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                  <text>��UANL
Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Jesús Ancer Rodríguez - Rector
lng. Rogelio G. Garza Rivera - Secretario General
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez - Secretario Académico
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo - Secretario de Extensión y Cultura
Dr. José Celso Garza Acuña - Director de Publicaciones
M.T.S. María Teresa Obregón Morales - Directora de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano
Dr. Daniel Flores Curiel - Director de la Facultad de Economía
Dr. Karen Sowers - Dean College of Social Wort&lt;, University Tennessee
María Elena Ramos Tovar / Editora Responsable
Sagrario Garay Villegas/ Coeditora
Erika Martínez Jasso/ Asistente editorial

Comité Editorial / Editorial Board
Claudia Campillo Toledano (UANL, México), Guillennina Garza Treviño (UANL, México), Raúl Eduardo López
Estrada (UANL, México), Manuel Ribeiro Ferreira (UANL, México), Sagrario Garay Villegas (UANL, México}.

Perspectivas Sociales Social Perspectives, Vol. 15, No 2, julio - diciembre 2013. Es una publicación semestral,
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo
Humano en colaboración con la Facultad de Economía de la UANL y la Escuela de Trabajo Social de la
Universidad de Tennessee. Domicilio de la publicación: Facultad de Trabajo Social, Av. Universidad S/N, Cd.
Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, C.P. 66451 , Teléfono: +52 81 8352109, +52 81
83769177. Editor Responsable: Dra. María Elena Ramos Tovar. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No.
04-2011-083109374000-102. Otorgada por el Instituto Nacional Del Derecho de Autor, ISSN (en trámite),
Licitud de Título y Contenido No. 15,702, otorgado por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas
Ilustradas de la Secretaría de Gobernación. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial (en trámite). Impresa por: Oleo Digital SA de CV, Diego Velázquez 317 Cumbres 3er. Sec. Mty., N.L.
64640, Monterrey, Nuevo León, México. Fecha de tenninación de impresión: 15 de diciembre de 2013. Tiraje:
1,000 ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Trabajo
Social y CP
Desarrollo
México,
66451. Humano, Ave. Universidad SIN, Cd. Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo León,
Publicación indexada a: LATINDE.X, DIALNET, FLACSO-ANDES, ALAS
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura de la editora de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.

Impreso en México
Todos los derechos reservados
©Copyright 2013
contacto@perspectivassociales.org.mx

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FONDO
UNIVERSITARIO

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College of Social Work

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�Reirista Perspectivas Sociales / Social Perspectives Julio-Diciembre 20/3/July-December 2013 / Vol. 15 No. 2~

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Índice de contenido / Table of contents ~ w t 1 1 sn AA•• o ÚMÍi.

____________________
a,auo« FONDO

UNIVERSITARIO
Presentación/ Presentation _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

5

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN / RESEARCH ART/CL.ES
Deficiencias nutricionales de los jornaleros migratorios - - - - - - - 11
asentados en la zona citricola de Tamaulipas
Simón Pedro luara Palacios, Korla Lorena Andrade Rubio
Zacatecan Migrants: the exercising of their political rights - - - - - - 33
1.eonel ÁJvarez Yáñez yJosé Luis Hemández Suárez
Segregación educativa de las generaciones de jóvenes - - - - - - - 53
de origen mexicano en Estados Unidos
Alejandro Román Macedo
Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, - - - - - - 69
México
Aurelia Flores Hemández, Soledad Soto Rivas, Adelina Espeje/ Rodríguez

Análisis por sexo de factores de riesgo y protección _ _ _ _ _ _ _ _ 103
de conducta disocial
José Moral de la Rubia, Humberto Ortiz Morales
Análisis de la Representación social del bienestar _ _ _ _ _ _ _ __

129

subjetivo en adultos mayores beneficiarios del programa
70 y Más: acciones desde la política social
Alfredo Sánchez Carbal/o

NORMAS EDITORIALES / MANUSCRJPT STYLE GUIDE _ _ _ __

155

�Revista P,npecliw1$ S«úiles / Social Perspectives Julio-Diciembre 2013/July-December ZO/ 31 Vol. I5 No. 2

Pág. 5-7

5

Presentación/Presentation
En esta ocasión nuestra edición cuenta con seis artículos de investigación que
toman como unidad de análisis los migrantes, las académicas, los jóvenes y los
adultos mayores. Usando diversas metodologías documentan la vulnerabilidad
que viven jornaleros migrantes, las mujeres que trabajan en las universidades,
los jóvenes pertenecientes a barrios pobres y los adultos mayores que reciben
apoyo económico de programas federales.
Basado en entrevistas a profundidad con 70 jornaleros procedentes
de varios estados de México y de algunos países centroamericanos y que
laboraban en los municipios tamaulipecos de Hidalgo, Padilla, Güémez y
Llera, Simón Pedro lzcara Palacios y Karla Lorena Andrade Rubio analizan
las condiciones nutricionales de ese grupo de trabajadores. Ellos sostienen
que entre los jornaleros migrantes la problemática de la alimentación es más
severa que en otros grupos poblacionales porque presenta tres características
singulares: destinan una pequeña cantidad de dinero a la compra de alimentos,
son varones quienes no disponen de tiempo ni lugar para cocinar y debido
al trabajo tienen que consumir sus alimentos de prisa o a veces se escapan
comidas. Los jornaleros reconocen los daños que ocasiona a su salud la
insuficiente ingesta de alimentos (mareas, jaquecas) pero se ven obligados
a restringir sus alimentos porque necesitan enviar dinero a sus familias.
Paradójicamente, cuando hay acceso a comida, ésta generalmente es de alto
contenido calórico y se consume en exceso lo que provoca casos de obesidad
a la vez que de desnutrición. El acceso a los alimentos aparece segmentado
por variables como género y lugar de procedencia: los hombres se alimentan
mejor que las mujeres, y aquellos que proceden de México ingieren una mayor
cantidad de alimentos que los que proceden de Centroamérica. La cuantía
de los salarios recibidos y el apremio por ahorrar una parte importante de
sus salarios determinan cuánto dinero pueden dedicar los migrantes a la
alimentación. En el caso de las mujeres, éstas presentan mayores deficiencias
nutricionales que los hombres porque reciben salarios más bajos que aquéllos
y sus familias les exigen mayores demandas de remesas que a los hombres.
La única forma como pueden afrontar esta situación es reduciendo la ingesta
de alimentos y consumiendo únicamente alimentos baratos de alta densidad
energética
Por su parte, Leonel Álvarez Yáñez y José Luis Hemández Suárez
presentan los resultados de entrevistas hechas a Residentes mexicanos
que viven en Estados Unidos y son originarios del estado de Zacatecas en
donde se examinan su percepción sobre sus derechos políticos en México.
Asimismo se entrevistaron a tres representantes de migrantes que pertenecen
a la legislatura local en donde se explora su percepción respecto a la política
mexicana en relación a los migrantes mexicanos que residen en los Estados
ISSN 1405-1133 C 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, Univeisity ofTennessee.

�6

/ Presentación / Presentation

Unidos. Los resultados son interesantes a la luz de los cambios en la legislación
que recientemente se aprobaron y que permiten la participación electoral
de los mexicanos quienes tienen doble nacionalidad. De los resultados se
concluye que los migrantes no tienen mucha información sobre los procesos
electorales en México, que no pertenecen a ningún club de migrantes y que, a
pesar de sentirse más identificados con su vida en Estados Unidos, tienen baja
participación política en este país. De las tres entrevistas a los representantes
en el congreso, se deduce que la posibilidad de tener un "genuino" representante
de los migrantes está supeditada a los designios del comité nacional del
partido. De tal forma que la participación de migrantes mexicanos se ve como
una falta de voluntad política para ejercer el derecho al voto. En resumen, se
percibe que a pesar de los avances en reformas recientemente creadas en el
estado de Zacatecas, hay procedimientos burocráticos que impiden procesos
democráticos en las instituciones políticas en México y por ende una mejor
representación de los migrantes en la política nacional.
En otro ámbito, Alejandro Román Macedo rastrea las diferencias
educativas de jóvenes mexicanos y los blancos no hispanos en Estados
Unidos. Román Macedo encuentra una relación significativa entre el nivel de
ingreso y el nivel educativo; es decir, a menor nivel de ingreso entre los jóvenes
mexicanos menor es el nivel educativo, este fenómeno genera un círculo
vicioso del cual es difícil escapar. El autor utilizó la Current Population Survey
2003, cuya encuesta es representativa a nivel nacional y que abarca cerca
de 50 mil hogares. Para poder analizar las diferencias entre generaciones
de jóvenes migrantes se comparó las generaciones primera, 1.5 generación,
la segunda y tercera generación. Consistentemente la generación primera
Y la 1.5 son las que muestran los mayores rezagos educativos en relación
con la segunda y tercera generaciones de dichos jóvenes así como también
con respecto a los jóvenes blancos no hispanos. También se mostró que si
bien estas últimas generaciones se aproximan más a los nativos en términos
educativos, sigue siendo menor su nivel de escolaridad. Distinguiendo por
estrato socioeconómico, se observó que estas diferencias persisten y que los
jóvenes de origen mexicano del estrato de ingreso bajo son los que muestran
menores logros educativos con respecto a los de ingreso medio y alto.
En el artículo titulado "Entre la casa y la ciencia: mujeres científicas
en Tlaxcala, México", Aurelia Flores Hemández y colegas reflexionan sobre
las académicas pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadoras, las
condiciones laborales y las repercusiones en el ámbito doméstico. A partir de
entrevistas a profundidad realizadas con 14 investigadoras y 11 investigadores
de la Universidad Autónoma de Tlaxcala se sostiene "la construcción social de
género y el ejercicio de la maternidad son barreras que limitan a las científicas
en su desarrollo profesional y las colocan en una balanza tambaleante, bastante
distinta a la posición de los científicos". Entre algunos de las conclusiones de

Revista Perspectivas Sociales / Social Penpectives Julio-Dícíembre 2013/Jul)'December 1013 / Yo/. 15 No. 2

7

estas autoras, se plantea que las académicas parecen estar bajo la disyuntiva de
trabajo científico y vida familiar, entre ser madre o ser científica. De tal forma que
la posibilidad de permanecer o ascender en el SNI son prácticamente imposibles.
José Moral de la Rubia y Humberto Ortiz Morales analizan los factores de riesgo
y protección de conducta disocia! entre 198 jóvenes hombres y mujeres. De los
hallazgos más sobresalientes resalta que pertenecer a una pandilla fuera de la
escuela y del trabajo fue un factor de riesgo, mientras que la comunicación con
el padre/madre del mismo sexo fue un factor protector. Estos resultados fueron
encontrados en una muestra de 198 jóvenes de dos colonias del municipio de
San Nicolás de los Garza, Nuevo León seleccionadas por ser dos barrios con
alto índice de pandillerismo y delincuencia. Tanto hombres como varones la
pertenencia a pandillas fuera de la escuela y trabajo estuvo relacionada con una
mayor conducta disocia!. De tal forma, los autores concluyen, las pandillas son
un instrumento socializador que canaliza y acentúa los rasgos disociales. Los
jóvenes reconocen los pros (prestigio entre pareas, tener dinero) y los contras
(marginación social y conflictos con la ley, maestros y padres) de pertenecer
a una pandilla pero en barrios marginados con familias desintegradas los pros
pesas más que los contras.
Por último, el artículo de Alfredo Sánchez Carballo presenta un estudio que
analiza la representación social del bienestar subjetivo que construyen los
adultos mayores quienes son beneficiarios del programa de apoyo social
denominado 70 y Más. La investigación se llevó a cabo en una zona rural
del municipio de Altamira en el estado de Tamaulipas en donde se realizaron
entrevistas a profundidad con 7 adultos mayores que eran beneficiarios
del programa "70 y Más". De los resultados más sobresalientes destaca el
hecho de que para los adultos mayores la familia es el principal promotor del
bienestar subjetivo en este periodo de edad a pesar de que vivir en medio de
procesos difíciles como la migración, el fallecimiento de familia entre otros. Sin
embargo, en el caso de los hombres otro elemento que refieren al bienestar
es el trabajo-actividad, sentirse útiles tener una labor física y ocupacional ; en
tanto las mujeres su bienestar reside en su relación cercana con los hijos o su
esposo. Los adultos mayores sienten que el tener un mayor apoyo económico
está asociado a mayor bienestar y dado que el apoyo del gobierno federal es
muy limitado entonces ellos consideran que no es suficiente para satisfacer
sus necesidades. El autor propone el hacer intervención con este grupo de
la población utilizando la etnopsicología para documentar estas vivencias de
manera más profunda.
En resumen , los textos de este volumen nos presentan unidades
de análisis distintas, contextos distintos y metodologías que nos permiten
observar las singularidades de fenómenos sociales complejos.

María Elena Ramos Tovar

�ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓNRESEARCH ARTICLES

�Revista Perspectivas Sociales/ Social Perspectives Ju/i&amp;-Diciemhre 20/3/Ju/y-December 2013 I Yo/. / j No. 2

Pág. 11-32

11

Deficiencias nutricionales de los jornaleros m!pratorios
asentados en la zona citrícola de Tamaulipas
Simón Pedro lzcara Palacios *
Karla Lorena Andrade Rubio **
Resumen
Los trabajadores migratorios empleados en la pizca de naranja en Tamaulipas deben
enviar la mayor parte del dinero que ganan a sus familias, las cuales permanecen en sus
comunidades de origen. Como consecuencia, únicamente dedican una pequeña fracción
de sus ingresos a la alimentación. La desigual distribución de ingresos a lo largo del año
hace que pasen hambre cuando el trabajo escasea, mientras que comen en demasía
cuando obtienen mayores ingresos. Además, ellos entienden como una dieta saludable
comer hasta hartarse. Por otra parte, para ahorrar dinero generalmente siguen dietas
baratas de alta densidad energética, pobres en frutas, verduras y lácteos, por lo que
sufren de problemas de desnutrición y obesidad.

Abstract
Migran! farrn workers employed in orange picking in Tamaulipas have to send most
part of the money they eam to their families, who live in their communities of origin.
ConsequenUy, they only use a small portian of their income to buy food. As a resull of
the uneven income distribution during the year they suffer from temporary food restriction
when employment opportunities are scarce, followed by overeating when they eam
a higher income. Moreover, for them a healthy diet is associated with excessive food
intake. On the other hand, in arder to save money migran! workers usually follow low cost
energy-dense diets, which contain the least fruit, vegetables and milk. As a result, they
suffer from obesity and malnutrition.

Palabras clave/ Key words:
Salud, desnutrición, obesidad, jornaleros migratorios, Tamaulipas/ Health, malnutrition,
obesity, migran! farm workers, Tamaulipas

' Este artículo es un producto del proyecto titulado "Joma/eros migratorios y salud en GOémez y
Padilla", Clave: UAT10-SAL-0732.
• Profesor de la Unidad Académica Multidisciplinaria de Ciencias, Educación y Humanidade de la
UniversidadAutónoma de Tamaulipas. Correo electrónico: sp_izcara@yahoo.com; sizcara@uat.edu.mx
- Profesora de la Unidad Académica de Trabajo Social y Ciencias para el Desarrollo Humano de la
Universidad Autónoma de Tamau/ipas. Corroo electrónico: kandrade@uat.edu.mx
ISSN 1405-1133 @ 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, University of Tennessee.

�12

/Deficiencias nutricicnoles de losjornaleros migratorios asen,odo, en la zona cítrico/a de Tamau/ipas

Introducción
Una parte importante de la población mexicana ha tenido siempre deficiencias
nutricionales que, lejos de corregirse, han empeorado en las últimas décadas
(Appendini, K., 2001: 182). Los problemas nutricionales son más graves en las
áreas rurales y afectan de forma más aguda a la población infantil (Appendini,
K., 2001: 181 ). En el último cuarto del siglo XX, el costo de la canasta
alimentaria básica se incrementó; esto condujo a una disminución del consumo
de alimentos de origen animal -carne de res y puerco, leche y huevo-, y a un
incremento del consumo de alimentos básicos tradicionales, como frijol, maíz,
arroz Y trigo, que tienen un menor costo (Appendini, K., 2001 : 182, 185). Ello
plantea dos problemas desde el punto de vista nutricional: ahora se consumen
los alimentos tradicionales en sus variedades de menor calidad, como el maíz
amarillo importado (Appendini, K., 2001: 186), y la dieta se ha tomado más
monótona.
Bemardini Ramazzini (2008: 265), en la obra clásica de la
medicina laboral De morbis artificum diatriba, publicada por primera vez en
1700, achacaba las enfermedades que padecían los campesinos a la mala
alimentación. En la actualidad, la población jornalera constituye uno de los
grupos sociales que padece los problemas más graves de nutrición en México.
No se trata únicamente de problemas relacionados con el padecimiento de
situaciones de inseguridad alimentaria temporal, sino también de aquellos que
se manifiestan debido al consumo de alimentos con altos contenidos calóricos.
La desnutrición infantil está asociada con un pobre desarrollo mental, produce
retraso o falta de crecimiento físico y eleva la mortalidad en los primeros años
de vida; mientras que el sobrepeso y la obesidad en adultos es un factor de
riesgo vinculado al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y
cáncer (Ortega y Castañeda, 2007: 146); además, la obesidad en poblaciones
con bajos ingresos conlleva problemas de salud más graves que en otros
grupos poblacionales de mayores recursos económicos.
La desnutrición no sólo afecta al sistema inmunológico, sino que
también interfiere con la función del músculo cardiaco, los pulmones, el
tracto gastrointestinal y cualquier otro conjunto de órganos vitales, por lo
que puede generar enfermedades crónicas (Fogel, R., 2009: 36). Por otra
parte, la obesidad derivada de dietas monótonas, altas en grasas y bajas en
antioxidantes y vitaminas, es más perjudicial que la derivada de dietas más
variadas (Ortega, M. y P. Castañeda, 2007: 154). Por lo tanto, la alternancia
de situaciones de inseguridad alimentaria temporal, debido a problemas de
desempleo y subempleo, con otros periodos, cuando los jornaleros migratorios
realizan un consumo excesivo de alimentos de bajo costo con altos contenidos
calóricos, ocasiona daños graves en su salud.

Revista Perspectivos Sociales I Social Perspectives Ju/ú,.Diciembre 2013/July-December 20131 YoL 15 No. 2

13

En el caso de los jornaleros migratorios, que parten de las áreas más
meridionales de México para buscar trabajo en zonas más septentrionales,
la problemática de la alimentación es más severa que en otros grupos
poblacionales porque presenta tres caracteristicas singulares. En primera
instancia, los migrantes deben enviar remesas a sus familias, destinando
sólo una pequeña cantidad de dinero a la compra de alimentos. En segunda,
la mayor parte son varones que viven solos, no tienen quien les cocine los
alimentos, tampoco tienen tiempo de cocinar y muchas veces no disponen de
un lugar donde hacerlo, por lo que se da un consumo excesivo de alimentos
procesados y refinados. Finalmente, el predominio del trabajo a destajo
hace que frecuentemente no tengan tiempo para comer de modo reposado;
muchas veces deben comer a prisa o se quedan sin comer para no perder la
oportunidad de obtener un salario más elevado.
Este artículo analiza las deficiencias nutricionales que padecen
los jornaleros migratorios asentados en la comarca citrícola de Tamaulipas.
En primer lugar se examina el proceso de asentamiento de jornaleros
migratorios en esta comarca; luego se analiza la paradoja de la conjugación
de un problema de desnutrición debido a la ingesta insuficiente de alimentos
y de la obesidad derivado del consumo excesivo de alimentos baratos de alta
densidad energética; finalmente se examina la estrategia de restricción del
consumo de alimentos, que utilizan de modo más acusado las mujeres y los
centroamericanos para ahorrar dinero.

Metodología
La realización de esta investigación está cimentada en un enfoque metodológico
cualitativo, que busca la comprensión de los fenómenos sociales desde las
experiencias y puntos de vista de los actores sociales. La técnica que se utilizó
para el acopio del material discursivo fue la entrevista en profundidad, que
persigue la manifestación de los intereses informativos, creencias y deseos
de los actores sociales (Ortí, A ., 1998: 213), e indaga en los diferentes valores
y significados atribuidos por los informantes a los fenómenos sociales. Cada
uno de los entrevistados fue visitado en dos ocasiones. En el encuentro
inicial, las entrevistas fueron conducidas con una guía que incluía bloques
temáticos relacionados con los factores que les llevaron a emigrar, la situación
sociolaboral en la zona de estudio, las condiciones de salud y nutrición de
los jornaleros migratorios, etcétera. La segunda entrevista se realizó después
de analizar el contenido de la anterior; se construyó una guía específica para
cada uno de los entrevistados con objeto de abundar en aquellos aspectos que
quedaron inconclusos durante la primera visita. La primera entrevista tuvo una
duración superior a una hora y la segunda, una duración menor; el contenido de
las entrevistas fue grabado y trascrito de forma literal. En total se transcribieron
unas 700 mil palabras. Por otra parte, las entrevistas se realizaron en el entorno

�14

/Defa:íendas nlilricionoles tk los jornaleros migrOIOrios osenJadosen la zona cilríco/a tk Tamaulipas

15

Revisw Perspectivas Sociales I Social Penp,ctives Ju/i()-Diciembre 2013/Ju/y-December 20/ 3 / Vol. 15 No. 2

de las viviendas donde residían los migrantes. Algunas se realizaron por las
tardes, cuando los jornaleros llegaban del trabajo; otras se hicieron durante los
días de asueto, cuando los migrantes no iban a los campos.

casadas, 20 por ciento, viudas y 60 por ciento, separadas. Tanto los varones
como las mujeres se encuentran solos en Tamaulipas y el promedio de hijos es
de 2.73 en los primeros y de 2.4 en las últimas (véase la tabla 1).

El procedimiento utilizado para seleccionar a los entrevistados fue
el muestreo estratificado intencional, que consiste en la división de un grupo
social en diferentes estratos, dentro de los cuales prevalecen características
diferenciadoras (lzcara, S., 2007: 25, 26). La selección de los participantes
se realizó a partir de las variables género y lugar de procedencia. Dentro de
cada segmento se seleccionó un grupo de personas de carácter homogéneo,
con objeto de desvelar las características diferenciales presentadas por
cada estrato. La estratificación de los(as) entrevistados(as) en segmentos
homogéneos agiliza el estudio de grupos que presentan características
definidas, facilita la comparación entre los estratos y evita los posibles sesgos
introducidos debido a la sobreponderación o subrepresentación de algún
estrato, y permite alcanzar con rapidez un nivel de saturación de información.

Tabla 1: Descripción de los/as entrevistados/as.

En total, fueron entrevistados 70 jornaleros migratorios asentados
en los municipios de Güémez, Padilla, Hidalgo y Llera. Las entrevistas
fueron realizadas entre los meses de abril y noviembre de 2011. Cincuenta
de los entrevistados procedían de otros estados mexicanos: Veracruz, San
Luis Potosí, Nuevo León, Oaxaca y Chiapas; la mitad eran varones y la otra
mitad, mujeres. Por otra parte, 20 procedían de Centroamérica: Guatemala,
Honduras, El Salvador y Nicaragua; 75 por ciento lo constituían varones y 25
por ciento, mujeres.

Fuente: Elaboración propia.

Casados/as
Solteros/as
Separados/as
Viudo/a
Abandonada
Cónyuge desaparecido

Está solo/a en Tamaulipas
Vive con su familia Tamps.

Los jornaleros migratorios mexicanos entrevistados presentan una
edad media de 34.4 años de edad; 84 por ciento lo componían casados, 12
por ciento, solteros, 4 por ciento, separados, y únicamente 16 por ciento vive
con su familia en Tamaulipas. En el caso de las mujeres, la edad media es de
31.1 años de edad; 28 por ciento lo constituían casadas, otro 28 por ciento,
abandonadas por sus esposos, 16 por ciento, madres solteras, 16 por ciento,
separadas y 4 por ciento, aquellas que tienen a su cónyuge desaparecido. La
carga familiar de las mujeres, con un promedio de 2.92 hijos, es superior a
la de los hombres, que presentan un promedio de 2.12 hijos. En el caso de
los migrantes centroamericanos, los varones tienen una edad media de 31.8
años; 60 por ciento se conformaba de casados y 40 por ciento, de solteros; las
mujeres tienen una edad media de 30.4 años; 20 por ciento lo conformaban

3
1

12
4

o
o
o
21
4

Promedio de hijos
Edad media

n

La recopilación de información se extendió hasta haber saturado todo
el campo de testimonios en torno al problema de la deficiente nutrición de los
jornaleros migratorios. Se alcanzó este punto de saturación cuando se constató
que el incremento del número de entrevistados a través de la incorporación de
más casos no añadía elementos nuevos para el análisis.

Mi01"Slntes mexicanos
Varones
Mujeres
Núm.
%
Núm.
%
21
84
7
28

o
o

o

4
4
2
7
1

16
16
8
28
4

o
o
o
o

o
o
o
o

84
16

18
7

72

15

100

28

2.12
34.4
25

Mi=tes centroamericanos
Varones
Mujeres
%
Núm.
%
9
1
20
60
6
40
o
o

Núm.

o

2.92
31.1
100

25

o

r

15

20

o
o

o
o

5

100

o

o

2.73
31.8
100

60

3

2.40
30.4
100

5

100

Los jornaleros migratorios asentados en la comarca citrícola
de Tamaulipas
La comarca citrícola del estado de Tamaulipas, compuesta por los municipios
de Hidalgo, Padilla, Güémez, Llera y Ciudad Victoria, destaca por una fuerte
presencia de la población jornalera. La pizca de la naranja es la principal fuente
de empleo para los jornaleros agropecuarios de esta zona centro (lzcara, S.
y K. Andrade, 2006). Sin embargo, la suma de tres factores: la estacionalidad
del empleo agrario; el atractivo de empleos mejor remunerados en la industria
maquiladora; y la emigración de la población local a Estados Unidos (lzcara,
201 O); ha hecho que esta zona se haya tornado cada vez más dependiente del
empleo de trabajadores migratorios que provienen principalmente del norte de
Veracruz, pero también de San Luis Potosí y Chiapas (Andrade, K., 2010). En
total, más de 5 mil jornaleros migratorios laboran en esta zona.
El auge de los cítricos en Tamaulipas atrajo a partir de los años
setenta a un número creciente de jornaleros migratorios que llegaban a
trabajar durante la temporada de la pizca de la naranja, principalmente de
marzo a junio. A finales del siglo XX el número de jornaleros migratorios igualó
a los locales, y en la actualidad la mayor parte de los jornaleros empleados en
la pizca de cítricos son migrantes. La expansión del limón durante la última
década, cuya estacionalidad es diferente a la de la naranja, proporcionó una
fuente de empleo continuo para aquellos migrantes que decidieron asentarse
en esta zona y no retomar a sus comunidades. En un principio, la mayor parte
de los jornaleros migratorios procedía de Veracruz; a partir de los años noventa

�16

/Deficiencias mdriciona/es de los jomoleros migraJoric, a.,entodos en la znna cilría,/a de Tama,Jipa,

Revista PenpectiWJs Socil1/es I Social P=pectives Ju/it&gt;-Diciembre 2013/July-December 2013 I Vol. 15 No. 2

17

también comenzaron a llegar migrantes desde San Luis Potosí, y en la última
década, con objeto de reducir los costes de producción, los empleadores
comenzaron a reclutar jornaleros chiapanecos. Durante la última década
también ha crecido el número de mujeres que se han asentado en esta zona;
algunas llegan acompañando a sus maridos, pero la mayor parte lo hacen
solas: son madres solteras, abandonadas o viudas que llegan en busca de
empleos como pízcadoras, contadoras2 o empacadoras para dar algo de
comer a sus hijos.

en terrenos municipales situados en las márgenes de los ríos, mientras que
otros rentan; pero ninguno es propietario del lugar donde reside. Aquellos
que regresan a sus comunidades cuando acaba la temporada de la pizca
de naranja tienen aún más dificultades para acceder a una vivienda digna:
muchos viven hacinados en cuartos que no cuentan con servicios básicos;
algunos se quedan a la intemperie porque no encuentran donde alojarse; y
aquellos que fueron contratados en origen por un enganchador se alojan en
bodegas alejadas de los núcleos urbanos.

A partir de 201 O, la comarca citrícola de Tamaulipas se tomó una "zona
de refugio" para los migrantes centroamericanos que se desplazan a Estados
Unidos por la ruta del Golfo. Esta ruta constituye la principal vía de acceso de
los centroamericanos al país del norte después de que la implementación de
la Operación Guardián3 hiciese más dificil el tránsito por la rula del Pacífico, y
que el desmantelamiento que realizó el Ejército mexicano entre 2006 y 2008
de muchas casas de seguridad utilizadas por los contrabandistas de migrantes
en el interior del país mermase el tránsito por la ruta del centro. Hasta agosto
de 2010, muchos de los centroamericanos atravesaban Chiapas y Veracruz, y
frecuentemente hacían una parada en los municipios tamaulipecos de Soto la
Marina y San Fernando para trabajar en la pesca de camarón o el cultivo del
sorgo, y así reunir algo de dinero para continuar su camino hasta Reynosa o
Matamoros (lzcara, S., 2012: 8). Después de la masacre de 72 migrantes en
San Fernando en agosto de 2010, esta ruta, que partía de Tampico, se desvió
hasta Monterrey para luego llegar a la frontera. Dentro de la nueva ruta, la
comarca del presente estudio, a medio camino entre Tampico y Monterrey,
constituye un lugar estratégico donde los migrantes esperan, descansan y
trabajan en las huertas para reunir unos ahorros que les permitan continuar
su viaje. En esta zona, el número de jornaleros migratorios sobrepasa a los
locales y hay trabajo durante todo el año, lo que permite a los centroamericanos
mimetizarse en una sociedad que no hace preguntas, no mira de frente a los
forasteros y está acostumbrada a ver cómo sus calles se llenan de migrantes
empobrecidos que proceden de diferentes regiones del país.

Los jornaleros migratorios asentados en la comarca citrícola de
Tamaulipas encuentran trabajo todo el año debido a la diferente estacionalidad
de las pizcas de la naranja -que se desarrolla principalmente durante la
primavera- y el limón -que se desarrolla principalmente durante el otoño-.
Cuando las oportunidades laborales menguan, algunos se desplazan
temporalmente a locaciones cercanas en busca de empleos, mientras otros
se quedan en la zona realizando actividades agrarias como el chapaleo o la
aplicación de agroquímicos en las huertas.

Algunos de los jornaleros que se han asentado en la zona citrícola
de Tamaulipas habitan en viviendas carentes de servicios que han construido
2

Generalmente el trabajo que realizan las mujeres en las cuadrillas de pizcadores es contar los
colotes que carga cada joma/ero en el camión.
3
A partir de los años noventa, la vigilancia de la frontera entre México y Estados Unidos se reforzó
con más patrulleros, con la construcción de más muros y bardas a lo largo de la misma, y con la
adquisición de tecnología militar para detectar y detener el flujo de migrantes-detectores magnéticos
de pisadas, sensores infrarrojos de cuerpos, sistemas de fotoidentificación, etcéte,-, al mismo
tiempo que se endurecieron las penas contra los contrabandistas de indocumentados Asimismo se
tomó la decisión de concentrar la vigilancia en los cuatro segmentos de la frontera má; poblados de
mayor movimiento de migrantes: en 1993 se desarrolla en B Paso la Operación Mantengan la Línea;
un año más tarde surge en San Diego la Operación Guardián; el año siguiente nace en Arizona fa
Operación Salvaguarda, y dos años después, en 1997, se inicia en Texas la Operación Río Grande.

y

La ingesta insuficiente de alimentos y el consumo de
alimentos baratos de alta densidad energética
La ingesta insuficiente de alimentos acarrea graves problemas de salud.
Cuando el cuerpo consume más energía de la disponible para trabajar, aquél
se abastece de la masa corporal; pero trabajar así durante mucho tiempo es
peligroso porque la necesidad de energía que tiene el cuerpo puede consumir
masa de órganos vitales, que podrían quedar dañados (Fogel, R., 2009:
35; Hemández, R., 2009: 98). En las entrevistas aparecen referencias a la
asociación entre una alimentación insuficiente y problemas de salud: mareos
y dolores de cabeza. Una jornalera originaria de Chicoasén, Chiapas, de 29
años, decía "cuando no comes bien te sientes mal, te duele la cabeza". Un
jornalero procedente de Álamo, Veracruz, de 35 años, achacaba los accidentes
laborales que había sufrido -caídas de las escaleras utilizadas para alcanzar
la fruta de los árboles- a haber trabajado todo el día sin ingerir ningún alimento,
porque como señalaba él: "cuando no me alimento bien me mareo y miro todo
borroso". Este tipo de situaciones se producen cuando la cantidad de energía
ingerida es inferior a la necesaria para el mantenimiento físico básico -la
requerida para mantener en buen funcionamiento el corazón y otros órganos
vitales, y conservar la higiene vital- y la empleada en actividades laborales.
En un estudio piloto realizado en Sonora sobre el problema de desnutrición
de los jornaleros migratorios, se encontró un déficit de consumo de energía
de 600 a 900 calorías por día en hombres, y de 400 a 700 calorías por día en
mujeres (Secretaría de Desarrollo Social, 2001 : 48). Las siguientes citas hacen
referencia a la alimentación insuficiente que padecen los jornaleros migratorios.

�18

/Deficiencias m,tridono/es de los jornaleros migraJorios asenJados en la rona citrú:ola de Tamau/ipas

No puedo decir que estoy bien alimentada porque no te alcanza para
comer de fodo. (Joma/era originaria de Veracruz, 33 años, madre de
siete hijos)
Cuando hay mucho trabajo no hay chance ni de comer, y es cuando
me malpaso. (Joma/era originaria de Veracruz, 40 años, separada y
madre de 3 hijos)
Cuando no ando trabajando a veces no tenemos para comprar.
(Joma/era originaria de San Luis Potosí, 19 años, soltera y sin hijos)
Paso hambre cuando no hay trabajo, porque hay días que no se
puede trabajar, y si no vamos a trabajar no tenemos dinero para
comprar qué comer.
(Joma/era originaria de Chiapas, 40 años, viuda y con cuatro hijos)
No he estado comiendo bien, a veces porque no hay, a veces porque
no me gustan las cosas (... ) Estoy mal alimentada, te digo que a
veces no hay que comer aquí, si trabajamos tenemos dinero y si no
trabajamos no hay dinero.
(Joma/era originaria de Guatemala, 30 años, casada y con tres hijas)
Los problemas del hambre y de la ingesta insuficiente de alimentos
a los que se refieren los entrevistados, sobre todo las mujeres, contrasta con
los problemas de obesidad que padecen algunos jornaleros, principalmente
las mujeres. La desnutrición y la obesidad son dos conceptos opuestos.
La primera surge cuando la energía ingerida es insuficiente para mantener
el funcionamiento físico básico, mientras que la última se produce cuando
la ingesta de alimentos excede el consumo de energía, que el cuerpo
acumula como energía sobrante. Lo paradójico es que los grupos sociales
más desfavorecidos son quienes presentan los problemas más graves de
desnutrición y obesidad, que lejos de obedecer a causas independientes,
aparecen provocados por los mismos factores. William H. Dietz (1995) fue
quien primero constató la relación paradójica entre la falta de acceso a los
alimentos y obesidad, que explicó como un proceso adaptativo a la escasez
de alimentos a través de un consumo excesivo de alimentos baratos de alta
densidad energética
La paradoja hambre-obesidad, que señala que los hogares que
padecen niveles más altos de pobreza presentan tasas más elevadas de
obesidad, ha sido corroborada por numerosos estudios (Bayard A., y N.
Cotugna, 2011 ). La obesidad sigue un gradiente socioeconómico que presenta
una mayor prevalencia en aquellas personas con recursos económicos
limitados y en los grupos sociales pertenecientes a minorías raciales (Casey,

Revista Perspet,livas Sociales/ Social Perspet,tives Julit&gt;-Diciembr, 20/ 3/July-December 2013 I flo/. 15 Na. 2

19

P. et al, 2006: 1407). Marilyn S. Townsend et al (2001 : 1740), en una muestra
representativa de los hogares de Estados Unidos, encontraron una asociación
entre la inseguridad alimentaria4 y el sobrepeso en mujeres; si bien aquellos
hogares que no disponían de modo regular de alimentos suficientes eran los
que presentaban niveles más bajos de obesidad. Esto significa que existe una
asociación de la pobreza tanto con el hambre y la desnutrición como con la
obesidad. Patrick H. Casey et al (2006: 1410), en una muestra representativa
de los niños estadounidenses de tres a 17 años, encontraron una asociación
entre inseguridad alimentaria y el riesgo de sobrepeso. Asimismo, Luis Ortiz
Hernández et al (2007: 38), en un estudio de escolares en la Ciudad de México,
descubrieron una asociación entre inseguridad alimentaria y sobrepeso;
además encontraron que a medida que la inseguridad alimentaria era más
severa la asociación con la obesidad era mayor, y la relación era más clara en
varones que en mujeres.
Para Marilyn S. Townsend et al (2001 : 1743) esta paradoja aparece
explicada por un ciclo en el que se turnan la disposición abundante de alimentos
con la restricción involuntaria de los mismos, de modo que la sucesión de
etapas episódicas de carestía y abundancia de comida conduce al sobrepeso.
En contraste con las personas con mayores recursos, que restringen su dieta
de modo voluntario, aquellas que las ven restringidas de manera involuntaria
tienden a ganar más peso, porque cuando disponen de alimentos comen en
demasía.
Los jornaleros migratorios asentados en la comarca citrícola de
Tamaulipas padecen de modo continuo una situación de carestía de alimentos.
Expresiones como: "siempre como lo mismo porque no hay para más" jornalera originaria de Honduras, 35 años, separada y con dos hijas-; "sí se
pasa hambre, también hay días que se malpasa uno por falta de dinero" jornalero originario de Chiapas, 31 años, casado y con cuatro hijos-; "había
ocasiones que no teníamos para comer, porque no había trabajo" -jornalero
originario de Veracruz, 22 años, casado y con un hijo-; "hambre no me falta,
pero a veces comida sí, y dinero también, porque sin dinero no hay comida
ni nada para comprar" - jornalera originaria de San Luis Potosí, 30 años,
abandonada por su marido, con dos hijos- o "siempre pasamos hambre y
siempre andamos con la tripa pegada ya que no comemos bien" - jornalero
originario de San Luis Potosí, 45 años, casado y con dos hijos-, reflejan el
problema de la falta crónica de alimentos. Cuando no tienen trabajo apenas
comen, y en muy pocas ocasiones tienen alimentos de sobra; por lo tanto,
cuando tienen trabajo y no les falta la comida, comen hasta no poder más. Un
jornalero originario de San Luis Potosí, de 23 años, afirmaba: "cuando no hay,
pues te tienes que aguantar sin comer, así que cuando hay, pues como harto".
La idea de comer hasta hartarse o "atascarse" cuando tienen dinero aparece
'Carencia ocasional de a limentos suficientes o de aquellos alimentos que se desean.

�20

/Defickncias nuJTiáona/es de los jomoleros migraJorios asenlados en lo zona cirrúx,/o de Tamoulipos

en expresiones como: "cuando tenemos chance de comer sí nos atascamos
de comida" -jornalero originario de San Luis Potosí, 45 años, casado y con
dos hijos-o "cada que se puede me atasco de comida, ya que cuando no hay,
pues cómo le hace uno" -jornalero originario de Veracruz, 43 años, casado
y sin hijos-. El discurso de los entrevistados refleja una intermitencia entre
periodos cuando escasean los alimentos y padecen hambre y otros momentos,
cuando comen en demasía porque tienen dinero para comprar comida en
abundancia.

Revista Penpectivas Sociales I Social Perspectives JulierDiciembre 2013/July-Deeémber 10/3 1 Yo/. J5 No. 2

21

quedan ganas de hacer de comer, y pues, ahí es cuando uno pasa hambre"
-jornalero originario de Veracruz, 22 años, casado y con un hijo- o "cuando
llego a la casa sólo quiero descansar, y pues, sólo me compro una pieza de
pan y una coca y ya es todo; de lo mismo cansado me quedo dormida y hasta
otro día" -jornalera originaria de Veracruz, 35 años, separada de su marido,
con cuatro hijos-. Por lo tanto, únicamente cuando no trabajan, los domingos,
pueden comer a gusto.

(Joma/ero originario de Chiapas, 31 años, casado y con cuatro hijos)

El domingo que descansamos, ese día comemos bien y las tres comidas
del día pues es el único día que tenemos para alimentamos bien, para
reponer pilas y volver a trabajar el lunes.
(Joma/era originaria de Veracruz, 38 años, casada y con dos hijos)

Cuando se puede, sí se come bien, cuando no, pues no se come porque
no hay.
(Joma/era originaria de Chiapas, 27 años, abandonada por su marido,
con tres hijos)

No tenemos tiempo de hacer la comida porque nos la pasamos en el
trabajo, el único día que sí comemos bien es el domingo, porque ese día
descansamos aquí, en la casa.
(Joma/ero originario de Veracruz, 22 años, casado y con un hijo)

Para eso trabajo, para comer bien, ahorita que puedo, porque cuando ya
no pueda voy a querer comer.
(Joma/ero originario de San Luis Potosí, 36 años, casado y con cuatro
hijos)

Adam Drewnowski y S. E, Specter (2004: 7) ofrecen una explicación
diferente de la citada paradoja. La conexión entre las variables inseguridad
alimentaria y sobrepeso aparece mediada por el menor costo de los alimentos
de alta densidad energética con bajo contenido hidrico -la comida rápida,
los aperitivos y postres- que los alimentos con mayor contenido de agua
-frutas y vegetales frescos-. Por lo tanto, aquellas personas más pobres
tienden a consumir alimentos de alta densidad energética que proporcionan
mayores niveles de energía a un menor costo. Drewnowski y Specter
(2004: 14) relativizan el peso de los factores medioambientales y acentúan
la importancia de los factores económicos, de modo que la falta de recursos
económicos conduce a un consumo de alimentos baratos, con ricos contenidos
en azúcares y grasas, que provocan obesidad y sobrepeso. El estudio de Luis
Ortiz Hemández et al (2007: 40) confirma estos resultados al documentar que
los estratos bajos consumen menos alimentos de alta densidad nutrimental verduras, frutas y productos de origen animal con bajo contenido en grasa- y
más de alta densidad energética.

