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                  <text>��Perspectivas Sociales - Social Perspectives
Vol. 8, no. 2, otoño/fall 2006
Publicación semestral de/ Biannual publication of the:
Universidad Autónoma de Nuevo León, México (lng. José Antonio González Treviño, Rector; MTS.
Graciela Jaime Rodríguez, Directora de la Facultad de Trabajo Social; Dr.Jorge Noel Valero Gil, Director de
la Facultad de Economía); University ofTexas at Austin, E.E.U.U. (Dr. Larry R. Faulkner, President; Dr.
Barbara W. Wbite, Dean School ofSocial Work); University ofTexas atArlington, E.E.U.U. (Prof. James D.
Spaniolo, President; Dr. Santos H. Hemández,)Dean School of Social Work); University ofTennessee (Dr.
John Petersen, Presiden!; Dr. Karen Sowers, Dean College of Social Work); Universidad Juárez del Estado
de Durango (C.P. Rubén Calderón Luján, Rector; Lic. Ana María Alvarez del Castillo González, Directora
de la Facultad de Trabajo Social)
Editores /Editors
México - UANL: Veronika Sieglin (coord.) y María Elena Ramos Tovar
México - U. Juárez de Durango: María Guadalupe Salas Medina
Estados Unidos/USA-Austin: Lori Holleran y Dennis Poole
Comité Editorial / Editorial Board
Claudia Campillo Toledano (UANL, México), Guillermina Garza Treviño (UANL, México), Dennis T.
Haynes (UT Austin, E.E.U.U.), Lori Holleran (UT Austin, E.E.U.U.), Cora Le--Doux (Our Lady ofthe Lake
University), Raúl Eduardo López Estrada (UANL, México), María Elena Ramos Tovar (UANL, México),
Manuel Ribeiro Ferreira (UANL, México), Veronika Sieglin (UANL, México), José Guillermo Zúñiga
(UANL, México)
Comité Científico/ Scientific Committee
Socorro Arzaluz (El Colegio de la Frontera Norte, México), April Brayfield (Tulane University), Krista
Brumley (ITESM), Nilsa Burgos (Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico), Miguel Ferguson (UT Austin),
Victor García Toro (Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico), José González Freire (Universidad de
Colima), Ninnal Goswamí (Texas A&amp;M University-Kingsville), Dagmar Guardiola (Universidad de Puerto
Rico, Puerto Rico), Emilio Hernández Gómez (Universidad Autónoma de Baja California, México), María
de la Luz Javiedes Romero (UNAM, México), Christina Krause (Universidad de Gottingen, Alemania),
Francisco Laca (Universidad de Colima), Gisela Landázurri Benítez (UAM, México), Luis Alfredo Lobato
Blanco (Universidad Nacional de Nicaragua), Maria Cristina Maldonado (Universidad del Valle, Cali,
Colombia), Freddy Marínez Navarro (ITESM, México), Amparo Micolta León (Universidad del Valle, Cali,
Colombia), Benito Narváez Tijerina (UANL, México), Cecilia Quaas Femández (Universidad de Valparaíso,
Chile), Maria Imelda Ramírez (Universidad Nacional de Colombia), Cecilia C. Rhoades (Texas A~M
University-Kingsville), Dolores Rodríguez Martínez (Universidad de Almeria, España), Alba Nubia
Rodríguez Pizaro (Universidad del Valle, Cali, Colombia) , Juan Russo Foresto (Universidad de
Guanajuato), Emma Ruíz Martín del Campo (Universidad de Guadalajara), Flavio Sacco dos Aojos,
(Universidad Federal de Pelotas, Brasil), Verónica Vázquez García (Colegio de Posgraduados, México),
Maria Zebadúa (UANL, México)
Comité de redacción
Elisa HemándezAréchiga (UANL, México)
Coordinadora de difusión y distribución
Maria Elena Ramos Tovar (UANL, México): distribución comercial y académíca
Claudia Campillo Toledano (UANL, México): distribución académica
Publicación semestral/semestral publication: correo electrónico/email: veronikasieglin@yahoo.de;
vsieglin@hotmail.com; lorikay@mail.utexas.edu; mramor@facts.uanl.mx.
www.fts.uanl.mx\revista.btml ISSN: 1405-1 133
Impreso en /Printed in Monterrey, Nuevo León, México
Otoño de 2006 / fall 2006
Tiraje /issue: 1500
Los articulos publicados son responsabilidad exclusiva de los autores / Tbe articles published in this journal
are solely the responsability of tbe authors

FONDO
UNIVERSITARIO

�Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

FONDO

INDICE DE CONTENIDO - TABLE OF CONTENTS
Presentación - Presentation

UNIVERSITARIO

5

ENSAYOS - ESSAYS
Los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades
humanas y marginación: su uso en las ciencias sociales

13

Diego Juárez Bolaños

ARTICULOS DE INVESTIGACIÓN RESEARCH ARTICLES
Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

41

Horacio Chitarroni
Pluriactividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de
Brasil

61

Flávio Sacco dos Anjos y Nádia Ve/leda Caldas
Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en
México y la situación de los discapacitados - Una mirada desde
los censos de población
Brenda Bustos García y Veronika Sieglin

93

APUNTES ONTOLÓGICOS, EPISTEMOLÓGICOS
Y METODOLÓGICOS - ONTOLOGICAL,
EPISTEMOLOGICALAND METHODOLOGICAL NOTES
Un método para analizar la evolución urbana basado en una
aproximación a la ecología urbana

Adolfo Benito Narváez Tljerina
GUIDELINESFORCONTRIBUTORS-NORMASDE
PRESENTACIÓN DE ARTÍCULOS

125

�Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 / Pág. j.9

5

Presentación

El tema de la pobreza sigue ocupando a los científicos sociales en América Latina al igual que a las ad.ministraciones públicas y los sectores
legislativos. Y tal parece que esta discusión se observará un largo rato
más ya que las tasas de pobreza en América Latina parecen inamovibles
a pesar de los más diversos programas que distintos gobiernos han lanzado para combatirla. Ciertamente, la permanencia del fenómeno ha
dado por resultado que la pobreza sea identificada como un problema
casi-natural, algo que "siempre" ha habido y siempre habrá. Desde este
ángulo, los programas de combate contra la pobreza adquieren a veces
un mero toque cosmético o se les asigna una función netamente paliativa sin ambición de atacar el problema en sus raíces. El debate sobre
las políticas sociales adecuadas para aminorar la pobreza pierde así a
menudo de vista que la pobreza es un problema que se origina fundamentalmente en la economía. En términos muy generales, la pobreza
es resultado de la exclusión de individuos y grupos del crecimiento general del capital productivo y financiero a nivel societal. Los mecanismos que adopta este proceso dependen de las circunstancias históricas
concretas. Mientras que en Europa durante los años sesenta y setenta
del siglo XX la creación de una legislación social y la formación de una
red de instituciones sociales en apoyo a sectores de población en riesgo
de caer en pobreza logró formar una "sociedad de clase media" - como
la llamó eufóricamente Ralf Dahrendorf -, política que ha sido aban-·
donada desde la década de los ochenta al transitar los países hacia una
globalización neoliberal dando lugar a un proceso de empobrecimiento
de crecientes sectores sociales; en el caso de América Latina los diversos modelos económicos nunca han sido respaldados por legislaciones
sociales o bien por la creación de una amplia infraestructura pública
que brinde servicios sociales a toda la población y aminore así las diferencias económicas. Pero también en América Latina la globalización
neoliberal ha agudizado los problemas de exclusión social del capital
societal y la desigualdad social causando estragos en vastos sectores
ISSN 1405-1133 © 2006 Universidad Autónoma de Nuevo León, University ofTexas ofAustin,
University ofTexas of Arlington, University ofTennessee,
Universidad Juárez del Estado de Durango.

�6

I Presentación / Presenta/ion

de la población: hecho que ha llevado al absurdo el insistente discurso
sobre una asociación benéfica entre globalización, progreso y riqueza
social.
La situación se observó particularmente dramática en uno de
los países más globalizados del continente, Argentina, al hundirse, al
cambio del milenio, en una profunda crisis económica que arrastró una
vasta parte de la sociedad argentina a la pobreza y la miseria y que hizo
aparecer por primera vez caras famélicas en un país que paradójicamente
resultó ser uno de los productores más importantes de carnes y soya para
el mercado externo. Ante el fracaso económico, la población argentina
optó por un cambio de rumbo político fundamental y dio un paso histórico
a una revisión del modelo económico que durante décadas guió el destino
de este país. En contra de los capitales extranjeros, el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial el gobierno argentino bajo la presidencia
de Ernesto Kirchner optó por la adopción de una política cambiaria
estable, tasas de interés más bajas y una política antiinflacionario poco
ortodoxa. Este viraje dio resultados no únicamente en el plano económico
a través de elevadas tasas de crecimiento económico sino también social:
en tan sólo cuatro años Argentina logró bajar la pobreza que afectó, en
2002, al 57% de sus habitantes, al 27% en 2006. Lo más sorprendente
del c3:80 es ~ue es~ reducción se dio en momentos cuando los programas
de asistencia social se encontraron en franco declive. Según los datos
provenientes de la Encuesta Permanente de Hogares que son presentados
por Horacio Chitarroni en el trabajo "Dinámica laboral y reducción de
la pobreza en Argentina" la superación de la pobreza se debe en el caso
.
'
argentino, a la particular dinámica del mercado laboral. Entre 2002 y 2006
no só~o se obse~ó la expansión de la demanda por fuerza de trabajo sino,
ademas, una meJora sustancial de los salarios que favoreció familias de
toda proveniencia social: desde los más pobres hasta los sectores medios.
Ahora bien, el autor da por supuesto que hay una amplia movilidad en
tomo_ a la pobreza: mientras algunos hogares logran superarla, otros se
mantienen dentro ?e, el~a y ~tros más ingresan a la misma. Para mejor
compr~n?~r esta drnailllca e rndagar las características que incrementan
l~s po~~b1hdades de salir o de entrar en pobreza, Chitarroni compara la
s1tuac10n de los hogares en dos momentos distintos: en 2005 y en 2006.
Descubre que los hogares que entraron en este lapso en pobreza tenían
una elevada tasa de actividad económica por lo que resultó dificil de

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

7

incrementarla más como estrategia para mejorar el ingreso familiar. Por
otra parte, cuando uno de los miembros de este tipo de familia pierde
su empleo, se produce una merma no recuperable a nivel del ingreso
familiar. En cambio, los hogares que salieron de la pobreza tuvieron en
general un menor número de integrantes (sobre todo niños menores de
1Oaños de edad) y contaron, por otra parte, con una reserva laboral que
en tiempos de mayor demanda de trabajo logró colocarse en el mercado.
En fin, la salida de la pobreza se debió, en Argentina, a las posibilidades
abiertas por el alto crecimiento económico el cual procuró empleo y
mayores ingresos.
La globalización neoliberal y la pobreza aparecen asimismo
en el trabajo de Flávio Sacco dos Anjos y Nádia Velleda Caldas sobre
la pluriactividad en el campo brasileño. La apertura comercial de
Brasil durante la década de los ochenta conllevó a la liberalización de
la economía y al ingreso de productos agropecuarios que ejercieron
una enorme presión sobre los productores locales. Mientras algunos
productores se vieron obligados a abandonar la actividad agraria,
otros optaron por reducir la producción de cultivos tradicionales como
maíz, arroz y algodón y/o por ingresar a la producción para el mercado
externo (soya, en primera instancia). Sin embargo, la especialización
en este tipo de cultivos no resolvió la problemática reproductiva de las
granjas agrícolas ya que, a pesar de lograr sustanciales incr~mentos de
productividad, los vaivenes de la demanda y de los precios en los mercados
internacionales no permitieron incrementar las rentas. Los predios que
siguieron esta dinámica observan un elevado grado de especialización
productiva y, por consiguiente, una elevada vulnerabilidad económica.
Se plasma aquí una especie de fin de cuenta de la narrativa neoliberal
según la cual la producción para la exportación de productos altamente
demandados y la continua mejora del proceso productivo generarían altos
beneficios para los productores. Para afrontar estos retos algunas granjas
empezaron a desarrollar estrategias que les abrirían nuevas fuentes de
ingreso y que amortiguarían basta cierto grado la extrema dependencia
de los productos comerciales. Tal es el caso del procesamiento artesanal
de productos agrícolas o de la renta de equipo de trabajo (tractores y
maquinaria agrícola). Otros en cambio se negaron a entrar a la producción
agroexportadora y siguen una línea de producción diversificada que se
combina con el empleo asalariado fuera de la parcela. No obstante, en

�8

/ Presentación / Presenta/ion

su caso el cierre de fábricas, consecuencias de las reestructuraciones
macroeconómicas, impacta de igual forma sus posibilidades económicas.
Al hacer un balance entre pluriactividad rural y agricultura comercial
autores detectan que las granjas pluriactivas generan mayores
mgresos que la monoactividad agrícola. Sin embargo, la importancia de
la pluriactividad en cuanto al desarrollo rural aún no ha permeado en
suficiente grado al imaginario de políticos y administradores públicos.
En vez de fomentarla a través de nuevas leyes y programas sociales
en Brasil los agricultores pluriactivos son avisados a menudo com~
granjeros 'inauténticos' y no alcanzan los beneficios de ciertos programas
rurales.

!ºs

Si la globalización ha afectado las condiciones de vida de
las poblaciones latinoamericanas en general, la situación se toma
particularmente grave para ciertas minorías que han enfrentado a lo
largo de la historia situaciones de exclusión y marginación sociales. Un
ejem~lo constituyen las personas que sufren de alguna discapacidad. El
estudio de Brenda Bustos García y Veronika Sieglin sobre la situación de
la población discapacitada en México ilustra esta exclusión social tanto en
el plano discursivo tal como se ha plasmado en el lenguaje de los censos
demo~áficos que se han elaborado desde finales del siglo XIX, como en
la realidad socioeconómica de este país. Resulta interesante que sólo el
2?% apr~ximadamente son de nacimiento, es decir, la mayor parte de las
discapac1dad~s son ad_qu~ri~s en el transcurso de la vida y reportan algo
sobre la relac10n entre md1vtduo y sociedad. Las discapacidades asociadas
a una enfermedad y accidentes (49%), por ejemplo, son de mucha
mayor importancia en entidades federativas altamente industrializadas
o en las que cuentan con una marcada vocación agropecuaria comercial
o petroquímica donde, además, se asientan grandes aglomeraciones
urba~as. La fuent_e de la discapacidad relata así algo sobre las formas
de vida Yd~ trabaJo e~ estos centros productivos, la seguridad e higiene
en _e,l tra?ªJº y ~a calidad del medio ambiente. Una vez adquirida una
leswn discapac1tante, la segregación social se hace inmediatamente
presente. Cuando jóvenes, las personas discapacitadas ven reducido a
u~ mínimo sus posibilidades formativas dentro del sistema educativo.
Solo ~no _de c~da cin~o individuos discapacitados logra un grado
posprunano a diferencia del 52% de la población 'normal'. Ello tiene
consecuencias para sus oportunidades en el mercado laboral. Las personas

Revista Penpectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8. Num. 2 /

9

discapacitadas se encuentran sobre-representadas en ocupaciones de bajo
ingreso (como el trabajo en la agricultura y ganadería y los servicios
personales y domésticos) y subrepresentadas en ámbitos laborales que
generan ingresos mayores (en áreas profesionales o administrativas).
La gran mayoría de estas personas se encuentra así condenada a una
vida en dependencia y pobreza. Las políticas públicas en México poco
contribuyen a que su suerte pueda cambiar a mediano plazo.
Perspectivas Sociales/Social Perspectivas inicia y finaliza este
número con dos trabajos que permiten a estudiantes y profesionales
adentrarse a debates teóricos y metodológicos que son de relevancia
para las ciencias sociales. Diego Juárez Bolaños presenta un análisis
de conceptos muy usuales en la discusión sobre pobreza y desarrollo
social como, por ejemplo, marginación, marginalidad, exclusión social,
bienestar social y desarrollo humano. Su artículo permite comprender
los orígenes históricos de estos conceptos así como los problemas
teóricos que su uso plantea. El trabajo de Adolfo Benito Narváez Tijerilla
constituye un excelente ejemplo de la integración de la teoría en estudios
cuantitativos al tiempo de explicar a profundidad los métodos estadísticos
utilizados para resolver determinadas preguntas de investigación. Su
carácter didáctico lo convierte, sin duda, en una referencia bibliográfica
de cualquier clase de metodología cuantitativa y estadística.

Veronika Sieglin

�ENSAYOS - ESSAYS

�Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoñolfa/1 2006. Vol.8, Num. 2 / Pág. J3-38

13

Los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades
humanas y marginación: su uso en las ciencias sociales
Diego Juárez Bolaños*

Abstract
This article analyzes the principal characteristics of the concepts 'marginalization', 'social exclusion', 'social welfare' and 'human needs'wruch
are hlghJy cited in the literature on poverty and social development. lt
will also expose the main critiques made by different authors regarding
the use of these concepts in the social-scientific discussion.

Resumen
En este artículo se examinan las características principales de los conceptos de marginación, exclusión, bienestar social y necesidades humanas
que son utilizados con mucha frecuencia en la literatura sobre pobreza
y desarrollo social. Además se enfatizarán las críticas centrales que se
han hecho al uso de los mismos.

Key words
Marginalization, social exclusion, social welfare, human needs, social
sciences

Palabras clave
Marginación, exclusión, bienestar social, necesidades humanas, ciencias
sociales

Introducción
Los conceptos de marginación, exclusión social, bienestar social y
necesidades humanas son términos complejos que han sido aplicados en
diversos momentos y contextos para explicar una serie de situaciones
económicas, sociales, políticas y culturales diversas. En este artículo
* Profesor de la División de Posgrado de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su dirección electrónica es: santadeo@hotmail.com
ISSN 1405-1133 O 2006 Universidad Autónoma de Nuevo León, University ofTexas of Austin,
University ofTexas of Arlington, University ofTennessee,
Universidad Juárez del Estado de Durango.

�l4

/ los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoñolfa/12006. fül.8, Num. 2 I

15

su uso en las ciencias sociales

se examinan críticamente tales conceptos con el propósito de enfatizar
las diferencias y similitudes entre los mismos. Dado que se emplean
de manera frecuente tanto en estudios científico-sociales como en la
retórica política, es conveniente hacer una revisión de su semántica a
fin de determinar su utilidad como herramientas de análisis en el campo
de los estudios sociales.
Marginación y marginalidad

La palabra marginación fue empleada por primera vez por el sociólogo
estadounidense Robert Park ( 1928) en el artículo "Human Migration and
the Marginal Man" para describir al ' hombre marginal ·, un individuo que,
se suponía, vivía entre dos culturas como es el caso de los inmigrantes"
(Oliven, 1981:1627). Dicho término se utilizó por consiguiente para
describir la situación de conflicto en que vivían los individuos de una
minoría étnica en los Estados Unidos (Bennholdt- Thomsen, 1981: 1507).
Un uso más consistente y sistemático del concepto se hizo apenas a
partir de la década de los sesenta por parte de investigadores sociales
en América Latina.
Dentro de esta corriente teórica latinoamericana el término de mar~alidad fue utilizado en un principio para describir la forma en que
ciertos grupos sociales se situaron en el espacio urbano: "el concepto
de 'poblaciones marginales' se refería a los habitantes de los barrios
urbano n:1ªr?inales ~ue ocupaban viviendas precarias en las márgenes
de las ?nnc1pales cmdades latinoamericanas" (Stavenhagen, 1979:99).
Postenormente ~e utilizado para señalar la función que guardan algunos
sectores poblac1onales con el mercado laboral y el sistema económico:
"una parte más o menos importante de la población sin trabajo estable
está considerada como ' marginal' en cuanto excede las necesidades del
sistema tanto en calidad de fuerza de trabajo como en la de ejército de
reserva" (Sega!, 1981: 1548). En otras palabras, la población desempleada
o subempleada - es decir, la que pertenece, por lo general, a la economía
informal - fue identificada como marginal.
Poco a po_~o la descriJ:&gt;ción del fenómeno empezó a ampliarse.
Llama la atenc10n que los diversos conceptos de marginación - hechos
desde el ámbito académico - introducen una dicotomía en la discusión

sociológica cuando proponen distinguir entre aquellos grupos social~s (o
territorios) por completo excluidos de los "beneficios" de la moderrud~d
y aquellos otros que están integrados y gozan del progreso. Lo qu~ vana
entre una definición y otra son los elementos teóricos para especificar a
los marginados: la ubicación en el espacio urbano (los margina~os son
identificados como los habitantes de barrios periféricos precanos), las
relaciones de trabajo (los marginados se ocupan en la economía informal),
el acceso a los servicios públicos, la disponibilidad de infraestructura
''básica" (como agua potable, drenaje o viviendas hechas de ladrillo Y
concreto), la capacidad de consumo, el acceso a los recursos técnicos,
de información y de capital así como a los mercados nacionales Y extranjeros.
Es interesante observar que en los primeros estudios sobre marginación se otorgó a dicho fenómeno una temporalidad. En México, por
ejemplo, se tendió, durante la década de los setenta, a explicar a la marginación social como un fenómeno transitorio y eminentemente urbano.
Posteriormente se le dio una connotación más estática a la situación de
los habitantes del medio rural y de los grupos indígenas. Esta visión
coincidió con la idea de que la marginación fuese " ... fruto de la parcial
integración al proceso de modernización" (Conapo, 1993: 1O).
Desde 1982 a la fecha las definiciones de marginación han provenido principalmente de instituciones gubernamentales: la Coordinación
General del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados
(Coplamar) y el Consejo Nacional de Población (Conapo). Según el
Conapo ( 1993: 15), la marginación constituye un "fenómeno estructural
múltiple que integra en una sola valoración las distintas dimensiones,
formas e intensidades de exclusión o no participación en el proceso de
desarrollo y en el disfrute de sus beneficios". Esta definición se apoya
en la idea de que existen muchas formas de exclusión, es decir, que la
exclusión puede ocurrir en distintas " dimensiones" o "subsistemas"
de la sociedad. Por ejemplo, un subsistema lo constituyen los aspectos
educativos y otro los de salud. En el documento se intenta explicar esta
noción a través del siguiente ejemplo:
en el subsistema educación existen formas distintas de exclusión -acceso a
distintos niveles de educación - así como diversas intensidades en cada una

�16

/

ÚJS conceptos de bienestar. exclusión social, necesidades humanas y marginación:
su uso en las ciencias sociales

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoñolfa/1 2006. Vo/.8, Num. 21

17

de ellas -población adulta sin primaria, estudios profesionales no termina-

histórico de desarrollo; ésta se expresa, por un lado, en la dificultad para

dos, etc.- que suelen tener su correspondencia con la estratificación social

propagar el progreso técnico en el conjunto de la estructura productiva y en

- niveles de ingreso de los hogares, por ejemplo - y la ubicación geográfica

las regiones del país, y por el otro, en la exclusión de grupos sociales del
proceso de desarrollo y del disfrute de sus beneficios (Conapo, 1995:Capítulo

- medio urbano, rural - (Conapo, 1993: 15).

2). 1

Este enfoque reconoce la dificultad de identificar y definir la marginación; y que no existe una sola forma de marginación sino varias que,
además, se encuentran relacionadas las unas con las otras. Dicho de otro
modo, la marginación puede tener varias caras. Más aún, en ocasiones
las instituciones realizan acciones para "integrar" a grupos sociales
marginados y al mismo tiempo los marginan, por lo que los procesos de
integración tienen consecuencias tanto integradoras como excluyentes
para distintos actores sociales. Un ejemplo de ello son los programas
públicos cuyos recursos se aplican, generalmente, en las poblaciones
con mejores vías de comunicación y con mayor número de habitantes,
dejando de lado las localidades rurales a las que los funcionarios tienen
dificultades para acceder debido a su lejanía de las cabeceras municipales
o de los grandes centros de población. Esto origina que los programas
diseñados para "combatir la marginación" no lleguen a toda la población
considerada como tal, acentuando las diferencias económicas entre los
habitantes de las localidades.

Permanece la idea de fundamentar la definición de marginalidad en
la exclusión de "los disfrutes del desarrollo". Si se considera la marginación como la falta de integración o la no participación en los beneficios
generados por la estructura socioeconómica, entonces las estrategias para
"solucionar" tal situación deberían enfocarse hacia la modificación de
dicha estructura y no al otorgamiento de infraestructura y de servicios
básicos en los sectores marginados. Este último aspecto es el rasgo
sustantivo de las políticas aplicadas en el combate a la marginación. Si
bien es cierto que estas políticas aumentan el nivel de ingresos, pero ¿con
ello habrá desaparecido la marginación? Asimismo, el hecho de que las
instancias gubernamentales demuestren la existencia de poblaciones sin
acceso a la educación o carentes de servicios, o caracterizar la marginalidad como un problema de consumo, no explican los mecanismos
que la originan.

Para operativizar el concepto ' marginación', el Conapo (1993) utilizó
como indicadores sólo cuatro dimensiones socioeconómicas: vivienda,
ingresos monetarios, educación y distribución de la población. Por lo
tanto, este estudio redujo el conjunto de indicadores empleados una
década antes en la medición de Coplamar (1982). Si bien el Conapo
pretendió enriquecer la discusión teórica y metodológica acerca del
fenómeno de la marginación, al momento de su medición aplicó sólo
un reducido número de los mismos indicadores ya conocidos desde
principios de la década de los ochenta.

Algunas teorías de marginación se apoyan en la noción de igualdad
de oportunidades: la marginación priva a un sector poblacional de la
igualdad de oportunidades y del acceso a recursos materiales y simbólicos
colectivos. Sin embargo, si se toma en cuenta que la sociedad constituye
un conglomerado estratificado y jerárquico, se toma absurdo postular
como principio de funcionamiento social básico la supuesta igualdad
de oportunidades. Dada la ubicación de cada individuo dentro de este
sistema social de posiciones jerarquizadas en términos de dominación
Ydesigualdad, por principio, nadie tiene las mismas oportunidades que
los demás (Adelantado et al, 2000:29). Este presupuesto ideal asigna a
dichas teorías un carácter más ideológico que científico.

Una novedad teórica se apreció apenas en un estudio posterior
donde el Consejo Nacional de Población ( 1995) intentó crear un índice
de marginación por localidad, el cual se sumó al de los de municipios y
estados. En este texto la marginación fue definida como:

La definición y medición de la marginalidad cobran mayor sentido
cuando en ellas se asienta la orientación de las políticas públicas, detrás
de las cuales fluyen (o dejan de fluir) los recursos gubernamentales para
1

un fenómeno estructural que se origina en la modalidad, estilo o patrón

La misma definición de marginación descrita en el texto de 1995 se mantuvo en la
última medición de la marginación elaborada por el Consejo (Conapo, 2001: J1).

�18

/ los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:

1/e,•ista Perspectivas Sociales / Social Perspeclives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

su uso en las ciencias sociales

ciertos grupos de la sociedad y áreas del país. Estudios gubernamentales
y académicos han desarrollado indicadores que han sido utilizados para
cuantificar la marginalidad2• Con estos indicadores se delimita y define el
punto (o los puntos) de referencia del cual se está al margen. Apoyados
en estas mediciones, se establecen listados y mapas de marginalidad en
los cuales se clasifica a las entidades federativas, a sus municipios y
localidades como "muy" o "poco marginados". En algunas poblaciones
o municipios catalogados como "altamente marginadas" se intentan
desarrollar políticas públicas orientadas a "combatir" tal situación.

Los conceptos de exclusión y bienestar social
Durante la década de los ochenta y noventa surgieron, sobre todo en
el ámbito de los organismos internacionales de desarrollo (como la
Comisión Económica para América Latina CEPAL y el Banco Mundial),
conceptos muy parecidos al de la marginación. Por ejemplo, exclusión
social y bienestar social. En particular, el término exclusión social se ha
convertido en un elemento esencial de los discursos políticos y académicos en Occidente. Sin embargo, su significado es variable: en ocasiones
es sinónimo de pobreza, en otras de desempleo o de marginación.
El debate acerca de la exclusión social tuvo una coyuntura muy
intensa en los países europeos donde este concepto fue utilizado para
sintetizar la situación social de individuos y grupos sociales que afrontaron problemas de desempleo, bajos salarios, exclusión residencial y
mayores índices de fracaso escolar. Este es el caso de los jóvenes (quienes
"ya no pueden contar ni con el mercado de trabajo ni con la familia para
garantizar el bienestar" - Esping, 2000: 193-), las personas discapacitadas,
los enfermos mentales, los drogadictos, las minorías étnicas como los
gitanos, los ancianos con bajos ingresos y los inmigrantes (principalmente
los originarios de África, Asia y Latinoamérica).

han vivido procesos identificados como de exclusión social. Estos han
sido originados, entre otras razones, por el creciente envejecimiento de
la población y el desarrollo de procesos económicos que han generado
precariedad en el acceso y la pennanencia dentro del mercado laboral, en
el cual "ha predominado la desregularización a través de la flexibilidad
salarial, la decadencia del sindicalismo y el debilitamiento de la protección al desempleo" (Esping, 2000:196).
En Europa la discusión de la exclusión social se inscribe en los
análisis del estado de bienestar y los derechos ciudadanos. Se erige sobre
el reclamo político de que los gobiernos deben garantizar la igualdad
de oportunidades por medio de políticas sociales universales. En este
contexto la exclusión social refiere a la inhabilidad o la imposibilidad
de los ciudadanos de alcanzar sus derechos sociales (véase Seyfang,
2003:699). Ciudadanía y derechos sociales se encuentran entrelazados:
el término ciudadanía articula aspectos políticos (la capacidad de influir
las decisiones sociopolíticas que afectan la vida de los ciudadanos), civiles, sociales (el desarrollo y mantenimiento de una estructura social3
que apoye el sentido de pertenencia de los individuos a un Estado) y
económicos (la posibilidad acceder a ingresos) que les son garantizados
constitucionalmente. La exclusión social ocurre cuando las personas
tienen poco o ningún acceso a los recursos técnicos, la información, el
capital y los mercados nacionales y extranjeros (Kay, 1995) y de esta
fonna no pueden ejercer sus derechos sociales. Se observa que esta
definición de exclusión social comparte con el término ' marginación' la
referencia a la tecnología aunque difiere de él, en su consideración de
los mercados internacionales y el acceso a la información.
Por su parte Castells (1999:98) define exclusión social como:
El proceso por el cual a ciertos individuos y grupos se les impide sistemáticamente el acceso a posiciones que les permitirían una subsistencia autónoma
dentro de los niveles sociales detenninados por las instituciones y valores en
un momento dado (...), tal posición suele asociarse con la posibilidad de
acceder a un trabajo relativamente regular.

En las naciones de la Unión Europea, y después de vivir un crecimiento económico generalizado y de la consolidación de amplias clases
medias, con bajas desigualdades sociales en cuanto al ingreso y al acceso a prestaciones y servicios públicos, durante los últimos años se
2

Los indicadores intentan medir "las carencias", es decir, el índice de marginación es
una "medida de déficit ", una medida que intenta "diferenciar a los municipios según la
intensidad de las privaciones que padece la población " (Conapo, 200J: 34) .

19

3

A lo largo de este trabajo, la estructura será entendida como un sistema de posiciones
jerarquizados que moldea a la sociedad en ténninos de relaciones de poder.

�20

/ Los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8. Num. 2 /

su uso en las ciencias sociales

Castells (1999:99) reconoce que "la exclusión social es un proceso,
no una condición (... ), sus fronteras cambian, y quien es excluido e
incluido puede variar con el tiempo". Dicho autor establece asimismo
que "el proceso de exclusión social en la sociedad red afecta tanto a
personas como a territorios". Ubica el empleo como la variable principal que determina la exclusión; lo anterior significa que un empleo (sin
considerar el monto de la remuneración) representaría una garantía de
la no exclusión social.
A partir de la década de los noventa se han agregado, en la discusión
europea, aspectos relacionados con el desarrollo sustentable como el
manejo sustentable de los recursos naturales, la participación comunitaria
en la gestión de dichos recursos o el uso de tecnologías de producción
compatibles con la conservación del medio ambiente. Se advierte aquí
una primera diferencia con el concepto de marginalidad tal como es empleado en América Latina donde refiere a la exclusión de la población
de los servicios básicos (educación, salud, vivienda, infraestructura).
El tercer concepto central en los debates sobre la exclusión social
y la marginación es el bienestar social que deriva de los trabajos de
Amartya Sen ( 1980) y del concepto de deprivación (deprivation) propuesto por Townsend ( 1993). Mayer (1993) estima que no existen relaciones
fuertes entre los ingresos y las condiciones de vida de las personas. El
índice de bienestar intenta medir otras cuestiones que van más allá del
nivel de ingresos. Janssen (2003:11) considera que:
La función de bienestar no tiene vínculos con los ingresos. Así, percibir

ingresos altos no protege del alcoholismo, de la violencia o de la disolución
de los lazos familiares. Y al mismo tiempo, ingresos modestos pueden acompañarse de una buena calidad de vida: lazos sociales fuertes, apoyo de la
familia, cultura, etc.

En 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) elaboró el Índice de Desarrollo Humano (IDH). El concepto
de desarrollo humano se ha definido en estrecha relación con la noción
de libertad: "el desarrollo humano es el estado en que se encuentran las
libertades de las personas, es la ampliación de las posibilidades de elegir
de los individuos" (PNUD, 2003a:2).

