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                  <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
AÑO 1 NÚMERO 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE DE 1999

��CONTENIDO
DOSSIER: PERFILES DE LA TRANSICIÓN ECONÓMICA

6

México: los desafíos de la integración
Tras una descripción hiswrica, se llega a las tmdencias que

configuran la modernización productiva, la apertura de los
merCOJifJs y la supremacía del capital financiero internaci,onal
Por Esthela Gutiérrez Garza

Trayectorias
Año 1,No. 1
Septiembre-Diciembre 1999

28

La economía mexicana: Retrospección y perspectiva
De 1976 a lafecha,México ha vivido en la inestabilidad.Aquí se

analizan algunas de sus causas y se disecta la política económica
actual
Por Marco Antonio Pérez Valtier

40

El contagio global. Las opciones de México ante la
globalización financiera
En medio de una crisis económica tridimensional se debaten el

futuro de México y otros países latinoamericanos. Existen en este
marco cuatro opciones de política cuya viabilidad dependerá tanto
de la propia realidad nacional como del contexto global en que
ésta se encuentra inscrita
Por René Villarreal y Rocío Ramos de Villarreal
ÁMBITO

51

Democracia y transición. Más allá de los juegos del poder
El debate actual ha olvidado las bases liberales y republicanas de
la democracia así como el crecimiento económico
Por Luis F. Aguilar

63

Dialéctica de las desigualdades. Dinámica del
desequilibrio territorial en México, 1970-1996
El crecimiento libre de las ciudades acentuará la concentración
demográfica en clos o tres regiones policéntricas
Por Gustavo Garza
TEORÍA

85

Patria o planeta. El desafío de los nacionalismos
c"Cuáles son las causas del resurgimiento de los nacionalismos?

Entre otras, la rebelwn contra la discriminación naciona~ el
colapso de las ideas, valores e imágenes socialistas
Por Michael Lówy

ILUSTRACIONES: GERAROO CANTÚ

lRAYECJl)RlAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBRF 1999

1

�101

CARTADE LA DIRECTORA

Pensar a fondo. La teoría del

progreso y el pensamiento crítico
La noción de progreso presenta
e,ontradicdones e,on el pensamiento social
de izquierda,, las que se analizan desde
ópticas tan singu/,ares e,omo las de
Darwin, Marx, Freud y Einstein

Un espacio para el análisis

Por Marcos Roitman Rosenmann

110

ESTHELA

MEMORIA VIVA
Ciencias sociales y aptitud
interpretativa

GUTIÉRREZ

GAR ZA

Un manuscrito inédito

Universidad Autónoma de Nuevo León
Rector:
Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario general:
Dr. Luis J. Galán Wong
Secretario académico:
lng. José Antonio González Treviño
Secretario de extensión y cultura:
Lic. Humberto Salazar Herrera
Secretario administrativo:
C.P. Juan Ovidio Buentello
Trayect ori as
Revista de ciencias sociales
Directora:
Esthela Gutiérrez Garza
Editor:
Mario Nieves
Secretario de redacción:
Primitivo Hernández Guerrero
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) 1 Enrique Rorescano (Conaculta) 1 Pablo
González Casanova (UNAM) 1 Sergio Elías Gutiérrez (UANL) 1
Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001) 1 José María Infante
(UANL) 1 Lucrecia Lozano (ITESM) 1 Jorge Meléndez (UANL) 1
Roberto Rebolloso (UdeM) 1 Manuel Ribeiro (UANL) 1 Humberto
Salazar Herrera (UANL) 1 René Villarreal (UANL)
D I SEÑO:

HORACIO

Por Segio Bagú

113

América Latina: pensamiento social
y transformación

Lucrecia Lozano habla e,on Sergio Bagú

121
125
130
139
142
144

Imaginación y compromiso

Una carta de Alberto Martinelli
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
CONTEXTOS
La tercera vía, Transición deliberada,
Las fronteras rotas, Pensando lo
impensable, ¿Un mundo sin capital?,
Las urbes en la maraña local, Un
buen renacimiento
BREVIARIO
El wntenido, en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Quiénes nos acompañan
INFORMACIÓN PARA LOS AUTORES

lineamientos de wlahoración

SALAZAR

Trayecto~as es ~na_publicación cuatrime_stral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secreta_na . A:ad~m1ca Y de_la Secretana de Extensión y Cultura (vía su Dirección de Publicaciones). Oficinas: Biblioteca Magna
Umvers1tana R~ul Rangel Fnas", ler. ~iso, Ave. Al!onso Rey~ 4000 Nte:, CP 64400, Monterrey, NL, México. Teléfonos. (8) 329-4000 y
~29-4090. F~. ~8)_32~~4000. E-~a11:_ trayectonas@ccr.dsw_anl.mx. Pagina en internet http://www.uanl.mxjpublicaciones/trayecton~s/. Producc1~n. D1recc1on de Publ1cac1ones_~e la UANL. Registros en trámite. No se responde por originales O colaboraciones no solicitados. Los a~culos firmados son responsabilidad de sus autores. Se autoriza la reproducción total O parcial de los contenidos siempre
y cuando se cite la fuente y no sea con fines de lucro.

L

a historia que transcurre, nos aproxima de manera insoslayable a un
acontecimiento extraordinario que es la llegada del nuev~ milenio. Este
momento se realiza en el marco de W1 proceso de cambios y transformaciones profundos que avanzan hacia la constitución de W1 nuevo

orden económico, político y social en el mW1do.
No sólo se verifica la formación de nuevos bloques de hegemonía geopolítica entre las naciones como la Unión Económica Europea, el Tratado de Libre
Comercio de Norteamérica y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático
que se disputan la hegemonía mW1dial; sino que, además, con la reaparición del
liberalismo económico en los ochenta, se han profundizado las diferencias de
desarrollo entre los países ricos y los pobres, destacando en particular el rezago

Trayectorias
Año 1, No. 1
Septiembre-Diciembre 1999

económico cada vez más grande del continente africano.
En este contexto, nuevos acontecimientos se han desarrollado. Entre ellos,
el derrumbe de los países socialistas, la desintegración de la Unión Soviética, la
polarización del fundamentalismo religioso en Medio Oriente y la reaparición de
viejos nacionalismos como lo ocurrido en la antigua Yugoslavia, son muestras de
estas transformaciones múltiples por las que atraviesan actualmente las naciones
en un nuevo espacio conocido como la globalización.
Las transformaciones ocurren también en las estructuras económicas, sociales y políticas en W1 contexto de cambios vertiginosos que rompen los viejos
paradigmas de comprensión del conocimiento y requieren, para la elaboración
de W1 diagnóstico correcto, de nuevas contribuciones teóricas capaces de señalar los caminos alternativos a seguir en la conformación de este nuevo orden internacional que impliquen el m enor costo social para la población en el mundo.
Ciertamente, la introducción de la microelectróniea en los procesos productivos, la aparición del dinero cibernético en el movimiento de capitales especulativos, el papel hegemónico de los recursos hwnanos en la disputa por la
competitividad, el cuestionamiento del Estado del bienestar, el predominio de
una concepción de democracia liberal despojada de los principios de compronúso social, el deterioro ecológico del planeta, la escasez de alimentos para W1
sector cada vez más amplio de lq humanidad, el empobrecimiento del sistema de
valores en los que descansa nuestra moderna civilización, constituyen realidades
que requieren cada vez más de W1a visión integral y totalizadora de nuestro entorno.

2
IllAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, l

1 $EPDEMRRf-DIC!fMBBE 1999

lRAVECJQRIAS

,.

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEM6BE-DJCJEMRRE 1999

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

Frente a tales acontecimientos, los científicos sociales estamos destinados
a desempeñar una función trascendente. Es necesario redoblar los esfuerzos de
reflexión e investigación científica que nos pennitan realizar diagnósticos realistas de la compleja situación social en que vivimos; elaborar paradigmas teóricos
que integren los principios de eficiencia económica con valores éticos, democráticos y sociales que potencien el desarrollo integral del ser humano; fortalecer
la capacidad orgánica intelectual en el mundo con el fin último de elaborar propuestas de prospectiva general que sirvan para orientar los esfuerzos de construcción y fortalecimiento de sociedades plurales y democráticas, con amplio
sentido de compromiso y justicia social y fincadas en modelos de bonanza económica que respeten el desarrollo sustentable del planeta.
Comprometida con lo anterior, la Universidad Autónoma de Nuevo León
en México ha abierto un espacio editorial, Trayectorias, a todos los estudiosos de
las ciencias sociales que deseen incorporarse a los trabajos de consolidación de
una agenda académica sólida, critica y vigorosa, capaz de acompañar con conocimiento y sensibilidad los trayectos de nuestra historia.

Dra.
Directora

4
1'RAYfCTQR!AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SFPTIFMBRE-PICIFMBRF J999

�económic
Perfiles ele la transición económica - - - ~ ~ - - - - - - - - - -----J·- - - - - - - - - - - - - ~ ~ ~ ~ Perfiles ele la transición
México: los desafíos de la integraaón

México: los desafíos de la integración
ESTHELA GUTIÉRREZ

1. LAS ETAPAS DE LA ECONOMÍA
MUNDIAL

A

mérica Latina ha sido un continente fértil en
pensadores que con su obra han contribuido
a la definición de las políticas públicas de los
estados latinoamericanos en el amplio campo

de la economía, la política y los programas de bienestar social De manera particular, la teoría del subdesarrollo, la
CEPAL', y la teoría de la dependencia (Prebisch, 1948;
Frank, 1970; Cardoso y Faletto, 1969; Marini, 1974; Dos
Santos, 1973; Bambirra, 1978), destacaron no solamente
porque permitieron definir programas congruentes con el
desarrollo y el acontecer de las naciones de este subcontinente, sino porque además hicieron valiosas aportaciones
científicas a la teoría del desarrollo de los países centrales2,
en el amplio periodo que abarca las décadas de los años
cuarenta a los setenta.
Los teóricos del subdesarrollo, la CEPAL y de la dependencia coincidieron en la definición de una visión estructuralista de la economía del mundo integrada por dos
bloques de países: las naciones centrales y desarrolladas y
las periféricas y subdesarrolladas. La interacción entre
ambos configuró a lo largo de la historia dos grandes etapas del desarrollo económico en América Latina. En la
primera etapa (1880-1930), la economía latinoamericana
logró su inserción en la economía mundial mediante la exComisión Económica para América Latina creada por las Naciones
Unidas en 1948.
2

Las tesis principales de la teoria estructuralista de la CEPAL y la teoría de la dependencia fueron incorporadas por pensadores de los países desarrollados, como Immanuel Wallerstein, Samir Arnin, Eric

Wolf y Pierre Salama, Albert Hinch, entre olIOS.

6

GARZA

portación de bienes primarios requeridos por los países
desarrollados que estaban impulsando los primeros niveles del desarrollo industrial. La forma particular de inserción de América Latina a la economía mundial generó un
proceso de intercambw desigual de las relaciones comerciales internacionales que requería de una mayor cantidad de
materias primas a cambio de los productos manufacturados. Este condicionamiento estrnctural derivado del funcionamiento de la economía del mundo, generaba un conjunto de relaciones económicas en las que el desarrollo de
las economías latinoamericanas significaba el subdesarrollo (Frank, 1969). Para superar esta forma de inserción en
la economía del mundo, se sostenía (Prebisch, 1948), era
necesario aumentar los niveles de productividad de los países latinoamericanos con el fin de capturar los beneficios
del progreso técnico en la región.
La segunda etapa del desarrollo económico ( 19301980) basado en la sustitución de importaciones mediante el impulso de la industrialización, modificó la inserción del subcontinente en la economía del mundo. Se
mantenía la exportación de materias primas, pero se
sustituía la importación de productos manufacturados
finales por la de insumos y bienes de capital necesarios
para el desarrollo de la industrialización, y se abrían las
fronteras al ingreso del capital extranjero para aquellas
ramas de alto contenido tecnológico. En esta etapa prevalece la tesis de que el desarrollo genera mayores lazos
de dependencia con los países desarrollados (Marini,
1974; Dos Santos, 1973; Cardoso y Faletto, 1969). La
inserción de la economía latinoamericana en esta etapa
se ajustaba a las tendencias de la economía mundial de
los países desarrollados que giraba en tomo a la industrialización orientada a la producción de masas de productos estandarizados típicos del régimen de acumulaTRAYECIORlAS

j AÑO 1, NO, 1 1 SFPDFMBRE-DICIEMBRF 1999

ción fordista3 • En este periodo el proteccionismo constituyó el principio rector de las relaciones comerciales
internacionales y el Estado desempeñó un papel central
en el ámbito de la regulación macroeconómica. En efecto, el desarrollo de los países centrales había generado
un proceso de división internacional del trabajo en el
cual los bienes de capital, electrodomésticos y suntuarios eran producidos en los países centrales, mientras los
niveles simples o fáciles de la industrialización basados
en los bienes salarios eran fabricados en los países periféricos. Así, el desarrollo de la industrialización latinoamericana inició con la etapa del desarrollo de sustitución fácil de importaciones, pero se mantuvo la importación de los productos de bienes de capital, electrodomésticos y suntuarios por un largo periodo hasta principios de los años sesenta.
En esta etapa se sostenía que para superar la condición de dependencia, era necesario impulsar la sustitución
integral del proceso de industrialización avanzando en la
producción no solamente de productos electrodomésticos
y suntuarios, sino principalmente desarrollando la producción de bienes de capital•. Esto, en el plano productivo de la oferta de bienes. En el plano de la circulación, se
requería de una reforma institucional que permitiera incorporar a la población en la participación efectiva del
mercado interno.
Por último, con la crisis del fordismo que obliga a las
grandes corporaciones multinacionales a buscar la colocación de sus productos fuera de sus fronteras territoriales,
podemos sostener que se ha abierto una tercera etapa en el
desarrollo de la economía del mundo. Nuevas tendencias
se van configurando centradas en la modernización productiva, la apertura de los mercados y la supremacía del
capital financiero internacional. Este proceso se genera co3

Para una comprensión del régimen de acumulación fordista véase el
apartado 2 de este artículo.

4

Aqw se manifiesta una profunda divergencia entre la teoria de la
CEPAL y la teoria de la dependencia, pues ésta última señalaba que
la solución requeria de un proceso revolucionario (Marini, 1974).

lRAYECIQRLAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-DlCJEMBRF 1999

mo una tendencia regresiva, pues el proceso virtuoso implicaría la reestructuración y modernización productiva,
nuevas reglas internacionales que rijan la relación económica entre las naciones garantizando el reparto equitativo
del costo de la transición económica mundial y la creación
de un nuevo sistema financiero internacional.

La tercera etapa de desarrollo

económico global se centra en la
modernización productiva) en
mercados abiertos y en la
supremacía del capital
financiero internacional
Ante la opción regresiva que se está configurando,
conocida como globalizaaón ewnómú:a, América Latina
no logra replantear su inserción con cierta autonomía; por
el contrario, pone en marcha una serie de cambios institucionales caracterizados por la apertura comercial, la desregulación estatal y la liberalización financiera de manera
radical. En esta tercera etapa, la tesis que podemos sostener es que América Latina tiene un avance incipiente en el
desarrollo de la modernización industrial y la exportación
de manufacturas, así como una presencia notable en el
campo de la desregulación financiera y la exportación de
capitales, que alimenta el funcionamiento irracional del
sistema financiero internacional vigente.
En suma, quedó definido por estas tres corrientes
de pensamiento que la teoría del desarrollo tiene como objeto definir a la economía mundial como un sistema integrado por el conjunto de las naciones. La tendencia dominante de la acumulación de la economía del mundo
queda determinada por el desarrollo de la economía de los
países centrales. En esta sub-totalidad se constituyen las

7

�Perfiles ele la transición económic

erfile.s ele Ja Jransició_n ec_onóntlca

México: los desajws de la integración

México: los desafíos de la integración

tendencias dominantes de la acumulación mundial, y en
tomo a ella los países periféricos se insertan de manera
precisa en concordancia con su nivel.de desarrollo y competitividad y la especificidad de sus recursos naturales y
humanos. Esa manera particular de inserción de las naciones periféricas es el resultado de un balance entre dos
contradicciones manifiestas: 1. Las restricciones que imponen las tendencias de la acumulación mundial a las naones. 2. Las necesidades de desarrollo endógeno y las
políticas de bienestar social que impulsan los Estados-nación. En fin, la teoria del desarrollo centra su atención en
las políticas públicas que permiten la óptima armonización entre las necesidades de crecimiento y desarrollo sotial de las naciones y las tendencias de la acumulación de
la econonúa mundial.
v •

Como es ampliamente conocido, se ha puesto en
boga el concepto de globalización económica (Boyer, 1997)
para dar cuenta de esta tercera etapa de la econonúa mun:iial. El debate es amplio y contradictorio, pues el concepto de globalización que domina, desde la década de los
ochenta, pregona los pnncipws del mercado como reguladm
por excelencia de las relaciones económicas internacümal.es.
Esta nueva hegemonía del pensamiento económico registra la transición de un paradigma donde los países se organizaban en tomo al proteccionismo y la intervención estatal, otorgando un papel destacado al Estado, hacia un
nuew esquema basado en la apertura comercial, la desregulación y la liberalización financiera que por el contrario
destaca el papel exclusivo del mercado en la regulación macroeconómica. Es el tránsito del keynesianismo al neoliberalismo en el campo de las políticas públicas. El neoliberalismo y su programa económico de apertura internacional
se ha consolidado de tal manera que los principios de libre
circulación de mercancías y de capitales han adquirido su
expresión institucional en los procesos de reformas económicas organizadas por la mayoría de los países del
mundo.

Pacífico termina impactando negativamente los flujos de
capital en la economia mexicana y desencadenando políticas de ajuste que impactan negativamente las políticas de
bienestar social. En la actualidad, el destino de campesinos, jornaleros y demás trabajadores mexicanos puede ser
determinado circunstancialmente por los efectos de acontecimientos en países lejanos que nada tienen qué ver con
sus esfuenos productivos inmediatos. Esta nueva realidad
nombrada globalización es el resultado de una lenta transición que se inició a principios de los años setenta como
resultado del agotamiento del régimen de acumulación
fordista en los países centrales y el rompimiento de los
acuerdos financieros internacionales de Bretton Woods.
Vivimos en el ocaso del régimen de acumulación fordista
y la emergencia de uno nuevo que aún no termina por nacer. Es la etapa de la transición de la econonúa del mundo.

Esta nueva realidad de la econonúa internacional establece relaciones entre los seres humanos de manera totalmente distinta a las décadas pasadas. Por ejemplo, hoy
en día, un cambio brusco en el índice Dow Jones Asia8

111AYECTDR!AS

I AÑO 1, NO. 1 j $EPilfMBRE-PICJFMBRE 1999

2. EL RÉGIMEN DE ACUMULACIÓN
FORD ISTA Y LOS ACUERDOS DE
BRETT ON WOODS
El fordismo se constituyó en los países de alto desarrollo
económico en los años treinta y se fortaleció al amparo de
los acuerdos internacionales de Bretton Woods finnados
en la posguerra en el año de 1944.
Efectivamente, el régimen de acumulación fordista
(Aglietta, 1983; Coriat, 1990; Lipietz, 1985; Boyer, 1986),
se constituyó en los Estados Unidos como solución a la
crisis de 1929, que si bien se manifestó en el ámbito financiero, su causa real radicaba en la disociación entre la
esfera productiva y la esfera de la circulación. Es decir, el
sistema productivo había logrado incrementos notables en
la productividad generando una producción muy por encima de la capacidad de consumo de la población estadounidense. Estos aumentos en la productividad fueron
conquistados mediante la instrumentación generalizada
de los pnncipws de la arganización científica, del trabajo
(Taylor, 1911), que estructuraron el proceso de trabajo
industrial en tomo a la realización de puestos de trabajo fijos, individuales, de tareas simples y repetitivas capaces de
ser medidas por un cronómetro (Coriat, 1990; Montmellin y Pastré, 1984). Ello fue posible gracias al apoyo de la
ingeniería norteamericana que se volcó a diseñar una tecnología industrial rígida pero necesaria para encadenar los
puestos de trabajo fijos e individuales de las lineas de producciim en serie de productos estandarizados -más bien conocido como produccüm de masas- que caracterizaron al
fordismo.
De tal suerte, la productivülad quedó fincada en el
principw de la injl,exi}yi}idad. La maquinaria industrial estaba diseñada para que el trabajador realizara una sola función sin tener capacidad de realizar ninguna otra. Esta
gran revolución de los procesos de trabajo generó aumentos de la productividad notables pero desvinculados de las
convenciones salariales vigentes. En efecto, los convenios
laborales mantenían las mismas características que a principios de siglo. De esta manera los trabajadores quedaron
excluidos del progreso técnico desarrollado por la econoIRAYECTORIA$ 1 AÑO 1, NO, 1 1 SEPDfM6BE-PIGlfM6BE 1999

mía norteamericana durante el primer tercio de este siglo.
La crisis de 1929 fue una llamada de atención pa
ra reflexionar en tomo al futuro del capitalismo. En una
época donde las medidas proteccionistas constituian el_
principio fundamental de las relaciones comerciales internacionales, la única opción de vender era ampliando el

El fordismo se constituyó en los
países de alto desarrollo económico en los años 30 y se fortaleció al amparo de los acuerdos
de Bretton lVóods firmados en
la posguerra
mercado interno. El clima internacional provocado por la
revolución de octubre en 1917 en la Unión Soviética y la
amenaza del socialismo y la propuesta visionaria de Henry
Ford permitieron que una nueva corriente económica impulsada por Keynes fuera cuidadosamente escuchada en
el ocaso de los años veinte.
Keynes sostiene la tesis de que el Estado jugaba un
papel muy importante en la creación de demanda efectiva y que además la banca central tiene la responsabilidad
de garantizar en última instancia el proceso de creación
monetaria del sistema capitalista. En ambos casos el papel
del Estado es crucial.
Bajo estos principios y con la interpretación de que
la depresión de 1929 se originó por una crisis de subconsumo, el gobierno de los Estados Unidos durante el periodo de Franklin D. Roosevelt impulsó grandes reformas
institucionales que no habían tenido precedente alguno en
la historia de los Estados Unidos y que se le conoció como el New Deal, acuerdo también nombrado en el ámbito académico, como el compromiso keynesiano.
9

�Perfiles de la transición econó~ica ..

Perfiles de la transición económica

México: /,os desafios de la int,egracwn

México: /,os desafios de la int,egraci,ón

Dos fueron las reformas institucionales centrales.

La primera consistió en vincular el crecimiento de
los salarios con el crecimiento de la inflación y de la productividad. Esto, reglamentado en la legislación laboral e
instrumentado en los contratos colectivos de trabajo de los
sindicatos, permitió un crecimiento real de los salarios de
los trabajadores creando las bases para armonizar la producción y el consumo de la econonúa norteamericana.
La segunda reforma consistió en la creación del Estado del Bienestar o el Welfare State que garantizaba la
permanencia del trabajador en el mercado de trabajo bajo tres mecanismos: 1) el reconocimiento del derecho al
trabajo y la creación del seguro de desempleo; 2) el reconocimiento del valor monetario de la vida útil del trabajador y la creación del crédito respaldado por su trabajo futuro, y 3) la creación de la seguridad social en el campo del
derecho, en lo relativo a la incapacidad por erúermedad
y/o accidente profesional, la jubilación y el seguro de desempleo (Boyer, 1978).
Este conjunto de reformas transformó la condición

de los trabajadores en el espacio de la economía pues generó un conjunto de mecanismos institucionales que les
permitía el acceso al crédito, la adquisición de vivienda, la
capacidad de consumo de bienes salarios y bienes electro-

venido su cediendo. En efecto, en aquellos años existieron

1. Se aceptaba que los países tuvieran tasas de cam-

En contraposición, la propuesta de White -o sea,
de los Estados Unidos- sostenía que el dólar, convertido en oro, se impusiera como la moneda internacional.
Esto permitía desvincular el límite del crecimiento del

domésticos respaldados por esta nueva forma institucional
tipificada por el fordismo: la capacidad de pago equiva-

bio fijas y se comprometían a sólo permitir, en su
territorio, operaciones de cambio entre su moneda

dinero al crecimiento de la producción del oro, como
venía sucediendo, pero sin hacerlos totalmente indepen-

lente al ingreso monetario total de la vida útil del trabajador. Todas estas medidas institucionales y laborales confi-

y las monedas de los otros países que respeten una
desviación del 1% con relación a su paridad.
2. Se reconocía la conveniencia de abandonar el patrón oro y sustituirlo con una emisión flexible de

guraron una pieza macroeconómica clave conocida como
la norma de consumo fordista. Así producción de masas y
consumo fordista (Aglietta 1983; Boyer 1986) constituyeron los ejes centrales del régimen de acumulación fordista
respaldados por los acuerdos internacionales de Brenon
Woods, en el largo periodo que abarca desde 1930 a 1980.
En este tratado se acordó sustituir el patrón oro, que había
existido durante todo el período del capitalismo donde
prevaleció la hegemonía de Inglaterra5, por el patrón dólar. Situación que permitió transitar hacia un nuevo orden
monetario internacional que reconocía la hegemonía de la
econonúa norteamericana en la posguerra como un hecho incuestionable.
Entre ambos países, Estados Unidos e Inglaterra,
existía la convicción de que el nuevo sistema monetario internacional deberla garantizar que, en las relaciones comerciales entre los países, no se utilizara la devaluación de
sus monedas como instrumentos para ganar mercados
externos y estimular la producción interna, tal como había
5 El patrón oro abarca el amplio periodo de 1850 a 1944. En una primera fase el oro fue un instrwnento de atesoramiento y sirvió de
equivalente general en las ttansacciones comerciales y financieras.
Dado que el Reino Unido dirigió la primera revolución industrial, el
llamado palron oro fue en realidad un sistema de patrón esterüna, particularmente desde 1950 hasta 1929. Con la decadencia de la economía inglesa y la emergencia de la hegemonía de la economía de los
&amp;tados Unidos que queda evidenciada en la Segunda Guerra
Mundial, entra en crisis el patrón oro-esterlina y surge un nuevo
patrón monetaria internacional: El patrón dólar. (Aglietta 1986,
Paniagua y Arriaga 1995).

entre los países dos amplios acuerdos:

medios de pago.
Sin embargo, estos acuerdos fundamentales yacían
en concepciones radicalmente distintas sobre la construcción del nuevo sistema monetario internacional. La propuesta de Keynes, o sea de Inglaterra, sostenía la necesidad de crear una moneda internacional cuya gestión seria
desplegada por una institución financiera internacional
que desempeñara la función de una banca internacional
capaz de coordinar el endeudamiento de los países y compartir la carga del mismo entre los países deficitarios y excedentarios con el fin de regular las nuevas tendencias de
la acumulación mundial. Su propuesta era crear una Cámara de Compensación Mundial que reuniera a los bancos centrales, es decir, una banca supranacwnal, que emitiera su propia moneda para fungir como divisa internacional (o de unidad de cuenta) para cada una de las monedas nacionales. Esta moneda internacional estarla totalmente desligada del oro.
Desde esta perspectiva, no solamente estarían en
desequilibrio los países que acumulan déficits, sino también los países que acumulan excedentes. El papel de esta Cámara seria impulsar la firma de convenios para que
los países con excedentes impulsaran la expansión económica tanto interna como en otros países con el fin de
equilibrar su balanza de pagos. De esta forma el equilibrio
monetario internacional no recaería exclusivamente en
los países deficitarios obligados por el contrario a reducir
su actividad económica para restaurar el equilibrio de su
balanza de pagos (Agliena, 1985, Paniagua y Arriaga,

1RAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPDEMBRE-PICJEMBRE J999

lRAYECJDRIAS

crear una especie de banca
supranacional que emitiera su
propia moneda para fungir
como divisa internacional) al
mawen del patrón oro
dientes. Para ello se crearía un fondo que recibiría recursos en oro o en divisas y cuya función sería distribuir
dichos recursos según las urgencias de los países deficitarios. Éstos deberían buscar el equilibrio financiero al
interior de sus econonúas y asumir con políticas de estabilización interna los problemas del endeudamiento.
En los acuerdos de Brenon Woods quedaba reglamentado que el país que asumiera el compromiso internacional de garantizar la conversión de su divisa en oro,
quedaría liberado de intervenir en los ajustes del mercado de divisas para garantizar el equilibrio de las tasas de
cambio fijas.
Dado que el Reino Unido había perdido su liderazgo económico internacional y los Estados Unidos
habían emergido como el país más poderoso en la posguerra, la propuesta de White fue la que finalmente sirvió para constituir el tratado internacional que regularía el sistema financiero internacional y que fue firmado en esa famosa corúerencia de Bretton Woods en
1944.

1985).

10

La propuesta de J(eynes era

I AÑO 1, NO 1 1 SEPDEMBBE·DJCJEMBRE 3999

11

�Perfiles ele la transición económica

Perfiles ele la transición económica

México: /,os desafios de la integración

3. LA CRISIS DE L FORDISMO Y EL
ABANDONO DE LOS ACUERDOS DE
,.....__ _ _ _ BRETTON WOODS

La crisis del fordismo aparece a principios de los años setenta provocado por la emergencia de los procesos de reestructuración productiva, el cuestionamiento del Estado
del Bienestar, la sustitución de las tasas de cambio fijas por
J sistema de flotación y agudizados por el rompimiento
de los acuerdos de Bretton Woods (Boyer y Durand,
1993; Bowels, Gordon y Weisskopf, 1986; Durand, 1993;
Piore el Sabe!, 1989).
Justamente, mucho se ha hablado de la crisis del régimen de acumulación fordista para definir la profunda
crisis económica que ha caracterizado la econonúa mundial desde mediados de la década de los años setenta.
El sólido American ~ of life de la econonúa norteamericana, que había centrado su éxito econórrúco sobre
~¡ principio de la inflexibilidad en los procesos productivos, empezó a manifestar los lirrútes de su desarrollo a

El proceso de trabajo taylorista
y la norma de consumo fordista)
o sea el régimen de acumulación
fordista) adquirieron rango
universal tanto en los países
centrales como en los periféricos
principios de los años setenta. Como lo mencionamos anteriormente, durante los años de oro -1930 a 1970- de la
econonúa del mundo, la prosperidad había descansado
sobre el principw de la injlexíbilidad. Los sistemas tecnológicos estaban diseñados por la gerencia industrial para que
los trabajadores efectuaran labores simples, individuales y

12

México: /,os desafios de la integracwn

repetitivas. La separación entre el trabajo manual y el trabajo intelectual alcanzó así su máxima expresión: the one best
~ propuesta por Frederick Taylor (1911 ), capaz de ser
medida por un cronómetro (Coriat, 1984; Montmellin y
Patré, 1984) se convirtió en el principio fundamental de
las relaciones industriales de la economía norteamericana
y después se generalizó al resto del mundo. Efectivamente,
el proceso de trabajo tay/,orista y la norma de consumo Jordista, o sea el régimen de acumuf.acwn fordista, adquirieron

rango umversal tanto en los países centrales como en los
periféricos y caracterizaron las tendencias hegemónicas de
la econonúa del mundo desde los años treinta hasta finales de los años setenta.
Sin embargo, a mediados de los años setenta fue cada vez más evidente que el desarrollo de la productividad
y de la prosperidad no podía seguir fincada bajo el principio de la inflexibilidad. El sistema productivo fordtaylorista6en los Estados Unidos entraba en su fase de agotamíento. Ya no era posible alargar aún más las líneas kilométricas de producción fordtaylorista, situación que apuntaba
al agotamíento técnico del crecimíento de la productividad. Pero tampoco era posible vender más en un mercado interno saturado, situación que cuestionaba el proteccionismo comercial. Así inflexibilidad y proteccionismo
quedaban ampliamente cuestionados por el desarrollo histórico en los países centrales. En el mundo cambiante de
las relaciones capitalistas en esos años todo apuntaba a
que las viejas formas de regulación prevalecientes entrarían en un proceso de ajustes y presiones donde las econonúas tenían que flexibilizarse y liberalizar sus reglamentaciones en aras de una eficiente adaptación a los nuevos entornos macroeconórrúcos vigentes. La injlexibilidad de los
sistemas productivos creados por el taylorismo y su agotamíento como fuente del crecimíento de la productividad
6

El sistema prcxiuctivo fordtaylorisra integra la concepción organizativa del proceso de trabajo en la fábrica inspirada por FrederickTaylor y la concepción fordista del salario inspirada por Henry Ford e
instirucionalizada por el New Deal de Roosevelt como sustento fundamental en la creación de una norma de consumo que desarrollara
y expandiera el mercado interno de la economía norteamericana.

lRAVECTOR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 $EPDEMBRE·DlCIEMBRE 1999

estaba siendo desplazada por una
concepción tecnológica alternativa:
los equipos jlexihles sustentados en la
microelectrónica (Boyer, 1986; Coriat, 1990). Surgen así nuevos sistemas de máquinas de control numérico, los equipos computarizados con
diseño y fabricación integrados y los
robots.

La crítica al fordtaylorismo tiene
su origen histórico, en los Estados
Unidos, desde finales de los cuarenta.
Destacados científicos norteamericanos de la econonúa del trabajo empezaron a señalar que la principal limitante de los sistemas productivos fordtayloristas consistía en excluir al trabajador como un ente pensante en el
proceso de trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards Deming (1980), quien en su
país fue 'WX clamantis in deserto, pero
fue seriamente escuchado en el Japón.
Un año después de su primer visita, en
1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería
Japonesa (JUSE) decidió convertirse,
con el apoyo de la industria nipona, en
un Centro de Investigación para el
Control de Calidad. El trabajador no se equivoca, son los
sistemas que no funcionan ~ostenía Deming aludiendo a
los pesados y aletargados sistemas productivos fordtayloristas. Para crear sistemas que funcionen con "cero error"
de fabricación, es necesario establecer el sistema de control
estadístico de proceso que exige la incorporación del trabajador como un ente pensante en el mundo del trabajo. Sin
este principio rector era imposible establecer el sistema de
c.alidad total propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en
Japón, en los años cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como por ejemplo el de las
industrias Sony (Reingold y Shimomura, 1987) y Toyota
lRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-DlCIEMBRE 1999

(Ohno, 1989). Los resultados fueron notables. En diez
años Japón había sentado las bases de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación de productos de muy alta calidad que -a principios de la década de
los años setenta- invadieron el mercado mundial. ÚJs es-

tándares internacumales de productividad se hahian transformado y la crisis del régimen de acumuf.acwn fordista quedaba
en evidencia (Boyer y Durand, 1993).
Este liderazgo industrial de los empresarios japoneses colectivizó el pensarrúento empresarial y su filosofia se
ha diseminado por todo el mundo del trabajo. Sin lugar a
dudas, fue Ohno, uno los gerentes industriales más creativos en el Japón, quien llevó el principio del involucra-

13

�Perfiles ele la transición económic

Perfiles ele la transición económica
México: ws desafíos de la inregracüm

crisis del petróleo en 1973 que propi-

Las ventajas para los Estados Unidos fueron muy

tácitamente se acordó la devaluación de las monedas eu-

intelectual como contenido del traba-

ció el abandono del sistema de tasas

jo a su expresión más acabada. El sis-

de cambio fijas por un sistema variable, flotante, entre los países, con el

grandes en el contexto de las relaciones económicas internacionales. Se constituía un país cuya moneda doméstica

chos países en el periodo de reconstrucción de la posgue-

se convertía en divisa internacional, en unidad de cuenta

rompimiento de los acuerdos de

entre todos los países con una autonorrúa total respecto a

México como sistema justo a tiempo
" ... constituyó la innovación organiza-

Bretton Woods y por último el cuestionamiento radical del Estado del

la emisión, la paridad y la circulación de los dólares norteamericanos.

res la onza en el mundo. Esta situación de por sí delicada

cional más original de la segunda mi-

Bienestar, pivote de la regulación ma-

Esta posibilidad se hizo realidad gracias al contexto

se complica con la emergencia del mercado del eurodólar

;ad de este siglo" (Coriat, 1993), colo--

croeconómica del fordismo.

internacional derivado de la posguerra. Europa había que-

(Aglietta,1986; Cartapanis, 1996; Kebabdjian, 1994;
Chesnais, 1996).

miento del trabajador y del ejercicio

tema kanhan, eje central del modelo
productivo japonés, más conocido en

ropeas con el fin de apoyar el desarrollo industrial de dirra, generándose de esta manera un déficit comercial en
los Estados Unidos. De suerte tal que, a finales de la década de los sesenta, había más dólares que oro a 35 dóla-

cando como condición de su funcio-

Efectivamente, el abandono uni-

dado destruida, el mundo había quedado polarizado por

namiento el involucramiento, la inteli-

lateral de los acuerdos de Bretton

el bloque de los países socialistas hegemonizadas por la

El mercado del eurodólar significa, simplemente, la

gencia, la calificación y la polivalencia
1el trabajador en los procesos produc-

Woods por los Estados Unidos fue el
resultado de una severa contradicción

Unión Soviética, por un lado, y por el otro, por el bloque

inversión en dólares fuera de los Estados Unidos. Este

de los países capitalistas con los Estados Unidos como lí-

mercado, que surgió a mediados de los años sesenta, pu-

tivos. Si bien la propuesta organizacio--

con la que nacieron dichos acuerdos.

der y garante de "la democracia, la libertad y los derechos

do constituirse debido a que los países del mundo llegaron

nal de Ohno fue llevada a su perfec-

Por un lado, se pretendía independizar

del hom bre". Aparecieron los años de la Guerra Fria, y

ción en Toyota del Japón, esto no sig-

el crecimiento de la moneda del creci-

ante esta polaridad, la reconstrucción de Europa consti-

a acumular sus reservas internacionales en oro y sobre todo en dólares. En poco tiempo se percataron que otorgar

nifica que todas las empresas japonesas trabajen con el sistema "justo a

miento de la producción del oro. Esta

tuía un aspecto de seguridad nacional para los Estados

préstamos en dólares constituía una transacción financie-

urgencia se derivaba de las nuevas

Unidos. Enormes recursos financieros en donativos, préstamos y transferencia tecnológica caracterizaron el Plan

ra importante por las ganancias que esta operación significaba. En Europa se ofrecían tasas de interés más atracti-

M arshall con el fin de conformar una barrera económica
sólida entre Europa Occidental y los

vas que en los Estados Unidos y muchos países, incluyen-

iempo". Ni siquiera lo hacen todas las
industrias automotrices. Sin embargo,
Benjamin Coriat tiene razón al hablar
de1 ohnismo como una aportación universal porque, lústóricamente, surgió una empresa exitosa, sólida y competitiva
- Toyota- que desarrolló de la manera más acabada una
alternativa tecnológica, organizacional y laboral al fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta
.siendo incorporado por muchas empresas en el mundo.
Finalmente, el ohnismo es la construcción alterna/,iva de la di-

condiciones de la acumulación que se
estaban desarrollando en el naciente
régimen de acumulación fordista, el
cual requeria de la existencia de la moneda-crédito para

p aíses socialistas de la Europa

poder desarrollar la norma de cons~o y el funcionamiento del Estado del Bienestar sintetizados en el New

Oriental. Además, se destinaron recursos importantes en la construcción

Deal norteamericano. El resultado fue la producción de
masas, en gran escala, que sobrepasaba en mucho las con-

de las bases militares norteamericanas
en territorio europeo para garantizar

diciones de la producción del oro. De ahí la necesidad de

la seguridad nacional de dichas nacio-

desvincular la emisión del dinero de la producción del oro

nes ante la eventual amenaza de blo-

productiva que se desprendieron de la critica al fordtaylo--

que con justeza se reclamaba. Sin embargo, las condiciones
de la posguerra y los acuerdos firmados en Bretton Woods,

que de países socialistas. ¿De dónde
surgieron tantos recursos para seme-

rismo originadas en los Estados Unidos pero que fueron

desechando la propuesta de Keynes, condujeron en los he-

jante cruzada internacional? En pri-

concretadas en elJapón. Esta oferta productiva, social y de

chos a reforzar la vinculación del dinero con el oro cuando
en 1947, el gobierno de los Estados Unidos se comprome-

mer lugar, surgieron de la emisión

tió a convertir una onza de oro por 35 dólares a todo ban-

süiencia fordta:ylorista, pues creó formas de organización

desarrollo está conquistando al mundo industrial. La aplicación del modelo japonés depende de múltiples media-

monetaria de los Estados Unidos que

ciones según los países, las regiones, las tradiciones y la
cultura, pero sin lugar a dudas sienta las bases técnicas de

co central que lo demandara. De esta manera no sólo

lo colocaba en una situación privilegiada de tener el poder de emitir una

Estados Unidos se liberó del compromiso de intervenir pa-

divisa internacional que era su propia

superación orgánica del régimen de acumulación fordista.

ra garantizar la tasa de cambio fija de su moneda frente a

Consecuentemente, recesión e inflación empezaron
a aparecer en la econorrúa del mundo que se había carac-

otras divisas, sino además, logró que se consolidara el pa-

moneda. Este privilegio no lo tenia
ningún país en el mundo. En segundo

trón dólar en el sistema monetario internacional que ca-

lugar, hubo otra emisión monetaria

racterizaría el desarrollo de la econorrúa del mundo hasta
nuestros días.

destinada a financiar el déficit comercial norteamericano pactadn. Es decir,

terizado por el crecimiento y la estabilidad de precios
(Boyer y Mistral, 1988). Esta situación se potenció con la

14

TRAYECJORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPIJFMBRE-PICJEMBRE 3999

La expansión

incontrolable del
mercado del
eurodólar profundizó
aún más la brecha
entre la emisión
monetaria del dólar
y la producción del
oro

1RAYECTORIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMRRE-PICIFMBRE J999

do a la Unión Soviética, depositaron
dólares en los bancos europeos. El
crecimiento de la masa monetaria de
los eurodólares tomó su propio curso
que ya no mantenia ninguna relación
con las políticas monetarias del banco
central estadounidense. Incluso, los
Estados Unidos empezaron a participar también en dicho mercado ofreciendo tasas de interés competitivas
con las tasas europeas. La expansión
incontrolable del mercado del eurodólar profundizó aún más la brecha entre la emisión monetaria del dólar y la
producción del oro. En suma, los
Estados Unidos estaban comprometidos a convertir dólares en oro cuando
existía un volumen importante de
préstamos en su divisa de los cuales
dicho país no obtenia ningún beneficio ni tampoco era responsable. Esta

15

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica
México: "los desajws de ki integración

-----------,

entre ellos, los países periféricos, particularmente América

oliberalismo ampliamente defendido por Milton Fried-

Latina.7 Esta sobre-oferta de liquidez, aunada al impacto
que el aumento de los precios del petróleo tuvo sobre la in-

man y los Chicago Boys. El principio rector debería de ser
el mercado; los instrumentos para alcanzarlo, la desregu-

flación, rompieron los ya frágiles acuerdos de Bretton
Woods sobre las tasas de cambio fijas y se recurrió a la flotación de las monedas en la economía mundial. La inflexibilidad también quedaba derrotada en el campo financiero.

lación, flexibilización y la apertura comercial en su sentido
más amplio y generalizado.

4. LA TRA NSICIÓN: GLOBALIZACIÓN
Y HEGEM ONÍA DEL CAPITAL
FINANCIE RO

Efectivamente, en el año de 1979, Paul Volcker, Secretario del Tesoro de la Reserva Federal, aplica los principios neohberales en la definición de la política monetaria de
los Estados Unidos, cuyo resultado principal fue el aumento de las tasas de interés, seguido de reformas que condujeron a la apertura de los mercados financieros y la desreglamentación de los mercados voluntarios de capital. En esta
etapa, Inglaterra con MargaretThatcher a la cabeza, fue el

En la segunda mitad de los años setenta se definieron las

estrategias económicas a seguir para superar la crisis del
fordismo. En el campo de la producción el camino ya estaba trazado por el Japón y su innovador sistema productivo basado en los equipos flexibles, la polivalencia, la cali-

nueva realidad estaba erosionando las bases de los acuerdos de BrettonWoods.
Efectivamente, cuando en el año de 1971 el presidente francés Charles de Gaulle envía un barco de la marina francesa con un cargamento de dólares exigiéndole a
los Estados Unidos su conversión en oro, quedaba evidenciada una conocida realidad (Williamson 1977). Esta
fue la última conversión del dólar en oro que se realizó y
en agosto de 1971 los Estados Unidos tomaron la decisión
unilateral de suspender la convernbilidad del dólar en oro.
Es decir, los Estados Unidos unilateralmente abandonaron los acuerdos de Bretton Woods.
En teoría, esta situación debería haber provocado

16

una reacción fuerte de los países signatarios de la
Conferencia de Bretton Woods que culminara en un
acuerdo que reglamentara las nuevas condiciones del sistema monetario internacional. Esto no sucedió. Dos años
después, cuando la OPEP decide aumentar los precios del
petróleo en 1973, se profundizan los problemas financieros. Esta agudización se originó porque el aumento de los
precios del petróleo implicó que una parte importante de
los ingresos a escala mundial fueron canalizados hacia los

dad y el sistema kanban. Dos grandes problemas quedaban por resolver: en el campo institucional, se necesitaba
replantear la función del Estado del Bienestar en un contexto de economía abierta y en el campo financiero sustituir los acuerdos de Bretton Woods creando una institución financiera, es decir, una banca internacional, capaz de
regular las transacciones financieras internacionales.
Sin embargo, en esta coyuntura, entre 197 4 y 1978
las tendencias politicas, y en cierta medida académicas, en
los Estados Unidos e Inglaterra se habían inclinado hacia
una fuerte critica al keynesianismo, la regulación macroeconómica institucional y un rechazo a la existencia del
Estado del Bienestar. Se sosterua que el keynesianismo había quedado derrotado por la historia y apareció lo que conocemos como el resurgimiento de los principios del ne7 Es en esta coyuntura donde se encuentra la génesis de la conocida
crisis del endeudamienuJ externo de los paises de la América Latina.

país que acompañó a los Estados Unidos en este proceso
creándose el mercado financiero anglosajón que arrastró
paulatinamente al resto del mundo a su mismo esquema.
El principio económico keynesiano de subordinar la
tasa de interés a la tasa de ganancia productiva, quedó totalmente abandonado; a partir de entonces los negocios se
vieron obligados a participar en los mercados financieros
para compensar las pérdidas derivadas de un sistema económico mundial donde las tasas de interés y las operaciones financieras son más redituables que las actividades
productivas (Bowels, Gordon, Weisskopf, 1986 ) .

países árabes. Estos a su vez, por falta de opciones de inversión en sus respectivos países, colocaron sus dólares y
demás divisas en los bancos europeos creando un exceso
de liquidez que buscaba ávidamente a nuevos prestatarios,
TRAYECTORIAS j AÑO 1, NO. 1 1 SEPJJEMBRE·PICJEMBRE 1999

El principio rector debería ser
el mercado)· los instrumentos
para alcanzarlo) la desregulación) jlexibilización y la apertura comercial en su sentido
más amplio ygeneralizado

¿Cómo pudo suceder esto? Pues bien, al mercado
del eurodólar, una vez legitimada la liberalización y desreIllAYECTORIAS

I AÑO 1, No, l I SfPDEMBRE·PIClfMBRE 1999

17

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: /,os desajws de la integración

México: /,os desajws de la integración

gulación financiera entre 1979-1983, se sumaron las actividades financieras de los grandes fondos de pensiones.
Es importante resaltar que cuando el régimen de
acumulación fordista entra en crisis, le siguen años de recesión con inflación, impactando los ingresos de los fondos (cayó el empleo y la inflación erosionaba los ahorros).

Ante la necesidad de competir
por el acceso de recurso5y las
economías eme1lfentes ofertan
instrumentosfinancieros pagando tasas de interés más
altas que los países centrales
Consecuentemente, los fondos de pensüm estaban en búsqueda de opciones que les permitieran aumentar sus ingresos y poder estar en condiciones de cumplir con las
obligaciones de salarios y prestaciones sociales previamente adquiridas.
Los fondos de pensüm son los ahorros acumulados de
cotizaciones de salario y prestaciones que se desarrollaron
cobijados por el fordismo y el Estado del Bienestar. Las
cotizaciones de patrones y empleados destinados a respaldar el seguro del desempleo, las incapacidades, los créditos y las jubilaciones, fueron depositadas en instituciones
llamadas de pensión; pero cuando el monto traspasaba
cierto nivel, los fondos de pensión se transformaron en
instituciones n o bancarias o financieras.
Paralelamente surgieron los fondos múltiples, integrados por dos realidades principalmente: 1. Las empresas
fordtayloristas, en crisis de sus sistemas productivos, requerían de enormes sumas de capital para reestructurarse
y modernizarse. ¿De d ónde obtendrían semejantes recursos? La hberalización y desregulación de los mercados vo-

18

luntarios de capitales, les permitieron colocar instrumentos
de deuda mediante bonos, pagarés, etcétera, en los mercados internacionales. Es decir, surgieron los instrumentos
de deuda privada de empresas y corporaciones. 2. Junto a
este fenómeno, los Estados nacionales, endeudados por
sus déficits de las finanzas públicas y comerciales, encontraron a su vez las condiciones propicias para refinanciarse mediante instrumentos financieros de deuda pública
colocados también en los mercados voluntarios de capital.
Cuando se inicia la hberalización y desregulación financiera, los fondos de pensión se constituyeron en los principales clientes de este proceso. Así, en los Estados Unidos e
Inglaterra, entre 1980--1994, el 480/4 de los activos financieros provenían de los fondos de pensión, el 19% de fondos múl-

tiples (instrumentos de deuda pública, instrumentos de deuda privada y acciones de la bolsa), el 19% de asegura.duras, el
12% de bancos y el 2% de fundaciones (Chesnais, 1996).

siones que, en el momento de sospecha de riesgo se retiran
llevándose parte substancial de los ahorros de dichas naciones y dejando los estragos de las crisis recurrentes. Así sucedió en México en 1994, en los países del sudeste asiático
en 1997, en Rusia y Brasil en el segundo semestre de 1998.
Este proceso de liberalización y desregulación financiera ha permitido la hegemonía del capital financiero

ras internacionales, fenómeno conocido como las

sobre el capital productivo (Bluestone y Harrison, 1990 y
1992;Aglietta, 199;Boyer, 1997; Cartapanis, 1996)) ma-

Hay dos modelos de integración
económica: el liberal y el intervencionista. Optar por uno u
otro paradigma está relacionado con la opción de política
económica que se va a elegir

nifestado en los siguientes indicadores de los países de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el periodo de 1980-1992):
1. Tasa de crecimiento de la formación bruta del
capital fijo = 2.3%
2. Tasa de crecimiento de los activos financieros =
6%

Como podemos constatar, el perfil de las instituciones financieras no bancarias son los actores principales de
la globalización financiera. Ésta n os remite a la intercone-

Y ha creado un espacio financiero internacional, de condiciones totales de autonomía, con las siguientes caracte-

xión que se da entre los sistemas monetarios y los m ercados financieros nacionales que han resultado de las medidas de liberalización y desreglamentacióQ financiera adoptadas por los Estados Unidos e Inglaterra entre 1979-1983
y por los demás países desarrollados años después. Las
economías periféricas se suman a este proceso a finales de
los años ochenta. En 1992 prácticamente todos los países
con recursos financieros básicos estaban en la misma frecuencia internacional.
Efectivamente, las naciones periféricas o subdesarrolladas se han integrado a esta etapa de la economía del
mundo bajo la modalidad de j)aÍSes emergentes. Justamente,
ante la necesidad de competir por el acceso de recursos, las
economías emergentes ofertan instrumentos financieros
pagando tasas de interés más altas (en ciertos casos duplican) que los países centrales o desarrollados. Así, los fondos de pensión, los fondos múltiples, las aseguradoras y demás instituciones bancarias han realizado inversiones en cartera en las naciones emergentes, creando mercados financieros ficticios, que superan en mucho las condiciones rea-

ósticas:

les de sus activos, logrando altos rendimientos en sus inverTRAYECTORIA$ 1 AÑO 1, NO, 1

j

SEPDFMBRE-PICIEMBRE 1999

operaciones del dinero cilJernético.
4. La vulnerabilidad de los países emergentes, parte de la economía del mundo, que se encuentra mayormente expuesta a los golpes especulativos de los
países desarrollados.

Frente a esta realidad, donde las tendencias genera1. Fuertemente jerarquizado. Los Estados Unidos
dominan al resto.
2. Carente de instancia de supervisión.
3. La unidad del mercado queda en manos de los
operadores financieros.
4. Los operadores financieros dependen de los gestores de los fondos de pensión, de los fondos múltiples y de las aseguradoras.

les de la economía del mundo se encuentran inmersas en
una profunda contradicción consumada por la supremacía del capital financiero que bloquea el desarrollo del capital productivo y, ante la ausencia de una regulación macroeconómica de las naciones y del espacio internacional
que tenga la capacidad de conducir la transición de la economía mundial, se plantea el debate sobre ¿qué forma de
integración es la más conveniente para los países periférico y para México en lo particular?

Esta realidad, en el ámbito macroeconómico significa:

l. La autonomización de lo financiero, pero también de las autoridades monetarias nacionales.
2. El poder real e inusual que adquieren los operadores financieros, quienes deciden en qué países
participar y cuáles quedan excluidos. Lo mismo
ocurre con las empresas.
3. El efecto contagÚJ que se verifica gracias a la informatización avanzada de las operaciones financielRAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDFMBRE·DICIEMBRE 1999

5. LA INSERCIÓN DE MÉXICO EN LA
ECONOMÍA MUNDIAL: ¿QUÉ MODELO
DE INTEGRACIÓN?
Existen dos modelos de integración económica, el liberal
y el intervencionista (Salama, 1998). Optar por uno u otro
paradigma está relacionado con la opción de política económica que se va a elegir. Cuando se escoge privilegiar el

19

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición e conómica

México: los desafios de la integraciim

México: los desafios de la integraciim

INGRESOS DE lA POBlACION ECONOMICAMENTEACTIVA*
MEXICO, 1996 (Miles de personas)
38%
dela

ln@'eso en Tantos

PEA

de Salario Mínimo

P.E.A.
#

70%

Desempleados
Sin Ingreso
Menos de 1 S.M.

dela

PEA

De 1 a 2 S.M.
De 2 a 3 S.M.
De 3 a 5 S.M.
De 5 a 10 S.M.
Más De 10 S.M.

lOTAL

Pesos

Estas tendencias han impactado la estratificación social de

años. Sin embargo, este modelo económico tuvo como ba-

la población generando un agudo proceso de precarización del trabajo y empobrecimiento de la población.

se un proceso inequitativo de la distribución del ingreso,

ln@'eso Máximo Diario
%

mente, el ingreso per cápita se estancó a lo largo de esos 15

Dólar**

1,576

4

0.00

0.00

5,119

15

0.00

0.00

6,812

19

24.30

3.10

11,028

32

48.60

6.20

5,083

15

72.90

9.30

3,317

9

121.50

15.50

1,753

5

243.00

31.00

673

2

35,361

100

Más de 243.00 Más de 31.00

Si analizamos la situación de los sectores económi-

concentrándose los frutos del crecimiento económico en el
100/4 de la población de más altos ingresos. Así, entre los

cos observamos que, desde una perspectiva global, se han

años 1983-1994 el 10% de los hogares más ricos se apro-

debilitado. En efecto, en agricultura la tasa de crecimiento

piaron del 6% del total de los ingresos, lo que representó
una disminución de 5% en la parte del ingreso correspondiente a los hogares del estrato medio y un 1% perdieron
los hogares más pobres (Fujii, 1997). Abundan estadísticas
publicadas por el INEGP que verifican el deterioro social
durante estos años. Por ejemplo, la población ocupada remunerada que representaba el 92% de la población económicamente activa en 1980, se redujo al 81 % en 1996, o lo
que es lo mism o, la población desempleada y que trabaja
sin percibir remuneración aumentó del 6% al 19% en el
mismo periodo. Lo mismo sucedió con los ingresos salaria-

*Excill)e No Especificados (1,222) •• Tasa de Cambio en 1996: 7.85

les. El salario minimo entre 1983-1997 perdió el 60% de su

fuente: Encuesta Nacional de Empleo Urbano 1996.

poder adquisitivo impactando hacia la baja los distintos
rangos de la jerarquía de los salarios contractuales.
Si a la población ocupada la desglosamos según su

crecinúento de las exportaciones y la liberalización financiera, por encima del fortalecinúento del desarrollo endógeno y la ampliación del mercado interno, se está eligiendo el modelo de integraciim liberal o simple zona de hbre
cambio. Lo contrario, implicaría escoger un modelo de integración intervencionista configurando un Mercado Común en el cual se incluiría el rol del Estado en el ámbito
económico y social, cierto proteccionismo selectivo, temporal y gradual, adaptando la econonúa a aquellas condiciones externas que sean juzgadas como las más favorables.

