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                  <text>Boletín del Instituto de
lnvest¼aciones Científicas de la
L

Universidad de Nuevo León

�UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Boletín del Instituto de
lnvesti~aciones Científicas
~

1\
1

1'

1

SUMARIO:

La Profesora Eugenia. González. La Casa de
Eugenia.
Estudio Sintético Sobre Anatomía
Pat!&gt;lógica del Mal del Pinto. Mecánica del Cuerpo Humano.
Esquema del Desarrol!o de la Biotipo!ogía.
Un Comentai·io acerca del libro "A
Short History of Rhus to the Time of Linnaeus"
de Fred A. Barkley y Elizabeth Ducker Barkley.
Orig;en de los Fenómenos geológicos, obsen-adoc,
en Agosto de 1944, en la Región de Gral. Terá.n,
N. L. Indicación Práctica para ,los explotadores
de Plomo y Zinc en el Estado de Nuevo León. El
Valor Agrícola de los Suelos. Muestreo de Tie-

rras.

*

4y5
JULIO - AGOSTO - SEPTIEMBRE - OCTUBRE

1944
MONTERREY, N. L.
MEXICO

�\

La Profesora Eugenia González &lt;*&gt;
1

1

Por el Dr. Eduardo Aguirre Pfl(lueño
Director del Instituto

•

1

La señorita Eugenia González nació en la vil!a de Hualahuises,
Nuevo León, el 15 de noviembre de 1871, y desde niña tuvo tal afición a los libros, que el tiempo que otras de su edad dedicaban a los
juegos y entretenimientos propios de los pocos años, lo ocupaba en
estudiar y conseguir libros prestados que, apenas llegaba a su casa,
leía con gran afán; siendo tan grande su aplicación que los moradores de su pueblo, observando sus señaladas aptitudes le confiaron la
educación de sus hijos, pasando de discípula a ser maestra a los catorce años de edatl, estableciendo una pequeña escuela bajo la sombra de los árboles de su solar nativo.
Años más tarde, y deseosa de ampliar y adquirir más conocimientos para la carrera a que la llamaba su vocación, se transladó a
Monterrey, ingresando a la Escuela Normal en donde biza brillantes
estudios para adquirir su título profesional. Una vez logrado su propósito, a costa de grandes sacrificios pecuniarios, volvió a su pueblo
natal donde se consagró de lleno con una devoción rayana en idolatrí9
a la educación de la niñez y de la juventud.
Incansable en tan noble labor, no sólo destinaba las horas hábiles del día que le imponían los deberes oficiales contraídos, sino que
se ocupaba por la noche de enseñar a leer, escribir y contar a numeroso grupo de adultos de ambos sexos, carente de toda instrucción
hasta conseguir que en aquella ignorada comarca casi desapareciera
- 5 -

�el analfabetismo, y el desempeño de esta ímproba labor, sin remuneración material alguna, sólo por amor a la noble causa que con tanto cariño había abrazado.
Han pasado seis meses desde su desaparición del mundo de los
vivos, más de cincuenta años de labor constante y desinteresada fué
su rendimiento a la noble causa de la escuela.
; Oh mi querida y venerada maestra, tu obra noble y altruísta; tu
labor fecunda y generosa perdurarán a través de las generaciones de
los hijos de aquel mi romántico pueblecito (Hualahuises), en donde
las gentes agradecidas, aún no resignadas con las leyes naturales, lloran inconsolables tu ausencia!
Enseñar fué tu mayor placer,· así cumpliste con aquel bello pensamiento: "feliz aquél que lleva en sí un ideal y que vive siempre conforme a él" (Pasteur).
Tu santa y gloriosa misión fué educar....
Tus hijos fuimos todos tus discípulos para quienes tuviste siempre tierno y sincero afecto, abnegación y prudencia.
¡Cuán justo y merecido es el título de "segunda madre" mediante el cual se expresa el agradecimimto a nuestras educadoras!
De los dulces recuerdos de tu vida, jamás olvidaremos tus virtudes y tu ejemplo.
¡Bendita seas'
('i') Med. Rev. Mex. T. XX.ID Jul. 1943

(_J)wía.
a
f'
!' Eua~nia
J
'3on2áuz

1SSS-1943

- 7-

�La Casa de Eugenia
1

Una, página de las Memorias del
lng. Dn. Miguel F. M)irtínez

1
'

A mediados de abril aproveché las vacaciones de Semana Santa

para salir de Monterrey en busca de un lugar tranquilo y salu_dable,
para reponer las fuerzas perdidas en el trabajo.

¡Qué apacibles, qué tranquilos y qué _poéticos días pasé en la casa de Eugenia, en Hualahuises, donde he encontrado, con las bellezas

de la naturaleza, un mundo de afectuosas atenciones que me tuvieron
encantado!
Mi buena discípula y amiga Eugenia, que es una distinguida maestra de vocación ferviente, es a la vez, un nobilísimo corazón, todo bondad, virtud.

Fuí a su casa parí! verla y consolarla en el retraimiento en que
vive después de la penosa enfermedad que sufrió (fatiga mental) , a
cauaa de su excesivo trabajo escolar en Monterrey. Es una mártir
de la escuela, pero ella no quiere la palma del martirio, sino el laurel
de la gloria; y su gloria consiste en seguir trabajando en la escuela,
aunque sea allá en aquella pequeña población.
1

!

Tengo por Eugenia un vivo sentimiento de admiración por su
amor inextinguible a la eswela, y un profundo cariño por sus sentimientos de gratitud para conmigo.
De estos sentimientos se produce en mi espíritu una confianza
para con ella como puedo tenerla con mi hija. Sigue mis ideales y me
- 9 -

�tiene cariño : es natural que yo vea en ella algo mío; y por eso fuí ,
no sólo a consolarla, sino a pasar unos días de tranquilidad a aquel
pueblo buscando en él algún descanso a mi vida de maestro atareado;
y a gozar de las satisfacciones más dulces que son las que nos ofrecen los corazones agradecidos que se desviven por servirnos, por hacernos grata la vida, por hacernos olvidar los trabajos y las penas.
La casa de Eugenia es muy poética y para mí muy bella porque
tiene algo de escuela y de naturaleza virgen. Todo el solar que ocupan las dependencias de la casa está lleno de árboles frutales , como
frondosos aguacates, verdes limoneros, frescos naranjos, granados de
apretado ramaje y otras variedades de frutos algunos de ellos en flor.
El suelo está surcado por andadores de tierra apisonada, al lado de
los cuales están los árboles en planos más bajos y en cuyas margenes se forman hermosos regatos los días en que viene el agua a fertilizar la tierra. Hay plazoletas irregulares, en las que se goza de deliciosa sombra, por estar rodeadas de altos y frondosos árboles, donde el aire fresco y perfumado de las plantas nos llena de oxígeno los
pulmones y de fuerza el espíritu. Es un gran placer entregarse a una
sabrosa lectura en esas sombras.
En uno de los ángulos del solar están las piezas destinadas a la
escuela; una sala grande y un cuarto, ahora convertidos, la primera,
en recámara para su huésped en donde tengo un blando y limpio lecho, mesa para leer y escribir, que es lo más indispensable para un
viejo cansado, pero todavía apegado a los libros y a la pluma.
En otro ángulo del solar, está la casa de su tía Lola, mamá del
profesor Germán Almaraz, que es otro buen maestro y noble corazón,
a quien envidio la dicha de venir a ver a su anciana madre, como yo lo
hacía viniendo desde México hasta Monterrey para ver la mía.
¡Qué hermosos despertares los de los días que pasé en aquella
casa. Volvía a la vida consciente después de un sueño reparador,
cuando oía el himno grandioso de la naturaleza al despertar el día.
Himno entonado principalmente por las mil voces de las aves y otros
animales, y acompañado del saludo de la fresca brisa que acariciaba
mi frente, disipando la modorra que todavía obscurecía mi mente!
Los cantos de los gallos unos agudos y estridentes como clarines, otros roncos y opacos como fagotes, las urracas que chillaban
desaforadamente produciendo intensa gritería, las palomas tuneras
con su canto tierno y triste, las dulces notas del zenzontle, el cacareo
de las gallinas alborotadas, formaban una deliciosa sinfonía.
- 10 -

Allá casipara
en elcufo ndo de_! solar, me preparó E
aislamiento,
.
do al descanso a
do qUJSiera estar compl t ugerua un lugar de
rrumpieran Éra I ~tura o al trabajo sin e a_mente solo, entregafresco, donde me
Jacahto, de bajo te~ho peligro de ~ue me intesillas; lugar en el ~uso un.a mesita, una me~e~ro ~uy hmpio y muy
durmiendo mi si ue pase !as primeras horas ra . e tule, y algunas
mento' t~mos l~i!sd~spu~s de la comida. Y ~e
llegada a la casa
t h /
. 0 ~~trenar una ªaiiip1\1s &amp;!áticas. '
n onde en otros mo~ a a, s1rv:iendome en
a ocma que tiene en
.,
uuda, muy abundante m~nob _de los aleros del tejad O~nst"!ccmn, ya
noches platicábamos ;
Y !en condimentada y
ª pnmera co,
ne1 patm, a la luz de la lunamPuy sana. En las
, Fu e una dicha mu
ascual.
mosfera sencilla de cai-grande para mi pasar tres ,
po que me deleitó conf~: de_resp_eto·y de virtud q~as fn ~quell~ at.N
o nu espmtu admirable, e a uusmo tiem., '· unca agradeceré basta '
mente.
c10 dandome cariñoso albergun.e
la Hualahuises'~
felicidad qu me ofree en asuEuge_nia
casita de
Abril 19 de 1916.
.

:Of

f

Miguel F. Martínez.

�Estudio Sintético sobre Anatonúa Pato~ógica
del Mal del Pinto
Por el Dr. Alfredo Gómez Alanís
de la Se&lt;!ción de Anatomía Patológica
del In:11tltuto

tratado de reunir la mayor parte de lo que sobre Anatomía
HEPatológica
del Mal del Pinto se ha oocrito.
)lj deseo es el de colaborar con todos aquellos que se interesen
por este interesante capítulo, presentando en la medida de lo posible un resumen de los trabajos hasta el presente escritos; ya que
muchos de ellos están agotados; otros se encuentran en Librerías y
Bibliotecas, siendo en la mayoría de las veces düiciles de conseguir.

En ocas1ones, por lo interesante de algún trabajo, he transcrito
mucho de él; pues creo que si esto no lo hiciera, desmerecerla en
gran parte su interés científico.

Expondré la evolución del conocimiento histopatológico de cada una de las distintas lesiones del padecimi~nto:
I.-La pápula inicial.
II.-La lesión eritematoescamosa consecutiva.
m.-Lesiones de diseminación.
- 13 ·

�IV

Lesiones discrómicas.

, .

V~ Alteraciones de 103 ganglios linfaticos.

VI.-La.s hiperqueratos1s.
I.-PAPULA INICIAL:
, .
d ésta •olo pudieron ser bien esLoil caracteres histollog!cos 1:ciones "experimentales.
tudiados al practicarse as mocu
, .
be . _
,
Bl
(31)
el
merito
d2
ha
r si
1939.- Corresponde a León aneo
do el primero en practicar este estudio.
.,
d
•d, · a cuya elevac10n es eSe trata de _una pápula der~~;:j~ :~~co. La epidermis está
bida casi exclus1vamen~e al mf:Uento limitado exclusivamente, a
ligeramente_ engrosa~a, engros a orción de ella que cubre el verlas crestas mte_r-papilatá;es,dPfi:z~dap o es de espesor normal.
tice de las papillas es a e g
.
,
.
.
rosor que el de la piel sana que
La capa cornea tiene el mismo g
• , es más acentuada aunin embargo la descamac1on
f
¡ -,
rodea la es1on; s
t . El estado granuloso no o reque no se ~a observa~\faraq~~ªei°~~~rpo mucoso se encuentra un
ce alteraciones aprecia_ es., .
traduce por un ensanchaevidente edema que hi 5tologicamente se ¡
ue discurren en activa
miento de los espacios ~terelulares,!cf:al:s ~ de núcleo fuertemente
emigración numerosas celu as monon
n. linfocitOl!I. en algunos,
cromófilo, de citoplasma escaso, que_ p~:~! al una po; la aeformalos núcleos tienen ~orma _ala~gad~, s~ a travef de estrechos intersción que tienen 9.ue sufrir a elillgra se forman en algunos puntoi;,
ticios. En el mismo ~erpo mu:os:iojan tres o cuatro células em1pequeñas cavidades en as que s
grantes.
.
b
na disminución marcada
En el e_strato germinrivot se o J~~:~ ~us células: éstas pierden
de la melanma que norma men e con .. dricas en los puntos en que
su forma prismática y se v_uelven l?ºh:rriba la e idermis. En alguel infiltrado dérmico comprime. hac1~. de célulai del infiltrado dérnas crestas interpapilares la er¡gJaCl~~e las células epiteliales están
miel} y el edema _son_ t~n acen ~a ~~o muchas de ellas necrosis de
materia~ente dISocida as! mos r:ae observar en algunas células del
liquefaccwn, lo que a emas se pu
cuerpo mucoso.
. n toda la extensión de la lesión, ostá compuesta P&lt;:r
un d~~s~er:r:ft:ado constituido fundamentalmente por lmfoc1tos, ce- 14 •

lulas linfocitoides, y plasmocitos; además se observan histiocitos,
escasos polimorfonucleares neutrófilos y fibroblastos reaccionales.
Hay igualmente cromatóforos localizados · sobre todo en el cuerpo
papilar. Examinado atentamente el infiltrado difuso se comprueba
que está constituído por la coalescencia de focos redondeados dispuestos alrededor de las venas, arteriolas y capilares linfáticos y
sanguíneos. En todos los casos se observa una marcada licuefacción
del endotelio, pero los vasos permanecen siempre permeables y están repletos de hematíes. Sus paredes son irreconocibles por estar
infiltradas y disociadas por las células inflamatorias; en algunas es
posible reconocer una marcada proliferación de las células periteliales. Hacia la periferia de la lesión el infiltrado se distiende en forma de manguitos perivasculares, lo mismo que nacia la profundidad;
pero en ésta hay una activa emigración que hace que una gran cantidad de linfocitos y células linfocitoides se interpongan entre los
haees colágenos intactos dándole un aspecto disociado al conjuntivo
de la porción profunda del corion. El estroma del infiltrado está
constituído por finísimas fibrillas colágenas que forman un plexo
inextricable y entre cuyas mallas circulan las células anteriormente
descritas. Al lado de las fibras colágenas se ven escasas fibras de
fibrina. Las fibras elásticas están desplazadas o destruidas en el
dermis superior; sin embargo no es infrecuente observar finas fibras elásticas en pleno infiltrado, llegando algunas veces hasta ponerse en contacto con la capa germinativa de la epidermis. No se
han observado ni células gigantes, ni células epitelioides.
Ya en este estado precoz se observa una dislocación pigmentaria consistente en una disminución de la melanina en las células del
estrato germinativo y un aumento de los cromotóforos que se mezclan sin orden determinado con las células del infiltrado inflamatorio.
En resumen, se trata de una pápula dermo-epidérmica con ligero engrosamiento de la epidermis localizado a las crestas interpapilares; edema del cuerpo mucoso por cuyas células diS(,-urren numerosos linfocitos. En el estrato germinativo se encuentra una disminución de la melanina normal, perdiendo en ocasiones sus células la
forma prismática. El dermis se encuentra infiltrado por células de
diversos tipos, y cromatóforos localizados sobre todo en el cuerpo
papilar. Estos elementos adoptan forma perivascular fusionándose
Y proouciendo la difusión del infiltrado. Los vasos sufren lesiones
endo y periteliales. Hay desplazamiento o destrucción de las fibras
- 15 •

��mon a otra. Igual cosa puede decirse de las alteraciones epidérmicas.
Precisamente a estas variaciones cuantitativas de las lesiones alterativas de la epidermis y de las del infiltrado inflamatorio dérwco
es a lo que las pintides (León Blanco) deben su variado aspe-;to clínico.
Según su aspecto morfológico estas lesiones reciben los nombres
de pintides tricofitoides, sifiloiaes, psoriasiformes, eritemato-pigmentarias y en sábana para designar su parecido con las tricoficias de
la piel lampiña; con las sifílides terciari~s; con las placas de psor,aeis; o para señalar la pigmentación sobre un fondo eritemato-escamoso o su extensión en superficie.
En_ la epidermis se observa siempre paraqueratosis muy acentuada en las pintides psoriasiformes; escasa y dispuesta en fondos
discontinuos en las otras variedades. Entre las escamas paraqueratósicas o córneas se observan costritas lenticulares formadas por la
desecación de pequeñot focos de espongiosis que en el curso de la
evolución epidérmica son empujados hasta la capa córnea.
Cuando fol hay paraqueratosis la capa córnea está engrosada
(queliilv~is) y m:.:estra una descamación abundante. El estrato granuloso está hi~rtrofiado en los sitios en que la hiperqueratos;s es
marcada y falta e:1 las paraqueratosis. El cuerpo mucoso está engrosado (acr.r.t.csis) en casi toda la extensión de la biopsia y siempre
en las crestas interpapilares que llegan a alcanzar una altura doble
o triple que lo normal. Pero en un mismo corte P-1 lado de esta acantosis se observa una marcada atrofia del cuerpo mucoso, restring:
do a la porción "pidérmica que reviste el vértice de las papilas (prntides psoriasifvrmes, sifiloides) o bien extendidas a toda la epidermis (pinfrles en sábana, tricofitoides) en cuyo caso desaparecen las
crestas interpapilares en un largo trecho del &lt;1lrte.
]j)n las pintides muy infiltradas (sifiloides y psoriasiformes) se
observa una activa emigración de células a travé6 del cuepo mucoso
de Malphigio atravesando los espacios intercelulares ensanchados
(edemagiosis) muy pequeños para ser perceptibles a simple vista,
en loo que se acumulan polimorfonucleares en vías de regresión. La
exocitosis epidérmica está formada por leucocitos en las lesiones no
alteradas por el rascado, pero en éstas, que son la mayoría está formada en gran proporción por polinucleares que como ya hemos dicho
se acumulan en los focos de cs¡iongicsis, formrndo Yrrdaderos absesos intra-ep;dérmico3.
- 18 -

