<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="14320" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/14320?output=omeka-xml" accessDate="2026-07-01T09:23:39-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="12362">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/337/14320/PERSPECTIVAS_SOCIALES._1996._No._5._Ene-Jul._0002016254.ocr.pdf</src>
      <authentication>9b492818e0c425dc272ecb83e37bfc39</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="398323">
                  <text>ISSN 1~05-1133

j PERSPECTIVAS

SOCIALES 1

REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

.' 1

1

\

\

i

1

y

t·

1

,1

1

,1 \

1

,J

\

!

,,
'·

1

l

•'

1 1

1

J1

1

1

~'

¡1.

11 ..

' .•

•

r l
1

¡,

11 1:

! \ '.

1\ 1

i

'

1

l

1:

1

}I

\

\ 1

/1

/ 1

'

1'

1J
1

'\

1

i·

t.1

t, 1

'

1

1

'

yf

'

1 /

11

!/

'

~

' !
\
1

r
'

1

1'

1

\ 1

V1

1 .1

'

li!
: /\
..
'

.

/

.

J

L\&lt; l'L ! I\D DI· TR \BAJO SO( 1\I
l,NIVl·R,lll,\D Al IÚNOMA DI· NU! vO l ¡..ol\i

1·nero ¡ulio de 191/6

��1

PERSPECTIVAS SOCIALES!
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

FA&lt;..'lll IAD Di' rRABAJO SOCIAL

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

N°5

Enero-j ulio de 1996

�PERSPECTIVAS SOCIALES
Editor/Director
Manuel Ribeiro F erreira

Universidad Autónoma de Nuevo León

Editor Adjunto
Raúl Eduardo López E'stroda

Universidad Autónoma de Nuevo León

Consejo Editorial
/

Emma Adame Welsh

Universidad Autónoma de Nuevo León
/)avid M. Austin

The University ofTexas at Austin
Renée /J. /Jand11rand

lnstitut National de la Recherche Scientifique. Montreal
(iermain Dula,·

McGill University
Ma. del Carmen füu

Instituto Mexicano de Estudios Sociales
Femando Galán

Texas Pan-American University
/,uis leñero O.
Instituto Mexicano de Estudios Sociales
Romeo Madrigal H.

Consejo Estatal de Población. N.L.
l+um,:oise Romaine Ouellelle

lnstitut National de la Recherche Scientifique. Montreal
Roberto Rebolloso G.

Universidad de Monterrey

�Perspecttvas Sociales (lSSN 1405-1133) es una publicación semestral de la
Facultad de Trabajo Social de la Umversidad Autónoma de Nuevo León. Desde su
aparición en 1991. la revista ha publicado artículos teóricos y reportes de investigación
en los campos de la sociología. la antropología, la psicología, la psicología social y
el trabajo social. Su vocación está abierta a trabajos de envergadura internacional.

Normas de edición
Preparación del manuscrito.
Los manuscritos serán evaluados por los editores y por los miembros del
Comité de Redacción, Para permitir el anonimato, se debe adjuntar una página de
portada en la que se indique con claridad el nombre del autor, su afiliación institucional
y el titulo del articulo, el cual servirá como medio de identificación del documento.
Deberán enviarse al menos tres copias del manuscrito. Los trabajos escritos en un
procesador de palabras deberán acompañarse del disquette y de las informaciones
necesarias, incluyendo el titulo, el nombredel autor y el tipo y versión del programa
empleado (por ejemplo: word 6.0 para windows, word-perfect 5. 1 para DOS, word
5. 1 para Mcintosh. etc.). Los manuscritos son aceptados sin garantía de que serán
editados. En todos los casos se solicita a los autores que acompañen su artículo de
un resumen que no exceda 20 lineas Las copias deberán presentarse de la siguiente
manera
Escriba el documento -incluyendo el texto principal. las notas de pie de págma }'
las referencias- a doble espacio en papel blanco. tamaño carta. Las lineas no
dben exeder seis pulgadas
2 Escriba cada tabla o figura en una página separada. Inserte una nota mdicat1va eo
el lugar apropiado en el texto Por ejemplo· ..El cuadro 1 va aquí "

3. O1buJe las figuras en papel blanco con tinta china. Conserve los dibujos ongmales
para ser ransmitidos directamente a la imprenta. pero envíe copias con el manuscrito. Las figuras hechas en un graficador o programa de dibujo deberán enviarse en
un archivo separado. especificando el programa en el que fueron hechas.
4. Explique con palabras los símbolos utilizados: haga esto en los márgenes del
manuscrito. Ponga dentro de círculos éstas y otras notas explicatorias que no
vayan a ser impresas
Formato de las rderencías en el texto.

Todas las referencias de monografias, artículos y fuentes estadísticas deben
ser claramente identificadas en el lugar apropiado en el texto por el apellido del
autor. el año de la publicación y el número de página (cuando proceda). todo ello
entre parmtes1s Las notas de pie de página deben utilizarse únicamente para observaciones y aclaraciones y no con el propósito de hacer citas bibliográficas No es
necesario utilizar los términos ..,b,d" "op. cu ·· o " loe. cit. ··. especifique las cuas
subsecuentes de una misma fuente de la misma maneraque lo hizo la primera vez
Ejemplos.
Si el nombre del autor forma parte del texto, debe ser seguido del año entre paréntesis: [ " ...01,ncan (/959) demostró que... ""]. Si el nombre del autor no está en el
texto, inserte en el lugar apropiado el apellido y el año, separados por un coma.
y todo ello entre paréntesis. e··...algunos han propuesto (cf Gou/dner. 1963)

que... • ).

�2. Las referencias de números de páginas (sin utilizar "p." o ··pp.") deben seguir al
ailo de publicación, separadas por dos puntos: ('"se ha hecho notar (Upset,
1964:6/-64) que... "'). Incorpore entre paréntesis cualquier frase breve asociada
con una referencia: e··...han señalado que ésto es así (pero véase Janes. /952:99
pora un punto de vista opuesto). 'l

AVISO EDITORIAL
Con este número, la revista Perspectivas Sociales completa Wla
etapa importante en su trayectoria.

3. Para referencias de dos autores, utilice solamente los apellidos; para más de dos
autores. utilice ··y otros·· Para autorías institucionales. proporcione el mínimo
posible de información desde el principio de la cita: [ ·· los datos sobre ocupación
(U.S. Bureau ofThe Census. /963:/17) revelan. ºl
4 S1 hay más de una referencia del mismo autor y del mismo ailo, distinga la fuente

utilizando letras ("a,b. etc."') pegadas al año de publicación, tanto en el texto
como en el apéndice bibliográfico:
como fae sugerido anteriormente (l evy,
1965a:33IJ 'l

r·...

5. Cuando realice una serie de referencias. inclúyalas dentro de paréntesis y separadas

r·...

por punto y coma:
como muchos han señalado (Johnson, I 942: Perry. I 947:
Lindquist, 1948)... "').

Hasta este momento, la edición de Perspectivas Sociales ha
sido responsabilidad exclusiva de la Facultad de Trabajo Social de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. A partir del próximo número,
otras instituciones académicas de los Estados Unidos compartirán esta
responsabilidad, aportando al mismo tiempo sus talentos y su esfuerzo.
Estas instituciones son: the School of S.ociaJ Work ofthe University of
Texas at Austin, the School of Social Work of the Our Lady of the
Lake University, the Department of Social Welfare ofthe University of
California at Los Angeles y the Department of Social Welfare of the
South üalifomia University.

Formato de las referencias en el apendice bibliográfico.
Enhste todas las referencias en orden alfabético por autor, por ailo de publicación en
un apéndice titulado ·'BLBLIOGRAFÍA'" No emplee abreviaciones. Para el formato
tipográfico. vea los ejemplos siguientes:
Dav1s. Kmgsley
( 1963a) «The theory of change and response m modem demographic histo ry».
Populauon lndex 29 (October): 345-366
ll963b) «Social demography». pp. 204-221, en. Bernard Berelson (ed.J. The
Behav1oraf Sciences Today. New York. Basic Books
Goode, W. J.

( 1967) «The protection ofthe inept». American Soc,ologicaf R.ev1ew, 32 (February):
5-19.
Moore. Wilbert E. y Amold S. Feldman

(1960) labor Commitment ami Social Change in Devefoping Areas. New York:
Social Science Research Couocil.
Sanford, Nevitt (ed.)

(1962) The American College. New York: Wiley.

A partir de este momento, habrá dos editores responsables: el
Dr. David M. Austin por la parte Norteaméricana y el Dr. Manuel
Ribeiro por la parte Mexicana. Seguirán apareciendo dos números por
año, pero desde ahora cada número incluirá artículos en inglés y en
español, acompañados de Wl abstrae! en el otro idioma.

�Tabla de contenido

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Rector: Dr. Reyes Tamez Guerra

FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL
Directora: Lic. Ma Irene Cantú Reyna

Los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores. No se
devuelven originales. Toda correspondencia deberá dirigirse a:
Manuel Ribeiro Ferreira
Revista Perspectivas Sociales
Facultad de Trabajo Social
División de Estudi~s de Postgrado
Universidad Autónoma de Nuevo León
Ciudad Universitaria
Monterrey. N.L. 66450

Jesús Castillo López M.A.
Familism and the Elderly in Ten Mexican-American Families

11

Ricardo Hi/1 Acosta y lara
Quebec: ¿democracia social "Norte y/o Latino'' Americana"

41

Manuel Ribeiro Ferreira
Educación y movilidad social

55

Antonio Salgado Gómez
Arquitectura, ética y tecnología: algunas consideraciones

77

Raúl Eduardo lópez Estrada
Consideraciones metodológicas para complementar los
enfoques cuantitativo y cualitativo en investigación social

87

A../ Ernst

Ti raje de esta edición: 500 ejemplares

ISSN: 140S-1133

1mpreso en Monterrey. N. L.. México

El trabajo social y la teoría de la interacción simbólica: un
tratamiento efectivo para el uso de drogas

113

�Familism and tbe Elderly in Ten Mexica~-American
Families of Chicago, Illioois
Jesús Castillo López

Introduction.
The sociological study of family relations of the elderly has
many implications for social work, social and economic policy, housing
and regional planning and, for health (Rosenmayr, 1971 ). According
to Rosenmayr ( 1971 ), studies have shown that the life expectancy of
older person diminishes when they are removed to an institution. This
change of environment may sometimes be due to the fact that adult
children were unable or unwilling to provide a sufficient amount of
care for their elder parents at home. Public and prívate agencies are
interested in optimizing the supportive capacity of the family vis-avis its aged member.

.1

Sociological studies may prevent stereotypes and popular
rrúsconceptions of the aged, and in this sense sociological research
and its theoretical formulation are a mean to prevcnt such effects.
Historically, the study offamily relations ofthe elderly had two main
roots, according to Rosenmayr (1971 ), one was the prevailing
sociological theory ofthe so-called nuclear or conjugal family. This
theory stated that the processes of industrialization and urbanization
led to the dissolution of the extended or multigenerational family.
The farrúly as a system, according to him, contracts itself to the
conjugal couple and their young children. Toe elderly are excluded,
and these are the main-&gt; reasons for the alleged role uncertainty in
modero society.
This study is addressed in order to see if this deterioration
within the family and its elder members is occurring in MexicanAmerican families of Chicago's urban area. Since 81 % of MexicanAmerican are living in metropolitan areas (Gelfand, 1982), and
according to Bean and Tienda ( 1987) the population of persons of
Mexican origin was in 1980 8.7% ofthe total population of the United
States and this figure corresponds to the 59.8% of the total Hispanic
population ofthis country, because·ofthis, the decision to chose the
urban population for this study was made.

�12
13
Taking into account this fact it is possible to see how the
modemization and the urban settings have influenced in the dynamic
family ofthe elderly and its members within the family. Another point
to taking into account is that according to Rosenmayr ( 1971 ). in the
future the relationship between the generations in the family will be
still more complex through the appearance ofa second generation or
even a third generation in the age group of the elderly. The general
aim of this study is to know how a group of Chicano or MexicanAmerican elderly of Chicago urban area is treated by his/her own
children and/or relatives who are living or not in the same household.
Although the Mexican-Americans have been studied in the
past in the United States (see e.g. Achor, 1978; Amold, 1928; Connel,
1925; De Leon, 1983; Foley, et. al. 1988; García, 199 l. Gonzalez,
1928; Madsen. 1964; Maril. 1989 Markides and Martín, 1983;
Rodriguez, 1978; Rubel, 1966); these studies have been centered in
the Mexican-American population ofthe southern side ofthe United
States. lacking research based in the Mexican-American population
of Chicago. lllinois.
This study proposes to address a piece of empírica! research
in the study ofMexican-American elderly conceming the city ofChicago. An urban setting has been selected taking into account that most
ofthe Mexican-American population is now living in an urban area
rather than in country settings. According to Achor ( 1978: 159). «The
demographic data alfes/ that by 1970 most Mexican-Americans lived
in cilies; according to the censusfigures thatyear, 88% ofthe Spanish
spealcing population was concentrated in urban sellings». Therefore.

this study is trying to get infonnation about how the Mexican-American
elderly group ofChicago is treated by its family members.
Taking into account that sorne stereotypes exist (Maldonado.
1975) regarding the Mexican-American elderly. specially related to
family relationships, and family solidarity among them. These social
beliefs state that the Mexican-American family has traditionally been
characterized by its pattern of extended relationships living together
and giving support to their members (Cabrera. 1971).
Regarding the Hispanic family, Carrasquillo has pointed out:
Grandparents are likely to remain within the family.
Contrary to common practices of Non-Hispanic groups
in the Unitl:d States, grandparents are welcome to live

with the family. They are not seen as a burden, but as a
blessing due to their knowledge. as role models for tbe
children, or as people who can take care of tbe children
during the parents' absence. Grand~arents ~lay .ª
significant highly respected role in the hves of J:lisparuc
children many times being tbe only adult who mteracts
with the,children for most ofthe day and part oftbe night
Carrasquillo (1991 :72).
However, the findings of sorne researchers (Maldonado, 1975;
Markides and Martin, 1983) did not support the affirmation that ol~er
Mexican-Americans have an advantageous position receiving social.
economical, and psychological support by their adult children and/or
relatives. This kind of beliefs regarding family pattems among
Mexican-American elderly could be more disadvantageous because
of the fact that as Maldonado states:
Toe old myths ofthe extended family have blinded both
the social scientists who fonnulate theories. and the
practitioners who provide social serv,ces so that they fail
to understand the present crisis of the Chicano aged
(Maldonado. 1975:375).
In this sense. 1his study can addresses on that direction. to
examine these social beliefs in sorne way, as Markides says:
...intergenerational research is needed to find answers to
many critica! questions about tbe Chicano family and the
place of 1he older members in it, as well as •~ assess
generational changes in family relations (Mark1des and
Martin. 1983: 15).

Review of tbe litera tu re.
With regard to the structure of the family, Charles Mindel
( 1983) has pointed out that the relative irnportance o~ ~in~I versus
collateral kin and the interdependence of nuclear fam1ltes ts also of
tremendous concem to the elderly. In this sense, the interaction of
elderly within the family context and the wider society is another area
ofincreasing importance. Families differ (Mindel, 1983), and are ch~ging the extent to which they will relate to an externa!. non famtly

�14

15

support system and to what extent they insist that can be provided
entirely or mostly in their family.
Discussions of the ethnic family and kinship relations typically
have not focused centrally on the elderly. inasnmch as mutual aid
arrangements. However. Mindel says. that when the issue ofextended
farnily relationships is being discussed, it is clear on closer exanúnation
1hat by and large the relationships being discussed are parent-child
relationships. Studies exanúning visitation with kin are more often
than not examining lesser extent visitation with other kin. Mutual aid
between kin usually translates as aid between parents and adult
children.
The studies ofkinship relations of e1hnic and minority groups
as weJI as majority groups tend to be discussions of older parentadult child relations. It is in this context, Mindel says, that the research
on elderly and their family relationships can be viewed. Generally
speaking, ethnic groups tha1 still maintain relatively strong ethnic
identities among their members tend 10 have more closely knit and
mon~ highly structured extended k.inship relationships. Although man)'
researchers (Maldonado. 1975: Gallego. 1980: Markides. 1983) have
pointed out that Mexican-American families are not giving more
support to its elder members, Gelfand ( 1982) says that in New York,
Cantor ( 1979) inquired about the functional networks of White,
Spanish and Black-American elderly people, and found that when he
asked who they tumed to when the elder fell "sick or dizzy". 43%
mentioned children, a choice that was four times higher than any other.
In Milwaukee, according to Gelfand ( 1982), Biegel and Sherman
( 1979) noted that over 71 % of ethnic elderly people discussed a
problem with family members before seeking additional help.
Gelfand (1982) has pointed out that as mutual assistance, a
common family pattern among the ethnic populations of the United
States is one of the facts that are present in those ethnic populations.
Whether Hispanic elderly have more supportive farnily relationships
is as yet unclear according to Gelfand (1982).
On the other hand, Pichado (cited by Gelfand, 1982) says that
from bis perspective, changing technology has reduced the value and
numbers of extended farnily units living together. The result ofthis
change in living pattems results in a dissolution of the kinship ties
that bind the elderly to their families and makes it more difficult for
older Hispanic people to rely on family members for assistance.

•

An analytical and important point to bear in mind is the
question ofhow much a particular family pattem is a culturally defined
arrangement, and to what degree it is a functional adaptation to a
particular position in the stratification system. Mindel has pointed
out, for example, do members of a Mexican-American group rnaintain
close tiesto kin because offamily tradition passed down through the
years, orare close ties maintained as a survival mecharúsm in a poverty
level existence? lnvariably, both ofthese factors are intertwined, but
it is wise to keep them analytically distinct. It is through the
ethnographic interviews that this kind of questions can be addressed
and in sorne sense answeréd.
Whíle elderly sharing residences with kin, either as the primary
household heads oras dependents, represent an importan! componen!
of the family status of Hispanic elderly, another important componen!,
according to Mindel ( 1983) concems mutual aid and informal support
implicit in the extended family system. A number of studies have
found that Mexican-Americans and other Hispanics have a highty
integrated kin network providing emotional and financia] support.
Generally the exchange of aid and services was higher than among
Anglos (Mindel, 1980). Hispanics also tend to live in greater proximity
to their kin; Mindel found that location and presence of kin in a
community was associated with migration to that community. This
researcher found ( 1980) in a study done in Kansas City among
Hispanics, Black-Americans and Anglos that the Mexican-Americans
have a more highly developed mutual aid network than the other two
groups. Numerous other sources have sho}VO that Mexicans prefer to
rely on family support than on friends or other more formal sources
(Ramirez &amp; Arce, 1981 cited by Mindel).
In addressing the possibility of declining support for MexicanAmerican aged within their famiJy systems, Martinez ( 1979) did an
attitudinal research study in San Diego, California, in 193 subjects
and her results showed that care of the aged was still perceived as
belonging largely in the domain of the family in four out of five
delineated areas of care: health, emotional support, daily living aid
and economic aid. However, she found that for large and sustained
amounts of support, 4 7% of the sample viewed the government as
more appropriate, and for small amounts offinancial aid, 72% viewed
the reliance should be on the family. She concluded that support of
sorne Mexican-American aged was still perceived as being more
appropriate for the family's elder.

�17

16
However, Gratton ( 1987) and Arevalo ( 1989) found different
results. Gratton (1987) reported that familism among MexicanAmericans is different than in the past He analy:red the 1984-1985
census data on households and he found that older Spanish-origin
females are distinctive for extending their own households to children
and grandchildren, bearing child care and housekeeping responsibilities into old age. In explaining this finding he suggests that rather
than being products of historical minority cultures, unusual family
and household patterns are probably consequences of economic
dislocation, migration and urbanization and thus reflect soci~nomic
need in minority populations. He finally states, that familistic theory
may obscure the recognition of such need.
On the other hand, Arevalo ( 1989) did a research regarding
social service agencies respect to myths about Mexican-American
families by assuming that the extended family provides sociological
and psychological support for the elderly dismiss the need for service
delivery. However, he found that modem Latino families have become
acculturated and nuclear and do not feel that they should support their
elderly.
Mindel (1982) says that the question of whether or not the
extended family system of Hispanic elderly is disintegrating is
probably not answerable yet, since historical data on the subject are
not available. According to Joan W. Moore ( 1971 ), the Mexican
American population «... in this country have so many serious problems
that the difficulties of the oged Chicanos have attracted lillle alfen/ion». It is important to test these findings against thenotion of"warm"
and supportive extended family (Cabrera, 1971; Carrasquillo. 1991)
in the Mexican-American elderly of Chicago.
In a research titled: The older Mexican: The Invisible Elderly,
Eribes ( 1979), reviewed the census and vital statistics data for general
infonnation regarding Mexican-Arnerican elderly, and he said that
Older Mexican-Americans are 'invisible' because they are:
difficult to identify from census sources, concentrated in
five southwestem states, underrepresented in their own
ethnic group by comparison with the Anglo population,
and noi prominent in the social consciousness of most
Americans.

He argued that regarding the elderly policies and programs of
this population the orientation toward family, have not been addressed
adequately in the design of such programs. These programs. he
recommends, should be designed specifically to meet the personal
and cultural need ofthe older Mexican-Americans. In this way, could
be expected to increase the participation of the Mexican-Arnerican
elderly.
After reviewing the literature, I found that there is not much
infonnation regarding the dynamics ofthe elderly and his/her family
in the Chicago urban area. As we could see, most of the literature is
related to the Mexican-American population ofthe South side ofthe
United States.
In its importance. this study is related to the identification of
the relationship among age. ethnicity (Mexican-Americans). and
famíly relationships among family members and elderly. In doing so
1 did a qualitative approach to a group of members of the Senior
Citizen Club ofS1. Pius Church ofChicago. 11. The topic question of
this study is ifthe family members (mainly their adult children) ofthe
Mexican-American elderl)' of Chicago are giving them emotional.
economical or social support.

Metbods and sample.
The main method used in this study was the participant
observation through group discussion in the meetings of the Senior
Citizens Club ofSaint Pius Church. 1used also an in-depth interview
with one of the leaders of the Mexican community and I applied a
little survey based in the survey instrument utilized by Markides and
Martin ( 1983) in their study ofthe Mexican-American elderly ofthe
San Antonio area.
At the beginning of the study I chose to study five MexicanAmerican families of the Mexican cornmunity of Pilsen. but due to
the difficulties to do that ( 1 spent three weeks looking for a contact
and I could not achieve an importan! contact at that time), 1 decided
to change my approach. After talking with the Psychologist of the
Saint Pius Church she put me in touch with the treasurer ofthe Senior
Citizens Club, and after I talked to her about my intentions of doing
this study she talked with the president of the Club and I went to the

�19

18
Club to talk to the members and ask them for their pennission to
attend their meetings once a week. So I used the snowball sample.
In negotiating my role in the group I told them that I was a
psychologist and I could attend their meetings while they could talk
about their importan! matter of importance to them. and at the same
time 1 could get infom1ation regarding their relationships with their
families through this group discussions.
I chose the participan! observation method through group
discussions because l thought that in that way information would be
collected about their own concems and opinions about themselves
and their family members. Also, I chose the in-depth interview with
one ofthe leaders ofthe community in order to have a general point
ofview regarding the Mexican community of Pilsen.
Regarding the use of the survey instrument used, 1 wanted to
get demographic infonnation about the members of the club and sorne
infonnation regarding social relations and economic issues of the
group ·s members.
I entered in the site through one ofthe persons who is working
in Saint Pius Church who is the psychologist oftheChurch. Her name
is Aida Segura and she is working with the Mexican and MexicanAmerican families of the community of Pilsen. When I was talking
with her she asked what were my intentions to wish to work there. 1
explained to her that my intention was to work with Mexican-American
families of the community especially with the elderly people.
After two conversations with the psychologist, Miss A ida, she
put me in touch to the treasurer of the Senior Citizens Club of Saint
Pius Church, Maria Luisa Ramírez. Talking to Mrs. Ramírez about
my plans, I told her, it would be OK if we could begin war work as
soon as possible. She promised, she was goíng to talk with Mrs. Ruth
Chap, the presiden! of the Club, and then she could give me their
answer. When I talked with the president ofthe Club she agreed about
my attendance to the meetings, but she told me that I had to talk with
the Club's members in order to explain them my reasons of beíng
there.
After a week I went to the Club meeting and I talked with the
members ofthe Club. There were twelve persons and they gave me a
wann welcome, asked me about my intentions for being there and

what my goals were. l explained to the group: "lama graduate student
ofSociology, studying at Loyola University ofChicago. I am interested
in giving service to the Mexican-American community in helping the
pastoral services ofSaint Pius Church. At the same time, 1am interested
in knowing more about the elderly people ofthe neighborhood (Pilsen).
1 like to work with elderly people because they have a lot of things
that they can teach us".
One of the persons of the group asked me about what will be
the benefits for them ifl went to the meetings. 1 explained to her the
way we could work together; as a discussion group and they could
feel free to talk about their concems or if they decided not to talk they
did not have to. Another member of the group said that they could
receive sorne benefits because I told them that I am a Mexican
psychologist and I have been working with elderly people in
Monterrey, Mexico. She said: «We can receive some benefits becuuse
he is a psycho/ogist. and when you work with a psycho/ogist you can
receive some benefils».
1 told the group that ifthey agreed we could work together in
the discussion group, but if they did not, they could tell me so and 1
will accept their decision. One of the persons said that she agreed
with my proposition, and accepted me. Another person said that they
could vote by raising their hands if they wold like to be in the group.
Then. they voted and I was admitted in the group. (Was on this way
that I was entering in the field site).
After the discussion with the members ofthe Club we decided
to have our meetings each Friday during ten weeks beginning on
February 25, but due that the first Friday (2/25) was snowing we
decided to begin on March 4, and had have the final meeting on May
6, 1994. So I was for ten weeks in the field site with the members of
the Senior Citizen Club ofSaint Pius Church.

Description of the setting/informants.
Toe Senior Citizen Club is situated in the Mexican neighborhood of Pilsen, the exact address of the Club is 1933 South Ashland
Avenue, ín front of Saint Pius Church offices. Toe surroundings of
the Senior Citizen Club are composed by the Ashland Avenue itself
and the 18th Street.

�21

20
The Pilsen neighborhood is at the southem end of the Lower
West side ofChicago, is the city's leading Mexican community. Named
in honor ofone ofthe principal cities of Poland, the homeland ofthe
Bohemian immigrants who built the neighborhood, Pilsen's
architecture still shows clear signs of its Slavic origins. At this time,
the Hispanic residents of this neighborhood have made their streets a
transplanted side ofMexico. ln the surroundings ofthe Club we can
see on the 18th street sorne different businesses (22), the majority of
them ( 19) with Spanish names. These are the names ofthe businesses:
«Vazquez Funeral Home»
&lt;&lt;.Zemzky Bros. Department Store» First In Fashion

«Clark Gasoline»
« 18th Department Store»
«La Princesa» Joyería Fina
«Foto Estudio Imperial» Foto y Grabaciones
« 18th Street Optical» For your eyes only
«Super Mercado La Perla» Carnes, chorizo hecho en
casa
«San And Sons Merchandise» Artículos de buenas
marcas
«Taqueria Hidalgo»
«Maxi Cleaners» Sastrería, alteraciones, servicio el
mismodia
«Lupe Travel Agency»
«Panadería Nuevo Leon»
«Farmacia Eugenia»
«Clínica Pilsen» Foot, dental
«Peoples Federal Savings»
«Soto's Mini Market»
«Luna's Fashion» Ropa para damas, caballeros y niños
«Law Offices Reyes Villalobos &amp; Velarde» Attomeys
at Law. Abogados
«Raul 's Unisex»
«Gold Star Fashion» Ropa para toda la familia
«Guanajuato» Food and liquors

We can also see on the street sorne advertisements about sorne
Mexican alcoholic drinks such as "Presidente" The Spirit ofMexico,
or referring to the political elections such as "Elect Carrano State
Representative". Besides these types of stores there are five apartments

to live on the 18th Street. J could see only two buildings with sorne
apartments to live. and both ofthem show trash in the front, there are
also sorne kind of graffiti in the walls of most of the buildings.
On Ashland Avenue close to the Senior Citizen Club there are
more stores ( 14) than dwellings to live. Toe stores are as the following:
«Fina's Unisex» La casa del permanente
«Camitas Tzerracuas» Familia Duarte Vega
«Medica! Cente0&gt; Clínica dental familiar
«Auto lnsurance» Seguros para Auto
«Carnicería Sabas Vega&gt;&gt; Barbacoa de res, birria de
chivo.
menudo y ricos tacos
&lt;&lt;La Joya Drugs»
&lt;&lt;Emesto's Chu1Tos»
•&lt;Turismo Latino&gt;• Mexicana. ·1AESA. lncome Tax
«Monterrey&gt;&gt; Brida! and imports. arreglos para Iglesia.
XV años
«Shoe source»
«Emesto's Restaurant»
(&lt;Osco Phannacy»
«La Guadalupana» Centro botánico
«Panadería Laredo»

On the comer of 18th Srreet and Ashland Avenue. there was
one dispenser of the Spanish Newspaper "Exito" which is for free
·1nere were also on rhe same comer. one vendor ofMexican candies
and pop mm. who was wearing a !,1f3~ pants. black shirt. black shoes.
a cap of the While So,· baseball team. anda Mexican jacket. He was
ollering his products on the street and he was talking in Spanish with
two costumers who were buying candies
It 1s very common to see some people on the street. most ol
them Mexicans or Hispanics. on one occasion I saw two young males
in their early twenties dressed in an informal way, both ofthem were
dressed in tennis shoes, one of them was wearing a green sweater.
and the other one a brown jacket and a black cap. lt is also conm1on
to see some African-American people on the street or in the bus stop
waiting to aboard the bus.

