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                  <text>MENTE
VOLUMEN 1

OCT. 1980

NUM. 2

�•

fC)HllO IJNIVU¡iSlT~

�MENTE
,

VOLUMEN 1

OCT. 1980

NUM. 2

�BAREMO DEL TEST DE DOMINO
MONTEVIDEO/ ADOLESCENTES y ADULTOS
Percentll

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ROSARIO / ADOLESCENTES

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4

BAREMOS OBTEN IDOS DE 1,696 APLICACIONES REALIZADAS POR EL DEPARTAM ENTO
DE ORIENTACION VOCACIONAL DE LA FACULTAD DE PSICOLOGIA DE LA UNIVERSIDAD
AUTONOMA DE NUEVO LEON , LA POBLACION ESTUVO FORMADA POR 29% HOMBRES,
71 % MUJERES, DE LOS CUALES EL 85% TENIAN COMO GRADO ESCOLAR PREPARATO·
RIA, EL 68% PROCEDIA DE PREPARATORIAS LOCALES Y EL 17% DE PREPARATORIAS
FORANEAS, EL 8% TENIAN COMO GRADO SUPERIOR LA NORMAL, EL 5% GRADO DE
LICENCIATURA Y 1% DE OTROS ESTUDIOS O SIN ESTUDIOS.

�CONTENIDO
. Pág.

Editorial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119
Baremos del Test de Domino ... . ... . . . ..... . . . ... . . . ...... 123
Collin5&gt; Marcia E. / Las reacciones emocionales de los padres .
hacia un hijo inválido .. . . .......... . . . ... . ........... . 125
Hall, C.S. y Domhoff Bill / Lo que Freud y Jung soñaron .... 143
Peralta, Jorge/ Mesa Redonda: El análisis conductual . .... . .. 157
Rowen , Mary / Impacto psicológico de la infertilidad . . . .. . .. . 177
Ruiz, Yolanda / La comunicación como factor en el cambio de
las estructuras sociales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 195
Salinas, J .A. y García S. , J. / Efectos de la localización
temporal de un procedimiento de supresión condicionada
positiva, dentro de un programa de intervalo fijo . . . . . . . . . . . 205
Zúñiga, J.G . y Montalvo Reyna, J. / La psicología aplicada a los
deportes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 213

�EDITORIAL

Presentar la oportunidad de comunicar a través de una revista
propia la producción intelectual, los puntos de vista o las determinadas posiciones en psicología, no es algo que pueda inmediatamente
generar un clima extraordinario de publicaciones. Por supuesto que
un índice de la calidad académica de una Facultad lo constituye el
número de artículos o de escritos que s1,1s maestros, investigadores y
alumnos escriban y difundan para conocimiento de los demás. Esto
no será factible de la noche a la mañana y reiteramos la esperanza
de que poco a poco haya más contribuciones que enriquezcan el
clima académico y profesional de nuestra carrera.
A partir del tercer número, MENTE recibirá un fuerte apoyo organizativo y de. coordinación, ya que se constituye el CONSEJO EDITORIAL con los jefes de los departamentos académicos. Precisamente,
la Lic. Santos Delia Ayala, J~fa del Area Social , Lic. Bella A. Garza,
Jefa del Area Clínica Infantil, Lic. Guillermo Hernández, Jefe del
Area Clínica Adultos, Lic. Guadalupe Morales, Jefe del Area Laboral
y el Lic. José Cruz Rodríguez, Jefe del Area Conductual. Ellos, y los
maestros y alumnos de los departamentos académicos respectivos
propiciar án las publicaciones diversas y a la vez evaluarán las que
reúnan los requisitos académicos mínimos para su edición.

CIRILO H. GARCIA

�t

MENTE

1980-1 , 125-142

NUM . 2 (Oct. 1980)

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES HACIA
UN HIJO INVALID01 2

MARCIA E. COLL/NS 3
UNIVERSIDAD DE TEXAS EN AUSTIN

1 Trabajo leído en la 2a. Semana Académica organizada por la Administración de la Facultad
de Psicología d urante el semestre marzo-julio de 1980.

2 Artículo traducido por el maestro Ernesto Piñeyro, profesor de t iempo completo en la
Facultad de Psicología de la U .A. N .L.
3 Candidata al doctorado en psicología educat iva por la Universidad de Texas en Austin ,
E.U.A .

�LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

127

INTRODUCCION

Es para mí un honor y un placer tener la oportunidad de hablarles acerca de un tema de vital interés para mí: Las reacciones
emocionales de los padres hacia sus hijos mental o físicamente
inválidos.
Por la próxima hora o un poco más, discutiré las reacciones
emocionales típicas de estos padres, tal como han sido reportadas
en la literatura popular, médica, sociológica y psicológica de los
Estados Unidos. Este tema ha sido abordado y discutido por psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, consejeros de rehabilitación,
médicos, enfermeras y padres.
Primero, revisaré los estudios que son descriptivos y que se
basan en observaciones de casos individuales de padres o pequeño
números de éstos, observados y /o entrevistados por los observadores. Estas crónicas clínicas y personales comprenden la mayoría de
la literatura acerca de padres de hijos inválidos.
Los· estudios empíricos controlados con una base teórica adecuada, son pocos o virtualmente inexistentes. Por lo tanto, raramente citaré referencias al hablar, en lugar de eso, intentaré mencionar
sucintamente lo que ha sido observado.
De ahí en adelante, discutiré las interpretaciones más prevalentes de las reacciones emocionales de los padres: Los procesos de
duelo y luto. La discusión focalizará la estructura teórica general
acerca del duelo y el luto como un para_
d igma para la interpretación
de las reacciones de los padres, incluyendo una breve revisión de dos
modelos que parecen ser los más viables. Concluiré la plática con
.varias rec.omendaciones respecto a los enfoques terapéuticos para
trabajar con esos padres.
La consideración de todo este material nos llevaría más de una
hora, especialmente cuando me considero a mí misma una novicia,
al menos expresándome en español. Sólo me queda esperar que mi
conocimiento, interés y entusiasmo por el tema, puedan compensar
mis errores gramaticales y de pronunciación al hablar. A la vez quiero
agradecer a la administración de esta Facultad de Psicología su
invitación para hablarles el día de hoy, y por su generosa hospitalidad en esta bella ciudad de Monterrey, así como el esfuerzo que
representó la traducción de este artículo del inglés al español. Me
gustaría que esperasen al final de la presentación para que hagan
cuantas preguntas deseen.

�LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES
128

129

MARCIA E. COLLINS

Ahora, muy bre~emente, antes de que e_mpiec~ a hab~~r acerca
de las reacciones de los padres, me gustana decirles quien soy Y
cómo me interesé en este tópico.
Soy una candidata al doctorado en Psicol&lt;;&gt;gía en la _U~iversidad
de Texas. En mi trabajo de estudiante graduada y en m1 _vida profesional he tratado de unir las disciplinas de la psicología y la educaci_ón ~special , con atención esmerada a los niños y sus famil ias.
Mis experiencias más importantes relacionadas con el tópico de
hoy, incluyen mi trabajo como direct?ra de c~msejería en la Escuela
para Ciegos de Texas, donde trabaje con niños y sus padres por
varios años estudiando e investigando como asociada de la doctora
Natalia Bá(raga para la American Priting House for !he Blind, Y
consultando con profesionales y con padres que viven y trabajan con
niños inválidos en .todo el estado de Texas.
·
En septiembre comenzaré mi año de internado en psicología
clínica infantil EN EL CENTRO DE CIENCIAS DE LA SALUD DE
OKLAHOMA donde mi s responsabilidades principales serán el trabajo como psidóloga en entrenam iento con un_~quipo interdiscipl inario
al servicio de los niños inválidos y sus familias.
Actualmente llevo a cabo investigaciones con padres de niños
inválidos, en los cuales estoy tratando de invest igar empíricamente y
validar la aplicabilidad del modelo teórico de la doctora Kubler-Ross
acerca del proceso de muerte y sus niveles, para interpreta~ las
reacciones de los pad res hacia el diagnóstico de impedimento v1~ual
serio o impedimento visual con invalidez múltiple de sus hijos y la
idea de su vida futura con ellos.
REACCIONES EMOCIONALES COMUNES EN LOS PADRES

Volviendo a nuestro tópico de las reacciones emocionales de los
padres hacia sus hijos invál idos, es necesario menci onar que la
crianza de niños con problemas emocionales puros queda fuera del
alcance de esta discusión.
El diagnóstico de cualquier condición de invalidez en un hijo,
provoca un trauma éon crisis en los padres. Por lo tanto, la pre_senc ia de un niño inválido en la familia, es inherentemente una situación llena de tensión. Aun cuando se puede esperar una amplia
variedad en las respuestas de los padres hacia la invalidez y el
inválido, debido a diferentes antecedentes, personalidades y circunstancias , existen algunas reacciones emocionales comunes que han
sido reportadas en la literatura.

Los padres de manera típica esperan que sus hijos sean, cuando
menos normales, algunos los quieren superiores y otros perfectos.
Sin embargo, las excepciones a esta esperanza son comunes e
inevitables. Cuando a los padres se les informa que su hijo no es
perfecto, que tiene un defecto mental o físico serio, se les está
privando del orgullo y la felicidad anticipada o experimentada previamente con otros hijos. Sus reacciones iniciales han sido descritas
como shock y negación o shock y duelo.
. Posteriormente, hay otras reacciones quizá. concurrentes, que
incluyen sentimientos de culpa, inadecuación, enojo, depresión, ansiedad, desilusión y autopiedad. También se ha sugerido que esas y
otras reacciones como retraimiento, amargura, resentimiento y rechazo son experimentadas de uno a otro grado por todos los padres,
aunque ellos no se den cuenta. Otras conductas típicas incluyen el
llanto, el c uest,onamiento, la búsqueda de razones y causas y el
culparse a sí mismos y a otros por el inválido.
Es notable el hecho de que el amor es raramente mencionado
dentro de !a multitud de reacciones paternas hacia el niño inválido.
La revisión de la literatura sugiere que las numerosas reacciones
negativas, interfieran con los sentimientos y expresiones de amor y
cuidado, especialmente cuando son notorios sentimientos muy fuertes de re.chazo y repulsión.
Las reacciones emocionales que parecen experimentarse más
consistentemente son shock, negación, duelo, culpa, depresión, inadecuación y enojo. Consideremos cada reacción por separado y
veamos a cada uno de los factores que parecen influir en ellas:
El shock inicial se ha descrito como un período de emoción pura
~I lidiar con el sueño destruido del niño perfecto. Es !a forma que
tiene la naturaleza de suavizar la experiencia traumática del diagnóstico médico. A continuación citaré la reacción de una madre hacia su
~ijo profundamente retardado, con daño cerebral, epiléptico y con
invalidez visual y auditiva:
El shock del nacimiento de un niño como éste no se siente todo
de un golpe, es todavía peor que la muerte de un hijo, porque te
das cuenta gradualmente de que ese hijo nunca va vivir en el
sentido pleno de la palabra ... ;es una tragedia! (Stewart, 1978,
95-96).
.
Después del shock inicial , los padres tratan de negar que la
1
~~ali~ez significa una pérdida permanente. Esta esperanza de que el
nmo va a crecer", "se va a poner mejor'' o que " una cura va a ser
encontrada", puede ser uno de los niveles en el ajuste de los padres
o también una actitud de por vida. Se ha dicho de que un poco de
negación es necesaria para suavizar " la tristeza crónica" y que aun

�130

MARCIA E. COLLINS

puede ser adaptativa en cierto grado. Sin embargo, después de un
período de tiempo, generalmente se cree que la predicha negación
ir:iterfiere con un buen manejo médico y la adaptación psicológica de
ambos padres al niño. Negación o rechazo pueden ser interpretados
como una reacción de shock que da.tiempo para absorber el trauma,
un mecanismo de defensa para lidiar con la situación dolorosa y
también como una manifestación o estado de duelo.
El duelo es aparentemente experimentado por los padres de
manera universal, y aún así algunas descripciones de reacción de
duelo son enormemente diferentes. Por ejemplo, .el duelo ha sido
descrito como una expresión inicial de tristeza o pérdida, un patrón
de conducta característico, un estadio de ajuste a la crítica y como
un marco teórico, al partir del cual se pueden interpretar las reacciones paternas. ·independientemente de las descripciones del observador, la reacción de duelo es percibida como una respuesta a la
pérdida. Los padres guardan luto por la pérdida del niño perfecto,
por la parte defectuosa del niño, y/o por una percepción de pérdida
de su autoestima personal. Según .el niño va creciendo, el duelo
puede ser también atribuido a las percepciones paternas de pérdidas
vigentes en sus vidas, a causa de la carga continua de responsabilidades adicionales y el "stress" inherente por la crianza de un niño
inválido.
Adicionalmente al shock, negación y duelo, los sentimientos de
culpa se encuentran siemp_re al principfo de cualquier lista .que hagan
los padres a sus reacciones por sus hijos, severa o moderadamente
inválidos. Aun cuando la culpa se ha interpretado como el extremo
en un continuo de reacciones patológicas hacia el nacimiento de un
hijo inválido, se acepta más a menudo como una reacción paterna
normal y natural.
Al dar a luz a un niño inválido, los padres pueden sentirse
culpables por su fracaso para darle vida a sus esperanzas ideales y
de la sociedad, para producir un niño normal si no perfecto. Igualmente, cuando el niño adquiere una invalidez, quizá a través de un
accidente o una enfermedad, los padres a menudo experimentan
culpa por su falla para llenar las esperanzas sociales y personales de
padre protector, el cual debería de algún modo prevenir la invalidez.
La mayor parte de los observadores están de acuerdo que los
padres en forma natural, buscan una razón del por qué su hijo es un
inválido, y que por lo tanto se sienten per~onalmente responsables y
a menudo culpables por la cond ición del niño. Como los padres
frecuentemente perciben de los hijos como una extensión de sí
mismos, ellos sienten que la invalidez del hijo es castigo divino por
su omisión o comisión de alguna conducta real o imaginada en el
pasado. Similarmente ellos pueden sentir que el problema del hijo ha
sido causado directa o indirectamente por alguna presunta falla o

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

131

defecto en ellos o en sus cónyuges. La culpa puede asociarse con
sentimientos de repulsión y rechazo de la invalidez o del inválido.
También puede atribuirse a un conflicto recurrente de amor y odio en
los padres respecto al hijo, con enojo recurrente, hostilidad y otros
sentimientos negativos, incluyendo deseos de muerte. Según una
interpretación psicodinámica, este sentimiento de culpa puede ser
consciente o inconsciente y manifestarse en conductas paternas,
tales como culparse a sí mismo o a otros por la invalidez, negación,
la búsqueda de la cura milagrosa, rechazo, sobreprotección, sobredependencia, así como presión sobre el niño para que obtenga logros
superiores a su nivel.
La culpa consciente o inconsciente experimentada por los padres, está asociada con sentimientos de inferioridad e inadecuación.
Un defecto físico serio en un hijo, tiende a ser experimentado por el
padre como su propio defecto, lo cual contribuye a aumentar los
~enJi_mientos de responsabilidad y de culpa. El nacimiento de un hijo
invalido, a menudo parece causar en los padres serias dudas acerca
de ellos como individuos y de su valor como procreadores. Sentimiento · de vergüenza, defensividad, pérdida de autorrespeto y el
aumento de la ambivalencia son algunas de estas reacciones típicas.
También los padres sienten una incapacidad personal, a causa
de dudas respecto a su habilidad para dar y hacer a sus hijos, lo que
se requiere. Los sentimientos de culpa e inadecuación, a menudo
llevan hacia o van acompañados de depresión, y pueden asociarse
con el coraje, el cual puede expresarse en términos de autopiedad y
culpa. Por lo tanto, volvamos nuestra atención primero, al enojo, y
después, a la depresión.
El coraje paterno podrá dirigirse inicialmente hacia el niño como
la fuente obvia de la frustración de las esperanzas construidas antes
del diagnóstico de la invalidez. Sin embargo, muchas veces los
padres no están al tanto de su coraje, porque la sociedad critica
reacciones tan primitivas, por ende, el enojo o coraje, puede estar
dirigido hacia el médico, el cónyuge, el destino y aun Dios. El enojo
"hacia adentro" puede ser expresado por los padres como depresión.
Algunos .observadores están de acuerdo en que el enojo es generado
periódicamente por sentimientos de impotencia y frustración en interacción con el niño, y por las cargas extras y •las demandas incesantes experimentadas por los padres. El enójo, como el duelo está
considerado como una reacción casi universal, v deberá ser' vista
tanto como una reacción emocional independiente o como parte del
Proceso de duelo y luto.
La depresión es reconocida comúnmente en los padres de los
ni~os inválidos, y se ha interpretado como el proceso de duelo en sí,
as, como una base o característica del mismo. Los síntomas suoerfi-

�132

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

MARCIA E. COLLINS

ciales de la depresión·, tales como: tristeza indefin~da, bajo nivel de
energía, apatía, etc., pueden aparecer en grados variables. Pare~e ~er
que la depresión y la culpa están entrelazad~s. El padre depnm1d?
está perennemente triste, y a menudo necesita expiar su culpa m_1mando al niño inválldo. Esta tristeza perenne, aparentemente refl_eJa
lo que ha dado en llamarse "tristeza crónic~" . del padre_ del niño
inválido. Se ha hipotetizado que este,. sent1m1ento persiste tanto
como el niño viva, y aun cuando los padr~s gozan algun~s de los
placeres de ver el desarrollo y el creci_m1ento ?e. su h1Jo, estos
placeres se dan dentro del contexto de tristeza cromca.
Los padres deprimidos han sido ~escritos como a~~ellos que
son más aptos para aislarse de otros miembros de la fam1_11a, Y co~o
característica tienen dificultad para expresarse con enoJo del mno
inválido. Los sentimientos de una gran pérdida p~rsist~~ Y la d_e~resión puede ser reactiva o preparatoria para la res1gnac1on Y qu1za la
aceptación del niño·y la invalidez.
Estas reácciones paternas: shock, negación, duelo,_ c~lpa, inad?cuación, enojo y depresión, se han observado que contmuan -~ traves
del tiempo, y que son similares para ~quellos pa~res c~yos h1¡os han
nacido inválidos o adquieren la invalidez en la infancia, como para
aquellos que quedan inválidos después de la infancia por accidentes,
enfermedad, etc.
Según la connotada doctora E/va Pozanski: N_o hay fam~lias en
/as cuales los padres no experiencíen una marana
emociones, Y
toma tiempo aun para la más normal de las fam1l1as , h~cer una
adaptación realista. ¿Cuánto tiempo es suficiente o cuales son
/os límites normales de tiempo? No lo sabemos, porque. . . en el
caso del niño inválido, el . trauma es en cierto m~do vigente,
porque ta presencia física del niño es un recordatono constante
de duelo y de pérdida (Pozanski, 1973, 323).

et~

Por lo tanto existe un consenso general en la literatura, de ~u.e
el conjunto de e:nociones _descritas en esta revisión no s~n patolog_1cas, sino normales y naturales, como parte. de las reac?1ones hacia
el trauma emocional inicial y el stress vigente asociado con la
crianza de un niño inválido.
FACTORES MEDIADORES CAUSANTES DE VARIANTES

Ahora que hemos considerado ya algunas de las .reacciones
comunes, veamos algunos de los factores que parece~ infl~ir en
ellas. Existe vivencia de que las reacciones paternas podran ~anar de
acuerdo a ciertos factores, que pueden llamarse factores med1ador~s.
Estos factores mediadores aparentemente influyen en la ocurrencia,
intensidad o duración de uno o más de las reacciones paternas

133

comunes. He hecho una lista de estos factores que han sido identificados en la investigación relevante a los padres de niños inválidos.
No tenemos tiempo para discutirlos todos y cada uno, pero los
mencionaré, y diré algunas palabras acerca de cada uno de ellos.
Par~ propósitos de la discusión, estos factores mediadores pueden estar asociados con unas de las siguientes tres categorías:
Características de los padres, características del niño, y características del sistema de apoyo o de soporte de los padres, verbigracia: la
familia.
Características de los padres

Considerando las características de los padres, (1) la salud mental general de los padres cuando el diagnóstico de invalidez es
hecho, parece ser un factor importante. Aquellas personas que han
logrado un ajuste relativamente satisfactorio y que han aprendido a
sobrellevar la frustración, llenar sus necesidades importantes, confiar
en las relaciones humanas y sentirse libres de culpa excesiva o
miedo, parece que (a) reaccionan más moderadamente y (b) resuelven sus problemáticas emocionales más fácilmente.
(2) La cultura y la sociedad de los padres pueden influir o
influiran de hecho en el tipo y la intensidad de las reacciones. Las
normas de los padres usualmente están basadas en los valores
aceptados por el ambiente social. Por ejemplo, si la cultura o la
sociedad perciben a un niño inválido como una carga sin esperanza,
o alguien a quien deberáll' rechazar o ridiculizar, entonces los padres
responderán al niño inválido de acuerdo a, esas normas.
(3) La religión y los valores religiosos pueden influir en las
reacciones paternas. La investigación es limitada y los hallazgos
contradictorios; pero parece ser que las madres católicas son más
aceptantes del niño inválido que las madres no católicas o igualmente aceptantes que las madres protestantes. También la autoculpa y la
despersonalización variarán de acuerdo a las preferencias rel igiosas.

(4) El nivel socioeconómico, incluyendo el ingreso del padre y el
nivel ocupacional, es un cuarto factor a considerar. Las madres con
alto status socioeconómico se ha encontrado que responden al diagnóstico del retraso mental , como si fuese una amenaza, mientras
que las madres de bajo status socioeconómico respondieron en
términos de una crisis de roles (Farber, 1960).
(5) El nivel educativo, el cual está asociado con el status socioeconómico, parece estar relacionado con la aceptación o el rechazo
paterno. Los padres con altos logros educativos tienen más culpa y
experimentan más dificultad para aceptar a un hijo mentalmente
inválido, mientras que los padres con logros educativos bajos parecen estar menos preocupados.