El pigmento melánico estª· u"ismmmdo
• ,
germinativa.
en las células de la capa
. Las células en necrosis de liouefa . ,
qmera otra lesión del Mal del Pinto. cc10n abundan más que en cualEn la dermis las papila
t,
l?n:iatosis; pintides en sában!) ~se;::i ~\~rgadas
_Y ensanchadas (papi1
1~1~1
ya
peruiptible
a
simp'.e
~sta
~
º
mdic_a
una atrofia superf
c!fuicamente, todo el dermis s
. · n :i,s prnt1des muy infiltradas
filtrado inflamatorio que hac1~)!rio_r Iesta ocupado por un denso inen forma de manguitos eriva º Jf 1e sana q_ue le rodea se extiende
n:iente por linfocitos y plfsmocit~ ares. Está constituido principal8
fibroblastos reaccionales es
ª los. 9ue se agregan histiocitos
!os Y n_eutrófilos. La cantida~ª~ªe ~r~por~t~n de mastocitos, eosínófi~
mfere10n sobre-a1fadida. A esta
fs u!timos aumenta cuando hay
e~ proporción variable muy ns ce u as siempre se unen melanóforos
pigmentarias, a las qu~ dan suumcoelrosos_ en las píntides eritematoor apizarrado.
Entre
los
histicic1·tos
ha
b
· rto numero
,
o servado Leon
· Bl aneo con constancia
un cie
de ellos nunca
1 nd
tene_i:, de1;tro de su citoplasma r ª~ ~ antes, que se caracterizan or

f

~f

:dtmen mtensamente por la h!n?;tª~_granulaciones cromófilas ~ue
o de Gallego), redondas o fal~if~~~sª y la fuschina básica (méEl infiltrado está orientad
yos endotelios están tumefado~ pir !as arteriol~s y las células, culuz vascular. Estos vasos, así cd ac1endo 1;&gt;rommencia dentro de la
~re todo en las papilas donde se
los ca¡;_nlares están dilatados sol o. Esto explica el hecho de que ~~ ved casi en contacto con el epiterajoe~blas en esas lesiones se obse~~a~ ~~;~ ~ra:
illcuidadosamente
5 r antes de color

fº

1

. En las pintides poco infiltrad
. .
!i~TJgi~s dEenso,llaungue está co~!tifuf:it~dep~:~osába_na) el infiltrado
d
· n e as forman m
"t
.
s mismos elemento
~os con poca tendencia
angm os perivasculares más o
s
;:'Z!untivos grues?s _interp~e~~~~h~~t~or ellos se pueden ver

t~~~~:

mis 'e~~li~t;~la~~~dicado anteriormente~ri iior~ió~ :::,,~~~~it~~l

1~~=

En estas mismas lesione
::Jaestá repleta de lámina~ s:ó:::srv:s~rqut.ifs_tes epidérmicos cuya
.
a i icadas como telas de

- 19 -

�EN QUE
LA
QUE LA
FO SECRECION PIGMENTOSA
El estrom&amp; del infiltrado está constituído por finas fibras colá·
genas dispuestas en plexo apretado y que discurren entre las células
del infiltrado, a veces sólo pueden evidenciarse por las impregnaciones argénticas, sobre todo en los infiltrados muy densos.
El tejido elástico está disminuído en el infiltrado; pero a veces
surcado por finísimas fibras dispuestas en pincel; en el resto del dermis la cantidad de tejido y propiedades tintoreales son normales.
La melanina está disminuída en las células del estrato germinativo. En el dermis los cromatóforos están siempre aumentados y se
les encuentra en proporción notable en las pmtides eritemato-pig-

11

mentarias.
En algunas biopsias se observan agrur,aciones vagamente foliculares de fribroblastos reaccionales de fonna fusiforme o irregularmente redondeada, de citoplasma claro, homogéneo, débilmente ad·
dófilo; de núcleo central, pobre en cromatina. Tienen semejanza con
las células epitelioides. Por lo demás, mmca se han observado células
epitelioides ni células gigantes de algún tipo.

\'.

LESIONES

DISCROMICAS

1862.- Don Juan J. León (1) en su trabajo "LA T:IBIA ENDE-

MICA DE TABASCO, CHIAPAS Y EL SUR DE MEXICO", dommento valiosísimo por su originalidad y valor científico, ya que durante muchos años todos los que escribieron sobre Mal del Pinto no
hicieron sino repetir lo dicho por aquel investigador; considera la
palabra Tiña, impropia, conservándola como sinónimo de "Mal del
Pinto" y diciendo que consiste en un cambio parcial de la piel, ofre- .
ciendo las variedades blanca, rosada, azul, violada o morada y negra.
El Eritema tan marcado que este padecimiento presenta en el individuo blanco no le pasó inadvertido, expresándose en la siguiente
forma: "Es muy triste contemplar la piel blanca del pecho, rostro y
brazos de una linda joven ofreciendo los principales caracteres de un
Eritema". Observó con una lente que la piel ofrece el aspecto granu•
jiento de la naranja bien madura y cierta exageración en sus arrugas naturales.
Al hablar del período de descamación se expresa en la forma siguiente: "Debajo de las escamitas epidérmicas Que se desprenden,
reaparece siempre el color anormal de la piel. "NO CABE DUDA

1 ¡

1

co~11~
f

Aun cuando disponía
permitían asentar
de muy pocos element
3
de la Tiña, exceptoqf e ndo había una lesión orgáos_, 6 autopsi,as le
"
as e la piel.
ruca caracter1stica
Las alteraciones d 1
.
subyacentes
e
epidermis de end
Las células e~iié~~strqa pa1tP e_stas alter~cio::S ~~ las ded las capas
da de la piel •
ue constituyen la ca
.
son e textura
chadas y ca~r:::;:n:diigura poliédrica rei~irig:-~n~aria o colora~
jado o capa de llfalphig!~, .con la capa siguient; q~:n f~~me acomlo
hine enre-

ª

"L papilas se
cede a as
la de las 'l encue~~r~n hipertrofiada
.,
ducir loo trastornce ~as ep1te~_cas y aún bastas y su, al~era_,1on preb~al de la epide;~e ~ec~ec10n de_! pigmento.
s\ s¡°1o para pronwrse a la capa cór pier en su figura y el tint ce u as de la capa
de manera u
nea como normalm;nte
e en vez de dismiI ~fl~nin_a está_ allí en est;d~u:enta la i~tensidad;
mentarias e~ ~e:
e simple imbibición" .
granulac10nes pig-

.¡:;

fibroso
No Yencontró
alteración morb osa alguna en los teJ.idos h
cartilaginoso
·
uesoso,

lS68.- CHASSIN (2
negro o azul colorad
) considera tres es ecie
sino aspecto~ dife
o y bla~co. Tojos ello~ s del padecimiento:
nocen siempre unr~~tes
,c~n epocas de aparici: sucesivas
V!ene_n a constituír
ipo umco.
que recola capa
Admite
que la parte de 1a piel
.
que
el pintoio f iene su origen,
.
. se llama cuerpo
mucosodonde
de Malphi
e~

Explica la pato • . .
g ·
como un filete
gerua d1c1endo: que los v 1.
de células más ~uyf delgado entre las cimas Js ¡°s que se extienden
gestionan lentam!º undas del ~uerpo mucoso edas papil~s. y la capa
c~tidad más abu~~~ :glomerandose asi en el ~e~fph1g!o, se con-

=~~a~e~~o
~ circufa~ió!ee:!!~~i;aii!mentaria J~eº !~et~~~:e.uli
, an o menos en gran parte· f~~!~sp;nderia, si no en su
,

• 21 - 20 •
1

y

ESTE VICIOR~!t~ NUEV~ CAPA
V:,CIADA QUE
alteraciones di n
con el microscopio las es
_:ARTICIPA DE
cualquiera
otr;
:s
de
no~~rse,
siendo
iguales
a
:mitas,
no ofrecen
,
camac10n".
s que proceden
de

an ose una verdadera

��'

1

1

autor. (Considerar un hongo como agente patógeno).
Encuentra en todas las formas del Pinto granulacionei. que teniendo el tamaño de una micra se localizan ya en las células del cuer·
po mucoso, ya en el dermis, existiendo en mayor cantidad en el Pinto
Azul y menor en el vascular y el atrófico.
En el estudio de los pintos epidérmicos encuentra iguales altera•
ciones p11ra la capa córnea en todas las variedades, las cuales sin embargo no son de importancia; llamando la atención únicamente el hecho de existir granulaciones pigmentarias en la forma azul. El cuerpo mucoso del Malphigio se encontraría atrofiado en la forma des•
pigmentada en tanto que lo e~taría hipertrofiado en el azul. Las granulaciones pigmentarias casi no existirían en el primero en tanto que
abundarían en el segundo.
En el Pinto dermo-epidérmico por Jo que respecta a la epidermis,
las alteraciones son las mismas para las dos variedades: atrofia de
casi todas las capas y ausencia de pigmento.
En el Pinto vascular existe en el dermis una atrofia de las papilas y en ocasiones no se fija muy bien su limite con la epidermis. La
red vascular es extraordinariamente abundante así como el tejido
conjuntivo que se encontraría circunscribiendo elementos celulares
especiales; no existiendo alteraciones de los sistemas nervioso y vas•
cular.
En el Pinto vascular existe en el dermis una atrofia de las papilas y en ocasiones no se fija muy bien su límite con la epidermis.
La red vascular es extraordinariamente abundante así como el tejido conjuntivo que se encontraría circunscribiendo elementos celulares especiales; no existiando alteraciones de los sistemas nervioso
y museular.
~n el Pinto blanco lustroso o atrófico las papilas desaparecen,
ahogandose los contornos de los vasos e invadiendo el coniuntivo
una gran extensión del dermis, no alterándose como en el anterior
los sistemas nervioso y muscular.
Describe como fase final del Pinto blanco, la presencia de ulceraciones que suelen encontrarse aunque raramente.
En el pelo no encontró alteraciones en el Pinto azul: no diciendo lo mismo para el blanco, en el cual existe una atrofia de la papila
y hay falta absoluta de pigmento de las celdillas que lo rodean.
• 24 -

reswnen: no cree en 1ª existm.:ia
" de un hongo esp;;dfiéo de
esta En
enfermedad.
Si el hongo existiera (continúa di .
der:i,rlo como el agente causal t d
c1cndo)' no sería lógico consira71o_ne~ en que por las condlci~ a vez que se le describe en prepa•
eX1stlr mnumerables cuerpos ext~a~nos.
en que fueron hechas, pueden
El Pinto debe dividirse
4
teraciones: Azul O negro c en formas, cara7terizadas por sus al' on un exceso de pigmento
Blanco simple: Ausencia de ¡;igmento.
.
Pinto colorado: caracterizado or
.
da con destrucción parcial d 1 . P una vascularización exagera•
Bl
e cuerpo mucoso y de la capa córnea
aneo lustroso· en el c
.
·
ción de las papilas cuerpo 1 eX1St e una atrofia o total destruccómea.
ucoso con adelgazamiento de la capa

y

1:

1889-- Téllez (12) conclu d' · d
cas del p~~to son las señaladaic o:c;n / que las !esion!l5 anatómideformac10n de las papilas dérml . · uan. J. Leon: hipertrofia y
s~ de Malphigio, del pigmento de 1:~s ~e~!firac~onrs del cu~rpo mucosi erando que de Ja mancha azul se
~s e a capa cornea; con•
to no sucede en algunas e
pasaria 1uego al negro y si essitios infectados a zona/n~º~ª~, es por el hecho de trasladarse de
en las coloraciones del Pinto
o~enf s. Compara la metamorfosis
ce: "La pigmentación en el
as e os derrames sanguín~os y diria colorante de la sangre e~uerpot humano pr~cediendo de la mateconsecuencia el Mal del P:nt ~a ;ansformac10n de la misma• y &lt;in
la sifilis, da lugar a los c:m~~ien una ~!1Íermedad venérea' como
0
forma especifica de la sífilis exa:t~~~~~~~,1_ n que se advierten en Ja

ff

°

. Se_ refiere a los trabajos de D J ,
.
.
1rncrof1to en las escamas de
.· t ose Ma. Iris, quien encontró un
1
te causal. Sin embarj!"o Télle os pm ~s, al cual consideró como agen•
camas de la escarlatin~ con~! enco~ ro elemento i:léntico en las es0
8
debían clasificarse entr~ las d~~~ti ~ue,.
dos enfermedades
1
1
t~~icción con Ja especificidad que se ~ ~?s
~
do
que
est~b~ en con1
mitir a priori cnn él, que el desarroll ª
~ a e~ta ultnna o aden todos los casos de extravasació
o de, un microf1to. ~ constante
mentación.
n sangumea o alterac1on de la pig-

¡1ª
ª ª

Seiiala los "empeines" como principio del padecimiento.
· 25 -

�.
dera él padecimiento como ~na.
Viramontes (13) cons1h d1·taria localizada exclusiva1894--. . .
ntag1osa m ere
'
dermitis crornca, nom:~taria de la piel.
mtJnte a la capa p1g
.
caso de caraté con hiperquera1903,-Darier (14) describe un
.
y plantares.
to61S pa1mares
.
b" t de escamas, las unas
"La piel era uniform~~ente roJa y cu ier a
con surcos .
t'
d
deforma as Y
.
ue loo diversos hongos del car~ e
elo pero alteran su nutr1c1on,
1904.- Jeanselme (15)_ dice
no atacan las uñas, no mf~t~~~c:d.fs d~ una foliculi}is f1br01de, p:;
atrofiandose y carn:~o~º;r elevaciones córneas analo~~t: ::spiel
diendo ser reemp az. mo tiempo que la ep¡jerm1s se e
; arecen
las querat~s1~~~:,Uts pliegues normales .se i::;:e~;r~fpe~qu~ratosis

4¡

:
11

~~ue:ises;rofupnla~~r:~l~~~:fndo:ea:g:~n~~~~l ecaasllops~:!~sd:~~a::~~;
palmares Y
.
t b"én las mucas ,
.
b' d
rosas. Los caratés mva1:fen~:1d~ los labios, meJillas, encias, ove a
manchas sobre la cara b !ano prepucial y vagma.
.
ngua mucosa a
.
palatma, 1e
,
di e. "Las glándu1as su190-l -Angel Gaviño Iglesias \16) noi es~a~do alteradas en su
orí aras·, irrigadas abundantemen. e ~s!reción que retenida en los
1un!ón secretante producen ~~::eft~ción especial, siendo la
1
~~r~e:l ;¡~~~Efiª~t~f!:n~~ªde los bul:o~ 0 ~~:is e~~a~ag:;~~~iones