21

El concepto de desarrollo humano se apoya en tres dimensiones:
el disfrute de una vida larga y saludable, la adquisición de conocimientos
y la obtención de recursos para disfrutar un nivel de vida decoroso. El
PNUD (2003b:60) argumenta que "es posible alcanzar altos niveles de
desarrollo humano sin elevados ingresos y los ingresos elevados no son
una garantía de altos niveles de desarrollo humano". Sin embargo, a
pesar de reconocer que "el desarrollo humano se enfoca en la libertad de
las personas y no en la acumulación de recursos" (PNUD, 2003a: 1), el
IDH no desestima por completo la importancia del ingreso. De hecho, se
construye a partir de una serie de indicadores que miden la esperanza de
vida, la matrícula escolar, el grado de alfabetización y el Producto Interno
Bruto (PIB) per cápita. Ello sorprende ya que el uso del PIB per cápita
ha sido criticado como indicador del bienestar dado que toma en cuenta
sólo aquellas actividades económicas que tienen un valor económico4 •
Con base en el Indice de Desarrollo Humano el PNUD clasifica,
desde 1990, las naciones del orbe. A partir de 2003 la misma medición
se aplica también a los estados y municipios en México. Además, por
haberse convertido en un concepto "de moda", el IDH ha inspirado durante los últimos cinco años un considerable número de investigaciones
realizadas tanto por el Consejo Nacional de Población, como por instituciones académicas e instancias gubernamentales de varias entidades
federativas 5•
Como cualquier otra medición científica, el IDH pretende ser un
instrumento que permita una evaluación objetiva de la calidad de vida de
una comunidad o sociedad. Sin embargo, sus resultados son paradójicos
tomando en cuenta que es el Distrito Federal que ocupa el primer lugar
en cuanto a desarrollo hum.ano del conjunto de entidades federativas aún
y cuando sus habitantes sufran de severos problemas de contaminación
ambiental, inseguridad pública, transporte público o vivienda. Lo anterior
obliga a preguntar por la relación entre IDH y la calidad de vida. O bien,
en otras palabras, ¿cómo podemos crear instrumentos de medición que
4

Palomino y López (1999: 174) sostiene que el ingreso percápita es "una cifra hipotética que le corresponde a cada individuo de la riqueza de su país y de ninguna manera
refleja el ingreso y los satis/a ctores reales a los que tiene acceso".
5

Como Jalisco.

�22

Ú&gt;.f wnceptos de bienestar.

exclusión social. necesidades humanas y margmación:

.fu uso en las ciencias sociales

logren expresar cuantitativamente variables cualitativas?
Cuadro 1.- Similitudes entre diversos indicadores para medir la marginación y el IDH

Indicadores

Económicos

Educativos

Sanitarios

Estudios
IDH

PIB per cápita,

Marginación Porcentaje de la
PEA que gana
hasta dos salarios
mínimos

Porcentaje de Esperanza de vida
matrícula escolar al nacer.
en la población que
tiene entre 6 y 24
años de edad.
Porcentaje de anal fabetas en la población
mayor de 15 años.
Porcentaje de la po- Tasa de mortalidad
blación mayor de general
15 años sin primaria
completa
Tasa de mortalidad
infantil
Porcentaje de anal fabetas en la población Habitante s por
mayor de 15 años
médico

Fuente: Elaboración propia

En los últLI?os años se han elaborado tres índices complementarios
al IDH: el Indice de Pobreza Humana (IPH), el Índice de Desarrollo
Relativo al Género (IDG) y el Índice de Potenciación de Género (IPG)
(PNUD, 2003b:60). El IPH cuenta con dos versiones: la primera mide
las privaciones en cuanto a la esperanza de vida, la educación (analfabetismo), alimentación (desnutrición) y el acceso a agua potable en las
naciones "subdesarrolladas" (IPH- J); la segunda (IPH-2) se aplica a los
países de la OCDE donde, además de la esperanza de vida y el ingreso se
mide también el grado de alfabetización funcional y la exclusión laboral
(tasas de desempleo).

Reusta Puspet:tnm Sociales I Social Perspectil'l!S otoñolfa/12006 Vo/8, Num 2 I

23

El Índice de Desarrollo Relativo al Género (IDG) utiliza los mismos
indicadores que el IDH pero diferencia entre hombres y mujeres. Se
pretende conocer el grado en que las mujeres participan en ciertas ár~~s
de la vida política y económica. El IDH mide, por ejemplo, la pr~porc1_on
de mujeres entre los parlamentarios, los altos directivos y ~nc1onanos
así como entre los profesionales y los técnicos. Un punto igualmente
importante es la medición de las diferencias salariales entre hombres Y
mujeres.
Por último, para expresar en términos cuantitativo~ las libertades que
otorga una sociedad a sus integrantes se crearon el Indice de Libertad
Humana (HFI) en 199 l y el Índice de Libertad Política (PFI) en l 99~.
Sin embargo, ambos desaparecieron pronto ante la dificultad de medrr
estos aspectos.
Sin Jugar a duda, el IDH tuvo un auge sin precedentes en los últi~?s
años. Pero si comparamos los elementos que inciden en su configurac1on
(tabla 1) (nivel económico, educativo y sanitario) se detecta que son ~uy
semejantes a las variables que se han usado tradicionalmente en México
para calcular los niveles de marginación (cuadro 1). Más aún, mientras
el IDH utiliza apenas cuatro parámetros, la medición de marginación
de Coplamar (l 982) emplea diecinueve y la del Consejo Nacional de
Población (Conapo) (200 I) nueve.
Todos los indicadores desarrollados hasta el momento comparten
una misma deficiencia: ninguno clarifica los aspectos cualitativos de los
parámetros cuantitativos que los componen. Por ejemplo, con relación
al empleo no hay información acerca del grado de satisfacción, la a~tonomía y la capacidad de tomar decisiones o las posibilidades de cambio
del puesto. Por lo anterior es necesario preguntarse si realmente estos
índices pueden ser considerados como una innovación conceptual.

Necesidades humanas
¿Existen necesidades básicas comunes en los seres humanos? ¿Son las
mismas en diferentes momentos históricos y espacios? Por un lado,
se puede establecer que las necesidades de los seres humanos son por
completo relativas. Por el otro, se puede esgrimir la idea de la existencia

�24

/

Ú&gt;s conceptos de bienestar. exclusión social, necesidades humanas y marginación:
su uso en las ciencias sociales

de necesidades fundamentales que les son propias a todos los seres humanos sin excluir por ello el reconocimiento a las necesidades diferenciadas. Esta es la postura, por ejemplo, del economista chileno Manfred
Max-Neef (1986) quien aseguró que las necesidades fundamentales son
comunes para todas las culturas y épocas ya que refieren a la necesidad
de asegurar la subsistencia, la protección, el afecto, el entendimiento
con otras personas, la participación en las decisiones comunes, el ocio,
el desarrollo de la creatividad, la formación de una identidad y el goce
de la libertad. Sin embargo, cada cultura satisface dichas necesidades
fundamentales de manera distinta. Ello se observa a través de las variadas
formas de alimentación por medio de las cuales se asegura la subsistencia o bien la educación de las personas para crear una base común de
entendimiento.
Traducido el planteamiento anterior al plano operativo, el Centro
para el Desarrollo Económico y Social de América Latina (DESAL)
(citado por Hernández, 2001:862) estableció cinco necesidades fundamentales también llamadas capacidades básicas: (1) Permanecer vivo y
disfrutar una vida prolongada; (2) asegurar la reproducción biológica;
(3) gozar de una vida saludable; (4) interactuar socialmente; (5) tener
acceso a conocimientos y gozar de libertad de pensamiento y expresión.
Esta definición de las necesidades básicas concuerda con la del PNUD
(2003b:28) que identificó cuatro condiciones elementales e imprescindibles para el desarrollo humano: (1) tener una vida larga y saludable;
(2) recibir una educación; (3) tener un nivel de vida digno; (4) disfrutar
de libertades civiles y políticas que permitan participar en la vida de la
comunidad a la que se pertenece.
Tales condiciones del desarrollo humano han sido aceptadas como
universales por los gobiernos de los 189 países miembros de las Naciones
Unidas en septiembre de 2000 por medio de la Declaración del Milenio.
Por medio de su firma emana para los gobiernos el compromiso de
eliminar la pobreza( ... ) inspirados en los valores básicos de libertad, igualdad, solidaridad, tolerancia, respeto por la naturaleza y responsabilidad compartida. Estos valores comparten mucho con el concepto de bienestar de la
humanidad dentro del desarrollo humano y reflejan el ideal fundamental de
los derechos humanos (PNUD, 2003b:27).

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fall 2006. Vol.8. Num. 2 /

25

Como parte de los objetivos del Desarrollo del Milenio se establecen,
entre otros, la reducción de la mortalidad infantil, la mejora de la salud
materna, el combate de las principales enfermedades, la introducción
universal de la enseñanza primaria y la autonomía de la mujer garantizando la igualdad entre los géneros por medio de la educación así como
de la reducción de la pobreza y el hambre (PNUD, 2003b:28). Aunque
se reconoce que la libertad civil y política es una condición indispensable para el desarrollo humano, este aspecto no fue incluido entre los
objetivos. Por otra parte, para el PNUD (2004b:29), "los Objetivos de
Desarrollo del Milenio reflejan las principales metas establecidas en
distintas conferencias de las Naciones Unidas sobre desarrollo celebradas en los años 90", y reconoce que estos propósitos coinciden con los
establecidos por la organización de los países más ricos de la orbe, la
Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) a los
países que obtienen de ella apoyos financieros.
Los compromisos gubernamentales que emanan de los Objetivos de
Desarrollo del Milenio fueron ratificados por los países miembros durante
la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible celebrada en 2002 en
Johannesburgo y en la Conferencia Internacional sobre la Financiación
para el Desarrollo que tuvo lugar en el mismo año en Monterrey. Es en
estos encuentros internacionales donde se reforzó la idea de que "son
los gobiernos nacionales quienes tienen la responsabilidad principal de
movilizar sus propios recursos y de mejorar la gobemabilidad, incluyendo políticas económicas sanas e instituciones democráticas sólidas"
(PNUD, 2003b:29). Empero, dado que los documentos ahí firmados
no establecen una definición precisa de lo que podría entenderse como
"políticas económicas sanas" o "instituciones democráticas sólidas",
estas nociones han sido interpretadas en diversos momentos según los
intereses en juego y las relaciones de poder entre las naciones.
Por su parte el PNUD (2003b:76-78) sugiere como políticas de combate de la pobreza: (a) la inversión pública en salud, nutrición, educación,
agua y saneamiento; (b) el incremento de la productividad agrícola por
medio de tecnologías productivas más adecuadas (por ejemplo, semilla
mejorada, sistemas de laboreo, rotación de cultivos, fertilización de
los suelos y combate de plagas así como seguridad en la tenencia de la
tierra); (c) la inversión en infraestructura (carreteras, energía, puertos y

�26

/

los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:
su uso en las ciencias sociales

comunicaciones); (d) la adopción de políticas de desarrollo industrial6;
(e) la eliminación de las desigualdades e inequidades de género así como
la prohibición de toda forma de discriminación; (f) políticas orientadas
a la sustentabilidad ambiental y la gestión urbana. De acuerdo con el
PNUD (2003b:78), estas políticas aunadas al incremento en "los niveles
de ahorro, mayores ingresos gubernamentales, mayor urbanización,
menor fecundidad y mayor productividad agrícola" así como donaciones
de los países desarrollados lograrían superar la pobreza. Este conjunto de
propuestas no representan ninguna aportación innovadora ya que también
han sido formuladas en el pasado y fueron criticadas por numerosos
expertos pues dejan de lado, por ejemplo, las relaciones de poder y
las estructuras políticas, además postulan erróneamente una relación
directa entre la urbanización y el combate de la pobreza sin considerar
los múltiples fenómenos sociales, medioambientales y económicos que
sufren los habitantes de las ciudades.
Sobre la conceptualización de las necesidades básicas y sus satisfactores surgió la propuesta de medir la calidad de vida de los miembros de
una comunidad o de un país en función de sus posibilidades para satisfacer
de forma adecuada las necesidades humanas fundamentales. En México
se ha desarrollado una medición de la pobreza que gira en tomo a las
Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI). A través de este instrumento se
mide la pobreza estructural. Los pobres son aquellos grupos de población
" ... que no tienen acceso a la infraestructura básica o a la educación
demostrando, por tanto, incapacidad para lograr un mínimo de recursos
que permita la adquisición de esos elementos básicos" (Eguía, 2003). El
NBI establece como necesidades básicas: la disposición de materiales
para la construcción de la vivienda, la existencia de los servicios básicos
(agua, luz, drenaje) en la casa, el acceso a la educación. Además utiliza
los indicadores tradicionales para medir la marginación. A pesar de estos
esfuerzos por traducir la discusión en tomo a las necesidades básicas
humanas en la creación de instrumentos de medición de la calidad de
vida, es preciso reconocer que el debate teórico y metodológico sigue
en pie.

6

Aquí se retoma el discurso donde la industrialización es sinónimo de desarrollo.

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

27

Reflexiones críticas
Durante los últimos cincuenta años se han acuñado términos como
subdesarrollo, nivel de vida, progreso o modernización con los cuales
se resumen las "dimensiones del paradigma dominante occidental de la
modernidad y el desarrollo( ... ) imponiendo conceptos para percibir la
realidad social y ( ... ) crear la necesidad de incrementar el estándar de
vida como una obligación moral de los líderes" (Latouche, 2001 :254)
de los países considerados como subdesarrollados. Estos conceptos provienen sobre todo de los discursos políticos. Tal es el caso, por ejemplo,
del término 'subdesarrollo' que apareció por primera vez en 1949 en un
conferencia del presidente estadounidense Truman quien afirmó que los
Estados Unidos se encargarían de resolver los problemas de las "áreas
subdesarrolladas" del mundo donde reinaba la miseria, la economía
primitiva, las enfermedades y la desnutrición. Como medios para resolver
el subdesarrollo propuso la transmisión de conocimientos técnicos, la
introducción de la democracia, la industrialización y el desarrollo de la
ciencia moderna (Escobar, 1995:3; Latouche, 2001 :250; Sachs, 2001 :2
y Esteva, 2001 :6). Desde entonces se estableció como una preocupación
central de los gobiernos y de las sociedades "alcanzar el éxito material,
expresado en un primer momento en variables económicas, y después,
en forma más amplia, en otro tipo de satisfactores materiales, expresados
en el nivel de vida" (Palomino y López, 1999: 173).
Se sobreentiende que las mediciones de los niveles de bienestar, de
la exclusión social y los grados de desarrollo humano constituyen hoy
en día parte integral de las políticas implementadas por los gobiernos
nacionales y los organismos supranacionales para alcanzar las metas
sociopolíticas propuestas. Empero, los diversos índices con los que se
miden los niveles de bienestar, exclusión y desarrollo humano tienen
una serie de deficiencias puesto que dejan de lado numerosos aspectos
sociales, políticos, económicos y ecológicos que son importantes para
el desarrollo de las sociedades. Por ejemplo, Daniel Cohen (2001) y
Amartya Sen (2000) subrayaron que cuanta más riqueza se produce en
el mundo, más pobres se generan. Demostraron que los indicadores que
reproducen los principales parámetros del modelo económico liberal
ocultan los costos ecológicos y sociales del neoliberalismo. Tal es el caso
del Producto Interno Bruto per cápita como indicador de desarrollo que

�28

/

los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 20{)6. Vol.8, Num. 2 I

su uso en las ciencias sociales

ha sido utilizado a partir de la década de los noventa para determinar la
"prosperidad" de los diversos países y con ello el grado de riqueza/pobreza de una sociedad.
También el concepto de marginación ha sido objetado desde diversos lados. Para CuUen y Pretes (2000:216) el término marginalidad
es equivalente a la idea de "pueblos primitivos" que se utilizó durante
muchos años en la antropología. De acuerdo con estos autores, el concepto representa una construcción social que muestra las relaciones de
poder entre grupos y donde el poderoso se identifica como el "centro" y,
consecuentemente, a aquellos que son diferentes a él como los "otros"
y como los "marginales". En este mismo sentido Winchester y White
(1988:38) sostuvieron que la marginalidad en sí misma no es el problema,
es sólo la manifestación de la estructura social y de las relaciones de
poder. Esta visión es compartida por Perlman (1976, citada en Vélez,
1991:17; Kay, 1989:120 y Roberts, 1980:211) y Esteva (citado en Kay,
1989: 120). Ambos señalaron, además, una implicación sociopolítica unportante del término 'población marginada': la catalogización de ciertos
sectores como marginados no es un mero acto analítico sino implica una
estigmatización de estos grupos que conlleva a la exclusión social puesto
que el imaginario común identifica a los 'marginados' como personas no
adaptadas, tradicionales, pesimistas y fatalistas y no educadas. Cullen
y Pretes (2000:226) sugieren que los estudios sobre marginación incorporen el punto de vista de los grupos marginados, ya que "as centers
begin to dissolve, we may ultimately discover that marginality dissolves
as we/l".
Tal como destacan los autores mencionados, el concepto de marginación social se ha desarrollado en un contexto histórico social que
fundamenta su proyecto de modernidad sobre los pilares conceptuales
de la democracia y la igualdad. Siendo todos iguales ante la ley, a todos
se les debe otorgar en un grado socialmente aceptable la posibilidad
de recibir las mismas oportunidades. Esta visión penetró la teoría de la
marginalidad que, según Sega! (1981: 1558),
no es una simple falta de participación en una esfera general o específica de
actividad, sino la ausencia de participación en las esferas consideradas en
el radio de acción y/o acceso de una población dada(...) Toda marginalidad

29

exige la existencia previa de ciertos derechos institucionalizados y reconocidos a todos los miembros de la sociedad.

Sin embargo, la idea de que todos hubiesen tenido en un momento
inicial los mismos derechos, sintetiza, de acuerdo con Vélez (1991 :21),
"el mito del acceso e integración universal" asentado en una estructura social que en realidad no brinda igualdad de oportunidades. Gil
(2002: 19) complementó esta idea al argumentar que "si en una sociedad
hay desigualdad, aunque haya igualdad de oportunidades de partida,
aquella generará necesariamente oportunidades desiguales". Por lo tanto,
la marginalidad no se define como una condición social en la cual los
individuos o los grupos sociales tienen un acceso desigual a oportunidades, ya que la misma estructura social es un sistema de posiciones
jerarquizado en términos de dominación y desigualdad entre los grupos
sociales (Adelantado et al, 2000:29) que excluye desde un principio la
igualdad entre los individuos y les niega las mismas oportunidades de
desarrollo.

Acercamientos alternos a la medición de Ja pobreza, el bienestar y
e] desarrollo humano
La crítica teórica y metodológica dio por resultado que a partir de la
década de los noventa surgieron varias iniciativas para determinar el
grado de "prosperidad" desde una perspectivas alterna.
El Instituto para la Innovación de la Política Social de la Universidad de Fordham (institución jesuita ubicada en Nueva York) propuso un
Índice de Salud Social que se construye a través de 16 indicadores que
intentan representar el bienestar de las personas en las etapas diferentes
de su vida7 y que valora la fortaleza y cobertura de las instituciones
gubernamentales en áreas como la educación, la salud, el trabajo, la
1

Estos indicadores son:
• Para la infancia: mortalidad, abuso y pobreza infantil.
• Para adolescentes: pobreza, suicidio, consumo de drogas y terminación de
estudios escolarizados.
• Adultos: desempleo, salario semanal y cobertura de seguro médico
• Ancianos: pobreza y suicidio
• Todas las edades: homicidios, muertes de tráfico relacionadas con el alcohol, cobertura de vales de comida y costo de la vivienda.

�30

/ los conceptos de bienestar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:
su uso en las ciencias sociales

seguridad y el ingreso (Fordham, s/f). Por su parte, el Instituto de Desarrollo Durable de París elaboró un Indicador de Seguridad Social que
incluye las desigualdades en los ingresos, los niveles de endeudamiento
y la satisfacción de las necesidades básicas (IDDRI, s/f)
La Red de Alerta sobre las Desigualdades (RAI por sus siglas en
8
francés ) que agrupa una serie de organizaciones sociales franceses presentó un indicador que recoge aspectos como la precariedad laboral, el
trabajo informal, la penalización de la pobreza, la discriminación contra
la mujer, la violencia doméstica, entre otros aspectos (BIP, 2006).
También se han elaborado indicadores que miden los daños ambientales ocasionados por el tipo de desarrollo. Un ejemplo es el Ecologica/
Footprint propuesto por Wackernagel y Rees (1999). Este indicador
calcula la superficie necesaria para producir los recursos que las diversas
poblaciones consumen. Los instrumentos de medición arriba constituyen
una alternativa a los índices utilizados en los análisis gubernamentales
y académicas de la marginación, exclusión social y bienestar.
El término de calidad de vida podría ser utilizado en los estudios
gubernamentales y académicos como una alternativa conceptual más inclusiva en relación a los términos anteriormente reseñados. La calidad de
vida es un concepto, tal como marcan Palomino y López ( 1999: 171-173),
que desde sus orígenes (a principios de la década de los setenta en Europa)
cuestionaba "la ideología dominante de lo efunero, del individualismo
egoísta; de la idea de progreso y de la sociedad de consumo ( ... ) [fue]
una crítica a la sociedad capitalista, materializada y consumista ( ... ),
al modelo de sociedad y al estilo de desarrollo que habían convertido a
la riqueza material en expresión del progreso alcanzado por la acción
social".
El término calidad de vida no pretende valorizar mediante la asignación de precios por el mercado los aspectos de vivienda, dotación de
servicios o dispersión poblacional. Más bien se refiere a:
la satisfacción de necesidades materiales y subjetivas del hombre ( ... ) a
8

Réseau d 'Alerte sur les lnégalités.

Revista Perspectwas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

31

expectativas, capacidades y necesidades del individuo como las percibe él
mismo y el grupo social a que pertenece ( ... ) presupone el reconocimiento de
las dimensiones materiales, culturales, psicológicas y espirituales del hombre, combate el concepto de hombre unidimensional y uniforme (Palomino y
López, 2000:47).

Existe la disyuntiva sobre cómo concebir el análisis de la calidad de
vida: si debe hacerse a través de criterios objetivos o subjetivos. Con los
criterios objetivos se toman en consideración indicadores sobre salud,
alimentación, escolarización o nivel de ingreso. Los subjetivos recogen
consideraciones, percepciones, opiniones, creencias, comparaciones,
proyecciones sociales e individuales (véase Sastre et al, 2003:4).
La calidad de vida es la satisfacción de las necesidades humanas
social, temporal y culturalmente creadas, necesidades que pueden ser
objetivas y subjetivas, individuales y sociales, en función del medio
ambiente y del sistema de valores en los que se vive (Palomino y López,
1999:182). Esta definición considera la capacidad de planear y desarrollar
proyectos de vida, tanto individuales como colectivos.
Por ejemplo, en un estudio sobre indicadores de calidad de vida en
España (Sastre et al, 2003) se tomaron en cuenta indicadores tales como:
las dificultades para llegar a fin de mes de las familias con los ingresos
percibidos, la satisfacción media con el nivel de vida según el nivel de
estudios, el grado de satisfacción con el trabajo actual, la dificultad de
encontrar un trabajo según la edad, la calidad de los contenidos de las
materias escolares, la valoración de la asistencia sanitaria, tenencia de
amigos según la edad, sentimiento de soledad, frecuencia con que se
practican actividades de ocio, valoración del estado del medio ambiente
de su entorno, frecuencia de reciclados de basura, preocupación de atentados de ETA, entre muchos otros. Como puede observarse, en este
caso la calidad de vida incluye tanto aspectos objetivos como subjetivos,
además de incorporar el criterio de calidad en la dotación de servicios: no
es sólo relevante conocer si algún niño asiste a la escuela, sino la calidad
de los estudios que está realizando y lo que él siente al respecto.
No existe una sola forma de concebir qué elementos objetivos y
subjetivos se deben incluir en las definiciones de calidad de vida. Cada

�32

/ Los conceptos de bienes/ar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8. Num. 2 /

33

su uso en las ciencias sociales

uno de los grupos sociales, de acuerdo a sus características, crea sus
propios valores que fungen como indicadores de calidad de vida, apoyándose en aspectos históricos, medioambientales, culturales, económicos
y políticos. Nociones como progreso, desarrollo o crecimiento pierden
sentido si no se relacionan a acciones que busquen preservar o mejorar
la calidad de vida de las personas.

Reflexiones finales
Tal como lo marca Wallerstein (1996), se ha extendido en el mundo la
idea de que existe un ideal de "modernidad" que debe ser alcanzado por
grupos sociales, habitantes de regiones y naciones enteras. Según Bauman (2002: 109), la modernidad es la búsqueda de una sociedad ordenada
y manejable con base en tres objetivos: industrialización, capitalismo y
democracia. Algunos grupos sociales con ventajosas relaciones de poder
tratan de definir normas, legislaciones y parámetros "hasta ajustarse a
los criterios de 'sociedad buena'. Ésta se entiende como "una sociedad
justa e iluminada por la razón" (Bauman, 2002:102,104). Así, la modernidad es la imposición de un régimen caracterizado por la voluntad
de homogeneizar lo diferente y de imponer orden social.
La imposición del orden supone la identificación de grupos de personas que no encajan dentro de las legislaciones, normas o parámetros
establecidos. Los constructores del orden terminan por categorizar a
ciertos grupos sociales como los "otros", los "marginados", los "excluidos", estableciendo de forma permanente mecanismos que dividen
y clasifican a los grupos sociales o a los territorios donde se asientan.
Se crea la necesidad de que estos grupos marginados o excluidos se
acerquen a un modelo ideal, como es el que siguen los "modernos", los
"desarrollados", los del "primer mundo".
Vivimos, tal como lo marca Bauman (2002: 158), dentro de una sociedad consumista "donde se niega la dignidad y se humilla a quienes no
puedan reunir ni exhibir cierto volumen de recursos", donde se establecen
pautas de consumo determinadas y donde la felicidad de las personas se
relaciona con un continuo aumento del consumo de energía y de bienes
materiales. Constantemente se establecen por parte de gobiernos, organismos internacionales y académicos, clasificaciones para identificar

a los pobres, marginados, excluidos, subdesarrollados, tercermundistas.
Los catalogados como ricos, los primermundistas, los desarrollados, los
integrados a la modernidad, se convierten en el ejemplo a seguir.
Así, los conceptos de marginación, exclusión y bienestar social han
sido aplicados en diversos momentos y contextos para establecer una
forma o estándar de vida como la "válida", como "el modelo a seguir".
Tal como marca Lefebvre ( 1991 :332-3 3 3), al relativizar estos conceptos
se niega la existencia de un punto fijo como el punto de referencia privilegiado: "no hay ningún centro solo; más bien la marginalidad y regiones
marginales varían, según el punto de referencia que es usado".

�34

/

Los conceplos de bienes/ar, exclusión social, necesidades humanas y marginación:
su uso en las ciencias sociales

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ARTÍCULOS
DE INVESTIGACIÓN RESEARCH ARTICLES

�Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 / Pág. 41-59

41

Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina*
Horacio Chitarroni**

Abstract
Argentina has obtained extraordinary achievements in terms of combating poverty levels. Wbile in 2002, 57% of the population lived in poverty at the end of 2006 this number has reduced to 27%. This remarkable reduction of poverty has not been the result of social protection policies through the transference of resources but it is the result of
the recovery of economic activities and the creation of employment.
Between 2002 and 2006 the economic growth has increased, the unemployment rate level has lowered and the earnings of workers have
increased. This article analyzes the impact of those who have improved
their employment and their earnings and left poverty. Toe data come
from the EPH (Encuesta Permanente de Hogares - Perrnanent Survey
on Households).

Resumen
En el combate de la pobreza Argentina ha logrado extraordinarios
avances. Mientras que en el 2002 el 57% de la población se encontró
afectada, a finales del 2006 esta cifra se ha bajado al 27%. Este singular retroceso de la pobreza no se debe a una política social orientada a
subsanar los magros ingresos de la población mediante la transferencia
de recursos sino a la recuperación de las actividades económicas y a
la creación de empleos. Entre 2002 y 2006 despuntó el crecimiento
económico, bajó la tasa de desempleo y creció el ingreso de los trabajadores. El presente artículo analiza el impacto de la mejoría del empleo
y de los ingresos en la salida de la pobreza durante este lapso e indaga
las características que diferencian a las familias que han logrado emer* Una primera versión de este artículo fue presentada como ponencia en el V Congreso
Internacional de Sociología del Trabajo organizado por ALAST (Asociación latinoamericana de Sociología del Trabajo), Montevideo, ROU, abril de 2007.
** Licenciado en Sociología. Profesor e investigador de la Facuitad de Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina. Consultor del SIEMPRO
(Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales), Argentina.
ISSN I405- I 133 e&gt; 2006 Universidad Autónoma de Nuevo León, University ofTexas ofAustin,
University ofTexas ofArlington, Uníversity ofTennessee,
Universidad Juárez del Estado de Durango.

�42

/ Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

ger de la pobreza. Para ello utiljza información proveruente de una base
de panel de la Encuesta Pennanente de Hogares (EPH).

Key words
Argentina, poverty reduction, economic recovery, mcome, family's
characteristics

Palabras claves
Argentina, reducción de pobreza, recuperación económica, mgreso,
características familiares

Introducción
En el curso del último quinquenio la evolución de la pobreza -medida
por ingresos- experimentó una notoria mejoría en las principales áreas
urbanas de la Argentina. Efectivamente, tras alcanzar un pico de más
de 57% de la población hacia fines de 2002 a consecuencia de la crisis
desatada por el colapso de la convertibilidad ocurrida un año antes, la
pobreza comenzó a descender conforme al ritmo de la recuperación iniciada en 2003. Hacia finales de 2006 se situaba en poco menos de 27%
de la población. El desempeño argentino en la reducción de la pobreza
ha sido extraordinario en este lapso: es el mejor de la región, según lo
reconoce el infonne de CEPAL 2006 1•
En particular, entre los primeros semestres de 2005 y 2006 la pobreza experimentó un notable retroceso. Su incidencia sobre la población
se redujo en más de siete puntos porcentuales (pasó de 38.5% a 31.4%),
lo que significó que emergieron de esa situación casi 1.6 millones de
personas. En términos de hogares, dicha reducción fue de cinco puntos
porcentuales (de 28.4% a 23.1%) e implicó que alrededor de 333 mil
familias dejaron de ser pobres.
Lo anterior sucedió en un contexto en que los planes sociales de
1

CEPAL (2006) Panorama social de América Latina 2006. Santiago de Chile: CEPAL.
2

La proporción de beneficiarios del Plan Jefas y Jefe s de Hogar - principalprograma
nacional de transferencia de ingresos- sobre el total de la población relevada por la
EPH en las áreas urbanas pasó de 2,9% a 2,5%.

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspeclives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

43

transferencias de ingresos continuaron en retroceso2• Por otra parte,
el valor promedio de la canasta ampliada, que se utiliza para fijar la
línea de pobreza, se incrementó, entre ambos semestres, alrededor de
un 12%. En tales condiciones lo único que parece poder explicar la favorable evolución de la pobreza en Argentina es el desempeño exitoso
del mercado de trabajo. Algunos indicadores sugieren que así sucedió.
Por una parte, la tasa de desempleo retrocedió de 12.5% a 10.9%: ello
tuvo lugar en un contexto de crecimiento de la tasa de actividad. Y la
tasa de empleo se incrementó, entre ambos semestres, en 1.6 puntos
porcentuales alcanzando un record histórico. Por otra parte, también se
observó una mejoría en las remuneraciones: el ingreso laboral medio de
los ocupados pasó, en términos nominales, de 704 a 808 pesos, lo que
significó un aumento de 26%. Este incremento se produjo por varios
factores: tanto por una mayor cantidad de horas trabajadas como por
una mejora del ingreso obtenido por hora trabajada. De hecho, la proporción de trabajadores subocupados involuntarios bajó de 15% a 13%,
en tanto que el ingreso por hora de trabajo creció 26% en promedio.
Por lo demás, los trabajadores pertenecientes a las familias más pobres no se vieron excluidos de esta mejoría. Los asalariados de tiempo
completo pertenecientes a los bogares situados en los tres deciles inferiores aumentaron sus ingresos, en términos nominales, en 24%.
Un ejercicio de descomposición llevado a cabo con las bases semestrales de 1a Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes a las primeras mitades de ambos años muestra que la mayor parte de
la variación de la pobreza es imputable al efecto ingresos: ello deriva
tanto del aumento de la cantidad de perceptores por hogar como del
incremento de las remuneraciones medias que ellos obtenían. Pero también, este ejercicio muestra un efecto adicional de una mejora distributiva3.
3

Efectivamente, una baja en la pobreza podría derivar de un abaratamiento de los
componentes de la canasta empleada para medirla (efecto precios) o de un aumento de
los ingresos familiares (ef ecto ingresos) , ya sea porque los hogares cuentan con más
perceptores, porque estos perceptores mejoraron sus ingresos o p orque suced ieron ambas cosas a la vez, como es el caso en el último p eríodo. La mejoría distributiva ocurre
si una parte de la masa total de ingresos se transfiere desde los hogares más ricos hacia
los más pobres. Y como resultado de ello algunos de estos emergen de la.pobreza.

