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                  <text>MENTE
VOLUMEN 2

ENERO - MARZO, 1982

NUMERO 1

EDITORIAL

1

Pimentel M., Patricio. Ensayo sobre la técnica Cleaver

3

Valdez, Pablo. El estudio psicofisiológico de la atención

9

Treviño G., Blanca Cecilia; Garza G., Gerardo Roger. La atención de preescolares en el aprendizaje de vocales y números
23
Camacho, Everardo. Sobre el eclEcticismo en Psicología

41

Ramírez, Santiago. Patrones culturales de la vida genital y procreativa de
la mujer en particular en México
51

REVISTA DE LA FACULTAD DE PSICOLOGIA
DE LA U.A.N.L.

��UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE PSICOLOGIA
RECTOR
DR. ALFREDO PIÑEYRO LOPEZ
SECRETARIO GENERAL
ING. AGR. OREL DARIO GARCIA RODRIGUEZ
DIRECTOR
LIC. CIRILO H. GARCIA CADENA
SUBDIRECTORA
LIC. ELSA GARZA ECKERMANN
SECRETARIA ACADEMICA
LIC. NORA IDALIA GAMEZ DE CORTES MELO
LIC. JAIME MONTALVO REYNA
SECRETARIO ADMINISTRATIVO
LIC. GUADALUPE MORALES ANAYA
E D I T OR
CENTRO DE INVESTIGACIONES PSICOLOGICAS
LIC. J. ALFREDO SALINAS A.
DIRECTOR
La responsabilidad de lo publicado en esta revista compete única y exclusivamente a sus autores.
Toda correspondencia deberá dirigirse al Centro de Investiga
ciones Psicológicas, Revista Mente, Mutualismo 110, Col.__:
Mitras Centro. 64460

�I NDI CE

Pag.
EDITORIAL . . • • • • . . . . • . . . . . . • . . . . . . . • . • • . . . . • . . . . . . . •

1

Pimentel M., Patricio. Ensayo sobre la técnica Cleaver. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

3

Valdez, Pablo. El Estudio Psicofisiológico de la - Atención .. ... ...... • . . •.•.•... ..• . . . . . . . . . . . . . . •

9

Treviño G., Blanca Cecilia; Garza G., Gerardo Roger .
La Atención de Preescolares en el Aprendizaje Vocales y Números. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . 23
Camacho, Everardo . Sobre el Eclecticismo en Psicología. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . 41
Ramírez, Santiago. Patrones Culturales de la Vida -Genital y Procreativa de la Mujer en Particular
en México. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51

�EDI T ORI AL

Diversas circunstancias han hecho que nuestra revista ---

MENTE haya dejado de salir a la luz difundiendo, en un esfuerzo
modesto, la labor de psicológos de nuestra escuela y de colegas
de otras universidades.

El alto costo de la impresión no recu-

perable por mantener un bajo precio de la revista a la par de una buena calidad y la falta de personal especializado avocado
directamente a lograr editarla, han sido causas directas de la
temporal ausencia de nuestra revista.
Por otro lado, es un motivo de orgullo señalar que siem-pre hubo artículos escritos en su mayoría por maestros de nues-

tra facultad, lo cual refleja en buena medida la calidad de la
docencia de nuestra institución. Este hecho no satisface a aqu~
llos que persiguen objetivos extrauniversitarios, quizá loables
en un contexto del análisis y militancia política dentro de pa~
tidos o agrupación, pero que impiden la consecución de las me-tas propiamente universitarias (docencia, investigación, formación profesional).
Por último, la existencia de este medio de expresión, dependerá, básicamente, de las aportaciones que tanto maestros co
mo estudiantes puedan proporcionar, manteniendo como siempre
una línea de respeto a las diversas concepciones teóricas ya en
sus niyeles de investigación y/o de reflexión conceptual y que
conduzcan al mejoramiento de nuestra disciplina en general.

�C LE AVE R
ENSAYO SOBRE LA TECNICA CLEAVER l
PATRICIO PIMENTEL RAMIREZ 2

1 Presentado

en la Maestría de Desarrollo Organizacional
(UDEM), en 1978.

2 El autor fué maestro por horas en la Licenciatura de la Facul
tad de Psicología de la UANL, y acutalmente es Profesor de la
Maestría en Psicología Laboral de la misma Facultad.

�CLEAVER
I.

DESCRIPCION DE LA TECNICA

Instrumento creado por J.P. Cleaver en 1959, utilizado p~
ra identificar el estilo de conducta de las personas, "Self Des
cription and Biographic Sumary" , en base a cue.tro característi=
cas específicas de conducta que son : "Dominar.ce , I nducement,
Submission and Compliance" y que permite correlacionar dicho es
tilo con el requerido en un puesto específico a través de un
cuestionario llamado "Human Factor" (se incluyen formas ).
II .

ANTECSD~K~ES

Quizá los antecedentes más i mportantes de la técnica sean
los escritos de Marston (1928-1931) , quien postuló una teoría del comportamiento humano en la cual el ambienta era el factor
preponderi=mte y podía ser observado en un cont i nuo que iba. desde 9ntagónico hasta favorable. Consideraba también que las reac
ciones de los individuos i ban en otro continuo desde activas ~
hasta pasivas. Lecky ( 1945 ) aportó a la técnica 8US i deas so-bre roles, ocupaciones y autoimagen; Leary ( 1957) , desarrolló el sistema de diagnóstico interpersonal que Bstablece como va-riables el amor y la hostilidad y Cottrell y Man (1958), pun--tualizaron como los dos factores más importantes de las interac
ciones entre las personas, la asertividad individual y l a S ' )--=
ciabi lidad. Tomando estos antecedentes, surgió en 1959 la for~
ma actual de reporte CLEAVER, que se basa en las cuatro características específicas ya mencionadas en el primer punto de este reporte .
III.

INFORr-1ACION TECNICA

Las normas para la forma "Self Description" se derivaron
de la revisión de 1,000 casos de sujetos del ambiente indus--t rial y de negocios (752 hombres y 248 mujeres), cuya distribu
ción ocupacional era la siguiente: L!-32 gerentes y jefes d~ d~=
partamento, 183 vende~ores, 113 empleados generales, 63 candidatos a puestos, 55 ingenieros, 43 estudiantes de Universidad,

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7

35 técnicos, 18 operadores de máquina y 58 varios.
No obstante que los estudios de validación que sobre la técnica se han llevado a cabo hasta el momento , parecen adolecer de algunas limitaciones técnicas p. ejem.: muestras res--tringidas, pérdida de control de algunas variables, distribu-ción geográfica inadecuada, etc., existe un estudio de correla
ción de la técnica con el test de Guilford-Zimmerman y otro-=
con las evaluaciones de desempeño, (de una muestra de sujetos
cuya extensión y cua lidades no se menc ionan en las fuentes con
sultadas) , que permite afirmar a los autores que el instrumen:
to puede aportar crit0rios tentativos para probables reaccio-nes de conducta bajo condiciones dadas, cuando es interpretado
por una persona que conoce las implicaciones teóricas y ,9~ta-dísticas del instrumento.
No se menciona en las fuentes consultadas información t éc
nica referente a la interpretación, confiabilidad ó validez , de ]_as formas "Human Factor y Biographic Sumary", sin embargo
18 interpretación de la proyección del individuo sobre algunas
car acterís·~icas peronales de conduct:¼ puede ser validada a tra
vés de la forma "Human Factor".

Nota : Para todos estos propósitos el autor considera además de la información sobre conducta otros factores tales como: -edad, experiencia, valores personales, inteligencia, habili-dad financiera, honestidad, etc., mediµos por medio de otras técnicas .
V.

La TECNICA CLEAVER se ha utilizado en algunas companias
sin tomar en cuenta las siguientes consideraciones técnicas.
La muestra tomada originalmente puede no ser representativa cultural, social o en cuanto a distribución profesional se refiere, a las condiciones de las empresas de México. ·se posee információn anecdótica que indica que no se han realizado es-tandarizaciones del instrumento en la mayor parte de las empre
sas de r.féxico que lo utilizan en la actualidad. El perfil grá:
fico resultante de la forma "Human Factor" es en el 54% de los
casos inválido, según una investigación realizada por el autor
de este ensayo, tomando como muestra 72 casos prácticos, posiblemente debido a la ambiguedad de algunas de las preguntas -que en dicha forma son realizadas.
VI .

IV.

CRITICAS

CONCLUSION

USOS POTENCIALES

Los usos más importantes de la técnica según su a utor ,
son los siguientes:
A. - Negociación de características de conducta de un puesto -(correlación "Human Factor" del jefe y del ocupante , sobre
el puesto de este último).

B.- Selección (Adecuación entre "Human Factor" determinado por
el jefe de la vacante y el "Self Description" del candidato potencial).
C.- Motivación de ejecutivos (Perf orming evaluation) .
D.- Evaluación de desempeño ("Performing evaluation").

E.- Desarrollo gerencial
F.- Planeación organizacional

La técnica CLEAVER como cualquier otro test de evalua--ción psicológica, debe ser manejada por gente capacitada para
el efecto, y su mayor beneficio y certeza será obtenido exclusivamente cuando se posean estándares propios para el medio en
el cual se está utilizando.

�B I B L I OGR AF 1 A

1.-

Self-Description: A Technical Manual,
Illanagement Research Series,
J.P. Cleaver Company, Inc.
Autor: Donelly, Mahan Jr. and t.!cManus ( 1965)
EL ESTUDIO PSICOFISIOLOGICO DE LA ATENCION

2.-

Evaluating The Human Factors in Business,
Management Research Series,
J.P. Cleaver Company, Inc.
Autor: J.P. Cleaver (1961)

PABLO VALDEZ l
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

3.-

The Aplication of Job Perception in Organizati~~
Planning
Management Research Series
J . P. Cleaver Company, Inc.
Autor: Raymond J. Stubblebine (1960)

1 El autor es maestro de tiempo completo y Jefe del Departamen-

to de Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la - U.A.N.L.