En México, prevaleció la idea de que la liberalización comercial y financiera debería de ser:

Global, es decir debería incluir a todos los sectores.
Implant.arse lo más rápidn posible, " ... para vencer la
resistencia que pudieran oponer los grupos de
productores ineficientes (...) y cuyos intereses
van a ser afectados por las medidas".

20

ción a la economía mundial" (Aspe, 1993: 140141).

rango de ingreso, observamos que existe un estrato importante de la población ocupada, el 19%,, que percibe
menos de un salario minimo. No es dificil entender que,

Ciertamente, la política neoliberal instrumentada en

quienes ganan menos de un salario mínimo en México, se

México desde 1983 bajo estos principios condujo a la
puesta en práctica de una opcwn radical de integraciim liberal. Este radicalismo hizo coincidir, en un mismo tiempo,

encuentran en el submundo de la economía informal, son

la liberalización comercial, la desregulación financiera, la
privatización y las políticas de ajuste (Gutiérrez Garza,
1999a). Mientras que en los países centrales la liberaliza-

empleos aparentes pues no es posible vivir con menos de
24.30 pesos diarios (3.00 dólares diarios) en el año de
1996. Si agrupamos a la población desempleada, a la po-

del PIB agrícola fue de 1.0% promedio anual entre 1983-

blación que trabaja sin percibir ingresos y a la población

1997. Si bien este estancamiento afectó de manera distin-

ocupada que percibe menos de un salario mínimo legal,

ta la producción de una variedad de productos -aunque

ción comercial y financiera tuvieron una distancia de diez
años o más y sin que se aplicaran políticas de ajuste, en

suman 38% de la PEA, indicador preciso del retroceso so-

algunos presentaban un fuerte dinamismo, como lo seña-

cial del m ercado laboral y el fracaso de la política de em-

México todo se hizo al mismo tiempo.
Una somera evaluación de la realidad económica en

pleo en estos años (Cuadro 1) (Gutiérrez Garza, 1999b).

la Pérez Valtier9- el resultado global ha tenido un impacto
negativo en la balanza comercial cuyo déficit pasó de -655

los últimos 15 años nos permite conocer los resultados de
esta opción hberal de integración de México en la econo-

8 Instiruto Nacional de Estadística, Geografia e Informática.

9

Véase su articulo en esta revista.

mía mundial. En efecto, en México el crecimiento del pro-

ducto interno bruto (PIB) fue del 2.1% promedio anual

Unílateral, porque " ... representa en la práctica un

entre 1983-1997, prácticamente igual, 2.04%, que el creci-

prerrequisito para poder avanzar en la integra-

miento de la población en dicho periodo. ConsecuenteIRAYEClORlAS

I AÑO 1, NO, l I SfPUEMBRE-DICIEMBRE 1999

IBAYECTORlAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBRE 1999

21

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica
México: ws desafios de 'fa int,egración

millones de dólares en 1983 a -1,148.8 en 1996.

La manufactura, por el contrario, es el sector que ha
tenido el desempeño económico más sólido bajo la estrategia neoliberal, con un crecimiento promedio anual del
"3% del PIB industrial entre 1983-1998 destacando su papel exportador, cuyo crecimiento, incluyendo a la maqui-

El modelo intervencionista
significa reconocer el rol activo
del Btado) cierto proteccionismo selectivo y dificultad
para adaptar la economía a
las condiciones externas

total. Otro estudio señala que el grado de integración nacio-

e inoperante, representa el 75% del total de depósitos cap-

1. Es urgente retomar el camino del crecimiento

nal en la manufactura pasó del 91% en 1983 al 39% en

tados por la banca comercial que asciende a 745,512 mi-

sostenido, el desarrollo sectorial integral y el mejoramien-

1994 (Vázquez, 1995). De esta forma la manufactura en

llones de pesos. Si sumarnos el monto del rescate del

to de los niveles de bienestar social.

M éxico cedió el 15% de su mercado interno en dichos

Fobaproa y la cartera vencida, el dato que nos ofrece el

2. El mercado carece de visión estratégica de la nación. Por ello, la participación del Estado es esencial en el

años a los productores extranjeros.
Por último, el sector financiero se encuentra en una
situación aún más critica como resultado de la reforma financiera de 1989-1990 impulsada por el gobierno. Esta
reforma permitió que desregulacwn financiera y privatización bancaria coincidieran en el tiempo, agregando un

INEGI es más que preocupante, pues suma la cantidad
de 711 mil millones de pesos, es decir el 95% del total de
depósitos que tiene la banca com ercial en México (Banco
de México, 1998).
Bajo estas condiciones el país no cuenta ya con un
sistema financiero con capacidad y competencia para

componen te de riesgo muy grande al éxito mismo de la

apoyar a los diferentes sectores productivos de la sociedad,

reforma.

situación que constituye, h oy por hoy, el obstáculo más

Aunado a esto, la existencia de un sistema de regulación ineficiente y laxo por parte de la Comisión Nacio-

importante para el desarrollo económico de México.

nal Bancaria, constituyeron una presión muy grande para
la debilitada econornia mexicana.

La reforma financiera permitió la colocación de bonos, acciones y demás instrumentos financieros que permitieron el ingreso al país de 65,144 millones de dólares

6. LOS D ESAFÍOS DE LA ECONOMÍA
MEXICAN A
El balance sobre el comportamiento de la econornia me-

entre 1989-1994. La gran mayoría de estos instrumentos

xicana en los últimos 15 años es muy preocupante. La

eran inversiones de corto plazo, que, en el controvertido

agenda de discusión en México se centra entonces en có-

año de 1994, fueron respaldadas en dólares, como el caso

mo converger hacia un modelo de desarrollo económico

exportaciones pasaron de 5,400 millones de dólares en

de los Tesobcmos que para finales de 1994 ascendia a 30

que permita empezar a resolver los rezagos estructurales y

1983 a 117,500 millon es de dólares en 1998.

mil millones de dólares. Tal como señala René Villarreal en

sociales de nuestro país sin descuidar los problemas ac-

Sin embargo, si excluimos el desempeño de la industria maquiladora, observamos un dinamismo exclu-

esta misma edición, se impone la necesidad de regular la
entrada de capital especulativo a nuestro país mientras

tuales inaplazables.

yente y polarizante al interior del sector manufacturero del

perdura esta etapa de liberalización financiera.

!adora, fue de 27% promedio anual. Esto significa que las

proceso de desarrollo. Existen funciones que no puede

La agenda de discusión en

México se centra entonces en
cómo convet;!]er hacia un
modelo de desarrollo económico
que permita empezar a resolver los rezagos estructurales y
sociales de nuestro país sin
descuidar los problemas
actuales inaplazables

Los resultados anteriormente presentados sobre el
-desempeño de los sectores económicos claves de la ecoatender la iniciativa privada pues competen exclusiva-

te al dólar. Com o consecuencia de ello, las tasas de interés

nonúa mexicana, así como el deterioro de los niveles de
bienestar social, nos obligan a repensar la vigencia del modelo neoliberal.

rriendo a la importación de insumos y bienes de capital

alcanzaron la exorbitante cifra de un 110%, lo que reper-

Las tareas que se requieren para impulsar cambios

dado del ambiente, la planeación urbana, el desarrollo de

generando grandes déficits en la balanza comercial. De

cutió gravemente sobre todos los deudores que habían

que garanticen el crecimiento económico y la justicia social son de contenido muy amplio. En este apartado resal-

país (Gutiérrez Garza y Sotelo, 1997; Isaac, 1997). Aún

Como es ampliamente conocido, la crisis de 1994

así, el crecimiento de las exportaciones fue notable, 2 1%

provocó la devaluación del 100% del peso mexicano fren-

promedio anual entre 1983-1997, aunque se hizo recu-

-1,600 millones de dólares en 1983 el déficit pasó a
-29, 200 en 1994, año en que estalló la crisis que derivó

contratado sus préstamos frente a otro horizonte.
El gobierno decidió salvar el naciente sistema ban-

taremos las siguientes consideraciones centrales.

mente a la gestión pública del Estado. Por ejemplo, el cuila infraestructura, la educación y salud de la población y la
seguridad.
El debate ha estado equivocado. No se trata de que
la sociedad tenga un Estado rninimo, se trata de tener un

en una caída transitoria de importaciones, pues éstas repuntaron a -20,209 millones de dólares en 1998.

cario privado e instrumentó una serie de programas de
apoyo a los deudores, pero de manera particular creó el

Como consecuencia de esta situación, aumentó la
dependencia de productos manufactureros extranjeros

Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa)'º. A
cuatro años de esta crisis, en abril de 1998, el sistem a fi-

cionamiento de la econornia de mercado; es decir, un
Estado promotor del desarrollo.

necesarios para satisfacer el mercado interno. Si en 1983

nanciero se encuentra muy debilitado. Rescatarlo ha cos-

3. Lo anterior está relacionado con la democracia.

el 6% de los productos manufactureros totales eran de
procedencia extranjera, en 1997 representaban el 21 % del

tado 565,000 millones de pesos acumulados en el Foba-

La lucha por perfeccionar los sistemas democráticos en el
mundo tiene como objetivo la elección mediante el voto

22

10 Fue creado en 1990 pero totalmente integrado a partir de 1995.
Véase FOBAPROA, úi Y:erdadera historia, Secretaría de Hacienda y
Crédito Público, 1998.

proa. Este rescate reconocido por todos como ineficiente
TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPTIEMBRE-QIClfMBRE 1999

lRAVEcmRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPI)FMBRE-PfCfEMBRE 1999

Estado eficiente y visionario que coadyuve al buen fun-

23

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: /,os desafws de la integraciim

México: /,os desafios de la integración

de candidatos capaces de representar
y conducir exitosamente los senti.mientos y proyectos de la nación y de
túnguna manera dejar el proyecto de
la democracia subordinado a las fuerzas del mercado. Por el contrario, el
mercado ha de servir de soporte y vehículo para la consecución de los ide!iles democráticos contemporáneos.
4. Las fuerzas del mercado no
son una abstracción. Se materializan
en sujetos, instituciones y en las relaciones entre las naciones. Es imporrante definir reglas claras del funcionamiento de éstas para que todos los
actores tengan los mismos derechos,
oportunidades y se cancelen los priviiegios prevalecientes.

Lasfuerzas del
mercado no son una
abstracción. Se
materializan en
sujetoSy instituciones y
en las relaciones
entre las nacioneSy·
deben pues tener
reglas claras

5. Una de las reglamentaciones
ausentes es la del sistema monetario
internacional. La desregulación y liberalización financiera de la década de los ochenta que se ha
establecido en todos los países del mundo (con excepción
de África y de países de poca importancia económica) ha

hacia ciertos mecanismos de control

10. El fortalecimiento de las cadenas productivas

cancía, capitales, competencia. Es importante cuestionar

de cambios. En el plano nacional, el
sector financiero debe de retomar su

constituye el centro del desarrollo económico de la nación.

las bases éticas sobre las que descansan la globalización, la

Éstas no sólo atienden, como empresas proveedoras de in-

liberalización y desregulación de las econorrúas del mun-

capacidad de ser una institución capaz de amortiguar los choques exter-

sumos, las necesidades de las empresas exportadoras, sino

do. El ser humano en su desarrollo integral debe de ser re-

que además constituyen el andamiaje estructural de desa-

posicionado en esta etapa de transición hacia un nuevo

rrollo económico orientado hacia adentro como empresas

modelo de desarrollo que se está configurando en el mun-

nos sobre la econorrúa nacional.
7. Es prioritario restablecer el

abastecedoras del mercado interno. Fortalecer el patrimo-

funcionamiento del sistema financiero
y bancario a los niveles previos de la

siva del mercado; se requiere de la planeación institucional

reforma financiera 89-90. Para ello, se

nio productivo sectorial no puede ser una función excluy empresarial.
11. El soporte de este modelo de desarrollo tridi-

debe de evaluar el posicionamiento de
los bancos y la alternativa quiebra ver-

mensional es la modernización productiva concebida co-

sus rescate. En ocasiones es más bara-

mo la articulación de cuatro niveles: introducción de nue-

to garantizar los depósitos de los aho-

vas tecnologías, introducción de los modelos de calidad

rradores que- rescatar los bancos. La

empresarial, capacitación integral de recursos humanos y

banca desempeña una función estra-

configuración salarial equitativa. En este ámbito el factor

tégica al propiciar el ahorro y apoyar

humano determina los logros en la competitividad reque-

la inversión. Estas funciones deben de

ridos por la globalización.

ser retomadas por los bancos solven-

ceda su postura de rescate frente a los bancos que están en

12. Ha sido un grave error descuidar los procesos de
formación de recursos humanos en el ámbito medio y superior. Ante los retos de la globalización, el conocimiento
es la base de la productividad y competitividad para el

quiebra y se avance hacia una recom~osición del sistema

avance económico de los países.

tes presentes y los de nueva creación.
Para ello, es importante que el Estado

financiero y bancario de México.

13. Para fortalecer la econonúa de mercado es ne-

La noción de ser humano ha
desaparecido en este proceso de
globalización. Sólo se habla de
dinero) mercancía) capitales)
competencia. Es importante
cuestionar las bases éticas de la
globalización) la liberalización
y desregulación de las
economías del mundo

den económico internacional. El capital especulativo, vo-

8. La competitividad y los precios no pueden ser el
único criterio que rija la actividad productiva nacional fren-

cesario impulsar una política de empleo y de ingresos
orientada a la definición de un esquema de distribución

látil, voluble y embriagado por la codicia, transita por el

te a la globalización económica. Además de éstos deben co-

mundo radicándose transitoriamente en los países para
retirarse de ellos con una riqueza acrecentada y dejando

existir el criterio de la integración sectorial, el fortalecimiento de las cadenas productivas y las estrategias para el

progresiva del ingreso. En este esquema, las prestaciones
sociales y el fortalecimiento de las instituciones de bienes-

en su camino arcas vacías, devaluaciones, quiebras de empresas, inflación, recesión económica y pobreza.

desarrollo social. Se trata de un desarrollo que se despliega
en tres grandes estrategias: la política industrial, la política

familias no existe econorrúa de mercado que funcione.
14. Los cambios acelerados que la globalización ha

do de promesas incumplidas, problemas crecientes y jus-

Es de naturaleza prioritaria y estratégica para la supervivencia de la econonúa mundial la creación de una

agropecuaria y la política de infraestructura y vivienda.

generado en los países en vias de desarrollo caracterizados

tificaciones absurdas. Esta enorme adversidad también es

9. La apertura comercial en países que se encuen-

por instituciones sociales y jurídicas ineficientes, han oca-

una oportunidad para traer al presente la fortaleza de las

Banca Internacional que elabore normas, regulaciones y
procedimientos claros y transparentes a los flujos interna-

tran en vías de desarrollo, como es el caso de México, debe de impulsarse con medidas prudentes, graduales y sekctivas. Resguardar el patrimonio productivo nacional sólo
se consigue si se toman en cuenta los niveles de productividad sectorial, de las ramas productivas y de los productos. Una exposición brusca a niveles de competitividades
mayores conduce a la ruina de subsectores económicos
completos y al rompimiento de las cadenas productivas.

sionado un significativo incremento en los niveles de co-

luchas sociales del pasado, y las aspiraciones del futuro del

rrupción. La transformación requerida implica profundi-

pueblo de México. Años de historia han conformado una

conducido en la década de los noventa a un nuevo desor-

cionales del capital cancelando la jerarquía de privilegios
actualmente existente.
6. Mientras esto sucede, México debe de protegerse del desorden financiero internacional estableciendo
controles prudentes a los flujos de capitales en cartera y en
situación de desquiciamiento de los mercados, avanzar

24

lRAYECIORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

tar social juegan un papel prioritario. Sin el trabajador y las

do.
El pasado más reciente en el país ha sido un perio-

zar la democracia y fomentar una amplia participación so-

identidad cultural que encausa como único conductor los

cial para evitar que la corrupción deslegitime la responsabilidad del Estado y desestabilice el funcionamiento ade-

esfuerzos colectivos de los mexicanos.

cuado del m ercado.

bilidad preservar en esta transición mundial hacia la glo-

15. La noción de ser humano ha desaparecido en este proceso de globalización. Sólo se habla de dinero, mer-

nido a México. No podemos entender túnguna moderni-

Il!AYECTOR!AS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

Desde esta sólida perspectiva, es nuestra responsabalización, las particularidades que han dado rostro defi-

25

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económica

México: los desafios de la integración

México: los desafios de la integración

zación que excluya a amplios sectores de la población, ni
podemos aceptar tampoco ningún proyecto que divida a
los mexicanos. En amplios sectores de ciudadanos, existe
la plena conciencia de que a través de la política participativa habremos de avanzar en esta transición respetando
a las minorias y buscando consensos. Sólo así podrá la democracia generar el tiempo requerido para reorientar el
rumbo.
Proyectos económicos desintegrados, desigualdad
social, violencia y autoritarismo, conformaron un síndrome de destrucción que en apariencia beneficia a unos pocos, pero que en realidad a todos perjudica dentro y fuera
:ie nuestras fronteras. Las señales de desconcierto ya están
en la superficie; es momento de percibirlas con responsabilidad, con imaginación y con visión de conjunto en una
perspectiva nacional.
Ya existen esfuerzos por replantear las alternativas
especificas a debate en tomo al modelo de integración,
t oncepciones actualizadas en tomo al desarrollo tridimensional de la economía, nuevos planteamientos de un Esta-

Estos cambios no podrán iniciarse sin empezar
por reconocer la necesidad de una transformación ética,
que ubique de nueva cuenta a los seres humanos en el
centro de la sociedad; aceptar y aprovechar las ventajas
de la globalización; buscar un crecimiento económico
sostenido y sustentable; profundizar la democracia y
desde la democracia encontrar soluciones incluyentes;
disminuir las grandes diferencias sociales; responsabilizamos de las generaciones del futuro; transformar las
instituciones para que con la participación ciudadana logremos vivir en un Estado de derecho; y hacer que nuestro trabajo diario sea un justificado motivo de esperanza
para todos los mexicanos. Estas son prioridades que establecen lo transcendente y lo vigente en su dimensión
precisa de cara al futuro económico, político y social de
la nación mexicana.

están en la superficie; es momento de percibirlas con responsabilidad) con imaginación y con visión de conjunto

~

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27

�económica
- - - - -~-------~-~~ Perfiles de la transición
La economía mexicana

erfiles de la transición económica

La economía mexicana

a nivel nacional en un periodo de sólo cinco años.
No es de extrañar que este explosivo crecimiento en

Retrospección y perspectiva

el gasto gubernamental estuvo aparejado de un importante crecimiento en el déficit público, el cual tuvo que ser financiado con un importante crecimiento de la deuda del

MARCO

ANTONIO

I presente trabajo tiene como objetivo recapitular
sobre la actuación que ha tenido la econornia mexicana durante el periodo de 1976 a la fecha, así
como incursionar en los posibles escenarios macroeconómicos en el umbral del siglo XXI.
Se toma como referencia el año de 1976 porque a
partir de esa fecha nuestro país entra en un periodo de inestabilidad cambiaria que perdura hasta nuestros días. En

E

esta recapitulación se incursiona brevemente en las causas
que originaron esta inestabilidad, así como en un balance
de los costos y beneficios que se reflejan en el aparato productivo nacional y en los indicadores de bienestar de la
población, tras estos años de crisis.
Se concluye que no obstante las fuertes criticas al
desempeño económico reciente, el balance final no es tan
desfavorable, y que las medidas de cambio estructural instrumentadas desde hace algunos años, son correctas, aunque con algunos problemas de dosificación y de efectos de
segunda ronda.
Finalmente, en el apartado de conclusiones, se comentan las tareas pendientes por realizar para terminar de
reencarrilar la economía en la ruta del crecimiento económico estable y sostenido.

l. ANTECEDENTES A LA
DEVALUACIÓN DE 1976

PÉREZ VALTIER

sector público federal.
Hasta antes de la década de los setenta, el déficit fi-

tro país era muy similar a la registrada en los Estados
Unidos. Por ejemplo, en la década de los sesenta, el índice
de precios al mayoreo en México registró un incremento
promedio anual de sólo 2.6%, cifra prácticamente igual a
la inflación registrada en los Estados Unidos en esa misma
década (2.5%).
Bajo esa estabilidad de precios, el crecimiento promedio de la economia, en términos reales, superaba el
6.3% anual, lo que se traducía en un crecimiento por habitante del orden del 2.9% real durante el periodo en cuestión.

nanciero del sector público federal oscilaba alrededor del
2% del PIB. Para 1972 este déficit ya superaba el 4.5% del
producto y en 1975 llegó a representar el 9.3%.
La deuda pública externa, que en 1970 llegaba a sólo 4,263 millones de dólares, para 1974 era ya de 9,975
millones, cerrando el sexenio en 1976 con un monto de
19,600 millones de dólares. La tasa de crecimiento de la
deuda pública externa durante este sexenio fue de 29% en
promedio anual, lo que casi quintuplicó el monto del

Sin embargo, al inicio de la década de los setenta, el
crecimiento de la econornia mexicana empezó a dar
muestras de agotamiento. Recuérdese la "atonía" de 1971,
año en que la economía sólo creció un 3.4%, cifra 50% inferior al crecimiento registrado en el año inmediato anterior.
Durante el sexenio de Luis Echeverria Álvarez
(1970-1976), la economía nacional registró un importante cambio de rumbo. El gasto público empezó a crecer en
términos reales a tasas muy elevadas y la preponderancia
del sector público en la economía nacional empezó a cobrar una importancia inusitada.
Por ejemplo, en 1970 el gasto público federal como
proporción del producto interno bruto (PIB) era de sólo
24.6%, mientras que para 1975 ya representaba el 36.4%,
lo que refleja el importante crecimiento del gasto público

en 1973, elevándose a 23.8% para el año de 1974. No obstante los esfuerzos por reducir el ritmo de crecimiento en
los precios, durante 1975 y 1976 el crecimiento anual en
este indicador seguía superando el 15%, y la diferencia en
precios relativos entre México y Estados Unidos que se
había acumulado durante ese sexenio superaba ya el 60%.

El déficit en cuenta corriente había pasado de unos
400 millones de dólares en promedio anual durante la dé-

cada de los sesenta, a más de 4,400 millones de dólares
durante el año previo a la devaluación (5.1 % del PIB).
El escenario devaluatorio estaba prácticamente configurado desde 1973, y sólo era cuestión de tiempo para
su desenlace, cosa que finalmente ocurrió en Septiembre
de 1976.

11. EL PER IODO DE 1976 A 1982
1 La paridad de 12.50 pesos por dólar norteamericano estuvo vigente
desde el 19 de abril de 1954 hasta el 31 de agosto de 1976.

A lo largo de poco más de 22 años, el tipo de cambio del
peso mexicano con relación al dólar estadounidense se
mantuvo constante en una paridad de 12.50 pesos por
dólar' . Esto fue posible gracias a que la inflación en nues-

28

adeudo con el exterior en tan sólo seis años.
La inflación, por su parte, alcanzaba ya el 12% anual

La historia posterior, particularmente la acontecida entre
1976 y 1982, está estrechamente vinculada a nuestra efimera bonanza petrolera, que nos condujo a la mayor debacle económica de nuestra historia.
Al inicio de la década de los setenta, nuestra pro-

TRAYECTORIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMRRE 1999

IRA'tEcmR!AS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICJEMBRE 1999

ducción petrolera era de sólo 156 millones de barriles al
año (0.4 millones de barriles diarios). El precio promedio
del barril de crudo en los mercados internacionales, era de
sólo 3.2 dólares, y nuestros ingresos por exportación de
crudo alcanzaban sólo los 26 millones de dólares durante
el año de 1972. Es decir, las exportaciones petroleras re-

El desarrollo de la infraestructura petrolera del país requirió
degrandes inversiones) por lo
que la deuda pública externa
durante el periodo 76-82 siguió
su rumbo ascendente
presentaban sólo el 1.3% dentro del total exportado.
Después del embargo petrolero de 197 4, los precios
del crudo se ubicaron en niveles superiores a los 12 dólares por barril, y ya para 1982 nuestra producción superaba los mil millones de barriles al año (2.75 millones debarriles por día). Los ingresos por exportaciones de petróleo
en 1982 alcanzaron más de 16,100 millones de dólares, y
como porcentaje del total exportado, los hidrocarburos representaron el 73.6% de las exportaciones mexicanas de
ese año.

El desarrollo de la infraestructura petrolera del país
requirió de grandes inversiones, por lo que la deuda pública externa durante el periodo 76-82 siguió su rumbo
ascendente. En esos seis años, nuestra deuda con el exterior se incrementó en casi 40,000 millones de dólares, pasando de 19,600 a 58,874 millones de dólares.
Como se recordará, la economía mundial atravesaba por un periodo dificil en 1981, y las tasas de interés a
nivel internacional habían crecido de manera importante.
Sin embargo, nuestra política económica le apostó fuerte-

29

�Perfiles ele la transición económic

erfiles ele la transición económica

La economía mexia:ma

La economía mexicana

mente al desarrollo petrolero, y tan sólo en 1981, se contrataron más de 19,000 millones adicionales de deuda pública externa, incrementándose nuestra deuda con el exterior en un 56.6% en tan sólo doce meses.
El gasto público como proporción del PIB pasó de
un 35.2% en 1976 a 58.5% en 1982. El déficit financiero del sector público federal alcanzó la cifra récord de
16.9%&gt; del PIB en ese año, mientras que el déficit primario, (el cual excluye los gastos por concepto de intereses
de la deuda), se ubicaba en niveles superiores al 7% del

prnz.
El déficit en cuenta corriente en el año previo a la
devaluación de 1982, había alcanzado los 12,544 millones
de dólares (5.6% del PIB), por lo que era dificil seguir prolongando el financiamiento de déficits tan elevados.
De nueva cuenta, los .indicadores económicos
apuntaban a una clara desalineación en el úpo de cambio
de equilibrio, y no obstante los esfuerzos del presidente
López Porúllo por defender el valor de nuestra moneda,
los mercados dieron cuenta de esta situación durante las
devaluaciones de 1982, las cuales marcaron un segundo
descalabro sexenal, no obstante que la bonanza petrolera
aún era promisoria.

111. EL PERIODO 1982 - 1986
El sexenio del presidente Miguel de la Madrid fue el segundo que se inició bajo un entorno de crisis económica
y de inestabilidad cambiaria. Como ya se apuntó, el déficit financiero del sector público federal había alcanzado en 1982 la cifra récord de 16.9% del PIB y la inflación al consumidor que se registró a lo largo de ese año
fue de 98.8%.
2

30

El déficit primario durante la década de los sesenta oscilaba en promedio ahecledor del 0.5% del PIB. A partir de 1972 inició un proceso de crecimiento que lo hizo llegar hasta el 6% del PIB en el año previo a la devaluación de 1976. Después de la devaluación de ese año,
volvió a disminuir a niveles del 2.5%, antes de alcanzar el 8% en
1981.

Sin embargo, el gobierno aún contaba con cuanúosos recursos provenientes de la bonanza petrolera. Como
ya se señaló, tan sólo en el año de 1982 se obtuvieron ingresos por exportaciones petroleras superiores a los
16, 100 millones de dólares, cifra récord en la historia económica del país, lo que de alguna manera facilitaba el camino a la recuperación económica.
Sin embargo, acontecieron dos sucesos que cambiarían diametralmente el curso de la incipiente recuperación económica que se iniciaba en este sexenio. Por una
parte, el terremoto de sepúembre de 1985, el cual vino a
imponer cuanúosos requerimientos de recursos para la reconstrucción, y por otra, la fuerte caída en los precios de
los hidrocarburos durante el año de 1986.
Como consecuencia de los menores precios del petróleo, los cuales pasaron de un promedio de 25 dólares
por barril en 1985 a tan sólo 12 dólares en 1986, los ingresos por exportación de crudo alcanzaron únicamente
los 6,300 millones de dólares en ese año, cifra 61.6% inferior a la registrada en 19823 •
Este choque externo proveniente de los mercados
petroleros internacionales, fue sin duda de magnitudes
muy importantes, y marcó un cambio de rumbo en el devenir económico del país. La tasa de crecimiento económico en 1986 fue de -3.8%, el déficit financiero del sector
público federal ascendió a 15.9% del PIB y la inflación retomó su tendencia ascendente. De hecho, durante 1987 se
registró la inflación récord en la historia moderna del país,
la cuai alcanzó 159.2%.
De nueva cuenta, el escenario de cambio sexenal
bajo un entorno económico adverso, no pudo ser supe.rado. La incipiente recuperación registrada en los precios
del petróleo durante 1987, se desvaneció nuevamente en
1988. La elevada dependencia petrolera estaba haciendo
3

En dólares constantes la caída es aún mayor, alcanzando el 67%.

mella en el desempeño económico del país, impidiendo el
saneamiento en las finanzas públicas.
El déficit financiero del sector público federal que
recibió Miguel de la Madrid al inicio de su sexenio, de
16.9% del PIB, se había ya reducido a 8.5% para 1984, para posteriormente volver a crecer con moúvo de los sucesos ya reseñados, llevándolo a niveles de 16% durante
1987 y de 12.5% al final de su mandato.
En buena medida, la inflexibilidad a la baja en el
gasto público (principalmente en el servicio de la deuda
pública) condicionó el elevado déficit público ante la caída en los ingresos petroleros, ya que el gasto neto total, como proporción del PIB, que era de 43.6% en 1982, después de una incipiente reducción durante los primeros
tres años de gobierno, para 1987 ya se ubicaba de nueva
cuenta en un 43.7%, finalizando este sexenio en un nivel
superior al 40%.
Durante 1987 y 1988, la economía sólo creció en
1.7% y 1.3%, respectivamente, movimientos muy por
abajo del crecimiento poblacional.

lRAYECTORIAS

j ANO 1, NO, 1 j SEPTIEMBRE-PICJEMBBE 1999

IRAYECJIIRJAS j AÑO 1, NO. 1

! SEPTIEMBRE·DJCJEMBRE 1999

IV. EL SEXENIO DEL CAMBIO
ESTRUCTURAL , 1988-1994
Antes de iniciar con el desarrollo de este periodo, es importante señalar que a raíz de la devaluación de diciembre
de 1994, y de la crisis económica posterior, se ha criúcado muy duramente la actuación económica del expresidente Salinas.
Esta cáúcas, sin embargo, pasan por alto no tan sólo los logros alcanzados en ese sexenio, sino también los
desaciertos en la instrumentación de la políúca económica del régimen actual, que coadyuvaron a hacer más profunda la crisis económica de 1995.
De tal suerte, el análisis de este sexenio debe ser realizado a la luz de la problemáúca que se encontraba al inicio de ese periodo, de las medidas adoptadas y de los resultados obtenidos, así como del eventual impacto en la
profundización de la crisis económica de 1995 que dejó
"el error de diciembre".
Al inicio de ese sexenio, nuestro país había transita-

31

�Perfiles de la transición económica

Perfiles ele la transición económica

La economía mexicana

La economía mexicana

do ya por un periodo de 18 años (3 sexenios) caracterizado por una zozobra económica sin precedente. El común
denominador de esos 18 años había sido la alta participación del Estado en la vida económica del país, acompañado este proceso con una falta de disciplina financiera y la
consecuente recurrencia de altos déficits gubernamentales.
La efimera euforia petrolera nos había llevado a niveles de endeudamiento externo que como país no podíamos honorar, pues de hacerlo se cancelaban las posibilidades de crecimiento económico. De tal suerte, era urgente renegociar esta carga financiera para contar con los
recursos necesarios y poder crecer al ritmo que demandaba el país.
Tampoco hay que olvidar que durante la euforia petrolera se estuvo disfrutando de un cúmulo de recursos
externos que vino a potenciar las posibilidades de consumo e inversión, y que la ausencia de estos recursos reducía aún más los grados de libertad para alcanzar niveles
adecuados de crecimiento económico. Para este efecto,

32

había que recobrar el buen crédito del país y poder atraer
los recursos externos requeridos para complementar el incipiente ahorro externo.
Durante el sexenio de Salinas, la economía mexicana registró por dos años consecutivos inflación de un solo dígito. En 1993 el incremento en el índice nacional de
precios al consumidor fue de 8.0% y durante 1994 de
7.1 %, lo cual no ocurria en este país desde 1972, año en
que la inflación al consumidor fue de 5.0%. Como se recordará, en febrero de 1994 los Certificados de la Tesoreria de la Federación también se colocaban a tasas de un
sólo dígito.
En materia de crecimiento económico, durante los
seis años de este periodo el producto interno bruto real
creció en 19.2%, promediando una tasa anual de crecimiento del orden del 3%, porcentaje superior al incremento poblacional, por lo que también en este periodo la
economía recuperó el crecimiento per cápüa perdido en
los 18 años anteriores.
Un punto importante a señalar con relación a este
aspecto del crecimiento económico, lo constituye el hecho que durante este sexenio se desincorporaron una
cantidad importante de empresas propiedad del Estado,
incluyendo los bancos, por lo que este proceso derivó en
un menor ritmo de crecimiento económico al transferir
cuantiosos recursos del sector privado hacia el gobierno
federal.
Es decir, los recursos "invertidos" por el sector privado no se destinaron a la generación de nuevos empleos
y de nuevas empresas, sino a la adquisición de negocios en
marcha, generalmente "sobreestafeados" que implicó en el
común de los casos despidos en Jugar de contrataciones.
Para muestra un ejemplo. Hasta antes de la nacionalización de los bancos, es decir en 1981, los empleados
públicos trabajando en empresas del sector financiero ascendían a 63,415. Para 1982, después de la nacionalización de los bancos privados, este indicador pasa a 106,500
trabajadores, por lo que se deduce que la banca privada tenía algo así como 43,000 empleados. Sin embargo para
1983, un año después de la nacionalización, los servidores
públicos adscritos al sector financiero alcanzaban ya la ciTRAYECTORIAS

j AÑO 1, No, 1

! SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

frade 226,476 empleados, es decir, 119,976 personas más
al "servicio del Estado"•.
Estos bancos "sobreestafeados" fueron los que regresaron al sector privado, por lo que la inversión privada
que se registró durante el periodo de las desincorporaciones de empresas públicas, se puede calificar como perversa en términos de generación de empleos, ya que lejos de
coadyuvar a incrementar la planta laboral del país, contribuyó a reducirla.
Obviamente, en términos de crecimiento económico, las desincorporaciones de empresas públicas vinieron
a reducir las posibilidades de crecimiento económico y de
generación de empleos, si se les comparan con la opción
de haber invertido estos recursos en nuevas empresas productivas.
Si analizamos la estadística de cotizantes al Seguro
Social, se puede corroborar que la tendencia ascendente
que se venía registrando en el número de trabajadores registrados, prácticamente se estanca a partir del año de
1992, coincidiendo con el grueso de las desincorporaciones de empresas públicas.
De hecho, la tasa de crecimiento económico que se
había alcanzado en 1990, de 4.4% anual, empezó a descender paulatinamente a partir de 1991, hasta llegar a sólo un 0.6% en 1993, muy por abajo del crecimiento poblacional. Para ese entonces, algunos analistas económicos
auguraban ya una recesión, sin embargo, para 1994 la
economía mexicana retomaba el rumbo del crecimiento
económico per cápüa, registrando un tasa de 3.1%, coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre
Comercio de América del Norte.
Bajo estas consideraciones, se puede afirmar que la
medicina fue sin lugar a duda la correcta, aunque la dosificación pareciera algo excesiva. No obstante, el creci4 Véase La Ecorwmía Mexicana en Cifras, edición 1986, publicada por
Nacional Fmanciera. Cuadro No. 11.6 en página 260.

lRAYECJDRIAS

! AÑO 1, NO. l I SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

miento promedio de 3% registrado durante este sexenio,
luce como un indicador de desempeño bastante aceptable.
Como todos sabemos, la renegociación de la deuda
pública externa fue otro objetivo que se alcanzó durante la
administración salinista. Las opciones de descuento en

Las entradas de capital extranjero en el sexenio salinista
permitieron financiar un déficit en cuenta corriente superior al 5% del PIB en los últimos cuatro años deg obierno
principal o de tasa fija por abajo de la tasa de mercado implicaron importantes ahorros para el país, ya que en ambas opciones se obtenía un ahorro de 30% en el servicio
de la deuda. Lo anterior coadyuvó a recuperar los grados
de libertad requeridos para canalizar mayores recursos a
la economía nacional.
Las finanzas públicas retomaron la senda del equilibrio financiero, y de un déficit de 12.5% como proporción del PIB en 1988, para 1992 ya se había generado un
superávit financiero de 0.5%, aún excluyendo los ingresos
extraordinarios producto de las desincorporaciones. En
los años siguientes, la disciplina fiscal mantuvo el resultado fiscal positivo, consolidando un Estado más esbelto en
un entorno de salud financiera.
Las entradas de capitales extranjeros se restablecieron durante este sexenio, lo que permitió que fuera posible financiar un déficit en cuenta corriente superior al 5%
del PIB en los últimos cuatro años de gobierno.
En este proceso ha jugado un papel importante la
apertura comercial, que si bien en un principio se mate33

�Perfiles de la transición económica

Perfiles de la transición económic

La economía mexicana

rializó de manera tmilateral bajo el objetivo principal de abatir la inflación,
con la firma del Tratado de Libre
Comercio, el cual entró en vigor a partir del primero de enero de 1994, se
consolidó la decisión de la apertura,
en una clara señal que ese seria el camino a recorrer en los próximos años.
Por otra parte, la reforma al artículo 27 constitucional ha sentado las

La economía mexicana

La producción de los

diez principales
cultivos agrícolas ha

sis económica.

que se ha deteriorado la distribución del ingreso, señalando que el coeficiente de concentración del ingreso, medi-

más de 15 millones de hectáreas,

Después de un periodo de retroceso, el salario pro-

do a través del coeficiente de Gini se ha incrementado de

cuando en 1983 se llegaron a cultivar

medio de cotización ha vuelto a retomar su ruta de ascenso. De hecho, el salario promedio de cotización al IMSS

0.45 a 0.48 entre el periodo de 1984 a 1994. Al respecto

registrado a finales de 1998, era 73.1 % superior al salario
promedio de cotización registrado en 1988.

Primeramente, en el caso de México, las encuestas

20.3 millones de hectáreas.
El rendimiento anual que se reporta en toneladas por hectárea, actualmente supera la cifra de 6. 1 en
promedio, incluyendo tanto tierra de
temporal como de riego, cuando en la
década de los sesenta este indicador
promediaba sólo 4 .0 toneladas por
hectárea.
Otra critica que se esgrime contra el desempeño económico registrado en los últimos años, es en el sentido que se ha deteriorado considerablemente el poder adquisitivo del salario mínimo y que habría necesidad de
casi duplicarlo para restablecer el poder de compra que tenía a inicios de la década de los
ochenta.
A este respecto vale hacer las siguientes acotaciones:
primeramente, es importante señalar que a ·partir del último trimestre de 1993 se instrumentó el denominado crédito al salario pagado en efectivo, instrumento a través del
cual se canalizan recursos adicionales a los contnbuyentes
personas fisicas en función de su nivel de ingreso. De hecho es un impuesto sobre la renta negativo.
Actualmente, un trabajador de salario mínimo en la
zona "B" recibe mensualmente por este concepto $232.62
pesos adicionales a su salario, lo que representa un incremento de 27 .1 % a sus percepciones con cargo al erario
público.

poblacional

es un factor necesario para el desarrollo rural, también es cierto que existen
otros factores que coadyuvan a que
este desarrollo se materialice, como el acceso al capital y a
la tecnología a costos accesibles. Mientras no exista una
política integral de desarrollo para este sector, los esfuer:z;os aislados no serán suficientes para llevar a este sector a
)os estadios de desarrollo requeridos.
No son pocos los autores que señalan que las condiciones del sector rural en México son cada vez más precarias, y que cada vez es menor su participación dentro
del producto interno bruto. Sin embargo, estos autores no
señalan que la producción de los 1O principales cultivos
agricolas ha mostrado una tasa de crecimiento de 2.6%
anual promedio durante los últimos 1O años, superando
incluso el crecimiento poblacional. Más aún, este crecimiento ha sido posible con una menor cantidad de hectáreas cultivadas y con una menor cantidad de trabajadores.

En efecto, la población económicamente activa dedicada a las labores del campo, es cada vez menor, principalmente en términos relativos. Por ejemplo, en 1960 el
54.2% de la población ocupada se encontraba laborando
en el campo; para 1980 este porcentaje había disminuido

34

mente se encuentran en cultivo poco

1Oaños) superando
incluso el crecimiento

Si bien es cierto que la seguridad juridica en la tenencia de la tierra

los resultados económicos recientes, es en el sentido de

de 1988 hasta 1994, es decir, hasta antes de la última cri-

durante los últimos

ción agraria, aunque hasta ahora son
pocos los proyectos que se han desarrollado al amparo de esta nueva disposición.

res se había venido incrementando consistentemente des-

ferior al 20%. Por otra parte, actual-

crecido al 2.6%
anual promedio

bases para explotar la tierra sin la
sombra de la amenaza de expropia-

a 26.0%, y actualmente es incluso in-

Otra consideración es en el sentido que la jornada
laboral se ha ido reduciendo, por lo que las horas efectivas
trabajadas son actualmente menores que hace algunas décadas. La jornada laboral de 40 horas por semana se ha
extendido, lo que ha conducido a un mayor salario efectivo por hora laborada.
Todo lo anterior indica que no obstante el salario mínimo ha reducido su poder adquisitivo, el salario efectivo
que reciben los trabajadores por hora trabajada, incluyendo prestaciones e impuesto sobre la renta negativo, ha
mantenido, e incluso incrementado, su poder adquisitivo.
Finalmente, otra critica que regularmente se hace a

es necesario hacer las siguientes aclaraciones.
realizadas de 1956 a 1994 (12 en total) no son estrictamente comparables entre sí, a excepción de las levantadas
en 1956 y 1958 por la entonces Secretaria de Industria y
Comercio, así como las levantadas a partir de 1989 por el
Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática
(INEGI).
De hecho, trabajos como el de Ifigenia Navarrete
para hacer "comparables" los datos del censo de 1950 con
las encuestas de ingreso gasto de 1956 y 1958, pueden no
necesariamente reflejar la realidad que intentan conocer.
De tal suerte, las comparaciones entre encuestas no comparables deben ser tomadas con las reservas del caso.
Por otra parte, el coeficiente de concentración del

Por otra parte, las prestaciones han cobrado una
mayor importancia dentro de las remuneraciones totales,
lo cual se corrobora al analizar la dinámica del salario promedio de cotización de los trabajadores inscritos en el Seguro Social. En efecto, de acuerdo a la información del
IMSS, el salario promedio de cotización de los trabajadoTRAYEC1QRIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRF-D!QEMBRE 1999

lRAYECTQRIAS

I AÑO 1, No, 1 j SEPDEMBRE-D!CIEMBRE 1999

35

�Perfiles ele la transición económica

- - - - - ~ - - ~ ~ ~ - - - ~ - - ~ ~-

La economía mexicana

~ - - ~ -~ ~ - - - - - - ~ ~ - ~ Perfiles ele la transición
económic
La ecorwmía
mexicana

ingreso representa técnicamente el porcentaje del área ba-

lud, infraestructura básica para el desarrollo, etc., final-

El manejo de estos sucesos en el

jo la recta de equidistribución del ingreso (linea de 45 gra-

mente se reflejan en mejores condiciones de vida p ara la

ámbito económico, por las autorida-

dos), y puede arrojar valores iguales para distribuciones

población.

des del país, se puede calificar de exi-

diferentes de ingreso, por lo que en estricto sentido no se
puede hablar de mejores o peores distribuciones basados

Es importante señalar que estos indicadores de
bienestar han ido en constante ascenso en nuestro país, ya

toso, ya que la inflación de ese año fue
de sólo 7 .1 %, el crecimiento económi-

únicamente en el valor global de este indicador sin anali-

que por ejemplo en 1970 la esperanza de vida al nacer só-

50

lo llegaba a 61 años, mientras que actualmente supera los

co repuntó de manera importante,
más que dup licando el crecimiento

74. El indice de alfabetización se ha incrementado de 74%

poblacional, mientras que la evolución

40

en 1970 a más de 90% en la actualidad, y el promedio de

del tipo de cambio aceleró su ritmo de

escolaridad supera los 7 años cuando en 1970 era de sólo

depreciación frente al dólar, iniciando
una trayectoria de corrección en el

La inflación de 1994 fue de

7.1%) el crecimiento económico
repuntó de manera importante) y la evolución del tipo de
cambio aceleró su ritmo de
depreciación frente al dólar

5.2.
Por otra parte, el porcentaje de la población con acceso a electricidad actualmente es de más del 93%, cuando en 1970 sólo el 59% de la población del país terúa acceso a este servicio público. De la misma manera, el agua
potable llega a casi el 90% de la población, cuando en
1970 sólo el 61 % de los habitantes terúan este privilegio.
En el caso del drenaje, la población con acceso a este servicio se ha incrementado de 42% en 1970 a 80% en 1997.
Es decir, las condiciones de vida han ido definiti-

GAS10 NETO DEL SECTOR PÚBLICO FEDERAL COMO PROPORCIÓN DEL PIB

60

30

margen de sobrevaluación que se había generado en años anteriores.

20

Para nadie era desconocido que
en 1994 el peso mexicano se encon-

10

traba sobrevaluado. Más aún, dicho
margen se estimaba entre un 8% y un

o

30%, dependiendo del año base y de
los índices utilizados. En esas fechas,
pensar en una devaluación no era tan

zar la situación específica por deciles de ingreso.

vamente en aumento, aunque quizá no al ritmo que se
quisiera. De hecho, los contratiempos en la actividad

Alternativamente, se puede utilizar el cociente de la
participación en ingresos que ostenta el 20% de la pobla-

económica han ido en detrimento del grado de desarro-

servas internacionales después del asesinato de Colosio
era sólo ligeramente superior a los 6 mil millones de dóla-

llo que se hubiera alcanzado de no haber tenido esos epi-

res, nivel insuficiente para detener una corrida contra el

sodios de inestabilidad. Sin embargo, el camino es el co-

peso.

ción más rica, como proporción del porcentaje de ingreso
que se asigna al 20% de la población más pobre. La lectu-

rrecto.

igual en 1994 que en 1984, y mucho mejor a lo que era en
1977.
De hecho, tanto los estratos más ricos como los más
pobres han incrementado su participación relativa en el

valuación en el tipo de cambio a finales de diciembre de
1994, sin embargo, el ajuste requerido para corregir esta

V. LOS SUCESOS DE 1994 Y EL
MANEJO DE LA CRISIS
A lo largo de 1994, la econorrúa del país se vio afectada

ingreso, pero esto a expensas de la clase media, definida

por sucesos económicos, políticos y sociales que afectaron
la evolución de los principales agregados macroeconómi-

aquí como quienes ostentan el 60% del ingreso, excluyendo al 200/o más rico y al 20% más pobre.

cos. El año inicia con el surgimiento de un movimiento armado denominado Ejército Zapatista de Llberación N a-

Finalmente, los aspectos del bienestar de la pobla-

cional (EZLN). En el mes de febrero se inicia una tendencia ascendente en la tasa de interés preferencial en los

ción deben ser analizados de manera conjunta con los aspectos monetarios o de ingreso, ya que los bienes y servicios que provee el Estado sin costo directo para los ciudadanos que los reciben, como por ejemplo, educación, sa-

36

EUA, mientras que en el mes de marzo es asesinado el
candidato a la Presidencia de la República del Partido
Revolucionario Institucional.
TRAYECJDBIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 199:9

luación, está la forma sui generis en que se definió el ajuste a la paridad del 19 de diciembre, incluyendo por primera vez en la historia a representantes del sector privado,
(quienes dicho sea de paso tuvieron tiempo más que sufi-

Es decir, ciertamente había un problema de sobre-

ra de este indicador para el caso de México nos indica que
la concentración relativa del ingreso, medida como la brecha entre los que más y menos tienen, era prácticamente

descabellado. D e hecho, el nivel de re-

ciente para realizar operaciones en mercados internacionales) .
Adicionalmente, existen versiones narradas por

desalineación no justificaba una apreciación del dólar su-

protagonistas, en el sentido de que "convencieron" al se-

perior al 100%5• Resulta obvio, entonces, que el manejo de
la devaluación no fue el adecuado, pues la magnitud del

cretario de Hacienda para que en lugar de que se retirara

ajuste final superó en más de tres veces al ajuste técnicamente requerido.
D entro de los "errores" en el manejo de esta deva5 Ocasionalmente algunos autores hablan de "devaluaciones" superiores al 100%, cosa que es absurda, ya que una moneda lo más que se
puede depreciar es un 100%. A lo que se refieren es a la "apreciación" de la otra moneda, la cual puede ser de cualquier porcentaje.
Una devaluación del 500/4 corresponde a una apreciación del 1000/4
de la otra moneda.

el Banco Central y que el valor del peso lo determinara. el
mercado, se definiera un valor específico de la paridad en
concordancia con su valor teórico de equilibrio. De esta
manera se definió el ajuste de 3.50 a 4 pesos, es decir una
revaluación del dólar del 14.3%.
Otro "error" de política económica lo encontramos en la elaboración de los programas denominados
"Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica" (AUSEE) anunciado el 3 de enero de 1995,
donde se establecía una paridad objetivo de 4.50 pesos
por dólar, y su "refuerzo" (denominado PARAUSEE)

lllAYEcmRIAS

I AÑO1, NO 1 j SfPIIEMBRf-QICIEMBRE 1999

37

�Perfiles de la transición económic

Perfiles ele la transición económica

La economía mexicana

La eamomía mexicana

de principios del mes de marzo, donde se modificaba la paridad "oficial"
a 6 pesos (33.3% de ajuste adicional)
a tan sólo dos meses de haber establecido la paridad objetivo de 4.50.
Es decir, con esta acción el propio gobierno "validaba" una devaluación del peso de al menos un 41. 7%,
(equivalente a un revaluación del dólar del 71 .4%), abriendo incluso laposibilidad a una devaluación mayor, si
las expectativas de los agentes económicos eran más negativas que eso,
evento que finalmente ocurrió.
Salinas ciertamente dejó un
problema de sobrevaluación de la mo-

DÉACIT ANANCIERO DEL SEClOR PÚBLICO FEDERAL COMO PROPORCIÓN DEL PIB

o

1970

1988

1994

o.o

-10

-15

VI. PERSPECTIVAS
Sin duda que la tarea por realizar es enorme, y los rezagos
por regularizar son considerables. La relativa estabilidad
macroeconómica que hemos disfrutado durante el reciente periodo sexenal, una vez superada la recesión de 1995,
promete prolongarse sin sobresaltos carnbiarios.
Sin embargo, ningún "blindaje" financiero tiene
probabilidades razonables de éxito ante una ausencia de
confianza. No tenemos recursos suficientes para detener
una eventual "corrida" contra el peso. Ciertamente, la estabilidad macroeconómica y la salud en las finanzas públicas juegan un papel central en la confianza de los in-

38

1982

-5

neda, que la administración zedillista
-20
transformó en crisis cambiaria .
Referente a la crisis bancaria, el
informe Mackey ha venido a corroborar que las instituciones bancarias desincorporadas por la administración salinista, venían arrastrando problemáticas originadas desde su estatización, por
lo que la crisis de 1995 sólo fue el detonador de esta problemática, y no que haya sido auspiciada por un deficiente proceso de desincorporación.

versionistas.

1976

--C.......,

Por otra parte, existen elementos adicionales de
cambio estructural que requieren ser atendidos, so pena
de volver a transitar por antiguos caminos de crisis financieras. A este respecto, la reforma al sistema judicial es inaplazable, incluyendo una nueva Ley de quiebras y otra que
agilice la adjudicación de garantías. Mientras los banqueros no puedan hacer efectivas sus garantías de manera
oportuna, la cultura del no pago seguirá floreciendo y ningún mecanismo de protección al sistema de pagos será suficiente para garantizar un tránsito ordenado ante una crisis financiera global.
Se requiere también reformar a fondo nuestra Ley
Federal del Trahajo. No es posible que este factor de la producción siga teniendo en nuestro país características de
costo fijo cuando en la mayoría de los países del mundo es
eminentemente un costo variable.
No obstante la relativa estabilidad cambiaría que se
ha vivido a partir de la independencia del Banco Central,
se requiere garantizar al inversionista un horizonte previsible de planeación lo suficientemente amplio para que se
TRAYECTORLAS

I ANO 1, NO, l

1 $FPDEMBRE-PICIEMBRF 1999

puedan involucrar en proyectos de inversión de largo pla-

BIBLIOGRAFÍA

zo.
Incursionar en esquemas que anulen por completo

las angustias cambiarias, debe ser prioritario, dejando de
lado consideraciones políticas o de falso nacionalismo. En
última instancia, es más soberano un país mientras más
bienestar le pueda proporcionar a su población, pues esto
le ayuda a legitimar más fácilmente su soberania.
El adelgazamiento del Estado debe llegar hasta sus
últimas consecuencias. Una sana regulación a la actividad
económica de los particulares puede ser más eficiente que
la mejor empresa pública.
El rumbo es el adecuado, lo que se requiere es calibrar la velocidad del cambio y replantear los ajustes que
aún son necesarios. -&amp;,,

IRAYEcmRlAS

I AÑO1, NO, l

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2. Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática.

Estadísticas HistiJricas de México, 1994 Tomos I y II.
3. Banco de México. Informes anuales. Diversas fechas.
4. Presidencia de la República. Anexos Estadísticos de ws Informes de
Gobierno. Diversas fechas.

5. Presidencia de la República. Criterios Generales de Política

&amp;orwmica. D iversos años.
6. Banco Nacional de México. México Social 1994-1995.

Nota: /.o expresado en esie anícu/o es opinwn personal del autor y rw refleja
necesariameme la opinión de la enJidod para la cual trabaja.

39

�~---e~-------~--~~---Perfiles ele la transición econó~ic
El contagw gwbal

Perfiles ele la transición económica

El contagio global

sistema financiero internacional como en las nuevas eco-

Las opciones de política económica para México ante la globalización financiera

ce que el análisis de la evolución de las estrategias de des-

nomías de mercado y de industrialización abierta de América Latina y de los países emergentes en general. Esto haarrollo en un sistema internacional cambiante sea mucho

RENÉ VI L L ARREAL /

R oc í o

1NTRODUCC IÓN

miento económico; y la etapa de 1989 a 1999 de importacüm neta de ca,pitales que a su vez se caracterizó por dos

Los rnercaiws emergentes son !Jotes relativamente pequeños en un mar turbuknto.
Jeffrey E. Garten

M

éxico y América Latina viven una crisis
económica de naturaleza triclimensional:
1. Una crisis sistémica por la gwbahzacüm
financiera. Cuando el dinero electrónico

viene con virus especulativo (capital de corto plazo
y volátil) genera entrada y salida de capitales, afec-

tando tanto la brecha de divisas como la de ahorroinversión, la estabilidad macroeconómica y al propio proceso de crecimiento.
2. Una

crisis de transiaón inconclusa, producto de

que el viejo sistema estatista y modelo de industrialización y crecimiento hacia adentro vía la industrialización sustitutiva (ISI) murió desde mediados de
los años 80's, y no acaba de nacer el nuevo sistema
de economía de mercado y de industrialización
abierta y competitiva generándose procesos de crisis recurrentes como en México (1982, 1986,
1994).
3. Una crisis de visión de largo plazo por la ausencia
de estrategias de crecimiento sostenido y desarrollo
sustentable.
La experiencia mexicana de 1982 a 1999 es ilustrativa porque presenta tres etapas bien caracterizadas durante los últimos 20 años:
La etapa de exportación neta de ca,pitales (1982-1988)
que se caracterizó como la década perdida de nulo crecí-

40

R AM O S DE VILLARREAL

subperíodos, de 1988 a 1994 bajo un régimen de tipo de
cambio cuasi-fijo (tipo de cambio como ancla anti-infla-

más complejo que en el pasado.

l. LAS CR ISIS RECURRENTES EN LA
GLOBALIZ ACION FINANCIERA: DEL
EFECTO T EQUILA AL EFECTO SAMBA
La globalización financiera desde 1994 a la fecha se ha

En esta segunda etapa de importación neta de capitales, el crecimiento ha sido inestable y en promedio de
alrededor del 3% del PIB, esto es, la mitad de la tasa histórica alcanzada durante el crecimiento sostenido de la ISI
de 1945 a 1981, que fue del 6% promedio anual.
La globalización del sistema financiero desde la crisis de México de 1994, que fue considerada por Michael
Camdessus como la primera crisis de la globalización del
siglo XXI, ha continuado como crisis recurrentes financieras internacionales desde el efecto tequila ( 1994-1995) al
efecto dragón (1997-1998), al efecto vodka (1998) y al samba (1999), generándose consenso en la comunidad internacional de que no se vislumbra la estabilidad en el sistema financiero internacional (SFI), siendo necesario encontrar nuevos caminos.
En este contexto, lo primero que hay que caracterizar es la naturaleza de la globalización del sistema financiero actual, la generación de choques externos que emite
hacia las economias emergentes y el contagio que por la
globalización se genera en todos los países.
En segundo lugar, cómo la globalización financiera
internacional (GFI) abre opciones e impone restricciones
a la estrategia de desarrollo de los países emergentes. Esto
es, cómo afecta a la política de crecimiento e industrialización, empleo y equidad distributiva asi como a la estrategia de desarrollo sustentable.

ca y van desde la crisis de México ( 1994-1995), a las cri-

caracterizado por crisis recurrentes de naturaleza sistémisis de los países asiáticos (1997-1998) -Hong Kong, Tailandia, Malasia, Corea del Sur- con su efecto dragón, a las
crisis de Rusia (1998) y Brasil ( 1999).
La globalización financiera debe enfrentar los tres
problemas fundamentales de todo sistema m onetario internacional, que son: proveer de liquidez necesaria para financiar las operaciones comerciales y financieras, el mecanismo de ajuste eficaz y eficiente a los desequilibrios externos y la distribución equitativa de los costos del ajuste,
en un marco de eficiencia y estabilidad en los mercados.

