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                  <text>��,

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~

1
1

'

�..4

I

omenaje a ALFONSO REYES en ocasión
e cumplir cincuenta anos como escritor

eoue

UNIVERSITARIA
~EMANARIO INFORMATIVO Y CULTURAL AUSPICIADO
R EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON
MIERCOLES 30 DE MARZO DE 1955

,

AAO

NUMERO

IV

210

MONTERREY,
MEXICO

¡us-

ve-

"El arte de la expresión no me apareció como un oficio
retórico, independiente de la conducta, sino como un me,.
dio para realizar plenamente el sentido humano",

(é'~,r-~

arla
paso
un

ona-

�-

3

VIDA UNIVERSITARJ

2

A UNIVERSITARIA

LFONSO REYES
AMERICANO UNIVERSAL(*)

I

•

/

'

C a.lu rosamente felicitamos
al Patronato Universitario
de Nuevo Leon en su
4i a n i v e r sa r ¡ 0 de
vida
,
Cultural de su organo
periodíst .i co ...

V!da · Universitaria

MORfl.OS Y WAGOZA
•

MADERO Y .nM0€?1

ZARAGOZA Y ARltAGA.

mente' y 1e pone en el brazo izquierdo
la inductotermia). La enfermedad es
delicada y molesta. ("U na enfermedad
urbaná', dice con cierta amargura).
SI le llamó Federico de
. .
Vll'lETAS DE ELVIRA GASCON
Con todo sabe aprovechar el estado Y
Ouís: "americano, eu•
grafías al lado de doña Aurelia corre por'ia prosa con la intensidad de
ropeo y universal". No
y se admira al rhomento, por un marathón. Se acuesta poco antes
tanto por esta frase de éxito y lugar obedeciendo indieñéarnar en su rostro la verda- de las once y despierta a las dos de la
Onís, sino por la vas· . caciones suyas, ese pormenor
dera aristocracia, aquella que mañana. En su biblioteca hay luz en•
ta incursión helénica, del consejo, enriquecido con la
es capaz de trasmitir "la bue• cendida a esa hora, y es que el dueño
experiencia que sólo adquieren
. y por abrir ventanas
na sangre m1tricia".
trabaja. ¡Cómo se verá el maes~~ allá
los hombres acostumbrados al
Se suele olvidar que uno de arriba, entre sus papeles, escribiendo
sondeos al munc;lo, cierto suburbio trato de los linajes y al exasus anttlpasados -el tío abuelo mientras los gallos del Cid vienen a
·' 1 inconformidad ha reprochado a
men de los estilos humanos.
de toda genealogía- "arrancó" "crebar albores"! ¿P.or qué no lo ha·
~~ "falta de mexicanismo".
Por eso adquiere tanta vide León, Nicaragua, de donde brán retratado, sin que él se dé cuenta?
' ¿!."alta de mexicanismo en este Vir• gencia la definición que del
era precisan,ente Rubén Daría,
gilio de las imágenes mexicanas, en primer escritor hispanoameriSe vuelve a acostar a las cuatro.
y llegó a México trayendo el Duerme hasta las siete y media, deseste guía maravilloso de nuest,a lite- cano dijo Miguel de Unamu•
apellido casándose y peleando en fa. ayuna y a las ocho y media vuelve al
ratura? Precisamente por mexicano es no en casa de Jean Cassou: "La
vor del país durante las interminables trabajo • • • ¿Y el cora:zón? Don Alfon•
universal don Alfonso, y no limitado inteligencia de Alfonso Reyes es una.
guerras de entonces. El pa&amp;e de don so sabe que hay que vencerlo, y no le
1 de ventanas adentro, como bien lo qui• parte de su bondad." Los que conocen
Alfonso como el del niño de Weimar, da tregua. De esa labo_r van sali~ndo
al cascarrabias de don Miguel aprecia,,
Í sieran los médicos de aldea.
fue un 'literato en potencia que tenía nuevos libros, nuevas ideas . . • s1em·
··
· Cualquier tentativa hacia' definicio• rán mejor la dimensión del elogio.
sus fuentes abiertas y cotejaba los tex- pre existen libros suyos en la impren•
a.es_. mexicanas, cualquier experiencia
¡Cuántas meditaciones, cuánto pen•
tos con sensibilidad de iñiciado. El po· ta; está por salir el último volumen
auténtica que roce de ·cerca los elemen• samiento ha escrito don Alfonso sobre
tos constitutivos de lo mexicano, de México y sus problemas El ha dicho
cuando apenas comenzamos a glosar
treinta años a la. fecha, ha buscado la
el penúltimo. Y declara: "Tres escri•
\ palabra orientadora y sabia de Alfon•
b ientes me copian las cosas a toda máiO Reyes, y éste la ha dado en una for•
quina, a pesar de 9-ue estoy en ago, a tan copiosa que "parece una fuente
nía". Esa acuciosidad incesante, co· · .n muchos caños; córre ince~antemen•
roo temiendo asaltos del destino, lo ha
, y no necesitamos más que poner
' acompañado siempre~ A los veinte
ebajo una vasija". (Así ponderaba
años --&lt;:0mo quien dice, en pleno esethe la sabiduría generosa de Hum·
treno de pantalones largos- escribía:
oldt). El folklore, la leyenda y la
"Voy de pri~a. La noche me aguarda
esía indígenas en cualquiera de sus
y está in_quieta".
anifestaciones; los soterraños brotes
Lo asombroso, y al mismo tiempo lo
e la imaginación popular así como los
natural en una persona como él, es
lementos • ctónícos" de la raza han .
que esta prontitud, este ir raudo y sin
ncontrado la introducción oportuna,
descanso por la cultura, no establece
glosa desinteresada o el pórtico eledivorcio ni con la gravedad de· su teante en Alfonso Reyes, gran devoto
mática ni con la hondura de sus obser•
e los ombligos de su pueblo.
vaciones históricas. Su prosa tiene la
Abrid, por otra parte, cu,alquier pá•
seguridad, la firmeza y el sello de los
ina suya: aquella sobre Gongora, que
grandes conocedores de la sabiduría
to ameritan los discípulos de Foul•
especulativa. Pero quizá la austeridad
hé-Delbose; esta sobre Párrasio, sode sus formas y el gran espacio de la
recogida de entendimiento mediterrá•
erudición nos llevan a prefigurar un
eo: al enfocar actitudes clásicas, lo
escritor sedente. As~ en un Recreo
ace con sensibilidad de mexicano. El
sobre el estilo que tuvo cierta fortuna,
erto se humedece de emoción mexi·
escribía una vez: • .. . don Alfonso Reana, y es un mexicano el que estudia
yes no puede escribir si no es sobre
os mitos y filosofías del mundo, con
un escritorio, con gran silencio y reus _ajos de valle, de altiplano y de
cato del ambiente•. El maestro, celotrería, esos que miran· a · la Grecia
so de su actividad, me envió una carta
pecune desde su casa, tiñendo las
en la que decía: " • , . permítame una
eas de una misteriosa fidelidad a su
información: no necesito aislamiento
sición de americano legítimo.
ni soledad para escribir. Mis amigos
. "Alfonso Reyes se llama este bien•
saben que desde joven me acostumbré
\J:hor" decía Gabriela Mistral admi•
a hacerlo sobre las rodillas en los banranda
1
no
'
la obra
'
escrita, sino el des•
cos de la PreJ.lPatoria. Lo hago en el
Piendimiento del escritor ¡.,ara ayudar
auto, en el tranvía, lo hice a _caballo.
ro,,
eso
""qmere
tanta
vigencia
la definición que &lt;i&lt;l primer escritor
a escribir, a construir cof!ceptos. Es
'
He sido periodista muchos años en Mahispanoamericano dijo l\liguel de Unamuno en casa de Jean Cassou:
cierto. Sobre la trama de los hechos
•l,á
inteligencia
de
Alfonso
Re:res
es
una
parlle
de
su
bondad".
visibles existe casi siempre la invisible,
Lo• que conocen o.l cascanabiu de doa l\ligUel apreciarlÍ,ll mejor la
delicada hebra de A-J.fonso Reyes: mu•
dimensión del elogío.
chas iniciativas, textos, pensare~ y hastencial humanístico, detenido por aza•
esgrimas diplomáticas han tenido -Y es una cita de momento, sin apego
res militares, se vació por entero en
· á la \!Jira- que la r&lt;!Serva, el freno, la
el vástago, hoy frondosidad.
A los 66 años cumplidos, con su CO•
desconfianza, la necesidad constante
razón de reloj atrasado, pero dueño de
de la duda y la comprobación, hacen
un hermoso vigor mental, don Alfonso ·
de los mexicanos algo como ,mas disse nos presenta con su cara de leñacípulo~ espontáneos del Discurso del
Método, unos cartesianos nativos, y los
dor provenzal, tocado con una boina
vasca y metido en un saco color rata.
disponen para cuando llegue el día del
Lo veo arriba, perdido entre sus libros,
bienestar y del consiguiente despliechaparro y gordito, con su papada
gue de· facultades hoy_inhibidas, a ser
bondadosa y sus ojos de lince, perdido
un pueblo científico por excelencia.
Nació el ilustre escritor, abogado y
en una cordillera de sabiduría. Una
4 'TRES escl'ibientes me copian 1a.s comano atenta me indica como en el
diplomático en la ciudad de Monterrey
sas a toda máquina, a pesar de que
cuadro de Greco: Por aquí, por aquí. ..
el 17 de mayo de 1889. Es hijo del
estor en agonia"
general Bernardo Reyes - gobernador
Luego se pone a hablar y la plática es
'
del Estado en aquella época- y de
larga, larga, sabrosa, llena de referen- drid, no lo olvide. Ta_mpoco roe gusdoña
Aurelia
Ochoa
de
Reyes,
ambos
cias ilustres. Lo recuerdo muy bien. ta aislarme de mi gente, y muchas veALFONSO Reye!I se llama esíe
11
de,
Jalisco.
Don
Bernardo
fué
aquel
ciuDon Alfonso se encontraba como ces estoy escribiendo entre la charla
bienhechor", decía Gabriel Mistral
dadano ejemplar que tanta simpatía
~iempre, · enfermo del corazón. (Va familiar. Ya me ha sucedido· el caso
con frecuencia al Instituto de napoleónico de dictar varias cosas a un
despertó a su paso. El que cayó en una
(*) Fragmento de un capítulo del p~6•
de las esquinas del Palacio Nacional
Cardiología, donde el doctor Ig- tiempo, en los congresos internacionaxioto libro de A.lfredo Cardona Pena,
titulado Pablo Neruda y otros ensayos,
nacio Chávez lo atiende personalvíctima de sucesos políticos. Guapo
que apare«:rá en breves días pub~itado
varón, que aparece en viejas icono-

por ALFREDO CARDONA PE'NA

i

.

por la Editorial Studium, de la c1udad

de Mé_xico.

?

_

\

\

�VIDA UNIVERSITAR

4
les, etc. El que ahora tenga yo

gran filólogo.
Más adelante, don Alfonso i_ne m
tra el envío de Ventura Gama Cal •
ron: ' Páginas esco~idas, erución pr·.
rosa, en papel biblia. En la dedi •
toria Je dice don Ventura que ya es
ra de preparar la obra completa,
anima al amigo para ello. Al fin
una iconografía con la pajarita de
pe] que le regaló Unamuno
Recorrimos la biblioteca. Esto es
algo serio. Treinta mil volúmenes, Sólo por el barrio de los clásicos pódrían
hacerse excursiones, como en las cam.
piñas: tomarse un vaso de vino coa
el preste de San Millán, tocar a la
puerta de Quevedo, saludar a Góngo. ,
ra, hacer un breve retiro con Ter
No sé por qué recuerdo a Montai
y la torre circular. Debe de haber
do muy molesto escribir en aquella

un

rincón de soledad, tampoco me aisla
de nris constantes obligaciones en la
calle y en nril lugares. Y le aseguro
que cuando no· escribo con la pluma,
ando componiendo de memoria", (Carta del 6 de septiembre de 1948). Por
el tiempo en que lo visité celebraba
México con grandes timbales la efemérides cervantina y don Alfonso me fuó
anunciando su aportación al suceso.
El asunto estaba en ofrecer un aspecto original dentro de esa montaña de
descubrimientos que es el Quijote.
(Una "montaña lingüística", también,
como la del Cáucaso que nos recuerda
},fax Müller), En "no quedar mal",
después de una consagración a la literatura que ya va para rato. Pues bien.
Don Alfonso, como los grandes cantantes, supo dar un do de pecho a lo
Caruso. Don Alfonso escribió los apuntes para una conferencia con este tl-

5

VIDA UNIVERSITARIA

•

Cordiales felicitaciones al

PATRONATO UNIVERSITARIO
por sus trabajos en pro de la Ciudad Univertaria del Noreste y por los cuatro años de
vida de su órgano semanal

•

-

•

VID\ lNIYERsITARIA
que ranto bien hace al est11diantado de
nuestra Universidad.

CIA. DE TRANVIAS, LUZ YFUERZA
MOTRIZ DE MONTERREY,
S.
A.
..
-··.

-r e&amp;hl. Inquieta~
-Don Ramón, don Ramón ••• ¡C6mo trabaja, qué vigor de hombre! Acabo de recibir un libro suyo, el último,
Es un tomo sobre la historia de España . . • aquí lo tiene. Y vemos en la
derucatoria la letra fina, menuda, del

"VOY DE PRISA. La noehe me aguarda

tulo: "Un autor censurado en el Quijote•, en la cual hace incursión en el remotísimo Antonio de Torquemada, autor del libro Jardín de florés. Don Alfonso observó que si bien Cervantes
Jo manda a la quemazón en el famoso
escrutinio del cura y el barbero, lo per•
clona y aun lo copia en Los trabajos
ele Persiles y Segismunda, pues en es•
te novelón (una especie de selva con
todo y alimañas) aparecen referencias
del Jardín .• , y sus consiguientes per•
dones.
·
-"Torquemada es una delicia; cuenta
en sus flores curiosas dos cuentos de
aparecidos; describe un lago de la In.
rua diciendo que el agua era tan ter•
sa que parecía de aire, y que una plu•
ma lo podía atravesar hasta el fondo".
Y al decirme estas cosas don Alfonso
hacía rizos con la mano y se abrillan• ·
taba de ojos.
-Acaba ele escribirme Wemer Jaeguer ..• ¿dónde está la carta? ... ¡Aquí!
My dear friencl .. , como él me escribe
en inglés, yo le escribo en español. Me

dice que prepara un nuevo libro sobre
la teología de los primeros filósofos
griegos. Hay posibilidades de que se
publique en México, por primera vez,
en castellano. Sin saber cómo, citamo¡
a don Ramón Menéndez Pidal

rre... De pronto hablamos del 12
octubre y a propósito de Vespucio,
dije que don Manuel Toussaint e
bió el prólogo de sus viajes basá
se en los datos del benemérito d°"
Martín Femández de Navarrete, pero,
que tuvo el mal gesto de decir que la,
obra de Martín era fea. No lo en,.,
así . • • Don Alfonso, ponderado, enemigo de la cizaña, se hizo el sordo.
•yo escribí, me dijo, álgo sobre Veso
pucio. ¿Recuerda usted? He dicho
que nu~stro Continente es tan amplio,
tan liberal, que unos lo soñaron, otros
lo descubrieron, otros lo bautizaron,
otros los indepenruzaron . • • y no hay
más que desear, sino que nosotro
bagamos feliz",
Inteligencia en perpetuo movimien.
to, como los astros, hacen de Alfonso
Reyes un escritor extraordinariamente
vigente. En los jardines de la mente,
se le ve elaborado la propia miel, el
caballero de Perigord y Francisco de
Sales. Vuela, recoge y transforma. Y
este es el origen de su vino.

APARTADO 58

MONTERREY, N. L1
.

,

Al

PATRONATO UNIVERSITARIO
y su órgano. de d~~sión
.. -

,

FELICITAMOS CON TODA EFUSION Al

VID A UNIVERSITARIA

PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON

muestras felicitaciones en su cuarto aniversarÍO'

y A

VIDA UNIVERSITARIA.

BANCO MERCANTIL DE MONTERREY S. A.
INSTITUCION DE DEPOSITO Y FIDUCIARIA
'

AMENO SEMANARIO CULTURAL EN EL CUARTO ANIVERSARIO DE SU FUNDACION.

l

1
.

CIA. DE SEGUROS "EL MUNDO", S. A.

Fundado en 1899.

MONTERREY. N. l.

,

•

�tado su primer libro de poemas, ''Huellas" editado de
forma tan infame que sus al,lligos dicen: Alfonso Reyes. ha
publicado un libro de erratas con algunos poemas. Dc5pués otro de los diamantes: la Jfigenia Cruel. Estamo~ en
1924 y desde aquí el bibliógrafo de Alfonso Reyes empieza
a padecer; la obra se acumula, crece y las ramas brotan

[ No FUDA por ciertas nzones, serla pe,
sible la formaci6n de estas preguntas:
¿Existe Alfonso Reyes? ¿No será, por
ventura, el mito inventado en una eon5piraci6n de humanistas fundadores de una
religi6n de la curiosidad? Porque Alfonso Reyes está en todas partes. Su huella
aparece sobre los rastros de G6ngora y los pasos de Mallar•
wié; en la gran estatua que muchos hombres siguen levantando a Goethe está la marca de sus dedos y en la resurrección de los mármoles griegos se advierte el soplo de su
apíritu; en los caminos que América recorre ha puesto
flechas para señalar rumbos; el · viejo valle de Anáhuac,
transparente y dramático, resurge con su aliento; por las
rutas océanicas queda la estela de su nave; "sí allá junto a
Guadarrama deja tu amistad señales, junto a Santa Geno'Yeva hay los recuerdos que sabes". Entre los filósofos hay
palabras suyas y los historiadores lo hacen camarada; ha
puesto más de una lámpara en las costas de la geografía;
rescat6 secretos de la semántica y disip6 nubes sobre la filología; alude a la física y hace señas a matemáticos y teólogos; abre la puerta de los economistas y deja advertencias
en las ventanas de los políticos; penetra en los vericuetos
de las teorías jurídicas y sube a los salones de la diplomacia.
.Asciende a los monumentos y hace elegías a las modistas de
París. En fin, anda hasta en las cocinas y las bodegas.

por todas partes.
Pero ya entonces ha cerrado otro clrculo de su vida.
Comienza d diplomático. Hay un rápido viaje a México
en 1925, después de trece años de ausencia; tres años má,
en París, donde publica "Pausa", su segundo libro de poe,
sía y un cuaderno en francés sobre la evolución de México.
Las prensas madrileñas trabajan con sus "Cuestiones Gon•
gorinas". Otra vuelta a México en 1927. Sobre la mesa
de noche de su cuarto en el Hotel Ancira de Monterrey
estaban entonces las Conversaciones con Gocthe. lbamos
a verlo los estudiantes y ya le llamábamos maestro. Viene
la época ·sudamericana: Buenos Aires y Río de Janeiro.
Los libros siguen acumulándose y ya la n6mina se hace
larguísima; publica primero en Argentina y luego en Brasil su correo literario con el nombre de su ciudad natal,
Monterrey, y un dibujo del Cerro de la Silla en el indicador. Crece la obra poética, se enriquece la obra de in• vestigación y de crítica literaria; las notas sobre la cultura
11mericana y sobre las letras de México se suceden copiosa,
mente; acude a la cita del centenario de Goethe, escribe
páginas políticas, la "Atenea Política" y "A Vuelta de Correo". Otro viaje a México. El escritor le ha hecho lugar
al diplomático y Alfonso Reyes cumple con exceso, decoro
y fulgor, la misión mexicana en todos los sitios; pero el
diplomático no ha vencido, mutilado ni cansado al escritor.
Escribe con el brazo derecho y cumple los deberes del
servicio exterior con la mano izquierda, la clásica manera
de hacerlo. Pero es la suya una diplomacia nueva y viva,
buscando, como él mismo dice, la respiración internacional
de México. Entonces México hacía diplomacia en América. Y de la buena.

Otros dirán: Alfonso Reyes es un capitán que manda
roldados a preguntarle secretos al mundo y tiene bajo sus
érdcnes a mariscales de la prosa haciendo libros y mariscales &lt;le, la poesía iluminando palabras. Esconde a un angd
prisionero que le alumbra misterios y mantiene preso a un
demonio que le aconseja errores. Un capitán general que
es también un dictador: no deja descansar a sus hombres
J muchas veces les roba el sueño y les dobla la vigilia.
En todo caso, existe la dictadura de Alfonso Reyes,
¡Quién le iba a decir a don Porfirio Díaz que un hijo
de Bernardo Reyes, aquel sobre cuya figura dejó caer celos
ciegos y tardíos, iba a ser llamado dictador, y nada menos
que en la Ciudadela?• Alfonso Reyes es el dictador de
las letras mexicanas y es también su caudillo; cada libro es
una batalla. Sólo que es también el adversario mayor de
su propia dictadura: cada nueva página suya, ¡y son tántas
todavía!, es un mensaje a los jóvénes. Y quien a ellos se
dirige, invita a la contradicción y enciende el anhelo de lo¡rar obras mejores. Esto tiene de revolucionario.

"
1

)

l

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.!

I

(
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l

J

No faltará, tampoco, quien diga: Alfonso Reyes es un
monumento y en su bronce pone destellos el sol de la leyenda. Y alguno afirmará: es una montaña, ·un hecho de
la naturaleza que siempre ha estado allí, ante nosotros ro~cado de nosotros. ¿Quién, si no, podría. imaginar a la ¡¡.
teratura mexicana sin Alfonso Reyes, como quien puede
imaginar al Valle de México sin la sonrisa del Ixtlacihuatl?

colores. Es un lugar común y acaso resulte aldeano, pero
tal vez hace falta decirlo: Si Alfonso Reyes no fuera mexicano, sería otro Alfonso Reyes. Por al20 lleva la X en la
frente,

Todavfa sin ganar las últimas batallas de la adolesEL GRAN ESCRITOR en su "Capilla AHonsina",
f"encia, esa "edad en que hay que suicidarse o redimirse,
y de la que conservamos, para siempre, las· lágrimas secas nocturno hizo posible que las lámparas de aquellos m
en las mejillas", Alfonso Reyes cuenta ya entre los fun- permane~ieran hasta que las apagaba la luz del día y
Pero no, Alfonso Reyes es un hombre de este mundo; dadores del Ateneo de la Juventud, los mismos que años retiraban los ojos de los textos Plat6nicos para volv
precisamente de este mundo, que es decir de este tiempo, antu empezaron a reunirse en la redacción de Savia Mo- en descanso, hacia la claridad de la mañana. Pero sus
derna y se congregaron luego en el taller de Jesús T. Ace- mas estuvieron siempre en guerra contra los cimientos
vedo para dar vida a la Sociedad de Conferencias. El aquella paz. Si así no hubiera sido, no hubieran fun
Ateneo de la Juventud nace a fines de 1909 y es uno de al triunfo de Madero, la Universidad Popular, ni hab
lantos anuncios de la Revolución mexicana. "Sentíamos, continuado su tarea en medio de todas, las luchas civ·
dice Pedro Hcnríqucz Ureña, la opresión intelec~~,jun.tQ - ~!_:conservadores hicieron pacto con el silencicrr V
con la opresión política y económi~"1fuc ya se qaba v,icron'"a hablar hasta muchos años después y otros se
cuenta gran parte del país. Vefa~s que la filosofía oficial caron al denuesto. El Ateneo, en cambio, dejó salir a al
era demasiado sistemática, demísiado definitiva para no de los"suyos a la guerra: Vasconcelos y Martín Luis G
equivocarse. Entonces nos lan.z'amos a leer ·a todos los fi. dejaron los libros y fueron a dar. hasta el campo mismo
lósofos a quienes el positivis:mo condenaba como inútiles, batalla. Sólo distraídos o necios pueden decir que la
desde Platón que. fue~o mayor maestro~ hasta Kant del Ateneo volvió la espalda a México para refugiarse d
y Sgio~.: __.
Grecia. ¿Desde -cuando las lecciones de Sócrates han ser•
vido para escapar o dimitir? Platón fue en sus manos in,.
Los jóvenes del Ateneo acudieron a una cita de México.
trumento de rebelión y, como en las grandes revoluciones,
Alfonso Reyes venía de Monterrey; José Vasconcelos, nacido
ellos hicieron que la luz inextinguible del Agora griega,
en Oaxaca, había recorrido el país desde las costas de Camacompañara la de las teas insurrectas. Letra política venida
peche hasta los muros ribereiios de Piedras Negras; Antonio
desde la mismísima Polis, fue la que escribjl, la ge~eración
Caso, hijo de un ingeniero de caminos, salia de las filas
del Ateneo. Quien diga lo contrario, ni entiende al Atede la clase me-día de la ciudad de México; Martín Luis
neo, ni entiende a la Revolución, ni enGuzmán, hijo de un oficial pobre, llegaba de una casa
tiende la cultura, ni entiende la política,
modesta; Gonzálcz Peña de Jalisco, Julio Torri de Saltillo
~e este tiempo en que, como él mismo dice, "el jardw
ni entiende a México ni entiende nada •••
y el dominicano Pedro Henríquez Ureña había cruzado el
humano se ve pisoteado por la locura". América le ha
En ese grupo Vasconcelos aparecía potlado los ríos de sus sangres y desde América pregunta al mar para ligar su esfuerzo a la hazaña mexicana. Ninguno seído por d anhelo de reconstruir el
ciclo y también a la tierra. México le proporciona d tim• de ellos tenía por qué haber participado en la huelga de mun~o; Antonio Caso, lo dijo él mismo,
bre de la yoz; la densidad de la tinta y el leño para el Cananea, ni en la de Río Blanco; tampoco en el asalto de por el de contemplarlo; Henríquez UreL;is Vacas. Pero en las tareas intelectuales, su obra tenía
fuego de la esperanza y la angustia; el universo te da el
puntos de contacto con el Partido Antirrdeccionista y hasta ña por el de explicarlo; Alfonso Reyes
'Yiento, las noches y los días. Y todos los hombres el corcon el Partido Liberal Mexicano. Formaron un grupo de . por el de iluminarlo. Era el distinto ca~al trabajo de entenderlos. Sus frases lo dicen: "Pueblo
conspiradores y combatientes contra los cuarteles culturales mino de cada quien para la búsqueda del
me soy y como buen americano, a falta de líneas 1&gt;atrimodel Porfirismo y .fueron uno de tantos batallones de la orden univ.crsal.
Jliales me siento heredero universal. • • Mi casa es la tierra.
Revolución. Antonio Caso llamó una vez San Francisco l.
En esos años del Ateneo termina de
Nunca me sentí profundamente extranjero en pueblo alguMadero
al
mártir
de
1913
y
en
José
Vasconcelos
empezaba
ese.tibie
Alfonso Reyes los ensayos de su
no. . . Soy hermano de muchos hombres y me hablo de tu
a
encenderse
la
antorcha
que
cnarlmló
durante
muchos
primer
libro,
Cuestiones Estéticas, donde
a&gt;.I) gente de varios países ... La raíz profunda, inconsaños. Todos contribuyeron al derrumbe del Positivismo y aparecen por primera vez. algunos de los
ciente e involuntaria, está en mi ser americano". Es posible que las épicas montañas de su regiomontano valle natal cad: uno dió su golp: ,31 árb~l de la _dictadura. Es empe- temas que han de acompañarlo a través
hayan contribuído a la elegancia de su palabra y que el qu:necer a la Revoluc10n mexicana privarla de lo que his- de su ya largo camino: la tragedia grierol vespertino de Monterrey, que pinta de morado el Ce- tóncamente le corresponde y uno de sus torrentes iniciales ga, G6ngora, Goethe, Mallarmé, la liteel que llegó a la Escuela Nacional Preparatoria, fue el qu~
rro de la Silla, le produjera el primer asombro ante los levantó al Ateneo de la Juventud. "Es verdad: los treinta ratura mexicana, el lenguaje popular .••
Había dicho ya su conferencia sobre los
años de paz del Porfirismo, una paz asentada sobre la san- Poemas Rústicos de Manuel José Othón
gre, el llanto y la miseria de las mayorías, permitieron la y publicó a poco el cuaderno con su en•
• El tC1tto que aqul se publica fue leido por ru autor en la VI Feria
:ranquilidad suficiénte en las bibliotecas para qúe los jóve- sayo sobre El Paisaje en la Poesía Mexitlcl Libro, CJl terrenos de l.&amp; Ciudadela,
nes del Ateneo buscaran la sabiduría. Es cierto: el silencio cana del Siglo XIX. Tenía veintiún años

llaman a m biblioteca de máll de

so;ooo

volúmenes.

y ya se advertían su penetrad(,:: crítica, su inconfundible y tan americ~na orientaci~n ética, su_ lucidez, y esa
suave, discreta gracia del lenguaJe; por su unta coman ya
los jugos clásicos y en d texto se difundía &lt;lesde entonces
la emoción convertida en claridad. Todavía algunas lágrimas adolescentes no se acababan de secar sobre las mejillas...
En 1905 habían aparecido sus primeros poemas en un peiódico de Monterrey, un grupo de tres sonetos bajo el
brc de 1..a Duda, tal vez la primera salida en letras de
,· Porque Alfonst&gt; Reyes dijo en verso sus palabras
iniciales· "Yo comencé, dice, escribiendo versos, he seguido · iendo versos, y me propongo continuar escribiéndalo, .asta el fin; sc;gún va-la vida, al paso del alma, sin
•
los ojos. Voy de prisa. La noche me aguarda y
inquieta".
También algunos cuentos y ensayos que publicaría mu
daos años después, se acumulan por esa época entre SU)
Y cuadernos de notas, de apuntes y estudios que
1papcles.
¡Jo siguen y lo llaman todavía. Y él acude porque no es
de los que dejan malograrse las semillas o perder los avisos
del mundo. Cada vez que Alfonso Reyes limpia su mesa,
ha dicho Salvador Novo, se reunen las páginas de un libro.
Poco después había de cerrarse un ciclo de su vida.
La sangre de las luchas de México no•
lo perdonó. Penetró en su propia casa
y dejó en su corazón una huella dramática que nunca acabará de borrarse. Sombras leves y discretas de esa huella y de
otras desventaras y aventuras de su alma,
aparecerán en varios de sus libros posteriores; uno de los más béllos, el poema
dramático ffigenia Cruel, recoge, depurándolos, algunos ecos de las tormentas,
la que lo envolvió y la que se desató en
su interior.
Vienen los primeros días de París que
luego había de recordar en una página
de El Cazador. "Mi imagen de París,
dice, con la moda de aquellos días, es cubista. Cierro los ojos y miro un París
fragmentario, disperso en diminutos planos que no encajan unos en otros, como
dividido y entrevisto por las cµatro patas
de la Torre Eifíel. .. " Sin querer, Alfons~ Reyes estaba ofreciendo la imagen

de ro vasta obra futura: también el viajero que se lanza a
cambiar la enorme ciudad de sus libros, hace un alto en el
primer tiempo, entrecierra los ojos, y la obra de Alfonso Rele ·parece algo disperso en planos distintos que no encajan
unos en otros; el plano ateniense y el plano alejandlino; el
plano de Góngora y el plano de Goethc; el plano de América y el plano de México; la perspectiva de, Descartes y la
perspectiva de Toynbee, las luces de los poemas, los relámpagos del cinc, el fulgor de los lagos. . • Hay que hacer d
recorrido completo y asomarse a un balcón del mundo para
percibir la humana unidad de la obra, cabal y organizada
como una vida que deja señales de su paso con palabras."C_uántos pasos, dice Alfonso Reyes de sus días de París,
¡cuántos pasos, dimos, solitarios! ¡Cuántos sueños y anhelosl
Y ·c1 prop6sito de vivir cada vez mejor y más plenamente."·
· Y llegan los años largos de Madrid. Duros y fecundos,
conquistadores y luminosos, tanto, que vuelve a descubrir· a:
América dentro de su mente. Lleva a México adentro y
siente que lo quema a fuego lento, Es cuando sus páginas
"están hechas a media noche, rodando -solo- por las po-'.
sadas de Madrid, sin saber a lo que había venido, bajo ·
el recuerdo de las· cosas lejanas", Es la época c~ando el
estilo de Alfonso Reyes pasa por la lumbre definitiva: cambia sus palabras por el pan y el albergue. Vive de escribir;
se hace periodista, ese oficio tan noble cuando la mano de
quien lo ejerce es ' limpia y el corazón valiente. Y las
páginas de "El Sol" y de la revista España recogen los
testimonios que luego han de formar los cinco libros de la
serie "Simpatías y Diferencias". Es más: inaugura una
modalidad en la profcsi6n pe,riodística: Alfonso Reyes y
Martín Luis Guzmán, bajo el seudónimo de FósfQro, inician en castellano la crítica cinematográfica.

Otro ciclo se cumple. El diplomático cuelga la casaca,
Alfonso Reyes regresa a México y por fin, "aunque sea
más por abandono que por premio", se ve dichosamente
recluído en su oficio privado. Se inicia la época de la Capilla Alfonsina, la de los frutos dorados, la más fecunda,
Alfonso Reyes vive al fin entre sus libros y sus n~tas, recogidas a través de un largo viaje de veinticinco años. y
entre su amada transparencia del valle mexicano. Aquí lo
dejamos... ¿Quién puede decir sobre Alfonso Reyes la

y

Pasan seis años sin publicar un libi:o, pero la obra va
reuniéndose en los cajones del escritorio, páginas y más páginas. En 1917 publica tres'libros: "El Suicida", seductor
conjunto de ensayos, "Cartones de Madrid", cuadros a veces amargos, a veces sonrientes, lúcidos siempre y transidos
de nostalgia, y la incomparable "Visión de Anáhuac", levantada con diáfanos ladrillos que son cápsulas de luz.
Vienen luego "El Cazador", en algunas de cuyas páginas
tiembla d poeta bajo la prosa tersa y de fulgores tenues
y los cinco tomos de "Simpatías y Diferencias, ventanas
abiertas a todos los caminos de la curiosidad. Ha publi-

última palabra?
Dejémosle aquí y no importunemos su trabajo; he ahí
sus obras maestras: "El Deslinde", "La Crítica en la Edad
Ateniense", "La Antigua Retórica", la "Junta de Sombras",
"La Experiencia Literaria". He 'aquí el pimer capítulo
de sus recuerdos, cuya edición tiene la tintll fresca todavía.
Pero no olvidemos que Alfonso Reyes, tan sabio, volvió a
su patria en son de guerra, Todavía con las maletas del
regreso en la mano, libr6 una batalla por la libertad de
España y la sigue librando por la libertad del hombre.
''Pueblo me soy", acaba de recordar.
Tiene cincuenta años de escribir y la pluma no ha fa.
tigado su mano. "El arte de la expresi6n, ha dicho no me
apareció como un oficio retórico, independiente de' la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano", "Acuérdate de vivir", advierte con la frase
de Gocthe en el epígrafe de su penúltimo libro.
Y sigue cumpliendo con su promesa de 1915: "No renunciaremos a ningún objeto de belleza, engendrador de
eternos goces,"

�VIDA tJNIVERSITARIA

8

DE

ARA bien o
para mal, yo
pertenezco a
la literat u r a
méxicana. Hacerme desentendido sería
. necedad y no
virtud ... Además, la suerte me
ha encargado de "un señor a
quien mis amigos llaman por
mi nombre". Tengo que cui-

P

no ya en mi condición de escritor, sino de hombre, taro•
bién creo tener derecho a levantar el inventario de mi vida o. a dictar mi testamento, y
también creo que los accidentes de mi jornada terrestre pue•
den ofrecer algún interés. Hay
peores manías -¿no es ver•
dad?- y las perdonamos de
buena gana. Ayer se me dijo
que este anhelo por esclarecer
mis experiencias era vanidad;
mañana se verá que es historia.
Para mientras llega el día,
si ha de llegar, de mis memorias, que aún están a medio
hacer, quiero adelantar algunas explicaciones. Mi vida puede fácilmente dividirse en etapas seg{m los lugares de mi
residencia, y dejando aparte los
viajes ocasionales:
1) Primera etapa en Monterrey. Nací el 17 de mayo de
1889. Fuera de los veraneos
por los alrededores -la Fama,

[Respuestas a

-

A UNIVERSITARIA

1· OBRA

AY
las preguntas

ALFONSO REYES EN 1&amp;05,
A LA EDAD EN QUE PRINCIPIO A ESCRIBIR.

r.;n esta ciudad vine a cumplir rrey. Vuelvo a m1 , ciudad
los once años, cuando mi pa- cuando mi padre renuncia a
dre ocupó la Secretaría de Gue- la cartera de Guerra y Marina
rra y Marina. Aquí acabé..Jos y nuevamente se hace cargo
estudios primarios, parte ,en el del gobierno de Nuevo León,
Liceo Francés (Ribera de San de que se había separado con
Cosme), parte en casa bajo la licencia. Un año y medio de
dirección del profesor Manuel ·estudios preparatorios (bachiVelázquez Andrade; y aquí
presenté mi examen de admisión a la Escuela Nacional Preparatoria. Años de 1900 a
1903. De entonces datan los
primeros cuadernos de versos
que conservo. Pretendí· abrir
un diario en forma. Mis hermanas profanaron el secreto e
interrumpí la tarea, indignado.
¿Qué podía yo contar entonces? Todos los días se repetía
la misma anotación, uno de los
sucesos más importantes de
mi existencia por aquel tiem•
po: "Y tomé mi café con leche
y bastante pan con mantequi-

d.e · algunos jóvenes' escritores]

llerato) en el Colegio Civil del
Estado: 1903 a 1901
4) Segunda etapa en México.
1905 a 1913. Escuela Preparatoria, Escuela de Derecho y
grado. De vacaciones en Mon-terrey, mi primera página da.-.,~~..,
a la publicidad (El Espectador.
28 de noviembre de 1905): tres
sonetos llamados Duda. Mi primer libro: Cuestiones estéticas.
es publicado en Ollendorff.
París, 1911. (Poco antes, aparecieron en México mi conferencia sobre Manuel J osó
Othón, folleto de 1910, y mi
conferencia sobre el paisaje en
la poesía mexicana, folleto da
1911, ambas de elaboración
muy posterior a Cuestiones Estéticas). Casado el 17 de ju•
lio de 1911 con Manuela M. de
Reyes, nace mi hijo único el
15 de noviembre de 1912. Quedando recuerdos de esta época
literaria (Sociedad de Confo•
rencias, Ateneo de la Juven•
tud, etc.) en Pasado inmediato,
en algunos fragmentos de La - ·
experiencia literaria, en El testimonio de Juan q_e Peña, etc.
Poco después de la muerte de
mi padre (9 de febrero do
1913), emprendo mi primer
viaje a Europa: Francia y España. Mi ausencia o.e México durará once años.
5) Primera etapa en Europa: París, julio de 1913 a octubre de 1914, fecha en que,
me lanzan a España la disolu•
ción de la antigua Legación da
México en Francia y la Guerra No. l. Recuerdos de París
en El cazador; y del viaje do
París a Madrid, en "Rumbo al
sur" (Las vísperas de España~

etc.), pero entonces se dan a
la imprenta muchas obras que
pertenecen a las etapas ante•
riores, donde, como se ha visto, abundan las evocaciones d~
mi vida.
En el afán de no dejarme tra•
gar por la materia, he limpiado mis veredas· constantemente, he procurado día a dí~ que
no se azolven mis canales, he
jardinado en lo posible eso
que hoy se llama mis "vivencias", dando a cada objeto su
sitio y asignando a cada documento su debida clasificación.
Llevo, desde 1924, el diario ya
mencionado; guardo metódicamente mi correspondencia (sobre todo, la que recibo, pues
confieso haber perdido muchas
de mis cartas); publiqué hace
:varios años un mensaje a ~o~ .

