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                  <text>IIIIIIAL

Revista de Cultura del STUANL

NUMERO 1

Alfonso Reyes: Diario de Monterrey/
Sobre Reyes: Dolores Range~ Rodolfo de
León/Entrevista con Sergio
García/Revistas literarias en Monterrey/
Los escritores en Monten-e,/

•
Mayo-Junio de 1988

�Indice

Pi:e_sentoción 1
·El drama de Alfonso Reyes 2
Rodolfo de León Garza

Presentación

Diario de Monterrey 4
Alfonso Reyes

Notos sobre "Letras de lo Nuevo España" f3
Dolores Rangel

Poemas 10
Horacio Sal&amp;zar Ortiz

Monterrey ysus revistos literarios 12
Efigio Coronado

Lo Lobo lS
Margarita Cuéllar

Canciones poro en~error o un gato 1 Sl
Guilletp10 Meléndez

lTrodición poético en Monterrey? 23
trineo Morales Monsiváis

Poemo':l.~
Alfonso Reyes Martínez

Lo solitario angustia de lo creación 26

Memorial

Conscientes de nuestro compromiso con la cultura que se
genera al interior del Sindicato de trabajadores de la
UANL, la Universidad y la comunidad, nos echamos a
cuestas la tarea de una revista de carácter cultural.
Reiteramos lo dicho en la presentación del No. O: "... Las
manifestaciones literarias, artísticas, científicas y
culturales en general, no son patrimonio de entes selectos
o privilegiados, sino que pertenecen y se generan en todos
los estratos sociales sin distinción de clases".
Surge Memorial, como un esfuerzo colectivo, como un
espacio para la discusión, la propuesta y la difusión de la
literatura, la educación superior, el sindicalismo y la
investigación.
Reafirmamos nuestra aparición cada tres meses y nos
sumamos a la amplia fila que impulsa la cultura desde esta
franja del país.

Directorio
Rodolfo de León Garza
Director

9onsejo de Redacción
Martha Liévano
- René Alonso
Margarita Cuéllar ·
Roberto Ma/donado Espejo

1
-~--- - - -

-- -~--- ------ - . ---- ------

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Memorial

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El ·drama• de Alfonso Reyes

..,

....

~~J..-fi.,

-

}.!-:,,'::J?~

Memorial
dar en si el recuerdo de la figura militar y su espíritu romántico; del mismo
modo echó a un lado todo impulso a
la venganza y al rencor,

Febrero de Cafn y de metralla:
humean los cadáveres en pila.
Los estribos y riendas olvidabas
y, Cristo militar, te nos morfas.

Lo ignoré todo, huí de los que se
decían testigos presenciales... De paso, sé que me he cercenado voluntariamente una parte de mí mismo...
Pero hice como el que, picado de
víbora se corta el dedo de un machetazo. Los que sepan de estos dolores
me entenderán muy bien.

lOué página de Don Alfonso Reyes nos da un mejor retrato de su sentido humanista que ésta donde nos
habla de su padre y su trágico final?

Rodoffó de León Garza

C

uando la ametralladora acabó devaciar su entraña, entre el montón
de hombres y de caballos a media
plaza y trente a la puerta de Palacio,
en una mañana de domingo, el mayor
romántico mexicano había muerto.

yes fue un acontecimiento trágico y
doloroso para el joven Alfonso y a partir de ahí quedó marcada su vida.
Aquí morí yo y volví a nacer -escribió en su Oración del 9·de FebreroYel que quiera saber quien soy que le
pregunte a los hados de Febrero. Todo lo que salga de mí en bien o en mal,
será imputable a ese amargo día"

Con estas palabras dramáticas,
describía Alfonso Reyes -en su recuerdo- la trágica muerte de su padre
el general Bernardo Reyes al intentar
apoderarse de Palacio Nacional aquella mañana del nueve de febrero de
1913 durante la Decena Trágica.

Nos describe con su prosa aterciopelada las sensaciones que experimentó al sufrir el golpe dramático y
cómo aprendió a sobreponerse y a
sobrevivir con la tragedia íntima hasta
adaptarse a la nueva situación política.

Hace 17 años murió mi pobre padre, escribiría en 1930 durante su permanencia en Brasil, precisamente en
el aniversario del nacimiento de aquél
que consideraba como el Guerrero, el
Romántico, el Caballero Andante, el
Poeta de la Caballería.

El célebre soneto 9 de Febrero de
1913, escrito en 1932, vuelve al recuerdo de la tragedia y clama:
lEn qué rincón del tiempo nos aguardas
desde qué pliegue de la luz nos miras?
LA dónde estás, varón de siete llagas
sangre manando en la mitad del día?

El desgarramiento me ha destrozado tanto...
...el golpe contra la realidad brutal
de haberlo perdido fue algo tan intenso, que puedo asegurar que persiste;
no sólo porque persistan en mí los
efectos de esa inmensa herida, sino
porque el golpe está aquí -íntegro, vivo- en algún repliegue de mi alma...

Se dice que no existe en la literatura mexicana un ejemplo de amor tan
intenso y lleno de sentimiento humano como el que vivió nuestro escritor
regiomontano hacia la fig~ra -heroica,
épica, romántica- de su padre. En varias obras de su producción literaria
nos quedan sus alusiones llenas de
nostalgia y una cierta melancolía por
su ausencia. La muerte del Gral. Re-

La imagen del padre yacente, s_angrante y agónico fue algo que el hijo
quiso borrar en su mente para guar-

2

3

lDónde está más diáfano y explícito el amor filial y el dolor profundo de
un hombre con sensibilidad por la
pérdida del padre en circunstancias
históricas tan especiales?
Desde entonces mi noche tiene voces,
huésped mi soledad, gusto mi llanto.
Y si seguf viviendo desde entonces
es porque en mf te llevo, en mí1e salvo,
y me hago adelantar como a empellones,
en el afán de poseerte tanto.

�Memorial

•

Diario de Monterrey*
AHonso Reyes

.

1

ejército compacto. Pronto sentiré. sobre las puertas del pecho, los puños
de los asaltantes. Pronto -en esta lucha sentimental- seré vencido..

Plácida siesta.

Con el bochorno de la siesta, la vida de la ciudad se suspende El sol
reina en el aire y se enseñorea de laS
calles. Los hombres desaparecen por
una hora, y hasta el cerro empieza a
esconderse e n ~ de sudor. Sólo
las l.l'racas siguen, desde los árboles
de la P1aza, desenredando el hik:&gt; del
tiempo, entre los chirridos metálicos
de esa ruequecilla de canciones que
levan en el ªbucheª.

Por primera vez me quedo solo, y
dispongo mi ánimo -no sé si como
quien se amuraUa o como quien de
antemano se rinde- para recibir el
amago de tas emociones, de los recuerdos, que suelen atacarnos siempre entre saetazos de lágrimas.
He aquí que los efluvios profundos
de mi infancia van a subir hasta la superficie de mí conciencia, -hasta la superficie, como diría Dante, del ·1ago
del corazón• Las memorias, al saber
me solo, van a cerrar sobre mí un

Pero ¿qué nueva paz, qué embria~ radiosa va entrando en mí, sin
&lt;JJ8 sepa yo de donde viene? ¿Cómo
es que la 8kqía estaba en mí, y los
sentidos no lo sabían? ¿por qué,~
ugar de soportar el temido.ataque de
los recuerdos. resbalo lentamente hacia una zona de recocijo casi infanti 11 ¿Qué hados, qué ángeles
guardianes - olvidados entre los érboles del jardín paterno- me estaban esperando aquí, desde hace años. pare
eucitar. 81 toque de sus alas. cuanto
hay en mí todavía de nif\o?