t

1

fu~~~~

~~~~sa

p~~~::Jªs~ó;i:~~;~l~e?e::d;: :apiu
ri;o~fl~~~fo~• 1:.S;•g~~:
c~ndo a la destrucción completa_!1º J1e suf~e el conducto y la irnt~aa lesión es debida a lf i~:t'ff~~~ndo a atroftarsufe ést_e Ya:!n1~n:::
. , que se propaga a
'
mucosa s re igu
"
cg~~~nte el cabello desaparebce. tLodªoc!~~o que se refiere al pigmento .
b" notables so re
gunos cam ios
t
ado por la vascula. d ¡ considera carac eriz
t
sa al
El segundo peno O O
d 1 ida pero comunmen e Pª
. ..
uede durar to a ª v ' ·
álida, seca y rasrizac10n, el que pi ;el se presenta muy blanca, p f ilidad y caen, .
tercero; en este a p. idérmicas se desprenden con . ac nto Las cel-

h:efoe:~~:a:uy p:r;

~f~~ll~a:a c;!~r:a~~~ld~ ~n~~=~t~;en
P::tt~i~~f.
dillas de la epi. erm~e~ o de Malphigio que en el p_eno e~an vestigios
co;op~~ro~~)s ~eelo~ser~aba clarame!\je:ii~:s d~l (ajido conjuntivo
mde e·¡ . En su lugar ha vemdo una p
- 26 -

\

facilmente reconocible: una verdwfara esclerosis que tiene en esle
último estado el aspecto de una cicatriz. Esta lesión queda limitact:l
a la zona ocupada por la infiltración microbiana sin extenderse má,;
profundamente. Los fondos de saco a donde vienen a terminar las
asas nerviosas y vasculares (arteriales y linfáticos) están borrados,
reabsorbidas las terminaciones nerviosas. Las glándulas cebáceas y
los foliculos pilosos han desaparecido o no han dejado sino vestigios;
esto debido al tejido conjuntivo que los ha ahogado. Las glándulas
sudoríparas situadas más profundamente en la zona no atacada por
los gérmenes han quedado casi intactas, si bien debido a la compresión de su canal excretor, algunas se han atrofiado; otras están cruzadas por hacecillos de tejido conjuntivo, no quedando en ellas sino
vestigios de tejido glandular. Los pelos han desaparecido en su mayor parte y los que quedan están incoloros y deformados, habiendo
perdido su pigmento.
1909.-Toussaint (17) fué el que creó las bases sobre las que
habría de erigirse la histopatología moderna del Mal del Pinto.
Practicó estudios en biopsias hechas sobre manchas azules, rojas y blancas (Estas últimas parecen corresponder a manchas de
vitiligo) del dorso de la mano y de los dedos y de la cara anterior
del antebrazo. En todos ellos encontró idénticos caracteres en lo que
;ie refiere a consistencia, elasticidad de los tejidos, resistencia al corte, facilidad de fijación y circunstancias para obtener los cortes al
microtomo. No encontró la resistencia propia del tejido cicatricial
en las manchas blancas; al contrario, alguno.s caracteres en lo que
se refiere al tejido elástico que lo separa del tejido cicatricial. Hace
notar que muchas de las b:opsias no llegaron sino hasta el tejido retjcular por lo que no observó pelotones de g1ánju\as sudorípai:as ni
pelos completos. Empleó inclusiones en celoidina y coloraciones con
anilinas así como hematoxilina en sus principales fórmulas .
Hace mención de los caracteres comunes a las 3 clases de manchas. Los cambios por él encontrados en la epidermis son de poca
importancia. El stratum córneo solo presentó en sus capas superficiales una exfoliación de las láminas córneas mayor que la observada en la piel sana. En algunas manchas rojas había lugares en los
que la capa córnea presentaba sus elementos lameliformes separados entre sí, pern sin notarse la exfoliación de otros sitios. En el
stratum lucidum no encontró alteraciones, conservando sus celdillas
bien caracterizadas, sus núcleos bien perceptibles al igual que las
granulaciones de quera.to-hialina. Le llamó la atención el hecho de
- 27 -

�ilXlld:ri . . . .

-

.

:;:.:itilr6...,4:=
'ª Jit 1
• n,&amp;Jilli

-

-• -

�d b papilar se presentarían habiLos vasos que forman. ~a 1fe~o:~e- sangre y dilatados.
tualmente en la mancha roJ .
e estimaba las manchas ~e los
R futo. la teoría de Chassm qui .. del mismo padecmuento,
e
f
de evo uc1on
ll
r a la
diversos col~:e~c~~~lo :O~el mismo_ en el c~~;~t!~:\ 0::~sación
no es~i;;.ntfanca una cicatriz, eudes le¡osa~iónº basófila de la substanmanc
. ti·vos •. encontro egener
de
haces con¡un
cia colágena del dermis.
. en las preparaciones de
1921 _ Joaquín González (18) º~~~~~ era normal en su espe-

~~1~~;r:;:~~~:a~~~tó~~~se~ireªeit~f;io ~f1~~:~t~~t:ice~u:~::i:

Jucidum y el cuerp? _Mu~osoes a las células del cuerpo mucoso.
rten ram1f1cac10n
.
erJos que pa
M 1 h. &lt;Yio las celulas cons
10
.. basa¡ . de
ª P colorac10n
·
· · nuc¡ear·, yba
En la porc10n
. la capa1debuena
vahan su vitalidad, maru~esi! r:~icula blanca la célula degrada a
medida que se avan~aba ac
hasta quedar destruida.
h
mbrosas las papilas perma. . d 1 s manchas erru
En Ja porc1on e ~
de las regiones blancas.
,
¡
no as1 en 1as
¡
nec1an norma es,
.
:¡.
) consideraban que e co19
1925.- Peña Chayarría y Shiley ~i~~entos producidos por honlor de la piel de los pmtos se de ia a

r
'

gas.

.
mo rincipio del caraté.
Señalan el empeme ca
p
t l ep'1dermis dermis y
··
presena
a
'
1
"A rimera vista una !esc10n arasitados por un gran cong aparte def teji?o cel~~~~~~c~t:~!f~Jent?s que se ;::p~~ª! !~e:f:S
merado m1ce1iano,
. enetrar las celulas se ªº
cho en trecho Y q~e sm Plas rodean por completo.
lugares, de tal mo o que
.
ntrándose en algunos
"Casi no hay reacción inflamlatod~ªy' i~;~ionalmente algún plas. Jo-ún mononuc ea .
lugares del der~ns ªo-~pa~iento miceliano" •
.
macellen Y algun a,,
t
o'rneo está h1pertroel stra um c ·
· fiel
"Más deteni_damen~e ~e veEiu~ongo se enc_o~t;,aría a partir
fiado y no conti~ne m1celao\a capa del Malph1g¡o .
stratum granuloso atacan o
.
ié en la errónea teor!a micósica.
l ") No quiero har¡r _luc~~~lcto el trabajo.
dntn.~ "~ por no hncrr m s in

- 30 •

1

1

Si mencionamos estOI

"El Dermis está en algunos casos muy parasitado, en ocasiones
en la vecindad de los contornos de los vasos sanguíneos".
"En el período activo del caraté hay una tendencia a la hipertrofia del stratum tórneo; por el contrario cuando el padecimiento
se encuentra en un estado avanzado hay una atrofia del cuerpo mucoso, apareciendo la piel lisa y desapareciendo las crestas ínter-papilares. Esto se presenta en el caraté acrómico, desapareciendo el
pigmento de las células basales, las cuales degeneran y atrofian,
siendo reemplazadas por hacecillos de tejido conjuntivo, no encontrándose micelios en las manchas a crómicas".
Es de notarse el hecho que estos autores no hayan encontrado
infiltración dérmica.
192u.- Pablo A. Suárez (citado por Helia Bravo Hollis) (20)
señala que en todos los cortes la epidermis acusa defectos de queratinización incompleta.
"En el espesor del dermis se observan conglomerados de pig-

mento que se tiñen en azul con el ferrocianuro de potasio y ácido
clorhídrico; no existiendo infiltración celular ni neoformación, pero
sf vascularización".
Concluye que se trata de una anomalía de pigmentación del dermis, •sin signos concomitantes parasitarios ni infecciosos que hayan
podido ser descubiertos en el laboratorio.
1927.- Pallares (21) encuentra que bs lcs10nes histológicas de

las manchas son comunes a cualquiera variedad o peculiares a deter-

minada clase de ellas.

En todas encuentra atrofia de la epi&lt;lermis, caracterizada por el
menor número de capas celulares del epitelio que muy frecuentemente no pasan de 8 contadas por superposición de nú~leos. "Otro
carácter común es el adelgazamiento de la capa córnea que fisiológicamente tiene un grosor mayor o al menos igual al de todas las
demás capas reunidas, y en los cortes &lt;le piel manchada apenas llega a una cuarta o a una quinta de ella y se encuentra disgregada,
como formada por láminas superpuestas". A menudo también los
estratos granuloso y lúcido, son menos manifiestos y aún hay veces
en que la capa Malphigiana pasa a la córnea sín interrupción, disqueratosis semejante a la que se observa en los globos epidérmicos
Je los epiteliomas.

"En las manchas plomizas lo que predomina es la enorme cantitlad de pigmento melánico, que se ve tanto en la epidermis como en
- 31 -

�1

·1

r

1

1

el dermis; en la capa germinativa del epitelio, es abundantísimo tant•.J intracelular como extraprotoplásmico: formado de granos finos
! conglomerados mayores; se le encuentra claramente en capas mas
superficiales y se llega a encontrar en la capa córnea".
Es igualmente abundante en la dermis, extra e intra-cdular en
los cromatótoros que son abundantes y tienden a agruparse alrededor de los vasos sanguíneos.
·
Pallares señaló el hecho interesante de que la infiltración pigmentaria se encuentra a veces en territorios papilares aislados y
exactamente circunscrita a ellos, y que por el contrario, otras veces
una papila es la respetada entre las vecinas que están pigmentadas.
En las manchas blancas encuentra escasez o ausencia de pigmento melánico, notable atrofia del epitelio y de la capa córnea.
Notó igualmente que las papilas son poco marcadas y en varias ,
ocasiones la membrana basal dibujaba una línea recta y un trayecto relativamente largo, y solo ligeras ondulaciones se aprecia.han en
otras partes. "Parece que para llegar a estt) estado existe antes un
proceso de crecimiento y alargamiento de las papilas, y que poco a
poco se estrechan en su base, no siempre en proporción al resto de
la superficie papilar, hasta que desaparecen por completo o quedan
totalmente desprendidas, dando así la forma totalmente rectilínea
a que nos referimos".
Llamó su atención la escasez de glándulas y vasos sanguíneos
y la super-abundancia en el dermis de haces colágenos, no habienfo
podido corroborar la degeneración basófila de los haces elásticos de
que hablaba Toussaint.
La doparreacc1ón fué extraordinariamente positiva en las porciones de piel hiperpigmentadas, sienJo negativa en las zonas vitil\goides. Las celdillas de Langerh'lllS se encontraban mucho más
abundantes en la zona pigmentada: situadas especialmente en la región basal pocas se veían rn las primeras hiladas malphigianas.
"En las manch11,s rojas hay en el dermis mayor número de capilares y vasos sanguíneos qne en la piel normal; los que se miran llenos de glóbulos rojos". (Subraya Gómez Alauís). "Existe ademis
infiltración superficial dérmica muy marcada con predominio de
plasmocitos que tienden a agruparse alrededor de los vasos y esto
sólo en las manchas rojas claramente apreciables, circunstancias ést 1s que explican que otras personas al referirse al Mal del Pinto el l

.

- 3•&gt;

general, hayan afirmado haber
Ptemmeas,ntof.mb elánico escasea. Dic/~callonatrrado escasa infiltración" El
, 1 ras nervio
• ,
es que OchC1t
·
ª:t;~~!~1~r~~e ;e~}o~:~\ó~a; fibiill~~n~~ en l~~a:itio~ª d~!J~
pilosos y glándula:nss~~~:~:.ª1 vez anormales, ene~~r:s:a f~li~:!f

!;

En las manchas cafés encon ,
pa basal de la epidermis constitutr1'doasgranulaciones
por pigme t obscuras
, . en la caEn resumen por
n o melamco.

:Se!ll:~
~!~:~
L
.

~e~ie;:~
1

l~t! ::~!i!ª~u~i~~a~::o r!~!ric ent toen e en las vitiligoides
en uallni as roJas se individualiz
.
e camente se advierte¡ y
;;~!tuna_ ,con~estión sanguínea (que
"L
.1
rac10n bien marcada
a pie no manchada de 1
.
=~e ~ron~s caracteres anorm~fe:nf~~~os del Mal del Pinto pretrándose ft~:Jah~chfs en_ lugares dÍsknte~ &amp;~elase practicaron cordas irregul
e a epidermis papilas
s manchas; encongada form:ar:1~:t1 ,Y fOrciones li~eales de f~~as~trcadas, _distribuíto melánico más ammas disgregadas; escasa ca , _capa cornea delmlnativa". "En ef fen~s regularmente distribuíd~tidadl de p1gmenno está disminuíd erm1s no existe infiltración. en a capa gergadas de pigme ta y se ven escasas células de i· la vas~ula:ización
ciaciones hech n o, datos que confirman histoló ipo conJuntJvo carfermos".
as acerca del estado general de rca~ente
las apreª piel de estos
en-

i!~

1928.- Howard F
gicos
de biop ·
?X &lt;22 1 dá a cono 1
flll!as y espar~r: practicadas en individuo~erc os resultados histolóLas b.
. as y con total o parcial des on manchas azules diiops1as fueron estudiadas
pigmentación.
dermi~ ~~ :~~~hea ~ul ~iseminada, !i~;ae~o~r. Walter J. Highman.
08 g{ne:ales alteraci~~~ !~~~nto; la epi:itum córneo
0
eras basales se encuentr y ammo~o. La red del Malph~r?sor. El
.
an vacuohzadas con un , 1 ig10 y las
epidermis r
nuc eo central
La
existiendo
grán I p esenta una pigmentación
·
ble de fibroblas~o~s. en las capas inferiores y u~ue,
no es consideracon~ínua;
numero

e: J!f;f

~/r:

La región 8 ub-papilar
.
capilar
muestr d
es Y una marcada infiltració~
- 33 •

1.
~ ero, dilatación de los
1 ro astos que se disponen

1

�.gmr,!Jl:,j•n · :

--

11&gt;1

liteWm..••· MJijlt¡.lflllrt;W

�La capa de las células poliédricas en la porción hipertrófica,
presenta un número variable de capas düíciles de precisar numéricamente; en algunos lugares se pasa gradualmente de esta zona hipertrófica a la atrófica y en otros desciende bruscamente el número
de capas, acabando por desaparecer totalmente el epitelio de las antiguas manchas blancas.
En los espacios inter-celulares no es raro encontrar leucocitos.

l

La membrana basal está en algunos lugares un tanto engrosada, conservando su refringencia y permitiendo distinguir de trecho
en trecho diversos accidentes: espinitas, denticulaciones, etc., que
corresponden a la inserción de células situadas sobre sus dos caras:
en otros lugares esta membrana se ha adelgazado y en algunos sitios ha desaparecido totalmente y estos lugares correspon:ien a los
puntos donde se observan acumulados los cromatóforos cargados de
pigmento.
Al nivel de la porción hipertrófica de las manchas azules las papilas dérmicas conservan su regularidad estando ensanchadas y a su
nivel el epitelio correspondiente está atrofiado. Por fuera de la región de que se trata, las papilas pierden su regularida:i; observándo1,e franca acantosis. Al nivel de las manchas secundariamente blancas las papilas desaparecen por la degeneración completa del epitelio
que en esta porción queda reducido a uno que otro vestigio.

1

'1

1
1

El cuerpo papilar está integrado por haces colágenos y por fibras
elásticas que tienden a reunirse particularmente al nivel de la túnica
propia, acabando por quedar reducidas a muy finos haces que se resuelven en escasas y delicadas fibrillas que se insertan perpendicularmente a la superficie de la epidermis.
Es pa1ticularmente notable la intensa congestión de la porción
subpapilar en la zona hipertrófica que se extiende hasta las papilas
del tipo vascular aunque sin llegar a presentar la intensidad que tienen en las porciones basales; de una manera concomitante se presenta una infiltración intensa con elementos variados de origen mesenquimatoso: fibroblastos más o menos alterados, células en clamatocitosis, elementos de cuerpo ¡rigante en diversas etapas de integración
plasmodial, leucocitos de distintas variedades y abundantes cromatóforos que tienden a disponerse electivamente en torno de las papilas
insinuando sus prolongaciones filiformes en el seno de la porción epitelial y a formar grupos en torno de los vasos: la morfolog'Ía de estas
células permite sustentar la opinión de que poseen movimientos ami- 36 -

boides, no siendo absurdo
,
matoblastos se agrupan elrct~!!~ a titulo de hi¡xítesis, que estos croa la producción de substancias q ~nte
el s1t10 ya señalado merced
: cti~mo las prolongaciones está~~~:sc~cas positivas; tanto el so~ --:amente pueden im re
e granos de melanina ue
la técmca señalada por Rí~ ifo~:~ea.por las sales de plata siguie~do

tP

Las glá~dulas sudoríparas como
.
grandes porc10nes de su epitelio con lo obs~rvo Toussaint muestran
p~fundamente alterado que llega a ~pecto irregular, hinchado y tan
SI os que no tardan en esclerosars ,,esaparecer quedando un tubo o
e .
1933.- Grau y Trian (25
~rte_ practicado en el ~rde áe heS:{ la__descripción histológica de
doen o ph1el sana .Y. borde activo (fijado :~s:?n _dde la mancha comprencon ematoxdma-eosina),
iqw o de Zenker y colorea-

:If

la ~pide:mis.-Hiperqueratos;s -Ad 1
.
. teep1der_n11s con tendencia a la ;t~of'1 e glazam1ento considerable de
m rpapilares El pi
t
Y a argam1ento de to
la ~na afectada lleg!!J~; J:s:n~uentra notablemente disr::_i~~f
existe abundantemente en la bisaie;:~a~n algunos sitios en tanto que

ª

J~s~~

Las papilas del dermis se encuen
•
En las capas papilar y sub a ·1
tran epsanchadas y con edema
cromat?for?s cargados de ff¡J;i!~t hai. un extraordinario número d¿
enlldotelios ligeramente engrosados yº· os vasos. so~ abundantes, con
~ en. Algunos linfocitos
·
con pobre inf1ltrado de Plazmapilar; en la subpapilar se rio€a~1~orfo-nucleares invaden la zona paun manguito delgado de células r~nods vasos capil~res rodeados por
1936
on as y cromatoforas.
-- Montgomery ( ·t d
: cotolor a~l~do de las lesio~~ s~ "áe~ePaidodCastelló) ~26) dice que
en . me!am_co depositados en las
os e~sos depositos de pigrelativa d1Smmución en la epiderm~.apas super10res del dermis, con

ª

tad En el cuerpo papilar los vasos
ma os en algunos sitios, sin existir aS:;ncfe~t;an_ proliferados y dilaque el aspecto clínico es el de una en! o e_óp1gmento; en tal for.
co orac1 n rosada.

d . A mvel de la capa vascular del d

.
tí~ulinflamdatodo constituído por linfoec~: s1~r1rior ~xist~ un infiltrao-en otehales. A su nivel hay d t
, . ~e u as hnfoc1toides y reEs
es rucc1on del tejido elástico
este autor el primero en señalar que el pigmento se en,cuen- 37 -

�tra disminuido en la epidermis y aumentado en el dermis.
1937.- Grau y Triana (27) considera como fase inicial la hiperqueratosis; la fase de estado caracterizada por las discromias se individualizar por hiperqueratosisr hiperacantosis, desplazamiento del
pigmento hacia la capa papilar del dermis, hipertrofia de las papilas
con infiltración de células redondas, epitelioides e histiocitos.
En la fase terminal omirre una atrofia de todas las capas con dilatación de los vasos del dermis los cuales se encuentran atacados de
t

I'¡

endotelitis.
1939.- Jaffé (citado por Briceño Rosi e Iriarte) (29) estudiando el Caraté en Venezuela, no encontró lesiones histológicas; no estando de acuerdo con Pallares y González .HerreJón respecto a la His-

1,

:1
'1
1

1

1
1
1

1

l,
1

1

tología.
Es de extrañarse que este autor no haya encontrado alteraciones, opinión esta última en desacuerdo con todos los demás.
1939.- León Blanco (31) al referirse a la histopatología de las
manchas azules dice que difiere según se trate de manchas de principio; de larga evolución, o de manchas que asientan sobre piel atrófica. En todas encuentra
•
disminución del pigmento en la epidermis,
hecho que difiere con Jo asentado por la mayoría de los autores; pero que había sido ya señalado por Montgómery.
En el dermis encuentra ligera papilomatos1s, y un infiltrado de
linfocitos, células linfocitoides, células periteliales y mastocitos.
Existen también algunos plasmocitos y numerosos cromatóforos
distribuidos en las papilas o en acúmulos perivasculares en la región
subpapilar.
En las manchas de tipo liquenoide se encuentra hiperqueratosis,
marcada acantos1s y emigración de células linfoides a través de los
espacios intercelulares. En el dermis : ligera papilomatosis con infil·
tración idéntica a la ya anotada; además algunos eosinófilos, neutrófilos y abundantes fibroblastos reaccionales.
En las manchas que asientan sobre piel atrófica, hay una marcada atrofia de la epidermis y del dermis, presentando este último,
haces colágenos apretados paralelos a la superficie cutánea.

profundidad. En el cuer O
~as~/;in~:!~ª~~~\~¿tit;f
por~ión superior del dermi:

~t~~~s~e ¡:;a:~n;ht8:ia8:~i~~iH;;enoides,
•

J: fªPª germinativa del epitelio q~n cf"

t~r~!:~t;;isd~i~::s~fs~~;en!rahn ~;s~;:::ct~a~~:xiS.::f~~~ :~e pie~
mas ac1a abaJo.
umenEn resumen, lo asentado or l
:unes a todas las manchas so~. dfs~tor _es, que los caracteres co1.
rm1s con aumento del mis
.
uc!on del pigmento en l
~é!_protoplasma de los m:i1~nó~o~~:e:f:
de grá~;¡~ ~
1 reyaenenelfor~a
1co.
teJ1do conjuntivo
. ~os caracteres de las man
.
.
te identicas a los de las man ;has h1pocromicas son histológica
sarse una notable disminuciJn ª~efzu)es; existiendo como es de~=~:
como en el dermis ·
pigmento tanto en la epi'd erm1s
.
En las manchas blancas vit T .
de ellas) a la fase tardía de
I 1go1des: correspondiendo (al
serva: atrofia de la epidermi undproces? .1!1flamatorio crónico gunts
condensación de la colág
s, esapanc1on de las papilas d: se_ o mento melánico.
ena con dismmudón o desaparición e;:1~f;'.
Pero existen algunas de estas m
~; p~mtlrobándose_e_l, carácter infla~~f~r~ duel apar~cen precozmentriciafes eisª !1· op1!110n de que todas las :::an~h:: blilllsmas, echándo.
mismo en esta
h
ancas sean cica
: : : e infiltradas) donde se e~c~::t~a!s &lt;!tiP?q!1eratósicas, esca:
·
mas ac!lmente los trepo. En las manchas carm lit
.