6) Madrid, 1914-1924. De esta época hay recuerdos, sobre

todo, en Las vísperas de Es-

paña, Retratos reales e imaginarios, Simpatías y diferencias,.

El suicida, El cazador, Calendario, Aquellos días, Burlas
literarias (Archivo de A. R.);
y después, en "El reverso de
un libro" (Pasado inmediato),
•EI revés de una metáfora" {La
experiencia literaria), Los siete
sobre Deva, De viva voz, (un
par de discursos) etc. Practicamente: vida literaria los cinco
primeros años, y vida diplomática los otros cinco años, como
Encargado de Negocios de Mé•

.u:o.

7) Regreso a México el'7 de
mayo de 1924. Diez días después cumplí 35 años. Dos meses después comencé un dia•
rio en forma, escueto y redu~'
ciclo a datos sobre mi vida y
mi trabajo, casi sin emociones
Di ideas. Estimo que me serví•
A solamente como cantera pata las memorias futuras.
8) Segunda permanencia en
París, como Ministro de Méxim, de diciembre de 1924 has,.
ta principios de 1927.
9) Regreso a México, y viaje a Buenos Aires, donde per•
manezco al frente de nuestra
&amp;nbajada de julio de 1927 a
marzo de 1930. Recuerdos en
De viva voz, Norte y Sur, etc.
10) Embajador· en el Brasil
del 16 de marzo de 1930 hasta
mediados de 1936. . Realizo,
entre agosto y octubre de 1933,
1lll viaje de servicio al Uru-

gua,, la Argentina y Chile;
concurro a la VII Conferencia Internacional Americana en
Montevideo (die i e m b re de
1933), y hago un viaje a México entre fines de 1934 y comienzos de 1935. Mi madre

fallece el 6 de diciembre de
1934, encontrándome yo a su
lado. Recuerdos en los Roman•
ces del Río de Enero, Otra voz,
Tren de ondas, Ultima Tule,
Norte y Sur, etc.
ll) Segunda Embajada en
la Argentina, julio de 1936 a
. diciembre de 1937. Conferencia Interamericaña de Consolidación de la Paz, Buenos
Aires, diciembre de 1936.

12) Regreso a México en
1938 y -salvo una visita de
servicio al Brasil, de mayo de
1938 a febrero de 1939, y después viajes ocasionales a los
Estados Unidos, a la Habana
y a París, aquí como Presidente de la Delegación Mexicana
a la Primera Asamblea Internacional de la Unesco, noviembre a diciembre de 1946-, me
establezco en México. Predo•
minan en esta etapa obras de
carácter objetivo, en que no
hay lugar a recuerdos personales (La crítica en la Edad Ate-

3) Segunda etapa en Monte•
" • , . me ap'llda poner orden en mil negocios, cosa del aseo .•• •

ALFONSO REYES_~n compañía de _Artemio del Valle Arizpe,
durante la celebrac10n de la VI Feria Mexicana del Libro. en
noviembre de 1954.
amigos que, bajo disfraz humorístico muy mal entendido por
la gentuza, trataba de proponer una posible organización
futura de mis publicaciones,
proyecto ya abandonado porque lo cubrió y cegó el crecimiento ulterior; dí a la prensa,
durante algún tiempo. mi cÓ-

la Leona, San Pedro y San Pablo, el Mirador-, viví diez años
en mi ciudad natal Primera
época del gobierno de mi padre en el Estado de Nuevo
León, Escuela de párvulos y
comienzo de la escuela primaria.
2) Primera etapa en México.

El autor de "El Deslinde", a los once años. de edlMI,
con el •mi.forme del Liceo Francés,

rreo Monterrey a modo de
acompañamiento en sordina,
lo que más tarde y en otra forma he venido haciendo con los
cuaderno·s de mí Archivo, que
son remembranzas en buena
parte; reuní mis versos sociales y "de circunstancias" en
Cortesía: también testimonios
biográficos; y, en fin, he comenzado a publicar aquí y allá
fragmentos de mis memorias,
por si no me fuera dable -oh
:rrombosis- llevarlas a buen

ALFONSO REYES EN 1988
• ••. he limpiado mis veredas constantemente,
"\e procurado día a día que no se azolven mis canales •••"

lla"•

dar de sus asuntos, wmo tengo
que cuidar de mi casa; tengo
que recoger las noticias que a
él se refieren: gratas o ingratas que Dios escogerá las suyas. ¿A quién le importa? .A
mi, desde luego, porque me
agrada poner orden en mis negocios, cosa del aseo. Además,

niense, La antigua rét6rica, El
deslinde, Letras de la Nueva
España, Ju n t a d e sombras,

Ea 1893, a loa cuatro aiíoa.

término.
Las referencias que acabo de
hacer a mis libros son meros
ejemplos: no agotan . ni con
"
,
mue110, el material autobiográfico" derramado en mi obra
toda impregnada de recuerdos.
Unos son recuerdos. directos,
(SIGUE EN LA PAGINA 11)_

�VIDA UNIVERSITARIA

10

-

•

•

,, VIDA UNIVERSITARIA

G· LOS AS

•

por EUGENIO D'ORS

•

..

EL H. AYUNTAMIENTO DE MONTERREY, N. L.
felicita cordialmente al

PATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON
r

11

.

'

I

por sus brillantes y patrióticos t~abaios en
pro de nuestra querida Universidad,
desarrollados en sus cuatro años de
vida" y .~ es ea para su .órgano
· p'e riodístico

VIDA~UNIVERSITARIA
que' siga, aportando ideas generosas
en bien de la cultura generál
de Nuevo león.

El Presidente Municipal,

El Secretario del Ayuntamiento,

Doctor José luis lozano.

Licenciado Adrián Yáñez ·Martínez.

LFONSO REYES. - Se va de
España Alfonso ~eyes, gran
literato, gran amigo, después
de diez años de convivencia
entre nosotros. Obligaciones
oe su carrera y destino van a llevarlo lejos
de aquí ... El pan comido a· manteles de
Lhardy no amenguó el sábado pasado los
duelos de la despedida. Pero LES DIO UN
CENTRO; y dar un centro es DIBUJAR; y
dibujar es ACLARAR; y aclarar es ENNOBLECER.
A postres del banquete, nuestra suave
meditación --entre los sentimientos que la
eircular de invitación había calificado acerdamente de "encontrados"- tal vez se
ountaba: -¿Qué función espiritual domie, qué mejor hazaña ha cumplido nuesamigo, en esta década de trabajo entre
tros? ¿Qué signo suyo nos deja? ¿Por
é nota y aspecto podremos recordarle
m . . ] Esto se preguntaba nuestra meditación y se contestaba inmediatamente: He
aquí una gran tarea que este escritor ha sabido cumplir: Alfonso Reyes es el que le
ha torcido el cuello a la Exuberancia y ha
dejado limpio de su imagen mítica el mapa
ideal de nuestra América.
Sí, Así, desde el. principio hasta el fin.
Desde la primera carta de gestión en los
pasos de una residencia que comenzaba como un destierro, hasta la última palabra del
brindis trunco, con que hoy, al terminar
aquélla, recibía nuestro homenaje. Así en la
literatura como en la diplomacia. Así en
el periodismo como en la filología. Así en
la poesía como en la historia. Lo sobrio
pre, lo limitado, lo recortado. N E
QUID NIMIS; nada de mis. Mejor, un poco de menos; que así los sabores se acre-

dentan.
La manera de "glosa", la manera quebrada y discontinua, Alfonso Reyes, sacándola del límite de los asuntos teóricos, la
ha llevado, él primero, a los asuntos hist~ ·
ricos; magna empresa, bella provincia y
buen dominio, añadido a las regalías más
sabrosas de la inteligencia. Tratar la historia, que es narración -y, por lo tanto, tiende con insistencia a la continuidad-, rompiendo su línea en una serie de "glosas",
es decir, en una serie de PUNTOS completos y estáticos, casi equivale a racionalizar

;I:!I

i!i:1:1¡

:;h

ALFONSO REYES EN 1938
"' •.. ha torcido el cuello a la Exuberancia ... "

•=.· .

~Jl!J

..... racionalizar el mol'imiento ..• "

el movimiento, y, por consiguiente, a resolver las famosas APORIAS de Zenón de
Elea ... Desde luego significa el golpe más
·dur~ que puede asestarse contra el corpachón policromo de la Exuberancia, la-depico'.de-loro.
Ahora el mapa está limpio, y allí podría escribir, si nos conviniera, un signo
nuevo. . • No nos conviene. Para honrar al
1

(VJENE DE LA PAGINA 1)

romo en las Memorias de Coci,
na y Bodega, en el "Saludci a
los amigos de l3uenos Aires" y
"Juegos F1orales de Mazatlán"
(discursos ambos publicados en
el tomo De viva voz); otros son
recuerdos implícitos en la elaboración literaria, que a veces
me he divertido en descifrar
yo mismo, A esto sería meDester añadir ciertas Analecta
aún no recogidas en volumen,
numerosos oemas que responden de
do inmediato a aln caso, circunstancia o trande mi vida y, desde luego,
memorias en marcha, (Has~jioy sólo !1~ publica?º en volol,en un pnmer capitulo: Patalia).
rescindiendo de los folley publicaciones provisiona- ·
que luego se incorporan en
1'lúmenes posteriores, habré
•do hasta hoy, entre prosa y ,
rso, más de un centenar &lt;le
ros, No me atrevo a conlos, para evitar la confusión
~itre varias ediciones y refunÜciones, cuyo análisis resultaenojoso.

J

!
fa

que se abstenía, continuaremos fieles a las
vJ.rtudes de la abstención. Pensaremos siem. pre en este hijo de los mayas, que supo tener, en cualquier momento de su vivir, y
a despecho de todo, con las sabidurías de
un griego, las perezas de un griego. Nosotros, en gratitud de lo mucho debido a las
•
unas y a las otras, hacemos voto, en el momento melancólico, de la despedida, de pensarlo mucho antes de atrevernos a manchar
con la atribución de un garabato psicológico -ahora que, por fin, el loro legendario ha desaparecido - nuestro Atlas o
"Atlante" de la América española.
A. B. C. Madrid, 18 de abril de 1924.

DE MI. VIDA Y MI -OBRA
Cada vez que paso los ojos
por la colección de mis obras,
me acuden recuerdos y se me
ofreeen observaciones y roment:irios. Se .ipodera de mí
el ansia de explicar algunas
circúnstancias referentes a este
o aquel v9lumen, a tal poema
o artículo, a determinada página, a cierta frase que esconde
detrás una historia.
He intentado, en parte, satisfacer este anhelo de un módo irregular y esporádico. Así
en la "Noticia" previa y en las
~Notas bibliogrúficas" finales
del tomo Las vísperas de España; en la "Noticia bibliográfica" que cierra la primera seríe de los Capítulos de literatura española; en "El reverso
de un libro" (Pasado inmeóiato); en "El revés de un párrafo", "El revés de una metáfora" y hasta "Escritores e impresores" (páginas todas -que
constan en La experiencia literaria); en el "Prólogo", ~Nota",
indices de "Poemas omitidos"

y •Apéndice" que figuran en
mi Obra Poética; y en varios

otros lugares, como a los comienzos del "Presagio de Am'érica" (Ultima Tule),
Pues siempre he sido · algo
crítico de mis propios escritos,
y siempre, al escribir, me veo
escribiendo como desde arriba
de mí mismo, y se me antoja~
ría contar en qué condiciones
lo hago. En La experiencia Ji.
!eraria también. he publi~ado

dos breves ensayos - "La biografía oculta" y "Detrás de los
libros"- que, de un modo general, explican mi deseo de volver la tela de revés, estudiar su
trama, y mostrar las puntadas
ocultas. El propósito de hacer ver los alrededores de la
propia obra, como ahí lo he
dicho, ha movido a muchos escritores: Daudet, Darío, Blanco- Fombona y, como todos saben, hizo que Goethe escribiera su Poesía y realidad.
Así, cuando examino mi óbra
en conjunto, la veo distribuida
en dos pisos, (dejando aparte
lo "didáctico'). Uno ·es el piso
de la literatura auténtica que
-buena, mediocre o malapretende ser literatura, Otro
es el piso donde se amontonan
los documentos que he ido
juntando al paso, y que he con·servado para mejor manejar
mis materiales. Bajo estas minucias de taller, que parecen
meras curiosidades de coleccionistas, alienta un propósi-

to, un ideal -tal vez lo compartan conmigo otros escritores-: la total manif~tación de
una existencia.
En este sentido, aprobé la
ingeniosidad de cierto amigo
que me llamó un día: "erudito
de sí mismo",-, y le contesté
con estas palabras: "Yo soy el
primero en saber que, a veces
•.. Le diré lo que me pasa:
no creo en el sentido antológico, aunque es sin duda el más
aristocrático, pero también el
más subjetivo e incierto, Quiero que la literatura sea una cabal expHc~ci6n y, por mi partil,_ no d,stmgo entre mi vida y
m,s letras. ¿No dijo Goethe:
Todas mis obras son fragmentos
de una confesión general? Con
lo único que no transijo es con
el mal oficio, con la tecnica de.
ficiente'\
Y si el lector piensa que exagero, admito que otras veces
yo mismo puedo pensar de otro
modo. Aún no estoy embalsalllado: estoy vivo, luego cam,
bio constantemente; y el mundo, a mi alrededor, también
está en perpetua mudanza.
Oiciembre de 1954.

�VIDA UNIVERSITARI

P N ONES SOBRE ALFONSO
RE Y ES
,·

A

t!~t~~::

bro mundial; sl

nos llegaran las
ideas de los es..

pacios sidéreos
lo tendría cósmico. En sus
celdillas han depositado su aluvión todos los u ..
bros, desde los que se. escribían en
los -ladrillos babUoruos. Es un
hombre de letras, dictado que l!nplira humonidad y CUitura, de las

El pensa¡niento que se expresa
en español ha aprendido el cami•
no de su mesa.
Producto de ascética voluntaa
y de largo tiempo, su valor es de .•
los que no se improvisan. No es
hijo de ningún régimen social, ni
de revolución alguna: es autodi..
dacto, pero su corazón es radical•
mente mexicano: ha puesto el Cerro de la Silla en la geografia de
la cultura.
Deja atrás a los más avanza.
dos reformadores, y desea, como

'
Amapoliu morada

•

•

del valle donde nacf:
.
esd.
uu enamorad(),
11 no
eru1m6ra1e de mí.

III

I

CUANDO al renacer _el día
al despertar de siesta,
Yb acen las urracas
. fiesta
,
salvas de gntena,
f,
Y
é amapola, tan na,
¿ por q::a O tan callada?
0
tan p é ' · decirme nada,
¿Por
qu • sin
. . ·erta
infundes un ansia mci .
me
--&lt;:opa exhausta, mano ab1ertasi no estás enamorada?.

!ª

ADUERMA el rojo clav~l •
o el blanco jazmm las sienes•
que e1 cardo es sólo desden=
.y so'lo furia el laure1. . l
Dé el monacillo su nue •
y la naranja rugada,
y la sedienta granada,
b' •
zumo y sangre -;-0ro .Y ru ¡ - .
que yo te prefiero a U.
¡¡mapolita morada.

IV

II

NACERAN estrellas de oro
~e tu cáliz temulento . to
-norma para el pensalDlen
o bujeta para el lloro?
1No vale un canto ,sonoro
el silencio que te 011 •
Apurando estoy en u
cuánto la músi~a. yerr_a.
·Amapola de ID! ?erra.
enamórate de m,.

AL PIE de la higuera ~¿oslala.
. de el manto la alfouwn
•
tien
illa
crece la anacua sene
y la cortesana ro~a;
donde no la manposa,
tornasola el colibrí..
Pero te prefiero a u, l • •
de quien la mano se a e¡a ..
vaso en que duerme la que1:i:
del 11alle donde nacl.

AL ·F ONSO REYES

•... HA 1-,ITERATURIZADO' su vida y ha vivido su litera,
tura ••• El oensamiento que se expresa en español ha apreA.•
dido el camino de su mesa ••• "
que posela Cicerón y Voltaire. Ha los verdaderamente intelectuales,
..literaturizado" su vida y ha Vivi- no ya la repartición de las riquetlo su literatura.
zas, slno la de la ciencia y la del
arte, a un alto nivel en las cabezas unidas como vasos comun1..
~ntes.
La propaganda nacional que se
hace exportando gruesas de sara•
pes de Saltillo y de bateas de
Olinalá, debe pas,llr t&amp;mblén, siquiera de contrabando, uno que
otro Alfonso Reyes.
GENARQ FERNANDEZ

MACGREGOR.

•••

LLAMA permanent~.

As(

veo yo

a Alfonso Re·yes, siempre quemán..

dose en una u otra, en todas las
'
bellezas. Todos los escritores que
DURANTE SU ESTANCIA EN BRASIL, EN 1935.
hay en él, toda la obra en que se
"'••• Llama permanente .. • siempre quemándose en Wla u otra, en todas las béllezas ••
apoya y que Je apoya, conOuy-e11
/
mente
se comprueban, se hacen
tn la núsma llama de su intelirealidad
muchos
recuerdos
de
su tura ha encarnado otra vez. ¡Y
gencia, siempre viva, relampa.
NO qu!se darle las gracias ,w
con qué limpio nervio nos la trae
lectura.
Porque
Alfonso
y
su
esel envio de su libro [La crilica •
gueante, vuelta sobre todo lo que
esta palat'lra viva!
la concita a refiexlón o a canto. critura están confundidos hace
la Edad At..nieme¡ antes de FRANCISCO GINER DE L08
cerlo, y aun ahora no me atrew.
En él se da esa maravillosa y rara mucho tiempo, se han hecho muRIOS.
tua
entrega
para
siempre
de
sw
a decir que conozco un libro tala
unidad . del hombre con su obra.
UH5)
No hay trompa ni cartón en la dos mundos. Y crecen juntos. Casnutrido e l!nportante en todao detalles,
apariencia de sus páginas. Ea. tro Leal retrata de cuerpo ent~
LA Inteligencia de AUonso Reellas está todo Al!onso Reyes, 7 ro a Alfonso Reyes cuando le na.. yes es una parte de su bondad.
lVERNERIAEGU&amp;
cuando se le encuentra personal- ma "varón literario", La litera..
(19U)
MIGUEL DE UN~o

•■

• ... SU corazón es
mente mexicano ••• ,.
Antena sensiblllsl!na, todos los
l'Wnbos le perifonean su mensaje.

•••

(1931)

Y

- -•

,,.. r
1

,

-- '

t,

,.

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"

•

~
............,

-·

f
,f

SEMANARIO INFORMATIVO Y CULTURAL AUSPICIADO
POR EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON

·&lt;f

_,,,,,.
,

/
~ /;.;

segunda sección

•••

O le rindo homenaje a una de esas iluminadas eminencias del pensamiento mexicano, hijo de esta tierra,.
don Alfonso Reyes, por
cuya fina obra literaria y
noble posición de hombre
ante la vida están plenamente satisfechas las imperiosas exigencias de la
dignidad intelectual

ROMULO GALLEGOS
.(1954)

•. , . 41.FONSO Reyes tiene
un cerebro mundial • , • •

,

�•

-2

VIDA -UNIVERSITARIA

-

3

\'IDA UNIVERSITARIA

Hombres 'como A1fonso Reyes ho!'ran a su Patria nativa y a 1a tierra es paño 1a"": AZOR1N

11

Felicitamos afectuosamente al ·
PATRONATO UNIVERSITARIO
ya
VIDA UNIVERSITARl
·A
..

•

HOJALATA

Nos complacemos en felicitar cordialmente .al

PATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO . LEON
en el 49 aniversario de su órgano periodístico

VID-A UN IV ERSITA R1-A
revista que honra, por su brillante labor.
a Monterrey y a la Patria.

Y LAMINA,
S. A.

GALLETERA·

:-:

Apartado 996-

-· ¡

Felicito muy cordialmente al,

DIFICIL,
Reyes, decir algo que no p&lt;!_rezca
excesivo. Bordeando esta düi•
cultad, me atrevo a clasific8.'I'le
entre esos hombres prodigiosos de
memoria oceánica, como Menéndez y Pelayo, como Dilthey. Nada de lo que ven _y de lo q.ue .lee.n
les va perdido, y todo se lei orga• .
niza inmensamente, con iinstan• ,.
• .. , NADA DE LO que ven y de lo que leen les va perdido, y todo se les organiza inmentaneid® de repercusión para ha•
cer del momento una historia, del
samente. oon ~tantane(dad de repercusión para liacer del momento una histeria, y del suelo
suelo que se pisa un continente.
·
&gt;'.
que se pisa un continente •• ••
- ·
E UGENIQ IMAZ .

México, ,en el proceso de su pur-ificación individual, -aliende a la
raíz de su cultura y, trabajosamente, cierra los ojos a l.i. tentac~ón de dejarse crecer sin poda,
crea un estilo de vida y un arte
de e~presión muy singulares, muy
mexicanos. Dos nombres lo de~
mostrarian, porque, quienes los
llevan, penétraron las ideas de
Oc~ident':, al que pertenecemos!
'Riu1z de .M.arcón, Alfonso Reyes.
Hé ahí la naturaleza moral elevada a categoría estética.
ALFONSO GUTIERREZ

•IIEWI.OSILLO

PATRONATO UNIVERSITARIO

por sus cuatro años de labor cultural.
,

LAMPARAS
·
E!.ECTRICAS
,
MEXICANAS, S. A.
MONTERREY, NUEYO LEON.

1

•••
al hablar de Alfonso

para bien de Nuevo León.

Cuauhtémoc y Calzada Victoria

•••

EL suelo de América, como ua
producto natural, entrega un
hombre lúpertrófico. ¿Cuáles soa
sus ideas? ¿Cuáles sus sentimientos? -¿Pero eS necesario señalar
ese festín de ciertos contemporá•
neos'?- Cuando el hombre de

ENRIQUE DIEZ-OlNEDO

su labor en pro de la cultura siga sin descanso

del estudiantado nuevoleonés.

.JOSE GOBOSTIZA

de experiencia viva. Y, de pronto,
en El plano oblicuo., 1.m .salto de
humor, nada brusco para quien
le viniera leyende, le lleva al borde de la pirueta.

nos complacemos en felicitarlo, deseando que

&lt;..;.

•*• .

ES mútil que trate He escn•
bir una nota sobre Alfonso Reyes.
Lo he intentádo, Ciléanie. Pero ea
-el caso que debí interrogarme
primeramente qué pie~? de Al·
fonso y esta interrogac1on lo ha
echado todo a perder. Porque
pienso tantas cosas de él, segura•
mente por lo mucho que lo admi•
TO, que he llegado a la conclusión de que podría escribir un librQ, pero nunca una nota, sobre
este hombre que no sólo es grande
entz,e nµestros escritores, sino en•
tre .los temas que pueden tentar
a los mis .finos talentos.

AUOJiliO&amp;nul
&amp;LAZAR

PATRONATO UNIVERSITARIO,

al cumplir su cuarto año de trabajos en bien

(19H) .

· [Por TORO

Con ocasión del cuarto aniversario del

VID A UN IV ERSITA RIA -

•••

CUANDO se pregunta en Ma..
drid quién ,es Alfonsc, Reyes, los
enterados dlcen: TJn erudito. Ha
trabajado sobre los clásicos, -editándolos, comentándolos. Desde su .
primer volumen, Cuestiones estéticas, supo hacerlo ver. También
le han interesado los temas históricos. Es hombre de mucha lectura, tor.mado en 1os libres, se ha
especializado en Alarcón por ,patriotismo y en las cuestiones gon..
gorinas por inclinación.
Sí; eso es Alfonso Reyes. Pero
la Visión de Anáhuac y los Carto.
nes de Madrid. El suicida y El
cazador nos dan otro. El ensa,yo,
en toda su variedad, parece en estos libros rico de jugo personal.

MONTERREY, N. L.

MONTERREY, NUEVO LEON.

Igualmente, felicitamos .a

ALI CHIJMAOERO
(1151)

MEXICANA,
S. A.

su semanario cultural, en su 49 aniversario.
Teléfono 2-61-88,

,

Jl.,u:Jffl{ llia, ,euando se ,mpren•
da la tarea de establecer la arquitectura literaria de Alf?nso
Reyes, los temas griegos serv.irán
de traba -amarre y, a la v~z.
puente de altura- de la espaciosa nave coronada de cúpulas Y
torrecmas. 'En la más alta barandiUa la mirada del vigía, larga
y fina como vela, anu.ncia a l~
primeras señas las tierras de UD
nuevo mundo.
RAUL RANGEL FRIAS.

fonso Reyes iba ,p ultlicde 1ne menos de un. oentenar de .volúmenes
en verso, cníti.ca preponderante ifi..
teraria, ensayos .de todos fos ca..
racteres, obra de ficción, prólogos
y estudios preliminares~ tr.abajos
no estrictamente literari"os y tra..
ducciones.

Un asiduo lector de
VIDA UNIVERSITARIA

Since r as felicitaciones al PATRONATO UNIVERSITARIO
y a V 1O .A Ú N ,1V iE R S I T A R I Apor sus cuatro años dé fiewndos t raba
jos en pro de la cultura general.
. Dist,ibuidotes Autorizados
de los productos

GENERAL

ELECTRIC
E.U.A.

�r

4

.

VIDA UNIVERSITARI

VIDA UNIVERSITARIA
~-

i

·5

'i

-----------=-----------------~'

r,

Saludamos afectuosamente al
Saludamos cordialmente al

'PATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON

PATRONATO UNIVERSITARIO

y a

por su labor. social y cultural, y deseamos para

V I DA U N I V E· RS I TA RI A
deseando que sigan sus éxitos en bien de la
cultura general de Nuevo León.

MUEBLES

LOZANO MARGAYN,
S. DE l ..L. ·
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y para Oficinas.

: Aramberri, poniente, 201 ::: Teléfono 2-81-56
MONTERREY, N. L.

Saluµamos con entusiasmo al

Vida Univer~\itaria

PATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON

toda suerte de éxitos al felicitarlo en su

y a su cultural_semanario

CUARTO ANIVERSARIO.

VIDA UNIVERSITARIA
por sus cuatro años de trabajos patrióticos
en pro de la Universidad del Noreste
de México.

s.

LA PERFECCIONk
•

l

•

\

•

.INDUSTRIAS ft'ONTERREY, S. A.

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Villagrán y 1' Avenida

Kilómetro 995 de la Carretera Nacional.
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Monterrey,_ N . 1· .
.· .·

:-:. :-:

Monterrey, Nuevo León..

.

•

Sinceras y afectuosas felicitaciones al

Sinceras y cordiales felicitaciones al

PATRONATO UNIVERSITARIO

PATRONAT·O UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON.

ya

VI DA UN I V ERS·I T~A RI A ·
por sus cuatro años de fecunda
! y patriótica labor.

•

1

TUBACERO DE MONTERREY
;Felicita cordialmente al

por sus cuatro años de desinteresado y
patfi?ti~os;,.t~aqajei?,s en pro de nuestra
Universidad, y a

' ¡.. '
t

"\

~ '!e

,¡.
·'

PATRONATO UNIVERSITARIO ·
y a su órgano de difusión c•ltural

'..••

VID. A .UN IV E RSITA RIA
,

VIDA UNIVERSITARIA .

....

por su cuarto aniversario de labor cultural.

TRA. NSPORTES
1

.

.

.~ Monterrey-CadereYta
Reynosa, S. C. L.

en el IV Aniversario de sa Vida Periodística,
haciendo votos para que continúe en el futuro
divulga~do la cuhura a través de sus páginas.

..MYE.,LERIA

ERN,s:ro·~,zAMBRANO,

' ;/" s. "· . ' :.
I•

CIA. MFRA. DE TUBOS DE ACERO, S. A.

.

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MONTERREY. NUEVO LEON.

''

Morelos, oriente, 316

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Mo■terrey, N. L, Mano de 1955.

1

MONTERREY, N. L.

•I

�11

·''La inteligencia de Alfonso Reyes es una pa
. DE este Alfonso en persona
-vivaz juvenil- que apenas si
conozco y adivino, aun no puedo
decir nada. Del otro, del que escribe y medita, del que elabora
en su correspondencia una amigable hermandad para los buenos
r los bellos pensamientos, mucho
habria de decir para decirlo en
ocho lineas.
Pero, para la nitidez y el valor de la literatura mexicana, tan
manchada de datos biográficos.
¡qué importante desvinculación
fsta del hombre que vive su novela y el escritor que la olvida,
o que la transforma para olvidar.
la!
Yo sé, con admiración, de Alfonso Reyes, escritor, por cuyas
manos pasan todos los libros y to-

4las las ideas.
BERNARDO ORTIZ
DE IIONTELLANO

•••

•••
¿QUE Alfonso Reyes es un at•
to valor en las letras mexicanas?
-Es más aún.- Es un gran me•
xicano. Se puede decir de él, lo
mismo que - él dijo de Claudel.
Que siendo admirable poeta, erudito y sabio, es también un Ern•
bajador siempre alerta que escri•
be magníficos informes comerciales.
"A.NSELllO MENA

NUNCA he podido leer una página de Alfonso Reyes sin la sensación, siempre renovada, del vértigo de su inteligencia. Un vértigo ordenado por la voluntad generosa de explicar. Critica Y
creación se nos confunden en sus
manos, porque él sabe, a una Y
a otra, aplicar lo mejor de su conciencia y su sensibilidad. A.si,
en Reyes, hasta lo sutil es opulento.
HECTOR PEl'.EZ MARTINEZ

•••
CREACION, cultura, critica y

.;Uriosidad forman el material de
Alfonso :-teyes.
GUILLERMO llilENEZ

ahora don 'Alfonso metido en irad11cciones de HoA. NDA
mero. Pero como Homero, en realidad, lo que hizo f11e
versión particular de la gue"a de Troya, queda por averiguar lo que, en ~ealidad, oc,irrjó en aquella emergencia. Quien
era de verás Elena, q11é hizo ella, ct1ál fue la historia de. ms
11mores, rnáles f11eron las razones _de la lucha. En la de la
gue"a de· Troya, como .en la de todas las gi,erras, hay versiones oficiales y motivos ornltos, hay historiadas novelas y
hay novelas historiadas. A cada n11euo romance o leyenda que
se cuenta o se escribe, surgen nuevos puntos de vista. Hay
quienes se ~an colocado en favor de los troyanos, y quienes se
han mostrado como stu adversarios.
1t1

A la Inspiración ael artista

excelente que es Alfonso Reyes
-poeta, cuentista, novelista-;
a su talento critico, sabio, equili•
brado, bondadoso, se suma, y excede, el acervo, posado !entamen..
te, de una de las mejores culturas mexicanas de todos los tiem-

,os.

plomá.ticos, na saDldo ser cátedra
viva para los estudiosos de nues•
tro país.
ALEJANDRO QUIJANO

.

Erudición y vuelo, dos cosas
,ue raras veces van juntas, son,
así, caracteristicns de nuestro poJlgra!o, que ha hecho por Méxi•
eo una de las más eficaces obras
de propaganda que haya podido
hacerse fuera de México, y que,
aun de lejos, desde sus cargos di-

GERMAN ARCINIEGAS
_ (1952)

.

de su bondad:" MIGUEL DE UNAMUNO

filosofío social d_e Alfonso ~eyes e~ e~enclal
LAorientada
hacia H1spanoamérica. An1 moda por

una filosofía de la cultura
DÉ Alfonso Reyes no os nlper.
queza. H ae ad.mirar en su obra
eal cosmopolita y humani- bólico decir que nada en el es- la alta callda&lt;!.. Desde mozo lué
pacioso
campo
de
las
letras
Je
es
torio semejante al de la Ilustración o el Enciclopedis
dueño de un estilo precioso y lim•
sta filosofía aspira ante lo- ajeno •• •
pio, ágil, salpicado de oportunas,
do a encontrar la fórmula capaz de elevar Hispan
Esa
amplla
labor
de
pollgra!o
ica a un planto cultural uniluminosas metAforas, instrumen•
pasa
ya
del
centenar
de
titulos.
versal, pero sin abandonar los valores humanos fu
entales de su tradición h is- s.u diversidad traduce la apeten- to insuperable de comunicación,
no en vano labrado por quien copánica y latina. De ahí que esta filosofía pudiera r
irse en la cifra: vehemente cia de, descubrir nuevos panora- noce cuanto del idioma hay que
mas, de hallar explicaciones no
defensa del cosmopolitismo y la tradición como cond'
s del futuro cultural de his- oidas, de acertar con la verdad· conocer.
panoamérica. Su significación estriba no sólo en su
aporte a la mayoría de en suma, de definir lo humano .. : 1- 11 GONZALEZ DE MENDOZA
Al par de la abundancia y rl•
los temas que constituyen la preocupación constante
pensamiento social hispanoamericano, sino también en lo mucho que ayuda
prender el sentido de toda
la obra ensayística del propio escritor -obra que a
EBAJC&gt; ~EL tremendo señorfo de la palabra, en Reyes
uz de esta filosofía pudiera
interpretarse como el esfuerzo de un gran humanista, ico y esteta, por poner su
golpean sm cesar los destellos de los clásicos sabidos has)
,
'
ciencia al servicio de un alto ideal social, cosmopolita advenimiento de un mundo ta a sangre: Góngora y Lope, Calderón y el Romancero memás unido, más iusto y más feliz para todos.
•
tidos en el fondo, afloran y resuenan detrás de este ver.:i de
a~u71 adjetivo. Cuando lo moderno aparezca, sera un c;ecinuento desde este sucio, nunca una superposición. Su estrofa
EL OLGUIN
más querida -d soneto- es de casi constante factura clásica•
(1953)
igual en una obra de los veinte años ("Esta necesidad de sa:
crificio") que en una de la vejez ("Visitación"). Y no es meSALUDAMOS en Alfonso Re- torció el cuello al clsno. No
to que empieza:. FeU1 4ulen eoyes a ·un Maestro y Doctor en Le- tampoco utilitario. Se hl2o
me Ulises 11a ltecho u bello ,.¡., nor la fruici6n de la forma clásica cuando la desarregla en sus

D

tras, un humanista entero. Vuelve a México en ·uno de sw: viajes
rápidos que sirven para estimular el deseo de verlo más larga-

sico en plena juventud, que et
mo llegar en vida a la
de mármol. Pero ahora q
mos més bien recordar el

5 Casi Sonetos.

Je .••

ALFONSO TEJA ZABU:

'

ROBERTO FERNANDEZ RF.TAMAR
( 1953)

mente enh J nosotros, para que
al fin pueda fijarse y arraigar sobre la propia tierra, dando frutos maduros y henchidos con la
savia natal ... Las nuevas generaciones admiran tanto al Maestro Alfonso Reyes como lo admiramos sus contemporáneos. Pero
los muy jóvenes, acaso no saben
que este sabio Doctor del estilo
clásico, para llegar a serlo, sacrüicó al orador juvenil y tal vez
al polftico ardiente. Alfonso Reyes desdeñó los triunfos populares por la austera sabiduría. Le

A formación filológica

L

món Jiménez a U
ele Estudios Históri
sus colaboradores.
Erudito, crítico y eDia
en seguida. Ha sido dipl
emipencia sobre los demás
data de 1927. Lo cierto es
tan principalmente como
suyos en muy responsables
toca a¡,reciarlos aquí. Pero
prosa. Varios libros rec.ie

mexicano universal (con tanto derecl10 como el de Juan Raandaluz univers al) es en gran parte uno de los frutos del Centro
lo cual recordamos a don Ramón Menéndez Pida! y al grupo de
onso Reyes escribe una prosa de cualidades que puntualizaré
rofesor. Y Pedro Henríquez Ureña lo disputa poeta con preNo, sé si sos ~ene hor ~I mismo criterio D. Pedro, Su juicio
sido la poe s1a la prmc1pal labor de Reyes ni se lo represen•
lectores y estudiosos de más de veinte países. Figuran poemas
ías. Sus versos, en conjunto, son de fina elaboración.
me
que Reyes de be su renom),re, mucho más, a sus trabajos en
en para C011'.0b orario.

No

MEDARDO VITIER
(1945)

CUENTAN que el pintor Pablo
P ica.sso exclamaba ante la pintu ..
ra de Rafael: -No !ué Leonardo
no, ·el inventor de la aviación;
!ué Rafael.- Igual pensamiento
sugiere el tránsito por la flexible,
nltida, perfecta prosa de Alfonso
Reyes. Se vuela aquí sobre temas trascendentes y humildes sin
la menor peripecia. Asf fue desde los días de El suicida; y mayormente ahora que nos movemos en 18 región más transparen•
te de su obra.
A.NDRES IIENESTROSA

NTE SALUDAMOS, AL

ATO UNIVERSITARIO ,
EN SU
SI

O ANIVERSARIO, Y DESEAMOS
MENTE PARA SU ÓRGANO
ERIODISTICO

ÚTniversitaria
SUS EXITOS EN PRO DE LA
DE NUESTRO QUERIDO
DO DE NUEVO LEON:

BANCO INDUST AL DE MONTERREY, S. A.
PADRE MIER Y PA

-

MONTERREY, NUEVO LEON.

ALFONSO REYF.S en una de sus visitas a l\.lonterre)', en 1927.
Fotografía dedicada a &amp;u ami¡o el licreociado Jgnacio H. Valdéti.

•

\

•

•

'"· •, DEBAJO DEL TREMENDO señorio de la palabra
en Reyes golpean sin cesar loe destellos de Jos clásicos .•
ALFONSO Reyes es una de las
HACE cincuenta años que Al•
más grandes .figuras literarias del
C?ntinente latinoamerican91 pre- !~nso Re.res, obediente a un desC:1sa1:1ente a causa de su cosmopo .. tmo amable, se consagró a la u.
~tarusrno ! d~ su esplritu, que teratura, Desde un principio lo
tiende hacia lo universal. De ello atrajeron todas las formas que se
ha dado prueba con su pluma de aco~odaban a los perfiles de su
.poeta y filósofo. Sus preocupacio- espíritu: el cuento, la poesfa, el
nes morales son las de todos los ensayo, la critica. y en todas
hombres de buena voluntad en el con secreto instinto y raro Poder'
ha id? dejando constancia de s~
mundo entero.
vocación y de su arte.
GISELLE FREUND
A.NTONJO CASTRO LEAL
_(1951)

J,

�j

VIDA UNIVERSITARIA

VIDA UNIVERSITARIA

8
__.

