
el uno; a Manuel Bartlett Díaz el dos; a José Angel Gurría
el tres; a Andrés Manuel López Obrador el cuatro; a
Cuauhtémoc Cárdenas el cinco; y a Francisco Labas tida
Ochoa y Roberto Madrazo Pintado el seis, a cada uno de
ellos.
Por su parte, en El Diario de Monterrey se encontró
que, con excepción de Andrés Manuel López Obrador que
tuvo 60 por ciento de sus informaciones en páginas nones
y el 40 por ciento en pares, para el resto la mayoría de las
informaciones se difundió en página par.
Así, qu edó establecido que para Vicente F ox
Quesada, el SS por ciento de la información le fue colocada
en páginas nones y el 67 por ciento en páginas pares. Para
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el 50 por ciento se ubicó
en página non y 50 por ciento en par. P ara Francisco

Tabla g Página en que se difundieron las informaciones de los precandidatos en los periódicos
El Norte y Diario de Monterrey

,....
El Norte

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El Diario de Monterrey
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1 JJI J I J- 1 - 1JJI J- 1
1 .• 1 .
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Fox

Cárdenas

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Barlett

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Madrazo

López O.

Gurría

T abla 4 Página o sección en que se difundieron las informaciones de los precandidatos en los periódicos
El Norte y Diario de Monterrey

-

El Norte
Primera págma
Oua págma •
Punoaje asignado •

Barra lzquiera

Barra Centro
Barra Derecha

1..r1
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1
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Fox

-

El Diario de Monterrey
Primera pág.1n.1

Otta página
Punoaje asig,uoo

•
•

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.6 7 8 9 10 11 '12 13 14 15 16 17 18 19 20

Barlelt

,..,..

'""'·

.1
•

Labastida

ciento, Vicente Fox Quesada con el SS por ciento,
Andrés Manuel López Obrador con el 20 por ciento y José
Ángel G urría con el 7 por ciento.
Por lo tanto, a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano se
le asignó el uno; a Vicente Fox Que~ada el dos; a Andrés
Manuel López Obrador el tres; a José Angel Gurría el cuatro
y el cinco a Francisco Labastida Ochoa, Manuel Bartlett
Díaz y Roberto Madrazo Pintado.
Referente al género informativo, como se ve en
~abla 5, en El Norte para Vicente Fox Quesada, el 67 por
~•ento de las informaciones se difundieron en géneros
informativos y el SS por ciento en opinión. Para Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, el 28 por ciento en informativos y el
72 por ciento en páginas de opinión. Para Francisco Labastida
Ochoa, el 50 por ciento en informativos y el 50 por ciento
en textos de opinión. Para Manuel Bar tlett Díaz, el 66 por
ciento en informativos y el 34 por ciento en opinión. Para
Roberto Madrazo Pintado, el 50 por ciento en informativos
y el 50 por ciento en la zona de opinión. Para Andrés Manuel
l!&gt;pez Obrador, el 72 por ciento en informativos y el 28 por
c~ento en editoriales. Y Para José Ángel Gurría, el 82 por
ciento en informativos y el 18 por ciento en artículos de
opinión.
Por lo tanto, a José Ángel Gurría se le asignó el
u~o; a Andrés Manuel López Obrador se Je asignó el dos; a
Vicente Fox Quesada el tres; a Manuel Bartlett Díaz el
c~atro; a Francisco Labastida Ochoa y a Roberto Madrazo
P1_n tado el cinco; y a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano el
seis.

J

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.,.

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1

'•
Madrazo

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1

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•

Madra.ro

0%

'•1. r
. l..1

LópezO.

Gurría

r1~r-l..1

- 1

J•

LópezO.

Gurría

En cuanto al género periodístico al que acudió El
Diario de Monterrey para difundir las informaciones de cada
precandidato, tenemos que para Vicente Fox Quesada el 67
por ciento fueron en informativos y SS por ciento en opinión.
Para Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el 100 por ciento
fueron en informativos. Para Francisco Labastida Ochoa el
75 por ciento fueron en informativos y 25 por ciento en
opinión. Para Manuel Bartlett Díaz, SS por ciento en
informativos y 67 por ciento en opinión. Para Roberto
Madrazo Pintado, el 50 por ciento en informativos y el 50
por ciento en opinión. Para Andrés Manuel López Obrador,
el 100 por ci~nto en informativos y o por ciento en opinión.
Y para José Angel Gurría, el 47 por ciento en informativos
y el 5S por ciento en opinión.
Así, a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Andrés
Manuel López Obrador se les asignó el uno; a Francisco
Labastida Ochoa el dos; a Vicente Fox Qu~sada el tres; a
Roberto Madrazo Pintado el cuatro; a José Angel Gurría el
cinco; y a Manuel Bartlett Díaz el seis.
Y por último, la categor ía Tendencia de la
información, en El Norte, se tiene que el 50 por ciento de
las informaciones que se refirieron a Vicente Foz Quesada
le fueron positivas, el 17 por ciento negativas y el SS por
ciento neutrales. A Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano un cero
por ciento le fueron positivas, 86 por ciento negativas y el
14 por ciento neutrales. Para Francisco Labastida Ochoa, el
25 por ciento le fueron positivas, el 50 por ciento negativas
y el 25 por ciento neutrales. Para Manuel Bartlett Díaz, el
4+ por ciento le fueron positivas, el 22 por ciento negativas

�____ _ _ __ __ _ __ ___L_a_s_f:_al_a_c_ia:_s:_d.:_e.:. . .:. :l.a:__
ve.:..:r:_d:..:a:..:d:. :. .-=Me~campañas políticas y equidad

y el S4 por ciento neutrales. Para Roberto Madrazo Pintado,
el 25 por ciento le fueron positivas, el 50 por ciento negativas
y el 25 por ciento neutrales. Para Andrés Manuel López
Obrador, el 29 por ciento fueron positivas, el 29 por siento
negativas y 4S por ciento neutrales. Y para José An gel
Gurría, el 18 por ciento le fueron positivas, el 50 por ciento
negativas y S2 por ciento neutrales.
Por lo tanto, a Vicente Fox Quesada se le asignó
el uno; a Manuel Bartlett el dos; a Andrés Manuel López
Obrador el tres; a Francisco Labastida Ochoa y a Roberto
Madrazo Pintado el cuatro; y a Cuauhtémoc Cárdenas
Solórzano el cinco.
Por su parte, en Diario de Monterrey la tendencia de la
información con respecto a cada precandidato fue: para
Vicente Fox Quesada, 67 por ciento positiva y SS por ciento
negativa; para Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el 50 por
ciento positiva, no tuvo información negativa y 50 por ciento
fue información neutral; para F ranci co Labastida Ochoa,
el 25 por ciento fue de información positiva y el 7 5 por
ciento considerada neutral; para Manuel Bartlett Díaz, el
67 por ciento positiva y el SS por ciento neutral; para Roberto
Madrazo Pintado, el 50 por ciento positiva y el 50 por ciento
negativa; para Andrés Manuel López Obrador, el 40 por
ciento de la información fue positiva,,40 por ciento negati va
y 20 por ciento neutral; y para José Angel Gurría, el IS por
ciento de la información fue positiva, el 5S por ciento negativa
y el S4• por ciento neutral.
De los datos presentados se desprende que en este
periódico la mayoría de los precandida~os fueron presentados
positivamente y que sólo a José Angel Gurría le fue

desfavorable la información. Por lo tanto, a Vicente
Fox Quesada y a Manuel Bartlett Díaz se les asignó el uno;
a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y a Roberto Madrazo
Pintado el do ; a Andrés Manuel López Obra9or el tres; a
Francisco Labastida Ochoa el cuatro; y a José Angel Gurría
el cinco.
Así, en El Norte los valores obtenidos por Vicente
Fox Quesada fueron: 2, s, 1, 4, S y l ; los de Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano: 4, 5, 5, 1, 6 y 6; los de Francisco
Labas tida Ochoa: 5, 7, 6, 5, 5 y 4; los de M an uel Bartlett
Díaz: s, 1, 2, s, 4 y 2; los de Roberto Madrazo Pintado: 4,
6, 6, 5, 5 y 4; los de Andrés Manuel López Obrador: 5, 4, 4 ,
5, 2 y S; y, los de José Angel Gurría: 1, 2, S, 2, 1 y 5.
Al aplicar la prueba estadística Análisis de Varianza
en una Dirección por Rangos de Kruskall-Wallis, se encontró
que sí hay diferencias en cómo difundió este periódico la
información de los precandidatos, dado que el valor de la H
es de 28.24 y el valor de la Tabla D en Levin ( 1979), de
12.59, para un margen de error del .05. Esto es, que el valor
de H es mayor que el valor de la tabla D, por lo cual se
rechaza la hipótesis 1 que sostiene que sí hay eq uidad
informativa en dichos pe riódi cos sobre los posibles
precandidatos.
Pero esta prueba estadística no tiene la suficiente
potencia para decirnos con precisión cuál de dichos
precandidatos fue el mejor representado y quién le sig ue en
ese orden, por lo cual posiblemente aq uel o aqu ellos
precandidatos cuya media de los rangos obtenidos es menor
fue el mejor representado, y así s ucesiva mente.
Por lo tanto, en El Norte posiblemente los

Tabla 5 Géneros informativos que utilizaron los periódicos
El Norte y Diario de Monterrey para difundir las informaciones de los precandidatos.

El Norte

1

Pnmcra página .. Rarra l7.quter3
Oua página
8am Cenuo
Puntn¡e asignado • Bami D&lt;nxhil

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Cárdenas

L

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El Diario de Monterrey
Primera página •

Otra página •
Punta¡e asignado •

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Barra Ca,u-o
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Cárdenas

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LópezO.

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J

123 4 56789 101112 ~3 415 1617 181920 21

23 24 25 26 27 28 29 30 313233 34 35 3637 38 39

T abla 6 Tendencia de la información que sobre los precandidatos difundieron los periódicos
El Norte y Diario de Monterrey

Precandidatos

El Norte

"°'

Positivas
Negativas •
Neutras •
Puntajc asignado o

Bam, 1
11am, 2

Barra 3

50%

17%

33%

Cárdenas

0%

86%

14%

Labastida

25%

50%

Bartlett

44%

Madrazo

Fox

67%

33%

0%

6

50%

0%

50%

2

25%

4

25%

0%

75%

4

22%

34%

2

67%

0%

33%

25%

50%

25%

4

50%

50%

0%

2

LópezO

29%

29%

42%

3

40%

40%

20%

3

Gurría

18%

50%

32%

5

13%

53%

34%

5

11am, 4

El Diario de Monterrey
Positivas !111 Barra 1
Negativas • Bana 2
NeutraS • Bana 3
Puntaje asig¡¡ado
Bana 4

precandidatos más favorecidos fueron Vicente Fox
Quesada y José Ángel Gurría, al obtener esos valores una
media de 2.SS; después Manuel Bartlett Díaz con una media
de 2.5; y ya más retirados, Andrés Manuel López Obrador,
con una media de 4. 16; Cuauhtémoc Cárdenas con 4.5;
Roberto Madrazo Pintado con una media de 5; y Francisco
Labastida Ochoa con una media de 5.SS.
. En el caso de El Diario de Monterrey, los valores
obtemdos por los precandidatos fueron: Vicente Fox Quesada:
4 , 7, 3, 2, S y 1; Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano: 5, 6, 2, 1,
1 y 2; Francisco Labastida Ochoa: s, s, 5, 5, 2 y 4; Manuel
Bartlett Díaz: 4, 4, S, 5, 6 y l; Roberto Madrazo Pintado: 5,
5, 6, 5, 4 y 2; Andrés Manuel López Obrador: 2, 2, 1, S, 1 y
S; y, José Angel Gurría: 1, 1, 4, 4, 5 y 5.
.
Al aplicar la misma prueba estadística Análisis de
Varianza en una Dirección por Rangos de Kruskall-Wallis,
se encontró también que sí hay diferencias en cuanto a cómo
este periódico difundió la información de los precandidatos,
al encontrar un valor de H de IS.OS y un valor de la Tabla
D de 12.59, para un margen de error del .05, esto es, que el
valor_ ? e H es mayor que el valor de la Tabla D, por lo cual
tamb1~n se rechaza la hipótesis 1.
. , . Siguiendo el mismo ra zona mien to que para el
per ~od1co El Norte, en el sentido de que el precandidato
pos1?lemente mejor representado es el que haya obtenido la
media menor de los rangos asignados, en El Diario de
Mo~terrey, por lo tanto, es Andrés Manuel López Obrador
posiblemente el mejor representado, al obtener una media
de 2.00; seguido por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano con
una media de S.00; Vicente Fox Quesada y José Ángel Gurría

con una media de S.SS; y ya más retirados Francisco Labastida
Ochoa, con una media de S.67; Manuel Bartlett Díaz con
una media de S.SS; y el peor representado es Roberto Madrazo
Pintado, con una media de 4.5.
Hipó tesis 2
Para demostrar la hipótesis que sostiene que Los
temas que más destacaron estos periódicos fueron: política
y econom(a(c?,mercio, ,r~1ás que otros temas, la categoría
tema se d1v1d10 en polítI~a y economía/comercio y otros
temas. Con los porcentaJes y proporciones obtenidos, se
obtuvo el mterv alo de confianza para la proporción
poblacional del 95 por ciento, como lo que se trata de
demost1:3r es que los temas política y economía/comercio
predomman sobre el resto, entonces el valor máximo de la
proporción de otros temas debe ser menor a .50 por ciento.
Como se ve en la Tabla 7, en el caso de El Norte
e l porcentaj e para la s ub categoría política
economía/comercio es del 85 por ciento; y la subcategoría
Otro a lean za el 15 por cien to, por lo cual el intervalo de
confianza de la subcategoría Otros temas cae entre .06 y .24,
es decir, que el porcentaje mínimo alcanzable por esta
s~bca tegoría es del 6 por ciento y el máximo de 24 por
ciento, con lo cual la hipótesis mencionada se confirma, ya
que la proporción poblacional no alcanza el 0 .50
Aunque en el caso de El Diar io de Monterrey (ver
la Tabla 7), los porcentajes no se encuentran tan
desbalanceados, la hipótesis referida también se confirma
ya que el intervalo de confianza para el 95 por ciento de l;
proporción poblacional de la subcategoría Otros temas, se

y

�Las falacias de la verdad. M edios, campañas políticas y equidad

Zambrano

es decir, que el porcentaje mínimo alcanzable es_ 16
por ciento y el máximo d e 48, por lo que la proporción
poblacional no alcanza el .50.

lt,

Hipótesis S
.
A fin de comprobar la tercera _hipótesis_que men~1ona
que los periódicos mencionados obtuvieron 13:&gt; informaciones
sobre los precandidatos más de fuentes oficiales que de las
no oficiales, la categoría Fuentes se dividió en ofic1al~s y no
oficiales. Con los porcentajes y proporciones obtenidos de
cada subcategoría se determinó el intervalo de confianza_ del
95 por ciento para las proporcio~es, como lo _que se qmere
demostrar es que las fuentes oficiales predominan sobre las
otras fu entes el valor máx imo que puede alcanzar la
proporción (p~rcentaje) para Fuentes no oficiales debe ser
menor a .50 (50 por ciento).
Como se puede ver en la Tabla 8, en el caso de El
Norte el 12 por ciento de las notas fueron sobre fu~ntes
oficiales y el 88 por ciento sobre Fuentes no oficiales.
El intervalo de confianza, por tanto, para la
proporción población de Fuen_tes ~~ oficiales cae entre .80
y .96, es decir, que ~l porcentaje m~mmo alcanzable es el 80
por ciento y el máx imo de 96 por c1ent?, P?r lo cual nuestra
hipótesis no se confirma para este p~nód1co, porque to~as
las probabilidades rebasan el 50 por ciento, lo que contradice
el criterio de que no lo debe rebasar.
En el caso de El Diario de Monterrey sucede lo
mismo, ya que los resultados son visibles. En este peri~ico
el 27 por ciento de las notas se refieren a fuen_tes oficiales
y el 73 por ciento a no oficiales, por lo que el intervalo de

T abla

7

co nfia n za para la proporción poblacio na l ~e
encuentra entre .58 y .88, es decir, que el mínimo porcentaje
alcanzable es de 58 por ciento y el máximo de 88 por ciento,
lo que también contradice el criterio que señala que no debe
rebasar el 50 por ciento.
. .
Pero es importante señalar que en arn~s penód~cos
los precandidatos, las fuentes oficiales, los par~1dos políticos
y los empresarios representan más del 60 por ciento de todas
las fuentes, lo que puede ser resultado de una m_ayor plur3;1idad
de los medios y sería preocupación de futuras mvest1gac1ones
comprobar si en la actualidad la mayoría ?e las fue!1tes a las
que recurren los medios para re~bar las mformac1ones son
las grandes organizaciones mencionadas.
Hipótesis 4
.
.
.
Para confirmar o refutar la h1pótes1s que sostiene que: los
periódicos El N?rte y D~ario de Mo~ terrey obtu".'ie:on la
mayoría de las mformac1ones a tr~ves de pro~ed_1m1entos
rutinarios de trabajo y no por medio d e procednruentos_no
rutinarios de trabajo, la categoría Procedimiento de ob~enc~ón
de la información de dividió en Procedimientos rutmanos
de trabajo y Procedimie~ tos no ru_tinarios de tra_baj o.
Después, con los porcentajes convertidos ~n proporciones
se obtuvo el intervalo de confianza poblac1onal del 95 por
ciento para la proporción Procedimientos,n? rutinarios de
trabajo, porque se parte de que el valor max1mo alca_nzable
para esta proporción no puede rebasar el .5?, ya que siempre
Procedimientos no rutinarios de trabajo será menor a
procedimientos rutinarios de trabajo.

T emas de las informaciones que difundieron los periódicos
El Norte y Diario de M onterrey de los precandidatos.

-1

El Diario de Monterrey

El Norte
Porcentaje
Proporción
Número notas

Ll

85'1.

.85

1wl

L

Ll

Tema

Política y
Econonúa/com.

Barra lzquiera
Barra Centro
Barra Derecha

15%

1

15

Otros
temas

9.

Porcentaje •
Proporción •
Número notas •

68'¼

~

11

.68

1

Barra lzquiera
Barra Centro
Barra Derecha

32%

n

Otros
temas

.32

1

Política y
Econonúa/com.

Tema

Tabla 8 Fuente a la que acudieron los periódicos El Norte y Diario de Monterrey para cubrir las informaciones
de cada uno de los precandidatos.

El Norte
Porcentaje •
Proporción •
Cantidad notas •

El Diario de Monterrey

88~.

1

12%

Fuente

.12

Oficial

1.

Porcentaje •
Proporción •
Número notas •

Barra lzquiera
Barra Centro
Barra Derecha
.88

~

Barra lzquiera
Barra Centro
Barra Derecha

J

No oficial

Como se aprecia en la Tabla 9, en el caso de El
Norte la proporción para Procedimiento no rutinario de
trabajo alcanza el .SO y Procedimiento rutinario de trabajo
el .70, por lo cual al obtener el in tervalo de confianza del 95
por ciento. Para la proporción de Procedimiento no rutinario
de trabajo se encontró que el valor mínimo alcanzable es de
. 18 y el máximo de .42, por lo cual la mencionada hi pótesis
se confirma, ya que el porcentaje máxi mo alcanzable para
P:ocedimiento no rutinario de trabajo no alcanza el 50 por
ciento.
La diferencia es más contundente en el caso de El
Diario ~e ~onterrey porque el porcentaje para la subcategoría
Proced1m1ento rutinario de trabajo fue del 100 por ciento y
para Procedimiento no rutinario de trabajo del O por ciento,
por lo cua l al aplicar la prueba estadística anterior, el máximo
va lor para el intervalo del universo poblacional para
Procedimiento no rutinario fue de .00, por lo cual la hipótesis
referida se confirma en este matutino.
Conclusiones
Aun y cuando los periódicos El orte y El Diario
de Mon_terrey cuentan con políticas explícitas para evitar el
predom1mo de una versión parcializada de la realidad, -como
son que sus reporteros acudan a fuentes diversas para cubrir
cad_a _suceso, que no se conviertan en voceros de grupos
poht,cos o _ec?nómicos y que tienen que investigar a fondo
lo~ acontec11111entos, ya que sus intereses son los de informar
b,~n, como las plasman en sus respectivos manuale de
e tilo-, los resultados de esta inves tigación demuestran que

Oficial

No oficial

Fuente

los periodistas de ambos matutinos no cumplieron
en lo fundamental con esas indicaciones.
En relación con la primera hipótesis que se formuló
en el sentido de que los periódicos El Norte y El Diario de
Monterrey difundieron una información equilibrada de cada
uno de los posibles precandidatos a la Presidencia de la
República Mexicana, se encontró que ambos matutinos no
cumplieron con ese objetivo, por lo cual se concluye que esta
hipótesis no se comprobó afirmativamente.
En el capítulo anterior se vio como sí hubo
diferencias sig nificativas en la cobertura informativa que
realizaron ambos matutinos de los posibles precandidatos
y que posiblemente _Vicente Fox Quesada y José Angel
Gurría fueron los rneJor es representados en el periódico El
Norte, al obtener una media menor, seguidos en orden
descendente por Manuel Bartlett Díaz, Andrés Manuel López
Obrador, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Roberto Madraw
Pintado y Francisco Labastida Ochoa, porque en ese mismo
orden se encontró la media para cada u no ele ellos.
~n el caso de Diario de Monterrey al que mejor representó
posiblemente fue a Andrés Manuel López Obrador, seguido
por Cua uhtémoc Cárdenas Solórzano, después Vicente Fox
Quesada y José Angel Gurría, y en el cuarto, quinto y sexto
lugar a Francisco Labastida Ochoa, a Manuel Bartlett Díaz
y a Roberto Madrazo Pintado, respectivamente, porque
también en ese mismo orden se encontraron las medias
obtenidas para cada uno de ellos.
La explicación a la situación anterior de acuerdo con la
teoría de la sociología de la producción de mensajes, es que

J

'i 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24

26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�Las falacias de la verdad. Medios, campañas políticas y equidad

si no se debe a inclinaciones manifiestas de estas instituciones
de medios por taJ o cual precandidato o partido políti~o, se
encuentra en factores in ternos y externos de la mis ma
ins titución, en las cuales pueden estar involucrad~s las
inclinaciones políticas de los periodistas (reportero, editores,
redactores y directores); o bien a_ fa~tores ex terno_s a la
institución, como podrían ser los acc1omstas, los anunciantes
o las mismas fuentes a las que normalmente acuden para
obtener la información, que influyen en el contenido de los
mensajes y ocasionan que un periódico se incline por
determinad o(s) precandidato(s) y el otr~, por_ ot1:o(s).
La misma teoría sostiene sobre la base de mvest1gac1ones
realizadas en Estados Unidos hace ya varios años, que los
medios masivos d e com unicación acuden a lugares ya
preestablecidos, burocratizados, a '\edes"! como die~ Siga!
o "rondas", como las llama Fishman. Es decir, a determmadas
fuentes informativas para obtener las informaciones,
principalmente a las oficinas de gobierno. _Si1~ embarg?, en
esta investigación se encontró que ambos penód1cos acudieron
muy poco a la s cons iderada s _fu e ~t es
oficiales(gubernamentales), ya que El orte acudió a ~1chas
fuentes para cubrir las informaciones sobre los precandidatos
en un 5% y El Diario de Monterrey apenas en un 3%.
Por lo tanto, la segunda hipótesis de trabajo que se
formuló - los periódicos El Norte y El Diario de Monterrey
cubrieron en mayor medida fuentes oficiales para realizar la
cobertura informativa sobre los posibles precandidatos, no
resulto afirrrativa en esta investigación. Sin embargo, los
datos obtenidos contribuyen a generar conocimientos en

cómo se obtienen hoy día las informaciones por los medios,
al menos en el contexto locaJ.
Los periódicos mencionados no obtu vieron la
información a través de diversas fuentes y otros métodos de
investigación, sino que acudieron a lugares preestablecidos,
a redes para obtener sus informaciones, donde ahora se
incluyen oficinas de organizaciones sociales y políticas de
importancia, como los partidos políticos, las ofi~inas de los
precandidatos, organizaciones empresa~ia les, e_t_c.
Actualmente, no sólo las oficinas de gobierno smo tamb1en
las organizaciones sociales y políticas importantes en México,
cuentan con oficinas de comunicación social que se encargan
de mantener una buena imagen de ellas a través de múltiples
actividades comunicacionales.
T omando en cuenta a las fuentes gubernamentales
y a estas organizaciones, ambos periódicos sí obtuvieron de
ellas la mayor parte de la información: El Norte en un 54%
y Diario de Monterrey, en un 68%. Por ello hay que estar
atentos en futuras investigaciones de este tipo, para verificar
s i la tendencia de los resultados es desplazar las fuentes
oficiales como principales fuentes informativas de los medios,
a las grandes organizaciones sociales, económi~s y polí~cas.
Estrechamente relacionado con las fuentes mforrnat1vas
a las que acuden los periódicos para obtener las informaciones,
se encuentran los procedimientos que utilizan para recabarlas,
porque las redes informativas son parte de las rutinas de
trabajo de los medios de comunicación. Si ambos matutinos
fueron con ecuentes con ofrecernos una variedad de puntos
de vista, también lo hicieron con la manera de obtener la
información.

Tabla 9 Procedimiento de trabajo que utilizaron los periódicos El Norte y Diario de Monterrey para obtener
la información de los precandidatos .

El Norte
Porcentaje •
Barra lzquiera
Proporción 111111 Barra Centro
Número notas • Barra Derecha

LI

El Diario de Monterrey
Porcentaje •
Proporción •
Número notas •
100'/4

Barra lzquiera
Barra Centro
Barra Derecha

1.00

J

L

Ll

0%

Rutinario

No rutinario

Procedimiento

Rutinario

.00

o

No rutinario

Procedimiento

J

2 3456789"101t 121314 f$16t1l18"1920212223 24 25

• 27 28 29 30 313233 34 3536 37 38 39

Así que la tercera hipótesis de esta investigación, que
sostiene que los periódicos El Norte y El Diario de Monterrey,
obtuvieron la información a través de Rutinas de trabajo,
tampoco quedó comprobada afirmativamente en este trabajo,
s iendo más claro el resultado en el segundo matutino.
De acuerdo a la clasificación que se hizo para div;dir la
obtención de las informaciones en rutinaria y no rutinaria,
se encontró que matutino El Norte la obtuvo de manera
rutinaria en un 56 por ciento. Que de los siete precandidatos
estudiados, sólo en los casos de Cuauhtémoc Cárdenas y
Roberto Madrazo la obtuvo de manera No rutinaria.
Por su parte el periódico El Diario de Monterrey, obtuvo
las informaciones de los precandidatos de manera rutinaria
en un 67 por ciento. Posiblemente, la refutación de la tercera
hipótesis se deba a que, en la subcategoría rutinaria no
incluimos a los articulistas fijos que tienen ambos periódicos.
Llaman la atención algunos datos encontrados en este
trabajo, que aunque no fueron motivo de análisis para esta
investigación, va le la pena comentarlos. Por ejemplo, la
mayo ría de las informaciones obtenidas de manera No
rutinaria por ambos periódicos, fue considerada como
negativa; por lo que es muy posible que los med ios de
comun icación se man tengan dentro de las "redes" de
info rmación que tienen establecidas cuando apoyen a
determinado actor político; y se salgan de ellas cuando
necesitan encontrar versiones contrarias a otro actor político.
Y ambos métodos los utilicen los medios de comunicación
como parte de su labor informativa.
Por lo cual se sugiere realizar investigaciones cuya línea
sea comprobar que los medios informativos acuden a
métodos No rutinarios para recabar las informaciones cuando
la orientación de las mismas sea negativa para determinado
actor político..
Fuentes informativas a las que acuden los reporteros y
el contenido de las informaciones, están estrechamente
ligados en las labores periodísticas. Como dice Fishman
( 1983, p. 1-0), "existen ciertos lugares estables donde ciertos
temas tienen su sede estable".
Así, si los periodistas necesitan informaciones sobre
determinados temas, ya saben a qué lugares estables (fuentes
informativa ) acudir para obtenerlas.
En cuanto a los temas q ue trataron las informaciones
analizadas en esta investigación, todo parece indicar que
responden más a los condicionantes internos y externos de
los periódicos estudiados, que a su política informativa
manifiesta en sus respectivos manuales de estilo, al afirmarse
la ~ua~ta hipótesis de investigación que sostiene que los
penód1cos El orte y Diario de Monterrey, resaltaron más
~os temas Política y economía / comercio en la cobertura
informativa que realizaron de los diferente preca ndidatos,
fue comprobada en ambos periódicos, con la necesaria
aclaración de que el tema política des tacó mucho más que
el otro.

Así tenemos, que en el periódico El Norte, el tema Política
alcanzó el 6 1 por ciento de los casos, seguido muy lejos por
el tema Economía/comercio, con apenas un 22 por ciento;
y más abajo el tema de Administración pública, con un 8 por
ciento. Los temas Seguridad pública, Fraude/ Corrupción y
otros, apenas alcanzaron un 2 por ciento.
En el caso de El Diario de Monterrey los resultados son
muy similares. El tema Política obtuvo también el 61 por
ciento; Economía/comercio el 29; y los temas Administración
pública, Movimientos sociales, Seguridad pública, apenas un
S por ciento.
T odo parece indicar, que para estos diarios el problema
central que hay que resolver en el país, es el político. Que
mientras no se resuelvan problemas tan importantes como
el narcotráfico, la inseguridad pública y la impunidad, el
resto de la problemática no serán resueltos, estableciendo
con ello el tema central de las campafias de los candidatos
a la Presidencia de la República.
Los resultados encontrados ---&lt;¡ue establecen la probabilidad
de desequilibrio informativo sobre los posibles precandidatos
y que resalten unos temas más que otros- fundamentan la
teoría de la Sociología de la Producción de Mensajes. Es
decir, comprueban afirmativamente la quinta hipótesis, aun
y cuando no se haya encontrado que ambos matutinos no
acudieron preponderan temen te a las llamadas fuentes oficiales
y tampoco hayan obtenido la información a través de la
llamadas rutinas de trabajo.
El análisis de contenido por sí solo, como única técnica
de investigación, como dice Lozano( 1993), no puede
determinar si el conjunto de condi cionantes internos y
externos a ambos periódicos fueron los que originaron los
resultados obtenidos en esta investigación, para ello se
requerirían estudios basados en la observación participante
y en la entrevista con los periodistas invol ucrados en esas
informaciones, que dieron datos desde otra perspectiva, pero
sí permite detectar patrones consistentes en el tratamiento
de la información q ue nos permiten, a su vez, realizar
inferencias, aunque sean limitadas, sobre el proceso de
producción por los que atravesaron.

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1 2 3 4 5 6 7 8 910 11121314 15 1617 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27

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-r= '\

Un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

POR FÁTIMA FERNÁNDEZ CHRISTLIEB

; 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38

8 9 10 11 12 1314 1516 17 1819 20 21 22 23 24 25 26 27 28

• 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39

�La responsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexican~

t.lt

L

Ll

J

apro,dm,c;ón al tema de !, ,cspons,b;\;dad desde
y hacia los medios requiere, necesariamente, un marco
analítico en el que las tensiones puedan ser atrapadas de
alguna manera. Sin una mínima dimensión histórica y sin
una concepción de la sociedad no tiene sentido hablar de
responsabilidad. Hacerlo sería emitir percepciones particulares
desde las filias y fobias de un a biografía cualquiera.
Del siglo XX heredamos un caudal de reflexiones
acerca de las sociedades humanas y cientos de métodos para
analizar discursos. En los últimos treinta años se han
acumulado las propuestas para desentrañar específicamente
los discursos de los medios informativos. Algunas de es tas
han desplazado de su esfera de interés al todo social, y
comienzan a perderse en detalles acerca de las imágenes o
en nimiedades lingüísticas que aparecen en textos, sobre los
cuales ya nadie pregunta para que fueron redactados. En
algunos lugares la semiología parece haberse convertido en
entretenimiento sofisticado de investigadores escasamente
conectados a la realidad social.
En algunos países de América Latina, como
México, la academia produce una enorme cantidad de
materiales que sólo leen unos cuantos profesores y que
esporádicamente algún periodista recupera para armar una
nota interesante que se difunde en alg una sección o espacio
cultural. En nuestros países, por lo general y salvo
excepciones, el mundo de la universidad y el mundo de los
medios viven divo rciados. Las cúpulas académicas
menosprecian a los medios porque dicen no encontrar calidad
en ellos y los trabajadores de la información huyen del
leng uaje críptico de los investigadores. Son los estudiantes,
una vez que comienzan a trabajar en los medios, quienes,
con enormes dificultades, tienden momentáneamente el
puente entre ambos mundos.
Este libro intenta contribuir a que ese puente entre la
academia y los medios no ea momentáneo ni casual. Está
escrito desde el convencimiento de que ambos trazan buena
parte de las lineas que sigue la cultura contemporánea. Aquí
se pretende colocar reflectores sobre alg un as fuentes de
conocimiento que esclarece n el problema de la
responsabilidad. También se quiere mostrar que algunas
técnicas de análisis ayudarían a cobrar conciencia de errores
y omisiones frecuentes en los medios. Ig ualmente sería
deseable contribuir a despertar inq uietudes acerca de un
posible encuentro entre humanismo y tecnología informativa.
La obra de Norbert Elias funciona aquí como piso,
como marco social, como referente teórico para plantear
cuestiones sobre medios y responsabilidad. Además ele esto
se requieren otros auxilios metodológicos si se quieren
analizar situaciones concretas, como es el caso de los dos
primeros capítulos de este libro. Esos otros auxilios pueden
provenir, por ejemplo, del análisis del discurso, y se
entreverarán con las reflexiones teóricas de Elias. Ambas
cuestiones resultan indispensables para reflexionar sobre

medios y responsabilidad en el largo plazo.
Muy cerca de sus 70 años de edad, Eco hace un
ajuste de cuentas con su Tratado de semiótica general, que
escribió cuando andaba alrededor de los 40. Este ajuste y
revisión lo hace en uno de sus últimos libros: Kant y el
ornitorrinco. Ahí afirma que la modernidad vetó el problema
de los orígenes del lenguaje; en otras palabras, dejó de lado
el a quo de lo que decimos, cuestión que había preocupado
desde Epicuro hasta el siglo XVI l. Eco reconoce que el único
semiólogo contemporáneo -que ha convertido el problema
en la base misma de su teoría, semiótica, cognitiva y metafisica
al mismo tiempo, ha sido sin duda Peirce- [Eco 1999:22].
La mayoría de los semiólogos y analistas del lenguaje se han
preocupado por ad quem, del contenido de lo que decimos,
aquello a lo que nos referimos cuando hablamos. En este
terreno, la segunda mitad del siglo XX acumuló miles de
estudios, perfeccionó decenas de técnicas, por lo que hoy se
cuenta con un legado descomunal para el análisis del discurso.
De una pequeña parte de este legado se echa mano aquí.
Este interés por la motivación última del lenguaje se halla
presente también en la obra inconclusa de Elias, La Teoría
del símbolo. Hay mundo Mier [2000] ve, en este último
trabajo del sociólogo alemán, una tentativa de aprehensión
del proceso humano surgida del lenguaje, de las categorías,
de las arquitecturas complejas del conocimiento, de la
transformación dinám ica de los modos de nombrar, del
carácter creador e instrumentaJ del lenguaje, de la posibilidad
de incidir en los propios actos a partir de la distancia que
los signos nos imponen respecto a la materia que designan.
El a quo está pues presente, pero par a captarlo conviene
comenzar a trabajar con las tensiones que genera el lenguaje
humano desde un nivel inferior de integración. Para poder
hablar del a quo que mueve a los medios informativos resulta
pertinente empezar antes con un ejemplo del ad quem referido
a la responsabilidad de un medio inform ativo.

El presente estudio sobre medios
y responsabilidad buscó, desde
el principio, conjugar casuística
y reflexión, caso práctico y marco teórico.
En ambas lineas de trabajo se invirtió tiempo
antes de dar con el material adecuado

1 2 3 4'56 7 8 910 111213141516171819 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29

1 31 32 33 34 35 36 37 38 3

Fernández Christlieb

Para que este conjunto de expresiones sea un material
p_ertinente ?e anális_is es preciso que haya sido emitido en
circunstancias semepntes y, salvo que se realice un estudio
comparativo entre difere ntes épocas, el corpus debe
corresponder a un espacio temporal.
¿Cómo elegir el material más adecuado?.
_ La res~uesta no era sencilla. Se buscaba un corpus
que tuv1er~ un r:1erto grado de espontaneidad, y no aparecía.
Los conces1onanos redactan cuartillas sumamente cuidadosas
cada vez que hacen una declaración en público, pese a
encontrarse en momentos de fuerte tensión política; lo mismo
hacen los políticos y, aunque en menor grado los académicos
y los periodistas.
'
Mientras más discursos se leían en esa bllsqueda
del corpus, más convencimiento había de la utilidad de
entrelazar los elementos conscientes e inconscientes como
lo entiende Giddens [1997:77] en su intento por co'nectar
la teoría de la estructuració n con una interpretación de la
naturaleza de 1~ inconscie~te. Est~ mismo sociólogo británico
se refiere a la 1mportancrn de evitar el carácter rutinizado
de la vida cotidiana para ciertos análisis.
. En ~leno momento de indecisión, y con pilas de
ponencias y discursos sobre el escritorio, la realidad ofreció
un cor~us_ disc~rsivo ad hoc. El 7 de junio de 1999 un
acontec1~1ento imprevisto generó un elevado número de
decla_r~c1ones y artículos sobre la responsabilidad de la
telev1s16_n. El hecho tomó por sorpr esa a las televisoras y,
par~ decirlo en palabras de Giddens, en aquel momento -las
rut111 as se subvier ten de una manera radical-. La
espontaneidad buscada se encontraba en esos días ante los
OJOS de cualquiera.
.
_ Pocos _minutos después del hecho la noticia fue
difundida en radio. A las 12:23 empezó a ser conocida también
por televis ión. El canal I s de Azteca interrumpi ó s u
pro,gra'!1ac1ón para_ un corte informativo con el periodista
Raul _Sanchez Carrillo, y a partir de ese momento, en esa
televisora, el tema no saldría de la pantalla prácticamente
en ~odo el día. _A las 18 horas se retomaron los programas
habitu,ales con -~usuale~ ~rtes informativos, para dar lugar
despues, al noticiero prmc1pal, que ese día terminó casi a las
l 2 de la noche. Televisa difundió también la información
que se gener~ba a través de avances, pero sin interrumpir
la programación. Ambas empresas dedicaron los noticiarios
nocturnos al hecho.
La intensidad de las transmisiones televisivas y lo
que en ell~s ocurría resultó hasta tal punto una subversión
de las rutmas que los periódicos de la ciudad de México
comentaron la cobertura televisiva durante ocho días
consecutivos.
!1-11:1bos tratamientos, el de la televisión y el de la
prensa diana, constituyen un corpus discursivo al cual se
~ntr~rá en bú~queda _d e referencias, representaciones y
ens1ones de diverso tipo respecto a la responsabilidad en

televisión. Se trata de un material que no fue construido
para reflexionar acerca del tema; simplemente fue vivido al
calo~ de los aconte_cimientos descritos y de la polémica que
suscitó la respectiva cobertura televisiva. En ello, en la
espo ntane idad y la precipitación, estriba su valor de
acercamiento a una realidad informativa
. Para detectar las tensiones que generan ciertos
c~:mfltcto~ en t~levisión, y _para analizar aspectos de la
s1m_bologia ~o_c1al en '?~tena de responsabilidad desde y
hacia la telev1s1ón, se eligió como corpus matriz el producido
para el canal I S de TV Aztec~. Ello por varias razones que
no se encontraron en Televisa al menos en ese grado :
l. La duración del discurso, que abarca de las 12:08 hasta
cerca de medianoche,_excepción hecha de un lapso de cuatro
horas en que se d1fund1ó la programación habitual.
2. Los pronunciamientos políticos a entrever en la narración
l~s hechos, entre ellos el del concesionario,cuestión
msóhta en la televisión mexicana.
s.El clima de emotividad que se vivió en la televisora, lugar
de trabajo del asesinado.
4. La reacc_ión que este corpus televisivo en particular, suscitó
entre anahst~s
prensa ~urante los sig uientes ocho días.
La ul~1ma r~acc1ón mencionada generó a su vez
otro corpus d1scurs!vo, aq uí llamado corpus derivado,
compuesto por 56 artículos de prensa. Este conjunto resultó
bastante_ h~mogén~o dadas las diferencias que existen en la
prensa d1ar1a de la ciudad de México. De ello nos ocuparemos
en el segundo ca~í~ulo, una vez que mostremos qué discurso
construyó Telev1s1ón Azteca en las horas que siguieron al
asesinato de Stanley.
. Desde las 12:08 del día 7 de junio de 1999, cuando
apareció en pantalla el conductor Raúl Sánchez Carrillo
me~~io~ando la noticia por primera vez, hasta el cierre del
not1c1ano _-Hechos- con Javier Ala torre, se presentan cuatro
bloques discursivos:

?e

?e

l. Discurso in formativo de apertura a cargo de los
conductores.
2. Discurso g uiado por la postura oficial de la televisora.
S. Cor~e~ informativos con material de recolección reciente.
4. N~t1c1ero con la presencia del accionista principal de la
telev1sora.
E~tos cuat~? bloques son, desde el punto de vista
de cualq_~1er _sem1_ologo o an~lista de lenguaje, una
construc_c1on d1scurs1va de la teleV1sora a partir de un suceso.
La termmología dependerá de la corriente teórica desde la
cual se haga _e l an álisis o de la técnica elegida.
El asesinato de Stanley sería para Eliseo Verón
[ 1983] un_ pretexto !nformativo, una materia prima, un
suceso particular que sirve para construir un acontecimiento.
P3:fa John R. Searle [1997] sería un hecho bruto que da
origen a un hecho institucional. Hecho bruto para este
filósofo del lenguaje y de la mente, es que! qu~ ocurre de

�Christlieb
-Fernández
----=====-=--=---=--=- ---_---- --- -- --- ---- -------- - ----------- --