.
epidermis, existiendo aunq~e ::c:x1ste a~me?to del pigmento en la
L
sos, me anoforos en el der .
as manchas rojas ro .
.
mis.
:~t:!ª• p~es~nt:in hisioló~\~!~!~t~~ti~tº blanco o de píe! moconfl
azu es , solo que en éstas el .
icos caracteres que las
uentes, en tanto que en las ro}as e~tgmento se agrupa en focos
Leó Bl
os se encuentran dispersos
n aneo no ha podido com b
.
res han descrito
respecto a los
pro ar las }esiones que otros autoque en cualquiera otra varieda;_asos, ya que el encuentra los mismos

En las manchas de principio las fibras elásticas apenas si están
destruidas en los focos perivasculares, permaneciendo intactas en la

Blan!~3.9.- Rodolfo Gómez Farías (32) ratifica lo anotado por León

- 3&amp; -

- 39 -

�, 19!0.- Perrín (citado por Rodolfo Gómez Farías) (33) describe las alteraciones encontradas en una biopsia y tomada en el sitio de
inoculación cuatro meses y diez y ocho días después de practicada
ésta.
En la epidermis pudo comprobar vestigios del Stratum Lucidum,
hipoplasia de los stratum granulosum y principal e hipocromia y aún
acromia de los melanoblastos basales.
En el dermis se encuentra un infiltrado celular perivascular confluente, comprendido en un retículo de finas prolongaciones fibrilares de naturaleza histiocítica.
Los principales elementos de este granuloma son células linfocitoides; además: plasmocitos, neutrocitos, monocitos y fibroblastos.

1,

1

' i
11

11

1

1

'

1

Los capilares se encuentran congestionados existiendo una moderada exocitosis eritrocítica.
El pigmento se encuentra en forma granular; libre o fagocitado
en los monocitos, neutrocitos e histiocitos; sin haber logrado encontrar ni cromatóforos conjuntivos ni cromoblastos epitelailes, dérmicos o epidérmicos o células de Langhans. En la distribución de los
melanóforos se observa cierta tendencia a disponerse en forma perinodular.
En las capas más superficiales de la hipodermis las lesiones difieren en la falta casi total de pigmento, en la no confluencia de las
masas granulomatoides perivasculares, y en la más aparente hiperplasia de endoteliocitos y pericitos.
Escobar (34) encuentra en la epidermis de manchas hipercrómicas, pigmento constituido por finos gránulos y que ya intra celular,
ya extracelular se extiende desde la capa basal, donde es muy abun"dante, hasta la capa córnea.
En el dermis, en la proximidad de las papilas y de los vasos encontró abundantes células cromatóforas que aun cuando en menor
número existían en las capas profundas.
Junto al epitelio y alrededor de los vasos 3e encuentran células
de núcleo grande y claro comparables a fibroblastos en estado joven.
En las manchas acrómicas e l,ipocrómicas encontró atrofia del
epietlio y de las papilas, con espesa111iento de la capa córnea ; abundancia de fibrillas colágenas en el dermis con infiltración de células
de tipo plasmocito.
- 40 -

los

r

r!~~! ~~b:i~óx::;!~ ~~r~ª ;~!~~~ón~eticular alrededor de

Tampoco encontró infiltra · , 1
. .
.
hecho raro si lo comparamos co~ºt ebucocitdaria ru extrav~saciones
0 0 serva o por otros autores
1940.- Luis A León (35)
1
1
.
tilla y de la Torre ~cuentra
con
co aboración de los Dres. Porfia de la epidermis con defor:a~hl mlnfhas hihr~rómicas: hi~rtromento del conjuntivo presencia de~·be
ª~tpap as, en el dermis: au1 roci
larización.
'
os Y aumento de la vascu-

ª

Tanto en la epldermis c
d
.
pigmento melánico.
orno en eI errois notable aumento del
En las manchas acrómica h

.

de la epidermis como de las p!p·ty ~nf Jend~nc1a a la atrofia tanto
tienden a desaparecer En amba'.sas e ermis,. las que en ocasiones
·
capas ausencia de pigmento.
l94l.- (36) En un trabajo bl' d
..
Panamericana los investigadores pu icf O por la O_f1cma_ Sanitaria
del cuerpo mucoso con abundane1;1cuen rl!-11 en la ep1derm1s: atrofia
se localiza a la cap~ basal sino q cia dext~igrndento que no solamente
,
ue se e 1en e a las demás.
En el dermis encuentran infiltr d 1'nfl
.
constituidos por fibroblastos , linfoc·ªt
· ~tonos perivasculares
1 osose hisamt
10c1tos.
trad!':!¡¡~~;d;iop;'jºpfgmas~~i~ Y Ferretardratifican i;especto al infil.
, 10 asen
o por León Blanco.
En las manchas leucodé ·
mento; atrofia de la e ider:;cas sena1~~ _ausencia completa de pigrosis del conjuntivo, re~resent~Íi1~p;r1c1~~ alde las, ~apilas. y escledel padecimiento.
ase m , atrof1ca y c1catricial

:t~:

1

1,

t:r:~:~qp~~o/aª;!0 ~:ló!~i;n:ar~~bfjºª e~1 ªcti!;:i~ªr:e:~~~l!
rm1s ·como en el dermis en tanto
1
s~perf!ciales infiltración de células red d
dque en as, manch_as
f1ltrac1ón que continúa con los vaso h onta Y e plas~ocelulas: m. En los cortes de Caraté rojo no co~ ~ , as capas mas profundas.
autores respecto al aumento y dilatició: d~ 1~'::~f1~ofr algunos

3f

1943.- (39) Stokes B
I
los trabajos de León Bla~co e~::Jnce tngr,ahaFm haP.en referencia a
0
•
as e11o Y errer y Becker.
1943·- (40) El sabio investigador Dr. rsaac eos tero ( citado
- 41 •

�:1
'

1

i1
11

1

1
1

1
1

1

por Aguirre Pequeño) practicó el estudio histológico de una biopsia
del cuero cabelludo del propio Dr. Aguirre Pequeño, encontrando los
datos que a continuación transcribo:
•·
"Se encuentran pequeños focos de infiltración inflamatoria que
se disponen irregularmente en la dermis, tanto en las proximidades
del revestimiento epitelial como en torno a los bulbos pilosos. Estos
infiltrados están constituídos por elementos histiodes o de núcleo
pálido y citoplasma difícilmente coloreable: a ellos se sÚ'man esca·
sos linfo y leucocitos. Los infiltrados inflamatorios aparecen siem·
pre en torno a vasos capilares o a arteriolas y vénulas de muy pequeño calibre.
La epidermis situada en la vecindad inmediata de los focos inflamatorios presenta en ocasiones sus células vacuoladas, pero no se
alteran ni su espesor ni su arquitectura general. Los pelos vecinos
a los focos inflamatorios pueden desprenderse, y en los cortes se
encuentran bulbos en regeneración con más frecuencia que en el cuero cabelludo normal y siempre en relación con los focos inflamatorios. La caída del pelo se acompaña de atrofia de algunas glándulas
sebáceas, que también se regeneran".
ALTERACIONES DE LOS GANGLIOS LINFATICOS
Es en el trabajo de Pallares donde encontramos los primeros datos sobre histopatología de los ganglios linfáticos, en relación con el
Mal del Pinto.
Observó que las alteraciones más notables eran: engrosamiento
de la cápsula y esclerosis de la zona medular de donde irradiaban
hacia la periferia trabéculas de tejido fibroso.
En la periferia: los centros germinativos y los folículos linfoides
estaban desaparecidos, existiendo únicamente tejido citógeno difuso.
1937.- (31} León Blanco encuentra que los ganglios sufren una
desorganización completa en su arquitectura histológica.
Los cer,tros germinativos desaparecen y el parenquima queda
constituído por tejido linfoide difuso; aún cuando debajo de la cápsula
algunos folículos permanecen intactos.
El centro de los pequeños ganglios muestra una cantidad enor..
me de vasos neoformados; en tanto que en los grandes existe un te·
jido conjuntivo denso al ~e ,se mezclan pelotones adiposos.
La esclerosis es de punto de partida perivascular, que se inicia

en forma de manguitos de cu a
if . .
clones que van condenslindose ?aste~ er1a irradi~ finas prolongatro del cual no se observa pare
:1 ormar un teJ1do escleroso dennqulllla.

Los senos marginales d I
r
~ulas endoteliales mezcladeas°! gang 10s. pequeños están repletos de
ganglios mayores los senos casi sf~n numero de linfocitos; en los
res se mezclan mastocitos y piasmoc1:tran
Y a los elementos anterioos.
Estudiada la citología a gr
granuloma constituído por linf~t aument~ se ve que se trata de un
cél_ulas; plasmocitos que se sitúaci os ¡ue orman la mayoría de las
dular, cerca de los focos de esclen P:e ere~temente en la porción metocitos, cuya cantidad varía de u!osis, ~olmucleares neutrófilos, masfagos de los que unos residen
gang 1~ otro; abundantes macró1
las células de Stenberg y otr:Sn ª porcmn medular y se semejan a
miento de los senos. des r n • que parecen ser células de revestiner en su citoplasm~ gra~o~ ~~i~~ Y notable~ por el hecho de contebíén se encuentran células i ericos O part_iculas falciformes. Tamles; por último llama la ate;ii~trs plasmo&lt;!,iales con !lúcleos centraque se tiñen bien con el Ziehl N ~ presdencia de corpusc~los hialinos
celulares o libres; de preferenciae!oS::i- ed l.25 1a 12.5 ~1cras; intralos ganglios.
¡za os a a porc10n central de

.ª

La melanina es la substanci
d
vinoso. Su cantidad varía de un ~ que ª ª 1os ganglios su color rojo
más pequeños. Las células que tgani. a otro, pero existe aún en los
variable y circulan libremente p~/~n t1eneln son de forma y tamaño
localizan más fr
n r~. as mallas del retículo. Se
la porción medu;::::~~~~~n~is e;a~gp.orc~?n cortical, emi~ando hacia
mento. Los gránulos son de tam ñ ms ien_en gr~';! cant!dad de pigdo su color amarillo moreno.
ª 0 Y configurac1on vanables; sien-

~m%':~i~•

que
~~! ~~~~;ºs. eS t án_ afectos de una adenitis crónica
truye el parenquima La /;,1s ~erivascular que al extenderse des-

nos son sus caracte~es d&amp;er!~~1~te:.e melanina Y corpúsculos hialimas 1:~o~l:~~~tl~:n~fnfis::ada {ª _düicultad de encontrar trepone0 p_reguntarse si a semejanza
de lo que ocurr
':5
1
inflamatoria in~i~~ yª ~n~~i:~;~ Y ~ilicf sis gang~onares, la reacción
más bien q
.8,
encia, a ese1eros1s, no sean debidos
1
la melanin:\!e ~:e~;~~
~:u~~J:nemas, a la acción irritativa d~

°~~

~:

- 43 •

- 42 -

�~¡
¡1'

i \\
1

1940.- (34) Escobar encontró en un ganglio inguinal una coloración choc9late oscura; su cápsula gruesa y hbrosa; infiltración de
histiocitos, núcleo central constituido por tejido conjuntivo y gran
cantidad de pigmento dispuesto en finos granos.
1940.- (35) Luis A. León se expresa en términos análogos al
autor anterior.
HIPERQUERATOSIS
1939.- Sáans, Braulio, Juan Grau y Triana y J. Alfonso Armenteros (30) reportan el estudio histológico de las queratosis: las
lesiones se encuentran limitadas a la epidernus y el corion; los cambios más importantes son en la capa córnea y se manifiestan por notables hiperqueratosis. El grosor del estracto están completamente
cornificadas, y forman masas homogéneas densas y duras determinándose con dificultad su línea de saparación. La capa granulosa en
algunos lugares está ligeramente aumentada y en otros hasta 5 veces lo normal y con límite irregular. El estrato lúcido está clarame11te limitado.
La acantosis es más pronunciada en los períodos primarios de
las que~atosis. Ninguna infiltración de la red es observada.
Las papilas en algunos lugares están aplanadas y en otros hipertrofiados. Se observa un ligero edema de las capas papilar y subpapilar.
Las células de infiltración compuestas en su mayorís por céluJ:tJ plasmáticas y en menor cantidad por células redondas, están limit11.das a la capa papilar y localizadas en la vecindad de los vasos.
León Blanco (31) .- "En las queratosis palmares y plantares y
en las queratosis circunscritas de la cara anterior de la pierna, la histología demuestra como hecho sobresaliente una hiperqueratosis a
veces colosal. A veces puede verse paraqueratosis más o menos extensa; la granulosis y la acantosis son igualmente muy marcadas.
Las crestas ínter-papilares, muy alargadas, se anastomosan en red
dándole al cuadro histológico un aspecto abigarrado. En estas hiperqueratosis el infiltrado dérmico es muy abundante y en él se observan neutrófilos y eosinófilos bastante numerosos. Más abundantes
aún son los mastocitos".
"Las queratosis foliculares se manifiestan clínicamente por pápulas foliculares, salientes, de vértice truncado en el que frecuentemente se puede observar un pelo atrófico o cortado al ras. Su color
- H ·

es 1blanquecino ' rosado

J

O f rancament
..
v~ _umen varí~ entre el de la punta fOJIZO;. son duras al tacto y su
DUJO~LasLeclo~1eren a la piel una asper! un alfiler ~ e_l de un grano de
es1ones histoló •c
_ za caracterJStica"
liácea con formación de c~n: c~ns1sten en una hiperq.ueratosis fo
ment~ en el ostium folicular s corneas que se introducen profunda=
~~rof1ado. Cuando la queratosls : cuyo centro se encuentra un pelo
sad:~~rpo mucoso está atrofiado p:~yl:centuda, el pelo desaparece.
·
'
capa granulosa está engro-

--

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Jeanselme E
LOGIE EXOTIQUE 1904.

· 45 -

·México
México
México
México

Pari.s

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. . .,,

~P.lllto

���por acortamiento de algunos tendones y ligamentos y estiramiento
de otros.
La exageradón de la curvatura dorsal trae aparejada consigo
una disminución del ángulo costovertebral, haciendo que aumente la
oblicuidad de las costillas y que disminuya el espacio intercostal: el
esternón será en este caso casi perpendicular. La amplitud de 101
movimientos del diafragma disminuye considerablemente y los músculos abdominales pierden su tono como consecuencia del acercamiento de sus puntos de inserción.
El examen fluroscópico en el individuo normal revela una mayor amplitud en las excursiones del diafragma en la posición vertical que en el decO.bito: lo contrario sucede en los casos de mecánica
defectuosa del tórax. La explicación es bien sencilla: en el primer
caso estará limitado el movimiento de las costillas por la presión de
la mesa; en el segundo, esta misma presión levantará los arcos costales, acercando de esta manera la configuración del tórax a la normal.
Este defecto en la capacidad fundonal del diafragma tiene hondas repercusiones en el organismo. Se reduce el volumen del aire
circulante en el aparato respiratorio. Se favorece la aparición de estasis venosas en la cavidad abdominal y en los miembros inferiores.
Las ptosis viscerales se acentúan. El corazón desciende y los gran•
des vasos quedan sometidos a tensión. Los nervios frénico, neumogástrico y simpático se resienten de estos cambios morfológicos, con
el consiguiente perjuicio en el funcionamiento de las visceras por
ellos inervadas.
Cuando a esta incapacidad funcional del diafragma se auna la
obesidad, aparecen síndromes graves como el enfisema postural, la
disnea ortostática y la angina de pecho. El uso de una faja adecuada que mantenga las v!sceras abdominales y torácicas en su poeidón normal producirá más alivio al enfermo que muchos de los medicamentos que se acostumbra prescribir para estos estados morbosos.
A propósito de angina de pecho, es interesante recordar que una
de las causas del síndrome conocido como pseudo-angina, es la coro•
presión por flexión exagerada de la columna, del último par cervical
y del primero dorsal, lo cual produce irradiaciones dolorosas semejantes a las del angor, sin que el electro-cardiograma demuestre ninguna ano111alia en la circulación del músculo cardiaco. El estudio
- 52 -

cuidadoso del caso librará al enf
.
na de temores por el supuesto pe~mdeºc1~me· unta vida ~e inactividad lle.
1en o cardiaco
. Ser1a largo enumerar las disf .
.
b!os morf?lógicos que produce e1U:c1o~es que acompañan a los camVJSta mecanko, del cuerpo B, t
so mcorrecto, desde el punto de
conte1:1idos ~n las cavidad~ nS:ti~~ls decir que no hay órgano de los
C!-pac!dad vital y que, el desconoc. ll;! que no se vea afectado en su
meo, 1IDposibilita al médko ara :1ento de este fa_ctor etio-patogétransforma en incurables p h
gar a un diagnostico correcto y
mue as enfermedades crónicas
El aspecto social de este r bl
.
en nuestro medio. Para coro ~iar~ma es de alcances insospechados
duzca en su imaginación la iigura d, ':;;ger1mos al lector que reprocuatro de ellas, cuando menos
e , ez pe1:5onas conocidas de él ;
cuerpo en adividadcs incorrectasesdtar;n !habituadas a mantener su
.
es e e punto de vista mecánico
Es preciso conocer los factores
. .
·
IJ!-ªl,_ para poder juzgar las variacioneque t1S1!11wuen
al
individuo
norSJgwentes:
s pa O og1cas del mismo, son las
I.-No habrá exageración de ni
,
columna vertical ; el individu
, nguna de las curvaturas de la
meter a tensión su cuerpo o sera tan alto como sea posible sin SO·
II.-El ángulo xifoide . t dr,
. m._-La mitad superiir ~~l :b una ampli~ud ?e 80º a 90º.
la mfer10r, que ~erá plana.
domen sera mas prominente que
:rv:.-El perJmetro torácico al · ¡ d
,
3entara el justo medio entre la i n_ive . , el apendice xifoides repre.
nsp1rac10n y la expiración forzadas .
. La mayona de los niños de edad
1
,
ánica corpórea defectuosa Pod
esco ª~ (80 50 ) tienen una meanomalía del desarrollo si ¿bs
emos explicamos fácilmente esta
pue?e':1 sostenerse en pie y ca~f::::1~:81_q~e lodis. cuadrúpedos jóvenes
nacumento. El niño en cambiºo n
.t mme atamente después del
tre
·
'
, eces1adeunl
,
ºtir~!fllento para desarrollar los reflejos cond· ~rgodpenodo de enlDI an ulteriormente usar su
1c10na os que le per~espués la etapa de desarrollo e~1~po uen
acti~ud bípeda. Viene
tid? a a~tividades siempre nuevas a~ e,f pequeno_ ser se ve sornefísico mas o menos intenso
ro P ª e Y q_ue eXIgen un esfuerzo
perfeccionamiento no es dº' •~ const31:1te. Si todo este proceso de
acostumbrando a adoptar ;:g!~º convenientemente, el cuerpo se irá
d!15 momentáneamente, per~ic~~~esrina~it~~es vida~~• m~ cómoSJderablemente las funciones f"1510
. 1og1cas,
• .
, mpo
dificultaran
aun
las más
sencillas, conco-

lª

• 53 -

�mo son la marcha, la carrera y la simple posición de pie.
. .. Es a los padres de familia a los ·qiie ·~órres~onde vigilar desde un
principio el crecimiento de sus hijos. Cuando éstos asisten a la escuela, debe ser preocupación de los maestros el hacerlos adoptar actitudes correctas como cosa natural. Los programas de educación
física deben dar una mayor atención a este problema, y no limitarse
a la práctica de deportes que solo benefician a unos cuantos individuos que sobresalen en ellos gracias a una buena. constitución física
pre-adquirida, relegando a segundo término, y ailn desechando a los
que mas la necesitan, que son la mayoría.
A este respecto es útil señalar que, además del uso de mobiliario
escolar de diseño adecuado, la débil constitución de los organismos
infantiles requiere frecuentes períodos de descanso. En algunos establecimientos escolares se acostumbra intercalar periodos de reposo en decúbito· para aquellos alumnos débiles o mal desarrollados.
Esta práctica ha dado los mejores resultados, traduciéndose en un
mejoramiento fisico notable y en un mayor aprovechamiento de las
lecciones, ya que la atención del alumno no se ve distraída por las
molestias inherentes al cansancio que produce el estar largo tiempo
en una misma posición.
Los médicos industriales tienen aqul una magnífica oportunidad
como es la de prestar un valioso servicio a los trabajadores a su cargo. Aparte de los medios de seguridad contra accidentes, se debe
procurar que el obrero esté lo más cómodo posible, ya que de este
modo se cuida su salud, se aumenta su capacidad productiva y se
evitan las faltas al trabajo por molestias derivadas de una mala po·
sición.
No quiero terminar este pequeño artículo de divulgación sin antes hacer hincapié en lo siguiente: la inmensa mayo ria de los médicos han desdeñado hasta ahora la aplicación clínica y terapéutica
de los principios de mecánica corpórea por creer que es asunto propio de masajistas y quiroprácticos. Ojalá y los pocos ejemplos expuestos en este sencillo escrito despierten su interés por documentarse en un capitulo que, debidamente aplicado, aumentará el número de sus éxitos profesionales y se traducirá en un mejoramiento
de la salud pública, tan necesaria para el progreso material y moral
de nuestra Patria.

Esquen1a del Desarrollo de la Biot.1pol og1a
,
Por Raúl Cota
d ~ la St·c·dú n df' Elutlpol ogia d el Ins t ituto

Uno de los problemas más a

.

~!J~ :¡~~fc~~s;:tr:s 6!tfünc1!~~~n~i~1~fó~!~:Sino~~f~c~sq;el plan1

J~:°&lt;o~:

~fertido ~n el eje_ al!ededor
1e~1~s 1este problema se ha\!~:
ma~ e la B1ot1pología Mode
ª mayor parte de los prodespues, ~an. dado las bases par r~a. Krestch1:1er primero y Pende
somato-ps1qwcos.
ª ª comprens1on g-lobal de los tipos
Resultaba artüicial construir 1 .
•
c~racteres psíquicos o sobre los •om~ /1poldog1a indiyidual sobre los
sm embargo, los trabajos u
- . .a icos e una maneri, ~xclusiva.
de base a las clasificacion~sed:e
en este sentido han servid¿
una c_omprensión clara de la d t . e mer y. Pende. Para llegar a
~:1-r!a la enumeración somer~c J;~~sdt estos ult!~os autores es neco ogicos. El contraste es más
ipo~ somaticos Y de los psiextremos, o sea aquellas escuela!parente s1 se toman en cuenta los
b_r~ _uno de dichos aspectos Por que e~pecu,lan exclusivamente sos1c10n de las ideas funda~en eso resu ta comodo hacer una ex o
cesa Y de los trabajos de c. ~le~i!~.la Escuela Morfológica Frfn:

~~~![º:

La Escuela Morfológica Fra
considera al organismo hu
r°cesa, con Sigaud y Mac Aulüfe
~ados alrededor del sistem~ª~;rd'~rmado 1por cuatro sistemas agru'.
Cronco-Pulmonar, el Gastro-Intest•.va~cu ~r, e: tos sistemas son: el
erebro-Espinal. El predomi . d ma , e Musculo-Articular y el
mo e uno de estos sistemas sobre los
- 55 -

�demás determina el tipo individual. Se consideran as!, cuatro tipos
fundamentales: el Respiratorio, el Digestivo, el Muscular y el Cerebral.
Cada uno de estos aparatos o sistemas está en contacto inmediato con el medio ambiente y es este el factor que determina su desarrollo y conformación. La idea de la influencia preponderante del
medio es medular en la Escuela Morfológica Francesa.
El concepto Lamarckiano de la adaptación encuentra aquí su
máximo grado de aplicación. "La forma -escribe Mac Auliffe- no
es más que un reflejo de la adaptación". "Nuestros cuatro tipos morfológicos puros, son otros tantos tipos de adaptación casi integral
al medio cósmico". (J. Comas, Conferencias de Antropología y Biotipología). El medio ambiente en su conjunto obraría sobre el organismo considerado también en una forma global. De esta manera,
podría hablarse de un medio favorable o desfavorable para el desarrollo orgánico. La Escuela Morfológica Francesa va más allá y
considera que cada uno de los sistemas orgánicos está influido por
un aspe&lt;--to particular del m~dio; de aquí se deduce que bastará que
uno de los constituyentes del medio sea superior a los demás para
o_ue predomine en el organismo el aparato sobre el cual influye; determinando en esta forma el tipo al que el individuo pertenece.
El sistema Bronco-Pulmonar está influenciado por el medio at•
modérico; el Tipo Respiratorio es frecuente entre los nómadas, etc.
El sistema Gastro-Intestinal está influenciado por !a cantidad
y calidad de los alimentos; los Tipos Digestivos son particularmente

abundantes entre los miembros de las clases secularmente privilegiadas y en los lugares en que los alimentos son abundantes por naturaleza.
El sistema Cerebro-Espinal es influenciado por el medio cultural; el Tipo Cerebral se encuentra con más frecuenda entre los trabajadores del pensamiento.
El sistema Músculo-Articular es influenciado por el ejercicio fí.
sico, el Tipo Muscular se encuentra entre los trabajadores manuales.
El Lamarckismo de la Escuela Morfológica Francesa despertó
desconfianza en la mayoría de los investigadores. La opinión predominante en ese tiempo, atribuía los Tipos, al desarrollo del genotipo
influido de una manera más o menos precaria por el medio ambiente. Sin duda el mecanicismo de Sigaud y Mac Auliffe es exagerado y
• 56 •

menosprecia
factores important es como la 'nfl
.
•
genot ipo y la reacción del ind vid
I
uenc1a manifiesta del
hom~re al actuar sobre la nat~ral uo con respecto al ambiente, "El
prop1~ naturaleza". (C. Ma
eza, mo.~if1ca al mismo tiempo
las c~rcu;1stanéias ambienta~:~· d~a r~ac&lt;-1on del individuo frentes~
const1tuc10nalmente específicos co:n e1 ~n gran parte de factores
go no es precisamente este aspoot 0 0 e emperamento. Sin embargaud y Mac Aulíffe.
que mas se ha criticado a Si-

f

La Escuela Morfológica Franc
,
trechas entre la morfología cefálica esa establecio correlaciones es~beza en tres zonas: la inferior o )'. el ~esto del cuerpo. Divide la
na y la superior o Cerebral.
Digestiva, la media o RespiratoEl Tipo Digestivo se caracteriz
domen y de la zona cefálica infería: ;r;or un gran desarrollo. ~el abEl T'
.
es todo abdomen y qmJadas"
d
, 1po Respiratorio está ~aracter· d
·
e1 Torax y de la zona cefálica. media. iza o por un gran desarrollo
Por último el Cerebral se cara t .
C
esarro o del resto del cuerpo
, ornas al referirse a este as e t d
. .
·
f~logica Francesa afirma. "En ~ c11~ octrmar10 de la Escuela MorVIa aclarado; es cierto u~ exi ea. ad: el problema no está toda11
lac!?n res_ulta visible, p¿ro ign~;:':n!sd ;,1dduobs en los cuales la corree e verse en ello, una relac10n obligada".

la zona cefálica superior y poco d c enzlal por un gran desarrollo de'

La tipología establecida r s·
exclusivamente en caracterei iga?d. Y M~c Auliffe, se basa casi
bral está definido por caract ll}º{fologicos. 1:1c)usive el Tipo CereC G
ens icas morfolog1cas y no psíquicas.
· · Jung,
por de
el contrar·
1b ,
rológicos"
a partir
ct 10 • eª
oro su teoría de los "Tipos Psi·rara eres purament
, ·
ra
se
puede
oponer
en
cierta
f
e psiamcos. oor eso su
0
b
I
resa.
orma a a Escuela Morfológica Fran-

~:1 1.~ primera parte de su obra que denommo
. , " La Psicología
Anaht1ca , J une- creó 1~ llam d
nadas. Los resultados obteni:ooª Jr;teba de las asociaciones determiresolver una serie de roblem
e a~te esta prueba le permitieron
madas Constelacione/ Famm::• por eJemplo: los complejos, las llallante, fué la determinación de
e~., pero. el .r~sultado más briLa prueba d
.
us ipos Ps1cologicos.
1 a:;:c~~~opnes. ~~ter1!1inadas, consiste en colocar al sujeto obsee..v:J
0
os1c10n cornada y con sus ojos ven-

e:•

· 57 •

�dados. El observador tit'Jl.e eR sus manos una.. hója de -papel que lle- · .
va en·-lina columna una serie de palabras estímlllo y otra en la que
se anota el tiempo de respuesta. ]!;nfrente de cada palabra estímulo
se colocan las respuestas dadas por el sujeto observado. A la med\•
ción del tiempo de respuesta se na agregado posteriormente la medición de la tensión arterial, el registro de los latidos cardiacos, etc.

1

Mediante esta técnica, Jung clasificó dos grandes tipos psicológicos: el Introvertido y el Extraveitido.
Al ser sujetado a la prueba de las asociae1ones determinadas el
tipo Introvertido dará respuestas diterentes a las del Extravertido.
Por ejemplo: a la palabra estímulo "rosa" el tipo Introvertido dará
respuestas parecidas a: delicada, evocación, crepúsculo, tristeza, Lui•
sa, carta. El tipo Extravertido, dará las siguientes: flor, jardín, plan•
ta, color, florero, etc. ·
Una vez determinado el tipo al que pertenecía el sujeto Jung
iniciaba su estudio psicológico completo.
En general el tipo Extravertido, posee una psicología condicionada por la vida objetiva. Esta adaptación a la vida exterior lo ha•
ce acomodarse fácilmente a las circunstandas del ambiente. Es práctico y su pensamiento se orienta en un sentido creador, exterioriza
con facilidad sus sentimientos, su caracter es blando. Oscilan tácilmente entre la alegría y la tristeza. Son agradables y sociables.

El tipo Introvertido, es generalmente un inadaptado, asocial, cu•
yos sentimientos pueden ser delicados o intensos o por el contrario
burdos y superficiales. Posee una sensibilidad exquisita o una apa·
tía casi total. Poco prácticos su pensamie¡:ito tiende a las abstracciones. Son egocéntricos y tercos. Su trato es áspero y desagradable.

1

1

11
1

Se ve claramente que si Sigaud y Mac Auliffe, dan preeminen.-cia a las cuestiones antropométricas y morfológicas, C. G. Jung por
el contrario sólo toma en cuenta los caracteres psíquicos. Estos pun-tos de vista unilaterales fueron pronto superados, fué Kretschmer,
Psiquiatra Alemán, quien dió el paso genial consistente en establecer un nexo firme entre los tipos morfológicos y los psíquicos..
Kretschmer después de estudíar profundamente los grupos de
enfermedades mentales: la psicosis maniaco-depresiva y la esquizofrenia, llegó a afirmar que estas enfermedades no eran sino la exa·
cerbación de las condíciones funcionales normales. De aquí dedujo
la existencia de dos grandes tipos: los Ciclotímicos y los Esquizotí•

., . --~CO$; ~

tC.

enfermos de Psicosis maní 0 .
-.
. C1c!ot!-1"1cos, mientras que los Es ,
·_deprewva, derivan de los
zotimicos, pasando en ambos c qwzo rerucos derivan de los Esquidesarrollo esquemático del pr asos por un E:Stado intermedio. El
.
.
oceso es como sigue:
_Ciclotimia_________ Clicloide
p • .
pres1va.
--------- s1cos1S Maniaco De
Esquizotimia_____ - - - E squ·izmde
. ___ _____ Esquizofrenia
Kretschmer observó además

.
.
81
viduos con predominio del e ·e ·~~ ! c~ especial, generalmente indi~aruaco depresiva, se prese;taba
J¡º!'d el contrario la Psicosis
e~ antero-posterior. Estableció dos ~ VI uo~ con predominio del
}'.ícruco y el Leptosoma, este úlf
g andes tl~s morfológicos: el
tico. As1 pues, existen dos
!IDO ~on una vanante: el tipo Atiétosoma-Esquizotímico y el pg:a~des-C~ipos_ s~mato--psíquicos: el Lepicruco 1clotlm1co.
El tipo Leptosoma correspo d
10 .
Y al -~erebral y Muscular. El
e ;. ~ tipos Longilíneo, Vertical
Brevilineo, Horizontal y al Dige poti icmco corresponde a los tipo~
s vo.

e~ individuos de una constituci,' q~e_
la Esqu1;Zofrenia se presentaba
1

~~ª! •

,¡;

Ciclotímico -correspon de a I Ex travertido de Jung míentras El
queTipo
el Esquizotímic
les ideas de Kretschmer ~a~rJ:pond e al Introvertido. Estas' geniaComas cita el siguiente cuadr~ eºstcaodí~ptrobaddas ~tadísticamente. J.
s 1co e Kibler
~uj~tos

lf P1cmcos .