¡Qñ; ptédda siestaf iOh, soledad
~ de. contentamientos ine&gt;&lt;plicablest lOué pudo aoormecerme así,
alucínarme así con la sensación de
una plenitud. de una reintegración en
18 atmósfera nativa, de una continuidad biológica superior a las vicisitudes de la conducta y a los sobresaltos
del recuerdo? Acaso la Sombra del
que apenas debo nombrar gusta de
vagar todavía por la tierra a la que dio
su aliento Acaso su compañía más
que humana se inSinÚ8 en mí y me

---::: ªªªªª

--

aa-.ª

conforma, a manera de inefable vino.

1
1

muertos. Honda comunión del alma
en el alma, un amor más alto que la vida, más alto que la muerte, ha tocado, por un instante, mis sienes

; go~o -sin entenderlo yo mismo,
Ymas alla de los permisos de la razónde aqu~ sen~miento de los primitivos
que se tmag1nan asimilar poco a poco, al paso de los años. las virtudes y
la electricidad vital de sus antecesores

fatigadas.
Monterrey, 10 de mayo de 1927.

r'Efpresente trabajo iñkiaba el nUmero 4 (dide 1&gt;

,
m re de 1961) de li ttvtsta Armas yTetras,

~ se aclaraba su condición de inidito.

--- - - -

5
i 1 •

ar

�Memorial

Notas sobre llletras de la Nueva
España
11

Dolores Rangel
De sobra es repetir la prolífica actividad creadora que realizó Don Alfon~ Rees la calidad y profundidad ~e la mJsma.
iu~ho se ha escrito y muy va~os~ en torno a su obra y es quizá la adnuractón a s~
persona y el amor a las letras lo que motiva el querer comentar algo, en este caso
los escritos bajo el título de f:etras de la Nu_eEspaña aparecido por pnmera vez baJO
título de Las Letras Patrias (SEP, 1946).
Don Alfonso fue un gran conocedor
de la literatura clásica com~ lo podemos
comprobar en veinticuatro títulos concernientes al tema. Sin embargo, su a_mor a la
cultura fue extensivo desde la Antiguedad
Oásica hasta la Novo Hispana y no por
ello menos erudito y preciso en sus observaciones.
lCuál sería la importancia de conocer
y comentar un tema que fue ~enos frecaente en la obra de Reyes? La importancia deriva en eso, en que a _pesar de ser
ro rcionalmente menor dicha pr?d~cP.ó:Su dominio del tema y su erud1caón
~o~ ven mermados. Resulta emp!la&amp;oso
nderar tanto pero mentira sena si no
~conociésemos ese genio. Conocedor es
como el que más. lmportan_te es esta_ obra
pues condensa sin socavar mf?rmaaón la
roducción y actividad literanas_ d~ más
~e seis siglos (desde la literat~ra md1gena
hasta el siglo XIX); ofrece deleite en ~u lectura· genera curiosidad y anhelo de mvestiga~ión; sorprende en su a~~d_eza;
resulta didáctico sin tener esa finalidad.

:i

En fin mil explicaciones se podrí~n dar para po~derar este escrito y aconse1ar su lectura. ~eyes tiene la generosidad, además,
de no exigir en este momento un lector sumamente activo y conocedor. Se da el l~.o de empezar por el principio y llegar s~
~atiga, sin pérdida de tinta y c?n la respiración pausada el siglo XIX. S1e~~re con
e uilibrio y armonía, con el su~&lt;:1ente y
q
·o detalle que da vida a mJs10neros
necesan
1· ·t
y crónicas olvidados. Reyes no ~~ tml a a
ser informativo sino además ~tico y valorativo y, por demás está dear que ~n?
como lector ,:onfía totalmente en estos JW·
cios, producto de un razonamiento claro y
meditado.
Reflejo de esta claridad es el orden en
ue desarrolla el tema. Divide conforme a
~ primordial en dond~ n?s introd~ce a 1~
Poesía Indígena y continua: l. La Hisp_a~
zación; II. La Crónica; III. El Tea~o M1s10~
nero· IV. El Teatro Criollo en el siglo XV!,
V. Primavera Colonial (XVI-XVII) VI. Vtrreynato de Filigrana (XVII-XVlll) y como
VII y último, La Era Crítica (X~II y XIX)._
No es propósito de este escnto re_smrur
cada uno de estos apartados pero s1 r~correr con el ánimo de ilustrar y comunicar
aspectos valiosos.
En la Introducción, Don Alfonso trasluce su carácter universal en el hecho de
valorar la literatura indígena como portadora de una cosmogonía, una teogoní~ y
una génesis humana similar al modo griego Es decir la producción indígena _no
qu~da com~ mero dato anecdótico sin~
como testimonio constante del ser y de

6

devenir.

Don Alfonso utiliza los tipos clásicos
de lírica, épica y dramática para nombrar
esta literatura pero no sin advertimos antes la impropiedad que de esto resulta. Se
comenta la poesía indígena perdida en su
mayor parte y anónima y de la cual se pueden detectar dos distintas civilizaciones:
una que se da de Chiapas a Honduras antes de la Era Cristiana hasta su desaparición en el siglo VI d. C. y la otra llamada
mexicana que se da en los Altiplanos. La
grandiosidad·de estos periodos nos la comunica Reyes a través del entusiasmo y de
su palabra colorida y de los matices existentes entre poesía con subgénero épico o
lírico, épica con un subgénero sacro y otro
heroico, Ja lírica coral con matiz épico y
destinada a ceremonias sociales o )as leyendas corno historia precortesiana no
. objetables como poesía.
En cuanto al capítulo I dedicado a la
Hispanización, Don Alfonso desarrolla aspe.ctos determinantes como son )os institucionales (Estado e Iglesia) y los
humanos y análizándolos y comentándolos Uega a conclusiones como la de la hispanización como proceso fecundo, en
donde no se eliminó lo nacional sino surgió una idiosincrasia propiamente mexicana. Los factores institucionales como
son el Estado y la Iglesia quizá sean más
fáciles de percibir que el factor humano.
Este último comprendía no sólo al hombre
de interés conquistador sino al misionero
-que si bien tenía también algo que conquistar-, al cronista, al maestro y al
huésped literario.

importancia como es el de la imprenta y
reconoce la labor de una decena de filólogos autodidactas. Y ya en lo concerniente
a la producción literaria, Reyes afirma el
fin social de la crónica y del teatro sin por
ello negar e) desarrollo de una sensibilidad
y modo novohispanos.
En el apartado concerniente a la
Crónica (D) Don Alfonso pone Jas cartas
sobre la mesa reconociendo calidad, veracidad e intereses en )os distintos cronistas.
Aclara que "La crónica primitiva no corresponde por sus fines a las bellas letras,
pero las inaugura y hasta cierto instante
las acompaña". (1) Por esto mismo, nos detenemos en la obra de once cronistas si
bien rápidamente no por ello menos valiosa. Del mismo ciclo histórico Reyes dilucida y encuentra uno polémico, con esto de
nuevo vemos al estudioso que siempre necesita aclarar a fondo devolviendo el méri~
to a quien le corresponde.
En e) apartado m dedicado al teatro
misionero se destaca la contraparte del
gran sector humano (conquistador político- conquistador espiritual). Aquí Reyes
no dedica mucho de su pluma en extensión pero sf en valiosas ideas de las cuales
cabe destacar e) _objetivo de catequizar y
)os distantes (mes estéticos y de divertimento que poseía este teatro. Resulta interesante la enumeración de obras que se
escribieron y que se adaptaron tanto en
español como en lenguas indígenas y Reyes además de enumerarlos, los comenta
con un adjetivo o dos que bastan para iluminar Jo aludido.
El teatro criollo (IV) a diferencia del
misionero resulta quizá menos jugoso
pues imita con torpeza el teatro español
resultando híbrido y en muchos casos insuficiente. Entre los jt&gt;Suitas se intenta un
teatro humanístico que adopta lo culto pero también hay dramaturgos criollos a los
que Reyes considera apar-te como son
Fernán González de Eslava y el Pbro. Juan