�22
On 19th street I could see a blue abandoned car on the side of
the street. with the windows broken. and the tires llat. This car was
right in front of one oftbe apa11ments building which was with a very
poor maintenance. one ofthe windows ofthe building was brokcn. its
gra) paint looked very old and without color.
On 19th Street, betwee11 Ashla11d Ave11ue an&lt;l Paulina Street.
then: is a linle park where little children can play. Most of the times
)OU can see some children in the playground. On this street ( 19th).
there are more dwelli11gs to live. sorne of the houses are made of
wood. others ofbrick, but in general they have 110 good pai11ting or
maintenance.
The Senior Citizen Club itself. is located in a three !loor
building. the C lub is situated 011 tht: tirst tloor of the building. The
seco11d and the third tloors are occupied b) some members ot Saint
Pius Church. The place in which the Club is placed is composed by
three rooms. the first ofthem has two big. whitecoaches. one big table
and 8 chairs. on the second floor there is a blackboard with infom1ation
about the Church activities. In this second room they have a television
set and a radio. The third room is the kitchcn which is used to cook
the meals of the C'lub members whcn thcy decide to eat there. In the
kitc hen they have a refrigerator. a microwave oven and thc sink
These rooms are painted in an old gray color, there are some
paintings on the wall as well as a clock. Only the first room's floor
has a carpet, this is grey. In this room is where we had our mee tings,
the place is comfortable. ali the people can be comfortably sitting
down.
The group was composed of eleven people, ten women and
one man. Their age is around 64 years-old, seven ofthem are MexicanAmericans, three are from Mexico and one o f them is from Guatemala.
Regarding the Mexican-American members they are mainly the first
generation ofMexican-Americans in the United States, and only two
of them are second generation. The majority of the group has lived
more than 18 years in Chicago and more than 15 years in the Mexican
neighborhood of Pilsen.
About their education the majority ofthem have been in school,
sorne of them have more than 6 years of school and others just one

23
year of school. Only one membcr has more than 11 years of fonnal
cducation. The rcligíon of ali of thc members is Roman-Catholic.
They an: mainly maiTicd people. thcre are only 3 widows in
thc group. Talking about thcir childrcn. sorne ofthem only havc onc,
others three and othcrs scven childrcn. Thc personal description is as
follows:
Rosa Annendariz is the presiden! of the Club, a very nicc
person, who is married with Marcelo, the oldest member ofthe group.
Rom in the United States. She is 74 years-old, and has been marTied
twice, the second time with Marcclo for the last 8 years. She has been
living in Chicago all her life, and in the neighborhood for 35 years.
1lcr presence imposes authority, her voice is soft and well educated,
she wcars glasses because ofher age. l-ler parents came to the United
Statcs as farm workers 90 years ago from Jalisco, Mex ico. She has
four ~hildren, two of thcm are living in Chicago. She finished her
fonnal education with high school. She has felt sick because ofher
agc, but she is a strong person who likes vcry much coming to thc
Club.
Mario Rodríguez. is Rosa ·s husband, he is a quiet person. when
he talks. he does it slowly ami thoughtfülly. he is one ofthe two persons
ofthe group who is Mexican-American ofthe second-generation. He
is the oldest of the group, and is 82 years-old. He and Rosa are living
together in the same house, for the last 8 ycars. Mario has one daughter
who lives io one o fthe suburbs ofChicago. He has lived in Chicago
for 42 years, and in the Mexican neighborhood since he and Rosa
were married (8 years). Mario has not much education, he studied
only the first grade of elementary school but he is very smart, when
he worked in a factory he was promoted in the company and he has
been supervisor the last 20 years. He was a widower before he married
Rosa, and when he and Ruth met in the church they decided to get
married . Marcelo has felt sick lately because he has arthritis in his
legs and he cannot walk long distances, but he drives his own car.
Mario is coming to the Club eventually and he has good relation s
with the female members ofthe club.
Mónica Lazo is another member ofthe group, she is 65 yearsold, she is a very active person, she is always doing something, for
instance, at lunch time she comes in with dishes, and drinks, and so
on. She does not taJk very much, but she is always paying attention to

�24
the conversations of others. She was born in the United States. she
has lived in Chicago ali her life, and in the neighborhood for 44 years.
She is married and she studied up to 8th grade. Her parents were from
Mexico, and she has two children, both of them are married and they
live in Chicago.
Maricela López is the treasurer of the Club, she and Ruth are
the leaders of the group. she is 64 years-old, but she looks younger
than her real age. She was bom in the United States, and she has been
living in Chicago for the last 20 years, before, she lived in New York
for l Oyears. Maricela studied up to 6th grade, she likes to read the
newspaper to be updated, and magazines, more in English than in
Spanish. She is the person who is taking care of the money of the
group, and she is well organized to do this. She is a widow. and she is
living with two ofher children. she has 7 children. and 4 ofthem are
living in Chicago.
Andreita Esparza is other of the members. she was bom in
Mexico. but she has the legal residence ofthe United States. She has
lived in Chicago for the last 30 years and in the neighborhood for the
last five years. She is the person of the group who has the highest
grade of school, she studied in Mexico up to the ftrst year of
Preparatoria (High school). She is a widow, and she is living with her
daughter and her grandchildren. Although she is 77 years-old she
likes very much to go out of her home to different activities in the
community. She is well informed ofthe activities ofother clubs in the
area. She likes to talk about her family and she admires her
granddaughter who is studying al college, she says that "she is a very
good girl". Andreita loves her grandchildren a lot. she helps them
with their problems.
Cecilia Rosas is from Guatemala. she is trying to get the United
States citizenship, she is 74 years-old, and she has lived in Chicago
during 18 years and in the neighborhood for the last 2 months, but she
has been a member ofthe club for ayear. Clara Luz is very quiet, she
does not talk much with the members of the group, but she is very
nice with the group. She studied up to 3rd grade of elementary school.
and now she is taking English classes. She is a widow, and she has 3
children. two of them are living in Chicago.
Gisela Martínez, 64 years old, is very communicative, she likes
to talk very much, she is an active person. She was bom in the United

25
$tates, and has living in Chicago and in tbe Mexican neighborhood
for the last 31 years. She studied up to 7th grade ofelementary school,
but she likes to read, especially in Spanish. She is married, with two
sons, one of them is married and is living on the same street right
across from her house. Her parents were from Mexico, and she has
very good memories about them. Gloria says that as she cannot be at
home the whole day, she is always out in this club or other clubs of
the community. She describes herself as a very nervous person who
needs to be very active, in order to be quiet. Gisela is one ofthe most
talkative members ofthe group.
Natalia Leal is another member of the group who is a second
generation of Mexican-American, her parents were MexicanAmericans too. and she like~ more to speak in English than in Spanish,
but she likes to come to the club meetings because she is Gisela's
friend and she likes to be with her. Natalia is 60 years-old, and has
been living in Chicago and in the neighborhood for the last 16 years.
She is married and has no children. She is very cooperative with the
group and she is always helping to the members of the group with
their activities such as cleaning and doing handcrafts. Natalia is very
nice with everybody in the group.
María Rosales. 65 years-old, is married and has 7 children. six
ofthem are living in Chicago. María is a very active person within the
Mexican community, she is always attending the meetings and is wel 1
informed about the political activities of the Mexican community.
She knows about the oppo1tunities that the govemment is giving to
the elderly in this area. For instance, she informed the group about
sorne possibilities of achieving a cheap house in the neighborhood.
and how to get more advantagesofthe governrnent policies regarding
the elderly people. María has been living in Chicago for 44 years, and
in the neighborhood the last 36 years. She has studied up to 5th grade
of elementary school, but she likes to read the newspaper frequently.
Her parents were from Mexico, and she is goes to Guadalajara, Mexico
once or twice ayear, especially during the summer.
Gregoria Femández one more of the active members of the
club, she is 64 years-old and she was bom in Mexico, but she has the
U.S. citizenship because one ofher parents was bom in the United
States. Shehas lived in Chicago for 18 years, and in theneighborhood
for the last 15 years, she is married and she has 7 children, 5 of them
are living in Chicago. She studied until 6th grade, but she studied in

�27

26

1he San Carlos Academy for Take Care, which is related with the care
of children, she has the license of 1he state of Illinois. Gregoria likes
10 be very communicative and very active too, becauseeach time we
finished our meetings she was going downtown to attend any other
meeting with a feminist group.
Magdalena Sánchez is another communicative member of the
group. she is 72 years-old, and very active. too. She says that she
likes to attend different clubs ofthe community because ofher interest
in leaming as muchas possible. She is one ofthe members who talked
a 101 aboul her children. She is divorced, and has four children, ali of
lhem are living in Chicago. She has lived in Chicago for 42 years, and
in the neighborhood for the las! 23 when she feels OK she forgets that
she is 72 years-old and feel behaves as a young person. One of
characteristic Magdalena's is that she is always talking in a positive
way. she says that we have to face the bad times with a smiling face.
So she is always srniling and helping other members ofthe group.

...

My relationships witb informants.

lftr

1

In this study I was only an outsider of the group, but most of
the times, they made me feel as their guest. Although our relationship
began as something formal, they were very nice with me. AII ofthem
gave me their phone numbers and their addresses, and I gave them
my phone nwnber and my address. too. E ven though we were together
just once a week, I felt fine within the group, and in most of the
meetings they were talking to each other in a confident way, and they
included me in their conversations. When we finished the last meeting
I told them that I would call 1hem in September in order to know if
they are interested in the possibility 10 continue with the meetings. I
could say thal our relationship was closer at the end than at the
beginning ofthe meetings.

related with the relationship between the elderly and their family
members, 1 just found this relationship related with their children,
and through the sessions the other issues were emerging and t decided
10 analyze them 100.
Precisely, this is one of the characteristics of the qualitative
research. the flexibility, in which we can modify our initial goal and
let the people talk and show their issues. That is the reason why I just
let the facts appear decided to analyze them.

Fiodiogs.
Taking into account that the main goal of this study was to see
how the Mexican-American elderly ofChicago urban area are dealing
with their family members, I thought at the beginning that only that
would be my finding, but after this experience and the analysis of
data I found myself dealing with more data than I expected. I found
not only, infonnation regarding the family members of the elderly
people, bu1 also infonnation regarding themselves and their main
concems in their life. Sorne ofthe findings are as follows:
1 found that !he elderly are not living in an extended family as
1 thought at the beginning. most ofthem are living with their spouse
or alone. especially the widows who are living in apartments for retired
people _or elderly. Although most ofthem have their children living in
the Ch1cago area, they are not obtaining economical or emotional
support from their offsprings. On the contrary, most of the time the
children are the cause of their concerns and they worries. Toe following
are sorne of the data found and sorne quotations of the actual words
of the members.

Intergenerational solidarity.
Concerns about children.

Data analysis.
After reviewing, l found sorne issues which were more
repetitive in the sessions, these were related with intergenerational
solidarity, physical health, money and political activities of the
members ofthe club. This issues are discussed in the following section.
I want to say that my main goal at the beginning of this approach was

Regarding the concerns related to children we can see how
sorne ofthe members ofthis group are dealing with this issue, as we
can see from Rosa's words, the president ofthe Senior Citizen Club
of Saint Pius a seventy four years-old Mexican-Arnerican woman
when she was saying that many times children didn ' t understand th~
suffering oftheir parents. making an allusion to one ofher children
who lives in Florida and who got married with a Chinese girl. She

�29

28
does not agree with this marriage, and because of this she had a
disagreement with her son, and they have not communicated by phone
since four months ago. She said:

members told Guillennina that here in the United States people are
accustomed to be married later than in Mexico.
Children abusing their parents.

lt hurts me a lot on my heart not being able to talk with
my son, but Ido not want to give up because then he is
going to think that he can doing with me whatever he
wants. I hove caneel/ed a phone cal/ severa/ times, and I
already hove four months without talking with him, and
when he talks to me I am not going to help him because
that is what he is expectingfrom me.

Things like these are the concems that sorne of the members
have with their children, sometimes we are thinking that when a person
is old, they are only going to enjoy their last years, but as we can see
is not easy to get that "happy golden age", and is hard to accept that
in this case the reason is precisely the offspring of the elder.

...
,, .

1

Emotional responsibility for children.
In addition to these concems, sorne of the members of the
group are feeling not only worried about their children, but also they
feel emotionally responsibility oftheir adult children, as ifthey were
guilty of their children 's life. In one of the sessions Gregoria, a sixty
four year-old Mexican woman who raised their children here in the
l Jnited States said:
I am worried because one o.f my sons is saying that he
wi/1 no/ be married, he is not inlerested in being married,
he has decided to be single for the res/ ofhis life. [/ asked
her ifher son is Mexican-American or Mexicanj My son
is Mexican-American, he is Chicano, but l am very
worried about this matter.

As we can see in Guillennina's words she is feeling responsible
ofher son's decision of not being married, and this fact is related with
a migrant relation too because Guillennina was educated in Mexico
perhaps with more emphasis in the importance ofbeing married, and
her son grew up (here) in the United States, perhaps with a different
perception about marriage and its importance in one's life. This
cultural fact compounds the situation or increases the misunderstandings between the elderly and their children. Guillermina's son is
more accustomed to the American way of being, and as one of the

Even sorne of the elderly gave infonnation saying that
sometimes their children are taking advantage of them, I used the
expression of "Children abusing their parents", although it sounds
very strong, their implications are not related with physical damage,
but with the increaseofpsychological concern in elderly's life. Sorne
ofthe members said this, but who pointed out this issue in a descriptive
way was Gloria, a Mexican-American woman, 64 years old, who has
two sons, and one of them is married. Gisela said that all the times
children get advantage of their parents' love, and sometiroes the
married children let their own children with their parents without
asking them ifthey can take care ofthem or not.
This is unfair -she said- and is nota good thingfor 1he
parents who have to take care oftheir grandchildren. F or
that. when my son tells me 1hat if I can 1ake care of his
son / do not have any time, I Je// him 1hat I can t. and [he
hasJ to lookfor somebody e/se to take care ofhim because
I have other 1hings to d o.

Another way in which children are taking advantage of their
parents is related with money, this issue is exemplified again by Gisela,
when she talked about her married son and her daughter in law:
They ask us .for money b111 then, they do not pay back and
[theyj think that because they are our own children they
have 1he righl to do wha1ever they want wilh us.

Problems with children.
One of the ftndings is related with the problems that elderly
are facing with their children, these problems are more serious that
only being a concem. As Mario, Ruth's husband has pointed out in
his relationship with his daughter of his tirst marriage:
One of my biggest problems is with my daughter. Ion/y
have this daughter, but she does not speak to me, she is
angry because I got marriedfor a second time, I married
Ruth. She is my second wife and we have been fine. l
1hink my da11gh1er is unfair, I got married because I felt

�31

30
lonely and besides I gol married because my first wife
died and I was widower for seven years. I real/y do not
understand why my daughter is so angry. Something tlwt
hurts me a lot is tl,at my daughter ca/led me to tell me
that u-hen I die. she is not going to accept for me to be
buried with myfirst wife. and I disagree with that ... l have
10/d her that Ruth freats me very well and of course
sometimes we have some problems. but in general we are
OK. My daughter does not want to 1mderstand my
situation, and she is l111rting me a lot, but I cannot do
anything (about it).

'!
'i

Mario is having really sad moments, and by the time our
meetings ended, he and his daughter had not talked yet. But tllis is an
example ofhow, in this case, children are giving pain to their parents.
In these quotes we could see how the intergenerational solidarity is
not present at least in this approach to this elderly group.
However, the members ofthe group are sharing mutual emotional suppon an1ong themselves. In this approach I could see that in
frequent interactions the group members are giving emotional support
one to another. In this way this club is for them as a shelter from the
problems outside the club.

Mutual emotiooal support.
One ofthe ways the club members are supporting each other
is when they celebrate the birthdays at the end of each month. On the
last week of each month they celebrate the birthday of the persons
wbo had their birthday on that month. They cook special dishes to be
eaten at the club, and the person who celebrate her birthday receives
a present from the club. They buy this present with money from the
monthly cooperation that each one ofthem is giving. That is, the money
is shared among themselves. Sorne persons ofthe group are in charge
ofsorne special activity for this day. For instance, someone is in charge
of buying the cake, others to cook sorne dishes, others bring
refreshments. They have this division oflabor not only on those days,
but also in the regular meetings sorne persons are in charge of sorne
activities, such as to open the club, or taking care ofthe cleaning, or
organizing the tables and chairs and so on.
ln this sense, they are receiving from these meetings emotional
support, that help each other to face their problems. Right now I would

like to say that regarding this matter. in the linte survey that I applied
in the instrument based on Markides ( 1983), sorne of the questions
were related with the social relationships ofthe members ofthe club.
1 found from their responses they are having social relationships in
first place with their children, in second place with friends, and in
· third place with relatives, but these relations with relatives are less
frequent than the relations with friends.
In this way, these facts are connected because the club is mainly
composed of persons who are nol living in the sarne household and
they are only having this social relationships within the club. That is,
they are receiving the mutual emotional support from the club
meetings, instead of relativcs, or even children.

The importance of money.
I have noticed that this matter is a frequent concern in the
Mexican community and in the group. In Nancy's interview, one of
tbe leaders of the Mexican community, she said:
We "re 1101 educated. u-e don t huve a degree. we are ,wt
from rich.fámilies. We are per.rnm wilh problems of ali
ki,uú, money, moral. physical. We have the desire to be
beue,; we come (to the United States) look.ingfor a beller
lije. (In referring to the young people who are trying to
have an education) They arefightingfor their scholarships
becaus e as poor people 1re cannot pay them their
education. Nevertheless, they are fighting to getfinancia/
help... We have something in mind (she and other women
ofthe community), 1here sa /ot oftalent in our community.
that s a long term project to do it, b'ut we are sti/1 waiting
(to commercialize ali those things they are making).

Regarding the Senior Citizen Club, they were working in doing
sorne kind of plastic handcrafts such as pot holders, handkerchief's
boxes, presents for sorne special occasions like mother's day or
birthdays or something like that. They sell these things in sorne special
day after the Sunday's mass at St. Pius Church. In other occasion the
group was talking about the móney they could eam thanks to the sale
of their handcrafts in the Church. One of the members was telling that
she could eam $50.00 dollars approximately, which is a considerable
amount of money compared with the money others eamed on the

�33

32
sales. Sorne of the people of the group could earn $15.00 dlls., or
$25.00 dlls. more or less.
In one of the meetings Ruth, the president, and Guillennina,
one ofthe members, were talking about how much money Guillermina
earned on one ofthe sales oftheir handcrafts at the Church, and they
were talking very seriously about the money matter. None of the
members of the group at that meeting interrupted their conversation
as showing that this matter is very important for them.

Physical health.
Toe group shows another concem, but in this case related to
their physical health, I noticed that they were talking about this matter
in two ways, one of them related with death, and the other one related
with the physical health itself.
For instance, they were talking about death when Ruth began
to say in one of the meetings that sometimes it is very hard to accept
the death of your own kids. Rosa had a son who died recently. She
began to talk about her own experience by saying this:
He died very quickly in February ofthis year. The doctors
diagnosed him cancer in the lungs in November. and by
February he was dead. lt was ve,y hardfor me because I
loved this son more than al/ the others and. it has been
ve,y difficult to gel over this thing. A lot oftimes at night
I wake up crying because I see him alive in my dreams,
but when l wake up I realize that he has been dead.

In other session they' began to talk about death policies, saying
that it is important to be prepared to die, and not be a burden for
relatives after death. They also said that it is a good idea having the
will in order to avoid sorne future problems for children or relatives.
They did not say much about this matter, but when they said
something, sorne of the people of the group were very serious and
quiet.
When they talked about physical health, they mainly talked
about their own health. For instance, Maria Orozco began to say in
one of the meetings that she is very active, but as she has problems
with her legs it is hard to her to walk for a long distance. She said:

Yesterday, l had a pain on my waist. this is because the
change of the weather, but when we are old, who does
no/ have problems wilh her waist? Everybody who is o/d
knows that. But, when l am OK. I forget that I am old. J
fee/ as if l were young again

In other session Mario said the following:
I am old, and when one is old we should be happy to be
a/ive, l am olive, but I have a lot of problems. I have
arthrilis in my legs and l have a prob/em wilh my neck, J
cannor move il because o/a car accident / had be/ore. At
rhis age. eve,ything is over. the friends do no visit you
anymore, you get tired easily jusi doing some kind o/
physical activity and the air is lacking. We cannor do a
lot ofthings anymore.

Taking into account. that the group is composed of elderly it
is expe':ted that one of their concems w-as related with physical health,
but I tned to show that concem anyway. They are aware that their
possibilities of living longer are less than in the past, but they are
looking for having a better way oflife.
Politiral activity.

Toe last finding is related with political activity ofthe mernbers
of the club and of the Alicia as a leader of the community of Saint
Pius Church.1 noticed that sorne ofthe members were well infonned
about the political activity of the Mexican community and sorne of
thern a.re involved not as coordinators or something like that. but as
attendants to the political meetings of the community. In one of the
sessions, Ruth, the president, was telling the members about one of
the conununity meetings in the neighborhood, and Gregoria began to
talk about how was the meeting was:
It was very interesting, they 10/d us (the political
representatives ofthe Mexican community at the meeting)
about some ofrhe advantages that we can obtain as Senior
cilizens, for example a preferable treatment in sorne of
the comm1mil)1 services that the 1/linois governmen/ is
going to hove such as cheap houses, the crearion ofmore
parks, and sorne stores here in the community. The
organizers (who are a group of political activists of the
community), said that we wi/1 visit rhe government courr

�35

34
house al tlu: end of April in Springfield, IL to ta/k with
the go,·emmelll representatfres. This visit is not 011/y for
the Senior dti=ens. w1y person o/the Mexican comnwnity
who is interested can go. 11,ey are going ti) hal'e buses
ready on 1he sma/1 sq11are (ofthe neighborhood). they are
goi11g to take ll'ith 110 cost ali the per.w11s who are
imerested IV go.

Then after this trip to Springfield. some of the attendants to
that trip explained to the group how the visit to the govemmcnt
courthouse had been.
These are sorne of the main findings of this linle approach to
the elderly group ofthe Senior Citizens Club ofthe Saint Pius Church
ofthe Mexican community of Pilsen. l hope this could help to increase
the understanding of this group of persons of the community.
,. . . . . 1

in ·
·H:

~;;i

Discussion and conclusions.

t

..,,, :
I •

1. Summary of the findings and how they relate to the existing
litcrature.
Before the analysis of data I was thinking about what kind of
findings could be more importan! to address the main goal of the
study. and as I said before. 1 found more information than I was
expecting. Due to the main goal of the study was about the family
relationships of the elderly, I was more focused (and biased I think)
toward these findings. I found that as other researchers have been
stated before, (Markides, 1983; Maldonado, 1971) the extended farnily
among the Mexican-American elderly is not working any more. And
not only is not working, but also the conjuga! family is not giving the
emotional support to the elderly, as we could see in the relationships
between elderly and their children. Toe elderly is not receiving support,
neither psychological or economical from their offspring, but they
are having more interaction with their children than with other
relatives.
In this way, the findings regarding this issue in this study is
corroborating the findings of other researchers (Maldonado, 1971;
Gallego, 1980; Markides, 1983). Toe Mexican-American elderly (of
Chicago in this case, and in this group) is not receiving support form
their family members. On the contrary they are receiving an increase

amount of concems regarding their children, instead of receiving
support.
However, compared with Markides's findings. he found that
among the Mexican-American elderly they are not having frequent
social contact with friends, 1 found here that these members of the
club are having an increased social contact with friends compared
with relatives. This finding is more related to the findings ofMyerhoff
( 1978) among the Jewish elderly of California in which their club
was giving them emotional support to face their social and emotional
problcms in the society.
Regarding the mutual emotional support that I found hcre, 1
could not tind literature related to this issue among the MexicanAmerican elderly. lt is interesting 10 know that this emotional support
shared by the members ofthis club, could be an alternative solution
to their feelings ofabandonment (if exist) form their family members.
Regarding the other findings of the physical health and the
importance of money, Markides (1983) is the only researcher who
has sorne information related to this matter. but not in a direct way as
I found here. He found in his study in San Antonio that the physical
health ofMexican-American elderly is lower than the elderly Anglos
he compared, and he mentioned in a s light way that the MexicanAmericans are concemed about their health. Is in this way in which I
could relate this finding, and is the same in both cases.
The importance of money was found too arnong the groups
studied by Markides ( 1983) in his study as was found here in this
study, he found that the concem regarding money is high among the
Mexican-American e lderly ofSan Antonio as here in Chicago.
The finding regarding política) activity has sorne correlation
with one of the findings of Torres-Gil () 982) among Hispanics of
South Texas, in which he found a relative interest in politics among
the Hispanic elderly group. And in this approach I found that they
are having interest in politics, not as active participants, but as
anendants in the mainstream of politics in the Mexican cornmunity.
2. Limitations of the field study.
The main limitation ofthis study is that was very short in time,
and was through a formal group, I think that I could increase the

�37

36
understanding of the Mexican-American elderly by continuing in
touch with them, and spending more time in the field site. More over,
as qualitative research these findings are suggestive rather than
conclusive.
Other limitation is that due to my inexperience in analyzing
qualitative data I felt that other important issues are there, but I could
not find a good way to explain them, therefore, of seeing. And other
limitation could be related with the setting itself, was in a fonnal
setting and could be possible to get more information in a natural
setting rather than in this formal setting ofthe meetings ofthis group.
However, I think that this is a good beginning in the search ofmeaning
in this issue of the Mexican-American elderly of Chicago.

3. Directions for future research.
The most important direction for future research is trying to
avoid the limitations of this study. One of the directions that 1
recommend is that could be better increase the study by going directly
to the families of the elderly people and seeing in a natural way how
they are related to each other. Toe findings ofthis little study only are
recommendations of further research. So I think that the main direction
musl be toward the looking for meaning in a natural setting which is
in the families of the elderly people as much as possible.

Bibliography
Achor, Shirley
(1978) Mexican americans in a Dallas barrio. Tucson,
Arizona: University of Arizona Press.
Arevalo, Rodolfo
{l 989) «Toe Latino Elderly». Califórnia Sociologist, 12, l.
Winter, 1-7.
Arnold, Charles
( 1928) Thesis: Folklore. Manners and Customs of the
Mexicans in San Antonio. Texas. Austin: Toe University of
Texas.