Ciclotímicos

Dudosos

18 (94&lt;•é )
4 Leptosomas 4 (16 '.ié ¡

0

g;¡

3 (l 2 %)
Se ha criticado en i&gt;sta ese 1 1 h
8US tipos morfológicos. Sin em~! e echo de 9~e ha definido mal
consiste en haber establee -d
rgo s~ gran merito queda en pie y
casi irrefutables una rel;cf. por ve~ primera Y sobre bases lógieas y
psíquica.
'
on prec1Sa entre la parte somática y la

ª

Pende, discípulo de Vio!

h

i:ner y su escuela. Ha elabo:;;doª s~;r~~o
1 lª c_oncepción de Kretsch-

It

Jlln~O de factores Antropométricos ~.
~gia englo~do un condecirse que a su Biotipología no e~p io ~g1~0s { Ps1qll!co_s;. puede
l¡IO_rtante. Dentro de la Biotipolo ,
1ª nmgun . actor b10log¡co imu~. para la comprensión parciaf:~ e 1esquemabbsmo puede resultar
dividuo humano sólo uede
.
gunos pro lemas; pero el insu totalidad, sin desc!dar u~~1 scoolomdprendido cuando se le estudia en
e sus aspectos.

ª

• 59 -

• 58 •

·
Esquizotímicos
~7
1}

�Pende concibe al Biotipo como una pirámide cuadrangular, cada una de cuyas caraa representa un conjunto de características.
En la base Pende engloba las características hereditarias. Luego cada una de las caras recibe un nombre especial: Cara Morfológica, Cara Intelectiva, Cara Dinámico-Humoral, Cara Mural.
La Cara Morfológica engloba: La masa corpórea, proporciones
fntre altura y anchura, estenia y astenia.
La Cara Dinámico-Humoral engloba: Orientación neuro-vegetativa, fórmula endócrina, energía, velocidad e irritabilidad funcional, diátesis y grupo sanguíneo.
La Cara Moral engloba: La esfera intuitiva, los sentimientos,
emociones, voluntad y el sentido crítico.
La Cara Intelectiva engloba: La atención, la memoria, concentración mental y los diferentes aspectos de la inteligencia.
La importancia de esta concepción global, resalta si se toma en
cuenta que dentro de los factores pre~numerados, existen muchos
descuidados por otras escuelas y que son capaces por sí sólos de hacer variar la tipología individual de una manera notoria. Entre estos factores está la fórmula hormonal. Pcir ejemplo: un hipertiroideo se caracteriza por la gran suma de energía que es capaz de desarrollar, por hiperquinesia, taquipsiquismo, etc. El individuo hipotiroideo tiene exactamente las características opuestas.
Pende creó cuatro tipos fundamentales: El Tipo Longilineo Es·
ténico Tónico, el Lingilineo Asténico Tipotónico, el Brevilineo Esténico Tónico y por último el Brevilíneo Asténico Tipotónico.

1

1

Sería demasiado largo enumerar las características de cada uno
de lo~ tipo&lt;a de Pende, máxime cuando la sola denominación de cada
uno de ellos dá una idea aproximada de su significación.
La obra de Pende significa un gran paso hacia adelante para la
Biotipología, la Antropología y la Orientación Profesional. Sin em•
bargo, esta escuela ha descuidado lo que se refiere a la influencia del
medio social sobre el individuo. No hay duda de que el trabajo, la
naturaleza de éste, el ambiente cultural y las situaciones económicas
influyen en el desarrollo psíquico y físico del individuo. Y no hay
duda de que en el estudio global del Biotipo debe incluirse este factor. Queda desde luego, como corolario a la obra de Pende, la deter·
minación más o menos exacta del grado en que el ambiente social In·
fluye en la formación del Biotipo.

Un
Hi Comentario acerca del Lihro "A Short
story of Rhus to the Time of Lin naeus "
de Fred A.. Barkley y Elizaheth
Ducker Barkley
Por el Prof. A. Hernández Co
. •
de la Sección de Botánica del In, utu:io
ace se1S anos fué publi d0
,.
ralist" Vol. 19. No. 2, .
en The American Midland Natu265
Aente 1~ Universidad
Not:!BaMarc~ l938, que edita bimestral., un mteresante traba ·o d . me,. o~re Dame, Indiana U S
acerca del género Rhus. tos :ut::!-ves~gac1ón histórica pre-IÍnn~an~
ma obra son el Dr. Fred A Barkl es e esta breve pero originalísirador del Herbario de la Universi~y, Profesor de Bi?logía y PrepaBarkley, ambos especializados en et!tdediTe~ y Elizabeth Ducker
~as J dentro de ella más estricta ut o e la fa_milia Anacardiá. us , usando de sus ro ia
men e, al estudio del "com le•
8
del trabajo, de 1~ p~of~l~~S:JªJ )ara.
expresarnos. De
~
8
Y de la autoridad de las O inio
e . 8: mvestigaciones efectua~ estos dos jóvenes investiiador:s em1t~das, responde el prestigio
anos de constante estudio de la fl , gana ~ a lo largo de muchos
Aunque la publicación da
ora americana y mundial.
heJ?los tenido el gusto de posee~a°e 1938, ha sido hasta este año que
tes1~ de los autores a quienes 10' :ngrafodrma de sobretiro, por una coraqw.
ecemos cumplidamente desde
H

Pte

:3"

::ad

Ji

.• , El mérito de la obra que
C!~almente en las valiosísim se comentB;, es grande y estriba rin~1~e figuras o láminas :/~~roducc1ones fotográficas de ~einon~ales, viejos y raros lrata~!~e~ t:x:.
tomados de los libros
O
se~ muy difícil llegar a tener al
e
ica, que para nosotros
es bien conocida de todos la o guna vez en nuestras manos ya que
padecen nuestras escasas bfbl~eza que_ de ¡~les joyas bibliográficas
ecas c1ent f1cas. Es así que, ho- 61.

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1
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1

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f

1

1

1

1

jeando esta monografía histórica, contemplamm¡ por un momento y
aunque sea en mínima parte, estos gloriosos cimientos del saber humano.
Pocos géneros de plantas tienen una historia tan interesante y
tan vieja como el Rhus. Desde los tiempos de la Grecia antigua ha
sido bien conocido y usado como material tanante, como planta medicinal y como yerba condimenticia. Pero por la misma antigüedad
de su historia, ésta resulta obscura, complicada e imprecisa y la idea
de contribuír·a su esclarecimiento llevó a los autores a presentar una
reseña monográfica de los trabajos más amplios y mejor conocidos,
que sobre este género tan interesante de plantas, efectuaron algunos
de los más destacados naturalistas pre-Jinneanos. Corresponden las
primeras citas a los clásicos herbalistas griegos Theophrastus y
Dioscorides y a la discusión que de los escritos de éstos, hace Plinius,
el viejo, en su "Historia Natural", en la que proporciona una amplia
info~mación botánica de las plantas medicinales más empleada~ en
su tiempo.
Son cincuenta y siete, en total, las citas bibliográficas consignadas en este notable resumen histórico, destacándose al final los preciosos trabajos del gran Linnaeus y sus contemporáneos quienes, a
juicio de los autores, conocieron por lo menos veintiocho de las cien·
to veinticinco especies que actualmente agrupa el complejo Rhus;
en esta treintena de especies encontradas en la literatura botánia
de ese tiempo, estaban ya incluídos y registrados los primeros representantes conocidos de este grupo, originarios de Asia, Africa y
América.
Como un apéndice a tan interesante relación histórica viene da·
da al final una tabla de sinonimi&amp; pre-Jinneana del Rhus que com·
prende las veintiocho especies conocidas por Linnaeus y sus contero•
poráneos, y los sinónimos más comunmente empleados en los trata·
dos de la época; de este sumario se apartan dieciocho nombres du•
dosos y se excluyen cuarenta más por considerar que fueron aplica·
dos a plantas que pertenecen a otros grupos.
Tal es, en general, el precioso .material puesto al alcance del lec·
tor en esta breve historia del Rhus.
No podemos menos que felicitar a los autores por la acuciosidad,
la dedicación y el entusiasmo puestos en la preparación de este meritorio trabajo histórico que tan útil resulta para aquellos que cultivan la Sistemática Botánica y que gustan, además, de asomarse al
pasado de esta rama científica.

Origen de los Fenómenos Geológicos observados en Agosto de 1944~ en la Reg1on
.,
de General Terán, N. L.
Por el Dr. Federico K. G M
.
Proresor Extraordinario de la • . . ullerned
Y Paleontol. del Ins~~~un de

ÜE:: QI.

informes publicados en a o t
cos capitalinos de México se gh s ª: 1944 por los periódi§ .EGUN
mente al sur de Gral. Ter~n
an ° servado mtempestivareduc1da, fenómenos geológi
t Í N. L., en terrenos de extensión
O

subterráneos, caída de árbol;~s a a~ como s!smos ligeros, ruidos
:n escape de aire y de gases pesfue
1de gneUl:5. en la superficie
. stas lleva a la conclusión. que se ~~• que a Ju1c10 de los perioc10~ado un nuevo "Paricutin" o volci a armando en el lugar menfenomenos a gases subterráneos ads n\ o que se deben semejantes
Han pasado dos semana .
_en os a capas petrolíferas.
geológicos aludidos, y no hab~t:o:~s dnoticias sobre los fenómenos
zones, que me permito emitir coro a en el futuro, por varias raparte norte de Nuevo León d d o C?noc~dor de la geología de la
menos.
' on e está ubicada la zona de los f eno•

!tª /

En primer lugar, hay que indl

~s citados fenómenos no están e car que los_ t~rrenos afectados por

a!". ~oca volcánica en los terreno~ ~~n~?lcan!ca, 't q_ue

ni siquiera
es os, por lo que la formación d
e:encia. m aun a distancia
son ~uy poco probables; más toda~un volean o fenómenos volcánicos
en tiempos modernos o antiguos e
Pº!que los volcanes originados
co~o se sabe bien en México pd
an _situados en zonas volcánicas
ru 0, del Xitle, lo mismo que fu;ra~ eJe"?P!0s del Paricutín, del Jo'.
:!~os m1_1y recientemente en el cont~e~:X!co, P?r Jos volcanes fores o 1s1as.
e americano u otros conti. _En segundo lugar ha
.
reg1':ln. de Gral. Terán,, N. q:támanifestar que los terrenos de la
&lt;retac1ca, que en parte son c;Jizas nden zona de sedimentos de edad
' e espesor considerable y de mu-

ft•

L

1

• 63 -

�! 1

'1
1

1

1

1

chos centenares de metros por lo menos. Estas calizas mesocr~tácicas e&amp;tán en la región citada, debajo de sedimentos supracretácicos de espesor probablemente reducido, y explican fácilmente los
fenómenos geológicos aludidos.
Donde hay calizas en la superficie o más abajo de ~sta, suced;,,
como se sabe bien por observaciones hechas en otras regiones de Mexico y en otros países, que el agua de lluvia, o de ríos y arroyos se
resume por grietas, agujeros, etc., y puede entonces disolver parte
de la roca caliza que atraviesa por ser soluble en el agua. Con el
tiempo pueden formarse cavidades )'._ cuevas subterr~neas de bastante extensión, que al correr de los anos pueden hllll:~rse en su techo
o parte de él, el hundimiento puede pasar desaperc1b1do_ por ser subterráneo, o notarse en la superficie; acompañado por sismos locales,
ligeros, salida de aire o gases pestilentes, y aún en la, s1;1perf1c1e de
la tierra por la caída de árboles. Estos fenomenos geolog1cos pueden
observarse una sola vez, pero lo más frecuente es que ocurren por
aquí y acullá varias o repetidas veces, lo que depend~ sobre todo de
la extensión y espesor considerables de la roca caliza.
Esta explicación que quiero dar a los fenómenos geológicos observados en la región de Gral. Terán, indica el porqué de los temblores locales y trepidatorios que han sacudido a aquélla, mientras que
al ver el origen de los fenómenos en gases subterráneos, no se pueden explicar los sismos, puesto que en el caso de gases no suelen
ocurrir temblores. Los gases pestilentes que según una noticia salen
de las f1ietas, bien pueden ser originados por la fricción de los bloques y pedazos de caliza en el subsuelo, porque -en muchas partes de
México la caliza mesocretácica huele fétidamente al romperla con
martillo. Los demás fenómeno&amp;, como los árboles caídos, las grietas,
etc., no están en contradicción con la opinión del origen no-volcánico
de los fenómenos geológicos observados, v se conocen además bien
en terrenos de calizas superficiales o subterráneas, como consecuencia de hundimientos en el subsuelo. Y sin haber visitado y examinado los lugares de los fenómenos geológicos en la región de Gral. Terán, me permito augurar además, que tal vez se repitan los fenómenos aludidos en un futuro próximo, pero seguramente que alli no se
formará un nuevo volcán, y que, al ocurrir en lo porvenir nuevamente los fenómenos geológicos mencionados, éstos no abarearán extensas regiones, sino más bien reducidas, con dañ011 relativamente pequeños.
México, D. F., a 29 de agosto de 1944
F. K. G. ~lullerried (firmado)

Indicación Práctica para los Explotadores de
Plomo y Zinc en el Estado de Nuevo León

Por el Dr. Federico K. G. Mullerrled
Profesor Extraordinario de la Sección· de Geol
y Paleontol. del Instituto
·

N buen número de p1;1blicaciones, referentes a la geología del
Estado de Nuevo Leon, se ocupa de las minas de plomo y zinc,
con ley de plata, _que son numer_osas en la región occidental
del Estado, ~onde h~y sierras y serraruas, que contienen en los estratos de caliz~ los citados metales. Pero, últimamente, W. H. Triplett
Y O. E. B~rbr1dge Jr. (1941) han demostrado que los minerales de
lomo Y zmc se encuentran principalmente en determinada parte de
_estratos_ del Meso~oico, a saber en los del Jurásico Superior, Cretá c~~o ren?r Y Medio, Y parte basal (capas de San Felipe) del Crecz o. upenor, en el Norte de México, incluído Nuevo León y ue
los romerales de referencia se hallan en forma de vetas a~gosias
manto~ delgados. y chimeneas irregulares en las calizas y dolomita~
en regiones d~ ciertas ~s~ructuras1 como fracturas, fallas, fallas inversas, y ~n eJes de ~nt(clin~,1es y ,smclinales. En adición a lo anterior
parece 1;1til dar una mdicaczon practica para los explotadores de plo~
mo y zmc en N. L.