Cuando hay qué comer, se come bien, y cuando no hay, pues no se

come.

Cuando hay dinero, sí me compro mis cositas, pero cuando no hay, pues
sí se batalla para comer.
(Joma/ero originario de Veracruz, 36 años, separado y con dos hijos)

Por otra parte, los jornaleros migratorios señalan que durante los días
de labor siempre pasan hambre porque los empleadores, acuciados por la
necesidad de terminar las tareas lo antes posible, no les permiten comer en el
trabajo. Expresiones como: "el capataz no da permiso de comer a la hora que
nos de hambre" -jornalera originaria de Veracruz, 45 años, casada y con tres
hijos-; "el capataz no permite que dejemos el trabajo para comer" -jornalera
originaria de Veracruz, 37 años, abandonada por su marido, con tres hijos-;
"a veces sólo lo paseamos [el lonche] porque no hay tiempo de comer" jornalera originaria de Veracruz, 35 años, separada de su marido, con cuatro
hijos-; "a veces no como porque estoy trabajando y por no parar no corno"
-jornalero originario de San Luis Potosí, 15 años de edad, casado y con un
hijo- reflejan la dificultad que tienen los jornaleros para ingerir alimentos
durante la jornada laboral. Asimismo, cuando terminan el trabajo tampoco
tienen ganas de comer porque sus cuerpos están tan cansados y doloridos
por las extenuantes jornadas laborales que sólo quieren acostarse. Esto se
refleja en frases como: "cuando llegamos en la casa, imagínese, llegamos bien
cansados, lo que queremos es acostarnos y descansar, y pues, ya no nos

Los jornaleros migratorios empleados en Tamaulipas en la pizca de la
naranja hacen constantes referencias a la dificultad de acceder a alimentos de
alta densidad nutrimental debido a su elevado costo.

Lo que más comemos son frijoles o huevos, tortillas o café, té de hojas
de naranjo o canela, sopas, lo que haya, eso es lo que se come; no
podemos comer frutas y verduras porque son caras, ni tampoco carne.
(Joma/era originaria de Veracruz, 20 años, madre soltera y con una hija)

�22

/Deficiencias nutrici,ma/es de losjomaleros migratorios asenmdos en la ZIJflQ citrirola de Tamaulipa,

Cuando puedo comer bien compro carne, frutas y verduras, no siempre
lo hago, porque el dinero no alcanza para eso.
(Joma/era originaria de Tu/a, Tamaulipas, 35 años, abandonada por su
marido, con una hija)
A uno no le alcanza para leche todos los días, ni para yogurt, o nieve o
carne, eso son cosas que uno no come porque no le alcanza con lo que
se gana, y uno come lo que acompleta a comprar.
(Joma/era originaria de Veracruz, 40 años, viuda y con cinco hijos)

Para los migrantes, una buena alimentación consiste en comer hasta
hartarse, ya que la mayor parte del tiempo pasan hambre. Una jornalera
originaria de Chiapas, de 29 años, decía: "para mí comer bien es llenar la
panza, que no tengas hambre". Asimismo, una jornalera originaria de Chiapas,
de 23 años, decía que los momentos más felices de su niñez fueron aquellos
cuando tenía el estómago lleno: "a veces no había para comer; cuando nos iba
bien comíamos a llenar; eso sí daba harto gusto, llenar y comer a llenar". Para
evitar la sacudida del hambre, los entrevistados consumen principalmente
alimentos baratos de alta densidad energética.
A mi lo que me llena y siempre como son frijoles y tortillas, de ahí en
fueras lo que encuentre: sopas o salsa de chile, queso, chorizo, pero con
frijoles y tortillas para que aguante el estómago.
(Joma/era originaria de San Luis Potosí, 30 años, abandonada por su
marido, con dos hijos)
Lo que comemos aquí por lo regular (es] huevito con chile de monte o
huevito con jamón o huevito con chorizo, sopitas, lentejas, nopalitos y
eso sí, los frijoles nunca faltan, son los que te llenan más la panza y te
dan la fuerza de todo el día.
(Joma/ero originario de Veracruz, 36 años, separado y con dos hijos)
En ocasiones no comemos como debe ser, comemos poco y lo más
barato. Comemos tortillas, huevo, frijol, lo más económico.
(Joma/ero originario de Nicaragua, 23 años, casado y con dos hijos)
Cuando hay, comemos carne, y cuando no, pues lo más barato; pero la
cuestión es no estar con el estómago vacío.
(Joma/era originaria de San Luis Potosí, 24 años, abandonada por su
marido, con tres hijos)

La restricción del consumo de alimentos como estrategia
de ahorro
Diferentes estudios sobre los jornaleros en áreas receptoras de migrantes
han destacado la existencia de mayores niveles de sobrepeso en la población

Revisla Pmpectivas Sociales / Social Penpectiws Julit&gt;-Diciembre 2013/Juty.December 2013 / Vol. J5 No. 2

23

asentada que en los trabajadores migratorios. La falta de recursos económicos
y una disposición más escasa de alimentos conduce a mayores niveles de
desnutrición entre los jornaleros migratorios. Jesús Armando Haro Encinas
(2007: 94), en un estudio sobre los trabajadores empleados en el cultivo
de la vid en Pesqueira, Sonora, encontró que la población adulta asentada
presentaba mayores índices de sobrepeso y obesidad que los migrantes
temporales, debido a que los primeros tenían un mejor acceso a alimentos.
Asimismo, María Isabel Ortega Vélez y Pedro Alejandro Castañeda Pacheco
(2007: 150), en una investigación sobre la salud de los jornaleros en cuatro
regiones de Sonora -Costa de Hermosillo, Pesqueira, Costa de Caborca
y la región Guaymas-Empalme-, encontraron que las mujeres, niños y
adolescentes asentados presentaban mayores niveles de obesidad que los
migrantes. Estos datos confirman la hipótesis de Marilyn S. Townsend et al
(2001: 1740), quienes señalan que si bien la inseguridad alimentaria está
asociada con la obesidad, aquellas personas que no disponen de modo regular
de alimentos suficientes presentan niveles más bajos de sobrepeso.
Los jornaleros migratorios que llegan a Tamaulipas para trabajar en
la pizca de la naranja dejan sus lugares de origen para enviar dinero a sus
familias; sin embargo, sus salarios no son muy elevados, la actividad que
realizan es temporal y regularmente padecen problemas de subempleo y
desempleo. Por lo tanto, deben llevar una vida muy frugal para obtener un
nivel de ahorro suficiente. José A. Moreno Mena y Lya Margarita Niño (2007:
105), en un estudio sobre los jornaleros agrícolas en los valles de San Quintín
y Mexicali, Baja California, encontraron que las estrategias de ahorro de los
trabajadores indígenas influían en sus decisiones de alimentación, de modo
que la necesidad de enviar dinero a sus familias conducía a una reducción
del consumo de proteínas de origen animal y a un aumento del consumo de
comida "chatarra". La Secretaría de Desarrollo Social (2001: 49) también ha
documentado una restricción del consumo de alimentos debido a la necesidad
de la familia jornalera de ahorrar del salario familiar todo lo posible, y ha
detectado casos de desnutrición severa en niños y un déficit abultado de
consumo de energía en adultos.
Los jornaleros migratorios asentados en Tamaulipas tienen que
ahorrar una parte de sus salarios para mantener a sus familias. La situación
es más grave en el caso de los trabajadores que dejaron a sus familias en los
lugares de origen porque tienen una mayor motivación para ahorrar. Aquéllos
decidieron quedarse en Tamaulipas con la expectativa de generar un volumen
más elevado de ahorros que si regresaban al terruño, mas para lograr este
objetivo deben restringir las principales fuentes de gastos: el alojamiento
Y la alimentación. Al primero de estos gastos le hacen frente mediante el
hacinamiento en viviendas insalubres (Andrade, K., 201 O: 279), mientras que
combaten el segundo reduciendo el consumo de alimentos. Como decia un
jornalero originario de San Luis Potosí, de 37 años: "uno se tiene que amarrar

�24

/Defickncia, nutridona/es de los jonu:lkros migraiorw asemados en la zcna cúrict&gt;lo de Tamaulipas

el cinturón para así no gastar mucho en comida, ya que tenemos que mandar
dinero a nuestra familia que está en San Luis".
Uno de los principales propósitos de los migrantes que soportan
condiciones dificiles en la sociedad de acogida es enviar remesas a sus
comunidades de origen. Resulta llamativo el elevado monto de las remesas
enviadas por los jornaleros migratorios empleados en el sector citrícola
tamaulipeco. Más sorprendente es la elevada cantidad de dinero enviada por
las mujeres migrantes, que iguala a las remesas masculinas, ya que aquéllas
reciben salarios más bajos que los hombres y tienen más dificultades para
encontrar empleo. Los jornaleros migratorios mexicanos enviaban entre 1 mil
991 y 2 mil 604 pesos al mes, y las mujeres entre 1 mil 950 y 2 mil 609 pesos.
Esto significa que la mayor parte de lo que ganan los migrantes -en el caso de
las mujeres casi todo-, es enviada a sus familias. 5 En el caso de la población
de Centroamérica empleada en esta zona, el envío de remesas a sus países
es mucho menor; esto se debe a dos circunstancias: tienen más dificultades
para conseguir empleos y reciben salarios más bajos, y su propósito es llegar
hasta los Estados Unidos, por lo tanto, todo lo que pueden ahorrar lo guardan
para pagar los honorarios del "pollero" que los llevará hasta los Estados Unidos
(véase tabla 1).
Tabla 1: Remesas enviadas mensualmente por los jornaleros(as) migratorios(as)
asentados(as) en la comarca citrícola de Tamaulipas (pesos mexicanos).
~

1
2
3
4
5
6
7

8
9
10
11
12
13
14
15
16
17

18
19
20
21
22
23
24
25
Media I

·-·-··

Remesas
2000/2400
1000/2000
1800/2400

1
2
3
4
5
6

o

2000/2600
1600/5000
4000
2000/3600
2000/3000

o

NS/NC
3600/4000
4000
800

3000/3200
3200/4000
1400/1800
1400/2000
400/500

o

4000/4800
2000/4000
2000
2400
3200/4000
199112604

7

8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
Media

Remesas
2000/4000
3000/4000
4000/4800
2800/4000
1200/2000
2000/3000
1500
3000

o

1600
1600/3000
2000
2000/3200
3000
2000/2600
3000/4000
800/1000
2000/4000
500
400/ 1200
4000

1
2
3
4
5
6
7

8
9

10
11
12
13
14
15

Remesas

o
o
o
o
o
o
o
o
o
o
o

-•w~•

Remesas

4
5

o
o
o
o
o

Media

o

1
2
3

1000/2000
1000
1000/2500

o

NS/NC
500/1000

NS/NC
NS/NC
1950/2609

Media

200/367

Fuente: Elaboración propia.
5

Los joma/eros migratorios generalmente ganan menos de 300 pesos en una jamada laboral y no
trabajan todos los días, y las mujeres ganan aún menos.

Revista Penpectívas Sociales I Social Penpec1t- Juli&lt;&gt;-Diciembr, 2013/Jul)'December 2013 1 Vol. 15 No. 2

25

Las mujeres y los centroamericanos son quienes se someten a una
mayor restricción del consumo de alimentos para ahorrar dinero, que las
primeras utilizan para alimentar a sus hijos y los últimos para poder continuar
su viaje hasta los Estados Unidos.
Las mujeres obtienen ingresos más reducidos que los varones debido
a su menor fortaleza física. Si trabajan pizcando naranja cargan colotes más
pequeños que los hombres, por lo que su salario es menor; cuando trabajan
como contadoras, únicamente reciben lo que les dan voluntariamente los
jornaleros de la cuadrilla. Ellas buscan incrementar estos ingresos tan parcos
realizando labores domésticas para sus compañeros de trabajo, lavándoles la
ropa y en ocasiones cocinando para ellos.
Los centroamericanos obtienen salarios más bajos que los jornaleros
mexicanos porque no tienen experiencia en la pizca de la naranja, por lo que
cargan menos colotes de naranja en una jornada laboral que los segundos.
Asimismo, su falta de experiencia hace que muchos enganchadores no les
den trabajo, padeciendo más que los mexicanos problemas de desempleo y
subempleo.

Las mujeres
El programa Progresa-Oportunidades comenzó a implementarse en 1997 para
remplazar las dotaciones en especie de alimentos y los subsidios de precios
con transferencias monetarias. Este programa, que en 2005 había llegado casi
a una cuarta parte de la población mexicana, elevó en más de 10 por ciento
el consumo per cápita de alimentos de los hogares más pobres. También
ha tenido un ligero efecto en la reducción de la prevalencia de la obesidad
e hipertensión (Levy, S. 2009: 99). Sin embargo, las mujeres que se ven
obligadas a dejar el terruño para mantener a sus hijos han sido excluidas del
programa. El programa Oportunidades condiciona la entrega de transferencias
monetarias a las conductas personales de los integrantes de los hogares
pobres con objeto de incrementar su capital humano (Levy, S. 2009: 151),
e involucra a las familias pobres para que sean partícipes en la superación
de su situación. Es por ello que las madres y los adolescentes deben asistir
a pláticas, las primeras sobre salud y nutrición, y los últimos sobre salud
reproductiva y drogadicción. Sin embargo, al ser las madres las receptoras
de las transferencias y al responsabilizarlas del manejo del programa, quedan
excluidos aquellos hogares más pobres donde la madre -soltera, viuda o
separada- debe emigrar para mantener a los hijos. Esto repercute de forma
negativa en la alimentación y salud de estos hogares.
Las mujeres migrantes deben realizar un mayor sacrificio que los
hombres, ya que sus ingresos son inferiores a los de los varones. Los hombres

�26

/Deficiencias n,,¡triciona/e, de los jornaleros migralorios a,e,,todos en la zona dtrico/a de Tamoulipas

tienen a sus esposas que cuidan de sus hijos y en muchos casos disfrutan
del apoyo del programa Oportunidades; pero las mujeres no tienen a nadie,
ellas son el único sustento de sus hijos, porque no se casaron, sus esposos
fallecieron o éstos las abandonaron. Es por ello que se ejercen mayores
demandas de remesas hacia las mujeres que hacia los hombres. Patricia Arias
(2009: 57) señala que como las mujeres dejan a sus hijos con las abuelas
están sometidas a mayores demandas económicas que los hombres; además,
éstos muchas veces eluden la responsabilidad económica hacia sus hijos. Las
siguientes expresiones hacen referencia al sacrificio que hacen las mujeres
migrantes solteras, viudas o separadas para enviar dinero a sus hijos, hasta el
punto de que muchas se quedan sin comer.
Por eso ando trabajando, para mandarles el dinero que gano; mando
dinero cada semana, aquí sólo dejo para la renta y para comer un poco.
(Jornalera originaria de Veracruz, 40 años, separada, con tres hijos)
Rentamos con otras personas; sólo tenemos lo indispensable para poder
vivir; pero bueno, hay que batallar para poder hacer algo de dinero, si
gastamos mucho pues qué nos queda para mandar para la casa.
(Jornalera originaria de Veracruz, 22 años, casada y con dos hijos)
Me dijeron que comiera bien, que comiera frutas y verduras, frijoles
negros, y también que tomara leche; pero aquí las cosas están muy
caras, uno no le alcanza para muchas cosas, aunque trabaje bien,
porque tiene uno que mandar dinero para su casa.
(Jornalera originaria de Veracruz, 40 años, viuda y con cinco hijos)
No como en la calle por no gastar, es bien caro aquí la comida y prefiero
ahorrar para guardar dinero.
(Jornalera originaria de Chiapas, 25 años, madre soltera y con dos hijos)
De primero no comía bien pensando en qué [alimentos] mis hijos
comerían, si les alcanzaba con lo que les mandaba; pero luego pensé:
tengo que cuidarme yo y comer bien.
(Jornalera originaria de San Luis Potosí, 33 años, separada de su
marido, con cinco hijos)
La situación de las mujeres migrantes que viven en Tamaulipas con
sus maridos no es mucho mejor, ya que en las familias jornaleras la mujer
permanece en ayunas hasta que el marido y los hijos han comido. Como decía
una jornalera originaria de San Luis Potosí, de 24 años: "a veces sólo comíamos
una vez al día por la cantidad de hermanos que éramos y no alcanzaba para
todos; pobre de mi mamá, que primero comía mi papá, luego nosotros, y si
quedaba comía ella, y si no, ni modo, se acostaba así". Únicamente cuando
sobra comida comen las mujeres; cuando la comida escasea sólo se llevan a
la boca lo que quedó pegado en la sartén.

Revista Perspectivas Sociales I &amp;,c;aJ Perspeaiws Julio-Diciembre 2013/July-December 20/3 I Vol I 5 No. 2

27

Primero les doy de comer a mi esposo, a mis hijos, después yo, si queda,
hay días que sí como muy bien porque hay suficiente, y otros días que
sólo me quedo limpiando el sartén porque comieron mis hijos.
(Joma/era originaria de San Luis Potosí, 40 años, casada y con cuatro
hijos)

Yo me quedo sin comer, ya que prefiero que coman primero mis hijos
y ya después si sobra, pues como, y si no, no más me como dos, tres
tortillas con chile, y es todo lo que como, ya que los chamacos tienen que
comer para que estén sanos y fuertes y que rindan en la escuela.
(Joma/era originaria de Veracruz, 34 años, casada y con tres hijos)
Cuando era niño no comía bien, a veces no había de donde agarrar para
comer, con lo poco que había comíamos mis hermanos y yo, y si sobraba
comían mis papás.
(Joma/ero originario de San Luis Potosí, 36 años, casado y con cuatro
hijos)

La frugalidad con la que viven las mujeres migrantes aparece
expresada de modo superlativo en el siguiente relato. Una jornalera de San
Luis Potosí, de 19 años, tenía una caja donde todos los días introducía algo
de dinero; pero si un día no trabajaba, no utilizaba estos ahorros. Ella prefería
pasar uno o varios días sin comer antes que gastar el dinero que con tanto
esfuerzo había ahorrado.
Tengo una cajita y voy ahorrando todos los días para cuando se llegue
a ocupar; ese dinero no lo saco, e incluso prefiero no comer y decir que
no tengo, para guardarlo. El dinero que entra ya no sale, porque si me lo
gasto no lo recupero.
Algunas mujeres dependen de la caridad para sobrevivir porque no
dedican casi nada del dinero que ganan a alimentarse. Una jornalera originaria
de Veracruz, de 33 años, cuyo marido desapareció en 2008 dejándola con la
responsabilidad de mantener a siete hijos menores de edad, ahorraba todo lo
que ganaba y comía lo poco que le daba su vecina.
Cuando llego de trabajar, mi vecina, la de aquí de al lado, me da de lo
que ha hecho de comer para que no gaste yo; ella es mi amiga y sabe de
las necesidades de los pobres.
Las mujeres sufren de forma más aguda que los hombres los
problemas de subempleo y desempleo; ellas trabajan en las mismas cuadrillas
que los hombres, pero sólo las permiten pizcar naranja si abunda el trabajo,
y cuando trabajan de contadoras ganan menos que sus compañeros. Como
consecuencia, cuando escasea el trabajo, ellas esperan a que sus compañeros
de cuadrilla les den algo de comer.

�28

/Defidencias nuJriciona/es de lo., jomokros mígrDlorios asentados en lo zona citrícolo de Tommdipa,

En varias.ocasiones [en tiempo de lluvia] nos hemos quedado sin nada
para comer porque no tenemos dinero, y no como; pues me aguanto, o
estoy a lo que me inviten los compañeros, cuando uno no tiene ellos te
invitan.
(Joma/era originaria de Veracruz, 35 años, separada de su marido, con
cuatro hijos)
Cuando no hay trabajo no me quedo sin comer; pero sí me malpaso
aquí, porque espero a que coman los compañeros para que me den un
taco; así es aquí, si uno no tiene que comer el otro le da.
(Joma/era originaria de San Luis Potosí, 30 años, abandonada por su
marido, con dos hijos)

Revisto Pmpectiwls Sccioles / Social Per,pectn,es Julio-Diciembre 20 I 3/Ju/y-December 2013 I Vol. 15 No. 2

29

Algunos centroamericanos, en su afán de no gastar nada del dinero
que ganan, han dejado de comprar comida y han pasado a alimentarse con
lo poco que les dan otros jornaleros. Ellos prefieren pasar hambre antes que
gastar algo del dinero que ahorraron, ya que desprenderse de este dinero
aleja sus expectativas de poder llegar a Estados Unidos. Expresiones como:
"aquí los compañeros me invitan a comer y así me ahorro un poco" -jornalero
originario de Honduras, 30 años, soltero- o "aquí los compañeros te ayudan
un poco, te dan un taco para la comida, no son capaces de dejarte sin comer
si ellos están comiendo enfrente de ti" -jornalero originario de Honduras, 36
años, casado y con dos hijos- reflejan la dependencia de muchos migrantes
centroamericanos de la caridad que les ofrecen algunos compañeros de
trabajo para poder sobrevivir y no perecer por el hambre.

Los centroamericanos

Conclusión

Los jornaleros centroamericanos, quienes tienen menos oportunidades
laborales que aquellos que proceden de otras entidades de la república y
están más apremiados por la urgencia de ahorrar dinero para continuar su
camino hasta los Estados Unidos, padecen un problema severo de seguridad
alimentaria. Los migrantes centroamericanos ganan poco más de 100 pesos
diarios, porque no son capaces de cortar tanta naranja como los mexicanos. Sin
embargo, no pueden gastar todo lo que ganan: deben ahorrar algo de dinero
para continuar su camino hacia el norte. Ellos no quieren estar en México;
desean llegar a los Estados Unidos, donde reside la familia de muchos de
ellos. Pero para ir al pais del norte deben pagar una elevada tarifa al "pollero"
que les ayude a cruzar la frontera. De allí que reduzcan al mínimo sus gastos
en alimentación y ahorren la mayor parte del dinero que ganan; de esta forma
conservan la esperanza de poder llegar a su destino.

La dieta de los jornaleros migratorios asentados en la comarca citrícola de
Tamaulipas se caracteriza por la alternancia de situaciones de inseguridad
alimentaria temporal con otros periodos cuando realizan un consumo excesivo
de alimentos de bajo costo con altos contenidos calóricos.

Aquí, si como, pero no muy bien, porque vivimos apenas por la situación
de que estamos guardando dinero para irnos en una oportunidad que
hay, por eso nos limitamos en cuanto a gastos.
(Joma/ero originario de Honduras, 35 años, casado y con tres hijos)
De comer bien, asi como se oye, bien, no lo hago, porque a veces se
trabaja bien, a veces se trabaja mal, porque no hay ese día, y es cuando
no hay dinero, y si tengo dinero pues compro poco y guardo para ahorrar
un poco.
(Joma/ero originario de Honduras, 36 años, casado y con dos hijos)
A veces no hay para comer y así que hay que aguantar, no hay más que
aguantar; también, si estamos ahorrando un poco no debemos gastarlo

porque lo vamos a necesitar.
(Joma/era originaria de El Salvador, 35 años, viuda y con dos hijos)

Los jornaleros hacen referencia a una situación crónica de ingesta
insuficiente de alimentos que ocasiona daños perceptibles en su salud, como
mareos y jaquecas, que en ocasiones conducen a accidentes laborales.
Sus ingresos son tan bajos e inestables, que se ven obligados a restringir
el consumo de alimentos para poder enviar dinero a sus familias. Cuando
escasea el trabajo apenas comen; por el contrario, cuando se incrementan sus
oportunidades laborales y tienen más dinero, ingieren alimentos en exceso.
Los entrevistados definen una buena alimentación como comer hasta hartarse.
Es por ello que este grupo social que padece problemas graves de desnutrición
también presenta casos de obesidad.
El acceso a los alimentos aparece segmentado por las variables
género y lugar de procedencia: los hombres se alimentan mejor que las mujeres,
y aquellos que proceden de México ingieren una mayor cantidad de alimentos
que los que proceden de Centroamérica. La cuantía de los salarios recibidos y
el apremio por ahorrar una parte importante de sus salarios determinan cuánto
dinero pueden dedicar los migrantes a la alimentación.
En el caso de las mujeres, éstas presentan mayores deficiencias
nutricionales que los hombres porque reciben salarios más bajos que
aquéllos y sus familias les exigen mayores demandas de remesas que a los
hombres. La única forma como pueden afrontar esta situación es reduciendo
la ingesta de alimentos y consumiendo únicamente alimentos baratos de alta
densidad energética. Algunas mujeres, cuando menguan sus oportunidades

�30

/Deficien&lt;ios rrutricwnales de losjoma/eros migroJorios asentados en la wna citriccla de Tommdipas

económicas, destinan la totalidad de sus salarios al ahorro y pasan a depender
de la caridad de sus compañeros de trabajo. Además, las mujeres migrantes
están automáticamente excluidas del programa Oportunidades debido a que
el concepto de corresponsabilidad sobre el que se cimienta este programa
atañe únicamente a la mujer. Como consecuencia, las familias de los hombres
que emigran son incluidas en Oportunidades, mientras que las de las mujeres
migrantes son excluidas.
En el caso de los migrantes centroamericanos, sus salarios son
más bajos porque tienen menos experiencia en la pizca de la naranja que los
trabajadores mexicanos; además, encuentran más dificultades para encontrar
empleo. En contraste, se encuentran más apremiados por la necesidad de
ahorrar dinero que los jornaleros mexicanos porque su propósito es llegar
hasta los Estados Unidos lo antes posible. Esto hace que destinen muy poco
dinero a su alimentación y que en ocasiones dependan de la solidaridad del
grupo para sobrevivir.
En conclusión, los varones mexicanos que emigran a la zona citrícola
de Tamaulipas envían una parte importante del salario que ganan a sus familias,
pero su necesidad de ahorrar dinero no es tan apremiante como la de las
mujeres y los centroamericanos, por ello pueden dedicar una mayor cantidad
de dinero a la compra de alimentos y al ocio. En contraparte, las mujeres y los
migrantes en tránsito de Centroamérica no dedican ninguna porción de lo que
ganan al ocio y reducen al mínimo sus gastos en la compra de alimentos.

Revi.sra Pmpectivas Sociales / Social Penpectives Julio-Diciembre 2013/Ju/y-December 20/31 Vol. 15 No. l

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/Deficiencias nutricwnolestk lo, jorno/ero, migraJoric., asentados en lo zona cilríccla tk Tamau!ipa,

Rel'ista Perspectivas Sociales/ &amp;,cial Penpectives Julio-Diciembre 20/3/July-December 20/3 / Ya/. 15 No. 2

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Resumen
Este texto ofrece un primer análisis de la experiencia de los zacatecanos emigrados en
relación a sus derechos políticos, en especial la representación política y el sufragio. Se
busca contribuir a la investigación en el campo de la ciencia política, en la medida en
que se ponen en debate fas nociones de ciudadanía y residencia conferidas al territorio.
Los emigrados zacatecanos, sin duda, constituyen un importante estudio de caso para
nuestro cometido, dado su peso en número como pobladores habituales principalmente
de los Estados Unidos.

Abstract
This paper provides a first analysis of the experience of Zacatecan emigrants in relation
to their political rights, especially with respect to political representation and suffrage. We
seek to contribute to research in the field of political science, as the notions of citizenship
and residence conferred the territory are put to discussion. The Zacatecan emigrants
undoubtedly constitute an importan! case study for our task, given their weight in numbers
as regular habitants of the United States.

Palabras clave / Key words
Migrantes zacatecanos, sufragio transnacional, derechos políticos/Zacatecan migrants,
transnational suffrage, polilical rights

lntroduction
Population mobility is a phenomenon that forces us to rethink the definition of
citizenship confined to nation states; that is to say, because the condition of
citizenship is understood based on legal access to civil rights conferred by the
membership of a country.

• Leonel Alvarez Yañez, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas. email:
leoalva2000@uaz.edu.mx
.
.
**José Luis Hemández Suárez holds a doctora/e in Political Science from the Autonomous Unwersily
of Zacatecas where he is cummtly Senior Lecturer in the Department of Social Science. His research
centres on migraüon and pub/ic policy. He is a member of the Mexican Naüonal System of Researchers (SNI) and the Nationa/ Council for Science and Technology 's Network of Research on Poverly and
Urban Development (CONACY1). email: je/s_hs@yahoo.rom.mx
ISSN 1405-1133@ 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, Universily ofTennessee.

�34

/ Zacatecan Mígrants: the exercising oftheir political rights

The majority of migrants are then not able to exercise their política!
rights, either because they do not reside in their country or because in the
country of destination they do not hold the status of citizen. Regardles of the
fact that many countries include in their legislation the right of their nationals
to vote being outside their country, it is also true that there are much less
countries that allow foreigners to vote in the intemal elections, even when they
are residents. To exercise political rights means to take part in the process of
decision-making, or to take a stand on power and performance, moreover, it
means to have a mechanism of defense against that power. And in the case of
immigrants, there are usually no channels to defend themselves or to influence
decision-making. This limitation, of course, reduces the possibility to question
laws and the existing social institutions; and, on the other hand, it becomes a
topic of great challenge for social and political research.
Mexico has a large number of emigrants living mainly in the United
States. lndeed, migrants are not homogeneous, coupled with changes in the
migratory and mobility patterns. On this matter, Soyzal, sorne years ago, made
a critica! observation: "The guest worker experience attests to a shift in global
discourse and models of citizenship across two phases of immigration in the
twentieth century. The model of national citizenship, anchored in territorialized
notions of cultural belonging, was dominant during the period of massive
migration at the turn of the century, when immigrants were expected to be
molded into national citizens. The recent guest worker experience reflects a
time when national citizenship is losing ground to a more universal model of
membership, anchored in deterritorialized notions of person's rights" (Soysal,
1994:3).

ji

In this paper we give voice to Zacatecan emigrants, with the intention
to expand knowledge on their constitutional interests and possibilities to
exercise their rights abroad. First, we present data concerning their homeland
(Zacatecas), and then we show information obtained through interviews held
with a group of migrants, in order to gain specific details on their interest on
party-political issues in Mexico or at their current domicile. lt was also of our
concem to be aware of their opinion over representatives and city officials.
Finally, we confront the subjective opinions with the objectives electoral results.

Zacatecas, a case of study
Zacatecas is one of the Mexican states most characterized by its high rate
of emigration to the USA. lt is for this reason there exists a struggle for
Mexican emigrants to exercise their political rights from abroad, beginning
in 1929 (Martínez, 2003:104), though it was not until 2003 when the Political
Constitution of the state of Zacatecas was reformed, allowing citizens of
binational residency to vote and contend in local elections, which lead to the

Revista Penpectivas $,xiales I Socú,l Penpectives Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/31.July-December 2013 I Vol I5 No. 2

35

reform of the state's electoral law. This law became known as 'Ley Migrante'
(the migrant act), despite it not permitting immigrant residents of Zacatecas to
vote within the state.
The approval of 'Ley Migrante' marks an important step towards
political rights for emigrants and its realization puts Zacatecas on the vanguard
of the matter. However, since its approval there have been no major advances,
marking a failure to move on democratization. lt is worth mentioning certain
facts and figures to convey the magnitude of this area of study. According to the
webpage of the electoral institute of the state of Zacatecas (IEEZ) the nominal
voters' register in 2010 showed 1,107,323 individuals, whilst the electoral roll
itself carne in at 1,112,407 citizens. The final register lists 164,846 more names
than the 201 O census suggested were 18 years old or over.
The exact number of Zacatecans living abroad is unknown. However,
according to information provided by the local executive commission to the
Federal Electoral lnstitute (IFE) in Zacatecas in the Verificación nacional
muestra/ 2011 by the federal voters' register we find that 6.3% of those changing
their address to one abroad went unreported amongst those registered to vote
on the 30th September 2011, which represented 73,477 citizens out of the
1,116,314 registered (table 33, p 73). Those registered as 03 were 108,877
of which 34.93% or 38,030 had moved to another country (table 110, p. 151)
whilst the number registered as moving abroad was 37,116 (table 101 , p.141).
Nevertheless, there are reasons to believe that these figures underestimate the
number of Zacatecans living outside of Mexico.
The National lnstitute of Statistics, Geography and lnformatics (INEGI)
counted 1,490,668 individuals living in Zacatecas in the 201 O Population
Census, of which 942, 4 77 or 63.2% were 18 or older, that is to say of an age at
which they could legally exercise their right to vote. The 2005 census counted
a total population of 1,367, 692 and estimated that a further 508,924 individuals
bom in Zacatecas were currently living in the USA, which represents 37.2% of
the state's residents (CONAPO, 2005:139).
In relation to the Mexican population living in the United States,
compared to those born and raised there and other immigrant minorities, we
see a huge disparity; a level of education which generally does not surpass high
school, low income (on average US$15,000 less per year less than natives and
other immigrants), a low proportion of the population with citizenship (20%),
greater poverty (around half of the poorest immigrants are Mexican), a greater
lack of or difficulty in accessing healthcare (53% lack medica! insurance),
a higher number of inhabitants per household (3.9 people, compared to an
average of 2.9 in the rest of the immigrant population and 2.5 among natives)
and greater heterogeneity among members of a household, with regard to
relationship, income and migratory status (CONAPO, 2005).

�36

I 'Z.acatecon Migrants: the exercising oftheir politicol rights

This information is important when investigating the level of interest
and the possibilities of Zacatecan immigrants in the United States being able
to participate in elections in their home state, even when, for them specifically,
we lack !he exact statistics regarding the problems mentioned in the previous
paragraph, which is to say that, !he reform deals with people who for !he most
part, given their poor quality of lite, would be more concerned with participating
in !he improvement of their situation in their country of residence, and with less
material possibilities of doing so in their country of origin, beyond any desire to
exercise their political rights, notably voting and standing in elections, and are
too complex or expensive for !he individual migran!.
According to information reported on the Bank of Mexico's web
page1, between 2003 and 2011 !he state of Zacatecas received US$5,244.6
million in remittances for families, an average of US$582. 7 million per year.
Through Programa 3x1 (The 3 for 1 Program), which funds work in migran!
communities through investment from migran! societies, local, state and federal
govemment, in the period from 2004 to 2009 created 1,993 projects at a cost
of 1,187,368,109 pesos {which includes 182 student grants), and spending
2
60.3% on improvements to high ways and streets, construction and repair of
churches, and community and social services.

"I

The organization of migrant clubs in !he USA and Mexico enhanced
their political standing, and due to the reform of electoral law in Zacatecas,
these clubs had the possibility to nominate candidates to the post of municipal
presiden!, trustees and at leas! two councilors to each level of legislature.
Allhough the new electoral law does no! give !he migrant clubs any privileges
in !he nomination of candidates, with whom they are affiliated, they are more
closely linked with representatives ofthe political parties in Zacatecas, who have
greater opportunities to compete for nomination in the aforementioned posts.
This essay will offer an analysis of the possible "widening" of political
rights available to citizens living abroad that we may be able to see from
the changed electoral law. Fieldwork was conducted via a telephone poll of
Zacatecas residents living in the USAand through in-depth interviews with three
binational representatives regarding their experience and feelings towards the
issue of voting as migrants3. The authors have presented the interviews based
' Banco de México, Remesas:
http:llwww.banxico.org.mx/SielntemetlconsultarDirectoriolnteme/Action.do?accion=consultarCuadro
&amp;ídCuadro=CE100&amp;sector=1&amp;/ocale=es Last viewed 12/07112.
2
Estimates come from the webpage of Programa 3x1 in Zacatecas State, Estadísticas: http://
programa3x1.zacatecas.gob.mxl?F=prog3x1&amp;_f=main&amp;t=4. Last viewed 1115112.
' The authors of lhis chapter personal/y inteNiews 3 migrant representatives in arder to gather
information and opinions. lt is worth mentioning that there have been 6 binational individua/s elected to
legistlature since the refonn of Bectoral act in Zacatecas in 2003. Those interviewed were Sebastián
Martfnez Carrillo and Luis Rigoberto Castañeda Espinoza, representatives in the UX Legislatura,
2007-2010, and Pablo Rodríguez Rodarle, who was a representative in LX Legislatura, 2010-2013.
Tñese interviews took place on 15/12/11, 1611/12 and 1412/12 respective/y, in the city of Zacatecas.

Revista Perspectivas Sodale., I Social Penpectives Julio-Diciembre 20/ 3/Juty.Decemher 20/ 31 Yo/. 15 No. 2

37

on a series of questions put to migrants selected as representatives of the
community, and their responses. A telephone survey of 344 people was also
conducted, with the intention of finding information from a subnational level,
within the context of investigation into transnational suffrage.

Survey of migrants abroad
This section will provide the information gathered from interviewees from
Zacatecas from all 14 municipalities ofthe state living in ten different US states,
of which 21 were men and 17 women, with an average of 8.8 years of education
and ali retaining Mexican citizenship and none ever having lived anywhere but
Mexico and the United States. Although five had obtained American citizenship,
only three had taken part in elections in the USA. Without exception, none had
voted in Mexican elections from the USA despite almost half having moved
there between 2000 and 2008, and only 15% having moved there before 1990.
Fiftynine porcent of !hose interviewed said that they 'sometimes'
followed curren! Mexican politics, predominantly through television, but also
via family and the radio, the second and third most common means of following
events. None claimed to follow political events through a migrant association,
which is supported by the fact that none belonged to any such group. The same
number of people who 'sometimes' followed Mexican politics also followed
American politics, through television coverage (70%), the radio (35%), through
family members (15%) or the internet (15%). lt is worth noting that the media
through which those interviewed followed events were not exclusive, as those
who followed both Mexican and American politics through radio, the interne! or
family also followed them through television.
A higher percentage claimed to feel more a part of the United States
than of Mexico (38% against 23%), although paradoxically 88% thought they
should have the right to vote in their country of origin whilst only 82% thought
they should be able to vote in elections in their country of residence. When
asked in which country they felt more integrated those who responded that they
felt more at home in the USA argued it was because 'I understand the law a little
more' or because 'I have more opportunities here', ar even 'because in Mexico
we're no! taken into consideration' or 'my country doesn't have anything to offer
me'.
'This was carried out in February and Apri/ 2011 with /he assistance of undergraduate students from
/he Law school of the Autonomous University of Zacatecas (UAZ) who had re/atives in the United
States. To gather this infonnation we on/y engaged with those who vo/unteered to take part. We
received replies from migrants original/y from 14 different municipalities. In doing this we managed.
to achieve a certain leve/ of random selection, but it is impossible to detennine the exact leve/ of
representa/ion and s/atistical error. 11 was no/ limited exclusive/y to the migran/ clubs because we a/so
sought to portray the opinion of /hose Zacatecans living in /he USA who were not part of a po/itica/
organisation. The questionnaire used was the same as that employed by the "Sufragio Transnacionar
Project headed by Dr. Gustavo Ernesto Emmerich, bu/ in arder to portray certain aspects specific to
Zacatecas, additional questions were included.

�38

/ 'ZacateCllll Migrants: the exercising oftheir political rights

In the first two responses their sense of integration is explained by
what they have found in the United States; in the two that follow what they have
not found in Mexico.
A significant pro-integration response towards Mexico was 'I believe no one
feels better than in the place where they are from'. Largely we found !he
responses of those who felt ambiguous towards their integration to be roughly
as follows.
"l'm integrated into my own country but l'm trying to be integrated to
this one as well."
"l'm not sure, as there's work here, but l'm always thinking about
going back."
"l'm trying to integrate myself here, but I still identify more as
Mexican."
"No, in fact every day I feel a greater distance between me and my
home, and the United States."
"I feel more integrated here [in the USA], principally because of the
employment opportunities and wages that l've eamed. But I still want
to be a part of or retum to my country and contribute economically to
Mexico, as I don't want to become any less integrated there. 1want to be
part of both communities equally."
"Th[the USA] is my country, Mexico is jusi a connection with my
family."