�134

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

MARCIA E. COLL/NS

(6) Una incapacidad física en el_ pa?re_ ~imilar a la del hijo,

parece facilitar el ajuste del padre al niño 1nvalldo, Y por lo t~nto ,_ s~
-han observado reacciones menos severas con soluciones mas rap1das a problemáticas emocionales.
(7) La edad de los padres puede relacionarse con el sexo -~el
niño inválido y el orden de n~c_imiento, p~Fa crear prob_l~mas familiares. Madres muy jóvenes t1p1camente tienen mas_ d_
1f1cultades: El
primogénito de sexo masculino inválido de una pare¡a J&lt;?ven, _p~d1ese
crear respuestas emocionales más intensas que un pnmogenito de
sexo femenino o un hijo no primogénito. Las madres de mayor
parecen encontrarse en mayor riesgo, porq_~e no ~olamente la incidencia de condiciones invalidantes en rec1en nacidos a~~enta~ en
las madres mayores de 35 años , sino también porque el n1no pud1~~e
no estar planeado o bienvenido. Los padres d~ mayor ed~d tamb1en
pueden preocuparse más acerca de proporcionar y satisfacer las
necesidades del niño .

e?a~.

(8) Las experiencias previa~ con niños _Y adultos inválidos parece

afectar positivamente las reacciones emocionales.
(9) Las actitudes paternas hacia la invalidez específica pueden
llegar a ser influyentes. La actitud es cultural y ~erso~~lmente determinada. Es muy común que algunos padres se 1dent1f1quen con los
niños, se imaginan como sería su mundo, si ellos , los padres,
fuesen por ejemplo , ciegos . Es importante recordar que un ciego . de
nacimiento no sabe lo que es la visión normal. El no ha p~r?1do
nada, porque el nunca lo tuvo , y en ~us añ&lt;?s tempranos qu1za no
esté especialmente consciente de que el es diferente del resto de la
familia, a menos de que se le haga sentir que sí lo es. Argur:r,~ntos
análogos a los anteriores, pueden ser hechos para otras cond1c1ones
de invalidez.

(1 O) La última característica de los padres que p~ede . ser un
factor mediador, es su percepción de la severidad d~ la 1nval1dez d~I
niño. Los padres que perciben que la !nva!id_ez es ~as o men?s sena
de lo que el diagnóstico médico y ps1c&lt;?log1co pudiera sugenr, P~~ece que tiene más problemas con reacciones como duelo, negac1on,
rechazo y aceptación .

Características del niño

Volviendo brevemente a las característ icas del nino, hemos ~onsiderado el sexo y el orden de nacimiento del n iño con referencia a
la edad de los padres. (3) La tercera característica, pr~maturez, ha
recibido más atención en las investigaciones. Las reacciones maternas frecuentemente incluyen algunas de aquellas a~ri~ui_das a ~adres
de niños que han nacido inválidos o enf~rmos cro~)cos. Part1cula•
mente aparentes son los sent imientos de inadecuac1on, culpa perso-

135

nal y duelo. La combinación de prematurez e invalidez parecen intensificar estas emociones. La prematurez interfiere con el proceso
necesario de apego materno-infantil, a causa de la separación requerida para que el niño gane peso y reciba tratamiento médico espeC!~I. Las madres par~cen experimentar un vacío durante la separaeren y muchas experimentan una falta de interés en el niño. En
algunos cas_?s, esta falta de interés parece irreversible, y puede
resultar en srndrornes de deprivación, tales como la incapacidad para
amar o el síndrome del niño golpeado.
(4) El número cuatro es el origen médico de la incapacidad. La
intensidad y duración de las reacciones paternas especialmente culpa, puede variar de acuerdo a qué tan responsables por el inválido se
sientan sus padres. Las reacciones también pueden diferir, de acuerdo a la percepción de su responsabilidad hacia un defecto genético
que ellos pueden haber transmitido con o sin su conocimiento o por
invalideces por causa de accidentes o de enfermedad.
(5) El tipo y el grado de la invalidez del niño, también influye en
las reacciones de los padres: entre más grande y visible el daño
más grande es la reacción de los padres. -También las reaccione~
pueden variar de acuerdo a si la invalidez es física o mental.

Características del sistema de apoyo de los pádres

Generalmente, es importante considerar las características del
sistema de apoyo de los padres. (1) Después del nacimiento de un
niño inválido, las actitudes del personal profesional, particularmente
las enfermeras, afectan profundamente las reacciones de la madre.
Las madres aceptan sus propios sentimientos negativos más rápidamente, si el personal profesional las estimula a que los expresen y si
estos sentimientos parecen ser afectados. Una falta de comprensión
por parte del personal profesional, intensificará las distorsiones emocionales y perceptuales en la madre. También , el evitar responder al
contacto del niño por el personal profesional , comunica a la madre la
idea que su niño no es aceptable para otros y aumenta su sentimiento de culpa, duelo y de pérdida de valía personal.
(2) La aceptación y el apoyo emocional de los padres del cónyuge y de la familia, tienen un efecto significativo en la habilidad
emocional del padre y en su rapidez para aceptar al niño inválido.
(3) Al último, pero no menos importantes, son los servicios de
apoyo de los profesionales, tal y como se van necesitando, y los
cuales han sido importantísimos para ayudar a los padres a manejar
Y a resolver, y más efectivamente, las reaccionas emocionales problemáticas. Solamente cuando estos padres han podido entender y
resolver sus reacciones emocionales, podrán beneficiarse plenamente
de la información y del consejo qÜe será necesario recibir, debido al
desarrollo y crecimiento de su hijo inválido.

�136

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

MARCIA E. COLLINS

Al concluir esta. discusión de los factores 4m~d_iadores, quiero
enfatizar que pocos de ellos han sido probados emp1r~ca Y é3:decua~a- _
mente, la mayoría sóto han sido identificados a tr~ves ~e 1~pres10nes clínicas muy limitadas, y si acaso, por alg~ de invest1gac1on. Por
lo tanto, para poder dar a los padres el conseJo y el apoyo ne_cesarios , se requieren los estudios validados, ~son estos f~~tor;s igualmente relevantes para la cultura y la soc1eda~ en Mex1co .. No lo
sabemos.
INTERPRETACION DE LAS REACCIONES EMOCIONALES PATERNAS: PROCESOS DE DUELO Y LUTO

Ahora, q1Je ya hemos revisado las reacci_on~~ pa~ernas con:iunes
y los factores mediadores aparentemente s1gn1f1cat1v&lt;?s, cons1de~emos las interpretaciones más prevalentes de las reacc1on_es ef!l_oc10nales de los padres: los procesos de duelo y luto. La d1scus1on ~e
enfocará hacia el marco teórico general del luto y el duelo. Despues
revisaremos dos modelos que parecen ser los más viables.
Como indiqué durante la introducción, las rea~ciones paternas
han sido observadas e interpretadas por gente con d1fere~tes antecedentes profesionales y por "los padre~ que h~n experimentado o
continúan experimentando esas reacc1on~s. S1': emb~rgo, marc?s
teóricos a partir de los cuales se puedan interpret~r las observac1?nes, rara vez han sido identificados, y por ende e~1ste u_na ausencia
completa de definiciones operacionales de la terminolog1a.
Los observadores parecen estar de acuerdo sin embargo, en que
los padres tratan de ajustarse a un evento ?rít_ico o !rauma _que
implica pérdida. Cuando se ha hecho el diagnostico de 1nc~pac1dad
física o mental , los padres en efecto y de hecho es~á~ p~r?1endo al
niño perfecto que ha sido fantaseado_con m~cha ant1c1p~c1_
on. Como
podrán recordar, esos padres tambien perciben una perdida de su
autoestima personal. Y aun cuando parece que ~so es una mar~~ª de
emociones · se ha observado cierta consistencia en la expres1on de
éstas. A ~enudo, un patrón de reacciones emocionales, análogo al
duelo y al luto, ha sido observado. El_d~elo, parece
una respuesta característica de los padres a la perdida de sus ninos sanos, Y la
expresión de ese duelo, en forma de luto, ha sido aceptado como un
proceso emocional normal .

~:r

La I iteratura actual , incluye, cuando menos, ocho modelos de
las múltiples formas que el duelo, en su proceso , puede ~ornar con
estos padres. Aun cuando las descripciones y las secuencia~ de las
emociones puden variar según el modelo, el proceso es comunmente
descrito como complejo y extenso. Comienza con un shoc~ Y negación de la pérdida, y en su curso óptimo procede hacia. _(1) la
aceptación de la pérdida del niño idealizad_
o y (2) la aceptac1on del .
niño inválido, en el cual _vale la pena invertir el amor de los padres.

137

, ~l proceso de duelo y luto se conceptualiza generalmente en
termmos de ~n~ secuencia de etapas, con ciertas conductas y síntomas caractenst1cos de cada etapa. Con el propósito de ser clara y
sencilla, sólo describiré dos modelos.
MODELO DE DROTAR, ET AL

El modelo de Drotar, lrvin, Kennell y Claus (1976) fue desarrolla-.
do por un equipo de profesionales del departamento de pediatría de
la ·escuela de Medicina de la Universidad Case Estern Reserve University en Cleveland, Ohio. Este modelo fue desarrollado originalmente, a partir de las observaciones y entrevistas estructuradas con 25
padres de niños con malformaciones congénitas. La mayor parte de
las grabaciones d~ estas entrevistas, fueron hechas con padres que
aca_ba_
ban de ~?r info~mados de la invalidez de sus hijos. En este
estudio, tamb1en se incluyeron padres que tenían varios años de
haber pasado por la situación de crisis temprana. Este modelo ha
s!do criticado por otros profesionales y parece ser un paradigma
eiemplar.
Las reacciones complejas de los padres individualmente están
caracterizadas por cinco etapas de reacciones emocionale;. Aun
c~a~do el_tiempo que cada padre necesitó para enfrentar y aceptar la
cns1s, a~1 como los problemas específicos de cada etapa, varió, l,a
secuencia de las etapas, en general, reflejaron un curso natural de
las reacciones de la mayor parte de los padres.
La primera etapa fue el shock. La mayor parte de los padres
?Onf~saron que este período temprano fue una época de conducta
r~rac,onal, ?aracterizada por mucho llanto, sentim iento de impotencia, Y ocasionalmente, una necesidad urgente de escapar. La segunda etapa fue negación (o descreimiento). Cada padre reportó que él 0
ella desearon estar libres de la situación o negar su impacto.
El estudi? .&lt;?rigin~I defi~ió la tercera etapa como tristeza y enojo;
per? _una rev1s1on mas reciente por los autores, incluyó una etapa
definida como entre negación, tristeza y enojo. Durante esta etapa
los padres parecían querer negociar para deshacer la invalidez. Á
me~udo se da un retorno a la religión o hacia la caridad, como para
decir de manera muy pr1mitiva, a un nivel inconsciente: he sido
malo, y he sido castigado. Si prometo ser bueno, mi niño va a ser
normal. En general, trat~n de hacer un pacto con Dios.
. ~. sig uiente etapa incluye tristeza, enojo y ansiedad. Existe
d1scus1on respecto a si el enojo precede o sigue a la t risteza de
modo que los dos formen una sola etapa.
'
La etapa número 4 (ó 5) estuvo caracterizada por equi librio. Los
Padres expresaron una disminución grad ual de la ansiedad y de las

�LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

137

El proceso de duelo y luto se conceptualiza generalmente en
términos de una secuencia de etapas, con ciertas conductas y síntomas característicos de cada etapa. Con el propósito de ser clara y
sencilla, sólo describiré dos modelos.
MODELO DE DROTAR, ET AL

El modelo de Drotar, lrvin, Kennell y Claus (1976) fue desarrollado por un equipo de profesionales del departamento de pediatría de
la escuela de Medicina de la Universidad Case Estern Reserve University en Cleveland, Ohio. Este modelo fue desarrollado originalmente, a partir de las observaciones y entrevistas estructuradas con 25
padres de niños con malformaciones congénitas. La mayor parte de
las grabaciones de estas entrevistas, fueron hechas con padres que
acababan de ser informados de la invalidez de sus hijos. En este
estudio, también se incluyeron padres que tenían varios años de
haber pasado por la situación de crisis temprana. Este modelo ha
sido criticado por otros profesionales y parece ser un paradigma
ejemplar.
Las reacciones complejas de los padres individualmente, están
caracterizadas por cinco etapas de reacciones emocionales. Aun
cuando el tiempo que cada padre necesitó para enfrentar y aceptar la
crisis, así como los problemas específicos de cada etapa, varió, la
secuencia de las etapas, en general, reflejaron un curso natural de
las reacciones de la mayor parte de los padres.
La primera etapa fue el shock. La mayor parte de los padres
confesaron que este período temprano fue una época de conducta
irracional, caracterizada por mucho llanto, sentimiento de impotencia, y ocasionalmente, una necesidad urgente de escapar. La segunda etapa fue negación (o descreimiento). Cada padre reportó que él o
ella desearon estar libres de la situación o negar su impacto.
El estudio original definió la tercera etapa como tristeza y enojo;
pero una revisión más reciente por los autores, incluyó una etapa
definida como entre negación, tristeza y enojo. Durante esta etapa,
los padres parecían querer negociar para deshacer la invalidez. A
menudo se da un retorno a la religión o hacia la caridad, como para
decir de manera muy primitiva, a un nivel inconsciente: he sido
malo, y he sido castigado. Si prometo ser bueno, mi niño va a ser
normal. En general, tratan de hacer un pacto con Dios.
La siguiente etapa incluye tristeza, enojo y ansiedad. Existe
discusión respecto a si el enojo precede o sigue a la tristeza, de
modo que los dos formen una sola etapa.
La etapa número 4 (ó 5) estuvo caracterizada por equilibrio. Los
Padres expresaron una disminución gradual de la ansiedad y de las

�"138

MARCIA E. COLL/NS

LAS REACCIONES EMOCIONALES DE LOS PADRES

141

reacciones emocionales intensas, con un aumento de confianza en
su habilidad para cuidar un niño.
La última etapa, titulada reorganización, incluyó ac~ptación ylo
resignación . Los padres comenzaron a aceptar responsc.'..Jlemente los
problemas de sus hijos.
La aceptación positiva, a largo plazo, del niño en este estudio,
incluyó el apoyo mutuo de los padres a través del tiempo, después
del nacimiento (Kennell &amp; Klaus, 1976).
MODELO KUBLER-ROSS

El modelo revisado, incluyendo la tercera etapa del anterior, es
muy similar al modelo de la Dra. Elizabeth Kubler-Ross, de las
etapas de la muerte. El modelo mencionado, con sus cinco etapas
acerca de la muerte y el moribundo, ha sido sugerido como un
paradigma viable para estas reacciones paternas (Mitsos, n.d.; Tenbrinck &amp; Brewer, 1976).
La Dra. Kubler-Ross ha reforzado esta sugerencia, durante una
conversación telefónica conmigo en mayo 15 de 1980, cuando me
dijo que la primera vez que se dio cuenta de las etapas del morir, fue
cuando trabajó con niños inválidos y sus familias, por más de 15
años. Posteriormente, supo más acerca de estas etapas, al trabajar
con pacientes moribundos.
La Dra. Kubler-Ross cree que su modelo de cinco etapas es
aplicable a cualquier pérdida, incluyendo la pérdida del niño fantaseado, deseado y esperado.
Las cinco etapas en este modelo son: (1) negación, (2) enojo,
(3) regateo, (4) depresión y (5) resignación o aceptación. Ella incluye
también la culpa como una reacción característica de los padres,
pero cree que está muy asociada con la depresión y que no es una
etapa independiente. La fe y la esperanza se perciben como una
reacción subyacente a lo largo de todas las etapas. Estas etapas
duran para cada persona tiempos diferentes, y pueden reemplazarse
la una a la otra o coexistir.
La similitud y el paralelismo entre estos dos modelos es aparente, si ustedes se dan cuenta que el modelo · Kubler-Ross incluye el
shock como una respuesta inicial dentro de la etapa de negación, y
que el equilibrio y la reorganización en el modelo de Drotar, lrvin,
Kennel y Klaus pueden incluirse dentro de la etapa número 5, resignación o aceptación de modelo Kubler- Ross. Yo estoy especialmente interesada en la viabilidad del modelo de la Dra. Kubler-Ross,
y por lo tanto estoy tratando de probarlo en mi disertación doctoral.

pueden proporcionar un modelo útil cuando lo necesitamos. Los padres pueden estar sintiendo coraje y resentimiento que algunas veces
dirigen al profesional en turno. O pueden estarse sintiendo muy
culpables y repetir las mismas prequntas o problemas muchas veces.
Estas reacciones características requerirán una gran paciencia de
parte del profesional.
. Existe discusión acerca de si es conveniente el hacer interpretaciones a los padres sobre el hecho de estar experimentando un
proceso de duelo. Parece correcto el asegurarles que su sentimiento
ha sido experimentado por otros, y explicarles que esas reacciones
son normales si, de hecho, el buen juicio profesional, así lo indican.
Como ustedes podrán ver y estar de acuerdo, es necesario ser muy
cauto cuando se hacen inter.pretaciones a personas en una situación
de crisis. Por eso, pudiera ser preferible, simplemente, estar al tanto
de esa interpretación par~ poder aumentar nuestra comprensión de
sus reacciones emocionales.
Muchas gracias por su interés y atención. Ha sido para mí un
placi:::r el hablarles hoy, acerca de las reacciones emocionales de los
padres hacia sus niños mental o físicamente inválidos.
·

�MENTE

1980-1143-156

NUM. 2 (OCT. 1980)

LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON 1

CALVIN S. HALL Y 8/LL DOMHOFF

1 Tomado de Readings in Psichology Today CRM Books, Del Mar, California, 1967.

�LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON

145

1 INTRODUCCION

Es difícil imaginar dos "modelos más ilustres" en el campo del
análisis de los sueños que Freud y Jung. Ambos analizaron sus
propios sueños -y, en ocasiones, cada uno analizó los del otro-,
por lo que es pertinente demostrar la utilidad de un método analíticamente nuevo para aplicarlo a los sueños de ambos.
Lo que sigue es un estudio comparativo y cuantitativo de los
sueños de Jung y Freud en base a cómo los dieron a conocer en sus
escritos. El propósito principal del estudio es demostrar el valor al
analizar el contenido cuantitativo de los sueños y relacionar la información trasmitida a fin de conocer ciertos hechos acerca del carácter
y conducta de ambos autores.
Freud dio a conocer 28 sueños en dos libros, La Interpretación
de los Sueños y Sobre los Sueños. Jung informó de 31 sueños en su
trabajo autobiográfico Recuerdos, Sueños, Reflexiones. Aunque nos
gustaría haber tenido más sueños con los cuales trabajar, los estudios anteriores que hemos realizado nos muestran que aunque sean
sólo 20 sueños, éstos revelan aspectos importantes de la personalidad del sujeto.
Además, podría prejuiciarse la elección libre que tuvieron ambos
autores en cuanto a los sueños que quisieron dar a conocer. Por
ejemplo, Freud pudo haber seleccionado sueños favorables a su
teoría y Jung a la suya. Es evidente en verdad que las razones que
ambos tuvieron para relatar sus sueños fueron diferentes. Freud los
utilizó para ilustrar varios aspectos de su teoría de los sueños; el
propósito de Jung fue más personal, el de clarificar la naturaleza de
su vida interna y de su desarrollo. Esta diferencia en el propósito se
puede observar en los libros en: los que los sueños se relatan . Los de
Freud se publicaron en tratados científicos; los de Jung en su
autobiografía.
11 METOOO

A pesar de los distintos propósitos esperamos que los métodos
objetivos del análisis de los sueños nos revelen diferencias entre
ambos que fueran congruentes con las encontradas en sus autobiografías.
Esperamos encontrar también muchas similitudes en sus sueños. Creemos que existen un grupo de aspectos universales importantes en los sueños de todos los seres humanos sin importar
cuándo vivieron, dónde vivieron o cómo lo hicieron. Cada sueño se
escribió a máquina en una tarjeta de cinco por ocho. Los 28 sueños
de Freud y los 31 de Jung se mezclaron como en una baraja antes de

�LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON

146

147

CALVIN S. HALL Y BILL DOMHOFF

que fueran calificados. Uno de nosotros (Dr. Hall) realizó todo el
proceso de calificación utilizando las escalas de contenido descritas
en el Análisis del Contenido de los Sueños de Calvin Hall y Robert
Van de Castle. A fin de obtener la mayor precisión, cada sueño se
calificó dos veces. Se calificaron en base a las siguientes variables:
longitud , personajes, objetos, interacciones ag resivas y amistosas,
éxito y fracaso, buena y mala fortuna, incorporación oral y énfasis
oral , ansiedad de castración , deseo de castración y envidia del pene.
Para poder averiguar lo que era característico de los sueños de
Jung y Freud se compararon sus puntajes con los obtenidos a partir
de 500 sueños de 100 hombres o jóvenes norteamericanos y, en
alg unos casos con otras normas. Aunque sólo en algunos casos se
conoce la edad exacta en la que ocurrieron los sueños de Freud y
Jung se creyó que, con sólo una excepción , todos se tuvieron durante
la vida adulta. La excepción es un sueño de Jung que dijo tuvo
cuando tenía tres o cuatro años de edad.
111 RESULTADOS EN LOS ANALISIS DE LOS SUEÑOS DE FREUD Y
JUNG

He aquí los resu ltados de nuestra investigación en los sueños
de Freud y Jung.
1. Por la longitud de los sueños

El número total de líneas en las narraciones de los 28 sueños de
Freud es de 286, un poco más de 1O lineas por sueño. Su sueño más
largo es de 34 líneas, el más corto de una línea. El número total de
líneas en los 31 sueños de J ung es de 458, un poco menos de 15
líneas por sueño. Su sueño más largo es de 51 líneas, el más corto
es de cuatro.
Esta diferellcia obvia en la longitud promedio de los sueños está
de .acuerdo con los estilos que ambos tenían para escribir. Freud
publicó tanto, si no es que más, de lo que Jung lo hizo, pero el estilo
de Freud es compacto y el de Jung es discursivo. Uno no puede
imaginarse a Freud como el autor del discursivamente escrito: Recuerdos, Sueños, Reflexiones de Jung , ni a Jung como el autor del
directamente escrito Estudio Autobiográfico de Freud.
2 . Por características universales de los sueños en cuanto a personajes

Existen ciertos hechos universales sobre los perso najes en todos los sueños. Uno de ellos, dado por sentado y sobre el cual se
comenta poco, es que la persona que sueña es un personaje en casi
todos los sueños. Freud y Jung no son la excepción: aparecen en
todos sus sueños (Sin embargo, en el sistema de análisis de contenido de Hall-Van de Castle, a quien sueña no se le toma como
personaje).