�EL CONCEPTO DE "ATENCION"
Hans.ido los psicólogos los que han estado más directamente involucrados en el estudio de la atención . Sin embargo ,
en distintas épocas la psicología ha abordado los problemas en
forma distinta , empleando además distintos métodos para resolverlos. Así , en la época en que se considera ocurre el surgimi ento de la psicología como ciencia experimental, cuando el tema princi pal de estudio es la experiencia conciente y el métoco es el introspectivo, se da gran importancia al estuGio de
la atención como uno de los muchos procesos internos del sujeto. El panorama cambia con el adveniiíliento de la corriente con
ductista , la cual propugnó por el estudio de la conducta obse~
vable utilizando para ello la cuantificación objetiva; los con
ductistas desecharon conceptos cor'.lo atención, memoria, pensa-miento, por ser conceptos muy vagos que no se referían a con-ductas abiertas susceptibles de medic ión.
En la actualidad, al intentar analizar diversas si tua-ciones como la disposición (o "set") de un organismo ante c ier
tas circunstancias, e l aprendizaje de discriminación o la ta-=
re.a de vigilancia, se ha vuel to a recurrir al término atención
para designar un proceso involucrado en las situaciones anotadas.

EL PROBLEMA DE LA DEFINICION
Quienes en l as últimas décadas se han dedicado a es tu-diar la atención se han topado con la gran dificultad de enco~
trar una definición objetiva y universalmente aceptada que co~
tenga las múlti ples acepciones del concepto .
Algunos investigadores han intentado abordar el problema de l a definición describiendo simplemente los fenómenos a que nos referimos cuando utilizamos el concepto . Berlyne - - (1969) dist int ingue dos tipos de fenómenos relacionados con la
atención:
l.- Intensivos . Sstos se .refieren a la atención de ur: 01·ganis-

mo al medio ambient e como un todo . Algunos de
ellos seríHn el ';arousal" (o respuesta -:le --alertamien~o o 1:1.c éivación genera.!.i2ada), la -reacción de orientación conductual y el gradode concentración de la atención.

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12

2.- Selectivos. Se refieren a la distribución de la atención en
tre estímulos en competencia . Algunos de estcsfenómenos serían la selección que un organismo
hace el.e un estímulo o estímulos en base a una propiedad de los mismos (abstracción), y las -respuestas de aju~te hechas por los receptores ,
las cuales van a Qeterminar que un estímulo o estímulos exciten los receptores.
A pesar· de que la descripción de Berlyne no es de ninguna manera una definición, al incluir la mayor parte de las situaciones a que nos referimos cuando hablamos del concepto,ofr!
ce por lo menos la opción de empezar a analizar todas y cada -una de esas situaciones en las que de una u otra forma está implicada la atención.
LA BUSQUEDA O.E UN SUSTRATO FIS!:OLOGICO
Otros investigadores se han dedicado a buscar un índice
fisiológico que aparezca cuando el sujeto está atento. Para esto se utilizan regularmente tareas que requieran de un sujeto atento como le. ejecución de una discriminación, de una tare·&amp; de
vigilancia, o la simple presentación de estímulos novedosos.
1.- EL BLOQUEO DEL RITMO ALFA
El fenómeno de bloqueo del ritmo alfa que ocurre cuanco

puesta por: el control de los movimientos oculares de conver-gencia y divergencia, del diámetro pupilar y de la acomodación
del lente .
De acuerdo con lo anterior, el bloqueo del alfa ocurre
mientras se mantiene estable la tríada de acomodación, esto -es, cuando hay fijación visual, independientemente de si el s~
jeto está atento o no. Por el contrario, el r itmo alfa aparece
cuando no está estable la tríada de acomodación -no hay fija-ción visual-, también en este caso el sujeto puede estar prestando atención o estar desatento.
2 . - POTENCIALES EVOCADGS
Usa~do el método de potenciales evocados Grey Walter -(1969) ha identificado algunos cambios que se correlacionan -con la atentividad del sujeto. Uno de estos cambios es la Onda
de Expectancia o Variación Negativa Contingente (VNC). La VNC
es una elevación en la electronegatividad superficial de mu--chas regiones de la corteza frontal que ocurre en e l período -entre la presentación del estímulo condicionado y el estímulo
incondicionado o imperativo. Parecería ser ésta una respuesta
cerebral de expectancia o espera del estímulo incondicionado.
Si se colocan electrodos a la profundidad del cerebro
húlnano (en la corteza frontal) pueden observarse también cambios en los potenciales evocados durante las tres siguientes condiciones:

un sujeto (en reposo y con los ojos cerrados) _abre los ojos, o

se le prel'Sentan estímulos súbitos y ~ovedosos, o se le pide que
resuelva una operación "mental" aritmética, parece relacionarse
con l a atención, principalment e de tipo visual . Sin embargo, -los experimentos de Fenwick ( 1969), en los que se pedía a sujetos humanos que mantuviese n sus ojos en ~istintas posiciones, - ,
demuestran que el alfa aparece cuando los ojos se encuentran en
una posición extrema (principalmente cuando están orientados ha
cia. arriba) . Si ~l alfa estuviese relacionado de alguna maneracon la atención deberí amos e3perar•que se bloquease al mantener
los ojos en una posición extrema, ya que esta tarea requiere de
gran esfuerzo y concentración. Tomando en cuenta éste y otro~ r esultRdos, Mulholland (1969) concluye que el bloqueo del alfa,
no guarda una estr echa relación con la atención, sino con una
serte de respuestas oculomotoras que permiten la fijación v i.--sual. Estas respuestas forman una "Tría da de acomodación 11 com-

a) Cuando se presenta al sujeto un estímulo novedoso e
irregular el potencial evocado presenta una morfología característica.
b) Una vez que el estímulo ha sido repetido en forma mo
nótona varias veces la morfología de la respuesta
::3"11bia.

c) Cuando el estímulo se presenta nuevamente en forma irregular la respuesta se vuelve similar a la producida durante la primera condición .
El hecho de que la morfología del potencial evocado sea
seme jante en l as condi ciones a (estímulos novedoso) y c (estímulos irregulares), en l as cuales se requiere que el sujeto es
té más antento, nos demuestra una correlación clara entre talpotencial y el estado de atención. Sin . embargo, e l cambio en el potencial evocado es un índice aislado que nos dice en rea-

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lidad muy poco acerca de lo que está ocurriendo cuando el suj~
to está atento.
3 . - C.M.1BIOS EN EL EEG
Otro intento , más sofisticado , de encontrar un índice de
los estados de atención es e l de Adey ( 1969), qui en utiliza un
análisis espectral de l EEG humano . Adey promedia la acti vidad electroe ncefalogr á fi ca de 200 candidatos a astrona utas someti-dos a una gran variedad de situaci ones . Dicho promedio le sirve
como parámetro pRra evaluar los cambios que ocurren durante algunas condiciones que exigen al sujeto grados distintos de a te~
ción. Este procedimiento le permite det ectar cambios muy sut i-les en el EEG cuando el sujeto se encuentra c on los ojos cerrados en reposo, cuando un estímulo es presentado en f or ma r epet~
tiva, en una tarea de vigilancia, en una tarea de discrimina--ción, durante el período de prelanzamiento del cohete (en los astronautas), o durante el lanzamiento mismo. Uno de los cam--bios más drásticos ocurrió durante el pe ríodo de prelanzamiento
de los ast ronautas, este cambio fue un aumento en la banda de frecuencias theta (de 4 a 7 c/s) en toda la corteza. Debido a
que durante ese intervalo el sujeto debe encontrarse en un in-tenso estado de alertamiento, el aumento del theta podría ser
parte de una respuesta de orientación aumentada producida ante
una situación extremadamente novedosa.
ESTRUCTURAS CEREBRALES RELACIONADAS CON LA ATENCION
1 . - LA FORMACION RETICULAR

Los estudios clásicos (de lesión, estimulación y registro) sobre la Formación Reticular (FR) muestran que ésta está
relacionada con la atención. Si se estimula eléctricamente· la
FR de un gato en reposo se observa tanto un alertamiento electroen~efalográfico como conductual; si la FR es lesionada el suj eto se duerme e n forma permanent e (French, 1957). Por otro
lado , la actividad eléctrica de la FR es mayor -cuando el ani-mal está despierto y alerta que cuando est á dormido.
En los est udios anatómicos se ha apreciado que las den- ,
crit as de l as n euronas de la FR están ampliamente ramificadas y
que se encuentran además extendidas sobre el plano transversal.

Ambas características hacen posible que cada célula ret icular reciba ~mpulsos procedentes de casi t oda s las vías a s c endent es
y des cendent es que por ahí atr avi esan . También s e ha vi s to que
los a xones de las neur onas reticul ares se dirigen tanto caudal
como r ost ralmente , teni endo de esta manera influenc i a sobre -los refle jos medul ares así como sobre el grado de activac i ón de l as estructuras cer ebrales - en f orma inespecíf ica- por medi o
de l os núcle os r e t i c ular es tal ámicos . (Scheibel y Scheibe l, - 1967) .
2 .- EL -HIPOCAMPO
La i dea de que el hipocampo pudiese tener relación con la atención s urgió de una cantidad inmensa de estudios sobre lo
que se ha llamado Ritmo Theta Hipocámpico (RTH) . Este r itmo es
una actividad e l ectr oencefalográfica de baja frecuencia (de 4 a
7 c/s) que se registra cuando col ocamos electrodos en el hipo- campo , principalmente en el hipocampo dorsal.
Se ha encontrado que el RTH aparece: a) Cuando hay des i n
cronización electroe ncefalográfica cortical, desapareciendo a l
ocurrir la s incronización cortical y b) Durante l a adquisición
de una respuesta de discriminación operante. El primer hecho ha
llevado a l os investi gadores a pensa r que el "aro•.1se.:!. " (activavación) está formado por dos tipos de respuestas: una desj_~:cronización cortical y una sincronización (ritmo theta) en estruct uras subcor ticales como el hipocampo. El segundo descrubn.m~.e~
t o nos l l eva a l planteamiento de varias pr eguntas: ¿ Será el RTH
lo que permita la consolidaci én de l a información que se está aprendieP-do? ¿~s el RTH una r es~ues ta cerebral correhh.iona da con el nivel de motivación necesario durante el aprendizaje?, ¿Acaso se asoc i a a l as respuestas de orientación producidas a~te dicha sit uación?
Co!llc podemos ver el RTH podría estar relacionado con el
aprendizaje , la a~tivación , l a mot ivación, l as respuestas de orientaci ón , etc . Es en l os estudios rec ientes donde s e r epo~t a que e l RTH podría r e l acionarse con l a atención . Algunos de
estos estudi os son l os de Adey (1967 , 1969 ) , quien utilizando
una prueba de respuesta reta rdada en ga t os observó q:.\e cuanGo el animal permanecía alerta , antes ce la ejecuci ór de l a res--puesta , e l RTH var iaba de sde 4 hasta 7 c/s; cuando el animal -presentaba respuesta s de orientaci ón (haci a e l estí mulo- meta -correcto) el RTH se restringí a a 4 c/s ; y cuando e l anima l ej~
cutaba la respuesta adecuada el RTH p'romedio er a de 6 c / s.