Atchley, Robert and Mildred Seltzer
( 1976) The Sociology of Aging, Belmont, California:
Wadsworth Publishing Company Inc.
Babbie, Earl
{I 992) The Practice o/Social Research. Belrnont, California:
Wadsworth Publishing Co.
Bean. Frank and Marta Tienda
(1987) The Hispanic Population of The United States.
NewYork: Russel Sage Foundation.
Blumer, Herbert
( I 978) «Society as Symbolic Interaction», in: Symbolic
lnteraction: a Reader in Social Psy chology. by Jerome G.
Manis and Bernard N. Meltzer. Boston: Allyn and Bacon Inc.
Bogdan. Robert and Steven Taylor
(1984) lntroduction to Qualitative Research Methods. The
Search for Meanings. New York: John Wiley &amp; Sons.
Brubaker. Timothy (Ed.)
( 198.3) Fami~r Relationships in later life. Beverly Hills: Sage
Publ ications.
Cabrera. Arturo
(1971) Emerxing Faces With Mexican-Americans. San Jose.
California: W.M.C. Brown Company Publishers.
Carrasquillo. Angela L.
( 1991) Hispanic Children and Youth in The United Sta/es. A
Resource Guide. New York: Garland Publishers.
Connel. Earl.
( 1925) Thesis: The Mexican Population of Austin, Texas.
Austin: the University ofTexas.
Cool, Linda
( 1986) «Ethnicity: Its Significance and Measurement», in; New
Methods For O/d-Age Research. Christine L. Fry and Jennie
Keith (eds.). Massachusetts: Bergin and Garvey Publishers.
De Leon, Amoldo
( 1983) They Cal/ Them Greasers (Anglo Altitudes Toward
Mexicans in Texas. 182 / -/ 900). Austin: University ofTexas.

�38

39

Foley. Douglas E. et al
( 1988) From Peones to Políticos (Cla~·s Ethnicity in a South
Texas Town /900-1987). Austin: University ofTexas Press.

Manis, Jerome G. and Bcmard N. Meltzer (eds).
( 1978) Symbolic Interaction. A reader in Social Psychology.
Third ed. Boston: Allyn and Bm:on lnc.

Fry. Christine and Jennie Keith (Eds.)
( 1986) New Methods for Old Age Research. Massachusetts:
Bergin &amp; Garvey Publishers.

Maril. Robert Lee
( 1989) Poorest ofAmericans (The Mexican-Americans oj the
lower Rio Grande Va/ley of Texas). Notre Dame, Indiana:
University ofNotre Dame Press.

Gelfand. Donald E.
( 1982) Aging: The Ethnic Factor. Boston: Brown. Little and
Company.
Garcia, Ricardo
( 1991) Rise ofThe Mexican rlmericans Aliddle Class. Texas:
Texas A &amp; M University Press.
Gonzalez.. Kathleen M.
( 1928) Thesis: The Mexican Fami(r in San Antonio, Texas.
Austin: The University ofTexas.

Martinez, María
.
(1979) «Family Policy for Mexican-Americans and Their
Aged». Urban ami Social Change Review; 12. 2, Summcr,
16-19.
Markides, Kiriakos S. and Harry W. Martin
( 1983) Older Mexican-Americans (A study in an urban harrio)
Austin: Univcrsily ofTexas.
Markides. Kiriakos S. and Charles H. Mindel
( 1987) Aging ami Ethnicity. Bevcrly Hills: Sage Publications.

Gratton, Brian
( 1987) «Familism among 1he Black-American and MexicanAmerican Elderly: Mylh or Reality». Journal ofAging Studies;
l. 1. Spring. 19-32.

McAuley, William J.
( 1987) Applied Research in Geronto/ogy New York: Van
Nostrand Reinhold Company.

Horowitz, Ruth
( 1983) Ho11or and the American Dream Culture and Jdentity
in a Chicano Co111m1111ity. New York: Rulgers.

Myerhofl Barbara
( 1978) N11111her Vur Days. A Triumph of Continuity and
Culture among Jewish 0/d People in an Urban Ghello. New
York: Simon and Shuster.

Jarre!, Robín
(l 994) «Symbolic lnteraction» (Class hand out).
Lofland, John
( 1984) Analy zing S ocial Seuings. Belmoni. California:
Wadsworth.
Madsen, William
(1964) The Mexican Americans ofSouth Texas. Chicago: Holt,
Rinehart and Wmston.
Maldonado, David
«The Chicano Aged». Social Work, 20:213.

Peterson, Evan
( 1989) «Elderly Parents and Their 0ffspring», in: Aging tmd
the Family, by Stephen J. Bahr and Evan T. Peterson (Eds),
Massachusetts: Lexington Books.
Rodriguez, Roy C.
(1987) Mexican American Civic Organizations (Political
Participation and Política/ Al/iludes). San Francisco,
California: R. &amp; E. Research Associates, JNC.
Rosenmayr, Leopold
( 1971) «Family Relations ofthe Elderly&gt;&gt;, in: Perspectives in
Aging. Frances G. Scott and Ruth M. Breuer ( eds.) Corvallis,
Oregon State University.

�40
Rubel, Arthur J.
(1966) Across the Tracks (Mexican-americans in a Texas City).
Austin: Toe Hogg Foundation for Mental Health.

Quebec: ¿democracia social "Norte y/o Latino"
Americana?

Sinnot, Jan D. et al
( 1978) Applied Research in Aging (A guide to Methods and
Resources). Boston: Little, Brown and Company.

Ricardo Hill Acosta y Lara

Stryker, Sheldon
(1978) «Symbolic lnteraction asan Approach to Family
Research&gt;), in: Symbolic lnteraction: A reader in Social
Psychology. by Jerome G. Manis and Bemard N. Meltzer.
Boston: Allyn and Bacon Inc.
Torres-Gil, Femando
( 1982) Politics ofAging among Elder Hispanics. Washington
D.C.: University Press of America.

Introducción.
Las recientes noticias políticas sobre Quebec -la provincia
francófona canadiense, o "Etat en devenir" 1- pone en duda la integridad
de la democracia norteamericana, la que tampoco parece escapar a
los temblores nacionalistas que sacuden nuestro mapamundi en el
ocaso del actual milenio cristiano.
Aunque ninguna de las dos consultas referendarias -efectuadas,
respectivamente, durante el segundo y tercer gobierno del Partido
Québequense- arrojaron los resultados esperados por los separatistas
quebequenses, ei margen de diferencia con los "federalistas" parece
peligrosamente estrecharse para estos últimos.
Separada eventualmente del Canadá anglosajón, ¿se asimilará
la "Bella provincia" paulatinamente a la "latinidad" de América o
dependerá más directamente de los Estados Unidos? y ¿qué papel
jugará al interior del Tratado de Libre Comercio, recientemente
finuado por Canadá, Estados Unidos y México?
A la comunidad cultural y religiosa con los países al sur del
• realidad geopolítica
Río Bravo, se antepone para Quebec la imponente
del "imperio americano" que, absorviéndolo, lo separa y enajena de
aquellos.
Ahora bien, el avance prodigioso que los medios de
comunicación acusaron en este umbral del siglo veintiuno, acortan el
espacio que antes nos aislaba: los mensajes familiares nos llegan y
sin ser interceptados.
A esta condición general se suma el estatuto preferencial que
goza Quebec dentro de la confederación canadiense, permitiéndole
' Alusión al titulo de un texto de G . Bergeron y R. Pelletier, ambos integrantes de la
larga lista de autores refiriéndose a la famosa •cuestión nacional". Como resumen de
esta problemátíca. véase la ya clásica obra de Bourque. Gilles y Legaré ( 1979.

�42

irradiar su cultura particular -tal cual un estado soberano- desde
delegaciones y representaciones en el extranjero.
¿Pero qué clase de influencia mediática o "sur place" desearíamos que ejerza Quebec sobre el resto de la América Latina?
Como trabajador social. habiendo compartido el ejercicio
profesional durante más de dos décadas en cada uno de los extremos
latinos del continente (sobretodo Uruguay y Quebec), considero que
es en el ámbito de las políticas sociales que la influencia quebequense
sería más ejemplar y beneficiosa para sus parientes "tradicionales"
del sur. Pero por supuesto, este ensayo constituye más una realización
de deseos que una prueba de hipótesis.
Empecemos por una revisión histórica de los antecedentes que
pueden otorgar credenciales latinas a Quebec. para entrar luego en
las consideraciones sobre su "ejemplaridad" en materia de trabajo y
políticas sociales.

Antecedentes recientes y más remotos.
El estrecho margen en favor de Canadá que arrojó el
referendum de noviembre de 1995 reparó simbólicamente la ruptura
que se había producido unos pocos años atrás cuando Quebec -en la
víspera de su fiesta nacional de San Juan Bautista- quedó definitivamente fuera de la constitución canadiense, repatriada ya desde Londres
a Ottawa.
Simultánea e irónicamente provocado por los representantes
de los primeros y de los últimos "canadienses" (la comunidad amerindia y los habitantes de la provincia de Terra Nova, respectivamente),
el fracaso del famoso acuerdo del lago Meech constituye en realidad
el "desabroche" final de un chaleco de fuerza impuesto a un país
desarticulado desde su creación .
Tal vez considerado por los navegantes vascos como el "acánada", este vasto territorio helado y "despoblado" por naciones aborígenes, descubierto oficialmente y colonizado primeramente por los
franceses, fue en realidad conquistado y "programado" por el Imperio
Británico.

43
El mercantilismo de la época concretiza el pasaje entre
Liverpool y Yokohama a través de Canadá, navegando los océanos y
construyendo el ferrocarril de more jusque ad marem. Como protagonista de esta empresa, la Compañía "Canadian Pacific" logra exitosamente diversificar sus intereses asegurando al mismo tiempo mano
de obra barata y mercado interno, en el país naciente. Así se crea un
fabuloso sistema de inmigración y colonización que, con la ayuda del
flamante gobierno federal, puebla el oeste canadiense.
Mientras tanto, la primera nación europea, acantonada en
Quebec, resiste mediante una excepcional fecundidad (la revanche
des berceaux) la anglicización de Canadá1.

¿Una emergente nación latino-americana?
Paulatinamente integrado al capitalismo monopolista, el
Quebec rural se moderniza sin por ello perder su tradicional e irreductible antagonismo con el resto de Canadá. Cultural, religiosa y lingüísticamente diferente, su historia nacional está jalonada por actos de resistencia al colonialismo canadiense.
Al comienzo de la década de los sesenta, esta afinnación se
manifiesta durante la llamada Revolución Tranquila, cuando el Estado
quebequense comienza a emerger como el aparato de una naciente
burguesía nacional compitiendo con los intereses que guían la política
del resto de Canadá. MulticulturaJismo, bilingüismo, serán finalmente
rechazados por la adopción del francés como único idioma oficial, el
cual se toma compulsivo tanto en la enseñanza como en la señalización
pública.
A diferencia de otras provincias, Quebec se dota de aparatos
de Estado que lo colocan en el mapa mwidial en cuanto a las relaciones
internacionales: delegaciones comerciales y servicios de inmigración
aveces separados de sus homólogos canadienses. Tal es el caso de
París, con quien Quebec mantiene relaciones preferenciales, así como
con otras capitales del mundo contemporáneo.

2

El tema de las poiiticas de inmigración de Canadá- y, más particuliannente de Québecconstituyeron objeto de investigación en mi tesis de doctorado, cuyo resumen fue
publicado en: Hill (1987).

�45

44

Para América Latina, la Delegación de Quebec en la ciudad
de México D.F. desempeña cada vez más un rol preponderante.
Contando con oficinas alejadas de la Embajada de Canadá, abarca
las operaciones quebequenses culturales, comerciales y migratorias,
no sólo en territorio mexicano, sino también en América Central y el
norte de Sudamérica; el resto del continente latinoamericano está
servido por representaciones del gobierno de Quebec, anexas a la
Embajada de Canadá.

Un fenómeno similar se produce respecto a la fuerte dependencia con el imperialismo estadounidense: las inversiones canadienses tempranas y los actuales programas de desarrollo socio-económico
en el subcontinente americano proyectan la buena imagen del "Papá
Noel" en vez de la del Tío Sam4 •

Relativamente recientes, estas incursiones políticas responden,
en realidad tardíamente, a las tempranas inversiones canadienses que
comenzaron a fin del siglo pasado en América Latina. En efecto,
capitales y tecnología canadienses en materia de transporte ferroviario
(México) y electricidad (caso de la Light, más tarde la Brasean, en
Brasil), y también de explotación de recursos naturales, mineria, azúcar
(Cuba) -por no mencionar más que unos pocos- fueron transferidos
desde Montreal, pionera entre otras metrópolis norteamericanas.
Actualmente, tanto Canadá como Quebec fomentan -con su presencia
burocrática- el creciente intercambio que se desarrolla entre ambos
extremos del continente americano3•

Como sus vecinos del Sur, Canadá y Quebec gozan de una
reputación de países ricos, aunque ese desarrollo económico compensa
en gran medida una naturaleza menos pródiga que la de otros países
del continente considerados subdesarrollados pero donde los rigores
del invierno no son tan prolongadoss.

Aunque Canadá sólo en 1994 adhiere formalmente como país
miembro a la Organización de los Estados Americanos. ya hoy es
uno de los co-finnantes del Tratado de Libre Comercio con México,
y desempeñó un rol de liderazgo con Latinoamérica en Panamá, a
mediados de ·1996, en la oposición a la Ley He/ms-Burton contra las
inversiones en Cuba.
¿Constituyen éstos signos de un giro en dirección Norte-Sur
de las relaciones internacionales canadienses? Y dentro de ellas, ¿se
reserva Quebec un rol particular?
_
Seria prematuro responder a estas preguntas ya que -aún "tironeados" por sus ataduras coloniales- Canadá y Quebec se identificaron
prioritariamente -en general y hasta ahora- a sus respectivas metrópolis,
manteniendo una relación "patemalista" con las antiguas dependencias
africanas y asiáticas de aquéllas.

J Las tempranas inversiones canadienses en Latinoamérica -amenudo precediendo
las estadoumdenses- fueron descritas, por ejemplo, en: Latin American WorkingGroup.
«Canadian lnvestment, Trade and Aid in Latin America». en: LAWG Letter, ¼&gt;l. Vil,
No 1/2. Véase también: Langdon, Steven W. ( 1980).

Democracia social a la quebequense.

Segunda respecto a ingreso "per capita" en las Américas, la
economía canadiense se destaca también por una repartición
relativamente equitativa de sa riqueza nacional. Es esta tendencia de
desarrollo parejo o equilibrado que pretendemos destacar al
referimos al modelo de bienestar social canado-quebequense, por
considerarlo el aspecto más rescatable para la mayoría de América
Latina'.
Base de la democracia integral, este modelo liga estrechamente
políticas sociales, salariales y fiscales, a la manera de una "Suecia de
América". El Quebec, que consideramos a priori como una América
Latina Desarrollada en ese sentido. agrega al modelo características
que compartimos: religión, cultura y origen lingüístico.
El Estado quebequense en de.venir ha construido su democracia
social inspirándose en las legislaciones galas que combinó con ciertos
modelos de servicio social anglosajón. Los logros obtenidos desde
la década de los setenta no han sido, sin embargo. abandonados frente

• Ejemplos de agencias canadienses para el desarrollo internacional. con sede en la
provincia de Québec: «Développement et Paix» y OCSD (Organisation canadienne
pour la solidarité et le développement).
' Recientemente un programa televisivo en Montréal estimaba en 13 000 dólares
cana~ienses los gastos extraordinarios que el invierno representaba, paca ~I ciudadano
medio

• Este _tema se desarrolló en la conferencia pronunciada durante el taller «Mujer y
Mmondad» patronizada por la OCSD en Montevideo. y publicada como: Hill (1989).

�46
a la corriente neo-liberal actualmente imperante en el mundo occidental.

Políticas sociales básicas.
A pesar de amenazadora oleada de privatizaciones, operadas
igualmente en el campo social, el Estado Benefactor (o Estado Providencia, en Quebec), sigue manteniendo, por un lado, el ejemplar
sistema de Seguro de Salud Universal (independiente de cotizaciones
previas o paralelas. sirve de modelo, por ahora inalcanzable, a la
administración estadounidense actual). Y por el otro, el principio del
régimen de la Renta Mínima Garantizada, aplicable a todo residente
carente de otros ingresos, sea el beneficiario apto o no al trabajo.
La asistencia financiera otorgada por el Estado es calculada
de acuerdo a la "canasta familiar básica". y tarifada específicamente
según las n ecesidades de cada beneficiario. El mismo recibe en su
domicilio un cheque por correo. al principio de cada mes, durante
todo el tiempo que siga probando su estado de indigencia total.
Las medidas de ayuda financiera (que incluyen las asignaciones
familiares para toda madre. indigente o no). resultan explícitamente
fundamentadas en el artículo 45 de la Carta Quebequense de los
Derechos y Libertades de la Persona, lo que señala su aspecto social
y humanitario.
Pero ellas tienden además a incrementar el mercado interno
de consumo, de acuerdo a la lógica inspirando el "New Deal" de
Roosevelt, que originó todo el sistema del Welfare State americanoanglosajón; siguiendo la gran crisis del 29. En buena salud y aunque
sea subvencionado, el indigente recupera su condición de consumidor,
y como tal vuelve a convertirse en: a) pagador de impuestos indirectos,
b) generador de empleos y c) eventualmente mano de obra activa.
Ayudando así al productor, devuelve a la postre los subsidios
estatales, al mismo tiempo que frena su deterioro personal y familiar.
Sin mencionar, por supuesto, que estas políticas sociales contribuyen
grandemente a garantizar la amenazante paz social en épocas de crisis
financiera, redistribuyendo las riquezas públicas y disminuyendo las
disparidades sociales.

47
Incursionando entonces en los aspectos pragmáticos y
utilitarios de tales regímenes de seguridad social -sarcástka e
inteligentemente a la vez- se podría concluir que: el peor negocio
para un país es permitir que tmu sólo de sm ciudaclanvs literalmente
"se muera de hambre", ya que en tales circunstancias, todo el mundo
pierde y nadie gana dineru (ni incluso el empresario de pompas
fúnebres. a quien no podrían contratar los deudos de tal difunto
indigente).

Política fiscal general.
Toda política social se financia con medidas de orden fiscal o
impositivo. Los beneficios sociales básicos que acabamos de mencionar así como otros en vigencia, fueron implementados en Qucbec
partiendo de una política fiscal justa y equitativa donde la carga
impositiva es proporcional a los ingresos personales y cooperativos.
Es de destacar que las recaudaciones fiscales por concepto de
impuesto a la renta individual, resultan más de cinco veces mayores
que las provenjentes de las corporaciones; representando últimamente
casi el 60% del total de los ingresos de la gestión gubernamental'.
Esta imposición- obligatoria e ineludible para todo perceptor
de cualquier tipo de ingreso (para los asalariados es descontada
automáticamente del sueldo)- resulta prácticamente nula en los sueldos
mínimos, alcanza empero un 25% en los medios, y puede reducir en
más de la mitad las ganancias elevadas.
El impuesto a la renta también se aplica a los intereses de
depósitos en bancos y otras instituciones financieras, quienes cumplen
con el deber impostergable de infonnar directamente a los ministerios
de la Renta (tanto a nivel federal que provincial) sobre las ganancias
de sus clientes.
El impuesto sobre las ventas o de valor agregado (IVA), pagado
por todo consumidor sin tener en cuenta su situación financiera, se
mantuvo a sólo 9% hasta muy recientemente. Su aumento actual
empero no significa un desfasaje tan grande -como el que persiste en

7

Según cifras oficales publicadas en CANADA. Reporte Anual, Ministerio de la
Renta. Ottawa. 1987. en: Hill. (1989)

�49

48

la mayoria de los países latinoamericanos- respecto al impuesto a la
renta personal.
Esta política fiscal, a la vez distribuidora del ingreso nacional
y equilibradora del poder adquisitivo entre ciudadanos, constituye
entonces la base económica de la democracia social quebequense.
Asímismo este régimen impositivo detennina una política salarial sana,
justa y realista.

Política salarial y de sueldos.
La legislación social en Québec no surge como una
compensación a políticas salariales insuficientes. El "salario mínimo",
fijado por comisiones tripartitas (trabajadores, empleados y gobierno),
no sufre de tergiversaciones etimológicas, como es el caso en la
mayoría de los países con economías dependientes.

verdadera democracia económica, base ineludible de las democracias
política y social.

Los Servicios Sociales y su organización.
Aunque la política salarial no es, en principio, generadora de
miseria, los servicios estatales universales (incluyendo la política de
ingreso mínimo garantizado y las asignaciones familiares, el seguro
de salud, la educación, etc.) apuntan a compensar los grupos menos
favorecidos en una sociedad regida por el sistema de libre empresa.
Sin embargo, son los ministerios administrando estos aspectos
en general, tanto a nivel provincial como federal -o sea las secretarías
de Trabajo y de Seguridad de la Renta, de Salud y de Bienestar, de la
Educación- los más privilegiados dentro del conjunto de los gastos
nacionales: su cuota- parte dentro del presupuesto nacional representa
másdel60%8.

Conceptualmente y en la realidad del Québec contemporáneo,
cualquier trabajador asalariado debe recibir, por un máximo de ocho
horas de labor diarias, una compensación monetaria que le pennita
sobrepasar la mera satisfacción de las necesidades básicas (incluyendo
el costo de la vivienda, lo que en principio no debe superar un tercio
del ingreso).

El total de los servicios sociales en Quebec fueron reestructurados a principios de la década de los setenta, desde el Ministerio de
la Salud y de los Servicios Sociales, organismo que absorbió. en
calidad de paraestatales. al conjunto de las instituciones privadas y
religiosas que hasta entonces operaban en fonna independiente'.

En la concepción social quebequense, si estas condiciones
mínimas no se cumplen cesaríamos de referirnos a "salario", aunque
se trlte de "mínimo", y estaríamos recordando la esclavitud.

A partir de la refonna Castonguay (nombre del ministro que
la implementó) se organizaron las siguientes categorías de establecimientos:

Para distinguir el régimen salarial del superado régimen
esclavista -dentro del cual ya se proporcionaba techo, alimentos y
vestido- el salario mínimo fijado a la vez por la ley, los sindicatos y
las asociaciones patronales, debe superar el mero costo de la canasta
familiar básica (que incluye, además de la alimentación y vivienda,
gastos de vestido, educación, diversiones, etc) del trabajador. cuya
reproducción interesa a cualquier sociedad productiva.como la
quebequense.
El sistema de imposición fiscal individualizado, entonces
incide directamente en la realidad salarial, acortando la distancia entre
los salarios altos, medios y mínimos, ya que estos últimos no son
recortados y los otros lo son proporcionalmente. Ello responde a una

-centros hospitalarios (CH)
-centros de acogida (CA)
-centros de servicios sociales (CSS)
-centros locales de servicios comunitarios (CLSC)
La última categoría se convierte en la mayor novedad y acusa
hasta ahora un considerable crecimiento. Distribuidos geográficamente
según las necesidades de la población, los CLSC fomentan la
descentralización, la interdisciplinariedad (ofrecen servicios de primera línea tanto en materia sanitaria como social y psicológica), y la
1

de acuerdo con. ..Quebec, Manual para el inmigrante. Ministerio de Comunidades
Culturales y de la Inmigración", Montréal. 1988. en: Hill. (1989).

• véase al respecto Serwatowsk1. Wanda y Hill ( 1972)

�51

50
participación popular (sus consejos de administración se integran con
miembros de la población y usuarios)'º.
Toda esta completa red de bienestar social es también accesible
a decenas de miles de nuevos residentes que llegan anualmente a
Quebec. sobretodo en las aglomeraciones urbanas. En materia de
educación, además de los servicios regulares, la patria de adopción
les ofrece también wia fom1ación gratuita o subvencionada del idioma
francés, lengua oficial de Quebec.

Crisis demográfica y políticas de inmigración.
Desde los comienzos de la "revolución tranquila", la legendaria
tec undidad de la familia quebequense no asegura más la reproducción
social del país. Compartida por otras sociedades occidentales
modernas, esta desnatalidad se agrava en el caso de Quebec, con la
amenaza de diluir su identidad cultural ya inmersa en el mundo angloamericano.
A partir de los años setenta, Quebec se dota de un propio
aparato de inmigración -caso único en no depender de un gobierno
central- que incursiona en el mundo entero buscando soluciones a sus
característicos problemas de población.
A esta selección migratoria en el extranjero se suma la acogida
brindada a los abundantes flujos de refugiados que espontáneamente
acuden a golpear las puertas de Québec en los últimos años.
Tradicional tierra de exilio para millones de personas, Quebec se
convierte para ellos y todos los que lo visitan en una escuela donde se
aprenden y disfrutan los valores inherentes a la democracia social
integral 11 •
La presencia creciente de residentes de origen latinoamericano,
a su vez, despierta en el quebequense un interés en profundizar su
conocimiento sobre la cultura de sus parientes del sur. Ello se

concretiza median1e la participación activa en asociaciones étnit:as,
viajes y, frecuentemente, constitución de familias mixtas. La búsqueda
de una identidad continental con los pueblos que comparten raíces
latinas comunes no es ajena, creemos. a este fenómeno que nos interesa
aquí' 2 •

Conclusión.
Quebec no deja de ser una democracia social del Norte, es
decir más alineada a la metrópolis que a la periferia. Empero ¿podría
constituirse en un "norte" para inspirar la democracia social del sur?
Más que una hipótesis nuestro ensayo constituye, lo repetirnos,
una aspiración -si se quiere legítima- impulsada por una experiencia
de vida personal y profesional compartida entre ambos extremos de
las Américas.
El intercambio incipie nte pero creciente norte-sur parecería a
primera vista, condenado a perpetuar la conocida saga de explotación
sufrida por los países latinoamericanos13 • Sin embargo, es a las
ílamantes democracias del sur que incumbiría ahora cambiar el rumbo
de la historia. adoptando modelos sociales que satisfagan por igual
las necesidades básicas de sus pueblos, en vez de imponer servilmente
una política neo-liberal agudizadora de la injusticia reinante.
. . No sólo inhumano sino también inoperante resulta pretender
P:1~at1zar cuando el Estado nunca ha asumido su legítima reponsab1hdad de lograr una adecuada distribución de la riqueza nacional; ni
tampoco de asegurar, a cada ciudadano el ingreso mínimo necesario
para reproducirse decentemente ( convirtiéndole por lo menos en una
unidad de consumo). Ello favorece sobretodo al capital inteligente.
foráneo o nacional- pues a nadie le interesa reducir los mercados de
consumo para sus productos.
Estos requisitos -como lo acabamos de ver- sí han sido llenados
por el modelo quebequense de bienestar, creando así una infraestructura social que ninguna política neo-liberal pretende desmantelar ni

De acuerdo a La Ley 65, Oficina del RTD de Quebec, 1974, y a la Definición del
Centro Local de Servicios Comunitarios, La Federación de los C.L.S C. de Quebec,
1976. citadas por Hill. (1977).

11

11 Las políticas sociales aplicadas a los recién llegados -durante las progresivas etapas
de su inserción migratoria- están descritas a lo largo de la tesis doctoral en sociología,
cuyo resumen citamos más arriba (Hill, 1987).

n Véase al particular la documentada, popular y anecdótica historia de las relaciones
imperio/periferia: Galeano ( 1982).

10

_Los primeros flujos de inmigración latinoamericana en Québec fueron narrados en:
H11l (1974).

�52

53

desestabilizar. La disminución de los niveles de producción y de
consumo en la población, lo sabemos, trae como consecuencia -a corto
o largo plazo. el definitivo alejamiento de la inversión privada.

Galeano, Eduardo
(l 982) Las venas abiertas de América latina, Siglo XXI, 33a.
ed., México.

El creciente intercambio norte-sur en las Américas no debería
circunscribirse al plano puramente económico, sino extenderse a las
conquistas a nivel de políticas sociales, las que en el caso de Quebec
-aquí someramente descrito- podrían constituirse en modelo para las
aspirantes democracias del sur.

Hill, Ricardo.
(l 974) «Crónica desde Montréal: el éxodo de los latinoamericanos» en: Selecciones de Servicio Social, No. 23, pp. 4255, Hvmanitas, Buenos Aires.