1,,
1

LI

L
Ll

J

¡

una manera independiente de los deseos, creencias y
necesidades cognitivas de los individuos o grupos sociales,
mientras que hecho institucional es todo lo que depende del
acuerdo humano.
A partir del suceso, o una vez que la noticia salió
al aire, estamos hablando de una serie de resemantizaciones
del acontecimiento construido por la televisora o de una
serie de lecturas o interpretaciones que los televidentes le
dan a lo que ven y oyen, según s us biografías individuales
y colectivas.
.
.
El análisis del discurso, aplicado a los medios
electrónicos, se encuentra en una etapa prolífica de
experimentación que no ha arrojado todavía una teoría
s istemática que combine la construcción &lt;le los
acontecimientos con los procesos de producción y recepción.
Ésta es una afirmación formulada por Teun A. van Dijk
[ 1996:SSJ, Juego &lt;le analizar el intento _que hac~ Verón de
unir un análisis estructural del discurso informativo con un
estudio ele las limitaciones en la producción de no ticias y de
sus ideologías subyacentes.
La actualidad mediática suele ser un producto
construido, en este caso por la televisión y los periódicos, a
través de un discurso. Detrás de ese producto hubo en un
momento dado un hecho bruto que desató una dinámica de
construcción de una realidad. En el suceso del 7 de junio de
1999 esta construcción estuvo a cargo de diversos sujetos.
Analicemos el primer bloque difundido por el canal lS de
Televisión Azteca.
A las 12:08 acribillan al conductor. En un lapso de
quince minutos en la televisora del Ajusco ocurren los
siguientes mo,·imientos: se recibe la noticia, los empleados
de la televisora se alarman y se comunican entre sí, buscan
a los directivos, rompen las rutinas laborales en las que se
encuentran, deciden emitir el primer corte informativo, y a
las 12: 23 sale a cuadro el conductor Raúl Sánchez Carrillo,
con los datos de que se dis ponía en ese momento: Stanley
murió por ráfaga de metralleta frente al Charco de las Ranas;
iba con el reportero Jorge Gil, quien al parecer resultó
herido; se conodan las características del vehículo desde el
cual le dispararon, y con la sig uiente frase , comienza la
cons trucción del acontecimiento: -Tendre mos en unos
momentos la imagen de este suceso lamentable que ha
costado la vida dentro de la i11segu1·idad que se ,·i,·e en la
capital, ahora, a nuestro compañero-.
Al introducir un elemento de interpretación (-dentro
de la inseguridad que se vive ...-) en la narración descriptiva
se dispara la construcción de un discurso que abandona el
género informativo para dar luga r a una articulación
argumentativa. De acuerdo con Jea n-Blaise Grize, esto
s ignilica que tanto para e l emisor representado aquí por
Sánchez. Carrillo, como para cualquier tele\'idente, mencionar
la inseguridad en la ciudad de México es eq ui,·alente a
despertar un sig nificado preciso que se encuentra más allá

de una noción de diccionario. Inseguridad, en la capital de
la Hepública Mexicana se ha convertido en una palabra con
una carga emotiva provocada por _vivencias, relato~ ce~canos,
o discursos mediáticos. Independientemente del s1gmficado,
dice Gri ze [ 1990:S0], cada palabra -posee un núcleo
suficientemente común para permitir la comunicación-.
Precisamente en el tema de la inseguridad comenzó a anclarse
el discurso de la televisora.
A las J 2:27 Jorge Garralda, conductor de -A quien
corresponda- vuelve a su programa, el cual normalmente
consiste en la presentación de quejas o sugerencias que hacen
los ciudadanos acerca de cuestiones que les afectan. Si el
propio formato mantuvo durante casi nueve años una reducida
dosis de discurso informativo, en esta ocasión no hay
prácticamente ninguna nota que pertenezca a ese géner~, y
la emisión se construye con un discurso argumentati vo
escenificado, según el término de George Vignaux. Dada )a
emotividad del conductor quien incluso abandonó el estud10
por perder el autocontrol, resulta obligado, para efectos de
análisis entender también las circunstancias no verbales que
acompañan la transmisión. En un lapso de doce minutos
Garralda construyó cinco objetos de discurso principales:
! .consternación; 2.transgresión de las normas de la práctica
televisiva; 3.Cua uhtémoc Cárdenas; 1-.i ndignación;
S. reclamo político .
Esta construcción se realiza simultáneamente de
manera verbal y mediante una marcada activación del lenguaje
corporal, de tal suerte que su discurso resulta una
argumentación t eatra l. Como afirma Vignaux:
Es e\'idente, en particular, que el análisis únicamente
textual ignora un cierto número de pa rámetros tales como
los gestos, las actitudes, los tonos, los lugares,las presencias,
que un análisis circuns tancial permitiría englobar para
alcan zar una unidad de conj unto necesaria y a que la
argumentación es teatralidad =Vig naux 1986:ííJ.
Presentados cronológicamente, los objetos del discurso de
este conductor son:
1. Estoy consternado (-No se imaginan lo que me acaba de
consternar lo de Paco Stanley.-)
2. Tengo conciencia de que "ºY a transgredir las normas de
la práctica televisiva (-Tal vez esto me cues te el trabajo o
me manden quitar el programa-)
3. El ingeniero Cárdenas es el culpable (-Sefior Cuauhtémoc
Cárdenas: es la ciudad que usted nos está dejando. ¿Ahora
a quién le pedimos? ¿Al candidato de la República? ¡Nos está
matando a los mexicanos!.-)
.¡._ Estoy harto(-¡Basta ya de esto, hombre!)
5. Indignado hablo por muchos mex icanos(-Estoy muy
indignado y creo que tengo el sentir de muchos mexicanos.
Ésta es la ciudad que nos está brindando. El martes, la
camioneta me la quitaron, al chofer con pistola en mano.
lloy matan a un inocente, a Paco Stanley... Sss ... se están

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pasando. Basta, México, de esto-). Golpe en la mesa con la
mano derec ha. Aplausos de l público en el estudio.
6. De nuevo caigo en la cuenta de que lo que estoy diciendo
transgrede las normas habituales (-No sé, a lo mejor me
quitan la chamba hoy.)
·
(-A lo mejor pierdo el programa y me dan órdenes Jesde
mu~ arriba.-) Voces del público:-¡No! ¡No!- A cuadro, dos
muJeres Jóvenes indignadas, una de ellas ll ora.
7. Mayor indignación y vuelve a la acusación (-Pero esto ya
llegó a su límite. Otro más de los conocidos. Le deseo mucho
é~ito_en su candidatura [ a la presidencia de México]. Al
O1stnto Federal ya se lo cargó la fregada. ¡Gracias, Sefior!8. Estoy fuera de control y necesito relevo (-Que se lo lleven
los pro ...conductores del programa. Los ... los...conductores
qu~ tengo o haz una breve pausa.¿Saben qué?Me voy a
retirar un momento. Esto es el colmo M éxico bien vale la
pena tener los calzones bien puestos y México bien vale la
pena tomar decisiones definitivas, no electorales. Con pernúso.
t¿uy, b~enas tard~s.-) Se levanta de la silla y se retira.
El publico que esta en el estudio aplaude. Algunos lloran.
En la participación del conductor Garralda hubo un
corte y ent~a un bloque de spots comerciales y promocionales
de la telev1sora. Se da un notable cambio de tono al entrar
a cuadro el conductor del noticiero nocturno, Javier Alatorre.
D!sminuyc _el tono de esc~nificación y se agregan detalles:
numero de impactos rec1b1dos y marca del vehículo. F:nlace
con el i:eportero Mariano Riva Palacio, quien se encuentra
en el s1t10 del asesinato:-Muy malas noticias, pues muy
desagradables debido a que la inseo-uridad de la ci udad de
México, aquí la podemos ver y per~atar, la gente cada vez
es mayor. Aquí a la altura de Periféri co Sur 2270.-

~~te reportero recurre al ingrediente de inseguridad que al
m1c10 de la transmisión introd ujo Sánchez Carrillo. Regresa
la sefial al estudio de TV Azteca con Alatorre, quien a la vez
subraya el mismo elemen to del discurso:-Queremos saber
quiénes son los asesinos de Paco Stanley, quiénes son los
asesinos de mexicanos.
Quiénes son los delincuentes que han atrapado
nuestra ci udad, que nos mantienen como rehenes.- entran
a cuadro imágenes de Stanley grabadas esa misma mañana
del 7 de jun io, e n su programa-Una tras otr a-.
.
A las 12:39 se transmiten imágenes de Stanley
asesmado dentro de su camioneta Lincoln Navigator. Al
cuerpo del conductor no se le ha colocado la sábana que
tendr_á después. Ala torre j ustifica la crudeza de la toma y
menciona l~s palabr~s-rabia e ira-.Con ello entrevera algunos
elementos mformat1vos con otros de índole emocional.
A las 12: ~S Alatorre info rma que Jorge Gil,
acompañante de Stanley, también fue asesinado. Con las
rutinas subvertidas, TV Azteca no verifica el dato y difunde
una información falsa.
La señal se produce ahora en el estudio en el que
Gai:ralda conducía su programa. Enlace telefonico con
AleJ3!1d1:o Gertz Manero, secretario de Seguridad Pública
del D1sa_-1to Federal; An!bos conductores, qarralda y Alatorre,
lo cuestionan. Al tcrmmo de esta entrevista Garralda dice:
-s igo pens_a?do, aunq_ue me cueste la vida, que la
r es po nsabil idad la tiene Cuauhtémoc Cárdenas.Unos momentos después de esto Alatorre pronuncia una
frase que !1,abría de ac~uar como argumento principal en la
construcc1on ele este discurso televisivo:
-Esto, desde luego, no es delincuencia común éste es un
cri~en perfectamente planeado, organizado para matar,
asesrnar a nuestro compañero, nuestros compalieros Paco
Stanley y Jorge Gil.- Lo que hace Alatorre al pronunciar
estas palabras ~s emitir un argumento esencial para el
desarrollo del discurso: no se trata de delincuencia comúnel asunto es ajusticiamiento planeado, ante el cual las medida~
de seguridad de una ciudad tienen poco qué hacer. De haberse
seguido este arg umento pivote o esencial el discurso de la
televisora tendría que haber siclo otro. Habrían s uro-ido las
hipótesis sobre el ajusticiamiento, en vez de los .-: ciamos
po r el ~sesinato d e una ~íctima de la insegurid ad,
aca mpanados por acusaciones a actores políticos.
A las I S:20 el periodista Ramón Fregoso enmienda el error
de sus compañeros que dieron por muerto a Jorge Gil, con
u~rn entrevista a su esposa, quien confirma que se encuentra
VIVO.

Son las 13:3 ~ cuando Alatorre se monta en el discurso
construi~lo por Garral_da en el sentido de la culpabilidad de
l~s autond~des _de la c1Udad y va más allá: es el primero que
pide renun~1as sm dar nombres:- Si las autoridades no pueden,
nosotros _s1 podemos y eso es lo que hay que demostrar. Si
las autoridades no pueden, que nos dcüen solos y vamos a

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�La responsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en ]a televisión mexican~
- - - - - - - - - - - --- - - -- - - -- ---- - - - -- - - -- - -- - - - - - - --

decidir qué hacer-El-nosotros- de la frase no se h~ce explicito.
·Nosotros la televisora? ¿Nosotros los c1Udadanos?
que sí queda claro es que el anclaje de_l discur~o se halla
en la representación social que el televidente t iene de la
inseguridad en la ciudad.

Lo

11

Ll

L
Ll

j

En esos momentos es evidente que dentro
de la televisora no se han reunido
los responsables de la infom1ación
y no se ha trazado una ruta crítica
para el tratamiento de la noticia.
Tres minutos después de esta frase clave
de Alatorre hay un enlace
con la conductora del noticiero
"Hechos de la tarde", Rosa.maría de Castro,
quien por medio de su nota afirma:
- Es delincuencia común, es un asalto y narra
lo que ve frente
al Charco de las Ranas.

A partir de ese tomar a la delincuencia qu~ una gran
cantidad de capitalinos ha experimentado, el discurso se
vuelve verosímil. Sobre esto, Jean-Blaise Grize afirma:
Lo verosímil, es decir, lo que parece verdadero al destinatario,
teniendo en cuenta quién es y cuál es la situación en que se
encuentra, es suficiente. Esto significa que el texto no se
limita a presentar y determinar los o~jetos, tiene que disponer
de operaciones específicas propias para asegurar __la
credibilidad de eso que presenta. Como una argumentac1on
es siempre para alg uien, es necesario q ue A (el emi~or) se
haga entre otras una representación de su auditorio. No
sola~1ente sobre 'tos conocimientos que tiene sino de los
valores a los cuales se adhiere. Pero además, para que una
esquematización sea verosímil para B (el receptor}, 1~0 es
suficiente que ésta sea congruente con ~quello que considera
como los hechos, sino que sea compatible con s us va_lores,
éticas, estéticas y con sus intereses [citado en Gut1érrez
Vidrio [ 1996:39].

El tema de la iriseguridad resulta compatible con
percepciones e intereses compartidos_por los habitantes de
la ciudad de México, y además se conV1erte en un argumento
principal en la construcción discursiva de Televisión _Azteca.
A las 13:36 otro conductor de noticias, Pablo Latapí, mforma
desde un helicóptero que el cuerpo de Stanley_ha sido llev~do
a las instalaciones del Ministerio Público en T1zapán, también
en el sur de la ciudad de México, y narra cómo se acercan
los primeros peritos a la camioneta. Doce minutos desp~~s
Alatorre se enlaza vfa telefónica con el procurador de Just1c1a
del Distrito Federal, Samuel del Villar, y le pregunta:-¿Q~é
está pasando con la ciudad?- Él r~spondt;:-Nuestro trabaJ_o
no consiste en hacer especulaciones sino en perseguir
delitos...,-y a partir de ahí se da _un inter?1ffibio ~e impre~io~es
sobre qué hacer para combatir la delincuencia. Contmuan
los enlaces con quienes se encuentran frente a El_ Charco de
la Ranas en cuyo interior es interrogado Mano Bezares,
colaborad~r de Stanley. En pantalla apar~cen teléfonos_ para
que se comuniquen los eventuales testigos que tuvieran
datos que aportar.
Explicitación de valores/ noticia
A las 14:08 Javier Alatorre anuncia la lectura de una
comunicación oficial con la posición de la televisora resrec~o
a los acontecimientos: México, Distrito Federal, 7 de JUl1IO
de 1999. Televisión Azteca deplora y condena la violencia
con la que esta mañana fue asesinado el señor Francisco
Stanley y hace un llamado a los ciudadanos para buscar
testigos que permitan encontrar a los culpables de e~te
abominable crimen. Asimismo TV Azteca hace un enérgico
llamado a las autoridades para que a la brevedad posible
esclarezcan este terrible hecho que muestra, nuevamente, la
inseguridad que vive la ciudad de México. Si no son capaces
de hacerlo, que renuncien. TV Azteca demanda la ayuda de
la población, porque hasta el momento las autoridades no
han hecho nada contra la inseguridad que vivimos en la
capital del país y ha llegado el momento de decir ¡Ya basta!
Nada menos, el pasado 15 de diciembre, momentos antes de
que el señor Paco Stanley presentara su progra~a-Un~ tras
otra-, fue víctima de un asalto con luJO de v1olenc1a en
compañía de su inseparable amigo Mario Bezares. Este lunes,
alrededor de mediodía, mientras transitaba por la lateral del
Periférico, al lado de su compañero Jorge Gil, quien se
encuentra hospitalizado, Paco Stanley fue arteramente
asesinado. Somos cuarenta millones de ojos en la ciudad de
México. No tenga miedo llame al teléfono 5 166-2324 y 5166-2323. ¡Todos unidos contra la delincuencia!
La relevancia de este comunicado estriba en que a
partir del mo mento en que fue leído terminó la fase de
construcción del discurso argumentativo a cargo de los
conductores. En ese momento dio inicio otro bloque
discursirn marcado por el anuncio de la postura oficial de
TV Azteca.

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Fernández Christlieb

=============================================================----=- -.:

En el primer bloque los conductores trabajaron
siguiendo su práctica productiva estable. Cabe señalar que
todo medio informativo posee rutinas establecidas para poder
enfrentar la materia prima variable e imprevisible que ofrece
la realidad.
En el segundo bloque hay ya un valor/noticia y una
línea/guía explícitos. Los valores/noticia son criterios de
importancia difundidos a lo largo de todo el proceso de
producción y las líneas/ guía sugieren -qué es lo que hay
que enfatizar, lo que hay que omitir, dónde dar prioridad en
la preparación de la noticias que se presentan al público[Wolf 1987:223].
Con el comunicado leído a nombre de TV Azteca quedó
completamente eliminada la línea informativa que pudo
abrirse por la afirmación hecha por Ala torre a las 12:52, en
cuanto al crimen perfectamente planeado y organizado para
11_1at~r a Stanley. De haberse continuado por esta vía el paso
s1gu1ente hubiese sido alimentar hipótesis acerca de las causas
del acribillamiento. En vez de ello, la televisora decidió
asumir como oficial la postura de culpar a las autoridades
de la insegur idad en la capital y pedir su renuncia si no
esclarecían el crimen.
En ese momento dio comienzo un bloque discursivo
con una duración de casi cuatro horas, en el cual se
construyeron argumentaciones que tenían en mente la
insegurid ad como valor/noticia. Grize llama a esto-la
construcción de prodiscursos-. La táctica tendría dos nuevas
vías: enlaces telefónicos y reuniones con conductores, actrices
Y actores que en esos momentos g rababan programas o
te le no ve las que se difundirían en TV Azteca.
El c~iterio de importancia era conseguir testimonios
de personaJes públicos que hubiesen conocido a Stanley y
que apoyasen el -¡Ya basta!- a la inseguridad que habían
repetido los conductores. Minutos después comenzaron a
esc~c(iarse las voces de los siguientes personajes del medio
art1st1co o deportivo: Anette Michel, Lucía Méndez, Paty
Chapoy (desde Rosarito, donde el equipq de-Ventaneandog rababa en el set de la película T itanic), Ursula Pratts (desde
Veracr~z), luego Javier Alatorre leyó un mensaje de Dieg
Schoenmg, del grupo musical Timbiriche, luego por teléfono:
Crystal, Armando Manzanero, Julio César Chávez, Janet
Are~, Jorge Muñiz, Laureano Brizuela (desde Venezuela),
Mana El ena Saldaña,La Güereja y María Victoria.
Todos ellos lamentaban la muerte de Stanley, algunos
recorda~an alg~n detalle de su vida y la mayoría pedía un
alto a la msegundad que existe en la capital de la república.
Las llamadas se interrumpieron para dar paso a un
acto que se realizó en el estudio número 6, desde donde se
transmitía diariamente el programa de Stanley. Ahí se
en~ont raban Garra Ida y la conductora Ana María Lomelí,
qu ienes guiarían la primera parte del acto luctuoso.
En dos ocasiones Garralda afirma que habla a nombre de
TV Azteca y remonta el discurso que había emitido antes

del comunicado oficial.
Sus palabras, en un principio pronunciadas a título
personal, están ahora en concordancia con el valor/ noticia
y la línea/guía de la televisora. De entre sus frases destaca
la siguiente:- Piensen ustedes a lo que puede llegar una
ciudad como ésta. ¿Para qué queremos autoridades? ¿Para
qué queremos autoridades? ¡Ya basta! Que nos dejen solos.
Que mejor renuncien ... Y estoy hablando a nombre de la
famil ia de TV Azteca y del sentir de muchísimos
mexicanos ... No querernos autoridades así, preferimos la
soledad.En este fragmento discursivo es preciso subrayar la
pregunta repetida:-¿Para qué queremos autoridades?-, ya
que con un contenido similar será pronunciada de nuevo,
en el noticiero de las 22:30 horas, por el concesionario de
TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego. Se trata de una operación
lógico-discurs_iva y de un refrendo de la línea-guía. Jorge
Garralda continuó la construcción del acontecimiento sobre
la misma línea discursiva con la que inició, pero ya sin el
temor de estar transgrediendo regla alguna de la línea
editorial. Aquel 7 de j unio, con ese hecho, TV Azteca
incorporó una práctica nunca antes vista en la televisión
mexicana: increpar a los gobernantes, en vivo y en proyección
nacional.
Desde el mismo estudio Garralda prosiguó:-Quiero
ver la contestación, los comunicados que mandará el gobierno
capitalino a todos los medios para que nos chupemos
nuevamente el dedo con que " Fue sin querer·•, "Se está
investigando" y '-Ya pronto caerán". Y quiero hacer una cita
más: ¿recuerdas el robo del automóvil de la mamá del señor
Cuauhtémoc Cárdenas? Se movieron helicópteros así [truena
los dedos], en friega, y localizaron a los criminales.- Ana
María Lomelí responde afirmativamente y añade comentarios
en el mismo sentido.
Se entreveran nombres de televidentes que hacen
llamadas. Una de éstas es de una mujer de Ecatepec que
dice:- Si agarran a los asesinos que los maten en público-.
Aplausos en el estudio y comentario de la conductora:-Mira,
Jorge, parece que en México no existe la pena de muerte,
pero la pena de muerte la agarran los delincuentes para
hacer su justicia.
Lo has ta aquí narrado ocurrió durante las primeras
tres horas de transmisión. Para entonces se tenían ya
perfilados los tipos de argumentación para la línea/ guía que
seguiría la constru cción del discurso televisivo.
Es preciso recordar que argumentar es algo muy distinto
de demostrar. Argumentar, en sentido estricto, es presentar
un conjunto de razonamientos con una fuerza persuasiva
que depende de premisas y valores sociocultura les
compartidos, tanto por el locutor como por los interlocutores,
en una situación de comunicación dada.
En sentido amplio -corresponde al nivel discursivo
que se ocupa de las estrategias de composición y elocución

�La responsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

-Cosas de la vida-, Rocío Sánchez Azuara, quien comienza
con calma y al subir el tono emocional pregunta:-¿Cuántas
vidas más se necesitan para despertar? ¡Caramba! Yo les
exijo la renuncia y les exijo, señores, porque pago mis
impuestos y porque no soy una mexicana con la venda en
los ojos-. Son las •k02 cuando toma la palabra la actriz
Claudia Islas, quien después de afirmar que la inseguridad
está ahuyentando al turismo dice:-Ayer veía un programa
del señor Javier Ala torre, en el cual se hablaba de la pena
de muerte. Toda esa bola de hipócritas que opinaron que no
debe de haber, lo hacen por sus votos, al rato no sé quién
va a votar por ellos porque a nosotros nos están aniquilando.Islas agrega un nuevo elemento al valor/ noticia de la
insegu ridad: la pena de muerte, que reaparecerá en otros
actuantes del corpus discursivo sin ser parte de la línea/ guía
de la televisora.
A continuación toma el micrófono Mauricio Achad e
insiste en que los testigos deben denunciar a los asesinos.
Sergio Kleinercierra la ronda con preguntas a las autoridades
y agradecimientos a Stanley. Entran enlaces telefónicos y
entrevistas en la calle, mientras se prepara el tercer bloque
de prodiscursos en el set presidido por una fotografía de
Stanley de tamaño natural. En este nuevo grupo participan
Mayra Rojas, quien pide que la muerte del conductor sirva
para se~sibilizar a la población sobre la inseguridad, Eduardo
Rowosmsky, Gabriel Galván y César Riveros, quienes hablan
sobre la situación delictiva en la ciudad y el dolor de la
pérdida. Juan Manuel Berna! manifiesta su rabia e impotencia,
dolor po!· vivir en 1111 lugar tan inseguro y dirigiéndose a
las au~ondades les pide que renuncien si no saben gobernar.
Be~trsz Monroe hace un llamado para combatir la
delmc~encia, esta vez no dirigido al jefe de gobierno sino
al presidente de la república.

en la esquematización para proponer una determinada
concepción del mundo- [González Reyna 1995:99]. En el
caso de TV Azteca se buscó proponer la interpretación de
un hecho desde una representación social de la inseguridad
en la ciudad de México.
En una esquematización argumentativa, dice Grize,
se trata de evitar, en lo posible, los contradiscursos o la no
aceptación de la esquematización propuesta, al tiempo que
se busca también provocar los prodiscursos. ¿Cómo se
provocan los prodiscursos?- El procedimiento consiste en
que los interlocutores no solamen~e reconstruya_n la
esquematización sino que la recreen e infieran de lo dicho,
lo no dicho, el discurso oculto. La forma más eficaz para
logra rlo es recu rriendo a los juicios de valor, que Grize
llama mecanismos de valoración- [González Reyna 1995:99].

LI

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Ll

J

La generación de prodiscursos
..
Para lograr el prodiscurso respecto a su valor/not1c1a
y a su línea/guía, Televisión Azteca utilizó_cinco mecanism?s:
1.enlaces telefónicos; 2.conductores y artistas en el estudio;
s .testimonios recogidos en la calle; 4.llamadas del público
televidente; 5.semblanzas de Paco Stanley.
A las llamadas telefónicas ya mencionadas se fueron sumando
varias más a lo largo de la transmisión, entre ellas las de
Héctor Lechuga, Benito Castro, Manoella Torres, Humberto
Zurita y Gualberto Castro.
.
Para provocar un prodiscur so en apoyo a sus tesis
TV Azteca organ izó, además, s iete bloques de
argumentaciones con alto tono emotivo, a cargo de figuras
conocidas pe r el público. El primero dio inicio a las 15: I 8.
Garralda lo anunció como un mensaje procedente de - la
familia de TV Azteca- presente en el estudio en un semicírculo
se encontraban reunidas las conductoras de - Con sello de
mujer-. Habla primero Tere Bermea, quien sugiere no caer
en la provocación y no permitir que el miedo paralice a los
ciudadanos. Le sigue Martha de la Lama con un -¡Basta ya!al miedo en la ciudad, después Ju an y Aarón Campa, Huarachín y Huarachón-, quienes afirman que merece mos
un mejor país. Continúa José Ángel Llamas y pide que los
testigos se comuniquen. Luego Marco Muñiz, que afirma
que la ciudad no puede ser un lugar de-sálvese quien pueday se une al-¡Ya basta!-Toma el mic~ófono Lore~a Tassinari,
quien le agradece a Paco haber sido s u padrino en dos
momentos artísticos; le sigue Adriana de Castro y pide a las
familias de los delincuentes que los denuncien; Sergio Besáñez
habla de la necesidad de que los impuestos tengan buen uso,
y que los ciudadanos comiencen a ayudar por sí mismos.
Silvia Navarro se refiere a los jóvenes de México y en medio
del llanto pide que los testigos denuncien. Ornar Fierro
cierra esa ronda de participaciones pidiendo un minuto de
aplausos para Stanley. En su inter~ención, precedida por
sus diez compañeros y en un ambiente de comprensible
emotividad, e mite una breve frase en contradiscurso:

Fernández Christlieb

-Tengo muchas cosas en la cabeza, me gustaría expresar
muchas cosas, creo que sí es un llamado a todo el mundo
para ya basta, ya estamos hartos de muchas cosas, yo no sé
si es por las autoridades, si no es por las autoridades, por
quien sea-. Si bien Fierro no abandon a el valor/ noticia del
-¡ Ya basta! a la delincuencia, sí expresa una duda sobre las
causas de la inseguridad.
Este primer conjunto de testimonios en el estudio
de -Una tras otra- se cierra con un paneo que muestra al
público en pleno aplauso.
Dado que esto ocurre entre las S y 4 de la tarde,
Rosamaría de Castro se encuentra conduciendo en el estudio
de - Hechos de la tarde-, el noticiero que normalmente le
corresponde. Enlace con reporteros que c ubren los
acontecimientos. Desde el Servicio Médico Forense reporta
Federico Anaya. La señal es emitida ahora desde el estudio
6, donde Garralda y Lomelí anuncia un segundo grupo de
personalidades de la pantalla. Lo inicia la conductora de

123 4 56, 789101112131416.1617 1819 20 212223 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35

La señal para el estudio I con Rosamaría de Castro
para enlazarse con Pablo Latapí, quien continúa aportando
datos desde el helicóptero. Albe rto García se encuentra
reporteando en el Hospital Xoco. Se transmite otra semblanza
de Stanley y los micrófonos vuelven con Garralda, quien
pre~enta al cuarto grupo de actores. Toma la palabra Atine
yy1de a los testigos que hablen; después Jesús Ochoa se
dmge a Paco Stanley y le dice q ue se alegra de que ya no
esté en este caos que vivimos. Al micrófono Mauricio García
para repetir el -¡Ya basta!-, al cual se suman María Rebeca
~lonso e I rma Infante, quien agrega que las autoridades se
tienen qu~ -poner las pilas-. Eugenia Leñero le pide a México
que 1esp1erte. Ana Claudia Talancón rompe la línea del
prod1sc~srso sin que ello signifique la construcción de un
contrad1scurso a la línea/ guía trazada por TV Azteca. En
todo c~so es_ un llamado a la no violencia (-No se debe
combatir la v1ole!1cia con violencia-) y un contradiscurso al
ag;regado que deJÓ C laudia Islas sobre la pena de muerte.
Dice Talancón: -Así que no creo que hay que colgar a estas

personas a media plaza como lo hacían anteriormente, en
otros tiempos. Quiero hacer un llamado a que cada uno de
nosotros empiece por uno mismo, que empiece por no o-enerar
violencia. Un llamado de paz al mundo ente;'o.- La
independencia de criterio y el control de las emociones por
parte de esta actriz joven resulta un contrapunto respecto
al grupo desde el cual habla.
Este cuarto bloque de prodiscurso lo cierrra Rogelio
Guerra, quien confiesa que lloró de indignación al saber la
noticia. Celebra que se haya organizado un movimiento
colectivo de protesta y ejemplifica diciendo que sobre un
puente del Anillo Periférico vio una manta que decía:- Una
tras otra ...¡Ya basta!-Entran llamadas del público. Enlace
con Jorge Carbajo desde la Procuraduría de Justicia del
Distrito Federal, con Pablo Latapí, quien sobrevuela al
Servicio Médico Forense, y con Federico Anaya desde el
mismo sitio, pero en tierra. El reportero Víctor Hugo Puente,
-desde algún lugar de la ciudad de México-, entrevista a una
mujer que se dice testigo del crimen. Rosamaría de Castro
presenta una sú1tesis de lo ocurrido a lo largo de cinco horas.
A las 17:37 Garralda y Lomelí son relevados por
Alan Tacher y Ana Winocur en la conducción del acto que
se lleva a cabo en el estudio donde se colocó la fotografia de
Stanley, al cual han llegado numerosos arreglos florales.
Después de leer llamadas del público los conductores
presentan a los ocho integrantes de un quinto grupo,
compuesto por gente del espectáculo. Todos ellos, de manera
consciente o inconsciente, colaboran con la televisara en la
construcción del prodiscurso argumentativo. En esta ocasión
toma primero la palabra Mauricio García y se pronuncia por
la pensa de muerte. Emilio Guerrero dice que las autoridades
deben cumplir con su deber, Geraldine Bazán pide un México
seguro, Vanessa Villela (según el super colocado en la pantalla,
Villal?a según Tacher) pide a los testigos que se comuniquen;
Claudia Ramírez em·ía su pésame a las familias de los fallecidos
(Stanley y .Juan Manuel, el valet parking) y en unos segundos
enuncia un contradiscurso sin desarrollarlo:- Me parece
indignante que también le estemos echando nomás la culpa
a quien nos gobierna por esto. Creo que la culpa la tenemo
más que nadie nosotros, que nos hemos dejado gobernar
durante mucho tiempo por una bola de rateros, de gente
nefasta-.La actriz externa una reacción personal contra la
línea/guía marcada por la televisara y quiebr a
momentáneamente la secuencia de prodiscursos emitidos en
estos bloques de actores. Le sigue Adriana Parra, quien
retoma el caso del vehículo de la madre de Cuauhtémoc
Cárdenas apuntado por Garralda, además repite el - ¡Ya
basta!- y pide la renuncia de todo el gabinete del presidente
Zedilla. Adriana Lazcano se dice asustada por los hechos.
Cierra Lily Blanco pidiendo que hablen los testigos.
Se envían la señal al set de -Hechos-. Comunicación
con el reportero Sergio Vicke desde la agencia funeraria
Gayosso de la calle Félix Cuevas, a donde llegará el cuerpo

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�La responsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

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de Stanley para ser velado. Reanudación de la transmisión
desde el estudio 6, sitio en el que se encuentra reunido otro
grupo de actores a los que ya no se les da la palabra. Está
también el staff de Stanley, incluidos los músicos. Se enlazan
con el foro Premier. Aparece a cuadro Alberto del Bosque,
quien recuerda anécdotas de cuando trabajó con Paco en
-siempre en domingo-. Hablan el microfonista, uno de los
músicos y el gerente de servicios de la producción. Se retorna
al estudio I con Rosamaría de Castro. Antes de continuar
con la programación habitual se transmite una semblanza
de Stanley, con fotografias de su infancia e imágenes grabadas
ese mismo día por la mañana.
Entre las J2:23 y las 6 de la tarde TV Azteca utiliza
diversos recursos en la construcción de su prodiscurso
argumentativo. Uno de éstos es la entrevista a -gente de la
calle- editada en bloques distribuidos a lo largo de estas casi
seis horas. El televidente desconoce las respuestas del público
que resultaron desfavorables a la línea/guía. Si los
entrevistados tocaron el punto de la inseguridad en la ciudad
o cuestionaron a las autoridades del Distrito Federal, esa
respuesta obtuvo un alto valor de noticiabilidad, pero si
alguna persona del público hipotéticamente respondió que
se trataba de un ajusticiamiento en el que no tenía nada que
ver el gobierno de la ciudad, esa respuesta tenía valor cero
para TV Azteca. En un caso informativo para valores/noticia
claramente establecidos la edición se rige por estos criterios
de noticiabilidad.
El hecho de que no fueran presentados en pantalla
testimonios adversos a la línea/ guía marcada por TV Azteca
suscitó molestia o tensión entre articulistas que encendieron
sus receptores en algún momento de aquel 7 de junio de
1999, como veremos en el capítulo siguiente. La tensión se
acumuló hasta llegar al noticiero principal de TV Azteca o
clímax de la construcción discursiva.
El primer bloque de entrevistas en la calle se emite
en la cuarta hora de transmisión, cuando la línea/ guía ha
quedado establecida entre los reporteros que trabajan en
exteriores y los responsables de la edición del material en
la televisora. Se trata de una selección de nueve entrevistas
breves que van de mayor a menor grado de noticiabilidad:
l. Varón, de entre 25 y 30 años, bigote ralo, camiseta blanca
cinta oscura al cuello: No merecía morir así-.
2. Mujer sexagenaria, pelo corto, aretes largos, vestido
floreado:-¿Cómo es posible que maten a una persona que
no le hace daño a nadie, a la sociedad, que al contrario de
hacerle un daño, les hace un bien[llora]?3. E n un taller de reparación de televisores, varón de
aproximadamente 35 años, lentes, camisa oscura: -Estamos
viviendo una inseguridad y debería hacerse algo. Debería
haber más seguridad realmente y lamento mucho que haya
pasado esto-.

En el interior de una tortillería, mujer de unos 40 a11os,
peinada de cola de caballo, blusa verde, delantal blanco: Creo que es una injusticia lo que hicieron porque era una
gran personalidad, ¿no? Entonces yo Jo único que digo es
que castiguen a los culpables con verdadera severidad.
5. En un camellón, mujer de 45 afios aproximadamente,
vestido rojo sin mangas: -Pues no sabemos... no sabemos a
quien echarle la culpa, de veras, estamos en un mundo que
ya no se puede con esta gente6. Close upa una joven de alrededor de 20 arios, con rostro
de rasgos orientales:-¿Por qué lo mataron? ¿Qué da110 les
hizo? El era bien buena gente con todos.7. De pie, en la calle, varón de unos 25 afios que viste traje
y corbata: -La gente tiene que hacer ya algo. Nosotros
hacemos algo votando, pero ellos no hacen nada ...8. Un señor como de 65 años, en la lateral de una vía rápida,
camiseta roja: -Ya basta de mantener a tanto... [palabra
censurada por la televisora] vago, si los meten a la cárcel
y queman las cárceles están pagando una culpa, no están
por buenas personas. [ El reportero pregunta:-¿ A quién
hay que culpar?-] Matar a esos hijos... [palabra censurada]
¡Ya! ¡Mátalos! ¡Ya basta!
9. En el interior de un automóvil, varón, no mayor de 35
años, con camisa a rayas en blanco y negro: -El gobierno...
pues me guardo mi comentario pero no es de fiar, ¿eh? .. .
menos el que está ahorita.En este bloque, sólo en una ocasión se escucha la
voz del reportero al interrumpir al entrevistado número
ocho para preguntarle a quién habría que culpar por la
inseguridad o valor/ noticia.
Doce rninutos antes de las 5 de la tarde se transmite
un segundo bloque de entrevistas realizadas en las calles
del Distrito Federal:
l. Voz de la reportera:-¿Qué opinas de la muerte de Paco
Stanley?-Responde un hombre de unos 20 años, con
chamarra, a la entrada de una tienda: -Pues no sé, creo que
es un dolor para todos los mexicanos, ¿no? Era una persona
que hacía su trabajo bien ¿no? Pero pues así es la vida,
cuando nos toca ...ni modo.2. No se presenta la pregunta previa; las palabras de otro
hombre joven de la misma edad que el anterior son:-Estamos
muy consternados.3. En el interior de un restaurante una mujer como de 40
años dice, sin que escuche la primera pregunta: -Hoy lo vi
y hasta me dije: hoy ~¡ cantó bien ...cuando oí la noticia me
regresé pero no sé... Ese no es el discurso que la reportera
busca e interrumpe:-Oiga, qué opina de que las autoridades
estén ...-AI escuchar la pregunta inducida, la persona
entrevistada no espera a que la reportera term ine: -Las
autoridades tienen que hacer algo porque de veras que esto
ya es algo imposible [con la interrupción de la reportera el
discurso crece en cuanto al grado de noticiabilidad deseada],
esta inseguridad que tenemos aquí, no sé qué se puede hacer...

Fernández Christlieb

4.

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porque.ª esa hora, fijese, y ¿cómo así nomás?, asesinar a la
gente sm que nadie haga nada. Ya tenemos que hacer algo,
yo creo que nosostros mismos porque las autoridades creo
que no, no hacen lo suficiente, ¿verdad?.
.¡._ En la sección de frutas de mercado un niño como de 14
años dice: -~stamos consternadament~...este... apenados por
su muerte pido que se haga justicia.5. Hombre de unos 40 años también en ese mercado es
locatario en un puesto de frutas:-Es muy lamentable ~sta
cosa q~e pasó. Ojalá y agarren a esos criminales.6. De pie, en una cafetería un varón que no rebasa los 30
años afirma:
'
-Las autoridades están haciendo su trabajo ¿no?, pero sin
embargo pienso que tienen una deuda con todos nosotros.Dada la respuesta, es probable que la reportera haya
preguntado algo sobre las autoridades [por la edición no
se sabe]. Al término de esta primera frase, micrófono en
mano, v~elve a preguntar:-¿Qué debemos hacer nosotros
como sociedad? El entrevistado responde:- Nosotros estamos
desarmados prácticamente ante todo esto.7 .. Un hombre ma_¡'or, cercano a los 70 atios, locatario del
mismo mercado, dice: -En mi opinión no está bien eso que
~ndan haciendo.-La reportera pregunta: -¿Qué debemos
ª&lt;;er nosotros?-. Respuesta: -pues es lo que queremos saber,
que es lo que vamos a hacer de nosotros, esa corrupción no

10 11 12

debe de andar así porque ésa es política y la política no debe
matar a gente.8. Otro vendedor, con cajas de refresco a la espalda, 60 años:
-No pus, ellos son los mismos, ¿la delincuencia de dónde
viene?9. También en ese mercado, otra vendedora que no debe
haber cumplido los .W:-Cualquier persona estamos expuestos
a esto y yo creo que ya hay que poner un alto. Mientras no
se ha,ga nada va a seguir sucediendo las cosas así.- Pregunta:¿Que debemos hacer nosotros, señora, como sociedad ante
las autoridades?10. Respuesta: -Unirnos, lo que pasa es que todo México no
no~ u~i1:1os, pero si nos unimos salimos adelante porque con
la JUst1c1a no se cuenta para nada.- Las interrupciones de la
reportera generan el valor/noticia deseado.
11. Mujer que tiene poco de haber rebasado los 1-0 en una
tie!1da departamental:-Es una situación ya ... no s~ puede
cal1~car de una manera normal ... creo que en esta ciudad ya
nadie está a salvo de crímenes tan terribles, por no sé qué
causas una persona tan amable, tan agradable, tan bienvenida
en el medio artístico... no puede ser que sucedan esas cosas
en este pais. _Es terrible. No hay palabras para calificar eso.12. En el mismo lugar un señor de chamarra, que porta
lentes y d_ebe an_dar alrededor de los 50, dice:-Yo estoy
altamente 1mpres1onado por esto porque pues...estimábamos
a Paco como, pus, personas que lo veíamos por televisión.
13. Dentro de un local que vende pollos rostizados un varón
de veintitantos años responde a una pregunta que no se
es~ucha:- Es que es una cosa muy dificil de comentar y muy
triste, la verdad ... yo la acabo de ver en la mañana y me llevé
una mala sorpresa.14. _lJn~ mujer mayor de J-0 y menor de 50, vendedora de
periódicos, responde a la pregunta: ¿Usted veía a Paco
Stanley?-:Sí, sí lo veía ...los programas...-¿Y qué opina usted
de que lo_mata;on?- Pues feo! sentí 1:1uy feo y estoy triste
porque, digo, como hay gente mconsc1ente de que no piensa
de que puede ser un hermano y lo pueden matar también a
ellos... pero la verdad yo estoy muy sentimental porque era
un hombre muy agradable y muy querido por todos nosotro
e~tonces y_o... ~s~e... a mi modo de ver que se haga justicia:
s1 no hace JUSt1c1a la ley, no habrá más remedio que hacerla
uno, _tanto que se reúna el pueblo y yo estoy con ellos
también, yo voy con ellos también, porque esto no se va a
quedar así; su muerte de Paco, no se va a quedar así.A las 5 de la tarde se transmite un resumen de Mariano
Riva Palacio, quien hace un recuento de lo ocurrido hasta
ese momento y agrega información de última hora. Se
incluyen también vari~s entrevistas: una a un joven que
trabaJa como valet par-kmg en El Charco de las Ranas otra
a un testigo que pasaba por el lugar y dos más a automovilista
que circulan por la lateral del Periférico. El primero de ellos
es un señor de aproximadamente 50 afios que dice:- Esto es
terrible, es inaguantable, ya de veras, yo no sé nuestro

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�La responsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

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gobierno qué ...qué hace, la verdad, es algo _que no se
puede tolerar.- lnmediatarr~ente ~e_spués fue ed itada o,:ra
entrevista generada en el 1rnsmo s1t10. Se tra~a- de u~ senor
que tiene alrededor de 40 ai'íos. Es transm1t11a solo una
parte de la respuesta, probablemente la que tiene _mayor
vehemencia. Se inicia con una frase que presupone un discurso
previo que no es presentado:-¡ P&lt;;ro a ple~a luz del día, en
una avenida tan grande, tan trans1tada ...!D1go... de plano no,
no, ya no. ¡Ya no!.- Esta opinió1_1, junto c_on la antcr_1or, se1:án
transmitidas dentro de la nota mformat1va de Mariano Riva
Palacio en el noticiero de Alatorre.
En este par de entrevistas, al igual que en los dos bloques
anteriores presentados, la edición desempei'ía un papel
relevante en la construcción del discurso; se convierte, según
Mauro Wolf, en una representación sintética, nec&lt;;sa~iame~te
breve, visualmente coherente y posiblen~ente s1g111ficat!~'ª
del objeto de la noticia. Mediante las técmc~s ?e producc1on
la edición puede transformar el acontecnrnento en algo
distinto [Wolf J 987:281 J. Continuamos.
Son las J8 horas del 7 de junio. Entre este momento y
el inicio del noticiero principal de TV Azteca, que en esa
época se transmitía por el ca nal IS a las 22:S0, se real1~an
tres cortes informativos. El primero a las 18:42, conducido
por Rosamaría de Castro, se dedica, por una parte, a prese~~r
una síntesis de la entrevista que el Procurador de Justicia
del Dis trito Federal le concede a Sánchez Carrillo, y por
otra ofrece lo más relevante de la conferencia de prensa que
el mismo procurador Del Villar tuvo a las 6 de la tarde con
los medios de difusión.
En lo que toca a la conductora, no hay, en este-~ ~cho~
del momento-, ninguna referencia a valores/ not1cra, 111
tampoco se enmarca en la línea/ guía que había seg~ido el
discurso argumentativo anterior. Estamos frente a un discurso
meramente informativo.
A las 20:55 se da un segundo corte para noticias, también
encabezado por Rosamaría de Castro. L a conductora se
enlaza en vivo con Federico Anaya, quien está en el Servicio
Médico Forense. A la salida de dicha instalación se encuentran
numerosas personas, 400 según el reporte:º• espera~do que
salga la carroza fúnebre rumbo a la agencia funeraria. O~ra
cámara está en la capilla funeraria Gayosso de la avenida
Félix Cuevas, donde una multitud espera la llegada del
cuerpo de Stanley. Minutos después transmiten las imáge~cs
producidas en el servicio forense; ahí se encuentran los htJOS
de Francisco Stanley. Sale una camioneta blanca con las
luces de la torreta encendidas y un par de vehículos en los
que viajan los familiares de la vícti~a. Corte. Los micr~f&lt;?nos
pasan de nuevo a Sergio Vicke, quien luego de describir lo
que ocurre en el velatorio pronuncia frases rela~ivas al
valor/ noticia:-Es mucha la gente que se ha dado cita ante
un hec ho que nos compete a todos los me,¡i,anos
definitivamente, que es la seguridad y sobre todo la
inseguridad pública de la que estamos siendo , íctimas.