11

Seventynine percent of respondents did not know that in every local
election two migrant representatives can be elected or that migrants could
be chosen mayors, and among those interviewed there was a feeling of
disappointment with the local level of representation, ar in other words, they
felt unrepresented by the current representatives, despite 85% wanting to vote
from abroad in state and municipal elections.
In response to the question 'How would you feel if you were able to
vote from overseas?' the response that was repeated over again was 'taken
into consideration'.
On a similar theme we heard responses such as:
'satisfaction at being able to choose'
'Very important'
'good as I would feel that through the vote I would be helping my
family and my countrymen'
'lt would make me feel good because in lhis way l'd be able to choose
or punish the representative I didn't want, and il would also be a recognition
of my economic contributions to my country and its economic stability'

Revista Penpectivas Sociales/Social Penpecnves Julif&gt;-Diciembre 2013/July-December 20131 Vol. 15 No. 2

39

However, these responses are puzzling when those interviewed claim
that they would feel better if they were able to vote in local elections but do
not realize they're able to but those who are aware of the opportunity do not
bother to vote. We encountered far less responses that were pessimistic or
incredulous:
'in all honesty I don't believe that they would allow it and equally 1
don't think it would benefit me, but in fact wouldn't hurt me either'
'l'm indifferent, because even if I could vote nothing would change'
'11 doesn't make any difference as in any case I won't be able to miss
work jusi to vote in the elections of my home country'

In the last answer the migrant assumed it would be necessary to miss
work to vote, rather than sending a ballot card when they were not at work.
This is indicative of problems of regarding inforrnation surrounding the voting
process, or more specifically a lack of information.
Facing the possibility of the founding of a migrant party in Mexico,
we must consider that this would serve to increase the level of institutional
representation. Reactions to this proposal were equally discordant, alt~ough
there was a predominance of those who believed it would be useful m the
defense of their interests in the United States, rather than in Mexico. We
approached the question as 'what do you think of the formation of a party for
the representation of migrants in Mexico? And the responses were as follows:
'11 would help us more as illegal immigrants and would mean we were
considered more in everything'
'1 1 would be great as it would give us more support here'
'I don't believe in anything like lhat. There are a lot of groups like
that here, and despite good intentions they have not achieved much, and
furthermore t don't lhink that there could be or has been any interest in
helping us'
'11 would be great as lhey would support all of us migrants in the USA
and it could be a great benefit for everyone.'
'perhaps vía that we could have more influence here'
'In my opinion we're all migrants and we all need support in whalever
country we're in'

Those who thought the proposal of forming a party of migrants viable
expressed views such as;
'11 would be better because we could vote from afar and know who our legal
representatives were.'
'lt would be good because even we migrants would have a voice and a vote.'

�40

I 'Zacateca,, Migrants: the exercising of their po/itical rights

'11 would cullivate better participation'
'They'd have to take us into account as they always forget about us.'
'11 would be good to be able to parlicipate and be better integrated.'
'lt'd be good, to be able to participate or express my opinions about
decisions in my home country.'
'A good idea that would create a greater connection with Mexicans
abroad'
'lt would be excellent to have power in your municipality or state in
order to get responses to our demands'

Critics of the idea of a migrant party responded as follows;
'Generally no one who is part of the govemment is any use'
'I don't think it would change anything, it would only be supported by
certain groups. 1don'I think l'd feel represented by them.'
'I don't believe in the idea, 1wouldn't help me at ali.'
'Mexican politicians and lheir corruption and arrogance anger me so
much sometimes.'
'lt'II be a fruitless idea, as, to start with it would have to be that the
majority of migrants could move freely between countries and most of the
time it would have to happen outside of Mexico, and the party would lack
enough power to have any influence. lt jusi wouldn't work'.

Up until now we have included the most relevant responses from
the survey of Mexican migrants living in the USA, which have suggested that
political rights, even though they have been given the legal stamp of approval,
the exercise of them has been negligible. We will continue in the next section
to look at interviews with migrants who have been elected to the office of
representative.

t

Representation: More than just seats and city officials
A migrant candidate according to the Electoral Act of the State of Zacatecas
(200~) is defined as ' .. .one who seeks to occupy public office through popular
electron, who is of Zacatecan citizenship and binational residence', and
also defined by 'the assumption that the person in question simultaneously
po~se~s~s his own residence abroad and at the same time one in state territory,
maintainrng home, family and interests within the state1 (Article 5).
Their integration into state legislative will be ' .. . eighteen representatives
[elected] by relative majority vote, halfthrough the system of uninominal electoral
districts, and twelve through proportional representation, according to the
system of party lists elected in a single electoral process. Of this final group two
must be migrants or binational at the time of election' (Article 51 ).

Revista Persp,,:twm Sociales I Social Per,p,,:twes Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/3/July-Dece.mber 2013 / Vol. 15 No. 2

41

Anticipating the two migrant seats in Zacatecas' local congress and
the possibility of having this type of representation in other municipalities
carne under partisan alternation in the state in the 1998 elections, when the
lnstitutional Revolutionary Party (PRI) lost the election of governor to the
Democratic Revolution Party's (PRO) candidate Ricardo Monreal Avila.
The electoral struggle in Zacatecas spilled over into the United states,
mostly concentrated in California, where the priorities and political activism
of migrant leaders was divided, manifesting in a split in migrant support,
with a group favoring the PRI candidate, and the rest favoring the opposition
candidate, from the PRO. Among those migrant leaders supporting the PRI
we found Rigoberto Castañeda, who would eventually become a binational
representative in the PRl's LIX Legislative from 2007 to 201 Oand director of the
State lnstitute of Migration in the current government (2010-2016). The other
side featured Francisco Javier Gonzalez, leader of the Zacatecan Civic Front
(Frente Cívico Zacatecano).
The migrant leaders' activism mostly took the form of organizing clubs,
founded in the 1980s, with the objective of speeding up remittances for social
and cultural uses in their home towns, which extended into the electoral sphere
as the clubs had such a significant presence on state territory. The prominence
of organized migrants tended to materialize in a rise in political representation.
Their organization (the clubs) proved to be the best way to communicate and
expand the platforms of those competing for public office, in addition to using
their organizational capacity to influence election results in Zacatecas, and at
the same time gaining wider recognition from local politicians as a result of the
strength of these migrant clubs.
Once Ricardo Monreal had won the election for Governor in 1998,
migrants continued to exert pressure on local politicians to reform the Electoral
Act of Zacatecas and gain a greater influence for migrants in local govemment.
Although there was resistance, that gave way to pressure from migrants
organizations, as many in Zacatecas state as in the United States. According
to Sebastián Martínez Carrillo, who was a binational representative in the LIX
legislative from 2007 to 201 O, the reform was headed by those migrants who
backed the PRI, the opposition party during the Monreal years. Rigoberto
Castañeda accepts that 'during the 1998 elections we were consolidated as a
PRI group' . That is to say, a group consolidated in their interest in participating
in local politics and in gaining representation.
In assigning representatives by proportional representation, migrant
and binational candidates were assigned by the two parties who gained the
largest percentages of the vote, except when a party won in the eighteen

�42

/ Zacatecan Migrants: 1he exercisíng oftheír política/ ríghls

uninominal districts by relative majority, in which case the first and second
rninority parties assigned the representatives, since no party can have more
than eighteen representatives.
Because rnigrant candidates are subordinate to the political parties,
according to the electoral process, they and their organizations are susceptible
to being caught up in party interests, rnaking the idea of migrant representation
questionable.
With respect to candidate selection, those representatives and exrepresentatives interviewed, Rigoberto Castañeda, Pablo Rodríguez Rodarte
y Sebastián Martínez, recognized that the process is one that is subject to the
state cornmittees of individual political parties.
lnterviewer: How was the selection of party list migran/ candidates
carried out?

Rigoberto Castañeda: The parties were the ones who looked at their
profiles and who were going to give their support. So those are the party
list candidates, they're party choices, not those of the migran! federations.·
The decision regarding who will represent the rnigrants can be made
by the national party, which is how Representative Pablo Rodríguez Rodarte
was selected, which, moreover outweighed his previous career at the National
Action Party (PAN), despite not being a rnernber of any migrant association,
unlike his rivals in the election.
lndeed, those who competed against Pablo Rodríguez Rodarte for
candidacy in the 201 O election included Maria Dolores González Sánchez,
a member of the Federation of Zacatecan clubs of Texas, who had been a
federal representative elected by proportional representation for PAN in the
Legislative LX who enjoyed a significant career within the party, including the
role of state representative in Texas. Another was J . Guadalupe Gómez who
had been presiden! of the Federation of Zacatecan Migrant Clubs of Southem
California from 2001 to 2003, though in interview Pablo Rodríguez said the
decision to favor hirn was made by PAN at a national level. Even without
being a rnernber of any migran! organization, he benefitted from a long party
career, to which he had belonged since the 1980s. He had worked on Manuel
Clouthier's presidential campaign in 1988, had been a federal representative
in 1997, a state political councilor and the reserve candidate in the binational
representative elections in 2004.
Sebastián Martínez's response to the question regarding candidate
selection, based on his own experience, was:

Revista Penpecrivas Sociales I Socio/ Pen¡,e,ctiw3 Julio-Diciembr, 10/3/July-December 1013 I Vol. I5 No 2

43

'There's a common perception that it's the curren! govemment who
assigns the candidate, but I think one has to look at the political career
of the migrants in question, it's not as simple as just saying 'l'm going to
assign you to the role because I say so.' Obviously it's understood by
our peers that we're organized, but there are also migrants who aren't
organized and also have rights.'
·
Faced with the questions why the reforrn only extended to a party
list system, and a fixed number of candidates and why the vote had not been
extended to abroad Rigoberto Castañeda responded: 'Well, how do you vote?
With a voter registration card. We don't have that tool there'. This answer
dernonstrates the complete ignorance of the possibilities of voting from abroad
that are acknowledged by the Mexican Political Constitution, among these the
postal vote.
Rigoberto Castañeda identified a lack of willingness on a local level to
allow overseas votes for Zacateca ns stating that, 'The willingness of the parties
to create any initiative along these lines simply hadn't existed.'
lnterviewer: Did the migrants support the two selections?
Castañeda: No, 1 don't think so. Now we have representation, there
are those who say that they should be taken away. 1 have to say no,
they have to give us another, that the 3 majority parties are represented.
[Regarding the possibility of voting from the USA] it hasn't been dealt with.
lt has been talked about but nothing has materialized. The representatives
of the state congress [haven't done anything). [lnterviewer: Who has to
instigate this?] Those Un the USA] at the grass roots level.
lnterviewer: Why hasn't the right to vote from abroad been exercised?
Castañeda: 'lt's a process, according to Sebastián Martínez, it has to be
fought for. Toe local political ciasses fear migrant participation. We live in
two countries so we have to think about the politics of both.'
To the same question Pablo Rodríguez, representative in the 2010-2013
LX Legislative responded, Tve been talking with the presidents of the migrant
club federations regarding Zacatecans being able to vote in local elections. But
they can't because they don't have registered voters identification."
Sebastián Martínez holds the same opinion of the possibility of the vote frorn
abroad:
'Before beginning to spend money on promoting the vote we must spend
it on registering voters and giving them their identification. lf it's been
spent on other things there, why aren't people registered? Of course,
they're afraid. One of my proposals was voting online.'

�44

/ 'Zacatecan Migrants: the exercising oftheir political rights

The aforementioned electoral law does not allow overseas voting
but rather only at the polling station in the corresponding section and district
of Zacatecas, demonstrating the eligibility of the voter and when the citizen
registered to vote. This makes the vote much more difficult, if not impossible,
for Zacatecan emigrants.
Pablo Rodríguez understood this is as:
'lf you leave the country, the country you relocate to is bound to be of

Revisto PenpectivasSociales /Social PenpectivesJuli&lt;&gt;-Diciembre 2013/July-December 20/3 I Yol /5 No. 2

45

world of problems that migrants face, previously in their country of origin and
later in the country to which they relocate.

Electoral procedureand results: the Migrants Representatives
In this section we will continue with in-depth interviews with elected
representatives. The authors do not intend to show in any concrete way the
extent of procedures and results of the integration of the migrant representatives
into the three Zacatecan legislatives that were revealed.

greater concem to you. What concems people is that they are given their
papers to work there. They don't care if the Govemor of Zacatecas, or a
candidate, visits them. Why should it? They're not going to come back.
lf you went undocumented and had spent twenty years lhere, what is
there to go back to? 11 is better lhat I bring my family. They want to get
citizenship and residency and work.'

Although he does add, 'however if a migrant candidate does win, in
this case, we know this migrant is going to continue to do public works in their
municipality.'
Rigoberto Castañeda's view is no different, although he explains how
and where those in question are coming from:
'The job they have there in order to survive and send their dollars to their
relalives is lheir primary concem. Afterwards, when you affiliale yourself
with a federalion of migrant clubs, it's a queslion of wanling to work for
your community. And after a while, well, there are political interests in
taking up positions. lt's not everyone, it's jusi sorne Zacatecans who are

t '

par! of lhe movement, they would like to take up a posilion of political
influence, but the vast majority are preoccupied by the situalion where
they are and with their families, their own projects.'

Adding to this, one must consider the lack of incentives for migrants to
vote in the Zacatecan electoral system, one which is required to function as a
means of improving the living conditions of the population. As we know it is not
its actual function, and it is difficult to achieve such a task under the conditions
of economic underdevelopment prevalent throughout the country.
The impression of those representatives interviewed is that Zacatecan
migrants in the United States place more importance on political affairs there
because that is where their jobs are and this is the most important thing to them,
while the projects driven by the representatives of the committees of the local
Zacatecan legislative, in reality have limited scope. As it can be seen political
representation from official seats seems to be very limited in the tace of the

We asked Rigoberto Castañeda, 'In order to move from being a
candidate to a representative what did you have to demonstrate besides having
properly in the United States and Zacatecas?'
He responded 'Nothing, 1had to show a copy of my American passport
or green card, and that was enough.'
Regarding the demonstration of binationality by the candidates,
carried out by the use of the Consular ldentification Card (Matrícula Consular,
also known as the MCA), identification that is granted by the Ministry of Foreign
Affairs through Mexican consulates in the United States and as the U.S.
passport or Green Card, which demonstrates citizenship in that country. The
person who aspires to occupy a position of representative, mayor, councilor or
trustee, must also have their voter card and be enrolled in the national electoral
roll.
Moreover, although the law does not establish any guidelines for
campaigning abroad, political parties and candidates in fact go to the United
States to campaign, primarily through meetings, parties and conferences with
members of migrant clubs, which are mostly found in California, Texas, lllinois
and Colorado.
According to the information provided by the IEEZ those acting as
candidates for the post of local binational representative were:

2004 Election
PARTIDO ACCIÓN NACIONAL
(NATIONAL ACTIONPARTY)

Candidate: Ma. Dolores González Sánchez
Altemate: Pablo Rodriguez Rodarte

COALICIÓN "ALIANZA PORZACATECAS"
Candidate: Román Cabra! Bañuelos
(COALffiON "ALLIANCE FOR ZACATECAS") Altemate: Luis Rigoberto Castañeda Espinoza

�46

/ Zacatecan Migrants: the exercising oftheir politica/ rights

PARTIDO DELA REVOLUCIÓN
DEMOCRÁTICA
(DEMOCRATlC REVOLUTION PARTY)
CONVERGENCIA PARTIDO POLITICO
NACIONAL
(NATIONAL POLITICAL CONVERGENCE
PARTY)

Candidate: Manuel de Jesús de la Cruz Ramírez
Altemate: Pascual Castrellón Reyes
Candidate: Hilario Flores Castafieda
Alternate: José Guadalupe Cabra] Bermúdez

2007 Election
PARTIDO ACCION NACIONAL
(NA TIONAL ACTfON P ARTY)
PARTIDO REYOLUCIONARJO
INSTITUCIONAL
flNSTITUTIONAL REVOLUTION PARTY\
COALICIÓN "ALIANZA POR ZACATECAS"
(COALITTON "ALLIANCE FOR ZACATECAS")
PARTIDO DEL TRABAJO
(LABOUR P ARTY)

Candidate: Jose Guadal11pe Rodriguez Campos
Altemate: Jesús Villalobos LónP7
Candidate: Lu.is Rigoberto Castalleda Espin07.a

/1.evista Penpectivas Socinla / Social Penp,x/M3 Julio-Diciembre 20/3/July-December 20/3 I Vol. 15 No. 2

actually being so, i.e. designating one of !he council as councilor simply to
attend to demands of that sector of the region and visit organizations in the
United States in order to be fully aware of !he problems of migrants originally
from the municipality.
The difficulties in carrying out a genuine representation of !he interests
of Zacatecan citizens living abroad is reinforced by the types of commissions
through which migran! legislators are integrated into legislative bodies, as
illustrated in the following table:
Binationa/ representatives by parly, commission and legistative.
Legislatíve

PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO
(THE GREEN ECOLOGIST PARTY OF
MEXICO)

Altemate: Ignacio de Lara González

PARTIDO NUEVA ALIANZA
(THE NEW ALLIANCE PARTY)

Candidate: Alejo Gutiérrez Sifuentes
Altemate: César Gustavo Espinoza Villegas

ALTERNATIVA SOClALDEMOCRATA Y
CAMPESINA
(THE SOCIAL DEMOCRAT AND
CAMPESINOS ALTERNATJVE)

Candidate: Albino Ramlrez Campos
Altemate: J. Abel Rodríguez Ramirez

Candidate: Pablo Rodriguez Rociarte
Altemate: Crispin Barajas Venegas

COALlTION "ALIANZA PRIMERO
ZACATECA$"
(COALITJON-" TifE ZACATECAS FIRST
ALLIANCE"l

Candidate: Felipe Cabral Soto

COALICIÓN "ZACATECAS NOS UNE"
(COALmON- "ZACATECAS UNITES US")

Candidate: Ma. Esthela Beltrán Oíaz
Altemate: Eliz.andra Enriquez Ídiguez

PARTIDO DEL TRABAJO
(LABOUR PARTY)

Candidate: J. Guadalupe Hemández Ríos
Altemate: Álvaro Jacobo Pérez

Party

Commission

PRO

Chairman of the Commitlee on Migration and lntemational
Agrcements, Sccretary ofUndeveloped and Unused Land

Ramirez
LVlll

2004--2007

LIX
2007-2010

201 O Election
PARTIOO ACCIÓN NACIONAL
(NATIONAL ACTJON PARTY)

Representative
Manuel de Jesús
de la Cruz

Candidate: Sebastián Manlnez Carrillo
Alternate: Verónica Adacrid Espinoza Medina
Candidate: Maurilio Mota Hemández
Altemate: Ricardo Oaxaca Barrera

LX

According to information provided by the IEEZ, binational candidates
were not registered to run for municipal presiden!, trustees or councilors in the
2004, 2007 or 2010 elections. However, in !he city of Fresnillo, in !he 20102013 tenn. there is a councilor who has dual citizenship, Armando Juarez
Gonzalez, who was elected through a system of relative majority.
Despite this, according to Representative Pablo Rodríguez, severa!
municipalities are implementing the role of 'migran! councilman' without them

Commissioo
Chairman ofthe Cbildren, Youth and Sports comm.ission, Secre1ary
ofthe Committee for Public Works and Uman Development,
Secreta,y ofthe Committee on Mígratioo and lntemarional
Agreemen"i;, the Secreta,y to the C'ommission for Labor and Social
Welfare, a men1ber of the Committee on lntemal Anangements and
Policy Coonlination
Chairman ofthe Board for Publisbing, Communicarion ~
Broadcasting, Secretary ~the Committee on Migration and
Intemational Agreements.
Chairman ofthe Committee on Migration and lntemational
Agn,ements, Sectetary of !he Committee on Healtb and Welfare,
Secretary ofthe Board for Publisbing, Communication and
Broadcastinl\.

Román Cabral
Bailuelos

PRJ

Sebastián
Martinez Carrillo

PRD

Luis Rigoberto
Castañeda
Espinoza

PRJ

Maria Esthela
Beltrán Díaz

PRD

Chaír ofthe Commíttee on Migration lssues, Secretaiy ofthe
Commission for Social Development and Public Par11cipahon,
Secretruy of the Commission on Human Rigbts, ~ ~
Undeveloped and Unused Land Commission

Pablo Rodrigue;¿
Rodarte

PAN

Cbainnan ofthe Committee on Health and Wclfurc, Secrewy oftbe
Commission on Producers and Industries, Secrewy ~~
Commillee on Mi&lt;&gt;ration.

2010-2013

Altemate: Rafael Hurtado Bueno

47

Source: Based on informa/ion obtainedfrom the website ofthe Chamberof Representatives
of Zacatecas: http://www.congresozac.gob.mx/

One might think that the very existence of !he Migran! Affairs
Committee would enable the binational representatives to properly represen!
migran! issues. However, in the opinion of !he authors, in order to advance a
binational agenda and the interests of migran! citizens, it is not enough to focus
on migran! clubs as they have been doing so far. lt is noteworthy that two of the
binational representatives interviewed who carne from US migran! federations,
faced serious problems in securing !he participation of !he organizations from
which they hailed. According to Rigoberto Castañeda: 'I carne from !he Southem
Califomian Federation, but I could never push through such a closed situation'.

�48

I Z&lt;Jcatecan Migrants: the exercising oftheir politicol rights

At the time of the interview Sebastián Martínez no longer belonged to
the organization to which he was affiliated before becoming a representative,
and had affiliated himselfto another, which he hoped to promote within the PRO.
Regarding the question, 'who did you feel you represented?' the
migrant representatives responded as follows:
Sebastián Martínez: 'You can't cover everything ... you shouldn't talk
about the real possibilities of representing someone until you've been in
that position.'
Rigoberto Castañeda: 'From the beginning I understood that the position
was with PRI, the party list nomination was with PRI.
lnterviewer: But you were a binational candidate.
Castañeda: But the position was with PRI, my position was to defend their
agreements, but I was very clear thal I had two responsibilities; the first
was to defend PRI position and the second, to give my attention to the
entirety of the Zacatecan migrant population, regardless of their political
affiliations. 1attended to those around Northem California, Chicago and
Texas.'

'I

Pablo Rodríguez's response is very similar, inclined towards first
defending the interests of the party who appointed him, PAN. They all feel
they represent migrants but recognize that in their day to day legislative work
they are caught up in partisan dynamics, which probably explains the migrant
organizations in the United States ' complaints, as mentioned above.

Final Considerations

l'

'1

In this paper, we have given a voice to the key players and alleged beneficiaries
of electoral reforms in the state of Zacatecas. Despite the acknowledged
advances, bureaucratic aspects of the process act as potential constraints on
the achievement of better democratic performance in the political institutions
and an increase in the political rights of migrants.
In what follows, we debate on the positions which stand out as the
most relevant, in promoting the following steps for the relations between popular
representatives and migrants as starting point for generating consensus and
change with respect to the constitution and the electoral act, which:
• Does not allowing voting from abroad or giving foreigners the vote, only the
vote of the citizens residing in the state of Zacatecas;
•

Does not allow to campaigning abroad, al least not officially;

Revúto Perspectivas Sociales I Social Penpe,:tives Julio-Diciembre 20/ 3/July-December 2013 I Yo/. 15 No. 2

49

Makes it a condition of vote casting to vote in the constituency which
corresponds to one's home address, almost automatically removing the
possibility of Zacatecans abroad voting, regardless of whether they have voter
cards or are on the electoral roll, as in order to be able to vote they have to
return to Zacatecas, and to this end the Act fails to offer any additional incentive,
making the act of voting something far too costly for these types of citizens.
In this way the realization of the right to vote is unequal, as it's more difficult
-almost impossible- for an expatriate than for a citizen who finds themselves in
Zacatecan territory.
• Has it that practica! advances in the election of migrant citizens remain
subordinate to party issues, and, at least in the case of representatives, with
the number of representatives remaining fixed at 2 per legislature.
• Equally, has it that the exclusivity of political parties in registering binational
candidates benefits, for the most part, citizens who are part of a migrant
organization, as the party policy incentivizes the appointment of someone
who is guaranteed a greater number of votes by their presence in such an
organization. In this way a binational citizen who does not belong to such an
organization has less chance of being appointed.
• Excludes those Zacateca ns who reside abroad and are neither in possession
of a voter's card nor on the electoral roll from the right to vote or run for office.
• States in Article 7 of the Electoral Law of the State of Zacatecas, which to
vote in elections is both a right and an obligation of the state's citizens, but this
is difficult to carry out in practice for the thousands of Zacatecans who find
themselves living abroad.
• Does not permit a binational Zacatecan to run for Governor. While in the
election of migrant representatives, councilors, trustees and mayors the length
of residence prior to election day, need only be 6 months, in compliance to
Article 116 of the Mexican Constitution, though for the post of Govemor it must
be at least five years prior to election day. This invites us to reflect on why an
executive position at that level is not open to competition from individuals with
dual citizenship or binational residence.
Until now, the 2003 reform of the Zacatecan constitution and the
Electoral Act, considered at the time as a means to gradually expand political
and electoral inclusion, remains stalled in the proverbial gate of the state, and
have failed to advance to any great extent.

�50

/ Zacatecan Migrants: the exen:ising oftheir political rights

Bibliography
Banco de México, Remesas: http://www.banxico.org.mx/Sielntemet/
consultarDirectoriolntemetAction.do?accion=consultarCuadro&amp;idCuadro=CE1
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Reruto fer,pectivas Socia/e, / Social Per,pectives Julio-Ditiembre 2013/July-December 2013 I l'ol 15 No. 2

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�Revista Perspectiva, Sociales I Social Penpeclives Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/ 3/July-December 20/31 Yo/. 15 No. 2 Pág. 53-68

53

Segregación educativa de las generaciones de jóvenes
de origen mexicano en Estados Unidos
Alejandro Román Macedo*
Resumen
En los últimos años ha sido notable el aumento del número de mexicanos que migra
a Estados Unidos; asimismo, la cantidad de personas que decide establecerse en
dicho país se ha incrementado en las últimas décadas. Lo anterior implica, como parte
del proceso de adaptación a la nueva sociedad, la búsqueda de empleos, escuelas,
viviendas, aprendizaje del idioma, entre otros. Dentro de este conjunto de aspectos,
se ha observado que la población de origen mexicano presenta grandes rezagos
educativos en comparación con otros grupos de mígrantes y con los blancos no
hispanos. En el presente artículo se discuten y evidencian las diferencias educativas
entre las generaciones de jóvenes mexicanos y blancos no hispanos según su estrato
socioeconómico de pertenencia. Se plantea como principal reflexión que los bajos
niveles de ingreso de los jóvenes de origen mexicano limitan el acceso a la educación,
traduciéndose en una especie de círculo vicioso que no permite el ascenso en la escala
social de este grupo poblacional, lo cual se va transmitiendo generacionalmente.

Abstract
In recen! years the increase of Mexicans who migrate to the United States is notable; in
addition, the number of people who decide to settle in the country has also increased in
recen! decades. This implies, as part of the process of adaptation to the new society,
search for jobs, schools, housing, leaming the language, among others. Within this set
of issues, it was noted that the population of Mexican origin have great educational
backwardness compared with non-Hispanic whites and other groups of migrants. In this
article we discuss and demonstrate the educational differences between generations of
non-Hispanic white and Mexican Youth according to their socio-economic stratum. Our
main reflection is that low levels of income of young people of Mexican origin limited
access to education that translates into a kind of vicious circle that prevents the rise up
the socioeconomic strata of this population group, which will be transmitted to the next
generations.

Palabras clave/key words:
Educación, jóvenes, estratificación y exclusión/education, work, stratification and
exclusion.

• Profesor-investigador en el departamento de posgrado de la Facultad de Trabajo Social y Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico: afroman@colmex.mx
ISSN 1405-1133 © 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, University of Tennessee.

�54

Segregación educativa de las generaciones de jóvenes de origen mexicano en Estados Unidos

Introducción
La migración de mexicanos hacia Estados Unidos tiene una larga tradición
histórica. Ésta se asocia principalmente a cambios económicos en México
y necesidades de mano de obra por parte del país del norte. Lo anterior ha
traído implicaciones en ambos países, las cuales abarcan una diversidad
de aspectos económicos, políticos y sociales. En particular, una de las que
requiere de mayor atención es el proceso de inserción de los migrantes y sus
descendientes en la nueva sociedad. Dicho tema es relevante porque en la
actualidad se observa a migrantes y sus familias que se van con la finalidad
de establecerse en el país receptor, lo cual implica, entre otras cosas, la
búsqueda de empleos, escuelas, viviendas, aprendizaje del idioma, aspectos
que definirán el futuro de estos grupos y sus descendientes.
La adaptación de los migrantes mexicanos en el contexto de una
migración cada vez más permanente en Estados Unidos adquiere relevancia,
sobre todo porque la inserción laboral y educativa de aquéllos muestra
grandes rezagos, no sólo para los que nacieron en México y migraron a la
Unión Americana, sino también para aquellos que nacieron allá y que tienen
orígenes mexicanos, en particular las generaciones más jóvenes (Román, A.,
2011). Dado que la educación generalmente se visualiza como un mecanismo
de movilidad social, en este trabajo se pretende discutir sobre los mecanismos
de exclusión y estratificación que se presentan en la sociedad norteamericana
y mostrar las diferencias educativas entre la población de origen mexicano con
respecto a los blancos no hispanos.

Educación y estratificación en la sociedad estadounidense
En relación con el estudio de diversos grupos étnicos en Estados Unidos, se
sabe que históricamente los blancos no hispanos han perpetuado el estereotipo
negativo de ciertas minorías1. En el caso de la educación, a pesar de que los
fundamentos legales de la segregación escolar fueron eliminados a principios
de 1954, persiste una variedad de mecanismos que continúa operando
para limitar a los afroamericanos, latinos y otros grupos sociales de acceso
igualitario a la educación. Dicha limitante continúa siendo el mecanismo más
importante en la estratificación socioeconómica en Estados Unidos (Anderson,
J., D. Byme y T. Smiley, 2004; Massey, D., 2007).
'Por ejemplo, los afroamericanos han sido catalogados como no inteligentes, violentos y perezosos, y la
gente de estratos socioeconómi&lt;X&gt;S altos ha promovido una visión del pobre como perezoso, desmofi.
vado, indisciplinado y proclive a la seNidumbre. Generalmente cuando las minorías se incorporaban
a empleos, era en condiciones desfavorables, con un sueldo de discriminación y una diversidad de
barreras para su movilidadocupacional. En alguna época en Estados Unidos, los afroamericanos fueron
relegados por las leyes a separarse del sistema educativo, y cuando estaban en éste, generalmente
era provisto de personal no muy preparado y mal organizado; la enorme diferencia racial en la cantidad
y la calidad en la educación se tradujo en dejar más ciudadanos negros no preparados (Anderson, J.,
D. Byme y I Smiley, 2004; Massey, D., 2007).

Remta Pe,.pe,:tivas Sociales I Social Per,pe,:tives Juho-Diciembre 2013/July-Decembcr 20/ 31 Yo/. I5 No. 2

55

Douglas S. Massey (2007) plantea que históricamente los hispanos
ocupaban una posición media entre blancos y negros en el sistema de
estratificación americano, pero con la restructuración de la economía política
de inmigración, a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa
del siglo pasado, la posición relativa de los hispanos cayó y ahora vienen
a remplazar a los afroamericanos en la parte más baja de la escala social.
El mismo autor sugiere que para los mexicanos-americanos los niveles de
segregación se están incrementando, al igual que la discriminación; la pobreza
se está intensificando; los niveles de educación se están estancando y la
seguridad social ha decaído. Es decir: aunque, en teoría, algún grupo definido
socialmente puede ser sujeto a la discriminación y exclusión, en Estados
Unidos las desigualdades han sido producidas y reproducidas históricamente
a lo largo de tres líneas principales: raza, clase y género.
La segregación en las escuelas en Estados Unidos no es sólo racial
sino también socioeconómica. La raza y la pobreza están muy relacionadas;
ello se debe en parte a que los vecindarios están estratificados por los ingresos
de las personas. Por lo tanto, las escuelas tienden a estar pobladas por niños
de la misma raza y nivel socioeconómico. Por ejemplo, los estudiantes negros
e hispanos generalmente asisten a escuelas con bajos porcentajes de blancos;
mientras que los blancos acuden a escuelas en donde hay una mayor presencia
de blancos (Gilbert, G., 2008).
La diferencia entre ricos y pobres en Estados Unidos se acentúa
cuando se observa la asistencia al college o universidad. Para acceder a un
estrato de clase media, es necesario contar con estudios posteriores a high
schooP. Sin embargo, mientras los costos de los estudios de high school o
menores a este nivel están financiados por el gobierno, los estudios posteriores
a high schoo/ están subsidiados pero no cubiertos por completo y las becas
escolares son limitadas, por lo que la mayor parte del costo debe ser absorbido
por los estudiantes y sus familias (Gilbert, G., 2008). Lo anterior limita
enormemente la continuidad escolar de muchos estudiantes que pertenecen
a estratos socioeconómicos bajos y que no pueden cubrir los costos de una
colegiatura.

Educación y segregación para hispanos y mexicanos en
Estados Unidos
La educación de las personas define en gran parte su inserción en un
determinado sector socioeconómico, debido a que aquélla influye en el
tipo de empleo al que se accede y los ingresos que se obtienen del mismo.
En el caso de los migrantes mexicanos y sus descendientes residentes en
Estados Unidos, se ha señalado que existe un gran rezago de éstos frente
' El nivel de high school corresponde al tercer año de secundaria y tres de bachillerato en México.

�56

Segregación educatwa de las generaciones de jóvenes de origen mexicano en &amp;lados Unidos

a los nativos {Lowell y Suro, 2002). Algunos estudios (Bean, F. y B. Lowell,
2003; Zúñiga, E. et al., 2006) indican que esta brecha en la escolaridad es
parte de la explicación sobre por qué los inmigrantes mexicanos se ubican en
la parte más baja del mercado laboral con pocas perspectivas de ascender,
elementos que se traducen en su inserción en estratos socioeconómicos bajos.
Esto en parte se debe a que desde la década de los setenta del siglo pasado
se ha incrementado la desigualdad salarial en Estados Unidos y quienes tienen
estudios universitarios obtienen mayores salarios, mientras los que cuentan
sólo con niveles de high school reciben menores ingresos. Es decir, son los
inmigrantes poco calificados los que inician en la base de la escala laboral, con
pocos puestos de trabajo de ingreso medio a los cuales ascender (Zúñiga, E.
et al., 2006). A su vez se indica que los migrantes mexicanos parecen superar
dicha tendencia y ascienden en la escala de empleos con ingresos medios en
lugares como Los Ángeles, California (Bean, F. y B. Lowell, 2003). Lo cierto es
que gran parte de los mexicanos y sus descendientes tienen pocos años de
escolaridad y ganan salarios bajos, y por lo general ellos y sus familias viven
en estratos empobrecidos, además de que el avance de sus hijos no parece
mejorar (Camarota, S., 2001 ; Zúñiga, E. et al., 2006).
Aunque actualmente el panorama ha cambiado y los migrantes
mexicanos tienen mayor escolaridad que quienes dejaban el país años
atrás, los estudios indican que las condiciones en las que vive y trabaja esta
población, así como en las que viven y estudian sus hijos, representan serios
obstáculos para la movilidad socioeconómica intergeneracional (Schultz, T.,
1998; Zúñiga, E. et al., 2006; Levine, E., 2008). Incluso se ha indicado que
la escasa movilidad económica crea pesimismo en los jóvenes para tratar de
superar dicha condición -estudiando o buscando mejores empleos-, sobre
todo en los de clase baja (Zhou, M., 1997).
Los mexicanos y otros latinos suelen agruparse en barrios donde
viven personas de su misma etnia. Estos barrios son lugares diferenciados,
donde los mexicanos viven apartados de los demás por costumbre, idioma y
preferencia. Pero la permanencia en estos lugares durante años, incluso por
generaciones, también se debe a las limitaciones económicas que convierten
a ciertos otros lugares en inaccesibles para ellos {Suro, R., 1999).
La ubicación de los mexicanos en barrios pobres de Estados Unidos
afecta el desarrollo educativo de los niños, al insertarse en escuelas con recursos
materiales y de capital humano limitados (Mitchell, E., 1992). Esto se debe a
que el financiamiento de los distritos escolares depende del impuesto predial
local como una de sus fuentes principales de ingresos, mismos que varían de
una escuela a otra (Levine, E., 2008). En esta realidad , los niños que viven
en barrios pobres y acuden a escuelas pobres, carecen de lo más elemental
en las instalaciones y de los materiales apropiados necesarios para crear un

Re..ista Perspectivos Sociales / Social Perspec,iw!s Julio-Diciembre 2013/July-December 2013 I Vol. 15 No. 2

57

ambiente adecuado para el aprendizaje (Kozol, J., 1991). De esta manera, las
carencias económicas que padecen muchos niños, particularmente entre las
minorías étnicas y raciales, transcienden el nivel familiar y se reproducen a
nivel del sistema educativo (Levine, E., 2008).
Por su parte, diversos estudios muestran que la segregación escolar
está vinculada de manera muy importante con el bajo rendimiento de los
alumnos hispanos, entre ellos los mexicanos. Inclusive se señala que la
creciente segregación de este grupo se relaciona de manera negativa con
varios indicadores de aprovechamiento escolar. Por ejemplo, en high school
las tasas de deserción se incrementan; el porcentaje de alumnos que presenta
exámenes de admisión para la universidad disminuye, asi como la calificación
obtenida en aquéllos. En general se puede decir que la preparación básica
que recibe la población hispana, como resultado de la segregación, es uno de
los aspectos más graves que limitan su acceso a instituciones de educación
superior (Chapa, J. y R. Valencia, 1993; Pérez, S. y D. de la Rosa, 1993;
Levine, E., 2008).
Además, la segregación existe no sólo en términos de la asistencia o
inasistencia a las escuelas, sino que también dentro de una misma escuela los
niños pueden agruparse conforme a diversos criterios que se traducen en una
separación entre los alumnos hispanos de otros grupos -blancos-. Estas
prácticas son parte de una d iscriminación escolar, pues constituyen una forma
disfrazada de segregación racial y étnica dentro de las aulas. Los niños pueden
estar asignados a diversos grupos de acuerdo con resultados de pruebas de
inteligencia, la detección de ciertos problemas de aprendizaje, su manejo o no
del inglés, entre otros (Levine, E., 2008). Algunos estudios plantean que los
altos porcentajes de alumnos pertenecientes a las minorías étnicas y raciales
que se encuentran asignados a cierto tipo de grupos sugieren que existe un
trasfondo de prácticas discriminatorias y segregacionistas, mismas que limitan
el contacto entre blancos y negros y también entre blancos e hispanos. La
combinación de prácticas de agrupación por supuestas aptitudes e idioma,
junto con la condición socioeconómica, han ocasionado que los niños y jóvenes
latinos sean el grupo más segregado de la población escolar (Meier, K. y J .
Stewart, 1991 ; Chapa, J. y R. Valencia, 1993).

Fuente de datos y población de interés
Las oportunidades educativas y laborales de los migrantes y sus descendientes
serán distintas entre ellos, es decir, habrá diferencias entre la población de
origen mexicano debido a que los más jóvenes tendrán mayores oportunidades
de integrarse a la nueva sociedad {Martínez, J., 2000). A su vez, esto puede
estar influido por factores como el tiempo de exposición en la sociedad receptora
--generación- y el estrato socioeconómico de pertenencia. Todas estas

�58

Segregación educativa de las generaciones dejóvenes de origen mexicano en Estados Unidos

dimensiones se tuvieron en cuenta en el presente artículo y a continuación se
detalla su construcción con la fuente de datos utilizada.

Fuente de datos
Utilizando la Current Population Survey 2003 (CPS)3, se seleccionó y
caracterizó a los jóvenes, mexicanos y nativos, en Estados Unidos. Cabe decir
que dicha encuesta es representativa a nivel nacional y estatal, abarcando
cerca de 50 mil hogares.
la CPS es la principal fuente de información sobre las características
de la fuerza de trabajo de la población estadounidense. los encuestados son
entrevistados para obtener información acerca del empleo de cada miembro
mayor de 15 años de edad en los hogares. las estimaciones obtenidas de
la CPS incluyen el empleo, desempleo, ingresos y otros indicadores. Estas
variables están disponibles para una variedad de características demográficas
como: edad, sexo, lugar de nacimiento, raza, estatus marital y nivel educativo.
Dicha encuesta permite agrupar a los mexicanos y a los nativos, distinguiendo
a los primeros por generaciones, además de que se puede clasificar a ambos
grupos en distintos segmentos de ingreso.