�44

/ Di11ámica laboral y reducción de la pobreza en Argemina

. E~ presente trabajo procura determinar cuál fue el impacto de la
meJona del empleo y de los ingresos en la salida de la pobreza durante
e~ lapso considerado, así como indagar las características que diferencian a las familias que logran emerger. Para ello utiliza información
proveniente de una base de panel de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) construida con ambas bases semestrales.
Una hipótesis subyacente es que los hogares que emergen de la
pobreza son los "menos pobres" en más de un sentido:
- En primer lugar, se trata de familias que se encuentran más próxima~ a la linea de pobreza, es decir, hogares que presentan brechas
de mgresos de menor magnitud y pueden, en consecuencia, superarlas con relativa facilidad sumando algún recurso monetario adicional.
- Pero, además, se trataría de aquellos hogares que cuentan con una
mayor capacidad potencial para obtener ingresos: tienen más disponibilidad de fuerza de trabajo y un mayor nivel de calificación.
Se presume que ambas condiciones ----&lt;lisponibilidad de fuerza laboral e ingresos- suelen asociarse y que esta asociación se torna más
estrecha. Por otra parte, las condiciones del contexto se vuelven
más propicias para hacer efectivos los recursos potenciales.
- Por último, es asimismo posible suponer que los mencionados
atributos se vinculen a situaciones demográficas más desahogadas
Yse traducen en menores tasas de dependencia potencial.
De verificarse estos supuestos, forzosamente la pobreza se iría
concentrando en un núcleo poblacional duro de tamaño más reducido
pero ~~nstituido por hogares con mayores carencias materiales y meno;
dotac1on de recursos. Por lo mismo dichos hogares se observarían menos ca~aces para aprove~har~e de las condiciones favorables que les
ayud~nan a sup~rar_ su s1tuac1ón de pobreza con recursos propios. Se
tratana, por cons1gu1ente, de un sector que se encuentra crecientemente
necesitado de asistencia social por parte de las políticas públicas.
En la primera parte del presente artículo se examinan los flujos de
la pobreza en el período bajo análisis. La segunda parte analiza los perfiles de los hogares y las personas que salen de la pobreza en compara-

45

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

ción con los que permanecen estables en ella y con los ingresantes. La
tercera se aboca a los hogares que emergen de la pobreza tomando en
cuenta los cambios en su composición demográfica, así como las condiciones de empleo e ingresos de sus miembros: factores que pueden dar
cuenta de la movilidad ascendente. En la cuarta sección se emplea un
modelo econométrico para identificar las variables que más influyen en
la probabilidad de emerger de la pobreza y se cuantifica dicha probabilidad. El trabajo cuenta, además, de un post scriptum basado en información más reciente, que permite realizar una prueba adicional de
hipótesis que está tanto en el punto de partida como en el final de este
artículo.

Los flujos de la pobreza
En el transcurso del período - de un año - abarcado por el panel, la
pobreza experimentó un apreciable retroceso: si se toman las bases de
datos completas de las dos encuestas semestrales (primeros semestres
de 2005 y 2006), esta reducción asciende en los hogares a cinco puntos
porcentuales. Si nos ceñimos al conjunto de hogares que permaneció en
el panel, el retroceso resulta menor debido a los sesgos que introduce la
pennanencia en la muestra.
Cuadro 1.- Evolución de la pobreza en los hogares argentinos
% de hogares pobres

2005

2006

Diferencia

Muestra total

28,4

23,1

-5,3

Panel

30,2

25,9

-4,3

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel lros. semestres
2005/2006)

Este flujo neto resultó de una salida de la pobreza mucho más abultada
que el ingreso en ella. En efecto, el cuadro 2 muestra que entre ambas
ondas casi 35% de quienes eran pobres dejaron de serlo, en tanto que un
9% de los no pobres pasaron a serlo. En términos del total de hogares,
los que superaron la línea de pobreza equivalen a casi 11 %, en tanto que
los empobrecidos representan poco más de 6%.

�46

/

Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

47

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

Cuadro 2.- Flujos de la pobreza entre ondas

Cuadro 3.- Características seleccionadas de los hogares

Primer semestre 2005 Primer semestre 2006
Pobre

No pobre

Total

Pobre

65, 1

34,9

100,0

No pobre

8,9

91,l

100,0

Total

25,2

74,8

100,0

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel Iros. semestres
2005/2006)

Sin embargo, también implica que cerca de una quinta parte del total de
hogares permaneció establemente sumergido en la pobreza ¿Qué rasgos
diferencian los hogares que, en presencia de un contexto relativamente
favorable, lograron mejorar su situación frente a los que permanecieron
estancados o - peor aun - experimentaron una movilidad descendente?
El siguiente apartado procura responder a este interrogante.
Perfiles comparados de los bogares
El cuadro 3 permite comparar, en base a un conjunto de características
sociodemográ:ficas y económicas, los perfiles de los hogares que emergieron de la pobreza con los pobres estables y los empobrecidos.
Los hogares siempre pobres tuvieron, en promedio, jefaturas más
j~venes y fueron más numerosos. El diferencial de tamaño fue producido por una mayor presencia de niños. Asimismo, contaron con menos
integrantes que reunieran calificaciones educativas adecuadas (escolaridad: nivel medio completo y más). Su ingreso per cá:pita no alcanzó
los $ l 00 pesos mensuales. De resultas de su mayor tamaño y de sus
menores ingresos, la diferencia entre dichos ingresos y los necesarios
para superar la pobreza era mayor en estos hogares: casi equivalente a
sus ingresos totales. Para emerger de la pobreza, estas familias se veían,
pues, precisadas a multiplicarlos por dos.

ri'/tifos de la pobreza entre ambas ondas
Edad media del jefe
Tamaño medio del hogar
Promedio de menores de l Oaños
enel hogar
Promedio de personas con educación
media completa y más
Ingreso total 1°onda
Ingreso per capita 1° onda
Línea de pobreza media del hogar 1°onda
Brecha media de pobreza 1º onda
Relación ITF/LP

nunca siempre sale de la
pobre pobre pobreza
52,9 44,3
48,l
2,9 4,9
4,1
0,4
1,3
0,8

entra a la Total
pobreza
48,9
3,7
0,7

51,l
3,5
0,6

1,2

0,5

0,9

0,7

l,O

l.66
645
545

475
98
892
416
0,5

536
127
784
249
0,7

1.014
302
690

1.194
431
599

--

--

1,5

2,0

-3,0

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel ]ros. semestres
2005/2006)

Los bogares que abandonaron la situación de pobreza reunieron
condiciones más favorables. Tuvieron -en promedio- un integrante
menos (y ya se ha visto que el miembro suplementario de los siempre
pobres solía ser un niño de hasta 10 años, incapaz de aportar ingresos).
La brecha de pobreza de estos hogares equivale a menos de la mitad
de sus ingresos totales a pesar de ser éstos muy bajos: bastó, pues, que
lograran incrementarlos en 50% para superar la línea de pobreza. Se
trató de hogares con jefes de mayor edad que transitaron - probablemente - por una etapa más avanzada de su ciclo vital. Esta característica demográfica explica por qué dichos hogares contaran entre sus
miembros menos niños de corta edad.
Las unidades domésticas que ingresaron a la pobreza en este mismo
lapso, en que el movimiento más típico fue la salida, estuvieron apenas
más favorecidas en su composición demográfica. Su ingreso superó, en
promedio, en casi 50% la línea de pobreza cuando fueron entrevistadas
por primera vez. Este mismo cociente resultó mucho más elevado - tres

�48

/

Dinámica laboral y reducción de fa pobreza en Argentina

veces - entre los hogares nunca pobres. De resultas de ello, en el caso
de los primeros, la posibilidad de caer en la pobreza ante una eventual
merma en los ingresos era mayor.
La calificación educativa de los recursos humanos en los hogares
era ligeramente inferior entre aquellos que entraron a la pobreza que
entre los que la superaron. En ambos casos esta dotación se situó por
encima de la de los hogares establemente pobres, pero resultó muy por
debajo de los nunca pobres. Puesto que el bajo nivel educativo se asocia, por lo general, a la inestabilidad laboral, se puede esperar una mayor volatilidad de los ingresos en los hogares con estas características.
Una hipótesis del presente trabajo supone precisamente que los
movimientos desde y hacia la pobreza - o la permanencia en ella - se
relacionan de manera estrecha con el desempeño de los miembros de
los hogares en el mercado laboral. El cuadro 4 muestra los cambios
ocurridos entre una y otra entrevista en una serie de variables cruciales
vinculadas a la disponibilidad, la oferta y el empleo efectivo de fuerza
de trabajo por parte de estos hogares.
Mientras que el número rr{édio de ocupados apenas creció en el
conjunto de los hogares y en tanto se incrementó de modo más fuerte en
aquellos que salieron de la pobreza, se observa una declinación perceptible de personas ocupadas entre las unidades domésticas que ingresan
a la pobreza: se trata a menudo de hogares donde alguien pierde su ocupación. Asimismo, en estos hogares descendió ligeramente la cantidad
media de activos: algunos integrantes quienes perdieron su empleo, no
procuraron reinsertarse en la actividad económica. Este retiro del mercado de trabajo no obedece a razones demográficas, pues la cantidad
media de personas en edades activas no acusa idéntico descenso: antes
bien, aumenta tenuemente.
Si se observa la relación entre personas económicamente activas y
personas en edad activa, en la primera entrevista ese cociente ascendió
a 0.73 en los bogares que se empobrecieron en tanto que bajó a 0.64
entre los que experimentaron movilidad ascendente. Vale decir, los
hogares que entraron a la pobreza ya tuvieron u.na tasa de actividad
relativamente elevada que dificilmente podían incrementarla: en vez de

49

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 20()6. Vo/.8, Num. 2 /

Cuadro 4.- Cambios en la disponibilidad y el uso de la fuerza de trabajo

Flujos de la pobreza entre ambas ondas nunca
pobre
Personas en edad activa en el hogar
l,8
primera onda
Personas en edad activa en el hogar
1,9
segunda onda
Económicamente activos en el hogar
1,4
primera onda
Económicamente activos en el hogar
1,6
segunda onda
Ocupados en el hogar primera onda
1,3
Ocupados en el hogar segunda onda
1,3
Relación activos / edad activa
77,8
primera onda(%)
Relación activos / edad activa
84,2
segunda onda(%)
Perceptores en el hogar primera onda
1,7
Perceptores en el hogar segunda onda
1,7
Ingreso laboral de los ocupados
1165
primera onda
Ingreso laboral de los ocupados
1393
segunda onda

siempre sale de la entra a k
pobre pobreza pobreza Total
2,6
2,5
2,2
2,1
2,7

2,6

2,3

2,2

1,6

1,6

1,6

1,5

1,6

1,8

1,5

1,5

1,3
1,3

1,4

61,5

1,2
1,6
64,0

1,1
72,7

1,3
1,4
71,4

59,3

69,2

65,2

68,2

1,6
1,4
332

1,5
2,0
411

1,7
1,3
649

1,6
1,7
875

400

826

458

1066

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel Iros. semestres
2005/2006)

ello, la redujeron. En cambio, los que salieron, eran hogares capaces de
aumentar su oferta de fuerza laboral: emergieron de la pobreza al actualizar ese recurso potencial. Los siempre pobres, por su parte, tuvieron
también una relación baja entre activos efectivos y potenciales, pero en
lugar de incrementarla, la redujeron levemente.

�50

/ Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

Los egresos e ingresos desde y hacia la pobreza son, pues, motivados en gran parte por ganancias y pérdidas de empleos. El número
medio de ocupados pasó de 1.2 a 1.6 en los hogares que emergieron, mientras que cayó de 1.4 a 1.1 entre los que se empobrecieron; y
permanecieron estables entre los siempre pobres. Estos movimientos
- como es de esperar - se replicaron en el caso de los perceptores de
ingresos que pasaron de 1.5 a 2 en el primer grupo de hogares y de 1.6 a
1.4 en el segundo. También los pobres en ambas mediciones redujeron
el número medio de perceptores.
Los ingresos laborales de los ocupados en ambas entrevistas se duplicaron entre aquellos individuos que pertenecieron a hogares que salieron de la pobreza, en tanto que en el caso de las personas que formaron parte de familias que cayeron en pobreza bajó alrededor de 30%. En
el conjunto total de hogares -como entre los restantes subgrupos- los
ingresos se incrementaron en alrededor de 20%. Tomando en cuenta la
característica inestabilidad laboral asociada a los episodios de pobreza,
puede conjeturarse que en muchos casos estas variaciones de los ingresos están relacionadas con cambios de ocupación.
En fin, la salida de la pobreza se logró merced a la combinación de
ganancias de empleo y de un nuevo ingreso, con el mejoramiento de los
ingresos promedio de quienes ya estaban ocupados. Los hogares que
salieron de la pobreza observan apenas medianas niveles educativos
pero podían ofertar fuerza de trabajo y aplicarla al proceso productivo.
Hallaron, pues, la oportunidad de emerger en un contexto en que han
aumentado las oportunidades de empleo sin grandes requerimientos de
calificación.
Estas tendencias se aprecian más claramente al examinar las tasas
de actividad, empleo y desempleo del conjunto de los integrantes de los
hogares que ingresaron y egresaron de la pobreza:
Los miembros de los hogares que lograron superar la línea de pobreza incrementaron en tres puntos una tasa de actividad inicialmente
baja -ofertaron más fuerza de trabajo- y lograron aumentar su tasa de
empleo en trece puntos porcentuales. En tanto que el desempleo descendió de manera similar.

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspeclives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

51

Cuadro 5.-Tasas de actividad, empleo y desempleo

Salen de la pobreza

2005

2006

Variación

Actividad

76,4

79,3

2,9

Empleo

62,0

75,0

13,0

Desempleo

18,9

5,5

-13,4

Entran en la pobreza

2005

2006

Variación

Actividad

80,3

72,4

-7,9

Empleo

77,0

59,6

-17,4

Desempleo

4,0

17,7

13,7

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel lros. semestres
2005/2006)

Entre quienes habitaron hogares que se empobrecieron, el comportamiento fue exactamente inverso. El empleo se redujo en 17 puntos y
el desempleo creció en casi 14 puntos, pues muchos de quienes perdieron sus ocupaciones, se retiraron de la actividad económica.

Los que emergen:¿quiénes y cómo?
El principal impulsor que explica la salida de la pobreza es, por lo tanto,
el mercado de trabajo tanto por la creación de nuevos empleos como por
el aumento de ingresos de la población ocupada. Parece muy probable
que el incremento de ingresos más significativo se vincule,, asimismo,
a cambios de trabajo, por lo que la dinámica de la creación de empleo
cobraría un papel determinante en la salida de la pobreza.
En adelante se busca explorar, aunque de forma limitada, quiénes
son los que han culminado con éxito sus búsquedas laborales. ¿Qué clase
de ocupaciones han conseguido? La limitación estriba en que solamente
se tendrá en cuenta aquí a aquellas personas que en la primera medición
no tuvieron un empleo (los desocupados o los inactivos), pero que sí
lograron obtener uno hasta la segunda. En cambio, no se considerará a
los individuos que obtuvieron un aumento de ingresos vinculado a un

�52

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

I Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

cambio de ocupación dado que existen dificultades para la captación de
estos cambios con los datos provistos por la EPH continua.
Cuadro 6.- Los nuevos ocupados que salen de la pobreza: características sociodemográ:ficas

p

Características demográficas

Los que salen

Total ocupados

25 a49 años

54,4

60,2

50 y más años

41,7

36,7

Mujeres

30,1

22,9

Hasta secundaria incompleta

68,9

54,2

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel Iros. semestres
2005/2006)

Las personas que emergieron de la pobreza, merced a haber obtenido
una ocupación que en el pasado no tuvieron, mostraron algunas diferencias sociodemográ:ficas en comparación con el total de los ocupados.
Su concentración creció de manera leve en las edades maduras: 42%
de ellos tuvieron 50 o más años. No se trata, por ende, de nuevos trabajadores sino de personas quienes - tras haberse visto temporalmente
excluidos del mercado de trabajo - lograron reincorporarse. Asimismo,
30% de ellos eran mujeres. Esto es un dato interesante en vista de que la
presencia femenina no alcanzó la cuarta parte del total de personas ocupadas durante la segunda onda del panel. Por último, se trató de personas con menores niveles educativas: siete de cada diez no contaron con
la educación media terminada. Entre el total de ocupados registrados en
el panel esa proporción se cifró a poco más de la mitad.
Las características de los nuevos puestos laborales nos hablan del
establecimiento de vínculos laborales bastante frágiles. Casi el 29% se
desempeñó como trabajadores por cuenta propia no profesionales - que
apenas superaron la quinta parte del total de ocupados - y el 25%
eran asalariados no registrados en la seguridad social (12% del total
de ocupados). Casi una cuarta parte eran ocupaciones de tiempo parcial, proporción que más que duplicó la correspondiente al total de los
ocupados. Los ingresos asociados a estas inserciones laborales - $ 772

53

Cuadro 7.- Los nuevos ocupados que salen de la pobreza: características ocupacionales

Características de la ocupación

Los que salen

Trabajadores por cuenta
propia no profesionales

28,9

20,2

Asalariados no registrados

24,7

12,3

Subocupados horarios

23,5

10,9

Ingreso laboral medio

772

1016

Total ocupados

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel Iros. semestres
2005/2006)

pesos, en promedio - equivalieron a poco más de tres cuartas partes de
los que obtuvo la media de los ocupados en total.
En síntesis, los empleos adicionales, que permitieron a los bogares
superar la pobreza, incluyeron una proporción significativa de personas
~dultas, muchas de ellas de sexo femenino y con bajos niveles educativos. Se trató de ocupaciones con un alto componente de trabajo por
cuenta propia, muchas veces a tiempo parcial y con bajas remuneracio~es, equivalentes a tres cuartos del promedio general. Sin embargo, ese
mgreso adicional representó alrededor de 80% de la canasta ampliada
(LP) de un hogar tipo de cuatro miembros, por lo que, a menudo resultó suficiente para superar el umbral de la pobreza, no obstante su 'exigüidad.
Cabe la impresión de que la dinámica que adoptó el empleo en el
período creó algunas oportunidades para los sectores más vulnerables.
Los hogares que lograron emerger fueron los que habían estado en una
mejor situación para capitalizar tales oportunidades. En otras palabras,
en su caso la superación de la pobreza no se debió al grado de calificación de sus recursos humanos, sino a la mera disponibilidad de fuerza
de_tr_abajo. A la inversa, los hogares que carecieron de fuerza de trabajo
ad1c1onal y soportaron una mayor carga demográfica, permanecieron
pobres por lo que sus requerimientos de ingresos eran más elevados.

�54

/

Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

La probabilidad de emerger de la pobreza

- Brecha de pobreza del hogar (primera onda)
- Cantidad de miembros del hogar (primera onda)

En esta sección se apela a un modelo econométrico de características
predictivas con el propósito de estimar la probabilidad que asiste a los
hogares todavía pobres de emerger de esta situación. Esta estimación
se vincula estrechamente a la hipótesis de partida, según la cual - a
medida que se reduce - la pobreza se concentraría en un núcleo duro y
que fuese dificil de abatir.
El modelo empleado consistió en una regresión logística binaria,
donde la variable dependiente fue la salida o permanencia en la pobreza, en tanto que las variables independientes fueron un conjunto de
características de los hogares y sus jefes. En un modelo inicial se incluyó una gran cantidad de variables independientes que se detallan en
el anexo metodológico. Pero en el modelo final se dejaron solamente
aquellas que arrojaron significación estadística al 0.05. El modelo demostró una adecuada capacidad predictiva, ya que 84% de los hogares
emergentes fueron clasificados, efectivamente, como tales:
Cuadro 8.- Clasificación del modelo logístico

Classification Table
Observed

Predicted
Percentage Corree!

EMERGE
r----

Step

1

o
EMERGE

o
l

Overall Percentage

A

648
104

55

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// ]()()6. Vol.8, Num. 2 I

l

571
545

53,2
84,0
63,9

The cut value is ,300

Las variables que se mostraron con una mayor capacidad explicativa
fueron:
- Cantidad de menores de 14 años en el hogar (primera onda)
- Cantidad de perceptores de ingresos en el hogar (primera onda)
- Cantidad de personas con educación media y superior en el hogar
(primera onda)

Cuadro 9.- Coeficientes del modelo logístico

S.E.
Wald Df
Cantidad de menores -0,4403 0,0566 60,5365 1
de 14 años
Cantidad de
-0,4380 0,0832 27,7456 1
perceptores de ingresos
Cantidad de personas 0,1889 0,0556 11,5339 1
con educación media
ymás
Brecha de pobreza -0,0030 0,0003 110,646 1
del bogar
Cantidad de miem- 0,2780 0,0511 29,5540 1
bros del hogar
Constant
0,2433 0,1456 2,7904 1
B

Sig.
0,0000

Exp(B)
0,6438

0,0000

0,6453

0,0007

1,2079

0,0000

0,9970

0,0000

1,3205

0,0948

1,2754

La probabilidad de emerger de la pobreza calculada por el modelo puede variar entre cero y uno. Esta probabilidad fue recodificada en cuatro
tramos:
- Baja (de Oa 0.25)
- Medio baja (mas de 0.25 a 0.50)
- Medio alta (más de 0.50 a 0.75)
-Alta (más de 0.75 a 1)
El cuadro 1O muestra la clasificación de los hogares que permanecen en la pobreza según estos tramos.
Tal como puede apreciarse, casi nueve de cada diez hogares que
permanecen en la pobreza cuentan con pocas probabilidades de emerger de ella dada su dotación de recursos humanos y materiales. En casi
la mitad de los casos, estas probabilidades son extremadamente bajas.
Los datos abajo sugieren, pues, que la dinámica del crecimiento
económico y el empleo - que se ha mostrado eficaz hasta el momento
para impulsar una reducción de la pobreza - irán disminuyendo sus

�56

/ Dinámico laboral y reducción de lo pobreza en Argentino

Retúta Perspectivos Sociales / Social Perspectil'es otoño/fa// 1006. Vol.8, Num. Z /

efectos al ceñirse éstas a un núcleo más estrecho.
Cuadro 10.- La probabilidad de los hogares en pobreza de superar la
misma

%acumulado

Probabilidad de salida de la pobreza

%

Baja

44,2

44,2

medio baja

43,6

87,8

medio alta

11,7

99,6

Alta

0,4

100

Total

100

100

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC (panel Iros. semestres
2005/2006)

El modelo permisivo
Debe, sin embargo, formularse una advertencia referida a la capacidad
clasificatoria del modelo estadístico empleado que se ha mostrado capaz de identificar con poco margen de error a los hogares que efectivamente superan la pobreza y de no confundirlos con los que permanecen
en ella. En cambio, dicho modelo no demuestra igual eficacia respecto
de los hogares que son establemente pobres: casi la mitad de ellos son
rotulados como salientes. Es decir, el modelo se muestra optimista
res-pecto de la probabilidad de los hogares de salir de la pobreza. Ello
admite dos interpretaciones alternativas:
a) Una primera explicación remite a ténninos estrictamente metodológicos: para incrementar la sensibilidad del modelo y reducir el error clasificatorio respecto de los hogares salientes, se redujo el punto de corte
- que, por defecto, se sitúa en una probabilidad de 50% - a 30%. Ello
conlleva el riesgo opuesto: tomarlo excesivamente adrnisivo y permitir
que clasifique como salientes de la pobreza a hogares cuyas probabilidades son relativamente bajas y que, efectivamente, han permanecido
pobres.
b) La segunda explicación se sitúa en el terreno de los hechos. Hay una
zona de indeterminación entre la salida de la pobreza y las condiciones

57

de las familias que aumentan la probabilidad de que ello ocurra. El nexo
entre aquel hecho y estas condiciones es contingente: la salida podría
producirse a pesar de que las familias no reúnan las condiciones más
favorables.
Probablemente, ambas hipótesis no se descarten mutuamente y
cada una de ellas reclame su parte de verdad.

Conclusiones
El ejercicio realizado aporta evidencia que tiende a confirmar las hipótesis iniciales. El principal factor que explica la reducción de la pobreza en el lapso considerado fue el comportamiento muy dinámico
del mercado de trabajo, tanto por la vía del aumento del empleo como
por la mejoría de los ingresos. Si bien es cierto que se crearon oportunidades de empleo que requieren bajos niveles de calificación y que
generan, asimismo, niveles de ingresos bajos, su número ha sido suficiente para que muchas familias, al sumarlos a los que ya contaban,
pudieran superar la línea de pobreza. Estas nuevas oportunidades laborales lograron ser aprovechadas cuando las familias disponían de recursos humanos adecuados para ello: personas que se encontraron transitoriamente fuera del mercado de trabajo pero con disposición y capacidad
para regresar. Dichas familias tuvieron, por lo común, características
específicas: se trató de hogares con pocos niños y que, además, se encontraron en una etapa más avanzada del ciclo vital. Por consiguiente,
permanecieron en la pobreza las familias con mayores brechas entre .
los ingresos disponibles y las necesidades emergentes de su estructura demográfica. Ellas fueron, al mismo tiempo, las menos dotadas de
recursos necesarios para aprovechar las oportunidades laborales que
incrementarían sus ingresos. Es por esta razón del porqué la pobreza
tiende a concentrarse cada vez más en este último tipo de hogares. Se
puede igualmente esperar que la sola dinámica del mercado sea insuficiente para disminuir este núcleo de hogares pobres. En tal sentido, las
políticas públicas cobran una crucial importancia ya que constituyen un
instrumento para incrementar los recursos corrientes de las familias que
permanecen en la pobreza ya sea mediante la transferencia directa de
recursos monetarios o a través de oportunidades laborales complementarias a las brindadas por el mercado.

�58

/ Dinámica laboral y reducción de la pobreza en Argentina

Post scriptum
Apenas después de la conclusión del presente trabajo se puso a disposición la base de datos de la EPH correspondiente al segundo semestre de 2006. Ello permitió construir un nuevo panel que diera cuenta
de la trayectoria de los hogares pobres entre las segundas mitades de
2005 y 2006. Dicho panel brinda un escenario que permite someter
a una contrastación la predicción formulada, según la cual la pobreza -conforme a la tendencia mostrada- podría irse concentrando crecientemente en un núcleo dificil de abatir.
En el lapso considerado, la incidencia de la pobreza se redujo de
24.7% a 19.2% en términos de los hogares y de 33.8% a 26.9% en lapoblación. Los resultados de la aplicación del mismo modelo estadístico
(con las mismas variables independientes) a la predicción de las trayectorias de los hogares que eran pobres en la segunda mitad de 2005,
fueron similares a los obtenidos con base en el panel original. El modelo mostró efectos parecidos: fue eficaz para predecir las trayectorias
de salida, pero lo fue en menor grado para pronosticar la permanencia.
Al clasificar de nueva cuenta a los hogares, que permanecieron
pobres, en cuatro tramos conforme a su probabilidad de emerger, los
resultados no difirieron de modo significativo de la clasificación obtenida en la primera instancia. Inclusive - contrario a lo esperado por
la hipótesis inicial - los hogares que registraron una probabilidad entre
baja y media baja se redujeron levemente: de 88% a 84%.
¿Qué decir al respecto? Sobre la base de esta evidencia empírica no
podría sostenerse, pues, la idea de la fatal concentración de la pobreza
en el "agujero negro" del núcleo duro. Parecería que en la fase actual
la reducción de la pobreza podría operar, de forma pareja, sobre todos
los hogares. Ello significa que podrían salir también los "menos aptos".
Esta observación no corrobora la presunción de la que partió este trabajo, pero resulta sin duda promisoria. Además, sería forzoso vincular
esta generalizada salida de la pobreza al comportamiento muy dinámico
del mercado laboral. Cabe, pues, como reflexión final de este post scriptum, plantear la pregunta acerca de la posible continuidad del crecí-

Revista Perspectivas Sociale.r / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

59

miento de la economía argentina con una relación empleo-producto tan
elevada como la actual . Esta interrogante, por supuesto, no puede ser
respondida en el presente trabajo.
Sin embargo - y como un toque de atención- hay que tomar en
cuenta que el motor principal del crecimiento económico con fuerte impacto en el empleo ha sido, en el último quinquenio, el tipo de cambio
deliberadamente elevado que protege la producción nacional y abarata
la mano de obra local frente a los bienes de capital importados. En la
medida que la inflación interna - superior a la internacional- va provocando un gradual aumento de los precios locales (incluido el de la
fuerza de trabajo) en términos de dólares, esa competitividad tiende a
reducirse en el futuro.

�Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoñolfa/1 2006. Vo/.8, Num. 2 / Pág. 61-9I

61

Pluriactividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de
Brasil
Flávio Sacco dos Anjos*
Nádia Velleda Caldas*

Abstract
This article examines the issue offanner fam.ilies' pluriactivity in Southem Brazil. In order to establish the impact ofpluriactive farming, we will
compare families who live exclusively from agricultural activities with
those families who combine agricultural activities with non-agricultural
activities (pluriactivity). Toe main findings are: fust, pluriactivity &lt;loes
not alter the traditional mechanisms of succession and inheritance and;
second, pluriactivity is not bound to poor farmer families. Third, the
farmer families with greater economic difliculties are those with the
lowestrents. This &lt;loes not depend oftheir level of pluractivity.

Resumen
El artículo analiza la pluriactividad en la agricultura familiar del sur de
Brasil. Para determinar el impacto de la pluriactividad, comparamos familias campesinas que viven exclusivamente de sus labores agrícolas con
otras que se reproducen por medio de actividades agrícolas y no-agrícolas
(granjas pluriactivas). La investigación estableció que la pluriactividad
no modifica los mecanismos tradicionales de sucesión y herencia y que ·
tampoco está ligada a familias campesinas pobres. Las granjas con más
dificultades económicas son aquellas que presentan las rentas más bajas,
' Doctor en Sociología, profesor de la Universidad Federal de Pelotas, Estado de Rio
Grande do Su/ (Brasil) e investigador del Conselho Nacional de Pesquisa e Desen~olvimento Tecnológico. Su dirección electrónica es:.flaviosa@ufpel.edu. br
Nádia Ve/leda Caldo es socióloga y becaria del Programa de Posgrado en Sistemas
de Producción Agrícola Familiar de la Universidad Federal de Pelotas, Estado de Rio
Grande do Su/ (Brasil). Su dirección electrónica es: nvcaldo@ufpel.edu.br
ISSN 1405-1133 C 2006 Univer.;idad Autónoma de Nuevo León, University ofTexas of Austin,
Universily ofTexas of Arlington, Univer.;ity ofTennessee.
Univer.;idad Juárez del Estado de Durango.

�62

/

Pluriacthlidady sucesión de la agricultura familiar e11 el sur de Brasil

independiente de ser pluriactivas o no.

Key words:
Pluriactivity, farmers, Brasil, incomes, inheritance

Palabras claves:

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives 0101iolfall 2006. Vol.8, Num. 2 /

63

post-productivista: en ellas emergen situaciones y hechos propios de la
actual reestructuración del capitalismo mundial. Para otros estudiosos la
pluriactividad representa nada más una evidencia del creciente divorcio
entre la economía de las familias rurales y la dinámica de la producción
agroganadera que se observa tanto en los países capitalistas centrales
como en los periféricos.

Pluriactividad, granjeros, Brasil, ingresos, sucesión hereditaria

Introducción
El último decenio coincide con una importante renovación temática en
la agenda de investigación social brasileña. Nuevas y palpitantes cuestiones han sidas incorporadas como el tema de la pluriactividad con tal
de poder captar las transformaciones que se registran en los espacios
rurales de este país. En el presente artículo tratamos de exponer algunas
conclusiones de un estudio desarrollado en los últimos cuatro años bajo
el aporte financiero de la principal agencia de fomento científico y tecnológico de Brasil, el Conselho Nacional de Pesquisa e Desenvolvimento
Tecnológico (CNPQ)3•
Abordar el tema de la pluriactividad implica grandes dificultades
y controversias. Por una parte, nos encontramos ante una tendencia
socioeconómica que desafia la concepción dicotómica que piensa lo
rural y lo urbano como mundos opuestos y desconectados. La segunda
dificultad estriba en la definición y la delimitación de la pluriactividad
en el marco de una realidad concreta. A menudo dicho vocablo es utilizado para identificar situaciones muy distintas y los estudios carecen
del necesario rigor teórico y metodológico para explicitar las causas y
las circunstancias que producen la pluriactividad y/o las formas sociales
de producción implicadas.
Pero ¿qué es en verdad la pluriactividad? ¿A qué clase de fenómeno nos estamos refiriendo? Algunos investigadores responderán que
se trata de un proceso típico de sociedades marcadas por el paradigma
3

Conselho Nacional de Pesquisa e Desenvolvimento Tecnológico (http://www.cnpq.
br).

El presente trabajo analiza la incidencia y las características de la
pluriactividad en Rio Grande do Sul, el estado más meridional de la
geografia brasileña en cuyo territorio se encuentra el sector de agricultura
familiar más importante de este país sudamericano. La segunda parte
ofrece una revisión de la trayectoria conceptual de la pluriactividad y
la tercera expone la propuesta conceptual de la investigación. El cuarto
capítulo recoge los rasgos fundamentales de la agricultura familiar en Rio
Grande do Sul y el quinto presenta las áreas de estudio y las dinámicas
territoriales de desarrollo en tomo a la pluriactividad. Por último se
discuten los datos y las informaciones acerca de las formas con que se
expresa la pluriactividad.
A grandes rasgos, los hallazgos empíricos evidencian una tendencia
hacia la creciente pérdida de identidad entre familia y explotación agropecuaria lo que conlleva importantes implicaciones: emerge un paisaje
completamente distinto de lo rural que contrasta con el imaginario de
las políticas públicas y con el marco que subyace a las intervenciones
el estado en las zonas rurales.

De la agricultura a tiempo parcial a la pluriactividad: la trayectoria
de un concepto
Tanto la agricultura a tiempo parcial como la pluriactividad son fenómenos asociados fundamentalmente con la agricultura familiar. Se trata
de estrategias de resistencia adoptadas por los grupos domésticos para
garantizar la reproducción social de sus miembros. Para salir adelante,
las familias combinan actividades remuneradas realizadas dentro del
sector agrícola (trabajos de jornalero) y/o ocupaciones asalariadas o por
cuenta propia en la industria y los servicios con el tradicional trabajo
granjero en sus propias unidades productivas.