-La señal regresa otra vez al servicio forense, donde
Feder ico Anaya anuncia que es tá por salir una segunda
carroza, la cual sí lleva el cuerpo de Stanley. Con la ayuda
de Rosamaría de Castro explica que la camioneta blanca
salió para que la gente no estorbara el traslado: La conductora
cierra este corte de-Hechos del momento-, mientras afirma:Hoy es, o puede ser, un parteaguas en la historia de nuestro
país..
. . .
El tercer corte informativo previo al not1c1ano central
de TV Azteca se produce minutos antes de las 2 1:00 horas.
Este corte se limita a hacer una invitación para conocer los
detalles del caso Stanley a las diez y media de la noche. Se
informa que la procuraduría del Distrito Federal ya presentó
el retrato hablado del asesino.

El clímax de la construcción discursiva
A las 22:S0 de ese mismo 7 de junio aparece en el
canal IS una serie de imágenes de Stanley; una proviene de
la fotografía tomada de lo que parece ser su certificado d e
la escuela primaria, y las demás de grabaciones diversas. En
el audio sólo se escucha música de piano. Disolvencia a un
monitor del estudio desde donde se inicia la transmisión del
noticiero-Hechos, con Javier Alatorre. Fotografias con Listones
negros y a cuadro un s uper que dice - D escanse en pazEl conductor presenta un paquete de boletas en las que
se han registrndo cientos de llamadas del público. Anuncia
que se retomará la campai'ía contra la violencia iniciada en

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Fernández Christlieb

T elevisa por la sei'íora Ricai'ío de Nava (madre de un
secuestrado a quien se dio muerte). Alatorre se coloca un
moño blanco en la solapa.
Resumen informativo, presentado en cuatro
segmentos, con notas de los reporteros Mariano Riva Palacio,
Armando Contreras, Alberto García y Enrique Sánchez.
El conductor se queja de los servicios del Hospital Xoco,
donde ha habido dificultad para retirar el cuerpo de Juan
Manuel Núriez, el vendedor de seguros que pasaba frente al
res taurante. Hace un comentario sobre la violencia en la
ci udad y dice:-Esto nos pone a reflexionar hasta dónde ha
llega?º nuestra ciudad y qué están haciendo aquellos que
nos henen que garantizar que la podemos vivir sin miedo
y en paz. Escuchemos el comen tario de Ricardo Salinas
Pliego, el presidente de TV Azteca.A~tes ~e entrar al anál isis de lo leído, en vivo, por el
conces1onano de los canales 7 y 13, es necesario ubicar este
hecho institucional. Si bien se trata del momen to climático
de un discurso argumentativo en relación con un asesinato,
las palabras pronunciadas se inscriben en una práctica de
construcción cotidiana de lo real, responden a lo que los
semi?logos contemporáneos de avanzada llaman el a quo
del discurso: -Toda ftlosofia del lenguaje se encuentra no
sólo ante un terminus ad quem, sino también ante un terminus
a quo. No sólo debe preguntarse:"¿A qué nos referimos
c~ando hablamos, y con qué credibilidad?" (pro blema
ciertamente digno de mención), sino también: "¿Qué es lo
que ~os hac~ hablar?"[ECO 1999:21 ].¿ Qué es lo que lleva
a Salm_as ~hego a pronunciar palabras que tanto irritan a
los articulistas? ¿Por qué realiza una acción tan inusitada?
¿Qué_lo impulsa a hablar así en el mejor horario de su canal
prmc1pal? ¿Qué tensiones deja planteadas dicha intervención?
Dado que ese corpus-matriz ha sido desagregado para
con~prender el marco en el que surgió el corpus periodístico
den va?o (o COnJunto de artículos que manifiestan tensiones
Y con_h ~nen representaciones sobre la responsabilidad de la
telev1s1ón), resulta oportuno precisar algo acerca de los
co~textos_social y de mercado que enmarcan las palabras de
Salmas Pliego.~] texto que leyó y el discurso televisivo que
durant~ el 7 de Junio alentó no pueden ser desvinculados de
u!1 antiguo proceso, gestado a lo largo de varias décadas.
l ampoco pued en separarse de la percepción que generó la
forma e~ que TV Azteca construyó el acontecimiento. No
es grat~•t? que un gran número de articulistas, de periódicos
muy 11~!mtos, relacionaran lo d icho por el presidente de
T elev1s1on Azteca con los riesgos implícitos para el proceso
de construcción de la democracia.
. No se !rata aquí de buscar qué intenciones precisas
abngab,a _Salmas Pliego al decidir la lectura de ese texto. No
hay anahs1s del discurso que logre una radiografía de la
mente o de las emociones. El objetivo de este análisis es dar
cuer~ta de las tensiones que desató un determinado uso del
medio televisión. Para ello es preciso mencionar por qué la
~ 45

aparición pública del concesionario de unas frecuencias
resultó insólita en la trayectoria de la televisión mexicana.
También resulta relevante comprender por qué fue calificada
de irres¡~ons_a?le y descrita como un antecedente peligroso
para el eJerc1c10 del poder público.
Aquí el contexto histórico arroja claves para la
interpretación que publicó la prensa ace r ca del
comportamiento de la televisión en la jornada informativa
del 7 de junio de 1999. El asesinato que desencadenó lo que
nos ocupa ocurrió casi 49 arios después de la aparición de la
televisión en México, tiempo durante el cual en la percepción
de los públicos informados se han gestado numerosas
representaciones sociales, en tre las cuales destacan tres:
1. La tel~visión comercial mexicana persigue, sobre cualquier
otro obJ_eto, el del lucro, la rentabilidad, la ganancia y el
~onco1rn~ante poder que viene con el manejo del medio
mformativo de mayor penetración.
2. Quienes han reci bido frecuencias para televisión de manera
c&lt;:mcesi~nada no hacen política en público ni esgrimen sus
d1ferenc1as en las pantallas. Ellos negocian en privado con
las cúpulas de los gobiernos.
S. Desde 1977, año en que dio inicio la primera reforma
política de la seg unda mitad del siglo XX, se han
~es~ncadenado una. serie_ de intentos infructuosos por sei'íalar
hm1tes a los conces1onanos en cuanto a sus responsabilidades
para con la sociedad.
~n _esto e_n men!e, ciertos receptores de los mensajes
del 7 de Jumo, quienes simultáneamente eran articulistas en
la prensa diaria, pusieron en acción sus propios sistemas de
significación, basados en alguna de estas cuestiones o en
otras que, en cualquier caso, resultaron discordantes con la
actitud de Salinas Pliego. En palabras de Grize, todos ellos
manejaban implícitamente un contexto ( o lo que antecede
al discurso) y una situación (o el conjunto de nociones no
discursiva que van de todo aquello que es percibido por los
interlocutores del discurso a las condiciones del discurso a
las condiciones económicas sociales en las q ue se sitúan)
~Griz_e, citado en Gutiérrez V!d rio 1996:42]. Contexto y
s1tuac1ón son, para Charles S. P1erce, el obJeto dinámico que
da origen al discur o u objeto inmediato. De aquí que resulte
importante dedicar unos renglones al objeto dinámico.
Televisión Azteca surgió como resultado de la privatización
de la televisión estatal, iniciada el 7 de diciembre de 1990
con la publicación, en el Diario Oficial de la Federación, del
acuerdo que declaró susceptible de explotación comercial la
red 7 del Instituto Mexicano de televisión (a la que en marzo
de 1992 se agregó la red nacional IS).
El 18 de julio de 1993, al ganar la licitación, el grupo
Radiotelevisora del Centro, con Salinas Pliego a la cabeza,
dio inicio a su proyecto de competencia a Televisa. Seis años
después,_ este proyecto ha hecho suyas las reglas del juego
establecidas por los Azcárraga (duei'íos de la televisión
privada desde los afios cincuenta) para la producción, compra

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�La res onsabilidad de los medios: un caso de rutinas subvertidas en la televisión mexicana

11

1

u

l
L1

y comercialización de imágenes. En este marco Televisión
Azteca, en un momento de subversión de s us rutinas,
construyó un discurso a partir de su a quo más íntimo, el
mercado y la posición de poder que trae consigo el hecho de
poseer una cadena de televisión. El discurso de los articulistas
forma parte de este co ntexto y de esta situación.
La motivación íntima del habla era, de Epicuro en adelante
-como dice Eco-,el problema de los o rígenes del lenguaje
planteado filogenéticamente. Pero es te problema ha sido
vetado por la modernidad, según palabras del semiólogo
italiano, quien agrega: - Pero s i es posible evitarlo
filogenéticamente (aduciendo la falta de restos arqueológ:icos)
no es psible ignorarlo ontogenéticamente. Nuestra misma
experiencia cotidiana nos puede ofrecer elementos, quizás
imprescisos pero de alguna forma tangibles, para responder
a la pregunta: ¿Por qué me habré visto inducido a decir
algo?- [ Eco 1999:2 1].
¿Qué indujo al presidente ele TV Azteca a salir a
cuadro la noche del 7 de junio? Dacio que los resortes íntimos
de su biografía y el contexto cultural que lo formó no son
objeto de este estudio, y si lo es el discurso en su contexto
y situación, pasemos a trabajar con su ad quem, con los
referentes explícitos de su habla o, como diría Eco, citando
a Peirce, con el objeto inmediato de su discurso enmarcado
en un objeto dinámico.
Volvamos al noticiero nocturno del canal IS. Aparece
Ricardo Salinas Pliego, de pie, mirando hacia el frente con
traje y corbata negros y el logotipo del noticiero - Hechosal fondo. La cámara lo toma en middle-shot. Dedica los
primeros cuatro párrafos de su discurso a lamentar la muerte
de Stanley y del agente de seguros que fortuitamente pasaba
por el lugar del crimen. Habla del luto que g uarda su
T elevisora y añade:- muchos compañeros de TV Azteca y
de otros medios de comunicación han ex ternado su
preocupación, indignación, repulsión y hartazgo por la
impunidad que surca el alma de nues tro querido México.Les da las g r ac ias explícitamente a algunos medios
electrónicos:-&lt;le manera muy especial agradecemos el apoyo
de nuestros compañeros de los distintos medios de
comunicación. En especial el apoyo de T elevisa, de
Multi visión, de Radio Centro, de Radio Acir, de Radi o
Fórmula y muchos más que han asumido un papel de justa
indignación frente a tal impunidad.- A continuación, el tono
de voz y el abandono de middle shot por un close up anuncian
otra frase del discurso:
Yo quisiera compartir con ustedes, hoy,una reflexión:
hoy le tocó a Paco, mañana le puede tocar a usted a a mí o
a cualquiera. La impunidad nos aplasta, y ¿dónde está la
autoridad? Pregunto yo, preguntamos todos:¿Dónde está la
autoridad? ¿Para qué pagamos impuestos? ¿Para qué tenemos
ek'Criones? ¿Para qué tenemos tres poderes:&gt; ¿Para qué tanto
gobierno cuando no hay autoridad? En esta ciudad, ,omo
en muchas otras ciudades ele México, la impunidad, la

40 41 '

ineptitud de la autoridad, también la indiferencia de los
óudadanos ya llegó al límite [ fin de close up, regreso a
middle shot]. Hoy lloramos por Paco, ¿y mañana?, ¿por
quién lloraremos? Está claro que las autoridades han fallado,
pero también los mexicanos estamos fallando. No podemos
permitir que nuestros valores se nos vayan de las manos.
Debemos volver a apreciar el valor del esfuerzo y el gozo
de los frutos obtenidos mediante el trabajo. Debemos tener
el valor civil ele exigir nuestros derechos [sic] frente a la
autoridad inepta y también de defendernos frente a los
cobardes criminales [ de nuevo la cámara de un close up]
pero también requerimos el valor de cumplir con nuestras
responsabilidades [sic], como son denunciar y atestiguar
en los casos criminales como éstos. Sefiores, sefioras: sí se
puede. Hagamos todos juntos un esfuerzo extra para salir
de este temor y volver al México pacífico y de progreso para
todos. Muchas gracias. Corte. A cuadro, Javier Alatorre
invita a reflexionar sobre este mensaje de Salinas Pliego.
Estas palabras son corolario ele un texto cuyo
valor/noticia se mantuvo incólume: la inseguridad es un
objeto discursivo y argumento principal en la construcción
de este fragmento climático. El discurso no rompe con su
línea/guía: se omite cualquier hipótesis que se aparte del
valo r/ noticia. Las prioridades son las mismas que han
manejado conductores y reporteros durante el día. El dueño
ele la empresa no da g ritos ni manotazos, no suelta lágrimas
ni culpa al jefe de gobierno, tampoco suelta el -¡Ya basta!que se escuchó tantas veces durante la jornada. Simplemente
rubrica todo ello y, si acaso, utiliza algún elemento retórico
en forma de preglll1ta que ya había sido incluido en el formato
matutino del mismo discurso.