Generaciones de mexicanos y estratos socioeconómicos

A partir de la CPS 2003 es posible diferenciar a la población de origen mexicano
y a los nativos. En el caso de los primeros se eligió tanto a los que nacieron
en México como a los que nacieron en Estados Unidos; en ambos casos estas
personas declararon ser mexicanos o bien que su padre o madre --0 amboshabía (n) nacido en México. De manera específica, se consideró como primera
generación a las personas que nacieron en México y migraron a Estados
Unidos a partir de los 11 años de edad. la generación 1.5 se definió como
los que nacieron en México y migraron a la Unión Americana antes de cumplir
11 años. El establecimiento de esta división se debe a que los que llegaron
después de los 1O años podrían haber concluido sus estudios de primaria en
México y continuar estudiando en Estados Unidos; mientras que los que llegan
antes de esa edad tienen la posibilidad de incorporarse al sistema educativo
desde los primeros años de enseñanza que brinda el país, lo que les otorgaría
mayores ventajas dada la exposición a la sociedad estadounidense a una
edad más temprana. A su vez, la segunda generación son los que nacieron en
Estados Unidos y tienen al menos un padre nacido en México. En la tercera
generación se eligieron a aquellos que, al igual que sus padres, nacieron en

Rerista Perspectivas Sociales / &amp;cía/ Penpectiw!.s Julio-Diciembre 2013/July-December 2013 / Yo/. 15 No. 2

59

Estados Unidos y se declararon de origen mexicano4 • En el caso de los nativos
se eligió a los que nacieron en Estados Unidos y se definieron como blancos
no hispanos.
Como se mencionó anteriormente, uno de los factores que
puede marcar las diferencias educativas en Estados Unidos es el estrato
socioeconómico de pertenencia. Por tal razón, se decidió hacer la distinción
entre estratos socioeconómicos para la población de origen mexicano y nativa.
Para lograr lo anterior se realizaron varios ejercicios en relación con el nivel de
pobreza familiar y la ocupación del jefe de familia, de manera que se pudiera
encontrar un punto en el nivel de pobreza en el que se marcaran diferencias
en la ocupación. De esta manera, fue posible dar cuenta de que al nivel de 200
por ciento por arriba de la línea de pobreza es cuando se pueden establecer
diferencias entre quienes pertenecen a un estrato de ingreso y a otro5 •

Selección de los jóvenes
Para seleccionar a la población de interés en este estudio -tos jóvenes-, se
consideró en primer lugar a la población de 15 a 24 años, pero al observarse
que el porcentaje de jóvenes de 15 a 19 años con algún año de high school
era menor al de los de 20 a 24 años, se dedujo que los de menor edad todavía
no habían concluido sus estudios. Esto quedó corroborado cuando se observó
que los del grupo de 15 a 19 años asistían en mayor medida a la escuela en
comparación con los de 20 a 24. Estos últimos presentan altos porcentajes de
inasistencia escolar -más de 85 por ciento-, posiblemente porque ya han
concluido su vida escolar. Finalmente, en este estudio se tomará al grupo de
20 a 24 años, debido a que en esta edad es posible que ya hayan concluido sus
estudios. Cabe agregar que no se incluye a jóvenes de mayor edad, porque se
trata de evitar la causalidad inversa entre la educación obtenida por el joven y
el segmento de ingreso al que pertenece; es decir, a mayor educación de los
jóvenes, posiblemente tengan una ocupación mejor remunerada y por lo tanto
pueden pertenecer a los estratos socioeconómicos medio y alto. Por su parte,
el hecho de que la mayoría haya concluido sus estudios permitirá que no se
subestime su nivel educativo. De igual manera, para esas edades se considera
que la sobrestimación del estrato socioeconómico al que pertenecen será más
reducida en contraste con otros grupos de edad mayores.

La educación de los mexicanos en Estados Unidos
Diversos estudios han señalado que dentro del grupo de hispanos, los
mexicanos son los más rezagados en términos educativos (Kao, G. y M.

3

1.a elección de este año se debe principalmente a que a inicios del presente siglo se comienzan a
visualizar con mayorclaridad /as implicaciones que ha ltaído la migración de carácter más pennanente
de mexicanos en Estados Unidos.

•En esta generación están incluidas la tercera y demás generaciones -cuarta, quinta, etcéte,--,
debido a que la fuente de datos no pennite establecer la diferencia entre ellas.
5
La división de los estratos socioeconómicos se estableció a partir de la línea de pobreza, tomando
como estrato de ingreso bajo a todos aquellos por debajo de 200 por ciento de la linea de pobreza, y
como estrato medio y alto a /os que estwieran en o por encima de dicho porcentaje.

�60

Segregación educativa de las generaciones dejóvenes de origen mexicano en Estados Unidos

Tienda, 1995; McNeal, R., 1997; Portes, A., 2000; Levine, E., 2001 ; López,
D. Y R. Stanton, 2001 ; Schmid, L., 2001). Por ejemplo, en 1996 se encontró
que sólo 46.9 por ciento de los mexicanos de 25 años de edad o más había
concluido estudios de high school, comparado con 60.4 por ciento de los
puertorriqueños, 63.8 por ciento de los cubanos, 61 .3 por ciento de los centro y
sudamericanos y 66.4 por ciento de otros hispanos. Por su parte, la población
estadounidense no hispana registraba mayores niveles educativos debido a
que 82.5 por ciento había concluido estudios de high schoo/ (Levine, E., 2001 ).

Revislíl Penpectivm Sociales / Social Penpecliw!s Julia-Diciembre Z0/3/July-December 2013 I Vol 15 No. 2

61

-22.6 por ciento- comparados con los puertorriqueños -30.8 por ciento-,
cubanos -37.6 por ciento-, centro y sudamericanos -34.6 por ciento-,
otros hispanos -42.6 por ciento- y los nativos -51.4 por ciento-.
Lo anterior coincide con los estudios que señalan que los hispanos
tienen los mayores rezagos educativos en comparación con los blancos no
hispanos (Tinley, 2003; Levine, E., 2008). Asimismo, se observa que los
jóvenes mexicanos, dentro del grupo de hispanos, siguen presentando los
menores logros educativos.

En relación con los estudios posteriores a high school se encontró, en

1996, que sólo 5.3 por ciento de los mexicanos mayores de 25 años tenía el grado

1 ,,

.,'•

de licenciatura o más, mostrando nuevamente menores niveles educativos
en relación con otros grupos de hispanos como: los puertorriqueños -10.8
por ciento-, los cubanos -19.2 por ciento-, los centro y sudamericanos
-12.6 por ciento-y otros hispanos -12.6 por ciento-. A su vez, 23.7 por
ciento de la población estadounidense no hispana había obtenido el grado de
licenciatura o más (Levine, E., 2001).
El comportamiento mencionado mantuvo la misma tendencia en 2003·
por ejemplo (cuadro 1 ), sólo 26.1 por ciento de los jóvenes mexicanos habí~
concluido high school, comparado con 31.9 por ciento de los puertorriqueños,
30.8 por ciento de los cubanos, 24.2 por ciento de los centro y sudamericanos y
30.2 por ciento de otros hispanos. Cabe destacar que en este caso, los jóvenes
nativos presentan un- porcentaje de terminación de high school -30.1 por
ciento- muy similar al de los puertorriqueños y al de otros hispanos.
Cuadro 1
Distribución porcentual de los jóvenes de distintos grupos de hispanos según su
nivel educativo, Estados Unidos, 2003

Grupos de hispanos
Nivel de estudios

Menos de high schoo/
Wigh School completo
Más de high school
Total

Mexicanos Puenorriqueiios Cubanos

Centro y
Sudamericanos

51.3
26. I
22.6

37j

31.6

41.2

31.9
30.8

24.2
34.6

100.0
( 13440)

100.0
(2312)

30.8
37.6
100.0
(892)

100.0
(3855)

Otros
hispanos

Nativos

27.2
18.5
30. 1
30.1
42.6
5 1.4
100.0
100.0
( 1337) (139434)

Nota: Los números en paréntesis corresponden a los absolutos
muestra/es de la base sin expandir.
Fuente: Elaboración propia con datos de la CPS 2003.
En lo que se refiere a estudios posteriores a high schoo/ (cuadro

1 ), los mexicanos continúan presentando los más bajos logros educativos

Algunas investigaciones han encontrado vanac1ones importantes
entre los niveles de ingreso y niveles de escolaridad (Levine, E., 2001, 2008).
Por ejemplo, entre las personas que no terminaron high school, el porcentaje
de quienes perciben un ingreso anual bajo se incrementó de 21 .3 por ciento en
1979 a 36.1 por ciento en 1990. Además, entre 1979 y 1989, quienes habían
terminado high school, sufrieron el mayor deterioro porcentual -de -16.1 por
ciento- en sus ingresos reales y solamente aquellos que contaban con títulos
universitarios lograron un incremento. Cabe mencionar que las cifras indican
que, desde la década de los sesenta, la diferencia entre el nivel de ingresos de
las personas con títulos universitarios y el de aquellos que no los tienen tiende a
crecer (Levine, E., 2001 ). En relación con la diferencia de ingresos de acuerdo
al nivel educativo se ha observado que, para hombres y mujeres de 18 años
o más, en 1996 el ingreso anual promedio se incrementaba sustancialmente
conforme se tenía un mayor nivel educativo, presentándose los menores
ingresos para quienes poseían menos de high schoo/. El haber completado
high school marca una diferencia importante en el ingreso en comparación con
quienes no concluyeron dicho nivel educativo. Esta brecha se acentúa aún más
cuando se cursa la educación superior o se cuenta con un título de licenciatura
y, por supuesto, esta diferencia es mucho mayor cuando se tienen estudios
de posgrado (U.S . Department of Commerce, 1997). En 2003 se registró una
ligera disminución en el promedio de ingresos anuales en los distintos niveles
educativos con respecto a 1996. No obstante, el comportamiento mostrado en
años anteriores se ha mantenido en años más recientes, observándose que
quienes poseen mayores niveles de escolaridad tienen un ingreso muy superior
al promedio general de la población con 18 años o más (U.S . Department of
Commerce, 2004 ).

Nivel de estudios de los jóvenes de origen mexicano en
Estados Unidos
Distinguiendo entre la población de origen mexicano, se tiene que el nivel
educativo presentado por sus jóvenes es marcadamente menor al de los
nativos. Mientras que los primeros se concentran en mayor proporción en
los niveles de escolaridad de high school o menos, un alto porcentaje de los

�62

Segregacwn educativa de las generaciones dejóvenes de origen mexicano en Estados Unidos

blancos no hispanos tiene estudios universitarios o más: 60.2 por ciento frente
a 9.6 de los mexicanos. A su vez, una proporción mayor de jóvenes nativos
asiste a la escuela en contraste con los mexicanos, lo cual podría ser un reflejo
de que los blancos no hispanos pueden prolongar su vida escolar, mientras
que los mexicanos se insertan a edades más tempranas en el mercado laboral
(cuadro 2).

Cuadro 3
Distribución porcentual de las generaciones de jóvenes de origen mexicano y de
los nativos, según nivel de estudios, Estados Unidos, 2003

Nivel de esllldios

Algún año de high school o menos
IHigh school completo o más
Total

Cuadro2

la gcnenci6n

61.0
39.0
100.0
(564)

Jóvenes de origen mexicano y nativos según nivel educativo y asistencia escolar,

63

Revista Perspectivas Sociales / Socio/ Perspectwes Ju/ú,.Diciembre 2013/July-December 2013 / Yo/. J5 No. 2

Jóvenes de or·2en mexicano
1.5 generación 2a generación 3a generación
40.6
22.8
19.6
59.4
77.2
80.4
100.0
100.0
100.0
(180)
(429)
(499)

Jóvenes
nativos

8.8
91.2
100.0
(n66&gt;

Nota: los números en paréntesis corresponden a los absolutos muestrales de la base sin expandir.

Mexicanos

Nivel educativo
Menos de high school
Algún afio de H.S.
H.S. completo
MásdeH.S.
Total
Asistencia escolar
No en el UIÚverso*
Está en la escuela
No está en la escuela
Total

Nativos

29.4
31.6
29.4
9.6
100.0
(1672)

0.9
7.9
31.0
60.2
100.0
(7266)

1.0
8.1
90.9
100.0
(1672)

0.9
14.0
85.1
100.0
(7266)

• Son los que se encuentran en las Fuerzas Armadas.
Nota: los números en paréntesis corresponden a los absolutos muestrales de la
base sin expandir.

Fuente: Elaboración propia con datos de la CPS 2003.

En términos del nivel de estudios que poseen las generaciones
de jóvenes de origen mexicano (cuadro 3), en 2003 y comparando entre
generaciones, la primera tiene el menor porcentaje de jóvenes con high school
o más; una razón puede ser que en esta generación muchos de los jóvenes
migraron hacia Estados Unidos con la finalidad de trabajar antes de ingresar o
concluir el equivalente a los estudios de high school. No se debe dejar de lado
que el nivel de estudios que poseen las primeras generaciones lo pudieron
haber adquirido en México y no en Estados Unidos, razón por la cual puede
ser menor al de las generaciones más avanzadas. En cuanto a la generación
1.5, se observa un mayor porcentaje con estudios de high school completo
o más; este resultado se puede entender porque estos jóvenes nacieron en
México, migraron a más temprana edad y pudieron haber tenido la oportunidad
de incorporarse a la escuela en Estados Unidos y así continuar sus estudios.

Fuente: Elaboración propia con datos de la CPS 2003.

En relación con los jóvenes de la segunda y tercera generaciones, las
mayores diferencias se presentan en la posesión de estudios de high school
o más, aunque su nivel educativo es mucho mayor al de las generaciones
anteriores. Una posible explicación de este comportamiento es que, al haber
nacido en Estados Unidos, tuvieron la oportunidad de ingresar al sistema
educativo en ese país desde pequeños, lo que les pudo haber permitido una
mayor continuidad escolar. A su vez, estas generaciones de jóvenes muestran
gran diferencia en comparación con la primera y 1.5, por lo que las últimas
están más rezagadas en términos educativos (cuadro 3).
Comparando los niveles educativos de las distintas generaciones de
jóvenes de origen mexicano con los nativos (cuadro 3), se tiene que, a pesar
de que la segunda y tercera generaciones y los nativos concentran el mayor
porcentaje de jóvenes en high school completo o más, los nativos tienen una
mayor proporción de jóvenes en el último nivel educativo. El hecho de que
los jóvenes de segunda y tercera generaciones y los nativos no muestren los
mismos niveles de escolaridad puede ser un indicador de que, aún naciendo
en Estados Unidos, los jóvenes de origen mexicano de estas generaciones no
se encuentran en las mismas condiciones que los blancos no hispanos.
A partir de lo anterior se puede decir que la primera generación
presenta mayores rezagos educativos en comparación con los nativos y con el
resto de las generaciones de jóvenes de origen mexicano. A su vez, la segunda
y tercera generaciones son las que muestran mayores logros educativos en
contraste con las generaciones primera y 1.5 de jóvenes de origen mexicano.
De manera que el haber nacido en Estados Unidos es un elemento que marca
la diferencia en los logros educativos de los jóvenes, en contraste con los que
nacieron en México, debido a que a medida que se avanza en la generación se
incrementan los porcentajes de jóvenes que poseen high school, acercándose
a los nativos.
Se ha visto que existen diferencias en los niveles educativos de los jóvenes de
origen mexicano con respecto a los nativos. Pero ¿qué ocurre con la distribución

�64

Segregación educatrva de las generacrones deJÓ•vmes de origen mexicana en Estados Unidos

porcentual en los niveles educativos de los jóvenes cuando se distingue por
estrato socioeconómico? En relación con los grupos de ingresos (cuadro 4),
se observa que los jóvenes de origen mexicano de primera generación del
estrato bajo son los más rezagados en términos educativos, pues son los que
muestran menores niveles de escolaridad, no sólo comparados con los nativos
sino con el resto de las generaciones de origen mexicano; lo mismo ocurre para
la generación 1.5, aunque en menor proporción. Este comportamiento no es
específico de las primeras generaciones; la segunda y tercera generaciones de
jóvenes mexicanos muestran menores logros educativos en comparación con
los nativos del mismo nivel de ingreso, sólo que las proporciones de jóvenes
con niveles de high schoo/ o menos son más altas en relación con los de la
primera y 1.5 generaciones.

,,..

Por su parte, en el estrato medio y alto es la primera generación la
que presenta un menor nivel de escolaridad en comparación con el resto de las
generaciones y de los nativos; le siguen en importancia los de la generación
1.5. Quienes muestran altas proporciones en los niveles de high school o
más son los de segunda y tercera generaciones, y de éstos quienes más se
aproximan a los nativos son los de la tercera generación (cuadro 4).
Cuadro 4
Distribución porcentual de las generaciones de jóvenes de origen mexicano y
de los nativos, según nivel de estudios, por estrato socioeconómico, Estados
Unidos, 2003
Nivel de estudios
lllgreso bajo
Algún año de high schoo/ o menos
fligh school completo o más
lngreso medio y alto
Algún ailo de high school o menos
High schoal completo o más

'ª""""""°'

Jóvenes de onil!ea me:rlcano
1 Sgeomción 2 a - la ........,,;..\n

Jóveae,
ll&amp;IÍ&gt;O•

62.2
37.8

4 2.0

27.6

25.d

12.9

58.0

72.4

74.E

87 1

(482)

( 150)

(312)

(335

(3655

53.7

33.3

10.3

7.9

4.6

46.3

66.7
(30)

89.7

92.1

95.4

(82)

( 117)

( 164

(3611

Nota: Los números en paréntesis corresponden a los absolutos muestrales de la base
sin expandir.
Fuente: Elaboración propia con datos de la CPS 2003.

Comparando ambos estratos socioeconómicos, se observa que
tanto los jóvenes mexicanos como los nativos del estrato bajo tienen menores
niveles educativos en relación con los jóvenes del estrato medio y alto. Entre
éstos, quienes se encuentran más rezagados son los de la primera generación
del estrato bajo, y los que muestran proporciones más cercanas a los niveles
de instrucción de los nativos, son los de la segunda y tercera generaciones del
nivel medio y alto (cuadro 4).

Kevuui Penpectnm Soc,aíes / Socwl Penpectn,o Juht&gt;-Drciembre 10131.My-D,cemher 2013 1 Vol IS No. 2

65

Como se señaló anteriormente, las generaciones primera y 1.5
de jóvenes de origen mexicano son las que muestran los mayores rezagos
educativos en relación con la segunda y tercera generaciones de dichos
jóvenes y con respecto a los nativos. También se mostr? q~e si bien ~stas
últimas generaciones se aproximan más a los nativos en term1nos educativos,
sigue siendo menor su nivel de escolaridad. Distinguiendo por estrato
socioeconómico, se observó que estas diferencias persisten y que los jóvenes
de origen mexicano del estrato de ingreso bajo son los que muestran menores
logros educativos con respecto a los de ingreso medio y alto.

Reflexiones finales
La migración de mexicanos hacia Estados Unidos no es nueva; las modalidades
que ha adoptado dicho fenómeno han sido variadas en distintas etapas
históricas. Uno de estos cambios ha sido el establecimiento de los migrantes y
sus familiares en el país receptor. Esto trae diversas implicaciones, sobre todo
para los descendientes de los migrantes, pues serán ellos los que tendrán que
adaptarse al sistema educativo y laboral del país de llegada. Los resultados
de esta investigación indican que los mexicanos de distintas generaciones
de los estratos bajos tienden a mostrar bajos logros educativos. Lo anterior
generalmente se traduce en una escasa movilidad social para el grupo de
mexicanos, pues los bajos ingresos derivados de las ocupaciones en las
que se ubica esta población implican la inserción de sus descendientes en
escuelas con poca infraestructura y baja calidad educativa. Al contar con bajos
niveles de escolaridad se reproduce el mismo patrón, pues esto ocasionará la
inserción en trabajos con baja calificación y mal remunerados, manteniéndose
así un círculo vicioso de exclusión. Cabe decir que, más allá de la segregación
observada por la sociedad americana hacia los latinos, la población de
origen mexicano podría llevar a cabo procesos de autodiscriminación a
causa de la falta de dominio inglés, su color de piel, la pertenencia a estratos
socioeconómicos bajos y/o su condición de residencia -legal o ilegal-. Por
ejemplo, en el caso de los jóvenes, la dificultad para expresarse y entender
el idioma inglés en la escuela puede ser un factor de autodiscriminación; el
estudiante, al ver su desempeño escolar afectado por las limitaciones en el
inglés, se va rezagando hasta abandonar la escuela. Si a lo anterior se le
agrega que los jóvenes rezagados escolarmente enfrentan exclusión de sus
compañeros y maestros por ser considerados de bajo rendimiento académico,
este proceso de autodiscriminación será irremediablemente reforzado.

�66

Segregación educativa de las generaciones dejóvenes de origen mexicano en &amp;todos Unidos

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Revista Perspectivas Sociales I Social Penpet:tives Julio-Diciembre 20/3/July-December 2013 / Vol /5 No. 2

Pág. 69, /02

69

Entre "la casa Y. la ciencia": mujeres científicas en
Tlaxcala, México1
Aurelia Flores Hernández*
Soledad Soto Rivas**
Adelina Espeje! Rodríguez***
Resumen
En este trabajo se discute que aun en escenarios académicos y científicos considerados
de élite. las relaciones de género no escapan a la encrucijada de la cultura patriarcal. Es
de particular interés mostrar, a través de las narrativas del profesorado que se dedica a la
ciencia y la investigación y que es reconocido en el Sistema Nacional de Investigadores
(SNI) de México, las dificultades que este sector enfrenta y las estrategias a las que
recurre para conciliar la vida familiar con la vida científica, ante la demanda de los
parámetros de productividad requerida por el organismo. En el contexto estudiado se
demostrará que las mujeres dedicadas a la ciencia enfrentan mayores retos y dificultades
para posicionarse, permanecer y/o ascender en el SNI, donde la construcción social de
género y el ejercicio de la maternidad serán algunos elementos que determinen los retos
para transitar de un nivel a otro. A pesar de ello, las mujeres optarán por estrategias de
reacomodo, aun cuando repercutan en su salud física y emocional. El trabajo se apoya
en los fundamentos de la teoría de género y metodológicamente adopta la perspectiva de
la antropología de la experiencia. El estudio fue aplicado a profesorado de la Universidad
Autónoma de Tlaxcala (UATx), recurriendo para la recuperación de las narrativas al
empleo de herramientas cualitativas.

Abstract
This artícle discusses lhat despite academic and scientific scenarios are considered elite,
gender relations do not escape to the crossroads of patriarchal culture. For that purpose,
through the stories of professors dedicated to science and research, recognized in lhe
National System of Researchers (SNI) of Mexico, this paper analyzes the difficulties and
the strategies they use to reconcile the family life and scientific life. The women dedicated
to the science face greater challenges and difficulties for positioning in the SNI, the social
construction of gender and !he exercise of the matemity leave will be sorne elements that
'B trabajo forma parte de una investigación de alcances mayores titulada "Posibilidades e inconvenientes para fomentaruna enseñanza con perspectiva de género en la Facultad de Trabajo Social, Sociología
y Psicología de la Universidad Autónoma de Tlaxcala~ con clave 126335 y financiado por el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Fondos Sectoriales Convocatoria UPEPE-SES- 09-01.
• Profesora investigadora en el Centro de Investigaciones lnterdisciplinarias sobre el Desarrollo Regional
de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Correo elecl/Ónico: aure7011@hotmail.com
.. Estudiante del Doctorado en Economía Política del Desarrollo, del Centro de Estudios del Desarrollo
Económico y Social de la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Correo eledrónico: zofex333@hotmail.com
... Profesora investigadora titular en el Centro de Investigaciones lnterdisciplinarias sobre el Desarrollo Regional de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. ColTeo electrónico: adelinaer@hotmail.com
ISSN 1405-1133@2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, University ofTennessee.

�70

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, México

determine the challenges to move from one level to another. The women opt to strategies
of rearrangement, even when these have an irnpact on their physical and emotional
health. The paper is supported by the theory of gender and methodologically by the
anthropology of experience. The study was applied to the faculty of the Universidad
Autónoma de Tlaxcala (UATx), resorting the use of qualitative tools for the recovery of
the narratives.

Palabras clave / Key words
Perspectivas de género, ciencia, educación, cultura patriarcal, producción académica/
Gender perspectives, Science, Education, Patriarchal Culture, Scholarly Output.

Introducción. Género y ciencia
La investigación científica es una actividad intelectual que exige cualidades
humanas, capacidades intelectuales, de trabajo, disciplina y conocimientos
científicos poco comunes. Pierre Bourdieu (2003:100) enuncia: "existir
científicamente es distinguirse, de acuerdo con las categorías de percepción
vigentes en el campo, o sea, por los colegas"; en otras palabras, haber
contribuido algo al campo de la ciencia, diferenciarse -positivamente- por
hacer una "aportación distintiva". Según el autor, en el intercambio científico
la persona sabia aporta una "contribución" que públicamente le es reconocida,
pudiendo ser constatada a través de la referencia en forma de cita de las
fuentes de esos novedosos conocimientos. En estos espacios de generación
de conocimientos, de construcción de la ciencia, ¿hombres y mujeres gozan
de los mismos privilegios o de condiciones de igualdad para el ejercicio de
hacer/producir ciencia? Landa Schiebinger (2004), en¿ Tiene sexo la mente?,
recapitula los obstáculos que las mujeres han esquivado al intentar participar
en la práctica científica, considerada históricamente como un espacio de
dominio masculino. Los aportes de la teoría feminista han sido significativos
para recuperar la participación de las científicas en la filosofía y la historia de la
ciencia. Una proposición central de esta teoría es la desmitificación de que la
ciencia es neutra y objetiva (Barral, M., C. Magallón, C. Miqueo y M., Sánchez,
1999).

Desde esta perspectiva, ciencia y género son categorías construidas
socialmente (Evangelista, A., R. Tinoco y E. Tuñón, 2012): la primera referirá
a un cuerpo de conocimientos cimentados en determinada comunidad, y cuya
concepción rígida presupone exigencias de pruebas lógicas y verificaciones
experimentales; mientras que la segunda aludirá a las construcciones
socioculturales de lo femenino y lo masculino, en fundamento a que la
desigualdad se cimienta en un hecho biológico. Este argumento sostenido por
Evelyn Fox Keller (1989) indica que las relaciones entre hombres y mujeres

Revislll Perspectivos Sociales/Social Penpectives Juli&lt;&gt;-Diciembre 2013/July-December 2013 I Vol. 15 No. Z

71

y la ciencia son creadas y recreadas en sus contextos de origen y matizadas
por elementos políticos, culturales, ideológicos e institucionales, entre otros.
Agrega Cintia Pérez (2011) que la ciencia, al igual que la tecnología, son
productos intelectuales de una sociedad determinada. En este sentido, si
una sociedad se encuentra regida bajo esquemas de desigualdad de género,
producirá una cultura, una ciencia y una tecnología impregnadas de sesgos de
género. Para esta autora, los condicionantes culturales, los estereotipos y los
prejuicios de género de la sociedad determinan tanto el contenido de la ciencia
que se produce como la selección de las personas que van a participar en el
proceso de generación del conocimiento científico.
María José Barral, Carmen Magallón, Consuelo Miqueo y María
Dolores Sánchez (1999) afirman que la ciencia y la tecnología son sistemas
que conforman nuestras vidas, "estructuran lo que hacemos, cómo lo hacemos
y nuestra visión de las relaciones sociales y lo qué significa ser humano". Por
su parte, Gloria Bonder (2004) reconoce que el tema de género y ciencia debe
visualizarse como un problema de élite, pues agrega que la incidencia de la
ciencia en todas las dimensiones de la vida social ha contribuido a visibilizar las
particularidades en las relaciones que las mujeres mantienen con la ciencia y
matizan las diferencias y, más aún, las desigualdades entre varones y mujeres
en ese ámbito.
Por su parte, Mino Vianello y Elena Caramazza (2002) establecen, en
la crítica de la relación de género y ciencia, que al menos hasta el siglo XX las
mujeres no dejaron huellas en la vida científica. Los autores precisan que ello
se debe al modo como se han formado los esquemas mentales y culturales,
más que a la supuesta incapacidad femenina. En este tenor, Sandra Harding
(1996) señala que las posiciones subordinadas que las mujeres han ocupado
en la ciencia y su invisibilidad para la historia se debió al disimulo intencionado
de un sistema patriarcal presente a fin del siglo XIX y vigente hoy en día.
Actualmente, a pesar de que algunos organismos internacionales
han recomendado favorecer el emprendimiento de investigaciones acerca de
las mujeres en los ámbitos científicos, los indicadores de producción científica
continúan señalando que, en contraparte a los hombres, las mujeres se
encuentran en los niveles más bajos de participación y productividad, en los
puestos de menor categoría y son objeto de escasos reconocimientos (Russel,
J., 2003). Renée Clair (1996) precisa que si bien las mujeres han contribuido
colateralmente al desarrollo científico, las desigualdades de género en los
ambientes científicos persisten. A nivel internacional aún no se establecen
estrategias puntuales para solucionar un problema de tal envergadura. Pese a
que algunas naciones han propiciado acciones para incorporar a las mujeres
en espacios de la ciencia, la participación femenina aún es endeble en muchas
áreas de la vida científica.

�72

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, México

Como se ha señalado, la desigualdad de género está enraizada
no solamente en estructuras jerárquicas de la ciencia. Mabel Burin (2008)
denomina "fronteras de cristal" al fenómeno que impone obstáculos a la carrera
laboral femenina, refiriéndose a:
... un nuevo conflicto, un límite entre la familia y el trabajo, constituido
por "fronteras de cristal" [cursivas de la autora) que se imponen a
las mujeres... , de una manera invisible, obligándolas a "elegir" entre
ambos intereses. Estas fronteras se agregan al clásico "techo de
cristal" impidiendo a las mujeres seguir avanzando en sus carreras
laborales. En los dos casos se trata de superficies invisibles, ya que
a pesar de que no hay leyes ni códigos que digan "las mujeres no
pueden ocupar estos lugares de trabajo", en la práctica existen leyes

y códigos familiares y sociales que tácitamente imponen al género
femenino esta limitación (Burin, M., 2008: 11 ).

Hasta aquí hemos querido señalar que en la ciencia, como recurso
humano, las mujeres han sido consideradas poco importantes en un sistema
patriarcal científico permeado de marcos normativos hegemónicos. Con la
intención de reflexionar acerca de las dificultades y las estrategias por las
que opta el profesorado de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) con
nombramiento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) para acomodar
la vida familiar con la vida científica, y puntualizar si las experiencias de las
mujeres indican mayores retos y dificultades para posicionarse, permanecer
y/o ascender dentro de este organismo, estructuramos el resto del documento
en cinco apartados: los ejes conceptuales, el encuadre institucional, la postura
metodológica, el contexto de estudio y los hallazgos.

Ejes conceptuales: conciliación familia/trabajo
Celia Amorós (2000) considera que la dualidad de los espacios sólo se
traduce en una ordenación binaria entre los géneros, donde "lo masculino"
es relacionado con la cultura, la libertad, la universalidad-imparcialidad, la
mente-producción de ideas, la razón-entendimiento, la ética de la justicia, la
competitividad, el hacer, la productividad-trabajo, "los iguales" -individuosciudadanos-; mientras que "lo femenino" se asocia con la naturaleza, la
necesidad, la particularidad-deseo, el cuerpo-producción de cuerpos, la
pasión-sentimientos, la ética del cuidado, la caridad-beneficencia, el ser, la
improductividad-sus labores, "las idénticas" -madres-esposas-. En esta
separación de espacios y de construcción de identidades diferenciadas según
género, las mujeres son recluidas y confinadas al mundo privado, y los hombres
son instalados en múltiples dimensiones de los espacios públicos y alejados
del microcosmo familiar.

Revista Perspedivas Sociales/ Social Penpecti11e, Julio-Diciembre 2013/July,December 2013 / Vol. 15 No. 2

73

Una de las principales aportaciones del feminismo es el
cuestionamiento a esa línea que ha dividido el ámbito público del privado
(Benhabib, S., 1990). Históricamente, las mujeres han estado confina~~s a
la privacidad del espacio doméstico: crianza de infantes, responsabIhdad
del hogar, satisfacción de necesidades emocionales y sexuales de la pareja,
cuidado de personas enfermas y adultas mayores, entre otras, restándoles
oportunidad de incursionar en la vida pública (Villanova, M., 1994). Si bien en
muchas culturas hasta hace algún tiempo el mundo privado permanecía fuera
del alcance de la justicia, y la libertad y la reciprocidad se detenían en las puertas
del hogar, en la actualidad los logros jurídicos y avances legales para hacer
público lo que antes era considerado exclusivamente como privado ha virado
paulatinamente. El reconocimiento de que la familia hoy día puede constituirse
como uno de los sitios de mayor opresión hacia las mujeres, así como el
hecho de que en aquella se tejen relaciones no necesariamente basadas en
el amor y el cuidado -ya que pueden estar marcadas por experiencias de
violencia, violación marital, abuso sexual a infantes, maltrato y descuido de
éstos, desiguales oportunidades educativas entre hermanos y hermanas, e
intocables violaciones poco tangibles de la dignidad y de la igualdad de las
personas (Nussbaum, M., 2002}--, sin duda alguna esta novedosa mirada
en la vida familiar constituye una de las aportaciones fundamentales de la
reflexión feminista.
Seyla Benhabib (1990) precisa que a pesar de tales cambios, en el
ámbito cultural y social se siguen arrastrando aún estereotipos y creencias que
se transmiten por generaciones, dos de las cuales lo representan el ejercicio
de la maternidad como función natural/cultural y exclusiva para las mujeres,
así como las responsabilidades domésticas. La maternidad y el funcionamiento
del hogar se convierten en "ataduras socioculturales" que las mujeres llevan
a cuestas -en distintas modalidades- durante toda su vida y que en
muchos casos las obliga a cumplir nuevas consignas sociales que Lourdes
Fernández (2005) enuncia como "ser todo al mismo tiempo". Ninguna mujer
escapa a estos mandatos incluso en aquellos casos donde cree tener mayores
condiciones de libertad, de privilegio o de igualdad. Las mujeres dedicadas a la
investigación científica como un grupo de élite no se eximen de experimentar
tales circunstancias: las elecciones de determinadas estrategias para armonizar
la vida familiar y científica se hará en marcos restringidos de poder.
La incorporación femenina en los procesos económicos y sociales
ha llevado a las mujeres a la aceptación de posiciones con menores garantías
laborales que las de los hombres: trabajos con remuneraciones desventajosas,
mayor número de actividades y responsabilidades en los ámbitos familiar,
maternal, laboral y hasta comunitario, así como mayores demandas sociales
para cumplir "bien" sus funciones reproductoras. Esta situación las ha conducido
a establecer mecanismos estrictos de administración de su tiempo que las vuelve
casi invisibles, incluso para sí mismas. Al respecto, Raquel Royo Prieto acota:

�74

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en T/axcala, México

Son las mujeres quienes generalmente vivencian los conflictos e
incompatibilidades entre la esfera familiar y laboral. En la práctica
son ellas quienes se enfrentan a esa tesitura de elegir entre familia y
trabajo remunerado que para ellos, habitualmente, no constituye sino
una hipótesis lejana, que generalmente ni se formula. En definitiva,
mujeres y hombres evalúan el ámbito familiar y laboral desde sus
posiciones de género, configuradas por la estructura socioeconómica
y la herencia cultural (2011 : 192).

Rita Vázquez (2010) refiere que, en los últimos años, las mujeres han
obtenido logros importantes al ampliar su participación en el "mundo de los
hombres•, sin embargo, "esos hombres• no se han incorporado plenamente
a las "actividades de ellas•. En este modelo hegemónico y heteronormativo,
la división sexual del trabajo impone y condiciona a las mujeres a continuar
siendo responsables directas y exclusivas de las labores del hogar y el cuidado
y procuración de hijos e hijas, mientras que los varones gozan de permisión
social y cultural para dedicarse de tiempo pleno al mundo público; el reparto
de las tareas domésticas y de cuidado siguen siendo desiguales. En los
entornos laborales académicos, las mujeres y los hombres de ciencia están
marcados por tales parámetros. Las barreras y dificultades más importantes
que las mujeres enfrentan para su desarrollo profesional en el plano educativo
lo representa el conflicto de papeles que experimentan al tener que atender las
demandas familiares y profesionales de manera simultánea (Tomás, M. y C.
Guillamón, 2009).
El término conciliación es oportuno en este debate. Éste puede ser
interpretado "como un problema que implica que se debe ayudar a las mujeres
para que puedan combinar el trabajo reproductivo en el hogar con el trabajo
productivo en el mercado laboral" (Bustelo, M. y E. Peterson, 2005:35). Desde
esta lógica, las acciones de resarcimiento corresponden a dimensiones públicas
~ I mercado laboral- más que al establecimiento de corresponsabilidades
en el plano familiar -ámbito privado-. En este sentido, las mujeres son
responsables de los cambios, es decir, de armonizar y compatibilizar el trabajo
y la vida familiar. María Bustelo y Eli Peterson (2005: 35) agregan que "la
conciliación está representada como un problema de las mujeres en general
Y de las madres trabajadoras en particular. Así, en los textos se nos da a
entender que si no hay hijos/as por medio, no hay nada que conciliar. Y si las
madres no trabajan, tampoco·.
Algunos de los factores que dificultan el avance de las mujeres en la
ciencia se ubican en el ámbito cultural y político-los valores y las percepciones
sociales que enmarcan las relaciones entre los dos sexos- y los factores que
operan en el plano institucional (Evangelista, A, R. Tinoco y E. Tuñón, 2012).
Por ejemplo, los sistemas científicos y tecnológicos no consideran mecanismos

R""úto Penpectivas Sociales / Social Perspective., Ju/if&gt;.Diciembre 1013/July-December 20/3 / Yo/. 15 No. 2

75

sociales e institucionales para que las mujeres combinen la maternidad y el
cuidado de hijas e hijos con el avance de la formación académica; aún más:
estos sistemas no están considerando la participación corresponsable de
los varones en el hogar y el cuidado de infantes (Blázquez, N. y J. Flores,
2005). Ello nos refiere a la necesidad de armonizar el trabajo con el hogar o el
hogar con el trabajo, en palabras acertadas de Sonia Parella (2005, citada en
Martínez, M. y C. Paterna 2009: 73): "hacer más llevadera la doble presencia
con la que cargan las mujeres• y no solamente suponer que ello signifique
trabajar menos, sino además de forma distinta.
Es importante precisar que la dificultad para la conciliación familiatrabajo entre las científicas no solamente se vincula con factores sociales,
políticos, económicos y culturales de importante impacto, sino también tiene
relación con situaciones enmarcadas en las relaciones de género en un plano
cercano (Martínez, M. y C. Paterna, 2009; Bustelo, M. y E. Peterson, 2005;
Zubieta, J., 2012). El intento de conciliar la maternidad y la ciencia tiene
consecuencias contradictorias en el yo de las mujeres y en sus experiencias.
Los costos, aviesos, pueden ser desde emocionales/afectivos -no ser buenas
madres, vivir con culpa y con falta de tiempo-, hasta laborales/profesionales
- renuencia a un ascenso o abandono de aspiraciones laborales-, aunque el
proceso también proporciona beneficios personales
-autoestima, apoyo,
control, mejora de la vida familiar y satisfacción profesional-.
Por otra parte, Norma Blázquez y Javier Flores (2005) señalan que
las mujeres adoptan una carrera científica en circunstancias de desigualdad.
Su integración a la vida académica coincide con su edad reproductiva, a causa
de la cual la maternidad se convierte en una de las razones por la que terminan
abandonando o postergando la continuación de sus estudios y/o su carrera
científica. María Luisa Chavoya (2002), en un trabajo aplicado a profesorado
destituido del SNI de la Universidad de Guadalajara, encontró que en los
casos de mujeres, uno de los motivos de exclusión fue precisamente este
factor. La autora precisa que no esperaba que la maternidad determinara la
permanencia de las mujeres dentro del SNI, sin embargo, una vez de regreso
de un periodo de gravidez, a ellas les resultaba más difícil adecuarse al ritmo
de trabajo. Esta autora, retomando a De la Peña ( 1993), apunta que dada su
condición de mujeres casadas o madres, tardan más en lograr una carrera
académica; tal demora puede ser de hasta 10 años, tiempo que coincide con
la crianza de menores. En otro trabajo aplicado en esta misma universidad,
Adriana Ayala (2004) encuentra que las investigadoras enfrentan múltiples
complicaciones para el ingreso y/o permanencia en el SNI; particularmente
resaltan las dificultades de tipo familiar donde el matrimonio, la maternidad y el
trabajo doméstico han sido factores de peso para retardar o frenar el ingreso o
el reingreso de las mujeres al referido sistema.

�76

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tiaxcala. México

Considerando dichas aportaciones, en este trabajo queremos
sumarnos al esfuerzo de continuar documentado la relación ciencia-género y
dar cuenta de los impactos que conlleva ser mujer y ser científica, intentando
reconocer las dificultades y las estrategias adoptadas por el profesorado
científico para acomodar la vida personal/familiar -el hogar- con la vida
profesional científica. Especialmente queremos reconocer si para las mujeres
de ciencia el ejercicio de la maternidad aparece como un factor ambivalente,
pues si bien entre algunas podrá representarse como un aliciente, para
otras significará una dificultad para ser competitivas y cumplir la rigurosidad
institucional que se requiere para permanecer en el SNI. Para los hombres,
el ejercicio de la paternidad parece vivirse de manera diferente, situación que
les facilitará dedicarse de tiempo completo a la vida científica. La percepción
social de la maternidad, a diferencia de la paternidad, marca de manera
determinante la participación de las mujeres y de los hombres en la labor
científica. Así, aun cuando las mujeres obtengan altos niveles de formación,
sus carreras profesionales no podrán ser desarrolladas al mismo tiempo que
las emprendidas por los varones, mientras que ellos tendrán que aceptar un
modelo masculino que les impide el compromiso con la familia. El trabajo de
dos caras traerá costos físicos resultantes de prolongadas tensiones laborales,
extenuantes jornadas de trabajo y angustias individuales que las mujeres
dedicadas a la ciencia deberán de sortear en sus haceres cotidianos --el
hogar y la ciencia- para "ganarse su lugar y su espacio" y demostrar sus
capacidades para "seguir dentro" del SNI. Lo precedente serán algunos de los
resultados destacados en este trabajo. Un reto aun en tales espacios de élite
es la ruptura de mecanismos institucionales y culturales vigentes cada vez más
complejos que permean los marcos institucionales y la vida personal para que
las mujeres intenten armonizar, disfrutar y resistir entre espacios construidos
socialmente como separados y excluyentes: el hogar y la ciencia.

