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                  <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 3 NÚMERO 4/5 SEPTIEMBRE 2000-ABRIL 2001

��CONTENID

3
6
9

Trayectorias
Año 3, No. 4/5
Septiembre 2000-Abril 2001

36
60

CARTA DE LA DIRECTORA
Memorias, voces, compromiso
OOSSIER:CULTURA Y DERECHOSDELOSPUEBLOS INDÍGENAS
Pueblos indígenas. Del etnocidio a la vindicación

Por Jorge Fuentes Morúa
San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis

Los aa,erdos de San Andrés Sacamch'en de los Pobres, síntesis
de un largo proceso de los m(!Vimúmws indígenas.
Por Jorge Fuentes Morúa
Volver el rostro. Crisispolítica en los municipios indígenas

la auwrwmía de los pueblos es una manera de fortalecer sus
idemúíades y garantizar la convivencia entre wdos.
Por Adriana López Monjardín
Etnicidad y democracia. Tendencias electorales en los
municipios indígenas de Chiapas

Hacia un cambio cultural más profundo de la sociedad
chiapaneca que puede iniciarse con la transparencia de los
procesos electorales, pero que va más allá de ellos.

74

Por María Eugenia Valdés Vega
La liturgia del diálogo. Foros de consulta sobre cultura y
derechos indígenas

Los pueblos indígenas tw deben esperar gran cosa de quienes
buscan representarlos, sirw contar con su propia voz.

83
106

Por Víctor Zúñiga
Poder y etnicidad. Relaciones interétnicas
en la Guatemala liberal

Un examen de la dinámica imerémica en el marco de la
institucionalidad en Chimaltenango (18 71-1944).
Por Edgar Esquit
De la nación-Estado a la nación multicultural.
Una reflexión histórica y crítica

Por una revisión de sus implicaciones para poder adaptarlas a
realidades tan complejas y dinámicas como la guatemalteca.
Por Santiago Bastos
Pensar la interculturalidad. El contexto de la nación

118
ILUSTRACIONES: GUILLERMO CENICEROS

guatemalteca de posviolencia

Un concepto que representa el proyecto hegemónico en el
debate de la construcción de la nación multicultural de
posguerra.
Por Manuela Camus

I

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

�CARTA DE LA DIRECTORA

133

TEORÍA
Memoria indígena. Un nuevo enfoque
sobre la reconstrucción del pasado

El pasa,do, antes que conocimiento
especulativo, fue memoria práctica de /,o
vivido y lo heredado.
Por Enrique Florescano Mayet

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

Secretario General:
lng.José Antonio González Treviño

Secretario Académico:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda
Secretario Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

142
164

ÁMBITO
Polos opuestos. Nuevo León y Chiapas
La globalización económica profundiza la
polarización social y regional.
Por Esthela Gutiérrez Garza
Entre la aisis y la pared Zapatismo y
renovación de la izquierda latinoamericana
La experiencia de renovación que lta

heredado la izquierda latinoamericana.
Po r Leandro Alexis Ve rgara Camus

Trayectorias

Revista de ciencias sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Arrnendariz
Redactor: Mario Nieves
Cuidado de la edición: Sinia Bolaños

185

Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal

208
222

O

S E ~ O

RODOL F O L E AL

MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido. Diálogo con
Rigoberta Menchú Tum

Esthela Gutiérrez entrevista a la destacada
Premio Nobel de la Paz.
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

232

238
244

Agenda para la izquierda
Por Pablo González Casanova, Luis
Villoro, Víctor Flores Olea y Enrique Semo

CONTEXTOS
Los retos del sociólogo y otros textos
BREVIARIO

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO
Quiénes nos acompaiian
NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

HERRERA

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de "Ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Oficina: Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Avenida Alfonso Reyes
4000 Nte., CP 64400, Monterrey, N.L., México. Teléfonos: (8) 329 4112 y 329 4090. Fax: (8) 329 4126. E-mail: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx
Página en Internet: http://www.uan/.mxlpub/icacionesltrayectoriasl. Precio por ejemplar: $220.00. Producción: Dirección de Publicaciones
de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S.A. de C.V.

2

•
•
Memorias,
voces, compromiso

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

esde la fundación de la Organización de las Naciones Urúdas en
1948 se consideró, dentro de sus planteamientos originales, el
respeto a los derechos de las minorías y particularmente de los
grupos indígenas de cada uno de los países miembros.
Sin embargo, con el surgimiento de la Guerra Fria y la estructura de poder bipolar internacional, estos derechos fueron prácticamente ignorados, debido a q ue las prioridades obedecían fundamentalmente a las estrategias de consolidación y ampliación del poder en las
respectivas áreas de influencia, sin importar del todo los métodos utilizados para conseguir dichos objetivos. Tal fue el caso de Guatemala y su
política de tierra arrasada en los sesenta y setenta, en el contexto general
de la política de contrainsurgencia que se extendió en toda América Latina.
Sin considerar los incipientes intentos instrumentados por el gobierno norteamericano del presidente Carter durante el periodo comprendido entre 1976 y 1980, de incluir en las relaciones bilaterales el respeto a
los derechos humanos, no fue sino hasta épocas posteriores cuando las
condiciones se volvieron propicias para retomar con mayor intensidad y
consistencia el respeto a los derechos referidos.
Con la caída del muro de Berlín (término de la Guerra Fría) junto
con los avances tecnológicos en materia de comunicación en el ámbito
internacional y el proceso de globalización mundial emergente; los derechos humanos y el respeto a las diferentes etnias de cada país cobraron
particular relevancia.
Dentrp de este contexto, distintos eventos inéditos aparecieron en el
escenario~Entre otros, podríamos citar el Converúo 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dedicado al reconocimiento de los
derechos y cultura de los pueblos indígenas, donde convoca a los países
miembros a reconocerse como naciones multiétnicas y multiculturales
con plena autonomía de sus pueblos bajo una sola soberania de la nación; y el Tratado de Roma, impulsado por las Naciones Urúdas en 1998,
que crea el Tribunal Penal Permanente Internacional con jurisdicción
universal para sancionar el genocidio y otros crímenes contra la humanidad.
Sin embargo, el proceso de globalización económica, condicionado
por políticas neoliberale~, ha generado una mayor disparidad entre las

D

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ S ISEPT].EMBRE 2000 - ABRIL 2001

Trayectorias
Año 3, No. 4/ 5
Septie mbre 2000-Abril 2001

3

�CARTA DE LA DIRECTORA
CARTA DE LA DIRECTORA

naciones y una polaridad social
magnificada al interior de cada
uno de los países involucrados.
En este sentido, a los países en
vías de desarrollo, la globalización se impone con contradicciones irreconciliables: por una
parte, se instrumenta una política económica que magnifica la
ya instalada injusticia social y,
por otra, se exige como parte de
la modernidad, avances progresivos en materia de democracia
política, es decir, cada vez participan más en política los excluidos en el ámbito económico.
En el caso particular de México, a partir de 1985
se sentaron las bases para un proceso de participación acelerada en la globalización. La nueva política
económca centrada en la apertura comercial, el retraillllento del Estado y la supremacía del mercado,
marcaron años de polarización social y de espejismos
inventados, que mostraron su rostro verdadero en
1994.
En el sureste mexicano, en el estado de Chiapas,
el 1 de enero de ese año, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levanta en armas e
irrumpe en el escenario nacional, con los reclamos
ancestrales de los pueblos indígenas de México.
El EZLN toma mlitarmente cuatro ciudades importantes del estado de Chiapas y declara no reconocer el gobierno ilegítimo de México, convoca a la sociedad civil a establecer un sistema auténticamente
democrático, reclama los derechos postergados de los
pueblos indígenas, y manifiesta su inconformidad con
el recién fumado Tratado de Libre Comercio (TLC),
por ser el instrumento que prometía a la sociedad
mexicana el ingreso al primer mundo, pero que en la
realidad, aumenta para la mayor parte de los mexicanos y, en particular para los pueblos indígenas, sus
niveles de abandono y de pobreza.

4

La acelerada imposición del
.1
nuevo modelo económico, la
profunda crisis de descomposición del régímen autoritario y
manejos coyunturales muy desafortunados condujeron a una
crisis económica a finales de
1994 y durante 1995, que marcaría la aceleración de la desarticulación del régímen.
Con la instrumentación del
nuevo modelo económico y la
firma del TLC, el gobierno que
iniciara su mandato en 1994,
tras una crisis muy severa, proporcionó un impulso a la política de crecimiento basado en las exportaciones, debilitó el sistema de cadenas productivas, abandonó a
su suerte al sector agropecuario, agudizó el deterioro
de los niveles de vida de los sectores medios y populares, amplió la crisis educativa y asumió el rescate
del sistema financiero que endeudó a las futuras generaciones de mexicanos con montos incuantificables.
No es coincidencia que a partir de entonces los partidos de oposición hayan avanzado progresivamente
en los comicios electorales.
Para el periodo de las elecciones presidenciales y
de las Cámaras de Diputados y de Senadores en el
año 2000, el pueblo de México deseaba un cambio.
Con el propósito de lograr presencia electoral, los
partidos políticos en contienda se movieron hacia el
centro y finalizaron con el voto mayoritario para el
candidato del Partido Acción Nacional a la presidencia de la república y un voto dividido para las Cámaras del Congreso.
La ubicación de la inmensa mayoría de los actores en el centro del ámbito político, los ha dejado a
todos con cuestionables interlocutores. En este sentido, el EZLN, con su inequívoca posición radical, se
ha convertido en el interlocutor válido de amplios
sectores progresistas frente al gobierno.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

En realidad, la política económica que busca instrumentar el nuevo gobierno es la misma del régímen
anterior. Estrategias de mercadotecnia y esperanzas
colectivas inconscientes han generado una vez más
esperanzas ilusorias en la transición democrática.
Por lo anterior, la marcha programada por el EZLN
en febrero-marzo de 2000 desde Chiapas hasta el Distrito Federal, con el propósito de apoyar ante el Congreso las iniciativas de ley de la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), propuestas en febrero
de 1996 como resultado de los Acuerdos de San Andrés, abren el espacio político para la realización de diálogos ciertos entre interlocutores verdaderos.
Ciertamente, los Acuerdos de San Andrés y la
propuesta de ley de la COCOPA constituyen una de
las experiencias políticas más destacadas en el proceso de construcción de una auténtica democracia. En
ese proceso se ha conformado una nueva cultura democrática donde las acciones del gobierno, plasmadas en la ley de la COCOPA, son el resultado de una
amplia consulta, debates amplios y honestos entre los
sectores involucrados.
En la coyuntura de cambio que se concretó el 2 de
julio, un mérito insoslayable es la acción política del
presidente Vicente Fox de enviar al Congreso la ley
de la COCOPA para su discusión y aprobación. Un
amplio consenso se ha generado ante esta acción. La
legislación sobre los derechos de los pueblos indígenas es hoy uno de los aspectos centrales de la agenda
nacional. La mayoría de los actores políticos y sociales han reconocido que la nación tiene una deuda social y pública con los pueblos indígenas. Hoy se hablan 62 lenguas y existen 64 etnias indígenas con una
población de 10.5 millones en México. En ese sentido se ha abierto una coyuntura especial en donde todo
el país está convocado a participar en la responsabilidad de hacer justicia a los puebl.os originarios de Méxi-·
co, a vivir en la diversidad reconociendo al otro y
defender el principio de participar en la sociedad con
derechos y oportunidades iguales.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

El centro de la iniciativa de la ley de la COCOPA
es el reconocimiento de los pueblos indígenas, de sus
usos y costumbres mediante el ejercicio de la autonomía, así corno su aceptación como figura colectiva
con personalidad jurídica. Esto significa, para los
mexicanos, vincularse a los cambios de mentalidad
que las nuevas tendencias internacionales están construyendo, impulsados por los decretos de las Naciones Unidas y a los que México se sumó al firmar el
Convenio 169 de la OIT y al concretar en 1992 una
reforma constitucional al artículo 4° donde quedó
establecido que: ''La nación mexicana tiene una composición pluricultural sustentada originalmente es sus
pueblos indígenas" y tiene por "objeto proteger y
promover el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos,
costumbres, recursos y formas específicas de-organización social de los pueblos indígenas; garantizando
a sus integrantes el efectivo acceso a la jurisdicción
del Estado".
Es decir, la sociedad está convocada a abandonar
el viejo concepto del Estado mexicano. Ésta es una
actualización colectiva prioritaria para el fortalecimiento de la democracia.
La transición democrática de un sistema autoritario a un sistema democrático implica una transformación sustancial por medios pacíficos, legales e institucionales de nuevas acciones y mentalidades con
base en el establecimiento de acuerdos y pactos entre
todos los participantes en el proceso.
El 2 de julio del 2000 asignó triunfos electorales
que habrán de constituirse en estructuras reales de
poder. El reclamo del EZLN es el reclamo de la justicia social y el rechazo a las políticas económicas que
amplían y profundizan -esa condición. Desde el México ancestral nos decimos a nosotros msmos que
una política económica que aumenta las polaridades
sociales y regionales es contraria a todo esfuerzo de
modernización. Avanzar hacia un régimen democrático que opere con justicia y equidad es el gran reto
de nuestro tiempo. ,&amp;,

5

�- - - - - - ~ - - - - - - - - - - ~ - - - - - - ----.r-~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ ~ Pueblos indígenas
Presentación

Pueblos indígenas
Del etnocidio a la vindicación
JORGE FUENTES MORÚA

a obra critica de Bartolomé de las Casas
constituye la evidencia más clara del
etnocidio padecido por los indígenas americanos a raíz de la conquista de los europeos, desde el siglo XV. La narrativa, la historia, las leyes iberoamericanas son fuentes documen'tales inagotables para el conocimiento de etnocidios
y genocidios recurrentes y permanentes. Durante la
Conquista y la Colonia, insurrecciones, levantamientos y matanzas ocurrieron desde las regiones septentrionales de la Nueva España hasta la Patagonia. Sin
embargo, estas calamidades no alcanzaron la intensidad y la violencia observable a partir del desenvolvimiento capitalista en las repúblicas liberales latinoamericanas decimonónicas. El impulso minero, las
empresas madereras y la ganadería motivaron las
miradas codiciosas de las oligarquías criollas y mestilzas, asociadas a empresas europeas y norteamericanas, éstas vieron la riqueza en las tierras y posesiones
de los pueblos indios. Por eso, las repúblicas liberales
en México, Argentina y Perú, desataron verdaderas
guerras de exterminio destinadas a despojar a los indios de sus bienes agrarios y recursos naturales. En el
siglo XX en América Latina, con el surgimiento de
los regímenes populistas y los movimientos de liberación nacional, se conocería otra etapa de la larga lucha de resistencia de los pueblos indios. En algunos
casos, los movimientos de liberación nacional transitaron hacia la via armada. Esta decisión sumergió a
los pueblos indios en una nueva violencia: la desatada
por la contrainsurgencia de los gobiernos en turno.
Los crímenes y genocidios ocurridos durante la
segunda guerra mundial, así como el desarrollo de la
conciencia política, jurídica y ética motivaron tanto
6

la fundación de la Organización de las Naciones Unidas como la Declaración Universal de los Derechos
Humanos (I 948). De este modo, se ampliaron las bases para tutelar la integridad de la persona humana.
La Guerra Fría con su secuela de represiones y
guerras regionales originó el desenvolvimiento y profundización del ámbito de los derechos humanos para
configurar otras disposiciones normativas de jerarquía internacional, mesurando de este modo algunos matices cercanos al individualismo, impulsados
a partir de interpretaciones de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Para preservar y
proteger derechos humanos, ha sido necesario invocar comunidades, es decir, sujetos jurídicos de carácter colectivo, pues a partir de éstos pueden ser
tutelados los derechos económicos, sociales y culturales, de cuya realización depende la vigencia efectiva de los derechos humanos. Los instrumentos jurídicos y políticos destinados a dar consistencia y a
preservar la observancia de los derechos humanos
promulgados durante los últimos cincuenta años son
numerosos, por ello sólo se mencionan algunos: Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre ( 1948); Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969); Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos (1976); Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1976). Vale señalar que estos convenios y pactos
internacionales, como tantos otros, han sido firmados por el gobierno de México, por ello, y de conformidad con lo establecido en el artículo constitucional 133: "Esta Constitución, las leyes del Congreso
de la Unión que emanen de ella y todos los tratados
que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que
TRAYECTO~

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

se celebren por el Presidente de la República, con
aprobación del Senado, serán la ley suprema de toda
la Unión". Tal despliegue de la conciencia humana
en sus dimensiones éticas, morales y jurídicas ha motivado visiones criticas sobre la situación prevaleciente
en el mundo indígena americano. Éste, por su parte,
en las últimas décadas, ha dejado su impronta enérgica en el escenario político americano.
En México, desde hace siete años, a raíz del levantamiento de las localidades mayenses-zapatistas,
el movimiento indígena nacional ha revitalizado sus
luchas pasando de la resistencia a la recuperación de
la iniciativa, proponiendo alternativas reorganizado-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

ras de la vida social y política no sólo la de los pueblos indios, también la de la nación entera, pues la
modificación de la situación de los indios mexicanos
sólo podrá lograrse cabalmente si puede modificarse
el entorno nacional.
En este contexto, es conveniente pensar, los acuerdos de San Andrés Larráinzar y la propuesta de reforma constitucional planteada por la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA) corno un proyecto
cuyo propósito es ampliar y consolidar la tutela jurídica en materia de derechos y cultura indígenas.
Conviene tener presente que para tales propósitos existen condiciones favorables. Por ello, cabe se7

�ñalar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su título primero, capítulo I, "De
las garantías individuales", incluye la tutela de derechos colectivos: artículos 3, 4, 27, 25 y 26; es decir, al
reconocer la necesidad de comprender derechos colectivos para fundar derechos individuales, permite
la introducción de las reformas necesarias para garantizar los derechos reclamados y reconocidos en
los Acuerdos de San Andrés y en la iniciativa de
COCOPA. Estos acuerdos reconocen el nivel primordial que para el ejercicio de la soberanía popular, ar-

8

tículo 39, tiene la delimitación territorial del primer
nivel de gobierno. El artículo 115 establece: "Los estados adoptarán para su régimen interior, la forma
de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su
organización política y administrativa, el municipio
libre". Como se sabe, los Acuerdos de San Andrés Y
la iniciativa COCOPA descansan, en buena parte, en
el proyecto de reforma de este texto constitucional
para permitir la autogestión política y administrativa,
incluidos los recursos naturales en manos de los pueblos indios. Además, el marco normativo constitucional, derivado del artículo 123, permitió la firma con
la OIT del Convenio 107, "Relativo a la protección e
integración de las poblaciones indígenas y de otras
poblaciones tribales y semitribales en los países independientes", y el Convenio 169, "Sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes".
Este esbozo de la coyuntura histórica, política y
jurídica permite advertir cómo desde el Constituyente
de 191 7 hasta la fecha, el marco normativo mexicano ha sabido conjuntar derechos individuales y derechos colectivos, aún en el capítulo constitucional
denominado "Garantías individuales". Del mismo
modo que han sido regulados ejidos, comunidades,
sindicatos, puede serlo un movimiento municipalista
al servicio de la autononúa y autogestión indígena,
que al reconocer el primer nivel de gobierno considerado en el texto constitucional, de ningún modo
fragmenta el federalismo mexicano; por el contrario,
lo fortalece y transforma una lucha sectorial en un
proceso de democratización nacional, pues bien se
sabe que durante décadas la democracia ha reclamado genuinos gobiernos municipales. No podrá
haber reforma del Estado confinada en las cúpulas
del poder, para que ésta sea viable tendrá que recoger demandas y reclamos que vienen desde abajo.
En rigor, tal es el corazón y médula de los Acuerdos
de San Andrés-iniciativa COCOPA. ._,

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

San Andrés Sacam Ch'en
de Los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis
JORGE FUENTES MüRÚA

os Acuerdos de San Andrés fueron firmados por la representación del Poder
Ejecutivo Federal y por los representantes del movimiento indígena nacional,
incluido el Ejer cito Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN). Por ello, la edad de este convenio puede decirse al modo de los indígenas
del sureste mexicano: "cinco años, entrados en
seis". Existen distintas vías de acceso para reflexionar sobre tan significativos pactos, por
ahora es conveniente restringir el alcance de
estas líneas para exponer algunas consideraciones desde la perspectiva política y jurídica.
I. No obstante el denso manto de olvido arrojado por la mayoría de los medios de comunicación
sobre el movimiento indígena en general y, en particular, sobre los indígenas mayenses zapatistas, los
problemas y conflictos que han motivado durante
décadas los movimientos campesinos de raíz indígena persisten, agravándose en los últimos años. En su
repliegue histórico, los pueblos indios constituyeron
sus santuarios-refugios en regiones relativamente inaccesibles: desiertos, selva tropical, zonas pantanosas, humedales, serranías, cañadas, islas escasamente
habitadas y otros lugares inhóspitos. Mirando rápidamente esta geografia del refugio, salta a la vista la
coincidencia entre las regiones de amparo indígena y
su significado estratégico en términos de recursos
naturales y posición geográfica: Sierra Tarahumara
(rarámuri); porciones de la Sierra Madre Occidental:
Jalisco, Nayarit, Guerrero, Michoacán (wixarika,

L

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

purépecha); porciones del desierto sonorense, incluida Isla Tiburón (seris y tohono o'odham); extensas
zonas pantanosas de Tabasco y norte de Chiapas
(chontales), etc. Estas regiones permanecieron relativamente aisladas, conservando segmentos significativos de sus riquezas naturales y manteniendo otras
ocultas que, con el avance de la tecnología y la investigación científica, fueron revelando la riqueza estratégica de los recursos naturales contenidos en tan¡
inhóspitos fragmentos del territorio nacional. Reservas de agua dulce, uranio, petróleo, otros minerales
estratégicos y preciosos, riqueza forestal proveniente
tanto de la selva tropical (tzotziles, tzeltales, zoques),
como de bosques templados, minerales y biodiversidad privilegiada, tan codiciada actualmente por las
corporaciones transnacionales de ingeniería biotecnológica: Diversa, Dow Chemical, Monsanto, GlaxoWellcome, Bristol Myers Squibb, Shaman Pharmaceuticals, Dow Blanco Agrosciences, Wyeth-Ayerst,
American Cyanamid, Celera Genomics, etc., cuyos
propósitos consisten en privatizar el conocimiento
tradicional y apropiarse de la biodiversidad, patentando dicho conocimiento y los secretos genéticos
contenidos en la impresionante variedad de selvas,
desiertos, montañas, glaciares, flora y la fauna mexicanos. Además, los pueblos indígenas en su repliegue
asentaron sus comunidades en lugares que en los últimos años han adquirido significativo valor geopolítico, es el caso de la región del Istmo, crecientemente
asediada por el Megaproyecto del Istmo de Tehuantepec, donde no tienen lugar los pueblos indios
9

�Pueblos .indígenas

- ~ - - - - - - - - - - - - - - - - 1 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - heblos..indígenas...
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (La,rráinzar)

San Andrés Sa.cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

·stmeños (mixes, popolucas, zapotecas y zoques). La
conjunción de las necesidades crecientes de recursos
naturales, el desgaste acelerado de la soberanía nacional frente al incontenible impulso del proceso
globalizador han despertado la avidez por las riquezas existentes en los santuarios-refugios indígenas.

Estas regiones permanecieron
relativamente aisladas)
conservando sus riquezas
naturales y manteniendo
otras ocultas que con el
avance de la tecnología y la
investigación científica fueron
revelando la riqueza
estratégica de los
recursos naturales.
La presión para despojar a los pueblos
·odios de tan vastos recursos generó antes del
levantamiento zapatista numerosos focos de resistencia que la mayoría de las veces cobraron
la apariencia, no obstante su significación, de
simple lucha por la tierra. Sin embargo, la demanda por la tierra encubrió valores más significativos. Por ello, es posible apreciar una clara
reivindicación de valores de raíz agraria, pero
que analizados de manera detenida permiten
observar la articulación de la lucha agraria con
proyectos de autogestión económica que rápidamente entroncan con lo que podríamos denominar movimientos ecológicos y ambientalistas. Ante la imposibilidad de plantear en este

10

texto una amplia descripción de estos vasos
comunicantes entre las diferentes etapas de la lucha
indígena y campesina ocurridas a lo largo y ancho
del país, sólo serán mencionadas algunas coyunturas
significativas. En los años sesenta, el avance del capitalismo anunciado literalmente a silbatazos de locomotora, construcción del Ferrocarril Chihuahua-Pacífico, intensificó la presión sobre el pueblo rarámuri
y su principal riqueza, recurso forestal. La lucha por
su preservación encontró oídos sordos gubernamentales y la represión de las guardias blancas de las empresas forestales. Esta coyuntura desembocó en lo que
hasta ahora permanece como una página perdida de
la historia de los movimientos sociales: un levantamiento de madrugada, Madera, Chihuahua, 23 de
septiembre de 1965. A pesar del aplastamiento militar, la resistencia armada de indígenas y serranos se
mantuvo hasta 1969; actualmente en confrontación
desigual, los rarámuri mantienen la defensa pacífica
de la región de bosque frío y templado de mayor dimensión en México. En la región de Las Huastecas,
en la década de los años setenta, asociaciones como
Organización Independiente de Pueblos Unidos de
las Huastecas, (OIPUH), emprendieron luchas por
reivindicaciones murúcipalistas, agraristas; actualmente nahuas y huastecas resisten valiéndose de proyectos agroecológicos, como el cultivo de la vainilla. A
inicios de los ochenta, se implementó desde el centro
del país el descabellado propósito de instalar una central nuclear, nada menos que en el Lago de Pátzcuaro;
los purépecha reaccionaron en conjunto, no sólo los
ribereños cuyas actividades de pesquería, artesanía y
turismo se vieron amenazadas; su lucha fue exitosa y
los tecnócratas urbanos debieron buscar otro lugar
para establecer su proyecto contaminante. Recientemente, el Consejo Estatal de Organizaciones de
Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de
Chiapas (COMPITCH) emprendió un movimiento
exitoso para impedir que El Colegio de la Frontera
Sur (ECOSUR), la Universidad de Georgia,
International Cooperative Biodiversity Group

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

(ICBG) y Molecular Nature Limited, empresa de
biotecnología galesa, desarrollara un proyecto destinado a apropiarse del conocimiento tradicional de
estos médicos indígenas; a inicios de octubre de 2000
informó COMPITCH que SEMARNAP negó el permiso de colecta al proyecto ICBG-Maya, es decir,
ECOSUR, ICBG, Molecular Nature Limited y la
Universidad de Georgia. Este apretado esquema apenas esboza el acervo tupido constituido por las experiencias de las movilizaciones indígenas campesinas
que tienen su alfa y omega en la lucha por la posesión
de la tierra y sus frutos.
II. La crisis agraria llegó para quedarse, hasta convertirse en componente de la economía mexicana. Los campesinos, particularmente los indígenas,
han sufrido los efectos de esta problemática. Sin
embargo, su padecimiento no siempre ha sido pasivo
y silencioso; por eso, en los años cuarenta y cincuenta, el jaramillismo en Morelos reinició la lucha agraria que con diversas facetas, hasta la fecha, prevalece
en el país. Ciertamente, los años setenta y ochenta se
caracterizaron por el ascenso de los movimientos agrarios, particularmente el indígena que, del mismo modo

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

que diseminaba su empuje por todo el país, mejoraba,
sus planteamientos y formas organizativas.
\
Con el ascenso de las políticas denominadas
neoliberales (1982) y la consolidación de proyectos
económicos de integración subordinada (TLC), la
"pacificación" de la vida agraria y la terminación del
reparto de la tierra y la misma reforma agraria se convirtieron en asunto impostergable. Para tal efecto,
fueron empleados dispositivos de naturaleza económica, política, policiacos y militares, sin descuidar los
de carácter legal. Este contexto permite comprender
las reformas constitucionales a los artículos 27 y 4
enero de 1992. Con la reforma constitucional al artículo 27 quedaron canceladas las vías campesinas de
acceso a la tierra, al menos jurídicamente, y las con-_ _ _ _ __
diciones propicias para consolidar el proceso
privatizador de las tierras útiles a la economía caro...__ _ _ __
pesina. En estas condiciones, la reforma constitucio-_ _ _ _ __
na! al artículo 4 puede comprenderse desde varios
aspectos, por ejemplo:
1. Como se ha mencion ado, la presión,
campesina, particularmente la indígena, dejó su
impronta en la vida política mexicana durante_ _ _ _ __

11

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San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

s indígenas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

décadas; por eso, una vez canceladas las pro,mesas, así fueran d e papel, como consecuencia
de la reforma al 27 constitucional, contenidas
en este artículo, era n ecesario crear una alternativa política, una salida jurídica para dar cauce a la presión e inconformidad del México indígena.
2. El movimiento integrador, globalizador
exigió al gobierno mexicano acatar la normatividad
internacional en materia de derechos de los pueblos
indígenas; ia modernización no podía soslayar la existencia de poco más de diez millones de mexicanos
indígenas que durante décadas habían logrado contradecir el " milagro mexicano" y las "bondades del
mercado". Estas condiciones determinaron la firma,
7 de abril de 1989, del Convenio 169 sobre Pueblos

Es posible apreciar una clara
reivindicación de vawres que
perniiten observar la
articulación de la lucha
agraria con proyectos de
autogestwn economica que
entroncan con movimientos
ecológicos y ambientalistas.
• I

I

•

Indígenas y Tribales en Países Independientes, de la
Organización Internacional del Trabajo. La reforma
al artículo 4 fue el lugar constitucional adecuado para
aceptar a México como:
La nación mexicana tiene una composición pluricultural
sustentada originalmente en sus pueblos indígenas. La
Ley protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas,

12

culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas
de organización social, y garantizará a sus integrantes el
efectivo acceso a la jurisdicción del &amp;tado. En los juicios
y procedimientos agrarios en que aquéllos sean parte, se
tomarán en cuenta sus prácticas y costumbres jurídicas
en los términos que establezca la Ley ( Consiúuci!m Polít:ü:a de los EstaáJJs Unúws Mexiamos).
Est e reconocimiento de la plurietnicidad
mexicana exigió ajustes al artículo 27, mismos
que conforman uno de los matices de la reforma constitucional de enero de 1992. La fracción VII de este artículo establece: "Se reconoce la personalidad jurídica de los núcleos de
población ejidales y comunales y se protege s u
propiedad sobre la tierra, tanto para el asentamiento humano como para actividades productivas. La Ley protegerá la integridad de las tierras de los grupos indígenas".
En consecuencia, estas reformas constitucionales no pudieron cancelar la presencia indígena y
campesina, pues de grado o por fuerza, debieron incorporar las aristas filosas del movimiento agrario
de los depauperados. Así, no obstante su existencia
frágil, debieron ser reconocidos en la jerarquía constitucional, en lugar preeminente: "Título primero.
Capítulo l. De las garantías individuales". De nueva
cuenta y en plena m odernización neoliberal, el Derecho Social del Constituyente de 1917 dejó sus señas de identidad al incluir como condición para el
ejercicio de las garantías individuales el reconocimiento de derechos colectivos, los inherentes a los
pueblos indios. Fundando esta legitimidad, además,
en el Convenio 169, OIT, mismo que para asegurar
observancia en materia de Derechos Humanos, Declaración Universal de Derechos Humanos, incluyó
derechos colectivos, es decir, Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Pacto
Internacional de D erechos Civiles y Políticos. De este
modo, quedaron establecidas apenas tres años transcurridos desde las reformas constitucionales de ene-

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i AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

ro de 1992, las condiciones del marco jurídico que
darían soporte a los Acuerdos de San Andrés Sacam
Ch'en.
ID. La práctica ideológica del Ejército Zapatista de Liberación Nacional ha sido examinada desde ángulos múltiples, como: discurso literario, modo
de argumentación ética y filosófica, arenga y análisis
político, etc. Sin embargo, aún falta examinar el denso contenido jurídico característico de su escritura.
En consecuencia, por ahora sólo serán considerados
brevemente algunos aspectos para comprender las
tendencias jurídicas a las que explícitamente se acogió el EZLN, desde el mismo m omento del levantamiento y durante el largo proceso de diálogo y negociación donde se desarrollaron prácticas jurídicas que
en los Acuerdos de San Andrés reconocen su piedra
angular.
Los insurrectos de madrugada han mostrado flexibilidad extraordinaria, adaptándose a las exigencias de la dificil coyuntura m exicana. Por eso, desde su aparición en la escena política nacional, han
dado vida a paradojas insospechadas. Así, precisamente en los momentos de mayor violencia militar, en
pleno ascenso de los combates, reivindicaron la función de la ley, del derecho, en suma, de la Constitución política. Para terminar con el caos social que llevó a las masacres de "los trabajadores ferrocarrileros
en 1958 y la de los estudiantes en 1968", para eliminar a quienes:
Hoy nos quitan todo, absolutamente todo. Para evitarlo y
como nuestra última esperanza, después de haber intentado todo por poner en práctica la legalidad basada en
nuestra Carta Magna, recurrimos a ella, nuestra Constitución, para aplicar el articulo 39 Constitucional que a la
letra dice:
''La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo.Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene,
en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno".

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�- - -l!ueblos....indígenas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Los insurrectos de
madrugada han mostrado
flexibilidad extraordinaria;
en los momentos de mayor
violencia milita,; en pleno
ascenso de los combates)
reivindicaron la función de la
ley) del derecho) de la
Constitución política.
Por tanto, en apego a nuestra Constitución, emiómos
la presente al ejército federal mexicano, pilar básico de la
dictadura que padecemos, monopolizada por el partido
en el poder y encabezada por el Ejecutivo Federal que
hoy detenta su jefe máximo e ilegíómo. Carlos Salinas de
Gortari.
Conforme a esta Declaración de guerra pedimos a

los otros Poderes de la Nación se aboquen a restaurar la
legalidad y la estabilidad de la nación deponiendo al dictador.
También pedimos a los organismos internacionales y
a la Cruz Roja Internacional que vigilen y regulen los combates que nuestras fuerzas libran protegiendo a la población civil, pues nosotros declararnos ahora y siempre que
estamos sujetos a lo estipulado por las leyes sobre la guerra de la Convención de Ginebra (EZLN, 1994: 34).

Con base en esta justificación constitucional, decidieron el ejercicio de la soberanía
popular y para ordenar la vida en los territorios ganados para su causa, promulgaron las
disposiciones legales siguientes: 1) Ley de Impuest os de Guerra; 2) Ley de Derechos y Obligacion es de los Pueblos en Lucha; 3) Ley de
Derechos y Obligaciones de las Fuerzas Arma-

14

das Revolucionarias; 4) Ley Agraria Revolucionaria; 5) Ley Revolucionaria de Mujeres; 6) Ley
de Reforma Urbana; 7) Ley del Trabajo; 8) Ley
de Industria y Comercio.
Este aparato legal hace evidente, de nueva cuenta, la preocu pación por restaurar el texto constitucional prístino sobre todo en lo concerniente a los contenidos de naturaleza agraria y los vinculados a la soberanía nacional. Esta
vocación por la restauración constitucional no
es nueva en la historia mexicana; el magonismo
y el maderismo reclamaron al porfiriato su traición al constitucionalismo liberal del siglo XIX.
A partir de lo anteriormente expuesto,
se comprende la demanda de "una nueva Constitución que retome los principios de la Constitución de 19 1 7", entre otros asuntos dar cauce
y solución legal y política a cuestiones como las
siguientes: 1) Desarrollar un gobierno de transición democrática, pacífica y legal, para fortalecer el Legislativo, terminar el monopartidismo
y el presidencialismo; 2) Desarrollar espacios
de participación política, legal y pacífica; 3)
Gobierno de transición democrática para reconocer otras formas de organización no partidarias; 4) Congreso Constituyente y nueva Constitución, "dotada de espíritu social" del cual
carece la actual Constitución; 5) Tal gobierno y
nueva Constitución permitirán los espacios legales para in corporar nuevas figuras como el
plebiscito, el referéndum popular y "la autonomía de las comun idades indígenas".
Este conjunto de medidas legales permitirá
"vías pacíficas del tránsito de la democracia, elecciones, resistencia civil y defensa de la voluntad popular"
respeto al voto y ejercicio del derecho electoral. El extenso documento expresa su vocación legalista con el
título: "Por qué se requiere otra Constitución y un gobierno de transición"(EZLN, 1994: 295). El contenido hace evidente un proyecto de reforma del Estado,
en los marcos de una democracia muy avanzada.

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IV. Los acontecimientos conocidos como
"traición de febrero" consistieron en el fallido
inten to de aprehender a la dirigencia del EZLN
(febrero, 1995). Para tal efecto, el Poder Ejecutivo Federal simuló una política de reconciliación y acercamiento a pesar de que preparaba
la ruptura del diálogo de San Cristóbal de Las
Casas, realizado durante 1994. Los cuerpos represivos no lograron capturar a la dirigencia
zapatista; se inició una persecución atroz, violando toda garantía individual y los compromi-

canismos jurídicos y políticos capaces de con.-1
vertirse en un verdadero obstáculo para las intenciones gubernamentales represivas. Asimismo, tales dispositivos deberían contener la posibilidad de desarrollar funciones, tanto por parte del gobierno, como por parte del EZLN, destinadas a examinar las causas que dieron origen
al levantamiento zapatista, para proponer solu-i
ciones capaces de erradicar dichos motivos de
manera definitiva.
En esta coyuntura, el Poder Ejecutivo

sos en materia de derechos humanos contraídos
por el gobierno mediante la firma de convenios
internacionales, sólo así se explican los excesos
cometidos durante la persecución que llevaron
a las fuerzas militares a destruir Guadalupe
Tepeyac, incluida su biblioteca. La maniobra
represiva fracasó y nuevamente la sociedad civil salió al paso de la violencia represiva gubernamental, que mediante rápidos desplazamientos, aprovechando el estiaje, pudo avanzar aceleradamente sobre territorio zapatista. Los com unicados zapatistas de febrero de 1995 demand aron el auxilio de la sociedad civil, ésta respondió presionando para que se suspendiera la
persecución y simu ltáneamente se crearan me-

modificó su táctica iniciando la acción legislati~
va que dio lugar al decreto: Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas.
El artículo 1° de este texto dice:

TRAYECTORI~

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Esta Ley tiene por objeto establecer las bases juridicas
que propicien el diálogo y la conciliación para alcanzar, a
través de un acuerdo de concordia y pacificación, la solución justa, digna y duradera al conflicto armado iniciado
el 1º de enero de 1994 en el estado de Chiapas. Para los
efectos de la presente Ley, se entenderá como EZLN al
grupo de personas que se identifica como una organización de ciudadanos mexicanos, mayoritariamente indígenas, que seinconformó por diversas causas y se involucró
en el conflicto a que se refiere el párrafo anterior.

15

�helalos indígenas

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San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

En este artículo, tanto el Poder Ejecutivo,
como el Legislativo, reconocen al EZLN como fuerza política y al mismo tiempo aceptan su legalidad,
además de los motivos que dieron lugar al levantatffiÍento.
En el artículo 2 de esta Ley, se establece:
I. Asegurar la paz justa, digna y duradera en el estado de
Clúapas, dentro del pleno respeto al estado de derecho.

II. Atender las causas que originaron el conflicto y
promover soluciones consensadas a diversas demandas
de carácter políúco, social, cultural y econónúco, dentro
del estado de derecho y a través de las vías insútucionales.

Este artículo muestra una cuestión que
durante todo el diálogo, y hasta la fecha, ha sido
utilizada para reducir sus dimensiones, insistiendo en presentar e1 conflicto chiapaneco como
una cuestión regional y estatal, es decir, chiapaneca. Sin embargo, se incluyó la noción de pacto, que demuestra claramente el reconocimiento de la voluntad política de los zapatistas. En

La maniobra represiva
fracasó (cela traición de
febrero )Yj y la sociedad civil
salió al paso de la violencia
gubernamental; el Poder
Ejecutivo modificó su táctica
iniciando la acción legalista
que dio lugar a la Ley para
el Diálogo) la Conciliación y
la Paz Digna en Chiapas.

consecuencia, esta ley, corno la mayoría de la
legislación emanada de conflictos políticos,
muestra los intereses de las fuerzas en pugna.
No obstante, hasta aquí el horizonte prometía
avances significativos, pues el gobierno se encontraba claramente comprometido en el proceso de diálogo y negociación, situación evidente
si se recuerda que después del artículo 3 de la
Ley en cuestión, se inicia el apartado denominado: Del diálogo y la negociación. Este apartado
está compuesto por los artículos 4, 5, 6 y 7. Los
artículos 8 y 9 componen el apartado denominado: De la Comisión de Concordia y Pacificación. Esta Comisión quedó integrada por representantes del Congreso de la Unión, "así como
por un representante del Poder Ejecutivo, y otro
del Poder Legislativo del estado de Chiapas, que
serán invitados con tal objeto" (articulo 8). De
este modo, surgía una nueva comisión, ahora
gubernamental, encargada de lograr la pacificación. En consecuencia, la Comisión Nacional
de Intermediación (CONAI) podía asociar sus
esfuerzos con la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), es decir, con el gobierno, con el Poder Legislativo Federal.
Los artículos 1O y 11 integran el apartado: De la Comisión de Seguimiento y Verificación, estos preceptos regulan la manera como
debería integrarse la comisión encargada de vigilar el cumplimiento de los acuerdos pactados
durante los diálogos, de ahí su relevancia. Con
base en esta Ley, se inició otro largo periodo
que duró seis meses, de abril a septiembre de
1995. Se realizaron en San Miguel y San Andrés las reuniones preparatorias para el diálogo; las sesiones fueron particularmente difíciles, pues tuvieron por objeto establecer tanto las
reglas de procedimiento como los puntos de
discusión que serían desarrollados en las mesas
de trabajo; estos puntos fueron: 1) Derechos y
cultura indígena; 2) Democracia y justicia; 3)

Bienestar y desarrollo; 4) Derechos de la mujer
en Chiapas; 5) Conciliación entre los diversos
sectores de la sociedad chiapaneca; 6) Participación política y social del EZLN.
La Mesa 1, "Derechos y cultura indigena",
inició el 18 de octubre de 1995 para terminar, mediante el cumplimiento de las tres fases correspondientes a
esta Mesa, el 18 de enero de 1996. En el contexto de las
discusiones inherentes a la Mesa 1, se realizó el Foro
Nacional Indígena, del 3 al 9 de enero de 1996. Los
resultados de este acontecimiento proporcionaron temas y argumentos sólidos a dicha Mesa.
La Ley en cuestión es el instrumento legitimador de la COCOPA, Comisión del Congreso de la Unión integrada por parlamentarios
representantes de todos los partidos políticos.
Esta Ley es vigente hasta la fecha.

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

V. Este recuento sintético expone las raíces históricas, políticas, sociales, económicas,
jurídicas -tanto nacionales como internacionales- y coyunturales, explicativas del proceso que
dio lugar a los Acuerdos de San Andrés. No
obstante, los documentos que configuran dichos
acuerdos no constituyen gruesos volúmenes. En
cambio, es notable la densidad de su escritura,
pues contienen propuestas y proyectos que
anuncian modificaciones sustanciales no sólo
jurídicas, también políticas, culturales y hasta
psicológicas, necesarias para rehacer un nuevo
pacto social, pensado desde el ámbito jurídico:
nuevo pacto constitucional. Por ello, estos acuerdos desembocaron en la propuesta denominada: Reformas constitucionales en materia de derechos y cultura indígena. Dicho programa quedó

17

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Pueblos Jndjg_enas

San Andrés Sacam Ch'en de ws Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de ws Pobres (Larráinzar)

articulado a partir de la iniciativa de la
COCOPA, misma que fue elaborada seleccionando temas nodales desarrollados en los Acuerdos de San Andrés. Esta Comisión modificó la
:redacción de estas problemáticas y con ello restringió su contenido prístino, desarrollado durante meses de discusión por el movimiento indígena nacional. Este movimiento, incluido
EZLN, aceptó la intervención de COCOPA y
sus condiciones al quedar establecido el compromiso de que las partes, Poder Ejecutivo Federal y movimiento indígena nacional-EZLN
'aceptarían la propuesta de esta Comisión, mis;ffiª que serviría para que el titular del Poder Ejecutivo presentara la iniciativa de reforma constitucional. Conviene recordar que este acontecimiento no fue gratuito, pues los acuerdos fue\f0n firmados por las partes el 16 de febrero de
1996 y, durante los meses transcurridos hasta
el 29 de noviembre del mismo año, habían ocurrido hechos que, de nueva cuenta, mostraron
el juego a dos manos del Ejecutivo Federal que,
por una parte, firmó los acuerdos y, por la otra,
dio largas a las medidas necesarias para su implementación. Además surgieron y se agudizaon los signos que daban cuenta de la intensificación de la denominada guerra de baja intensidad o guerra irregular; es decir, la militarización del conflicto. Ha sido necesario introducir
esta precisión, pues sólo podrán ser expuestas
las temáticas de los acuerdos de San Andrés que
fueron consideradas por la COCOPA para redactar su iniciativa de reforma, estableciendo los
artículos constitucionales que sería necesario reformar para darles cabida. Con base en los
señalamientos anteriores, se presentan los temas
andresianos incluidos en el proyecto de reformas a los artículos constitucionales 4, 115, 18,
26, 53, 73 y 116. Cabe señalar que las reformas
constitucionales a los artículos 115 y 4 posteriores a los Acuerdos de San Andrés y a la Ini-

18

ciativa COCOPA, no se refieren a los contenidos de los acuerdos ni a los de la iniciativa,
multicitados. Tampoco hacen a dichas propuestas inútiles, inviables o anacrónicas. Por ello, con
el propósito de ceñirse a la verdad histórica, se
exponen los enunciados desarrollados en los
acuerdos y en la iniciativa, tal y como fueron
presentados en febrero y noviembre de 1996,
respectivamente. Se presenta un comparativo
que permite apreciar los pasajes de los Acuerdos de San Andrés que fueron considerados para
elaborar la Iniciativa de COCOPA, exponiendo
el modo como la Comisión del Legislativo los
reelaboró, modificó y sintetizó. (Ver apéndice).

MIRAR AL FUTURO
La COCOPA presentó su iniciativa de reforma
constitucional el 29 de noviembre de 1996.
EZLN- movimiento nacional indígena había
empeñado su palabra comprometiéndose a aceptar la propuesta de esta Comisión del Legislativo. El Poder Ejecutivo Federal también la comprometió, no la cumplió. Por ello, el 19 de diciembre de 1996 entregaron a la COCOPA los
"comentarios" del Poder Ejecutivo Federal a la
iniciativa presentada por la Comisión del Legislativo. En realidad, tales "comentarios" constituyeron una contrapropuesta que desconoció
los siguientes avances y compromisos para la
pacificación: 1) Acuerdos de San Andrés que
ya tenían carácter vinculatorio al haber sido firmados por la representación gubernamental; 2)
Iniciativa de reforma constitucional elaborada
por la COCOPA. El Ejecutivo se traicionó también por partida doble, pues la iniciativa que dio
lugar a la promulgación del Decreto de Ley, Ley
para el Diálogo, la Conciliación y la Paz digna
en Chiapas, tuvo su origen en el propio Ejecutivo. En consecuencia, el texto del repliegue frente
a San Andrés y la Ley fue entregado al EZLN el

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SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

19 de diciembre de 1996. Para tal fecha, el diálogo estaba prácticamente roto, pues las mesas
previstas para desarrollarse después de la firma
de los Acuerdos de San Andrés no se realizaron. Aunque los trabajos correspondientes al
tema de la mesa "Democracia y justicia" iniciaron en marzo de 1996, no pudieron llevarse adelante debido a múltiples obstáculos interpuestos tanto por el gobierno federal como el estatal, desde el "enmudecimiento" de los representantes gubernamentales, hasta el asesinato de
bases sociales de apoyo zapatista en el mismo
momento en que iniciaban los trabajos de esta
mesa. Por ello, para septiembre de 1996, el diálogo con el gobierno agonizaba; en este contexto, los "comentarios" del Ejecutivo dieron el
golpe definitivo.
La contrapropuesta del Ejecutivo Federal logró su propósito, pues formuló planteamientos que tocaron cuestiones esenciales para
el movimiento nacional indígena, el EZLN y la
sociedad civil. Algunos aspectos de estos "comentarios" son los siguientes: 1) Cancela la capacidad de los pueblos de autogobernarse, negando el reconocimiento del derecho indígena
tradicional; 2) No aceptan la propuesta de reconocer a las comunidades como entidades de
derecho público, tan sólo se acepta dotarlas de
interés público, esto tiene consecuencias, pues
niega la personalidad jurídica suficiente para
intervenir en la planeación democrática del desarrollo local y regional; 3) Se desconocen los
derechos vinculados al manejo del hábitat, territorio y aprovechamiento de los recursos naturales; 4) La cuestión de la autonomía es prácticamente olvidada, por ello la remunicipalización a partir de la iniciativa indígena, desaparece; 5) En términos procesales, los usos y costumbres de naturaleza jurídica indígena no serán "convalidados" (propuesta San AndrésCOCOPA), sino de modo restrictivo, "homolo-

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

gados". La discusión jurídica del asunto puede.
ser tan extensa como se quiera, pero no conformes con esto, se impulsó una intensa campaña
presentando los Acuerdos de San Andrés y la
propuesta COCOPA, como proyectos destinados a balcanizar el país.
Durante 1997, se agudizó el conflicto;
no puede olvidarse la matanza de Actea!, diciembre, 1997. Luego, vendría El Bosque y otros
acontecimientos estrujantes, pero también el
trabajo callado, intenso y cotidiano de los indígenas mayenses que han formado numerosos
municipios autónomos en cuya designación implican todo un programa, por ejemplo: Flores
Magón, Che Guevara, Francisco Villa, 17 de Noviembre, etc. El dispositivo esencial para el
autodesarrollo y autorganización de estas municipalidades autonomistas es la asamblea de la_
comunidad. De este modo, responden a añejas
tradiciones del municipio libertario inscritas en.
la historia patria.

19

�- --rueblos...indigen

.2ueblos indígenas

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Para resolver
el conflicto del sureste
mexicano es necesario
atender la problemática
de los once millones
de indígenas depauperados&gt;
ellos construyen
el futuro defendiendo
recursos naturales&gt;
biodiversidad y exigiendo
al Presidente el
cumplimiento de los
Acuerdos de San Andrés.
Recientemente, el Presidente electo afirmó que cumplirá con los Acuerdos de San Andrés; sin embargo, la complejidad de la proble¡lllática no permite creer en la solución "en quince minutos", pues para resolver por la vía pacífica del Diálogo y la Ley, es necesario atender
la problemática de los once millones de indígenas que permanecen depauperados; no obstante, ellos construyen el futuro en múltiples Y cotidianos combates, defendiendo recursos naturales, biodiversidad y, también, exigiendo al Presidente electo el cumplimiento de los Acuerdos
de San Andrés (La Jornada, 21 de agosto de
2000: 3; 13 de octubre de 2000: 17), él se ha
comprometido en México y en Nueva York, durante su entrevista con el secretario general de
la ONU, Aunan, a cumplir con lo pactado en
San Andrés (La Jornada, 31 de octubre de 2000: 21).

20

REFLEXIONES FINALES
El 1° de diciembre, el presidenteVicente Fox anunció
que el 5 de diciembre enviaría al Poder Legislativo la
iniciativa de reformas constitucionales en materia de
derechos y cultura indígena tomando como documento primordial para presentar esta iniciativa el texto
fo;mulado por COCOPA. También el 3 de diciembre, en reunión con dirigentes agrarios del país, celebrada en Metepec, Estado de México, reiteró su compromiso de llevar a cabo el proceso de pacificación
en Chiapas, tomando como vehículo esencial la propuesta elaborada por COCOPA. Por su parte, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional convocó a conferencia de prensa en La Realidad, Chiapas, el 2 de
diciembre. Presentó un comunicado donde establece
cuáles serían las manifestaciones del gobierno que
permitirían pensar en la posibilidad de construir la
paz, aquí sólo se anotan algunas vinculadas directamente con la temática de este trabajo:
Quinto. Las señales que demandamos son:
A Cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés.
En concreto, la transformación en ley de la iniciativa elaborada por la Conúsión de Concordia y Pacificación
(COCOPA).
B. La liberación de todos los zapatistas presos en cárceles de Chiapas y en otros estados (La Jornada, 3 de

\

diciembre de 2000: 5).

El rotativo tituló este Comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, de diciembre de 2000: "Posible llegar a la
solución pacífica de la guerra". Dicho encabezado denota el signíficado histórico y político que tiene el
cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés como
paso inicial del proceso de pacificación y satisfacción
de las demandas del zapatismo: democracia, libertad,
justicia. Como se sabe, de un modo o de otro, estos
reclamos expresan los motivos de lucha del movimien-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5 ¡SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

to indígena nacional. El titular actual del Poder Ejecutivo Federal también lo sabe, por ello acepta cumplir con los Acuerdos de San Andrés enviando la Iniciativa COCOPA el 5 de diciembre de 2000, para
iniciar el largo proceso de reforma constitucional en
materia de derechos y cultura indígena. De este modo,
dicho pacto muestra su "función bisagra" de la puerta que abrirá paso a la paz en Chiapas y en las regiones del país habitadas por los pueblos indígenas. Sin
embargo, como no existe "el fin de la historia", una
vez realizada la reforma constitucional en materia de

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

derechos y cultura indígenas, será necesario dotarla
de las leyes reglamentarias pertinentes, indispensables para crear las condiciones jurídicas que faculten
a los pueblos indígenas para ejercerlas y hacerlas exigibles. Este proceso legislativo abrirá de nueva cuenta una coyuntura jurídica y política donde serán confrontadas las concepciones que la política foxista tiene sobre el mundo indígena y el desarrollo rural con
los planteamientos del zapatismo y del movimiento
indígena nacional. La racionalidad, sabiduría y perspectiva nacional con la que se desenvuelva esta nueva

21

�Ruebloundígenas

eltlos-inclígenas

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

¡polénúca será significativa, pues de sus resultados se
desprenderán los instrumentos jurídicos y adnúnistra-

tivos que pernútan el desarrollo democrático, justiciero
y libertario reclamado por los indígenas mexicanos.-&amp;,,

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

jurídicos, politicos, sociales, económicos y culturales que de él se
derivan ...
Nuevo Marco Jurídico.

REFORMAS CONSTITUCIONALES SOBRE DERECHOS INDÍGENAS 1996

ARTÍCULO 4: GARANTÍAS INDIVIDUALES (ne)
Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"l.- Reconocer a los pueblos indígenas en la Constirución general.
El Estado debe promover el reconocirrúento, como garantía constitucional, del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas que son los que "descienden de poblaciones que habitaban en el
país en la época de la conquista o la colorúzación y del establecimiento de las actuales fronteras estatales, y que, cualquiera que sea
su situación jurídica, conservan sus propias instituciones sociales,
económicas, culturales y politicas, o parte de ellas. La conciencia de
su identidad indígena deberá considerarse un criterio fundamental
para determinar los grupos a los que se aplican las disposiciones"

sobre pueblos indígenas.
2.- Dicho marco jurídico ha de edificarse a partir de reconocer la
libre determinación de los pueblos indígenas, que son los que teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la imposición del régimen colonial, mantienen identidades propias, conciencia de las mismas y la voluntad de preservarlas, a partir de sus características culturales, sociales, políticas y económicas, propias y dife-

Iniciativa COCOPA, 29 de ntmie1nbre de 1996

"La Nación mexicana tiene una composición p luriculrural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, qu e son aquéllos que
descienden de poblaciones que habitaban en el país al iniciarse la
colonización y antes de que se establecieran las fronteras de los Estados Unidos Mexicanos, y que cualquiera que sea su situación jurídica, conservan sus p ropias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.
Los pueblos indígenas tienen el derecho a la libre determinación Y,
como expresión de ésta, a la autonomía como parte del Estado mexi-

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios procedimientos para designar sus autoridades y sus sistemas normativos
para la resolución de confüctos internos, con respeto a los derechos
humanos.
h) Obtener el reconocimiento de sus sistemas normativos internos
para la regulación y sanción, en tanto no sean contrarios a las Garantías Constitucionales y a los Derechos Humanos, en particular
los de las mujeres;

"Il. Aplicar sus sistemas normativos en la regulación y solución de
conflictos internos, respetando las garantías individuales, los derechos humanos y, en particular, la dignidad e integridad de las mujeres; sus procedimientos, juicios y decisiones serán convalidados por
las autoridades jurisdiccionales del Estado;"

2 ... El reconocimiento de espacios jurisdiccionales a las autoridades
designadas en el seno de las comunidades, pueblos indígenas y municipios, a partir de una redisaibución de competencias del fuero
estatal, para que dichas autoridades estén en aptitud de dirimir las
controversias internas de convivencia, cuyo conocimiento y resolución impliquen una mejor procuración e impartición de justicia.

cano, para:"'
l... f) En el contenido de la legislación, tomar en consideración la
pluriculturalidad de la nación mexicana que refleje el diálogo íntercultural con normas comunes para todos los mexicanos y respeto a
los sistemas normativos internos de los pueblos indígenas."

renciadas...
La autonomía es la expresión concreta del ejercicio del derecho a la
libre determinación, expresada como un marco que se conforma como
parte del Estado Nacional. ..

«e) Legislar sobre los derechos de los pueblos indigenas a elegir a
sus autoridades y ejercer la autoridad de acuerdo a sus propias normas en el interior de sus ámbitos de autonomía, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad.

3.- La legislación nacional debe reconocer a los pueblos indígenas
como los sujetos de los derechos a la libre determinación y autonomía."'

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios procedimientos para designar sus autoridades y sus sistemas normativos
para la resolución de confüctos internos, con respeto a los derechos
humanos.

"S. l. El reconocimiento en la constitución política nacional de...
c) Derechos sociales. Para que se garanticen sus formas de orgarúzación social, la satisfacción de sus necesidades humanas fundamentales y sus instituciones internas.

5.1. El reconocimiento en la Constitución Política nacional de demandas indígenas que deben quedar consagradas como derechos
legítimos...

"l. Decidir sus formas internas de convivencia y de orgarúzación
social, económica, política y cultural;"

La autonomía es la expresión concreta del ejercicio del derecho a la
libre deternunación...Los pueblos indígenas podrán, en consecuencia, decidir su forma de gobierno interna y sus maneras de organi-

6 ... h) Designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios
como en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades
como pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones propias de cada pueblo;

"III. Elegir a sus autoridades y ejercer sus formas de gobierno interno de acuerdo a sus normas en los ámbitos de su autonomía, garantizando la participación de las mujeres en condiciones de equidad;"

e) ... Se propone al Congreso de la Unión el reconocimiento, en reformas constitucionales y políticas que se deriven, del derecho de la
mujer indígena para participar, en un plano de igualdad, con el varón en todos los niveles de gobierno y en el desarrollo de los pueblos
indígenas."

zarse política, social, económica y culturalmente ...
1. La creación de un nuevo marco jurídico que establezca una nueva
relación entre los pueblos indígenas y el Estado, con base en el reconocimiento de su derecho a la libre determinación y de los derechos

"1. El reconocimiento en la Constitución Política nacional...

22

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5-1 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

23

�~ -Rueblo indig.enas

eJalos ·nc119-enas

San Andrés Sa.cam Ch'en de Lns Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa.cam Ch'en de Lns Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
a) Derechos Políticos. Para fortalecer su representación política y
participación en las legislaruras y en el gobierno, con respeto a sus
tradiciones para garantizar la vigencia de sus formas propias de go-

6. Se propone al Congreso de la Unión y a las legislaturas de los
estados ...
"IV Fortalecer su participación y representación políticas de acuerdo con sus especificidades culturales;"

bierno interno.
5 ... e) Participación en los órganos de representación nacional y estatal. Ha de asegurarse la participación y representación políticas
local y nacional de los pueblos indígenas en el ámbito legislativo y los
niveles de gobierno, respetando sus diversas características
sociocultur.i.les a fin de construir un nuevo federalismo."

"'3 ...
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.
El Estado debe impulsar políticas culturales nacionales y locales de
reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culturas; de
promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culturas indígenas, con la participación activa de los pueblos indígenas y de incorporación del conocimiento de
las diversas prácticas culturales en los planes y programas de estudio de las instituciones públicas y privadas. El conocimiento de las
culruras indígenas es enriquecimiento nacional y un paso necesario
para eliminar incomprensiones y discriminaciones hacia los indígenas.

llo.
c) En materia de recursos narurales, reglamentar un orden de preferencia que privilegie a las comunidades indígenas en el otorgamiento
de concesiones para obtener los beneficios de la explotación y aprovechamiento de los recursos naturales;

"VI. Preservar y enriquecer sus lenguas, conocimientos y todos los
elementos que configuran su cultura e identidad, y

l...
VII. Adquirir, operar y administrar sus propios medios de comuni"V. Acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos

naturales de sus tierras y territorios, entendidos éstos como la totalidad del hábitat que los pueblos indígenas usan u ocupan, salvo
aquellos cuyo domino directo corresponde a la Nación;"

i) Legislar sobre los derechos de los pueblos indigenas al libre ejercicio Y desarrollo de sus culturas y su acceso a los medios de comunicación.
6. Se propone al Congreso de la Unión ...
e) promover el desarrollo de los diversos componentes de su identidad y patrimonio cultural.

5.- Se propone al Congreso de la Unión...

i) promover y desarrollar sus lenguas y culturas, así como sus costumbres y tradiciones tanto políticas como sociales, económicas religiosas y culturales.
'

a) Territorio. Todo pueblo indígena se asienta en un territorio que
cubre la totalidad del hábitat que lo pueblos indigenas ocupan o utilizan de alguna manera. El territorio es la base material de su reproducción como pueblo y expresa la unidad indisoluble hombre-tierra-naturaleza.

8. Medios de comunicación ...es indispensable dotar a estos pueblos
de sus propios medios de comunicación, los cuales son también instrumentos claves para el desarrollo de sus culturas ... "

6. Producción y empleo ... Se debe buscar el reconocimiento en el
sistema jurídico mexicano federal y estatal, del derecho de los pueblos indígenas al uso sostenible y a todos los beneficios derivados del
uso y aprovechamiento de los recursos naturales de los territorios
que ocupan o utilizan de alguna manera ...

24

d) acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos naturales, salvo aquellos cuyo dominio directo corresponda a la nación.
2. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naturaleza y la cultura en los territorios que ocupan y
utilizan de alguna manera los pueblos indígenas, según los define el
artículo 13.2. del Convenio 169 de la OIT... ".

"2. El Gobierno Federal asume el compromiso de construir, con los
diferentes sectores de la sociedad y en un nuevo federalismo, un nuevo pacto social que modifique de raíz las relaciones sociales, políticas
económicas y culrurales con los pueblos indígenas. El pacto debe
erradicar las formas cotidianas y de vida pública que generan y reproducen la subordinación, desigualdad y discriminación, y debe
hacer efectivos los derechos y garantías que les corresponden: derecho a su diferencia cultural; derecho a su hábitat: uso y disfrute del
territorio, conforme el articulo 13.2. del Convenio 169 de la OIT;
derecho a su autogestión política comunitaria; derecho al desarrollo
de su cultura; derecho a sus sistemas de producción tradicionales;
derecho a la gestión y ejecución de sus propios proyectos de desarro-

b) Legislar para que se"garantice la protección a la integridad de las
tierras de los grupos indígenas", tomando en consideración las
especificidades de los pueblos indigenas y las comunidades, en el
concepto de integridad territorial contenido en el Convenio 169 de
la OIT, así como el establecimiento de procedimientos y mecanismos para la regularización de las formas de la propiedad indigena y
de fomento a la cohesión cultural.

Iniciativa COCOPA, 29 de ruwiembre de 1996

Acuerdos de SanAndrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"g) en la Carta Magna, asegurar la obligación de no discriminar por
o_ngen racial o étnico, lengua, sexo, creencia o condición social, pos1b11ítando con ello la tipificación de la discriminación social como
delito.

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

cación."

�P-uebl0Lindí9enas

e.bJos .indígenas

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Inicialiw COCOPA, 29 de rnwiembre de 1996

Iniciatiw COCOPA, 29 de noviemúre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de feúrero de 1996
tadas con ellos. El Estado deberá impulsar la integridad y concurrencia de todas las instiruciones y niveles de gobierno que inciden
en la ,~da de los pueblos indígena, e,~tando las prácticas parciales
que fraccionen las políticas públicas. Para asegurar que su acción
corresponda a las características diferenciadas de los diversos pueblos indígenas, y evitar la imposición de políticas y programas
uniformadores, deberá garantizarse su participación en todas las
fases de la acción pública, incluyendo su concepción,
planeación y evaluación.

3. Conocimiento y respeto a la culrura indígena. Se estima necesario
elevar a rango constitucional el derecho de todos lo mexicanos a una
educación pluricultural que reconozca, difunda y promueva la historia, costumbres, tradiciones y, en general, la culrura de los pueblos
indígenas, raíz de nuestra identidad nacional.
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.
El Estado debe impulsar políticas culturales nacionales y locales de
reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y dífusión de sus culruras; de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas
al desarrollo de las culruras indígenas, con la participación activa de
los pueblos indígenas; y de incorporación del conocimiento de las
diversas prácticas culturales en los planes y programas de esrudio de
las instiruciones públicas y privadas. El conocimiento de las culturas
indígenas es enriquecimiento nacional y un paso necesario para eliminar incomprensiones y discriminaciones hacia los indígenas.

4. Educación integral indígena. Los gobiernos se comprometen a
respetar el quehacer educativo de los pueblos indígenas dentro de
su propio espacio cultural. La asignación de los recursos financieros, materiales y humanos deberá ser con equidad par instrumentar
y llevar a cabo acciones educativas y culmrales que determinen las
comunidades y pueblos indígenas.
4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas. El Estado debe impulsar politicas culrurales nacionales y locales de reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos
indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culruras;
de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culruras indígenas, con la participación
activa de los pueblos indígenas; y de incorporación del conocimiento de las diversas prácticas culrurales en los planes y programas de
esrudio de las instituciones educativas públicas y privadas. El conocimiento de las culturas indígenas es enriquecimiento nacional y un
paso necesario para eliminar incomprensiones y discriminaciones
hacia los indígenas.

El reconocimiento de espacios jurisdiccionales a las autoridades designadas en el seno de las comunidades, pueblos indígenas Ymunicipios, a partir de una redistribución de competencias del fuero estatal,
para que dichas autoridades estén en aptitud de dirimir las ~?n~oversias internas de convivencia, cuyo conocimiento y resoluc10n trrlplique una mejor procuración e impartición de justicia."
2.- Llbre determinación. El Estado respetará el ejercicio de la libre
determinación ...Respetará asimismo las capacidades de los pueblos
y comunidades indígenas para determinar su propio desarrollo, en
tanto se respete el interés nacional y público. Los distintos niveles de
gobierno e instituciones del Estado mexicano no intervendrá?
unilateralmente en los asuntos y decisiones de los pu eblos Ycomunidades indígenas, en sus organizaciones y formas de representación Y
en sus estrategias vigentes de aprovechamiento de los recursos.
3. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naruraleza y la culrura en los territorios los pueblos indígenas. Se impulsará el reconocimiento, en la legislación, del derecho de
los pueblos y comunidades indígenas a recibir la indemnización correspondiente, cuando la explotación de los recursos naturales que el
Estado realice, ocasione daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural. Para los casos en los que el daño ya se hubiera
causado, y los pueblos demuestren que las compensaciones otor~das no permiten su reproducción cultural, se promoverá el establecimiento de mecarusmos de revisión que permitan que de manera conjunta, el Estado y los afectados analicen el caso concreto. En ambos
casos los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentables de los pueblos y comurudades indígenas.

"La Federación, los estados y los municipios deberán, en el ámbito
de sus respectivas competencias, y con el concurso de los pueblos
indígenas, promover su desarrollo equitativo y sustentable Y la educación bilingüe e intercultural.
Asimismo, deberán impulsar el respeto y conocimiento de las diversas culturas existentes en la Nación y combatir toda forma de discriminación.
Las autoridades educativas federales estatales y municipales, en consulta con los pueblos indígenas, de{inirán Y desarrollarán programas educativos de contenido regional, en los que reconocerán su

herencia cultural."

"8. Proteger a los indígenas migrantes. El estado debe impulsar
políticas sociales especificas para proteger a los indígenas migrantes,
tanto en el territorio nacional como más allá de las fronteras ...

Asimismo, impulsar, de común acuerdo con los pueblos indígenas,
acciones de rehabilitación de esos territorios, y respaldar sus iniciativas para crear condiciones que aseguren la sustentbilidad de sus prácticas de producción de vida.

7. Protección a indígenas migrantes. El estado debe impulsar políticas sociales específicas para proteger a los indígenas migrantes, tanto
en el territorio nacional como más aUá de las fronteras, con acciones interinstitucionales."

4. Consulta y acuerdo. Las políticas, leyes, programas y acciones
públicas que tengan relación con los pueblos indígenas serán consul-

26

5. Asegurar educación y capacitación. El Estado debe asegurar a los
indígenas una educación que respete y aproveche sus saberes, tradiciones y formas de organización. Con procesos de educación integral en las comunidades que les amplíen su acceso a la cultura, la
ciencia y la tecnología; educación profesional que mejore sus perspectivas de desarrollo; capacitación y asistencia técnica que mejore
los procesos productivos y calidad de sus bienes; y capacitación
para la organización que eleve la capacidad de gestión de las comunidades. El Estado deberá respetar el quehacer educativo de los
pueblos indígenas dentro de su propio espacio culrural. La educación que imparta el estado debe ser interculrural. Se impulsará la
integración de redes educativas regionales que ofrezcan a las comunidades la posibilidad de acceder a los distintos niveles de educación.,,

"3. Garantizar acceso pleno a la justicia. El Estado debe garantizar

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4L!._¡ SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"El Estado impulsará también programas específicos de protección
de los derechos de los indígenas migrantes, tanto en el territorio
nacional como en el extranjero."
" Para garantizar el acceso pleno de los pueblos indígenas a la jurisdicción del Estado, en todos los juicios y procedimientos que
involucren individual o colectivamente a indígenas, se tomarán en
cuenta sus prácticas jurídicas y especificidades culturales, respetan-

27

�eblos indígenas

San Andrés Sa,eam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sa,eam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Inicuuiva COCOPA, 29 de mwiembre de 1996

Aaum:/os de San Andrés, 16 de febrero de 1996
el acceso pleno de los pueblos a la jurisdicción del Estado mexicano, con reconocimiento y respeto a especificidades culturales Y a
sus sistemas normativos internos garantizando el pleno respeto a
los derechos humanos...

do tos preceptos de esta Constitución. Los indígenas tendrán en t~o
tiempo el derecho a ser asistidos por intérpretes defensores, paroculares o de oficio, que tengan conocimiento de sus lenguas Y culturas."

m...

"5.. Al respecto, el gobierno federal se compromete a impulsar
que, a partir de las reformas constitucionales, se emita la legislación general que permita contar de inmediato con mecanismos Y
procedimientos jurídicos para, ...
b) que se legisle en los estados de la República."

La nueva relación entre los pueblos indígenas y el estado mexicano
debe garantizar la inclusión, diálogo permanente y consensos para el
desarrollo en todos sus aspectos. No serán, ni la unilateralidad ni la
subestimación sobre las capacidades indígena para construir su futuro
las que definen las políticas del estado. Todo lo contrario serán los
indígenas quienes dentro del marco constitucional y en el ejercicio
pleno de sus derechos decidan los medios y formas en que habrán de
conducir sus propios procesos de transformación."

"El Estado establecerá las instituciones y políticas necesarias para
garantizar la vigencia de los derechos de los pueblos indigenas Ysu
desarrollo integral, las cuales deberán ser diseñadas y operadas conjuntamente con dichos pueblos."
"Las Constituciones y las leyes de los Estados de la República,
conforme a sus particulares características establecerán las
modalidades pertinentes para la aplicación de los principios señalados,
garantizando los derechos que esta Constitución reconoce a los
pueblos indígenas.

ARTÍCULO 115: NUEVO FEDERALISMO, DERECHO MUNICIPAL (ne)

"4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción
institucional impulse la participación de los pueblos y comunidades
indígenas y respete sus formas de organización interna, para alcanzar
el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores decisivos
de su propio desarrollo. Debe promover, en colaboración con las
expresiones organizativas de los pueblos indígenas, que estos
vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la
adecuada corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indígenas

28

Iniciativa COCOPA, 29 de noviemúre de 1996
lll. Los municipios con el concurso de los estados...

l V. Los municipios admirústrarán libremente...

V. Los municipios...
En los planes de desarrollo municipal y en los programas que de
ellos se deriven, los ayuntamientos le darán participación a los núcleos de población ubicados dentro de la circunscripción municipal,
en los términos que establezca la legislación local. En cada municipio se establecerán mecanismos de participación ciudadana para
coadyuvar con los ayuntamientos en la programación, ejercicio, evaluación y control de los recursos, incluidos los federales, que se destinen al desarrollo social.