4344 45464748 49 5051 525354555657585960616263646566676869707172 737

Fernández Christlieb

Esto, por lo que toca al texto que fue preparado
para ser leído en vivo al inicio del noticiero. Más tarde ese
mismo 7 de junio, Salinas Pliego es entrevistado e'n la
funeraria dond~ se vela el ~uerpo de Stanley; rodeado de
reporte~os de diversos medios da ~ifras s_obre inseguridad
y despues pr~gunta:-¿~or qué hay 1mpumdad? ¿Por q ué la
toleramos? S1 las autoridades no pueden, que renuncien, si
sí pu:den, que c umplan pero qu e ya no hablen.Ahí reitera, con su propia voz el elemento de la renuncia
mencionado por conducto res y ar tistas durante el día.
El noticiario de las 22:SO prosigue. Continúan los
e~laces con reporteros que dan cuenta de lo que sucede en
v~vo; Pablo Lat~pí todavía se :ncu~ntra en el ~elicóptero y
L1lly ! éllez esta en la funeraria ubicada en Felix Cuevas y
Gabriel Mancera, donde se celebrará una misa de cuerpo
pr~sente en cuanto llegue el cuerpo de Stanley.
Es unportante recordar que no fue el día del asesinato cuando
la Procuraduría ele Justicia del Distrito Federal informó que
se encontraron resto~ de cocaína en el cuerpo y en la ropa
de Stanley. Ello ocurriría 24 ~oras después, al ser entregados
los resultados de la necropsia. De aquí que en el noticiero
nocturno no esté presente ese elemento y sea comprensible
que alg unos comentaristas no vinculados a la televisora se
haya_n sumado al valor / noticia. Tal es el caso de Carlos
Castillo Pera.za, postulado por el Partido Acción Nacional
pa~a contender, en 1997, contra Cuauhtémoc Cárdenas por
la Jefatura del gobierno del Distrito Federal. En conversación
con Alatorre este político e intelectual presente en el estudio
afirma:-Me _parece que hay una gran ineptitud en la autoridad
para cum~ltr lo que prometió.-Esto es el inicio de una larga
con~ersac1ón entre él y Alatorre en torno a la seguridad en
la c_mdad, la cual de vez en cuando será interrumpida para
~ec1b1r 1~ señal que se genera en Gayosso. La primera
interrupción se lleva a cabo para narrar la llegada de Mario
Bezares, la segunda para dar cuenta de la llegada del cuerpo
de Stanley, la tercera para recibir la crónica de lo que ocurre
durante la misa. También hay enlaces con Latapí, quien aún
no ha abandonado el helicóptero, y se realizan diversos cortes
en la conversación con Carlos Castillo para transmitir parte
de la conferencia de prensa que ofreció Cuauhtémoc Cárdenas.
, . Al concluir la plática con Castillo Peraza se transmite
~a um~a nota ajena al asesinato: la producida en la comida
e la ~1b: r tad de expresión que anualmente se celebraba el
7 d~ JUmo. Después entra al aire una entrevista con una
teStJgo de los sucesos frente a El Charco de las Ranas y una
nof de Nancy Ayón con opin iones sobre Stanley. Un último
en a.ce con LiUy T éllez, al término de la misa de cuerpo
k esente, Y Alatorre, cierra el noticiero con estas palabras:fue asesinado Paco Stanley, lo Uevaremos con nosotros,
o levaremos en el corazón y tendremos esa herida abierta
l1asta el día en que 1ogremos recuperar nuestra ciudad,
.
en
~~~ogr_e'!los, como él_cotidianame_nte lo decía, vivir sin
º• vivir nuestro pa1s y nuestra cmdad.

)º?'

Soy Javier Alatorre, lo esperamos mañana.Esta construcción discursiva aunada a las noticias
del día si~uiente en torno ~I análisis del cuerpo, de la ropa
y_del v_eh1culo de S~l~y, dio l~g~ al corpus derivado, éste
difu_nd1do en los penod1cos capitalinos y objeto del siguiente
capitulo.

. . El presente texto forma parte del libro
r~sponsab,hdad de los medios", de Fátima Fernández
Chnstheb, y es reproducido con la autorización de Edito rial
Paidós.
~

�LOGOS CC / TRAT ADO CIE NTÍFICO DE C O MUNIC A C IÓN

L O GOS CC / T R ATADO C IENTÍFICO DE COMUNICACIÓ N

LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN

BASES

DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
4.-

CONVOCA
A estudiantes, investigadores y docentes
de ciencias de la comunicación a partic ipar en el

BASES
l.- Podrán participar todos los

investigadores,

estudiantes, docentes y estudiosos de la

L

Lt

PRJMElt
PltEMIO
NACIONAL DE,
INVESTIGACION
EN CIENCIAS DE LA
COMUNICACIÓN

ciencia de la comunicación de nacionalidad
mexicana, sin importar el lugar actual de
residencia.
2.- Los

Los trabajos deberán ser presentados bajo

o investigación, concluida e inédita, por
triplicado, escrita en Word a doble espacio,
en tipografia Times New Roman, a

12 puntos,

y deberán enviarla impresa y en diskette. Se
aceptarán tesis parcialmente publicadas en
artículos o publicaciones periódicas, pero no
las que hayan sido editadas formalmente

julio del 2003; y la entrega del premio se realizará

con el mismo seudónimo, deberán incluirse todos los

en una ceremonia de gala, a efectuarse el

da tos para la localizació n del participante.

noviembre del mismo año, en el marco del XXV

5.- T odos los trabajos deben cuidar de no incluir

Aniversar io de la Facultad de Ciencias de la

ning una referencia personal o social, que posibilite la

Comunicación de la U.A.N.L.

inducción de su identidad.

1O.- La presente convocatoria queda abierta

6.- Todos los sobres que contienen la identidad de los

desde la fecha de su pubHcación y hasta el so

participantes serán depositados por la Facultad ante

de marzo del 2003, a las 14:00 horas. Para los

el Notario Público No. 70, C. Lic. César Lucio

trabajos enviados por correo, se tomará en

Coronado Hinojosa, y sólo se le solicitará abrir el

cuenta la fecha del matasellos.

sobre del trabajo ganador, elaborando el acta notarial

1 1.- El premio, único e ind ivisible, será de

correspondiente q ue de fe de este hecho, ante la

diploma, cincuenta mil pesos en efectivo al autor

presencia del jurado calificador en el domicilio de la

ganador y la publicación del trabajo. El premio

notaria.

económico se entrega como pago de los derechos

7.- Quedan impedidos de participar en este concurso,

de edición de la obra duran te dos aflos.

Comité Organizador del Primer P remio

8.- El jurado estará compuesto por destacadas

Nacional de Investigación en Ciencias de la

personal idades de la academia, el periodismo, la

Comunicación, encabezado por las direcciones

docencia y la investigació n de las ciencias de la

general y ed itorial de Logos CC: Tratado

comunicación; su fallo será inapelable y sus nombres

Cicnífico de Comunicación

dados a conocer durante el anuncio del dictamen final.
Por d Comité Organizador

M.C. Ana Carmen Márqucz
Dir~ctora P'CC/UANL

Nacional de Investi~ación en Ciencias de la
Comunicación Facultad de Ciencias de la
Comunicación Acueducto y Eucalipto, s/n
Difusió n

y

Para mayores informes comunicate a :
di reccioneed i torial@logoscc.co m . mx

• • 45 46 47 48 49 so 51 52 s3 54 ss ss s7

Todas las cuestiones no previstas en la

Logos CC: Tratado Científico de Comunicación.

3.- El envío deberá hacerse a:Primer Premio

de

63 64 65 66 67 68 69 70 7172 7

de

presente convocatoria serán resueltas por el

CulturaMonterrey, Nuevo León, C.P.- 64920.

40 41 42 .is

J2.-

8

Ciencias de la Comunicación; así como directivos de

como libros.

Departamento

so de

seudónimo. En un sobre por separado, e identificado

Jos funcionarios de pr imer nivel de la Facultad de

interesados deben presentar una tesis

9.- El dictamen será dado a conocer el

. 47 4849 50 51525354

�Realidad sin realidad: el mundo virtual

LOGOS CC/TRATADO CIENTÍFICO DE COMUNICACIÓN

•

realidad

Sin

BI

rnun
virtuai

L.A R J1jALIDAD YIPTl_TAL
IIA DESBORDADO l\ll CIIAS
INTEHRO(},.\NTJiJS
Y J1jSPJ1j( 'ULA( 'IONJ~S
SOBRE JiJL PRJiJSE:~'rE
Y EL l{,l JTUHO
DJiJ ~ -eJ~STRA SO('IED.AD.
AVANZADA 'rECNOLOGÍA Ql 1 J~
NOS PERl\IITE 'r'RASLADAR
A U1- A PERS01- A IIACIA
UN l\1 UNDO FIC'rICIO,
LA HEALIDAD \ 'IR'I1l TAL SJ1J
CONVIJDRTE E EL l\IEDIO
POR ~JXCELEXCL\
PARA PRODU CIR
L~\S EXPl~RlliJXCL\8
l\li\.S DIYl~RSA8

_
a mayoría de lo que 110 tenemos o no podemos
conseguir está ahora a nuestro alcance gracias a la realidad
virtual, (Jo Yanes, 1997). Las técnicas virtuales son modelos
tridimensio nales generados en la computac.Jora para crear
un espacio o dominio te mporal -diferente al tradicional
espacio ITsico- que son aprovechados en la actualidad en g ran
&lt;liversidad e.Je ámbitos. Su uso más común es la aplicación
e n la arquitectura, donde se puede entrar a un edilicio y
ca mbiar la s latitud es cuándo y có mo se quiera.
La comun idad euro pea ha dejado claro que las
telecomunicaciones se están aplicando ex itosamente en tres
vías: tele-información, tele-medicina y tele-trabajo, (Shomaly,
1~197) hasta el grado de irse haciendo impredecibles. Las
imágenes planas en tercera dimensión , especialmen te los
electos de este tipo de estimu1ación c:n la conducta del hombre,
buscan establecer las diferencias de respuesta entre un su,1eto
que logra esta r inmerso en los "111undos virtuales"' y otro
que no alcanza a penet rar en la imagen.
La realidad , irtual faci li ta cumplir con ciertos
propósitos y maneJOS de disciplma, porquc e un recurso
ncativo de comunicación que nos posibilita sentirnos dentro
de un ámbito dado, ron el convenci m iento de que lo que
ocurre está sucediendo realmentt•.
El pensamiento, las fantasías, la nnaginarión y la
percepció n influyen e n el r cgistro de csti mulac1o n es
sc•nsorialcs, donde e l individuo percibe claramente lo que
lo s proyectos de simulación c.lesean: no solamente que el
sujeto registre, sino c¡ue perciba lo que e,iste y lo que no
ex iste.
¿ A dó nde nos conducirá este avance tecnológico?
Se discute que el poder &lt;lel capital ya no resic.Je en la li1erza
trabajadora, sino en el conocimiento de las mie,as tecnologías,
ro mo redes de te leromuni cac1ones, tcleronfere ncias,
videoconferencias, la comunicación c.Jigital o la romunirnc1ón
alternativa. Se ,a confirmando así que no es el conocimiento,
smo la canuc.Jad y la rápida obtermón de éste, lo que determina
la modalidad labora l, situación que gerwra expectativas
sobre empico y competitividad. Y a todo este avance se le
podría llamar ..sociedad de la información··.
Estos hechos, que han abierto nuestra prnnera
aproximación a la investigación, nos lleva a la necesic.Jad de
analizar y erwontrar soluciones a 1111 cuestionamiento central:
¿Cuáles son los efectos &lt;le la realidad virtual -&lt;.·n s u modalidad
de· imágenes planas en tercera dimensión- en la comunicarión
perceptiva de los alumnos que estudian las ciencias de la
comu nicació11?.

11.- Emociones y realidad , irtual
El género humano se encuentra inmerso en una cultura
que se desborda en acontecimientos. Es en este sentido que
el hombre ne(:esita estar dentro de esta dinámic·a; delx• han:'r
ra mluos en su conduna, pensamiento y a&lt;titudes para
adaptarse a s u nue,o ambiente. Según nuc•stras pnnwras

POR ANA CARMEN MÁRQUEZ RODRÍGUEZ
41 42 43 44 45 46 •

48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74

�Realidad sin realidad: el mundo virtual

información siguen tres direcciones precisas: Servir
como extensiones del ser humano; construir una nueva
cultura de trabajo y desarrollar las potencialidades del
hombre.
El motivo para realizar esta investigación fue analizar
la capacidad que e l s uj eto manifiesta para cambiar
potencialmente su percepción, considerando la codependencia
de los elementos figura-fondo, ante estimulaciones sensoriales
de tercera dimensión; indagar su concepto de esta realidad
y qué razones considera importantes para involucrarse con
dichos fenómenos virtuales. Con ello, intuimos, podríamos
tener una percepción clara de sus búsquedas, encontrando
una serie de objetivos enmarcados en uno general, que es la
descripción de la conducta de sujetos que han tenido o no,
experiencia previa con la estimulación virtual y la medición
del tiempo de reacción ante la presentación de tarjetas con
imágenes planas en tercera dimensión.
En nuestra investigación buscamos establecer si los
alumnos sujetos de estudio han tenido contacto alguno con
estimulaciones de imágenes planas en tercera dimensión;
señalar qué tipo de contacto han tenido; describir la conducta
y clasificar los diferentes tipos de emociones que
experimentaron al involucrarse con imágenes planas en
tercera dimensión.
Buscamos, así mismo, establecer si hay una correlación
entre el tiempo que se tarda en registrar la estimulación y
su experiencia anterior; presentar los conceptos que tienen
los sujetos de estudio sobre la realidad virtual en su modalidad

demostrar que quienes han tenido experiencias previas
con estímulos visuales en tercera dimensión, tendrán mayor
rapidez en las habilidades perceptivas en la relación figuramundo. Todo el trabajo de campo, desde luego, estuvo regido
por una hipótesis: e l individuo que ha tenido experiencias
previas con estimulaciones virtuales de tercera dimensión,
logra con mayor facilidad registrar estímulos virtuales
diferentes a los ya experimentados. Pero no es nada fácil.
Tan complicado es definir los asuntos de las imágenes de la
realidad virtual, que la mayoría de los investigadores o bien
renuncian a ello, al menos en estudios anteriores dedicados
a comprenderla antes de definirla, (Villafañe, 1998) o bien
se acercan a ellas desde perspectivas múltiples, explicativas
o aba rcadoras. (Aumont, 1992).
III.- Realidad virtual en todo
La realidad virtual es un entorno en tres dimensiones
sintetizado por computadora, en el que varios participantes
acoplados de forma adecuada puedan atraer o manipular
e lementos fTsicos s imulados en el entorno y, de alguna
manera, relacionarse con las representaciones de otras
personas pasadas, presentes o ficticias; o bien con criaturas
inventadas. La realidad virtua l es un medio creativo de
comunicación donde se mezcla lo lógico y lo ilógico, que
ofrece además la oportunidad de resolver problemas, porque
facilita igualmente la producción de experiencias directas en
masa.
Los componentes básicos de un equipo de realidad

TarJt:ta de imagen plana en tercera dimensión,
utili,.ada durante la in\'estigación
de la que surge el presente trabajo.

40 4'1 42 43 44 4546 47 • ;

49 50 ~1 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 7

¿Ha tenido experiencias personales con
la Realidad Virtual?

% 60% 70% 80% 90% 100%
O% 10% 20% 30% 40% 50

Porcentaje

Total ■

SI ■

no

NO ■

Gráfica

1.-

La mayoría de los sujetos de la muestra han tenido relaciones anteriores con la realidad virtual

lo que indica el grado de importancia que esta tecnología tiene en la sociedad actual.

en la computadora, o en tarjetas de circuitos que se conectan
a la placa base o sistema operativo, y al que llamamos también
software de simulación. El segundo componente es el
Hardware, que va desde los periféricos básicos para una
computadora personal hasta sistemas muy conocidos; y
finalmente la electrónica, que es el suministro de potencia,
accesorios, ajustes y conversión de sei'iales.
A ello se suma un visor tridimensional, sustituto
de la _pantalla convencional del ordenador, que es un pequeño
teleVJsor que presenta imágenes brillantes y de alta resolución.
Las presentaciones montadas sobre la cabeza son utilizadas
en la producción de imágenes de toda clase, incluyendo
algunos videojuegos.
El propósito de los sonidos es elevar la ilusión de
la realidad o aumentar la información que se proporciona al
usu~rio a través de otros canales. El guante instrumentado
registra cambios de sentido en la posición y el movimiento
de _la mano, gracias a sus conexiones a la computadora. El
traJe es un guante de datos para todo el cuerpo, instrumentado
con el mismo cable de fibra óptica.
.
Por otr o lado, los arquitectos están usando las
•m_áge ncs virtuales para recorrer un edificio antes de que
exista. Por ejemplo, pueden iluminar un edificio para verlo
como si fuera de noche, visualizar cómo entran los rayos
solares y cómo se sitúan. Los cambios y modificaciones
pue~e~1 ser corregidos poniendo o quitando ventanas. En la
med1cma, la comunidad médica se ha aferrado con fuerza al
nuevo cambio, el paciente virtual básico es una imagen

'

multidimensional generada por computadora,
compuesta por tiras o rebanadas dibujadas desde diferentes
ángulos del cuerpo de una persona real. En la educación
los escenarios virtuales son una herramienta de enfoque el~
programas para traducir frases a otros idiomas o comprender
conceptos abstractos.
Por medio de la realidad virtual, en concl usión los
ho rizontes del campo de aprendizaje van más allá el; las
aulas, dando herramjentas mentales y aulas electrónicas de
alcance exterior y creando sistemas de enseñan1.,a en diferentes
ramos de la ciencia.
IV.- Imagen, imagen vi rtual y realidad
Sabernos cuán difTc~ es definir la imagen, por eso
~tes que adentrarnos en la imagen que genera la realidad
virtual, debemos compre nde r el concepto ti·adicional de
imagen o, para decirlo de otro modo, debemos buscar una
definición precisa de la imagen tal y como ahora la conocemos.
Se di~ _que toda imagen es resultado de un proceso
en el que part1c1pru1 los sentidos y existe una culminación
a escala cerebral. Para que exista una imagen cualquiera son
entonces necesarios, al menos, tres factores: una fuente
luminosa, e~ decir, rayos ~e luz el_ectromagnéticos con un
rango especifico de ~ecue1~c1as; un sistema óptico, que pueden
ser los OJOS, el nerv10 óptico, el cerebro, que reciban dichos
ray_o~ para que_s~a posible la ti:ansmisión de los rayos; y la
act1v1dad fis1ologica de percepción, que a menudo comporta

7

�Márquez Rodríguez

1
0.9

Realidad sin realidad: el mundo virtual

Si su respuesta es SI, explique brevemente qué son para usted
las imágenes planas en 3D

0.9

0.8

0.8

0.7

0.7

0.6

0.6

o

0.5
0.4

0.3
0.2
0. 1

Porcentajes

O
O
O

Total
Imágenes planas que
encierran formas ocultas
Realidades productos
dela mente
Imágenes manejadas
en 3 planos

O Otras Respuestas

o

Grálica 2.- Las personas que dijeron haber tenido ron taco con las imágenes !?lanas en tercera dim~nsión,
.
.
asocian ésta cmayoritariamcnte con formas ocultas. lo que no~ da una idea de la aproximación que tienen para con la realidad de e~te upo de imágenes.

una serie incalculable de determinaciones culturales
para la formación de la imagen definitiva.
Con todo lo anterior se encadena el fenómeno de
la virtualidad entendida como lo no concreto, lo no actualizado
y por lo tanto susceptible de realizarse d~ 1iferentes n~odos
y en diferentes ocasiones, según los diferentes sujetos.
V.- Realidad virtual, México y el mundo
En México la realidad virtual ha podido ingresar
lenta pero progresivamente en distintos campos de ~cc!ó11
y para muy variados usos. Así podemos hoy en día as1~t_ir a
centros de entretenimiento virtuales lo mismo que v1s1tar
un museo. Pero aunque en otros países dicha tecnología está
ya al alcance de todos, en América Latina la realidad virtual
s igue lejos de ser una tecnología ~e _todos los _días,
permaneciendo fuera del alcance y conoc1m1ento de casi toda
los habitantes de nuestra nación.
Las imágenes planas en tercera dimensión son una
modalidad de la realidad virtual y el inicio de la realidad
virtual que hoy en día conocemos. Su cualidad es la
tridimensionalidad perceptual o vivencia! que poseen, y es
ésta la modalidad de la realidad virtual que básicamente se
conoce y opera en México, con notable éxito. Los mundos
virtuales son nuevos laberintos que nos obligan a un esfuerzo
de inteligibilidad, a una mejor comprensión de lazos y nudos
que enlacen las realidades y las apariencias, las ilusiones y
los síntomas, las imágenes y los modelos. (P. Queau, 1995).
En 1965 surge el concepto de realidad virtual,

40 41 42 43 44 45 46 47 48 49

cuando Ivan Sutherland publica un artículo titulado"
The Ultimate Display". En 1966, Sutherland y David Evans
crean el premier generador de escenarios con imágenes
tridimensionales, datos almacenados y aceleradores. En 1971
Redifon Ldt comienza a fabricar simuladores de vuelo con
displays gráficos; y en 1972 la General Electric d~sa_rrolla
el primer simulador de vuelo. Otros de los acontec1m1entos
relevantes a principios de esa década fueron qu~ Andy
Lippman crea un vidcodisco interactivo para conducir en las
afueras de Aspen. Luego, en 1984, William Gibson publica
su novela "Neuroamanecer", donde se utiliza por primera
vez el término "ciberespacio".
La NASA, en 1987, perfecciona la primera realidad
sintetizada por computadora mediante la combinación de
imágenes 3D, sonido estéreo, guantes, etc. Y aunque mucho
antes se hablaba de, y Jaron Lanier creó el término "Realidad
Virtual", hasta 1993 se anunció, finalmente, un motor de
realidad virtual.
VI.- El individuo y la realidad virtual
Al ponernos en contacto con las imágenes plan_as
en 3D, ocurre un complejo fenómeno perceptual y sensorial
que acarreará graneles innovaciones en muchos campos de
acción. Mediante las imágenes tridimensionales, el hombre
ha sido capaz de crear un nuevo modo de mirar las cosas, ~e
adentrarse en un mundo lleno de posibilidades. Es un medio
creativo de com unicació n al alcance de todos.

t 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 7 1 72 73

Se le mostrara una tarjeta con una imagen plana
en 3a. Dimensión, observe detenidamente la imagen
y si logra ver la figura, por favor escriba qué tipo de
figura observa y en qué tiempo la observó.

1

0.5
0.4

0.3
0.2
0.1

Porcentajes

o

o Total
o Correcto
o Incorrecto
o No Vieron

Gráfica s.- Pese a sus experiencias anteriores con realidad virtual, sólo el 62% de los sujetos pudo apreciar correctamente
la figura encerrada en la imagen SO que se le entregó; mientras que un 18 no vieron las imágenes y un 20% vio una figura incorrecta.

A partir de este momento es necesario subrayar:
"La consideración de la imagen retínica no corno
una réplica, sino corno una proyección del mundo, lo que
aproxima más a una representación cartográfica
que a
un reflejo especular (Gibson, 1974, 80 y ss). Sólo por tanto,
a partir de esos dos -mapas planos, uno en cada ojo, la
percepción producirá una representación tridimensional
única del mundo (Imbert, 1983). Será, pues, partiendo de la
imagen como se desencadenará la actividad cerebral que
conocemos como visión". (Zunzunegui, 1995, 28)
Mediante las irnpágenes tridimensionales, el hombre
ha sido capaz de crear un nuevo modo de mirar las cosas, de
adentrarse en un mundo lleno de posibilidades, el cual no es
intimidatorio ni del dominio exclusivo de adictos a los
videojuegos y la tecnología.
Pero ¿cuál es el proceso que transcurre en nosotros
al estar frente a una imagen plana de tercera dimensión?_ Lo
que vemos es recibido como una imagen en nuestra retma,
trad ucido a símbolos y enviado a nuestra mente. Es ahí
donde nosotros reconstruimos y sintetizamos la información
que hemos recibido en algo que ya conocemos. Las imágenes
planas en 30 requieren de nuestra disponibilidad, de nuestro
?eseo de querer ver algo más allá de la imagen real : una
imagen vi rtual; lo mismo que estar dispuestos a
desconectarnos de nuestro propio entorno, pues una
inmersión en las imágenes planas en 30 precisa un estado
psicológico de concentración que nos permita adentrarnos
en estas imágenes y desconectarnos del mundo real todo el

tiempo que la inmersión requiera. Finalmente, es
necesario que el sujeto crea y esté dispuesto a sentir y percibir
experiencias nuevas. Las imágenes planas en 3 0 son
experimentales.
Las imágenes en 3D tienen muchos niveles y grados
de inmersión sensorial, lo cual es preciso aclarar ya que en
el estudio e dan ernnciones sobre el término inmersión.
"Cada apliacción puede ser diseñada para acomodar
diveros rados de creencia suspendida o de manipulación
telepresente. En los espacios de 3D, una persona está expuesta
a un nivel elementalde inmersión virtual. Si, considerando
el espacio, los objetos son definidos para la precepción del
usuario y la manipulación de las imágenes es posible, el
usuario queda expuesto a otro nivel de inmer sión.
La inmersión total, en cualquier caso, requiere que toda
referencia a l mundo real bloqueada de forma efectiva,
proporcionar estímulos sustitutivos y que el usuario esté
convencido de qu e es real". (Larinjani, 1994, 29)
Esto es una inmersión a nive l del entorno.
Es muy importante en este punto el saber y en tender
que lo que wnstituye una inmersión para una persona, puede
no serlo para otra. La ciencia tampoco puede proporcionar
una fórmula sencilla para calcular el grado de inmersión que
uno experimente. De entre la gran cantidad de personas que
han experimentado la sensación de adentrarse en mundo
virtual y las que no, existe un asunto de grados de inmersión.
Para ser más precisos, la diferencia entre la inmersión y la
no inmersión debe verse en función del conocimiento práctico

7 P7

�Realidad sin realidad: el mundo virtual

Márquez Rodríguez

- - -- - -- -- - -- -- -- - - -- - -- - - -- - -- - - --

o 0 .1 0.2 0.3 0.4

Intervalo de Tiempo de Reacción

0.5 0 .6 0.7 0.8 0 .9 1

Considera que esta tecnología puede cambiar su
cultura

60
Porcentaje

50

40

Total

Q

O- :30 M,n

o

:31 - : 35 Mio

30

:36- 1:05 M1n,

20

1:06- 1:40 M,n
1:41- 2:10 M,n

10

2:11- 2:40 Mm.

o

2A1- 3:10 Mio.
3:11- 5:00 MIO

o

o
o
o
0
0
0

Grálica •~.- El 7 1% de los sujetos de la prueba reaccionaron a la imagen expuesta a su visión. Un i 2% reaccionó en los primeros SO segundos;
mientras que un elevado i 6% necesitó entre :16 segundos y un minuto con 5 segundos; el resto reaccionó entre J .05 a 5.00 minutos.

del usuario, a í como la motivación y el ambiente al cual se
aplica. Lo importante aquí es que aún las técni cas no
inmersivas de realidad virtual agilizan la visualización de
objetos complejos y aceleran la conceptualización de ideas
abstractas me dian te gráficas computarizad as.
'1,os métodos inmersivos de la realidad virtual
con frecuencia se ligan a un ambiente tridimensional creado
por una computadora, en el cual se manipula a través de
cascos, guantes u otros dipositivos que capturan la posición
y rotación de diferentes partes del cuerpo humano. La realidad
virtual no inmersiva, utiliza medios como el que actualmente
ofrece internet, en el cual podemos interactuar a tiempo real,
con diferentes persona en espacios y ambientes que en
realidad no existen, sin la necesidad de dispositivos adicionales
a la computadora". (Internet: www.geocities.com/cope)
La inmersión total requiere que toda referencia al
mundo real sea bloqueada de forma efectiva. La diferencia
entre la inmersión y la no inmersión debe verse en función
del conocimiento práctico del usuario. Lo importante es que
aun las técnicas no inmersivas de realidad virtual agilizan
la visualización de objetos compl ejos y aceleran la
conceptualización de ideas abstractas mediante g ráficas
computarizadas.
Los alcances de esta realidad son a la vez fascinantes
y aterradoras: desde las nuevas y revolucionarias formas de
enseñanza o rehabilitación de minusválidos, hasta modalidades
de drogadicción electrónica; desde el sexo a distancia, hasta
la g uerra teledirigida. (L.C. Larijani, 1994; I S )
Pero la integración del hombre y la máquina se ha

7 484950 51

Total

vuelto tan cerrada, que las decisiones en el diseño
de sistemas deben tomar en cuenta las actividades sensoriales
humanas, para poder aumentar la efectividad. En las imágenes
planas en sD , el objetivo primordial en el diseño radica en
qué deseamos que la gente vea, en términos perceptuales y
cognoscitivos; y necesi tamos saber cómo mostrarle las cosas
a través de un medio tan directo como la realidad virtual.
VIL- Modelos de visión computacional
David Marr, durante los años setenta, desarrolló
importantes trabajos sobre el sistema de visión humano.
Realizó investigaciones sobre la construcción del modelo
que representa a los objetos en el espacio y permita
catalogarlos y compararlos a niveles tridimensionales, entre
otros. Hasta nuestros días, ninguna otra teoría computacional
sobre la visión humana, ha funcionado tan decisivamente en
el desarrollo de las técnicas de análisis digital como la dada
por Marr.
Como co nsecuen cia de los muchos trabajos
desarrollados a partir de las teorías de Marr y s us
colaboradores, se ha iniciado un nuevo campo de especialidad
denominado "Visión computacional", que trata de explicar
los mecanismos de cálculo de la visión humana, usando para
ello procedimientos y modelos de las teorías matemáticas
de procesamiento de información.
El término "Visión artificial" dentro del campo de
la inteligencia artificial es el conj unto de todas aq uellas
técnicas y modelos que nos permitan el procesamiento,
análisis y explicación de cualquier tipo de información especial

■

SI ■
NO ■

G ráfica 5.- La investigación, una de las ~rimeras en el país en to~no a la realidad \'irtual, demostró las amplias posibilidades de inlluencia,
pues un 60% de los SUJetos de la muestra consideraron que esta tecnología puede cambiar su cultura.

obtenida a través d e im ágen es digital es
tridimensionales.
Desde la aparición de los primeros ordenadores
digitales, se puso de manifiesto la gran potencialidad de los
enfoques de la "Visión artificial" para el tratamiento de
información espacial en campos de aplicación relacionados
con el estudio de propiedades del sistema de visión humana.
El procesamiento y análisis de imágenes digitales
nacen cuando se dispone de recursos tecnológicos para captar
Y manipular grandes cantidades de información espacial en
forma de matices de valores.
.
La primera vez que se hizo uso de las técnicas de
imágenes digitales fue en los años vein te, pero no es has ta
l~s ~ños 50 ó 60 cuando aparecen las primeras computadoras
digitales y la necesidad de disponer de técnicas para la
transmisión y procesamiento de imágenes.
El Massachussetts Institute Tecnological, junto
con la Universidad de Stanford, trabajaron durante los
setenta en temas de "Visión Aplicada'' a robó tica bajo el
proyecto Hand-eye.
Es a partir de es te momento cuando se puede
observar el comienzo de cierta especialización y catalogación
de las técnicas existentes.
"La percepción se propone responder a cómo es
~ue, al mirar al mundo, una fotogratTa o una pintura, la
imagen recibida por el ojo se convierte en esa imagen que
caracteriza nuestra percepción espontánea" (Rock, 1965).
Pero todo lo que el acto de ver hace, es inferir el

. proporcionados: es d~ci r, produce alimento para el
pensarmento, para conceptualizar y clasificar, para asignar
pertenencia a una clase de equivalencia basada en formas o
f~nciones~ adscribiendo propiedades que no son percibidas,
smo tan solo postuladas. Bueno, pues los sistemas de realidad
virtual y ter&lt;:&lt;:ra dimensión _no necesariamente nos permiten
ver más o meJOr: nos permiten ver de manera diferente. Al
adentrarnos en una imagen plana en sD ocurren tres eventos
que deben suceder al mismo tiempo: la vis uali zación
tridimensional; una respuesta en tiempo real; y una interacción
tridimensional.
La estimulación apropiada de los sentidos humanos
es fundamental para la creación de un ambiente 'Simulado
realista para ofrecer las sensaciones apropiadas a los usuarios
de dichos sistemas. La actividad computacional distingue
tres f~ses, según M_a r_r _( l985,S22): L a aparición d el
denommado esbozo prnrnt1vo, basado exclusivamente en los
cambios de la inte nsidad luminosa; é lesbozo 2 • D
tridimensional, pero basado de manera exclusiva en 1~
perspe~t~va del sujet? _receptor; y la fase final del proceso
consi~t~na en la ªP?T•ción del •~1odclo s D, que proporciona
una visión generalizada del obJeto en el espacio y permite
al cerebro confrontarlo con el conocimiento almacenado y
catalogado. (Zunzunegui, 1995; .37, .38)
VIII.- Resultad ~s de la investigación y conclusiones
_ . Y_a hace tJemJX? que nos emocionaba la idea de poder
asistir al eme y ser testigos de las escenas más increíbles en

7

�Realidad sin realidad: el mundo virtual

Márquez Rodrígue_z_ _ _ _ _ _ __

0.4
1

Si su respuesta es sí,
¿piensa que este cambio se daría en?:

0.9

¿Qué sintió cuando logró observar la tarjeta?

0.35

0.8

0.3

0.7

0..25

0.6

02

0.5
0.4
Porcentaje

0.3

0.2
0.1

o

0 Total
O Educación
O Ciencia
0 Social
O Familia
O No Contesto

Gráfica 6.- El emblema protector del crecimiento de una socit-dad es la t'Clucaci6n, y a ello puede contribuir la realidad ,~rtual.
pues la muestra determinó que la mayoría de los sujetos de la muestra piensa que aquélla puede provocar cambios en su educación.

t e r ce ra dim e n s ió n. Pos t e riormente nos
sorprendíamos al ver cómo los personajes animados entraban
a nuestro mundo a través de avanzadas tecnologías de
animación y filmografía, recordemos, sólo por hacer mención,
el caso de "Roger Rabif ' o el de los temibles dinosaurios de
las películas de Steven Spilberg: ··Jurasic Park" y 'The lost
wo rd". Así, seres animados tridimensionales tenía n la
posibilidad de entrar en nuestro mundo, al menos en el cine,
apoyándose en las tecnologías de la realidad Virtual. Ahora
eso es algo de todos los días, no carente de emoción para los
espectadores, pero si de novedad o sorpresa. Lo que hoy nos
emociona es el sabernos con la posibilidad de ser nosotros
quienes ing resemos a mundos y s ituaciones ajenas a la
realidad. Ya no son las imágenes animadas quienes entran
a nuestro mundo, ahora nosotros entramos a un mundo de
im áge n es pl et ó ri co de i nfinitas posi bil id ad es.
El solo hecho de pensar que podemos ser nosotros
quienes estemos en un parque prehistórico repleto de reptiles
voladores y enormes depredadores o en cualquier sitio, que
nuestra imaginación nos permita crear, supone desde luego
g randes cambios y enormes repercusiones en el modo en
que vamos a concebir la realidad de hoy en adelante. De
igual manera como en nuestro tiempo en el que a través de
los lentes para obser\'ar podemos bajar al fondo del mar y
por la tecnología recibimos estimulaciones multisensoriales
como, por e.1ernplo, hacernos sentir agua salpicada en nuestro
cuer po para hacer más real esa sensación de in mersión
mari na. Al igual que la inmersión de nuestro cuerpo en el

40414243 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53

equilibrio o desequilibrio según lo que el autor de
cualquier tecnología que hacemos uso produce en nuestra
personalidad.
Subrayamos que existen dos clases de factores incluyen tes
en este ':iuego" de la atención virtual:
Los determinantes ex ternos, procedentes del
ambiente.
Los factores psíquico , procedentes de la experiencia
interna (personalidad).
Sin embargo, la percepción de una imagen según
castañedo ( 1988) debe variar por la atención prestada del
sujeto y las exigencias y reacciones del público ante una
imagen como también la in tuición de sus autores o sujetos.
T odas estas reacciones son determinan tes por la
estimulaciones virtuales sujetando la disponibilidad,
los centros de interés y condiciones afectivas del individuo
produciendo en los impactos mu l t isensori ales an tes
mencionados.
De modo q ue cuand o nos enfrentamos con es ta
sujeción de las sensaciones se crea una sociedad "soledad
electrónica" como la define Giovanni Sartori, y cuando esto
sucede se desarrolla en su máx ima expresión la fan tasía q ue
a través del pensamiento y necesidades sociales de relacionarse
comienza a satisfacer en su lugar las "ciberi nter acciones",
dándose aquí, en muchas ocasiones, las interacciones lejanas
propias del internet, en las cuales la máquina es la portadora
de ideas q ue asumimos como realidades simples q ue nos

• 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 717273

0.15
0.1
0.05

o

Porcentajes

O Emociones positivas
O Malestares fisicos
O Sensación movimiento
O No sintio nada
O
de

No vio la figura

Gráfica 7.- El tipo de infl uencia de la realidad , irtual puede ,er generahnentcpositiva, según las emociones sentidas por los indi, iduos sujeto, 3 la
Un 89% de ellos tuvo ernocionei. positivas y sólo un 8% no simi6 nada.

ayudan a ubicar nuestras personalidades, y de las
cuales somos presas. Así, cuando una realidad se nos complica
Y no tenemos los recu rsos per sonales adecuados para
resolver las nos volcamos a las realidades simples que nos
prop~nen_o es tán a la mano a través de la tecnología o de la
RV, s1mphficando nuestras mentes y la resolución de nuestros
problemas.
Podría as umir, e ntonces, que lo anterior implica
más riesgos que ventaj as, pues probablemente no estemos
aún preparados para tan impresionante g iro en la forma de
concebir la realidad.
_
Es aquí donde toma importancia el leng uaj e de la
~magen, su cabal conocimiento o dominio y la relación entre
esta y sus espectadores.
_ La fan ta ía es una imagen mental irreal, una ilusión
a una imagen mental, generalmente agradable, como la que
se da al soñar despier to. En el sen tido más estricto del
térmi no; puede decirse que la fantasía es una fotografía
mental. El término proviene del griego phantasies, la
apariencia de algo. Su traducción significa "visualización".
La palabra "imagen" evoca var ios significados
contradictorios. Éstos oscilan entre dos polos, uno positivo
Y el otro negati vo, aparecer y aparentar. La imagen puede
ser representación, síntoma o símbolo. Entonces se hace
mani fi esta, muestra. Apa rece para anunciar el modelo
subyacente; ta mbién puede ser señuelo, engaño. Oculta,
esconde o enmascara. Entonces sólo aparenta, para engai'iar
o diverti r. ( Quéau, 1995, 170).

01

Podremos do tar de tridimensionalidad nues tros
s uefíos, nuestras fa ntasías. Antes hacía falta soñar. Ahora
podemos conver tir nuestros sueños en realidad. Lo anterior
convi~rte a las fantasías en un pun to muy interesa nte de
estudio en el campo de la Realidad Virtual.
, T odo~ disfru ta_mos l?s múltiples placeres que la
fantas1a nos brrnda para mtens1ficar nuestras vidas. Sof'\amos
despiertos con deseos q ue consideramos nos harán felices
mi~ntras nos lanzamos a un mundo en el que nadie pued~
decll"nos que no.
_
Nos apas!on_a la soledad del creaqor, antes que las
imágenes y mov1m1entos qu e revela. E ste no concibe
directamente los múltiples modelos que revela. Suelia con
la obra_antes_ de p ensar en ella. (Quéau, 1995, 135)
La Reali~ad Virtual nos otorgará la capacidad de da rle a
nuestras ideas, sueños y fantasías, darle tridimensionalidad.
Ing resaremos a nuestra imag inación. De hoy en
adelante no sólo _pensaremos en algo sino que lo viviremos
lo sentiremos, lo experimentaremos.
'
El ~echo de qu e el negocio del entreten imien to
adoptara pr_nnero la SD y luego les hizo no sólo poder
prometer , srno ofrec~r mu,ndo vi rtuales gener ados por
computadora que fuoc1onanan como alternativas a] mundo
real. Si, como alternativ~s, son impresionantes, no hay duda,
pues, que se atrevan a situar en un mismo nivel lo real y lo
virtual, m~s si_ lo a~ali~amos es en verdad aterrador, pues
ta~ afirm~c16n 1mphca situar también lo real y lo irreal a un
mismo mvel.

1
ues ra.

�Realidad sin realidad: el mundo virtual

Márquez Rodríguez

¿Qué es lo que realmente nos están _pareci~ndo _las
imágenes planas en sD y la RV? : ~n _mundo v1rtual d1vert1do
como una opción para el entrete111m1ent? y pro~etedor para
la ciencia , o un mundo de imágenes mteractJvas que se
sumergen en un mundo simulado haciéndonos f?rmar parte
de su dinámica y desconectándonos d~ la reah?ad._ Temo
suponer que el camino de la Realidad Vrrtual se mclme por
la segunda opción.
. .
¿Hasta qué punto permitiremos el av~n_ce de la RV
en este campo? ¿Hasta qué grado será penms1ble que un
niño o un joven se desconecte de la realidad por mero placer?
·Qué tan aceptable será fantasear en la RV con sueños como
~obar un banco, golpear a alguien q~e no sea de n_uestro
agrado o aún más grav~, com? por eJemplo el ase~mar al
vecino, violar a una muJer, smc1darnos? ¿Hasta d?nde la
tridimensionalidad de las imágenes mentales serv1rán de
alimento a mentalidades enfermas?
Una teoría de la percepción deberá apo~tar
respuestas adecuadas a cuestiones como: có~o el ob~eto
fenoménico reproduce en mayor o menor med~da el obJ~to
fisico que lo motiva, el fenómeno de la constancia pe~ceptlva
y de la tridimensionalidad del_mundo, la captació~ del
movimiento la atribución de cualidades de valor a los obJetos
o la influen~ia de la personalidad en la percepción (Kanizsa,
1980} (Zunzunegui, 1995,32). .
Todas las implicaciones anteriores son g raves pues una
persona que crezca en un am~iente. virtual y pue~a. en
cualquier momento salir de la realidad e mgresar al amphs1mo
mundo virtual de posibilidades podrá fácilmente confundir
realidad y fantasía.
El doctor Martín Grotjahn psicoanalista, ha escrito
elocuentemente sobre la naturaleza de la fantasía en la
infancia. Grotjahn explica que la capacidad _del niño_ pa~a
discernir la realidad es limitada, pues no tiene 111 la experiencia
ni la madurez emocional necesarias. Para él fantasía y realidad
son lo mismo; lo que cree es real para él. El niño cree que
sus deseos siempre se cumplen, vive bajo la fér~la de la
omnipotencia mágica. El deseo, la fantasía es lo mismo que
el acto: 'Tengo que matar a mi madre, por lo tanto, la mente".
La ambiciosa fantasía de ganarnos la lotería y ser
ricos, la romántica fantasía del "príncipe azul", las excitantes
fantasías sexuales, la dulce fa ntasía de la venganza, la
egocéntrica y narcisista fantasía del yo todopoderoso Y, la
fantasía de la madre cruel, son sólo algunas de las fantas1as
que acompañan al individuo a lo largo de su vida.
Afortunadamente no todo es tan sombrío. Ya
empezamos a tomar conciencia _de cómo la~ amplias
posibilidades de la RV y las inmersiones sensoriales como
las que proporciona la Realidad Virtual están en~pez_ando a
ser una opción para el estudio de las person_as ~~JO d1vers_as
condiciones, del mismo modo que lo fue la pnvac1on sensorial
en los años cincuenta.

No podemos evitar la fantasía, de la misma _manera
en que no podemos dejar de respirar. Cada emoción q ue
sentimos va acompañada de una fantasía.
Al ofrecernos los medios para ver algo oculto en el
mundo real las técnicas de la RV pueden agudizar nuestro
conocimie~to de dicho mundo. Se pueden inve_ntar
experiencias virtuales que son imposibles en la re~hdad,
como lo he venido explicando, y se pueden ampliar las
fronteras de nuestros sentidos más allá de las que ahora
conocemos.
Nuestra investigación ha ido encaminada por es_tos
ámbitos, y los resultados a que arribamos, e~ corro_h?rac1ón
de su hipótesis, nos muestran que es posible utilizar las
experiencias de realidad virtual, incluso en su modalidad
plana, para entrenar nuestra percepción con ampl_io~ fines,
desde el desarrollo perceptivo y de las potenc1al1dades
humanas, hasta la educación propiamente dicha! pa~ando
por los más diversos procesos comun1cat1vos.

0.4

¿Qué sintió cuando logró observar la tarjeta?

0.35
0.3
Porcentajes

0..25

02

O
O
O
O No
O No

0.15

Emociones positivas
Malestares fisicos

0.1

Sensación de movimiento

0.05

o

sintio nada

vio la figura

Gráfica i.- El tipo de influencia de la realidad virtual puede ser gcneralmentcpositi,·a, según las emociones sentidas por los indhiduo;, sujetos a la muestra
Un 39% de ellos tm·o emociones po,ith·as y sólo un 8% no sintió nada.

Notas: El artículo es parte de una investigación ubicada en la modalidad de
análisis cxperimenlal..&lt;fescriptiva, con atención en _el área de procesos
cognoscitivos. Se realizó utilizando una sel~1ón de SO imágenes pl~nas en
Tercera Dimensión, entregadas a cada sujeto ~e 1~ !nuestra seleccionada.
En el campo de trabajo se aplicaron encuestas md1':'1duales y de ~~po; se
entregaron tarjetas de imágenes planas en tercera d~mens1ón_; s~ 111d1cru:on
las técnicas para percibir la figura oculta de la tarjeta; se dio mslrucc1ón
para que en el momento que apareciera, se informara, tomando con ello el
tiempo de percepción. Con el presente trabajo, la ~u tora obtuvo•~• gr:i~o
de Maestría en Planeación e Investigación de Ciencias de la Comun1cac1on.
Bibliografías:
Videoculturas de fin de siglo. Madrid: Cátl'&lt;Íra
Aronoxitz, Stanley ( 1998).
Tecnoconciencia y cibercultura. Barcelona: Paidós Multim«:&lt;lia.
Aumont, Jaques ( 1992). La imagen. Barcelona: P~1dós
Aumont, Jaques ( 1996). El ojo inte!'lllin~ble. Barcel?na: P~1dós.
Arnheim, Rudolf( 1985). Arte y percepción visual. Madnd: All1~~Arnhcim, Rudolf ( 1986). El pensamiento vis~al. B~celona: Pat_dos.
Barthes, Roland ( 1973). Elementos de la Sem1ologia. Buenos Aires:
Tiempo contemporáneo.
Bateson, May y otros (1981). La nueva comunicación. Barcel?na:
Kairós.
Berger, John y Otros ( 1980). Modos de Ver. Barcelona: Gustavo Gili

66~7686970117273

ayudan a ubicar nuestras personalidades, y de las
cuales somos presas. Asf, cuando una realidad se nos complica
y no tenemos los recursos personales adecuados para
resolverlas nos volcamos a las realidades simples que nos
proponen o están a la mano a través de la tecnología o de la
RV, simplificando nuestras mentes y la resolución de nuestros
problemas.
Podría asumir, entonces, que lo anterior implica
más riesgos que ventajas, pues probablemente no estemos
aún preparados para tan impresionante giro en la forma de
concebir la realidad.
Es aquí donde toma importancia el lenguaje de la
imagen, su cabal conocimiento o dominio y la relación entre
ésta y sus espectadores.
La fantasía es una imagen mental irreal, una ilusión
a una imagen mental, generalmente agradable, como la que
se da al soñar despierto. En el sentido más estricto del
término, puede decirse que la fantasía es una fotografTa
mental. El término proviene del griego phantasies, la
apariencia de algo. Su traducción significa "visualización".
La palabra "imagen" evoca varios s ignifica~os
contradictorios. Éstos oscilan entre dos polos, uno pos1t1vo
Y el otro negativo, aparecer y aparentar. La imagen puede
ser representación, síntoma o símbolo. Entonces se hace
manifiesta, muestra. Aparece para anunciar el modelo
subyacente; también puede ser señuelo, engaño. Oculta,
esconde o enmascara. Entonces sólo aparenta, para engañar
o divertir. ( Quéau, 1995, 170).

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Podremos do ta r de tridimensionalidad nuestros
sueños, nuestras fantasías. Antes hacía falta soñar. Ahora
podemos convertir nuestros sueños en realidad. Lo anterior
convierte a las fantasías en un punto muy interesante de
estudio en el campo de la Realidad Virtual.
Todos disfrutamos los múltiples placeres que la
fantasía nos brinda para intensificar nuestras vidas. Soñamos
despiertos con deseos que consideramos nos harán felices,
mientras nos lanzan10s a un mundo en el que nadie puede
decirnos que no.
Nos apasiona la soledad del creador, antes que las
imágenes y movimientos que revela. Éste no concibe
directamente los múltiples modelos que revela. Sueña con
la obra antes de pensar en ella. (Quéau, 1995, 135)
La Realidad Virtual nos otorgará la capacidad de darle a
nuestras ideas, sueños y fantasfas, darle triclimensionalidad.
Ingresaremos a nuestra imaginación. De hoy en
adelante no sólo pensaremos en algo sino que lo viviremos,
lo sentiremos, lo experimentaremos.
El hecho de que el negocio del entretenimiento
adoptara primero la sD y luego les hizo no sólo poder
prometer, sino ofrecer mundos virtuales generados por
computadora que funcionarían como alternativas al mundo
real. Si, como alternativas, son impresionantes, no hay duda,
pues, que se atrevan a situar en un mismo nivel lo real y lo
vi rtual, mas si lo analizamos es en verdad aterrador, pues
tal afirmación implica situar también lo real y lo irreal a un
mismo nivel.

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�Realidad sin realidad: el mundo virtual

Márquez Rodríguez

¿Qué es lo que realmente nos están pareciendo las
imágenes planas en 3D y la RV? : un mundo virtual divertido
como una opción para el entretenimiento y prometedor para
la ciencia , o un mundo de imágenes interactivas que se
sumergen en un mundo simulado haciéndonos formar parte
de s u dinámica y desconectándonos de la realidad. T e mo
suponer que el camino de la Realidad Virtual se incline por