El marco institucional: las mujeres en el SNI
En México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)2 fundó en
1984 el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con el objetivo de reconocer
la labor de personas dedicadas a producir conocimiento científico y tecnología
de alta calidad. Este organismo es responsable de otorgar al profesorado de
universidades públicas o privadas los nombramientos como investigadores e
investigadoras de prestigio. Las categorías de las distinciones son: Emérito
(SNI-E), Nivel 111 (SNl-111), Nivel 11 (SNl-11), Nivel 1 (SNl-1) y Nivel Candidatura
(SNI-C) (www.conacyt.gob.mx). Aquéllas son concedidas reconociendo la
calidad de las contribuciones del profesorado dedicado a la investigación
científica, quien recibe estímulos económicos cuyo monto varía con el nivel
2

EI Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) es un organismo mexicano público, descentra/izado de la administración pública federal, con personalidadjurídica y patrimonio propio, encargado
de conducir las políticas de ciencia y tecnología desde 1970. La Ley de Ciencia y Tecnología vigente
que rige al Conacyt fue aprobada en 2002.

Rtvista PenptcttvaS Soc,ala / SoclQ/ Perspec11ves Juli,,.V,ciembre 2013/.July-December 20/ 31 Vol. I j No. 2

77

asignado. La permanencia en el SNI y el ascenso de un nivel a otro implica una
constante evaluación -entre pares- que se realiza por comités integrados
por la comunidad científica. Norma Blázquez y Javier Flores (2005:321)
puntualizan:
Pertenecer al SNI se ha convertido en una vía de legitimación
académica que otorga un estatus a nivel individual, y sobre todo,
dentro de la estructura institucional, ya que a pesar de las críticas
surgidas dentro de algunos sectores de la comunidad científica, se
realizan evaluaciones rigurosas en las que se da prioridad al criterio
de la productividad medida en términos de número de publicaciones
y de la cantidad de citas obtenidas en la literatura científica. En el
SNI se califica con mayor puntaje a los trabajos publicados en
revistas internacionales arbitradas, por encima de las investigaciones
aparecidas en revistas nacionales. Se trata con ello de crear una
especie de equivalencia con los científicos extranjeros a quienes de
ese modo se considera pares.

Cabe señalar que si bien el número total de integrantes del SNI ha
aumentado, la participación de las mujeres en la ciencia se ha mantenido
en cifras bajas en las últimas tres décadas, en comparación a la proporción
de hombres. Datos del Conacyt para el año 2011 registran a 17 mil 639
investigadores e investigadoras con reconocimiento por el SNI: 5 mil 919
mujeres -33.6 por ciento-- y 11 mil 718 hombres -66.4 por ciento--. En
el año 2000 se registraron 7 mil 466, de los cuales 5 mil 350 eran hombres
- 71 .7 por ciento-- y 2 mil 116, mujeres -28.3 por ciento--; mientras que en
el año 1990 fue un total de 6 mil 155, de ellos 1 mil 295 eran mujeres -21 por
ciento-y 4 mil 870 -79 por ciento-- eran hombres (www.conacyt.gob.mx).
Sylvia Oidou y Etienne Gérard (2010) refieren que para las científicas
mexicanas tanto la permanencia como la promoción son complicadas. Los
estudios presentados en la obra de Norma Blázquez y Javier Flores (2005)
reflejan la escasa participación de las mujeres en los puestos jerárquicos en el
ambiente científico de realidades latinoamericanas. Para el caso mexicano, las
brechas de género se distinguen en el reducido número de científicas activas
en la investigación. A mayor nivel en el SNI, menor es el porcentaje de mujeres.
El número de mujeres es dos veces menor que el de los hombres conforme se
incrementan los niveles: en otras palabras, la participación femenina disminuye
al jerarquizarse el dispositivo de reconocimiento de las labores científicas.
Además, la presencia de las mujeres aumenta en relación al rejuvenecimiento
de los grupos de edad. Otra información indica que el acceso de las mujeres
a los niveles más altos del SNI tarda más que el de los hombres y el número
de hombres diplomados en el extranjero también es mayor que el de mujeres
(Didou, S. y E. Gérard, 2010). Por otra parte, la participación de mujeres en los
comités de dictamen y evaluación del SNI registra alrededor de 20 por ciento.

�78

Enfre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, México

Es importante mencionar que los indicadores antes señalados no
son exclusivos para sugerir la inexistencia de una política igualitaria de género
en el SNI; sin embargo, los registros permiten distinguir que la aparente
neutralidad para aceptar a hombres o mujeres dentro del SNI, basada en
méritos académicos y exigencias de productividad, son medidos sin distinción
entre unos y otras, pero funcionan en esquemas sesgados (Ruiz, R., 2012;
Blázquez, N. y J. Flores, 2005). Sylvie Didou y Etienne Gérard (2010: 53)
sugieren colocar la atención para distinguir si el sexo puede ser "un factor
discriminante en materia de progresión jerárquica en la carrera académica",
sin dejar de considerar que las condiciones sociales y de investigación son
desventajosas globalmente para las mujeres.
La única norma sobre condición de género que existe en la reglamentación
vigente del SNI, en su artículo 62, estipula que:
A las investigadoras cuyo embarazo ocurra durante el periodo
de vigencia de su distinción, se les otorgará un año de extensión,
mediante solicitud expresa de la interesada. En estos casos, la
producción científica o tecnológica que requerirá presentar en la
siguiente evaluación, será la correspondiente al periodo original de
vigencia de su distinción. Lo anterior, será aplicable una sola vez por
periodo.

En general, la norma restringe el reconocimiento de la condición
específica del ser mujer al embarazo (Didou, S. y E. Gérard, 201 O). Si bien esta
medida ha permitido un incremento en el tiempo de vigencia del apoyo y que
varias científicas se mantengan activas en la investigación (Álvarez, J., 2012),
también ha resultado ser una disposición insuficiente que no contempla en una
justa dimensión las necesidades de las mujeres durante la etapa de gestación
y primeros años de vida de su prole. Cabe resaltar que a fin de poder acceder
a este beneficio, el periodo de renovación de la membresía debe coincidir con
el año de nacimiento de la nueva vida, de no ser así, se dificulta el obtener la
prórroga (Ayala, A., 2004). Este logro es significativo aunque limitativo, en el
sentido de que otorga apoyos exclusivos para mujeres bajo una condición de
madres (Ruiz, R., 2012), lo cual no nos habla de una política real de conciliación
trabajo-familia que tome en cuenta determinantes de género en dos planos: las
relaciones cercanas -familia-y el aparato institucional científico -el espacio
laboral-.

La orientación y el procedimiento metodológico
La metodología adoptada ubica al profesorado que se dedica a la ciencia en
el plano de sus propias experiencias, comprendiendo que éstas son flexibles y
pueden referirse a lo ordinario y a lo reflexivo; mucho de la vida se encuentra

Revislll Perspectivos Sociales I Social Perspecüves Julio-Diciembre 2013/July-December 20/ 3 / Vol. I5 No. 2

79

reunido en expresiones, en las palabras; por tanto, la orientación de este
trabajo se fundamenta en una investigación cualitativa que intenta comprender
la subjetividad, las interacciones y los significados mediante la interpretación
de las narrativas (Álvarez-Gayou, J., 2004). Edward M. Bruner (1986) plantea
que la antropología de la experiencia se enfoca en las narrativas como
construcciones sociales, las cuales organizan y dan significado a la experiencia
individual. Tales estructuras sirven como guías de interpretación que incluyen
pensamientos, deseos, sentimientos, disposiciones. La experiencia se vive, se
narra, se comparte y se reflexiona.
Esta innovadora mirada antropológica que sitúa a la agencia humana
en la comprensión y construcción de toda vida social (Díaz, R., 1997) resultó,
como punto de partida metodológico, un apoyo adecuado para extraer las
narraciones de las experiencias personales de las mujeres y los hombres
dedicados a la ciencia. Esta posición junto con el enfoque de las relaciones
de género que sintetiza sus pretensiones en "esclarecer cómo el género está
operando para determinar la organización social y las conductas y creencias
de las personas ... (y] ... entender lo social, las desigualdades y las diferencias
partiendo del análisis de las relaciones que se generan entre hombres y
mujeres y las consecuencias que éstas producen tanto de carácter mediato
como inmediato" (Martínez, M. y C. Paterna, 2009:23), logran una orientación
metodológica interesada en los sujetos y en sus propias vivencias.
En este trabajo de investigación utilizamos dos tipos de instrumentos
(cuadro 1). El primero fue una Cédula de Registro que permitió la concentración
de datos personales y de la actividad profesional del profesorado científico.
El criterio de inclusión de cada participante se basó en que en el momento
del trabajo de campo contara con reconocimiento vigente por parte del SNI.
Participaron 25 investigadores e investigadoras -de un total de 62- con
nombramiento del SNI hasta el año 2011; tal proporción representó 40.3 por
ciento del universo total de científicos y científicas de la UATx. La cédula
permitió delinear un perfil del profesorado de la UATx reconocido por el SNI.
Cuadro 1. Profesorado participante en la investigación según instrumento aplicado

lostrumento

Hombres

Mujeres

Total

Cédula de Registro

11

14

25

Entrevista Temática

2

4

6

-narrativas-

Fuente: Trabajo de campo. Elaboración de las autoras.

�80

Entre "la casa y la ciencia": mujeres cienlijicas en Tlaxcala, Méxicc

El segundo instrumento fue una Entrevista Temática Grabada narrativas-dirigida a profundizar las dificultades que enfrentan y las estrategias
por las que optan las mujeres y hombres de ciencia de esta universidad para
equilibrar la vida familiar con la vida científica, ello ante la demanda de los
parámetros de productividad requerida por el SNI. Particularmente, mostramos
interés por las estrategias personales para hacer frente a las cargas a fin de
cumplir estándares de prestigio para la ciencia y la responsabilidad del hogar. La
selección del profesorado investigador consideró la disposición individual para
participar, poniendo énfasis en investigadores e investigadores que tuvieran
un posicionamiento competitivo en la producción científica. La colaboración del
profesorado fue voluntaria. Para resguardar su integridad, en las narrativas se
utilizan seudónimos.

llí!vista Perspectivas Sociales I Social Perspective,, Julú,.Diciembre 201J/July-December 20131 Yo/. 15 No. 2

Cuadro 2. Profesorado reconocido por el SNI en Tlaxcala (2011)

Profesorado

l

El contexto del estudio. El estado de Tlaxcala, México
El estado de Tlaxcala cuenta con 1 millón 169 mil 936 habitantes. La población
con 18 años y más con estudios de posgrado alcanza la cifra de 5 mil 938
habitantes, número que representa 0.51 por ciento del total nacional ---897
millones 587 mil-. En comparación, el estado de Colima, caracterizado por
dimensiones territoriales similares a las de Tlaxcala y con un número de
habitantes incluso menor, tiene un registro mayor de pobladores con estudios
de posgrado. Esto podría sugerir que el tamaño de la población no está
relacionado directamente con la población con estudios de posgrado. Más
bien, es posible que la definición de una política pública científica y la presencia
de programas de posgrado ubicados en cada estado -la oferta de estudios
educativos-, la conformación de centros y de grupos de investigación sean,
entre otros elementos, también importantes para la formación de recursos
humanos científicos. Algunos estados como Nuevo León y el Distrito Federal
registran los porcentajes más altos de personas con posgrado: 1.22 y 1.94,
respectivamente.
Tlaxcala en el año 2011 registró 1O programas educativos de posgrado
en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Conacyt. La
UATx concentra cinco; el Instituto Tecnológico de Apizaco (ITA), dos; el Colegio
de Tlaxcala (Coltlax), dos; y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), uno. El
registro total de personal científico es de 103: 38 mujeres -37 por ciento- y
65 hombres ---63 por ciento-; cifras relacionadas con información nacional

Hombres

Adscrito a

Mujeres

Total

Absolutos

%

Absolutos

%

38

61

24

39

62

otras 27

66

14

34

41

63

38

37

103

Adscrito a la UATx

ínstituciones en el
estado
Total estatal

Para el manejo de los datos, las entrevistas grabadas se transcribieron
y para su análisis -&lt;lado que el número de participantes no fue numeroso-se decidió concentrar la información siguiendo el guión temático contenido en
la guia de entrevista, lo que permitió la visualización según indicador de las
narrativas -los datos-. Esta misma estructura es utilizada para la exposición
de los hallazgos.

81

65

Fuente: Trabajo de campo. Elaboración de las autoras.

indican cuatro puntos porcentuales mayores para las mujeres, sin embargo,
su participación sigue siendo menor en comparación a los varones (cuadro 2).
Cabe destacar que Tlaxcala se encuentra en los ocho últimos lugares entre el
resto de entidades federativas con profesorado reconocido por el SNI.
En 2011, en la UATx estaban registrados 62 investigadores e
investigadoras con reconocimiento del SNI: 38 hombres y 24 mujeres, lo que
representa una proporción a nivel estatal de 62 por ciento.

La población estudiada
Divididos por sexo, la población estudiada corresponde a 14 investigadoras
-56 por ciento- y 11 investigadores --44 por ciento-, con un promedio
de edad de 41.5 años para las mujeres y de 43 años para los varones. En
cuanto al estado civil, 15 respondieron tener una relación de pareja y 10
dijeron estar solteros. La mayoría de las mujeres están unidas -nueve de
15-, mientras proporciones similares entre hombres y mujeres -&lt;inco y
cinco- respondieron no mantener relación de pareja. El promedio de hijos
e hijas entre el profesorado investigador fue de 2.15. Respecto a la categoría
laboral, 12 tenían contratación como académicos de carrera asociados, donde
las mujeres fueron mayoría -nueve de 12-, mientras que 13 contaban con
la modalidad de académicos de carrera titulares, si bien aquí preferentemente
fueron varones -ocho de 13-; es importante remarcar que de las cinco
mujeres con titularidad, solamente en un caso es titularidad A , que corresponde
a la máxima categoría laboral de contratación en la UATx.
Entre los investigadores y las investigadoras con mayor competitividad
-según número de productos registrados- se encuentran un varón de 39

�82

Entre "la casa y la ciencia": mujeres ciemíjicas en 11axcala. México

años, casado y con nivel I; una mujer de 45 años, soltera, con estudios de
posgrado en una universidad extranjera, ocupando el nivel 11. Los últimos
lugares corresponden a mujeres con nivel de candidatura, casadas. En cuanto
al nivel que ocupa el profesorado participante en esta investigación -2~. el
nivel II es representado en proporciones similares ---una mujer y un varón-; el
nivel 1, de mayor cobertura, lo representan principalmente los hombres -nueve
de 16-; mientras que en el nivel de candidatura predominan las mujeres-seis
de siete-. (Recordemos que este último se otorga a quienes aspiran a afianzar
su carrera en la investigación, que en estos casos los estímulos otorgados por
el SNI son menores y se considera la edad como un elemento importante,
aun cuando, según reglamento, este criterio no debería ser determinante para
la admisión.) En concreto, los datos indican que además de una proporción
mayor de varones incorporados al SNI -según registros a nivel nacional,
estatal y en la UATx-, también son ellos quienes en comparación con las
mujeres se ubican en mejores posiciones.

Los hallazgos a través de las narrativas
En este apartado recurrimos a la narrativa del profesorado participante en la
investigación para exponer los hallazgos que muestran que la construcción
social de género y el ejercicio de la maternidad son barreras que limitan a
las científicas en su desarrollo profesional y las colocan en una balanza
tambaleante, bastante distinta a la posición de los científicos. Frente a estas
circunstancias, las mujeres tendrán que recurrir a estrategias riesgosas para
su salud física/emocional a fin de intentar sostenerse firmemente, intentando
un equilibrio entre las necesidades personales -el hogar- y las demandas
profesionales -la ciencia- .

Aprietos y nudos entre "la casa y la ciencia"
¿Cuesta igual a hombres y mujeres formar parte de los recursos humanos de
alta calidad para la ciencia? Las respuestas fueron claras: "sí, a las mujeres nos
cuesta más" y el camino es más difícil. Por un lado, se encuentran limitaciones
en el plano familiar, y por otro, en el plano institucional; en ambos casos aquéllas
se encuentran permeadas de una visión patriarcal con marcas de identidad y
diferenciación según género (Morgade, G., 2011 ). Una de las investigadoras
opinó que la participación de las mujeres en la actividad científica puede
catalogarse como "una competencia desleal", según sus palabras:

Como parte de una academia de posgrado creo que el trato es
un poco severo, porque se espera que una como mujer rinda y dé
producto en cuanto a número y calidad al igual que al compañero del
género masculino, (y] veo que los roles son totalmente diferentes.
El 60 por ciento de su tiempo libre [de los hombres) lo destinan a
la investigación, no tienen interrupciones familiares durante el día,

Revúta Penpectimr Sociales/ Social Penpeclilles Julio-l&gt;iciemlm, 2013/Ju/y-December 20/3 / Vol. 15 No. 2

83

llegan a casa, pueden dedicarse con un plus a sus actividades, y
eso siento que, hasta cierto punto, es una competencia desleal, no
hacemos los mismos roles ni las mismas actividades. Creo que es
importante cambiar nuestra cultura, no nos ven (a las mujeres] como
el sustento primordial de la familia, podernos hacerlo, tenemos doble
jornada laboral, una nada remunerada, y en ocasiones la otra mal
pagada, aunque pertenezco al SNI y al Prornep (Programa para el
Mejoramiento del Profesorado) la institución no me reconoce, ya que
no tengo una categoría adecuada a mi formación profesional.
Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SN/-C.
La carrera científica conduce a una competencia negativa más
para unas que para otros, aparentemente basada en principios de igualdad
legal o normativa entre individuos -hombres y mujeres tenemos los mismos
derechos-, sin embargo, no se cuenta con las mismas circunstancias o
condiciones -contextos socioculturales- para ejercerlos y hacerlos valer.
Esta investigadora puntualiza de manera acertada "trato severo" obligado
para ambos géneros, sin considerar que la dedicación a la ciencia, a producir
y generar conocimientos prodigiosos requiere tiempo suficiente para la
investigación; la escritura necesita no tener ningún tipo de interrupciones mentales particularmente--- que entorpezcan las ideas, y la coherencia en la
redacción de éstas no puede tener éxito en tanto el pensamiento "se encuentre
en otro lado". Además, si a estas atribuciones sociales estereotipadas de
feminidad y masculinidad agregamos que en el plano institucional, en muchas
ocasiones, las mujeres no son apoyadas ni reconocidas, la mayoría de las
veces ocupan las carteras laborales de niveles inferiores y en muchos casos
reciben salarios con menor remuneración; entonces la norma jurídica de "a
trabajo igual, salario igual" no aplica.
Otros testimonios indican que los costos diferenciados según género
también pueden estar determinados por los espacios laborales donde cada
individuo se desarrolla profesionalmente. Al respecto una investigadora
comentó:
Pienso que sí se obstaculiza el desarrollo de las mujeres en la esfera
académica, pero sí lo logras... Aunque el esfuerzo que haces es
mayor, tienes que contenerte de muchas formas, tienes que negociar
desde una posición que no es de privilegio, desde una posición
[en] que no te toman en cuenta, te oyen pero las decisiones siguen
siendo básicamente entre los hombres y te estoy hablando no sólo
de funcionarios sino de colegas porque así es. Ojalá México fuera
todo muy homogéneo y parejo a nivel académico, pero eso no es
cierto, veo diferencias fundamentales entre la UNAM [Universidad
Nacional Autónoma de México) que es para la que trabajo, quien me

�84

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, México

paga, para la Universidad Veracruzana que es desde donde vengo y
que ha tenido avances notables desde esta riqueza cultural que tiene
Veracruz y la Universidad de Tlaxcala donde básicamente vivo y me
desarrollo, y en donde he desarrollado una carrera que a mi parecer,
en muchos sentidos, es muy valiosa porque me ha permitido hacer
un poco más que si me hubiera quedado en CU [Ciudad Universitaria]
o en la misma Universidad Veracruzana... [....] Me parece que el
tercer caso que lo complica es el desarrollo de la investigación en
provincia. Cuando me comparo con mis colegas de la UNAM siento
que aquí en provincia es muchísimo más difícil y sobre todo para las
mujeres en una sociedad que ha sido machista como Tlaxcala, pero
afortunadamente ya está cambiando.
Doctora Asunción, 54 años, unión libre, dos dependientes económicos,
SNl-111.

Según se indica en esta narrativa, las mujeres tienen que "esforzarse
más" que los varones y demostrar que son capaces de "hacer y crear ciencia"
sin privilegios, y donde "los iguales" -ellos- son quienes toman las decisiones.
Ciertamente, refiere la investigadora, los espacios institucionales definen para
las científicas ámbitos de maniobra.
Ahora bien, mientras las científicas pueden distinguir que ambas
dimensiones-el hogar y la ciencia-tienen peso importante y se interrelacionan
para frenar o limitar su desarrollo profesional, los varones atribuyen de manera
diferente la participación inequitativa de las mujeres y los motivos de tal
desventaja. En primer lugar, ellos inculpan a los contextos externos al ámbito
familiar, es decir, los espacios institucionales como lugares donde se marcan
las diferencias:
Considero que son muchas razones, lo primero que creo es que
tiene que ver con las áreas científicas que se desarrollan dentro de la
institución, en las Ciencias Biológicas predominan las mujeres, en la
Facultad de Derecho y la Facultad de Ingeniería creo que sucede lo
contrario, predominan los hombres...
Doctor Carlos, 51 años, casado, tres dependientes económicos, SNl-I.

En segundo plano, la opinión masculina ubica a la dimensión de las
relaciones de género como fuente de origen de las desigualdades; el testimonio
demuestra una posición de privilegio masculino que atribuye a las mujeres
-por determinación social y cultural y por naturaleza- como responsables
directas de la familia y de la procreación/reproducción.
Segundo, creo que por razones históricas la mujer tiene a cuestas más
obligaciones con relación a la atención de los hijos, obviamente si es

Revista Perspectivas Socio.les I Social Perspective, Juli&lt;&gt;-Diciembre 2013/July-December 20131 Vol. 15 No. 2

85

una mujer en edad reproductiva tiene que abandonar temporalmente
sus actividades, creo que es más difícil y problemático para ellas
mantenerse, ésas son dos razones importantes
Doctor Carlos, 51 años, casado, tres dependientes económicos,
SNl-I.

Otro aspecto importante que se evidenció en este trabajo fue la
discriminación o exclusión en áreas de investigación estereotipadas como
masculinas, la cual representa un panorama latente que condiciona el
desarrollo profesional de las científicas. Al respecto, una investigadora narró el
camino recorrido para adherirse a un área científica tipificada como masculina:
Voy a hablar respecto a mi área que es la de las ciencias duras,
ahi la demanda de las mujeres en el posgrado es baja, las lineas
de investigación son poco atractivas para el género femenino, aún
sigue siendo de mayor demanda para los varones. Mi decisión de
inclinarme a la Ingeniería Química fue un reto ya que me decían: "las
mujeres no tienen ni la capacidad ni la inteligencia para desarrollarse
en esta área" y yo dije: "cómo no, claro que podemos y voy a
demostrar que sí". En la licenciatura eran [en número] mayor los
compañeros, en el doctorado se siguió reduciendo la representación
del género femenino; el género masculino domina en ésta área, en
la industria, generalmente en las áreas de proceso no encuentras a
la mujer involucrada, fue difícil romper el estereotipo de "porqué una
mujer me viene a mandar" ...
Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SNI-C.

Fanny Tabak (2005) distingue que las mujeres que destinan su carrera
a la ciencia enfrentan dos tipos de aprietos: a) las dificultades externas que
comprenden la rigidez de la comunidad científica como resultado del hecho
de que los modelos adoptados son masculinos; la definición de criterios de
evaluación que no consideran las necesidades específicas de las mujeres
--ciclos de vida, ciclo reproductivo, ejercicio de la maternidad, crianza de
infantes, apoyo para guarderías o para asistir a congresos internacionales-;
y la dificultad para lograr posiciones jerárquicas más elevadas; y b) las
dificultades internas que incluyen los conflictos para conciliar la carrera con
la vida familiar en una sociedad patriarcal donde las tareas domésticas aún
son consideradas responsabilidad exclusiva de las mujeres; el sentimiento de
"culpa" por no dedicar más tiempo a la familia, en especial a hijas e hijos,
debido a la especificidad del trabajo científico, que exige tiempo pleno; y una
tendencia de las mujeres a la autodiscriminación, ya sea porque les falta
agresividad o como consecuencia de su timidez construida.

�86

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxca/a, México

Frente a estas dificultades, ¿las mujeres cuentan con posibilidades
reales para el éxito científico? Los datos duros indican que las científicas
universitarias tlaxcaltecas, si bien representan cuatro de cada 1Ode los recursos
humanos científicos, se ubican en la categoría del SNI como candidatas. Una
perspectiva optimista indicaría que las científicas podrían ascender a los
siguientes niveles, sin embargo, una situación realista fue enunciada así:
Yo he estado reflexionando al respecto, es complejo mantenerme en
el Sistema [SNI) por el número de parámetros que hay que cumplir,
pienso que lo más que puedo aspirar es al nivel 1, no dispongo del
tiempo suficiente para dirigir a estudiantes de posgrado, escribir
artículos en revistas indexadas, asistir a congresos internacionales
o de calidad, incluso, para proponer mis proyectos. Mi trabajo está
dividido en cuatro rubros: gestión, tutorías, docencia e investigación,
lo que más me quita tiempo es la docencia y la gestión. El tiempo
que me queda efectivo para la investigación es ineficiente, me pesa
el lado familiar ... fue mi decisión formar una familia, pero de repente
si afecta mi desarrollo profesional, no puedo dar el nivel que quisiera,
me pesa el descuido de mi familia, mis hijos son todavía pequeños.

Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SNI-C.

/1evis1a Perspectivas Sociales/ Social Peropect~ Julio-Diciembre 2013/July-December ZO 13 / VoL 15 No. 2

87

(entre] los obstáculos que las científicas tienen para ejercer al
mismo tiempo su profesión con la maternidad están la pérdida
de oportunidades para salir al extranjero y mejorar su formación
académica, gozar de los tres meses de incapacidad que otorga la ley
por maternidad, sacrificar fines de semana para realizar trabajo de
campo o de laboratorio, falta de tiempo y de energía, ya que conlleva
mucho esfuerzo; considerable estrés, falta de comprensión por falta
de sus jefes o autoridades superiores, falta de guarderías, falta de
tiempo para hacer ejercicio y actividades de ocio y, principalmente, el
trabajo extenuante (2012: 58).

Y sobre esa gran carga se soportan los deberes sociales de las
mujeres: el ejercicio de la maternidad, la crianza y la educación de hijos e
hijas, en concreto, la economía de cuidado familiar, es decir, la responsabilidad
directa de las mujeres en las actividades, bienes y servicios necesarios para la
reproducción cotidiana de todo el grupo familiar.
En relación al deseo de ascender de un nivel a otro dentro del SNI,
otra científica precisó:
¿Quién no desea ir ascendiendo? Creo [que) todas, sin embargo, no
depende sólo de una, sino de las condiciones de acceso al mismo

El exceso de responsabilidades laborales en las universidades
públicas en aras del cumplimiento de múltiples tareas, particularmente aquellas
destinadas a la gestión y la enseñanza en aula -en muchas ocasiones con
grupos numerosos- que precisa al profesorado cumplir con actividades
como la revisión de trabajos; la aplicación de exámenes; la preparación de la
clase y las múltiples tareas de gestión -reuniones de academia, ingreso de
calificaciones, participación en convocatorias, etcétera-; entre otras, limitan
el tiempo destinado a la labor investigativa y a la escritura, actividades que
requieren altos niveles de concentración y dedicación, aún más cuando se
requiere tener el control del proceso investigativo, al pasar por las diversas
etapas por las que se encauza un proyecto ---9abinete, trabajo de campo,
sistematización de la información, redacción de informes, documentos
normativos internos, artículos, ponencias, capítulos, libros, etcétera-.
La participación de las mujeres en actividades académicas que las
obligan a ausentarse de sus hogares es un asunto no resuelto, particularmente
si se cuenta con hijos o hijas de edades que aun requieren cuidados específicos.
Angélica Evangelista, Rolando Tinaco y Esperanza Tuñón (2012: 19) mencionan
que, en países asiáticos y africanos, los hombres se ausentaron en promedio
dos semanas más que sus colegas femeninas. Para el caso mexicano, Ernma
Zapata y Elia Pérez afirman que en el caso que estudiaron:

Sistema [SNI]. Todos somos capaces, hombres y mujeres, pero para
ascender a otros niveles, depende de un conjunto de situaciones
que se determinan tanto en el ámbito laboral como el doméstico, no
podemos abocarnos al ámbito laboral y académico, también tenemos
que ver la otra parte: ¿cuánto nos resta de tiempo dedicarle a la etapa
reproductiva? Para m i esto sí es importante.

Doctora Arace/i, 42 años, casada, dos dependientes económicos,
SNI-C.

Para permanecer y ascender de un nivel a otro y cumplir los mismos
requerimientos que el SNI dicta, las investigadoras deben cargar en sus
hombros tareas domésticas y demandas institucionales. Ambos testimonios
refieren lo que Fanny Tabak (2005) engloba en los factores internos que
condicionan la participación de las mujeres en la vida científica: la culpa
femenina al "robar" tiempo que corresponden a hijos e hijas. En estos casos, el
ejercicio de la maternidad fue una decisión tornada por propia voluntad, y, aún
con esta decisión autónoma, la investigadora confirma: "pesa el descuido a la
familia y a los pequeños" porque es "lo importante".
Los casos de "éxito profesional femenino" están asociados con
la postergación de la maternidad o el hecho de no ejercerla. Posponer la
maternidad es vista como estrategia para mantenerse competitivamente en

�88

Entre "la casa y la ciencia": mujeres cientificas en Tlaxcala, México

el SNI. Una de las investigadoras narró que asumió la maternidad a edad no
temprana y en su opinión esto le permitió posicionarse con mayor facilidad en
el sistema:
Voluntariamente no postergué el embarazo, sí quería embarazarme
sólo que no sucedía, y eso sí por las ocupaciones o porque quería
estudiar una maestría o quería ir al extranjero a una estancia, no
me atendí médicamente, es decir, no fui persiguiendo por qué razón
no podía embarazarme. Yo si quería embarazarme, pero no era lo
máximo, no lo busqué deliberada y obsesivamente. Eso [no tener
descendencia antes] en cierta forma favoreció el que no tuviera
que invertir tiempo en crianza más tempranamente, favoreció para
que pudiera desempeñarme con mayor concentración en mi labor
profesional.
Doctora Asunción, 54 años, unión libre, 2 dependientes económicos,
SNl-111.

La investigadora inició el ejercicio de la maternidad en el momento
en que su carrera profesional estaba firmemente afianzada y consolidada.
Antes de este hecho, ella pudo dedicar mayor tiempo a su desempeño en la
vida científica y académica, y como bien lo dice, "concentrarse en su labor
profesional".
Otra científica narró que el hecho de mantenerse soltera y no tener
ninguna responsabilidad materna le ha permitido posicionarse de manera
competitiva en la vida científica:
Eso es lógico, a los hombres se les tiene que hacer todo, si estuviera
casada definitivamente no podría permanecer en la investigación, la
cultura que se vive en México es muy machista, y [vuelve problemático]
hasta decidir tener un hijo y dejarlo encargado para que después me
reclame, [por eso] mejor no. Así estoy bien, salgo tarde del centro de
investigación, en la mañana me despierto tarde, voy a donde quiero,
sin dar cuentas a nadie de lo que hago. Yo opté por no casarme y no
dudo en que esa decisión me permita permanecer con competitividad
en lo que requiere el SNI.
Doctora Magnolia, 45 años, soltera, sin dependientes económicos,
SNl-11.

En el ámbito universitario tlaxcalteca, ambas científicas son
reconocidas por sus amplias aportaciones a la investigación y la ciencia, y
ocupan los más altos niveles del SNI. En otros trabajos se ha documentado
que las personas que tienen hijos o hijas y viven en pareja dedican más horas
a las tareas del hogar que quienes no los tienen y consagran menos horas
a la universidad; en contraste, quienes dedican más tiempo a la ciencia son

Revista Penpeaivas Sccia/es / Social Perspectives JuliJ&gt;.Diciemb,,, Z0/3/July-December 20/ 3 / Vol /5 No. l

89

aquellas que viven solas o con otras personas (Tomás, M. y C. Guillamón,
2009). En un estudio para el caso de Argentina se encontró que las mujeres
que alcanzaron los niveles más altos en el sistema científico no formaron una
familia (Franchi et al.., 2008 citados en Evangelista, A., R. Tinaco y E. Tuñón,
2012). Contrario a aquellas investigadoras que han postergado la maternidad
o simplemente deciden no ser madres, las mujeres que eligen el ejercicio de
la maternidad enfrentan procesos de desgaste físico y emocional durante sus
embarazos que merman sus capacidades intelectuales:
Cuando obtuve el grado ya tenia a mi hija, pasaron cuatro años para
volver a embarazarme de mi segundo hijo, previo a ese segundo
embarazo traía un ritmo de trabajo que podía sobrellevar; después
de que nace mi hijo, físicamente sentí que me fui cuesta abajo, al
igual que intelectualmente; demanda mucho tiempo tener un hijo:
desvelo, la parte física y emocional; me costó mucho trabajo sacar mi
producción en esa etapa, intelectualmente sentí más arrastre en esa
parte de mi vida.
Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SNI-C.

La crianza de un hijo o hija atrapa tiempos y vida en las mujeres:
temporalmente las aísla del mundo exterior y nulifica transitoriamente sus
capacidades intelectuales y físicas. La maternidad cimentada en mitos de
"amor y dulzura" sólo encuentra cabida en voces que no han experimentado
prolongadas veladas nocturnas y fatigas diarias de agotamiento y cansancio
por esta causa. Al respecto un científico expresó:
Es algo maravilloso lo de la maternidad y uno como padre lo valora
mucho, al ver que la esposa tiene un hijo propio, pienso que las
mamás investigadoras tienen ese derecho de llevar a cabo su
periodo de gestación y que se lo den, aunque se dedican más de
siete meses a seguir trabajando, es un reconocimiento muy noble y
bueno considerar que su productividad no puede ser la misma por su
periodo de embarazo.
Doctor Antonio, 39 años, casado, dos dependientes económicos,
SNl-1.

La precedente narrativa masculina mitifica la maternidad; su
valoración radica en la reproducción genética de un ser y se ocultan los
malestares femeninos provocados: desvelos, agotamiento físico y emocional,
depresión, bajos niveles de concentración, decaimiento intelectual, irritabilidad,
entre otros. Todos esos factores propician una disminución en el rendimiento
de la capacidad intelectual y creativa plena, elementos indispensables para
dedicarse a la ciencia y la investigación. Las mujeres/madres no deben ser

�90

Entre "la casa y la ciencia ": mujeres cienJíjicas en Tlaxcala, Méxiro

vistas como discapacitadas, como tampoco debería continuar manteniéndose
una visión esencialista sobre el embarazo y el ejercicio de la maternidad.
Las situaciones de estrés entre el profesorado dedicado a la
investigación pueden provocar síntomas asociados al llamado síndrome
de burnout o de agotamiento, padecimiento que si bien no es exclusivo de
mujeres paridoras es posible que las afectaciones sean mayores entre
ellas. En un estudio sobre este malestar a una muestra de 109 integrantes
del SNI, se observó que 19 por ciento respondió sentirse afectado por este
trastorno (Evangelista, A., R. Tinoco y E. Tuñón, 2012). Es necesario continuar
investigando acerca de los estados emocionales de quienes participan en la
producción científica; precisamente Elisa Cerros y María Elena Ramos (2009)
reflexionan acerca de las emociones que experimentan mujeres académicas de
alto rendimiento frente a las demandas y las exigencias que la doble presencia
-trabajo-familia- les genera en función de los discursos de género. Las
autoras destacan que, además del género, las emociones estarán en función
de otros factores: el ciclo de vida y la estructura y dinámica familiar.

Resistir la balanza entre "la casa y la ciencian

¿Cuáles son o deberían ser los caminos alternativos para que las científicas
no se sintieran fragmentadas/divididas entre sus intereses personales y
sus inquietudes profesionales? El ejercicio de la maternidad y la paternidad
corresponsables para el cumplimiento de obligaciones en el ámbito familiar
indiscutiblemente tiene peso en la balanza entre la vida personal y la vida
científica de las mujeres dedicadas a la ciencia y la investigación. Una científica
narró:
Sí, [recibo apoyo) claro, pero no al grado que quisiera, lo demando,
no es una convicción para él [esposo], no soy la supermujer para
desarrollar todos los roles en un día. No soy del estado de Tlaxcala,
no tengo familiares que nos apoyen en el cuidado de los hijos, el
cuidado de los hijos va compartido. Yo le tengo que decir a mi marido
que me ayude, a él no le complace mucho estar con los niños toda
la tarde.
Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SNI-C.

Contar con una pareja corresponsable que no sólo "ayude" a las
tareas del hogar y la familia -todos ensuciamos trastos o nos alimentamospodría adoptarse como un sendero hacia un camino más justo para las
científicas; lo contrario sólo redunda en creer que las mujeres son heroínas
invencibles, "buenas mujeres, sobre todo madres" y que "la ayuda" es un acto
solidario masculino a una obligación que por naturaleza y compromiso social
-el matrimonio- corresponde a las mujeres. Sobre ello un científico opinó:

Revista Perspectiva, Socia/e, / Social Perspectives Julio-Diciembre 2013/July-December 2011 / Vol J5 No. 2

91

Creo que no es un impedimento como tal, pero para las mujeres
que atienden a sus familias es más difícil. Esas situaciones van
cambiando, las mujeres van teniendo más oportunidades, se empieza
a compartir actividades con el hombre. La mujer se hace a un lado de
estas actividades, ya sea pagando a quien le ayude o simplemente
muchas mujeres no buscan el matrimonio, saben perfectamente qué
es lo que quieren; hay compañeras que han optado de lleno por la
carrera científica o son mujeres que comparten las obligaciones del
hogar con los esposos. Sigue siendo algo que dificulta, no es lo mismo
tener que preocuparse por uno solo que ver por la familia. En el caso
de algunas compañeras que tienen una relación con sus parejas, he
notado que llegan a acuerdos y ellas muchas veces trabajan al parejo
y hasta a veces más que nosotros mismos, claro, tienen compromisos
adicionales más fuertes con la familia, sobre todo con la cuestión de
los hijos, pero eso no les impide, pero se les hace más difícil.
Doctor Carlos, 51 años, casado, tres dependientes económicos,
SNl-1.
Frente a estas circunstancias nada favorecedoras para las mujeres,
ellas tienen que buscar mecanismos que permitan el equilibrio entre un espacio
y otro. Sin embargo, casi siempre, la balanza se inclinará a un costado y ello
trae costos significativos para la vida femenina:
Por una parte, hay varios puntos que se deben definir: la decisión de
formar una familia, tuve la fortuna de decidir tener un compañero e
hijos; y por otro lado, los roles que culturalmente se nos han asignado.
En mi caso sí he tomado ciertas estrategias para atender a mis hijos,
sobre todo el más chico, es muy demandante, todavía está en la etapa
de pañales. Como mujer si he tenido que implementar estrategias
que sí han mermado en un desgaste físico, porque levantarse a las
dos y tres de la mañana para hacer lo que en el día no puedes hacer,
porque tienes que atender ciertas tareas de los niños, llevarlos a sus
actividades y esto no quiere decir que mi compañero no lo hace, sí lo
hace pero no lo hace [a] diario. Otro punto que me parece importante
son estos roles que tenemos asignados culturalmente, que si bien mi
marido ha entrado en esta dinámica de compartir actividades, aún
hay otras que no las deja completamente, las que trae de cómo ha
vivido cuando era soltero, pero ya se ha dado cuenta de que no hay
de otra o le entra él también o no salen las cosas.
Doctora Araceli, 42 años, casada, dos dependientes económicos
SNI-C.
Como lo precisa esta investigadora, su decisión de formar una familia
no viene situada con una corresponsabilidad plena por parte de su pareja.

�92

Entre "la casa y la ciencia": mu_jeres científicas en Tlaxcala, México

Tal situación la ha obligado a buscar tácticas arriesgadas para resistir el lazo
tambaleante entre la casa y la ciencia: disminución de horas destinadas a
descansar, tensiones, prisas, entre otras, que en corto o largo plazo podrían
acarrear afectaciones a su salud física y mental -estrés, agotamiento físico,
desajustes emocionales-, y en muchos casos colocan en riesgo su calidad de
vida. Situación muy parecida es reafirmada por otra investigadora:
Las estrategias son hasta cierto punto riesgosas, no cuento con apoyo
de servicio en casa, la parte económica no lo permite, me tengo que
levantar muy temprano para dejar preparados a mis hijos para la
escuela y cumplir con mi horario laboral. Al regresar a la casa tengo
trabajo, pendientes que me llevo a casa y en las noches dispongo
del tiempo que debo destinar para estar durmiendo para calificar
exámenes, elaborar artículos o memorias. Yo dispongo de sueño
como cinco a seis horas diarias. Las mujeres somos competentes,
pero nos partimos en mil fragmentos, lo vemos reflejado en la salud,
he tenido compañeras que han tenido microinfartos por querer cubrir
todos los aspectos.
Doctora Rosa, 36 años, casada, tres dependientes económicos,
SNI-C.