VI ... Vll... VIII ... "

" ...Dentro del nuevo marco constitucional de autonomía se respetará
el ejercicio de la libre determinación de los pueblos indígenas en
cada uno de los ámbitos y niveles en que la hagan valer, pudiendo
abarcar uno o mas pueblos indígenas conforme a las circunstancias
particulares y específicas de cada entidad federativa ..."

El varón y la mujer son iguales ante la ley ... "

Acuerdos de San A11drés, 16 de febrero de 1996

en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones que
actúan sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas
indígenas no sólo deben ser concebidas con los propios pueblos, sino
implementadas con ellos, las actuales instituciones indigenistas y de
desarrollo social que operan en ellas deben ser transformadas en otras
que conciban y operen conjunta y concertadamente con el Estado
los propios pueblos indigenas."

3...

2. Garantías de acceso pleno a la justicia. En las reformas legislativas que enriquezcan los sistemas normativos internos deberá determinarse que, cuando se impongan sanciones a miembros de los
pueblos indígenas, deberán tenerse en cuenta las características
económicas y culturales de los sancionados..."
·'4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción institucional impulse la participación de los pueblos y comunidades indigenas y respete sus formas de organización interna, para alc:inzar
el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores deasivos
de su propio desarrollo. Debe promover, en colaboración con las
expresiones organizativas de los pueblos indígenas, que estos
vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la
adecuada corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indigenas
en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones
que actúan sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas
indígenas no sólo deben ser concebidas con los propios pueblos,
sino implementadas con ellos, las actuales instituciones indigenistas
y de desarrollo social que operan en ellas deben ser transformadas
en otras que conciban y operen conjunta y concertadamente con el
Estado los propios pueblos indígenas."

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de 11uuiemúre de 1996
"ARTICULO 115. Los Estados adoptarán, para su régimen interior,
la forma de gobierno republicano, representativo, popular, tomando
como base de su división territorial y de su organización política Y
admirúsrrativa, el Municipio Libre.
l. Cada municipio...
II. Los municipios...

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

"5. Libre determinación. El Estado respetará el ejercicio de la libre
determinación de los pueblos indigenas, en cada uno de los ámbitos
y niveles en que harán valer y practicarán su autononúa diferenciada,
sin menoscabo de la soberanía nacional y dentro del nuevo marco
normativo para los pueblos indígenas ...
El derecho a la libre determinación se ejercerá en un marco
constitucional de autononúa asegurando la unidad nacional. Podrán,
en consecuencia, decidir su forma de gobierno interna y sus maneras
de organizarse política, social, econónúca y culturalmente. El marco
constitucional de autononúa permitirá alcanzar la efectividad de los
derechos sociales, económicos, culturales y políticos con respeto a su
identidad.
h) designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones
propias de cada pueblo.
1.- El establecimiento de la nueva relación entre los pueblos indígenas
Y el Estado ... Por ello, proponemos que estas reformas deberán
contener entre otros, los siguientes aspectos generales:
a)Legislar sobre la autonomía de la comunidades y pueblos indígenas
para incluir el reconocimiento de las comunidades como entidades
de derecho público; de derecho de asociarse lioremente en municipios
con población mayoritariamente indígena; así como el derecho de
varios municipios para asociarse a fin de coordinar sus acciones como
pueblos indígenas.
.. .las autoridades competentes realizarán la transferencia ordenada
Ypaulatina de recursos, para que ellos mismos administren los fondos

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"IX. Se respetará el ejercicio de la libre determinación de los pueblos
indígenas en cada uno de los ámbitos y niveles en que bagan valer su
autonomía, pudiendo abarcar uno o más pueblos indígenas de acuerdo a las circunstancias particulares especificas de cada entidad
federativa. Las comunidades indígenas como entidades de derecho
público y los municipios que reconozcan su pertenencia a un pueblo
indígena, tendrán la facultad de asociarse libremente a fin de coordinar sus acciones. Las autoridades competentes realizarán la transferencia ordenada y paulatina de recursos, para que ellos mismo administren los fondos públicos que se les asignen. Corresponderá a
las Legíslaturas estatales determinar, en su caso, las funciones y facultades que pudieran transferírseles, y"

29

�l!ue•los.indígenas

PuebloLinclígenas

San Andrés Sa,cam Ch'en de ÚJs Pobres (Lan'áinzar)

San Andrés Sa,cam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de 1W1Jiembre de 1996

públicos quese les asignen, y para fortalecer la participación indígena
en el gobierno, gestión y administración en sus diferentes ámbitos y
niveles...
c) Competencias.... Asimismo, se requerirá especificar las facultades,
funciones y recursos que sean susceptibles de ser transferidas a las
comunidades y pueblos indígenas bajo los criterios establecidos en
el apartado 5.2. del documento intitulado "Pronuncíamientos
Conjuntos", así como las diversas modalidades de participación de
las comunidades y pueblos frente a las instancias de gobierno, a fin
de interactuar y coordinar sus acciones con las mismas,
particularmente a nivel municipal.

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Las legislaturas de los Estados podrán proceder a la
remunicípalización en los territorios en que estén asentados los
pueblos indígenas, la cual deberá basarse en consulta a las poblaciones
involucradas en ellas.
e) Legislar sobre los derechos de los pueblos indígenas a elegir a sus
autoridades y ejercer la autoridad de acuerdo a sus propias normas
en el interior de sus ámbitos de autonomía garantizando la
participación de las mujeres en condiciones de equidad;
Se propone la integración del municipio con población
mayoritariamente indígena no como un tipo diferente de municipio,
smo como aquel que en el marco del concepto general de esta
institución política permita por un lado, la participación indígena en
su composición e integración y al mismo tiempo fomente incorpore
a las comunidades indígenas en la integración de los ayuntamientos.

d) Autodesarrollo. Son las propias comunidades y los pueblos
indígenas quienes deben determinar sus proyectos y programas de
desarrollo...
5.- Fortalecimiento del Sistema Federal y Descentralización
democrática. La nueva relación con los pueblos indígenas comprende
un procew de descentralización de las facultades, funciones y recursos
de la instancias federales y estatales a los gobiernos municipales, en
el espíritu del punto 5.2 del documento "Pronunciamiento
Conjunto", para que con la participación activa de las comunidades
indígenas y de la población en general asuman las iniciativas de los
mismos,,,

h) designar libremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autoridades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones y tradiciones
propias de cada pueblo;"

" l. Ampliación de la participación y representación políticas.

Fortalecimiento municipal. Es conveniente preveer en el nivel
constitucional los mecanismos necesarios que ...
b) permitan su participación en los procesos electorales sin la
necesaria participación de los partidos políticos;
c) garanticen la efectiva participación de los pueblos indígenas en la
difusión y vigilancia de dichos procesos;
d) garanticen la organización de los procesos de elección o
nombramientos propios de las comunidades o pueblos indígenas en
el ámbito interno;
e) reconocer las figuras del sistema de cargos y otras formas de
organización, métodos de designación de representantes y forma de
decisiones en asamblea y de consulta popular;
f) establecer que los agentes municipales o figuras afines sean electos

o, en su caso, nombrados por los pueblos y comunidades
correspondientes;
1. El reconocinúento en la constitución política nacional de demandas
indígenas ...

"X. En los municipios, comunidades, organismos auxiliares del ayuntamiento e instancias afines que aswnan su pertenencia a un pueblo
indígena, se reconocerá a sus habitantes el derecho para que definan, de acuerdo con las prácticas políticas propias de la tradición de
cada uno de ellos, los procedimientos para la elección de sus autoridades representantes y para el ejercicio de sus formas propias de
gobierno interno, en un marco que asegure la unidad del Estado
nacional. La legislación local establecerá las bases y modalidades
para asegurar el ejercicio pleno de este derecho.
Las Legislaturas de los Estados podrán proceder a la remunicipalización de los territorios en que estén asentados los pueblos indígenas, la cual deberá realizarse en consulta con las poblaciones
involucradas."

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios
procedimientos para designar sus autoridades ...
c) Derechos sociales. Para que se garanticen sus formas de
organización social...

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TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

31

�lalos indigenas
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

-----------~----1---------~-~--------___-JC:;_veblos indige_n
San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

Acuerdos de Sat1 Andrés, 16 de febrero de 1996

REFORMAS CONSTITUCIONALES SOBRE DERECHOS INDÍGENAS 1996. OTROS ARTÍCULOS
ARTÍCULO 18: GARANTÍAS INDIVIDUALES EN MATERIA PENAL (ne)

Acuerdos de Sat1 Andrés, 16 de febrero de 1 996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"Sólo por delito que merezca ...
"En las reformas legislativas que enriquezcan los sistemas normativos internos deberá determinarse que, cuando se impongan sanciones a miembros de los pueblos indígenas, deberán
tenerse en cuenta características económicas, sociales Y culturales de los sancionados, privilegiando sanciones distintas al
encarcelamiento; y que preferentemente puedan compurgar sus
penas en los establecimientos más cercanos a su domicilio y,
en su caso, se propicie su reintegración a la comunidad como
mecanismo esencial de readaptación social."

Los gobiernos ...
Los gobernadores...
La Federación ...
Los reos de nacionalidad ...
Los indígenas podrán compurgar sus penas preferentemente
en los establecimientos más cercanos a su domicilio, de modo
que se propicie su reintegración a la comunidad como mecanismo esencial de readaptación social."

ARTÍCULO 26: GARANTÍAS INDIVIDUALES, RECTORÍA ECONÓMICA DEL ESTADO (ne)

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

"2. Libre determinación, El estado respetara el ejercicio de la
libre determinación ... Respetará asimismo las capacidades de
los pueblos y comunidades indígenas para determinar su propio desarrollo, en canto se respete el interés nacional y público.
Los distintos niveles de gobierno e instituciones del Estado
Mexicano no intervendrán unilateralmente en loa asuntos y
decisiones de los pueblos y comunidades indígenas, en sus organizaciones y forma de representación y en sus estrategias
vigentes de aprovechamiento de los recursos.
3. Sustentabilidad. Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naturaleza y la cultura en los territorios de los
pueblos indígenas. Se impulsará el reconocimienro, en la legislación, del derecho de los pueblos y comunidades indígenas a
recibir la indemnización correspondiente, cuando la explotación de los recursos naturales que el estado realice, ocasione
daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural. Para
los casos en los que el daño ya se hubiera causado, y los pueblos demuestren que las compensaciones otorgadas no permiten su reproducción cultural, se promoverá el establecimiento
de mecanismos de revisión que permitan que de manera conjunta, el Estado y los afectados analicen el caso concreto. En
ambos casos los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentable de los pueblos y comunidades indígenas.

32

Iniciativa COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Asimismo, impulsar, de común acuerdo con los pueblos indígenas, acciones de rehabilitación de esos territorios, y respaldar sus iniciativas para crear condiciones que aseguren
la sustentabilidad de sus prácticas de producción y de vida.
4. Consulta y acuerdo. Las políticas, leyes, programas y acciones públicas que tengan relación con los pueblos indígenas serán consultadas son ellos. El Estado deberá impulsar
la integr idad y concurrencia de todas las instituciones y niveles de gobierno que inciden en la vida de los pueblos indígenas, evitando las prácticas parciales que fraccionen las
políticas públicas. Para asegurar que su acción corresponda
a las características diferenciadas de los diversos pueblos
indígenas, y evitar la imposición de políticas y programas
uniformadores, deberá garantizarse su participación en todas las fases de la acción pública, incluyendo su concepc ión, planeación y evaluación.
4. Participación. El Estado debe favorecer que la acción institucional
impulse la participación de los pueblos y comurudades indígenas y
respete sus formas de organización interna, para alcanzar el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores decisivos de su propio
desarrolla. Debe promover, en colaboración con las expresiones
organizativas de los pueblos indígenas, que estos vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la adecuada
corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indígenas en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones que acrúan
sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas indígenas no
sólo deben ser concebidas con los propios pueblos, sino implementadas
con ellos, las actuales instiruciones indigenistas y de desarrollo social
que operan en ellas deben ser transformadas en otraS que conciban y
operen conjunta y concertadamente con el Estado los propios pueblos indígenas.
d) Autodesarrollo. Son las propias comunidades y los pueblos indígena quienes deben determinar sus proyectos y programas de desarrollo ...
d) Derechos económicos. Para que se desarrollen sus esque'.11ªs Y alternativas de organización para el trabajo y de me¡ora de la eficiencia de la producción."

"El Estado organizará.. .

ARTÍCULO 53: DERECHO ELECTORAL (ne)

Los fines del proyecto .. .
La ley facultará ...

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996

La legislación correspondiente establecerá los mecanismos necesarios
para que en los planes y programas de desarrollo se tomen en cuenta a
las comunidades y pueblos indígenas en sus necesidades y sus
especificidades culturales. El Estado les garantizará su acceso equitativo a la distribución de la riqueza nacional."

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Iniciativa COCOPA, 29 de nuuiembre de 1996

"1. Ampliación de la participación y representación políti-

cas. Fortalecimiento municipal. Es conveniente prever a nivel constitucional los mecanismo necesarios que:
a) Aseguren una representación política adecuada de las
comunidades y pueblos indígenas en el Congreso de la Unión
Y en los congresos locales, incorporando nuevos criterios en

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"La demarcación territorial ...
Para establecer la demarcación territorial de los distritos uninominales
Y las ctrcunscripciones electorales plurinominales, deberá tomarse
en ~~nta 1~ ubicación de los pueblos indígenas, a fin de asegurar su
paruc1pac1on Y representación políticas en el ámbito nacional. Para
la elección."

33

�..J!uelalos indígenas - -

heblos inclígeJU1S

~ - - - - - - ~ - - - - ~ - - - - - - - - _ :,_________~ - - - - - - - - - - - - - - ~S~a:n~A; nd
:;,r~é;sSS:acam Ch'en de Los Pobres (Larráinzar)

San Andrés Sacam Ch'en de Los Pobres (Larráinz ar)

BIBLIOGRAFÍA

la delimitación de los distritos electorales que correspondan a las cornunjdades y pueblos indígenas."

ARTÍCULO 73: FACULTADES DEL CONGRESO (ne)
JmaaJ.iva COCOPA, 29 de nuviembre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"5. En las leyes reglamentarias e instrumentos ju rídicos de
carácter federal que correspondan, deberán asentarse las
d isposiciones que hagan compatfüles con las reformas constitucionales sobre nuevos derechos indígenas.
_
Al respecto el gobierno federal se compromete a ,mp~lsar
e a partir de las reformas constitucionales, se emita la
qu,
.
d"
legislación general que permita contar de mme iato con
mecan ismos y procedimientos jurídicos para,
_
a) que se inicie la revisión y modificación de las diversas
leyes federales;
. _ ,,
b) que se legisle en los Estados de la Repubhca.

"El Congreso tiene facultad:

I...XXVIl

x:xvm.Para expedir leyes que establezcan la concurrencia del go-

=~ '

b. 0 ~ederal de los estados y de los municipios en el ámbito de sus
~~
respectivas competencias, respecto de los puebl~s Y comuru ~
indígenas, con el objeto de cumplir los fines previstos en los arnculos 4º y 115 de esta Consntución;"

ARTÍCULO 116: NUEVO FEDERALISMO, FACULTADES DE LOS ESTADOS (ne)
Jnicia1iva COCOPA, 29 de noviembre de 1996

Acuerdos de San Andrés, 16 de febrero de 1996
"6. Se propone al Congreso de la Unión y a las legislaturas de los
Estados...
h) designar bbremente a sus representantes, tanto comunitarios como
en los órganos de gobierno municipal, y a sus autondades como
pueblos indígenas, de conformidad con las instituciones Y tradiciones propias de cada pueblo;
¡_Ampliación de la participación y representaci~n politicas. Fortalecimiento municipal. Es conveniente prever a mvel consntucional
los mecanismo necesario que:

"El poder público de los Estados ...

I...

a)Aseguren una representación política adecua~ de las comumdaII. El número de representantes ...
des y pueblos indígenas en el Congreso de la Uruon Yen 100, congresos locales incorporando nuevos criterios en la delimitac,on de los
Los diputados de las legislaturas...
distritos el~crorales que correspondan a las comunidades Ypueblos
En la legislación electoral...
indígenas;
.
b) Pemútan su participación en los procesos electorales sm la necePara garantizar la representación de los pueblos indígenas_ en las
saria participación de los partidos políncos;
legislaruras de los estados por el principio de mayoría rela?va, _los
1.. .Proponernos que estas reformas deberán contener entre otros,
los siguientes aspectos generales: ...d) Legislar sobre los derechos
distritos electorales deberán ajusrarse conforme a la distnbución
de los indígenas, hombres y mujeres, a tener representantes en_ :15
geográfica de dichos pueblos."
instancias legislativas, particularmente en el Congr~ d~ la Urnon
y en los congresos locales; incorporando nuevos cntenos para la
delimitación de los distritos electorales que correspondan a las comunidades y pueblos indígenas y pennitan la celebración de elecciones conforme a la legislación de la materia;"
.
ed ral
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(ne): Nota del editor.

34

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
- + - - - ----+-

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

35

�- - - - ~ - - ~ - ~ - ~ - - - - ~ - - -----,i------ - - - - ~ - ~ ~ ~ ~ ~ - - - - -_..!Ueblos.Jndígenas
vblver el rostro

LA DEMOCRATIZACIÓN DEL PAÍS SEGÚN
VOCES INDÍGENAS

Volver el rostro
Crisis política en ·los municipios indígenas
AoRIANA LóPEZ MoNJARDíN

a alternancia en el poder alcanza a los incligenas en tiempos de una grave crisis política. El panorama está marcado por la incapacidad del último gobierno priista para inaugurar la nueva relación entre el Estado y los pueblos
mdígenas, que fue pactada con el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional en San Andrés Sacamch' en
de los Pobres, Chiapas, en 1996. Durante los años
siguientes, la situación se ha caracterizado por la militarización de las regiones indígenas de todo el país,
con una secuela de constantes violaciones a los derechos humanos; por la persistencia de grupos armados que cuentan con una sigrúficativa participación
de incligenas; y por una intensa e inacabada polémica
entre el emocentrismo y el pluralismo cultural.
Otra dimensión de esta crisis política,menos
visible pero no menos honda, más cotidiana y que da
cuenta de un proceso de longue dureé, es la que tiene
como escenario a los municipios indígenas. A ellos
está dedicado este texto: porque en los municipios se
manifiestan no sólo los conflictos entre los indígenas
y el Estado, sino aquellos que involucran las relaciones que mantienen los indígenas entre ellos mismos:
las formas primarias en que se organizan, se
autogobieman y se vinculan con otras instancias sociales y políticas. Podemos decir, entonces, que es
sobre todo en los municipios donde se está jugando
la posible reconstitución de los pueblos o bien la destrucción del tejido social.
Las políticas focalizadas de combate a la
pobreza que se han aplicado en México durante los
últimos años han perpetuado los problemas de los
indígenas; porque sólo los reconocen en su condición de individuos, ignorando los lazos comunita-

L

36

rios; porque generan conflictos entre los beneficiarios y los excluidos de los programas de apoyo; porque subordinan a los gobiernos municipales a la aplicación mecánica de los programas decididos en el
centro y porque violentan su derecho a participar en
las políticas públicas y a tomar decisiones autónomas.
Por otra parte, las reformas al artículo 115
de la Constitución que regula lo relativo a los municipios, realizadas en septiembre de 1999, dejan al
poder legislativo ante un conjunto de asignaturas
pendientes. Con esta reforma constitucional, se desperdició una oportunidad de abrir la puerta a los
derechos incligenas, de la misma manera en que se
dejó de lado la participación ciudadana, que todavía
no tiene reconocimiento jurídico ni atribución alguna en los municipios.
El presidente Vicente Fox afirma que va a
cumplir los Acuerdos de San Andrés. Si lo hace, en
el mismo proceso de garantizar el reconocimiento
constitucional de los derechos indígenas, va a aflorar
la necesidad de dejar atrás las políticas asistenciales,
dirigidas focalmente a aliviar la pobreza, para dar
lugar al ejercicio de la autonomía y de la libre determinación de los pueblos indígenas, que tiene en los
municipios uno de sus espacios primarios. 1

El presidente Fox envió al Poder Legislativo, el 5 de diciembre de 2000
la iniciativa COCOPA, en caso de que sea sancionada favorablemente,
será necesario esperar para conocer los términos de su aprobación. Posteriormente-cuando no existan-deberán ser redactadas las leyes reglamentarias correspondientes a los artículos constitucionales reformados.
Además, la legislación reglamentaria, por ejemplo las leyes orgánicas
municipales, también deberá ser reformada. Esto constituirá apenas

1

TRAYECTORIAS

AÑO 111, N~ 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

¿Cómo lograr una "nueva relación" entre el gobierno federal y los indígenas? El presidente Fox ha propuesto una "relación directa, sin intermediarios" y
asegura que mantendrá una
oficina al lado de su residencia
oficial, en Los Pinos, para atender a los indígenas. Sin embargo, las intenciones comienzan
a empantanarse desde el momento mismo en que habla de
los indígenas, porque pasa por
alto que no se trata de una corporación: con formas de organización bien establecidas y
correas de mando y representación precisas, sino que se está
hablando de un conjunto muy
heterogéneo de diez millones
de mujeres, hombres, niños y
ancianos, que hablan más de
50 lenguas y viven por todos
los rincones y sótanos del país.
Ninguna de las muchas organizaciones existentes cuenta
con la legitimidad suficiente para pretender, por sí
misma, representar a "los indígenas". Por el contrario, lo que está en crisis son, precisamente, sus formas de representación política.
Las identidades de los pueblos indígenas se
han construido incorporando, explícitamente, dos

dimensiones de alteridad: la que los distingue de los
mestizos y la que se refiere a cada uno de sus pueblos. Por eso no puede hablarse de "los indígenas a
secas" sino que, para abordarlos como actores sociales y políticos, resulta indispensable considerar el carácter plural y complejo del proceso en el que han
venido expresando sus saberes, demandas, agravios y esperanzas, y que ha conducido
a las formulaciones unitarias. 2
Las demandas de autonomía
y reconocimiento constitucional de los derechos de los pueblos incligenas se han convertido en uno de los tópicos más
visibles, en una de las consignas que sintetiza un conjunto,_____~~
de demandas y movilizan a las,_______
comunidades y a las organizaciones, y en uno de los recla-i
mos más publicitados por los
medios de comunicación.
Pero, así formuladas, son ape-1
nas la punta del iceberg de U11i
proceso de reflexión y de
construcción de consensos
que dan unidad y sentido al
movimiento indígena.
El debate en torno a la autononúa de los pueblos originarios tiene una dimensión internacional,
fundada en lo que se ha llamado los derechos humanos
de cuarta generación, que son, por su propia naturaleza, derechos colectivos; es decir, cuyo ejercicio requie-

En los municipios se
manifiestan los conflictos
entre los indígenas y el
Estado) y aquellos que
involucran las relaciones
que mantienen entre ellos
mismos; y es ahl donde se
está jugando la posible
reconstitución de los
pueblos o bien la
destrucción del tejido
social.

las nuevas relaciones jurídicas, luego vendrá el aparato administrativo
para hacer efectivos, aplicables y exigibles los nuevos preceptos legales.
Como se ve, el camino aún es muy largo, lo será menos en cuanto se
mante?~ª una política de diálogo y participación, para dar cauce y
expres1on a las necesidades de los pueblos indígenas.
2

Es_ pertinente recordar la cautela de A. Melucci, cuando nos llama a
susntu1I la historia lineal de los personajes con destinos por cumplir

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

para atender los procesos de constitución de actores colectivos. Véase
Alberto Melucci, "Liberation or Meaoing? Social Movements Culture
and Democracy", Deve/opment ami Change, SAGE, vol. 23,' núm. 3,
London, Newbur! Park and New Dehli, 1992, pp. 43-77. y puede
consultarse
Melucci, Acción colecu·va., =co=wooy
•.:.,_ .: Y
. tamb1en Alberto
.
~wcraaa, El Colegio de México, Centro de Estudios Sociológicos
MeXJco, 1999.
'

37

�- ~ - - ~ - - - - - - - - - - - - --t--- - - - - - - ~ - - ~ - - - - - -_..__ellloS-indígen
UJlver el rostro

el Estado que demandan los indígenas, vale la pena
comenzar por citar aquí uno de los primeros documentos en los que se expusieron los consensos alcanzados entre los asesores e invitados del EZLN y
los del gobierno federal en los D iálogos de San Andrés, ya que ofrece un diagnóstico preciso y todavía
vigente acerca de la exclusión política de los pueblos
indígenas:
No existe correspondencia entre el número de habitantes pertenecientes a alguno de los pueblos indios
y la representación política en las distintas instancias de gobierno. El número de diputados presentes
en las legislaturas locales o en la Cámara de Diputados o de Senadores es sumamente limitado. Lo mismo sucede en los gobiernos municipales, incluso de

38

ayuntamientos mayoritariamente indios, donde la

más allá del nivel agrario para administrar y gestionar sus

representación formal no recae en éstos.

recursos dentro de un territorio delimitado.

En la mayoría de las entidades, un problema adicional es el existente en los ayuntamientos. A pesar de que
existen formas tradicionales de elegir a las autoridades

mentales vinculadas con las problemáticas de la poi
blación indígena y las políticas públicas que imple-

Algo similar ocurre con las instituciones guberna-

municipales basadas en los sistemas de cargos, el plebiscito o la asamblea, la legislación vigente obliga a registrar a
quienes son electos con un partido político. Las formas

re de la libre expresión y reproducción de una colectividad. Por ejemplo: ¿de qué sirve afirmar el derecho
de un individuo a hablar su lengua materna si no tiene con quien hablarla? El derecho a la lengua es, entonces, necesariamente, un derecho colectivo, de la
misma manera en que lo es el derecho político de los
pueblos indígenas a elegir a sus propias autoridades
y a que éstas sean reconocidas por el Estado. Los derechos de cuarta generación se encuentran en un proceso de discusión, afirmación y reconocimiento que
va a contracorriente de los dogmas jurídicos de los
Estados occidentales, que se fundamentan en una
concepción puramente individual de los derechos.3
Pese a estos desencuentros entre los sistemas juridi-

El debate en torno a la
autonomía de los pueblos
originarios tiene una
dimensión internacional)
fundada en lo que se ha
llamado los derechos humanos
de cuartageneración) que son)
por su propia naturaleza)
derechos colectivos.

cos, los derechos de los pueblos originarios han encontrado espacios de reconocimiento en las declaraciones y pactos internacionales, incluso en algunos
que tienen un carácter vinculatorio para los países
que los su scriben4 (es decir, que operan con fuerza
de ley).

Sobre el reconocimiento de los derechos indígenas en los países de
América Latina, véase Magdalena Gómez (coord.), Derecho Indígena,
INI/AMNU, 1997.
• El reconocimiento de estos derechos en el ámbito internacional está
garantizado por el Convenio 169 de la Organización Internacional del

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

j SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

de elección y representación política siguen siendo un monopolio de los partidos políticos con registro. De la misma manera, no obstante de que en los municipios indios
existen prácticas de gobierno distintas a las tradicionales

nes históricas y sociales, pero también son producto del
sistema de partidos actualmente vigente, que no corres-

en cuestiones tales como la duración de los cargos, la composición del cabildo, la administración de la obra pública

ponde a la realidad y a la necesidad de los pueblos indios.
Son también el resultado de un proceso de moderniza-

o la remoción de las autoridades, la ley vigente no las reconoce y obliga a estos pueblos a la simulación. Por si ello

ción acelerado y excluyente que ha reducido de manera

Estos problemas tienen su origen, en parte, en razo;

sustancial la participación de los pueblos indígenas y que

fuera poco, en escasos lugares existe el derecho de las agencias municipales a nombrar directamente a sus represen-

ha marginado y empobrecido a grandes sectores de la
población. La pobreza en la que viven las comunidades
indígenas no es el resultado de su cultura sino del sistema
en su conjunto.5

tantes, y las comunidades no tienen personalidad jurídica

Para abordar este debate en el ámbito nacional y para comprender cuál es la nueva relación con
J

mentan. Las políticas que trazan, los programas que
instrumentan, la definición de los beneficiarios y 13-1
evaluación se realizan sin la participación de los indígenas.

Trabajo, suscrito por México. Actualmente está a discusión el proyecto
de Declaración de Derechos Indígenas de la ONU, que en su artículo 3
establece que "Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de este derecho, determinan libremente su condición
política y persiguen libremente su desarrollo econónúco, social y cultu-

rar'.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

5

Síntesis de la primera sesión del Grupo de Trabajo 3: Participación y
representación política de los indígenas en la Mesa 1: "Derechos y Cultura Indígena", Sao Cristóbal de las Casas, Chiapas, 19 de octubre de
1995.

39

�- - ~ - - ~ - - ~ - ~ - - - ----1---- - - - - - ' - - - - - - - - - ~- :..vsldo
U&gt;lver el rostro

Además de la relevancia de los diagnósticos
y las alternativas que generaron, la importancia de
los Diálogos de San Andrés radica también en su legitimidad, debido a que fueron un espacio en el que
confluyeron las distintas tendencias políticas, sociales y culturales vinculadas con el mundo indígena,
gracias a la calidad y multiplicidad de los partici-

Los participantes en los
Diálogos de San Andrés
demandaron una nueva
relación con el Estado
y el conjunto de la sociedad
basada en el respeto a sus
propias culturas y en formas
de participación democráticas.
pantes. Formalmente, los Diálogos de San Andrés
!fueron un primer momento de negociación entre un
grupo armado y el gobierno. No obstante, en vez de
L . . . - ~ - - _Jplantear únicamente sus propias demandas, el EZLN
convocó a un conjunto de dirigentes de comunidades, pueblos y organizaciones indígenas, sociales,
políticas, civiles y no gubernamentales, a especialistas en diversos campos, a intelectuales y comunicadores para elaborar, entre todos, las propuestas que
serian llevadas a la negociación.
Los participantes en los Diálogos de San
Andrés demandaron una nueva relación con el Estado y el conjunto de la sociedad basada en el respeto a
Relatoría de las discusiones del grupo de trabajo sobre "Representación y participación política" en la primera sesión de los Diálogos de
San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas, del 18 al 22 de octubre de 1995.

sus propias culturas y en formas de participación
democrática. Un yaqui de Sonora, autoridad tradicional de su pueblo, lo expresó de la siguiente manera: "Los yaquis ya tenemos un territorio y nuestras
formas de gobierno propio, pero necesitamos pasar
de la autonomía de hecho a la de derecho. Hay que
modificar la relación entre el gobierno y los pueblos
indígenas. Las leyes tienen que cambiar, asegurando
la autonomía plena de los pueblos. Este proceso tiene mucho que ver con la democratización plena del
país".6
Las formas de autogobierno, participación
y representación política de los pueblos indígenas no
se restringen al sistema de partidos y a los procesos
electorales. "No estamos en contra de que existan
los partidos -explicó un dirigente zapoteco de
Oaxaca-. Pero los partidos deben aprender de los
pueblos y respetarlos. También debe ser respetada
una concepción distinta del poder de los pueblos indígenas, que no es de cuotas o de botín sino de serví.

,, 7

CJO .

En su ponencia escrita, los integrantes de la
Organización Indígena Totonaca de Puebla plantearon que "las demandas indias no tienen solución dentro del sistema politice actual, sino en un nuevo or- .
den politice, con toma de decisiones de toda la población, sin verticalidad ni discriminación Y con respeto a todos. Hay una historia de derechos indígenas
negados, por eso hay desconfianza. El Estado centralista no nos permite decidir nuestras formas de
participación; por eso queremos que se reconozca la
existencia de los pueblos indios, y queremos impulsar los procesos organizativos autónomos, desde las
bases, y buscar un federalismo acordado con los pue.
. . .
,; 8
blos en las regiones y muruc1p1os .
Los participantes en los Diálogos condenaron las limitaciones impuestas al postulado constitucional de municipio libre por una legislación que nie-

6

1

!bid.

8 !bid.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

40

1

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

ga el derecho de los ciudadanos a destituir a las autoridades que traicionan el mandato popular, ya que la
remoción de las autoridades municipales es atribución exclusiva de las legislaturas estatales.También se
pronunciaron en contra de una distribución de los
recursos públicos inequitativa y centralista.
Expusieron que las tradiciones, las experiencias y las necesidades de los pueblos indígenas definen formas particulares de integración de los gobiernos locales y de duración de los cargos, que no se
corresponden con el presidencialismo municipal previsto por las leyes vigentes, sino que suponen estructuras más colegiadas de integración de los cabildos o
consejos municipales. En ellos, resulta indispensable
facilitar la participación y representación de todas las
localidades que integran ese espacio territorial: ejidos,
comunidades, parajes, agencias municipales o pobla-

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

dos. Sin embargo, en muchos estados de la república,
es atribución del presidente municipal designar a los
agentes. Las cabeceras municipales se han erigido e0¡
pequeñas capitales que acaparan los recursos públicos y la toma de decisiones, y a menudo son controladas por los caciques y los grupos locales de poder.
Este amplio proceso de diálogo y construcción de consensos entre los principales actores sociales y políticos vinculados con el mundo indígena dio
lugar a la elaboración de los primeros Acuerdos de
San Andrés sobre D erechos y Cultura Indígenas, que
fueron firmados entre el EZLN y el gobierno federal
el 16 de febrero de 1996. Sus postulados centrales
están recogidos puntualmente en la iniciativa de ley
sobre Derechos y Cultura Indígenas que fue redactada por la Comisión de Concordia y Pacificación
(COCOPA) a finales de 1996, mientras que resulta-

41

�U&gt;lver el rostro

les y municipales, de acuerdo a sus usos y costwnbres, y
otorgar validez juridica a sus instituciones y prácticas. En
particular, se reconocerán las figuras del sistema de cargos, asamblea, consulta popular y cabildo abierto. Los
agentes municipales serán electos y removidos IX'.r los
pueblos Y comunidades correspondientes, y no designados por el presidente municipal. Deben respetarSe los
usos Y costumbres que definan úempos específicos de
duración de cargos.
.
. la
Es conveniente prever mecanismos que penrutan
participación de las comunidades Ylos pueblos ~díge~
en los procesos electorales, sin la necesaria partiapaoon

ron severamente restringidos en la iniciativa unilateral
que presentó el Ejecutivo Federal a la Cámara de Se\Jladores en marzo de 1998.
Según los lineamientos de los Acuerdos de San
Andrés los municipios resultan el espacio privilegiado
para el ~jercicio de la autonomía de los pueblos indígenas. Sus fronteras colindan, por una parte, con las comunidades y con la exigencia de que se reconozca constitucionalmente su carácter de entidades de derecho público. Por el otro lado, colindan con el derecho de los
.municipios a asociarse entre sí, de acuerdo con los fines
que les convengan como pueblos indígenas.
Por lo que se refiere en particular a los municipios chiapanecos, en San Andrés se pactó un cambio profundo y detallado que coincide en buena medida con las prácticas de los municipios autónomos
zapatistas, cuyos lineamientos se estructuran ~~ torno a tres ejes: las formas de elección y revocac10n de
las autoridades; las formas de ejercicio del poder
político y el derecho a participar en las politic_as
blicas y a ejercer directamente los recursos publicos
que les deben ser transferidos:

?ú-

En los municipios con población mayoritariamente indígena, se reconocerá el derecho de los pueblos y comunidades indígenas para elegir a sus autoridades tradiciona-

de los partidos políúcos.
Los municipios con población mayoritariamente indígena podrán desconocer a sus autoridades municipales
cuando éstas incurran en responsabilidades y prácúcas
contrarias a derecho o a sus usos Ycostumbres, Yel congreso local buscará respetar y aprobar su decisión.
Las comunidades y los municipios con población mayoritariamente indígena, en su carácter de sujetos con facultades ya expresas en la ley, podrán convenir y asociarse entre ellos para emprender acciones regionaliz.adas que
opúrnicen los esfuerzos y recursos, aumentando así su
capacidad de gesúón y desarrollo y de coordinación de
sus acciones como pueblos indígenas. Las autoridad~
competentes realizarán la transferencia ordenada Ypaulaúna de recursos, para que ellos mismos administren los
fondos públicos que se les asignen y para fortalecer la
parúcipación indígena en el gobierno, gestión Yadminis9

tración en sus diferentes ámbitos y niveles.

LEGISLACIÓN Y POLÍTICAS PÚBLICAS:
LOS CIUDADANOS EXCLUIDOS
Evidentemente, los actores políticos y sociales que
reclaman una reforma municipal no se agotan en el
• Acuerdos de San Andrés, documento 3.1 "Compromisos para Chiapas
del gobierno del estado y federal y el,~ZL~, co,~respondientes al Punto
1.3. de las Reglas de Procedimiento , mc1so I. Propuesta de reformas
constitucionales en el estado de Chiapas".

TRAYECTORIAS

42

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

mundo indígena; se han venido conformando a través de muchos años y muchas luchas. En primer lugar, y desde una perspectiva más general, se trata de
fuerzas que, desde la sociedad civil, reclaman una
nueva relación entre gobernantes y gobernados en
ese espacio inmediato para la vida cotidiana que son
los municipios. Estas fuerzas se han expresado por
todos los medios posibles: a través de todos los partidos políticos, de todas las oposiciones y dentro del
PRI, que muchas veces se ha visto atravesado por las
autodenominadas "corrientes democráticas" o por la
confrontación entre un PRI pobre y un PRI rico. También, muchas veces, los electores han favorecido a candidatos independientes, que a pesar de alcanzar el triunfo electoral no llegan a las alcaldías porque carecen del
registro legal de algún partido político.
En segundo lugar, se han venido formando
especialistas en la problemática municipal, tanto en
los ámbitos académicos y de las organizaciones no
gubernamentales como en franjas cada vez más amplias de las clases políticas. Durante los últimos años,
en los municipios mestizos, el Partido de Acción
Nacional y el de la Revolución Democrática captaron buena parte de la inconformidad ciudadana.
Como ambos cuentan con una amplia experiencia
en el gobierno municipal, a través del tiempo, los conflictos y los límites al ejercicio del poder local, lograron acumular saberes, afinar diagnósticos y diseñar
alternativas. Para agrupar a sus fuerzas y sistematizar sus propuestas, el PAN formó la AMAC (Asociación de Autoridades Municipales) y, más tarde, el
PRD formó la AALMAC (Asociación de Autoridades Locales). Ambas asociaciones desarrollaron
lineamientos para una reforma al artículo 11 5 constitucional que coincidían en muchos aspectos. Como
los ciudadanos y los partidos políticos reclamaban
una urgente reforma municipal, la Cámara de Diputados comenzó a prepararse para ella desde 1997,
mediante foros y consultas en las que participaron
autoridades locales, especialistas, organizaciones no
gubernamentales y organizaciones sociales.

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

Los consensos alcanzados a través de estos/
debates podrían resumirse en tres lineamientos pad
la reforma del artículo 115 de la Constitución: 1)
Garantizar la participación ciudadana. 2) Fortalecer
a los municipios ampliando su capacidad financiera

La clase política se encierra en
sí misma) a tal grado
que una reforma municipal se
convierte en un texto que
trata la relación de una
instancia de gobierno con
otras) pero omite la relación
entre gobernantes
y gobernados.
y sus atribuciones legales y reforzando su independencia respecto a las autoridades estatales y federales. 3) Asegurar el derecho de los municipios a participar en el desarrollo económico y social, así como
en el diseño de las políticas públicas. Como puede
verse, los grandes temas de la agenda para la reforma municipal no eran muy diferentes de los que se
habían pactado para los municipios indígenas en los
Diálogos de San Andrés.
Finalmente, cuando todo apuntaba hacia el
fortalecimiento de los poderes locales y la participación ciudadana, los legisladores de los tres principales partidos políticos aprobaron de común acuerdo,
en septiembre de 1999, una reforma municipal no
sólo intrascendente sino regresiva en algunos puntos.
El retroceso comenzó cuando los partidos políticos
de oposición presentaron a la Cámara de Diputados
sus iniciativas de reforma, que dejaban de lado mu-

43

�••losindigen• ~ ~ - - - ~ - - ~ - - ~ - - ~ - - ~ - - -----,r------- - - - - - - - - - - ~ ~ - ~ - - --.l!ue:bl
UJlver el rostro

chas de las propuestas que habían procesado sus respectivas asociaciones de autoridades locales. 10 Los
saberes específicos de los municipalistas quedaron
fuera de la jugada, aplastados por los intereses y las
capacidades de negociación de las diversas fracciones parlamentarias. La racionalidad específica de una
reforma municipal fue sacrificada en aras de una racionalidad más amplia, que privilegió los lineamientos
de las fuerzas orientadas hacia la contienda electoral
por la presidencia de la república, y que su ponía
reacomodos tanto en el interior de cada partido como
entre los diversos partidos.
El nuevo artículo 11 5 constitucional no sólo
omite toda mención a los pueblos indígenas y a los
Acuerdos de San Andrés, también ignora a los ciudadanos, a quienes sólo menciona una vez y no se les
reconoce ningún derecho ni atribución en los gobiernos locales. Las formas de participación ciudadana

'º Sobre las propuestas presentadas por el PAN y el PRD, ver el "Cuadro comparativo de las iniciativas de reforma municipal", elaborado
por Dolores González Saravia, del lnstiruto de Desarrollo Municipal.
Fuente: Los textos de las iniciativas se recuperaron de la página electrónica de AMAC, 20 de mayo, 1999.

44

se remiten a las legislaturas estatales y no sólo no se
reconoce el derecho a la revocación del mandato, sino
que los "ciudadanos y vecinos" no tienen siquiera la
posibilidad legal de solicitarlo a las legislaturas locales. Tampoco es obligatorio que los gobiernos locales
informen o consulten a los ciudadanos sobre los planes, bandos y reglamentos municipales o sobre el
gasto de los recursos públicos, ya que las labores de
vigilancia y contraloría se depositan en los congresos locales. La clase política se encierra en sí misma,
a tal grado que una reforma municipal se convierte
en un texto que trata de la relación de unas instancias de gobierno con otras, pero omite la relación entre
gobernantes y gobernados.
La nueva ley impone modalidades uniformes
para la integración de los ayuntamientos, que deberán estar formados por un presidente y el número de
regidores y síndicos que la ley determine. Así, se está
legislando a favor del presidencialismo y en contra de
la libre integración de los ayuntamientos, cuando que
las demandas populares con.fluyen en la necesidad
de construir espacios de gobierno más colegiados y
con mayor participación y vigilancia ciudadana.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Los únicos beneficiarios de la "pluralidad"
en la integración de los ayuntamientos serán los partidos políticos, ya que la ley no prevé la representación territorial de los ejidos, comunidades, agencias
municipales, poblados, barrios o colonias que integran el municipio, cuando que uno de los problemas
más sentidos es la concentración de poder recursos
públicos en las cabeceras municipales en detrimento
de las demás localidades.
Si bien, las reformas al artículo 115 constitucional prevén nuevas atribuciones para los municipios, no les garantizan el acceso a los recursos públicos necesarios para atender sus nuevas tareas. En
el texto reformado del artículo 115 no hay ni una
línea que trate sobre el compromiso de descentralizar los recursos públicos o sobre la obligación de los
gobiernos federal y estatal de garantizar que los municipios cuenten con un financiamiento suficiente.
También se omite cualquier alusión a la transferencia de recursos e infraestructura de las instituciones
federales y estatales hacia los ayuntamientos.
Por este camino, que ya no es nuevo en México, lo único que se ha logrado cuando se proclama
una supuesta descentralización es ahondar las diferencias entre aquellas localidades más pudientes, que
pueden ofrecer servicios de mejor calidad a sus habitantes, Ylos municipios más pequeños y más pobres,
cuya población se encuentra cada vez más marginada, Y cuyos ayuntamientos se ven cada vez más subordinados a los gobernadores, que manejan discrecionalmente los llamados programas "compensatorios". En cuanto a los programas federales destinados al desarrollo local, constituyen una nueva violación al principio de municipio libre, en la medida en
que sólo distribuyen partidas presupuestales ya etiquetadas desde el centro y de muy corto plazo.
Volviendo a los municipios indígenas, que son
los que nos ocupan, hay que señalar que la política
municipal restrictiva y ajena a la participación ciudadana, que se desprende de los preceptos constitucionales aquí descritos, se encuentra con una nueva po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

Cuando se proclama una
supuesta descentralización lo
que se logra es ahondar las
diferencias entre las
localidades más pudientes y los
.. .
munictpws mas pequeños y
pobres) cuyos ayuntamientos se
ven subordinados a los
gobernadores que manejan
discrecionalmente los
programas cccompensatorios)).
/

lítica indigenista que ha sido también, cada vez, más
restrictiva.
Cuando se habla de la política social hacia,.
los pueblos indígenas, es común suponer que el Es-1
tado sostiene los mismos postulados integracionistas
que prevalecieron en tiempos pasados. Sin embargo,
es necesario un análisis más cuidadoso para comprender la especificidad de la política indigenista quel
se ha desarrollado en México en consonancia con los
postulados neoliberales. 11 En primer lugar, desde hace
más de una década, la política social dirigida hacia
los pueblos indígenas ha abandonado explícitamente
las propuestas incluyentes y redistributivas que acompañaron a1 indigenismo que se desarrolló bajo la ideología de la revolución mexicana.
Durante la primera mitad del siglo XX el
indigenismo estuvo orientado por la intención de

«ior-

11

~ara _un ex~elente _análisis acerca de la evolución de las políticas
mdigerus_tas, _vease Cn~°'.1ª Oehrnichen, Refonna del Estado,política soe ind¡gemsmo en Merico (1988-1996), tesis de Maestría en Antropologia S0etal,Escuela Nacional de Antropología e Historia,México, 1997.

=!

45

�loundigenas - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - -- , - ~- - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - - -Pueltlo.s indígenas
vólver el rostro

jar Patria"; 12 es decir: se planteaba la necesidad de
incorporar a los indígenas a un desarrollo nacional
que les ofrecía la reforma agraria y el acceso a la lengua nacional, la educación, la salud y el trabajo remunerado, a la par de la fusión de razas y culturas
por medio del mestizaje.
Estos postulados fueron impugnados desde
varios flancos: en primer lugar, la vida de los pueblos indígenas se encargó de desmentir al integracionismo: durante el siglo XX los indígenas no sólo
no desaparecieron, mezclados en el supuesto crisol
de la mexicanidad, sino que aumentó su número absoluto y su peso relativo en términos sociales, políticos y culturales. En segundo lugar, los propios indígenas hicieron oír sus voces, reclamando un futuro
desde su propia especificidad cultural y desde la reconstitución de sus pueblos.
Por otra parte, y en una vertiente distinta, el Estado de bienestar y sus funciones tutelares sucumbieron a
las críticas neoliberales, encaminadas a limitar la participación estatal en la economía y como garante del bienestar social de la población. Al analizar los cambios ocurridos en el indigenismo durante los últimos años del siglo
XX, Cristina Oehmichen afirma que:
Cuando se puso en marcha la reforma neoliberal, la política indigenista del Estado ya había abandonado el discurso de la integración y la homogenización cultural. Por
el contrario, la instrumentación de la nueva política social, restringida y focalizada en el "combate a la pobreza", es acompañada de un discurso referido al respeto a

¡'

la pluralidad cultural y al derecho de los pueblos indígenas a definir por sí mismos su propio desarrollo. Para

~

1992, este nuevo discurso cristalizaóa en la reforma al
artículo 4 constitucional y, parcialmente, en la legislación
secundaria. Paradójicamente, en este año se abren las

~sJ/4

posibilidades legales para la privatización de la tierra, en
una perspectiva que tiende a socavar las bases mismas

12

46

Manuel Gainio, Forjando Patria, Ed. Porrúa, México, 1982.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

para el posible desarrollo autónomo y autogestivo de los
pueblos indígenas. 13

El discurso indigerrista cambió: se afirmaba
que los indígenas ya no serían sujetos de integración
o de políticas paternalistas sino aceptados como "mayores de edad". Para ello, tenían que ser capacitados:
particularmente en el manejo de una nueva racionalidad, orientada hacia la formación de empresas sociales que tenían que ser rentables y estar en condiciones de asociarse con el capital. 14 Por otra parte,
como los presupuestos públicos eran cada vez más
austeros y el Estado restringía sus funciones, los indígenas fueron invitados a capacitarse para aprender a jerarquizar sus propias necesidades y plantear
al Estado demandas realistas, eligiendo, por ejemplo,
si preferían la construcción de un camino, de una
clínica o la introducción del agua potable, ya que el
Estado no podía atender todos los rezagos a la vez.
Las prácticas institucionales también cambiaron. El
Instituto Nacional Indigenista se convirtió en un sustituto parcial de las empresas estatales y paraestatales
desincorporadas, privatizadas o liquidadas, y en un
promotor de los criterios de austeridad y de eficiencia
productiva al interior de las organizaciones sociales.
Bajo el gobierno de Ernesto Zedillo la política focalizada de "combate a la pobreza" se concentró en el Progresa (Programa de Educación y Salud), que cortó de tajo la promoción participativa de
la población que se había buscado durante el sexenio
anterior. Dejaron de ser interlocutores del Estado las
asambleas, las organizaciones sociales y cualquier tipo
de instancia grupal o comunitaria. Los nuevos pro-

13

Cristina Oehnúchen, "El indigenismo y el modelo gubernamental de
)~ política social neoliberal", Cuadernos Agrarios, nueva época, núm. 16,
Poder local, derechos indígenas y municipios", México, 1998.
" Como un excelente estudio de caso de las "Empresas en Solidaridad"
Ylas nuevas políticas públicas, véase Marcela Coronado, La COGE!y
las esirategias campesinas en el Istmo de Tehua111epec, tesis de maestría,
ENAH, México, 1996.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

gramas fueron individualizados y canalizados úni-.
camente hacia las familias, ignorando a las comunidades. Las mujeres, en su calidad de madres de familia, quedaron como destinatarias de las despensas
de alimentos, las medicinas o el dinero entregado
como beca a algunos de sus hijos e hijas que asisten a
la escuela. A cambio, cada mujer contrajo la obliga-

Durante el siglo XX los
indígenas no sólo no
desaparecieron) mezclados en
el supuesto crisol de la
mexicanidad) sino que
aumentó su número absoluto
y su peso relativo en términos
sociales) políticos y culturales.
ción personal de asistir a ciertas reurriones, pláticas o
consultas médicas a las que fuera convocada por la
autoridad: de salud, escolar o gubernamental. El incumplimiento de tales obligaciones entrañaría la pérdida de las ayudas.
En las comunidades y los barrios pobres y
marginados se trató de construir una red de control
y vigilancia en la que cada maestro, cada médico y
cada miembro del ayuntamiento tendrían poder para
incluir o excluir a los niños y a sus madres de los
programas sociales; y cada familia tendría que competir con sus vecinos por los escasos apoyos, que en
ninguna localidad alcanzaban para todos. A tal grado que esta política social se convirtió en el último
recurso del régimen para la compra de votos y lealtades, tal como lo denunciaron, entre muchas otras,
las comunidades zapatistas de Chiapas:

47

�los otomíes de Querétaro, que se han visto marginados de las luchas partidistas por los municipios. Cuando conquistan democráticamente los gobiernos municipales, 16 como lo hicieron los totonacas de Huehuetla, en la sierra poblana, y los tének de Tanlajás, la
Huasteca Potosina, los indígenas sólo llegan a constatar las sujeciones que ahogan a los municipios: la
falta de recursos financieros, la subordinación a los
gobiernos estatales y federal y la ausencia de mecanismos legales para garan tizar la participación ciudadana.
Las próximas páginas proponen un recorrido por algunos de los municipios indígenas del país,
inmersos en contextos regionales diferentes y herederos de experiencias diversas, y que nos dan cuenta
de tres fronteras que delimitan la crisis municipal: 1)
la guerra en Chiapas; 2) la crisis de representación
política e institucional en Oaxaca y 3) el desarrollo
imposible en la Huasteca Potosina.
1. Los municipios autónomos zapatistas

Los funcionarios priístas son unos corruptos que se quedan con los millones de pesos, de los presupuestos de las
comunidades indígenas, para sus beneficios personales.
Ejemplo de ello es la Sedesol, el dinero que maneja lo
usan para financiar los paramilitares priístas, para comprar armas, para atacar a las comunidades zapatistas. En
las comunidades no hemos visto que estén construyendo
escuelas, hospitÍles, clínicas; no hay carretera ni luz eléctrica.1s

HEMOS DECIDIDO GOBERNARNOS
EN MUNICIPIOS AUTÓNOMOS COMO
PARTE DE LA REPÚBLICA MEXICANA
Un breve recorrido por los municipios indígenas nos
" Comunicado de los habitantes del municipio autónomo F rancisco
Gómez, 16 de abril de 1998.

da cuenta de los dilemas que atraviesan: los municipios autónomos zapatistas en Chiapas se han ~onve,:tido en gobiernos de emergencia, que orgaruzan las
vidas de los desplazados por la guerra. En Uxpanapa,
Veracruz, los chinantecos oaxaqueños, desplazados
hacia otro estado por la construcción de la presa Cerro de Oro, lograron el reconocimiento de un nuevo
municipio, que les ha permitido reagruparse Y desafiar el control de los caciques. En Oaxaca, los pueblos
indígenas ganaron que la legislación estatal re~~nociera su derecho a elegir a sus autoridades muruc1pales a través de su s propias tradiciones; sin embargo,
este derecho queda vulnerado al estar ausente de la
Constitución General de la República y dificilmente
puede ejercerse cuando no existen mec~smos jurídicos para hacer valer los derechos colectJ.vos.
En otras regiones del país, los indígenas luchan por salir de la invisibilidad, como les ocurre a

TRAYECTORIAS

48

1

AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Los municipios autónomos zapatistas de Chiapas son
instancias de organización civil que están conformadas tanto por bases de apoyo del EZLN como por
campesinos e indígenas afiliados a otras organizaciones sociales. Constituyen un espacio privilegiado de
resistencia y de reconstrucción cotidiana del sentido
de la vida en el marco de una guerra de baja intensidad. Han sido protagonistas fundamentales en la construcción de un nuevo discurso público, que da cuenta
de formas alternativas del quehacer político y de nuevas relaciones entre gobernados y gobernantes. 17
La presencia pública de los municipios rebeldes, formados desde 1995, adquirió relevancia
desde 1998, conforme se intensificó la guerra sucia
en contra de las comunidades indígenas. La organi-

16

Un buen estudio sobre esta temática fue realizado por JoséJaime Ro-

dríguez Torres, Las luchas indias por el poder municipal: los casos de Huehuetla, Sierra Norte de Puebla y Rancho Nuevo de la Democracia, Guerre-

ro, tesis para optar al grado de maestro en Antropología Social, CIESAS,
México, 2000.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

zación de los pueblos en nuevos municipios se con~
virtió en un blanco de los ataques policiacos, milita-

La organización de los
pueblos en nuevos municipios
se fortaleció corno un dique
contra la descomposición
inducida del tejido social
y corno terreno de la
resistencia) la denuncia
y la comunicación de las bases
de apoyo zapatistas
con la sociedad.
res y paramilitares. Pero, al mísmo tiempo, se fortaleció como un dique contra la descomposición inducida del tejido social; y como uno de los terrenos fundamentales de la resistencia, la denuncia y la comunicación de las bases de apoyo zapatista con la sociedad civil.
Si se hubiera legislado y se hubieran modificado las políticas públicas según lo acordado en San
Andrés, los municipios autónomos zapatistas podrían
haber iniciado una ruta hacia la institucionalización.
Sin embargo, lo que les dio visibilidad y presencia
pública fue la traición del gobierno a la palabra empeñada y la intensificación de la guerra: la masacre
de 45 tzotziles en Actea!, en diciembre de 1997 y su

17
Para un análisis más amplio al respecto, véase Adriana López
Monjardín y Dulce María Rebolledo, " Los municipios autónomos
zapatistas", Chiapas, núm. 7, ERA- Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, M éxico, 1999.

49

�lllos Jllcligenm - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - -....d!!i------ - - - - - - - - - - - - - - - - - - --2111eblos indígenas
U&gt;lver el rostro
vblver el rostro

Humanos y por diputados locales y federales, como
por las organizaciones no gubernamentales y por los
observadores civiles nacionales y extranjeros. Sin
embargo, las comunidades zapatistas y sus consejos
municipales resistieron estas agresiones y reiteraron
su decisión de mantener sus propias formas de orga. nización y autogobierno:
Los gobiernos autónomos no se acaban con la destruc-

ción de unas casas o un letrero, porque los gobiernos autónomos son de todos los pueblos que nos nombraron y
fuimos elegidos por los mismos pueblos que nos respaldan y nos dan vida. Porque los gobiernos autónomos viven en el corazón de los pueblos y en sus pensamientos y
nadie puede destruir nuestros corazones y nuestros pensamientos que son los que dan vida cabal a sus autoridades. Nos mantendremos todo el tiempo que sea necesario y seguiremos siendo rebeldes hasta que el gobierno
federal cumpla con nuestraS justas demandas y con la
dignidad de todos los pueblos indios de México. 18

La conformación de los municipios autónomos está anclada, explícitamente, en la exigencia de
dar cumplimiento a los Acuerdos de San Andrés:
ecuela de millares de refugiados en el municipio de
Chenalhó; el estrechamiento del cerco y las incursio'nes militares contra las comunidades; el despliegue y
multiplicación de los grupos paramilitares y la ofensiva del gobierno estatal y federal contra los municipios rebeldes.
El gobierno federal y el estatal se propusieron infructuosamente desmantelar a los municipios
autónomos. El llamado desmantelamiento implicó
ataques militares y policiacos masivos en contra de
los municipios Ricardo Flores Magón, Tierra y Libertad, Nicolás Ruiz y San Juan de la Libertad, que
se llevaron a cabo durante los meses de abril, mayo y
junio de 1998. En todos ellos hubo violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos, documentadas tanto por la Comisión Nacional de Derechos

50

Nuestros municipios autónomos son legales, están amparados en el articulo 39 de la Constitución Política de
los E.stados Unidos Mexicanos que es la máxima ley de
los mexicanos y dice que el pueblo tiene en todo momento derecho a decidir su forma de gobierno y nosotros
hemos decidido gobernarnos en municipios autónomos
como parte de la república mexicana. No queremos separarnos de México ni tampoco ser parte de otro país,
estamos ejerciendo nuestros derechos como mexicanos
que somos y que seguiremos siendo siempre. La existencia de los municipios autónomos fue aceptada por el gobierno federal y estatal en los Acuerdos de San Andrés y

por lo tanto son legales de acuerdo a la Carta Magna y a
los Acuerdos de San Andrés. 19

Tanto el texto y el espíritu de los Acuerdos de
San Andrés como las prácticas cotidianas de los rebeldes chiapanecos privilegiaron la constitución de
nuevos municipios. No se trata de "regiones autónomas", como proporúan algunas corrientes del movimiento indígena, inspiradas en la experiencia de la
costa atlántica nicaragüense. Nadie ha propuesto, tampoco, el término de "territorios liberados". Y es que
nadie piensa que seria posible ni mucho menos deseable ejercer la autonomía fuera del marco de la nación mexicana. La importancia de llamarse municipios -indígenas, rebeldes o autónomos- radica en el
puente que se construye a través de los nombres, las
historias y los proyectos entre las bases de apoyo
zapatistas y el resto de los mexicanos: los mestizos, los
campesinos y los citadinos: los que también reivindican el municipio libre.
Comprender el sentido de los municipios rebeldes implica reconocer que la violencia institucional Y paramilitar -que constituye el campo minado
en el que florecen- no es sólo el espacio de la muerte
sino que es también una dimensión de la vida. Porque las vidas de quienes sufren la violencia o están
involucrados en una situación de guerra no se define
únicamente en función de las políticas globales que
delimitan las alternativas económicas y sociales o el
control militar de un territorio, sino que sus vidas
están conformadas también por la creatividad de los
pequeños actos cotidianos.
Después de la matanza de Acteal, ocurrida
en 1997, el Consejo Autónomo de San Pedro de
Chenalhó ha orientado y dirigido la sobrevivencia de
millares de refugiados. Se trata de un gobierno que
recupera las formas tradicionales de organización de

••M

18 Mensaje pronunciado en el municipio autónomo San Pedro de Micboacán el 4 de mayo de 1998, fumado por hombres, mujeres, niños y
ancianos de los municipios indígenas.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ S SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

.

.

.

r ensa¡e de las wmurudades zapaastas con motivo de las acciones
eprestvas del gobierno pronunciado en La Realidad en la visita de la
C~vana de Observadores Italianos "Todos Somos lndios del Mundo , 4 de mayo de 1998.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

los tzotziles y cuya máxima instancia de decisión es
la asamblea. Es también un gobierno de emergencia'
que coordina las acciones cotidianas de los desplazados de guerra: cuida la preparación y el reparto
equitativo de los alimentos; proyecta la construcción
y la reparación de los precarios albergues y las letrinas; promueve las cooperativas de las artesanas; vigila la aplicación de las medidas sanitarias que están

La vulnerabilidad y la
fuerza de las mujeres en
medio de la guerra de baja
intensidad es una dimensión
fundamental de la nueva
identidad de género que se
está construyendo en
Chiapas.
a su alcance y encauza la atención de los enfermos·
cuida la seguridad de los campamentos, constante~
mente amenazada por los militares y paramilitares
que los rodean, y organiza las asambleas, las fiestas y
las competencias deportivas. Ejerce, además, las funciones de "relaciones exteriores", como puente entre
los refugiados y la sociedad civil: recibe a las caravanas que llevan ayuda humanitaria, atiende a los observadores y a los periodistas y prepara las denuncias ame las organizaciones de derechos humanos y
la opinión pública.
El Concejo Autónomo de Chenalhó ha sostenido la decisión de los refugiados de rechazar la
llamada ayuda gubernamental, a la que califican
como "migajas que nada resuelven" y reclama, en

51

�los.Jncljgenasi..-.- - - - - - ~ - - - - ~ - - --...

cambio, la detención y el castigo de los paramilitares
que les permita volver a sus hogares. En todos los
municipios rebeldes está generalizada la percepción
de que los recursos públicos son usados para financiar a los "paramilitares priístas", o bien que se pierden en las telarañas de la corrupción. El discurso oficial respecto a la atención de las necesidades sociales
y a las inversiones millonarias en Chiapas es comes-

52

tado entonces, en cada pueblo y cada día, desde las
evidencias que están a la vista de toda la gente: las
graves carencias de las comunidades persisten, las
ayudas del gobierno, en el mejor de los casos, se evaporan en unos cuantos días, y son entregadas
selectivamente a cambio de la compra de lealtades. 20
La vulnerabilidad y la fuerza de las mujeres
en medio de la guerra de baja intensidad es una dimensión fundamental de la nueva identidad de género que se está construyendo en Chiapas. Por ejemplo, las mujeres de Taniperla, cabecera del desmantelado municipio Flores Magón, son las principales
víctimas de los paramilitares: amenazaron con violarlas, les impidieron salir a buscar agua y leña, las
presionaron para que firmaran documentos en los
que ofrecían afiliarse al PRI. A pesar de todo ello, las
mujeres y los niños decidieron no abandonar sus
hogares e impedir que les obligaran a fundar un nuevo
campamento de refugiados o a traicionar su convicción verdadera.
Al hablar del ataque policiaco y militar contra el municipio autónomo Tierra y Libertad, las
mujeres contaron que, como son pobres y no tienen
acceso a los médicos y a las medicinas, se bañan en
el ternazcal para curar sus enfermedades. Durante el
operativo de desmantelamiento del municipio, en la
comunidad de Amparo Aguatinta, un soldado trató
de sacar una tabla del ternazcal para revisarlo. Una
mujer embarazada que estaba ahí se asustó mucho,
dio a luz con grandes dificultades y se quedó sin leche corno consecuencia de la agresión.21 Precisamente
porque son vulnerables, las mujeres de Tierra y Libertad, como Sonia y Claribel, también son dirigentes de una lucha "justa y necesaria para todos los
pobres, para los hijos y su futuro, para dejarles un

~ - - - - - - - - - - - - - - - - ~ --

mundo más justo que ahorita no hay pero que estamos aprendiendo a construir". 22

2. Oaxaca: los usos y costumbres de los poderosos
Las autoridades locales de los municipios indígenas
de Oaxaca a menudo se elegían a través de sus tradiciones propias; pero los procedimientos que seguían
las comunidades para nombrar a sus gobernantes
quedaban encubiertos por la simulación del juego
partidista. El desencuentro entre las formas cotidianas de hacer política y las formas institucionales era
tal que ocurría, por ejemplo, que los pobladores de
un municipio se juntaran en asamblea a mediados
de cada año para nombrar al concejo municipal que
habría de gobernarlos, sin que esto fuera un obstáculo para que, cada tres años y en tiempos de elecciones, se registrara a los gobernantes en turno como
planilla del PRI que el día de las elecciones contendía supuestamente por un cargo que ya estaba ocupado y sin encontrar oponente alguno. Corno tenían
que "cumplir" con las votaciones, los ciudadanos o
sus autoridades, ante la posible ausencia de los primeros, se ocupaban de cruzar boletas, llenar urnas y
firmar actas.
El reconocimiento jurídico de la elección de
las autoridades indígenas no se inició en Oaxaca hasta
1995, cuando el Congreso del Estado aprobó la reforma al Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales de Oaxaca (CIPPEO) incorporando los procedimientos denominados por "usos
y costumbres" de elección tradicional para la constitución de las autoridades municipales. Posteriormente, en 1997, la Constitución Política Local y el
CIPPEO fueron modificados, se estableció el papel
21

20 " La semana pasada el gobernador del estado, Albores Guillé n, d o nó
dos camionetas para los antizapatistas corno premio d espués que delataron los nombres de los mandos oficiales d el EZLN". Denuncian 40
comunidades del municipio autónomo 17 de Noviembre, el 20 de marzo de 1998.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

"Testimorúo de mujeres y niñas que estaban en Amparo Aguatinta el
primero de mayo, en la ofensiva militar y polic ial contra el municipio
autónomo Tierra y Libertad", 7 de mayo de 1998.
22

Discursos de Sonia y de Claribel en Tierra y Libertad, durante la
marúfestación de dos mil personas en defensa de l municipio autónomo,
el 11 de m ayo de 1998.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 ~ PTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

e.lalos.-indíg

U&gt;lver el rostro

de la Asamblea Comunitaria y la exclusión de los
partidos políticos en dicho proceso electoral. En 1998,,
las más recientes elecciones municipales, 418 de los
570 municipios de Oaxaca, eligieron a sus autoridades a través del sistema llamado de "usos y costumbres".

El discurso oficial respecto a la
atención de las necesidades
sociales y a las inversiones
millonarias en Chiapas es
contestado entonces) en cada
pueblo y cada día) desde las
evidencias que están a la vista
de toda la gente: las graves
carencias de las comunidades
persisten) las ayudas del
gobierno) en el mejor de los
casos) se evaporan en unos
cuantos días) y son entregadas
selectivamente a cambio de la
compra de lealtades.
La reconstitución de los pueblos indígenas
supone no sólo un reconocimiento a su derecho a elegir a sus autoridades, sino el rescate de sus propias
instituciones: las asambleas como instancias colectivas de toma de decisiones; el sistema de cargos, en el
que todos los ciudadanos ofrecen un servicio gratuito; el tequio, como forma de trabajo colectivo, que

53

�~~~- - - - - - ~ - ~ ~ ~ - - - - - - - - --&amp;'uebJos indígenas

eblo.s. incligenas

U&gt;lver el rostro

U&gt;lver el rostro

~ermite realizar obras de beneficio común incluso
cuando se carece de apoyos económicos del Estado;
la fiesta, como institución de la comunidad, y la tenencia de la tierra, como elemento central que unifica a las comunidades. 23

Aunque la ley estatal de
Oaxaca reconoce el derecho de
los pueblos indígenas a la
autonomía y a la libre
determinación) no existen los
mecanismos legales para hacer
valer los derechos colectivos) lo
cual provoca que se agraven y
se prolonguen los conflictos.
Por más que Oaxaca sea el único estado de
~a república en el que se reconocen parcialmente las
~ormas indígenas de elección de las autoridades mu¡nicipales, este reconocimiento es muy precario. Está
acotado, en la vida de todos los días, por el poder
caciquil; y en términos jurídicos, apenas si está prendido con alfileres, ya que puede entrar en contradicción con los preceptos de la Constitución General
de la República y de la legislación federal electoral,
que no contemplan los derechos indígenas y, que en
caso de controversia, tienen prioridad respecto a la
legislación estatal.

23 lntervención del ingeniero Aldo González, zapoteco de la Sierra de
Juárez, en el Foro Municipio y Desarrollo en el Medio Rural: Conflictos,
convergencias y propuestas, realizado los días 7, 8 y 9 de diciembre de
1998 en la ciudad de Oaxaca.

54

Existe además el peligro de que los derechos
individuales, que prevalecen en el sistema jurídico
mexicano, cancelen la posibilidad de ejercer el derecho colectivo de los pueblos indígenas a elegir a sus
autoridades por el sistema de usos y costumbres, ya
que los pueblos y las comunidades carecen de personalidad jurídica para reivindicar este derecho. Para
ponerlo en otros términos: basta que un individuo
apele a su derecho a ser candidato de un partido político y, por consiguiente, a votar en urnas a los diferentes candidatos, para cancelar el derecho de miles
de ciudadanos a elegir a sus autoridades en asambleas. En las elecciones de 1998, esta contradicción
dio lugar a un gran número de conflictos poselectorales.24
Aunque la ley estatal de Oaxaca reconoce el
derecho de los pueblos indígenas a la autononúa y a
la libre determinación, no existen los mecanismos
legales para hacer valer los derechos colectivos, lo
cual provoca que se agraven y prolonguen los conflictos, como ocurrió en el municipio costeño de Santiago Ixtayutla, que cuenta con poco más de ocho
mil habitantes repartidos en 30 pequeñas localidades, de los cuales 75% son mixtecos, 7% chatinos y
18% mestizos.
En agosto de 1998 se realizó la asamblea comunitaria para elegir por usos y costumbres a las autoridades municipales del trienio 1999-200 l. El entonces presidente municipal, respaldado por el PRI, intentó imponer como sucesor a su hijo; cuando la asamblea
lo rechazó, desató una agresión que obligó a disolver la
asamblea. Los acuerdos entre las partes en conflicto
para realizar una nueva asamblea fueron violados reiEste tipo de conflictos ocurrieron en los municipios de San Pablo Etla,
AsunciónTlacolulita, Santiago Matatlán, Santiago Xanica, Santa María
Colotepec, Santiago Yaitepec, La PE Ejutla, San Andrés Zabache, San
Juan Ñurni, San José Ayuquila, Santa María Camotlán, Santa Cruz
Acatepec, San Lucas Camotlán, SantiagoYaveo y Santiago lxtayutla,
según lo reporta el Informe sobre dere.chos indígenas de la Red Oaxaqueña
de Derechos Humanos, presentado públicamente en marzo de 2000.
Capítulo I: "La libre autodeterminación de los pueblos y el régimen de
elección denominado de usos y costumbres".
24

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

teradamente y, hacia
finales de año, el expresidente impuso a
un incondicional.
Pese a las inconformidades presentadas
con esta imposición,
firmadas por 2,411
ciudadanos y ciudadanas de Ixtayutla, el
Congreso del Estado
la respaldó. A principios de 1999, los
inconformes tomaron pacíficamente el
palacio municipal.
Dos meses más tarde,
ante la situación de
ingobemabilidad, el
Congreso del Estado
decretó la suspensión
provisional del ayuntamiento y el ejecutivo
estatal nombró a un
administrador municipal.
De aquí resultó una confusa
multiplicación de autoridades: el ayuntamiento suspendido usurpaba funciones de autoridad, al administrador nombrado por el gobierno del estado nunca se le
vio en Ixtayutla, los ancianos o tatamandones del pueblo recuperaron su papel de autoridades tradicionales y
arreglaban diversos asuntos ante la ausencia de la autoridad municipal. La asamblea comunitaria promovió una
demanda de juicio de revisión constitucional electoral ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la
Federación, pero elTribunal la desechó como improcedente, alegando que tal recurso "sólo debe ser promovido por los partidos políticos a través de sus legítimos representantes". 25

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Pero lo
más grave fue que la
incapacidad de las
instituciones para resol ver el conflicto
electoral en Santiago
Ixtayutla cobró las
vidas de cuatro personas y provocó una
escalada de violencia:
el palacio municipal
fue desalojado violentamente, resultando nueve heridos; las
amenazas de muerte,
los intentos de homicidio y los enfrentamientos se convirtieron en parte de la
vida cotidiana de
Santiago Ixtayutla, a
tal grado que el miedo impidió que la
población fuera a
sembrar y ocasionó
una hambruna en los
meses de julio y agosto de 1999.26 Todos·
los hechos delictivos quedaron impunes. Las policías
preventiva y judicial sólo contribuyeron con la violación de los derechos humanos.27
En Oaxaca, frecuentemente se presentan los
hechos de impunidad a la par de conflictos políticos
,, Ibid.
26

El grado de hambruna fue constatado por la Misión Civil de Observación el 21 de septiembre de 1999 en la que participaron: Servicios
para una Educación Alternativa, la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, la Red Nacional de Organismos Civiles "Todos los Derechos
paraTodos" Y Convergencia de Organismos Civiles para la Democracia.
27

Se tiene registrado el caso del señor Nicolás Quiroz Quiroz que sufrió

55

�vvlver el rostro

El autogobierno en los
municipios indígenas pasa
también por la búsqueda de
opciones de desarrollo capaces
de recuperar la historia) los
saberes) el potencial
productivo) la biodiversidad y
las identidades regionales.
o agrarios. La impunidad favorece a un grupo que
goza de la aquiescencia de las autoridades, otorgándole ventaja sobre la contraparte y generando un clihla de tensión y violencia. Éste es el caso del municiJpio que cuenta con 3,500 habitantes, la mitad de ellos
analfabetas.
A finales de 1998, Santiago Xanica realizó
elecciones para concejales por medio del sistema
normativo interno, pero éstas fueron impugnadas Y
desconocidas por las autoridades electorales. En las
!nuevas elecciones, caracterizadas por las anomalías
corno la compra de votos, resultó electo un integran'te del PRI, quien fue rechazado por el Comité por la
Defensa de Usos y Costumbres.
A lo largo de 1999, los integrantes del Comité sufrieron una serie de atentados, que dejaron
varios heridos, y que fueron provocados por los partidarios del alcalde priísta. Los agresores nunca fueron castigados. Después de un año de conflictos, los
priístas acusaron a los opositores de ser integrantes

de torrura física y psicológica, y el promotor de derechos humanos,
Juan Ruiz Ruiz de 19 años, tortura física. El responsable de dicho he-cho fue el judicial Sixto Hernández. El agente del Ministerio Público,
licenciado Marcelino Marias Benitez, se presentó tres veces viendo los
hechos sin evitarlos. Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, Informe
sóbre derechos indígenas... qp. cit.