En este contexto, parece que hasta el momento los
mercados financieros de capitales no son del todo eficien-

dez: acumulando reservas liquidas, facilitando líneas de
crédito colaterales y reduciendo su deuda externa de corto plazo" (Feldstein, 1999).*
Actualmente las necesidades de liquidez de divisas
van más allá de los requerimientos para financiar las
transacciones comerciales y de inversión productiva y los
déficit en la balanza en cuenta corriente como en el pasasatoria y ahora es autónoma, dado que el capital financiero se mueve por sí mismo, y que es dinero que sólo busca

Hay consenso en la comunidad
internacional de que no se
vislumbra la estabilidad en el
sistema financiero internacional) por lo que es necesario
encontrar nuevos caminos

tes para la asignación de recursos y sin duda no son estables en su dinámica de crecimiento.
La liquidez internacional -con 1.5 trillones de dóla-

dinero. Ahora observamos que excesos de liquidez y en-

res de transacciones diarias- pareciera indicar en principio

trada de capitales o superávit en la cuenta de capitales pro-

que no existe un problema de volumen pero sí de asignación de liquidez.
Las crisis recurrentes en los países emergentes y su
contagio a las demás economías y al propio sistema finan-

vocan y financian el~vados déficit en la balanza que son
insostenibles, provocando las crisis financieras en los países emergentes con sus consecuentes efectos de contagio
en el sistema financiero.

ciero internacional restringen los flujos de capitales a los
países emergentes. La CEPAL estima que para 1999

* El subrayado es de los autores

América Latina reobirá de 50 a 54 mil millones de dóla-

res (md) reduciendo su ahorro externo y la perspectiva de

Sin duda el cierre del milenio en el año 2000 se ca-

crecimiento no será mayor a 2% para la región.
En otra perspectiva, Martín Feldstein ha planteado

racteriza por una transición inconclusa, tanto en el nuevo

recientemente que "las economías de mercado emergen-

I AÑO 1, NO. 1 ! SEPDFMBRE-DJCIEMBRE !999

(por los contagios de las crisis de la globalización financiera) tomando las medidas correctas fortaleciendo su lú¡ui-

do, pues la cuenta de capitales ha dejado de ser compen-

cionaria), y de 1995 a 1999 bajo un tipo de cambio flotante o flexible.

TRAYECTORIAS

tes pueden inocularse ellas mismas ante futuros ataques

lRAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO 1 1 SEPTIEMBRE-PICIFMBRF 1999

41

�Perfiles de la transición económica

erfiles de la transición económica

El contagio gwbal

El amtagio gwbal

En el periodo 1988-1994 México no tuvo problemas de liquidez después de la renegociación de la deuda
(Plan Brady) y de cumplir con el decálogo del Consejo de
Washington, como un país modelo, pues logró una política de estabilización macroeconómica efectiva temporalmente. Para ello utilizó el tipo de cambio como ancla an-

El cierre del milenio: una
transición inconclusa en el
nuevo sistema financiero
internacional y en las nuevas
economías de mercado y de
industrialización abierta
ti-inflacionaria, redujo la inflación (de 52% en 1988 a 7%
en 1994) y avanzó como ejemplo internacional en el cambio estructural de las tres D (desprotección vía liberalización comercial y financiera; desregulación vía liberalización de mercados internos, y desestatización vía privatización de las empresas públicas y reducción del gasto público). Así, de 1988 a 1994 las entradas netas de capital externo fueron de 100 mil md (72.5 mil md de capital financiero de corto plazo y 27.5 mil md de inversión extranjera directa), suficientes para financiar un déficit histórico
acumulado en la balanza en cuenta corriente de 107 mil
md en dicho periodo (y los 7 mil md restantes se financiaron utilizando reservas del Banco de México).
Sin embargo, para 1994, el déficit externo en la balanza se elevó a casi 30 mil md (7% del PIB), se frenó la
entrada de capitales externos y se evitó la salida de los mismos a través de convertir los bonos del gobierno nominados en pesos, a dólares por otros 30 mil md (de Cetes a
Tesobonos).
Ya para entonces el capital extranjero presentaba su

42

naturaleza yatrogénica, como mecanismo de financiamiento más que de ajuste al desequilibrio externo en la balanza de cuenta corriente; así, de los 107 mil md de déficit en
la balanza, 66 mil md fue el déficit en la balanza de servicios factoriales, (el pago de intereses y dividendos al capital financiero) y el resto por déficit comercial de 41 mil
md. Así, la medicina acentuaba la enfermedad (efecto yatrogénico) pues de cada dólar de capital extranjero que
entraba, se retomaban 66 centavos para pago del servicio
al capital extranjero.
El mecanismo de ajuste a los desequilibrios externos
de los países sigue recayendo en el sistema financiero internacional actual sólo sobre los países deficitarios y a través de la recetas ortodoxas tradicionales de devaluación y
de ajustes deflacionarios de política fiscal y monetaria, no
importa si el problema es por sobrevaluación del tipo de
cambio (México) o también fiscal (Brasil) o por sobreendeudamiento externo de las empresas (Corea del Sur): la
receta es la misma, políticas de ajuste anticrecimiento.
Sin embargo, la crisis financiera mexicana de 1994
sin duda fue la primera de la globalización financiera como la calificó Camdessus, pues el ajuste implicaba no solamente reducir el déficit en cuenta corriente de 30 mil
md, sino el pago de la deuda externa de corto plazo (incluidos los tesobonos) por casi 50 mil md. El FMI fue incapaz de proveer la liquidez para realizar el ajuste y el gobierno de Clinton apoyó con un crédito puente de 50 mil
md (sólo 17 del FMI) para poder rescatar a México y a
Wall Street y cumplir con el pago de los tesobonos, lo cual
México hizo puntualmente en 1995. Para Estados Unidos
fue uno de los créditos más rentables, como expresó el secretario del Tesoro Rubio.
El programa de ajuste de México en 1994-1995
implicó una maxidevaluación del 1000/o (de 3.5 a
7 peso/dólar), y un ajuste recesivo (7.7% PIB) e
inflacionario (52%) para eliminar el déficit en la
balanza de cuenta corriente de 30 mil millones
de dólares, pero a su vez obtener un crédito
emergente para pagar los Tesobonos y la deuda
externa de corto plazo de los bancos, por 50 mil
md.
JRAYECJDRlAS

I AÑO 1, NO. l

j SEPDEMBRE·PICIEMBRE !99.9

Así surge el comienzo del efecto tequila sobre
Wall Street y el resto de los países emergentes; si
México no pagaba sus Tesobonos y realizaba un
ajuste efectivo y rápido, se podría generar un
contagio al resto de la región y del sistema financiero, como la crisis de la deuda de 1982.
El sistema financiero internacional carece de mecanismos de ajustes preventivos para evitar el fenómeno que
ahora pudiéramos llamar crisis recurrentes en el sistema
financiero internacional como consecuencia de la globalización financiera y el dinero electrónico con virus especulativo. El FMI ha planteado la creación recientemente de
la "Nueva linea de crédito anticrisis de carácter preventivo".
La crisis económico-financiera de Rusia en 1998
generó también un cambio respecto a la de México en
1994; no solamente no hubo un rescate financiero, sino
que los costos fueron compartidos, al declarar la moratoria de pagos y convertir sus bonos del gobierno a cinco
IIIAYECTOR!AS

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBBE-PIClfMBRE !999

años y ajustarlos a un valor de 7 centavos de dólar, afectando y preocupando a la comunidad financiera internacional y Wall Street al compartir el costo del ajuste.
La última crisis en Brasil y su efecto es también aleccionadora. No solamente vuelve a evidenciar los limites de
apoyo al ajuste a través del FMI y las políticas tradicionales de devaluación y ajuste macroeconómico contraccionista (monetario y fiscal), sino adicionalmente cómo evitar el contagio y el efecto hacia otros países. Así, en marzo
de 1999 la moneda alcanzó un nivel de 2.20 reales por dólar (esto es, una devaluación del 100% respecto a 1998) y
el mecanismo de prevención al contagio fue una llamada
de alerta del Subsecretario del Tesoro de los Estados
Unidos (L. Summers) a los gobiernos mexicano y argentino sugiriéndoles tornar el antibiótico tradicional del ajuste macroeconómico y fiscal; evidenciando también la insuficiencia del mecanismo de mercado para realizar los
ajustes automáticos a los desequilibrios en el sistema financiero.
En otras palabras, lo que se ha evidenciado a través
43

�Perfiles ele la transición económica

PeJfiles ele la transición económica

El contagw global

del sistema financiero internacional actual es que se ha entrado en un proceso de tensiones recurrentes sistémicas
por la globalización financiera, reconociéndose la necesidad de establecer una nueva arquitectura del propio sistema financiero. En este contexto, el FMI ha sido rebasado
como institución para establecer los mecanismos de ajuste y esquemas preventivos a las crisis recurrentes, además
de los correctivos efectivos y de menor costos para deudores y acreedores. Sin duda hoy más que nunca la estabilidad del sistema requiere del FMI, con nuevos enfoques
y programas.
La pregunta que surge es: ¿por qué la globalización
de sistema financiero tiende a generar crisis recurrentes y

Todavía se requiere un
análisis más profundo sobre el
diagnóstico de las crisis de la
globalización financiera para
prescribir políticas adecuadas
para el siglo XXI
el mecanismo de señales de precios de mercado no tiende
a un ajuste automático y al equilibrio en el mercado financiero global? Entre otras, hay dos razones fundamentales:
El dinero presenta ahora una nueva función,
además de sus tradicionales funciones (como
unidad de cuenta, medio de intercambio y depósito de valor); ahora se añade con el dinero electrónico la función de mercancía que se renta por
minutos, segundos y horas al mejor postor internacional y se puede trasladar a la velocidad de la
luz de un mercado a otro, en el momento que el
prestamista lo juzgue conveniente, ya sean sus
44

El contagw global

expectativas racionales o irracionales. Esto es, el
dinero electrónico caliente, el dinero que sólo
busca dinero sin pasar por una transacción comercial o de inversión productiva, es altamente
volátil y viene acompañado con un virus especulativo que enferma al país receptor y contagia al
resto del sistema financiero.
El otro problema es que el mercado del dinero
electrónico internacional no tiende al equilibrio
porque el mecanismo de precios no funciona
con la racionalidad que esperamos en los mercados tradicionales; una alta tasa de interés que
puede significar una alta rentabilidad de los proyecto de inversión y que puede movilizar los fondos de Wall Street y de los agentes financieros del
mundo a determinados países emergentes, también significa y puede significar alto riesgo, de tal
manera que el flujo de capitales cuando deberla
frenarse a través del indicador de precios del
mercado (cuando la tasa de interés es alta por alto riesgo) puede ser visualizado como de alta
rentabilidad y finalmente no tiende al equilibrio.
Obviamente existen problemas de información,
pero el problema va mucho ~s allá que eso: la
incertidumbre y riesgo del futuro que no se puede predecir como una función probabilistica
cuando hay ignorancia del futuro, falta de conocimiento de la nueva operación del sistema monetario internacional y el cambio es de naturaleza discontinua, al pasar del mundo del cer,erís paribus de los 60's al mutatis mutandis de los 90's.
La globalización e interdependencia de los mercados en la producción (a través de la fábrica
mundial), en el comercio (de los acuerdos regionales; lLC, Mercosur, etc.) en las finanzas (vía
dinero electrónico) y la comunicación (vía satélite, Internet, etc.), demandan un enfoque más sistémico para poder entender el mundo de la globalización y el impacto en las economías -no solamente emergentes sino aun industrializadas- y
el funcionamiento del sistema en su conjunto.
TRAYECIJ)RlAS

I AÑO 1, NO. 1 i $EPDEMBRE-PIClfMBRE J99JI

Por otra parte no existe paradigma de la ciencia
económica, ni consenso sobre el diagnóstico y
percepción de la crisis global financiera.
El problema proviene de que en los 60's bajo el sistema de Bretton Woods, la cuenta de capitales en balanza
de pagos era compensatoria; esto es, sólo se movían para
financiar los déficit en las balanzas. Y en los 90's la cuenta
de capitales es autónoma y se mueve por sí misma (independientemente de las necesidades de financiamiento del
comercio de bienes y de la inversión productiva) a través
del dinero electrónico caliente y dinero que busca sólo dinero. Así de 1990 a 1996 el flujo de capital privado a los
países de economía de mercado emergente aumenta más
de 6 veces y alcanza una cifra récord de 256,000 millones
de dólares en 1997. Para fin de año el capital financiero de
cartera se redujo a la mitad ocurriendo un efecto desestabifuador.
Por otra parte, el exceso del flujo de capital financiero de corto plazo genera en las economías emergentes sobreoferta en los mercados de divisas y sobrevaluación del
tipo de cambio real con un consecuente efecto en el aumento del déficit en la balanza de cuenta corriente, lo que
a su vez obliga a demandar más capital financiero, lo que
requiere de aumentar las tasas de interés (para atraerlo dada la competencia internacional) y minimizar el riesgo
cambiario, lo que provoca el efecto yatrogénico del capital
externo y abre la vulnerabilidad externa de las economías
de mercados emergentes.
En este contexto la globalización del sistema financiero internacional y los movimientos de capitales a los países emergentes abren opciones, establecen restricciones,
pero abren la vulnerabilidad a los choques y a los contagios
de las crisis recurrentes. Las perspectivas para enfrentarlos
los movimientos de capital van desde los controles de cambios (Paul Krugman y la experiencia de Malasia hoy día)
a la regulación de capitales (fobin, Stiglitz, F. Davis) elevando los costos de transacción (impuestoTobin, las reservas legales de 20% al capital extranjero por 6 meses sin intereses) y a la libertad absoluta de los movimientos de capital (R. Dornbush).
IIIAYEcmRw¡ 1 AÑO 1, NO, 1 1 SfPl)FMBRE-PICIEMBRE )999

Desde otra perspectiva hay autores como Paul Davidson que establece que los países emergentes no tienen
salida para su desarrollo si no es a través de un nuevo sistema financiero basado en una ''Unión Internacional de
Compensación de Pagos" (Davidson, 1998). Y Martin
Feldstein desde otra perspectiva plantea que no habría
que esperar una nueva arquitectura del sistema financiero
ni nuevos programas del FMI, sino que los propios países
emergentes deben buscar su propio camino y estrategias
de salida a las crisis de la globalización financiera:
Como la muerte y los impuestos, las crisis internacionales
económicas no pueden ser evitadas. Siempre seguirán

45

�Perfiles ele la transición económica

Perfiles ele la transición

Bl contagio global.

ocurriendo. Desafortunadamente no hay un teléfono internacional como el '911' que las economías emergentes
puedan llamar cuando estén enfrentando un colapso económico. Ni el FMI ni una nueva arquitectura financiera
global va a hacer al mundo menos peligroso. Los países
que quieran evitar una devastadora repetición de la crisis
1997-1998 deben aprender a protegerse. Y la autoprotección requiere algo más que evitar malas políticas económicas que hagan una crisis económica inevitable, porque
la amenaza del contagio hace aun a los virtuosos vulnerables a crisis monetarias.
La liquidez es la clave para la autoayuda financiera. Un

país que tiene liquidez internacional sustancial (grandes
reservas internacionales y una fuente para préstamos en
moneda internacional) es menos propenso a ser objeto de
un ataque a la moneda. Liquidez sustancial también permite a un país que este bajo un ataque especulativo defenderse mejor y hacer más ajustes financieros adecuados, el reto es encontrar maneras para incrementar la liquidez a un costo razonable (Feldstein, 1999: 93).
El reto que enfrenta la construcción y diseño arquitectónico del sistema financiero globalizado es similar al
';¡ue ha enfrentado de manera exitosa
a globalización en la información.
esulta ilustrativo establecer un simil
entre ambas globalizaciones: la financiera y de la información..
En los 90's la globalización de la
información vía telecomunicaciones e
Internet es un hecho real. La información ha dejado de ser un bien escaso y
se mueve a la velocidad de la luz. Si se
quiere tener acceso a la nueva era y
economía del conocimiento hay que
integrarse, sin duda alguna, a la globalización de la información: la autarqlÚa y aislamiento significa estancamiento y retroceso en el conocimiento. Sin embargo, existe consenso en

46

que no se puede abrir totalmente a los flujos de información, pues cuando éstos vienen con virus informático pueden generar no sólo desestabilización en el sistema, sino
aún destruir el software y afectar el propio hardware.
Para evitar este fenómeno se ha establecido un mecanismo de filtro a la información con virus a través de
mecanismos (programas especiales) que detectan la información virulenta y envían una señal de alarma al operador
del sistema que le permite tomar la decisión de rechazar la
información o limpiarla y filtrarla dejándola pasar, pero
eliminando el virus y evitando el contagio en el sistema.
El arte en el manejo de la globalización financiera (a
similitud de la globalización en la información) seria cómo
evitar que el dinero electrónico con virus especulativo se
introduzca al sistema económicerfinanciero en los países
emergentes, pero al mismo tiempo permita que fluya el
capital de largo plazo, para lo cual se requieren mecanismos que frenen y filtren en su caso el capital especulativo
y volátil de corto plazo.
En este contexto, y para evitar el impacto negativo
en los flujos de capitales especulativos
y volátiles, el control de cambios no es
un mecanismo eficiente, porque fre.
naria toda la información y no discrimina entre la buena y la mala; esto es,
todas las transacciones comerciales y
de inversión productiva y de capital fi.
nanciero de largo plazo, estarian sujetas a control, lo cual lo convierte en un
mecanismo altamente ineficiente.
Por otra parte, un sistema de libertad total a todos los movimientos
de capital que dejan pasar al dinero
electrónico con virus especulativo
-como ha sido la evidencia de las crisis recurrentes desde el efecto tequila
hasta el efecto samba- generan no sólo desestabilización en las economías
emergentes, sino que difunden el contagio al resto del sistema financiero internacional.
IBAYEClQRLAS

I AÑO 1, NO. 1 j SFP))fMBRf·PIOEMBRf 1999

Así podriamos decir que el arte en la nueva arquitectura del SFI será diseñar los nuevos mecanismos que

permitan el flujo de capitales de largo plazo, detectando
con señales de alerta, antes de su entrada al sistema, al capital financiero con virus especulativo. Este mecanismo
nos debe permitir rechazarlo o filtrarlo en su caso (modelo chileno), para que sólo ingrese el capital menos volátil.
Esto ilustra -como dice Joseph Stiglitz-, que los países en
vías de desarrollo son más vulnerables que nunca a las vacilaciones del capital internacional... las economías pequeñas son como botes de remo en mar abierto. Por mejor que se manejen las posibilidades de que una gran ola
se los lleve siguen siendo importantes (Súglitz, 1998).

En esta perspectiva, Stiglitz considera que la inestabilidad e imperfección del mercado financiero global se
puede mejorar:
Con más información y transparencia. Por ejemplo, la
crisis mexicana arrancó, en parte, cuando los inversionistas descubrieron que las reservas eran menores de lo pensado y la deuda de corto plazo era mayor. Sin embargo,
esto sólo produce una mejora parcial, pues por mejor información que se tenga, éstos son simples mapas de navegación que te pueden orientar en el rumbo, pero nunca te podrán salvar de una tormenta o de un huracán.
Las refonnas domésticas pueden crear un mercado financiero más robusto, más transparente, sistemas de gobernabilidad corporativa más transparente y una política macroeconómica menos propensa a errores (Stiglitz, 1998).

Pero finalmente, como plantea Stiglitz, los inversionistas
de los mercados emergentes y la comunidad financiera
internacional en general, necesitan considerar una tercera respuesta: regular los flujos de capital internacional.
Para ello es necesario eliminar los prejuicios de la no intervención, pues de facw los rescates a las economías y a
los sistemas bancarios de los países son, evidentemente,
intervenciones para resolver las fallas del mercado.

IIIAYEcme!AS

I AÑO ,, NO. 1 1 SFPTIFMBRf·PICIEMBRf 1999

En el caso de México el rescate del FMI y de los
Estados Unidos fue por 50 tnil millones de dólares, y el rescate al sistema bancario de Fobaproa por más del 13% del
PIB (60 mil md), y en el caso asiático por 110 tnil millones
de dólares. "Ahora es el tiempo, antes de la próxima crisis,
para diseñar ordenadamente procedimientos para ejercitar

Requerimos de un nuevo FMI,
que establezca y vigile las nuevas reglas del juego que permitan diferenciar el capital de
inversión extranjera directa
del capital electrónico caliente
a la econonúa lo que proveerá de mejores incentivos y una
absorción más equitativa de los costos" (Stiglitz, 1998).
Esto permite afirmar que requerimos de un nuevo
sistema monetario y financiero internacionales y hoy más
que nunca un FMI, pero un nuevo FMI que como institución internacional establezca y vigile las nuevas reglas
del juego que permitan diferenciar el capital de inversión
extranjera directa del capital electrónico caliente con virus
especulativo.
En este contexto, todavía estamos por ver en el futuro el choque dólar-euro, como señala Fred Bergsten: "la
deuda externa neta de los Estados Unidos es ahora de 2 trillones de dólares. Tan pronto como el banco central eurer
peo establezca su credibilidad, el euro vendrá a ser un activo financiero global y se producirá una diversificación de
portafolio de dólares a euros de los inversionistas privados
y los bancos centrales que podrán alcanzar de 500 billones
a 1 trillón de dólares ... el problema de corto plazo es que
el cambio de dólares a euros podrá llevar a movimientos en
el tipo de cambio de dólar-euro" (Bergsten, 199: 27).

47

�erfil~s de la transición económica

- ~ - - -~ - ~ - - - - - - -Perfiles de la transición

E/, amtagw g!nbal

En síntesis, todavía se requiere un análisis más profundo sobre el diagnóstico de las crisis recurrentes de la
globalización financiera para poder establecer prescripciones de políticas adecuadas para el siglo XXI. Empero, hay
un acuerdo amplio sobre la necesidad de un nuevo sistema financiero internacional y un nuevo FMI que le dé viabilidad a la econonúa global del siglo XXI. Por lo pronto
es importante aprender de los errores del pasado y derivar, como señalaJeffrey E. Ganen, las lecciones para la sigttiente crisis financiera (Ganen, 1998):
''Wall Street y Washington parecen estar de acuerdo
en la sigttientes áreas:

1. El sistema financiero internacional no es estable.
2. Las implicaciones de lo que comenzó en Tailandia fueron subestimadas.
3. Prestamistas e inversionistas se crearon falsas expectativas.
4. La naturaleza del contagio no fue bien comprendida.
5. El diagnóstico inicial falló el blanco.
6. Todos los sistemas de manejo de riesgos fallaron.
7. Nuevos jugadores financieros cambiaron las reglas del juego.
8. Las políticas locales son cruciales.
9. No hubo transparencia, apertura de información

48
lRAYECTORIAS I AÑO 1, NO. l 1 $EPOEM68E·OICIEM68E 19.99

y una regulación financiera adecuada.
1O. El FMI, fue y sigue siendo crucial para la estabilización y recuperación económicas".

LAS OPCION ES DE POLÍTICA
ECONÓMICA ANTE LA
GLOBALIZAC IÓN FINANCIERA
Los países emergentes como México enfrentan cuatro
opciones de política, finalmente todas ellas complementarias. En dependencia de la propia realidad global como
nacional, será la viabilidad de dichas opciones.
Promover la nueva arquitectura del sistema financiero y monetario internacional es sin duda una de las tareas fundamentales, no solamente del grupo de los siete
Oos industrializados) sino de todos los países y econorrúas emergentes. En este aspecto se requiere:
a) Un nuevo FMI no solamente con más capital sino con nuevos enfoques de política y programas de
apoyo a las econonúas principalmente en los casos
de contagio por las crisis financieras internacionales.
Las recientes líneas de contingencia del FMI -en
donde México seria el primer candidater- se están
viendo frustradas porque han incluido una cláusula
que establece que esta línea es alternativa y no complementaria a la línea de apoyo normal del FMI. En
otras palabras si México utiliza su primer tramo de
crédito con el FMI no podrá ser sujeto de apoyo con
las líneas de contingencia.
b) James Tobin, Premio Nobel de Econorrúa, ha
planteado la conveniencia de eliminar la volatilidad
Yel carácter especulativo de los movimientos de capital de corto plazo, a través del ahora muy conocido impuesto Tobin (Tobin Tax), que consiste en un
impuesto universal que deberían establecer todos
los países del 2% a todas las transacciones económicas y financieras, lo que implica un acuerdo internacional. De ahí la dificultad de su implementación,
pero sin duda continuará siendo una de las opciones en los próximos años.
IIIAYEcmRw¡ j AÑO 1, NO, l

I SFPIJEMBRF·DICIEMBRE 1999

c) Sin embargo, mientras se construye la nueva arquitectura del sistema financiero en donde se requerirán nuevos enfoques y programas efectivos del
FMI, los países emergentes tendrán que seguir enfrentando las crisis recurrentes de la globalización
financiera, para lo cual será necesario -además de
realizar políticas macroeconómicas consistentesdesarrollar sistemas bancarios sólidos, eficientes y
bien supervisados y manejar niveles adecuados de
déficit externos y financiamientos sanos con capital
de largo plazo. Será necesario buscar mecanismos
de autoayuda como pueden ser los sigttientes:
1. Mecanismos de regulación al capital financiero electrónico con virus especulativo, como las
políticas para elevar los costos de transacción que
permitan penalizar y frenar el capital volátil de
corto plazo, pero a su vez dejen pasar los flujos
de capital de largo plazo.
En esta opción el sistema de reservas legal de
Chile es el mejor método que se ha revelado,
pues establece una reserva legal de 200/4 a todos
los capitales financieros que entran al país y si se
quedan más de un año éste se regresa al inversionista y de no hacerlo se ejerce como un encaje legal. Esto ha llevado a Chile a aumentar la inversión extranjera de largo plazo y minimizar el
capital especulativo de corto plazo.
2. Medidas que amplíen la disponibilidad de liquidez de divisas (Feldstein) a través de la reducción de la deuda externa de corto plazo, y
que permitan acumular reservas líquidas así como organizar líneas de crédito colateral.
Como hemos mencionado anteriormente, el caso de las líneas de crédito colateral -&lt;:0mo las recientemente líneas contingentes del FMI para
frenar el contagio de las crisis financieras internacionales- debe ser adicional a las líneas normales de la propia institución, de tal manera que aumenten la capacidad financiera de respuesta de
las econorrúas emergentes a los shocks externos.

49

�-

Perfiles de la transición económica

AMBITO

El contagio global

Democracia y transición

Al mismo tiempo es fundamental que los países aumenten sus reservas de divisas.

OPCIONES DE POÚTICA ANTE LA GLOBAUZACIÓN ANANCIERA

Más allá de los juegos de poder

Sin embargo, aquí habriá que
tomar en cuenta los costos financieros pues, como recien-

1. Promover una nueva arquitectura del SM y A
Un nuevo FMI

Nuevo enfoque de política preventiva y de ajuste.
Con programas de apoyo contingentes
complementarios y costos accesibles.
Mayor capitalización del FMI

temente anunciara el propio
Secretario de Hacienda de
México, las lineas contingentes del FMI resultan altamente costosas.

Reducir la volatilidad y
especulación financiera

El impuesto Tobin de carácter internacional
que implica un acuerdo internacional

Disminuir la deuda externa
de corto plazo implica que

2. Promover en las economías emergentes nuevas políticas

los países emergentes deben
reestructurar su deuda externa, que en México al día de
hoy es de 161 mmd, de los
cuales aproximadamente 90
mmd son de deuda externa
del sector público y 71 mmd
del sector privado.
3. Desarrollar nuevas estrategias de crecimiento sostenido que den lugar a retomar
la industrialización como
motor del crecimiento y que
permitan un proceso abierto
y competitivo que genere

2.1 Medidas para reducir volatilida: reserva legal al KCP a la chilena
2.2 Medidas políticas económicas adecuadas
Política macroeconómica consistente y sistemas bancarios eficientes
y supervisados.

2.3 Medidas que aumentan la liquidez en divisas (Feldstein)
Reducir deuda externa de corto plazo
Aumentar reservas de divisas líquidas
Disponer de líneas colaterales de crédito

sostenido, en donde el ahorro externo sea sólo
complementario del ahorro interno. De aquí la

nentes esenciales, y por consiguiente a entender por qué
se privilegió una determinada agenda política, por qué se

La democracia ha sido indudablemente el de-

1

emprendieron ciertas acciones y se omitieron otras. En

tonador de todo un conjunto de transformacio-

contraste y complementación, nos ayuda también a identificar cuáles son realmente los requerimientos para ase-

transformaciones inacabadas. Sin embargo, la democra-

gurar y desarrollar la capacidad de gobierno de la democracia y, en consecuencia, reconocer cuáles son los facto-

cia, así como de hecho ha sido predominantemente en-

res e instancias que hay que consolidar o que de plano hay

nes radicales del mundo social mexicano y el
condensador (por lo menos, discursivo) de esas

tendida, valorada y practicada en los años recientes, resul-

que comenzar a construir, para evitar que una democra-

ta una condición insuficiente para lograr que las transfor-

cia ineficaz o incompetente frustre las expectativas que

maciones en curso culminen en orden político, en gobernabilidad y, en consecuencia, en orden social. Dicho me-

efectividad derive en ilegitimidad por decepción.

tafóricamente, la democracia, en su concepción estándar
dominante, no parece ser el hilo que basta descubrir y ja-

proyecto dominante de democratización del régimen dejó

desató su reivindicación y lucha: el riesgo de que la inObjetivo de este artículo es mostrar que la idea y

fuerzo por descifrar el embrollo, identificar sus componentes, y reordenar los hilos de la convivencia.

omisiones no se busca ajustar mezquinamente cuentas

Para estudiar-y para construir- la capacidad de gobierno de la democracia, una estrategia heuristicamente

te que sus concepciones limitadas y hasta sesgadas influ-

BIBLIOGRAFÍA
Davidson, Paul (1999), ''Intemational capital flow regulation: unne-

age", documento presentado en la reunión de la Eastem Eco-

México cuenta con un amplio potencial de exportación no sólo de bienes, sino también de servicio como el

Feldstein, Martín (1999), " A Se!f-Help Guide for Emerging Mar-

turismo que, sin duda, puede superar por varias veces la
capacidad exportadora de petróleo, pero con la ventaja de

Stiglitz, Joseph E. (1998), ''The role of intemational financia! insti-

50

la gobernabilidad democrática, de sus requisitos y compo-

servicio en donde México sigue gozando de una amplia
ventaja competitiva a nivel mundial. ...,,

importancia de desarrollar e instrumentar una
política activa e integral de comercio exterior de
bienes y servicios para la próxima década.

que tiene amplio encadenamiento al consumo de bienes y

REIVINDICA CIÓN DE LA
DEMOCRAC IA

de lado temas importantes y cruciales para el funciona-

Nueva política de industrialización tridimensional que genera capacidad
de generación de divisas propia para el financiamiento equilibrado
de importación de bienes de inversión y pago del servicio de DE.

dívisas para financiar los requerimientos de inversión que demanda un crecimiento pleno y

F. AGUILAR

lar para desemedar la madeja enmarañadísima en que ha
devenido el cambio político de los últimos veinte años en
México y para evitar, por tanto, que los varios o muchos
candidatos impetuosos a jugar el papel de Alejandro Magno rompan el actual nudo gordiano con la espada de la retórica, la fuerza, la astucia o la telegenia, pero sin el es-

2.4 Medidas que aumentan la capacidad propia de generación de divisas

una capacidad propia y mayor de generación de

LUIS

cesary but not su.fficient condition for an intemational goldeo

nomic Association.

kets", ForeignAjfairs, marzo-abril, p. 102.

tutions in the current global economics", Address to the Chicago
Counci! on Foreign Relations.

IRAYECTDRLAS I AÑQ 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-D!CIEMBBE !9.92

miento político y el rendimiento social de la democracia,
tales como el sistema de justicia, la administración pública, el modelo de crecimiento económico y desarrollo social, las relaciones entre los poderes públicos y las organizaciones sociales. Al resaltar en estas páginas los olvidos y
con nuestros democratizadores sobresalientes, no obstanyeron en la orientación, la estrategia, la marcha y también

útil es la de preguntarse acerca de cuáles fueron los pro-

el actual atolladero del impulso democratizador. El propó-

blemas que se creyeron y pretendieron resolver con la de-

sito es entender que, a menos que superemos esos limites

mocracia. Cuando ésta fue reivindicada poderosamente

mentales y políticos que hemos arrastrado desde los años

en México al comienzo de los años ochenta, despertó las

ochenta, no podremos construir y desplegar toda la capacidad de gobierno que contiene la democracia pluralista y

expectativas de numerosos sectores sociales y los motivó a
luchar por su instauración. Esta estrategia intelectual, al

que el país necesita para cerrar exitosamente el ciclo de la

hacemos saber las cosas que vio y las cosas que no vio el
planteamiento inicial democratizador, nos ayuda a identi-

democratización y entrar en un tiempo social nuevo. El to-

ficar la noción que factualmente se tuvo o se ha tenido de

y en otros reivindicador de reformas ausentes y necesarias,

ll!mcmR¡AS

I AÑO 1, NO. 1 i SEPDEMBRE-D!CIEMBRE 3999

no de mis consideraciones será en muchos puntos critico

51

�ÁMBITO

ÁMBITO

Democracia y transición

que empero no serán desarrolladas de manera específica.
Espero en otra entrega ofrecer un panorama detallado y
concreto de las reformas que reivindico.
2. En el arranque y desarrollo del proceso político
que se ha dado por llamar la "transición democrática", se
puede registrar que ocurrió un olvido de temas y problemas fundamentales. A esta negligencia y restricción de tematizaciones y problematizaciones básicas -de reflexión
critica- se debe precisamente que los protagonistas intelectuales Ypolíticos de la democratización mexicana no se
hayan planteado o no hayan anticipado con claridad estratégica la cuestión de la gobernabilidad (en el sentido básico de capacidad de gobierno) de la democracia o la hayan planteado de manera restringida, dejando fuera de su
foco Yénfasis varios componentes que son indispensables
para que el gobierno legítimamente democrático despliegue sus potencialidades de buen gobierno: cumpla las funciones públicas constitucionales, encuadre y limite los poderes sociales, asegure las libertades, conecte su agenda de

La democracia es ante todo un

orden político) un orden de
instituciones que define y
estabiliza las relaciones entre
los poderes públicos y entre éstos
y las libertades ciudadanas
gobierno con las posiciones y demandas de los ciudadanos y, en ese marco, genere orden.
Anticipando algunas conclusiones, el olvido de ciertos temas y problemas hizo olvidar que la democracia es
ante todo un orden político, un orden de instituciones que
define Yestabiliza las relaciones entre los poderes públicos

Democracia y transicüm

y entre éstos y las libertades ciudadanas, y que, por ende,
también define y enmarca el proceso de elección de go.
bernantes y el ejercicio de gobierno, fijando sus reglas y
modos, sus alcances y límites. Por consiguiente, si no se
edifica el orden institucional propio de la democracia,
aunque se sustituya electoralmente a los gobernantes y se
considere que los nuevos líderes son portadores de ona
moralidad pública y otra capacidad administrativa, la go.
bernabilidad democrática enfrentará problemas básicoo
sin poder resolverlos y, dicho más genérica pero radicalmente, el orden político de la democracia será incapaz de
crear orden social.
Desde otra perspectiva, se puede también afirmar
que la reivindicación mexicana de la democracia olvidó y
en verdad desconoció los valores, temas y propuestas de la
tradición republicana y liberal, con el efecto de propiciar
que la democracia se entendiera principalmente como la
elección universal y directa de los gobiernos por sus ciudadanos y como ejercicio de gobierno, pero no advirtió y
destacó que la democracia es, fundamentalmente y ante
todo, un orden político, estructurado y animado por el imperio de la ley, la división de poderes, la ciudadanía hecha
de hbertades privadas y públicas, y la corresponsabilidad
de los ciudadanos con la seguridad y prosperidad general
de la sociedad política a la que pertenecen. Por el olvido (s
dicho más insolentemente, por la ignorancia) de las raíces
Y referencias republicanas y liberales de la democracia, la
nuestra padece dificultades, limitaciones e ineficacias en el
gobernar, a pesar de que comiencen a llegar al mando público otro tipo de gobernantes, con otros planes y proyectos, con otros estilos directivos y administrativos, con otras
biografias.
3. En México -y seguramente en otros países con similares infortunios- la democracia de los años ochenta se
entendió principalmente como la respuesta política y de
gobierno a la recurrente crisis fiscal en la que se hundía el
Estado desarrollador, debido a su generosidad de gasto e
inversión y a su pobreza de ingresos y endeudatniento.
Los varios desplomes de la hacienda pública, ocurridos a
fines de los años setenta y a comienzos de los ochenta y

52
1RAYECTJ)RIAS

I AÑO 1, NO. l

1 $EPTIEMBRF-DIClfMBRF !999

que arrastraron a la economía nacional, fueron tan devastadores y ultrajantes que comenzaron a dejar de ser interpretados en términos administrativos ~rrores de decisión
gubernamental por mal cálculo y mala gestión- y a ser enjuiciados directamente en términos políticos. El juicio fue
claro, contundente y correcto: el gobierno o, más en general, el sistema político, por carecer de controles, competencia y sanciones efectivas, era proclive al error, a tomar
decisiones equivocadas, y no contaba con los estímulos
adecuados para corregirse, aprender y evolucionar. Dejado a sí mismo, el gobierno (federal, presidencial, con su
aparato partidario y burocrático de apoyo y control), a pesar de sus innegables muchos logros y beneficios, representaba una real amenaza pública, como lo exhibían los
quebrantos periódicos que padecía el desarrollo económico, estatalmente sostenido y protegido, con su secuela de
desastres en el bienestar social.
La reivindicación de la democracia como la respuesta política para detener y revertir los efectos sociales
destructivos, que provocaba el agotamiento del esquema
de desarrollo y del régimen político posrevolucionario, permite dos consideraciones. En primer lugar, es de destacarse que el planteamiento inicial de la democracia mexicana
mantuvo una relación directa con la cuestión de la gobernabilidad. En efecto, a principios de los años ochenta, la lucha por la democratización del régimen tuvo su motivo de
fondo en la creencia y expectativa de que la democracia
significaba capacidad superior de gobierno, en virtud de
que sus múltiples controles y acotamientos del poder público reducían o hacían muy costosas la arbitrariedad, el capricho y la torpeza de las decisiones de los gobiernos. En el
Planteanúento mexicano inicial, democracia significaba entonces no sólo la forma de gobierno legítimo porque ciudadanamente elegido, sino además gobierno competente,
capaz, eficaz en el cumplimiento de sus diversas funciones
públicas; particuJarmente en las relacionadas con el desarrollo socioeconómico del país y de las personas.
En segundo lugar, al vincularse la reivindicación de
la democracia con la inconformidad social por los efectos
de la crisis económica y por la cerrazón del sistema político, el planteamiento mexicano de la cuestión de la demoIilAYEcmRw¡ 1 AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRF-DiCfEMBRF 1999

cracia tuvo originalmente el enfoque limitado y menor del
planteamiento popperiano, a saber, la pregunta práctica
acerca de "cómo liberarse pacíficamente de los gobernantes incompetentes y nocivos" o, dicho mexicanamente, cómo liberarse de los presidentes incompetentes y nocivos.
La democracia se planteó así, exclusiva o principalmente,
desde su origen, como una cuestión de gobierno, de titularidad y ejercicio de gobierno, de acceso al gobierno. Sólo
más tarde (muy recientemente) comenzó apenas a compartirse la percepción de que la cuestión de la democracia
rebasaba en mucho su planteamiento gubernamentalista
original acerca de la necesidad y urgencia de sustituir a la
clase política establecida y/o al partido dominante, cuya incompetencia y capacidad de daño eran notorias, por otros
líderes y partidos a la cabeza de los poderes públicos.
La dialéctica del agitado proceso de democratización, junto con otras circunstancias traumáticas (asesinatos políticos, levantamiento de Chiapas, crecimiento de la
inseguridad pública, penetración del crimen en aparatos
cruciales del Estado, por ejemplo) y otros procesos (libe53

�ÁMBttO

ÁMBttO

Democracia y transición

Democracia y transición

ralización de la economía, por ejemplo), nos hizo empero
descubrir y entender poco a poco que la cuestión de la
democracia era fundamentalmente una cuestión de estado, de estructura, configuración y funcionamiento del
Estado, de "orden constitucional democrático". Era algo
de mayor calado, más radical, estructural e integral, que
enmarcaba y sustentaba a la democracia como simple
cuestión sobre el acceso, la titularidad y la acción de gobierno. Se trataba, a la raíz, de poner en pie un orden de
instituciones y no sólo de activar un gobierno administrativo alternativo. Sospecho que hasta la fecha muchos de
nuestros democratizadores sobresalientes no descubren
este nivel crucial de la cuestión de la democracia.

LOS SIGNOS DE LA TRANSICIÓN

4. La visión gubemamentalista de la democracia se volvió
la visión hegemónica, cuando a fines de los años ochenta
se incorporó y popularizó la expresión transición demo54

crática al debate intelectual y a la acción política. Transición democrática tuvo la denotación gruesa de las (en verdad) "conclusiones tentativas e inciertas", que remataron
los estudios de los famosos y multicitados autores de los
cuatro volúmenes de la Johns Hopkins University ~
titulados Transicümes desde la Dominaciim Autoritaria
(1986, la edición en inglés). A partir de entonces, la democratización mexicana fue resignificada radicalmente
como el tránsito o paso de un régimen autoritario a uno
democrático, por ende, como "alternancia" en el mando
del Estado, y lógicamente la alternancia fue entendida como un requisito y desenlace obligado de la transición democrática más que como una posibilidad instirucionalmente contemplada, asegurada y regulada. Para todo fin
práctico, la alternancia significó entonces la destirución de
una clase política considerada intrinsecamente autoritaria,
no democrática ni democráticamente recuperable Oos priístas, en concreto), y su sustitución por una clase política
alternativa que se presenta o puede acreditarse como intrinseca y confiablemente democrática. Mientras no ocuTRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPOEM6BE-PICIEM6BE1999

rriera la destitución/sustitución de la vieja clase política, no
se podía afirmar con certeza que el viejo régimen autoritario había muerto y que la época de la democracia política de México había nacido.
Puede ser que algunos hayan pensado o esperado
razonablemente, bajo el signo y la consigna de la transición y la alternancia, que otros actores al mando del Estado, con diferentes historias y actitudes, habrían conducido
a sus burocracias y ciudadanos hacia otras prácticas político-administrativas y que éstas a su vez iban a reactivar
instituciones formales anquilosadas o iban a generar o regenerar otras. Sin embargo, en la literatura dominante y
reiterativa, tanto en la especializada como en la periodística, no se desplegó y probó explícitamente esta conexión
causal, la cual quedó registrada como una entusiasta declaración de creencia o de esperanza.
Sólo muy recientemente comenzó a descubrirse
que la alternancia significaba algo más que el cambio de
gobierno y que, en realidad, se trataba del cambio hacia
otro "paradigma de gobernabilidad" (A. Camou), hacia
otra forma de representar, conducir, coordinar y conciliar
a la sociedad. Y, a última hora, por fuerza de los golpes de
la realidad, la democratización comenzó finalmente a significar el cambio hacia otro orden político constitucional,
que había que hacer vigente y efectivo o que había que
construir desde los cimientos. Se empezó entonces a hablar muy recientemente de la necesidad de "La Reforma
Política del Estado", muy distinta a la primera reforma del
estado, que consistió simplemente en el redimensionamieto del aparato de gobierno y de su ámbito de intervención económica. Sin embargo, a pesar de su importancia crucial, la revisión y reforma de las instituciones politicas ha sido una empresa demandada insistentemente,
pero intermitente e inconclusa.
Se puede llegar por otro camino a una conclusión
similar, al mostrar que el énfasis en la transición-alternancia llevó a centrar toda la atención política e intelectual en
la competencia por el acceso del poder, en la creación de
las condiciones para tener un proceso electoral justo y
confiable mediante reglas públicas y autoridades imparciales. En cambio, se dejó fuera de foco y sin acento el telRAYEcmRIAS

I AÑQ 1, NO 1 1 $EPUEMBRE·PIClfMBRE 1999

ma de la funcionalidad y gobernabilidad de la democracia
y, en consecuencia, no se planteó con claridad y prioridad
el problema acerca de cómo establecer o restablecer todas
las instancias institucionales que la democracia requiere e
integra para poder desarrollar su capacidad de gobierno y
de creación de orden político y social.
Es explicable y justificado el énfasis que se puso en
el proceso electoral, puesto que la democracia comienza
con exigir y garantizar la libertad de los ciudadanos para
elegir entre diferentes opciones políticas de gobierno y justamente en el punto de la libertad política de los ciudadanos y del respeto a sus decisiones residía la patología básica del sistema político establecido. Sin embargo, el resultado que arrojan las luchas por la democracia es hoy, notoriamente, una situación muy cercana a la "normalidad
democrática" en lo que concierne al proceso electoral y algo aún bastante lejano a la ''normalidad democrática" en el
ejercicio de gobierno. Una normalidad a medias. Si se hubiera anticipado con lucidez que la democracia electoral,
el día después de las elecciones transparentes e impeca-

Muy recientemente comenzó a
descubrirse que la alternancia
significaba más que el cambio
de gobierno: se trataba del
cambio hacia otro &lt;paradigma
degobernabilidad)
bles, se desdoblaba en la acción concreta de gobernar, habrian aparecido ternas y problemas que no se agotan en la
aguerrida militancia política para deshacerse de gobernantes indeseables y que representan, en cambio, una precisa agenda institucional.
A esta agenda de temas descuidados, desestimados

55

�ÁMBRO
Democracia y transición

ÁMBrro
Democracia y transición

o menguados, relacionados con la gobernabilidad y, más
específicamente, relacionados con la capacidad de los gobiernos democráticos para crear orden político y social,
pertenecen nada menos que cuestiones fundamentales
como la operación de un sistema de procuración e impartición de justicia honesto y efectivo, la limitación y complementación de las iniciativas del ejecutivo por la deliberación acuciosa de un legislativo independiente, la articulación apropiada entre el gobierno federal y los órdenes de
gobierno estatal y municipal, la dialéctica entre sociedad
política y sociedad civil en la deliberación pública... La
reivindicación democrática estándar pudo aquí y allá invocar discursivamente estos temas y asuntos cruciales para asegurar la capacidad de gobierno de las democracias,
pero dejó sin resaltarlos conceptual y prácticamente. No
constituyeron una prioridad intelectual y política. Una mirada a la producción de los democratizadores sobresalientes de nuestro país muestra que sólo muy recientemente
han comenzado a prestar atención a las instituciones de la
justicia y la seguridad pública, a las relaciones entre los

56

poderes públicos, a la organización y funcionamiento de
la administración pública, a la articulación entre la sociedad política y la sociedad civil. El énfasis en la alternancia
bloqueó visiones y compromisos de mayor alcance.

PERFILES Y PARADIGMAS DE LA
DEMOCRATIZACIÓN

5. El hecho de que la cuestión de la democracia no se baya planteado correctamente en el nivel del Estado se debe
también a que los democratizadores sobresalientes, a diferencia de los reformistas y "tecnos" del gobierno calificado como autoritario, no tematizaron ni problematizaroo
los limites y el agotamiento del modelo de desarrollo económico, estatalmente sustentado y protegido, cuya expresión terminal más notoria había sido la crisis fiscal del &amp;tado por endeudamiento inmanejable, la cual había sido
justamente el detonador de la reivindicación democrática
y del movimiento democratizador a lo largo del país. Paradójicamente, los democratizadores sobresalientes no se
plantearon con claridad estratégica la necesidad de dar
origen y forma a un nuevo esquema de desarrollo que, como su base material, sustentara firmemente la acción de
gobierno y administrativa del régimen democrático.
En efecto, la primera generación de democratizadores, a comienzos de los ochenta, con epicentro en los estados del Norte y con el Partido Acción Nacional como catalizador, tendió a pensar que el establecimiento de la democracia -elecciones confiables, controles al presidencialismo ilimitado y autonorrúa de los gobiernos locales- era
una condición suficiente para restablecer la dinámica del
desarrollo, pues reconstruía la responsabilidad de los gobernantes mediante el acicate de la competencia y el escrutinio público. En sus batallas políticas hubo pronunciamientos de libre mercado y contra el intervencionismo estatal, pero la reforma de la economía no constituyó un e~
intelectual y político, a diferencia de la democracia política que representó la referencia y meta básica de su acción.
La segunda generación de democratizadores militantes, a
fines de los ochenta, con epicentro en el Distrito Federal Y
TRAYECJQRIAS

j AÑO 1, NO. 1 1 SfPDEMBRE-PJCifMRRE 19l!9

regiones del centro del país y con el
Partido de la Revolución Democrática como punto de condensación,
descalificó de antemano la reforma
económica iniciada e mitad de los
ochenta como "neoliberal", a la que
consideró una reforma antirevolucionaria, antinacionalista y antipopular, y
consideró que la lucha por elecciones
libres y respetadas era la manera más
eficaz para ocupar la cumbre del Estado mexicano y así detener y revertir el
cambio liberalizador y privatizador.
En suma, la casi totalidad de los democratizadores destacados no se
planteó ni problematizó la conexión
que ha de correr entre política (democrática) y economía (mercado) o defendió simplemente la vieja econorrúa
política posrevolucionaria (cepalina,
keynesiana, desarrollista ...) , otorgándole todavía posibilidades de levantarse de sus cenizas y
crear riqueza y desarrollo. La pasión por una "democracia
sin adjetivos", por la alternancia sin más, hizo que algunos
democratizadores no reflexionaran cuidadosamente acerca de la calidad fundamental de la democracia, la cual o es
de cuño liberal y republicano o se vuelve la forma de gobierno de una dictadura de masas, mientras otros democratizadores se movían, deliberada o irreflexivamente, hacia una democracia iliberal, sin prever los defectos de su
opción.
Haberse planteado en serio la cuestión acerca de cómo el gobierno democrático iba a poder resolver el problema del crecimiento económico y del desarrollo general
-un asunto crucial de la democracia de masas en países
económicamente rezagados- hubiera ayudado a entender
por qué era insuficiente plantear y entender la democratización como la mera alternancia en el gobierno. Tomar el
mando y seguir el viejo esquema de desarrollo y de rectoría económica gubernamental, además de improductivo,
habría significado repetir o reactivar todos los dispositivos

de mediación política que eran necesarios e inherentes a su funcionamiento y que contradecían directamente
los valores y las prácticas constitutivas
de la democracia. En cambio, haber
percibido y asumido con claridad y
oportunamente que la democracia no
habría podido dar respuesta a las demandas de las masas por bienes, servicios y oportunidades, sin proceder a
revisar el esquema de desarrollo seguido por décadas y a rehacerlo y
transformarlo en uno abierto y centrado en el mercado (sin caer en las exageraciones dogmáticas del mercado libre como la panacea), hubiera llevado
a descubrir la importancia y la exigencia de renovar o construir por primera vez los componentes del orden institucional que dan legitimidad y funcionalidad al gobierno democrático y
que además el nuevo modelo de desarrollo, centrado en la
libertad, competencia y apertura de los mercados, exige
también como condición necesaria para poder implantarse y desenvolverse de manera duradera.