la segunda opción.
¿Hasta qué punto permitiremos el avance de la RV
en este campo? ¿Hasta qué grado será permisible que un
nii'lo o un joven se desconecte de la realidad por mero placer?
¿Qué tan aceptable será fantasear en la RV con sueños como
robar un banco, golpear a alguien que no sea de nuestro
agrado o aún más gra ve, como por ejemplo el asesinar al
vecino, violar a una mujer, suicidarnos? ¿Hasta dónde la
tridimensionalidad de las imágenes mentales servirán de
alimento a mentalidades enfermas?
Una teo ría d e la pe rcepción deberá aporta r
respuestas adecuadas a cuestiones como: cómo el objeto
fenoménico reproduce en mayor o menor medida el objeto
físico que lo motiva, el fenómeno de la constancia perceptiva
y de la tridimensionalidad del mundo, la captación del
movimiento, la atribución de cualidades de valor a los objetos
o la influencia de la personalidad en la percepción (Kanizsa,
1980) (Zunzunegui, 1995,32).
Todas las implicaciones anteriores son g raves pues una
p ersona que c rezca en un ambiente virtual y pueda en
cualquier momento salir de la realidad e ingresar al amplísimo
mundo virtual de posibilidades podrá fácilmente confu ndir
realidad y fantasía.
El doctor Martín Grotjahn psicoanalista, ha escrito
elocuentemente sobre la naturaleza de la fantasía en la
infa ncia. Grotjahn explica que la capacidad del niño para
discernir la realidad es limitada, pues no tiene ni la experiencia
ni la madurez emocional necesarias. Para él fantasía y realidad
son lo mismo; lo que cree es real para él. El niño cree que
sus deseos siempre se cumplen, vive bajo la férula de la
omnipotencia mágica. El deseo, la fantasía es lo mismo que
el acto: "T engo que matar a mi madre, por lo tanto, la mente".
La ambiciosa fantasía de ganarnos la lotería y ser
ricos, la romántica fantasía del "príncipe azul", las excitantes
fantasías sex uales, la dulce fantasía de la venganza, la
egocéntrica y narcisista fantasía del yo todopoderoso y la
fantasía de la madre cruel, son sólo algunas de las fantasías
que acompa ñan al individuo a lo largo de su vida.
Afortunadamente no todo es tan sombrío. Ya
empezamos a tomar co nciencia de cómo las amplias
posibilidades de la RV y las inmersiones sensoriales como
las que proporciona la Realidad Virtual están empezando a
ser una opción para el estudio de las personas bajo diversas
condiciones, del mismo modo que lo fue la privación sensorial
en los años cincuenta.

No podemos evitar la fantasía, de la misma manera
en que no podemos dejar de respirar. Cada emoció n q ue
sentimos va acompañada de una fantasía.
Al ofrecernos los medios para ver algo oculto en el
mundo real, las técnicas de la RV pueden agudizar nuestro
conocimiento de dicho mundo. Se pueden inventa r
experiencias virtuales que son imposibles en la realidad,
como lo he ven ido explicando, y se pueden ampliar las
fronteras de nuestros sentidos más allá de las que ahora
conocemos.
Nuestra investigación ha ido encaminada por estos
ámbitos, y los resultados a que arribamos, en corroboración
de su hipótesis, nos muestran que es posible utilizar las
experiencias de realidad virtual, incluso en su modalidad
plana, para entrenar nuestra percepción con amplios fmes,
desde el desarrollo perceptivo y de las potencialidades
humanas, hasta la ed ucación propiamente dicha, pasando
por l os más di ve r sos procesos comunicativos.

Notas: El artículo es parte de una investigación ubicada en la modalidad de
análisis experimental-descriptiva, con atención en el área de procesos
cognoscitivos. Se realizó utilizando una selección de 30 imágenes planas en
Tercera Dimensión, entregadas a cada sujeto de la muestra seleccionada.
En el campo de trabajo se aplicaron encuestas individuales y de grupo; se
entregaron tarjetas de imágenes planas en tercera dimensión; se indicaron
las técnicas para percibir la figura oculta de la tarjeta; se dio instrucción
para que en el momento que apareciera, se informara, tomando con ello el
tiempo ele percepción. Con el presente trabajo, la autora obtuvo su grado
ele Maestría en Planeación e Investigación de Ciencias de la Comunicación.
Bibliografias:
Videoculturas de fin de siglo. Madrid: Cátedra.
Aronoxitz, Stanley (1998).
Tecnoconciencia y cibercultura. Barcelona: Paidós Multimedia.
Aumont, Jaques ( 1992). La imagen. Barcelona: Paidós
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�La ética del comunicador

LOGOS CC/T RATADO CIENTÍFICO DE COMUNICACIÓN

LA

(lomo

DEL

POR SALVADOR

4 41 4243.44A546'

estud;,,n,e, oomo pcofe,o, en c;encias de 1,
Comu nicación y corno miem bro de la socied ad; de esta
sociedad actua l vertiginosa y cambiante que nos ha tocado
vivir, en la que tanto el materialismo como el relativismo y
el permisivo han provocado la duda y la confusión de los
valores humanos; no en pocas ocasiones me he pregun tado:
¿cuáles son las cualidades más importantes q ue un "buen
comunicador" debe poseer para desempeñar su fu nción de
servir y unir -como intermediario que es- a la sociedad a la
que pertenece?
A priori parece "fácil" y hasta "obvia" la respuesta.
Sin duda alguna la mayoría coincidiríamos en mencionar
cualidades como honestidad, imparcialidad,justicia, humildad,
principios ét icos, etc., etc. Y todo esto es verdad, pero a
medias. Porque generalmente olvidamos darle a la Etica la
verdade ra dimensión que le corresponde, ya que ésta no es
sólo una cualidad más de un buen comunicador, sino la base
de todas sus actividades profesionales. Otras veces, aunque
se considere la gran importancia de los principios éticos, no
se les da su verdadero sentido, el de la realización de todos
los valores humanos.
Al hecho de q ue hoy en día se extiende cada vez
más la opinión de que la Etica - como ciencia y como
conducta - atraviesa por una crisis moral, e l profesor L.
Brajnovic, en su man ual sobre Deontología Periodística,
responde:
"Es verdad que existe la crisis ética; pero esta crisis
es más que nada una advertencia de que, sin normas morales
objetivas y básicas, las actividades humanas desembocan en
un an árquico mar d e v iolencia, frau des, mentiras y
usurpaciones. Precisamente el periodismo puede revalorizar
estos principios éticos en beneficio de toda la sociedad
observando fielmente sus deberes profesionales. Porque la
información veraz y honesta es ante todo, un servicio
beneficioso al hombre y a la sociedad, al crecimiento cultural
y al saber" ( 1).
En el desempeño de su labor informativa el
periodista se encuentra diariamente frente a dos distintos
aspectos: por un lado la capacidad intelectual propia del
periodista, los medios tecnológicos empleados en la difusión
de noticias y la libertad de prensa; por el otro lado los límites
y deberes determinados por reglamentos y las norm_as son
impuestas y sancionadas por la autoridad o el Estado, rmentras
q~e los códigos deontológicos son adoptados por 1~ profesión
misma y su incumplimiento no tiene otra sanción que el
repud io de la sociedad o la que dicta la propia conciencia.
En teoría, los códigos deontológicos de la profesión
periodística corno la de todas las demás profesiones, deben
de tener una orientación basada en los principios éticos; pero
en la práctica, nada más lejos de la realidad. Basta echar
una mirada a los códigos deontológicos de las diferentes
naciones para darnos cuenta de que, en muchos casos, no
sólo están distantes del carácter científico de la mora l

general, sino que se contraponen a ella y, su
cumplimiento, no significa que se está actuando en sentido
ético.
El trabajo informativo abarca, en su perspectiva
actual e histórica, toda la dinámica y actividad de la vida
social en sus innumerables aspectos. Por tanto, nunca puede
ser una actividad egoísta, obscura y dañosa, sino por el
contrario un noble servicio a la sociedad, al público, a la
cul tura y, por tanto a la verdad sin sombras, falsificaciones
ni máscaras que tiendan a encubrir aquellas inter acciones
contrarias a la limpieza de la información como tal y a la
honradez del pensamie nto y de la libertad (2).
La misma pluma que puede ayudar a revalo rizar
los principios éticos en beneficio de toda la sociedad, puede
también desorientar y avasallar las conciencias
aprovechándose de su fuerza persuasiva. Recordemos el
mensaje de Santiago Apóstol que dijo: "La lengua con ser
un miembro pequeño, se gloría de grandes cosas. Ved que
un poco de fuego basta para quemar todo un bosque. También
la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad ."
Con base en las consideraciones anter io rmente
ci ta das, el presen te trabajo busca tres propósitos
fundamentales:
1° I nvitar a los estudiantes y profesionales de los
medios infor mativos a la reflexión sobre la misión auténtica
del quehacer periodístico.
2° Revalorizar la importancia de los principios éticos
en las actividades relacionadas con la comunicación social.
sº Establecer que la ética especial y la Deontología
Periodística deben estar fundamentadas en la Ética General
y nunca en contraposición de ella. Deseo con estos propósitos
servir también a los alumnos del centro docente de Ciencias
de la Información, proporcionándoles algunas consideraciones
que les puedan ayudar, una luz que los guíe a través del
mare mágnum de opiniones sobre los valores .éticos o sobre
la Ética como tal.
P ara elaborar la presente investigación, además de
la bibliograffa citada al fi nal del capítulo y,aJ final del trabajo,
se han incluido los mensajes que el Papa Juan Pablo II ha
dirigido en diversos lugares y ocasiones, a los periodistas y
también se ha manejado una serie de casos prácticos, en los
que se ha anal izado frente a la libertad de prensa y la llamada
"garra periodística" lo deberes éticos.
Nociones previas de ética
La ética es literal mente la ciencia del Ethos (carácter,
costumbre, conducta). El término "moral" se deriva del
vocablo latino moralis, el cual a su vez proviene del sustantivo
mos, moris. Moralis fue la traducción del adjetivo griego
Ethicos.
No es dificil percibir con entera claridad, que la
actividad moral del hombre se distingue de sus otras
re laciones sociales. Cada individuo en la sociedad se considera

�Guajar do Salinas _ _ __ _ _

obligado a obrar en determinado sentido ya sea porque e
lo exijan, ya sea porque lo considera digno para sí m!smo,
o porque tiene conciencia de lo que debe hacer. Esta conc1enc1a
es darse cuenta de la norma, regla o deber a la que se somete,
y se denomina conciencia de lo que de~ hacer o conc(enc_ia
normativa, ahora bien, como la morahdad es un territorio
de la cul tura constituido por normas, la Ética que es la ciencia
que lo estudia, es considerada como una ciencia normativa.
o en el sentido de que se proponga descubrir o inventar
nuevos imperativos o normas para la sociedad, sino porq ue
su propósito se contrae a describir, valorar y explicar la
conciencia normativa.
Sabemos que toda proposición normativa supone
cierta clase de valoración, por medio de la cual, surge el
concepto de lo bueno y de _lo malo. Dice A._ Rodríguc~ L.:
" La Etica es la parte de la filosofía que estudia la moralidad
del obrar humano; es decir, considera los actos humanos en
cuan to son buenos o malos" ( 1).
La esencia del acto moral, se puede circunscribir
en las siguientes preguntas:
¿Qué es acto ético?
¿Cuándo puede decirse que el sujeto rea liza un acto
moral?
¿Qué es el fáctum de la moralidad?
_
A estas preguntas, se les pueden encontrar mil
respuestas, pero sabemos que la única condición que hace
posible el acto moral, es la capacidad del hombre para tomar
por sí mismo una decisión en su conducta.
El problema de la valoración moral, sugiere muchas
controversias, puesto que es difíci l identificar, con plena
claridad, un principio estimativo que permita distinguir el
acto ético digno y valioso, del indigno y reprobable. Sin
embargo, hay principios normativos que tratan de conducir
la actividad humana; pero el hecho de que existan estos
principios, no significa que sean obligatorios o inviolables
y éste es el punto que justifica el tratamiento del presente
tema. El problema es bastante complejo, sobre todo difícil
en su aplicación práctica. Previamente se hace necesaria una
consideración sobre los principios básicos que determinan
en cierto sentido el grado del valor humano, de la étira de
la vida y de la profesión; en nuestro caso, de la profesión
periodística.
_
Existen autores que consideran la Ética como una
ciencia de criptiva que únicamente expresa por medio del
lenguaje la actitud moral (Bruyére). Esta descripción unas
veces es caprichosa, y otras está sometida a diferentes aspectos
fenomenológicos, s9&lt;=iológicos, caracterológicos, etc. Otros
presuponen que la Etica y la Moral natural son dos materias
de estudio distinta~. Así por ejemplo. B. Russel afirma: "No
corresponde a la Etica establecer las reglas efectivas de
conducta, como 1&gt;9r ejemplo: "No hurtarás". Esto es asunto
de la moral. A la Etica le incumbe proporcionar una base de
la que puedan deducirse estas reglas". A su vez , algunos

La ética del comunicador

escritores y articulistas consideran lo que ellos llaman '1a
Ética tradicional" como una ciencia pu ramente teórica y
normativa que -por medio del hecho moral- crea s us
imperativos diciendo "esto te está permitido y aquello
prohibido". Para evitar tal concepto, estos autores, como
por ejemplo Levy Bruhl, estudian el hecho moral (fáctum
morale) como algo que puede ser tratado de d iferentes
maneras en las diversas realidades sociales, teniendo en
cuenta distintos efectos, emociones y leyes.
Muchos analistas lingüísticos s uelen afi rma r q ue
la Ética es una ciencia cuyo fin es definir los términos morales:
el bien, el mal, la justicia, el derecho, la libertad, la verdad,
la responsabilidad, etc. Según ellos, estas definiciones nunca
tienen carácter absoluto, ya q ue varían según el concepto
que puede tener una comunidad determinad a.
Todo este cúmulo de opiniones y definicione , sólo
demuestra que la Ética es algo más que una vertiente de
Sociología y Etnografía. Es una ciencia_práctica, pero ta~bién
teórica, normativa, que descubre y fiJa normas, consejos y
advertencias para que el hombre viva bien.
Todo esto se puede entender de una manera ambigua: como
una habi lidad y capacitación para que las personas y
comunidades alcancen la felicidad, y como una ciencia que
conviene al hombre porque le enseña cómo debe actuar de
un modo honesto y qué actitudes suyas merecen una
satisfacción o un reproche. En realidad, como dice L.
Brajnovic: "La Ética o Moral natural es la ciencia filosófica
teórica y práctica que investiga la moralidad de los actos
humanos y estudia los valores, la vida y la conducta moral
de la persona y de la comunidad humana, teniendo siempre
como fin la honestidad" (2).
,
_
Toda vez comprendido que la Etica es ciencia,
puesto que supone todas las características necesarias para
serlo, y aceptado que como la ciencia es una parte de la
Filosofia que trata de los actos humanos teniendo en cuenta
la capacidad responsable del hombre; podemos hablar de su
objeto material y formal. Dice A. Rodríguez: "'El obje~o
material de la Ética son los actos humanos, que es necesario
distinguir de los actos del hombre. Aunque el lengu~j e
corriente no suele diferenciar estos dos conceptos, la ética
reserva el nombre de actos humanos para las acciones libres,
que el hombre es libre de hacer u omitir, de hacerlas de uno
u otro modo. Estos actos proceden de la voluntad libre y
deliberada, ya sea inmediatamente (amor, deseo, etc.) o a
través de otras potencias (hablar, trabajar, etc.)".
"Se llaman actos del hombre, en cambio, a las
acciones que no son libres, por la falta de conocimiento o
voluntariedad (los actos de un demente, por ejemplo), o bien
porque provienen de una potencia no sometida al dominio
directo de la voluntad (crecimiento, circulación, etc.)_".
"El objeto formal de la Ética -o punto de vista baJO
el que se estudia los actos humanos- es el de su rectitud
moral o moralidad. Aunque tenemos una idea espontánea

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de la existencia y naturaleza de la moralidad, no es fácil
defi nir su esencia de un modo exacto."
"Este es precisamente uno de los primeros problemas
que debe resolver la Ética; más adelante nos ocuparemos de
él. De momento, basta considerar que la bondad o rectitud
moral del acto humano se distingue a) ele la "bondad
ontológica" que tiene todo acto en cuanto a que es; b) de la
"bondad técnica o útil", es decir, la utilidad para un fin
restringido y particular, según las reglas de un arte o técnica
determinados; y c) del agrado o placer que puede producirnos
esta actuación" (s).
Conviene subrayar que no hay una "Ética" particular
que norrne cada uno de los distintos aspecto de la vida
humana, sino que la Ética es una sola ciencia, porque estudia
todos los aspectos donde interviene la libertad humana ba10
unos mismos principios fundamentales. Por tanto, P. Barroso
establece: ''Los criterios morales generales son válidos para
los diferentes ámbitos de la vida humana: profesional, familiar,
social, etc." (4).

Los principios fundamentales
Todas nuestras acciones persiguen algún bien:
hacemos ejercicio porque sabemos que es bueno para nuestro
c~erpo; compramos una determinada marca, porque nos han
dicho que es buena; incluso un niño de corta edad sabe que
comer es bueno; ''El bien es la primera realidad advertida
por la razón práctica, por la razón que plantea y dirige la
conducta". De ahí que todo hombre posea un conocimiento
espontáneo de lo que es el bien, ya que en torno a él gira
todo el obrar.
Pero sucede con el bien lo que las demás nociones
primarias (ente, verdad, etc): Que todos tienen una idea de
su significado, pero es difíci l definirlo con precisión, porque
fal tan unos concepto más fündamentales en los que basarse.
Afirma A. Rodríguez que: "El bien es la perfección
correspondiente a una naturaleza. Por eso, hay que contar
con la idea de naturaleza para saber concretamente qué es
bueno y qué es malo: cada naturaleza específica tiene su
propia perfección, le pertenecen como propias diversas cosas.
A naturalezas diversas corresponden también diversos bienes.
De ahí que sea necesario conocer la naturaleza humana para
precisa r lo que es bueno o malo para el hombre.'"
"La naturaleza humana conforma al hombre como
un ser corporal y espiritual a la vez. En primer lugar, es una
constitución entitiva -es decir, un modo de ser determinadoque comporta una perfección y bondad muy superiores a
las que tienen los entes puramente materiales."
"'Dios es el creador de la naturaleza. En la filosofía
cristiana, el concepto de orden natural se ve notablemente
enr iquecido por ser entendido como un orden divino."
'" Dios es el creador de la naturaleza y de sui,

inclinaciones, por lo que las exigencias éticas de la
naturaleza tienen en él su último fundamento."
"Además, el orden de la naturaleza humana es divino
porque tiene a Dios por fin último. El destino definitivo qu~
rorresponde al individuo de naturaleza racional es la unión
con Dios mediante el conocimiento del amor.La razón que
conoce sin error los fines que el hombre debe buscar con sus
actos, se denomina recta razón."
"El bien moral es el bien conveniente a la naturaleza
humana según el juicio de la recta razón, y la moralidad
consiste en la relación de las acciones libres al orden natural
y teológico (orden de la naturaleza al fin último) conocido
por la misma razón recta."
"Dios fundamenta también el orden moral en cuanto
a su fin" (S).
Por lo anterior podernos sostener que Dios es el
fundamen to último del orden y del deber moral; la naturaleza
humana es el fundamento próximo. Y como el orden natural
y divino se nos manifiesta a través de la recta razón, esta es
la regla formalmente moral que guía de modo inmediato a
la voluntad.
El mal es la privación de un bien debido. El mal
real pero no es nada positivo.
_ _ El mal_ está s~1stentado por el bien, porque la
privación del bien debido se apoya en un s ujeto que es
humano.
El mal absoluto no exi te ni puede existir, porque el mal no
se sustenta por sí solo. El hombre obra siempre por un fin.
La intención de un fin es el elemento que confiere una
inteligibi l idad unitaria a la conducta humana.
Fin LJltimo es el que se quiere de modo absoluto, y en razón
del cual se quieren las demás cosas.
El fin último es el único.
El fin último es la causa final primera de todo obrar
humano.
Dice A. Rodríguez: "La naturaleza humana tiene
unos fin~~ esenciales, y un fin o perfección última propia".
Para saber cuál es nuestro fin natural existen dos
vías. Una descendente, que se fija en la finalidad de la acción
creadora de Dios, para conocer sobre esta base la finalidad
de los seres creados. La segunda podría denominarse vía
a~cer~dente; par~e ~e la natura!eza humana para llegar al
ternuno del movnrnento y del dmamismo que lleva impreso
en s us entrañas. Los dos métodos conducen a la misma
conclusión."
"Nos permite precisar el fin último del hombre. Y
amfx:&gt;s métodos ~o~ducen a la misma conclusión. os permite
precisar el fin ult1m9 del hombre. Y ambos métodos son
importantes para la Etica. El fin de la acción creadora es el
mismo Dios, pues Dios no puede buscar nada que esté fuera
de él mismo."
_ "Se dice po~ eso q~e el fin de la creación y de todas
la criaturas es la gloria de D10s, en manto a que hace partícipes

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�La ética del comunicador

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a las criaturas de la gloria que Él posee en g rado
perfecto e infini to."
"Como sólo Dios es creador y dueño absoluto de
las cosas, asimismo sólo Él es gobernador de los hombres
y del universo entero, entregando a cada ente su ~aturaleza
y fin propio, y conduciéndole eficazmente hacia El. Dios es
por eso e l autor s upremo de la ley moral" (6).
Puede resumirse que todo el orden moral natural
se basa en un primer principio universal: hay que hacer el
bie n y evitar el mal. Este primer princi pio contiene
implícitamente todos los deberes éticos. Los restantes
principios morales su rgen de la conjugación de este primer
principio con el conoci miento de las inclinaciones de la
naturaleza y de sus exigencias y relaciones esenciales.
Dice K. Haselden: ·1,a genuina moralidad con siste
en dos aspectos: Amar a Dios sobre todas las cosas y amar
al pr~jimo como a uno mismo. En estos dos mandamientos,
inscritos en las sagradas escrituras, se basan todas las demás
leyes y principios morales" (7).
La ley moral puede ser conocida naturalmente por
todos los hombres. El conocimiento moral natural se adecua
al modo gene ral de proceder de nuestro conocimien to: a
partir de la experiencia ordinaria se llega a unos primeros
principios, y después a sus aplicaciones concretas. Así como
el ente es lo primero que aprende la inteligencia en su
vertiente especulativa, el bien - la bo ndad real de las cosases lo que primeramente conoce el entendimiento en su función
práctica.
La experiencia corrobora que ninguna persona con
sus concretas di.;posiciones, car ece del conocimiento moral
necesario para su buena conducta.
El oscurecimiento de la ley moral no es algo natural,
sino que es debido a l desorden de la volu n tad.
La conciencia moral puede definirse como el juicio
del intelecto práctico que se produce a partir de la ley moral
de nuestros actos, y de ellos depende nuestra felicidad eterna,
es de máxima importacia poseer una conciencia verdadera.
T odo hombre, pues, debe tener una solícita preocupación
por adquirirla.
Esta solicitud se traduce. en la práctica, en 1111 afán
por forma r la conciencia de acuerdo con la ley natural (8).
Al hablar sobre el significado de la verdad en la comunicación
colectiva, opina J. M. Desantes: "La verdad adecua la realidad
e intelecto. Une, sin·e de puente entre el sujeto y el objeto.
La verdad, por otra parte. es el componente nuclear de la
información" (9).
En Dublín, el 29 de septiembre de 1979, ante los
representantes de los medios de comunicación social, el Papa
Juan Pablo II dijo:'\ uestra profesión, por su naturaleza, os
hace servidores, servidores voluntarios de la comunidad.
Muchos miembros de esta comunidad podrán diferir de
vosotros en opiniones de orden político o económico, en
con, icciones de orden religioso o moral. Como buenos

comunicadores, vosotros les debéis servir lo mismo, con
amor y de acuerdo a la verdad; más todavía, con amor por
la verdad. Como buenos comunicadores, debéis construi r
puentes q ue unan y no muros que dividan" ( 10).
El acto humano se caracteriza fundamentalmente
por ser libre. La libertad es la capacidad de la voluntad de
moverse por sí misma al bien que la razón le presenta.
La libertad supone el conocimiento intelectual del
bien.
El conocimiento del bien permite el dominio sobre
los actos. La libertad, en esta vida, va acompafiada de
indeterminación. La esencia de la libertad consiste en la
autodeterminación al bien. La li bertad humana tiene su
último sentido en la vida mora l. Los actos humanos nacen,
pues, de la voluntad ilustrada por la inte ligencia.
La acción que tiene un objeto moral bueno necesita
además, para ser realmente buena, de una recta intención,
esto es, de un 'finis operantis' bueno.
Las circunstancias pueden aumentar o disminuir la
bondad o malicia de un acto, pueden hacer malo un acto que
de suyo era bueno, pero nunca pueden hacer bueno un acto
que por su objeto es malo ( l I ).
Puede decirse, por lo anteriormente expuesto, que
para que la acción sea buena han de serlo todos los elemen tos
que la integran (objeto, fin y circunstancia).
El método de la ética
Dice L. Brajnovic: "D~jando a un lado el método
deductivo, que se inicia en base a los resultados de otras
ciencias (por ejemplo, la Teodicea o la Teología), para tratar
cuestiones éticas, hace falta, filosófica y prácticamente, partir
del hecho moral, y desde él ir con truyendo las conclusiones.
En otras palabras: considerar an te todo e l valor, el sentido
y la responsabilidad de los actos huma nos (actitud humana)
teniendo e n cuenta, naturalmente, las ci rcunstancias
personales, ambientales, culturales, sociales, etc., en su
sentido general." ( 12).
En lo personal estoy convencido, de que si en el
presente no aprendemos a edificar nuestras vidas, teniendo
presente los valores éticos, mañana no será posible resistir
el "'cao "resultado de esa anarquía moral.
Dice P. Barroso, en su tesis doctoral: "no creemos
que sea pesimista, ni tan siquiera pecar de ala rmista, el
presagiar un futuro sombrío para la humanidad si la fal sa
neutralidad axiológica del cientificismo o el orden político
o e l desarrollo econó mico, no camina n parejos con el
desarrollo del or9en moral y si no comportan un neto
predominio de la Etica "(13).
El sentido y el criterio ético del hombre
La persona humana --cualquiera que sea su grado
de cultura y civilización- posee un sentido ético o moral
Esta facultad nata de la persona humana forma y petfecciona

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poco a poco, a lo largo de su ejercicio práctico, lo que podemos
llamar criterio moral del hombre.
Como dice L. Brajnovic: "El hombre tiene sentido
de lo bello y de lo feo, de la verdad y la mentira. Pero en
muchos casos no sabe a ciencia cierta por qué una cosa pata
él es bella o por qué es verdadera o falsa. No sabe decir qué
es la belleza y qué es la verdad, pero tiene el sentido sobre
ello y por eso formula a veces sus propias teorías, que no
son resultados de su saber, sino únicamente de este sentido."
'Del _m_ismo m~o que existe la belleza independiente
de nuestra opm1ón y existe la verdad aunque nosotros no la
conozcamos, así también existe la diferencia entre el bien y
el mal reconociéndola nosotros o no. Por lo tanto esta
?iferencia entre el bien y e l mal existe antes de que podamos
Juzgar e n qué co ns is te y e n qué se fundamenta."
"El hombre, pues, siente el bien y el mal o mejor
dicho, lo que es moralmente bueno o malo."
'
. . "D ecimos que nos repug nan los actos de un
hom1c1&lt;la, atracador, sexómano o mentiroso. No vemos sólo
~n estos actos la maldad y el vicio, sino que contra este mal
se rebela nuestra naturaleza": reaccionamos emocionalmente
Yadoptamos una postura de defensa en contra de tales actos."
"Este estado e mocional es todavía el sentido ético·
para que sea cri terio ético necesitamos también saber qu~
algo es bueno o malo."
"Por lo tanto, el criterio ético pertenece a la voluntad
Y a la in teligencia; como estas facultades no afectan a los
sentidos físicos (sobre el calor, frío, el color, etc.), es de
naturaleza purame nte espiritual" ( 14).
Dijo Juan Pablo II, en el discurso que dirigió a los
representantes de los medio de comunicación social en
Madrid: "La información y la cultura han creado la necesidad
de potenciarlas, y vosotros os dedicáis a esa hermosa tarea."
"Un servicio de incalculable trascendencia: Por las
cualidades enormes que encierra y la necesidad de no limitarse
a Informar, sino de promover los bienes &lt;le la in teligencia,
de la cultura y de la convivencia, creando a la vez una recta
de opinión pública, tal como solicita e l Concilio Vaticano 11"
(Cf. l nter. Mirifica, 8).
"He pronunciado una palabra bien pensada: servicio.
Porque, en efecto, con vuestro trabajo servís y debéis servir
la c?~sa del hombre en su integridad: en su cuerpo, en su
es_pmtu, en su necesidad de honesto esparcim iento, de
alim~nt? c~lt~ral y religioso, de correcto criterio moral para
su vida md1v1dual y social" ( 15).

La capacidad de decisión
E l crite rio ético sano, el examen de la conciencia
recta y el sentido del deber, inducen a realizar los actos
éticamente buenos y evitar los actos éticamente malos. Con
esto se plantea el problema psicológico de nuestra capacidad
de decisión.
La decisión se puede tomar si se comprende lo que

decide. Luego la decisión es la autodeterminación: una
actividad propia Qa decisión es de cada uno) y es responsable
(po~q~e comprendemos lo que decidimos). Para tomar una
dec1s10n responsable es necesario:
a) compr ender,
b) reflexionar (analizar), y
c) decidir libremente.
Si el hombre tiene el deber y la obligación de realizar
unos a_ctos volitivos íntimos o públicos ejerciendo su profesión
(por eJemplo), el_problema se centra en la siguiente cuestión:
¿~I hombre es libre o n_o para decidir y obrar como quiera?
S1 ~I hon~bre no fue:ª libre de pensar, elegir o hacer lo que
quiera, s1 no fuera libre &lt;le decidir sobre s us actos el deber
~~ tendría ningún sentido. Obrar como debe y decidir lo que
e t1camente es bueno, es el deber fundamental del hombre.
Este de~r no ~ismin_uye su libertad, sino que la hace ejercer.
~ero ¿como sena pos1b!e actuar confonn e a la bondad, ejercer
l1brem~nte el deber, s1 el hombre estuviera predestinado a
ello? Sm l_a_ actuación libre, la persona humana no tendría
responsabilidad alguna, y sus actos carecer ían de valor ético
o moral. Est~ quiere decir que debe tener, y de hecho tiene,
la vol~ntad libre, para sie mpre que se trate de una actitud
c0t~sc~en_te, en contraste con los movimientos psíquicos 0
fis1olog1cos automáticos de reflejo, o instinto ( 16).
La obligación ética
H e mos visto que el bien ético determin a la
calificaci~n racional de la bondad o de la honestidad y
deshonest1d:d. Por eso,_ya los antiguos decían (Sócrates): el
~o!11bre sera bueno y vir tuoso y cuando reconozca aunque
umcame?te _con los actos honestos y buenos puede conseguir
lo que s1g mfica su verdadero beneficio. Es competente la
razón e? cu~nto es recta y sana, en cuanto es capaz de
descubrir cual es ~l verd~dero beneficio del hombre por el
que debe hacer el ~1en y evitar ~l mal. Porque sin el imperativo
debes-no debes existe la moralidad. La relación de la voluntad
con_respe_cto a_l bien se hace moral, porque el hombre está
obligado mtenorm_ente ~ elegir el bie n. Esto significa que
en_tal~s c~~os la exis,tenc1a d~ la prohibición no depende de
1~ mclinacwn_ espontanea ~ac1~ un aparente beneficio propio,
smo el consejo de la conc1encrn. Por lo tanto, la calificación
del grado de bondad con respecto al bien supremo del hombre
(1~ finaljdad del hombre) es el fundamento real de la obligación
et1ca. Para ello hace falta reconocer estos tres elementos:
a) la rel~ci6? e~tre ~a decisión y la finalidad del hombre,
b) la obhg~c16 n mtenor de realizar un acto honesto aunque
no beneficie egoístamente al autor,
c) y la tranqu ilidad de la conciencia, una vez realizado e l
acto ( 17).
.
Cabe pr~guntar: ¿est~ el hombre obligado por sí
m1sm~, a la moralidad, o la obligación ética le viene "desde
afuera ?

�La ética del comunicador

Guajardo Salinas

La heteronomía ética -en su fundamento- nos dice
que la obligación ética proviene de la ley natural, cuyo au~or
no puede ser el hombre, puesto que el hombre está sometido
a ella. El hombre no la puede cambiar, porque si pudiera se
convertiría en algo distinto del ser humano.
.
"El Concilio Vaticano 11 -cita Juan Pablo 11- dice:
Creado el hombre a imagen de Dios, recibió el mandato de
gobernar el mundo en justicia y s_antidad, so'!1etiendo ~ sí
a la tierra y cuanto en ella se contiene y de o ri~ntar a D~os
la propia persona y el universo entero, reconoc1e~d? a Dios
como Creador de todo, de modo que con el sometrnuento_de
todas las cosas al hombre sea admirable el nombre de Dios
en el mundo" ( 18).
. .
Todo lo ante rior nos lleva al reconoc1m1ento de
que la ética es fundame ntalmente teísta en sus últimas
consecuencias.
El hombre siempre de bería tomar decisiones con
base en el conocimiento de las normas éticas, sobre todo
como comunicador, pues éste, por su profesión, debe ser el
portavoz de la verdad.

Verdad y libertad de expresión
El derecho humano a la información pres upone
también o tro derecho, un objeto q ue es la información mis~a
en toda s u auténtica manifestació n. P ero, ¿se puede decir
que una información es tal si no es verdadera? Las_ respuestas
a esta pregunta, foco de un haz de consecuencias, no son
acordes. Mientras algu nas naciones cuen tan con una Ley de
Prensa, en donde se considera la verdad --o al "respeto a la
verdad"- como la primera de las limitaciones a la libert?d de
expresión, en otras naciones la Ley de Pre nsa cons idera
punible '1a publicación de noticias falsas". El panorama que
se presenta no resulta muy alentador.
.
Como dice Desantes: ··entre las fatalistas palabras
de Mauriac: la información es falsa por esencia y la afirmación
de Voyenne: la búsqueda de la verdad cotidiana, si no la hace
la prensa, ninguna otra institución la podría ha~r, se deb?~en
los limites extremos de las soluciones a una cuestión dramatJca
a la que las Ciencias de la Información no pueden sustraerse,
ni el jurista dejar de plantearse."
.
"En abundante número de autores puede advertirse
un verdadero esceptic is mo en c uanto a que sea posible
encontrar algo a lo que llamar verdad informativa._~tras
veces los teóricos de la información inciden en un relativismo
más o menos irreductible. En el mejor de los casos las ideas
acerca de la verdad informativa están teñidas de lo que se
h a llamado "li gero pesimis mo··, en_ relación con. los
condicionamientos de la verdad que se mtenta comu111car.
D esde la perspectiva del público se destaca predominante la
falta de confi anza que la infor mació n le me rece·· {I ).
Hoy seguimos estando lejos de la época en que una

deontología del periodismo pueda resumirse en la victo ria
sobre el soborno y el respeto a la verdad de los hechos y a
la buena fama de los hombres. Uno de los primeros manuales
sobre el periodismo sintetizaba al repo_rtero de los años
treinta como una víctima de grandes tentaciones... Empezando
por el mismo salario, que, p~r _ser esc~so, s_e suele dar, como
ya hemos indicado, en cond1c1ones, si no inmorales, por lo
menos expuestas a prevaricación, no olvidemos que ~n el
periodismo la murmuración pública, el es~ándalo y el ~nmen
s uelen ser cada día las primeras materias; la delación, la
mentira, el dis imulo, la liso nj a, el bombo mutuo o el
personalismo, con vistas a la pr?pia enc umbración _y con
injusto desprecio de los valores aJenos o del adversano, son
procedimientos, si no obligados, por lo menos bast ante
frecuentes y no tan fáciles de evit_a r c~mo ~arece_; en el
periódico puede venderse a_gra~ precio y sm peligro nm~no
tanto la denuncia como el silencio, y éste, a veces, más danmo
y más impune que aquélla (2).
. , .
.. .
La obtención de la materia bas1ca, la not1c1a, sigue
constituyendo la ocupación principal del periodista. Al
respecto dice J. l ribarren: "A la antig~a ~uestión sobre la
moralidad de la tortura como procedimiento de obtener
confesiones han venido a añadirse graves pregu ntas sobre
la técnica del chantaje, el narcoanálisis, e l control oficial o
privado de la red de teléfonos públicos, el e mp~eo de
micrófonos y cintas magnéticas ocultas, la fotocopia_ o e,(
barrido de papeleras y la compraventa de s u con~emdo.
"Frente a la infmita curiosidad del público, que
desearía invadir igual la esfera de todas las dec_isiones p&lt;&gt;líti&lt;?3s
que las de las vidas privada_s, se hace n~e~ai:10 defimr meJor
los límites del secreto legítimo y de la mtJm1dad que merece
respeto, sea la del hoga r, la del amor o la de la muerte. D e
nuevo nos encontramos con la imprecisión en el concepto
de la privacidad y de lo desdibujado de los límites entre la
inmoralidad y el mal g usto."
.
·'No contribuyen a la nitidez en la separación de lo
público y lo privado los ex~ibicionismos de quienes _llevan
lo íntimo a la calle para quejarse luego de que se les invade
s u intimidad" (3).
.
..
Todavía sin salir del plano de la obtención de notJ.c1as
tenemos el problema de los monopolios de las fue~tes
informativas, sean e llos discretamente estatales, prot egidos
por concesión de la administración pública o surgidos por
conspiración y a rtificio técnico. .
. .
.
En la moral del contemdo de la noticia, también
son clásicos los capítulos sobre la mentira, la s ugerencia
difamatoria aunque no sea calumniosa, la pornografía, que
constituyen respectivamente ataques contra la verdad, el
honor personal y la moral pública.
.
.
Pero la mentira tiene hoy más hábiles y científicos
disfraces que en la tosca desnudez del iglo X IX. En un
instrumento cuyo deber y esencia es la información, consti~ye
ya mentira el intencionado silencio, tanto más grave si se

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vende por dinero. Pueden construirse mentiras con medias
verdades -por ejemplo, estadísticas-, y ninguna hay tan
eficaz como la de las fotografías sin retoque en lo que
conti~nen, pero seleccionadas o engañosas en lo que dejan
suge1_-1do. Igual e~tresaca puede practicarse en los reportajes
televisados o ,_-adiados, ta nto mas mentirosos cuanto mayor
es la proporción o la gravedad de lo que ocu ltan bajo la
verdad indudable de lo que dan.
Características de la noticia radiofónica y televisiva,
~s la posibilidad de falsificar su esencia o su ambien te por la
mtroducción o supresión de conversaciones, palabras y
sonidos, aliadiendo o quitando silbidos y aplausos, creando
marginalmente el silencio y produciendo con artificio la
sensación de ent usiasmo o frialdad.
Otro factor de distorsión, consciente o no, está en
el paso de los hechos por la pluma y en lo que podría llamarse
"intencionalidad de la noticia" implícita en la selección de
los mismos vocablos usados: apenas habrá una frase, tan
desnuda como se quiera, que no refleje de algún modo la
tendencia del órgano que la transmite.
Por otra parte, ya en el seno de la propia empresa,
se siembra la antinomia entre balances económicos y servicio
a la opinión publica o, de otro modo, entre libertad económica
y libertad intelectual; surge la problemática moral del ector
económico como grupo de presión del sector profesional y,
en defin itiva, la posibilidad de traic ión del per iódico a su
vocación y esencia (4).
Hasta hace pocos decenios la comunicación oral y
gráfica ocurría con extrema sin1plicidad: la idea se expresaba,
Yel lector u oyente la aceptaba o no, según el encanto de su
contenido o de su presentación.
.
Un estudio sistemático de los elementos lógicos y
afectivos que actúan en la comunicación social, realizado por
psicólogos y psiquiatras desde hace muy pocos años con
mexorable eficacia, ha convertido los artificios clásicos en
rigurosa técnica de la propaganda moderna.
.
De ella se benefician igual las ideologías que las
mdustrias.
Ha su rgido asimismo una grave preocupación para
los moralistas, ocupados en señalar los límites de lo lícito y
lo ilícito en esta sección de la deontología de los medios de
masas.
En pocas palabras, los problemas que se producen
en torno a la verdad y a la mora) en el can1po informativo
son múltiples y s u solución no se presenta nada fácil.
Hasta ahora parece que hemos descrito tan sólo lo
oscuro del periodismo, e l lado lleno de escollos morales, por
donde resulta difícil navegar sin mancharse de lodo. Sin
embargo, afortunadamente, también tenemos cielo limpio y
claro.
Aún hay hombres que prefieren el camino libre y
ancho de la verdad; y mientras estos continúen son su
nobilísimo afán de perfeccionarse, con su deber de perfeccionar

.
a los demás, mediante el camino del bien, nos quedan
futuras esperanzas.
El conocimiento de la verdad
Para aclarar la confusión, y establecer qué es lo
lícito o no ético, en los medios de comunicación social como
en cualquier otro aspecto de la vida humana, requerimos del
conocimiento de '1a Verdad", es decir, de la realidad de las
cosas. Afirma Desantes: La información es, en efecto, un
puente entre la realidad y el conocimiento del sujeto universal
o públi&lt;-:º· Es )a conve~sión de la realidad en mensaje. Esta
conve_rs1ón_ la m!~rmed1an hom?res que establecen dos tipos
de fl uJOS anstotelicos: de la realidad a la mente del mediador
informador y de la mente del informador a las de los
compone ntes de la comunidad a la que informa. La
in'.ormació~ parte, por tanto de la realidad y pasa por un
SUJeto que tiene que respetarla y esforzarse por captarla. Tal
~sfuerzo_ es l a objetividad, son, pues, términos
mterrelac1onados que no debemos separar para poder hablar
de verdad informativa.
.
Para J&gt;?&lt;ler comprender mejor el concepto "Verdad"
inte resa definir previamente e l concepto "Realidad".
.
Para muc hos autores realidad y verdad son
equivalentes. Tomando en cuenta el concepto realidad en
una ~e sus acepciones puede decirse que así es; pero conviene
d1luc1dar cuáles son los criterios diferenciales entre ambos
términos.
..
. " El término realida~ proviene del adjetivo latino
reahs , real, que a su vez denva de la palabra también latina
"res" q~1e significa cosa en sentido muy amplio. En torno a
esto opma J. M. Desantes: "Siguiendo una idea comúnmente
aceptada, filosóficamente realidad significa la esencia de la
cosa, aquello por lo que la cosa es tal. Pero, como otros
vocablos abstractos, el de la realidad ha s ufrid o una
colcc_ti_vización se~ántica por l? que, en el lenguaje ordinario,
se utiliza para des1gi1ar el conJunto de las cosas. Realidad se
ecuacion_a así con lo "rea_!", con la totalidad de lo que es. En
este senado lato, por realidad entendemos no sólo la totalidad
los sei:es espir!tt_i~les... La realidad es, en una aceptación
111termed1a, la pos1bi11dad de ser y, en una aceptación estricta,
el acto de ser. Tende r a realizarse en acto es tender a la
perfección."
.
"La_afinnaci?n de la existencia de una realidad que
ex iste en sí, 111depend1entemente de la proyección del sujeto
coinos~ente, subraya el ~alor de las cosas por sí mismas, la
primac1a de lo_real. Realidad que se proyectará a diversos
campos de landa humana"(6). Este tratamiento nos lle\'a a
la consideración, tan im~rtante, de que la Verdad procede
de las cosas reales, es decir, la verdad es algo subordinado
que n? existe por sí sola, sino como un reflejo. Lo primero
que siempre le precede son las cosas que son, lo real. En
otras palabras, la valoración de la verdad en la información
solamente puede hacerse en función de la realidad en cuanto

?e

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�La ética del comunicador

Gua·ardo Salinas

conocida. Sabido y comprendido lo anterior, nos in~er esa
ahora encontrar el criterio para reconocer, en la medida de
lo posible, la verdad de la verdad.
Tal como lo establece L. Brajnovic: "La verdad es
lo que es porque existe o ha existido en realidad como un
hecho o un acontecimiento, de manera experimental o
se ncillamente demostrable."
"E s tar convencido de que algo es verdad no significa
que este algo sea realmente la verdad. Alg uien puede estar
convencido de que juega rectamente y bien, y sin embargo
pued e no tener conocimie nto cie rto y exac to ."
"E s to significa que el ho mbre únicamente puede
tener ese conocimiento cierto y exacto sobre la verdad,
cuando posee el "criterio" la "norma" por la cual reconoce
y juzga la realidad, diferenciándola de la falsedad o el error."
"De modo que para el conocimiento de la verdad
se hace necesario:
a) Una firme, consciente y argumentada aceptación.
b) El juicio verídico e imparcial.
c) Saber que el j uicio es verídico."
"Entonces, pues, el conocimiento de la verdad consiste
en la evidencia explicada por la seguridad del juicio y del
saber."
"Cuando el hombre observa una realidad objeti va
tiene la evidencia subjetiva. Pero a la propia realidad objetiva,
en cuanto se manifiesta, la llamamos evidencia objetiva. La
evidencia puede ser interior o exterior. La evidencia interior
se encuentra en la misma realidad que juzgamos, mientras
que la evidencia exterior de la verdad es independiente de
nuestro juicóo o de esa realidad juzgada. La primera es la
evidencia del saber; la segunda d el cree r" (7). Para poder
disting uir el saber verdadero del falso, el hombre se sir_ve
de la evidencia objetiva, que es el regulador que le permite
dis ting uir si en un juicio está la verdad y no la falsedad.
Precisamente esta evidencia objetiva es el crite rio verdadero.
O sea que, dada la diferencia que exis te entre el
juicio y e l objeto enJuiciado, ~e pueden _di_stingui~ ?&lt;:&gt;S
realidades: la intencional (subjetiva) y la 0~1et1va. Un JUICIO
más recto corresponde a la verdad, cuando concuerdan las
dos realidades. Es decir, el hombre dice o posee la verdad al
estar seguro que la realidad intencional exis te en el o~je to
que ha juzgado.
Puesto que el hombre es capaz de enjuiciar y de
juzgar, la verdad se encuentra en la razón.
En el terreno de la comunicación social, el periodista
d ebe y tiene la responsabilidad de ser vir al público con la
verdad, de manera fidedig na, transparente y comprensible.
unca puede da r vueltas alrededor de la verdad objetiva
presentá ndo la a medias, tendenciosa o falsead a; sino que
tiene que exponerla tal como es.
En la sede de la O. N.U. Juan Pablo Ir dijo a los

periodistas: "Vosotros sois auténticos servidores de la ve rdad;
vosotros sois incansables transmisores, difusores, defensores.
Sois transmisores entregados, que promovéis la unidad entre
todas las naciones al hacer que todos los pueblos compartan
la verdad .., y yo os dig o (tom adlo como mi pala bra de
despedida) que el servicio a la humanidad medi~te la verdad
es una de las cosas más valiosas de vuestro meJores afios, de
vuestros sutiles talentos y de vuestra más esforzada entrega.
Como transmisores de la verdad, sois ins trumentos de la
comprens ión entre la gente y de la paz en tre las naciones"

(8).
Libertad de expresión
Cuando se habla de los medios d e comunicación
social una de las frases más frecuentemente empleadas en la
actualidad es la de "libertad de expresión". Aunque todo el
mundo t iene la noció n sobre lo que es la libe rtad, no todo
el mundo le da el mismo sentido y significado. Hay quienes
la consideran como un derecho individual a una serie de
atributos personales, otros como una concesión restringida
de leyes positivas y otros como un derecho sin leyes. Pe ro