Gilda Olinto (2005) encontró que en Brasil las científicas optan por
recurrir a alternativas para "cumplir bien" su papel como madres/esposas a
través de la contratación de servicio doméstico asalariado o para el cuidado
de infantes. Sin embargo, entre las entrevistadas de este estudio, no en todos
los casos ello es posible: las premuras económicas obligan a las mujeres
a ocuparse directamente de las tareas domésticas y, en consecuencia, a
reducir tiempo dedicado para su actividad profesional. Por su parte, los
colegas masculinos vivencian de manera diferente el acoplamiento entre las
responsabilidades de la esfera doméstica con la competitividad de la esfera
científica:
Soy separado, por un tiempo tuve una relación de matrimonio, y
también [sic] el estar soltero no implica que uno no tenga compromisos
familiares, con los padres, incluso con las nietas, hay que dedicar
cierta parte del tiempo a esas actividades, obviamente no tengo el
compromiso directo con los hijos, pero el no tener en este momento
ese compromiso tan directo evidentemente se puede invertir más
tiempo, incluyendo sábados, domingos y días festivos.
Doctor Carlos, 51 años, casado, tres dependientes económicos,
SNl-1.
No tener bajo su cargo "el compromiso directo de los hijos" y otros
"compromisos familiares" significa para los hombres gozar de mayor tiempo

Revista Perspeclivas Sociales I Social Perspeclives Ju/ii,-Diciembre 2013/July-December 20/ 31 Vol. 15 No. 2

93

para sí. Mientras las mujeres recurren a estrategias complejas y riesgosas
que les permitan conciliar la vida doméstica y su permanencia en el escenario
científico, los varones disfrutan de permisión social y cultural para contar con
mayor tiempo de ocio, tiempo que pueden dedicar sin remordimiento o pesar a
la construcción de ideas y conocimiento científico. Rita Vázquez (2010) señala
que para las mujeres, el tiempo es el recurso más escaso: ellas cuentan con
menos tiempo para recrearse y descansar, lo que a su vez implica un riesgo
para su salud física y psicológica. Las mujeres dedicadas a la ciencia y la
investigación no escapan a tales situaciones. El peso social enmarcado en una
sociedad patriarcal configura estereotipos socioculturales. Así, las científicas
recurren a estrategias de administración del tiempo para mantener un nivel
de producción científica según los estándares institucionales establecidos,
que directamente conllevan algunas afectaciones evidentes en su salud física,
emocional y afectiva.
A diferencia de las científicas, los científicos confirman contar con
mayor tiempo para destinarlo a la ciencia y la investigación; las estrategias de
distribución del tiempo entre la esfera doméstica y científica son totalmente
diferentes.
Calculo que estando en el laboratorio ocho horas al día para atender
a los estudiantes y la gestión académica es suficiente, sin embargo,
sí le dedico más tiempo, llevo trabajo a casa, pero primero llego a
cenar juntos, posteriormente de que mis hijos ya disfrutaron de mi
presencia, cuando ellos se van a dormir, tomo la computadora dos o
tres horas en la noche para sacar el trabajo pendiente, por lo tanto, no
tan sólo es el trabajo en el laboratorio, sacrifico horas de sueño, pero
sé que voy a cumplir con los objetivos establecidos y generalmente
trato de priorizar, es decir, darte tiempo al tiempo.
Doctor Antonio, 39 años, casado, dos dependientes económicos,
SNl-1.
Las respuestas que científicas y científicos dan a las labores
domésticas son distintas: hombres y mujeres ciertamente sacrifican horas
de sueño, sin embargo, los relatos de los primeros no hablan de llegar de
trabajar para preparar alimentos, sino de "llegar a cenar"; no hablan de tener
que revisar tareas escolares, de llevar y traer hijos e hijas de una actividad a
otra, ni de disfrutarlos, más bien son ellos o ellas quienes disfrutan "al padre";
en tanto, las mujeres/madres sí disfrutan, se emocionan y conmueven de los
logros o tristezas de sus pequeños y pequeñas.
En mi caso, le puedo comentar, si mi esposa va a llegar a determinada
hora y veo que no ha preparado la comida, le ayudo a comprar algo,
sino hay tiempo para planchar, plancho; sin embargo, el tiempo que

�94

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en Tlaxcala, México

le pueda dedicar a esas labores no se compara con el tiempo que le
puede dedicar ella, no sé hasta donde sea machismo o cultura o sea
parte de la organización interna de la familia.

Este varón justifica que él dedica menos tiempo a las labores
domésticas por razones culturales/machistas o por una buena "organización
familiar". Si bien el investigador refiere involucrarse en determinadas tareas
domésticas, aún no logra un compromiso y corresponsabilidad total para
compartir el trabajo del hogar, y se disculpa argumentando no saber con
certeza porqué a las mujeres les corresponde el trabajo de casa. Los científicos
tienen más tiempo para desarrollar sus actividades profesionales, extraído de
restar tiempo dedicado a las actividades domésticas, en tanto que las mujeres
suman tiempo para la vida científica, extraído de "robar" tiempo al hogar y la
familia, y vivir con pesar y culpa por esta razón. Al respecto, Emma Zapata y
Elia Pérez (2012: 60) precisan: "Ser madre y ser científica a la vez tiene un
alto costo, pues a ellas se les duplica el trabajo y se les responsabiliza mucho
más que a los hombres sobre la crianza, cuidado y educación de hijos e hijas,
independientemente de sus cargos, procesos de formación, responsabilidades
laborales, etcétera".
La desigualdad entre los géneros no radica exclusivamente en el
tiempo destinado, sino en la obligación "para las mujeres del hogar" como un
asunto cultural, donde las mujeres son "felices" cumpliendo estas obligaciones.
Siento que las mujeres son muy capaces, muy inteligentes, he tenido
o conozco mujeres brillantes que me han enseñado mucho académica
y científicamente, realmente hay que destacar que a nivel de género
son tan capaces los hombres como las mujeres, desafortunadamente
la cultura en la cual nos encontramos, parece ser que limita a las
mujeres, ya que están a cargo de otras actividades que demandan
más tiempo en el hogar que a un varón. Le seré sincero, me involucro
con mis hijos, participo con ellos, en las actividades domésticas mi
esposa se hace cargo, le reconozco su trabajo porque tiene que ver
la casa, la atención al marido, la atención de los hijos y aparte su
empleo, ella es feliz porque se desenvuelve en lo que le gusta y tiene
obligaciones que las desarrolla muy bien, entonces el tiempo que ella
le dedica a esas actividades pudieran ser aprovechadas para otra
cosa. Las mujeres que están en la ciencia no tienen el mismo tiempo
que tiene un varón ya sea casado o soltero. Las posibilidades que se
desarrollen son las mismas, pero tendrían que equilibrar muy bien su
tiempo, donde su mayor apoyo podría ser su esposo.
Doctor Antonio, 39 años, casado, dos dependientes económicos,
SNl-1.

Revisw Perspectivas Sociale,; / Social Perspecm,e,; Julit&gt;-Díciembre 2013/July-December 2013 / Vol. 15 No. 2

95

Los varones señalan contar con mayor tiempo para la ciencia y
en ellos está decidir cuánto dedican a sus hijos e hijas; a diferencia de las
investigadoras, que tienen como obligación dictada por los roles de género "el
atender" el cuidado del hogar, de hijos e hijas, del marido y de todo aquello que
se acumule, destinando menos tiempo a las labores de la ciencia y la academia.
La construcción social del género otorga por "naturaleza habilidades femeninas"
que son acordes para el ejercicio de la maternidad: paciencia, dedicación,
ternura, apoyo. Como estas habilidades no son consideradas culturalmente
como aptitudes masculinas, los hombres son incapaces de responsabilizarse
del "quehacer de la casa", el cuidado de pequeños y pequeñas es ajeno a
aquello "propio de los hombres", y al cabo ellos "apoyan circunstancialmente",
sin corresponsabilizarse. Esta misma construcción relaciona "lo masculino"
alrededor de la virilidad, la perfección, la eficacia, la condición de competitivo,
el intelecto, el saber, el poder, la solvencia económica y la capacidad resolutiva
en el ámbito público (Fernández, L., 2005).

Equilibrar la balanza: "casa-ciencia"
¿Cuáles son los retos principales a vencer? Indiscutiblemente, el ejercicio de
la maternidad y la paternidad corresponsables disminuiría las desventajas a
las que se enfrentan las mujeres en la ciencia, y ello sólo podrá efectuarse
en tanto los hombres se comprometan a hacerse cargo en paridad de las
labores domésticas y del hogar, del cuidado de hijos e hijas y de su propia
existencia. Un investigador reconoce la necesidad de un equilibrio emocional
para mantenerse de manera competitiva en su vida profesional, al cual accede
con el trato con sus hijos e hijas y con su familia:
Para llegar a un equilibrio emocional, lo logro en los tiempos y
la dedicación que le pueda dar a mis hijos, es común que tengan
eventos en la escuela y que uno no pueda asistir a ellos, o que tienen
logros importantes y uno no está, entonces se van desmoralizando,
hay que fortalecerles su autoestima, indicarles que uno está presente
para apoyarlos; en lo que cabe me he dado la oportunidad de un
pequeño tiempo, si no puedo estar durante las dos horas que dura un
evento en la escuela, me escapo para estar unos minutos con ellos.
Eso ha ayudado a que se den confianza y a mí me den fortaleza para
seguir adelante y ya no reprochan por no estar, dedicarles tiempo
para llevarlos al parque, al cine, a nadar, el sábado y domingo casi
siempre lo tengo disponible para ellos, sin embargo, las noches de los
sábados y domingos es cuando reviso los reportes de los estudiantes.
Trato de estar con mis hijos cuando están activos, después de que
ya demandaron la presencia de su padre, por las noches ya le dedico
tiempo a la academia, en ocasiones cuando llego temprano a la casa,
ellos ya saben que voy a llegar a escribir y más tarde a salir con ellos.
Doctor Antonio, 39 años, casado, dos dependientes económicos,
SN/-1.

�96

Entre "la casa y la ciencia": mujeres científicas en TIoxea/a, México

El perfil de este investigador comienza a ser parte de las nuevas
representaciones de las masculinidades. En estos rostros emergentes lo
afectivo/lo emocional no está separado del hombre, como ocurre en la cultura
machista. Más aún: se nota que el desarrollo de las emociones positivas en la
conformación de la familia propicia mayor productividad en la esfera pública. Si
bien este imaginario del varón como proveedor económico de la familia, distante
de lazos afectivos, es paulatinamente más lejano, aún falta que los hombres
se comprometan y participen en las labores domésticas, reconociendo que el
hogar y el cuidado de la familia no son asuntos única y exclusivamente de las
mujeres.
Por otra parte, el embarazo, la procreación y el ejercicio de la
maternidad en su concepto amplio han sido poco explorados como motivación
biológica, pero seguramente podrían considerarse elementos estimulantes
"para salir adelante", según lo dijo una investigadora: "[la maternidad trae] una
motivación biológica muy fuerte que te lleva a buscar esa otra satisfacción
personal"; sin embargo, creemos que esta estimulación biológica no debe
conducir a las mujeres a adoptar modelos de heroínas y que socialmente se
crea que esos cuerpos -mental y flsicarnente- son incapaces de decaer.
El mito de la "buena madre" es sólo eso, un mito, y la maternidad se debe
vivenciar sin culpas.

h.

Otro de los retos a los que las mujeres se enfrentan es el
establecimiento de redes de confianza y de solidaridad en los grupos de
trabajo. María Zúñiga y Elisa Cerros (2013) exploran las dificultades, en los
ámbitos formal e informal, que enfrentan las mujeres científicas reconocidas
por SNI con los superiores y sus pares. Enfatizan que la principal estrategia
utilizada por las mujeres para afrontar los problemas se basó en la constitución
de redes sociales de apoyo. En este estudio, reconocemos que el apoyo en el
plano institucional es fundamental para encumbrar el trabajo científico de las
mujeres, pero también lo debe ser el establecimiento de relaciones sororales
en una dimensión personal/institucional. En referencia a ello una investigadora
indicó:
Había visto la solidaridad con mis estudios, en las comunidades, pero
ahora con los críos o con mis "jijas", como les digo, estuvo tremenda,
sin mi familia, mi mamá está en Xalapa, mi suegra tampoco vive en
Tlaxcala, me quedé con mi otra familia, mi red de amigos y amigas
que se acercaron y me explicaban y me ayudaban porque dos
hijos son muchísimo trabajo, lloraba uno, lloraba el otro, mi marido
y yo estuvimos encerrados, uno se encargó de uno y otro del otro
y aprendiendo. Sí pudimos porque antes lo previmos, no digo que
debe ser así, lo que si digo es que si se puede, pero además es que
quizá de manera inconsciente le di mucho tiempo a la carrera, no me

Revisla Penpectivas Sociales / Social Perspeclives Julic-/)iciembre 2013/July-December 2013 / Ycl. 15 No. 2

97

desviví por tener hijos a temprana edad, tuve muchísima suerte.
Doctora Asunción, 54 años, unión libre, dos dependientes económicos,
La investigadora alude a actos de sororidad y a la consolidación
de una red social muy importante. Esta experiencia indica que no siempre
las relaciones entre mujeres deben catalogarse corno conflictivas. Marcela
Lagarde (2006) señala que la sororidad es un pacto que propicia confianza,
el reconocimiento recíproco de autoridad, capital social y el apoyo mutuo. Los
actos sororales conducen a la búsqueda de relaciones positivas y la alianza
existencial y política para contribuir con acciones específicas a la eliminación
social de todas las formas de opresión sobre las mujeres.
El equilibrio entre la vida académica/científica y el hogar también
podría ocurrir si las normas institucionales establecen estrategias adecuadas
y convenientes para favorecer el ejercicio de la maternidad. Recordemos que
el reglamento del SNI sólo resguarda a las científicas durante el embarazo; sin
embargo, no están protegidas durante el periodo posparto, ni en los meses
de lactancia, ni en la crianza de los primeros años de vida del nuevo ser y sus
implicaciones en la salud integral de las mujeres. En parte, esto corresponde a
una visión de la maternidad como un "hecho natural/biológico" que no debería
tener afectaciones sociales, pues al fin "todas las mujeres nacieron para ser
madres", olvidando con esta percepción que la elección y el ejercicio de la
maternidad es un hecho que debe ser protegido también por el Estado.
Es necesario entonces revisar los mecanismos legales que otorgan
beneficios a las mujeres que se encuentran en el periodo de maternidad y
crianza temprana. La constitución de formas sensibles a la condición de
género en los mecanismos de evaluación científica son centrales y urgentes
(Blázquez, N. y J. Flores, 2005). En legislaciones de la Comunidad Europea
existen ya reglamentaciones para integrar al varón en la corresponsabilidad
del cuidado de hijos e hijas. Debemos continuar con la concientización social
para que el ejercicio de la maternidad no sea visto como un hecho "natural".
La división sexual del trabajo, las labores domésticas y el cuidado de infantes
no deben considerarse responsabilidades exclusivas de las mujeres; dichos
prejuicios y estereotipos sociales sólo fomentan las injusticias a las que se
les ha sometido por generaciones. La necesidad de infraestructura social que
ayude a hacer compatible el trabajo y la familia (Evangelista, A., R. Tinoco y E.
Tuñón, 2012) requiere del apoyo de las instituciones para el establecimiento
de una política que favorezca acciones de cuidado a los hijos e hijas guarderías- y otros tipos de servicios -comedores infantiles, ludotecas,
actividades físicas y recreativas con costos accesibles, entre otros-. De esta
fonna indiscutiblemente se reduciría el desgaste de las mujeres en la dedicación
que brindan a sus hogares y familias, y muy seguramente la "competencia
desleal" podría volverse una carrera igualitaria y justa para las científicas

�98

Entre "la casa y la ciencia": mujeres cientijicas en TTaxcala, México

de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, sin necesidad de enfrentarse a la
disyuntiva de elegir entre "la casa y la ciencia" que sólo produce en su yo
sentimientos de pesar y de culpa.

A manera de reflexión
En este trabajo nos propusimos identificar las dificultades que enfrenta y las
estrategias por las que opta el profesorado reconocido por el SNI para conciliar
la vida familiar con la vida científica; particularmente quisimos hacer hincapié en
evidenciar que las mujeres, a diferencia de los hombres de ciencia, enfrentan
mayores y complicados retos para armonizar estas esferas. La problemática se
contextualiza en un estado pequeño de la república mexicana que registra los
últimos lugares con profesorado reconocido por el SNI. En el caso estudiado,
los hallazgos -a través de las narrativas- indican que la conciliación es un
asunto que compromete a las mujeres y que no aparece ni como interrogante
en la vida de los varones, por tanto, ellas son quienes tendrán que recurrir a
estrategias que colocan en riesgo su salud física/emocional para sostenerse
firmemente entre las necesidades personales -el hogar- y las demandas
profesionales -la ciencia-.

1'

Las evidencias precisan que la construcción sociocultural de género
coloca a la maternidad y a la reproducción de la familia como responsabilidades
exclusivas de las mujeres. Los compromisos sociales fundamentados en
diferencias biológicas condicionan la participación de las científicas; además,
se agrega como barrera en su desarrollo profesional la falta de reconocimiento
en la institución, de la cual dependerá en las áreas de formación y de trabajo.
Parece ser que la disyuntiva trabajo científico/vida familiar entre las mujeres
sólo encuentra cabida en los casos de científicas exitosas que han postergado
la maternidad o la han anulado. Ser científica no compagina con ser madre y se
es madre o no se es mujer, y "estar dentro del Sistema y demostrar que se es
mujer de ciencia" requiere el establecimiento de medidas y acciones tendientes
a la promoción de la igualdad en el ejercicio laborioso de ser científica. En
cualquier caso, las mujeres tendrán graves dificultades para cumplir de igual
manera que los varones los estándares de productividad y trabajo exigidos
por el SNI, y las posibilidades de permanecer o de ascender para ellas son
prácticamente imposibles. Las voces de las entrevistadas demandan que los
nuevos rostros de las masculinidades no sólo reconozcan el gran esfuerzo que
ellas realizan para sostenerse y ganarse un espacio en la ciencia, sino que ·en
casa· los hombres se corresponsabilicen en las tareas del hogar y la familia. El
plano institucional es fundamental para encumbrar el trabajo científico de las
mujeres, pero también lo debe ser el establecimiento de relaciones sororales
en una dimensión personal/institucional. De lo contrario, la balanza seguirá
inclinándose más hacia un costado que hacia otro.

1/ei.uta Penp«trvas SoaoJe, I &amp;,c,aJ Per.specllves Jul,erDrc,embre 2013/July-Derember 1013 I Vol 15 No. 1

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Resumen
La presencia de conductas que entrañan una violación grave de normas y abuso de los
derechos de los demás en adolescentes es un fenómeno que altera el funcionamiento
en los centros educativos y la seguridad en los barrios, y puede constituir el antecedente
de un patrón de conducta antisocial en el adulto. El contexto de violencia organizada
Y pandillerismo en los barrios populares en el México urbano actual lo favorece.
Así, estudiar sus causas para el diseño de intervenciones efectivas toma especial
importancia. Este estudio tuvo como objetivo conocer factores de riesgo y protección de
conducta disocia! de ambos sexos, considerando el sesgo del manejo de la impresión.
La Escala de Conducta Disocia!, el Inventario Balanceado de Respuestas Socialmente
Deseables, la Escala de Búsqueda de Sensaciones, el Cuestionario de Comunicación
Familiar, el Inventario de Asertividad de Rathus, el Índice de Reactividad Interpersonal y
un cuestionario de relaciones sociales fueron aplicados a una muestra probabilistica de
adolescentes de dos barrios con un alto indice de delitos. La muestra quedó integrada
por 112 varones y 86 mujeres con una media de 15 años de edad -DE = 1.38-. Los
datos se analizaron por prueba t de Student, ANCOVA, chi-cuadrado y regresión logistica
binaria. En ambos sexos, pertenecer a una pandilla fuera de la escuela y trabajo fue un
factor de riesgo y la comunicación abierta con el progenitor del mismo sexo fue un factor
protector. La desinhibición destacó sobre todo en hombres. La empatia desde su factor
de toma de perspectiva fue diferencial, aunque su reporte estuvo mediado por el manejo
de la impresión. Con base en estos datos, se podrian diseñar intervenciones a nivel
comunitario para prevenir la presencia de pandillas en el colegio y el barrio; a nivel de
escuelas, se podrían implementar talleres que faciliten la comunicación entre padres e
hijos y desarrollen habilidades de autocontrol y empalia.

Abstract
The presence of behaviors of serious violation of rules and abuse of the others' rights
in adolescents is a phenomenon that disrupts the educational centers and security
in the neighborhoods, and may be the anteceden! of an antisocial behavioral pattem
in the adult. Nowadays this is favored by !he context of organized violence and gang
activity in the working-class neighborhoods of the urban Mexico. Therefore the study of
the causes of the dissocial behavior takes special importance for the design of effective
' Facultad de PsicolotJía, Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL}. Correo electrónico: jose_ moral@
holmail.com
t t Correo e/eeúónico: imjusan_humberto@hotmail.com
ISSN 1405-1133 © 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León, University of Tennessee.

�104

/ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia[

interventions. The aim of this study was to know risk and protection factors of dissocial
behavior of the two sexes, taking into account the bias introduced by the impression
management. The 27-item Dissocial Behavior Scale, the Balanced lnventory of Desirable
Responding, the Sensalion Seeking Scale, the Parent-Adolescent Communication Scale,
the 30-item Rathus Assertiveness Schedule, the Interpersonal Reactivity lndex and a
social relationship questionnaire were applied to a probability sample of adolescents that
lived in two neighborhoods with high indexes of offenses. The sample was integrated
by 112 male and 86 women with an average of 15 years old (SO= 1.38). The data
were analyzed using t-test, ANCONA, chi-square test and binary logistic regression in the
sample of women and that of men. In the two sexes belonging to a gang outside of the
school and job was a risk factor and open communication with the progenitor of the same
sex was a protective factor. The desinhibition was outstanding above ali in men. The
empathy factor of taking perspective was differential, although its report was mediated
by the impression management. Based on these data, intervenlions at community level
could be designed to prevent the presence of gangs at school and in the neighborhood;
at the leve! of schools, workshops that facilitate communication between parents and
children and develop self-control skills and empathy could be implemented.

Palabras clave / Key words:
Conducta disocia!, búsqueda de sensaciones, comunicación parental, deseabilidad
social, empatía./Dissocial behavior, sensation seeking, parent communicalion, social
desirability, empathy.

Introducción
El trastorno disocia!, entendido como un patrón de comportamiento que viola
los derechos básicos de los demás y reglas sociales que se espera que el
niño o adolescente comprenda y respete en relación con su edad y capacidad
intelectual, no sólo presenta una prevalencia diferencial por sexos -seis a 16
por ciento en varones y de dos a nueve por ciento en mujeres-, sino también
una manifestación diferenciada. En los hombres dominan la agresión, violencia,
robo, vandalismo y violaciones graves de normas; en las mujeres aparecen
formas sutiles de violencia como rechazo social, y dominan las mentiras,
chantajes y conductas sexuales precoces (American Psychiatry Association,
2013; Mervielde, l. et al., 2005; Shiner, R., 2005).
Desde una perspectiva biopsicosocial, las diferencias entre ambos
sexos se explicarían por causas biológicas, psicológicas y socioculturales
(Andrade, J., J. Barbosa y C. Lazada, 2004). Entre las causas biológicas, los
factores hereditarios son determinantes significativos en ambos sexos, pero el
ambiente favorece más su expresión en hombres (Viding, E., H. Larsson y A.
Jones, 2008). Se señalan como causas biológicas diferenciales los mayores
niveles de testosterona, menores niveles de monoaminoxidas y mayor

Revi,/a Perspectivas Sccia/es I Social Perspectives Julio-Diciembre 2013/Ju/y-December 2013 / Vol. 15 No. 2

105

inmadurez de la corteza cerebral en varones durante la pubertad y adolescencia;
estos niveles más altos generan más agresividad, menor control de impulsos y,
consecuentemente, más rechazo por parte de los cuidadores y entorno social a
causa de las conductas disruptivas (Coccaro, E. et al., 2007; Eensoo, D. et al.,
2004). También entre estos factores se suelen incluir los aspectos de vinculas
al determinar la maduración de diversas estructuras cerebrales implicadas
en las funciones de autocontrol, como el área basomedial de los lóbulos
prefrontales. Entre los antecedentes de crianza, se señala que el desapego
materno y rechazo paterno tienen un efecto muy negativo en infantes y niños,
constituyendo antecedentes de trastorno disocia! con más peso en varones
(Lorenzini, N. y P. Fonagy, 2013; McGauley, G. et al., 2011). La conducta
antisocial y dependencia de sustancia en el padre tienden a asociarse más con
conducta antisocial en los hijos varones y con trastorno de somatización en las
hijas (American Psychiatry Association, 2013). Entre los factores psicológicos,
se destaca la mayor tendencia a la búsqueda de sensaciones y desinhibición
de los varones; ambos rasgos conducen al incumplimiento frecuente de
nomas, y a entrar en dinámicas de transgresiones, castigos y mayor rebeldía
o desafío (Paris, J., 2005). Entre los factores socioculturales se tendría el
rol de género aprendido; su inculcación se caracteriza por el mayor refuerzo
de rasgos de agresividad y dureza en varones, y de sumisión y sensibilidad
en mujeres (Alarcón, R. et al., 2009). Debe señalarse que la alexitimia o
dificultad para identificar y expresar las emociones junto con un pensamiento
externamente orientado, en un principio más ligada al rol de género masculino,
es independiente de la conducta disocia! (Moral, J., 2010).
Desde el enfoque psicosocial. la conducta disocia! se ha asociado con
factores de personalidad como ausencia de miedo, búsqueda de sensaciones
e impulsividad (Mervielde, l. et al., 2005), déficit de empatía (Muñoz, J., E. ·
Navas y J. Graña, 2005), falta de asertividad y autoconcepto negativo (Musitu,
G. et al., 2007); con factores de familia como ausencia de comunicación con los
padres (Jiménez, T. et al., 2007), mala calidad de la supervisión de los padres
(Vanderschueren, F. y A. Lunecke, 2004) y familia monoparenatal materna
(Moral, J. y M. Pacheco, en imprenta); asimismo, con factores sociales como
abandono de los estudios (Juárez, F. et al., 2003), estatus socioeconómico
bajo (Silva, A ., 2003), presencia de pandillas en el barrio (Mobilli, A. y C. Rojas,
2006) y marginalidad del entorno social (Atkins, R. y D. Hart, 2003). De estos
factores, los rasgos de personalidad mencionados y algunos sociales, como
abandono escolar, entornos urbanos desfavorecidos y pandillerismo, tienen un
efecto diferencial entre ambos sexos, con más peso en la conducta disruptiva
y el trastorno disocia! de varones (Farrington, D., 2004).
Uno de los rasgos que presentan los niños y adolescentes de ambos
sexos con trastorno disocia! es la tendencia a mentir, ya sea para sacar ventaja,

�106

/ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia}

simular identidades o simplemente por el placer de engañar o burlarse del otro;
de ahí que los instrumentos que evalúen dicho trastorno con mucha validez
aparente ~ue sea evidente para la persona evaluada lo que pretenden
medir- pueden perder confiabilidad (Fernández, J. y E. Echeburúa, 2006).
El trastorno disocia! es un diagnóstico específico para niños o
adolescentes, y constituye un criterio o antecedente necesario para el
diagnóstico de trastorno antisocial de la personalidad en adultos. Menos de la
mitad de los casos de trastorno disocia! evoluciona hacia un trastorno antisocial
de la personalidad, siendo factores de riesgo para dicha evolución el inicio
infantil -antes de los 1O años- y una gravedad severa. Debe señalarse que
ambas manifestaciones se dan con más frecuencia en varones y se observan
más en entornos urbanos desfavorecidos (American Psychiatry Association,
2013; Atkins, R. y D. Hart, 2003).
Considerando la epidemiología y efecto diferencial de los factores
de riesgo y protección de la conducta disocia! en ambos sexos (American
Psychiatry Association, 2013; Coid, J. et al., 2009), y que la evaluación de
la conducta disocia! por escalas autoaplicadas está afectada por el manejo
de la impresión (Fernández, J. y E. Echeburúa, 2006), a la hora de estudiar
la significación y contribución de estos factores sería importante realizar los
análisis en muestras diferenciadas de hombres y mujeres; asimismo, sería
necesario controlar el efecto del manejo de la impresión.
Desde un enfoque psicosocial, el presente estudio tiene como objetivo
conocer si un conjunto de variables sociodemográficas --€scolaridad, edad
y ocupación- y psicosociales -relaciones sociales, asertividad, empatía,
búsqueda de sensaciones y comunicación con los padres- son diferenciales
y permiten predecir la presencia o ausencia de conducta disocia!. En su estudio
se separa a hombres y mujeres para describir semejanzas y diferencias,
asimismo se controla el efecto del manejo de la impresión en la variable
pronosticada.
Se espera que estar escolarizado, contar con mayor edad, así como
con mayor escolaridad, asertividad, empatía y comunicación abierta con los
padres sean factores protectores ~ue disminuyan la probabilidad de conducta
disocia!-; y la búsqueda de sensaciones y pertenecer a una pandilla sean
factores de riesgo (Mervielde, l. et al., 2005; Farrington, D., 2005; Farrington
D. y J. Coid, 2003). La búsqueda de sensaciones probablemente tenga más
peso en hombres y la empatía en mujeres por predisposiciones sociobiológicas
diferenciales (Buss, D., 2009; Crawford, C. y C. Salmon, 2004).
Debe aclararse que estas hipótesis no se derivan de una teoría
concreta, sino de los hallazgos empíricos e implicaciones de un enfoque o

Revisra Penpectivas Sociales / Social Penpedives Julio-Diciembre 20/3/July-December 2013 I Yo/. 15 No. 2

107

perspectiva psicosocial. Las teorías en el campo de estudio de la conducta
disocia! abarcan una o pocas variables y son muy limitadas en su alcance,
como la propuesta cognitiva del desarrollo moral (Van der Velden, F. et al.,
2010) o la teoría de la mente (Gómez, M. et al., 2010); por el contrario, una
perspectiva psicosocial abarca un gran número de variables y posee más
alcance. Precisamente, el objetivo de esta investigación es explicar la mayor
cantidad de varianza posible con la coherencia del enfoque psicosocial. Hoy
en día, este planteamiento es el más usual dentro del campo de estudio, junto
con el biopsicosocial, el cual aún más amplio en su alcance (Farrington, D. y J.
Coid, 2003; Silva, A., 2003).
Se emplea una muestra probabilística de adolescentes que viven
en dos barrios de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, que
cuentan con altos índices de pandillerismo y delincuencia --€ntorno urbano
desfavorecido- para proporcionar datos relevantes al campo de estudio;
por lo que esta investigación puede proporcionar datos valiosos para la
planificación de políticas preventivas y de intervención por el tipo de muestreo
empleado, el conjunto de variables consideradas ~ue son factores de riesgo
y protección documentados en investigaciones previas a nivel mundial-, el
análisis diferencial por sexo y el control de la deseabilidad social.

Método
Se realizó un estudio descriptivo-correlaciona! con un diseño ex post facto
transversal mediante encuesta, empleando con muestreo probabilístico.

Participantes
Se obtuvo una muestra aleatoria estratificada por sexo en dos barrios
con alto índice de pandillerismo y delincuencia, ubicados en San Nicolás de
los Garza, Nuevo León, México: Lagos de Chapultepec y Paseo del Nogalar.
Participación de 112 hombres y 86 mujeres -N == 198-.
El barrio Paseo del Nogalar cuenta con unas mil 3 viviendas
familiares y su censo poblacional registra 4 mil 198 habitantes. El barrio Lagos
de Chapultepec cuenta con aproximadamente 365 viviendas (Secretaría de
Desarrollo Humano de la Presidencia Municipal de San Nicolás de los Garza,
2009); como no existe un censo oficial de habitantes, tomando como promedio
entre cuatro y cinco personas por vivienda, el total de habitantes sería mil 642.
La población objeto de estudio fueron adolescentes de ambos sexos
con edades de 14 a 17 años, lo que representa ocho por ciento de la población
(Consejo Nacional de Población, 2009). La suma de la población de ambos
barrios es 5 mil 840. El ocho por ciento sería 467.

�108

/ Análisis por sexo de facJores de riesgo y protección de conducta disocia/

El porcentaje de conducta disocia! en población de adolescentes
escolarizados para ambos sexos sería de nueve por ciento (American
Psychiatry Association, 2013; Juárez, F. et al., 2003; Medina, M. E. et al., 2003)
y en menores infractores, de 50 por ciento (Hare, R., 2003). En un barrio con
mucho abandono escolar, pandillas y delincuencia juvenil, el estimado puede
ser intermedio, es decir, un tercio, 33 por ciento.
Considerando un intervalo de confianza de 95 por ciento y un error de
estimación de cinco por ciento, el tamaño de muestra debería ser de 198, es
decir, una fracción de muestreo de 42 por ciento (Win Episcope 2.0; Thrusfield,
M., et al., 2001). La tasa de rechazo al participar fue de uno cada 12 en
hombres y una cada cinco en mujeres, lo que dificultó el obtener 99 hombres y
99 mujeres, así se optó por una equivalencia estadística entre sexos -x2 (1,
N 196] 3.41, p = .06-.

=

..'
t'

..' ''
1,

'

=

El promedio de edad fue de 15 años con una desviación estándar
de 1.38. La edad mínima fue de 14 y la máxima de 17 años. El promedio de
edad de los varones -M = 15.70, DE= 1.20- fue significativamente mayor
-t[189.84] -2.42, p = .02- que el de las mujeres -M 15.23, DE= 1.48-.

=

=

La mayoría de los participantes reportó tener estudios de secundaria,
72 por ciento-142 de 198-; 22 por ciento -44 de 198- de media superior;
cuatro por ciento -ocho de 198- de primaria; y dos por ciento -4 de 198-,
universitarios. Los promedios de escolaridad fueron equivalentes entre ambos
sexos -U= 4514.5, ZU = -0.79, p = .43-. Respecto a la ocupación, 70 por
ciento - 139 de 198- dijo estar estudiando y 30 por ciento -59 de 198haber abandonado los estudios. La frecuencia de abandono de estudios fue
significativamente mayor -x2[1, N = 198) = 4.31 , p = .04, con la corrección
de Yates x2 (1, N = 198] = 3.69, p = .05- en hombres -36 por ciento, 40 de
112- que en mujeres -22 por ciento, 19 de 86-.

Instrumentos
Se aplicó un cuestionario. Éste se iniciaba con preguntas sociodemográficas y
le seguían las siguientes siete escalas en un orden de secuencia fijo:
Escala de Conducta Disocia! (ECODl27) de José Moral y María Elena
Pacheco (2011 ). Es una escala tipo Likert de 27 ítems con rangos de cinco
puntos cada uno: de 1 totalmente de acuerdo, a 5, totalmente en desacuerdo.
Todos están redactados en sentido de rasgos disociales. Las puntuaciones
en la escala y sus seis factores se obtienen por suma simple de ítems. A
menor puntuación, mayor presencia de conductas dísociales. El rango de las
puntuaciones puede variar de 27 a 135. Una puntuación de 85 o menor define

Revisto Perspectiva., Sociales I Social PerspecUves Julü,-Diciembre 20/3/Ju/y-December 20/31 Vol. 15 No. 2

109

caso de conducta disocia!. Los 27 ítems tienen una consistencia interna alta
-a= .91- y su puntuación total resulta estable a las cuatro semanas - r =
.78-(Pacheco, M. y J. Moral, 2010).
Inventario Balanceado de Respuestas Socialmente Deseables (BIDR6) de Delroy Paulhus (1991) con la adaptación al español de José Moral, Cirilo
H. García y César Antona (2012). Consta de dos factores: manejo de impresión
y autoengaño. Está integrado por 40 ítems redactados como proposiciones
afirmativas, la mitad en sentido del rasgo y la otra mitad en sentido opuesto. Se
responden según una escala tipo Likert que va de 1
-nada de acuerdoª 7 -totalmente de acuerdo-. El rango de la escala es de 40 a 280. Se ha
encontrado consistencia interna, por el alfa de Cronbach, que varía de .68 a
.80 para la escala de autoengaño, de .75 a .86 para la escala de manejo de
impresión y de .81 a .85 para los 40 ítems (Paulhus, D. y D. Reíd, 1991). En el
estudio de validación en México, la consistencia interna de los cuatro factores
varió de .61 a .76. Por el método de Mínimos Cuadrados Generalizados, los
índices de ajuste para un modelo de cuatro factores correlacionados fueron de
buenos -x2/gl = 1.77 y RMSEA = .03-- a adecuados -GFI = .90 y AGFI =
.88- (Moral, J ., C. García y C. Antona, 2012).
Escala de Búsqueda de Sensaciones (SSS-V) de Marvin Zuckerman,
Sybil Eysenck y Hans Eysenck (1978) con la adaptación al español de Jorge
Pérez y Rafael Torrubia ( 1986). Consta de 40 ítems. El instrumento proporciona
una puntuación total y cuatro factores de 1O ítems cada uno: búsqueda de
emociones, búsqueda de excitación, desinhibición, así como susceptibilidad al
aburrimiento. La consistencia interna de la escala varía de .83 a .86 y la de sus
factores, de .56 a .82 (Zuckerman, M., S. Eysenck y H. Eysenck, 1978).
Inventario de Asertividad de Rathus (RAS) de Spencer Rathus
(1973), con la adaptación al español de Vicente Caballo (2000). Cuenta con
30 ítems. Evalúa el grado de acuerdo-desacuerdo en una escala de -3 -muy
característico de mí- a +3 -muy poco característico de mí-, sin punto
intermedio, en relación con conductas de autoafirmación y defensa de los
propios intereses, preferencias y opiniones. Su rango varía de 30 a 180 y su
consistencia interna de .76 a .80 (Rathus, S., 1973). En México se obtuvieron
tres dimensiones con los 30 ítems del RAS: asertividad en situaciones
cotidianas, asertividad por medios indirectos y no asertividad, con valores de
consistencia interna mayores a .70 (Flores, M., R. Díaz y S. Rivera, 1987).
El Índice de Reactividad Interpersonal (IRI} de Mark Davis (1980) con
la adaptación al español de Vicente Mestre, María Dolores Frías y Patricia
Samper (2004 ). Se compone de 2 8 ítems con un rango de 1 -no me describe
bien- a 5 -me describe muy bien-y cuatro factores: fantasía -a= .70-,

�110

J Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia/

preocupación empática -a = .65-, malestar personal -a = .64- y toma de
perspectiva -a= .56-. Su rango varía de 28 a 140. A mayor puntuación en la
escala, se reporta mayor empatía (Mestre, V., M. Frías y P. Samper, 2004 ).
Cuestionario de Comunicación Familiar (PACS) de Howard Barnes
y David Olson (1982) con la adaptación al español de Gonzalo Musitu, Sofía
Buelga, Marisol Lila y María Jesús Cava (2001 ). Cuenta con 20 ítems con
un rango de cinco puntos -de 1, nunca, a 5, siempre- y está integrado por
tres factores: comunicación abierta -11 ítems-, evitativa -cinco ítemsy ofensiva -cuatro ítems- que se repiten para evaluar a la madre y al
padre. Los valores de consistencia interna de los factores varían de .75 a
.83. La consistencia interna de la escala es de .92 para la evaluación de la
comunicación con la madre y .94 para la evaluación de la comunicación con
el padre (Musitu, G. et al., 2007). En la presente muestra, al igual que en otro
estudio realizado en México (Moral, J., J. Sánchez y M. Villarreal, 2010) y en el
estudio original de Howard Barnes y David Olson ( 1982), una estructura de dos
factores se ajusta mejor a los datos y es más consistente: comunicación abierta
con 11 ítems -a= .94 para el padre y .75 para la madre- y problemas de
comunicación con nueve ítems -a = .77 para el padre y .64 para la madre-,
explicando 54 por ciento de la varianza en la evaluación de los padres criterio de Kaiser- y 34 por ciento en la evaluación de las madres -criterio de
Cattell- por Componentes Principales.

Revuta Penpectiwu Sot:14/es I Social Penpecnre, Juho-Diciembre 20 l 3/July-December 201J ¡ Vol ¡5 No. l

111

responsables de la misma y se señalaban las fuentes de financiamiento. Se
garantizaba la confidencialidad del tratamiento de los datos con base en las
normas de la Sociedad Mexicana de Psicología (2007). Asi, las respuestas
eran anónimas. El cuestionario de autorreporte estaba integrado por siete
~scalas, las cuales se tardaba aproximadamente una hora en responder. Los
mstrumen!os se aplica~on en el hogar de los participantes. Se les pedía que,
en la medida de lo posible, el lugar en que respondieran fuera adecuado para
trabajar a solas, con intimidad, y con la menor cantidad de distractores posibles.

Análisis de datos

=

=

Cuestionario de Relaciones Sociales (CRS). Fue elaborado para este
estudio por los autores del artículo. Consta de 18 preguntas: 12 dicotómicas, tres
ordinales y tres numéricas. Está dividido en tres secciones que el participante
debe responder según sus contextos de interacción: relaciones en la escuela,
en el trabajo y fuera de la escuela y trabajo. Cada sección cuenta con seis
preguntas: si pertenece a un grupo de amigos, a una pandilla, si tienes amigos/
as personales con los que se relaciona fuera del grupo y la pandilla y si tiene
novia/o -cuatro dicotómicas-, cuántos amigos/as personales tiene -una
numérica- y de éstos/as a cuántos/as considera íntimos/as -una ordinal con
rango de 1, todos, a 6, ninguno-. Se maneja a nivel de preguntas individuales.