�64

/

Pluriacrividady sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

Aunque ambos conceptos (agricultura a tiempo parcial y pluriactividad) se refieren a realidades empíricas bastante similares, difieren
en cuanto a su alcance y significado y expresan momentos históricos
distintos del proceso de reflexión sociológica sobre el desarrollo de la
agricultura y el campesinado. Albergan asimismo valoraciones desemejantes expresadas por sociólogos y economistas agrarios acerca de
la naturaleza y la funcionalidad del fenómeno que pretenden describir4.
El término de agricultura a tiempo parcial ha sido relacionado teóricamente con el proceso de industrialización y la incorporación parcial de
amplios sectores del campesinado al sector industrial y de servicios.
Estos trabajadores laboran alternativamente en su pequeña explotación
o como asalariados en la industria y los servicios de su comarca. En casi
todos los idiomas hay palabras para designar a esta figura ya clásica del
paisaje social agrario: campesino obrero, worker peasant, ouvrier-paysan,
Arbeiterbauer, operai-contadini, camponés-operário. Estos términos
enfatizan el creciente grado de unificación de los mercados de trabajo
urbano y rural (Etxezarreta et al., 1995:78). Aunque existió - y sigue
existiendo - una controversia respecto a los criterios de definición de
la agricultura a tiempo parcial, lo cierto es que hasta finales de los años
setenta y principios de los ochenta, la mayor parte de los estudiosos coincidió en considerar la agricultura a tiempo parcial como un fenómeno de
transición (Kolankiewicz, 1979:67) que anuncia la desaparición definitiva del campesinado en la agricultura contemporánea. Muchos investigadores afirmaron que la agricultura a tiempo parcial manifestaba de
forma palpable el proceso de éxodo rural y constituía una estrategia de
supervivencia utilizada por las familias campesinas para modernizar su
proceso de producción (Naredo, 1996: l 80-182). De hecho, hasta finales
de los años ochenta la agricultura a tiempo parcial fue identificada como
un factor que frena el desarrollo capitalista de la agricultura pronosticado
por autores clásicos, muchos de ellos de filiación marxista. Tal es el caso
de Kautsky quien acuñó el llamado "paradigma de la proletarización
agraria" (Arnalte, l 980:222).
A diferencia, el término "pluriactividad" uti !izado para identificar un
fenómeno socioeconómico similar al referido por medio del concepto de
agricultura a tiempo parcial no sólo refleja un cambio de perspectiva en
4

Dicha transición conceptual ha sido magistralmente analizada por Fuller (1990).

Rensta Perspectn·as Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2()()6. Vo/.8, Num. 2 I

65

los debates sobre el desarrollo agrario y el papel de la agricultura familiar, sino significa también una drástica mudanza de actitud del mundo
académico y político respecto a este tema. En los países desarrollados, y
especialmente en el ámbito de la Unión Europea, el concepto de pluriactividad produjo un verdadero cambio de paradigma en el tratamiento de
los problemas de la agricultura y del mundo rural que tuvo lugar tanto en
la comunidad científica, como en la opinión pública y entre los responsables políticos y sindicales (Fuller, 1984 y 1990). Esta permuta teórica
se ha asentado en importantes documentos de la Comisión Europea (El
Libro Verde de la PAC en 1985, o El Futuro del Mundo Rural en l 988) y
refleja la transición del teorema de la modernización productivista, que
había guiado el pensamiento agrario y rural desde los años sesenta, al
paradigma de la multifuncionalidad que introduce nuevos criterios para
valorar los espacios y actividades rurales y para redefinir la función y el
estatus de la agricultura. Dentro de este nuevo horizonte conceptual se
empezó a destacar la importancia que reviste la actividad agrícola para el
equilibrio territorial, el dinamismo de las zonas rurales y la preservación
de los recursos naturales. Estas funciones han pasado a ocupar el primer
plano en la definición de las nuevas políticas agrarias (Hervieu, 1996;
Moyano Estrada, 1997).
Dicho proceso fue estimulado por el creciente abandono de amplias
zonas rurales y el deterioro ambiental asociados a los modelos de agricultura intensiva e hiper-especializada: acontecimientos que obligaron a
una profunda revisión del tratamiento político y económico otorgado a
la agricultura a tiempo parcial. La introducción del término "pluriactividad" representa así un giro intelectual y político. Ello no sólo conllevó
a reconocer que los agricultores contemporáneos combinan actividades
agropecuarias propias con la obtención de rentas generadas dentro y
fuera de la granja sino ayudó también a identificar este fenómeno como
un factor positivo para el desarrollo de las zonas rurales.
En Latinoamérica la discusión sobre la pluriactividad fue avisada
desde un ángulo distinto 5: estuvo esencialmente vinculada al debate
sobre el rumbo del campesinado desde que el capitalismo penetró las
actividades de campo. Para muchos autores identificados con el marxismo
agrario ortodoxo la transición capitalista provocaría de un modo más
o menos acelerado una inevitable expropiación de los medios produc-

�66

/ Pluriactividady sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

tivos en manos de los campesinos y los convertiría en proletarios. La
proletarización puede originarse o bien a causa de la relación estructural
entre la pequeña economía campesina con la gran empresa capitalista
(Bartra, 1974), o bien, en virtud de los lazos con el capital comercial y/o
industrial.
La ocupación laboral fuera del predio familiar fue identificada como
señal indiscutible de la precariedad del campesinado mexicano (Stavenhagen, 1981: 194) y latinoamericano en general y figuró cómo sinónimo
de descampesinación. Szekely (1977) interpretó el rol de los "ingresos
complementarios" en la agricultura campesina como respuesta al vaticinio de su eliminación fisica. El famoso debate entre campesinistas y
descampesinistas (Feder, 1981) ocultó posiciones muy distintas de las
que pasó a valorar la naturaleza de los procesos que afectan a los modos
de producción familiar6 como es el caso de la pluriactividad.
Desde la segunda mitad de los ochenta empezó a surgir un mayor
número de investigaciones en tomo a la dinámica de los procesos que
tienen lugar en la sociedad rural. Estos estudios no se centraron sólo y
exclusivamente en factores relacionados con la agricultura. No obstante,
en el caso de Brasil, las investigaciones sobre la pluriactividad rural
son sólo de fechas recientes. Si bien es cierto que los primeros análisis
se iniciaron a principio de los años noventa (Sacco dos Anjos, 1994;
Schneider, 1995), es sobre todo tras la aparición del Proyecto Rurbano
que dicho fenómeno llamó la atención a nivel nacional como objeto de
estudio y de reflexión académica.
Los diversos estudios estimularon un importante debate en tomo
5

Hay que dejar claro que no desconocemos el hecho de que hay una abundante literatura latinoamericana que trata sobre las actividades no agrícolas en el ámbito de
la economía campesina. No obstante, existen ciertas diferencias con relación al caso
europeo en el universo de cuestiones que se está planteando, así como en lo que afecta
a la situación particular de los productores familiares del sur de Brasil. Nos estamos
refiriendo a situaciones de familias rurales que habiendo incorporado masivamente las
tecnologías de la Revolución Verde, sufren hoy por hoy cambios en los que se destaca
la vuelta a la pluriactividad, combinación de actividades productivas que había sido
abandonado por ellas en un intento por profesionalizarse y especializarse.
6
En esa misma perspectiva se incluye el clásico estudio de Warman (1985) sobre los
"ingresos extra-prediales ".

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

67

a las nuevas dinámicas en el campo brasileño referente a la ocupación
laboral de la población. Al mismo tiempo se identificaron también a
nuevos actores sociales en el campo que crecieron tanto en términos
absolutos como relativos: como, por ejemplo, los desempleados, jubilados y otros sectores poblacionales cuya supervivencia depende cada
vez más de actividades e ingresos que poco o nada tienen que ver con la
agricultura. Se detectó asimismo que los espacios no densamente urbanizados se encuentran inmersos en un conjunto de cambios que hoy por
hoy redefinen las relaciones sociales y alteran la naturaleza de los procesos de producción (Graziano da Silva, 1999). La visión convencional,
que asocia los llamados espacios rurales al cumplimiento de funciones
estrictamente productivas y en esencia vinculadas a la producción de
alimentos y materias primas, se empezó a desvanecer ante las nuevas
formas de ocupación laboral que se expanden en el campo.
Dentro de este debate se definió a la pluriactividad como una estrategia específica de la agricultura familiar que combina actividades agricolas y no agrícolas desarrolladas dentro y/o fuera de la propia finca. La
pluriactividad puede emerger en respuesta a realidades y circunstancias
muy diversas que se ligan al ciclo vital de la familia rural entendida como
unidad familiar y unidad de producción agraria, unidad de residencia y
de consumo. Se trata de un colectivo que, además de lazos de parentesco,
comparte también valores y actitudes. Las decisiones que adopta y los
recursos que maneja la familia rural no dependen exclusivamente del
titular de la explotación sino del conjunto de sus integrantes.
Se distinguen dos tipos de pluriactividad: la agraria y la no agraria.
La primera está anclada en contextos sociales que presentan escasas
alternativas laborales fuera de la agricultura para la población económicamente activa en el campo: aquí las actividades agrarias representan el
sostén casi exclusivo de la dinámica territorial de desarrollo. En estos
contextos socioeconómicos los pequeños propietarios ofrecen su trabajo
Y sus servicios a otros agricultores, como por ejemplo, arando con su
tractor el predio del contratante, participando en los trabajos de cosecha
o en otras labores agropecuarias.
La pluriactividad de base agraria constituye una diversificación de
las actividades desarrolladas en la propia explotación. En estos casos

�68

/

Pluriaclividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

los agricultores dan un nuevo uso a los recursos y los productos a su
disposición. Ello incluye la fabricación de embutidos, conservas y derivados lácteos ya que generan nuevas fuentes de ingreso. Se trata, por
tanto, de una categoría próxima a la que Gasson (1986) denominó Jarm
based enterprises' (empresas basadas en la granja).
La pluriactividad no agraria se encuentra asociada con la unificación
de los mercados de trabajo agrario y no agrario, rural y urbano. En estos casos miembros de la unidad doméstica rural desarrollan de forma
regular y estable actividades laborales en empresas (comercio, industria
y servicios) que están presentes en el ambiente urbano o rural.

Metodología
El presente artículo forma parte de una investigación más amplia sobre
las formas de adaptación ·que se observan entre familias rurales en Río
Grande do Su! frente a los cambios económicos, sociales, políticos y
culturales. Nos interesó en particular examinar la incidencia y las formas de la pluriactividad. El estudio se inició en 2002 y se concluyó en
2004. Para la integración de la muestra se decidió privilegiar aquellas
regiones del estado donde predomina el modo de producción familiar:
el sur, el noreste, el noroeste y el norte. De cada región se seleccionó un
municipio representativo.
En las cuatro zonas analizadas se ubican alrededor de 2,500 unidades familiares de producción. De este universo se integró una muestra
de 238 predios. La información se recogió mediante un cuestionario
de preguntas cerradas. Las aproximadamente 1,200 variables fueron
procesadas mediante un programa tipo SPSS. El análisis cuantitativo
fue complementado mediante entrevistas a profundidad para obtener
información sobre las motivaciones de los agricultores y sus familiares,
sus perspectivas de cara al futuro, sus representaciones acerca de lo rural y de la situación actual de la agricultura, los procesos de ajuste a los
cambios que afectan a la familia especialmente en relación con el acceso
a programas públicos (agrarios y no agrarios), la dinámica de la unidad
productiva, las actividades laborales externas y sus relaciones con el
entorno. De esta forma se pretendió establecer un marco para identificar
las pautas de ajuste y los procesos de toma de decisiones. Como unidad

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 1 I

69

familiar agropecuaria se considera en adelante a cualquier familia que
gestiona y opera con su propia fuerza de trabajo una explotación agraria,
es decir, todos sus integrantes en edad de trabajar se dedican de tiempo
completo a la producción vegetal y/o animal por cuenta propia. En caso
de que un miembro del grupo familiar ejerza una actividad no agraria,
la familia será identificada como pluriactiva.

La agricultura familiar en Rio Grande do Sul
Rio Grande do Sul es el estado más meridional de Brasil. Su territorio
equivale aproximadamente al 56% del área de España, pero representa
sólo el 3.3% del territorio de Brasil. Al noroeste limita con Argentina
y al sureste con Uruguay. El último censo de población realizado en el
año 2000 (IBGE, 2001) registró una población total de 10.18 millones
de habitantes. El 18.3% de los habitantes residió en el ámbito rural. La
contribución de dicha entidad federativa a la riqueza de Brasil es bastante
importante: Río Grande do Sul es el tercer estado exportador entre las
26 unidades federativas existentes. Se exportan no solamente productos
de origen agropecuario (carnes, cereales, frutales y oleaginosas) sino
también industriales ( calzado, automóviles, autobuses, etcétera).
Por otra parte, Río Grande do Su! posee el sector de agricultora familiar más importante de Brasil tanto en lo que concierne la dimensión
numérica (absoluta y relativa) de este tipo de granjas como por el peso
económico y político que tienen dichas unidades de producción en el
contexto brasileño. La formación de las granjas familiares responde a l~s
peculiaridades del proceso de colonización que tuvo lugar en el siglo XIX
con la llegada de inmigrantes procedentes de Europa (alemanes, italianos,
polacos, franceses y otras nacionalidades). Los colonos introdujeron
un ethos singular (Gayger, 1994; Tedesco, 1999) que corresponde a los
rasgos típicos del campesinado centro-europeo. Se trata, en particular, de
un singular dinamismo que se orienta hacia la diversificación económica
de las unidades productivas familiares.
Los analistas suelen estar de acuerdo con el hecho de que las raíces
de la industrialización de las zonas septentrionales de Río Grande do
Su) se encuentran precisamente asociadas al florecimiento de esta "agricultura colonial" y al proceso de acumulación de capital resultante:

�70

/ P/uriactividady sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

71

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 I

un fenómeno estrechamente ligado al conocimiento técnico de los
inmigrantes. Las tres primeras décadas del siglo XX correspondieron
al auge de este sistema económico y social. Tras la Revolución Verde a
nivel mundial y gracias a la "modernización conservadora" impulsada
por los gobiernos militares entre 1965 y 1980, el contexto regional se
modificó profundamente: la estructura agraria observa desde entonces
un alto nivel de concentración territorial acompañado por la ausencia
de políticas públicas orientadas a una redistribución de la propiedad
de la tierra. Ello conllevó a un éxodo rural sin precedentes, fenómeno
que por su parte agudizó aún más la concentración territorial. De ello
se beneficiaron sobre todo los grandes productores y la agricultura de
exportación. Este proceso impulsó, además, la transferencia de renta y
de recursos al sector urbano-industrial.

Tabla 1 - Evolución del número de predios, área ocupada y participación
porcentual (%) en Rio Grande do Sul, l 970 y l 995 (1970 = 100)

El alcance de estos cambios aparece íntimamente relacionado con
la expansión de la soja, el principal cultivo de Rio Grande do Sul en
cuanto área cultivada y valor de producción. De hecho, Rio Grande do
Sul genera, en el contexto nacional, la mayor parte de la producción de
soja. Cada año se destinan cerca de 3 millones de hectáreas a este cultivo
que generan alrededor de 6 millones de toneladas (20% de la producción
nacional) de esta oleaginosa.
Rio Grande do Sul cuenta actualmente con 429,958 predios. El 92%
dispone de una superficie inferior a 100 hectáreas. Este tipo de unidades
productivas apenas controla el 32% del área agrícola total (tabla 1).
Durante los últimos 25 años el número de predios con menos de 100
hectáreas se ha reducido al igual que la superficie que concentran. También los grandes latifundios, es decir, las extensiones agrarias con más
de mil hectáreas, han disminuido su participación en la superficie total
del estado muy a diferencia de un grupo intermedio de granjas con entre
200 y 1,000 hectáreas: este sector incrementó el número de unidades y
el área bajo su control.

Tamaño dela

Número de Predios/Año

unidad (en has.)

1970

Hasta 100

478.588 100

395.584 83

100 amenos de 200 14.530 100
200 amenos de mil 15.297
Más de mil

%(*)

1995

Área Ocupada/Año
%(*) 1970

%(*) 1995

%(*)

8.553.083

l00 7.171.795

84

14.349 99

2.000.960

100 1.974.216 99

100

16.378 l07

6.370.326

100 6.840.877

3.235

100

3.072

95

6.882.812

l00 5.814.000 85

Sin declaración

653

-

575

-

-

-

Total

512.303 100

429.958 84

-

107

-

23.807.181 100 21.800.888 92

* 1970 = 100
Fuente: Elaboración de los autores a partir de los datos del Censo Agropecuario
1995/1996 (IBGE, 1998).

Las unidades agrarias con menos de 50 hectáreas producen el 52.3% del
valor total de la producción agrícola, el 61.5% de la producción animal y
46.7% de la producción vegetal (tabla 2). En cambio, las grandes fincas
incrementaron su participación en la producción total solamente en el
ramo de la ganadería extensiva y en la producción de cereales ( arroz y
trigo). Ello resulta extraño ya que la soja es cultivada tanto en fincas
pequeñas como grandes.
Según la metodología adoptada por la FAO - INCRA que basa la
tipificación de la unidad productiva en el tamaño de la propiedad y el
tipo de la fuerza de trabajo utilizado en el proceso productivo, el 91.8%
de los casi 430 mil predios identificados en el último censo agropecuario son ''familiares". Estas 394 mil unidades acaparan 40.9% del suelo
agrícola disponible y destacan en la producción lechera y porcina, en la
avicultura, el cultivo de tabaco, frutales de clirna templado e, incluso,
en la producción de la soja.

�72

/ Pluriactividady sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil
Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 I

Tabla 2 - Participación de diferentes tipos de predios agropecuarios en el
valor total de la producción agrícola, de la producción animal y vegetal
en Río Grande do Su!, 1996, en %

Tamaño del predio
en hectáreas

Participación (%) en el valor productivo
Total

Animal

Vegetal

Menos de 50

52,28

61,51

46,71

50 a menos de 100

8,75

8,83

8,70

100 a menos de 200

7,21

5,90

8,01

200 a menos de mil

19,20

13,45

22,66

Mil a menos de 1O mil

11,86

9,79

13,10

Mais de 10 mil

0,70

0,50

0,82

Total

100,00

100,00

100,00

Fuente: Elaboración de los autores a partir de los datos del Censo Agropecuario
1995/ l 996 (IBGE, 1998)

Empero, en el transcurso de los años el sector agrícola ha sufrido - tanto
a nivel nacional como en el plano regional - transformaciones decisivas
que se encuentran asociadas a la profundización del modelo agroexportador y a otros factores coligados. De hecho, desde mediados de los
años ochenta en el contexto de una creciente apertura comercial y de la
liberalización de las importaciones agrícolas el Estado brasileño instauró
una nueva política agrícola que transfirió a los mercados la regulación de
los precios agrícolas y que en adelante privó al sector de mecanismos de
protección. Las consecuencias de estas políticas se hicieron sentir con
prontitud a través de una sensible disminución del área cultivada con
arroz, maíz, trigo y algodón, el descenso de las rentas agrarias y una
pronunciada desactivación de muchas unidades agrarias.
La apertura comercial y los sucesivos acuerdos multilaterales han
expuesto al sector productivo nacional a la competencia internacional. El
descenso del área cultivada con cultivos tradicionales - y ello ha sido particularmente claro en los estados de sur de Brasil -estimuló el crecimiento

73

de los llamados cultivos dinámicos que están destinados a la exportación
o a la substitución de importaciones. Es así como la agricultura nacional
se profesionalizó, situación que ejerce una creciente presión sobre las
unidades productivas para que incrementen su productividad sin que por
ello logren elevar las rentas. Más bien, al contrario. Esta situación y la
política monetaria que promueve una sobrevalorización de la moneda
nacional (el Real) exacerban la presión sobre las unidades productivas
ya que destruyen la competitividad internacional del sector exportador
y son responsables del drástico descenso de las rentas agrarias.

Las áreas de estudio y las dinámicas territoriales de desarrollo
Como se ha señalado en lineas anteriores, el presente estudio se desarrolló
en cuatro zonas de Río Grande do Sul ubicadas en el norte, noroeste,
noreste y sur. De cada zona se escogió un municipio respectivamente.
Se trata de Tres Palmeiras, Salvador das Missoes, Veranópolis y Morro
Redondas. Las cuatro áreas varían en cuanto a sus características
ecológicas, económicas y el nivel del desarrollo humano. En este artículo compararemos solamente dos municipios (noroeste y noreste) que
representan dos tipos diferentes de desarrollo agropecuario: una región
se encuentra dominado por el patrón agroexportador y la otra por una
dinámica llamada en Brasil la Tercera Italia.
Partimos del supuesto de que en muchos ámbitos rurales existe un
cierto grado de cohesión que se fundamenta en las estructuras sociales y
económicas comunes - tal como se han desarrollado a través del tiempo
- y en la dinámica territorial entendida como un sistema relativamente
integrado y homogéneo. La dinámica esencial del área y los cambios
ocurridos en ella se articulan con los procesos que afectan a la explotación
familiar en su devenir histórico, es decir, comprometen la reproducción
socioeconómica de las familias rurales y la dinámica del proceso productivo. El surgimiento de un sector industrial y/o de servicios en estas zonas
hace emerger nuevas oportunidades laborales y fuentes de ingreso para la
población rural. Sin embargo, la articulación de la economía agropecuaria
con el sector industrial y de servicios difiere entre una región, comarca
o localidad respecto a otras. La capacidad de integración determina las
formas concretas de pluriactividad que se pueden desarrollar con éxito
en una zona.

�74

/ Pluriaclividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

Sobre cada zona o región se impone,n. los efectos de una detenniµada "dinámica territorial de desarrollo" que refleja tanto el modo como
dicha región se ha integrado históricamente al contexto más amplio,
bien por las condiciones fisicas, políticas e institucionales, bien por la
estructura de oportunidades que brinda a la población económicamente
activa. Como dinámica territorial se entienden aquí los macro procesos
que inciden sobre una zona determinada, conforman el carácter de las
relaciones socio-productivas y que influyen la asignación de recursos y
las expectativas de los productores de cara al futuro, entre otros. Es preciso subrayar que una dinámica territorial no es exclusiva de un espacio
geográfico concreto sino puede afectar también otras zonas no incluidas
en esta investigación. A continuación presentamos las características que
definen las dinámicas territoriales de desarrollo los dos municipios y que
permitan identificar sus aspectos definitorios más emblemáticos.
El patrón agro-exportador
El elemento central del patrón agro-exportador constituye el elevado
protagonismo de las commodités agrícolas (en particular, la soja y el
trigo) en el desarrollo y la sustentación de las actividades económicas.
El tejido social y productivo es absolutamente tributario del desarrollo
de dichos cultivos. Por ello, cuando se han presentado en el pasado catástrofes climáticas o cuando han descendido los precios internacionales
para estos productos, la economía regional se ha visto profundamente
afectada. Aunque la soja es cultivada a lo largo y ancho de Río Grande do
Sul, en la parte septentrional del estado su incidencia es más intensa.
El boom que experimentó la producción de soja entre 1965 y 1980
indujo una serie de cambios e intensificó la mercantilización de los espacios rurales (Marsden, 1998) en el sentido de que todos los espacios
y todas las energías disponibles se canalizaron hacia este cultivo 7. En
este proceso muchas familias rurales abandonaron la producción para
el autoconsumo e ingresaron a la producción comercial. Se trata de una
estrategia para ampliar el nivel de ingreso familiar mediante la espe7 El avance del monocultivo de soja también ha sido detectado en otros países latinoamericanos como es el caso de Argentina y Paraguay. Dicha expansión tiene que ver
con la actual división internacional del trabaj o y la función productiva asignada a
estos países. La espectacular expansión de la oleaginosa motivó a los investigadores a
hablar de una "sojización " (Azcuy y León, 2005) de extensas regiones del continente
sudamericano.

Revista Perspectivas Sociales / Sacia/ Perspectives otoño/fall 2006. Vol.8, Num. 2 /

75

cialización productiva y el incremento de la productividad. El hecho de
que este comportamiento de las familias productoras se produjera en un
contexto marcado por el descenso de los precios a nivel internacional
para la soja y el incremento de los costes de producción, atraparon a
los productores de soja en un círculo vicioso que intentaron compensar
incrementando la proporción territorial que correspondió al cultivo de
soja. La globalización - entendida aquí como la ampliación ilimitada
de los flujos comerciales internacionales y la competencia internacional
- coadyuvó a profundizar dicha tendencia. Es por ello que el tejido productivo resulta hoy en día poco diversificado al tiempo que el mercado
de trabajo no logra absorber a la población, situación que originó una
intensa migración - ya sea con carácter definitivo o temporal - hacia
otras regiones del estado. La especialización productiva reemplazó, asimismo, la tradicional combinación de actividades agrícolas y ganaderas
Yelevó de este modo la vulnerabilidad de las economías regionales, la
concentración del suelo y la destrucción de puestos de trabajo ya que la
producción de soja requiere poca mano de obra.
Sobre la anterior base no sorprende que la pluriactividad en los territorios sometidos al patrón agroexportador se encuentre íntimamente
vinculada con la dinámica de los procesos agrarios. En este sentido
detectamos dos grandes modalidades de pluriactividad. Por un lado,
están las actividades para-agrarias relacionadas con la fabricación o la
transformación de productos agrícolas (quesos, embutidos, conservas,
etcétera): proceso que se lleva a cabo en la propia granja. Los productos se elaboran para la venta. Este patrón se observó en Salvador das
Missoes, ubicado en el noroeste de Rio Grande do Sul. Se vincula con ·
un rasgo histórico característico de la colonización gennánica que ha
sido relativamente preservado.
El segundo tipo de pluriactividad agraria se observa entre agricultores
medianos que ofrecen ocasionalmente sus servicios a otros agricultores.
Se trata del "trabajo a contrata": un agricultor pacta los servicios de otro
conjuntamente con la maquinaria y los equipos necesarios para realizar
las labores específicas (labranza, cosecha, etcétera). La contratación
puede hacerse efectiva por unas cuantas horas o días, o bien, por una
~rea específica. A través de este mecanismo los productores intentan de
mcrementar la rentabilidad de su maquinaria diversificando al mismo

�76

/

Pluriactividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

Re&gt;ista Perspectivas Sociales / Social Perspecm-es otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

77

tiempo sus fuentes de ingreso. Por otra parte, sobre todo en el caso de
familias rurales que cuentan con una extensión territorial reducida, se ha
observado que sus integrantes se ocupan como trabajadores eventuales
en otras fincas. Este patrón de pluriactividad se ejerce sobre todo en el
norte de Rio Grande do Sul.

industria agroalimentaria. En el sector agrícola, la avicultura y la vinicultura constituyen las actividades económicamente más significativas.
Además, hay un sector dedicado a la porcicultura y la producción de
hortalizas y frutales que son comercializados en la región metropolitana
de Porto Alegre a escasas 120 kilómetros de distancia.

Las diversas formas de pluriactividad son particularmente importantes en las zonas que han sido afectadas por la imparable expansión de
los cultivos comerciales. Son muestras de la capacidad adaptativa de la
agricultura familiar. Siguiendo la premisa clásica de Chayanov (1974),
la unidad familiar de producción flexibiliza el uso del trabajo familiar
disponible para hacer frente a la disyuntiva económica distribuyendo la
totalidad de la fuerza de trabajo entre las ocupaciones agrarias y no agrarias a lo largo del año. Es así como incrementa de manera considerable
su productividad y su rendimiento económico. La flexibilidad resulta en
ocasiones paradójica cuando, por ejemplo, los papeles de contratante y
contratado se invierten: el 'patrón' de antes se convierte en trabajador de
su anterior jornalero agrícola. Se trata de una relación social en constante
mutación.

En esta zona el mercado de trabajo presenta una considerable capacidad para absorber a la población por lo que hay una fuerte presencia
de "colonos-operarios", es decir, worker-peasants (campesinos-obreros):
se trata de trabajadores que compaginan la explotación familiar con el
trabajo en industrias locales. En la figura del colono-operario se unifica
el mercado de trabajo urbano y rural. Se trata de una situación típica de
pluriactividad no agraria.

A pesar de las diferencias en la manera de cómo se articula la pluriactividad en el norte y noroeste, ambas zonas tienen en común la severa
afectación de las estructuras de reproducción del capital familiar por la
dinámica agroexportadora, la existencia de un mercado de trabajo local
poco dinámico y la expulsión prematura de la fuerza de trabajo: consecuencia de la pérdida de competitividad en los mercados internacionales
y descenso de los precios.

La Tercera Italia brasileña: la Sierra Gaucha8
La Sierra Gaucha está en el noreste de Rio Grande do Sul y ha sido
colonizada principalmente por migrantes italianos. El tejido productivo
está fuertemente diversificado y los municipios que la conforman presentan los mejores niveles de desarrollo del país. Se trata, además, de uno
de los más importantes destinos turísticos nacionales. La región juega
asimismo un importante papel en la producción viticultora nacional y
cuenta con centros de producción metalúrgica, industria del calzado e
8

Gaucho o gaucha es el topónimo de quien nace o es originario del estado de Rio
Grande do Su/.

Resulta interesante que en esta región circula con vehemencia el
llamado "ethos del colono" que gira en tomo al "mito de la autonomía
campesina". Ello supone la preservación de ciertas prácticas familiares
orientadas a garantizar una alimentación abundante y autosuficiente.
De hecho, por medio de cuatro estudios de caso se ratificó la mayor
importancia que tienen las prácticas de autoconsumo aquí. Asimismo
resulta sorprendente que a pesar de las altas pendientes que muestran las
tierras cultivadas y la reducida dimensión de los predios es aquí donde
las rentas son más altas comparadas con los demás territorios estudiados.
Ello es consecuencia del alto grado de diversificación de la estructura
productiva.

La pluriactividad y la agricultura familiar en el sur de Brasil
La incidencia de la pluriactividad varía según las características de la
zona; también se observan diferencias entre las regiones en cuanto a las
formas que dicho fenómeno adopta. Ahora bien, ¿que características
tienen las familias pluriactivas?9 ¿Se pueden identificar ciertas regulari9 Recordamos que definimos en este estudio la pluriactividad en un sentido muy amplio: pluriactiva es cualquier familia que, al tiempo de operar y gestionar directamente
su propia producción agropecuaria, cuenta con por lo menos un miembro en edad productiva que realiza trabajos remune rados o que ofrece servicios comerciales al entorno
social. Se aprecia, p ues, que este concepto de pluriactividad no se basa exclusivamente
en las actividades del titular de la explotación sino que incluye a todos los miembros
de la familia.

�78

/ Pluriactividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

dades en cuanto al uso de los recursos o en la orientación productiva?
Las dos regiones analizadas presentan tasas de pluriactividad diferentes: en Veranópolis, donde predomina el llamado patrón Tercera Italia, el 57.6% de las familias es pluriactivo. En cambio, en Salvador das
Missoes, municipio regido por la dinámica del patrón agroexportador,
sólo el 46.5% de las familias granjeras lo es. Asimismo, en Veranópolis
se registró un amplio abanico de actividades remuneradas fuera del predio
propio al igual que la recurrente y clásica presencia de los worker-peasants (campesinos obreros) que trabajan en las fábricas de calzado y en
las empresas metalúrgicas de la región. Por su parte, en Salvador das
Missoes la pluriactividad aparece asociada a formas más precarias de
trabajo agrario (jornaleros) o a la prestación de servicios mecanizados
en el caso de agricultores con más capital.
El descenso de los precios internacionales de la soja y la inestabilidad de la producción de trigo han incentivado la búsqueda de fuentes de
ingreso alternativas. Muchas familias campesinas intentan agregar valor
a sus propios productos agropecuarios. Se produce una diversificación
de actividades en la explotación. Es así como han surgido recientemente
pequeñas agroindustrias familiares dedicadas a la producción de derivados lácteos y/o subproductos de la caña de azúcar (meladas, azúcar
mascabado, aguardiente y dulces artesanales) que es un cultivo típico
en dicha región.
Ahora bien, ¿qué caracteriza a las familias pluriactivas? Los datos
censales demuestran que los predios de las familias pluriactivas son
ligeramente más reducidos (extensión total 24.1 hectáreas en Veranópolis y 16.81 hectáreas en Salvador das Missoes) que los de aquellas
familias que se dedican exclusivamente a la producción agropecuaria
familiar (24.94 hectáreas en Veranópolis y 24.12 hectáreas en Salvador
das Missoes) (tabla 3). La diferencia es aún más marcada si se compara
solamente la superficie agrícola útil (SAU): en el caso de Veranópolis
las granjas pluriactivas dispusieron de 12.74 hectáreas frente a 16.27
hectáreas de las unidades productivas dedicadas sólo a la agricultura.
En el caso de Salvador das Missoes la distancia entre ambos tipos de
familias productoras era aún más grande: 12.66 hectáreas en el caso de
las familias pluriactivas frente a 19.94 hectáreas de las mono-activas.

79

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspecti&gt;-es otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

Tabla 3 - Área total, superficie agrícola útil, número de residentes, según
tipo de familia (exclusivamente agrícola y pluriactiva) en Río Grande
do Sul, Brasil.

Variable

Municipio
Veranópolis
Agrícola

Salvador das Missoes
Agrícola

Exclusiva

Pluriactiva

Exclusiva

Pluriactiva

%de los predios

42,4

57,6

53,5

46,5

Área Total (has.)

24,94

24,10

24,12

16,81

SAU (has.)