56

del Ejército Popular Revolucionario, EPR. A pesar
de que los integrantes del Comité por la Defensa de
Usos y Costumbres desmintieron estas calumnias,
en diciembre de 1999 se instaló un campamento del
ejército federal en Santiago Xanica, sin que las agresiones del grupo priísta se hayan suspendido por ello.
Aun cuando los integrantes del Comité por
la Defensa de Usos y Costumbres han acudido ante
las autoridades encargadas de la procuración de justicia y protectoras de los derechos humanos, no ha
habido avances en torno a la investigación de las agresiones, lo que contribuye a profundizar la crisis respecto a la credibilidad social en relación con la tarea
de impartición de justicia. 28
Por otra parte, los vacíos juridicos que cancelan, en la práctica, el ejercicio de los derechos indigenas también quedaron en evidencia a lo largo del
conflicto poselectoral que se desarrolló en el pequeño municipio zapoteco del Istmo de Tehuantepec:
AsunciónTlacolulita. Las autoridades electas en 1998
a través del sistema de usos y costumbres fueron impugnadas por el presidente municipal saliente, quien
logró que la legislatura estatal acordara convocar a
nuevas elecciones. Como a juicio de la Secretaria de
Desarrollo Municipal de Oaxaca no existían "las condiciones políticas adecuadas" para la realización de
las elecciones, el gobierno del estado nombró a un
administrador municipal. Los inconformes, por su
parte, tomaron el palacio municipal. El conflicto se
prolongó durante más de un año, en el queTlacolulita
vivió un vacío de autoridad.
La Asamblea Comunitaria se encontró en
una situación de indefensión legal, por carecer de personalidad jurídica para hacerse escuchar. Acreditó
su representación ante los tribunales electorales mediante Acta de Asamblea Protocolizada, pero la legislación electoral federal no reconoce la personalidad jurídica de las comunidades, asambleas o pue-

blos indigenas para interponer recursos. Al no estar
reglamentados los mecanismos de impugnación o
revisión para los pueblos y comunidades indigenas
como colectivos, se vulneran sus derechos.
Ante la impunidad de la que gozan quienes
atentan contra los acuerdos comunitarios, la parcialidad de las autoridades, y los vacíos jurídicos que cancelan el ejercicio de los derechos indigenas, la Red
Oaxaqueña de Derechos Humanos concluye que:
En el estado existe una crisis de representación políúca e
insútucional donde parte de la ciudadanía no cree ni en el
Congreso ni en las insútuciones que se han generado para
garanúzar los procesos electorales. En la prácúca esto se
observa por la falta de imparcialidad, independencia y
profesionalismo del Insútuto Estatal Electoral, más aún,
del Congreso del Estado consútuido en Colegio Electoral. 29

3. El desarrolkJ imposibk en Tan/ajás
La autonomía de los pueblos indigenas no es sólo un
problema político y jurídico. Exige también programas de desarrollo regionales, atentos a las necesidades de los pequeños productores campesinos o artesanos; y que sean elaborados, aplicados y vigilados
por las organizaciones sociales y comunitarias. El
autogobierno en los municipios indigenas pasa también por la búsqueda de opciones de desarrollo capaces de recuperar la historia, los saberes, el potencial productivo, la biodiversidad y las identidades
regionales.30
Sin embargo, los planes y programas municipales muy pocas veces abordan los proyectos productivos y tienden a dejar el desarrollo económico a
otros agentes. La inversión de los gobiernos locales
tiene un carácter asistencial y marginal, ya que por lo
29

lbid.

30

Relatoría del "Foro municipio y desarrollo en el medio rural: conflictos, convergencias y propuestas", realizado los días 7, 8 y 9 de diciembre de 1998 en la c iudad de Oaxaca.

28 /bid.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

general se reduce a pavimentar calles, hacer banquetas o, en el mejor de los casos, a administrar un presupuesto que llega etiquetado desde la federación. En
ocasiones, a través de algunos programas emergentes
como los de empleo, se ofrecen trabajos temporales a
un grupo de habitantes, pero éstos se reducen a limpiar caminos o a atenuar los efectos de los desastres
naturales, por lo que finalmente no impactan sobre el
desarrollo.
Desde la lógica centralista que ha prevalecí-

57

�Pueblos indígen
vólver el rostro

do en México, se ha relegado a los municipios a un
ámbito marginal, lo que resulta más evidente en el
campo económico. No es casual la desproporción que
existe entre los recursos asignados a los municipios
"!y los que ha manejado la federación a través de programas como Procampo o Progresa, por ejemplo.
En la mayoría de los casos, los programas
municipales, que son una obligación constiti:cional
y un requisito para la liberación de recursos, son elaborados por las autoridades sin consultar las necesidades de la comunidad y sin conocimiento de las
organizaciones sociales y de productores de las loca1idades comprendidas en el municipio. Como las leyes no garantizan la participación ciudadana, no hay
ningún mecanismo que obligue a los alcaldes a diseñar proyectos de desarrollo que incorporen las demandas y el potencial de los campesinos, las organi'2aciones de mujeres, los migrantes, los artesanos o
los pequeños comerciantes locales.
Según las autoridades del ayuntamiento de
Tanlajás, en la Huasteca Potosina, un instrumento
fundamental para contrarrestar el centralismo y sus-

Los programas municipales)
que son una obligación
constitucional y un requisito
para la liberación de recursos)
son elaborados por las
autoridades sin consultar las
necesidades de la comunidad
y sin conocimiento de las
organizaciones sociales y de
productores de la localidad.
58

tentar a los gobiernos democráticos ha sido la planeación autogestiva y los autodiagnósticos, elaborados desde todas las comunidades, ejidos, agencias o
localidades que componen el municipio, y que deciden las obras que van a realizar y la distribución de
los recursos a través de un proceso participativo. 31
Por esta vía se invierten completamente los ejercicios de planificación que se realizan a escala nacional. Es decir que, mientras que habría que comenzar
por consultar en cada comunidad sobre sus necesidades, posibilidades y proyectos, para que desde ahí
se fueran construyendo los proyectos de desarrollo,
las cosas se hacen exactamente al contrario: primero
se emiten los proyectos nacionales (ajustados, por
cierto a las directrices de instituciones trasnacionales,
como el Banco Mundial o el Banco Interamericano
de Desarrollo) y de dichos planes nacionales se van
derivando los estatales, regionales y municipales.
Los gobiernos municipales, muy particularmente los de los pequeños municipios rurales e indigenas, no sólo carecen de recursos públicos suficientes sino que tienen grandes dificultades para acceder
a la información de las fuentes de financiamiento a
las que tienen derecho; además de que les resulta casi
imposible sujetarse a la compleja normatividad impuesta desde el centro para solicitar los recursos y
comprobar su uso adecuado. Con frecuencia, los
ayuntamientos ni siquiera conocen los montos de los
que pueden disponer; y cuando se les informa de los
recursos que les fueron asignados y etiquetados, el
tiempo para ejercerlos resulta insuficiente, a tal grado que muchas veces se ven obligados a devolverlos
o comprobarlos con obras irrelevantes.
El ayuntamiento de Tanlajás ha llegado al
extremo de tomar la decisión de no comprobar conforme a la normatividad impuesta desde el centro algunos de los gastos que han realizado. Y no porque

31
Ilnd., intervención de los integrantes del ayuntamiento municipal de
Tanlajás, SLP.

TRAYECTORIAS

AÑO HI, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

haya un manejo deshonesto de los recursos, sino porque consideran que es una ofensa a la autoridad del
municipio el impedirle atender sus necesidades más
urgentes. La historia es la siguiente: los campesinos
de Tanlajás producen cítricos. En 1998 tuvieron una
buena cosecha, pero los grandes comerciantes quisieron imponerles un precio injusto por sus productos. Los pequeños agricultores se negaron a vender y
buscaron alternativas de comercialización. Dependían de tener acceso a un camión para sacar sus naranjas y venderlas de manera más ventajosa, pero no
tenían dinero para comprar el camión. Su gobierno
municipal tenía dinero, pero no lo podia usar para
satisfacer las necesidades más urgentes de la población... Las naranjas se empezaban a pudrir... cuando
el presidente municipal de Tanlajás autorizó la compra del camión., corriendo el riesgo de acabar destituido y en la cárcel por haber desafiado los rígidos
esquemas de asignación de recursos municipales.
La autonomía en el manejo de los recursos
públicos es una demanda urgente de los municipios,
que se ven atrapados entre sus grandes carencias y
las partidas etiquetadas de manera rigurosa y uniforme que les envían desde el centro, para atender
rubros que pocas veces son los más urgentes para la
vida de las comunidades indigenas. Otro aspecto en
el que aparece un urgente reclamo de respeto a la
autonomía es el que se refiere a la coordinación entre varios municipios para promover un desarrollo
autosustentable. Los intentos que han desarrollado
los alcaldes de diferentes regiones, como la sierra de
Vera(:ruz, la Huasteca Potosina, o la Mixe y los
Chimalapas en Oaxaca, se han visto frustrados por
la imposición de formas de agrupación regional diseñadas por los gobiernos estatales, que no responden
a las necesidades de la población local. Cuando los
presidentes municipales han buscado espacios propios
de coordinación, han sido amenazados con la suspensión de obras y el retiro de los recursos públicos.
En la Huasteca Potosina, por ejemplo, se trató de formar una coordinadora estatal de municipios

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 1 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

indigenas. Uno de los primeros problemas con los
que toparon sus promotores fue que sólo en tres ayuntamientos había participación indigena, a pesar de,
que hay 20 municipios huastecos que cuentan coa«
una población indígena mayoritaria. El gobierno de~
estado combatió la propuesta, que había sido convocada desde abajo, sin contar con su beneplácito; sin
embargo, ésta tuvo una buena acogida entre los tének,
que decidieron coordinar algunas actividades para¡
la producción y la comercialización.
En suma, resulta que la autonomía de los
pueblos indígenas, al igual que la democracia, no Sel
agota en el terreno político y jurídico sino que
involucra también los ámbitos económicos y sociales. La autonomía de los munícipios y las regiones
indigenas implican un acto de corresponsabilidad entre los gobiernos municipales y las organizaciones sociales. Se trata de la formación de una red de alianzas
tejidas desde abajo: entre campesinos, mujeres, trabajadores, artesanos, migrantes, maestros; y que exige reconocer que los ciudadanos de cada municipio no son
todos iguales, sino que tienen muchos rostros distintos
que los enriquecen. Por eso, la autonomía de los pueblos es una manera de fortalecer sus identidades y de
garantizar la convivencia entre todos los habitantes de
los territorios regionales y de la nación.-&amp;,,

59

�Etnicidad y democracia
Tendencias e/,ectora/,es en /,os municipios indígenas de Chiapas
MARÍA EUGENIA VALDÉS VEGA

e

hiapas es un crisol de múltiples diversidades y, entre ellas, la étnica es una en la que
convergen un gran número de conflictos
sociales y políticos porque la marginación,
la religiosidad y los controles políticos tradicionales se
convierten en obstáculos para darle salida a medidas
que pudieran empezar a resolver los problemas que
han derivado en acciones armadas. En esas condiciones, en los últimos años, la democracia electoral avanzó con dificultad pero se fue abriendo paso de tal modo
que sus procedimientos legitimaron el acceso al poder
del gobernador elegido para el periodo 2000-2006; no
obstante, aún no es posible garantizar la extensión de
los procedimientos democráticos de elección de autoridades al nivel municipal ni que éstos contribuyan realmente a la solución pacífica de los conflictos aun cuando se llevaran a cabo, especialmente en los municipios
con alto porcentaje de población indígena. Para lograr
estos fines, se requiere un cambio cultural más prolfundo de la sociedad chiapaneca que puede iniciarse
con la transparencia de los procesos electorales, pero
que va más allá de ellos.
El presente trabajo aborda estos temas centrándose en la evolución y las tendencias electorales observadas durante las tres últimas elecciones locales realizadas en el estado de Chiapas. En un primer nivel del
análisis, se conjuntaron los datos acerca de los 111
municipios chiapanecos clasificados por su porcentaje de población indígena con los porcentajes de votación de los partidos políticos en las elecciones de ayuntamientos de 1995 y 1998; posteriormente, se realizó
el análisis de los resultados obtenidos en los distritos
con mayor porcentaje de población indígena en las elec-

60

ciones de diputados locales de 1995 y 1998 y en la
elección de gobernador en el año 2000 para abarcar el
periodo completo.
Aunque deficiente, este primer acercamiento a
la relación entre el fenómeno étnico y los procesos electorales pretende coadyuvar en la reflexión de problemáticas que son indudablemente de las prioritarias a
resolver en México al iniciar el siglo XXI porque forman parte de la vida mexicana, mucho más allá de las
fronteras que limitan el estado de Chiapas.

ETNICIDAD Y DEMOCRACIA ELECTORAL
Al comenzar el siglo XXI, uno de los problemas sociales más dificiles de resolver en muchos países del mundo es el que se refiere a los derechos de las minorías ya
que son pocos los que tienen una población completamente homogénea. La presencia de minorías en un país
determinado se debe a múltiples factores como su situación geográfica, el origen histórico de su formación
y el grado de desarrollo económico que haya alcanzado, y cada gobierno maneja de forma diversa los conflictos derivados de sus demandas específicas. Por una
paradoja de la historia, la globalización que se observa
en nuestros días -y posiblemente marcará el siglo que
inicia- ha incrementado el carácter conflictivo de las
minorías nacionales y étnicas en lugar de disminuirlo;
en algunas naciones contemporáneas, el impacto político y económico de los conflictos de este tipo es muy
fuerte, pero este hecho, lejos de facilitar la comprensión del fenómeno, tal pareciera que contribuye a oscurecerlo debido a que ni siquiera hay acuerdo en lo

TRAYECTORIAS ~

O 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que respecta al significado de los conceptos que se utilizan
para enfrentarlo.
El concepto de
etnia no es claro. La
mayor parte de las definiciones coinciden
en que cuando se habla de etnias se trata
de grupos sociales
que definen su identidad por la comunidad de lengua y de
cultura, mas algunos
autores utilizan este
término para referirse "tanto a reducidos
grupos sociales (lacandones o huaves), a
grandes conglomerados humanos (mexicanos o noruegos), como a grupos adscritos a una diversidad enorme de identidades
constituidas en el marco de múltiples relaciones sociales y procesos históricos" (Castellanos, 1993: 27-28).
En la definición del concepto de etnia como "grupo
estable de personas que tienen en común características relativamente duraderas de cultura (incluido lenguaje) y psicología, así como una conciencia de su
unidad y diferencia de otras formaciones similares..."
( Castellanos, 1993: 28), que coincide con la noción de
"grupo étnico", puede constatarse lo dificil que es distinguir las diferencias existentes entre los conceptos de
etnia y nación, y por esta causa muchos autores los
confunden. No obstante, el hecho es que las etnias "son
previas al surgimiento de las naciones desde el punto
de vista de su aparición histórica en las formaciones
sociales" (Castellanos, 1993: 28) y por ello la diferencia entre ambos conceptos llega al punto de ser contrapuestos y, así, lo étnico se define "por oposición o
por diferencia ( que puede ser de grado) con lo nacio-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

nal" (Castellanos
1993: 27-28).
El surgimiento
del Estado nacional
fue obra y propósito
de la burguesía como
clase interesada en
derribar los obstáculos que imponía el
antiguo régimen aristocrático a su despliegue y desarrollo en
Europa. Con este fin,
requería que se legitimara la búsqueda
de la riqueza como
objetivo principal de
la acción humana Y------➔
por eso su justifica
ción filosófica fue laj
doctrina liberal, sobrei
cuyas bases construyó el Estado nacional.' También,
sin embargo, debe distinguirse entre los conceptos de
nación y de Estado nacional ya que son dos realidades
distintas; la nación moderna que se consolidó y universalizó con el capitalismo es una "unidad territorial,
económica, lingüística y cultural", y el Estado nacional es la "estructuración jurídico-política de la nación";
ambas realidades "constituyen el resultado de procesos al mismo tiempo autónomos e interrelacionados
entre sí" (Castellanos, 1993: 30-31 ).
La precisión conceptual es importante porque
sólo de esa manera puede entenderse el problema de
la incorporación de las etnias indígenas -particularmente las de Chiapas, pero que es extensivo a las 56
etnias que habitan en México- a los mecanismos de la
1 Dentro de los lioútes del antiguo régimen, las potencialidades de la
producción no podían ser ya explotadas y comenzaron a aparecer inadecuadas la actitud para con la usura, la aceptación de los gremios
como un medio racional de controlar la producción y la noción de que
la Iglesia era la fuente natural del criterio ético (Laski, 1953: 21).

61

�~;.....-~ - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ -IPueblos indígenas

Etnicidad y democracia

democracia electoral. Si se habla en concreto de tales
"mecanismos" y de una democracia adjetivada como
"electoral" es porque ésta es la forma de gobierno que
culmina el largo proceso de organización política en
as sociedades capitalistas (cuadro núm. 1, página 64).
La formación del Estado nacional en Europa

Las etnias c~on previas al
surgimiento de las naciones
desde el punto de vista de su
aparición histórica en las
formaciones sociales)) y por ello
la diferencia entre ambos
conceptos llega al punto
de ser contrapuestos.
respondió al vínculo que se estableció entre los derechos naturales del hombre y el contrato o pacto social
que, como una convención, lograba conjuntar los intereses
de cada individuo en un ente colectivo del que todos for--maban parte de manera voluntaria. El pacto que hizo posible el origen del Estado se dio dada la existencia de una
ley que por naturaleza atribuyó al individuo algunos derechos fundamentales de los cuales podía desprenderse sólo
voluntariamente, lo que implicaba que el ejercicio del poder político era legítimo en la medida en que se basara en el
consenso de las personas sobre las cuales se ejercerla, esto
es, en que hubiera un acuerdo entre los gobernantes y los
· gobernados considerados individualmente. De esta manera, el Estado hberal se fundó sobre la base del individualismo y con limites juridicos que establecían la supremacía
de los ciudadanos sobre los gobernantes (Bobbio, 2000:
16).

El Estado liberal, sin embargo, no asumió for62

Etnicida,d y democracia

mas democráticas de gobierno de manera inmediata y,
para llegar a la democracia en su forma actual, tuvo
que pasar un largo proceso porque siempre hubo una
irremediable tensión entre los conceptos de libertad e
igualdad. Durante la revolución francesa y posteriormente en todas las revoluciones que le permitieron acceder al poder, la burguesía necesitó de otras clases
subalternas para enfrentar a la aristocracia y por eso
tuvo que abanderar casi forzosamente demandas diferentes a las suyas, ya que aunque estaba por la igualdad de todos frente a la ley, esto es, por la igualdad
política, nunca compartió las aspiraciones de igualdad
social y económica del resto del pueblo. Las utopías
democráticas de Tomás Moro y de Rousseau acerca
de una sociedad igualitaria y no opresiva fueron desechadas y desde el siglo XIX comenzaron a perfilarse
los rasgos de la democracia liberal y a definirse con
precisión los derechos de ciudadanía.
La teoría del utilitarismo -que suponía una sociedad capitalista de mercado y las leyes de la economía política clásica- proporcionó los principios sobre
los cuales descansa la democracia liberal (Macpherson,
1997: 16). Según Jeremy Bentham y James Mili, creadores de esta teoría, el hombre es un "maximizador de
utilidades" y la sociedad es concebida como una suma
de individuos con intereses conflictivos; a partir de estos supuestos, ellos plantearon un tipo de gobierno, sus
funciones y la forma para elegirlo y autorizarlo
(Macpherson, 1997: 16). La analogía empresarial de
mercado es clara en este modelo de democracia que se
perfeccionó con el tiempo y es vigente al comenzar el
siglo XXI: se concibe como un mecanismo para elegir
y autorizar gobiernos, y no es un tipo de sociedad ni
un conjunto de objetivos morales; tal mecanismo consiste en una competencia entre dos o más grupos
autoelegidos de políticos que conforman élites organizadas en partidos para conseguir los votos que les darán derecho a gobernar hasta las siguientes elecciones
(Macpherson, 1997: 16). La democracia liberal es necesariamente electoral porque supone individuos libres
y con derechos que pueden delegar si es su voluntad.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

EL PROBLEMA DE LA CIUDADANÍA
Al igual que en la democracia ateniense, el ciudadano
es la figura central en las democracias modernas, pero
ahora incluye enormes masas de individuos y antes se
restringía a una muy pequeña parte de la población.
Para que se diera este fenómeno tuvo que suceder que
efectivamente se liberara a los hombres de la esclavitud
y la servidumbre, lo que se logró con ayuda de la burguesía, pues ésta requería una mano de obra asalariada
que implicara contratos entre partes que en términos
formales estuvieran en un plano de igualdad, pero esto,
a su vez, "presuponía que tenía que haber unos derechos civiles elementales para todos" (Dahrendorf, 1990:
27). La ciudadanía surgió porque los intereses políticos y económicos de la burguesía temprana convergieron con los propios de otros grupos sociales que inclusive les eran opuestos, y por esa razón es que se
trataba de una ciudadanía limitada, asociada con un
privilegio de origen para la burguesía porque el nuevo contrato de trabajo disimulaba con dificultad las
profundas asimetrías de poder entre las clases
(Dahrendorf, 1990: 27).
No obstante, en los nuevos estados nacionales, cada ciudadano ya tuvo la posibilidad de establecer una relación directa con los gobernantes, en contraste con el sistema político medieval, donde únicamente los grandes del reino mantenían una relación
de este tipo; por ello, la codificación puntual de los
derechos y obligaciones de todos los adultos clasificados como ciudadanos fue "un elemento nuclear de la
formación nacional", y la cuestión residió en el grado
de inclusividad (o exclusividad) con que se definía la
ciudadanía ya que, con algunas excepciones, "en un
principio se excluyó de ella a todas las personas social
Y económicamente dependientes, restricción que fue
poco a poco reduciéndose en el curso del siglo XIX,
hasta abarcar a la postre a todos los adultos" (Bendix,
1974: 78-79).
Una vez que fue establecida la igualdad de derechos ante la ley, aparecieron los derechos de duda-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

&lt;lanía que, con el tiempo, se extendieron a grupos sociales antes excluidos y debido a su ampliación se be;
neficiaron sectores inarticulados de la población"dan~
do un positivo sentido libertario al reconocimiento legal de la individualidad" (Bendix, 1974: 80-81). Pero
las nuevas libertades individuales tuvieron un enorme
costo para los sectores sociales que habían sido en cierto
modo protegidos por el antiguo régimen, a pesar dei
que tuvieran que pagar con su sometimiento personal. Con el nuevo Estado, el individuo situado en los
sectores sociales más empobrecidos se vio en clara
desventaja y por ello es que su derecho a establecer y
defender sus libertades civiles básicas en igualdad con
los demás y mediante los procesos legales de rigor fue
sólo "un derecho formal, en el sentido de que se le garantizaban facultades legales [...] sin ayudarlo en absoluto a hacer uso de tales facultades" (Bendix, 1974:
80-81). En este aspecto, "la igualdad de ciudadanía y
las desigualdades de clase social se desarrollan juntas" (Bendix, 1974: 80-81).
De hecho, el conflicto social permanente en
las sociedades democráticas modernas radica en la lucha por el abatimiento de tales desigualdades ya que

63

�~ - - -- -- - - - -- - ~ -- - - - ~-'~•los inclig

AS-1ncligenas_

Etnicidad y democracia

Etnuidad y democracia

______

._

as características de la ciudadanía abarcan la igualdad no únicamente ante la ley, sino también igualdad de participación y de oportunidades, lo que
¡implica una conjunción de justicia y libertad que
dan origen al concepto de sociedad civil: "una sociedad de ciudadanos en el sentido pleno del término" (Dahrendorf, 1990: 46). Para llegar a este
'estadio de la democracia liberal en México, aún
\iuedan muchos asuntos pendientes, tal es el caso
de las minorías étnicas; mientras persistan sus limitaciones en cuanto al acceso de bienes y servicios (educación, salud, empleo, vivienda, etc.) que
causan, reproducen y amplían sus condiciones de
pobreza y marginación, es dificil que puedan acceder a la ciudadanía plena aun cuando puedan ejercer el derecho al voto.

Etnicidad y marginación

CUADRO 1
CLASIFICACIÓN DE LA ENTIDADES DE LA REPÚBLICA
POR POBLACIÓN INDÍGENA Y MARGINACIÓN
Entidades

Población
indígena

25.1
36.6
12.7
17.7
Veracruz
9.9
13
Puebla
11.2
San Luis Potosí
Zacatecas
0.1
3.4
Tabasco
15.9
Campeche
39.7
Yucatán
3.2
Michoacán
0.1
Guanajuato
1.9
Querétaro
Durango
1.6
3.5
Tlaxcala
4.1
Nayarit
1.2
Sinaloa
26.l
Quintana Roo
Morelos
2
Edo. de México 3
0.4
Tamaulipas
0.4
Colima
0.4
Jalisco
Sonora
2.6
2.8
Chihuahua
Aguascalientes
0.1
Baja California S. 1
0.1
Coahuila
Baja California N. 1.2
0.2
Nuevo León
Distrito Federal
1.3
Chiapas
Oaxaca
Guerrero
Hidalgo

Índice de
marginación

2.3605
2.0553
1.7467
1.1695
1.1303
0.8311
0.7488
0.5681
0.5168
0.4774
0.3996
0.3627
0.2116
0.1609
0.0118
-0.0362
-0.1337
-0.141
-0.1912
-0.4571
-0.6042
-0.6086
-0.7578
-0.7676
-0.8598
-0.8722
-0.8897
-0.9685
-1.0534
-1.3446
-1.3766
-1.6885

Grado de
marginación
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Muy alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Alto
Medio
Medio
Medio
Medio
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
Muy bajo
Muy bajo
Muy bajo

tn México, ser indio es ser pobre y marginado.
'La idea de indio "remite a una condición de suma
explotación: los indios se encuentran inmersos en
el punto más bajo de la estructura de clases, y la
explotación de que son objeto se apoya en una
práctica discriminatoria que se corresponde con
una estratificación social según la cual los indios
¡forman parte de los grupos de estatus irúeriores"
(Figueroa, 1993: 44). Según los datos disponibles,
'las entidades de la república con mayor porcentaje
de indígenas entre su población también son las que
tienen índices de marginación más elevados -salvo
FUENTE: Dato sobre porcentaje de población indígena en Conteo 1995.
excepciones como Quintana Roo, que bien puede El índice de marginación en Censo General de Población y V"IVlenda, INEGI, 1990.
explicarse por el peso poblacional de Cancún-, lo
que significa que altos porcentajes de la población
Aunque casi la mitad de los estados de la remayor de 15 años es analfabeta o no tiene estudios de
pública
tienen
población alta o muy altamente marprimaria completos, que las personas que trabajan
ginada, Chiapas ocupa el primer lugar nacional en
perciben hasta dos salarios núnimos, y la mayoría vieste aspecto a pesar de tener enormes riquezas natuven en localidades de menos de 5,000 habitantes y
rales como petróleo, reserva biótica y fuentes de geocupan viviendas sin agua entubada, sin drenaje ni
neración de energía eléctrica. Casi toda la poblaexcusado, sin energía eléctrica, con piso de tierra y
ción chiapaneca carga con el peso de la exclusión de
con algún nivel de hacinamiento (CONAPO, 1993:
los bienes y servicios que ha producido el desarrollo
25) (cuadro 1, página 64).

64

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

económico en México y esto incluye a quienes viven en
las ciudades, donde las condiciones de infraestructura
y equipamiento urbanos son más y mejores que en las
zonas rurales, pero esta situación se agudiza en los lugares donde habitan principalmente indígenas. 2
La población indígena representa la cuarta
parte del total en el estado de Chiapas y está muy
concentrada territorialmente en tres de sus nueve
regiones socioeconómicas (Los Altos, Norte y Selva), donde se encuentran los 20 municipios con porcentajes de más de 85% de población indígena y 12
entre 50% y 85%.3 En 55 municipios chiapanecos, es
decir, la mitad del total -donde se localizan varias de
las ciudades m ás grandes e importantes de Chiapas
comoTapachula, Comitán yTuxtla Gutiérrez, la capital del estado-, la población indígena es menor al
diez por ciento de la población total (ver cuadro 2,
página 66).
Las condiciones de vida de los indígenas de
Chiapas son graves, pues están en el extremo de exclusión (significado preciso del concepto de marginación) en la entidad más excluida del país, lo que es
fácilmente observable ya que a medida que aumenta
el porcentaje de la población indígena en los municipios chiapanecos, aumenta de igual modo el indice y
el grado de marginación (ver cuadro 3, página 67).
La marginación de los grupos étnicos no es
un fenómeno privativo de México sino que se extiende a todo el continente americano; en el fondo la cuestión reside en que "los indios siempre han sido una
reserva inagotable de imágenes manipulables y el
imaginario que trata sobre ellos es tan rico como con-

tradictorio, ya que puede concebirlos corno hijos del
paraíso o como salvajes culpables del subdesarrollo
nacional" (Barabas, 2000: 9) . Cuando se trata del
primer caso, se coloca al indio "como modelo de democracia, no propiedad, igualdad, vida pura ligada
con la naturaleza, relación armoniosa con el ambien-

2
Los grupos indígenas de C hipas están distribuidos territorialmente de
la siguiente manera: choles al noroeste del estado colindando conTabasco;
zoques en la vertiente del golfo, en la depresión central y en la Sierra
Madre; tojolabales en la región fronteriza, principalmente Las
Margaritas, y con un núcleo poblacional importante en Altamirano;
tzotziles y tzeltales cuyos territorios tradicionales se encuentran al
noroeste y suroeste de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, los tzotziles,
Yal noreste y sureste de esa misma ciudad, los tzeltales.Además, existen
nuevos asentamientos indígenas en la Selva Lacandona porque a partir
de varias oleadas migratorias que comenzaron a principios de siglo y
continuaron hasta los años ochenta, se transformó en un lugar habitado

por indígenas de todo el estado de Chiapas y de algunos otros estados
de la república. Ahí conviven choles, tzeltales, tojolabales y mestizos
(Manca y Saldaña, 1994: 5-6; Del Carpio, 1994: 5-6; Rus y Robledo,
1993: 5; Robledo y Saldaña, 1994: 5-6).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Mientras persistan sus
limitaciones en cuanto al
acceso de bienes y servicios
que causan) reproducen y
amplían sus condiciones de
pobreza y mar;ginación) es
dificil que puedan acceder
a la ciudadanía plena aun
cuando puedan ejercer el
derecho al voto.
te, conocimiento místico, esperanza de salvación para
la deteriorada sociedad actual, etcétera" (Barabas,
2000: 18); en cambio, cuando se les ve como salvajes,
hay una serie de imágenes y estereotipos
inferiorizadores donde se menosprecian su comida,
vestido, costumbres y lenguas. Los prejuicios y el racismo que muestran muchos ciudadanos medios ha-

3
La forma como se define a la población indígena es considerando dentro
de ella a aquellas personas mayores de cinco años que declaran hablar
una lengua indígena; el dato se recaba a través del censo. AJ respecto,
cabe señalar que este criterio " no da cuenta ni de la diversidad de formas
de organización social que pueden existir dentro de un mismo grupo
lingüístico ni de las distintas identidades indias" (Figueroa, 1993: 45).

65

�~ -- ~ ~ - - - - - - - - - - - - - -Etnicidad y democracia,

blos..inclíg

Etnicidad y democracia,

CUADRO 3
MUNICIPIOS DE CHIAPAS AGRUPADOS POR EL
PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA Y REGIÓN
SOCIOECONÓMICA A LA QUE PERTENECEN

BAJO(+10%-25%)

MEDl0(+25%-50%)

Municipio

Región

Municipio

Región

Chicoasén
las Rosas
lxtápangajoya
Copainalá
Tapilula
El Porvenir
La Trinitaria
San Lucas
Solosuchiapa
Ocozocoautla de E.
Coapilla
Amalán
lxtacomitán
lxlapa
V. Carranza
Tecpalán

Centro
Altos
Norte
Centro
Norte
Sierra
Fronteriza
Centro
Norte
Centro
Centro
Norte
Norte
Centro
Centro
Centro

Soyaló
San Cristóbal L.C.
Teopisca
Palenque
lxhuatán
P. N. Solistahuacán
Rayón

Centro
Altos
Altos
Selva
Norte
Norte
Norte

MUYBAJ0(-10%)
Municipio

Región

Municipio

Región

Acacoyagua
Suchiapa
Tuxtla Chico
Huehuetán
Frontera Hidalgo
Suchiate
Mazatán
Sunuapa
Metapa
Acapetahua
Pijijiapan
Tonalá
La libertad
Escuintla
Tzimol
Huixtla
Mapastepec
Villaflores
Villa Comaltitlán
Reforma
Chicomuselo
Siltepec
Villa Corzo
Catazajá
Arriaga
Bejucal de O.
Pichucalco
Tapachula

Soconusco
Centro
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Soconusco
Norte
Soconusco
Soconusco
Istmo-costa
Istmo-costa

Tuxtla Gutiérrez
San Fernando
Unión Juárez
Jiquipilas
Berriozábal
Cacahoatán
Tuzuntán
Nicolás Ruiz
Motozintla
Frontera Comalapa
Juárez
Comitán de D.
Chiapa de Corzo
La Concordia
La Independencia
Bella Vista
Cintalapa
La Grandeza
Chiapilla
Totolapa
Osumacinta
Ángel Albino Corzo
Amatenango de la F.
Mazapa de Madero
Acala
Ostuacán
Socoltenango

Centro
Centro
Soconusco
Centro
Centro
Soconusco
Soconusco
Centro
Sierra
Fronteriza
Norte
Fronteriza
Centro
Frailesca
Fronteriza
Sierra
Centro
Sierra
Centro
Centro
Centro
Frailesca
Sierra
Sierra
Centro
Norte
Fronteriza

Selva
Soconusco
Fronteriza
Soconusco
Soconusco
Frailesca
Soconusco
Norte
Fronteriza
Sierra
Frailesca

Selva
Istmo-costa
Sierra
Norte
Soconusco

FUENTE: Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, México, 1990 y Marco A.
Orozco Zuafth, Síntesis de Chiapas, 2a. ed., EYSIS, Tuxtla Gutíérrez, Chiapas.

cia los indios son evidentes y cristalizan en atribuciones negativas que les hacen diferentes sectores: "el
machismo y los malos tratos hacia la mujer y los hijos
que le atribuyen ciertos grupos feministas urbanos;
el deterioro del ambiente debido al uso del método
de rumba-roza-quema, que le endosan algunos ambientalistas; o la responsabilidad adjudicada a la tradición política prehispánica en la 'herencia' autocrárica y autoritaria dejada al régimen político actual,
qué Je achacan algunos políticos" (Barabas, 2000: 19).

66

ALTO (+50%-85%)
Municipio

Región

Bochil
Pantepec
Las Margaritas
Yajalón
Jitotol
Altamirano
Huitiupán
Simoj&lt;Nel
Francisco León
Salto de Agua
Amatenango del V.
Sabanilla

Norte
Norte
Fronteriza
Selva
Norte
Altos
Norte
Norte
Norte
Selva
Altos
Selva

MUYALT0(+85%)
Municipio

Región

Chapultenango
Pantelhó
Huixlán
Sitalá
Tila
El Bosque
Chilón
Tumbalá
Tapalapa
Oxchuc
Chenalhó
larráinzar
Ocotepec
Tenejapa
Chalchihuitán
Mitontic
Chanal
Zinacantán
Chamula
San Juan Cancuc

Norte
Altos
Altos

Númerode
rrunicipios

FWación
total

Población~
de5años

Población
indígena

MUY BAJO

55

1,885,242

1,614,535

36,102

2.24

-0.135

Media

BAJO

16

295,516

248,774

40,271

16.19

0.588

Alta

MEDIO

7

207,200

173,958

65,186

37.47

0.152

Alta

ALTO

13

392,426

321,847

232,719

72.31

1.389

Muy alta

MUY ALTO

20

430,112

351,169

341,734

97.31

1.804

Muy alta

TOTAL

1ll

3,210,496

2,710,283

716,012

26.42

0.357

Alta

Porcentaje de la
población indígena

Porcentaje de la
población indígena

Índice de
Gradode
marginación marginación

FUENTE: Consejo Nacional de Población, Indicadores soc,oeconómicos e índice de marginación municipal, 1990.

Selva
Selva
Norte

Selva
Selva
Norte
Altos
Altos
Altos
Centro
Altos
Altos
Altos
Altos
Altos
Altos
Selva

Ya sea positiva o negativamente, se marca la diferencia con el indio y en ninguno de los dos casos es considerado un igual.

¿Cómo votan los indios en Chiapas?
Las leyes en México no han sido reglamentadas para
permitir a los grupos indígenas el ejercicio de uno de
los derechos políticos más importantes que es aquel

TRAYECTORIAS

CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS DE LOS MUNICIPIOS DE CHIAPAS AGRUPADOS
SEGÚN EL PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

de gobernarse de acuerdo con sus propias tradiciones y costumbres. Aun cuando todavía no puede aplicarse porque falta la reglamentación respectiva, en el
artículo 4 de la Constitución Política se reconoce que
la nación mexicana " tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas" y que la ley "protegerá y promoverá el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos, costumbres, recursos y formas específicas de organización social, y
garantizará a sus integrantes el efectivo acceso a la
jurisdicción del Estado" (]FE, 2000: 3). No obstante,
"el solo reconocimiento de la diversidad cultural, tal
y como allí se sanciona, en sí mismo es poca cosa si
no se admite que esa diversidad implica también la
presencia actual de formas de organización políticoadministrativas distintas a las que constitucionalmente
rigen al conjunto de la población mexicana"
(Figueroa, 1993: 43). Por esta razón es que los indios
en nuestro país viven en política a medio camino entre la democracia electoral que no es su sistema de
gobierno y donde se les incluye en desventaja, y sus
propios sistemas de gobierno -además diversos entre

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

sí- que no son reconocidos más que parcialmente por,
la ley en algunos estados.
Con todo y que en la actualidad los meca-1
nismos de la democracia electoral son impuestos a
- - - - - - - 111
los indios, debe señalarse que por muchos años fue
ron un aspecto formal y secundario en la elección d
gobernantes en nuestro país, y no sólo las comunidades indígenas sino todos los ciudadanos mexicanos legitimaban a los gobiernos de otra forma. Ey
Partido Revolucionario Institucional (PRI) pudo llegar al poder sin ninguna dificultad en prácticamente
todos los niveles y cargos durante más de cincuenta
años debido a la legitimidad otorgada por el discurso ideológico y la obra de los gobiernos posrevolucionarios. Sin duda era importante que se llevaran a
cabo las elecciones, pues era un imperativo constitucional, pero ya se sabía que ganarían los priístas porque el sistema electoral estaba diseñado de tal modo
que se estorbaba el crecimiento de los partidos de
oposición -que por tanto tendrían pocos votos- y,
fundamentalmente, a causa de que el PRI tenia el
apoyo mayoritario de los ciudadanos. A partir del

67

�elalos Jnclígenas
Etnicidad y democracia

desgaste de tal legitimidad debido a
a interrelación de muchos factores -entre ellos, las transformaciones sociales y económicas
roducidas por el entorno
mundial, el nuevo rumbo de
la política económica
jmplementado por los gobiernos priístas en los últimos
veinte años y el reemplazo de
la clase política-, el antiguo
régimen priísta se vio obligado
~ iniciar un proceso de reformas
~n el sistema electoral que gradualmente condujo al poder a los partidos
de oposición.
Chiapas se incorporó tardíamente a este
wroceso a causa de su particular historia política, donJie destaca la presencia de un priísmo diferente al del
'resto del país porque no tuvo la misma matriz revolucionaria; uno de los estudios más serios de esta parte de su historia afirma incluso que en ese estado triunfó la contrarrevolución (Benjamin, 1995: 179-180).
Eso explicaría que en Chiapas el control político del
tEstado mexicano fuera más descarnado que en otras
¡partes y que las instituciones respectivas funcionaran
de tal modo que, en realidad, los grupos fuera del
'PRI no tuvieran opciones de participación y numerosos grupos de la sociedad, entre ellos los indios, estuvieran excluidos políticamente. Por ello es que las
reformas electorales que desde los años ochenta lograron una mayor competencia partidaria en muchas
entidades de la república no tuvieron ese efecto en
Chiapas, donde el PRI continuó siendo no sólo hegemónico sino prácticamente el único partido (Valdés,
1999: 27).
Esta situación cambió aceleradamente en
Chiapas tras la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994; si bien, desde
tres_años antes los partidos de oposición habían conseguido reducir la avasallante influencia del PRI, pues

·---------

68

pasó de casi 87.5% de la votación
alcanzada en las elecciones de
ayuntamientos en 1988 a 80%
en las de 1991. En los años
siguientes y con algunos altibajos de poca importancia, el PRI fue reduciendo
sus porcentajes de votación
tanto en elecciones federales como locales, hasta perder la elección de gobernador en el año 2000 frente una
alianza de casi toda la oposición.4 El giro en las elecciones
chiapanecas se originó con los
acontecimientos políticos y económicos
sucedidos en 1994 (el levantamiento zapatista, los asesinatos del candidato priísta a la presidencia
de la república y luego del secretario general de ese
partido, la crisis económica del fin de año, etc.) que
cimbraron a la sociedad chiapaneca y la transformaron rápidamente. El corolario fue la división del PRI
en el estado y el desplome de su porcentaje de votación a 50.5% en la elección de gobernador realizada
ese año, mientras que la oposición se vio fortalecida: el
PRD obtuvo 35% de la votación en el estado y el PAN
logró9.2%.
Así pues, en los últimos años y aun cuando
recuperó votos en 1998, en Chiapas resalta el sensible
descenso del PRI y el ascenso de los partidos de oposición en los resultados de los comicios. Dado que en
Chiapas el peso numérico de la población indígena es
tan importante, cabe preguntar cómo contribuyó a
este cambio y cuál ha sido su participación en los
momentos clave de la democracia electoral en la en4 La Alianza por Chiapas se conformó con el Partido de la Revolución
Democrática (PRD), Partido Acción Nacional (PAN), Partido del
Trabajo (PT) y PartidoVerde Ecologista de México (PVEM). El único
partido que no se sumó a la alianza fue Democracia Social, que el 2 de
julio de 2000 no obtuvo los votos suficientes para conservar su registro
a nivel nacional.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

tidad. Antes de la conmoción sufrida por el sistema
electoral y de partidos en Chiapas que resultó de la
insurrección del EZLN, la participación de los indios en los procesos electorales era casi una simulación pues muchos no votaban;5 empero, a partir de
entonces es posible analizar su comportamiento electoral así sea de manera indirecta.
Los resultados de las elecciones de ayuntamientos en los municipios agrupados de acuerdo con
su porcentaje de población indígena muestran que
allí donde es muy bajo (que coincide con la más baja
marginación en el estado) el Partido Acción Nacional (PAN) obtuvo sus más altos porcentajes de votación tanto en 1995 como en 1998; donde es medio,
este partido perdió casi diez puntos porcentuales
porque a pesar de que aumentó su influencia en Rayón y Pueblo Nuevo Solistahuacán, perdió casi diez
puntos en San Cristóbal de las Casas y más de veinte
en Palenque, dos de los municipios más poblados de
la entidad. Un dato muy interesante fue el incremento de los porcentajes de votación del PAN entre 1995
y 1998 en los municipios en los cuales la población
es mayoritariamente indígena, a pesar de que son los
más bajos que obtuvo en Chiapas. El PRD, por su
parte; tuvo muy ligeras variaciones de un proceso a
otro pues perdió algunos puntos en tres de los cinco
grupos, independientemente del porcentaje de indígenas, aunque debe anotarse que ganó más de dos
puntos porcentuales en el grupo de municipios con
muy alta concentración indígena (más de 85% de la
población). En cuanto al PRI, es notable su recuperación de 1995 a 1998 ya que subió su porcentaje en
los tres grupos de municipios con menos población
indígena, donde la oposición es influyente desde principios de la década de los noventa; de estos tres gru5

En la elección de gobernador de 1994, los observadores de Alianza
Cívica informaron que, de acuerdo con los testimonios de los indígenas
que habitaban en las zonas bajo control del EZLN, ésta había sido la
primera vez en la historia en que llegaron las urnas a las comunidades
de la selva y, por tanto, la primera vez que ellos votaban en favor de
algún candidato (Correa et al., 1994: 26).

~TORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Puede resultar sorprendente
que el PRI continúe siendo la
opción política con más
adherentes entre los indios
chiapanecos) a pesar de que en
más de 70 años de gobierno
no logró incluirlos entre los
beneficiarios del
desarrollo nacional.
pos, aumentó notablemente en el que tiene porcentaje de población indígena clasificado como medio
(más de 25% y menos de 50%) debido a que en San¡
Cristóbal de las Casas pasó de 46.43% en 1995 a
79.92% en 1998. 6 Empero, sus porcentajes de votación más elevados los obtuvo en los municipios con_
muy alto porcentaje de población indígena que, alj
mismo tiempo, son los más marginados de Chiapas
(ver cuadro 4, página 70).
Esta tendencia se mantuvo a pesar de que
logró concretarse una alianza opositora que finalment
consiguió vencer al PRI en la elección de gobernador
del año 2000. Los resultados de las últimas elecciones locales del siglo XX realizadas en los distritos
6
En el proceso electoral de 1998 hubo un experimento de alianza entre
el PAN y el PRD en San Cristóbal de las Casas, el municipio más
importante de Los Altos. El PRD propuso una coalición con el PAN y
este partido rehusó; al final, los perredistas lanzaron a la señora Socorro
Zebadúa Celorio que había perdido la nominación en la convención
panista por un voto. Según Gilberto Gómez Maza, entonces coordinador
de la fracción perredista en el congreso local, la señora se caracterizaba
por su conservadurismo pero no era auténtica coleta, antizapatista, ni
antiindigenista; aseguró que la gran sociedad en San Cristóbal (o sea,
los auténticos coletos) estaba con el PRI. En esa coyuntura, el PAN
decidió no ir a ninguna coalición por acuerdo de su dirección estatal
debido a que veían al PRI "culpable del atraso del estado" y al PRD
"como un partido violento"; para ellos, el PAN "es el único partido

69

�'C,:.....~~ -- - - - - - - - - - - - - - - - --ir-uc:lllos indíge
Etnicidad y democracia

parece más evidente es la muy reciente/
incorporación indígena a la democraRESULTADO DE LAS ELECCIONES LOCALES EN LOS DISTRITOS
cia electoral, pues durante el régimen
CHIAPANECOS CON MAYOR PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA
priísta estuvo bajo un control político
19')5
que distorsionaba, inhibía o de plano
1~
2000
Partidos
negaba su participación en las eleccio~
\tiC6
\tiC6
%
%
%
nes.
PAN
1,557
6,216
1.58
4.90
No obstante, el proceso de moder--l
PRI
60,465
73,709
112,153
55.06
61.46
58.09
nización por el que transcurrió la vida
económica y política de M éxico la úlPRO
28,281
35,723
28.75
28.15
tima década del siglo XX repercutió en
OTROS
8,082
11,249
770
0.38
8.21
8.86
las relaciones sociales en Chiapas de-;i
bido a que se convirtió en zona de disALIANZA
90,760
44.56
puta entre el proyecto tradicional de
TOTAL
98,385
126,897
203,683
100
100
100
distribución del territorio -por el cua._______0 ;,
los latifundios deberían repartirse en terrenos ejidales o en auténticas pequelogró incluirlos entre los beneficiarios del desarrollo
ñas propiedades-y el neoliberal que propone "la creanacional y de que durante los últimos tres lustros ha
ción de propiedades agrícolas de sociedades
impulsado un modelo económico que los condena
agroindustriales o comerciales que se orienten hacial,
en el futuro a permanecer marginados a causa de que
cultivos industrializables o de exportación" (Escalante,
se basa en el mercado libre y ellos no tienen cabida 1995: 3 7). Las relaciones entre los actores políticos
(partidos,
organizaciones campesinas, sindicatos, etc.) _ _ _ _ ___,
por lo menos no fácilmente- en ese modelo. La explicación de este fenómeno no es sencilla
y en realidad no puede ser una sola porque, por una parte, los mecanismos de CUADRO 6
control político que se aplicaron tradiRESULTADO DE LAS ELECCIONES LOCALES
EN
EL ESTADO DE CHIAPAS
cionalmente se han desgastado y hay
un efectivo descenso de los votos que
19')5
Partidos
1~
2000
los caciques se encargaban de garanti~
~
zar al PRI; por otra, esos mecanismos
\tiC6
%
%
%
siguen funcionando todavía en muchos
PAN
100,609
113,453
14.63
14.61
lugares que, com o en San Juan ChaPRI
331,805 48.24
392,339
475,267 46.82
50.53
mula, la identidad indígena se encuentra asociada con ser simultáneamente
PRO
204,156
215,871
29.68
27.80
católicos y priístas. En todo caso, lo que

CUADRO 5

•r------i RESULTADO DE LAS ELECCIONES DE AYUNTAMIENTOS EN LOS MUNICIPIOS AGRUPADOS
POR EL PORCENTAJE DE POBLACIÓN INDÍGENA
Porcentaje de la
p:Jblación indígena

19')5

1~

Fr-N

PRI

PRO

OTROS

lOf,AJ_

Fr-N

PRI

PRO

OTROS

lOf,AJ_

MUY BAJO

18.48

43.68

?,0.72

7.12

444,857

18.64

46.29

29.19

5.87

528,587

BAJO

14.69

49.75

29.16

6.40

64,665

12.94

51.35

29.90

5.81

81,911

MEDIO

24.82

52.16

19.70

3.31

45,311

15.26

60.92

17.78

6.05

49,071

ALTO

1.63

53.69

37.47

7.21

50,277

5.97

46.78

33.0

14.25

67,038

MUY ALTO

1.25

65.84

27.05

5.86

78,974

2.88

62.81

29.29

5.01

93,714

15.31

48.11

29.92

6.66

684,084

15.03

49.60

28.90

6.46

820,321

'Chiapanecos con mayor porcentaje de población in'Cl.ígena indican que alli el priísmo continuó siendo la
principal fuerza político-electoral. 7 Si bien, los partidos de oposición fueron creciendo entre los electores
de esos distritos -pues pasaron de 37,920 votos en
1995 a 53,188 en 1998 y por último consiguieron
reunir 90,760 votos para Pablo Salazar Mendigudúa,
'el candidato de la Alianza por Chiapas a la gubemaltura del estado en el 2000-, y aun cuando el porcen-

que no se ha manchado las manos" y así querían seguir siendo
identificados. El joven panista que nos dio la entrevista fue candidato a
diputado local por el distrito que tiene cabecera en Cintalapa para esas
elecciones y era secretario de Acción Electoral de su partido; esrudió
en elTecnológico de Monterrey y allí se inició en la política; es abogado
y no tiene antecedentes familiares en el partido. Él se vanagloriaba
porque"no hay ningún panista en la cárcel" (entrevistas de Silvia Gómez
Tagle y María Eugenia Valdés con Gilberto Gómez Maza y Sergio Edgar
Cortazar Villafuerte en Tuxtla G utiérrez, Chiapas, 10-1 1 de agosto de
1998).
7

El análisis ruvo que pasar del nivel municipal al distrital a causa de que
no pudo obtenerse la información de los resultados del 2000 por
municipios. Sin embargo, con el fin de hacer un análisis comparativo de
las elecciones locales realizadas en 1995, 1998 y 2000, se concentraron
los votos de los distritos locales VII, VIII, X, XXl y XXII con cabeceras
en Ocosingo,Yajalón, Bochil,Tenejapa y Chamula, respectivamente, que

70

taje del PRI descendió hasta llegar a 55.06%, de todas maneras ganó su candidato Sarni David David
con mayoría absoluta. Si se comparan estos resultados electorales con los obtenidos por el PRI en todo
el estado de Chiapas, es evidente que casi la cuarta
parte de los votos totales d el candidato priísta
( 112, 153 de 475,267) los ganó en sólo cinco de los
veinticuatro distritos en que se divide la entidad para
las elecciones locales, precisamente alli donde es mayoritaria la población indígena. En cambio, el candidato de la Alianza que salió victorioso en la contienda
obtuvo poco menos de la sexta parte de sus votos en
los distritos mayoritariamente indígenas8(ver cuadros
5 y 6, página 7 1).
Para muchos analistas puede resultar sorprendente que el PRI continúe siendo la opción política con más adherentes entre los indios chiapanecos,
a pesar de que en más de 70 años de gobierno no
abarcan 23 de los 32 municipios con alto y muy alto porcentaje de
población indígena. Debido a que pertenecen a otros distritos con una
composición poblacional mucho más heterogénea, no se sumaron los
votos de Pantepec,Las Margariras,Jitotol, Francisco León, Salto de Agua
y Amatenango del Valle (con alto porcentaje de población indígena), y
Chapultenango, Tapalapa y Ocotepec ( con muy alto porcentaje de
población indígena).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

OTROS
8

El dato es relevante pues esos cinco distritos concentran cerca de 20% de los electores de Chiapas,
una quinta parte que sigue votando mayoritariamente por el PRI.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

51,225

7.45

54,792

7.06

ALIANZA
TOTAL

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

687,795

100

776,455

100

3,922

0.39

535,860

54.79

1,015,049

100

71

�~ . : , . . _ - - - - - - - - - - - - - - - - - -~elllos...indígenGL

louncligenas

Etnicidad y democracia

Etnicidad y democracia

se han redefinido en esta disputa, y el PRI fue afectado por ella, lo que explicaría su gradual división aun
antes de que el EZLN se levantara en armas e incluso
explicaría también el propio levantamiento.
Por otro lado, hubo una transformación de
las relaciones entre los actores políticos chiapanecos
con los nacionales. Al mismo tiempo que se daba una
confrontación muchas veces violenta en la lucha por
a tierra o los predios urbanos, las direcciones de varios partidos y organizaciones campesinas que anteriormente permanecían aislados de sus vínculos nacionales comenzaron a integrarse al sistema mediante
acuerdos y negociaciones con el gobierno, con la coniguiente pérdida de autononúa; sin embargo, no hubo
arreglos con los grupos indígenas porque ellos no se
ubican como parte del sistema político y más bien
luchan por sus valores y su cultura. Las organizacio~es compuestas básicamente por campesinos indí_genas que tienen mayores diferencias culturales respecto de las clases dominantes tienen mayor posibilidad de conservar su independencia y de mantener
la situación de confrontación porque para ellas "la
lucha por los valores o la cultura ocupa explícitamente un lugar por lo menos tan importante como la
,resdistribución económica, la participación política
o la disputa de los puestos de autoridad" (Escalante,
1995: 32). Ésa era la percepción de un dirigente
perredista en Chiapas cuando señalaba unas semanas
antes de las elecciones locales de 1998: "Al mundo
indígena no le interesa nuestra elección; transcurre en
otro lado".9
Después de las elecciones locales de 1995,
en las cuales se registró una abstención de casi 65%
en los distritos con mayor población indígena, muchos dirigentes perredistas reprocharon al EZLN su
llamado a no votar puesto que se trataba de munici-

-~--~--

píos que habían ganado en la elección de gobernador de un año antes; esto planteó un conflicto entre
el PRD y el EZLN que se prolongó hasta 1998. Poco
antes de las elecciones de ese año, los dirigentes
perredistas tenían claro que en los distritos indígenas "lo más favorable que podemos esperar del
zapatismo es que no llamaran a no votar; que dejen a
la gente". 10
Aunque es un hecho que el abstencionismo
indígena le ha dado ventajas al PRI pues contiende
prácticamente solo, en todo caso lo que se confronta
son dos visiones diferentes de la política por lo menos
al nivel del discurso. En una, es vital arrebatar el poder al PRI para impulsar un nuevo proyecto político
que beneficie a los indígenas y a toda la población
chiapaneca; en otra (que comparten ciudadanos que
no pertenecen a las comunidades indígenas), el
zapatismo representa una alternativa diferente frente
a la corrupción que también se observa en el PRD
porque cambia cualitativamente las concepciones y el
ejercicio del poder; en esa alternativa de acción política, lo más importante es la participación y el compromiso de la sociedad civil; el zapatismo, para esa visión,
"es algo más que gobernar". 11

UNA REFLEXIÓN
Hace muy pocos años que los ciudadanos mexicanos
legitiman a sus gobiernos por los procedimientos de
la democracia electoral. Y aunque se trata sólo de mecanismos para elegir y autorizar gobiernos, costó años
de lucha y hasta la vida de muchos mexicanos imponerle al régimen priista la obligatoriedad de realizar

'º Refiriéndose al boicot zapatista en las elecciones federales de 1997,
• Según Arturo Luna, expresidente del PRD en Chiapas y dirigente estatal
de ese partido, los indios no viven en las cabeceras municipales y ése es
uno de los factores por los que no se interesan en los procesos electorales
( entrevista de Silvia Gómez Tagle y María Eugenia Valdés con Arturo
Luna, 13 de agosto de 1998).

Arturo Luna agregaba que había sido un error: "No les concedo el
derecho a destruir el voto de quienes oyeron su llamado a no votar y lo
hicieron" (ibídem).
11
El doctor Roberto Gómez Alfaro, excandidato del PRD a presidente
municipal de Comitán y alejado desde entonces de la actividad partidaria,

para que se logre la paz. Finalmente, se necesita brindar
a los indígenas las oportunidades que son requisito pani'
alcanzar la ciudadanía plena y eso pasa por reconocer
que hasta hoy se les ha negado ese derecho. ,a.,

BIBLIOGRAFÍA

elecciones donde hubiera una competencia equitativa;
en este sentido, las libertades democráticas son una
conquista del pueblo. Sin embargo, hay vastos sectores de la sociedad que están marginados y no pueden
acceder a los beneficios del desarrollo; para ellos, la
democracia electoral, así fuera solamente el conjunto
de mecanismos para elegir libremente a los gobiernos,
es una vía para mejorar sus condiciones de vida. Los
indios pertenecen a esos sectores con una desventaja
adicional por encima de la pobreza: no sólo están excluidos económicamente, sino que sus derechos políticos están coartados.
Debido a que sus culturas no son reconocidas ni respetadas más que formalmente, se les impide
el derecho elemental de darse el gobierno que deseen.
Esto entraña un conflicto que rebasa los marcos jurídicos sobre los que se asienta la nación y que debe ser
resuelto sin prejuicios racistas hacia los indios (que
pueden tener signos benevolentes o todo lo contrario)
afirmó que las bases del PRD se componen de "gente honesta", pero
que ese partido ha agrupado en su dirección a "gente corrupta a nivel
estatal y municipal"; según él, " los prií.stas del PRD tienen deformaciones
dificiles (imposibles) de cambiar". No obstante, también dijo que " hay
que darle su dimensión alo electoral" pues sí cree que hay que participar
aunque "mucha gente no vota porque no saca su credencial" ( entrevista
de María Eugenia Valdés con el doctor Roberto Gómez Alfaro, 19 de
agosto de 1998).

TRAYECTORIAS

72

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 200_!

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73

�lOLlncligenas_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___

~----- - ~ - ~ ~ - - - - - ~ - - - - - - - - Pueblos.indígenas
La liturgia del "diálogo"

La liturgia del "diálogd'
Foros de consulta sobre cultura
y derechos indígenas
VÍCTOR ZúÑIGA1

1 presente trabajo tiene como propósito presentar los resultados de un análisis de los
modos de "dialogar" que se observaron en
distintos foros de consulta sobre cultura y
tierechos indígenas, mismos que fueron coordinados
y promovidos por los poderes legislativo y ejecutivo
del gobierno federal entre septiembre de 1996 y febrero de 1997. Estos foros fueron concebidos, en su
momento, como un instrumento adecuado para protlucir el diálogo entre el gobierno federal y la sociedad mexicana en torno a la cuestión indígena. Al tiempo que estos foros se llevaban a cabo en todas las
entidades federativas del país, se desarrollaban los
encuentros en San Andrés Larráinzar cuyos resultados han sido objeto de complejas discusiones en el
seno de las cámaras de diputados y senadores.
El interés de un análisis de las maneras de
dialogar radica en el hecho de que la negociación
...,.....,...._ _ _ _ ---'política - su desenvolvimiento y resultados- no solamente depende de los contenidos del diálogo entre
las partes en conflicto, sino también y quizás de manera privilegiada, de la manera como se desarrolla el
diálogo.
Los foros de consulta fueron coordinados por
la Secretaría de Gobernación y por comisiones ad hoc
integradas por diputados y senadores, quienes convocaron abiertamente a celebrar consultas en todas
las entidades federativas con el objeto de recoger las

E

1 El presente articulo es producto de una labor de investigación colectiva en la que participaron Carlos Incháustegui, Juan Zapata, Isabel
Torres y César Jaime.

74

posiciones de muy diversos grupos, instituciones, especialistas y ciudadanos en general que libremente
deseaban participar. En ellos, los participantes expresaban sus posiciones en torno a temáticas relacionadas con las dimensiones sociales, políticas, jurídicas y
económicas de los pueblos indígenas de México.
En este ensayo se presentan los resultados
de un análisis de los foros que se celebraron en
Veracruz, Aguascalientes, Oaxaca, la ciudad de México y Nuevo León entre octubre y diciembre de
1996. En ellos se presentaron más de 300 ponencias,
la mayoría de las cuales fueron escritas por participantes no-indígenas.

cambio sociedad/gobierno independientemente del
contenido de este intercambio.
Para lograr este propósito, elaboramos un
esquema típico de la mecánica ideal que se esperaría
de una consulta ciudadana. Una vez elaborado este
esquema, procedimos a realizar observaciones participantes en los foros de consulta. Ahi, nosotros no
participamos como ponentes, sino como parte del
público. Las notas de campo tomadas en cada uno
de los foros nos permitieron comparar la mecánica
observada del diálogo entre gobierno y sociedad con
el esquema que habíamos previamente redactado.

El esquema de diálogo que esperábamos en-'
contrar tomó en consideración dos elementos bási
cos. El primero, el propósito institucional de la consulta. El segundo, las posiciones que se esperaba adoptaran los participantes. En relación con el primer elemento basta señalar que los foros, por su diseño y
formulación, buscaban convocar un abanico ampli
de participantes: "intelectuales, profesionistas, líderes de organizaciones y representantes de comunidades indígenas", según se lee en la convocatoria. Al
tiempo, se esperaba que los ponentes tomaran posiciones en torno a los derechos y la participación de
los indígenas en el contexto nacional. El "tomar posiciones" toca al segundo de los elementos del esquema y nosotros esperábamos que los ponentes se
posicionaran en alguno de los siguientes binomios:
•
•

•
•

METODOLOGÍA
Los foros fueron concebidos como un instrumento
de consulta ciudadana sobre una temática que gozaba en su momento de una gran atención nacional
debido particularmente, aunque no exclusivamente,
al levantamiento armado en las Cañadas de Chiapas.
El "Informe de resultados de la consulta nacional
sobre derechos y participación indígena" (Poder Ejecutivo Federal, Congreso de la Unión, 1997; ver también: Poder Ejecutivo Federal, 1996 y Archivo General de la Nación, 1996) sintetiza los resultados de
las propuestas que se presentaron por numerosos
participantes en todo el país. El contenido de estas
propuestas han sido objeto de análisis en otros trabajos (Zúñiga, 2000 y Zúñiga, 1998). Lo que interesa en este artículo es mostrar la mecánica del inter-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

a favor o en contra de la participación y los dere------~""""
chos indígenas,
dentro o fuera, es decir, como participantes o
como observadores de las comunidades indígenas,
con certezas o con preguntas en relación a la participación y los derechos indígenas,
desde el pasado o en función del futuro de las
comunidades indígenas.

RESULTADOS
La fragmentación de las maneras de hablar en un
foro de consulta
Un número importante de participantes no se ubicó
en ninguna de esas posiciones previstas por nuestro
esquema. Por el contrario, una de las características
predominantes de los foros fue lo que nosotros llamamos: la fragmentación de las posiciones. Con este
término queremos señalar que durante los foros observados hubo casi tantos modos de hablar sobre los
indígenas como hablantes inscritos en los foros. Esto
es, el conjunto de discursos emitidos en los foros - y

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

75

�Jue.blo.s indígenas_ _ _ _ _ _ _ _ _ _~ ~ ~ - - - - - - - ----'

eblos jncligenas

La liturgia del "diálogo"

en torno a la temática de los foros- se asemejó más a
'una torre de Babel que a una consulta en donde unos
hablan (los que saben) y otros escuchan (los que
desean saber).
La fragmentación tiene que ver no tanto con
los conterúdos de lo que se dice. De hecho, temáticamente los foros presentan un conterúdo más o me~os uniforme y, en cierta medida, repetitivo. La frag,mentación se observa más bien en la incompatibilidad de las posiciones que ocuparon los emisores de
discursos. En lugar de que los ponentes hablaran "a
favor" o "en contra" de tal o cual derecho para los

La negociación política no
solamente depende de los
contenidos del diálogo entre
las partes en conflicto) sino
también y quizás de manera
privilegiada) cómo se
desarrolla el diálogo.
¡llldígenas o de tal o cual sistema de participación para
los pueblos indígenas; en lugar de que los participantes se pronunciaran en relación al pasado o al presente de los pueblos indígenas mexicanos, lo que hicieron fue ocupar alguna de las siguientes posiciones:
a) La posición burocrática: la ocupan los participantes que aprovecharon los foros para hacer recuentos más o menos triunfalistas de lo que las instituciones a las que pertenecen hacen o han hecho en
favor de los indígenas (INI, CONAFE, SEP, INHA);
aquí el foco de atención no estaba puesto en la "cuestión indígena" sino en las tareas de la institución.
b) La posición mesiánica: la ocuparon los participantes que se ubicaban como intérpretes o
mensajeros de lo que los indígenas quieren o desean;

76

La liturgia del "diálogo"

en este caso el centro del discurso no es, de nuevo, la
cuestión indígena sino la capacidad redentora del
hablante (como grupo o como individuo) que normalmente no es un indígena.
c) La posición reivindicativa: fue común en
aquellos participantes que aprovecharon los foros para
solicitar de las autoridades (reales o imaginarias) la
solución de problemas muy precisos; esta posición
no des-centra al ponente porque realmente está hablando de un problema de los indígenas, sin embargo, revierte el sentido de la discusión porque la convierte en una demanda, un pedimento, una solicitud.
Se observará que la posición reivindicativa revierte el
sentido de la consulta porque se supone que en un
diálogo entre el gobierno y la sociedad los hablantes
no asisten para pedir sino para ser escuchados porque saben de lo que hablan.
d) La posición denunciadora: una posición
muy frecuente, que tiende a reconstruir retóricas de
la victimización de los indígenas mexicanos a lo largo
de la historia; en este caso el centro de atención es el
Estado, el sistema político actual o pasado. De nuevo,
en una consulta, la critica al Estado o al sistema político puede ser una resultante de lo que las comunidades indígenas proponen, pero no el foco de atención
de lo que se dice.
e) La posición mistificadora: esta posición solía producir muchos aplausos en los foros porque incluía una retórica política con tonalidades cuasi-religiosas en donde la cuestión indígena se transforma,
de manera mágica, en la "cuestión de lo indígena" en
donde el "indio" no era un actor político, sino un sujeto abstracto, casi una noción política.
Está, quizás, por demás indicar que la gran
mayoría de los hablantes que ocuparon las posiciones descritas en la tipologia son mexicanos y mexicanas que no son indígenas; es decir, eran académicos, intelectuales, lideres de organizaciones, profesionistas, estudiantes y militantes de partidos políticos que cuando hablaban de los indígenas no proclamaban "nosotros los indígenas", sino "ellos, los

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

indígenas". Sin embargo, ubicados
como burócratas, como redentores
o como intérpretes, terminaban por
hablar de sí mismos y de lo que
creían que a los indígenas les hacía
falta.
Esta dislocación es central
para comprender lo que los ponentes dijeron y tiene efectos muy importantes sobre la tonalidad del
discurso emitido. Algunas muestras
de las consecuencias de estas posiciones pueden observarse fácilmente:
Los hablantes que se posicionaron como redentores o como
reivindicadores tenían propensión a decir "nuestros" indígenas; como si los indígenas fueran de alguien.
• Los hablantes que se posicionaron como burócratas eran
proclives a utilizar una terminologia sofisticadamente racista, sin que, desde luego, el ponente se percatase de ello. Cuando hablaban de
las comunidades indígenas no tuvieron dificultades para añadir el término: tribus; cuando querían referirse a las lenguas indígenas, no se les dificultaba reemplazarlas por dialectos indígenas;
cuando tocaban el tema de los derechos indígenas, los transfiguraban en creencias y tradiciones
aborígenes (ver Hernández, 1996).
• Los hablantes que mistificaban o denunciaban eran
particularmente dados a usurpar la personalidad
política y moral de aquéllos por quienes hablaban.
Es decir, hablaban por los indios, no de los indios.
Pareciera que para mistificar o denunciar hubiese
sido necesario reducir al silencio a aquellos que son
objeto de la mistificación o la defensa. El abogado
terminaba por ser el agraviado.