Leyendo recorremos situaciones peculiares de la época como fueron la coexistencia de más de dos lenguas, de los
métodos e ingenio educativos, de )os
propósitos subyacentes y de la proliferación asombrosa ·de instituciones escolares
además de la creación de la Universidad.
Reyes se detiene en un aspecto de suma

7

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8

Memorial
Pérez Ramfrez. Desconocidos quizá para
muchos de nosotros pero no para Don Alfonso que valora y enjuicia la producción
de ambos y la encaja con la situación social tanto d,e España como de América
dejándónos una "razón de ser y de existir"
de dichas obras.
En el apartado dedicado a los siglos
XVI y XVII Don Alfonso recorre de nóevo
la situación y producción literarias y resulta de ello lo más importante de Uitobservaciones en tomo a Juan Ruiz de Alarcón
y también la-siguiente aseveración: " Pero
averiguar dónde el español se vuelve mexicano es -nigma digno de Zenón". (2);
ademis, como ya había dicho Gondlez de
Eslava,• Hay más poetas que estiércol".
Reyes no pierde tiempo y centra su atención en el criollo Alareón. Con deleite vemos su vida, sus adversidades y tail\Wén
sus éxitos. Concluye y en unas cµantas
lfneas nos tifrá inquiettidlitenuia ypaaión
al estudio. _A lo que me refiero es a 1o· siguiente. EHeñor reyes tiene la.cualidad de
tocar un tema o un punto y al hablar de~
transmite· ron plena sencillez el mundo
maravilloso qpe él captó. C{éase por ejemplo et últimopkrráfü de esta secdón•en el
tomo XII del FCE pág. 347).
Quizá el apartado que dedica a los siglos :,tVU-)4Vlll con el título de "Vinemato de filigrátla" valga por todo el conjunto.
Y no es esta afirmación para desmerecer
lo restante,, al contrario. Nos habla Don
Alfonso de la Décima Musa con profundo
convencimiento y con sincera y abierta
simpatía. De Sor Juana también se ha escrito mucho y lo que aporta Don Alfonso
sea quizá uno de los más concretos y sustanciosos. De nuevo vemos cómo conoce
cada una de las obras de Sor Juana; los.aspectos de su vida que han causado y -siguen provocando polémicas. Uno de ellos,
para ejemplificar esa señcillez de Don Alfonso sería la siguiente: "La controversia
sobre la religiosidad de Sor Jua~ es algo

ociosa". (Pág. 363) Nótese todo lo que implica enjuiciar así. Para muchos es incomprensible, para Don Alfonso es hasta
lógica y por lo tanto inecesaria de dilucidar. Podemos apreciar; sintetizando las
características de su teatro, de su prosa y
de su lírica siempre con la resonancia de
su personalidad, a le cual quisiera repetir
al respecto de Sor Juana unas palabras de
Don Alfonso: " Ese ascender angustioso
hasta los límites de la posibilidad humana,
aunque sea para fracasar y postrarse ante
la angélica" (p. 372).
Don Alfonso no sólo habla de Sor Juana como monumento de esos siglos, también reconoce al gran humanista D.
Carlos de Sigüenza y Góngora el cual representa la cultura de la Nueva españa por
aquella época y st&gt;bre todo por el empeño
que tuvo por lograr una definición de lo
mexicano siempre con un orgullo por la
tradición prehispánica. Muchos individuos más salpican con su producción literaria, algunos ya en el olvido y recordados
por Reyes, otros algo más rresentes pero
todos ahf testimoniando e amor de Don
Alionso a las letras.
Por último, la Era Critica (siglos XVIBXIX) viene a cerrar con una exorbitante y
prolífica lista de escritores que si \lien no
dominaba en ellos el intués poético, sí el
social Reyes expone las circunstancias imperantes en dicha época que dan justificación al tipo de producción que se da desde
la política, pasando por la filosofía, la revaloración de lo prehispánico y sobre todo el
auge de Ja cultura clásica. Es éste el aspecto que tiene mayor peso y resonancia en
los escritores.
Se comienza a hacer una serie de traducciones de la latinidad .(Juvenal, Horado, Virgilio, Ovidio) y se publicaron
poemas latinos. Y como sería de esperarse
esto salió en gran parte de la .pluma de los
jesuitas que posteriormente fueron expul-

sados.

o

. ~o hecho peculiar es el interés por la
Histona en ~a~to a la civilización indígena, Y ª la. Histona de la Literatura Hispan o a~ en can~ Y t~mbién hay que
mencionar la linguistica indígena que se
desarrolla con
el historiador
Oavijero. Pero
no todo podía
ser tan fácil y
Reyes nos rec u e rd a
la
"energía retardatoria" de la
Inquisición y la
censura por
ella impuesta.
Sin embargo,
las reacciones
ideológicas ganaban en peso
a las decisiones
inquisitoriales
y Don Alfonso
nos dice que
no fue en este
momento la Inquisición freno
suficiente.
La prosa se
manifiesta
fuertemente
también en el
periodismo y
en el sector
político y en
cuanto al teatro si bie~ ~í había dramaturgos mexicanos, coexistían con los españoles. Se introduce la ?pera y la zarzuela que se había
populanzado. Para concluir con esta época Don Alfonso nos dice que: "Carlos IV
en su magnífico caballo de bronce, preside orgullosamente la decadencia de las letras" (pág. 390).
En este precipitado recorrido a la lec-

8
9

tura de Rey~ no podemos dejar de derivar una sene de conceptos que maneja
J?on ~onso: concepto sobre el quehacer
literano, sobre lo indígena, sobre el proceso dado a partir del choql;'e cultural, y más
importante aún
su concepto sobre lo estético en
· una época, ilimitad a y dependiente de otros
factores. Con todo esto también
detectamos el
carácter de su alma que no se pasa por un sólo
cernidor. Su alma presenta un
carácter sistemático, prob le m ático ,
reconstructivo y
analítico. Su lección de autoridades y libros y la
re-memoradón
de anécdotas y
detalles corroboran el extraordinario manejo de
fuentes bibliog¡
ráficas y no sólo
~
esta capacidad siz
no la virtud de
unirlos, relacionarlas y aportar
agudas y veraces conclusiones.
. Podem?s atrevemos a hablar de una
actitud bás1~ o principal en Don Alfonso
y es ese sentido -conjunción de cualidades
mentales y espirituales- tan peculiar y no
menos extraordinario de vivir la literatura
y de recrearla para nosotros, lectores dé
Don Alfonso.

�Memorial

Horocio Solazar Ortiz
Van pasando los días

Balada de la pantera
Espléndida muchacha, rebasa tus fronteras
Abre la jaula y deja salir a la pantera.
Deja que fluya libre tu sangre de mujer,
antes de que el ahora se convierta en ayer.

Van·pasando los días,
no sé nada de ti.
La canción que cantamos
ha llegado a su fin.
Crece la indiferencia,
se ahonda el desamor.
Tú vas por tu camino,
yo no sé adónde voy.