en sí misma la libertad, como expresa A. Rodríguez, "es la
capacidad de la voluntad de moverse por sí misma al bien
que la razón le presenta... La libertad supone el conocimiento
intelectual del bien... La esencia de la libertad consiste en la
autodeterminación hacia el bien"(9). Por tanto, la libertad
humana debe estar basada en los principios éticos, los actos
humanos nacen , entonces, de la voluntad ilustrada por la
inteligencia.
Este fundame nto se completa mejor con la idea
presentada por L. Braj novic: "La libertad va unida con la
responsabilidad moral, que es como decir, con la libertad
limitada por razones é ticas. Se llama responsable a una
persona cuando desea destacar su sentido moralmente recto
y su crite rio de ir pensando en los posibles efectos ele su
comporta miento corrig iéndolo o reforzándolo confo rme a
la previsión de tales efectos. Según esto, la responsabilidad
incluye: a) garantía moral; b) previsión de efectos que u_n
comportamiento puede producir; y c) la honradez ele corregir
o mantener el criterio sobre su propio comportamiento" ( JO).
Por tanto, el hombre responsable para hacer el bien y excluir
e l mal de sus acciones, renuncia a una parte de su libertad.
En términos semej antes se expresa S. Ibáñe-l: "Toda
libertad necesita una regulación, ya que la libertad sin
restricciones conduce a la anarquía. Como advierte Herrera,
una libertad no puede ser a bsoluta sin que atente contra
o tras libertades" ( 1 1).
Una idea análoga encontramos e n A. Rod r íguez:
"La libertad personal necesariamente tiene límites, que vienen
dados por las obligaciones personales y por el respeto de los
derechos ajenos, así como po r las leyes que regulan la
conducta del hombre" ( 12).
En este sentido los lím ites de la li bertad,

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considerándolos en aspecto positivo, -el periodista profesional
que util iza los medios de comunicació n social- los encuentra
en la verdad, en la j usticia, en la responsabilidad, en resumen
en el conocimiento claro y seguro de los principio éticos.
Afirmar que el fenómeno periodístico, en su esencia,
es un fenómeno de opinión, no quiere decir, naturalmen te,
que todas las opiniones equivalgan a un pensamiento recto,
y que puedan ser puestas en el mismo plano ... En este terreno
la responsabilidad es el deber por excelencia. Esto se refiere
también a la libe rtad de expresió n que, sin poder ser
coaccionada o mut ilada por leyes positivas o po r la fuerza
bruta (porque es un derecho humano), deber ser controlado
en relación con la resp onsabilidad ( 13).
S in duda alg una q ue el periodismo no se puede
concebir s in e l respeto a la l ibertad de ex presión y al
pluralismo infor mativo; pero esta libertad debe ir unida con
el respeto a los derechos ajenos de todos los hombres (sin
distinción de raza, sexo, leng ua, religión, opinión, origen ,
posición, estado, etc.) y la responsabilidad moral, o sea por
la li bertad r eg ul ada po r l os p ri nc ipios éticos.
El periodista, por respeto a su propia dignidad, a
la dign idad ele s u profesión y a la dignidad de los demás
hombres, en el desempefio de su labor debe expresar su
opinión ele manera objetiva e imparcial, desprend iéndose ele
sus propias inclinaciones, preferencias y pasiones. Consciente
de que con la verdad j usta y prudente (que no dañ a),
contribuye a defe n de r la l ibertad q u e pro p aga.
La prudencia y la j usticia son dos vi rtud es
fund amentales q ue tod o buen periodista debe desarrollar
por respeto a la dig nidad huma na. M ás ade la nte nos
ocuparemos de e llas.

la in tención determinando las potencias apetitivas hacia los
fi nes de las vi rtudes" ( 1).
El capít ulo presen te lo dedicaremos a explorar dos
de las virtudes más indispensables para un profesional de la
información, justicia y prudencia.
Justicia
Entre las muchas cosas que hoy nos ocupan, pocas
son, al parecer, las que no están relacionadas con la j usticia.
Bas ta q ue eche mos u na sola mirada al derredor para
comprobarlo. La cuestión de la "guerra j usta" y '1os crímenes
de guerra"; el problema de la responsabilidad en el caso ele
una o rden inj usta; el derecho de oponer resistencia a la
auto ridad ilegítima; la pena de muerte; la huelga política,
etc. constit uyen, como es sabido, tema de enconada
~on~r~)Versia y de inmediata relación con el concepto de
JUStlCl3.
Cualquiera que se detenga a reflexionar sobre la
realidad que a diario nos circunda, por mayor o menor grado
que tenga de aproximación al ideal de la 'Justicia", observará
que la miseria a que están expuestos los seres humanos de
este mundo consiste en la injusticia, más bien que en la
desgracia. La tarea q ue primero se nos manifiesta es la más

Justicia, prudencia y conciencia
Ya en el capítulo an terior habíamos establecido que
el pe r iodista t ie ne la obligación, más q ue cualq uier otro
hombre, de desa rrollar sus capacidades espi r ituales,
principalme nte por medio de las virtudes intelectuales y
morales.
Como dice A. Rodríguez: '1a virtud puede definirse
como el hábito operativo bueno. Puede decirse también q ue
la virtud es lo q ue hace bueno al que la tiene y hace buena
su obra (Aristóteles), o que es una buena cualidad del alma
por la que se vive rectamente y que no puede usarse para el
maJ (San Agustín)."
"Las virtudes intelectuales comp lemen t an y
perfeccionan a la inteligencia especulativa o práctica. Los
hábitos intelectuales dan la capacidad de obrar bien. pero no
aseguran el recto uso de esa facultad. Santo Tomás de Aquino
afirm a que las virtudes morales también hacen recta la

1

7

�La ética del comunicador

urgente de todas; saber cómo puede ser posible implantar
justicia en el mundo.
.
.
Aristóteles tomó como punto de partida del estudio
de las principales formas de justicia, previa exposición de
los modos de lo injusto. Platón transmití~ la idea d_e que
justicia era dar a cada uno lo suyo. En térmmos semeJantes
expresa J. Pieper: "Que el hombre dé al hombre lo que a
éste le corresponde: he aquí el fundamento en el que se basa
toda justa ordenación sobre la tierra. Toda injusticia significa,
en cambio, que le es retenido o quitado al hombre lo que es
suyo, y que le es quitado no por la desgracia. La mala cosecha,
el juego o el terreno, sin? por el ho~br~."- ..
Por tanto '1a virtud de la Just1c1a es el modo de
conducta (habitus) según el cual un hombre, movido por una
voluntad constante e inalterable, da a cada cual su derecho"

(2).

.

1

.

.

De la definición anterior surgen as s1gu1entes
preguntas: ¿Qué es para cada uno lo s uyo?, ¿cómo se_explica
que le corresponda a cada uno algo, y de que cualquier otro
esté obligado a dárselo?,¿ cuál es la razón de que haya en
general un derecho?
A estas preguntas responde J. Pieper: ·'Si el acto de
injusticia en dar a cada uno _lo suyo, es porque dicho _acto
supone otro precedente, por vu-tud del cua_l ~lgo se con~t1tuye
en propiedad de alguien. Esta propos1c1ón enuncia con
soberana sencillez una realidad fundamental. La justicia es
algo segundo. La justicia presupone el derecho".
"Si no se da por supuesta existencia anterior de un
algo que le sea debido a alguien, de un suu~1, no pu~e 1arse
deber de JUSlicia alguno. Tal es el sent~do del s1_gu1_ent.~
aserto: es manifiesto que el derecho es el 0~1eto de la JUSt1c1a .
"Que el hombre posee irrevocablemente un suum,
un derecho que pueda defender contra cualquiera y que a
todos obliga al menos a no lcsionarlo, ello es porque el
hombre es persona, vale decir, un ser espiritual".
"Por otra parte, no será posible mostrar el
fundamento del derecho ni por tanto de la obligación de
justicia, mientras no se tenga una concepción del hombre y
de su naturaleza."
··concretamente, s i el hombre tiene derechos
irrevocables, esto es porque ha sido creado como persona
por una disposición divina, esto es, por una disposición que
se encuentra fuera del alcance de toda discusión humana"(s).
Por consiguiente cuando algo recibe el nombre de
justo, no lo es sólo porque Dios así lo quiera, sino también
·por ser algo que se debe a un ser creado mediante la relación
de criatura a criatura.
Dicho de otra forma: el acto de justicia supone no
sólo al acto ya mencionado, por el que algo pasa a ser debido,
sino que supone además el acto de la prudencia, que se
endereza a plasmar en conducta la verdad de lo real.
La , irtud de la justicia es la capacidad de vivir en
la verdad con el próJimo. La ju~ticia por tanto pertenece al

recto ser del hombre.
Este fundamento se completa con la afirmación de
J. Pieper: "la corrupción de la justicia tiene dos causas: la
falta de prudencia del sabio y la violencia del poderoso" (4).
Prudencia
La primera entre las virtude cardinales es la
prudencia. Y en realidad se podría decir que no sólo es la
primera entre la demás, iguales en categoría, sino que, en
general "domina" a toda virtual moral.
_
La afirmación de la supremacía de la prudencia
encierra algo más que un orden más o menos casual entre
las virtudes cardin ales. Expone J. Pieper: "Expresa, en
términos generales, la concepción bá, ica de la realidad,
referida a la esfera de la moral: el bien presupone la verdad
y la verdad el ser. ¿Qué significa, pues, la supre?1ac(a de la
prudencia? Quiere decir solamente que la realización del
bien exige un conocimiento de la verd,?cl._"Lo primero q~e
se exige de quien obra, es que conozca . dice Santo Tomas.
Quien ignora cómo son están verdaderamente las cosas no
puede obrar bien, pues el bien es lo que está conforme con
la realidad."
"También pertenece a la prudencia la "docilidad",
es decir, la unión sumisa con el verdadero conocimiento de
la realidad de un espíritu superior" (5).
El conocimiento objetivo de la realidad es, por lo
tanto, decisivo para obrar con prudencia. El prudente
contempla, por una parte, la realidad o~jetiva de las cosas,
y por otra, el "querer" y el "hacer", pero, en pr(m~r lugar, la
realidad, en virtud , y a causa de este conoc1m1ento de la
realidad determina lo que debe y no debe hacer. En este
sentido toda virtud depende, en realidad de la prudencia y
todo obrar mal es, en cierta manera, una contradicción de
la prudencia.
Mateo Apóstol dijo. "Si tu mirada es pura tu cuerpo
entero se inundará ele luz·· (6).
J. Pieper nos recuerda que: "El fondo de equidad y
de objetividad de la doctrina clásica de la prudencia encontró
su expresión en la frase magníficamente sencilla de la Edad
Media: Sabio es el hombre a quien las cosas le parecen tal
y como realmente son" (7). En síntesis, la vi rtu? de la
prudencia supone siempre y esencialmente el ser Justo y
\'eraz.
Como se puede observar, prudencia y justicia están
más íntimamente ligadas de lo que pueda parecer a primera
vista.
En el terreno de la profesión periodística, todo buen
periodista debe tener una sólida preocupación por adquirir
y consenar la virtud de la '1usticia" y la "prudencia". Sólo
con e tas virtudes podrá combatir la injusticia, la mentira,
la guerra. la desgracia, la miseria y el mal.

40 41 42 43.44 i4546 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 • • 69 70 71 72 73

La conciencia
El sentido ético o moral, crea en nosotros una
capacidad por la cual diferenciamo la bondad de la maldad,
lo honesto de lo deshonesto. A este dictamen le llamamos
conciencia. La conciencia hace que nuestro criterio ético y
moral se perfeccione, proporcionándose los juicios del
entendimiento práctico sobre el grado de la bondad o maldad
de los actos propios. Al juicio con el cual juzgamos la bondad
de un acto le llamamos regla o máxima de la conciencia. Y,
a los juicios generales, como por ejemplo: "se debe hacer el
bien y evitar el mal", les llamamos ley o normas éticas. Dado
que la característica del sentido ético o moral se encuentra
en los imperativos o en el deber de la conciencia de hacer
unos actos y otros no, por tanto, es evidente que el
conocimiento ético del hombre, en líneas generales, no está
condicionado a los actos humanos evidentes únicamente
por su movimiento o por una manifestación exterior, sino
más bien por su proyección interior.
Opina L. Br~jnovic: "a mi entender, el criterio ético
no es lo mismo que la conciencia, aunque de vez en cuando
se emplean estos términos como una misma cosa. El criterio
ético pasa a ser el atributo de la conciencia cuando vivimos
el bien o el mal íntimamente en conexión con nuestra propia
voluntad; es decir; cuando estamo diciendo que vamos a
hacer algo. Así, por ejemplo, una decisión propia de mentir
es problema de nuestra conciencia. Pero un juicio sobre la
mentira en general o en concreto, calificándola como un mal,
es el resultado de nuestro criterio ético."
"Con otras palabras, el reconocimiento concreto
con el cual la persona humana juzga el acto peculiar suyo
pertenece a su conciencia. Ella es la nom1a subjetiva (medida,
orientación, consejo, regla) o el dictamen del entendimiento
práctico del hombre acerca de la moralidad del acto planeado
o realizado, moralmente hablando. No obstante, para un
comportamiento ético, para una conducta moral , es necesario
buscar la diferenciación o~jetiva entre la bondad y la maldad,
que sería independiente de un sujeto y de un acto concretos"

(8).

Por otra parte, es innegable que el hombre moderno
es siempre consciente de que sus decisiones repercuten en
el futuro histórico, y de que por tanto es responsable de
cómo decide. Este hecho plantea de modo vivo el tema de
la relación entre conciencia y libertad. Este interés por el
fiituro histórico y la reflexión sobre su dinámica, son síntomas
de una preocupación ética, más que ex ponente de una actitud
puramente intelectual.
Dice R. García: "El hombre moderno se siente
responsable, comprometido ante el futuro histórico."
"Este eompromiso, sin embargo, entraña muy
diverso sentido según el modo en que las nociones mismas
de la libertad y conciencias sean entendidas. Y es cierto que
lo son en muy distintas formas, incluso contradictorias: al
punto, de que puede estar acostumbrada la afirmación de

que tenemos una libertad y una conciencia "dadas" por Dios,
independientemente del modo en que las pensamos. Pero no
cabe perderse a menos si se quiere mantener el único empefio
que se ofrece siempre y, a pesar de todo, con indeclinable
atractivo: clesenmarafiarnos de cuanto estorba al encuentro
con la verdad de nuestro ser. Es esto lo que hace apasionante
el análisis de las relaciones entre conciencia y libertad en su
perspectiva propiamente teológica: en su relación con Dios,
a la luz de la fe. El cristianismo está siempre en condiciones
de volver a esa fuerte luz originaria, que evita perderse en
la dinámica de concepciones que, en el fondo, alejan al hombre
de su auténtico compro1;1iso, que es un compromiso con
Dios, y sólo por Él, con El y en Él, se extiende a tocios los
hombres" (9).
Por tanto, la conciencia moral constituye un obligar
al acto humano libre por la fuerza del conocimiento del orden
divino (orden querido por Dios). O sea que la libertad humana
no es en absoluto: ninguno de los bienes que el hombre posee
(su inteligencia, su naturaleza espiritual, su libre voluntad)
lo es, ya que él depende de Dios.
Deontología Periodística
Pese a que con mucha frecuencia "Ética" y
"Deontología" son usados como sinónimos, parece necesario
hacer aquí unas precisiones que dejen bien sentado la
diferencia entre ambas acep~iones.
,
La Deontología o Etica Especial es una parcela de
la Etica general. Por tanto los códigos cleontológicos siempre
deberían estar fundamentados en los principios éticos y
nunca en contraposición a ellos.
La Dcontolo~ía en una parte de la Teología Moral
que hace referencia a los deberes profesionales.
.
Opina S. I báfíez: "Deontología periodística es el
conJunto de reglas profesionales que el personal de la
información -o los organismos por él creados- se han dado,
y que están obligados a respetar siempre que por medio no
esté otra orden basada en el derecho público.
Por supuesto la obligatoriedad referida es susceptible de
matices."
"Por otro lado, la adhesión a las normas reviste los
caracteres de voluntariedad y responsabilidad personal" ( 1).
Generalmente los códigos de ética profesional no
formulan sanciones para los que infringen sus normas. Pero
es práctica habitual en caso de conflicto en todos los países
de ci~rto nivel de civilización y espíritu democrático, formar
un tn?tmal de hon~r que determine la gravedad de la falta
cometida y-en ocasiones- dictamine las sanciones desde una
multa ~con_ómica hasta_ la expulsión del culpable de la
organ1zac1ón profesional
a la que pertenece.
~uchos 1e estos tr!buna_les son imparciales y crean
una especie de .1unsprudenc1a aplicable a los casos similares
produ~idos posteriormente. Pero como la mayoría de las
acusaciones no provienen de periodistas sino de terceros,

14243 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 616263 64 65 66 67 68 • • 70 71 72 73 74

�La ética del comunicador

Guajardo
Salinas
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estos tribunales tienden a buscar soluciones con la visión de
los profesionales del mismo gremio que quieren defender la
profesión.
Parte de las normas deontológicas coinciden con
las normas jurídicas, aunque sus formulaciones son diferentes.
A s u vez, algunas normativas de la ética profesional del
periodista suelen citar las leyes positivas en general, con lo
que se ponen en relación directa con ellas.
Moralmente esta coincidencia se da en los casos de
protección de los derechos de terceros (perjudicados por una
mala acción o un error del periodista) y no de los derechos
del profesional de la información en cuanto correspondencia
con sus deberes éticos.
En la realid ad y en la práctica los códigos
deontológicos de la profesión periodística comportan una
amplia gama de enfoques en cuanto a su fundamento ético
y moral. Afirma L. Brajnovic: "El hombre puede cambiar la
práctica, los principios no" (2).
D entro del periodismo se puede encontrar un
sinnúmero de casos en donde el periodista, pese a cumplir
con las normas jurídicas y deontológicas (vigentes en su
país), se contrapone con los principios éticos (que son
universales). Hemos seleccionado, para su estudio y reflexión,
cuatro de estos casos, los cuales nos fueron facilitados por
el "'Departamento de Ética y Derecho de la Información" de
la Universidad de NAVARRA (España).
Caso 1
Unas adolescentes violaron a una nifia tras ver el hecho en
la televisión.
(La familia de la nifia denuncia a la cadena no rteamericana
BC)
El problema de la violencia en la televisión, y su
impacto entre los jóvenes telespectadores, vuelve a esta r
presente en un tribunal norteamericano. Una mujer de San
Francisco alega que su hija, de nueve afios, fue asaltada
sex ualmente por otras muchachas, quienes imitaban una
escena de un a película emitida días antes por la cadena
nacional (NBC), y pide una indemnización de once millones
de dólares.
En septiembre de 1974 la cadena NBC emitió una
película de dos horas de duración titulada "Nacida inocente",
y protagonizada por la joven actriz Linda Blair que se hizo
famosa por su trabajo en "El Exorcista". La acción del filme
realizado expresamente para la televis ión, transcurre en un
reformatorio femenino donde es internada la protagonista.
La escena, que ha pro\'ocado la querella judicial
contra la NBC, tiene lugar en las duchas del reformatorio,
donde cuatro internas, muy jóvenes todas ellas, asaltan a la
protagonista y la violan con e l man go de goma de
desentrancar cafierías.
Cuatro días después de haberse programado esta
película, la nifia de nueve afios Olivia Niemi s ufría un asalto

similar por parte de cuatro chicas, la mayor tenía quince
afios d e edad, y era violada con una botella de cerveza.
La madre de Olivia Niemi y su abogado Marvin
Lewis, presentaron una demanda contra la cadena de
televisión, acusándola de haber incitado a las asaltantes de
la niña. Tras muchos retrasos legales, un juez de San
Franc isco sentenció recientemente que había mo tivos
bastantes para dar curso a la demanda y que ésta sea dirimida
por un tribunal con jurado.
Los abogados de la NBC basan s u defensa en la
primera enmienda de la Constitución de los Estado Unidos,
donde se garantiza el derecho a la libertad de expresión. Si
la cadena de televisión fuera condenada, argumentan, podrían
producirse miles de querellas similares por parte de personas
que podrían relacionar cualquier delito con alg ún programa
de televisión.
Postura del .Juez
Por su parte, el abogado Lewis defiende la tesis de
que la escena de violación fue filmada con excesivo realismo
y crudeza, y que la NBC actuó de forma negligente al
programar "Nacida Inocenté' a una hora de máxima audiencia,
cuando millares de adolescentes ven la televisión en todo el
país.
La cadena de televisión obtuvo una importante
victoria cuando el Juez Robert Dossee decidió que el (mico
asunto que debe estudiarse en el próximo juicio, es si la NBC
incitó deliberadamente a alguien a violar a la nifia de nueve
ari os. Esto significa que el Juez está de acuerdo con el
argumento de los abogados de la televisión de que el caso
se analice desde la perspectiva de la primera enmienda de la
Constitución.
El abogado de la sefiora Niemi dijo estar asombrado
po r la decisión del Juez Dossee, y añadió que era ridículo
pretender que el jurado considere culpable a la NBC de
incitar deliberadamente a una violación. Para el abogado
Lewis el caso debe abordarse desde el punto de vista de si
hubo o no negligencia y temeridad por parte de la cadena
televisiva cuando programó" acida Inocente" a esa hora y
con esa escena de violencia sex ual.
El Juez concedió un aplazamiento del inicio del
proceso, para que la parte demandante reorganice sus
argumentos, y adm itió la posibilidad de estudi ar las
alegaciones de negligencia contra la BC a lo largo del
j uicio.
En cualquier caso, los defensores de la cadena
hicieron público su entusiasmo y creen tener ganado el caso,
porque la primera enmienda protege el material transmitido
al público por los medios de comunicación, incluidos los
materiales &lt;le ficción, como es el caso de la película de
televisión.
Mientras se procede en estos días a la selección de
&lt;loce miembros del jurado que decidirá el caso, elegidos entre

40 41 4243.~ 45 46 4 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69

120 personas, otro argumento parece favorecer a la NBC.
De hecho, no existe evidencia de que las muchachas que
asaltaron y violaron a Olivia Niemi, hubieran visto la peücula
en cuestión.
Ese será uno de los primeros asuntos que dilucidar
en el proceso.
En octubre del año pasado, el tribunal de Florida
condenó a Ronny Zamora, un joven de quince años, por
asesinato y robo a mano armada. Los defensores del muchacho
alegaron que había actuado ig ual que los personajes de una
serie de televis ión y que, de hecho, el cerebro de Ronny
Zamora estaba intoxicado por la televisión, que veía muchas
horas d iarias. Los argumentos de intoxicación subliminal
tel~visiva presentados por el abogado defensor, no fueron
temdos en cuenta por el Juez, ni por el jurado, que condenaron
y sentenciaron a vein te años de prisió n al joven.

Caso 2
EL "REWRITING"
Como ustedes saben to rewrite significa escribir de
nuevo. El término está de moda como muchos términos
ingleses que en cierto sentido colonizan las lenguas y las
ment~idades (la cultura) extra-anglosajonas, aun entre los
que dicen luchar contra el llamado neocolonialismo.
.
-~n la práctica periodística este Rew riting quiere
decir estilizar un texto, un producto de un periodista o un
colaborador. Es decir, significa dar la forma sin cambiar el
sentido del con tenido. Esta labor la suelen hacer los llamados
correctores de estilo o los Editors (por emplear o tra palabra
de m?da) que en el idioma inglés reciben el nombre de
~ewn ters. Se dice que el Rewri ting s uel e ampliar la
mformación y hacerla má comunicable a lo lectores. A
veces es así, pero en muchas veces no.
Aquí veremos una misma noticia "elaborada" en
diversos periódicos (en este caso franceses). Las publicaciones
comparadas son: Telé 7 Jours, lci Paris y France Dimanche.
La noticia original (de la agencia) que fue reestilizada
decía:
Hoy po r la tarde un pequeño grupo que pertenece
-según pancarta qu e llevaba- a la organización
"Revolucionarios de izquierda" entró en el vestíbulo de la
~ESCO gritando sus lemas. Algunos minutos más ta rde
sal~eron todos los componentes del grupo y la policía detuvo
a cmco de ellos.
Primero versión:
Hoy por la tarde se produjeron unos cuantos incidentes en
el edificio de la UNESCO durante el solemne acto del "'Día
del Nirio".
Un centenar de personas irrumpió en el vestfüulo del edificio
Y echó miles de volantes e n los que se acusa a los
organizadores del acto, de hipocresía, ya que una buena parte
del dinero reunido para la supues ta ayuda a los nifios

hambrientos se emplea -se dice en los volantes- para una
vida frívola y hasta suntuosa de un millar de dirigentes y
fur:icionarios de la UNESCO. Este centenar de personas
gntaron contra el imperialismo norteamericano, contra la
burguesía dominante y contra el gobierno de Mitterrand.
~s marufestantes fueron rápidamente expulsados del edificio.
Cmco de ellos fueron detenidos por la policía y llevados a
la comisaría de Saint-Philippe.
Segunda versión:
Hoy por la tarde se reunieron en el salón de actos de la
UN_ESCO los delegados de la organización de diversas
naciones y un numeroso público para asistir a la celebración
del '.'Día del Nifio". La sala fue engalanada con las banderas
nacionales de todos los países miembros de la ONU. La
sesi_ón _no había empezado cuando en el vestíbulo se produjo
un 111c1d~~te. Una decena de personas intentó impedir la
~el~brac10n del acto, pero fue expulsada por los propios
m v1tados que aún no habían en trado en el salón de
conferencias. A la salida alg unos de estos revoltosos, que
s upues tamente pertenecen a un grupo autodenominado
"Revolucionarios de izquierda", fueron detenidos por la
policía.
Tercera versión:
El gran vest:ibulo del edificio de la UNESCO oyó hoy exb·afias
prote~tas de unos cuantos alborotadores que gritaban
conocidos lemas contra '1a clase dominante, incapaz de
descender alü donde sufren injusticias los explotados". Pero
este t!uracá~ d~ poca monta fue rápidamente acallado por
los rmsmos 111V1tados a la fiesta. Cinco de los organizadores
de es~e al~r? to fueron detenidos y llevados a la comisaría
de Samt-Ph1ltppe para confirmar su identidad. La ceremonia
en el salón de actos se desarrolló con completa normalidad.
En los tres casos la noticia fue escrita de nuevo
(rewriting) con la justificación -ésta se conoció días más
tar~e ~as la aparición de unas críticas aparecidas en diversos
pen~drco~- de que hace falta que cada publicación tenga su
pror10 estilo más o menos "igualado", pue~to que los lectores
estan acostumb rados a un determm ado modo de
comunicabilidad. De esta forma -decía en otra ocasión
refiriéndose a los trabajos científicos, el "Journal des Savants"~
se satisface al lector y se mejora el texto.
Caso S
CRITERIOS Y CONCEPTOS SOBRE EL GUSTO
Bajo título la revista 'Time" del 15 de febrero de 1973 ha
publicado el siguiente artículo:
H ay un hecho común e inevitable: cuando se
conversa en una ~afeter!ª. o en una. sala de estar, la BBC y
sus pr?gramas mas televr 1vos son siempre uno de los temas
preferidos. Este hecho y algunas críticas que han llegado a

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�Guajardo Salinas

La ética del comunicador

las manos de a lgunos directivos de la BBC o que se han
publicado en algunos periódicos hizo necesario confeccionar
una especie de Código sobre el gusto, válido -más o menospara las emisiones radiotelevisivas de la BBC. Se editó un
folleto de S2 páginas, especial mente preparado para los
miembros del Consejo de la Emisora. (Para saber el destino
exacto de este folleto hay que decir que al mencionado
Consejo pertenecen unas 60 personas de distintos sectores
sociales y otras tantas al Comité administrativo, mientras
que toda la plantilla de la BBC c uenta con unas 2,750
personas).
Este Consejo (de la Emi ora) se reúne una vez al
trimestre para considerar los problemas actuales de la
"política" de este organismo de los mass-media británicos.
Se consideró que este Código podría interesar a un
círculo más amplio de personas, el folleto fue reeditado hace
unos días y fue repartido a todos los periódicos del país. Esto
quiere decir que su contenido se sometió a la opinión pública.
¿Cómo definir el gusto? Este es el tema principal
del folleto. Lo que hoy nos agrada -se dice en las páginas
del librito- en el modo de vestirse, en el estilo de amueblar
la casa, en lo humorístico, etc., es bien diferente del gusto
de los años so, s ino también de los años 50.
Respecto de la moral -no hay duda alguna- están
ya superados los convencionalismos anteriores. H&lt;?Y día
contemplamos con ironía muchas cosas que hace vemte o
cuarenta años fueron establecidas como inmovibles. La
diferencia entre el bien y el mal es cada vez más corta y más
confusa en una sociedad como lo es la nuestra, totalmente
permisiva. S. la BBC tiene que refl~jar el modo actual de
pensar -así como lo realizan los jóvenes creadores y
escritores- la Emisora y sus productores deben tener en
cuenta el gusto que domina en este momento sin hacer caso
a las convicciones anteriores. ¿Es así en realidad, es así como
debe de ser? Es verdad: hay algunas normas que de alguna
manera determinan el gusto, porque las normas tienen un
carácter más duradero en cuanto determinan que algo es
bueno (por {'.Jemplo, la honestidad en las actitudes humanas,
la comprensión de Los problemas comunes, etc.). Pero -en
muchos casos- estas normas han perdido su correspondencia
de sanción en la sociedad en la que vivimos.
En la publicación comentada de la BBC se destaca
que la sociedad actual está sometida a extremismos y que
se aleja de la "línea media" sobre la cual descansaba antes la
Tierra y sobre la cual se había creado la BBC. Esto crea
dificultades. La presencia de los televisores en las salas de
estar en los hogares provoca discusiones entre las distintas
generaciones de un mismo clan. Algunas palabras groseras
o expresiones "fuertes" frecuentemente las generaciones
mayores las consideran como insultos, mientras que los
jóvenes ni se dan cuenta de ello. La BBC considera que hace
falta adoptar una línea media entre la inflexibilidad y la
libertad exagerada. Es imposible en todo tiempo contentar

40 41424344 45 46

a todos los telespectadores, pero estima que se puede evitar
lo que algunos califican de mal gusto. En este sentido el
folleto explica únicamente si lo exige el programa mismo.
La desnudez y la problemática sexual son también
temas delicados con los que la BBC -así dice en el folletotendrá que comportarse con cierta prudencia. Es verdad que
muchos escritores "de actualidad" no aceptan la concepción
cristiana de la moral y por eso el tratamiento de los problemas
sex uales es mucho más libre en sus escritos y en sus guiones.
La BBC, como tal, no tiene nada en contra de que
estos problemas se traten de la manera que sea en los libros,
en las películas o en el teatro. Pero la pequeña pantalla no
es ni libro, ni pantalla de cine público ni un escenario de
teatro. La pequeña pantalla no reúne un gran número de
público. Una sala de estar es algo completamente diferente
que una sala de cine o de teatro. Esta es la razón por la cual
la BBC se esfuerza en introducir unas limitaciones en sus
programas, que los demás medios, quizás, no tienen por qué
tenerlas.
La BBC comprende que es necesario un equilibrio
entre la libertad, la expresión artística y las consecuencias
que esta libertad y esta expresión pueden provocar en el
telespectador. Este equilibrio del gusto es lo que la BBC
acentúa en su Código de reciente publicación. Pero ¿e posible
crear un equilibrio sin tener claros los principios morales?
Esta es la cuestión que tanto la BBC, como los demás medios
de información y los centros educativos deberían considerar
con más profundidad y tender a encontrar una solución.
Algunas consideraciones que no quedan bien claras
en esta investigación son:
1.-¿Se está tratando correctamente la noción misma de la
moral?
2.-¿Es correcto que una emisora -cuyo cometido es servir
a toda una sociedad- debe tener en cuenta "el gusto
dominante"?
s.-¿Se puede decir que la diferencia entre el bien y el mal es
ahora "más corta que antes"?
k-¿Un lenguaje grosero pertenece a las categoría éticas o
del puro gusto?
5.-¿Existe una diferencia entre la pequeña pantalla y el cine
o el teatro?
Caso4
LA REVISTA L' EXPRESS (PAR IS) PUBLICO EL
S IGU I ENTE ARTICULO: EL ''POST" Y JUECES
En el "Washington Post", un reportaje sobre ur~drogadicto
de ocho años relanza dramáticamente el problema del secreto
de los periodistas, en el pais donde se goza de la mayor
libertad de la prensa.
UCualquiera, sea periodista o un simple ciudadano,

48 49 50 S152~545556 57 58 59 60 616263 64 65 66 67 68 69 70 71

tiene la obligación da dar informac ión acerca de
todos los crímenes de que haya sido testigo. No hacerlo va
en contra de la ley, significa colocarse por encima de la ley":
el portavoz del alcalde de Washington, Jim Craig, no
encuentra invectivas lo s uficientemente duras para calificar
la actitud del "Washington Post" con respecto al último
escándalo de drogas que ha divulgado el periódico de la
capital norteamericana.
El 28 de septiembre, en s u edición dominical, el
célebre diario americano cuenta la historia de un niño de
color de ocho años que lleva ya tres años tomando heroína.
Janet Cooke, la periodista del 'Washington Post" responsable
por el artículo, le llama "Jimmy". Criado en un ambiente de
pequeños traficantes e l chavalín, ya a los cinco alios, quería
probar los placeres de los mayores. Hartos de su insistencia,
su madre y un amigo, uno de los traficantes del barrio,
cedieron a sus súplicas. Hoy, Jimmy es drogadicto de la
tercera generación, necesitado de una inyección diaria. "Me
siento como si fuera realmente parte de lo que tiene lugar
a mi alrededor" dice el niño según Cooke. "Es dificil contarte
lo que realmente se siente. ¿No lo has probado nunca? Es
como los tiovivos en King's Dominión ... como estar en todos
ellos a la vez, el mismo día".
La historia de Jimmy ha provocado un revuelo en
Washington. A las malas con la proliferación de drogas
duras desde hace tiempo, sobre todo en los barrios negros,
el ayuntamiento y la policía han reaccionado violentamente.
El artículo de Janet Cooke ha puesto el dedo en la llaga
acerca de la impotencia de las autoridades a la hora de detener
la lacra social número una de la capital federal. Castigado
por un presupue to ya en gran medida deficitario, el alcalde,
Marion Barry, que quiere asegurar una reelección el afio
que viene, no tiene apenas la posibilidad de aumentar -como
lo exigiría la situación- los medios del cuerpo de policía. La
rabia de las autoridades, acechadas por las llamadas telefónicas
de una población indignada, se ha trasladado -¡como de
costumbre!- para venir a caer sobre e l periodista.
La primera reacción del alcalde ha sido ordenar que
se utilicen todos los medios disponibles para "arreglar el
asunto en el más breve plazo posible". Al desencadenar toda
una basta operación e n el intento de localizar a Jimmy y
a su madre, la policía ha requerido al "Washington Post" y
a su periodista, a comunicar sus informaciones a las
autoridades competentes. Los demás responsables municipales
secundaron esta moción. "Ese artículo del periódico puede
ser el epitafio del pequeño chico...", ha afirmado el responsable
de los servicios para la Protección de M_enores. ·:P_ara mí'
ha declarado Whilelmine Rolark, conceJal municipal del
Partido Demócrata, "representa lo peor como negación del
periodismo: quedarse allí, sin decir nada, a mirar a un crío
inyectarse veneno... y además hacer de ello toda una historia
sin intervenir. Me disgusta ese modo de proceder. Además

es rebajar a la familia de color, al niño de color".
El o-ran público está dividido acerca de las
responsabilidades. La mitad de la opinión pública reprocha
al 'Washington Post" por negarse a divulgar sus fuentes de
información. La otra mitad se ensaña con la ineficacia de la
policía. Pero al mismo tiempo muchos han llegado a
comprender por primera vez, la importancia del problema
de la droga en esa ciudad. Esto es lo que teme el alcalde, que
ha preferido ir con prudencia, por miedo a "crear olas" si
procediera judicialmente contra el 'Washington Post". Este
asunto ha llegado a ser un caso ejemplar en la larga lista de
escaramuzas entre la prensa y el poder sobre la cuestión de
la libertad de la información.
Según el portavoz de Marion Barry, el 'Washington
Post" ha preferido sucumbir al "sensacionalismo" en vez de
respetar la ley o la simple responsabilidad moral. Jim Craig
afirma que la publicación del caso de Jimmy no ha aportado
ninguna información nueva. "Ya sabemos que hay niños
que se drogan. Somos de sobra conscientes de no tener
suficientes programas ni suficientes fondos. En cambio,
existen leyes acerca de los malos tratos de los niños. Si el
periodista es testigo de un crimen, tiene la obligación de
comunicar sus informaciones, aunque ello signifique que no
pueda luego publicar su reportaje".
"Se trata de un problema difícil", contesta John
Kuhns, abogado del 'Washington Post". "Pero cuando se
empieza a hacer excepciones a la independencia de la prensa,
abrimos las puertas a otras, y se pierde toda confianza. Si
el reportero quiere salvaguardar su credibilidad, no tiene ya
opción. Nadie se hubiera enterado del trágico caso de este
niño, si el 'Washington Post" no estuviera dispuesto a
proteger sus fuentes de información".
El caso del "Washington Post" es significativo
porque contrapone un derecho fundamental, el de la libertad
de prensa tomada en su acepción más estricta, a una
obligación absoluta, la de prestar ayuda a toda persona en
peligro. Por razones esencialmente políticas, este asunto se
escapa de la Justicia que es la única entidad capacitada para
dictaminar sobre el caso. Pero la justicia está cada vez más
propensa a pronunciarse en este tipo de materias. La
publicación bimensual del Comité de Reporteros para la
Libertad de Prensa- abunda acerca de los litigios entre los
tribunales y la prensa con relación a la interpretación de la
Constitución.
No hace falta insistir, si se tiene un concepto claro
sobre la moral natural, que en cualquiera de los casos
anteriormente presentados, los profesionales de los medios
informativos, pese a no haber violado las normas jurídicas
y profesionales de sus países, si tomaron una postura contraria
a la que nos enseña la Ética General. Este fundamento se
completa con la idea de L. Brajnovic: '1as fuentes de honradez
profesional no pued~n ser las_reglas de un estatuto, una Ley
de Prensa o un Código de Ética Profesional . Todo ello, en

�La ética del comunicador

Gua· ardo Salinas

el mejor de los caso., puede aglutinar una normativa sobre
los abusos, o un conjunto de reglas que reflejan- más o
menos- los principios éticos. La verdadera fuente es la Ley
atura! de la aturale1..a creada del hombre y de la conciencia
profesional" (s).
Por tanto ningún código abarca- ni puede abarcartodo el comportamiento ético del profesional. Siempre habrá
algo imprevisto o algo formulado generalmente que dejará
de ciertas amplias zonas de situaciones, circunstancias y
disposiciones morales. No obstante, un Código de Ética
Profesional redactado con un buen criterio puede considerarse
hasta cierto punto como un conjunto de normas objetivas,
válidas para todos los que ejercen una profesión.
Evidentemente, los periodistas deben conocer las
disposiciones legales, tanto las directas (Ley de Prensa) como
las indirectas (Constitución o Código Penal). Generalmente
la misma aceptación de una actividad de carácter profesional
periodístico, incluye también la aceptación de estas
prescripciones legales que determinan las relaciones entre
los medios de comunicación social y del Estado. Pero nunca
olvidemos que la Ética General debe siempre conformar a
la Deon tología Política Profesional, así como a toda acción
humana. En pocas palabras : los principios éticos generales
siempre son más importantes que cualquier norma jurídica
o profesional, ya que las segundas siempre deben estar
fundamentadas en los primeros. Una idea análoga la
encontramos en L. Brajnovic:
«Deontología no es ni más ni menos que un
conocimiento moral que induce a la autorrealización del
hombre mediante el ejercicio honesto de s us actividades
profesionales · (-¡.).

Conclusiones
De] estudio de la Ética como fundamento de la
Deontología Periodística, es posible obtener una serie de
conclusiones que nos permiten lograr una visión más exacta
de la labor que debe desempeñar el profesional de la
información de nuestra sociedad actual.
Lo primero que hay que poner de manifiesto, como
bien queda establecido en el capítulo I, es que los principios
éticos y morales son el elemento esencial en la vida y en las
actividades del periodista. Más aún, un buen periodista debe
poseer incluso una dosis mayor de ética que el resto de los
hombres de la sociedad, ya que en el desarrollo de su trabajo,
el periodista encontrará en cada paso, la tentación de la
corrupción con que la "fuente informativa" intentará en
muchos casos (como queda subrayado en el capítulo IV),
comprarlo y/o manipularlo en beneficio propio y en
detrimento de la com unidad. Los códigos deontológicos
(redactados con buen criterio), en el mejor de los casos,
pueden reflejar hasta cierto punto los principios éticos, pero
en modo alguno logran agotar la totalidad de los deberes
éticos. Ello qui.ere decir que con sólo tener como guía la
Deontología Periodística, el hombre no es por ello mismo
ético. Sino que debe tener además un auténtico conocimiento
sobre la Ética General. Es decir, sólo cuando el profesional
adopta ante la vida el espíritu de los valores morales y logra
plasmarlos en el ejercicio de su noble misión se conduce
éticamente.
Por otra parte, mediante la conducta ética buena,
el periodista debe buscar también dignificar su profesión,
dándole al periodismo su valor intrínseco, y lograr así, su
perfección, perfeccionando a los demás; ya que la moral es
en sí la ciencia del perfeccionamiento propio y de la sociedad.
Del estudio del presente trabajo se desprende con
bastante claridad otra idea: La función del periodista es unir
por medio de la verdad, y no desunir con la mentira, pues
ésta, por más que se enmascare y se transforme no dejará
de ser mentira.
El profesional de la información nunca debe
olvida~se que es un intermediario entre la realidad (la verdad
conocida) o el hecho informativo y público. Por tanto, el
periodista no puede falsear, torcer, manipular u ocultar la
verdad sin destruir también, en muy buena parte, a la sociedad.
Otra realidad que se desprende de este estudio, es
que el periodista responsable bu cará adquirir y cultivar la
virtud de la justicia y de la prudencia, así como una conciencia
sana.
Como queda establecido en el capítulo I 11, por
medio de la justicia y de la prudencia, virtudes que están
n!ás íntima~1ente ligadas de lo que pueda parecer a primera
vista, el periodista podrá ser siempre y esencialmente j usto
y ve raz, dando a cada hombre lo que le perlenece.
Por otro lado, sólo contando con una conciencia
sana, que es la que nos proporciona los juicios d el

4041424344 45 4647 4849 50 515253 54 55 56 57 58 59 60 616263 64 6566 67 68 69 70 717273

entendimiento práctico sobre el grado de la bondad o maldad
de los actos propios, podremos perfeccionar nuestro criterio
ético y moral.
Una idea más que nos deJa este estudio, es que la
muy aclamada "Libertad de expresión'' no es un derecho del
informador para, irresponsablemente, publicar cuanto le
venga en gana, sino que es un derecho del público para
conocer la verdad de la noticia.
.
En sí?tes!~, po?emos decir que la moral general
tiene una apli~ac_10n directa en la vida del periodista.
El periodista debe preocuparse, primero que nada,
J&gt;?r_observar los niveles éticos generales y después los demás
cochgos, reglamentos o leyes esp&lt;.--ciales.
.
La D eon!ol_ogía Periodística o, ~tica Especial no
es 111_ puede ser '.na~ importante que la Enea General, pues
la primera debena siempre estar fundamentada en la segunda.
At'.nque, como se p~~e observar en el capítulo IV, en algunos
paises la Deontolog1a mcluso se contrapone a la Ética General.
Co~-responde, pues, al periodista responsable revalorizar a
la Etica y a una profesión tan noble como es la periodística.
Termino esta investigación diciendo que, en
resumen, un buen periodista debe ser primero que nada un
buen hombre, interesado en vivir éticamente sirviendo a la
sociedad y no si rviéndose de ella.

Notas:
nota, &lt;le introdul-ción
(1) Bra,1110,·ic, Luka. Deontología Perioclfstica, EUNSA, Pamplona Hl78,
pág. 12.
(2) 13rajnovíc, op. Cit., pág. 1S.
(.~)Santiago !1, 1.

( t:.) Mensa¡c• &lt;le Juan Pahlo 11 a Espafüt, Biblioteca dc· Autores Cristianos.
Madrid 1!JXI!, pág. f9.
( 16) BraJno,ic,op. Cit., pág. 2,.
( 17) Brajno, ic·, op. Cit., pág. S H&lt;).
( lli) Juan Pahlo 11, Laborem Exerccn, (tcnwa Encídiea), Mundo Cmtiano,
p{tg. 76

nota~ al n1pítulo 2
,
,
_
1) Dcsantcs, op. Cit. l'ág. 209.
(2) Gonzalc1., \lanuel G .. La esmela cid ¡x·noclismo. Programa, y métodos,
.
C.I.A.P., Ma&lt;lrid 19:10, Prólogo ele· D. José i•' ranrns H
(S) lnbarrcn,Jcsús, El &lt;lerc-cho a la \l:r&lt;lad, BAC, Madrid MC'MLXVIII.
Cfr. Cap. l.
( f) 1ribarren, op. Cit. Cfr Cap. l.
(5) De,antcs, op. Cit. Pág. 210.
(6) Desant&lt;:s, op. Ci1 l'ág. 21:¡,
.
(7) Desantcs, op. Cit. Pág. ICl'l-10+.
(8) Discursos de Juan P.iblo II en U.S.A., BAC, Madrid :'v1Cl\1LXXXII,

pág. 20'.!.
(9) Hocl_rígiw1., op. Cit. Pág. 109.
(to) Bra,1novi1·, op. Cit., Pág. 125.
(11) lhá11ez. op. Cit.. pág. 6
( t 2) Roclríguc1., op, Cit., Pág. 2::n.
( 1S) Bra,111ovic, op. Cit., l'ág. 120.
notas del l apit11l0 :i
.
.
( 1) Rodríguez, op.cit., pág. 2S7.
(2) P1ept,r, Josef, JuMic,a y fortaleza, Ed. Rialp Ma&lt;lrid t 968, pág. 1 1.
(S) Piepcr, op. cit. pág. t\!-S5.
,.
(·~) Pit·per, op. cit., pág.,.
(5) 11eper ,.loscf. Prudencia y Templanza, E&lt;l. Rialp, Maclnd 1969. pág. 15.
.
.
.
(6) Mateo, 6, 22.
( 7 ) P 1eper, Joscf, Prudencia y Tcmplan,,a, Ed. Rialp, Madrid t9(m. pág. t,.
, ,
(8) Brajnovic,op. cit.. p.ig.S t.
(9) Gama dl· Haro, Ramón, La Conciencia Cristiana. Ecl. Rialp, Ma&lt;lrid
1971, pág. 8
0

notas del capítulo f
(t) lbáiiez S.
(2) BraJnO\ i, L.
(s) Braj1101 ic L.
( f) 13n\jno,ic L.

,
,
.
notas al capítulo 1
( 1) Roclnguez, Angel L.. Ética, EUNSi\, Pamplona 1982, pág. 17,
:.!) Brajno, ic, op. Cit., pág. 19.
(3) Hodrígue1, op. Cit., pág. 18.
(4) Barroso, Porlino A., Código, éticos de la profesión periodística: análisis
rnmparativo (Tesis Doctor11I), Editorial Uni,·ersi&lt;lad Complutense de
.\'1adrid 19XO, Cfr. Cap. 1ntroducción.
(.',) Rodrígue1~ op. Cit.. pág. 2 l.
_
(6 Hodríguez.op. Cit., pág. 21-1-'.!.
( •) Haselden.Kyk Morality ami tlw mas., mC'dia, Broadman Press, Na,ll\ 1lle
1968, pág -~ t.
(x) Hodrígucz.op. Cil, pág. !lll-lM.
(9) Oe,artes, José \1., Significado Jurídico d,• la , crda&lt;l en la rnmumcauón
rnk-ctiva. El'DV. Valem·ia 1~1,,, pá¡1;. 225.
(10) O1snm,os &lt;le Juan Pablo II l•n Irlanda, Bibhot&lt;'Ca de ,\utorcs Cristianos,
\iladrid W,9, pág. tH.
( 1 1) Ro&lt;lríguez, op. (.'11 , pág. 109-1 \!!!.
( 1.!) Br-Jjnm i,.op. Cit., pág. 20.
1 l.i) Harroso, l'orlino A, op. Cit.
( 1 f) Br:iJnO\ il·, op. Cit., pág :!\!.

76 77 78 79 80 818283 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 9 5 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106

�Nuevas realidades, viejos valores

LOGOS CC/TRATADO CIENTÍFICO DE COMUNICACIÓN

-------------------------------

"""'°'

Il~~ALll)AI

VI

POR JESÚS MORALES LEÓ

85 86 87 88 89 90 919293 94 9 5 96 979899100101102103104105