9

''Alfonso Reyes posee la curiosicJad d 1 'd .
b
.
,
.
.
e
as
I eas, so re todo de las ideas bellas y sutiles 11 : Antonio Caso ·
51

ffOY,
~uiero esco~er un ejemplo Y un tipo de humanista verdadero y cabal
escogere a un mexicano.. Y me d_irigiré a usted, querido amigo Alfonso Re es'

honor de las letras y de la diplomacia mexi·canas . t· d
]
. Y ,
·¡·
..
, 5lil 1en o so amente que 0115 actual es deberes m1 1tares no permitan que llegue mi pr .
h
'd
,
.
op1a
VOZ
asta
sus
01
os por
las on das transoceamcas. Otra vez pues leeré mi homena¡·e·
¡ 'd d
d.
d ·f l · ,
•'
'
· pero e 01 O e uste
~xperto en esc1 rar as
mas
sutiles
modulaciones
del
afecto
·
b
,
d'
,
d
.
, sa ra 1scen1r to o e¡'
eal or personal que anuna
t 1
. s ,
.
a mensa¡e. egun el lenguaje corriente, parecería . ·ue
la flo_r _1d_el h_ umamsmo no_puede crecer y .ª.br_irse en otra parte
que en el ¡·ardi'nqde
1as CIVl 1zac1ones muy antiguas muy envejecidas hinchad d. t d. •,
. , Pues no. en un puebl ' .
as e ra 1c1on y de erul , bl
diClon
·.
,
.
o Joven como e pue o mexiqtno existe también un
humamsmo, ! ~lfonso Reyes, escritor_ ~xquisito y abogado cie las grahdes causas,
hombre de biblioteca y hombre de acc10n me parece haber na ·dO
·
. d
'
· · Cl para seguir efendiendo e il US tran dO aque¡¡a gran tra dición
humanista mexicana. ·

Enviamos
cordiales y afeduosas
felicitaciones al

CAMISAS'

-p ATRONA TO UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON.

JEAN CASSOU (1940)
LOS dichos son--algunos -unos

y a su prócer e interesante semanario

VID A UNIVER.SITARIA
al cumplirse cuatro años de patrióticos trabaios en pro áe la Universidad de Nuevo León.

ALMACENES "EL PORVENIR", S. A.
MONTERREY, N. l.

-----------------------------------------------------.,
'

•

·FRICITAMOS• AFECTUOSAMENTE AL

PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON
por sus cuatro años de pcitrióticó~ · traba¡os en pro nuestra querida Universidad, y al
,, e u I t u .r a 1 ! s e m a n a r i o
,.
¡;

·.

VIDA UNIVERSITARIA
por su honesta y fecunda labor en pro del estudiantado de la Universidad.

--•-

,

-----

NIEVE LAS PUENTES
Pr i mera

Teléfonos 2-01-29 · y· 2-27-60

Apartado Postal 1294

MONTERREY. NUEVO .LEON.

EDUARDO COLIN

rablemente grande como para ca..
her en Jos limites de un denominativo. Es que Alfonso Reyes no
puede ser otra cosa que Alfonso
Reyes, el hombre que sólo se ha
dado en América una vez.
EDMUNDo ALVARADO
SANTOS
(1945)

• • •

ALFONSO R

eyes adquiere re..
nombre.-desde sus primeras obras
La gran calidad literaria de su
estilo, su crítica sagaz Y el desbordamiento de las ideas a· través
de ágiles ensayos lo sitúan en un
lQgar · de hónor. Pero sti• fama
n~ sufre eclipses sino que se
afianza al correr de los años.

,.,.f

más ·ilustran la lengua castellana.

PL.\N&lt;JART~EZ

.JUAN DE
GARGANTA
(l;)GO)

_______ _UIGU . _

,-- - - - - - - - - - - -----}

•

- - --- ·

'. .

~: -t--.. ,__-,.

-

-M

-

NO. SE PARECE a los grandes poetas españoles de su tiempo.••
-

- - -JU

,,1,.

• -loa grandes l)Oetas mexicanos contemporáneos suyos ••• ":

la-Ciudad de Monterrey debe al

Saludamos afectuosamente ál

PATRONATO ·UNI-VERS. -ITARIO
DE..NUEVO ' LEO''N',".

&lt;

' PAT'RONATO UNIV ERSITA RI O
•

magníficas manifestaciones sociales,
educacionales ·y culturales.

'

por la patriótica labor qu_e ha :desan:ollado··r
en sus cuatro :~iíos ,~~ f~6ai~s,1; 'i · ,.' J

~a

VI D A UNI VER S I T A· R I A.

--·•-

1

' .

,.

lo feli_citámos cordialmente en el
cuarto aniversario de
'

órgan'o-'·perfodístico qae 1to,-r¡. a·1¡¡ -r:
Prensa Nacional, en su 411 aniversario.

VIDA : UNIVERSITARIA

BANCO DE NUEVO LEON, S. A.

Restaurant Luisiana

,

.

·r

··

1

;

·

:ti

Calidad .

Ruperto Martínez, oriente, 402

Ariel -tal es su marca y su fuer•
za- la curva del conocimiento.

es dificil llamarle de algún mOdó.
Su profesión es tan inconmensu..

'

,,,

XAVlEJI VILLAIJRRUTL\
(1922)

c~~"ii: :!ª~:::};

más eterno griego y latino, m.uy
mejor que si hablara y esCrlbiera ambas lenguas próceres· y un
' allls'uno ejemplo de amorosa
'
y
LUIS GARRIDO
operosa consagración, d~ exce1&gt;.,,. -.- ,._ l~ . ~ ..,.. .. q.9~3), _.,_
11
¡ ~o~al probidad y amor _a su Qfi:,':.
-~ ~ ~- ',;.' .~-- •:... • .! • :. ,
,cio Y maestría perfecta, en su
. EL escritor de que hablaffiós-~~ ·
·''persistente Y clarO ejercicio vro!e- sm duda, el humanista más cmitªº~ Y,_;!~·nente de Hispanoamérica hoy y
GABRIEL ME
uno-de los hombres -de lelras--que

\

/ ESCOIEDO 731

g::~~

TRES casos de individualidad·
mexicana de magnifica floración
(sin gastarse ni anularse por beber en nuestra atmósfera y nuestra gente, modo ·de hacer real
cultura) son: Rivera, el que plasma; vasconcelos, el que piensa, y
Reyes, el que sabe.
e·1enc1a
· y tacto pene trantes de
las cosas es éste, y no sólo de su
esencia, sino de sus relaciones,
temperatura, matiz, tono; punza
siempre hasta dsu 1entraña,
que
creemos va a esvar1e e1 ob.¡eto
-el sub!ondo'no es a veces la co:_jn¿!gr:Ja!!~º
de México, adiamántase en sus
clásicos. Asi cierra, con un salto de un Punch y a un tiempo de

As( es Alfonso Reyes. Por eso ,

cuantos- entre los títulOs de don
Alfonso Reyes a nuestra intelec..
tual reverencia Y aplauso y gra..
titud, como
el más cabal paradig..
4

ma de 'Hombre de letras", no tan
sólo de México, sino aun acaso de
la América entera; y uno de nues..
tros más exqutsitos y múltiples
poetas, a la -vez que uno de los
mayores artífices -sino sencilla..
mente el mayor- de la prosa his..
pana moderna; y sin duda nin;
guna, nuestro · más alto y hondo
humanista moderno, en varios ·de
los meollos inequívocos de una
voz tan asendereada y en la asimilación e impregnación de Jo

ALFONSO Reyes, hombre le
letras, inteligencia abierta a perspectivas ilimitadas, no puede restringir su campo de trabajo. Conserva, en cambio, despejado el horizonte para asomarse con placer
al espectáculo total del mundo.
A hombres como él ·podemos re-presentarlos en un promontorio
junto al cruce de muchos caminos
- la mano sirviendo de visera a
la frente- , abarcando y apretando la mayor extensión posible, pe.
ro con un camino predilecto, al
que a veces fingen no ver, pero
por el que optarán en el caso de
q~~epa~~ª~;;,i:~ ;~ye!1~~:
te camino se llama México, en
América; se llama España, en
Europa.

I

' . MONTERREY, N. l.

·su órgano periodístico.

·-·-

Hidalgo, oriente. 530

..

••

Monterrey, N. L.

�VIDA ·UNIVERSITARIA

VIDA UNIVERSITARIA

10

-

"Hor, si quiero escoger un eiempfo

11

un ti d h
•
-·
st
mexicano y me dirigiré a Alfonso R y h po
uman, a verdadero y cabal, escogeré a un
1
.
eyes~ onor e as letras y de la di p I o m a-e i a mexicanas"·
· JEAN CASSOU
'

AL

J

nifestaciones; ]os soterraños bro•

PATRONATO UNIVERSITARIO
y a su órgano de difusión cultural ·

tes de la imaginación popular así
como los elementos "ctónicos" de
Ja raza han encontrado la intro•
ducción oportuna, Ja glosa desin•
teresada o el pórtico elegante en
Alfonso Reyes, gran devoto de los
ombligos de su puebl o.
Abrid cua lquier página suya .
aquelJa s_obre Góngorá, que tan:
to ame:ritan los discíp ulos de
F O u l ~ h é-Delbosc; está sobre
P~rras10, sobrecogida de entendi.
mien to mediterráneo: al en,...,,.,.,,.,__,..~
,

VIDA UNIVERSITARIA
nuestras meiores felicitaciones en su
•
•
cuarto an1versar10.

•• •

POR eso yl,, que en 1937 osaba

declararlo "deudor moroso" me
siento hoy obligado en j usti~ia a
proclamar que su deuda está saldada con creces y que desde los
ya lejanos tiempos de' Menéndez
Y ,Pelayo, no existe -en toda Ia
amplitud ~el mundo hispánicomonumento de critica e investigación literaria ~JJe pueda com~
pararse! por su solidez y amplitud
ecuménica, al que ha Jevantado
-sabio y artista- Alfonso Reyes.
ALFONSO MENDEZ
PLANCARTE
(1951)

..

•••

INTENSA Y proficua es Ja Ja~r que desarrollan hoy 1011 escritores mexicanos en diven,as
áreas de la cultura. Ninguna sin
embargo, de más calado y v'uelo
que la obra líteraria de Alfonso
Reyes,. a pu~to ya de alcanzar re ..
sonanc1a universal.
·
RAULROA

fLFONSO Reyes en 1 913
• • · 4tnericano, euro pe O y
universal . • • »_.

•••
la inconformidad ha reprochado
a Reyes "falta de mexicanismo".
.¿~8:Ita de mexicanismo en este
V1rg1l10 de las imágenes mexkanas, en este guía maravilloso de
nuestra .literatura.,? Precisamente

•

por meXJcano es universal don Al-

•

t&gt;0sición de americano legitimo.
ALFREDO CARDONA PESA

CIA. MANTEQUERA MONTERREY, S.-A.
EMPACADORA TREVINO, S. A.
ALGODONERA YACEITERA MONTERREY, S. A.
PINTURAS MONTERREY, S. A.

fonso, Y no limitado de ventanas
adentro, corno bien lo quisieran

, los médicos de aldea.
. ~ ualquier tentativa hacia defi-

n1c1.one~ mexic-1nas, cua:¡uier experiencia auténtica que roce de
cerca los .elementos constitutivos
de lo mexicano, de treinta años a
la. fecha, ha buscado la palabra
orientadora Y sabia de Alfonso
Reyes, Y ~ste la ha dado en forma tan copiosa que "parece una
! uente . con muchos caños; corre
in7esantemente, Y no necesitamos
ma~ que poner debajo Una vasija".
(As! ponderaba Goethe la sabiduria -generosa de Humboldt) El
f?1 klprei la leyenda y la poesía· in cligenas en cuaq uiera de sus ma-

1
• ... parece una f~ente con muchos cafios; corre incesante..
~ ente, y no necesitamos más que poner debajo una vasija .. ."
c16n de páginas insuperables. Nossotros preferimos: Las vjsperas de
España (1937).
ENRI(fm; ANDERSON

1MBERT.
(1954)

ASI .le 1l~mó Federico de Onis:
Americano, europeo y universal".
No tanto por esta frase de Onís
si.no por la vasta incursión helé~
nica, Y por abrir ventanas y sondeos al mundo, cierto suburbio de
4,

·(1953¡

•••

FINO conocedor de n~estra
cultura, am igo personal de todos
nuestros grandes escritores, Alf?nso Reyes es uno de esos americanos que rejuvenecen Y renue
van la liter~tura española. Un;
EN 1926-", . , Alfonso Reyes
de sus obras .recientes me parece
es_uno de esos americanos que
~ener, desde este punto de vista
re¡uvenecen y renuevan la Ji.
importancia singular: en su
,
teratura española ••• ''
ma d:amático 1.figenia cruel,p~e¡
sometido el verso español a las le~
••
focar ac'"itudes clásicas, Jo ha~ . }es severas de Paul Valéry. Pece con sensibilidad de mexicano. ro _no, como en Valéry, con el emEl t~xto se humedece de emoción peno de lograr una concatenación
mexicana,. Y es un mexiéano el y una soltura extrañas en la l
francesa; lingüista ens e_n.que estudia los mitos y filosofías gua
ta poet R
•
ayis1 '!
a,. eyes ha querido traer
del mundo, con sus ojos de valle
de al~plano Y de cetrería, eso; s! acund1~ de uña lengua protuY colonda a un rigor
que nuran a la Grecia impecune.
sobrjedad más sólidos.
y una
desde su casa, tiñendo las ideas
de una mister iosa fidelidad a su
MARcELLE AUCLAffi

•

•

(1927)

Nuestras mejores felicitaciones al
,

PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON

I

/

t

.:.

-- ~

I

.

ti,
..

,

-

'
•' lil

,.
,qjj

~
~

I',

;

•

Felicitamos

VIDA 'UNIVERSITARIA

Cordialmenté al

PATRONATO

- lJNIVERSIT ARIO

en su cuarto

·.

aniversario.

por sus cuatro años de frudífera y construdiva labor en_p~o de nuestra qu~rila Universidad
· y de la cultura general del Estado.
·
,

CEMENTOS MEXICANOS, S. A.
.

APARTADO NUMERO 392

.

MONTERREY. NUEVO LEON.

,.

TABACOS 100% IMPORTADOS

.

\.

�VIDA UNIVERSITARIA

-

12

•

,

•

,

Con toda cortes1a .
saludamos al

...
.

.

PATRONATO .U I ERSITARIO
DE UEVO LEO
lo felicitamos sinceram~nte
y or el cuarto aniversano
P su órgano peno
· d'ist·co
de
1
•

V ida Universi tarta
Semanario que por su se~ecto
material y alteza de m1r~,s,
contribuye a la formac1on
. ·tual de nuestro. Estado
esp1n
y de la Patria.

ASA

-

DE O, S. A.

ALFONSO REYES EN SU SALA DE TRABAJO: "LA CAPILLA ALFONSINA".
• ...Tiene cultura vastísima de literaturas antiguas y modernas, analiza con vigor precoz y estudia múltiples asuntos con la ondulante curiosidad del humanista ...

un prólogo e;.
pontáneo, el anuncio de
una hermosa epifanía.
No me lo ha pedido el
autor al confiarme la
publicación de su libro:
flle obliga a escribirlo rma simpatía
imperiosa.
Alfonso Reyes es un efebo mexic,mo: apenas tiene veinte años. Sólo
el entusiasmo traduce en este libro
STE ES

por FRANCISCO GARCIA CALDERON
te curiosidad del humanúta. OPINIONES, INTENCIONES, denomina su. libro, como Osear Wiide:
&lt;on motivos líricos; libres decires, dulces arcaísmos. Ama la claridad griega y,/ simbolismo obscuro de Mal/armé; sabe del inquieto Nietzsche y
d,/ olímpico Goethe; comenta a Bcr-

nard Shaw y '11 vieio Esqtll7o. No es
el vagar perezoso del diletante, si110
las etapas progresivas de un artista
crítico, si estas calidades reunidas no
son una parado¡a. Penetra con el aniilisis, pero no olvida la intuición vencedora del misterio. Es magistral, entre todos los artículos de Reyes, s•

estudio de las tres Electras, de dclicada psicología y erudición amen._
Su prosa e1 artística y a la vez delicada y armoniosa. Ni lenltl, como e,,
sabios comentadora, ni nerviosa, como en el arte del periodista. De noólt:
cuño español, de eficaz precisión, it:
elegante curso, como corresponde 4

•

u edad. No son dones de toda iu_entud su madurez erudita y su cría penetrante. Tiene cultura vastíima de literaturas antiguas y modcr. , analiza con vigor precoz y estu14 múltiples asuntos con la ondulan-

•

SEMANARIO INFORMATIVO Y CULTURAL AUSPICIADO
POR EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON

.,
tercera secc,on

un pen1amie11to delicado y si1111010,.
Pertenece Alfon10 Reyes a un sin,.
pático grupo de e1critores, pequeñ4
academia mexicana, de libres diJC•
siones platónicas. En la maiestuo11
tNudad del Anáhuac, severa, imperü,I,

�VIDA UNIVERSITARI

2

LA ll~EA RECTA ES El CAMINO MAS CORTO
.
.
• • , ue tienen los padres dé
Para realizar la hermosa y al mismo tiempo grave miston q.
orto y seguro:
hacer de sus hijos hombres de provecho, hay ahora un camtno c

El PLAN DE CAPITALIZACION CON '' l l TUL OS , MO~i!ffaRl~ls::ños
a eS te practtc~
ApllcADO A LA RENTA EDUCACIONAL.Gracias
.
al dtspüner d'e una renta

-

VIDA UNIVERSITARIA

colonial donde un grupo ardiente et·
cucha la música de ideales esferas '/
desempeña un magisterio armonioso.
Alfonso J?.eyes es entre ellos el Beniamín. En él se cumplen las leyes .
de la herencia. Su padre es el general
Bernardo Reyes, gobernador ateniense de un estado mexicano, rival de
Porfirio Díaz, el presidente imperato.
Anciano de noble perfil quijotesco,
de larga actividad política y moral,
protegió siempre las letras y publicó,
en nueva edición, el 1vangelio laico

discuten gravemente estos mancebo,
apasionados. Pedro Henríquez Ureña, hijo de Salomé Ureña, la admirable poetisa dominicana, es el Sócratu
de este grupo fraternal, me escribe
Reyes. Será una de las glorias más
c'iertas del pe11samiento americano.
Critico, filósofo, alma evangélica de
protesta11te liberal,_ inquietada por
grandes problemas, profundo erudito
en letras castellanas, sajonas, italianas, renueva los asuntos que estudia.
Cuando escribe sobre Nietzsche y el
\

I

I

de los hijos y el deber de los padres prev~sores, se cump1en
destinada a la formación profesional del Joven.

DICO INGENIERO ABOGADO, MAESTRO, CONTADOR, .ARQUdITEC·
ME
,
'
,
d para cuan o 1os
TO QUIMICO O ARTISTA, cualquier carrera esta asegura a
SUSCRIBE
_hij~s lleguen a la edad de los estudios superiores, SI EL PADRE
DESDE AHORA LOS FAMOSOS

...

"TITULOS MONTERREY"

..

QUE ADEMAS OFRECEN LAS .VENTAJAS DE
la devolución de primas depositadas, al ~~sultar señal~do el Título en el Sorteo.
• la participación de dividendos por utilidades obte~1das.
.
. .
• El sorteo mensual garantizado, que otorga un premio por qida mil qu~n1en•
• tos titulares en vigor. En caso de resultar señalado en el sorteo un n_umero
"deserto" 0 "en mora" se volverá a sortear hasta que sea ~avorec1do un

pragm-utismo, se adelanta al filósofo
francés René Berthelot; cuando analiza el verso endecasílabo, completa a
Menéndez Pe/ayo. funto a Henríquez Ureña y Alfonso Reyes están
Antonio Caso, filósofo que ha estudiado robustamente a Nietzsche y
Augusto Comte, enflaquecido por la,
meditaciones, elocuente, creador de
bellas síntesis; fesús T. Acevedo, arquitecto pródigo en ideas, distante y
melancólico, perdido en la contem•
plación de sus visiones; Max Henríquez Ureña, hermano de Pedro, artista, periodista, brillante crítico de

/\LFONSO REYES CUANDO ESCRIBIO CUESTIONES

ESTETICAS

•••. es entre ellos el benjamín. En él sé cumolen las leves
de la herencia ..•

ideas musicales; Alfonso . Cravioto,
crítico de ideas pictóricas; otros varios, en fin, cuyas aficiones de noble
idealismo se armonizan, dentro de
la más rica variedad de especialidades científicas.
Comentan estos jóvenes libremente

todas las ideas, un día las Memoria,
de Goethe, otro la arquitectura gótica, después la música de Straus. Preside a sus escarceos, perdurable. sugestión, el ideal griego. Conocen la Grecia artística y filosófici., y :lgo del :spíritu platónico llega a la vieja ciudad

del gran crítico uruguayú. .11/onso
Reyes es también paladín del "arielismo" en América. Defiende el ideal
español, la armonía griega, el legado
latino, en un país amenazado por
turbias plutocracias.
Saludemos al efebo mexicano que
trae acentos castizos, un ideal y una
esperanza.
Fl\ANCISCO GARCIA CALDERO!f,

PARis, r9n.

#

•

Título con derecho.
Toda suerte de éxitos deseamos para el

PATRONATO UNIVERSITARIO
ES TRIUNFAR

AHORRAR CON
J

y para su órgano periodístico

VIDA UNIVERSITARIA
al cumplir sus cuatro años de vida.
SOLICITE HOY MISMO AMPLIOS INFORMES

BANCO CAPITALIZADOR DE MONTERREY, S. A.
Escobedo, 73 7, sur
Apartado número 112
MONTERREY, NUEVO LEON.

CEMENTOS DEL NORTE,
S. A.·
•

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(AUT. OF. 601-Jl-1330i)
#

'

1

�,.
VIDA UNMRSITARJ

4

-

•

f elititaciones, enviamos al

Escobedo 740 Sur

:-:

,ATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO .LEON,

.

al cumolirse su 4~ aniversario de patrióticos
trabajos en pr~ de la Universidad del Noreste

La . primera Compañía de
establecida· en el Norte de México.

VIDA UNIVERSITARIA

Se complace en felicitar efusivamente

en su mismo aniversario.

a la muy prestigiada Revista
•

...

VIDA UNIVERSITARIA
al cumplir cuatro años de muy eficaz labor
cultural deseando continúe su brillante
progreso.

-•-

•

. ·-·
Monterrey, N. L•
••

(AUl'OI.IZA.CION COW.. NAC. DK SEGUIO&amp; OFICIO l&lt;U)

,.

Deseamos que la fecupda labor pro cultura del

Nos complace felicitar al

PATRONATO UNIVERSITARIO

PATRONATO UNIVERSITARIO

y de su órgano periodístico

por la obra cultural desarrollada a través de

VID,\ UNIVERSITARIA

VID A UN I.V ERSITA RIA

siga siempre adelante para bien de
Monterrey y de Nuevo León.

durante cuatro años de labor fecunda
y cada vez n:iás amplia y generosa.

EL MODELO, .s·. A.
Cía. Lite&gt;.gráfica y Tipográfica de Monterrey.
Padre Mier y Galeana.
..
MONTERREY, NUEVO LEON.

¡Cµántos versos al cabo del año
madurados en cestas opimas!
Xú quitaste del polvo las rimas •
y mostraste que en nidos de antaño
amanecen alondras hogaño:
aquí están las trescientas y tantas
verdes hojas del libro que cantas:
bosques hacen, jardines, mano_jos,

\

Pues nos mezclas esencia tan rara
del Aqueo, don Luis, Mallarmé,
con el sol popular del olé
y el tequila de Guadalajara,
bullir vemos la gota preclara
que un sabor nos dará universaL
El pedante dirá: "No está mal" ... ·:
mas ya hubiera querido el tunante
. el escudo abollar de un gigante
con la honda de un lirio pascual.

Hotel uf111bassador
Hidalgo y Galeana

¡teponaxtle fundido en rabel!
.
Ya de olvidas del cómo y del cuándo;
ya tu pluma, que goza cantando
como el rui-&lt;le la rama-señor,
firma un trino, subraya un color,
y es tu verso, en las ondas sonoras,
pensamiento que roba las horas.
cortesía que pica la flor.

Tú nos has regalado, Maestro,
esta ley en un pomo de sales:
contra muros de sombra, cristales;
contra ajenos estilos, el nuestro.
En reír eres músico diestro;
en pensar, un atleta del coro;
eres amo del viejo tesoro
de quemar la verdad en el sueño,
y en el frío es tu voz como un leño
alumbrando las fábulas de oro.

y a su cultural órgano periodístico

SEGUROS CONTRA INCENDIO.

•

PADRE A~fonso, melódico y sabio,
que en tu libro de versos demuestras
cómo deben las formas maestras
mojar pluma, temblar en el labioi
, sientan otros amargo resabio
y hagan mueca al román paladino;
mientras corra tu amor cristalino
como un río, al fluír de tu verso,
padre Alfons()f melódico y terso,
seguiremos amando tu vino.. ·

Apartado 944

MONTERREY, N. L.

-

lectura de al onso reyes

Muy cordiales y efusivas

ASEGURADORA DEL NORTE, S. A.

5

VIDA UNIVERSfl'ARIA

y resbalan fºr ellos los ojos
como el so matinal en las plantas,

·¿Poesía, "oscuridad perfecta"?
¿Mar sin playa y aurora sin lampo?
Regresemos al agua del campo,
entre todas la amada dilecta;
y pulsando la clave senecta,
mientras sombra nos hace la umbría,
el mester oficiemos que hacía
don Gonzalo, pasando su triaca
de la Rioja a tu azul Cuernavaca,
r¡joven, añoso, verde en el día.1
Zoilo hebén, qíi.e el acendro desprecia,
oca ruin, aprendiz de retórica,
discriminan tu página dórica.
Va el rumor-, el escándalo arrecia .. ,
¡Tempestad en un vaso! La Grecia
no es asunto de resta o de suma.
,T u talento deshace la bruma,
y rompiendo sus pálidas vestes,
hecha un rayo, la hermana de Orestes
se desprende del sol de tu pluma..
Por tu libro, que elogio en un metro
en que dan más espinas las rosas,
junto abril, juventud, mariposas,
y en tu carmen de galas penetro,
La belleza fulgura en tu cetro
como el sol en la ruta de Alonso•
Verso tuyo es durazno que intonso
ha dejado su vello en la fuente,
iY una abeja te liba la frente,
·
•padre sabio, melódico Alfonso!

En la rosá del juega jugando
encontramos albricias de miel~

A L F R -E DO

CARDONA

PEÑA

•

elicitamos al Patronato
Universitario por sus cuatro ·años
de fructífera labor.

''MONTERREY''
'

CIA. DE SEGUROS SOB~E LA V1DA, S. A.

·

_A Anderson Clayton &amp; Co., S. A. de c. v...

\

-~

~onterrey, N. L., Marzo de 1955.

\

Fabricantes de los Productos Acco.

�LOS DOS AUGURES
europeos por ímpetu Y dlr_eeció_n
hereditar:a. No estamos identificados oon aquel suelo, por ~uho cjue en él hayamos naczdo.
~li pad.re era ya mexicano, pero
mi abuelo erP, español . ¿Voy yo
a corregir en cincuenta aiio_s
inclinación que data de siglos.
Yo no sé si razono bien, pero ,1°
que sé es que en estos pue_blos viejos mi biolog:a, mi orgams_mo to•
do se reconcilian con la vida. Lo
qu'e sien~o es haber perdido tantos años.
-Perdido no, mi querido don
Juan Antonio, porque en ellos ha
labrado ust ed su fortuna que,
aunque desmedrada con las revoluciones y calamidades de estos •
últimos tiempos, le permite a~~ra
vivir ·tranquilo cuando ien M_eJ"JCO
todo se viene abajo. En el Juego
de la oca, usted ha cogido la vereda del éxito, la que lleva de
una a otra casa del tablero saltando los números aciagos, l~s
que hacen retroceder, los que obligan • comenzar otra vez o a detenerse y perder jugadas. . . . . .
. . -No, señor licenciado, usted
olvida que yo me formé en la du•
ra escuela de la catástrofe. En
pocos anos vi crearse y deshacerle, en la :ruleta de las Leyes de
Reforma y Desamortización de
Bienes Eclesiú.sticos, la fortuna
de mi farnilia. Y yo mismo tuve
que rehacerla después pedazo por
peda10. Verá usted: mi abuelo
entraba en las cosas con ímpetu
de jugador. Trepado en las olas
de la aventura, se hizo rico, y se
ienamor6 de su riqueza al punto
de volverlo a perder en su afán
de aumentarla, y por comprometerla toda en nuevos empeños que
salieron fallidos. Mi padre se consagró a su• libros y no lfe cuidaba de nada. Encerrado en su
biblioteca, pia.ciente hormiguita
"de la historia, juntaba todos los
d.ías noticia¡ soltre la cultura me-

un:

liliYES en l!/:¿;J, en Madrid, al puoucar;:,~ :i;u
#Visión de Anáhuac•.
t&amp;nas ·1obre el Luxemburgo donde
los dos ausentes de 1'1éx.ico cambian sílabas y espirales de tabaco.
Sean las cuatro de la tarde, hora
ya madura y melificada; aea la
primaviera en París, gozosa de gorriones. . Y deseamos que la muAmérica distinta jer y la hija de Juan Antonio
de Europa. sepa- TI1elvan pronto de 1us compraa
radas por un ancho mar y _varios por la ciudad, para divertirnos
lliglos de cultura, es, en s1, una con el cámbio de fisonomia, de
fuente de inquietud. Ahora se en- ademanes y de palabras, de alma
tiende por la buena y a veces se casi, que acontecerá al instantei
entiende por la mala, pero Juan por una reacción de timidez, en
Antonio Rosalea y Domingo Car• la persona del solterón Domingo.
-El barco que nos trajo, ml
mona no eran lo bastante jóv~•
aes para flelicita-rse de ser ameri- qU'erido don Juan Antonio, era
eanos. Quiero decir que hasta su, corno el Arca de Noé con sus ani-cincuenta años cumplidos sólo lle- males por parejas. Pero 11e co.
gaban muy apag~os los ecos de 16 entre todas, para venir a dar
Ju nllevas campanas y tas nue- que hace~ en Paris, un cierto pá•
jaro solitario.,. Y ése que soy yo,
Yas profecias sobre el alto porYenir de América. Y como era~ falto de nido," siempre anda bus•
¡ente sin sensibilidad heroica na cando el calor de los hogares aje•
custo especial por los juegos des• nos. No hay nada más triste que
Interesado&amp; del espíritu, hay que la soledad en ~l destierro; y, sin•
conformarse con que tampoco embargo,· no la cambiaría yo por
aean precursores. No: r epre~n- lu alegrías del r etorno. O esta-tantes rmdios de la generación mos hechos de sustancias contra• ...
en que viven m etidos como una dictorias (y así tiene que pasar,
pintura en su marco: aquélla de en la química impecable de Dio5w
loa que buscaban en la comod1dttd para no ser mezcla~ explosivas)
y los caminos ya abiertos e, mo- o ya paso ahora por aqu el tran.
do de acabar sus díM en paz. La ce de incoherencia que los Doo-conversación entre dOI sujetos se- tor es anuncian a los viejos como
11emejantes puede enseñar algo a , un aviso del destino. bta ni elos jóvenes y d·e volverles, con el bla, tan diler ente a mi 101, a la
sabor algo enmohecido de un~ • vez me turba de melancolía y patradición cuya utifü!ad no perci- rece que me arropa y conforta.
ben al pronto, la punta del Este mortecino sol, mojado y tihilo que han de seguir desenre- bión, tau diferente a mi luego
dando durante unos cuantos lus- natal, como que me hace de bál'lros para dejarlo después en ma- samo para heridas cuya misma
nos' más frescas y valientes. Ya existencia yo ni siquiera sospecba-nadie cree ahora en muchas co- ba. ¡ Oonciértieme usted estas me,.
tlidu!
NS' ya nadie se pNocupa tanto
por' las teorías de la herencia, del
-Seiior licenciado, usted es uu
mestizaje y qué 1e yo. Una fir- :romántico, y más vale que se deme voluntad de existir se abre je vivir 11in analizarse mucho. Ya
puo, •1cortando como cuchillo por nuestra edad no está para ¡orpan" para usar la tr•se del Con- presas, pero lo cierto es que usde Olinos. En el orden humano, ted y yo, al salir por primera vez
la Intención parece una energía de nuestra tierra, las hemos teniaaiural ian eficaz como las otras, do. Y o, don Domingo, me con1 ACMO por la intención s~ pur- venzo de que eso de la partia es,
P el loro de la ganga Y ae mvenconforme a la cuerda doctrina li$&amp; un nuevo tipo de hombre. Y
ber~ un mero accidente g,eogri.•ueremos lo qua queremo~ y fico. Por lo menos, para noso•oestros hijos lo van a querer con troa, loa hombres evolucionados.
IDál seguridad todavía.
Loa indios viven pegados a la tieA8i pues, no e n nombre de lo rra, y mueren si usted IO!íl saca
paterno, sino en nombre de lo fi- de 1u paisaje natural, del clima
llal que hay en nosotros, entrad de ,u alma. Pero los blancos de
am ruido y con ánimo conciliador México somos, a pesar nuestro,
1 paciente basta la l&amp;lita wa vea- eolonoa, mexicanos pro,•i.sionalea,

T

•

E~"IA razón el di..
funto He nry James y la terídd,n
cuantos sigan novelando el dilema:
el solo hecho de
que exista -o n •

-(arranqu ,e de no t)e la)
1ufri,
to,• al lado de mi abuelo
.
a
sin cierto gozo interJOr, cu n:: la fortuna se puso adversa; de
él heredó la resolución de hacerme rico a toda costa, Y él me
ontar ió su escepticismo -un
:scepticismo benévolo, tolerantesobre el valor moral de los hombres. Dueño de las r eglas de ~•
partida. aproveché otro cambio
del viento Y saqué la barca. Esa
es toda mi historia.
-He oído hablar con mucha estimación del pa&lt;lre de' usted a al•
gunos jóvenes escritores. Naturalmente que lo discuten, porqu~
los jóvenC8 dejarían de serlo Sl
estuvieran siempre de acuerdo
con sus mayores. P ero ma aseguraban que sin la ~br~ de
Francisco Rosale8 seria im~u:~s1ble
reconstruir el pasado espmtual
de México, Y que mucho hay que
retocar en punto al escaso val~r
que conceden las enseñanzas of_1•
ciales al gobierno de la Colonta
y a la labor de los Virreinatos de
llldin.s.
- .•. 1'li abuelo, como le d~ ía
yo1 9e metió por el intersticio de
la Jgtesia y el Estado, dió un go_I:
pe de remo a cada ba11da y soho
adelante. Y volvió a repetir la
suerte en dos, en tres ocasiones.
Hasta que, al cerrarse Con cau•
tela aquellos dos continentes del
interés nacional, lo estrellaron en
el choque y lo deshicieron. Dirá
usted que había algo de locura
en esta maniobra, y yo le contes-taró a usted que en esta maniobra -y, más tarde, en las d:i&lt;li•
vas y negociaciones para anugos
que fu eron caracter:sticas de la
administración González- está el

?ºº

EN LA VI Feria Mexicana del Libro, durante el mes de noviembre de 1954, en el pabellón
, del Estado de Nuevo León.
xicana durante la Era Colonial,
decidido a demostrar la grande• de la obra de España en América. Calla uno tieue
ideas.
Yo, que nntía más hilen las curiosidades de la acción, me formé
junto a mi abuelo. Oon él ·apren•
di a trabajar, 'A pensar en el por•
venir de la familia, mlentra8 mi
padre dormía 1u 1ue.íio de erud.i.