La casi totalidad de

los democratizadores
destacados no se
planteó ni
problematizó la
conexión que ha de
correr entre política
(democrática) y
economía (mercado)

DIAYECTQRIAS

j AÑO 1, NO, t I SEPDEMBBE-PICiEMBBE J999

6. Una democracia consciente de su agenda económica y social -requisito imprescindible para su legitimidad
de masas- hubiera descubierto, reivindicado y valorado
más centralmente la importancia de la ley ("el imperio de
la ley") como principio fundamental de regulación de las
relaciones sociales y como condición para que las políticas
sociales distributivas no fueran sólo medidas compensatorias contra las carencias de la vida asociada sino factores
de orden. Habría entonces exigido como algo inherente y
no sobrepuesto a la gobernabilidad democrática un sistema de justicia (civil, penal, laboral ...) efectivo e imparcial,
y un armado alternativo de las relaciones entre el Ejecutivo
y los legisladores en el debate y la aprobación de las iniciativas de ley. En resumen, habría descubierto y valorado que la transición democrática consiste en realidad en

57

�ÁMBITO
Democracia y transicwn

pasar a un orden político alternativo, cuyas instituciones
ponen primero orden en las relaciones de poder, para
desde ahí poner orden en las relaciones sociales asimétricas, inequitativas, injuriantes, conflictivas. Esta memoria
de las instituciones republicanas y liberales, que constituyen el humus en que arraiga y del que se alimenta la democracia, hubiera ayudado a encontrar las muchas afinidades e interconexiones que corren entre democracia y libertades privadas (incluyendo las económicas), entre
agenda política democratizadora y agenda económica del
gobierno democrático. La vigencia y la efectividad de esas
dos tradiciones institucionales fundantes y también acotadoras de la democracia -con toda la "ingenieria constitucional" pertinente según las circunstancias- posibilitan y
aun facilitan tanto la consolidación funcional de la democracia como la del mercado, dos mecanismos de regulación y coordinación social que, por estar todavía en elaboración y montaje en nuestro pais, no han podido desencadenar todas sus potencialidades ordenadoras y convencer
acerca de ellas.
58

ÁMBITO
Dernocracia y tronsicwn

A manera de ejemplo, la tradición liberal y republicana habáan ayudado a entender que el régimen democrático se sustenta y se sitúa dentro del orden legal del Estado de derecho, que el gobierno democrático es aceptable
Y viable a condición que sea ante todo gobierno de leyes,y
que el sentido de las leyes es garantizar la coordinación de
las libertades privadas y públicas, y fomentar de esta manera el significado y valor de pertenecer y contribuir a uni
convivencia y asociación común, a una república.
Obviamente al pensarse la democracia como proceso de
alternancia más que como proceso de edificación de orden
político institucional, como nuevo "régimen", la mayoría
de los democratizadores sobresalientes desvinculó a la democracia del republicanismo y del liberalismo, dos tradiciones a las que resulta propio y esencial el orden político¡·
social de las ltbertades, hablar de él, valorarlo y sustentarlo.
En cambio, con mucha frecuencia, la democracia se enar·
boló como bandera de militancia contra los males dd
(neo)ltberalismo y se regresó a reivindicar la república en
los términos nacionalistas y colectivistas acostumbrados.
IRAYICroR!AS

j AÑQ 1, NO. 1 j $EPDEMBRF·DICIEMBRF 19)!9

Sólo muy recientemente, frente a las peligrosas inconexiones de la democracia electoral con la democracia
como ejercicio de gobierno y como gobierno que en las
presentes condiciones no puede prescindir de contar con
una precisa agenda económica y social, se han congruentemente levantado dos planteamientos. El primer planteamiento se refiere a la necesidad y trascendencia de llevar
a cabo la "Reforma Política del Estado" (en el fondo y en
conclusión, definir y acordar una nueva constitución política), el cual resalta la dimensión de las condiciones institucionales que la democracia en formación requiere para
poder operar satisfactoriamente y crear orden político y
social. El segundo planteamiento se refiere a la necesidad
o conveniencia de acordar una ''Política Económica de
&amp;tado" y resalta la dimensión de las condiciones institucionales y operativas de un sostenido crecimiento económico, socialmente incluyente y equitativo, de modo que el
gobierno democrático dé respuesta a las múltiples demandas de los ciudadanos en desventaja por bienes, servicios y oportunidades. Se trata de dos planteamientos
que permanecen todavía en formato discursivo más que
político e institucional, pero cuya solución vía negociación
Yconsenso es decisiva para que el gobierno democrático
no vaya a la deriva, sacudido por incompetencias, ineficacias e incumplimientos, y termine por provocar entonces
la decepción social sobre las bondades y ventajas de la democracia, particularmente entre las masas que se movilizaron electoralmente con la promesa y la creencia de que
su hbertad política de elegir gobiernos conllevaba o facilitaba la liberación de sus necesidades económicas.
7. Hay vida más allá del gobierno. Más allá de la regulación y acción del gobierno democrático, existen también otros dispositivos y principios de autoregulación y
autogobiemo social, cuya mayor o menor vitalidad aumenta o disminuye la capacidad de orden y cohesión social Me refiero a las relaciones de mercado que mediante
el sistema de precios regula la correspondencia entre bienes Ynecesidades, entre producción y consumo; a las multiformes relaciones interpersonales de comunicación que
tienen lugar en todos los lugares de la sociedad civil y que

IIIAXEcmew¡

1 AÑo 1, NO. 1

j SEfDFMBRE·DICffMBRf 1999

acercan y enlazan la pluralidad de posiciones, preferencias, deseos y proyectos de la gente; al tejido social conectivo de la cooperación, asociación, entendimiento y confianza entre las personas y los grupos (el hoy denominado "capital social"), que todavía está presente en familias,
vecindarios, comunidades y organizaciones civiles.
Paradójicamente, la función complementaria de estos factores de regulación, coordinación y equilibrio social,
que desarrollan sus actividades fuera del perimetro de la
política y del gobierno, no ha sido ni destacada ni desarrollada por los que en la teoóa o en la práctica se ocuparon de la democratización del régimen, a pesar de que
muchos de los nutrientes para una democracia represen-

Más allá de la regulación y
acción delgobierno
democrático&gt; existen también
otros dispositivos y principios de
autorregulación y
autogobierno social
tativa vigorosa provienen de las deliberaciones de la sociedad civil sobre los asuntos públicos y de los vínculos de solidaridad presentes en los grupos sociales. Los modelos
mentales de nuestros democratizadores sobresalientes los
indujeron a concentrar su máxima atención en las capacidades propias del poder público y del aparato de gobierno pero no en las capacidades de la sociedad. Les ocultaron también la cuestión importante sobre el tipo de relación (¿central o periférica, intrinseca o incidental?) que es
constitutiva del gobierno democrático con los demás factores no políticos ni gubernamentales de coordinación y
autogobiemo social.Y les impidieron asimismo considerar
o resaltar que la capacidad del gobierno democrático se
59

�ÁMBrTO

ÁMBrTO

Democracia y transicwn

Democracia y transiciim

consolida y acrecienta cuando se establece la articulación
adecuada (según la historia y circunstancias de una sociedad) entre gobierno y organizaciones productivas de mercado, entre gobierno y redes sociales de mutuo apoyo, entre poder público y capital humano y social. En la perspectiva estándar la capacidad de gobierno de la democracia fue esencialmente un asunto de gobierno más que de
gobernación o de acción efectiva de gobierno, la cual incluye y requiere múltiples relaciones de las autoridades
con los ciudadanos para asegurar la conducción, la coordinación, la conciliación y la seguridad de la convivencia.
La contribución de otras instancias regulatorias de
la sociedad para la configuración y mantenimiento del orden social debe ser recuperada, reconocida y acentuada en
la teoria y práctica de la gobernabilidad democrática, en
contrapunto a la tendencia pertinaz de considerar que el
orden social resulta directamente por obra y gracia del Estado y de considerar que el gobierno -el gobierno democrático inclusive-- se reduce exclusivamente al ámbito interno de las organizaciones, programas y procesos administrativos del gobierno. Es paradójico
que muchos democratizadores no hayan superado sus inclinaciones al estatismo y al gubemamentalismo, como
si la democracia consistiera simplemente en otras formas de tener acceso al poder o de ejercer el poder, pero
no de otras formas de relación del poder público con sus ciudadanos y sus
organizaciones sociales. Síntoma de
esta situación es el hecho de que, con
todo y alternancia, no se han ampliado las formas de participación ciudadana en las políticas públicas, así como se han modificado muy poco las
relaciones del gobierno con las organizaciones civiles, gremiales y mediáticas o con las comunidades étnicas.

de las capacidades (reales o imaginadas) de la sociedad civil y recordar e insistir que -por razones históricas y oociales conocidas- han sido las normas, agentes e instrumentos y pautas de la regulación/coacción estatal y de b
acción administrativa de gobierno los factores principal&amp;
mos de la construcción y reproducción del orden socij
mexicano. En nuestras sociedades el orden social es principalmente producto de la acción estatal. En el pasado lejano y en el cercano, la acción estatal (juicio de valor aparte) intervino sustitutiva o subsidiariamente, pactada o forzosamente, pertinente o atropelladamente, para dar origa¡
y forma al orden social que se plasma en el EstadoNación, debido al subdesarrollo del mercado, a la fre.
cuente incivilidad de la sociedad civil y a la insuficiente
producción y reproducción del capital social de las familias, etnias, vecindarios y organizaciones, que con frecuencia no logran superar su clausura particularista y, en algunos casos, hasta su aislacionismo.
Las cosas han cambiado, pero no lo suficientemente como para poder desplazar la acción estatal y la de gobierno de su sitio indispensable y fundamental para producir y reproduci
el orden. En este sentido, a pesar de kl
apenas reivindicado, la gobernabilidoo
democrática sigue siendo princi¡YJlmente un asunto del gobierno mismo:
de la capacidad, eficacia y calidad &lt;k
su acción directiva, regulatoria y administrativa. Y esto obedece al ba&gt;1
desempeño y al insuficiente rendimiento que caracteriza todavía a ~
otros campos de coordinación y acoplamiento de la acción social, los cuales por sí mismos son incapaces o son
insuficientes para lograr un equilibrio
de escala (de la sociedad entera) y no
sólo local, duradero y no sólo temporal. Las capacidades de la sociedad civil mexicana se han además debilitado
y desordenado debido a los impact~
de la liberalización de la economía Y

La gobernabilidad

democrática sigue
siendo sobre todo un
asunto del gobierno
mismo: de la capacidad) eficacia y
calidad de su acción
directiva) regulatoria y administrativa

8. Sin embargo, es necesario
equilibrar esta posición reivindicatoria

60

TRA'fECTDRlAS

j AÑO 1, NO l j SEPDEM6BE-PtetEMBRLJ999

de la misma democratización del régimen. Liberalización
económica (con su aderezo de regionalización y globalización económica) y democratización del régimen han
desestructurado y hasta desmantelado el orden político y
social del siglo en varios de sus territorios, sin haber obviamente logrado aún trazar los planos, juntar los recursos
y reunir los instrumentos y materiales para levantar el
nuevo orden: las instituciones mediadoras de la representación, participación e influencia política, junto con las instituciones del desarrollo económico y con los recursos sociales de la cooperación social.

9. En efecto, los años finiseculares mexicanos se
caracterizan por una larga y polimorfa interfase o interregno entre el viejo orden que no acaba de morir y el orden nuevo que no acaba de gestarse y nacer. La caracteástica del tiempo presente, que propicia iras, inquietudes
Ysuspicacias, consiste en que la sociedad vive una situación infonne y bastante improductiva, en la que ya no
recibe del todo los beneficios del viejo régimen político y
administrativo que le fue familiar y no recibe todavía los
posibles beneficios del nuevo régimen democrático. La
mayoría de los sectores sociales se encuentran en un espacio intennedio en el que se sobreponen y rivalizan, sin
que nadie gane aún la batalla y defina la dirección futura, la economía estatalmente animada y los rendimientos
de una economía de mercado genuina, el tieso asociacionismo corporativo y el naciente asociacionismo civil y
politice, la organización política centralizada y la multipolar de la sociedad pluralista, la administración pública
populista y clientelar y la administración eficiente e imparcial en la provisión de los bienes y servicios públicos,
el carácter uní o multicultural del Estado-Nación... Y, a
la raíz, como corolario de décadas de dominación patrimonial, la sociedad no logra todavía ordenarse y equilibrarse porque oscila todavía incierta e inconcluyentemente entre la ventaja o conveniencia de organizarse y
actuar conforme a reglas impersonales de leyes generales O la opción de seguir desarrollando su vida conforme
al arreglo interpersonal con las autoridades y funcionarios.
IRAIEcroBIM

j AÑO 1, NO, l j SEPJJEMBRE-PICtEMBRE 1999

En este interregno se han ido desmantelando los
dispositivos, los estilos, los agentes de la solución de los
conflictos sociales, sin todavía construir aceptablemente
los mecanismos y prácticas alternativas de un sistema impecable de justicia (procuración e impartición) funcional
y de seguridad pública. Asimismo hemos desmantelado
los dispositivos y los agentes de la solución de los problemas sociales (las necesidades de masas), sin todavía poder
acrecentar los rendimientos y la imparcialidad de la administración pública y, más a fondo, sin afianzar las condiciones para desplegar las potencialidades del desarrollo
más centrado en la productividad y en las oportunidades
de mercado.

61

�-

AMBITO

ÁMBITO

Democracia y transiaón

10. Es arriesgada la situación de
una democracia adolescente que comienza a gobernar sus sociedades en
circunstancias de subdesarrollo económico y pobreza persistente, de asociacionismo civil independiente sustitutivo de las corporaciones pero de limitada representatividad social y que
todavía practica la "doble moral" tradicional (asociaciones solidarias con
sus miembros y excluyentes con los
externos), de un naciente sistema de
partidos y agrupaciones políticas en el
que la regla dominante es por ahora el
antagonismo pugnaz más que la polémica productiva, de gobierno legalmente elegido pero aún desarticulado
del pleno gobierno de leyes... Por consiguiente, el foco estratégico intelectual y político ha de ser la construcción de las instituciones del Estado y
gobierno democrático, que recuperen
y reactualicen en la circunstancia los
principios republicanos y liberales.
Se trata de estructurar el orden
político y social con base y centro en
la ley, mediante el establecimiento de
un sistema de justicia imparcial y eficaz, mediante la puesta en práctica de un Legislativo deliberante y conocedor de los problemas públicos y mediante el establecimiento de una administración pública que es
eficaz por la calidad de sus procesos y que, por su actuación conforme a leyes, ofrece además igual consideración
a los ciudadanos en la prestación de sus servicios.
Alrededor del eje estratégico de la ley (deliberada, aprobada y aplicada por el conjunto de los poderes públicos), se
podrán asegurar mejor los intercambios fundamentales
del mercado a la vez que inhibir sus abusos. Y la vigencia
de la ley completará y resguardará la ética social que regula las interacciones fundamentales y cotidianas de la
convivencia. Sin construir el orden estatal de derecho, en

62

cuyo horizonte se ubique el orden político de la democracia, los gobieroo;
democráticos desarrollarán muy aza.
rosa y discontinuamente la capacidad
de resolver conflictos y resolver problemas sociales, los dos planos y condiciones básicas para que la democracia cree orden social.
El logro realmente trascendente
de la llamada transición democrática
se ubica por encima de la alternancia
gubernamental, aunque la contemple,
la valide y la haga posible. Su impulso,
si no es desviado o desacelerado, podrá llevamos a la tierra prometida de
la República de Leyes, pertinazmente
declarada y profetizada en estos años
inquietantes. Se trata entonces de una
alternancia institucional de gran calado, con efectos reordenadores de la vida social y alcance histórico, que rebasa por mucho la noción popular de la
transición y que va más allá del marcador cambiante de los partidos políticos en sus juegos de poder. -&amp;,,

Dialéctica de las desigualdades
Di,námica del desequilibrio territorial en México
G USTAVO

I acelerado crecimiento económico de México
hasta 1982 trajo como consecuencia una creciente desigualdad entre las diferentes regiones
del país, siendo el área metropolitana de la
Ciudad de México (AMCM) el polo central de la concentración de las actividades económicas y la población.
En esta dirección, se puede considerar que independientemente de los indicadores y el tipo de las unidades territoriales que se utilicen en el análisis, existe prácticamente
consenso en que las desigualdades regionales aumentaron
significativamente entre 1940 y 1970. Sin embargo, se tienen interpretaciones opuestas sobre lo ocurrido entre
1970-1980, pues algunos estudios muestran que estas disminuyeron en términos del PIB per-cápita estatal (Hernández, 1984:161; Gómez y Cortés, 1987:50; Osuna,
1990:26).' En el extremo opuesto, otros trabajos señalan
que las desigualdades aumentan en los setenta (Rarnirez,
1986:368; Pírez, 1981: 167 y Palacios, 1988: 183).2 Adicionalmente, poco se ha investigado sobre la dinámica de las
desigualdades de 1980 a la actualidad, más precisamente

E

BIBLIOGRAFÍA
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Barcelona: Folio.

IBAYECIOBIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPUEMBRF·DICIEMBBf !999

La conclusión de Osuna es polémica pues incluso señala que el coeficiente de Gini de la distribución estatal del PIB per-cápita aumenta de 0.22 a 0.23, pero le resta validez a este hecho. Adicionalmente,
el número de estados en el estrato alto de ingreso se reduce de 5 a 3
Ylos del estrato bajo aumentan de 14 a 17, evidenciando más bien
un aumento en las desigualdades. Después analiza las disparidades
en el nivel de bienestar utilizando sencillos indicadores de educación
Ycaracterísticas de las viviendas, concluyendo que las desigualdades
entre los estados disminuyen. Esto, sin embargo, no es una demostración de la disminución de las desigualdades macroeconómicas regionales, sino de la extensión espacial de los satisfactores básicos.
2 &amp;tas diferencias surgen de problemas conceptuales de los diferentes
estudios referentes a las unidades de análisis (estados, regiones o ciudades), así como a las variables utiliz,adas (PIB total o per-cápita, sector industrial o todos sectores, etc.). Un comentario sobre estas diferencias puede verse en Garza y Rivera, 1995:49-50.

lRArEcmRIAS

I AÑO 1, NO. t I SfPDFMBRE·PICIEMBRE J999

GARZA

hasta 1995-1996, años en que existe información estadística para hacerlo.3
En el contexto anterior, el objetivo de este artículo es
analizar, en primer lugar, la dinámica de las desigualdades
regionales del PIB total entre 1970-1996, intentando determinar si en los últimos 1O años del período, caracterizados por la apertura comercial de México al comercio internacional, se pueden apreciar algunos indicios de modificación del patrón espacial prevaleciente. En segundo lugar, se estudia el crecimiento regional de la población urbana entre 1970-1995, así como su distribución por tamaño de ciudades. Esto último es especialmente importante considerando que en las postrimerías del segundo
milenio México es esencialmente una nación urbana,
transformación que ha ocurrido en la segunda parte del
siglo XX, siendo en el mundo urbano donde se reflejarán
en forma creciente las desigualdades espaciales.
Cabría aclarar, de inicio, que la prolongada crisis de
los ochenta influye en forma importante en la distribución
territorial de la producción, haciendo dificil saber si los
cambios en las desigualdades regionales son producto de
las políticas de desconcentración del Estado, de una inflexión del proceso concentrador en favor de las ciudades
medianas o las regiones atrasadas, o de la crisis misma. La
situación se toma más compleja si se agrega el posible impacto territorial de la apertura económica al comercio internacional aplicada desde entonces Y&gt; en especial, de la
3 En W1 estudio reciente se concluye que "...durante los años noventa
se acrecentarán aún más las disparidades regionales en el ingreso per

capita, para alcanzar en el año 2000 niveles superiores de desigualdad que los registrados en 1970..." ( Hemández, 1997:87). Sin embargo, los datos para 1995 y el año 2000 fueron estimados por el autor, por lo que habrá que considerar con cautela la conclusión.

63

�ÁMBll'O
Di.aléctica de las desigualda,des

ÁMBll'O
Di.alécti,ca, de las desigualdades

-O.O 1%; 3) finalmente, de 1990 a 1995, cuando la ecooo.
mía mexicana experimenta cierta recuperación, resuJtao.
do que entre 1990-1994 el PIB se eleva al 3.6% anu¡
aunque, con la crisis de 1995 en que se reduce al -6.2%,
la tasa de crecimiento anual entre 1990-1995 fue de soo
1.5 por ciento.

1. DINÁMICA DE LAS
DESIGUALDADES REGIONALE S

puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio de
América del Norte (TLC-AN) entre los Estados Unidos,
Canadá y México a partir de 1994. Con el fin de intentar
controlar estas posibles influencias en la distribución regional del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y de la
población, así como de la dinámica del sistema de ciudades, el análisis se desagrega en los siguientes tres subperíodos de la evolución económica reciente del país: 1) en
primer lugar, una década de prosperidad entre 19701980 cuando el PIB aumenta, en términos reales, a la elevada tasa anual de 6.6%;4 2) en segundo, la "década perdida" (1980-1990), cuando el PIB aumenta únicamente
al l. 7% anual, mientras que de 1982 a 1988 decreció al
4

64

En realidad el crecimiento se extiende hasta 1981 cuando el PIB
anual aumenta en 7.8%. La crisis del ápo de cambio ocurre en 1982,
con una reducción del PIB de -0.1%, y de -5.3% en 1983. En este
último año se inicia la política económica de apertura al comercio internacional Sin embargo, la información demográfica es para cada
diez años, por lo que el análisis de la distnbución de población considera que el periodo de crecimiento termina en 1980.

El desarrollo económico de México desde principios &lt;li
siglo XX se caracterizó por una creciente concentra001
económica y demográfica en el centro del país, cuyo ru
deo principal ha sido la Ciudad de México. En ténnim
del Producto Interno Bruto (PIB), se ha estimado qued
Distrito Federal y el Estado de México, absorbían 15.7'
del PIB en 1900, cifra que se eleva al 34.6% en!~
mientras que buena parte del resto del país experimeo!Ó.
al menos hasta 1970, claros rezagos con relación a las itgiones más dinámicas (Garza y Rivera, 1995:49). Intert'l1
en este apartado agregar nuevos elementos a los estudd
existentes para tratar de desentrañar la dinámica de lil
desigualdades regionales en los tres subperíodos consi&lt;krados.
Conforme a las participaciones del PIB por•
nes y entidades federativas entre 1970-1996 del cuadro l.
se puede observar que la región V, Centro-Este, en la aial
se localiza la Ciudad de México, eleva ligeramente su pr·
ticipación de 43.0% en 1970 a 43.3% en 1980, esto es,ell
la década de crecimiento económico elevado, para posreriormente reducirlo significativamente a 40.7% en 1988período de aguda crisis. Esto resulta del gran declive di
Distrito Federal, el cual no es del todo compensado pord
crecimiento del estado de México, el cual se debe fun&lt;bmentalmente a la expansión del área metropolitana de b
capital hacia los municipios linútrofes de dicha enticbl
Entre 1980-1988, sin embargo, el Distrito Federal y el estado de México reducen su participación en el PIB J]ll()J'
nal de 36.1 % al 32.8%, motivo por el cual la región pierlk
importancia relativa, a pesar de que las restantes entidad:!
JBAYECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 J SEPDEMBRE-DJCJEM~

que la confonnan, con la excepción de Puebla, elevan su
participación (véase el cuadro 1). En el periodo de recuperación económica (1988-1993), la región V crece al
42.4%, volviendo a caer en el crac de 1995 al 41.2%, evidenciando que más que una tendencia definitiva hacia
una mayor descentralización, la región pierde importancia
en las crisis económicas, que afectan especialmente a la
Ciudad de México por ser la más industrializada del país.
En síntesis, se puede decir que la región V reduce su participación en el PIB nacional del 43.0% al 41.3% entre
1970 y 1996, mientras que el Distrito Federal y el estado
de México lo hacen del 36.2% al 33.4%, que a pesar de
perder importancia en ese cuarto de siglo, continúa siendo la región que concentra una tercera parte de la producción nacional.
En el cuadro 1 se presentan los valores de las 8 regiones y las 32 entidades federales, y para no detallar los
cambios en la situación de cada una de estas, se puede sintetizar su dinámica diferencial mediante el cálculo de un
coeficiente de desigualdad que mide el grado de dispersión del PIB entre las entidades del país. 5
El coeficiente de dispersión es de 1.57 en 1970 y baja a 1.28 en 1988, señalando una reducción de las desigualdades del PIB entre las entidades del país. Sin embargo, en el período de recuperación relativa se eleva a
1.39 en 1993, para disminuir en 5 centésimas en 1996,
quedando prácticamente igual (véase el cuadro 1).6 Se ob5 Este estadígrafo incorpora una de las propiedades de la distnbución
de Poisson según la cual la media es igual a la desviación estándar, y
mientras más grande sea el valor del coeficiente mayores serán las
desiguaJdades regionales y estatales.
6

F.s importante mencionar que la serie del PIB por entidades federales no es enteramente comparable. La serie de 1970-1988 es de una
J)Ublicación del INEGI de 1996, mientras que la de 1993- 1996 corresponde a otra de 1999 (Véase las referencias en el cuadro 2). En
esta úláma se advierte que presentan diferencias conceptuales en la
COmposición de las ramas que conforman el producto, así como que
en la segunda fue pos1ble esámar los índices del aumento del volumen fisico de la producción, lo cual no se hizo en la primera, siendo
~ra pos¡ble deflactar con mayor precisión el PIB para tenerlo a preCJOs constantes de un año base. Para evitar esta dificultad en la coml)aración de ambas series, en este trabajo se utilizaron únicamente los
JlOrtentajes del PIB nacional que presentan las 32 entidades federa-

les.

IBAYEcroRJAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SfPDEMBRf-PICIEMBBE 1999

serva una tenue tendencia a reducir las elevadas desigualdades territoriales en México, pero se mantiene una alta
concentración en la región Centro-Este.
Interesa determinar qué entidades son las que ganan importancia económica en el país, principalmente en
el lapso 1988-1996, para contrastar el planteamiento de

Aunque ent:re 1970 y 1996 el
Distrito Federal y el estado de
México pierden importancia
relativa) siguen concentrando
una tercera parte de la
producción nacional
que con la apertura económica internacional: 1) La región
norteña será la más beneficiada por el impulso industrial
de las crecientes empresas maquiladoras; 2) los estados del
centro de México encaran grandes dificultades para reestructurar sus bases industriales, en especial la Ciudad de
México, pues parte de sus empresas se reubican en los estados circunvecinos, 3) el sur del país queda excluido de
la integración económica, excepto algunos puntos de
atractivo turístico (Hiernaux, 1995: 119-120).
En el período de 1970-1990 la región VID, Peninsular, elevó su participación en el PIB nacional en 121 %,
siendo la relativamente más dinámica. Esto se debe, en
buena medida, a que en 1970 sólo absorbía 1.7% del PIB
nacional, por lo que el explosivo crecimiento de Cancún
le imprimió un crecimiento de significación, logrando alcanzar 3.9% del PIB nacional en 1996. Le sigue en crecimiento relativo otra región rezagada, la VI o Sur, que eleva su participación del 4.8% al 5.3%, significando un aumento porcentual del 10%. En tercer y cuarto lugar, siguen la región Norte (TI) que eleva su participación en 8%

65

�ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

y la Noreste (III) que lo hace en 4%. Las restantes 4 regiones ven dismimúr su participación relativa (cálculos

ro que tienden a estabilizarse. Aunque los estados norteños no manifiestan un crecimiento significativo de 1970

útil analizarlo incorporando a la ciudad como la más adecuada unidad del análisis territorial en un país predomi-

elaborados con la información del cuadro 1). Las 4 regio-

a 1996, seria conveniente centrar su análisis en el perío-

nantemente urbano.

nes que elevan su participación entre 1970-1996 (VIII,VI,

do 1993-1996, esto es, cuando podria esperarse un ma-

II y III), concentran 29.6% del PIB nacional en 1996, muy
por abajo del 41.6% de la región Centro-Este.

yor impacto de la liberalización comercial.
Los primeros cinco estados económicamente más

Según entidades, Quintana Roo incrementa en

dinámicos del trienio 1993-1996 son: Querétaro, Aguas-

639% su participación en todo el periodo, seguida por
Campeche, Querétaro, Aguascalientes y Baja California

calientes, Baja California Sur, Colima y Coahuila, sólo es-

Sur, con los valores que se muestran en el cuadro 1. Del
ordenamiento según magnitud porcentual de crecimiento de la participación en el PIB nacional de cada entidad
en el periodo 1970-1996, se desprenden dos conclusio-

te último fronterizo (véase el cuadro 1). Sin embargo,
dentro de los 1Oprimeros se agregan Baja California,Tamaulipas y Sonora, teniendo un total de cuatro en ese grupo, cuando entre 1970-1996 sólo estuvo uno. Adicional-

gión II, Norte, con 12.2% y 11.0% de los valores referidos.
El resto de las regiones representan entre 2.3% (VIII, Peninsular) y 10.9% (VI, Sur) de la población total del país.

En 1995, al final del período estudiado, la región V
se mantiene en primer lugar al alcanzar 30.5 y 22.9 millo-

2, LA CON CEN TRACI ÓN
METROPOL ITANA

nes de población total y urbana, las cuales representan
33.5% y 39.4% de los totales nacionales (véase el cuadro
3). Esto es, en el cuarto de siglo transcurrido la región

Con el fin de aclarar la dialéctica de la alta concentración
del proceso de urbanización en México, en esta sección se
analiza la dinámica del crecimiento de la población al nivel regional y del sistema de ciudades según los tres subperiodos utilizados, con el propósito de determinar si exis-

Centro-Este eleva ligeramente su participación demográfica nacional, aunque reduce significativamente la urbana
ante la mayor velocidad del proceso de urbanización de las
restantes. La Centro-Oeste continúa en segundo sitio, dis-

ten cambios significativos en la concentración territorial

minuyendo ligeramente su porcentaje en la población total al 17.1 %, pero aumenta el de la urbana al 17.6%. Con-

de la población total y la urbana, especialmente dentro de

tra lo que sería de esperar, la Norte, aunque se mantiene

México, esto es, las entidades que circundan al área me-

junto disminuyen su participación en el PIB nacional entre 1970-1988 del 21.1 % al 20.6%, pero la incrementan de

las grandes ciudades que constituyen los pilares funda-

en tercer lugar, reduce su importancia relativa en la po-

tropolitana de la Ciudad de México, aunque el Distrito

21.4% al 22.2% entre 1993-1996 (véase el cuadro 2). En

mentales de la estructuración del espacio nacional.

blación total nacional al 10.9% (perdiendo 1.3 unidades

Federal, por extender su área metropolitana hacia el último de ellos, pierde lógicamente importancia; 2) los seis

este trienio, las entidades con mayor crecimiento relativo

nes básicas: 1) en los 1O estados con mayor aumento se
encuentran Querétaro, Tiaxcala, Morelos y el estado de

estados con frontera con los Estados Unidos, se encuentran en los rangos 10, 14, 15, 19, 25
y 28, según dicho incremento (los in-

crementos de los porcentajes se calcularon con los valores del cuadro 1).
Se puede concluir inequívocamente
que la reducción parcial de las desigualdades observada en todo el periodo estudiado, que no la eliminación
del patrón concentrador, tiende a dirigirse en buena medida a los estados
aledaños a la zona metropolitana, iniciando la formación de un nuevo
ámbito de concentración de corte
megalopolitano, como se verá en el
siguiente inciso. Otros estados beneficiados son Quintana Roo y Campeche, pero esto se debe a su muy
baja base económica inicial y a que
presentaron actividades muy dinámicas de corte turistico (Cancún) y
petrolero (sonda de Campeche), pe-

66

mente, considerando los seis estados fronterizos agrupados en las tres regiones norteñas, se observa que en con-

fueron Chihuahua, Baja California y Tamaulipas, resultando Nuevo León la que menos crece, aunque duplica la

Durante el periodo
estudiado) la
reducción parcial de
las desigualdades
tiende a iniciar la
conformación de
una nueva
concentración de
corte megalopolitano

porcentuales) y al 10.8% la urbana.Aún ene! lustro 1990-

a. La desigual distribuciim regumal de la -poblacwn
La distribución demográfica en el territorio es una

1995, donde se supone la existencia de un mayor dinamismo en la frontera norte por el auge maquilador y el

importancia económica de las restantes.

variable que refleja los cambios ocurridos en las desigualdades económicas regionales. Dado el fuerte vínculo de

impacto de la apertura comercial del país, la región Norte

La influencia de los cambios en
las estructuras ~onómicas sobre la

los movimientos de población con la dinámica económica

población total del país del 11.1 % en 1990 al 10.9% en
1995 (porcentajes calculados con la información del cua-

pierde importancia relativa al bajar su participación en la

distribución territorial de producción

diferencial entre las regiones, aquellas que elevan su participación en la población total -debido fundamentalmente

dro 3). Como la región tiene sólo dos estados fronterizos,

y población se manifiestan en el largo

a la atracción de migrantes- seguramente presentan ma-

convendría observar la situación individual de los 6 que

plazo, pues la urbanización que rige
dicha distribución es un proceso que

yor crecimiento económico relativo.

colindan con los Estados Unidos.
Baja California aumenta notablemente su participa-

sigue una tendencia secular. Es, por

En el cuarto de siglo transcurrido entre 1970 y
1995, no se observa ninguna modificación sustantiva en la

ende, verdaderamente prematuro eva-

distribución de la población total y urbana en las ocho re-

2.7% en 1970 al 2.3% y 3 .1 % en 1995 (porcentajes calcu-

giones utilizadas. En 1970 la región más poblada del país
fue la V, Centro-Este, que concentraba 15.9 millones de

lados con la información del cuadro 3). Sonora mantiene
en 2.3% su porcentaje en la población total y reduce ligeramente el de la urbana de 2. 7% a 2.6%, por lo que no cre-

norteamericano, pero del análisis de la

habitantes de los cuales 10.9 eran urbanos, absorbiendo
33.0"lo y 45.7% de la población total y la urbana del país,

distribución del PIB por regiones Y
entidades entre 1970-1996 no se des-

respectivamente (véase el cuadro 3; los porcentajes se obtienen de los valores absolutos del cuadro) . Le seguía la re-

1970 a 2.4% en 1995, manteniéndose prácticamente en la
misma situación relativa, al igual que con la población ur-

prende ningún cambio significativo.

gión Centro-Oeste (IV) con 8.5 y 3.5 millones de perso-

bana. Chihuahua pierde importancia al bajar de 3.3% a

Para profundizar en la naturaleza Y
perspectivas del patrón espacial pre-

nas totales y urbanas, que representaban 17 .5% y 14.7%
de los valores nacionales correspondientes. Estas dos re-

sa de 3.8% a 3.9%&gt;, significando que el crecimiento maqui-

valeciente en México, lo que permitirá explicar el hecho anterior, será muy

giones tenían, por tanto, 50.5% y 60.4% de la población
total y urbana nacional. En tercer lugar, se encuentra la re-

luar el impacto territorial del proceso
de apertura de la economía mexicana
y su creciente integración al bloque

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 i SEPDEMBRE-P!CJEMBBE 1~

lilAYECmRlAS

l AÑO 1, NO, 1 1 SFPTIEMBBE-PtCtEMBRE 1999

ción en la población total y urbana nacional del 1.8% y

ce. Coahuila pasa de 2.3% de la población total nacional en

3.1% en todo el período, aunque en población urbana palador de Ciudad Juárez es insuficiente para elevar la importancia de la entidad Tamaulipas, que tiene a las ciuda-

67

�ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdades

ÁMBITO
Dialéctica de las desigualdmJes

des fronterizas de Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros,
reduce su importancia demográfica nacional del 3.0% al
2.8% entre 1970-1995, resultando que en el último lustro
considerado sólo logra mantener su misma participación.
Finalmente, Nuevo León, que no tiene en verdad ninguna
ciudad fronteriza y sólo colinda con una pequeña franja
con los Estados Unidos, entre 1970 y 1995 logra aumentar su importancia demográfica del 3.5% al 3.9%&gt; y del
5.1 % al 5.5% en la población total y urbana nacional. En
conjunto, entre 1970 y 1990 los seis estados fronterizos
mantienen su participación en la población total nacional
en 16.3%, bajando la urbana de 22.1% al 21.1%, observando un ligero aumento entre 1990-1995 con 16.7% de

Será necesario esperar la
evolución de la economía
nacional y las perspectivas de
la integración económica con
/,os Estados Unidos para poder
visualizar /,os posibles cambios
en la ocupación del territorio
mexicano en las primeras dos
décadas del sig/,o XXI
la población total nacional en el último año y de 22. l % de
la urbana, esto es, la misma cifra que 25 años atrás (cálculos obtenidos con la información del cuadro 3).
En síntesis, en el cuarto de siglo transcurrido entre
1970-1995 no se observan modificaciones significativas
en la distribución de la población total nacional, elevando

68

ligeramente su participación la región Centro-Este. Los
seis estados fronterizos, por su parte, mantienen su importancia entre 1970 y 1990, para aumentar moderadamente al 16.7% en 1995. De esta suerte, la modificación
pronosticada en la distribución territorial de la población
a favor del norte de México y en contra de la región central no se ha evidenciado hasta 1995, existiendo un claro
paralelismo con la situación de la distribución del PIB regional, tal como se vio en el inciso anterior. Considerando
que las transformaciones en la distribución espacial de la
población se manifiestan muy lentamente, será necesario
esperar la evolución futura de la economía nacional y las
perspectivas de la integración económica con los Estada.
Unidos para poder visualizar las posibles modificaciones
en la ocupación del territorio mexicano durante las primeras dos décadas del siglo XXI.
b. La, concentración urbana

México se constituye en un país esencialmente urbano a partir de los años ochenta, por lo que la organiz.ación del espacio nacional dependerá cada vez más de la dinámica demográfica y económica que presenten sus ciudades, por lo que otra dimensión para entender la dialéctica de las desigualdades territoriales la constituye la ever
lución que sigue la jerarquía urbana nacional.
Concentraciim metropolitana preeminente, 1970-1980.
En 1970 la población urbana total de México era de 23.8
millones, estando distribuida en 166 ciudades (defini~
como aquellas localidades de más de 15 mil habitantes).
El grado de urbanización, esto es, el porcentaje de población urbana respecto a la población total, era de 49.4%,
significando que el país se dividía entre una mitad rural
tradicional y otra urbana más moderna. Con el propósito
de analizar el nivel de concentración en el sistema de ciudades, estas se dividirán en tres grupos según número de
habitantes: 1) ciudades pequeñas de 15 a 50 mil; 2) ciudades medias de 50 a 500 mil; y 3) ciudades grandes 0
metrópolis, de 500 mil y más. El sistema urbano en 1970
se caracterizó por una elevada concentración de población
en las 4 metrópolis de más de 500 mil personas (Ciudad
de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla), que en
TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-DICIFMBRE..1299

conjunto absorbían 52.0% de la población urbana total (véase el cuadro
4). El sistema de ciudades existente
era altamente preeminente o rnacrocefálico, al tener la Ciudad de México
9.1 millones de personas, que representaban 38.1 % de la población urbana del país y le permitían ser 6 veces
mayor que Guadalajara, la ciudad que
le seguía en tamaño.
El fin del periodo de auge económico culmina en 1980 con un país
más urbano, donde 37.6 millones de
mexicanos (56.2% de la población total) viven en un sistema de 219 ciudades. Puebla se incorpora a las ciudades de más de 1 millón de habitantes
y surgen cuatro con más de 500 mil,
haciendo que el estrato de metrópolis
eleve su importancia dentro de la población urbana nacional al 58.1 %,
mientras que las de más de un millón lo hacen al 51.3%
(véase el cuadro 4).
Se tiene, por tanto, que el crecimiento acelerado de
la econonúa mexicana entre 1970-1980 ocurre con un
significativo proceso de concentración en unas cuantas
metrópolis del país, entre la que destaca con mucho la
Ciudad de México, que en 1980 alcanza 13 millones de
habitantes. Sin embargo, aunque se mantiene claramente
el carácter preeminente del sistema urbano, ésta última reduce a 5.7 veces la diferencia que la separa de Guadalajara
YPresenta una tasa de crecimiento menor que el resto de
las metrópolis.
Es incuestionable que en la medida que prosiga el
elevado crecimiento absoluto y relativo de la población urbana nacional, ésta tenderá a establecerse en un mayor número de opciones que ofrece un sistema urbano en exP8nsión, pero esto no implicará necesariamente el tránsito hacia una jerarquía urbana más equilibrada, sino podría
SÍgnificar el cambio de la concentración de una a unas
cuantas metrópolis, así como la emergencia de nuevos
IRAYEcmR¡AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-DICIFMBRE 1999

ámbitos de concentración de tipo megalopolitano o de regiones urbanas
policéntricas.
El impacto territurial de la crisis,
1980-1990. En 1990 la población urbana nacional es de 49.6 millones de
personas, el grado de urbanización
avanza al 60.8% y las ciudades son
309; esto es, con o sin crisis, la urbanización del país aparentemente no se
detiene. 7 Sin embargo, en el cuadro 4
existen dos porcentajes que reflejan
indefectiblemente el impacto espacial
de la crisis: 1) la tasa de urbanización
es de únicamente 0.8%, la más baja
del periodo considerado y en todo el
siglo X:X.;8 2) la participación de las
ciudades con más de un millón de habitantes disminuye al 45.0%. Como
resultado de esto último las ciudades
pequeñas elevan ligeramente su participación del 10.4% al 10.8% de la población urbana total,
a la vez que las de 500 mil a 1 millón aumentan de 4 a 12
y su participación avanza hasta el 16.3 por ciento.
Estas evidencias estadísticas explican que algunos especialistas hayan concluido que en los años ochenta se presenta un punto de inflexión que invierte la ten7

La "década perdida" de los años ochenta cubre más precisamente el
lapso entre 1982-1988, pero por restricciones de las estadísticas demográficas disponibles se considera el cambio experimentado en el
sistema de ciudades en toda la década.

8

En años anteriores a los considerados en este trabajo la tasa de urbanización, esto es, el incremento medio anual del grado de urbanización, fue de: 1.4% en 1900-1910; de 2.4 % en 1910-1921; de 2.7%
en 1921-1930; de 1.8"/4 de 1930-1940; de 3.7% en 1940-1950; de
2.9% entre 1950-1960 y de 2.4% entre 1960-1970 (véase Unikel,
Ruiz, Garza, 1976:34).

69

�ÁMBITO
Dioléctua de Úls desigualdades

dencia anterior hacia la concentración e inicia un proceso
de crecimiento urbano más uniforme, en que las ciudades
medianas y pequeñas adquieren mayor importancia (véase Agtrilar, Graizbord, Sánchez, 1996; Aguilar y Rodríguez, 1995; Consejo Nacional de Población, 1994; Arroyo, 1993; Graizbord, 1988; Ruiz, 1994; Navarrete y Vera,
1994; Lemus, 1994). Se considera que la conclusión es
verdaderamente prematura por una serie de razones. Una
de ellas es que no se trata de un proceso de descentralización en alguna medida espontáneo, sino de un cambio en
el ámbito de la concentración hacia conglomerados megalopolitanos y regiones urbanas policéntricas (véase el
conjunto de razones en Garza, 1999:278).

ÁMBITO
Dioléctú:a de Úls desigualdades

En los años ochenta el área metropolitana de b
Ciudad de México se funde con la de Toluca, conformando una megalópolis. Ésta se encuentra en una etapa d!
evolución inicial, pues su desarrollo completo llevará décadas o aún siglos, pero entre 1980 y 1990 elevó su poli¡.
ción de 13.6 a 16.1 millones (suma de Ciudad de Méxioo
yToluca). Como conjunto de dos ciudades, sin em~
pierde importancia relativa, pero se estima que en la memda que se le anexen Cuernavaca, Puebla, Cuautla, Pachuca
y Querétaro, hacia mediados del siglo XXI concentrará a.
rededor de 50 millones de personas que representarím
40% de la población urbana nacional (Garza, 1998).
La circunstancia de que las metrópolis de más d:
500 mil habitantes avancen al 61.3% del total urbano eu
1990, muestra cierta tendencia al cambio de concentración de una a varias áreas metropolitanas. Así, considerando las 16 ciudades que en 1990 se encontraban en este rango, se observa que aunque Puebla, Toluca y Querétaro pertenecen a la megalópolis de la Ciudad de Méxiro,
dos más se localizan en la linea fronteriza con los &amp;ta&lt;b
Unidos (Tijuana y Ciudad Juárez) y Monterrey,Torreoo,
Chihuahua y Tampico están en estados fronterizos. &amp;tal
urbes podrían ser contrapesos del conglomerado megaJo.
politano en el largo plazo, pero Tijuana y Ciudad Juán2
son ciudades aisladas del sistema urbano nacional -aunque subordinadas, la primera, a la megalópolis norteanxricana de California y la segunda a El Paso, Texas-, quedando como conglomerados de significación Monterrey,
como centro del subsistema de ciudades del noreste, Y
Guadalajara, para el caso de las ciudades del Bajío. Al plrecer, se tendería a mantener la hegemonía indiscuubled:
la megalópolis de la Ciudad de México, balanceada porb
región del Bajío y el subsistema urbano de Monterrey,a9
como por algunas ciudades fronterizas y turísticas aisladas. Esta tendencia parece confirmarse con el análisis dd
primer quinquenio de los años noventa.

Concentraciim policéntrica y apertura al comercio ¡,,.
ternacional, 1990-1995. En 1995, después de la relarivatecuperación económica experimentada entre 1989-199-li
el número de ciudades se eleva a 348 con una poblacial

70

TRAVECTQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-QICIEMBRLlfl

total de 58. 7 millones de personas, aumentando el grado
de urbanización al 64.4% y la tasa a 1.2% (véase el cuadro
4). La población total del país crece de 81.2 a 91.2 millones, y de los 1O nuevos millones de habitantes 9 .1 se ubican en las ciudades, por lo que 91 % de la expansión demográfica ocurre en el México urbano.
Las ciudades pequeñas crecen a 239 y absorben 0.7
millones; las intermedias aumentan ligeramente a 85, pero reducen ligeramente su población en -0.8 millones,
mientras que las metrópolis pasan a 24 y aumentan su población total en 9.3 millones de habitantes. El porcentaje
de estas últimas se eleva a 67.8%, mientras que en las intennedias se desploma a 22.0%, y en las pequeñas disminuye ligeramente a 10.2% (véase el cuadro 4). De esta
suerte, entre 1990 y 1995 el desarrollo urbano de México
ocurrió básicamente en las 24 metrópolis existentes, consolidando el patrón de concentración policéntrico.
La concentración policéntrica avanza al aumentar a
6el número de grandes ciudades con más de un millón de
habitantes en 1995. Cabría señalar que el área metropolitana de la Ciudad de México eleva su tasa de crecimiento
al 1.9% anual, consolidándose como centro megalopolitano con 17.9 millones de habitantes en 1995 (suma de
Ciudad de México yToluca).
La dinámica de las 24 metrópolis confirma el escenario observado en la década anterior. En primer lugar,
Tiiuana y Ciudad Juárez presentan las mayores tasas de
9 La situación del sistema bancario evidencia este hecho. En el momento de su privatización realizada entre el 7 de junio de 1991 y el
3 deiulio de 1992 por el "Comité de Desincorporación Bancaria" todos eran mexicanos (véase Ortiz Martínez, Guillermo, 1994:269 y
335). Cinco años después, a principios de 1998, de los 34 bancos
existentes 19 son cien por ciento extranjeros, 4 mixtos y 11 mexicanos (Refenna, "Templo Mayor", 28 de febrero de 1998). Igualmente
en el sector de manufacturas y el comercial "un torrente de empresas mexicanas ha pasado a manos de extranjeros", como señala
CraigTorres, de TheWallStreetJourna.lAmericas (Reforma, martes 30
de septiembre de 1997). Solamente en el mes de junio y julio de 1997
se seiiala que BAT Industries de Inglaterra asumió el conrrol de Ci~ La Moderna, en una operación de USS 1,500 millones; Philip Morris aumentó su participación del 29% al 50% de La Tabacalera Mexicana invirúendo US$400 millones; Procter &amp; Gamble
compró Loreto y Peña Pobre, productora de bienes de consumo, por
ÜS$17Q millones; BelJ Atlantic se transformó en el principal acciollJSta del grupo de telefonía celular Iusacell, S.A, mediante una in-

IRAYEcmRIM

I AÑQ 1, NO. t I SfPDfMBRE-PICJEMBRE J999

crecimiento gracias a su articulación como enclaves maquiladores a la megalópolis californiana, pero como ciudades aisladas del sistema urbano nacional. Con el rango
3, 4 y 7 según tasa de crecimiento, en segundo lugar, le siguen Cuernavaca, Querétaro y Toluca, ésta ultima parte
de la megalópolis de la Ciudad de México y las otras dos
en proceso de integrarse. En tercer lugar, también
Aguascalientes y León, que forman parte de la región policéntrica del occidente con centro en Guadalajara, presentan un acelerado crecimiento. Finalmente, Saltillo observa una tasa de 3.3% y se articula en el noreste con
Monterrey, quien a su vez la eleva al 2.7% en 1990-1995.
La inserción de México en el proceso de globalización económica mundial en la última década produjo rápidos cambios en la estructura de la economía nacional,
en la centralización del capital, y en la propiedad de las
empresas que se transforman aceleradamente en extranjeras.9 El impacto de esta metamorfosis económica no modifica de manera tan notable al patrón concentrador prevaleciente, manteniéndose la dialéctica de las desigualdades regionales y la consolidación de una organización espacial con tres regiones policéntricas hegemónicas: la megalópolis de la Ciudad de México; el occidente con centro
en Guadalajara, y el noreste con Monterrey como núcleo
principal.
La relación entre el desarrollo económico y la urbanización ha sido clarame11,te demostrada. Es posible espeversión de USSl,000 millones; Wal-Mart Stores adquiere el control
de Cifra, S.A, la cadena de supermercados más grande del país en
un negocio valorado en US $1,000 millones; entre otros ejemplos
que evidencian nítidamente la acelerada desnacionalización del aparato productivo de México. En ténninos generales, el Atlas del Banco
Mundial, 1997, señala que el producto nacional bruto per cápita en
México es de USS3,320, mienitas el producto interno bruto per cápita es de US$6,400, lo que significa que sólo S1.8% del producto es
de nacionales (La.Jornada, 29 de diciembre de 1997:22, Reporte EwnómiaJ). Sin embargo, las cuenras nacionales de México señalan que
para 1993 el ingreso nacional constituye 79.0% del producto interno
bruto (Véase Cortés, Femando, 1997: 207).

71

�ÁMBITO
Di,al,éctica de las desigualdades

ÁMBITO
Di,al,éctica de las desigualdades

rar, por tanto, que el anterior proceso de concentración de

vicios de 112 ciudades entre 1986 y 1993.'º

población en tres regiones urbanas policéntricas sea el resultado de la aglomeración territorial del proceso produc-

El PIB industrial, comercial y de servicios de las 112
ciudades consideradas absorben 91.3% del valor nacioml
en esos sectores, los cuales representan 76.6% del PIB total, por lo que alrededor del 70% de la economía nacioml
la concentran dichas ciudades. Tal es su importancia yb
necesidad de ampliar el conocimiento de su dinámica y

tivo en las manufacturas, comercio y servicios, principalmente. En el siguiente inciso se presenta la distribución del
Producto Bruto Interno (PIB) por ciudades con el fin de

La concentración de población

en tres regiones policéntricas es
resultado de la aglomeración
territorial en las manufactu.
ras, comercio y servicios,
principalmente

estructura macroeconómica.

En 1986 la C iudad de México concentraba 39.2%
del PIB total (de los tres sectores considerados), 39.0%&lt;kl
industrial, 36.4% del comercial y 46.2% de los servicioo.~
a estos porcentajes se agregan los de las cuatro ciudades
que le siguen en importancia (Monterrey, Guadalajara,
Toluca y Puebla), se tiene que representan 56.8% delPIB
total y 59.0%, 51.2% y 60.1% de los tres sectores, respectivamente (cálculos elaborados con el cuadro 5). Agregando las 9 ciudades con un PIB entre 1-2%, alcanzan 67.5"

dro 5). Adicionalmente, agregando las 10 ciudades con
PIB entre 1-2%, las 15 en su conjunto lo elevan a 68.2%,
esto es, 0.7 de punto p orcentual m ás que en 1986. Impor-

3. CONCLUSIONES:
CONCENTRACIÓN POLICÉNTRICA EN
LA GLOBALIZACIÓN

ta destacar que este conjunto de ciudades reduce su PIB

industrial de 73.2% en 1986 al 68. 7% en 1993, núentras
que lo elevan en comercio del 57 .8% al 64.3% y en servi-

En principio, se podría pensar que los ajustes macroeco-

cios del 65.4% al 71.4% (cálculos con la información del
cuadro 5).
Para todo el conjunto de las 112 ciudades se tiene
un coeficiente de variación de 4. 73 en 1986 y de 4.39 en

pueden afectar de manera notable al sistema urbano,

nacionalmente competitivos (Harris, 1996:2-3). Esto de-

1993, indicando cierta tendencia a la reducción de las des-

penderá de la rapidez en modernizar y diversificar sus ac-

nómicos y la inserción de los países en la economía global
puesto que no todas las ciudades tienen las mismas posibilidades de constituirse en centros de producción inter-

igualdades económicas entre las ciudades en ese lapso. Sin

tividades económicas, su localización geográfica, el nivel

embargo, este acercamiento se debe únicamente a la des-

de desarrollo de factor empresarial y del mercado de tra-

centralización observada en las manufacturas, puesto que

bajo, su capacidad de generar y aplicar investigación tec-

el coeficiente para el comercio crece ligeramente de 4.37
a 4.38 y en servicios de 4.26 a 4.37 entre 1986 y 1993
(véase el cuadro 5).

nológica de vanguardia, la flexibilidad y eficiencia del aparato gubernamental, entre otros elementos. Con estas consideraciones en mente, el análisis de la dinámica del siste-

del PIB total, es decir, que 15 ciudades se constituyen ffl
los pilares fundamentales de la econ omía nacional. Las97

Existe, p or tanto, simultáneamente una reducción y

ma de ciudades mexicanas entre 1960-1995 permite vi-

un aumento de las diferencias económicas en el sistema

ciudades restantes cuentan con una base económica muy

umano nacional dependiendo de qué sectores se conside-

sualizar sus tendencias probables en el marco de la globalización.

limitada; localidades como Nuevo Laredo, Durango Y~

ren, pero de cualquier forma persiste una superconcen-

agregar otra variable fundamental en el liflálisis de las dis-

xaca apenas representan 0.3%, 0.3% y 0.2% del produc&amp;J

ttación económica en las cinco principales metrópolis del

paridades espaciales.

de los tres sectores.
En 1993, siete años después, el PIB total de b

país Y, en especial, en la Ciudad d e M éxico, las cuales en
1993 concentran 55.1% del PIB nacional en manufactu-

rico dentro del cual se van entretejiendo los determinantes

c. Superconcentración terciaria en el sistema de ciudades,
1985-1993
La investigación de las desigualdades territoriales en

Ciudad de México baja a 36. 9% debido a la reduccióo
de las manufacturas a 32.2%, pues el comercio y los ser·

ras, comercio y servicios. D e esta suerte, ocurre una signíficativa desconcentración en las manufacturas, pero en las

y la población, entre los que destacan la distribución de los

vicios aumentan a 36.7% y 47.1%. Así, emerge unasu-

actividades comerciales y de servicios se observa un pro-

productivo y distributivo de mercancías, las políticas ur-

México se ha realizado básicamente por regiones y entidades, pero ante la creciente hegem onía económica y de-

perconcentración en los servicios, pues únicamente b

ceso concentrador. En la medida que el país se incorpore

capital produce casi la mitad del total nacional en dichl

a la revolución de los servicios que han experimentando

banas y regionales establecidas, la distribución de la inversión pública, la tendencia y fluctuaciones de la actividad

mográfica del sector urbano, la ciudad se constituye en la
unidad de análisis básica para entender la evolución de las

sector.
Una situación semejante ocurre si se con sideranl:11

los Países desarrollados durante la segunda mitad del siglo
XX, Yque seguramente se continuará en el XXI, se ten-

económica del país, las estrategias de las corporaciones
multinacionales y, en general, las tendencias de los merca-

desigualdades. Sólo se conoce un estudio sobre las disparidades por ciudades, realizado con una estimación del PIB

cinco principales urbes, pues su PIB total se reduce 1
55.1 %, mientras que el comercial aumenta al 53.6%yd

dos financieros internacionales, así como los procesos globales dentro de los cuales se inscribe la nación. En este tra-

para los años de 1970 y 1990, en el se concluye que las

de servicios a 62.1% (cálculos con la irúormación del aJt

derá a fortalecer la tendencia del sistema nacional de ciudades hacia un patrón concentrador en unas pocas metrópolis."

1O La información utilizada es la de los censos económicos, por lo qt
difiere de la estimación del PIB urbano realizada por Gana YRÍ\61
con base en las cuentas nacionales y la Población Económ.icaDJd'
Activa de las ciudades. Adicionalmente, el periodo utilizado en f!1l
apartado es más corto, pero cubre los años más recientes. Sin fllt
bargo, habra, que esperar los resultados de los censos ecoaou"""':
1999, que aparecerán en el año 2000, para analizar el posiblell'
pacto de la globalización.

11 De los 28.2 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en
México entre 1994 y 1997, el 62.00/4 se concentró en el Distrito
Federal Y4.0% ea el Estado de México. Nuevo león captó 12.6%, por
lo que estas tres entidades absorben 78.6% de dicha inversión
(Reforma, 12 de enero de 1998, Negocios, 9A). A esto se puede
~ que del total de 273 empresas japonesas establecidas en
Mexico, 52.7% se localizan en el Distrito Federal y 8.1% en el Estado
de México, esto es, prácticamente el AMCM concentra el 60.6% de

La dinámica de las desigualdades regionales constituye, de inicio, la resultante de un complejo proceso históde la localización territorial de las actividades económicas
recursos naturales, el desarrollo tecnológico en el proceso

bajo se incorpora a la ciudad como unidad de análisis adi-

desigualdades urbanas entre 1970-1990 se reducen en el
sector manufacturero, mientras que aumentan en el com ercio y los servicios, resultando en una mayor concentración general en el sistema de 125 ciudades consideradas (Garza y Rivera, 1995: 56-57). Con objeto de avanzar
en esta linea de investigación, en este apartado se compara la evolución del PIB manufacturero, comercial y de ser-

72

--~

JBAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 ! SEPIJEMBRE·DICJEMBBE.,ISI

IIAYEcmR).A!¡ 1 AÑO 1, NO, 1 j SEPDEMBRE·QICIEMBRE 1999

la inversión japonesa en el país (El Fmanciero, jueves 25 de Febrero
de l 999:23A). Esta tendencia a la elevada concentración en el área
central de México se mantendrá inexorablemente en el futuro previsible.