TRAYECTORIAS

1

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Contrariamente a esto, los participantes in-1
dígenas, que fueron pocos, se situaron siempre en lat
posición deseable en este tipo de consultas: el análisis
de los derechos y la participación de los indígenas
mexicanos. Hablan de sí mismos y al servicio de sí
mismos.
Esto nace pensar que la metodologia utilizada por el poder legislativo fue presa de una concepción de la política que produce efectos perversos,
indeseados, contrarios a los objetivos mismos de la
consulta. Los foros fueron diseñados para consultar,
por lo tanto, los sujetos naturales a consultar sobre
derechos y participación indígena debieron haber sido,
por principio político básico, principalmente los indígenas mexicanos. Asimismo, como los encuentros
fueron concebidos para dialogar, discutir, hubiese sido

77

�La liturgia del "diál.ogo"

La liturgia del "diál.ogo"

Los foros fueron concebidos
como un instrumento de
consulta ciudadana sobre una
temática que gozaba en su
momento de una gran
atención nacional debido
particularmente) aunque no
exclusivamente) al
levantamiento armado en las
Cañadas de Chiapas.
políticamente natural que los ciudadanos no-indígenas hubiesen sido principalmente los sujetos convocados para dialogar y discutir. Sin embargo, la mecánica fue concebida exactamente al revés. Lo cual indica que el poder legislativo asumió, como premisa
¡Política implícita, que los que "saben" sobre los indígenas son principalmente los mexicanos no-indígelnas.
Paradójicamente, como se sabe, la gran mayoría de las comunidades indígenas posee, como parte
sustancial de la defensa de sus estilos de vida, procedimientos muy eficaces de consulta. Es extraño que
las instituciones políticas de México no hubiesen
aprovechado estos activos sociales.
La traducción del discurso
En la generalidad de los casos, el procedimiento utilizado por los organizadores de los foros estatales de
consulta incluía los siguientes pasos: a) convocatoria
pública, b) invitación a instituciones y organismos
estatales, c) inscripción de ponentes (generalmente
el mismo día del foro), d) clasificación temática de

78

las ponencias, e) organización temática de las mesas,
t) lectura breve de las ponencias (4 a 5 minutos por
ponente), g) distribución de un formato de síntesis
de la ponencia en donde el participante debía anotar
sus datos y definir en un párrafo las propuestas que
emanaban de su ponencia, h) redacción y lectura de
la relatoría.
Este procedimiento es básicamente parlamentario y, por consecuencia, supone premisas parlamentarias. Este procedimiento es verdaderamente
útil para las discusiones o consultas a partir de las
cuales se busca tomar una decisión o redactar una
posición común. Pero es muy poco fructífero para
los fines de una consulta pública como se verá a continuación.
Los foros estatales de consulta sobre participación y derecho indígena tenían como propósito
recabar el sentir de la sociedad nacional en tomo a
un asunto que sería objeto de debates en el seno del
poder legislativo en el futuro. Para tal propósito, el
procedimiento utilizado por los organizadores impuso una lógica parlamentaria a un conjunto de individuos heterogéneos que no constituyen un parlamento. El poder legislativo trató a la sociedad como si fuese
un órgano del poder legislativo.
Como resultado de esto, cada uno de los
participantes fue definido como si fuese el representante de una posición. Así, parlamentariamente, cada
ponente es colocado en una posición idéntica, como
suele hacerse con los miembros de un parlamento:
cada diputado es un voto. Esto explica por qué recibió el mismo trato, durante la consulta, un estudiante de antropología preocupado por la suerte de los
indígenas en general y un representante de la Organización de Comunidades Independientes de la Sierra de Zongolica, Veracruz. Como se ve, esto es un
contrasentido porque, en los términos de una consulta, no es políticamente racional que un experto -el
representante de comunidades indígenas- reciba el
mismo trato que un novato -un estudiante de antropología.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

La trasposición
de procedimientos (consultar a la sociedad como
si se tratara de un parlamento) y la uniformización concomitante de los
participantes, condujo a la
traduaión inevitable de los
discursos que adquirió las
siguientes formas:
• De lo oral a lo
escrito: los ponentes indígenas además de que estaban obligados a utilizar
una lengua no materna
(el castellano), se les pedía que lo hicieran por
escrito. Algunos llevaban
un documento escrito
que seguramente no había sido redactado por
ellos mismos sino por representantes de instituciones que trabajan en sus comunidades. Otros, que
no llegaron con un documento escrito, se vieron obligados a redactar a mano e improvisadamente un documento en el último momento -porque éste era el
procedimiento establecido por los organizadores de
los foros-. Ambos tránsitos implican esfuerzos de traducción muy complejos que comúnmente desvirtúan
el sentido de las palabras originales. Véase como ilustración el caso de una ponente del foro de Jalapa,
Veracruz, que redactó su ponencia en el último momento. En lugar de hablar de la situación de la mujer
náhuatl en su comunidad, como era su intención, terminó escribiendo a lápiz: "La mujer es factor de unidad familiar, por lo tanto se pide al Estado que se
cree una Secretaría de la Atención a la Mujer Indígena". Una vez que el lenguaje oral queda descartado
como procedimiento de consulta, el escrito termina
por repetir lo que el consultante desea escuchar: lo

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

escrito conduce a una re-'
producción del lenguaje,
oficializado.
• De l.o descriptivo a lo sintético: así como
las traducciones corren
el riesgo de ser traicione$
del original, los resúme--1
nes corren el riesgo de
traicionar las narraciones. Con frecuencia, especialmente los participantes indígenas se veían
obligados a reducir sus
participaciones elimi\ nando toda la narración.
Es importante decir aqUÍi
que, en los discursos orales, la narrativa cumple lal
función argumentativa,,
más poderosa. Obligado
a resumir su participación, aún con las dificultades de la lengua, las palabras terminaban por deformar los sentidos. Nadie puede en cuatro minutos
narrar una experiencia compleja. ¿Cómo podría ali
guíen con amplia experiencia universitaria hablar d9
la problemática de la educación superior en cuatro
minutos? ¿Cómo podría un individuo con larga experiencia gubernamental hablar en pocos minutos de
los problemas de la administración pública en el país?
Esto es lo que se les exigió a los ponentes indígenas:
hablar de la vida de sus comunidades en tres minutos.
• De lo significativo a l.o banal: la mecánica
parlamentaria implica intervenciones propositivas,
programáticas, orientadas a la toma de decisiones; a
su vez, descarta las intervenciones diagnósticas, narrativas, analíticas. En una ponencia que empieza
afirmando: "En la participación política de los indios traídos por los que no son indios promueven la

79

�Pueblos inclígeaas
La liturgia del «düi!ogo"

acción sólo para asuntos electorales o algún cargo o
¡puestos de trabajo. En estos momentos los no indios
aprovechan para obtener puestos de gobierno... a
lnuestros pueblos han ido personas que no son de
¡nuestro medio y ni viven los problemas como nosotros... la política mestiza podrá imponer pero nunca
madurará como para desarrollar las comunidades
'jndígenas", el autor se ve obligado a proponer, como
producto mismo de la mecánica del foro, lo siguiente: &lt;tpropongo... que el DIF sancione (a los que no
cumplen con su deber) suspendiéndole despensas
alimentarias".
• De l,o moral a l,o racional: el esfuerzo de tra'ducción implica que los códigos sean uniformados
debido a que se supone que el auditorio ya comparte
un mismo diagnóstico y un mismo lenguaje. Eso que

Los foros) por su diseño y
formulación) buscaban
convocar un abanico amplio
de participantes; al tiempo) se
esperaba que los ponentes
tomaran posiciones en torno a
los derechos y la participación
de los indígenas
en el contexto nacional.
sí sucede en los parlamentos, no puede exigírsele a
un acto de consulta ciudadana. Cuando los representantes legislativos han tenido un tiempo adecuado para
estudiar el asunto, las intervenciones deben ser cortas, por escrito, prepositivas y racionales. Los aspectos morales de la cuestión han quedado atrás. En el

80

caso de una consulta a la ciudadanía, los aspectos
morales de la discusión son centrales y el poder legislativo debe estar más atento a la aspiración moral del
hablante que a su propuesta concreta.
Estas formas de traducción inducidas institucionalmente de los discursos hacen más compleja
la lectura e interpretación de los materiales recolectados en los foros. La dificultad mayor consiste en determinar cuál es la visión social que está detrás de las
propuestas. Al encontrarnos con un discurso que no
solamente está gravemente fragmentado, sino que
además ha sido objeto de distintas traducciones, la
lectura y el análisis de los textos requiere de esfuerzo
de interpretación que consiste en restituir la intención original de los hablantes. El lector interesado en
las ponencias que se presentaron en los foros no puede ampararse en lo que fue dicho y en el modo en
como se dijo para sacar conclusiones. Haciendo esto,
corre el riesgo de hacer decir a los ponentes afirmaciones y propuestas que nunca quisieron decir. Tiene
que intentar restituir el sentido original e integral de
lo que se dijo, distinguiendo los vectores más significativos presentados en los foros y no refugiarse en la
cómoda posición del que se limita a respetar lo que
está escrito.

CONCLUSIONES
Este breve análisis de un esfuerzo institucional por
consultar a la ciudadanía sobre un asunto de vital
interés para el futuro de la nación muestra los resultados perversos de la mecánica autoritaria. La consulta a la ciudadanía, el diálogo entre gobierno y sociedad, terminó por ser una liturgia, durante la cual
lo que menos importaba era lo que se decía y el modo
como se decía, sino el ritual mismo de la consulta.
En otras palabras, los procedimientos autoritarios,
por principio, no están diseñados para escuchar, sino
para hacerle creer a los ciudadanos que fueron escuchados. Son procedimientos de apaciguamiento de

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I AÑO 111,

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l

SEPTIEMBRE2000 - ABRIL 2001

las aspiraciones ciudadanas. Así las cosas, los representantes de los poderes republicanos no se interesan por lo que los ciudadanos expresan en los foros
porque finalmente esto carece de importancia, sino
que esperan que los ciudadanos tomen nota de que
fueron escuchados.
El análisis también muestra que para las instituciones y poderes nacionales, los indígenas no son
interlocutores políticos válidos. La consulta estaba
diseñada precisamente para hacer que otros hablaran sobre los indígenas, dándonos a entender con ello
que los indígenas no tienen la capacidad para hablar
por sí mismos sobre sí mismos. Se observó cómo la
mecánica de la consulta niega, de entrada, la posición de interlocutor político válido a los pueblos indígenas mexicanos.
Ya Miguel León-Portilla ( 1996) como Guillermo Bonfil Batalla ( 1979) han venido apuntado la
necesidad urgente de que las voces de los pueblos
indígenas sean escuchadas y que ellos sean considerados interlocutores políticamente legítimos en la escena nacional. Esto significa que se reconozca abiertamente, en la arena política, que al lado de los partidos políticos, las organizaciones gremiales y sectoriales y de las instituciones, están las comunidades
indígenas como agentes políticos igualmente centrales en el juego político de la nación. Estas comunidades, como sus jefes y gobernantes, han sido ignoradas a lo largo del siglo XX. La regla política ha sido
que otros hablen por ellos. Esos " profesionales de
los indios" que han servido de enlaces o mediadores
entre partidos políticos, autoridades e instituciones
con las comunidades indígenas. Ante esto, se opone
lo que León-Portilla ha venido afirmando: los indígenas hablan, han hablado desde hace mucho tiempo Y siguen hablando; y que lo que dicen vale la pena
escucharlo: " no sólo es conveniente sino necesario y
urgente escuchar su palabra". Cuando estos discursos sean escuchados institucionalmente muchos rasgos de la vida política nacional habrán de cambiar,
pero el cambio sustancial es que aparecerán de ma-

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SEPTIEMBRE 2000-ABRIL 2001

nera pacífica, como de hecho ya lo han venido haciendo, en calidad de interlocutores que hablan con
autoridad de lo que saben, hablan por sí mismos y
esperan ser escuchados como tales. Es por ello que
Zapata (2000) afirma: "Así como el indígena no puede esperar absolutamente nada de los intelectuales
centralistas, que los usan como accesorio de sus ideologías, tampoco pueden poner su destino en manos
del aparato administrativo, jurídico y partidista mexicano. Los pueblos indígenas tendrán que luchar solos por su representación, por recuperar su voz y ejercer su vida política. Es mejor que se den cuenta de

81

�e111oundíge.nas

que están solos, pues la sociedad mexicana actual en
el corto y mediano plazo carecerá de respuesta para
1r...-.i-------las reclamaciones y ofertas de cambio de los indígetnas. Es más fácil que ellos nos den la pauta en el
¡Proceso para un despertar cultural y regional".-.,

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e--- -- - ~ - ~ ~ - - - - - - - - ~ ~ - -,2ueblos Jndíge

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puebws indígenas a fines del siglo XX, Universidad de Monterrey, Colección 2000, México.

Poder y etnicidad
Relaciones interétnicas en la Guatemala liberal
EDGAR EsQUIT

I objetivo central de este trabajo es el análisis
del papel que jugaron las municipalidades del
departamento de Chimaltenango, en la conformación y configuración de las relaciones
interétnicas, entre indígenas y ladinos1, en el lapso que
abarca los años de 1871 a 1944. Durante esa época,
caracterizada por el auge del liberalismo en Guatemala, las municipalidades fueron instituciones alrededor de las cuales los lideres indígenas y ladinos de
los diversos pueblos mantuvieron diferentes tipos de
relaciones, pero principalmente rivalizaron por el control de los recursos y el poder político. Buena parte
de los municipios del departamento de Chimaltenango2, (principalmente Comalapa, Patzún, Tecpán, Patzicía, ltzapa, el Tejar, San Martin Jilotepeque y Chimaltenango, sobre los que se hará referencia en este
trabajo)3 se caracterizaron porque su población estaba conformada por una minoría ladina y una mayoría indígena que convivían en el mismo espacio mu-

E

1

Indígenas y ladinos son categorías que se utilizan en Guatemala y
designan a los dos grupos más importantes y contrastados del país,
étnicamente hablando. En sentido general indí,genas, en Guatemala, es
un término que designa a las personas con una identidad grupal basada en ciertos símbolos y referentes como: la vestimenta, el uso de un
idioma de origen maya, la organización social, ciertas tradiciones y costumbres y el reconocimiento de unos antepasados como los individuos
que legaron la vida y la práctica social. Los ladinos son mestizos e indígenas ladinizados que se diferencian de los indígenas por contraste y
por referentes como la vestimenta, el uso exclusivo del idioma español,
su identificación con el Estado y por el uso de ciertas costumbres y
prácticas no indígenas.
Por otro lado, en el departamento de Chimaltenango, indígenas y ladinos vivían (y viven) en las mismas localidades municipales y, por eso,
la relación fue y es "cara a cara" y cotidiana. Los pueblos de indios de
la época colonial se transformaron en municipios desde la segunda
década del siglo XIX y, en Chimaltenango, los ladinos empezaron a
residir en ellas desde el siglo xvm.

82

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, N ~ SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

nicipal, lo cual produjo un contacto interétnico mucho más fluido y cotidiano. Dichos poblados también
se identificaron porque sus municipalidades oficiales
fueron dirigidas por ladinos y de esta forma tuvieron
dinámicas muy parecidas en la lucha por el poder.
Junto a esto hay que observar que el contexto político y económico más general de estas relaciones fue la reforma liberal que profundizó el conflicto
interétnico en el país. Los cambios relacionados con
la organización del trabajo, la privatización de la tierra, la administración de los municipios, la ideología¡
sobre progreso y civilización, la ciudadanía y la producción para la exportación, fueron introducidos y
retomados por los liberales, todo lo cual produjo una
mayor exclusión de los indígenas y el otorgamiento
de privilegios a los pequeños sectores de las élites ladinas de los pueblos. Todo esto implicó la organización de una estructura de dominación en donde la
diferencia étnica fue retomada para posibilitar el pri-

2
El departamento de Chimaltenango se ubica en el altiplano central de
Guatemala y su topografia alcanza hasta 2, 286 metros sobre el nivel del
mar. Los cultivos más importantes de la región durante la época que se
estudia eran los granos básicos (trigo, maíz y frijol) que se vendían en el
mercado local de alimentos, todo esto en contraste con la bocacosta del
país en donde se producía café para la exportación. El departamento se
localiza en la región habitada por los indígenas que hablan el idioma
kaqchikel quienes en el periodo que se estudia conformaban más de
75% de la población total de Chimaltenango. En este articulo también se
utilizará el término kaqchikel para denominar a los indígenas que hablan
este idioma. Los datos sin referencia bibliográfica o documental fueron
tomados del borrador final de mi tesis de maestria (Esquit, 2000).

3
Los otros municipios del departamento de Chimaltenango en esa época eran: Santa Cruz Balanyá, San Pedro Yepocapa, Nejapa, Santa
Apolonia, San José Poaquil y Zaragoza. En los seis primeros, los indígenas dominaban las municipalidades en la época de estudio. El último
municipio era poblado solamente por ladinos.

83

�eblos .inclígen

PuebJoslndíg_enas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

vilegio econónúco y político de la clase dominante
del país. En esta estructura de dominación las élites
ladinas junto a los cafetaleros4 y el Estado fueron grupos e instituciones importantes que moldearon una
sociedad étnicamente dividida y contrapuesta.
La importancia de estudiar la dinámica
interétnica desde las municipalidades, en este sentido, se encuentra en el hecho de que el contacto entre
indígenas y ladinos se aprecia como relaciones de
poder; de allí que las municipalidades sean un espacio importante en donde esa lucha se hace efectiva.
Por otro lado, el estudio de las relaciones interétnicas
saca a luz dinámicas que a veces no sobresalen con
estudios enfocados directamente a los sistemas de
trabajo forzado o la privatización de la tierra, por
ejemplo. El grado de poder alcanzado por los ladinos, la reconfiguración de las formas de organización indígenas y su importancia práctica, la organización de la vida local son algunas de las dinámicas
que pueden vislumbrarse a partir de un estudio de
esta naturaleza. Privilegiar el enfoque interétnico abre
una importante gama de posibilidades para comprender el origen y los factores que han dado lugar a la
dicotomía étnica existente en Guatemala.
Por último, el artículo está organizado de la
forma siguiente: La primera parte resalta los factores que hicieron posible la dominación de los ladinos
y la resistencia de los indígenas desde las municipalidades indígenas. La segunda parte explica de forma
somera la dinánúca interétnica alrededor del trabajo
forzado, el control de los recursos y el reparto de la
tierra. El último apartado resalta la importancia del
contexto nacional en la formación de unas relaciones
interétnicas conflictivas en la región de estudio y en
Guatemala. De la misma manera, hace hincapié en la
importancia de los ladinos como grupo social, sus
intereses y lugar en la estructura de dominación étnica

4

Los cafetaleros integraban la clase donúnante del país. Poseían grandes cantidades de tierra en donde cultivaban café para la exportación y
muchos de ellos también fueron funcionarios del Estado.

y económica del país. Junto a esto se plantean algu-

nos elementos para observar los cambios culturales
que empezaron a experimentar los indígenas en esa
época.

MUNICIPALIDAD LADINA Y
MUNICIPALIDAD INDÍGENA:
PODER Y CONTRAPODER
Dos municipalidades en un municipio
A finales del siglo XIX y en la primera parte del siglo
XIX un número determinado de municipios de Chimaltenango (Comalapa, Patzún, Tecpán, Patzicía,
Itzapa, El Tejar, San Martín Jilotepeque y Chirnaltenango) poseían cada uno dos municipalidades5 definidas por la población como municipalida,d ladina y
municipalidad indígena. Cada una era denominada de
esta manera debido a que fueron presididas por cuerpos ediles étnicamente diferenciados,6 pero también
porque empezaron a tener funciones separadas principalmente en la resolución de conflictos, atendiendo
una a los ladinos y otra a los indígenas.
La llamada municipalidad ladina, sin embargo, era aquella legalmente constituida, es decir, estaba aprobada por el Estado por medio de las leyes respectivas (por eso aquí se le denomina también municipalidad oficial). Junto a ello se aprecia que dichas
municipalidades no fueron dirigidas por "todos" los

s En la época que se estudia cada departamento se dividía en detenninado número de municipios y, legalmente, cada uno de éstos debía tener
~ a municipalidad que era la institución encargada de organizar y dirigu: a la población y la vida local.
: La municipalidad l~dina era dirigida por un alcalde ladino, síndico
-~no, un alcalde mdígena, tres regidores ladinos y, en algunos municipms,_tres regidores indígenas con rangos menores que los ladinos. La
m~c1palidad rndígena era dirigida por alcaldes, regidores, alguaciles
mdíge?as.. En diversos municipios se integró un alcalde indígena a la
mumc1palidad ladina, pero no tenían capacidad de decisión por ser
discnnunados dentro de dicha institución. Esta categorización étnica
dentro de las municipalidades fue utilizada por la población y el gobierno en la época que se analiza.

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Las municipalidades fueron
instituciones alrededor de las
cuales los líderes indígenas y
ladinos de los diversos pueblos
mantuvieron diferentes tipos
de relaciones) pero
principalmente rivalizaron
por el control de los recursos
y el poder político.
ladinos de la localidad sino por una élite que detentaba
también el poder econónúco y educativo.7 Dichas élites
municipales no solamente fueron intermediarias entre
el Estado, los cafetaleros y los indígenas, sino además
se conformaron en grupos sociales con intereses definidos y un pensanúento propio.
La municipalidad indígena no estaba legalmente implantada pero sí era tolerada por el Estado y-los ladinos en los municipios, puesto que tenia fun-'
ciones específicas en la organización de la fuerza de
trabajo necesaria en las plantaciones cafetaleras y en
los campos de cultivo de los ladinos locales. Esta última municipalidad en cada pueblo, por otro lado, estuvo vinculada y dirigida por un consejo denominado de "principales" que era integrado por kaqchikeles que habían servido en las cofradías y se presenta-

7
Los ladinos que detentaban el poder en las municipalidades oficiales
de lo_s pueblos de Chimaltenango conformaron una élite debido a que
~ose1an, relanvamente, grandes cantidades de tierras (de ¡ a 8 ca ballenas) en donde culnvaban granos básicos, necesitando para ello la fu
de traba10 ?e los indígenas.También fueron personas con educación~:
mal, notanos, maestros de escuela, secretarios, contadores y, por ello,
conforma~'.111 grupos cerrados en donde no eran aceptados los ladinos
sm educac10n.

85

�l!ueblos..Jnclígenas
Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

ladina jugaron un papel importante en las relaciones
entre indígenas y ladinos en municipios del departamento de Chimaltenango. Conforme a ello se ha pensado que el manejo de la institución, -de la municipalidad ladina- por parte de los ladinos permitió, principalmente, el control de la fuerza de trabajo de los
indígenas al igual que otros recursos, como la tierra o
los fo~dos municipales, y que todo eso dio poder a
los ladinos en los municipios. Se propone que los indígenas retomaron la municipalidad indígena como
un recurso institucional importante desde el cual desarrollaron una oposición frente a las exigencias políticas y económicas de los ladinos y el Estado guatemalteco. Todo ello, entonces, es lo que en buena medida hace características las relaciones interétnicas en
los municipios de Chimaltenango.

ban como los principales líderes indígenas. Estas
municipalidades fueron la transformación de los cabildos existentes en los pueblos de indios durante la
época colonial, pero que habían logrado coexistir con
las municipalidades oficiales debido a la tradición, la
historia, la tolerancia del gobierno, su capacidad como
un centro de organización indígena y por ser un
valuarte para enfrentar al Estado y a los ladinos.
En este sentido, el supuesto que guía el trabajo es la idea de que las municipalidades indígena y

86

Los ladinos
El Estado definió las municipalidades oficiales o municipalidad ladina como instituciones administrativas,
es decir, fueron instituidas con el fin de mantener un
control y organizar a la población. Esta tarea que se
puso en las manos de los ladinos dio como resultado
la adquisición de poder por parte de este grupo. La
fuerza y dinámica de este poder, sin embargo, radicaba en cuatro fenómenos o hechos importantes: primero, el control de los recursos locales que incluía la
fuerza de trabajo de los indígenas, los bienes monetarios obtenidos por medio de impuestos y donaciones
y las tierras municipales; segundo, la legalidad otorgada por el Estado como una fuente que definía la
legitimidad y la exclusión de los otros en la lucha política; tercero, la ideología estatal sobre progreso y civilización que, puesto en las manos de los burócratas
y ladinos, servía como un medio para relegar políticamente e inferiorizar culturalmente a los indígenas
y, cuarto, los intereses económicos y políticos de los
ladinos en la localidad.
1. La administración del municipio tenía
como objetivo no solamente el control de la población para que ésta se ligara al nuevo régimen por

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medio del pago de impuestos, el registro civil, las elecciones de autoridades o la educación, sino principalmente porque se necesitaba controlar a la gente indígena para que se dirigieran o fuesen dirigidos a las
plantaciones cafetaleras. En buena parte de los municipios con población ladina e indígena, fueron los
miembros de las municipalidades ladinas quienes se
encargaron de organizar los mandamientos8 por orden del jefe político9, y fueron individuos de este mismo grupo quienes se profesionalizaron en habilitar10
y perseguir a los indígenas para que cumplieran sus
deudas con los finqueros 11 • Esta tarea convirtió a los
ladinos en intermediarios, pues en este sentido su tarea era básicamente servir a los intereses de los cafetaleros y de la economia agroexportadora. Sin embargo, como se ha planteado, no se limitaron a ese
papel sino que trascendieron hacia la satisfacción de
sus intereses de grupo y el control de la municipalidad fue importante en este sentido.
El dominio sobre otros recursos corno las tierras municipales o los llamados fondos de propios
también fueron definiendo el poder de los ladinos en
los municipios. El uso de las tierras municipales, que
en el caso de Tecpán, por ejemplo, era una considerable extensión -más de 30 caballerías- fue organiza8

La categorización laboral más general en Guatemala durante la época
liberal identificaba a: colonos, trabajadores habilitados y los mandamientos. Los colonos fueron trabajadores que vivían en las fincas cafetaleras
o de otro tipo, los habilitados fueron trabajadores que recibían dinero
por adelantado comprometiéndose a saldarlo en las épocas en las que el
finquem lo requiriera. Los mandamientos fueron grupos de trabajadores que acudieron obligadamente a las plantaciones cafetaleras siendo
todo esto algo normado en las leyes del país, principalmente en el decreto 170 o Reglamento de Jornaleros. La persona que entregaba el
dinero por adelantado a los inrugenas era llamada habilitador y cada
finca tenía uno en los mllllÍcipios con población inrugena.
9

El jefe político era el funcionario departamental más importante, era
designado por el presidente de la república y tenia bajo sus órdenes a
los alcaldes mllllÍcipales, los funcionarios militares y de cualquier otro
tipo existente en los municipios.

10

La entrega de dinero por adelantado a los trabajadores inrugenas se
denominaba "habilitación".
11

Eran las personas que cultivaban café para la exportación.

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La idea de progreso y
civilización conw ideología
del Estado fue un
pensamiento que inferiorizó
humana y culturalmente a
los indígenas y estableció que
los ladinos eran la punta de
lanza del proceso que
traeria progreso y
civilización a los pueblos.
I

do por la municipalidad. El reglamento para el uso
del astillero, promulgado en la primera década del;
siglo XX, por ejemplo, definió finalmente ese poder
que tenía la municipalidad para decidir qué hacer yl
cómo manejar la tierra municipal y al mismo tiempo
no permitió que los indígenas intervinieran en la administración de este bien. Por otro lado, los fondos monetarios, aunque siempre escasos, también fueron manejados exclusivamente por las municipalidades ladinas,
todo lo cual trajo como consecuencia el hecho de que
fueran los ladinos de las élites los que decidían qué hacer con ese dinero en cada municipalidad.
Ellos utilizaron esos recursos principalmente para construir obras de infraestructura e introducir servicios (construyeron edificios públicos, introdujeron acueductos, drenajes y electricidad a los pueblos) que al final únicamente sirvieron para una vida
un poco más cómoda de las élites ladinas y muy poco
benefició a los indígenas. 12 Aunque esto parezca de
12

La introducción de agua potable a los hogares es el ejemplo más claro
en este caso, pues el servicio domiciliario solamente se implementó en
las casas de los larunos ricos mientras la demás población debía abastecerse en las fuentes públicas o en los ríos.

87

�Pueblos indigen

eJaloundígenas

Poder y etnicu:lad

Poder y etnicidad

¡poca trascendencia, sí tuvo
un impacto importante porque impuso limites entre indígenas y ladinos en los muln.icipios. Este hecho simbolizó y concretó qué grupo social era quien determinaba las
políticas locales y quienes
'debían obedecerlas. El trabajo forzado, que también definió las diferencias entre los
dos grupos, era algo que el
gobierno había establecido
,rara satisfacer intereses extralocal es, pero el uso de los
otros recursos bajo la tutela
de las municipalidades fue un
componente que los ladinos
definieron según sus intereses, excluyendo a los indígenas de cualquier opinión y
decisión al respecto.
2. Pero todo esto hubiera sido casi imposible sin
el respaldo oficial que el golbiemo dio a las municipalidades ladinas. Los ladinos,
organizados alrededor de la institución, siempre alegaron el carácter legal de sus actos aunque en varios casos éstos contravinieran las leyes del país. Este hecho
fue como una protección o un arma importante para
ellos con el fin de legitimar sus actos e intereses y
para excluir a cualquier otra persona o grupo que
quisiera intervenir o inmiscuirse en los asuntos que
manejaban desde la municipalidad. Incluso cuando
en la segunda década del siglo XX los ladinos empezaron a dividirse en facciones por la diversidad de
sus intereses locales, varias de éstas buscaron el apoyo del gobierno por medio de la fundación de "clubes liberales", pues pretendían que sus actos y peticiones fueran vistas como algo legal e importante para
el gobierno de rumo. Pero aún así las facciones fuera

88

del poder, como la dirigida
por un tal Rivera enTecpán,
cuestionaron en más de alguna ocasión esta legitimidad y
legalidad alegada por las facciones detentadoras del poder municipal. En 1926, los
compañeros de Rivera plantearon que los miembros de
la municipalidad de Tecpán
(dirigida por la facción de los
Marroquín) se escudaban
siempre en la afirmación de
que sus acciones eran consecuencia de "órdenes superiores", pero que en realidad
bajo esta frase escondían intereses muy particulares. 13
La legalidad alegada
por los ladinos excluyó principalmente a los indígenas de
toda participación y toma de
decisiones en la localidad.
Cualquier acción de los indígenas, haya sido colectiva
o individual, pero que cuestionara el poder de los ladinos, fue vista como algo ilegal y por eso reprirnible.
Tanto la lucha por la tierra que emprendieron los primeros y su interés por mantener la municipalidad
indígena o el dominio sobre algún espacio fisico y
organizativo propio como la Iglesia en el caso de
Itzapa, acontecido en la segunda parte del siglo XX,
fue reprimida y la municipalidad ladina impuso su
criterio basado en la legalidad que le había concedido
el Estado.
3. La idea de progreso y civilización como
ideología del Estado también tuvo sus consecuencias.

13

Datos tomados de Archivo General de Centro América (AGCA), B,
Gobernación, L 29996, A 1927 y AGCA, B, G obernación, L 30660,
año de 1933.

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Éste fue un pensamiento que inferiorizó humana y
culturalmente a los indígenas y estableció que los ladinos eran la punta de lanza del proceso que traería
progreso y civilización a los pueblos. Cuando estas
ideas llegaron a los ladinos las hicieron suyas no solamente en el discurso, sino que empezaron a creer en
ello, es decir, comenzaron a pensar que en realidad
ellos eran los portadores de la civilización. Pero a diferencia de lo que reflexionaban los intelectuales del
Estado liberal, es decir, que el roce entre ladinos e
indígenas traería como consecuencia la civilización
de estos últimos, los ladinos no creyeron que esto fuese
posible y mucho menos conveniente.
Los ladinos definieron su propio pensamiento, por supuesto muy ligado a la ideología del Estado
pero también a sus intereses en las localidades. Ellos
pensaron que con las obras que emprendían, la educación de sus hijos y el fomento del patriotismo por
diversos medios estaban dándole cabida a otra forma
de vida más civilizada en los municipios. Esto también estuvo muy vinculado al culto hacia los personajes del gobierno, que fue fomentado en casi toda la
época por el Estado. Pero las necesidades primordiales de la población casi no fueron atendidas. Por ejemplo, aunque en algunas ocasiones los ladinos agrupados en las municipalidades desarrollaron ciertas actividades para la higienización de los pueblos, que en
ese tiempo era visto como parte del progreso, esto sólo
se hizo por órdenes del jefe político y casi nunca por
iniciativa de las municipalidades que supuestamente se
encargaban del desarrollo de las poblaciones.
Por otro lado, los ladinos organizados en las
municipalidades ladinas no se preocuparon mucho
por implantar un sistema escolar para toda la población, no se inquietaron por organizar los servicios y
las obras de tal manera que beneficiaran a la mayoría,
o de desarrollar un sistema de salud para la población, sino al contrario (el pensamiento sobre la inferioridad del indígena limitó su acceso a las escuelas,
por ejemplo) así, la ideología liberal en Guatemala
más bien sirvió para establecer limites entre indíge-

~ORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

nas y ladinos. Cuando los primeros se pensaron su
periores y más ligados al Estado automáticamente
definieron la inferioridad de los indígenas y esto tuvo
como consecuencia la conformación de unas relaciones asimétricas en diferentes niveles de la vida social,
como la institucional, el trabajo y la vida cotidiana.

En la m;ganización de una
estructura de dominación
la diferencia étnica fue
retomada para posibilitar
el privilegio económico y
político de la clase
dominante del país.
Los ladinos se concibieron como los civilizados no
sólo porque los intelectuales del Estado lo hayan re~
petido, sino porque se percataron de que esta idea les
era beneficiosa, pero también porque su superioridad económica, política y educativa les interiorizó esa
idea, todo lo cual, por último, les daba un mayor control sobre la población indígena y aparentemente los
ligaba a la élite del país.
4. El hecho que cierra el círculo de poder que
representaba la municipalidad ladina fue la existencia de intereses económicos de los ladinos en los pueblos. La élite ladina fue un sector de propietarios de
buenas extensiones de tierras en la localidad y probablemente las más productivas. El valor de la tierra,
sin embargo, radicaba en la productividad que ofreciera y que los dueños lograran con su posesión. Primero, las leyes de trabajo forzado ofrecieron la oportunidad a los ladinos para obtener trabajadores ya sea
como colonos, trabajadores habilitados o en manda-

89

�elllos indígenas
Poder y etnicidad

reses particulares de éstos. Por eso se ha dicho que la
élite ladina no solamente fue intermediaria sino principalmente un grupo social que supo aprovechar su
situación en la estructura de la sociedad liberal de finales del siglo XIX y principios del XX. El gobierno
pidió o autorizó a los ladinos para que administraran
el municipio y ellos lo volvieron un centro de poder
político debido a que sus intereses económicos estaban fincados precisamente en ese espacio que les tocaba administrar.
Por último, hay que observar que en este caso
se está hablando de una élite ladina y que en este sentido el resto de la población ladina compartió su situación de pobreza y exclusión política con los indígenas. A pesar de esto, la división étnica entre indígenas y ladinos fue un hecho que persistió y en muchas
ocasiones ligó a los ladinos de la élite con los ladinos
pobres. Estos últimos prefirieron vincularse a los poderosos de las localidades y de esta manera también se produjo una identificación de carácter étnico.

LJJS indígenas

mientos, con el fin de levantar grandes cosechas de
granos básicos. Este tipo de sujeción laboral fue aprobado por el gobierno pero los ladinos también hicieron lo suyo. Cuando ellos alegaban tener el respaldo
legal del Estado y cuando plantearon su superioridad
étnica frente a los indígenas reforzaron la posibilidad
de mantener un mayor control sobre la institución y la
población indígena para que sirvieran en la reproducción de la riqueza de los ladinos.
La importancia de la municipalidad como
institución de poder y la formación de la élite ladina
como un grupo social radica precisamente en esto
último, es decir, en que la institución sirvió a los inte-

90

Algunos indígenas también fueron involucrados
como miembros de la municipalidad ladina14 debido
a que las leyes del país obligaban para que éstos tomaran parte, se decía, en las decisiones que les concernían específicamente. Esto significó que las municipalidades oficiales o ladinas fueran concebidas por
el Estado como instituciones mixtas en su composición étnica y así, cada grupo debía defender y fomentar sus intereses desde esa institución. La verdad
es que las cosas fueron muy diferentes. Los ladinos
integraron algunos indígenas a las municipalidades
oficiales con el fin de cumplir con el precepto legal,
pero en la realidad, como se ha dicho, no les permitieron ninguna participación efectiva en ese lugar. Aún
así, los indígenas no lo habían perdido todo; el régi-

14

A la municipalidad ladina comúnmente se integraba un funcionario
indígena llamado alcalde indígena.

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

men conservador-1839 a 1871-había permitido que
éstos se gobernaran por medio de un cuerpo institucional propio que con el tiempo se empezó a conocer
como municipalidad indígena. Así que esta forma de
organización ligada al sistema de cargos en las cofradías, a pesar de todo, siguió existiendo en la última
parte del siglo XIX y primera del XX pues el régimen liberal no pudo destruirla.
Los indígenas o el indígena (dependiendo de
los municipios) que estuvieron integrados a la municipalidad oficial fueron quienes presidieron la municipalidad indígena, la cual estaba compuesta por alcalde, regidores y auxiliares indígenas. La posibilidad
de tener una organización propia fue muy importante para los indígenas de cada pueblo por dos razones:
primero, porque a través de ella definían un sistema
organizativo tan importante en toda comunidad y
luego, porque desde este espacio podían desarrollar
ciertas acciones con el fin de eliminar algunas de las
cargas que tenían y, por supuesto, para recuperar el
poder.
El sistema de cargos en las cofradías, el cuerpo de principales y la municipalidad indígena fueron
tres formas de organización que tuvieron a la mano
los indígenas. Se sugiere, en este caso, que las cofradías fueron instituciones importantes para seguir fomentando un pensamiento religioso que sacralizaba
el mundo natural y social circundante y los actos o
acontecimientos de la vida de los indígenas. Asimismo, se plantea que estas instituciones, junto al cuerpo de principales, enfrentaron la autoridad y el autoritarismo de los párrocos y de los demás funcionarios de la Iglesia. Desde las cofradías, Jos kaqchikeles
de Chimaltenango también fincaron intereses materiales en las parroquias pues, en algunos casos, tuvieron
facultad de controlar, reclamar y vender ciertas propiedades que estaban bajo su tutela.
La municipalidad indígena fue organizada
bajo el asidero de la ladina, pero aún así tuvo importantes funciones. La principal de ellas fue el hecho de
constituirse en un cuerpo de autoridad entre los mis-

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I

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I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mos indígenas. Los kaqchikeles de Itzapa, por ejemplo, se quejaban a principios del siglo XX de que el
alcalde ladino los obligaba a pagar ciertos impuestos
sin tener en cuenta que ellos, los indígenas, tenían su
propio alcalde y municipalidad. Los indígenas de
Cornalapa yTecpán obedecieron a sus alcaldes y principales cuando éstos, en la primera parte del siglo XX
les pidieron que votaran por determinadas personaSl
(por la elección de un regidor indígena y por Jorge
Ubico como presidente de la república, respectivamente) según la perspectiva e intereses que perse-

En la estructura de
dominación las élites ladinas
junto a los cafetaleros y el
Estado fueron grupos e
instituciones importantes que
moldearon una sociedad
étnicamente dividida y
contrapuesta.
guían los lideres. La mayoría de los indígenas también aceptaron el arbitraje que los alcaldes hicieron,
mediante el derecho consuetudinario, cuando surgieron conflictos familiares o personales entre ellos.
Pero, ¿de dónde surgió esta obediencia? En
este caso se ha planteado que la adhesión a las autoridades indígenas derivó del prestigio, el liderazgo y
respeto que lograron dichos individuos al pasar por
el sistema de cargos y ocupar un lugar en el cuerpo
de principales. Todo esto también estuvo muy vinculado a ese pensamiento religioso que mantenían la
mayoría de los kaqchikeles y era fomentado por las
cofradías y otros líderes como los aj q'ij (chamanes)

91

�eblounclígen

.Pueblos incligenas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

1)7 los curanderos. 15 Así, a pesar de su papel coercitivo

(pues también controlaba a los indígenas que eran
reclutados y enviados a las plantaciones cafetaleras y
los cultivos de los ladinos), la municipalidad indígena y el cuerpo de principales fueron lugares de encuentro y formación de identidad entre los líderes y
la población indígena.
Cuando algunos de los indígenas empezaron
a alfabetizarse, a principios del siglo XX, este nuevo
conocimiento y experiencia, en varios casos, fue lle-

15

Aj q'ij, es un vocablo kaqchikel utilizado para definir a los líderes
religiosos rradicionales encargados de dirigir ceremonias de curación,
agradecimiento y petición a las fuerzas de la naturaleza y a los santos.
Estas pe!"5onas, muchas veces estuvieron ligadas a las cofradias, aunque no siempre.

92

vado al cuerpo de principales y a la municipalidad
indígena. Así, se agregó un nuevo elemento o forma
de pensamiento (el primero era lo religioso) a la base
del sistema institucional indígena lo que ayudó a los
líderes de cada pueblo a enfrentar el poder ladino y,
del Estado de otras maneras y desde otras perspectivas. Esta nueva experiencia adquirida en diferentes
lugares y momentos ligó un poco más a los indígenas
al sistema politico imperante y los ayudó a entenderlo en sus muchas dímensiones. Los indígenas, por
ejemplo, se llegaron a percatar de que una de las causas de la opresión que vivían era el poder absoluto
que los ladinos detentaban en las municipalidades.
Esto fue algo de suma importancia, porque con ello
llegaron a descubrir una de las causas centrales de la
opresión y la forma en que estaba estructurada la sociedad guatemalteca. Con esta perspectiva, los indígenas empezaron a implementar diversas tentativas
para eliminar la opresión que pesaba sobre ellos o
por lo menos aminorarla.
La protesta por el trabajo forzado y la lucha
para que las tierras municipales fueran repartidas
siguieron siendo generalizadas a finales del siglo XIX
y en la primera parte del siglo XX. Pero junto a ellas,
desde los primeros años de la última centuria los indígenas empezaron a cuestionar politicamente el poder de los ladinos. Así, por ejemplo, hablaron de que
estaban de acuerdo con el trabajo forzado en obras
públicas, pues al fm era algo importante para el país,
pero estaban absolutamente en desacuerdo que fueran solamente ellos quienes sufrieran esta carga. De
esta forma, plantearon que los ladinos también debían ser involucrados en este tipo de "contribución".
Asimismo propusieron una distribución del poder en
la municipalidad oficial de acuerdo con la cantidad
de población indígena y ladina en los pueblos (los
kaqchikeles forman más de 7 5% de la población en la
mayoría de los municipios de Chimaltenango).
Junto con las anteriores protestas, desarrollaron otros intentos mucho más elaborados, como
por ejemplo, utilizar el voto para manipular a su fa-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

vor la elección de alguna persona indígena o ladina
que los apoyara a contrarrestar desde el poder la opresión sufrida. Así, en la década de los años veinte y
treinta del siglo XX, los indígenas de Tecpán acordaron votar a favor de Jorge Ubico como presidente de
Guatemala, los de Poaquil y Comalapa eligieron a algunos líderes indígenas para que ocuparan cargos clave en las municipalidades ladinas, los líderes indígenas de Chimaltenango planificaron apoyar con su voto
a una planilla integrada por una mayoría de indígenas, los de Patzicía apoyaron con su voto a un ladino
que había ofrecido ayudarlos y junto a ello pidieron
la destitución de su alcalde indígena que apoyaba a
los ladinos más poderosos de la localidad.
Las alianzas con los ladinos también fueron
importantes y las hubo tanto en Tecpán como en
Comalapa, Chimaltenango y Patzicía en las mismas
décadas mencionadas. Estas alianzas fueron estrategias políticas elaboradas gracias al conocimiento que
los indígenas llegaron a tener del sistema de gobierno estatal. Por último, descubrieron y pensaron que
con la educación lograrían abrirse muchas otras puertas y recuperar el poder político que hasta entonces
detentaban los ladinos en las municipalidades. Esto
. es importante porque la nueva experiencia funcionó, en el sentido de que con ella se pudieron entender
los orígenes y combatir el poder de los ladinos y el
Estado, aunque no se haya triunfado casi nunca debido a la fuerza de la dictadura estatal y de los ladinos
en las localidades.
La clave de estos logros, sin embargo, estuvo
en el hecho de que los indígenas estaban organizados e impulsaron otras organizaciones desde las cuales se ligaban o enfrentaban el poder de ladinos y
cafetaleros. Así, la nueva experiencia hizo que los indígenas de Tecpán se organizaran, en la década de
los treinta, en un club liberal llamado Iximché 16 al igual
que los indígenas de Patzicía a uno denominado El
Porvenir, o que estos últimos hayan formado un Co16

Iximché es el n ombre de la capital prehlspánica de los kaqchikeles.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mité Pro-Escuela Indígena que precedió al club. La,
mayoría de los integrantes de estas nuevas formas do
organización habían sido o eran miembros de la mu-

La importancia de estudiar
la dinámica interétnica desde
las municipalidades se
encuentra en el hecho de que
el contacto entre indígenas y
ladinos se aprecia como
relaciones de poder; y es en las
municipalidades en donde esa
lucha se hace efectiva.
nicipalidad indígena de sus respectivos pueblos. Otros,
tales como los de Comalapa o San José Poaquil siguieron usando la municipalidad indígena como su
baluarte para in.fluir y recuperar el poder en la muni-.
cipalidad oficial.
Hay que recalcar, entonces, que la nueva ex-'
periencia educativa, el contacto con los ladinos y con
las instituciones estatales como el ejército impactaron
en la vida y formas de lucha de los indígenas debido a
que tuvieron un recipiente - la organización indígena,
principalmente la municipalidad indígena- que les dio
cabida y la potenció. Por eso ha sido importante comprender que la municipalidad indígena en la época
liberal no fue el rezago de una forma de organización
colonial, sino más bien, el espacio institucional constantemente renovado (de cofradías a municipalidad
indígena y de ésta a clubes y comités), que los indígenas mismos moldearon y usaron para enfrentar el
poder de la élite ladina y del Estado. De esta suerte,

93

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eblos intlige11as

Poder y etnicida.d

Poder y etnicidad

1Imede decirse que la municipalidad indígena fue un
~ugar donde la gente se organizó para enfrentar ya no
los desafios que presentaba la Iglesia católica, como
)o enfrentaron las cofradías y los principales, sino para
encarar los retos de la civilidad republicana y liberal
que habían impuesto los cafetaleros y los ladinos de
las élites rurales.
Es importante evaluar que quizá una de las
¡mayores debilidades de esta forma de pensamiento y
estrategia política de los indígenas fue haber puesto
tanta confianza en que, recuperando influencia y poder en el ámbito local, podrían quizá automáticamente
stablecer nuevas reglas de juego -a su convenien,cia- en la relación con los
ladinos y el Estado. Aunque los indígenas supieron que la opresión también surgía de otros ni:veles como el gobierno y
hos cafetaleros, sólo en
determinadas ocasiones
los enfrentaron, así que
centraron su atención en
el nivel de lo local. Aún
con todo ello, como se ha
dícho, la lucha que desarollaron demuestra que
la mayoría de los indígenas de la época liberal y
principalmente los lideres no estuvieron aislados, refugiados en tradíciones prehispánicas y
coloniales sino inmiscuidos profundamente, desde su identidad indígena,
en los nuevos procesos
políticos y de cambios
sociales más generales
producidos en el país. Lo
que t¡1mpoco significa

-------

94

que no hayan usado ciertas tradiciones históricas,
como los consejos de principales, para enfrentar y
recuperar sus vidas. Si lo hicieron, fue porque les era
útil en su vida social y lucha política y no porque fueran sociedades arcaicas y atrasadas.
Por último, la existencia de estas formas de
organización (cofradías, municipalidad indígena y
principales) hace patente cierta diferenciación al interior de la sociedad indígena. El liderazgo que caracterizó al grupo de indígenas principales marca su
diferencia con los demás indígenas. La conducción
de los asuntos políticos a nivel Local por cierto sector
de la población trae a cuenta que este grupo fue un
conjunto que se diferenció de los demás, porque
conocía de mejor forma
el manejo y la manipulación del sistema político desarrollado por el
gobierno guatemalteco.
Por otro lado, existieron
kaqchikeles con cantidades considerables de tierra por cuya causa también se diferenciaron.
Pero en todo caso, su riqueza territorial no fue
un elemento fundamental en la Guatemala de
esa época, donde la mayoría de los indígenas
fueron obligados a los
trabajos forzados y excluidos políticamente.

RELACIONES
INTERÉTNICAS
Es necesario hacer una
descripción un poco más

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

detallada de la dinámica que
tomó el poder de las élites ladinas y las respuestas de los indígenas. En este sentido lo primero que salta a la vista es el conflicto étnico, es decir, la sociedad guatemalteca rural de finales del siglo XIX y principios del
XX fue una sociedad en pugna
constante. Esta contradicción,
sin embargo, no surgió precisamente por la diferenciación
étnica sino, por los intereses
económicos y políticos de ciertos sectores ladinos -en el ámbito local y estatal- que usaron
la diferencia étnica para hacer
posibles y triunfantes dichos intereses. La oposición de los indígenas no fue tampoco por
esencialismos étnicos, ellos lucharon como tales porque la solidaridad étnica fue el instrumento más cercano para
enfrentar la adversidad que imponían los "otros".

dinámica interétnica giró alrededor de estos factores.
El conflicto entre indígenas y ladinos estuvo presente en todo el siglo XIX. En Tecpán o Patzicía, por ejemplo,
había conflictos desde mediados del siglo mencionado de~
bido a que los ladinos agrupados en las municipalidades
buscaban consolidar su poder
en el control de la tierra municipal. No se produjeron muchos conflictos por el control
de las municipalidades a pesar
de que los ladinos tenían los
cargos más importantes en di...
chas instituciones. Esto quizá.
se debió a que los lideres indígenas también tenían su propia forma de organización -la
municipalidad indígena- que
generalmente era reconocida por el gobierno conservador.
Durante el régimen liberal, sin embargo, los
primeros conflictos comienzan a darse alrededor del
trabajo forzado, todo ello se hace evidente en las que
jas de los ladinos al afrrmar que los indígenas se oponían a proporcionar fuerza de trabajo para las tareas
en las siembras de cereales y para las obras públicas.
Así, en Tecpán, hay datos relacionados con la destitución por parte del jefe político en la última parte del
siglo XIX de por Jo menos dos alcaldes indígenas,
por oponerse a proporcionar mozos para obras públicas. Los líderes indígenas estaban conscientes de
las decisiones tomadas ya que la oposición por proporcionar trabajadores a los ladinos seguramente no
fue una acto unilateral sino más bien consensuado
entre los miembros de la municipalidad y el cuerpo
de principales. Todo ello significaría que la mayoría
de los dirigentes indígenas que ocuparon cargos si-

A finales del siglo XIX y
en la primera parte
del XX un número
determinado de municipios
poseían cada uno dos
municipalidades definidas
por la población como
municipalidad ladina y
municipalidad indígena)
presididas por cuerpos
ediles étnicamente
diferenciados.

Relaciones interétnicas como relaciones de poder
Ya se ha dicho que los ladinos adquirieron poder
mediante la participación política municipal que les
facilitó el Estado y que ellos moldearon conforme a
sus intereses. Junto a esto, se ha puntualizado que el
control de la fuerza de trabajo de los indígenas fue
uno de los factores más importantes que deja ver para
qué sirvió ese poder, es decir, para reproducir la riqueza de los ladinos rurales y los cafetaleros mediante la producción de granos básicos para el consumo
Local y el café para la exportación. El punto aquí es
que los indígenas se enfrentaron a los ladinos principalmente porque buscaban recuperar el poder a nivel local y contrarrestar la subordinación laboral, aunque también con el fin de recuperar o para que se
repartieran las tierras municipales. Gran parte de la

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1

95

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Poder y etnia

oder y etnicidad

guieron en mayor o menor grado el mismo ejemplo.
Junto a esto, la lucha por recuperar la tierra
denota también la tendencia conflictiva de las relaciones entre indígenas y ladinos. Tanto en Tecpári
como en Patzún hay indicios de que desde la municipalidad indígena y desde el cuerpo de principales durante todo el periodo que se estudia- se buscó la
recuperación de las tierras, que entonces habían sido
entregadas formal o informalmente a las municipalidades oficiales. El alegato de legitimidad que muchas
veces presentaron las municipalidades ladinas, estuvo ligado a los reclamos de los indígenas sobre las
'tierras municipales y comunales. 17 En estos casos, las
municipalidades ladinas adujeron que ellas eran las
únicas representantes legales del municipio y, por eso,
con derecho inalienable a administrar las tierras.También se ha observado que la mayor parte del conflicto
se produjo alrededor de este tipo de propiedades y
no hubo conflicto cuando el gobierno liberal introdujo la propiedad privada sobre la tierra que antes era
comunal. 18 Este último hecho demuestra que el conflicto interétnico seguía girando alrededor del poder municipal pues, en este caso, la lucha era por el control
sobre la tierra que supuestamente serviría a todos los
¡habitantes del municipio.
Pero a principios del siglo XX, el conflicto se
!intensificó; y podría decirse que tomó una forma más
abierta y de mayor complejidad. Los indígenas integrados en las municipalidades indígenas o en otras
organizaciones surgidas de estas últimas (clubes y
comités) ya no se resistieron simplemente con negarse a dar fuerza de trabajo sino, como se ha visto, de-

17

Las tierras municipales eran propiedades tituladas a nombre de las
municipalidades, y las tierras comunales fueron tierras otorgadas y a
veces tituladas a nombre de colectivos religiosos o civiles.
18

La privatización legal de la propiedad comunal se iotrodujo en Guatemala desde 1877 con la ley de redención del censo enfitéutico. Antes
de 1871, en la región que se estudia, la propiedad, de hecho, ya estaba
dividida como propiedad privada. Las leyes posteriores que demandaban la privatización de la tierra sólo vinieron a legalizar esta situación.

96

sarrollaron estrategias que pretendían retomar o influir directa o indirectamente en el poder político que
representaban las municipalidades oficiales. Los lideres indígenas de principios del siglo XX ya no eran
las personas que habían dirigido las municipalidades
en las últimas décadas del siglo anterior, ni tenían las
mismas perspectivas sobre el origen y la forma de
combatir la opresión que sufrían. Estos últimos, como
se ha recalcado, llegaron a comprender que el poder
político de los ladinos era la causa de su subordinación y por eso dirigieron sus esfuerzos políticos a combatir ese poder.
Todo esto dio lugar a una fuerte tensión entre indígenas y ladinos en donde ambos grupos se
temían entre sí. Los indígenas, por supuesto, tenían
un fuerte temor debido a la manera coercitiva en que
se hacía el reclutamiento para los diversos trabajos
agrícolas y de obras públicas y también por las ma-

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I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

quinaciones de los ladinos en las luchas políticas locales. Un entrevistado en Tecpán, cuando se le hizo
la pregunta sobre qué sintieron sus padres y él ante el
poder de los ladinos afirmó casi instantáneamente:
"teníamos miedo". 19 Muchos líderes, sin embargo,
afrontaron ese temor y emprendieron la lucha. Este
mismo hecho conflictivo dio lugar para que los ladinos también tuvieran temor de los indígenas. Un ladino entrevistado en Patzicía afirmó que los indígenas eran una bomba de tiempo que podría estallar
en cualquier momento, lo cual sucedió en 1944.20
Por otro lado, cuando en la segunda década
del siglo XX los indígenas de Comalapa solicitaban
al gobierno la integracióp de una municipalidad oficial en donde ellos fueran quienes asumieran los cargos más importantes, los ladinos dijeron que eso no
era posible, pues con esto los indígenas querían tener "al ladino bajo sus pies", lo cual, se expresó, crearía conflictos entre los dos grupos. Ésta fue una realidad latente en los pueblos de Chimaltenango -por no
decir en Guatemala entera- durante todo ese tiempo
y aún en la actualidad, y su consecuencia y significado es una sociedad dividida y cada grupo temeroso
de su contraparte.
El conflicto interétnico también interiorizó
la diferencia étnica como la contradicción fundamental en los pueblos y en el país. En esta misma sección,
se ha dicho que el conflicto no surgió por ideologías
que buscaban imponer idealismos o esencialismos
étnicos sino, más bien, se originó de intereses económicos y políticos. A pesar de esto y con el tiempo,
tanto indígenas y ladinos también empezaron a pensar que la diferencia étnica era la causa del conflicto.
La aceptación de dos municipalidades en cada municipio en parte fue porque indígenas y ladinos preferían conducir sus asuntos de forma separada, por-

A pesar de que muchos indígenas se dieron
cuenta de que el poder era la causa del mal que sufrían no percibieron a cabalidad que los detentadores
de ésta en el ámbito estatal usaban la diferencia étnica
para imponerse. Los mismos ladinos o varios de ellos
vieron la situación de esta manera. La ideología que
fomentaba el Estado también apoyó esta percepción;
pues cuando los indígenas fueron vistos como infe-

19

21

Entrevista con Cristóbal Cojtí,Tecpán J 7 septiembre de 1999.

20

En ese año los indígenas de la localidad masacraron a una docena de
ladinos y estos respondieron masacrando a por lo menos 300 indígenas.

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que pensaban que la diferencia cultural que mediaba
entre ambos era algo que no los dejaba trabajar juntos. 21 Esto confirma lo que han dicho Comaroff y
Comaroff (1992) en el sentido de que el conflicto
étnico surgido en principio bajo el influjo del poder y
la desigualdad económica muy pronto empieza a verse
como un hecho natural, es decir, como un fenómeno quq
surge de lo étnico mismo o de la diferencia cultural.

La llamada municipalidad
ladina era aquella legalmente
constituida) es decir; estaba
aprobada por el Estado por
medio de las leyes respectivas.
Dichas municipalidades no
fueron dirigidas por ((todos))
los ladinos de la localidad sino
por una élite que detentaba el
poder económicoy educativo.

En la década de los veiote del siglo XX, los ladinos e indígenas de
Yepocapa estaban en conflicto porque cada grupo pretendía asumir
unilaterahnente la dirección de la municipalidad. En ese entonces, los
ladinos habían perdido la lucha, pero los indígenas sugirieron que en la

97

�J!ue.lalos indígenas

~ -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -_Jl'Ue~lo.s ·ndígen

Poder y etnicúlad

Poder y etnicidad

~iores y los ladinos como
'ºs progresistas se marcaron diferencias culturales
que luego fueron usadas
.vara imaginarse como
causas del constante conflicto entre los dos grupos.
Por otra parte, el
~fán de los indígenas por
recuperar el poder municipal o influir en ella de alguna manera, en la primeta parte del siglo XX, fue
un fenómeno que se basó
en las instituciones creadas y mantenidas por ellos
mismos. La lucha por adquirir tierras y eliminar el
trabajo forzado, sin embargo, también fue una
iniciativa de los indígenas que no estaban directamente
vinculados a las alcaldías indígenas ni al cuerpo de
principales, sino también surgió entre quienes sufrían
directamente la falta de la primera -tierra- y el rigor
del segundo -trabajo forzado- .
Así en toda la primera parte del siglo XX,
!Principalmente después de la caída del presidente
'Estrada Cabrera en 1920, los kaqchikeles de los diversos municipios de Chirnaltenango emprendieron
protestas generalizadas en donde denunciaban las ar-

municipalidad se integrara algún ladino ya sea como smdico o regidor,
pues al fin de cuentas debían tener alguna representación en el gobierno
local. El secretario de la municipalidad, que era ladino, dijo que esto era
imposible debido a que indígenas y ladinos no podían o no lograban
trabajar juntos en las municipalidades "por la división de razas", Y que
lo más conveniente era la división, sugiriendo que sería mucho mejor
que indígenas y ladinos tuvieran municipalidades separadas como en
los demás pueblos del departamento. Con estas aseveraciones, el secretario estaba afirmando que la diferencia cultural era la causa del conflicto y sus sugerencias para solucionar el problema. Por supuesto, también fueron basadas en este supuesto motivo del conflicto.Tomado de:
AGCA, B, ~bernación, Chimaltenango, L 20200 E 234.

98

bitrariedades de los
finqueros, las condiciones
de trabajo en las fincas cafetaleras y, por último, la
petición de que se les condonaran las deudas que
tenían en las mismas fincas de café. Junto a ello,
muchos otros pidieron el
reparto y la parcelación
privada de las tierras m unicipales o de aquellas que
habían estado en manos
&lt;,i.el dictador, como La
Alameda en Chimaltenango o Balanjuyú en Patzicía.
Lo importante de
todo esto es que las protestas de los indígenas
ante el trabajo forzado y las peticiones de indígenas y
ladinos para que se les repartieran las tierras disponibles fueron basadas en la solidaridad étnica de ambos
grupos. Esto demuestra una vez más el papel tan importante que tuvo la identidad étnica para organizarse y activarse. Varias de las peticiones de tierras se
volvieron enfrentamientos entre indígenas y ladinos
debido a que cada grupo se creyó mejor merecedor
de los bienes que solicitaba. Ésta fue otra de las dimensiones del conflicto: se produjo una lucha ya no
desde la institucionalidad (municipalidad indígena y
ladina) que pudo haber respaldado a cada grupo, sino
desde las solidaridades étnicas de la población misma (indígenas y ladinos) contrapuestas a veces y no
ligadas directamente a las organizaciones locales, aunque por supuesto, como se ha visto, dichas instituciones también respaldaron en otros momentos la lucha
por la tierra y la eliminación del trabajo forzado.
Junto a todo esto, hay que decir que estudiar
la desigualdad y el conflicto interétnico por sí mismo
no tendría mucho sentido si no se llegan a descubrir

I

las causas de ese conflicto y las consecuencias que
trajo todo ello, tanto para los ladinos como para los
indígenas y el Estado guatemalteco. En la primera
parte de este artículo se ha tratado de definir cómo
se constituyó la hegemonía de los ladinos desde la
municipalidad y qué reacción tuvierón los indígenas
ante ella. Estos hechos definen las causas internas o
locales del conflicto, es decir, desde el enfrentamiento de indígenas y ladinos en los municipios. En el
siguiente apartado se hará énfasis en las causas externas o extralocales del conflicto y junto a ello se
explicará por qué los ladinos fueron una fuerza tan
poderosa en el país como lo fueron los cafetaleros.
Por último, se insistirá y reflexionará sobre los cambios culturales que empezaron a experimentar los
indígenas desde los tiempos del liberalismo y qué implicó todo ello en la lucha interétnica.

r! ..

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

ESTADO, LADINOS E INDÍGENAS

Poder económico y politico
Lo que se quiere resaltar en este apartado es el hecho
de que las relaciones entre indígenas y ladinos a nivel local no fue un fenómeno que se desarrolló por sí
mismo y que tampoco su influencia se limitó al municipio. El Estado y los sectores dominantes del país
tuvieron mucho que ver en la forma en que se relacionaron indígenas y ladinos debido a que éstos impusieron sus intereses económicos y definieron la
participación política según sus propias conveniencias. A pesar de ello, debe advertirse que las relaciones interétnicas y la lucha política tampoco fueron
fenómenos que se desarrollaron bajo el único influjo
del poder de las élites estatales, sino también se definieron por el carácter histórico de la división étnica
existente en el país. Junto a ello, la lucha política o de
poder entre indígenas y ladinos, y entre éstos y el Estado, también fueron fuerzas poderosas que establecieron o implicaron un impacto importante en la si-

guiente etapa -desde la revolución de 1944 hasta la
actualidad- de la conformación étnica y social de la
población guatemalteca.
Un hecho al que debe hacerse referencia para
explicar la dimensión estatal del fenómeno es la asimilación de indígena con mozo. Esta situación significa que la burocracia gubernamental y los ladinos de
las élites rurales fueron estableciendo que los indíge

La municipalidad indígena
no estaba legalmente
implantada pero sí era
tolerada por el Estado y los
ladinos en los municipws)
puesto que tenía funciones
específicas en la organización
de la fuerza de trabajo
necesaria en las plantaciones
cafetaleras y en los campos de
cultivo de los ladinos locales.
nas eran naturalmente los que debían cumplir con
los trabajos forzados en los diversos lugares y momentos. Hay que advertir, sin embargo, que el Estado
también había defmido legal e ideológicamente que
los indígenas eran los obligados a realizar las labores
agrícolas y de obras públicas.
Cuando se observa que en dicha época, indígena y mozo son vistos como iguales, surge la idea
de que etnia y clase también fueron fenómenos equiparados en Guatemala,22 es decir, ladino igual a patrón e indígena igual a mozo, a trabajador. Podría

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001
~ O RIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

99

�~ - ~ - - - - - - ~ - - - - - - - - - - - ~Puelllos indígenas

.Pueblos indígenas

Poder y etnici,dad

Poder y etnicidad

decirse que en parte dicho fenómeno se presentó de
esta manera pero es erróneo definirlo exactamente
como tal, pues también se ha visto que las élites ladinas en los pueblos fueron pequeños sectores de población y junto a éstos, numéricamente, era mucho
más reducida la élite ladina y criolla del país, y después de ellos había una gran población ladina pobre
y marginada. En este caso es más efectiva la idea de
que en las relaciones de clase, los ladinos y criollos
como miembros de la clase dominante usaron la diferencia étnica para asegurar su superioridad económica y política en el país. Lo importante es comprender que la etnicidad se volvió una base fundamental
22
Guzmán Bocleer ( 1986) ha sido uno de los que ha definido que etnia
y clase fueron y son el mismo fenómeno en el país. En este sentido incluye a los ladinos pobres como una clase dominante en G uatemala.

100

de la dominación, la que por otro lado también afectó la vida de los indígenas y de los ladinos de las élites
locales porque definió las relaciones jerárquicas entre
estos últimos.
Con lo dicho no quiere limitarse el análisis
de las relaciones sociales en Guatemala, es decir, que
la etnicidad se circunscribió sola y llanamente como
un instrumento de la clase dominante. En realidad,
todo esto funcionó debido a que las personas y los
grupos manejaban ideas sobre la diferencia étnica.
Es decir, existían identidades étnicas históricas que
en muchas ocasiones se vinculaban en un ambiente
de etnicismos y racismos. Puede argumentarse junto
a lo anterior, entonces, que en parte sí existió una
dominación y resistencia étnica, pues el desarrollo
histórico de la sociedad, la dominación económica y
política la provocaron y le dieron un espacio. Así, el
uso que la clase dominante hizo de la etnicidad no le
resta importancia a dicho fenómeno sino más bien lo
vuelve un factor fundamental en las relaciones sociales del país.
En este caso, cabe mencionar lo que ha dicho Quijano (1995), en el sentido de que las relaciones sociales y la identidad en América no pueden ser
explicadas sola y exclusivamente por la naturaleza
de las relaciones de producción sino las identidades
históricas -indio y ladino en el caso de Guatemalahan tenido y tienen consecuencias en las relaciones
sociales y no se agotan en las relaciones de clase. Esto
conduce a plantear que en Guatemala clase y etnicidad no son indepenctientes; más bien, existe entre ellas
una compleja interconexión que hace que se concticionen una y otra a la vez pero que, es evidente, ambas dimensiones de la vida social son definidas por
relaciones de poder, que en el caso de Guatemala
mantienen vínculos y articulaciones profundas e históricas.
También hay que darle importancia a la ctimensión ideológica y política que establecieron los
reformadores liberales en Guatemala, pues en las localidades, ambas también definieron y profundiza-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 1 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ron las diferencias entre indígenas y ladinos. La idea
de progreso como premisa ideológica de la nación
dejó fuera a los indígenas del proyecto común, ya que
la diferencia cultural que manifestaban era vista como
un elemento que iba a contracorriente de la civilización o la modernidad. Así que los indígenas fueron
vistos como tradicionalistas, sino es que arcaicos y
atrasados, todas ellas imágenes que se integraron a la
ideología y fueron ctifundidas por los intelectuales
del régimen. De ahí que el gobierno haya desarrollado en el discurso un interés por civilizar a los indígenas mediante diferentes medios corno: el trabajo, la
educación o su integración al ejército, siendo todo
ello una buena justificación para explotarlos mucho
más. Lo más importante en este caso es que las imágenes que definían a los indígenas como atrasados
también apoyaron una mayor diferenciación. Las
relaciones interétnicas se basaron también en estas
ideas mediante las cuales los diferentes grupos se veían
realmente distantes el uno del otro. Esta ideología traspasó la vida cotidiana, las relaciones de producción y
la vida política de indígenas y ladinos.
Junto a esto, el Estado definió la ciudadanía
Yla participación política electoral en el ámbito local
Yestatal sobre la base de la exclusión. Los ciudadanos fueron los adultos, los hombres, los propietarios
Y aquellos individuos que sabían leer y escribir. En
una Guatemala en donde más de 90% de la población era analfabeta, todo ello significó el rechazo de
mucha gente en la participación política. En este caso,
Carrnagnani ( 1982) plantea que el pensamiento liberal, en el orden político, sirvió a las oligarquías latinoamericanas para darse un orden constitucional
que garantizó la " paz" entre los diversos grupos
oligárquicos, sin que esto implicara la organización
de un verdadero Estado moderno y democrático.
A la par de muchos ladinos que se quedaron
fuera del juego político, otros sí lo lograron y casi todos los indígenas no tuvieron una participación efectiva en la organización de la vida municipal y el Estado. En este sentido, es interesante observar, por ejem-

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

plo, que el Estado guatemalteco casi siempre tuvo claro que a los ladinos les correspondía dirigir las municipalidades oficiales en todos aquellos municipios en
donde éstos estuvieran presentes, por mínimo que
fuese su número. Este hecho quedaba implícito en la
Ley de Municipalidades de 1879 pero se hizo explicito en 1927 por medio de una disposición gubernamental. El Estado, en este caso, estaba imponiendo 1
estableciendo fronteras entre indígenas y ladinos y se
apoyaba en pequeñas facciones de estos últimos de
quienes obtenía, no un respaldo cómo sociedad civil,
sino un apoyo de clientelas rurales y electorales. Así
que la llegada del liberalismo y sus ideales de ciudadanía y participación política electoral no condujeron al establecimiento de unas relaciones democráticas, sino al contrario, profundizaron las diferencias yf
las desigualdades en la vida sociopolítica del país. Pero
es más, debido a que en el país los indígenas eran una
mayoría de analfabetas, la adopción de la ciudadanía
los excluyó definitivamente del Estado y la construcción de la nación.

El poder de !.os ladinos y el Estado
En la historiografia de Guatemala sobre la época de.

Los indígenas retomaron
la municipalidad indígena
corno un recurso institucional
importante desde el cual
desarrollaron una oposición
frente a las exigencias
políticas y económicas
de los ladinos y el Estado
guatemalteco.
101

�los indígenas

'S--~-- ~ - - - - - - ~ - - - - - - - - - -Pueblo.s..indígenas

Poder y etnicidad

Poder y etnicidad

/

estudio (1871 a 1944) usualmente se le ha dado poca
importancia a las élites ladinas como fuerzas o entidades de poder, y se ha pensado que los cafetaleros
respaldados por el Estado han sido la fuerza más
!,importante, si no la única que ha moldeado e influido
sobre la vida social y política del país de esa época.
1Pero aúnJean Piel ( 1995), quién desdeña el poder de
los ladinos en los pueblos del Quiché durante el régimen liberal, ha afirmado que éstos mantenían un fuerte control sobre las municipalidades y las tierras en el
departamento. El Estado respaldó a los ladinos, ya
sea legalmente o favoreciéndolos con ciertas prerrogativas, todo lo cual resalta el vínculo entre ellos y la
importancia que tuvieron los ladinos para el Estado y
· al contrario.
La consulta que el jefe político de Chimaltenango hizo a los ladinos deTecpán en 1892 sobre la
mejor forma de organizar la fuerza de trabajo de los
indígenas, con el fin de reformar el reglamento de
jornale~os, es un ejemplo de este poder e influencia.

102

En ese entonces, ellos sugirieron que debían ser las
municipalidades de cada pueblo las encargadas de
administrar directamente la fuerza de trabajo de los
indígenas, con ello querían apoderarse de un recurso
tan importante para los cafetaleros. Aunque en este
caso, los ladinos no salieron triunfantes, la sola consulta defme que ellos tenían voz para decidir lo que
pensaban y lo que les interesaba sobre las cosas importantes en el país. Este caso también comprueba
cómo los ladinos cuestionaron el poder de los cafetaleros al disputarles la fuerza de trabajo de los indígenas. El establecimiento de un molino llamado San
Francisco en Tecpán, pero que serviría para los agricultores ladinos de todo el departamento, es una muestra del poder económico de los ladinos, pues eran ellos
quienes cultivaban grandes cantidades de trigo en la
región. El apoyo del gobierno a esta iniciativa hace
visible la ligazón entre los ladinos y el Estado, al dar
este último respaldo legal y financiero a una empresa
"exclusivamente" para ladinos. Con ello la élite rural

TRAYECTORIAS

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SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

chimalteca logró vencer en alguna medida el poder
económico de los empresarios extranjeros que se habían establecido en la región.
Por otro lado, durante las luchas faccionales
en las décadas de los veinte y treinta del siglo XX, los
ladinos no tuvieron mayores trabas para lograr sus
objetivos políticos en el municipio y asimismo las
personas implicadas en asesinatos (como los Marroquín en Tecpán, que era una familia que dirigía la
facción en el poder, o los ladinos de Patzicía que masacraron a cientos de indígenas) no fueron procesadas penalmente, no solamente porque el sistema de
justicia fuera débil, sino porque los protegía.23 En este
sentido, puede recalcarse que los ladinos crearon sus
propias condiciones locales, manipulando la municipalidad para imponer su hegemonía, pero junto a esto
también usaron el poder del Estado, como en los casos mencionados, para imponerse en los municipios.
El jefe político fue un funcionario que tuvo
un papel clave en todo este poder y juego político.
Esta autoridad era el primer y principal vínculo que
tenían los ladinos de las élites pueblerinas con el gobierno del Estado. Una vez ganada su confianza, los
ladinos podían estar tranquilos, pues casi siempre res. ponderia a sus intereses econónúcos y políticos. Por
su parte, los jefes políticos se adaptaban rápidamente
a las circunstancias de la vida política e idiosincrasia
de los ladinos en los municipios del departamento y,
de igual forma, empezaban a desarrollar intereses
económicos en el lugar y una relación personal muy
estrecha con las familias más importantes de las élites
ladinas.
Puede plantearse entonces que, aunque sus
acciones y pensamientos se hayan centrado a nivel
local (lo cual precisamente fue su base), los ladinos
se constituyeron en una fuerza importante en la es23

En las masacres ocurridas en Patzicia en 1944, varios indígenas implicados fueron llevados a los tribunales y cumplieron una condena.
Sobre este mismo hecho no hay indícios de que los ladinos hayan sido
procesados penalmente por el asesinato de más de 300 indígenas
(Adams, 1993).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. ~S

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

tructura de dominación del país, pues las acciones
que emprendieron y las oportunidades que tuvieroQ
para lograr poder eran generalizadas en muchos municipios y departamentos del país. El Estado los apo-

La administración del
municipio tenía corno objetivo
no solamente el control de la
población para que ésta se
ligara al nuevo régimen) sino
principalmente porque se
necesitaba controlar a la
gente indígena para que se
dirigieran ofuesen dirigidos
a las plantaciones cafetaleras.
yó y éstos supieron aprovechar las ventajas. D e esta
forma, los ladinos y los cafetaleros, fueron dos fuerzas surgidas en Ja época del liberalismo y soportadas
por los indígenas; pero junto a esto, también fueron
dos potencias que delinearon la tajante contradicción
interétnica en Guatemala.