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16

Lo anterior demuestra que no sola~ente es pos ible que el RTH tenga conexión con la atención , sin8 que distintos grados de
atención , como el implicado en el alertamiento generalizado , las respuestas de ori entación o la e jecucion de una respuesta
discriminativa, pueden asociarse a distintas frecuencias en la
actividad hipocámpica.
Otros e xperimentos parecen desechar la existencia de UP~ relación directa entre el RTH y la atención . Brown (1968) ,
registrando la actividad l ibre de gatos en una situación de -adaptación a un ambiente nuevo, encontró que durante las res-pw~stas de orientación y l as respuestas de "mirar f ije " ocu--rría desincronización hipocámpica - también había desincronización cortical-. Black, Young y Batenchuk (1970) afirman que el
RTH relaciónase mas bien con l a actividad muscular esquelética
global del organismo que con la atención . Ellos entrenaron un
grupo de perros curar izados a aumentar sus ondas t heta ante un
estímulo discriminativo , al presentárseles el mismo estí mulo en condiciones normales (sin curare) se encontró un aumento -tanto en las ondas theta como en la actividad muscular esquelé
tica. Otro grupo de perros curarizados entrenados a disminuirsus ondas theta ante otro estímulo mostraron menos theta hipocámpico y menos actividad motora cuando se les presentó el estímulo en estado normal.
Vanderwolf (1971) encuentra que el RTH aparece en ratas
cuando ejecutan movimientos "voluntarios" tales como correr , saltar , desplazami ftntos , etc . Por el contrario , cuando el animal ejecuta movimientos "involuntarios " (como li:npiarse, ras-carse, masticar, etc.) o permanece inmóvil hay desincroniza--ción en el hipocampo. Vanderwolf, en base a sus resultados y los de otros investigadores, descarta cualquier relación del RTH con la atención , la activación, l a motivación, el aprendi~aje o el sueño; sostiene en cambio que el RTH es un correlato
electrofis iológico de la ejecución de movimientos voluntarios .
No obstante , si el RTH tiene relación con los movimientos vo-luntarios podría ta~bién estar relacionado con la atención, el
aprendizaje u otros procesos; debido a que la ejecución de un
movimiento voluntario requiere de la atención del sujeto al me
dio ambiente, del almacene_miento de si tal ejecución produjo o
no consecuencias , de un cierto nivel de motivación, etc .
UN MODELO EXPLICATIVO DE LA ATENCION
Los rusos se aproximan en forma un tanto distinta al -

problema de la atención. Pavlov señaló en gran parte el camino
a seguir en la investigación de éste y de otros procesos. Una
parte en especial de su texto es ilustrativo en lo que respecta a nuestro tema de estudio: "Existen dos caminos por los que
el sistema nervioso puede discriminar impulsos: a) El proceso
excitatorio que empieza cuando el Reflejo de Orientación (RO)
es iniciado por un cambio en la estimulación, y b) La elaboración de reflejos diferentes (reflejos condicionados) positivos
y negativos, ésto ·requiere tanto de procesos exci~atorios como
de procesos inhibitorios (En Sokolov , 1960).
Por RO refiérese a una serie de respuestas que pueden ser evocadas por cualquier incremento, decremento o cambio cu~
litativo _del estímulo, independientemente de la modalidad del
agente estimulante; una segunda característica de dicho refle,jo es que puede ocurrir habituación (disminución e incluso desaparición de la respuesta) ante presentaciones repetidas del
estímulo .
Sokolov identifica cuatro tipos de respuestas componentes del RO:
1.- Componentes somáticos. Existen movimientos ocula--res, movimientos corporales y cambios en la posi--ción del cuerpo, todo lo anterior podría constituir
lo que se ha llamado la respuesta de orientación
conductual, la cual dirige la mayor parte de los re
ceptores hacia la fuente de estimulación.
2.- Respuestas vegetativas. Hay cambios en la respira-ción, en las respuestas vasculares, en la tasa cardíaca y en la Respuesta Galvánica de la Piel.
3. - Componentes EEG. Existe una desincronización elec-troencefalográfica.
4.- Componentes sensoriales. Hay un cambio en la res-ponsividad de los analizadores -los analizadores e~
tán formados por todas las distintas porciones de la vía sensorial específica .
Cuando se presenta un estímulo novedoso se observan todas
las respuestas descritas, ésto es lo que se conoce como Reflejo de Orientación Generalizado. Si el mismo estímulo es presen
tacto en forma repetitiva todas las respuestas desaparecen (ha:
bituación), excepto aquella ligada a la modalidad sensorial -del estímulo , por ejemplo, si utilizamos un estímulo visual -permanece la desincronización electroencefalográfica en el - área visual (corteza occipital) , lo anterior sería un Reflejo

�19
18

de Orientación Localizado . Una vez que ha ocurrido la habituación puede darse nuevamente un Reflejo de Orientación General!
zado si cambiamos la frecuencia, intensidad o duración del estímulo o si variamos el intervalo existente entre cada estímulo.
Dos procesos propuestos por Sokolov permiten explicar los cambios en el RO:
A) LA ELABORACION DE UN MODELO NEURAL
La presentación repetida de un estímulo determina que se elabore en la corteza cerebral un modelo neuronal . Este con
siste en una cadena de neuronas que conservan información ace~
ca de la intensidad, cualidad, duración y orden de presenta--ción del estímulo. El RO es e vocado cuando el modelo neuronal
no coincide con todos los parámetros del estímulo . Desde este
punto de vista l a novedosidad de un e8tímulo estaría dada por
la no coincidencia de ese estímulo con el modelo neuronal elaborado.
B) LA ELABORACION DE UN REFLEJO CONDICIONADO INHIBITORIO
Para Sokolov la habituación es la elaboración de un reflejo condicionado inhibitorio que regula la transmisión de i~
pulsos a la FR . Lo a nterior ocurre Ge la siguiente
manera: La estimulación consta en r ealida d de dos es
tímulos, uno es el comienzo de la estimulación, el=
otro es la prolongación de la estimulación . La prolongación de
la estimulación produce un proceso inhibitorio incondicionado
en la FR. Después de presentaciones repetidas de la misma est!
mulación el comienzo de tal e~timulación se vuelve estímulo -condicionado de su prolongación, siendo ahora capaz de produ-cir la inhibición . La inhibición condicionada se convierte en
señales que son transmitidas por las vías específicas antes -que la estimulación llegue a la FR y al sistema inespecífico;
una vez que llegan los impulsos a la corteza (por l a vía específica), ésta bloquea la ertrada del estímulo a la FR y al sis
te~a inespecífico, impidiendo así que se produzca el Reflejo de Orientación Generalizado.

ALGUNOS PROBLEMAS CON RESPECTO AL ESTUDIO DE LA ATENCION
Supongamos que un índice o índices - ya sea el bloqueo -del ritmo alfa, potenciales evocados, el RTH o algún otro- se encontrasen concluyente~ente anociados a e~tados que inplican atención , quedaría por :i :westigar si el 5:w:·i.ce constituye unn
causa, u,,. ef ecto, o si sil'lpiemente una variable que cambia en -·
forma paralela a la atenc ión.
Otro problema es que en la mayor parte de los experimentos no es posible decir que el índice se relaciona en una forma
simple y única con la atención, ya que las diversas situaciones
involucran una gran cantidad de prccesos (aprendizaje, motiva-ción, memoria, etc.) que indudablemente se interrelacionan con
la atención.
Casi todos los experimentoG han intentado analizar la -atención "súbita" a estímulos novedosos o la atencióri selecti-va, este tipo de atención puede ser explicado por el modelo de
Sokolov; sin embargo, parece más difícil dilucidar lo que sucede o lo que hace posible que un sujeto atienda a un estimulo du
rante períodos prolongados de tiempo . Pribram (1975), basado en
la teoría de la información, intenta explicar la atención soste
nida por medio del "esfuerzo", el esfuerzo es un proceso q·1e
coordina el nivel de alertamiento y de activación del organis-mo. Estamos lejos de una comprensión integral de lo que ocurre
cuando prestamos atención a estímulos novedosos, pero aún más lejos nos encontramos de saber lo que hace posible el manteni-miento de la atención .