Otro univ~rsal es que los hombres sueñan más sobre hombres
q~e sobre muJe_r;s; pero las mujeres sueñan sobre ambos casi en la
ri:Isma proporc~on. Freud y Jung se adecuan a esta regla general.
Tienen propor~Iones idénticas en relación a esto. la proporción de
hombres y muJeres en los sueños de Freud es de 2.56 a 1 y en los
de Jun~ de 2.50 a 1. Estas cifras son algo mayores que la razón
promedio de los hombr~s universitarios norteamericanos, que es
cerca de 2 a 1. Se sabe, sin embargo, que la proporción aumenta con
la edad.
. Queda aún otro universal que es la proporción de personajes
s1mp_les ~ c?mpue~tos. (Un personaje compuesto es un grupo o
~ult1tud ind1ferenc1ada) . La proporción típica es de .70 personajes
simples a .30 de c~r:npuestos. En los sueños de Jung se da exactamente esta proporcIon, y en los de Freud la cifra es diferente sólo en
muy poco, .73 de personajes simples y .27 de compuestos.
Los_ sueños informados por adultos tienen siempre muchos más
personaJes .~dultos que personajes adolescentes, niños o infantes.
La proporcIon de adultos en los sueños de hombres universitarios
adul~os es de .97. La proporciones de Freud y Jung son de .91 para
e( primero y de .93 para el segundo , lo cual no es significativamente
diferente de la norma.
Finalment~! existe una proporción típica de personajes familiares / no familiares. Un personaje familiar es un miembro de la
fam1l1a de la persona que sueña, un pariente, un amigo o compañero
o una _persona famosa. Un personaje no familiar es uno que no es
c_o~oc1do para la persona en sus horas de vigilia. En los sueños
tIpIcos de los hombres el .45 de los personajes son familiares y el
:55 no 1~. son. Las proporciones en Freud son de .53 en los personaJes fam1l1ares y _de .47_en los no familiares . Las de Jung son de .57 y
de .43. Esta d1ferencIa entre ambos no es significativa ni lo es
tampoco al comparárseles con el grupo normativo.
'
H~sta este punto, los resultados en relación a los personajes en
el a_nállsis de los sueños, sólo demuestran que Freud y Jung pertene?Ieron .ª la ~itad masculina de la raza humana. Pero también
existen d1ferenc1as en los personajes soñados por ambos.
FreuGI _tuvo más personajes soñados que Jung, a razón de 85
para el prir:nero y 70 para el segundo, a pesar de que Jung dio a
~onocer mas sueños y de que tuvo los más largos. El número de
line~s. por personai_es es de 3.4 en Freud y de 6.5 en Jung. El
coef1c1ente de densidad de personas involucradas en los sueños de
Freud es m_ucho mayor_que en los de Jung. Los de Jung están llenos
de escenarios, de arquitectura y de objetos, más bien que de personas.

�LO ÓUE FREUD Y JUNG SOÑARON

148

149

CALVIN S. HALL Y 8/LL DOMHOFF

Esta diferencia parece ser compatible con lo que se sabe sobre
estos dos hombres. Freud fue una persona sociable. Tuvo muchos
amigos cercanos y discípulos, con quienes tuvo relaciones muy
personales. Uno se lo imagina rodeado de un séquito a dondequiera
que iba. Jung fue más solitario y mantuvo a sus posibles discípulos
a distancia. Pasó mucho tiempo en indagacicnes académicas, escudriñando viejos manuscritos, y fue amante de la naturaleza. Jung
dijo de sí mismo, " Hoy como entonces -en su niñez- soy un
solitario".
Se puede observar una diferencia en la sociabilidad entre estos
dos hombres, a partir de otras evidencias que provienen de sus
sueños y también de sus escritos. Los animales aparecen con más
frecue·ncia en los sueños de Jung que en los de Freud, lo cual
sugiere que Jung se identificó más estrechamente con el mundo de
la naturaleza que con el de los hombres. El escribe en Recuerdos ,
Sueños, Reflexiones: "Amé a todos los animales de sangre caliente ... Los animales fueron amables y leales, invariantes y dignos de
confianza. Ahora desconfío más que nunca de las personas". En los
sueños de Jung aparecen más personajes misticos, ficticios e históricos que en los de Freud . De aquí se desprende que Jung vivió más
en el pasado, mientras que Freud lo hizo más en el presente. Incluso
Jung dijo que por años se sintió en armonía más estrecha con el
pasado que con el presente, especialmente con la Edad Media y el
siglo XVII l.
Jung sueña más a miembros de su familia. Freud sueña más a
los amigos y camaradas. Esto implica que la sociabilidad de Jung se
expresó dentro de su familia inmediata, y la vida social de Freud se
centró más, fuera de la familia. Es interesante que aunque Jung fue
hijo único nueve años y luego tuvo sólo una hermana, y que Freud
creció exactamente enrnedio de una familia numerosa, ambos tuvieron familias grandes. Freud tuvo seis hijos y Jung cinco. No obstante esto, Freud pareció haber buscado persistentemente, relaciones
íntimas e incluso paternales, fuera de su familia.
Una carta escrita por Freud para Jung, es característica de la
búsqueda de este tipo de intimidad. He aquí un párrafo de esa carta
que es reproducida en Recuerdos, Sueños, Reflexiones: "Debo establecer que la misma noche en que formalmente te adopté corno
primogénito, te nombré mi sucesor y príncipe coronado, etc ... Es así
que me invisto una vez más de mis ostentaciones paternales de aros
de hueso1 y pongo sobreaviso a mi querido hijo para que se mantenga sereno ... " Dada la soledad de Jung o su preferencia por la
naturaleza y la arquitectura y sus preocupaciones, y también dada su
relación insatisfactoria con su propio padre, no es difícil imaginar de
qué modo a Jung no le gustó la sociabilidad de Freud, o creer, como
fue, que rápidamente los dos tomaron caminos diferentes.

P~nsamos que aquí yace el secreto real de su rom i .
e~sp~ets de todo, los in~elec~uales suizos como Osear Pfistgr,m~~~~~
tenJafise~~nie,lay f~~~;1g Bts,wanger, q~ien_es _introdujeron el exisami
eno og,a
la ps1qu1atna, siguieron siendo

ª

con~~~fa~!~~ª~!~od~r=~~u~~ ~n~!~fJ

~=

las ~!ferencias intele~tuales
1
r~~nsp:~~;:r~ Y Pfi~ter y Bins~agner, a d~f;r:~J~!
epres1vos o caprichosos que perdier
1 -• f'
pasaron períodos de tiempo en instituciones ment~~es~ con ianza Y

~~ª~n~e :i ~~~l-

3. Por clases de objetos y clase compuesta vistas en los sueños

�150

CALVIN S. Hf.LL Y 8/LL DOMHOFF

dividen estas cifras entre el número de personajes, las proporciones
son en gran parte iguales para ambos. Además, están en estrecho
acuerdo con las proporciones encontradas en sujetos masculinos,
entre los 33· y 80 años.
Otra característica universat de los sueños de Jung· y Freud, es
la gran proporción de agresión y amistad en las que estaban implicados ellos mismos, si se les compara con la agresión y amistad en la
que solamente se es testigo, y con el• número igual de veces que
ellos son agresor o víctima.
En relación al papel de protector y protegido, los dos son polos
opuestos. Cada vez que Jung participó en una interacción amistosa,
él mismo inicia la amistad. Y Freud, por otro lado, es en mayor
frecuencia el receptor de la amistad (ocho de 11 ocasiones). La
norma se localiza entre las cifras de Freud y Jung. ¿Significa esto
que Freud qui.so que las personas le respondieran en una forma
amigable y que fue sensible al ser rechazado?. Parece ser realmente
cierto que Freud era sensible a ser desairado: por ejemplo, sus
sentimientos fueron heridos porque Jung no hizo un esfuerzo por
visitarlo, cuando Freud hizo un viaje a Suiza; y Ernest Jones, biógrafo de Freud, dice que Freud se molestaba algo, cuando los amigos a
quienes les había escrito no le contestaban de inmediato.
Otro indicador de la mayor autonomía social de Jung, es que,
cuando sólo consideramos los sueños en los que ocurre la agresión
o amistad (y no el número total de encuentros agresivos y amistosos
de todos los sueños) , Freud tiene casi el doble de sueños con
"interacción" que Jung. La frecuencia de Freud está de acuerdo con
la norma. En otras palabras, Jung tiene más pocos sueños que
Freud en los que interactúa en formas im portantes con otros personajes.
Pero el hallazgo más interesante con respecto a la agresión y
amistad es la clara diferencia en los encuentros amistosos y agresivos de ambos con personajes masculinos y femeninos. El hombre
promedio tiene más interacciones agresivas con hombres que con
mujeres y más interacciones amistosas con mujeres que con hombres. Los encuentros agresivos y amistosos de J-ung con hombres y
mujeres están en el promedio. Tiene una interacción agresiva con
casi uno de cada cuatro personajes masculinos y ninguna con femeninos. Como en .el caso de los encuentros amistosos, Jung tiene
casi un número igual con hombres y mujeres, lo cual se desvía
ligeramente de la norma.
En los sueños de Freud el pat rón esta al revés. Tiene un encuentro agresivo con uno de cada cuatro personajes femeninos y casi
ninguno con masculinos. Por otro lado, tiene muchos más encuentros amistosos con hombres que con mujeres. Estos resultados
sugieren que Freud tuvo un com plejo de Edipo invertido. El co mplejo

LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON

151

de Edipo se caracteriza por hostilidad hacia otros hombres y am istades o amor hacia mujeres. En un complejo invertido, esto es al
revés. Existe una actitud amistosa hacia los hombres y una host il
hacia las mujeres. (El patrón de agresión y ami$tad de Freud con
hombres y mujeres no es como el de la mujer promedio que es más
agresivo y más amigable hacia los hombres que hacia las mujeres.
Tampoco es como el patrón de un grupo de pacientes masculinos de
un hospital mental que mostraron más agresión que amistad hacia
los hombres y las mujeres).
¿Existe alguna evidencia en su autobiografía que establezca que
Freud Juvo un c~mplejo de Edipo invertido? Muchas personas han
concluido, des~ues de leer~ Freud, que era hostil hacia las mujeres.
Ernest Jones dice que la actitud de Freud hacia las mujeres era "a la
antigülta": Freud consideró que la función -principal de las mujeres
era la de "ángeles serviciales a las necesidades y comodidades de
los ~.ombres." _Pensó 9ue eran "enigmáticas" ("¿qué es lo que quieren? , pregunto a Mane Bonaparte);le atrajeron ·las mujeres masculinas; fue "peculiarmente monógamo." Jones dice que "el lado más
apasionado de la vida matrimonial se hundió con él (Freud) más
D~on!&lt;? de lo que pasa_ ~on muchos hombres." Suponemos que esto
s1gnif1ca que Freud de¡o de tener relaciones sexuales con su esposa
muy al inicio de' su vida matrimonial. Er que fuera "peculiarment~
monógamo" nos sugiere que no tuvo algo que ver con otras mujeres.
En cuanto a los sentimientos de Freud hacia los hombres
sabemos q~e tuvo una relación muy intensa con Wilhem Fliess'.
Freud hablo d~ solucionar su homos~xualidad emocional y admitió
que las alteraciones del amor y del odio afectaron sus relaciones con
los hombres. Jones habló también de la "bisexualidad mental" de
Freud. _Usando la ~alaba :'mental" como calificativo, Jones nos quiere d~~1.r que la ~,sexualidad nunca se expresó físicamente. Freud
escnb10 a su ~migo y ~olega Mat Eitington: "El afecto de un grupo
de_ hom?~e~ Jovenes y1goros?,s es el regalo más precioso que el
ps1coanahs1s me h~ ~nndado. Esta cita hace recordar a Michelangelo (cuyo arte admiro mucho Freud), quien también disfrutó al ser
rodeado de hombres jóvenes.
A ~artir de _sus. sueñ?s, parece ser entonces que Freud tuvo un
comple¡o de Ed1po invertido y que el material biográfico a la mano
apoya ~sta conc_lusión. _Ju~g, por otro lado, parece ser que tuvo u~
comp(e¡o de ~d1po ordmano, en el sentido de que es inevitable la
host 1l_1dad hacia el padre. Nada de lo conocido de la vida de Jung
ca!11b1a el panorama. El dice en su autobiografía que se sintió mucho
!"lªSc~rca de s~ madre que de su padre. Cuando su padre murió, de
mmed!ato tomo su papel en el hogar, incluso hasta el punto de
m~d~rse a la hab!!ación de su padre. Sorprende poco el que Jung no
qu1s1era ser un h1¡0 otra vez, menos aún el hijo de un padre con un
complejo de Edipo invertido.

�152

CALVIN S. HALL Y BILL DOMHOFF

5. Por éxitos y fracasos en los sueños

El éxito y el fracaso, casi siempre son experimentados por. la
persona que sueña, y esto también es así en Freud y Jung. La
mayoría de los hombres tienen una cantidad igual de éxitos y fracasos en sus sueños. Esto se da en Jung, pero Freud tiene muchos
más éxitos que fracasos. De hecho tiene éxitos seis veces y sólo un
fracaso. Esto sugiere que Freud estuvo más fuertemente motivado a
· tener éxito que Jung. La afirmación que hizo Jones de que la fama
significó muy poco para Freud, no está en acuerdo con el hecho
evidentemente obvio de que Freud aspiró la grandeza.
Jung, por otra parte, aunque pudo tener las mismas aspiraciones, no hizo muchas de las cosas que lo hubieran ayudado a obtener
fama. A diferencia de Freud, Jung no encontró una organización
internacional con sus propias revistas periódicas y casa de publicaciones. El no establece una cadena de institutos por todo el mundo
para promover sus ideas. No alentó discípulos. Prefirió su torre de
piedra, al bullicio de la efervescencia científica. No buscó éxito mundial, aunque no lo rechazó cuando le tocó a la puerta. Casi al final
de su vida, Jung escribió: "Hoy puedo decir que es verdaderamente
sorprendente que haya tenido tanto éxito como lo he tenido tomando
en cuenta el cómo soy".
6. Por la buena y mala fortuna

La buena fortuna en los sueños es rara; la mala es común.
Freud y Jung tienen más mala fortuna que buena en sus sueñós, lo
que va de acuerdo con el patrón universal. De hecho, Freud no tiene
buena fortuna. Pero Jung tuvo más buena fortuna de lo esperado. La
buena fortuna se definió como algo favorable que acontece a una
persona sin ningún esfuerzo de su parte, y sin ningún intento de
amistad hacia algún otro aspecto del personaje. La falta de buena
fortuna en Freud, tomada junto con su gran cantidad de éxito en
relación al fracaso, nos sugiere que ve el éxito como el resultado de
sus propios esfuerzos y no como suerte. Al menos en sus sueños
era más probable que Jung viera al mundo como un cuerno de la
abundancia de beneficios. La impresión que uno tiene de la autobiografí8: de Jung, es que fue más fatalista que Freud. Tendía a permitir
que las cosas le acontecieran, a •permitir que su vida fuera vivida en
lugar de vivirla. Su vida " se desarrolló en forma natural y por el
des.tino"; sintió que estaba gobernadó por fuerzas sobre las que no
tenia control y que (aunque se pasó gran parte de su vida adulta
intentándolo) no comprendió completamente. Freud fue más racionalista. Ejercitando la razón sintió que podría dominar el mundo-.
Es común que en los sueños, la mala fortuna acontezca con

LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON

153

~ás frecuencia a la persona que sueña que a cualqu ier otro personaJe. Este es el caso en los sueños de Jung, pero es lo opuesto en
Freud. En los sueños de este último la mala fortuna acontece a otros
personajes más que a él mismo. Si la mala fortuna para el que sue~a se interpreta como expresión de auto-castigo, en otros puede
interpretarse como una expresión disfrazada de hostilidad hacia
ellos. La persona que está soñando intenta dañar a otra persona,
pero no pue~e expresarlo directamente mediante un acto agresivo.
~o hemos sido capaces de encontrar ningún elemento bioQráfico
importante que explique la alta incidencia de hostilidad indirecta en
los sueños de Freud.
A partir de un estudio anterior, sabemos con certeza que el tener
más casos de mala fortuna en los que ésta acontece a personajes
que no son la persona que sueña, es menos usual en los hombres
que en las mujeres. Entonces, en cuanto a esto, los sueños de Freud
son mas parecidos a los de las mujeres.

7: Por la oralidad vista a través de los sueños
. Se calificó como un caso de incorporación oral cada vez que (en
el informe del sueño) se diera una alusión al alimento, .a comer,
beber, cocinar, restaurantes y aspectos similares. El énfasis oral
consiste en referencias a la boca y actividades orales que no fueran
las de comer y beber como, por ejemplo, fumar, cantar, etc. En
a~bas esc~las Freud tuvo puntajes más altos que Jung , cuyos puntaJes estuvieron dentro de la norma. Probablemente Freud tuvo mucho de oralidad en su constitución. Sabemos que fumaba muchos
cig~rros. Jones nos informa que Freud tuvo horror a que alguna vez
tuviera que depender de otros -una formación de reacción en contra de la dependencia oral. La oralidad de Freud también es consistente con el hecho de que recibió amistad en sus sueños más
frecuentemente que la iniciada por él. Es como si hubiera querido
que lo cuidaran, y sin embargo luchó contra ese deseo infantil. La
oralidad también es consistente con la incidencia relativamente de
éxito y baja incidencia de buena fortuna en los sueños de Freud. El
quis? obtE;!ner éxito a ~ravés de sus propios esfuerzos a fin de negar
parcialmente su necesidad subyacente de ser dependiente.
. . Parece ser que la oralidad no jugó un papel importante en la
vida de Jung , como tampoco parece ser que tuviera conflictos de
dependencia hacia otros. Por el contrario, Jung prefirió ir adelante
solo, en vez de depender de otros.

�154

CALVIN S. HALL Y 8/LL DOMHOFF

8. Por la ansiedad de castración y envidia del pene

Las escalas de ansiedad de castración, el deseo de castración y
la envidia del pene parecen reflejar aspectos diferentes del c·omplejo
de castración. En un sueño la ansiedad de castración se muestra por
la le~ión a alguna parte del cuerpo de la persona que sueña o por
algún daño a alguna de sus pertenencias. El deseo de castración se
manifiesta cuando lo mismo acontece a otro personaje en el sueño.
La envidia del pene se revela a través de la adquisición, por parte de
quien sueña, de objetos fálicos imponentes como automóviles o
pistolas. Hall y Van de Castle dieron a conocer estas tres escalas
para diferenciar entre hombres y mujeres en una forma que fuera
consistente con la freudiana.
Existe poca ansiedad de castr.ación y nada de envidia del pene
en los sueños de Freud y Jung. Freud sí expresa un deseo de castrar
a otros en algunos de sus sueños, pero no excede las normas.
Podemos concluir que, hasta donde sus sueños nos revelan, ninauno de los dos fue inusualmente afligido por esta ansiedad básica.
IV CONCLUSIONES

Con esto terminamos nuestra revisión de algunos de los aspectos que son posibles de calificar en los sueños de Freud y Jung. Los
resultados muestran, como pensamos que lo harían, que los sueños
tienen características universales y otras individuales. En este caso
los rasgos de la persona son de lo más interesantes, dado que los
sujetos son Freud y Jung.
Nuestros hallazgos sugterer. que "los puntajes", es decir, las
frecuencias y proporciones obtenidas del conteo de varios elementos
en los sueños informados, mantienen una relación significativa con
la personalidad y conducta de la persona. Este hecho no sólo demuestra el valor del sistema de análisis de contenido de Hall y Van
de Castle, también muestra que existen continuidades importantes
entre los sueños y la vigila: las evidencias a partir de los sueños de
Freud y Jung, apoyan la idea de que sus conductas de soñar son
conQruentes con las conductas de la vida en vigilia. Y sus sueños
arrojaron considerable luz sobre el rompimiento de su amistad.
Realmente estos hallazgos no son muy sorprendentes cuando
uno considera que el soñar es una forma de conducta, en el mismo
grado que cualquier cosa que hace una persona durante la vigilia.
Sería sorprendente que en - los sueños no se reflejaran los mismos
deseos básicos y miedos que gobiernan la vigilia, ya que la conducta
-toda la conducta, en nuestra opinión- es en gran parte un producto de nuestro inconsciente atemporal. Es el inconsciente atemporal
(término de Freud) el que confiere un p~trón a la personalidad y va

LO QUE FREUD Y JUNG SOÑARON

155

formando los mismos modos de conducta una y otra vez, en los
sueños y en la vigilia. A la vieja pregunta "¿soy una mariposa que
sueña que es una persona despierta o soy una persona durmiendo
que sueña que es una mariposa?" contestariamos, "no hay diferencia. " El sueño sólo revela más claramente los deseos y miedos que
guían nuestras acciones durante la vigilia.