16,27

12,74

19,94

12,66

Nº residentes

3,8

5,2

4,0

5,0

Fuente: PesquisaAFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS (2003).
La dimensión económica de la unidad productiva
y la pluriactividad
Durante las dos últimas décadas tuvieron lugar importantes cambios en
la agricultura brasileña. La modernización productiva avanzó conforme
se amplió el comercio internacional, fenómeno que expone el tejido
productivo regional a la competencia externa. El término "profesionalización de la agricultura" - tan referido en la actualidad- no contribuye
en mucho a una mejor comprensión de este proceso ya que hace desapa-.
recer la creciente eliminación de granjas familiares: se trata de las más
pequeñas y de aquellas que no logran adaptarse a este nuevo escenario.
El concepto oculta asimismo que este tipo de modernización productiva
expulsa parte de la población económicamente activa (PEA) y contribuye
por ende al descenso de la PEA agrícola. Según Balsadi (2005 :38), entre
1999 y 2003 la PEA agrícola brasileña disminuyó en 963 mil personas:
pasó de 17,372,105 a 16,409,383 personas ocupadas.

En el sur de Río Grande do Sul el ajuste productivo impulsó lacreciente erradicación del cultivo del melocotón. Sus áreas de cultivo fueron
rápidamente ocupadas por el tabaco dada la expansión de la demanda
internacional. Los altibajos del mercado de cultivos comerciales de ex-

�80

/

Pluriaclividady sucesión de la agriculturafamiliar en el sur de Brasil

portación - especialmente de la soja - afectan fuertemente la estabilidad
financiera de las granjas productoras ya que a veces generan ingresos
inferiores a la necesidad de inversión de las granjas.
Este nuevo escenario es interpretado de distintas formas por las
familias campesinas y produce estrategias diversas. En la construcción
de su respuesta incide un gran número de factores: la capacidad organizativa familiar para afrontar los cambios, las condiciones económicas y
productivas de la granja, el acceso a nuevos mercados, la distancia a los
centros consumidores, la disposición de mano de obra, el ciclo vital de
la unidad familiar y otros aspectos macroeconómicos y microsociológicos. Por otra parte, no hay que olvidar que la situación del campo se ha
modificada también por cambios macrosociológicos como, por ejemplo,
la emergencia de nuevas necesidades y pautas de consumo primero en
los centros urbanos pero después también en el campo. Los aparatos de
televisión, equipos electrónicos y servicios de telefonía se han convertido
para muchas personas en dispositivos básicos de su bienestar individual.
Desafortunadamente una actividad económica regida por el ritmo de la
naturaleza no asegura siempre un nivel de ingreso que permite satisfacer
estas necesidades tecnológicas.
Sobre la base anterior es legítimo preguntarse por el papel de los cambios socioculturales en cuanto una mayor incidencia de la pluriactividad.
Es obvio que los datos censales no permiten contestar esta pregunta, sin
embargo, al preguntar a los productores acerca de su de grado satisfacción
con la situación actual de la agricultura (tabla 4) podemos acercarnos a
una posible respuesta. Detectamos que no hay diferencias sustanciales
entre agricultores pluriactivos y monoactivos: el 23.7% los productores
que viven sólo de su granja familiar y el 24.3% de los pluriactivos se
sienten insatisfechos con la situación actual. Sin embargo, se aprecian
diferencias regionales interesantes (tabla 5) que parecen ligarse a las
ganancias agrícolas y las ganancias en total.

81

1/evisla Perspectivas Sociales/ Social Perspeclives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 I

Tabla 4 - Distribución de las familias pluriactivas y exclusivamente
agrícolas, según el grado de satisfacción con la situación actual de la
agricultura.
Grado de satisfacción con la

Tipo de explotación

situación actual de la agricultura

Agrícola exclusiva

Pluriactiva

Bastante satisfecho

8,9

5,8

Satisfecho

66,7

68,9

Insatisfecho

23,7

24,3

Sin respuesta

0,7

1,0

Total

100,0

100,0

Fuente: Pesquisa AFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS (2003).

Parece claro que el grado de satisfacción de los agricultores se encuentra
estrechamente ligado al nivel de ingreso. Los productores con la renta
agrícola y la renta total más alta son los que expresaron el mayor nivel
de satisfacción. Los más pobres, en cambio, son los que se sienten insatisfechos. Resulta igualmente emblemática la distancia entre las rentas
en la zona de la Tercera Italia brasileña (Veranópolis) y las de la región
agroexportadora (Salvador das Missoes).
Tabla 5 - Renta Agrícola y Renta Total promedio, según el grado de
satisfacción de los agricultores con relación a la actividad agrícola
·
Grado de satisfacción con la actividad agrícola
Município

Tipo de Renta

Bastante satisfecho

Satisfecho

Insatisfecho

Salvador das Agrícola

33.031,61

11.980,61

1l.192,37

Missoes

Total

48.038,32

17.801,55

16.758,84

Veranópolis

Agrícola

-

19.072,30

14.154,17

Total

-

32.348,89

22.125,60

Fuente: Pesquisa AFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS, 2003

�82

/

Pluriactividad y sucesión de la agricultura f amiliar en el sur de Brasil

En general resulta clara que la pluriactividad no es una categoría suficiente
para explicar el mayor o menor grado de satisfacción de un agricultor. Lo
anterior conduce a considerar que la dimensión económica de la granja
y los grados de libertad que posee cada familia productora para asegurar sus necesidades materiales juegan un rol mucho más importante. El
abanico de posibilidades efectivas para garantizar la reproducción social
de la unidad familiar es bastante más reducido en aquellas zonas que
dependen casi exclusivamente de la economía local y regional. Esto es
el caso de Salvador das Missoes.
De lo anterior concluirnos que el potencial heurístico de la pluriactividad para explicar las actitudes e impresiones de los agricultores de cara
al futuro es reducido. Una respuesta más prometedora puede obtenerse al
enfocar el análisis en el papel del entorno socioeconómico e institucional
que rodea a las familias granjeras. Por ejemplo, el éxito de las actividades
agroindustriales como respuesta a la baja de ingresos depende de forma
eminente de las características de los mercados regionales, es decir, de
un conjunto de posibles consumidores que acepten los nuevos productos
agroindustriales.

Pluriactividad y sucesión en la agricultura familiar

¿Cómo afecta la crisis de expectativas en la agricultura familiar brasileña
la sucesión en las granjas? ¿Existen diferencias entre unidades pluriacrivas y monoactivas? La existencia de un sucesor que dirigirá en el futuro
la granja es un indicador del valor que los integrantes de una granja
familiar atribuyen a la agricultura como forma de vida. En este sentido
se observa que en el 54.4% de las granjas familiares pluriactivas existe
ya un sucesor. En cambio, sólo el 41.5% de las granjas exclusivamente
agrícolas contaron con un posible sucesor (tabla 6). En ambos tipos de
granja alrededor de un tercio no supo decir quien dirigirá la unidad productiva en el futuro. En el caso de las unidades exclusivamente agrícolas
llama la atención el elevado número de no-respuestas (25.9%) que pueden
indicar una mayor indefinición sucesoria al momento de la encuesta.

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/falf 2006. Vol.8, Num. 2 /

83

~abl~ 6 - Distribución de las familias exclusivamente agrícolas y plunactivas, según la existencia potencial de sucesores.
Existencia de sucessores

Pluriactivas

Exclusivamente agrícola

Nos.

%

Nos.

%

Si

56

54,4

56

41,5

No

37

35,9

44

32,6

Sin respuesta

10

9,7

35

25,9

Total

103

100,0

135

100,0

Fuente: Pesquisa AFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS, 2003

¿Cómo se explican las diferencias entre unidades pluriactivas y granjas
que sólo se dedican a la agricultura? Una primera respuesta puede encontrarse en el mayor número de residentes en el caso de las unidades
pluriactivas (tabla 3) frente a las monoactivas, situación que facilita encontrar un posible sucesor. Sin embargo, si nos concentramos únicamente
en ~as familias que no tienen un sucesor potencial, la situación no parece
vanar de forma sustancial entre ambos tipos de granja.
Una segunda respuesta ofrecen las tasas de fecundidad y, por lo
tanto, el ~esarrollo demográfico. De hecho, en un pasado no muy lejano
se produJo un abrupto descenso en las tasas de fecundidad que va a la
par de un envejecimiento de los productores rurales en el sur de Brasil
(Sacco dos Aojos y Caldas, 2003). Es obvio que un elevado número de
hijos favorece el aseguramiento de la sucesión, fenómeno que forma ya
parte del pasado.
Una tercera respuesta podría encontrarse en el patrón del desarrollo
agrícola (agroexportador vs. Tercera Italia). Sin embargo, al comparar
los dat~s d~ los dos municipios (Salvador das Missoes : agroexportador;
Veranopobs: Tercera Italia) no se observan mayores diferencias. Cier~ente, en el municipio agroexportador el 51. 7% de los encuestados
diJeron contar con un heredero frente a 44.1 % en Veranópolis; sin embargo, el porcentaje de aquellos que dijeron no haber encontrado basta

�~

85

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

/ Pluriactividad y sucesión de la agriculwra familiar en el sur de '}Jfiis,l

ati~~uW~cesor es casi igual (36.2%~tfSiit.Xradbrdas Missoes y 35.6%
en Veranópolis).
•,ff ,
Tabla 7 - Distribución porcentual ·tftt&amp;; predios investigados, según la
existencia potencial de sucesores
Município
Existencia potencial
'

el municipio con la mayor incidencia de pluriactividad (Veranópolis) se
observa la proporción más alta de respuestas afirmativas (tabla 9).

~in-d~da, coincidimos con ciertas posiciones que afirman que la
plunact1V1dad no pueda ser entendida como una ruptura con el modo
como las familias reconocen su situación socio-profesional. En otras
p~labras, el hecho de que ejerzan actividades ajenas a la agricultura - por
eJemplo, como trabajadores industriales con contrato estable (industria
metalúrgicas y de calzado) - no altera los cuadros de referencia con las
que las familias se identifican ni tampoco de como conciben sus proyectos
de reproducción de cara al futuro.

Salvador das Missoes

Veranópolis

%

%

Si

51,7

44,l

No

36,2

35,6

Sin respuesta

12,l

20,3

Tabla 8 - Distribución de las familias pluriactivas y exclusivamente
agrícolas, según el deseo de que los hijos sean agricultores.

Total

100,0

100,0

Deseo de que los hijos sean agricultores

de herederos

Fuente: P€squi'§a A.FDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS, 2003

Cualesquiera que sean las dificultades que atraviesan las unidades familiares en este comienzo de milenio, lo cierto es que en el medio rural,
como subraya Abramovay ( 1992: 191 ), el parentesco sigue siendo el lazo
social básico en la reproducción del "negocio familiar". Sin embargo,
a los aspectos anteriormente mencionados sobre el descenso del protagonismo de las actividades agropecuarias para generar empleo y renta
en el medio rural, hay que añadir otros factores que corroboran dicha
tendencia, excepto en aquellas zonas que lograron convertirse en polos
dinámicos'de innovación y desarrollo, como es, precisamente, el caso
de la Tercera Italia brasileña representada por Veranópolis.
Para indagar aún más el imaginario de los agricultores hacia las
actividades y la vida en el campo les preguntamos si desean que sus
hijos fuesen agricultores (tabla 8). Nuestros datos no permiten identificar
diferencias importantes entre agricultores pluriactivos y productores
exclusivamente agrícolas: si bien es cierto que un mayor porcentaje
de pluriactivos (63. l %) afirmó esta pregunta frente a los mono-activos
(55.6%), de nueva cuenta se observa que el porcentaje de aquellos que
no desearon para sus hijos un futuro en el campo es casi el mismo en
ambos tipos de unidades productivas (31. l % y 29 .6%). Sin embargo, en

Distribución porcentual (%)
Pluriactivos Exclusivamente agrícolas

Si

63,l

55,6

No

31,1

29,6

Sin respuesta

5,8

13,3

No se aplica
Total

0,0

1,5

100,0

100,0

Fuente: Pesquisa AFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS, 2003
Tabla 9 - Distribución de las familias, según el deseo de que los hijos
sean agricultores
Deseo de que los hijos sean agricultores
Município
Salvador das Missoes
Veranópolis
Nº
%
Nº
%
Si
34
58,6
38
64,4
No
32,8
16
27,1
19
Sin respuesta
6,9
5
4
8,5
No se aplica
1,7
1
o
0,0
Total
100,0 59
58
100,0
Fuente: Pesquisa AFDLP- CNPQ/UFPEL/UFRGS, 2003

�86

/ Pluriactividady sucesión de la agricu/Jurafamiliar en el sur de Brasil

Tal parece que los ingresos no agrarios están jugando un papel fundamental para reforzar los vínculos de las familias productoras con la ruralidad
e incluso con la condición de agricultor en esta zona de Brasil. Pero en
aquellas regiones dónde la agricultura vive una crisis de expectativas y
donde hay escasas posibilidades de incrementar el ingreso económico
familiar a través de actividades complementarias desarrolladas dentro o
fuera de la agricultura, percibimos con más vehemencia una pérdida de
raíces culturales y de identificación con la profesión del agricultor. Aún
y cuando se conserva el punto de vista de la agricultura al hacer alusión a
la pluriactividad de las familias, es preciso no olvidar que la explotación
agraria y su dinámica no son referentes exclusivos de análisis.
Conclusiones

Cada vez hay una mayor consciencia de la complejidad de la agricultura
pluriactiva y de sus implicaciones. En Brasil el tema apenas ha sido
introducido, pero se perciben ya controversias acerca de su importancia
como objeto de análisis. También entre los administradores públicos a
cargo del diseño y la instrumentación de programas a favor del sector
agrario-rural hay posiciones encontradas. No obstante, ratificamos nuestra
posición de que la agricultura pluriactiva debe obtener una mayor atención de parte de las políticas públicas e institucionales y ser tratada con
más sensibilidad. Por ejemplo, según la versión original del Programa
Nacional del Fortalecimiento de la Agricultura Familiar, creado en el
1995, los productores familiares cuyos ingresos de fuentes no-agrícolas
fuesen superiores a veinte por ciento de su ingreso familiar total no
fueron identificados como "verdaderos agricultores" y por lo tanto no
podían acceder a créditos agrícolas. Otro ejemplo constituye la reforma
a la seguridad social rural en la década de los años ochenta que equiparó
el monto de las jubilaciones de la población rural a las percepciones de la
población urbana. Sin embargo, las nuevas regulaciones de la seguridad
social no favorecen a los agricultores que realizan actividades paraagrarias procesando su materia prima en la propia unidad productiva
(elaboración de quesos, dulces, conservas, etcétera) para ofrecerlas en
el mercado. Si estos agricultores siguen con tales actividades, corren
peligro de perder su derecho a una pensión. Ante estas circunstancias
legales no sorprende que este tipo de pluriactividad se desarrolle casi en
la total clandestinidad. Pero más aún resulta por lo mismo en extremo

Revista Perspectivas Sociales / Social Penpectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

87

paradójico que los gobiernos locales y regionales traten de estimularla
en las zonas de inmigración europea para atraer el turismo.
Como se pudo apreciar en el presente trabajo, la pluriactividad es
sumamente heterogénea y fuertemente condicionada por la dinámica territorial preponderante al igual que por las condiciones macroeconómicas
que pueden favorecer o reducir la incidencia de dicho fenómeno. En
efecto, en las zonas dominadas por el patrón agroexportador (norte y noroeste de Rio Grande do Sul) la pluriactividad está asociada a actividades
que dependen del ritmo de la agricultura. En los últimos treinta años, las
granjas familiares han efectuado un importante esfuerzo para modernizar
su producción y ajustarse al nuevo modo de producción. No obstante,
en la actualidad su capacidad de adaptación se encuentra seriamente
comprometida dado el descenso de los precios internacionales para los
cultivos de exportación y el incremento de los costes de producción. Con
ello los agricultores se enfrentan a una merma sustancial de sus rentas y
tienen crecientes dificultades para atender sus compromisos :financieros.
Por otra parte, la modernización productiva ha permitido incrementar de
manera espectacular la producción al tiempo que ha liberado mano de
obra.
Esta situación crea grandes problemas socioeconómicos para las
zonas rurales. En el sur de Rio Grande do Sul, por ejemplo, se ubica
una región rural que resultó ser muy próspera hasta la década de los
sesenta. Pero hoy por hoy se halla inmersa en una profunda crisis de
expectativas: ante el cierre de muchas empresas agroalimentarias las
oportunidades laborales de la PEA rural regional están muy limitadas.
Aquí la pluriactividad aparece vinculada a actividades para-agrarias y a
la existencia de fuentes de empleo precarias. Ello parece indicar que la
pluriactividad no depende tanto de las actitudes de los agricultores, sino
de las oportunidades concretas que les brinda el mercado laboral.
La zona identificada como la Tercera Italia brasileña es el área
con mayor actividad pluriactiva y con las mayores rentas agrícolas y
no agrícolas. Sin embargo, tomando el conjunto de los predios de las
diversas zonas rurales resulta innegable que las unidades productivas que
se dedican de forma exclusiva a la agricultura tienen una renta agrícola
mayor que las pluriactivas. Esta situación se invierte cuando tomamos

�88

/ Pluriactividad y sucesión de la agricultura familiar en el sur de Brasil

como punto de referencia la suma de todas las rentas (agrícolas y no
agrícolas). Por lo anterior podemos concluir que la pluriactividad no es
una estrategia tan solo de las granjas pobres.
Respecto a la situación sucesoria, observamos que la pluriactividad
no altera los mecanismos tradicionales de sucesión y herencia en los
predios familiares. Las familias con más problemas para encontrar un
sucesor son las que presentan las rentas más bajas.
En el Brasil meridional la brecha entre un reducido número de unidades productivas que logran mantener o hasta expandir su participación
en los mercados y una elevada proporción de granjas que necesitan
hacerse de nuevas fuentes de ingreso ajenas a la agricultura y/o de la
seguridad social se está ensanchando.
Si bien es cierto que la mayor parte de productores pluriactivos argu·
mentó la insuficiencia de ingreso por concepto de su actividad netamente
agropecuaria, es preciso mantener en mente que la pluriactividad no se
reduce a la lógica de la pobreza. En la emergencia de granjas pluriactivas
inciden también aspectos como las dinámicas territoriales del desarrollo,
que además determinan las características que este sistema adquiere
como expresión del esfuerzo de adaptación de las familias rurales con
tal de asegurar la viabilidad de sus unidades productivas y del proceso
de reproducción social de sus miembros.

1/evisra Pmpectivas Sociales / Social Pmpectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

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�lt,i,w Perspectivas Sociales I Social Perspeclives

otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 21 Pág. 93-121

93

Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en
México y la situación de los discapacitados - Una mirada desde
los censos de población
Brenda Bustos García*
y Veronika Sieglin**

Abstract
Traditionally, disabled population in Mexico has been marginalized
economically, socially and educationally speaking. Nonetheless that the
oumber of disabled population has increased since the Mex.ican Revolution in 1910, for a long time Mexican State had not developed public
policies in order to support this group. People with disabilities were
considered as a subgroup ofpoor population in general. Therefore, public
administrators hold that poverty policies - which are implemented just
barely from the 1980's on - were enough to attend disabled people as
well. However, the statistics show the opposite. Also today, the economic
iotegration of people with disabilities, their leve! of earnings and their
limited access to the educational system are below the general national
average. Consequently, disabled people continue to be the poorest of
thepoor.

Resumen
La población discapacitada en México ha sido siempre un sector aparte
de la población y condenada a la marginación económica, social y
educativa. A pesar de que su número se incrementó considerablemente
a raíz de la Revolución, el Estado mexicano no consideró necesario
apoyar este sector poblacional a través de políticas públicas específicas
tal como sucedió en Europa. Los discapacitados fungieron sólo como un
• Brenda Bustos García es estudiante del doctorado en políticas sociales de la Facultad de Trabajo Social y de Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo

león, México. Su dirección electrónica es: aracelil02@hotmail.com
•• Veronika Sieglin es profesora titular de la Facultad de Trabajo Social y de Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Su dirección electrónica es: veronikasieglin@yahoo.de
lSSN 1405-1133 Q 2006 Univernidad Autónoma de Nuevo León, Uoiversity ofTexas of Austin,
Univeisity ofTexas of Arlingtoo, Uoivernity ofTennessee,
Universidad Juárez del Estado de Durango.

�94

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

Revista Perspecnvas Sociales I Social Perspectives ot01iolfall 2006. Vo/.8, Num. 2 /

95

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

subsector del enorme ejército de los pobres. Los administradores públicos
consideraron que las políticas de combate de la pobreza - que el Estado
mexicano adoptó apenas desde la década de los ochenta del siglo XX
- atenderían también las necesidades de esta población. Sin embargo,
los datos estadísticos disponibles demuestran que esto no ha sido así.
La integración económica de la población discapacitada, sus ingresos
y su acceso al sistema educativo se encuentran por debajo de la media
nacional. Los discapacitados mexicanos constituyen de esta forma los
más pobres de los pobres.
KeyWords

Disabled people, Mexico, statistics, life conditions, history
Palabras claves

Personas discapacitadas, México, estadísticas, condiciones de vida,
historia
Introducción

A lo largo de la historia ha habido personas discapacitadas. No obstante,
las perspectivas sociales hacia la discapacidad y los discapacitados han
variado profundamente entre una época y otra. Estos cambios discursivos
son importantes ya que inciden en la identificación de los segmentos
poblacionales que observan algún tipo de impedimento fisico y social
y la forma de como son tratados tanto por su entorno social y por el
Estado (Parker, 2005). Por otra parte, los discursos acerca de las capacidades 'normales' y 'anormales' influyen también la manera de cómo
los propios afectados se perciben a si mismos, los derechos que asumen
tener y su correspondiente capacidad de organización y movilización
colectiva en defensa de ellos mismos, es decir, su configuración como
un actor político colectivo.
Estos mismos discursos sociales constituyen también el universo
s~bólico con cuya ayuda las personas discapacitadas se piensan a si
IDismas, a los otros (los 'normales'), su relación con ellos y su propia
capacidad de acción. Dado que la autopercepción se construye a partir de
los elementos conceptuales y paradigmáticos del entorno social (Mead,
1963), los discursos de los discapacitados incorporan a menudo los

momentos estigmatizantes que la sociedad lanza en su contra. La marginación y la exclusión del entorno se traducen así en prácticas sociales a
través de las cuales las personas discapacitadas tienden a (auto)limitarse.
Las limitaciones construidas por el exterior se refuerzan al interior de
los sujetos estigmatizados mediante ciertas formas de autocensura y
autolimitación que operan de forma inconsciente (Goffman, 1968).
En la primera parte de este artículo analizamos el discurso acerca de
la discapacidad en México tal como emana de los censos de población
entre 1895 y 2000. La importancia de analizar los censos radica no solamente en el hecho de que los datos nos permiten formamos una idea de
las condiciones de vida de este grupo poblacional sino que también nos
posibilitan reconstruir hasta cierto grado el discurso hegemónico acerca
de la población discapacitada. Por ejemplo, la integración del concepto
de discapacidad en un censo poblacional permite inferir cómo y cuándo
se inicia la separación entre los discapacitados y el resto de la sociedad
(Wyteman, 2000). Dicho de otra manera, los censos nos permiten estudiar
la relación entre el discurso en tomo a la discapacidad, que subyace a
la nomenclatura de un censo, con el contexto sociohistórico en que se
llevaron a cabo los registros de población (Lerner, 2001: 1). Sobre esta
base es posible afirmar que los censos no representan un 'inventario'
º?jetivo acerca de los diversos tipos de discapacidad y sobre las personas
discapacitadas en un país. Los números y la taxonomía son más bien el
r~sultado de un conjunto de paradigmas socioculturales y políticos que
tienen vigencia en un momento determinado y que guían la construcción
de l~s datos censales. Los discursos censales reflejan así el imaginario
de_ d1:versas épocas históricas acerca de la 'normalidad' al igual que las
pnondades sociopolíticas. Son, pues, construcciones sociales.
La segunda parte de nuestro trabajo aprovecha los datos del censo
poblacional del año 2000 para dibujar una visión panorámica de las
condiciones de vida de personas discapacitadas en México y para ilustrar
las grandes brechas existentes entre las diversas entidades federativas.
En la tercera parte delineamos de manera muy escueta las grandes líneas
de la retórica gubernamental hacia la población discapacitada en la actualidad.

�96

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situaci6n
de los discapacitados - Una mirada desde los censos de poblaci6n

Los censos poblacionales y la discapacidad en México

El primer censo poblacional - diseñado en base a los censos de Estados
Unidos y Francia - se realizó en 1895 (INEGI, 1996: 8). Entre otras
variables se incluyeron: la edad, el sexo, el estado civil, el lugar de
nacimiento, la lengua y los defectos físicos y mentales.
Según el diccionario de la Real Academia (2000: 671 ), el término
defecto se define como: (a) carencia o falta de las cualidades propias y
naturales de una cosa; (b) imperfección moral o natural; o (c) deficiente:
que no alcanza el nivel considerado normal. De acuerdo con Lemer
(2001 : 1), el uso del término defectos fisicos se observa sobre todo en
sociedades pre-industriales en las que las personas con tales defectos
se convierten en objeto de burla o de compasión. En dichas sociedades
- agrega Lerner (2001)- se consideró que los individuos afectados no
podrían desempeñar las mismas actividades que los normales. A consecuencia quedaron excluidos.
El segundo censo se llevó a cabo en 1900. Comparado con el anterior se observa un cambio importante dado que se incorporó un mayor
número de datos acerca de la población con defectos fisicos y mentales.
Surgieron así diferentes tipos de defectos (INEGI, 1996: 12).
En 1900, la población mexicana ascendió a un total de 13 millones
607 mil individuos. 33,921 personas (0.25%) registraron algún defecto
físico o mental y se distribuyeron de la siguiente manera (tabla 1): 21,942
personas tuvieron problemas fisicos y 11,979 mentales. Si bien se con·
servó, entre 1895 y 1900, la variable defectosfisicos, el censo de 1900
empezó a diferenciarlos. Aparecieron así en las estadísticas poblacionales
los ciegos y los sordomudos, 'cretinos ', 'idiotas 'y 'locos '. De esta forma
el grupo discursivamente homogéneo de "individuos con defectos" se
transformó en un aglomerado poblacional heterogéneo.
En el caso de las deficiencias mentales los términos empleados (cretinos, idiotas y locos) aluden de manera directa a los trastornos mentales
propios de sociedades con un régimen moralista como lo fue el Po,jiriato
donde la moral iba unida al comportamiento refinado por lo que se creyó
que la educación se expresara en los modales (Valadés, 1948: 16).

h,islO Perspectivas Sociales I Social Perspectives

owño/fa/1 2006. Vo/.8, Num. 2 I

97

Tabla 1.- Defectos físicos y mentales censo 1900
Defectos
Físicos

Defectos
mentales

Ciegos
12,959

Cretinos
3,007

Sordomudos
8,983

Idiotas
4,114

Locos
4,858

Significado*
l.- Estúpido, necio
2.- Cretinismo: enfermedad caracterizada por un peculiar
retraso de la inteligencia acompañado por lo común, de
defectos del desarrollo orgánico
3.- Estupidez, idiotez, falta de talento
1.- Que carece de toda instrucción
2.- Tonto, corto de entendimtento
3.- Idiocia: trastorno caracterizado por una deficiencia
muy profunda de las facultades mentales, congénita o
adquirida en las primeras edades de la vida.
1.- Privación del juicio o del uso de la razón
2.- acción inconsiderada o gran desacierto
3.- Exaltación del ánimo

Fuente: INEGI (1996). Estados Unidos Mexicanos, cien años de censos de
población, México, INEGI.
• Significado según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

El siguiente pasaje narrado por Valadés (1948: 17-18) brinda una idea
acerca del trato que recibieron los individuos con defectos mentales y/o
fisicos durante aquella época. En una fiesta de la clase alta de la capital
mexicana en el momento en que servirían el plato fuerte aparecieron
los meseros cargando con dificultad un gran platón. Al levantar la tapa
se apreció que
"todo desnudo de la enorme cabeza hasta los diminutos pies,
perfectamente dormido y comatoso, en el último período de la
embriaguez yacía el enano Florentino Carvajal, el celebrado
Pirrimplín del circo Orrín ".

Este relato demuestra como las personas con una discapacidad fueron
observadas, en aquel momento histórico, con morbo y utilizadas como
e8pectáculo tanto en :fiestas privadas como en los circos. La presentación

�98

/ los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación
de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

Kltisla Perspectivas Sacia/es I Sacia/ Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

99

del enano desnudo en un platón hace patente la cercanía de la persona
discapacitada con el mundo de los objetos del consumo humano dentro
del imaginario social de la época.

jorobados. Se conservó la categoría de ciegos y se distinguió en adelante
entre mudos, sordos y sordomudos. En lo referente a los defectos mentales
se abandonó únicamente el concepto de cretinos.

El tercer censo se efectuó en 191 O, poco antes de estallar la Revolución Mexicana (INEGI, 1996: 18). México contó en aquel entonces con
una población total de 15 millones 160 mil habitantes. Curiosamente el
número de individuos con "defectosfisicos y mentales" (31,245 personas
equivalente al 0.21 % de la población total) disminuyó frente a las cifras
proporcionadas a principios del siglo XX: un hecho que, según el INEGI
(1996: 17), se explica por "problemas en el registro de éste grupo más
que a mejoras en la salud". Dicho censo conservó los términos utilizados en el pasado para clasificar los defectos físicos y mentales: "ciegos"
11,862; "sordomudos" 7,774; "cretinos" 2,630; "idiotas" 4,168 y "locos"
4,811.

Tabla 2.- Defectos físicos y mentales censo 1921
Deficiencia mental

Idiotas 4,840

Ciegos

16,251

~

Mancos

I0,651

Cojos

18,592

Tullidos

I0,267

Jorobados

3,150

A una década de haberse iniciado la Revolución se realizó el cuarto
censo poblacional. En el año de su registro, 1921, el impacto de la Revolución en la población se podía apreciar con claridad ya que el conflicto
bélico había causado sensibles bajas en la población - sobre todo en el
grupo de los hombres entre 20 y 30 años de edad - por lo que el número
de habitantes (14.5 millones) se halló aún sensiblemente por debajo de
1910 (INEGI, 1996: 21).
Dicho censo poblacional registró un total de 93,341 personas (el
0.6% de la población total) con problemas fisicos y mentales, es decir,
la cifra se triplicó entre 1910 y 1921. El incremento se registró entre los
defectos físicos donde el número de individuos contabilizados subió de
19,636 en 1910 a 83,337 personas en 1921 mientras que el número de
sujetos con defectos mentales disminuyó levemente de 11,609 en 1910
a 10,004 en 1921 (tabla 2).
El incremento de los impedimentos fisicos era consecuencia de los
enfrentamientos bélicos que lisiaron a una parte de la población mexicana.
Ello obligó a una reconceptualización de los defectos físicos en el censo
(tabla 2). Por consiguiente el registro se amplió por las categorías de
mancos (personas que habían perdido un brazo); cojos (individuos que
habían perdido una pierna), tullidos (sujetos que no se podían mover) Y

Deficiencia fisica

5,164

Definición*
1.-Privado de la vista;
2.-Ofuscado, alucinado.
1.-Aplicase a la persona oanimal que ha perdido un
brazo o una mano, o el uso de cualquiera de estos
miembros;
2. -Defectuoso, falto de alguna parte necesaria.
1.-Aplicase a la persona oanimal que cojea, bien por
falta de una pierna o pie, bien por pérdida del uso
normal de cualquiera de estos miembros.
1.- Que ha perdido el movimiento del cuerpo o de
alguno de sus miembros.

1.- Convexidad notable de una cosa;
2.- lmpertioencia y molestia enfadosa.
Mudos
5,902 1.- Privado fisicamente de la facultad de hablar.
Sordos
14,985 1.- Que no oye, ono oye bien.
Sordo-mudos 3,539
Fuente: INEGI (1996). "Estados Unidos Mexicanos, cien años de censos de
población", México, INEGI.

* Significado según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa-

ñola
El censo de 1930 introdujo dos nuevas variables sociodemográficos
para el registro de las categorías poblacionales: el sexo y el grupo de

edad. La población discapacitada se cifró en 109,616 individuos en
su mayoría (64.4%) hombres; el 35.6% eran mujeres. Del total de la
Población discapacitada el 13.8% sufrió de un trastorno mental (los
"locos" y los "idiotas"), el 17.3% padeció de una discapacidad visual,
el 26.7% de una discapacidad auditiva y de lenguaje (sordos, mudos y
sordomudos) y el 42.2% de algún grado de discapacidad motriz (mancos,
cojos, tullidos).

�100

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

101

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

A partir de 1940, época en que la industrialización de México recibió
un impulsó sin precedentes y desplegó una dinámica nunca antes vista,
el afán censal por detallar los diversos impedimentos psicofisicos de
la población cedió su lugar a la integración laboral. Por primera vez se
clasificó a la población discapacitada según su integración laboral. Para
tal efecto se distinguió entre aquellas personas que trabajaron, aquellas
otras que no trabajaron y un tercer grupo que se encontró en condiciones para trabajar pero que no tuvo un empleo al momento de levantar
la encuesta (INEGI, 1996: 29). Dicho cambio metodológico expresa la
presencia de un imaginario social que eleva el trabajo como valor por
excelencia. Es gracias a este nuevo ideario del por q~é el Estado buscó
"medir por primera vez la participación que pueda tener en la producción
la población con defectos fisicos y mentales y que fue la manifestación
individual de estar desempeñando alguna ocupación retribuida" (INEGI,
1943: VIII).
Al avisar la problemática de la población discapacitada según su
capacidad de trabajo, se puso por primera vez en duda que una persona
con algún impedimento psicofísico fuese necesariamente incapacitada
para el trabajo. Esta idea no puede desligarse de otra categoría que está
relacionada de forma estrecha a la capacidad de trabajo: la productividad o
improductividad de los sujetos sociales. La diferenciación de la población
discapacitada según su capacidad laboral y su inserción al mercado de
trabajo la segregó en el plano semántico en tres grupos: los productivos,
los improductivos y los improductivos que podrían ser productivos.

sociopolítico y metodológico es articulado con gran transparencia en
el Censo de Población y Vivienda de 1980 donde se estableció como
objetivo principal:
"captar información que permitiera identificar y ubicar geográficamente a grupos de la población con niveles críticos de pobreza, es
decir localidades y viviendas desprovistas de equipamiento y servicios básicos... identificar regiones y grupos de población que
integraban los sectores menos desfavorecidas y hacia los cuales
tendrían que orientarse programas de bienestar social" (JNEGI,

1996: 45).