En la~ muestras de mujeres -n 86-y hombres -n 112- por separado,
en pnmer lugar, se contrastaron las diferencias de medias o de frecuencias
entr~ los dos grupos de caso o no caso de conducta disocia!; en segundo lugar,
debido al sesgo introducido por el manejo de la impresión en el autorreporte
de conducta disocia!, los contrastes se realizaron por análisis de covarianza _
covariante: manejo de la impresión; dependiente: puntuación total del ECODl27·
e independientes: edad, variables de personalidad y número de amigo~
personales dicotomizadas por la mediana, los dos grupos de las variables
dicotómicas de relaciones sociales y del estado laboral, los cuatro niveles de
escolaridad Y los seis niveles de las porciones de amigos íntimos-; y en tercer
lugar se estimó un modelo de clasificación por regresión logística binaria con
las variables que son diferenciales en ambos análisis, empleando el método
condicional de pasos progresivos (Forward: conditional). Los contrastes con las
variables numéricas --edad, personalidad y número de amigos personalesse realizaron con la prueba t de Student para dos muestras independientes.
Los contrastes con las variables ordinales ---escolaridad y porción de amigos
íntimos- se hicieron con la prueba U de Mann-Whitney. Los contrastes con las
variables cualitativas se ejecutaron con la prueba chi-cuadrada, empleando la
corrección de Yates con las dicotómicas. La correlación entre el ECODl-27 y la
deseabilidad social se estimó por el coeficiente producto momento de Pearson
(r). El nivel de significación para el rechazo de la hipótesis nula se fijó en p !i
.05. Los cálculos fueron realizados por el programa estadístico SPSS16.

Procedimiento

Resultados

La muestra se obtuvo visitando casa por casa por un procedimiento de rutas
aleatorias trazadas en un mapa de la zona; es decir, se empleó un método
probabilístico de muestreo (Instituto de Estudios Sociales Avanzados, 2009).
Se intentaba alternar, al menos en la primera mitad de la muestra, la solicitud de
participación entre hombre y mujer de 14 a 17 años para lograr la equivalencia
de género. Antes de obtener el consentimiento expreso del menor y la madre
o padre se explicitaban los propósitos de la investigación, se indicaban los

Casos de conducta disocia/ y sesgo de deseabilidad social
La distribución de la puntuación total del ECODl27 se ajustó a una curva
normal en la muestra de mujeres -ZK-S = 0.86, p = .45-, de hombres - ZK-S
0.65, P .80-y conjunta -ZK-S 0.70, p .71-. Considerando el punto
de corte de puntuaciones menores o iguales a 85 (Pacheco, M. y J. Moral,
2010), se obtuvo 33 por ciento --65 de 194- de casos de conducta disocia!.

=

=

=

=

�112

/ Análisis por sexo defactores de riesgo y protección de conducta disocia/

=

La diferencia de casos fue significativa entre hombres y mujeres -x2[1 , N
194] 14.75, p &lt; .01 , con la corrección de Yates x2[1 , N 194] = 12.59, p &lt;
.01-. El porcentaje de casos en mujeres fue 18 por ciento -15 de 82-frente
a 45 por ciento-SO de 112- en hombres.

=

=

Tabla 1. Contraste de medias en variables psicológicas, sociodemográticas y de
relaciones sociales entre casos o no casos de conducta disocia! por la prueba t de
Student en mujeres y hombres

Mujeres

La puntuación total de la Escala de Conducta Disocia! de 27 ítems
(ECIODl-27) presentó correlación significativa con deseabilidad social -.47
en hombres y .44 en mujeres- y su factor de manejo de la impresión -.53
en hombres y .47 en mujeres-. El autoengaño fue independiente en hombres
- r = .18, p .06-, pero no en mujeres -r .26, p = .02-. A mayor rasgo
de conducta disocia! aparece menor puntuación en deseabilidad social y en
sus dos factores. Por su significación en ambas muestras, mayor magnitud
e impacto -falseamiento deliberado---, se consideró necesario controlar el
efecto del factor de manejo de la impresión.

=

=

Diferencias entre participantes con o sin conducta disocia/

1
&lt;

l~

Con significación estadística por la t de Student, las mujeres con conducta
disocia! presentaron mayor promedio en desinhibición y susceptibilidad al
aburrimiento que aquéllas sin conducta disocia!; a su vez, menor promedio en
toma de perspectiva, comunicación global y abierta con la madre. Asimismo,
los hombres con conducta disocia! tuvieron mayor promedio en búsqueda de
sensaciones, de emociones y de excitación y desinhibición que aquéllos sin
conducta disocia!; a su vez, menor promedio en comunicación total, abierta y
problemática con el padre, así como en toma de perspectiva (tabla 1).
Con significación estadística por la prueba chi-cuadrada, las mujeres
con conducta disocia! señalaron con más frecuencia pertenecer a pandillas
fuera de la escuela y trabajo que aquéllas sin conducta disocia!. Los varones
con conducta disocia! dijeron con más frecuencia pertenecer a pandillas en
la escuela, así como fuera de la escuela y trabajo que aquéllos sin conducta
disocia!; asimismo, tener con más frecuencia novia en la escuela (tabla 2).

113

1/evi.,u, Penpectivas Scciale.s I Sccial Penpectiws Juli&lt;&gt;-Diciemhre 2013/July-December 20131 Vol. 15 No. Z

Variables comparadas

Grupo
N

Comunicación total
(positiva) con la madre

No

M

67 64.01

Hombres

DE
11.90

Sí

15 52.93

5.52

Comunicación abierta
con la madre

No

67 40.42

10.2.9

Sí

15 32.00 4.26

Problemas
comunicación con la
madre

No

67 21.40 5.64

Sí

15 24.07

3.57

Comunicación total
(positiva) con padre

No

67 55.37

10.22

Si

15 49.87

14.74

Comunicación abierta
con padre

No

67 31.72

12.63

Problemas
comunicación coa el
padre
Asertividad

Si

15 26.80

No

67 21.34 7.42

14.35

Sí

15 21.93

8.78

No

67 8.12

14.98

15 7.67

13.11

No

67 85.87

14.30

S.04 **

l.75

Sí

15 81.60

13.57

No

67 22.43

4.42

Sí

15 18.73

3.43

No

67

5.21

Fantasía

1.33

0.27

0.73

Sí

15 18.40

DE

62 63.37

11.01

50 62.84

12.08

62 40.06

8.47

50 38.82

10.75

62 21.69

4.61

50 20.98

3.90

62 60.24

10.46

50 55.26

9.20

62 37.05

9.77

50 29.22

13.85

62 21.81

5.14

50

8.57

.08

.19

18.96

62 6.27

12.13

50 6.74

11.51

62 83.23

11.74

50 79.94

12.70

62 21.85

3.81

50 19.82

4.47

62

19.08

4.71

50

18.78

4.85

.91

No

67 21.61

5.65

Sí

15 24.27

4.59

No

67 37.42

8.20

Sí

15 38.40

5.96

**

1.70

0.44

.46

No

6 7 17.24 5.17
15 20.40 8.56

Búsqueda de
emociones

No

67 4.88

2.32

Sí

15 5.07

3.22

0.26

Búsqueda de excitación

No

67 5.18

1.72

.

62 21.18

4.41

50 20.18

4.18

.09

.66

62 36.55

7.38

50 35.24

6.87

62
1.37

p
0.24

.81

0.68

.49

0.87

.39

2.64

.01

3.50

**

2.18 .03

.79

5.58

Sí

Escala de Búsqueda de
Sensaciones

M

1.37 .19

3.03
19.51

N

1.05 .29

Toma de perspectiva

Malestar interpersonal

S.44 **

0. 11

Sí
Empatía

Preocupación empática

p

18.08

5.81

50 21.82

4.45

62

.19

0.21
1.42

.16

2.60

.01

0.33

.74

1.22

.23

0.96

.34

3.7S

**

5.55

2.32

50 6.46

2.06

2.17

.91 62 4.55

1.70

.

.79

Grupos de comparación: Conducta disocia!: Sí o No. ,.. p &lt; .01.

.84

.03
.02

�114

/ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia/

Tabla 2. Contraste de frecuencia de grupos de variables sociodemográficas y de
relaciones personales con ser o no caso de conducta disocia! por la prueba chicuadrada en mujeres y hombres

Variables dicotómicas
Estudia o trabaja

-,J.

82

1.39

p
N
.40 112

-,J.

p

l.55

.21

64

Grupo de amigos
en el trabajo

IO O

1.94

.16 0.80

N

No

0.12

.73

15

0.02

.88 O

O

fuera de

82 0.72

.40 0.18

.67 111

0.09

.77

O

escuela
trabajo

64

3.51

.06

2.05

. 15 69

10.01

**

7.99

Pandilla fuera de escuela
y del trabajo

82

14.69

**

12.43

**

7.38

.01

6.37

.01

Amigos personales
en escuela

64

1.23

.27 0.27

.60 70

l.26

.26 0.57

.45

Amigos personales
en el trabajo

9

1.15

.28 0.01

.91

.32 0.25

.62

Amigos personales fuera
de la escuela y del trabajo

82 0.09

.77

.72

0.01

.91

Novia en la escuela

62

0.53

.46 0.05

.83 69

8.52

**

6.81

.01

Novia en el trabajo

9

1.15

.28 0.01

.91

16

1.07

.30

O

Novia fuera
de la escuela y del trabajo

82

0.42

.52 0.13

.72

111

1.36

.24 0.95

16
111

O

0.13

.33

-p &lt; .01.

Con significación estadística por la prueba U de Mann-Whitney, los varones
y las mujeres con conducta disocia! presentaron promedios de escolaridad
menores, además, los varones con conducta disocia! tuvieron un promedio
de porción de amigos íntimos en el trabajo menor que aquéllos sin conducta
disocia! (tabla 3).

U

Hombres

Zu

p

1.77

67 3.31

No

67 2.24 0.55

Sí

15

1.93 0.46

M

DE

U

.66

531
27 3.56 1.76
8 2.75 1.70
19
·
8 5.50 .93 S

1.74

15 3.53 1.64

N

Zu

p

0.61

54
-

43 3.28 1.62

No
y Sí

Escolaridad
111

54 3.41

DE

Sí

No

En trabajo

M

246 0.44
10 3.20 1.62
7 5.00
3
2 6.00 **
1.31

Sí

O

.37 70

Mujeres

Grupo

Yates p
1.10
.29
En la escuela

Grupo de amigos
en la escuela

Grupo de amigos fuera
de la escuela y del trabajo
Pandilla en la escuela

p
Yates
.24 0.69

115

Tabla 3. Contraste de promedios de la porción ordinal de amigos íntimos en las
tres situaciones sociales y escolaridad entre ser o no caso de conducta disocia!
por la prueba U de Mann-Whitney en mujeres y hombres

Hombres

Mujeres
N

Revista PerspecJivas Sociales I Sociol Perspectives Ju/ít&gt;-Diciembre 2013/July-De,:ember 2013 / JW. / 5 No. 1

2.97

62 3.65 1.69
477

0.31

378 1.96

.76

.os

49 3.71 1.80

1484

0.21

.83

62 2.34 0.57
50 2.12 0.48

1227 2.40

.02

Grupo: Conducta disocia!: Si o No. Porción ordinal de amigos íntimos: 1 = a todos, 2 = a
casi todos, 3 a bastante, 4 = a unos pocos, 5 a uno y 6 a ninguno. - p &lt; .01 .

=

=

=

En la muestra de mujeres, al parcializar el efecto del manejo de la
impresión sobre la puntuación total del ECODl27 y realizar las comparaciones
de medias por análisis de covarianza, se observó diferencia significativa entre
quienes pertenecen o no a un grupo de amigos fuera de la escuela y trabajo,
a una pandilla en la escuela y a una pandilla fuera de la escuela y trabajo,
así como entre quienes puntúan alto o bajo en búsqueda de sensaciones,
desinhibición, comunicación total y abierta con la madre, preocupación empática
Y asertividad. En la muestra de hombres apareció una diferencia significativa
entre quienes trabajan o estudian, pertenecen o no a una pandilla en la escuela
Y fuera de la escuela y trabajo, tienen o no novia en la escuela y fuera de la
escuela y trabajo, así como entre quienes puntúan alto o bajo en comunicación
total y abierta con la madre, comunicación total, abierta y problemática con el
padre, búsqueda de sensaciones, de emociones y excitación, desinhibición y
susceptibilidad al aburrimiento (tabla 4).

�116

/ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia/

Tab la 4. ANCOVA controlando el efecto del manejo de la impresión sobre la
puntuación total del EC0 D127 en mujeres y hombres

Hombres

Mujeres

Edad*
Escolaridad*
Estudia o trabaja

F

gl

0.43

1,
79

1.68

3,
77

0.15

1,
79

p

F
0.15

gl

1.23

3,
107

.30

.70 4.86

1,
109

.03

1,

.02

.51
.18

Comunicación total (positiva) con la madre*

4.46

1,
79

.04

Comunicación abierta con la madre*

S.44

1,
79

.02

Problemas de comunicación con la madre*

1.69

1,
79

.20

Comunicación total (positiva) con el padre*

0.99

1,
79

.32

Comunicación abierta con el padre*

0.91

1,
79

.34

Problemas de comunicación con el padre*

2.19

1,
79

.14

Asertividad*

3.99

1,
79

.05

0.02

1,
79

Toma de perspectiva•

1.86

1,
79

Fantasía*

o

Preocupación empática*

4.01

Malestar peisonal*

1.65

1,
79

.20

Escala de búsqueda de sensaciones*

11.31

1,
79

**

Búsqueda de emociones*

0.38

1,
79

.54

Búsqueda de excitación*

2.18

1,
79

.14

Desinlubición*

S.87

Empalia*

*Variables dicotomizadas por su mediana. "* P &lt; .01 .

1,

79
1,
79

t,
79

.89

.18
.95

.os

.02

1,

p
.70

109

S.42

109
S.99

1,
109

.02

0.08

1,
109

.78

7.89

t,

.01

109
13.09

1,

**

109
0.76

1,
109

**

1.88

1,
109

.17

0.04

1,
109

.84

2.86

1,
109

.09

0.19

1,

.66

109
1,
109
1,
109

.87

14.94

1,
109

**

S.86

1,
109

.02

17.72

1,
109

**

10.19

t,

**

0.02
O.O!

109

.91

Re,ista Perspectivas Sociales/ Social Perspectives Julio-Diciembre 20I3/July-December 2013 J Vol. 15 No. 2

117

Modelos de clasificación de ser o no caso de conducta
disocia!
Desde los dos análisis de comparación previos, en mujeres resultaron
cuatro variables diferenciales -comunicación total y abierta con la madre,
desinhibición y pertenecer o no a una pandilla fuera de la escuela y trabajo-y en hombres, 1O -comunicación total, abierta y problemática con el padre,
búsqueda de sensaciones, emociones y excitación, desinhibición, pertenecer
a una pandilla en la escuela y fuera de la escuela y trabajo, así como tener
novia en la escuela- (tablas 1, 2, 3 y 4). Con estas variables se estimaron los
modelos de regresión logística binaria.

=

=

En mujeres el modelo fue significativo -x2[2, N 82]
25.02, p
&lt; .01- y explicó 46 por ciento de la varianza del criterio dicotómico por el
coeficiente pseudo-R2 de Nagalkerke. Clasificó de forma correcta a 89 por
ciento - 73 de 82- de las participantes, siendo más específico al rechazar al
no-caso -95 por ciento, 64 de 67- que sensible al detectar al caso -60 por
ciento, nueve de 15---. Quedó integrado por dos variables: pertenecer a una
pandilla fuera de la escuela y trabajo -OR = 10.68- como factor de riesgo y la
comunicación total ~n sentido positivo-- con la madre ---OR = 0.90- como
factor protector de pertenecer al grupo de adolescentes sin rasgos disociales
(tabla 5).

&lt; .01-

En varones el modelo fue significativo -x2[4, N = 68] = 33.60, p
y explicó 53 por ciento de la varianza del criterio dicotómico por el

coeficiente pseudo-R2 de Nagalkerke. Clasificó de forma correcta a 82 por
ciento -56 de 68- de los participantes, siendo más específico al rechazar
al no-caso ~8 por ciento, 37 de 42- que sensible al detectar al caso -73
por ciento, siete de 26-. Quedó integrado por cuatro variables: tener novia
en la escuela -OR = 6.89-, pertenecer a una pandilla en la escuela ---OR
= 6.89- y mostrar desinhibición -OR = 1.68- como factores de riesgo; y
reportar alto nivel de comunicación problemática con el padre -OR = 0.79como factor protector de pertenecer al grupo de adolescentes escolarizados
sin rasgos disociales. En este modelo se perdió 39 por ciento-44 de 112-de
los hombres --40 que no están escolarizados y cuatro con valores perdidos(tabla 5).
Al excluir el tener novia y pertenecer a una pandilla en la escuela, se
pudo hacer el cálculo con toda la muestra de varones. Se obtuvo un modelo
significativo -x2[3, N = 111] = 27.92, p &lt; .01- que explicó 30 por ciento de
la varianza del criterio dicotómico por el coeficiente pseudo-R2 de Nagalkerke.
Clasificó de forma correcta a 67 por ciento ~5 de 111- de los participantes,
siendo más específico al rechazar al no-caso - 72 por ciento, 45 de 62- que
sensible al detectar al caso -61 por ciento, 30 de 49-. Quedó integrado por

�118

¡ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia/
Rnuta Per.p«rnm Soc,aJa / Soc,aJ P,npec,ne Ju/u,..Diaemb,, 20/J/July-D«a,l,e, 10131 Yol. / J No. 1

tres variables: pertenecer a una pandilla fuera de la escuela y trabaj_o -OR
= 2 47- y mostrar desinhibición -OR = 1.35- como factores de nesgo; Y
co~unicación abierta con el padre -OR = 0.94:- ~orno factor protector de
pertenecer al grupo de adolescentes sin rasgos d1soc1ales (tabla 5).
Tabla

s. Modelos de regresión logística

para predecir ser o no caso de conducta

disocia! en mujeres y hombres

Sexo
Mujeres
(n = 82)

.

~

.

EE

Wald

Predictores

B

Comunicación total con la madre

--0.11 0.04 8.29

Pandilla fuera de escuela y trabajo ( 1 = Sí) 2.37
3.68

Constante

0.73

10.53
2.07 3.16

gl p

••
••

0.90
10.68

.07 39.57

-0.24 0.12 4.33

.04 0.79

Novia en la escuela ( 1 =Sí)

1.93

0.88 4.79

.02 6.89

1.89
0.52

0.91

3.83

.04 6.63

0.20 7.09

.01 1.68

Constante

1.55

2.42 0.41

1 .52 4.69

Comunicación abierta con el padre

--0.06 0.02 7.78

Hombres Pandilla fuera de escuela y trabajo ( I = Si) 0.91 0.44 4.14
(n = 111) Desinhibición
0.30 O.JI 8.11
Constante
--0.25 0.87 0.08

..

0.94

.04 2.47

••

su control. Dicho estudio se realizó en estudiantes bachilleres e infractores
bajacalifomianos. Al estudiar a adolescentes de barrios con alto índice de
pandillerismo y delincuencia, el sesgo -medido por el BIDR-6- es muy
marcado y sí requiere su control. Este sesgo lo determina sobre todo el manejo
de la impresión. Debe señalarse que este resultado de sesgo es usual ante
este tipo de escalas de autorreporte (Femández, J. y E. Echeburúa, 2006;
Gaeta, M. y A. Galvanovskis, 2011).

OR

Comunicación problemática con padre
Hombres
Pandilla en la escuela ( 1 = Sí)
(n = 68)
Desinhibición

119

1.35

.77 0.78

Conducta disocia!: 1 = No, 2 =Si.Método: Pasos progresivos hacia adelante (condicional).
..,. p &lt; .01

Discusión
En mujeres y varones adolescentes nicolaitas que viven en dos barri?s con alto
índice de pandillerismo y delitos, al igual que en una mue~tra_ de ~~tractores
bajacalifomianos (Pacheco, M. y J . Moral, 2010), apar~ce d1stnbuc1on normal
en la puntuación total del ECODl27, además sus pr~medios-88.31 en varones
y 99.22 en mujeres- son intermedios entre estudiantes -102.01 en v_arones
y 110.97 en mujeres- e infractores -82.43 en varones y 94 en _muJeres
bajacalifomianos, aunque más próximos a infractores. Esto no~ sugIe~e que la
conducta disocia! es común y un rasgo adaptativo e~ un amb1~nte violento Y
conflictivo. Con el punto de corte sugerido de 85, habna 33 por ciento d_e casos
de conducta disocia! frente a 50 por ciento en infractores y nueve por ciento en
estudiantes, lo cual refleja lo adecuado del punto de corte propuesto (Pacheco,
M. y J. Moral, 201 O).
En el estudio de María Elena Pacheco y José Moral (201 O), el sesgo
con deseabilidad social -medido con la escala de sinceridad del Eysen~k
Persona/ity Questionnaire- fue mínimo y no se recomendaba como necesano

A la hora de distinguir a mujeres y hombres con o sin rasgos disociales
se destaca sobre todo el pertenecer a una pandilla, ya sea fuera de la escuela
y trabajo -en el barrio- o en la escuela. Es reconocido que en los dos
barrios estudiados hay una presencia importante de pandillas (Secretaría de
Seguridad Pública Municipal de la Presidencia Municipal de San Nicolás de los
Garza, 2009). Hay, además, presencia de pandillas en los planteles escolares
a los que asisten los participantes de este estudio. Se puede concebir a la
pandilla como un instrumento de socialización que canaliza y acentúa los
rasgos disociales, haciéndolos adaptativos. James Howell (2007) señala que
los jóvenes perciben pros y contras en el hecho de pertenecer a pandillas.
Entre los pros estarían que los miembros de una pandilla mejoran su prestigio
o estatus entre sus pares, especialmente con las mujeres -para los chicos-,
proveyendo más oportunidades de estar con ellas; brindan oportunidades
de hacer dinero con ventas de droga, robos y otros delitos, y de copiar en
los exámenes; además proporcionan protección en un entorno hostil y una
identidad fuera de la familia. Entre los contras están la marginalidad social
y los conflictos con la ley, los maestros y la familia. En jóvenes marginados
con familias desintegradas en barrios peligrosos, los pros pesan más que los
contras. Como también observan otros estudios (Cerda, P., 2009; Mobilli, A. y
C. Rojas, 2006), la presencia de pandillas en la escuela incrementa el riesgo
de que los adolescentes se integren a las mismas e incurran en conductas
delictivas.
En varones escolarizados, pero no así en mujeres, el tener novia
en la escuela es diferencial de rasgos disociales, aun controlando el manejo
de la impresión. En primera instancia, el hecho de tener novia puede ser
un factor distractor que aleje al estudiante de sus deberes escolares. No
obstante, éste no parece ser el punto crítico. Gonzalo Musitu y María Jesús
Cava (2003) hallan que el tener novia es un factor de riesgo para el consumo
de sustancias y lo relacionan con conflictos en la relación con los padres,
resultando las conductas disociales formas de llamar la atención y oponerse a
las expectativas paternas. Por otra parte, los rasgos disociales pueden resultar
atractivos en sí mismos a las mujeres en un ambiente donde dicho patrón de
conducta es adaptativo, dando más oportunidades a estos jóvenes de tener
relaciones íntimas con el sexo opuesto, las cuales saben aprovechar al ser más
desinhibidos y buscadores de emociones y excitación; a la vez que refuerzan
su estatus social (Howell, J., 2007; Merrell, K., R. Buchanan y O. Tran, 2006).

�120

I Análisis por sexo defactores de riesgo y protección de conducta disocia/

La búsqueda de sensaciones desde su factor de desinhibición destaca
en ambos sexos entre las variables de personalidad diferenciales entre los
adolescentes con o sin rasgos disociales, aun controlando el efecto del manejo
de la impresión. No obstante, toma más peso en hombres que en mujeres, ya
que en estas últimas no resulta una variable clasificadora significativa en el
modelo de regresión logística binaría. La desinhibición hace referencia a un
menor control de impulsos agresivos y apetitivos -sexo, drogas, comida- que
proporcionan ventajas adaptativas en ambientes hostiles y de desafíos físicos
continuos (Paris, J., 2005; Silva, A., 2003). En mujeres tiende a manifestarse
más en el plano sexual, discusiones con la madre y en el atrevimiento u osadía;
no tanto en la agresividad, vandalismo y temeridad como aparece en varones,
lo que puede explicar que finalmente tome más peso en los varones en relación
con la conducta disocia! medida por la escala ECODl27 {López, C. et al., 2009;
Mervielde, l. et al., 2005).
La empatía, desde su factor cognitivo de toma de perspectiva,
diferencia en ambos sexos a personas o con sin rasgos disociales, pero al
controlar el efecto del manejo de la impresión pierde su significación estadística,
de ahí que no se considere en los modelos de clasificación. Aunque la empatía
es una variable destacada en muchos estudios, su reporte parece estar
contaminado de deseabilidad social. Gill McGauley Jessica Yakeley, J. Andrew
Williams y Anthony Bateman (2011) sugieren que la empatía tiene un papel
mediador de los efectos de variables temperamentales, como la búsqueda
de sensaciones e impulsividad, y es fomentada por un vínculo seguro y una
comunicación abierta con los padres.
La comunicación con los padres del mismo sexo son aspectos
diferenciales no sesgados que resultan predictores significativos de ser o no
caso de conducta disocia! en ambos sexos. En la muestra de hombres, la
comunicación con el padre tiene más peso que con la madre; por el contrario,
en la muestra de mujeres, la comunicación con la madre tiene más peso que
con el padre, lo cual indica un fenómeno de facilitación de género, seguramente
en relación con los procesos de identificación que se dan en esta etapa de la
vida {Shiner, R., 2005).
Llama la atención que los problemas de comunicación con el padre son
r~po~ados con más frecuencia entre los adolescentes escolarizados sin rasgos
d1soc1ales que entre los escolarizados con tales rasgos. Esto puede indicar que
el padre tolera o incluso refuerza la conducta antisocial del hijo, de ahí que la
comunicación no sea problemática, aunque tampoco más abierta ni positiva.
Por el contrario, la rebeldía propia de esta edad y sobre todo los conflictos
con los horarios de salidas nocturnas y tareas domésticas pueden propiciar
que los adolescentes escolarizados adaptados sostengan una comunicación
con su padre que catalogan como más conflictiva que aquéllos con conductas

Revista Perspectivas Sociales I &amp;,ciaJ Penpectives Julil&gt;-Diciembre 2013/July-December 20/ 31 Vol. J5 No. 2

121

disociales toleradas o desatendidas por el padre, como fugas de casa,
ausentismo escolar, consumo de drogas, etcétera. Finalmente esto remarca
la calidad de la supervisión de los padres como factor protector, reflejada en la
capacidad para establecer y explicar las normas, reconocer comportamientos
disociales y corregirlos con refuerzos de conductas alternativas y castigos
oportunos (Vanderschueren, F. y L. Lunecke, 2004), asimismo, la calidad del
vínculo, el amor y preocupación por los hijos (Rosenman, S. y B. Rodgers,
2006).

A pesar de que las pandillas están presentes en las escuelas, el
hecho de que el menor permanezca escolarizado es un factor diferencial en
varones, aun controlando el efecto del manejo de la impresión, aunque con
mucho menor peso que las variables de relaciones sociales, de personalidad y
comunicación familiar, al igual que se observa en otros estudios {Musitu, G. et
al., 2007).
La asertividad es una variable diferencial al controlar el efecto del
manejo de la impresión en mujeres y, como en otros estudios, posee una
asociación débil (Garaigordobil, M., Z. Álvarez y V. Carralero, 2004). Al ser
un aspecto deficiente en la cultura mexicana, especialmente en niveles
socioeconómicos bajos y ser mujer (Díaz, R., 2003), se insiste en considerar
esta variable dentro de las intervenciones; además se sugiere medir este
concepto con la Escala Multidimensional de Asertividad de Mirta Margarita
Flores Y Rolando Díaz-Loving (2004), la cual fue desarrollada en México y
puede proponer datos más específicos a la cultura de los participantes.
Como limitaciones del estudio, debe señalarse que los datos son
extrapolables a la población de los dos barrios estudiados y deben manejarse
como hipótesis en otras poblaciones afines, como barrios urbanos de escasos
recursos de países hispanos; al poseer una naturaleza de autorreporte, los
resultados pueden diferir con instrumentos de naturaleza distinta, como
proyectivos o entrevistas abiertas. Finalmente, aunque la Escala de Búsqueda
de sensaciones (SSS-V) y el Indice de Reactividad (IRI) no se encuentran
validados en población mexicana, sí lo están en otros países latinos
hispanoparlantes con propiedades psicométricas adecuadas que reflejan
confiabilidad y validez.

Conclusiones y sugerencias finales
La presencia de conducta disocia! es alta en estos barrios, sobre todo en
varones como se esperaba, con un porcentaje intermedio entre estudiantes
e infractores recluidos. En ambos sexos, el pertenecer a una pandilla fuera
de la escuela y trabajo es un factor de riesgo de conducta disocia!; y una
comunicación abierta con el progenitor del mismo sex o es un factor de

�122

/ Análisis por sexo de factores de riesgo y protección de conducta disocia/

protección. El rasgo de desinhibición fue diferencial en ambos se~os, ~ro
toma más peso en varones, al entrar también en el m~elo de clas~cac1on.
Entre varones escolarizados el pertenecer a una pandilla y tener novia en la
escuela así como reportar menos problemas de comunicación con el padre,
predice ~ertenecer al grupo de conducta dísocial. Esto último puede indi~r que
el padre de hijos con conductas disociales desatiende o refuerza las mismas.
El abandonar los estudios es un aspecto diferencial de los adolescentes con
rasgos disociales de ambos sexos, aunque mediado por las variables ?e
relaciones, personalidad y comunicación familiar antes se~_aladas..La em~atla,
desde su factor cognitivo de toma de perspectiva, tamb1en es d1f~renc1a~ _en
ambos sexos, aunque su reporte está mediado por el manejo de la 1mpres1on.
De estos datos se deduce la necesidad de intervenciones paliativas
y preventivas por parte de las autoridades municipales sobre el a~biente
propiciador de conductas disociales que se vive en estos dos barnos. ~e
debería erradicar el fenómeno del pandillerismo en la escuela Y el barno;
buscar salidas ocupacionales y formativas para aquellos adolescentes que han
abandonado los estudios, sobre todo para los menores de 16 años que por ley
tienen prohibido trabajar; fomentar el control interno o pla~ificación Y ~~ma de
perspectiva en los escolares, incluso la asertividad en muieres, tr~baJan~~se
estos aspectos psicológicos en talleres específicos dentro de matenas de etica
0 salud; asimismo, trabajar la comunicación abierta, especialmente con el
progenitor del mismo sexo, en estos talleres y en las reuniones con los padres.
Se sugiere indagar en el papel de diferencial de la comuni~ción
con el progenitor del mismo sexo y emplear otro instrumento d~ medida de
asertividad, como el desarrollado en México por Mirta Margarita Flores Y
Rolando Díaz Loving (2004), para finalmente confirmar o falsear el hallazgo de
escasa relación con la conducta disocia!.

Revista Pmpectivas Sociales I Social Pmpecfiw!s Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/3/July-December 20131 Yo/. 15 No. 2

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Revista Perspectivas Sociales I Social Perspeclives Juli&lt;&gt;-Diciembre 1013/July-December 20/ 31 Vol 15 No. Z Pág. Jl9-J 50

129

Análisis de la Representación social del bienestar
subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

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Resumen
El presente estudio tiene como objetivo general analizar la representación social del
bienestar subjetivo que construyen los adultos mayores, específicamente entre aquellos
que son beneficiarios del programa de apoyo social denominado 70 y Más. Con base
en una estrategia cualitativa -&lt;lescriptiva- y empleando entrevistas en profundidad,
se consigue categorizar las expresiones de los adultos mayores, logrando describir la
representación social a través de un análisis desde la teoría fundamentada. Esto da
como resultado categorías centrales que se describen en las siguientes áreas: familia,
relaciones interpersonales y salud, entre las más representativas, obteniendo así algunas
recomendaciones para el mejoramiento de las estrategias de la política social en México.

Abstract
This study aims to analyze and describe the social representation of subjective wellbeing that build the elderly people, specifically !hose who are beneficiaries of social
support program called 70 Y Más. Based on a qualitative methodology (descriptive
and explanatory), obtained through in depth interviews, categorized expressions of the
elderly, making describe the social representalion through Grounded Theory. This results
in core categories described in the following areas: family, inter-personal relationships
and health, among the most representative. From this we derive sorne recommendalions
for improving strategies of social policy in Mexico.

Palabras clave/ Key words:
Bienestar subjetivo, adulto mayor, representación social, Tamaulipas, política socia /
Subjective well being, elderly people, social representation, Tamaulipas, social politic.

Introducción
El envejecimiento de la población es un proceso intrínseco de los continuos
cambios demográficos, que es el tránsito de regímenes de alta mortalidad y
nacimiento a otros de niveles bajos y controlados. La tasa de natalidad en
disminución y el progresivo aumento de la esperanza de vida de las personas
• Ucenciado en Psicología. Estudiante de maestría en Sociología en la Universidad Iberoamericana
en la Ciudad de México. Correo electrónico: alscarba/lo@gmaíl.com
ISSN 1405-1133 © 2008 Universidad Autónoma de Nuevo León. University of Tennessee.

�130

/ Análisis de la Representación social del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

impactan directamente en la estructura por edades de la población, al reducir
relativamente el número de personas en las edades más jóvenes y engrosar
los sectores con edades más avanzadas.
Estos grandes cambios demográficos a nivel mundial1 han tenido
su correspondiente en México, donde la estructura por edad y sexo de la
población están sufriendo cambios significativos2 ; entre éstos destaca el
inicio del proceso de envejecimiento demográfico que se expresa como un
incremento relativo y absoluto de la población en edades avanzadas (Consejo
Nacional de Población, 2011).
La estructura por edad de 1990 a 201 O muestra diferencias notables:
en este último año, la base piramidal es más angosta, manifestándose en
una proporción de niños y jóvenes menor a la de 1990: en el primer grupo
-niños menores de 15 años- la participación porcentual pasa de 38.3 a 29
por ciento, en tanto que la de jóvenes -15 a 29 años-, disminuye de 29.4
a 26.4 por ciento; por su parte, el porcentaje de la población de 30 a 59 años
aumenta de 25.5 a 34.4 por ciento, mientras que la de 60 años y más pasa de
6.2 a 9 por ciento. El incremento relativo de esta última población continuará
durante toda la primera mitad del siglo XXI, primero a un ritmo moderado
para posterionnente crecer de una forma más acelerada hasta alcanzar 27.7
por ciento de la población total en 2050 {Instituto Nacional de Estadística y
Geografía, 2012).
De este modo, el fenómeno del envejecimiento de la población en
México obliga a hacer cambios estructurales, principalmente en las políticas
públicas. En algunos países desarrollados, las pirámides poblacionales ya
presentan cambios sustanciales en la base y en la cúspide, y en el caso de
México, las proyecciones poblacionales indican que, para el año 2050, uno
de cada cuatro mexicanos será mayor de 65 años de edad, pasando de los 7
'Los cambios en la mortalidad de la población mundial se reflejan en una mayor sobrevivencia, la cual
aumentará considerablemente en la primera mitad de este siglo, al pasar de alrededor de 65 años
en 2000-2005 a 74 años en 2045-2050. Actualmente, la esperanza de vida en México se distingue
como sigue: de /as mujeres -77.8- es superior en alrededor de cinco años a las que registran los
varones -73.1-, en datos para el año 2010, números que continúan vigentes hasta la revisión de
los datos en 2012 (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2012).
2En México, datos censales de 2010 señalan que residen 112.3 millones de personas, monto que
lo coloca como el onceavo país más poblado del planeta. Al igual que en otras partes del mundo,
nuestro país transita por un proceso de envejecimiento que ha provocado cambios importantes en
su estructura por edad: en 1970 el porcentaje de la población infantil -menor de 15 años- alcanza
un nivel máximo -46.2 por ciento--, para posterionnente experimentar un descenso significaüvo;
paralelamente, la población en edad de trabajar -15 a 59 años-- inicia en ese año un aumento en
su participación re/aüva, pasando de 48.2 por ciento en 1970 a 60.9 por ciento en 2010; mientras que
la proporción de adultos mayores empieza a hacer notorio su incremento al iniciar la década de los
noventa: de 1970 a 1990 esta proporción se incrementa de 5.6 por ciento a 6.1 por ciento, en tanto
que en las siguientes dos décadas aumentó casi tres puntos porcentuales al ubicarse en 9 por ciento
para el año 2010 (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2012).

Revúta Penpecnvas Sociales I Social Pmpectíves Julit&gt;-Diciembre 1013/July-December 20/ 3 / Vol. / 5 No. 2

131

millones de adultos mayores en la actualidad a entre 27 y 32 millones (Partida,
V., 2005). Esto significa que, en México, el escenario social cotidiano será
diferente al actual y que cada vez con mayor frecuencia se convivirá entre
generaciones con vivencias, necesidades y creencias diferentes, constituyendo
un verdadero reto en los ámbitos social, político y cultural.
Además de lo mencionado, se llevó a cabo una labor íntegra de la
revisión de la literatura, a fin de explorar los distintos diseños o investigaciones
que hayan tenido alguna semejanza en cuanto a metodología, análisis o
implementación de técnicas parecidas a las llevadas a cabo en el trabajo de la
presente investigación.
Sobresalen trabajos como el de Emilio Moyano Díaz y Nadia Ramos
(2008) en el que relacionan el bienestar subjetivo con la salud; o lo abordado
desde un enfoque experimental en adultos mayores institucionalizados,
de los que se tomaron en cuenta variables como la satisfacción y la actitud
hacia el envejecimiento a través de series temporales breves (Valdés, M. y J.
Rodrigue~, 2003); asimismo, se han encontrado datos de interés en el trabajo
de José Angel Vera Noriega, Teresa lveth Sotelo Quiñones y Miriam Teresa
Dominguez Guedea (2005) a propósito del bienestar subjetivo, enfrentamiento
Y redes de apoyo social en adultos mayores, principalmente en el abordaje
metodológico de orden cualitativo. Otra investigación y trabajo empirico en el
que se encontraron datos de interés para este trabajo fue el de Anita Liberalesso
Neri (2002), en el cual describe el bienestar subjetivo desde distintos aspectos
teóricos y de estructuración epistemológica, que nos ayudaron a comprender y
abordar de una manera completa el fenómeno del bienestar subjetivo.
Establecido lo anterior, se presenta una aportación novedosa para
este tipo de estudios, tanto en sus aplicaciones y observaciones para el estado
de Tamaulipas, así como en lo referente al análisis y tratamiento de los datos
obtenidos. En resumen, un análisis cualitativo --entrevistas en profundidadde la representación social del bienestar subjetivo, haciendo uso de la
metodología surgida de la teoría fundamentada (Glaser, B. y A. Strauss, 1967)
entre los adultos mayores que son beneficiarios del programa de apoyo social
70 y Más, con condiciones de pobreza, exclusión y condiciones precarias de
salud.