Resumiendo, la legislación social no debe limitarse a medidas
compensatorias de "salarios africanos" frente a "precios europeos",
como resulta habitualmente en Latinoamérica: nunca la democracia
social reemplazará la democracia económica, ya que ésta constituye
la base de aquélla. La desigualdad del poder adquisitivo de los
ciudadanos se puede mejorar sólo: a) aplicándose políticas fiscales
ineludibles y proporcionadas a los ingresos de cada uno, y b) fijándose
un salario mínimo que sea tal (y no algo menos que un residuo del
régimen esclavista). Entonces las políticas sociales, adquieren su
carácter esencial que consiste en favorecer el bienestar del trabajador
y/o la reproducción social de todo ciudadano.
La evidente comunidad de tradiciones culturales, religiosas y
jurídicas de la provincia (o país en devenir) francófona del no11e de
América con los latinos del sur, allanarla el terreno para que el modelo
quebequense de bienestar social sirviera de inspiración a nuestros
gobiernos. (Históricamente, no lo olvidemos, la primera república
latinoamericana, la también francófona Haití, prestó un invalorable
apoyo moral y logístico a la emancipación de los pueblos bolivarianos).
Una integración cultural de Quebec con el resto de la América
Latina aportaría esencialmente para esta última, un modelo de sociedad
a la vez liberal e igualitaria, como el que acabamos de presentar.

Bibliografía

Bourque, Gilles y Legaré
(1979) l e Québec: la question nationale, PCM, Maspéro,
París.

{1989) «Políticas fiscales, salariales y sociales dentro del
modelo canadiense de bienestar infantil», en: Ciudad Vieja,
Ayer y Hoy, pp. 9-12.
(1977) «Reorganización de los Servicios Sociales en Québec
Y la profesión de Trabajo Social». en : Selecciones del Servicio
Social, No. 32, pp. 35-42. Hvmanitas, Buenos Aires.
(1987) «Politiques d' immigration et reproduction sociale: le
cas du Québec», La Revue de la Réalité lntercult11relle, 20/
21, pp.149-153, Montréal.
Langdon, Steven W.
{1980) La présence des sociétés canadiennes dans fe Tiers
Monde, Conseil Économique du Canada.
Serwatowski, Wanda y Hill
( 1972) «¿Servicio Social en una América Latina desarrollada?.
Aspectos profesionales en el Canadá Francés», en: Selecciones
del Servicio Social, no. 16, pp. 51-56, Hvmanitas, Buenos
Aires.

�Educación y movilidad social
Manuel Ribeiro Ferreir1

Introducción.
El estudio de la movilidad social se presenta, en el panorama
de las ciencias sociales, como uno de los más importantes, pues está
estrechamente ligado con el problema de la desigualdad social. La
desigualdad entre los hombres ha constituido un denominador común
de la historia, pues en todas las épocas y en todas las sociedades, los
individuos nunca han sido todos iguales entre sí y jamás han tenido
acceso a las mismas ventajas y oportunidades. Ya sea que hablemos
de clases sociales o de estratos sociales, es evidente que existen diferencias sustantivas entre las personas en la distribución de la riqueza,
del poder y del prestigio social.
Pero al mismo tiempo que constatamos la universalidad de la
desigualdad humana, también observamos que la distribución de los
individuos en las diversas escalas de estratificación social nunca es
completamente rígida ni absolutamente estática, pues en la mayor
parte de las sociedades es posible observar ciertas formas de movilidad
social. Esto nos lleva a concluir que, en general, existen fuerzas
sociales que favorecen la permanencia o la "reproducción" de la desigualdad social, y que tales fuerzas coexisten con otras que influyen
en el cambio de las relaciones sociales entre los individuos. De tal
suerte, cuando estudiamos el fenómeno de la movilidad social, resulta
de la mayor importancia conocer las causas que determinan su
existencia.
Desde hace algunas décadas, nwnerosos analistas de los países
más desarrollados de Occidente, y particularmente de los Estados
Unidos de América, han tratado de demostrar que la educación fonnal
constituye WlO de los más importantes factores que contribuyen a la
movilidad: «En las sociedades industrializadas, el nivel de
escolaridad alcanzado ejerce una influencia sobre el estatus social
que un individuo puede alcanzar, al través de su posición en la escala
de estratificación socio-ocupacional» (Levesque, 1979: 37). Esta
afirmación, que a muchos puede parecerles lógica y bien sustentada,
puede sin embargo ser cuestionada, pues deriva de la ideología liberal

�56

57

predominante en esos países y se sustenta en la creencia del "self
made man", de que el hombre es el "arquitecto de su propio destino",
y no considera los obstáculos socioculturales y socio-económicos que
las personas enfrentan en su intento por ascender social y económicamente. Surge entonces la pregunta de cuáles son los efectos reales de
la educación formal sobre la movilidad social, es decir, hasta qué
punto puede la escuela realmente contribuir a reducir las desigualdades
sociales.

trataremos de definir el concepto de movilidad social y sus distintos
tipos, para llegar finalmente a una breve descripción de los diversos
enfoques teóricos que han sido desarrollados para explicar la relación
entre el fenómeno de la movilidad y la educación.

El concepto de movilidad social.
Veamos una primera definición de movilidad social:

Durante mucho tiempo se creyó que la educación podía corregir
las desigualdades que existen desde el nacimiento, y en consecuencia
era imprescindible hacer que el sistema de enseñanza se volviera más
democrático', con el propósito de facilitar el acceso a la escuela a
todos los ciudadanos.
...la verdadera democracia de acceso a la educación en
todos los niveles se presenta como un medio fundamental
-y quizás también el mejor- de eliminar desde su fuente
ciertas desigualdades socioeconómicas. En el nivel
individual, da a más personas la oportunidad de acceder a
ingresos superiores. En el nivel de la economía en su
conjunto, permite el crecimiento de la riqueza natural...
(C.E.B.Q., 1965:248-249).
No obstante, diversas investigaciones han mostrado que aunque
durante las últimas décadas hemos sido testigos de una reducción
significativa de las desigualdades escolares en buena parte de los países
del mundo, al mismo tiempo ha habido un aumento de las desigualdades sociales. Según Mireille Levesque (I 979:30-39), aunque es
posible observar cierta movilidad ascendente en ciertos individuos,
en el conjunto de la estructura social existe una enonne estabilidad
en materia de estratificación social. la cual no ha podido ser modificada
por el desarrollo y la democratización de la educación.
En este orden de ideas nos parece de capital importancia
estudiar la relación entre la educación y la movilidad. Al principio,
' En educación podemos distinguir los sistemas educativos de acuerdo a su grado de
democratii.ación: los hay cerrados y elitistas. que si bien garantizan un alto nivel
académico, normalmente contribuyen a la reproducción de los estratos
socioeconómicos, pues no son penneables y las gentes de las posiciones sociales más
desfavorecidas dificilmente tienen acceso a ellos : por otro lado, los sistemas más
democráticos y abiertos, aunque frecuentemente sacrifican el criterio de la calidad
académica por el de la cantidad, promueven (al menos en teoría) un mayor acceso a la
escuela para todas las capas de la sociedad.

La movilidad social se refiere a la probabilidad que tienen los
individuos (o incluso los grupos sociales), en un sistema social dado.
de cambiar de estatus, ya sea el estatus profesional, el estatus de
prestigio, el estatus geográfico o, principalmente, el estatus económico
(La sociologie, 1970:414-415).

Para comprender mejor este término, es necesario definir el
concepto de estatus. De acuerdo con Virton ( 1965:206), el estatus
particular de una persona, en el seno de un grupo, es la posición social
que esta persona posee en la estructura misma del grupo. No obstante,
es necesario recordar que los individuos no poseen un solo estatus;
cada persona juega, dentro de su colectividad, diversos roles y participa
en grupos diferentes, por lo cual se puede decir que tiene diversos
estatus. En ténninos generales podemos afinnar que los estatus más
impo1tantes que alguien puede tener son aquellos que se refieren al
poder, a la riqueza y al prestigio, los cuales frecuentemente se encuentran asociados entre sí. Cada uno de estos estatus puede tomar una
importancia mayor o menor según el país o la época a la que tomemos
como referencia; así por ejemplo, en las tribus guerreras y de
cazadores, generalmente el prestigio tenía la mayor relevancia y este
se podía adquirir gracias a las habilidades guerreras o al través de la
sabiduría de los más viejos. En cambio, en la sociedad capitalista
industrial. aparentemente la riqueza es más importante, y muchas
personas creen que ei prestigio puede adquirirse indirectamente
mediante el nivel socioeconómico (el auto que se posee, la casa, los
bienes, etc.). Cuando hablamos del estatus global de una persona.
nos reterimos al conjunto de estos estatus particulares. El estatus
encuentra su unidad en el hecho de que está conformado por estatus
partic_ulares de una misma persona.
En general, al hablar de la movilidad social sé hace referencia
al estatus socioeconómico o al estatus socioprofesional de los indivi-

�58
duos. Por esta razón Boudon (1973: 7) define la movilidad como:
&lt;&lt;l.a diferencia, en función del origen social, en las probabilidades
de acceso a los diferenles niveles socio-profesionales».
En otro sentido, si consideramos a la movilidad social como
la probabilidad que tienen los individuos de cambiar de estatus,
&lt;::ntonces debemos distinguir entre estatus "atribuidos" y estatus
"adquiridos".
Llamamos es1a1us a1ribuidos a aquellos que las personas
poseen sin que hayan hecho algo para tenerlos, como por ejemplo los
que resultan por pertenecer a una nación, a una raza, a una familia
rica. a un sexo, etc. En cambio, los estatus adquiridos aluden a aquellos
que las personas poseen por haber hecho algo para.obtenerlos, lo que
presupone que la acción positiva de los sujetos juega un papel
importante en la "adquisición" de estos estatus. Sin embargo, en realidad sabemos que la adquisición de todo estatus supone un conjunto
de condiciones sociales que dependen muy poco de la acción personal:
de dos individuos que tengan el mismo mérito, uno puede tener mucho
éxito mientras que el otro puede fracasar. No es raro que escuchemos
decir: "yo no le debo nada a nadie, sino a mi mismo"; en realidad tal
aseveración nunca es exacta, puesto que el éxito personal depende de
oportunidades y de posibilidades que no están repartidas unifonnemente en la sociedad. Es por este motivo que Virton afirma: «Si consideramos el es/atus social de una persona que vive en una sociedad
global específica, es fácil constatar que la mayoría de los elementos
de su estatus global son atribuidos y no adquiridos» (Virton,
1965:219).
En consecuencia, podemos decir que existe movilidad social
cuando es posible adquirir diversos estatus sociales.

Diversos tipos de movilidad social.
Cuando hablamos de la movilidad social no nos referimos a
un concepto unívoco. Podemos distinguir entre movilidad horizontal
(que puede ser geográfica) y movilidad vertical, como también es
posible diferenciar la movilidad intergeneracional y la
intrageneracional. Además, existe la movilidad estructural y la no
estructural. Algunos autores hablan incluso del fenómeno de contramovilidad

59
La movilidad hori;ontal alude al hecho de pasar de una
ocupación a otra pero conservando el mismo estatus ocupacional y el
mismo salario; cuando esgeogriific:a, la movilidad horizontal se refiere
simplemente al cambio de lugar de residencia, sin que se produzca un
cambio en el estrato social. En cambio; la movilidad vertical concierne
el cambio de posición o de estrato. La movilidad vertical se produce
al interior de una jerarquía social. por lo que está estrechamente
vinculada con los fenómenos de estratificación social y de clases
sociales. La movilidad vertical puede ser ascendente (subir de nivel
en la escala social) o descendente (bajar de posición en la jerarquía
social). En términos generales, cuando hablamos de movilidad simple
y llanamente, nos referimos a la movilidad social vertical.
En otro orden de ideas, la· movilidad puede ser intrageneracional, es decir, los cambios de estatus que se producen durante el
curso de la vida de las personas, o bien puede ser intergeneracional,
cuando se observa al comparar los estatus de los individuos de una
generación, en un momento dado, con los estatus de sus ascendientes
o de sus descendientes.
La movilidad estructural se refiere al impacto que sobre la
movilidad intergeneracional tienen los cambios de la estructura social
que se producen de una generación a otra (Cfr. Boudon, 1973: 184).
La movilidad estructural es una movilidad colectiva, ya que refleja
los cambios en la estratificación social de toda la colectividad. La
movlidad no estructural, por su parte, es aquella movilidad social
que se debe a factores de tipo personal y no colectivo, por lo que se
dice que refleja la libertad de los individuos; en consecuencia, cuando
en un sistema social dado la movilidad no estructural (o individual)
es poca, se dice que el sistema de estratificación es rígido (Boudon,
1973).
La contra-movilidad es un fenómeno por el cual algunos
individuos regresan a sus estatus de origen después de haber pasado
provisionalmente por categorías diferentes. Por ejemplo, un individuo
que ha sido dotado por su padre (por nacimienfo1) de un estatus social
alto, no siempre obtiene -al principio de su carrera profesional- el
mismo estatus que su padre; este sujeto verá cambiar -en el transcurso
' No olvidemos que una de las funciones básicas y universales de la familia es la
"colocación social" de los niños. Esto quiere decir que las personas al nacer se ubican
en un estrato social dado (el de sus padres) y que, por movilidad social vertical,
pueden llegar a cambiar en el curso de sus vidas.

�60
de su carrera- su estatus profesional, reduciendo la distancia que lo
separaba del de su padre.
De tal suerte, como afinnan Bemard y Renaud (1976:82), los
efectos diferidos del estatus del padre sobre el estatus del hijo
contribuyen a regresar a los individuos originarios de una categoría
social dada con una fuerza que sobrepasa los efectos de los estatus
ocupados anterionnente por el hijo3•

Relatividad de la movilidad social.
La movilidad social es un fenómeno cuya relatividad puede
observarse en diversas dimensiones. Por un lado, constatamos que
los grados de la movilidad social varían enormemente de un país a
otro y de una época a otra. Por otro lado, observamos que las causas,
los factores y los canales que propician la movilidad no siempre son
los mismos, como tampoco son siempre iguales las consecuencias de
tal movilidad. La jerarquía misma de los estatus y de los atributos
dentro de los que los individuos se mueven puede modificarse o
sencillamente dicha jerarquía puede ser percibida diferentemente por
los diversos grupos que constituyen una sociedad.
Desde hace ya varias décadas, Sorokin (1927:415) nos hacía
notar que en ninguna sociedad la movilidad social es nunca totalmente
nula ni totalmente libre. En efecto, aún en los sistemas más cenados,
en donde las jerarquías son fijas y hereditarias ( como por ejemplo los
sistemas de castas), es posible descubrir un mínimo de movilidad
social. Claro está que la movilidad social es mucho mayor en las
sociedades industriales occidentales que en las sociedades preindustriales, tal y como lo muestran los estudios de Carlsson ( 1969).
Sin embargo, aún las sociedades industriales más modernas y
democráticas están lejos de estar completamente "abiertas", por lo
que los niveles de movilidad ascendente nunca alcanzan niveles muy
elevados.
Por otra parte, existe una gran relatividad en la percepción de
los diversos estatus sociales. Una misma ocupación, por ejemplo,
' A pan ir de esta idea de la contra-movihdad podríamos afinnar, al igual que Girod
( 1971 1 y Benaux ( 1974), y contrariamente al discurso subyacente en el pensamiento
democrático, que la educación fom1al constituye uno de los principales caanles o
medios por los cuales se efectúa la transmisión diferida del estatus social y la
«repatriación» de los individuos a sus categorías de origen.

61
~uede estar Irgada a estatus más elevados o menos elevados según las
epocas o los contextos regionales. De tal suerte, el salario de un
plomero puede variar enormemente de una época a otra porque
depende en buena medida del estado de la oferta y de la demanda, así
como de los valores relacionados con este empleo, de su utilidad social
des~ funci~n de servicio, etc. Así por ejemplo, en México a principio~
del siglo vemte, los maestros de escuela primaria gozaban de un estatus
profesional muy alto, mismo que ha disminuido considerablemente
en función de diversos factores, entre los que ~e encuentran la diversificación de las profesiones liberales, el aumento de la oferta de enseñantes Yla disminución del nivel académico que caracterizó la expansión
de esta profesión. No obstante, aún hoy, ~n 1996, es posible notar que
el estatus profesional (de prestigio, no salarial) de los maestros de
primaria es mucho más alto en los pequeños poblados rurales que en
las grandes urbes mexicanas, en donde su prestigio compite con el de
muchas otras profesiones.
Asimismo hay relatividad en cuanto a los canales de la
mo_vilidad social, que también cambian según la época o el lugar.
A~1, la annada, el clero, la familia, la escuela, los grupos políticos, las
ahanzas por el matrimonio, las organizaciones civiles y profesionales,
el grado de urbanización, los cambios en los sistemas económicos,
pueden acrecentar su importancia como canales de movilidad en
situaciones específicas. Simultáneamente existen variaciones de
impo11ancia en las consecuencias de la movilidad social aún cuando
comparamos sociedades con estructura económica sii~ilar. Tumin
( 1971 ), por ejemplo. señala que en los Estados Unidos las personas
que sufrieron una movilidad ascendente hacia la clase media son más
conservadoras que las personas que nacieron y permanecieron en esta
clase social, mientras que en Europa ocurre lo contrario.
Otra particularidad de la movilidad social es la diferenciación
entre los aspectos objetivos y los aspectos subjetivos de un can1bio
de estatus (Tumin, 1971 : 145). Un aumento de salario puede ser
considerado como un criterio "objetivo" del cambio de estatus; pero
los sentimientos del sujeto que recibe dicho aumento pueden no c~rresponder a tal criterio objetivo. Lo que para unos puede representar un •
movimiento ascendente, puede parecer a otros como un estancamiento
o como un movimiento descendente (Tumin, 1971 ).

�63

62
Diversidad de enfoques teóricos sobre la movilidad social.
Según Goldthorpe ( 1976:8), es necesario reconocer que la
investigación sobre la movilidad social constituye un sujeto que es por naturaleza- ideológicamente controvertido. Efectivamente, detrás
del interés generado por este tipo de investigación, encontramos
desviaciones derivadas de la experiencia sociopolitica de los investigadores y vinculadas con sus valores y sus compromisos. Así, a partir
de tales desviaciones, los sociólogos han creado teorías que reflejan
sus concepciones personales de la sociedad. Ello ha dado por resultado
el surgimiento de diversas teorías, algunas de ellas demasiado
conservadoras, otras muy radicales.
Según Van Heek ( 1956: 131 ), el liberalismo del siglo XIX creía
en la existencia -en el seno de la democracia liberal- de múltiples
oportunidades que pennitirían a cada individuo ocupar una posición
social de acuerdo con sus capacidades personales. Esta creencia sostiene este autor- encuentra su fundamento en el darwinismo social,
que pretendía encontrar en la sociedad humana la misma evolución resultado de la lucha por la vida- que los biólogos habían observado
en la naturaleza. En consecuencia no se consideraban las influencias
socioculturales sobre el desarrollo individual. Para ilustrar este aspecto
podemos aludir a la doctrina smilesiana de "ayúdate a ti mismo" en la
cual se minimizan los efectos de la educación, de los dones naturales
y de los factores sociales. El éxito en la sociedad dependería -según
esta doctrina- de las cualidades personales como la detenninación, la
perseverancia, la asiduidad, la integridad (Goldthorpe, 1976: 10).
En oposición a estas doctrinas liberales y a diferencia de alguno
de sus predecesores, Marx acordaba poca importancia al fenómeno
de la movilidad social, puesto que consideraba que en una sociedad
capitalista industrial la posibilidad de una movilidad ascendente a
partir de la clase obrera era insignificante y no pertinente. Para Marx,
la única vía de adelanto para los obreros era la lucha de clases y la
revolución (Goldthorpe, 1976: I 0-11 ).
Sin embargo, el fenómeno de la movilidad social está
ampliamente implícito en la obra de Marx, aunque no se hagan
referencias expresas. En su "Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte",
Marx ( 1958:225) subraya el contraste entre las viejas sociedades
europeas cuya estructura de clases estaba ya desarrollada, y la sociedad
americana, en la cual las clases sociales no estaban todavía fijas sino

que cambiaban continuamente e intercambiaban sus elementos en un
flujo constante. Para Marx, el desarrollo del capitalismo produjo una
reconversión de la mano de obra, la cual debía orientarse cada vez
más hacia ocupaciones "no productivas", de clase media, de dirección.
de administración y de servicios.
Así, Marx preveía una mayor movilidad, aunque nunca desarrolló este aspecto de la teoria. Sin embargo, percibió que la movilidad
podía jugar un papel estabilizador y antirrevolucionario a partir de un
"reclutamiento" desde abajo. En efecto, Marx recalcó un tema de
primera importancia: que el proceso al que podemos denominar "incorporación meritocrática" en las clases dominantes y en las élites, aún
cuando pueda inyectar una eficacia y un dinamismo mayores en e_l
funcionamiento de las instituciones políticas y económicas, es esencialmente conservador en sus implicaciones para la estructura de clases
en su conjunto (Goldthorpe, 1976: 12).
Goldthorpe (1976) afirma que los neo-marxistas, como es el
caso de Poulantzas, tienen reacciones esencialmente defensivas e
in&amp;uctuosas cuando definen la estructura de clases como una estructura
de posición en la que la distribución de los .individuos no tiene casi
significación. A este respecto Poulantzas decía:
...es evidente que, aún bajo la suposición absurda de que
de un día al otro (o de una generación a otra), todos los
burgueses ocuparan los lugares de los obreros y viceversa,
nada esencial habría cambiado en el capitalismo, ya que
siempre habrían lugares de burguesía y de proletariado,
lo que constituye el aspecto principal de la reproducción
de las relaciones capitalistas (Poulantzas, 1974:37).
Echemos ahora un vistazo del lado de las teorías funcionalistas.
Sorokin, quien pertenecía al partido social revolucionario (no
marxista) de la Rusia Zarista, había desarrollado su teoría sobre la
movilidad social a partir de ciertas preocupaciones socialistas democráticas, pero que simultáneamente hacía una critica -tanto empírica
como teórica- a los marxistas de su época. Con Sorokin se terminó la
transición de lo que pudiésemos llamar llll interés "negativo" de los
socialistas por la movilidad ( es decir, Wl interés por la movilidad en
tanto que fenómeno que complicaba, que generaba obstáculos, que
bloqueaba la realización del socialismo a través del movimiento
obrero), a un interés "positivo", liberal: un interés por la movilidad
como valor que debía preservarse y maximizarse (cfr. Sorokin, 1959).

�64
Sorokin trató de demostrar, a partir de resultados de estudios
estadísticos en las sociedades capitalistas, que existía un volumen
considerable de movilidad social, tanto intergeneracional como
intragenéracional; por tal motivo él consideraba que había algo de
falso en la postura de muchos socialistas que seguían hablando de las
clases sociales como si éstas fuesen una especie de castas y olvidaban
la fluidez de los grupos profesionales. a pesar de todo, Sorokin
reconocía que sí era posible sostener una teoria de las clases sociales:
constató que los niños tenían más posibilidades de entrar a la misma
categoria profesional de sus padres que a cualquier otra categoría
socioprofesional, y que había mayores posibilidades de que la
movilidad se produjera entre los diversos grupos de profesiones al
interior de la misma clase social que entre clases diferentes. Pero él
insistía siempre que la amplitud del fenómeno de movilidad era tan
grande que invalidaba toda definición de clases sociales como simples
clases "de nacimiento" (Sorokin, 1959).

·:, ,

Sorokin reafirmó con claridad su enfoque funcionalista cuando
señaló que los mecanismos de selección social implicaban muchas
ventajas cuando funcionaban adecuadamente: según él, éstos mecanismos atribuyen a cada quien el Jugar en el que será más eficaz, lo que
contribuye a la prosperidad general de la sociedad. Su teoría tiene
una orientación funciona lista en el sentido de que los mecanismos de
selección tienen como función primordial la reproducción de las
estructuras sociales (Levesque, 1979:38). No obstante, este autor señalaba también que además de esta función positiva, la movilidad tenía
también su lado peligroso, pues el exceso de movilidad -según élpodía conducir a la inestabilidad, a la precariedad del modelo c~l~l,
al debilitamiento de los antagonismos de clase, a la estandanzac1on
de las opiniones, al individualismo (Cazeneuve, 1976:229-230).
Entre los estudios derivados de una posición liberal, los más
importantes y clásicos son sin duda los realizados por Lipset y sus
colaboradores, aunque no debemos minimizar los de Blau y Duncan.
Aún cuando estos autores comparten múltiples puntos de vista sobre
la movilidad social, particularmente en lo que se refiere al reconocimiento de una tasa relativamente alta de movilidad ascendente en las
sociedades industriales producida por la ampliación del sector
terciario, existen algunas divergencias en la manera en que interpretan
este fenómeno.

65
Para Blau y Duncan, una tasa elevada de movilidad puede
ayudar a que los grupos menos favorecidos acepten su posición social
de inferioridad y evita que esos grupos se impliquen en una acción
colectiva; de esta manera es posible mantener el statu quo. Esta
perspectiva se aproxima de una posición que comparten algunos
autores marxistas, aunque desde una óptica sociopolítica opuesta: a
saber que una tasa elevada de movilidad ascendente puede ayudar a
la legitimación del orden establecido y sirve simultáneamente como
"válvula de seguridad" para Jas tensiones sociales.
En la medida en la que las oportunidades elevadas de movilidad
hagan que los hombres estén menos inconfonnes con el sistema de
diferenciación social en su sociedad y menos inclinados a organizarse
en oposición, ayudan a perpetuar este sistema de estratificación y
simultáneamente estabilizan a las instituciones políticas que lo
sostienen (Cazeneuve, 1976:440).
Para Blau y Duncan el origen social es uno de los factores que
influyen en la adquisición de estatus. Pero aseguran que en las
sociedades industriales modernas, el origen social asume una posición
declinante en relación con la importancia de los atributos adquiridos
tales como el nivel de instrucción, las calificaciones, etc. Para estos
autores la adquisición del estatus es muy independiente de las
influencias sociales externas y depende fundamentalmente de lo que
ellos llaman la "suerte individual" (Cfr. Cazeneuve, 1976). Además,
siguiendo su pensamiento, la existencia de una gran movilidad provoca
que las posiciones ocupadas por los individuos en la jerarq_uía social
sean transitorias, lo que en consecuencia hace que sea más dificil
definir las clases sociales. Esta misma constatación había sido hecha
por Sorokin e incluso por Marx, quien temía que esta movilidad
impidiera una toma de consciencia de una clase bien definida.
El modelo liberal de Lipset es mucho más elaborado que el de
Blau y Duncan. Él reconoce, además de las funciones "positivas" de
la movilidad (sobre todo en las primeras etapas de la industrializ.ación),
que una fuerte movilidad puede tener también efectos negativos. Por
ejemplo, una elevada tasa de movilidad puede engendrar no solamente
una satisfacción personal, sino también una inseguridad personal, y
enajenar a los individuos del statu quo, acrecentando las posibilidades
de que sean reclutados por movimientos extremistas. Estos efectos
negativos pueden resultar del hecho de que 1~ _movilidad puede ~:r
tanto ascendente como descendente, pero tamb1en de que toda mov1h-

�66
dad crea la probabilidad de que los individuos socialmente móviles
sean colocados en situaciones de ambigüedad e im:onsistentes en la
jerarquía de la estratificación (Lipse1 y Bendix, 1959). Ello-dice este
autor- no le resta importancia a los aspectos positivos de la movilidad,
ya que ésta debilita la solidaridad y el potencial de oposición de la
clase obrera al alentar los esfuerzos que visan el avance individual y
no el colectivo (Lipset y Bendix, 1959). Lipset no esconde su punto
de vista funcionalista, liberal y extremadamente conservador~cuando
afirma que para acrecentar la estabilidad y el orden democrático
liberal, no siempre es deseable hacer prevalecer los valores de igualdad
de oportunidades y de apertura de la sociedad.
Entre las corrientes de 1ipo socialista encontrarnos, en la Gran
Bretaña, el fabianismo y el socialismo ético. Estas corrientes no
derivaron del marxismo: fueron constituidas de manera autónoma en
oposición a los postulados del liberalismo británico clásico. Trataban
de demostrar que la amplitud de la movilidad social estaba muy lejos
de lo que se requería para hacer que la ideología liberal fuese creíble,
pero sobre todo querían demostrar que la ideología liberal utilizaba
el principio de la igualdad de oportunidades para legitimar el estado
de desigualdad de condiciones. Los socialistas británicos creíawque
solamente una mayor igualdad de condiciones permitiría lograr una
mayor igualdad de oportunidades. No negaban que en la sociedad
que ellos deseaban instaurar habría aún un problema de igualdad:
otras desigualdades aparecerían (por ejemplo en el campo del poder
político); por este motivo consideraban que lo más importante sería
crear, dentro de una sociedad socialista, el máximo nivel posible de
movilidad, para asegurar que las posiciones privilegiadas estuviesen
abiertas al talento y para prevenir el peligro de la formación de élites
permanentes (Goldthorpe, 1976:26-28).
Quizás la más importante investigación en esta línea fue la
realizada por Glass ( 1954); ésta tenía como objetivo estudiar la
movilidad en términos de prestigio social y no en términos de clases.
Este autor pudo mostrar empíricamente que el acceso a las posiciones
más altas de la jerarquía social estaba reservado para los hijos de
quienes ocupaban dichas posiciones, y que las posibilidades de acceso
a esos estatus por parte de los hijos de los trabajadores manuales eran
prácticamente nulas. Glass subrayaba que los intentos de la postguerra
para ampliar las oportunidades de movilidad ascendente
(principalmente al través de la reforma de la educación), podían tener
limitaciones en sus efectos -especialmente en lo que concierne al reclu-

67
tamiento de las élites- si se pennitía que permaneciesen ciertas desigualdades fundamentales (económicas y sociales).
Según Glass ( 1954), la selección meritocrática podía ser un
mecanismo para acrecentar la movilidad, pero consideraba también
que si esta selección no servía para otra· cosa que no fuese para
legitimar las desigualdades de condición, podría producirse una
división más aguda enlre la élite y la masa. Por otra parte, afirmaba
que aunque fuese necesario conservar un cierto grado de desigualdad
de recompensas, no había razón alguna para atribuir el prestigio social
únicamente a las profesiones que requerían un largo entrenamiento o
aptitudes muy especiales.
Entre los más destacados críticos de las posturas liberales se
encuentra Bertaux, en Francia. Bertaux ( 1972) hace una crítica al
probabilismo y a la orientación neo-positivista y rechaza el análisis
estadístico porque éste no refleja más que un fenómeno
psicosociológico. Para Bertaux, el problema de la movilidad social
no se sitúa en el nivel de los individuos sino en el nivel de las relaciones
sociales. Para él, la movilidad no es sino un aspecto del fenómeno de
la distribución de los seres humanos en la estructura social, el cual es
a su vez un efecto de las relaciones de clase. Además, afirma que en
este fenómeno no es la movilidad la que predomina, sino la
inmovilidad. Sugiere que es necesario abordar el estudio de las
relaciones de clase y de su "reproducción" o, en otras palabras, el
estudio de las estructuras sociales y de los procesos de reclutamiento
de sus agentes/soportes.
Hasta aquí hemos hecho una breve revista de algunas de las
principales orientaciones teóricas de la movilidad social; empero, una
larga lista de autores que han abordado diversos aspectos de la
movilidad hubiese podido ser añadida. Como quiera que sea," si
quisiésemos sintetizar las orientaciones teóricas que sobre este tema
se han desarrollado, podriamos resumirlas en dos grandes grupos: en
el primero de ellos podemos ubicar las posturas que hasta aquí hemos
denominado "liberales" y cuyas ideas consideran que hay en las
sociedades (a) menos en las más industrializadas) una gran libertad
de adquisición de los estatus sociales; uno de los canales principales
para la movilidad es la educación y la movilidad es responsabilidad
casi exclusivamente de las habilidades y del esfuerzo de los sujetos.
El segundo grupo, al que podemos denominar de enfoque "radical"
está compuesto por aquellas orientaciones que ponen el acento en la

�68

69

existencia de una desigualdad de condiciones; desde esta perspectiva,
la escuela no es considerada tanto como una agencia de movilidad
sino que más bien se le percibe como un instrumento de selección
social que puede acentuar la estratificación social y convertirse en un
instrumento de legitimación y de conservación del orden establecido.

núentos y habilidades por medio de un diploma: índice de competencia
específica para el ejercicio de un empleo específico. En consecuencia,
se estima que son los méritos, las capacidades y las calificaciones
individuales las que deben ser el cimiento de la obtención del estatus
profesional y social.