En adelante los discapacitados formarían parte del grupo de marginados
que abarcaría, además, a los desempleados, los analfabetas y los pobres.
Est~s cambios metodológicos revelan modificaciones en el imaginario
socia~ con relación a los discapacitados. La discapacidad ya no fue
definida con base en los atributos físicos; se convirtió más bien en un
factor social que contribuye a la producción de la pobreza. El trasfondo
sociocultural es explicado por Carballeda (2002: 47) al afirmar que
"... la modernidad .. se acompañó de una secularización de la
vida cotidiana, con lo cual los hombres serán responsables de unir,
amalgamar, soldar. .. surge otro sentido para la intervención social...
la resolución de la integración. "

En el censo de 1950 desapareció sorpresivamente la variable 'defectos fisicos y mentales' por lo que no se cuentan con registros demográficos acerca de la evolución de la población discapacitada y su estructura
interna (INEGI, 1996: 32). Esta laguna se mantuvo en los censos de
1960, 1970 y 1980.

La integración de los discapacitados al grupo de marginados sociales tuvo
c?nse:uencias sociopolíticas considerables ya que esta incorporación
~iluyo por completo la problemática particular de los discapacitados e
unpidió la construcción de políticas específicas dirigidas a este sector de
1~población. Como parte de la población pobre y marginada sus necesidades fueron abordadas en primera instancia a través de las políticas
de combate de la pobreza.

La desaparición de la población discapacitada de los censos de
población se debió tanto a un cambio en las prioridades sociopolíticas
del Estado que volcó en adelante su atención hacia el problema de la
pobreza y la marginación como a las recomendaciones metodológicas
del Censo de las Américas, la Organización de las Naciones Unidas Yel
Instituto Interamericano de Estadística (INEGI, 1996: 32). Este viraje

El tema de la discapacidad resurgió apenas en el censo poblacional
de 2000. Como ejes que guiaron la integración de los datos se definieron
temáticas que reflejaron prioridades de interés nacional, el desglose
geográfico de la información, la ausencia o la deficiencia de información
estadística, las recomendaciones internacionales y la comparabilidad

�102

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspeclives otoñolfa/1 2006. Vol.8, Num. 2 /

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

histórica (INEGI, 2000: 6). Los temas se agruparon en los siguientes
bloques: vivienda; número de residentes y de hogares; características
demográficas, sociales, educativas y económicas (INEGI, 2000: 6). Como
características sociales se identificaron la etnicidad, la religión, los servicios de salud, la discapacidad y las causas de la discapacidad así como
el estado conyugal (INEGI, 2000: 6). Dentro de la variable discapacidad
se incluyeron también las características educativas y económicas.
A principios del nuevo milenio el INEGI (2000: 403) definió el concepto de discapacidad de la siguiente manera: "limitación o ausencia de la
capacidad para realizar una actividad dentro del margen que se considera
normal para un ser humano, como consecuencia de una deficiencia fisica
o mental."

Dicha definición parte de un parámetro de normalidad humana
universal no especificado con el que se contrastan las capacidades individuales de los individuos. El hecho de no cumplir satisfactoriamente el
estándar establecido se atribuye a la presencia de una deficiencia fisica
o mental: el individuo diagnosticado carece de algo que es considerado
importante y "normal" para un ser humano (Campillo, 2001 ). Es así como
surge la discapacidad en la posmodernidad mexicana. Como novedad el
Censo amplió el instrumentario conceptual para captar el fenómeno: es
así como se empezó a distinguir entre discapacidad motriz, auditiva, de
lenguaje, mental y visual (tabla 3). Estos tipos de discapacidad "refieren
a las diferentes limitaciones o impedimentos que presenta una persona"
(INEGI, 2000: 411 ).

103

Tabla 3.- Tipos de discapacidad, censo poblacional 2000
1ípo de discapacidad

Definición

Motriz

Pérdida o restricción de la capacidad de movimiento,
desplazamiento y equilibrio de todo o de una parte del
cuerpo.
Pérdida o restricción de la capacidad para recibir mensajes
verbales u otros mensajes audibles.
Pérdida o restricción de la capacidad para producir y
transmitir un significado entendible a través del habla.
Pérdida total de la capacidad para ver, así como debilidad
visual en uno o ambos ojos.
Limitación de la capacidad para el aprendizaje de nuevas
habilidades; trastorno de la conciencia y capacidad de
las personas para conducirse o comportarse, tanto en
las actividades de la vida diaria como en su relación con
otros individuos.

Auditiva
De lenguaje
Visual
Mental

FUENTE: INEGI (1996) "XII Censo general de población y vivienda".

México.
* Significado según el XII Censo general de población y vivienda.

Es en el censo de población del año 2000 donde aparece, por primera
vez, el concepto de discapacidad. Según Lerner (2001 :3), este término
constituye un invento de las sociedades tecnológicas que emplean el
prefijo dis para indicar semánticamente la pérdida o la falta de algo
'normal'. Estas mismas sociedades identifican, además, la realización del
trabajo productivo como criterio de actividad como tal. Esto se aprecia
en la definición de la población económicamente activa. Como inactiva
"se considera a aquellas personas de 12 años y más que en la semana
de referencia no realizaron alguna actividad económica ni buscaron
trabajo. Se clasifica en estudiantes e incapacitados permanentemente
para trabajar... " (INEGI, 2000: 409). La categoría de "incapacitados
permanentemente" para trabajar se constituye por "personas de 12 años

�104 / Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la sihlación

R,..isra Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. l /

105

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

o más que no realizan un trabajo o actividad económica a causa de un
impedimento físico o mental" (INEGI, 2000: 406). En síntesis: incluso
en la actualidad el discurso hegemónico construye a los discapacitados
como personas limitadas, anormales, deficientes, impedidas e incapacitadas para trabajar. Resalta pues el carácter improductivo asignado a
este grupo de individuos (Lemer, 2001: 3; Griffo, 1999).
Si analizamos los adjetivos calificativos utilizados para describir a
los discapacitados desde el primer censo poblacional en 1895 hasta la
actualidad (tabla 4) y sus ejes conceptuales, es decir, los aspectos que han
regido dicha denominación, se aprecian pocas variaciones sustanciales
en el imaginario social acerca de la discapacidad. En 1895 se resaltó
únicamente una deficiencia general del individuo. En los censos de 1900
y 1910 se intentó concretar sobre todo el tipo de "incapacidad" mental:
preocupación que cedió, a partir de 1921, su lugar a los aspectos físicos.
Para el 2000 se introdujo el concepto discapacidad, término que sigue
inscribiéndose en el discurso acerca de las limitaciones, deficiencias e
incapacidades de ciertas personas.

1921

Defectos fisicos

Defecto, incompleto,
privado o falto de...

Ciegos
Mancos
Cojos
Tullidos
Jorobados
Mudos
Sordos
Sordo-mudos
Idiotas
Locos

1930

Defectos fisicos:
Sexo
Grupos de edad

Defecto, incompleto, privado o falto
de...

Ciegos
Mancos
Cojos
TulLidos
Jorobados
Mudos
Sordos
Sordo-mudos
Idiotas
Locos

1940

Defectos físicos:
Sexo
Grupos de edad
Trabajo

2000

Discapacidad

Tabla 4. - Conceptualización de la discapacidad a través de los diversos
censos de población en México, 1895-2000
Adjetivos calificativos de la definición Categoriai

Año del censo

Eje conceptual

1895

Deficiencia (defectos
físicos y mentales)

Carencia, falta, imperfección,
anormalidad

No incluía

1900 y 1910

Defectos mentales

Estupidez, necedad, retardo,
idiotez, tonto,
Irrazonable, exaltación

Ciegos
Sordomudos
Cretinos
Idiotas
Locos

Ciegos
Mancos
Cojos
Tullidos
Jorobados
Mudos
Sordos
Sordo-mudos
Idiotas
Locos
Limitación, incapacidad, disminución, O.motriz
deficiencia, carencia, restricción,
D. visual
trastorno
D. auditiva
Dmental

Fuente: INEGI, Censos de Población 1921, 1930 y 1940.

�106

I los discursos gubernamelllales acerca de la discapacidad en México y la situación
de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

Además, en el lenguaje cotidiano muchos de los términos despreciativos
continúan usándose ya sea para burlarse de los otros, ya para insultar
a alguien (idiota, cretino, estúpido). Según Lerner (2001: 4), en las sociedades del Tercer Mundo "es común que circulen discursivamente de
manera superpuesta todos los términos".

Las condiciones de vida de los discapacitados mexicanos en la
actualidad

Revisto Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 I

Gráfica 1: Población discapacitada, según la causa de la discapacidad,

2000
35 - - - . - - - , - - ----------,,-,-----,
30

25
20

Según el Censo de Población y Vivienda del 2000 (INEGI, 2004:25),
el número total de discapacitados se cifró en 1,795,300 personas 1: el
52.6% eran hombres y el 4 7.4% mujeres. Esta población radicó en el 7%
de los hogares mexicanos. Sin embargo, algunas entidades federativas
rebasaron considerablemente este promedio nacional. Tal es el caso de
Yucatán con 10.4% de hogares con por lo menos una persona discapacitada, seguido por Zacatecas (9.0%), Colima (8.6%), Durango y Nayarit
(8.4% respectivamente), Michoacán (8.3%), Jalisco (8.2%) e Hidalgo
(8.1 %) (INEGI, 2004). Comparando estos datos con los siete estratos
socioeconómicos diferenciados por el INEGI según el grado de bienestar
de la población (donde el estrato 7 indica el mayor bienestar y el 1 el
menor)2, se observa que los estados con una población discapacitada
por encima del promedio nacional se ubican - con excepción de Jalisco
(estrato 6) - en los estratos 2, 3 y 4. En cambio, las entidades federativas con un menor nivel de población discapacitada se encuentran tanto
entre los que presentan el nivel de bienestar más deprimido (Chiapas:
estrato 1) como entre aquellos que - como Baja California y Baja California Sur (estrato 5) - ocupan estratos medio altos. En otras palabras,
la distribución de la población discapacitada no parece seguir un orden
socioeconómico definido.
Las causas de la discapacidad son variadas: el 31.6% (media nacional) de las personas afectadas la ha adquirido a consecuencia de una
enfermedad; el 22.6% por su avanzada edad; el 19.4% por nacimiento
y el 17.7% por un accidente (sea laboral, sea automovilístico o de otro
tipo) (INEGI, 2003: 534) (gráfica 1).
1

Esta cifra es aproximada ya que se considera que el conteo no fae bien realizado.
INEGI, Regiones socioeconómicas, Guia del sistema, p. 7; disponible en:
http://jweb.inegi.gob.mx/niveles/jsp/Guia_del_Sistema.pdf. consultada el 01/06/2006

2

107

15

I• Serie11

10
5

o

Fuente: INEGI (2004). Las personas con discapacidad en México: una visión
censal, Aguascalientes, INEGI.

Llama la atención que entre las entidades federativas donde las enfermedades tuvieron una mucho mayor incidencia en la producción de las
discapacidades (media nacional 31. 6%) se encuentran en los primeros
lugares Sinaloa y Sonora (35.3% respectivamente) seguidos por Nuevo
León (35.0%), Tabasco (33.4%), Tamaulipas (33.1%) y Veracruz(32.8%).
Desafortunadamente el INEGI no brinda información acerca del tipo de
enfermedad que subyace a las discapacidades ni tampoco de sus causas.
Sin embargo, dado que los estados con una incidencia considerablemente
mayor de discapacidad por enfermedad destacan en el plano económico
por sus importantes actividades agrícolas, industriales y petroquímicas
es posible inferir que la mayor incidencia de enfermedades se ligue a
cambios en el medio ambiente ( contaminación ambiental, manejo de
sustancias tóxicas) que afectan la salud y que se traducen a mediano
plazo en la pérdida de capacidades psicofisicas. La enfennedad como

�L08 / Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

109

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectíves otoño/fa// 2006. Vol.8. N11m. 2 /

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

causa de la discapacidad afecta en mayor grado a las mujeres
Algo similar se observa en el caso de los accidentes como causal
de discapacidad. Las entidades federativas visiblemente por encima
de la media nacional (17.7%) - Colima (20.6%), Estado de México
(20.5%), Baja California (20.4%), Chihuahua (20.0%), Baja California
Sur (19.9%), Distrito Federal (19.5%), Tamaulipas (19.2%) y Coahuila
19.0% - se ubican en la escala de bienestar social en los estratos medios
(4 y 5) y altos (6 y 7). Estos estados tienen además algunas características
socioeconómicas en común: en términos generales, el sector primario
tiene un peso muy reducido en el Producto Interno Bruto (media nacional: 3.8% en 2004); por otra parte, en algunas entidades el sector
secundario aporta considerablemente más al PIB estatal (Coahuila, Estado
de México, Tlaxcala, Tamaulipas) que el promedio nacional (26.3% en
2004), o bien, se observa la presencia de un sector terciario mucho más
potente que a nivel nacional (media nacional: 69.6% en 2004). Esto es
el caso de Baja California, Baja California Sur y del Distrito Federal.3
En cambio, los estados donde los accidentes constituyen una menor
fuente de discapacidad destacan sobre todo por la fuerte presencia del
sector primario en el Producto Interno Bruto: Chiapas, Michoacán,
Nayarit, Oaxaca, Sinaloa, Sonora y Zacatecas. Dentro de este grupo se
encuentran también entidades con una fuerte actividad turística como
Quintana Roo. Con base en los datos anteriores es posible inferir que las
accidentes discapacitantes se relacionan con el trabajo industrial al igual
que con la concentración de la población en grandes centros urbanos (accidentes automovilísticos). La importancia de los accidentes laborales
es indicado asimismo a través de las diferencias de género: el 23.3% de
las discapacidades masculinas se debe a accidentes frente al 11.5% en el
caso de las mujeres (gráfica l ). Ello se relaciona con la mayor integración
masculina al mercado laboral.

(gráfica 2). Se observó una distribución diferenciada entre las diversas
entidades federativas: la edad corno causa de discapacidad resultó más
significativa en estados como Oaxaca (30.8%), Guerrero (28.6%), Yucatán (27.0), San Luis Potosí (26.4, Tabasco (26.2), Campeche (25.8), Guanajuato (25.6%), Puebla (25.5), Nayarit (25.3%), Hidalgo y Michoacán
(25.0%) (media nacional: 22.7%), es decir, en zonas tradicionalmente
expulsoras de fuerza de trabajo masculina. En cambio, la edad como
causa de discapacidad resultó de menor importancia en las entidades que
concentran las actividades industriales (Baja California, Baja California
Sur, Estado de México, Distrito Federal, Coahuila y Nuevo León) y en
zonas de actividad agropecuaria comercial (Sinaloa).4
Gráfica 2.- Causa de la discapacidad en México, según el género,
2000.
35.0%

30.0%

25.0%

20.0%

15.00/4

■

hombres

■

mujeres

10.0%

5.0%

0.0%

Los problemas de discapacidad están asociados asimismo con la edad
avanzada de la población: el 22.7% de los casos se remitió en el 2000 a
este factor (gráfica 1). También aquí se observa una diferenciación importante entre los géneros. La edad avanzada cobró en mucho mayor grado
importancia en el caso de las mujeres (27 .1 % ) que en los varones (18.6%)
3

http://www.inegi.gob. mxlestlcontenidosl espanol/rutinas/ept.asp?t=cuna J3 &amp;e=J668

enfermedad

edad
avanzada

nacimiento

accidente

otra

Fuente: INEGI (2003). Mujeres y hombres en México, Aguascalientes,
lNEGI.

4

http:/lwww.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanollrutinas/ept.asp?t=mdis04&amp;c=31 71.

�11 O / Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño!fall 2006. Vo/.8, Num. 2 I

111

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

Al analizar el tipo de discapacidad, se detecta que en el 2000 el 45.3% de
la población discapacitada en México presentó problemas de motricidad.
El 26.6% padeció de una discapacidad visual, el 15.7% de auditiva, el
16.1 % de una discapacidad mental y el 4.9% tuvo problemas de lenguaje
(dislexia, tartamudeos, etcétera).
Gráfica 3.- Tipo de discapacidad en México, 2000

50
45
40

----------...--------'!1!1

35
30

25
20
15
10
5

o

Fuente: INEGI (2004). Las personas con discapacidad: una visión censal,
Aguascalientes, INEGI.

Las diferencias socioeconómicas y demográficas se hacen notar en el predominio de los diversos tipos de discapacidad. Las entidades federativas
que rebasaron la media nacional en cuanto a accidentes como causa de
discapacidad y las que además registraron un gran dinamismo industrial Y
de servicios presentaron las tasas más elevadas de discapacidad motriz. 5
Ello incita a pensar que este tipo de discapacidad se liga a los accidentes
y a enfermedades que de una y otra manera se encuentran ligadas a los

deterioros ambientales en las zonas industriales.
Nacer en México con una discapacidad o adquirirla durante la infancia significa, aún hoy en día, la marginación de las oportunidades educativas y formativas. En el 2000, el 35.5% de la población discapacitada no
contó con escolaridad alguna frente al 10.3% de la población ' normal';
el 27.8% tuvo estudios primarios incompletos (población normal 18.1)
y el 15.6% completos (19.4% de la población 'normal'). Sólo el 19%
de la población discapacitada contó con estudios posprimarios frente al
52.2% de la población 'normal' (gráfica 4). La marginación educativa
resulta particularmente intensa en entidades federativas donde el sector
primario juega aún un papel importante en la economía local y donde
un mayor porcentaje de la población radica en el campo. Esto es, por
ejemplo, el caso de Guerrero donde el 53.2% de la población discapacitada no contó con instrucción alguna, Chiapas (51.2%), Oaxaca
(50.8%), Michoacán (47.6%) o Guanajuato (47.0%) entre otras más.
Esta situación contrastó con las entidades federativas con una economía
pujante donde el porcentaje de población discapacitada estuvo muy por
debajo de la media nacional como el Distrito Federal (19.3%), Nuevo
León (24.3%) y Coahuila (25.3%). 6
El limitado acceso a la educación se expresa también por medio
de la escolaridad media que se cifró para la población discapacitada a
nivel nacional en 3.8 años frente a 7.3 años de la población ' normal '.
Únicamente en el Distrito Federal la población discapacitada alcanzó en
promedio 6.2 años de instrucción, es decir, completó la educación básica.
En Nuevo León la escolaridad media se cifró en 4.9 años y en Coahuila
en 4.5 años. 7 Los bajos niveles de escolaridad explican la elevada tasa de
analfabetismo en este sectorpoblacional: el 32.8% de los discapacitados
no dominó la lecto-escritura frente al 9.4% de la población mexicana en
general. Esta situación se exacerbó en el caso de las mujeres: en el 2000,
el 38.2% de las discapacitadas fueron analfabetas frente al 28% los
hombres en la misma condición psico-fisica. Sin duda los bajos niveles
educativos repercuten en las posibilidades laborales, el tipo de empleo
y los niveles de remuneración a los que pueden aspirar las personas con
6

5

http://www.inegi.gob.mx/estlcontenidos/espanollrutinaslept.asp?t=mdis03&amp;c=3/70

7

http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t=mdis 11&amp;e =3160
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espano// rutinas/ept.asp?t= mdis 12&amp;c=3161

�112

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la simación

113

Re,irro Perspeclivas Sacia/es / Sacia/ Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8. Num. 2 /

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

una discapacidad en el país.
Gráfica 4.- Escolaridad de la población discapacitada de 15 años y más
en México, 2000

sufren generalmente una serie de tratos discriminatorios que frenan sus
aspiraciones laborales. Ello se articula en la estructura de la población
económicamente activa (tabla 5).
Tabla 5.- Distribución de la Población Económicamente Activa Discapacitada en México, según el tipo de ocupación*

50

1ipo de ocupación

40

Discapacitada
%
Profesionistas, técnicos, maestros yartistas
7.4
Funcionarios y directivos
1.3
Trabajadores agropecuarios, administradores 23.4
agrícolas y agricultores
Obreros y artesanos
25.8
Personal administrativo**
6.0
Comerciantes y dependientes
13.0
Vendedores ambulantes
4.1
Trabajadores personales y domésticos
11.4
Trabajadores en otros servicios
7.6

30

20
10

o

Fuente: INEGI (2004). Las personas con discapacidad: una visión censal,
Aguascalientes, INEGI. Véase también la página web: http://www.inegi.gob.
mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t =medu 10&amp;c=3278

En el 2005, el 57.4% de la población mexicana mayor de 12 años de
edad desempeñó una actividad laboral8. Esta cifra contrasta con el 25%
de la población discapacitada: dato que ilustra las grandes limitaciones
que afronta este sector para encontrar un sustento material (INEGI,
2004:53) a pesar de que el 50% de la población discapacitada (aproximadamente 915 mil personas) se encontró en condiciones psicofisicas
adecuadas para incorporarse a algún trabajo. Por otra parte, aquellos
individuos con una discapacidad que lograron insertarse en un empleo,
8

http://www.inegi.gob.mx/estlcontenidoslespanol/rutinaslept.asp ?t=mtra66&amp;c=3647)

Población
'Normal'
%
11.6
2.1
13.9
24.8
18.5
14.0
3.8
7.8
3.5

*Los datos para los discapacitados corresponden al año 2000, mientras que los
datos para la PEA en general son de 2006.
**inspectores, jefes y supervisores administrativos, oficinistas
Fuente : http ://www. inegi .gob. mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.
asp?t=mdisl 4&amp;c= 3163

Es preciso subrayar que las cifras arriba son comparables sólo de forma
limitada ya que corresponden a momentos históricos diferentes: los datos
para la población discapacitada son del año 2000, los de la Población
Económicamente Activa en general del 2006. A pesar de ello pensamos
que demuestran ciertas diferencias estructurales entre población general
Ydiscapacitada que siguen siendo válidas. La mayor parte (73 .6%) de las
personas económicamente activas con una discapacidad se concentró en
cuatro áreas profesionales: laboraron como trabajadores agropecuarios
en el campo (23.4%), como obreros y artesanos (25.8%), comerciantes

�114 /

los discursos gubemamenlales acerca de la discapacidad en México y la si/uación
de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

y dependientes 13% y como trabajadores personales y domésticos
(11.4%).

Comparada con la estructura de la PEA total, se observa una clara
sub-representación de personas discapacitadas en el campo de los profesionistas (7.4% de discapacitados frente al 11.6% de la PEA total),
funcionarios y directores (1.3% de discapacitados frente a 2.1 % de la PEA
total) y el personal administrativo (6% de personas con una discapacidad
laboraron en este sector frente al 18.5% de la PEA en general). Se trata
ciertamente de las ocupaciones con las expectativas de ingreso y los
niveles de prestigio social más elevados.

115

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

Gráfica 5.- Población con discapacidad económicamente activa, según
ocupación principal y sexo, 2000.

Trabajadores domésticos

T. Educación

Oficinistas

Comerciantes y dependientes

En cambio, las personas discapacitadas se encontraron sobre-representadas en el sector agropecuario (23.4% de los discapacitados laboró
allí) y en el sector de los servicios personales y domésticos (11.4% de
discapacitados frente al 7.8% de la PEA en general). Son precisamente
estos empleos los que se desarrollan, por lo común, en medio de
relaciones laborales precarias ( empleos inestables y sin firma de un
contrato laboral formal) que, además, están asociadas a un bajo nivel
remunerativo.
En cuanto a las diferencias genéricas de la estructura ocupacional de
la PEA discapacitada, se observan las mismas brechas que en la población
normal: las mujeres se concentran en el servicio doméstico (el 80.8%
de los trabajadores discapacitados ahí posicionados eran mujeres), en el
sector educativo (47.7%), en oficinas (44.1 %) y en el comercio (39.4%).
En cambio, los varones predominaron en el transporte, los servicios de
vigilancia, en las labores agropecuarias y en la industria de la construcción. Estas áreas son casi su reservorio exclusivo. También encontraron
aceptación en el comercio, como oficinistas y en el sistema educativo.

■ hombres
■ mujeres

Ayudantes, peones y similares

T.Agropecuarios

Vigilancia y protección

Operadores de Transporte
0.0% 20.0% 40.0% 60.0% 80.0% 100.0 120.0

%

%

Fuente: INEGI (2000). Anuario Estadístico. Estados Unidos Mexicanos. Aguascalientes, INEGI.

La situación económica adversa de la población discapacitada se refleja
con gran transparencia en los bajos niveles de ingreso (gráfica 6). Para
el 63.6% de los hombres y el 68.5% de las mujeres la mejor percepción
fue de hasta dos salarios mínimos al mes. Dentro de este estrato de
ingreso muchos trabajadores no alcanzaron siquiera un salario lllÍllimo
y otros más trabajaron gratis. En la población masculina sólo el 24. l %
y el 17.2% de las mujeres percibieron un ingreso entre 2 y 3 salarios
mínimos y únicamente el 6.3% de los varones y el 4.8% de las mujeres
obtuvieron remuneraciones por encima de los cinco salarios mínimos
mensuales.

�116

Re,ista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 /

/ los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

117

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

Gráfica 6.- Ingresos de la población con discapacidad ocupada según
sexo (en salarios mínimos),2000
35

31.7
30

25
20
■ Hombre

15

■ Mu¡er

10

5

o
No
Menores
percibe de 1SM
ingresos

De
1a2SM

Másde
2SMa

Más de 3 Más de 5 Másde
a5SM
a10SM
10SM

3SM

Fuente: INEGI (2000) Anuario Estadístico. Estados Unidos Mexicanos Aguascalientes, INEGI.

Los datos arriba reflejan el enorme nivel de pobreza que marca las condiciones de vida de los discapacitados mexicanos. Su situación económica
resulta aún más menesterosa si se toma en cuenta que este sector poblacional tiene necesidades de salud especiales y requiere - sobre todo
cuando la discapacidad es causada por enfermedad o accidente - cierto
tipo de medicamentos. En vista de que muchos discapacitados adultos no
están económicamente activos y dado que un gran número de aquellos
que trabajan se ubica en el sector informal de la economía, es de suponer
que un considerable contingente de la población discapacitada no cuenta
con servicios médicos sino depende de la medicina privada: factor que
incrementa aún más su nivel de pobreza y su vulnerabilidad.

Naciones Unidas (Oficina de Representación para la Promoción e Integración Social para Personas con Discapacidad Promoción, 2002) acerca
de los aspectos fundamentales que deben atender los programas sociales
dirigidos a este sector. Dicho organismo supranacional sugirió tomar
en cuenta, por un lado, las necesidades individuales, la rehabilitación y
los recursos técnicos auxiliares así como las diversas deficiencias de la
sociedad; y establecer, por el otro, mecanismos que aseguren la calidad
de vida, en particular, el acceso a la educación, la salud, el empleo, la
recreación y los deportes (Oficina de Representación, 2002). Es así como
se intentó llegar a una síntesis de los dos paradigmas antagónicos que
han prevalecido en la historia de las políticas públicas hacia la población
discapacitada: el modelo médico y el modelo social.
Con base en dicho modelo biopsicosocial, la Oficina de Representación para la Promoción e Integración Social para Personas con Discapacidad, creada por el gobierno federal en 2001, y la Secretaría del
Trabajo y Prevención Social diseñaron un programa de integración laboral
Ysocial que representaría el eje estratégico de las políticas públicas a
favor de la población discapacitada. Dicho Plan de Integración Laboral
estipula la reincorporación social y laboral de los discapacitados como
el objetivo prioritario de las políticas sociales dirigidas a este sector poblacional: una meta de dificil alcance ante la perduración de una serie de
prejuicios sociales que bloquean la aceptación social y que subestiman
el potencial de trabajo y de desarrollo de las personas discapacitadas
(Oficina de Representación, 2002: 5). A ello se suman, además, las
limitaciones infraestructurales que acatan en extremo la movilidad de
los discapacitados en México: situación que fortalece su marginación
comunicativa, social y laboral.
·

Políticas públicas en atención a personas con discapacidad en el
México actual

Para asentar las bases normativas de la rehabilitación se efectuaron,
en el 2001, reformas al artículo 3 de la Constitución que establece el
derecho al trabajo de cualquier mexicano sin distinción de su etnicidad,
género, presencia de capacidades diferentes y la condición social; al
artículo 5º referente a la libre elección de las actividades laborales; y al
artículo 123 que promueve la creación de empleos.

Desde el 2000 la retórica del Estado mexicano con respecto a la población
discapacitada ha sido influida profundamente por las posiciones de las

La rehabilitación laboral es identificada como el primer paso hacia la
integración de la población discapacitada al sector productivo. Consiste

�118

/ Los discursos gubernamentales acerca de la discapacidad en México y la situación

Rtvisto Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 21

de los discapacitados - Una mirada desde los censos de población

en la evaluación de las habilidades y destrezas de los discapacitados,
la orientación profesional, su capacitación en oficios pertinentes y la
colocación selectiva de los individuos en centros productivos que demanden sus servicios. Un ejemplo de esta política constituyen los "talleres
protegidos" que combinan actividades productivas con tareas de rehabilitación. Si bien representan proyectos sociolaborales prometedores
que deberían de extenderse en el futuro, su impacto en la vida de los
discapacitados mexicanos es aún marginal. Por otra parte, el predominio
de un modelo económico, que en vez de extender las prestaciones sociales y los derechos laborales de la población económicamente activa
los elimina argumentando la necesidad de reducir costos e incrementar
la competitividad de las empresas, alberga pocas esperanzas para que la
marginación laboral y económica de la población discapacitada pueda
ser superada a corto o mediano plazo.
Resumen y conclusión

La población discapacitada en México ha sido siempre un sector aparte
de la población y condenada a la marginación económica, social y
educativa. A pesar de que su número se incrementó considerablemente
a raíz de la Revolución, el Estado mexicano no consideró necesario
apoyar a este sector poblacional a través de políticas públicas específicas
tal como sucedió en Europa. Los discapacitados fungieron sólo como
un subsector del enorme ejército de los pobres. Los administradores
públicos consideraron que las políticas de combate de la pobreza - que
el Estado mexicano adoptó apenas desde la década de los ochenta del
siglo XX - atenderían también las necesidades de esta población. Sin
embargo, los datos estadísticos disponibles demuestran que esto no ha
sido así. La integración económica de la población discapacitada, sus
ingresos y su acceso al sistema educativo se encuentran por debajo de
la media nacional. Los discapacitados mexicanos constituyen de esta
forma los más pobres de los pobres. Si bien es cierto que la referencia a la
población discapacitada forma parte, desde el 2000, del discurso 'políticamente correcto' que enfatiza los derechos fundamentales de este sector
poblacional, no es menos cierto que en ausencia de programas políticos
y económicos concretos a su favor, tal discurso político aparentemente
abierto y tolerante es sólo un medio más para enmascarar la exclusión
existente (Cisneros, 2001: 75).

119

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Re&lt;irta Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 1006. Vo/.8, Num. 2 /

121

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Página consultada el 19 de junio de 2002.

�APUNTES ONTOLÓGICOS,
EPISTEMOLÓGICOS Y
METODOLÓGICOS
ONTOLOGICAL,
EPISTEMOLOGICAL AND
METHODOLOGICAL
NOTES

�Re,ísJo Perspectivas &amp;Jciales / &amp;x;ial Perspectives otoño/foil 2006. Vol.8, Num. 2 / Pág. 125-156

125

Un método para analizar la evolución urbana basado en una
aproximación a la ecología urbana

Adolfo Benito Narváez Tijerina*

Abstract
This artícle examines the application ofurban ecology analysis (urban and
architectural morphology, urban activities and land use; and the clistributíon ofurban vegetation) which has been developed in order to improve
urban planning and to design better urban policy for inner city recovering and rehabilitation. It describes the methodology used to measure
the interaction among environmental variables in the urban landscape.
This information is the basis of a simulation model of urban evolution
proposed here. Finally, I will analyze the philosophical implications of
this methodology and its contribution to a deeper understanding of the
correlation between social and physical spaces in the city.

Resumen
Este trabajo se centra en la aplicación del análisis de la ecología urbana
(que se da entre la morfología urbano-arquitectónica, las actividades
urbanas y los usos de suelo y la dasonomía) que es considerado como
un medio para mejorar la política de rehabilitación del interior de las
ciudades. El artículo describe el método de análisis desarrollado para
conocer en que grado interactúan las variables ambientales. Esta infor- .
mación constituye la base de un modelo de simulación de la evolución
urbana. Finalmente se analizan las implicaciones filosóficas del método
de cara a la comprensión profunda de las correlaciones del espacio social
Yel espacio físico en la ciudad.

*El autor es profesor titular de la Facultad de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Su dirección electrónica es:
anarvaez@far.uanl.mx
ISSN 1405-1133 © 2006 Universidad Autónoma de Nuevo León, University ofTexas of Austio,
University ofTexas of Arlington, University ofTenoessee,
Universidad Juárez del Estado de Durango.