�MENTE

1980-1 , 157-176

NUM. 2 (OCT. 1980)

MESA REDONDA: EL ANALISIS CONDUCTUAL 1
PRESIDENTE:

JORGE PERALTA , MEXLCO
PARTICIPANTES: 2

MARIO CROSSWELL A. ; MEXICO
MARIO BALABAN, BRASIL
BENJAMIN DOMINGUEZ, MEXICO
WILFREDO SALAS, MEXICO
CIRILO GARCIA , MEXICO

•

Reproducido del libro Análisis de la Conducta, (trabajos de Investigación en Latinoamérica).
Editorial Trillas (1978). el cual aglutina las conferencias del Tercer Congreso Latinoamericano
de Análisis de la Conducta, celebrado en la Cd. de México, D.F., en Diciembre de 1975.
1

Licenciado Mario Crosswell Arenas, subdirector de Protección Social del Departamento del
Distrito Federal ; maestro Mario Balabán , representante de la Fundación Hospitalaria del
D.F. , en Brasilia; maestro Benjamín Domínguez, profesor de la Facultad de Psicología de la
UNAM y director de A lbergues Infantiles del Departamento del D.F.; maestro Wilfredo Salas ,
profesor de la Universidad Veracruzana y director del Centro de Entrenamiento y Educación
Especial de Jalapa, Ver.; maestro Cirilo García, catedrático de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

159

PRESIDENTE:

De acuerdo al tema planteado, podemos empezar a desglosar
¿qué es lo que entendemos por una institución? Podemos definir una
institución como un ambiente planificado, donde se persigue una
serie de metas de diferente índole. Las metas pueden ser de asistencia social , de servicio, cuidado infantil, educativas, etc. Una institución en un sentido muy amplio, podemos decir que está compuesta
por dos elementos centrales: un elemento estructural, que lo proporcionan los aspectos administrativos, los elementos del personal ,
equipo, espacio, la reglamentación jurídica, etc. Por otro lado, podemos comprender a las instituciones desde el punto de vista funcional, conceptualizando a la institución como un lugar en donde está
ocurriendo un sinnúmero de interacciones entre ese ambiente institucional. y la conducta de un individuo o una población de sujetos.

•

Con este marco de referencia general, quisiera plantear algunas
preguntas a los ponentes. Quisiera planearle al maestro Benjamín
Domínguez, cómo puede contribuir el análisis conductual a la solución de los diferentes problemas que plantea el trabajo institucional.
DOMINGUEZ:

Tengo que señalar que hablo reapoyándome principalmente en
mi experiencia personal. Creo que aplicamos muy pocas técnicas,
derivadas de la investigación psicológica experimental. Y lo que
realmente puede hacerse en las instituciones de custodia (cárceles,
asilos, albergues), en una primera etapa, analizar: cómo el ambiente
total de la institución determina y afecta el comportamiento de los
individuos alojados en ella, éstos pueden ser niños, adultos, ancia-

�160

JORGE PERAL TA

nos. Una vez que es posible analizar la interacción entre el ambiente
de la institución y sus efectos sobre la conducta de los individuos,
se puede entonces trabajar para alcanzar una meta que no hemos
rebasado aún: detener los problemas que caracterizan las instituciones de custodia. Hasta este momento, la tecnología de la conducta
sólo nos ha permitido analizar las instituciones, por lo menos asegurar que no se presentarán más problemas de los que han caracterizado a las instituciones de custodia (sobrepoblación , ocio, despersonalización, etc.).
PRESIDENTE:

· Al licenciado Crosswell quisiéramos pedirle que, desde el punto
de vista legal, nos indique de qué manera la estructura jurídica o la
estructura administrativa institucional, puede ser un elemento que
facilite o, por el contrario, dificulte el cambio dentro de Jas instituciones.
CROSSWELL:

Primero, es importante hacer un planteamiento: ¿cómo se originó este tipo de instituciones?,* ¿cuál fue el objetivo que se pretendió? Hace 15 ó 20 años, al verse niños deambulando, o adultos
deambulando en la calle, abandonados, inválidos sociales, las autoridades de aquel entonces pretendieron recoger a esas personas y
ponerlas en lugares tipo bodega, para que no "afearan" la ciudad,
para que no deterioraran la imagen de ésta. Posteriormente, esta
idea original fue progresando y empezaron a darse algunos servicios
en es~as instituciones: servicio de ropa, servicio de alimentación,
servicios escolares; hasta llegar a la época actual en la que a base de
sistemas en donde participan otros especialistas como trabajo social, pedagogía, jurídico, deportes, psicología, en base a estudios de
personalidad muy completos, se trata de clasificar a cada persona
que ingresa, ponerla en una categoría no caprichosa, sino para tener
un adecuado tratamiento, iñgresando antes en instituciones donde
se hacen sus expedientes, donde se realiza un diagnóstico y prognóstico y de donde pasa!" a las instituciones adecuadas para que
evolucione su tratamiento. En cada una de las instituciones se trata
de reintegrar lo más pronto posible, a la persona a su ambiente
original. En el caso d_
e los albergues del Departamento, a los 18 años,
ya que la persona sea autosuficiente, tenga las herramientas para
defenderse.
Jurídicamente, son importantes (los albergues), cumplen su función, pero lo. más importante es que desviaron aquel problema que
• El licenciado Crosswell se refiere a los albergues del Departamento del Distrito Federal.
(N. del E.).

MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

161

originaron los albergues del Departamento como un semillero de
delincuencia. Actualmente podemos asegurar que jurídicamente se
realiza una prevención social al tener este tipo de instituciones
evitando que después ingresen cuando son adultos, en cárceles o
penitenciarías.
PRESIDENTE:

Vamos a pedir al maestro Mario Balabán que nos comente un
poc&lt;? sobre un punto que acaba de señalar f:!1 licenciado Crosswell.
¿Cual es el papel que desempeña el psicólogo dentro de las instituciones de cuidado infantil? y ¿en qué medida el psicólogo está
trabajando de una manera interdisciplinaria?, ¿cómo se realiza esto?,
¿qué experiencias han tenido?
MAESTRO BALABAN:

En primer lugar, mis disculpas por mi español. Mi experiencia
proviene de dos centros de educación especial en Brasilia. En el
primer centro he realizado un recaudamiento de datos relacionados
con el r.epertorio conductuat de tos niños, ya que se trata de u,:i
centro para alumnos con retraso profundo, con edad variable de 4 a
34 años. No había muchos datos al respecto de ellos; entonces la
primera cosa qu~ hemos hecho, es el recopitamiento de datos. En el
segundo centro hemos hecho un trabajo con niños de lento aprendizaje, con aplicación de técnicas de modificación de conducta con
sistema de fichas y principalmente, con problemas en conductas
académicas, que después iban produciendo conductas descriptivas.
Este centro, de niños ele lento aprendizaje, se caracterizaba porque
era muy fácil (para tos niños) la entrada a estos centros, pero la
salida es difícil. Es que con la introducción de las técnicas hemos
tenido éxito, principalmente en ta sistematización del trabajo, la
orientación de las maestras, en lo que tenemos que hacer.
PRE~!DENTE:

Quisiera pedirle al maestro Cirilo García, si nos pudiera hacer
algunos comentarios co~ relación al siguiente problema. Algunas
gentes han planteado que cierto tipo de instituciones parece ser que
producen -más bien un deterioro conductual en las poblaciones a su
cargo. En su trabajo, él acaba de mencionar un ejemplo que clararr:iente ilust~a esto. Quis iéramos preguntarle, desde su punto de
vista, de que depende este efecto de insHtucionalización y qué alternativas puede ofrecer el análisis experimental en estos problemas.

�162

JORGE PERALTA

CIRILO GARCIA:
Ciertamente hay bastantes_ estudi9s que ~eñalan la inconveniencia de enfatizar ·1os aspectos de tratamiento a nivel intramuros. Debemos hacer que gradualmente vaya incorporándose al paciente de _los
hospitales psiquiátricos a su ambiente natural y no laborar exclusivamente con clases de respuestas muy particulares o que vayan a beneficiar solamente a la institución; es decir, no recomendaríamos más ese
enfoque de por ejemplo, hacer que tenga higiene personal dentro de
la institución· hacer que salude dentro de la institución, sino trabajar
para que esto's repertorios se presenten fu era del hospital ri:,ás globalmente de lo que tradicionalmente se ha enfocado, por eiemplo, en
orientación especial o temporal, autocuidado, identidad personal, para
la eventual colocación de la persona en su ambiente natural. Yo pienso
que sí podría dar bastantes frutos el análisis condúctual enfocado hacia
esta vía.
PRESIDENTE:
Al maestro Wilfredo Salas quisiéramos preguntarle: ¿Cuáles considera •que son los problemas de implementación básica que se
presentan cuando se pretende desarr&lt;:&gt;llar_ un__Programa de. análisis
conductual aplicado dentro de una mst1tuc1on en sus diferentes
niveles, los problemas a nivel administrativo, a nivel ~e persona), a
nivel de equipo, a nivel de presupuesto? A todos los ~,veles, ¿cuales
considera que son los principales problemas que tenemos para desarrollar ese tipo de trabajos?

W. SALAS
Bueno, tendríamos que hacer un análisis en primer lugar, acerca
de los tres eventos que están participando en el paradigma del cual
se vale el psicólogo (o el agente de reforzamiento social, _o el
ingeniero conductual) . Primero, analizar las condiciones en las cuales se va a laborar. Analizar si el lugar cuenta con las propiedades
físicas que se requieren para llevar a cabo un determinado programa.
En segundo lugar, determinar cuál es el problema ?ond~c~ual en
términos de las conductas, de las personas que estan all1 instaladas, desde el paciente, el cliente, los programadores, los administradores si cada una de sus conductas reúne la calidad y la cantidad
que dicha institución está especificando a través de sus objetivos de
entrenamiento, de administración o de formación . Por otro lado,
tendríamos que analizar si además de las conductas existentes Y
además de las condiciones analizadas, podemos contar con aquellas
consecuencias , que en un momento dado, podrán alterar la conducta
a su nivel óptimo, tal y como hemos especificado. Creo que el

MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

163

análisis de un problema en una institución tiene que llevarse a cabo,
determinando los tres factores que he enunciado; es decir, la situación, las condiciones en donde la conducta se emite. Por otro lado,
el nivel o la calidad o cantidad del comportamiento y las condiciones de las cuales disponemos para alterar dicha conducta.

PRESIDENTE:
Q~isiera plantear a t_oda la mesa un cuestionamiento que tiene
vigencia en este tipo de trabajos en donde se aplica el análisis
conductual a las instituciones. Se piensa que el fortalecer a través de
una tecnología eficiente una serie de cosas que están ya ocurriendo
en las instituciones, puede ser en términos genéricos más dañino
que beneficioso. Yo quisiera plantearles a todos los miembros de la
mesa, ¿cuáles consideran que son las implicaciones sociales que
tiene o que conlleva la aplicación de una tecnología eficiente dentro
del ámbito institucional?

B. DOMINGUEZ
En primer lugar, no habíamos agotado el tema anterior, en el
primer punto, estábamos considerando características de -las instituciones. En un plano de honestidad y crítica, considéro nuevamente
que los psicólogos, hasta este momento, con el uso de técnicas del
cambio de conducta dentro de las iñstituciones hemos logrado detener los problemas que han caracterizado a las instituciones de custgdia. En ~ste punto, yo no coincido con el comentario que hacía el
maestro Cirilo García de que tenemos que reorientar la tecno"logía de
la conducta humana, el cambio de la conducta humana. Esta es muy
escasa actualmente. Apenas la estamos desarrollando, y tenemos
entusiasmo en utilizarla, porque las pocas técnicas que tenemos de
cambio conductual , de cambio de la conducta humana, han demostr~do resultados que nos siguen sorprendiendo. Comentaba el maestro Cirilo García que, dentro de las instituciones había de utilizarse la·
tecnología, de tal manera que los cambios en la conducta de los
individuos allí albergados, no fueran cambios que beneficiaran nada
más a la instit_ución, sino que beneficiaran a los individuos. Por mi
c.ontacto con las instituciones, actualmente pienso que las instituciones de custodia no son parte de la solución, sino parte del problema.
Lo que ocurre dentro de ellas, lo que ocurre con los individuos que
están albergados dentro de ellas, ése es él problema. Si en un
momento dado, ingenuamente estamos esperando como un primer
paso lograr cambios que incrementen la posibilidad que un individuo
~entro de una institución resuelva toda su situación, hay sus diferencias. Habría que distinguir entre un niño y un adulto, entre las
características de estas poblaciones, orientarlas y orientar las activi-

�JORGE PERALTA

-MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

dades, de tal i;nanera que fueran benéficas exclusivamente para ellos,
y no tanto para las instituciones. Creo que las instituciones, lo que
ocurre allí dentro, es el problema. Lo que hemos hecho en gran
medida nosotros, no tanto es preparar para lograr un cambio conductual para que las instituciones funcionen bien, y así eternizarlas,
sino para que los individuos allí albergados no tengan más problemas de los que ya tenían al entrar. Sabemos que una persona que
entra a una prisión, tenía muchos problemas antes de entrar a ella,
pero entrando en ella, sabemos que tendrá más problemas de los
que ya tenía. Los problemas de convivencia forzada, de trato masivo,
de imposición de rutina, de imposición del uso de un uniforme, de
estandarización, en fin, de la población, afectan el comportamiento
de las gentes allá adentro. Entonces, la po$ibilidad que planteo es
analizar los efectos de toda la institución, de una institución como
un todo con sus elementos, y el impacto que esto tiene sobre el
comportamiento de los individuos allí albergados. Analizar esto, y
cambiarlo, y si en un momento dado esto implica lograr un cambio
en conductas higiénicas, que pueden ser de beneficio para la institución , en forma de un primer paso, en un segundo paso, si el impacto
de esta tecnología para lograr que las personas se mantengan limpias, por ejemplo, esto va a repercutir en un hospital psiquiátrico, en
una institución para niños, que anden limpios, esto va a repercutir
después, a nivel más amplio, no solamente en cambios conductuales
de los niños, o de los individuos, sino en cambios administrativos
que no benefician nada más a la institución, sino que se revierten
sobre ellos. Lograr que los niños anden limpios, es reducir el número de empleados que van a tener que andar limpiando la cara, o la
pipí de los niños. Se va a lograr motivación de los empleados para
hacer tareas con los niños, en lugar de paliativos para resolver
problemas que no se previeron. En resumen, mi planteamiento y la
experiencia que tenemos en las instituciones, es que es posible
llegar a pensar en un modelo de vida comunitaria. En bien de la
comunidad, en un sistema de vida armonioso, en el cual los individuos adquieren habilidades y las ejercitan allí dentro. Sobre todo,
cuando tenemos poblaciones cuya probabilidad de reintegrarse a la
comunidad a la que pertenecían es baja, como lo es con las poblaciones psiquiátricas, como lo es con poblaciones de niños, y como
lo es en una menor medida con las poblaciones de adultos en
prisión.

uso del análisis conductual, podríamos llegar a considerarlas como
fav?~a~le o desfavorable, positiva o negativa, en quiénes utilizarán el
a~ahs1s co~ductual .Y. con qué fines. Vamos a considerar las implicaciones sociales pos1t1vas del uso del análisis conductual aplicado.
C~eo que una de las principales ventajas que esto traería es, en
primer lugar, el hecho de que se están proporcionando medios 0
formas efectivas de lograr los cambios conductuales. Inclusive,
cuando :; ;e cuenta co~ pocos re~ursos. Creo que para lograr esto, no
solamente debemos intervenir en la institución, sino muchas veces
tenemos que ar~eglar el ambiente del sujeto, el lugar, la calle, hasta
donde sea posible, entrenar a las personas que van a estar en
contacto con el sujeto fuera de la institución para que los cambios
que hemos 1:&gt;g~ado con él, se puedan mantener en otros ambientes.
Tal vez la p~mc1pal ve~taja es el hecho de que vamos a proporcionar
~ los mod1f1cadores ciertas técnicas, las cuales permitan crear reforzadores, p_or ?ecirlo en otros términos, que nos permitan cambiar ya
aquellas tecnicas de control que se han estado utilizando para alterar
la conducta, suplantarlas por algunas mejores como podría ser el
· us~
estimu_lación positiva, o crear reforzadores en ambientes
def1c1entes de estos, para lograr los cambios que deseamos.

164

PRESIDENTE:

Maestro Wilfredo Salas
WILFREDO SALAS:

Considero que las complicaciones sociales que involucraría el

165

?e

' PRESIDENTE:
./

~I maestro Doi:nín~uez, hace un momento mencionaba que él
c~:ms1derab~ q~e 1~ _inst1tucion no resuelve un problema, sino que la
vid~ en la in~t1tuc1on forma parte, o es parte del mismo problema.
Se~1a conveniente plantearnos, quizá dentro de la misma mesa, cuál
ser_
,a_ esa part~ g~o~al del ~roblema al que se refiere el maestro
Dom,_nguez. S1 q_u1_s1era ampliarnos un poco más. Creo que el planteamiento es suf1c1entemente importante para discutirlo.
CROSSWELL:

Buen?: lo que el_ do~tor Domínguez mencionó hace un momento
con relac1?~ a las mstrtuciones de custodia (los problemas que
crea~) , quisiera hacer referencia al programa de trabajo que se desarrollo ~or un grupq de especialistas en la Gárcel Preventiva de Alvaro
Obr~gon . Cuand? ~ubo oportunidad de trabajar en esta cárcel preve~t~va, establec1m1ento del Segundo Partido Judicial de la ciudad de
Mex1c?, n?s ~~contramo~ con problemas; primero, de funcionalidad
de la mst1t_uc1on, demas,a_do chica para su población, 350 internos,
donde deb1a_ haber 200 o 250 a lo máximo; el problema de tipo
Presupuest~~,o en cuanto a elementos de alimentación y para vestido, Y tamb1e~ de ~erson?I; 12 vigilantes _para esta población, los
cuales el 70 1/o teman mas de 50 años; situación que realmente

�JORGE PERALTA

MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

ubicada a esta institución como bastante peligrosa; y las estadísticas de evasión; así lo demostraban, tenía el récord de fugas en la
ciudad de México. Un récord un poquito triste, que ilustraba el
problema tal cual , cuando tuvimos la oportunidad de _hacer una
evaluación del problema, tratar de establecer alguna medida, desde
el punto de vista jurídico. Nos encontramos menores de e~ad en esa
institución donde no había clasificación, en donde no existía un
consejo técnico, le encomendamos al doctor Domínguez y a un
grupo de 15 pasantes . de psicología, un programa de fichas de
estímulos y sensaciones. El primer paso durante más de tres meses
por este grupo consistió en lograr, inicialmente, que los internos
desecharan aquella vieja idea, y en algunas cárceles sigue prevaleciendo la famosa " regla del silencio" ante los elementos amenazantes extrainstitución. Ciertos cabos, ciertos mayores, que son nombrados en base a la peligrosidad que manifestaron cuando cometieron el delito en el exterior y que siguen cometiendo delitos en el
interior, pero que por falta de personal , por falta de medios para
poderlos resolver, quedan impunes dentro de la institución.

vez de regenerar, degeneran, lo importante son los sistemas, que
son necesarios defin itivamente.

166

Cuando empezamos a trabajar en este programa, tres meses se
llevaron en desbaratar esta regla; los internos se acercaban con
confianza a ellos; ellos* iban a talleres, a los patios, ~ las horas de
visita, a tratar de ganarse la confianza. Vino el segundo paso, lograr
una serie de actividades a cambios de algunos puntos y algunos
materiales que los internos ganaban. Esto fue con artículos materiales, con cosas muy específicas, una sardina, un refresco, galle!as.
Este programa fue evolucionando hasta llegar al' punto de cutrrnnación, quizás de un tratamiento que ha tenido muchas impugnaciones, muchas críticas, pero que no ha sido en ningún momento,
productor de evasiones o presa de problemas. Se logró otorgar la
libertad preliberacional en cárcel preventiva. El estímulo más grande
que se podía dar en la cárcel eran los permisos de salida. Entonces
se inició un trabajo, en el cual el interno salía de las 8 de la mañana
hasta las 4 de la tarde y regresaba. Pasada esta primera etapa,
continuaba con permiso para salir a trabajar durante el día con
reclusión nocturna, y cuando se acercaba su salida, de acuerdo al
momento . de recibir su sentencia, tenían durante toda la semana
permiso para salir, y nada 'más se presentaban los fines de semana a
firmar una tarjeta, en la instit ución. Durante los 38 meses que se
llevó este programa, con un grupo muy importante de psicólogos, de
trabajadores sociales, de pedagogos y abogados, hubo más de
32,000 permisos de salida sin una sola evasión. Esto fue importantísimo. En el momento en que se disminuyeron las medidas de seguridad radicales, en que se evita el nombramiento de cabos y de
mayores en virtud a la fuerza, a la peligrosidad, los sistemas dentro
de la institución cambiaron. En conclusión , indudablemente la institución hace daño a la gente que entra, normalmente las cárceles en
• Se refiere a los psicólogos. (N. del E.).

167

PRESIDENTE:

El maestro Wilfredo Salas quiere hacer un comentario .
SALAS:

Es muy interesante en realidad, el análisis que mis compañeros
·han realizado acerca de las instituciones de custodia; sin embargo,
~reo que deberíamos . ampliar un _poquito más nuestro análisis, ya
qu_e nuestro tema es de instituciones, mientras demos un panorama
. mucho más general sobre todos los problemas, sobre las diversas
implicaciones sociales de las que se están hablando en las diversas
' instituciones, podremos llegar a conclusiones más generales. Creo
· que analizar problemas tales como los que ocurren en instituciones
de guardería, en instituciones de educación, no sé, tal vez de fábri,cas,
sería más conveniente.
&lt;
PRESIDENTE:

El maestro Mario Balabán va a hacer un comentario al respecto.
M. BALABAN:

Bueno , es que ese órgano* es un trabajo de clínica, yo no sé si
por "comodismo", pero los psicólogos de tipo clásico no tenían una
buena idea de lo que era una institución. Hablé del Centro de
Epucación Especial, nosotros solamente mandábamos a algunos con
Problemas de lento aprendizaje, o con retraso profundo. Cuando salí
de esta clínica y empecé a t rabajar en estos centros, he pqdido tener
datos para dar una orientación más segura, incluso de encaminamiento, pues es muy importante no solamente sentarnos en una
clínica, muy cómodamente y encam inar los casos, dar diagnósticos,
es muy simple. Pero, acompañar y hacer un entrenamiento de estos
níños que nos llegan, esto es muy importante, en una institución
como ésta.
PRESIDENTE:

El maestro Cirilo García quería hacer un comentario respecto a
este asunto de la extensión de los servicios de la institución hacia la
comunidad.
• Se refiere a la fundación hospitalaria del D.F ., en Brasilia, Brasil. (N. del E.).