,us

origen de no pocas fortunas de
l\Iéxico; dal México, . digo, anterior a la revolución. Y también
creo yo (\Ue en el arranque de Ju
mayores empresas hay &amp;lgó de locura. Esto mis1110 le decía yo un
día a Limantour delante d·e Don
Porfirio: '48i llega usted a ser
Ministro en lugar del General
Pacheco, a •tas horu no habría

ferrocarril es en Mt'!xlco·'.
-1\le contestó: "Tiene
razón, porque no estoy lo
Pacheco acertaba a lo loco"
Una sonri..sa ancha, ea'
calla da, r eservada, cortés, pr
damente saboreada -me ·
en suma- nac ió a un tiem
las dos caras y fiq,reció en
de la · estancia. Cincuenta
contemplaron a cincuenta
gemelos. Se midieron con
rada, se gustaron mutuame
envolvieron en hwno, y
jaron de existir en una se
momentúnea de plenitud.
se llenó con las dos conei
el espacio se cuajó entre 1
No podrían movierse sin
como las figuras del En
miento del Greco. Caaa

,entado fr ente aJ otr
t1i estuvieran juntos
De unos ojos a otr
rrer la misma idea:
-¡ Qué bi en nos ent
dot!_
Asi se dan estas a1
tantúneas y henchidu,
de disipane unos se
pués. Ptero no sabían ellol
que aquel otro, era un
vacioso de su mismo
miento. Arrojados a un
el torbellino oxigenado 1
tu0so de un pueblo cuyos
ignoraban, cuyos rcacdo
aturdían, dejándoles fu
lamente para apreciar d•
resultados grosero, y de
cie, creían entenderse porq
los únicos que hablaben
gue de su tierra, que ci
mismo, nombres con )OI
4
' sobreentendidos".
Y e1
caso de aveniin.i ento -tu
tan estéril- daba. al t
el otro lado, con las v
sociológicas de Rosalet
pret endida "memoria e
que él creía traer inseJ'lta
en las más secretu fibnl
organismo.
Poco a poco, en aquella
":.1bie11te creada por un
no casi d e complicidadet,
.,a corriente de aire fri•:
Idea enhiesta,
a.cusaloria, fue
lnsinllan do s e
en la mente
de Juan Antonio. Juan Antonio est-aba ya
acostumbrad o
a estas traiciones de su naturaleza.
No
podía senti.rse
e o n t ento, no
podía confesarse alegr e, sin
que un meeanismo atávico
dispar&amp;ra., de,..

luz de París, al crur.ar el río.
Si Juan Antonio era un tanta
cínico, su cinismo era la m ejor
flecha de su aljaba. LQ que tenia de inteligente era Jo que tenía de cínico. Ouanto había de
de 10 . cerebro nasta su cora,,.
a pesar de mi r epugnancia, a con. jnesperado o de fantástico en su
zón, como una fl echa, esta
tinuar el relato. Lector: contar trato y en su conversación --que
Jdea fija, maniática: ' 4 ¿ Q u é
una historia es transigir constan- de otra suerte hubiera sido pesa•
pensará Dio1 de todo esto ?"
Y se encogía entonces -pe- temente. La realidad latente en do como un sueño turbio- le vequeño Caín iufraganti bajo el Ojo nosotros quiere ser íntegramente nían de su cinismo. Su cara, cadescrita ¡ y nosotros quisiéramos si siempre oficial y constantemende a Providencia-- apretando con- borar der cuadro-pero no nos det e inflada como por un difícil im•
tra el seno la poca fruición que amamos ! Procuremos, aJ menos
pulso vegetativo, soltaba r elámpoclía. robar a a vida. ¡ Oh, Juan jan las normas-todo Jo qu e- n~ pagos de simpatía : el viento puAntonio, Juan Antonio! De Jo■ no falsear los relatos y seamo1 rificador del cinismo la animaba
,.Je oyen esta vocecita temerosa, fi eles a la verdad del sueño.
de tiempo en tiempo. Acaso su
esta interogación r ecóndita, naJuan Antonio era blanco y gor• .Jinismo nos hact, descubrir 'en él
cen -según que sepan o no con• do, y se permitía en el vestir al• ese bajo fondo de v!soeras y entesi,arla valientemente- los san- gunos lujos de claroscuro que tr&amp;.1ias, siempre r epugnante de
tos y los miserables. ¿A cllál de
sientan muy bi en a los hombrea ver aunque ses la relojería secrelas dos castas per ten eca nuestro
ta de la sensibilidad en los homde "cie rta edad". En los homfinanciero 'l No Jo condenemos 1in bres de cierta edad, un chaleco bres demasiado pegados al cueroírlo, sin conocerlo mejor. O de fantasía tiene siempre aplomo. po; pero, como quiera, ese cinismás bien, oigámoslo simplemen- El prejuicio en favor de a expemo significa un claro don de son~ aunque después nos olvidemo1
riencia hace torerable en ellos lo dear las aguas de su propio yo
) condenarlo. YO creo que ,u que en la juV'entud parece un
-lo cual contentará a los filósoalarde excesivo. Y es que la Juven- fos--, y significa, además, un cla•
tud tiene Qlfle pagar impuesto por ro don de expresar cosas no fre11u ventu.ra. Pero si la edad ha de- cuentemente expr,esadas, lo cual
jado aún a Juan Antonio, al la• entusiasmará a los poetas. Por
do de su posición y su riqÚeza, un eso advertimos en Juan Antonio
poco de fu ego para contemplar sin cierta facultad de aum entar nuesenvidia las parejas que se ven tro vocabulario moral y político.
en esta hora por la Fuente Mé- Así, nos ha regalado ya con la
dfois, entonces Je perdonaremos fórmula del "mexicanismo provisu egoísmo, su conformidad con sional", verdadera clave para ju1.no sufrir demasiado; y hasta pue• _gar y entender a los de su pléyade 1er todavía que, entonces, nos de; no porque esa fórmula 1ea
eorunueva que se acuerde de Dios. exacta, yo nunca Jo he creído, siPorque al cabo ¿puede algo em- no por el reflejo que produce en
briagar más a los hombres que un la propia conciencia el haber dapoco de felicidad 'f ¿Y por qué do con ella. No se puede tomar
no hemos de consentir al gozo los al pie de la letra ni siquiera a los
.extravíos que toleramos siempre cínicos; hay que interpretarlos co•
E N RlO DE JANEIRO, EN 1928.
mo se interpretan hoy las pesaal dolor'! ¿Qué envidia es ésta,
• ••• el trabajo literario es para Alfonso Reyes una necesidad
dillas.
Continuemos,
pues,
el
ace,..
oculla en el fondo de la vida 't Covital. •• "
m eru;amos a tocar con menos as- cho de sus palabru, si es que ha
co el ente Juan Antonio, hombre de seguir hablando, que lo dudo. 11olencia contra los primeEós im•
Domingo Oarmona, hijo de pulsos. Casi merecería ser lla- ae afeitara la piocha. En un raal fin como la mayoría de los
otras experiencias, merecía por mado, no un ideal, sino un m ,.. to de abandono se le podía tomar
926.
hombres.
po:r un andaluz d~l tip~ sobrio,
o Reyes, s4perior de espíritu,
Entre tanto, he aquí que él 1 el contrario, ser Uamado hi~ócri- todo del ideal: un procedimiento porque bay el andaJuz que grita
ta, si su disimulo ocultara aviesa, o camino para llegar a la conquis•u
amigo
se
han
enfrascado
en
, despejo, tolerancia Una
y el que calla, hay la catarata y
una discusión de bolsa que no tie- intenciones. P ero su disimuJo e ra ta, a la educación de una humaru. el lago. P ero Carmoha sabia muy
tera • •• "
más
bien
una
forma
de
la
cortedad que se desea menos zoológica.
ne para nosotros ningún interés.
l&gt;ien a qué atenerse, y él mismo
1ía, Y hasta u11a forma, puede deera responsable de e1-- Podemos aprovechar el instante cirse, valerosa. A este freno te- Domingo era todo un mexicano lo estaba explicando ahQra en una
cortés:
discreto,
paciente,
señopara
seguir
divagando.
~
Podemos
ie atavismo místico, pero 1i de
naz sometía él todas sus palabras: ri~ disimulado, lleno de r eser- met.átora aventurera:
ciertos habitos supersticiosos en observarlos a gusto. No perdemos
-Mi cráneo, amigo don Juan
Y sus acciones. '.l'al coerción no
vas que casi se oyen &amp;ouar como
qne Juan Antonio envolvía la nada con esperar. Antes de mellegaba a ser en él una segunda armas ocúltas a cada paso que da Antonio, -es el cráneo del indio;
prictica de la religión. Era cu. dia hora saldremos de aquí, y tonaturaleza, sino que todavía se el hombre. Si no fuera bueno, la peto el contenido de sustanaia
rioso, por ejemplo, y hasta ines• davía disfrutaremos de la última
notaba que era w,a coerción, una mejor materia para ' tallar en ella griS es .europeo. Soy la contracperado en hombre tan desapl'en..
ción en los términos . .•
la estatua de un traidor; pero era
livo, 10rprender en torno a tu
-El anfibio del mestizaje ..,..,m.
bueno. Esta familia mexicana pro. terrumpe Juan Antonio, encanta,.
uello -cuando, con esa punta de
cede, simbólicamente, de don Juan do de hacer una defini ción algo
hibicionismo propia de la clase
Ruiz de Alucón, el poeta de la cruda y creyendo de buena fe que
odada, se dejaba ver en pacortesía y lu buenas maneras,
menore1 o en pijama de alacaba de inventarla. Esto, cuan•
que osó levar su vocesita correc- do m enos, Je proporcionaba dos
l'Ula visita mañanera- la cadeta
y
afina
.;
hasta
los
corrales
d&amp; de aJgún escapulario o r eliplaceres : el literario de e ncontrar
atronados ue la Comedia Espa- Ja expr~sión precisa, y el moral
tuia santa de que no se separaba
ñola.
Desde
el
siglo
xvi,
un
día
anca. ·Porque Juan Antonio
de sentir.se va gam ente superior
-después de tener un padre desdespués de la conquista, hay tes- frente a la víctima de sus epigra,.
Cl'e.ido, y que murió bajo la ilutimonios literarios de ta pugna mas.
tión de haber sido ateo- volvia
satírica que se establece entre el
-Eso es, el anfibio del ~ e~tizapeninsular -agresivo, rudo y je. Menos mol si esto fu era agra..
otra vez hijo de su abuelo, a ser
creyente y devoto practicante. En
abitarto- y el criollo mexicano, dabl~ y permitiera gozar de doa
terno a u fortunas creadas por
pulido y amanerado ya, h echo ambientes. Desgraciadamente no
amo de Jos esclavos, y dom estica- ,es _asi, sino aqu eUo del fabuli sta:
la Refom1a y la Desamortización
do otra vez todos los días por una
:ronda siempre la Iglesia; y al ca'Ni nadas como el bagre, ¡Ni CO•
Iglesia que era verdaderam ente rr: s como el gamo", porque en..
bo de una o dos generaciones r e•
militante. l\Jadame Calderón de gana con las apariencias de una
eobra, por lo menos, a administrala Barca, ya corriendo el slglo f~ilidad general y no da cumpJi..
ción moral de la familia que se
xix, se encontró todavía con algu- nuento encala do mil veces, pero
euriqucci6 a costa suyL En cuannos hijos de esta familia reveren- cuando los ingredientes son dís•
to al abuelo Rosales, no me prete. 1' qui en ha visitado la pro- colos Y todavía poco acostumbra,.
runtéis ~mo era cr eyente y, sin
embargo, negociaba, si podía, convincia mexicana, en las ciudades dos a la compttñia, los r esuJtadoe
tra la Iglesia misma. Est.amo,
del interior sobre todo -porque para el individuo son fatal es.
11iempre costa y frontera son oriant~ un h echo histórico, cierto y
-El mestizo antia en dos ea.
l&amp;bido, comprobado cien veces.
llas-- ha podido conversar con baUos.
los últimos mantenedores de la
&amp;da es más sinuoso que los com-\' cada uno tira por su lado
causa buena y silenciosa : tal vez
romiso■ entro el c reyente 1 su
-Cada uno, a su pesebre.
•
en la casa del boticario, que siemcreador. ¡, Q u é
- ¿ Usted sabe lo que es sufrir
pre _nos pintan bostezando junto c~a ndo r evi enta la mu e;a del jut..
pensará Dios de
al ajedrez; tal vez en el billar de 010,9
todo esto 'l Por
la esquina, angustioso refugio palas dudas, Juan
-Ni sabría_ qu e las tengo, si
ra el ocio de lo~ días feriados; tal
Antonio huye la
no
me lo hubiera dicho la gente.
vez
en
el
paseíto
diario
hasta
la
r e,;puesta, apre. -Pero_ Yo, como Jos indios, in..
primera sefial del camino. Domintando contra el
go Carmoua ai que era de su dio ~o nus.mo por mitad, t engo un
pecho el rozo
sm capacidad su"i-·ent
terruño, au provincia de ·1os bue- maxiJar
,
••
~ I
e,
robado. A s u s
••.n• s1t10 para· la muela del juJ..
nos
dulces
Y
la
rica
r
epostería.
ojos, Dios no es
c10. En ~~mbio, por lo que me
(Porque es ley del arte culinario
el creador 1ino
-claro está que con excepcio- toca de HJJO del Sol, de espafiol,
el gendarme del
era fu erza e-O.bar las d.icbosaa
nes- que los &amp;tados dominen
universo: a JI á
muelas. y más de un año pade.
en
los
az6cares
y
la
Capital
en
él. Detesto esta
Ju sales). Y, además, para ale- ei para aprende r, a costa de consfilosofía mezquijar toda veleidad posible y toda tantes dolores Y contra toda geona, y sólo un decoquetería con el europeo puro me!ria en el espacio, qu e el conber de narrador
de Gobineau, era moreno. . 1\-fo. teru~o puede ser mayor que el
ALFONSO REYES, en México, en 1924, retratado por su tío
anti decide.
continente. Las pobr,.es muelas
r eno. Y un poco la1npiño, tirando
lJOJacio Reyes, fotógrafo de monumentos coloniales.
al tipo de lUl I¡;nacio Ramirez que europeas se a bri eron sitio como
J)udieron, Y creo que ¡mdiero.q

•

•

�.VIDA UNIVERSITARIA

8

-

.

Enviamos nuestras felicitaciones
más sinceras al
•

PATRONATO UNIVERSITARIO
DE NUEVO tEON,

y al cultural semanario
VID A UNIVERSITARIA

en el 411 aniversario· de su fundación.

-•-

SOCIEDAD GENERAL DE~
CREDITO, S. A.
MONTERREY,~. L.

Nuestras mejores felicitaciohes al

pATRONAT'O UNI VERSI TARI O
DE NUEVO' LEON,
y a:l cultural semanario

VIDA UNIVERSITARIA
al cumplir cuatro años de1intensa labor
cultural para nuestro querido Estado.

BEBIDAS CARBONATADAS CALVILLO, S. A.
EMBOTELLADORA MONTERREY, S. A.
Carretera a Latedo y Ejido.
MONTERREY. NUEVO LE0N.

VIDA UNIVERSITARIA

9

,naL Y las pobres nociouea euro-- · más en 1us erneldades de tntros-:-No la llame usted espléndi•
peu rechinan Y truenan asun.il- peooión, Rosales se confesaba que ·c1a. l'o quisiera" ,·ivlr en un ba·
1110 dentro de mi Cl'áneo.
el primer aliciente de María MeÍ'- :rrio elegante. Siempre tengo que
Rosa}es era lo bastante cabal cedes había sido, para él, pura- añadir excusas y ex1llicacione1
•n armas para apreciar una 10.. mente aensual: unas ojeras iex- cua(ndo doy mi dirección a la genperioridad de 1u interlocutor. Sa,. presivas que hicieron arder por te de nú sociedad.
l,oreó de buena gana la explica... varios días su 1angre de señor¡ ...
-¡ P ero si vive usted en uno de
ei6n del mestizaje. •Y, por una to hacendado Y regalón. El se- 101 aitios más hermosos!
pendiente natural en todo colee... ñorito no había ■ido defraudado
eionista, quiso al instante poner en sus eeperanzas. fiero, hoy po:r
-Pero yo no tengo ojos para
a prueba la nueva fórmula, apli,. hoy, ii el e1poso vivía tranqui... ciertas bellezas. No soy artista:.
eánclola a los individuos que te- lo iob:re el suelo firme de las evi.. Me importa aceptar los valores
nía más cerca. Su mujer, anfi... denciu (la familia, la educación, admitidos, y yo vivo en un ha•
bio de ama casera y de soñadora la :religión, las circunstancias nor- rrio bohenüo, de est1:1diantes, en
peresosa 41sería un caso de esta niales y favorables de su vida vez de vivir en la Estrella o en
mezcla difícil! Cuando la cono.. conyugal Y hasta el respeto social el Parque Monceau, ¿Le parece
eió era una criatura preciosa e que pronto había venido a res• • usted que obedezco demasiado
Indolente, morena y desocupada, 1uard ar desde fuera ), el pad:re, en a las convenciones!' Es cierto: las
aunque con unos prontos de eo• cambio, notaba con vaga apren• eonvenciones tienen su razón de
einera y de costurera que asom• 1ión que Jae ojeras de la madre .er: nos ahorran esfuerzos y nos
•raban a su misma madre. Estos -nubea imprecisas todavía- se dan 1olucionea hechas en todo
pronto habían dado el clima me-- hhiabían definido en 101 ojos d • la . aquello que no nos importa in•
ºja como pinceladas de provo-vestigar po:r nuestra cuenta.
:r~':~oa
cación 7 de promesa. ¡ ~raía MaY, ya ,en la puerta, la charla
llaber cambiado la naturaleza de ria Mercedes, rodando en los ríoe
de la sangre, alguna espuma de le fue alargando por unos rninu•
1u esposa con el ejemplo de 111. ¡
• y h
ti •dad
ti
p
ocura' •
asta dónde el germen tos en virtud de esa ley de iner...
ae VI
serena 1 con nua. &amp;- dormido puede l"eservarse de una cia que hace a Jos mexicanos tan
Nt uno a uno se fueron ~umulan- , en otra &amp;"eneración r
lentos para despedirse. Carmona
ti• 101 años sob:re Maria Me~
temía parecer demasiado ansio ...
7 ee acumularon, como sueCarrilona advirtió que su hués• ■o por despedirse. Pase· en Carlen, en progresión geométrica. En.. ped H ponía pensativo, .,- se d.ió mona, tan meticuloso en su corteco:rdó como buena m·ujer de en.. por entendido al punto.
aía. Pero ¿y Rosales, que se jac...
tonees. Lu mujeres no hacían
-1\,le voy -dijo levantándose--. taba de se:r tan europeo, aunque
ejercicio, • riesgo de pasar por Hubiera querido pre,entar mis 1in la meno:r idea &lt;re! matiz, o el
Dl&amp;l'imachos, Y el que las tocara respetos a doña María Mercedes abismo, que separa a América
el aire libre p~ecia, a la vez, un y admiru a ese capullito. Pero de~Europa?
pelirro físico 7 moraL La obe-- el tiempo vuela, y tengo que atra-,
Carmona se echó a andar hacia
aidad abogó par la pereza, y de
VeS&amp;J' todo París para ir a vestir.. la próxima parada del ómnibus,
aquella esporádica agitación de . me. Ce.no con unos :recién veni... y desapareció poco a poeo en la
ardilla sólo le quedó la nervio-- dos. Ya sabe usted, yo siempre masa eada 'Ves niAs compacta de
aidad, la irritabilidad: cierto gri- haciendo de Agencia Cook. He hombres y mujeres, para salir
to desesperado porque el techo ofrecido a unos amigos sacarlos otra 'Vez a flote -en una escalera
le nos puede eaer encima, mien•
de la Pemión Galilée e instalar... de la calle Mo800u, barrio de
tras nos sentimos sin fuerzu pa... 101 antea de ocho días en un pi.. Montmartre. Su vivienda tenía
ra abandonar e! sillón. Y lueg-o lito cómodo y bien amueblado. el capricho habitual de IM que
¡de dónde 1&gt;(Hiía ?enirle a ella ~sa nada fácil en estos tiempot. pretenden --tin poseerlos- de-.e preguntaba Rosales aquella Aunque usted, eriatura amada de mostrar 111sto1 personales: unos
adi'finación del plaeer que, hace ,la fortuna, encontró esta esplén- ealzone1 de danzarina armenia
Jnuch~ años, había llerado a des- dida inatal&amp;eióa en menos de trea
oatentaban ubre el piano 11us co•
eo-rt&amp;r un pooof Y allondudo lloru.
lorinea 7 encajea¡; 11.11&amp; eamiaa de

:m~~~¡

~:::¡:ee::

•ee,

charro salmantino decoraba el
respaldo del soíá; una bacía de
bronce hacia. de oenicero sobre la
mesita redonda; un CAZO de co,.,
bre servia de florero. Y el toque
estaba en sacar todos los objetos
de su uso natural. A esto llamaba él su educación 'artística -la
flor cordial que le había brotado
en París sobre un subsuelo de alma reacio, granítico, amasado en
Códig08 de Procedimientos Civi•
les, Mercantiles y Penales. Y no
será el primer ejemplo de hom..
bre inteligente que, tras de impresionarnos agradablemente en Ju
demás cosas, nos deja otra vez
a pie en cuanto quiere entender
de arte o de literatura, obligándonos casi a abominar de su trato. Carmona había sido, en sus
dias de gloria, uno de los conse•
jeros jurídicos preferidos por la
alta finanza. Con todo, sus amos
11iempre lo recibían en calidad de
familia po);Jre y, con un seguro
instinto de las categorías clásicas,
no lo habían dejado enriquecene
demasiado. Contaba, sí, con aJ...
guna propiedad en México y y¡..
1-'ía de su r enta, pero cuidando
siempre de llevar sus cuentas muy
elaras y prevaliéndose de su caJi..
dad de soltero para alternar en
las filas de los americanos ricos
sin ofrecer nada en torl'espondencia. Hombre de buena compañía,
su inefable aroma provinciano lo
hacia grato a los mexicanos au...
1ente1 de la patria, y su eonocl...
miento preciso y sobrio de las eo..
su de nuestra tierra lo eonnr...
tía en indispensable para los amerieani1tu profesionales que deseaban documentos 1ob:re México.
Era, además, mesurado en su■
juiciOI e incapaz de dejar 1entir
IUB parcialidades políticas a }09
ojos de loa extranjero,. Lo mia...

-

mo que sirvió al antiguo régimen
--que él, latinizante, se eompla~
cía en llamar, entre zumbón Y so...
lemne, "el Porfíriato"- hu_biera
podido servir al nuevo régimen.
Pero sucedió que, por un mero
acaso de la cronología, él comen...
z6 a trabajar muy joven, y la re•
voluci6n vino a interceptar su vida cuando ya estaba demasiado
metido en los negocios y muy tra•
hado con los intereses reinantes.
Fue, pues, necesario, que él tam•
bién eayera. · Lo que no pasa de
un decir, pues sólo había cambiado su antigua situación de soldado activo por una jubilación
decorosa sobrevenida antes de
·tiempo. Y como era hombre deli•
cado y sensible, le pareéió que es ..
taba comprometido eon la derro-ta y que de iese lado babia de que•
darse. Su colaboración, se dijo a
aí mismo, no era tan indispensable en los destinos públicos que
justificara el sacrificio honesto de
aus inclinaciones personales, o el
calculado despego de· un Talley...
rand, dispuesto siempre a servir
al país (o al éxito) por encima
de so corazón, ese andrajo. Resultado: que, como se decía en
1911 por alusión al barco Jpiranga
en que Porfirio Dia1 salió al destierro, Carmona riesolvió ftipirangueane". Y vivía sus meses y sus
años sin sobresaltos ni eperanras, aunque pasaba sus noches entre insoninios. Porque en ■u con..
ciencia, al amparo de la sombra
nocturna como en una renovada
Noche Triste, otra vez se daban
~talla, uda Yeinticuatro horu,
los indio, y los españoles, lloranlos dos igual derrota.

•

,.º

Océano Atlántico
A bordo del "Vauban"
Junio de 1927.

ALFONSO RE\'ES

'

En 'el cuarto aniversario de la fundac~ón del

PATRONATO UNIVERSITARIO
y de

VIDA UNIVERSITARIA •.
los felicitamos con afecto y deseamos que su
lab~r en pro de la cultura no tenga término.

LANKENAU,
S. A.
LOS MEJORES MUEBLES

DE MEXICO

Padre Mier, oriente, 542 ..•• Monterrey, N. L.
Madero, oriente, 214 ..•• Apartado 1400
Pino Suárez e Isaac Garza

¡,¡¡¡;....,-i:c---::::.---.2."-:------------------~
'

Nuestras me¡ores felicitaciones al
PATRON~TO UNIVERSITARIO
DE NUEVO LEON,

-•en su 411 aniversario de trabaios en Pro de
la Universidad del Noreste y a su
órgano periodístico
VID A UNIVERSITARIA

por sus cuatro años de traba¡o cultural.

-•CIA. GENERAL DE ACEPTACIONES, S. A.
MONTERREY, N. L.

Saludamos afectuosamente al

PATR_
ONATO UNIVERSITARIO o-ENUEVO,lE-ON--,deseando sinceramente que sigan sus éxitos en pro de la
· · UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

y que su órgano periodístico

•

Vida Universitaria·
siga difundiendo la cultura general de nuestro Estado.

FUNDIDORES NACIONALES, ·s. A.
FABRICANTES DE MAQUINARJA.

\

Apartado Núniero 145

Teléfono 2-56-71
M0NTERREX, NUEVO LE0N •
.

�VIDA UNIVERSITf\.RIA

10

VIDA UNIVERSITARIA
11

"Alfonso Reyes es el primer gongorista de las nuevas generaciones": • FOUCHE-DELBOSC.
ALFONSO Reyes (nacido en en diversas cuestiones de literaMonterrey, el 17 de may? de 1889) tura castellana. Foulché-De!b,,,:¡e
simboliza por excelencia, al hu• -con el cual publicó, en colst.bomanista. 'De inmensa curiosidad ración, las obras de G.ó ngora-,
intelectual y de amplísima cul• le considera como "el pruner g~n.
gorista de las nuevas generac!otura, realiza como escri~or - 1o nes". Son un modelo sus edl .:10realizó desde sus comienzosd
aquel perfecto tipo. Tiene el don nes del Poema del Cid Y e nue-ctro Ruiz delos
Alarcón;
así anotac10como ".'ª'"
del estilo; ha creado una pro~ . liosisimos
prólogos,
admirable y muy suya. Es un cr1..
b
t a
que dirigidasa pues o
tico penetrante Y sagaz; un cuen• nes
otrasy comentarios
-por él rñIBmo
tista original pródigo en sorpre,, de clásicos Y modernos: el A_rcl•
sas; un poeta -a juicio de An~
G
án,
nio Castro Leal- de aguda sens1- preste de Hita, Quevedo, rac1
bilidad. educado en Góngora y Lope de _Vega, Ant~~~~d~e
Mallarmé y sabio en clásicos an- te la Pena, fray Se
p
'
eretiguos y modernos,
ºque va pren- • de. Mier y Amado Nervo.
a
América
nd
diendo su. can~o ~os de o~ulto gru~~ ~ ~ !~~~~es Ydiplomáu..
torrente, 1lummac1ones cordia tes. en mee

,ie~!';;,

la historia de la crítica_ lite~ari~ .en México,
ENCuestiones
estéticas es un libro msohto. Nada se
le puede comparar, ni siquiera las ~áginas doctorales
y un poco suficientes en las que el v1e¡o maestro Alta•
mirano contemplaba, sin haber alcanzado ~unca_ el se•
creto de ellos, los grandes monum_entos ltte~anos de
la antigüedad clásica y de las principales naciones _e_uLo que más se acercaba a él en penetrac1on
ropeas.
. , 1 h hiera
crítica e insinuante agudeza era -¡qu1e~ o u,.
dicho!- algunas páginas de Manuel Gutierrez Na¡era
y de Luis G. Urbina. El crítico, que antes ¡uzgaba las
obras por fuera, como quien ve un barco. desde la
hendía ahora las aguas para descubrir la base
l
P
aya,
·
d. ·
fl ta t s
invisible que sostiene y c~n. ioona esa o n e e .
tructura estética que es la umca que ve el lector.

ANTONIO CASTRO LEAL
(1939)
tornasoles de inteligencia-:- con
los aliileres de palabras fm3:5 Y
exactas", Gusta de la invest~a..
ción erudita. Tras de Iar~a U.iJS•
tencia Y estudios en Espana, cons•
ütuyóse legítimamente autori.-'iaiJ

cas como representante de Méxl•
co puede creerse que su pluma
j~ás permaneció ociosa. Vastl•
sima, y por muchos c~:n~ceptos sabia, es ya su obra or1gmal.
CARLOS GONZALEZ PES&amp;

EN A!Conso Reyes se integran,
en haz de graciosa y leve luz, las
actitudes de la inteligencia Y de
la estimación que suelen darse
por separado. Es er:1dito en el
campo filológico y c~1speando .en
la ocurrencia div~rt1da; escr1~
poemas y penetrantes glosas criti
cas; su prosa es atisbona Y ~u
verso va y viene del laborato~10

'

-----------..,....---:--....------ 7

Saludamos cordialmente al

PATRONATO UNIVERSITARIO

donde maceraba los suyos Gon-

gora a la llanura clara por donde
transita el pueblo. La pluralidad

ya

de vocaciones de Reyes -hombre

del Renacimiento- no se mi~e
tan sólo por el .vasto repertorio
de sus motivos, sino también por
la riqueza estilística de cada gi~o.
La inquietud de Reyes com~mca

Vida Universitaria

•

a su estilo una marcha zigzagueante saltarina, traviesa y sensual. S~s ensayos son siempre liricos aun los de tema lógico o
didáctico -recuérdese El suicida,
Simpatías y diferencias, La experiencia literaria, Los siete so•
bre Deva-, pues la direccion con

y les enviamos nuestra más cálida felicitación
al cumplir su cuarto año de
patrióticos trabajos.
•

F. ROSALES Y HNO., S. A.
Fabricantes de Espejos y Vitrinas Comerciales.
RETRATO POR A. LUBKIN, _Río de Janeiro, 1935.

• ••. su pluma jamás . penna•
neció ociosa . ••

•••

que ataca s~ objeto es personal,
no pública. En RelOJ de sol (1926)
Reyes había confesado: "No me
deja desperdiciar un sólo dato, un

tema que Reyes se ha '".'11.pu~to
siempre se le percibe la vibración
de una confidencia a punto de re-velarse. Reyes, con ser uno de
nuestro escritores más exquisitos,

Nos extrañe, pues, ver a Reyes, el mexicano, en sus andanzas
fuera de su patria, sintiéndose en todas partes como ,e1~ casa
propia, sin dejar de ser él mismo. El, como ~a x ,d.e Mex!co, es
un punto de cruce de tod:is las cultu~_s, que en m1 cspmtu ~ Juntan
y se separan al mismo tiempo, adqumcndo nueva luz y senttd~. Los
temas desarrollados a través de su o~ra en muchas fo~mas diversas
estaban ya contenidos en su primer hbro, y en las poesias Y ensayos
que escribió antes de salir de México.

FEDERICO DE ONIS (1950)
solo documento, el historiador
que llevo en el bolsillo". Pero no
es tanto un afán de recuperar et
pasado público como de recons ..
truir el diario íntimo que se le
ha ido deshojando en el camino.
Come;, Eco, la ninla despedazada.
ese Diario que Reyes enterró aqui
y allá a lo largo de su obra ·se
sobr~ive en un rumor constante. Por impersonal que parezca el

más originales, más sorprenden•
tes fundó su obra en la salud hu•
m¡na. Otros quisieran olvidarse
de la postura del hombre para ver
si al se.:;go del mundo les dice al•
go; se mutilan o hacen valer sus
mutilaciones; se entregan al fre-nesi sofistico o al sopor; corroen
la honra, niegan la luz, traicionan
al corazón ... No Reyes. Alfonso
Reyes es un escritor clásico por
la integridad humana de su vocación, por su serena fe en la ifl..
teligencia, en la caridad. en loa
valores eternos del alma. La pe,,
culi8ridad del universo poético de
Reyes no es extravagancia, sino
afinamiento de las direcciones
normales del hombre. cada uno
de sus volúmenes es una colee-

( 1946)

Apartado 120.
::
MONTERREY, NUEVO LEON.

Teléfonos 3-49-11 y 3-.49-12.

I

•

Cordiales y afectuosas felicitaciones al

Patronato Universitario
I

Vida Universitaria

U

&amp;&gt;or .TONO SALAZAQ

.•.•.

en el cuarto aniversario de su fundación, por la brillante labor que ha desarrolfadó en
bien ,de la cultura general de Nuevo león, y que

•••
N MAESTRO que al cumplir,
dentro de poco ( no digamos
cuándo) sus cua1enta añJS
de actividad en la literatura, y a1
mostrar su bibliografía de m:is de
trescientos títulos, podrá sentir la
íntima satisfacci6n de ver cuán
merecido es el dictado que se le
da desde hace tiempo: el de Mexicano universal: Y sus amigos,
que vemos en él a un maestro n~
s6lo de sabiduría y de belleza, sino de viva e inagotable bondad,
de la honda cordialidad humana,
sentimos arate esta labor cumplida,
reconocida en muy varias latitudes
(no hace mucho que la Universidad de Harvard le confirió el tftulo de Doctor Honoris Causa)
el regocijo de los triunfos propios.
J. M. CHACON Y CALVO

M. Arreola y Corona.

•••. es un escritor clásico ~~ la "!.tegndad humana de su
vocac10n •••

. o
N

!AI.F&lt;»{SO R.El'ES,

I

siga defendiend~ ideas nobles y generosas para honor de nuestra Pgtria.
1

EQUIPOS MECANICOS DEL NORTE, S. A.
Pino Suárez Número

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MONTERREY, NUEVO LEON.
• ••• rcev..,u·uir el diario íntimo que se le ha ido deshojando

en el camino ••• "' 1

�A SONRISA COMO
CTITUD

VIDA UNIVERSITARIA

por MARTIN LUIS GUZMAN

LA
A NTE
VIDA pue-

Afectuosas fe l.1c1'ta ciones al

O UNIVERSITARIO
PATR OH T
. DE NUt V O l EOti

'

, SEMANARIO INFORMATIVO Y CULTURAL AUSPICIADO
de el hombre
POR EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEON
adoptar actitudes muy variadas. Don Alfonso Reyes hace
muchos a ñ- o s
(1914-1918), las casas Gar_nier y
que adoptó la
Ollendorff · eran, en Francia, 101
sonnsa como acprincipales centros editoriales p_ara
libros en español. Desde Mémo,
titud, en el sen. por ALFONSO.REYES
Pedro Henríquez Ureña se había
tido en que puepuesto en contacto con el encarga..
Los
más
antiguos
acuses
de
re•
T. CRONICA EDITORIAL
de ser sonriente
do de estas ediciones en Ollendorff,
cibo
que
he
conservado
datan
de
l. Cuestiories estéticas
junio, y del siguiente mes de julio su compatriota el dominicano
un diálogo de
L LIBRO Cuestiones esthicas
las primeras críticas de la prensa, Gibbes; y gracias a ello, y también
Platón.
fué enviado de México a Adviértase que la conferencia so- a la amistad de Francisco García
París y se publicó en la caEsta actitud
bre Oth6n ( 19.J0), aunque cono- Calderón --&lt;:l joven escritor posa Ollendorff a comienzos
cida
antes, es de elaboración pos- ruano a quien yo rondaba la fa ..
no se concretó
de 1911. El colofón dice:
terior.'"' Lo propio acontece, desde ma y que se carteaba con d grupo
"Chartres. -Imprenta Ed luego, con la conferencia sobre el Caso- Henríquez Ureña~ Reyes-,
fácilmente, sino
Garnier.- 28.10.10." Pero
Pedro acababa de publicar allí su
que es resultado de una larga elaboración. Su primer me consta
por cierta carta que la paisaje en la poesía mexicana libros Horas de estudt·o. "Todas Jo
síntoma fue, tal vez, su intento de crear -hace 30 años obra no salía aún de los talleres el (1911).
son para usted, muchacho", le ha..
- toda una sociedad "para el fomento de la lluvia con 16 de febrero de 1911,
Antes oc la (juerra ~uropea bia dicho don Justo Sierra al reci-

Hi·storia documental de

.

•

m 1 s 1 i b r .o s

y a

VIDA UNIVERSITARIA:

•

d patrióticos traba10s.

por sus cuatro años e

cuarta
.
,
seccion

.

E

CASA GU~JARDO. S. A_..

sol".

•

bir de sus manos el volumen. Aprovechando estas relaciones y la presencia de mi familia en París (yo
me quedé en México para acabar
la carrera de abogado), se arregló

Y esto, que era ya una actitud de sonrisa, era ·también una manifestación de sus orígenes literarios, que
muchos han olvidado: Don Alfonso Reyes comenzó esla edici6n de Cuestiones estlticu
en la "Librería P. Ollendorff", que
cribiendo versos, y hubiera seguido escribiéndolos ex•
ésta era su razón social.
clusi vamente de no haber descubierto un buen día que
Sea dicho de paso, Gibbes era
podía escribir en prosa.
hombre puntual y cortés, aunque
le agradaba darse importancia coDesde ese día ha venido produciendo tan intensamo a algunos intermediarios, se
mente que, en cualquier momento, se le puede pedir UJ)
tenía por muy experto en Gramitica y, en algún original de García
artículo o un ensayo sobre cualquiera de los temas que
Calderón; aun pretendió corregir
cultiva. "Ya lo tengo escrito", responde. Y saca las cuarlas frases, poniendo invaciablemen•
te los adjetivos después de los sustillas de un cajón de ese escritorio suyo en que hay montantivos, pues alegaba que hacerlG
tones de trabajos inéditos que ni sus amigos conocen.
al revés no era castizo. De abroios así está lleno el campo.
Diplomático de carrera, vivió muchos años en
Yo hubiera deseado cuidar desde
Francia, España, Brasil y Argentina, y en todas partes
México las galeradas de mi libro.
acumuló experiencia de los hombres. Su desarrollado
Pero a mediados de noviembre
(1910), Gibbes nos aseguró que ya
espíritu humanístico no le impidió, sin embargo, desano era posible y que ' todo cambio
.rrollar paralelamente un fino sentido de observación,
de palabra o frase implicaría una
que se aplicó a otros aspectos de la vida: se sabrá del
nueva composición y el ingrato
trabajo
de rehacerlo lodo, lo cual
todo el día en que se pubHque su ensayo sobre el sentido
o.o entra en lo estipulado".
ie la "propiedad territorial en las palomas". Pero se
Yo no me proponía tanto hacer
correciones de autor cuando vigilar
manifestó ya cuando su perspicacia lo llevó a predecir
la pureza de la impresión, y no me
desde 1910 la preponderancia que tendrían los alemanes
faltaba razón en ello: Gibbes me
en la vida económica de la región ístmica de América,
ofreci6 examinar minuciosamente
•, , . setenta y tres faltas en total , , , •
mis pruebas, pero en cuanto me
de Tehuantepec hacia el Sur. Así consta en un relato
llegó el libro tuve que mandar immis
años"de
procurar
cierta
uqidad
a
los
resultados
cuyo título es: En las repúblicas del Soconusco, o del
primir cuatro páginas de erratas de su experiencia.
setenta y tres faltas en total-, y
platillo de dientes como voluntad y representación"
• El fenómeno literario ló había preocupado siem- otras he añadido después. En la
Don Alfonso es hombre sencillo y gran trabajador.
"Carta a dos amigos", 1926 ·( R,to;
De ahí la alegría que sintió en Paris, hace muchos años, pre: lo primero que anheló fué comprobar si había lo- de Sol 1 Simpatía, y diferenci11S,
grado una visión de conjunto sobre el sentido humano
(SIGUE EN U PAGINA 2)
cuando pudo comprarse la mejor pluma fuente que había en el mercado; de ahí también su incontenible afi- de ese fenómeno. La Universidad de Morelia lo invitó
a explicar un cursillo en torno a la "ciencia de la litera~-~
',
ción -propia de quien se encierra muchas horas en su
,,
tura", y esto le sirvió de provocación.
bibiioteca- al café con leche, que lo llevó a encargar
.'
Partiendo de las conclusiones que hubo de redacu ounc,.
.
~ue le hicieran exprofeso una taza de gran capacidad,
..,.,
tar con ese motivo, empr.endió hace tres años la cons.
por que las que venden en las tiendas le resultaban peEDAD ATENIENSE
trucción de una teoría literaria de carácter descriptivo. ·
ueñas.
.
Aungue se reduce a una interpretación de los rasgos
El trabajo litera~io es pa'ra Alfonso Reyes una ne- más generales de la literatura, no es cosa de definirla en
esidad vital. Como sus deberes diplomáticos llegaron
abstracto, puesto que la literatura es una actividad que
ser un estorbo para él, porque los viajes le impedían se desarrolla en la historia.
levar consigo todos los materiales que le hacían falta
Esto lo obligó a volver sobre las primeras valoraara trabajar, se sintió muy contento el día en que aban~
ciones establecidas por la antigüedad clásica, base de
•"En las repúblicas del Soconusco, memorias de un súbdito alemL&gt;" nuestra cultura: Los cursos 9ue dió en dos inviernos su(El Plano oblicuo, 1920)
cesivos en la Facultad de Filosofía y Letras sobre la críPORTADA de "La Crítica en
(SIGUE EN U PAGINA 2}
la Edad Ateniense•
1

,,.