-=

�21

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�LA ATENCION DE PREESCOLARES EN EL APRENDIZAJE DE
VOCALES Y NUMEROS

Treviño Garza, Blanca Cecilia
Garza García, Gerardo Roger

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
UNIVERSIDAD DE MONTERREY

�LA ATENCION DE PREESCOLARES EN EL APRENDIZAJE DE
VOCALES Y NUMEROS
Treviño Carza, BlRnca Cecilia
Garza García, Gerardo Roger (1)

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
UNIVERSIDAD DE MONTERREY
La atención constituye un proceso básico cuya compren-sión es necesari a para la adecuada planificació!1 de las condiciones educativas . A pesar de que su estudio ha sido marcado por diversas discrepancias (Treviño Garza, 1980), el acuerdo sobre su importancia en el proceso de enseñanza-2.prendizaje e~
tablece una coincidencia general . Definida como el proceso por
el cual se capta sensorialmente solo una porción significativa
del medio (Luria , 1975), la atención resulta ser una de las mayores preocupaciónes del educador de preescolares, ya que éstos
son incapaces de sostenerla durante largos períódos de tiempo ,
siendo incluso perturbada por ligeras variaciones en el ambien
te, resultando así considerablemente inestable .
Una práctica común en la enseñanza de las primeras le-tras y números consiste en hacerlos más atractivos a la vista
de l os niños, sdornándoselos con Motivos que los asemejan a caricaturas de personas o animales, con lo cual se pretende -captar en mayor medida la atención de los pequeños, facil i~ándose con ello el establecimi~nto ~ás rápido de las discriminaciones por las que el niño es capaz de señalar por su nombre~
la letra o número que se le presente e indicar cuál es el núme
ro o l etra que se le picle identifique. Esta medida es apoyadapor las investigaciones aue han demostrado que el nifio desde muy pequeño establece contactos visuales más prolongados con
formas complejas (Brennan, et al . , 1966 ) , sin embargo , una dificultad surge cuando se consider·a la posibilidad de que los estímulos corr:plementar·i os c;ue son añadidos a las formas de las
letras o números compitan co"n las c2racterí sticas esenciales de sus formas e impidari o r·etracen la formación adecuada de
las discriminaciones .

CT) Pr0iesor por horas y supervisor de medio tiempo en la Fac.
de Psicología (UANL)

�26

Por consiguiente, en este informe se describe un estudio
·dirigido a esclarecer el grado de atención prestada y el rendimiento alcanzado por preescolares en el aprendizaje de las voc~
les y los primeros cinco números, según la presencia o ausencia
de tra¿os adicionales a la forma de las letras y los números , a
los que aquí se les denomina estímulos supranumerarios, y en -_funci ón del otorgamiento o carencia de retroalimentaicón sobre
la ejecución que los sujetos mostraban durante el entrenamiento

ME T O D O
Sujetos.Participaron en el estudio 8 niñas y 8 niños de
cuatro años internados en un albergue municipal 5 días a la semana, provenientes de un nivel socioeconómico bajo con un ingr~
so familiar promedio de aproximadamente $50.00 diarios en 1979.
Ambiente y materiales. El estudio se llevó a cabo en un
cubículo de 3.50 metros por cada lado con ventilación e ilurnin~
ción adecuadas . Se usó una mesa infa ntil redonda de 1.20 m. de
diámetro y 4 sillas infantiles , además de unas tarjetas de 15 x
20 cms. donde estaban dibujadas las letras y los números, para
los registros observacicnales se dispuso de 2 cronómetros y hojas de registro.
Procedimiento. Se enlistó a todos los nifios y niñas de cuatro años internados en el albergue y mediante un sorteo se seleccionaron los participantes, se les dividió en grupos de -cuatro ( 2 niñas y 2 niños), a cada grupo se le asignó aleato-riamente una de las siguientes condiciones experi~entales: grupo 1.- Uso de tarjetas con let ras y números sin estímulos supr~
numerarios con retroalimentación de la ejecución, grupo 2. - Ta~
jetas con letras y números con estímulos supranumerarios y re-troalimentación de la ejecución, grupo 3 .- Tarjetas con letras
y números con estímulos supranumerarios sin retroalimentación
de la ejecución, y grupo 4.- Tarjetas sin ·estímulos supra.1umer~
rios y ejecución sin retroalimentación.
En primer lugar se hizo una pree~aluación del dominio -con el que todos los niños podían identificar las vocales y los
primeros cinco números, dicha preevaluación se realizó indivi-dualmente usando las tarjetas con . letr~s y números sin estímu~los supranumerarios, durante dos rondas se le hacia al niño la
preguna ¿cuál es esta letra (o número}? y se le mostraba cada tarjeta, en una hoja ··de registro se anotaba la respuesta del _--

n1no y no se le proporcionaba retroalimentación. Una vez efectuada la preevaluación se procedió a realizar las sesiones de
entrenamiento en la identificación de las letras y números , e~
tas sesiones tenían una duración ie 16 min. y se iniciaban hacia las 10:30 por las mañanas. En estas sesiones se sentaba a
los niños de cada grupo junto a l a mesa s iempre en la misma p~
sición, el entrenador se situaba junto a la mesa frente a los
niños y repetía las siguientes instrucciones: 11 miren niños, ésta es la letra ( o númer·o ) ..•. 11 , mencionaba el nombre de la
letra o número señalando con su dedo la forma de cada uno e in
r.iediatamente después preguntaba "¿qué letra (o número) es ésta
(e)?li, les indicaba de nuevo el nombre y les pedía que lo rep!
tieran. Aun cuando la duración de las sesiones , que en total fueron cuatro para cada grupo, fue constante, el número de repasos de la secuencia total de letras y números varió ligera-mente. En estas mismas sesiones se encontraban presentes dos observadores situados cada uno en las esquinas del cuarto a -las que los niños daban el frente, de tal forma que ambos ob-servadores tenían posibilidad de registrar la conducta atentiva de los niños, definida como contacto visual con el entrenador y/o con las tarjetas mostradas1 o seguir las consignas proporcionadas. Los observadores con cronómetros sincronizados y
hojas de registro en mano, mediante un registro de muestreo -temporal de 10 seg. , observaban simultáneamente a un mismo niño durante un minuto, después del cual pasaban a otro niño y así sucesivamente hasta haber realizado cuatro min. de regis-tro para cada niño en cada sesión; el orden en que se registra
ba a los niños siempre fue el mismo. La confiabilidad entre _;
los observadores se obtuvo dividiendo el número de acuerdos en
tre el número de desacuerdos por cien. Los observadores nunca-interactuaban entre sí mismos ni con los niños, y con el entrenador solo para marcar el inicio o el fin de ca~a sesión. Al -término de cada sesión fuera del cubículo de entrenamiento se Permitía a los niños manipular juJuetitos de su preferencia con
fines motivacionales.
Después de terminada la ronda de sesiones de entrenamien
to se realizó una postevaluación de la habilidad de los niños Para identtficar las letras y números, tal evaluación fue hecha
de la misma forma y condiciones en las que se efectuó la_preev~
luación anteriormente descrita.

�28

29

RE S UL T ADOS
En l a eval uación previa del domino con el que los niños
r espondí an ante preguntas que les demandaban pronunciar el no~
bre de cada letra o número que se les mostraba , se notaron, c~
mo cab ía esperar, puntajes muy bajos, siendo el promedio general de r eactivos correctamente nombrados del 6.8% , sobre un nQ
mer o total de 10 reactivos (5 vocales y los primeros 5 núme- -r os) , puestos a identificación en dos rondas. El cuadro No. 1
muestra en det a lle l os porcentajes obtenidos en la preevalua-c ión del rendimiento de cada sujeto y por grupo . Como pueden~
tarse, la mitad de los sujetos no fue capaz de identi fi car ni~
gún reactivo y, s egún las observaciones informales de los re-gistradores , aquel los que pudieron identificar algunos reactivos lo hicieron a l azar, ya que era frecuente que adoptaran la
actitud de deci r e l nombre de una de las letras o números ante
todos }os reactivos, por lo que obtenían aciertos cuando apare
cía la letra o número que repetían. En la postevaluación sen~
tó que el incremento fue ligeramente mayor que el doble del -rendimiento inicial al identificar las letras y números , siendo e l puntaje promedio de 18 .7%. También el cuadro No. 1 muestra los porcentajes obtenidos por cada sujeto y por los cuatro
grupos en la postevaluación. como puede verse, solo un sujeto
no identificó ningún reactivo, y el resto sí lo hizo en alguna
medida.
En relación a los índices de la atención grupal ocurridos bajo las distintas condiciones experimentales es necesario
establecer que no hubo diferencias marcadas entre los grupos :
l os puntajes son muy similares y no son congruentes con las e~
pectativas posibles , ya que, por ejemplo , el grupo con e l que
se usó tarjetas con estímulos supranumerarios y retroalimentac i ón obtuvo un puntaje medio, en cambio el grupo sin retroal imentación y con tarjetas sin estímulos supranumerarios fue el
de puntaje más elevado . Los puntajes promedio de cada uno de los grupos en las distintas sesiones de entrenamiento se muestran en el cuadro No . 2, esto mismo puede observarse gráfica-mente en l a f i gura No. l. El diseño factorial usado en e l estú
dio permitiría la e l aboración estadística de l os datos median-

te el Anál isi s de varianza. s in embargo , como l a figura No. 2
lo presenta, las diferenc i a s en l os puntaj es so~. ins ufi c i entes
para 'llevar a e fect o tal tratamiento . Los punt~Jes ~e aten---ción de l os gr upos a t r avés de las sesiones fue vo.r~.able , ob-servándose elevaci ones en las sesiones intermedias ( 2 Y 3) Y
disminuciones en las sesiones restantes (1 y 4 ) , lo anterior puede obser vars e en las figuras 3 y 4 que muestran el puntaje
de atención de los grupos combinados cegún J.as condiciones experimentales .
Se observó una fw'!rte regularidad en las variaciones de
los puntajes de atención al interior cie hu; sesiones de er.~renamiento , de ta.l forma que de lai:; 1.6 curvas rle cada gruDo en todas las sesiones , 13 de ellas muestran que el pun~aje menor
no se encuentra al final de la sesión sino en la parte media (ver figura No. 5), esta regularidad puede notarse con mayor claridad en l a figura No . 6, que presenta los puntajes de to-dos los grupos en los cuatro perídos en los que fueron divididas las sesiones de entrenamiento.
Todos los puntajes se obtuvieron promediando los datos_
de los dos observadores con cada niño, logr~ndose que de las 1 6
sesiones la confiabilidad fuera mayor a 80% en 14 de ellas, -con un puntaje promedio de confiabilidad de 85.9%.