�168

JORGE PERALTA

CIRILO GARCIA:

Bueno, voy a abundar sobre algo que ya había mencionado. Y
reafirmado la posición de que (los objetivos de la institución) no se
han logrado especificados enfunción de lo que más le convenga a la
persona y a la sociedad a la cual tiene que regresar aquella eventualmente. Hablando específicamente de ambientes hospitalarios mentales, podemos incrementar bastante los niveles de adecuación interna,
y (no necesariam~nte, si no se trabaja a un nivel de transición
posterior de estas personas a la comunidad) quedar absortos con
nuestro éxito dentro de la institución, pero fallar en el sentido de que
rehabilitar definitivamente en un 100% en algo que le fuera útil a la
persona, sintiéndose más a gusto, participando de la sociedad que la
necesita también . Precisamente, nostros llegaríamos a pensar que
las instituciones psiquiátricas no están cumpliendo con esos objetivos de rehabilitación última. Llegar a proponer (aun cuando estamos
de acuerdo con el doctor Domínguez) que no tenemos todavía la
tecnología sumamente desarrollada; pero no podemos sentarnos,
cruzarnos de brazos y esperar a que se des~rrolle, pues tenemos
problemas urgentes con ,ese tipo de personas. Se puede desarrollar
tecnología dedicándose a esos problemas.
PRESIDENTE:

Una última pregunta a todos los miembros de la mesa antes de
empezar con las preguntas por parte de la audiencia, sería la siguiente: ¿Existen problemas en la implementación de esas técnicas que
en su mayoría provienen de otras culturas? En la mañana alguien
mencionaba que debemos desarrollar nuestra propia tecnología a no
ser que queramos correr el riesgo de caer en una extranjerización y
dañar más a las gentes con ese tipo de técnicas, entonces pediría el
comentario de los miembros de la mesa como expertos en la aplicación de esta tecnología, ¿cuál es su opinión respecto a este punto,
maestro Salas?
W. SALAS:

Considero que los principios del análisis conductual , en cualquier institución o cualquier lugar en que se lleven a cabo, debemos
ser muy cautelosos en analizar las condiciones de lo que cambia. El
paradigma que etamos utilizando para lograr cambios en la conducta
es el mismo, lo que va a cambiar son las condiciones en donde se va
a aplicar dicho modelo. Por otra parte, determinar previamente las
consecuencias que vamos a utilizar para la creación de cierto repertorio conductual, o sea, vamos a modificar la conducta, vamos a

MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

169

~ogr~r ~~ cambio, en una escuela, en un hospital , en cualquier
rnst1tuc1on. Vamos a analizar cuáles son las condiciones bajo las
cuales se emite la conducta, y cuáles van a ser las consecuencias
efectiyas que nos van a permitir mantener el cambio; pero, repito, el
paradigma es el mismo. No creo que vayamos a crear una nueva ley
de reforzamiento; es lo mismo aquí que allá. Lo que habríamos de
ver es el evento reforzante para cada situación.
PRESIDENTE:

No sé si Mario Balabán quiera hacer algún comentario. Sí, el
maestro Domínguez quiere hacer un comentario.
DOMINGUEZ:

Yo quisiera abundar un poco en el comentario del maestro
Wilfredo_Salas sobre el_tópico que cotidianamente enfrento, que el
conduct1smo con sus tecnicas va a ser aplicado en nuestros países
para solucionar nuestros problemas; nos va a hacer " norteamericanos" ,. a tal gr_
ad~, "que cambiemos _de color de piel", "que nos
c:=1m?1en los _oJ_o_s , como consecuencia de que nos apliquen estas
tecnic~~- Defin1t1vamente nada de eso nos va a suceder. Alguien que
ap~end10 a leer, ?. alguien q~e aprendió un segundo idioma, 0 algu1~n que apre~d1~ a controlar su " ansiedad al hablar en público" a
traves d~ una tecn,ca derivada de una investigación conductual, no
va a sufrir esos efectos. No se le va a aclarar la piel, no se le aclara
el. pelo, nada de eso. En ese s~ntido, el comentario del maestro
W1lfredo . Salas, de que las leyes de la conducta, fundamento de la
te?nolog1a, de las _técnicas de modificación de la conducta, son las
mismas en un pa1s que en otro, en una latitud que en otras es
totalmente ~c~rtª??· Los que estamos interesados en aplicar técnicas de mo~1f1cac1on _d e conducta en nuestros países a problemas
cada vez mas comple¡os, debemos considerar que lo que debe mar?ªr. la diferencia con respecto a otros lugares, es el punto en el cual
incide la técnica de modificación de conducta. Quiero explicar esto
en una esc_uela, _
en ~~ salón d~ ~lases, por los reportes que cono~
cernos _d_e 1nvest1gac1on, de ps1cologos norteamericanos, el interés
del ps1cologo se centra, por ejemplo, en enseñarle técnicas a los
n:iaestros, para lograr que los niños estén más atentos durante más
t~empo a sus tareas. El maestro aplica la técnica, ve qué efecto
tiene,_lo valora, se ve que es bueno, se retira un poco, se ve qué
cambios se logran, se vuelven a introducir, y se ve que el efecto final
e~ el .~u mentar la atención de los niños o que se "están más quietecitos dentro del salón de clases.
Este_can:i~io es en yirtud de la aplicación de la técnica, es efecto
de la apllcac1on de la tecnica. La misma técnica puede aplicarse en

�MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

JORGE PERAL TA

170

un salón de clases, en uno de nuestros salones . de alguno de nuestros albergues, para lograr enseñar a los niños a que den ciertas
conductas que mantengan a los maestros haciéndoles preguntas. Si
le enseñamos a un niño a preguntar a su maestro con cambios
continuos, si le enseñamos a un niño a preguntar "por qué", con
mucha frecuencia, dentro del salón de clase, mantendrá a su maestro con cambios continuos, o el maestro se documenta para contestar todos los porqué que cada día son más frecuentes, o el maestro
tiene que cambiar de trabajo. La misma técnica, pero el efecto que
tratamos de lograr y el punto élel continuo conductual en el cual lo
aplicamos, es diferente. En nuestras instituciones aplicamos sistemas de autogobierno, no para que el muchacho aprenda a depender
más de los adultos, sino para que aprenda a depender menos de los
adultos. Y es la misma técnica. Son los mismos principios y considero que una de las perspectivas en la que podemos trabajar, es
buscar en dónde van a incidir nuestras técnicas de modificación de
conducta, para los problemas sobre los cuales mínimamente deberíamos estar ampliamente documentados.
Sección de preguntas del público a los integrantes de la mesa

A CIRILO GARCIA
Pregunta: ¿Cuá1 es la proposición respecto a la sustitución de las
instituciones psiquiátricas?

Como es el punto que yo había tocado, me gustaría avanzar una
breve descripción de lo que nosotros estamos precisamente planeando para el próximo año, como una alternativa al tratamiento custodialista. Una casa especial diseñada para trabajar desde un modelo
psicológico de modificación de conducta con ciertos pacientes psicóticos crónicos, con menos tiempo de internamiento, pero no menos de dos años, y considerados totalmente irrecuperables. Sería un
ambiente eminentemente programado en cuanto a las actividades
internas y externas, enfatizando este último paso; es decir, crear el
repertorio básico de interacción social y verbal, además de enfatizar
también fundamentalmente, las cuestiones de todos los repertorios
involucrados en la "identidad personal" -como decía anteriormente- , orientación espacial y temporal. Se trabajaría a nivel de un
terapeuta por paciente, procurando que el paciente tuviera interacción no únicamente con su terapeuta específico. Este programa está
aprobado por la Dirección de Investigaciones Científicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León y enfrará en vigor a partir del primer
lunes de enero del próximo año. Lo curioso del caso, es que me
gustaría aquí mencionar los prejuicios que nosotros tenemos cuando
decimos que no hay dinero, o que no hay proyectos que hemos
presentado, posiblemente no hemos "muestreado" a los administra-

171

dores sobre estos aspectos para que se decidan a fomentar trabajos
de esta naturaleza.
Pregunta: ¿~a programación de tratamiento en las instituciones es
compatible con las que se dan en el medio ambiente natural?

. . Bu~~º• _es que cualquier programación de tratamiento en · 1a
~nst1tuc1o_n tiene que ser compatible. Si hacemos una programación
m?ompat1ble con el medio ambie.nte, esta programación de tratamiento es mala, tenemos que estudiar el medio ambiente del sujeto
e~_globarla en la programación de tratamiento dentro de la institu~
c1on.
Pregunta: ¿Por qué no se hace más énfasis en la aplicación de
''contingencias de grupo", en vez de individuales, en las instituciones, ya que los individuos generan conducta competitiva?

. Sí,. es bueno, siempre que es posible hacer aplicación de "contmgen?1a~ _de grupo". Pero hay ciertas aplicaciones que debemos
hacer 1nd1v1duales. Esto depende del tipo de programación del individuo contingenci_as del medio ambiente. No podemos a priori hablar
de s1 que e~ meJor en grupo o es mejor individual. Tenemos que
hacer estudio del caso y hacer una programación que tenga más
efecto en el sujeto.

r

A WILFREDO SALAS:
Pregunt~: ~~odríamos afi~m~r que en términos generales perjudican*
al md1v1duo? ¿El ps1cologo debe arreglar ese problema esos
problemas institucionales o problemas individuales?
'

. Buen?, va""!os a considerar la pregunta de por qué a las instituciones. S1 consideramos a una institución como una situación o un
lugar en donde se hacen ciertos arre_glos para alcanzar ciertos objeti_vos, como pueden ser de entrenamiento, de información educacion~les, etc. Se piensa que si nosotros restringimos en cierta manera
s1 . podemos confeccionar una institución en la cual podamos deter~
minar muy claramente la conducta, por un lado y cuáles son las
consecuencias que están alterando dicha conducta, vamos a poder
~lcanzar nuestros objetivos de una manera más fácil. Uno de los
mcon~enientes del análisis conductual en comparación al análisis
exp~nme~tal que se lleva a cabo en el laboratorio, es precisamente
el a1slam1ent?. y la determinación de las variables que son las culpables ~e mod1f1car la ~o~ducta. En la medida en que nosotros podamos ,~ualar las cond1c1ones de laboratorio, que podamos restringir
las variables, para poder determinar de manera más precisa eventos
consecuentes para modificar esa conducta.
'
• Las instituciones. (N . del E.) .

�172

JORGE PERALTA

Pregunta: Ahora, ¿si el psicólogo debe arreglar esos problemas, les
diría que sí?

Es muy probable que entre una de las ocupaciones principales
de un psicólogo estén el análisis de dichos eventos, antecedentes y
consecuencias. Ahora, tal vez no sea sólo función d_el psicólogo,
sino tendrán que hacer uso de otras disciplinas o de otras gentes
que están relacionadas con la modificación de la conducta en las
instituciones.
A B. DOMINGUEZ

Pregunta: ¿Si las instituciones mencionadas fueron creadas para
"solucionar" un problema y se ha visto que el problema se
agrava con la existencia de dichas instituciones, no sería conveniente trabajar para la supresión de éstas?

De acuerdo. Estoy totalmente de acuerdo; pero puedo decir, "de
acuerdo" diez veces y las instituciones van a seguir allá. Mi posición
es: en mi fuero interno simpatizo totalmente con esta posición, pero
no quiero decir, cuando comento este punto, que solamente estoy de
acuerdo, quiero mostrar evidencia de que realmente las instituciones
afectan a las personas, y hasta qué punto las instituciones pueden
tener alguna "bondad" para cierto tipo de poblaciones, tengo que
precisar que, cuando hablamos de instituciones de custodia, en lo
personal y el licenciado Crosswell está de acuerdo 'Conmigo, nos
referimos a todas aquellas organizaciones sociales creadas por una
sociedad para atender problemas de grupo, en donde las estructuras
· existentes fracasaron. Si fracasan los padres de familia al educar a
sus hijos, van a instituciones. Si la familia o la escuela fracasa, para
que las personas aprendan a vivir dentro de un marco legal y de un
marco social, se van a 4as cárceles, o sea, las instituciones han sido
creadas para auxiliar, cuando las que ya tenemos, fallan. Si éstas
fallan y seguimos con esa lógica, habría que crear otras para sustituir a aquéllas.
La investigación que nosotros estamos realizando, la estamos
orientando a analizar realmente si todo lo que ocurre d,entro de las
instituciones es fatídico, negativo. Creemos que no. Para algunas
gentes no hay otro camino más que las instituciones. Para niños que
no tuvieron ya familia, y que difícilmente van a poder ser adoptados
por alguna "familia decente", de clase económica regular, de "buenas costumbres". Cuando no tienen esa posibilidad, hay que pensar
en la vida comunal. No nos tiene que espantar la vida en la comunidad. Esta les enseña a los individuos repertorios conductuales a los
que genéricamente los especialistas se han referido como "repertorios de sobrevlvencia", que otros niños que se desarrollan en familias común y corrientes no tienen, ni nunca van a adquirir. El proble-

MESA REDONDA: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

173

!11ª ~s

~mpírico. Fallaron unas instituciones y nos van a dar otras
inst1tuc1ones. Ahora, cuando hablo de instituciones de custodia
insisto! estamos hablando de todas las instituciones que alberga~
p~blac1ones, grupos de individuos. Algunos tienen la posibilidad de
reintegrarse 8: sus comunidades, y hay que prepararlos para eso,
pero la mayona de las gentes que están en instituciones de custodia
no están en esa posibilidad. Los individuos albergados en institucio:
nes. ~siquiát~icas tienen pocas probabilidades de reintegrarse a su
familia. Y s1 se lograra a través de la tecnología, como se ha
mostrado en muchos casos, reconstruirle su repertorio conductual ·
l_a "mejor _familia" ya no lo 8:cepta. Ya no hay lugar en su familia par~
el. Lo. m1sm~ puede ocurrir con un adulto en la prisión, y quizá
P~_nsanamos idealmente que un niño, una vez saliendo de la instituc1on lo va a aceptar una familia, pero eso es poco probable.
Pregunt~-: ¿En la .~árcel de Alvaro Obregón se rehabilita a los presos
pollt1cos hac1endolos sumisos y no peligrosos?

Eso en principio, es una interpretación equivocada sobre el
problema. Cuando yo decía que las instituciones son parte del problema. Cuando y~ _decía que las instituciones son parte-del problema
Y no de la sol~c10~, ~ cuando yo ubico mi comentario en lo que
respecta a las 1nst1tuc1ones carcelarias (en Villa Obregón no teníamos problema_s de ~s~e tiP?· Y si los hubiéramos tenido, a alguna
p~rsona que tiene d1s1denc1as, o que no simpatiza con los planteamientos generales _d~ un sist_
ef!l~ de vida, no se le considera que se
le tenga que reh~?1htar). Defin1t1va_m_ente, yo no considero que se le
tenga que rehabilitar al que sea d1s1dente, alguien que piensa difere~te; ~ero yo no dicto las órdenes, yo puedo documentar con
E:v1denc1a 9e que eso no es necesario. Se rehabilita a las gentes que
tienen algun problema, algún déficit e~ su comportamiento. Es muy
P?co acertado hablar que nuestros sistemas rehabilitan. Nuestros
s1~temas son sistemas educativos. Y se educa a alguien para vivir
baJo ciertas condiciones.
AL LICENCIADO CROSSWELL

Pregunta: Las instituciones de reclusión forman parte del problema y
hay que analizar el ambiente que las compone y el ambiente
. do~de SE: dan, ¿por qué existen instituciones de reclusión; no se
esta poniendo muletas a algo que desde el principio anda mal?

Es!~ pregunta es eminentemente jurídica. Las cárceles, aunque
la f_u~~1on que en algunas de ellas se ve sea anormal y ~sté viciada,
def1n1t1vamente son necesarias. Se tiene que separar de la sociedad a
la persona que no cumple con las normas que esa sociedad ha dado.

�174

JORGE PERAL TA

Definitivamente, aunque muchos tratadistas consideren que la cárcel
esté fuera de tiempo, que es un modelo caduco, no se ha encontrado
otra fórmula mejor que hacer esta separación. Es muy diferente que
las cárceles se planeen y se trabaje con sistemas adecu~dos, donde
participen psicólogos, donde participen trabajadore;s sociales, pedagogos, juristas, en un sistema adecuado de tratamiento de re~ducación no tratamientos tipo fascistas de represión. Entonces, m1 contest~ción a esta pregunta es que, en mi opinión, definitivamente no
están fuera de época las éarceles, seguirán manteniéndose y creo
que del punto de vista jurídico, nunca cambiarán.
AL MAESTRO CIRILO GARCIA

Pregunta: ¿Hasta qué punto se justifica la existencia de una institución por el simple hecho de enseñarle a un retardado, enfermo
mental o prisionero, etc., a bañarse diariamente o a limpiarse
los dientes? ¿No debe acaso nuestro esfuerzo concentrarse en la
consecución de atención por parte de los agentes de gobierno
para qu~ los programas tengan objetivos mucho· más profundos
que los actuales?

Pienso que una institución se justifica en cuanto a su existenci~
precisamente en lo que señala la persona que hace la pregunta.. S1
sus objetivos son más relevantes en cuanto a enseñarle repertorios
más importantes de interés común para la sociedad, y no objetivos
simplistas como éstos, pienso que en esa medida debemos darle
nuestra aprobación a la institución o en medida contraria tratar de
superar la existencia de instituciones señalando que no estan cumpliendo con objetivos más importantes.
AL MAESTRO W. SALAS

Pregunta: ¿Por qué no se habla de la modificación de conducta en
las escuelas cuando las escuelas podrían ser un sistema de
custodia?

Si una escuela es un sistema de custodia, tendríamos que definir .o tendríamos que analizar qué es lo que define un sistema de
custodia. Acaso la privación o el aislamiento de los sujetos de otros,
el hecho de utilizarse este tipo de estimulación positiva o aversi-va
para controlar la conducta, el hecho de que se proporcionen en esa
institución ciertas habilidades específicas, etc. Eh la medida en que
una escuela tenga esas características u otras que definen a uria
institución como custodia!, podemos señalar que la escuela es una
institución de custodia; o sea, va a haber escuelas que reúnan más
esas característics que otras, y no podemos generalizar por lo tanto.

MESA REDON[?A: EL ANAL/SIS CONDUCTUAL

175

A BALABAN

Pregunta: ¿Hasta qué punto el psicólogo puede influir en el cambio
de un ambiente socioeconómico más adecuado en lugar de
remendar problemas conductuales aislados?

Bueno, yo creo que es un mal psicólogo aquel que está fuera
del ambiente socioeconómico. Yo creo que el psicólogo tiene que
vivir, conocer, estar concientizado ·de los problemas socioeconómicos para que no caiga en el error de remendar problemas conductuales aislados. Creo que a medida que se llevan a cabo congresos
como éste, en el que se discute la tecnología de una modificación de
conducta adecuada a una problemática latinoamericana, nos podemos concientizar más de nuestros problemas y aplicarlos sin "remendar" problemas conductuales aislados.
AL MAESTRO DOMINGUEZ

Pregunta: ¿Los reforzadores* son el producto material del trabajo;
hacemos que unos trabajen más por pocos reforzadores y emitan menos conductas perturbadoras para ganar los derechos de
los que sí reciben altos reforzadores?

Aunque la pregunta no está bien planteada y algo revuelta, hay
una cosa importante que nuestro trabajo en las instituciones nos ha
mostrado. La mayor parte de los reforzadores y estímulos que pueden ser elementos de cambio conductual, para poblaciones bajo
custodia, no son siempre los que nosotros pensamos que funcionan.
No son siempre los estímulos que preferimos los que trabajamos en
la institución, los que afectan el comportamiento de los individuos
ahí adentro. Este ha sido uno de los problemas más generalizados
que yo he encontrado con otros compañeros que trabajan en instituciones de custodia. En un momento dado puede considerarse que el
dinero y el prestigio pueden ser los estímulos que sirven de herramienta de cambio conductual para poblaciones bajo custodia a partir
del supuesto de que también lo son para las poblaciones -generales;
pero no lo son.. Regu larmente nos equivocamos en cuáles son los
estímulos que pueden cambiar la conducta dentro de la institución.
Ese es el primer problema. Mayormente se han utilizado cuestiones
materiales mínimas, no porque consideremos que ésos son los únicos estímulos que pueden cambiar la conducta de los individuos en
instituciones de custodia, sino porque en un principio, a ellos son
más sensibles. Encontramos que obtenemos cambios conductuales
• Se refiere a las salidas de la cárcel de Villa Alvaro Obregón, mencionadas previamente.
(N . del E.).

�176

JORGE PERAL TA

utilizando este tipo de estímulos, pero la idea es que utilizamos este
tipo de estímulos para promover que el individuo, a medida que va
pasando por el programa, vaya respondiendo a los estímulos a los
que todos respondémos fuera de las instituciones. El sistema de
"autogobierne" del que yo hablé en mi ponencia, es un ejemplo de
esto; es mi argumento en este caso. Al principio, los muchachos en
el sistema de autogobierne trabajaban o hacían cosas por obtener
los artículos o actividades que anteriormente obtenían en forma
gratuita de la institución, como eran bañarse con un jabón perfumado, postre en la comida, uso preferencial de las instalaciones deportivas, etc. Esas cosas eran originalmente gratuitas. A medida que el
programa fue avanzando, · el tipo de estímulos a los que fueron
haqiéndose sensibles, era el "prestigio", la "confianza en ellos mismos", al grado en el cual en una etapa final los muchachos trabajaba no por obtener un refresco o un juguete más, sino por obtener la
confianza o un rango de confianza amplio de elegir entre un juguete ·
u otro, de elegir entre varias cosas, la confianza de decidir él, lo que
iba a recibir, no de que el psicólogo o los directivos de la institución
señalaran lo que era precisamente indicado para él. En ese sentido la
institución puede llegar a preparar a un individuo para responder a
los reforzadores que controlan la conducta de las poblaciones más
numerosas. No me refiero necesariamente al dinero, porque para ser
sensible al dinero, antes tiene uno que ser sensible a las propias
necesidades de uno. Uno puede tener mucho dinero, pero no saber
en qué usarlo o cómo, pero si uno es sensible a las necesidades de
uno, si uno tiene varias necesidades, no de las que nos crea la
televisión , sino de las reales, entonces es posible que un fndividuo
pueda realmente vivir, por lo menos alerta de en qué sistema está
viviendo.