Ahora que aún hay pájaros y nidos en las ramas,
y palpita en tu piel el so/ de la mañana.
Sólo alienta un segundo la divina locura,
y se pasa el momento de la fruta madura.
El incienso es perfume para llegar a Dios.
Tú eres una criatura hecha para el amor.
Eres la luz que dora la danza del rocío.
Eres el sol que barre las sombras del abismo.
Bañémonos ahora en la fuente sagrada.
Después nos separamos y no ha pasado nada.
El juego se concreta en el ser o e/ no ser.
Deja que fluya libre tu sangre de mujer.

se amontonan las noches
sobre mi soledad.
Agitan sus pañuelos
las cosas que ~e van.
Se deshoja el mañana
,
desolado y vac10.
Las horas de tu ausencia
están llenas de frío.
10

11
-

1 1 • _

------------ --- .. _ ----

-- -----

�Memorial

Monterrey ysus revistos literarios

Eliglo Coronado ·
La historia moderna de las revistas literarias de Monterrey comienza en septiembre de 1942, cuando se edita el anuario
Universidad, dirigido por Raúl Rangel Frías.
En sus primeros dos números figura como publicación del Consejo de Cultura Superior, organismo que en 1935 había
sustituido a la Universidad Socialista de
Nuevo León y que en 1943 fue remplazado
a su vez por la segunda Universidad de
Nuevo León.
De esta manera, el Universidad pasa, en
1944, a ser editado por el Departamento de
acción Social Universitaria de la UNL.
Hasta 1955, el Universidad se publica
anualmente; luego, hasta 1961, es semestral; después, hasta 1975, es irregular; en
1976 se convierte en diario y de 1977 a 1979
sale semanalmente.
Entre sus muchos directores figuran: Fidencio de la Fuente, Juan Antonio Ayala,
Samuel Flores Longoria, David Martell
Méndez y Jorge Pedraza.
Su nómina de colaboradores fue más
extensa. Citemos unos cuantos: Alfonso Reyes,Federico Uribe, Pedro Garfias, Israel
( avazos Garza, Agustín Basave y Rafael
Heliodoro Valle.
El propio Rangel Frías funda en 1944,
Armas y Letras, boletín de la UNL que circula mensualmente hasta 1957. A partir de

12

1958 se transforma en revista la cual se edita trimestralmente hasta 1%9. Desde entonces, hasta su desaparición en 1977, sale en
forma irregular.
Annas y Letras fue llamada así por un
discurso que hizo don Quijote sobre las armas y las letras, en el cual el célebre alucinado señala: dicen las letras que sin ellas
no se podrían sustentar las armas, porque
la guerra también tiene sus leyes y está sujeta a ellas y que las leyes caen debajo de
lo que son letras y letrados.
Sobre esto, Alfonso Reyes, por carta,
había sugerido: lPor qué no, siquiera, Letras y Armas?

Memorial

,..

Annas y Letras fue dirigida entre otros,
por Fidencio de la Fuente, Alfonso Rangel
Guerra, Juan Antonio Ayala, José Angel
Rendón, Alfonso Reyes Martínez y Héctor
González y González.
Durante su larga vigencia recibió colaboraciones de Octavio Paz, León Felipe,
Leopoldo Zea, Alfonso Reyes, José Alvarado, Francisco M. Zertuche, Alfonso Reyes
Aurrecoechea y José Gaos, entre otros.
Otra revista importante, pero de menor
duración fue Trivium, fundada en 1948 por
Alfonso Rubio y Rubio, Porfirio Martínez
Peñaloza y Fortino López Legazpi. Esta publicación fungió como órgano del Departamento de Humanidades del ITESM y
circuló hasta fines de 1951.
. El nombre de esta revista significa,
según López Legazpi, las tres veredas
(Gramática, Retórica Lógica) que conforman el camino por e cual el hombre converge a la cultura.
En Trivium colaboraron, entre otros,
Dámaso alonso, Alfonso Reyes, Jos Luis
Martínez, Pedro Reyes Velázquez, Margarita Paz Paredes, Eugenio def Hoyo, Jorge
Eugenio Ortiz y Ghazy l.aid, nombre original del destacado autor de El progreso im-

r

productivo.

Estas tres publicaciones contribuyen en
gran medida a ventilar el ambiente cultural
regíomontano de los años cuarenta, dispersando la espesa atmósfera de romanticismo
que imperaba en la ciudad.
En 1951, el Patronato Universitario de
Nuevo León lanza el órgano informativo
Vida Universitaria, que originalmente fue
semanal, en 1976 cambia a decena! y desde
1982 hasta su cancelación, en febrero de
1987 fue quincenal.
Vida Umversitana incluye entre sus dirt'ctores a Jesús Treviño, Alfonso Reyes Aurrecoechea, Gerardo ( uéllar, Gregorio
C.aJauu lt&gt;yva y Raúl Hinojosa Vallejo

Durante su larga trayectoria publicó
trabajos de Agustín Basave, José Navarro,
Alfonso Reyes, Humberto Buentello Chapa,
Genaro Salinas Quiroga, Aureliano Tapia
Méndez, Carlos González Salas, Luis
Rublúo Islas e Israel cavazos garza.
El ori$en de la vanguardia literaria en
nuestra ciudad se presenta con la revista
Katharsis, fundada en 1955 por Hugo Padilla, Arturo Can tú y Homero Garza. AJ principio fue mensual; luego, desde 1957 nasta
su desaparición en 1960 fue irregular.
La dirigieron, entre otros, Hugo Padilla,
Jorge Can tú, José Angel Rendón y Salomón
González Almazán.
Katlwrsis impulsó a autores locales que
alcanzarían resonancia nacional, como Ernesto Rangel Domene, Ario Garza Mercado, Raymundo Ramos Gómez, Carmen
Alardín, Ramiro Garza, Isabel Fraire y Gabriel l.aid. Además, recibió colaboraciones
de Alfonso Reyes, Octavio Paz, Carlos
Fuentes y Alfonso Rangel Guerra.
Otros méritos de Katharsis fueron fub!icar los f rimeros poemarios de Gabrie 2.aid
e Isabe Fraire, así como una noveia corta
de Jorge Cantú.
Los poemarios fueron: Fdbula de Narciso
y Ariadna de 2.aid en su número 18 (marzo
de 1958) y 15 poemas de Fraire en su número 20 (octubre del mismo año). La novela de
Jorge Cantú apareció en el número 22 (mayo de 1960) con el título: El desertor (Dioni-

sio, el hombre).

En la primavera de 1959 aparece la revista Apolodioni~. Sus fundadores son César
lsassi y José Alfonso Elizondo. Fue diriwJa
por ellos hasta 1964, y desde el año siguiente hasta 1%7 por Miguel Covarrubias.
Apolodwnis apoya la labor cultural de
los años 60. Por sus páginas circulan primordialmente poemas, relatos y ensayos de
Andréc; Huerta, Gloria Collado, José María
Lugo, Juan Leyva Sánchez, Alfonso Reyes

�Memorial

Martínez, Horado Salazar Ortiz y Dámaso
Murúa, entre otros.
Fue también la q_ue mayor número .de
ilustraciones ha temdo, ya que ·también
apoyó a los pintores como Armando López,
Jorge González Neri, Alberto Cavazos, Manuel Durón&gt; Guillermo Ceniceros, Gerardo
Cantú y Eduardo Pérez de León.
Además de todo esto, Apolodionis publicó una obra de teatro y un fragmento de
novela. La obra, de Edward Albee, fue El
cuento del zoológico, que apareció en el ejemplar número 1 del volumen 4 (primavera de
1963), la cual fue traducida del inglés por
Roger Pompa y Ricardo Deloera. Y el fragmento de novela fue Junto a la fuente, dentro
del mar, del escritor jarocho Juan Vicente
Melo, el cual apareció en el ejemplar número 8 (diciembre de 1967). El nombre de Apolodionis surgió, en opinión de Miguel
Covarrubias, al unir los nombres de dos
dioses griegos: Apolo, que representa loracional, y Dionisios, que representa el placer.
En 1960, el Centro de estudios Humanísticos de la UANL comienza a editar
el anuario Humanitas.
Humanitas consta de cinco secciones: Filosofía, Letras, Historia, Ciencias Sociales y
Comentarios y Reseñas Bibliográficas.
En sus veintidos volúmenes, esta revista
difundió trabajos de Alfonso Reyes, Luis
Astey Vázquez, Tomás Mendrichaga Cueva, Antonio Gómez Roblero, Juan David
García Bacca, Israel Cavazos Garza y Juan
José García Gómez.
Dirigi~a por agustín Basave primero, y
en sus últimos tres números por Alberto
García Gómez, Humanitas desaparece en