DI S C US I ON
Los res ultados indican que se puede considerar que hubo
diferencias prometedoras en el rendimiento antes y después del
entrenamiento , que pudieran mejorBr si se amplía la duración
del e ntrenamiento ; se resuelve l a posible carencia de habi l ida
des previas, dada la corta edad d~ los niños o si se ~ejora la efic i encia del procedimiento de entrenamiento .
En cuanto al efecto de las condicicr.,n experimentales 1 -+-a
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~
1 os resuLv
sobr e los porcer.taJes
de atenciones
not able como
dos reflejan una potencia insuficiente de l as variables impl icadas , lo que puede ser una consecuencia de las condiciones de
internamiento y privación afecti va a las que los niños están expuestos. No obstante, la regularidad encontrada en las varia

�30

ciones de la atención a .través de cada ses1on y al interior de
las mismas, demuestran la existencia de procesos atentivos .cí-clicos cuya naturaleza ha sido estudiada en algunos trabajos -clásicos (Bills, 1931~ y cuyo qescubrimiento en este estudio im
plica la validación de los procedimientos de evaluación usados:
Aun cuando el interés central se puso sobre el efecto --

R E F E R E NC I AS

8111s, A.G. Blocking: a new principle of mental fati¡ue. Amer.
J . Ps. 43, 230-254. En Woodworth, R.S. y Scholosberg, H. Psi-colegía experimental. EUDEBA. Buenos Aires, 1964, pag. 81.

que la presencia o ausencia de trazos adicionales a las formas

básicas de las letras o números tuvieran sobre el rendimiento y
la atención, se introdujo la retroalimentación como variable in
dependiente considerando que está solidamente establecido el r~
conocimiento de que es fundamental para el aprendizaje humano,
salvando con ello la situación de no aportar al desarrollo int~
lectual de los sujetos participantes.

Brennan , W.M., Ames, E.W. y Moore , E.W. Age differences in infants attention patterns of different complexities. Sciencie,
1966, 151, 354-356. En Mussen, P.H., Conger, J.J. y Kagan, J.
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pag. 185.
Luria ,A.R. Atención y memoria . Fontanella. Barcelona, 1979, -pag. 7.

RESUMEN
Se describe un estudio que pretende esclarecer el efecto que la
presencia o ausencia de trazos adicionales a la forma básica de
los reactivos, así como la administración o carencia de retroalimentación a la ejecución tienen sobre el grado de atención y
el rendimiento en el aprendizaje de niños preescolares al ser entrenados para adquirir las discriminaciones necesarias para reconocer o identificar las vocales y los números del 1 al 5.
Los sujetos fueron de cuatro años, de bajos recursos, interna-dos en un albergue municipal. Se realizaron evaluaciones de la
habilidad de los niños en las discriminaciones antes y después
de las sesiones de entrenamie nto, además de registros del por-centaje de atención durante dichas sesiones. Se formaron cuatro
grupos igualados en edad y sexo a los que se aplicaron las distintas condiciones experimentales. Se observó que el rendimiento después del entrenamiento aumentó más que el doble del rendí
miento inicial, que las condiciones experimentales no fueron s~
ficientemente potentes para producir efectos diferenciales en :
los grupos y una clara regularidad cíclica de la atención al in
terior de las sesiones y a través de cada una. Finalmente se_:
discute la relevancia teórica, metodológica y aplicada del est ~
dio.

Treviño Garza, B.C. La atención. Monografía en opción al título de licenciado en Psicología . F~cultad de Psicología, - - U.A.N.L . Monterrey, 1980.

�GRUPO

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POST-EVALUACION

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Cuadro No. 1. Punt a j es en el rendimiento en la identificación de los reactivos tanto en la pre- como en la post-evaluación.

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SESI ONES
Fig. 3. Porcentaj e de atenció n prome dio entr e los grupos con estímulos supranumer arios ( 1 y 2 ) y los grupos sin estímulos supranume
rarios (3 y 4).
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Fig, No. 6 Promedio general de todos los grupos del porcentaje de observaciones en que se registró atención en períodos sucesivos de cuatro minutos durante todas las sesiones.

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�SOBRE EL ECLECTICISMO EN PSICOLOGIA
Everardo Carnacho
I.T.E.S.O.
El presente artículo pretende tener una func·ión aclarat~
r ia con respecto a la manifestación de ciertas opiniones pre--juiciadas, ante la alternativa de una pluralidad o unicidad de
enfoques dentro de la Psicología Científica; campo que concie~
ne a la epistemología de 1~ Psicología.
Se hace un análisis esquemático en relación a tres opiniones sobresaliente~ y se evalú?.n en base a otros argumentos;
proponiéndose la postura alternativa al eclecticismo de un plu
ralismo con base a un criterio común: el método científico . -

El hecho de que la psicología y su estudio comprenda el
abordar fenómenos del comportamiento humano, ha implicado históricamente, que se mezcle con ciertas interpretaciones filosó
ficas sobre el hombre y con ciertas prácticas intuicionales,:
que han frenado el establecimiento de un acuerdo sob1·e el obje
to y método de la Psicología Científica. (Castrim 1980).
Por otra parte, sabemos que a partir del conocimiento científico en Psicología se ha derivado una tecnología concreta que dota de herr~~ientas al solucionador de problemas psico
lógicos. (Colotla, 1980; Sandler y Davidson, 1977; Bijou y - :
Rayek, 1978; Keller y Ribes, 1977; Catania y Brigham, 1978; Bijou y Becerra, 1980 y Leitenberg, 1977) que si no son perfec
tas, si cuentan con dos características invaluables:
1.- Su tendencia al mayor control.

2.- Su evaluación automática.
El psicólogo profesioDal, asi, debe ser el profesionista Cé'.paz de diseñar, selecci.om~r, adecuar, e valuar e implementar las técnicas rlerivadas e.e la 5.nvestigación de m::-nera que su práctica sea cada vez mas efectiva , cri terio básico en las
determinantes éticas del comportamiento del profesionista de la conducta humana. (CNEIP, Jurica, 1978).

�45

44

Los prejuicios que se manifiestan mas frecuentemente sobre ésta concepción científica de la Psicología son:
a) No considera ciertos fenómenos como su campo de estudio como la creatividad, empatía, amor, ternura, etc.
b) No toma en cuenta factores humanos y de "trascendenc.i a" como religiosidad, logro, arrepentimiento, humil
dad, etc...
c) Es determinista y por lo tanto cosifica al hombre.
Y de ahí implícitamente se deduce que dadas éstas limita
ciones de un enfoque científico único, hay que tomar de "lo me:
jor" de cada enfoque.
En relación al inciso a~ tenemos que admitir que para -que una ciencia se consolide , debe poseer un paradigma restrictivo (Kuhn , 1962, 1977); con el fin de delimitar que es y que no es su campo de estudio, lo cual implica la negación temporal
al análisis de ciertos fenómenos (los mencionados arriba) y sobre todo la negación del modo como se sugiere sean estudiados.
Esta no inclusión es una concesión práctica al desarrollo ini-cial de una ciencia como la Psicología. (Ardila, 1979).
Pero, de esto, no se sigue que se niegue la existencia de los fenómenos no incluídos en un principio y menos aún el -considerar la posibilidad de una análisis científico en forma posterior.
En relación al inciso b~ éstas afirmaciones nacen de una
confusión manifestada en forma repetitiva en muchos foros, en
relación a que el humanismo (escuela filosófica que enfatiza -los valores "humanos") es intrínseco al conocimiento humano y no a su aplicación.
Partiendo del supuesto acuerdo de que la Psicología es una ciencia, es evidente que como cualquier actividad profesional debe buscar el bienestar humano; en ése sentido la pred~c-ción, control y explicación de los fenómenos debe actuar así,
pero no por sí mismos, sino por la acción del hombre sobre el'conocimiento que el mismo ha producido.

El fa~tasma del concepto de control en la conducta huma
na, asociado con los conceptos de manipulación dictatorial o pérdida de la libertad han actuado en contra del desarrollo de
una verdadera ciencia del comportamiento humano.
Así, en Física, sería absurdo afirmar que la fisión de
un electrón de una átomo en sí misma es mala, en el sentido de
que generó tecnológicamente la producción de una experiencia como Hiroshima. El conocimiento científico no tiene valores, es la acción humana la que se los adjudica.
En cuanto al inciso c) podemos decir que si la metodolo
gía es aparentemente"restrictiva" la función de ésta metodolo:
gía es la sistematización del conocimiento¿y nos proporciona formas de conocimiento y trabajo objetivos con el fin de re-troalimentar en forma constante en un proceso inacabado de
avance, creatividad e invención de modelos explicativos de la
realidad que analizamos. Creatividad e invención que exige del
científico tanto como del artista en su obra. Así, le corresponde también a la psicología el ana¡izar y delimitar la diferencia ente el "comportamiento creativo" del científico y del
artista.
Todo esto nos lleva al problema de la definición de la
Psicología. Sabemos que bajo éste concepto se agrupan una multiplicidad de actividades, modas, disciplinas y filosofías en
forma desorganizada y desintegrada.
Aún dentro del mismo campo de la ciencia difÍcilmente podemos encontrar una ciencia integrada, pero sabemos que las
contradicciones son fuente de avance en el desarrollo científi
co. (Kuhn , 1962).
Al hablar de psicología científica forzosamente tendría
mosque excluir una gran cantidad de actividades que no cumplen
los criterios de ciencia ( entendiendo por ciencia/gramatical-mente1 no como un adjetivo calificativo sino como un concepto que se refiere a un cierto conjunto de pasos ordenados comunes
a múltiples objetos de estudio y al conocimiento obtenido me-diante esos pasos). (Bunge, 1960; Hempel, 1975; Popper, 1977).