�126

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Keywords
Urban analysis, architectural analysis, urban ecology, simulation model,
urban evolution.
Palabras clave
Análisis urbano, análisis de la arquitectura, ecología urbana, modelo de
simulación, evolución urbana.
Introducción

Es interesante constatar en el día a día de nuestra vida en la ciudad las
diversas maneras en las que se presenta la relación del espacio físico
con el espacio social. Como si se tratara de una relación causal, el espacio social, por su naturaleza dinámica y cambiante, parece manifestar
estas propiedades suyas en el espacio físico, somatizando cada nuevo
estado de su cuerpo en los componentes que lo materializan. Esta idea,
que hemos expuesto antes (Narváez, 1999, 2000, 2001), no es nueva
en absoluto. Bourdieu (1999) como heredero de la tradición de Lefevre
se ha referido a la materialización de las estructuras que componen al
espacio social como parte de la función simbólica de éste que consigue
traducirse mediante las estructuras físicas de la ciudad.
La complementariedad y la continuidad entre el espacio fisico y el
espacio social pueden ser imaginadas como partiendo de apoyo operacional común que podríamos caracterizar, como Bourdieu (1999), situado
en la capacidad de comunicación mediante símbolos del ser humano.
Así el espacio urbano sería ante todo un campo de conocimiento y el
ejercicio de construirlo representa un proceso de aprendizaje. Un aspecto
de la naturaleza de este espacio - que difiere radicalmente con la tesis de
causalidad lefevrista1 - es su naturaleza sistémica. En efecto, imaginando
que esta estructura de la existencia vive además en el tiempo, empezamos

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

127

a ver, como Grafmeyer y Joseph (1979), que hay una cadena de causas
en los cambios del espacio que tienen múltiples direcciones. Ello implica
que aún con el imponderable histórico de la estructura física de la ciudad
sobre las actividades dinámicas y localizadas que se dan en el espacio
urbano, es posible pensar en la existencia de una causalidad bidireccional en el sentido de que tanto la estructura física del espacio afecta
la manera en la que se establecen las actividades, como las actividades
fijan las condiciones para la supervivencia de unas tipo-morfologías
determinadas sobre otras.
Esta idea es atrayente, pues sugeriría la posibilidad de analizar las
formas edificadas, el paisaje urbano y el espacio y las redes sociales
como un sistema orgánico al igual que los diversos tipos edificados, actividades y componentes del paisaje como especies en competencia. El
presente artículo parte de esta consideración para desarrollar un método
de medición de los niveles de correlación entre los componentes del espacio fisico, el espacio social y la vegetación en un sector determinado de
la ciudad. Este método constituye por su parte la base para la elaboración
de un modelo capaz de predecir la evolución urbana.
Un buen punto de inicio para este problema lo hemos hallado justamente en la sociología urbana, que ha centrado su atención en el análisis
de las múltiples relaciones entre los espacios fisicos y sociales de la
ciudad contemporánea. Los modos de vida encuentran una traducción en
el lugar y luego éste le devuelve un sentido inesperado a la existencia.
«Debido al hecho de que el espacio social está inscripto a la vez en las
estructuras espaciales y las estructuras mentales, que son en parte el resultado
de la incorporación de las primeras, el espacio es uno de los lugares donde se
a.firma y ejerce el poder, y sin duda en la fonna más sutil, la de la violencia
simbólica como violencia inadvertida: los espacios arquitectónicos -cuyas
conminaciones mudas interpelan directamente al cuerpo y obtienen de este,

1

Al igual que Henri Lefevre, Pierre Bourdieu otorga un papel fundamental al capital,
la propiedady al poder en la conformación del espacio de existencia al suponer que «el
espacio social se retraduce en el espacio fisico, pero siempre de manera más o menos
turbia: el poder sobre el espacio que da la posesión del capital en sus diversas especies
se manifiesta en el espacio fisico apropiado en la forma de determinada relación entre
la estructura espacial de la distribución de los agentes y la estructura espacial de la
distribución de los bienes o servicios, privados o públicos» (Bourdieu; 1999: 120)

con tanta certeza como la etiqueta de las sociedades cortesanas, la reverencia,
el respeto que nace del alejamiento, o mejor, del estar lejos, a distancia
respetuosa- son en verdad los componentes más importantes a causa de su
misma invisibilidad [ ...)de la simbólica del poder y de los efectos total.mente
reales del poder simbólico» (Bourdieu; 1999: 122)

�128

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbmu,

/lr,is/a Perspectivas Sociales / Social Perspectives

otoñolfal/ 2006. Vol.8, Num. 2 /

129

cuanto a los procesos de transformación que se fijen en su ámbito. Sin
embargo, hay una adecuación sistémica entre ambos lados de la realidad,
que se solapan y causan efectos sobre su contraparte. Una cuestión de
interés en ello estaría relacionada con el sentido de la causalidad (en
términos de tiempo y de "espacio") observable en el escenario de la
transformación de la ciudad.

Así los símbolos hallan su ecosistema en la ciudad:
«Las grandes oposiciones sociales objetivadas en el espacio físico (por
ejemplo capital / provincia) tienden a reproducirse en los espíritus y en el
lenguaje en la forma de oposiciones constitutivas de un principio de visión y
división, vale decir, en tanto categorías de percepción y evaluación o de
estructuras mentales [ ... ]En

ténninos generales, las sordas conminacio-

nes y las llamadas al orden silenciosos de las estructuras del espacio físico
apropiado son una de las mediaciones a través de las cuales las estructuras
sociales se convierten progresivamente en estructuras mentales y sistemas de
preferencias.» (Bourdieu; 1999: 121)

Por su naturaleza espacial, las redes de socialización y el espacio social
pueden compartir propiedades con los objetos físicos como localización,
extensión, relación de posición; y con los objetos sociales como jerarquía,
ubicación, etc.

Si bien es posible pensar que la adecuación sistémica de estos dos
lados de la realidad que estudiamos juega un papel fundamental en la
configuración del espacio en el que vivimos, falta contestar algunas
interrogantes, como por ejemplo la que se deriva de la divisibilidad de
cada clase de espacio en componentes: Martín y March (1975) señalan
que para el análisis del espacio fisico de la ciudad es posible trazar una
primera división fundamental en dos categorías: espacios adaptados y
canales2. También el espacio social se divide a su vez en componentes
de una existencia objetiva evidente. Si esto es así, ¿cómo es la adecuación de estos componentes de cada clase de espacio en la ecología de la
ciudad?

«es indudable que la incorporación insensible de las estructuras del
orden social se cumple, en buena medida, a través de la experiencia
prolongada e indefinidamente repetida de las distancias espaciales en que se
afirman determinadas distancias sociales, y también, más concretamente, a
través de los desplazamientos y movimientos del cuerpo que estas
estructuras sociales convertidas en estructuras espaciales, y con ello
naturalizadas, organizan y califican socialmente como ascensión o
declinación... entrada (inclusión, cooptación, adopción) o salida (exclusión,
expulsión, excomunión), acercamiento o alejamiento con respecto a un lugar
central y valorizado» (Bourdieu; 1999: 121)

Otra interrogante que surge alrededor de estos problemas tiene que
ver con la posibilidad de medir la mutua adecuación de cada componente
de la ecología urbana para calificar la relación sistémica de los contextos
urbanos. Esto abre una perspectiva interesante, ya que a partir de estudios
comparados sería posible ver la diversidad y las semejanzas sistémicas
que podrían existir entre los enclaves de una ciudad y entre ciudades.
En el siguiente apartado se describe el proceso de construcción de un
método para caracterizar y medir los niveles de correlación entre tres
componentes de la ecología urbana, lo que pretende dar respuesta a las
interrogantes de las que surge esta investigación.

A esta lista de categorías de Bourdieu hay que agregar las relaciones puestas de relieve por la yuxtaposición de aspectos que, lejos de solaparse,
se complementan interactuando en el hábitat.
2

En el escenario de la ciudad la naturaleza de lo simbólico frente a lo
fisico establece un principio de exclusión -cuando menos en un sentido
dialéctico- que aleja una manera de existir de la otra. Como si se tratara de
una imagen especular, lo simbólico parece establecer una correspondencia
con lo fisico, pero al mismo tiempo instituye sus propias legalidades en

Esta forma de caracterizar a la ciudad pone el acento en la necesidad de utilizar
modelos para explicar esa complejidad difícilmente divisible que es la ciudad contemPoránea. En general, estos nos pueden ayudar a ver mejor unas relaciones dadas en
el espacio, abriendo la posibilidad de que podamos simular su transformación. El que
utilicemos esta atrayente capacidad de los modelos luego abre otra posibilidad: la de
indagar sobre principios generales que luego permitan establecer predicciones sobre
los procesos de cam bio del espacio urbano que estudiemos.

�130 /

Un mélodo para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspeclives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 1 /

131

La construcción del método de análisis de la ecología urbana para
la medición de los niveles de correlación entre el espacio fisico, la
vegetación y el espacio social

construido fuertes lazos con el paso del tiempo). No obstante las ventajas que muestra este criterio de delimitación, tiene también desventajas
operativas que nos hicieron optar por un criterio distinto.

De 2000 a 2003 ensayamos en diversos enclaves del centro metropolitano de Monterrey una forma de ver y caracterizar la ecología urbana.
La zona de nuestro trabajo puede seccionarse de diversas maneras: una
sectorización usual alude a las características ambientales del espacio
urbano, condicionadas en parte por el desarrollo histórico de la ocupación del suelo. De esta fonna se percibe una ruptura de la vieja traza de
la calle Aramberri hacia el norte, un cambio de una traza irregular que
corresponde a la zona sureste del centro a un damero de 100 varas castellanas de lado (la intervención Llanos y Valdés-Clousset del siglo XVIII)
y, más recientemente, una sectorización inducida por la edificación en
altura en la porción central de la zona. De este modo se presentan tres
áreas netamente diferentes: oriente, centro y poniente.

La mencionada desventaja está ligada a la dificultad de asociar los
datos obtenidos del levantamiento de los aspectos socio-físicos del medio
a las bases de datos socio demográficas y económicas de los censos de
población y vivienda del país. Dicha dificultad nos hizo delimitar las
zonas de estudio de acuerdo con la subdivisión de Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática.

Esta sectorización señala la concentración de usos: comerciales y
de servicios en el centro; mixtos en el oriente y mayoritariamente habitacionales en el lado poniente. El límite de estas zonas habitacionales
parece estar fuertemente marcado por la calle Villagrán, que recorre de
norte a sur la ruta de los «giros negros»3 instalados entre la Central de
Autobuses y la Alameda Mariano Escobedo.

Sobre esta información en forma de datos vectoriales a los que se
asocia una imagen fotográfica aérea tipo raster, empezamos a elaborar
el sistema de información geográfico. Un grupo de encuestadores se dio
a la tarea de catalogar las características del entorno que indicamos. Determinamos para esta etapa de la investigación cuatro tipo de datos que
serían necesarios para el análisis: (1) la clase de actividades en la zona;
(2) la morfología de las edificaciones; (3) las redes infraestructurales;
y (4) la vegetación. Los primeros dos tipos de datos se asociaron fácilmente a la parcela del plano catastral. La información sobre las redes
infraestructurales resultó ser insignificante para nuestro análisis, pues
la extensión de las mismas era total en el sector y no tuvimos forma de
comparar la carencia de acceso a un servicio con el equilibrio de los otros
aspectos del análisis.

Un criterio que aún hoy ronda nuestras discusiones sobre la delimitación de la zona de estudio está centrado en la determinación de zonas
territoriales que han sido apropiadas por la población y que se hacen
evidentes mediante la elaboración de mapas mentales. Las primeras
observaciones nos hicieron notar rangos de utilización del territorio por
las poblaciones de alrededor de diez cuadras a la redonda de la residencia
o de lo que podría caracterizarse como el «corazón» de un sector (una
plaza, un monumento, una zona de uso homogéneo, etc.). Esta forma de
delimitar la zona de análisis tiene ventajas frente a otras más intuitivas,
ya que permite un grado de certeza bastante alto dado que lo observable
está relacionado con una población que comparte un territorio perceptual
(lo que no es igual a afirmar de que se trata de una comunidad que ha
3

Prostíbulos, bares, salas de masajes, cabarets, table dances, etc.

Una vez tomada esta decisión realizamos el levantamiento del área
de estudio. La dirección de geografia del municipio de Monterrey nos
facilitó datos muy detallados sobre la zona que incluía el relieve del terreno, el manzaneado, la división catastral y los límites exteriores de las
edificaciones existentes en el sector.

Cuidamos que los datos levantados fueran lo suficientemente consistentes para poder elaborar estudios comparados de las ecologías de las
diversas zonas del estudio. La clasificación de las actividades se hizo de
manera más fina que lo acostumbrado por las direcciones de desarrollo
urbano de la ciudad y del Estado, toda vez que por el nivel de resolución
del estudio un pequeño cambio de giro en el uso - el cual resultaría insignificante para un análisis macro - podría arrojar para nosotros datos

�Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vo/.8, Num. 2 I

132 ;

importantes en cuanto a la ecología urbana.
Nuestro estudio partió de la tesis que es más productivo concentrarse en las interrelaciones entre los diversos subsistemas del espacio
urbano que en los subsistemas en sí. Esta idea sugiere que existen nuevas propiedades del sistema que «se generan» por la interacción de las
unidades que lo componen, y que estas propiedades no se encuentran
físicamente en los componentes del sistema: de hecho empiezan a vivir
cuando dichos componentes entran en interacción. Centramos en este
tipo de información significó tratar de «ver el mundo que se halla detrás
del mundo», es decir, observar esa parte de la realidad que no se ve de
inmediato, pero que se manifiesta en la realidad cotidiana. ¿Cómo hacer
que esta información fuera visible para nosotros?
Las matrices de correlación son instrumentos muy eficaces para informamos en qué «sitio» se encuentra una información determinada en el
sistema4• Las matrices permiten visualizar esta clase de datos rápidamente
ya que renunciando parcialmente a la base geográfica permiten que_ l~s
datos que ésta contiene se presenten agregados en categorías. Ello fac~hta
comprender el grado de asociación (dependiente de la geo~afia fis1c~)
entre dos o más aspectos del sistema. De este modo las matnces tendrán
potencialmente las dimensiones de la ecología urbana bajo estudio. La
N dimensionalidad no resulta un problema en la representación, dado
que se trata de abstracciones a partir de operaciones matemáticas que,
aunque se relacionan con un espacio fisico determinado (tridimensional),
no se refieren por entero a esa única propiedad del sistema.
El predio urbano fue la unidad base para la construcción conceptual
de las matrices. De alguna manera resultó fácil relacionar el objeto de
estudio a esta unidad básica. Referimos todos los aspectos observados
a esta unidad y al atributo compartido por el espacio social, el espacio
4

133

Un método para analizar /a evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

"A un arreglo o disposición rectangular de números... se le denomina matriz. Quienes
por primera vez estudiaron las matrices más ampliamente fueron los matemáticos ingleses Arthur Cayley (1821- 1895) y James Silvester (1814- 1897) ... Desde I948 af!':'ximadamente, las matrices se convirtieron en importantes instrumentos matema11cos
para la resolución de problemas en los negocios y las ciencias sociales, casi tanto
como lo habían sido con respecto a las ciencias físicas y a la tecnología en décadas
anteriores. " (Britton y Bello; 1999: 412)

natural y el espacio construido de localización. En el siguiente paso
empezamos a anotar - independientemente de la localización geográfica
del predio y su jerarquía funcional en el sitio (su cercanía a vías principales, por ejemplo) - la presencia simultánea de los dos datos que se
«cruzaron» en el espacio. Cuando ésta se encontró, se marcó el sistema
de información geográfico generando una nueva información.

La medición de las correlaciones: el sistema matemático5 para analizar la complejidad
Nos interesó saber en qué medida dos aspectos observados se influyen
mutuamente en el hábitat. Para ello requerimos una imagen de la manera
en la que cada aspecto observado se distribuye proporcionalmente con
respecto a los demás de su clase. Se trata de un análisis sencillo que
consiste en la elaboración de conteos y su subdivisión proporcional
mediante operaciones aritméticas fáciles. Esto era necesario, toda vez
que la medida de la influencia mutua entre las variables y la importancia
del encuentro de una correlación ecológica altamente significativa en un
inicio podría estar relacionada con ese aspecto cuantitativo. Elaboramos
bases de datos que correlacionaron por separado cada par de variables
observadas6 •
El análisis del grado de correlación entre dos variables se basa en
la idea de que cuando la distribución de una variable entre una clase
de variables (por ejemplo la distribución de la vegetación en las actividades localizadas) sea igual o muy cercana a la manera en que esa clase
5

"En general un sistema matemático consta de las siguientes partes: (1) Un conjunto
de elementos; (2) una o más operaciones; (3) una o más relaciones que permitan comparar los elementos del conjunto; (4) algunas reglas, axiomas o leyes que satisfacen los
elementos del conjunto. " (Britton y Bello; 1999: 185)
6
La base teórica para la concepción del sistema matemático mediante el cual pudieran
medirse los niveles de correlación de la ecología urbana es la matemática de EulerVenn. los diagramas de Venn, en particular, ilustraron muy bien las ideas a las que
queríamos dar forma. Así, el sentido de una correlación estaría relacionado con el
concepto que el matemático inglés denominó "intersección de conjuntos" y que Britton
y Bello definen como: "Si A y B son conjuntos, la intersección... es el conjunto de todos
los elementos que son comunes tanto a A como a B" (Britton y Bello; 1999: 20). No
obstante, el nivel de significado de tal correlación tendrá que ver con otras cosas como
se verá más adelante en este articulo.

�134 /

Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

de variables se distribuye normalmente en el entorno, se tratará de una

correlación producto del azar y no de una relación sistémica entre variables. Por el contrario, cuando la variable a correlacionar con la clase se
separe de esta distribución proporcional, consideramos que existe un
apoyo sistémico entre ambas variables. Denominamos a la distribución
insignificante «hipótesis de nulidad» (Ho) ya que demostró justamente
lo contrario de lo que esperamos encontrar.

-"

Una forma de caracterizar matemáticamente a la hipótesis de nulidad
es considerando que corresponde a una distribución normal es decir
' posible'
que se halla justamente en el medio de la distribución máxima
(máxima correlación entre variables, es decir atracción ecosistémica) y
de la mínima (O, es decir, rechazo sistémico entre las variables).
Esta caracterización es útil para establecer los grados de correlación
en el sistema urbano. Dichos grados de correlación pueden determinarse
de acuerdo con la «región» en la que se halle la distribución real de la
correlación buscada con respecto a la esperada (Ho) De acuerdo al criterio
de Kendall, para evaluar el significado de la correlación de dos variables
medidas según el coeficiente Q, se pueden establecer períodos de .20
(entre el Oy la unidad) como base para dicha evaluación (Rojas Soriano;
1998: 417). Según este criterio se tiene que para el período de .5 a .25
habrá una baja correlación; de .25 a .45 una correlación media baja; de
.46 a .55 una correlación media; de .56 a .75 habrá una correlación media
alta y de .76 en adelante la correlación entre variables es considerada
alta (tabla 1).
De acuerdo con este criterio Ho no se halla en la región Osino hacia
el medio de la distribución proporcional. Decidimos ubicar a la región
insignificante (Ho) en el 50 de una distribución proporcional hipotética
de 100 unidades. ¿Qué significa cada «región» hacia los extremos de ese
medio?
Hacia ambos extremos de esta región de nula significación se ubican
hipotéticamente dos regiones de máximo significado que son opuestas
entre sí. Esta suposición considera que el extremo cercano al O es una
región que denominamos «de rechazo», ello quiere decir que es posible
que las variables que entren en correlación en esa proporción se repelan,

llt,ista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8. Num. 2 /

135

es decir, que una variable tiene un efecto negativo sobre otra. Se trata de
una especie de simbiosis perversa. Consideramos que en dicha región
se bailan aquellos aspectos del entorno que son destructivos para la
existencia de correlaciones entre los elementos que arman la ecología
urbana, o simplemente, que la presencia de un aspecto determinado
excluye sistemáticamente al otro en esa localización particular. Ello no
quiere decir que sean destructivos para el medio ambiente únicamente
sino que - y sin descartar lo anterior el cual debe ser evaluado por el
investigador desde su marco de valores - en esta región se hallan aquellas correlaciones en las que existe un rechazo sistémico.

Tabla 1.- Criterio de significación de las correlaciones de los pares de
variables para la ecología urbana.

1

Ttpo de correlación
87.5 - 100 o
más de 100
75.00 - 87.4
62.5-74.9
50.1-62.4
50
37.5-49.9
25 - 37.4
12.5-24.9
0-12.4

Significado
gran atracción
zona de alta significación
media atracción
sensible atracción
pobre atracción
distribución aleatoria
pobre rechazo
sensible rechazo
medio rechazo
gran rechazo

zona de pobre significación
zona no significativa
zona de pobre significación
zona de alta significación

En la región cercana a 100 o mayor a 100 se encuentran las variables
que poseen una gran correlación sistémica entre si. Ello significa que
entre dos variables existe un apoyo mutuo parecido - auque sea sólo en
el plano metafórico - a la simbiosis de los ecosistemas biológicos. Este
criterio básico de significación estableció la primera regionalización del
sistema de medición que utilizábamos.

Las matrices construidas mediante los datos del SIG constituyen una
descripción fonnalizada de la ecología urbana que se estudia. Obtenidos
los casos en que la variable A se presenta en B, la resolución de la co-

�136

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

rrelación (de la intersección de los conjuntos) hay que considerar que:

Axioma 1: la proporción de distribución de variables
[VBI, VB2••· VnN] en la categoría B es una función que depende
de la cantidad de elementos que componen la variable a ponderar (por
ejemplo VBi) dividida entre la sumatoria total de los elementos de
la categoría con la que la variable ponderada comparte el atributo
que se está tratando de correlacionar.
CVBt...BN)

PVnt...BN=
L [Vn1, Vn2... VnN] (fórmulafl) donde:

Rt&gt;ista Perspectivas Sociales/ Social Perspectives otoiw/fa/1 2006. Vo/.8, Num. 2 I

137

distribución (de A en B) según Ho es una función que depende de
la multiplicación aritmética del número de elementos que comp?nen
a la categoríaA(numéricamente siempre mayor que 1~ cate?ona_B)
con la distribución ponderada de elementos de la vanable mclmda
en la categoría B:

Ho [A UVBl ...BN]= (A) (PVBt ...BN)
(fórmula fl) donde:
Ho [A lNs 1...BN]; es la distribución de A en Vs1...BN según la hipótesis de
nulidad
A· es el número total de elementos que agrupa la categoría A (o cada variable,
p~r separado, que la compone) y PVBI..BN; es la proporción de distribución

P Vs1...BN; es la proporción de distribución de variables [Vs1 , Vs2... VBN]

de variables [Vs1, Vs2... VsN] en la categoría B

en la categoría B
(VBI...BN); es el número de casos en que se presenta Vs1...BN en la

categoría B

L [Vs1, Vs2... VsN]; es la sumatoria aritmética simple de los casos en que
se presentan Vs1 , Vs2... VsN en la categoría B.

Ejemplo:

Ejemplo:
Consideremos que A es el conjunto de árboles que existen en el enclave
urbano estudiado y es igual a 90. Substituyendo estos datos en la fórmula
precedente tenemos que:

Ho [A UVBJ ...BN]= (90) (.5532)= 49.788

Llamaremos categoría B al conjunto de organizaciones espaciales observadas en los edificios de la zona del estudio.

Tenemos que:
Organización de patio central Vn1= 130
Organización de espacios alineados V Bi= 100
Organización en planta libre Vn1= 5
Substituyendo en la fórmula
(130)
PVs1= - - - - - = .5532

[ 130+100+5]
En este caso hipotético, la distribución proporcional de las organizaciones
espaciales sería P Vn1= .5532; P Vs2= .4255 y P V8 3= .0213.

Axioma 2: La hipótesis de nulidad (Ho) es una correlación insignificante de miembros de una categoría de variables en otra. Dicha

¿Qué significa este número? Este número representa la cantidad de
árboles que estarían asociados a la organización espacial patio ce~tral
según la hipótesis de nulidad, es decir, en una distribución_en la que d~cha
correlación signifique cosa alguna. En este sentido los decllllales en dicha
cantidad no son importantes porque la cantidad es la representación de
individuos no divisibles. Tomamos como criterio el igualar la cantidad al
entero superior cuando el decimal sobrepasara 0.50 y al in~erio~_cuan~o
no alcanzara O.50. De esta manera asumimos que a la orgaruzac1on pano
central se asociarían 50 árboles en una distribución según Ho.
El resto de las variables se calcula mediante la fórmula precedente
y aplicando el redondeo a las cantidades obtenidas. La s_umato~a total
debe igualarse a A, distribuyendo, si este es el caso, la diferencia entre
el número de variables de la categoría B , para adicionarla ( cuando la
diferencia es positiva) o sustraerla (cuando la diferencia es negativa).
En este caso la distribución, según Ho y aplicando el redondeo, sería:

�138 /

Un método pora analizar la evolución urbana basada en una aproximación a la ecología urbana

Ho [A UVBl]= 50; Ho [A UVB2)=38; Ho [A UVB3]= 2.
Consideramos para este análisis que Ho [A UVBl ...V8N] se localiza en la
región del 50% del criterio de significación de correlación de variables.
Ello quiere decir que debemos «obligar» a Ho a ubicarse en este segmento
para el caso del análisis de una correlación particular. Aunque se trata de
medir la diferencia de unas cantidades de elementos expresados como
individuos en el entorno según una hipótesis de distribución insignificante
frente a una distribución real (y así establecer la distancia de la distribución real con la hipotética insignificante), hay que medir la proporción
en que Hl se distancia de Ho. Esto se hace sólo con el fin de nonnaliz.ar
las diversas hipótesis de nulidad frente a las diversas distribuciones reales
observadas en campo, ya que al construir las matrices de correlación se
puede recombinar un gran número de variables (en nuestro estudio se
recombinaron en un caso 11 variables pertenecientes al espacio social
contra 12 del espacio físico, lo que supone el cálculo de 132 hipótesis
de nulidad independientes que tienen que equipararse).
Axioma 3: La distribución según la hipótesis de correlación (PH¡)
de A en VB1 ...BN depende de la multiplicación aritmética de la
distribución observada en campo de A en V81...VBN expresada en
números enteros por 50 y dividida entre la hipótesis de nulidad (Ho)
expresada en números enteros, así:
PH¡ [A UV81 ...BN]= H¡ [A UVBt...BN] (50)
Ho [A UVs1 ...8N]
(fórmula /3) donde:
PH1 [A UVs1...BN]; es 1a distribución según la hipótesis de correlación de
A en Va1...VBN cuando Ro ha sido llevada a la región de significación de
50.
H1 [A UVs1...BN]; es la distribución observada en campo de A en Vs1...
VBN expresada en números enteros.
Ho [A UVBI...BN); es la distribución de A en Vs1...VBN según la hipótesis
de nulidad, expresada en números enteros.

Retuta Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 21

situación hipotética que hemos planteado líneas atrás es la siguiente: Para
v81 se observaron solamente 40 árboles; asociándose a la organización
espacial v 82 se observaron 37 árboles y a VB3 se observaron asociados
solamente 13 árboles. Así;
PH¡ [A UVB1]= (40) (50) = 40
50
Con base en la tabla 1 sabemos que existe un pobre rechazo entre
las variables analizadas. Según este criterio podríamos considerar que
H¡=Ho; por lo tanto, la hipótesis de que existe una correlación significativa entre las variables se puede rechazar. ¿Qué pasa con las variables
Vs2 y VB3? Aplicando de nuevo la fórmula precedente tenemos que para
[AUV82] hay un porcentaje de correlación de 48.68 y para [AUV83] será
de 3257• Mientras que para [AUVBi] y [AUVB2] es posible rechazar la
hipótesis de correlación, para [AUV83) tal situación es totalmente ajena.
El dato sugiere que hay una gran atracción entre ambas variables lo que
podría ser la evidencia de que en esta situación hipotética los edificios
organizados en planta libre favorecerían la presencia y reproducción
de los árboles en el ecosistema urbano. El que exista efectivamente
una correlación ecosistémica entre ambas variables es, como veremos,
otro asunto. En este caso el cálculo del porcentaje de correlación entre
las variables permite empezar a «ver» las asociaciones o disociaciones
significativas que luego observaremos en el campo mediante métodos
cualitativos.
El criterio para determinar el sentido de la correlación (qué variable
es la categoría Ay cuál es la B) tiene que ver con la naturaleza del sistema
urbano bajo estudio. Ello sugiere que es necesaria una observación atenta
de la manera en que cada variable se localiza típicamente con respecto
a las otras en el sitio que estudiemos. No es posible pensar que la vegetación de un sitio con clima tropical fuese constituida por los mismos
patrones de dispersión que la de un espacio desértico, por ejemplo. Las
condiciones del medio y los recursos de los que dispongan los árboles
Yla población que los procura, establecen posibilidades diferentes para
7

Por ejemplo, supongamos que la distribución de los árboles en la

139

Cantidad que por comodidad igualaremos a 100 en la matriz de correlación de variables.

�140

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

la vegetación. Como resultado puede cambiar su densidad, su estado de
salud y su dispersión en el medio.
La correlación de las variables que componen al ecosistema urbano
constituye una función que mide la divergencia entre Ho y Hl cuando
se ha normalizado la hipótesis de insignificancia llevándola a la región
central de la escala de medición:

PH1 [A UVBl ...BN]=

H1 [A UVBl ...BN] (50)
A

[

CVBl...BN)
L [VB1, VB2... VBN]

=---i

_J

(fórmula /4)

El resultado numérico, es decir, el grado de correlación entre variables
representa en realidad la asociación de cosas concretas como actividades,
voluntades, objetos sociales y seres en el medio ambiente. Creo que no
hay que perder de vista que cada número que se computa en una operación
matemática representa un aspecto mensurable de la realidad.
_ _Si bien el método que ensayamos representa una aproximación cuantitativa, no debe ser usado de manera acrítica o aplicado sin observación
del medio ambiente. Tal vez la virtud mayor de este modo de ver a la
ciudad es que observa de soslayo a la realidad: el instrumento, al colocarse momentáneamente al margen de las percepciones y las creencias
del investigador, nos pone frente a los fantasmas que pasan bordeando
la mirada atenta y nos hacen voltear preguntándonos sobre lo que sería
la sombra. Luego nosotros debemos decidir si lo que nos hace ver el
método es real o si se trata tan solo de imaginaciones. Una forma distinta
de ver a un objeto nos abre a veces una perspectiva de conocimiento
de la realidad por completo diferente. Con lo anterior quiero recalcar
la importancia de una aproximación fundamentalmente cualitativa al
estudio de la ecología urbana.

Re,ista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 I

141

¿Cómo es posible un modelo predictivo de la evolución urbana?
La matriz de correlación de variables describe el equilibrio del sistema.
De hecho, la matriz pone en evidencia el estado en el que el sistema se
encuentra en un momento dado de su historia. Siguiendo a I. Prigogine
(1997), observamos que el sistema urbano es en sí un sistema alejado
del equilibrio. Se trata, como lo señala el científico ruso, de un sistema
disipativo8, que surge por la fluctuación de elementos que precipitan
el desequilibrio y que, por lo tanto, conllevan al inicio de procesos de
autoorganización.

A través de autómatas celulares se puede plantear un medio eficaz
para modelar la evolución de este sistema en el tiempo partiendo de su
estado intermedio (el equilibrio que está definido por la matriz de correlaciones). Dicha matriz representaría el grado de correlación de las
variables del entorno, en este caso en particular, la manera en que se
correlacionan los aspectos de la forma del espacio, su uso y la dasonomía
urbana. El equilibrio-desequilibrio, definido en términos de proporción
por la matriz, establece las fuerzas con las que el entorno actúa sobre
sus células constituyentes. Surgen aquí dos preguntas: ¿qué son y cómo
pueden definirse estas células constituyentes en este sistema en particular?
Y, ¿de qué manera estas células cambian con respecto al equilibrio del
sistema?
En el autómata celular las células son la menor división coherente con
que opera cada componente del sistema conservando sus características
distintivas. Se trata de unidades que definen el agregado coherente de
elementos microscópicos y que funciona en escala macroscópica reaccionando como unidad coherente y no como un mero agregado.
Tal y como lo señala Prigogine (1997), en la evolución de estos sistemas autoorganizados se observa que el tiempo divide los componentes
macroscópicos de forma cada vez más fina (después de un salto cualitativo
8

Prigogine (1997) define a un proceso disipativo como un proceso que surge del caos,
que se autoorganiza y que toma energía del entorno para sostenerse y que disipa
energía al propio entorno. Un proceso disipativo es la semilla de otros procesos de
autoorganización dificilmente predecibles. El conjunto de los procesos, que se dan en
el marco de una estroctura como esta, es irreversible.

�\

142 / Un método poro analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Re,,sta Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 20()6. Vol.8, Num. 2 I

que debe experimentar el sistema a partir de una fluctuación que rebase
el umbral crítico de equilibrio establecido por el propio sistema) con lo
que se aceleran los procesos de intercambio de cada célula con su entorno. De esta manera se acelera la evolución del sistema en su conjunto,
pues las fluctuaciones fuera del wnbral crítico de equilibrio se vuelven
más frecuentes. Por consiguiente, el sistema en su conjunto será o bien
absorbido por el entorno - con lo que se recupera el equilibrio que se
está desvaneciendo (en una "muerte entrópica") - , o bien saltará a otro
estado nucleándose en otra organización compuesta en una etapa inicial
de células gruesas que evolucionarán hacia estados organizacionales más
complejos.

asignamos cada uso del suelo urbano un color diferente, veremos cómo,
en un proceso de autoorganización, se van agrupando estos colores
formando conjuntos más o menos robustos y :fluctuantes hasta que unos
cuantos colores predominen en el sistema y este caiga en una homeostasis
equiparable a una muerte termodinámica a menos que provoquemos una
fluctuación en el sistema - a través de un proyecto arquitectónico, una
intervención urbanistica, la apertura hacia otro subsistema fluctuante
de la ciudad por medio de una obra pública como la construcción de un
camino, un sistema de transporte o un gran parque -que pondrá en juego
otro proceso de disipación de algún sistema autoorganizativo nuevo el
cual inyectará una vitalidad renovada al entorno muerto.