Salamandra es dirigida por Alfonso Reyes Martfnez y se publica ha~ta. 1972. En

ese breve periodo fogra constituirse en la
mejor revista litera~ia d~ Mon!errey: ~ calidad de su contenido, 1mpres1ón, diseno y
materiales ha sido hasta ahora insuperable.
Esta notable publicación recibió colaboraciones de Miguel Covarrubias, Horado
Salazar Ortiz, Carmen Alardín, Juan Tovar,
Jorge Cantú, Thelma Nava y Andrés Huerta, entre otros.
Además, al igual que Apowdionis, publicó fragmentos de novela y una obra de
teatro. La obra fue La caja de arena de Edward Albee ªfarecida en el número 8
(agosto de 1972 y que fuera traducida por
Roger Pompa y Anselmo González Zambrano.
Los fragmentos de la novela fuer&lt;;m:
Ana de Jorge Arturo Ojeda. que se pubhcó
en el número 1 (agosto-septiembre de 1969)
y Se está haciendo tarde de José Agustín, que
salió en el número 7 Qunio-julio de 1972).
Dos años después, en el último trimestre de 1974 aparece Cathedra, revista editada
por la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Se especializa en. tra~ajos ~e investigación, ensayos y creación hterana.
Miguel Covarrubias dirige el primer
número. Luego lo harán Alfonso Rey~s
Martínez, Juan José García Gómez y David
Martell Méndez.
Cathedra difunde trabajos de Hugo Padilla Tomás González de Luna, Mano Cerutt( Jaime Labastida, Abr.aharn Nuncio, Eli
de Gortari Adolfo Sánchez Vázquez y Alfonso Rangel Guerra. Cathedra deja de publicarse en 1979.
Dos años atras, a fines de 1971, se crea
1981.
Caligrama, órgano de d_if~sión del grup? del
En 1969, el grupo Arte Universitario edi- mismo nombre. Su objetivo es producir ar•
ta la revista Salamandra, llamada así en ho- te y teoría materialista asf como enfrentar
nor de Octavio Paz, ya que uno de sus las producciones artísticas que sirven y
libros lleva ese título.
apoyan a la clase burguesa.

14

Memorial

Sus directores (Xav1er Rodríguez AraiEn 1981 comienza a circular la revista
za, María Belrnonk y Rogelio Flores de la Diálogo, del Departamento de Difusión Cultural de la UDEM. La -dirige
verónica Cavaws. Un año
después modifica su nombre
a Diálogo universitario, con el
que todavía se publica.
Diálogo universitario publica temas sobre dne, teatro,
comunicación, lenguaje, periodismo y música, así como
entrevistas y creación literaria.
Entre los autores que ha
promovido se encuentran:
Luis Contreras, Teresa Priego,
Alfredo Zapata Guevara, Roberto Villarreal, Minerva Villarreal,
Hugo
Valdéz
Man~quez~ Eligio Coronado
y Lms Ram1rez Ramos.
También en 1981 se publica La hormiga h~, rúnte, coordinada por Roberto Cruz ·
~úñiga y Eligio Coronado. En
un penodo de tres años y
apareciendo mensualmente,
la Honniga logra difundir la
obra de más de cien autores
locales, asf como del resto del
pais y del extranjero.
Entre sus colaboradores
más frecuentes figuran: Patricia Laborde (que también
será coordinadora), Carlos
Luz) habían integrado en 1975 un taller li- Arredondo, Armando Joel Dávila, Margariterario que intentó y consiguó reavivar el to Cuéllar, Osear Wong, Juan Cervera, Arambiente cultural hasta 1979, año en que turo Ortega, Víctor Palacios, Raúl
desaparece esa publicación.
Caballero, Hugo Valdéz Manríquez y GuiCaliRTama mduyé&gt; colaboraciones de llermo Meléndez.
\ ~árt&gt;t~ Morales, Alberto Hijar, Saúl lbarA fines de ese mismo año (1981), Minergo_yen, jesm Gante-a, Jorge Alejandro Boc- va Villarreal y Jo~é Javier Villarreal fundan
canera, Jmé Antonio- Cedrón y Jorge la revista i, llamada así porque la revista nece-

·~ .........
··~. ··-··.
...............

•

Sposarí, entre otros.

sita un nombre para vivir, l"!'que no tenemos
c-cnsignas a dtspa"amar, ni la verdad en m:n

�Memorial

palabra, según asientan en el editorial de su ellos sean foráneos y los otros dos, locales.
Además, en cada número figurará la obra
primer número.

de una mujer.
Hogaz.Jl parece haber desaparecido en
1986. Entre sus colaboradores contó con:
Evodio Escalante, Marisa Carda, Sergio
Cordero, Thelma Nava, Marco Antonio
Campos, Gloria Collado, Eduardo Arellano
y Maria Copani.
En septiembre de 1984 se da a conocer
Estaciones, revista de la Secretarla de Educación y Cultura de Nuevo León. La dirige
Carlos Arredondo.
Estaciones se edita a todo lujo y contiene
artículos sobre cine y pintura, as( como entrevistas y creación literaria. Se distin~e
además por publicar teatro y material gráfico a todo color.
Entre las obras se encuentran: Marla Terrones de Guillermo Schmidhuber (en· el
número 1) y_ Los botes de Malhtdw y tres
diálogos de Jorge Lozano (en el segundo y
último número ae marzo de 1985).
El material gráfico es realizado por Jaime
Flores, Saskia Juárez, Manuel de la GarOficio.
za,
Jesús
Torres y Enrique Ruiz.
La facultad de Filosofía y Letras de la
Entre sus muchos colaboradores figuUANL retoma, en agosto de 1982, a la edición de revistas con Deslinde, cuyo nombre ran: Xorge Manuel González, Ernesto Ranconmemora el título de un importante libro gel Domene, Noe Jitrik, Roberto Villarreal,
frma Sabina Sepúlveda, Gerardo de León,
sobre teoría literaria de Alfonso Reyes.
Abraham Nuncio dirige los primeros Homero Garza, Genaro Saúl Reyes y Eligio
tres números. Después lo harán José Rober- Coronado, que participa como secretario Je
to Mendrichaga, Herón Pérez Martínez y redacción.
Finalmente, en el primer trimestre de
actualmente Miguel Covarrubias.
1986
aparece Folios, revista también editada
Deslinde ha recibido la valiosa colaborapor
la
SEyC de Nuevo León.
ción de Mario Cerutti, Silvia Mijares, genaA la fecha (marzo de 1988) se han publiro Saúl Reyes, Carlos Arredondo,
Guillermo Schmidhuber, Humberto Salazar cado cuatro número. Los primeros dos fueron dirigidos por un consejo editorial
y Rosaura Barahona.
encabezado
por Jorge Pedraza. Los restanEn marzo de 1983, Minerva Villarreal y
tes
han
estado
a cargo de Jorge Cantú.
José Javier Villarreal sacan otra publicaEl
contenido
de Folios ha oscilado hasta
ción. Esta vez se trata de HogalJl, una plana
ahora
entre
educación
y literatura, princide poesía que incluye a cuatro autores por
número, con la condición de que dos de palmente, y ha sido aportado, entre otros,

A partir del segundo número, Alfonso
ReyesMartínez entra en la dirección artística y la revista adquiere la calidad visual de
la desaparecida publicación Salamandra. En
mayo de 1982 aparece su tercer y último
número.
Colaboraron en i: Eduardo Arellano,
Guillermo Meléndez, Margarito Cuéllar,
Agustín Tapia, José Francsco Villarreal,
R~o Castillo y Raymundo Uviña.
En ese mismo mes (ma}'O de 1982), Arnulfo Vigil edita la revista "Oficio, destinada
a difundir ensayo, crítica y creación literaria. Su nombre proviene de considerar a la
literatura como un oficio que se aprende en
1' práctica y no mediante un título.
Oficio, al igual que la revista i, lle~ó sólo
al tercer número y publicó trabajos de
Francisco Ruiz Solis, Eduardo Zambrano,
Guillermo Meléndez, Mario Anteo, Reynol
Pérez Vázquez y Guil1ermo MacLean, entre otros. 'En febrero de 1983 desaparece

16

Memorial

~r: Ro~ura Barahona, José Maria Lu o

smae) V1dales, Xavier Moys.sen Napol~ ' publicaciones que han circulado en Monterrey en los 46 años que abarca este resuNevarez, Humberto Salazar J'osé M ,n men.
Mendº10Ja, Gui·1Jermo Meléndez
, y H ana
·
Salazar Ortiz.
oraao
Por donde 9uiera '}Ue se le vea, el balance es magnifico para una ciudad ue
.El recuento termina aquí, pero no la his~ace poco no estimulaba la creacfún
tona. Habrá que incluir fas ochenta o más l~tasta
1 etana.