�46

Igualmente, si hacemos un análisis histórico tendríamos
que adoptar una estrategia que clasificara en ciertas catego--rías como filosofías, prácticas artísticas y científicas y que
evaluara su grado de aportac ión y su vigencia contemporánea .
Esto, por consecuencié;Jnos llevaría a excluir del campo
de la Psicología Científica a actividades como el Psicoanálisis
(que tiene su propio método) y a algunas escuelas aun activas.
Con esto, no negamos la riqueza de las aportaciones a la
cultura humana de éstas prácticas; únicamente negamos la vali-dez científica de las mismas con el objetivo de delimitar a la
Psicología como una cienc~a em~rgente , la cual es prometedora en cuanto que la generación de tecnología concreta tiene mucho
que aportar a la solución de problemas de conducta humana, con
cretas . (independientemente del valor que le adjudiquemos a la
actividad científica).
De aquí deducimos que la postura de adoptar segmentos de
conocimiento de diferentes paradigmas, escuelas y corrientes es
absurda y se tiene que acabar en la historia de la Psicología
ya que ésta indefinición ecléctica llega a "integrar" posturas
i rreductibles en cuanto a los supuestos epistemológicos que las
mantienen y en el campo aplicado no existe consistencia en rela
cíón al marco teórico interpretativo de una situación de inte-=
racción terapéutica real .
Aparte, no podemos usar como criterio de selección nues
tra opinión, gusto o intuición para elaborar un modelo propio y único cuando sabemos existen formas mas efectivas de explicar
el comportamiento, y que están en constante modificación y que
son producto de un trabajo social .
Por lo que concluimos que dentro del marco de la psicol~
gía científica se puede dar una pluralidad de ideas, pero con base en un método que nos hace comunicable en forma objetiva -los modelos explicativos que se postulan de un fenómeno comportamental y que en el campo aplicado son los que deben llegar a
determinar el tipo de práctica profesional que se realizó en la
psicología, junto con los valores sociales que manejamos.

47

En última instancia, independientemente de la lógica de
éstos argumentos, los hechos producidos por las diferentes dis
ciplinas enmarcadas dentro de la psicología y su utilidad so-=
cial hacía el futuro, determinarán si la alternativa de una -psicología científica es efectiva, en un proceso evolutivo de
"selección natural".

�49

REFERENCIAS BIBLI 0GRAFICAS

*) Popper, Karl. La l ógica de la investigaci ón c i entífica. Madrid : Tecnós, 1977.

*) Castro, Luis . Psicología: Ciencia social o natural? Confere~
cia en I Jornadas de Psicología Experimental, ITES0, 1980.
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Trillas, 1980.

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Bijou y Rayek. Análisi s conductual aplicado a la instruc-ción. México: Trillas, 1978.

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Educación . México: Trillas, 1977.
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*) CNEIP. Definición del perfil profesional del psicólogo mexicano . Enseñanza e Investigación en Psicología. Vol. IV, num .
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cas. México: Fondo de Cultura económica , 1962.

*) Kuhn, S. Thomas. The Essential Tension. Select Studios i n
Scientific. Tradition and Change. Chicago: U. of Chicago - Press, 1977.
*) Bunge , Mario . La ciencia , su método y su filosofía, · B.A . :

siglo XX, 1975 .

*) Hempel, Car!. La explicación científica. Estudios sobre filosofía de la ciencia. B.A. : Paidós, 1975.

�PATRONES CULTURALES DE LA VIDA GENITAL
Y PROCREATIVA DE LA MUJER EN
PARTICULAR EN MEXICO .
Santiago Rarnírez
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO

�PATRONES CULTURALES DE LA VIDA GENITAL
Y PROCREATIVA DE LA MUJER EN
PARTICULAR EN MEXICO. 1

Santiago Rarnírez
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO

Octavio Paz en "El Laberinto de la Soledad" expresaba:
"La historia de México es la del hombre que busca su filiación,
su origen. Sucesivamente afrancesado, hispanista, indigenista,
"pocho", cruza la historia como un cometa de jade que de vez en
cuando relampaguea. En su excéntrica carrera, ¿qué persigue? .
Va tras su catástrofe, quiere volver a ser sol, volver alcen-tro de vida de donde un día -¿en la Conquista o en l a Indepen-dencia?- fue desprendido. Nuestra soledad tiene las mismas raíces que el sentimiento religioso. Esa es una orfandad, una ose~
ra conciencia de que hemos sido arrancados del todo y una ar--diente búsqueda: una fuga y un regreso, tentativa por restablecer los lazos que nos unían a la creación".
Es obvio que el mexicano no pierde su identidad en la in
dependencia, muy antes de ella le había sido usurpada. Castas ,
criollos, mestizos y peninsulares formaban una diversidad de fi
guras que impedían la adec.uada adquisición de una identidad me=
dianamente configurada, inclusive en niveles de identidad se- xual.
Durante muchos años pensamos que la Conquista había de-terminado tanto la adquisición de una identidad como la pérdida
de otra. Pérez Martínez en esta línea de ideas expresaba: "El cuerpo de Cortés, caído en sedas y desgracias; Cuauhtémoc vuelto cenizas en la selva forman nuestra epopeya. Ambos fueron hom
bres de dos mundos que en nosotros se concilian y luchan. Tal es nuest:-a estirpe , y a tal linaje tal escudo" .
1 Artículo leído en la inauguración de la nueva Biblioteca que
lleva su nombre en la Fac. de Psicología de la U.A.N.L., el
Lunes 16 de Marzo de 1981.

�54

Cuando esto escribíamos había una gran dosis de exager~
cion. Suponíamos en forma casi absoluta que el haber perdido una identidad y adquirido otra era en forma total.
Las crisis de identidad aun no resueltas desde los ini-cios de la cul tura preh~spánica subsisten y prevalecen.
En un relato de Zurita se muestran algunas características que el cuidado de la cría tenía en la cultura azteca: "dá-banles cuatro años leche y son tan amigas de sus hijos y los -crían con tanto amor que las mujeres por no se tornar a empre-ñar entretanto que les dan leche se excusan cuento pueden de -ayuntar con sus maridos, e si enviudan e quedan con hijo que le
dan leche por ninguna vía se tornan a casar hasta lo haber cria
do y si alguna no lo hacía ansi parecía que hacía gran trai- ción".
La incorporación, introyección y ulterior identificación
con la f igura maternal era particularmente intensa desde el p~
to de vista cuantitativo. Es por esto que Elizabeth del Río dice: "el pueblo azteca expresó su primer ideal inconciente, la unidad con la madre en la figura de una mujer virgen que da a luz al héroe; así establece un diálogo, acepta sin dificultad el paso de la primera persona, Y01 a la segunda persona1 TU ( la
madre) , pero lo que no acepta es la instrusión de un tercero, el padre.
Para lograr el precario paso de este magno matriarcado
al aparente patriarcado que exhibe el pueblo del sol, fueron n~
cesarías muchas instituciones coercitivas, muchos sistemas educativos, una gran cantidad de maniobras represivas y la alteración en la simbología, el mito y el folklore de las cualidades
bondadosas del diálogo yo niño, tú madre.
La misma autora señala: "en la cultura azteca la educa-cion de los jóvenes tanto dentro de la familia como en las es-cuelas, se realizó bajo un régimen en el que la represión de -los impulsos constituía el funcionamiento estatal y agregaríamos: "La represión del 68 es como postula Paz, la gran pirámi-de". Se · imponía la necesidad de castigo, las prohibiciones inS'titucionalizadas contra la- embriaguez. El temor de la cercanía

55

tierna a Toci -{la madre de los Dioses)- era aterrante en virtud de su gran intensidad. Sin embargo, el retorno de lo reprimido aflora en el mito, magia del centro, pluma preñadora en lu
gar de falo fecundante: era preciso transformar las expresiones
formales de la toltecacidad tierna en muestras agresivas que -dieran paso y canalizaran el sadismo, de aquí la guerra flori-da.
Este exagerado c uidado y prolongada lactancia a la cría
posiblemente derivaban de grandes privaciones históricas debí-das a la sequía. El origen del culto al agua y de l a ansiedad
ante la inani ción son su consecuencia. Mecitil-maguey-mexicas es el nombre y la filiación de este pueblo: En el agua miel vie
ron los aztecas la leche materna. También como señala GutiérreTibón: "metl-luna; xi-ombligo; co-lugar. El lugar del ombligo
de la luna".
La máscara seductora de la madre buena se vuelve persecu
toria y mala mas que por culpa, por defensa y negación adaptati
va, que hace posible tanto a través del folklore, la leyenda,:
el mito y las instituciones educativas que lo logre y cuaje la
figura masculina de los caballeros tigres y caballeros águilas,
evitándose así la persistencia en la identificación femenina temprana. Quizá no seamos "el pueblo del Sol ", sino como una de
f ensa para no ser "el pueblo de la Luna". Atrás de nuestro apa:
rente exceso de macho no se esconde sino nuestra inmensa hembra,
la figura femenina que abre y cierra el calendario azteca: malí
nalli y xóchitl.
¿Estoy de verdad en la guerra?
ahora no soy guerrero
mi lucha es con mujer.
Muy posiblemente los signos, los mitos y leyendas de ca- ·
rácter negativo referentes a la maternidad no son sino formacio
nes reactivas y no al revés, enf rente del sentimiento oceánico
derivado .je la relación madre-hijo.
La mujer es progenie no sexo. La "alegradora" tiene el
vientre echado a perder porque ha dejado de ser un vientre de
progenie y lo es de deseo .