Los indígenas y la civilidad liberal
Los indígenas no fueron individuos que estuvieron
fuera del desarrollo histórico que experimentaba
Guatemala en aquella época. Sus actos y pensanúentos demuestran que ellos enfrentaron su vida social
y política conforme a sus propios intereses y de acuerdo a las experiencias acumuladas y a las nuevas que
adoptaron al entrar en contacto con el Estado liberal
y la sociedad guatemalteca en su conjunto. La propiedad privada, por ejemplo, introducida en 1877, fue

103

�eblosJncligenas

- - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ ~ - -P-ueblos ·nclígenaL

Poder y etnicidad

lun elemento utilizado y adoptado por los indígenas
del departamento con el fin de obtener algunos recursos (tierras) para la supervivencia o hasta para
acumular alguna riqueza material. En aquellos años
(1871- 1944) los indígenas vendían y compraban tierras como cualquier otro habitante de los pueblos, y
eso significó su introducción, sin muchos tropiezos,
en el mercado de tierra o de alimentos, esto último
cuando comercializaron maíz y frijol.
Además, los líderes -aunque seguramente el

Los ladinos utilizaron los
recursos principalmente para
construir obras de
infraestructura e introducir
servicios que al final
.
. .
unicamente sirvieron para
una vida un poco más
cómoda de las élites ladinas y
muy poco benefició
a los indígenas.
/

resto de la población también-, manipularon, siempre que pudieron, el complicado sistema burocrático
estatal, por ejemplo para titular tierras o para ejercer
presión sobre los grupos dominantes ladinos y cafetaleros. En este sentido, fueron clientes importantes
de "tinterillos", secretarios, notarios y agrimensores.
Todo esto los acercó mucho más al entendimiento
del sistema de gobierno y la legalidad imperante en el
país. Pero los líderes fueron mucho más allá; el conocimiento que adquirieron ~obre el funcionamiento del

104

Poder y etnicidad

sistema estatal, mediante la alfabetización y el contacto con los ladinos y la maquinaria burocrática, fue
integrado a un sistema organizativo propio -la municipalidad indígena- y que después usaron para influir en las relaciones interétnicas.
Es dificil sostener que estos cambios producidos en la vida de los indígenas hayan significado su
ladinización o el surgimiento de un mestizaje cultural de origen indio-ladino. Como se ha visto, los nuevos conocimiento y formas de organización adoptados por los indígenas más bien reforzaron, en la mayoría de los casos, la identidad grupal y principalmente cuando se trató de los lideres. Todo esto, probablemente, fue causado por la tajante división y conflicto étnico existente en el país que no dio oportunidad a los individuos para integrar nuevas identidades, como en general sigue siendo en la actualidad.
En todo caso, hay que reafirmar que la definición histórica de la identidad indígena y ladina también contribuyó, como contribuye hoy, a que las nuevas experiencias sean rápidamente asimiladas, con dificultad
o sin ella, al sistema cultural particular. En el caso de
los indígenas, la vestimenta, la vida en comunidad, la
religión católica o la organización de comités, por
ejemplo, rápida o lentamente son observadas como
representaciones o símbolos de identidad indígena, o
maya en la actualidad.
Pero los cambios en la vida de los indígenas
y la forma en que fueron integrados y usados demuestra que la exclusión en que se hallaron no estuvo relacionada directamente con una autoexclusión o ensimismamiento en la comunidad, aunque ésta también
haya sido una forma de resistencia y de organización.
Los líderes, como se ha visto, casi siempre pidieron Y
lucharon por la participación política; los indígenas
que tenían suficientes tierras para cultivar productos
y comercializarlos pidieron que se les dejara en libertad para usar el mercado como la forma para regular
los precios de los granos que vendían. Los mismos
lideres indígenas con el tiempo empezaron a organizarse para implementar escuelas para indígenas Y

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

manipularon el sistema electoral para sus propios intereses. Así pues, lo que realmente impidió la participación y dio lugar a la exclusión de los kaqchik:eles
fue el poder de los cafetaleros y los ladinos respaldados por el Estado, las municipalidades y la jefatura
política.
D ebido a la perspectiva funcionalista hasta
hace poco imperante en el análisis de la sociedad indígena guatemalteca y en donde éstos eran vistos
como rezagos y con una vida social estática, es importante volver a decir que los indígenas fueron individuos de su época y no resabios de formas o sistemas culturales y de opresión coloniales. En la organización de su vida usaron sus viejas y nuevas experiencias, tal como lo hicieron los ladinos. Pero a pesar de la ligazón que lograron con la civilidad liberal,
no fueron reconocidos como miembros de la nación
porque ésta se construyó sobre la exclusión y la opresión. De esta suerte, la experiencia de los indígenas
no fue tomada como algo válido para conformar una
identidad y un sentimiento de unidad entre los individuos que habitaron el país. Junto a ello debe decirse
que mientras los indígenas fueron (y sean) reconocí-

.!!AYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
I

dos únicamente como fuerza de trabajo y como uno
diferentes inferiores, la nación guatemalteca, entendida
como la formación de una identidad, de un sistema
económico y político democrático, era inexistente, ya
que la sociedad seguiría en una constante pugna por
razones económicas, políticas y étnicas. -&amp;,-

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105

�Pue.blos. indígenas
De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nadón-Estado a la nadón multicultural
Una reflexión histórica y critica
SANTIAGO BASTOS

E

n la actualidad, en Guatemala, conceptos
como multiculturalidad o interculluralidad resumen y condensan una serie de propuestas
que se están haciendo para adecuar la vida
'social y las políticas emanadas del Estado respeto a
)a diferencia cultural. Como una forma de ayudar a
comprender qué significan y de dónde vienen, en este
texto se va analizar la relación que históricamente se
ha dado entre tres conceptos: el Estado -como unidad política-, nación -como unidad histórica- y cultura -como conjunto común de códigos y significados necesario para que un colectivo pueda comunicarse entre sí.
Para llegar a comprender lo que la multiculturalidad y otras fórmulas tienen de novedad y reto,
primero se va a mostrar cómo los tres términos han
.Uegado a considerarse como equivalentes entre sí y
qué supuso eso en Latinoamérica. Posteriormente
odrá verse el origen y qué significan estas propues'"tas, para terminar analizando cómo se adecuan a la
realidad socio-étnica de Guatemala. Así que este articulo podría haberse titulado también "Guatemala en
el siglo XXI: ¿una nación multicultural?" o "Buscando fórmulas de convivencia política en sociedades
diversas".

LA FORMACIÓN HISTÓRICA DEL ESTADO
NACIONAL
El Estado es un concepto político que, en este caso,
hace referencia a una unidad política regida por un
gobiern0 libre y soberano -es decir, independiente

106

de otros Estados- y que tiene poder sobre la población que reside en un territorio dado. Pero que este
territorio sea una nación es algo relativamente nuevo. Históricamente, tanto en Europa como en América o Asia, la mayoría de los Estados han sido dinásticos, es decir, patrimonio de una dinastía, una familia que había recibido de Dios, Alá, u otra divinidad,
la gracia y el deber de regir el destino de sus súbditos
(Anderson, 1993; Carmack, 1979).
Así, territorios muy distantes, sin continuidad,
podían estar regidos por un tnismo monarca y formar
parte de un Estado. Tenemos, por ejemplo, el caso de
los Austrias, que en los siglos XVI y XVII aglutinaban
los reinos de Castilla, Aragón y Portugal en la península ibérica; principados diversos en lo que hoy son Alemania y Francia, parte de Bélgica y Holanda, además
de los territorios americanos que dependían de la Corona de Castilla (Lynch, 1982). Nadie dudaba de la
legitimidad de la autoridad de Felipe II sobre tales territorios, nadie se preocupaba de que en ellos se hablaran idiomas distintos y que contaran con diferentes
monedas y/o legislaciones. No existía la noción de que
un país estuviera formado por un grupo de gente con
una serie de rasgos en común. El concepto de nación
no existía tal y como ahora lo entendemos. La gente
debía lealtad y moría por su rey y, sobre todo, por su
dios (Anderson, 1993).
A lo largo de un periodo histórico que comienza en el siglo XVI -más o menos con la llegada
de los europeos a América, y que termina en el XIX
con la revolución francesa, la independencia de las
colonias de América y de otros países en Europa-, se
van dando en la Europa occidental las condiciones

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

para que la gente que hablaba un mismo idioma y
habitaba un territorio concreto se considerara a sí
misma parte de un colectivo con derecho a ser autónomo y libre; es decir, para que surja el concepto de
nación tal y como ahora lo conocemos. Según una
frase hoy ya célebre en las ciencias sociales, una nación seria una "comunidad imaginada", es decir, un
grupo de personas que se imaginan a sí mismos como
un "nosotros" que comparte un idioma, un pasado,
una pertenencia y un destino comunes, aunque entre
ellos no se hayan visto ni se conocerán jamás -frente a
lo que serian las "comunidades reales", basadas en la
convivencia cotidiana y por generaciones entre sus
miembros (Anderson, 1993)-. La nación es entonces
el pueblo que quiere ser soberano, políticamente independiente.
Este proceso es paralelo al de la formación del
capitalismo y la implantación del liberalismo -los derechos individuales, la separación de poderes políticos, la
democracia en cuanto elección de gobernantes-, y no
puede separarse de ellos. Estas ideas implican que los
Estados no están habitados por súbditos que deben
obediencia a un rey; sino por ciudadanos que libremente deciden vivir en común y elegir a alguien que
se dedique a gobernarles. Este cambio implica que la
soberanía ya no reside en la dinastía, sino en la misma sociedad.Y, para ello, esta sociedad tiene que pensarse, verse a sí misma como un conjunto articulado,
y este conjunto es la nación: "La soberanía reside en
la nación", reza la Declaración de los Derechos del
Hombre. De alguna manera, entonces, la nación y el
nacionalismo serian la cara complementaria del liberalismo individualista. Si éste hace referencia a individuos racionalmente unidos, aquélla habla de grupos con lazos que van más allá de la voluntad y levanta fuertes sentimientos emotivos: morir por la patria,
emocionarse oyendo el himno que los identifica a todos, por ejemplo.
Así, todas las personas que viven en un territorio dado forman una nación, un colectivo que
tiene derecho a autogobemarse, a ser soberano e in-

TRAYECTORIAS+ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

dependiente. Surge así el Estado nacional, que será la
forma "legítima", aceptada, de convivencia política a
partir del siglo XIX y sobre todo el XX. Pero lo importante es que la formación de esta idea tiene una
historia, no es algo que se haya dado desde siempre.
Y no es una historia limpia.

La nación y el nacionalismo
serían la cara
complementaria del
liberalismo individualista.
Si éste hace referencia a
individuos racionalmente
unidos) aquélla habla de
grupos con lazos que van más
allá de la voluntad y levanta
fuertes sentimientos emotivos.
Estas naciones son formadas por uno de lo
grupos previamente existentes en el territorio, que es
el que dirige y recoge los beneficios de la nueva formación política, a través de subordinación política
de los demás grupos. Éste seria el caso del Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda, en que los ingleses
y lo inglés acaban superponiéndose a galeses, escoceses o irlandeses; o el de Francia, cuyo surgimiento
se hace sobre bretones, normandos, occitanos o corsos; o el de España, en que la hegemonía castellana
se impone a vascos, catalanes o gallegos.
Y para lograr que los miembros de orígenes
tan diversos se sientan como pertenecientes a una
sola nación, surgen una serie de elementos a los que
se aferran todos los nacionalismos (Anderson, 1993).

107

�Jueblos incligen

Pueblos Jncligenas

De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

fEl primero es considerar que esa nación o ese pueblo
ltiene unas raíces que se remontan al principio de los
tiempos. Es decir, que comparten una historia colmún y única) y para ello los acontecimientos ocurridos en ese territorio se revisan desde la perspectiva
del grupo dominante, creando una narrativa a veces
ficticia. También ha de ser común su lengua, que se
ipromociona a través de campañas de alfabetización,
y de su uso oficial para que se vaya imponiendo sobre las demás existentes, que pasan a ser dialectos o
lenguas muertas para museos. El mismo destino sufren otra serie de símbolos culturales, como puede
er la música, danza o expresiones plásticas. Surge
.así una "cultura nacional", la oficial en el nuevo Estado, mientras que de las expresiones culturales del
resto de los grupos quedan para el folklore o el museo (Alonso, 1994).
Así, la doctrina de la nación se construye en
la diferencia con otras naciones-Estado externas, pero
1o hace a costa de otros proyectos socioculturales internos con su propia personalidad. La formación de
estas naciones suelen conllevar la eliminación de la

108

diversidad cultural que era habitual en la Europa del
XVIII -y que a nadie le parecía problemática-, y la
negación de su existencia y su historia.
La forma hegemónica occidental de organización política implicó la unificación de la "comunidad imaginada" con el Estado, entendiéndose que
las unidades históricas (y culturales) residen en territorios propios bajo reglas políticas comunes y auto
otorgadas. Esto supuso la unificación de los términos Estado, nación y cultura en una sola ecuación,
por la que la legitimidad del Estado se fundamenta
en la preservación de esa "unidad nacional". De esta
forma, hoy, la identidad nacional se da por supuesta
en los individuos, y asociada a los Estados en que
residen -el pasaporte- y una serie de características
culturales -el idioma- de una forma excluyente respecto a otras naciones-Estado.

ESTADO Y NACIÓN EN LATINOAMÉRICA
Si en Europa la creación de las naciones-Estado había supuesto homogeneizar a una población culturalmente diversa, en Latinoamérica la cosa era más
compleja, pues la estructura social creada durante
300 años de Colonia estaba basada en la separación
legal de la población. La República de Españoles estaba formada por los colonizadores y sus descendientes, los criollos, que eran los representantes del poder imperial en tierras americanas. En virtud de esto,
establecían su dominio sobre la República de Indios,
con personalidad reconocida pero en situación subordinada. Además de estos dos grupos reconocidos
por la ley, a lo largo del tiempo fue tomando cada vez
más importancia un tercer elemento no previsto: los
mestizos, que también estaban bajo el poder de los
españoles y criollos, pero de alguna manera por encima de los indios.
La formación de los primeros Estados europeos y los africanos y los asiáticos más recientes fueron edificados por la población aborigen, originaria

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

de esos lugares, pero ése no fue el caso de los países
latinoamericanos: la independencia fue llevada a cabo
por los criollos, descendientes directos e ideológicos
de los conquistadores y colonizadores. Esto va a marcar el tipo de nación-Estado que surge en América.
En tensión con la idea imaginaria de la nación como
comunidad, intervendrá un elemento que proviene
de la Colonia y que está profundamente enraizado
en el pensamiento criollo: su sentimiento oligárquico
y la conciencia de su diferencia con el resto de los
pobladores de América -ya sean indios, negros o producto del mestizaje- precisamente por su raigambre
europea, extra-americana. Como resultado, el "nosotros" de estas naciones no abarcará toda la población (Bastos, 1996). En un principio, sólo los criollos
se considerarán a sí mismos como ciudadanos, categoría que irá ampliándose hacia los sectores mestizos, pero nunca hasta los indios. Serán, pues, unas
''naciones imperfectas", que reproducen a un "otro"
inferior dentro del " nosotros".
Esta combinación produce un doble efecto
sobre la existencia de los indígenas, un efecto que podríamos denominar la "paradoja perversa de la dominación étnica". Por un lado, dado que la nación se concibe como uniforme, se niega que exista una cultura
distinta a la oficial, que evidentemente es la de los criollos:
el idioma oficial será el castellano, la religión la católica, el
derecho, romano. Con el tiempo, en la mayoría de los países latinoamericanos se asumirá el discurso de que estas
naciones son "mestizas", que provienen de la "mezcla" de
españoles -criollos-e indios, con lo que se planteará que la
cultura nacional es una combinación de elementos de ambas
procedencias, aunque ello no implique perder en absoluto
las raíces occidentales que definen a los mestizos (De la
Peña, 1993). De hecho, el mestizaje será visto por la sociedad como un fenómeno en una sola dirección: hacia lo
blanco, que es la representación racial de lo europeo, lo
superior (Stutzman, 1981).
Así, se dará un discurso de asimilar a los indígenas, incorporarles a la nación a través de su
castellanización. Como mucho, dentro de la historia

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

En la mayoría de los países
latinoamericanos se asumirá
el discurso de que estas
naciones son ((mestizas)). El
mestizaje será visto por la
sociedad como un fenómeno
en una sola dirección: hacia
lo blanco) que es la
representación racial de lo
europeo) lo superior.
oficial se recogerán los elementos más florecientes del
pasado prehispánico -los mayas en el caso de Guatemala; los aztecas en México-, pero desvinculándolos
claramente de sus descendientes, dado que su papel
es sentar unas bases históricas necesarias de la nación diferentes a las de los europeos.
Por el contrario, y éste es el segundo efecto,
la población indígena será vista como atrasada, degenerada tras siglos de dominación. Combinando de
nuevo lo racial y lo cultural (Williams, 1989), el indí.r
gena es concebido como un sujeto ajeno, racialmente
inferior y definido por una cultura "atrasada"; por lo
que quedará naturalmente excluido de la nación y las
ventajas del "progreso" . Esta supuesta inferioridad
se utilizará para justificar el dominio y la explotación
de esta población, que seguirá siendo la base económica del país. En Guatemala, hasta la mitad del siglo
XIX, serán quienes mantengan con sus tributos la econonúa estatal, y después quienes recolecten el café a
través de las migraciones forzosas de sus comunidades hasta la bocacosta (CIRMA, 2000).
En el siglo XX, este doble proceso toma una
nueva forma por la manera en que se aplican en estos

109

�-Puelllos indígen
De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

diversidad que queda al interior de cada Estado, en
Latinoamérica ha servido a la vez para ocultar y explotar parte de su población. Y en Guatemala, esta
división de la sociedad ha sido aún más perversa, pues
a los indígenas no se han opuesto los mestizos -en quienes
se reconoce un ancestro indio- sino a los ladinos -que se
definen como culturalmente opuestos a los indios y similares a los criollos- (Taracena, 1997).Y, al mismo tiempo, a
la mayoría de estos ladinos no se les ha otorgado mayores
ventajas sociales, políticas o económicas que la del triste
consuelo de no ser indios: "soy pobre, pero no indio" (Bastos, 2000).

EL CUESTIONAMIENTO DE LA
HOMOGENEIDAD: LOS INDÍGENAS COMO
PUEBLOS

países los preceptos del Estado nacional populista,
que supone un intento de terminar con la exclusión
ocia! de la mayoría de la población. Se reconoce que
~os indígenas se en cuentran sumidos en una situación de profunda brecha económica, social y de participación política frente al resto de la sociedad y que
el Estado debe intervenir para subsumir estos diferenciales e "integrarlos" al cuerpo social. Así, de los
años 40 a los 70 transcurre la "época dorada" del
indigenismo, en que las ideologías del Estado benefactor y Estado nación se unen bajo la idea que para
la integración social es necesario el fin de la diferencia cultural (De la Peña, 1998). De nuevo, se asume
que es la cultura, y no la explotación histórica, la responsable del atraso de los indígenas.
En resumen, la nación como concepto es algo
históricamente reciente. Si en otras partes del mundo
su supuesta homogeneidad ·cultural ha escondido la

110

Desde hace unos años asistirnos a un fenómeno de
escala mundial: los reclamos y conflictos políticos
asociados a la diferencia cultural y la identidad. Desde la antigua Yugoslavia hasta el corazón de África;
desde el país vasco en España hasta recientemente
las islas Fidji, pasando por Timor, nos llegan noticias
de masacres, conflictos y negociaciones llevados en
nombre de una nación, de una religión o una raza en
contra de otra; lo que va unido a una creciente conciencia de la diversidad cultural (Tambiah, 1989;
Comaroff, 1996). En Latinoamérica, este proceso se
refleja en la importancia de una movilización indígena que se da prácticamente en todos los países latinoamericanos -Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, Brasil- con procesos similares y con discursos
muy parecidos, que nos permiten hablar de ellos
como un todo, y que tiene sus propias características, fruto de lo específico de su historia y cómo se
han formado los grupos sociales y las relaciones entre ellas (De la Peña, 1998; Bastos y Camus, 2000) .
Tras siglos de exclusión y olvido, ahora los
indígenas reclaman ser tomados en cuenta, salir de la
marginación, sin tener que perder aquello que les es

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

propio: reclaman que ser diferente no tenga que implicar ser inferior; y que la igualdad de condiciones
no tenga que pasar por la pérdida de su cultura. Para
ello, basan su legitimidad en ser unos colectivos con
una historia y una cultura propias. Una historia que
es anterior a la formación de los actuales Estados y la
colonización que dio origen a quienes los formaron y
una cultura que tiene raíces milenarias y es diferente
a la que les han intentado imponer desde los Estados.
No nos ha de extrañar que se autodenominen entonces como "Pueblos" o "Naciones": el Pueblo Maya,
el Pueblo Quechua, la Nación Purépecha. Siempre
en mayúscula, reafirmando la singularidad y especificidad de cada uno de ellos. Plantean que en los Estados en que viven se da una situación de "colonialismo interno", en que un pueblo, el suyo, es dominado
por otro, el hispanoparlante (Bastos y Camus, 1998;
2000). El Acuerdo de Identidad y Derechos Indígenas firmado en G uatemala fue incluso más allá y "reconoció" que este país está formado por cuatro pueblos: el maya -como ellos solicitaban-, pero también
el garifuna -población de origen africano situada en
la costa atlántica-, el xinca -indígenas hablantes de
un idioma no maya- y el ladino.
Al hablar en términos de pueblo, buscan la
legitimidad que sí se les reconoce a los colectivos con
derechos políticos: las naciones. Por ello, se basan en
los mismos elementos que hemos visto hacen los Estados nacionales para legitimar su existencia: reivindican una historia reescrita desde su perspectiva; reclaman el derecho al uso de sus propios idiomas al
mismo nivel que el castellano oficial; demandan respeto a sus propias formas de organización y de espiritualidad. De esta forma, todos los elementos que
antes eran marcas de la inferioridad, ahora son
retomados como símbolos positivos de la diferencia
(Bastos, 1996).
Con estos reclamos están mostrando que las
naciones latinoamericanas, si lo son, son "naciones
imperfectas", pues una parte de ellas siempre ha estado marginada; y más directamente, que en estos

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Estados realmente coexisten varios grupos diferen-1
ciados (Bastos, 1996). La asociación que siempre
hemos considerado como natural, realmente es una
artificio político de dominación.

La nación como concepto es
algo históricamente reciente.
Si en otras partes del mundo
su supuesta homogeneidad
cultural ha escondido la
diversidad que queda al
interior de cada Estado) en
Latinoamérica ha servido a
la vez para ocultar y explotar
parte de su población.
LAS FÓRMULAS DE CONVIVENCIA
Y para acabar con esa dominación, proponen diverJ
sas maneras de cambiar la conformación doctrina!'
del Estado, de desmontar parte de las estructuras del
"colonialismo interno". De una forma implícita o
explicita, las fórmulas que utilizan remiten a Estados
multinacionales o a naciones multiculturales. En
ambos casos lo que se está haciendo es retar, romper
la ecuación que iguala Estado, nación y cultura, por
la que una unidad política soberana sólo puede estar
formada por una colectividad que comparte una sola
cultura. Pero la forma en que se proponen romper
esa ecuación es diferente en las dos fórmulas, los
matices son importantes.
Cuando se habla de un Estado multinacional, o plurinacional, directamente se ataca la identi-

111

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De la nacwn-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

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ficación entre Estado y nación. Lo que se está planteando es que dentro de esa unidad política y soberana pueden convivir varios colectivos con historias
y culturas distintas. Esta fórmula llevaría a la necesidad de un nuevo "pacto estatal" basada en que cada
uno de los colectivos tiene derecho a mantener algu'11ª forma de autogobiemo. Por el contrario, al hablar
de nación multicultural y plurilingüe, no se discute
que el Estado contenga una sola nación, pero a esta
nación se le vacía del supuesto contenido de cultura
uniforme y, por tanto, se plantea un nuevo pacto nacional entre unas colectividades con culturas diferentes, que pueden reconocerse explícitamente o no.
Cada una de estas formulaciones proviene
de una tradición diferente. El Estado multinacional
proviene de la tradición europea, donde las colectividades se han formado a lo largo de siglos de historia,
vinculadas a territorios específicos, y donde surgió el
término nación tal y corno lo conocernos ahora. Por
ello, alú se adoptó este término para dar lugar a Estados federales (Hobsbawrn, 1990). Por ejemplo, la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era una

112

unión de nacionalidades, la rusa, la kazaja, la lituana,
etc. La Yugoslavia del mariscal Tito también se concebía como multinacional, agrupando a croatas, eslovenos, serbios, etc. Por fin, en España se utilizó una
formulación adaptada que combinó el rnultinacionalismo con el regionalismo. Para dar salida a los reclamos nacionalistas de vascos y catalanes, se diseñó un
Estado de las autonomías en que además de ellos, las
distintas regiones que forman España obtuvieron
autogobierno, pero sin llegar al modelo federal.
Por el contrario, la nación rnulticultural proviene del modelo norteamericano, sociedad creada por
la inmigración, en que las diferentes colectividades que aquí no se definen corno pueblos ni corno naciones- no tienen un referente territorial, un espacio propio, sino que conviven más o menos mezclados a lo
largo del territorio y en toda la sociedad. Surge para
reclamar el fin de las prácticas discriminatorias, la
inclusión de todos ellos dentro de la nación norteamericana y el reconocimiento de las diferencias por
encima de la hegemonía cultural anglosajona. A través del "enunciado mágico de las naciones rnulticuJturales, plurilingües y multiétnicas" y desde el lenguaje del pluralismo, su objetivo es acomodar la diversidad cultural dentro de una sociedad civil compuesta por ciudadanos autónomos, iguales e indiferenciados ante la ley" (Comaroff, 1996).
Pero el caso latinoamericano no encaja con
ninguna de estas dos tradiciones, su historia es diferente a la de los lugares donde se crearon estos dos
modelos. Evidentemente, no estarnos hablando de
individuos autónomos, sino de colectivos identificados y autoidentificados corno tales; pero, a estas alturas, es muy dificil sostener la existencia de colectivos
independientes y aislados en los países latinoamericanos: cinco siglos de vida en común han creado muchos vínculos y muchas expresiones culturales comunes que no pueden borrarse de un plumazo.
En este sentido, es interesante que estas dos
formulaciones se dan conjuntamente en los reclamos
de las organizaciones y en las reformas que se van

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

haciendo a las constituciones latinoamericanas. Por
ejemplo, en el caso guatemalteco, los reclamos de las
organizaciones mayas eran el reconocimiento del carácter " multiétnico, pluricultural y multilingüe" de
Guatemala, lo que no parece poner en duda la existencia de la nación guatemalteca (Bastos y Camus,
1993; 1995). De alguna manera, la nación multicultural se ha convertido en la "fórmula de compromiso" entre unos Estados que se resisten a reconocer
que son multinacionales, y unas naciones que quieren reconocimiento político. Porque, por el otro lado,
el reclamo de la existencia de los pueblos maya, ladino, garífuna y xinka, y cómo estas organizaciones
conciben la historia y cultura de cada uno de ellos,
parecería acercarse más a la formulación plurinacional, corno lo hacen en cambio otras organizaciones
indígenas de América: en Bolivia, abiertamente se
habla de la Asamblea de las Nacionalidades y en
México está la organización denominada de la Nación Purépecha (Bastos y Camus, 2000).
Y, por otro lado, estas organizaciones no plantean romper con los Estados en que se inscriben sus
pueblos. Lo que reclaman es autonomía, que "significa simple y sencillamente que nosotros tengamos la
-facultad de decidir por nosotros mismos [...] pero no
estamos desligados del Estado mexicano [...] La figura de las autonomías regionales indígenas [...] sería
otra forma de organización del Estado mexicano". A
través del tiempo y en diversos grados, los indígenas
han acabado sintiéndose parte del Estado-nación al
que pertenecen. No se plantea la formación de una
sociedad aparte, sino mejorar la posición en la que
están y lograr un reconocimiento como sujetos específicos, a través de una mayor participación política
en los asuntos que les atañen (Bastos, 1996). Es lo
que algunos autores (Montoya, 1992; Guerrero, 1993;
De la Peña, 1995) han llamado "ciudadania étnica".
Por ello, la definición de este grado de autonomía es
muy amplia, y en este momento funciona más como
modelo imaginario que hay que alcanzar que como
realidad tangible. De todas formas sí que hay dos ele-

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Cuando se habla de un
Estado multinacional) o
plurinacional) directamente
se ataca la identificación
entre Estado y nación.
Lo que se está planteando es
que dentro de esa unidad
política y soberana pueden
convivir varios colectivos con
historias y culturas distintas.
mentos a resaltar en él. En primer lugar, está más o
menos claro para los indios que ha de conllevar la
definición de unos "territorios indígenas"; y en segundo, que sobre ellos se ejerza cierto grado de auto
gobierno.

GUATEMALA EN EL SIGLO XXI: ¿UNA
NACIÓN MULTICULTURAL?
Así, en la reformulación que está empezándose a dar
en la forma en que en los Estados latinoamericanos
plantean regular la diversidad étnica, se están tomando los modelos que acrualmente existen. Pero, al hacerlo, se están tomando como si fueran las únicas
fórmulas posibles, y no lo son. ¿Por qué Guatemala,
México y tantos otros países han de definirse como
multiculturales y no directamente como multinacionales? ¿Por qué ahora se aplica la interculturalidad
como fórmula de solución para todo? Ante este panorama surgen algunas dudas al aplicar estos conceptos a una realidad como la guatemalteca, tan com-

113

�_ _......_eWoLindíg

Jlueblos indígenas

De l,a nación-Estado a l,a nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

tpleja, tan cargada de historia y, al mismo tiempo, tan
dinámica. Unas dudas que pueden ser aplicables a
otros países latinoamericanos y no pretenden agotar
el repertorio sino, por el contrario, agitarlo.
En primer lugar, a lo largo de la historia de
Guatemala, las relaciones entre los grupos se han dado
supuestamente a través de la diferencia cultural: primero los españoles y luego los criollos y ladinos han
considerado a los indígenas como inferiores por su
raza y su cultura. Con ese argumento han justificado
y han hecho considerar su explotación como algo natural, fruto de la voluntad de Dios o del orden de la
paturaleza. Pero no es la cultura la causa de la diferencia social, sino al revés: ésta se ha utilizado para
justificarla, y esto ha traído cantidad de cuestiones
anexas, como el hecho de la pobreza, la discrimina-

114

ción, el identificarse con uno de los grupos. Pues bien,
tanto al hablar de naciones multiculturales como de
pueblos o de interculturalidad, está reforzándose esa
idea de que la cultura es la causa de la diferencia.
Parece que con reconocer que en Guatemala hay
"varias culturas" y dar con fórmulas políticas para
acabar con la discriminación, se estaría arreglando
el problema. Pero el fenómeno es mucho más complejo, conlleva relaciones de poder y actitudes históricamente creadas que no cambian del día a la noche
por vía de decreto.
De la misma forma, el multiculturalismo se
basa en plantear las relaciones entre los grupos sociales a partir de su identidad y su cultura. Esto lleva
a dividir a la sociedad en pueblos, como se plasma
perfectamente en el Acuerdo de Derechos Indígenas, unos pueblos que tienen una historia y una cultura propia y diferenciada de los demás. Si llevamos
este argumento al extremo, corremos el peligro de
pensar en grupos cerrados, sin reconocer los siglos
de existencia común y, con ello, de relaciones y préstamos culturales que se han dado y se dan entre mayas y ladinos, y que éstos son, finalmente, culturalmente mestizos.
Además, puede caerse en el mismo error que
se combate a los Estados nacionales y repetir la ecuación de que nación es igual a homogeneidad cultural,
ahora desarrollada al interior de sus propios colectivos. El momento actual, con la gran variedad de vivencias entre gente de un mismo pueblo, habría que
aplicar el sentido de nación pluricultural al interior
de los pueblos mayas, garífunas y demás, sin que se
impongan los estereotipos oficiales que coartan algo
tan dinámico como es la cultura. La diversidad de
vivencias que se dan dentro de una misma identificación no es nueva, pero ha aumentado en este contexto de globalización (Carnus, 2000). El caso de lascomunidades transnacionales, por ejemplo, es ya común
entre mixtecos o purépechas en México (Kearney,
1996; Zárate, 1997), y en Guatemala empieza a ser
un fenómeno cada vez más importante (Bastos, 2000;

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Loucky y Moors, 2000), dotando de nuevos sentidos
a la pertenencia étnica, dando nuevos contenidos más
abiertos y universales a la cultura maya y dejando
obsoletos los mapas de los territorios mayas.
Incluso puede cuestionarse el concepto de
pueblos aplicado a todos los colectivos que coexisten
en Guatemala. No creo que haya duda de que los
indígenas de Guatemala comparten una historia, una
cultura y un sentimiento de comunidad que permite
hablar de pueblo maya. Los garífunas seguramente
también se sienten un colectivo con unas raíces y una
historia, lo que habría que preguntarse es hasta qué
punto se sienten vinculados a Guatemala más que
otros países, como Honduras y Belice, pero también
Estados Unidos: serían así un pueblo multiestatal o
transestatal. Ei caso de los xinkas muestra cómo el
poner todo el acento en la cultura y considerar que el
idioma es su máxima expresión puede llevar a hacer
recaer sobre unas pocas decenas de hablantes la responsabilidad histórica de formar uno de los cuatro
pueblos de Guatemala (¿qué hubiera pasado si ya no
hubiera hablantes, ya no pueblo?) Pero quizá haya
más problemas, y el asunto es más importante, es respecto al pueblo ladino. Cuesta pensar que la población no-maya, no-xinka, no-garífuna de este país comparte una historia y un sentimiento colectivo que les
haga sentirse un pueblo único y diferenciado del resto. Si acaso, son pueblo guatemalteco. Pero no sentirse pueblo no es malo, ni desvaloriza, es fruto de una
historia específica, que ahora puede estar violentándose.
Por último, y en un plano más amplio, habría que mirar con cierto escepticismo esta insistencia que se da a nivel mundial al reconocimiento de
los derechos culturales, o las políticas de identidad,
como dicen en Estados Unidos. Como advierte Comaroff (1996) y Gros ( 1997) ha mostrado para el
caso colombiano, puede tener una cara perversa si se
relaciona con las políticas económicas neoliberales.
Como decía al respecto el analista guatemaltecoVíctor
Ferrigno, "el Estado neoliberal no tiene problemas

TRAYECTORIAS f AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en permitir que los mayas hablen su idioma, vistan,
sus trajes o practiquen su religión, mientras se mueren de hambre".
En definitiva, la diferencia étnica tal y como
se vive en Guatemala y resto de Latinoamérica es
producto de una larga historia, redefinida y acumulada, de relaciones de poder marcadas y justificada
por la denigración de unos "otros", pero que ha afec---1
tado a toda la construcción social. Mientras no se
solucionen los problemas que afectan a toda la sociedad -la distribución de la riqueza, el acceso al poder
político, por plantear los más evidentes-, no se solucionarán los problemas de los mayas. Y de la misma
forma, mientras no se reconozca la existencia de varios colectivos con historias y culturas diferenciadas,

A lo largo de la historia de
Guatemala) las relaciones
entre los grupos se han dado
supuestamente a través de la
diferencia cultural. Con ese
argumento han justificado y
han hecho considerar su
explotación como algo
natural) fruto de la voluntad
de Dios o del orden de la
naturaleza.
no podrán resolverse los problemas que afectan a toda
la sociedad.
Con esto no quiere plantearse que no sirvan
estas fórmulas, sino que hay que pensarlas como partes
de un todo mucho más amplio, que deben estar situa-

115

�~ - - - - - - - - - - - - - - - - _____ Pualos inclige11

1e.blo.Linclígenas

De la nación-Estado a la nación multicultural

De la nación-Estado a la nación multicultural

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TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
I

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ~BRIL 2001

117

�t : : : . . . . . . - - - - ~ - - - - ~ - - - - - - - - - -..r•llllii•Jos indígenas
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalidad
El contexto de la nación guatemalteca de posviolencia
MANUELA CAMUS

E

1 concepto de interculturalidad está asociado
al debate de la construcción de una nación
multicultural incluyente, una vez que el
Acuerdo de Derechos Indígenas de 1995
supone el primer reconocimiento oficial de una Guatemala multiétnica, pluricultural y multilingüe y tam~ién de sus profundas asimetrías, declarando la necesidad de una "transformación de mentalidades,
actitudes y comportamientos". Pretende ofrecer una
clave a partir de la cual superar las situaciones de
'enfrentamiento étnico privilegiando las convivencias
~tnico-culturales, puesto que "no se pueden edificar
nuevas prácticas sociales sobre la base de viejos prejuicios" (FRM-IIE, 2000a: 4). La interculturalidadha
permitido la apertura de una discusión pública del
siempre obviado problema de la diferencia étnica en
Guatemala y, finalmente, de la discriminación sociocultural y el racismo que están implícitas en la cotidianidad social de este país.
Este concepto no explica el porqué del conflicto y da por hecho una serie de supuestos que no
afrontan la complejidad de los escenarios sociales de
Guatemala. Ello es lo que venimos a cuestionar. Para
comprender la fuerza de su implantación en ciertos
círculos queremos ponerlo en su contexto teórico
ideológico dentro de lo que podría ser una primera
sistematización de la teoría de la etnicidad, algo que
puede ser un aporte para continuar avanzando en
esta discusión e ir aclarándonos a qué nos estamos
refiriendo con el uso de un concepto u otro. Esta tarea es primordial para enfrentar la confusión, los
despropósitos, la dispersión y las ambigüedades de
los términos que comp~can la discusión, la vacían

118

de contenido y favorecen el mantenimiento de esa
radical y discriminadora ideología de la diferencia
étnica que queremos superar.

SOBRE EL TÉRMINO
INTERCULTURALIDAD
Hasta recientemente, el término interculturalidad se
aplicaba en el ámbito educativo especialmente a las
políticas de educación bilingüe. El salto cualitativo
de añadirle el calificativo de intercultural supuso
avanzar sobre el campo idiomático y darle un matiz
más amplio de integración de otros contenidos culturales y relacionales y, con ello, un mayor impacto
social: la asunción de desarrollar, desde la base, el
futuro de esa sociedad-nación multicultural. En este
campo es donde se ha desarrollado más críticamente
y ha logrado importantes avances conceptuales Y
metodológicos. 1 Ahora, por su misma dimensión de
práctica social, sale del aula y se promociona y refiere a una diversidad de metas, políticas y situaciones.
Una de sus acepciones más reconocidas y aceptadas
es cuando se la entiende como una "relación de intercambio positivo y convivencia social entre actores
culturalmente diferenciados" (Giménez, 2000: 31).
Pero interculturales pueden ser las políticas del Es-

tado, las relaciones sociales como acuerdos de convivencia, las experiencias de viajar al extranjero, el hecho del mestizaje e hibridismo cultural, el que los
mayas accedan a compartir el poder, la muletilla que
hay que agregar en los proyectos de las organizaciones de desarrollo o las múltiples personas que se autodenominan con este título para señalarse como
políticamente correctas. Así, el hecho intercultural
parece no tener mayor sentido y finalmente, en uno
u otro campo, no ha logrado un arraigo ni comprensión consensuada.
La interculturalidad encontraría en las corrientes políticas de reconocimiento de las diversidades culturales de los Estados nación: el multi.culturalismo o el pluriculturalismo, a sus hermanos mayores, aportando sobre estos conceptos la apuesta porque la coexistencia pase de pasiva a activa y se transforme en convivencia y que, de señalar las diferencias, se tienda a enfatizar las convergencias. Estas lineas o marcos están relacionados con el fomento de
la gestión y participación política a través de las identidades, algo que se ha desarrollado con fuerza en el
contexto de países como Estados Unidos, donde las
reglas del juego político se han basado en identidades diferenciadas y etiquetadoras de los grupos
migrantes, desde las cuales desarrollan sus posiciones y demandas, extendiéndose a los países europeos
que vienen recibiendo desde hace varias décadas fuertes olas de migrantes. 2
Un informe de la Fundación Rigoberta Menchú muestra su uso incorrecto en el entorno de la
reforma educativa cuando se habla de la educación
bilingüe intercultural (FRM-IIE, 2000a). 3 Los orga-

nismos oficiales serian quienes se muestran más tor
pes en su manejo y puede suponerse que con ello
reflejan su falta de voluntad política en el impulso de
este proyecto educativo. Para ellos, la interculturalidad
es simplemente un reconocimiento de las culturas
indígenas desde y para esta población, concediendo
y legitimando la ausencia de involucrar al resto social en la propuesta. Pero la dimensión educativa e
un reflejo del proceso de desarrollo ideológico de una¡
sociedad y de un Estado (FRM-IIE, 2000a: 13) y pareciera que al Estado - más después del resultado de
la consulta de marzo que impidió que se declarara
oficialmente como multiétnico- le costara asumir esta
necesidad de abrir espacios de reconocimiento y de
diálogo entre los diferentes sectores sociales. 4

2

1
Fruto de ello son muchos trabajos y propuestas dentro de las políticas
del programa de Reforma Educativa en el Ministerio de Educación o de
espacios alternativos de investigación y discusión promocionados, por
ejemplo, por la Fundación Rigoberta Mencbú, la Universidad Rafael
Landívar, el CEDIM (Centro de Documentación e Investigación
Mayas), PRODESSA (Proyecto de Desarrollo Santiago) y otros.

TRAYECTORIAS 1 AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Aunque sobre Europa hay otras fórmulas históricas de relación interna
entre sus pueblos al interior de las naciones --también en Estados Unidos
con las poblaciones originarias.
' La sistematización de las diversas experiencias de un "proyecto
educativo intercultural" puede encontrarse en Heckt ( 1997) y FRMIIE (2000a). La postura que predomina desde el Ministerio de
Educación y desde organizaciones mayas y las Escuelas Mayas, está
por el desarrollo de una educación diferenciada dirigida sólo a la

_!!!AYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

población maya indígena. P or ejemplo, no se ha planteado la
incorporación de alguna lengua maya para la población no indigena, lo
que es una demostración de la aplicación restrictiva del término
intercultural.
• El historiador Gustavo Palma critica cómo el sistema educativo actual
tiene puntos muy débiles en términos de cobertura y en términos de
calidad entre las áreas urbanas y rurales para poder desarrollar
satisfactoriamente la reforma educativa, y termina cuestionando "la

119

�IIL--- - - - - - - - - - - - - ~ - - - -Pueblos inclige.nas..

Pensar la interculturalidad

La interculturalidad ha
permitido la apertura de una
discusión pública del siempre
obviado problema de la
diferencia étnica en
Guatemala y) finalmente) de la
discriminación sociocultural y
el racisnw que están implícitos
en la cotidianidad de este país.
Otros sectores empresariales o políticos
que pueden utilizarlo en su discurso o levantarlo como bandera para cerrar filas frente al
empoderamiento o promoción indígena maya,
sin embargo, se sustraen del esfuerzo del debate e insisten en la importancia de la " unidad
nacional", promocionando el desprecio y el te-.mor ante otras fórmulas de relación y represenit:ación social. 5 Mientras, algunos centros d e investigación y organizaciones de desarrollo se
...__ _ _ _ _-nreocupan por aportar elementos para la construcción del significado de este término -y otros

educación, sólo ella, ¿puede promover tales transformaciones? Si el
Estado no se transforma, ¿la educación logrará por sí misma tales
propósitos?" (El Periódico, 27 de agosto de 2000).
5

"En lo personal creo que un idioma no puede promoverse, o
se babia o no se habla, así de fácil. Si no les enseñan el español
(a los indígenas) y los quieren perpetuar con sus idiomas, lo
que están haciendo es un pecado mortal, los están obligando a
permanecer allí, aislados", éstas son las palabras de Carlos
Castañeda de la Fundación para la C ultura y el Desarrollo de
la Asociación de Amigos del País. Corresponden a una visión
que representa a un gran sector de población que es uno de Los
mayores obstáculos para la educación bilingüe y para el reconocimiento de los derechos culturales y de los mismos Acuerdos de Paz (FRM-IIE, 2000a: 3 1).

120

Pensar la interculturalidad

relacionados- y de su difusión a través de la
proliferación de talleres, charlas, diplomados,
que abordan este reto desde posturas políticas
y visiones diferentes de los fenómenos sociales.
Por o tro lado, algunas organizaciones
mayas tienden a verlo con escepticism o y recelo, puesto que es a ellos a quienes se les requiere su participación; sospechan que se estaría
tratando de o tra forma renovada de la asimilación cultural porque al fin no preocupa a los
ladinos la interculturalidad y n o se sienten involucrados en esta búsqueda de espacios comunes. Además, son conscientes de que históricamente han sido los mayas quienes realizaron el
esfuerzo intercultural por manejar, comprender,
acercarse al mundo de los otros: esfuerzo en el
que se les requiere continuar. Domingo Hernández de SAQB'E se refería a "el su eño de la interculturalidad" porque sólo podrá concretarse
cuando los diferentes pueblos tengan un desarrollo económico y cultural similar (FRM-IIE,
2000a: 16). U n participante maya en un Foro
de la Coordinación de Organizaciones No Gubernamentales señalaba que la interculturalidad
es "como una carrera de ciclistas, donde a los
ladinos les dan bicicleta d e alta velocidad y a
los mayas de ruedas cuadradas". Ante la propuesta de interculturalización del discurso de
conviven cia étnica, el doctor Cojtí, ideólogo
maya-kaqchikel, señaló: "Los indígenas lo han
aceptado como peor es nada [.. .] pero no agotan todas las demandas indígenas" (El Periódico, 27 de agosto de 2000).
Como el uso de los términos y sus significados recorre n caminos imprevisibles, la
"batalla" por los conceptos en Guatemala, en
este caso de lo multicultural y lo intercultural,
los han dotado de sentidos nuevos en un debate ideológico que refleja las suspicacias, recelos y matices de los grupos y sus disputas. El
documento de la FRM-IIE (2000a) recoge cómo

TRAYECTOR.IAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 f SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en la discusión sobre la educación bilingüe, los m ayas - en general- insisten en plantearla en términos
de multiculturalidad porque
entienden que hace más
énfasis en la profundización d e la diferencia,
permitiéndoles fortalecer su p ropia cultura.
Mientras, las o rganizaciones de sectores
civiles prefieren h ablar
en términos interculturales, que tienden puentes h acia la comunicación y los espacios d e encuentro, huyendo del empoderamiento y autonomización
de los mayas.
La interculturalidad para el extinto
(en septiembre de 2000) proyecto Q 'anil del PNUD,
presupone: 1. El principio de ciudadanía, como reconocimiento de la igualdad de derechos, oportunidades y responsabilidades; 2. El ,principio del derecho a
la diferencia y 3. El principio de unidad en la diversidad
de una nación que ha de ser construida por todos y
asumida voluntariamente (Giménez, 2000: 26-27).6
Así, no se trata de hacer de un concepto propio de
las ciencias sociales -supuestamente asépticas, objetivas y científicas-, sino que es un planteamiento
pluralista, una ética (Giménez, 2000: 26-27).
El énfasis de la interculturalidad en la
"diferencia cultural " trata de evadir las connotaciones más "peligrosas" y complejas de otros
conceptos como la etnicidad, que haría más énfasis en las diferencias, en la existen cia de fron-

6

Q'anil (semilla) es un proyecto de la Secretaría Privada de la Presidencia y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que
busca el fortalecimiento de espacios interculrurales que permitan una
mejor articulación entre la sociedad civil y el Estado.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

teras y d esen cuentros. 7 Así, cuando
Giménez se refiere a las relaciones interétnicas las señala como "basadas en la desconfianza, los estereotipos y los prejuicios, la
incomunicación o mala comunicación, etc." (2000;
32), entendiendo negati-1
vamente el término. Aunque después, este mismo
autor reconoce que s~
uso descriptivo es con~
veniente porque ésa es
la realidad de la que se
parte y la que se vive. 8
Las Naciones Unidas
y las instituciones vinculadas a su
ámbito promueven el discurso de la
interculturalidad como una politica por
aplicarse a todas esas naciones -prácticamente todas- con composiciones culturales diversas donde la realidad multicultural es un factor de conflicto.
Así, el pluralismo cultural se entiende como un "modelo válido e internacionalmente reconocido[...) para¡
abordar y gestionar la diversidad cultural" (Giménez, 2000), como si la cultura fuera un asunto buro-1
crático.

7
Actualmente, lo é tnico se identifica con acontecimientos recientes de extrema vio lencia en los Balcanes, en Ruanda, en
Timor oriental y en tantos otros sitios donde se habla en términos de "limpieza étnica".
8

Al referimos "en el sentido de lo que es y no de lo que creemos
que debe ser, parece conveniente seguir utilizando la expresión
habitual en ciencias sociales de relaciones it11erétnicas" (Giménez, 2000: 34-35). Efectivamente la etnicidad puede referirse a
un hecho concreto u objeto de estudio o a una descripción y
también es un campo de estudio de las ciencias sociales. En
ambos casos está vinculada a d iferencias culturales, socioeconómicas y de poder, lo que implica situaciones inherentemente
conflictivas, pero lo que buscamos defender y proponer, frente
a lo que expone Giménez, es que es insoslayable como herramienta analítica en el estudio de sociedades complejas como la
guatemalteca.

121

�ll!ueWos incligenas _ _~ - - - - - - - - - - - - - - - -----Pensar la interculturalidad

Se aplica a Guatemala por tratarse de un país
!que recién está saliendo de un pasado marcado por
la violencia unilateral de parte del Estado-nación
¡!sUatemalteco que llegó a expresarse de forma etnocida hacia la población indígena maya. Los Acuerdos de Paz vienen a reconocer implícitamente esta
situación de colonialismo interno y quienes suscri"ben (gobierno, ejército y guerrilla) asumen, por pri,mera vez, la complejidad étnico-cultural de un país
como "multiétnico, plurilingüe y multicultural". En
sociedades de posguerra como la guatemalteca, la
presión internacional fomenta el mantenimiento del
proceso de "paz étnica", de entente cordial, para superar el desgarro social. Esto, que denominarían
como "encuentro intercultural", debe ser además
"positivo". Por otro lado, tampoco puede entenderse
la interculturalidad fuera del "paquete" de otros tér\ffiillOS que lo acompañan como hermanos de viaje.
Tiene que ver con la promoción de "la reconciliación y el perdón", y con la "resolución y negociación
de conflictos". En todos estos sentidos hay una vocación voluntarista y de acción por la creación de
espacios de diálogo donde se espera sobreponer la

-------

Los textos sobre
interculturalidad tienden a
asociar mecánicamente los
grupos y las culturas y) en
muchas ocasiones) ven a las
segundas como entes
·diferenciados y autocontenidos
que establecen el diálogo y no
a los grupos sociales que las
portan y practican.
122

convivencia de indígenas y ladinos desde el respeto y
el reconocimiento mutuo, lo cual es más que urgente
y es más que legítimo.9

CUESTIONANDO LA PROPUESTA
INTERCULTURAL
A los planteamientos anteriores pueden hacérseles algunos señalamientos.
Por el lado político, la interculturalidad trata
de desarrollar una regulación pacífica de los conflictos, pero al utilizarse corno un eufemismo de las relaciones interétnicas, conlleva el peligro de enfrentarlas
de forma lateral, situacional, evasiva y utópica -como
si fuera un nuevo evangelio político redentorista- y
no de forma más objetiva, integral y plausible. Por
otro lado, la postura de enfrentar esta redefinición de
la nación multicultural, desde el respeto irrestricto del
marco del actual territorio de Guatemala y del hecho
nacional, supone que se continúa promocionando un
llamado a la unidad en la diferencia o la diferencia en
la unidad -subrayándose lo de la unidad- como un
nacionalismo que no admite otras alternativas o variantes; así, no da pie al cuestionamiento ni a la negociación -lo que paradójicamente supone otra forma
de asirnilacionismo-. La linea de corrección política
que impone el hablar en términos interculturales, nos
hace observar que en el país ya no se discute como
antes en términos de reivindicaciones políticas como
el multinacionalismo o la autonomía, cuando el p roblema que se plantea desde el movimiento maya no
es la fractura de la nación con un presunto independentismo, sino qué tipo de nación queremos definir
los guatemaltecos. Es decir, hay una relegación de ciertos temas espinosos que se mantienen como tabúes.
Otros pueden ser la reforma agraria y la tierra, el mes-

tizaje cultural, el resarcimiento, esas nuevas generaciones que no se sienten representadas en ninguno
de los pueblos o toda esa población guatemalteca
ajena a los Acuerdos de Paz y, por tanto, al sentido de la interculturalidad. 10
Relacionado con esto, está el problema de lo que se va a entender por cultura y la relación entre ésta y la sociedad.
Los textos sobre interculturalidad tienden a asociar mecánicamente los grupos - también entendidos como pueblosy las culturas y, en muchas ocasiones, ven
a las segundas como entes diferenciados
y autocontenidos que establecen el diálogo y no a los grupos sociales que las portan
y practican. Así, reifi.can y sustantivizan las
culturas y, queriendo crear espacios de encuentro, de diálogo y de consenso entre grupos sociales, caen en el mismo reduccionismo
bipolar y en la previa definición y demarcación de
unos entes-abstractos dados por hechos como el pueblo maya o la cultura ladina.
Además, precisamente para salir de los encasillamientos a que nos tiene acostumbrado el sistema ideológico bipolar de la diferencia étnico-cultural
en Guatemala, hay que recordar que la interculturalidad no necesariamente se refiere a los dos grupos
dados por hechos de mayas y ladinos. Por un lado, a
su interior, también ellos gozan de diferentes culturas y relaciones interculturales por su misma heterogeneidad. Por otro, hay que repensar sobre tantas incorporaciones de poblaciones diversas que se han
recibido históricamente en Guatemala, y que se siguen recibiendo, y que también aportan cultura y generan experiencias de interacción: chinos, libaneses,
iudíos, japoneses, alemanes... Relaciones que seguramente van a incrementarse por la vía del turismo y
por la vía de la diáspora migratoria hacia el norte, a la

9

Este voluntarismo se hace explicito cuando su objetivo es "alcanzar la
armonía entre las culturas del mundo, y a efectos de Guatemala, la
armonía entre sus pueblos y expresiones socioculturales" (Giménez,
2000: 29) .

TRAYECTORIAS

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0

' Pueblos serían los colectivos que comparten una historia y una cultura
Y, por ello, se trata de sujetos colectivos con derechos políticos.

~YECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que la población guatemalteca se ha sumado de forma masiva desde hace varias décadas. Para las llama-1
das comunidades transnacionales integradas por gua-,
temaltecos, la realidad de identificarse como hispano
o latino en Los Ángeles, o maya en Indiantown (Florida), de ser un chapín nacido en Oregon, o los matrimonios de indios y ladinos con chicanos,
anglosajones o afroamericanos rompen cualquier esquema simplista y limitado de lo que es la interculturalidad. Si lo pensamos en términos lingüísticos, el
inglés ya no es sólo una lengua de prestigio, forma
parte de la cotidianidad de tantos cientos de miles de
guatemaltecos que residen en Estados Unidos. Las
negociaciones identitarias y las categorías étnicas se
han multiplicado para buena parte de los guatemaltecos y debemos crear un marco más amplio para
pensarlos a todos.

123

�------ - - - ~ - - - - - - - - - - - - --JC;u-=Wo
Pensar la interculturalidad

Por el lado metodológico, el abordaje explicativo del interculturalismo se encuentra en la interacción social pero no de las situaciones del presente
linmediato ~I escenario actual de Guatemala seria el

Es una falacia la creación de
espacios de interculturalidad
sin escarbar la génesis
histórica que produjo esta
relación de desigualdad social
que nos resulta sumamente
difícil de asumir y que es
conflictiva en sí misma.
del multiculturalismo de coexistencia de grupos culturales-, sino que su objeto es el deseo de una construcción futura de la nación guatemalteca como intercultural. De esta forma, no se trabaja el porqué de
las diferencias y las tensiones que hacen del paisaje
multicultural uno de desencuentro y recelo. Con ello
se está dejando sin afrontar la compleja realidad que
quieren transformar en esa acción colectiva por la
interculturalidad. Gustavo Palma insiste en que se da
escasa importancia a ese marco histórico, sólido y
amplio que explique y contextualice la sociedad
guatemalteca actual (El Periódico, 27 de agosto de
. 2000). En este sentido, es una falacia la creación de
espacios de interculturalidad sin escarbar la génesis
histórica que produjo esta relación de desigualdad
social que nos resulta sumamente dificil de asumir y
que es conflictiva en sí misma. 11
Además, la visión de un mundo social donde
los diferentes accesos al poder, inequidades y desigualdades, que son el telón de fondo de toda socie124

dad compleja (sean culturales, de género, de clase,
religiosas, étnicas), desaparecen gracias a la capacidad de comprensión y acción de los sujetos, logra
culpabilizar y hacer recaer las responsabilidades del
conflicto y su resolución a los mismos.'2 Ante ello es
importante poner en el tablero el papel del Estado y de
los diferentes grupos de interés que están actuando en
el escenario político, caracterizados por una histórica falta de voluntad. ¿Será que van a apostar por la
concreción de políticas "interculturales"?
De hecho, hay pocos trabajos que se refieren
a la interculturalidad enfrentando las problemáticas
que pueda generar la convivencia que se imagina.
Claudia Samayoa, directora de la Fundación Rigoberta Menchú, da vuelta a la forma en que se tiende a
abordar la interculturalidad y lúcidamente dice: " hay
una tendencia a idealizar la interculturalidad y verla
como la solución para que no haya conflicto, cuando
en realidad es una prapuesta bastante conflictiva en sí
misma" (FRM-IIE, 2000a: 34). Como se aporta en
este mismo informe, supone que se permita vivir la
desarmonía y las contradicciones, a reconocer que hay
conflictos que no se resuelven a corto plazo y que la
verdad no es única, se trata también de que la
conflictividad no desgarre (FRM-IIE, 2000a: 34). De
forma semejante, refiriéndose a la aplicación concreta de una educación bilingüe intercultural en Guatemala, la antropóloga y pedagoga alemana Meike Heckt
(1997), externalizaba preocupaciones clave como la
necesidad de que la interculturalidad se acompañe
de políticas y estrategias a nivel nacional donde se
11
La figura del indio ha cobrado un sentido u otro para la sociedad
dominante--&lt;:olonial, independiente, republicana- según su papel como
mano de obra. Para no remontamos en el tiempo, la actual consttuccióo
étnica que vivimos, la dicotómica y polar del indio-ladino, está relacionada
con 1a implantación del café como principal producto de riqueza nacional
y la necesidad de este cultivo de una mano de obra temporal. Ello supuso
que se estableciera la dinámica del minifundio-latifundio: los indígenas
debían contar con cierta base de autosubsistencia-pero no suficiente-,
para verse forzados a bajar a las fincas.

12
De nuevo, al poner el énfasis en la relación o interacción del m omento,
no sólo relegan el peso de los factores históricos, sino también el de las
estructuras que nos condicionan como individuos y grupo.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

comprendan todas las dimensiones de justicia, salud,
trabajo, economía (FRM-IIE, 2000b). Para ella, el
problema está en las relaciones de poder: no es posible sustituir cambios políticos por cambios pedagógicos; es preciso reconocer el multilingüismo de forma más extensiva y no sólo hacia los niños indígenas
o migrantes; es necesario hacer visible el racismo y el
emocentrismo; hay que despedirse de sueños de una
perfecta convivencia armónica y desarrollar mecanismos de resolución de conflictos porque la
interculturalidad parte de este hecho;
hay que reflexionar sobre los con,J
ceptos de cultura e identidad
étnica. Escéptica y provocadora, Heckt se pregunta:
¿dónde existen espacios
políticos para reformas
políticas sustanciales? '
¿Dónde puede esperar- /'-,
se que las ideas interculturales choquen con las
relaciones de poder existentes? ¿Cómo se van a
manejar estos conflictos de
poder? ¿Será posible trabajar sobre la temática del racismo y el etnocentrismo? ¿Qué
ofertas puede tener la educación
intercultural para la población no indígena? ¿Quién elabora material de enseñanza de idiomas mayas como adicionales para no
indígenas? ¿Dónde se elaboran formas didácticas para
la resolución pacífica de conflictos? ¿Cómo alcanzar
un debate sobre "la unidad en la diversidad" -diversidad en la unidad- que repercuta socialmente?

LA DIFERENCIA ÉTNICA:
REPENSANDO EL TÉRMINO,
ENFRENTANDO LA REALIDAD
El diálogo intercultural se produce porque exis-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

ten problemas en la relación entre grupos sociales con culturas diferentes, algo que se ha denominado diferencia étnica en términos académicos. 13 Sin embargo, las múltiples -pero tímidas- veces en que los textos que tratan de explicar la interculturalidad se refieren a lo étnico,
lo asimilan y limitan a lo cultural sin abunda~
sobre su contenido ni su uso. La contrapropuesta
metodológica que nosotros planteamos apuesta
por retomar el marco de la etnicidad
como esa herramienta de análisis
que permite abordar el complejo sistema ideológico-político guatemalteco construido sobre el binomio
de indígena versus ladino. Dentro de ello, es
plausible incluir la
idea de la interculturalidad y su proyecto,
pero sometiendo el
concepto a unos términos de referencia
más concretos y especí,
ficos, y no tanto como
una panacea terminológica que al fin conduce a la di--1
solución del problema étnico,
cultural y nacional por la misma
confusión de su aplicación.
La antropología introduce el concepto de la
etnicidad y de grupo étnico -frente a unidades analíticas anteriores más autocontenidas como tribu o cultura- a fines de los 60, para un contexto de creciente
modernización, de desarrollismo e inmigración y de
descolonización. Entonces venia a aportar una dimen13
L os términos de relac ión intercultural y re lac ión imerétoica
pueden utilizarse entendiendo que remiten a d os situaciones difere ntes, el primero se refiere a una situación de horizontalidad
entre los sujetos y/o colectivos involucra d os, mie ntras que en el
segundo las posicio nes n o son simétricas.

125

�eueJalo.s indígenas' - - ~ ~ ~ - - ~ ~ - ~ ~ - ~ - - ~ - - ~ ~ -....:.

L-- ~ ~ ~ ~ ~ - - - - - - - ~ ~ - ~ ~ - - -Puelllo.s jndigenas_
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalida,d

Retomar el marco de la
etnicidad como herramienta
de análisis que permite
abordar el complejo sistema
ideológico-político
guatemalteco construido
sobre el binomio de
indígena versus ladino.
sión más histórica y relacional, que recogía las diferencias de poder y permitía ver las interconexiones
entre los grupos locales y los sistemas estatales y na~ionales dentro de los cuales existen.
En su desarrollo como campo de estudio de
las diferencias culturales, socioeconómicas y de dominación entre colectivos incluidos en un mismo
"contenedor", la etnicidad se ha entendido y utilizado con múltiples sentidos y aplicaciones, implicándose ella misma como arma ideológica. Pueden disltinguirse tres corrientes principales: la que enfatizalria la diferencia cultural entre los grupos, la que en'Lr------....ic.atizaría la diferencia socioeconómica y la etnicidad
entendida exclusivamente desde su función política.
En el actual contexto de globalización cultural o generalización de unos modelos de vida occidentales, que convive con la eclosión de múltiples
identidades sociales y locales reclamando de reconocimiento y participación social y política, la etnicidad
. ha recobrado fuerza analítica en una nueva dimensión. Las ciencias sociales han aceptado otras formas
de comprensión de la realidad, destacando la fuerza
de la idea de la cultura entendida como universo de
sentidos compartidos o dimensión simbólico-expresiva de todas las prácticas e instituciones sociales, y la
idea de la identidad o representación de los agentes de

126

su posición en el espacio social y de sus relaciones
con otros agentes, con lo que entiende a los propios
sujetos sociales como los actores que son con sus propias perspectivas e interpretaciones.
En términos muy sencillos -porque hay importantes préstamos y deudas entre las corrientes en
que se ha enfocado la etnicidad- puede decirse que
su vertiente culturalista ha desembocado en la promoción del multiculturalismo, la ciudadanía cultural o las culturas lúbridas. Mientras, la vertiente socioeconómica lo ha hecho en una heterogénea y amplia economía política posmarxista y en lo que se llama el estudio de la subalternidad, donde el papel de
la cultura cobra un protagonismo fundamental que
antes se obviaba, y se dinamizan y flexibilizan las fuerzas intangibles de las estructuras recuperando a los
agentes y su acción. En este segundo esfuerzo explicativo de una totalidad sociocultural, la etnicidad
aparece de forma fluida y cambiante como un elemento más en el juego concediéndosele más o menos importancia y, dentro de esta corriente, se encontraría esta propuesta. Por otro lado, la etnicidad
política ha encontrado un vasto campo de estudio
desde la política de las identidades, los conflictos étnico-nacionales o el surgimiento de organizaciones
como las de los indígenas en América Latina.
La relación interétnica -que puede tomar muchas formas- en Guatemala surge de un
proceso histórico en que se construye todo un
entramado ideológico que legitima, naturaliza
y reproduce la dominación de un grupo sobre
el otro. 14 Así, aunque existen diferencias culturales de base, la cultura no es en principio la
causa de la diferencia social. 15 Hay sujetos y grupos con culturas más diferenciadas que la maya
y la ladina, como las que portarían los que llamamos chinos o los libaneses y, sin embargo,
no forman parte del conflicto social de Guate14
Esto mismo ocurre con las diferencias de género y la hege monía del patriarcado: el proceso de construcción del género da

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SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mala. Otros motivos que se ideologizan como
parte de esta diferenciación sociocultural y política pueden ser la religión, el color o la raza.
Cualquiera de ellos nos internan y naturalizan
sutil y perversamente la distinción del otro como
un sujeto no sólo diferente sino agresor. Además, obvian esas fundamentales relaciones de
poder y de asimetría en que están inscritas, no
es casual que los indígenas sean mayoritariamente los pobres y los más pobres (un hecho
histórico que tiene un fuerte reflejo en su cultura, en sus formas de entender y afrontar el
mundo).
Como una forma de provocación, pero también de necesaria reflexión para el planteamiento
mismo del problema étnico que tratamos de abordar, afirmamos que "no existen las culturas, que no
hay una cultura ladina ni una cultura maya", que
éstas son abstracciones que utilizamos de forma genérica para entendernos pero que no debemos darlos por hechos. Todos los sujetos tenemos cultura y
una serie de significados compartidos a través de la
cual significamos el mundo y lo transformamos. Ahora, la cultura se matiza para diferentes grupos sociales: el étnico, el generacional, el de género, el nacional, el religioso. Eso nos permite reconocemos y compartir entre mujeres frente a los hombres, entre mis
compañeros frente a mis abuelos, entre los indígenas
frente a quienes no lo son, pero también como guacuenta de cómo las distintas sociedades elaboran concepciones,
representacio nes y prácticas sociales y culturales alrededor de
la diferencia biológica, generando desigualdades y valoraciones
diferenciadas entre los sexos. No se nace s iendo hombre o mujer, sino que se llega a ser lo uno o lo otro mediante un proceso
de aprendizaje por el cual los individuos internan los modelos,
valores y normas de conducta que la sociedad atribuye a su sexo.
15
Es fácil limitar la comprensión de cultura a lo que seria la
etnoculrura: aquella dimensión de la cultura que se realza con
fines étnico ideológicos buscando marcar fronteras entre el nosotros y el los otros. Por otro lado, Carlos Giménez critica al
multiculturalismo porque "culturaliza" las djferencias sociales,
aunque habría que preguntarse si la interculruralidad logra superar este hecho.

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j SEPTIEMBRE 2000 - ABJ!!!. 200!

temaltecos con los ladinos frente a los mexicanos. Eso
nos permite recibir de otros códigos culturales,
resignificarlos, adaptarlos, prestarlos y, gracias a ello,
es que podemos disfrutar de competencias para movemos entre diferentes culturas. El problema está en
identificar cultura y etnicidad, hay elementos culturales que tienen que ver con la dimensión étnica, otros
pueden proceder de otros ámbitos.
Antes se asimilaba incorrectamente una cultura con un territorio y con un grupo social, lo que
podía aplicarse para comunidades que, como las mayas, tendían a verse relegadas a un espacio relativamente cerrado. Ahora, con la dispersión poblacional
y la interacción creciente entre las personas, por la

127

�¡:¡;.._- - - - - - - - - - - - - - - - - ~ ~Pueblos Indígenas
Pensar la interculturalidad

Pensar la interculturalu:lad

subordinación y exclusión.
Su conformación como actores políticos ha sido fundamental para el avance del
reconocimiento social de
esta discriminación sistemática, y todo el conjunto
social les debe buena parte
del tortuoso camino hacia
la paz y la democratización.
Está por verse cuál pueda
ser su futuro como tal pueblo y si va a poder sostener
esa plataforma de reconocimiento sociocultural y de
accionar político.
En todo esto es
preciso hacer una aclaración importante. Hemos
dejado claro que las relaciones interétnicas las entendemos como asimétricas; mientras que las
relaciones interculturales son de tipo horizontal. Ambas están refiriéndose a autodefiniciones
entre un nosotros y los otros, están enmarcándose
en un proceso cognitivo universal de clasificación donde los grupos se definen dependientes
e interdependientes, similares y diferentes dentro de una común humanidad. Hay entonces un
ordenamiento subjetivo como entidades sociales de acuerdo a diferencias culturales, pero la
sustancia de las relaciones étnicas incluye la jerarquización y una división social del trabajo
(Comaroff, 1992). 16

Con la dispersión
poblacional y la
interacción creciente
hay una gran
capacidad de parte de
las personas y grupos
por manejar elementos
culturales diversos: la
relación unívoca y total
de cultura-territoriogrupo es cada vez
menos obvia.

expansión de los medios de
comunicación y de los transportes, hay una gran capacidad de parte de las personas y
)os grupos por manejar elementos culturales diversos: la
relación unívoca y total de cul'tl.lra-territorio-grupo es cada
vez menos obvia.
La población maya,
como la no indígena, está
participando también de
'esta dinámica, lo que supo.ne otras formas de ser indígena o maya o guatemalteco al incorporar nuevas
experiencias: ya ninguna
de estas identidades supop.e necesariamente el vivir
en un territorio concreto.
Refiriéndonos a los mayas,
ellos están en la ciudad capital, en México y en
Estados Unidos, y ya no sólo podemos identificarlos bajo el estereotipo de campesinos, analfabetos y pobres. Su cultura, sus formas pro;pias de entender el mundo se amplían, se relcrean, se reconstruyen en su participación y encuentro con otras diferentes. La cultura que los
caracteriza y les permite su pertenencia y reconocimiento como mayas ha servido como una
fuente de expresar y de conformar una resistencia a la dominación desde la Colonia como grupo histórico; y ahora es la que dota de coherencia sus acciones ante un mundo crecientemente
globalizado y complejo. Su cultura ha demostrado su gran capacidad de dinamismo, una
mezcla de permanencias y de cambios. En este
sentido es que se habla en términos de pueblo
maya, entendiendo que supone una plataforma
de acción política de un sector heterogéneo, pero
que comparte una historia larga y profunda de

128

LA DOMINACIÓN Y EL GRUPO LADINO
En todas partes la relación étnica supone que el grupo que se inferioriza es el que queda marcado por la
etnicidad, el dominante escapa de señalarse como étnico, él es el que impone la norma y las reglas de jue-

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go y el cualitativamente mayoritario. 17 En Guatemala
esta construcción hace recaer sobre el ladino la responsabilidad de la opresión. Y porque los elementos
que constituyen la etnicidad no son simplemente arbitrarios y están ligados a significados históricos, es
necesario recurrir a la genealogía de los hechos y de
las etiquetas étnicas, de su uso, su designación, a las
ausencias en las identificaciones ... Un breve repaso
histórico sobre los ladinos nos ofrece múltiples caras
e historias sinuosas, divergentes y complejas de sujetos y grupos disímiles y heterogéneos que, seguramente nos dibujan un perfil cultural semejante a otros
pobladores vecinos, como los salvadoreños o nicaragüenses que, sin embargo, no responden a esta apelación étnica de ladinos. Y por eso no puede hablarse
de los ladinos refiriéndose a todo el que no es maya,
ni entenderlos como un grupo étnico, como un pueblo ni como una cultura. El reconocimiento oficial
del "Pueblo Ladino" habría que repensarlo, nosotros
lo sentimos equívoco porque es entender que una supuesta cultura no sólo se liga a un grupo social y a
una identidad étnica, sino que además lo hace a una
acción política orgánica porque identifica a un pueblo. Y, ¿existe una voluntad política común entre todos aquellos guatemaltecos que no se autoidentifican
como indígenas?, ¿no responde este tratamiento a la
necesidad de los mayas de tener una contraparte más

16
El ejemplo más claro para entender estos matices es cuando
se entiende la etnicidad como regionalismo (refiriéndose a la
autoidentificación -cultural, política, sentimental- de algunos
grupos con el espacio o terruño). Así aplicamos estereotipos
como que en Guatemala los costeños son flojos y los orientales
violentos pero, de nuevo, no se trata de categorías étnicas porque el regionalismo y etnicidad son dos construcciones sociales
de orden distinto. La primera no supone en sí misma la creación
Y la explicitación de diferencias que deriven en étnicas, en el
sentido de relaciones intergrupales cultural y socialmente desiguales.
17
Algo semejante ocurre con el movimiento feminista, las mujeres están
marcadas por la diferencia genérica, y sus contrapartes no se sienten
involucrados en sus dolorosas experiencias de discriminación, y no pueden esperar que los hombres reclamen por ellas. Por otro lado, otras
formas de sexualidad se ven negadas en el bipolar juego de géneros.