En el siguiente apartado haremos un breve análisis sobre la
relación entre la educación y la movilidad social.

Es este principio fundamental, es decir la realización de una
sociedad meritocrática (cfr. Hum, 1978:32; Husen, 1972:34-4 I ;
Husen, 1975:32-33; Roberge, 1979:56). fue lo que motivó, al menos
en parte, la expansión escolar en los países más desarrollados de
Occidente, así como el establecimiento de la escolaridad obligatoria.
De hecho, se esperaba que la escuela -además de proveer a la sociedad
de una mano de obra calificada, esencial para el desarrollo económicopudiese al mismo tiempo ofrecer a los niños de medios desfavorecidos
los medios, es decir la competencia o el diploma, para escalar en la
jerarquía profesional y obtener así salarios convenientes. En una
palabra, la educación fue concebida como el principal instrumento
de movilidad social ascendente y la falta de instrucción fue considerada
como la causa principal de la movilidad descendente (Havighurst,
1958).

Papel de la educación en la movilidad social.
El rol que se le atribuye a la educación4 en una sociedad dada
se define en relación con las necesidades socioeconómicas, políticas
y culturales, así como por el estadio de desarrollo de dicha sociedad.
No obstante, el grado de evolución de un país no se mide únicamente
por la perfección de su tecnología de producción o por su capital
económico, sino también por el nivel de vida de la población y por su
participación en la producción y en el consumo de los bienes y servicios económicos y sociales. Pero por muy desarrollada que esté una
sociedad, siempre es posible identificar la existencia de desigualdades;
los políticos, los demógrafos y los sociólogos han tratado de identificar
una serie de factores susceptibles de engendrar o de mantener las
distancias socioeconómicas entre los diversos grupos sociales.
La instrucción -y consecuentemente la escuela- ha sido
frecuentemente percibida en las sociedades industrializadas como uno
de los más importantes factores del desarrollo social en general y de
la reducción de las desigualdades socioeconómicas en particular.
Efectivamente, desde cierta óptica, las personas pueden acceder a los
estatus socio-profesionales que desean, independientemente de sus
orígenes sociales. En una sociedad demócrata-liberal, centrada cada
vez más en la producción de bienes y servicios, la competencia debe
ser el criterio privilegiado de selección de los individuos y no la pertenencia social (o racial), como sucedía en las sociedades tradicionales.

Este enfoque liberal tenía dos grandes objetivos:
1. La igualdad de oportunidades de educación y, consecuentemente. de adquisición de conocimientos y competencias
independientemente de la etnia, clase social, sexo, etc.
2. La igualdad de oportunidades de acceso a los estatus profesionales para los individuos con las mismas calificaciones, sin
consideración de otros factores raciales o sociales.
A pesar de que en este contexto la escolaridad se convirtió en
el criterio fundamental para favorecer la movilidad social por un lado.
y para realizar el ideal de una sociedad meritocrática por el otro lado,
en la práctica uno podria preguntarse ¿hasta qué punto los grados
escolares pueden ser adquiridos independientemente del origen social?

En virtud de lo antes expuesto, la escuela fue designada para
transmitir los conocimientos, desarrollar las aptitudes intelectuales y
el saber-hacer y sancionar el grado de adquisición de tales conocí-

Origen Social y nivel de educación.

' Para fines prácticos, entendemos aquí por educación el conjunto de conocimientos,
ha bilidades. actitudes, etc. que se adquieren en la escuela.

Después de la segunda guerra mundial se pensaba que la
generalización de la enseñanza primaria y secundaria y la mayor
facilidad para acceder a la preparatoria y a la universidad, conjun-

�71

70
lamente con la reforma pedagógica y otras innovaciones educativas.
propiciarían la igualdad ~n el acceso a la instrucción. Una de las ideas
principales que motivaron las reformas escolares en los países
desarrollados fue que los sistemas educativos deberían ser concebidos
de tal manera que eliminaran los "obstáculos exteriores", tanto económicos como geográficos, que impidieran que los alumnos de origen
social modesto pudiesen sacar partido de sus capacidades innatas
(Husen, 1975:37).
En otras palabras, si pudiésemos llegar a perfeccionar el
aparato escolar de tal suerte que. en el proceso de selección de
estudiantes, los maestros, los orientadores y las pruebas de aptitudes
pudiesen tomar en cuenta exclusivamente las aptitudes intelectuales,
entonces deberíamos-esperar que los estudiantes de todos los medios
socioeconómicos tuviesen las mismas aspiraciones escolares y
llegasen a los mismos niveles de educación.
Sin embargo, ni aún en las sociedades más desarrolladas y
democráticas se ha podido demostrar que eso suceda, pues se ha
observado que, a nivel de inteligencia igual, el estatus socioeconómico
ejerce una importante influencia tanto sobre los proyectos de estudio
(aspiraciones) como sobre el nivel de escolaridad que alcanzan los
estudiantes. En un estudio realizado en los Estados Unidos. Sewell y
Shah ( 1978) demostraron que, tanto entre los estudiantes con un bajo
nivel de inteligencia, como entre aquellos con mayor coeficiente
intelectual, la proporción de quienes aspirab~n hacer estudios
universitarios era más elevada en los estratos socioeconómicos
superiores ( cuadro 1). La misma observación se aplica a los jóvenes
· que realmente acceden a la universidad (cuadro II).

Cuadro I
Porcentajes de proyectos de ir a la universidad según el estatus
socioeconómico y el grado de inteligencia (Sewell y Shab, 1978).
Nivel
Socioeconómico

Grado

de

inteligencia

Bajo

Alto

Inferior

4.7

33 .6

Superior

28.4

85. 8

Cuadro 11

Porcentajes de estudiantes que frecuentan la universidad según
su nivel socioeconómico y su grado de inteligencia (Sewcll y
Sbab, 1978)
Nivel
socioeconóm ico
Inferior
Superior

Grado

de

inteligencia

bajo

alto

6.3

52.4

3 8 .8

90. 7

Este caso no es más que un ejemplo entre muchos otros. De
hecho, cuando estudiamos la relación entre origen socioeconómico y
nivel de educación proyectado o adquirido, los investigadores
incorporan frecuentemente otros factores en el análisis. Queremos
aquí, aunque únicamente a titulo indicativo, agrupar esquemáticamente
los más importantes factores que parecen tener una influencia directa
o indirecta sobre la obtención de un grado de instrucción:
1. Factores objetivos. Podemos incluir aquí, entre otros, el
estatus profesional del padre o de la madre (Breton, 1972), el salario
del padre, la raza, el medio familiar. el tipo de escuela y los rec11rsos
escolares (Jencks, 1979), el capital c11lt11ral de la familia (Bourdieu
y Passeron, 1964, 1970; Willis, l 978), las relaciones sociales
(Bertaux, 1976), el código lingüistico utilizado en la familia
(Bemstein, 1978), etc.
2. Factores subjetivos. Por ejemplo, el nivel de inteligencia,
la importancia que se le da al éxito académico y la estimación de las
probabilidades de éxito (Breton, 1972), las aptitudes tal y como son
evaluadas en los tests (Jencks, 1979; Breton, l 972; Tort, 1975), el
interés por la escuela, la imagen de sí mismo, el senlido del contro
sobre el contexto (Cherkaoui, 1979), la experiencia previa de fracaso
o éxito en la escuela (Girod, 1971; Rosenthal y Jackson, 1971), etc.
Una de las principales conclusiones que derivan de las más
importantes investigaciones es que los factores socioeconórnicos y
culturales tienen un impacto directo sobre los niveles de educación y
ejercen una influencia indirecta sobre los mismos al través de los

�72

73

factores subjetivos como la autoestima, el interés por la escuela, etc.
La realización de la igualdad frente a la escuela basada en los talentos
y en las aptitudes personales está muy lejos de alcanzarse en las
sociedades actuales.
Podemos concluir, al igual que Boudon {1973:132), que las
disparidades frente a la escuela no desaparecerán en las sociedades
industrializadas en tanto que persista la estratificación socioeconómica.
Y la ideología de los "talentos", de los "méritos" y de los "dones" no
será sino un deseo piadoso mientras que las reformas educativas no
se acompañen de transformaciones sociales y económicas que
modifiquen las condiciones de vida de las familias.

Bibliogra fia
Bemard, P. y J. Renaud
( 1976) «Contre-mobilité et effects différés: une réflexion sur
la transmission des biens inclusifs». Sociologie et Sociétés.
vol Vlll, Nº 2, octubr~ 1976, 81-97.
Bemstein, Basil
( 1978) «Social class, language and socialisation», en: Halsey,
A .H. y J. Karabel, Power and ideology in education, Nueva
York, Oxford University Press, 473-486.
Bertaux, D.
( l 972)«Questions de stratification et de mobilité sociale».
Sociologie du travai/, Nº 2, 72, abril-junio 1972, 226-235.
( 1974) «Mobilité sociale biographique. Une critique de
l'approche transversale». Revue Franr;aise de Sociologie, XV,
329-362.
( 1976) «Pour sortir de l 'omiere néo-positiviste». Socio/ogie
et Sociétés, vol VIII, Nº 2, 119-134.
Boudon, Raymond
( 1973) l 'inégalité des chances. La mobilité socia/e dans les
sociétés industrie/les, París, annand Colin.
Bourdieu, Pie1Te et Jean Claude Passeron
( 1970) la reproduclion: é/éments pour une théorie du systeme
d'enseignement, París, Ed. de Minuit.

( 1964) Les héritiers: les étudiants et la culture, París. Ed. de
Minuit.
Breton, Raymond
(1972) Le ró/e de /'école et de la société dans le choix d'une
corriere chez lajeunesse canadienne, Ottawa, Main d'oeuvre
et immigration.
Carlsson, G.
(1969) Social mobility and class structure, Gleerup, Fund.
G.W.K.
Cazeneuve, J.
{1976) Dix grandes notions de la socio/ogie, París, Seuil.
C.B.E.Q.
(1965) Les inéga/ités socio-économiques et la pa11vrété au
Q11ébec, Quebec, Conseil du Bienetre du Québec.
Cherkaoui, Mohamed
(1979) les paradoxes de la réussite seo/aire, Paris, P.U.F.
Girod, Roger
(1971) Mobilité socia/e, Ginebra-París, Droz.
Glass. O.V. (Ed.)
(1954) Social mobi/ity in Britain, Londres. Routledge.
Goldthorpe. J.H.
( 1976) «Mobilité sociale et intérets sociaux», Sociologie et
Sociétés, vol. VIII, Nº 2, octubre 1976, 7-36.
Havighurst, R.J.
( 1958) «Education and social mobility in our society». en:
Halsey. A.H. y otros: Educa/ion, economy and society, New
York, The Free Press. 105- 120.
Hum, Christopher J.
( 1978) The limits and possibilities of schooling, Toronto,
Allynand Bacon, lnc.
Husen, Torsten
( 1972) Origine socia/e et éducation: perspectives des re cherches sur l'égalité devant /'éducation, París, OCDE.

�74

75

( 1975) Influencia del medio social sobre el éxito escolar, París,
OCDE.
Jencks. Christopher
( 1979) L 'inégalité: injluence de la famille et de /'école en
Amérique, París, P.U.F.
La Sociologie
( 1970) Les dictionnaires Marabout Université, Tomo 2. París,
Savoir Modeme.
Levesque, Mireille
( 1979) L 'égalité des chances en éducation. Quebec. Gobierno
de Quebec.
Lipset, S.M. y R. Bendix
( 1959) Social mobility in industrial society, Londres,
Heinemann.

Marx, Karl
( 1958) «Toe eighteen brumaire ofLouis Bonaparte», en: Marx,
K. y F. Engels, Selected Works. Moscú, Foreign Languages
Publishing House.
Poulantzas, N.

(1974) les classes sociales dans le capitalisme aujourd'hui,
París, Seuil.
Roberge, Pierre
( 1979) Le nombril ver/ et les oreilles molles: / 'entrée des jeunes
Québécois dans la vie active dans le second liers des années
1970, Quebec, ASOPE, Université Laval.
Rosenthal, Roben y Leonore F. Jackson
(1971) Pygmalion a /'éco/e: /'a/lente du mailre et le
développement intellectuel des éléves, París, Casterman.
Sewell, H. W. y P. V. Shah
( 1978) «Socioeconomic status, intelligence and attainement
of higher education», en: Halsey, AH. y J. Karabel, Power
and ideology in education, Nueva York, Oxford University
Press, 1978, 197-215.
Sorokin, P.A.
(1927) Social mobility, Nueva York, Harper.

( 1959) Sucia/ and rnltural mobility, Glencoe. Free Press.
Tort, Michel
( 1975) le quutient intellectuel, París, Maspéro.
Tumin,M.
( 1971) Stratification socia/e. Gembloux, Duculot.
Van Heek, F.
(1956) «Sorne introductory remarks on social mobility and
class structure». en: Transactions ofthe Third World Congress
of Sociology, vol. 111. Londres, lntemational Sociological
Association.
Virton, P.
.
( 1965) les dinamisme.1· suciaux, Tomo 1, París, Les Editions
Ouvrieres.
Willis. Paul
(1978) «L'école des ouvriers». en: Acles de la recherche en
sciences sucia/es, noviembre, 50-61.

�Arquitectura, ética y tecnología: algunas
consideraciones
Antonio Salgado Gómez

A manera de introducción.
Los congresos, simposiums y conferencias que últimamente
se han llevado a cabo a través del mundo entero sobre las interrela•
ciones y las correspondencias que existen entre la arquitectura, la
ética y la tecnología, así como toda la literatura que al respecto se ha
escrito, nos han hecho plantearnos una serie de cuestiones con respecto
al qué hace y al cómo hace nuestra disciplina, así como a los principios
éticos y morales en los que ella reposa.
Las cuestiones de actitud ética frente a la concepción y a la
realización de un proyecto de arquitectura, en estos tiempos en que
se emplean tecnologías tan sofisticadas como complejas en la creación
y construcción de los nuevos edificios, al mismo tiempo que se usan
de manera indiscriminada infinidad de elementos arquitectónicos de
carácter histórico, nos obligan a detenemos para tratar de realizar
una reflexión profunda que nos de la oportunidad de acercamos a la
realidad de manera objetiva.
Los cambios de actitud frente a la creación expresiva y artística
que ha traído consigo el Posmodemismo han originado una cierta
confusión epistemológica en el campo de la estética, y principalmente
de la estética arquitectónica. Desde una óptica personal, podríamos
decir que la arquitectura se encuentra ante una "crisis existencial",
por lo que consideramos que es un imperativo inmediato el análisis
de este hecho, lo que seguramente nos llevará al planteamiento de
explicaciones y soluciones, o por lo menos a discusiones que intenten
realizarlo.
El tema es vasto y dificil de explorar; sin embargo, en las líneas
que siguen pretendemos elaborar un cierto número de consideraciones,
mismas que nos permitirán sintetiz.ar algunas de las ideas principales
que se nos plantean alrededor de este problema, y al mismo tiempo
podamos construir nuestros juicios de valor con la mayor claridad y
objetividad posible.

�78
1) La tecnología es hoy, más que en ninguna otra era de la
humanidad, una necesidad asociada a nuestra existencia, de tal forma
que ella representa nuestro principal modo de producción. al mismo
tiempo que imprime un sello característico a la cultura actual. De
igual forma, su presencia nos hace dudar de la capacidad humana
para controlar y diferenciar el proceso de producción como tal por
w1 lado. y la verdadera creatividad por el otro. El poder incalculable
que proporciona la tecnología nos impide muy a menudo identificar,
de m'.1"_era clara y precisa, la diferencia que existe entre producción y
creatividad, lo que nos plantea un problema epistemológico en el
terreno de las artes, y principalmente en arquitectura, debido a su
carácter de pennanencia.
La producción significa un objetivo en sí mismo; ella funciona
de una manera autónoma e independiente de cualquier otro factor.
Por su parte, la creatividad auténtica tiene como objetivo el de
reconciliar al ser humano con el universo natural, de una manera
participativa y comprometida. La tecnología actual supone una
"realidad experimental" (lo que algunas personas han dado en llamar
"un mundo de simulación''), que se mantiene en tensión con el Wliverso
natural. debido a que no está bien definido el papel que debe jugar
realmente la tecnología en nuestro mundo, sin llegar a convertirse en
el "Dios omnipotente y todopoderoso".
Esa tensión de la realidad experimental de la tecnología con
el medio natural se manifiesta en la arquitectura entre los modos de
producci?~ (o las maneras de elaborar, de fabricar, de construir), y el
valor estellco de la obra arquitectónica, representativa de su época,
de su cultura y de su entorno. Esta discusión se inscribe continuamente
en el discurso de los teóricos y críticos de la arquitectura, que asocian
la crítica arquitectónica con los juicios de orden moral y ético.
Para muchos autores, la crítica arquitectónica debe estar
desposeída de toda actitud encaminada a la Tealización de juicios de
valor, tanto morales como éticos, eliminando de esa manera toda
consideración filosófica. Para algunos otros, conservar un pWlto de
vista puramente estético, concretandose a un nivel estrictamente
descriptivo, es casi imposible. Separar los juicios estéticos de los
juicios de valor es una tarea dificil de emprender, sobre todo en una

79

época como la nuestra, caracti:rizada por un total relativismo ("lodo
es relativo, nada es absoluto")1•
2) La transformación de las sociedades contemporáneas,
principalmente ligada a los avances democráticos, a las alianzas económicas y comerciales. y a la defensa de los derechos del Hombre, pero
también al desarrollo filosófico, científico y tecnológico, exigen a su
vez un cuestionamiento y un replanteamiento de orden ético y moral.
Por supuesto que estas acciones se inscriben en diferentes campos de
la actividad humana, incluidos los artísticos2•
En arquitectura, la utilización de nuevas herramientas de
concepción, representación y ejecución de los espacios privados y
públicos, están produciendo una verdadera revolución en el quehacer
arquitectónico. Como ejemplo se puede citar la computación, que ya
desde algunos años atrás ha tenido un importante impacto en las fases
de elaboración de un proyecto de arquitectura, empleando lo que los
profesionales de ese campo llaman la "infografia" o grafismo mediante
el empleo de la informática. En la actualidad, ese proceso no se detiene
exclusivamente en la elaboración de un grafismo como medio de
representación arquitectónica con ayuda de programas computacionales; hoy en día la computación está en proceso de transformar
radicalmente el momento mismo de la concepción arquitectónica, es
decir, el proceso de elaboración del concepto creador de los espacios
arquitectónicos.
La evolución de la computación en el campo de la arquitectura
se ha desarrollado con gran rapidez, en gran parte gracias a los
programas de CAD y de las imágenes de síntesis. Esto propicia a su
vez un replanteamiento en las prácticas de concepción espacial, ya
que dota al conceptor de mayores (y al mismo tiempo de mejores)
elementos para la creación arquitectónica.
Es pues en las fases de pre-concepción y de anteproyecto
(croquis y borradores) que los cambios potenciales aportados por la
computación amenazan de transfonnar radicabnente la especificidad
' Existen sobre este tema, dos obras importantes: et libro de David Watkin intitulado
Mora/1ty and Architecture. así como el libro de Geoffrey Scon intitulado The
Architecture ofHumamsm.

' A este propósito, se pueden consultar las obras del filósofo francés Michel Serres:
Le contrat nature/ y Le tiers-instruit.

�80
y la autenticidad de la arquitectura como producto cultural. Toda una
gama de representaciones tridimensionales están a la mano del
conceptor: ejercicios de inserción en el sitio, verificación de materiales
con un fin de imagen, perspectivas, axonometrias, visiones cinematográficas, etc.
Todo esto nos debe hacer reflexionar sobre el empleo indiscriminado de la tecnología en el proceso creativo de la arquitectura.
La computación deberá fomentar la diversificación y la transformación
de las actividades en las cuales el empleo de imágenes constituye una
herramienta básica de comunicación en la creación de espacios
arquitectónicos. Por el contrario, su empleo en la concepción del hecho
arquitectónico en sí mismo deberá ser restringido, ya que se corre el
enorme riesgo de dejarse seducir por la tecnología y con ello
deshumanizar el producto arquitectónico.
Estamos plenamente convencidos de que una formulación de
principios éticos, así como una reflexión de tipo teórico fundada en
el conocimiento de la historia en general, y de la historia de la
arquitectura en particular, deberán estar a la base del trabajo creador
del arquitecto. Un equilibrio dinámico debe existir entre lo permanente
y lo inédito, entre la naturaleza y la cultura. Este equilibrio bien podría
ser la conjugación de la inteligencia, de la intuición y del sentimiento.
Aquí nuevamente debemos recordar la diferencia que debe existir
entre el proceso de producción y la verdadera creatividad.

81
original y esencial de toda construcción en el espacio y en el tiempo.
La arquitectura es una expresión de la cultura de una civilización3 •
Vista desde esta óptica, la arquitectura posee un fondo
religioso, ritual y folclórico. Por ejemplo, el carácter sagrado de la
habitación es innegable en numerosas civilizaciones. Ritos, símbolos
y creencias han sido transmitidos de generación en generación con
respecto a la casa.
Ese carácter sagrado, mítico de la arquitectura , ese aspecto
religioso ha existido todo el tiempo a lo largo de la historia de la
humanidad. El mito constituye un lenguaje particular del hombre,
por lo que éste se convierte en una realidad cultural compleja.
Este punto de vista antropológico es la respuesta al determinismo fisico que impone los factores climáticos y geográficos como
únicos determinantes del aspecto fisico de la arquitectura. Si bien los
factores físicos juegan un papel importante en cuanto al aspecto de la
arquitectura (es decir a su forma, a su imagen), a éstos vienen a sumarse
las formas mentales, mismas que participan a la vez de lo funcional,
de lo estético, de lo simbólico y de lo social. Esas formas mentales
tienen una repercusión profunda en las formas físicas de la
arquitectura, ya que son el reflejo de las costumbres y las tradiciones
de una cultura detenninada.

3) Un último aspecto es el de la verdadera relación entre la
función del edificio, su forma, su sentido y su simbolismo, es decir,
las relaciones antropológicas, filosóficas y fisicas de la arquitectura.
Estas relaciones, que son de vital importancia para la realización de
una verdadera arquitectura, son en la actualidad completamente
minimizadas y en muchos casos absolutamente olvidadas.

Las costumbres y las tradiciones se transmiten de generación
en generación. Esos elementos -costumbres y tradiciones- son esenciales en la fom1ación de una imagen de la "arquitectura ideal" que
el ser humano construye de acuerdo a un gusto y a una manera de
vivir singularn1ente definidos por sus antecedentes. Las costwnbres
y las tradiciones son pues causas importantes de la persistencia de
los caracteres particulares de la arquitectura.

Desde el punto de vista antropológico, la arquitectura es un
arquetipo de nuestra cultura; ella ordena las relaciones entre los
hombres y la naturaleza de una parte, y la sociedad de otra parte. La
arquitectura (en especial la arquitectura habitacional) posee una
enorme fuerza de evocación: ella nos permite comprender el sentido

Esa "arquitectura ideal" se ve íntimamente ligada al aspecto
filosófico, casi poético de la arquitectura. La arquitectura, en su
primera y fundamental expresión que es la casa, es la residencia, la
habitación del ser humano sobre la Tierra. Las relaciones que el
hombre mantiene con los lugares -y por medio de esos lugares con el
3
Sobre los aspectos antropológicos de la arquitectura, y en particular sobre la
antropología de la habitación, se puede consultar el libro de Amos Rapoport: Pour
une anthropologie de fa maison. así como el libro de Joseph Rykwert: La maison
d'Adam au Parad,s.

�83

82
espacio- residen en las manifestaciones arquitectónicas. Las relaciones
entre el ser humano y el espacio se concretizan en la arquitectura;
ésta es entonces la materialización de las relaciones hombre-espacio.
La arquitectura es la imagen del espacio, envolviendo los actos y las
emociones vivídas en ese lugar.

Al referirse a la casa como expresión de poética arquitectónica.
Gaston Bachelard dice que ésta nos proporciona la posibilidad de
soñar en paz; en ella podemos alojar nuestros recuerdos, de acuerdo
a los símbolos de intimidad que la vida real no puede todo el tiempo
arraigar6.

Nuestra identificación, nuestro modo de vivir y de ser. la toma
de conciencia de nosotros mismos, están profundamente inscritos en
el territorio irunóbil que constituye la arquitectura. No es suficiente
con proporcionar a la arquitectura un funcionamiento práctico, sino
más bien de dotarla de un funcionamiento afectivo, lo que EkambiSchmidt llama "el aspecto connotativo de la arquitectura"•.