73

�ÁMBrJO
Dialéctica de Úls desi,gualdades

ÁMBrro
Dialéctica de úis desi,gualdades

naJes para poder explotar su mayor cercanía con los Esta-

cional a la tradicional utilización de regiones, entidades federativas y municipios, intentando aislar el impacto de las
fluctuaciones económicas mediante la periodización utilizada. Se está consciente que la dialécúca de las desigualdades espaciales se tiene que estudiar en el largo plazo, y
que es muy prematuro vislumbrar el impacto territorial
que implicará la apertura de la economía mexicana al
mercado mundial.
Sea como fuere, se puede decir que se observa una
tenue reducción de las elevadas desigualdades regionales
en México en el periodo 1970- 1996, pero aún persiste un
patrón de elevada concentración pues se mantiene ,yo tercio de la producción nacional en la región Centro-Este,
cuya urbe principal es la Ciudad de México. De la parúcipación en el PIB nacional de cada entidad en dicho periodo, se desprenden dos conclusiones básicas: 1) en los
1Oestados con mayor aumento se encuentran Querétaro,
1laxcala, Morelos y el estado de México, esto es, las entidades que circundan al área metropolitana de la Ciudad
de México, aunque el Distrito Federal, por extender su te74

jido urbano hacia los municipios mexiquenses, pierde naturalmente importancia; 2) los seis estados fronterizos con
los Estados Unidos, se encuentran en los rangos 10, 14,
15, 19, 25 y 28, según dicho incre~ento. Se puede concluir inequívocamente que la reducción parcial de las desigualdades observada en todo el periodo estudiado, queno
la eliminación del patrón concentrador, tiende a dirigirse
en buena medida a los estados aledaños al área metropolitana, iniciando la formación de un nuevo ámbito de concentración de corte megalopolitano.
Sin embargo, aunque los seis estados fronte~
disminuyen su parúcipación en el PIB nacional entte
1970-1988 del 21 .1% al 20.6%, la incrementan de 21.4%
al 22.2% entre 1993-1996, evidenciando la posibilidad de
acelerar su crecimiento. Sin embargo, ante la paulatína
desaparición de las ventajas de la industria maquiladora en
la medida que avanza la desgravación arancelaria en d
marco del Tratado de Libre Comercio y la práctica eliminación de dicho régimen en el año 2001, los estados de la
frontera tendrán que desarrollar nuevos factores locacioTRAYECTORIAS

j AÑO1, No. 1 1 SEPDEMBRE-QlfJFMBRf.1999

dos Unidos y Canadá.
Es, por ende, verdaderamente prematuro evaluar el
impacto territorial del proceso de apertura de la economía
mexicana y su creciente integración al bloque norteamericano, pero del análisis de la distribución del PIB por regiones y entidades entre 1970-1996 no se desprende ningún impacto significativo a fines del siglo XX.
Considerando las ciudades como unidades de análisis de las disparidades territoriales, se concluye que entre
1960 y 1995 ocurre una clara evolución de un sistema urbano preeminente hacia una concentración policéntrica
de cinco metrópolis de más de un millón de personas, altamente interrelacionadas con un conglomerado megalopolitano incipiente que se consolidará durante todo el siglo XXI. Las únicas ciudades con posibilidades reales de
competir con la megalópolis de la Ciudad de México son
Guadalajara y Monterrey. Como esta última ciudad es
también la más importante del "corredor del Tratado de
libre Comercio", que conecta la interestatal 35 de los Estados Unidos con la Ciudad de México, es probable que
en las próximas décadas constituya uno de los polos más
dinámicos, en conjunto con las ciudades de su subsistema:
Saltillo, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.
El análisis del PIB de las 112 ciudades entre 1986 y
1993 parece apoyar la tendencia hacia la concentración
metropolitana. Así, se observó que existe una reducción
de las diferencias económicas entre las ciudades en las manufacturas, pero una mayor desigualdad en comercio y
servicios, persistiendo la superconcentración económica
en las cinco principales metrópolis del país y, en especial,
en la Ciudad de México, las cuales en 1993 concentran
55.1% del PIB nacional en los tres sectores. En la medida
que México avance hacia la revolución terciaria ocurrida
en los países desarrollados desde mediados del viejo siglo
XX, Yque continuará indefectiblemente en el nuevo XXI,
se tenderá a consolidar el patrón concentrador en alrededor de cinco metrópolis.
:Esta tendencia será influenciada por las políticas de
los correspondientes gobiernos estatales, así como por la
capacidad del gobierno federal de diseñar un paradigma
IBAYEl:me!AS

! AÑO 1, NO. 1 1SEPTIFMBRE-DJCIEMBRE 1999

territorial que sirva de soporte a las empresas para que aspiren a ser competitivas dentro del escenario de la globalización económica en que el país se ha aventurado.
Bajo el enfoque neoliberal, sin embargo, la tendencia hacia un sistema de ciudades dominado por unas
cuantas metrópolis se acentuará, lo cual será acelerado por
la generalización de un enfoque de mercado sin políticas
urbanas propiamente dichas. De hecho, en los años noventa el gobierno federal renunció a conducir la planeación urbana nacional considerando que el mercado tiene
la capacidad de asignar los distintos usos de la tierra y de
construir la infraestructura necesaria, delegando a los gobiernos estatales y municipales la elaboración y ejecución

Bajo el enfoque neoliberal la
tendencia hacia un sistema de
ciudades dominado por unas
cuantas metrópolis se
acentuará) lo cual será
acelerado por la
generalización de un enfoque
de mercado sin políticas
urbanas propiamente dichas
de los planes de sus correspondientes jurisdicciones.
Se considera que esta estrategia es errada y conducirá a una disfuncionalidad del sistema de ciudades y al
aumento de las disparidades regionales que impedirán retomar el desarrollo económico sostenido, al menos por las
siguientes razones. En primer lugar, la organización terri-

75

�ÁMBIJO
Dialéctica de las desigua.ldades

ÁMBIJO
Dúiléctica de las desigua1dades

torial de las actividades económicas y la población no puede ser regulada por los mecanismos de mercado, dadas las
significativas externalidades que no se manifiestan en el
sistema de precios, la indivisibilidad e inversiones monumentales que requiere la infraestructura y el equipamiento urbano con muy bajas tasas de ganancia y muy lenta ro-

Es imperativo reiniciar las
acciones de planeación del
territorio nacional con el fin
de neutralizar las
desigualdades territoriales; sin
ciudades mexicanas
mundialmente competitivas
no podrá haber empresas
nacionales eficientes

El laissez-faire urbano combinado con la globaliza.
ción de la economía acentuará el proceso de concentr.1ción de la población y las actividades económicas en lh
o tres regiones policéntricas, bajo el dominio de la megalópolis de la Ciudad de México. Es imperativo, por tanto,
reiniciar las acciones de planeación del territorio nacional
con el fin de neutralizar las desigualdades territoriales yeYrtablecer un paradigma territorial acorde con las exigencias
del mercado internacional, pues sin ciudades mexicana.1
mundialmente competitivas no podrá haber empresas nacionales eficientes. ,a,,,

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gobiernos estatales tengan capacidad y voluntad para planear adecuadamente sus ciudades y regiones. En tercer lugar, el caso de las carreteras privadas demuestra incues-

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76

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TRAYECTORIA$

j AÑO 1, NO. 1

1 SFPDEMBRE-QIGJFMBBEJ9ill

IBAYEcmRIA$ 1 AÑO 1, NO. 1

1SFPDEMBRE-QIC!EMBRE 1999

77

�MEXICO: PRODUCTO INTERNO BRUlO POR REGIONES Y ESTADOS, 1970-1996
(Porcentajes)ª
Regiones
1970
1980
1988
1993
Total
100.00
100.00
100.00
100.00
I. NOROESTE
Baja California
Baja Galifomia Sur
Nayarit
Sinaloa
Sonora
11. NORTE
Coahuila
Chihuahua
Durango
San Luis Potosí
Zacatecas
111. NORESTE
Tamaulipas
Nuevo León
IV. CENTRO-OESTE
Aguascalientes
Colima
Guanajuato
Jalisco
Michoacán
V. CENTRO-ES'JI
Distrito Federal
Hidalgo
Estado de México
Morelos
Puebla
Querétaro
Tlaxcala
VI. SUR
Chiapas
Guerrero
Oaxaca
VII. ES1I
Tabascc
Veracruz
VIII. PENINSULAR
Campeche
Quintana Roo
Yucatán

1994
100.00

1995
100.00

1996
100.00

9.52

8.07

8.13

8.92

8.97

9.18

9.09

2.64
0.38
0.86
2.47
3.17

2.27
0.43
0.79
2.11
2.47

2.54
0.47
0.73
2.24
2.75

2.79
0.53
0.66
2.33
2.61

2.87
0.53
0.66
2.23
2.68

2.89
0.58
0.62
2.31
2.78

2.95
0.58
0.60
2.24
2.72

10.17

9.00

10.44

10.73

10.78

10.95

11.02

2.79
3.40
1.40
1.56
1.02

2.66
2.82
1.27
1.45
0.80

2.99
3.25
1.32
1.85
1.03

2.90
3.92
1.30
1.77
0.84

2.89
3.97
1.30
1.81
0.81

3.06
3.96
1.33
1.72
0.88

3.10
4.03
1.33
1.73
0.83

9.06

8.87

9.07

9.20

9.36

9.35

9.38

3.18
5.88

2.97
5.90

2.74
6.33

2.79
6.41

2.88
6.48

2.89
6.46

2.95
6.43

14.03

12.98

13.86

13.78

13.75

13.87

13.80

0.56
0.43
3.37
7.13
2.54

0.61
0.49
2.91
6.58
2.39

0.73
0.54
3.30
6.78
2.51

0.97
0.55
3.36
6.56
2.34

1.00
0.55
3.32
6.50
2.38

1.03
0.57
3.40
6.38
2.49

1.07
0.59
3.38
6.32
2.44

43.04

43.33

40.71

42.41

42.19

41.19

41.55

27.56
1.34
8.62
1.08
3.24
0.80
0.40

25.15
1.51
10.94
1.08
3.24
0.95
0.46

21.35
1.70
11.40
1.28
3.10
1.31
0.57

23.93
1.51
10.34
1.49
3.23
1.40
0.51

23.75
1.49
10.32
1.45
3.22
1.45
0.51

23.14
1.40
10.08
1.40
3.15
1.50
0.52

22.98
1.47
10.37
1.38
3.26
1.55
0.54

4.81

5.85

5.53

5.33

5.29

5.46

5.30

1.61
1.72
1.48

2.73
1.69
1.43

1.94
1.88
1.71

1.79
1.87
1.67

1.78
1.86
1.65

1.89
1.89
1.68

1.84
1.82
1.64

7.62

9.82

7.54

5.85

5.88

6.16

5.99

1.16
6.46

3.99
5.83

1.86
5.68

1.29
4.56

1.27
4.61

1.35
4.81

1.75

2.08

4.12

3.18

3.18

3.84

0.44
0.18
1.13

0.50
0.42
1.16

2.23
0.72
1.17

1.19
1.29
1.30

1.17
1.29
1.32

1.21
1.31
1.32

1.32
4.67
3.87
1.22
1.33
1.32

4.92
3.13
1.57

4.6
3.13
1.47

4.33
3.13
1.39

4.3
3.13
1.8

4.19
3.13
1.34

4.18
3.13
1.34

MÉXICO: PRODUCTO INTERNO BRUlO POR REGIONES DEL NORTE, 1970-1996
(Porcentajes)
1970
1980
Regiones
1988
1993

1994

1995

1996

'Rltal Regiones

21.42

21.77

22.04

22.18

REGIÓN I NOROESTE
Baja california
Sonora
REGIÓN II NORTE
Coahuila
Chihuahua
REGIÓNIII NORESTE
Tamaulipas
Nuevo León

21.06

19.09

20.60

5.81

4.14

5.29

5.40

5.55

5.67

5.67

2.64
3.17

2.27
2.47

2.54
2.75

2.79
2.61

2.87
2.68

2.89
2.78

2.95
2.72

6.19

5.48

6.24

6.82

6.86

7.02

7.13

2.79
3.40

2.66
2.82

2.99
3.25

2.90
3.92

2.89
3.97

3.06
3.96

3.10
4.03

9.06

8.87

9.07

9.20

9.36

9.35

9.38

3.18
5.88

2.97
5.90

2.74
6.33

2.79
6.41

2.88
6.48

2.89
6.46

2.95
6.43

1.47
3.57
0.41

1.47
3.63
0.40

1.43
3.67
0.39

1.41
3.70
0.38

Estadígtafos3

Desviación estándar
Media
Coef. de Desigualdadb

1.19
3.51
0.34

1.35
3.18
0.42

1.44
3.43
0.42

fuente: Cuadro l.
a cai:wdos coo base a las 32 entidades federativas.
b f.oeliciente de desigualdad (desviación estándar/media).

Estadíg,atosb

Desviación estándar
Media
Coef. de Vañaciónc

4.01
3.13
1.28

Fuente: de 1970 a 1980 de, INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 1993, Instituto Nacional de Estadistica, Geo@aña ellli:w'
mática, ~lientes, México, 1996:4; de 1993 a 1996, INEGI, Sistema de Cuentas Nacionales de México. Producto Interno Bruto por Entidad Federativa, 1993-1996, lnstitlltO NaOOfl8I
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a En 1970 y 1980 la infonnación original tiene 0.02% y 0.34% como PIB de aguas territoriales. La cifra del primer año se ai,-egó a Baja California y Baja eamomia Sur, ,níentraS~
la segunda fue a ~ en 0.02% a los 17 estados con costas (a Jalisco se le sumó 0.01% para redondear el 100.0%).
b Calculados para las 32 entidades federales.
e Coeficiente de variación (Desviación estándar/Media).

78

1RAYECTOBIAS

I AÑQ 1, M!l, 1 1SEfIJEMBBE·lllCIEM¡¡Jlf.JSil

~ 1AÑIi 1, Mil. 1 1 SEEIIEMllBE· OICIEMllBE 1!199

79

�0D

o

1

MÉXICO: CARACTERÍSTICAS DE lA URBANIZACIÓN POR REGIONES Y ESTADOS, 1970-1995
1980
Poblaciónª
Cludadesb Nivel de
Total
Urbana
Total
Urbana
urbanizaciónc
Total
48,315
23,828
166
66,847
37,578
229
56.2
l. NOROESTE
3,908
1,886
24
48.3
5,483
2,979
32
54.3
Baja California
870
643
4
73.9
1,178
917
4
77.8
Baja Callfoma Sur
128
47
1
36.7
215
116
2
54.0
Nayarit
544
127
3
23.3
726
220
5
30.3
Sinaloa
1,267
424
6
33.5
1,850
777
9
42.0
Sonora
1,099
645
10
58.7
1,514
949
12
62.7
11. NORTE
5,900
2,612
27
44.3
7,556
3,816
31
50.5
Coahulla
1,115
797
10
71.5
1,557
1,174
11
75.4
Chihuahua
1,613
900
8
55.8
2,006
1,244
9
62.0
Durango
939
342
1
36.4
1,182
512
1
43.3
San Luis Potosí
1,282
415
32,4
5
1,674
644
6
38.5
Zacatecas
951
158
3
16.6
1,137
242
4
21.3
111. NORESTE
3,152
2,271
12
72.0
4,437
3,432
13
77.3
Tamaulipas
1,457
937
8
64.3
1,924
1,319
8
68.6
Nuevo León
1,695
1,334
4
78.7
2,513
2,113
84.1
5
IV. CENTRO-OESTE
8,470
3,505
43
41.4
11,112
5,776
55
52.0
Aguascallentes
338
185
1
54.7
519
294
1
56.6
Colima
241
139
3
57.7
346
206
3
59.5
Guanajuato
2,270
989
14
43.6
3,006
1,524
17
50.7
Jalisco
3,297
1,575
12
47.8
4,372
2,755
18
63.0
Mlchoacán
2,324
617
13
26.5
2,869
997
16
34.8
V. CENTRO-ESTE
15,922
10,899
20
68.5
23,534
17,038
33
72.4
Distrito Federal
6,874
6,874
1
100.0
8,831
8,831
1
100.0
Hidalgo
1,194
121
2
10.1
1,547
252
7
16.3
Estado de México
3,823
2,557
2
66.9
7,564
5,690
5
75.2
Morelos
616
288
3
46.8
947
489
6
51.6
Puebla
2,508
835
7
33.3
3,348
1,317
7
39.3
Querétaro
486
132
2
27.2
740
260
3
35.1
Tlaxcala
421
92
3
21.9
557
199
4
35.7
VI, SUR
5,281
732
16
13.9
6,564
1,227
22
18.7
Chiapas
1,569
215
13.7
6
2,085
367
8
17.6
Guerrero
1,597
289
4
18.1
2,110
489
5
23.2
0axaca
2, 115
228
6
10.8
2,369
371
15,7
9
VII. ESTE
4,584
1,489
19
32.5
6,450
2,438
32
37.8
Tabasco
768
133
3
17.3
º l ,063
250
5
23.5
Veracruz
3,816
1,356
16
35.5
5,387
2,188
27
40.6
VIII. PENINSULAR
1,098
434
5
39.5
1,711
872
11
51.0
Campeche
252
107
2
42.5
421
202
2
48.0
Quintana Roo
88
24
1
27.3
226
109
3
48.2
Yucatán
758
303
2
40.0
1,064
561
6
52.7
Fuente: 1970, 1980 y 1990 de Garza y Rivera (1995:29); 1995 Información proporcionada por el Conapo.
a En miles de habitantes.
b Número de localidades con más de 15 mil habitantes.
Regiones

Poblaciónª

Cludadesb

Nivel de
urbanizaciónc
49.3

1990
Poblaciónª
Ciudadesb Nivel de
Total
Urbana
urbanizaciónC
81,250
49,435
309
60.8
6,832
4,204
37
61.5
1,661
1,370
4
82.5
318
188
3
59.1
825
317
7
38.4
2,204
1,053
10
47.8
1,824
1,276
13
70.0
9,042
5,308
38
58.7
1,972
1,638
13
83.!
2,442
1,694
9
69.4
1,349
691
2
51.2
2,003
911
7
45.5
1,276
374
7
29.3
5,349
4,444
17
83.1
2,250
1,686
10
74.9
3,099
2,758
7
89.0
13,983
8,776
79
62.8
720
492
4
68.3
428
298
4
69.6
3,983
2,742
25
68.8
5,303
3,764
25
71.0
3,549
1,480
21
41.7
27,073
19,872
44
73.4
8,236
8,236
1
100.0
1,888
486
12
25.7
9,816
7,691
7
78.4
1,195
691
5
57.8
4,126
1,973
11
47.8
1,051
490
4
46.6
761
305
4
40.1
8,850
2,294
38
25.9
3,210
753
13
23.5
2,620
934
14
35.6
3,020
607
11
20.1
7,730
3,208
39
41.5
1,502
476
9
31.7
6,228
2,732
43.9
30
2,391
1,329
17
55.6
535
273
4
51.0
493
296
3
60.0
1,363
760
10
55.8

1995
Poblaciónª
Ciudadesb
Nivel de
Total
Urbana
urbanizaciónc
91,120
58,319
348
64.0
7,888
5,194
42
65.8
2,108
1,799
5
85.3
240
4
37.5
64.0
896
387
8
43.2
2,425
1,246
11
51.4
2,084
1,522
14
73.0
9,924
6,323
44
63.7
2,172
2,069
13
95.3
2,793
2,293
12
82.1
1,431
435
3
30.4
2,192
1,057
7
48.2
1,336
469
9
35.1
6,075
5,212
18
85.8
2,526
1,998
10
79.1
3,549
3,215
8
90.6
15,601
10,297
84
66.0
862
4
698
81.0
487
352
4
72.2
4,393
3,138
27
71.4
5,990
4,388
27
73.3
3,869
1,722
22
44.5
30,501
22,921
56
75.1
8,484
8,484
1
100.0
2,112
602
13
28.5
11,705
9,436
14
80.6
1,443
970
10
67.2
4,624
2,287
12
49.5
1,249
788
63.1
3
884
354
40.0
3
9,746
2,852
41
29.3
3,607
975
15
27.0
2,915
1,129
16
38.7
3,224
748
10
23.2
8,484
3,718
45
43.8
1,749
600
12
34.3
6,735
3,118
33
46.3
2,901
1,801
62.1
18
642
340
4
52.9
703
494
70.3
5
1,556
967
9
62.2

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MÉXJCO: PRODUClO INTERNO BRUTO POR PRINCIPAi.ES CIUDADES, 1985 Y 1993

(en millones de pesos de 1993)ª

(en millones de pesos de 1993)ª

PIB en 1986
CIUDAD
México
Ciudades
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

55
56
57
58
59
60

82

AM Ciudad de México
AM Monterrey
AM Guadalajara
AMToluca
AM Puebla
Ciudad Juárez
Tijuana
AM Cuemavaca
AM León
AMTorreón
AM san Luis Potosí
AM Coatzacoalcos
AM saltillo
AM Querétaro
AM Chihuahua
AM Mérida
Hermosillo
AMTampico
AM Aguascalientes
Mexicali
salina Cruz
AM Minatitlán
AMVeracruz
AMCelaya
Matamoros
Cancún
Culiacán
Villahermosa
Acapulco
salamanca.
AM Reynosa
AM Morelia
AM Orizaba
Ciudad Obregón
AM MonclCNa
Nuevo Laredo
Lázaro Cárdenas
AM Xalapa
Ensenada
Mazatlán
san Juan del Río
AM Los Mochis
Durango
lrapuato
AMOaxaca
AMTepic
Tuxtla Gutiérrez
Tehuacán
AM Poza Rica
AM Pachuca
AM Córdoba
Nogales
Puerto vanarta
AM Cuautla
Navojoa
La Paz
Ciudad Victoria
AMlamora
Uruapan
Ciudad del Carmen

Total
Manufacturero Comercial
258,244.8 145,435.8 76,585.1
231,559.7 128,878.2 68,676.4
101,275.6
20,353.6
14,389.0
3,871.6
6,797.2
2,970.6
2,475.2
2,464.4
2,284.5
2,556.3
2,852.5
2,776.2
3,174.8
3,147.9
2,036.7
2,066.3
2,480.9
2,666.7
1,325.8
2,042.0
668.0
4,071.7
2,828.3
1,553.9
1,778.7
778.7
1,665.8
897.7
1,516.0
1,651.6
1,335.6
672.3
882.2
1,091.8
3,077.6
660.0
99.8
497.1
927.4
1,006.7
657.6
830.0
812.7
693.8
489.8
599.6
517.9
278.5
245.6
326.2
635.5
535.2
458.4
413.9
291.6
445.7
281.3
412.6
414.4
437.8

56,681.6
13,837.8
7,701.7
2,934.6
4,576.0
1,757.9
747.7
1,640.5
908.9
1,194.5
1,970.8
2,162.0
2,688.9
2,388.9
717.9
632.2
503.1
1,541.9
668.6
790.6
576.2
3,898.6
1,565.0
858.9
1,160.0
33.3
398.8
258.9
93.6
1,491.1
702.2
162.0
637.8
312.2
2,641.5
84.0
-26.1
82.7
502.0
272.6
546.8
341.4
238.3
254.5
67.8
189.8
31.7
145.5
15.3
126.4
223.2
314.3
8.1
71.9
25.0
108.3
5.4
184.9
146.8
58.6

27,873.8
4,089.4
4,829.3
763.6
1,628.4
791.7
1,031.4
493.1
1,075.4
1,020.6
705.0
441.1
321.7
570.9
1,063.1
1,059.4
1,346.2
775.0
446.0
909.4
71.4
126.0
952.8
585.9
505.5
221.7
1,069.4
503.1
545.8
117.4
498.7
359.1
169.9
604.8
360.0
291.1
77.9
322.2
282.9
417.6
82.2
384.7
479.0
324.5
330.4
309.4
398.5
100.3
176.3
155.8
326.5
161.6
206.0
115.4
215.9
250.7
205.7
183.8
209.5
153.0

PIB en 1993
Servicios
Total Manufacturero Comercial
36,223.9 378,707.6 185,191.8 107,997.9
34,005.1 345,674.4 167,385.4 98,051.0
16,720.2
2,426.4
1,858.1
173.3
592.8
421.0
696.1
330.7
300.3
341.2
176.7
173.1
164.3
188.1
255.7
374.7
631.7
349.9
211.2
342.0
20.5
47.1
310.6
109.1
113.2
523.6
197.6
135.7
876.7
43.1
134.6
151.1
74.6
174.9
76.1
284.9
48.0
92.1
142.5
316.5
28.6
103.8
95.4
114.9
91.6
100.4
87.6
32.6
54.0
44.0
85.8
59.3
244.3
226.6
50.7
86.8
70.1
43.9
58.1
226.2

139,594.0
28,461.3
24,417.6
8,251.4
7,802.2
5,748.9
5,527.1
5,397.5
5,119.5
5,111.8
4,941.9
4,780.7
4,536.7
4,390.1
3,976.8
3,697.6
3,600.5
3,552.9
3,331.3
3,000.8
2,982.1
2,964.4
2,911.9
2,406.1
2,277.2
2,217.5
2,161.2
2,156.1
2,037.0
1,895.2
1,828.4
1,825.4
1,759.7
1,469.8
1,418.9
1,415.3
1,399.3
1,361.9
1,320.0
1,312.2
1,301.4
1,214.5
1,178.2
1,132.1
987.5
969.2
891.0
846.6
806.7
777.9
743.0
676.4
665.5
652.5
636.7
621.9
614.2
606.3
573.9
565.3

59.714.2
15,017.2
12,484.1
6,349.3
3,973.5
3,572.4
2,312.9
3,879.0
2,226.6
2,795.9
3,228.7
4,075.8
3,400.7
2,588.7
1,832.1
1,370.9
1,813.0
1,989.8
1,882.9
1,203.9
2,883.2
2,747.6
824.7
1,395.2
1,514.4
150.6
444.8
807.3
306.1
1,594.4
986.9
631.8
1,437.5
513.4
854.7
619.7
1,159.8
473.8 ·
494.9
410.6
961.4
421.4
374.1
502.5
194.9
421.9
91.2
439.1
428.2
235.2
214.2
395.4
22.6
182.9
356.4
95.4
123.3
208.7
170.0
35.4

IBAYECTDRIAS

39,612.0
7,007.8
7,815.0
1,185.4
2,288.4
1,033.8
1,730.7
866.3
1,964.3
1,438.3
1,099.6
422.6
602.3
1,036.4
1,407.8
1,475.3
1,170.4
873.3
872.3
1,115.9
52.8
140.5
1,128.6
597.9
455.0
661.2
1,088.7
891.3
924.1
183.5
486.2
795.0
210.6
640.1
266.6
274.1
106.7
446.0
484.0
465.9
120.3
574.4
496.3
430.9
457.3
362.8
671.3
304.1
277.9
341.5
369.5
148.0
208.1
331.9
194.2
372.8
360.7
255.1
267.5
162.2

PIB en 1986
Servicios
85,517.9
80,238.0
40,267.8
6,436.4
4,118.6
716.7
1,540.3
1,142.7
1,483.5
652.2
928.6
877.5
613.6
282.3
533.8
765.1
736.9
851.4
617.1
689.8
576.1
681.0
46.1
76.3
958.5
413.0
307.8
1,405.6
627.8
457.5
806.8
117.3
355.3
398.5
111.5
3161
297.5
521.5
132.7
442.0
341.1
435.8
219.7
218.7
307.7
198.7
3351
184.4
128.6
103.4
100.6
2012
159.3
133.0
434.8
137.7
86.l
153.7
130.l
142.5
136.5
367.7

j AÑO 1, li!I, 1 j SEeilEMBBE-~

Total

Servicios

Total

128.6
456.9
234.1
57.0
20.4
93.4
121.5
125.5
355.9
23.0
176.7
126.7
79.6
25.2
505.6
58.6
39.7
27.2
32.8
123.9
113.6
78.3
121.3
103.7
8.6
17.2
127.6
5.5
13.3
54.6
50.7
96.7
21.7
51.3
78.1
10.4
18.4
52.2
64.2
8.3
4.7
11.0
18.9
16.7
6.9
10.0
3.1
4.7
6.4
6.8
10.5
15.3

183.0
93.4
53.5
53.5
161.1
179.3
106.7
38.0
44.6
156.4
183.2
56.4
186.9
251.2
94.1
182.7
110.1
38.3
168.2
69.8
99.4
79.2
118.7
104.6
120.1
42.8
65.4
55.8
75.1
126.6
45.9
102.2
173.5
43.8
57.1
31.0
133.7
54.7
51.8
27.2
65.1
120.5
37.0
47.7
50.4
28.5
34.7
52.6
49.3
22.1
39.2
23.3

43.1
40.0
14.5
14.0
53.7
60.6
26.5
38.3
13.2
43.7
70.4
19.8
47.0
35.9
37.7
43.1
23.6
10.8
30.6
103.0
23.4
23.4
27.3
17.5
33.9
20.7
12.4
203.7
21.2
21.9
25.1
21.8
23.4
9.7
18.0
22.4
24.3
15.4
12.6
8.8
26.6
17.7
12.6
10.6
9.5
8.3
6.0
7.5
14.2
13.5
11.6
6.2

557.7
530.4
525.5
499.1
496.0
490.7
484.5
460.6
460.2
448.0
414.2
394.3
391.7
390.0
376.5
375.1
374.2
363.9
334.9
327.3
315.3
312.7
292.2
273.6
272.1
264.9
264.8
258.4
244.4
243.5
236.6
219.6
218.2
210.8
205.7
200.5
192.9
179.6
178.6
172.4
168.4
154.6
135.2
132.8
125.4
114.5
110.0
102.9
101.9
96.2
80.8
79.0

274.9
294.2
348.2
364.1
76.4
82.6
286.8
334.5
295.5
78.0
110.9
253.1
102.2
65.9
180.5
105.1
83.7
268.9
134.1
17.2
130.6
96.9
99.6
65.2
32.3
116.2
120.0
11.5
73.2
99.9
40.3
73.2
21.4
119.4
144.9
57.7
33.1
74.0
34.6
50.6
20.8
43.3
59.8
27.2
19.6
4.8
43.8
16.6
11.8
12.4
12.3
23.9

190.3
130.8
106.2
69.8
260.8
255.7
147.7
57.9
77.4
250.1
190.2
83.8
191.9
213.8
138.1
195.3
207.7
64.4
138.7
113.9
135.0
140.6
134.2
144.8
174.3
75.0
108.8
101.5
110.4
102.9
122.3
110.5
163.2
66.2
32.6
98.4
110.2
82.2
108.2
59.8
74.2
72.9
50.8
75.2
74.5
83.3
51.8
64.3
57.5
67.2
50.1
39.5

92.6
105.4
71.0
65.3
158.8
152.4
49.9
68.2
87.2
119.9
113.0
57.3
97.5
110.3
57.9
74.6
82.7
30.7
62.1
196.2
49.6
75.2
58.4
63.5
65.5
73.7
36.1
145.4
60.7
40.7
74.0
35.9
33.5
25.3
28.2
44.5
49.6
23.4
35.7
62.0
73.4
38.3
24.6
30.3
31.3
26.4
14.4
22.1
32.7
16.7
18.4
15.6

2,067.5
1,150.7
9,781.9
5,544.4
Coeficiente de variación
473.1
481.8
Í1ele: Censos ildustrial, comercial y de seNicios 1986 y 1994.
a) Bdeftactorinplícito del PIB utiliuldo para 1985 fue 0.04956

613.2
2,677.3
436.6

303.6
1,596.2
525.7

3,086.4
13,544.8
438.9

1,494.5
5,924.9
396.4

875.5
3,835.3
438.1

716.4
3,846.2
536.9

(lU!Wl
61 AM OeflCias
62 Piedras Ne¡Jé!S
63 iL\lepeC
64 t.a¡psdeMoreno
~ AM Zacatecas
66 AMColima
67 CiudadYalles
68 Ciudad Acuña
69 San Martín Texmelucan
70 bpa(:hula
71 AMGUa'Jlllas
72 AMTlaxcala
73 Campeche
74 GuasaYe
75 Te1J:oco
16 Oleblmal

n p

18 Ocotlán
19 San lllis Río Colorado
11) Manzanillo
81 Fresnillo
82 futancingo
83 Hidal@ del Parral
84 Ciudad Cuauhtémoc
85 AM Chílpancingo
86 ilpatit!án
81 Apiraco
88 Zihuatanejo
89 La Piedad
00 CiudadMante
91 ñ.cq)an
9'2 Cárdenas
93 Guamuchil
94 i2iutlán
95 Agua Prieta
96 San Miguel de Allende
97 Ciudad Guzmán
98 Tecomán
99 Alloo:o
100 Silao
101 Guanajuato
102 Apatzingan
103 Matehuala
104 San Cristóbal de las Casas
105 Sahllajl)
100 lrtácuaro
107 JUChitán
100 Comitán
1~ Acámbaro
110 Valle de Santiago
111 Sao Andrés Tuxtla
112 Ciudad Hidalgo

354.7
590.3
302.2
124.5
235.3
333.3
254.7
201.9
413.8
223.1
430.3
202.9
313.5
312.2
637.4
284.4
173.5
76.3
231.5
296.7
236.4
180.9
267.4
225.8
162.5
80.7
205.4
265.0
109.6
203.1
121.7
220.7
218.6
104.7
153.2
63.8
176.4
122.3
128.6
44.2
96.4
149.2
68.5
75.0
66.8
46.8
43.8
64.8
69.8
42.5
61.3
44.8

Manufacturero Comercial

PIB en 1993

Promedio

~

~ l AÑO 1, li!I, 1 1 SEEilEMBBE-121CIEMBBE 1999

Manufacturero Comercial

Servicios

83

�-TEORIA

Patria o planeta
El desafio de los naciona,lismos
MICHAEL LóWY

L

os problemas candentes de nuestros tiempos -ta-

les como la brecha creciente entre el Sur y el
Norte, la necesidad de desarme general, la crisis
capitalista mundial, la amenaza de catástrofe eco~ son obviamente de carácter internacional. Dificilnrnte pueden ser resueltos a escala local, regional o naoonal. Sin embargo, al mismo tiempo que la economía
Ollildial se está unificando más y más debido al capitalis,oo multinacional, está creciendo una espectacular oleada
ir nacionalismo, en Europa y a escala mundial, que sumerge todo a su paso.
Si bien algunos movimientos nacionales son eman~ y progresistas, el nacionalismo es muy a menulb una "solución falsa" a los desafios económicos, sociaks, l)OOticos y ecológicos de nuestros tiempos. ¿Entonces
~qué se ha vuelto tan popular en tantos países y áreas
tiimundo?
No hay una explicación fácil a este resurgimiento,
~ podria ser útil compararlo con el renacimiento paraij¡ de los sentimientos religiosos. La crisis de ambos molth; existentes de racionalidad (instrumental) -la acullllbción capitalista y el productivismo burocrático- favoJ'eee el desarrolJo de reacciones no racionales (a veces irra~ ) como la religión y el nacionalismo. Por supuesto, ambos fenómenos pueden adoptar también formas
~istas -&lt;:orno en los movimientos de liberación na~, o en la teología de la hberación- pero las tendencias
~ (intolerancia nacionalista o religiosa) son más
~ formidables.

. F.o muchos países del mundo la religión tiende a fu~ con el nacionalismo, infundiéndole más poder de
lracción Yun aura de "sagrado": tal es el caso del catoliClllno en Polonia y Croacia (así como, en un contexto dislkuo, en Irlanda), de la ortodoxia cristiana en Serbia y
~ A Ñ O 1, NO, 1

j

SfPI)FMBRE-PICIFMBRE 1999

Rusia, del evangelismo conservador en los Estados Unidos, de ciertas formas de ortodoxia judía en Israel, del Islam en Libia e Irán. En otros casos, la religión y el nacionalismo son rivales competidores o incluso fuerzas en
abierto conflicto, como ocurre con el fundamentalismo islámico y el nacionalismo árabe en el norte de África y en
el Medio Oriente.
En todo caso, el nacionalismo tiene sus propias raíces y no depende necesariamente de la religión para crecer. ¿Cómo explicar su crecimiento actual? Quizá se podria considerar la oleada nacionalista como una especie de
reacción a la creciente internacionalización de la economía
y (hasta cierto punto) de la cultura, una lucha contra la
amenaza de homogeneización. También podría entenderse como un movimiento compensatorio que tratara de
equilibrar el declive de la independencia económica reforzando (a veces hasta proporciones monstruosas) los momentos éticos, políticos y culturales de la identidad nacional.
Una hipótesis similar (pero distinta) ha sido sugerida por Theodor Adorno en una conferencia de 1966 (sobre ''La educación después de Auschwitz"): si el nacionalismo es tan agresivo "es porque en la era de la comunicación internacional y los bloques supranacionales, no puede realmente creer en sí mismo, y no tiene otra opción que
volverse desaforadamente excesivo, si quiere persuadirse a
sí mismo y a otros de su carácter sustantivo".' Por su1 T. Adorno, Modeles critiques, París, Payot, 1984, p. 106.

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o p/an,eta

bien los eventos de esta parte del mundo: "Los últimos residuos de solidaridad entre las nacionalidades no liberadas en el 'cinturón de poblaciones mezcladas' se evaporaron al desaparecer una burocracia central despótica que
también había servido para concentrar y desviar de cada
una los odios difusos y las demandas nacionales conflictivas. Ahora todos iban contra todos, y principalmente contra sus vecinos más próximos: los eslovacos contra los checos, los croatas contra los serbios, los ucranianos contra los
polacos".

puesto, el argumento se aplica en mucho mayor grado a la
situación de Europa en los 90 que en los 60.
Con todo, ésta y otras interpretaciones generales,
aunque útiles, no pueden explicar bien la extraordinaria
diversidad del fenómeno, que adopta muchas formas distintas en diferentes partes del mundo. Por lo tanto uno tiene que examinar la forma especifica de nacionalismo en
cada uno de sus múltiples contextos, a fin de poder comprender las fuerzas que lo mueven.
Empecemos con la región donde esta nueva marea
nacionalista es particularmente visible: Europa del este y la
antigua Unión Soviética. Un observador inteligente de la
política de Europa oriental ha resumido notablemente
86

Lo más sorprendente de este análisis es que no fue
escrito hace unas semanas: es un pasaje de un libro bien
conocido de Hanna Arendt sobre los orígenes del totalitarismo, publicado en... 1951, el cual describe "la atmósfera
de desintegración" de Europa del este durante los años 20,
es decir, tras la liquidación de la monarquía austro-húngara y del imperio zarista: las dos "burocracias despóticas"
aludidas en la cita.2
Incidentalmente, una evaluación similar puede hallarse también en las notas de Rosa Luxemburgo sobre
Guerra y nacionalismo, de 1918: "El nacionalismo es por
el momento un invento. Por todas partes, naciones y seminaciones aparecen y defienden su derecho a formar un
Estado.(...) Para el Brocken nacionalista ahora es el momento de la noche de Walpurgis".3
En otras palabras, hemos sido arrastrados, en gran
parte de Europa, 70 años hacia atrás...
Que no haya malentendidos: no hay nada de regresivo -al contrario- cuando hoy, como en 1920, los imperios multinacionales, que se habían convertido en auténócas "prisiones de pueblos", se derrumban y las naciones
oprimidas recuperan su libertad. Hasta este punto, hay innegablemente un momento democrático en el renacimiento nacional que ocurrió desde 1989 en Europa del Este Y
2

H. Arendt, The Burden of our Time, Londres, Secker and Wart,ulg,
1951,p.267.

3 R. Luxemburgo, "Fragment über Krieg, nationale Frage und Revo-

lution", Die Russische Revolutúm, Francfort, Europaische Verlagsanstalt, 1%3, p. 82.

lRAYECTQRIAfi j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-DJCIEMBBE 1992

1a URSS. Los socialistas y los demócratas no pueden sino
regocijarse cuando los tanques soviéticos salen de Polonia
yHungría, y las tropas de la KGB salen de los países bálócos, dejando que estos pueblos decidan solos su futuro, y
elijan hbremente unidad, separación o federación.
Por desgracia, no todo es tan agradable en esta imagen: lo mejor y lo peor se mezclan inseparablemente en estos movimientos nacionales. Lo mejor: el despertar democrático de países despojados, el redescubrimiento de su
lenguaje y cultura, la aspiración de libertad y soberanía popular. Lo peor: el despertar de los nacionalismos chovinistas, de los expansionismos, de las intolerancias, de las
xenofobias; el despertar de las viejas disputas nacionales,
del odio contra el "enemigo hereditario"; el crecimiento de
las tendencias autoritarias, que conducen a la opresión de
una de las propias minorías nacionales; y finalmente, el
surgimiento de formas de nacionalismo fascista, semifascista y racista en Rusia (''Parniat''), en Rumania, en Eslovaquia, en Croacia (neo-ustaclu), en Serbia (neo-chetníks), en la antigua República Democrática Alemana
(neonazis) y también en otras partes. Los sempiternos
chivos expiatorios del pasado -judíos y gitanos- están
siendo escogidos de nuevo como responsables de todos
los males de la sociedad...
Paradójicamente, este aspecto negativo y siniestro,
este "regreso de lo suprimido", esta resurrección de las anóguas vendettas nacionales no aparece en ninguna parte de
manera tan brutal y absurda como enYugoslavia: el único
de los llamados países "socialistas" que había sido capaz
de escapar al control de Moscú y de establecer una federación relativamente igualitaria entre sus naciones componentes. La solidaridad antifascista entre las varias nacionalidades, arraigada en la lucha partisana del comunismo
durante la Segunda Guerra Mundial, salió ya del escenario, para ser reemplazada por una salvaje bella omnia am-

tra amnes.

Al mismo tiempo que la
economía mundial se está
unificando más y más debido
al capitalismo multinacional)
está creciendo una espectacular
oleada de nacionalismo
Es imposible predecir, por el momento, si el "paradigma yugoslavo" será seguido por otros, y si los conflictos actuales entre eslovacos y checos, húngaros y rumanos, rusos y ucranianos, etcétera, tomará o no la forma de
una confrontación general; y si la disolución de la antigua
URSS conducirá o no a guerras nacionales (¿con armas
nucleares?) que harían al conflicto actual en Yugoslavia lucir como un incidente pequeño.Todo puede ocurrir, y por
desgracia lo peor es una clara posibilidad.
Las razones de esta explosión nacionalista, que está
sacudiendo prácticamente a todo el antiguo ''bloque socialista", son, entre otras, las siguientes:
1) La rebelión contra décadas de discriminación na4

Por supuesto, uno puede explicar esta paradoja mediante varias y complejas causas económicas, culturales,
políticas, religiosas e históricas -sin olvidar la pesada responsabilidad del régimen serbio estalinista-nacionalista de
Milosevic, quien abrió, con su política de opresión contra
DIAYEcmRJAS

los albaneses de Kosovo, la caja de Pandora de los nacionalismos en el país.4 Con todo, sigue habiendo un núcleo
irreductible de irracionalidad pura en esta explosión de
odio contra el "otro", cuya expresión más terrible es la política de "depuración étnica" implementada por las fuerzas
nacionalistas serbias y croatas en Bosnia-Herzegovina.

I AÑO J._NO. 1 j SFPDEMBRE-DtcJEMRRE )999

Véase en este notable ensayo de Catherine Samary, The Frogmenrali,on ofYougo-slavia, Amsterdam, Notebooks for Srudy and Research, No. 19/20, 1992.

87

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o planeta

cional y del hegemonismo de la "Gran
Rusia". Este es el motivo más obvio
detrás de los movimientos nacionales,
tanto en la exURSS como en sus antiguos "satélites". No hay duda de que
la anexión de los Estados bálticos durante la Segunda Guerra Mundial, 0
la invasión de Hungria en 1956 y de
Checoslovaquia en 1968, dejaron una
profunda huella en la conciencia nacional de estos países. Una vez que la
tapadera de hierro de la ocupación soviética se levantó, es comprensible que
ocurriera un amplio surgimiento nacionalista.
Pero esto no se aplica a Yugoslavia, un Estado independiente que se
había liberado a sí mismo de la hegemonía soviética desde 1948. ••
2) De acuerdo con el historiador checo Miroslav Hroch, "donde se
desintegra un régimen antiguo, donde las relacio~es. sociales antiguas se han vuelto inestables, entre el crearrue~to de una inseguridad general, el pertenecer a un lengua¡e
y una cultura comunes puede convertirse en la única cer5

teza en la sociedad".
Esto ayuda a comprender el paralelo entre los even-

del "ancien régime". La política, como

Entre los mitos hay uno que es particularmente no-

la naturaleza, aborrece el vacío. Ninguna otra ideología política rival tuvo

civo: la idea de una definición "cientifica" y "objetiva" de

historia de principios del XX. Ya no es un vector impor-

la nación. Gracias a Stalin, este dogma trajo el caos a cua-

tante del desarrollo histórico". En su opinión, "la decli-

to del 'nacionalismo' y las 'naciones' del siglo XIX y de la

una tradición tan poderosa Y raíces

tro continentes, convirtiendo la teoáa en un auténtico le-

tan antiguas en la cultura popular co-

cho de Procusto, impuesta por decreto del Politburó (en-

nante importancia histórica del nacionalismo se ve oculta
hoy... por la visible diseminación de una agitación étnica/-

mo el nacionalismo -a menudo combinada, como vimos, con la religión-.

cargado de verificar si tal o cual nación vivía conforme a
los criterios "objetivos").

lingüística". En otras palabras, "a pesar de su evidente pro-

El individualismo liberal de tipo occi-

Por fortuna, la mayoría de los marxistas que mane-

minencia, el nacionalismo es históricamente menos importante.Ya no es, como era, un programa político global,

dental, aunque atractivo para la intelligentsia y para la creciente nueva clase

jan hoy la cuestión nacional han comprendido bastante
bien que las naciones no pueden ser definidas en térmi-

como se puede decir que lo fue en los siglos XIX y prin-

de hombres de negocios, tenía poco
atractivo para las grandes masas de

nos puramente objetivos (territorio, lenguaje, unidad económica, etc.) -incluso aunque éstos estén lejos de ser irre-

dict Anderson), creaciones culturales (Eric Hobsbawm).

giones o repúblicas relativamente

Ya en l 939Trotsky insistía, en una discusión con C. L. R.

avanzadas, de liberarse de las áreas
más pobres O relativamente atrasadas,

James sobre el problema negro en Estados Unidos, que

a fin de guardar para sí sus recursos, Y
de unirse, tan pronto se pueda, al mer-

"sobre este asunto un criterio abstracto no es decisivo, sino que son más importantes la conciencia histórica, los
sentimientos e impulsos de un grupo".6

cado de Europa occidental. Esto se

Por lo que concierne a ilusiones, hay una que pue-

aplica particularmente a Eslovenia Y

de hallarse en el propio Marx y que ronda las reflexiones

se también en el norte de Italia (el crecimiento de las llamadas Ligas Lombardas).
A estas explicaciones principales debe uno ~
la manipulación de los sentimientos nacionalistas por eli-

Uno quisiera suscribir esta perspectiva optimista de

levantes-, sino que son comunidades imaginadas (Bene-

población.
4) El deseo de las naciones, re-

Croacia, a las repúblicas bálticas, y en general a las ~ones occidentales de la exURSS (respecto a las regiones
asiáticas). Un fenómeno similar, por cierto, puede hallar-

cipios del XX. Es cuando mucho un factor de complicación o un catalizador para otros desarrollos".7

de los m ejores marxistas, desde Rosa Luxemburgo hasta
nuestros días: la inminente declinación del nacionalismo y
de la nación-Estado, vueltos anacrónicos por la internacionalización de la economía.

las cosas (desde el punto de vista del socialismo internacionalista), pero apenas puede evitarse la impresión de
que el gran historiador está tomando sus deseos como realidad. No se necesita simpatizar con las ideologias nacionalistas para tomar en cuenta su influencia creciente en
Europa. Es dificil predecir lo que ocurrirá durante el próximo siglo, pero hoy, y en los años por venir, es imposible
considerar el rol del nacionalismo en Europa (y en otras
partes) como un factor menor o secundario.
Hobsbawm es más pertinente cuando muestra la
inadecuación de las "soluciones" nacionalistas, particularmente en Europa del este. A diferencia de los nacionalis-

Una versión atenuada de esta hipótesis puede ha-

tas, los marxistas están convencidos de que la independencia nacional -aunque necesaria, en muchos casos- es-

llarse todavía en 1988, en la víspera de la más formidable

tá lejos de ser suficiente para resolver los problemas eco-

oleada nacionalista en Europa desde la Segunda Guerra
Mundial. En su libro, por otra parte excelente, sobre las

nómicos, sociales, ecológicos o políticos básicos que enfrenta la población. En particular si consideramos el nue-

Croacia son buenos ejemplos de este proceso.
¿Qué ayuda pueden ofrecer, en una situación tan

naciones y el nacionalismo desde 1780, Eric Hobsbawm
arriesgó el siguiente diagnóstico: "si bien nadie puede posiblemente negar el creciente y a veces dramático impacto

vo tipo de dependencia económica (y por tanto también
política) de los países recién liberados respecto del financiamiento occidental.

caótica, confrontada con un remolino tan confuso de co~-

de las políticas nacionalistas o étnicas, hay un importante

identificada por masas inmensas como la doctrina oficial

flictos territoriales, alegatos históricos, exclusiones cho~nistas y surgimientos liberadores, los instrumentos analín-

8Specto en que el fenómeno hoy es funcionalmente distin-

Los liberales de Europa occidental a menudo consideran esta explosión nacionalista en el este -y sus mani-

Citado por Eric Hobsbawm en ~·111e Perils of che New Nationalism", The Naiúm, 4 de noviembre de 1991, p. 556.

cos y políticos del marxismo?
El marxismo tiene la gran ventaja de un punto de

6 L Trot.sky, 0n Black Na1úmalism anti Se/f-Detl!rminalion, Nueva
York, Pathfinder Press, 978, p. 28.

7

tos actuales y los de los años 20, tras la desintegración de
los imperios tradicionales en la Europa central y del est~.
3) El colapso de las ideas, valores e imágenes socialistas (incluyendo la idea del "internacionalismo proletario'), así como de la cultura de la clase trabajadora: ~esacreditada por tantos años de manipulación burocranca, e

5

tes neoestalinistas o neoliberales que tratan de conse~var
(o de recuperar) su poder: Azerbaiyán, Rusia, Serbia y

E. Hobsbawm, Natúm.s and Na1úmalism since 1780. Progmm, Myth,

Reaiüy, Cambridge University Press, 1990, pp. 163, 170, 18 l.

vista crítico/racional, a la vez que humanista/universal.
Pero seguirá desarmado al enfrentar los desarroll~s a~les, si no es capaz de librarse de ciertos mitos e ilusiones
que pertenecen a su propia tradición.

88

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO

1

1

SFPDEMBBE:fllCIEMRRF 199ll

l'RAncmR(AS

I AÑO1, NO. 1 1 SFPTIFMBRF-DK;tEMBBE J999

89

�TEORÍA
Patria o planem

TEORÍA
Patria o planet,a

festaciones xenofóbicas- como producto del "subdesarrollo", de las sociedades primitivas semiagrarias, del que las
poblaciones hayan vivido demasiado bajo el "comunis-

ciones oprimidas: los vascos y los irlandeses son sólo la
punta visible (y explosiva) de un iceberg que incluye a los
catalanes y a los gallegos, a los escoceses y a los galeses, a

mo" y carezcan de experiencia democrática. Algunos incluso pretenden que el nacionalismo es sólo una trama de

los corsos y a los griegos-{;hipriotas, y a muchos otros.
2) El nacionalismo xenofóbico y racista, dirigido no
tanto contra el viejo "enemigo de afuera" (otras naciones
europeas) sino contra el "enemigo de adentro": los traba-

excomunistas (como en Serbia, Bulgaria y Azerbaiyán)

jadores inmigrantes de origen árabe, africano, turco, kurdo o de Europa del este (igual que, a menudo las minorias

Hay movimientos nacionales
emancipadores y progresistas,
pero a menudo el nacionalismo
es una 1olución falsa) a los
desafíos económicoSy sociales,
políticos y ecológicos de hoy

es el sorprendente crecimiento de los partidos y movimientos nacionalistas de carácter semifascista, fascista o
incluso nazi (en Francia, Austria, Bélgica, Alemania, etc.)
--que representa ya ¡a casi siete millones de votantes en la
Comunidad Europea!- , así como las criminales agresiones de skinheaás y otras bandas racistas. Tan sólo en Alemania, durante 1991, hubo más de mil 200 agresiones de

para conservar el poder. Europa occidental es presentada
como un mundo annonioso, mucho más allá de tales pasiones irracionales: reconciliadas, las naciones de esta parte democrática y moderna del continente se mueven con

Es cierto que el racismo no es lo mismo que el nacionalismo. Pero como Adorno ya enfatizó en la conferencia m encionada antes, en 1966, "el despertar del nacionalismo es el clima más favorable" para "el surgimiento del
racismo y la intolerancia".'º En sus·formas más radicales Y
extremas, el nacionalismo a menudo se convierte en racismo, tratando de basar la supremacía nacional en criterios
pseudobiológicos.

rapidez hacia su integración en una Comunidad Europea
unida.
Esta imagen idílica nó se corresponde bien con la
realidad. Es una ilusión, si es que no una mistificación, defender que Europa occidental está ahora "más allá del nacionalismo", o que ha alcanzado, como escribió recientemente Ernest Gellner, la "Etapa cinco" en la historia del
nacionalismo europeo, una "condición relativamente benigna" en la que "la convergencia económica y cultural
disminuye las hostilidades étnicas"."
También en Europa occidental existen conflictos
nacionales, sentimientos nacionalistas y movimientos nacionalistas, y están creciendo. Pertenecen básicamente a
dos especies muy diferentes:
1) Los usualmente progresistas movimientos a favor de los derechos de las minorías nacionales o de las na-

90

judías o gitanas). La expresión política de este desarrollo

bandidos racistas contra inmigrantes extranjeros (comparadas con 270 en 1990) .9

Los principales blancos del nacionalismo xenofóbico de Europa occidental fueron hasta hace poco los inmigrantes del sur (en particular de África y Asia): las siguientes victimas serán -o lo son ya, sobre todo en Alemania- los infortunados inmigrantes de Europa del este, expulsados de sus países por los conflictos nacionales o por
la catástrofe económica derivada de la brutal introducción
8

K. E. Gellner, "Nationalism and Politics in Eastern Europe", NIPD
Le:ft ReviJJw, No. 189, ocrubre de 1991, p. 131.

9

Bild am Somag, enero 26 de 1992.

10 TAdomo,Op.CiL,p.133.

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $EPUEMBRE-DiCIEMBRE 199'.I

de la economía de mercado. Después del árabe, del africano y del turco, ahora le toca al polaco, al rumano o al albanés convertirse en el chivo expiatorio para los racistas/nacionalistas de occidente.
Los partidos importantes de Europa occidental se
rehusan a avalar el racismo, pero comparten una especie
de "nacionalismo occidental" que conduce a la exclusión
de trabajadores inmigrantes de los derechos democráticos
(por ejemplo, a votar y a ser electos), y al cierre, lo m ás
hennético posible, de las fronteras de la Comunidad Económica Europea para los inmigrantes no occidentales.
¿Será posible que un día la Comunidad Europea reconstruya el Muro de Berlin un poco más al este, y que restablezca las barreras de alambre de púas electrificado de la
vieja "Cortina de acero", esta vez en el lado occidental de
la frontera?
De hecho, la presencia de los inmigrantes es sólo un
pretexto: no constituyen más de un 2 por ciento de la población de la Comunidad Europea; aún más, ya estaban
ahí hace 15 ó 20 años, sin provocar las mismas reacciones.
DIAru:mRIAS

I AÑD 1, NO. 1 j $EPUEM6BE-DICIEMBRF !999

¿Por qué ha ocurrido precisamente ahora la oleada xenofóbica? La crisis económica, el desempleo y la degradación de las condiciones de vida en los barrios populares
están ciertamente entre los factores principales.
Pero algo más profundo está ocurriendo en la cultura política de algunos estratos populares: como en Europa del este, pero de manera distinta, la declinación de los
valores socialistas y de clase, tanto tiempo identificados
con la URSS y los partidos comunistas, abre sitio al nacionalismo/racismo. D esde este punto de vista, el crecimiento de los valores nacionalistas tiene, en ambos lados
de Europa, raíces comunes. A ello uno tiene que agregar,
en el lado occidental, el desencanto con la gestión socialdemócrata de la crisis, cada vez más indistinguible (con
excepción de algunos detalles) del manejo neoliberal. El
fracaso de los gobiernos socialdemócratas (o de las coaliciones que incluyen a tales partidos) para confrontar las
crecientes desigualdades sociales, su adopción de la sabiduría económica convencional (burguesa) y su implicación en varios asuntos de corrupción (por ejemplo en

91

�TEORÍA
TEORÍA

Patria o planeta

Patria o pl.aneta

Francia e Italia) han allanado el camino a toda clase de
movimientos xenofóbicos "populistas".
Gracias al debilitanúento de la cultura socialista, el
capitalismo aparece más y más como un sistema "natural", como el único horizonte posible, como la forma necesaria de producción e intercambio; en consecuencia,
problemas económicos y sociales como el desempleo, la
pobreza o la inseguridad urbana ya no son atribuidos por
grandes sectores de la población a las disfuncionalidades
del capitalismo, sino a la presencia de inmigrantes y otros
"extranjeros".