�56

57

La Malinche es objeto de sexualidad , más no de progenie.
Los preceptos obediencia, castidad, ayuno y busca del justo m~-

dio lograron con su enorme fuerza coercitiva reprimir a nuestra
gran madre.
De Río nos muestra con mucha claridad cómo la identidad
del triángulo familiar con sus respectivos roles "está diseñado
perfectamente d~sde el mundo náhuatl , el padre distante y temido, la madre pródiga y sobre-protectora, la sexualidad prohibida, la maternidad aplaudida. La regla de la vida que las instituciones educativas proporcionan, reprime las satisfacciones i~
fantiles tempranas, la embriaguez severamente castigada, l a risa y el estruendo subyugados , la templanza ,inaltecida" .
La destrucción de las instituciones educativas prehispánicas a raíz de la conquista hizo que aflorara lo que se había
reprimido . El niño insaciable de pecho nutricio careció a partir de entonces de los medios para hacerse un caballero tigre.
La desvalorización de la mujer en la vida azteca es una
técnica defensiva para no regresar al matriarcado, todavía muy
cercano y muy temido . Muchas reminiscencias de él aun per~~~ten
en las instituciones y en los sistemas de gobierno. ParadoJicamente quien quizá defendió con más fervor el patriarcado fue -Tlacaele el Cihualcóatl de Izcoátl. La parte femenina de lapareja en el poder.
Tras la máscara del jaguar aún se oculta, persiste y --subsiste hasta nuestros días de venus esteatopígica de Tlatil-co.
Los estudios de antropología cultural llevados a cabo -por Margaret Mead, por Abraham Kardiner, por Ruth Benedict y - otros han puesto de manifiesto que muchas de las características c~nsideradas como fundamentalmente femeninas, .las que clás!
camente se incluían en el carácter femenino, más que vinculadas
a determinismos orgánicos se encuentran profunda y hondamente arraigadas a las instituciones culturales que otorgan determin~
das pautas, ideales, metas y papeles atribuídos a l a mujer y a
sus funciones dentro de la cultura. Características como: pasividad, ternura, receptividad , falta de agresividad y temor al peligro, todas ellas consideradas en la cultura occidental como

específicas de la mujer y derivadas a priori de su condición
genética, tienen que ser revaloradas-alaluz de la investigación cultural y del . cambio social operado en las últimas décadas.
Desde un punto de vista formal , podríamos adscribirle a
la mujer dos tipos fundamentales de expresión de su feminei--dad: realización .f::emenina de tipo genital y realización femeni
na de tipo maternal. Estas dos series de expresiones pueden eñ
centrarse ausentes, asociadas u operando alternativa y antagó~
nicamente. Es frecuente que en las concepciones populares ~e asocie la realización cabal de una de las funciones con el éxi
to de la otra . Así se expresa que una realización orgástica iñ
tensa necesariamente debe acompañarse de fecundación, o por el
contrario , se asocia la frigidez con la esterilidad e infertilidad. Una afirmación como la anterior está bien lejos de ser·
exacta y con más frecuencia encontramos que la cultura al realizarse en determinados grupos sociales o pueblos, antagoniza
una función con la otra . Margaret Mead estudió la conducta sexual y procreativa en culturas primitivas relativamente sim--ples. La ventaja de la utilización y organización culturales
simplificadas es obvia, ya que las variables susceptibles de producir pautas de conducta son menores y, por lo tanto, la-- '
complejidad del análisis también es menor.
Los arapesh de Samoa son un pueblo perteneciente al archipiélago polinésico. La forma de educación brindada al niño
guarda bastantes diferencias con la existente en la cultura oc
cidental. Los arapesh son una sociedad de gente pobre, suave y
trabajadora; cuando la niña llega a los seis o siete años es prometida a su futuro esposo, el cual es ocho años mayor que ella. Desde el momento del compromiso se traslada a casa del prometido, quien trabaja en compañía de su familia para mantenerla . Cuando llega la menstruación se llevan a cabo diversos
tipos de ritos de iniciación, los cuales culminan en el ayuno.
Durante éste, es el propio novio quien prepara a su prometida
una sopa compuesta con distintas hojas de valor ritual; al fi nalizar el acto el novio le da de comer a su amada, como si se
tratara de una criatura que aun no estuviese en condiciones de ·
tomar por sí misma la cuchara. Después de varia5 cucharadas la
novia sigue comiendo sola; tal parece que con ello se simboliza el que haya adquirido sufiente fuerza. A partir de este mo0

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mento la s ociedad los consider a marido y mujer. Cuando surge al
guna dificultad entre e l hombre y la mujer, el primero nunca
apela a su condición masculina; se ignora la frase tan común en
nuestra cultura de "yo soy el hombre " , por el contrario, se expresa: "Yo trabajé el sagú, cultivé el ñamé , maté el canguro e
hice tu cuerpo. Yo te hice crecer,¿ por qué no me traes la leña cuando te la pido? Como se ve, el hombre tiene derecho so-bre su mujer , porque mediante sus sacrificios y su esfuerzo la
nut rió e hizo crecer. Durant~ las primeras semanas del embarazo
de la mujer, el marido está obligado a realizar el coito con -más frecuencia, creyéndose que el semen alimenta y hace crecer
al feto. En esa cultura las madres suelen ser muy cariñosas con
sus hijos y los niños muy bien recibidos en la comunidad; la - lactancia es prolongada y la relación entre la madre y el hijo
está cargada de afecto. El niño mama cada vez que lo exige, sin
existir un horario determinado, la lactancia es prolongada hasta los dos o tres años de edad. Cuando el hijo es destetado pasa a ser atendido y cuidado por los hermanos mayores, a los cua
les desde temprano, en particular a las ni ñas, se les responsa:
biliza del cuidado de los menores. Es decir , que desde muy temprana edad las niñas se identifican con su propia madre, tenien
do para con sus hermanos actitudes maternales . En la vida samoa
na los patrones culturales no son particularmente competitivos:
se trata de un pueblo alegre y con pocas aspi raciones. La vida
sexual de las niñas se inicia precozmente. Esta organización
cultural, tan brevemente reseñada, fue estudiada por Margaret Mead con el objeto de disipar algunas aseveraciones que se ha-bían aceptado~ priori. Efectivamente, la autora fue a Samoa -con la idea de investigar si lo que denominamos adolescencia, era un producto de modificaciones glandulares o el resultado de
una organización cultural y social. Encontró que las muchachas
de samoano sufrían la adolescencia en el sentido conocido en
nuestra cultura occidental; es decir, que pese a una modifica-ción glandular presente en dicha edad, la t ormenta psicológica
denominada adolescencia no existía. Fue así como logró concluir
que existían determinadas situaciones vitales que eran el resul
t ado de la cultura en que sr vive y no de cambios físicos . Como
ya los hemos señalado en otro trabajo la aut ora no pudo descu-brir en esta cultura, esterilidad , frigidez y tampoco trast ornos
· en la lactancia . Como dato particularmente ilustrativo afirmare
mosque entre los arapesh no existe el suicidio.

59

Una cultura contrastante con la anterior, es la que des
cribió Rardiner en las Islas Marquesas. Se trat~ de gente fuer
te, alta, hermosa, de carácter violento y orgulloso; los ·hom-=
res son antropófagos y la organización cultural se está extinguiendo . La región es muy r ica , pero a consecuenc ia de s equía
intermit ente s e s uf ren épocas alter nativas de hambre. Desde el
punto de vis ta demográ fico hay dos y media veces más varones que hembras . En una comunidad conviven el jefe de l a familia con s u mujer y dos y tres mar i dos secundarios . En comunidades
más adineradas , pueden convivi r el jefe, su esposa principal,
dos espos as más y unos once o doce hombres. Los celos no existen en el sentido occidental de la acepción de la palabra, el
jefe t r ata de tener una esposa hermosa que atraiga hombres a
la comunidad . La mujer le sirve al hombre únicamente de objeto
sexual , es muy apreciada y muy odiada por la gr an dependenc ia
s exual que e l var ón tiene para con ella. La mujer para satisfa
cer al marido principal y a los múltiples maridos secundarios~
tiene que renunciar a sus instintos maternales . El período má·xi mo de amamantamiento es de cuatro meses, quedando el niño - de spués al cuidado de los maridos segundones. La adopción es
muy frecuente y se practica en esta forma: cuando un jefe de
fami lia poderoso tiene interés en adoptar un niño, lo puede pe
dir a cualquier comunidad doméstica donde haya una mujer emba=
razada . No sati sfacer esta petición es una ofensa que trae apa
r e j ada s cruel es venganzas entre ambas comunidades. Por todo es
to, la madre , aún antes de tener a su hijo ha de r enunciar to:
talmente a é l.
En r esumen , la mujer en el aspecto sexual se encuentra
en una situación de pr ivilegio frente al hombre; desde el punto de vista soci al en un plano de igualdad casi absoluta ; pero
privada del goce de la maternidad por perder prácticamente a
sus h ijos pocos meses después del nacimiento , no puede amarlos
ni recibir el cari ño de ellos. Las consecuencias de todo lo an
terior s on : r echa zo del embarazo en prácticas anticonceptivas:
aborto y baja natalidad . La mortalidad entre ~as embarazadas y
parturient as e s más a ltQ que la que podr ía-expl icarse como con
secuencia de la f a l ta de higiene .
La gravidez simulada ,pseudoc iesfs, es par t icularmente
fre cuente en las Islas Marquesas. En l a mitología folklórica .hay dos tip~s de personajes: los FANAUAS y las VEHI NINAI.

�60

61

Los primeros s on hombr es que muri eron a l s ervi cio de una mujer ;
s i ésta quiere mal a una riva l , l e manda ~ s u~,fan~u~s pa r a que
l e destruyan el feto en su interior (explicacion magica del por
qué la pseudociesis no culmina en embarazo real) o para q~e la
mate en trabajo de parto . Las VEHININAI son mu~eres salv~Jes,
destruyen y roban fetos y se apropian de los niños pequenos para comérselos.

y la lactancia amplia y generosa . Este tipo de conducta pro--creativa también es la común en nuestro medio actual, tanto er.
las clases proletarias como en las sociedades de tipo rural .
Por el contrario, las pautas presentes en Las Marquesas s on - la carica~urización de lo que observamos en nuestra actual cul
tura occidental, en particular en las clases media superior y
alta Y en las zonas urbanas fuertemente industrializadas.