La arquitectura es un abrigo que nos proporciona ciertos
valores de protección; pero aparte de esos valores materiales, la
arquitectura es fundamentalmente la imagen de los valores inconscientes del ser humano. El mundo del interior de la arquitectura es
diferente del mundo exterior, del "mundo real".

Pero, ¿cómo satisfacer ese funcionamiento afectivo, ese
"aspecto connotativo" de la arquitectura? Es necesario antes que nada
rescatar el sentido espiritual de la arquitectura, sentido que se ha
perdido a causa de la rápida evolución de los modos de vida, de la
evolución de las técnicas constructivas y de las características materiales de la arquitectura. Es necesario para el ser humano de volver a
encontrar la adecuación de su ser al medio ambiente interior de su
arquitectura. Como la dice Martin Heidegger. es necesario volver a
encontrar la relación de la arquitectura con la poesía5 .
Para Heidegger, la poesía es el poder fundamental de la
arquitectura. Esta poesía de la arquitectura (Heidegger la asocia
principalmente a la habitación) hace que el hombre pueda tomar
conciencia de las virtudes esenciales de su "rincón del mundo" que
reprensenta para él su arquitectura. Esas virtudes son todas las
imagenes concentradas alrededor de su arquitectura: imagenes de
intimidad, de sueños, de ensueños, de recuerdos, etc.
Esa idea de la arquitectura no posee realmente una forma
geométrica; al contrario, ella está muy lejos de toda referencia a las
simples formas geométricas. De acuerdo a esta idea de la arquitectura,
ésta es un espacio cerrado, un espacio de intimidad, una "célula",
pero al mismo tiempo es el mundo entero; ella es el "adentro", el
interior, la protección, la síntesis de lo íntimo, el refugio, el retiro...
• Ekambi-Schmidt, Jézabelle, La perception de/ 'habitat, París, Éditions Univers1taires
1972

'

'So~re esta noció~ referir~ a los textos de Martín Heidegger: «Batir, habiter, pensern,
Y« L homme habite en poete». publicados en su libro Essais et Conférences.

Como acabamos de ver, es claro que la arquitectura posee un
enorme contenido cultural y filosófico. La gran variedad de formas
de la arquitectura a través el mundo entero nos conduce fuertemente
a creer que no son solamente los aspectos fisicos que determinan
esas fom1as. Existe una importante cantidad de aspectos a considerar
antes de observar la arquitectura bajo la óptica del determinismo fisico.
Por otro lado, sería falso también decir que todos los aspectos de la
arquitectura han sido determinados por los solos factores culturales
y/o filosóficos. Será necesario entonces reconocer el concurso de los
diferentes factores que intervienen en ese proceso, tan importantes
los unos como los otros.
La arquitectura es un hecho humano; ella es el resultado del
proceso de creación de un "medio ambiente ideal" en el cual el hombre
se siente pleno en su cuerpo y en su espíritu. Esa plenitud el hombre
la encuentra con frecuencia en la función poética, símbólica y mítica
de la arquitectura, más que en la utilización racional y práctica. Hay
también innumerables casos en los cuales los valores culturales y
sociales toman mayor importancia que los factores económicos,
constructivos o técnicos.

Conclusión.
Estas consideraciones deben hacemos reflexionar sobre los
principios éticos y morales que el arquitecto debe poseer y observar
en el momento de la realización de sus concepciones arquitectónicas.
• El concepto de "casa onírica" es profusamente abordado por Gaston Bachelard en
dos de sus obras: Lo poétique de / 'espace, y Lo Te"e et les reveries du repos.

�84
Los valores culturales y filosóficos dd&gt;ert ser considerados como un
aspecto importante que permitirá dotar a la arquitectura de un carácter
propio, de acuerdo a su función en un entorno determinado. La
responsabilidad del arquitecto frente a su época y a su realidad
histórica hace que los valores éticos y moralescobren una importancia
capital, en estos tiempos en los que la moralidad está casi
invariablemente asociada a la religión o bien a wi moralismo obsoleto.

La creación y el desarrollo de tecnologías fulgurantes (por
ejemplo las tecnologías biomedicales, la fecundación in viJro o la
manipulación genética), la degradación social y la desconfianz.a
política mundial (lease Watergate, Los Angeles, lrak y demás
calamidades políticas y sociales), así como la problemática del medio
ambiente (el efecto de invemadeco, el adelgaz.amiento de la capa de
ozono, la contaminación ambiental o la desertificación de enormes
superficies de la lierra), hacen que tanto en el medio intelectual,
político y social se planteen ciertos cuestionamientos ligados a la
responsabilidad del conjunto de profesionales. La moralidad social
se ha transformado de esa manera en una preocupación constante.
La reflexión ética actual incita al diálogo y a la
responsabilización de todos y cada uno de los seres humanos. El
problema del poder de la tecnología se debe convertir inmediatamente
en un problema de deber moral. Así, súbitamente, el poder de la
tecnología debe recubrirse de un gran deber. Como lo afirma Serres,
todo lo que anterionnente era un poder, es en la actualidad un gran
deber.
No podemos, no debemos continuar respondiendo al solo
imperativo del consumo, del poder del dinero, de la mercadotecnia.
Los valores culturales y filosóficos deben regresar a encabe7.3r las
listas de las preocupaciones de los conceptores de las soluciones de
nuestros problemas contemporáneos.
No es posible seguir pensando que el progreso tecnológico va
a solucionar todos nuestros problemas. En arquitectura, como en todas
las disciplinas del saber humano, pertenezcan éstas a las ciencias
humanas o a las ciencias exactas, el conocimiento y el estudio de las
Humanidades es indispensable. La ciencia debe fundarse en la moral
y en la ética, ya que ésta, la ciencia, debe ser concebida como un
instrumento que penníta al ser humano vivir en armonía consigo
mismo y con su entorno. Se necesita entonces una conciencia

85
humanista, un estudio de las ciencias humanas. No podemos seguir
hablando, como lo afirma una vez más Michel Serres, de una
separación profunda entre las ciencias puras y las ciencias humanas.
Actualmente, las ciencias puras hablan del mundo sin hombres y las
ciencias humanas hablan del hombre sin mundo.
Una educación global se impone, si no, las ciencias puras harán
un mundo inhumano y las ciencias humanas harán un mundo sin
objetos. La experiencia humana exige una cierta globalidad que regule
las diferentes dimensiones de la vida. Y es precisamente en esta
globalidad del conocimiento humano en donde la instancia ética y
moral debe funcionar como regidora de la marcha del ser humano en
nuestro planeta.
En arquitectura, este regulador ético y moral nos permitirá
utilizar la tecnología de manera óptima y racional, sin descuidar el
aspecto humanista de nuestra actividad. Las generaciones pasadas de
arquitectos, durante el período modernista, tuvieron la posibilidad
de hacer todo: abolieron la historia de la arquitectura y sus principios
y fundamentos teóricos. Esas generaciones "divinas" se olvidaron
del estudio de las humanidades, como se olvidan las cosas inútiles y
superfluas. Despreciaron sus enseñanzas y las hicieron a un lado, las
hecharon a la basura como se tira una cosa inservible o anticuada.
Nuestras generaciones no podrán continuar haciendo esto.
La Hwnanidad no nació ayer. La continuidad histórica es
importante y el conocimiento de su proceso es fundamental para la
marcha del hombre en este mundo. La ideología del cambio constante
y de la revolución pennanente debe dar paso a la sabiduría de la
historia y al rico patrimonio ético de la humanidad. El equilibrio se
impone: hay que saber conjugar los valores de progreso y los valores
de pennanencia; el deseo y la disciplina. Bien arraigados en la historia,
seremos capaces de crear el porvenir, sólidamente establecidos en el
presente, por nuestras generaciones y las generaciones de nuestros
hijos...
·

�Consideraciones metodológicas para complementar
los enfoques cuantitativo y cualitativo en la
investigación social.
Raúl Eduardo López Estrada

Introducción.
Este artículo busca analizar la posibilidad de complementar
los enfoques cuantitativo y cualitativo en la investigación social. Como
una contribución metodológica, nuestra orientación pretende apoyar
algunas investigaciones en donde se complementen los dos enfoques.
La revalorización relativamente reciente de las metodologías
cualitaúvas en el contexto norteamericano (Marshall y Rossman, 1989;
Quinn, 1987; Oenzin y Lincoln, 1994; Aktouf, 1992; Deslauriers,
1988. 1991 ; Lessard-Hébert y otros, 1990) y europeo (Hubennan y
Miles, 1991 ), nos muestra el interés creciente de muchos investigadores por el enriquecimiento del enfoque cuantitativo ya bien cimentado en la investigación científica social.
Esta tarea no es fácil, el problema de la investigación y más
aún en las ciencias sociales es muy controvertido. Las cuestiones
epistemológicas todavía presentan diferentes enfoques y diversas
maneras de abordarlas. Es muy dificil en la realidad encontrar trabajos
que converjan, lo más frecuente es encontrar puntos en donde algunos
autores coinciden; pero también en la mayor parte de los casos son
más numerosos los puntos en donde hay desacuerdo. La situación
entonces es compleja, sin embargo, no se trata de evadir el problema;
la manera en como se obtienen los conocimientos está en la base del
quehacer científico, de ahí la pertinencia de tratar de aclarar, con todas
las dificultades del caso esta situación.
Actualmente hay debates en relación a la utilización de la
investigación cuantitativa y cualitativa, a las técnicas utilizadas para
investigar, a los resultados que se obtienen y su validez. Mi intención
en este caso no es obtener el consenso, sobretodo cuando ya se ha
examinado en numerosas ocasiones el problema y están claras-las
posiciones de diversos autores en relación a privilegiar un tipo de
investigación u otra, o bien a establecer un continum entre las dos.

�88
En este artículo de tres partes, se abordará inicialmente la
inducción, y la deducción como formas fundamentales para obtener
conocimientos. En una segunda parte, se revisarán las características
de los métodos cuantitativo y cualitativo. Finalmente, se expondrá la
importancia de considerar los dos métodos de investigación como
formas complementarias en la investigación social. En otras palabras
buscaremos a través de su examen, reflexionar acerca de como éstos
constituyen un cuerpo dialéctico en el que se conjugan dos principales
formas metodológicas de la investigación científica.

l. Inducción y deducción en el conocimiento social.
Abordar la metodología en las ciencias sociales nos envía
irremediablemente al proceso de obtención de conocimientos. Sin
profundizar la complejidad de esta situación, ya que involucra
dimensiones culturales, sociales e incluso psicológicas, podemos
afirmar que en general se acepta la existencia de dos maneras
fundamentales de conocer la realidad: la inducción y la deducción.
En nuestra vida cotidiana en general, pasamos de una a otra sin damos
cuenta.
La deducción es el procedimiento por el cual el espíritu
partiendo de una idea trata de verificar la veracidad. Ésto, nos indica
que el procedimiento de los investigadores después de haber definido
sus conceptos e hipótesis de la manera más rigurosa posible, van al
trabajo de campo para verificar si los hechos confirman sus ideas. La
teoría en este caso antecede a los datos. De una manera inversa, la
inducción es un proceso en el cual: el espíritu va de los hechos a la
ley, de los casos a la proposición general (Deslauriers, 1991 ). A partir
de una idea, usualmente sin opinión preconcebida, el investigador
estudia la realidad social para obtener un concepto más general que
se aplicará a varios casos. El investigador no tiene una idea muy precisa
al principio, pero el utiliza los datos para hacer emerger los conceptos,
teorías e hipótesis. Aquí, el proceso implica ir a los hechos para
después confrontarlos con la teoría.
Se trata entonces de dos maneras para construir el conocimiento. La deducción, que parte de un marco teórico y verifica su
operatividad, funcionalidad y pertinencia en el examen de la realidad
y en donde transitamos de la teoría al hecho social. En este proceso,
el in vestigador se provee de una gran cantidad de conocimientos sobre

89
la problemática en la que le interesa elaborar respuestas tentativas a
través de hipótesis y posteriormente probar y verificar su aplicabilidad
al examen de la realidad. Es un método que se apoya en un conocimiento acumulado y a partir del cual, se busca reflexionar críticamente
en apoyo o rechazo a orientaciones que explican los fenómenos.
Al través de este método, es frecuente encontrar casos en donde
se investigan situaciones ya abordadas o estudiadas previamente y en
donde la información es abundante. Se puede asegurar que se trata de
un enfoque bastante difundido en las ciencias exactas, naturales y en
la mayoría de los trabajos que se han realizado en las ciencias sociales.
Esta situación no debe asombrarnos, nada parece más lógico que
efectuar una investigación partiendo de Jo que se conoce. Ésto en
muchas ocasiones nos ha evitado "redescubrir el hilo negro o el agua
caliente". Muchas veces caricaturizamos esta situación, aludiendo al
investigador aislado en su laboratorio buscando la vacuna contra la
tuberculosis, cuando ésta ya fue descubierta por Koch en eJ siglo
pasado.
En general, la mayor parte de los metodólogos están de acuerdo
en que actualmente es muy dificil partir de cero cuando formulamos
preguntas de investigación acerca de un fenómeno específico. Ya
anterionnente se ha acumulado el conocimiento acerca de muchas
problemáticas, ésto constituye la base para la fonnulación de hipótesis
que se construyen a partir de la información que precede. A grandes
rasgos, se trata de un método muy difundido y con un arraigo bien
cimentado en las investigaciones sociales.
La inducc ión en fonna opuesta. es otra de las maneras a través
de las cuales buscamos conocimientos. Con este método, se parte en
sentido inverso a la deducción y su tarea esencial es explorar la
realidad, elaborar los conceptos para interpretarla e integrarlos en un
marco teórico. Se trata de conocimientos obtenidos del análisis social
y que posterionnente son confrontados con explicaciones ya elaboradas. De esta manera, se fonna Jo que conocemos como cuerpo de
conocimientos. Este proceso, parte en general de una exploración
profunda de las situaciones más que de una cobertura extensa del
fenómeno. En este tipo de investigación, la inducción se acerca a la
investigación naturalista que busca conocer a los seres humanos en
su medio natural. es decir en situaciones ordinarias y en su cotidianidad.

�91

90

2. Los rasgos de las investigaciones cualitativa y cuantitativa
La evolución histórica de las ciencias sociales, ha motivado
que en ciertos períodos se privilegie el método deductivo o el inductivo
en la elaboración de la ciencia. La investigación social, desde hace
varias décadas, ha sido más deductiva que inductiva: el investigador
confia de antemano en la teoría que el ha construido a partir del
conocimiento precedente.
La investigación cuantitativa es definida como aquella que
busca medir los fenómenos sociales: ella da una expresión cifrada a
los datos y los analiza con la ayuda de métodos estadísticos. Ella
aísla las variables más susceptibles de causar los fenómenos sociales
y también los más susceptibles de ser reproducidos. Poniendo el acento
en la medida y el control de las variables, este tipo de investigación
puede aplicarse a grandes conglomerados. La investigación cuantitativa es generalmente extensiva (Deslauriers, 1991)
El término investigación cualitativa por su parte. designa ordinariamente «la investigación que produce y analiza datos descriptivos,

tales como las palabras escrüas o dichas y el comportamiento obser1•able de personas» (Taylor y Bogdan, 1984:5)'. Esta definición nos
envía directamente a un método de investigación interesado por el
sentido y por la observación de un fenómeno social en un medio
habitual2. La investigación cualitativa no se caracteriza por los datos,
porque ellos pueden ser cuantificados, sino más bien por su método
de análisis que no es matemático. La investigación cualitativa es más
bien intensiva y ella se interesa sobre todo a casos y a muestras restringidas pero estudiadas en profundidad.
Si bien no existe una definición generalmente aceptada, la
mayor parte de los autores le atribuyen características parecidas
(Taylor y Bogdan, 1984:5-8; Bogdan y Bilken, 1982:27-30; Denzin,
l 978a:8-21; Van Maanen, 1983b:255-256)3. Se reconoce que la investigación cualitativa trata datos dificilmente cuantificables, tales como
los reportes de entrevistas y las observaciones, y que ella recurre a un
' Citado por Deslauriers ( 1991 :6).

método de análisis flexible e inductivo, además de inspirarse en la
experiencia de la vida cotidiana y en el sentido común que ella trata
de sistematizar. En este contexto, la investigación cualitativa no
rechaza las cifras ni las estadísticas, pero no les otorga el primer lugar;
ella se concentra en el análisis de procesos socfales, en el sentido que
las personas y los grupos dan a la acción en la vida cotidiana y sobre
la construcción de la realidad social.
A pesar de su importancia, muchos autores desconocen los
rasgos y el origen de la investigación cualitativa, incluso algunos como
Briones ( 1995) consideran que ésta es reciente. Sin embargo, la investigación cualitativa tuvo relevancia desde el siglo XIX, probablemente
Max Weber ( 1864-1920), fue el sociólogo que más influyó para el
establecimiento de sus bases que más tarde se reflejaron en la sociología americana desarrollada en la escuela de Chicago. Con el tiempo
el interés de las investigaciones se desplazó hacia la cuantificación
de los problemas sociales. Para establecer su credibilidad ante el
público, los industriales y políticos, los científicos sociales tomaron
la vía abierta por las ciencias naturales (Clinard, 1970:63-77)4 • Ellos
buscaron una reformulación de la metodología y un refinamiento de
la técnica, desarrollando pruebas estadísticas, la aseptización de
variables. la formalización estricta de conceptos y la utilización del
muestreo. En el período que siguió a la segunda guerra mundial, la
verificación teórica fue lo más importante en el conocimiento sociológico. Se pensaba entonces que las ciencias sociales disponían ya de
suficientes teorías que era necesario probar. Ya no se trataba de
descubrir ideas nuevas, sino elaborar un aparato metodológico preciso
con el fin de verificar lo más exactamente posible las teoiias elaboradas
por los grandes maestros.
En este contexto, la metodología cualitativa no se ajustó a esta
nueva orientación, ésto motivó críticas de las que se defendió muy
pobremente. De hecho, este cambio coincidió con la evolución del
rol del sociólogo. Los investigadores de la escuela de Chicago creían
que sus investigaciones podían mejorar las condiciones de la vida
urbana (Taylor y Bogdan, 1984:244)5• Ellos consideraban que el
hombre de la calle podia tener ideas que el investigador no tenia, que ·
él era no sólo consumidor sino también productor de conocimientos.

1

Algunos autores como Bronfenbrenner ( 1979), afirman que es más justa la expresión
medio habitual en lugar de medio natural. debido a que casi no existen "medios
vírgenes· y sin intrusión en la sociedad actual.

' Citados por Deslauriers, 1991 :6.

'Citado por Deslauriers, 1991 :8
•Citados por Deslauriers, 1991:9

�92

Por el contrario, con el desarrollo de la orientación cuantitativa, el
investigador se enfrascó en estudios intensivos, se terminaron los
largos periodos de observación: un cuestionario era suficiente para
recoger los datos. La sociología no tardó en dirigir su atención a la
cuestión de la medida y al tratamiento estadístico de los datos. Un
índice que ilustra este cambio fue el reemplazo de la escuela de
Chicago por la de Columbia a partir de los años 30's. Éste monopolio
de lo científico se prolongó hasta los años 60's.
Desde hace algunos años, se observa el surgimiento de
condiciones parecidas a las del fin del siglo pasado, la integración de
nuevos grupos sociales (los migrantes, los jóvenes, las mujeres, los
desempleados, los ancianos) y la transformación del sistema socioeconómico y político. En este contexto, la investigación cualitativa
se renovó con el aporte de la sociología americana de principio de
siglo, las dos en efecto se desarrollaron en situaciones parecidas y
caracterizadas por el cambio social.
No obstante esta situación, la revalorización de la investigación
cualitativa no significa que ella haya recibido una aceptación
generalizada, todavía existe resistencia y rechazo de muchos
investigadores hacia ella. Un ejemplo que ilustra bien ésto, nos lo da
la revista americana The Journa/ of Marriage and the Family, que
durante el período 1989-1994, publicó 527 artículos, de los cuales
sólo diez de éstos o 1.9% fueron cualitativos, cuatro de ellos íntegramente, uno parcialmente, y cinco utilizaron una combinación de datos
cuantitativos y cualitativos. Otros cuatro artículos se basaron en datos
cualitativos, pero sus resultados fueron completamente cuantificados
(Ambert y otros, 1995:879). Este caso no dista mucho de la generalidad
de las revistas de ciencias sociales norteamericanas las cuales publican
pocas veces artículos cualitativos.
La investigación cuantitativa se efectúa de una manera lineal.
El proceso general de la verificación, después de la formulación de
las cuestiones de investigación, se inicia con un examen profundo de
la literatura sobre el tema. Esta situación debe llevar necesariamente
al investigador a formular sus respuestas tentativas a las cuestiones
de investigación en forma de hipótesis. Los pasos siguientes incluyen
la elaboración de la metodología para investigar estas hipótesis en el
trabajo de campo ( ésto incluye el diseño de los instrumentos de
investigación y la verificación de su fiabilidad); más tarde, se realiza

93
el análisis de los datos y su discusión, para posteriormente emitir las
conclusiones.
En el caso de la investigación cualitativa, el proceso es flexible.
En una primera fase, la constitución de los datos, su tratamiento y su
análisis son simultáneos. Después la investigación cualitativa se hace
más bien circular: bien que existe un orden en el desarrollo de las
fases, ninguna es anterior a la otra, y cada una puede ser retomada y
profundizada Esta flexibilidad del plan y esta simultaneidad de las
operaciones no son el fruto del azar, ellas son necesarias por el
procedimiento inductivo que privilegia el investigador cualitativo.
Este procedimiento pennite también formular proposiciones a la mitad
o al fin de la investigación, porque el investigador distingue aquellas
que tienen una capacidad de explicación de aquellas que no la tienen.
Una de las características más notables de la investigación
cualitativa, es su interés por la búsqueda de la profundidad más que
la extensión. Ella busca adquirir infonnación profunda e íntima de
pequeños grupos de personas, acerca del cómo y porqué, las gentes
piensan y dan sentido a lo que hacen, más que buscar lo que las
personas hacen o creen en larga escala, tal y como lo aborda la
investigación cuantitativa. Adicionalmente a una función crítica,
característica del método científico, la investigación cualitativa
frecuentemente aborda el contexto del descubrimiento más que la
verificación. Nueva infonnación refleja nuevas prácticas o conductas,
nuevas formas de organización social o estructura social. y nuevos
caminos de pensamientos y de interpretación de los procesos de
socialización o de cambio. E lla puede estar involucrada en completa
reorientación y modificación de ideas existentes. Ésto no significa
que la investigación cualitativa se realice al interior de un vacío de
literatura, o que no busque contribuir con investigaciones previas.
Tampoco significa que la investigación cualitativa no esté guiada por
"perspectivas tradicionales", o que no sea necesariamente impulsada
por cuestiones e hipótesis. Los investigadores frecuentemente utilizan
el enfoque inductivo, cambiando su enfoque de acuerdo con los
elementos de la realidad más que aquellos que son dictados por la
investigación existente.
Son muchas las fom1as que toma la investigación cualitativa
en términos de método. Basada principalmente en el método naturalista
ella incluye cuestionarios abiertos, entrevistas profundas, estudios
etnográficos y observación participante, entre otros. Asimismo, ella

�94
se apoya en: testimonios orales, textos escritos, las notas de terreno,
narraciones, observaciones. Algunos de estos métodos están relacionados muy de cerca con una epistemología particular, sin embargo
otros, como la entrevista, toca diferentes perspectivas teóricas. La
investigación cualitativa es una investigación contextual. Consecuentemente, el campo de la investigación cualitativa es probablemente
más diverso que la cuantitativa porque incluye una gran variedad de
técnicas para abordar la realidad.
En las próximas páginas abordaremos algunos aspectos
específicos de la investigación científica y cómo son abordados por
el método cuantitativo y cualitativo. En esta descripción, deberá
considerarse que los rasgos característicos de cada método se
presentan en forma ideal, es decir como se conciben en una forma
«pura» por la metodología. Es importante mencionar que esta situación deberá matizarse, porque en la realidad, como lo veremos en la
última parte de este artículo, los dos métodos confluyen y comparten
en muchas ocasiones la utilización de características que les son
particulares.
Epistemologías y métodos.

Considerando que métodos son procedimientos o técnicas, la
epistemología en su sentido más general, nos refiere a un conjunto de
conocimientos sistematizados (concepción del mundo, ciencias,
filosofia) propios a un grupo social y a una época. Se trata del estudio
crítico de las ciencias destinado a determinar la naturaleza y del
contexto del conocimiento, su origen, su valor y su contenido. En
síntesis la epistemología aborda los fundamentos y métodos del
conocimiento científico. Este enfoque general, sin embargo, es
demasiado amplio porque aborda el conocimiento como algo que es
compartido. Desde este punto de vista, hoy día existe más bien
consenso para hablar de epistemologías y no sólo de Wla epistemología
aglutinadora. Así conceptualiz.adas, ellas constituyen el punto de vista
de uno sobre el mundo la "lo que uno asume acerca de cómo conocer
lo social y aprehender su significado", o lo que se ha llamado nuestra
propia orientación filosófica (Ambert y otros, 1995:881 ).
• Otros refieren a la epistemología como "perspectivas metodológicas"; porque ellas influencian el tipo de cuestiones que se hacen y
las técnicas que se escogen. Cuestiones y métodos, asumen en su base,
una serie de principios acerca de la naturaleza del conocimiento y la

95
manera en la cual podemos entender mejor la interacción de individuos
y de la sociedad. La investigación cualitativa es un término amplio
que cubre un rango diverso de epistemologías y enfoques, que van
desde lo clásico a lo postmodemo, desde lo interpretativo a lo
estructural.
El positivismo por otra parte, lleva a los investigadores a
utilizar métodos que permiten la cuantificación de las observaciones
y la acumulación del conocimiento usando procedimientos que pueden
ser duplicados para encontrar reglas o patrones de la vida social. Un
buen número de positivistas hacen también investigación cualitativa.
Sin embargo, en general los métodos de la investigación cualitativa,
en contraste con los métodos cuantitativos han sido influidos por
diferentes orientaciones y tradiciones teóricas.
En el centro de la empresa cualitativa está la escuela clásica
de epistemología de Chicago en donde se enfrascaron dos generaciones
de sociólogos. Ellos incidieron en la etnografia antropológica para
crear la observación participante en donde la teoría del trabajo de
terreno llegó a ser un componente muy importante con énfasis en la
emergencia de teoría a partir de los datos. Asimismo, la escuela de
Chicago también trabajó con: el interaccionismo simbólico, la sociología existencial, la fenomenología, la etnometodología, la nueva
antropología, el feminismo, la teoría crítica.
Las orientaciones de los investigadores son consideradas parte
del proceso en la realización de la investigación. Sus epistemologías
son frecuentemente explicadas en sus escritos y a pesar de las
diferencias entre los investigadores cualitativos y cuantitativos hay
puntos en común que refieren al rigor cientifico, responsabilidad
metodológica, importancia del desarrollo teórico y la contribución al
conocimiento.

La evaluación.
Cada pieza de investigación debe ser examinada por su
contribución al conocimiento sobre la sociedad, existe llll acuerdo .
acerca de los principios universales que deben ser aplicados al campo
de la investigación. La investigación debe ser evaluada de acuerdo a
su contribución sustantiva al conocimiento empírico y al avance de la
teoría. La investigación cuantitativa y cualitativa realizan ésto en una
multitud de vías, proporcionando nuevos datos, criticando estudios

�96
previos, hechos en diferentes épocas o con esquemas diferentes
avanzando nuevas teorías o reformulando aquellas ya aceptadas;
asimismo, corrigiendo desviaciones en investigaciones previas,
haciendo preguntas que no han sido hechas, presentando nuevas
epistemologías o destacando los valores que es~ en la _base de las
cuestiones que hacemos. Sin embargo, es necesano mencionar que la
cualitativa da la palabra a aquellos que ordinariamente no la tienen,
estudia grupos familiares a los que se tiene dificil acceso, _Y si~cio~es
de familias que están emergiendo. Consecuentemente, la mvest1gac1ón
cualitativa es muy diferente del método de la investigación puramente
cuantitativo y desarrolla sus propios medios y guías de evaluación.
Por su naturaleza, provee datos y hace preguntas que los métodos de
la investigación cuantitativa no genera, en gran parte, porque ella
pennite la emergencia de lo inesperado.
Denzing y Lincoln (1994)6, revisaron cuatro perspectivas en
la evaluación, que van desde el argumento positivista en donde toda
investigación debe ser evaluada con el mismo criterio de ~alid~z
científica, hasta la posición post-estructuralista en donde la mvestlgación cualitativa e incluso cada estudio cualitativo d~be t~ner su
propio grupo de criterios evaluativos. A pesar de la d1vers1dad de
opiniones, y a pesar de la diversidad de vías en ~l proc~so _de
realización de las investigaciones, hay sin embargo ciertos cntenos
de calidad. Así, ta investigación cualitativa debe abordar la evaluación
de perspectivas teóricas y vínculos con la literatura, el análisis de los
datos, confiabilidad y validez, adecuación de la muestra y finalmente,
los procedimientos y ética incluyendo el rol del investigador.
Teoría y vínculos con la literatura.