,,

,

�VIDA UNIVERSITARIA
2

-

la SONRISA
COMOactitud

Felicitamos sinceramente a los Directores
y colaboradores de

'donó la di plomada. Y a· en reposo y rodeado de cuanto
deseaba, le entró la preocupación -"característica de
tica en la época ateniense y sobre la antigua retórica ya publicados en forma de libro- pueden considerarse
como un esfuerzo de estudiante para adquirir el manejo
de los instrumentos necesarios, antes de llegar a la teo-

ría literaria.
Los Prolegómenos. Ahora se dispone a comparecer
ante otro auditorio para dar un paso más ha~ia el logro
de la finalidad q__ue se tiene asignada. Por encargo del
Colegio Nacional, desarrollará en 13 conferencias
-desde el 6 de junio todos los lunes a las 7.15 p.m.unos Prolegómenos a la teoría literaria, que más tarde
ofrecerá impresos y con mayor amplitud.•
Eo ese curso se enfrentará con un problema fuooamental : el deslinde del objeto literario en confrontación
con los demás objetos teóricos del espíritu, tales como
el histórico, el de las ciencias de lo real y aún hi matemática y la teología.
"No llegaré -dice- a ninguna novedad que rebase ·el nivel del sentido común. En· estas investigaciones, lo importante es lo que se encuentra y se resuelve
al paso".
Así va Alfonso Reyes construyendo su obra un po-·
co al modo de los pensadores griegos, es decir, hablando y sonriendo.
(1943)

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"TRAZOS DE HISTORIA
LITERARIA", 195L

"JUNTA DE SOMBRAS",
1949.

"GRATA COMPA1'IA", 1948.

JABONERIA GUZMAN, ·S. A.

\

en stt cuarto aniversario.

•El Deslinde, 1944.

Cortesía de

3

J

l

Vida [Jniversitaria

((VIENE DE LA PRIMERA FAGINA)

VIDA tJNIVERSITARIA

Historia documental d
•
•
m 1 s 1 1 bros
•

tro Ateneo y sus fi guras princi
les: Caso, Pedro Henríquez. Ur
y su hermano Max, Acevedo,
fonso Cravioto. Añádase d no
bre de José Vasconcelos, que ac
fía, de humanidades: de letras. baba de incorporársenos, y compl
((VIENE DE LA PRIMERA PAGINA)
¡Cómo que esta generación -la tese la lista con los demás nombr
2a. td., JI), he confesado haber in- Generación del Centenario--- había
que constan en mi "Pasado in
currido también por mi cuenta en de echar los Clmíentos por la futu•
diato".
varios errores de nombre y fecha ra Facultad de Filosofía y Letras,
Yo había aventurado ~is pri
que ofrecía dejar apuntados en mi acudiendo a desempeñar gratuitaros
vcrs'os "públicos" (Duda,
ejemplar propio. Pero al fin he mente las citcdras en aquella in•
sonetos
que aún pertenecen a
hecho algo mejor: acabo de adere• cipiente · Escuda de; Altos Estudios
zar -junto con d índice de auto- que, realmente, por las conmocio- prehistoria), en E/ E,pectudor
m y obras citados a lo largo del nes de la época, se había quedado Monterrey, el 28 de noviembre
libro- una declaración de erratas, en d aire, sin recursos y sin pro- 1905, encontrándome en mi t ·
errores y correcciones indispensa- gramas! En efecto, pronto estalla de vacaciones; pues ya para en
bles y la he remitido a mis amigas la rcvol~ción, el régimen muda. Y, ces estudiaba yo en la Prepara
ria de México. Mis sonetos se ·
los bibliotecarios de la -Universidad
como ~iemprc acontece, solapada- piraban en un grupo cscultór'
Ncoloncsa, que con tanta paciendas . ba10 los anhelos legítimos se de Cordier, visto en una fotog
cia han .empezado a establecer mi
d~shzan alg~nas. prédicas dcmagó. de E/ Mundo Jlrutrado: un v' •
bibliografía.
g1cas. ¿Umvers1dad, Altos Estude volteriana apariencia desliza
djos, Facultades, Doctorados?
2. Antecedentes.
oído de un espantado jovenccte
¡Traje de frac para un pueblo que
Este 1ibro nOS transporta a los an_da de~alzo? No, la cultura es especies del escepticismo y del
días trepidantes del Ateneo de la anstocrac1a. ¡Abajo la cultura! Por creimiento. Mi posición era
Juventud, donde yo era el benja- respeto a los pies -nueva fábula nanrcnte objetiva, aunque trist
mín. (Poco después había de in- de Menenio Agripa- querían cer- dejaba la cosa "en duda".
sorpresa mía, cuando muchos
gresar Julio Torri, que me ganaría cenamos la cabeza.
más tarde me hice cargo de n
· por un mes). Es conmovedor volPer? volvamos a nuestra historia. tra Embajada en Buenos Aires,
ver los ojos hacia el amanecer de
una nueva era. Es conmovedor per- Francisco García Calderón se en- encontré - allí a pocos pasescatarse de lo que pudieron lograr, cargó de apadrinar mi libro y le propio mármol de Cordier que
por su sola vocación fervosa, aque- puso ~n prólogo espontáneo. Tuvo reda hacerme señas desde la PI
llos muchachos autodidactos, que el acierto de prevenir prudente- San Martín. Lo tuve por au
no contaron con verdaderos maes- men~e al lector sobre las circuns- propicio.
Pero volvamos a mis sond~
tros en el orden de sus aficiones tancias d~ mi ambiente y de mi
ni tenían apenas público ni
persona, mcluso mi edad - por si padre los encontró acepwblcs;
mulo de J,lingún orden y que sa- en el exceso de adornos se notaba Ramón Trev iño, el director
lieron a la liza cuando aquí no ha- la pluma nueva-, y pintó a gran- riódico los publicó; y luego lol
bía estudios organizados de filoso- des brochazos la fisonomía de nues(SIGUE EN LA PAGINA 4

Saluda con afecto al
PATRONATO ,UNIVERSITARIO
Y lo felicita cordialmente por los cuatro

años de vida de su órgano periodístico
•

••

•

J

VID\lMvERsiTARIA
•

esl

,

•
•

'
I

&gt;

'

�,
1
...

4

VIDJ\. UNIVERSITARI~

•

Nos complacemos en felicitar al

Nuestros mejores deseos por que el

PATR1&gt; NATO .UN IV ERSITA RI O

PATRONATO UNIVERSITAR IO,
por su labor en pro de la cultura neoleonesa
y por los cuatro años de vida de su periódico

VIDA UNIVERSITARIA

VIDA UNIVERSITARIA

difunda como siempre una honesta
información pro cultura. .

ALMACEN DE ROPA EN GENERAL.
Padre Mier y Guerrero

..••

1,

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MONTERREY, N. L.

Monterrey, N. L.

Historia docu1rien tal de
mis 1 ibros
(VIENE DE LA PAGINA 2)

produjo en México el diario La Patria, el que dirigía don Ireneo Paz,
abueló,.de Octavio.
-¿ Qué dice el poeta?- me saludó cierto amigo de la familia.

-¡No! -le atajó mi padre-.
Entre nosotros no es poeta de pro-

fesión.

·

Pues si, por una parte, aplaudía

'J estimulaba mis aficiones, por
otra temía que ellas nÍe desviasen
de las "actividades prácticas" a que
se está obligado ~n las sociedades
poco evolucion3das. Y, ~n verdad,
como más tarde he dicho, aplican- do ia palabra de Larra, en México

MEXICO, 1951.
·"' • •• en l.féxico escribir es

llorar •• "•

escribir es llorar. CEl Premio Nacional de Literatura", De viva voz,
1

1949).

Pisaba yo las últimas gradas de
la Preparatoria y, a falta de mejor cosa, me disponía para la carrera de Derecho, procediendo por
apróximación, cuando ac~&gt;nteció mi
verdadero acceso a la vida literaria. Un poeta potosino, José María
Facha, un sobrino de Othón que
había obtenido en Monterrey su
título de abogado, porque creo Jo
desterró de San Lu is su inquina
contra Monseñor Montes de Oca,
3pareció unos días por México.
Aunque mayor que yo, éramos
buenos amigos. Salimos a pasear
juntos el domingó por la mañana,
a la ní.oda de entonces, por la Avenida de San Francisco y Plateros.
Nos encontramos con urio de ' los
más oscuros colaboradores de una
revista juvenil que iba ·a lanzarse
por esos días y él nos ihvitó a visitar a los poetas que a esa hora
se •reunían en la redacción,
Yo había contemplado con envidia y anhelo los anuncios de la
tal revista, Savia Moderna, algo como una hija de la célebre Revitta ,
Moderna, aún viva y operante por
obra y g racia de don Chucho Valenzucla y los últimos modernistas;
pero distaba mucho de figurarme
q ue pronto me sería posible ingresar en sus filas: tenía yo conciencia de que era demasiado temprano. Nos encaminamos a la Aveni- DIBUJO DE FOUJITA, 1932
da del Cinco de Mayo, , a la rcdac, •-era demasiado temprano,"•

•

lo útiles como aprendizaje, y se
propuso, por encargo de la revista, darme unos consejos escritos.

Pa r entalia

parte de mi aprendizaje y para habituarme a buscar la forma de mis
expresiones no exclusivamente .poéticas. Un "vate" coahuilense poco
recordado hoy en día, Miguel Pereyra, hermano de Carlos el historiador, que era mi amigo aunque
también me llevaba años -por lo
visto yo estaba predestinado a la
compañía de mis mayores-, t onoció un a de esas alocuciones cuando yo la estaba redactando, la que
escribí para la Sociedad de Alumnos por mí fundada en la Escuda
Preparatoria y que se publicó en la
Revist~ Moderna, agosto de 1907.

"PARENTALIA", 1954.
primer capítulo.

4. D iscusi6n

-

3. Elaboraci6n del libro

· Un día, Pedro Hcnríquez Ureña
-educador desde la infancia y que
había escuchado con · interés mis
"discursos preparatorianos" en
1907, científico el uno y dedicado
a la muerte de Moissan, literario
el otro- me aconsejó someterme a
las disciplinas de Ía prosa, corno

r.;

x@p

lALPO~Y

Cuestiones
" Es,t éticas

I

¡;¡

(~

o

•

•

LIBR6R IA
- - --

-

P. OL Ll'!J\I D~Rl' J'
P,\I\ÍS - - - - --

-

La discusión arranca del título_
Cuestiones estéticas, que no sé bien
si era adecuado. Desde , luego, d

'Al cabo le fué máS cómodo cumplir su cometido mediante la con,versación y el trato. Manuelito de
:.la Parra, poeta de emoción y deli1cadeza, aunque mal psicólogo, me
dedicó entonces unos versos ("Al
poeta niño"), extrañado de que no
co~f:esara yo las dulzuras e inge,nu1dades de mi corazón de adolescente, ( ¡sí, bueno es eso: dulzu.
ras e ingen uidades del adolescente, lo más ferozmente complicado
que hay en el mundo!), y casi rogándome que no hiciera versos sabios ni me dejara llevar de la tradición ni la ctltura: "Y cuéntanos un poco de las almas de armiño'', con el u í a candorosamente.
Cree ... el cordero que todos son de
su apero.

la cara a mi promogénito. Apenas
copiado el manuscrito, sufrí un
grave ataque de peritonitis ganado en buena lid, por andar practicando los saltos y contorsiones del
Jiu-Jitsu (yo era entonces sumamente ágil) con Julio Torri; en la Escuela de Derecho, durante los ca~
tos perdidos.
Al fin lleg6 de Pa ris mi libro
impreso. "Sorpresa de la prematuy
rez", dijo alguien. Tuvo mejor
acogida de lo que yo podía desear.
Pero los más descontentadizos comentaban entornaódo los ojos: "Es-te Henríquez Ureña, con sus consejos, nos ha matado en flor a un
poeta.". Pues ¿qué sería del frágil
corazón humano si no se desahogara dec retando una que otra vez
la ruina del pr6jimol
Cuando fuí más tarde a Paris.
(1913), Gibbes me hizo saber que
mi libro se había vendido sobre
todo en Colombia, sin duda i,orq ue en México mis obsequios le habían hecho com petencia al mercado. Esto, puedo decir a~ora, fué
el adelanto a cuenta de 11 Gran
Cruz de Boyacá que Colombia me
otorgaría en 1945.

libro se· lim ita a la crítica literaria.
Pero 91.!Íse dar a entender que
todos estos ensayos eran como otros
tantos asedi• a una misma plaza

"VISION DE ANAHUAC",
Madrid, 192.3.
- Yo creo -me dijo- que us-ted va a acabar en la prosa, que
es la música clásica.
Me puse, pues, en efecto, a la
prosa con cierta asiduidad y afición, sin por eso abandonar los
versos. Pues "yo comencé escribiendo versos, he seguido escribiendo
versos y me propongo continuar
escribiéndolos hasta el fi n", ( Prólogo a Hu&lt;ilas). Entre 1908 y 1910
elaboré todos los ensayos de Cuestiones estéticas. A la primera fecha corresponde el más extenso
-la interpretación de "Electra" en
el teatro ateniense- que data dr
mis diecinueve años.
A punto estuve de np conocerle

PORTADA DEL primer libro publicado por Allonso Reyes
"Cuestiones Estéticas·, Ollendorff, París, 1911.
'
fuerte, la cual no .acababa de rendirse; otras tantas avCTlturas mentales en torno a una doctrina es--

tética que no se define directamen~
te. No había llegado la hora de
(S,IGUE EN LA PAGINA 6)

Felícitamos cordialmente al

PATRONATO UNIVERSITARIO
por su patriótica labor y por los
i::

·•

trabajos culturales de su

B R ~lA,.ll l O$

.~~~ 9"~~

"TRAYECTORIA DE
GOETHE", 1954.

órgano periodístico

VIDA UNIVERSITARIA

\

NUESTRAS CORDIALES FELICITACIONl:S AL

PATRONATO UNIVERSITARIO
por sus cuatro años de fecunda labor, deseando que

DISTRIBUIDORA WILLYS ,.
DEL NORTE~S. A.

VIDA UNIVERSITARIA
siga sirviendo para bien de la cultura de Nuevo Leó11

PORTADA DE.L lib:o "Quince Presencias", de la Coieccióu
Literana Obregón. México, 1955.
1952

), A Crav1010 le impresion6

,cz

mucho que, en
de perderme en
•agucdades sentimentales me ciñera al código parnasiano'. Ricardo

G6mez Robledo consider6, sin &lt;lllr
bargo, que no convenía dejarme
entumecer en aquellas normas, iÓÍ!
(SIGUE EN LA PAGINA ~)

Fábrica de Papel Monterrey,
S. A.
FABRICANTES DE PAPEL ENVOLTURA Y CARTONCILLO.
Sala2.a r, oriente, 1B2 1
Apartado 228
Monterrey, N. L.

•
f

l

ción de Savia Moderna, cuyo ¿¡..
rector efectivo era Alfonso Cravioto. Cra vioto hizo un aparte conmigo. Había participado en ciertos actos de oposición contra el
gobierno de mi padre, y eso mismo
-como hombre- bien· intencionado
que es- lo hizo desear conocerme:
y mostrarse afable. A poco, empecé a publicar mis renglones tanto
en la Savia Moderna como en la
Revista Moderna, porque Emilio,
el hijo mayor de don Chucho, m,
llevó con éste.
En 1906 hice, pues, en Savia Moderna, mi aparición poética con el
soneto Mercenario, que se publicó
ya muy corregido en mi primer colección de versos: "Huellas, 1923.
(Y no "1922" como reza la portada, ni menos º 1933" como se puso por error en mi Obra poética,

5

,

Historia documental d'e
mis 1 i b r o s
VIENE DE LA PAGINA 4)

siga desarrollando su labor cultural en
nuestra querida Monterrey
y porque

-•ALMACENES GARCIA
DE MONTERREY,
S. A.

VIDA UNIVERSITARIA

Pino Suárez, sur, número 454,
Teléfonos: 2-54-93 y 2-78- 38.

MONTERREY , N. l.

�VIDA UNIVERSITARI

6

VIDA UNIVERSITARlA

7

•

ei' fino

erudito - artista y
'erudito-, acaba de publicar un libro singular. Se
titula Visión de Anáhuac (Í519). El libro de Reyes es una descripción espléndida de la Nueva España en los tiempos de la conquista. La prosa del a'ltor se
desenvuelve precisa, limpia, -vivamente coloreada.
.
Asistimos materialmente a una vida que no hemos
vivido. Ante nuestros ojos se extiende un panora~a
de campos y ciudades que no conocíamos. ¿Qué pensar de esta remota civilización? ¿Cuál debe ser la
actitud de nuestro espíritu ante 'este magno pro~lema
de la historia? Españoles y americanos tenemos nuestros antecesores en los hombres que pacientemente, a
lo largo de los siglos, han labrado una civilización.
En las dos civilizaciones, quienes han laborado soq
• ,
Já
los hombres humildes, pobres, que han preparado el
. , , "1erece p cemes nuestro b.
d.d
h b.
amigo .• , •
aro 1ente en que han po 1 o crecer -y no . u 1era
crecido de otro modo las maravillas de I arte y las investigaciones científicas.
Son esos, y no otros, nuestros verdaderos antecesores. Y hallamos en esos antecesores -y no en nadie más- la coro unidad espiritual que ha de unir a españoles y americanos.
·
La historia de la humamdad no son los genios. Los gemos no podrían surgir sin los millones de obreros laboríos os y tenaces. La humanidad española y
la humanidad americana -base -de la civilización, millon"es de obreros - han
surgido de iguales dolo.res a través de los siglos, han
trab_ajado lo mismo, han soportado las mismas intolerancias y las mismas opresiones. Dejad que los dos
grandes pueblos se den un abrazo efusivo pensando en
sus antecesores humildes que sufrieron y trabajaron.
Alfonso Reyes, en el epílogo breve y elevado, de
su Visión de Anáhuac, llega a una conclusión de humanidad, de piedad y de indeperu:lencia. Merece plácemes nuestro amigo. Y merece aplausos sinceros
también por la labor tan limpia y amorosa que realiza, día por día, de informar al público de su Patria
JOSE MARTINEZ RUIZ
del movimiento intelectual español.
"AZORIN"
Hombres como Alfonso Reyes, honra na su Patria nativa y a la tierra española.

ALFONSO REYES,.

JOSE MARTINEZ RUIZ

....__ _ "AZORIN",( 1923),_ __,
(VIENE DE LA PAGINA 5)

El deslinde, la hora varonil de enfrentarse con las abstracciones. Ha~
ta pergeñé un prólogo para justificar mi título, pero al fin opté por
no perder el tiempo en satisfacciones no pedidas. De aquí que siempre haya recordado con especial
simpatía _la crónica que me dedicó,
en Francia, Jcan Pérés (Bulletin

ie J, Bibliotheque Améric,ine, Paris, 1912). Este crítico, sin dcscon-

certarsc ante la apariencia fragmentaria del libro, acertó a seguir su
nervio c~ntral, apróximadamente
como yo mismC: lo hubiera hecho.
En cuanto al contenido del libro, varias veces he declar.ido que
yo suscribiría, en general todas las
opiniones aHí expresadas, o "práoticamente todas", como sude decirse. Hay conceptos, temas, de
Cuestiones estétict1s derramados por
todas mis obras posteriores: ya las

consideraciones sobre la tragedia
griega y su coro, que reaparecen en
d Comentario de la lfigenia cruel;
ya algunos observaciones sobrC
Góngora, Goethe o bien Mallarrné,
a las que he debido .volver mis
tarde, y sólo en un caso para rectificarme apenas. Mis aficiones, mis
puntos de vista, son los mismos.
Y, sin embargo, hasta hoy no
me ha sido dable reeditar este libro, ya bastante escaso: Porque los

ALFONSO
posee la curiosidad

de las ideas, sobre
todo de las ideas bellas y sutiles. ~as capta, las acaricia, las
exorna sin prostituirlas, . las compone en
ramilletes de gusto
exquisito, las echa a
volar. Despu~s I as'
llama de nuevo a su
corazón, l~s sacude
el polvo de las c:las
ANTONIO CASO
y las deja bien avenidas entre sí, como
· si fueran una misma, a pesar de su constante varied
y su multicolora ~xpresión. L_as idea~, :stos alfiler
lúcidos y enigmáticos como chispas electricas, con q
todo lo medimos, el sér y el no sér; el Bien y el Mal, qu
se cambian -uno en otro, como dice Renán , a la mane
de los matices tornasoles del vuelo de las palomas! Es
es el gran bien, el solo bien del humanista. Mas
penséis por ello que Alfonso sea un mandrín, es deci
un desocupado de talento que juega cor. los pensamie
tos como los niños con el agua. No, ni escribe sobr
arena, ni funda castillos en el aire. Este ideólogo
· un estilista ejemplar, acaso el ·m ás ejemplar de los j
venes estilMas de América; pero el estilis.ta y el id
logo, sabe que, de todas las entrañas humanas, el
rebro es una víscera supremo y el corazón un músc
lleno de amor.

Unimos nuestras felicitaciones al
PATRONATO UNIVERSITARIO
'

••

por su labor en pro de la cultura de
Nuevo León y por el
cuarto aniversario de su Revista

•

VID A U N I V ERSI T,A RI A

•

ANTONIO CASO
(1924)
libros, en ocasiones, parece que se
los bebe la tierra, como a la lluvia.
Pero es mucha la tentación {y no
sé si obedecerla es legítimo} de
simplificar aquel estilo a veces re•
buscado, ~rcaizante, superabundante y oratorio --esto lo señalaba ya
el generoso dominicano García
Godoy-, estilo, en suma, prop io
de un desborde que todavía no
acepta el cauce. Pues hay quien
comienza ·por la timidez, y hay
quien comienza por eso que se Ua.
ma "faeundia", y a éste le convÍe•
ne, como por ahí lo dejo dicho,
aprender a escribir por d otro cabo. del lápiz, es decir, con el borrador. En la ya citada "Carta a dos
a·migos" he explicado: '' Cuestiones
estéticas procede en seis o siete años
( en verdad, cuatro). al resto de mis
libros y s, addanta a ellos todo lo
que va dd 'niño brillante' al hombre mediano. Gran respeto se le debe al niño ... " A ver, sin embargo,
cómo me las arreglo un día para
lanzar una segunda edición, cerrando los ojos.
Quiero concluir . ~on una nota

sentimental. No hay que alar
se: no subiré el tono demasia
La publicación de Cuestiones e
tica.s me valió dos cartas inok"
bles. El 19 de agosto de 1911,
turo Farinelli me escribía
Austria, invitándome a comin
mis estudios a su lado, en T
El 31 de octubre dd propio
viejo para el novato- me eser
Emile Boutroux -benevolencia
desde Paris: "Tal vez se le
rra a usted venir por acá cualq ·
día y charlar con nosotros
esos grandes asuntos que usted
t~ con tanta competencia como ~
cia y generosidad ... ". Pero yo,
a esas horas habitaba con mi
milia y junto a mi padre rec · '
sembarcado de Europa en la •
No. 44 de la c,lle de las Estacita!I!,
la cual por instante! quiso coD'III!
tirse en fortaleza, tenia q.uc
mir -oh tiempos aciagos30-30 a la cabecera . de 1~
cuando menos para satisfacer

•

reg_las del género, la ret4~i
instante.

' ;

CORTESIA DE
I

SanbornS

onterrey, S. J.
CALLE ESCOBEDO NUMERO 920

•

MONTERREY. NUEVO LEON. MEXICO.

(
'

l

I

Fábrica de Ladrillos
Industriales y
Refractarios, S. A.
MONTERREY, NUEVO LEON.

1

�-

J

VIDA UNIVERSITARIA
8

•f h

1 .
riosas exigencias de la d i Q n id ad
'En don Alfonso Reyes están p1enamente satis ec as as .,mpe
intelectual": ROMULO GALLEGOS
ADEMAS del gran com~re~s~..
UN sentimiento, innato en . mf,
de rebeldía contra toda aut?rrda~
política O literaria me h_ac1a mi~
rar con prevención la figura de
Alfonso Reyes, a quien juzgaba
ausente de México en este roo-mento espiritual, pero la presen·
cia del viejo amigo tiene fuerza

bastante par~ convencerme de
que Al!onso, es un fiel hermano

que regresa más nuestro al hogar paterno.

J, RUREN R011lIBO

vo, que todo lo en~iende, JUStlf1 ..
ca Y disculpa; es el mven~r de la
mejor versión, el descubridor ~e
nobles aspe ::tos de la personalldad, el perfeccionador de lo qua
en nuestra naturaleza apunta s()..
lo como vislumbre Y atisbo. De ..
finir a un amigo algunos pasos
más allá de lo que es en el ca-mino hacia
tipo significa sin
duda deseo de que llegue i. sacar
incólume la antorcha.
JULIO TOr.RI

•l

OMBRi: trino y uno Alfonso Re~es, _superior ~e espíritu, diferencia, culturo, conc,enc:a, despe)o, to;
lerancia. Una cabeza entera. ¿Desde don~e ve?1a, as1
preparado de lo ajeno, de dónde le llego lo diferente
que él mismo le añadía, se incorporaba, se donaba?
Bello caso de destino fatal resuelto. Tres razas por lo
menos, sumadas en cuenta final. ¿Cuánto~ Su prosa'. su
verso lo dirán a quien no lo conozca de vista. Las s1et~ .
personalidades, la oblicua, la redonda, la recta, la_ p1•
cuda la cuadrada, la horizontal, la vertical. Caminos
indí;enas, españolas, mejicanos hacia lo total perma•
nente. Y todos caminados por la sumo, con entrega y
con análisis con profundidad y con alegría, con decisión
y con serenldad, sin perder nada, ni una coma, del trán•
sito internacional y universal . .

H

JUAN RAMON TIMENEZ
LFONSO Reyes junta, -en amor e inqu,etud- la tradición
del Ateneo y el programa de loI más nuevos:. un?s y otros le
tienen por suyo y es por que posee el don de limpza y generara
amistad; finca en~su generación, pero sale al encuentro de los_ ~ue van

A

-

de Aml•:i•
L Aca imagen
que ha creado Al-

fonso Reyes tiene sus antecedentes en la actitud dellegando, a su casa de trabajo y les presta recursos para ~l v1a1e de la
cidida, generosa y fiel del
aventura intefnacional; así conjuga lo nuestro con lo universal, lo co-·Padre
Las Casas y de Vasnocido con lo desconocido, lo realizado con lo prometido. Y es ialón
co de Quiroga. Los experide urgente continuidad en el proceso espiritual de México.
AcusnN YAÑEl
1..-.
mentos de la Vera Paz y de
"DEFINICION
y
Concordia".
las
soñadas ciudades de
BrENVENIDO Alfonso Reyes,
a su vasto país y hasta estas cla- -¿ Cómo nos entregaron su ver- Utopia significaron la esperas riberas de "Fabula''¡ en don- dad estas palabras?- Fué, mejor
de entre rumores de claras aguas que en las páginas ,de "Indice", a ranza en un mundo mejor.
través de la obra de Alfonso Rego ngorinas, andamos divagando
La misma esperanza y fe
unos cuantos, acaso olvidados un yes.
que
Reyes ha puesto al miFRANCISCO I\IONTERDE
poco del presente; pero estremeci•
dos por la trascendencia siempre
rar a través de su prisma
inmóvil, de las palabras . . • (*)
humano la !'acirnte realiEl, en sus constantes explora•
•••
ciones, se ha hundido en los más
dad americana.
0

lejanos horizontes, y en ellas,
buen cazador, ha cobrado las mejores piezas de la selva lírica, por
su atención vivaz ..,- certera y por
como ha sabido siempre apoyar
su críticr., como un fino rifle, sobre el pecho.
Bienvenido Alfonso Reyes, a su
vasto pais y hasta estas verdes
riberas de "Fábula".
En el aire límpido del Valle, #
••1a región más transparente del
aire", levantamos para él una
crepitante lumbrada de amistad.
ALFREDO MAILLEFERT

ALFONSO Reyes es el hombre
fuerte en el mundo literario de
México. Su laboriosidad, su ta..
lento, su erudición, hacen de él.
entre ctras cosas, "un valor" reconocido y respetado de todos. Pero para llegar a esto: ¡Cuántos
brillantes id e a les sacrificados!
¡Cuántos Alfonsos Reyes muertos por su propia mano! Es preciso recordar, agradecidos, la generosa abnegación que trae apa ..
rejada la labor de Alfonso Reyes.
EDJ!IUNDO O'GORMAN

RAFAEL GUTIERRE7
GIRARDOT (1953)

(1942)
SI no ruera por ciertas razones. Guadarrama deja tu amistad seseria posible ~a formulación de ñales, junto a Santa Genoveva
estas preguntas : ¿Existe Alfon- hay los recue.Mos que sabes". En..
so Reyes? ¿No será, por ventura. tre los filósofos hay palabras su..
el mito inventado en una conspi- yas y los historiadores lo hacen
ración de humanistas fundadores camarada; ha puesto más de una
de una religión de la curiosidad? lámpara en las costas de la geo,..
Porque Alfonso Reyes está en to- grafia; rescató secretos de la sedas partes. Su huella aparece so- mántica y disipó nubes sobre la
bre los rastros de Cóngora y los filología; alude a la fisica y ha..
pasos de Mallarmé; en la gran ce señas a matemáticos j, ieólo,..
estatua que- muchos hombres si- gos; abre la puerta de los eco-,
guen levantando a Goethe, está la nomistas y deja advertencias
marca de sus dedos y en la resu• én las ventanas de los poli..
rrección de los mármoles griegos ticos; penetra en los vericue.
se advierte el soplo de su espírí• tos de las teorías jurídicas y sube
tu; en los caminos que América a los salones de la diplomacia.
recorre ha puesto flechas para Asciende a los monumentos y haseñalar rumbos; el viejo valle de ce elegías a las modistas de París.
Anáhuac, transparente y dramá• En fin, anda hasta en las coci-tico, resurge con su aliento; por nAS y las bodegas.
las rutas oceánicas queda la esJOSE ALVARAUU
tela de su nave; "si allá junto a

representa de golpe este fino americano, familiar con
las novedades audaces de las artes, ciudadano activo del mundo
entero de las letras, este sosegado español dueño y producto de
su densa y altisima cultura seculaf, resonador justo de las más
puras voces poéticas de la la .. ga
literatura española, este viej:si•

-

"f! :11/onso Reyes, el escritor de la

pluma libre es de tipo desusado en nuestro
idioma. Buscando definirlo, clasificarlo (¡vieja manía!), se le llama emayista. Y
,e parece, en verdad, a ensayistas ingleses,"no a la grave familia, filosófica y moralista'. de Tos siglos XVII y XVIII, ni a la familia de polemistas y e-r!ticos del
~X, smo_a la de l_os ensayista, libres del período romántico, como Lamb y Haz.
.
lttt. La literatura 111glesa lo familiarizó temprano con esas vías de libertad. Pero
I~ ~tbertad no viene sólo del ejemplo inglés; es más amplia. Tuvo él la singular fortuna de conJltvtr desde la adolescencia con espíritus abiertos a toda novedad, para quienes todo camino merecia los honores de la prueba, toda fantasÍlf los honores de la realización. Pudo, entre tale,
amigos, concebir,. escribir, discutir la más imprevista literatura; adquirió, así después de vencer.
la pesada herencia del "párrafo largo", soltura extraordinaria; Antonio Caso uno de los ami•
gos, la definía como el poder de dar forma libertaria a toda especie de "ocu,;encias". Sus ensayos convertían en certidumbre el dicho parad6 jico de Goethe: "La literatura es la sombra de
la · ~uen_a conversac(6n". ~oncepto ~uevo, atisbo psicológico, observación de las cosas, comparación inesperada, 111venc1ón fantástica, todo cabía y /zallaba expr~sión, cuajaba en estilo ázil,
flUdaz, de toques rápidos y luminosos.

E

Pedro Henríquez U reña [1927]
, LA producción siempre genero.. fuerzo que otros gastan para con ..
gistral de Alfonso Reyes apenas
a que desde sus origenes ha man.. cluír un poema, un cuento o un su respiración normal, apenas
tenido Alfonso Reyes ha creado ensayo breve; y una fiesta de -caso semejante al de Góngorapara la cultura mexicana una de gracia y elegancia o las más suti- la llanura de la que aún pueden
las obras de mayor esplendor y les y acabadas meditaciones -que elevarse las cumbres.
uno de sus más claros orgullos y salidas de otras plumas merece..
ha determinado, al mismo tiem- rian una tormenta de elogios y
JOSE LUIS MARTINEZ
po, en sús lectores, una especie admiraciones- parecen en la ma..
(1952)
de hábito, que si impide apreciar
en todo su realce el valor de ca~
da uno de sus libros, acl-ara, a
contraluz, el sitio que tiene Reyes
en las letras mexicanas. Porque
~e dejó influir por el modernismo, que pr~doal para •la mayoría de los escrimmaba cuando él comenzó a escribir; no se pare•
tores mexicanos conservarnos una
tabla de apreciaciones que nos ce a !os grandes poetas españoles de su tiempo -An-..
permite ver en cada uno de sus
nuevos libros una etapa más de tonio Machado, Unamuno, Juan Ramón Jiménez-; ni
Ja carrera de sus autores y el re- a los grandes poetas mexícanos contemporáneos suyos
sultado de una nueva empresa y
de un nuevo esfuerzo, recibim.os, -Amado Nervo, González Martínez-; ni a otros bueen cambio, los libros de Alfonso
Reyes con una actitud absoluta- nos poetas hispanoamericanos modernos; ni menos a
mente diversa y como si él -lo ningún poeta extranjero. El es el que es, y como e~
eual · no carece del todo de ver..
dad- estuviese en \In lugar y en -Alfonso Reyes-, y ya es bastante.
una situación peculiares: un libro
·con su firma, dentro de su persoJERONIMO MALLO
JJal y excepcional economta int~
lectua11 viene a equivaler al es.
(1953)

Nº

DIPLOMATICO EN BRASIL, 1931.
• ••• La uteratura inglesa lo familiarizó temprano con esas
vías de libertad ••• •

e

REO que pocos. o
acaso ningún poeta
de nuestro idioma haya
estado nunca tan bien dotado de tan recóndito sentido como Alfonso Reyes.
Claro está que en él se aúnan en increíble equilibrio
el poeta de finísima sutileza verbal, con el erudito
cuya sagacidad h u s m e a
con inteligente perspicacia
los valores literarios, provisto de tal objetividad
que le posibiliza el sopesamiento de sus propias
obras como si fgesen ajenas, como premio a la generosidad de haberse inte-

riorizado antes en las ajenas con el lucido entusiasmo reservado casi siempre
a las propias.

EDUARDO GONZALEZ

LANUZA (1955)

•••
¡QUE opulentos caminos cruzaría la literatura mexicana si
aquellos que saben pensar y escribir entre nosotros adoptaran
de Allonso Reyes, cuando menos,
sus severas disciplinas de trabajo
Y ese entusiasmo q,ue a cada mafiana se acrecienta y mejora? En
Alfonso Reyes hay, sobre todo,
eso: ejemplo. La calidad le vie•
ne de añadidura.

.

.

VIDA UNIVERSITARIA
con motivo del cuarto aniversario
de su fundación.
'
Monterrey, N. L.• Marzo de 1955.

rno mexicano, ae ~1a regton m-,s
transparente del aire", en la cAra la "impavidez so~riente", cQn
todo señorío y con "el gesto de
agradar''. Sensibilidad, 1.abidu•
ria, nitidez, plenitud, intimidad.,
cortesania, herencia, novedad. Y
maestría.
AIIIADO ALONSO
(1936/

_ ,QUE SERIA Alfonso Reyes con solo su obra poética?, ¿qu~
sería Alfonso Reyes sin su obra poética?, o, mejor, ¿qué sería
Alfonso Reyes con sólo su labor crítica?
Incontestable jeroglífico, Todo es uno porque la obra
poética de Alfonso Reyes también es, en parte, escolio y nota,
y su crítica, creación solitaria.
La importancia de Alfonso Reyes decanta de la totalidad
de su sed de comprensión, de su ~r Alfonso Reyes. Su obra es
nota a sí mismo, suave sobre las piedras miliares de sus conocimientos.

ANGEL LOZANO ELIZONDO
Hidalgo, oriente. 421

MAXAUB
{1953)

" ..• ha puesto lllú de una lámpara en las costas de la geogr&amp;fia.
reteató aecretioa de la ~~~-Y dilipó au~ ao~re la tilolo~i••••,:

ANTONIO ACEVED()
ESCOBEDO

.ALMACEN DE-~RTICULOS TIPICOS
DEL PAIS
.
Felicita sinceramente al semanario

(*) Fábula, septiembre de 1934.
~ S~-r.,e

9

IDA UNIVERSITARIA

Teléfono número 3-24-34

..

�T

VIDA lJNIVERSITARJA

" VIDA UNIVERSITARIA

10
INUTIL era que a Alfonso Re..
yes lo llamaban, sonoramente, durante una comida, "Embajador":
sus ojillos se burlaban del tratamiento pomposo, y nos decían a

un reaccionario de extrema iz..
quierda.
Había que dar una fórmu!a y
la daba.

Por encima de ella, sentiase al
artista, al que comulga con todos
en la belleza sin frontera; y más
arriba aún, al hombre de corazón y de bondad, que ~conoce comuniones todavía más altas y más
intimas. Porque si la belleza, se,.
gún la definición célebre, puede
considerarse Wl resplandor de la
verdad, el sentimiento de lo bueno y el amor a lo puro constitu..
yen la verdad misma.

través de la mesa, con voz inaudible: -No importa, no crean nada: soy un amigo, un buen amigo-. ¡ Qué cosa tan rara y de
tan fino gusto esa palabrita insignificante! Lo mirábamos como reconociéndolo y con una sonrisa

que no respondía a nada que se
hubiere dicho. A la sorpresa del
primer encuentro sucedía la al~
gria del segundo, y después la cer..
tidumbrc, la coníianza plena. No,
ya no cabía duda.

ciudadanía continental, entre civica y humanística. Esta haz~ña realizada sólo con el prestlgi~ de sus libros, revela, er_itre 1.a
comunidad de naciones hisp~mcas, un vínculo inasible que a_h~nta en lo más vivo de la tr~d1~1~n
• histq¡:ico-dinámica, un pnncip10
de anfictionía anímica ~e vastas
proyecciones. Así se pi.Jede llevar a cabo noble tarea de acercamiento de paises que persisten e~
vivir alejados unos de otros. A:s1
se puede orientar la diplomacia
en su manera más digna, en su
verdadera eficacia, por encima de
conferencias y congresos a veces'
estériles.