El hombre sufre de nino en la cultura marquesa iguales
privaciones orales que la niña y de adulto tiene p~a con 1~ mujer una dependencia sexual tan intens~ q~e lo obliga a odiarl a. En los cuentos folklóricos, como senalabamos, aparecen las
egresas, mujeres disfrazadas de jóvenes hermosas ~ue am~nazan con comers e al hombre a menos que éste les de satisfacciones s~
xuales permanentes . En las Islas Marquesas la homosex~al~dad en
tre los hombres es habitual pero caracterizada por,practicas ~e
felacio y no por coito anal; el suicidio es un fenomeno conocido y común.

Con mucha frecuencia he~os señalado que en la cultura
mexicana, vivi éndose como antagónicas la satisfacción genital
Y procreativa, la mujer poco satisfecha y r ealizada en su conducta genital, compensa vicariantemente la falta de seguridad
Y apoyo que debiera obtener del compañero en una maternidad __
exuberante y prolífica dándole al hijo la protección y apoyo_
que ella no recibe de su compañero. Prueba de ello es el dato
expresado en el último censo: cuatro de cada diez madres carecen de compañero. En estas condiciones, en particular en la
clase pop~lar, los trastornos procreativos de origen psicogéni
co son baJos y todo esto ya desde antes de la Conquista comose dijo anteriormente.
'

En Samoa , donde la niña es bien tratada, bien alimentada el embarazo es recibido con gusto. En las Marquesas por e l
pr~dominio de sujetos del sexo masculino, la maternidad es considerada como algo no deseable y molesto. Es evidente que los resultados bien pronto se dejarán sentir . En una y otra organización la mujer responde de acuerdo con las demanda~ ~ue le hace su propia cultura: fecundidad en un caso y esterilidad en e l
otro .
Este material antropológico, más otro que no es citado ,
hace que Mead exprese: " . .. muchos, si no todos, ~e los rasgos
de personalidad, que llamamos femeninos o,masculin~s, se hallan
tan débilmente unidos al sexo como lo esta la vestimenta, las
maneras y la forma de peinado que se asignan a cada sexo, se-gún la sociedad y la época" .
Si por un momento tratarnos de extrapolar el material~
tropológico antes señalado a diferentes áreas de la cultur~ occidental, pod~íamos decir que el tipo de conducta procre~tiva
y maternal existente entre los arapesh es bastai:i:e parecida a
la conducta procreativa y maternal que prevalecio en nuest~a ✓
cul tura hasta antes de la Revolución Industr ial. La maternidad
es bien recibida, las prácticas anticonceptivas poco utilizadas

.
Al contrario, en las clases media alta y alta, substancia~mente_ ~ransculturadas a formas sociales anglosajonas, la_
sat:sf~ccion en niveles de expresión genital es particularmente optima y la participación de l a mujer en instrumentos de __
cultura considerados hasta antes de la Revolución Industrial_
como típicamente masculinos, es cada vez mayor . Las limitaciones _de la func~ón procreativa mediante medidas anticonceptiva~
la interferencia del embarazo y de la procreación en la vida_
social y cultural de la mujer; l a lactancia exigu~, el abandono temprano de los hijos ya por el trabajo, ya por la vida social, están transformando la vida procreativa de la mujer en _
algo precario y limitado que está haciendo de nuestro mundo __
contemporáneo un universo bastante similar al de las Islas Mar
quesas . Mundo poblado de ogresas, promiscuidad genital en el :
q~e las clases adineradas frecuentemente funcionan en forma si
m:la~ a como lo hace la mujer marquesa, un marido principal ymult1ples segundones .
·
Cualquier actitud extrema ya aquella que limita lasa-tisfacción geni_tal, ya aquella que frustre la satisfacción pro
creativa, necesaria e inevi~able cob1·J·an d t
~
en ro de sí fuentes

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63

de patología que tarde o temprano se pondrán al descubierto .
En esta muy apretada y condensada síntesis nos ha movido
el intento de hacer ver que el ser humano no tan sólo es un co~
Junto de órganos, sino que también es historia y cultura. De la
misma manera que la expresión plástica es manifestación de un proceso cultural, también el síntoma y la manera de ser son una
objetivación de la cultura en la que el ser humano se desarro-lla, se angustia, goza y sufre.
Resumiendo, a la mujer, se le pueden atribuir dos tipos
fundamentales en la expresión de su femineidad, las cuales pueden operar en diversos tipos de combinaciones, a saber:
a) Expresiones en la realización femenina de tipo genital, y
b) Expresiones en la realización femenina de tipo mater
nal.
Las diferencias culturales producen desigualdad
mujeres arapesh de Samoa y en las mujeres de las Islas
sas,- observándose que la mujer responde de acuerdo con
mandas que le hace su propia cultura; fecundidad en un
esterilidad en el otro.

en las
Marquelas decaso y

Esto nos conduce a un hecho de extrema importancia. Madres rechazantes para sus hijos, madres que den poco amor y c~
lora los niños, condicionan potencialmente la presencia de m~
jeres estériles. A veces las cosas no son tan ~imples, porqu:
ocasionalmente una madre puede ocultar a los OJOS de los demas
y a sus propios ojos, el rechazo qu~ tiene ~n~~e~te del ~ij~,.
extremando en forma obsesiva los cuidados h1g1en1cos y d1etet1cos, pero estas atenciones nunca son capaces de suplir el verd~
dero afecto.
En la mayor parte de las ocasiones la mujer estéril y
con trastornos en el embarazo, nos negará haber tenido una madre rechazante y fría, cuando la interrogamos directamente . .
Sin embargo, en la labor analítica nos encontramos en forma s~s
temática con que la madre de la mujer estéril fue una mujer ~ue
oor diversas circunstancias la rechazó, le dió poco afecto o ~ondicionó en la niña situaciones emocionales poco propicias

para una identificación maternal. En nuestra actual cultura ur
bana~.· con incremento· creciente de la esterilidad lo que señala
mos resulta lógico si .pensamos que la vida . actual, con sus di:
ficu1tades eco~ómicas, sus problemas y vicisitudes hacen poco
deseables a los hijos. - Vivimos en una cultura que demanda del
ser humano, en este caso la mujer cualidades y aptitudes cada
vez más alejadas de _la satisfacción procreativa . Esto trae como consecuencia que la mujer se encuentre ante un dilema mu--chas veces irresoluble. Optar por ·su condición maternal, satis
faciendo sus necesidades en esta tarea u optar por renunciar
satisfacciones procreativas por otras ·gratificaciones de tipo
social: trabajo, participación en la cultura o genital. Según
las estadísticas de Guemes Troncoso, el 70% de las mujeres son
frígidas. Muy frecuentemen·t e él síntoma _es el resultado de una
transacción ante el problema. •

a

En estas circunstancias, la de familias cortas, en las
cuales los problemas de rivalidad se ven agravados por el esca
so número de miembros, el nacimiento de un hermano adquiere_:
p:roporciones traumáticas,que no tenían las organizaciones fami
iiares de hace un siglo, en las cuales la niña adoptaba en for
ma natural un papel maternal a edad temprana, ayudando así a
la ·madre· en el cuidado de sus hérmanos menores. El nacimiento
de un herm~o m~nor tiene hoy en día una significación que no
estaba presente en la familia de hace un siglo. Hoy en día la
mujer tiene que distribuir su tiempo entre el trabajo, actividades sociales y culturales y · los hijos. Estos, los hijos, ya
con una dieta insuficiente de afecto y de contacto emocional
con su progenitor, tienen que afrontar el nacimiento de un her
mano, soqre una tasa de amor ya escasa. Por eso el nacimientodel her·mano adquiere en nuestra cultura proporciones tan dramá
ticas. El anterior, no es, claro está, siempre el caso. En una
familia judía el nacimiento de un hermano varón después de --tres niñas, adquirirá significación en función de la valora--ción que la cultura judía da al varón. En este caso la hermana
mayor, la niña, se verá privada de afecto o sentirá la prefe-. rencia de los progenitores al hermano, pero las razones serán
diversas.
Consideramos que la esterilidad y los trastornos del em
barazo al igual que la hipertensión, se encuentran presentes con
mayor frecuencia en los estratos sociales altos; también con_

�64

frecuencia es mayor en la consulta privada.
Podemos concluir que la frigidez, la esterilidad y los
trastornos del embarazo son el resultado de una relación inadecuada entre la niña, futura mujer frígida o estéril y su madre.
Cada mujer vivirá su ciclo sexual, ovulación y menstruación y sus deseos genitales, así como sus funciones procreati-vas, de acuerdo a su particular historia personal. Unas se alegrarán cuando la menstruación, como índice de poder sortear una
relación penosa y peligrosa. Otras, en las ~ue el conflicto entre el deseo procreativo de tener y el temor a embarazarse las
haga reaccionar con sentimientos ambivalentes; por un lado fru~
tradas en su deseo de concebir, por el otro liberadas de ese -temor. Cosa similar se puede decir acerca de la ovulación, proceso que los analistas estamos acostumbrados a detectar a tra-vés de los sueños o cambios de humor de las pacientes. Hay muje
res que en el intermenstruo están angustiadas ante la percep--=
ción inconciente del peligro que significa la ovulación. Este~
tipo de muje~es con intenso temor al embarazo se muestran hab itualmente frígidas y rechazantes en el intermenstruo, a diferen
cia de la mujer normal . Racionalizan el motivo para rechazar a l
compañero alegando motivos baladíes falta de atención personal ,
disgustos o gestos determinados; la realidad es otra, condicionan el disgusto y el pleito ante el peligro del coito fecundante . Otras mujeres, por el contrario, las hiperfecundas, reivindicarán contra cualquier técnica anticonceptiva o ausencia de
contacto s exual en el momento fértil valiéndose también de mot!
vos banales.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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