También pueden hallarse formas progresistas y reaccionarias de nacionalismo en el llamado Tercer Mundo (un término que ha perdido todo significado, puesto que ya no
existe ningún "Segundo Mundo"), o "Sur"; es decir, en la
periferia dependiente del sistema imperialista mundial. Es
necesario iniciar una reflexión sobre este asunto, más allá
de las trampas del hoy dominante eurocentrismo, y también de las del ingenuo ''tercermundismo".
Históricamente, todos los grandes y auténticos movimientos revolucionarios de los países del sur han sido simultáneamente movimientos de
liberación nacional y socia1, combinando emancipación anticolonial -o
antiimperialista-, y la liberación de los
trabajadores urbanos y rurales. Esto se
aplica para las revoluciones china y
vietnamita, para la "interrumpida"
Revolución Mexicana de 1910-1917,
así como para las revoluciones cubana
y nicaragüense. Hoy, varios importantes movimientos emancipadores y
progresistas pueden hallarse en África, Asia y el Medio Oriente (veremos
luego el caso de América Latina). Pero debe enfatizarse que la mayoria de

estos movimientos -&lt;:orno los de Kurdistán, Eritrea, Sudáfrica, Palestina, Timor, Sudán- no se oponen directamente al imperialismo occidental como tal, sino más bien a
formas locales de opresión nacional. Con excepción de la
oleada de protestas populares en el mundo árabe contra la
Guerra del Golfo, el nacionalismo anticolonial y antiimperialista parece haber perdido mucha de su influencia, en
beneficio de movimientos básicamente reaccionarios o xenofóbicos como el fundamentalismo islámico, el comunalismo étnico-lingüístico y religioso (India, Sri Lanka) y el
tribalismo. Es muy pronto para saber si se trata de un fenómeno transitorio o de una pérdida de momento más
permanente en beneficio de formas regresivas de "políticas de identidad".
Los movimientos nacionales progresistas son de naturaleza muy diversa: comunismo más o menos ortodoxo,
de inspiración soviética o china (los partidos comunistas
palestino, sudafricano y filipino); el "comunismo nacional" (el PKK de los kurdos), el nacionalismo de izquierda
(el Congreso Nacional Africano, el Frente de Liberación
Popular de Eritrea, losTigres deTamil
Eelam en Sri Lanka, la izquierda palestina, el Partido Democrático Kurdo), etc. En Timor Oriental hay un
movimiento sui-generis, de origen izquierdo-cristiano: el FRETILIN
(Frente para la Liberación Nacional
de Timor), que hbra una dificil lucha
contra la ocupación de la Armada Indonesia. En ciertos casos, rivalidades
internas por razones políticamente
poco claras -por ejemplo en el Kurdistán iraquí, o en el sur de Sudándebilitan el movimiento y favorecen a
los opresores.
Al menos en dos países, los movimientos progresistas de hberación
nacional han obtenido importantes victorias: en Eritrea, con la derrota del régimen militar etíope y la independencia
de la nación, y por supuesto en Sudá-

Históricamente)
todos losgrandes
movimientos
revolucionarios de los
países del sur han
sido a la vez
movimientos de
liberación nacional y
social

92

TRA)'.ECTORIAS

I AÑO 1, NO, l I SEPDEMBRE-DICIEMBRF 1992

frica, con el fin del apartheid y las primeras elecciones basadas en el sufragio universal, que produjeron un gobierno
encabezado por Nelson Mandela y el Congreso Nacional
Africano. A pesar de los acuerdos de Oslo, la situación en
Palestina dista mucho de estar en el mismo caso.
También puede hallar uno en esta parte del mundo
fonnas agresivas y reaccionarias de nacionalismo, por
ejemplo durante los conflictos interestatales -&lt;:orno la
atroz guerra entre Irak e Irán, o las periódicas confrontaciones entre Pakistán y la India. Pero los más regresivos
"movimientos de identidad' 'no son estrictamente nacionalistas, sino más bien tribales -a menudo provocados o
manipulados por los viejos poderes coloniales-, religiosos
o"comunalistas".También ocurre que el nacionalismo expansionista hace un amplio uso de argumentos religiosos,
como en el régimen de los mu]ah en Irán. El fundamentalismo religioso aparece más bien como rival o incluso como oponente de los movimientos nacionales, como por
ejemplo en el mundo árabe musulmán; es apenas excepcional que también pueda impulsar una demanda nacional, como en el Libano o en Palestina. En el subcontinente indio, los conflictos religiosos entre fundamentalistas
hindús y musulmanes son responsables de trágicas y criminales confrontaciones entre las poblaciones, con cada
minoría víctima de agresiones y masacres.

Por lo que se refiere a los llamados movimientos tribalistas -aunque este término no siempre corresponda a
una precisa realidad étnica o cultural-, a menudo éstos son
manipulados por fuerzas reaccionarias contra la hberación
nacional: tal fue el caso de los movimientos contrarrevolucionarios en las antiguas colonias portuguesas -&lt;:orno RENAMO en Mozambique o UNITA en Angola- o del mo-vúniento Inkatha en Sudáfrica, todos los cuales fueron
apoyados durante muchos años por los lideres del apartheid sudafricano (y por los EEUU) en nombre de la lucha
contra el "comunismo". Pero ahí es aún peor: la bandera
de la "purificación tnbal" -discretamente apoyada por los
Püderes neocoloniales-puede conducir a un verdadero genocidio, como ocurrió recientemente en Ruanda. Si los
conceptos europeos de "nacionalismo" y "racismo" son inadecuados para descnbir ta ideología de los asesinos Hutu,
liAYEcroRIAS

j AÑO 1, NO. l I SfPDEMRRF DICIEMBRE J999

fue sin embargo una especie de identidad "étnica" (real o
ficticia) que sirvió como legitimación de uno de los peores
crímenes contra la humanidad de las últimas décadas.
El crecimiento de los fundamentalismos religiosos,
los tribalismos y los "comunalismos" a menudo se ve alentado por los fracasos o las dificultades de los gobiernos "izquierdistas" o nacionalistas seculares -por ejemplo en el
África negra o en el mundo árabe-, que renunciaron a sus
metas liberadoras y se comprometieron con políticas antipopulares inspiradas por el Fondo Monetario Internacional. También han lucrado con la crisis y descomposición
de la izquierda que siguió al ocaso del llamado "socialismo
de existencia real" -una crisis que debilitó las identidades
de clase y la solidaridad entre todos los explotados, más
allá de las fronteras étnicas o confesionales.

La situación en América Latina es algo distinta, en
cuando a que hay muy pocos conflictos interétnicos, interconfesionales o "comunalistas" -lo que no significa que
no existan el racismo y la marginación social de las comunidades indígenas o negras.

93

�TEORÍA
Pa1,ria o planeta

Formas contradictorias de nacionalismo también coexisten en
América latina. El ejemplo clásico de
nacionalismo reaccionario es la ideología "patriótica" de los regímenes militares -&lt;::orno en Argentina, Brasil o
Chile en los años 70 y 80, usualmente
dirigídos contra el fantasma del "comunismo internacional" y sus "agentes subversivos" latinoamericanos. En
nombre de la "Doctrina de seguridad
nacional", cada protesta social, cada
movimiento izquierdista es denunciado por tener "inspiración extranjera"

TEORÍA
Pa1,ria o planeta

Hoy) la lucha contra
la deuda externa y
las políticas del FMI
han sido el foco
principal de los sentimientos nacionales
progresistas y de las
movilizaciones en
América Latina

o por estar basado en "doctrinas exóticas ajenas a nuestra tradición nacional". Esta marca conservadora de nacionalismo de guerra fría utiliza ampliamente los símbolos nacionales (la
bandera, el himno nacional) y la retórica patriótica, pero acepta sin titubeos la hegemonía de EEUU ("el liderazgo americano del
Mundo Lbre"). Puede aludir a la geopolítica para defender un rol subímperialista de hegemorúa regional -&lt;::orno
los militares brasileños durante los 70-, pero esta ambición conduce rara vez a un conflicto abierto con potencias
occidentales rivales, como en la guerra argentina con
Inglaterra respecto a las islas Malvinas-Falkland.
El nacionalismo populista de clase media, que tuvo
su pico durante los años 40 y 50 (el peronismo en Argentina, el APRA peruano, el "getulismo" en Brasil, etc.) está
en declive y ha llegado a un entendimiento con el capital
extranjero. El ejemplo más obvio es el actual gobierno peronista de Argentina (el presidente Menem), que ha roto
sistemáticamente todas sus conexiones con la tradición
nacionalista del movimiento y ha seguido muy estrictamente las instrucciones del FMI. En algunos casos, como
el de México, la crisis del movimiento populista gubernamental (el PRI, Partido Revolucionario Institucional) conduce a una división, y a la formación de un nuevo partido. El PRD (Partido de la Revolución Democrática) me-

94

xicano, encabezado por Cuauhtémoc
Cárdenas -hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, quien expropió las industrias petroleras norteamericanas
en México en la década de los 30-,
busca renovar la tradición nacionalista
y antiimperialista de la Revolución
Mexicana.
las revoluciones en América
latina siempre han tenido simultáneamente un contenido social y uno
nacional. Esto se aplica no sólo a la
Revolución Mexicana de 1910-17 o a
la Revolución Boliviana de 1953, sino
también a las revoluciones más radicales (que han buscado una transformación socialista) de Cuba (1959-61)
y Nicaragua (1979). Fidel Castro y
sus seguidores fueron inspirados por
la lucha y las ideas de José Martí, el lider jacobino, nacionalista y antiimpe-

jeros" y "expertos" de las instituciones financieras internacionales dictan a los gobiernos latinoamericanos sus tasas
de inflación, sus recortes presupuestales en educación y sa-

blecimiento de una indagatoria pública sobre la deuda, a
fin de averiguar qué pasó con el dinero prestado (sobre to-

lud, su política salarial y su estructura impositiva. la lucha
popular contra formas tan indignantes de dependencia, y
contra el pago de la deuda externa, no es sólo un movimiento "nacionalista", sino también un movimiento anti-

do al régimen militar que rigió al país de 1964 a 1985). Pidió también una iniciativa común de los países endeudados, pues ninguno de ellos es lo bastante fuerte como para enfrentar solo a los acreedores.

sistémico (por usar el útil concepto de Irnmanuel Wallerstein), por su oposición a la lógica de las finanzas capitalistas mundiales. Tiene también una componente "de clase",

por su conflicto con los dirigentes locales -ansiosos de
cumplir las políticas del FMI y de los bancos extranjeros.
No es sorprendente que en algunos países, como
Brasil, Bolivia o Perú, sean los movimientos laborales, los
sindicatos y los partidos izquierdistas quienes encabezan

la lucha contra el pago de la deuda externa: las liberaciones nacional y social están íntimamente ligadas en la conciencia de las secciones más activas del movimiento. Lula,
el lider del Partido dos Trabalhadores brasileño -47 por
ciento de los votos en las elecciones presidenciales de

1989- pidió una suspensión inmediata del pago y el esta-

¿Qué tanto puede un país solo -incluso uno poderoso como Brasil o México- rechazar la dictadura del
Banco Mundial y librarse del yugo del dominio imperialista? ¿Puede la unidad latinoamericana, bajo un liderazgo
popular, constituir una alternativa a los planes norteamericanos de integración económica? ¿Cómo se puede alcanzar la liberación nacional y social en un país subdesarrollado sin el apoyo económico o militar de una potencia
industrial como la URSS? ¿Qué tan importantes son las
contradicciones entre Europa, Japón y los EEUU y cómo
pueden ser explotadas por los países periféricos liberados?
Estas y otras preguntas similares -que no pueden
responderse con facilidad- están siendo debatidas entre

rialista de la insurrección contra el colonialismo español; Y
los luchadores del FSl.N (Frente Sandinista de Liberación Nacional) en Nicaragua se consideraron herederos
de la lucha de liberación nacional de Augusto Sandino
contra los marines de EEUU (1927-32). la lucha por la
independencia y soberarúa nacional, en confrontación con
las agresivas políticas imperiales de EEUU, fue un componente decisivo de los movimientos revolucionarios cubano y nicaragüense y de su respaldo popular.
Hoy, la lucha contra la deuda externa y las políticas
del FMI ha sido el foco principal de los sentimientos nacionales progresistas y de las movilizaciones antiimperialistas en América latina, adoptando la forma de marchas,
huelgas, protestas e incluso rebeliones en masa. Gracias a
los pesados requerimientos del (estrictamente imposible)
pago de la deuda, el FMI y el Banco Mundial ejercen tal tipo de control directo (¡sin precedentes desde fines de la colonización española en el siglo XIX!) sobre las políticas
económicas y sociales de estos países, que su independen-

cia a menudo queda reducida a mera ficción. Los "conselRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PIGIEMRRE l99ll

ll!AttcmRIAS

j AÑO 1, NO. t

1 $EPDEMBRE·PICIEM6BE 1999

95

�lEORÍA
Patria o planeta

lEORÍA
Patria o planeta

las fuerzas progresistas, socialistas y antiimperialistas, en
América Latina y otras partes del antiguo Tercer Mundo.
Muestran que la liberación nacional sigue siendo un asunto clave en la periferia del sistema, pero también que las
soluciones puramente nacionalistas tienen valor limitado:
la necesidad de una estrategia internacional quizá se perciba mejor hoy que en el pasado.
El ejemplo de Cuba parece demostrar que un país
independiente puede, al menos por un tiempo limitado,
sobrevivir a la confrontación con un bloqueo norteamericano, un boicot de las instituciones financieras mundiales
y ningún apoyo de la antigua URSS. Pero en el largo plazo, el futuro de Cuba dependerá de los desarrollos en otras
partes de América Latina.
Durante años recientes, las varias fuerzas socialistas,
nacionalistas y antiimperialistas de América Latina -que
incluyen, entre otros, al PT brasileño, el FSLN nicaragüense, el FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) salvadoreño, el PRD mexicano y el Partido Comunista cubano-, sintiendo la necesidad de una coordinación internacional (o por lo menos regional), se han
asociado en un frente unido, llamado Foro de Sao Paulo,
que se reúne cada año para discutir perspectivas comunes. En la primera conferencia del foro, en 1990, se adoptó un documento, que presentó los perfiles amplios de una
estrategia común para la liberación nacional en América
Latina. Primero que nada, rechazó la propuesta de una

"integración americana" propuesta por el presidente norteamericano (George) Bush, denunciándola como un intento de "abrir completamente nuestras economías nacionales de la competencia desleal y desigual del aparato económico imperialista, sometiéndose plenamente a su hegemonía y destruyendo nuestras estructuras productivas, al
integrarlas a una zona de libre comercio encabezada y organizada por los intereses económicos de EEUU". El documento opone a esta propuesta de integración bajo el dominio imperialista "un nuevo concepto de unidad e irnegración continental", basado en la soberanía y la autodeterminación de América Latina, la recuperación de su
identidad histórica y cultural y la solidaridad internacionalista de sus pueblos. "Esto presupone la defensa del patrimonio latinoamericano, el fin de la fuga y exportación
de capitales, una política común y unida hacia el azote de
una deuda externa impagable, y la adopción de políticas
económicas en beneficio de las mayorías, capaces de combatir la situación de miseria en que viven millones de latinoamericanos".11
Junto al nacionalismo antiimperialista, una clase distinta de nacionalismo emancipador se ha estado desarrollando en América Latina durante los últimos años: el movimiento de las naciones indígenas por sus derechos. FJ
debate en torno al quinto centenario de la llegada de Colón a las Américas, y el Premio Nobel concedido a Rigoberta Menchú han dado mayor visibilidad a esta lucha indígena por la defensa de sus comunidades, sus tierras Ysu
cultura nacional contra la opresión de las oligarquías dominantes (usualmente de ascendencia española).
Estos movimientos, asociaciones o partidos políticos
indígenas (como el Movimiento Túpac Katari en Bolivia)
-que usualmente no se limitan a un grupo étnico (Quechuas, Aymaras, Mayas) sino que unen a todas las comu-

oidades indígenas en cada país- desarrollan una amplia critica de la civilización occidental y de sus valores (propiedad
privada, individualismo, producción de mercancías), en
nombre de las tradiciones indígenas precapitalistas (y precolombinas) y de su cultura comunitaria. Su lucha tiene al
mismo tiempo un carácter nacional, social y ecológico.
Si bien algunas organizaciones tienen un componente étnico más fuerte, y piden la restauración de las antiguas naciones e imperios indígenas, la mayoría de estos
movimientos luchan por el reconocimiento de los derechos nacionales y culturales de los pueblos indígenas, en
coalición con otros grupos y clases oprimidos. Un ejemplo de esto es el movimiento de escala continental contra
las celebraciones oficiales del quinto centenario, llamado
"Quinientos años de resistencia indígena, negra y popular", que tenia como una de sus metas principales la solidaridad con las luchas de los pueblos indígenas.
Por supuesto, hay diferencias muy grandes entre los
pueblos indígenas de países como Guatemala, Perú y Bolivia, donde constituyen la rnayoria de la población, y las
pequeñas tribus sobrevivientes de la región amazónica.
Mientras que en el primer caso la lucha nacional está íntimamente ligada a la social, y a la cuestión agraria (la lucha
por la tierra), en el segundo es más bien un asunto de protección contra la lógica etnocida de la "civilización".
La resistencia de los sindicalistas, los ecologistas y
las tnbus indias contra el desarrollo destructivo de los
agronegocios puede conducir a una acción común, como
OCUrrió recientemente en la zona amazónica del Brasil,
con la constitución de una confederación de los pueblos
del bosque tropical lluvioso, a iniciativa del bien conocido
sindicalista y dirigente ecológico Chico Mendes (recientemente asesinado por los terratenientes).
El ejemplo más espectacular de resistencia indígena

es por supuesto el alzamiento zapatista en Chiapas, basa11 Jn¡n-ecor, No. 6, julio de 1990, p. 6.

96

TRAYECTORIA$

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PICIEMBBE ~

do en las demandas de autonorrúa nacional de las comunidades indias y en su lucha por la tierra. Uno puede hallar en los documentos del EZLN una fusión única entre
las tradiciones de la Revolución Mexicana, la cultura maya de las poblaciones indígenas de Chiapas y las ideas
lllarxistas de la izquierda latinoamericana.
IBmcmRIAS

j AÑO 1, NO, t j SEPDEMBBE-OICJEMBBE !999

En ocasión de la reunión en Chiapas, en noviembre
de 1994, de la Convención Nacional Democrática -en solidaridad con el movimiento zapatista-, varias organizaciones indias mexicanas adoptaron una resolución que es
uno de los más notables documentos jamás producidos
sobre la cuestión nacional indígena en América Latina.

Una clase distinta de nacionalismo emancipador se ha estado
desarrollando en América
Latina en los últimos años: el
movimiento de las naciones
indígenas por sus derechos
Considerando que los indios mexicanos han sido despojados tanto de sus tierras como de sus lenguas, de sus raices y de su identidad, la resolución propone remplazar el
sistema político actual, basado en una estructura estatista
centralizada, intolerante y autoritaria, por un Estado de las
autonorrúas que posibilite el respeto al pluralismo y la participación de los pueblos indígenas en la vida democrática
del país. Para las regiones habitadas por varias comunidades o grupos socioculturales, el documento plantea, por
una hbre decisión de los involucrados, "la posibilidad de
convivir en la unidad y la diversidad, en la igualdad y el
respeto mutuo. Esto significa el establecimiento de regiones multiculturales y multiétnicas". La autonomía ha sido
una aspiración por siglos, y se materializó en la vida diaria
de las comunidades indígenas, en sus formas de organización social y de producción: lo que se necesita ahora es
transformar estas formas de conducta en elementos constitutivos del sistema político mexicano, estableciendo un
nuevo nivel de poder regional en todo el país. Los indígenas mexicanos insisten al mismo tiempo en que su pro-

97

�TEORÍA
Patria o planeta

TEORÍA
Patria o planeta

yecto de autonomía "no tiene nada qué ver con el separa-

Como una visión del mundo internacionalista, el

tismo, que es para nosotros, las poblaciones indias, una
idea estéril". 12

sificaciones nacionales-burocráticas- tiene la ventaja de

marxismo -que debe ser distinguido de sus múltiples fal-

Por último, hay una tercera forma de nacionalismo

una posición universalista y critica, en contraste con las

progresista en América Latina 0; también en Estados
Unidos): el nacionalismo negro, que es particularmente

pasiones e intoxicaciones de la mitología nacionalista. A

importante en los países del Caribe. Sus raíces históricas

manezca en lo abstracto, basado en la simple negación de

pueden hallarse en las rebeliones de esclavos, y en parti-

la particularidad nacional, sino que se convierta en un auténtico "universal concreto" (Hegel), capaz de incorporar,

cular en la Revolución Haitiana de 1791, encabezada por
Toussaint L'Ouverture y los jacobinos negros. En un país
como Brasil, donde la mayoria de la población es negra o

condición, sin embargo, de que este universalismo no per-

bajo la forma de una Aujhebung dialéctica, toda la riquez,a
de lo particular.

de color, también ha habido revueltas de esclavos (como

Gracias al concepto del imperialismo, el marxismo

el Quilimbo dos Paimares, una comunidad de esclavos rebeldes durante el siglo XVIII). En nuestros días, la princi-

es capaz de evitar las trampas del falso universalismo eurocéntrico (u "occidental"), que pretende imponer a todoo

pal forma de resistencia cultural negra en Brasil es religio-

los países el dominio del moderno modo de vida burgués/-

sa, a través del desarrollo del Umbanda, un culto sincrético compuesto de elementos africanos y cristianos.

pansión económica ilimitada, productivismo, utilitarismo,

industrial: propiedad privada, economía de mercado, exindividualismo posesivo y racionalidad instrumental. Esto
no significa que los socialistas ignoren el valor universal de
ciertos logros de la cultura europea desde 1789, tales co-

¿Cuál debe ser la actitud de los marxistas respecto a los
conflictos y movimientos nacionales? El marxismo se opo-

mo la democracia y los derechos humanos. Significa sólo
que rechazan el falso dilema entre un pretendido univer-

ne a la ideología nacionalista, pero no ignora la importan-

salismo "occidental" y la adoración, estrecha de miras, de

cia y legitimidad de los derechos nacionales democráticos.
Es por esto que, durante los conflictos entre las po-

las diferencias culturales.

tencias imperiales occidentales y los países dependientes
de Asia, África o América Latina, los marxistas usualmen-

Para el marxismo, el valor universal más importante es la liberación de los seres humanos de toda forma de

te defienden los derechos de las naciones periféricas, y lu-

opresión, dominación, alienación y degradación . Esta es
una universalidad utópica, en oposición a las ideológicas

chan contra todas las formas de agresión imperial (sea

que apologéticamente presentan el status quo occidental

cual fuere su pantalla "democrática" o "jurídica"), pero es-

como la cultura humana universal en pleno, el fin de la

to no significa que deban dar cualquier tipo de apoyo a los

historia, la realización del espíritu absoluto. Sólo una universalidad critica de este tipo, que busque un futuro eman-

dictadores militares, religiosos o nacionalistas del Tercer
Mundo, como el general Videla, el ayatolá Khomeini,
Saddam Hussein o el general Noriega...

cipado, es capaz de superar los nacionalismos miopes, los
culturalismos estrechos, los etnocentrismos.
Partiendo de esta premisa, ¿cómo deben reaccionar

12 E. Hobsbawm, Op. cit., p. 133.

los marxistas a los conflictos nacionales europeos del presente (o a la lucha comunitaria del Tercer Mundo)?
Primero que nada, el marxismo propone una distinción capital entre el nacionalismo de los opresores Yel
de los oprimidos. Sin adherirse a ninguna ideología nacionalista, el socialismo marxista apoya sin reservas el movi-

98

TRAYECTORIAS

j AÑQ 1, NO, t I SEPDEMBRE-PIG!fM6BE 1929

miento nacional de los dominados y rechaza sin titubeos

lavia es un buen ejemplo del caso en cuestión).

el "chovinismo de gran potencia" de la nación dominante.

Necesitamos por tanto un criterio universal a fin de

&amp;ta distinción está más que nunca justificada y opera co-

desenredar la madeja de argumentos opuestos y mutuamente excluyentes. Este criterio sólo puede ser ~omún a

mo una brujula preciosa para encontrar una orientación
en la tem pestad actual. Pero su uso se dificulta por una
bien conocida caracteristica de los nacionalismos modernos: cada nación oprimida, tan pronto como es hberada (o
incluso antes), considera que una de sus tareas más urgentes es ejercer una opresión análoga sobre sus propias

los socialistas y a los demócratas- aquel del derecho a la
autodeterminación (hasta la separación) de cada nación,
es decir, de cada comunidad que se considere a sí misma
como tal. Indiferente a los mitos de sangre y suelo, y no reconociendo ningún argumento puramente religioso o histórico sobre un territorio dado, este criterio tiene la in-

minorias nacionales. Con frecuencia, durante los actuales
COntlictos entre etnias, cada lado persigue a la minoria que

mensa ventaja de referirse sólo a los principios universales

pertenece a la nación rival, a la vez que manipula a sus
propios nacionales al otro lado de la frontera (la exYugos-

deración sólo las realidades demográficas concretas de

IBAYEcroew;

1 AÑO ,; tlo, 1

! SEPDEMBRF-ptCfEMBRf 1999

de democracia y soberanía popular, y de tomar en consi-

99

�-TEORIA

TEORÍA
Patria o planeta

cualquier espacio ha bitado. Este principio no impide que

antiguo "bloque socialista", la cuestión de la deuda del

los socialistas defiendan la opción que les parezca más deseable o más progresista en un momento histórico dado:

Sur, y el inminente desastre ecológico -por mencionar só-

separación del Estado (independencia), federación, confederación. El punto esencial es que las naciones y naciona-

planetarias. Las del Capital son bien conocidas y están

lidades implicadas deben decidir libremente su propio futuro. Esta regla -incorporada por Lenin al vocabulario
marxista- es más que nunca necesaria. Pero, nuevamente,

lo estos tres ejemplos importantes- requieren soluciones

ticular los de Europa del este y la antigua URSS- no siem-

capitalismo mundial "de existencia real"? El viejo seudo--

pre es fácil. En muchos casos la interpenetración de na-

internacionalismo de la Kominterm estalinísta, de los seguidores de varias "patrias socialistas", está m uerto y en-

ras en este mosaico está plagado de peligros. El sueño de

terrado. Se requiere con urgencia una nueva alternativa in-

una homogeneidad nacional dentrO del Estado, que ace-

ternacionalista de los oprimidos y los explotados.

cha a casi todos los nacionalismos, es una perspectiva de
lo más peligrosa. Según observa Eric Hobsbawm, en un

Es a partir de la fusión entre la tradición socialista,
democrática y antiimperialista internacional del movi-

sobrio recordatorio histórico: "La implicación lógica de

miento obrero (aún bastante viva entre los revolucionarios
de varias tendencias, los sindicalistas radicales, los comu-

Estados territoriales coherentes, cada uno habitado por

nistas criticos, los socialistas de izquierda, etc.) y la nueva

una población separada, étnica y lingüísticamente homo-

cultura universalista de los m ovimientos sociales como el

génea, fue la expulsión masiva y el exterminio de las mi-

ecologismo, el feminismo, el anti-racismo y la solidaridad

norias. Tal era y es la criminal reductio ad absurdum del na-

con el Tercer Mundo como nacerá el internacionalismo

cionalismo en su versión territorial, aunque esto no quedó

del mañana. Esta tendencia puede ser hoy una minoría,
pero es pese a ello la semilla de un futuro distinto y la ga-

plenamente demostrado sino hasta la década de 1940". '3
Volvamos a nuestra paradoja inicial: en este extraño

rantía final contra la barbarie. ....,

nacionalista fin de siglo, los problemas más urgentes tienen, más que nunca, un carácter internacional. La bús-

Vemon al español de H,m,cw Salozat.

queda de un camino hacia fuera de la crisis económica del

ROITMAN

oy es normal encontrarnos con afirmaciones

ROSENMANN

H

TRAYECIOBIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPDFMBRF·PICJFMBBE 1999

provenientes de distintos ámbitos de las cien-

causativa de los fenómenos de la realidad social contingente. 2
3° Eliminados los principios causativos, la realidad

del pensamiento critico o alternativo. Se le

achacan males como la orfandad de ideas y la carencia de

propuestas teóricas. Sin un proyecto propio de cambio social, se le considera estéril y destinado a fracasar políticamente. ¿Sobre qué fundamentos se ha construido tal argumentación?
Parece que el peso especifico de tales afirmaciones
recae en un determinado tipo de "opinión común" que ha
permeado al conjunto de las ciencias sociales, incluyendo
a la totalidad de los intelectuales institucionales. Su principio de explicación consiste en ir aceptando correlativamente un total de cinco postulados cuyo objetivo es demostrar la veracidad de su axioma.
1º El capitalismo ha dejado de existir. Su función
histórica se ha cumplido, sus fundamentos teóricos y
prácticos han logrado derrotar al comunism ot.Triunfante,
se disuelve para dar vida a un nuevo modo de producción
(modo de producción democrático) y a un nuevo orden
mundial: la globalización. Ambos factores, nuevo m odo de
Producción y globalización, alumbran otro horizonte histórico: el post-capitalismo.
2° El surgimiento de este orden post-capitalista, del
cual emerge el pensamiento sistémico, se caracteriza por
un cuestionamiento d e los principios teóricos determinis-

liAYEcroRIAS

tas no azarosos. Principios basados en la relación lógico-

cias sociales qu e señalan la escasa creatividad

Cuando se señala que el capitalismo ha cumplido su función histórica, nos referimos a la tesis que contrapone al capitalismo y al socialismo en términos ideológicos, sin indicar que el capitalismo puede
Presentar diversas ideologías y que sus fonnas históricas pueden murar sin que ello haga desaparecer el capital en tanto relación social.
Para un análisis del problema, consúltese la obra de Wallerstein,
lmmanuei: Después del liberalismo. Siglo XXI, C.I.I.C.H. UNAM,
México, 1996.

13 "Mexique: nouvelle relation entre les peoples indiens et la societé",
I,¡prea,r, No. 387, enero de 1995,pp. 4-7.

100

MAR COS

blemente el mismo doble resultado: hacer a los ricos más

su aplicación a los conflictos nacionales actuales -en par-

tratar de crear un continente nítidamente dividido en

La teoría del progreso y el pensamienw crítico

perfectamente organizadas a escala mundial: en todos los
sitios donde han sido implementadas, han tenído inevitaricos y a los pobres más pobres.
¿Qué alternativas existen a la sujeción totalitaria del

cionalidades es tal que cualquier intento de trazar fronte-

Pensar a fondo

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPOEMBRE-PICIFMBRF 1999

social es ya plenamente post-capitalista. Post-capitalismo
que se explica y comprende a partir de un nuevo mito
constituyente de realidad política: la economía de mercado. Mito que transforma el mercado en un hecho aprioristico, en un pre-requisito para el acontecer de las acciones humanas.
4° En estas condiciones, resulta indiferente y al mismo tiempo se toma, ideológicamente, indistinto hacer política. No hay opciones antagónicas o concepciones alternativas del mundo social y económico. Sólo hay espacio
para una política destinada a cumplir los requisitos que
exige la expansión continua del mercado. Las propuestas
tolerables se mueven en una longitud de onda que va desde la visión neoconservadora a la visión progresista en la
aplicación de los programas de ajuste.3
5° Pensar, es por tanto, pensar para y desde el mer2 Esta perspectiva teórica es compartida desde posiciones progresistas
o conservadoras en el interior de la doctrina hberal contemporánea,
y por cieno tipo de intelectualidad post-crítica. Para el primer caso y
específicamente en América latina, puede verse: Levine, Barry
(Comp.): El desafio neoliberol. El fin del 1.erCennundismo en América
l..aJ.ina. Grupo Editorial Nonna, Colombia 1992. En el segundo:
Castañeda, Jorge: La uwpía desarmada. Editorial Joaquín Moniz,
México 1993. En esta línea las bases teóricas que sirven a los argumentos son: Niklas Luhmann: Sistemas sociales. Edición castellana,
Universidad Iberoamericana, Alianza México, México 1991, y Habennas, Jurgen: Teoría de la acción cmnunicatnxi. Taurus, Madrid,
1987.
3 En esta simplicidad han caído organizaciones políticas señaladas, en
otras circunstancias, por su total enfrentarrúento a dicha afirmación.
FJ manifiesto programa de 1995 del Frente Sandinista de Liberación
Nacional de Nicaragua (FSLN) para el desarrollo de una política social, parte del a priori del mercado. En el Salvador el FMLN, cae en

101

�TEORÍA
Pensar a fondo

TEORÍA
Pensar a fondo

cado. En condiciones de subordinación al mercado, el
hombre navega en sus aguas. Capea temporales, aprovecha los vientos, se guía por las estrellas y utiliza las mareas
para establecer su rumbo. Sin más aperos que sus intereses y sus deseos, el hombre busca comprender los principios que faciliten su bitácora para recalar en buen puerto
y culminar con eficacia su viaje. Su seguridad está en conocer las leyes del mercado, en beneficiarse de ellas, en
aprehenderlas y en no olvidarlas. El resultado final es el
éxito. El justo premio a su capacidad para asimilar y dejar
que su instinto natural sea el motor que le permita hacer
funcionar su vida en las aguas del mercado. Por sus aguas,
se naturalizan las acciones sociales. Surge la racionalidad
instrumental, aquella que sólo ti.ene en mente los fines materiales de la acción, eliminándose las acciones sociales
mediadas por un comportamiento ético.•
Los nuevos referentes sociales son aquellos que provienen del mercado: competitividad, racionalidad, productividad y eficiencia. El hombre, llevado por sus pasiones, sus instintos y sus deseos, termina aceptando su na-

tu.raleza. Movidos por la mano invisible del mercado se
transforma en un títere cuyos hilos no controla.
Asimilando los argumentos provenientes de estas
cinco proposiciones se crea el efecto deseado de adaptación de los individuos a las leyes naturales de la oferta y
demanda. Escenario y decorado sobre el cual se deslizan
los actos sociales de representación. Compra y venta de
bienes para el conswno, ya sea este para el disfrute íntimo,
público o privado.
Esta obra se presenta en sesión continua, reproduciendo todos los dias la misma trama: la explotación y acumulación de dinero-capital. La obra desarrolla un diálogo
que permite establecer un lenguaje unívoco que puede ser
aprehendido sin complicaciones por nuevos personajes,
marionetas que se unen al reparto.
La ganancia, el interés y el atesoramiento son los
premios concedidos, por la mano invisible, cuando se logra una eficiente, racional, competitiva y productiva representación. Representación que separa los buenos de los
malos títeres-actores.5 Llegar a ser una primera figura se

el mismo error. En Chile, el Partido Socialista beatifica la política económica de la dictadura. En Uruguay el Frente Amplio impone el discurso del mercado para construir opciones de justicia social. Todo lo
dicho, sin olvidar que la socialdemocracia, en América Latina, asume
la economía de mercado de forma natural y es punto de partida para la realización de sus programas electorales y políticas sociales. Pero
eso no es todo; en Gran Bretaña y Alemarúa la socialdemocracia
triunfante genera la llamada, otra vez, tercera vía, apone intelectual
de Anthony Giddens, exportándose hacia el conjunto de Europa
Occidental, donde se considera el mercado la fuente natural para la
distnbución y organización de lo social. Véase: Blair,Tony: La Terrera
Vía. Editorial Tauros, Madrid 1999.

bién la medida de sí mismo? El hombre se constituye así, en el corrector y creador o inventor de su propia medida. En esta valoración
de la mismidad, se manifiesta la valoración de la 'alteridad'. La riqueza de ese ser que se quiere a sí mismo y se conoce a sí mismo se
supera con el descubrimiento de otras 'mismidades' a las que también se puede querer. El gozo de la existencia, en este reflejo en el que
se manifiesta su grandeza y su belleza, se amplia hasta las fronteras
donde ser es, sobre todo, convivir. 'Es claro que la vida consiste e11
perobir y conocer, y que convivir es percibir juntos y conocer juntos'. (E.E., Vll, 12, 1244b24-26) Uedo, Emilio: Memoria de la étiro.
Tauros, Madrid, pág 111.

4

Cuando nos referimos al componarniento ético, señalamos el principio social donde se realiza la condición humana y está contenido el
principio de cooperación y alteridad: "Nadie querría poseer todas las
cosas a condición de estar solo; el hombre es, en efecto, un animal social y naturalmente formado en la convivencia". Aristóteles. Ética Niwmaquea, Gredos, Madrid 1989. "El ser no es sólo sentir o pensar,
sino sentir el sentimiento, pensar el pensamiento. El ser es pues, superar la saruración que lleva consigo el pensamiento que se realiza
con lo pensado. Pero esto es ya trascender las limitaciones que imponen los objetos, y llegar a un dorrúnio en el que el hombre alcanza
su propia libertad. Eso le permite contemplarse y elegirse, observarse y superarse. La dualidad que se manifiesta en la propia consciencia permite a Aristóteles modificar el viejo aseno de Protágoras, 'el
hombre es la medida de todas las cosas'. ¿Pero qué hombre; el que
piensa o el que piensa al que piensa? ¿Es la medida de las cosas tam-

102

5 Un buen trabajo que expone con claridad el deseo de consumo Yootentación es el de Veblein,Thorstein: Teoría de la clase ociosa. Fondo
de Cultura Económica, México, 1974. Para entender el proceso de
socialización que implica el capital en tanto que relación social, puede consultarse el clásico texto de Sinunel, George: Fiwsofta del ro. Instituto de Estudios Politicos, Madrid, 1974.

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 $fPDEMBRE-D1etfMBBE 199Jl

convierte en la obsesión de quienes tienen papeles secundarios y piensan que algún día, la mano invisible del director les favorecerá -con un libreto capaz de lanzarlos al
"estrellato". El mercado termina construyendo al hombre
y con ello su personalidad y su carácter.
La representación de la obra permite cambiar los
decorados, pero impide alterar el argumento al cual deben
fidelidad todos los actores y que se resume en exponer los
beneficios que implica vivir en una econonúa de mercado.
Al transformar el mercado, de creación social en un
orden natural, y hacer de la econonúa política un principio de realidad, se ocultan las tramas sociales que hacen
posible representar esta obra y que no son otras más que
las relaciones sociales de dominación y de explotación.
Para que la obra funcione, es necesario que no surjan los
conflictos de clases, las crisis políticas y las relaciones de
explotación sobre las cuales se levanta la obra. Así, es necesario reprimir a quienes no son capaces de adecuarse a
los papeles asignados y representan un peligro para el éxito de la función.
Ocultas las contradicciones, el cambio social y los
proyectos democráticos se asimilan a la doctrina del progreso y se someten a las reglas del crecimiento económico. Bajo estas premisas, la mano invisible del mercado hace depender las decisiones políticas del funcionamiento de
la esfera económica. La acción política pierde su centralidad Yla sociedad civil se disuelve en un conjunto indiferenciado de individuos aislados movidos por su interés
Particular de ser unos respetables consumidores. La identidad colectiva e individual viene ahora marcada por la
Participación en la econonúa de mercado. Universo del
cual emergen la totalidad de conductas sociales. La política es ya una consecuencia de la acción racional que impone el mercado: un ejercicio técnico de ingeniería social.
"Una manera de percibirnos a nosotros puede ser
aquella que vinculando el yo con la identidad política integra en nuestro modo de vida una actitud inequívocamente reflexiva y atenta a la suerte de nuestro mundo.
Adoptar esta percepción supone cambiar nuestra actitud
Y, por tanto, modificar la realidad política. Significa pasar
de una actitud política globalmente pasiva, inducida,
lRAncmR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SfPDEMBRE·PICJEMBBE 1999

cuando no exigida, por el Estado, a una actitud activa inducida, cuando no exigida, por la asunción de la identidad
política como elemento relevante de nuestra existencia.
Esta asunción proyecta el alcance de la actividad y de las
acciones políticas mucho más allá de los límites convencionales de la política hasta abarcar, sin alejarse de la realidad, el terreno de los proyectos y de las visiones, de los
significados y de la poesía. La política sin visiones, sin proyectos no es política". 6

Es esta caracterización de la política sin proyecto, sin
visión, lo que impone una concepción económico-tecnocráti.ca del mundo, de lo social y lo político. La paradoja

6 Clarke, Barry: Ser ciudadano. Editorial Sequitur. Madrid, 1999. Pág.
7.

103

�TEORÍA
Pensar a fondo

surge cuando se acepta su principio y
desde él se construyen las políticas alternativas. Políticas prisioneras del
mismo principio que dicen combatir:
la economía de mercado.
Sus representantes políticos y
los creyentes en el progreso hacen auténticos malabarismos para demostrar

TEORÍA
Pensar a fondo

ne, realizan propuestas y uniones inverosímiles e imposibles. Atrapados

guerra humanitaria. Llevado al ámbito

progresistas aceptan
encantados el

de lo social, siempre habrá ricos y pobres, pero los pobres vivirán mejor como consecuencia de los beneficios del
progreso. Los pobres hoy, dirán, viven

principio de

mejor que los pobres qu e existieron
hace cien años, por consiguiente he-

economía de

mos progresado. Si se permite el símil:
el progreso seria ir hacia arriba, no ha-

mercado, igualdad y competitividad,
progreso y desarrollo. En esta vorági-

que el progreso asiente mejor sus bases. Hay son los efecws colateral,es de una

proclaman

la existencia de una relación de complementariedad entre democracia y

que algunos individuos mueran para

Aquellos que se

mercado como

en una defensa a ultranza de la econo-

cia adelante.
Fueron Leibniz y Malebroche los que dieron el punto de partida a la idea de progreso. Idea que

lución francesa, padres fundadores del pensamiento conservador y reaccionario de los siglos XVIlI y XIX: Ed-

abandona la teoría de la degenera-

mund Burke y De la Maistre. Esto explica por qué aque-

eternum que ambos defendían. No compartió el concepto

ción, las crisis y los conflictos como

llos que se proclaman progresistas aceptan encantados el

racista de evolución derivada de una idea de progreso ge-

man una razón alternativa, constituyen parte de la racionalidad del m er-

espacios de articulación política.
Así, surge la concepción de ser este

principio de econorrúa de mercado como referente para

cado. De aquí que se autodenominen
progresistas en la administración del orden. En este senti-

mundo "el mejor mundo de los posibles". Como expresara el propio Leibniz: "El crea-

do definirse p rogresista consiste en asumir la administra-

dor antes de actuar había sopesado todos los mundos

rrúa de mercado e inmersos en su racionalidad terminan siendo fieles administradores de su dinámica. No for-

referente para su
proyecto político

ción de lo estatal y público desde una posición hberal no
conservadora. La definición política de izquierda no está
precisamente dibujada por los valores y creencias del progreso, como veremos a continuación.
Los mentores ideológicos y los defensores de la idea
de progreso, unen progreso con desarrollo, fundiendo a
continuación desarrollo con crecimiento y ambos como
expresión de una sana economía de mercado. Así, la idea
de progreso se transforma en un mito político que da lugar a una visión del mundo en la cual la acción humana se
somete al devenir de un futuro siempre mejor lleno de
cambios tecno-científicos. El progreso no presenta limites,
su devenir está hbre de fines y decisiones éticas. No posee
objetivos concretos. El progreso es asimilable a un movimiento continuo de cambio y trasformación en que la
condición humana no incide para nada en su marcha.
Bombas atómicas, armas y otras maravillas son parte
esencial del progreso. Por ello, se argumenta, es necesario

104

posibles y escogió el mejor".

7

su proyecto político y como una parte de su lucha contra
el conservadurismo. 8

Charles Darwin se enfrentó a Herbert Spencer y
Jean-Baptiste Lamarck negando la visión evolucionista in

nético que hace al hombre blanco supuestamente superior
al resto de las razas. Darwin, por el contrario, propuso una

La idea de progreso ha sido histórica, continua y

concepción del origen de las especies y no una evolución
"progresista" de la naturaleza humana. El vínculo que

abiertamente criticada, aunque dichas criticas no se den a

desarrolla es la adaptación y el cambio de estructuras de

conocer. Citemos dos autores que no comparten el sentir

No es extraño que la idea de progreso tenga una

de una época donde la idea de progreso se convierte en el

los seres vivos en función de su medio ambiente local, ya
que sólo de esta forma es posible garantizar la existencia y

vertiente técnica y otra política. La vertiente técnica se de-

referente para la constitución del hberalismo positivista:
Charles Darwin y Karl Marx.

la vida de y entre las distintas especies. Los conceptos de
biodiversidad y cambio son las bases para su teoría del ori-

sarrollará bajo los principios de Adam Smith y Robert
Malthus, y la vertiente política (progresismo político), la
encontramos en la tradición del liberalismo decimonónico
cuyas fuentes son entre otras: Montesquieu, Comte,
Spencer, Diderot, Condorcet o Voltaire.
Los principios teóricos del progresismo político
proporcionaron los argumentos con los cuales los llama·
dos jacobinos se enfrentaron a los detractores de la revo7 Véanse: Leibniz, G.W: Nuevos ~ s sobre el entendimienw lll/1lllr
rw. Editora Nacional, Madrid, 1977. Acerca de las obras donde Juan
Caritat, Marqués de Condorcet, Malebroche y Montesquieu, enuncian su idea de progreso: consúltese la obra general de AbbagnaDO,
Nicolás: Histuria de la Filosofia. Montaner y Sirnon, Barcelona 1978
Vol 2.

TRAYECTORIAS

i AÑO 1, No. t I SEPDEMBRE-DJGIEMBBEJ99il

gen de las especies y los comportamientos animales.
8 El mejor debate acerca de la idea de progreso está recogido en las
obras de Nisbet, Robert Histuria de la idea de progreso. Editorial
Gedisa, Barcelona, 1991, y Bury, John: La idea de Progreso. Alianza
editorial. Madrid, 1971. En cualquier caso pueden consultarse obras
relacionadas como Maravall, José Antonio: Antigw¡s y Modernos. La
idea de progreso en el desarrollo inicial de wuz sociedad. Sociedad de estudios y publicaciones. Madrid, 1966,Bernal,John D.: Lahisturiasocial de la ciencia. Editorial Península. Barcelona, 1994. Daumas,
Maurice: Las grandes etapas del progreso técnico. FCE. México, 1983.
Derry T. y Williams,T revor: Histuria de la tecrw/Qgía. 5 Vols. Editorial
Siglo XXI, México.

iRAXEcroR(AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPOFMBRE·PICIEMBBE 1999

Darwin y también Alfred Wallace, a guíen Darwin reconoce como coautor intelectual de la teoría de la evolución
de las especies, nunca aceptaron la idea de progreso. De
haberlo sugerido, hubiesen ido contra sus propias formulaciones y principios. 9
En el caso de Karl Marx, son dos las esferas en las
9 Vease: Darwin, Charles: El origen de las especies. Colección Austral
Espasa Calpe, Buenos Aires, 1987 (Sobre todo el capitulo III: "Lucha por la existencia", pp. 111-128). Igualmente Darwin, Charles:
AUlObiografia. Alianza Editorial. Madrid, 1988. Jay Gould, Stephen:
La falsa medida del lwmhre. Editorial Critica, Barcelona, 1997.
Hemleben,Johannes: La rewluciim darwinista. Alianza Universidad
Madrid, 1992.
'

105

�TEORÍA
Pensar a fondo

que plantea el problema y dos los momentos históricos
donde ubica su critica a la idea de progreso. Las esferas
son la económica y la política, y los m omentos históricos
corresponden a la colonización británica de Asia y a la lucha anticolonial de Irlanda contra Inglaterra.
No cabe duda que en sus primeros trabajos Marx

El desarrollo) no el progreso) es
el objetivo sobre el cual se alza
el proyecto alternativo de la izquierda. Es un factor cualitativo, no cuantitativo) lo que
diferencia ambas opciones
asume una visión "optimista" del progreso. Así, evalúa el
capitalismo colonial como un impulso positivo para el
desarrollo de las fuerzas productivas y de progreso material. Progreso que identifica con el desarrollo de las fuerzas productivas del país conquistador y que debe considerarse como el futuro que espera a los pueblos conquistados. Esta visión, que en un principio justifica el hecho colonial como progreso, irá cambiando a medida que sus estudios sobre la lógica del capital le obliguen a replantearse
las relacione de explotación creadas por el colonialismo.
Sus escritos sobre Irlanda son el punto de inflexión en su
interpretación teórica del progreso. Su cambio y el rechazo a su inicial aceptación de la idea de progreso universal
se explicita en el siguiente párrafo de El capit,a}, cuando
sostiene que "el tiempo de trabajo y producción del capital, en tanto forma racional que subsume el tiempo en
tiempo socialmente necesario para el progreso general de
la sociedad, oculta el máximo grado de explotación y subsunción derivado de la producción capitalista". 10
Dos ejem p los, provenientes de destacados pensado-

106

TEORÍA
Pensar a fondo

res del siglo XIX, que dejan constancia de la critica a la
idea y mito del progreso. Una critica similar es la que, ya
en el siglo XX, y desde las ciencias de la materia plantease Albert Einstein. 11
Plantear un proyecto de izquierdas -es decir, no
progresista- presupon e aceptar un principio de naturaleza en la existencia del Horno sapiens: la noción de crisis, de
contingencia, por tanto de envejecimiento, de vida y de
irreversibilidad de la muerte. No se puede defender la inmortalidad ni menos aún realizar la promesa que asegure
descubrir la fuente de la eterna juventud. La izquierda, por
su propia concepción de la naturaleza, de los procesos biológicos y los procesos sociales, se funde con los fines específicos del género y especie humana: la coop eración y la
ética. Ambos, condiciones necesarias para la existencia del
hombre político.
El desarrollo, no el progreso, es el objetivo sobre el
cual se levanta el proyecto alternativo de la izquierda. Es
un factor cualitativo no cuantitativo lo que diferencia ambas opciones y propuestas. Sólo que la idea de progreso
resulta más atractiva como mito político para construir la
religión positivista y tecnocrática de la actual sociedad.
Religión cuya fe ciega en los avances tecnológicos, en la
creación de "inteligencia".artificial, de realidades virtual~
de viajes por el "ciber-espacio" de Internet, crea la mística
necesaria para su advenimiento final. Visión de futuro perfectamente compatible con un mayor grado de explota10 Véase: Marx, Karl: El Capital, Libro l. Sección séptima. Editorial
Siglo XXI. México, 1980. lguahnente: El capit,aJ,, Capítulo Sexto inédito. Siglo XXI. México, 1979. Marx, Karl: Progrese t,écní,ro y desarrollo c.apiransta. Cuadernos de Pasado y Presente. México, 1982.
Para un excelente análisis crítico consúltese: Arico, José: Marx Y
América úuina. Alianza Editorial. México, 1982.
11 Véase: Einstein, Albert Mi visión del mundo. Editorial TusquelS,
Barcelona, 1981. Igualmente consúltese su artículo publicado en
1949 en el número 1 de Monúdy Revieur. "Por qué el socialismO"Edición castellana de 1977. Madrid.

TRAVECTQRIAS

I AÑO1, NO. 1 1 SEPTIEMBRE-QIC!EMBRE _l9llS

ción y colonialismo global. Nadie en "su sano juicio", se
dice, puede poner limites al progreso; intentarlo es de seres retrógrados y enemigos de los cambios. Tal y como rez:a el dicho: ¿quién p uede detener el tren del progreso?
Hoy este tren del progreso se presenta aliado con la
teoría del fin de las incertidumbres en la esfera del conocimiento cientifico y los paradigmas sociales. El advenimiento de un conocimiento científico y técnico que puede explicar todo, comprender todo y saberlo todo, hace
superfluo preguntarse nada.Todo lo comunicable está comunicado y todos los problemas están señalados. La solución para casos puntales es una cuestión de tiempo. El
cáncer, el SIDA, la vejez, el reumatismo, el dolor de cabez:a, la muerte, todo tiene respuesta y solución. ¡¡Viva el
progreso y los progresistas!!
Bajo este manto adulador, surgen los mecanismos
de explicación psicológicos con los que sus defensores, intelectuales institucionales, nos señalan que la felicidad
completa, es decir el placer y la eliminación del sufrimiento terrenal, se manifiesta cuando los sujetos participamos
activamente de los beneficios del progreso. Sigmund
Freud, otro de los detractores de la idea de progreso, señaló que dichas actitudes psicológicas construyen un
mundo exterior donde la satisfacción de existir radica en
aferrarse a los objetos de consumo y hallar la felicidad en
el vínculo afectivo con ellos. Así se levantan las técnicas para evitar el sufrimiento y lograr el máximo de placer. Se
construye un orden estable y repetitivo de acciones que
acaban por generar confianza y dar estabilidad. Deseamos
coches, personas, casa, todos los objetos pensados y tangibles. ¿Será acaso el orden natural del mercado? 12
Recuperar la centralidad del hombre político es el
Punto de partida desde el cual preguntar qué implica ser
Yformar parte de una izquierda social y teórica; también
l 2 "El orden es una especie de impulso de repetición que establece de
una vez para todas cuándo, dónde y cómo debe efectuarse deternúnado acto, de modo que en toda situación correspondiente nos ahorramos las dudas e indecisiones". Véase: Freud, Sigmund: El malestar de la adtura; pág. 3035, Vol. 3. Igualmente véase: MásaDá delplacer. Obras completas, Vol. 3. Editorial Biblioteca Nueva. Madrid,
1996.

IIIAYEctoRIAS

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE !999

es la base para construir un proyecto transformador. En
este sentido, hay que considerar que un proyecto alternativo se configura multidimensionalmente. En esta lógica,
debernos concatenar cuatro elementos que en su conjunto forman un todo. Primero, se hace necesario explicar el
funcionamiento de la sociedad a la que se pertenece y en
la que se actúa cotidianamente. En segundo lugar debemos asumir el compromiso político y ético que supone re-

alizar una explicación crítica de la sociedad en la que vivimos. Tercero, debemos proponer los cambios sociales necesarios para modificar el sta1us quo; ser realistas, no pragmáticos. Cuarto, el proyecto debe ser capaz de eliminar las
contradicciones sociales propias del sistema de explotación y dominio del capitalismo, en el cual pensamos y actuamos. El proyecto es anticapitalista y anti-imperialista.
Estos factores enunciados, hacen que el esfuerzo sea
continuo, exigiendo una responsabilidad y preparación,
innecesarias para quienes se ubican en la perspectiva del
progresismo político y conformista de adecuarse al medio
y mejorar las condiciones de su entrono.

107

�TEORÍA
Pensar a fondo

TEORÍA
Pensar a fondo

dicha condición humana. Es parte del
ser social, no una medida de satisfacción de deseos y de bienes de consumos puestos en la dinámica del mercado. Es calidad de vida, no hace referencia a una mal interpretada capacidad social de consumo de masas. '3
La relación que une todo lo anterior, define el actual campo de contradicciones. Su conjunción no puede
ser postergada o pensarse en términos
pragmáticos señalando la caducidad
de alguno de ellos en el terreno de su
realización y práctica política. Dichos
conceptos son valores y expresan fi/
nes políticos. Su interrelación, contradictoria y conflictiva, plantea un conjunto de problemas que dan cuerpo a
los diferentes proyectos políticos de
transformación social.
Es necesario romper el bloqueo
teórico impuesto por un pensamiento político creador del
conformismo social e impulsor de un poder totalitario.
Hay que recuperar para la izquierda lo que ha pasado a ser bandera de los progresistas: la lucha por la democracia. La democracia no forma parte del progresismo. La
democracia, como opción de cambio social y concepción liberadora del hombre político, es el punto de partida de un
poder político contingente, técnica plural de control y ejercicio social del poder. No puede confundirse o quedar subsumida en relaciones aleatorias que desdtbujen sus objetivos y
anulen su contenido social, económico, cultural y político.
La izquierda sigue siendo una opción de poder po-

Pensar desde la
izquierda nos debe
situar en una esfera
de reflexión) cuya
potencia radica en la
capacidad para desarrollar y constituir
.
razon teorica y
. .
.
conciencia critica

Las alternativas de cambio social anticapitalistas deben ser construidas articulando todas las voluntades políticas y sociales creadoras de horizontes históricos y futuros contingentes. Pensar desde la izquierda nos debe situar
en una esfera de reflexión, cuya potencia radica en la capacidad para desarrollar y constituir razón teórica y conciencia critica.
Se impone cambiar la actual dirección del debate.
Se trata de conjugar el desarrollo teórico con una critica
política capaz de explicar las relaciones sociales contradictorias y complejas definidas por el actual proceso de acumulación de capital. El futuro de la izquierda depende de
los horizontes criticos de la razón reflexiva; su devenir no

108

puede ser hurtado por los representantes del progresismo
político y defensores de una sociedad regulada por los
principios de una economía de mercado.
Las razones de la izquierda son las razones de la democracia, de la libertad y del cambio social. Crear futurOS
contingentes es un principio irrenunciable. Por consiguiente, promover un proyecto de izquierdas es demandar
la construcción de un hombre ético-político, donde el bien
común es el fin irrenunciable para lograr el total desenvolvimiento de la condición humana. Si antes mencionamos la necesidad de construcción de una ciudadanía plena, el bien común consiste en desarrollar las potencialidades y facultades sociales que hace posible la realización de
TRAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIEMBBE-DIC!fMRBE.1999

13 Para W1a critica profunda de esta concepción de bien común fundada en el consumo, véase el anticipador texto escrito en 1899 por
Veblen,Thorstein: Temía de kJ clase oci.osa. Edición castellana de FCE.
Colección Popular, N" 50.

IIAttcmR!AS

I AÑO 1, No. 1 1 SEPTIEMRBE-DICIEMBBE J999

/

lítico y de lucha contra el conformismo y la complacencia. Asumir el valor
critico de formar parte de un proyecto social alternativo puede llevar al ostracismo o la cárcel, es parte de la condición que impone este orden de dominación y explotación. Permítaseme
concluir este ensayo con la siguiente
reflexión de Toni Negri:

Por contra, el paradigma del poder
constituyente es el de una fuerza que
irrumpe, quebranta, interrumpe,
desquicia todo equilibrio preexistente y toda posibilidad de continuidad.
El poder constituyente está ligado a
la idea de democracia como poder
/
absoluto. Es por consiguiente, el del
poder constituyente, como fuerza
impeuiosa y expansiva, un concepto
ligado a la pretensión social de la totalidad democrática (...) La pretensión del constitucionalismo de regular jurídicamente el poder
constituyente no es sólo estúpida porque y cuando
quiere dividirlo; lo es sobre todo cuando quiere bloquear su temporalidad constitutiva. El constitucionalismo es una doctrina jurídica que conoce solamente el pasado, es una continua referencia al tiempo t:ransanrido, a las potencias consolidadas y a su
inercia, al espíriUI replegado; por contra, el poder
constituyente es siempre tiempo fuerte y futuro.••
,&amp;,,

14 Negri, Antonio: El poder amstituyeme. Ensayo sobre las a/Jemativas de
ÚJ modernidad. Editorial Libertarias. Madrid, 1994, pág. 29.