17

�---------------

Memorial

Memorial

Condones para enterrar un gato

lo Lobo

Guillermo Meléndez
AJ saltar de la azotea al brocal
perdió la pisada.
Fue rebotando en la pared del pozo
hasta alcanzar el fondo.

Margarito Cuéllar

Asf le decían. A los diez años, en una bronca mordí a un morrillo de
mi tamaño y le arranqué un pedazo de nalga. Ahora me ve y se agacha.
Lo respeta, le saca la vuelta.
Habita los confines de la risca. Por ahí la rolo. La raza me aliviana
porque no soy peine. La tzra se la pela. Lo~ apañes están de la chi~ga~.
Pero nadie pilla. Se co"e la voz y cuando los javieres suben ya ni maiz
paloma.

Va a visitar a un tío-para ver si hay moche de luz. Lleva tres-pelos
como barba y la cara llena de manchas negras. Botellita de tequ_ila en el
tubo del calcetín. Aviéntate un pisto, ese. El vfvo retrato de quien lleva
tres 4tas sin comer, sin dormir y sin bañarst. Veinticinco años. Dicen
que aparento doscientos.
Ayer lo encontraron muerto junto a su Herradura de tres ~rtos
vacía y su bolsa de _Resistolsobre las piedrll$ del rlo Santa Catarina.

Las aguas antes quietas
se movieron mortales,
le lavaron la sangre del bigote
y quedaron serenas
al escuchar su último respiro.
En la mañana, mi padre
lo sacó de la noria y lo echó a la basura.
Por la noche, cantándple en el jardín
mientras dormían los girasoles
y el chirriar de los grillos era fúnebre;
mi hermano y yo, sin lágrimas,
lo enterramos en una caja de zapatos

�Memorial

Enumero mis tratos con la inquietud nocturna:

Esas son las tareas que hacen parecerme
al gran Belerofonte en sus ratos estúpidos.

Antes de abandonar la alcoba
abro las ventanas
para que dócil entre una lechuza
a dejar en mi lecho su sueño
.de plumas calurosas.

****
Que importa el circo los enanos
el domador con látigo.
Que importa el jarrón donde queda
como fémur desnudo una vara espinosa.
Tú no eres guardabosques
ni tus uñas rasgaron el laúd
que cuidaba el vaivén del asfódelo.
Tus parodias no sirven
con ellas no podrías defender
la simetría fustigada del tigre;
tu palabra no es el viento y la lluvia
que renace el corazón en llamas
palpitante en las rosas ...
Tú no eres un ciudadano estúpido
atente por favor a lo que tienes
no traspases los límites.
Si hablas describe la pesadez que rumías
si callas admira que aún el alacrán
no se alce a la luz como paloma.

Voy de una taberna a otra
buscando plenitud en sus espejos rotos
porque quiero escribir con mi sangre
la rapsodia que inmortalice
la caída de mis escupitajos
en un suelo cubierto de virutas.
Te busco cada luna que surge
y mientras la ciudad se hace y se deshace
es siempre mi deseo que aparezcas
cuando cruzo las calles
cuando asciende la espuma
cuando levanto el tarro con cerveza...
Esos son los vestigios que me ciñen
mis giros en la espiral de tiza.

21
j
..

~

- -

-

-

-

--- - -

-

-

---

�Memorial

Cruzan los -años
parten con sus mil .luna:;
con la prudencia
de un caracol herido
que barniza la hierba.

*****

Memorial

lTradidón poética en Monterrey?
lrineo Morales Monsiváis

muy poca difusión de poetas locáles.
además de que las ediciones de esta
generación están agótadas y sólo las
conocen en su totalidad personas
muy cercanas a estos grupos.

¿Existe realmente una tradición li- teraria en Monterrey o es simplemente una historia literaria esquizoide
donde partes no ensamblan ni pretenden perpetuarse hacia un acontecer artístico contínuo?

,as

Así pues. !a relación entre estas
generaciones y la nuestra es casi nu~
la a nivel de contacto.

Al respecto J. J. Ruiz y Francisco
Villarreal comentan sobre la poesía
escrita en Monterrey que: Es con /os
nacidos en /os treinta cuando la
poesía en esta ciudad adquiere una
consistencia, una tradición.
Según el diccionario, tradición es
1o./ Comunicación o transmisión de
noticias, composiciones literarias,
doctrinas, ritos, costumbres, correlación sucesiva de unas en otras generaciones. 2o./ Doctrina, costumbre,
etc., transmitida de padres a hijos.
3o./ Entrega (acción de entregar una

cosa).

El primer sentido de esta definición, si lo aplicamos a las anteriores
palabras de Ruiz y Vdlarreal no se logra, porque hay un gran desconocimiento para les poetas jóvenes de la
llamada generación de Jos nacidos en
los treinta, representada por los gruPoS literarios Apo/Odlonls y Khátarsis;

esto porque desde entonces existía

Sobre eJ segundo sentido de ia definición, es igualmente falso apficado
a nuestras condiciones porque a estos poetas que fluctúan alrededor .de
los cincuenta años no los tomamos
como modelos y porque además de
sernos desconocidos tenemos más
lecturas &amp; poetas de la talla de Paz,
Vallejo. Novo, Sabinas, Villaurrutia,
etc., que superan a nuestras glorias
locales no sólo en difusión sino en calidad e influencia.
8 tercer sentido de la definición, eJ
sentido de entrega; necesita como
complemento al verbo recibir; para
que alguien entregue _es necesario
que alguien reciba. !.a tradición se
· puede expresar como una entrega en
el sentido de una prolongación e persistencia de ciertos rasgos o for;':18S
arquetípicas en las cbras; pero •ambién puede manifestarse como una
negación u ~ . es decir corno
ruptura.

23

�Memorial

Memorial

Alfonso Reyes Martínez
Poema

cesivo hablar de tradición. Podriar1 ..,~ hablar mejor de generaciones,
de constancia, de preocupación, de
trabajo, de historia cultural y afirmar
que la tradición a la que pertenecemos es la hispanoamericana.

En Monterrey la poesía no posee
rasgos que hayan persistido en el
tiempo, porque no hay vínculo que
tenga la suficiente fuerza para caracterizar la poesía regiomontana con
una cierta personalidad o temperamento. La ruptura no se puede dar
porque el trabajo realizado por los nacidos en tos treinta no tuvo la suficiente importancia, personalidad o
influencia como para que alguien los
tomara como modelos para después
romper con ellos, tanto local como nacionalmente.

;;&amp;

Hay quienes han intentado rescatar la poesía regiomontana realizada
en décadas anteriores, tratando de
llenar vacíos, pero nuestra pobreza en
calidad literaria nos hace pertenecer
más bien a la historia de la literat.ura
que a la literatura misma. A manera de
opinión personal creemos que es en
los ochenta donde se ha producido la
mejor literatura escrita en Monterrey y
aquí incluimos a la poesía. A juicio
nuestro los grupos o personalidades
actuales son más importantes o trascendentes que grupos como Apolodionis o Khátarsis. Lo mejor que
podemos hacer con esa supuesta tradición poética es declararla nula y encontrar libertad en ello.