ALONE
(1933)

Era un hom-

GERV ASIO GUILLOT MUBOZ
.
(1935)

•••

bre bueno. Podía brillar, podía
imponerse y dejar caer sentencias

ALFONSO Reyes, menudo, rollizo, vivaz, agilísimo, fue uno de
los Embajadores de moda en
Buenos Aires, cuando México le
envió ahí tal como había sido un
literato de amplio renombre en
Madrid, tal como es hoy el Emba..
jador indoamericano · más reputado en Río de Janeiro. Pero los
triunfos de Alfonso Reyes no se
cuentan por los éxitos de salón.
El es un Embajador que no dejó
de ser jamás artista, y un artista que permaneció todo el tiempo,
en pleno entrenamiento, en contacto con las corrientes del mundo enter0. Sabe como pocos acer•
ca de aite contemporáneo. Gran
administrador de su talento, guar..
da cordiales relaciones con los es.
critores de todo el mundo. El
fue uno de los que reveló a W ald.o
Frank ante la América Latina.
El es eximio comentador de Góngora, tanto como don Miguel Artigas y Dámaso Alonso. El es
quien sigue con má§: acuciosida~
la pista de, Marcel Proust, a través de la literatura en castellano.
El es el autor del mejor elogio a
Goethe, escrito en español, con
motivo del centenarit&gt;. El es el más
enterado de los conocedores de
·valéry y. de su célebre Cimetere
M&amp;rin. Tiene agilidad, erudición,
esquisitez, .laboriosidad, simpatía
por todo lo humano. Por eso una
de sus series es la titulada Sim•
patiu y Diferencias. Por eso en
el volumen de El Car.&amp;dor y en la

dogmáticas: prefería ponerse a
nuestro nivel y seguir una charla
atenta que nos alzaba hasta su
atmósfera haciéndonos respirar
un aire puro. No tenia esos jui•
cios benévolos por parejo de los
que desean aparecer magnánimos;
calificaba y c!asificaba perfectamente, a veces con ingenio incisivo, nunca con hiel ni vinagre.
J amá.s una gota de amargura ni
aun en las heces de su copa, toda
llena de vino generoso, ofrecido
en abundancia. A esa luz que de
su preser.cia fluía iban mostrándose cada vez más firmes las lineas de su arquitectura intelectual, sólidamente tallada, de un
equilibrio maravilloso y de plenitud completa. Qu!nce años de
vida europea en centros de estudios de primer orden, junto a
grandes maestros, han ampliado
su visión hasta tocar ambos extremos con seguridad; sus ideas
satisfacían igualmente a los de
uno y otro bando, de tal manera
que, sorprendido un reaccionario
ferviente por el acuerdo que en
ciertos puntos vitales descubríase
con este representante de un pais
avanz..'li.io, no pudo menos de manifestárselo, muy alegre por derto; Alfonso Reyes, deteniéndose
un momento -subíamos las escalinatas de un grán parque rnon•
tañés-- se ubicó en esta forma:
-Hombre, la verdad es que yo en
mi patria he hallado medio de ser

esos espíritus en los cuill~s ~e. ha
filtra®, como en un ~tiqms1mo
extracto, la quintaesencia del pen..
samiento y de la sensibilidad de
varias razas, con un sentido de
la belleza extraordinariamente
desarrollado. Aunque pf!:rtenece
a la familia de los escritores de
lengua española, su cultura gene,.
ral es más bien latina -parisiense, diría tal vez que no exclusivámente española. Conserva, sin
embargo, con un equilibrio envi•
diable, las virtudes de sus 'ante•
pasados, quienes habían creado
esos monumentos insuperables
-signos de civilizaciones superiores- los cuales Cortés encontró
cuando desembarcó en MPxico.

• •.. calilicaba y clasificaba
perfectamente, a veces con in•
·
genio incisivo .....
Visión de Amibuac, y en -sus glo,.
sas a Juan Ruiz de Alarcón y
Sor Juana Inés de la Cruz, ·en sus
multiformes Cuestiones Estéticas
y en sus minuciosas Cuestiones
Gongorinas, Alfonso Reyes es
siempre el mismo.
LUIS ALRERTO SANCHEZ
(193?)

•••
POR ser uno de los pr'inclpes
de las letras iberoamericanas y
•un valor definitivamente incorporado a la actividad espiritual
de los pueblos del Nuevo Mundo,
el visionario de Anáhuac y poeta
de Monterrey ha contraido una

RAUL SILVA CASTRO
(1933)

•••

ALFONSO Reyes es uno de
esos raros productos del cr.uce
de varias civilizaciones, uno de

JULIO ARAMBURU
(1927)

AL J. POLITIS

•••
CADA ensayo de los que ahora
fluyen de su pluma, lo estampa
Reyes separadamente, en libros y
folletos de ítirada corta, que corren por· el mundo como uno de
los tantos mensajes que el autor
manda .,a sus amigos lejanos. A
la misma inclinación cordial de
su ánimo responde la publicación
de su correo literario Monterrey,
que Reyes lanza desde Río de
Janeiro. Este periódico de poclS
páginas no tiene contraída otra
obligación para con el autor y
sus lectores, que ser la tarjeta de
visita que Reyes envía cada cierto tiempo a sus compañeros de
letras de otros países. En Monterrey cabe todo, desde la carta
personal de cuatro líneas, hasta
el ensayo completo y decisivo o
el poema pérfecto y bien granado, pensado por las notas bibliográficas, la cita de alguna frase
~lla encontrada en un libro, la
referencia al trabajo de un compañero, y, sobre todo, la lista
puntual y precisa de los libros
que acuden, desde veinte países.
a la mesa del escritor.

•

(1938)

,.

•••

DE A1lonso Reyes puede decirse que es un animador de la cultura Y ~a. belleza. En la. quietud
de la biblioteca, recorriendo pueblos o musicalizando ensueños la
virtu~ de S'l temperamento' es
·tra~aJo. Estudios antiguos y estudios m~der_nos, retratos de ami.
gos Y paisajes, versos y poemas
En ese feryor curi~so y atento, h~
logrado afirmar, sm discusión el
pre~tigio de su nombre y la . sÍm.
pat1&amp; de s~ americano, el hambre
de la an:i1stad inalterable y la
conversación magnética él tam
bi~n, "ciudadano del mu~do" Y e~
qmen ·debemos saludar al vigoroso
r~presentante de las letras meXJcanas .

EN uno de los retornos a la
patria da el mensaje de su tierra
de origen, el mensaje de su casta,
la dulce, la clásica, la soberbia
Visfón de Anáhuac, pletórica de
colli6ignas, de encarnizado ambien•
te heroic'b y de trascendental con•
tenido político. Esta región, ..la
más transpa,rente del aire" -&lt;:O•
mo saluda. Reye~ al que llega a
su estada, ea melódica reminis•
cencia de Sófocles- "sugiere pen..
samientos fácHes y sobrios". La
clave es ésta: "Alerta la voluntad y · el pensamiento claro".
¡Alerta, muy alerta, y claro, muy
claro, para merecer destino ver•
dadero! Las almas están oscu•
ra.~ y requieren luz. Y la volun•
tad, frustrada, recae en el espeso revolverse elemental. A través del iinísimo timbre de esta
honda voz, la patria cobra una
conciencia superior en el inciden..
te de su historia. Los yugos que ,
tiranizan su suerte y la ferran
al puro suelo, reblandécense y ce.
den, al cabo, y en el calor de esta epifanía de Anáhuac colúmbra•
se, neto, su siño auténtico: el secreto luminoso de su vida.

'

.

•..,::._

EN ~u nueva residencia de Bue-nos A1~e~,. donde le llamó una
gran m1s10n, en aquella segunda
ca~ital latina, Alfonso Reyes no
deJará de ser el diligente obrero
el obrero de la hora primera dei
gran mago que ya va esbozánd
se entre los países latinos del hu:
\'o .mundo. L~ conciencia, la exces~va modestia de nuestro .g ran
an11go rehuiría como afrenta como poco delicado el elogio' que

• . NO sabríamos decir si Reyes es más filósofo que
cr,tJ~o, aunqu~ ésto se halla naturalmente contenido en
aquel. y decimos_ así porque aun haciendo crítica, Rey.es_ se escapa hacia el campo de la filosofía EII
~091co: por extensión, son similares la· actitud del cr~ti:~
rente a la obra y la del filósofo frente al mundo. Uno
Y,
al e~crutarles, hallarán en ellos Jo que llevan en
si, 0 m~ _afirmó Goethe, y ese será el íntimo sentido de
corre 1ac1on, de_la obra y el mundo con la vida que es
~ h~mbre, crítico o, filósofo. De esa confront~ción de
o ro y el mundo con el espectador, surge su valor
como todos los _valores, relativo. Otros vendrón m,:
tarde que cambien el índice, la unidad de medida
Reyes, p~r _su temperamento activo y batallador; no
puede resistir a la necesidad de imponer sus ideas.
E. SUAREZ CALIMANO

ºt.º'

ry

(1924)
PUdl@ramos hacer de él. Cónste-.
le _tan sólo, pues, que el vacío que
d~Jó entre nosotros nada ni na•
die puede ni podrá llenarlo, que
en la corona de París tal ta un
:florón desde que él se fue y que
entre los votos nuestros que vue~
lai_i a buscarlo allende el mar, no
deJa _d~ deslizarse uno, egoísta.
que sm que nosotros lo expresemos, él no dejará de adivinar.
MATWLDE POlllES
(1927)

•••
~N Alfonso Reyes -claro es. .
~- la experiencia no es alegato
smo maeS t ría. Y la maestría le
pres_w. esa dúctil malicia que es
el timón de sus dilucidaciones y
la tecla de su tonalidad.
.

~...más filósofo que crítico. .,

MAURICIO MAGDALENO
(1937)

11

Su ademán, de filósofo, con es~r lleno de., autoridad y de armo?1ª• no ahuyenta, a horizootes le.
Jan_os, los temblores de la pasión.
Quizá la deshumanice un poco,
atemperando iSUS estridencias
ahogando su agresividad, fundien~
. EN el panorama actual de la
literatura patria, pocos escritores
pueden mostrar una obra tan ad-

mirable en calidad tiue no se con.
tradice con la gran cantidad de
volúmenes publicados. A más de
ser un co_labo:rador dé las princj.
pales revistas especializadas Alm asas_" , con lenguaje adulatorio,
'
las mil anécdotas falsas, simplonas o repugnantes, que· se atri.
buyen ·a la Revolución y se escuchan a diario en las cantinas. Si,
con su retorno, la prestancia de
Alfonso Reyes logra nivelar el
pJa~o oblicuo de la cultura en 511
Anahuac, no quedará ni la sombra de un motivo para dudar
acerca de quién es el otro regiomontano ilustre.
OCTAVIO N. BUSTAMANTJl'

•••
cto su esencia vital en ondulaciones de equilibrio; más enfocada
~ nobles perspectivas, más esti•
lJzada, más destilada, más digna
de mo~erse ante las generaciones,
per? sie~pre palpitando en ecos
de integridad.
_Alfonso Reyes ha negado al término ~nvidiable de regular el
pens~!ento en mecanismos de
precision. ~ funciones ·son per..

1r----__.:..___--------...

AL~ONS REYES retratado en· compañía de su hennano
Aleiandn en noviembre de 1,902, cuando recibía clases' de
esgrima oon Romulo Timperi.
lectas Y píectos fos resultados.
Con el regro imponderable de
forma, n el cabriUeo de las
ideas. )'." co:la presencia, siempre Vlgllantdel num"n arranca
a lo met~:fís:, Y a lo im~ano, in:
terpretacion consumadas, q~e

!ª

son_ el exponente limpio y categórico de los planos superiores de
la Belleza.

ENIIIQUE FERNANDEZ
LEDESMA
(1929)

'Felicitamos cordialmente al

PATRONATO UNIVERSITARIO

Con toda cortesía saludamos al

PATRONATO UNIVERSITARIO
por sus cuatro años de trabajos ~n pro de la
TJNIVERSIDAD DE NUEVO LEON. _v. a
•

y

VI DA UNIVERSITARIA

1·a1 Semanario

con .ocasión de cumplir cuatro años de

VIDA INIVERSITARIA

• I

por su cultural labor en bien del progreso
espiritual y material de nuestro Estado.

PATRONA'O UNIVERSITARIO

a

•\

VI DA UNIVERSITARIA
•

~

tt

patnot1cos trabajos en pro de la
•

cultura y el adelanto de
Nuevo León y de la
Universidad del Noreste de México .

•

EQUIPOS CAMIONES MONTERREY; S. A.
1

Carretera
Nacional Klm. 1000
I

Apartado Postal 562.

Monterrey, Nuevo León.

EL ANCORA, S. A.
FABRICA DE MUEBLES •.
Apartado Postal 380

•

Afectusas felicitaciones al

.-• .•

Monterrey, N. L.

en su :uarto aniversario .

_..,_

Focos,
S. A.
F. l. Madro y Félix U. Gómez
MONT'RRE y, N. l.

�VIDA UNIVERSITARIA

EN HONOR DE ALFONSO REYES

\

.

SEMANARIO INFORMATIVO Y CULTURAL AUSPICIAD()
POR EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVO LEONI

quinta sección
ALFONSO REYES en 1928.

BIENVENIDA A
ALF'ONSO RE YES

O. V

OZ de México, nos llegas
con un ritmo de canción
. en los labios de un viajero
que nació bajo tu soL

Y apr&lt;;~tamos para oírte,
más que oído, corazón.
Tu Alfonso Reyes nos trae
en su canto y en SIJ amor,
el acento de tu indio
artesano y labrador,
artista de mano fina,
ceramista y tejedor,
que hace florecer la arcilla
y da a la lana el color,
de tus tierras del Anáhuac
y tus jardínes de León.

·

C:

ARO Alfonso: ¡Cuántas veces
me has honrado con tus cartas!
De esos pobres libros míos
la obligación no era tanta.
Puedes descansar al fin,
_que ya he vaciado la aljaba;
de retratos y dé escritos
me queda menos que nada.
Un recuerdo sí me queda
de una visita muy grata,
perfume de poesía,
simpatía mexicana.
Vuelve pronto, y nos concede
una más íntima estancia.
,¡Vengan Reyes, padre e h1¡0,
a esta tierra tan cercana!
Así pudiera escribir
Don Quijote a Sancho Panza.
Instándole que volviera
Desde su ínsula a la Mancha.
Pero el que firma es tan sólo
tu Silvano, alma selvática,
S. G.MORLEY
Berkeley, 25 de junio de 1941,

Tu Alfonso Reyes nos trae
en su poema, la voz
de tu pueblo, que en el mundo
tiene sitio de señor.
jY tal pueblo bien merece
tener tal embajador!
En él te saludo, México,
con saludo hecho temblo;
porque por ti y tu poeta
hay que iluminar la voz,
y no hablar con las palabras
que hacen gris el corazón.

Día deI arribo a Montevideo, mayo de 1921,

H

muchas gracias por tu amoro,o tmper.
de sentarme " tu mes• en el ágape anua/, Y ~arme la_ dulzura de un instante rUueñ•.,
l!:ltMANo:

y compartir conm,go de tu pan 1 tu sal,

Envío:
Por tu país y tu verso,
que está alto como el sol ·
Alfonso Reyes, te digo,
sé bienvenido, señor.

•

JUANA DE IBARBOUROU

"

. Un rayo de t" espléndid, lámpora de AlaJin•
,m soledad alumbrll y enciende •n .
lb¡
•
m1«mmo

(

,., lante /antasm" de '"'"

vid"

mejor.

Y_ as(, imitas la obra del .Soñador Divin11
que d,ó _en el pan su me,·po y en la sangre su vÍ1tt1
y en /¡¡ mmcn¡" c1pcn1nzg Je ÚJ1 ,i,los, "' •mor. •

Lurs G. U,,m,
Madrid, enero 5 ¡924

¡.
1

'

�VIDA UNIVERSITARIA

2

•

VIDA UNIVERSITARIA

•

EL BANCO POPULAR DE EDIFICACION Y AHORROS, S. A., de Montérrey,
N. L., lanza un nuevo Plan de· Capitalización co!Í la característica de que el valor nominal del título, al capitalizar anticipadamente en Sorteo, va aumentando
a medida que es .mayor su antigüedad, de tal manera que si . resulta pren1iado
dc::ntro del último año del pla·zo del Contrato. el suscriptor recibirá una cantidad igual al doble del valor del título.

Vuelve tu rostro súbito
Y ese dolor amigo
e~prime entre los oros de tu lira.
si gongorina y muda,
.
no menos noble y fina que la suya. .
R_ecelosas las uvas ya se doran
Y nue~es ,so~ envidia de panales
que, si la~runas tienen, granos lloran
s9bre la tierra virgen de trigales.
.

Tomando como ejemplo un Título de $10,000.00 a 10 años de plazo: Si dicho
Título capitaliza en cualquiera de los Sort~os dentro del primer año de vigor,
el suscriptor cobrará el valor del título y un premio adicional de $ 1,000.00; si
tal cosa sucede dentro del segundo año, el premio adicional será de $ 2,000.00.

O

•

cap a alfonsina", como solía llamarla Enrique Diez-Canedo:

H

1

i

en este Sanborn que azulejos hurta
y e morados labios, mexicanos
flappers del Cine émulo a los fif,
que en g t
. d
'
is morenos
d .
es os p1er en lo que no en batalla, .
e¡a que ~st~ mantel de versos surta ( *)
( que de ripios y esdrújulos mal ha an)
en recuerdo de Góngora y Argote y
y de su noble y lírico estrambote.
EJ?~ARDO VILLASEI~OR
Mexzco, 13 de agosto de 1927
.(•) Versos esctitos en un mantd de Sanboro'a

'

NORMA VIOLADA
•

Respuesta a A. R.

•
EUGENIO D'0RS
· Madrid, ,1931.

A 10 años de plazo

8.20.

UNA CACTACEA PARA

A 15 anos de pl:1?0 .-

5.30

ALFONSO REYES

,.

Sin copa no: que vino añejo
de Pedro ami~o y de Platón el vie ·o
en copas de cr1Stal fino bebemos J
barca en fatiga no, en tregua de ' remos.

•

Entre la exubera~cia del indiano arabesco,
co?serva, Alfonso Reyes, tus normas de latino
,Tu, cuyo nombre es ya tan plateresco
•
no vayas más allá del m~nuelino. '

MIL A ~EI~TICINCO MIL PESOS amortizables en 5, 10 y 15 años de plazo,
con las sum1entes cuotas por cada $ 1,000.00 de capitalización.
$16.64

ill

fluidez! Haber vivido
es ser tósigo y ser triaca:
la mano derecha saca
lo que la izquierda ha metido
¡Oh qué malabar lucido
•
que, en prestidigitaciones,
Proteo, a pares y nones
j ~ega máscara y virtud,
sm ver que pierde en salud
lo que gana en ovaciones!

Solicite usted mayores informes directamente o por conducto de nuestros agentes autorizados.

A 5 años de plaw

«

Ppara agradecer a Frandico Monterde
roteo' y pensan do en su fábula.
"'

•

.

EMITIMOS ESTOS TI T u 'Lü S DE ...

.a;,__.,.

·4

VISTA PARCIAL de la

En esta forma irá aumencando proporcionalmente el premio adicional, obteniendo el titular un capital igual al doble del importe del título, si como se
expresa antes, la capitalización anticipada ocurre en cualquiera de los Sorteos
que el Banco efectúe
dentro del último año del plazo del Contrato. ·
.

.

Oh Alfonso amigo
cuyos mil caminos
redes que cruzan son
sobre la juventud el corazón,
mallas y 1uz.
• •

V

IVA la víbora está
tr~s un camino de espinas.
Vwa tanto dolor·
Prudencia y sabiduría. •

Suscríba _usted _desde luego uno o niás títulos con premio creciente.
A~hiérase a la legión de previsores y comience a ahorrar con
•

La tierra en que así creció
poco llanto necesita·
ávida es a la dureza'
de las Prósperas espinas,

•

T

u voz, amigo, me ennoblec¡ el llanto
. que no ha cesado de ~orrer un día
b
y que el pudor del alma tod ,
_.cu re del sol con amoroso manto. av1a
Tu mano fiel ate t
,
•
', n a a mi quebranto
eg ~ta m1 cuando el dolor me ' ,
y o pense entonces que callar sabía~er1a. ' • •
h oy--salta en alarido el d
.
esencanto. '

11 ó b

Mi antiguo empeño de callar fué t
que n~ca el trance de la pena mí aoco,
quebro la nota del ajeno canto. a
Hloy d_ad muerte al silencio la agonía
Y
· de espanto
•A av1 aesnom'as grito
1 yer supe callar, hoy no pod , 1 • • •
ria.

.

. .

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEz

-::::a.---._...,.,,,,...:21 de agosto de 1947

Saña de Prudente víbora
por los ojos pasará.
Asi el Sol que álcp entre es/Jinas
neta luz animará,

· MONTERREY

==~

( Quetzalcóatl, no entre plumas
entre espinas asiló
'
corazón de inmensa suma
:Y en los cielos cintiló¡.

M E XI C O

INSTITUCION DE CAPITALIZACION Y AHORROS
AUTORIZACION C. N. B. - OF. 19123 DE 6/ 12/54
,-

T_ras un ~amino de espinas .
vwa la víbora está.
Gra~e~ tus manos -tan Jinas!poes,a le darán,

•
CARWS PELLICER
Méxiro, Lomas, Otoño, 1939,
OTRO ASPECTO de la "alfonsma
. ...

�VIDA UNIVERSITARIA

4

-

VIDA UNIVERSITARIA

5

Correspondencia de Alfonso Reyes
y Enrique Conzález Martínez
A Alfonso, en Paris.
Bayona (Pontevedra), a 7 de agosto de 1926
C111e~ido Alfonso; ya sabe mted q11e estamos aqul, en esta playita recond,t~ hace dos semanas, Quería escribirle desde mi llegada; pero
estoy tan ocupado en holgazanear, que no tengo tiempo para nada.
He pensado mucho en usted, lo recuerdo siempre y lo sigo con verdadera constancia. Por condttcto de Alfonso mi yerno, le mandé la ~arta de Serrano. Gracias, y que sea en hora buena eso, de la compra de
casa después,
en París, Y o aquí, • por unos tres años, estoy medianamente instlllado. V eremos

M

Nos congratulamos en ·felicitar con afecto al

PATRONATO UNIVERSITARIO

'

por su brillante y patriótica
. , . labor y a su
órgano per1odtst1co

.

.

Estoy ya en vísperas de despedirme de mis hijos. Allá le van, y como sé que
tJan a tierra amiga, se amengua la pena de la separación. ¿Por qué no me ha enviado el tiltimo vol11men de SIMPATIAS Y DIFERENCIAS? Mmhos abrazo, cariñoios de su viejo, leal y constante amigo.

•

Madrid, a 9 de septiembre de 1926

M

ENRIQUE

I q11erido Alfonso; m carta del 5 acaba de llegar y me trae vientos de cariño

que levantan en mi corazón olas de gratit11d, ¡Qué b11enos son 11stedes y cómo nos enternece a Luisa y a mí esa cordial e&amp;ogida a n11estros hi¡os! Qué segundos padres han tocado en s11erte a la pareja, a la pareja afort11nada! Pad,·es, con
poca diferencia, de sm ~ismos años ••• ¡Ah, si pudiéramos tener siempre la edad
,Je nuestros hijos!
M11chas gracias, Alfonso, querido Alfonso; m11chas gracias a usted y a Manuelita por tan gallarda mltestra de amistad y por tantas finezas, Usted sabe que las
comprendemos y las estimamos.
·
Enriq11e ya revienta de ganas de e star allá. Habrá de realizar su weño a
principios del afio. Desfmés iremos todos, y llamaremos gente de muchas partes, j
Ja llevaremos con nosotros a esa Meca de la simpatía cuya mezquita es la casa de la
calle de Cortambert. Preparen mtedes hospeda/e para mil personas • ••
Mil abra•:;s mios van de heraldos an11nciadores.

•

ENRIQUE
Madrid, a 18 de septiembre de 1926.

por sus cuatro años de trab~jo e~ pro de la cultura
,
de nuestra querida ciudad.

Mi q11erido Alfonso:

-ENRIQUE GONZALEz MARTINEZ-

R

1

EGRESO de Asturias Don Ramón y ayer estuvo a verme. Inmediatamente Ptt•
se en .sm manos el cheque de mil quinientos dólares, Apenas me atreví a insinuarle amistosamente el uso pmdente que debe hacer del dinero. Con m
natural bondad, con m se,,cillez de niño, aceptó mis insinuaciones. Se mborizó para
expresarme m agradecimiénto. No quise amargarle su alegria con tutelas ni con entregas condicionales. Me da m11cho gusto pensar que usted opina lo mismo que yo.
Le mando 11n recibo por duplicado, Don Ramón le va a escribir para darle las
gracias por m intervención amistosa en este asunto. Me ha extendido Valle lnclán
los recibos a nombre mío, Creo qtte no tendrá esto nada de particular; pero si usted desea que dichos documentos vayan a nombre de ttSted, devuélvame los que le en
vío para reponerlos.
También tenemos adelantado lo del tratado de comercio entre México y Espa.
ña. Pienso que antes de terminar el mes enviaremos el proyecto. Mmhas gracias
por s11 indicación valiosa relativa al Tratado con el Ec11ador.
Mttchos abrazos de su viejo amigo y recuerdos (Jara todos, Adiós, adiós. adiós.

PEERLESS TISA, S. A. ·
Félix U. Gómez, Norte, 2223.
Apartado Postal número 1722.

MONTERREY, NUEVO LEON.

A Alfon,o, en París.

ENRIQUE

a 26 de sep~iembre de 1926

A

LFONSO q11erido y enigmático; ¿por q11é me deja ,,sted asl? ¿Cree 11sted q11e
soy sabio y q11e entiendo con media palabra? Su carta de dos lineas me d,ja
s11!J'ido en tm mar de confmiones. Aclare •un poco el asunto, que yo seré
reservado como 1ma tumba, Hágame siquiera una "seña furtit:a" •••
Escriba, por favor.
Un abrazo "absol11to" de

'

ENRIQUE

A. Enriqtte, en Madrid.
París, 29 de septiembre de 1926.
MI querido Enrique;

A

pirar.

YER le puse a Ud. una carra más s61ida que
líquida; es decir: llena de notici~ como
bombas, pero fría de tono y lacónica. Es
que estaba yo, con las muchas emociones
de estós cambios, que me moría con una
jaqueca nerviosa que no me dejaba.ni res- .

Ayer mismo me apresuré a quemar mis naves es decir el agréement de nuestro don Alberto Pani par~ Jlarís. '
Le dí la noticia a Arturo. No creo que lo deje impávido
pu~s no es ~~ible que él se quede aquí. Como sé qu;
Jul10 va a Mex1co a buscar a su esPosa y traerla, es posible
que Arturo procure otra vez ir a Italia, que ama mucho.
Hoy mismo he pedido le entrevista al Ministro Suizo para solicitar el agréement de Ud.• Lo único que no
acaba de contentarme es ser yo ·quien lo quite d~ España.
A t~I grado , q~e, con toda sinceridad y en absoiut, fra.
ter~1dad de_anuno, le ruego que me diga si Ud. no quiere
salir de alii: yo entonces pediría Suiza o China o cualquier cosa .ª n~estros amigos de México. No estoy conforme con mqwetarlo a Ud. y obligarlo a romper las dul(SIGUE EN U

PAGINA 9)

CORDIALES FELICITACIONES AL

PATRONATO UNIVERSITARIO

Y A

VIDA UNIVERSITARIA

EN SU 4o. A~IVERSARIO, DE SUS TRABAJOS EN PRO DE LA CULTURA DE NUEVO LEON.

•

CASA CAN~LES, S. A.

Mot:;R~i, i;i;~ ii~N.
•

,

•

•

�A N To Lo G ID~LAMUEfDEQP T~:;;,ro
LA AMENAZA DE LA FLOR
Flor de . las adormideras:
engáñame y no me quieras..
¡Cuánto el aroma exag-eras,
cuánto extremas tu arrebol,
Jlor que te p-intas 01eras
y exhalas el -alma al sol!

.

.

'

.

Flor de las adormideras.
'

o

fin; según va la vi

'Alta encina y oráculo, milagro. de la tierra,

Voy de prisa. La

•

que hablaba estremecida del v,ent~ de la mar.

b

DE ALFONSO REYES

o versos, he seguido escribiendo
continuar escribiéndolos hasta el
paso del alma, sin volver los ojos.
aguarda y está inquieta.

el coraz6n antiguo de la m~rra, ,

ALFONSO REYES,

1aº;;,:;:;, se ha secado que la pudo plan,iar:
la 8ue estallaba en rojos rayos _de profecias.
~chaba por las tribus bend1c1oncs de pan,,
a que, en la sal dd llanto
. que llora Jerem,as,

yl

amasaba las ásperas harmas de su pan. d'
(Porque, desde la noche primera d~ l?s, rns,
loo hijo, de los hombres no se redmuran ).

•

]t¡mtnsjdad dt cielo Y mar,
/ta virtud de consolar,
Je alimentar, de perdonar
-oh Satanás- y de matar.
11

,

Una se te parecia
_
en el rubor con que enganas,
y también porque tenía
como tú negras pestañas.
Flor de las adormideras.
,

Una se te parecia • • •
(Y tiemblo sólo de ver,
tu mano puesta en lamia,·
tiemblo no amanezca un día
en que te vuelvas mujer).
SALUTACION AL ROMERO
A RICARDO A»NALD
-Caminas por el prado, que está de primavera,
.
y, ciego,
e. no contemplas sino el rad10so vano?.
•¿Adónde, adónde, ciego, conduces la carrera,
alzando a Dios las palmas que llevas en la mano?
Ciego del mundo, y sabio para mirar al cielo,
sueltas la m~nte por donde los astros_van,
como en la noche oscura, por el Monte Carmeloi
erraba, libre, el alma del místico San Juan.
La tierra estaba verd~. el cielo estaba_rosa,
y, lejos, en el cielo, fulgara_ba una cruz.
Pasaste tú, romero, y no muabas cosa,
sino, en el cielo, la maravillosa luz.

,. Andabas por el prado, que está ·de primavera_
t ciego, no mirabas smo
·
y,
el ra d'1oso vano.'
•¿Adónde, adónde, ciego, llevabas la arrera
,
alzando á Dios las palmas que ofrec1a tu mano?.

7

A.mí, que: donde piso,_sien~o la voz de\ suelo,
'"qué me dices con tu silencio y tu orao~n.1
,~Qué buscas, con los ojos fatigados de oelo,
t
., '
más
alto que la vida y so bre 1a p_as1on.
Romero: en el·crepúsculo vuelan los serafines,
En la dorada luz te borras para mí.
·
l"u alma y el crepúsculo se mezclan, por afi~es•
y, en la tarde, tu lámpara arde como un rub1,
La sacrosanta lámpara donde quemar perfumes;
la de alumbrar, nocturna," la trabajosa sendat
la que ha .de velar por tí, cuan~o te ª?rumes
en medio de la noche azul, ba¡o la tienda-,

El romero, que estaba en medio d~ la tarde,
me miró silenciosamente, con claridad:
yo no vi en sus ojos mentira n_i alarde,
sino la inmóvil luz de la fatalidad
La lumbre de la tarde se apaga. Raudo gi"ro
ele imperceptibles pájaros vibra -con suave sori:
y un grito, y un sollozo, y un can~o, y u~ suspiro
se ahogan en la tarde como en m1 corazon.

Alegria funesta consuelos enemigos,

piedad sañuda ~ flora turbia de bien y mal: .
Jimo,na de la muerte, que alarga a J?s mendigos
en ademfo de dádiva la hoja del puna!.
.
La cruz de aquel profeta, larga como un gemido
subía hasta las nubes en pos de te~pestad:
por clla -descendía el drag6n encendido
a devorar d fruto de la posteridad.
.
(Porque la humanidad es perenne ~•mido,
J CI mejor no nacer para la humanidad~.

.

.

Desolación, desolación.
Es nue110 Herodes la r1z6n:
sea en el ara del perd6n,
la humana mies, degolhzción.

Con la sabiduría clásica del Sileno,
avanza por los campos de hielo ·d redentor;
d carro de su yoz rodaba como un trueno,
m frente era promesa, sus ojos estupor.
Venerable como un tionco vestido de heno,
el redentor tenía la cara de Moisés.
Bajo el· cabello, lívido reverberar de plata,
copiosa barba II ucvc como una catarata. .
Lleva alas de relámpago prendidas a los pies.
Cuando deja salir la voz a prediclr,

EPITAFIO

en verano
con ti frío.
e las monta,ias,
a par del río
te hace una sopa
uentes consiio,
le dt tino
mantra
Virgen del Roble
,
r el vesiido;
e los incendios
que, en fKtgo viv~;
las r as te vendas
,ad11 por filo,no
no te maña,
·os 1111 grito,
y
tllu fraguas
· tn los silbo,,
)'
fr a los elementos
el sentido,
go y al agua
un tiempo mismo,
al que te buscan
en servicio

,,

-Desolación, desolación,
Maldita está la Creaci6n,
y es una larga convulsión
el palpitar dd corazón.
Y el coro de los pueblos hierve como la cspum2 1

-oh asalto de las olas-, persigue al redentor;

¿ vaho de los hombres forma en el éter bruma,
y la tierra se moja de llanto y de sudor.
(Flota en la estepa un vh ido reverberar de plata
que lleve &lt;!e la tarde como_una catarat~.)
Y la terrible boca pronuncia la sentencia,
y ardiente espada surge de la terrible ?oc~;
consúmese a lo lejos el Arbol de _la C1enc1a,
y el Arca de Noé se parte en una roca:
HHermanos, replegaos al Útero materno.
Abrid tumbas la vida es vergüenza y e{ror.
La carne de 1~ hombres es pasto 9cl Infierno.
La creación es mancha del manto del Señor",
1

Inmensidad de cielo y mar,
11/ta virtud de consolar,

d~ alimentar, de perdonar
-oh Satanás- y de matar.

onde esto hiciere,,
le he nacido,
ro añadirme
el apellido,
NERVO

ROMANCE DE MONTERREY

...

Eras cosa pequeñita:
•ivías en una nuez,
Pero es tanta la malicia
de morirse de una ve:,,
que ya parece mentira
lo que nos faltas después.

G,sco"

u como si gritara súbitamente el mar.

Monurrey de la, montanas,
tú que estáJ a par del río;
fábrica d, la frontera,
y tan mi lugar nativo
que no sé ,ómo no atiado
tu nombre en el nombre mio:
pues sufres a descompás
ll1111ia y sol, calor y frío,
y mojados los inviernos
)! resecos los estíos,
no sé ,ómo no te amañaJ
y elevas a Dios un grito,
por. /os pitos de tus fraguas
y de tu industria en los silbos,
por que te enmiende la plana
y te enderece el sentido,
Jiga a la naturaleza

te podía sedúcir¡ .
lucero que se apagaba,
te guiñaba el ojo así.
Tus tiestos sólo brotaban
, un capullo, por abril.
Las flores que tú criabas,
. ¿eran de la noche, dí?
Tus aves que no trinaban,
¿eran de la llllla, dí?
- "Te engañas: más lejos ful
que la estrella más lejana,
. ~ocbe, !)listeriosa hermana:
tú lo sabes, tú lo dí."
Te ~delgazas, te desmayas, , , ,
fQue saber para morir!
¿Yivir? No: eósquil!eabas
ritmos, mejor que vivir.
Más qu~ pensar, palpitabas;.
'1 más bien que sonreír,
desde los ojos vibrabas
una vaga chispa gris.
Y creye~do que te escapas,
que nadie lo va a sentir
-con travesuras del almate nos deslíes al fin
'
,
'
~ se s1 en una palabra,
11 en una cadencia, si . , •
- "Te engañas: más lejos fw
que la estrella más lejana.
Noche, misteriosa hermana•
tú lo sabes, tú lo di."
•

1
y

la
•

desmayas

orir!
tud, qué amia
"vir?

Po
tal
de
ar

y
e

T
1
¿

e cantaba

sutil.
1alma ...
el Zenit!

ás lejana?
ás lejos ful.
ª hermana:
dí.·
d~rnayas,

nr.

escuchabas
• oírf

taba

BALADA DE LOS AMIGOS MUERTOS
(En mis 57 _años)
Con mi tostón y mú siete centavo,
yo no me tengo por pobre ni rico.
No sufro así -ni pretendo ni abdico/ar ambiciones ni los menoscabos
de los señores ni de los esclavos.
No son los años, que yo no me arredro,
los que me traen dolor y desmedro:
ion los amigos que el tiempo me rob11•
Tras de las puertas arrima su escoba,
y ahuyenta a Antonio y a Enrique y a P(dro.

Me voy quemando sin máJ com pa1iía
que las reliquias y q11e los retratos.
¡ClarflS memorias, dulcísimos ratos/
Ya el vino viejo se acaba, y no cría
la vi,ia nueua el sabor q11e solía. ·
¡Gratas lecturas, gustoso palique!
Todos lo .entiende,, sin que yo lo explique.
¿D6nde se fueron tan plácidas horas?
¡Uora, alma mía, que es justo si lloras!
¿Adónde están Pedro, Antonio y Enrique?
¿Dónde el enca11to de aquella velada
en que, a11otando pasajes del Fedro,
los comentarios copiosos d-e Pedro
tólo escampaba,, a la madrugada?
¡Rapto de Antonio, o bien carcajada,
tegún lo inspiren el dios o el demonio!
/ Y el buen li11mor de apacible Favonio
que por la charla de Enrique fluía! .••
¿A d6nde estáis, regocijos _de un día?
¿A dónde están Pedro, Enrique y Antonio?,
Musa que .escuchas sellados los labios:
¡suelta el lamento y entona el responso!
De Antonio y Pedro y Enrique y Alfo11so.
perdura ti necio, perecen _los sabios.

+ -Enrique

Diez-Canedo.

+ - Antonio Caso.

+ -Pedro

Henríquez Ureña.

A MI HIJO
. Honda mirada encendida
en quieta lumbre interior;

alegría sin rumor
que estás colmando mi vída;

déjame ganar virtudes
bañándome ea tu conciencia;
y para que nunca dudes
de la ley que te sentencia,
.en fa yida y en la muerte,
a ser atisbo de Dios,
mira si hay yedra que injerte
dos árboles de esta suerte:
coa cada brazo a los do1

PREGÓNES MADRILE~OS
,1
Los melones de Madrid,
ugún entendiendo voy,
si "Y" los CRtaba el Cid,
los e.ta Jimen, hoy.
I Y • c,la los doy/

2
Vendo unas anotaciones
11 illJ obras de Cervantu
'JUe, si tan ociosas 1111tes,
ion 14n intítiles hoy.
/ Y • cala las doy/

.

3

De Juan Ruiz el Arcipreste
lraigo unos comen/.adores
'JUt vienen pidiendo guer"I!
má1 agre.rte1 que el agreste
requesón de Mira/lores
de I, Sierr~.
~

Traigo un ser6n hRJta el Jopt
Je picones-cotare/os,
para no d~cir blasfemí'as,
Y es_ qt~e ofrezco buen Rrrop1:,
pep1tor1a1 y buñuelos
de AcademillJ.