109

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

Ciencias sociales y aptitud interpretativa

La sección Memoria. viva pretende
ofrecer a nuestros lectores entrevistas, testirnonws y documenws que
atesoren de manera excepcionaJ,
aspe.ct,os relevantes del pensamient,o social de nuestro tiempo en la
voz de sus más lúcidos frrot;agonistas, trascendiendo el fugaz hecho
ediJoriol para convertirse en algo
más que una colección de papeles
archivados: texw de consulta, espado de referencia,, puente a la, me-

Manuscrito irzédito
SERGIO

e admite hoy comúnmente que el conocinúento ordenado de los procesos sociales pertenece
al tipo de razonamiento científico y que, manejado con aptitud, puede contribuir a mejorar la
convivencia humana. Pero este escalón cultural tiene una
larga historia, que está lejos de finalizar. Sólo algunos decenios han transcurrido desde que se discutió vivamente
si la historia pertenecía a la ciencia o a la filosofia y hay en
la actualidad autores que dudan entre clasificar el conocimiento de los procesos económicos como técnica o como
ciencia.
Generalmente, los autores surgidos de las ciencias
sociales que arrojan estas dudas sobre sus propias disciplinas conocen sólo muy fragmentariamente el desarrollo y
la verdadera problemática de las disciplinas científicas clasificadas como duras.

s

moria.

Esta primera entrega contiene tres
documenws primordial.es. Dos de
ellos se deben a la, gentileza del doctor Sergio Bagú, quien nos honra
con su cá!Rdra en esta edición fundacimzaJ,.

El primero, una joya de síntesis sólo posible cuando el saber desborda
una intensa vida de casi un siglo;
el segundo, una charla, en que úleas inéditas configuran su visión de
viejos y nuevos frroblemas.

CIENC IA DE LO SOCIAL

Es indudable que la inserción del fenómeno social humano dentro de un contexto mental científico ha sido un proceso de siglos en la cultura occidental y aún quedan apenas esbozados algunos temas básicos en esa materia.
la ciencia política surge con Aristóteles, en el siglo N
aC., pero leyendo las páginas de este clásico quizá su extraordinaria penetración mental nos sorprenda tanto como la
comprobación de la gran lentitud con la que se ha desarrollado el análisis del fenómeno politico hasta nuestros dias.
Se admite generalmente que el planteamiento científico del fenómeno económico se inicia con Adam Smith
en el siglo XVID, pero surge inmediatamente la pregunta
acerca de cómo pudieron transcurrir tantos siglos de fenómenos incuestionablemente económicos sin que su
análisis pudiera desprenderse de las telarañas teológicas.

Un tercer documenw, éste de naturaleza episwlar y bajo la rúbrica
del -presúlente de la Asocioción
Mundial de Sodología, propone
un espado de comfrromiso y proye,cciim que nos atañe.

110

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 $EPDEM6HE·PIGEMHBE.l9ll9

IRAru:mR!AS

I AÑO 1, NO, 1 1 SEPDFMBBE-OIQFMBRE 1999

BAGÚ
La misma reflexión puede extenderse a las otras disciplinas sociales. La antropología cultural queda definitivamente ordenada como disciplina científica con la obra
de Morgan, pero su temática fundamental es antiquísima
como fenómeno de convivencia humana. ¿Por qué Morgan, a mediados del XIX, y no muchos otros y mucho antes?
Con la idea de la sucesión de los rnacrotipos organizativos podemos hacer observaciones sumamente interesantes. Aparece, primero, mediante la observación de la
historia de las sociedades humanas que dos jóvenes prusianos formados en las disciplinas filosóficas, Federico Engels y Carlos Marx, hacen por escrito a mediados del siglo
XIX, desarrollando ideas apenas esbozadas por otros autores occidentales anteriores. Pocos años después la misma idea básica queda expresada con respecto a las especies vivas no humanas, por Darwin y Wallace, que ignoraban por completo los escritos de Marx y Engels. Más aún,
Darwin no sabía quién era Wallace y éste no había leído a
Darwin. Ambos eran ingleses y vivían en Londres.
A pesar de que la temática de las ciencias sociales es
la sistematización de la experiencia acumulada y de la vida diaria de los seres humanos, es muy lenta su transformación en ordenamiento científico y en ordenamiento pedagógico.

ACELERACIÓN CULTURAL

Los procesos culturales se han acelerado considerablemente en el último medio siglo. Hay, por ejemplo, un dato cuantitativo extraordinariamente significativo: la mayoría de los investigadores en las disciplinas científicas desde
que existen registros aceptables está conformada por contemporáneos.

111

�MEMORIA VIVA
Ciencias sociales y aptitud interpretativa

En el terreno de las ciencias sociales, la historia se
enseña desde hace muchos decenios a partir de los escalones primarios del sistema educacional, pero la economía
y la sociología como asignaturas en los planes de enseñanza primaria y secundaria estaban apenas en sus comienzos a mediados de este siglo. Su incorporación regular en los planes de estudio en todos los escalones de la organización docente es una tendencia de esta segunda mitad del siglo XX
Además, si bien es cierto que ya en todos los países
se incluyen en los planes de estudio en los distintos nive-

MEMORIA VIVA
les la historia, la economía y la sociología, es fácil observar
que generalmente se trata de una historia sin ciencias sociales, de una economía sin sociología y de una sociología
sin demografia.
No se trata de una catástrofe cultural, sino simplemente de una modalidad superable, que requiere comenzar por estimular la conciencia del problema.
El desarrollo de la mentalidad cientifica es un proceso cultural lento y complejo, pero constituye una condición indispensable para enfrentar la problemática de las
sociedades humanas.-&amp;,,,

América Latina: pensamiento
y transformación
LUCRECIA LOZANO

Profundo conocedor del análisis social en el continente, don Se,;gio
Bagú aborda en esta entrevista desde el papel crucial que jugó la Cepal
en la industrialización de Latinoamérica hasta las reformas que se necesitan en el campo, para capitalizar la riqueza de recursos humanos
y naturales, pasando por percepciones sutiles sobre los movimientos migratorios, la formación universitaria y el papel de la mujer
Trayectorias: ¿El desarrollo de kls Ciencias Sociales en América Latina es reciente?

¿Cómo y aJando surge el pensamiento social en 'la región?
SERGIO BAGú: Primero comencemos por el origen de las Ciencias Sociales en

América Latina. Si consideramos como ciencia social a una reflexión con un
contenido metodológico aceptable desde un punto de vista cientifico, la reflexión
metódica sobre los fenómenos sociales tiene en América Latina una antigüedad
considerablemente mayor a la que se le atribuye habitualmente. Esto es lo primero que podemos comprobar.
El periodo colonial español -y en menor escala el portugués- fue menos ajeno
al desarrollo de las ideas sobre la cultura en general que lo que nosotros, los latinoamericanos, suponemos. Hubo focos de pensamiento social original por lo
menos desde el siglo XVIII en varias regiones de la América Española, sobre todo en México y en Perú. En este país, a mediados del siglo XVIII, se publicó una
revista que se tituló El Mercurio Peruano. Se trataba de una revista extraordinaria, una revista de pensamiento cientifico moderno que tuvo una vigencia considerable y cuya colección completa reúne más de 1Otomos. Para publicar esta
revista se necesitaba tener un pensamiento cientifico avanzado y contar con un
grupo considerable de pensadores e investigadores activos, bien informados y
con una mentalidad incuestionablemente cientifica. En México también se desarrollan de forma paralela expresiones similares. De manera que si nos pregun-

112

lRAYECTilRIAS I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE-PIC/fMBRE~

111AYEcmRfA$

j AÑO 1, NO, 1 1 SEPDEMBRE-PICJEMBRE 1999

113

�MEMORJA VIVA
América Lat,ina:,pensamiento y transformacüm

Desde principios del
sigw XIX hasw la
miwd del sigw XX
surgen decenas de
autores y desde el rwrte
hasw el sur del continente, desde La Habana
hasw Buerws Aires, se
eswbkcen centros de
produccwn de un
pensamiento orgánuo
sobre la sociedad.

MEMORIA VIVA
América Lat,ina: ,pensamiento y transformacüm

tainos cuándo aparece el pensamiento científico, orgánico y permanente en lo
que después será América Latina tendríamos que decir que éste surge en
México y Perú a mediados del siglo XVIII. A partir de entonces este pensamiento tiene continuidad. Desde principios del siglo XIX hasta la mitad del siglo XX surgen decenas de autores y desde el norte hasta el sur del continente,
desde La Habana hasta Buenos Aires, se establecen centros de producción de
un pensamiento orgánico sobre la sociedad.
&amp; incuestionable tainbién que al concluir la Segunda Guerra Mundial en 194S
tiene lugar un gran cambio en materia de reflexión sobre los problemas sociales.
El error consiste en pensar que todo empieza allí, aunque no sea erróneo llegar
a la conclusión de que a partir de 1945 opera un gran salto cualitativo en la difusión de centros para el análisis social. Hay un momento en América Latina,
por ejemplo, un poco después del año cincuenta, en el que son muy pocos los
países que no cuentan con una junta de planificación económica.
Allí encontramos la idea -muy avanzada para la época- de planificar la economia. Algunas de esas juntas son comisiones de los gobiernos latinoamericanos.
Otras tienen el respaldo financiero de ellos. En términos generales, diría que entre 1950 y 1955 se extendió la moda de la planificación económica Y social en
América Latina. Para que un gobierno se considerara avanzado en aquellos momentos tenía que promover una Junta de Planificación Económica.

TRAYECTORIAS: "Esto tuvo que ver con 'fa creacwn de 'fa Comisión &amp;nómica para
América Latina y el Caribe (Cepa]) en 1948.
SERGIO BAGÚ: La creación de la Cepa] impulsa esta visión. La Cepal está presente en todos lados, convenciendo a los gobiernos de que no puede haber rolaboración económica si carecen de una Junta de Planificación Económica permanente. Para ello la Cepal aporta técnicos y una colaboración variada. De modo que sobre este tema no estainos inventando nada nuevo hoy en día. Procesos
o situaciones que han cobrado una fuerza importante en estos momentos tienen
un antecedente en América Latina.
TRAYECTORIAS: ¿Podríamos afirmar que a partir de los años cinaJenta. lo que antes
era un pensamiento social. de a1canc.e sólo local o nacümal ,m Perú, en México o en
A,gentina- adquiere una proyección regional?.
.
SERGIO BAGú: Sí, efectivamente sí. Pero con una advertencia: el contenido lannoamericano de la reflexión y la postulación política y social es anterior en
América Latina. No hay que olvidar que la reforma universitaria de Córdoba,
Argentina, nace en 1918 con un manifiesto que está dirigido a los pueblos de
América Latina. Allí está presente el espíritu de los latinoamericanos.
TRAYECTORIAS:

114

Tenemos experiencias como 'fa del.APRA peruano (Alianza Popular
TRAYECJQRL\S

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTifMBRE:DIClfMBBf t999

Revolucionaria Americana), fundado pur Vfctor "Raúl Haya de 'fa Torre...
SERGIO BAGú: El APRA es hijo de la reforma universitaria de Córdoba de 1918.
De Córdoba, con participación de gente de Buenos Aires, partió un grupo de
jóvenes reformistas universitarios a Lima y allí prendió la hoguera en la Universidad de San Carlos. A los pocos meses se fundó el APRA. &amp;to ocurrió también
en otros países latinoamericanos. De lo local se pasó a lo nacional y de lo nacional a lo continental. Pero resulta que estos mismos fenómenos estaban ocurriendo tainbién en otras partes del mundo sin tener comunicación alguna con
América Latina. En 1919 se produce en las Filipinas un movimiento estudiantil
que tiene una similitud extraordinaria con los movimientos estudiantiles latinoamericanos de Córdoba, México, Colombia, Uruguay o Chile. &amp;tamos hablando de lo que puede calificarse como una rebelión juvenil o estudiantil.Y tainbién
está el tema del ingreso de la mujer a los estudios universitarios; el momento en
que aparecen las primeras alumnas en las carreras universitarias en América
Latina. Después de la Segunda Guerra Mundial, los movimientos juveniles en
América Latina est.án integrados por hombres y mujeres. La mujer está presente como un elemento permanente...

1'RAY13CTORIAS: Después de la Segunda Guerra Mundial, en América Latina las universidades jugaron un papel muy impqrtante en 'fa.fundación de institutos de investigación y en 'fa creacwn de carreras que ofrecieron un amt.enúJo más orgániro a 'la reftexüm científa:a.
SERGIO BAGú: Efectivamente, pero con el antecedente de que ya existían cátedras en varias universidades de América Latina en las cuales se había incorporado la información sociológica desde muchos años antes. Después de la Segunda Guerra Mundial hay un salto importante. &amp;te se expresa en la creación de
institutos permanentes de investigación sociológica y nace la Comisión Económica para América Latina y el Canbe, que es un organismo internacional perteneciente a las Naciones U nidas con sede en Santiago de Chile que impulsa directamente la reflexión económica y social. La Cepal va a estar presente de distintas formas en cualquier lugar de América Latina en el cual se lleve a cabo el
análisis de la problemática económica y social de manera sistemática. Cualquier
universidad latinoamericana que quiera empezar una cátedra, o cualquier gobierno que quiera crear un instituto que lo apoye en la programación económica va a llamar a la Cepal y ésta envía a un equipo de técnicos que organiza la primera etapa de su labor. La Cepal cumplió una gran función, ello es incuestionable. Hay que recalcar que por parte de la izquierda en América Latina surgieron cóticas a este organismo bajo el argumento de que la ideología que difundía
era una ideología institucional, no revolucionaria. No cabe duda que la Cepal era
un organismo oficial que no podía andar propagando programas de transformación revolucionaria. Pero en aquel momento, durante la primera etapa de la
IIIAYEcmRIA$

j AÑO 1, NO, 1 j SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 1999

La Cepa/ va a estar
,presente de distintas
formas en cuaú¡uier
lugar de América Latina
en el cual se lleve a cabo
el análisis de la
,problemátua económua
y social de manera
sistemá,tua.

115

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

América Latina: pensamiento y transforrnaciim

institución, el hecho de crear una reflexión permanente sobre la problemática
económica y social latinoamericana era en sí mismo algo revolucionario.
TRAYECTORIAS: la ref/exilm social en América latina ha evolucionado ron relación
a "los temas que ha abordado. &amp; '/os años cuarenta, en '/os cinalenta y en '/os sesenta
analizó la problemática del dR,sarrolk,. Los go'/pes de Estado mílitares que se extienden
en '/os setenta reorientan esta reflexión hacia '/os temas de la politica, el poder y el EstadtJ. También hay temas espe,ciftcos que son desarrolladí,s en "los años ochenta y noventa, c.omo el del muuimienu, obrero, la cuestión de la mujer, "los movimientos sociales o la insemón de América latina en la g1.obaJizacifm. ¿Es posible afirmar que en la
ref/exilm social actual predominan grandes lineas de análisis, c.omo en el pasado, oprevakcen tópia,s espe,dfia,s? ¿Elproblema del desarro!JIJ y sus retos welve a aparecer romo una gran temática en el debate social actwl?

En Estados Unidos
existf,a el temor de que
t:oda América Latina
siguiera el camino de ese
país latinoamericano
(Cuba) y se transformara en socialista, de
modo que se formuw
una serie de iniciativas
para impedir eso.

SERGIO BAGú: Lo que acabas de decir es exacto. Se puede hacer una reconstrucción llegando a ese esquema en general. Quizás habría que darle más espacio a ciertos procesos que corren paralelamente, como el de las migraciones internas campo-ciudad. La migración campo-ciudad se difundió prácticamente
en toda América Latina. Este fenómeno corrió paralelo con otro: el que desencadenó la Revolución Cubana y que produjo una alarma política de primer grado en Estados Unidos y en América Latina. En Estados Unidos existía el temor
de que toda América Latina siguiera el camino de ese país latinoamericano y se
transformara en socialista, de modo que se formuló una serie de iniciativas para
impedir eso. Impedirlo por vías modernas, no por vías represivas. Se trataba de
localizar problemas para resolverlos. Uno de esos problemas, que aparecía a primera vista, era el de la corriente de migración interna. Se suponía que esa corriente, integrada por campesinos pobres que invadían las ciudades latinoamericanas, podía conducir a la revolución social. Entonces se estimuló la realiz,ación
de una serie de investigaciones sociales desde Santiago de Chile, bajo la coordinación central de un sociólogo argentino: José Nun. Un hombre inteligente Y
muy capaz.
TRAYECTORIAS: Esas investigaciones

am:forman la amcepción de la marginaJiJad

c.entml.••
SERGIO BAGú: Efectivamente. Nun coordinó varias investigaciones locales que
se efectuaron en diversos países. Se empezó a observar, probablemente primero en Perú, poco después en Ecuador, luego en Argentina y Uruguay-el caso de
Chile apareció com o un caso distinto al resto de los países latinoamericanos en
esta materia-, que esos migrantes campesinos no iban a llevar a la revolución.
Empezando porque no sabían qué era la revolución. Se trataba de trabajadores
pobres que iban a buscar mejores condiciones de vida y en algunos casos, en los
casos más lúcidos, a buscar la posibilidad de educar a sus hijos. Esta fue la coro-

116

TRAYECTORIAS

I AÑO I, NO. t I SEPDEM6Bf-PICJEMB8f 1S99

probación a la cual se llegó en buena parte de las investigaciones que coordinaba José Nun y que nunca se presentaron en un informe final, que yo sepa. Pero
sí hubo una buena cantidad de informes locales sobre el tema que permitieron
conocer bastante el fenómeno de la corriente migratoria interna en los países latinoamericanos después de la Segunda Guerra Mundial.

TRAYECroRIAS: ¿Cómo evaluar las propuestas de dR,sarrolk, que impulsó la (JepaJ?
SERGIO BAGú: Es una pregunta de fondo. Yo creo que esta etapa de la que estamos hablando y en la que se inaugura la Cepal deja un saldo positivo, pero desde luego deja pendientes problemas básicos en América Latina. Además permite que aparezcan otros problemas básicos. El salto que se dio inmediatamente
después de la Segunda Guerra fue importante. Aún antes de terminar la guerra,
ruando recién se estaba en la tarea de organizar a las Naciones Unidas surgió el
tema de la industrialización del Tercer Mundo. Particularmente la industrialización de América Latina. Allí se revivió lo que podemos llamar la última etapa de
la vieja polémica, porque lo que se tenía que dirimir era si América Latina debía
industrializarse o no. Lo básico. Hubo quienes formularon que América Latina
no debía industrializarse en ese momento. Los que estaban en contra planteaban
el viejo argumento de la especialización productiva por razones naturales. Su argumento era que América Latina era una región extraordinariamente rica en recursos naturales y con una mano de obra capaz. Ese debía ser el camino de su
gran evolución y dejar que la industria la hicieran pueblos con tradición industrial. América Latina compraría los productos industriales a precios que le iban
a resultar muy baratos, sin la molestia de tener que fabricarlos.

Th1YECTORIAS: &amp;América latina hubo paises que empezaron a industnaJizarse en
una forma t.emprana a partir de la Gran Depresión. Fueron pioneros en esa experiencia de industria1izaci t,emprana.

Antes de terminar /,a
guerra~ cuando recién se
estaba en /,a tarea de
organizar a las
Naciones Unidas surgió
el tema de la
industrialización del
Tercer Mundo.

SERGIO BAGú: Sí. La industria textil en México comienza hacia 1880. En Argentina también. En México surge en el siglo XIX el Grupo Monterrey, que es un
grupo modernizante al despuntar el siglo XX Hay grupos modernizantes en
ese momento, pero todavía persiste la convicción de la especialización en función de las condiciones naturales para ocupar un lugar predominante en el orden internacional. Ese es el debate sustantivo.

T1U)lectonas: De hecho Cepal rompe am ese paradigma.. Propone el camino de la industrializaci/m sustitutiva de importaciones para akanzar el desarro!JIJ. y la industrialización se impulsa pero arroja «mW resultado enormes deset¡uiJiJ,rws estruauraks
Y desiguaJdad. Genera nuevos problemas básicos, como usted'/os ha llamado. ¿Quéfue
lo que pasé?
SERGIO BAGú: Primero, este tipo de desarrollo estimuló las migraciones internas
1B&amp;YEcmR(AS

I AÑO I, NO. 1 1 SEPnfMBRF-PJCJFMBRE 1999

117

�MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

MEMORIA VIVA
América Latina: pensamiento y transformación

que ya habían empezado antes. Una parte de la población del campo se traslada a los núcleos urbanos, en donde cree que conseguirá trabajo industrial o trabajos mejor remunerados. Esa fue la situación que se planteó. La industrialización resolvía algunos problemas pero creaba otros. En primer término creaba la
desocupación urbana o la multiplicaba. En segundo lugar, dejaba mas o menos
intactos los problemas rurales. Creaba una pobreza urbana nueva o casi nueva,
pero no resolvía satisfactoriamente la pobreza rural. Eso fue lo que sucedió.

TRA.YECroRIAS: Esto tiene que ver con el faaor demográfico, con el crecimi.entt, de la
poli/acüm latinoamericana que a partir de los años atarenta "se dispara". Estefactur
no fue amsiderado estratégicament en todas estas propuestas de desarrollo.
SERGIO BAGú: La pregunta lleva a la respuesta en sí. Todos los problemas humanos tienen que ver con el factor humano. Siempre lo han tenido que ver y
siempre lo tendrán que ver, de manera que la respuesta es otra.
'I'RA.YECTORIAS: Al aproximarse elfin de este siglo, América Latina se caroct.eriza, &lt;X&gt;trW en el pasado, por_J,ener un desarrollo extremaJament.e desigual. EJ atraso del ram-

Hay ciertos problemas,
que suponemos localizadiJs en América Latina, y resulta que en Europa Occidental y en
Estados Unidos no est:án
aún men resuelws
a pesar de su extraordinario avance.

118

po, la pobreza, "las mi,gracumes. internas, el incremento de "las migraciones externas en
los últittws veinte años, roexisten con grupos socialesy regiones con niveles de ~
llo similares a los que se encuentran en los paf.ses de 'Europa. Oa:iJent.al o en EstoJos
Unidos. Todo ello nos har,e ver que el probkma del, desarrollo sigue simdo un punto
fundament.al en la agenda latinoameric.an ¿Qué se nec.esita haar para atender de
manera más puntual este problema?
SERGIO BAGú: Yo diria que lo primero que hace falta es un conocimiento lústórico más completo, aunque este argumento pueda parecer excesivamente académico. Europa tuvo un atraso muy parecido al de América Latina hasta una época sorprendentemente cercana a la actual. En Estados Unidos es mejor no visitar ciertas zonas para no saber lo que es el atraso múltiple de todo tipo: el atraSO
económico, profesional o cultural. La gran pregunta es ¿cómo Estados Unidos,
que es un coloso de la historia en el primer rango del desarrollo industrial o en
el primer rango del desarrollo cultural, tiene grupos analfabetas o atrasados en
su población, o un elevado número de delincuentes o adolescentes que se matan como si eso fuera un deporte? ¿Cómo se explica una cosa así? Uno estaría
tentado a pensar que en América Latina no existen esos excesos. Somos más pobres, pero más civílizados. Esto no rehuye de ninguna manera el problema central en América Latina. En lo absoluto. Lo que se llega es a la observación de que
hay ciertos problemas, que suponemos localizados en América Latina, y resulta
que en Europa Occidental y en Estados Unidos no están aún bien resueltos a
pesar de su extraordinario avance. El continente europeo, por ejemplo, es el único continente en el mundo que no tiene clima desértico. Todo el suelo europeo
es aprovechable para la agricultura y para la producción. No hay ningún contiTRAYECJQRIAS

I AÑO 1, NO. t I SffDEMBBE-PIClfMRRE.19ll9.

nente así. La elevación de sus montañas hizo que los vientos del océano entraran como por un tubo Y regaran de humedad a toda Europa, inclusive a Rusia.
Todo
europeo es apto para la agn·cultura• Entonces la pregunta es ¿por
, el suelo
.
que la agncultura europea fue tan atrasada hasta que terminó la Segunda G
M dial"&gt; D
uerra
un
· e modo que las preguntas que nos hacemos para América Latina las
tenemos qu~ hacer ~bién para Estados Unidos y las tenemos que hacer para
Europa.Y m hablar de Africa, porque estos problemas son más graves en el continente africano.

TRAYECTORIAS: En ÁmériaJ I.Alina 'IUVimos en los años cincuenta y en los años sesenta programas de refonna agraria. Los resultados no arrojaron una situación · ·lar a la de l3uropa.
simi
SERGIO BA~ú: Cuando yo era joven, la izquierda levantaba la consigna de la reforma agrana Y alguien hizo esta reflexión: "Estos muchachos de la ciudad que
hablan de 1~ refo~a agraria nunca estuvieron en el campo y es inútil preguntarles en que consISte la reforma agraria porque no sabrían contestar''. Alg h _
b'd.
oa
ra e cierto en eso. Entonces ¿cuál es el punto de partida? El punto de partida
es el ~onocirniento del problema. En el grado de conocimiento del problema que
ya e"'.ste sobre nuestro campo creo que sí se puede decir que América Latina
necesita una reforma agraria de tipo modernizante y de inspiración social basa~ en un ~rincipio de justicia con un gran estímulo a la explotación ~ de
1lpo colectivo. Yo no pienso en la supresión de la explotación agraria individual;
en este m~mento de la historia no es viable, con respeto a las formas organizativas colecnvas en las cuales México, por cierto, tiene antecedentes históricos im~rtantes al igual que otros países. Pienso en una reforma basada en una cien~ del agro q_ue ya existe, como en partes de Estados Unidos, donde una gran¡a mode~ llene un laboratorio de investigación con químicos especializados
~e experunentan con semillas, con tipos de plantillas. Bueno, esa es una de las
~ que se precisan Y tienen que expandirse: no el laboratorio individual sino la
mvestigación científica que acompaña toda producción, ya sea urbana c;mo ruml, un programa de transformación de la propiedad del sector productivo -irn~ible de decir en qué puede consistir en pocas palabras y con poco conocillllento- pero que sin lugar a dudas debe existir. Todo esto a partir de esa pregunra base en tomo a que si América Latina es una región que tiene muchos recursos naturales cómo es posible que no pueda salir del atraso. Simultáneamente
~n esto viene lo indispensable: la creación cultural, la ampliación y moderniza~on de los estudios universitarios, trazar las lineas de paralelismo entre los estudios uruvers1tanos
·
· · y el desarrollo económico, social y cultural de modo que exista todo un programa de transformación posible en América Latina.

Creo que sí se puede
dedr que América wtina necesita una reforma
agraria, de tipo modernizant,e y de inspiraciiJn
socia~ basada en un
principio de justicia con
un gran estímulo a la,
explotacwn agraria, de
tipo cokctivo.

'I'RAYF-CToRIAS:Aquí surge la cuestión de los mursos que se re,qui,eren para llevar a
IRmctoR!A$ 1 AÑO 1, NO. 1 1SEPTIEMRRF-QICfEMRRE 1999

119

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

América Latina: pensamienw y transformaciim

Eso de que falt,a, dinero
para que la humanidad
se emancipe es un mito.
El tipo de emancipacwn
t,a,ngible siempre tiene a
su akana los recursos
ec,onómicos factibles que
se pueden utilizar para
esa renuvacwn
organizativa.

cabo esas transformaciones. Somos un continenu rico en recursos naturales, «&gt; que nos
ha faltado son los recursos eamómicos, o más exactamente, rw hemos "logrado distribuir adR,cuadament,e esos reamos para impulsar el cambio.
SERGIO BAGú: Bueno, en primer término están los recursos humanos. Y los recursos humanos existen en la realidad y potencialmente. Pero después están los
otros recursos: está el dinero. El manejo de este recurso tendría que estar acompañado de reformas internas que permitan un ahorro nacional más abundante.
Y sin duda también habrá que llegar a ciertos planteamientos en el orden de la
economía internacional que permitan reorientar las políticas de inversión de los
organismos internacionales de inversión que ya existen. Es decir, toda una planificación compleja, en la cual el que no es un técnico -&lt;:orno en el caso mío- sólo puede pensar en términos generales. Pero eso de que falta dinero para que la
humanidad se emancipe es un mito. El tipo de emancipación tangible siempre
tiene a su alcance los recursos económicos factibles que se pueden utilizar para
esa renovación organizativa. En cada lugar donde se levante el argumento de que
el país no tiene recursos para aplicarlos a ciertos objetivos loables, resulta que hay
un derroche de recursos fenomenales y una política económica internacional salvaje. Para este caso no tengo la solución ni sospecha de que exista.

TRAYECTORIAS: Claro. Y c.orrw se die.e: "fa solución siempre está preadida del conocimient,o y de esa voluntad-que puede ser una voluntad politica en un contexto ~

cnítia&gt;- de plant.earse una alternativa. F,n "fa forma en que se p'/antR,an, vienen los recursos. Los recursos llegan.
SERGIO BAGÚ: Así resumiría yo la conclusión. ,&amp;,,

120

JRAYECIORlAS

I AÑO 1, NO. l

1 5FPDFMBBE·PIClfMBHLJ999

Imaginación y compromiso
Carta del presidente de la Asociación Internacional de Sociología
ALBERTO

MARTINELLI

Los o bjetivos de nuestro trabajo común

A

1 entrar en el tercer milenio hay una necesidad, más grande que
nunca, de imaginación sociológica, excelencia científica, honestidad
intelectual, y compromiso moral para un mundo mejor, un mundo más pacifico y con más respeto para la dignidad de todas la mujeres y hombres. La Asociación Internacional de Sociología (AIS) puede contribuir significativamente a satisfacer esta necesidad.
Los objetivos definidos hace 50 anos por el Consejo de Ciencias Sociales
de la UNESCO en la fundación de la AIS y otras asociaciones munruales paralelas -tal como unir los científicos sociales del mundo para incrementar el entendimiento internacional, mejorar el conocimiento en las ciencias sociales para
el beneficio de la humanidad, promocionar la investigación en campos cruciales
para el mantenimiento de un orden mundial pacifico- siguen estando vivos y debemos tenerlos en cuenta en nuestro trabajo diario. Pero deben ser vistos en el
contexto del mundo global contemporáneo, que se caracteriza por la tensión creciente entre la integración global que aumenta y la interdependencia entre tecnología, finanzas, información, y la continua fragmentación de sociedades, culturas y sistemas políticos.
Las organizaciones internacionales no-gubernarnentales, en general, y las
asociaciones internacionales científicas y profesionales, en particular, deben llegar a ser - y llegarán a ser cada vez más- los actores principales de la escena mundial. Las decisiones claves sobre el impacto global no deberian dejarse sólo a los
gobiernos de las más poderosas naciones-estados ni a las organizaciones internacionales gubernamentales, ni a las corporaciones multinacionales, ni a las redes financieras globales, ni a las alianzas político-ideológicas, ni al fundamentalismo religioso, porque todos estos actores inspiran su conducta en el poder y la
ganancia, o tienden a imponer un Weltanschauung establecido.
Las asociaciones científicas internacionales pueden jugar un papel beneficioso y de contrapeso en la medida en que sean capaces de construir verdaderas comunidades globales de científicos e inspirar su conducta en los principios
universalistas, según los cuales cada uno es evaluado en función de sus logros
científicos, capacidad de enseñar, y ética profesional, y no en función del género, etnia, edad o nacionalidad.
IllmcmRIAS j AÑO 1, NO. l 1 5EPDEMBBE·PICIEMBBE 1999

Al entrar en el tercer milenio hay una necesidad,
más grande que nunca)
de imaginacwn sociowgica) excelencia científica)
honestidad intelectual y
compromiso moral para
un mundo me:f~ un
mundo más padfic,o y
con más respeto para la
dignidad de todas la
mu:feres y hombres.

121

�MEMORIA VIVA
lmaginaciim y compromiso

La AIS ha llegado a
ser una gran organzzadón internadonal ron
3,300 miembros individuales y 15Ocolectivos
de 89 países y más de
4,000 participantes
activos en nuestros
congresos mundiales.

122

MEMORIA VIVA
lmaginaciim y compromiso

Para jugar este papel beneficioso en un mundo global, la AIS tiene que llegar a ser una verdadera organización internacional y global. Nuestra asociación
ha hecho un largo camino desde su fundación hace 50 años. La AIS empezó como una pequeña sociedad científica con una docena de miembros, en su mayoría de los Estados Unidos y Europa occidental, y ha llegado a ser una gran organización internacional con 3,300 miembros individuales y 150 colectivos de
89 países y más de 4,000 participantes activos en nuestros congresos mundiales. La AIS ha progresado hacia la internacionalización más que la mayoría de
las otras organizaciones científicas internacionales, como lo muestra la composición de la mayoría de los comités de investigación así como sus numerosas actividades, desde las conferencias regionales hasta el Concurso Mundial de Jóvenes
Sociólogos, o incluso la adopción oficial del multilingüismo en nuestros estatutos.
Pero se debe hacer más, y se puede hacer más. Como ya dije en la presentación de mis objetivos en la candidatura a la presidencia, la AIS debe llegar
a ser una verdadera asociación global al mismo tiempo que intensifica las diferentes herencias culturales. Y, como dice el Informe del Buró de Sociología
Internacional, "el reconocimiento del papel del idioma en el desarrollo de la identidad individual y colectiva debe ser compatible con la búsqueda por parte de la
sociología de la universalidad".
Pennítanme dar unos pocos ejemplos de la clase de iniciativas que tengo
en mente para conseguir este objetivo.
Primero, la AIS patrocinará y apoyará activamente proyectos comparativos escogidos, presentados por equipos internacionales, donde los sociólogos de
los países económicamente más débiles puedan obtener ayuda y donde se puedan desarrollar modelos no etnocéntricos. La AIS animará la cooperación científica no sólo entre el "norte" y el "sur" del mundo, sino también entre diferentes regiones del "sur'' mismo sin la mediación de los países centrales. Segundo,
la AIS organizará una Escuela Internacional de Verano, de carácter ambulante,
para los mejores jóvenes sociólogos; los participantes serán seleccionados con d
mismo procedimiento que en el Concurso Mundial de Jóvenes Sociólogos, 1~
profesores serán los mejores en nuestra disciplina, y las instituciones anfitrionas
podrán rotar y viajar a diferentes partes del mundo. Esperamos que las relaciones de amistad y hábitos de trabajo juntos seguirán en los corazones y mentes de
los participantes y que construirán fuertes lazos y compromisos hacia una futura cooperación.
Tercero, a través de nuestros Comités de Investigación y Publicaciones, la
AIS animara a los Comités de Investigación a publicar una serie de libros de texto en Sociología con una perspectiva verdaderamente global y no parroquial Y
que puedan contnbuir a la internacionalización de las curriculas.
Personalmente estoy inmerso en la preparación del proyecto de un dieTRAYECIQRIAS

j AÑO 1, NO, 1 j

SEPDEMBRE·PIG!fMBREJ99ll

cionario multilingüe de conceptos claves en sociología -el primero en su clasecon el propósito de aumentar nuestra conciencia sobre la historia intelectual de
los conceptos y de las principales diferencias en la producción y utilización de
las categorías bási~ del análisis sociológico en los diferentes idiomas. Cuarto,
en cooperación con asociaciones regionales y nacionales, la AIS organizará una
serie de conferencias regionales, continuando el trabajo hecho por Immanuel
Wallerstein.
A través de estas iniciativas, la AIS será capaz de ayudarnos a mejorar
nuestro trabajo como sociólogos, tanto en la investigación como en la enseñan7.3. Una asociación internacional es un lugar ideal para confrontar e intercambiar
experiencias, diseminar información, difundir innovaciones y observar sus efectos. Como miembros de la AIS, no aprovechamos suficientemente las grandes
oportunidades para la cooperación en la investigación y la enseñanza que nacen
de las redes internacionales que hemos construido. La AIS cooperará estrechamente en esta dirección con asociaciones nacionales y regionales de sociólogos.
Se considerará la posibilidad de establecer premios para el libro sociológico del
ano, para el mejor programa educativo, para el reconocimiento de una destacada carrera profesional en el trabajo sociológico, etc.
Una tercera gran preocupación de mi presidencia será la mejora del prestigio de la sociología como una disciplina. Como todos sabemos, algunos sociólogos pueden llegar a ser presidentes de grandes repúblicas como Brasil y Venezuela, intelectuales influyentes y formadores de opinión, lideres de movimientos
colectivos, expertos gubernamentales, etc. Pero, como un todo, la influencia del
conocimiento sociológico no está plenamente reconocida en instituciones internacionales y nacionales, en organizaciones productivas, y tampoco en muchos
campos profesionales. No estoy argumentando aquí que la sociología debe ser
sólo sociología aplicada, o deba ser una clase de "ingeniería sociológica"; estoy
diciendo que si la perspectiva sociológica fuese más tenida en cuenta por las organizaciones internacionales, agencias gubernamentales y corporaciones, se podrían evitar la mayoría de los errores producidos por una visión del hombre y la
sociedad excesivamente tecnócrata y economicista; si la teoría y el método sociológicos fuesen utilizados más amplia y provechosamente que hasta ahora en
la educación profesional de médicos, ejecutivos, jueces, abogados, funcionarios,
trabajadores sociales, enfermeras, arquitectos, ingenieros, profesionales de los
medios de comunicación, etc., la calidad de estos servicios profesionales sería
mejor. Las medidas concretas en estos campos incluyen la publicación de libros
de investigación sociológica de alta calidad, hacer oír la voz de los sociólogos en
el debate publico, el diseño con asociaciones profesionales de los programas de
estudios universitarios, la diseminación de información sobre oportunidades de
empleo en organizaciones internacionales.
En particular, me comprometo a apoyar a aquellas comunidades socioló~

j AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-PICIEMBRE 1999

Si la perspectiva socwliJgua fuese más tenida en
cuenta por las organizadones internaci,onales,
agencias gubernamentales y corporaciones, se
podrían evitar la mayoría de los errores produciilos por una viswn del
hombre y la sociedad excesivamente tecnócrata y
economietSta,

123

�MEMORIA VIVA
Imaginaciim y compromiso

Estoy de hecho convencúw que 0, prioridad
básica de una organizaciim científica internacional es 0, defensa incondicwnal de /,os derechos básicos y 0, libertad
de 0, investigacwn científica, del debat,e int,ekctual
y de 0, libertad de
enseñanza.

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
gicas que están amenazadas por gobiernos autoritarios. Estoy de hecho convencido que la prioridad básica de una organización científica internacional es la
defensa incondicional de los derechos básicos y la libertad de la investigación
científica, del debate intelectual y de la libertad de enseñanza.
Como Presidente, intentaré también fortalecer y mejorar nuestra organización siguiendo las lineas de mi discurso en la noche electoral: dirección transparente, trabajo en equipo, toma de decisiones clara y democrática. Creo que el
presidente de la AIS es un primus inter pares y que las decisiones deben ser tomadas colectivamente. En mi opinión, la autoridad democrática es el arte de
promocionar y coordinar la cooperación para lograr objetivos comunes en el interés de nuestros miembros y nuestra institución. Esto no implica, por supuesto,
que yo no esté preparado para asumir plena responsabilidad en las actividades
de la AIS y la puesta en práctica de nuestras decisiones.
Haré todo lo posible para hacer de toda la AIS un lugar de sincero y activo debate sobre los problemas fundamentales que afrontamos como académicos y como miembros conscientes de la comunidad mundial. Los tres pilares de
nuestro tejido institucional son las asociaciones nacionales, los comités de investigación y los miembros individuales. Me comprometo junto con el Comité
Ejecutivo -que ya trabaja como un verdadero equipo y un grupo de amigos- a
trabajar con todos ellos en la más estrecha cooperación.
Me siento orgulloso de representar a la comunidad sociológica mundial.
Vamos a trabajar juntos para la excelencia sociológica en la investigación y la enseñanza y para la legitimación científica y social de nuestra disciplina en una verdadera asociación global. -&amp;,.,

ALAS a la reflexión

e

oincidiendo con la circulación del

tistas sociales latinoamericanos, una pers-

presente número, tendrá lugar en

pectiva sólida para intentar un balance de
este conjunto de procesos y también para

Chile la celebración de XXII Con-

Wesü de la Asociación Latinoameñcana de

identificar algunas de las claves que permi-

Sociología (ALAS), convocado para los días

tan comprender los procesos futuros.

comprendidos entre el 12 y 16 de octubre de
1999 en la Universidad de Concepción. Será
el último congreso de la institución durante el

siglo que tennina.
ocasión parece absolutamente propicia para
centrar la atención de los sociólogos latinoa-

ción y fortalecimiento de la democracia, de la
justicia social y de la sustentabilidad real de

meñcanos en un doble objeto de reflexión.

las sociedades latinoamericanas.

Por un lado, se intentará un balance de
las @andes evoluciones, transformaciones y

A través de 23 comisiones de trabajo,
los participantes en el congreso reflexiona-

mutaciones registradas por nuestras sociedades, así como por las propias ciencias socia-

rán en torno a temas de crucial actualidad

de Sociología se propone tratar de responder
a la pregunta ¿hacia dónde va América Latina?

124

JRAYECJQRIAS j AÑO 1, NO. l 1 $FPDFMBRF-QICIFMBREJ299

pio de las ciencias sociales, construir propuestas sólidas que contribuyan a la edifica-

La convocatoña de ALAS subraya que la

les, durante las últimas décadas.
Por otro lado se pretende hacer un esfuerzo de prospectiva general que permita a
los estudiosos identificar algunas de las tendencias "duras· que definirán el curso de los
Procesos socioeconómicos, políticos y culturales del continente en su entrada al siglo XXI.
En definitiva, la Asociación Latinoameñcana

Alberto Martinelli
Octubre 1998

Este esfuerzo analítico y reflexivo podrá
conceder la lucidez necesaria a los investigadores para, en seguida, desde el ángulo pro-

tales como pensamiento latinoameñcano y
teoría social; globalización; exclusión social
y alternativas de desarrollo; sistemas políticos y transición democrática; violencia, senes sociales y culturales, sus prácticas polí-

guridad ciudadana, derechos humanos y
gobernabilidad; cultura política, informa-

ticas, sus vínculos de todo orden con el resto del mundo. El sentido general de dichas

ción y comunicación de masas; medio ambiente, sociedad y desarrollo sustentable,

transformaciones parece más que proble-

entre otros.
ciólogos, psicólogos, trabajadores sociales,

tivamente en evidencia un fuerte agrava-

antropólogos, economistas, comunicadores
sociales, lingüistas, filósofos, educadores,
ecólogos y ambientalistas, investigadores y

Para los pueblos de este continente, en

miento de la exclusión y de la precariedad

efecto, el siglo XX ha sido intenso, brutal y
aleccionador.

social, así como un importante deterioro de
la participación democrática, del pluralismo

Múltiples transformaciones y experiencias han sacudido a nuestras sociedades,

cultural y del medio ambiente en muchos

han modificado sus economías, sus relacio-

de fin de siglo concede quizás, a los cien-

lIIAYEmBIAS

En tal sentido ALAS invita a todos los so-

mático.
La información disponible pone efec-

países del continente. La actual coyuntura

I AÑO 1, NO. 1 j SEPTIFMBRF-DIQFMBRE 1999

científicos sociales en general, a dar alas a su
reflexión y encontrar respuestas a las inquietantes interrogantes que sobrevivirán a la memoria de un siglo. -&amp;,.,

125

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Pensar la imagen

parte, puentes inconclusos, teléfonos imposi-

sus sueños de Magallanes y de las islas Fidji;

bles y carreteras bloqueadas.

después de los sabores inciertos de una vida

matográficos más audaces sobre la televi-

de artificios, en que hasta su propia esposa

sión, al menos en el escaso trayecto que que-

Un dispositivo de cinco mil cámaras colo-

Truman sería difícil encontrar enfoques cine-

unca antes se había asistido a

na- pone en tela de juicio la capacidad de la

darse, en detenninadas circunstancias, con la

cadas en sitios insospechados y dirigidas por

era como un objeto del decorado, Truman

da de siglo. Sin embargo, acaba de aparecer

una serie tan inquietante de refle-

televisión para contribuir a la solución del

gama de colores que iluminan la vida del

una dura réplica de Dios, escrutan la vida de

Burbank descubre por fin los enigmas que ca-

otra cinta que de pronto parece una vaga ré-

xiones cinematográficas en tomo

conflicto y subraya la tesis de la responsabili-

hombre. Pero de toda la producción cinema-

un hombre para el placer de 17 millones en

si lo enloquecen y se hace a la mar en busca

plica de la de Weir, a diferencia de que en es-

a la televisión, como las que han ocupado es-

dad del individuo en los procesos sociales.

tográfica de los últimos años, corresponde a

una cadena ininterrumpida de 10,913 días

de la realidad perdida.

te caso el protagonista sabe que está en te-

pacio en las pantallas del mundo en los últi-

Por su parte, la española Territorio comanche

The Truman Show la metáfora más audaz. El

en que se vigila hasta su sueño. La televisión,

Será difícil encontrar en todo el cine pre-

levisión. EáTV cuenta cómo un joven nortea-

mos años de este siglo. Si bien desde 1930,

quiere persuadimos, y en efecto lo logra, de

filme relata la historia de un individuo cuya vi-

como se le conoció hasta el momento, ha

cedente una manera tan original y descama-

mericano, en un acto que podría interpretarse

con aquella remota e ignorada Helio televi-

que lo que vemos por televisión es la realidad

da entera ha sido convertida, sin sospechar-

empleado pequeños espacios llamados sets

da de plantear el fenómeno de las manipula-

como una versión posmodema del mito de

sion, de Leslie Pearce, el cine de uno u otro

dibujada (o desdibujada) por el individuo que

lo, en un espectáculo. Truman Burbank es un

para imitar fragmentos de la realidad en que

ciones de la televisión. Pocos meses antes

Fausto, finna un pacto con la televisión (léa-

modo nos cuenta su manera de ver y enten-

elabora y transmite la noticia en ese comple-

hombre que sueña desde niño con explorar el

unos actores desarrollarán historias de men-

de la salida del filme, en una entrevista que

se el Diablo) y le vende su alma a cambio de

der la televisión como fenómeno social, po-

jo proceso de news making del que se ha te-

mundo como Magallanes, pero no ha podido

tira. La televisión en los tiempos de Truman

Canos Monsiváis concedió al autor de estas

fama y notoriedad. El joven Ed abre sin reser-

cas veces como ahora el tema se ha tomado

jido toda una interesante teoría. También de

jamás asomar la vista siquiera más allá de

Burbank reproduce la vida en gran escala

líneas, adelantó: ·Me imagino una televisión

vas el espacio de su vida privada a las cá-

insistentemente mordaz. Ya en 1979 Sydney

los muros de piedra levantados en todo el 1~

dentro de una burbuja planetaria llamada

tan ligada a la vida diaria, a la vida cotidiana,

maras de televisión y un nuevo género desata

Lumet entrega al mundo un dramático enfo-

1998, una cinta norteamericana de menores
vuelos que lleva por título Pleasantville, vuel-

toral de una prodigiosa Seahaven lsland, en

Seahaven lsland donde miles de actores vi-

que será diñcil encontrar a la persona que no

el furor de televidentes insaciables cuando el

que del problema con su célebre Network y

ve sobre la parábola de vivir dentro del mun-

los mares cálidos de la Florida. Pero Truman

ven la mentira de por vida, alrededor del úni-

se sienta vigilada el día entero por una cá-

reality show abandona los estudios encarto-

posteriormente otros autores menos afortu-

do de la televisión para, desde allí adentro, in-

tampoco supo, hasta un día, que 30 años

co ser que cree vivir de veras una vida plena:

mara· (Nieves, 1999: 27). Monsiváis se esta-

nados y encuentra en la vida real el alimento

nados pero tal vez. igualmente inquietos vuel-

terpretar sus males, plantear sus contradic-

atrás el mundo lo descubrió a él y desde en-

el protagonista cautiw de una historia sin fic-

ba anticipando así -junto a otros que indu-

para un auditorio sin imaginación. [Maño

ciones y explicar las aberraciones que suelen

tonces ha sido la estrella de la historia más

ción que consumen día a día millones de nor-

dablemente han desarrollado la misma per-

Nieves) -&amp;,,

famosa jamás contada en la televisión.

teamericanos.

cepción- al mismo hecho que cobra dimen-

BIBUOGRAÁA: Nieves, Mario

siones de profecía cinematográfica en la obra

les de la imagen. Conversación con Carlos

de Peter Weir.

Monsiváis, Monterrey: Universidad Regiomon-

N

ven esporádicamente sobre el tema, pero el
fenómeno cobrará cierta intensidad en las
postrimerías de los noventa. 0liver Stone (Na-

Recordando aquel célebre bestse//er de

Después de 30 años de una vida perdida

tural Bom Killers, 1994), Robert Redford

Truman Capote (A sangre fría) que inaugura

en un mundo casi perfecto en que todo esta-

(Quiz Show, 1994) marcan un ciclo de análi-

la llamada novela sin ficción, la película plan-

ba hecho para engañarlo; después de rotos

sis muy críticos que se extenderá hasta 1999

t~a la posibilidad de una soap opera sin fic-

con numerosas producciones entre las que

ción. Roots, Dallas, Fa/con Crest, Oynasty son

sobresalen algunas propuestas cuyas tesis

capítulos vencidos en una memoria colectiva

mueven a la reflexión. La de Oliver Stone, con

cuyos umbrales de excitación necesitan nue-

guión de Quentin Tarantino, estremece por la

vas ofertas. La vida de Truman se las conce-

acidez de su planteamiento: la televisión nos

de.

ha hecho cómplices, rehenes y finalmente

Seahaven es un mundo creado para

culpables de tanta violencia. Algunas come-

Truman desde su nacimiento, un gigantesco

dias indignas de mención tratan, sin embargo, de provocamos aquellos sentimientos en-

Parecía que después de la metáfora de

P

arece inapropiada la interpreta-

entendiéndola en el sentido de que ·e1 creci-

ción que algunas personas han

miento de la computación personal despla-

dado al criterio de que ·e1 creci-

zará a la televisión. En otras palabras, el PC

miento de la computadora personal se está

será la televisión del futuro. No se fabricarán

foro de televisión que remeda una auténtica

Produciendo con tanta rapidez, que la televi-

más televisores• (sic).

ciudad de la Florida donde todos son actores.

sión del futuro será la PC' (Negroponte,

Es cierto que muchos caminos indican

hasta la esposa de Burbank. Pero las cosas

1996: 67), aún cuando tal afirmación puede

una confluencia en determinadas aplicacio-

nio: denuncia y desenfado. Un par de cintas

son demasiado perfectas para ser reales y las

resultar verdaderamente tajante y no dejar

nes de la computadora y el televisor, pero no

de 1998 -inglesa una, española la otra- to-

sospechas de Truman crecen en la medida

espacio a conclusiones más flexibles. Discu-

deberíamos oMdar un aspecto esencial al

man como escenario la tragedia de Sarajevo

que poco a poco descubre artificios esceno-

tiendo sobre el tema, en algún momento un

momento de intentar cualquier análisis: sus

para contar dos historias con protagonistas

gráficos, actores fuera de situación, hechos

periodista español interpretó de un modo

funciones básicas y la naturaleza de la inter-

de televisión. Bienvenidos a Sarajevo -realis-

inverosímiles que sólo ocurren en las pelícu-

equívoco la visión del director del Media Lab

acción hombre-equipo. Una PC es un instru-

ta, sin afeites, de profunda densidad huma-

las, avenidas que no conducen a ninguna

del Instituto Tecnológico de Massachusetts,

mento que sirve para trabajar manual e inte-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO 1, NO. 1

1

SFPOEMBRE-PIGtfMBBE

t!!l8

tana

Un debate de estos días

contrados en los que Chaplin consagró su ge-

126

(1999), Los ritua-

DIAm;mRlAS

j AÑO 1, NO. 1 j SEPDFMBRE-D!CIEMBBE 1999

127

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

lectualmente, según las aplicaciones que se

cha gente no concebirá una PC corno una

disponga a emplear el usuario; y sirve tam-

computadora, sino como una herramienta
sencilla para realizar un cierto número de ta-

grabará sus emisiones para enterarse de las
noticias en momentos más placenteros.

mios modelan la conducta de

ese receptor

da por la proximidad, la individualidad y, por
supuesto, la instrumentalidad. Para el usuario

Pero no olvidemos que aun a estas alturas

que no es cautivo como el televidente, ni libre
como el radioescucha, ni enajenado como el

obligan al usuario a mantener un papel acti-

reas, incluidas tareas de ocio. Sin embargo,
por mucho que el televisor se parezca a una

dos mil quinientos millones de seres humanos prefirieron ver los funerales de la prince-

espectador de la sala oscura, ni cómplice como el lector.

vo durante todo el tiempo. Mas todas esas
acciones se reducen, generalmente, a su sen-

PC, y viceversa, continuará habiendo una diferencia fundamental entre el modo en que

sa de Gales en su transmisión directa y no en

El usuario de Internet es un sujeto libre de

ven a quien decide perder un par de horas de

la siguiente semana cuando se le acomoda-

tido pragmático: buscar información, establecer conexión, elaborar un estudio, resolver un

se usan las PC y las televisiones: la distancia
a la que se contemplan (Gates, 1997: 75).

ra, a pesar de que un elevado porciento de televidentes contaba con la posibilidad de al-

las ataduras de la programación ajena.
Dueño de su tiempo y de sus apremios, sabe

su vida ante una pantalla de televisión, por
más que los mercaderes del próximo siglo

que la supercarretera estará a su disposición

ofrezcan la mejor de las técnicas posibles pa-

problema de cualquier índole, solicitar un ser-

macenarlos en sus videograbadoras y aho-

cuando le plazca; que navegar es un acto

vicio, acceder a un archivo, confirmar un

rrarse los incómodos horarios de la señal pa-

ra que nos seduzcan más las operaciones de
telemarl&lt;eting que algún buen programa de

bién para resolver determinados apremios de
su vida doméstica, social o profesional, que

de Internet, en fin, la computadora tiene carácter de herramienta personal, lo cual pare-

ce algo muy distante a los resortes que mue-

asunto, etc. Cualquiera de estas aplicaciones

UNA SIMPLE OBJE CIÓN

ra todos aquellos países distantes del huso

más cercano al lector que al televidente, en
que no gobiernan otras corrientes más que la

puede producir placer, pero el interés funda-

Tal es la naturaleza de uno de los debates en

horario de la Gran Bretaña. En México mu-

pericia y el libre albedrío del timonel. Su con-

mental es práctico, específico, instrumental.

el trayecto de los últimos días de este siglo,
marcados por el desarrollo de nuevas tecno-

chos la vimos alrededor de las 4 de la madrugada. Es imposible, en estos términos, que

ducta es la de un buscador y sus rumbos es-

Biblio~fía

un hecho tecnológico transforme de una vez
conductas humanas y actitudes que rebasan

Gates, Bill (1997), Camino al futuro, Madrid:
McGrawHill.

nes a su vez. conforman una actitud y fijan

logías que determinarán una nueva cultura de
ver televisión. Los hechos tecnológicos son

tán marcados por la necesidad de la información, ante la cual descubre cada día infi-

distancias. Las PC están diseñadas para un

una definitiva realidad, aunque tal

nitas alternativas de acceso que él mismo decide.

Ne~ponte, Nicholas (1996), Ser digital,
México: Océano.

intercambio dialógico con el usuario, lo cual
supone una especie de relación íntima dentro

das las opiniones merezcan el mismo crédito.