En ta investigación cuantitativa y cualitativa existe Wl nexo
ineludible con ta literatura teórica, sin embargo, su abordaje se da en
momentos diferentes. En la etnografia, como caso típico de la investigación cualitativa, no se requiere necesariamente la especificaci~n apriori de la teoría, porque ésta según los investigadores que la reahzan,
introduce desviaciones en los resultados y también hace que los
investigadores se queden lejos del punto de vista de los informantes.
Los investigadores cualitativos prefieren no estar influidos previamente en el desarrollo de las implicaciones teóricas de su trabajo;
~onsideran que la teoría debe fluir de los datos. Ellos sin embargo,
'Citados por Ambert y otros. 1995:883

97
utilizan conceptos indicativos (sensitizing concepts)7 que les ayudan
a establecer patrones o nuevos procesos que no siempre están de
acuerdo con conceptos predeternúnados. La investigación cuantitativa
en cambio exige un conocimiento profundo de la literatura teórica
porque es a_partir de ella que se construyen las hipótesis o respuesta;
tentativas. Esto nos indica un vínculo con la teoría anterior al trabajo
de campo. No obstante las diferencias para abordar la teoría en los
dos ~ipos de investigación, los conceptos que emergen y el esquema
teónco deben estar claramente e~puestos, ligados con la literatura
empírica existente y cuando sea apropiado con las teorías existentes.
Análisis de los datos.

La etapa del análisis de los datos también incluye diferencias
significativas en los dos tipos de investigación. En Ja cualitativa el
análisis se inicia frecuentemente aún cuando los datos todavía están
colect~dose. El proceso de la investigación cualitativa es cíclico y
evolutivo en lugar de ser lineal, como lo es en el proceso típico de la
investigación cuantitativa. En contraste, ésta último realiza el análisis
antes que los datos sean colectados.
La investigación cualitativa debe al menos explicar brevemente
el enfoque que usó y los caminos a través de los cuales interpretó sus
datos iniciales y como los descubrimientos preliminares influyeron la
reco!ec~ión d~ los datos subsecuentes y el análisis. Los investigadores
cual'.tat1vos siguen en general un modelo de análisis inductivo, por
medio de cual ellos son guiados por hipótesis generales antes de
colectar sus datos. Estas hipótesis son entonces revisadas cuando tos
datos comienzan a emerger y cuando se realiza el análisis. Hay
actualmente algunas variantes de este procedimiento que se parece a
la investigación deductiva basada en la prueba de hipótesis.
Se considera que cualquier tipo de investigación debe
contribuir a la comprensión de la población en estudio. Los estudios
deben criticar, aumentar la teoría existente o buscar nuevas direcciones.
El resultado debe ser presentado de manera que permita al lector ver
la evidencia, a partir de la cual el autor está diseñando inferencias y
conclusiones. En el caso de la investigación cuantitativa, la fuente
para el análisis proviene principalmente de la aplicación de encuestas.

'.Est~ conceptos designan un conjun10 de nociones generales. bastante precisas para
identificar los datos y agruparlos, pero también bastante amplias para designar más
de una cosa a la vez.

�99

98
en donde se utilizan cuestionarios de preferencia cerrados y previamente codificados. En la cualitativa los datos en general provienen
de diferentes fuentes, aunque se privilegie un solo tipo de técnica
como es el caso de la entrevista profunda. La evaluación de la investigación en todo caso no es igual, en la primera existe una relación muy
estrecha entre los datos y el instrumental matemático en tanto que la
segunda, se apoya en las tipologías y categorías en las que se agrupan
los testimonios orales o material escrito. Estos procedimientos diferentes, no excluyen que tanto en una como en la otra, se elaboren cuestiones e hipótesis adicionales para investigaciones futuras y que el análisis
se acompañe de conclusiones que avancen la relevancia transituacional
de la investigación y un conjunto de principios genéricos.
Además de estas últimas similitudes, un rasgo esencial de la
investigación cualitativa es la inclusión en el análisis de la riqueza de
las opiniones al margen, la claridad de los ejemplos y la profundidad
de las ilustraciones que deben servir para destacar las características
de los datos. Los datos deben ilustrar y dar a los lectores el sentimiento
de estar ahí, de visualizar a los miembros de la familia. de sentir sus
emociones y conflictos absorbiendo el sabor del lugar. El trabajo
cualitativo debe poner color en el significado, motivaciones y detalles,
situación que la investigación cuantitativa sólo pone en anexos. Si el
retrato de la familia es superficial o las imágenes de la gente y su
comportamiento no han sido vividos, entonces el reporte de
investigación es un fracaso.
Confiabilidad y validez.

Al contrario de que sucede en las ciencias naturales y exactas,
las ciencias sociales no pueden aspirar a representar con la misma
exactitud la realidad. El problema se sitúa en relación al objeto de
estudio y a la complejidad de las relaciones sociales, en este contexto
nuestros conocimientos acerca de los seres humanos deben ser refinados y tomados con cierto relativismo. A pesar de estas limitaciones,
la producción teórica en ciencias sociales es enorme y muchos
conocimientos están en vías de discusión debido a transformaciones
sociales rápidas y a las maneras de proceder para obtener información.
Indudablemente existe una relación muy estrecha entre los resultados
de una investigación y los instrumentos utilizados para obtener los
resultados.

Esta situación nos lleva directamente a los temas de la fidelidad
y la validez en la investigación social. Es precisamente en éstos, donde
se sitúan las mayores diferencias entre las investigaciones cuantitativas
y cualitativas. Algunos autores (Lessard-Hébert y otros, 1990), vinculan eJ problema de la fidelidad y de la validez con la objetividad en la
investigación social, ellos afinnan por principio. que:
Los criterios científicos utilizados en metodologías
cualitativas reciben generalmente la misma denominación
que en la investigación "positivista" (experimental) o
cuantitativa. Así, es cuestión de objetividad, de validez y
de fidelidad (reliability). Sin embargo, la aplicación de
estos criterios difiere en cuanto a los procedimientos
seguidos o puestos en marcha para realizarlos (LessardHébert y otros, 1990:64)
Según Kirk y Miller ( 1990)8 hay dos sentidos en la concepción
de la objetividad: el primero, proviene de las ciencias naturales y se
apoya en el postulado epistemológico según el cual, "todo el universo
puede ser explicado en témtinos de causalidad". En este primer sentido,
la objetividad refiere a una causalidad e&gt;..'tema que proviene de la
naturaleza y a una verdad en el mundo que hay que descubrir. En un
segundo sentido (que es apoyado por estos autores), la objetividad
"refiere a la decisión de tomar un riesgo intelectual, el riesgo de ser
refutado". En este contexto, la verdad no es considerada como un
absoluto, porque está mediatizada por el investigador. Ella es totalmente relativa, porque está construida en interacción con el mundo
empírico que opone su propia resistencia a las concepciones del
investigador.
La objetividad entonces, es la construcción de un objeto
científico que por una parte, confronta las ideas o conocimientos con
el mundo empírico, y por otra parte, con el consenso social de un
grupo de investigadores. Con esta orientación, Kirk y Miller ( 1990:66),
sitúan la objetividad de una investigación en función de la fidelidad y
de la validez de sus resultados. Ellos aceptan que la fidelidad de los
resultados de investigación, sean definidos en relación "a la persistencia de un procedimiento de medida que dé la misma respuesta, poco
importa cómo y cuándo ella se produzca"; en tanto que la validez, es
definida en función de "la capacidad de un procedimiento de producir
la respuesta correcta".
'Citados por Lessart-Heben y otros, 1990:64

�100
En suma: el criterio de fidelidad refiere al grado según el cual
«el resultado es independiente de las circunstancias accidentales de
la investigación», mientras que el criterio de validez es el grado según
el cual «el resultado es interpretado correctamente» (Lessart-Hébert,
1990:66-67). Según Gauthier (1993), «la preocupación por la validez
es la exigencia que se da el investigador que busca que sus datos
correspondan estrechamente a lo que ellos pretenden representar. de
una manera verdadera y auténtica» (Lessart-Hébert, 1990:67). A ésto
último, Gauthier(l993) señala también la necesidad «de agregar la
noción de uso porque (...) la preocupación de validez se aplica menos
a los datos mismos que a lo que hacemos que ellos digan». En efecto,

la noción de validez concierne también al proceso de codificación/
selección de datos.
Además del vínculo que existe entre la objetividad y los
conceptos de fidelidad y validez, hay autores que asumen una relación
estrecha entre estos conceptos y la precisión del indicador. Como se
afirmó anteriormente, los resultados de investigación están en estrecha
relación con los métodos utilizados para obtenerlos. En este sentido,
Gauthier ( 1993), nos indica que el primer criterio de apreciación de
un indicador es su grado de precisión. Ésto nos lleva a cuestionamos
si el procedimiento empleado por el investigador está bien descrito
para que podamos reproducirlo con exactitud. Además, el indicador
debe describir al instrumento ( o los instrumentos) utilizados para
proceder a la clasificación y al conjunto de las operaciones que sean
efectuadas. No es suficiente decir por ejemplo, que la participación
política es medida por una encuesta, es necesario indicar además el
procedimiento de muestreo, el fonnato, el modo de administración,
en fin, las cuestiones que privilegiamos para ilustrar esta participación.
Se trata de infonnar al lector con el mayor detalle posible, sobre todas
las operaciones hechas para pasar del concepto al indicador.
Así entonces, el indicador debe ser fiel. Es decir, el debe dar
resultados constantes. El principio es simple: el indicador supone
medir una característica particular de un objeto y nada más. Si tal es
el caso. cada medida hecha a partir de las mismas operaciones debe
dar un resultado idéntico, en tanto que el objeto no cambie. Por otra
parte, un indicador es válido cuando el representa adecuadamente
un concepto. Esta adecuación corresponde a la propia función del
indicador, el deberá ser el equivalente empírico del concepto. Este
último criterio es el más general y también el más fundamental.

101

.
Además de estas consideraciones, la no contaminación del
mstrumento también juega un papel importante. Ella refiere a una
s!tuación dond~ lo qu~ es observado es diferente de lo que se produciría
sm la presencia del instrumento que lleva a los sujetos a modificar
sus comportamientos.
En este contexto, cabe preguntamos: ¿El indicador mide
realmente lo que supuestamente debe medir? Un indicador es válido
si es preciso, fiel y no contaminado. Sin embargo, según Gauthier
( 1993) estas tres condiciones no son suficientes, otras distorsiones
pueden producirse sobre todo en la traducción del concq,to.
De manera similar, relacionada con la forma de obtener los
datos. Aktouf ( 1992), nos indica que la fidelidad se relaciona con la
capacidad d~I ins~ento de medir de la misma manera lo que el
trata ~e medrr _en diferentes ocasiones. Un instrumento debe probar
una ~1erta fide_hdad: medir de la misma manera en cada test específico.
Medir la fidelidad de un instrumento es asegurarse que los resultados
(los datos) que vamos a tratar son seguros y fieles. Así un instrumento
fiel debe hacer prueba de estabilidad en la manera de registrar los
hechos. _Debe haber lo menos de variaciones posibles de una aplicación
a otra: s1 no, nos ~xponemos a una realidad deformada. En su opinión
la validez de un mstrumento, concierne a su capacidad de medir real
Y completamente aquello que trata de medir (Aktouf, 1992:87). En
otras palabras, es la cualidad del instrumento para medir efectivamente
lo que supuestamente debe medir. &lt;&lt;las observaciones v medidas
colectadas deben ser precisamente aquellas que busca el ~bservador
Y aquellas que le conducirán a alcanzar los objetivos fl}ados en fa
invesligación» (Aktouf, 1992:89).

Ningún método de investigación puede escapar a las cuestiones
que abordan la manera de "cómo se construye la verdad". Sintetizando
1~ ai:gumentaciones precedentes, se puede afirmar que la validez
significa que el método de investigación utilizado fue capaz de
responder a la cuestión que se hizo, mientras que la fidelidad designa
la capacidad de reproducir la investigación obteniendo los mismos
resultados. Estos dos conceptos han sido frecuentemente puestos en

oposición por las ciencias sociales: cada vez que los investigadores
han encontrado problemas en el estudio de un fenómeno dado, ellos
lo han resuelto desarrollando instrumentos más fieles, pero frecuentemente en detrimento de la cuestión Una investigación puede entonces
ser fiel, es decir reproducir con precisión, pero no válida porque la

�103

102

cuestión fue despojada al punto de perder su sentido. «The creation
o/specific. reliable meas11res diminish the richness o/meaning our
general concepts have. This prublem is inevitable» (Babbie, 1986: 114115)9.
Considerando lo anterior. podemos ahora abordar las maneras
en como se establece la confiabilidad y la validez en las investigaciones
cuantitativa y cualitativa. En este sentido. podríamos afirmar de
antemano que las diferencias son enormes debido básicamente a la
utilización de técnicas diversas y que no tienen la misma importancia
en un tipo de investigación como en la otra. En la investigación cuantitativa. por ejemplo, se han desarrollado métodos sofisticados para
verificar la confiabilidad y la validez apoyándose en la estadística y
las matemáticas. En el caso de la confiabilidad existen diversos
procedimientos para su cálculo y todos utilizan fórmulas que producen
coeficientes de confiabilidad. Hemández y otros ( 1992:248-251)
mencionan los cinco procedimientos más utilizados mediante un
coeficiente: medida de estabilidad. método de formas alternativas o
paralelas. método de mitades partidas. coeficiente alfa de Cronbach
y el coeficiente KR-20. En cuanto a la validez. los autores antes
mencionados nos indican también procedimientos basados en cálcu_los
que incluyen correlaciones e índices. tales como: la validez de contenido. de criterio y de constructo (Hemández y otros. 1992:25 1).
Esta situación, contrasta enormemente con Jo que sucede en la
investigación cualitativa. Según Deslauriers (1991 ), la investigación
cualitativa ha tomado una dirección particular y ha desarrollado sus
propios indicadores para juzgar la fidelidad y validez. En este sentido,
varios autores han explicitado las maneras en que metodológicamente
éstas se obtienen (Denzin, 1978a; Glaser y Strauss , 1967; Lincoln y
Guba, 1985)10; además de Hubert y Miles ( 1991) quienes nos proponen
un método particular. Existen criterios perfectamente definidos que
insisten sobre la frecuencia de los fenómenos y aplicabilidad a varias
situaciones: la observancia en la realidad y fácil reconocimiento, la
relación entre la teoría y el fenómeno, la aceptación por parte de otros
investigadores y público, credibilidad para las personas que contribuyeron a la investigación, concordancia entre procedimientos y datos;
en fin, aquí únicamente mencionamos algunos criterios, sin embargo,
son múltiples los mecanismos que se utilizan para verificar la fiabilidad
•citado por Deslauriers.1991: 100
'ºCitados por Deslauriers ( 1991 )

y la validez en la investigación cualitativa. Sin lugar a dudas, la característica más importante en este sentido es la no utilización de cálculos
matemáticos.
Esta manera de actuar de la investigación cualitativa, ha
provocado problemas entre los investigadores que no conocen sus
métodos. La estimación de la fidelidad y la validez, es una empresa
que no satisface a todos los investigadores; se argumenta que ella
todavía contienen un grado alto de subjetividad. La fidelidad ha dado
más de un problema en investigación cualitativa, porque sus maneras
de trabajar Je permiten alcanzar una gran validez; poniendo el acento
sobre la conjunción del trabajo de análisis y la constitución de los
datos, la investigación puede englobar más fácilmente los contornos
de la realidad (Manning, 1982:14-15; Walker, 1985: 12)11 • Los investigadores cualitativos se han preocupado por la validez de sus trabajos
y la fidelidad ha tomado menos importancia. No es que haya habido
negligencia en la precisión de sus técnicas; la investigación cualilativa
mide simplemente otra cosa (Taylor y Bogdan, 1984:7)11
Como corolario a la cuestión acerca de la fidelidad y la validez.
podemos afirmar que cada tipo de investigación tiene sus propios
criterios y características. además de sus propios aciertos y errores;
así también, cada uno se aplica o puede resultar más productivo para
un tipo de investigación que otro, uno es extenso y otro profundiza,
ciertas problemáticas es mejor tratarlas con encuestas y otras con
observación participante.
La muestra.

La muestra adecuada depende de los propósitos del estudio,
de las preguntas de investigación que se hacen, la complejidad del
modelo estudiado, la disponibilidad de los infonnantes o de los textos
y el número de miembros de la familia. El tamaño y parámetros de la
muestra deben ser limitados por el acceso de los investigadores a los
docwnentos, por la relaciones personales con los informantes o su
habilidad para obtener apoyo de la gente que le puede ayudar para
tener infonnadores potenciales. Si el propósito es generalizar a una
población entera, entonces la muestra debe ser grande; ella debe ser
estadísticamente representativa en el sentido que es usada eri encuestas,
11

Citados por Deslauriers, 1991 : 100

"Citados por Desalauriers, 1991 ·IOO

�105

104
la muestra puede estar diseftada para incluir individuos o familias
que sean tan diversas como lo es en general la población estudiada
(Bromley, 1986).
Si el propósito es generalizar la teoría, entonces la muestra
puede ser pequeda (Ytn, 1989). El estudio intensivo de un pequeño
número de casos puede proveer una explicación de una relación de
causa-efecto en o entre familias de un tipo similar. Uno de los mejores
ejemplos de estudios de caso en donde se utili:r.a una muestra pequefta
incluye a los clásicos.
Sin embargo, las consideraciones teóricas son también
importantes en la selección de una muestra para estudios cualitativos.
Por ejemplo, el estudio del conflicto entre primogénitos en familias
debe incluir aproximadamente un número igual de miembros hombres
y mujeres informantes.
Los evaluadores deben considerar el hecho de que la investigación cualitativa requiere un gran gasto de tiempo por parte del
investigador. El problema con la investigación cualitativa no es el
límite de la infonnación generada por una pequeña muestra, sino más
bien el desvío de la cantidad de datos que deben ser analizados y
vinculados con la teoría o los modelos, sean existentes o nuevos.
Recursos, profundidad y propósito de la investigación dan limitaciones
prácticas en los requerimientos de las muestras. Asimismo, se debe
considerar que la investigación cualitativa alcanza su saturación desde
que un número de informantes comienzan a repetir información o
cuando temas secundarios ya no emergen. También, el enfoque de un
solo caso puede ser problemático para el desarrollo de la teoría, especialmente si no considera elementos como la raza , el género, o la
cultura.

3. La complementaridad.
Actualmente en la investigación social, existen científicos que
privilegian la investigación cuantitativa y otros la cualitativa. Cada
uno aporta infonnación diferente que agrega nuevos conocimientos.
En este contexto, algunos autores (Reichardt y Cook, 1979:7-33; Jick,
1983:135-149; Pires, 1987:87-106) desearían que "lo cuantitativo y
cualitativo se reconcilien al fin". Se sugiere también llllll combinación
de métodos para obtener mejores resultados. Esta sugerencia es buena,

sin embargo es dificil de aplicar en la realidad, «hacer una
investigación representa una tarea enorme, empleando cualquier
metodología, y retomando los datos y sometiéndolos a un análisis
alternativo ocasiona dos veces más trabajo» (Deslauriers, 1991 :20).
Por otra parte, la posición de combinar los métodos reduce la investigación a una cuestión de técnicas de tal manera que más grande es el
número de técnicas empleadas más nos aproximamos de la verdad
(Smith y Heshusius, 1986:8). Ésto evidentemente no es así.
No es del todo simple y no es obvio que las técnicas diferentes
se complementen unas con otras; la entrevista producirá un tipo de
datos, la observación participante, la fotografía, la historia de vida, el
video, el cuestionario producirán otros. Cada instrumento contiene
sus presuposiciones y sus axiomas que separan no sólo las
observaciones sino también los análisis. Diferentes perspectivas de
investigación producirán diferentes datos y diferentes resultados. En
pocas palabras, la división cuantitativa/cualitativa indica diferencias
profundas que todos tienen interés en elucidar:
rechazar las distinciones nos parece provenir de una
estrategia dudosa: no es poniendo en el mismo baño a lo
cuantitativo y cualitativo que los seguidores de uno u otro
método de investigación se harán las mismas cuestiones
de investigación (Van der Maren, 1987b: l ).
Comencemos por establecer los puntos sobre los cuales todo
el mundo puede entenderse. Por principio, es verdad que el procedimiento general de investigación es similar para todo investigador:
cualquiera que sea su enfoque, el seguirá más o menos las mismas
etapas en la realización de su proyecto. Enseguida, es verdad que en
toda investigación hay un aspecto cualitativo: cuando hablamos de
interpretación de datos, de análisis y de discusión, entra inevitablemente en juego una parte de imaginación, de creatividad y de
subjetividad donde la personalidad del investigador juega un rol
importante. En fin, la sola presencia de números, de cifras y de
estadísticas no es suficiente para separar la investigación cuantitativa
de la cualitativa. La investigación cualitativa no es tampoco alérgica
a los números como tampoco la investigación cuantitativa no escapa
al imponderable cualitativo.
La vieja distinción investigación exploratoria-cualitativa e
investigación verificatoria-cuantitativa ya no se da. Estamos de

�106
acuerdo para afirmar que una investigación exploratoria puede ser
bien una investigación cuantitativa. como una investigación
verificatoria puede ser cualitativa. En pocas palabras, si estos dos
grandes tipos de investigación implican maneras diferentes de definir
la realidad. ellos no se excluyen mutuamente y cada uno tiene su
razón de ser (Dabbs. 1982:32; Van Maanen. 1983a: 10). No obstante.
la convergencia no excluye las inevitables diferencias.
Se ha caracterizado a veces a la investigación cuantitativa de
positivista, por el rechazo a toda especulación y la sumisión a los
hechos; mientras que la cualitativa, se ha calificado como fenomenológica e interesada en la comprensión de fenómenos tal y como
aparecen en la realidad. Sin embargo, un método de investigación no
usa necesariamente una sola concepción de la realidad social:
encontramos investigaciones cualitativas inspiradas del funcionalismo.
del interaccionismo, del feminismo. del marxismo. de la etnometodología. y las investigaciones cuantitativas se reclaman también de
una gran variedad de influencias epistemológicas. Todas la combinaciones son posibles.
No es cuestión de hacer triunfar un método de investigación,
ni de demostrar que los números son absolutamente reductores
mientras que las observaciones serán automáticamente fecW1das. Cada
tipo de investigación presenta sus fuerzas y debilidades. Probablemente lo más importante en la investigación científica actual es la
preocupación por lo social próximo, ahí donde lo social toma forma;
se trata cada vez más de comprender el despliegue de los procesos
sociales demostrando como las personas y los grupos los viven. De
una manera general, se busca una visión más holística de la realidad
social, todo ello situándose en el tiempo real de las personas y no en
el tiempo experimental del laboratorio. Estas razones son importantes
para considerar una complementaridad entre los dos tipos de
investigación.

107
estado puro tiene el riesgo de hacerle perder el tiempo y es preferible
estructurar el sujeto de manera breve. Cuando varios investigadores
estudian simultáneamente más de un sitio, un enfoque puramente
inductivo tiene el riesgo de llevar a cada uno a seguir un camino,
diferente al de los otros y una síntesis final puede ser imposible. A
veces algunos conceptos de base ayudan a focal izar las observaciones,
sin que ésto les reste importancia. La investigación que se realizan
los consultores, se presta poco a la inducción pura, es necesario a
veces producir resultados bajo presión, encontrar respuesta a una
cuestión precisa en corto tiempo, respetando los límites fijados y con
poco presupuesto. He aquí entonces algunos límites de la inducción.
Sucede lo mismo en el caso de la deducción. En algunos casos
los investigadores invierten mucho tiempo para precisar sus conceptos,
sin embargo ellos los modificarán si el pretest lo exige. Nadie puede
vanagloriarse de esta revisión, pero es evidente que ésta se produce:
si los datos indican una correlación negativa, el investigador
modificará su explicación y estructurará el problema de otra manera.
Y el tendrá razón. La realidad es la que manda y es necesario seguir
sus indicaciones.
Raros son los investigadores, incluso inductivos, que
comienzan una investigación sin idea preconcebida ni concepto
predefinido. En la práctica, los investigadores parten al principio con
algunas cuestiones obtenidas de su experiencia, de sus conocimientos
o de su sentido común, y ellos las toman como puntos de partida a
reserva de cambiarlas después. Muchos utilizan un marco teórico
preciso y conceptos formales antes de comenzar la investigación; un
cuadro teórico elaborado con anterioridad es útil porque el fragmenta
la realidad al inicio. Las lineas de fuerza aparecen muy pronto y el
análisis es facilitado. Hay sin embargo wi inconveniente: el investigador omite o toma en cuenta poco, los conceptos y las hipótesis que
puedan emerger de los datos y el deja de lado los datos que no entren
en su marco de análisis.

Ambivalencia de la deducción e inducción.
Se cuestiona frecuentemente si es posible ser solamente inductivo en la investigación cualitativa. Como lo destacan Hubennan y
Miles(l 991 :27-28), este procedimiento funciona bien cuando el investigador dispone de mucho tiempo, sobre todo cuando el busca explicar
una realidad compleja que le es extraña. Sin embargo cuando estudia
un dominio que se encuentra en su misma cultura, la inducción al

No obstante no se debe estar forzado por la fidelidad a la .
inducción, la investigación cualitativa rechaza necesariamente toda
teoría elaborada con anterioridad. en el dominio social, sin embargo,
no es fácil omitir lo que se ha hecho anteriormente. Es perfectamente
posible partir de una teoría definida anteriormente para después ir al
terreno, y ésto no bloqueará el descubrimiento de dimensiones nuevas
específicas del fenómeno estudiado. La investigación cualitativa ~

�109

108
pretendido más bien que la gran teoría puede ser nefasta si ella
aprisiona la realidad conceptualmente; sin embargo. no se excluye
que el investigador se presente en el trabajo de campo con algunos
conceptos en la mente. La corriente de la investigación cualitativa a
defendido sobretodo el punto de vista de que el marco teórico debe
cambiar con la investigación misma, dejando surgir o adaptar las
hipótesis y los conceptos.
Si la investigación cualitativa hasta ahora ha privilegiado la
inducción más que la deducción y si esta elección a influido su método,
la deducción es también utili7.ada en la investigación cualitativa; sin
embargo ella está al servicio de la inducción (Glaser, 1978:41 ). Ella
entra en acción, por ejemplo, cuando es necesario codificar y analizar
los primeros datos, pero no de manera tan radical que cuando se trata
de verificar los conceptos predefinidos.
A pesar de estas argumentaciones acerca de la flexibilidad de
los métodos inductivo y deductivo, el problema de su oposición no se
ha resuelto. Los debates entre los que apoyan una y otra corriente han
sido numerosos. Esta situación más que beneficiar el desarrollo de la
metodología, ha provocado un desperdicio de energía inútil y mucha
confusión. En efecto, más que oponer excluyendo uno u otro método,
cabe argüir que además de su oposición existe su unidad dialéctica en
donde lo inductivo y lo deductivo, toman sentido como formas
complementarias para la elaboración de la ciencia.
En este sentido inducción y deducción forman parte de un solo
proceso, las dos constituyen formas diferentes y complementarias para
obtener conocimientos. Así, a pesar de una oposición real, su
conjugación revela una dimensión extraordinaria para conocer las
situaciones sociales. La dialéctica exige por oposición una complementaridad y es precisamente en esta situación, que encontramos a la
ciencia sumida en un continum de creación de conocimientos. En
pocas palabras, se trata de dos formas que constituyen el elemento
central de la creación de la ciencia.
El modelo del ciclo de la investigación de Marshall y Rossman.