HUMORADAS p ARA AVTOGRAFos
tfm,que, a mi me llaman loco,
yo me r,o para mí.
¡Ojalá que lh,eva 11n poco,
" ve,r si asi ••• !

¡Tanto me ha dicho la gente
que me voy a ar-repentir!
Y yo, tan alfonsemente,
me lo he dejado decir!
Por mucho que me acautelo,
la muerte mis pasos mides
¡Echo un nudo en el pañuelo,
no se me olvide'

ROMANCES DEL RIO DE ENERO
0932)

ruo DE OL VID()
Río de Enero, Río de Enero·
fuiste río y eres mar:
•
lo que recibes con ímpetu
lo devuelves devagar.
Madura en tu seno el día
con calmas de eternidad;
cada hora que descuelgas
•~ vuelve una hora y más.
Filtran las nubes tus montes ·
esponjas de claridad,
'
Y hasta el pulmón enrarece&amp;
que arrastra la tempestad.
¿Qué enojo se te resiste
1i a cada sabor de sal
tiene azúcares al aire
Y la luz tiene piedad?
la tierra en el agua juega
Y el campo con la ciudad ,
Y entra la noche en la tarde

•

,

'

(SIGUE

!,.N

LA PAGINA

•

,¡

�VIDA UNIVERSITARIA .
8

-

VIDA UNIVERSITARIA
9

·ANTOLOGIA POETICA
ruó';,1; ;~ÓAGINA 7).

FELI CI TAMOS .AL

R~MANCES DEL
abierta de par en par.

Junto al rumor de la casa
anda el canto del sabiá
Y la mujer y la fruta '
dan su emanación igual,

Patronato Universitario
por sus trabajos en p;o de la cultura Y por los
cuatro años de vida de su órgano . periodíSt ico

El que una vez te conoce
tiene de ti soledad
' tiene
Y el que en ti descansa
olvido de lo demás.

•

•

A

,'

~~

;.;u~~

~(t)~

Y no quiero, Río de Enero
más providencia en mi m~l
que. el rodar sobre tus playas
al tiempo de naufragar,

Apartado Postal 893

.
/

-La mano acudió a la frente
queriéndola sosegar.
No era la mano, era el viento.
No era el viento, era m paz.

1

•'
J..

PATRONATO UNIVERSITARIO
. de Nuevo León y a su semanario

J,.

~1

{VIENE DE LA PAGINA S)

br

:!;;1

Los álamos y los sauces,
los enebros, los encinos
los robles, los abedule;,
/u,yat, mangles, cedros, pinos.. •
'Arboles, árboles, prboles,
pilrasoles de beduínos
0 policías formados '
.¡ borde de_los camino,.

•

Escríbame, Dígame ué .
d
dos más allá d ¡
q qmere e mí, Estamos uni- '
e os puestos de Rela ·
puestos a lanzar todo por la bo d
~iones, Y ambos disr a, as1 es que •••

ALFONSO REYEs

Felicitamos calurosamente a

VIDA UNIVERSITARIA

IJ#e mudó rosas por trinos
1 sé de los italianos
'
IJW 11eaban en argentinos.

Felicitaciones al

Y;

,

!J,ie yo sé de algún rosal
✓

•

ces
en aque¡¡a santa España se crían No
d ra1ces
. que
.
o sust1mirlo a Ud. en nada ni po
d
N,
puefondo, cómo considerar esto H
na ~
o sé, en el
Herrera . ., Estoy algo pe pi :
~ con Alfonso
,
r e¡o. Maeohm~
aria bien
de •Ud . smcera y clara • y tam1eneruego
b. , I
una carta
•
o bnene mi agréement
I h
que, s1 se
pues en Relaciones sie:»;;: 5:
directamente,
01 1 ansadber
en la picota.
e que queda uno

Tr0&lt;:_ad liu hojas, los frutos;
tq1twocad los destinos
flte no e~ la pera en el' olmo
cifra de lós desatinos,

,

Para decir verdad, no aguanto a nadie,
Y yo ~lo respiro junto al mar.
Lcs ~eJ? ahí mis trajes, lo que llaman "trapitos
d e crut1anar"
.
'
m1 colección de pipas, de bastones,
de_plu~as-fuente, de láminas Guillettc.
m1 radio, los teléfonos en marcha,
el alquiler pagado,
la luz, ~! gas, los libros, las visitas,
los vecmos; les dejo el autom6vii •
tocio les dejo, a cambio
'
de una butaca aI estribor
a donde cante el mar y pegue el sol.
yo me_ arreglaré: déjenme en paz.
~uy bien lo ,que quiero cuando me quedo solo.
v1 ense de m1, que yo me entiendo
en cuanto dejan de pedirme el alma
prestada para esto y para estotro
1Y ya me tienen harto
Y déjenme dormido ~bre el mar!

Correspondencia de ...

ARBOLES

Institución de Depósito y Ahorro

MONTERREY, N. L.

-~1t

'1..7'~

Que yo como los viajeros
llevo en el saco mi hogar
Y. soy capitan de barco •
11n carta de marear.

BANCO DE MONTERREY,
S. A~ ,
/

..., ...-~¡

Busque el desorden del alma
tu clara ley de cristal
'
sopor 11 ueva el cabeceo
de tu palmera real •.

VID\ UNIVERSITARIA

Morelos, oriente, 460

A VERDAD SABIDA Y BUENA FE GUARD~

e~ su cuarto aniversario, y deseamos
siga su magnífica labor periodíst'tea,
que honra a· la prensa . nacionat

C110ndo ie no1 canse Dio,
tlt leyes, ,;ormas y sinos,
J,.,4 de los vinos panes,
¡,.,4 de lps panes vinos,
&gt;

!

'

i

.'. ''

Ul

.

al cumplir hoy su cuarto aniversario.

Felicitamos calurosamente al

PATRONATO UNIVERSITARIO
ª bor en pro de la cultura de Nuevo león y a su organo
,

-·-

· por III brillante I

Central Finan~iera y Fiduciaria de Inversiones~ S. A.
MONTERREY, NUEVO LEON.

VIDA UNIVERSITARIA
Plr 1111 cuatro años de. v,·d a. deseando que sigan los éxitos de ambo
s.

-)/.-

.

Fábrica de Muelles Hércules,
Modero, oriente, 1707

Teléfonus: 2-34-02 y 2-80-S],

MONTERREY, NUEVO LEON.

\

•

s. A.

Apartado 362

PRODUCTOS
ALIMENTICIOS, S. A.
Fábrica en.Monterrey, N. l.
Cuauhtén1oc y Aquiles Serdán.

MONTERREY, NUEVO LEON.

'&lt;i

�·VIDA UNIVERSITARIA

VIDA UNIVERSITARIA
11

10
•

Sinceras felicitaciones al

Cordiales felicitaciones al

PATRONATO UNIVERSITARIO

PATRONATO UNIVERSITARIO

y a

manario
y a su ,nteresanre se

I

-

Felicitamos cordialmente al
•

.lU

VIDA UNIVERSITARIA
-o-

PUERTAS YVENTANAS
METALICAS, S. A.
. . arto año de trabajos en ~ro
al cumplir su cu
.d d de Nuevo Leen.
de la cultura y prospen a
, F.C. a Matamoros
Calzado Las Encinas y V1a
.

: d o Postal número ó05.
Aparta

por su brilfante labor cultural en. pro. de
Nuevo León y por el cuarto año de ·
traboios de su revista ··

A UNIVERSITAR~A
VI D • ~ de vida periodística.
en su cuarto ano

CORTESIA

PLANTA ENSAMBLADORA

VIDA UNIVERSITARIA

.''RE
,
O''

.

CA·MAS DE METAL,

'
•

S. A.

Ma d er O ' P oniente, 2545.
,
RREY,· NUEVO LEON.
MONTE

MONTERREY, N. L.

•

Cortésmente f elicitamo_s en su
Sinceras felicitaciones al

PATRONATO UNIVERSITARIO
y a

·VI DA UNI VE_RS ITARI A
en el cuarto aniversario de sus

cuarto aniversario al

Nuestros me¡ores felicitaciones al

p A.TRONATO UNIVE~ ~ 1TAR1

PATRONATO UNIVERSITARIO

y a su órgano periodisuco

VI DA UN1~Vf RS IT~ RI A
por su brillante labor. en sus cuatro
años de vida.

•

patrióticos trabajos.

por sus troboios en pro de lo cultura de
Nuevo León y por el cuarto año de vida
de su notable revista

lJnimos nuestras felicitaciones a las mucha~
que recibirá el

PATRONATO UNf VERSITARIO
por su patriótica labor cultural, social
y periodística, y por los cuatro años
de trabajo de

VIDA UNIVERSITARIA
V

•

•

MONTERREY, NUEVO LEON.

•

PATRONA to · UNIVERSITARIO

DEPOSITO DEL
CENTRO, S. A.
.
. de la Cervecería Cuauh,
temoc
Concesionarios
.
Monterrey, N. L.
176
Padre Mier, poniente,

VIDA UNIVERSITARIA

MUEBLES
MALINCHE, S. A.

semanario prócer en la prensa. nacional. ,

-·BANCO INMOBILIARIO DE
•

.

COLCHONES, S. A.

MO·NTER RE Y, S. A•:

MONTERREY, N. L.

Institución de Ahorro y Préstamo para 1a Vivienda Familiar. ·

Av. América y Carlos Salazar.
MONTERREY, N. L.

Morelos, Ote., 432

::

Monterrey, N. L.

¡

�VIDA UNIVERSITARIA

UN ASPECTO DE ALFONSO REYES

12

-

EL CRITICO DE CINE

11 andan unas sombras, hablándole
al oído. El oye a su manera el
consejo, y va Jd pobre! realizán-

ADVERTENCIA

•

. ESTADO aprecia la
El GOBIE~NOI ~L desarrollada por el
patriótica a or
. TO UNIVERSITARIO,
PATR ºNA
.
.
place en felicitarlo p~r cony se dueto
com de su culto semanar10
. 1DA U IV .ERS1T AR ~n
en el cuarto aniversario de .su fundaao •

•
•

OR aquellot años, Martín Lula Guzmán 7 yo -bajo
1
el pseudónimo de ' F6storo", que usábamos indistin..
tamente- no!I divertíamos en escribir unas notu
sobre iel cinematógrafo que se publicaban en el semanario España, y que tuvieron cierto éxito de
curiosidad entre los amigos, Nos babia precedido
Federico de Onis, en un par de artícuJ01 anónimos
Creo que nuestra peqll'eña sección cinematográ..
tica ('Trente a la pantalla") jnauguró la crítica del
-'en lengua española, y acaso fue uno de los primeros ensayos
..,.no nino que hoy iestá. abierto a todos -abierto aun cúando no
:..elct:'o está, merced.~ nosotros-: muchos pudieron también des,.arrirlo por cuenta propia.
Martín Luis Guzmán ha reunido sus notas al final de su libro:

Porque, hay que dec1r10· de una
vez, tenemos más fe en el porvc•
nir que en el presente. El cinc
tiene, a nuestros ojos, todos los
defectos y !~ excelencias de una
promesa,

En tanto, nuevas invenciones
van acumulándose, formando la
nube de tempestad, Nuevos mo-

A Invitación d~ José Ortega y Gasset, el primero de junio del

tivos humanos van descubriéndose. Unos pasarán al cine a través
de la literatura escrita, y otros cae.
rán directamente en su trampa o
técnica.

- - ~ c as siempre firma.das por "Fósforo". Y, con igual p.!leud6....., publiq~é todavía e": la Revista General de la casa Calleja laa
allll ftaales de Mta sección.
Entiendo que por entonces, sólo "Fósforo" y cierto periodista de
YlsnMpO•i• cuy~ nombre olvida mi ingratitud, consideraba.n el cine

=.

IIIIID¿,

"

los cabellos, como Ateoea a Aquiles.

A ori llas del Hudson. Cuand~ sa~ió de )ladrid, no volvió a ocuparse
tel eine. Yo continué por algun tiempo amarrado al banco.

lfclll te año comencé, en El Imparcial, una serie de crónic&amp;;' cine-

digno de las Musas. "Fósforo" solía cartearse con eJ
minneapolitano. Este escribía unas disertaciones admirable,
llllfe II era o no una necesidad estética el "dMenlace" e1:1 los desanellol dramáticos. Sus dudas partían de cierta ocasión en que nuestro
eritiel llegó al cine a medio drama, y -habiendo esperado a ~u.e. Ja
tlaa puara otra vez- tuvo que ver el desenlace antiec de la. m,cJA

eióa ... eonfiicto,

•

dolo a su manera. Si esas sombras
tuvieran el poder de los dioses,
de tiempo en tiempo le tirarían de

Be 41uerido buscar un epitafio a "Fósforo". Parece que m e de-

4'1iñ per élte : "Aqui yace uno qu~ desesperó do ver revelarse u.a

Cada gesco h•,máno, cada perfil

Diciembre 2, 1915
I![,

E

L

tográfico. Y resulta que este género sentimental es el más pcli•
groso, el más delicado; pqrque, en
principio, todo sainete cinemato-

gráfico es aceptable; no así todo
drama.
Ensayamos una nueva interpretación del cine, Algunos pensarán

i

que estamos perdiendo d tiempo
en niiicrías. Con el "espíritu de
pesadez" no queremos trato. Día
Jlegará en que se aprecie la serie-

dad de nuestro empeño. Entre-

•. , . Una nueva literatura,
una nueva crítica ~ •• ,.

tanto, no juzguemos ligeramente
del valor de las cosas, y recorde-

mos que la Universidad de Ox-

1

ford madre solemne, no ha vaci.

"FOSFORO" EN ESPA~A

eruditos -un ~Manual y una Hittori11- a otra de las musas mc.norcs: el ajedrez.

lado en dedicar dos vol úmenc,

l. JUSTIFICAClOt,i
O

SE

han de muhiplicar los.

entes sin necesidad -reza
un añejo proverbio filosófi.
co-; pero conviene salir al paso
• las exigencias de la vida. Una
nueva literatura, una nueva crÍ•

tica -la dd cinematógrafo- son
ya indispensables. La industria,
que a veces aprovecha a las artes,

contra todo lo que por ahf se declama, ha cargado de vitalidad al
c_inematógrafo, salvándolo del peligro de perecer olvidado como un
rncro pasatiempo fugitivo. (Tal
fue el destino de las "sombras chi.
º ?"as"). · A reserva de llegar al-

El Gobernador Col\stitucional Substituto,
JO E s. VIVA CO.

gun día a definir, mediante este
registro de la mímica, una estéti.
ca d~ la civilización contemporánea, apresurél1lonos a seguir, una
1
una, las novedades cinemato•

gráficas dd día, formulando de
J&gt;aso tal o cual principio, cuando

creamos haberlo descubierto.
Por otra parte, todo arte pro,.
duce artículos de comercio ob1· elos d
'
., el e c?m_Praventa, y d que paga

,
&lt;&gt;tt
.

publico.
A los intereses de
•

conviene que el nuevo arte

&lt;•nematográfico esté vigilado de
etrca por la crítica.

liasta

ho7, los comentarios pe-

IJ.

E;L PORVENrll DEL CINI

A

Tooos Los labios acude el
famos• "Sherlock Holrnes"
entre los antecedentes literarios del cine. Las novelas de "Ro-

cambole" ha tiempo que han sido
olvidadas, La antigua novela criminal no parece ser el género popular más socorrido; el puesto le
toca a la novela detccti vesca. Se
es menos sanguinario, y se gusta

más dd acertijo de la vida. Podemos considerar este progreso de
la literatura popular como un
triunfo del espíritu inglés sobre

d francés.
Pero el drama crncmatográfico
tiene otros abuelos más ilustres,
aunque a veces, ciertamente, parezca derivar de ellos por corrupción. Toda una atmósfera de finas
y raras invenciones, _tod~ una. ato-mizaci6n de sustancia l1tcrana se

ha tenido que producir para que
sea posible esta humilde pantomima de luces.

.
,
sexta seccion

de la civilización moderna, está
destinado a vibrar en la pantalla.
Estamos creando d cinc, al paso
que vivimos.

lllte ■-YO"•

l"iodísticos sobre el cine se n~suclven -con rarísimas cxccJ)qonesen discursillos sentimentales, a que
tanto se presta el drama cinema-

SEMANARIO INFORMATIVO Y CULTURALAUSPICIADO
POR EL PATRONATO UNIVERSITARIO DE NUEVQ tÉoN

1

Ll

MUSICA Y RL CINS

ALMA

de algunos hombres

flota en la música, como la

de Baudclaire en los perfumes. No sabemos cuál es más in..

•

mediata, sí la impresión acústica
o la visual; pero nos consta que
los adultos dejan de oír a fuerz,
de ver, frente a la pantalla al menos. Las mujeres, cuya psicolog~a
ofrece, regularmente, mayor nu..

mero de posibilidades, oyen y ven
" un tiempo, así como cosen y
cantan a la vez, así como hablan
con la boca llena de alfileres, as!

MARTIN LUIS GUZMAN

como son buenas y malas de un

¿El cinc con música o el cine

modo indiscernible y sagrado. En

sin música? Dejemos este problema a nuestros sucesores críúcos.

L

Nosotros sabemos a qué atenernos.
Tenemos ya una solución inter•
media, muy complicada y diver.
tida. Pero callamos. A ver qué

Verdaderamente, son insoporta..
bles esos maniáticos que, en todo,
los salones públicos, entornan loe

cambio, los niños demasiado pe•
queños no ven el cine; y algo ma..
yores, perciben todavía mejor la
música que el cine. Cuando el
cinc les cansa, les hemos oído de.
cir: "Papá, ya no quiero más mÚ•

. "•
Slca

Tampoco sabemos si Jos ojos son
superiores a los oídos. Parece que

el hombre sensible sufre mucho de
éstos. Schopenhauer y yo quisiéramos tener, como los murciéla.
gos, el don de cerrar las orejas en
determinados momentos.(•) El
Licenciado Vidriera, v is to por
"Azorín". abandona su casa y pue•
blo por tal de no oír más ese estrepitoso abrir y cerrar de puertas
con grosería. Pero hay un documento en contra: Grecia, que tuvo para la luz cien representaciones divin:is (provisionalmente,
podemos concentrarlas en los ojos

dicen los más.

Diciembre 9, 1915,

OS

LECTORES

suden aten-

dernos. Las empresas cmc
matográficas todavía no.
Hemos recibido cartas. A sw pua~
tos nos referimos.

ojos y resoplan para hacer entCAder a las sejioras que están pose(.

dos dd delirio amoroso, y subravan con un ósculo al aire toda,

IV, LA,

QUE¡ AS DEL PUBLICO

(SIGUE EN LA PAGINA 3).

garzos de la Reina dd Aire, oh
Ruskin) supo, es verdad, distingllir el ruido ele la música -re..
cuérdese la querella de Apolo y
Marsi:is- pero nunca tuvo dioses

dd silencio. La soluci6n de este
enigma es fácil: los niños no aman

todavfa d silencio. Y los egipcio,
le decían a Herodoto: sois unos
niños todavía. En cambio, todas
las divinidades egipcias son divi-

nidades dd silencio. {Recuérdese
a la Atenea dd Parten6n: mfresela
con su lanza al sol: se le oirá al
instante resonar, como un inmen-

so 6rgano de viento). Cuando
Grecia madure, cundirá el silen
4

Dircct:1 o indirectamente, cons•
cientcmente o sin saberlo, el vul-

gar creador de pelfculas cede al
imperio de otras mentes: Junto a

cio pitagórico.
(•) Año, más tarde: El enano a&lt;:oJ.
chado de Juan Rtmóa. Jiméncz r

d de l.amUWIO

4

CHARLIE CIIAPLIN, el genial actor del cinematógrafo.
• ••• ensayamos wta nueva interpretación del cine ••• •

�\

•

VIDA UNIVERSITARL\
Algo de ganga. en el oro.
algo de tierra. sorbida.
con la savia vegetal;

2

ALFONSO
REYES
O U CONCIENCJA DEL OFICIO

pero el tener certidumbre de t'sa
impureza, y saber dosificarla pa.-:~~ta.sde ~b~~
ra. que realce justamente la ganga
completas uene
al oro es uno de sus no menores
una resonancia
méritos, porque no deja librada al
de pa.ntoon, un
azar la proposición ni el sentido
funebre regusto
de lo extraño.
de cosa fuuqu1,eral en la rotunda conclslón de
Al revés de los surrealistas cuantada de una vez
ina. eompleto, conngurado al cosus bellotas, sin preteñder que na- do pretenden escribir al dictado
por todas sin aquel acucioso "con- tal por él insospechado. Pues den- rrer de los días por su obra poé- da de ello constituya más mérito de lo subconsciente, entre cuyos
tinuará." de los folletines de mi tro del conjunto de todo lo es• tica. A veces, las tales Obras com- que el de ser ortiga la ortiga.
versos resulta tan tristemente
1ruancia., donde perduraba latente crito por un autor, quedan incluí· pletas de las que comencé ha•
"Por ahora -nos dice-me he cómico sorprender in tragan•
dos
poemas
indignos
de
ser
colee•
lo mejor de la novela, en la infiblando, resultaban ser un centón )imitado a releerme lápiz en ma:i.o, ti a la conciencia dando su
nita po$ibilidad de sus virtualida- cionados más tarde, no tanto por heterogéneo resultante de zurcir
suerte .4e repaso con asomos de
de traspunte mientras tra..
des. Las obras completas suponen su falta de calidad -suele ocu- retazos dispares, de allegar tenta- contrición, a objeto de poner en soplo
ta
de
pasar inadvertida. Alfonso
rrir
todo
lo
contral'iocuanto
por
el iinal del viaje, incluido el retivas inconexas cuyo ensamble só- orden mis papeles". Y nos enume~
torno, si es que lo hay, y eliiiü- su escasa necesidad en la arqui - lo obedece a una fatalidad tipo- ra en seguida las siete razones que Reyes aparece como el poeta de
juego limpio, sin el menor reparo
uan los arrepentimientos tardios. tectura tardL,ynente revelada al gráfica o cro:1ológica presidida por
abarcar en mi.rada compendiadora el nombre de quien invirtió gene- a ello le movieron, todas ellas de en dar al César, es decir, a la con..
las t.a.cbaduras, el derecho al "basimple archivero erudito, de orde•
rrón y cuenta nueva" tan carae- los diversos phnos del conjunto. rosamente su vida en sucesivas nador incansable, de celoso y pul- Ciencia, lo que es de César, y agraPueden
resultar
elementos
incrusterístiCOS de la juventud. En ellaS
arremetidas contra lo al final re- cro enemigo de erratas, carpidor decimiento a Dios el regalo de lo
que de El proviene, es decir, de
queda dicho lo que queda dicho, tados, cuya prescindencia mejora conocido como imposible y puede su jardí.-1 para dejarlo libre de
y el propio autor, si aün vive pue- la salud del organismo que los exden incluso configurar el plano de malezas. ¡ Quién pudiera como él lo inspirado. Aun cuando en sus
últimos sonetos, se le impo:ie el
de verse en patético espectáculo cluye, e incluso los beneficia. con batalla de una honrosa derrota;
alcanzar el merecimiento de contal como fue, tal coD'.lo continua- la segregación que los libera de pero en la Obra poética de Al- vertirse en erudito de si mismo, sentido trágico de la muerte, mmca abandona el gesto regidor que
rá. siendo -si continúa- en b\ afrontar la solidaria diferencia de fonso Reyes sucede todo lo conliiempre para· él desolado"ra opo- ·los otros. La lectura de- las Obras trario, y nos va revelando la lú- en reflejar las luces del entendi- conduce al verso rectamente hacia
iición con sus primeros sueños, con completas por el propio autor de- cida grac\a de su crecimiento; des• miento en su propia obra, y hacer- el destino por él señalado, sin desus a,nhelos iniciales. Pero esas be estar llena de dramáticos y des- e,nvolviendo en el tiempo la lenta lo lápiz en mano, sin que los aso- jarse imponer ni siquiera ¡x&gt;r la.
mismas Obras completas, anuncia- concertantes hallazgos de esa cla- espiral, cada una de cuyas volu- mos de contrición cohiban el acu- grandeza u hondura del tema. Por•
doras de la última madurez, pue- se.
tas proviene de la flexible armo- mulamiento ·merecidisimo de sus que la conciencia del oficio es de
Pero puede suceder, también, el nía de los anteriores y se destientodas sus virtudes la más evide:1O.en servir también de cotejo de
una transformación espiritual, tan- milagro callado, adicional al mi- de hacia la mayor amplitud de nutridas cuatrocientas pé.ginas!.
te, una conciencia que subordina
Esta especie de examen de con- a su servicio Ja capacidad ordena..
lagro poético, mediante el cual, de
tas veces conobon3-dora de la leallas surgidas de la felicidad de su
ciencia, la encuentra limpia de dora y la fresquisilpa intuición.
tad para eon uno mismo, y para una manera oculta, hay poetas doque su autor advierta tras de tan- tados de un sentido capaz de ha- es!uerzo.
malas intenciones, salpimentada a utiU.za.das en su juego de seguridad
tos desasosiegos y quebrantos, có- cerles prever en cada poema y en
No es menuda ventaja para ello lo más por algunos deliberados pe- y señorío, fácil de adivinar tras
mo su vivir no careció totalmen- la medida de su instantáneo fluir, que el ordenador sea el propio poela actitud de leve ironía, disimu..
te de sentido, y en medio de tantas la totalidad que justificará, justi- ta. tan e:i lo suyo en el manejo cados veniales, porque Alfonso Re- ladora del esfuerzo y su importan-y tantas páginas dolorosamente ficándose, acondicionándose vital· delicado, entre·de relojero y de bO- yes está muy lejos de ser un pu- cia, para presentárnoslo como ejer..
elabOradas, aparecen salvándose, mente a sus exigencias, con esa tá.nico, de quien hizo su oficio del rita.."lo ni un purista. Prefiere co(SIGUE EN L.'. PAGINA 5)
inesperadamente las únicas que Ue- pasmosa eficacia de las células em- manipuleo respetuosamente . regogaron solas a posarse- en sus ma- brionarias, en cuyo desarrollo apa- cijado de las fragilidades vivas de mo él mismo dice:
nos, como esa donación magnifi- rentemente ciego, vela la poste- lo poético. Con qué limpieza de
camente gratuita. propia de cada rior arquitectura de un ser en ellas conciencia se adelanta en la pri}atente y por ellas descoi'!bcido.
mera página del prólogo a decir
primavera.
SINCERAS FELICITACIONES PARA EL
creo que pocos, o acaso ningún estas simples palabras: "Este libro
Si cada vez que alguien se pone
poeta de nuestro idioma haya es- por ciertas razones". El pudoroso
~ hacer un poema tuviera concien- tado nunca tan bien dotado de
cia de estar como está --escribien- tan recóndido sentido como Alfon- recato que le fuerza a omitir "por
do una página de sus futuras so Reyes. Claro está que en él se ciertas razones" reservadas al fue, Obras completas. se sentiría cohi- aúnan en increíble equilibrio el ro intimo, esos. "~gunos versos
bido hasta la inhibición por la poeta de finísima sutileza verbal, castigados", cuyo castigo de seguro
Y PARA SU MAGNIFICO SEMANARIO
responsabilidad del instante, y por con el erudito cuya sagacidad buS- debe dolerte más al propio castila ignorancia abrumadora acerca mea con inteligente perspicacia gador, y la.. simple prese:itación de
del plan secreto e insospechable los valffl'es literarios, provisto de quien ofrece a sus hijos: "este liresultante de esas mismas ObraS tal objetividad que le posibiliza el bro es mi obra poética", todo ello
una vez terminadas. Y aun cono- . sopesamiento de sus propias obras desborda encanto por la sincericiéndolo, ese mismo plan le res- como si fuesen aje::-ias, como pre- dad que trasciende de la expreEN SU CUARTO AÑO DE VIDA,
taría espontaneidad, sometiendo mio a la generosidad de haberse sión, y esa sinceridad, a su vez,
,su libre impulso momentáneo a interiorizado antes en la.s ajenas . no dimana de la vanagloria casi
siempre vocinglera del poetastro al
exigencias externas. Porque cada
con el lucido entusiasmo reserva- proclamar.se genio por derecho propoema aspira a conseguir una ple- do ca.si siempre a las propias.
pio, ni del reconcomio de quien'
nitud de presente, a convertirse
Al releer ahora la iñtegridad de
en epicentro de toda la poesia, su Olira poética, se advieI'te de se escuda en u::ia actitud de encuanto más tle la particular de su inmediato la presencia de esa áni- conada modestia defendiéndose de
Carretera Nacional, frente al Campo Militar.
autor, aunque la realidad opine ma ordenada encerrada en sus ver- la ajena incomprensión que tan
de otra manera, puesto que lo ve, sos. realizando un trabajo también sospechosamente le hiere, sino que
Apartado Postal 888
a un mismo tiempo, como la jus- aparentemente ciego al di5,ponerlos surge felizmente luminosa de la vítificacibn de si propio que está. con cautela dentro de sus estrofas, vida coincidencia del propio oficio
MONTERREY, NUEVO LEON.
tratando de ser y como célula de sin dejar de prever el secreto equi- sin alardes, co:1 esa majestuosidad
un organismo más vasto en su al- librio capaz de transformar la to- viril del roble que se siente rob:e,
-)(,-en cada veta de su tronco, en el
cance expresivo.
talidad del poema en una estrofa verde tierno de su follaje nrimá.DISTRIBUIDORES AUTORIZADOS DE
Resulta curioso el escondido mo- más amplia, in\e1!'radora del l'oe. 'fimiento dialéctico transformador
de la imprescindible plenitud in·
tima ,o!iada por cada poema, al
4
convertirlo sintéticamente en au
téntico elemento del organismo to-A SOLA men•

L

PATRONATO UNIVERSITARIO

UN ASPECTO DE ALFO NSO REYES
((VIENf. DE LA PRIMERA PAGINA)

]as escenas de amor.
¿Y qué decir de los que comen•
tan, en voz alta, con toda clase de
chistes, los episodios de la cinta?
¿Y -oh, Dioses- de los que
leen en voz .alta los letreros de la
película, porque de otra suerte
corren riesgo de no enterarse?
Pues ¿y esos espectadores ver~
gonzantes, que no hallan medio
de dar a entendei: a todos que,
aunque ellos han tdo al cine 1 es•
tán muy por encima del cine y lo
toman con gran desdén?
Acaben de irse de una vez. y
piensen que el perfecto espectador
del cine pide silencio, aislamiento
y oscuridad: está trabajando, est.í
colaborando al acto, como el coro
de la tragedia griega.
·

Diciembre 23, 1915.
V.

EL ROBO DE UN" MILLUN D:!

ooq.RES

L

A PEuCULA consta de mu•
chas series, y sólo hemos vis•
.
to unas cuantas del principio. Re5-ervernos el juiCLo. Pero po,demos desde luego arriesgar algu•
nos consejos al espectador. La vista propone un problema: ¿quién
es el autor del robo? No hay que
presurarse: esperemos a que nos
u~nten la historia completa; pero
u1demos desde ahora de fijar, no
as sospechas -que serían prema~

turas-. sino los hechos sospecho- licados Y, positivamente, amenas~s que nos vayan impresionando. zando la salud visual de los especE1en~plo: es una sospecha casi in- tadores! La desdichada Condesa
med.1ata que el ladrón es el viejo Olga parecía un juguete de resorte..
servidor de Hargrave; pero debe- Sus pasos no eran pasos; sus ademos ~esecharla por inmediata. En manes no eran ademanes sino una
cambio, he aqul un ejemplo de epileps~a constanic... Hay que
un hecho sospechoso que convie• prevemrse a tiempo contra estos
ne tener presente, aunque sin &lt;le• abusos, a[\tes ele que se transforducir todavía sus consecuencias: men en plagas.
Hargrave se ha afeitado (pelo y
L enigma se mannenc. Las
barba) _en su salida de baño, la nonuevas series sólo dan un
che n:-1sma tle la escapatoria, y
elemento nuevo: el ver cadesp~e_s aparece retratado en los
~nód1cos con pelo y barba cre- da jía menos impasible, me.nos
c1_dos, com~ le vimos al principio. dueno de sí, a ese misterioso ma..:
S1 es un disfraz ¿para qué disfra- yordomo. Ya mllchas personas han
zarse con la cara que ya le cono-- c~rnenzado a dudar si será el procía~ su~ perseguidores?, y ¿para pio padre de Florencia disfrazaque afeitarse? Observemos, medi- d~ de " mayordomo de 'sí mismo"
temos, no aceptembs ningún he- ( titulo de comedia clásica).
extraño sin fijarlo para ulteEn todo caso, una ligera cen•
nores consecuencias posibles. Leasura: ¿por qué sigue saliendo so-~os cu_entos de Poe; dediquemos
la esta niña, después de los antediez mmutos diarios al problema._
r_io,res percances? · ¿Por qué la poNos negamos ·de antemano a
licia, a pesar de las reiteradas alar~reer 9ue la casa !anhauser haya
mas de la Prensa, sigue cruzada
mcurndo en la imprudencia de
de brazos? Porque sin eso, la peproponer un engima sin soluci6n
líc~la habría acabado ya. Lo cual
a. cuya solución procede de un ar~
d,d fotográfico, imperceptible pa- ~na l~mentable, puesto· que la
cinta sigue conservando un alto
ra el público.
valor. cinematográfico, y los acto-res siguen siendo seguros y efi. 1Lástima que, a veces, et ope- caces. Son hermosas las escenas
rador, en su deseo de ir de prisa de natación de Florencia, y sus
p_ara acabar a la hora reglamenta~ horas de locura .QI .J.,. casa de los
na o para dar lugar a una nueva
pescadores.
venta de billetes, haga andar las
Y ¿qué hay de hechos sospecho'.
cmtas con una rapidez excesiva,
destruyendo del todo la expresi6n so~? ¿No tendrán conexión con el
humana, ahogando los detalles de- emgma esos curiosos que comien-

E

c?o

por Eduardo González lanuza

-

zan a visitar la casa de F1orencia
atraídos por el ruido de los suC:
sos/ ¿Cuándo, d6nde, cómo volveremos a encontrar a ese Mr
White, ~m~o de Hargrave, q~
ha ofrec1do sus auxilios a Florencia/
NovIEMBll 4, 1915.

T

!PO clásico del género de-

testi vesco, con todas las
cualidades y al~mos de los
defectos convencionales que le son
propios, ha de pasar tiempo antes
d; que veamos. otra cinta de igual
tecmca.

No ;5 una tragedia sangrienta
( comparesela con la series francesas del Fantomas), sino un drama deportivo, género genuinamente. cinematográfico. El perro,
el caballo, el coche, la bicicleta, d
auto, el globo, el aeroplano y d
hidroplano son sus utensilios na~urales. El valor de )os persona1es, más que al valor terrible y
consciente de los hombres, se parece al valor mecánico de los ;~
gado1':s de pelota: el valor de dar
~n salto, el valor de arrojarse a
tiempo. Norfon -ese ·admirable
~y- tiene una deliciosa petulancia de boxeador. Florencia maneja las armas y el caballo de una
manera intachable. Hargrave es
el hombre de los deportes mfrnicos Y patéticos, capaz de vivir junto a su hija haciendo de su mayordomo, y sin darse a conocer de
ella. Brain y la Condesa pueden
hacer_ lo que quieran. Gente apta, bien muSC.ulada, precisa;-" sabe
nadar,_ remar, cabalgar. Drama
deportivo puro. Como de ante-

mano sabemos que todo ha de
acabar bien, el interés, nunca, ni
en los momentos más trágicos, lle~
ga a la desesperación; no sufrimos
ante esta cinta: hacemos gimnasia, gimnasia de atención de cavi•
lación, de curiosidad, de 'ansiedad.,
de entusiasmos, en fin.
Entretanto, amigos míos, esto

es hecho. Ha acabado el "Millon".
No veremos más a Florencia, la de
los cabellos vaporosos, •• Señores:
hase muerto Amadís.

NovIEMBRE 25, 1915.

Felicitimos cordialmente al

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Saludamos calurosa!"ente al

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deseando sigan en su fecund~
labor '9n bien de Monterrey
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ALFONSO REYES
FELICITAMOS SINCERAMENTE

Nuestras sinceras felicitaciones al

AL

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PATRONATO
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DE NUEVO LEON

y a

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en el cuarto aniversario de su fundación, coti
nuestros mejores deseos para su futuro.

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su más cordial felicitación.

O LA CONCIENCIA DEL OFICIO
(VIENE DE LA PAGINA 2)

ciclo de pasatiempo y entretenimiento de la vida, justificador de
1u vulgaridad cotidia!1a, mediante

el descubrimiento de ciertos trasluces reveladores de un inesperado sentido nada vulgar en ella.
Altonso Reyes nos da muchas
veces la' impresión de una poesía
casi conversada, de aparente facilidad, y es entonces cuando nos
bri:lda lo más raro de su ingenio,
en el li.bro que titula Cortesía,
donde revive. aquella buena costumbre de los grandes maestros cuyas más pulidas estrofas no desdeñaba.o ser empleadas para poemas de circunstancias; injertando
asi Jo poético en la amistad, trasfundiendo mutuamente sus jugos,
vitaJizando lo poético y dando Jerarquía y ::iobleza a las relaciones
con sus paraiguales. No es precisamente una resurrección de la epístola, de tan alta estirpe en nuestra. lengua que cuenta entre sus
poemas más perfeptos la ramosa
Epístola moral a Fabio del Anónimo Sevillano, sino algo más próxilno a la prestidigitación, al juera de destreza para despertar el
f.:limo y aproximarlo al goce, utilizando los medios de que dispone
como el titirttero de la leyenda para hacer sonreír al Niño en los
brazos de la Virgen. Quien tan a
sabiendas maneja sus dones puede utilizarlos siempre sin desdoro
y no necesita mantenerse e::i el
empaque digrúsimo de quien debe
rectar sus méritos, porque acaso
110 pueden re!-islir e;_ manoseo del
vivir cotidiano sin perder sus levfaimos dorados.
Su conciencia literaria en
perpetua vigilia ya está alll
a ntes de mauifestarc:e la susta:icia poética que debe ordenar,
constituyendo la geometría. del panal donde será posible acumular
la densidad de sus mieles Provenientes de idéntico jardín. Porque
en él no es posible trazar una de\limitación precisa separadora de lo
lintuitivo poético por un lado y
)de la inte1ige:icia. consciente por
lfl otro : ~mbas provienen de una
lisma facultad de conocimiento
deslumbrado. Alfonso Reyes cono~
como nadie los secret.os de la
etólica, o incluso parece hallar
n evidente regocijo en multiplir sus dificultades, complaciénose en algunos que yaci&amp;!'l olviados. como cuando utiliza esos
ersos Imttilados, a los que les falla filtima silaba, empleados ene otros por Cervantes,o en pro~
ner otras nuevas que improvisa
ra. Su uso particular por medio
inesperados retorcimientos procos, ya eludiendo el empleo de
· sinalefa en todo un poema, ya
raando sus acentos al improvisar
bitrarios esdrújulos:

guardador de distancias y se per•
~ite utilizarla en el r:tozo, a sabiendas de no estropearla ni comprometerla, y as1 buena parte de
su Obra _poética es purísimo solaz
en el que no falta la graciosa e
inesperada invención idiomática
desbordante de picardia popular:
Tanto me ha dicho Ja geT\te
que me voy a arrepentir?
Y yo, tan alfonsecuente
me lo he dejado decir?