Como conclusiones podriamos
decir, que el afirmar que en Monterrey
hay una tradición poética es algo ficticio en el sentido de que haya una
poesía con características propias del
norte o en el sentido de que unos semidesconocidos tengan la importancia actual que no tienen. Lo que
siempre ha existido es un atan por distinguirnos del resto del país. pero es

24
-- -· --- ---- - -- - -

-------

Mirar desde el silencio
cómo se construye la noche
cómo teje su urdimbre de oscuridad
y traza su arco inconfundible
Ir por su camino
alimentado sólo por un frágil sue(lo
sobre los hombros
Oir a los pájaros de la sombra
anunciar la primavera inminente
Acaso sea desde este tiempo
con esta voz y con este cuerpo
la hoguera nace
otra vez el deseo edénico
que se de/iza olvidado de Dios

�Memorial

----------------------------------~-~·"lfj.

Memorial
,11111: 1 11 ,11111mm1i:1:111m:mm:w~~.,oo~mm11:211 mem1,m
: emia 1m::c :11mmmce::m111 1 1 11 u1111momc:1:111io:muu::11 11

En Memoria

1

1

l'I

II IUlllUIII

Una de las más importantes actividades civícas de este
poeta, fue su esfuerzo en favor de la profesionalización
del escritor brasileño, fundando varias asociaciones de
clase. Trabajó también en el ministerio de Educación y
formó parte de la comisión del Patriotismo HistóricoArtístico Nacional.

Teresinka Pereira

Hoy vive en Río de Janeiro y trabaja en un puesto de
funcionario público, siendo todavía hoy uno de los más
activos y consagrados escritores de nuestro país.
Su primer libro de poemas publicado en 1930, se tituló sencilíamente Alguma Poesía, inmediatamente llegó
al público con las sofisticaciones modernistas, dentro de
una lírica madura, de primera clase.

CARLOS DRUMMOND DE
ANDRADE,
POETA BRASILEÑO*

El poeta se lanzó como el número uno entre todos los
poetas 9el país y así quedó definitivamente en la literatura
brasileña del siglo XX.
Varios poemas de este primer libro registran sus impresiones históricas de las ciudades donde él vivió. La primera impresión y la más sentimental de entre todas está liga- ·
da a su ciudad natal ltabira, donde, antaño, las minas de
hierro proporcionaban una buena parte de la economía
del estado.

Carlos Drummond de Andlade es el poeta brasileño más
importante del siglo XX y es Ífu.."Omprensible que a sus 84
años no haya recibido el Premio Nobel de Literatura.
Además de. poesía, también escribe
yos, cuentos y crónicas.

en- prosa;

ensa-

Nació en ttabira; estado de Minas Gerais, en 1902, participó en el movimiento modernista, lanzando en el año
1925/26 La Revista; dedicada á ese movimiento, junto
con otros prominentes poetas del grupo minero (Minas
Gerais), como Joao.AlphQnsus, Emili&lt;) Moura, Abgar Renault y otros.
·
Periodista profesienal,_ siempre colaboró en los principales periódicos de Brasil con sus crónicas, que después
reunió en los volúmenes Conli$SOeS de Minas (1944),
Passeios na //ha (1952), Fa/a, Amendoeira (1957), A Bolsa &amp; A Vida (1962), Cadeira de Da/aneo (1966) y Caminhos de Joao Brandao (1970).
.
•

ITABJRA
Cada uno de vosotros tiene su pedazo en el pico de Caué
En la ciudad toda de hierro
Las herraduras golpean como campanas.
Los niños siguen para la escuela.
Los hombres miran hacia el llano.
Los ingleses compran la mina.

Sus cuentos fueron recogidos bajo los siguientes
títulos: O Gerente (1945) y Contos de Aprendí~ (1951).

Solo, en la puerta de la tienda, Tutu Caramujo piensa
en la derrota incomparable.

La lista de su poesía es mucho más. extensa, habieneo "
publicado desde 1930 hasta hoy más de 30 títulos diferentes, los cuales tuvieron varias ediciones cada uno, fueron
~demás traducidos a los idiomas principales del mundo,
incluyendo español, alemán, francés, inglés, ruso, sueco
y checo.

En este poemita está condensada toda la visión de la
vida en una pequeña ciudad del interior de Brasil,
pero que puede ser también de la de cualquier
pueblo de la América Latina. Las casas tienen cerraduras y las campanas de las iglesias son símbolos

Varias tesis de doctorado en literatura, escritas en uni-

versidades norteamericanas y europeas, tienen como tema la poesía de Carlos D. de Andrade.

27
26

- - - - - - - - -- --

-

�especiales, los niños van a ta escuela. los hombres
aceptan su seria y triste responsabilidad de la supervivencia económica de la familia, mientras que los
ingleses (el extranjero rico) compra las riquezas de la
tierra. a últiMe verso representa ta conciencia-de la
decadencia de la propia región minera, al disminuir
sus productos naturales.
Cuatro af'íos después sale su libro Brejo das Almas, cuyo
título rinde homenaje al nombre de los municipios de Minas Gerais, cuyos habitantes pedían que se cambiaran.
La sensibilidad de Carlos Drummond rescata en su lirica
el poético nombre de la ciudad.
Los poemas de este libro son todavía más modernistas, y algunos llegan a tener una apariencia surrealista,
con muchas metáforas líricas y originalisimas, como el titulado "Registro Civil":

REGISTRO CIVIL
Ella recogfa margaritas
cuando pasl,. Las margaritas eran
los corazones de sus enamorados,
que se transformaban en ostras
y ella engullla en grupo de diez.
Los teléfonos gritaban Dulce.
Rosa, Leonor, Carmen, Beatriz.
Sin embargo Dulce habla muerto
y las demás se bañaban en Ostende
bajo un sol neutro.
LBS ciudades perdlan los nombres
que el funcionario con un pájaro al hombro
iba guardando en el libro de versos.
En la ultima de ellas, Sodoma,
quedaba una luz encendida
que el angel sopl6.
Y en la tierra

Después del libro Fazendeiro do Ar la poesla de Carlos
Orummond ae volvió m6s filosófica, rMS hermética y más
éO'ndensada, mostrando que el movimiento modernista
toeabe ya e su fin. S desarroUo temático de esta obra
poetica de larga vida ae ve esf de una manera más amplia
y tiene una profundización de los valores humanos y de la
pr«&gt;CUl)8Ción con la muerte. B poema titulado "A Distri·
bucaO do Tempo", que citamos para cerrar esta parte es
significativo y tfpico, y pertenece al movimiento de la generación de escritores post-modernistas:
LA DISTRIBUCION DEL TIEMPO
Un minuto, un minuto de e,peranza
y dtl8pués todo Maba. Y toda creencia
en hueso&amp; se deÑIBU. S6/o queda la mansa
decisi6n entrt1 Is muerte y la indiferencia.
Un minuto, no más, que el tiempo cansa
y en el 60mtna de amor no ha-,.. lp,IÍen, 11enza 8Stft 81/ÑfJ~: esta agu¡a, fina lanza
- para ~varnos en la playa inmensa.

Sdlo un minuto má,, y llega tarde
un poco más de ti, qu11 no tti doblu,
que yo me vaya fuera, pues soy cobarde.

Un minut9 y acabo. B reloj su(!lto,
vaga mi6n en cielo revuelto
un minuto me basta, IIIO y mi&amp; obras.

" yo s6lo ola el rumor
blando, de las ostras que se deslizaban
por la garganta implacable.