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allá de sus reivindicaciones ante un Estado-nación guatemalteco que históricamente se ha identificado conj
unas élites y sus intereses? y ¿qué implicaciones tiene
esto en términos de esa construcción de una democracia incluyente y participativa?
El novedoso invento de un pueblo ladino es
sorprendente; la interculturalidad y los Acuerdos de
Paz nos estarían disponiendo el diálogo desde unas
plataformas de identificación cuestionables, al hacer;
caso omiso de que tanto ladinos como indígenas son
culturalmente mestizos, pero con construcciones históricas diferenciadas que la etnicidad impuso. 18 El sistema étnico ideológico guatemalteco que funciona
como un manto de incomunícación social nacional
no puede ser una base de encuentro, de nuevo hay
que romper con la idea de que el que existan mayas o
indígenas no implica que tengan que existir los ladinos. 19 Isabel Rodas (comunícación personal), histo-

•• Debemos referimos a la capacidad de cambio, reciclaje, adaptación
de las culturas en la interacción con otras como ¿mestizaje?, ¿lubridismo?,
¿creolismo?, ¿sincretismo? Éste es otro de los procesos de discusión que
debemos desarrollar.

129

�eblos jndígenas
Pensar la interculturalidad

friadora guatemalteca,
~o señala con agudeza: no se puede pensar en administrar el
~stado a partir de la
configuración de
pueblos, dentro de los
cuales, el ladino no
tiene una expresión
política propia como
tal pueblo o, digamos,
no tiene un referente
ocial unificado -más
que el ser guatemalteco-, lo que no es
algo en absoluto negativo, sino más que
suficiente.
El movimiento político maya ha logrado forzar la identificación del otro y las diferencias para hacer política.
Los mayas explican la diferencia étnica como una
diferencia cultural -al igual que la tesis intercultural,, y marcan las fronteras étnicas como una estrategia
;política. Algunas organizacion~s sujeto~ que n? son
!mayas vienen a caer en esta retorica del sistema 1deo~ógico de la diferencia étnica, y se asumen como ladinos, aceptando unas reglas del juego que ignoran de
partida los espacios de encuentro y de mestizaje que,
desiguales y limitados, es tiempo de reconocer y de
recuperar.
El ladino es forzado a verse como un antiindígena por decreto y por necesidad de dar con una

!

19

Por ejemplo, una de las definiciones de ladino es la de Jorge Solares,
seria el antiindígena,no el distinto sino el divergente, "aquel que portando
una etnocultura diferente acepta como normal el rol degradado que se
espera de los indígenas y lo promueve, conscientemente o no" ( 1989:
30). Si este es un significado ampliamente compartido por la sociedad,
requiere de una dificil reconversión para que pueda servir de base postava
de reconocimiento de una población.

130

contraparte hacia los mayas. El empecinamiento de
entender como tales a todo el que no es indígena o
maya -etiquetas también discutibles para una población heterogénea e indefinible en muchos casos-, crea
un corsé que a fuerza deben ponerse unas extensas
capas sociales que son más ricas, sorprendentes,
creativas e innovadoras. Se les imagina como una cultura enfrentada a la indígena-maya por un juego político impuesto desde arriba, como si no fueran en
buena parte un producto o una variante de ésta a la
que se niega. Además se demoniza y estigmatiza al
ladino -es decir, se le "marca" étnica y negativamente, como al indio-y se le asigna un estado traumático,
ahistórico, solitario, sin identidad ni pertenencias
exigiéndosele desde el Estado que se busque la vida Y
se salve como pueda, culpable del transcurso de la
historia de una Guatemala polarizada, violenta y desigual. Es, por tanto, necesario repensar al ladino, tal
vez buscarle trajes más amplios y otras identificaciones, y apelar a aquellos que hasta ahora se han esca-

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pacto del enfrentamiento étnico: los criollos, la oligarquía y todos aquellos que se asumirían dentro de la
capa de la "blancura" y de la negación del conflictodesencuentro étnico.

REFLEXIONES FINALES
Si la interculturalidad tiene que ver con ciudadarúa y
democracia incluyente, de repente hay que pensar que
no debería sostenerse desde unas culturas, los proyectos sociales no necesariamente se imaginan a través de una identificación de pueblos. Esto es limitado
y, de nuevo, excluyente. Puede participarse desde
otros muchos ángulos, son muchas las identidades
sociales en juego. Además supone que el esfuerzo debe
darse de parte de los pueblos como sectores civiles,
cuando también el Estado debe promover espacios
de encuentro y aplicar un enfoque intercultural en todas sus políticas y estrategias y, sin embargo, no se ve

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cuestionado como tal
difuminándose sú
protagonismo que es
y ha sido esencial en
el conflicto interétnico por presencia o
por ausencia. El sistema político tradicional sigue sin encontrar alternativas para
la convivencia social:
puede recordarse ef
ambiguo papel def
gobierno en la promoción de la consulta popular de mayo
de 2000 cuando debía avalarse el reconocimiento constitucional del Estado gua--1
temalteco corno multiétnico, y donde triunfó el no a los cambios.20 El andamiaje histórico de la dominación nos ha llevado a esta cons-.
trucción social que es necesario reformular. Ahora mismo la forma multicultural es la hegemónica, ella también es cuestionable, pero es la que nos ha abierto la,
pauta para idear otras.
Un buen análisis de la actual realidad social
guatemalteca y las dinámicas que están haciéndose
presentes, permitiría asumir a qué población estarnos invocando, comprendiendo, representando; qué
conflictos y desencuentros estamos enfrentando; qué
marcos resultan obsoletos. Es preciso reconocer otras
identificaciones, su combinación, hibridismos y

20

Luis Raúl Salvadó ( 1997), facilitador del proyecto Q'anil,recoge este
punto en una memoria de talleres para organizaciones de desarrollo y
reconoce que hay una insistencia en que los sectores maya y otros de la
sociedad civil respondan a ta propuesta de interculturalidad, pero no
sabemos cuál es el ideal social de la clase política guatemalteca, las fuerzas
armadas o la cúpula empresarial: "es significativo que en este tema el
poder aún no se haya pronunciado públicamente".

1 31

�ebJos indígenas

;

TEORIA

Pensar la interculturalidad

¡mestizajes, el peso de lo indio en el ladino, la diversidad entre los mayas, las historicidades de cada uno
de nosotros. Pero lograr un mejor análisis no puede
acerse desde el eufemismo, el ausentismo y, en defiVritiva, el miedo. En este sentido es interesante plantearse un proyecto nacional de espíritu intercultural
-aunque esté por definirse en qué consistiría el pacto
ocial que lo concretara- desde su realidad de conllicto, desde sus dificultades y problemas, diferencias
estructurales y recelos históricos que se reflejan en
las interacciones cotidianas. Empezando por tratar de
asumir y externar los estereotipos y prejuicios que
nos movilizan, tratando de destapar las discriminaciones ocultas y las arbitrariedades de cualquier signo, tratando de desmontar la interiorización social por
el color de la piel y de rescatar las figuras de los no
indígenas y de los indígenas como sujetos con sus
\Propias historias y capacidad de acción y de pensa,niento.
Nuestra propuesta es darle vuelta a la etnicidad como el estudio de grupos colonizados y subalternos, como el estudio de las minorías, o de el otro y
aplicarla a un todo social marcado por las diferencias
que no sólo son culturales. Retomar y repensar la et:nicidad en estos momentos supone superar los
lreduccionismos y limitaciones de cada corriente, siltuarla más allá de paradigmas, determinismos,
esencialismos y contingencias y ver el juego étnico
con todos sus componentes en situaciones concretas,
introduciéndolo en una narrativa donde espacio y
tiempo sean ejes dinámicos y donde se expliciten tanto
las presiones estructurales como las personas y grupos con sus intenciones y emociones. Hay que entender la combinación de los elementos culturales, de
·estructura social, de política, de control de significa-

•-~------

dos y símbolos que están participando en la interacción de los grupos socioculturales. Entender que la
etnicidad es un fenómeno dinámico que remite a realidades y situaciones cambiantes donde puede cobrar,
a su vez, sentidos diferentes, rnultidireccionales e impredecibles. Entender también a quienes la viven y la
significan, a quienes están afectados e inmersos en la
adscripción étnica. Y entender su implicación como
arma ideológica donde uno mismo está participando. Así, es posible contrastar la etnicidad como la división sociocultural del trabajo y la imposición y asunción de etiquetas junto a la reivindicación de la misma corno un recurso político de discriminación positiva; u observarla en reacciones fundamentalistas y
autoritarias al mismo tiempo que en otras singularmente constructivas e incluyentes.-&amp;,,

BIBLIOGRAFÍA
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Westview Press, Boulder.
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Solares, Jorge (1989), "Corrientes antropológicas sobre etnicidad
y clase social en Mesoamérica", en: Debate núm. 2,
FLACSO- Programa Guatemala.

Memoria indígena
Un nuevo enfoque sobre la reconstrucción del pasado
ENRIQUE FLORESCANO

n Memoria indígena (Florescano, 1999) se sostiene la tesis de que el pasado, antes que conocimiento especulativo acerca del desarrollo de
los seres humanos, fue memoria práctica de
lo vivido y heredado, aplicada a la supervivencia del grupo. Supervivir fue durante siglos la meta
singular de la mayoría de los seres humanos. De esa
experiencia vital nacieron las artes dedicadas a recolectar la memoria del grupo, los procedimientos para
almacenarla en medios perdurables y los artefactos para
heredarla a las generaciones futuras. Cada vez que un
grupo construyó una base social estable (banda, tribu,
cacicazgo, reino, Estado), nació el apremio de darle continuidad. La función inicial de la memoria fue afirmar
la identidad del grupo y asegurar su continuidad.
Además de estudiar los orígenes de la memoria
indígena, en este libro intenta registrar algunas de sus
transformaciones y explicar el papel que en su formación jugaron los lenguajes que plasmaron esa experiencia en cantos, imágenes visuales, ritos y tradiciones históricas que hoy nos siguen conmoviendo y nos vinculan con los más antiguos legados culturales de Mesoamérica. A continuación ofrezco un resumen de las tesis principales contenidas en este libro.

E

CONTENIDO Y MENSAJE DE LOS MITOS
COSMOGÓNICOS
Inicié mi acercamiento a la memoria indígena mediante el análisis comparativo de cuatro mitos: el mito maya
del origen del cosmos grabado en Palenque el año 692;
el mito rnixteco conservado en el Códice de Viena ( 1978);

132

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

el mito k'iche' recogido en el Popo/ í,úh ( 1950) y el
mito mexica transcrito en la Leyenda de /,os Soles (Garibay, 1965).
La revisión de estos mitos surgidos en culturas y
tiempos diferentes muestra la unidad de contenido y
forma que habían alcanzado los pueblos mesoamericanos para transmitir sus mensajes. Estos mitos comparten una estructura narrativa común, cuyo propósito es
contar el origen de tres acontecimientos fundadores:

133

�TEORÍA
Mer,¡,oria indígena

primero, la creación del cosmos; luego, el origen de los
seres humanos, las plantas cultivadas y el Sol y, por
último, el nacimiento de los reinos. Esta fórmula es la
armazón que dota de unidad a relatos nacidos en tiempos y culturas diferentes. Pero, ¿por qué los pueblos
mesoamericanos se empeñaron en contar la misma historia a través de un relato uniforme que se descompo-

Estos mitos comparten una
estructura narrativa
común: primero) la creación
del cosmos; luego) el origen de
los seres humanos) las plantas
cultivadas y el Sol y) por
último) el nacimiento
de los reinos.
nía en tres partes invariables? Para responder a esta pregunta es necesario explicar antes el contenido del mito
y el mensaje que transmite.
El principio de la supervivencia colectiva es la
fuerza que guía los mecanísmos de la memoria social y
determina lo que debe recordarse, lo que hay que almacenar y lo que es imprescindible repetir a las generaciones futuras. Quizá, desde los tiempos de los cazadores y recolectores, las tribus comenzaron a contarse
un relato que narraba los orígenes del grupo y su relación con el cosmos, los anímales y la naturaleza, pero
con la invención de la agricultura, la compulsión de
ordenar y recordar los conocimientos básicos se volvió
más exigente. El mismo trabajo agrícola produjo un
calendario de actividades distinto al establecido por el

134

TEORÍA
Memoria indígena

movimiento de los astros, y para recordar sus variadas
fases, fue menester crear formas de memoria artificiales y regulares, como el calendario.
Cuando aparecieron los primeros Estados, los ritos agrícolas que regulaban las actividades de la población fueron integrados a las fechas que celebraban la
memoria política del reino y las hazañas de los gobernantes. Antes de la aparición de los reinos, los ritos agrícolas eran ejecutados por la población campesina en el
mismo campo de cultivo, según las estaciones que les
correspondían. Pero cuando surgió el reino, las fiestas
agrícolas fueron incorporadas al calendario político-religioso del Estado, se celebraron en los templos del centro ceremonial de la capital, y tuvieron que ser reguladas por el sacerdocio que auxiliaba al gobernante. D e
este modo, la memoria que unificaba a la población en
torno a la supervivencia colectiva tendió a ser absorbida por la memoria del poder.
Un análisis de los episodios principales que conforman el relato cosmogónico advierte que el meollo
de su mensaje es político. La lectura de estos mitos
muestra que los distintos acontecimientos del relato siguen una estructura lineal que comienza con la creación de los dioses y continúa con el ordenamiento del
cosmos, el surgimiento de la tierra y el origen de los
seres humanos, el Sol y las plantas cultivadas, hasta
concluir con la fundación del reino y el establecimiento
de las dinastías gobernantes. Es decir, el análisis comparativo indica que el fin de estos relatos era celebrar la
aparición de los reinos y legitimar el poder de Jas dinastías.
Además de este propósito, el mito cosmogónico
concentra sus recursos discursivos en narrar la historia
de un pueblo; su obsesión es contar la historia de ese
pueblo y exaltar los valores que le dieron sustento. El
mito palencano, el Códice de Viena ( 1978), el mito del
Quinto Sol (Garibay, 1965) o el Popal vúh (1950) se
volvieron El libro de esos pueblos porque vistieron su
mensaje con las galas del lenguaje oral y escrito, con los
recursos que graban indeleblemente los acontecimientos en la memoria y los expresan con economía y vigor.

TRAYECTORIAS , AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

En este sentido, los mitos son, por
una parte, relatos bien contados y,
por otra, portadores de mensajes importantes acerca de la vida en general y de la vida social en particular. O
com o dice Vladimir Propp ( 1979) :
"los mitos constituyen, literalmente, el
tesoro más precioso de la tribu. Se refieren al núcleo mismo de lo que la tribu venera como su cosa más sagrada".
Podemos concluir entonces que los mitos de creación grabados en los templos
de Palenque, en el Códice de Viena, en el
Popo/ vúh y en los relatos nahuas fueron
los textos donde esos pueblos acumularon y acendraron su identidad palencana,
mixteca, k'iche' o mexica, la síntesis de los
valores que los habían formado y el medio
privilegiado para transmitir ese legado a sus
descendientes.

IMÁGENES DE LA CREACIÓN
DEL COSMOS Y EL PRINCIPIO
· DE LOS REINOS
Muchos años antes de que estos mensajes fueran transmitidos por los mitos se difundieron a través de la imagen . Los pueblos mesoamericanos no confiaron la transmisión de su pasado sólo a los cantos y los textos que
narraban el origen del cosmos y el principio de los reinos. Hay testimonios que muestran que inventaron otros
medios para preservar su experiencia histórica. Disponemos, por ejemplo, de una serie de magníficas imágenes visuales que describen con rasgos vigorosos la creación del mundo en las primeras ciudades que surgieron en Mesoamérica. Se trata de imágenes grandiosas
que abarcaban la totalidad del cosmos y que se instalaron de manera perdurable en la memoria de esos pueblos para narrar la obsesiva historia del origen del cosmos y el principio de los reinos.

TRAYECTORIAS

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I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Comenzando por La Venta, la
más antigua ciudad de Mesoamérica,
hasta la caída de la gran Tenochtitlan,
los pueblos mesoamericanos se empeñaron en representar en el corazón
de sus ciudades el momento decisivo
en que se creó la presente era del mundo, se fundaron los reinos y nació la
vida civilizada.
Si juntamos los distintos objetos visuales que estos pueblos grabaron en el corazón de sus ciudades, veremos aparecer en forma sucesiva las imágenes deslumbrantes de
la Primera MontañaVerdadera (el símbolo de la tierra emergente), la gran plaza que simulaba las aguas prímordiales,
el árbol cósmico que reproducía los tres
.
espacios verticales del universo, la cancha del
juego de pelota que celebraba la victoria de los Gemelos
Divinos sobre las potencias destructivas del inframundo,
los templos dedicados a los dioses creadores y a los patrones de la ciudad y las estatuas del gobernante en su
triple papel de capitán de los ejércitos, supremo sacerdote de los cultos y primer agricultor y dispensador de
las cosechas.
Esta representación visual del cosmos era una
lección didáctica que describía a los pobladores de Ja
ciudad los momentos cruciales que le dieron forma a Ja
nueva era del mundo, el orden que había surgido de
esa génesis y Jos valores que normaban la vida de los
habitantes del reino. Podría decirse que los pobladores
de las ciudades de Mesoamérica, al igual que los de las
antiguas ciudades griegas, vivían en una suerte de ciudad-museo, literalmente colmada de monumentos y
símbolos que aludían a los acontecimientos importantes del reino. Fue ésta una imagen que los gobernantes
estamparon en cada ciudad que construyeron y cuya
lección repetían una y otra vez en las ceremonias que
año con año celebraban el origen de los dioses, los seres
humanos, las plantas cultivadas y la grandeza del reino.

135

�TEORÍA
Memoria indígena

LOS RITOS MÁS ANTIGUOS SOBRE
LA CREACIÓN DEL COSMOS
Y EL PRINCIPIO DE LOS REINOS
M uch o tiem po antes d e qu e el cosm os ap areciera dibu jad o en imágenes plásticas fue representado en los
ritos. En los albores de la humanidad los ritos formalizaron y definieron las relaciones de los seres humanos
con el mundo sobrenatural y con sus sem ejan tes.
Anterior en m uchos siglos a la escritura, el rito se
transmitió por la vía oral y por medio de la fiesta misma que hacía de la danza, la música, la escenografía y la
participación colectiva un acto indisociable.
La descripción de los ritos registrados en el calendario mesoamericano pon e de relieve dos tipos de
procedimientos nem otécnicos. El primero es un regís-

Los pueblos mesoamericanos
se empeñaron en representar
en el corazón de sus ciudades
el momento decisivo en que se
creó la presente era del
mundo) se fundaron los reinos
y nació la vida civilizada.

TEORÍA
Memoria indígena

pos de su invención, hace más de tres mil años, este
calendario ha regido las tareas agrícolas y los proyectos
de vida de las comunidades indígenas de Mesoamérica.
En segundo lugar, este calendario muestra que el
registro de las tareas agrícolas se había integrado a las
ceremonias dedicadas a los dioses de la fertilidad y a las
fiestas que celebraban los diversos momentos del ciclo
agrícola en los templos y santuarios de la capital del
reino. A lo largo de un proceso cuyas fases ignorarnos,
el calendario campesino original se había transformado en una serie de espectaculares ceremonias consagradas a solicitar el favor de los dioses.
Por último, es claro que el calendario que p rescribía las tareas agrícolas y festejaba a los dioses de la
fertilidad se había asociado con la memoria política del
reino. Desde sus orígenes, los creadores de este calendario vincularon las tareas que aseguraban la supervivencia del grupo con el origen del reino y el establecimiento del linaje gobernante. El origen del calendario
es inseparable de la fundación del reino, el poder que
hizo del antiguo calendario campesino una institución
del Estado, cuya normatividad se impuso a todos los
habitantes del reino. Los grandes momentos que celebraba este calendario indican que los ritos agrícolas se
habían convertido en celebraciones políticas.
El análisis de los mitos cosmogónicos, las ímágenes visuales, los ritos y los calendarios muestran que en
la antigua Mesoamérica el relato más celebrado era el
que narraba el ordenamiento portentoso del cosmos, la
creación de la Tierra, los seres humanos y el principio
de los reinos.

EL REINO MARAVILLOSO Y SU
MULTIPLICACIÓN EN MESOAMÉRICA
tro minucioso de las tareas agrícolas que deberían realizar los campesinos a lo largo del año para obtener una
buena cosecha. Era la memoria agrícola de la colectividad campesina condensada en un calendario ritual
manejado por los gobernantes. Desde los remotos tiem-

136

Los pueblos que se asentaron en los diferentes territorios de Mesoamérica veneraron la tradición que relataba que en Tollan-Teotihuacan tuvo lugar la creación
del cosmos y el principio de los r einos. Numerosos testimonios muestran que los reinos mesoamericanos que

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

se fundaron más tarde siguieron el ejemplo de la primera Tollan y durante muchos siglos conmemoraron
el mom ento crucial de la creación del cosmos y el nacimiento de los reinos en sus capitales.
Los Estados que surgieron en el posdásico adoptaron el mito fundador de la creación del Quinto Sol y
la idea de que en esta edad se instituyeron los primeros
reinos. Es decir, el propósito de estos relatos era exaltar
el origen del reino y presentarlo como el sustento de la
vida civilizada. En estos relatos predomina la figura benevolente de Quetzalcóatl, Kukulkan,Nacxit o CeAcatl
Topiltzin, quien es siempre el arquetipo del fundador
de reinos y el paradigma del gobernante sabio.
Como se advierte, el mito de la creación del cosmos, el mito de Quetzalcóatl y el mito de Tollan son los
paradigmas que dominan el pensamiento mesoamericano. El relato de la creación del cosmos repite incansablem ente la misma historia acerca del ordenamiento
del mundo, el origen de los seres humanos y el establecimiento de los reinos. Asimismo, el arquetipo de la
Tollan primera será el modelo sobre el que se construirán todas las capitales posteriores, del mismo modo que
Quetzalcóatl ocupará siempre el lugar del gobernante
sabio. En estas sociedades, las cosas humanas parecen
carecer de realidad si no imitan el arquetipo que se estableció en el momento de la creación del cosmos. Se
trata de una mentalidad que rechaza el acontecimiento
individual y la temporalidad. Su obsesión es la repetición del arquetipo inicial y la anulación del tiempo mediante el recurso de volver siempre a la beatitud de los
orígenes, cuando todo fue creado por primera vez y
estaba imbuido de una vitalidad absoluta.

LA MEMORIA ROTA, PERSEGUIDA,
CAMBIANTE Y RENACIDA
D esd e la implantación del dominio español, la memoria indígena se convirtió en una memoria marginada,
perseguida y contingente. La conquista española quebrantó el canon indígena que hasta entonces había ser-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

vido para relatar el nacimiento maravilloso del cosmos,
el origen de los seres humanos y la fundación de los
reinos. En lugar de esa concepción del pasado, la Conquista impuso la interpretación cristiana de la historia y
la idea de un desarrollo lineal del devenir humano. Éste
fue el nuevo canon que por tres siglos dominó el discurso de la historia instaurado por el conquistador.
Pese a la intensa transformación que la sociedad
indígena experimenta en estos años, la visión etnocéntrica que ha dominado los estudios históricos sólo contempló los cambios inducidos por los actores europeos,
sin reparar en las acciones emprendidas por los propios indígenas. En los relatos del conquistador o del
cronista europeo, el indio no era sujeto de historia: aparecía como mero reflejo de la acción de sus vencedores.
En estas obras era frecuente presentar a los indios como
seres pasivos que aceptaban sin más los cambios impulsados por sus dominadores.
Memoria indígena (Rorescano, 1999) es una refutación de ese argumento. Lo cierto es que inmediatamente después de la Conquista, en todas partes, los
antiguos pueblos y los recién fundados actualizaron sus
mecanismos orales y visuales para recordar el pasado,

137

�TEORÍA

TEORÍA

Memoria indígena

adquirieron algunas de las técnicas europeas para registrar los hechos históricos e inven taron nuevas formas de conmemorar sus tradiciones y heredarlas a sus
descendientes.

La consecuencia mayor de la
política de congregación de
pueblos fue la pérdida
de la memoria étnica
y el desarrollo de una nueva
identidad) centrada
en el pueblo o república
de indios.

LOS ESFUERZOS POR BORRAR EL
PASADO NATIVO Y LA DECISIÓN DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE
CONSERVAR SU MEMORIA
Al otro día de la Conquista se manifestó el empeño de
los vencedores por desaparecer los antiguos dioses, templos, cultos y memorias indigenas y poner en su lugar
. sus equivalentes cristianos. Su ideal fue convertir a los
indios gentiles en verdaderos cristianos, y a esa tarea
dedicaron sus mayores esfuerzos. Uno de los instrumentos más sutiles para borrar la memoria indígena e implantar la cristiana fue la manipulación del calendario.
Poco a poco, las festividades indígenas que celebraban él fin de la estación seca y la llegada de las llu-

138

Memoria indígena

vias, las fiestas de la siembra y la cosecha de los granos,
las ceremonias consagradas a la caza y la recolección
de frutos fueron sustituidas por celebraciones cristianas. La fiesta dedicada al dios tutelar del pueblo y a los
dioses patrones del linaje fue reemplazada por la fiesta
del santo patrono cristiano que se impuso al pueblo.
Desde mediados del siglo XVI casi todos los pueblos
indígenas fueron bautizados con el nombre de un santo cristiano.
Inmediatamente después de abolir los templos,
dioses, fiestas y calendarios indigenas, los españoles
emprendieron una empres~ gigantesca de desarraigo,
al obligar a los pueblos indios a dejar sus asientos
ancestrales y ubicarse en nuevos lugares. Las repúblicas
de indios, como se llamó a estos nuevos pueblos, aislaron a la población indígena del conjunto social. Quizá,
la consecuencia mayor de la política de congregación
de pueblos fue la pérdida de la memoria étnica y el
desarrollo de una nueva identidad, centrada en el p ueblo o república de indios. El resultado fue la creación
de una nueva memoria histórica, la historia del pueblo,
vinculada a los derechos ancestrales sobre la tierra.
La memoria asentada en las tierras comunales
de los pueblos se acendró durante los tres siglos del
virreinato porque la tierra continuó siendo el sostén de
los pueblos y el bien más apreciado por sus pobladores.
Lo que más tarde se llamó Memorial de agravios de los
pueblos indígenas es la suma de los interminables pleitos por la defensa de las tierras que sus representantes
promovieron ante los tribunales y el Juzgado General
de Indios. Las montañas de papel que forman el archivo de este juzgado dan cuenta de los agravios que obsesionaron la memoria de los pueblos. Esta lucha indeclinable se convirtió en la memoria viva de su existencia, y sus alegatos, en los testimonios donde se resumió
la historia del pueblo.
La pérdida de las antiguas instituciones que conservaban la memoria indígena llevó a los pueblos a aceptar las creencias religiosas, las normas políticas y la organización social españolas, pero adaptándolas ingeniosamente a sus propias tradiciones. De este modo,

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

los dioses y santos cristianos fueron festejados en los
pueblos indígenas mediante ritos y ceremonias ancestrales. Otras veces, como en el caso de la pasión y muerte
de Jesuscristo en la Semana Santa, o de la fiesta en honor de la Santa Cruz (3 de mayo), la ceremonia cristiana se encubrió con ritos campesinos indígenas: se transformó en una celebración que reunía a la mayoría de la
gente del pueblo, fortalecía su solidaridad y reforzaba
su identidad étnica. Es decir, si la dominación española
había negado a los pueblos indios la posibilidad de recrear su propia historia, la compulsión de supervivencia condujo a éstos a inventar formas cifradas de conservación de su antigua tradición campesina,
entreverándolas con las tradiciones religiosas europeas.
En otros casos, cuando estas formas de sincretismo y mestizaje fallaron, los pueblos encabezaron movimientos radicales de indigenización de los santos,
cultos y ritos cristianos que se les habían impuesto, y
promovieron una búsqueda de nuevos símbolos comutútarios sobre los cuales asentar sus vacilantes identidades. El ejemplo más conocido de indianización de los
cultos cristianos es el de la Virgen de Guadalupe. Pero
son innumerables los movimientos religiosos que en
diversas partes de la Nueva España trataron de hacer
de los santos y cultos europeos, santos y cultos indígenas. Entre estos movimientos sobresalen los llamados
milenaristas y mesiánicos, los más radicales.
Aun cuando en sus orígenes estos movimientos
sólo se propusieron invertir el orden religioso, terminaron por impulsar una inversión del orden social y político. En estos casos, el conflicto entre los pueblos indios
y la minoría blanca alcanzó una radicalización extrema: el grupo paria exigió la desaparición de la clase
dominante y la elevación de los oprimidos al lugar privilegiado. En ninguna otra convulsión social se expresó
una crítica tan aguda de la dominación que padecían
los pueblos indígenas. Ni fue tan coherente la respuesta
para acabar con esas injusticias: erradicar los dioses
extraños, crear un culto y un sacerdocio autóctonos,
suprimir el tnbuto y la justicia de los españoles, establecer un gobierno indígena, organizar un ejército dotado

TRAYECTORIAS

!AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

de armas imbatibles, acabar con la gente blanca y coronar esa marea exterminadora con la instauración de un
milenio indígena.

EL ESTADO-NACIÓN CONTRA LA
MEMORIA ÉTNICA
Sin embargo, el mayor enfrentamiento entre los grupos étnicos tradicionales y la nación se produjo cuando
se creó el Estado moderno, el llamado Estado-nación.
Al contrario de la nación histórica, el Estado-nación es
concebido como una asociación de individuos que se
unen libremente para construir un proyecto_ En esta
concepción, la sociedad no es más el complejo tejido
de grupos, culturas y tradiciones formado a lo largo de
la historia, sino un conglomerado de individuos que se
asumen iguales. Luis Villoro (1988) observa que esta
nueva idea de nación "rompe con la nación tradicional.
Un pueblo ficticio de individuos abstractos reemplaza
a los pueblos reales; una nación construida, a las naciones históricas".
El proyecto de Estado-nación que maduró en
México durante la segunda mitad del siglo XIX se im-

139

�TEORÍA
Memoria indígena

Los actuales grupos étnicos se
mantuvieron fieles a las
tradiciones campesinas que a
lo largo de siglos los
formaron
como pueblo y les
.
.
impusieron una manera
de vivir y comprender
el mundo.
puso como misión someter la diversidad de la nación a
la unidad del Estado. Los constructores del Estado anhelaban una nación desprendida de las comunidades
históricas que habían formado a la nación plural. Puede entonces decirse que en México, como afirma Luis
Villoro (I 988), la "nación moderna no nace de la federación y convenio entre varias naciones históricas previas. Es un salto". Se origina "en la elección de una
forma de asociación inédita y en su imposición a las
naciones históricas existentes en un territorio". "En
realidad, la constitución del nuevo Estado es obra de
un grupo de criollos y mestizos que se impone a la
multiplicidad de etnias y regiones del país, sin consultarlos. Los pueblos indios no son reconocidos en la estructura política y legal de la nueva nación".

El REDESCUBRIMIENTO DE LA
ANTIGUA MEMORIA INDÍGENA
Durante el siglo XX, no hubo reconciliación nacional.
Los indígenas continuaron siendo el sector más miserable y atrasado de la sociedad mexicana. Sobre ellos

140

TEORÍA
Memoria indígena

recayeron descalificaciones lacerantes y las apologías
más desorbitadas. Aun cuando su presencia no fue negada, casi todos los sectores sociales pugnaron por cambiar su identidad, o imaginaron transformarlos en algo
distinto a lo que realmente eran. Con todo, el cambio
mayor en la situación del indígena fue obra de los
antropólogos. A ellos debemos las políticas que intentaron integrarlos al Estado nacido de la Revolución y el
redescubrimiento de sus antiguas tradiciones.
Lo primero que sorprendió a los antropólogos
dedicados a estudiar los pueblos indígenas en este siglo
fue encontrar en ellos una idea de la creación del cosmos semejante a la que habían desarrollado los antiguos mesoamericanos. Los datos aislados que hallaron
en sus rastreos iniciales fueron confirmados más tarde
por estudios minuciosos que mostraron que la visión
del cosmos de los actuales pueblos indígenas está
enraizada en el pasado remoto.
A través de un proceso continuo de adaptación y
resistencia, los actuales grupos étnicos se mantuvieron
fieles a las tradiciones campesinas que a lo largo de siglos los formaron como pueblo y les impusieron una
manera de vivir y comprender el mundo. Su concepción del cosmos, al igual que la de sus antepasados, es
una concepción campesina del mundo, fundada en la
creación maravillosa de las plantas cultivadas y el origen del maíz. Su idea de la división del cosmos y de los
mecanismos que regulan el universo se sustenta en los
movimientos del sol, el gran ordenador, junto con la
propia actividad agrícola, las tareas cotidianas, las fiestas y los calendarios de los pueblos campesinos.
Lo sorprendente es que no sólo los tzotziles y los
chamulas, pueblos mayas de Chiapas, o los mixtecos
de Oaxaca, o los nahuas de Chicontepec (Veracruz)
compartan las mismas ideas sobre la antigua división
del cosmos mesoamericano, sino que otros pueblos, no
considerados propiamente mesoamericanos, tengan
esas mismas ideas sobre el origen del cosmos y la división del universo.

liticos, el Estado español, la Iglesia católica y los gobiernos nacionales no pudieran cambiar las antiguas creencias de los indígenas? Creo que
la respuesta se encuentra en
las estructuras internas sobre las que reposan estos pu eblos.
Debe recordarse
que la práctica de sembrar, regar, desyerbar,
proteger, cosechar y almacenar el maíz ha
sido la tarea colectiva
absorbente de los indígeaños por lo menos. Esta
costumbre fue la que creó el
vínculo milenario entre el campesino y la milpa, entre el ser humano y la tierra que lo alimenta. Esta
práctica cotidíana forjó los lazos de identidad que unieron a un campesino con otro, y fue el
crisol donde nacieron las formas de vida campesina que
perduran hasta nuestros días.
Dicho con otras palabras: el cultivo del maíz es
sinónimo de identidad indígena, de una forma específica de vida campesina. La relación con la milpa fue el
cordón que ató al campesino con el ciclo agrícola regulado por el movimiento del sol y la unión de estos dos
mecanismos ordenadores fijó el lugar donde vivir, el
tamaño de la familia, los ciclos de trabajo, la dieta alimenticia, la dependencia ante los cambios de la naturaleza, el culto a los fenómenos que intervenían en la
germinación de las plantas y la idea de que supervivir,
como dice Nancy Farris, es sobre todo una empresa
colectiva. Al fin y al cabo, la identidad indígena no es
más que el conjuntó de hábitos que día con día cumplen de modo solidario la familia y la aldea campesina.

La persistencia de la antigua
cosmovisión mesoamericana a través
de los siglos y la continuidad de
los ritos y tradiciones campesinos obliga a preguntar:
¿cuáles fueron las correas
de transmisión de esta
memoria milenaria?
En contra de las
tesis hasta ahora conocidas, Memoria indígena muestra que estos
instrumentos fueron el
rito, el calendario solar
y el religioso, los mitos y
la tradición oral. Estos artefactos casi nunca han figurado en los estudios históricos como almacenadores y
conductores de la memoria, y aun
hoy no son reconocidos como portadores eminentes de la memoria campesina. Y sin embargo, las evidencias disponibles no
mienten: en la tradición mesoamericana y mexicana
éstos fueron los principales conductores de la memoria
colectiva. ..,,

BIBLIOGRAFÍA
Códia de Viena (1978), Jill Leslie Furst, Codex Vmdabonensis I: A
Commentary, Instirure for Mesoamerican Srudies, NuevaYork
Rorescano, Enrique ( 1999), Memoria indígena,Taurus, México.
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texto original con introducción y notas de Adrián Recinos,
Fondo de Cultura Económica, México.
Propp, Vladimir ( 1979), Las raíces históricas del cuenco, Fundamentos, Madrid.
Villoro, Luis (1988), Estado plural, pluralidad de culluras, Paidós,
México.

¿Cómo se explica que al cabo de quinientos años
de imposición de nuevos dioses, cultos y regímenes po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

141

�-

AMBITO

ÁMBITO
Polos opuestos

Polos opuestos

POLARIZACIÓN SOCIAL Y REGIONAL

Nuevo León y Chiapas
ESTHELA G UTIÉRREZ GARZA

L

a teoría del desarrollo económico de América Latina, tanto en la versión estructuralista de la CEPAL' como en su versión dependentista,2 sostiene que los patrones del
desarrollo se h an constituido excluyendo a un sector
de la población de la dinámica del mercado interno
(CEPAL, 1998; Marini y Millán, 1994). Esta exclusión, a su vez, se traduce en procesos permanentes
de polarización social, no como una versión perversa del desarrollo, sino por el contrario, como un proceso inherente al modo de funcionamiento del capitalismo periférico y su forma de inserción en la economía del mundo. Esta diferenciación, que nos remite a los viejos problemas estructurales en América
Latina, se ha acrecentado en la etapa actual de la relaciones internacionales conocida como la globalización (Boyer, 1998). Hoy más que nunca, los problemas de exclusión de la población del patrón de acumulación se han profundizado. Las políticas económicas concretadas en el conocido Consenso de l-%shington han generado cambios profundos en las estructuras económicas sin lograr extender sus beneficios a sectores de la población que, en modelos anteriores de desarrollo, se encontraban integrados. Por
el contrario, los sectores excluidos se han marginado
aún más y un segmento importante de la población
tradicionalmente integrado a las estructuras productivas se ila desplazado hacia las nuevas modalidades
1
2

Comisión Económica de América Laána.
Nos referimos a la teoría de la dependencia.

142

de producción que emergieron en la década de los
ochenta y noventa, bajo los nuevos esquemas de funcionamiento produ ctivo conocidos como la economía informal.
Como prueba de la intensificación de la polarización en México, contamos con abundantes referencias dentro de las cuales destaca la información sobre los salarios y sobre el empleo remunerado. Como
es ampliamente conocido, el salario mínimo sufrió una
pérdida adquisitiva de 53% en 1998 con relación a
1988, y la población ocupada que trabajaba sin percibir remuneración pasó de 5% en 1988 a 14% en el
mismo periodo. Igualmente, la población ocupada
poco integrada a las estructuras productivas que percibía ingresos menores al salario mínimo legal pasó
de 24% a 19% en ese lapso, 5% menos; disminución porcenrual que no compensa la pérdida adquisitiva del salario, pues ese 19% de la población total
ocupada es 53% más pobre que en 1988 (Gu tiérrez,
1999).
Podemos afirmar que los efectos de la globalización y la política económica neoliberal han
agudizado la polarización social estructural que padece México, específicamente sobre 35% de la p oblación ocupada total en 1998 (2% de desocupados,
14% que trabaja sin percibir ingresos y 19% que lo
hace percibiendo menos de un salario mínimo legal).
Por el contrario, en el otro extremo, tenernos a la población ocupada que percibe ingresos mayores a cinco salarios mínimos que casi se triplica en dicho periodo pasando de 3% en 1988 a 8% en 1998.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

Los problemas estructurales de México siempre han
estado matizados por la diversidad regional. Zonas
económicas prósperas se han distinguido desde las
postrimerías del siglo XIX, en parte por su posición
geográfica, como lo es el norte del país por su colindancia con Estados Unidos y los flujos comerciales
que impulsaron el desarrollo de la región, y por su
posición sociopolítica, como lo es la zona centro, que
se beneficia del impacto favorable de la centralización del poder público que caracteriza al país. Ambas realidades, económicas y políticas, han influido
de manera determinante en la configuración de redes productivas con un mayor grado competitivo en
infraestructura fisica, productiva, de servicios y de
recursos humanos que en apariencia justifican el despegue y la brecha socioeconómica que existe entre
las distintas regiones económicas de México (Piore,
1997 y Lipietz, 1996). No sorprende afirmar que la
zona n orte del país supera de manera importante los
indicadores básicos de la media nacional y por el contrario, que la zona del sur se encuentra con rezagos y
grados de marginación muy fuertes en relación con
la m edia de dichos indicadores.
Con estos antecedentes, las regiones se integran con su diversidad productiva a la era de la globalización y a la tendencia homogenizadora diseñada para los países de América Latina (conocida como
el Consenso de Washington), para regular las relaciones con los países desarrollados. Los principios que
caracterizan este programa son la desregulación económica, la liberalización comercial y financiera y el
retraimiento de la gestión pública en las actividades
socioeconómicas (Guillén, 2000). En el caso de México, este programa se verla coronado con la firma
del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados
Unidos y Canadá en noviembre de 1993. De esta
manera, las regiones quedan sujetas a su capital eco-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

nómico y social previamente acumulado y se ven
despojadas de toda política pública correctiva tendiente a compensar y allanar vías alternativas de superación de los viejos problemas estructurales que
caracterizan la diversidad regional. De tal suerte que,
la apertura de las fronteras a los productos comerciales, la no negociación del principio de disparidad
competitiva y los mecanismos de compensación por
la apertura en el Tratado de Libre Comercio han dejado a la mayoria de los sectores productivos de la
región en condiciones de extrema debilidad y con
posibilidades de supervivencia muy arduas en aquellos sectores de baja composición tecnológica en sus
procesos productivos, pero sobre todo, en aquellos
sectores agropecuarios y manufactureros que reali-

143

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

Pows opuestos

Las regiones quedan
sujetas a su capital
económico y social
previamente acumulado y
se ven despojadas de toda
política pública correctiva
tendiente a compensar y
allanar vías alternativas
de superación de los viejos
problemas estructurales
que caracterizan la
diversidad regional.

zan su actividad productiva con métodos de producción intensivos en mano de obra y también con una
concepción comunitaria y/o artesanal del trabajo
como producto de su cultura y organización social
de las comunidades indígenas y campesinas. Por el
contrario, los sectores modernos y competitivos han
logrado beneficiarse de las opciones de crecimiento
que ofrece la economía global como resultado de la
experiencia previa internacional, la cultura empresarial de la calidad y las redes comerciales y financieras que forman el entorno de sus empresas y negocios (Gutiérrez, 1999).
Consecuentemente, bajo los nuevos principios de la racionalidad económica, esta realidad que
caracteriza la diversidad nacional, al ser abandona-

144

da al arbitrio de las fuerzas del mercado, profundiza
los viejos problemas estructurales condenando a los
sectores de alta marginación social a un empeoramiento de sus condiciones productivas y sociales y a
los sectores tradicionalmente integrados a distanciarse
cada vez .más de los parámetros que identifican la
media nacional.

INTEGRACIÓN VERSUS MARGINACIÓN
ECONÓMICA: NUEVO LEÓN Y CHIAPAS
Como es ampliamente conocido, en el contexto de la
globalización el patrón socioeconómico dominante
ha sido el de la distribución regresiva del ingreso. Esto
se ha dado en el contexto de las naciones donde las
más prósperas han incrementado su posicionamiento en la economía mundial y las más atrasadas se han
distanciado aún más de las tendencias modernizantes
que actualmente prevalecen en el mercado. Esta polarización ocurre a su vez al interior de cada país. Por
ejemplo, en México, entre los años 1983-1994 10%
de los hogares más ricos se apropiaron de 6% del total de los ingresos, lo que representó una disminución de 5% en la parte del ingreso correspondiente a
los hogares del estrato medio y 1% perdieron los hogares más pobres (Fuggi, 1998). Éste ha sido uno de
los costos que los mexicanos han tenido que pagar
para acceder al nuevo concepto de modernidad que
pregonan los países desarrollados y que los países
periféricos no han logrado traducirlo en un modelo
propio ajustado a los requerimientos del desarrollo
humano y social de cada nación. En este contexto
nacional, las regiones se incorporan de manera diferenciada de acuerdo con su capital productivo y social acumulado a lo largo de su historia. Nuevo León
y Chiapas nos marcan un sugerente ejemplo de la
diversidad productiva y social en México.
Existen pocas similitudes y grandes diferencias entre Chiapas y Nuevo León. Entre las similitudes destaca su población y su territorio. La pobla-

ción total en 1995 ascendió a 3'098,736 habitantes
en Nuevo León y en Chiapas a 3'210,496. La extensión territorial que es de 64,924 km2 en Nuevo León,
en Chiapas es de 74, 211 km2 • Sin embargo, la distribución territorial según las zonas ecológicas coloca
a N uevo León y a Chiapas en los extremos. Mientras
que en Nuevo León 93% de su superficie territorial
corresponde a las zonas áridas con volúmenes anuales de precipitación pluvial inferiores a los 600 mm;
en Chiapas 100% de su superficie territorial corresponde a la zona del trópico húmedo, con una precipitación anual por encima de los 1,200 mm y constituye la zona ecológica de mayor biodiversidad del
país (Garza, 1999).
Sobre esta realidad dos historias se desarrollan. Nuevo León se encuentra en el nordeste del país
y colinda con Estados Unidos, mientras que Chiapas
se encuentra en el sudeste y colinda con Guatemala.
Este posicionamiento geográfico ha configurado dos
sistemas productivos altamente diferenciados.
Nuevo León inicia su desarrollo comercial e
industrial en el siglo XIX facilitado por los flujos comerciales que se realizaron durante la Guerra de Secesión de Estados Unidos, lo que le permitió constituirse en una zona industrial y de gestión empresarial desde las postrimerías del siglo XIX. Posteriormente, las actividades industriales fueron desarrollando a lo largo del siglo XX y de manera particular
en el último cuarto de ese siglo, un conjunto de actividades comerciales, financieras, de servicios y de
capacitación de los recursos humanos altamente
competitivos que constituyen las actividades sectoriales principales de dicho estado (Cerutti, 1992 y
Duarte, 1998).
Por el contrario, en Chiapas, el segundo estado en importancia que concentra población indígena en el país, tiene una historia marcada por el conflicto de la tierra entre las comunidades indígenas y
campesinas y la presencia de los grupos económicos
que desde la época colonial han mantenido sus viejos latifundios, aunque formalmente operan en la

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/S SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001
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I

I

f
1

!

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\

actualidad con prestanombres (García, 1994) . En
esta estructura sociopolitica de lucha por la tierra,
las actividades agropecuarias y de servicios comunales y sociales constituyen la principal fuente de riqueza económica en Chiapas. Sin embargo, el abandono en el que han permanecido dichas comunidades y su constante exclusión durante el periodo posrevolucionario configuran realidades socio productivas de muy baja competitividad. Esto a pesar de la
riqueza de su territorio y del hecho de que en Chiapas, la producción de petróleo y la generación de electricidad constituyen una actividad sectorial importante.
Esta diferenciación regional se expresa, por
ejemplo, en la aportación al Producto Interno Bruto
(PIB) nacional. Mientras Nuevo León en 1995 produjo 111, 663 miles de millones de pesos, Chiapas
produjo 29,901; es decir, menos de una tercera parte
de aquél. Consecuentemente, Nuevo Leó'l. aportó
6.7% al PIB nacional y Chiapas 1.8% (cuadro 1).
En una tendencia retrospectiva, podremos
observar que la polarización económica se ha intensificado en la etapa de la globalización, pues en 1980

145

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos o-puestos

La polarización económica se
ha intensificado en la etapa
de la globalización) pues en
1980 Nuevo León ocupaba el
Sto lugar en aportación al
PIB nacional y Chiapas el
11avoy mientras que en 1998
pasaron a ocupar el 3º y
17avo) respectivamente
Nuevo León ocupaba el quinto en aportación al PIB
nacional y Chiapas el onceavo, mientras que en 1998
pasaron a ocupar el tercero y diecisieteavo, respectivamente (INEGI, 1998). Es decir, la zona próspera
de Nuevo León se hizo más próspera y la zona de
menor prosperidad se empobreció aún más. Efectivamente, para el periodo 1988-1999, el PIB creció
6.2% promedio anual en Nuevo León y en Chiapas
creció O. 7% entre 1988-1998 (cuadro 1).
Estos resultados podemos ubicarlos a la luz
de la historia, de la forma en que Chiapas y Nuevo
León se integraron al modelo de desarrollo nacional.
Efectivamente, el proyecto de modernización económica en el periodo posrevolucionario fue concebido
en tomo al desarrollo de la industrialización. Aquellas regiones que lograron incorporarse al proyecto
nacional industrializador dedicándose a la producción manufacturera tuvieron la oportunidad de beneficiarse de un conjunto de encadenamientos productivos, de redes comerciales, de sistemas de infraestructura y de relaciones financieras y de servicios
que lograron garantizar un tipo de desarrollo econó-

146

Polos opuestos

mico regional próspero para las generaciones del futuro. Nuevo León fue uno de los estados del norte
del país que logró integrarse y constituirse en una
región de actividades manufactureras productivas,
dinámicas y competitivas que han sostenido el modelo de desarrollo dominante en el país. Por el contrario, Chiapas, tanto por sus características territoriales (zona del trópico húmedo) como de población
(la mayoría de extracción indígena), se incorporó al
modelo de industrialización aportando materias primas e insumos. Bajo este modelo y a través del sistema de precios que prevaleció en el país durante el
periodo del desarrollo estabilizador (Ortiz, 1998), se
realizó una transferencia del sector agropecuario hacia el sector manufacturero que permitió financiar
las importaciones de maquinaria y equipo que requerían las industrias con las exportaciones de productos agrícolas y ganaderos. Así, el campo se
descapitalizó, las empresas públicas paraestatales
subsidiaron la industrialización y las regiones dedicadas a la agricultura y ganadería y a la producción
de insumos industriales (petróleo y electricidad),
como lo es Chiapas, cargaron con el costo económico y social del modelo de industrialización que adoptó
el país a lo largo del siglo XX. Nos encontramos de
esta manera con dos realidades socioproductivas altamente diferenciadas.
Así, en 1998, Nuevo León tenía en la manufactura la actividad sectorial productiva más importante y aportaba 29% del PIB total, seguida por las
actividades de servicios comunales y personales con
22%, las actividades de comercio que participaba con
20%, y los servicios financieros con 15%. Mientras
que en Chiapas, la rama de actividad que tiene mayor participación en el PIB es la de servicios comunales, sociales y personales, con 24%; le siguen los
servicios financieros e inmobiliarios que participa con
20%, las actividades de comercio, hoteles y restaurantes con 13%. Las actividades propiamente productivas, como la agropecuaria, participan con 14. 2%
y la industria eléctrica con 8. 7%.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

CUADRO 1
TASA DE CRECIMIENTO DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO
(Millones de pesos de 1993)

/Jfo

Nacional

R3sos

01iapas

Tasa

11:!so;

Nue\Qleón

Tasa

11:!so;

Tasa

1980

1,054,094.20

1985

1,050,510.10

--0.3%

22,897.90

-1.3%

58,964.20

16.8%

1988

1,141,793.60

8.7%

20,908.10

-8.7%

64,296.20

9.0%

1993

1,155,132.20

1.2%

20,644.40

-1.3%

74,070.60

15.2%

1994

1,206,135.00

4.4%

21,480.50

4.1%

78,141.20

5.5%

1995

1,131,752.70

~-2%

21,423.30

--0.3%

73,103.80

~-4%

1996

1,190,075.50

5.2%

21,641.40

1.0%

76,669.20

4.9%

1997

1,270,744.10

6.8%

22,643.20

4.6%

83,572.30

9.0%

1998

1,334,986.90

5.1%

23,760.90

4.9%

89,573.40

7.2%

1999

1,384,697.20

3.7%

24,006.00

1.0%

94,372.70

5.4%

23,198.00

88-99

3.6%

50,477.80

0.7%

6.2%

Fuente: Sistema de Cuentas Nacionales. INEGI, 1998.

Aquí también observamos una dinámica sectorial diferenciada. Mientras que la tasa de crecimiento del PIB manufacturero en Nuevo León fue de 6%
anual entre 1988-1998; en Chiapas fue de 3%. Por el
contrario, mientras que la actividad productiva más
importante de Chiapas, la agropecuaria y la electricidad crecieron -0.1 % y 13%, en Nuevo León, lo hicieron 6% y 14%, respecúvamente. Inclusive los servicios comunales y sociales, tan importantes en Chiapas, crecieron 19% y en Nuevo León, 67% (destaca
la prestación de servicios técnicos y especializados
cuya rama de actividad (9510] ocupó el segundo lugar de 32 a nivel nacional en 1993). Otra disparidad
la constituye la rama de comercio, hoteles y restaurantes. Siendo Chiapas un lugar turístico importante, esta rama creció -2% promedio anual en el periodo señalado y en Nuevo León 3%. Cabe destacar que
la reforma económica neoliberal, que tuvo como objetivo principal reubicar el sistema financiero en el

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

centro de las actividades económicas del país, generó
un impacto regional notable: en Chiapas, este sector
creción 29% y en Nuevo León 26% promedio anual
corno producto de la generalización de la conocida
burbuja financiera (encarecimiento del dinero y de los
bienes inmobiliarios). Véase cuadro 2.
Como lo podemos constatar, la región más
desarroUada creció más y la más atrasada creció en
algunas de sus ramas incluso con tasas negativas. Son
dos regiones altamente diferenciadas y dotadas de
recursos que marcan su historia pero también su futuro. De acuerdo con información económica proporcionada por INEGI, para el año de 1993, de las
quince ramas más importantes de cada estado, Nuevo León se encuentra en el rango más alto de competitividad, pues doce de ellas3 ocupan los primeros
3
Estas son: Comercio de productos alimenticios al por mayor (6120],
industria del tabaco [3140], comercio de bebidas y tabaco al por mayor
[61401, comercio de alimentos al por menor [6230], fabricación de

147

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pol.os opuestos

Pol.os opuestos

CUADRO 2

CUADRO 3

TASA DE CRECIMIENTO
DEL PRODUCTO INTERNO BRUTO: (1988-1998)
(Millones de pesos de 1993)
ktividad

()¡iapas

NUEMlleón

Agropecuaria

--0.l

6

Manufactura

6

3

Electricidad, gas y agua

13

14

Servicios comunales

19

67

Comercio, hoteles y
restaurantes

-2

3

Servicios financieros e
inmobiliarios

29

26

PIB Total

0.7

6.2

Fuente: Sistema de Cuentas Nacionales, INEGI, 1988.

cinco lugares de las ramas respectivas a nivel nacional; mientras que Chiapas sólo tiene dos (extracción
de petróleo [2200] y petroquímica básica [3511]) en
dicho rango. En el rango del sexto al diecisieteavo
lugar, Nuevo León tiene tres de sus ramas y Chiapas
tiene siete. Por último, del rango del dieciochoavo al
32avo lugar, Chiapas tiene a seis de sus principales
ramas y Nuevo León, cero (cuadro 3).
Esta diferenciación de las condiciones de la
competitividad productiva también se expresa en las
remuneraciones promedio de cada estado que en
N~evo León fueron de 1'794.00 pesos y en Chiapas
de 650.00 pesos mensuales en 1993.4
maquinaria y equipo [3831), comunicaciones [7200), productos metálicos (3814], fabricación de vidrio [3620), auto carga de transporte
(7112),servicios educativos prestados por el sector privado [9211), fabricación de cemento [3691),industria básica de hierro y acero [3710]
(http://www.inegi.mx./estadistica/estados).
•ver: http://www.inegi.gob.mx/estados.

148

LAS QUINCE RAMAS ECONÓMICAS
MÁS IMPORTANTES
(Nuevo león y Chiapas, 1993)
Lugar nacional
por ramas de un
totalde32

mapas

NUEMlleón

Primeros 5 lugares

2

12

Del 6" al l 7""'Iugar

7

3

Del 18""'al 32""'Iugar

6

o

Total de ramas

15

15

Fuente: Página electrónica del INEGI, http:I/www.ínegi.gob.mexlestadisticaslestados

Consecuentemente existe un campo legal
muy amplio en el cual puede trabajarse para impulsar a la población chiapaneca a los estándares medios en los que vive la población mexicana. Es decir,
es prioritario impulsar políticas públicas y privadas
que cierren el abanico de la diferenciación económica y social que existe entre las regiones del país.
Así, hoy Nuevo León, región predominantemente industrial, constituye una zona de alta concentración del ingreso y de los recursos. Cuando se
realizó la privatización de la banca con la reforma
financiera en 1992, 34% de la banca comercial quedó en manos de grupos financieros regiomontano? A
pesar de la crisis financiera de 1995, estos grupos
económicos siguen ocupando un lugar importante
en el terreno financiero con nuevas fusiones y nuevas adquisiciones, pero sobre todo han logrado consolidarse como región exportadora en esta etapa de
globalización económica. Efectivamente, las expor-

5

BANCOMER Jo compró VAMSA (Eugenio Garza Lagüera) por
$2,725 millones de dólares. SERFlN lo compró OBSA (Adrián Sada
González) en 909 millones de dólares. CONFIA lo compró ABACO
Gorge Lankenau) en 294 millones de dólares y BANCO DEL ORIBNTE lo compró Grupo Margen (Ricardo Margaíll) por 74 millones de
dólares (ElNorre, 7 de julio de 1992).

I

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ S SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
I

raciones crecieron 32% promedio anual pasando de
651 millones de dólares en 1988 a 5,541 millones de
dólares en 1997. Es decir, Nuevo León participa con
12% de las exportaciones manufactureras a nivel
nacional (INEGI, 1999 y SECOFI, 1999) . Un papel
destacado en la actividad industrial es la presencia
reciente de la industria maquiladora que de ser 75 en
1992 actualmente cuenta con 160 maquiladoras cuyo
impacto en la dinámica del empleo ha sido muy dinámica y ha logrado no sólo una reestructuración
del mercado laboral importante (desplazamiento de
bajos estratos del sector servicios -trabajo doméstico,
limpieza, vendedores ambulantes- al sector productivo), sino que además presenta las tasas de desempleo abierto más bajas del país configurándose una
situación cercana al pleno empleo.
Por su parte, Chiapas exportó un total de
142 millones de dólares en 1999 en su mayoría con
productos como el café, plátano, mango y maíz. Chiapas ocupa los primeros lugares a nivel nacional en
dichos productos con excepción del maíz que se encuentra en el tercer lugar de productores. Sin embargo, se está abriendo un nuevo campo de relaciones productivas y de inversión agropecuaria en Chiapas en el contexto de la globalización. Prueba de ello,
entre 1998 y 2000 se registraron 19 proyectos de inversión incluyendo maquiladoras como Axa-Yazaqui
(ensambladora de arneses) y otras (Caipoqui y Manufacturas Azo) en la rama de la industria textil (http:
noticias, Chiapas) . Justamente, como parte del proyecto de atracción de industrias maquiladoras que
está impulsando el gobierno de Chiapas, en 1999 se
constituyó un Fideicomiso para el Desarrollo Industrial (apoyos para acondicionar naves industriales),
así como, el Instituto de Capacitación y Vinculación
Tecnológica con el propósito de aprovechar su ubicación geopolítica, pues representa 58% de la frontera sur de México, y con ello ocupar un sitio estratégico
en el proyecto Puebla-Panamá que permita preparar a
la región como el centro del flujo comercial con Guatemala, Honduras y El Salvador. Otro proyecto que se

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ S SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

está desarrollando es el mejoramiento de los atractivos
turísticos y de las zonas arqueológicas de la región, pues
el turismo constituye un polo de actividad importante
en este Estado.

DESARROLLO SOCIAL, MARGINACIÓN Y
REGIONES EN LA GLOBALIZACIÓN
Las condiciones económicas guardan una relación muy
estrecha con el desarrollo social. La diferenciación económica que existe entre Nuevo León y Chiapas que
acabarnos de mostrar queda fielmente plasmada en los
niveles de bienestar social de su población. De acuerdo con datos proporcionados por el Consejo Nacional
de Población de un rango del uno al 32, Nuevo León
tiene una marginación social muy baja y ocupa el segundo lugar, mientras que Chiapas tiene una marginación
muy alta y ocupa el último lugar.6
El rol económico que cada estado desempeñó a lo largo del siglo XX, uno impulsor del desarrollo industrial, el otro copartícipe en el abastecimiento de materias primas e insumos, perfiló una confi6

Véase el cuadro en la página 64 de este número de Trayectorias.

14 9

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

De acuerdo con datos
proporcionados por el Consejo
Nacional de Población) de un
rango del uno al 32) Nuevo
León tiene una mar;ginación
social muy baja y ocupa el 2º
luga,; mientras que Chiapas
tiene una mar;ginación muy
alta y ocupa el 32º lugar.

guración territorial totalmente opuesta. En Nuevo
León, 89% de la población vive en zonas urbanas,
mientras que en Chiapas 77% de su población vive
en zonas rurales y solamente 23% en zonas urbanas.
Por lo general, en las zonas urbanas se registran mejores condiciones de bienestar que en las zonas rurales, razón por la cual, sobre la diferenciación social
derivada del modelo económico de la región, Chiapas ve afectado su bienestar social por factores relacionados con la falta de infraestructura y servicios
en gran parte de sus zonas rurales.
Educación

Como lo mencionamos anteriormente, el ingreso per
cápita anual en Nuevo León fue de 36,032 pesos y el
de Chiapas 9,312 pesos en 1995. Esta realidad evidencia que es más pobre la población de Chiapas
que la de Nuevo León y se constata con una serie de
indicadores que tipifican la marginación social. En
Chiapas 80% de la población ocupada gana menos
de dos salarios mínimos: esta circunstancia econó-

150

Polos opuestos

mica se refleja en las opciones de educación en Chiapas. Si bien las políticas públicas en educación básica (primaria y secundaria) de brindar una amplia
cobertura han tenido resultados positivos en la década de los noventa,7 la realidad hoy sigue siendo muy
adversa. En efecto, en Chiapas, de la población mayor de 15 años, 24% es analfabeta, 32% tiene primaria incompleta, y sólo 15% tiene estudios terminados
de primaria. En la cúspide del sistema educativo, sólo
15% tiene estudios de educación media superior, según los datos para el año de 1995.
Por el contrario, en Nuevo León, la población ocupada que percibe menos de dos salarios núnimos representa 42%, es decir, poco menos de la
mitad que en Chiapas, realidad que aminora significativamente el rezago educativo. Así, de la población
que tiene más de 15 años, 5% es analfabeta, 15% tiene primaria incompleta, y 15% tiene estudios de primaria terminados.
Destaca el hecho de que 41 % de la población tiene estudios de educación media superior,
donde 19% tiene estudios superiores mientras que
en Chiapas sólo 5% (cuadro 4). Como podemos observar, las posibilidades y las oportunidades de obtener un trabajo bien remunerado y con opciones de
desarrollo personal son mayores en Nuevo León, circunstancia que incide positivamente en las condiciones de desarrollo y expansión de las actividades productivas que caracterizan la etapa actual de la globalización. Esta vieja tesis de que el desarrollo trae más
desarrollo y el subdesarrollo más subdesarrollo es una
tesis que no sólo sigue siendo válida, sino que en la
etapa actual de desregulación económica y determinación productiva por las fuerzas del mercado adquiere mayor relevancia y plantea nuevos problemas
en la definición de las políticas públicas y privadas
en materia de desarrollo social.

CUADRO 4
NIVEL DE EDUCACIÓN DE LA POBLACIÓN
MAYOR DE 15 AÑOS
(Chiapas y Nuevo León, 1995)
Educación

Población
Analfabeta

a-riapas

NUe\OLoon

3,210,496

3,098,736

24%

5%

Salud y bienestar
Las condiciones de polarización social que acabamos de analizar nos permiten, entender que la mayor incidencia de enfermedades y mortalidad se encuentra en la población chiapaneca. En efecto, si comenzamos con la esperanza de vida, ésta es de 71.4
años en Chiapas y de 74.6 en Nuevo León. Un conjunto de factores explican por qué la esperanza de
vida es 5% mayor en Nuevo León. En Chiapas, en
las primeras etapas de la vida, la tasa de mortalidad
infantil es de 39.5 niños por cada mil nacimientos,
mientras que en Nuevo León son 20.1; es decir, la
tasa de mortalidad infantil en Nuevo León es 49%
menor que en Chiapas.
En relación con la posibilidad de acceso al
sistema de salud en Nuevo León, existen 1.06 camas

Sin primaria completa

32%

15%

Primaria completa

15%

15%

Educación media

14%

24%

Educación media superior

10%

22%

Educación superior

5%

19%

Fuente: IX Conteo de Población y Vivienda 1995, INEGI.

Vivienda

Tradicionalmente, los índices de marginación son
integrados por un conjunto de indicadores que miden el acceso a las condiciones de infraestructura y
la calidad de una vivienda digna que guarda relación
con el medio geográfico y climatológico de la región.
Así, irtdicadores tales como, incidencia de viviendas
que poseen agua entubada, energía eléctrica, drenaje, piso de tierra son utilizados para determinar el
grado de marginación social. La diferencia entre
Nuevo León y Chiapas es muy grande. Mientras que
en Chiapas 3 5% de las viviendas no cuentan con luz
eléctrica,8 en Nuevo León sólo 4% no la tienen. De la
misma manera, en Chiapas 42% no cuenta con agua
entubada y 43% no tiene drenaje. En Nuevo León
sólo 7% no tiene agua entubada en su vivienda y 4%
no cuentan con el sistema de drenaje. Otro indicador interesante que mide la calidad de la vivienda es

7

La p oblación que asiste a la escuela (entre 6 y 14 años) pasó de 7 1%
e n 1990 a 84% e n 1995 en Chiapas. En N uevo León fue de 93% a 97%,
respectivamente.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 , SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

8

"A pesar de que esta región produce 55% de la energía nacional de tipo
hidroeléctrico " (Fuentes, 1998) .

I

si el piso es de tierra o de cemento (u otra construcción sólida). Pues bien, en Chiapas 51 % de las viviendas tienen piso de tierra y en Nuevo León 6%
están en dicha situación (cuadro 5).
Definitivamente, dichos contrastes reflejan
un conjunto de realidades altamente jerarquizadas
que explican la magnitud de tal polarización y que
más adelante pasaremos a analizar.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 ; SEPTIEMBRE 2000- ABRIL 2001

CUADRO 5
CARACTERÍSTICAS DE LA VIVIENDA
(Chiapas y Nuevo León, 1995)

VIVierda

Chiapas

NLie\Q León

Sin drenaje

43%

4%

Sin energía eléctrica

35%

4%

Sin agua instalada

42%

7%

Con piso de tierra

51%

6%

Fuente: IXConteodePoblacióny Vrvienda 1995, INEGI.

151

.......

�ÁMBITO

ÁMBITO

Polos opuestos

Polos opuestos

por mil habitantes y en Chiapas, 0.41. Los médicos
son 1.4 en N uevo León y 0.8 en Chiapas, respectivamente. Consecuentemente, en Chiapas la tasa de mortalidad por causas transmisibles es 50% más que en
Nuevo León; es decir, en Chiapas mueren 100.5 personas por cada cien mil habitantes por enfermedades transmisibles y en N uevo León 50.6 por la mism a causa (véase cuadro 6).
La situación anteriormente descrita, tan polarizada socialmente, tiene un conjunto de explicaciones:
• En primer lugar, debemos resaltar el potencial económico de cada región. Chiapas produce
una tercera parte de lo que produce Nuevo León, a
pesar de contar con el mismo territorio y la misma
población aproximadam ente.
• En segundo lugar, un referente importante
es el grado de urbanización existente que refleja el
desarrollo de las inversiones en infraestructura y servicios. Pues bien, en Nuevo León, 97% de la población vive en zonas urbanas y en Chiapas sólo 23%.
• En tercer lu gar, impacta de manera signifi-

CUADRO 6
ESTÁNDARES DE SALUD
(Chiapas y Nuevo León, 1995)

Caracteñstica

Oliapas

NUEM&gt;León

Esperanza de vida (años)

71.4

74.6

Camas*

0.41

1.06

Médicos*

0.79

1.36

100.51

50.59

39.5

20.1

Tasa de mortalidad por
causas transmisibles**
Tasa de mortalidad infantil***

"Por mil habitantes...Defunciones x 100 mil personas.....Fallecimientos en el
primer año P&lt;?r cada mil nacimientos.
Fuente: Oiga López Ríos y Virginia Portada Bush. (Gustavo Garza, 1999).