Con la finalidad de ilustrar la argumentación anterior, abordaremos a continuación el modelo del ciclo de la investigación de
Marshall y Rossman ( 1989).

,...

Teoria

lntavenaón

Pledicaón

'

Explicación

Hipóusis

Problema de

t

invcsti

J

Gcnerahzación

Opcn,aooahzación
en d terreno

'

Descnpaón

1n.strumCl'ltoS
Anál1S1S

de medición

✓

delo&gt;Jatos

Obscr&gt;-;iaón

El esquema anterior nos muestra el ciclo de la investigación
científica como un proceso circular para la obtención de conocimientos. Aunque éste haya sido utilizado por sus autores con el fin de
ilustrar el desarrollo de la investigación y cuándo es pertinente realizarla, a partir de una problemática, para explorar una parte del ciclo
que es desconocida, es un proceso que puede il~trar la interre_l~ción
entre la teoría y la realidad, en donde se efectua la observac1on. la
experimentación, las pruebas o la obtención de datos.
De esta manera. si observamos el ciclo completo podremos
constatar que su mitad izquierda nos muestra el proceso deductivo en
donde nos movemos de la teoría hacia la realidad; en tanto que la
mitad derecha describe el proceso inductivo en donde nos movemos
de ta realidad hacia la teoría. Ciertamente se trata de Wl esquema que
idealiza el proceso de la investigación científica, sin embargo, a pesar .
de que existen todavía problemas en el examen social para abordar la
generalización y la predicción, el n~s permite com~render que
podemos iniciar una investigación partiendo de cualquier etapa del
ciclo y que abordajes simultáneos pueden complementarse, ya que la
inducción y la deducción recorren el ciclo completo, aunque hay fases
que no se cubren completamente. Es posible entonces constatar que

�110

existe una imbricación y una simbiosis dialéctica entre los dos tipos
de enfoques. en donde la obtención del conocimiento es el resultado
de un proceso de investigación que puede iniciarse en cualquiera de
las fases.
En este contexto. nuestras proposiciones de investigación, que
nos son más que la demostración de los medios a través de los cuales
se agregan conocimientos nuevos. sean inductivas o deductivas, nos
indicarán como se insertan en el ciclo y como la investigación
cuantitativa que privilegia la deducción y la cualitativa la inducción,
asumen una complementaridad dialéctica. De la misma manera, a pesar
de que los métodos e i~trwnentos utilizados en cada una de ellas
sean diferentes, se puede argumentar que en tanto una trabaja con
casos extensivos, la otra profundiza las situaciones y fenómenos. Es
entonces y precisamente en esta convergencia, que el análisis de ciertos
fenómenos puede enriquecerse abordando algunas partes de una
misma investigación con la utilización de instrumentos cuantitativos
y otras con cualitativos.
Evidentemente. estamos de acuerdo en que sería problemático
aplicar simultáneamente el instrumental cuantitativo y cualitativo a
un mismo fenómeno. Ésto sería una pérdida de tiempo y de energía
además de obtener resultados dudosos. Sin embargo se puede utilizar
el planteamiento anterior obteniendo infonnación más rica mezclando
los dos tipos de enfoques. Ésto no es desconocido por muchos
investigadores que ya han emprendido esta vía a pesar de que no se
ha formalizado su aceptación. De ahí entonces la importancia de
generalizar este tipo de investigaciones, en donde podamos enriquecer
nuestra comprensión de la complejidad de las interacciones humanas
de una manera extensiva y profunda, tal y como se plantea en las
investigaciones cuantitativas y cualitativas.
Finalmente, conviene agregar que durante los últimos años se
ha generalizado enormemente en la investigación científica social el
uso de computadoras. Ésto indudablemente ha repercutido
directamente en las maneras de investigar. Por lllla parte se ha reducido
el tiempo empleado para obtener resultados, y por otra, ha permitido
una mayor facilidad para sistematizar y analizar información. De
alguna manera, esta tecnología tendrá un impacto directo para cada
vez más abordar investigaciones combinando enfoques inductivos y
deductivos.

111

Conclusiones.
Con la pretensión de abordar la problemática de la complementaridad de la investigación cuantitativa y cualitativa de una manera
práctica, este examen presenta el problema de efectuar un análisis
simplista y reductor de un problema bastante complejo.
Partiendo de una descripción de los métodos inductivo y
deductivo se analizaron las características de las investigaciones
cualitativa y cuantitativa, destacando los rasgos específicos de estos
dos tipos de investigación subrayando sus distinciones. Considerando
aportaciones teóricas surgidas de un interés renovado de las ciencias
sociales por la investigación cualitativa, se buscó examinar la
posibilidad de complementar la investigación científica a través de la
convergencia de estos tipos de investigación. Aquí se insistió en la
pertinencia de abordar el examen social partiendo de una imbricación
y una simbiosis dialéctica entre los dos tipos de enfoques, en donde
la obtención del conocimiento es el resultado de un proceso de complementaridad.
No obstante las diferencias entre las dos formas para conocer
la realidad, estamos convencidos de que cada vez más se deberá incidir
en la búsqueda de la complementaridad para avanzar en la comprensión de los fenómenos sociales. Situados en el contexto mexicano.
esta situación multiplica su interés, debido a la poca utilización de la
metodología cualitativa que ha sido desvalorizada, poco entendida y
también poco usada. En efecto, son pocos los tratados de metodología
en español que insisten en la utilización de técnicas cualitativas, se ha
dado una preferencia enorme a la cuantificación y medición matemática, dejando de lado en muchas ocasiones infonnación cualitativa de
valor importante. Ésto seguramente nos ha impedido comprender con
mayor profundidad y asegurar un conocimiento holístico social que
pueda beneficiar a las ciencias sociales en nuestro país.

Bibliografía

Aktouf, Ornar
(1992) Méthodologie des sciences sociales et approche
qua/itative des organisations, Quebec, Presses de l'Université
duQuébec

�112
Ambert, AM., Adler, P.A, Adler, P., Detzner
0
(1995) «Understanding and Evaluating Qualitative Research»,
Journal ofMarriage and the Family, Nov. Vol. 57, Nº 4.

El trabajo social y la teoría de la interacción
simbólica: un tratamiento efectivo, para el
alcoholismo y el uso de drogas

Denzin, K. Nonnan; Lincoln S. Yvonna
(1994) Handbook of Qualitative Research, Thousand Oaks,
Cal., Sage

A.J. Ernst

Deslauriers, Jean-Pierre
(1988) Les métodes de la recherche cualitative, Québec,
Presses de l'Université du Québec.
Deslauriers, Jean Pierre
( 1991) Recherche cua/itative. Montréal, McGraw-Hill,
Éditeurs
Gauthier, Benoit
( 1993) Recherche socia/e, Québec, Presses del ' Université du
Québec
Hemández, Sampieri Roberto y otros
(1992) Metodología de la investigación, México. McGrawHill
Huberrnan Michael; Miles Matthew A.
(1991) Analyse des données qualitatives: recueil de nouvelles
méthodes, Bruxelles, De Boeck-Wesmael.
Lessard-Hébert, Michelle; Gabriel Goyette; Gérald Boutin
(1990) Recherche qua/itative: fondements et pratiques,
Montréal. Éditions Agence D'Are
Marshall, Catherine; Rossman, Gretchen
{1989) Designing Qualitative Research, Newbury Park, Cal.,
Sage
Quino, Michael
( 1987) How to Use Qualitative Methods in Evaluation,
Newbury Park, Cal., Sage.

Ingerir bebidas alcohólicas es estimulado en mu~has
sociedades. A pesar de ello, cuando el alcoholismo se presenta, al
bebedor usualmente se le aísla en un entorno que frecuentemente
asocia la conducta problemática de beber con actos impropios
voluntarios y con una desaprobación moral. Pocas condiciones
incapacitantes en nuestro tiempo siguen tan estigmatizadas como el
alcoholismo y el abuso de drogas. Es dificil exagerar el grado en que
las actitudes arraigadas, las concepciones erróneas y los pensamientos
arcaicos, han demorado y limitado el desarrollo de programas de
tratamiento efectivos en todo el mundo.
Afortunadamente, los trabajadores sociales entrenados en la
teoría de la interacción simbólica (Blumer, 1969), están en una posición única para proporcionar tratamiento efectivo para el alcohólico
y el drogadicto, identificando influencias ambientales clave que den
el mejor apoyo al intento del paciente por seguir en abstinencia.
Los trabajadores sociales son idóneos para trabajar con el
alcohólico y con el drogadicto, ya que están ampliamente capacitados
para analizar las fuerzas y debilidades del ambiente del paciente. Los
trabajadores sociales reconocen que las influencias ambientales
mantienen o sabotean poderosamente los esfuerzos de la persona por
seguir en abstinencia. En una encuesta efectuada por la Asociación
Nacional de Trabajadores Sociales (NASW), y dada a conocer en
Who We Are (Gibelman y Schervish, 1993), 4,031 personas empleadas
como trabajadoras sociales y miembros de la NASW, informaron que
el alcohol y el abuso de drogas era su área principal de práctica; ésto
significa un awnento del 68% de 1988 a I991 (Gibelman y Schervish.
1993:79). A medida que más trabajadores sociales están dentro de
las áreas de tratamiento y prevención del alcoholismo y del abuso de
drogas, crece el conocimiento de los profesionistas en estos campos,
y se hace más importante para construir conocimientos sobre estas
conductas.

�114
Jean Piaget ( 1954), aceptó las importancia de las influencias
ambientales en el desarrollo infantil. Propuso que los niños adquieren
sus fonna de verse a sí mismos mediante la intemalización de los
mensajes que reciben de su ambiente. y que un niño de poca edad no
hace W1a separación entre el .. Yo.. y el mundo externo De acuerdo
con Piaget. en la niñez temprana los mensajes verbales y no verbales
son muy importantes. Un mensaje como ··estoy orgulloso de ti.. es
pos~ivo y puede implicar en el rúño tanto aceptación como seguridad.
En contraste, "tú nunca tenninas nada'' puede que provoque ira,
ansiedad y auto-rechazo. Aún así. las personas interpretan el mismo
ambiente con perspectivas diferentes, y en base a ello tienen diferentes
..realidades'' a las de otras personas.
Algunas perspectivas podrían estar cercanas a la ..realidad''
de otros. ·1odas las perspectivas probablemente capturen al menos
una parte de la realidad, y ninguna de ellas es capaz de capturarla
toda (Charon. 1979) Las diversas perspectivas que la gente tiene les
coloca en varios ángulos en relación a los eventes. Así, por su propia
naturaleza. una perspectiva limita lo que una persona vé. ya que se
pennite solo un lado de lo que está por ser visto ..alta afuera". al
mismo tiempo que se modifica lo que está ..allá atuera.. con su propia
perspectiva. Esto se aborda en la teoría de la interacción simbólica.
A la teoría de la interacción simbólica se le asocia con el trabajo
de George Herbert Mead ( 1863-1931 ), quien fue profesor de filosofia
en la Universidad de Chicago, en los Estados Unidos. La influencia
de Mead en la teoría de la interacción simbólica vino principalmente
mediante la publicación de las conferencias que impartió a sus
estudiantes, entre quienes destaca particularmente Herbert Blumer.
Blumer es probablemente el intérprete más importante de la
perspectiva interaccionista simbólica. En su forma más simple, la
teoría de la interacción simbólica afirma que Wla persona desarrolla
el sí mismo mediante la interacción con su ambiente en un proceso
que recibe un cambio constante. Se centra en comprender la conducta
humana a la luz de las personas implicadas, y continuamente ajustando
lo que hacen en respuesta a lo que otras hacen a la vez (Becker, 1988).
Las personas interpretan activamente y guían sus situaciones sociales;
responden a la conducta verbal y no verbal de otras personas en base
al significado con el que ellos mismos asocian a esa conducta y en
base a la anticipación de lo que probablemente pasará (Becker y
McCall, 1991 ). El proceso de crear el "sí rrúsmo" incorpora el significado de la conducta de otras personas y las actitudes hacia uno mismo

115
o_rig!nadas en el grupo o sociedad en que uno vive (Mead, 1962). Los
s1gntficados tienen sentido a partir de lo que está "allá afuera." .
Para el interaccionista simbólico, la conducta humana no
sucede toda_al mismo momento. sino que más bien acontece paso por
paso. a medida que las personas anticipan y responden a condiciones
nuevas que fortalecen o modifican su conducta (Blumer, 1969). En
este proceso, el significado se construye a partir de la interacción
colectiva de las personas al través de un movimiento de ida y regreso
entre estruct~, cultu~a e individuos (Becker y McCall, 1991 ). Los
roles aprendidos en interacciones anteriores proporcionan guías
generales para la conducta adecuada, excepto cuando las personas se
encuen~-en situaciones no familiares (Heis, 1981 ). Cualquiera que
sea la acc1on en que las personas estén implicadas, lo que hacen es
detectar las condiciones que son instrumentales a su acción y también
aqu~llas ~~e la obstruyen, al mismo tiempo que toman en
co~s1derac1on las demandas y expectativas de la situación en que
est~ actuando (Bl~er, 1966). Lo más importante es que este proceso
co~~1dera la capacidad de las personas para verificar su actividad y
reonentarla en base a su ambieme. en vez de basarse en las demandas
de una cultura u organización social. Así, la importancia de
comprender la conducta humana. de acuerdo a la teoría de la
interacción simbólica. radica en saber de qué manera las personas
definen su cultura y las reglas existentes, y de qué modo las aplican
(Bogdan y Biklen, 1992).
Aplicado al alcoholismo, los efectos del alcohol sobre la
conducta humana dependen de la fonna en que se entiende el uso del
alcohol en el entorno del bebedor. El alcoholismo se presenta cuando
el bebedor se apropia del punto de vista de los grupos en cuanto a
que su conducta de beber es alcohólica. El bebedor mismo puede
negar su alcoholismo en otro entorno que vea tal conducta de beber
como no alcohólica (Lindesmith, 1968), tal como lo demostró Richard
Stephens ( 1991) en su explicación teórica de la adición a la heroína.
_ , _Basándose principalmente en la teoría de la interacción
simbólica, Stepheos ( 1991) integra los hallazgos de múltiples estudios
efectuados por sociólogos y antropólogos sobre quienes usan drogas.
Stephens pone en tela de duda varias conceptualizaciones anteriores
que proponían que la adición a la heroína se debía fundamentalmente
a una patología individual y a una atribución excesiva a los efectos
fannacológicos de las drogas. En vez de eso, él propone que lo que

�116

explica cómo es que las personas se hacen adictas y permanecen
siéndolo, es el fuerte compromiso del adicto a la heroína hacia un rol
bien definido el cual está incorporado en la conversación que los
drogadictos ~ en las actividades diarias de su subcultura callejera.
De la misma manera, en un estudio con 50 consumidores de
heroína de la ciudad de Nueva York, Preble y Miller (1977) encontraron que las interacciones sociales dentro de la subcultura de heroína
de los sujetos, giraba alrededor del uso de heroína que llevaba hacia
una serie de recompensas sociales, incluyendo aventuras compartidas,
experiencias emocionantes, sentido de aprobación de amigos y
confianza personal. Los sujetos describieron el uso de la heroína como
una conducta "nonnal", y se veían a sí mismos como participantes
"normales" de un estilo de vida bien definido.

Howard Becker (1953) comenta que, a fin de que surja una
conducta nueva, debe presentarse una "transformación de
significados" para que la persona desarrolle una concepción nueva
del objeto o acontecimiento. Esto sucede al través de la interacción
social, en la que aspectos nuevos del objeto o evento se presentan en
él ambiente de la persona. De acuerdo con Becker, sin esta interpretación nueva de los demás, es improbable que se presente la conducta
nueva. Las personas que no aceptan esta nueva conceptualización
son incapaces de involucrarse en esta conducta como otras personas
que están en ese mismo ambiente.
Cada situación requiere algún ajuste y algo de experiencia en
varias líneas de acción en forma de un flujo constante de actividad
(Charon, 1979). La solución de problemas y la reflexión son guiadas
recordando el pasado, y contemplando el futuro y el presente. Sin
embargo, cuando una persona actúa otras personas fuera de la
situación inmediata puede que sean las influencias más importantes,
tal como lo demostraron North, Davis y Powell (1995).
North, Davis y Powell ( 1995) analizaron el uso prolongado
persistente de sus sujetos a la benzodiapezina (un medicamento que
se usa para tratar la ansiedad y los problemas del sueño), a pesar del
conocimiento que los sujetos tenían acerca de la controversia y rechazo
generalizado en los medios de comunicación al uso de la benzodiazepina. Los autores efectuaron entrevistas profundas semi-estructuradas
a quince adultos que consumían las drogas en su comunidad y que
fueron identificados por médicos generales, y a siete adultos miembros

117
de un grupo de auto-ayuda a la benzodiapezina; estas personas fueron
abordados directamente por los autores. Las entrevistas fueron
efectuadas en un consultorio o en la casa de la persona y fueron
diseñadas para centrarse en: ( 1) el significado de la benzodiazepina
en su vida; (2) los aspectos relacionados con la dependencia, y (3) las
relaciones sociales. Los autores encontraron varias diferencias de
grupo entre los consumidores de droga basados en la comunidad, así
como entre los miembros del grupo de auto-ayuda, íncluyendo las
relaciones descritas de los sujetos con la benzodiazepina, áreas
relacionadas con las técnicas de control de la ansiedad, métodos para
mantener el control de la medicación y niveles de conflicto en las
relaciones personales y con los médicos. Otros temas que surgieron
incluyeron la influencia de la edad en las percepciones de los
dependientes y diferencias en las actítudes entre los sujetos que
consumen benzodiazepina intennitentemente y los sujetos que la usan
regularmente.
Los ambientes en que se consume alcohol influyen poderosamente la conducta de consumirlo, de la misma manera que lo hace un
ambiente en que no se consume, como en el caso del tratamiento a la
dependencia química que favorece la abstinencia. Entender de qué
manera las personas definen sus entornos o ambientes y cómo aplican
su cultura y reglas, fundamentalmente al través de entrevistas guiadas
mediante la teoría de la interacción simbólica y mediante la investigación cualitativa, son necesarias para entender la conducta hwnana
(Bogdan y Biklen, 1992). Si no se incluyen factores ambientales definidos por las personas al evaluar la conducta humana, se cae en la
especulación en vez de lograr un conocimiento, tal como lo demostraron Fram, Manno y Holden (1989) y Volpicelli y sus colaboradores
(1992).
Fram, Marmo y Holden ( 1989) estudiaron 300 personas adictas
a los narcóticos, a quienes se les ofreció naltrexona, una droga
antagonista que influye las alteraciones en la actividad receptora del
opiáceo para bloquear los efectos de ambos opióides administrados,
tales como la morfina y la heroína, y opioides endógenos, que son
producidos por el propio cuerpo y que se piensa son liberados en el
cerebro cuando se consume alcohol (Leary, 1995; O'Mara y Wesley,
1994; Navaratnam, Jamaudin, Narayanasamy y Mohamed, 1994;
Warren, Philip y Morse, 1989; Herridge y Gold, 1988). Sólo quince
personas estuvieron de acuerdo en tomar naltrexona, aun cuando los
estudios han mostrado que la naltrexona reduce las tasas de recaída y

�118
aumenta las tasas de abstinencia de personas clínicamente
dependientes (Leary. 1995: Nightingale. 1995: Volpicelli. Watson.
King. Shennan y O'Brien. 1995: Agosti. 1994: Bower. 1992: Volpicelli. Altennan. Hayashida y O' Brien. 1992: O'Malley. Jaffe. Chang,
Schottenfeld. Meyer y Rounsaville. 1992: Kosten. T A. y Kosten. T
R.. 1991 ). Los autores proponen que un fuerte direccionamiento hacia
una abstinencia total por parte de sus pacientes en general. pareció
ser un factor importante en la baja aceptación de la persona a la
naltrexona. interpretación hecha por los autores. ya que no se
utilizaron métodos fonnales en su estudio para descubrir la naturaleza
de la resistencia a la naJtrexona.
En otro estudio, un grupo de investigadores (Volpicelli.
Altennan, Hyashida y O'Brien. 1992) analizaron a setenta personas
dependientes del alcohol en terapia de grupo: se les asignó azarosamente. ya sea a la naltrexona o a un placebo durante 12 semanas.
Volpicelli y sus colaboradores ( 1992). encontraron que el grupo con
naltrexona tenía una mayor disminución en la medición de necesidad
de la droga (p.&lt;. 0.01 ). en el número de días bebiendo (P &lt;- 0.025) y
en el porcentaje de recaídas (p , 0.01 ). Un efecto adicional. descrito
por los autores como (&lt;el efecto mas importante [de lal naltrexona&gt;&gt;
(Volpicelli y otros. 1992:879). fue la aparente superioridad de la
naltrexona en la prevención posterior de beber y de las recaídas en
aquellas personas que infonnaban que bebían (p &lt; 0 .01 ). Igual que
en el estudio de Frarn. Marmo y Holden ( 1989). a los pacientes no se
les indagó acerca de su interpretación de este hallazgo significativo.
aunque Volpicelli y su equipo ( 1992) propusieron que la ausencia
subsecuente de la conducta de beber estaba relacionada con el efecto
de la naltrexona para alterar la actividad de la droga que afecta el
deseo de beber de manera continua, un resultado que se encontró en
un estudio efectuado por Hubbell, Abelson, Burkhardt, Herland y
Reíd (1988).
En conclusión, la conducta humana se basa en las interacciones
sociales. Las persona actúan en una relación mutua, tomándose en
cuenta unas a otras, interpretando y actuando de nueva cuenta El
conocimiento de estas interacciones, fundamentalmente por medio
de los esfuerzos de investigación de los métodos cualitativos y
cuantitativos, es un componente vital para la comprensión de la
conducta humana. Bajo la guía de la teoría de la interacción simbólica,
tengo la esperanza de que los trabajadores sociales se apoderen de la
oportunidad de ejercer su experiencia para evaluar el ambiente de la

119
persona y continuar los esfuerros en el tratamiento del abuso de drogas
(incluido el alcohol). para el bienestar de personas con este problema
en todo el mundo.

Bibliografía
Agosti, V.
( 1994) «Efficacy of controlled trials of alcohol misuse treatments in maintaining abstinence: meta-analysis». International
Journa/ ofthe Addiclions, 29 (6), 759-769.
Becker, H. S.
( 1988) «Herbert Blumer ·s Conceptual Impact». Symbolic
/nteraction. 11. 13-21.

Becker. H. S.y M. McCall
( 1990) Symbolic ínleraction and cultural studies. Chicago:
The University ofChicago Press.
Blumer. H.
( 1969) .\ )1mbolic interact1on Perspeclive and method.
Englewood Cliffs. NJ: Prentice-Hall, Inc.
( 1966) «Sociological implications of the thought of George
Herbert Mead». AmericanJourna/ ofSociology. 71. 535-544.
Bogdan, R. y S. Biklen
(1992) Qualitative research for education (2nd ed.) Boston:
Allyn &amp; Bacon.
Bower,B.
( 1992) «Opiate blocker boosts alcoholism treatment». Science
News, 142, 341 .
Charon, J.
(1979) Symbolic interactionism: an introduction, an interpretation, an integration. Englewood Cli.ffs, N.J.: Prentice-Hall,.
Inc.

Fram, D. H., J. Marmo, y R. Holden
( 1989) «Naltrexone treatment: The problem of client acceptance». Journa/ ofSubstance Abuse Trea/ment, 6, 119-122.

�120
Heis, J.
(1981) «Social roles»,.en: M. Rosenberg y R. Turner (&amp;Is.),
Social psychology: Sociological perspectives. New York:
Basic Books.
Herridge, P., y M. Gold
( 1988) «Phannacological adjuncts in the treatment of opioid
and cocaine addicts». Journal ofPsychoactive Drugs, 20 (3),
233-242.
Hubbell, C., M. Abelson, C. Burkhardt, S. Herlands, y L. Reíd
( 1988) «Constant infusions of morphine and intakes of
sweetened ethanol solution among rats». Alcohol. 5, 409-415.
Kosten, T. A. &amp; Kosten, T. R.
( 1991) «Pharmacological blocking agents for treating
substance abuse». Journal of Nervous and Mental Disease,
179 (10), 583-592.
Leary, W.
( 1995, January 18) «Drug for heroine addiction is being marketed for treatment ofalcoholism». New York Times, pp. Al 4,
Al8.
Navaratnam, V., A. Jamaudin, R. Narayanasamy y M. Mohamed
( 1994) «Deterrnination of naltrexone dosage for narcotic agonist blockade in detoxified Asían addicts». Drug and Alcohol
Dependence. 34 (3), 231-236.
Nightingale, S. L.
(1995) «Naltrexone approved as adjunct in alcoholism-treatmenb&gt; Journal ofthe American Medica/ Association, 273, 613.
O'Malley, S. S., AJ. Jaffe, G. Chang, R.S. Schottenfeld, R.E. Meyer
y B. Rounsaville
(1992) «Naltrexone and coping skills therapy for alcohol
dependence». Archives o/General Psychiatry, 49, 881-887.
O'Mara, N. y L. Wesley
(1994) «Naltrexone in the treatrnent of alcohol treatment».
Annals ofPharmacotherapy, 28, 210-211.
Piaget, J.
( 1954) The construction ofreality in the child.(M. Cook, Trans)
New York: Basic Books

121

Volpicelli, J. R y otros.
( 1992) «Naltrexone in the treatment of alcohol dependence».
Archives o/General Psychiatry, 49, 876-880.
Volpicelli, J. R y otros
(1995) «Effect ofNaltrexone on alcohol high in alcoholics».
AmericanJournal ofPsychiatry, 152, 613-615.
Warren, P., y W. Morse
( 1989) «Environrnental deterrninants of enhanced sensitivity
to the behavioraJ effects of naltrexone». Journal ofPharmacology &amp; Experimental Therapeulics. 248 (2), 546-551.

����</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="337">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3266">
                <text>Perspectivas Sociales = social perspectives</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479064">
                <text>Revista de Ciencias Sociales de la Facultad de Trabajo Social, publicada en la década de los noventa. Editada por Emma Adame W., Luis Leñero O, Ma. Del Carmen Elú, Víctor Zúñiga y Rodolfo Garza. Contiene artículos de investigación científica sobre educación, trabajo social, ciencias sociales, psicología, etcétera.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396114">
            <text>Perspectivas Sociales = social perspectives</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396116">
            <text>1996</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396117">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396118">
            <text> Enero-Julio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396119">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396120">
            <text>Semestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="396137">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753308&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396115">
              <text>Perspectivas Sociales : Revista de Ciencias Sociales, 1996, No 5, Enero-Julio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396121">
              <text>Cárdenas G. de Silva, Rosa María</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396122">
              <text>Ciencias Sociales</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="396123">
              <text>Investigación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="396124">
              <text>Trabajo social</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="396125">
              <text>Educación</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="396126">
              <text>Psicología social</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396127">
              <text>Revista de Ciencias Sociales de la Facultad de Trabajo Social, publicada en la década de los noventa. Editada por Emma Adame W., Luis Leñero O, Ma. Del Carmen Elú, Víctor Zúñiga y Rodolfo Garza. Contiene artículos de investigación científica sobre educación, trabajo social, ciencias sociales, psicología, etcétera. </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396128">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Trabajo Social</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396129">
              <text>Ribeiro Ferreira, Manuel, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="396130">
              <text>Adame Welsh, Emma, Consejo Editorial</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396131">
              <text>01/01/1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396132">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396133">
              <text>tex/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396134">
              <text>2016254</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396135">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396136">
              <text>spa/eng</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396138">
              <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396139">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="396140">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="11586">
      <name>Arquitectura</name>
    </tag>
    <tag tagId="31067">
      <name>Democracia social</name>
    </tag>
    <tag tagId="25640">
      <name>Drogas</name>
    </tag>
    <tag tagId="6488">
      <name>Educación</name>
    </tag>
    <tag tagId="14345">
      <name>Etica</name>
    </tag>
    <tag tagId="26243">
      <name>Investigación social</name>
    </tag>
    <tag tagId="26067">
      <name>Movilidad social</name>
    </tag>
    <tag tagId="31066">
      <name>Quebec</name>
    </tag>
    <tag tagId="26492">
      <name>Tecnología</name>
    </tag>
    <tag tagId="25660">
      <name>Trabajo social</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