5
mejantes, tan hermanadas con Jas
que nos bullen dentro. El comprendió desde el principio cómo la voz.
en apariencia tan violentamente
individual de cada poeta, se va
fundiendo en la sucesiva unidad
de un coro donde no serán toleradas las desafinaciones, y al pulir
pacientemente su estilo, !'l0 tuvo solamente en cueñta sus propias ne•
cesidades expresivas, sino esa otra
imposición más amplia, y que asi
como adecuaba cada uno de sus
poemas para el equilibrio de la
1-0talidad de su Obra poética, tenia
que condicionar a ésta para formar parte de un conjunto de mayor vastedad compreru.iva: el de la
poesía castella:ia, que ya contaba
en su país con dos áureas voces

del mejor momento: la de Sor
Juana Inés de la Cruz y la de
Alarcón. Por eso se advierte
en su canto cómo ha pedido
el "la" a las veces a un
mismo tiempo más agudas y má.s
graves del conjunto para armonizar su registro al de ellas, y es
a.si como logra producirnos la impresión de tan particular relieve
de ser un poeta del auténtico Siglo de Oro adelantándose a cantar desde nuestro siglo xx.
Para llegar a ello supo aprender la lección de aquellos maes•
tras -Góngora y Lope son los de
má.s manifiesta presencia- que unieron a la.s más aristocráticas exigencias :!ormales, lo triscante del
decir popular, también pulido a su

Esa al!onsecuencia, ese insistir
en ser él mismo, sin arrepentimientos ni desmayos, con diáfana
lucidez, le permite ser sin re:mnciar a la propia autenticidad an•
tes bien por insistir en ella, sim~táneamente tan moderno y tan
antiguo. Tan moderno en su ini!'lterrumpida capacidad de captación
de novísimos aspectos de lo literario, flexibilizándolo en modo inédito hasta convertirlo en algo in~
superablemente personal que hace
que ca.da uno de sus poemas pro•
clame en forma inequívoca su paternidad como resplandor de su
particularisima. gracia. Moderno,
no en el sentido de quien se desvive.-' por estar a la moda, obedeciendo al último capricho del gusto ajeno. Eso nunca lo fue en verdad Alfonso Reyes, dispuesto a
captar lo asimilable dentro de cada movimiento literario, pero sin
subordi:J.ar a sus pa.rentorias y efímeras órdenes su irreductible libertad. Moderno, o mejor seria decir actual, en cuanto se manifiesta en él, ininterrumpidamente, una
juvenil disposición para la vida, sin
anquilosamientos ni ma:úas, abier..
to a las ráfagas de lo diverso, sin
ese encono irremediable, síntoma
de fatal vejez con que responden
algunos a las solicitaciones de lo
nuevo. Se advierte en cada uno.
de sus poemas, que son como so11,
no por la imposibilidad de ser de
otra manera, sino por haber resuelto su autor, en use de su plena soberanía, que fueran así, precisamente así, y no de otro modo.
Y tan antigtto, porque su noble
condición ya sefialada, de finísimo
poeta y sagaz erudito, en ningún
momento olvida sus conexiones con
lo tradicional en el más noble sentido de esa mancilladfsima palabra, y por eso, cada uno de sus
poemas, nmén de ser alfonsecuentes, resultan castellaniseguros, por
estar enraizados co:i fuerza en lo
mejor de estirpe idiomática., y se
sienten tranquilamente orgullosos
en ella, sin pavoneos ni vanaglorias. Más aún: diñase que 111 modo de lo llamado por la Iglesia "la
comunión de los santos", cuerpo
místico integrado por la unidad
espiritual de los fieles, se advierte
en cada uno de los poemas del
mexicano, en qué altísima mane- ra participa de lo que podriamos
llamar "la comunión de los poe~
Que Juro por esta tierra ._7
tas", esa diversidad unificada en
por este mar que nos mira,
tiempos y lugares, en temperamenno apearme del estribo- si
tos, modos y escuela.s para sosteno encuentro posada digna.
ner la unidad indivisible de la poee le tiene el goce experimen- sía. Asi los vemos como se ideno en ese cUsloque de palabras, tifican con los de Garcilaso y Gón· das como tales palabras para gora y Lope y Quevedo, al modo
burla, uniéndolas y volviéndo- de los rebaños, entreverando la dla juntar como la gota de mer- versidad de sus vellones al acudir
o ,e_n la 41ano trémula y feliz al reclamo de los silbos de un pa.s•
lllel nmo que la sopesa. El unir- tor único.
:laa ¡,Segú.'1 un ritmo proveniente de
Tanto por la revelación que le
..._,....._~~ ;. a.dentro, de hondfsimos hon- corresponde
como poeta, como por
tanares de sentir, o de muy atueaquella otra conquistada como erQla diversión está asegurada cuando una familia mera, de la pura musicalidad de la
Jitanjé.fora. constituye para él un dito, Alfonso Reyes conoce el sexicana sale de día de campo. Usted sabe que la
llo secreto impuesto por el idioma
Juego cuyas reglas están dictadas a todos los hombres participantes
comida es exquisita porque fué hecha en casa.
Por la misma felicidad: observar el
¿Pero los refrescos? No olvide llevar basfinfe
crecimiento vegetal de un ritmo. en su mantenimiento, y lo acepCoca-Cola bien helada: Usted puede tener con/lar,.
Cuando el poema parece indepen- ta como quien sabe de anterna:io
toda la felicidad oculta en los llaza
en su calidad-y en el sabor delicioso y caractedizársele demasiado, lo llama al mados h~chos fatales, pronta a enrístico que ha hecho de Coca-Cola el refresco más
or~en dentro de U.'1 púdico paréntregarse a quienes no se empefien
tesis, que parece provenir del "No en
popular del mundo. Recuerde ..• lo único lguel a
llevarle la contra.
~ remontes, muchacho" de Maese
Coca-Cola
es . •• Coca-Cola.
ya nace al comenedro. Habla con su propio poema zarEsala felicidad
labor
valiéndose,
no
de
la
tomo con un hijo:
rusticidad de un instrumento
nunca tañido antes por nadie, si(Canción: otra vez diTag-as.
'ren cuenta con lo que dices.) no al encontrarse entre las manos uno, en cuyas fibras perduran
Nadie más alejado de la pedan- aún las vibraciones de las músite actitud de la falsa sabiduria · cas más depuradas, y al acercar
como . la. de él es auténtica, pued; el oído a la co:nc&amp;\'ldad de su seno. ,
.. Embotellado~a Autorizada, · de
lteg. S. S. A. He. -4599 A P,o,. P,60/5-4
»re.scuuu.r de todo envanu:nie:nto o1r las resonancias lejanas, tan se-

modo, puesl-0 que existe la tersura
adquil'ida por la superficie de la
piedra a tuerza de insistir sobre
ella al filo deliberado de los instrumentos del artista, y aquella
otra, a veces más perfecta, del
canto rodado, infligida por los cie ..
gos e:iviones del agua al desgastarla inmisericorde raspándola so-bre la hostilidad de las otras piedras. En pocos poetas de cualquier
otra época llega a conseguirse una
compenetración más feliz de ambos aportes, y ello se debe, precisamente, a la vigilancia de la conciencia ordenadora. Así nos decJa..
ra en su Teoría prosaica con pala~
bras que llegan CO!'l el ~co deliberado de Gonzalo de Berceo:
(SIGUE EN LA PAGINA 6)

Nunca hay duda cuande,
usted pide Coca-Cola

Bebidas Mundiales, S. A~
Coca-Colo

�(

VIDA UNIVERSITARIA

6

ALFONSO REYES
.O LA CONCIENCIA DEL OFICIO
(VIENE DE LA PAGINA 5)

y en junto en el alquitara.
-como yo séel romance pa:adino
del vecino
con la quintaesencia rara
de Góngora y l\lallarmé.

.Ño trata, pues, de reivindic~r l~
supuestas facilidades ~e. _nmg·un
se!lcillismo, la más art1f1c1osa de
cuantas trampas inventó la mala
retórica, ni menos de entrar a sa-

co en lo popular, como acostumbran a hacer quienes se declaran
más celosos defensores de ello. Comie'D.za el poeta por confesar su
procedimiento consciente, co~o
quie:.1 no ve en ello nada pecan.nnoso, y en proceder ~on una formula destilatoria al Juntar en el
alquitara, 0 al&amp;?tbique, los el~e~tos considerados como materia primera de los cuales llegará a salir
el p~ma; y lo más i~creible es
que va saliendo a medida que lo
dice y tanto le sirven para ello
el ;amanee paladino directo que
emplean sus veciru&gt;S, ~omo las co:icenttadas quintaesenctas de los máximos p~rfumistas: Góngora Y.lV_I~·
llarmé. o no encuentra opo.s1c1on
entre ambos términos, o si la encuentra la utiliza énderezándola a
u.,a síntesis apoyada en ella, Y
para conseguirla, ambas sust~~cias deben interpenetrarse, flmd1fica.rse, transfigurarse· mutua~ente antes de lograr nueva entidad
en el poei;na. ¿ 8ómo? El se reserva entre las púaS defensivas de
los guiones --como yo s~ el secreto operatorio intrasfer1blemente ligado a su personalidad.
su técnica puede ser un secreto
a _voces, porque suele ocurrir, y a.si
es en su caso, que los tales secretos a voces se ocultan precisamente detrás de lo que dicen. Puede
haber un secreto no penetrado por
el indiscreto que piensa estar diciendo lo más recóndito, y cua.,do
Alfonsó Reyes, como le gusta hacer en repetidas ocasiones, revela
su fórmula, la revela en el momento de usarla como hacen esos prestidigitadores que a medida que desarrollan su prueba muestran -o
simulan mostrar- la trampa que
utilizan, como si a un mismo tiempo nos hicieran gozar de 1.0 il~sorio y de lo real, de la apariencia y
del sentido de la aparie:icia.
Al unir en su poema la quíntaesencia literaria y la crudeza del
·-iiabla popular completó la definitiva trinidad del artista. formada
por las hipótesis de lo tradicional,
lo personal y lo original que corresponden al pasado. presente Y
futuro, los tres fantasmas tempo- ~
ra.les de cuya integración puede
y debe surgir lo eterno donde .todo se da simultáneamente. Vista
desde ese conjunto, aunque se nota en su Obra poética la linea evolutiva surgiendo de las delicadezas
rebuscadamente elegantes del mo..

demismo de comienzos de sigh..,
enroscándose en los "loopings" ~~­
tafóricos del año 25 para jl,dqumr
luego la grave s~renidad ~e la madurez actual, la ·impresión más
perdurable que produce es la .da
un conjunto armónico de graciosa arquitectura vital, donde cada.
escorzo expresivo suma a su ~~ ..
cóndito valor propio, el del eqmlibrio proporcionado a otra actitud
que a primera vista pudiera parecer desvir_1.culada de él! pero en
cuya correspandencia reside el secreto de su orden constructivo. La
misma arbitrariedad se somete a.
un desig:lio~ y la aparente desaf~ñación nunca deja de quedar ubica.da en el sitio preciso requeritio
por la. estructura contrapuntísca..
y 10 maravilloso proviene de que
todo ello no es el resultado de una.
conciencia "previa" sino s~multánea": el plano se va traza:-ido al
mismo tiempo que el edificio, la
clave se elabora a la par del mensaje 'que ella permitirá descifrar.
Es ev\dente que Alfonso Reyes no
se trazó un programa para atenerse luego a sus dispasiciones escalonadas, lo que sería tan lamentable como absurdo tratándose de
una labor poética tan rica en eleme:itos vitales, en incidencias amistosas, en hallazgos imprevisibles. También es evidente que el
orden armónico que de ella deriVa, no. es caprichosa invención del
lector con sentido crítico que la
observa: está allí presente con su
innegabie ritmo, y así pues, no
queda otra alter:iativa que aceptar
ese crecimiento simultáneo del ·
plan y la obra tal como se produce en los organismos vivientes.
Esto que acabo de decir tiene un
valor general aplicado en. la Obra
poética en conjunto, pero en cier. tas partes de ella., la conciencia de
oficio predomina de tal modo que
se adelanta a imponer sus caprichosas simetrías, para cumplirlas
luego dándose el gusto de "bailar
encadenado" según el decir de
Nietzsche. Y qué feliz se siente en
tales ocasiones, cuyo ejemplo más
cumplido lo tenemos en sus Ro-manees del Río de Enero, en cu..
yas notas dice:
"Alguna vez, dar la espalda a
las dichosas libertades -no son
más qµe abandono y estudiar, hu..
mildemente, la. geometrla en Dan..
te". Humildad no exenta por su ..
puesto de muy legítimo orgullo.
como puede notarse en el geóme..
tra elegido. En esos roma:ices, predomina el número once: once son
los romances y once sus estrofas
formadas por cuartetas, y ca.da una.
de las últimas,' conserya una autonomía, para que, como dice su
autor, "cuelgue como ·arete o bro..
che ...
Ahora. bien, esa disposición de
escribir en forma tan pareja o:ice
poemas, queda.ria. en lo pura.mente
maniático, si no se Justificaran con

· holgura por la vivacidad de la in- y es el conocimiento de esa. clr-tuición poética que rezuma de to- cunstancia. la que tuerza a se~ cedos ellos, en especial en las estro- ñid0 y mesurado, pues él ~ o
fas finales, donde se acendra su nos dice: "Once romances que quigracia poética hasta el punto de · sieran encerrase en uno; Y ~te,
poderse despre:ider de la totalidad en su cuarteta final Si yo diera
del poema convirtiéndose en extra- con esta síntesis, me ahorrada toordinarios cantares, de los cuales do el desarrollo. En ~l desarT?llo
me limitaré a citár el primero Y -puesto que estoy obligado a elprocurar, al menos, no eJ¡1tregarme
el último:
a
la casualidad, único precept? de
-La mano acudió a la Crente
higiene". No solam~nt~ de higien~
queriéndola sosegar.
No era la mano, era el viento, si.:lo también de digmdad. esa. higiene del espíritu. La casualidad
No era el viento, era tu paz.
en la que tanto confían haraganes
-Llego al fin de mi canción, e impotentes para que les ~e~are
que es ya mM tuya que mía, el inmerecido logro de aquello may no pude, Río de ~nero,
sible para su apocado esfuerzo, la
decide lo que queria.
casualidad limosnera de los desvaHe aquí el fi.,al reconocimien- lidos, apañadora de los torpes,.
to de lo inefable poético puesto al cómplice de los tahures, ~s la eneremate de un delicioso esfuerzo pa- miga máxima de la lucidez poéra lograrlo. Lo mara Villoso reside tica en escritores de la altura de
en que el poeta, sabiendo de an- Alfonso Reyes que sólo menospretemano la esencial vanidad de su pio pueden sentir a.ate sus vanas
labor que a lo más logrará aproximaciones, no deje de íntentarla.

TRABAJO SOCIAL
RURAL MEXICANO
Por Julia Nava de Ruisánchez en "Previsión y Seguridad" para 1955. Almanaque anual editado por
la Fundidora de Monterrey, bajo la dirección de
Manuel L. Barragán. Pida usted esta importante
obra de difusión cultural
al Apartado 484, de Monterrey, México. Su precio
es de sólo $15.00 el ejem•
plar; mandelos en Vales_o
Giros Postales o en Cheques sobre Monterrey.

VIDA UNIVERSITARIA

n toda modeSlia re~~~:. no : . rotundo é~to en :
sentido, sino la prudencia de rse
''procurar, al menos, no entrelgatoa la casualidad". Este espera~ ~do.
do, o más precisamen~ .casi rede la co:iciencia del of1c10, ap~ d.
ja como consecuencia una act1tu
"-ntimental y puede rastrearanl,J.ó)..,
•
· · s dff
se en numerosas compos1c1one
lndole didactica, en las que
complace en aparear como. an.
dije, al cántico ~on su propia
nica. es decir como se jebe ca..:i
ta.r • cantando, Y en todas ellas
pr;gona~ además de la higiene de
no dejarse librado a lo casual, una
asepsia lírica m~ rigu~os~ contr~
lo sentimental, unprescmcli?~ _Pª
ra alcanzar las formas def1mt1vas
soñadas JX&gt;r cada poeta. Así en s11
Consejo poético arriesga estas pa-

ALFONSO REYES
O LA CONCIENCIA DIL _OFICIO

i::
téc:

(VIENE DE LA PAGINA 6)

Lu sirles del bien y el mal,
la torpe melancoli~
toda la _guardarropia
de la vida persona 1,
aléjalas, si procuras
atrapar 1a5 formas puras

En abierta oposición a tod? P?zible compromiso ético, e~ta limpia
EStrofa comienza por pedir al poeta. el alejamiento de "las sir~"
Gel bien y el mal, paralelos abis11100 igualmente eficac~ para la
deglución y anonadamiento de ~o
poético. De inmediato, ! ~on qué
doble exactitud queda caltf1ca~a la
melancolia!. Pues su torpeza, s1 por
el lado moral la a veci.,a a lo obsceno (La chaire est triste, ~elas !)
por el estético, mucho más unportante en este caso, traba Y oscurece en su falta de destreza ~a
labor del a.rtifice. No menos fehz
es el término "guardarropía" aplicado a la vida personal, donde tan
eguivocadamente hacen residir muchos poetas el máximo valor li•
rico cuando en realidad consti ..
tuy~n un eleme:ito adjetivo, añadido para encubrir la última Y
más reSplandeciente lucidez. De
ahí lo f~licísimo de la palabra
..guardarropía". Y a continuac!ó~
Ge esas; añade estas otras asceti-

labras:
(SIGUE 3N LA PAGINA 7)

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como ser diaman~
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En e.&amp;M tres versos queda expre18.da la condicién angélica, a la
que tan gloriosa.mente como vana-

mente aspira todo poeta: diama:itina durer.a luminosa, traspasada.
por el conocimiento. Cárcel irre' mediable, cuyo tormento es ese no
J)Oder escaJ)Br de si, de la autownciencia., al sentirse a un mismo
tiempo testimonio de la creación y
de sí mismos, sin posible evasión
de tan doloroso desvelo, custodiado custodio del número, nor- ma, contraste e instrumento
de captació,.-_· de las formas

Garage en su propio edificio.

Cordialmente felicito a VI DA U N I V E R S I TA R I A , un semanario digno de Monterrey,
en su cuarto aniversario, haciendo patente al

Conviene releerlo por lo que com•
porta de lección perma.,ente, y de
ejemplo para lo que sostenga acerca de la primicia de la COf!.Ciencia:
Sin olvidar un punto la paciencia
y la resignación del hortelano,
a cada. hora doy la diligencia
Que pide mi cometclo cotJdiano.

mi c~~fianza e~ que el prestigio de su publicación crecerá día a día, pa~a honra de Monterrey
y de sus muchos lectores.
•
()&lt;

EFEMERIDES SOLARES
PA'RA 1955
En · "Prevísión y Seguridad" para 1955. Almanaque anual ' editado por la
Fundidora de Monterrey,
bajo l_a dirección de Manuel L Barragán. Pida usted esta importante obra
de difusión cultural al
apartado 484, de Monterrey, México. Su precio
es de sólo $15.00 el ejemplar: mánddlos en Vales o
Giros Postales o en Cheques sobre Monterrey.

Como nunca sentí la diferencia
de ·lo que pierdo ni. de lo que gano,
siembro sin flojedad ni vehemencia
en el surco trabado por mi mano.
Mientras Uega la hora señalada,
el brote guardo, cuido del injerto,
el tallo alzo de la flor . amada,
arranco la cizaña de mi huerto,
y cuando suelto el puño del azada
sin preguntarlo me daréis por
muarto.)
¡Paciencia, y sobre t.odo resignación del hortelano! ¿Quién pcxiria
sospechar la alusión a tan modestas virtudes al referirse al oficio
de poeta, tantas veces ponderado
como egregio y arrebatado?. Nada
pues de disputar con los númenes
ni con las musas, nada de perma•
necer al tra.,ce para ser visitado
por la inspiración por si llegara
súbita y deslumbrante como el rayo, nada de erguirse en cumbres
arreboladas por los crepúsculos, y
menos aún de encierros en virgi,:ales torres de marfil, y en caro•
bio de todas esas· prestigiosas ac•
titudes, la aparente simplicidad del
rendido hc•menaje del es!uerz.o, esa
servil reverencia del trabajo al doblarse sobre el surco, al que se
alude, :10 sin muy legitimo orgullo
como "el surco trazado por mi mano", sin desmelenamientos de tragedia ante el fracaso -pues la resignación del hortelano conoce su
desamparo ante ventisca.s y granizos- ni orgullosos desplantes ante
el soñado triunfo apoteótico -la
pacie:icia del hortelano sabe también todo lo que le debe a la natural generosidad de la tieria- y
de ahí ese fiarlo t.odo del trabajo
obstinado sin establecer mayores
diferencias ante su resúltado en
pérdidas o ganancias, y de a.hf ese
trabajar sin flojedades ni vehemencias, equivalente agrícola del estelar "sin prisa ni pausa" de aquel
otro poeta. Goethe, co:i quien tanta
afinidad tiene Alfonso Reyes. Y
mientras haya tiempo para ello,
una actitud ancilar ante la vida,
amparando la infantilidad del brote, cuidando la ya hwnana intrb-

misión d!njerto, endereza:1do la
fragilisirrflor del poema, ~esarraigand&lt;a cizaña, es decir lo
brotado ontáneamente y sin esfuerzo, ye por el co~trario tan·
to trabajiinucioso exige del hortelano pz ser extirpado, esto tan
tentador r su aspecto de regalo,
que sueler ofrecido por muchos
como lo s valioso de su producción.
y cuandaelte el puño del a.zad2.
sin prega.rlo me daréis por
muerto,)
¡Suprei vocación que no concibe el díanamente transcurrido,
baldío dtsfuerzo, sino identiiicándolo, 1. la misma muerte!
y todd1o sin que alcance a
adivinarsla rígida tirantez del
músculo tendido en el trabajo,
·sin que movimiento revele la
invo.unta pesadez de la fuerza
mal manda, sino ..todo lo contrario, manitándose en un brío gobernado ¡ la gracia, en una aparente lev,d que se re~rva para
sí lo incód.o de la técnica. y sólo
proporcio a los demás su donaire deanza. Porque la conciencia dficio en Alfonso Reyes,
es a un smo tiempo hábil regidora d número y generosa
transparea en la materia a eHa
sometida.iu perspicacia nunca
adopta lresembozada actitud de
la 'sabid1. que pretende estar
más allá todos los secretos. Prefiere el a.te soslayado, la prudencia upoquito socarrona del
campesiniue nunca descubre menos por mpleto su juego que
cuando s: que tiene un triunt:o
enlama
Y eso le que respla:idezca co..
mo halla aquello que en él es
más que llazgo, porque suma a
la irracioidad del porque sí, del
ser en él producción de tal valiosa viveá, el esfuerzo delibe~
rada y lúo que acaba por transt:ormarla la felicidad del poema.

(De ''adernos Ametj:anos'h
Núm. Marzo.Abril, AUQAd'V,
1955.)

Nuestras cordiales felicaciones al

PATRONATO UNIVESITARIO
y a

VIDA UNIVERSIARIA

LORENZO G. AGUILAR

en su 41? aniversáo.

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Patronato Universitario
ADOLFO RODRIGUEZ, JR.

• Y sabes a lo que saba,
Sabes a piña y a miel,
sabes a vino de dátiies,
a naranja y a, clavel.
a canela y azafrán. .
a cacao y a café,
a perejil y tomillo
higo hiendo y dura nuez
Sabes a yerba mojada.
sabes al amanecer.
Sabes a églog-a pura
eantada oon el rabel
Sabes a leña olorosa,
pino, resina y Jaurel.
A moza junto a la fuente,
que cada noche es mujer.
Al aire de mis montañas,
donde un tiempo cabalgué.
Sabes a lo que sabía
la infancia que se me fue.
sabes a todos los sueños
·que a nadie le confesé.

dor de lúcida orfandad, sin complic'aciones gratuitas derivadas de
segundas intenciones, sin inferencias sospechosas recubriendo las
resonancias envolventes a cada palabra, del número, acerado impo!itor del orde::i humano en el mundo, señalador de la unicidad del
ser, de la duplicidad del sí y el
no, de la trinidad del antes, ahora.
¡Ay, Salambó, Salambona,
y después, y la multiplicidad ina1a probé de tu persona?
barcable de lo infinito, del número absoluto, esclavo de sus propios
Quien haya tenido la dicha de
designios, regidor estricto de los conocer personalmente a Alfonso
cinco pétalos del nomeolvides y ' Reyes, tan discreto e intenso golas dimensiones internas del cris- 7.ador de la vida, sabe muy bien
tal de la escarcha, del número pre- hasta qué punto no hay alarde.
decidor de los eclipses y verifica- sino más bien contención en este
dor de los glóbulos de nuestra san- desborde de hedonismo sensual que
gre, espera el milagro de la poe..
1ía, y anticipa el poeta su destino:

Teléfonos 2-82-70 y 3-17-22.

El Hotel más grande del Norte
de la República.

puras, desvinculadas p o r
exigente desnudez de la "guardarropía de la vida personal", li'?fradas por su ardiente gozo de las
ISeehanzas de la torpe melancolia.
Pudiera llegarse a esa depurada
zona de la abstracción sin más
mérito que una pobreza sensorial
iocapa.citadora para demorarse e:i
loo regocijos de músicas, resplandores y gustos, pero no es ése evidentemente el caso de Alfonso Reyes, cuyo temperamento humano
es, fuera de toda duda, de una. exuberancia vital generosa., que cuando le concede rienda suelta su
duefio, se complace en verdaderas
acumulaciones orgiásticas de se:isaciones directisimas, en las que se
entreveran deleites del tacto, del
gusto, del oido, del olfato, de la
vista y del sexo e incluso del suefio, como puede apreciarse en este
trozo de su Salambona:
¡Ay, Sa"ambó, Salambona.
ya probé de tu persona!

partiendo del más corporal de los
sentidos, el del gusto -"sabes a
piña y a miel"- asciende a lo
literario y musical -"sabes a égloga pura/ cantada con rabel"- se
intensifica· en lo erótico "a moza
junto a la fuente/ que cada noche
es mujer"- es fi:ialment.e contenido en recuerdo --"sabes a lo que
sabía/ la infancia que se me fue"para ser evaporada en sueño" ''sabes a todos los suei}os/ que a
nadie le confesé". Si Alfonso Reyes se hubiese abandonado a sus
naturales impulsos, su poesía hubiese sido otra completament.e diversa a la que predomina en su actual obra poética. se me ocurre quP
se hubiera anticipado a la policromía y al luminoso retorcimie:-ito del
Romancero gitano de García Lorca., aunque aplicado como es lógico
a lo americano, y' más en especial
a lo mexicano, tan desbordante de.
pintoresquismo y clamoroso de color local. Posiblemente su popularidad seria incomparablemente mayor, pero Alfonso Reyes, desde sus
comienzos eludió ese tipo de seducciones. Sin desdeñar a las formas populares, antes por el contraÍ'io, como he tenido ocasión de
señalar, confesando su utilización
como elemento para la propia obra,
comprendió desde siempre· que el
servicio de la poesía exige el sacrificio de numerosos dones, a veces
de aquellos a los que nuestro ser
reconoce como más suyos, y eligió
voluntariame:ite "El tormento de
los ángeles/ que nunca escapan de
si", es decir, el altísimo desvelo de
una permanente conciencia Subordinadora de todo el resto.
Asf se lo ve desde el interior de
cada uno de sus poemas, y sus mejores aciertos son aquellos que tie
nen el brillo de u:ia mirada l\J..tmana, en los que el lector advierte
que esa luminosidad tiene su mayor encanto en la inteligencia, ·tan
duramente liberada de azar, preservada de hallazgos casuales. Y
as1 hallarnos a su autor, en uno
de sus últimos sonetos, bajo Ja :iobilisima y ruda imagen del labra~dor, en perenne colaboración y lucha con la naturaleza.,....

WASHINGTON, PONIENTE, 1838.,
TELEFONOS 2-50-52 Y 2-66-22.

Nos es grato felicitar al
PATRONATO UNIVERITARIO
por la fecunda labor que ha llevado a cabo durante sus cuatro añose trabaio
y a su órgano publicitario

VIDA UNIVERSITARIA
que hoy cumple LUatro años de ·existencia y que hace patentes lo:tnhelos
y las esperanzas de los universitarios nuevoleoneses.

HOGAR MON TERREY
\

Morelos y Zaragoz
Monterrey, N. L.

-

_.,.._ _,.,,

�(. VIDA UNIVERSITARIA

8

ACE
·ANDO salió de
las prensas de
Buenos Aires
un libro de Alionso Reyes con
el titulo de La
experiencia literaria (1942), sus lectores se sintieron, a la t1ez, colmados y tranqui-

los. ¿Quién podría alardear de experiencia, en estas calendas, me;or
que el hombre a trat1és del cual
habían recibido en tan dit1ersos
campos, desde la poesía hasta el
ensayo filosófico, pasando por la
t1·agedia y la crítica de textos, testimonios de que nada en materia
literaria le es a;eno? ¿Quién puede alardear de experiencia mejor
que el hombre que ha frecuentado los más vivos centros de la
cultura actual y conocido en persona a sus más ilustres representantes? Leyeron aquel libro con
la · delectación de siempre, encontmndo en él esa {Urna de conocimiento azuzado por una incansable curiosidad y un afán de retener hasta el giro más fugaz del
pensamiento activo que conocían
,n él desde antiguo.
~ero ya por entonces andaba por
•hs otro l,bro, mayor de t1olumen
y más imponente de aspecto y de
título: La crítica en la edat:I ateniense (1941), que mostraba, si

E

ONSO EYES

por ENRIQUE DIEZ-CANEDO

en tas grandes escuelas de Atenas,
con Platón, poeta que no tenia inconveniente en proscribir a la poesía de toda república bien organizada -¿pero acaso no son así t&lt;&gt;dos los poetas con la poesía ..• de
los demás?-, con A,-istóteles, en
quien se hace la crítica más set1era
y sistemática, con Aristófanes y
con Teofrasto, entre otros men&lt;&gt;res, persigue luego, en transición
de Ari.-tóteles a Cicerón, las -mavifestaciones de la retórica en Roma, abandonando la poética, para
ver cómo t1an afirmándose las intuicionu e impresiones del comienzo, en razonamientos, iuicios,
teorías, establecidas las cuales no
será difícil pasar de las ideas a los
preceptos y sentar unas famosas
reglas, blandidas más tarde por
los expositores modernos Para atemol'izar incautos.
¿Para atemorizados, de v.erasl
Ha de ser más el ruido que la
Suele decirse que la ~xperiencia pura eficacia del temor que esos
es madre de la ciencia. ¿Toda la mandatos, ejemplificados con ciexperiencia de Alfonso Reyes hatas de los grandes, ejercieron en
brá sert1ido para preparar estos
todos los espíritus. Volt1iendo fl
nuet10s volúmenes, que ahora se
leerán, o es que ya no se lee, con nuestro Hermosilla, al parecer tan
intransigente, se le t1a a cada moNo; no hay temor, repito, de
afán y provecho, y que sus lec,tomento hacer una salt1edad, dicien- que estos libros científicos de A/..
res serán una t1ez más atraídos por
do que la índole del asunto, la f onso Reyes nos llet1en a tales exlas extraordinariat facultades de
oportunidad del pasaje, pueden tremas. En primer lugar, porque
- exposición que nos hacen grata
una materia más de una vez árida, excusar lo que, de otro modo, se- todas esas cosas pertenecientes 11
y en ocasiones lejana y casi ajena ría grave infracción de las normas un pasado extinto las t1e con ojo,
del gusto: en otras palabras, que limpios de supe,·stición. En segun:
a nuestros hábitos de hoy? El autor no abdica de ningtma de sus cada cual puede hacer lo que quie- do, porque su conocimiento de
nuestros día1 y de mmtras co1adquisiciones y cuando nos habla ra con tal que lo haga l¿ien y •
punto.
f:'1:l_bres,_ Y ª!'n de nuestro pre-de cosas antiguas lo hace sin abs¡utctos l1teranos, Je serviría sien,.
traerse de lo actual, como tal fué
En sus estudio, acerca de la trod
pre e col'rectit10. Alfonso Reyes,
el empeño de algún profesor de ría literaria ¿llegará Alfonso Re- hombre
de su tiempo, no es como
los que antafio , inculcaban a los yes a establecer, o a restablecer, los del antiguo sistema, que ci·uadolescentes el culto de las letras nuevas reglas para los escritores ban a Virgilio para ab,·umar
11
clásicas; como lo hacía
del presente? No se trata de eso.
b
sus po res contemporáneos. Alf0,,.
A '? que sí llegará es fl que el so Reyes es muy cap.az de ,ct'tar "
11 torvo e magro professor di greco escntor de ahora conozca O inten- ¡
C
· od'
ean octeau para aliaerar 11 [,,.
h
e e quas1
1ar mi fece il divo te conocer los pasos que ha seguí- cano.
•

no una nueva dirección de su espíritu, pues ésta t1enia ya anunciada
desde las Cuestiones e s té ti e a s
(1910), su primer libro de ensayos., sí una especie de sistematización de materias, enfocados todos
sus tiros en una sola dirección. Todos sus tiros: su información minuciosa, su clarit1idencia extraordinaria, su poder de et1ocación,
que hace confluir en un momento
dado lo que tantos momentos, tantos y tan diversos estudios han
podido acumular. Todavía, después de ese libro, otro, denominado La antigua ret6rica (1942),
t1olvía a insistir, trasladando a Roma el interés que antes comenzó
en Atenas, y aún más tarde, en lo
que no se ha mostrado hasta ahora en cuerpo de libro, pero es ya
cuerpo de doctrina, pro/esada en
un curso del Colegio Nacional de
México, El deslinde, o Proleg6menos a la teoría literaria, se va a
sumar a esa parte de su obra, en
la cual el autor, dejando de hablar; si ello es posible, por cuenta
propia, intenta remmir y exponer
los principios fundamentales del
arte de escribir, fl trat1és de los
tiempos.

Seguramente usted quiere para sus hijos lo mejor, y nada mejor que una buen~ educación que lQs ~repare para el
futuro. Forme para ellos un patrimonio
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con una alcancía de·obsequio.

do su oficio y quizá los nombre,
de las herramientas, es decir, d,
sus modos de expresión. Es et1;.
dente que a la mayor part~ d,
los escritores actuales les. tiene•
perfectamente sin cuidado ~as denominaciones que los teorzzante~
de otros días hubieron de encostrar para esos modos y maneras.
trabajo inútil, y aprendizaie peno-:.
so, si, al fin y al cabo, muchos dJ
ellos son pura sutileza.
A un escritor de estos tiem¡,ot,
tal t1ez le hiciera gracia que C•
thos y Madelon le diieran: -He
leído _sus versos; ¡qué hermos11 sinécdoque emplea usted al principío!
Pero podría darse el caso de qu
la palabreja, u otras menos obt1ifll
y corrientes, se empeñaran en cobrar nuet1a t1ida y llegaran II preocupar a los escritores mifmos ea
el momento de la creación. Y que
uno, más escrupuloso que sus colegas, puesto a escribir, y dándole t1ueltas a una idea misma, se
detuviese con cautela, exclamando:
-¡Alto ahí! Me parece que ete
toy cometiendo una perisología ir,.
tolerable. ¿No sería mejor terminar con un carientismo o un di•
sirmo?

Más tarde no es posible que un
escritor deje de hablar por cuenta propia, ni cuento más atento se
muestre a resolt1er fragmentos y
testimonios de una antigüedad
perdida y a ser puro expositor de
lo que, sólo porque ya le interesa
como materia de traba;o, t1iene fl
ser suyo; y mucho menos un escritor como Alfonso Reyes, en
quien, según he dicho, parecen
concitarse todas las sugestiones, intuiciones, teorías y trazados mentales, al conjuro de la pluma que
corre sobre el papel o al golpe con
que la máquina de ~scribir t111
marcando cada una de sus letras.
Pero, en fin, supongamos que de
estos libros últimos están del todo
ausentes las facultades creadoras
de la Visi6n de Anáhuac, la Ifigenia Cruel, los t1ersos, los ensayos;
que en ellos todos es, y no es
más que ciencia.

•

l

1
1

p~ra· no decirlo por cuenta(Omero,
propia, ,,
i - - - - - - - ~ - - - - - - - - ~ - - - - - ~ - . , , . ; . . ~......J
sino por boca de un poeta italiaSEMANARIO IN FO Rno ( creo que Emilio Praga, pero
MATIVO Y CULTURAL
no me atret1erfa á ;urarlo); como
A.USPICIADO POR EL
lo hacía nuestro t1iejo retórico don
PATRONATO UNIVER/ose/ Gómez Hermosilla, tan rico
SITARIO DE NUEVO
de saber, de claridad, de sentido
3ll
.
LEON. • Direcci6n· Mata
común, pero prit1ado de naturales
m~r~s, . • ~nente, Teléfono 2-35-68, Monterrey, Nucv~ 'Lcó .
luces, que su afán realista necesi1~~x1c;, - Dll'ector, ALFoNso REYES AURRECOECHEA. /eft dt Re~
taba inmolar a cada paso, en los
cion, AVID MARTllLL MENDEz; Redactores, ALFONS~ RAMos D - •
Y HuMBERTO FLORES EsP1NosA; Fotógrafo M
M
NYEU
a~tares de su prit1ativo gusto, t1fcGe'.·ente_ de Publicidad, MATIAs GARZA SA;MIG~:~~'.:_ ~N~ l!A;
tzmas del tamaño de un Lope de
V ega, o, por lo menos, de un Ber;e, im_pnme en los Talleres Linotipográficos de Sistemas :n~~
nardo de Ea/buena, signo para él
fecn1cos, S. A., Matamoros, 311, Oriente, Teléfono i.59.~'º;;'
de toda transgresión, de toda caída,
Monttrrey, Nuevo Le6n, México,
• e
de todo exceso.
~ :':,
PRECIOS DE SUSCRIPCION
1·.~.
PARA ,EL PAIS
PARA EL EXTRA
Yendo a sorprender los oríge1 aífo (52 numeras) $ 20 00 I año (52 ,
NJERo
nes de _la ética en sus más frag6 meses (26 números)
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mentarias mani/estaciones pn'miti3 meses (13 números) " 7'50 3 mes_es (·163 n~meros) • 150
t1as; t1iéndoia después floreciente
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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