MENTE

1980-1, 177-194

NUM . 2 (OCT. 1980)

IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD 1 •2

MARY ROWEN 3
UNIVERSIDAD DE TEXAS EN AUSTIN

1 Trabajo leído en la 2a. Semana Académica organizada por la administración de la Facultad
de Psicología durante el semestre marzo-julio de 1980.

2 Artículo traducido por el maestro Ernesto Pii\eyro, p1o+eso, de 1~ 111110 completo en la
Facultad de Psicología de la U.A.N.L.
3 Cand idata al doctorado en psicología educativa por la Universidad de Texas en Ausrn
1
E.U .A.
•

�IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD

179

INTRODUCCION

Para un matrimonio el permanecer involuntariamente sin hijos
representa un problema social tanto para el hombre como para la
mujer. Hasta la fecha, ha sido documentado en la literatura que las
parejas sin hijos sufren. No hay investigación longitudinal en las
mujeres con problemas de infertilidad. Sin embargo, poca atención
se ha dado a cómo es que los hombres y las mujeres infértiles se
ajustan a su condición .
En una cultura orientada hacia la familia, la mujer ha sido
socializada a casarse, tener hijos y regocijarse ante el prospecto de
convertirse en madre. La mujer entiende que el matrimonio implica la
crianza de los hijos y que la falta de éstos, quiere decir un fallo al
llenar el rol femenino. Una sociedad orientada hacia la familia tiene
expectaciones que nos dicen que el rol de la mujer incorpora la
procreación y el cuidado de los hijos.
Hasta la fecha, la mayor parte de la investigación en infertilidad,
ha sido relacionada con las causas fisiológicas y las soluciones
médicas al problema. Poco se ha investigado en las reacciones
emocionales de algunas mujeres cuando reciben el diagnóstico final
acerca de su infertilidad. Algunos estudios han tratado de demostrar
que el permanecer involuntariamente sin hijos la mujer sufre más
problemas psicológicos que aquella que es fértil. Poca atención se
ha dado a cómo la mujer que permanece involuntariamente sin hijos,
se ajusta a su situación. Aún menos atención se ha prestado a la
explicación del posible origen psicológico de sus reacciones emocionales y su ajuste a la infertilidad. Mucho menos referencia se ha
hecho a cómo ayudar a la pareja a través del proceso de duelo.
Es el propósito de este trabajo, el estudiar el problema de
infertilidad y el impacto psicológico que tiene en una pareja. Además cuáles son las diversas formas de aconsejar y ayudar a las
parejas infértiles a manejar su situación. Este será el tema de la
presente plática.
INFERTILIDAD: DEFINICION

La definic_ión médica de infertilidad, en la que generalmente
están de acuerdo los diferentes textos, es: la falla para concebir,
ante la ausencia de medidas anticonceptivas, en un mínimo de un
año de coito marital (Shane, Schiff, &amp; Wilson, 1976), o la inhabilidad
para llevar- a término el embarazo hasta el nacimiento de un niño
vivo (Menning , 1977). Hay un poco de desacuerdo en la literatura,
respecto a qué constituye el "coito marital".

�180

MARY ROWEN

Infertilidad se clasifica como "primaria" y " secundaria". La infertilidad "primaria" existe cuando no hay historia previa de embarazo;
y la infertilidad "secundaria" cuando uno o más embarazos consecutivos se han completado. "Subfertilidad" denota aquellos individuos
o parejas que tienen un problema limítrofe (Menning, 1977).
El término "esterilidad" debe reservarse técnicamente para aquellos casos de infertilidad permanente e incurable.
" Infertilidad psicogénica" es un término usado por los psicólogos, que describe aquellas parejas que fallan en concebir después de
un año de exposición sexual sin el uso de contraceptivos, en el que
se ha probado que el esperma masculino es adecuado, de la misma
forma que no existe patología orgánica demostrable en su pareja
(Bos &amp; Cleghorn, 1958). Finalmente, si una mujer no tiene hijos
debido a una incapacidad biológica, pero no está esterilizada voluntariamente, ella es clasificada como "involuntariamente sin hijos"
(Kelly, 1942; Kunz &amp; Brinkerhoff, 1969; Mitra, 1966; Poston, 1974,
1976). Para los propósitos de este trabajo, el término infertilidad será
usado como el que contiene todos los estados de inhabilidad para
conseguir o llevar a cabo un embarazo.
INCIDENCIA DE INFERTILIDAD

Ha sido estimado que aproximadamente 10-15% de todas las
parejas casadas y que desean tener un hijo, no tienen éxito después
de tratar por más de un año. (Bogue, 1969, Grabel &amp; Glick, 1959;
Hastings &amp; Robinson , 1974; Poston &amp; Gotard, 1975; Rakoff, 1977;
Rutherford , 1960; Veevers, 1972; Weir &amp; Weir, 1961). Una de cada
ocho parejas casadas, estará preocupada con su aparente o probada
infertilidad en algún punto, durante el tiempo de su vida (Gunn,
1971). Se asume que el 10% de fas parejas infértiles con esposas de
edad entre los veinte y los veintinueve años, buscan tratamiento cada
año (Muller &amp; Jaffe. 1972). Se estima que había 3.5 millones de
parejas que permanecían involuntariamente sin hijos o aproximadamente hay 15 parejas infértiles por cada 85 parejas fértiles (Kistner,
1975; Mazor, 1979).
EL SIGNIFICADO SOCIAL DE LA FALTA DE HIJOS

En la cultura americana, como en casi todas las demás culturas
y civilizaciones, la suerte de la mujer infértil no ha sido muy feliz. En
la sociedad primitiva, la mujer infértil ha sido vista como embrujada,
y en las sociedades más desarrolladas, se le ve como defectuosa
(Abarbanel &amp; Bach, 1959). Entre los júdios y los árabes, la esterilidad ha sido reconocida como razón suficiente para divorcio, y la
mujer infértil a menudo ha sido odiada entre las tribus africanas

IMPACTO PSICOLOGJCO DE LA INFERTILIDAD

181

(Freedman, 1972). El problema de la infertilidad es tan viejo como la
civilización misma (Williams &amp; Power, 1977). Desde el Génesis en la
Biblia, hasta la literatura actual, los problemas del matrimonio sin
hijos han sido explorados e inmortalizados (Gunn, 1971).
En las culturas orientadas hacia la familia, la mujer ha tenido
que aprender que ella debe de casarse, que ella debe tener hijos y
regocijarse al prospecto de que en el futuro los miembros de la
pareja se van a convertir en padres (Abarbanel &amp; Bach , 1969;
Veevers, 1972). La mujer comprende que el matrimonio implica la
crianza de los hijos, y que la falta de éstos conlleva una falla, la
cual debe subsanar para realizar su papel de mujer. La mujer se ve
como una mujer incompleta y sin éxito, a menos que ella se case
bien y produzca hijos (Rutherford, Banks &amp; Coburn, 1963). Estos
imperativos morales están tan arraigados culturalmente que el deseo
por· la paternidad se asume que es instintivo (Veenhoven, 1972).
Muchos investigadores han concluido que "el deseo de tener hijos es
casi universal" (Martinson , 1970), y que la mayoría de las parejas sin
hijos permanecen en este estado, no porque así lo hayan escogido
(Bell, 1971).
Desde el punto de vista de las normas pronatalistas y los valores
de una sociedad orientada hacia la familia, en relación con el matrimonio y la procreación , estas fam ilias sin hijos son incongruentes
con las normas sociales (Poston &amp; Gotard, 1975). Por consecuencia,
la pareja sin hijos puede interpretar su falta de ellos como una forma
de "evadir la responsabilidad" , desde el punto de vista de la sociedad orientada hacia la familia en la que vive (Abarbanel &amp; Bach,
1959). Por lo tanto, las parejas infértiles tienden a ser estigmatizadas
como psicológicamente asustadas, emocionalmente inmaduras, inmorales, egoístas, solitarias, infelices, casadas infelizmente y tendientes a divorciarse (Veevers, 1973).
Cuando las parejas sienten el tabú social encubierto contra la
falta de hijos, una pareja puede sentirse a menudo que está desviada
y segregada, y que no pertenece a su grupo social (Abarbanel &amp;
Bach, 1959). Más aún, la infertilidad en una pareja representa la falla
para obtener la meta de construir una fam ilia, como la consecuencia
normal de la actividad sexual marital. Esta contribución que la infertilidad hace para la infelicidad de los individuos y las familias, es
un problema con diferentes ramificaciones. Problemas que de una
forma u otra tienen un impacto en las diferentes fases de la vida
familiar de los individuos (Rommer &amp; Rommer, 1958).

�182

MARY ROWEN

MOTIVOS PARA TENER HIJOS

Hay diferentes puntos de vista en relación a lo~ motivo~ que 1~
mujer tiene para tener hijos. Por ejempl~, el pensam1~nto ps1?oanahtico define la psique como la fuerza mot1vante que ex1~te detras de la
personalidad del individuo (Rutnerford, 1967). Una mu1er puede ver el
embarazo como representante de su meta principal en su desarrollo
psicosex~al femenino y como el tipo más alto de creatividad.
Además, de acuerdo q Menninger (1943), también puede la mujer
tener otros deseos conscientes para desear un hijo, tales como: una
sensación de obligación hacia la sociedad; el deseo de desarrollar
una familia y un hogar con todas sus promesas potenciales para la
consecución de la felicidad; como un método de expresar el amor
hacia la pareja y para gratificarla; como la producción de un objeto
para invertir nuestro amor y nuestro interés; y/o cor:110 ~n heredero al
nombre y el honor familiares. Todas estas mot1vac1ones pueden
darse en col')junto o cada una de ellas por separado.
Por otra parte, Rutherford (1967) ha dicho que algun~s parejas
tienen hijos motivadas, no por su amor maduro del uno hacia el ot~?•
sino porque el hijo es un símbolo de su status o porque el h110
mantiene el matrimonio unido.
La cultura latinoamericana está profundamente orientada hacia
la familia. Tiene un gran orgullo familiar en continuar el nombre a
través de un hijo hombre. Existen creencias religiosas y culturales
acerca del hecho de que tener hijos es el principal propósito en la
vida. Para el hombre, tener hijos es un signo de su virilidad. Para la
mujer, es su más grande satisfacción ("Resolve Newsletter" , 1979).

IMPACTO PSICOLOGJCO DE LA INFERTILIDAD

183

Cuando una pareja consulta a un médico acerca de sú ausencia
de hijos, existen implicaciones de una falla personal: frustración,
temor, estrés, culpa, tensión o ansiedad son generalmente evidentes
(Berger, 1977; Cohen, 1961; Kaufman; 1969; Sturgis, Taymore &amp;
Morris, 1957). En Estados Unidos, generalmente es la mujer la que
inicia el estudio de infertilidad, porque es ella quien tradicionalmente
se espera que dedique una gran parte de sus años de adulta a tener
y criar a los niños (Menning, 1977). Se suele buscar consulta por
infertilidad, cinco años después de iniciado el matrimonio (FarrerMeschan, 1971 ).
Cuando se empieza un estudio de infertilidad, la esposa generalmente está ansiosa, demostrando la vieja máxima de que el respeto
de una mujer por sí misma, está relacionado con, su capacidad para
reproducirse (Farrer-Meschan, 1971). Ella siente una ansiedad intensa y su concentración en el problema puede ser tal, que se convierta
en una preocupación para su esposo. Su ansiedad generalmente la
?irige a llevar a cabo actividades fuera de la casa y se concentra
1 1~tensamente en_ ellas. La depresión también puede ocurrir al principio de cada penado mens~rual, ya que esto quiere decir para ella,
que otro mes ha pasado sm poder obtener su meta. Una depresión
permanente puede convertirse en patrón usual. Su esposo se convierte en el recipiente del coraje_y resentimiento que ella siente hacia su
estado de mujer sin hijos. Este estado de ansiedad, puede poner a la
relación esposo-esposa bajo mucha presión (Farrer-Meschan, 1971;
Kaufman, 1969; Rommer &amp; Rommer, 1958). Más aún, la familia
política ejerce una presión sutil en la pareja infértil para producir un
h!jo, mientras que los amigos le causan molestia por sus conversaciones repetitivas en relación con sus propios hijos (Farrer-Meschan
1971 ).
'

FASE I-AL EMPEZAR EL ESTUDIO DE INFERTILIDAD

En general, cualquier pareja que busca ayuda por infertilidad
debe ser evaluada, y pasar por una investigación médica preliminar
de un especialista en los problemas dt: infertilidad; p~ro es. im~?rtante que una pareja no se sujete a los rigores de una invest1gac1on de
infertilidad, si la frecuencia y el tiempo del coito no ha sido adecuada.
Existe consenso por el cual las parejas deben haber tenido
cuando menos un año de coito no protegido, antes de empezar a
considerar la posibilidad de una investigación intensiva de infertilidad. Por otra parte, se piensa que una pareja no debe dejar de
atenderse: si la mujer tiene más de treinta años de edad; si u~
problema, tal como la historia de infeccjón pélvica es aparente; o sila pareja parece estar muy preocupada acerca de su problema. .Es
decir la regla de un año de coito no protegido no siempre se aplica
(Shane, Scbiff &amp; Wilson, 1976).

La primera visita, provee con una oportunidad excelente para el
?Specialista en infertilidad, para delinear los requerimientos de la
investigación de infertilidad básica, que él conducirá, para explicar
los mecani~mos reproductivos básicos; para indicar dónde pueden
encontrarse problemas, y para informar a la pareja del pronóstico
probable. Al mismo tiempo, es de gran importancia establecer una
buena relación y un clima de confianza y esperanza. El establecer
una relación de confianza es esencial en los estudios de infertilidad
Porque la investigación es a menudo costosa, dolorosa, consumidor~
de tiempo y emocionalmente difícil.
Dado que no se piensa comúnmente de la infertilidad, como un
Problema de la pareja, sino como "una condición estrictamente femenina", se necesita enfatizar que es un problema de ambos. La
Pareja debe ser estimulada a ser abierta en su comunicación entre
ellos y con el médico. Una investigación de infertilidad debe ser
organizada cuidadosamente; de otra forma provoca un gran estrés

�184

MA RY ROWEN

sicolo ico a la pareja 1 que ya puede estar emproblemada acer?a de
~u fallogreproductivo o de su compatibilidad sexual (Shane, Sch1ff &amp;
Wilson, 1976).
FASE U-REACCIONES EMOCIONALES A LA INFERTILIDAD

La literatura médica discute extensivamente las causas fisiol~gicas y los tratamientos de la infertilidad en el hombre_ Y en la mu1er.
No es el propósito de este trabajo detallarlos. Sin er:nbar~?• a
investigación de infertilidad es considerada como un_
a_ s1_tu~~1~rn de
crisis pues tiene el potencial para crear un desequ11tbno 1s1co Y
emocional y puede afectar directamente el auto~on~epto de una
ersona y sus planes para el futuro. Lo ~ue es mas 1mport~nte, es
~iscutir cuáles son las reaccione~ emoc1o_nales _de la pareJa a ~~
· f rtilidad que pueden variar en tiempo e intensidad, co~ el prop
~t~ de ent~nder cuáles son sus sentimientos, y de la ~1sma forma
poder aumentar nuestra co~prensión entre los profes1onalt1s que
intentan ayudar a estas pareias.
PATRON DE RESPUESTA

En la infertilidad crónica e intra!able se ha enco~trado que las
parejas presentan el siguiente patron d~. respuestas. .~orpresa
Duelo - Coraje - Aislamiento - Negac1on - Aceptac1on.
Sorpresa, la reacción inicial al diagnóst_i?o de infertilidad generalmente es sorpresa, usualmente esta reacc1on es !emp?~al Y superficial. Duelo, después de que el diagnóstico de infertilidad se ha
hecho la pareja empieza a experimentar duelo o luto, por la muerte
de todos aquellos hijos potenciales, por todo aq~ello que no va a
oder ser. Coraje, la siguiente respuesta ~-s coraJe: Y puede estar
~sociada con el sentimiento de inadecuac1on exp~nme~tada P?r la
mayoría de mujeres infértiles. A menudo, ese coraJe es internal~~ado
como coraje hacia el cuerpo de sí misma, re~ultando en depres1on Y
amargura Aislamiento la reacción de aislamiento surge de la sensación que· tiene la m~jer de que su infe~(lida? es_ un " ~robl~~a
personal" y del hecho que no tiene con quien d1scut1r ~u . s1tuac1on.
Negación la negación se adquiere como una forma de l1d1ar con !?s
sentimien'tos de pérdida, y puede ser caracteriza~o P?r la negac1on
de las implicaciones dP' diagnóstico o por su significado par~ los
demás. c c :-i el tiempo, sin embargo, la mayor parte de las muieres
llegan a un esfaao de aceptación, ya que aprPnden a sobrellevar la
realidad de esta pérdida.

Para algunas mujeres, descubrir su anormalidad, a menu?o les
produce sentimientos de depresión, los cua~e.s pu~den_~~r vistos a
través de dos mecanismos diferentes en la cns1s de infert1l1dad Y que

IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD

185

son comunes a cualquier otra crisis. Uno, depresión patológica, es
un sentimiento en el cual hay una supresión de otros muy poderosos
y atemorizantes, de coraje, culpa o duelo, que eventualmente deberán
ser reconocidos por la pareja infértil; el otro, depresión normal: es
un estado real y legítimo de tristeza, desesperación, letargia y síntomas vagos de displacer. Cuando la infertilidad es diagnosticada
finalmente, y el hecho de que un embarazo no va a ocurrir, la
depresión deja el paso al duelo. Este estado de depresión, puede ser
considerado como un estado de pre-duelo (Menning, 1977).
Hay muchos sentimientos complejos conectados con la infertilidad. El diagnóstico final de infertilidad, puede ser experimentado
como una sensación de pérdida de control sobre el cuerpo de uno
mismo, que es llorado, y pasa por un proceso de luto, como sucede
con la pérdida de un miembro o el diagnóstico de una enfermedad
crónica terminal (Berger, 1977) . Sin embargo,. para ser capaz de
sentir el duelo, primero tiene que reconocerse la pérdida. La infertilidad representa muchos tipos de pérdida: la pérdida de los hijos
potenciales, la pérdida de continuidad genética, la pérdida de lo que
la fertilidad significa para la propia sexualidad, la pérdida de la
experiencia del embarazo y la pérdida de una meta en la vida. La
falla en vivir el duelo de esta pérdida, es uno de los problemas más
comunes de las parejas infértiles.
Esta falla en vivir el duelo puede deberse a cualquier de las
siguientes razones: 1) la pérdida del objeto no es tangible, y por lo
tanto no puede reconocerse como una pérdida, 2) la pérdida es "tal,
que no puede hablarse socialmente", y es un tópico desagradable
para una conversación en la que la pareja recibiría apoyo, 3) la
infertilidad puede ser incierta, causando que las parejas se abstengan del proceso de duelo hasta que estén seguras, y 4) el aislamiento social de estas parejas, hace difícil que desarrollen un búen
sistema de soporte, en donde puedan expresar y compartir su tristeza y su duelo con los demás (Menning, 1977).
La mujer es una víctima de un proceso biológico, sobre el cual
ella no tiene control o por el que a ella le ha sido negado el derecho
de escoger el tener o no tener hijos (Williams &amp; Power, 1977). Tanto
el esposo como la esposa ac;lmiten su sentimiento de frustración, y
agravan su estado de falta de hijos sobre el que ellos no tienen
control. Su desilusión es muy grande y ellos admiten sentir amargura (Farrer-Meschan, 1971 ).
De acµerdo con Bierkins (1973) , para muchas parejas la falta de
hijos es experimentada como un vacío, una sensación de no pertenecer, una deficiencia de la perspectiva que uno tiene hacia al futuro,
una falta de propósito en la vida. También a menudo existe el temor
a la soledad severa, debido a la posible pérdida de la pareja marital .

�186

MARY ROWEN

Adicionalmente, el hecho de cuidar a los niños de otras p~rso~as,
los hobbies, una atención especial para el hogar, los ani~ahtos
domésticos y los contactos sociales, p_ueden ~istraer la atenc1on de,I
problema, pero esto no es siempre satisfactorio.
Otras mujeres pueden experimentar resentimient?, shock, confusión, histeria. o un sentimiento profundo de ser d1fe~ent~ (~arton,
1968; David, Carmel, Bar-Davir +. Serr, _19?7). El d1a~nost1c? de
infertilidad se extiende para contagiar sent1m1entos de minusvaha, la
sensación de un cuerpo defectuoso y la pérdida de atractivo s~xual.
Existe un marcado autorreproche, una sensación de _fracaso. la inadecuación y la sensación de la pérdida d~, deseab1hdad s~xual que
experimenta la mujer infértil, en la relac,on con ~u pareJa sexual.
Esto produce tensión en las re!~ciones_ de 1~ pareJa. _De 8:cuerdo a
Gunn (1971) las parejas sin h1Jos estan suietas a d1vorc10 en un
porcentaje d~ble del ~sperado normalmente. Williams Y Powe~ (1977)
reportan que muchas mujeres infértiles temen, ya sea consciente.º
inconscientemente, el que su pareja las abandone por una pareJa
fértil.