. .n la aotn,lidad, los
de la étira e,tán viviendo
una etapa de resurgimiento en nuestro pais. Hay un reclamo
social generalizado que discute y propone en diferentes foros
la necesidad de frenar el comportamiento irresponsable de
personas s in escrúpulos, de políticos, médicos, dirigentes
relig iosos, empresarios, líderes sindicales, maestros y otros
de tan diferentes profesiones y oficios, que dar'lan con sus
actividades los intereses legítimos de sus semejantes.
Entre ellos están los comunicadores, quienes debido
a conductas negligentes de alg unos periodistas, publicistas,
relacionistas püblicos, comunicadores organizacionales, por
información si n fundamento o por errores que han dafiado
la imagen y reputación de personas inocentes e instituciones
o porque han utilizado medios desho nestos e ilegales para
obtener dicha información.
Ante estos hecho cada vez menos aislados y que
ya son parte de la forma de trabajar de muchos comunicadores
en organizaciones públicas y privadas, hay esfuerzos de
legisladores, de administraciones federales pasadas y actuales
por reform ar leyes par a regul ar la acti vidad de lo
profesionales de la comunicación. Por diferen tes razones se
ha relegado su análisis y formalización legal, pero el asunto
sigue presente en la agenda legislativa.
T enemos como ejemplo las con ve rsaciones
telefónicas entre Raúl Sal inas de Gortari, preso en la cárcel
de Almodoya de Juárez y su hermana Adriana, hermanos
a su vez del ex presidente de Méx ico, Carlos Salinas de
Gortari, obtenidas mediante la intervención de sus teléfonos
y dándolos a conocer en los medios de comunicación. Otro
de los hechos recientes fueron las imágenes de la misma
cárcel en donde e presentaban diferentes si tuaciones del
reclusorio, entre ellas, escenas de la vida íntima de los
reclusos al recibir sus visitas conyugales, difundidas a nivel
nacional e in ternacional.
En ambo casos los medios de comunicación se
justificaban con el argumento de que ellos no hacen la
realidad, solamente la presentan, sin importarles que violaran
con esto un derecho elemental como es el respeto a la vida
privada, tanto en las conversaciones telefónicas como en las
relaciones Últimas. El trabajo periodístico se hubiera enfocado
~ investigar y denunciar a los responsables de obtener
información personal de manera ilegal, más que exhibir a
los afectados.
En un ensayo de Patricia Cruz sobre "La práctica de la
ética en los medios de comunicación",( 1) señala que se falta
a la ética por omitir información; presentar la información
acompañada de adjetivos calificativos; hacer énfasis sólo en
un aspecto de la información; diferencias en los tiempos
asignados para dar información sobre los diferentes actor es;
en el uso de los planos televisivos para ensalzar o desmeritar
la imagen de algunos al atender a los actores sociales; por
no dar los antecedentes suficientes para entender la noticia;
por utilizar el medio de comunicación como tribuna pa ra

defensa o autopromoción; y por inducir a los
en trevis tados durante las entrevistas.
Estas son algunas de los fallas más frecuentes cometidas
algunas veces por descuido, ciertamente; pero en otras, con
intención. Sin embargo, es importante asentar que no todos
los comunicadores son irresponsables en s u trabajo
profesional. Siempre hay excelentes ejemplos de personas
rectas, honestas e íntegras que con su profesionalismo no
sólo dignifican su persona, sino a la profesión comunicativa.
Ciertamente, la irresponsabilidad es más evidente en el
campo de la comunicación social por difundirse a través de
los medios, aunque también se presenta en o tras áreas.
Ante nuevos actos negligentes, algunos sectores sociales
y políticos han man ifestado el interés de retomar el asunto
ante los legisladores federales. Pero el control que pudiera
darse mediante la legislación ser ía de carácter externo y
pa ra cualquier forma lización ju ríd ica se requiere una
participació n abierta, madura y honesta de todos los
involucrados, para evitar que ello atentara contra la legítima
libertad de expresión, y a la vez se respetara la actividad
profesional y los derechos de terceros.
La sociedad también ha exigido mayor ética en el trabajo
de los comunicadores, ya que en los diferentes medios se
difunden programas, notas que atentan a la verdad, a la
dig nidad, a la justicia, al lenguaje y al sano desarrollo de las
personas, como algunos programas de videos, telenovelas
y programas de chis mes.

La problemática del comport.an1iento
ético de los comunicadores no es tan fácil.
En ella intervienen múltiples factores
que son importantes de consider,:U":
la fonnación académica y profesional,
el conocimiento de valores éticos,
la situación económica de muchos
comunicadores y la diferencia en los criterios
éticos entre los propietarios y los empleados
de los medios de comunicación

7 98 99 100 101 02 103 104 10 106

�Morales León

Nuev~s realidades, v~s valores

Estos frecuentemente reciben presiones para lograr
notas periodísticas, afectando los derechos de las personas
como pasa en las secciones de seguridad pública, en donde
aparecen imágenes dramática de las víctimas y n~ siempre
de los causantes; o cuando aparecen menores; lo rmsmo que
en actividades publicitarias donde los c lientes piden
promocionar s us productos fa ltando a la verdad.
Ante este panorama que ha afectado el desarrollo social,
no han faltado quienes justifiquen que los comunicadores
no son los únicos que faltan a la ética. Y es cierto: también
lo hacen los de otros oficios y profesiones y en todos los
estratos de la comunidad; sin embargo, esto no justifica la
irresponsabilidad en una de las profesiones fundamentales
en la humanidad.
Hace algunos aiios, las institucione~ educativas priva~as
iniciaron diferentes proyectos educativo, que promov1an
académicamente los valores éticos universales, y aunque
inicialmente no se haya considerado a nivel oficial, ya está
dentro de los programas escolares del s istema educativo
nacional.
Inicialmente el proyecto de la Secretaría de Educación
Pública, que promovía la "Cartilla Moral de Alfonso Reyes",
fue rechazado por algunos grupos de maestros; pero arios
después fue aceptado tanto a nivel federal como estatal, y
ya se han estado realizando programas, materiales, y cursos
para maestros y padres de familia a fin ?e promover estos
valores. Asimismo se hru1 desarrollado diferentes proyectos
en las actividades comerciales e industriales de uevo León
y otros estados, para dar a conocer mediante cursos y
seminarios los valores éticos en los empleados y trab3:Jadores.
Este interés por los valores éticos tambié1_1 se ha manifestado
en las universidades, y vemos como eJemplo la reforma
académica propuesta en el Proyecto Visión 2006 de la
Universidad Autónoma de uevo León, donde se han
reforzado los cursos de Ética Profesional para todas las
carreras universitarias.

---

----------

Todos los actos humanos -racionales,
voluntarios, libres, conscientes- son hechos
morales, por lo que la ética ha sido un asw1to
recurrente cuando los hombres
reflexionaron sobre las diferencias entre
las acciones de los hombres

Por otra parte, la información es la base para la toma de
decisiones en todo tipo de actividades. Si ésta no reúne las
características arriba serialadas, las consecuencias serán
negativas para la sociedad, quien deposita su confianza en_ el
trabajo de los comunicadores. Q~izá, parte de la pr_oblemátrca
sefialada se deba a que en M éx ico no se ha considerado la
formalización de los códigos deontológ icos, de h~nor o de
ética en las asociaciones profe ionale de comurncadores.
Estos ayudarían g randemente a formar conciencia en las
actividade. profesionales.
La ética es un asunto muy complejo, desde luego, pero
propongo para este e tudio un enfoque que abarque el análisi
y la definición de los conceptos _de éti~, m_oral y cleo_ntol_ogía;
el conocimiento de la evolución lustónca del cnteno de
va loración de la ética; y un apartado reflexivo, a manera de
conclusiones.
Ética y pasado
.
La ética en los comunicadores, como la de cualqmer
otra actividad, inicia con el problema de definir su verdadero
sentido, lo cual se ha ido conformando con el tiempo. Para
es to es importante conocer el origen etimológico de ética
para entender su significado.
_
_
Muchos autores han analizado esta importa nte
disciplina de la filosofia tomando como base l_a palab:a griega
que significa costumbre. Se usa en este sentido debido a que
los pueblos primitivos regían s u comportamiento con este
criterio. En este estudio no tomamos el concepto de ética en
este sentido debido a que lasco. tumbres, también, son propias
del comportamiento de los animales; esto implicar(a_ reclucjr
al hombre a un ser de actividades meramente repet1t1vas, s111
considerar lo más va lioso que tiene: su capacidad racional,
lo que lo lleva a deliberar s us actos personales.
Consideramos que el verdadero significado de ética
proviene de la palabra (con eta inicial) como lo han sefialado
importantes estudiosos de la filosofia como Raúl Gutiérrez
Sáenz, Luka Brajnovic, Porfirio Barroso Asenjo, José Rubén
Sanabria y otros. Esta palabra tiene un doble significado: el
primero como residencia o morada; y el segundo como modo
de ser o carácter. A las dos palabras se les agrega el sufijo
que significa ciencia.
Tomamos la palabras "ethos", con el sentido de
carácter o modo de ser. Sanabria ( 1989) define el carácter
como: "cualidades y disposiciones que definen a una persona
y la distinguen de los demás"(2). Es decir, la ética tiene un
sentido integral porque es el resultado de una forma de ser
o una disposición que se toma en y ante la vida y que se va
adquiriendo poco a poco ante la vivencia y la reflexión madura
de los hechos cotidianos.
El carácter está determinado por el conjun to de
actos repetitivos o de hábitos, y éstos van determinando la
, ida de una persona. Así, podemos afirmar que una persona
es buena s i la mayoría de sus actos son de acuerdo con su

naturaleza racional, lo que la conduce a su realización
humana; o mala si gran parte de su conducta no concuerda
con la misma.
Después de analizar diferentes autores, he llep:ado
a la conclusión de que la ética es: Una ciencia filosófica
teórico-práctica que analiza y determina racionalmente la
moralidad de los actos humanos orientados al fin último del
hombre, teniendo como base la honestidad de la persona.
La ética es, entonces, una ciencia, porque es la
explicación de los fenómenos por sus causas, obteniendo con
ello un sistema de conocimientos ciertos y sistematizados.
Como ciencia, la ética no puede basarse en opiniones o
creencias sociales o religiosas que tenga la persona por mera
apreciación subjetiva, sino que es necesario un estudio
sistemático, racional y objetivo sobre el bien y el mal.
Generalmente las personas sí distinguen la bondad
o maldad de los actos; sin embar go, es diferente el concepto
que tiene el común de las personas sobre la moralidad de un
acto de la explicación que tiene un filósofo; porque tratándose
de una ciencia, es necesario que haya un fundamento racional
sólido, con metodología bien definida y principios claros
obtenidos de su estudio científico.
El método científico más utilizado para el estudio
de la ética ha sido el racional. Entre sus formas están el
inductivo, porque parte de la observación de hechos morales
concretos y particulares para formular principios y leyes
uni versales; y el deductivo, cuando toma las leyes morales
universales para explicar o concluir situaciones concretas.
La ética, trunbién llamada filosofia de la moral, es
una rama de la filosofia y por lo tanto, utiliza los c011ceptos,
principios y verdades ya fundamentadas por e ta ciencia. La
filosofia busca una explicación por sus causas primeras o
últimas de lo que existe, mientras que las demás ciencias
buscan las causas inmediatas y parciales.
La ética es teórica porque de la reflexión de los
hechos morales surge la generali zación o teoría de la ética.
Como ciencia, define, explica y fundamenta los criterios de
moralidad, así como también formula principios unjversales
de comportamiento moral.
Este fundainento conceptual de la moralidad de los
actos da un marco de orientación para que cada persona la
aplique a cada situación concreta.
Además es práctica, puesto que busca no sólo la
explicación de la moralidad de los actos humanos, sino que
intenta genera r estas conductas en los seres humanos; es
decir, le proporciona normas para obrar bien de acuerdo a
la ley moral.
Ya lo afirmaba Aristóteles en el siglo III a. C., al
referir que el estudio de la ética: "no es para saber qué es la
virtud, sino para ser virtuosos".(:-i) Este es el verdadero
sentido de la ética: hacer vida estos principios en las
situaciones cotidianas a fin de que las personas logren su
plena realización.

Como ciencia que es, la ética debe conocer y juzgar,
mediante la razón, no mediante emociones, sentimientos,
instintos, estados de ánimo o gustos personales la moralidad
de los actos. La capacidad racional del hombre permite
percibir la importancia de la justicia, el equilibrio, la armonía,
la verdad, la responsabilidad, la honestidad y tantos valores
necesarios para el adecuado entendimiento entre los seres
humanos. (Párrafo del principio de página y texto).
La frase del ex presidente de México don Benito
Juárez: "Entre los pueblos como entre las naciones, el respeto
al derecho aJeno es la paz", quizá es una forma de resumir
la importancia de entender la necesidad de equidad que debe
haber entre nuestros derechos y los de los demás o, como
se dice actualmente en los negocios, "ganar-ganar". La
facultad racional del ser humano es capaz de comprender
esto, aunque muchas veces en su conducta personal actúe
de otra manera. Ya desde hace mucho tiempo se han acuriado
frases con este mismo sentido que expresan la similitud en
la naturaleza humana: "No hagas a otro lo que no quieras
que te hagan a ti" o "Trata a los demás como quieras que te
traten".
Las pasiones, los sentimientos, las emociones, los
gustos, la necesidades son aspectos muy importantes del
ser humano, pero éstos deben estar controlados por la razón
a fin de conseguir sus objetivos. Por eso, la racionalidad en
los actos humanos es la que va a determinar su moralidad
al considerar los elementos fundamentales de una valoración
moral: el objeto, las circunstancias y la finalidad de los actos
que el hombre realiza de manera consciente, libre, voluntaria
y racional.
La moralidad de los actos humanos son las cualidades
o características que tienen los actos que determinan que un
acto sea bueno, malo o indiferente. Los actos humanos son
característicos de su naturaleza racional. Hay un p1·incipio
en filosofia que dice que todo ser actúa por un fin. Las plantas,
los animales y el mismo hombre siempre actúan por un fin.
El fin último del hombre es su realización, es decir, el hacer
realidad o desarrollar integralmente tocias sus capacidades
fisicas, intelectuales, emocionales y sensitivas. Sin embargo,
mientras las plantas y los animales llegan al fin por el . imple
hecho de existir, los hombres lo obtienen mediante una
decisión racional, voluntaria, libre y consciente que lo
orienta al perfeccionamiento y realización de su persona
en cuanto tal.
La ética implica una conciencia personal para juzgar
los actos personales de manera honesta y objetiva. adíe
más que la persona quien realiza una acción es la que conoce
en su fuero interno lo que está considerando para Justificar
su conducta consigo mismo, la cual debería ser siempre
conforme al respeto de sus derechos y a los de los demás.
En gran parte de las actividades personales o
profosionales el comumcador tornará decisiones que no serán
juzgadas por los demás y por lo tanto quedará en su conciencia

• 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 9 5 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106

�Nuevas realidades, viejos valores

Morales León

periodis tas y publicistas son los que más están
sujetos al escrutinio público, dado que su trabajo es difundido
a la sociedad.Además , frecuentemente quedan g rabadas o
impresas. Otras actividades desarrolladas por comunicadores
en organizaciones privadas o públicas no siempre están tan
expuestas a los juicios sociales
Ricardo Sada ( 1997) cuando habla de la recta razón
afirma que: "Es el medio a través del cual se descubre la
moralidad" y explica más adelante: "En este punto podríamos
preguntarnos: ¿a través de qué medio conocemos si una
acción es o no conforme al verdadero bien de la naturaleza
humana? La respuesta es: a través de la inteligencia, en
cuanto advierte lo adecuado o inadecuado de una acción en
orden al verdadero bien de la naturaleza humana. Si la
inteligencia alcanza esta comprensión sin error se le denomina
recta razón"(4)
En este sentido podemos afirmar que todos los seres
humanos, s in excepción de raza o color, tenemos la misma
naturaleza y por lo tanto los mismos derechos y obligaciones.
Cada persona tiene la capacidad para captar el sentido de
equilibrio y de justicia que debe haber en las relaciones de
los seres humanos.
Ética, objeto, división y moral
Co mo toda ciencia, la é tica se especifica po r su
objeto material y formal. El objeto mat~rial (lo que estudia)
de la ética son los actos humanos, es decir, aquellos en donde
el hombre puede tornar la decisión de actuar o no, de hacerlos
de una manera o de o tra, en donde hay la posibilidad de
elegir una entre diferentes alternativas. (?orno votar en u_na
elección, respetar o apropiarnos de un bien aJeno, estudiar
o perder el tiempo, hablar con la verdad o mentir. El objetivo
formal (aspecto bajo el cual se estudia) es la bondad o maldad
de los actos humanos, en cuanto que éstos son confo rme a
la recta razón y ayudan a su realización humana o la alejan
de ella. La ética dirige su estudio a los actos netamente
humanos, actos realizados por decisiones libres, racionales,
voluntarias en las que el hombre actúa en la búsqueda de su
realización.
La ética puede ser dividida en General o E special.
La Ética General estudia los principios básicos que detenninan
la moralidad de los actos humanos. La Ética Especial aplica
estos principios a la v ida del ho mbre en socied ad o en el
ámbito profesional, como sería la Ética Médica, la Ética del
Comunicador, etc.
Y como es necesario en tender las divisiones de la
ética, su objeto de estudio y demás, es necesario diferenciar
la ética de la moral. Es bastante frecuente encontrarnos en
el común de las personas una confus ión en tre lo que es la
ética y la moral. Aun los mismos autores de estudios sobre
ética las confunden, debido a q ue tienen el mismo significado
etimológico: "Ciencia de las costumbres", aunque la primera
viene del griego y la otra del latín. Sin embargo, estrictamente

tienen diferente significado.
La palabra moral -del latín mos, moris-, ha sido
empleada con muy diferentes sig nificados debido a sus
diferentes funciones g ramaticales: como adjetivo y como
sustantivo. Como adjetivo se le emplea como oposición a lo
ffsico o material. Así, hablamos de un ente moral, refiriéndonos
a una organización, diferente a un ser individual; o de pena
moral, para significar no un castigo físico, sino psicológico;
o bien hablamos de satisfacción moral como una gratificación
no monetaria o material, sino espiritual.
Como sinónimo de bueno o de ético, se usa por
ejemplo para hablar de una acción moral cuando ha sido
realizada en función del bien de una persona; o cuando nos
referimos a ley moral, o bligación moral, conciencia moral
en el sentido de ética.
Como sustantivo la palabra se empica como
sinónimo de entusiasmo, alegr ía, es deci r, como estado de
ánimo. Así se habla que un equipo deportivo terminó con la
moral muy baja o muy alta; se usa también como sinónimo
de humano, es decir bueno; lo mismo que como normas de
comportamiento social.
Como sustantivo defi nimos la mo ral co mo un
conj unto de normas, reglas o formas de vida que expresan
derechos y obligaciones, y que tienen como finalidad regular
la con vivencia entre las personas, dent ro de un marco de
valores aceptados po r la mayoría de sus miem bros.
La moral es un conjunto de normas, reglas o formas
de vida, esto es, una serie de dis posiciones que su rgen
espontáneamente de las personas que comparten una sociedad
para regular sus relaciones entre sí, a fin de que ellas. logren
s us o bj e ti vos r espetando los d e s us sem eJa ntes.
Estas normas no se ori g inan formalmente en
asambleas o reuniones oficiales, sino que surgen poco a poco,
en el trato diario entre las personas y de acue rdo a las
circunstancias que se dan en la comunidad.
Bajo ciertos acontecimientos que impactan al grup&lt;&gt;
social, las personas puede n mani festa r s u opi nión
públicamente para juzgar un determinado comportamiento.
Por ejemplo, cuando muestran su desaprobación por alguna
obra de tea tro, película, programa de radio o televisión; o
por conductas de algunas personas que no van de acuerdo
con los valores de su comunidad.
La moral surge entonces en una comunidad y sólo
es válida pa ra regi r a las personas que compa rten este
determinado grupo social; por lo tanto las normas morales
únicamen te tienen sentido para esas personas y no para
miembros de otra socied ad.
Por esta razón, en la medida q ue cambian las
personas de ese grupo concreto, cambian también las reglas
que los rigen. Las normas morales regulan aspectos como
el comportamiento social de las personas, formas de hablar
y de vestir, debido a que estos elementos afectan las relaciones
entre las personas.

Qui_enes conviven en una comunidad es porq ue
buscan un bien común y éste no se puede lograr si no se
establecen parámetros de comportamiento en donde es tén
claras sus responsabilidades y sus derechos, como el respeto
a las personas y a sus bienes particulares y públicos. Pero,
así como se respeta a los demás, también se tiene el mismo
derecho de ser respetado por todos los miembros de esa
comunidad.
.
. Las norma_s morales se basan en experiencias y
vivencias de los miembros de esas entidades sociales y
proyectan va lores, creencias o con vicciones económicas
sociales, filosóficas y religiosas de esas personas. Ciertamente:
esos valores que se comparten en una sociedad no siempre
son aceptados por todos. Sin embargo, el bien común necesita
velar por los derechos de las mayorías, aunque alg unas
personas necesiten poner más de su parte pa ra lograr esa
armonía que se requiere en la convivencia entre personas.
Por eJemplo, hay personas que tienen el "gus to" de escuchar
música en su casa a volumen alto, lo que molesta a los
vecinos;
el bien de la comunidad es necesario que esa
persona baje ese volume n, porque s u derecho a escuchar
música no puede afectar los derechos de los demás a vivir
con ~ranquilidad. Partiendo de es ta definició n, podemos
c?n~1derar que la_ n:ioral tiene alg unas características que la
d1st1~g uen de la et1ca, como que es un conjunto de normas
particulares de una determinada comunidad, no leyes o
princi_pios universales: Las normas morales de Monterrey
son diferentes a las de una comunidad del mismo estado o
P,aís o de otros como E stados Unidos de Norteamérica de
África o China.
'
Además, las normas morales cambian en el tiempo
Y en el espacio según evolucionan las mismas per so nas.
A_ntes era inmoral que las mujeres mostrar an el tobillo o la
pierna y ahora no lo es. Ex isten además tantas normas
morales como comunidades hay en la tierra, incluso muchas
ve~es antagónicas, mientras q ue los principios éticos son
umversales; y aunque la mor al y la ética se refieren a la
cond ucta del hombre, la primera establece criterios
normativos acerca del bien y del mal; mientras la segunda,
la ética, reflexiona sobre dichos cr iterios.
Cuando se busca racionalmen te el fundamento o
validez de la moral surge la ética. La ética parte de la moral,
no la crea. Como vimos anteriormente, la ética bu ca
racionalmente la esencia, el origen, la objetividad, la validez
de los cri terios morales.

Pº:

Ética y deontología
Hay alguna confusión de la ética con la deontología,
por_ lo que en este trabajo la definimos como los derechos y
obhgac1ones, basados en la ética, y expresados mediante un
~on~unt_o de no rmas o códigos de conducta, su rgidos en
lllst1tuc1ones, g rupos o asociaciones, con el fin de regir su
ejercicio profesional en sociedad.

La deontología son derechos y oblig aciones. Una
cara~terística fundamental de todos los g rupos es que
requieren de reglas o normas para regir la conducta de las
persoi:1as ~ fi n de l_og_rar el objetivo que los une. Ni ng una
orgamzac1ón, asoc1ac1ón o grupo lograría sus fü1es si no se
respetan las disposiciones mínimas o no se actúa conforme
a los de_rechos que garanticen la obtención del objetivo que
los unifi~~- La d eo ntología compre nde tambié n las
responsabilidades de los comunicadores con la sociedad. Las
normas o códigos de conducta surgen de per sonas que
com~arten una misma acti vidad profesional para facilitar su
relación como personas comprometidas con una profesión
y con la sociedad a quien sirven.

Mientras que en la moral estas reglas surgen
espo~~earnente, los códigos deontológicos
se ongman de una manera formal, consciente
deliberada, en donde los miembros '
de esa asociación manifiestan, mediante
consenso, lo que aceptan o rechazan
en su práctica profesional. Los criterios éticos
y 1~orales son el fundamento axiológico
-sistema de valores- de la deontología

La regulación de la actividad profesional tiene s u
bas; en el f~ero i~tern~ de las mis mas ag rupaciones y su
caracter o bhgatono esta en función de la conciencia moral
y lealtad de los miembros que aceptan libremen te pertenecer
a ellas.
.
Los profesionales de la comunicación se reúnen
hbren:iente a fin de obtener más eficazmen te s us objetivos,
consc1_en~es d e que en la_ me~ida en que cada uno aporte sus
conoc1m1entos y expen _encias personales y profesionales
todos resultarán beneficiados.
. Las per~onas que se integran para fortalecer s u
formac1ó~ profesional, están conscientes de que tienen un
comp~oIDJso moral muy g rande con la sociedad y aceptan
cumplirlo de la manera más digna posible.

�Morales León_ __ __

:_::..::__:_--==__::_:___:__

__ -

-

-::~~
-- -__ _ __ __

A través del desarrollo de las diferentes profesiones,
cada una se ha formado una idea de lo que se debe hacer o
evitar en la actividad profesional.
D e es ta manera se protegen los intereses de la
profesión, de quienes la,de_sempeñ~n, d_e las empresas para
)as que trabajan y del publico a quien sir~en,_buscand? con
eso un equilibrio entre derechos y obligaciones baJO un
esquema de beneficio para todos. _ _
_
Si hay una verdadera conc1enc1a deonto!óg1ca en
los comunicadores profesionales, no es n~ces~no que el
E s tado, la s ociedad o alguna ins tan~•~ aJ ena a s u
responsabilidad controle o vig_ile ~as act~v1dades que se
realizan en el proceso de comumcac1ón social como lo han
propuesto alg unos gobiernos.
.
Los comunicadores debernos proteger a la sociedad
de la irrespon abilidad de los mismos compañero~, como d~
los abusos que se den en la socied ad o en el gob1er~O- As,
mismo, estamos obligados a ser agentes c~e cambio para
o btener una sociedad sana y digna, que perrrnta el desarrollo
de todos sus miembros.
El cumplimie nto d e los códi gos d e ho nor ,
d eontológ icos, de ética profesional, juramentos _o c~edos se
logra cuando se eligen o aceptan estos cnte_n os voluntariamen te al formar parte de las ag rupacwnes de
profesionales de la comunicació n (a_so~iaciones de relacionis tas públicas, publicistas, periodis tas, locutores).
Cuando son impuestos ex ternamente y no_ hay
conciencia de la impo rtancia que tienen para el mis mo
comunicador y para la sociedad a que sirve, seguramente no
sentirá la responsabilidad de cumplirlos y no tendrá empacho
en violarlos.
Los comunicadores responsables de sus obligaciones
éticas contribuyen al prestig io profesi~nal, lo cual re?_unda
en una mejor posición social y económica, pero tamb1e1~ ,en
el bienestar de la sociedad y la buena fama de la pro fes1on.
Evolución de la ética
L a ética ha buscado respo nder a una ser ie de
in terrogantes que, seguramen te, en ~l~ú ~ m~mento de
nuestra vida nos hemos hecho: ¿Por que d1stmgmmos entre
actos buenos y malos? ¿Cuál es la diferencia entr~ ~llos?
¿El criterio para disting uir un acto d e otr~ es obJet1vo o
s ubj etivo? ¿Qué d ite rencia hay en t re ética y mor al?.
¿Por qué hay actos que debemos hacer y otros,
evitar? ¿Debo decir siempre la verdad? ¿Me puedo hacer
justicia por mí mismo? ¿Si al hacer un bien a alg una persona,
me resulta un mal? ¿Por qué hay actos que no son buenos
111 malos? ¿El fin j ustifica los medios? ¿Por qué hay norr~as
que cambian y otras no?. Estas son preguntas que parecer!an
si mples, pero no lo so~ ta n to c ua n~o los p ro pios
comunicadores nos vemos dispuestos a abri r el debate sobre
el asun to.

- -- - - - - -

_ __ __ __

Al terminar un milenio e iniciar otro, parece
que los valores éticos han entrado
nuevamente al terreno de la discusión.
Desde luego que los problemas morales
han sido una realidad que ha acompañado
al hombre desde su aparición en la TieITa.
Bástenos repasar los aconlecirnientos
históricos de la evolución de la hw11anidad,
hasta las últimas noticias de los medios
de comunicación para constalar la urgente
necesidad de reflexionar sobre ellos,
pero sobre todo de hacerlos realidad
en todos nuestros actos cotidianos

Ante estos hechos que influyen la vida humana, ha
habido intentos para explica r es tos _aconte~imiento~ _con
diferentes enfoques meran1ente económicos, sociales, pohticos,
religiosos, psicológicos, ~ro ~inguno h~ logrado una p_lena
satisfacción por ser explicaciones pa rciales de la realidad
humana; y el hombre es algo más q ue la su ma_ de esa_s partes.
A lo !aro-o de la historia de la humamdad, diferentes
pensadores hanbexternado su opinión sobre la f~rm_a de
concebir la ética, pero sobre todo de establecer el cr_1 ter1O de
valoración de la ética; sin embargo se han tomado ?1fe~entes
posturas para determinar la na turaleza de ese cri terio que
nos va a permitir disting uirlos.
Los sofistas, que vivieron en el siglo V a. C., fue~on
los primeros filósofos que dejaro~ _la post~11·a cosm?cén?·tca,
por considerarlo un esfuerzo es tenl y pusieron su mteres en
algo práctico y que influyera en la vida pública, como es el
conocimiento del hombre, las costumbres, la cultura y _las
leyes morales adoptando con ello una postura an tropocént1·1ca.
Esta eta pa es represen tada principalmen te por
Protágoras de Abdera {480-4 10) quien decía "el hombre es
la medida de las cosas: de las q ue son, en tan to que son, Y
de las que no son, en tanto que no son" (.5). D e_ acuerdo a
la explicación que daba el mismo Platón, el sentido de esta
sentencia era que "cada persona e j uez absoluto de la verdad
y de la moral" (6) es decir que si alguien j uzga que actúa

-919293 94 9 5 96 97 9 09 100 101 102 103104 1

bien, es bueno lo que hace, pero si o tro lo juzga
como mala, también está mal.
Con este cri terio de moralidad, se da pie a pensar
que ta nto la verdad o la bondad de las realidad no son
absolutas, sino todo depende de cómo cada quien lo desea
ver. La verdad sobre las cosas cambia de acuerdo a cada
persona y a cada época, por lo que no hay actos éticamente
buenos o malos. Era el nacimiento del relativismo moral.
Vino luego el intelectu alismo socrático. Sócrates
vivió del 4•70 al 400 a. C. Se le considera el fundador de la
ética y aunque no escribió alg ún libro, su pensamiento fue
recogido por sus discípulos, pr incipalmente Platón. Sócrates
con si d e rab a qu e nin g un a pe r s ona hace e l ma l
intencionalmente sino por ignorancia, pues los seres humanos
siempre tienden al bien. C uando alguien actúa mal, decía, es
porque lo hizo pensando que era bueno lo que hacía. De esta
manera identificaba a las personas sabias como buenas y
virt uosas y a los ig norantes como malos y v iciosos.
La ética socrática es racionalista e intelectualista.
Es decir, que el conocimiento verdadero de las cosa lleva
a una persona a vivir mo ralmente bien. Para el filósofo
ateniense, la filosofía tenía como fmalidad la educación moral
del hombre y s u principal preocupación fue conocer la
naturaleza del hombre, sobre todo su interio ridad, de allí su
famosa máxima: "conócete a ti mismo".
Sócrates rechaza el relativismo y subjetivismo moral
y hace énfasis en la necesidad de es tablecer las categorías
de un conocimiento universal orientado principalmente hacia
el aspecto moral y práctico; de allí su interés por el estudio
de la virtud. El fundamento de su ética es el concepto de
areté, o la virtud. La virtud, concebida por Sócrates, según
Julián Marías, ( 1973) es "la disposición última y radical del
hom bre, aquello para lo cual ha nacido propiamente" (7).
Para él la virtud es la felicidad, por lo que el que conoce el
bien y lo practica lo lleva a la felicidad.
Tras esta corriente vino la ética de Platón, con el
idealismo platónico, cuya ética se deri va de su concepción
dualista: un mundo sensible, material e imperfecto que es
una imitación de la realidad; y un mundo de las ideas que
son permanentes, eternas, perfectas e inmutables y que
constituyen la verd ader a realidad. En ellas destaca la
importancia de la Idea del Bien, como cumbre de todas las
ideas. En palabras de Gu tiérrez Sáenz ( l 999): "Ella d_cbe
ser el centr o de nuestra actitud p ráctica. Debemos aspirar
hacia ella y purificarnos de todo lo material. Ascender a ese
mundo ideal, espiritual y perfecto y desprende rse de este
mun do materi al, sensible e impe rfecto, e la norma
fund am en t a l d e l pensamiento pl ató ni co"
(8).
Para alcanzar la Idea del Bien es necesario practicar
las virtudes, las que explica en su obra el Fed_ro, donde l~abla
sobre la teoría del alma. Platón destaca la 1mportanc1a de
las virtudes: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Compa ra al al ma humana como un carro con sus caballos y

76

n 1s 79 ao 81 a2 ;

84 85 86 87

ea 89 90 91 02

Nuevas realidades, vie·os valores

el auriga. El conductor del vehículo es la razón, por
lo que debe poseer la virtud de la prudencia para poder
dominar con sabiduría a las otras facultades del alma. La
parte afecti va destaca por su apetito irascible, por lo que
requiere de la fortaleza para vencer las dificultades de la
vida. La sensibilidad requiere de la templanza para controlar
el apetito desordenado de los placeres y, finalmente, la j usticia
es la virtud que provee del equil ibrio y armonía que debe
haber entre las diversas partes del alma.
El eudemon ismo aristotélico (Aristóteles, 384- 322)
centra su ética en el concepto de felicidad (eudaimonía) como
fin del hombre y explica que ésta es la perfección y realización
de las po tencialidades de su naturaleza. El bien de cada ser
se logra haciendo plenamente realidad su esencia por lo que
la ética debe estudiar el bien, la perfección y la felicidad del
hombre.
Cada persona debe esforzarse principalmente en el
desa rrollo de s u capacidad racional por ser el elemen to
fundamental del ser hu mano, lo cual se logra mediante la
práctica de las virtudes. Aris tóteles, en su libro Ética a
Nicómaco, amplia el concepto de virtud desa rroll ado por
Plató n, y la define como un "hábito bueno", es deci r, una
incl inación constante hacia el bien. Este esfuerzo moral es
lo que perfeccio na las facultades humanas. Considera que
las virtudes tienen la caracter ística de ser un j usto medio
entre dos ex tremos viciosos. Por ejemplo: la valen tía es un
jus to medi o e n t re la coba rdía y la te me r ida d.
El filósofo estagirita menciona dos tipos de virtudes:
las virtudes morales y las i11telectuaJes. Las primeras, a su
vez, se dividen en la prudencia, la j usticia, la for taleza y la
templanza; su finalidad es la perfección del hombre como
tal. Las intelectuales o dianoéticas, como les llamaba, son
las que perfeccionan el entendimiento: la ciencia, la intuición
y la sabiduría, en sus dos funciones: especulativa y práctica.
Aristóteles también consideraba importan tes los
bienes materiales, la salud, el afecto y las riquezas y el placer
en la felicidad humana porqu e son necesar ios para las
manifestaciones externas y una recompensa para la práctica
de una vida virtuosa.
El esto icismo, fu ndado por Zenón de Citio (342270 a. C.) considera que el sabio es el qu e gobiern a su
comportamiento únicamente por la razón, ya que las pasiones
son j uzgadas como ma las. La razón es la que le permi te
actuar confo rme a s u propia naturaleza y de acue rdo al
Cosmos, lo cual lo lleva a la adquisición de las virtude. y a
la felicidad. El es toicis mo da mucha importancia a la
impasibilidad, al equili brio y a la serenidad para enfrentar
las pasiones y las dificul tades de la vida.
Como reacción a esta corriente surg ió el hedonismo
(hedoné) en la que destaca el placer como valor sup remo, al
cual se deben subordinar todos los demás valores. De esta
manera se opone radicalmente a la corriente estoica_ Aunque
Epicuro (.'H 1-270 a. C. ), su fu ndador, nunca proclamó el

99 100 101 02 103 104 105 106

�Morales León
- - - -- -

libertinaje, en la práctica es una forma de vicia de
muchas personas q ue pretenden gozar de los placeres a
cualquier precio.
Santo Tomás de Aquino ( 1225-1274) es para
muchos el filósofo que representa la cumbre del pensamiento
medieval y su pensamiento ha t rascendido no sólo dentro
del cristianismo, sino hasta muchos autores profanos. La
ética tomista, desarrollada en la segunda parte de la Suma
T eológica en la que trata sobre el hombre, menciona las
características del acto humano: volu ntario, libre y en ambos
supone la racionalidad y la conciencia. Cualquier acto humano
al que faltara esto no estaría sujeto a la ética. Por ejemplo:
si una persona es obligada por la fuerza (fisica o psicológica)
a realizar algo en contra de su voluntad, no es responsable
de ese acto.
También analiza las tres fuentes de la moralidad:
el o~jeto, el fin y las circunstancias. El objeto es el contenido
mismo del acto; el fü1 es la intención del que realiza el acto
y las circunstancias son los accidentes al acto como quién,
cómo, cuándo, dónde, etc., se real iza ese acto.
Su tesis fundamental es que para que un acto sea
éticamente bueno tanto el objeto como el fin deben ser
buenos. No es suficiente la mera intención para determinar
la moralidad de los actos, como lo han señalado algunas
doctrinas religiosas, sino que es necesario que el objeto del
acto también lo sea.
Para Santo Tomás de Aquino la norma o criterio
de la moralidad es la recta razón, es decir, la que
conciemementc analiza tanto el objeto como el fin de un
acto conforme a la naturaleza de los mismos actos. Él mismo
lo explica diciendo: 'La recta razón es la razón fiel a su
propia esencia, la razón que funciona según sus propias leyes,
6U finalidad propia, en lugar de plegarse a leyes y fines
extraños, como los del apetito sensible" (9).
En su obra también insiste en la importancia de la
conciencia como norma subjetiva de la moralidad. Es decir,
que cada persona se debe regir por su propia ronciencia, de
acuerdo con el juicio práctico de valor que él sinceramente
ha formulado. Un análisis honesto antes de la realización de
cualquier acto humano lo llevará a actuar libre y
responsablemente. Pero también agrega que cada persona
debe formar su conciencia para actuar o~jetivamente y no
dañar les derechos de los demás.
De ahí se pasa a Kant (17\N-1804), uno de los
filósofos modernos más influyentes del pensamiento actual.
Este parte de que la mora lidad es un hecho indiscutible en
la ,ida humana, ya que el hombre tiene conciencia de sus
actos y de su deber. Considera que el problema fundan1ental
de la ética es cómo establecer una norma universal de los
actos para hacer verdaderamente una ciencia de ella. Para
Kant, la ética es ,·álida para todos los hombres y el criterio
fundamental de la moralidad que debe regirla es la razón,
ya que esta rapacidad está en todos los hombres. La ratón

1s 76 n

es la única capaz de superar los intereses y las
tendencias más bajas de las personas.
Kant condena en su filosofía a las corrientes éticas
anteriores por considerarlas que están fundamentadas en la
felicidad, el placer, la utilidad, el interés, el amor al prójimo
o a D ios. Insiste en que el hombre se rige por la razón, por
lo que se debe actuar por el deber. El formalismo de Kan t,
llamado así porque prescinde de elementos empíricos y se
basa exclusivamente en la razón, cubre dos aspectos
fundamentales: por un a par te lo que hace la persona y la
intención con que lo hace. En este sentido un acto es bueno
o malo cuando hay buena o mala voluntad al realizar el acto.
Una voluntad es buena cuando cumple el deber por el deber
mism o, por lo que no cuentan los contenidos ni las
consecuencias de nuestros actos, sino sólo la intención de
cumplir con el deber.
Por otra parte, decía que todo deber debe regirse
por los principios racionales universales y absolutos: principios
válidos para todas los seres humanos y que no varían con
las circunstancias. Por ello afirmaba: "Obra de tal manera
que la máxima de tu conducta pueda valer siempre como ley
universal" y "Procede de modo que trates a la humanidad,
tanto en tu persona como en la de los demás, siempre como
un fin en s í mismo y nunca como un medio". ( 10)
Para Kant es fundamental actuar siempre de buena
voluntad o intención, sin importar las consecuencias de los
actos. Por lo que cada uno debe actuar conforme le dicta su
conciencia analizando racionalmente lo que hacemos por Jo
que no se debe someter a otro tipo de ley, ya que cada persona
es su propio fin. El tomar a otro ser humano como medio es
inmoral.
El marxismo tiene sus fundamentos en Karl Marx
( 18 18-1 883) y F edenco Engels ( 1820-1895). Aunque ellos
no escribieron sistemáticamente sobre este asunto, sino más
bien criticaron a la ética tradicional, su doctrina y sus
seguidores, podemos tomar las bases teóricas y prácticas
para una nueva moral.
Federico Engels consideraba que el fundamento de
la realidad es la materia o se reduce a materia. Esta es algo
objetivo que exis te independientemente de la conciencia y
que produce nuestros conocimientos y es captada por los
sentidos. Este materialismo es dialéctico porque la realidad
está en continuo cambio, pues no hay cosas fijas o estables
y van de acuerdo con las leyes de Hegel sobre tesis , antítesis
y síntesis.
El hombre real para Marx, según lo expresa Sánchez
Vázquez ( 1969) es, "en unidad indisoluble, un ser espiritual
y sensible, natural y propiamente humano, teórico y práctico,
o~jetivo y subjetivo. El hombre es, ante todo, productor,
transformador, creador; mediante su traba.JO transforma la
naturaleza exterior, se plasma en ella y, a la vez, crea un
mundo a su medida, es decir, a la medida de su naturaleza
humana" ( 1 1).

78 79 80 81 82 83 ; ~ 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 g s 96 97 98 99 100 101102 103 104 10s 106

-

- - - - -- -

- - -

Esta es la razón por la que uno de los propósitos
fundamentales del marxismo es liberar al hombre de cualquier
forma de alineación religiosa o económica, para hacer que
el hombre viva conforme su naturaleza. En este sentido
podemos hablar de que hay una ética marxis ta. Esta es una
forma de conciencia social que lucha por evitar la explotación
de los pobres, como lo menciona Sanabria citando a
T ugarinov: "es el conocimiento de la responsabilidad moral
del hom bre (o bien de una colectividad determinada) por la
propia conducta frente a la sociedad y a los demás hombres"
(12). Todos los hombres son responsables de la sociedad
por lo que es fundamental el respeto de esas normas morales.
La ética marxista considera que es bueno todo lo
que favorece al comunismo y malo lo que se le opone, como
lo afirma Len in: "La moralidad es aquella que s irve para la
destrucción de la antigua sociedad explotado ra y para la
unión de todos los trabajadores en torno al proletariado que
construye la nueva sociedad comunista"( 13). Sin embargo,
las normas morales que rigen estas sociedades se encuentran
sujetas a condiciones históricas, por lo que no hay normas
éticas absolutas.
En el XXII Cong reso de l Partido Comunista,
celebrado en Moscú en 1961, se estableció un nuevo código
moral en el que e recalcaban algunos conceptos éticos de
gran importancia, como el "trabajo concienzudo al servicio
de la sociedad", la "viva conciencia del deber social", la
"honradez y sinceridad", la .. pureza moral.., la "simplicidad,
modestia y ausencia de egoísmo en la vida social y privada"
y la "solidaridad fraterna de los trabajadores de todos los
países y con todos los pueblos ... Estos eran valores
fundamentales de su visión ético-filosófica.
Vino luego uno de los autores más influyentes en
el devenir histó rico de la intelectualidad: Jean Paul Sartre,
aunque hay autores que consideran que el existencialismo
no es una escuela filosófica, sino más bien un método o una
tendencia del pensaniiento, porque los filósofos existencialistas
son asistemáticos.
Este movimiento nació con la obra del danés Soren
Kierkegaard ( 1813-1855), quien mostró una orientación
marcadamen te religiosa. Otros grandes representantes son
Sartre ( 1905- 1980) sin duela, quien tomó una postura atea;
Martín Heidegger ( 1889- t 976) con una posición agnóstica
y, aunque negaba ser existencialista, está G. Marce] ( 18891973), quien tomó una posición cristiana.
Se llama existencialismo porque parte de la
existencia concreta y personal como una reacción al idealismo
Y al racionalismo en las que se habla de una existencia
conceptual. El existencialismo de acuerdo a Sanabria (1989),
"consisten en volver a lo real; en describir las propias
vivencias, antes de que intervenga la razón que introduce
en ellas una lógica que no había. Por eso los existencialistas
expresan sus doctrinas en no,·elas y obras de teatro más
bien que en obras s istemáticas" ( 1 ~) .

7 76 77 78 79 80 81 82 83 84 ;

Nuevas
realidades, vi~jos valores
--- --- - -

El movimiento existencialista considera fundamental
la libertad, ya que es una ca racterística esencial del ser
humano. Al ser libre, el hombre es único y diferente a todos
los demás, por lo que no puede haber normas morales o
valores universales válidos para todos los hombres. La
libertad es el supremo va lor de la vida humana, de tal manera
que nadie debe indicar lo que debemos hacer, pues cada uno
debe ser autor d e s us propias r eglas mo rales.
Ante ellos se estableció luego el pragmatismo. De
praxis (práctica) es una reacción a formas de pensar muy
apreciadas dentro de la filosofía como el razonamiento, la
abstracción, los principios inmutables o absolutos. Su enfoque
va sobre hechos concretos, hacia la acción y el poder; y sus
principales represen tantes son William James ( 1842-19 I0)y
John Dewey ( 1859-1952).
Esta corriente considera que la filosofia debe tener
un sentido práctico, por lo que lo único verdadero y bueno
es lo que da satisfacción, provecho, utilidad o éxito. El único
valor del pensamiento es ser instrumento para los fines de
utilidad práctica. La utilidad es la norma ele la moralidad.
Por lo que esta forma de pensamiento cae en un relativismo
ético.
A diferencia, el sociologismo proporciona una
tendencia a reducir o explicar todos los fenómenos moraJes
o religiosos a hechos sociales. Otros consideran al
sociologismo como una exageración del papel que tiene la
sociología sobre otras ciencias. Su principal representante
es Emilio Durkheim. Los sociologistas consideran que la
sociedad es la que determina las reglas morales de lo que es
bueno o malo; y la comunidad va a presionar para que las
personas actúen conforma a esas normas. Las normas morales
son convencionalismos sociales fr uto de la expresión de un
g rupos social de una determinada época y s u único