152

cativa la composición de la población económicamente activa (PEA) en dos aspectos fundamentales: primero, el referente a la calificación de los trabajadores, aspecto fundamental para afrontar los retos de
competitividad de las actividades productivas en una
econonúa de apertura comercial. En Nuevo León,
21 % de la PEA son profesionales y técnicos y en
Chiapas, 8%. Segundo, la desproporcionalidad entre
el sector productivo y la población empleada en dicho sector. En Nuevo León existe un alto grado de
proporcionalidad sectorial en el sector eje de la economía en dicho estado. En efecto, la manufactura que
aportó 29% del PIB total ocupa 27% de la PEA en
1995. En contraste, la actividad eje de la economía en
Chiapas, la agropecuaria, presenta una aguda desproporcionalidad sectorial. Efectivamente, el sector agropecuario que aporta 14% del PIB total ocupa 49% de
la PEA ( INEGI, 1995). Esto nos indica los altos niveles de productividad que existen en la industria manufacturera en Nuevo León y la muy baja productividad
que existe en el sector agropecuario en Chi_a_pas.
• En cuarto lugar, la composició"n indígena
de la población. En Chiapas 24% de la población es
indígena y 8% no habla español. Este sector poblacional tradicionalmente excluido del desarrollo económico y social del país tiene un peso determinante
en la conformación de la vida chiapaneca y muy pocas posibilidades de afrontar por sí solo y con su s
propios recursos los retos que impone una sociedad
globalizada. En estas condiciones, las posibilidades
de acceder a los niveles de bienestar de este sector de
la sociedad chiapaneca son mínimas. Por el contrario, su tendencia es profundizar la pobreza extrema,
la marginación y la exclusión. En Nuevo León, la
población indígena representa 0.2% de la PEA y se
presenta como población migrante que viene a la ciudad metropolitana en busca de mejores oportunidades de empleo. El 0% no habla español. El contraste con
Chiapas en este rubro es absoluto (cuadro 7).
Todos estos factores coadyuvantes en el proceso de polarización social tienen su propia inercia

TRAYECTORIAS ! AÑO 111, NO. 4/5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

en el acontecer económico de la región. Como lo hemos observado, la tendencia general conduce a que
se amplíe la brecha de la diferenciación regional si
nos mantenernos en una postura de conducción ciega por las fuerzas del mercado. Sin embargo, en la
realidad socioeconómica no todo es econonúa. Para
el infortunio de los economistas ortodoxos la política no es un agente extra económico, forma parte de
la economía y determina el rumbo de las relaciones
económicas. Es decir, los actores políticos pueden
hacer cambios respecto a la polarización regional que
vayan en el sentido de buscar la integración nacional
mediante políticas públicas y privadas que estrechen
la diferenciación o, por el contrario, acciones que vayan en el sentido de abandonar las regiones a su propia suerte y correr el riesgo de que el país se fragmente, y se constituyan recomposiciones territoriales que destruyan la soberanía nacional.

ben el México de hoy es tan distante como sus grados de polarización regional. Esto se refleja en la
política.
En Nuevo León, el desarrollo industrial fue consolidando una ideología empresarial que desde un
principio se distanció de la visión institucional que
de la sociedad mantenía la ideología del nacionalismo revolucionario, heredado de la Revolución de
1910. Su primer enfrentamiento fue con el gobierno
de Cárdenas y la pugna fundamental fue el proyecto
nacional del sindicalismo mexicano. Los grupos
empresariales se opusieron a la formación de sindicatos vinculados al partido oficial y en su lugar impulsaron a sindicatos blancos o sindicatos de la casa,
fuertemente vinculados al proyecto de la empresa.
Este tipo de sindicalismo, de cooperación y participación para y hacia la empresa, favoreció enormemente la introducción de los nuevos principios de calidad y servicio al cliente que caracterizaron los grandes cambios del proceso de reestructuración productiva impulsada por Japón a principios de los años
setenta. Esto ha permitido que en Nuevo León exista
una cultura de calidad y servicio muy enraizada en
los centros de trabajo por encima no sólo del nivel
nacional sino también del sur de Estados Unidos.
El dinámico desarrollo industrial también generó, a finales de los años sesenta, el típico fenómeno
de la marginalidad social que provoca un centro productivo que sirve de polo de atracción de otras re-

LA SÍTUACIÓN POLÍTICA Y
LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA
Ante esta realidad histórica socioeconórnica nace una
realidad política y social también altamente diferenciada. Son dos sociedades distantes en el acontecer
cotidiano, unidas por las raíces de una nación, de una
tradición, de una lengua, de una historia ancestral
común que los identifica como parte de un todo. Pero
la forma a través de la cual ambas sociedades perci-

CUADRO 7
POBLACIÓN INDÍGENA
(Chiapas y Nuevo León: 1995)
NUEM&gt;León
Población total
Población indígena
No habla español

Oiiapas

3,210,500

100%

7,467

100%
0.2%

768,720

24%

35

0%

247,646

8%

3,089,700

Fuente: Conteo de Población y Vivienda, 1995, INEGI.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

153

�ÁMBITO
Pol,os opuestos

Son dos sociedades distantes
en el acontecer cotidiano)
unidas por las raíces de una
nación) de una tradición) de
una lengua) de una historia
ancestral común. Pero la
forma a través de la cual
ambas sociedades perciben el
México de hoy son tan
distantes como susgrados de
polarización regional.
giones que, por su atraso, expulsan a su población y
éstas se desplazan en busca de empleo. Este fenómeno de migración demográfica produjo a mediados
de los años sesenta un movimiento popular cuyo
objetivo era posesionarse de terrenos semiurbanos y
establecer sus asentamientos. En Nuevo León surgieron varios movimientos populares de este tipo destacando el Frente Popular de Tierra y Libertad, tanto por su autonomía frente al Estado como por la
presencia de militantes de izquierda entre sus dirigentes. Estos militantes provenían del sector universitario donde se habían formado grupos de orientación maoísta comprometida en realizar el trabajo político con las masas. Estos sectores universitarios se
fueron a vivir con los posesionarios y desde ahí desarrollaron su militancia.
Los años setenta heredan la energía social que
despertó el movimiento estudiantil del 68 y la brutal
represión de que fue objeto se desdobla en dos movi-

154

ÁMBITO
Pows opuestos

miemos políticos trascendentes para la vida política
en México. Por una parte, un movimiento constitucional que dentro de la legalidad establecida en México impulsaba la lucha por el sindicalismo independiente y la reforma ekctoral y por otro lado, un movimien to insurrecciona! que dio origen a la formación
de la guerriUa urbana y rural.
De tal suerte, en Nuevo León se gestan dos vertientes políticas: una vertiente la constituyó la adhesión de un amplio sector de sindicatos oficialistas (ferrocarrileros, telefonistas, maestros y mineros metalúrgicos) a la lucha por un sindicalismo democrático
e independiente que surgió en los primeros años de
la década de los setenta a nivel nacional, y que si bien
fracasó en su lucha institucional, participó en el triunfo que a nivel nacional se logró con el avance democrático que constituyó la reforma electoral de 1979.
Por último, la otra vertiente la constituyó el surgimiento de la guerrilla urbana. Este movimiento político, resultado de la frustración del movimiento del
68, se nutrió de los sectores más radicalizados que se
desarrollaron en las universidades públicas del país.
Su ideología, poco enraizada en México y más en el
tiempo latinoamericano, profesaba la visión del
foquismo revolucionario encarnado por la figura legendaria del Che Guevara y el proceso reciente de la
revolución cubana. Se pensaba que las condiciones
habían madurado y sólo se necesitaba un detonador
para que se iniciara un proceso de movilización que
condujera al cambio revolucionario. Así surge la Liga
23 de Septiembre, el movimiento guerrillero más importante que, fundado en Monterrey, desarrolla también sus actividades en la ciudad de México y Guadalajara. De esta manera, a principios de los años
setenta, la ciudad de Monterrey se ve sacudida por
una serie de atentados, secuestros, asaltos bancarios
donde hubo inclusive pérdidas humanas, destacando la de un connotado empresario, cabeza de uno de
los grupos económicos más importantes de N.uevo
León, acaecido en el año de 1973 en un intento de
secuestro. La guerrilla urbana, en Nuevo León y el

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

resto del país, fue exterminada a lo largo de la década de los setenta y algunos de sus sobrevivientes se
desplazaron al sur de México llegando un pequeño
grupo de ellos a Chiapas a principios de la década
de los ochenta (García, 1999).
Paralelamente al desarrollo de los grupos radicales en Nuevo León, sectores cada vez más participativos de la sociedad generaron presiones políticas tendientes a la democratización. De tal manera que la
sociedad nuevoleonesa participó con su propio acontecer político y social en la consolidación institucional de la transición a la democracia en su espacio
regional. Efectivamente, esta sociedad tuvo la capacidad de adelantarse y ser pionera en muchos aspectos en el proceso de democratización reciente del
país. Es un estado que empezó a vivir la alternancia
en el poder desde mediados de la década de los sesenta cuando el Partido Acción Nacional, partido de
oposición, le gana al Partido Revolucionario Institucional, partido oficial, el municipio de San Pedro
Garza García. Posteriormente, hacia el año de 1988,
el mismo partido vuelve a ganar las elecciones de dos
municipios. En 1991 sumaba cuatro municipios, en
1994 sumaba seis y en 1997 sumó un total de 15
municipios, incluyendo los que integran el área metropolitana de Monterrey,9 pero además el PAN ganó
la gubernatura del estado, la mayoría absoluta del
congreso local y la mayoría de los ayuntamientos más
importantes (Garza, 1998). Gracias a la existencia
de una competencia real entre los partidos de oposición en Nuevo León, donde destaca la presencia del
PAN (en 1979, 22% de los votos para la elección de
gobernador fueron de la oposición; en 1985, 35%; en
1991, 38% y, en 1997, 49% ganando la gubernatura
el Partido Acción Nacional (Garza, 1988), lo que
explica un notable avance en las reformas de la legislación electoral estatal. Así, Nuevo León, en el ámbi-

• Nuevo León tiene 51 municipios, pero en el zona metropolitana de
Monterrey, integxada por nueve municipios se concenna 87% del total
de la población en dicho estado.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEM¿!RE 2000 -ABRIL 2001

to de la disputa por el poder regional, se presenta
como uno de los estados más avanzados y modernos
dentro del proceso de democratización del país. Posteriormente, en la coyuntura electoral del 2000, connotados empresarios de Nuevo León se integran al
proyecto electoral del PAN y apoyan a su candidato,
Vicente Fox, quien resulta triunfador en las elecciones realizadas en el histórico 2 de julio de 2000. A
partir de entonces, estos empresarios han tenido una
influencia importante en la conformación del gabinete y tendrán también destacada participación en
la definición del proyecto de país globalizado que este
sector empresarial desea consolidar.
En Chiapas, por el contrario, prevalecen otras condiciones por estar la región tan estrechamente vinculada al pasado_Esta región, donde existió una fuerte
concentración de los pueblos y culturas indigenas,
fue escenario de la más violenta agresión durante los
años de la conquista y la colonización. Las haciendas y el sistema de enconúendas constituyeron la estructura social fundamental de las actividades productivas, siendo la concentración de la tierra el pro-

155

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pows opuestos

Pows opuestos

blema fundamental en Chiapas. La Revolución de
191O y su proceso de institucionalización derivado
en los años subsecuentes no alcanzó a Chiapas. Se
dice que la Revolución no llegó a Chiapas. Si bien
durante el cardenismo se efectuó un reparto importante de tierras, éste no fue lo suficiente como para
garantizar el desarrollo de la región y el respeto de
los pueblos indígenas otorgándoles los recursos necesarios para el desarrollo de su economía y su cultura. A pesar del reparto agrario de los años treinta,
los grandes latifun dios y la concentración de la tierra
prevalecieron bajo el control de las mismas familias
utilizando prestanombres. D e tal suerte, la economía
campesina y de los pueblos indígenas fue una economía de infra subsistencia, donde la mayoría de ellos
trabajaban como fuerza de trabajo estacional en la
fincas cafetaleras del Sononusco y la región norte de
Chiapas. García de León (1994) nos dice: "Al margen de esta semiproletarización cíclica, que había
originado revueltas y luchas sindicales en los años
treinta, los indios de Los Altos retornaban después
del corte del café a sus municipios de origen y participaban allí de la vida comunitaria y de los complejos sistemas de cargo, reproduciendo relaciones so-

Paralelamente al desarrollo
de los grupos radicales
en Nuevo León) sectores cada
vez mas participativos
de la sociedadgeneraron
presiones políticas tendientes
a la democratización.
I

156

•

•

•

ciales que de alguna manera los protegían del mundo exterior al que se debían". Esta situación se prolongó desde finales de los años treinta, cuando la política de Cárdenas en Chiapas había prácticamente
terminado. Se prolongaron también las estructuras
de concentración de la tierra, la polarización y los
ancestrales conflictos interétnicos y el racismo. A
principios de los años setenta, aparece una nueva
generación de campesinos sin tierra, nuevos brotes
de disidencia religiosa encabezados por un nuevo
protestantismo en la región, cinturones de miseria
alrededor de San Cristóbal de las Casas. De esta
manera, campesinos sin tierra y desempleados crearon un nuevo escenario social en dicho estado. Aunado a esto, la política de tierra arrasada en Guatemala propició la llegada de mas de cien mil refugiados, que huían del conflicto y la amenaza de muerte
del país vecino, a una región que no estaba preparada para absorber a un sector tan importante de desempleados. Todo ello revivió los viejos conflictos por
la tierra y dio origen al surgimiento de nuevas organizaciones campesinas y populares en Chiapas a principios de los años setenta.
Así surge la Central Independiente de Obreros
Agrícolas y Campesinos (CIOAC) fundada en 1976
y que in tegra cerca de 280 agrupaciones, así como la
Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ)
creada en 1980. Las décadas de los setenta y ochenta vuelven a registrar fuertes enfrentamientos entre
los ejidatarios, comunidades de campesinos y terratenientes. Son dos décadas que registran una serie
de marchas, desalojos, invasiones, acciones represivas y asesinatos de los lideres más connotados de la
CIOAC, donde incluso interviene también el ejército
mexicano.
En este clima de pobreza y tensión de la lucha
por la tierra en Chiapas, paralelamente México había avanzado en la consolidación de un conjunto de
reformas institucionales, desde la década de los
ochenta, que permitieron concretar la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Ca-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

¡ SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 200!

nadá en noviembre
de 1993; firma que
aspiraba colocar a
México como uno
de los países del
tercer mundo más
avanzados y progresistas e incluía
para los mexicanos
la promesa de ingresar al primer
mundo. Sin embargo, en una de
las regiones de mayor marginación
social apareció,
casi con simultaneidad el primero
de enero de 1994,
el alzamiento armado del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN). En sus
primeras acciones
toma transitoriamente cuatro cabeceras municipales
de mucha importancia en dicho estado: San Cristóbal de las Casas, Las Margaritas, Ocosingo Y Altamirano. Simultáneamente dan a conocer la Primera
Declaración de la Sierra Lacandona donde hacen un
llamado a la sociedad mexicana de participar el cambio democrático que requiere el país con el fin de diseñar políticas efectivas que permitan avances reales en
las condiciones sociales de los mexicanos. A diferencia
de otros grupos guerrilleros o de otros ejércitos revolucionarios en México y en América Latina, el EZLN
no se proponía tomar el poder, por el contrario, llamaba a la ciudadanía democrática a impulsar los trabajos
de cambio y transformación de manera conjunta.
Esta posición, así como aquéllas relacionadas con
acciones militares donde no practicaron embosca-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

das ni mataron
por sorpresa a los
militares, sino por
el contrario, le declararon la guerra
-y las bajas que
hubo fueron el resultado del enfrentamiento entre dos
ejércitos-, concitó
la solidaridad de la
ciudadanía mexicana que se manifestó claramente
en la celebración
de grandes manifestaciones en la
ciudad de México
donde se exigía el
cese de los bombardeos que el
ejército estaba realizando en la sierra. Esta heterodoxia del EZLN junto con su política de comunicación en los medios
generó un impacto muy importante en la conciencia
de los mexicanos y otras fuerzas humanitarias internacionales defensoras de los derechos humanos. El
Estado mexicano, el 12 de enero, abandona la posición de guerra y nombra al primer Comisionado para
la Paz con el propósito de buscar una salida política
al conflicto. Con ello se abrió un periodo de tregua.
En la Segunda Declaración de la Selva Lacandona, en junio de 1994, el EZLN convoca a la celebración de la Convención Nacional Democrática por
realizarse en el municipio de Aguascalientes. Cerca
de siete mil personas, entre ellos destacados intelectuales y dirigentes de partidos, sindicatos y organizaciones políticas se reunieron del 5 al 9 de agosto.
Meses después, en noviembre de 1994, se integra

157

�ÁMBITO
ÁMBITO

Polos opuestos

un organismo no gubernamental y que de cierta
manera representó a la sociedad civil mexicana. Nos
referimos a la Comisión Nacional de Intermediación
(CONAI) con la destacada participación del obispo
de San Cristóbal, don Samuel Ruiz. Por el lado del
poder gubernamental, miembros del poder legislati-

Se dice que la Revolución no
llegó a Chiapas. Si bien
durante el Cardenisrno se
efectuó un reparto importante
de tierras) este no fue lo
suficiente corno para
garantizar el desarrollo de la
región y el respeto de los
pueblos indígenas
otorgándoles los recursos
necesarios para el desarrollo de
su economía y su cultura.
vo, diputados y senadores, donde Heberto Castillo y
Luis H. Alvárez desempeñaron un papel destacado,
impulsando desde el inicio del conflicto la integración de una Comisión para el Diálogo y la Paz en
Chiapas. Finalmente, en marzo de 1995, se decreta
la Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna
en Chiapas~ ley donde se destacan dos aspectos fundamentales: 1. El reconocimiento del EZLN corno
una fuerza armada insurgente, otorgándole persona-

158

Polos oPuestos

lidad jurídica y la delimitación del territorio ocupado y 2. La creación de la Comisión de Concordia y
Pacificación (COCOPA), integrada por miembros
del poder legislativo del Congreso de la Unión, así
como por un representante del poder legislativo y uno
del poder ejecutivo de Chiapas.
Esta iniciativa de ley constituyó la garantía del cese
de actividades militares de ambas partes, permitió
sentar las bases del diálogo, se fijaron las mesas de
trabajo y los procedimientos 10 y en septiembre de
1995 se iniciaron las reuniones de la primera mesa
de trabajo sobre derechos y cultura indígena en San
Andrés Larráinzar.
Es importante destacar que Chiapas brindó la
oportunidad histórica de dirimir un conflicto social
muy fuerte mediante el ejercicio de la gobernabilidad
democrática. En los Diálogos de SanAndrés se ejercitó
la democracia, en su versión más avanzada: participó la sociedad y sus instituciones, es decir, el EZLN,
la fuerza en conflicto, la CONAI, como fuerza representante de la sociedad, la COCOPA como fuerza representante del poder político y los partidos y,
el Comisionado para la Paz, como representante del
poder ejecutivo, del Estado. Los Diálogos de San Andrés marcan una historia de cambio, de participación de la ciudadanía y de sus instituciones. 11
Una vez firmados los Acuerdos de San Andrés, el
16 de febrero de 1996, y en medio de una situación
cuyo entorno fue de fuertes tensiones de las fuerzas
en conflicto, la COCOPA es la institución encargada

10

En septiembre de 1995, el EZLN y el gobierno acuerdan dialogar
sobre los siguientes temas: Mesa 1. Derechos y cultura indígena; Mesa
2. Democracia y Justicia; Mesa 3. Bienestar y Desarrollo; Mesa 4. Conciliación en Chiapas; Mesa 5. Derechos de la Mujer en Chiapas; Mesa
6. Cese de hostilidades.
11

Otra experiencia parecida constituyó el proceso de reforma electoral
entre los años de 1994 y 1995, con la diferencia de que en éste la mayoría de las fuerzas estaban de acuerdo, pues el proceso de conflicto y
polarización que arrancó con el movimiento estudiantil de 1968 ya había llegado a su etapa de maduración y de acercamiento de las fuerzas
que sostenían proyectos distantes.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
1

de presentar la iniciativa de ley derivada de dichos
acuerdos. Finalmente, en noviembre de 1996, la
COCOPA presenta una propuesta final de reformas
constitucionales que es aceptada por el EZLN, el
Comisionado para la Paz e inclusive por el entonces
Secretario de Gobernación. Sin embargo, en un país
acostumbrado al ejercicio de la gobernabilidad autoritaria, no era fácil permitir que la sociedad encontrara sus propios caminos y participara en la construcción de nuevos estadios democráticos. Emergen
las fuerzas, los usos y costumbres del pasado y descalificando el trabajo realizado en el Diálogo el presidente de la república, Ernesto Zedillo, elabora otra
iniciativa de ley, diferente a los Acuerdos de San
Andrés, iniciativa que es rechazada por el EZLN y
con ello se rompe el diálogo y de esa manera, el gobierno, de manera irresponsable, prolonga la tensión
en la zona de conflicto; se favorece el crecimiento de
TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/ 5

1

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

1

los grupos p~rarnilitares, los conflictos interétnicos
que lamentablemente desembocaron en exabruptos
como lo fue la masacre de Acteal en diciembre de
1998.
Con los cambios vividos en México el 2 de julio,
el nuevo presidente de la república, Vicente Fox, al
día siguiente de la toma de posesión, el 1º de diciembre de 2000, cumple su promesa de campaña y manda al Congreso de la Unión la iniciativa de ley de la
COCOPA de 1996, iniciativa que permite crear nuevas condiciones para el diálogo y la reconciliación en
Chiapas. Este hecho, en sí mismo, abre de nuevo una
posibilidad cancelada: el ejercicio de la gobernabilidad democrática, el derecho de la sociedad de participar en política mediante sus organizaciones e instituciones que ella misma crea, reconoce y delega sus
facultades. Abandonar las prácticas de la gobernabilidad autoritaria, donde el Estado decide lo que con159

�ÁMBITO
Polos opuestos

viene al país excluyendo la voluntad de los ciudadanos es una tarea urgente si efectivamente el 2 de julio
significa avanzar hacia la construcción de sólidas instituciones, nuevas formas de usos y costumbres de
una sociedad creativa, participativa y solidaria.

¿QUÉ HACER PARA CERRAR LOS
RANGOS DE LA POLARIZACIÓN
SOCIAL Y REGIONAL?
Uno de los grandes problemas en el ámbito de las

En la Ley para el Diálogo) la
Conciliación y la Paz Digna
en Chiapas, destacan dos
aspectos fundamentales:
1. El reconocimiento del
EZLN como una fuerza
armada insurgente,
otorgándole personalidad
jurídica y la delimitación del
territorio ocupado y
2. La creación de la
Comisión de Concordia y
Pacificación (COCOPA)J
integrada por miembros
del poder legislativo
del Congreso de la Unión.
160

ÁMBITO
Polos opuestos

políticas públicas en México es qué hacer para que
los sectores que viven en el atraso alcancen a los más
competitivos. Este tema central ocupa un lugar importante dentro de las teorías del desarrollo económico y social donde se abordan las estrategias macroeconómicas para transformar las estructuras productivas y lograr el crecimiento con equidad. Esto
sin lugar a dudas es una problemática vigente
(Tokman, O'Donell, 1999).
Sin embargo, esta tarea política no se puede
abordar desde los postulados del neoliberalismo,
pues en su paradigma no cuentan con una teoría del
desarrollo; su paradigma es el mercado y el equilibrio. Consecuentemente, es imperativo pensar en la
definición de una política alternativa, una auténtica
reforma económica definida desde la participación
democrática. Esto significa sustituir la actual reforma económica autoritaria y transitar hacia la definición de una reforma económica democrática. Esta tarea está pendiente.
En México, en el lustro reciente, el proceso
social e institucional de transición a la democracia se
completó paulatinamente después de un largo proceso que duró más de tres décadas. En años recientes dos eventos destacan como dos momentos históricos importantes: la reforma electoral de 1996 y los
diálogos de San Andrés Larraínzar. El primero, que
constituye un auténtico ejercicio de gobernabilidad
democrática elabora la reforma electoral de 1996 que
culmina en una propuesta constitucional y dio cauce a un proceso electoral democrático en el año 2000;
el segundo, los diálogos de San Andrés, que fueron
truncados por el resurgimiento de las acciones
enmarcadas por la tradición de la gobernabilidad autoritaria que impidió su culminación en un proceso
constitucional.
Por el contrario, la reforma económica iniciada en la década de los ochenta y consolidada entre 1988 - 1996, ha sido una reforma ecoruímica autoritaria, donde no ha existido la participación de la
ciudadanía, ni de los partidos ni las instituciones. Fue

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

reforma económica diseñada
por el Estado de
manera unilateral e impositiva.
No existió participación ni consulta ciudadana
alguna. Este proceso trascendente para el futuro
de la nación, fue
defuúdo por una
fracción de militantes del partido
oficial que ocuparon los puestos
de gobierno y
que fueron conocidos como los
tecnócratas. Para
completar el ciclo
de transición democrática que
inicia una nueva
etapa el 2 de julio,
es necesario impulsar una reforma económica democrática que centre su atención en
los siguientes aspectos fundamentales:
1. Evitar que la globalización agudice la polarización social existente y que, por el contrario, las
regiones más atrasadas logren un desarrollo dinámico sectorial y social. Esta alternativa tendrá como
propósito construir un proyecto nacional con crecimiento económico, equidad y orientado a cerrar las
brechas entre las regiones (Altimir, 1999).
2. Definir en el espacio de la globalización
una propuesta económica que no sea la opción neoliberal, sino que por el contrario, se construya una
opción de desarrollo económico sustentable centra-

~

CTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

do en una estrategia de industrialización que
valore por igual
el mercado interno y el externo.
3. Buscar un equilibrio
entre las funciones del Estado
del Bienestar y el
Estado Gerencial (Raczynski,
1999). Este último puede ser
dominante en
las zonas económicas más avanzadas, pero las
funciones del
Estado delBienestar deben seguir ejerciéndose particularmente en las zonas económicas
más atrasadas
en rubros tales como: fortalecimiento de la pequeña
y mediana empresa, impulso a la economía campesina dentro de una estrategia general de rescate agropecuario, la instrumentación de una política de crecimiento de la infraestructura acorde con los requerimientos de la competitividad internacional, la elevación de los niveles y la calidad de la educación, el
mejoramiento en las condiciones de salud y alimentación, y la creación de infraestructura habitacional.
4. Avanzar en Ja consolidación del Estado
de Derecho y acabar con la corrupción, la impunidad y la alta discrecionalidad en el manejo de las

161

�ÁMBITO

ÁMBITO

Po/,os opuestos

Para que la globalización sea
fructífera en México) es
necesario profundizar la
unidad nacional
reorientando las estrategias
económicas hacia un
desarrollo sustentable basado
en la justicia social.
políticas públicas, constituye una reforma prioritaria del Estado. La herencia del pasado nos ha dejado
viejos y nuevos cacicazgos que ejercitan su poder de
múltiples maneras que entran en fuerte contradicción con las condiciones de desarrollo que un país
requiere frente a la globalización. 12
5. Impulsar el fortalecimiento del régimen
de los partidos políticos, las organizaciones no gubernamentales y de los ciudadanos en particular con

12
Es decir, con la alternancia en el poder; no necesariamente el poder
de los caciques, de los grupos económicos, que logran subordinar intereses personales o de grupo al resto de la población, Jo cual aún existe
en México, bajo el riesgo de persistir. Un ejemplo reciente en el campo
de defüúción de las políticas públicas tiene que ver con el tema de la
polarización social que hemos presentado. En efecto, el conflicto de
Chiapas surgió en enero de 1994; un año después, en enero de 1995, el
sistema financiero en México entró en crisis. De acuerdo con las leyes
del mercado, los bancos estaban en quiebra técrúca. Dos conflictos, dos
realidades, y también dos soluciones. Sin entrar al tema del rescate financiero y del costo que están pagando los mexicanos por esta política
pública, basta con tomar los siguientes datos: en 1988 el rescate de la
banca comercial había ascendido a 565,000 millones de pesos. Para rescatar la Banca Confia (patrimonio de un grupo económico de Nuevo
León) en marzo de 1998 el Estado gasta 25,200 millones de pesos (equivalentes a trés mil millones de dólares) para salvarlo de la quiebra y
sanearlo. Esto significa que, Banca Coofia representa el 4.5% del resca-

162

Polos opuestos

el fin de consolidar una atención especial al respeto
de los derechos humanos, la visión pluriétnica y pluricultural de la sociedad con el fin de consolidar una
visión humanista del desarrollo social y la creación
de nuevas instituciones que garanticen de manera
participativa la convivencia social.
Para que la globalización sea fructífera en
México, es necesario profundizar la unidad nacional
en la adversidad que las condiciones de competitividad implican para la mayoría de los sectores productivos de la nación y sólo podrá obtenerse reorientando las estrategias económicas hacia un desarrollo
sustentable basado en la justicia social. ,&amp;,,

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A pesar de la baja participación que representa el rescate de Banca
Confia es muy grande comparado con otros gastos derivados de las
políticas públicas. Así, en cona-apartida tenemos el gasto wtal nacional
destinado para combatir la pobreza que en 1997 fue de 12,798 millones
de pesos, o sea el 51 % del rescate de Banca Confia. De este gasto total,
Chiapas recibió 1,176 millones de pesos; o sea el 4.7% del rescate a
Banca Confia. Por último el total de erogaciones para el Ramo 26 de
Desarrollo Social y Productivo en Regiones de Pobreza fue de 3,442
millones de pesos; el 14% del rescate de Confia. Estos contrastes son
aún más grandes si comparamos el resultado final de la operación. El
Estado gastó 3,000 millones de dólares en rescatar a Banca Confia y la
vendió por 252 millones de dólares al CitiBank. Como podemos observar con este ejemplo, las políticas públicas en México son instrumentadas con una alta discrecionalidad y muy alejadas de los parámetros legales que las rigen en el campo internacional.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

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AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

163

�ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared
Zapatismo y renovación de la izquierda latinoamericana
LE A N D RO

AL E

XI S

ras más de dos décadas de neoliberalismo
en América Latina, durante las cuales se
implementaron profundas reformas en
casi todos los ámbitos, las condiciones de
vida de la mayoría de la población han
empeorado drásticamente en casi todos los países de
la región. La pobreza, la indigencia, la desigualdad y
el desempleo, después de un mejoramiento relativo
entre 1960 y 1980, retrocedieron a los niveles de principios de los años sesenta (Sunkel, 1995). A nivel
político, este panorama de incertidumbre no ha podido ser mitigado por el retomo a la democracia liberal representativa. Al coincidir con la globalización
y la adopción generalizada del neoliberalismo, la posibilidad de elegir los gobiernos ha tenido poco impacto sobre la vida cotidiana de la mayor parte de la
ciudadanía y ha favorecido el descontento hacia la
política institucional.
En este contexto, la hegemonía neoliberal se
mantiene Y, ante la ausencia de una alternativa convincente, sigue representando, para muchos, la única opción viable (Anderson, 1995). Ello ha sido oosible porque a lo largo de estas décadas sus pr~cipios Y postulados básicos han logrado convencer a
millones de personas, identificando problemas reales y proponiendo soluciones aparentemente factibl~s (Bourdieu, 1998) . Este contexto, fruto de una
nueva correlación de fuerzas desfavorables para las
organizaciones populares, permitió la formación y la
consolidación de nuevos bloques en el poder que,
mediante el control de los principales mecanismos
de dominación y de hegemonía, sostienen la hegemonía neo.liberal.

T

164

V ERG A_R A

CA MUS

Al mismo tiempo, a nivel mundial se han
consolidado y profundizado los cambios políticos,
económicos y sociales agudizando, en los países de
Latinoamérica, el desequilibrio entre, por un lado, el
enorme poder del capital y de los organismos financieros internacionales y, por otro lado, la debilidad
de cualquier gobierno y de las organizaciones de izquierda. En México, a pesar de la liberalización del
sistema político y de la aplicación de políticas
neoliberales, que aumentaron drásticamente las desigualdades, el Partido de la Revolución Democrática
(PRD) no ha podido repetir la hazaña del Frente
Democrático Nacional (FDN) en 1988 y, hasta la
fecha, no logra presentarse ante la ciudadanía como
una alternativa nacional.
Ante esta situación, muchos intelectuales y
organizaciones de la izquierda latinoamericana, que
buscan realizar una refundación ideológica mediante la adopción de una concepción liberal de la política, han efectuado un viraje político argumentando el
abandono de la utopía socialista en nombre de una
necesaria adaptación " realista" al nuevo contexto
mundial. En el espectro opuesto de la izquierda latinoamericana, otros intelectuales y otras organizaciones se encuentran reconstruyendo una alternativa que
no desconoce las experiencias del pasado pero todavía no logran articular un proyecto que convenza a
las mayorías (Roberts, 1992). Por ende, y a pesar de
lo favorable que debería ser el contexto económico y
social actual para una propuesta alternativa, los supuestos teóricos y el sentido común de la hegemonía
neoliberal siguen en pie y se han reforzado los bloques nacionales en el poder que la sostienen.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Dentro de este panorama sumamente adverso para los proyectos alternativos, el Ejército Zapatista
de Liberación Nacional (EZLN), aunque no puede
ser elevado a nivel de modelo absoluto, merece ser
reconocido como una de las experiencias recientes
más importantes de la izquierda radical, desde la cual,
además, puede arrojarse algo de luz sobre el proceso
de renovación que vive la izquierda latinoamericana.

EL EZLN Y EL ZAPATISMO
En primer lugar, ateniéndonos a las particularidades
de la experiencia del EZLN, destacan varios elementos que explican la fuerza que tiene el zapatismo en
la actualidad. Ante todo la guerrilla, mediante una
estrategia de comunicación atribuible en gran medida al subcomandante Marcos, ha logrado mantenerse como uno de los problemas mediáticos más importantes del gobierno mexicano. La estrategia de
comunicación del subcomandante, aprovechándose
de la preocupación del gobierno federal por su imagen internacional, ha limitado la estrategia militar del
gobierno, el cual se ha visto obligado a llevar a cabo
una campaña de propaganda para presentar el conflicto en Chiapas como un problema estrictamente
local. El carácter mediático del conflicto ha cobrado
entonces una enorme importancia a lo largo del conflicto, pues el subcomandante ha sido capaz de presentar una imagen propia del EZLN y contraponerla eficazmente a la de la propaganda oficial. En efecto, combinando una estrategia de comunicación imaginativa con un discurso ecléctico, marcado por formas literarias variadas y poco convencionales, el vocero zapatista, tocando diversas cuerdas sensibles del
simbolismo revolucionario, ha encontrado la forma
de acceder a diversos sectores de la sociedad nacional e internacional y de generar su apoyo.
En cuanto a las ideas, no puede concluirse
que el subcomandante Marcos sea el que haya pensado en todas ellas. Sin embargo, no cabe la menor
duda que en cuanto a la forma literaria, el crédito le

TRAYECTORIAS

AÑO..!_11, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Muchos intelectuales y
organizaciones de la izquierda
latinoamericana y buscan
una refundación ideológica
mediante la adopción de una
concepción liberal de la
política y han efectuado un
viraje político ar;gumentando
el abandono de la utopía
socialista en nombre de una
necesaria adaptación
''realista)) al nuevo contexto
mundial.
pertenece. Por su capacidad literaria, que recuerda
la nueva literatura latinoamericana, el subcomandante Marcos ha logrado hacer cohabitar el discurso
político, el discurso militante, el humor, la coloquialidad y el sarcasmo. Marcos utiliza el cuento y recurre a personajes que él inventó (los niños zapatistas,
el viejo Antonio, Durito) que buscan y logran, cada
uno a su manera, conmover y así justificar la lucha
zapatista. Los niños se vuelven la justificación evidente de la lucha zapatista por un futuro mejor. 1 El
' "En el México que queremos, Heriberto tendrá zapatos buenos para
el lodo, un pantalón para los raspones, una camisa para que no se escapen
las.esperanzas qu~ suelen anidar en el pecho[...) Tendrá el estómago
sansfecho Y limpio y habrá en su pensamiento mucha hambre de
aprender. Llorar Yreír serán sólo eso, y Heriberto no tendrá que hacerse
adulto tan de temprano" (EZLN, 1994: 292).

165

�ÁMBrrO
Entre la crisis y la pared

ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

viejo Antonio permite el diálogo con el pasado, la historia, la sabiduría, la cultura y la mitología indígena,
mientras que don Durito de Lacandona simboliza el
Quijote, la "locura", el heroísmo, pero también la
congruencia de la lucha zapatista. Todo ello es un
fenómeno nuevo que contrasta a la vez con la solemnidad del discurso militante de la antigua izquierda
marxista-leninista y el díscurso austero de la política
tradicional.
El discurso construido por el subcomandante Marcos se ubica en una peculiar intersección entre marxismo y posmodernidad. Recupera el análisis
de clase pero abandona el presupuesto de la enajenación, reemplazándolo por el de la apatía o el conformismo, lo que desplaza el problema de la acción
de la conciencia adquirida mediante el conocimiento hacia la movilización motivada por una valoración
ética. Por ello, aunque las razones de la acción
transformadora sean las mismas (la explotación, la
pobreza, la desigualdad y la dominación), la vía de la
liberación difiere. La fuerza de la cientificidad, es
decir, de la aparente racionalidad de las correlaciones argumentativas, es reemplazada por la fuerza del
discurso. Mientras que bajo el marxismo se intentaba convencer a partir de un discurso racional basado en la ciencia, la lógica y el metarrelato que explicaba los orígenes de la dominación de clase. El dis-

166

curso zapatista, tomando como dado lo anterior, busca convencer conmoviendo a partir de un discurso
panfletario construido en tomo a juicios de sentido
común y a la fuerza de la imagen, del sarcasmo y de la
ironía. A nivel histórico, el simbolismo de las armas,
que ha sabido maximizar sin llamar a la lucha armada,
y su vinculación con la cultura indígena, los héroes de
la independencia y de la Revolución de principio de
siglo han permitido al EZLN sacar provecho del imaginario colectivo mexicano (Vergara, 2000).
Sin embargo, por sí solo, este discurso no
explica la fuerza que ha adquirido el zapatismo. En
la práctica, este discurso ha sido comprobado y reforzado por el ejemplo de sus bases militantes que
en estos cinco años, en una situación extrema, han
demostrado una gran capacidad de resistencia que
debe explicarse por su compromiso con el proyecto
zapatista. Estas bases combativas son resultado de
un paciente trabajo político e ideológico de creación,
convencimiento y formación poHtica de comunidades indígenas enteras y no una mera manipulación
como lo han querido hacer creer muchos. Por otra parte,
la estrategia política del EZLN a nivel nacional, conocida mediante numerosas iniciativas hacia la sociedad
civil y algunas hacia la sociedad politica, ha demostrado también la congruencia de su discurso y de su proyecto político con su práctica política real.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

De toda evidencia, la experiencia zapatista
es dificilmente reproducible, pues es fruto de una
confluencia más o menos fortuita, en Chiapas, de una
guerrilla marxista, de la movilización campesina, de
la teología de la liberación, de la cultura indígena de
la resistencia y de la imaginación de un dirigente letrado. Sin embargo, muchas son las lecciones para la
izquierda latinoamericana en general, entre las que
destaca, en primer término, la necesidad de abandonar el dogmatismo ideológico y de adaptar su discurso y su proyecto al contexto nacional. El zapatismo
muestra también la importancia de un discurso original, de una ideología construida desde el análisis
critico de experiencias propias y ajenas, así como de
una dinámica orgánica donde la participación activa
de la militancia en la toma de decisiones genere un
compromiso real de las bases.
En segundo lugar, más allá de las peculiaridades discursivas,ideológicas y orgánicas del EZLN,
existen en el proyecto político zapatista varios componentes con dimensiones universales. Sin lugar a
duda, el diagnóstico de la crisis de la política institucional acentuada por la globalización neoliberal, es
decir, el punto de partida de toda la propuesta zapatÍsta, logra identificar un proceso global (Castoriadis, 1996) que se reproduce en varios países de América Latina (García, 1995) y justifica la necesidad de
repatriar la soberanía en manos de los ciudadanos.
Pero para nosotros, las dimensiones verdaderamente universales del proyecto zapatista se concretizan
en su propuesta de reorganización de las relaciones
políticas, su reformulación de un horizonte utópico,
su concepción de la democracia, su concepción del
poder y su estrategia enfocada hacia la sociedad civil
(Vergara, 2000).
En efecto, el proyecto político zapatista encuentra toda su potencialidad revolucionaria en su
propuesta de reorganización de la vida política que
posibilita la articulación del principio de mandar
obedeciendo, el desarrollo de la fuerza de la sociedad civil y la idea de la autonomía. Genéricamente,

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

el principio de mandar obedeciendo heredado de la
tradición indígena funge como principio rector de
toda la vida política y justifica y sustenta la participación de la ciudadanía. Además, implica la transformación de la relación política entre gobernantes y
gobernados porque, bajo el mandar obedeciendo, la
legitimidad de las autoridades políticas no proviene
de un momento sino que debe ser refrendada por
una práctica política democrática, honesta y respe-

El EZLN merece ser
reconocido conw una de las
. .
.
experiencias recientes mas
importantes de la izquierda
radical) desde la cual)
además) puede arrojarse algo
de luz sobre el proceso de
renovación que vive la
izquierda latinoamericana.
/

tuosa de la voluntad colectiva por parte de los gobernantes. En ese sentido, el mandar obedeciendo necesita la modificación de los mecanismos de toma de
decisión para que la participación de la comunidad
o de la sociedad civil tenga mayor peso y produzca
así una nueva relación de reciprocidad entre gobernantes y gobernados. El mandar obedeciendo se encuentra entonces justificado por los objetivos de recuperar el control del colectivo sobre la autoridad y
la soberanía de la sociedad civil sobre las decisiones
políticas.

167

�ÁMBITO
ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

A partir de ahí, la idea de mandar obedeciendo puede tomar dos significaciones que corresponden a dos temporalidades de lucha interdependientes y complementarias. La primera, más inmediata y concreta, exige la responsabilidad de las autoridades y concibe a la sociedad civil como contrapeso al poder de los gobernantes. La segunda, de más
largo plazo y que se alimenta en una visión utópica,
significa autogobierno y encuentra espacio para su
realización en las experiencias de autonomía. Así, la
autonomía es la forma de poner en práctica la nueva
relación política entre gobernantes y gobernados que
proponen los zapatistas y de ir constituyendo paulatinamente un poder popular. A corto plazo, la autonomía puede llevarse a cabo mediante formas de
democracia directa donde es posible, por ejemplo en
las comunidades indígenas, y donde las condiciones lo
impiden o lo dificultan, a través de la creación y la utilización frecuente de mecanismos de participación directa como la consulta, el referéndum y la revocación
de mandato. El objetivo principal consiste en desarrollar un poder autónomo dentro de la sociedad civil para
que ésta pueda ejercer directamente el poder o ser lo
suficientemente importante como para acotar y controlar los depositarios del poder político. Al igual que
el mandar obedeciendo, la sociedad civil puede ser
considerada como espacio de poder autónomo o como
un contrapeso al poder estatal, lo que implica en cualesquiera de los dos casos el desarrollo de la fuerza de
la sociedad civil (EZLN, 1997b: 147-148).
Esta propuesta de reorganización radical de
las relaciones políticas potencia un nuevo horizonte
histórico de cambio social revolucionario que no
desvincula la práctica política cotidiana de una visión de más largo plazo. Y en el momento en que la
izquierda ha abandonado o se le ha derrumbado su
proyecto utópico, el esbozo de un proyecto utópico
que inicia el EZLN -además de permitirle movilizar
el apoyo externo- ha sido uno de sus aportes más
interesantes a la renovación de la izquierda latinoamericana. En efecto, el zapatismo ha intentado res-

168

racismo y de la discriminación. Pero a largo plazo,
las diferentes luchas deben ser guiadas por la utopía
de cambiar las relaciones de poder y de generalizar formas de autogobierno. Por lo tanto, las exigencias inmediatas del zapatismo, que podrían resolverse mediante importantes reformas políticas, económicas y
sociales, pueden asociarse a un reformismo radical,
mientras que su proyecto de largo plazo, al implicar
transformaciones radicales en las estructuras políticas,
tiene claramente un carácter revolucionario.
Sin embargo, la esencia del zapatismo no se
encuentra en el reformismo de sus demandas de corto
plazo sino en su proyecto revolucionario de largo plazo. Con todo, la revolución que proponen los zapatistas se presenta como una revolución de nuevo tipo
que desecha la toma del poder por las armas y la idea
de un momento fundador. Opta por una concepción
de revolución, entendida como un proceso de largo
alcance marcado por una perspectiva que postula que
el cambio cultural y ético de los diferentes sujetos
políticos permitirá el cambio en la lógica misma de
la política. Así, por lo menos en sus comunicados
dirigidos a la sociedad civil, el EZLN rechaza la concepción religiosa y militar de revolución que manejaba la vieja izquierda al reformularla y adecuándola
al ideal democrático. En los siguientes extractos de
un comunicado fechado del 20 de enero de 1994, se
encuentran plasmadas las principales ideas y lógicas
que el zapatismo ha venido repitiendo:

tablecer la doble temporalidad de lucha que caracterizaba la izquierda socialista y comunista y que ha
sido abandonada por gran parte de la izquierda latinoamericana.
Así, en el México priísta, el EZLN llamó a
enfocar las luchas contra el sistema de partido de
Estado y hacia el mejoramiento de las condiciones
de vida, el establecimiento de una democracia plural, el fortalecimiento de la sociedad civil y el fin del

TRAYECTORIAS

¡ AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

Nosotros pensamos que el cambio revolucionario en México no será producto de la acción en un solo sentido (...]
Será primordialmente una revolución que resulte de la
lucha en variados frentes sociales, con muchos métodos,
bajo diferentes formas sociales, con grados diferentes de
cornpronúso y participación.Y el resultado será, no el de
un partido, organi7.ación o alianza de organi7.aciones triunfante con una propuesta social específica, sino una suerte de espacio democrático de resolución de la confrontación entre diversas propuestas políticas.
&amp;te espacio democrático de resolución tendrá tres

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SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

premisas fundamentales que son inseparables ya históricamente: la democracia para decidir la propuesta social
dominante, la libertad para suscribir una u otra propuesta y la justicia a la que todas las propuestas deberán ceñirse.
El cambio revolucionario no será bajo una dirección
úrúca con una sola agrupación homogénea y un caudillo
que la guíe, sino una pluralidad con dominantes que cambian pero giran sobre un punto común: el níptico de democracia, hbertad y justicia sobre el que será el nuevo
México o no será.
De la acción de la sociedad civil mexicana, y no de la
voluntad del gobierno o de la fuerza de nuestros fusiles,
saldrá la posibilidad real de un cambio democrático en
México(EZLN, 1994: 97-98).

Por otra parte, la doble temporalidad del
proyecto político, al implicar dos posiciones respecto a la política y al Estado, permite hacer converger,
mal que bien, diversas corrientes ideológicas de la
izquierda, desde militantes radicales del PRD hasta
activistas de grupos de la izquierda radical e integrantes de ONGs, pasando por estudiantes univer-

El vocero zapatista) tocando
diversas cuerdas sensibles del
simbolismo revolucionario)
ha encontrado la forma de
acceder a diversos sectores de
la sociedad nacional e
internacional y de generar
su apoyo.

169

�ÁMBITO

ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

sitarios. Además, por no organizar su proyecto político únicamente en torno a una temporalidad u otra,
ni establecer claramente un orden de prioridad, ni
fomentar la reflexión pública sobre las prioridades
estratégicas, el EZLN no divide el apoyo a su causa.
El resultado ha sido que siempre ha gozado del apoyo incondicional tanto de sus simpatizantes moderados como de los más radicales. La situación de guerra de contrainsurgencia en Chiapas ayudó además
a que las críticas públicas al EZLN desde la izquierda sean todavía muy discretas.
La propuesta de transformación de las relaciones políticas y la doble temporalidad de la lucha
por el cambio se acompañan de una concepción
amplia de la democracia, que va mucho más allá de
las concepciones que la reducen a un régimen político o simplemente la asocian al modelo de la demo-

170

Entre la crisis y la pared

cracia liberal representativa. La concepción zapatista
de la democracia no desliga el ámbito político de las
estructuras sociales y económicas, por lo que la democracia corresponde a un tipo de sociedad, es decir, a una forma de organización de la vida política,
social y económica. Así, la democracia no puede existir si no se reforman las estructuras sociales y económicas que perpetúan las desigualdades.
Sin embargo, a nivel político, el EZLN reconoce la necesidad y la importancia de la democracia
electoral, aunque también subraye su insuficiencia
para construir una sociedad más justa. La elección
democrática es considerada como un mecanismo legítimo para establecer un orden político democrático pero no representa, en sí, una garantía de una
amplia democratización de la sociedad. La doble temporalidad de lucha causa aquí una ambigüedad en la
propuesta zapatista respecto a las elecciones. En todos los objetivos políticos, tanto de corto plazo (el
mejoramiento de las condiciones de vida, la apertura
democrática y el cumplimiento de los Acuerdos de
San Andrés) como de mediano y largo plazo (el fin
del sistema de partido de Estado, la generación de
una nueva cultura política y la transformación de las
relaciones de poder), las elecciones se revelan insuficientes. En principio, al negarse a contender por puestos públicos, el EZLN se automargina de la contienda electoral y no ofrece una propuesta más que de
votar por la oposición y en contra del PRI. Sin embargo, en realidad, la crítica a los partidos de oposición de no representar un cambio democrático y de
reproducir la misma lógica política del sistema de
partido de Estado eleva tanto sus exigencias que ningún partido puede cumplirlas (EZLN, 1997b). Así,
en los hechos, ello desemboca en una postura de aislamiento o de apoyo crítico respecto a las elecciones.
En este sentido, las elecciones limpias y hasta las victorias del Partido de la Revolución Democrática son
saludadas, como en el caso del Distrito Federal en
1997 (EZLN, 1997a: 6) pero no son materia de movilización zapatista. Las verdaderas preocupaciones

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SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

de los zapatistas consisten en la movilización y la organización de una fuerza social amplia dentro de la
sociedad civil en vista de la construcción de un contrapeso al poder estatal y del surgimiento de un poder autónomo.
Debido a su posición crítica ante los procesos electorales, el zapatismo otorga mucho más importancia a la práctica política cotidiana de los
diferentes actores, sugiriendo que la construcción de
una verdadera democracia sólo es posible mediante
la transformación radical de las relaciones políticas
y el reordenamiento de los derechos y deberes políticos. Aquí, la larga lucha de los pueblos indigenas
reencuentra el desarrollo de las ideas políticas, pues
la propuesta zapatista abarca la problemática de los
derechos colectivos y particulares, desarrollada por el
multiculturalismo y el posmodernismo. Para los zapatistas, una sociedad democrática, además de fomentar
la participación ciudadana sobre una base universal a
través del respeto de las libertades y derechos individuales, debe permitir la materialización particular de
derechos colectivos específicos para grupos étnicoculturales diferentes a la mayoría nacional.
En suma, esta concepción amplia de la democracia, que la concibe a la vez como medio para
avanzar hacia una sociedad más justa, como forma
de vida ética y como proyecto utópico de abolición
de todas las formas de dominación, acaba ocupando
en el zapatismo el lugar del socialismo en los proyectos revolucionarios del pasado (González, 1997). I ,a
concepción zapatista de la democracia encara la crisis y las deficiencias de la democracia liberal representativa en términos de participación directa de la
ciudadanía y de responsabilidad de las autoridades
con su principio de mandar obedeciendo. Su concepción de la democracia hace revivir la exigencia
de justicia social de los proyectos populares de la izquierda latinoamericana y, al proponer una revolución cultural de largo alcance que establezca nuevas
relaciones políticas, reactualiza las exigencias democráticas a la luz de las luchas sociales actuales.

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
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Marcos ha logrado hacer
cohabitar el discurso político)
el discurso militante) el
hu~ la coloquialidad y el
sarcasmo. Es un fenómeno
nuevo que contrasta a la vez
con la solemnidad del
discurso militante de la
antigua izquierda marxistaleninista y el discurso austero
de la política tradicional.
Por lo tanto, las posiciones zapatistas en torno a la democracia evidencian una revaloración de
la herencia democrática y humanista del liberalismo
que recuerda un proceso similar que tuvo lugar en
muchas fuerzas de la izquierda latinoamericana a
partir de la década de los ochenta. La integración de
varias problemáticas que en el pasado eran consideradas secundarias o simplemente olvidadas (las cuestiones de los derechos de los pueblos indigenas, de
las diferencias étnicas, de género, de orientación
sexual, etc.), además de entenderse por la composición orgánica del EZLN, obedece también a 1a misma adaptación al nuevo contexto político y cultural.
Respecto a su tradición de izquierda, el proyecto zapatista efectúa una recuperación de elementos dispersos de múltiples tendencias de la izquierda
radical -tal como la actitud antipartido, la sobrevaloración de la espontaneidad de las masas, la prefe-

171

�ÁMBITO

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Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

EL ZAPATISMO Y LA HEGEMONÍA
NEOLIBERAL

rencia por formas de organización horizontal y por la
democracia directa, así como la utopía de la autogestión.
Esta combinación de elementos de diversos
orígenes culturales e ideológicos revelan el carácter
ecléctico y abierto pero también incompleto del proyecto político zapatista. En términos globales, la laguna más grande del zapatismo, que comparte con
toda la izquierda latinoamericana, consiste en que
carece de un proyecto económico alternativo que
pueda enfrentar los cambios acaecidos en las últimas décadas. En el caso del zapatismo, su propuesta
alternativa al neoliberalismo se limita a grandes exigencias y a un planteamiento ético acerca de la necesaria organización de la economía. Otra de las grandes deficiencias del proyecto zapatista se evidencia
en el poco desarrollo de una prospectiva política pragmática. El zapatismo propone transformaciones radicales en varios ámbitos, pero se limita a presentar

172

una argumentación ética acerca de lo justo de sus
propuestas y no elabora un análisis pragmático acerca de los diferentes obstáculos sistémicos que necesariamente tendría que enfrentar un proyecto revolucionario o reformista (el poder de las clases dominantes, de los medios de comunicación masiva, del
capital transnacional, las estructuras del Estado&gt; etcétera). Del pensamiento zapatista puede extrapolarse
que las únicas condiciones que se consideran necesarias para llevar a cabo las transformaciones económicas, políticas y sociales son la movilización y la
participación activa de los sectores marginados, populares y progresistas de la sociedad civil. Aunque
evidentemente cualquier proceso de cambio social
radical necesitará de la participación activa de amplios sectores sociales, la perspectiva zapatista no
desarrolla mucho más allá de ésta, por lo que permanece todavía muy inicial y demasiado voluntarista.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

El pensamiento zapatista identifica al neoliberalismo
como uno de los principales componentes del sistema de dominación actual. En los comunicados del
subcomandante Marcos se desprende que del neoliberalismo se deriva la mercantilización de todos los
ámbitos de la vida y en gran medida el conformismo
y la apatía de vastos sectores de la sociedad (EZLN,
1996b; Subcomandante, 1997). Por lo tanto, en todo
el proyecto político zapatista, presentar una alternativa a la hegemonía neoliberal es una tarea fundamental que se evidencia en su confrontación con el
neoliberalismo.
El EZLN posee un proyecto político y una
concepción de mundo propios para intentar minar
la hegemonía neoliberal, en primer lugar, con base
en un discurso accesible y novedoso, basado en el
sentido común. El discurso ocupa entonces una función central porque al discurso neoliberal, autoproclamado realista que vincula el horizonte de las posibilidades con el ámbito macroeconórnico alejado de
las vidas de la gente, el EZLN opone un discurso
profundamente sencillo inspirado en la cotidianidad,
en la práctica y en la vida concreta que busca conmover a sus interlocutores apelando a sus sentimientos morales más que a su capacidad de comprensión
de las complejas articulaciones nacionales y transnacionales entre la economía y la política. Ello puede
evidenciarse en el siguiente análisis del subcomandante Marcos:
Durito era un personaje, como el viejo Antonio, o los
niños zapatistas que aparecen en los cuentos, que permitían explicar la situación en la cual estábamos y hacer
que se sintiera antes que se entendiera. Nosotros no podíamos dirigir un discurso al bolsillo de la gente. No teníamos nada que vender. Ni a la cabeza, porque no podíamos aportar nada al análisis que ya existiera, pero sí a
su corazón, que era la parte más olvidada.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

[...] queriamos bajar la teoóa al ruvel del ser humano, de
lo vivido, compartir con la gente las vivencias para poder
reflexionar en seguida (Le Bot, 1997: 356).

El zapatismo se presenta entonces como un
movimiento político que supo adaptarse al nuevo
contexto ideológico, renovando su discurso, reactualizando viejas propuestas e incorporando nuevas valoraciones. Pero, al contrario de lo sucedido con la

El simbolismo de las armas)
que ha sabido maximizar sin
llamar a la lucha armada) y
su vinculación con la cultura
indígena) los héroes de la
independencia y de la
Revolución de principio de
siglo han permitid() al EZLN
sacar provecho del
imaginario colectivo
.
mexicano.
izquierda refundadora, el EZLN no cede ante la hegemonía neoliberal sino que busca enfrentarla partiendo de varios elementos de su mismo discurso,
otorgándoles otros significados y rearticulándolos
hacia un horizonte alternativo. En otras palabras, el
EZLN efectúa articulaciones contrahegemónicas
(Laclau, 1986) con varios de los principales componentes políticos de la hegemonía neoliberal en América Latina. El zapatismo inserta su lucha dentro de

173

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

los temas de actualidad en la política
mexicana y latinoamericana, como por
ejemplo la transición
a la democracia y la
reforma del Estado.
En cada caso busca
operar una reformulación del discurso
hegemónico sobre
estos temas. A la
transición entre élites, el EZLN opone
una transición con
participación masiva. Una transición
que no sólo signifique alternancia en el
poder, sino que implique la transformación del sistema político y de las relaciones políticas entre sus componentes. De la misma manera, critica la forma que
ha tomado la reforma política y propone, en la Segumia Declaración de la Selva Lacandona, la convocación de un Constituyente, que incluya la participación de todas las fuerzas sociales y políticas y que
desemboque en una nueva Constitución que establezca, entre otras cosas, una nueva relación con los
pueblos indios (EZLN, 1994: 275). Así, el zapatismo
se vincula con todo el espectro del discurso hegemónico sobre la democracia y lo rearticula hacia una
propuesta crítica de la democracia liberal representativa que exige la adecuación del discurso con la
práctica y la ampliación de la democracia a todas las
esferas de la vida.
Para lograr convencer a sus interlocutores,
el discurso zapatista se construye en muchos casos
desde el sentido común impuesto, en parte, por el
neoliberalismo. Las críticas a los políticos tradicionales, los partidos y las organizaciones sociales, alentadas por el discurso neoliberal, han sido utilizadas y

174

Entre la crisis y la pared

revertidas por el
EZLN. La posición
desde la cual construye sus rearticulaciones hegemónicas
se basa siempre en
sus particulares concepciones acerca de
la democracia, de la
política, del poder y
de la sociedad civil
así como en sus
principios políticos
como el mandar
obedeciendo, la autonomía o la idea del
" mundo en que
quepan muchos
mundos". Por lo
tanto, su proyecto debe ser interpretado como un
intento de construcción de una contrahegemonía
basada en otros valores y en una nueva ética que permita relaciones sociales y políticas más igualitarias y
más democráticas.
Sin embargo, existen dos grandes limitaciones de su intento contrahegemónico. La primera consiste en que, en ausencia de una alternativa económica, sus articulaciones hegemónicas se restringen a
los aspectos políticos de la hegemonía neoliberal. La
segunda,mucho más problemática, tiene que ver con
la presencia de las armas. Porque, aunque la principal función de las armas no sea la toma del poder
sino obligar al gobierno a reconocer a los indígenas
de Chiapas como verdaderos sujetos políticos y responder a sus demandas (EZLN, 1994: 72-73, 165;
Gelman, 1996), su carácter armado mantiene al EZLN
en un enorme dilema. A nivel de su poder político real,
el armamento, aunque limitado, constituye el único
elemento que garantiza que el gobierno le otorgue
cierta importancia al EZLN. A nivel de su influencia
nacional e internacional, las armas alimentan simbó-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

licamente gran parte de sus simpatizantes nacionales e internacionales, pero representan, a la vez, el
principal obstáculo para acceder a otros sectores de
la sociedad civil. Por lo tanto, entregar las armas significaría arriesgar demasiado los logros alcanzados,
pero seguir armados le cierra casi automáticamente
vastos sectores de la población. A lo largo de la administración de Zedillo, el EZLN optó por buscar
difundir una imagen de guerrilla no violenta y con
una propuesta democrática. En este momento, con
la llegada al poder de Vicente Fox Quesada a nivel
nacional y de Pablo Salazar Mendeguchía en Chiapas, mantener esta estrategia y evitar el desarmamento
será cada día más dificil.

UNA NUEVA CONCEPCIÓN
DE LA HEGEMONÍA
A lo largo de estos años de actividad pública, la influencia del EZLN ha sido y sigue siendo importante en varios segmentos de la sociedad mexicana. Lo
es, en primer lugar, sobre todo a través de la imagen
que ha logrado construir alrededor de la congruencia de su práctica política pública con sus principios
pQlíticos más conocidos. En efecto, en varios elementos de su proyecto, el EZLN exige la adecuación de
la práctica con el discurso. Por ello, en su propio caso,
ha publicitado mucho el hecho que dentro de su organización la participación de las bases en las decisiones es un elemento crucial y se ha esforzado para
que su práctica hacia la sociedad civil se caracterice
por la honestidad, la inclusión y la participación. 2 Su
manera de informar a la opinión pública cada noche
de lo que se había discutido en el día durante el diálogo de la catedral en febrero de 1994 es una de las
prácticas que más sorprendieron y que ayudaron a
asentar su influencia. Más tarde, su estrategia y_ acti-

2

Sin embargo, hay que destacar que en Chiapas, el EZlN no siempre
ha sido tolerante con las decisiones y las estrategias de las demás
organizaciones sociales independientes.

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

tud durante las negociaciones de San Andrés, más
específicamente la iniciativa de convocar a intelectuales y dirigentes de organizaciones de todas las tendencias políticas para que participen en el diálogo,
son también muy reveladoras de una preocupación
de llevar a la práctica sus ideas políticas y le han hecho ganar credibilidad e influencia en varios sectores políticos. Consciente, ya a mediados de 1995, de
que la fuerza del zapatismo no radicaba todavía en
su capacidad como organización sino en la influencia de su palabra y de su práctica, el subcomandante
Marcos hacia la siguiente observación:
No somos una fuerza política. Somos una fuerza moral o
un animador de nuevas formas organizativas,pero nuestra fuerza no es organizada políticamente. Nuestra opinión es escuchada por muchos y, tal vez,seguida. Pero no
se traduce en organización.Tal v~ nuestro papel sólo fue
señalar carencias y abrir un espacio de discusión y parti-

La experiencia zapatista es
difícilmente reproducible)
pues es fruto de una
confluencia) en Chiapas) de
unaguerrilla marxista) de la
movilización campesina) de
la teología de la liberación)
de la cultura indígena
de la resistencia y de la
imaginación de un
dirigente letrado.

175

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

Entre la crisis y la pared

fuerza que tomar en cuenta para el PRD y, más allá
de la izquierda, logró hacer oír su voz en el debate
político mexicano, estableciendo en algunos casos,
por ejemplo en las negociaciones de San Andrés, los
términos de la discusión. En suma, el EZLN tiene
indiscutiblemente una estrategia y una capacidad
hegemónica. Sin embargo en un contexto en que la
mayoría de lá sociedad mexicana prefiere el cambio
a través de la vía electoral, las posibilidades hegemónicas del EZLN, por su carácter armado y radical
sujeto a la contrapropaganda, siguen siendo bastante limitadas.

PODER Y HEGEMONÍA

cipación nuevo.Tal vez hasta ahí llegó nuestro papel lústórico.
O tal vez llegó el momento de que la palabra zapatista no sólo conmueva o cree conciencia, tal vez llegó el
momento en que la palabra "organizar'' sea también zapatista. Eso estamos preguntando (EZLN, 1995a: 394).

La necesidad de participar directamente en
la conformación de una organización nacional hasta
el momento no ha desembocado en una organización que tenga una capacidad política comparable al
EZLN. Por ello, el EZLN, aunque ha negado varias
veces tener intenciones hegemónicas, ha asumido en
la práctica la función de una fuerza hegemónica. En
muy poco tiempo, y sin asumir un liderazgo orgánico de las fuerzas compatibles, el EZLN se volvió la
fuerza hegemónica dentro de la izquierda radical, una

176

La exigencia de autonomía deslinda una parte importante de la política del aparato estatal y la traslada hacia la comunidad o la sociedad civil. La hegemonía se vuelve entonces esencial porque las modificaciones que implican el principio de mandar obedeciendo y de autonomía le otorgan más poder político a la sociedad civil. Por ejemplo, en el caso de las
comunidades zapatistas, ello significa que el poder
real se encuentra indirectamente en manos del EZLN,
puesto que las comunidades y sus autoridades adhieren a la hegemonía zapatista y gobiernan en base
a los principios zapatistas. Ello explica, en parte, el
hecho de que la estrategia política del EZLN esté dirigida principalmente hacia la sociedad civil.
Esta estrategia reanuda con la principal herencia de la izquierda que consideraba la movilización de las masas como la forma más certera de enfrentar el poder de las clases dominantes y del imperialismo. En la actualidad, en el momento en que la
gran mayoría de la izquierda latinoamericana limita
su estrategia a formar el gobierno o al avance electoral, la concepción zapatista del poder es uno de sus
aportes más importantes a la renovación de la izquierda latinoamericana. Porque la concepción zapatista
del poder pone nuevamente la cuestión de la hegemonía al centro de la estrategia política y lo hace ade-

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5
I

I SEPTIEMBRE 2000. ABRIL 2001

más otorgándole un valor mucho más importante que
en cualquier momento en el pasado. Sin embargo,
este énfasis en el aspecto hegemónico de la lucha
política es llevado al extremo de menospreciar y de
rechazar los diferentes niveles de poder estatal como
espacios de lucha y de avances necesarios.
La gran mayoría de las luchas políticas de
transformación radical de la sociedad se plantean
generalmente la torna del poder de Estado o el ejercicio efectivo del poder político. Para los proyectos
revolucionarios que rechazaron la torna del poder de
Estado, como los proyectos anarquistas, el ejercicio
efectivo del poder político necesitaba la transformación de su organización que por lo general se materializaba mediante la abolición del Estado y la descentralización de los poderes hacia estructuras de
poder local. Por ende, en los hechos, se pretendía tomar el poder más no el Estado.
El caso del EZLN se inscribe dentro de estas posturas pero difiere de ellas en la concepción
del poder, la abolición del Estado y la toma del poder local. En lo que es uno de los aportes más originales a la renovación de la izquierda latinoamericana, la concepción del poder del zapatismo rompe con
una larga tradición dentro y fuera de la izquierda que
ubica el poder en el Estado. El EZLN propone una
concepción donde las articulaciones del poder se
encuentran distribuidas por toda la sociedad por lo
que su lógica sólo puede ser transformada mediante
una práctica política basada en un comportamiento
ético orientado por los siete principios zapatistas3 que,
además de borrar la división entre el ámbito privado
y el ámbito público, implican una revolución cultural que termine con el pragmatismo a ultranza de la
política actual. Así, en cuanto a la segunda cuestión,
la propuesta zapatista no es contra el Estado sino más
bien contra la política actual. El zapatismo plantea
3

"Servir y no servirse, representar y no suplantar, construir y no destruir,
obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer,
bajarynosubir" (EZLN, 1997b: 169-171).

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

una nueva política que cambie la lógica de los diferentes actores: los políticos profesionales, los partidos, las orgarúzaciones sociales y el mismo Estado.
El EZLN no plantea la abolición del Estado como
tal sino más bien su transformación. Por un lado, el
principio de mandar obedeciendo, como contrapeso
o como poder autónomo, implica una repatriación
de la soberanía hacia la sociedad civil y un sometí.-

El diagnóstico de la crisis de
la política institucional
acentuada por la
globalización neoliberal -el
punto de partida de toda la
propuesta zapatistaidentifica un proceso global
que se reproduce en varios
países de América Latina y
justifica la necesidad de
repatriar la soberanía en
manos de los ciudadanos.
miento del Estado a su voluntad. Por otro lado, las
demandas zapatistas en términos económicos y sociales implican un Estado interventor con amplias
funciones sociales, que garantice niveles de vida dignos y equitativos. En cuanto a la torna del poder, el
EZLN, como orgarúzación, rechaza la toma del poder aunque sea a nivel local. Su objetivo a corto plazo es obligar a los detentores del poder a obedecer a

177

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

sus representados. A largo plazo, se trata de cambiar
la lógica de la política, es decir, la lógica de todos los
actores políticos.
Esta postura frente al poder político, aunque puede tener la ventaja de no exponer la organización al riesgo del desprestigio que siempre conlleva el ejercicio del poder, limita la lucha zapatista porque relega al EZLN a una posición de factor externo
a la lucha política. Los zapatistas parecen pensar que
asumir orgánicamente algún poder político e insertarse en la sociedad política no generaría un cambio
real sino sólo una integración más al régimen político. Por lo tanto, el planteamiento zapatista rechaza
obstinadamente la posibilidad de cambiar el régimen
político desde adentro. No cree ni siquiera que actuando desde el poder político con una práctica diferente pueda cambiar paulatinamente la lógica de
la política. Enrique Semo ( 1998: 118) lo resume de
la siguiente manera:
Su voz llama a la construcción paciente de la hegemorua,
rechazando la ilusión de la omnipotencia de las victorias
electorales. Reitera su confianza en el papel transformador de la resistencia y la oposición, frente a la idea de que
los cambios sólo
pueden orquestarse desde el
poder.

Otra vez
más, la doble temporalidad de lucha que
necesita una pluralidad de estrategias
ante el poder, al encontrarse con una
estrategia única del
EZLN que decide
privilegiar el largo
plazo, es decir, la
lucha por la hege-

178

Entre la crisis y la pared

monía desemboca en una propuesta incompleta que
refuerza un voluntarismo desconfiado de la política
institucional. El EZLN está en condiciones de rechazar la toma del poder estatal puesto que cuenta
éon las experiencias de las comunidades autónomas
para ejercer el autogobiemo, pero la imposición de
esa orientación a sus simpatizantes a rúvel nacional y
a las organizaciones de la sociedad civil tiene consecuencias negativas. El haber obligado al Frente Zapatista de Liberación Nacional a rechazar la toma
del poder puede haber sido un error porque desde
los mismos principios zapatistas habría sido factible
aplicar una forma diferente de gobernar, inspirada
en el mandar obedeciendo, que hubiera simultáneamente promovido en la sociedad civil y en la sociedad política la adhesión a ese principio. Si el objetivo
estratégico consiste en transformarse en un movimiento de masas con participación activa de las bases y aumentar su potencial hegemónico dentro de la
sociedad civil, el zapatismo civil tendrá que enfrentarse al poder y mostrar que representa una alternativa no necesariamente en el poder sino de poder, como
el EZLN lo ha sido en las comunidades indígenas de
la selva en Chiapas. Es decir, le corresponde comprobar que contiene y conduce
una capacidad
real de cambio,
de transforma7 ción, de autonomía y de toma
de decisiones. Si
su función se limita a ser la simple promoción
de una nueva
cultura política,
su fuerza política corre el riesgo de decaer,
puesto que si se

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

toma el ejemplo de las comunidades autónomas zapatistas, la promoción de una nueva cultura política
fue acompañada de una praxis cotidiana que retroalimentó el proyecto político (Burguete, 1998; Járquez,
1998; Vergara, 2000).
Al respecto, las elecciones y los gobiernos
municipales parecen ser los espacios que más se prestarían a experimentos de poder zapatista. Podría pensarse, por ejemplo, en la conformación de fuerzas
sociales y políticas locales que, adoptando los principios políticos zapatistas, compitan para los gobiernos locales y una vez electas gobiernen según el principio de mandar obedeciendo, formen instancias y
figuras de poder popular y de democracia directa. 4
Bajo esta estrategia, desde instancias de poder local,
podrían transformarse las prácticas políticas del poder estatal. El EZLN podría llamar a la conformación de estas fuerzas o simplemente los propios simpatizantes zapatistas -apropiándose del zapatismo,
es decir, adaptándolos a sus necesidades de lucha-,
podrían hacerlo. Sin embargo, por el momento, los
simpatizantes zapatistas todavía no se atreven a tomar iniciativas propias, pues la influencia simbólica
del EZLN y del subcomandante Marcos siguen siendo muy fuertes y parece ser dificil que algunos simpatizantes cuestionen el planteamiento acerca del rechazo del poder estatal.
Una iniciativa de este tipo, aunque generaría nuevos dilemas acerca del ejercicio del poder, le
daría un nuevo impulso y otra dinámica al movimiento zapatista. Lo alejaría de un posible estancamiento
y lo llevaría hacia otra etapa de lucha que podría
ampliar su base social y generar nuevas experiencias
de autonomía política. Pero el EZLN, sujetándose
obstinadamente a su postura antipolítica, rechaza que
la dinámica del ejercicio del poder pueda ser modificada mediante prácticas diferentes desde el interior
mismo de la sociedad política, contradiciendo así la
'Obviamente, bajo este esquema, deberla discutirse la forma de encarar
las legislaciones electorales locales.

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

Las dimensiones universales
del proyecto zapatista se
concretizan en su propuesta
de reorganización de las
relaciones políticas) su
reformulación de un
horiz.onte utópico) su
concepción de la democracia)
su concepción del poder y su
estrategia enfocada hacia la
sociedad civil.
experiencia de los municipios autónomos zapatistas.
Esto es, en gran medida, lo que impide que el zapatismo despliegue todas sus posibilidades en otras regiones y otros ámbitos.