Están por ver también, sin restar valor al

Esta situación determina a su vez una re-

Nieves, Mario (1999), La catedral de la ima-

Es necesario esperar y evaluar más integ,almente los procesos que confluyen en el des-

atractivo concepto de interactividad, los pronósticos que auguran una suerte de navegación televisiva.

lación instrumental con el medio, caracteriza-

Se trabaja con la computadora, pero además
se trabaja en la computadora. Estas funcio-

del plano espacial que los semiólogos llaman
distancia personal. A tal circunstancia obedecen el mouse, las ventanas, la configuración
de la pantalla, la resolución del display, los
cuadros de diálogo, etc. El usuario y su computadora desarrollan un diálogo cara a cara a
menos de 50 centímetros de distancia, en el
que sólo caben ambos interlocutores. Aún

servador, más que usuario, fruidor. El disfrute

vez. no to-

el nivel de simples hábitos.

generalmente condiciona la recepción, cual-

arrollo de la televisión, pues ninguna aplicación per se puede arrasar con toda una cul-

quiera que sea su intención: informativa, re-

tura y con todo un complejo tejido de con-

creativa, educativa, gnoseológica, etc. No creo

ductas y relaciones sociales. La posibilidad

que ver televisión constituirá un acto idéntico
a la navegación por Internet Tendñamos que

que alguien vea un noticiero si a la vez. no lo

de almacenar información no asegura necesariamente la previsión de algunos especia-

otros: relación funcional y relación instrumen-

vive formal y emocionalmente por su dinámica, sus imágenes, sus presentadores, la fac-

considerar dos aspectos esenciales, entre
tal. Las relaciones funcionales de las perso-

que las personas se sentarán plácidamente a

gún canal de televisión a través de su com-

tura e intensidad de sus noticias, etc. Pero
además hay algo determinante: como que

observar de un tirón todo lo que no vieron en

nas con ciertos medios determinan la conducta del sujeto ante el instrumento.

putadora, las circunstancias que lo llevan a

con la televisión no se produce un diálogo ac-

una semana. Lo mismo se habña podido sos-

¿A qué vamos al cine? ¿Por qué escu-

ello se corresponden con el tipo de trabajo

tivo, ni se trabaja en ella como sobre un es-

tener en 1956 cuando se introdujo el video

chamos radio? ¿Para qué leemos periódi-

tape, o en los años setenta cuando se expandió a escala doméstica. O habñan tenido

cos? ¿Qué nos compulsa a conectar la tele-

puede ser compartido con otros televidentes.
Un análisis un poco más flexible que el de

que cerrarse todas las salas cinemato@áficas

que preguntarse cómo lo hacemos. B espec-

del mundo porque la gente preferiña almace-

tador de cine, el radioescucha, el lector y el

Ne~ponte nos permite coincidir (Nieves,
1999) en este terreno con Bill Gates, para

nar películas para verlas en la intimidad de
sus recámaras a su libre albedrío; y los noti-

televidente son sujetos de la comunicación
que asumen su destino de distintas maneras.

quien las computadoras personales conti-

Ysabemos cuáles son as características de

nuarán evolucionando, serán más fáciles de

cieros de televisión saldrían a cualquier hora,
despojados de las tensiones de la inmediatez

usar y menos caras. Dentro de unos años mu-

por la "tranquilidad' de saber que la gente

que realiza frente a su equipo, que no exclu-

critorio, se la observa desde cierta distancia

ye, por supuesto, el trabajo de informarse. La

más impersonal, dentro de un ámbito que

proximidad no es sólo ñsica, es también sicológica: lo que lo aproxima a su equipo lo distancia de lo demás.
No seña posible observar la televisión bajo idénticas condiciones. Las funciones de la
televisión son de naturaleza predominantemente pasiva; más que interlocutor se es ob-

128

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPTIFMBRE-PIClfMBRF 1999

gen, Monterrey: Universidad Regiomontana.

No parece del todo afortunada la idea de

listas, quienes se equivocan cuando suponen

cuando el usuario accede a imágenes de al-

televisión. [Maño Nieves) ~

visión? Yen todos esos casos también habña

ese nuevo sujeto de fin de siglo que es el navegante de Internet, cómo actúa, qué apreIRA\'.ECTORlAS

I AÑO 1, NO. 1

1

SFPTIEMBRE-DICIFMBRF !999

129

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

duos en detrimento de los colectivos; el énfasis en lo individual condujo a diversas ideologías individualistas, la principal de las cuales

La tercera vía
José María Infante

separación entre ricos y pobres y la ubicación

rición de esa guerra, sustituida ahora porgue-

de las tareas principales de lo que hemos co-

rras nacionalistas o de base étnico-religiosa.

nocido como Estado benefactor.

Las corrientes conocidas generalmente como

las fuerzas sociales en beneficio común.
El quinto dilema se relaciona con los
asuntos ecológicos, entendidos como la res-

es la justificación neoliberal del individualismo de mercado, pero muchas de ellas per-

ponsabilidad compartida por todos de lograr
un medio donde todos seamos beneficiados

Transición deliberada*
Miguel Ángel Granados Chapa

meadas de diversas manifestaciones de

y donde las consecuencias negativas en sa-

Esthela Gutíérrez Garza (Cooro. general). B
debate nacional. Vol. 1, México en el siglo XXI

egoísmo y retraimiento social. Los valores de

lud y bienestar sean mínimas o, más aun,

(coord. de José Maña Infante, 277 pp.). Vol.11,

lo público, la idea de solidaridad, se ven por
ello fuertemente atacados: no debo pagar im-

desaparezcan.
Además de su valor intrínseco, los dilemas deben concretarse a través de políticas

Femando Castañeda Sabido, 356 pp.). Vol.
111. B futuro económico de la nación (coord.

puestos para beneficiar a otros sino, en el
peor de los casos, sólo para favorecer a los

La declinación moral abarca cada vez

neoliberales aprovecharon el impulso para

más amplios sectores de población: no sólo

proponer la desaparición total del Estado y

hay un aumento de las diversas formas de cri-

del gobierno (confusión no siempre bien in-

minalidad, sino que diferentes modos de co-

que seguramente mantendrá al individuo en

rrupción y cencomitantes sentimientos de

tencionada). El Estado benefactor enfrenta en
la mayoría de los países desarrollados gran-

anomia parecen ganar cada vez más espacios en nuestras sociedades. En lo político, la

Escenarios de la democratízacíón (coord. de

concretas que conduzcan a una renovación

de José Carlos Valenzuela, 367 pp.). Vol. IV,

que son como yo. Debemos propugnar un

de la sociedad civil, a una 'democratización

Nuevos actores sociales (coord. de Juan

nuevo individualismo que debemos definir,

de la democracia' y a nuevos roles y respon-

Manuel Ramírez y Jorge Regalado, 391 pp.).

su autonomía pero también buscará mante-

sabilidades para las estructuras familiares.
No se trata de descartar la vida democrática

Vol. V, La política social (coord. de Enrique
Valencia y Carlos Barba, 351 pp.). MéXico,

des desaños: el aumento de la población pasiva de edad avanzada supone mayores re-

ner los valores de a~ colectivo.
El tercer dilema se relaciona con el deba-

porque ésta tenga deficiencias, sino de desarrollar programas que conduzcan a una mayor

Diana-UNAM-UANL-UdeG, 1997.

cada vez más amplia abstención de los elec-

cursos para su cuidado y la protección sanitaria. Como proporcionalmente la población

democracia; no se trata de hacer desaparecer a las familias porque en ellas se produce

* El Norte, Hoja por Hoja, 11 Julio de 1998, Núm 14

tores es un indicador claro de esta tendencia.

te entre 'derecha" e 'izquierda'. Así como en
los años de mil novecientos sesenta y setenta

La sociedad inglesa de MargaretThatcher

activa es cada vez menor, la fuente de dónde

estaba de moda ser de 'izquierdas" y quienes

el mayor número de casos de violencia, sino

Sesenta y tres autores, convocados por tres

y la población estadounidense de Ronald

obtener esos recuisos sigue provocando gran-

se sentían en la 'derecha" proclamaban ver-

de llevarlas a asumir sus responsabilidades

.AN!HOM' GIODENS. The Third ~y. Polity Press.

Reagan han conocido la distribución de la ri-

@nzantemente ser de 'centro', en este mo-

sociales en el desarrollo de los sistemas de

universidades, sintetizan en cinco volúmenes
los temas que es preciso en el debate nacio-

Cambridge, RU, 1998.156 pp. (hay versión

queza probablemente más desigual de la his-

des conflictos.
Para resolver estos desaños, la nueva so-

mento parecen haberse invertido las cosas.

personalidad ajustados dinámicamente a los

Más allá de las etiquetas y de los caprichos de
las modas, ¿hay algo que permanezca o que

sistemas sociales.
Para todos estos dilemas, Anthony Gi-

deba ser rescatado de ese debate ideológico?
¿Qué significado tienen hoy estas caracteriza-

ddens propone en algunos casos soluciones
y, en otros, sugiere alternativas y posibilida-

rios miradores lo que, en permanente evoca"los grandes problemas nacionales'. Por sólo
citar un ejemplo paradigmático, pronto se

nal sobre el presente y el futuro de México.
No es la primera vez que un grupo de es-

española de Pedro Cifuentes, La tercera vía.

toria; en el mundo, el número de pobres se ha

Madrid: Taurus)

duplicado desde 1974. En México, cuatro mi-.

cial democracia debe enfrentar cinco dilemas.
El primero de ellos se refiere a lo que común-

!Iones y medio de familias, casi el 27 por

mente se denomina globa/ización. Éste es un

ciento de la población, vive en pobreza extre-

término con múltiples significados y, por ello,

ma y la cifra de pobres es casi similar, de manera que en nuestro país cincuenta y dos mi-

usado a menudo con cualquier pretexto en las

ciones para propios y extraños y cómo reper-

des. Texto de ideología política que no de teo-

conversaciones y los discuisos políticos del

cuten en el comportamiento político?

ría sociológica profunda, es una muestra del

llones de peisonas están marginadas de los

En cuarto lugar, deben redefinirse las res-

debate de las formas programáticas de mu-

beneficios del supuesto desarrollo económi-

presente; pero sin duda refleja especialmente
dos tipos de procesos cambiantes en este

ponsabilidades del gobierno, elemento nece-

chos partidos políticos en el gobierno de Eu-

cumplirán veinte años de la publicación de
México hoy, coordinado por el doctor Pablo

su uso presente parece serTony Blair, el actual

co. El punto preocupante es que las cifras
muestran que el deterioro aumenta: el ingre-

mundo: los flujos internacionales de dinero Y
el creciente intercambio de todo tipo de infor-

sario e imprescindible de todo sistema social.
El gobierno debe ejecutar muchas tareas para

ropa, cuya implementación está siendo conjugada con una discusión de las ideas corres-

González Casanova, que revisó el país que
éramos entonces, tan diferente del que se

primer ministro inglés, quien en su campaña

so medio por habitante en esta década de los

aproxima al final del milenio.

años noventa es un 7.6 por ciento inferior a

las cuales los mercados no sólo son incapaces, sino a menudo un obstáculo. Los políticos

pondientes. De imprescindible lectura para

electoral expresó la necesidad de buscar un

mación y, consecuentemente, de ideas, modos de vida, tecnologi'as, valores espirituales Y

los interesados en la política y en los proble-

nuevo ideal de consenso entre lo que genéri-

la década de los ochenta y la distribución

materiales y seres humanos. Los flujos migra-

camente se conoce como 'centroizquierda".

tiende a ser más desigual.
El Estado benefactor, probable invención

torios y los inmigrados son ya un problema po-

no han sabido mostrar en muchas ocasiones
de manera adecuada cuál es su papel y por

mas actuales de la sociedad, especialmente
~n este momento de la vida en el país, don-

El intento que ha cuajado en B debate
nacional, sin embargo, excede con mucho y
para bien del conocimiento de nuestra sociedad todo esfuerzo que antes se hubiera emprendido para abarcar las realidades mexica-

"Tercera vía" es una expresión que aparece
a principios de siglo y que cobrará auge después de la primera guerra mundial; reaparecerá, de diversas maneras y con diferentes
significados en muchos escenarios políticos.
Sin embargo, el principal responsable de

Su objetivo era dar una respuesta política positiva a los tres principales problemas de las
democracias occidentales: la permanente declinación de las normas morales, la creciente

130

de los políticos de derecha para oponerse al
comunismo en el fragor de la llamada guerra
fría, ha entrado en crisis junto con la desapa-

lítico de primer orden en varios países.
Desde el final del medioevo, esto que au-

ende su necesidad, pero ello no los hace au-

de el debate político no parece pasar preci-

tomáticamente desechables. La actividad po-

samente por las ideas.

todenominamos occidente ha conocido un
progresivo desarrollo del énfasis en los indivi-

lítica debe redefinirse en función de lograr una
nueva forma de organización y movilización de

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEMBRE·PIClfMBBE !999

IRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 SEPDEM6BE-DfCIEM6BE 1999

,a,;

tudiosos es convocado a analizar desde vación de Andrés Molina Enríquez, se denomina

nas. Se trata de 58 estudios, elaborados por
63 autores, agrupados en cinco volúmenes,

131

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

titulados México en el siglo XXJ, Escenarios de

dad de un desarrollo endógeno, pero al mis-

realidad mexicana. Autores que se han dedi-

ámbitos de la vida planetaria- es el de la lla-

tal para que ambas industrias se encuentren

la democratización, El futuro económico de la

mo tiempo ofrece pautas para una adecuada

nación, Nuevos actores sociales y La política

inserción en la mundialidad, menos costosa

cado al estudio de sectores como el empresarial y el sindicalismo vuelven sobre sus te-

mada globalización, dentro de la cual ocupa
un espacio definitorio el desarrollo de una te-

hoy totalmente entreveradas. La hegemonía
de Estados Unidos se manifiesta en su con-

mas con aportaciones derivadas no sólo de
su información permanente sino de la afina-

levisión que deja atrás los reductos de las últimas fronteras. La investigadora Rorence

trol de la tecnología y del capital en los me-

ción de sus instrumentos. Y se examina, acaso por primera vez con rigor conceptual, el pa-

Toussaint nos acerca a las raíces y peculiaridades de un fenómeno digno de estudio. La

exterior es un hecho que parece consolidarse,

social.

de lo que ha sido hasta ahora. Una condición

Los trabajos fueron organizados por la

para que así sea, sostiene el libro (y lo ense-

Universidad Autónoma de Nuevo León, la Na-

ña en sí mismo) es el fomento de una educa-

cional de México y la de Guadalajara, bajo la

ción superior que dote a la sociedad 'de ma-

coordinación de Esthela Gutiérrez Garza, de la

}Ores armas para la competencia'.
El segundo volumen se refiere a los as-

pel de nuevos actores sociales, como los
deudores insolventes de la banca, esos "hijos

afianzamiento de la hegemonía estadouni-

Buena parte de los autores pertenece a esas
instituciones, pero también los hay que inves-

pectos propiamente políticos de la transición, los que conciernen a las instituciones

no deseados de la política neoliberal del gobierno mexicano•.

dense, como se podrá advertir en el desarrollo de su más reciente obra. Esta tendencia,

tigan en otras, señaladamente la Universidad
Autónoma Metropolitana.

del poder. Se perciben tres niveles de aproxi-

El último volumen, dedicado a la política
social, explora las condiciones y los progra-

en lugar de contribuir a que las producciones

El vasto espectro de que se ocupan los
estudios, la diferente perspectiva en que ca-

mación a los temas correspondientes: uno
de orden general -cercaron a lo puramente
teórico--, otro en que se comprenden temas

mas, gubernamentales y alternativos, referidos al ingreso, el empleo, el salario, la salud

televisivas nacionales se internacionalicen,
pone en riesgo la supervivencia de las propias empresas mexicanas. Si éstas pierden
solidez en dicho ámbito, sus contenidos origi-

el proteccionismo de las compañías estadounidenses es muy notorio, ya que éstas se nutren de los productos locales y, salvo las empresas destinadas a la población de habla
hispana, no aceptan en su programación ni
series ni telenovelas que hayan sido producidas al sur del Río Bravo.
Como indica la autora, los medios de comunicación han tenido un papel esencial en
el proceso de globalización, sin cuyas posibilidades tecnológicas la circulación del capital

da quien se situó, el diverso rango teórico de
cada una de las indagaciones, y aun el mo-

de alcance nacional y uno tercero en que se
examinaron asuntos regionales. Los distintos

y la seguridad social, la educación, la alimentación. Concluye proponiendo un esfuerzo

mento de su redacción,todo hace que el conjunto sea forzosamente desigual. Pero ello no

momentos en que se realizaron los estudios
sobre el bipartidismo en Nuevo León (des-

sostenido de lucha contra la pobreza.
Hay que saludar el hecho de que este li-

Meca de la industria cultural masiva: Estados

no podría darse ni tan rápida ni tan globalmente. Asimismo, los cambios políticos e

va en demérito de la obra en su conjunto,

pués del 6 de julio de 1997) y sobre la nue-

pues prevalece la riqueza de la diversidad en

va estructura de gobierno en el Distrito

bro salga a la luz bajo el sello de una importante editorial comercial, lo que asegura la

Unidos.
La investigación de Rorence Toussaint de-

ideológicos necesarios y paralelos a los económicos se sustentan en gran medida en un

el análisis. Sin ser estudios militantes, cada
uno de ellos y el criterio que los unifica tienen

circulación que la obra merece. Se evita de
ese modo el destino trágico que a menudo

muestra que la cultura, en tanto industria
-sea la mexicana o la norteamericana- se ha

sistema industrial de propaganda, de entrete-

ejercicio comparativo sea cabalmente prove-

un propósito que va más allá del seco y asép-

choso, sin que ello reste valor a cada texto en

tico examen de las situaciones y proc~s

particular.
El examen de la economía, emprendido

padece la publicación de investigaciones
académicas que quedan a disposición de po-

regido desde sus inicios por las pautas que
han marcado los acontecimientos históricos

cos, merced a deficiencias que parecen inhe-

en la economía y la política. También que la
vecindad ha constituido elemento fundamen-

abordados. ·Buscamos con esta obra -dice
sin ambages la coordinadora general- contribuir a una transición consciente de nuestra
nación'.
Inevitablemente, porque nunca como aho-

Federal (antes de esa fecha) impiden que un

en el tercer volumen de esta obra, propone

rentes a la distribución institucional de no po-

desplazar el imperio teórico que ha hecho posible el neoliberalismo y reemplazarlo por otro

cas universidades.~

ni al poskeynesianismo ni a las aportaciones

do, el primer volumen se inicia con un examen

que hizo la Cepa! en los años cincuenta. El

de la economía mundial, tanto en su aspecto

análisis de los aspectos específicos del futu-

propiamente global como en algunas de sus
manifestaciones más significativas, tales como la competitividad japonesa y algunos caeconomicista seña insuficiente, esa parte se
completa con un análisis político de la relación entre Estados Unidos y nuestro país. La
segunda parte del libro muestra la imposibili-

nales también estarán en riesgo de sucumbir
bajo unas pautas culturales elaboradas en la

nimiento, de transmisión de valores y hasta
de socialización que es propio del siglo XX y
sin cuya concurrencia seña imposible la globalización.
La realidad es que la llamada globalidad,
tanto en la industria cultural como en el resto
de la economía, se traduce con el tiempo en
transferencia de bienes y riquezas nacionales

de carácter ecléctico que no desoiga a Marx

ra México está en comunicación con el mun-

sos de integración. Puesto que un examen

132

globalización es un proceso que contribuye al

Facultad de Filosoña y Letras de la UANL

dios. Ysi bien la expansión mexicana hacia el

hacia las grandes corporaciones globales. Las

las fronteras rotas
Mano Nieves

cifras aportadas por la investigadora confirman el peligro de que los oligopolios nortea-

ro económico de México considera en la ma-

Rorence Toussaint Televisión sin fronteras.

mericanos puedan tomar por asalto la indus-

}Or parte de los casos no sólo los factores

Siglo XXI. México, 1998. 183 pp.

prevalecientes sino que incluye propuestas
para combatir los males presentes de la es-

tria cultural mexicana. Ajuicio de la autora, la
televisión mexicana y la industria cultural se

El siglo XX concluye marcado por un grupo

están transnacionalizando en dos sentidos.

tructura y el proceso productivos.
Probablemente en el cuarto volumen se

de acontecimientos que parecen perfilar de
manera singular los inicios de un nuevo mile-

Hacia adentro, cuando permiten que compañías foráneas se liguen con las nacionales y

hallan las innovaciones más significativas de
B debate nacional en la exploración de la

nio. Uno de ellos -acaso el de ma}Or impacto

ocupen un segmento del mercado; y hacia

por su alcance y repercusiones en todos los

afuera, en la medida en que estas empresas

TRAVECTORlAS

I AÑO 1, NO. 1 j $EPDEM68f ·PICIEMB8f tm

lRAYECTORIAS

I AÑO 1, NO, 1 1 SFPDfMBBE· DJCJEMBBE 1999

133

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

tria!, el concepto de tiempo y espacio, el pen-

-de manera especial Televisa- también ex-

¿Un mundo sin capital?

del planeta, antes de que se acelerara en Europa alrededor de 1490:

y su historia como eje del sistema mundial, indu~ndo un análisis de las disyuntivas presentes de la mundialización con las variables úpi-

tienden sus tentáculos hacia otros países pa-

samiento de Marx y Braudel, y los sistemas-

Cristóbal López Carrera

ra intentar asegurarse un lugar entre los grandes. La industria cultural mexicana tiende a

mundo actuales.
Con la globalización impulsada por las

Samir Amín. Los desafíos ife lá mundía1iza-

Sólo muy tarde inteNiene Europa en el

fusionarse con la norteamericana én la medida en que pretende entrar a fonnar parte de

nuevas tecnologías parece un tanto absurdo

cí6n, UNAM-Siglo XXI. México, 1997. Trad.

desarrollo general del sistema premo-

cas y crítica de cualquier marxista estándar: los
ciclos largos del sistema capitalista, la rivalidad

no redimensionar el pasado, en función del

Marcos Cueva Perus.

derno, después del año 1000. Hasta en-

y hegemonía de las potencias, la financiariza-

la tendencia global.

futuro que amenaza con tragamos cuando

tonces, sigue siendo una periferia atra-

ción y el dilema acerca de la globalización des-

Texto de una colección dirigida por Pablo

sada y bárbara.

Gonzaléz casanova, que se propone publicar,
desde una perpectiva interdisciplinaria, las

En vísperas de la era cristiana, la pobla-

entrenada o controlada.
Contexto y análisis que pudo abreviar to-

ción de Europa, incluida Italia, es de al-

da vez que la genésis e historia del capitalis-

obras significativas de los investigadores y
pensadores contemporáneos de Asia, África,

rededor de 20 millones (el 8% de la población mundial, menos del 30% de la

mo han sido objeto de largas discusiones y
pueden abordarse en cualquier otra obra de

América Latina, Europa y Norteamérica.
El libro consta en una serie de once artí-

de China y la mitad de la de Oriente

información general. Igual el debate sobre sus

Medio), y la mitad se encuentra en Italia

perspectivas presentes.

culos referidos al tema de la mundialización;

y la Ga/ias. El despegue de Europa será

abordados desde una perspectiva histórica

muy lento, puesto que en el año 1000

Afortunadamente, lo salvan de sus generalizaciones y perspectiva ideológica, una buena

Europa, Italia incluida, no tiene más de

cantidad de estudios de caso y análisis regio-

mente instalado en la mentalidad de antaño,

de largo plazo, pero centrados en las tendencias presentes de este proceso. Especial-

30 millones de habitantes. Este despe-

mantenga su distancia.
Aquellos no preparados para ver más allá

mente, desde la dicotomía Europa-Oriente:
Meditarráneo oriental, URSS, China, e India.

gue se lleva a cabo entre el año 1000 y

nales que cita en la bibliograña; materiales
que diñcilmente llegaremos a ver traducidos y

el 1350. (pp. 46-47).

sintetizados al español en otros textos.

de los "hechos tangibles• con los que nos

De entrada, el autor se detiene en la génesis del capitalismo europeo para marcar un

El autor es muy claro y preciso en este

cuando Samir recuerda la vieja discusión sobre el marco temporal del protocapitalisrno y

pestañeamos.
¿Por qué impensar las ciencias sociales?

Las conclusiones de esta obra son muy
claras. El desarrollo de la industria cultural

Porque de lo contrario seguiremos las cosas, sin

en México y Estados Unidos tiene un mismo
propósito: convertir en negocio el entreteni-

ll~r a ningún lado, sin poder comprender las
nuevas formas que promuEMltl radicales diferen-

miento y la infonnación para las masas.
Maximizar las ganancias todo lo posible y reducir las opciones a lo que el público consume, aun cuando desaparezca todo vesti-

Pocas veces se toma un libro con ganas

gio de autenticidad y diversidad. El resulta-

de leerlo de pasta a pasta cuando en el títu-

do es una industria concentrada, oligopólica

lo se encuentra el ténnino "ciencias sociales".

y de alcance internacional en un contexto de

Yes que, por lo general, esos libros se caracterizan por carecer de una fluidez lógica para

globalización. Pero queda advertido además
el peligro a que se enfrenta México, incapaz
de subvertir la relación de fuerza y poder a
favor de los grandes consorcios mediáticos

los no especialistas.
El caso de Impensa, /as Ciencias Sociales, de
lmmanuel Wallerstein, es una excepción. El lenguaje es casi insultantemente sencillo. Los temas

cias y que anidan en el mundo actual.
"Es normal que los eruditos y los científicos repiensen los asuntos·, señala la introducción del libro. Este no es un libro para eruditos o para científicos. Quien esté cómoda-

han alimentado en los últimos cien años, no
son candidatos para pasear junto con Waller-

deslinde que da paso a su análisis de otras

Lo verdaderamente interesante viene
punto: China y la India tuvieron por miles de
años un desarrollo civilizatorio superior en

norteamericanos que están imponiendo a
todo el mundo un modo unilateral de ver las

que se abarcan, se pensarian a primera vista de

stein por los patios traseros de la Historia

sociedades periféricas. Inevitablemente, reali-

cosas, en detrimento de las culturas nacio-

un niwl eleJado (o enredado, a~). mas aquí
se dibujan con sencillos trazos.
Sin negar que puede resultar un libro den-

za una crítica de la visión eurocéntrica de la
mundialización, considerando que este pro-

producción agricola, ciencia-tecnología, artí-

nales.1&amp;.t

Mundial.
A aquellos que teman cuestionar las cosas de antemano, les sugiero no abrir este li-

culos varios, y desarrollo urbano-demográfico.

oriental (ámbito musulmán).A partir de allí, realizará un análisis estructural de veinte siglos

ceso ya era una realidad en algunas regiones

Ambos poderes centrales se estancan o invo-

acerca de las sociedades del mundo antiguo,

so para algunas mentes necias, Wallerstein
logra en esta obra desmitificar los sucesos

Pensando lo impensable
EvaSander

del pasado siglo que marcaron la fonna de
pensar del ser humano del siglo XX, de una

resto del mundo.
Su metodología de análisis la podemos
situar desde una perspectiva marxista que

tan neciamente cambiar el mundo.
Si bien el autor invita a destruir lo viejo,

Socia/es. Siglo XXI. México, 1998.
Wallerstein, en Impensa, las Ciencias

conceptos y las ideologías que llevamos enraizadas en la mente desde que nacimos?

ciales históricas•.
Wallerstein ofrece una caja de herramien-

Socia/es, sacude y desempolva sucesos históricos que por falta de reinterpretación se

Wallerstein dice que para quitar los obstáculos en nuestro camino hacia el progreso inte-

tas para empezar un análisis de la realidad

han oxidado, resultando peligrosos para la

lectual. De ser así, Wallerstein sólo nos ayuda

salud mental de quien se enfrenta a un am-

un tanto. En su libro el autor abarca los temas

biente intelectual con corazón de árbol muer-

relacionados con la Revolución Francesa, el

los problemas que acosan al Mundo.
Espere encontrar la iniciativa, tal vez, de

to, en cualquier país del mundo.

concepto de desarrollo y la revolución indus-

cambiarlo.1&amp;.t

134

industrial florece y consolida la conquista del

un inconfonne de esos que día con día inten-

manera abrupta y eficaz.
¿Por qué cuestionar y redimensionar los

rmmanuel Walferstein. Impensa, las Ciencias

lucionan a partir del siglo XVIII, cuando el capitalismo europeo vinculado a la civilización

bro, ni se atrevan a leer la primera página. De
lo contrario, pudieran confundir al autor con

también invita a •reconstruir las ciencias so-

privilegia el seguimiento del intercambio de
mercancías: productos, rutas y poblaciones

del que lo lee.
No espere encontrar aquí la respuesta a

JRAYECJOBIAS

I AÑO 1, NO. 1 1 $FPilfM6BE-PICIEM6BE 1~

lRAYECIQRIAS

sitúa su análisis en el sistema mediterráneo

las cuales enmarca dentro de un modo de
producción tributario con fonnas centrales y
periférica; modo de producción caracterizado
por la recaudación de los excedentes productivos, CU}U ejemplo más notable fue China.
Posterionnente, del capítulo seis al diez,
Amin analiza caso por caso, los cambios recientes y las tendencias en cinco grandes

involucradas.
En consecuencia, busca las tan anheladas
1~ generales, basándose en variables ma-

bloques socioeconómicos regionales: la Comunidad Económica Europea, la China pos-

croeconómicas (que, por cierto, nunca especi-

fe económica en África. Para esto debate in-

maoísta, Rusia, el mundo árabe, y la catástro-

fica de dónde salen); así, se extenderá sobre

terpretaciones anteriores, analiza políticas

las condiciones del nacimiento del capitalismo

económicas y flujos productivos. Aunque cae

I AÑO 1, NO. 1 1 SFPUEMBRE-PIClfMBBE 1999

135

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

las urbes en la maraña global

tomamos en cuenta que dedica cantidad semejante de páginas al análisis europeo que

Roberto Rebol/oso

mejorar los servicios administrativos.
Con estos elementos arranca el texto en

al análisis del resto de las regiones en con-

Jordi Borja y Manuel Castefls. Locary Global.

cuestión. La temática gira en torno a las ciudades. El contenido se ofrece en nueve capí-

junto.
Finalmente las alternativas del autor ante

La gestión de las ciudades en la era de la
información. Taurus. Madrid, 1998.

les. Las desarrollará ampliamente en los ca-

en el eurocentrismo que critica de principio, si

-como ejemplo baste mencionar el caso de

pueden señalar las siguientes: 1) las redes

las megaciudades. Aesto le llaman la urbanización del tercer milenio: ciudades como

sistema de relaciones superior; 2) las redes

tulos de los cuales sólo destacaré los más

Shangai, Tokio, Sao Paulo, New York, México
D.F., de acuerdo con la clasificación de las

permiten el acceso a @'andes volúmenes de información; 3) las redes se consolidan como un

novedosos.
El primer capítulo está orientado a expli-

Naciones Unidas de 1992. Los investigadores
señalan que las megaciudades articulan la

mecanismo de desarrollo de la política exterior,
de promoción y de imagen de la ciudad.

El embate de la era de la información ge-

car la globalización, la informacionalización y

pítulos once y doce; inclu~n. eso sí, la incor-

nera nuevos planteamientos sobre la ciudad,

gestión de las ciudades. Allí los autores des-

economía global, conectan las redes inforrnacionales y concentran el poder mundial. Pero

más adecuado para la inserción en un siste-

poración de la variable de moda: la multicul-

según los señalamientos que hacen Borja y

turalidad o culturalismo. Sin embargo, pode-

Castells en este nuevo libro. Globalización es

arrollan especialmente los procesos de transformación estructural que refieren a la socie-

también son receptoras de inmensos sectores de la población que luchan por sobrevivir.

mos resumirlas de la siguiente manera: la ne-

el concepto clave en y a partir del cual los au-

Hay un capítulo dedicado a la ciudad mul-

cesidad de reorganizar las periferias regiona-

tores explican las relaciones que se presen-

dad de la información y a la economía global.
Castells propone que hemos entrado a un

de red.
El libro de Borja y Castells es un texto que

ticultural. En este se aborda el asunto de las

plantea las nuevas rutas de análisis e inter-

les sobre bases cada vez menos desiguales y

tan dentro de la organización de las ciudades;
ya no sólo es el problema del territorio, sino la

migraciones y la urbanización, así como la diversidad étnica. En el caso de las minorías ét-

pretación de las asuntos urbanos desde una

más democráticas, lo que implica el sacrfficio

nuevo tipo de sociedad que podría denominarse como "la sociedad de flujos•. Una so-

de la propiedad privada y la regulación o redefinición del mercado mundial y el sistema

nueva configuración a partir de la revolución

ciedad en la que la base material de todos

tecnológica informacional y las telecomunica-

los procesos se forma de flujos, en la que el

nicas los expertos señalan que la concentración espacial conduce a crear verdaderos agu-

mundo. Es decir, nada más y nada menos
que el fin del capitalismo realmente existen-

ciones.
La relación entre lo local y lo global se

poder y la riqueza están organizados en redes
globales por donde circulan flujos de infor-

jeros negros de la estructura social urbana en
los que se refuerzan mutuamente la pobreza,

te. Profecía que no dejará de enarbolar a lo

maneja como parte medular del libro. Es un

largo y ancho del texto:

hecho que la globalización se impone sobre
las economías locales, pero al mismo tiempo

mación. Dichos flujos son asimétricos y expresan relaciones de poder. Entre los flujos

la mundialización son simples, muy genera-

el deterioro de la vivienda y los servicios urba-

permiten a sus miembros la inserción en un

;rp;P
,. ·•" .

Las redes de ciudades son el instrumento
ma que en la globalización funciona en forma

perspectiva global. El tratamiento de temas
que se manejan es muy rico y muy vasto.
Cada capítulo tiene un desarrollo amplio, profundo y novedoso, sin mucha jerga técnica
que lo hace altamente comprensible y lo pone al alcance de lectores interesados en el

de la Universidad de Nuevo León, sino de este estado fronterizo, pues ha sido una de las
revistas que más han influido en la cultura
nuevoleonesa en este siglo. Por ello, la reciente edición facsimilar del segundo tomo
de Armas y Letras (primera época, 1951-

nos, los bajos niveles de ocupación, la falta de
oportunidades profesionales y la criminalidad.

status quo de la nueva dinámica de las ciu-

1957) es importante, pues pone a disposi-

dades. Aunado a lo anterior ofrece en cada

Sin embargo los autores piensan que la plu-

capítulo una serie de anexos que contrib~n

ción de investigadores, historiadores y sociólogos una fuente riquísima para documentar
y evaluar buena parte de la historia de la

Se trata de una visión de "transición al

este fenómeno depende de la operación local

más importantes se encuentran: el flujo financiero, los flujos de tecnología, los flujos de

socialismo mundiaf' bastante diferente

en realidades municipales que todavía cuen-

crea;;ión de imagen, los flujos de información.

de la perspectiva tradicional de las su-

De acuerdo con este nuevo concepto la

rietnicidad y la multiculturalidad son fuentes
de riqueza económica y cultural para las so-

a ampliar la información con ejemplos que
apoyan la tesis de cada capítulo a fin de que

cesivas internacionales. Remito al lector

tan con modelos burocráticos con altos niveles de obsolescencia, cuando lo que urge es

gestión de las ciudades desde la perspectiva

ciedades urbanas y, añaden -contra aquellos

el lector pueda entender los nuevos derrote-

UANL, y un largo periodo de la historia de la
cultura en Nuevo León (El primer tomo, tam-

a estas propuestas. La historia no está

una ma}{)r democracia participativa a fin de

de la economía global debe estructurar e in-

que están alarmados por la pérdida de ho-

ros de la mundialización. ~

bién facsimilar, abarca de 1944 a 1950, y se

moldeada de manera unilateral por la

tegrar a las sociedades locales. Con esta vi-

ley de la acumulación. Su camino está

sión las ciudades no tendrían la fuerza nece-

mogeneidad- que aprender a convivir en esta
situación, saber gestionar el intercambio cul-

moldeado por el conflicto entre esta ley

saria para navegar en los circuitos globales.

tural a partir de la diferencia étnica y remediar

y la ló¡yca de su negación (159).

En esta línea de pensamiento los autores dicen "Lo local y lo global son complementa-

las desigualdades surgidas de la discriminapolítica local en las condiciones surgidas de la

estudiantes de carreras como estudios inter-

rios, no antagónicos' .
Otro capítulo que llama la atención es el

nacionales, política y economía, que no sepan la historia general del capitalismo y sus

dedicado al impacto de la globalización sobre
la estructura espacial y social de las ciuda-

Finalmente, con el título 'Las ciudades en

perspectivas presentes. En menor medida, es

des. Los autores discuten sobre tres temas a
lo largo del capítulo. El primero, la articulación

En fin, es un libro indispensable para los

un buen acercamiento esquemático a la hismundo antiguo, especialmente los imperios

de lo local y lo global en los nuevos procesos
productivos; segundo, la emergencia de nue-

orientales: China e India. ~

vos patrones de asentamiento espaciales

toria y desarrollo de las civilizaciones del

136

TRAYECTORIAS

I AÑO 1, NQ,

1 1 SfPDEMBRf-QICIEMBBf 1999

publicó en 1993).
Nacida como un boletín informativo uni-

Un buen renacimiento
José Carlos Méndez

pliaron a ocho, Armas y Letras fue al mismo

ción, son dimensiones esenciales de la nueva
nueva interdependencia global.
la escena mundial' los autores desarrollan una
idea fundamental sobre la redes de ciudades
que se erigen como un instrumento y un mecanismo de promoción de los centros urbanos
con su inserción en unos espacios de relación
más amplios y densos. Entre las ventajas se
TRAYECTORLAS

versitario, de publicación mensual con cuatro
páginas tamaño tabloide, que luego se am-

Armas y letras. Boletín Mensual de la Universidad de Nuevo León. Primera época

tiempo una revista de alta cultura.
Organizada por secciones, Armas y Letras

1951-1957. Tomo 11. Universidad Autónoma
de Nuevo León, Monterrey. 1999. 690 pp.

clásica y mexicana, historia, artes plásticas y

Edición facsimilar.

publicaba enSa}{)s y artículos sobre literatura
filosoña; incluía una antología de poemas
(sonetos en su ma}{)ría), notas informativas

Fundada en enero de 1944 por Raúl Rangel

sobre actividades académicas y culturales

Frías, su primer director, Armas y Letras es
una de las publicaciones legendarias no sólo

universitarias, una sección sobre las adquisi-

I AÑO 1, NO. 1 j $fPilfM68f-PJClfM6Bf 1999

ciones de la biblioteca universitaria (entonces

137

�BREVIARIO

CONTEXTOS

DEMOCRACIA YTRANSICIÓN:
MÁS AUÁ DE LOS JUEGOS DEL PODER

úásAguilar
La manera como se ha entendido en México la transición
democrática ha ocultado otras realidades que son fundamentales para la consolidación y la gobernabilidad de la
democracia mexicana naciente. Particularmente, han sido
olvidados en el debate intelectual y en la acción política los
fundamentos hberales y republicanos de la democracia y
no se ha destacado suficientemente la cuestión crítica del
crecimiento económico. Se ha puesto correctamente demasiado énfasis en la legalidad y transparencia del proceso electoral, pero la idea de la democracia como orden político y principio de gobierno ha recibido escasa atención.
Los severos problemas de gobernabilidad que enfrente la
democracia mexicana se deben al olvido o a una concepción errónea de varias instituciones clave. Más allá de la
simple alternancia, son asuntos críticos para hacer que la
democracia funcione; la eficiencia e imparcialidad del
Poder Judicial, la deliberación responsable de un
en formación) y, anualmente, amplias rese-

bién sabía que en Nue,¡o León había muchas

tano Alfonso Reyes, cercanísimo siempre a la

ñas de los Cursos de Verano, que tanta tras-

carencias culturales, que los años de lucha

Universidad.

cendencia tuvieron en el desarrollo de la

armada de la RMlución Mexicana habían

UANL y en la cultura nuevoleonesa. Para valo-

acentuado.

que se publicaban en México en aquellos

rar correctamente Annas y Letras hay que re-

Al mismo tiempo, las repercusiones de la
Segunda Guerra Mundial también habían al-

años, Annas y Letras no desmerecía. Yno des-

cordar las circunstancias históricas en que
nació, y sus propósitos.
Fundada en 1993, la Universidad de Nuevo León fue cerrada al año siguiente por los
acontecimientos políticos que en el campo
de la educación vivió el país en esa época, y
reabierta en 1943. Por eso, en la presenta-

canzado a Nue,¡o León, así como la secuela
de pesimismo que acompañó a la posguerra,
regando por toda Europa y por América una
nube de desencanto existencial y de escepticismo.
Eran pues, como señaló Abraham Nuncio

merecía por su política editorial y por la calidad
de las plumas locales y nacionales que publicaban en sus páginas. 'Por sus páginas, como
advertirá el lector, desfilaron las mejores plumas de NuM León y del país de ese momento, incluyendo a la pléyade de refugiados españoles que por esos años llegaron a enrique-

en el Prólogo al primer tomo de la edición fac-

cer generosamente la vida cultural mexicana',

escribió que Annas y Letras, "Por imperiosa

similar, tiempos de redefinición de muchas

dice el Rector de la UANI., Re,es S. Tamez

cosas, y "si en México hubo espacios donde

carácter casi exclusivamente informativo, pa-

el nuM humanismo cobró nítida expresión,

ra transmitir la noticia del nacimiento de la
Universidad de Nue,¡o León•. Rangel Frías sa-

uno de ellos fue sin duda la revista Armas y
Letras·.

bía que había que cuidarla, alimentarla e irla

Annas y Letras optó por el humanismo

formando para que pudiera crecer. Pero tam-

clásico, por la ruta que señalara el regiomon-

138

Guerra en la presentación del segundo tomo.

Annas y Letras sigue viva, tras varias etapas y algunas vicisitudes; la más grave, el lar-

go periodo en que no se publicó: de 1979 a
1997, año en que resurgió bajo la dirección

I AÑO 1, NO, l I SEPDEMBRE-PJCIEMBRE !999

RETROSPECCIÓN Y PERSPECTIVA

PENSAR A FONDO.

El autor recapitula en tomo a la actuación de la econonúa

LA TEORÍA DEL PROGRESO Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO
Marcos Roitman Rosenmann

mexicana desde 1976 a la fecha e incursiona en los posi-

&amp;te ensayo tiene como objetivo presentar las contradicciones que existen entre la idea de progreso, nacida como

fecha México entra en un periodo de inestabilidad cam-

parte del ideario del liberalismo y el positivismo, y el pensamiento social de izquierda, cuyo referente no es precisam ente la idea de progreso sino la transformación social, ligada más a la teoría darwinista de evolución. En este sentido se analizan las distancias que separan al pensamiento

bles escenarios rnacroeconómicos en el umbral del siglo
XXI. Torna como referencia 1976 porque a partir de esa
biaría que perdura hasta nuestros días. En esta recapitulación se incursiona brevemente en las causas que originaron esta inestabilidad, así como en un balance de los costos y beneficios que se reflejan en el aparato productivo
nacional y en los indicadores de bienestar de la población,
tras estos años de crisis. No obstante las fuertes críticas al

progresista del pensamiento social y político de la izquier-

desempeño económico reciente, el balance final no es des-

da. Para este fin se toman como referentes autores que no
creyeron o criticaron la idea de progreso: Darwin, Marx,

favorable y las medidas de cambio estruc5ural instrumen-

Freud y Einstein.

de la poeta Carmen Alardín. ,S.,

TRA)'.EC)'ORIAS

ECONOMIA MEXICANA
Marco Antonio Pérez Valtier

En el panorama de las revistas culturales

ción de su primer número Raúl Rangel Frías
necesidad, en esta primera salida tendrá un

Congreso independiente y el resurgimiento de los lazos de
cooperación y confianza social (capital social).

Il!AYECI!)..RIAS

.AÑO.J._N.0...1....¡ .Sfl'IlEM.BBE:OlC!lLI999

tadas desde hace algunos años son correctas, aunque con
algunos problemas de dosificación y de efectos de segunda ronda. Finalmente, se comentan las tareas pendientes

139

�BREVIARIOS
El amtenidn, en síntesis

para terminar de reencarrilar la economía en la ruta del
crecimiento económíco estable y sostenido.

DIALECTICA DE LAS DF.SIGUALDADF.S.
DINÁMICA DEL DESEQUILIBRIO TERRITORIAL EN Mfilaoo,

1970-1996

Gustavo Garza
El objetivo de este artículo es analizar, en primer lugar, la
dinámica de las desigualdades regionales del PIB total en
México entre 1970 y 1996, intentando determinar si en los
últimos diez años, caracterizados por la apertura comercial
de México al comercio internacional, existen modificaciones en la organización territorial de las actividades económícas. En segundo lugar se estudia el crecimiento regional
de la población urbana entre 1970 y 1995, así como su distribución por ciudades según su tamaño. Se concluye que
al Iaissez-faire urbano implantado por el gobierno federal y
los estados de la república, combinado con la globalización
de la economía, acentuará la concentración de la población
y las firmas privadas en dos o tres regiones policéntricas,
bajo la megalópolis de la Ciudad de México.

PATRIA O PLANETA:
EL DESAFÍO DE LOS NACIONALISMOS
Michael Lowy

En este texto se ofrecen respuestas argumentales a las causas que sirven de base a un resurgimiento del nacionalismo
como una especie de reacción a la creciente internacionalización de la economía, una suerte de movimíento compensatorio que trata de equilibrar el declive de la independencia económíca reforzando -a veces hasta proporciones
monstruosas- los momentos éticos, políticos y culturales de
la identidad nacional. Esta nueva marea nacionalista es particularmente visible en la Europa del este y la antigua
Unión Soviética. Las razones de esta explosión se explican
en el artículo mediante un grupo de argumentos entre los
que se indican la rebelión contra décadas de discriminación nacional, el colapso de las ideas, valores e imágenes so-

140

BREVIARIOS
El contenidn, en síntesis

cialistas, así como el deseo de las naciones, regiones o repúblicas relativamente avanzadas, de liberarse de las áreas
más pobres, a fin de guardar para sí sus recursos. El análisis se extiende hacia otras formas y expresiones de ideologías nacionalistas en numerosos países del orbe, para concluir que el rol del nacionalismo no puede ser considerado
en el mundo de hoy como un factor secundario. Ante este
complejo fenómeno de fin de siglo, los problemas más urgentes tienen un carácter internacional y la búsqueda de
una salida requiere soluciones planetarias.

EL CONfAGIO GLOBAL
LAs OPCIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA Mfilaco
ANTE U. GLOBALJZACIÓN FINANCIERA

René Villarreal y Rocí.o Ramos de Villarreal
Los autores toman como punto de partida la existencia de
una crisis económica de naturaleza tridimensional en medio
de la cual se debaten los destinos de México y el resto de los
países de la América latina. Globalización financiera, transición inconclusa y carencia de visión a largo plazo son, en
esencia, los puntos cardinales de dima crisis. En este contexto, examinan las crisis recurrentes en la globalización financiera, que estremecieron por la mísma linea de falla a países
como México, el sudeste asiático, Rusia y más recientemente
brasil y permíten suscnbir la evidencia de que se ha entrado
en un proceso de tensiones recurrentes sistémicas por la globalización financiera, ante lo cual surge la necesidad de establecer una nueva arquitectura del sistema financiero interna-

cional. Fmalmente, el artículo ofrece la conclusión de que los
países emergentes como México enfrentan cuatro opciones
de política cuya viabilidad dependerá de la realidad nacional
y el contexto global en que se desenvuelven.

MÉXICO: LOS DESAFiOS DEIA INTEGRACIÓN
Esthela Gutiérez Garza
El ensayo articula una reflexión que arranca desde las etapas de la economía mundial, atraviesa por el régimen de
TRAYEClQRIAS

I AÑO 1, NO, 1 i SEPDFMBRE-DlCIEMBRE 1999

acumulación fordista, su posterior crisis y el abandono de
los acuerdos de Bretton Woods, para luego acercar al lector a los problemas de la transisión, globaliación y hegemonía del capital financiero, donde la crisis del fordismo
obliga a las grandes corporaciones multinacionales a buscar la colocación de sus productos fuera de sus fronteras
territoriales, lo que abre una tercera etapa en el desarrollo
de la economía del mundo. Nuevas tendencias se van configurando centradas en la modernización productiva, la
apertura de los mercados y la supremacía del capital financiero internacional, como una tendencia regresiva. En
el penúltimo apartado reflexiona en torno a la inserción de
México en la economía mundial, para dar paso posteriormente a un grupo de tesis medulares que trazan el perfil
de los más acuciantes desafíos a que se enfrenta la economía finisecular mexicana. El pasado más reciente en el país, concluye, ha sido un periodo de promesas incumplidas,
problemas crecientes y justificaciones absurdas. Esta enorme adversidad también es una oportunidad para traer al
presente la fortaleza de las luchas sociales del pasado, y las
aspiraciones del futuro del pueblo de México. Años de historia han conformado una identidad cultural que encausa
como único conductor los esfuerzos colectivos de los mexicanos.

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Pinna

141

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

LUIS AGUILAR VILLANUEVA

Desarrolló estudios de posgrado en la

Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y

Tiempo, realidad social y conocimiento; La

Socióloga, académica e investigadora mexi-

Analista político, investigador y catedrático

Universidad de Wisconsin-Milwaukee, d®de.

idea de dios en la sociedad de los hombres y

cana, doctora en economía política por la

mexicano, doctor en filosoña por la Pontificia

alcanzó la maestría-en economía y la candidatura doctoral en la misma especialidad.

del- Departamento
de
Relaciones
Internacionales del Tecnológieo-de Monterrey,

ESTHELA .GUTIÉRREZ GARZA

Universidad París VIII, en Francia. Por más de

Universidad Gregoriana de Roma, Italia.

dos décadas se ha desempeñado como

Realizó estudios postdoctorales de filosoña

Con una amplia experiencia profesional, se
ha desempeñado tanto en instituciones

catedrática en numerosas casas de altos
estudios de México. Autora de una extensa

política en la Universidad Estatal de Tubinga,
antigua República Federal Alemana. Su labor

públicas como privadas, académicas y de

obra ensayística aparecida en publicaciones

académica abarca, además de universidades

investigación. Fue presidente del Colegio de

especializadas en Europa y América Latina.

mexicanas, casas de altos estudios de Brasil,

Economistas de Nuevo León y pertenece a

Coordinadora de importantes proyectos edito-

Estados Unidos, España, Italia, Portugal y

diversas asociaciones profesionales, incluyen-

riales en el ámbito de las ciencias sociales

Catástrofe política y teoría social.

en el que funge actualmente como profesora
titular. Es autQ@y coautora de diversas obras

ROCÍO RAMOS DE VILLARREAL

sobre Centroamérica y en tomo a las relaciones internacionales de América Latina con los

Profesora mexicana. Imparte cátedras en la
Universidad Autónoma Metropolitana de

Estados Unidos de América, entre las que se
encuentran De Sandino al triunfo de la revo-

lztapalapa.
RENÉ VILLARREAL

Estados Unidos de América. Entre otras res-

do la American Economic Association.

lución; Centroamérica: una historia sin retoque; Democracy under siege y La reestructu-

que han puesto en circulación en los últimos

ponsabilidades, se ha desempeñado como

Actualmente colabora en el Centro de Análisis

ración mundial y América Latina.

Autónoma de Nuevo León, doctorado por la

diez años, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como

coordinador de asesores del Secretario de

y Difusión Económica y funge además como

Gobernación, subsecretario de Desarrollo

asesor y consejero de diversos organismos de
la cúpula del país.

SERGIO BAGÚ

Universidad de Vale. Premio Nacional de
Economía 1976, ha desempeñado diversos

Sociólogo e historiador argentino. Profesor de
la Universidad Nacional Autónoma de México,

cargos públicos y académicos, entre los que
sobresalen: Subsecretario de Industria y

Testimonios de la crisis, en cuatro volúmenes

Latina y La formación de conceptos en cien-

Político de la Secretaría de Gobernación y

Economista mexicano de la Universidad

y El debate nacional, obra que concentra en

cias y humanidades. Entre sus obras más

presidente de la Fundación Mexicana Cambio

cinco volúmenes una actualizada mirada

recientes: Las razones de la democracia y El

XXI. Autor de Política y racionalidad adminis-

LUCRECIA LOZANO

premiado por esa casa de estudios. Ha ejer-

Comercio,

trativa; Weber, la idea de ciencia social; El
estudio de las políticas públicas, Problemas

Historiadora del arte y catedrática mexicana,

cido su labor académica y doctoral en diver-

Internacionales de la Secretaría de Hacienda,

egresada de la Universidad Iberoamericana.

sas universidades de América Latina y

públicos y agenda de gobierno y La implementación de las políticas, entre otros libros,

Doctora en sociología por la Universidad

Estados Unidos. Autor de una extensa y reco-

Presidente de la Academia Mexicana de
Economía Política y maestro universitario.

Nacional Autónoma de México, se ha desem-

nocida obra que incluye textos sobre historia
y teoría social, entre los cuales destacan los

Industrialización, deuda y desequilibrio exter-

ciado en ciencias sociales en la Universidad

además de cerca de un centenar de artículos
aparecidos en revistas especializadas de

peñado como directora del Centro de
Estudios Latinoamericanos de la Facultad de

libros Economía de la sociedad colonial;

no. Un enfoque macroindustTial 1929-1999.

Catedrático español, de origen chileno, doctor

de Sao Paulo, Brasil, y doctorado por la

diversos países.

en ciencias políticas y sociología por la

Sorbona en 1964 y 1975. Actualmente se

Universidad

Complutense de Madrid.

desempeña como Director de Investigaciones

Coordinador académico en España del pro-

en el CNRS {Centre National de Recherches

Economista, catedrático e investigador mexi-

yecto "La formación de conceptos en ciencias
y humanidades", coordinado y dirigido en

Scientifiques) y profesor de la Escuela de

cano. Doctor en economía por la Universidad

Altos Estudios de Ciencias Sociales, en París.

Nacional Autónoma de México, ha hecho

México por el doctor Pablo González

además estudios de planeación y políticas

Casanova. Investigador y profesor invitado en

Ha sido distinguido con la medalla de plata
del CNRS en ciencias sociales, en 1994. Su

la UNAM y diversas altas casas de estudio de

pensamiento aparece en 17 libros, traduci-

Inglaterra. Es profesor-.investigador en el

Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela y otras

dos a 24 lenguas, entre los que se encuentran La teoría de la revolución en el joven

Urbano de El Colegio de México. Autor de

sobre la realidad económica, política y social

fantasma de la gtobalización. Estado, política

de México, entre otras obras. Pertenece al

y mercado.

Sistema nacional de Investigación y es fundadora y directora de la revista Trayectorias.

MICHAEL LOWY

Académico francés de origen brasileño, licenMARCOS ROITMAN ROSENMANN

naciones latinoamericanas. Autor de una
extensa obra bibliográfica y ensayística apa-

económicas en la Universidad de Cambridge,
Centro de Estudios Demográficos y Desarrollo

Marx; Por una sociología de los intelectuales
revolucionarios. La política de Lukacs;

quince libros y de alrededor de dos centena-

cializadas de Europa y América Latina, entre

Redención y utopía; Révolte et melancolie. Le

desarrollo urbano en México.

las que figuran los libros coordinados junto a

romantisme á contre-couranrt de la modemi-

res de artículos sobre diversos tópicos del

Pablo González Casanova La democracia en

té; On changing the Wo~d. Essays in política!

MARCO ANTONIO PÉREZ VALTIER

América Latina: actualidad y perspectivas;

philosophy, from Karl Mark to Walter

Profesor y economista mexicano, licenciado

Democracia y estado multiétnico en América

Benjamín, entre otros.

en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

142

TRAYECTORIAS

j AÑO 1, NO, 1 1$EPDEMBRE-D!CJEMBRE 1999

Autor de los libros

de

Finanzas

México 2010,

El artista regiomontano Gerardo Cantú es el autor de las obras que ilustran la presente entrega de
Trayectorias. Más que ilustra,; sus tintas iluminan estas páginas que se honran con el genio de
uno de los más notabks maestros de las artes plásticas de la región. Su obra conjuga un delicado
humanismo con un expresionismo intenso, de inefabk rostro mexicano, y revela la inquieta mirada de un descubridor a la vez que inventor de seres espléndidos que habitan la imaginación y desbordan el paisaje. La copiosa producción pictórica
y gráfica de Gerardo Cantú ha sido expuesta en
numerosos países y forma parte de importantes cokcciones museográficas y privadas en México y en
el extranjero. -&amp;,,

GUSTAVO GARZA VILLARREAL

recida en múltiples ediciones y revistas espe-

Director

TRA)'ECTOR!AS

j AÑO 1, NO, 1 1 SEPTIEMBRE-PICJEMBRE J999

143

�INFORMACIÓN PARA LOS AUTORES

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
'Raúl Rangel
Frías'

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en tomo a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de
las teorías sociales o políticas contemporáneas.

2. REDACCIÓN
( 1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundida teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el

tema, asunto o problema de que se trate.

3. ESTRUCTURA

Hemeroteca:
Publicaciones periódicas
♦

Más de 500 títulos
internacionales

♦

Más de 200 títulos nacionales

♦

30,000 fascículos en total

♦

Centro de información

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329-4090, Ext. 6524 y 6509
Fax 329-4065

(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstraer de 10 líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará abando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

4. FORMATO
( 1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word o Wordpertect, acompañados por una copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A saber: Apellido(s), Nombre, Año: íttulo en cursivas, Ciudad: Editorial. La entrada
se organizará alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra,
éstas se organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se
harán en sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas
bibliográficas a pie de página.

S. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas, compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el tamaño carta que por
default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán aparte.

http://www.bmu.uanLmx

6. DICTAMEN

E-mail: balderas@car.bmu.uanl.mx

( 1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su

vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales
no solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)

Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección post.31, e-mail, teléfonos y fax.

144

IRAYECTOR!AS I AÑO 1, NO. 1 1 SFPDEMBRF-P(QEMBBF 1999

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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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