•••

..

o

•

28

29

�El salario, en la agenda

Pacto con salarios recu)?erados
Durante el pri"?er cuatrimestre de] año en la economía mexicana se
ha operado un importante proceso de desinflación con estabilidad re•
cuperada.
·
.
. Los precios, después de haber alcanzado en enero un crec1•
miento sm precedente de 15.5 por ciento, se han desacelerado de fe.
brero en
de manera tal que la úJtt·ma e·&amp;
B
d adelante,
, .
1 a que reporta e1
anéo e Me_,oco da una inflación para abril de 3. 1 por ciento, nivel
q] ued e~, p~r dc1ertlo9,8e51 más bajo desde hace 34 meses, siendo similar a
a e Jumo e
.

Como era ~~ esperarse. el programa antinflacionario de 1988 se ha
prolongado por tres meses más. Para junio, julio y agosto próximos,
la concertación entre los agentes económicos signatarios del PSE im• ·
plica mantener atados loa precios básicos de la economía ·y que la
estabilidad financiera que se hizo presente prácticamente desde abril
se mantenga.
Entre tañto, la tasa inflacionaria para mayo cerró ya a un nivel de
1.9%, con lo que la meta de crecimiento de los precios programada
se cumple mucho antes de lo originalmente previsto. Es ésta, pues,
razón de más para continuar con la estrategia que instrumenta la so•
ciedad mexicana contra la inflación.
Pese a todo, la misma no estuvo exenta de presiones. Algunos scc•
tores empresariales dedicados a la exportación y representados en la
Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República
Mexicana (ANIERM) se manifestaron por un ajuste del tipo de cam·
bio argumentando que se perdía margen de subvaluación y nuestras
ventas al exterior se tomaban menos competitivas. La respuesta fue
categórica: no podemos seguir manteniendo el dinamismo de nues•
tras ventas externas subsidiando a los exportadores. Aquéllas tendrán
que incrementarse con mayor productividad y elevando la calidad de
nuestros productos comercializables en los mercados internacionales.
Por otra parte, contrariamente a lo que podía esperarse, los salarios
mínimos no registraron ajuste alguno a pesar del reconocimiento de
que éstos han perdido poder adquisitivo durante la etapa de aplicación
del Pacto. Hubiera sido deseable un aumento para darle al mercado in•
terno cierta fortaleza. No obstante, la cifra de inflación que se observó
en mayo hace previsible que en los meses por venir la tasa inflaciona•
ria pueda ser incluso inferior al 2 %, con lo que la pérdida del poder
de compra del salario en algo se mitigará.
Hacen falta, sin embargo, medidas adicionales que involucren a
otros sectores en la concertación para resolver algunos problemas de
desabasto que se presentan con productos como la carne y las horta·
lizas, afectadas por la sequía. Los abigarrados sistemas de comerciali•
zaci6n e intermediarismo que existen en los mercados deben empezar a resolverse- con imaginación y voluntad de las partes. De otro
modo, el Pacto podría verse en serio predicamento.

30

Así pues, la decisión de dar continuidad en abril y may
J
dºd
o a as me1 as concertadas para la segunda fase del Pacto de Solºd .d d
· "bl
1 an a pre•
v1s1 emente pondrán el nivel inflacionario en el 2 por ciento para l
mes de ma~o, con lo que la meta del programa económico de 198~se _alcanzara en breve. Hacia finales de este mes los sectores signatar~os_ del Pa~to darán a conocer lo conducente para los meses de junio
yp 1uho.
Sera
recomendable
que, dados los resultados
t
l
.
. bene'fº1cos del
O
~e en_ os -~rimeros meses del año, sus acciones se orienten en la
misma direccion. Ya. sobre ello se han adelantado algunos signos que
apuntan en _ese sent_ido: el secretario de Programación ha declarado
q~e los precios Y tarifas de los bienes y servicios públicos no suf · '
aJuSt e ª!guno; el _tipo de cambio, según ha señalado el titular ~:~:
Secretar1a de Hacienda no se moverá a pesar d J
•
,
,
,
e as presiones
para
que no, ocurra as1 por parte de algunos sectores empresariales. Por
lo demas, las tasas de interés han continuado su trayecton· d
d t
l
·
a escenen e en as pnmeras semanas de mayo, con lo que todas las presio•
n~s eventuales sobre costos de producción permanecerán amarradas
S1end e 11O , a st' , no tienen
·
por qué ocurrir presiones sobre precios fina•·
es mas alla de lo previsto en una tasa de inflación de 2 p
· t
con IO
d
, l p
or cien o,
f al ~ue ª emas e acto puede prolongarse perfectamente hasta
m es e,ª~º· Habrá que pensar, sin embargo, en darle al salario
real ~n mimmo de recuperación de su poder de compra, después del
deterioro que ha_ sufrido durante la vigencia del Pacto. Ello es perfec:~en_te co~patible con la prolongación de los ritmos desacelerados
a mflac10n, pues como se sabe los salarios pesan muy poco en la
estru~~u_ra de costos de las empresas. Dotado, entonces, de un poder
~dqu1s1tlvo mayor puede darle al empresariado la garantía de un nivel
e co~~mo que no siga rezagado a cambio de mantener los precios
contro a os. Ocurra así o no, de todas maneras habrá que empezar
ad pensar
en un Pacto para el crecimiento• La estabTd
d
d
e
JI a recupera a
a perrectamente margen para ello.

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COMJTE EJECUT/J'O
1988-1991

'ROFR. RODOLFO DE LEON GARZA
&amp;io. Genm,/

C I'. ALFREDO ROMERO OYERVIDES
Sno~ • Ori,,nizlleión
UC. MARCOS CAN'IVSIL VA
Srio. de hnilión Socü,J
ING. NOE HOR11ALES PAQIECO
Srio. de Fmanztu
UC. CESAR GONZALEZ CABALLERO
Srio. de Trabajo
UC. BENJAMJN SOLIS YASQUEZ
&amp;io. de hensay Propaganda

'""

PROFR. JOEL MONTEMAYOR soro
Srio. de Pensiones y Jubilacionn
LlC. JOSE A. MORENO MORENO

Srio. de Conflictos

C. P. LUIS CESAR CARDENAS C.
Srio. de AnlÍlisis. Estudios y Ettlldútica
LIC. JOSE RESEND/Z BALDERAS
Srio. de Educación SindictJ/

Nuestro agradecimiento a la rev~Sla
Momento y a su Director Elías López Agutlar
por el sofülario apoyo a las causas culturales
ae nuestra instituci6n.

ING. RA YMUNDO OMAÑA FAZ
Srio. de Seguridad y Asistencia Social
PROFR. JOSE A. GAONA MORALES
Srio. de Acción Política

NOTA U-RGENTE:

Por cuestiones de fuerza mayor
-aunque la portada diga loco~
trario- no nos fue posible incluir en este número la entrevista con el reconocido director teatral Sergio García. Estamos en deuda.
La nota sobre Drummond d e Andrade, se tomó de la Memoria
documental de la segunda bienal internacional de poesía
visual y alternativa en México, en virtud de cumplirse en
Agosto el primer aniversario
de la muerte del poeta brasileño.
Las notas· El Pacto con Salarios Recuperados y El Salario
en la Agenda, fueron tomados
de Economía Informa, Organo
de la Fac. de Economía de la
UNAM, mayo y junio de 1988.
Nuestro Agradecimiento.

LIC. JOEL SERNA MOYA
Srio. de Promocwn Ot/tura/ y Artútica
LIC. FRANCISCO DE LA ROSA MARTINEZ
Srio. de Relacione,
DR. OFEL/0 GARZA RODR/GUEZ
Sric. de Actas y Acuerdos
LIC. FRANCISCO JAVIER IZAGUIRRE
A~sor Polftico
UC. JOSE. C. FERNANDEZ QU/ROGA
A#IOrJurÍdicQ

gráfica:
robert.o rmld:ra:b espejo

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Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma
de Nuevo León

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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