U

fJs

s· Según lo observado por e) autor de este artículo en 1926 en la
1erra de Lfill!pazos, N. L., existen varias minas de plomo zinc en
~~ faldas de esta, al oeste del_ rancho Armadillo, como a 2J kms. al

estádf L~pa~~• a 100 M arriba del pie oriental de la sierra en que
or de la Peña". Un socavón horizontal se estrecha
a&lt;:1a el oeste, Y en su terminación están las vetas de metal, pero al-

h . a mma

- 65 -

�go arriba del socavón. En la mina los bancos de caliza tiene11: el rum-

,1'

1

¡

1

I'

1 1
1

1
1

bo N 20°0, pero la inclinación de éstos no podía fijarse. Existen fallas y en partes de la mina se nota una inclinación ligera de la caliza
hacia el oeste, mientras que probablemente la inclinación de los bancos de caliza es dirigida en general al ENE. Han encontrado ~ara
entonces dos vetas minerales de plomo y zinc, paralelas aproxunadamente, y con dirección principal N 20º O, en parte N 400 O, siendo
la veta oriental la principal, y la otra a unos cuantos metros al oeste
de la primera. F.sta última tiene una inclinación de 30 a 50º, en parte
de 65 a 70º al ENE. En las paredes de las vetas se observan sobre
la caliza estrías tectónicas, casi verticales o con inclinación de 65
grados al SE, que indican movimientos verticales, epirogenéticos, lo
que demuestra que las vetas corresponden a fallas. Las vetas tienen
una anchura de 1 ctm. a 1/ 2 M, y localmente pueden alcanzar 2 metros y medio de anchura, donde tienen la forma de bolsones irregulares. Contienen las vetas, minerales metálicos y otros no metálicos,
como blenda de zinc, galena, pirita, limonita, calcita, etc.

vez metal, como sucedió en .
buscar en dicha zona otras e, ~aso arriba dessrito. También hay que
cesario abrir nuevos socavo::s paralelas, por lo que va a ser nemismo, en las fallas vetas
ran~versales, Y hay que hurgar así
bolsones en la extens\ón vert.ipor arnba Y abajo, para encontrar más
suelen ser las partes mas' . cal dde aquell~s, puesto que los bolsones
neas e una mma.
. Lo anterior bien puede
.
.
smos de minerales de lomo ser. un conseJo para mmeros y gambuen un lugar donde haiseñas
con ley de plata, para encontrar
par~~las y bolsones ricos en el :s ~s ~etales en la su~erficie, vetas
~edimiento que se puede efectu u ue o, lo que ademas es un pronosas del oeste de Nuevo Le, ar en muchas otras regiones montanes geológicas de la Sierra doni, puesto que los estratos y condicioserranías al sur y sierr
e ampazos son similares a las de las
cidental de Nuevo León~ en el oeste del Estado hasta el límite oc-

f

~:m\

Entre las dos vetas observé una grieta abierta, hasta de medio
M de anchura, y paralela a aquéllas. En toda la mina hay vetecillas

de calcita cristalina, a veces casi medio metro de anchura, paralelas
a las vetas de metal o casi perpendiculares a éste, con dirección
N 60° E. Existen también cavidades irregulares en la caliza, con estalactitas de calcita y depósitos de limonita.
En la terminación norte de la mina ya no había metal el día de
mi visita, el 13 de abril de 1926; pero observé en la pared de caliza
gris y densa, una grieta fina, apenas abierta, con dirección N 20° O
e inclinación de 40° al ENE, siendo esta grieta aparentemente la
continuación de la veta principal, por lo que aconsejé al dueño tirar
la pared norte y seguir la búsqueda del metal a lo largo de la grieta
fina en dirección al NNO. Este trabajo se hizo, y después de remover
dos metros de roca caliza, encontraron un bolsón de 1 1/ 2 M de
anchura, con rico contenido de metal, según me comunicó el dueño
de la mina.
Esto indica que en aquella región los minerales de plomo y zinc,
con algo de plata, se encuentran a Jo largo de fallas, con rumbo principal de N 20º O, paralelo al eje de la sierra que es dirigido de NNO
a SSE, pero que en parte hay calcita en la falla o ningúµ mineral o
metal, y que del otro lado de estas partes estériles, una grieta fina
puede corresponder a la falla, que más adelante puede contener otra
• 67 - 66 -

�El Valor Agrícola de los Suelos
!.-CONSIDERACIONES GENERALES.-Desde el punto de vista
agrícola, se llama suelo a la capa superficial en que se desarrollan las
raíces de las plantas; en esta capa todavía podemos considerar dos zo
nas u horizontes, uno superior llamado de eluviación y otro inferior
llamado de iluviación. La zona de eluviación es la parte en que el agua
arrastra substancias en solución o suspensión, estas substancias son
depositadas en la capa más profunda o de iluviación. La mayor parte de las plantas desarrollan sus raíces en la zona superior, por esto
r, esta región se le da mayor importancia y se le llama también suelo
arable.
Las plantas como cualquier organismo vivo, necesitan para su crecimiento, alimentos y medio apropiados. Si en la capa arable se encontraran todos los productos químicos necesarios para la planta, pero el clima fuera impropio, no habría ninguna vegetación o ésta seria raquítica. Por ésto cuando se trata de determinar el valor agrícola de un terreno, será preciso considerar una serie de factores que
pueden reducirse a cuatro órdenes:

i
1
' i

lo.-Factores climatéricos.
2o.-Factores físicos.
4o.-Factores !imitadores.
3o.-Factores químicos.
De estos factores, el primero prácticamente es independiente del
hombre, los otros cuatro dentro de cierta medida, pueden sn modificados.
• 69 •

�1

!

1

El clima fija la clase de cultivos posibles, en el supuesto de que
los demás factores sean favorables.
Se ha intentado encontrar una base científica para representar
el valor agrícola mediante cifras, de esta manera ~e tendría un medio
de comparar diversos terrenos y preveer su rendimiento.
El primer intento en este sentido se debe a Liebig el que anunció
la ley del mínimo q:ie dice: "Cuando se encuentran presentes y en
cantidad suficiente, todos los factores para el desarrollo vegetal con
excepción de uno, éste es el que determina el rendimiento agrícola".
Supongamos '!)Or ejemplo que un terreno carece de suficiente potasio
y fósforo, el rendimiento seguirá siendo bajo y proporcional al potasio que es el elemento que se encuentra en menor cantidad.
En la actualidad el cálculo del valor del suelo, se funda principalmente en los trabajos de Stoire, los que publicados en 1933, han sido
atloptados en México 11obre todo por la Comisión Nacional de Irrigación.
Según Stoire, el valor del suelo, descansa en dos postulados, lo.
la ley de los incrementos decrecientes y 2o . la interacción de los factores de la producción.
Supongamos que un suelo tiene tJdos los factores necesarios pata una producción máxima, faltando solamente uno, de acuerdo con
la 'ley del mínimo, este suelo será totalmente estéril y su valor agrícola nulo.
º
Si se toman diversos lotes de este terreno y se agregan cantidades crecíentes del factor carente, se observan tambié11 rendimientos
crecientes hasta un máximo, más allá del cual aunque se aumente la
producción del factor en estudio, no aumenta ya el rendimiento. Para mejor comprensión, nos referimos al nitrógeno y supongamos que
las cantidades de fertilizante agregadas han sido:
225 kgs. por hectárea
450 kgs. por hectárea.
675 kgs. por hectarea.
y así sucesivamente hasta 2250 kgs./ha. Observaremos que en el primer caso, el rendimiento es igual al 50% del máximo, en el segundo
75% o sea que al duplicar la cantidad de fertilizante, sólo aumenta
en la mitad al rendimiento anterior. O de otra manera, si para el primer 50% fueron necesarios 225 ks. de nitrógeno, para el otro 50%
¡;e tendrían que-agregar 2000 ks. Todavía puede decirse aue las plantas, muy sensibles para las primeras cantidades de fertilizante, van
respondiendo cada vez con mayor dificultad a medida que el fertili- 70 -

zante aumenta.
A esta relación entre valor de
f·
. .
ma ley de los incrementos decrecienunt actor Y rendimiento se le lla, d
es.
Fundan ose en esta le
t
quiera, la cantidad necesadase orna como unidad de un factor cualsea de 50%. A esta unidad
ette facBtor para que el rendimiento
De la le d
. .
e ama aule.
1 y. e los rendlilllentos decrecientes resulta que
. u~dad Baule de un rendimiento de 5001.
"
"
"
,,
¡O
2
3 "
,,
" 75%
"
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,,
7(
4 ,,
"
" 11
"
87.5%
"
" 93.75%

s:~

10

"

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11

"

"

" 99.9%

Este rendimiento es rá t'
dad Baule puede defin.irsf co~camen~e- de 100 %, por lo que la unitener un factor cualquiera par o I~t decima parte_ d~I valor que debe
0
En varios casos no s
ener un rendimiento de 100%
tor y rendimiento, entonc!s c;en~~: las r~Iaciones ~n~re valor del f;cen la textura, a la tierra franca et~ev~ o~~s embalpmcos, por ejemplo,
a . arena, arcilla y limo , se le asigna
.'
cirp ien
en cuanto
una
t
.,anceada
d
10
a
la
arena
gruesa
solo
se
.
un
uac10n
e
100,
en camb
Se ha demostrado ue lo 1e asigna valor de 2Q.
tervienen como produc~s s diversos factores de la producción inuna tierra hubiera dos facio:1e~ como/umandos, por ejemplo, si en
cada uno y los demás de lOO"" qlue dii~s~n un rendimiento de 50%
10 , e ren miento total sería
,
1 X 0.5 X 0.5 = 0.25
o sea solo cuarta parte del total
II.-CLIMA.- El clima de un·
··
de 1~ temperatura, la humedad fo!egwn re~ulta_ de !ª concurrencia
rons1dera la temperatura y I hy dvientos, ordmar1amente sólo se
a ume ad.
Los plantas pueden de
¡¡
peratura que reciben los nsoarrbo ardse dlíentro de ciertos límites de tem1 ' h
· e inferior
•
. adenas ay una temperatura am res e mites super10r
te!llperatura óptima. Para la I~~ual ,crecen mejor, a ésta se le llama
mmima oo de Oº la máxi - d Yiria d~ Ia_s plantas la temperatura
'
ma e 40
- Y la optima de 259
La ten:peratura cambia a tra , d
.
.
y en las diversas horas del d'
ves e las estaciones, dentro del.mes
establecido la temperatura ::e~~ra co;o,par:ar un clima con otro se ha
m&amp;ra es tlcsde Juego una expres:tn Yme' 1~~iciledde temperatura, la prias ac e comprender, pero co-

ª

- 71 -

�11

t
como la humedad estén expres~mo es útil que tanto la tempera _ura
esto sólo ocurre con el índidas en números absol~to~ ~eme~an~s, Ycalcular el índice se toma la
ce, este tier,e ma~or s1gruf1f
nTe!~~do:
temperatura media mensua
•

ª[l¡

11

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1

1

1

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E

20

.
.,
t
t ra eficiente a contmuac1on,
A esta relación se le llam'.1 . empera ~os doce me~es del año y esse suman las temperaturas ef1cien~es ~~ Dentro de esta convención
ta suma es el "Indice de tempef a ~:~ temperaturas polares, de 80 a
valores inferiores a 16 represen an riores a 128 las cálidas.
100 temperaturas templad:15 ,Y su!ll: . la ve etación posible de un
La temperatura por si ~ola no m d~~!tura !edia existe en el sur
lugar, así J?Or ejemplo 1~m1Jmt~~1~\ijuato y al sur de Jalisco y las
de Tamaulipas, en e no e e
ectivamente chaparrales, vegevegetaciones p_reponderantes/ºn r:pes indispensable fijar la humetación esteparia y pradera. or es
dad o bien el índice de humedad.
la reci itación pluvial y de
La humedad de un lugar dep~nde .1e d/la tfmperatura y de los
la evaporación, ésta a su vez es unc10n
vientos.
. , ntre precipitación y evaporación
Tornthwaite calcula la re1ac1on e
por la fórmula empírica.
1 64
·
( T : 12.2 )
. . .,
al en milímetros y T la temp representa la prec1p1tac1ondmensutígrados Sumando las rela. del mes en gra os cen
·
d
peratura med ta
•
el índice de humeda •
ciones de los 12 meses se obtiene
humedad del desierto; de
Indices inferiores a 16, represe~tan 1ª. de 46 a 63 semi-húmedos
22 a 31 climas se~os; de 32 a 45 semi-secos,
y arriba de 64, humedos.
a humedad se obtiene
Combinando los índices tde J\m!li%~tu~onylo cual se' han podido
una expresión bastante_ exac a e
,
formar los mapas de clima. N
León encontramos tres regiones
En el caso del Estado de uevo
'
climatéricas:
.
mi seco y templado que deslo.-Dos ~queñas zolinas de cf:dt!na~or valor agrícola, una de
de el punto de V!Sta del c ma son

: =

e~tas zonas, abarca desde Mina, hasta Montemorelos de NO a SE y
desde Juárez a Sta. Catarina de E a O. La otra zona, más reducida
rodea a Linares.
2o.-Una región de clima seco y templado que se encuentra al
O de una linea que va de la Congregación de Colombia a Gral. Terán.
3o.-Una región de clima seco y cálido que queda al E de la linea mencionada.
Los factores considerados, humedad y temperatura son los principales que constituyen el macro-clima o sea, los rasgos generales de
clima que permite dividir en provincias a granaes extensiones de territorio. Además dentro de una región el clima está acondicionado
por múltiples factores como la amplitud diaria de temperatura, la
radiación solar, la intensidad de la lluvia, etc., se dice que éstos acondicionan el micro-clima del lugar.
El clima además de fijar en primer lugar la vegetación de un lugar acondiciona la clase de suelo, pudiéndose decir que el suelo, es
función del clima o Jo que es lo mismo, que conociendo un suelo puede saberse el clima a que está expuesto.
Volviendo al caso de Nuevo León, las condiciones climatéricas
han determinado la variedad de suelos llamados castaños, estos suelos buenos para gran variedad de cultivos, generalmente son ricos en
caliza, contienen poca materia orgánica, el agua penetra poco en
ellos, por lo cual se forman horizontes calizos a poca profundidad,
todo esto hace que las plantas que se cultivan sean de raíces poco
profundas (40 a 60 cm.).
3o.-FACTORES FISICOS.- El suelo sirve para la fijación de
las plantas y provee a éstas de la mayoría de los elementos nutritivos que le son indispensables; se comprende por lo tanto que su espesor así como su estructura tenga tal importancia en el rendimiento
de un terreno.
En primer lugar cabe considerar el perfil o sea la sucesión de capas que forman el suelo. La oficina de química de suelos del Departamento de Agricultura de E. U. A. forma 6 grupos, cada uno de ellos
con puntuación característica. Para fines prácticos podemos suponer
que en el perfil, lo importante para el agricultor es la capa con aptitud para el desarrollo de las raíces; atendiendo a esta profundidad,
se consideran suelos de primera los que tienen espesores útiles de más
de dos metros, a estos suelos se les da una puntuación de 98. Suelos
de segunda los que tienen espesores de 45 a 90 cm., asignándoles puntuaciones de 55 a 80. Suelos de tercera los que tienen espesores de
20 a 45 cm. con puntuación de 33 a 55.
- 73 -

- 72 I

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1

.
d
aglomeración de productos
El espesor útil está forma o po~ Ia r residuos vegetales y anide la destrucción de las rocas Y ademas po una arte el conjunto de
males; desde luego se puede consti~:agmr~~~os di tamaño superior a
iedras grava, y en genera1 1os
.
~mm. a' los cuales se les llama esqueleto fino.
orba el crecimiento
El esqueleto grueso dificulta _l~s labor~~ :\anto la pér'.lida del
de las raíces, aumenta la permeabilidad Y ~ factor negativo. Una tieagua, por todo esto puede decirse ·due es u buena dándole una punrra con un 10% de grava se cons1 eragu
m~rr teni;ndo puntuación de
tuación de 99. Con 40% de grava es re I r lnferior a 40.
78. Con más de 70% es mala, c~n un va O
la textura.
En el esqueleto fino se considera~: la estrr~~:i~ ~or la agregaLa estructura ~s la Efo~mta q~ee:trii~~~rea: principales, columnar,
ción de elementos finos. xis en
laminar, terronuda, granular y pulver~lenta. a a de riego o de lluEn las estructuras column_ar Y lamrnain1~ fa a se pierde con
via escurre entre sus intersticws, por 10 dt granulfi:1 y pulverulenta
cierta rapidez. Las estructuras ~erronu a, vez más sencillas, estas
son solo expresiones ~e agregacwnes 1ª~iformidad de la humedad
estructuras reparten bien el agua, pero ª . f
es mayor a medida que e'. agreg~~o es mas ~n:~sultante de la mezLa textura es la propiedad f1s1ca del _suel
. . de las rocas se
.
ill Durante la d1sgregac1on
'
cla de arena, limo Y are
eñas como límite superior teforman partículas cada ?\m~~:i~~ las 'sales solubles, entre estos
nemos la grava Y como imi e
. 1 tamaño es superior a 0.5
Jlmites se consider~n: lo. t~,a artena es~i~ensiones de .05 mm. y armm., 2o. El li~o si la par 1~u1a 1en
dila si la part1cula es inferwr.
.
.
interés rincipal1
De los tres compon_entes me~c
~~:~n propieda&lt;les intermente la arena y la arcilla, ya ql!e e 1 '
medias entre los otros dos.
rt .
ecánica su poca coherencia
La arena ti~ne un~. impol _ancmd ~ agua así se facilita la respermite Ja libre c1rculac1on de aiye Y e
piración y crecimie1:1to de la\ raic~s- tiene las características de los
La arcilla, debido a su am:n~ Jo~ fenóm.enos del suelo tienen
coloides y por esto la m~yor ar e l~s c~Joides tienden a hidratarse,
lugar sobre ellas. En primer ugaJ
a aue les dá el aspecto gelaes decir, a r?dearse •de una capa ~-e~en rodearse de una capa de
1
tinoso conoci~o; en se&amp;1;11:1do fg3f¡.;ción de sales solubles; en tercer
iones, es decir que fac~itan
eJen ser substituidos por otros, por
lugar algunos de estos 10nes pu

ª· .