La c·u lpa también puede· ser un componente significativo ~so~i~do con el diagnóstico de infertilidad, y puede ser ~n~ comphcac,on
potencial para el ajuste a la vida (Gunn, 1971; W1ll1~ms ~ Power,
1977) toda vez que según Berger, el miembro culpabl~ mv?.nable~ente sufre un golpe a su autoestima. Veevers (1973) dice_: es pos1bl~
que en nuestra sociedad pronatalista, en que la tnatern1d~d es realizada y la reproducción, mandatoria. El hecho de ser 1nca,paz de
reproducir, puede ser considerado tan devastador a la auto~st,ma de
una persona, que la desesperación resultante, la depres,on .Y. l?s
sentimientos de inadecuación personal, puedan presentar al su1c1d10,
como una alternativa atractiva" (p. 136).
Por otra parte, Simmons y Taymore (1955~ e_ncontraron que la
mayor parte de las mujeres, recibieron el pronostico desfavorable Y
final del cirujano que es esencialmente cero, el cual por una P8:rte,
las desilusionaba; pero a su vez esta desilusión final era bienvenida,
ya que traía consigo la terminación de meses de estar esperando el
tener sus propios hijos.
Finalmente, en una cultura hispánica, la mujer que s_ufre de
infertilidad tiende a sentirse totalmente responsabl~1 hum1lla~a Y
aislada. En donde la discusión de sexo o reproducc,o_n es tab~, lo
que le pasa a esta mujer, es que su auto-im,agen se_dana_y_se siente
muy inferior. Sin embargo?. debido .~ la influencia r~ll~!osa, ella
puede aceptar que la infert1hda~ es la voluntad de Dios o puede
también sentirla como un castigo para sus pecados pasados. El

IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD

187

hombre, en la cultura hispánica, no puede pensar fácilmente que él
es el responsable, debido al "machismo" y la dominancia del hombre
en la cultura. La pareja siente una gran presión para concebir, de
parte de su comunidad y de su familia inmediata. Si ellos no pueden
concebir, no solamente están deprivados de hijos, sino que también
están deprivados de "compadres" y "comadres", los cuales son
miembros importantes de la familia extendida prevalentemente, en
este sistema de ras comunidades latinoamericanas ("Resolve Newsletter'', 1979).
FASE 111-ACEPTACION EMOCIONAL DE LA INFERTILIDAD

Según (Williams &amp; Power 1977), las formas en que la mujer
alcance el estado de aceptación y de equilibrio psicológico, son tan
variadas como los individuos mismos, y dependen de la forma en
que la mujer ha acostumbrado a manejar la tensión; de sus propios
recursos para manejar los problemas; de la intensidad de satisfacción que obtiene de su vida, en la época en la que el diagnóstico es
hecho; y del soporte que su grupo familiar le da.
►
Además, estos autores dicen, que la mujer infértil percibe su
infertilidad grandemente, influida por sus sistemas de valores, ya
que éste fue asimilado a través de su infancia y su adolescencia, de
la sociedad y la cultura en la que ella vive. En una resolución
exitosa, cada uno de los sentimientos que han sido enumerados, es
confrontado, experimentado y sobrepuesto. Esto no quiere decir que
los sentimientos sean puestos a descansar para siempre. En su
lugar, la pareja necesita entender su vulnerabilidad y conocer que un
día, ellos serán capaces de ir más allá de esos sentimientos que
tienen actualmente. Es en este punto, en el que ellos pueden superar
el pensamiento de infertilidad, hacer algunos planes alternativos y
continuar con su vida.
La resolución e&gt;sitosa es caracterizada por un regreso básico de
fe y optimismo, y un deseo de regresar e invertir sus energías en
nuevas empresas. La pareja acepta el obstáculo que ha detenido sus
planes de su vida y encuentra una forma de sortearle. La decisión se
hace al escoger alguna otra alternativa, tal como adoptar un niño o
tratar la inseminación de un donador o permanecer sin hijos. Ellos
pueden discutir abiertamente las alternativas y ya están listos para
actuar en las decisiones con confianza y optimismo. La gente que ha
resuelto exitosamente sus sentimientos de infertilidad, generalmente
puede hablar de su crisis sin llorar o enojarse. Existe más bien una
sensación de mucha tristeza en lugar de la amargura anterior
(Menn ing, 1977).
.
Nesbitt, Hollender, Fisher y Osofsky (1969) hipotetizan que entre
más valor se le pone en nuestra sociedad a la maternidad y a la

�188

MARY ROWEN

cri_
anza de los hijos, mayor será la reacción de ansiedad y de disonancia, vivida por la mujer infértil, como resultado de su anormalidad.
El grado de asolamiento que derive variará e·n diferentes parejas
dependiendo del valor que ellos le den a los hijos (Bierkins, 1973).
Aun ~uando eventualmente, la mayor parte de las mujeres estériles llegaran a un estado de aceptación y ajuste (William &amp; Power
1977), al9u~as pueden experimentar un Obl;ltáculo en cualquiera d~
sus_ sent1m1ento.~ mayores acerca de la infertilidad, y su progreso
~ac1a la resolu~1on de~ p~oblema es detenido. Algunas pueden experimentar y contrnuar srnt1endo amargura y coraje; en otras palabras
un desequilibrio psicológico. La persona puede encontrar dificulta~
des en acomodar el conocimiento y las actitudes acerca de él o ella
misma~ a la realidad de que el hecho de ser infértil , ejerce presiones
para alinear su auto-concepto _Y actitudes hacia la mujer, de tal forma
que correspondan con su realidad.
P~:&gt;r ?tra parte, ?t~as mujeres aprenden a manejar la realidad de
esa perdrda, y contrnuan sus vidas como antes (Williams &amp; Power,
197_7). Para e!las, pa~ece que el co~ocimiento de ser estéril y sus
ac!1tu~e~ hacia la, enanza de los h1Jos, no crean ningún displacer
ps1cologrco. Parece que el hecho de ser incapaces de tener hijos no
es desagradable psicológicamente a estas mujeres.
Finalmente, Williams y Power (1977) también han encontrado
que alg~nas muj~res minimizan su deseo de tener hijos y seleccionan estilos de vida que ofrecen otras alternativas a la maternidad.
Paree: que estas _mujeres infé_rtil_es, reducen su displacer psicológico
a tra~~s de_c_a~b1ar su conoc1m1ento y actitudes hacia la crianza de
los h1Jos,. dmg1endose, en su lugar, a otras alternativas diferentes de
la maternidad.
. Resumiendo, el foco principal de muchas investigaciones ha
s1d? evaluar, darle nombre y discutir las respuestas emocionales
variadas 9ue se presentan ante la infertilidad que algunas mujeres
han experimentado, las cuales son tan variadas como las fo¡mas en
las que algunas mujeres_ llega_n_ a un estado de aceptación y de ajuste
a~te. el probl~ma de la rnfert1lrdad. Cada mujer, cada pareja, puede
diferir a su aJuste a la infertilidad, por una variedad de razones.
ABORDAJES TERAPEUTICOS PARA LA PAREJA INFERTIL

, _Mientras qu_e muc~a a!en_ción se ha puesto al aspecto mecánico,
~ed1~~• endocrino, b1oqu1m1co y emocional de las causas de la
infe~11tdad (Menning, 1977; Rommer &amp; Rommer, 1958; Shane, Schiff,
&amp; W1lson , 19"7:6), se ha progresado muy poco en el área de desarroll~r el abordaJ~ _terapéut-ico psicológico que ayude a las parejas a
aJustarse Y a lidiar con los problemas de la infertilidad.

IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD

189

En algunos de los hospitales de enseñanza más ~vanzados_, Y en
los centros médicos alrededor del mundo, un ~bordaJe de equrpo se
está recomendando para el problema de infertilidad. El equipo pued_e
consistir de un ginecólogo especializado en i~fertilida? ,. un endocr_rnólogo, un urólogo, un bacteriólogo, un conse~er? genet1co, un p~tologo un psiquiatra y un terpetua sexual. As1st1endo a ese equipo
médico, también presentes en el mismo, están_ las enf:rm~ra_
s entrenadas, los trabajadores sociales y los con_
seJ_eros _ps1colog1c~s. El
resultado es una evaluación total de ·la pareJa rnfért1I en las mismas
instalaciones, en donde con una comunicación excelente y 1~ cooperación de todos los miembros del equipo, es asegurada. Aunque
esas instalaciones no son ampliamente disponibles, es lo más seguro que estarán en el futuro cercano (Menning, 1977).
Existe la necesidad que los psiquiatras, psicológos y consejeros
matrimoniales estén presentes en el equipo de tiempo completo, en
una clínica de infertilidad, para que la pareja los consulte dur~nte el
proceso de tratamiento, en cualquier momento en ~ue se sienta~
psicológicamente incómodos (Berger, 19-77; De Wattev1lle, 1957; Ma1,
Munday &amp; Rump, 1972; Rutherford, 1967; Williams ~ ~ower, 197n.
Es necesario que estos consejeros tengan un entend1m1ento empat1co y , no de enjuiciamiento con una consciencia _de las dificultades
que la pareja infértil está enfrentando (Elstein, 1975).
Por lo tanto, mucho puede hacerse para disminuir y aliviar la
incomodidad y el displacer psicológico, y minimizar los efectos de la
infertilidad. De tal forma que el ajuste empiece pronto despu~s del
diagnóstico. Algunos programas de planeación familiar, ya tienen
servicios psicológicos accesibles a sus clientes. Dos enf_e~meras
consejeras en una unidad de Planned Parenthood en su Cltnica de
Infertilidad dicen que: ellas enfocan las dinámicas interpersonales de
la relación que existe entre la pareja infértil. A través de aconsejarlos ellas intentan resolver los sentimientos sobre la infertilidad y las
alt~rnativas que existen para el nacimiento de un hijo. Su experiencia
las ha llevado a creer que las mujeres lloran la pérdida de la experiencia de tener hijos, mientras que los hombres tienden a llorar la
pérdida del niño por sí mismo, enfocando a menudo los aspectos
que siente perder de la herencia genética (Dealing With lnfertility,
1977).
Mocarski (1977) afirma que las enfermeras en el equipo ~e estas
clínicas y hospitales, deben facilitar, dar soporte y aconseJar a la
pareja infértil, la cual está sufriendo de una pérdida de su_ autoestima
y su autoimagen. Además, las enfermeras deben funcionar como
educadoras y proveer consejería terapéutica, interviniendo cuando
ellas estén dando información. El grupo "RESOLVER", ahora en
existencia desde hace siete años en los Estados Unidos, es un grupo
de soporte que se ha organizado por gente que tiene problemas de

�190

MARY ROWEN

IMPACTO PSICOLOGICO DE LA INFERTILIDAD

191

infertilidad. Es una organización exenta de impuestos, con un número de. g~upos de soporte a través del país, un teléfono activo y
c~&gt;nsejena por correo, además de una lista de correo de varios
cientos d~ p~rsonas que son miembros de la organización y diferentes orgam~ac1ones que prestan servicio. La membrecía incluye hombres Y mujeres con todo tipo y., variedad de problemas de infertflidad
Ofrece consej~ría, ~e.terencia y wupos de soporte a la gente co~
proble~as de mfe~1lldad, ademas de educación y asistencia a los
profesionales asociados.

tema de servicios médicos y psicológicos del cuidado de la salud. La
pareja deber ser vista como portadora de un problema de salud
legítimo; y aunque este problema no es fatal , eso no· incapacita a la
persona, verbigracia para llevar a cabo sus tareas en la vida, sí cobra
un precio muy alto, afectando la cal idad de vida y el bienestar
emocional de aquellos afectados. El dolor de la pareja es muy real y
necesita ser estudiado e investigado para conocerlo mejor.

El grupo " RESOLVER" tiene como propósito principal el ser un
grupo de soporte de personas que tiene el mismo problema lo cual
ayud,a a _las p~rejas infértiles a compartir sus preocupacione~ con los
d~mas, induciendo de esta forma a que los sentimientos de aislamiento se reduzcan, y ayudando a las parejas a reconocer su necesid~d de llorar su pérdida, la cual es la fase más importante del
smdrome de los sentimientos que rodean la infertilidad (Menning
1977).
'

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El grupo "RESOLVER" ya ha establecido servicios para la gente
que_habla_español _e~ las comunidades de Estados Unidos. su meta
es. ,~partir conoc1m1entos acerca de la infertilidad y su cuidado
medico adecuado, servicios de consejería y soporte emocional. Es su
e~oeranza que los grupos hispano-hablantes aumenten en el futuro.
Sm er:iib~rg_o, han encontrado especialmente difícil envolver al hombre h1spamco en los estudios de infertilidad y el ayudar a las
personas de habla española a entender que el problema de infertilidad es un problema que afecta a la pareja y no solamente a la mujer
(" RESOLVE NEWSLETTER", 1979).
Resumi~ndo, la cooperació~ e~t~e los. profesionales que trabajan
c?.n las parejas o , las pers~&gt;nas mfert1les es ideal, aunque una situac1on rara. A_un as, , se est~n. realizando nuevos esfuerzos para hacer
q~e el equipo de una clm1ca y las personas infértiles por ellas
m1~ma_
s ,_ puedan . lidear mejor con el aspecto y el dol~r físico y
ps1colog1co experimentado a causa de la infertilidad.
CONCLUSION

Inferti lidad representa un problema difícil para la mayor parte de
las personas. _Los valores trad_icion~les de la religión, la familia y la
cultura, nos dicen que el matnmomo y la crianza de los hijos son los
deberes es~erados por los hombres y mujeres adultos. Ante los ojos
d_e una soc1eda~ orientada hacia la familia, las parejas infértiles son
vistas como Objetos de escarnio y piedad.
. .L~ pareja infértil que honestamente desea tener una familia
biolog,camente producida, merece respeto y atención, tanto del sis-

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�MENTE

1980-1 , 195-204

NUM. 2 (0CT.1 980j

LA COMUNICACION COMO FACTOR EN EL CAMBIO
DE LAS ESTRUCTURAS SOCIALES
YOLANDA RUIZ 1

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

1 Licenciada en Ciencias de la Información y maestra por horas en el área laboral de la
Facultad de Psicología de la U.A.N.L.

�LA COMUNICACION COMO FACTOR EN EL CAMBIO

197

En el proceso de hacer comunión de ideas, sentimientos y
creencias para interaccionarlo con el grupo social a que se pertence,
a través de lenguajes y representaciones codificadas por el receptor,
el individuo logra comunicarse, determinando de esta forma, su
actuar ante las situaciones que el contexto social presenta.
El emitir y recibir información tiene alcances que no quedan en
forma indivi9ual, _sino que recaen sobre un conjunto de sujetos
sociales, cuya estq¿ctura manifiesta intereses diversos entre sí y con
relación al resto de 'los miembros ·del grupo; es entonces cuando ·1as
significaciones toman carices diferentes.
PROCESO DE CAMBIO

Ahora bien, las estructuras sociales desarrollan sus objetivos
bajo determinadas condiciones y sistemas de adaptación y el movimlento de ambos es constante; agregando que la busqueda de nuevos satisfactores está en función de que las estructuras existentes
estén agotadas, iniciándose una reestructuración · de simbologías y
significaciones que redundarán en el comportamiento social del individuo.
Las variaciones y modificaciones en cualquier aspecto de los
procesos y formas sociales, tienen como núcleo a la sociedad, cuyas
acciones incluyen motivos como: conflictos económicos, dominación
y· otros en los que la bondad o maldad no existe sino en relación
con la situacíón en que directamente se prodúce, dependiendo de la
perspectiva de· ciertos valores y normas subjetlvas.
·
Es de observarse que los procesos sociales, al igual que otros,
consisten en cambios de estructura de la sociedad , teniendo en
cuenta que ésta es permanente sólo de un modo relativo.
Además, los integrantes de esa sociedad, cooperan para realizar
intereses tales como preservación y propio mantenimiento, siendo
solidarios; pero una vez que este núcleo social desea partir al encuentro de formas y estructuras no experimentadas, liberan las tensiones provocadas por conflictos y fricciones reprimidas por sus
miembros y apoyadas por la misma sociedad, rompiendo así la

�198

YOLANDA RUIZ

rutina y desahogando insatisfacciones provenientes a veces de f~c_tores sicológicos y económicos que revelan un fondo desaperc1b1do
objetivamente dentro del movimiento social.
.
El individuo se ve motivado por la comunicación a ser dif~rente
del medio en el que se mueve y salta a otras esferas; pud1end?
hacerlo violenta o pacíficamente, para darle sentido a su inconformidad hacia las estructuras existentes.
Si bien el individuo es afectado por motivos internos de _la
estructura del sistema social , también es influenciado por el exterior
y puede llegar a un estado de lucha ent_r~ ~mbos, lo cual hay qu~
canalizar socialmente y evitar el desequilibrio que pueden. producir
estos factores en su personalidad individual con resonancia colectiva.
Las técnicas que dan ajuste humano y facilita~ su conducta en
la organización social y sin que puedan ser esquematizadas_fuera de_1?
establecido por el grupo, son variadas, y pueden. ser motines ~ac1f1cos c violentos, rebeliones contra la autoridad , contra los mismos
integrantes del grupo, hasta revoluciones exigentes de nuevos medios sociales.
El lugar, el tiempo y los integrantes del mov!miento_~ocial, se
dan sin premeditación. Lo principal es poseer la inn?vac1on que se
desea comunicar, emitir los mensajes por los medios adecuados,
acertar en el tiempo de la emisión, localizar a los miembros adecuados dentro del sistema y llevar a la práctica el objeto nuevo. Agregando que una de las variables del .proc?so de difu~ión esJriba en la
evaluación que hace el receptor de quien comunica, ~s1 como la
forma y el estilo de la emisión. Por lo tanto, es necesario reconocer
a los adoptadores dentro del grupo, ~udiendo cla_sifi~ar_los como:
" innovadores, primeros adaptadores, primera mayona, ultima mayoría y atrasados."· 1 Cada uno de estos elementos guarda una postura
individual para enfrentarse con el nuevo objeto que a la hora de la
difusión , es importante precisar.
Los innovadores podemos identificarlos como agentes d~ cam- ,
bio; quienes si dedican la mayor parte de su tiempo a trabaJ~r con
quienes encabezan la adopción de la innovació~, _es de con!1ar en
que éstos servirán como modelos de la nuev~ practica. Los primeros
adoptadores son quienes ~eptan una nueva idea y lo hace~ te!"1pranamente; la primera mayoría es el temprano wupo que se in~lina al
objeto nuevo; última mayoría es el grupo tard10 en adoptar la idea; Y
por último los atrasados, gente rezagada en tomar la nueva perspectiva.
1. Rogers, Everett-Shoemaker, F. F/oyd, La Comunicación de Innovaciones. Un enfoque transcultural, Herrero H nos., Sucesores, S.A., 1971 .

LA COMUNICACION COMO FACTOR EN EL CAMBIO

199

Además existen miembros indiferentes o evasivos al cambio, ya
que cada uno de ellos, con sus razones que pueden fluctuar desde
económicas hasta de poder, no desean abandonar la élite en que se
encuentran.
Ahora bien, no pueden ocurrir cambios de estructura sin que el
cambio de función sea especificado; siendo aquí donde el agente de
cambio cumple su actividad, diseminando la información que, previa
determinación, podrá transformar roles sociales ya establecidos en el
grupo.
· Un problema puede ser el de los deseos de conservar el poder; y
de ocurrir esto dentro de los medios institucionales de comunicación, que conforme pasa el tiempo, llegan a una era de masificación
de la información y de informados, pudiendo viciarse de no existir
circulación o modificación en las estructuras del emisor, pues obstruyen y eliminan innovaciones capaces de reestructurar, sin embargo, permiten introducción de innovaciones que principalmente afectan el funcionamiento de un sistema.
Se recuerda que para el cambio es necesario recurrir a técnicas
violentas o pacifistas; dentro de las primeras son comunes los mítines que ataquen al grupo social en sí, a sus autoridades, a los
valores sobre los que descansa el sistema en que se vive y a los
hábitos institucionales formados y fijos entre los miembros de esa
sociedad. Las manifestaciones pacifistas, el diálogo cara a cara, el
enfrentamiento lógico y la intención de acudir a marcos de referencia
com unes a los integrantes de esa estructura, son medidas tendientes
a llegar a un acuerdo, sin que medien actos violentos perjudiciales a
la situación general de la sociedad que incida sobre los desposeídos
en lo económico y socio-polít icamente débiles.
Además, la violencia por su misma esencia impulsiva, bloquea
el razonamiento lógico deductivo del individuo para emitir soluciones
justas dentro de un conflicto. " La desorganización es un cambio que
no ha podido producir el equilibrio, la satisfacción y la armonía. Es
un proceso de ajustamiento que ha producido crisis. " 2
Es así como las inquietudes de un grupo de seres, se lanzan en
la búsqueda de objetos nuevos cuyas exper,iencias, en un momento
dado, vuelven a ser obsoletas y se reinicia el ciclo de los movimientos sociales.
·

•
2. Meado ws, Paul. Marcos para el estudio de los movimientos sociales. Instituto de investigaciones sociales de la Universidad- Nacional. p. 45.

�200 ·

YOLANDA RÚIZ

LA COMUNICACION COMO FACTOR EN EL CAMBIO

EL PROCESO COMUNICATIVO

Siendo la comunicación el proceso a través del cual es posible
canalizar mensajes: ideológicos, publicitarios o intelectuales, hacia
las multitudes. "Se ve con facilidad cuán vital es la intervención de
los factores de comunicación en muchos aspectos de los procesos
de decisión que se unen para dar forma al cambio social." 3

201

territorio _en cuanto más _apoyo monetario reciben. Su mayor alcance
!es. ~erm1te romper el aislamiento en que podrían permanecer los
~nd1v1duos, de no ser incluidos por el medio, a los niveles políticos e
intelectuales en que se mueven las mayorías.
~na yez que un país o un grupo social determina extenderse
pa~a influir -~n la ma~a de su elección, se inicia el proceso en el que
la in!ormac1on pasar~ a ser el factor indispensable para el sostén del
medio Y. ~ue _retendra ~I receptor. De aquí en adelante, se iniciarán
las mod1f1cac1ones sociales:

Ahora bien, la comunicación se inicia desde la aceptación o el
rechazo de la información de la propia fuente, antes de que se envíe
el mensaje a quienes es necesario enterar de tales contenidos. Iniciándose el proceso con la fuente, originadora del sistema, hasta
anclar en el receptor; es necesario un conducto por el cual el mensaje llegue a su destino. En esta transferencia de ideas, con el fin de
alterar la conducta del receptor, la difusión actúa para enviar ideas a
otras personas.

"Lo que implica la modernización es una transformación total de
una soci~dad tradicio~al ~ premo~erna, ~asta que tenga los tipos de
tec~olog1a Y de organizac1on social asociados que caracterizan a las
naciones avanzadas, económicamente prósperas y relativamente estables en lo político." 5

"A su nivel más elemental, el proceso de difusión contiene: a)
una idea nueva; b) un individuo A, que la conoce; c) un individuo B
que no sabe nada de ella; y d) un canal de comunicación que vincula
a ambos individuos." 4 •

. , En nuestra era tecno_lógic~, la exigencia comunicativa es en relac~on a la masa, ya que esta puede tener un papel creciente en la
d1fusió~ de información básica acerca de los programas de desarrollo
y cambio. " 6

Es aquí donde la persona decide rechazar o aceptar los mensajes, y donde el emisor comienza su tarea persuasiva y sutilmente
engañosa para que el receptor tome una actitud favorable ante el
comunicado.