Programas de apoyo social enfocados a las necesidades de
los adultos mayores en México
Sin duda uno de los aspectos psicosociales más evidentes del envejecimiento
demográfico dentro de cualquier Estado social de derecho es la necesaria
atención sociosanitaria a los adultos mayores. Las políticas sociales han de
hacer frente a esta realidad y ofertar los recursos y las prestaciones que esta

�132

/ Análisis de la Representación social del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarias del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

población demanda. Sin embargo, en México las políticas de acción social
distan mucho de ser un plan de rescate y mejora de las carencias que la
política económica no puede atender con respecto a los grupos vulnerables
de la ciudadanía.
De acuerdo con esta afirmación y en congruencia con la afirmación de
María R. Belando y Ane Marie Sarfet (2003), las políticas sociales ayudan a la
construcción social de esta realidad tan difusa y heterogénea que constituye el
envejecimiento.
Es importante señalar en este punto qué se entiende por política
social desde diferentes miradas para establecer el siguiente paso en la
discusión. Concepción Ceja Mena (2004) define a la política social como la
forma que, por medio de estrategias y políticas concretas, tiene el Estado para
construir una sociedad cohesionada y equitativa. En una perspectiva de mayor
equidad e integración social, la política social tiene como fin principal facilitar
la convergencia entre los intereses individuales y los intereses comunes de la
sociedad.
Desde otra perspectiva, Fabián Repetto (1998) manifiesta que las
políticas sociales y sus expresiones programáticas, entendidas en un sentido
amplio, incluyen intervenciones sectoriales clásicas ~ducación, salud,
seguridad social, vivienda, infraestructura básica-, así como las tendencias
a desarrollar acciones focalizadas en la pobreza, a la vez que también deben
incorporarse bajo el concepto de política social las intervenciones estatales
destinadas a promover el empleo y brindar protección ante los rezagos
sociales.
Y, por último, Thais Maingnon (2004) señala que existe una diversidad
de definiciones de política social que presentan diferentes posiciones tornando
en cuenta sus objetivos, extensión y límites, agrupándolas en dos. Primero
están las definiciones que la limitan a los programas de bienestar social y a las
políticas que sustentan o conforman dichos programas. De acuerdo con esto,
la "política social" hace referencia a un conjunto de medidas que contribuyen
al mejoramiento de una situación determinada, por lo tanto son políticas
transitorias y sus objetivos son los de aminorar o regular los embates de las
políticas económicas. En otras palabras, la política social tiene que ver con las
fallas de la política económica, es de carácter asistencial y se le asigna, por
tanto, una función residual.
En síntesis, lo que sucede en el país con respecto al establecimiento
y ejecución de algunos programas que están enmarcados dentro de las
políticas sociales, subraya que éstas son insuficientes para hacer frente a las
necesidades de los grupos que hacen uso de dichas políticas. En México, el

Revista Perspectivas Sociales I Social Perspectives Juli&lt;&gt;-Diciembre 2013/July-December 2013 / Yo/. 15 No. 2

133

Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores (lnapam) egula las políticas
nacionales para la vejez. Fue creado en virtud de la Ley de Derechos de
las Personas Adultas Mayores en donde se establece que el lnapam es un
organismo público descentralizado de la administración pública federal, con
personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica y de gestión para
el cumplimiento de sus atribuciones, objetivos y fines (Ley de las Personas
Adultas Mayores de 2002).
Otro ejemplo de este tipo de políticas y programas de apoyo diseñados
para la atención de adultos mayores, es el Sistema Nacional para el Desarrollo
Integral de la Familia (DIF), organismo que tiene como meta proporcionar a
personas mayores de 60 años en estado de desamparo o desventaja social,
servicios como: albergue, atención médica, psicológica y/u odontológica,
actividades culturales, deportivas y/o recreativas, terapia ocupacional y
rehabilitatoria, atención social, jurídica y de nutrición (Desarrollo Integral de la
Familia, 2010).
Mediante programas y acciones, se pretende garantizar que se cumpla
con lo establecido por la nueva Ley de Protección a los Adultos Mayores3 en
materia de salud, educación, nutrición, vivienda, desarrollo integral y seguridad
social. Cabe mencionar que para la ejecución de estas acciones, la atención
de este sector de la sociedad será cubierta por los programas de la Secretaría
de Desarrollo Social, así como por la coordinación de varias secretarías que
tendrán responsabilidad directa tales corno las de Salud, de Educación, de
Turismo, de Comunicaciones y del Trabajo, y el referido DIF.
Hay que destacar que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol)
tiene el deber
~ntre otros- de fomentar la participación de los sectores
sociales y privados en la promoción, seguimiento y financiamiento de los
programas de atención a los adultos mayores, así como constatar la ejecución
de dichos programas por parte de los gobiernos de las entidades federativas y
los ayuntamientos.
En sintonía con lo anterior, ahora se revisan las disposiciones que ha
llevado a la acción el gobierno de México en lo referente a los programas que
se enmarcan en la política social.
En México, desde el año 1979 se crea por decreto presidencial el
Instituto Nacional de la Senectud (lnsen). Sin embargo, el número y las
necesidades de la "Gente Grande" han ido en aumento en aspectos de política
social, planes de jubilación, empleo y ocupación de los adultos mayores,
'Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de junio de 2002, la cual remarca en
su Artículo 1: "la presente Ley es de orden público, de interés social y de observancia general en los
Estados Unidos Mexicanos. Tiene por objeto garanfizar el ejercicio de los derechos de la perscnas
adultas mayores, así como establecer /as bases y disposiciones para su cumplimiento•.

�134

/ Análisis de la Representación socu,/ del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficu,rios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

servicios de sanidad, redes de apoyo social, etcétera, por lo que el 17 de enero
de 2002, también por decreto presidencial, pasó a formar parte del sector que
encabeza la Secretaría de Desarrollo Social y modifica su nombre por Instituto
Nacional de Adultos en Plenitud (lnaplen ). El 25 de junio de 2002 se publicó la
Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, creándose por ella el
Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores {lnapam). Ya para el año
2007 el gobierno federal ha implementado el programa denominado 70 y Más
administrado por la Sedesol, atendiendo a los adultos mayores de 70 años y
más que habitan en zonas rurales principalmente, teniendo como objetivos
primordiales:
-Contribuir a mejorar el ingreso de los adultos mayores de 70 años
y más que habitan en las localidades donde tenga cobertura el
programa, mediante la entrega de un apoyo económico.
-Apoyar el desarrollo personal del adulto mayor y su reincorporación
a la vida familiar y comunitaria a través de acciones de promoción y
participación social (Diario Oficial de la Federación, 2009).

En este contexto de las políticas sociales en México que se ocupan
en atender las necesidades de los adultos mayores, podemos observar que a
pesar de los esfuerzos realizados no se han concretado avances significativos.
Se pasa ahora a discutir el análisis de teórico bajo el cual se desarrolla el resto
de la investigación.

Bienestar subjetivo
Para el desarrollo conceptual de la variable bienestar subjetivo se centra la
atención en sus dos componentes. Según León Garduño Estrada, Bertha
Salinas y Mariano Rojas Herrera (2005), el bienestar al que todo ser humano
aspira, implica conocer, diferenciar y elegir entre las tendencias profundas de la
vida, diferenciar entre los efectos placenteros y displacenteros y luego analizar
cuidadosamente las circunstancias para hacer una elección responsable.
Las consecuencias de esa elección producirán un estado cognoscitivo de
satisfacción o insatisfacción.
El término subjetivo o subjetividad, según Gon~I Mayos (2011 ),
posee fundamentos que derivan de la filosofía; la subjetividad se refiere a las
interpretaciones y a los valores especificos que marcan cualquier aspecto de
la experiencia. La experiencia de cada persona tiene aspectos cualitativos
específicos, qualia, que sólo son accesibles a la conciencia de esa persona.
Aunque ciertas partes de la experiencia son objetivas y accesibles a cualquiera,
como la longitud de onda de una luz concreta, otras son sólo accesibles a la
persona que las experimenta, como la cualidad misma del color.

Revista Penpectivas s«iales / &amp;xiol Penpectives Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/3/July-December 2013 I Vol. 15 No. 2

135

En virtud de lo anterior, la subjetividad se concibe como la capacidad
de interacción, intencionalidad, negociación, pero también como capacidad
para pensar. El ser humano elabora opiniones personales basándose en
experiencias que en lo común expresan verdades subjetivas.
Autores como Diener y Suh { 1999) definen el bienestar subjetivo como
la evaluación que las personas hacen de sus vidas, incluyendo una dimensión
cognoscitiva -satisfacción de diferentes áreas de la vida- y otra afectiva frecuencia e intensidad de emociones negativas y positivas-.
Del mismo modo, Ed Diener (1984) sugiere que el bienestar subjetivo
es una de las tres formas de evaluar la calidad de vida de las sociedades, junto
con indicadores económicos y sociales. Cómo se siente la gente y qué piensa
de su vida es esencial para entender el concepto de bienestar.
El tema del bienestar subjetivo puede analizarse desde distintas
perspectivas como la económica o la psicológica. En el área de la psicología,
Michael Argyle (1992) la concibe como la apreciación cognoscitiva de la calidad
de vida del individuo, y Ruut Veenhoven (1997) la define como el grado en el
que una persona evalúa la calidad de su vida en general.
Para los fines de este trabajo se optó por construir, a partir de los
autores revisados, el siguiente concepto de bienestar subjetivo: elemento
de evaluación a través del pensamiento mediante el cual el sujeto analiza,
individualmente, la calidad de vida en comparación con el resto de sus pares,
tomando en consideración los aspectos biológicos, sociales, culturales y hasta
económicos que rodean la situación presente, haciendo un recuento de su
evolución en el tiempo -pasado-.

Teoría de las representaciones sociales
La representación social, de acuerdo a Serge Moscovici en sus primeras
aportaciones teóricas sobre el tema en 1961, es un proceso en el cual los
individuos juegan un papel activo y creador de sentido. Para este autor, las
representaciones se originan o emergen en la dialéctica que se establece entre
las interacciones cotidianas de los sujetos, su universo de experiencias previas
y las condiciones del entorno y "sirven para orientarse en el contexto social y
material, para dominarlo" (1976: 18).
El concepto de representación social designa una forma de
conocimiento específico, el saber de sentido común, cuyos contenidos
manifiestan la operación de procesos generativos y funcionales socialmente
caracterizados. En sentido más amplio designa una forma de pensamiento
social. Esta definición general fue propuesta por Denise Jodelet {1986),

�136

/ Análisis de lo Representación social del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde lo política social

argumentando además que las representaciones sociales constituyen
modalidades de pensamiento práctico orientado hacia la comunicación, la
comprensión y el dominio del entorno social, material e ideal; en tanto que
tales, presentan características específicas a nivel de organización de los
contenidos, las operaciones mentales y la lógica. Examinando la palabra
representar, ésta se divide en: re-presentar, hacer presente en la mente, en
la conciencia. En este sentido, la representación es la reproducción mental de
otra cosa: persona, objeto, acontecimiento material o psíquico, idea, etcétera
(Jodelet, D., 1986).
Según lo señala la misma autora, toda representación social es
representación de algo y de alguien. Así, no es duplicado de lo ideal, ni la
parte subjetiva del objeto, ni la parte objetiva del sujeto, sino que constituye el
proceso por el cual se establece su relación. Jodelet puntualiza que en el fondo
de toda representación social se busca la relación del mundo con las cosas.
Las representaciones sociales son cognitivas y tienen como propósito
describir, clasificar y explicar informaciones o actitudes (Moscovici, S. y M.
Hewstone, 1988). Son modalidades del pensamiento práctico orientadas a la
comunicación, la comprensión y el dominio del entorno social, material e ideal,
organizados a partir de los contenidos y operaciones lógicas.
Serge Moscovici (1986) analiza que del hecho de representar se
desprenden cinco características fundamentales de representación:
-Siempre es la representación de un objeto.
- Tiene un carácter de imagen y propiedad de poder intercambiar lo
sensible y la idea, la percepción y el concepto.
- Tiene un carácter simbólico y significante.
-Tiene un carácter constructivo.
- Tiene un carácter autónomo y creativo.
Desde la perspectiva de Robert M. Farr (1988), la sociedad se
encuentra ante representaciones sociales cuando los individuos debaten
temas de mutuo interés o cuando se hace eco de temas seleccionados
como significativos o dignos de interés por quienes controlan los medios de
comunicación.
El concepto de representación social, en otras palabras, es una
tentativa innovadora para articular las relaciones entre el individuo y la
sociedad. Serge Moscovici, influido fuertemente por las ideas de Jean Piaget,
pone su atención en los aspectos evolutivos y estructurales del pensamiento:
para ambos, el tema central son las transformaciones del pensamiento. Estos
autores colocan al sujeto epistémico, aquél que construye activamente sus
representaciones intelectuales, en el eje de sus respectivas teorías.

Revista Penpectiva.t Sociales I Social Penpectives Julio-Diciembre 2013/Ju/y-December 2013 / Yo/. 15 No. 2

137

Este modelo de articulación entre lo individual y lo social que por
primera vez se presenta con Emile Durkheim (2004), en el cual los individuos
contribuyen de forma diferenciada con lo social -sólo que la producción
social aparece como algo cualitativamente diferente que se organiza en las
relaciones-. está en la base de la propuesta denominada en sus inicios
como 'representaciones colectivas', lo que décadas después Moscovici ha
denominado 'representaciones sociales' (RS).
La novedad que introduce la imaginación psicosocial de Moscovici va,
sin embargo, más allá de los cambios evolutivos estudiados por Piaget. Según
Gerald Duveen (2000), para el psicólogo social francés esas transformaciones
no están reguladas por un fin último prestablecido como en la teoría piagetiana,
sino por las estructuras sociales de interacción. El sujeto epistémico de
Moscovici reproduce, construye y reconstruye el conocimiento del sentido
común a partir del repertorio cognoscitivo, simbólico y cultural que la sociedad
pone a su disposición (Moscovici, S. , 2000: 249). Resulta clave para la discusión
que se deje establecida la importancia de analizar las representaciones
sociales desde la perspectiva de los adultos mayores; de acuerdo con Blanca
Pelcastre-Villafuerte, Francisco Garrido-Latorre y Verónica León Reyes (2001 ),
el entendimiento y la comunicación en un grupo social son procesos generados
por el carácter básicamente compartido del universo simbólico-imaginativo de
sus miembros, es por ello que el estudio de las representaciones sociales
permite comprender mejor algunos de los mecanismos involucrados en el
proceso de transmisión cultural.
Con todo aquí expuesto, señalar este último apunte es justificación
para el abordaje del presente estudio, específicamente en un grupo de la
población: adultos mayores. De acuerdo con Jean Claude Abric (1994), las
funciones de las representaciones sociales podrían enumerarse así:
-Saber: las RS permiten comprender y explicar la realidad, adquirir
conocimientos e integrarlos a un cuadro asimilable y comprensible para el
grupo social. Facilitan y son condición necesaria para la comunicación social.
Definen un marco de referencia común que permite el intercambio social, la
transmisión y difusión del saber ingenuo, esto es, del sentido común.
-Orientación: las RS guían los comportamientos, intervienen de
modo directo en la definición de la finalidad de una situación, posibilitando
a priori el tipo de relaciones apropiadas para el sujeto. Permiten inducir
expectativas hacia la realidad, desde la interpretación que la representación
propicia de la misma.
-Justificación: las RS permiten a los sujetos explicar y fundamentar
sus comportamientos y tomas de posición ante una situación o con relación a
los participantes en ella.

�138

/ Análisis de la Representación sacia/ del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

Antes de dar comienzo a los detalles metodológicos, es importante
remarcar que las representaciones sociales resumen historias individuales,
relaciones sociales, prácticas políticas y prejuicios socioculturales, por lo
cual necesariamente son mutables y dependientes del contexto. Los factores
que influyen en su conformación se relacionan con las diversas fuentes de
información disponibles y los discursos y narrativas presentes.

Metodología
La elección metodológica obedece a los objetivos y propósitos de la
investigación que se llevó a cabo. Para efectos de este trabajo, se optó por una
metodología cualitativa, lo que se fundamenta en la naturaleza del estudio en
tanto se requirió acercar al discurso de los adultos mayores y su representación
social acerca del bienestar subjetivo, en zonas rurales y como beneficiario del
programa 70 y Más.

Revista Perspectivas Socioles I Social Penpectn,es Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/ 3/July-December ZO/31 Vol. 15 No. 2

de los entrevistados accedieron en el primer intento; otros, por razones
personales, decidieron no colaborar como sujetos de estudio. Se completaron
en total 12 entrevistas en profundidad, de las cuales siete cumplieron con los
objetivos que se plantearon en el inicio, y se llegó así a una saturación teórica4 •
La selección de la muestra cualitativa se llevó a cabo de una forma
no probabilística e intencional, ya que se eligió a los adultos mayores que
mostraban disposición a participar en el trabajo de investigación, hasta
cubrir el número total de sujetos requeridos para captar el número necesario
de entrevistas, por lo que no todos los adultos mayores tuvieron la misma
oportunidad de ser elegidos.
Cuadro 1: Informantes mujeres que confonnaron el cuerpo de análisis
SEUDONIAIO

.
Para el diseño se tomó en cuenta la teoría fundada o fundamentada
que se describe como un modo de hacer análisis. Carmen de la Cuesta (1998),
siguiendo a Anselm L. Strauss, considera que su objetivo es el de generar
teoría a partir de textos recogidos en contextos naturales y sus hallazgos son
formulaciones teóricas de la realidad.
Anselm L. Strauss (1987) define sus procedimientos básicos en:
recolección de datos, codificación y reflexión analítica en notas. Para elaborar
la teoría, es fundamental que se descubran, construyan y relacionen las
categorías encontradas. Éstas constituyen el elemento conceptual de la teoría
y muestran las relaciones entre ellas y los datos.
Se comenzó con la selección de varios casos que pueden compararse
y contrastarse. Aquéllos se eligen por su posible relevancia para el campo
teórico que se pretende estudiar. En las primeras fases de la recolección Y
análisis de datos, se seleccionan casos por sus semejanzas.
El trabajo de campo se llevó a cabo en la zona ---elegida para este
caso por su accesibilidad y conocimiento previo del área- denominada
como ejido "La Pedrera", localidad del municipio de Altamira en el estado de
Tamaulipas. La selección se fundamentó en que se trata de un lugar que cumple
con las características del objetivo del estudio y el registro de beneficiarios del
programa de apoyo social 70 y Más.
Se realizaron cuatro visitas durante dos meses -junio y julio de
201 O-, en las cuales se hizo trabajo de localización y familiaridad con los
beneficiarios, basándose en la lista de beneficiarios obtenida a través del sitio
oficial de la Secretaria de Desarrollo Social del programa 70 y Más. Algunos

139

EDAD

LUGAR DE

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ESTADO
O VIL

NUM.
DE
HIJOS

ANOS DE ltA.81TAR
EN LA LOCALIDAD

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Sin cscobridad

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Tamaulipas:
LaPcG-era,
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Viuda

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Sin escolaridad

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Potosí

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Tamauli¡,as
Ciudad Madero,
Tamaulipas.
La Pcdn:ra,
Tamaulipas

62ailos
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3 primaria

Casada

10

Toda la vida

2 primaria

Casada

g

2 primaria

Viuda

12

66allos
aproximadamcnlc
Toda la vida

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos a través de las entrevistas en profundidad.

El número de adultos mayores varones es menor en comparación con
el número de mujeres debido a que en la lista de beneficiarios correspondiente
a la localidad, las mujeres aparecen muy por encima de los varones, además
de que fue más accesible que las mujeres colaboraran con las entrevistas.
Por otra parte, se abordó al mismo número de hombres al inicio, pero éstos
no estuvieron en la disposición de participar y otros simplemente se negaron a
hacerlo. De 48 beneficiarios del programa 70y Más de esta localidad, 19 son
hombres y el resto, mujeres.

El concepto de saturación teórica y su aplicación en la investigación social permite al analista tener
un cierto grado de seguridad y fijarse criterios sobre en qué momento el análisis adicional ya no
contribuye al descubrimiento de algo nuevo sobre la teoría que construye. La teoría fundamentada
responde que una categoría está saturada cuando no va agregar mayor información, por ejemplo,
otras propiedades o especificar aún más /as propiedades de esa categoría. Los criterios para
determinar esa saturación, desde este abordaje, van a ser la oombinación de los límites empíricos de
los datos, la integración y la densidad de la teoría y la sensibilidad teórica del analista (Jones, O., H.
Man:zelli y M. Pecheny, 2004).

�/ Análisis de la Representación social del bienestar subjetivo en adultas mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

140

Cuadro 2: lnfonnantes varones que confonnaron el cuerpo de análisis
S•uUUNIMO

.

.
.

EDAD

Guillermo

81

José
Emiliano

80
81

Allldio

73

ClVlL

NUM.
DE
HIJOS

ANOS DE HABITAR EN
LA LOCALIDAD

3 primaria

Casado

6

Todalavóda

1 primaria

casado
Viudo

8

Toda la vida

3 primaria

4

70 allos aproximadamente

3 primaria

C8sado

8

Toda la vida

UJGARD6
NACIMIEIITO

ESCOLARIDAD

Lal'ednn,
Tamaulipas
Rayón, Tamauli¡,aa.
Co,amaloa¡&gt;an,

ESTADO

Veracruz
La Pedrera,
Tamaulipos

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos a través de las entrevistas en profundidad.

El instrumento que se eligió para la recolección de información
principal fue la entrevista en profundidad. Alonso (1995) explica la técnica de la
entrevista abierta como útil para obtener información de carácter pragmático,
es decir, como los sujetos diversos actúan y reconstruyen el sistema de
representaciones sociales en sus prácticas individuales.

141

Revista Penpectwas Sacia/es I Social Perspectives Julit&gt;-Diciembre ZO/ 3/July-December ZOI31 Vol. 15 No. 2

Resultados
Se procedió a realizar una codificación de las entrevistas, metodología propia
para el tipo de investigaciones cualitativas donde se busca describir y explicar
el discurso de los individuos; la importancia de esta etapa está en que permite
identificar los principales componentes representacionales -las categorías
principales- y organizar sus contenidos jerárquicamente. De la primera
codificación -abierta- se obtuvieron los siguientes resultados:
Cuadro 3: Categorías, subcategorías y conceptos de la representación social del
bienestar subjetivo en los adultos mayores
CATEGORIA

CÓDIGOS

l . TRABAJO-OCUPACION

a.

Actividad

CONCEPTOS

física - Nadie a esta edad nos da trabajo.

remunerada

Exclusión. Retiro o jubilación
- Ocuparse en algo. Sentirse mal con

b. Actividad fiska no la inactividad

De esta manera, la entrevista en profundidad nos permitió obtener
una visión tanto individual como colectiva de los fenómenos sociales, lo cual
se consideró pertinente para los objetivos de esta investigación.

- Puro trabajar desde temprana edad.

remunerada

Expropiación de las tierras

c. La agricultura, como

.-

...

Se diseñó un guion de entrevista en profundidad en el cual se establece
una definición de bienestar subjetivo y otra de felicidad (Veenhoven, R., 1994;
Diener, E., 1994), diseñando un grupo de preguntas claves o generales que
fueron realizadas a los adultos mayores, tomando en cuenta que no se está
aplicando un cuestionario en el cual se lleva orden riguroso de los temas a
explorar.

oficio principal

2. FAMILIA

a. Compañía y visitas - Vistas, compartir tiempo. Llevarse

de familiares cercanos

bien con la familia. Visita de hijos
que están en otra ciudad

b. Relación con hijos y -

Es conocida la relación existente -en ciertos trabajos de investigación
que hacen referencia específica a la variable- entre género y envejecimiento,
considerando la notoria diferencia entre hombres y mujeres en lo atinente
a la longevidad, las condiciones de vida, el estado conyugal, las formas de
convivencia, los beneficios previsionales y de seguridad social y el nivel de
ingresos. Dicho lo anterior, se expone que en este cometido no se atiende la
representación social del bienestar subjetivo desde una perspectiva de género,
y se han generalizado los resultados en consecuencia con el abordaje, debido
a la saturación teórica de las categorías y dimensiones en el trabajo de campo.

nietos

-

c.

Cñanz.a. convivencia. Ver el

crecimiento de los hijos

Fallecimiento

Sentimiento

de

viudez.

Luto

del permanente. Soledad
- Lejanía de los hijos con respecto al

cónyuge

bogar

Emigración.

Separación.

d. Migración de los Incomunicación
hijos
3.SALUD

a. Enfermedades

Padecimientos

constantes.

Dolencias. Incapacidad

A partir del habla de los actores sociales, hombres y mujeres, se
puede generar un marco interpretativo de los diferentes discursos sobre ambos
sexos de los adultos mayores que participaron en las entrevistas. En términos
del presente trabajo, los discursos de hombres y mujeres entrevistados se
tomaron como punto de partida para reconstruir una primera aproximación a
su representación social del bienestar subjetivo, estableciendo posibles nexos
interpretativos con sus prácticas y acciones.

b.

La

vejez

como - Expectativa de poder vivir un poco

enfermedad

más. Los años pasan, hay más
dolencias
- No poder suplir las medicinas para

c. Gastos en medicinas

las enfennedades. Altos costos de los
medicamentos

�142

/ Análisis de la Representación social del bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

4.

• Desarrollo y crecimiento desde la

INTERPERSONALES Y CON oon vecinos
b.

Sentido

pertenencia

con

de infancia

en

la

comunidad.

la Actividades entre adulto mayor

localidad

• Ganancia del respeto por ser adulto
mayor

c.

Ser

143

y de manera positiva, el bienestar subjetivo es establecido adecuadamente y
por lo tanto es factor representacional esencial.

RELACIONES a. Relaciones positivas • Todos nos oonocemos

ELMEDIO

Revista Per.;pectivas Sociales I Social Perspective., Julit&gt;-J)iciembre 20/3/July-December 2013 / Yo/ J5 No. z

identificado

como adulto mayor y el •

Estar

tranquilos

con

todos.

Fuente: Elaboración propia.

La teoría que fue emergiendo conforme se avanzaba en el proceso
de recolección, transcripción, observación y análisis de los informes entrevistas- se considera como sigue:
1.
El adulto mayor expresa su bienestar subjetivo bajo los agentes del
siguiente orden jerárquico: familia, actividad-ocupación y salud. La familia es
la matriz condicionada para la centralidad y fundamentación de la construcción
del bienestar subjetivo en los adultos mayores.
2.
El bienestar subjetivo es un fenómeno que se afirma en el lenguaje de
los adultos mayores a través de expresiones como: "sentirse bien", "estar bien",
"no tener dolor", "poder trabajar", "estar a gusto", "estar en paz"; por mencionar
las locuciones de mayor representación en el discurso de este grupo.
3.
El contexto en el cual el adulto mayor se desenvuelve es un
determinante, aunque no de tanta influencia como la familia, para la expresión
de su bienestar subjetivo; en este caso, la localidad "La Pedrera" representa
para los informantes un lugar en el que se sienten seguros a pesar de los
cambios y fenómenos que puedan estar ocurriendo "fuera" de su territorio.
4.
La ayuda -monto económico- que el adulto mayor recibe por parte
del programa 70 y Más no es suficiente para poder sufragar las necesidades
y gastos que su persona requiere, principalmente los relacionados con sus
padecimientos físicos; por tal razón no se puede justificar a aquélla como un
representante directo de bienestar subjetivo experimentado.
5.
El gozar de una vejez saludable es un factor elemental para establecer
el bienestar subjetivo en los adultos mayores, ya que las enfermedades Y
dolencias que se presentan con el paso de los años son afectaciones que se
expresan a través de sentimiento negativos, por ejemplo, tristeza.
6.
Las relaciones interpersonales y con el medio han sido un factor que
produce bienestar subjetivo en los adultos mayores; si aquéllas son recíprocas

7.
En algunos casos de informantes, fue imposible establecer un diálogo
concreto y coherente sobre algún tema en específico, ya que el deterioro
cognoscitivo -memoria, aprendizaje y habla, por ejemplo- por la edad es un
agente que no permitió dicho contacto.
8.
El acelerado crecimiento sociodemográfico de la zona fue expresado
como un factor que impide la tranquilidad del adulto mayor y, por consiguiente,
una representación social negativa de su bienestar subjetivo. La localidad de
"La Pedrera" sigue conservando una estructura parecida a como la describieron
los adultos mayores en sus historias de vida correspondientes. Aunque la
localidad cuenta con los servicios básicos de vivienda -luz eléctrica, agua
potable y alcantarillado-, la estructura de los hogares es preferible mantenerla
en un estándar humilde -según ellos sinónimo de pobreza-, ya que es la
manera en la que se sienten contentos y tranquilos.

Conclusiones y discusión
En el transcurso de esta investigación se procuró alcanzar una descripción de
la subjetividad de algunos adultos mayores beneficiados por el programa 70 y
Más; no se pretendía en ningún momento generalizar la información obtenida
a través del análisis para que aquélla fuese aplicada al resto de la población
de este grupo específico, ni tampoco se hizo distinción analítica por el género
-a pesar de que más adelante se señala un hallazgo al respecto-, a pesar de
que es una variable que se toma en cuenta en otras investigaciones parecidas
a la presente.
Como ya se afirmó, la familia es el núcleo del cual parte la
representación social del bienestar subjetivo en los adultos mayores de la
localidad "La Pedrera", con lo cual se responde la pregunta de investigación
central del trabajo: ¿Cómo describen e interpretan la representación social del
bienestar subjetivo los adultos mayores que son beneficiarios del programa 70
y Más?
La teoría emergente surge a través de una hipótesis alternativa la cual
se fundamenta como sigue: la familia es el principal promotor y representación
social del bienestar subjetivo en el adulto mayor que habita zonas rurales,
describiendo este elemento a través de locuciones específicas y concretas que
señalan a la familia como eje fundamental del bienestar en este periodo de
edad. Este supuesto quedaría bajo tela de juicio hasta que no se compruebe
lo contrario por medio de un trabajo de investigación pertinente y justificable
sobre el tema.

�144

/ Análisis de la Representación social deJ bienestar subjetivo en adultos mayores beneficiarios del
programa 70 y Más: acciones desde la política social

Si bien el núcleo central de la representación social del bienestar
subjetivo da como resultante el elemento de la familia, éste va teniendo en
el transcurso del tiempo evoluciones importantes a considerar: migración,
fallecimiento de familiares nucleares, participación de la mujer en actividades
laborales, permaneciendo con fuerza la representación social del núcleo
familiar, sobre todo en un contexto rural donde la herencia marca, desde
edades tempranas, un respeto a los mayores y una unidad representada en las
visitas regulares a los padres "abuelos", como en algunos casos son llamados.
Es importante destacar que pese a las circunstancias adversas a las
que se enfrentan los adultos mayores que habitan esta zona, ellos expresan a
través de su discurso rasgos de optimismo, no dejando a un lado la conciencia
de su realidad: la vejez y sus consecuencias. Por otro lado, en la biografía
e historia de vida de los adultos mayores se comparten algunos aspectos:
expropiación de las tierras -por las cuales llegaron a establecerse en la
localidad-; falta de cuidados y atenciones por parte de las instancias federales
adecuadas; referencias a que estaban mejor anteriormente, ya que la violencia
y la situación actual les causa malestar; deseo de tener a la familia cerca y en
un estado conveniente que recibir mayores cantidades de dinero como apoyo
del programa.
Una de las notas interesantes fue la de la asociación simbólica
entre el dinero y la felicidad, puesto que los sujetos de estudio mostraron una
relación muy importante: a "mayor apoyo económico, mayor estado subjetivo
de bienestar"; esto es producto de sus circunstancias socioeconómicas
por la que pasan, puesto que el programa social se encausa en los adultos
mayores más vulnerables. Sin embargo, coincidieron también en que el
programa 70 y Más no es suficiente para impulsar el bienestar subjetivo de los
individuos, principalmente porque éste no es su objetivo explícito y general;
puesto que existe un reconocimiento por parte de los informantes de que un
estado bienestar integral se complementa con el fomento hacia las relaciones
humanas, resulta claro que es algo que el programa no ofrece como mecánica
de intervención e interacción entre este grupo vulnerable de la población.
Luego entonces, los adultos mayores beneficiarios del 70 y Más, si
bien reconocen que sus niveles de satisfacción aumentan al recibir un apoyo
económico mínimo que les permite incrementar su consumo a un muy corto
plazo, incentivando el sentido del tener, confirman que para alcanzar un
bienestar pleno hace falta más que un estímulo, el que además en muchas
ocasiones no le es suficiente.
Aunque la distinción entre los adultos mayores por género no fue el
objetivo primordial en la investigación, se considera apuntar lo siguiente: otro
de los puntos que se observaron fue la diferencia de género en lo que se refiere

Revista Perspectivas Socwes I Social Perspective3 Julio-Diciemt,r, 20/3/Ju/y-December 2013 / Vol. I5 No. 2

145

al bienestar subjetivo. Mientras los hombres lo asocian con el trabajo-actividad,
las mujeres lo hacen con la familia y las relaciones interpersonales. Para los
primeros, el bienestar integral reside en el sentido útil reflejado en la labor
física y ocupacional; para las mujeres es la relación cercana con los hijos o
su esposo. Su bienestar no es del todo completo, ya que existe la carencia de
estos elementos: por un lado, la edad y el sentido de haber sido explotados en
sus trabajos o expropiados de sus tierras, en el caso de los varones; y por el
otro, la migración y por tanto separación de los hijos y algunos otros miembros
del círculo familiar, lo que denota una soledad expresada mayormente en las
mujeres.

Asi, también, en un matiz diferente se dejan a consideración líneas de
investigación que aporten nuevas tendencias de políticas sociales en cuanto a
planeación, construcción y ejecución de programas de apoyo social enfocados
a los adultos mayores; así como el atender las políticas y derechos que hacen
referencia a estas personas.
Desde su perspectiva social, dentro de los avances y configuraciones
de la psicología social, por ejemplo, esta disciplina puede hacer a la vez de
una herramienta que permita ayudar a describir la realidad de los adultos
mayores, analizando otros fenómenos como la calidad de vida, la satisfacción,
la interpretación de la vejez y el bien morir desde un enfoque cualitativo y
subjetivo. La etnopsicología es una rama que puede continuar describiendo
la realidad de grupos vulnerables de la población desde una perspectiva
novedosa.
Es trascendente recalcar que la atención a la salud referida por
este grupo de la población es una necesidad que continúa pendiente de ser
incluida en las políticas de acción social, como observamos y concluimos en
este trabajo, por tratarse de una situación en la cual los adultos mayores se
debaten diariamente, en especial cuando aquéllos no cuentan con acceso a las
atenciones y medicamentos que sus padecimientos requieren, por lo tanto es
importante realizar los ajustes necesarios a las políticas de atención a la salud
de la "gente grande".
En cuanto a los aportes de la política social en México, a partir de los
hallazgos del presente trabajo se puede argüir que:
a) La política social que se ocupa de atender las necesidades de
los grupos vulnerables, en nuestro caso los adultos mayores, representa
un reto para los gobiernos y sus acciones de atención, demandando una
reestructuración ya que cada grupo de adultos mayores, dependiente de
un apoyo de programas gubernamentales, llega a presentar necesidades
distintas, todo lo anterior en considerando las características de la población

�146

/ Análisis de la Representación social del bienestar subjetévo e~ adultos mayores benefa:iarios del
programa 70 y Mas: acciones desde la pohttca social

Revista Penpeetivas Sociales / Social Per,peclwa Julio-Diciembre 2013/July-December 20/ 3 / Yo/. 15 No. 2

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b) Existen algunas áreas de la política social que se enfoca a
la atención de los adultos mayores que requiere de ajustes, ya que las
circunstancias que se presentan en la actualidad en México distan mucho de
los que se han estado implementando y calificando como adecuados.
c) Documentación adecuada, a partir de las ubicaciones geográficoespaciales de cada entidad en dónde se encuentran adulto~ ma~ores con
necesidades por ser cubiertas, ya que a partir de estas part1culandades se
puede comprender de una mejor manera cuáles son las prioridades que deben

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económicas, políticas y sociales. Cambios necesarios desde una perspectiva
y estrategia multidisciplinar -sociología, psicología, gerontología, economía,
antropología, por mencionar algunas disciplinas- de las ciencias sociales que
colaboren en la mejora de la política social en México.
Parece suficiente como resumen dejar estas raíces de la discusión
al descubierto, reafirmando que los enfoques y estrategias de investigación
cualitativos que han registrado hallazgos en las transformaciones de los
hogares de México, así corno su relación con las actividades productivas
y sus prácticas de sobrevivencia, deben ser tomados en cuenta, ya que se
han estado consolidando como fuentes de información que recogen las
impresiones directas de los sujetos afectados, o que más bien experimentan
las desigualdades de la sociedad contemporánea.

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REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Codirector: José María Infante

Consejo Editorial: Luis Aguilar Villanueva, Robert Boyer, Dídimo Castillo, Mario Cerutti,
Enrique Florescano, Joan Garcés, Gustavo Garza, Pablo González Casanova, Gilberto
Guevara Niebla, Helena Hirata, Michel Lowy, Elia Marúm Espinosa, Aníbal Quijano,
Manuel Ribeiro, Pierre Salama, Enrique Semo, Gregorio Vida!, René Villarreal.

Año 15

Número37

julio-diciembre de 2013

Una escala de medición del grado de cohesión grupal
de tres comunidades extranjeras en el Área Metropolitana de Monterrey

Juan Antonio Doncel de la Colina

Trabajadores migrantes bolivianos y paraguayos en la construcción:
Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina

Brígida Baeza
Varones en el servicio doméstico en el Área Metropolitana de Monterrey
Ideologías de género en la organización del trabajo

Séverine Durin

Racismo, proximidad y mestizaje: el caso de las mujeres
en el servicio doméstico en México
Abril Saldaña Tejeda

Las empleadoras del Área Metropolitana de Monterrey:
interacciones sociales y acuerdos de contratación del servicio doméstico a tiempo parcial

Rebeca Moreno Zúñiga

Suscripciones: en México (pesos M.N.): $ 160.00 (individual), $ 190.00 (institucional).
Números sueltos:$ 60.00.
América del Norte y El Caribe: USO$ 30.00.
Europa y Sudamérica: USD $ 40.00. Resto del mundo: USO $ 50.00.
Instituto de Investigaciones Sociales, UANL
Av. Lázaro Cárdenas Ote. y Paseo de la Reforma S/N, Campus Mederos, U.A.N.L.
C.P. 64930, Monterrey, N.L., México, C. P. 64440. Teléfono y fax: (52 81) 8329 4237.
_ _ _ _ _Correo electrónioo: trayectorias@uanl.mx. Internet: www.trayectOrias.uanLmx

�NORMAS EDITORIALESMANUSCRIPT STYLE GUIDE

�Revista Perspectiva, &amp;x:ia/e, I Social Per,peclÍl!e$ Juli&lt;&gt;-Diciembre 20/3/July-/)e{$mber 2013 I Vol. 15 No. 2

155

Normas de presentación
de colaboraciones para la revista
'Perspectivas Sociales/ Social Perspectives'
Perspectivas Sociales/ Social Perspectives es una revista bilingüe y binacional publicada desde 1991 que invita a trabajadores sociales y científicos sociales a someter
manuscritos para ser editados. La revista, impresa de forma semestral, constituye un
proyecto interinstitucional coordinado por la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde participan la Escuela de Trabajo Social de la
Universidad de Tennessee y la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Buscamos artículos que se enfocan en temas relacionadas con la frontera
México-Estados Unidos y las personas que se desplazan en ambas direcciones; tópicos de importancia para la práctica del trabajo social que refieren a aspectos comunes
entre ambas naciones en tomo a individuo, familia y comunidad; aspectos comunes
entre ambas naciones acerca de las políticas sociales, la fonnación del trabajo social; e
investigaciones científico-sociales acerca de las condiciones sociales. Se da una especial bienvenida a trabajos que analizan prácticas innovadoras, presentan resultados de
estudios empíricos y que revisan críticamente políticas y programas de desarrollo social.
Se alienta asimismo a trabajos interdisciplinarios e internacionales.
Los artículos deben ajustarse a las siguientes normas de presentación de originales:
1. Los documentos deberán ser versiones definitivas e inéditas.
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perspectivassociales.org.mx), registrarse como usuarios, y subir el artículo en
fonnato Microsoft Word. Cualquier duda acerca del procedimiento pueden escribir a contacto@perspectivassociales.org.mx
3. Las colaboraciones serán evaluadas por la dirección de la revista para verificar que se ajusten a las presentes nonnas. De ser así, serán enviadas a dos
dictaminadores miembros del Comité Editorial y del Comité Científico de la revista, cuyo arbitraje favorable es requisito indispensable para la publicación del
trabajo.
4. Los artículos se publican en inglés o español con un resumen en ambos idiomas. Los manuscritos deben tener como extensión mínima 1 O páginas y máximo 30, en fuente Times New Roman, interlineado de 1.5, sin macros ni viñetas
de adorno, sin hacer énfasis con fuentes tipográficas, y utilizando cursivas sólo
para voces extrajeras.
5. El manuscrito típico tiene alrededor de 20 páginas incluidos el resumen (300350 palabras) y la bibliografía.
6. Los artículos iniciarán con un resumen redactado en idioma inglés y español
(300-350 palabras) e incluirán cinco palabras clave, también en ambos idiomas.

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Revista PenpedivasSocíaks / Social Perspectives Julit&gt;-Didembre 20/J/July-December 2013 / Yol 15 No. 2

7. Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas.
Cuando se trate de citas breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se
produzca la referencia; si la cita rebasa las cuatro líneas, se colocará a bando,
con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
8. La bibliografía irá al final del artículo en este orden: autor (apellidos, nombre) año (entre paréntesis), punto, obra (en cursiva), punto, lugar de edición,
dos puntos y editorial.
Ejemplos.
a) Libros
Bauman, Zygmunt (2002). La ambivalencia de la modernidad y otras conversaciones.
Barcelona: Paidós.
Adelantado, José, José Antonio Noguera y Xavier Rambla (2000). "El marco de análisis:
las relaciones complejas entre estructura social y políticas sociales". En José Adelantado (coord.). Cambios en el Estado de Bienestar. Barcelona: Editorial Icaria, pp. 23-60.
b) Revistas:
Boltvinik, Julio (octubre 2001 ). "Opciones metodológicas para medir la pobreza en México". Revista Comercio Exterior, vol. 51, núm. 10, pp. 869--878.
c) Sitios de Internet:
Cámara Nacional de la Industria Tequilera (2004). Informe de la Cámara Nacional de la
Industria Tequilera sobre su comportamiento durante el año de 2005. México. Disponible
en: http://www.camaratequilera.com.mx/ (Recuperado el 19/02/07).
9. Respetando el estilo de cada escritor, sugerimos redactar los textos a través
de construcciones sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y articulación entre profundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva.
10. Una vez emitidas las evaluaciones de los árbitros consultados, se comunicará al autor los resultados del dictamen en cualquiera de los términos siguientes: se publica, no se publica o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideraron pertinentes.
11. Los artículos publicados en Social Perspectives/Perspectivas Sociales
serán difundidos y distribuidos por todos los medios impresos y/o electrónicos
que el Comité Editorial de la revista juzgue convenientes.

�Esta obra se terminó de imprimir en diciembre 2013
en los tallerres de Oleo Digital SA de CV
Monterrey, Nuevo León, México
Tiraje total 1,000 ejemplares

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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