Para un estudio sobre un barrio las parcelas, tal como son definidos
en el plano catastral, representan las células básicas del sistema urbano.
Dado que las propiedades inherentes a estas células - su morfología,
los patrones de uso y la dasonomía - son atributos que cambian más o
menos rápido con el tiempo, podemos establecer que éstas se dan en el
marco de una base preestablecida que puede cambiar poco o nada con
el tiempo. Esta base sería la disposición de los espacios públicos en la
zona que estudiemos y organizaría las células en un patrón coherente.
En otras palabras, sería la malla sobre la que se nuclearán las células
hasta formar un sistema.

Sin embargo, este proceso no es tan simple. Veamos: la programación de un simulador de la evolución urbana que sólo tome en cuenta
la imitación o contra-imitación del vecindario próximo a la célula es
adecuado para aquellos sistemas que parten de un estado estático que se
da apartir de una fluctuación la cual rebasa el umbral crítico del sistema.
En el caso que nos atañe, la matriz de correlaciones revela un momento
del sistema en el tiempo. Es como una fotografía del entorno en una
etapa de su historia. Si bien cambia lentamente, el retrato de este paso
en la evolución del sistema disipativo es de tal manera que no es posible
soslayar su influencia en las etapas subsecuentes.

Las células poseen un borde (definido por el parcelario) y atributos
que son las variables que hemos definido antes para construir la matriz de
correlaciones. Estas variables asociadas a cada célula fluctúan de acuerdo
a procesos de intercambio de información con su ambiente, que en este
caso es constituido por la vecindad más próxima (el parcelario lateral
y frontal definido por la base estructural de menor transformación, es
decir, la calle). ¿En qué consiste esencialmente este intercambio entre
cada célula y sus vecinas? Prigogine ( 1997) apunta que la relación de
cada célula del sistema disipativo con su vecindario se da en el sentido
de la imitación o la contra-imitación. Alude fundamentalmente a los
sistemas humanos.

Nuestra hipótesis es que la matriz debe ser concebida como una
fuerza de resistencia al cambio que acota las posibilidades de transformación del entorno. Si imitación y contra-imitación son representadas
como dos fuerzas contradictorias a las que se enfrenta la célula en su
evolución (similar a un diagrama coplanar: dos fuerzas con origen en cada
célula del sistema y dispuestas sobre el mismo eje), habrá siempre una
fuerza que se opondrá a ambas en un eje perpendicular al par imitacióncontra-imitación, con lo que la resultante de este diagrama representará
las probabilidades de la fluctuación de la célula en el sistema disipativo.
Compliquemos esto un poco más. En el entorno se encuentra una proporción específica en la distribución de atributos (variables) asociados
a cada célula que definimos por medio de la siguiente fórmula:

En este sentido es posible adelantar que las variables se transforman en el tiempo por medio de la imitación de sus vecinas o debido a
reacciones que son contrarias al comportamiento del vecindario. Si le

143

�144 / Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

l

(VBI)k

pVBt = _L_[V_B_l_,y__ ____-V_B_N_]
82

l
-J

+ W (/J formula), donde:

pVB1; es la distribución proporcional del atributo VBl en el ambiente,
(VBI); es el número de casos en los que V81 aparece en la categoría B

L

fVst, VB2... VsN]; es la adición aritmética simple de casos V81, V82VBN en la categoría B,

k es un número para nonnalizar los resultados sobre la base de una escala,
por ejemplo la porcentual, donde k= 1OO.

.\

W; es la cantidad de "energía local y su distribución inhomogénea en el
ambiente, que ha sido normalizada porcentuelmente. (Fórmula/6).

Esta proporción establece que la célula tiende a fluctuar de acuerdo con
probabilidades que "tiran" hacia una dirección u otra. No olvidemos que
es posible que una alta proporción de atributos de sistema podria implicar
que en ese momento el sistema se ha desequilibrado por una fluctuación
asociada al atributo, con lo que su potencialidad de impactar al sistema
entero y conducirlo hacia un nuevo equilibrio basado en ese atributo en
particular es grande, es decir, posiblemente se trata de una fluctuación
cercana al nivel crítico en el sistema. Ahora bien, si establecemos a estas
probabilidades como fuerzas coplanares que se oponen a la imitación
y la contraimitación y al estado de sistema como otra fuerza opuesta a
ambas, obtenemos los componentes para el cálculo de la probabilidad
de la dirección de la fluctuación de la célula.
Un nivel alto o bajo de correlación entre las variables del sistema
establecería una fuerza superior de resistencia al cambio, mientras que
un nivel cercano al medio de la escala de correlación establecería un
bajo nivel de resistencia del entorno. Por ende, cada atributo habrá de
ponerse primero en correlación con los otros atributos de la célula, para
luego calcular el nivel de probabilidad de la transformación. Un cálculo
global, que de estadísticamente cuenta de la inclinación al cambio o a la
permanencia en el sistema total, puede indicar la potencialidad evolutiva
del sistema. La figura 1 ilustra el sentido de este cálculo sobre las probabilidades de transformación del entorno. R representa la resistencia del
sistema: mide el valor de la correlación de las variables del sistema (PHI
[A UVB1...BN] en la fórmula f4) menos el factor W que es una constante

145

Rt&gt;isla Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

en las ecuaciones f5 y f6 y que define el nivel de "energía local" y su
distribución inhomogénea en el ambiente. W es una cantidad empírica
que surge directamente como un dato sensible del ambiente. Es posible
imaginar que W es el valor de suelo inhomogéneo entre cada localización
del entorno urbano. Durante el proceso de cambio cada célula toma W del
ambiente y lo traslada a otras celdas de su proximidad. Es posible que,
cuando este proceso tiene lugar, emerge un nuevo tipo de W producido
por cada célula en sí misma. En este caso W se transforma en un factor
aditivo en la ecuación de intercambio de la evolución del sistema. A pesar
de haber deducido la importancia de W en la modelación de la evolución
del sistema, el hecho de que actualmente lo estemos estudiando hace que
aún no podamos ofrecer una idea más precisa sobre la naturaleza de este
proceso.
Para conocer la magnitud de la resistencia del sistema se aplica la
fórmula f6:
(fórmula /6)

R=PH¡ [A UVBt ...BN] - W

R; es la magnitud de de resistencia al cambio que está presente en el sistema
PH1 (A UVst...BN]; es la distribución según la hipótesis de correlación de A
en Vs1...VBN cuando Ho ha sido llevada a la región de significación de 50
(fórmu/a/ 4)
W; es la cantidad de "energía local y su distribución inhomogénea en el
ambiente, que ha sido normalizada porcentuelmente

Fig. l.- Cálculo de variaciones recíprocas de rVB1...rVBN, R, m y T.

matriz de concbción dt vsrisblt&lt;

�146 /

\

Un método para analizar la ei'Olución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Cabe aclarar el sentido de la imitación y la contra-imitación. Si consideramos las probabilidades en conflicto representadas por rVBl... rV8N,
como una función que varía de acuerdo con las magnitudes de VBI ...
VBN, y consideramos su par especular como las contra-probabilidades,
tenemos magnitudes exactas de probabilidad y contra-probabilidad con
las cuales se calcula la tendencia de cambio de cada célula del sistema.
Esta situación establece con claridad que el sistema tiende a fluctuar hacia
las magnitudes de mayor concentración preparando una fluctuación que
supere el nivel crítico del sistema y precipite un desequilibrio mayor. La
contra-probabilidad es un estabilizador de esta tendencia, al fijar - en
el terreno de la contra-probabilidad - las posibilidades de que la célula
fluctúe por la contra-imitación estableciendo un patrón diferente del de
la fluctuación más probable.
Ahora bien, a este juego de probabilidades (proporciones de atributos
en el entorno) que pueden graficarse como un diagrama plano de líneas
verticales (figura 1) hay que oponer el estado de sistema para cada célula
tipo (que es el resultado de la agregación de ciertos atributos) que quedó
definido por la fórmula f4 y que representa el nivel de correlación de las
variables. Con la escala de correlaciones que hemos establecido (tabla 1)
podemos trazar una nueva escala en la que los extremos son equivalentes
en magnitud y el medio de la escala se iguala a O.
Con este dato es posible trazar para cada atributo del sistema en una
célula dada (que sólo posee ciertos atributos, pero que puede fluctuar
en cualquier sentido de todos los atributos presentes en el sistema) una
magnitud específica de la tendencia al cambio por medio de la fórmula

fl:
T ~

fórmulaj7, donde:

T; es la magnitud de la probabilidad de transfonnación de un atributo dado en
la célula hacia otro atributo

'""'ª Perspectivas Sociales / Social Perspectives oto1ioljall 2006.

Vol.8. Num. 2 /

147

caso siempre un número mayor que la resistencia de sistema. De esta
fonna se prevé que el sistema en sí fluctúa hasta el equilibrio, es decir,
cuando se equilibren los valores de rVs (que será una variable única)
yR, reduciéndose la matriz en sí a un solo componente tipo, es decir, a
una matriz de lxl , con lo que aún y que T sea igual a cualquier valor,
el sistema se encontrará en un equilibrio semejante al de una muerte
entrópica9. Debido a que el valor m, definido por la fórmula f8:

m=--R

fórmulaj8, donde:
m= es la inclinación de la tendencia al cambio
p VsN; es la distribución proporcional del atributo Ve en el ambiente
R; es la resistencia de sistema definida para cada célula tipo por la fórmula

f6

establece la inclinación de la tendencia al cambio - ya que cuando esta
magnitud es igual a 1 (especialmente cuando exista un solo atributo
ocupando todo el ambiente en un medio con sólo un tipo de células
posibles)-, el sistema se encuentra en equilibrio: ningún atributo puede
superar el nivel crítico como para provocar una fluctuación que pueda
nuclearse. En cambio, cuando el valor es mayor que la unidad, el sistema
presenta una fuerte inclinación al cambio: podrá haber fluctuaciones en
niveles críticos. En este nivel, definido por la magnitud de m superior
a 1, se presentará un s istema autorregulado: las fluctuaciones parecerán
actuar 'por sí mismas'. El arribo de tales fluctuaciones es un asunto que
en última instancia depende del sistema en sí y no de parámetros preestablecidos. m sólo señala una tendencia. Cuando m es menor que 1, se
trata de una situación en la que la transformación es poco probable dado
que existe una gran resistencia al cambio inducida por la correlación de
atributos en el entorno.

pVeN; es la distribución proporcional del atributo VeN en el ambiente

R; es la resistencia de sistema definida para cada célula tipo por la fórmula
f4

Como vemos, la probabilidad de transformación resulta ser en este

Ahora bien, m nos puede ayudar a definir cuáles son los atributos ha9 El valor de T es siempre positivo, pues una de las características de los sistemas disipativos es que en la realidad que estos definen para sí el tiempo es irreversible, lo cual
habla de una inclinación pennanente al cambio en los sistemas autoorganizados.

�148

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en 11na aproximación a la ecología urbana

cia los que fluctuará la célula. Podemos usar m para discriminar aquellos
atributos que tengan mucha inclinación al cambio por sobre los que no
la poseen. De este modo acotamos las posibilidades de transformación
de la célula. Dicho cálculo hay que hacerlo en el sentido de la imitación
(probabilidades de transformación de ciertos atributos) o en el de la
contra-imitación como el par especular de las probabilidades definidas
por pVBN- En un sistema dinámico a cada nuevo cambio se asocia un
nuevo equilibrio de sistema con lo que los valores de T, m, rVBN o R
varían recíprocamente: se trata de valores dinámicos fuertemente encadenados mediante operadores matemáticos. Por lo tanto, el simulador tiene
que hacer cálculos globales que sean puestos a jugar frente a cálculos
locales.
Un aspecto que no puede dejarse de mencionar es el de la aparición
de atributos exóticos, es decir, la emergencia de patrones atípicos en
el sistema. ¿Qué tan inclinado a la adopción de patrones exóticos es
un sistema dado? ¿Qué tan ligado está el sistema a su ambiente mayor
(una ciudad cosmopolita, ciudadanos que poseen mucha información
no asociada con su ambiente)? Si transformamos esta variable en un
número que dependa del nivel global de caos-orden podríamos generar
una simulación que tenga en cuenta la aparición de atributos exóticos. Tal
número puede estar relacionado con el nivel de "variedad" en el entorno,
asumiendo que ello va de 1 (todas las células son iguales) a la máxima
variedad posible en un entorno dado (todas las células son diferentes
unas con respecto a otras).
Un sistema como este puede ser de provecho a la hora de evaluar
el impacto de un nuevo proyecto arquitectónico o urbanístico en el
entorno, dado que se le puede poner a jugar con el resto de las células
del sistema y analizar después qué emergencias pudiera producir, sobre
qué subsistemas tiene efectos y qué clase de efectos se presentarían si
el sistema interactuara con otros sistemas de la ciudad. Además, esta
herramienta resulta útil para entender el equilibrio o desequilibrio ambiental y sus efectos en un sistema urbano en cualquier momento de
su historia. Aporta información que permite diseñar estrategias para la
revitalización urbana. En muchos casos un error de cálculo o de visión
durante el proyecto puede causar graves problemas en el futuro como por
ejemplo pérdidas financieras mayores. Para prevenir estas dificultades

Re,.isra Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 2 /

149

es de gran importancia que el urbanista base los procesos de planeación
en herramientas de simulación.

El uso del método de análisis de la ecología urbana para describir
las condiciones de un barrio del centro histórico de Monterrey
La matriz que obtuvimos al relacionar las actividades localizadas, la
morrología de las edificaciones y la vegetación de la zona, nos dio una
idea general de lo que podrían ser correlaciones significativas entre estos aspectos. La tabla 2 muestra resumidamente nuestras conclusiones
hasta este momento. Como hemos mencionado con anterioridad, dichos
resultados se refieren a la porción nordeste del área de estudio, ubicada
en el polígono delimitado por Cristóbal Colón al norte, Félix U. Gómez
al oriente, Diego de Montemayor al poniente y Santiago Tapia al sur.
Tabla 2.- Matriz de análisis de la ecología urbana de la zona de estudio

�150 /

Un mélodo para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Abreviaturas usadas en el renglón de morfología:
Feal = relación con el exterior alineado al paramento de la banqueta;
Feb = relación con el exterior edificio pabellón;
Fefnt = relación con el exterior gran porción vacía al frente;
Fetos = relación con el exterior gran porción vacía al fondo del lote;
feret = relación con el exterior retraído del paramento de la banqueta;
hl = altura del edificio un nivel típico en la zona;
h2 = altura del edificio dos niveles típicos en la zona;
h3 = altura del edificio tres niveles típicos en la zona;

\

.\

Rt&gt;ista Perspectivas Sociales / Social Perspectfres otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 21

151

Fig. 2.- Zona oriente del área de estudio ( el área del proyecto arquitectónico está encerrada por el círculo)

h3+ = altura del edificio más de tres niveles típicos ea la zona o gran altura en llil nivel
fuera de lo común;
oeal = organización espacial en planta habitaciones alineadas fonnando una fila;
oepc = organización espacial en planta patio central;
oepl = organización espacial en planta libre.

Una vez terminada la tabla, podemos interpretar las implicaciones de
cada correlación para el proyecto. Detectamos que como una tendencia
general, las actividades localizadas en la zona estudiada no fomentan
el desarrollo y bienestar de la vegetación del sector. En el mejor de los
casos las actividades demuestran una indiferencia frente a la vegetación,
aunque esta se encuentra ya en una región de rechazo sistémico. Llama
poderosamente la atención que actividades cuantitativamente tan significativas como la habitación y las oficinas muestren un franco rechazo al
desarrollo de la vegetación, lo que podría indicar la existencia de una
presión por parte de los habitantes sobre la vegetación. En otras palabras,
parece que la población intenta de acabar con la vegetación en las localizaciones donde desarrolla sus actividades.

Esta última observación motivó una serie de reflexiones en el grupo de
trabajo, ya que implicó considerables divergencias con las tendencias
observadas en la porción poniente del área central de Monterrey que
estuvimos estudiando simultáneamente. Y es que en el sector poniente,
ambientalmente menos degradado y con una mayor densidad de habitación, la presencia de casas parece favorecer el desarrollo de la vegetación en el sector. Este hecho no podía ligarse claramente a un aspecto
de la zona en particular. Pensamos que podría tratarse de una asociación
de varios factores. En un primer momento sostuvimos que podría haber
un nexo entre vegetación y la proporción de viviendas en renta contra
las habitadas por sus propietarios. Efectivamente existe una diferencia
- aunque insignificante - entre la zona poniente y la oriente: en la zona
poniente las viviendas propias y las rentadas representan el 60% y el 40%
respectivamente de los edificios, mientras que en la zona oriente el 58%
de viviendas es habitado por su propietario y el 42% es rentado. Hay

�152 /

Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

otras pequeñas discrepancias como, por ejemplo, la edad de los niños
y el nivel educativo de los residentes: en la zona poniente el 11% de la
población son niños entre 6 y 14 años de edad, mientras que en la zona
oriente el 10% de la población está en esta condición. En la zona poniente
el 61 % de la población tiene instrucción postprirnaria, en la zona oriente
el 58%; en la zona poniente el 35% de la población tiene un empleo, en la
zona oriente el 37%. Estas pequeñas diferencias ilustran la homogeneidad
demográfica de la población del centro de Monterrey.

\.\

¿Pero cómo explicar entonces el comportamiento de los residentes
frente a la vegetación en estas dos áreas del centro de la ciudad? Una
primera hipótesis podría ser que la acumulación de todas estas pequeñas diferencias impacta final.mente el comportamiento de la población.
Otra respuesta podría estar relacionada con la densidad. Si bien ambas
áreas son muy homogéneas en el plano sociodemográfico, no lo son en
superficie: en la zona poniente, que cuenta con 30.2 hectáreas de extensión, hay 29 viviendas por hectárea y una densidad de 107.8 personas/
hectárea; en cambio, la zona oriente se extiende sobre una superficie de
45.5 hectáreas y cuenta con solamente 16 viviendas por hectárea, es decir
menos de la mitad que en el poniente, así como 57 habitantes/hectárea.
Se trata de diferencias que podrían ser claves para interpretar la relación
de los residentes con la vegetación. Sumados a la cadena de pequeñas
discrepancias en cuanto a la composición de la población, es posible
conjeturar que la densidad sea un aspecto importante que explique la
eficiencia ambiental de la residencia en la ciudad. De este modo se abre
una discusión sobre los pretendidos efectos benéficos de una mixtura de
usos en la ciudad.
Es importante constatar que esta relación tiene un gran impacto en
el entorno que estudiamos ya que la habitación representa el 49.25%
de los edificios de la zona y las oficinas el 10.21 %. Comparadas con
las viviendas, las oficinas tienen un efecto aún más destructivo sobre
la vegetación. En cambio, el comercio, que utiliza el 24.51 % de los
edificios del sector, no parece impactar ni positivo ni negativamente en
la vegetación. Al sumar las tres actividades, obtenemos un panorama
de la manera en que los usos se relacionan ecosistémicamente con la
vegetación. No obstante, una escuela que ocupa un viejo y monumental
edificio decó de los años 40 y una pequeña escuela técnica de estilo

Rt,ista Perspectivas Sociales I Social Perspectives otoño/fa// 2006. Vol.8, Num. 21

153

anónimo representan las únicas actividades que fomentan la existencia y
reproducción de los árboles. A pesar de que estos edificios no ocupan una
superficie importante, constituyen lugares centrales de la comunidad y
tienen una influencia en el entorno. Por otra parte hay otro lugar público
que no ejerce una influencia benéfica en el desarrollo de los árboles: la
iglesia.
La relación que se establece entre la forma de los edificios (la combinación de su organización en planta, la manera en la que se relacionen
fisicamente con los alrededores y su altura) y la vegetación parece seguir
los mismos derroteros que las correspondencias que analizamos arriba. Y
es que al igual que las actividades, las formas fisicas parecen ser adversas
al desarrollo de la vegetación. Los pocos edificios pabellonarios'º que,
en el pasado, gozaron con espacio suficiente para jardines exuberantes,
son ahora abiertamente destructivos, ya que a lo largo de varios años de
abandono, cambios de usos y deterioro fisico constituyen actualmente
claros deforestados en la magra capa vegetal de la ciudad. A diferencia,
en los edificios de tres o más pisos se tiende a conservar y fomentar la
reproducción de los árboles; sin embargo, su poca importancia proporcional en la zona (apenas 3.5% de todos los edificios del sector) minimiza
este efecto benéfico de la relación entre inmuebles y árboles.
Al contrario de los edificios pabellonarios, la casa de patio central
(que resulta también cuantitativamente insignificante frente al resto de
los edificios del sector) ha desarrollado una relación positiva con la vegetación. Lo mismo se observa en el caso de los edificios desarrollados
con la idea de una organización en planta libre. Sin embargo, este tipo
de edificaciones es más proclive al abandono y al silencio.
Nos sorprendió de que existan correlaciones tan importantes entre las
actividades que se desarrollan en una zona y las características fisicas de
los edificios que las hacen posibles. Descubrimos que existen patrones
morfológicos aceptables para cierta clase de actividades al igual que
patrones que son inaceptables para ciertos usos. La vivienda, por ejemplo,
tiende a establecerse típicamente en edificios de dos niveles de altura
10

Es decir, aquellos inmuebles que tienen una gran porción de terreno libre de edificación hacia todos sus a/rededores.

�154

/ Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

y sólo en menor grado en edificios de uno, tres o más niveles. No se
despliega ni en organizaciones espaciales que se desarrollen en planta
libre ni en edificios pabellonarios.
Las oficinas se localizan normalmente en edificios con una gran
porción de terreno libre al frente o atrás (tal vez por necesidades de aparcamiento); cuentan con dos o tres pisos y se organizan espacialmente en
planta libre. Sería raro ver una oficina en un edificio pabellonario o en uno
que estuviera sólo ligeramente retraído del paramento de la banqueta, ni
que fuera de un solo nivel o de más de tres. El comercio prefiere edificios
de dos y tres niveles de altura e inmuebles de patio central. No se instala
en edificios pabellonarios o en aquellos que tienen una gran porción de
patio trasero (tal vez para no "desperdiciar" espacio), ni tampoco en
construcciones de un nivel o de más de tres.
Los edificios abandonados - tienen una cierta importancia porcentual
entre los «usos del suelo» del sector- cuentan por lo general con una gran
porción de patio trasero, tienen más de tres niveles y están organizados
merced a una planta libre. Por lo común los edificios pabellonarios, los
inmuebles de dos o tres niveles, las construcciones compuestos espacialmente por filas de habitaciones alineadas y los edificios de patio
central no son abandonados.
Conclusión

Con la información arriba podrían construirse cadenas de elementos
capaces de describir formalizadamente los patrones físicos de los edificios
de la zona de acuerdo con los usos que se les asigna. Por ejemplo, un
edificio típicamente abandonado sería descrito de la siguiente manera:
[fetrs+(h3+)+oepl]. Se trata de un inmueble de más de tres niveles, de
planta libre y con un gran patio trasero. En forma de hipótesis de trabajo
podemos conjeturar que la modificación de alguno de los aspectos de la
fórmula referente a un edificio abandonado mejoraría las expectativas
de vida del inmueble. Pero esto lo pueden decidir solamente los habitantes. Si las condiciones de esta población, que huye apresuradamente
del centro, cambian en el futuro, las condiciones de la ecuación se alterarían posiblemente también. Sin embargo, creo que la calidad del diseño
de los edificios y de la vida de las personas que los habiten es mucho

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoñolfa/1 2006. Vol.8, Num. 2 I

155

más compleja que lo que podría señalar dicho ajuste. No obstante, su
medición es necesaria para evaluar a las formas edificadas. Ello requiere
un profundo contacto con la población que se vuelve materia fundamental
e impostergable para el proyecto de arquitectura.

�156

/

Un método para analizar la evolución urbana basado en una aproximación a la ecología urbana

Bibliografía
Bourdieu, Pierre ( 1999). La miseria del mundo, México, Fondo de Cultura Económica.
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Rojas Soriano, Raúl (1998). Guía para realizar investigaciones sociales,
México, Plaza y Valdés.

GUIDELINES FOR
CONTRIBUTORSNORMAS DE PRESENTACIÓN
DE ARTÍCULOS

�Re,·ista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño(fa/1 2006. Vol.8, Num. 2 /

159

GUIDELINES FOR CONTRIBUTORS OF 'SOCIAL
PERSPECTIVAS/PERSPECTIVAS SOCIALES'
Social Perspectives/Perspectivas Sociales, a bilingual, bi-national journal, is seeking manuscripts to be published in 2008. The journal is a joint
project ofthe Facultad de Trabajo Social and the Facultad de Economía of
theUniversidad Autónoma de Nuevo Leon, Mex.ico, the School ofSocial
Work at the University ofTexas at Austin and The University of Texas
at Arlington, the School of Social Work at the University of Tennessee
and the Facultad de Trabajo Social de la Universidad Juárez del Estado
deDurango. We are seeking papers that focus on issues connected to the
U.S.-Mexico border and the persons moving in both directions across
that border, social work practice issues that are comrnon to individuals,
families and communities in both nations, social policy issues that are
common to both nations, social work education relevant, and research
on social conditions.
Papers describing innovative practices, empirical research, policy and
program developments are welcomed. lnterdisciplinary and intemational
papers are encouraged.
Contributions should adjust to the following rules:
l.

2.

3.

4.

S.

Contributions submitted must be original and should not be under
consideration in any other journal
Contributions should be submitted electronically to one of the
following e-mail addresses: veronikasieglin@yahoo.de; lorikay@ ·
mail.utexas.edu; or to mramor@facts.uanl.mx. Tbe journal prefers
Microsoft Word for Windows.
Author(s)' infonnation (author(s)' name, academic degree, affi.liation
including telephone, postal address and e-mail address) should be
typed on a separate sheet.
Ali papers deemed appropriate for the journal are sent out anonymously to two referees of the Scientific Board of the journal that
consists of an international panel. Contributions will be published
only if they are accepted by the referees.
Contributions will be published in English or Spanish. Papers should
not be shorter than 1Opages and longer than 30 pages. They sbould

�160

_ ,,

be typed 1.5 spaced, Times New Roman. Avoid fancy typefaces.
Use cursive type font only for foreign words.
6. The typical manuscript is about 20 pages including references, and
abstract (300-350 words) in English and Spanish.
7. Include a brief abstract (300-350 words) surnmarizing the findings
and five key words.
8. Textual quotations should use quotation marks instead of cursive
letters. Please indent any citations in the body of the text that are
longer than four lines as a block quotation; give them a deeper indent
than the rest of your text.
9. References must be presented at the end of the paper in a separate
References section as followed: author ( family name, name), (year),
title, place, editorial.
Examples:
a) Books
Edelrnan, P.; H.J. Holzer, and P. Offuer (Eds.). (2006). Reconnecting
disadvantaged young men, Washington DC, Urban Institute Press.
Russo, R.J. (1980). "State problems and the need for research-based
planning in the drug field", In C. Akins, and G. Beschner (Eds.), Ethnography: A research too! for policymakers in the drug and alcohol
fields, Rockville, Maryland, U.S. Departrnent of Health and Human
Services, pp. 40-65.
b) Journal Articles:
Murray, D.M.; R. V. Luepker, C.A. Johnson, and M.B. Mittelmark (1984).
"The prevention of cigarette smoking in children: A comparison of four
strategies", Joumal ofApplied Psychology, 14(3), pp. 274-288.
e) Information from web-sides:
McBride, D. C.; C.J VanderWaal, Y. M. Terry, and H. VanBuren (1999).
Breaking the Cycle ofdrug use amongjuvenile offenders [On-line]. Retrieved October 24, 2002, from http://www.ncjrs.org/pdffi.lesl/1 79273.
pdf

Revista Perspectivas Sociales / Social Perspectives otoño/foil 2006. Vo/.8, Num. 2 I

161

JO. Write sentences and paragraphs clearly and succinctly with a
minimum of jargon. Writing should demonstrate theoretical
soundness and scientific accuracy.
11. Authors will be notified after the reviewers return their comments
to the editors. The results of the reviewers may be in any of these
terms: publishable as it is, not publishable, or publishable with
commendations and/or modifications.
12. The articles published in Perspectivas Sociales/Social Perspectives
may be distributed in any press or electronie format that the editorial
committee considers pertinent.

�162

NORMAS DE PRESENTACIÓN DE COLABORACIONES PARA
'PERSPECTIVAS SOCIALES/ SOCIAL PERSPECTIVES'

Revista PerspecJivas Sociales / Social Perspectives otoñolfa/12006. Vo/.8, Num. 2 /

5.

Perspectivas Sociales/Social Perspectives es una revista bilingüe y binacional que invita a trabajadores sociales y científicos sociales a someter
manuscritos para ser editados durante el 2008. La revista constituye un
proyecto conjunto de la Facultad de Trabajo Social y de la Facultad de
Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Toe
School of Social Work at the University ofTexas atAustin y The University of Texas at Arlington, the School of Social Work of the University
ofTennessee y de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Juárez
del Estado de Durango. Buscamos artículos que se enfocan en temas
relacionados con la frontera México-Estados Unidos y las personas
que se desplazan en ambas direcciones; tópicos de importancia p~ra la
práctica del trabajo social en tomo a individuo, familia y comurudad;
las políticas sociales, la formación del trabajo social; e investigacion_es
científico-sociales acerca de las condiciones sociales. Se da una especial
bienvenida a trabajos que analizan prácticas innovadoras, presentan
resultados de estudios empíricos y que revisan críticamente políticas Y
programas de desarrollo social. Se alienta asimismo a trabajos interdisciplinarios e internacionales.
Los artículos deben ajustarse a las siguientes normas de presentación
de originales:
l. Los documentos deberán ser versiones definitivas e inéditas.
2. Los trabajos se enviarán por correo electrónico en formato
Microsoft® Word a alguna de las siguientes direcciones electrónicas
veronikasieglin@yahoo.de ó lorikay@mail.utexas.edu .
3. Deberá enviarse, en un documento anexo llamado "Datos del autor'.',
la siguiente información: nombre completo, grado universitario
máximo, institución donde labora, cargo actual que desempeña,
número telefónico, dirección postal, dirección electrónica. En el caso
de coautorías deberán indicarse los datos de todos los colaboradores.
4 . Las colaboraciones serán evaluadas por la dirección de la revista para
verificar que se ajusten a las presentes normas. De ser así, serán
enviadas a dos dictaminadores miembros del Comité Científico de
la revista, cuyo arbitraje favorable es requisito indispensable para

6.
7.

8.

9.

163

la publicación del trabajo.
Los artículos se publican en inglés o español con un resumen en
ambos idiomas. Los manuscritos deben tener como extensión mínima
1Opáginas y máximo 30, en fuente Times New Roman, interlineado
de 1.5, sin macros ni viñetas de adorno, sin hacer énfasis con fuentes
tipográficas, y utilizando cursivas sólo para voces extrajeras.
El manuscrito típico tiene alrededor de 20 páginas incluido el resumen (300-350 palabras), y la bibliografia.
Los artículos iniciarán con un resumen (300-350 palabras) e incluirán
cinco palabras clave.
Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante
cursivas. Cuando se trate de citas breves, se mantendrán dentro
del párrafo en que se produzca la referencia; si la cita rebasa las cuatro
líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio
y sin entrecomillado.
La bibliografia irá al final del artículo en este orden: autor (apellidos, nombre), año (entre paréntesis), obra (en cursiva), lugar de
edición, editorial.

Ejemplos.
a) Libros
Bauman, Zygmunt (2002). La ambivalencia de la modernidad y otras
conversaciones, Barcelona, Paidós.
Adelantado, José, José Antonio Noguera y Xavier Rambla (2000). "El
marco de análisis: las relaciones complejas entre estructura social y
políticas sociales", en José Adelantado (coord.), Cambios en el Estado
de Bienestar, Barcelona, Editorial Icaria, pp. 23-60.
b) Revistas:
Boltvinik, Julio (octubre 2001). "Opciones metodológicas para medir
la pobreza en México", en Revista Comercio Exterior, vol. 51 , núm. 1O,
México DF, pp. 869-878.
e) Sitios de Internet:

Cámara NacioTJ.al de la Industria Tequilera (2004). Informe de la Cámara

�164

Nacional de la Industria Tequilera sobre su comportamiento durante el
año de 2005, México. Disponible en: http://www.camaratequilera.com.
mx/ (Recuperado el 19/10/06).
1O. Respetando el estilo de cada escritor, sugerimos redactar los textos a
través de construcciones sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y articulación entre profundida&lt;;! teórica, rigor científico
y claridad expositiva.
11. Una vez emitidas las evaluaciones de los árbitros consultados, se
comunicará al autor los resultados del dictamen en cualquiera de
los términos siguientes: se publica, no se publica o se publica con las
recomendaciones o modificaciones que se consideraron pertinentes.
12. Los artículos publicados en Social Perspectives/Perspectivas Sociales serán difundidos y distribuidos por todos los medios impresos y/o
electrónicos que el Comité Editorial de la revista juzgue convenientes.

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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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