fundamento es la costumbre que se ha impuesto sobre esas
personas.
Entre todas estas posturas, no podía permanecer al
margen Sigmund Freud ( 1856- !939), uno de los estudiosos
más importantes de la personalidad y el g ran descubridor
del psicoanálisis; además hizo la distinción ele tres estadios
en la personalidad humana: el ello, el yo y el s uper-yo.
El ello está formado por la energía que de forma
ins tintiva y reprimid a actúa de maner a inconsciente,
impulsiva, irracional. Todas las personas tienen estas fuerzas
impulsivas e infl uyen en los sujetos inofensivamente, pero
en algunos casos no controlados llegan a desquiciar al su1eto
a manera de fobias, pasiones u obsesiones.
·
El yo es la parte &lt;le la personalidad que está en
contacto _con ~a realidad exterior,_recibe las nnpresiones y
las orgarnza. El yo es la parte conc1ente y es el que establcre
un equilibrio entre el ello y el super-yo. De esta manera se
canalizan los impulsos del ello y da satisfacción a sus
necesidades buscando una armonía y organización de acuerdo
a las posibilidades reales.

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�Morales León

El supe r o-yo es conjunto de órdenes,
mandatos,normas de comportamiento que una persona va
adquiriendo principalmente de los padres o de los adultos;
que van quedando en el inconsciente y que al paso de los
años van influyendo en la conducta de las personas. Estas
fuerzas inconscientes no necesariamente son dañinas para
la persona, solamente cuando hay un conflicto con el conciente
es cuando pudiera afectar a la persona de manera negativa.
Freud afirma que la ética infantil está basada en el super-yo
por lo que es falsa y neurótica; en cambio la ética madura
y consciente es verdadera y es la propia del yo.
Max Scheler (1874-1928) introdujo luego la
axiología o teoría de los valores. Mientras que para Kant el
deber fundamenta el valor, Scheler afirma lo contrario; es
decir, que el valor fundamenta el deber. Para él, los valores
son a priori, es decir, independientes de la experiencia.
Agrega también que los valores se conocen por medio de la
intuición y no son accesibles para la razón, ya que ésta es
ciega para los valores. Scheler presenta estas características
de los valores:
·Ideales, porque no existen en el espacio y en el tiempo.
·Alógicos, porque no se pueden captar por la razón.
·A priori en sus contenidos, porque no dependen de la
experiencia.
·Objetivos, porque su valor es independiente de que sean
conocidos o no.
·Materiales, por tener un contenido concreto y positivo.
Como podemos ver en este repaso histórico, el reto que
tienen las diferentes posturas filosóficas ha sido el distinguir
los actos buenos de los malos y, sobre todo, el criterio que
va a ayudar a distinguir la diferencia entre ellos, es decir,
determinar la naturaleza del valor ético de los actos humanos.
El análisis histórico nos presenta dos grandes posturas:
la primera es la de los que consideran la norma moral de
carácter externo al individuo.
La base es que hay diferentes costumbres y juicios
éticos que indica que no hay una moralidad interna. Ejemplo
de esta postura son los sofistas, quienes afirmaban que los
actos son buenos o malos de acuerdo al juicio de la costumbre.
Para lo sociologistas, los juicios y sentimientos morales se
deben a la presión social.
En época más reciente también el marxismo afuma que
es bueno lo que ayuda al triunfo del comunismo y malo lo
que se le opone.
Estos criterios de moralidad expresados tienen valor
en el sentido de que, ciertamente, muchos actos humanos
tienen valor por la conformidad o disconformidad a una
norma externa, por ejemplo una autoridad legítima. Sin
embargo, no todas las actividades on así.
Hay actos humanos que tienen un valor moral

_ _Nuevas realidades, viejos valores

- -- ~- -- - - - -

independientemente de un mandato o prohibición. Por
ejemplo, ninguna autoridad me obliga a salvar a una persona
que se ahoga o el ayudar a un indigente que se muere de
hambre. Las leyes son buenas en la medida que vayan de
acuerdo a la recta razón, es decir, en la medida que busquen
el respeto a los derechos y que establezcan un equilibrio en
la relación entre las personas.
La segunda postura es la tomada por quienes consideran
que el criterio de moralidad debe ser interno. Para Platón,
Aristóteles, los estoicos y posteriormente Tomás de Aquino,
un acto es bueno si está en conformidad con la razón.
De acuerdo a esta postura el hombre es capaz de percibir
los principios universales y actúa de acuerdo a sus normas.
Sanabria ( 1971) explica que: "la norma de la moralidad es
el juicio de la razón, que expresa las exigencias ontológicas.
La conformidad con la razón no es algo puramente subjetivo
sino objetivo-subjetivo, en cuanto que la razón está orientada
y sostenida por el ser"( 15).
La razón es la norma de moralidad porque establece el
orden entre la acción y la esencia del hombre. El mismo
Sanabria agrega más adelante que:" Si la esencia del hombre
es su racionalidad, su actividad será moral cuando esté
conforme con la razón: el hombre se realizará como persona,
realizándose como razón, con todo lo que ella implica."
"Y e que la función de la razón es llevar al hombre a
su plena realización como hombre" ( I 6).
Después de haber analizado las diferentes concepciones
sobre ética, y aunque todas han hecho valiosas aportaciones,
considero que la filosofía realista o aristotélico-tomista es
la que nos da una explicación más completa sobre las
interrogantes planteadas.
La filosofía aristotélico-tomista parte de la realidad
compleja de la naturaleza humana de manera integral, ya
que contempla a la persona en su aspecto tanto individual
como social.
La doctrina de Aristóteles complementada por Tomás
de Aquino, consideraban que el objetivo de la ética es orientar
al hombre a alcanzar la felicidad mediante el desarrollo de
todas sus capacidades viviendo conforme a la razón y la
virtud.
La ética en la actualidad pasa por momentos difíciles
porque la vida humana está llena de situaciones de toda
índole debido a la problemática que presenta su naturaleza
material y espiritual; y que proyecta en todas sus actividades.
Por esta razón, los criterios de moralidad pasan
desapercibidos para la mayoría de las personas en sus
quehaceres cotidianos, aunque cuando se ve afectada en sus
intereses apela a ellos para que se respeten "sus derechos".
Cuando una persona roba, defrauda, es negligente en
sus responsabilidades profesionales, falta a la verdad, a la
.1us_ticia o abusa de los derechos de los demás, y justifica
fácilmente su proceder para tranquilizar la conciencia con
criterios de valoración muy subjetivos como el placer, la

utilidad, la buena intención o voluntad. En algunos
casos ni siquiera se detiene a pensar en ello.
Sin embargo, cuando son otros los que actúan
inmoralmente y es afectado negativamente, el mismo sujeto
otrora violador de las normas, protesta, se queja y solicita
se apliquen los principios éticos para que se haga lo correcto
y justo en sus derechos personales. El hombre no podría
sustraerse a estos hechos morales que le han acompañado
desde su aparición en la Tierra desde su nacimiento hasta
su muerte.
Los criterios de moralidad en la conducta personal son
de tal manera trascendentes que miles de hombres dirigen
su vida de acuerdo con sus respuestas. La solución de estos
problemas no sólo afecta a la persona que se los plantea,
s in o también a quien sufre sus consecuencias.
Todos lo individuo., queran10s o no, tenemos criterios
de moralidad que nos conducen a actuar en un sentido o en
otro. Estas pautas de comportamiento moral han sido
aceptadas, poco a poco, de acuerdo a la formación recibida
y a las experiencias vividas por cada uno de nosotros.
La ética partió de este hecho: el hombre tiene un sentido
natural que le permite distinguir un acto bueno de uno malo,
aunque no sepa con certeza en qué consiste o cuáles son sus
fundamentos.
Este sentido ético lleva al hombre a percibir la diferencia
entre el bien y el mal, entre un acto honesto y uno deshonesto;
entre una justicia y una injusticia; entre la verdad y la mentira.
Así como los hombres de toda la Tierra han repudiado
los asesinatos, las violaciones, el robo, la mentira; también
han visto con muy buenos ojos los actos de generosidad, de
patriotismo, de bondad, de veracidad, de justicia. Hay algo
en nuestra naturaleza que hace que reaccionemos
positivamente ante el bien y repudiemos el mal.
Desde luego sabemos que ha habido culturas que han
tomados criterios diferentes a esto y que han justificado la
muerte de las personas, corno los sacrificios humanos o las
guerras santas; sin embargo, lo han justificado mediante
argumentos o justificaciones de carácter divino o de otra
índole.
Con el tiempo, este sentido ético se perfecciona mediante
el conocimiento de saber por qué algo es bueno o malo. Aquí
surge la necesidad de tener criterios o pautas de
comportamiento que sean la base para Juzgar nuestra
conducta y la de los demás. De este hecho de la experiencia
parte la ética como ciencia.
Actualmente, la humanidad vive etapas ditlciles por la
falta de moralidad en los seres humanos. Estamos rodeados
de este ambiente que nos afecta directa o indirectamente en
todas las actividades que realizamos.
De hecho los problemas morales se han multiplicado
con el crecimiento de la población y con el desarrollo de la
ciencia, la cultura y la tecnología, que nos plantea nuevas
realidades que requieren revisar el impacto moral: la pena

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realidades que requieren revisar el impacto moral: la
pena de muerte, la eutanasia, la pobreza, las pruebas nucleares,
la clonación, el uso de Internet, la realidad virtual, etc.
Si las personas no fueran entes sociales, la ética no
tendría sentido. El individuo aislado del resto de la humanidad
no requeriría de normas de conducta.
Un sujeto así no tiene ni derechos ni obligaciones; todas
sus acciones serían de acuerdo a sus criterios personales. Sin
embargo, son casos muy remotos, porque todos necesitamos
de los demás.
Como parte de una comunidad, seguramente nosotros
mi mos nos hemos cuestionado muchas veces si lo que
hacemos está bien o no.
¿Por qué debo ser honrado o justo? ¿Por qué debo
cumplir mi compromiso de lealtad con mi socio o compañero
de trabajo? ¿Y si aprovecho esta información o estos recursos
de la Empresa para mi uso personal? ¿Por qué es ilícito
cometer un fraude? ¿Por qué tengo que respetar los acuerdos
con un cliente si puedo obtener mayores ganancias si no lo
hago?.
Conclusiones
La ética, como ciencia normativa, tiene como
objetivo el desarrollo pleno de todos los aspectos de la vida
familiar, social, polftica, económica y laboral de las personas.
Cuando nos referimos a la Ética del Comunicador, o
estrictamente a la Deontología del Comunicador, vemos
que su finalidad es fomentar el sano equilibrio, la armonía,
la justicia entre los miembros de una asociación a fin de
lograr el progreso y desarrollo de todos los que la componen,
buscar una relación justa tanto con los empresarios de la
comunicación, como con los empleados, los clientes y
establecer las responsabilidades con la sociedad.
Para esto es necesario que todos los seres humanos,
principalmente los profesionales en la comunicación, seamos
portadores de altos valores humanos como la responsabilidad,
la honestidad, la verdad, la justicia y la libertad en todos los
aspectos de nuestra vida.
La comunicación social es un instrumento
fundamental en las relaciones interpersonales y en la sana
convivencia entre los diferentes grupos sociales. Nació con
el mismo hombre y ha sido un factor esencial en la evolución
y desarrollo de la sociedad.
Es cierto que en todas las actividades y profesiones
se cometen grandes errores, pero los comunicadores, en
cualquiera de sus actividades, tenemos que redoblar esfuerzos
para colaborar en la promoción de una sociedad que permita
la armonía humana y, sobre todo, en la que se respeten y
brinden las oportunidades para el pleno desarrollo de los
individuos.
Como agente de cambio, el comunicador profesional

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�Morales León

Tecnoloa ldía

debe ser consciente de su responsabilidad no sólo
ante sus jefes o clientes di rectos, sino ante la comunidad
enter a, pues es parte de ella. Para eso, es necesario una
adecuada formación de valores éticos, que le den el marco
para una lucha firme que fomente un mundo más justo y
humano.

omo cada bimestre a partir de ahora, es taré
compartiendo con ustedes este espacio, donde la tecnología
y la comunicación se j untan, aunque suene a pleonasmo. Por
aquí pasardll todas las novedades tecnológica. , desde software,
hardware y equipos que se usa n para la producción de
mensajes audiovisuales o relacionado con el apasionante
mundo de la comunicación. En la actualidad vivimos una
época en que las computadoras forman parte importante de
nuestras vidas , las utilizamos para trabajar, investigar o,
simp le me nte, co munic arn os con nues tros a migos.
De ahí surge la necesidad de desarrollar equipos
que faciliten la vida del usuario y no por romodidad, si no
porque cada día es más importante optimizar tiempo y
espacio, y por ello, para entrar en materia, han surgido en
Estados Unidos las Computadoras Wearables
Este es un concepto que se refiere al desarrollo de
máquinas que por su tamaño podamos llevar pegadas al
cuerpo, y como éstas ven y escuchan lo mismo que el usuario,
ello nos pe rmitirá desarrollar mejores interfases. En la
actualidad, Thad Starner, profesor del Instituto T ecnológico
de Georgia, está desarrollando una aplicación a la que le han
llamado "Asistente inteligente", el cual cumpliría la función
de una secretaria, pero c-on la ventaja de la interacción entre
el usuario y el mundo exterior. El equipo tendrá las mismas
funciones de una PC de escritorio, ciertamente, pero con
dimensiones bastantes reducidas.

Citas bibliográficas
1) Cruz, Patricia. "La práctica de la é1ica en los medio, de comunicación".
Texto que forma parte de la l'Olección de derechos políticos, publicada por
la Academia Mexicana de Derechos l lumanos. luternet, Sala de Prensa.
2) Sanabria, José Rubén, Ética, Ed. Porríia, S. A. México, 1989, Pág. 19
s) Aristóteles, t1ica a Nicórnaco, 11, 2 1 10b '.!7-29.
•) Sacia. Ricardo, Curw de Ética General y Aplicada, Ed. i\1i os, S.A. de
C. V México, 1997. Pág. s,
5) Marías, Julián, 1listoria de la Filosofia, Manuales de la He, iMa de
Occidente, Espatia, 197.S. Pág. 56
6) Gutiérrez Sáenz, Raúl, Introducción a la Ética, ül. Esfinge, S. A de C.
V. Mé-\ico, 1999. Pág. 229
7) María,, Julián, Op. Cit. Pág. 59
S) Gutiérrez Sáenz, Op. Cit. Pág. 2.SS
9) Aquino, Tomás de, Surna Teológica, 1, q. 29
10) Kant citado por Sanabria; Op. Cit. l'ág. 159
11) Sánchct. Vá1.que1., Adolfo, Ética, Ed. Grijalbo, México, Bart·clona,
Buenos Aires, 1969, Pág. 257
12) Sanabria, op. cit. Pág. 165
IS) Vago, 1c, E. Ética Comuni ta, DC8clée, Bilbao, 1964, pp.65 1-652
1 •) Sanabria, op. cit. Pág. 169
15) Sanabria op.cit Pág. 88
16)Sanabria op.cit. Pág. 88

P OR RIGOBERTO ROSALES REYES

7576771879808182

'84 85,B6 lff ; ;

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�Piedras de luz

Rosales Reyes
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piedras
POR LUIS AGUILAR MARTÍNEZ

EOS-ID: e l s ueño de los fotógrafos profes io nales.
Otra novedad es el lanzamjento de la nueva cámara
digital Reflex Canon de lentes intercambiables, la más rápida
del mundo, como la llaman los voceros de la empresa. Este
equipo está dirigido a fotógrafos profesionales de deportes
y fotoperiodistas. Entre sus características encontré q ue
dis para en una forma continua 8 cuadros por segundo hasta
21 cuadros, además de que combina las funciones de la Canon
EOS-1 v de 35mm, y es completa compatibilidad con lentes
Canon.
_
Para el almacenamiento tie ne una ranura para
tarJe tas de memoria CompactFlash (CF) tipo I o II, y es
compatible tanto con los actuales Mic rodrives de lBM así
como con las tarjetas CF convencionales.
Sus fotos se g uardan como archivos RA W en tres
formatos (Grande/fino, g rande/normal, y pequeño/ fino).
Para tener una opinión de experto, usuario de este equipo,
me comuniqué con Claudia Susana F lores, quien trabaja en
el periódico El Norte, de la ciudad de Monterrey, ella comenta
que es una excelente cámara, rápida, que maneja una asa de
200 a I 600. La cámara tiene valor de unos 70 mil pesos,
pero según palabras de ella, los vale por la calidad de trabajo
que se logra. H ay además dos modelos intermedios que son
la Dso y la D60, ambas semiprofesionales.

La naturaleza de los mitos g riegos
Las teorías sobre los mitos son abundantes. Se han
abo rdad~ como ecos de sucesos me t eor ológicos y
cosmológ1cos, corno propuestas de explicación de algunos
de los s ucesos más extraños sucedidos en el mundo como
una especie de ciencia primitiva, como historias i1we~tadas
para legitimar costumbres o instituciones ya existentes,
corno relatos que evocan un pasado esplendoroso o como
j ustificació n de rituales primitivos. Psicólogos, antropólogos
c ut turales y o tros muchos profesionales han vertido
innumerables
opi ni o n es
al
r especto.
El profesor Kirk ha exa m inado es tas teo rías
universales detenidamente y ha considerado, en La naturaleza
d~ los mitos griegos, que todas ellas son revelado ras, pero
ning una resulta adecuada por sí misma para explicar la
asombrosa variedad de estos "relatos tradicionales" incapaces
de enmarcarse en una única teoría. A s us consideraciones
gen~r'.1-les sobre _la nat~raleza del mito sigue un espléndido
análisis de los m1~os_ g riegos -acerca de dioses, de héroes y,
con mayor detemm1ento, del único dios-héroe: H eracles-y,
ya en el capítulo final, una rigurosa reflexión sobre la manera
en que una época domi nada por el mito acabó cediendo el
paso a otra do minada por la filosofía.
G. S. Kirk es profesor de Griego en la Universidad
de Cambridge. También ha ejercido sus labores de enseñante
en Yale y Bris tol. ació en otting ham en 1921 y fue
educado e~ la ~ossall_School y el Ciare College (Cambridge).
S us publ1cac1ones incluyen: Heraclitus, Los fil ósofos
prc~ocráticos (con J. E. Raven), Los poemas de H o mero
(Pa1dós), El mito: su sig nificado y funciones en la antigüedad
y o tras culturas (P aidós), Eurípides, Bacchae, H omer and
the Oral Tradition y un comentario de La flíada en dos
volúmenes.

Y para las personas que necesitan optimizar espacio
y peso en cuanto a s us equipos de cómputo personales, la
IBM lanza al mercado la nueva LAPTOP ThinkPad TSO
de IBM, que tiene un peso de 2.22 Ki logramos, lo cual la
hace más fácil de llevar sin tanto esfuerzo, y tiene además
256 MB de memoria DOR (doble velocidad de datos) con
un máximo de J GB. Pantalla TFT de alta resolución de
35.8 1 cm; hasta tres horas de bate ría y amortiguador de
disco duro.

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�Piedras de luz

Historia social del conocimiento
Este libro comienza con una valoración de diferentes
sociolo&lt;rías del conocimiento, de Mannheim a Foucault e
incluso ~utores posteriores, y pasa después a debatir el tema
de los intelectuales como grupo social y de las ins~tuciones
sociales -especialmente universidades y academias- que
impulsaron o entorpecieron la innovación intelectual. A lo
largo de varios capítulos, Burke investiga aspectos como la
geografía, la antropología, la política y la economía del
conocimiento, poniendo de relieve el papel de algunas
ciudades, academias, Estados y mercados en el proceso de
recopilación, clasificación, difusión y a veces eliminaci~n de
la información. Los capítulos finales tratan del conocmuento
desde el punto de vista del lector, del oyente, del contemplador
o del consumidor individuales. En estos capítulos se aborda
también la fiabilidad del conocimiento, tema objeto de intensos
debates
durante
el
s i glo
XVII.
Uno de los rasgos más originales de este libro, que
puede interesar tanto a historiadores y sociólogos como al
público en general interesado en estos tema~, _es la
consideración de la pluralidad de aspectos del conoc1m1ento.
Se centra en el conocimiento impreso, especialmente el
académico, pero estudia la historia de la "explosión" del
conocimiento posterior a la invención de la imprenta y al
descubrimiento del mundo transeuropeo como un proceso
de intercambio o negociación entre diferentes tipos de
conocimiento, a saber, masculino y femenino, teórico y
práctico, de rango superior y de rango inferior, europeo y
no europeo. Escrito básicamente como contribución a nuestra
historia social o sociocultural, el texto puede interesar
también a historiadores de la ciencia, a sociólogos,
antropólogos y geógrafos.

El canto a sí mismo
Ésta es_ la primera.biografia crítica de envergadura
sobre Walt _Wh1tman publicada desde hace mucho tiempo.
Jerome Lovmg recurre a documentos y textos periodísticos
recientemente descubiertos para trazar el retrato más fiel,
completo y complejo del poeta editado hasta el momento.
Esta biografia aporta una visión fresca, y a menudo
:eveladora, de muchos aspectos de la vida de Whitman,
mcluyendo sus actitudes respecto a la primitiva vida urbana
de Estados Unidos, las relaciones con los miembros de su
familia, el desarrollo de sus concepciones del amor, su postura
en la controvertida cuestión de la raza y su insistencia en la
unión de los estados americanos. Casi todos los capítulos
presentan materiales hasta ahora inéditos que muestran a
Whitman en toda su complejidad fisica, mental y espiritual:
un poeta de la democracia, uno de los escritores más
importantes de su ti empo y del nuestro.
Loving rastrea las fuentes del anecdo tario
whitmaniano, el modo en que ha pasado de un biógrafo a
otro'. cómo se ha embellecido y recontextualizado según las
ocasiones, y acaba elaborando una biografia en la que nada
se ,afirma ~111 ~I apoyo de datos objetivos. Walt Whitman,
as1, con_st1tu1rá una valiosísima herramienta para las
generacwnes futuras: una fuente esencial para entender a
un homb_re que des~ó el decoro literario, soportó las condenas
con est01c1smo y siempre prosiguió su camino con entereza
y tenacidad.
Jerome Loving es autor de: Lost in the Customhouse:
A~t~orship in the American Renaissance ( 1993), Emily
D1c~mson: The Poet on the Second Story ( J986), Emerson,
Wh1tm~n, and_ tl~e American Muse ( 1982) y Walt Whitman's
Champ10n: ~•lham Douglas O'Connor ( 1978). Es editor de
: Frank Norns' McTeague (1995), Walt Whitman's Leaves
ofGrass ( 1990) y Civil War Letters ofGeorge Washington
Whitman (1975).

Peter Burke es profesor de Historia Cultural en la
Universidad de Cambridge y miembro del Emmanuel College.
Burke adopta en este libro un enfoque sociocultural para
analizar los cambios producidos en la organización del
conocimiento en Europa desde la invención de la imprenta
hasta la publicación de la Encyclopédie franc esa.

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A la búsqueda de sí mismo

1

i

Las cuestiones políticas o morales no exigen
necesariamente escribir tratados sistemáticos. De hecho,
Alain Touraine y Farhad Khosrokhavar optan en este texto
por el camino contrario, el del diálogo, lo cual permite al
primero de ellos avanzar en su reflexión sobre el sujet~ y_a
iniciada en Crítica de la modernidad y ¿Podremos vivir
juntos?. Farhad Khosrokhavar le acompaña en su camino,
sin dudar jamás a la hora de expresar sus reservas e
i
n
q
u
i
e
t
u
d
e
s
.
Uno y otro constatan que, frente a las filosofías de
la historia en ruinas, frente a la presión del interés personal
y a la autosatisfacción de los defensores del nuevo ?rden
económico, el individuo de hoy, para recuperar el sentido de
su vida, se repliega deliberadamente sobre sí mismo, y ya
no se vuelve hacia el pasado, el futuro o el presente, tal como
ocurrió durante mucho tiempo. Y es ahí donde descubre el
deseo de construirse a sí mismo como s ujeto de su propia
existencia.
Desde ese momento, la acción colectiva empieza a
encarnarse antes en movimientos culturales qu e en
p r o y e e t o s
s o e i a 1 e s .
Efectivamente, los sociólogos ya hablan más del
individuo que de la sociedad, una cuestión que en el fondo
es la base de este libro: ¿puede la búsqueda de sí mismo
enseñarnos a vivir?
Alain Touraine y Farhad Khosrokhavar son
directores de estudios de la École des Hautes Études en
Sciences Sociales e investigadores del Centre d'Analyse et
d'lntervention Sociolog iques (CADIS), fundado por el
primero. Además de los mencionados, Touraine e también
autor de libros como: Movimientos sociales hoy, Carta a
Lionel Jospin, Los mass-media, ¿nuevo foro político o
destrucción de la opinión pública?, ¿Qué es la democracia?,
¿Qué empleo para los jóvenes? o ¿Cómo salir del liberalismo?,
este último igualmente publicado por Paidós.

751&amp;n 1a-19ao s1-s283&amp;4 8586 fff88 890091 9293 • ~ 9 s 96 97 98 99100 101102 1031041051

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Piedras de luz

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Conversaciones con Woody Allen
Woody Allen acostumbra estrenar una película
cada año y pasar las navidades en París. Ambos hábitos han
propiciado que esa ciudad haya sido desde hace más de diez
años el marco habitual de las entrevistas que el periodista
de Le Monde, Jean-Michel Frodon, ha venido realizando al
director neoyorquino. Sus encuentros constituyen el origen
y la materia del presente libro.
. En Conversaciones con Woody Allen, el cineasta
reflexiona sobre su forma de trabajar, su relación con los
actores, sus gustos musicales, el lugar que ocupa Nueva
Yor~ en su obra o la relación con su país y con la historia
del eme. En el fondo, ~llen desvela, con la modestia y la
agude~a que le caracterizan, de qué modo ha podido construir
tan exitosamente su libertad, al tiempo que va desgranando
las ~la_v~s de una trayectoria artística prolífica que, desde
sus m1c1os como humorista de distintas publicaciones y
córm~ en salas de esp~ctáculos, se prolonga ya por más de
tres clecadas y nos ha dejado memorables muestras de genuino
talento.
En el epílogo, el autor expone las claves de la
evolución cinematográfica de Woody Allen en la década de
los noventa, período que dio comienzo con un nuevo giro
en la carrera de un hombre cuya capacidad para regenerar
su arte y, no obstante, ma_ntenerse fiel a sí mismo, sigue
cosechan~o adep~os_y haciendo las delicias de un público
que no d~¡a ele as1st1r a sus estrenos en las dos orillas del
Atlántico.
,
Woody All~n ha sido director, guionista y actor de
pehculas como: ~nme Ha\~, Manhattan, Hannah y sus
hermanas o Mandos y muJeres. El carácter independiente
de sus obras, fruto de una trayectoria en la que ha sabido
sortear los obstáculos económicos, lo convierte en un cineasta
exc_ep_cional que no ha renunciado a sus propias exigencias
art1stJcas.

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�Piedras de luz

La cultura como praxis
En este libro, uno de los principales tE:?ri~os sociales
de la actualidad acomete el tema que más ha fascmado a los
científicos sociales durante los últimos ai'ios: la cultura.
Bauman pretende clasificar los significados de la cultura
distinguiendo entre la cultura como con_cepto, 1~ cultura
como estructura y la cultura como praxis. Ana (1~a, por
consiguiente, las diferente, formas en que se utiliza _e~ cada
uno de dichos ámbitos. Enfrentado al enfoque relat1v1sta,
Bauman recela de aquellos tratamientos que abordan la
cultura en forma de reportajes. Para Bauman, se trata de un
aspecto \ ivo y cambiante de las _interacciones h~m1~1~as, por
lo que se debe entender y estudiar como parte integral &lt;le
la vida.
En el fondo de esta aproxi mación subyace una
propuesta según la cual la ct~ltura es intrínsec~mente ,
ambivalente. En consecuencia, para Bauman,_la cultura es
tanto un agente de desorden como una herra~1~~nta de orden,
tanto un factor que envejece como una cond1c1on atempor~l.
Es a la vez un espacio de creati\idad y un marco_de regulac1on
normativa. Bauman ilustra cómo aquellos entoques que
priorizan una faceta de la cu_ltura en detrime~to de las otras
corren el peligro de producir una c&lt;?mprens1ón sesg~da de
la cuestió11. Esta nue\·a edición &lt;le! hbro de Bauman 1~cluye
una acertada introducción que demuestra la relevancia de
La cultura como praxis en la obra má_s recient: ~el a~to'.· en
torno a la modernidad, la posmodermdad y la ct1ca. El libro
se convierte así en un eslabón crucial en el de a1:rollo del
pensamiento de Bauman. Tal c&lt;?mo él mismo admite, s~ trata
de la primera de su~ obras que mtenta tantear un nue\ o tipo
de teoría social, en contraste con las falsas certezas l los
burdos teoremas que &lt;lomi11aron buena parte del r:nodo &lt;le
posguerra. En él hallamo_s al m('.jor Bauman: el más msolcn te
pero también el más sutil.
.
. . ,
.
La cultura como praxis const1tuira una lectura
fündamental para todos aquellos que se interesen por la
teoría social y los estudios culturales.

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Libertad Fatal
Una de las cuestiones más problemáticas a las que
nos enfrentamos hoy en día es quién debe determinar cuándo
y cómo morimos. Libertad fatal es una elocuente defensa del
derecho de cada individuo a elegir una muerte voluntaria.
Thomas Szasz, un célebre psiquiatra, piensa que podemos
hablar acerca del suicidio tranquila y racionalmente, tal como
él hace en este libro, y que, en última instancia, podemos
aceptarlo como un aspecto más de la condición humana.
Mediante el mantenimiento de normas que
determinan que la muerte voluntaria no es legal, nuestra
sociedad está enaj enando una de sus libertades básicas y
permitiendo que el sistema médico-psiquiátrico trate a los
individuos de manera inhumana. La obra se pregunta acerca
de algunas de las cuestiones éticas más significativas de
nuestro tiempo, avanzando respuestas claras e inteligentes
a cuestiones como el suicidio entendido como un acto
voluntario o como consecuencia de una enfermedad mental,
la actitud de los médicos a la hora de evitarlo, la polémica
sobre la autorización de ayuda al suicida para que lo cometa...
El concienzudo análisis consecuencia de estas reflexiones
considera primordial la autononúa del paciente: por tanto,
ni a los pacientes se les debe privar de ~jercer su libre
voluntad, ni a los méclicos se les debe permitir formar parte
del p roceso proporcionando los medios para la muerte
voluntaria.
Nuestra tendencia a considerar los comportamientos
que desaprobamos como enfermedades, ha creado todo un
sistema médico que ejerce una influencia desmesurada sobre
la manera y el momento que elegimos para morir. Al igual
que hemos acabado por aceptar el derecho de los individuos
al control de natalidad, debemos aceptar el control de la
propia muerte antes de poder considerar nuestra sociedad
verdaderamente humana o libre.
Thomas Szasz es catedrático emérito de Psiquiatría
en el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal
de Nueva York en Siracusa. Ha escrito veinticuatro libros,
entre ellos: El mito de la enfem1edad mental, Nuestro derecho
a las drogas y The Meaning ofMind: Language, Morality
and Neuroscience.

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�Piedras de luz

Red ucción del infinito

El diagnóstico
Los que quedaron prendados de Sueños de Ei nstei~ ya
saben que Alan Lightman es ut~a rara mezcla de humarnsta
y talento científico. Todos s~s libros ª?º;dm:1 la~ re~ac1ones
entre las más atractivas realidades e h1potes1s c1ent1ficas y
la vida misma. En El diag nóstico, su cuarta y más reciente
novela se embarca en una fábula lúcida y aterradora de lo
que, el,día menos pensado, podría sucederle a cualquiera.
Una calurosa mañana de verano, en el instante en que se
dispone a subir al metro para dirigirse a su trabajo, el
ejecutivo Bill ChaJmers se da cu~!1ta d: qu~ no pu:&lt;le recordar
adónde va; peor aún, no sabe quien es el rrnsmo. Sólo recu~rda
el lema de la empresa bosto1úana para la que trabaJa: «Máxima
información en el mínimo tiempo», y que ese día tenía vanas
reuniones muy importantes. Bill se recupera de esa crisis,
pero en los meses siguientes, mientras los expert&lt;?s tratan
de establecer un diagnóstico de lo que le ha ocurrido, un
extraño entumecimiento empieza a paralizarle el cuerpo.
Melissa, su insatisfecha esposa, y su hijo Alex
--quien convencido de que su padre está sentenciado, lo
«estudia» comparándolo con Sócrates en el momento de
beber la cicuta- no podrán impedir que Bill, mientras ve
des moronarse su vida, se interne en una pesadilla digna de
Kalka.
Unas veces sa tírica y cómica, otras veces trágica, El
diagnóstico ofrece un brillante y t urbador anális(s de la
obsesión, tan común en nuestros días, por la velocidad, la
información y el dinero, y de los efectos que tiene esa obsesión
en la mente humana.

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e,

Id \'i1:1k

Ida Vitale es una extraordinaria poeta uruguaya, de
poesía, deslumbrante y ya clásica. Y tal vez no existe mejor
ca rta de presentación que los poemas intensos y exactos de
esta Reducción del infinito, su libro más reciente, al que
acompaña una antología personal de su obra que refuerza
su escritura unitaria.
Para quienes aún no la conocen, los versos de Ida Vitale,
ajenos a cualquier sen timentalismo o esteticismo retórico,
están presididos por la inteligencia y la metáfora iluminadora,
por la precisión y la esencialidad. Precisamente su conciencia
del poder sugeridor de las palabras y su lucidez crítica la
inscriben en la tradición de Mallarmé, de cier tos autores
españoles como s u admirado Juan Ramón Jiménez, o de la
línea que arranca co n Montale, poetas, como e lla,
transparentes y profundos, conceptuales y ca uti vantes.
Reducción del infi nito se orga niza en cinco partes
no arbitrarias, determinadas por motivos queridos a la autora
y por el prodigioso alarde verbal de su poesía. Si la primera
entreteje vida, ética y poesía, la segunda reúne ciertas
admiraciones, a modo de fe «en este mundo que aún se
imagina libre de la Bestia y el Límite». «Breve mesta», la
tercera, ofrece variaciones sobre el sinsonte, pájaro de ca nto
singular, posible símbolo. «Solo lunático, desolación legítima»
rinde ho menaje a Góngora, mientras que la última, « Fieles»,
recoge en orden cronológico inverso una personal antología
de sus últimos libros. En todas ellas p revalece la intensidad
diamantina de su es tilo, q ue confie re a los poemas su
peculiarísima personalidad.
[da Vi tale nació en Montevideo en 1923. Allí estudió
Humanidades y tuvo como maestro a José Bergamín. Juan
Ramón Jiménez la incluyó en una presentación de jóvenes
poetas en Buenos Aires. Profesora de literatura hasta 1973, la
dictadura la forzó, como a otros intelectuales, al exilio. Vivió
en México de 197+ a 1984 y, desde 1989, en Austin (Texas),
desde donde viaja regularmente a su país. Vitale publicó su
primer libro, La luz de esta memoria, en 19+9. Le siguieron:
Palabra dada ( t 953), Cada uno en su noche ( t 960), Oidor
andante ( 1972), Jardín de sílice ( 1980), Parvo reino (1984),
Sueños de la constancia ( 1988) y Procura de lo imposible ( 1998),
publicados en Montevideo, Caracas y México. Además de JX&gt;eta,
es crítica literaria y prestigiosa traductora. De sus obras en
prosa, publicaremos en breve Léxico de afinidades ( t 994), del
que Alvaro Mutis ha destacado su «prosa inteligente», «su
dec~ntada sabid uría».

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La estancia azul
En Silicon Valley, la tierra prometida del punto-com, la
gen te es~á mur!endo a manos de un hacker. Un genio
m'.~rmát1~0 se mfiltra en los ordenadores de sus víctimas y
utiliza la mformac1ón que extrae para invadir s us vidas y
llevarlos a la muerte. El autor de El coleccionista de huesos
nos trae otra obra de aterrador suspenso que será llevada aj
~ine por el prestigioso productor Joel Silver (Arma letal, La
Jtmgla de cristal).

La mujer en la Muralla
A Alberto Laiseca aJgunos le conocen como «el único maldito
de la literatura argentina actual». No obstante, su obra ya
es abundante, por lo que, tras publicar en Tusquets Argentina
La mujer en la Muralla, su novela más fabuladora, más
elaborada y más leída, nos ha parecido casi necesario darla
a conocer también a este lado del Atlántico.

¿Cómo escribir un thr iller fascinante de verdad sobre gente
que está mirando pantallas de ordenador? Muchos lo han
intentado, ninguno había tenido éxito, hasta hoy. Deaver, el
a~gumentista má _hábil del planeta lo hace, aplicando
s11nplemente las mismas reglas del suspense tanto a la acción
en pantalla como a la acción fuera de ella.

Celebrada unánimemente desde su primera edición en 1990,
La mujer en la Muralla es la parábola de un emperador feroz
y genial, Chi'n Hsih I Iwang Ti, y de la construcción de su
obra ciclópea, la Gran Muralla China. Pero es también la
aventura múl tiple y fascinante del pueblo que admiró y
padeció al déspota. Por las páginas de este libro desfilan en
sordina el cauteloso sabio Lai Chú, los letrados caídos en
desgracia, la ascendiente secta de los eunucos, y también
esposas, concubinas y prostitutas ideaJizadas. Y, en el corazón
de la historia, la abnegada Men Chiang Nü, que sigue hasta
los confines del imperio a su marido letrado, porque éste ha
sido reclutado para trabajar en la inhumana construcción de
la Muralla. Con el absurdo como uno de los elementos más
verosímiles de la realidad, y mediante un rigor documental
digno de toda confianza, Alberto Laiseca actualiza un mundo
diverso y extraordinario, animándolo ante el lector no sólo
con detalles cotidianos, si no con la visión más meditada y
más profunda de los propios protagonistas.

En el nombre de Salomé
Es 1960 y el furor por el triunfo de la revolución cubana
todaví~ no se exti ngue. Camita Henríquez Ureña - hija de
la poetisa Salomé Urefia y del presidente dominicano
Francisco Henríquez-viaja hacia la isla de Fidel; mientras
l? hace, cuenta la historia de su fami lia, que es al mismo
t1emp&lt;&gt;_un repaso por e] devenir d_!! s u patria: la República
Domm1cana. Con este libro, Julia Alvarez responde a ciertas
preguntas -¿quiénes somos como pueblo?, ¿qué es la patria?,
¿el am~r es lo m~s fuerte en el mundo?- con el perfil de
dos muJeres admirables. Más que un retrato histórico, En
~1 no!nbr~ de Salomé es un portentoso ejercicio de la
1mag111arión donde el lector desea que la historia no cese.

Alberto Laiseca nació en Rosario en 1941 y, desde hace
algunos años, es asesor de la editorial Letra Buena. Es autor
de las novelas: Su turno para morir ( 1976), Aventuras de un
novelista atonal ( 1982), La hija de Kheops ( 1989), El jardín
de las máquinas parlantes ( 1993) y de la monumental saga
Los Sorias (Simurg, 1998, Premio Boris Vian), libro mítico
que permaneció inédito durante dieciséis años. 1la publicado
además un libro de relatos, Matando enanos a garrotazos
( 1982), el volumen de poesía Poemas chinos ( 1987) y el
ensayo Por favor, ¡plágienme! ( 1991). Sus ficciones, que
inventan mundos completos y apelan a la imaginación y a
la de mesura, suponen siempre una búsqueda de la sabiduría,
el amor y la justicia, y han suscitado la admiración
incondicional de numerosos escritores, críticos y lectores.

1s 1 n 1a 19 ao a1 s2

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En ausencia de Blanca
Los protagonistas, Mar!o y Blanca, forman una pareja de
feroces contrastes. Mano procede de una familia modesta
Blanca es de origen burgués. Cuando Blanca conoció a Mari~
cargaba con una gran tristeza por una pena de amor. Acabab~
de romper u~a nociva relación amorosa con un pintor. Por
su parte, Mano había roto con Juli, su novia de la adolescencia,
cuando ya no pudo con el aburrimiento y la rutina de sus
días iguales. En ausencia de Blanca de Antonio Muñoz
Molin_a es l_a historia de una obsesión, o de muchas obsesione ,
una h1stona contundente de amores quebrados, adictivos y
ausentes.

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LOGOS CC/TRATADO CIENTÍF ICO DE COMUNICACIÓN

REGLAMENTO DE COLABORACIONES
En LOGOS CC: TRATADO C IENTÍFICO DE
COMUNICACIÓN, de la Facultad de Ciencias de la

La zona del silencio
La Zona del Silencio es una e nigmática región a) norte d:
México, inserta en una vasta extensión del _des1_erto. Ah1
caen continuamente meteoritos y polvo cósrrnco; mclus~ se
dice que la visitan extraterrestres y que ahí ha desaparecido
gente sin dejar huella. _Pre;rsamente una de e_sas
desapariciones, la de un c1ent1fico, es uno ~e- los hilos
a rgumentales de la novel_a: su búsqueda, rev1s1ón de sus
extraordinarios manuscritos, la explorac1on _de los_ paraJeS
de la misteriosa zona. Juan y Juana, la parep 111vest1ga?ora,
vivirán extraordinarias experiencias y un amor ca?t,co Y
pleno de erotismo entre misterio~ i_~solubles, gracias a la
peripecia narrativa de Homero AndJtS.

!~

Comunicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
se publican resúmenes de tesis, ensayos y artículos inéditos
sobre temas cuyo &lt;:;je central sea la ciencia de la comunicación,
abordada directamente o en s u relación con cualquier otra
ciencia o con la vida cotidiana; lo mismo que reseñas de
libros y actualidades tecnológicas, todos los cuales pueden
ser resu ltados o avances de in vestigación, es tudios de caso
u otros. El sometimiento de los artículos al Consejo Editorial
se regirá por las siguientes
NORMAS ED I TOR I ALES:
1.-El autor se co mpro m ete a no so meter
simultáneamente, en otras revistas o medios impresos, los
documentos enviados para s u posible publicación en "Logos
CC", hasta en tanto no reciba una respuesta a su intención,
por parte del equipo ed itorial de la revista.
2. Los documentos podrán estar escri tos en español,
catalán, inglés, francés, portugués o alemán. La traducción
correrá por cuenta del equipo ed itorial de la revista, asesorado
por especialistas en idiomas.

El vuelo de la reina

?e

G. M. Camargo, el todopoderoso director
un diar!o ~e
Buenos Aires, se obsesiona po,- Rema Rem1s'. una_pcr_1od1sta
de talento a la que dobla en edad. Su soberbia le 1!np1de Yer
que los sentimientos ajen?s n~ están baJo su dommro, Y_~sa
ceo-uera lo sume en una historia de amor de la q ue sald r a
tr:nsfigurado. A partir de esa intrig~ cl_ásica, Tomás Eloy
Martínez construye una novela irres1st1ble sobre el deseo,
el poder y la identidad. Casi todo lo que sucede, sucede dos
veces, de un modo siempre más oscuro y desconcertante.

s. La extensión de artículos no especializados será
- incluyendo texto, gráficas y cuadros- de entre 10 y 15
páginas; las de reseñas de libros -especializados o no en el
área- no deberán exceder las S cuartillas; mien tras que los
resúmenes de ensayos y avances de investigación dispondrán
de un espacio de entre 30 y 60 cuartillas. El texto debe ser
realizado en Word Microsoft, formato tamaño carta, por
una sola cara, a doble espacio y en tipografía New Times
Roman de 12 puntos_

La corrupción política y la impu~i?ad e!1 _un país q~,e ~e va

+. Los trabajos incluirán en la portada los siguientes
datos: título, nombre del autor o auto res, s u adscripción
laboral y una síntesis de su currículum profesional. Además,
debe proporcionar su d irección, número telefónico y un
correo electrónico con el propósito de agilizar la comunicación
con él durante e l proceso de eval uación y edición de los
artículos.

Yiniendo abajo, y el creciente dehno erotrco, van d1buJando
un friso cuyo final, imprevisible, arrastra a los lector:es o~ra
vez a la primera línea del libro, atrapados por una hrstona
que se parece tanto a la vid a.
Tomás Martínez es el autor de dos libros ya clásicos de la
literatura argentina, La novel_a de Per_ón ( 1985) y Santa .
Evita ( 1995), traducidos a tremta y seis lenguas. Ha escrito
también las novelas: Sagrado ( 1968) y La mano del amo
( 1991), los relatos de Lugar comú n la muerte (1,979) ~ La
pasión según Trele,~ ( 1974), y los en~ayos de El sue~?
argentino ( J 999). Es colaborador habitual_de La ~~c1on de
Buenos Aires, El País y The ew York Times. D1rrge el
Programa de Estudios Latinoamericanos de la R~t~ers .
University, en ueva Jersey, donde es profesor d1st111gu1do
y escritor residente.

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7. Se supli ca envia r copia electrónica del artículo
e n Microsoft Word, preferentemente como documento
adjunto,
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co rr eo
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direccioneditorial@logoscc.com.mx. Por mensajería o cor reo
postal, se s ugie re, además de la copia impresa, enviar el
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Revista Logos CC
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Facultad de Ciencias de la Comunicación / UANL
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Monterrey, Nuevo León, México.
8.- Una vez recibidos los artícu los, la dirección
general o la dirección editorial de la revista notificará al
a utor en un plazo no mayor de 5 días sobre la recepción de
su texto; y e n no más de 40 días naturales a partir de la
confi rmación de recibido, el Consejo Editorial informará al
autor sobre la resolución sobre el mismo, pudiendo ésta ser
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A).- Aprobación absoluta, e n cuyo caso el artículo
será publicado.
8).- Reprobación.- en cuyo caso se explicarán
brevemente al autor los motivos del Consejo Editorial para
la no publicación del texto.
C).- Aprobación parcial, que sugerirá de parte del
Consejo modificaciones de fondo y/ o forma, mismas que no
podrán ser realizadas sino por el autor.
9.- Los artículos serán evaluados por miembros del
Consejo Editorial de LOGOS CC: TRATADO C IENTÍFICO
DE COMUNICACIÓN, y si en algún caso la temática del
documento lo requiere, se recurrirá a revisores externos_
10.- El autor queda en li bertad de usar la forma de
citación de autores, teorías o bibliografia que mejor le parezca,
según su formación académica y profesional.
11.- TRANSITORIA.- Los casos no previstos en
la presente R eglamentación de colaboraciones de
''Logos CC", serán resueltos por el cuerpo directivo de la
revista y/ o el Consejo Editorial.

5. Al realizar la evaluación, la identidad del autor
o autores se mantendrá en el anonimato para los Consejeros
editoriales, por ello se pide no incluir información en e l
artículo que lleve a s u identificación o a la aprox imación de
la misma.
6. Los artícu los se acompañarán con un párrafo de
introducción -abstract- de no más de 15 lineas, donde se
describa el tema, el propósito y las conclusiones del trabajo.

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t

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�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
DR. LUIS J . GALÁN WONG
RECTOR
ING. JOSÉ A. GONZÁLEZ
SECRETARIO GENERAL
M .C . ANA CARMEN MÁRQUEZ
D IRECTORA F.C.C .

LOGOS

ce: TRATADO CIENTÍFICO

DE COMUNICACIÓN ES UNA PUBLICACIÓN
BIMESTRAL DE LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA
COMUNICACIÓN DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN. TODOS LOS PERMISOS EN
TRÁMITE. L os TEXTOS AQUÍ PUBLICADOS SON
RESPONSABILIDAD ABSOLUTA DE LOS AUTORES Y
NO REPRESENTAN NECESARIAMENTE
POSICIONES O POSTURAS DE LA INSTITUCIÓN
EDITORA RESPECTO AL CONTENIDO.

ducación

.. ~a LO VOO

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                <text>Tratado científico de comunicación dirigida por Luis Aguilar Martínez. Contiene investigación sobre la ciencia de la comunicación, así como difusión cultural sobre contenidos en medios.</text>
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              <text>Tratado científico de comunicación dirigida por Luis Aguilar Martínez. Contiene investigación sobre la ciencia de la comunicación, así como difusión cultural sobre contenidos en medios.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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