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y

1

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ª

- 74 -

ejemplo el ion más frecuente es el calcio, al agregar una sal potásica,
el ion potasio substituye al calcio y por lo tanto se retiene.
El estudio de la estructura puede hacerse de manera aproximada en el campo y de manera exacta en el laboratorio.
En el campo, pueden encontrarse:
· lo.-Arenas, las constituídas por granos sueltos que no forman
terrón ni en seco ni en húmedo.
2o.-Migajones arenosos que tanto en seco como en húmedo forman terrones muy fácilmente desmenuzables.
3o.-Tierras francas que en seco forman terrones fácilmente
desmenuzables, pero en húmedo dan terrón que no se desmorona.
4o.-Migajones limosos que en seco forman terrones que al tocarlos se pulverizan y an húmedo al ser comprimidos entre los dedos
se resquebrajan.
5o.-Migajón arci:loso, que al secarse se agrieta .dando terrones
duros y en húmedo forma terrones compactos, éstos al apretarse entre los dedos dan cinta más o menos quebradiza.
6o.-Arcillas que tienen las características anteriores solo que
la cinta no se rompe fácilmente.
Para la previsión del valor agrícola, se suelen dividir por su textura, en tierras ligeras si predomina la arena y la calificación varía
de 20 a 80, siendo el valor más bajo el asignado a arenas gruesas y
el alto a arenas muy finas; texturas medias a los migajones arenosos, francos y limosos con valores de 80 a 100; texturas pesadas a
los migajones arcillosos y a las arcillas con valores de 60 a 80.
4o.-Factores químicos.- Para el crecimiento de las plantas son
indispensables numerosos elementos, de estos unos son utilizados en
cantidades relativamente grandes y se les llama por esto elementos
mayores o primarios, mientras que otros sólo son tomados en pequeña proporción y se les denomina secundarios o micro-elementos.
Todavía pueden formarse otros dos grupos de elementos, uno con los
de acción poco conocida y otro con los de acción francamente nociva.
Son elementos nocivos, el talio empleado a veces para combatir
roedores y que puede esterilizar las tierras; el ~lenio que aunque no
demasiado tóxico para las plantas, las hace venenosas para el ganado, el arsénico, el plomo y probablemente el níquel y el cromo son
también de los elementos dañosos.
Entre los elementos de acción poco conocida tenemos el cobalto,
el bario, el titanio y otros; algunos de éstos se encuentran casi constantemente en las plantas y esto hace suponer que pueden actuar de
alguna manera, ya sea en la planta. o en los allllllale.s, poi;-. ejemplo el
- 75 •

�.,
rovechamiento del nitrógeno, la
·odio parece tener acc10n sobre e\ ap
enfermedades en el ganado,
falta' de cobalto se &lt;lice produce a gunas
etc. Los micro-e
.
1ement os en general son catalizadores, unos, como el

•-· de tierra con la barrena
Manera de lomar las mues"- 76 •

hierro, el manganeso y el cobre de las oxidaciones; otros estimulan
alguna función como el boro, que aumenta la ramificación de los vasos circulatorios, estimula el crecimiento y disminuye la cantidad de
azúcares.
Los elementos primarios son: carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre. De estos el carbono lo toman
las plantas de la atmósfera; el oxígeno proviene tanto de la atmósfera como de diversas substancias absorbidas del suelo; el hidrógeno es tomado en forma combinada como en el agua o las sales amoniacales. De los demás elementos, el calcio, el magnesio y el azufre,
suelen existir en cantidad suficiente y por esto sólo desde hace unos
cuantos años se les ha prestado una atención especial. Quedan fi.
nalmente los elementos nitrógeno, fósforo y potasio que por la frecuencia con que se emplean como abono, se les ha llamado "elementos fertilizantes". En los estudios agrológicos, ordinariamente sólo
a estos elementos se les asigna una puntuación que sirve para el
cálculo del valor agrícola del suelo y por lo tanto a ellos nos vamos a
trefacción y entonces parte del nitrógeno se desprende como nitróNitrógeno.- En los suelos puede existir el nitrógeno en tres formas: lo. Nitrógeno orgánico. 2o. Nitrógeno amoniacal y 3o. Nitrógeno nítrico.
El nitrógeno orgánico se encuentra en los residuos de plantas,
en las deyecciones de los animales, en los micro-organismon del suelo y en todos los productos primarios de la descomposición de estas
sustancias. En los suelos húmedos la descomposición es por putrefacción y entonces parte del nitrógeno se desprender como nitrógeno libre; en los suelos bien aereados por el contrario las sales amónicas se oxidan lentamente dando primero nitritos y finalmente nitratos que ya son directamente aprovechables por las plantas.
Los nitratos pueden provenir también de descargas eléctricas,
este nitrógeno en climas tropicales donde las tempestades son frecuentes, puede llegar hasta 30 Kgs. de ácido nítrico por hectárea, pero ordinariamente la cantidad formada es muy pequeña y por esto
no se toma en cuenta.
Igualmente existen plantas como las leguminosas, que tienen en
sus raíces nudosidades debidas a bacterias, principalmente el Bacilus
radicicola, bacterias que tienen la propiedad de fijar el nitrógeno atmosférico; se ha calculado que una siembra de alfalfa puede fijar en
un año aproximadamente 100 Kgs. de nitrógeno por hectárea.
Fisiológicamente el nitrógeno es utilizado por las plantas para
la formación de sus proteínas, desarrolla igualmente las hojas, aunque el crecimiento herbáceo no guarda relación con el ren&lt;limiento

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1

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1
•

en grano. .
Para el buen aprovechamiento de este elemento debe existir una
relación determinada entre él, el fósforo, el potasio y el calcio; así
cuando se habla de exceso o deficiencia de nitrógeno puede no ser esto absoluto, sino en relación con los demás elementos; además cada
planta y cada clima requieren formas especiales de nitrógeno; en los
climas secos y calientes parecen ser mejores las sales amónicas que
los nitratos; lo mismo ocurre con plantas como el maíz y la caña de
azúcar.
El exceso de nitrógeno desarrolla anormalmente las hojas, dán·
doles un color verde obscuro y predispone a las enfermedades fungosas. Además prolonga el período vegetativo por lo que en algunos
casos retarda la maduración del grano.
El defecto del nitrógeno se manifiesta por un color verde amarillento de toda la hoja y la caída de los brotes laterales.
Fósforo.· El fósforo se encuentra en los suelos en diversas formas, que desde el punto de vista agrícola podrían clasificarse en: Fósforo fácilmente asimilable, como el fosfato de calcio muy subdividido,
el super-fosfato de calcio, los super-foofatos de amonio, etc. Fósforo
medianamente asimilable, como el fosfato de calcio en grano grueso,
el fosfato de aluminio, etc., y Fósforo difícilmente asimilable como el
fosfato de hierro.
De lo dicho antes se desprende que los métodos químicos que valoran el fósforo total de un terreno, tienen sólo mediana importancia
para la agricultura. El ideal sería un método que extrajera el fósfo·
10 en una forma igual a como lo hacen las plantas; hasta el momento no se conoce un procedimiento así, sin embargo, la extracción con
soluciones cítricas y con soluciones acetoacéticas han dado valores
atoodibles. Al fósforo así dosificado se le llama fósforo aprovechable.
Las plantas utilizan los fosfatos en el núcleo celular, en la formación del grano y en cierto modo como elemento antagónico del ni·
trógeno; así mientras éste acelera el crecimiento foliáceo, el fósforo
lo retarda, en cambio el grano mejora. Así como el nitrógeno tiene
su acción principalmente sobre las hojas, el fósforo la tiene sobre las
raíces, las que aumenta y por esto facilita la absorción de las sales.
El exceso relativo de fósforo da tallos ligeramente más pequeños, su deficiencia comunica a las plantas un color cenizo y a veces
manchas rojizas en las hojas. Además las raíces quedan poco ramificadas .
Potasio.- El potasio se encuentra tanto en forma de sales insolubles como de sales solubles, sólo estas últimas son asimilables di-

rectamente por las plantas. sin emb
sobre extracciones acuosas' no
argo, el hecho de que los análisis
ce pe~ar que en igual forma c·sean comparables a la producción hapotasm utilizable· los estudi iert~s compuestos potásicos puede~ dar
recen indicar qu; es en est os r~1entes sobre la fracción arcilla a
liberación de. este elemento~ coloide en donde reside la capacida;/d;
~l potasm es empleado r 1
f~~c1on clorofiliana, catalizacfuz. d:81 plantas ,C';Omo estimulante de la
dif1ca~~r de !a permeabilidad celul a reducc1on ~e los nitratos, moabsorcmn y disminuír la trans . . ~r en el sentido de aumentar su
hasta cierta cantidad disminii;~ac:on di agua, de aquí que el potasio
Al llegar a la madurez r e gas o de agua.
vueltas al suelo mecanis , g an parte de las sales potásicas son d
de es~e Íon, no coi::~cfé~~!:º~ iue aumenta la resistencia
a a ta relativa de potasio aro . sm º°:13-8 anormales. En cambio
produce manchas cafés en el /~lea la orilla de las hojas y a veces
. Hemos dicho que los
o, el tallo crece débil y manchado
~ada relación y que la alter~;fóan~s ~"t-ben encontrarse en deter:
no~enos de insuficiencia Lo
n _e es a es la que origina los feme101: ~elación de fertilliantess ~s~d10s actuales del!luestran que la
2 de oiado de potasio y 5 de nitr. e 1 parte de anh1drido fosfórico
tales no hay un criterio total og:no, ~n cuanto a las cantidades to.'.
:a;mos ~cir que las cantidade:nd:
como más aceptados
e 100 10 son:
es para un rendimienAn~ídrido fosfórico __ _
450 K,P· Hecttrea
O'.°d? de potasio _____ - ··- 820
N1trogeno __ _ _ _ ·"
2250 ,,
Todos estos valores considerando
5o.-Factores limitadores.
un es~r de 18 cm.
en alguna forma el rendimeint. Se .llaman as1 a los que entorpecen
pueden ser muy numerosos. e o agr1col~, naturalmente estos factores
fundamentales: el es ueletd n el Institut? hemos considerado como
dr_a, dificulta las Jabo~es y ef':sfa~ q:e si llega a la calidad de pienuento de las raíces. Las sales solu~I e grava estorba al libre crecisales solubles neutras modifica lo f e~ Y el pH ya que el exceso de
o alcalinos son tóxicos arriba de ds t eno~enos ~s~óticos v los ácidos
que ne grandes pendientes pe . e ermmados 1Im1tes. La topografía
V_por otra parte dificulta 'el u:1~e el arr~str~ de la tierra laborabl~
miento, que cuando es defectuoso i~;::qu¡~~ba
agríco)a .. El avenaI
aguas v oor lo tanto per'ud'
.
e_e
re
escummiento
de las
1
. ve! f;eático es alto pued~ 11::a; 1~r~~::J°~ de la~ plantas, si el nipodrirlas, además permite el fácil e al'tª ~xces1va a las raíces y
ns I ramicnto de las tierras.

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• 79 -

������--¡
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

I

LA PROFA. EUGENIA GONZALEZ
Dr. Eduardo Aguirre Pequeño

1

LA CASA DE EUGENIA

I

lng, Miguel F. Martínez

I
Sobretiro del Boletín del

Instituto de Investigaciones Científicas

No.4

I
I
MONTERREY, N. L., MEX.
OCTUBRE 1944

..I

�J
Srifa. Profa, Euqenio Gonzólez

1888-1943

�Por el Dr. Eduardo Aguirre Pequeño,
Director del Instituto.

La señorita Eugenia González nació en la villa de Hualahuises,
vo León, el 15 de noviembre de 1871, y desde niña tuvo tal afia los libros, que el tiempo que otras de su edad dedicaban a los
y entretenimientos propios de los pocos años, lo ocupaba en
diar y conseguir libros prestados que, apenas llegaba a su casa,
con gran afán: siendo tan grande su aphcación que los moradode su pueblo, observando sus señaladas aptitudes le confiaron la
ción de sus hijos, pasando de discípula a ser maestra a los caaños de edad, estableciendo una pequeña escuela bajo la somde los árboles de su solar nativo.
Años más tarde, y deseosa de ampliar y adquirir más conocitos para la carrera a que la llamaba su vocación, se transladó a
terrey, ingresando a la Escuela Normal en donde hizo brillantes
·os para adquirir su título profesional. Una vez logrado su pro• • ll costa de grandes sacrificios pecuniarios, volvió a su pueblo
donde se consagró de lleno con 11na devoción rayana en idolatría
edl!cación de la nificz y de la juventud.
Incansable en tan noble labor, no sólo destinaba las horas hábi-

11el día que le imponían los deberes oficiales contraídos, sino que
ocupaba por la noche de enseñar a leer, escribir y contar a numegrupo de adultos de ambos sexos, carente de toda instrucción
conseguir que en aquella ignorada comarca casi desapareciera
abetismo, y el desempeño de esta ímproba labor, sin remunen material alguna. sólo por amor a la noble causa que con tanhabía abrazado.

~º

Han pasado seis meses desde su desaparición del mundo de los
, más de cincuenta años de labor constante y desinteresada fué
rendiL"Jento a la noble causa de la escuela.
¡Oh mi querida y venerada maestra, tu obra noble y altruísta; tu
fecunda y generosa perdurarán a través de las generaciones de
hijos de aquel mi romántico pueblecito (Hualahuises), en donde
gentes agradecidas, aún no resignadas con las leyes naturales, lloinconsolables tu ausencia!

Enseñar fué tu mayor placer, así cumpliste con aquel bello pen-

�·ento: "feliz aquél que lleva en si un ideal y que vive siempre cone a él" (Pasteur).
Tu santa y gloriosa misión fué educar....
Tus hijos fuimos todos tus discípulos para quienes tuviste siempre tierno y sincero afecto, abnegación y prudencia.
¡Cuán justo y merecido es el título de "segunda madre" median-

te el cual se expresa el agradecimirnto a uuestras educadoras!

dulces recuerdos de tu vida, jamás olvidaremos tus virtudes yDetulos
ejemplo.
¡Bendita seas !

(~) Med. Rev. Mex. T.

xxm Jul. 1943

�Una página de las Memorias dell
Ing. Dn. Miguel F. Martínez
A mediados de abril aproveché las vacaciones de Semana Santa
salir de Monterrey en busca de un lugar tranquilo y salu.dable,
reponer las fuerzas perdidas en el trabajo.
¡Qué apacibles, qué tranquilos y qué _poéticos días pasé en la caEugenia, en Hualahuises, donde he encontrado, con las bellezas
naturaleza, un mundo de afectuosas atenciones que me tuvieron

ntado!

Mi buena discípula y amiga Eugenia, que es una distinguida maesde vocación ferviente, es a la vez, un nobilísimo corazón, todo bonvirtud.
Fuí a su casa para verla y consolarla en el retraimiento en que
después de la penosa enfermedad que sufrió (fatiga mental), a
de su excesivo trabajo escolar en Monterrev. Es una mártir
e&lt;scuela, pero ella no quiere la palma del martirio, sino el laurel
la gloria; y su gloria consiste en seguir trabajando en la escuela,
ue sea allá en aquella pequeña población.
Tengo por Eugenia un vivo sentimiento de admiración por su
inextinguible a la eS&lt;,11ela, y un profundo cariño por sus sentitos de gratitud para conmigo.
De estos sentimientos se produce en mi espíritu umi confianza
ton ella como puedo tenerla con mi hija. Sigue mis ideales y me
cariño: es natural que yo vea en ella algo mío; y por eso fuí,
~lo a consolarla, sino a pasar unos días de tranquilidad a aquel
o buscando en él algún descanso a mi vida de maestro atareado;
gozar de las satisfacciones más dulces que son las que nos ofrelos corazones agradecidos que se desviven por servirnos, por hagrata la vida, por hacernos olvidar los trabajos y las penas.
La casa de Eugenia es muy poética y para mí muy bella porque
algo de escuela y de naturaleza virgen. Todo el solar que oculas dependencias de la casa está lleno de árboles frutales, como
dosos aguacates, verdes limoneros, frescos naranjos, granados de
o ramaje y otras variedades de frutos algunos de ellos en flor.
IUelo está surcado por andadores de tierra apisonada, al lado de
cuales están los árboles en planos más bajos y en cuyas margese forman hennosos regatos los días en que viene el agua a ferr la tierra. Hay plazoletas irregulares, en las que se goza de desombra, por estar rodeadas ele altos y frondosos árboles, donel aire frooco y perfumado de las plantas nos llena de oxígeno los

�ones y de fuerza el espíritu. Es un gran placer entregarse a una
sa lectura en esas sombras.
En uno de los ángulos del solar están las piezas destinadas a la
ela; una sala grande y un cuarto. ahora convertidos, la primera,
recámara para su huésped en donde tengo un blando y limpio leo, mesa para leer y escribir, que es lo más indispensable para un
jo cansado, pero todavía apegado a los libros y a la pluma.
En otro ángulo del solar, está la casa de su tía Lola, mamá del
fesor Germán Almaraz, que es otro buen maestro y noble corazón,
quien envidio la dicha de venir a ver a su anciana madre, como yo lo
viniendo desde México hasta Monterrey para ver la mía.
¡Qué hermosos despertares los de los días que pasé en aquella
. Volvia a la vida consciente después de un sueño reparador,
do oía el himno grandioso de la naturaleza al despertar el día.
o entonado principalmente por las mil voces de las aves y otros
ales, y acompañado del saludo de la fresca brisa que acariciaba
frente, disipando la modorra que toda vía obscurecía mi mente!
Los cantos de los gallos unos agudos y estridentes como clari. otros roncos y opacos como fagotes, las urracas que chillaban
oradamente produciendo intensa gritería, las palomas tuneras
su canto tierno y triste, las dulces notas del zenzontle. el cacareo
las l!'allinas alborotadas, formaban una deliciosa sinfonía.
Allá casi en el fondo del solar, me preparó Eugenia un lugar de
amiento, para cuando quisiera estar completamente solo, entregaal descanso, a la lectura o al trabajo, sin peligro de que me intepieran. Era un jacalito, de bajo techo, pero muy limpio y muy
o. donde II'e puso una mesita, una mecedora de tule. y algunas
; lugar en el que pasé las primeras horas de mi llegada a la casa
·endo mi siesta después de la comida; y en donde en otros motos tuvimos largas v sabrosas pláticas.
Me hizo estrenar una amplia cocina que tiene en construcción, ya
da, sirviéndome en uno de los aleros del tejado la primera co, muy abundante, muy bien condimentada y muy sana. En las
es Platicábamos en el patio, a la luz de la luna Pascual.
Fué una dicha muy grande para mí pasar tres días en aquella atera sencilla de cariño, de respeto y de virtud, que al mismo tiemque me deleitó confortó mi espíritu admirablemente.
¡Nunca agradeceré bastante a Eugenia la felicidad que me ofredándome cariñoso albergue en su casita de Hualahuises !
Abril 19 de 1916.
Miguel F. Martínez.

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