A_ la colectividad es necesario mantenerla informada con noticias,
pues estas forman parte del cuerpo social, siendo hechos trascen~e~tes, de in_terés común para el grupo social. " Pero la importancia
ultima del sistema de noticias no es económica tecnológica ni
organizativa. Es social." 1
'

El efecto del individuo receptor no puede pasar desapercibido
para la fuente, ya que de ello depende el éxito o fracaso de la
innovación expuesta a la sociedad. Por consecuencia, es necesaria
la selección entre medios masivos o acción interpersonal, para la
obtención de mejores .resultados, según el caso, ya que de no
hacerlo así, el fracaso puede ser posible; no en cuanto al contenido,
sino por ciertas estructuras jerárquicas que se dan en sociedad y que
al no saberlas influir, actuarán afectando las pautas comunicativas
del sistema. Esta puede ser una barrera relativa a las significaciones
dadas por el individuo, de acuerdo a su experiencia y a su posición
intelectual, status social y los contactos con agentes de cambio
dentro del grupo.
INFLUENCIA PARA EL CAMBIO

El avance de las sociedades se manifiesta por el grado
tecnologías comunicacionales que tenga su estructura, y esto a
vez, es un desprendimiento de la economía predominante en
nación, ya que los medios de comunicación se extienden por

de
su
la
el

3. Rogers, Everett-Shoemaker, F. Floyd. La comunicación de innovaciones. Un enfoque trans•
cultural. Herrero Hnos., Sucesores, S.A., p. 12.
4 . ldem. p . 25.

. ~~ com~nicación_ ?ºlectiva puede tener un papel importante en la
d1fus1on de 1nformac1on sobre programas de desarrollo y cambio y
so_bre -tod? cu~ndo es necesario influir sobre grupos grandes, p~ra
evitar el a1slam1ento del medio a la colectividad, ya que las mayorías
forman grupos cuyas decisiones individuales se concretan en -el
~omento de las reacciones conjuntas, pues son un sistema de
dimensiones comunitarias que reúne poder en sí misma como grupo.
EVALUACION

.
Una vez que los agentes de cambio han transportado su mensaJe, queda al emisor predecir o bien evaluar, los resultados de los
valores que se han expuesto como elementos activos del cambio.
5. Moore, Cambio Social , Uteha, 1966, p . 149.
6. ~emoria del 1_Simposium ln_tern~cional de Ciencias de la lnfórmación. Carter, Roy, ponencia sobre Medios de Comunicación y Cambio Social en Latinoamérica, p. 5.
7. Ben, H. Bagdikian , Las máquinas de información, F.C.E. 1971, p. 13.

,

�202

YOLANDA RUIZ

El análisis de resultados es costoso. Es necesario invertir tiempo y los interesados en ellos, no desean o están limitados para
hacerlo.
Esta especulación sobre resultados, se hace en 'función a que
los mensajes enviados llevan una finalidad que el emisor desea se
cumpla en el receptor; habida cuenta que los mensajes están cargados de significaciones socializadas y codificadas y son llevados a
cumplir la función de motivar consciente o inconscientemente a la
persona y cuyos beneficios serán para un grupo limitado.
Medir impactos definitivos y únicos es aventurado, ya que el
individuo no sólo responde a un número limitado de elementos que
actúan en su medio ambiente, sino que el sujeto está expuesto a una
serie de factores ilimitada, personal y de experiencia con los d~más,
que le hacen reaccionar de tal o cual forma, sin que se encajone al
receptor en casilleros no cambiables.
La clave de los efectos es la gente, y ella pertenece a un grupo
en el cual "existen mensajes que trastornan igualmente los sistemas
de expectativas retóricas. Y cada trastorno profundo de las expectativas retóricas, es a la vez una recapitulación de las ideologías."a
Las consecuencias o efectos experimentados por los receptores,
no han sido estudiados a fondo, ya que existen razones, como por
ejemplo: las agencias tienen la tendencia a tomar partido en la
investigación, pueden alterar para su beneficio el resultado de cierto
estudio. Igualmente no existen métodos realmente objetivos para
deducir respuestas confiables, sin que entre ellas existan prejuicios
valorativos o falta de conciencia de la adopción de innovaciones y la
subjetividad de los sujetos. También es común confundir las consecuencias de una innovación con otros efectos: todo lo cual dificulta
un camino cuya característica sería el de la objetividad, para así
poder brindar un resultado correspondiente a un objeto y no a otro.
CONCLUSIONES

Para hacer posible el cambio dentro de las estructuras sociales, es
necesaria la comunicación, ya que de no existir ésta, es imposible
que se hable de un cambio social.
Remontándonos a la época prehistórica en la que el hombre
únicamente se comunicaba por medio de señas, señales y a un nivel
primario, nos encontramos que los cambios sociales eran ínfimos;
sin embargo, conforme se fueron desarrollando los grupos sociales,
la comunicación se intensifica y aparecen con más frecuencia los
cambios sociales.
8. Eco, Humberto, La estructura ausente, p. 206.

LA COMUN/CAGION COMO FACTOR EN EL CAMBIO

203

Estos movimientos bien pueden ser violentos o pacíficos o bien
por medio del impulso de la tecnología existente en la época actual;·
así el ejemplo de las naciones del tercer mundo que en cierta manera
se encontraron incomunicadas respecto a los avances culturales y
tecnológicos.
Esta falta de comunicación que se muestra claramente, es un
indicio determinante de su importancia en las sociedades.
La comunicación puede considerarse como elemento indispensable~al factor del cambio, que como se ha mencionado con anterioridad, no existe sin una traslación de ideas acertadas hacia un receptor.
Los valores sociales, elementos de los sistemas y estructuras
del grupo, aun los más firmes, puede~ sufrir alteración, ~odificaci~n,
revolución o cambio en cualquier tiempo y en cualquier espacio.
Conforme las sociedades crecen, las mayorías agotan r-ápidamente las estructuras y lo que ellas incluyen; la aceleración infor~ativa, al igual que la electrónica, se dis~one_ a auxiliar a las com~n!caciones y por ende, la capacidad para influir sobre los acontec1m1entos, es mayor.
Los nuevos géneros comunicacionales pueden ser impulsores de
cambio, fenómeno al cual se adhiere la electrónica, y se enlazan a la
sociedad para influirla.
"Y así al hacerlo, altera la imagen perceptiva que de sí mismo y
del mundo se forma el hombre: cuanto más rápida y vívida la comunicación, tanto mayor la alteración." 9
"No se e~ceptúan los instrumentos de información: las máquinas de información masiva producen inesperados cambios en la
relación entre el individuo y su sociedad." 10
"En consecuencia, la aparición a mediados del siglo XX, de
artefactos como el transistor y la televisión, han ejercido poderosa
influencia sobre el cambio social." 11
Y en ese avance tecnológico que las sociedades han adoptado
corr:o lo constante dentro de su estructura, las consecuencias, como
se aprecia, no son medibles con exactitud, los efectos, por lo tanto,
aunque se lancen predicciones, quizá cuando se den a conocer, ya
han sido superadas por los hechos.
Y.a no es posible detener el cambio, los objetos, los sujetos, la
tecnología y sus redes comunicativas ~a están demasiado lejos c~mo
9. H. Bagdikian, Ben, Las máqu inas de información, F.C.E., 1971 , p . 13.
10. ldem. p. 47.
11. ldem. p. 50.

�204

YOLANDA RUIZ

MENTE

1980-1 , 205-212

NUM. 2 (OCT . 1980) /

para alcanzarlos y limitarlos; todo ello a pesar de la ingeniosidad
social que el hombre posee, tan arduamente obtenida por mucho
tiempo, y aún incompleta, pues no ha demostrado ser capaz de
resolver los riesgos que la evolución social ha producido de por sí,
auxiliada de los elementos que ella misma emanó; y hoy se encuentra inmersa en esa serie de conexiones, en ocasiones incomprensibles hasta para el mismo hombre.
En el plano en el que los avances tecnológicos colocan a las
soc,eoades, tal vez sea imposible distinguir 10s factores que los
llevaron a estar donde están; y sin embargo, no se sabe controlar lo
creado por la misma sociedad, deja_
ndo libres los riesgos que son
perjudiciales para el hombre como ser social.
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I.T.E.S.M.

EFECTOS DE LA LOCALIZACION TEMPORAL DE UN
PROCEDIMIENTO DE SUPRESION CONDICIONADA POSITIVA
DENTRO DE UN PROGRAMA DE INTERVALO FIJO
'

J. ALFREDO SALINAS 1 Y JESUS GARCIA S. 2

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

1 Licenciado en Psicología, maestro por horas, supervisor y jefe del Laboratorio de AnAlisis
Conductual en la Facultad de Psicología de la U.A.N.L,
2 Cursó la Carrera de Psicología en la U.A.N.L.

�EFECTOS DE LA LOCALIZACION TEMPORAL

207

A dos ratas cuya opresión de palanca se mantuvo mediante un. programa de Intervalo Fijo ·100
segundos, se les administró una bolita de comida gratuita precedida por una. luz de 10 segundos de duración. Estos dos estímulos se presentaron en dos puntos diferentes dentro del
intervalo. En ambos casos, la ocurrencia del estímulo condicionado luz incrementó la tasa de
respuesta, alterando la ejecución típica del programa. Se analizan los resultados en términos
de las relaciones temporales que éstos guardan
entre sí.
En un experimento realizado por Estes y Skinner (1941) a un
grupo de ratas bajo un régimen de privación de alimento, se les
entrenó a oprimir una palanca de acuerdo a un programa de reforzamiento de Intervalo Fijo. Una vez que la tasa de respuesta fue más o
menos estable, se introdujo en la sesión experimental un estímulo
auditivo, el cual era seguido por un breve choque eléctrico administraao a las patas del animal, e independientemente de lo que estuviera haciendo en ese momento. Después de varias sesiones bajo
este procedimiento, se encontró que en presencia del tono hubo una
disminución en el responder, manteniéndose hasta que el choque era
administrado, y recuperándose a los niveles previos a la presentación
del tono. A este decremento en la tasa se le consideró como una
medida de un estado emocional denominado "ansiedad".
Esta disminución en la tasa como consecuencia de la asociación
de esos dos estímulos, se le ha llamado también Supresión Condicio
nada (Lyon, 1968), o Respuesta Emocional Condicionada (Kamin,
1965).
Se han propuesto diversas teorías para explicar el fenómeno.
Algunos autores (Kamin, 1965; Brady, 1951; Stein, _Hoffman y Stitt,
1971) sugieren que el tono adquiere la capacidad de provocar respuestas fisiológicas (paralización esquelética, urinación, defecación,
etc.) que· compiten con la respuesta de oprimir la palanca. Otras
investigaciones afirman que el choque eléctrico entra en contacto en
alguna ocasión con la respuesta, dando como consecuencia tal decremento por un proceso de castigo. (Hake y Azrin, 1965).
Sin embargo, Hake y Powell (1970) efectuaron un trabajo similar
al de Estes y Skinner, pero utilizando comida, estimulación intracraneal reforzante y agua en lugar· del choque eléctrico, encontrando
substancialmente los mismos resultados. Esta variación -denominada Supresión Condicionada Positiva-, sirvió de base para la reformulación tanto de la definición así como de las teorías propuestas
hasta ese momento.

�208

J. ALFREDO SALINAS Y JESUS GARCIA S.

EFECTOS DE LA LOCAL/ZACION TEMPORAL

En el presente trabajo, se pretende demostrar que las propiedades y efectos de los eventos dentro ee un ~aradigl'!la ?e supres~ón
condicionada, dependen no tanto de sus cualidades mt~msecas, sino
de las relaciones temporales que se establecen entre s1 .

En el presente experimento, el apareamiento de E1-E2 incrementó la tasa de respuestas en presencia de E1. El registro acumulativo
del sujeto 1 (Fig. 1) revela tal efecto en los segmentos previos a los
puntos "a" de muestra. En la parte superior se muestra una ej'ecución característica del programa de Intervalo Fijo. Los registros A y
B corresponden a las fases experimentales respectivas.

METODO
Sujetos.- Se utilizaron dos ratas albinas, hembras, de aproximad~mente 120 días de edad, experimentalmente ingenuas y mantenidas al 80% de su peso libre.
Aparatos.- Las sesiones experimentales se efectuaron en una cámara de condicionamiento operante colocada dentro de una caja
atenuadora de sonidos. Tanto la presentación de los estímulos
como~el programa de línea base, se controlaron automáticamente por dos relojes de tiempo y un relevador auxiliar. El regis~ro
de las respuestas se realizó mediante un registrador acumulativo
automático.
Procedimiento.- Después de varias sesiones de adaptación del sujeto al espacio experimental, se procedió a moldear la respuesta
de oprimir una palanca, incrementándose el criterio de reforzamiento hasta alcanzar la ejecución característica de un programa
de lnJervalo Fijo de 100 segundos.
FASE A.- Una vez lograda la estabilidad de la tasa de respuestas, se procedió a encender una luz (E1) colocada exactamente
encima de la palanca, con una duración de 10 seg. y seguida por
la administración de una bolita de comida (E2) independientemente de lo que estuviera haciendo el sujeto en ese momento.
La presentación del E1 y E2 se efectuó a los 86 seg. después del
inicio de cada intervalo 100". Esta fase duró 1O días.
FASE B.- En ésta prevalecieron los mismos criterios que en ta
anterior, sólo que aquí los estímulos se presentaron a los 45
seg. de iniciado el intervalo.

RESULTADOS
Para cuantificar el grado del efecto de la sobreposición de los
estímulos E1 y E2 sobre la ejecución de línea base, se consideró la
medida denominada Razón de Supresión, en la que se compara la
tasa de respuestas durante el E1 y en su ausencia. Si se obtiene un
puñtaje de .50, se indica que no hubo ningún efecto, ya que tanto las
respuestas en E1 como en su ausencia ·fueron similares. Arriba o
abajo de ese puntaje se observan aumentos y disminuciones en la
tasa respectivamente.

209

1

En la figura 2 se anotan los porcentajes (Razón de Supresión)
obtenidos por ambos sujetos durante las últimas tres sesiones en las
dos fases . Como puede verse, la incorporación de los estímulos a la
sesión, incrementó la tasa de respuesta en E1 en porcentajes entre
.60 y .90.

DISCUSION
En el presente trabajo, a pesar de que se siguieron los procedimientos que caracterizan al paradigma de la Supresión Condicionada, -no fue posible encontrar resultados compatibles con los que se
citan en otras investigaciones (por ej. Hake y Powell, 1970) sobre
este particular.
Utilizar la ejecución de un programa de Intervalo Fijo como línea
base, -en contraposición con otros programas de refuerzo-, pudo
constituir quizás un factor determinante en la aceleración de la tasa
en presencia de E1 . La estrecha relación temporal preestablecida
entre el E1-E2 y el estímulo incondicionado del programa, tuvo el
efecto de proporcionar una aparente propiedad "discriminativa" al E1
durante la Fase A. Los resultados de la Fase B, pueden interpretarse
como una extensión del condicionamiento previo, adquirido en la
etapa anterior.
Analizar los hallazgos en términos de relaciones temporales,
más que en las propiedades intrínsecas (aversivas o reforzantes) de
los eventos, se apoyan en una serie de investigaciones realizadas
dentro del marco de los sistemas t-T. Shoenfeld y Farmer (1966)
encontraron que el variar la localización temporal de un estímulo
agregado dentro de un programa de Intervalo Fijo, este adquiere
diversas funciones dependiendo de su punto de localización. Cuando
el estímulo se presenta casi al final del intervalo, se establece como
"discriminativo" indicando la proximidad temporal de un estímulo
incondicionado.
Sin embargo, en un punto intermedio del intervalo, hace las
veces de estímulo delta. Los autores afirman que resulta antieconómico adjudicar dos o más funciones a un mismo estímulo, en un
mismo sujeto para una situación.
Por otro lado, realizar trabajos experimentales similares, en los
que se cambie el signo del E2 y/o estímulo incondicionado, así

�EFECTOS DE LA LOCALIZACION TEMPORAL

J. ALFREDO SALINAS Y JESUS GARCIA S.

210

como en la forma de iniciar el condicionamiento, pueden arrojar
datos de gran valor que vendrían a esclarecer lo que ocurre en el
fenómeno de la Supresión Condicionada.
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B

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3

2

3

SESIONES

Fig. 2. Porcentajes obtenidos (Razón de Supresión} por los sujetos
1 y 2.
Fig. 1. Muestras de registros acumulativos del S1 . La porción superior corresponde a una sesión típica de IF. Las porciones A y
B corresponden a las fases experimentales.

�212

J . ALFREDO SALINAS Y JESUS GARCIA S.

MENTE

1980-1 , 213-217

NUM. 2 (OCT. 1980)

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LA PSICOLOGIA APLICADA A LOS DEPORTES

J. GUILLERMO ZUÑIGA 1
JAIME MONTAL VO REYNA 2
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

1 Cursó la Carrera de Psicología y es maestro por horas en la Facultad de Psicología de la
U.A.N.L.
2 Cursó la Carrera de Psicología y es maestro por horas en la Facultad de Psicologia de la
U.A.N.L.
.

�LA PSICOLOGIA APLICADA A LOS DEPORTES

215

Los deportes, como muchas otras ramas que posibilitan la investigación y la requieren, es aún un campo literalmente virgen. A
partir de algunos esfuerzos recientes y objetivos en la investigación
se comprende que hay mucho por averiguar; por otro lado, mucho
tiempo ha sido invertido en generalizaciones que han tratad9 de
definir al atleta ideal, los rasgos de personalidad de un fondista, por
ejemplo, las situaciones "provocadoras de ansiedad", etc. Aunque
de este tipo de trabajos se han obtenido algunos fructíferos conocimientos, no han podido reflejarse en beneficios prácticos que resuel- ·
van los problemas del atleta y, al paso del tiempo, han caído en 1-1n
estancamiento.
El propósito de este escrito es señalar las posibilidades de
aplicación de una serie de procedimientos cuya base experimental y
aplicación es sólida y abundante: el análisis experimental de la
conducta (AEC).
Podemos esbozar brevemente algunas de las áreas de aplicación
del AEC al campo deportivo, a saber:
1.- Análisis de habilidades (o de la tarea). Cuando vemos que
un deportista se mueve con precisión y rapidez ~n un campo de
juego, no podemos más que admirar los complejos movimientos que
hace. Pero tal deportista, .si lo averiguamos, tiene mucho tiempo de
practicar o lo ha hecho intensamente hace poco tiempo. No obstante
ia gran complejidad de sus movimientos, se pueden detectar, definir
-e implementar habilidades b~sicas específicas. Por ejemplo, en un
futbolista podríamos obtener movimientos básicos de desplazamiento en la cancha; haríamos detecciones de las destrezas básicas de
un defensa o de un medio. Por ejemplo, un medio no debe ver el
balón porque pierde la "visión de campo", y un defensa, por el
contrario, no debe de perderlo de vista cuando defiende. Deben
realizarse análisis de las habilidades para ejecutar en un deporte,
sobre todo cuando el atleta es novato.

2.- Asistencia y disciplina. Unó de los más agudos problemas
con los que un entrenador se enfrenta, son las faltas y las conductas
que alteran el entrenamiento. Los entrenadores siempre han creído en
la motivación intrínseca del deportista; pero, por desgracia, no todos
los deportistas están motivados de por sí. Claro que si nos proponemos podemos averiguar qué es lo que hace que un deportista se
mantenga practicando (aun aquellos que lo hacen por "puro placer'').
Nosotros debemos acudir a la regla más que a la excepción: en lugar
de buscar puros atletas de por sí motivados, debemos motivarlos. Es
extraordinario el empleo inadecuado que de los premios (por ejemplo, el uniforme deportivo) se hace, toda vez que los premios se
otorgan antes de empezar a jugar, y no cuando ya lo hacen en una
temporada específica; se le da más atención al atleta que falta,

�216

J . GUILLERMO ZUÑIGA Y JAIME MONTALVO REYNA

porque se tratan de averigur sus problemas, que a aquel muchacho
constante y esforzado.
Reglamentar las actividades es algo que _un entrenador sabe que
es necesario; si a ello aunamos la aplicación del refuerzo como
principal herramienta, se obtendrían, sin duda, buenos resultados.
Asimismo, el reforzamiento debe aplicarse por un incremento en los
rendimientos.

3.- Conductas encubiertas. Lo que una persona piensa cuando
va a competir, cuando teme que podrá caerse durante la carrera,
etc. , es un aspecto de particular importancia en los deportes. Los
pensamientos pesimistas u optimistas, cuando alguien va a competir, la confianza en sí mismo, aunada con la habilidad real, la "tensión nerviosa" y otras conductas, siempre han sido motivo de preocupación para el entrenador y el deportista.
Existen procedimientos c·onductuales con los que se puede reducir la tensión; la práctica imaginativa ayuda a obtener mejores
rendimientos; pueden cambiarse pensamientos negativos por positivos mediante el entrenamiento; etc.

4.- Colaboración interdisciplinaria. Nunca será repetitivo mencionar que existen profesionales con los cuales debemos colaborar.
Pensar que un psicólogo debe ser entrenador y desplazar a éste,
sería un error. El psicólogo, cuyas herramientas realmente solucionen las necesidades del entrenador y del atleta, puede comunicar
sus conocimientos sobre la conducta al entrenador. Asimismo, sería
temerario que el psicólogo no acudiera al entrenador o al preparador
físico cuando vaya a investigar. Debemos colaborar en estrecho contacto con los profesionales de otras áreas.

5.- Investigación. Creemos que de los anteriores comentarios
se podrán tomar ideas sobre qué investigar en el área de los deportes o de cómo aplicar la psicología, etc. Contribuir investigando, es
un punto medular del avance de "\lna disciplina y de la refutación o
supervivencia de cualquier área de estudio. Invitamos pues, a que
aporten sus ideas y aplicaciones con trabajos originales que indaguen en esta área: la psicología aplicada a los deportes.

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