UNA HEGEMONÍA DIFUSA:
DESDE LOS PRINCIPIOS
Y LA CONSTITUCIÓN DE SUJETOS
El pensamiento gramsciano concebía la hegemonía
de las fuerzas progresistas dentro de la sociedad civil
en términos de construcción de la adhesión a una
ideología y a un proyecto de cambio social. En el caso
de una hegemonía bien establecida dentro de vastos
sectores de la sociedad, esta adhesión se traducía en
la posibilidad de acceder, tomar y mantener el poder
estatal para poder llevar a cabo el proyecto de transformaciones revolucionarias (Gramsci, 1975).
La hegemorúa zapatista se concibe de manera totalmente diferente porque los esfuerzos

179

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

hegemónicos del zapatismo no están orientados hacia el poder estatal sino más bien estrictamente hacia
la construcción de un poder de cambio dentro de la
sociedad civil. Así, la hegemonía zapatista, al no contemplar el poder estatal como instrumento de cambio sólo puede desembocar en un proyecto de autonomización de la sociedad civil que vaya construyendo un poder que sea cada vez más determinante
frente al poder estatal y que a fin de cuentas termine
por subsumirlo. En este sentido, el proyecto zapatista
adquiere toda su importancia cuando se entiende
como un proyecto de largo plazo. Sin embrago, al
serlo en una situación de necesidades apremiantes,
la propuesta zapatista, fuera de las comunidades indígenas bajo su influencia, genera un problema de
concreción de la lucha política, porque muchas veces estas necesidades son percibidas como externas
al ámbito de la política. No existen, pues, para todos
los sim¡,atizantes zapatistas dentro de la sociedad civil,_ objetivos tan inmediatos y concretos así como
medios para alcanzarlos como los que movilizan a
los indígenas zapatistas.
En lo que se refiere a la dirección orgánica
dentro de la constitución de la política y estrategia
gramsciana, una hegemonía se desarrolla y se esta-

180

Entre la crisis y la pared

blece mediante el trabajo hegemónico de un partido
político que, como representante de una clase socialJ
logra elaborar un proyecto social que trasciende su
carácter de clase y adquiere un carácter universal. A
través de un trabajo de convencimiento desarrollado
por sus militantes, el proyecto político así como los
valores y principios que lo sustentan pueden ser difundidos hacia los otros sectores de la sociedad civil.
Así, varias clases sociales terminan conformando un
bloque histórico por el cambio social que más que
organizarse en torno a una alianza de intereses se
articula alrededor de un proyecto, es decir, alrededor de una voluntad colectiva de realización de ese
proyecto (Gram sci, 1975). Aunque en principio la
hegemonía no es la del partido sino la de lo~ valores
Y los principios de su ideología, el partido es, sin
embargo, el animador y el agente de la hegemonia.
Para Gramsci, el partido y los militantes, presente en
todo el cuerpo social, intervienen directamente en
las movilizaciones de la sociedad civil, encabezando
Y organizando luchas y movimientos, así como desarrollando una cultura específica mediante su praxis
revolucionaria (Piñon, 1995). Por ende, es bajo el
impulso, la credibilidad y la legitimidad moral y política del partido hegemónico, reconocido como órgano director, que los demás sujetos del bloque histórico actúan.
El caso del EZLN se desarrolla en condiciones bastante alejadas del modelo gramsciano. En
primer lugar, desde el inicio del levantamiento zapatista, la movilización de sus simpatizantes dentro de
la sociedad civil obedece antes que nada al objetivo
de hacer de ellos un factor político en la correlación
de fuerzas entre el EZLN y el gobierno. A parte del
hecho de que el subcomandante Marcos haya reiterado en varias ocasiones que el EZLN no quiere ser
una fuerza hegemónica, su propia situación de fuerza sitiada, su clandestinidad y su relativa distancia
(geográfica, política y cultural) respecto a la sociedad nacional no le permiten, jugar ese papel de liderazgo directo, que le atribuye Gramsci al partido po-

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

lítico y a sus militantes. Ante esta situación, el EZLN
ha respondido con numerosas iniciativas hacia la
sociedad civil, organizando encuentros y foros e impulsando organizaciones con la intención de generar
un movimiento social amplio, que cumpliera con el
doble objetivo de ser un movimiento de solidaridad
y un futuro movimiento por el cambio social, donde
las posiciones zapatistas tuvieran un papel determinante. Así, en los hechos, el EZLN ha ejercido una
función hegemónica indirecta, recurriendo a la legitimidad moral que ha ganado dentro de varios sectores de la izquierda radical y apelando constantemente a los principios y los valores que sustentan su lucha. Para Jesús Antonio Machuca(l 998: 25), "en este
caso, la hegemonia de un sector aparece como una
referencia orientadora y un catalizador ejemplar, más
que un intento de ejercer un dominio político". Machuca identifica, no obstante, una limitación de este
tipo de hegemonia:
Una visión tal de la hegemonía, así actualizada, que parece inspirarse en la noción de "red" como parámetro mental de la época; contiene no obstante elementos que tienden al indeterminismo y a la disgregación.Y por ello debe
equilibrarse con algún tipo de cristalización organizativa;
dirección y conducción, así sea para canalizar las iniciativas y enfrentar al poder estatal, que actúa bajo la unidad
de acción

En lo que concierna la necesidad de una cierta conducción, los zapatistas parecen haber asumido
esa función puesto que en muchas de sus iniciativas
hacia la sociedad civil establecen en términos generales las condiciones y las modalidades de las actividades en el momento en que las hace públicas el EZLN.
Por lo tanto, la debilidad de esa conducción, por ser
indirecta, consiste en que se ejerce únicamente en
momentos específicos y no de manera permanente.
Por otro lado, la unidad de acción, mas no necesariamente de visión, fue siempre una meta del zapatismo
en sus diversas propuestas frentistas (CND, MLN,

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

FZLN) pero, al ver que no se concretizaba y que se
proyectaba dificil en el futuro inmediato, el EZLN
parece haberse resignado a la imposibilidad, por lo
menos en un futuro próximo, de la acción unitaria.
Es más, en la mente de los zapatistas, la acción unitaria ya no parece ser considerada tan esencial, por
lo que en el último año de Zedillo se peñtló la idea de
una acción independiente de diversos actores (estudiantes de la UNAM, SME) hacia la misma dirección: contra el gobierno y su política neoliberal. Bajo
esta lógica, la función de los simpatizantes zapatistas
dentro de la sociedad civil debía ser la de apoyar y
colaborar con todos los movimientos sociales o políticos que tuvieran ese objetivo. De ahí el llamado del
EZLN a las coordinadoras estatales, municipales,
delegacionales, durante el segundo encuentro entre
la sociedad civil y el EZLN en mayo de 1999, de
sumarse a las luchas populares del momento (Hernández, 1999). Las coordinadoras zapatistas podrían
ser la respuesta de los zapatistas ante el fracaso de
todos sus intentos de crear una organización política
zapatista. La deducción zapatista parece ser enton-

El proyecto zapatista
encuentra toda su
potencialidad en su propuesta
de reorganización de la vida
política que posibilita la
articulación del principio de
mandar obedeciendo) el
desarrollo de la fuerza de la
sociedad civil y la idea de la
autonomia.
I

181

�ÁMBITO

ÁMBITO

Entre la crisis y la pared

ces que por el momento y hasta
qu e los propios simpatizantes del
zapatismo construyan una forma
organizativa adecuada, es preferible una organización flexible (una
red), sin estatutos ni programa de
lucha, que simplemente permita la
movilización. Por ello, como lo vislumbra Machuca, la estrategia y la
praxis del EZLN permite "imaginar la posibilidad de una hegemonía de muchos, democrática, constnúda desde la sociedad" (Machuca, 1998: 24).
Esta estrategia plantea la
necesidad de una hegemonía de principios políticos
en lugar de una hegemonía de una organización y
concuerda en varios puntos con la perspectiva de la
democracia radical. Por ejemplo, Agnés Heller postula que en la actualjdad una hegemonía no debe organizarse con base en un consenso sobre las decisiones o las acciones políticas, ni tampoco alrededor de
una dirección orgánica sino exclusivamente basado
en principios políticos que presiden sobre las decisiones y las acciones (Heller, 1981: 277). Bajo esta
lógica, una hegemonía zapatista sólo podrá desarrollarse si otros actores adoptan en sus proyectos de
lucha y en sus prácticas políticas internas y externas
los principios y valores zapatistas, mas no necesariamente las directivas del EZLN. La apuesta política
podría ser que la conformación de sujetos políticos
mediante sus propias luchas y sus propias dinámicas, que idealmente deben ser democráticas, permita
el surgimiento y la consolidación de actores con mayor solidez y cohesión orgánica que los que se construyen mediante la adopción de un proyecto y un
liderazgo externo. Se reconocería aquí la importancia que cobra para el EZLN la movilización, la lucha
y la práctica política en el proceso de conformación
de sujetos políticos. La deducción que harían los zapatistas de su propia experiencia, y ahora algunos

182

Entre la crisis y la pared

académicos interesados en el fenómeno zapatista sería que la
misma lucha permite la construcción de un proyecto político alternativo (Street, 1996) y que este
proceso permite además reducir
la distancia entre teoría y práctica
(González, 1996).
A nivel urbano, el movimiento estudiantil que surgió con
la huelga en la UNAM a partir
del 20 de abril de 1999, considerado como el primer movimiento social importante en emerger
tras el levantamiento zapatista,
puede ser una muestra de los obstáculos de la aplicación de la propuesta zapatista de mandar obedecien do en un contexto marcado por la diversidad
ideológica y los grupos políticos. En efecto, en las
primeras semanas de la huelga, las ventajas de una
dirigencia colegiada sin figuras, la toma de decisión
por asambleas así como la horizontalidad del movimiento favorecieron una participación libre, activa y
convencida. Sin embargo, tras el primer mes, empezaron a aparecer las tendencias y las lógicas de grupos, caracterizadas por las tácticas dilatorias durante las asambleas, la confrontación interna, la indisciplina y las prácticas autoritarias de algunos grupos.
Con todo, a lo largo de la huelga, las decisiones, por
haber sido tomadas por voto mayoritario en asambleas y discutidas ampliamen te, gozaron de una fuerte
legitimidad. No obstante, la obsesión de no aceptar
la representación del movimiento por algunos dirigentes dificultó el proceso de negociación con las
autoridades universitarias -de todas formas sin gran
interés en negociar realmente.
Una de las grandes lecciones que nos deja la
influencia zapatista en el movimiento estudiantil de
1999 es que un futuro movimiento inspirado en el
zapatismo necesitará la construcción de una identidad colectiva fuerte que anteponga la voluntad co-

TRAYECTOR~

lectiva sobre las voluntades particulares o de grupos,
posibilite la disciplina y donde los integrantes coincidan en términos generales en los objetivos y los
medios.

CONCLUSIONES
Sin lugar a duda, el zapatismo representa la experiencia de renovación más importante y original que
ha generado la izquierda latinoamericana en los últimos veinte años. En términos de hegemonía, el zapatismo es una hegemonía difusa, basada en los principios, los valores, las demandas del EZLN así como
la cultura de la resistencia que despertó el levantamiento indígena. En la actualidad, todavía no es del
todo una hegemonía articulada alrededor de un proyecto. En primer lugar, porque éste no es conocido
por todos sus simpatizantes y, en segundo lugar, porque todavía está sujeto a clarificaciones, sistematización y evolución. El núcleo duro de esta hegemonía
es el peso moral que ha adquirido el EZLN en muchos sectores de la sociedad civil por su lucha y su
práctica política. Aunque seis años es poco tiempo
para poder medir su impacto real, hasta el momento,
el EZLN ha tenido un fuerte impacto sobre el movimiento indígena, sobre varios sectores de la izquierda radical y sobre el reciente movimiento estudiantil
de huelga en la UNAM. Así, aunque en términos de
resultados concretos la influencia real del zapatismo
se limite únicamente a estos sectores, su impacto también se ha sentido en el resto de los actores políticos
mexicanos. Por ende, entre los múltiples logros de su
tentativa hegemónica hacia el conjunto de los sujetos
políticos nacionales destacan el haber puesto los derechos de los pueblos indios en el centro del debate
político nacional, el haber obligado a los partidos políticos a responder a las prácticas democráticas de
los zapatistas con prácticas similares, el haber llevado a las fuerzas priístas a conceder más en la última
reforma electoral de noviembre de 1996 y el haber
establecido el recurso a la consulta nacional como

AÑO 111, NO. 4/5¿EPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001
TRAYECTORIAS J AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

forma de participación, legitimación y de contacto
entre la sociedad civil y la sociedad política. En este
sentido, su futuro y desarrollo está ligado al surgimiento de otros actores que adopten sus principios
en las luchas y en las prácticas de sus propias organizaciones. Con todo, la propuesta zapatista enfrenta, por el momento, un contexto que dificulta su de-

El mandar obedeciendo se
encuentra entonces
justificado por los objetivos de
recuperar el control del
colectivo sobre la autoridad y
la soberanía de la sociedad
civil sobre las decisiones
políticas.
sarrollo y generalización porque su estrategia de
movilización social y sus objetivos revolucionarios
están en desfase con las posiciones de la mayoría de
las fuerzas políticas de oposición que siguen considerando la apertura de los canales institucionales
como la estrategia adecuada.
Respecto a la lógica del poder, el proyecto
zapatista enfrenta una cultura política vertical de siglos con otra horizontal que lleva siglos de resistencia y que ha emergido en varias rebeliones campesinas e indígenas durante la historia de México pero
que también se ha hecho realidad en otras experiencias históricas como la comuna de París, los sovi.ets
de los primeros momentos de la revolución bolchevique y los cordones obreros durante el gobierno de
la Unidad Popular en Chile. Asimismo, las ideas za-

183

�ÁMBITO
Entre la crisis y la pared

patistas no son ajenas al pensamiento de la izquierda
mundial y latinoamericana. Las encontramos en el
anarquismo, el socialismo utópico y en el pensamiento de numerosos marxistas entre los cuales se destaca Antonio Gramsci. Sin embargo, dentro de la propia izquierda, el proyecto zapatista debe enfrentarse
a las tradiciones y prácticas autoritarias, vanguardistas, sectarias, "realistas", ultra-pragmáticas, etc. La
renovación de la izquierda latinoamericana que representa el EZLN es, por lo tanto, una renovación
tanto del proyecto ideológico como de sus formas y
sus prácticas políticas. ,a,,

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Sunkel, Osvaldo ( 1995), "Un enfoque neoestructuralista de la reforma económica, la crisis social y la viabilidad democrática
en América Latina", en: lnstiruto Interamericano de Derechos Humanos y Centro de Asesoría y Promoción Electoral, Pariidns y clase polílica en América Laiina en los 90, nD H,
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Vergara Camus, Leandro Alexis (2000), Poder y lzegemonía en la
renovación de la izquierda latinoamericana: el caso del bíérciw
Zapaiisia de liberación Nacional en México, tesis de Maesaia en Ciencia Política, FCPyS-UNAM, México.

La vergüenza del olvido
Diálogo con Rigoberta Menchú Tum
EsTHELA GuTIÉRR EZ G ARZA

Sus frases tejen como un soplo
de vida el paisaje de su
memoria indígena. Tallada
en la misma raíz que
comparte con millones de seres
desamparados. lligoberta
Menchú nos acerca a las
revelaciones del dolm; la
necedad del optimismo y la
ver;güenza del olvido.
No seria posible tanto aptimismo, ni tanta serenidad. Ni tanta confianza. Nada sería posible
en Rigoberta si no fuera capaz de cargar sin desgano tantos destinos ajenos. Trayectorias
ofrece en /,as siguientes páginas un documento singular: el diáwgo en el que reflexiona sobre
sus pasiones y esperanzas, las mismas que -traducidas en actos muchas veces desafiantes- le
hicieron merecer, hace casi una década, el Premio Nóbel de la Paz. Cuarenta años de intensa
vida no agotan aún la agenda de la luchadora descendiente del pueblo maya, quien se autodefine
como una mujer necia y como alguien para quien el olvido de los pueblos y culturas indígenas
es una vergüenza de la humanidad.
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�MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido

MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

En la historia de las culturas latinoamericanas está presente la memoria
mesoamericana, la coloniz ación, el mestizaje, nuevos cultos a dioses y
toda una historia de gobiernos nacionales. ¿Cuáles podrían ser, en su
opinión, los principios culturales más destacados de la herencia
mesoamericana, de la herencia de los pueblos indigenas y que forman parte de las raíces de la cultura latinoamericana de nuestro subcontinente?

La diversidad y la
pluriculturalidad:, es
algo que enriquece o
que sale del fondo de
la cosmovisión de los
pueblos indígenas y
por eso parece que es
una zona de la eterna
paciencia.

186

Bueno, en primer lugar, son muy pocas personas, pocos intelectuales y
pocas políticas institucionales y privadas, especialmente educativas en este
tiempo, que se recuerdan de la enorme importancia que tiene el concepto
mesoamericano. Mesoamérica como pluricultural, Mesoamérica como
multiétnica; una Mesoamérica que se había establecido hace muchos años
con unas profundas raíces comunes, objetivos comunes e historia común.
Y creo que es muy importante, incluso solamente la revalorización del
hecho mesoamericano, del concepto mesoamericano, que es obvio que a
lo largo de la historia, pues, tenemos dos cosas ahí muy concretas; una es
el peso de la historia, y creo que el peso de la historia no es poco: el peso
de la historia colonial, el peso de la historia de sufrimiento, de marginación, de extrema pobreza, de hambre, de desprecio que afecta más a los
pu eblos indígenas. Digo más, porque no sólo h oy por hoy los indígenas
son los que viven la crueldad más fuerte de la situación, la falta de oportunidad. Pero sobre los pueblos indígenas es visible y pu edo decir que eso
no se vale. Es una Mesoamérica por otro lado pintoresca, rica, de grandes
y profundas huellas de civilizaciones, tan antiguas que están ahí. Y uno de
los lugares donde más comenzamos la historia antigua debe ser la cultura
de los pueblos indígenas. Una cultura a toda prueba; una cultura a prueba
de la usurpación -desde las tierras hasta la dignidad de la propia gente-,
una cultura a toda prueba de la marginación y una cultura a toda prueba
de la demostración, de que la diversidad y la pluriculturalidad es algo que
enriquece o que sale del fondo de la cosmovisión de los pueblos indígenas
y por eso parece que es una zona de la eterna paciencia. La gente hace las
cosas con su mundo, con sus idiomas, con sus enseñanzas, con su sabiduría y prevalecen en esta Mesoamérica, epicentro de la América, muchas muchas sorpresas: desde el afecto humano, desde la sabiduría de las
culturas milenarias hasta la creatividad que da la vida, la gente, y que hoy
por hoy son pueblos que manejan todas sus cosas, desde su entorno y
desde su mundo. Ha pasado todo: huracanes, dictaduras, genocidios,
genocidas; que un pedazo de la Mesoamérica que es Guatemala, país que
tiene 65% de población maya, población que vivió un reciente conflicto
armado de 37-38 años, que dejan los saldos más horrorosos en la violencia, en la crueldad, en el sufrimiento; testimonio que creo que no es solamente que haya que enaltecer sino que también no se debe olvidar. El

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

olvido es una vergüenza de la humanidad, pero también es una impunidad que permite que vuelvan a ocurrir las atrocidades. O sea, es un lugar
donde usted encuentra lagos, montañas, templos, una profunda, profunda expresión religiosa de los pueblos indígenas que fortalece un sistema
propio y un sistema que tiene que ser de mucha autoestima para que
pueda enfrentar todos los tiempos, y los tiempos que no son precisamente tiempos con ritmos naturales.

¿Cuál es la responsabilidad política de la población no indígena en nuestras sociedades latinoamericanas de hoy y qué detenta la cosmovisión
mayoritaria, frente a los pueblos indígenas y que se encuentran en minoría? ¿Qué necesitan los pueblos indígenas para el desarrollo pleno de su
cultura?
Bueno, yo creo, ¿qué necesitamos los latinoamericanos para que tengamos una conciencia intercultural?, ¿qué necesitamos todos los latinoamericanos para que podamos impulsar una cultura, una cultura de paz que
se base en el respeto, que se base en la oportunidad para todos, que se
base en el hecho de que la paz no es guerra, sino que la paz es armonía en
sí entre las diversas culturas? ¿Cómo hacemos para que nos respetemos
unos a otros, independientemente de que sea un indígena de pelo negro y
que hable un idioma tzotzal, tzetzal, tzotzilo, maya, quiché o algún otro
idioma, pero que tenga las mismas oportunidades y que no se le imponga
nada. Y que sus maestros no le hagan la diferencia desde chiquito, que
todo el mundo no le haga, le mire por ser distinto. Pero también, del otro
lado, ¿qué hacemos para armonizar esta sociedad hostil a lo diferente,
excluyente de lo nuevo? En fin, yo digo que debemos partir de varios
principios éticos: uno es aceptar que somos diferentes, entre hombres y
mujeres hay diferencias, entre mujeres hay diferencias -aunque pertenezcamos a la misma cultura-, pero sobre todo hay diferencias cuando hay
raíces culturales diferentes, y que creemos lazos de amistad para los pueblos indígenas. ¿Qué necesitamos nosotros? Yo siento que necesitamos
que todos entiendan que pertenecemos, hemos nacido y pertenecemos a
un sistema propio. Todo sistema tiene sus reglas. Si hablamos de un sistema social, vamos a pensar que el sistema no sólo está hecho por las
reglas institucionales, las leyes, las normas que también juegan su papel,
pero también está hecho básicamente por el comportamiento de los seres
humanos y la manera en que se han desarrollado y que les ha dado ventajas o beneficios para vivir. Entonces, ¿por qué no aceptamos, de una vez
por todo, que los pueblos indígenas poseen un sistema propio?, un sistema que tiene espiritualidad, un sistema que tiene bases educativas propias, un sistema que tiene miles de años de experiencia para existirse como

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA

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r:Por qué no
aceptamos) de una vez
por todo) que los
pueblos indígenas
poseen un sistema
. )
.
propio.... un sistema
que tiene todo lo
necesario. Lo que
menos tiene es
reconocimiento y
respeto.

La vergüenza del olvido

cultura, un sistema que tiene todo lo necesario. Lo que menos tiene es
reconocimiento y respeto. Ahora, cuando hay dos sistemas en cuestión, y
en este caso dos sistemas en pugna porque, además, los indígenas son
vistos como enemigos internos, enemigos del sistema dominante: los necios que no quieren ser dominados, los que no se quieren domar, los
rebeldes, todas estas cosas que hay, los estereotipos que otro sistema impone sobre el otro. Todos los que entendemos que sí hay dos sistemas en
cuestión, nuestra labor debe ser buscar todos aquellos elementos que hacen compatibles dos sistemas. Compatibilizar dos sistemas, creo que tiene que iniciarse por un acto de modestia. Un acto de respeto a la integridad del otro, un acto de no imposición. Así que, ¿dónde puede salir esto?
Yo creo que todos tenemos una tarea que hacer: desde los díputados que
deben saber que no pueden legislar simplemente a las espaldas de un
pueblo, o simplemente por llenar un periodo de su participación legislativa, o mucho menos que llenen sólo la condición de un partido que representan. Los entes educativos deben entender que la educación que deben
hacer no debe chocar entre ninguna cultura y que debe ser flexible a incorporar aquellos elementos que a un pueblo le ha dado muchos miles
años de vida. Compatibilizar nuestro sistema, y ahí yo creo que también
hay una labor que hacer como para identificar aquellos elementos que de
buena fe puedan hacer una armonía para los pueblos indígenas. Nada en
teoría puede funcionar, creo yo, si no bajamos, si no aterrizamos en las
oportunidades que todos debemos de dar a las iniciativas de autodesarrollo
de las comunidades indígenas. Tenemos iniciativa de autodesarrollo, tenemos bosques. ¿Qué necesitamos para explotar nuestros bosques? P ues
necesitamos, tal vez, el apoyo técnico, el apoyo, el acompañamiento de
otros conocimientos para potencializar esa capacidad y que nos dé de
comer el bosque. Y no sólo miramos el bosque. ¿Qué necesitamos para
que tengamos viviendas más dignas? Pues a lo mejor hay quienes producen un tipo de material, otros que dan la tecnología, sistemas de crédito
accesible, donde nosotros no sintamos que estamos empezando un pequeño negocio, pero que parece que sólo sea nuestro interés y que al final,
tal vez sea por falta de compatibilidad de nuestros productos a un mercado que al final fracasamos. La gente en general, yo siento, no sólo indígenas, la gente pobre en general tiene muchas iniciativas para sobrevivir.
Pero qué bueno seria que estas iniciativas, tomando en cuenta los valores
culturales, los valores comunitarios, tomando en cuenta el entusiasmo y
tomando en cuenta la eficiencia, la calidad del producto, tomando en
cuenta todo esto, pueda darle a la gente un empujón. Y que al final los
entes de desarrollo no se queden haciendo sus vidas, justificando su trabajo con los pobres, sino que sean acompañantes hoy, y mañana puedan

acompañar otro pueblo allá, porque este proyecto ya no necesita de ellos
y que ya la gente pueda hacer de manera autosostenible sus propios programas. Entonces, yo pienso que hay mucho que hacer, más bien hay que
hacer una convocatoria, tener diseños. Creo que en los últimos años,
muchos de nosotros estamos explorando diseños, que en algún momento
podemos expandir y podemos ofrecer, para que todos se involucren. Los
ricos se tienen que dignificar, no sólo los pobres se van a dignificar. Eliminar la brecha entre los ricos y los pobres, no sólo necesariamente criticar
a los ricos y los ricos criticar a los pobres, sino ¿qué programas que
involucren a una juventud con oportunidades con una juventud sin oportunidades? ¿Cómo hacer los intercambios entre un pueblo que tiene mucha potencialidad de sueños, pero que otro desperdicia los sueños porque
no sabe dónde invertir sus sueños?
Es u na maravilla de la humanidad en general, es la maravilla de la
pluriculturalidad del mundo, es la maravilla de la diversidad del planeta,
es la maravilla de la diversidad de las vidas del planeta. Si en estas vidas
del planeta podemos invertir, yo siento que no importa dónde dignifiquemos esa inversión pero sabemos que estamos dignificando las vidas.

Es muy común analizar a los pueblos indígenas y hac.erlo desde diferentes
perspectivas: económica, social, cultural; pero no se acostumbra preguntar: ¿cimw perciben los pueblos indígenas a los no indígenas?
Es ahí donde está el problema, creo yo que si aceptamos que hay dos
sistemas, los indígenas tienen que tener una valoración profunda del otro
sistema. Y no es cuestión de decir: "bueno vamos a mexicanizar a todos
los mayas de Chiapas y vamos a mexicanizar a, o vamos a guatematizar a
todos los mayas de Guatemala", y mucho menos que sea al revés: los
mayas de Chiapas van a mayizar a los mexicanos o a mayizar a los
guatemaltecanos que se reivindican diferente. Sino, más bien creo que,
¿cuál es la clave? La clave es impulsar quizá metodologías diferentes de la
investigación. Hay una parte de la labor que es académica, cientificaacadémica-investigativa; todo eso no ha estado a favor nuestro. Los entes
investigativos han sido, desde un punto de vista, exógenos y valoran desde su condición, desde su esquema, desde su formación ideológica Y de
su formación cultural; y entonces llegan a veces a algunas conclusiones
aberrantes, humillantes y que se produce el racismo en su seno mismo y
eso se reproduce macro. Entonces es una revisión general, creo yo, que
debemos hacer. Valoro aquellas reformas que hay que hacer. Yo creo que
no se puede hacer una relación armoniosa, respetuosa en~e pueblo~ indí~
genas y no indígenas -especialmente hablando en matena educanv~- s1
no se toma en consideración cuáles son los elementos que son educanvos

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La vergüenza del olvido

para los pueblos indígenas y los que no son educativos para ellos. Le
pongo un ejemplo: yo realmente admiro a Guatemala, siempre lo hice,
pero en los últimos años yo hice, hicimos un diagnóstico sobre realidad
educativa en Mesoamérica, sobre todo reivindicando el concepto mesoamericano: los Altos de Chiapas, Honduras, Belice, El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Encontramos elementos comunes de la razón por los
que siempre fracasó el sistema educativo impuesto: los niños salen de la
escuela, no terminan Ja primaria, algunos no es por falta de condiciones,
otros apenas van dos, tres días de la escuela y ya nunca más aparecen.
Normalmente las escuelas públicas se quedan sin alumnos y todos le echan
la culpa a los padres y todos Je echan la culpa a la pobreza. No, pero el
niño es mejor que vaya hacer leña en lugar de ir a 1a escuela, por Jo tanto,
no; o que las mujeres, los señores no quieren que sus hijas vayan a la
escuela, sino las sacan, porque prefieren que hagan la tortilla en 1a casa.
Hay una cantidad de pretextos y el fondo, en realidad, es que cuando una
cultura se siente hostigada, amenazada, que se siente en riesgo porque
hay una que es más poderosa que se quiere imponer, la medida que toma
la gente es automática, es natural, es como 1a sobrevivencia natural de la
propia naturaleza, es una lógica cultural que yo no puedo cuantificar.
Entonces, ¿qué es lo que tenemos que hacer? Algunas reformas educativas, hacer una plataforma de reformas educativas. Necesitamos la colaboración de los entes educativos, pero también los gobiernos, los congresos, las instituciones. A no tener miedo a lo diverso, yo creo que es posible, ya hay instituciones que están en esta linea y hay experiencias que
están en esta linea. Hay que potencializar estas experiencias y no inventar
de nuevo. Pero vuelvo a que hay una cantidad de razones por las que
nunca va a salir, si el otro se siente espiado por el otro. Eso es lógico, si yo
tengo mi familia y sé que una persona viene solamente a ver cómo me
comporto, seguramente tomaré algunas precauciones; y las culturas toman precauciones. Su trinchera más grande, pero a la vez su fortaleza
para América en general, es la identidad; la identidad que no sólo se refiere a los trajes multicolores, en las formas en las que nos expresamos, vivimos; es más profunda que eso. Hay identidades que se traen y que se
transmiten y que tienen una sabiduría lógica, espiritual, emocional que va
más allá de 1a capacidad de percepción. Entonces, magnificar la importancia del tema, creo que también es algo que debemos aprender.

En la Guerra Fria la luclla entre el comunismo y el capitalismo trajo al
subcontinente latinoamericano una época de oscurantismo conocida como
la politica de contrainsurgencia, dirigida par Estados Unidos y ejecutada
par las dictaduras en diclws países. Las versiones más despiadadas y cri190

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minales en América del Sur fueron las dictaduras militares de Argentina
y Chi"le. En Centroamérica -particularmente en Guatema"fa.... esta política
se llevó llasta sus últimas consecuencias con la táctica de pueb'/os arrasados. Cuatrocientas cuarenta poblaciones fueron destruidas, cien mil personas asesinadas o desaparecidas, un millón de desplazados al interior de
Guatemala y cien mil guatemaltecos refugiados en la frontera sur de México. Usted, Rigoberta, fue una de esas personas que llegó a Chiapas; ¿nos
padria platicar, dentro de todo este contexto, ¿cómo percibió la situación
de Chiapas entonces, en 1980, y cómo la percibe alwra?
Bueno, yo empezaré por responderle que sentimos una profunda, una
gran deuda con Chiapas. La deuda de que nos cobijó a más de cien mil
vidas, que huyeron hacia México, se protegieron ahí y algún día pudieron
mantener sus esperanzas, hasta que algún día pudieron regresar. Creo
que los guatemaltecos tenemos mucho que agradecerle a Chiapas. Segundo, que nunca lo sentimos como una región extraña, diferente; yo le
vuelvo a decir que yo recorrí la inmensa mayoría de los rincones de Chiapas, incluso hay una parte de mi vida que no está escrita, espero que
algún día lo haga antes de que me lo haga un antropólogo mal intencionado porque puede inventar cualquier cosa. Conocí mucho Chiapas. Estuve en muchas reuniones, encuentros de mujeres indígenas, campesinos,
hasta el punto de que hoy que llego a Acteal me vuelva a recordar los
tiempos de la manera en que la gente propone sus problemas, sus soluciones, discute su situación. Creo que la misma historia es igual, la carga
de la historia. Por eso decía, no se vale. Donde encontramos una solución
que a fondo le da oportunidad a los pueblos o será una ventana donde nos
sentiremos siempre avergonzados, donde nuestra dignidad permanentemente va a estar al descubierto del tamaño que está o el tamaño de nuestra vergüenza. Porque creo que es muy importante y muy digno también
avergonzarse de algo que no hacemos. Pero Chiapas, entonces, le debemos mucho, ahí hay esperanzas, hay culturas, hay riquezas; pero otra
parte de Chiapas que yo he tenido la suerte de conocer, no sólo la parte
indígena, también he tenido la oportunidad de conocer la parte de las
organizaciones no gubernamentales, de los movimientos de derechos
humanos, las organizaciones campesinas alrededor de mini créditos o sistemas de búsquedas de forma de superar económicamente los problemas
de la tierra, los empresarios de buena voluntad. Es tan impresionante ver
jóvenes hijos de empresarios que intentan encontrar una respuesta del
porqué un día de éstos Chiapas se volvió un poco mundial, porqué un día
de éstos Chiapas se volvió como si fuera el defecto mexicano, como si
fuera el mal mexicano. Y tienen razón porque yo siento que el tema de
Chiapas no es un problema regional de Chiapas, sino es un problema

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¿Cómo hacer los
intercambios entre un
pueblo que tiene
mucha potencialidad
de sueños) pero que
otro desperdicia los
sueños porque no sabe
dónde invertir sus
sueños?

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La vergüenza del olvido

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mexicano, es un problema nacional, es un problema en el que hay responsabilidad de todo el mundo; pero también del Estado federal, el gobierno federal, el gobierno estatal y todos nosotros los que nos sentimos
de alguna manera protagonistas sociales. Así que yo, una de las personas
o muchas de las personas no han compartido conmigo, yo sé que no
comparten mi punto de vista, pero como soy una mujer necia yo insisto:
no es posible reducir a Chiapas a dos o tres actores. Hay un número
impresionante de actores y lo que tenemos que encontrar es dar el lugar
de todos los actores para que todos digan "yo tengo una agenda sobre
Chiapas, ¿cuál es la agenda que yo propongo sobre Chiapas?", con modestia, pero lo pueden hacer las mujeres, lo pueden hacer las organizaciones de derechos humanos, para hacer los movimientos empresariales, lo
pueden hacer los políticos, lo pueden hacer los pueblos indígenas, lo pueden hacer los dirigentes en lo individual, lo pueden hacer. El problema no
es el EZLN, el problema es cómo hacemos una empresa común para
sacar a la gente quien vive las condiciones que no deben vivir: rezagos
históricos, mucha desnutrición, muchas madres que mueren antes de parir
un hijo. Mientras que todo México habla del aborto, la mayoría de las
madres adolescentes en Chiapas están abortando un bebé por falta de
condiciones de salud. Entonces, toda esa situación saquémoslo y estoy
segura que Chiapas es próspero. Pero no satanizar a los chiapanecos, no
atribuirle a los chiapanecos todos los males que tenemos. Y también no
pensar que los chiapanecos no tengan propuestas. Y o creo que sí tienen
propuestas de solución y necesitamos ponemos de acuerdo para ver qué
cosas debemos priorizar en esa región, muy similar a Guatemala. Yo crucé muchísimas veces la frontera guatemalteca-mexicana; si no hubiera
habido una raya, ya 'más hecha con una línea recta que no toma en cuenta ni cultura, ni geografia, ni nada; una raya completamente trazada con
una línea recta. Si no fuera por las brechas normales, la frontera, yo no
me daría cuenta a qué horas pasé a Guatemala y no me daría cuenta a qué
horas estuve en México. Entonces, es una frontera riqwsima, también es
una fuente de energía eléctrica para casi todo el país mexicano, es una
fuente de ecología profunda para México, una fuente de cultura todo lo
que está ahí. Pero no va a ser útil, y no vamos a poder proteger toda esa
riqueza, dar bienestar y esperanza para la gente, si no vamos a resolver los
problemas. Así que yo siento que nunca debemos comparar Chiapas con
Guatemala, ni la dimensión del conflicto armado. Porque Guatemala,
primero, es un país donde se cometió terrorismo de Estado. Porque en
Guatemala se vivió durante más de treinta años un conflicto armado,
donde el Estado cometió terrorismo y el Estado cometió genocidio. Es
política, fue una política de exterminio que quería aniquilar profunda-

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1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

mente al pueblo maya. El 83% de las atrocidades más horrendas de los
doscientos mil muertos y desaparecidos que ocurrió en Guatemala, según el informe de las Naciones Unidas, Memoria del silencio y según los
informes de la Iglesia católica, Guatemala, nunca más. Estos dos informes
registran 627 masacres. Si comparamos con Chiapas seria Acteal, ¡repetidas 626 veces más! Doscientos mil muertos y 50,000 desaparecidos.
Pero 200,000 personas que borraron del mapa guatemalteco, la mayoría
de ellos fueron torturados, fueron ejecutados en público. Hay uno por
ciento de las exhumaciones que estamos haciendo en los últimos 5 años:
el uno por ciento de los cadáveres exhumados son nonatos, las madres
que cargaban un bebé en el vientre y fueron enterrados en la fosa común.
Treinta y tres por ciento de las exhumaciones que ahorita se han hecho en
Guatemala son menores de 15 años. Porque tenían que, no sólo ejecutar
una niña, haberla violado en público, porque tenían un objetivo preciso y
era o erradicar esa cultura mayense antes de que finalizara el milenio o
erradicarla. Esas políticas no hay en México. Y luego, creo yo, que los
responsables dejaron las huellas a flor de tierra, que son reglas de un genocidio. El genocidio, afortunadamente que está tipificado en buena medida, no sólo es erradicar la población sino es dejar el recuerdo del horror
para que la gente lo niegue permanentemente, y el genocidio tiene una
fase posterior que es la más delicada porque es el momento en que ataca
la autoestima, y el valor y la fuerza de cualquier cultura humana. Entonces, eso ocurrió en Guatemala, pero todavía peor porque si es tan doloroso sumar uno por uno los cadáveres y los muertos, en Guatemala se vio
también la persecución clara, política de todas las personas. Que hubo
connotación étnica, pero también hubo connotación política; los sindicatos que secuestran. Un solo día secuestran a 27 dirigentes sindicalistas, en
un país que apenas en ese entonces era ocho millones, entre 7 u 8 millones de habitantes; serian 27 dirigentes nacionales sindicalistas. Ninguno
de ellos era indígena, claramente eran mestizos. Pero al poco tiempo, secuestran al resto de los dirigentes sindicalizados, cortaron la cabeza del
movimiento sindical. El mismo sistema se utilizó en la universidad, cortaron la cabeza de los jóvenes estudiantes de una vez por todo; el mismo
sistema se usó con los profesionales de las universidades. Quizá, una de
las universidades más golpeada fue la Universidad de San Carlos. Entonces, ¿por qué atacar el talento del pensamiento humano? Ésas son cosas
monstruosas que la historia afortunadamente ya no sólo lo cuentan las
víctimas, porque antes lo contábamos y nos dijeron mentirosos. Porque
en mi caso, cuando yo dije que mi padre fue quemado con queroseno,
porque no es posible explicar que mi padre quedó como un chicharrón,
se quemó todo el cuerpo de mi papá, sin embargo, la alfombra en donde

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No es posible reducir a
Chiapas a dos o tres
actores. Hay un
número impresionante
de actores y lo que
tenemos que encontrar
es dar el lugar de todos
los actores.

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La vergüenza del olvido

estaba no se quemó, ¿qué tipo de químico podría ocurrir para que ocurrieran esas evidencias? Y salen diciéndome: "no, pero ella inventó que
fue quemado con fósforo blanco, simplemente pudo haber sido quemado
con queroseno". Y ya la discusión ya no es qué horror que quemaron a
mi padre, sino qué horror que yo digo que fue quemado con fósforo
blanco y qué horror que no dije que fue quemado con queroseno. Entonces, ese tipo de juegos que tortura a los torturados y que tortura la memoria de los torturados es algo que tenemos que cuidar y creo que Guatemala en ese sentido es un caso paradigmático. Yo estoy segura que no podremos jamás descansar en paz; primero, si no terminamos el duelo, y el
duelo significa la exhumación de nuestros muertos, identificar sus cadáveres, saber de qué fueron asesinados. Gracias a la tecnología lo podemos
hacer, porque el ADN registra la memoria de los crímenes con más evidencia y con más técnica, más fehaciente en cuanto a investigación, y
luego darle una sepultura digna. Pero qué bueno que quedara ahí. Quedará en nuestra conciencia. ¿Y quién fue el responsable? y ¿dónde está?,
¿acaso lo volverá a hacer? ¿acaso fue un joven o un viejo? Y si fuera un
viejo, pues uno dice: "bueno, afortunadamente también la vida humana
se recicla a través de los años", pero si es un joven tendríamos que pensar
que no se reproduzca y que no vuelva a ocurrir. Entonces, ahí Guatemala
es un caso espeluznante, pero extraordinario. Ojalá que eso nunca pase
en Chiapas. Que el Acteal hoy nos conmueva, lo recordemos, homenajeemos, recordemos ahí los muertos, estemos con las víctimas. Horroricémonos frente a Acteal, porque el Actea! de Guatemala ocurrió en el año
78; la masacre de Pansos. La masacre de Pansos mucha gente se horrorizó, pero bueno, al final lo olvidó y permitió 626 veces más. Yo creo que,
si bien, nuestras regiones son cercanas, creo que las últimas elecciones en
Chiapas nos demuestran la voluntad de la gente a estabilizar la región y a
querer estabilidad y querer paz ahí.

En su libro Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia,
nos relata la importancia de las congregaciones religiosas, tanto para enfrentar la marginación social como la defensa de los derechos humanos de
los pueblos indígenas. En su opinión, ¿cómo ha percibido la presencia de
las organizaciones religiosas en Chiapas y, en forma muy específica, la
trayectoria del obispo Samuel Ruiz, en la causa indígena, en torno al
conflicto?
Bueno, yo creo que lo más grande que hacer es tener mucho cuidado de
no atacar la fe de cualquier gente. Si una persona es evangélica, pues alú
está depositada su fe, hay que respetarla. Si es católica, hay que respetarla
porque es católica y ahí está su fe. Si es maya, bueno los mayas no tene-

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mos ningún problema de ser ni católicos ni evangélicos. Nos enseñan
desde muy, muy pequeños que la fe es algo muy, muy sagrado que no
debe chocar con ninguna otra religión. Nuestra religión maya no choca
conmigo. Nuestra religión maya se practica con mucha discreción; a
medida que nos maduran los años, vamos siendo más religiosos, más
susceptibles, con más señales, más responsables con nuestros tributos que
pagar, nuestros agradecimientos, nuestras cambelas. O sea, no hay una
regla que diga si soy católico, no puedes ser religión maya; o si no, cada
uno se celebra en su lugar y yo puedo ser evangélico como puedo ser
católico. Pero soy maya, y porque tengo mis consejeros mayas y porque
tengo mi susceptibilidad a nivel de lo que no puedo explicar, o sea son
sentimientos más allá de la teoría. Entonces, partiendo de esa visión, creo
que hay que tener mucho cuidado de no lastimar la fe de la gente. Lo que
creo que ha ocurrido en Chiapas, que se han utilizado las religiones como
pretexto, pero que en el fondo lleva otros intereses, intereses políticos,
económicos, intereses de superioridad, intereses diversos, intereses racistas. Hay ahí un montón de intereses que están y también, por qué no
decir, que es una realidad de cualquier zona de conflicto, hay intereses
partidarios. Y cuando ya se mezclan los intereses partidarios, el antagonismo ocurre y se profundiza, y se utiliza cualquier pretexto para encubrir aquellas intenciones verdaderas. Entonces, yo creo que eso también
existe en Chiapas. Satanizar a ningún religioso no es una solución, atacar
al otro porque pertenece, expulsar a unos hermanos indígenas por otros
hermanos indígenas porque pertenece a los católicos o pertenece a los
evangélicos y sinónimos zapatistas o sinónimo ejército mexicano o
paramilitar. Creo que esto ya es una situación mucho más compleja y
¿qué es lo que pone más en riesgo toda esta complejidad?: la unidad de los
pueblos indígenas. Hoy los pueblos indígenas están más atomizados en
Chiapas que hace unos años. He oído testimonios espeluznantes de la
manera en que se está acabando la unidad de los pueblos indígenas, poniendo una comunidad contra otra. Pero es urgente que la gente defienda
su unidad, defienda su identidad; que defiendan juntos su armonía y usen
los mejores métodos para producir diálogo intercomunitario, interfamiliar,
interreligioso y coexistir en Chiapas. Es importante llamar a la coexistencia pacífica a partir de la unidad, del fortalecimiento de la unidad de la
gente misma. Pero esto no sólo se hace como un llamado "procesos dolorosos", y ojalá que los chiapanecos no pasen por esos procesos dolorosos
para después valorar lo que tienen o con lo que sobreviven.
¿Qué pienso de don Samuel Ruiz? Yo siempre admiré a Samuel Ruiz, yo
debo decir que es el único obispo que durante 40 años y casi todos los
días de sus 40 años recorrió la selva, recorrió las comunidades, caminó a

Mientras que todo
México habla del
aborto) la mayoría de
las madres
adolescentes en
Chiapas están
abortando un bebé por
falta de condiciones de
salud.

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MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvukJ

El genocidio tiene una
fase posterior que es la
más delicada porque
es el momento en que
ataca la autoestima y
el valor y la fuerza de
cualquier cultura
humana.

pie, caminó a caballo, se enfermó en la plena selva, se curó con las hierbas
que tiene la gente allá. ¿P or qué digo eso? Porque conozco la vida de, no
toda la vida. ¡Cuánto me gustaría conocer toda la vida de d on Samuel!
Pero conozco algo de la vida de don Samuel. Yo me sentí fortalecida al
lado de don Samuel cuando yo venia destrozada, sin fe, sin esperanza,
perdida como una niña de 20 años, sin saber qué es el futuro que le espera. Y al caer en Chiapas renací en las comunidades tzotziles, en las comunidades tzetzales, nací otra vez con esas familias. P ero gracias a don Samuel.
Esa historia no la hablaba antes porque sólo hablar de esa historia tal vez
me colocaría al lado de una de las partes para que usted vea lo polémico
que ha dejado esas cosas. Ahora que ya no está el señor Samuel Ruiz en
Chiapas, pues ya no me acusarán de estar al lado de las partes. P ero ¿por
qué tener que obviar una experiencia de cuarenta años de don Samuel en
la zona como obispo? Que gente que ha recorrido sabe muchas cosas. En
pocas palabras, yo no veo ninguna solución a los conflictos en Chiapas
sin los actores principales y yo considero que la opinión de don Samuel
Ruiz es un actor principal, dentro de las lúcidas ideas que debemos tener
para poder solucionar los conflictos allá.

también tiene gran repercusión. Ningún país centroamericano ha sido
observado como fue observado en las elecciones recientes en Chiapas.
Miles de observadores mexicanos, internacionales, unos más discretos
que otros, pero ¿por qué más observado que las elecciones en Honduras?;
sin subestimar los países centroamericanos, incluyendo los nuestros que
hemos sido muy observados por la crueldad que se ha usado. Pero México, en general, es un país observado, por lo que cualquier solución que
toma se vuelve prácticamente, automáticam ente, un paradigma. Supongamos que vienen los mexicanos y dicen: aquí no existe conflicto en
Chiapas y no existen indígenas. Muchas otras dictaduras, muchos otros
sistemas excluyentes, reivindicarán por qué no, si pasó en México; o sea
que México sí tiene una repercusión simbólica y práctica en todas partes.
Las leyes mexicanas tienen mucha trayectoria: la trayectoria mexicana de
apertura, exiliados, perseguidos por sus ideales es muy importante. O
sea, yo creo que ahi es un cosa, pero sobre todo pueblos indígenas en
México. Yo leo: sólo en la ciudad de México es el único lugar del mundo
donde hay más población indígena, la ciudad de México, no digamos en

Dentro de estos actores sabemos que están el alzamiento del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional, en enero de 1994, en Chiapas, y que
México prOJ&gt;ició importantes cambws legislativos. El primero fue la Ley
para el Diáwgo, la Conciliación y la Paz en Chiapas, decretado por el
Congreso en marzo de 1995. Enfe'brero de 1996, esta ley que conduce a la
firma de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar entre el ELZN, la Comisión de Concordia y Pacificación -representación del Poder Legislativo- y
el representante del Poder Ejecutivo. En su libro Rigoberta, nieta de los
mayas, usted afirma w siguiente: "si México sabe sacar adelante este
proceso, si encuentran una verdadera y profunda solución política a este
conflicto armado, seria un gran ejemplo para el continente; por los acuerdos que ahí se han ÚÚJ generando, por el debate, la discusión y los cambios
legislativos que se están trabajando". ¿Nos puede ampliar esta afirmación?

En todo el territorio mexicano cerca de diez, once millones de indígenas ...

Sí.

¿Por qué es importante para el continente?
Bueno, empezando porque México es un país grande. Es un país gigante,
grande, en el corazón de la América. G rande como territorio, grande como
población habitante, grande por valor cultural, por presencia política, por
una identidad profundamente arraigada en un nacionalismo que casi todo
mexicano no lo subestima. Por lo tanto, todo lo que ocurre en México

todo el territorio m exicano.

Sí, aquí ni siquiera hay datos precisos, porque tampoco los mexicanos se
han percatado de la importancia que significa para los millones de indígenas lo que cualquier solución que deban tomar. Entonces, yo estoy segura
que sí hay una solución aplicable, realista, no magnificada, ni minimizada, sino realista, eficiente, viable que encuentran en México; y tampoco
reduzco los pueblos indígenas a C hiapas. Es un tema nacional. Una solución que encuentran en cualquier rincón de México, incluyendo Chiapas,
seguramente va a ser una repercusión muy fuerte en favor o en contra de
los derechos indígenas en toda la América Latina.

Precisamente, retomando su idea, en México se está viviendo un acontecimiento político transcendente. Por primera vez, después de siete décadas,
la aposición gana las elecciones presidenciales y pareciera que el destino
vuelve sus ojos a Chiapas. No solamente el candidato electo del PartÚÚJ
Acción Nacional se ha pronunciado a favor de la solución del conflicto,
sino que en las elecciones recientes para gobernador del estado gana la
coalición opositora que se pronuncia en el mismo sentÚÚJ. En su apinión,
Rigoberta, ¿cuáles serian aquellas acciones de buena voluntad, entre las
fuerzas en conflicto, que pudieran destrabar el silencio que prevalece desde
febrero de 1996?
Y o tengo mucha tristeza de responder esta pregunta porque yo creo que

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MEMORIA VIVA

La vergüenza del olvido

La vergüenza del olvido

el diálogo se rompió, se puso exactamente polémico. Los Acuerdos de
San Andrés Larráinzar son útiles, son válidos, es una plataforma, es una
referencia, es algo valioso que se tiene que rescatar, se tiene que retomar;
pero no suficiente, en el sentido de que tiene que haber varias acciones.
Por un lado, yo creo que el gobierno estatal debe hacer un plan bastante
profundo de solución, pero el gobierno federal también tiene que hacer
un plan para activar todo lo que tiene que activar en Chiapas. Y de antemano, yo insisto en las terceras.o cuartas fuerzas: la participación de la
sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad chiapaneca debe estar en cuenta para esto. Y bueno, que encuentren atinadas
propuestas. Creo que por un lado, todos estamos esperando una señal,
una señal positiva de parte del gobierno federal que no ha tomado posesión. Por lo tanto hay que darle tiempo, el gobierno del señor Vicente
Fox. Estamos esperando un señal positiva del gobierno estatal que tampoco ha tomado posesión, hay que darle su tiempo. Y una señal positiva
del EZLN, que es una referencia obligatoria para que dé una señal positiva, por lo que de antemano nos convoca a un sentido de proceso. Yo
siento que en todo, nosotros podemos sugerir, proponer, poner nuestros
buenos oficios para que haya un acercamiento entre distintos sectores,
distintos interlocutores. Pero estas fuerzas reales tienen que dar una señal, esa señal es clave y hasta la fecha esa señal no puede ocurrir si no
entiendo que hay un proceso, una fase de encuentros, de búsquedas de
soluciones, de oír opiniones, de oír, de constar que el señor Vicente Fox y
su equipo han estado buscando una cantidad de opiniones. También he
tenido conversaciones con el señor Pablo Salazar, también sé sus prioridades y sé cómo vislumbra la actuación de Chiapas. Nos falta oír lo que
diga el EZLN y nos falta oír lo que digan los diversos involucrados, los
diversos sectores involucrados; sea porque viven ahí, sea porque tienen
proyectos ahí, porque tienen programas, sea porque representan aspiración de un movinúento social colectivo, que es lo que a veces se llama la
sociedad civil. La sociedad civil también a veces se ve como los partidarios del EZLN. No, los sectores diversos de Chiapas, hasta académicos,
empresarios, políticos, movimientos religiosos, sociales tienen que encontrar una forma de participación. Yo creo que esto va llevar su tiempo. Yo,
por lo menos, todos mis colegas Premios Nóbeles que me preguntan ¿qué
hacemos con Chiapas?, ¿cómo ayudamos?, ¿será factible una visita, saludar a la gente? Hay mucha gente que quiere, y yo les he dicho: núren,
esperemos que tome posesión un nuevo gobierno, veamos cuáles son las
lineas generales que plantea, seamos respetuosos a eso y encontremos un
lugar donde nosotros podamos hacer una contribución modesta. Y más
vale pensar desde una visión modesta y no pensar en un protagonista que

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va a resolver. Entonces, obviamente no tenemos respuesta a todas las
preguntas, no hay respuestas. Yo no puedo vislumbrar el futuro si no han
actuado todos para ver cómo podemos hacer armonía. Lo que yo no
tengo ninguna duda es que cualquier programa que ayude a la gente a
salir del hambre, la miseria, la pobreza, o sea, cualquier política social de
impacto que se haga en Chiapas es útil para todos los chiapanecos. Eso
no tengo ninguna duda, la gente necesita escuela, necesita comida, necesita tierra, necesita todo lo que podamos agilizar en cuanto a evitar la
extrema miseria, de pobreza que vive la gente, es útil. Por lo que ojalá el
gobierno estatal priorice un programa social que beneficie a la gente más
necesitada. Porque ésa es la urgencia de salvar vidas de la gente que está
muriendo diario, de la falta de cond:ción de salud y de desnutrición.

¿Y pudiéramos decir, que después de una "larga historia de 500 años de
agravios que se han cometido contra los pueblos indígenas ése seria uno de
los actos, que pudieran permitir crear "las condiciones para que nazca el
perdón y crear "las bases para una auténtica reconciliación nacional?
He recorrido muchas regiones donde hay pueblos indígenas y encuentro
el mismo rostro y encuentro los mismos llantos de los niños, encuentro
las mismas quejas de todos, encuentro las mismas propuestas y encuentro
sobre todo, casi parecidos, los mismos problemas. Esta historia contemporánea que sigue estando embarazada de tanta injusticia, que sigue estando, ilustrativo de una gran deuda, no sólo de este continente sino una
deuda de la humanidad por no haber entendido la pluriculturalidad y la
multietnicidad del planeta y que quizá un ejemplo de esa falta de comprensión de la pluriculturalidad sean los indígenas especialmente. Sí, yo
parto del hecho de que primero hay que reconocer la verdad y la verdad
es doloroso reconocer cuántos pueblos han sido sacrificados como los
que viven ahí; segundo, pues no puede haber paz si no hay justicia. No
puede haber justicia si no promueven la equidad. Y la equidad, hablar de
equidad no es una consigna y yo tengo fe también que muchas personas
que pueden invertir en el desarrollo también es para el bien armonioso de
su entorno. Aquí los pueblos indígenas y ustedes hemos cruzado el milenio
juntos, a pesar de todo. Y ya que cruzamos el milenio ya dejémonos de
cosas y empecemos a saber coexistir, coexistamos en este mismo planeta
porque más vale coexistir. Entendamos que aquí hay dos sistemas y qué
hermoso seria que si el futuro de nuestros sistemas culturales, históricos
que tienen su propio secreto y magia, puedan coexistir y enriquecerse
mutuamente. ¿Cómo podemos enriquecer dos sistemas? Creo que debe
empezar por el respeto, el profundo respeto a la diversidad. Porque nosotros somos un testimonio de diversidad, porque nosotros somos una ex-

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México, en general, es
un país observado, por
lo que cualquier
solución que toma se
vuelve prácticamente,
automáticamente, un
paradigma. México sí
tiene una repercusión
simbólica y práctica
en todas partes.

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presión concreta de la intolerancia, no la intolerancia nuestra. Se imaginan ustedes que nosotros fuéramos intolerantes, ¿qué cobraríamos al finalizar este milenio? ¿Qué cosa reclamaríamos para un nuevo milenio?
·Cuál sería la indemnización que yo necesito como nieta maya, si yo cotrara lo que pudiera ver? O sea, si la venganza estuviera en el fondo de
esta cultura. No, esta cultura es más equilibrada que cualquier otro sistema que conozco. Nuestros abuelos, en Guatemala, después de tanta des_trucción, después de genocidio, 627 aldeas arrasadas, 83% de los 200 ~
muertos y desaparecidos los vieron ·1os mayas, desde las tierras que m s1
quiera hablaron el idioma de aquellos que fueron sus victimarios. Es tan
importante que hoy enfoquemos nuestro trabajo para soñar un nuevo
milenio en paz, para soñar un nuevo milenio que pueda abrir un nuevo
código de ética, de relaciones, relaciones fraternales, relaciones interculturales, relaciones novedosas de cómo plantear las relaciones humanas
rescatando los valores que en muchos campos se han perdido o aportando por lo menos las brechas que los seres humanos fuimos capaces de
crear para diluir nuestros valores y tratar entonces de diferenciamos desde la posición social hasta la posición cultural. También allá en Chi~p~s
hay recursos, hay capitales, hay gente emocionada que puede contribuir
en la equidad. El desarrollo es un derecho de todos los pueblos, independiente de su cultura. La democracia, creo que es importante valorar que
ha sido la democracia en esta zona y en todas partes, pero estamos hablando de una zona. Y la diversidad cultural, el respeto a la diversidad Y la
pluriculturalidad. Porque si no hace parte de estos principios, yo siento
que estamos picando aquí y allá y confundimos a veces. Y los seres humanos necesitamos crear héroes para satisfacer en algún momento los
vacíos; cuando ya no los tenemos entonces, a veces, nuestros héroes es
incluso la guerra. O sea, ponemos de observadores mudos de la guerra e
ir viendo a ver quién gana; pero la verdad es que aquí no se trata de quién
gana sino que ganen todos los chiapanecos juntos.

Incluyendo "los observadores.

.

y los mexicanos. O sea, porque éstos cualquier conflicto que está en temtorio mexicano es más caro que cualquier conflicto que esté en cualquier
territorio d e América Latina. Eso lo sabemos. Entonces, por ser México
vecino del norte y por ser México considerado como un país de mucha
resistencia pacífica, creo que es muy importante que entienda esta situación.

Frente al problema de la segregación, p{)T razones de género Y que está
particularmente agudizado en América Latina; patrones culturales de "los
puebws indígenas están inmersos en "los mismos principios: machismo,

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patriarcado, subMdinación. ¿Cómo ha sido el papel de la mujer indígena
en la transfonnación de estos esquemas, al interior de su cultura? Usted es
un caso que ejemplifica "los grandes ca,mbios que se están dandi) en el seno
de las comunidades. También en Chiapas la participación de las mujeres
indígenas desempeñan un papel destacado. ¿Cómo está impactando esto
en el contexto de las naciones?
Bueno, en general, en el contexto mundial yo creo que las mujeres han
tenido algunos avances, hay iniciativas, hay propuestas. Las mujeres han
introducido debates en escenarios muy importantes, incluso en la legislación hay algunos avances. Los avances no son coherentes con el impacto
y la profundidad de la dimensión de los problemas que enfrentan las
mujeres y es por eso que, permanentemente, cuando hay un tema que
discutir sobre los derechos de las mujeres salen unos ilustres expertos que
jamás van a ser violados y jamás van a saber de qué están hablando. Sin
embargo, dan recetas y las mujeres son las últimas en hablar. Y normalmente las que hablan posiblemente ya vienen permeadas por una posición partidista o una posición.
Las mujeres opinan a partir de una posición ideológica extrema o radical, que ya traen; pero la gente que menos es escuchada es la gente que
sufre las consecuencias directas de los problemas. No es que debamos
irnos ahí solamente, pero sabemos escuchar seria una buena complementación. Entonces, las conferencias mundiales han sido un gran esfuerzo,
yo he sido parte de la Conferencia Mundial de Medellin, he sido parte de
las actividades de las Naciones Unidas. Diario hacemos comunicados de
prensa, llamados, condenando un abuso y otro, defendiendo la imagen
de una mujer y otro. Porque una de las cosas que nos pasa a nosotras las
mujeres es que nuestros defectos se magnifican por una condición de
desigualdad. Si yo cometo un error seguro que vivo día y noche, por
semana, me reprocharán los errores, hasta el final, h asta la última gota.
En cambio, pues, el mundo tolerado es para los hombres. "No importa,
no importa, tuvo un problema, es un desliz y bueno se levantó y se fue".
Entonces, como que esta situación es una condición de desigualdad muy
fuerte. Aparte de que, según los datos que yo veo todos los días, informes,
existen unas prácticas inimaginables que se usan en contra de las mujeres.
D esde la prostitución de las niñas hasta medidas de culturas que uno no
llega a entender. O sea, la circuncisión; muchas cosas que uno no entiende pero que son barbarías. H asta la utilización de mujeres con fines de
conflictos armados, las violaciones, la limpieza étnica. Todo, todo cae en
lo más profundo de una persona que es la utilización de una mujer com o
mujer. Entonces, esto es muy fuerte, muy serio, muy grave. Si vemos esos
enormes, enormes delitos, atentados contra la dignidad de la mujer y ve-

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He recorrido muchas
regiones donde hay
pueblos indígenas y
encuentro el mismo
rostro y encuentro los
mismos llantos de los
niños:, encuentro las
mismas quejas de
todos:, encuentro las
mismas prapuestas y
encuentro sobre todo:,
casi parecidos:, los
mismos problemas.

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¿Cómo podemos
enriquecer dos
sistemas? Creo que
debe empezar por el
respeto., el profundo
respeto a la
diversidad. Porque
nosotros somos un
testimonio de
diversidad.

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mos a los pueblos indígenas, alli magnificamos lo que también se especula y se dice, de lo que son nuestras culruras milenarias, mujeres. Y fijese
que, yo no es que sea fanática para defender un abuso que haga un macho
indígena -porque los hay, y yo sé que hay machismo, hay intolerancia,
hay irrespeto- pero todavía hay un entorno cultural que te víncula con el
abuelo, la abuelita, que te ayuda a superar. Y hay prácticas que te ayudan
también, como el hecho de que en muchas comunidades indígenas los
huérfanos y las huérfanas recibieron un mismo trato que los propios hijos
de la familia indígena. Y entonces,· no se estableció una diferencia entre
una víctima y otra; más bien se sociabilizó el dolor de un pueblo y más
ejemplo que esto no podemos sacarlo en propio Guatemala mismo. Ahora, en otras partes eso no existe, la intolerancia también parte por la insensibilidad y la falta de solidaridad entre mujeres. Somos como los cangrejos que todos queremos salir de la olla, todos juntos y no permitimos que
nadie salga solo; así que si va saliendo y lo jalamos de nuevo para que
vuelva otra vez de la posición anterior. Entonces como que hay una situación que romper, una autoestima.
A veces las mujeres no nos ayudamos nosotras mismas, ¿verdad?
Sí, no tenemos simpatía, no sabemos decir que hermosa esa mujer, que
valiente esa mujer; sino más bien la defensa común a veces es falsa, porque lo que no permite es que nadie salga adelante: o todos juntos, o todos
oprimidos. Entonces, es una condición de los oprimidos en general. Yo
siento que hay que relativizar cada caso. Me preguntaban qué pienso del
aborto; qué pensaré yo del aborto después de ver con mis ojos tantos
abortos en el mundo. Después de haber escuchado tantas mujeres que
practicaron un aborto, sea por desnutrición, sea por carga pesada -porque fue a traer la leña a la loma, la señora embarazada se resbaló, "no le
quedó remedio" que vívir un aborto- tanta diversidad, hasta las mujeres
violadas que tienen que hacer un aborto. He escuchado tantas mujeres
con la problemática que yo digo: Dios, ¿y quién soy yo para dar una
receta en cada caso, si no he sido capaz de escucharlo? Porque me siento
impotente escuchándolo, y mucho menos dar una respuesta positiva a
esto. Más bien decirles a esas mujeres que sean valientes, que sigan adelante, que no guarden rencores en sus corazones y que superen un trauma, que superen con dignidad, que superen con fuerza y con valor y que
sepan que la vida es tan esperanzadora, que si ha pasado por esto, ni
modo. Ésos son mis consejos a ellas: salir adelante; hermana, no te quedes
en esto; que no te cause ningun trauma; ya lo has vivido, yo no lo he
vivido y no sé, no soy yo quien te da respuesta a lo que has pasado. Colocarse una en un papel modesto, creo que es muy importante. Y así es lo

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que yo aconsejo en todos los sentidos. Las mujeres indígenas tienen un
orgullo discreto que no necesariamente el mundo quiere ver o quiere entender. Alli hay cosas que no entendemos. El racismo mismo. Yo tengo
mucha ilusión de que podamos hacer la conferencia satélite de los pueblos indígenas para contribuir a la Conferencia Mundial Contra el Racismo que va a llevarse adelante en Sudáfrica, en el próximo año. He estado
buscando apoyo del gobierno, no soy gobierno, por lo que plantear una
conferencia satélite he tenido que convencer a la señora Mary Robinson,
la Alta Comisionada para Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Estoy convenciendo a todos los involucrados con preparar la cumbre
contra el racismo, he estado invitando en el mundo, buscando
patrocinadores y todo. Pero si logramos hacer esta conferencia satélite en
contra del racismo debe ser uno de los temas a abordar. ¿Qué es racismo
para la mujer indígena? ¿Qué es racismo para nosotros, desde el fondo de
nuestras comunidades, pero también, desde el fondo de la sociedad y el
fondo de la visión global mundial? No tanto de llegar "yo soy una víctima", sino yo soy una pensadora, soy una intelectual que tengo y puedo
hacer las mejores acotaciones de análisis, de propuesta, de reconceptualización de los hechos y tener un concepto que ofrecer en la cumbre contra
el racismo, como manera de solucionar los problemas. Creo que es la
posición que debernos de colocamos.

En el contexto de kJ globalización y de "la necesidad de integración a los
grandes cambios tecnowgicos que rige kJ economía mundial, ¿cuál piensa
usted que será el lugar que ocuparán las comunidades indígenas?
Bueno, yo como entiendo la globalización, es un concepto que no está
acabado y se manifiesta principalmente en las grandes finanzas, la gran
tecnología mundial. Y que hasta tan global es que un paquete de banano
que sale de Costa Rica llega sin problemas a Suecia o a Holanda, pero una
familia que salga de Costa Rica y pa' que llegue hasta Suecia seguro que
va tener todo un montón de problemas. Entonces, globalización, bueno,
hay una gran ventaja que ha sido global para las grandes finanzas, los
grandes negocios que también ésa es una parte. Pero, ¿cómo globalizamos
aquellos otros elementos que significan mucho, globalización de la defensa de los derechos humanos, por ejemplo? Si todos los humanos se hubieran horrorizado por lo que pasó en Guatemala, no habrían permitido el
genocidio en Guatemala, habrían roto el silencio, habrían dicho ¡qué horror, hay que castigar a ésos, esa dictadura! Pero no se horrorizaba nadie.
Entonces, ahí sí la globalización todavía tiene un vacío. También la defensa de otros valores. Yo pienso que los grandes planteamientos, los

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Cuando hay un tema
que discutir sobre los
derechos de las
mujeres salen unos
ilustres expertos que
jamás van a ser
violados y jamás van
a saber de qué están
hablando. Sin
embargo., dan recetas
y las mujeres son las
últimas en hablar.

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Una de las cosas que
nos pasa a nosotras
las mujeres es que
nuestros defectos se
magnifican por una
condición de
desigualdad. Si yo
cometo un error(.. .)
me reprocharán los
errores, hasta el final,
hasta la última gota.

pueblos indígenas hoy tenemos pensamiento, somos una fuente del pensamiento, generadora del pensamiento, de propuesta. Sistematizar esas
propuestas teóricas, ese pensamiento basado en el respeto, basado en aceptar que somos diferentes, basado en que nuestros hijos deban ser tolerantes y deben tener una propuesta de vida, de contribución participativa.
Luego, las iniciativas prácticas que podemos hacer directamente también
en otros campos que son las leyes, las legislaciones. Desde que llegué yo a
las Naciones Unidas, hace veinte·años, nadie hablaba de los indígenas y
quién diría que en veinte años después estarían discutiendo la Declaración
Universal Sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Nos llevó casi diez
años discutiendo si se llamaban indios naturales, nativos, indígenas, no sé
qué, originarios, primeras naciones, no sé qué otras cosas que salieron.
Diez años discutiendo cuál era el nombre que más se le acomodaba a los
estados, y que no significara autonomía, que no significara independencia, que no significara ... Yo les decía: si los pueblos indígenas tuvieran la
fuerza positiva para liberarse de la opresión, del yugo, de la imposición yo
no sería Premio Nóbel de la Paz; perdónenme, pero tal vez tendría otro
oficio. Pero como no tenemos eso, entonces, creo en la civilización y creo
en la capacidad de reflexión conjunta y de encontrar soluciones; porque
yo sé que ni van a fabricar armas los indígenas, ni van a explotar el petróleo por sí mismos, ni van a tener. .. sino vamos a tener que hacerlo juntos
y con las reglas que hoy ya existen. Entonces, más vale que reconozcamos
nuestros derechos y los limites de una cosa y otra para que no haya abusos. La Declaración Universal sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas
contempla todo: territorio, autonomía, valor de la cultura, respeto a los
ancianos, relación respetuosa y mutua entre el Estado y los pueblos indígenas; es una declaración bien hecha. Ahora, ¡que aprueben esa declaración! Bueno, tal vez hay que presupuestarlo los próximos veinte años o
treinta años o cincuenta. Finalmente ya pasaron cincuenta años de la historia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y todavía no
tenemos un tribunal internacional para condenar los delitos de lesa humanidad. Finalmente ya pasaron cincuenta años de la declaración y tenemos que acudir a un tribunal de aquí y otro allá para ver si finalmente
triunfan nuestras luchas en contra de la impunidad y por dignificar la
justicia en materia penal. Entonces, qué bueno que esta declaración camine, ojalá que se acelere y que de aquí a cuatro años digamos: sólo falta que
México ratifique esa convención, sólo falta que Brasil ratifique esa convención. No, todavía nos falta bastante, pero por lo menos ya está en el
tapete internacional la discusión, la formulación, la propuesta seria sobre
la Declaración Universal sobre los Derechos de los Puebl.os Indígenas. También en la OEA se está discutiendo la Declaración Americana sobre Dere-

chos Indígenas, qué bueno, tiene muchísimos vacíos, pero la ley es perfectible. Entonces, vayamos a eso. Y, finalmente, ya está en el ambiente la
necesidad de una Convención Internacional sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y a eso le estamos apuntando. Vamos a ser muy activos en
la Conferencia Mundial Contra el Racismo en Sudáfrica. ¿Por qué? Porque, si hay una Conferencia Mundial Contra el Racismo y no están los
negros presentes, ni están los indígenas, yo no sé qué conferencia sería,
cuál sería el tema de esa conferencia. Entonces, tienen que estar los pueblos indígenas. Entonces, tenemos que hacer políticas globales que puedan dignificar a esas personas, igual los pueblos indígenas. Yo siento que
permítenos apropiarnos de la tecnología; yo sólo puedo demostrar que
me puedo apropiar de la tecnología si me dan la oportunidad de la tecnología, pero si no me dan la oportunidad, ¿cómo saben ustedes que yo no
sé manejar la tecnología desde un punto de vista favorable a los valores, la
cultura, la identidad? O sea, mejores oportunidades para todos y hay un
milenio abierto.

Sabemos que su medalla de Premio Nóbel de la Paz se encuentra en una
urna en el Templo Mayor, en Teotihuacan, en la ciudad de México. ¿Por
qué escogió a México como país para resguardar su medalla y por qué el
Templo Mayor para acogerla?
Bueno, en primer lugar, yo, todos los días estoy temerosa porque creo
que los recuerdos aztecas y los aztecas y las piedras llenas de energía de
ellos que están en el Templo Mayor me pueden robar mi medalla; o me
podrían embrujar mi medalla y, entonces, bueno, digo temerosa no tengo
constancia. El tema de poner la medalla en el Templo Mayor sucedió
porque cuando me dieron el Premio Nóbel, primero no tenia ni una gota
de vida institucional, no tenía una institución, no tenia una fundación, no
tenía nada. Era bien joven, vivía en casas de amigos, no tenía nada. Entonces, ¿qué voy a hacer con mi medalla? Si la llevaba a la casa de unos
amigos que tenía en Tacubaya, pues a lo mejor la harían aretes, a alguien
le gustaría hacer unos aretes bonititos de esto. Pero entonces, es una situación, yo estaba en el exilio. Segundo, la situación de Guatemala no era
para poco. Premio Nóbel de la Paz, sí, pero gracias al horror. Yo lo digo
porque yo lo creo así. Yo tengo una historia de horror, tengo una historia
de sobreviviente de genocidio, tengo que buscar a mi mamá a ver si encuentro algún día en una fosa común. Tengo que buscar a mi hermano
Patrocinio, para ver si encuentro en una fosa común a mi hermano Víctor,
los huesos de mi padre, en fin. Esto no lo hice yo, es una historia de
horror que me hicieron los genocidas. Yo lo reivindico como un valor
porque los sobrevivientes tienen una misión todavía más grande que es la

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¿Cómo globalizamos
aquellos otros
elementos que
significan mucho)
gwbalización de la
defensa de los derechos
humanos) por
ejemplo?

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dignificación de la historia de los muertos. Pero en aquellos años, pues el
diálogo, las negociaciones de paz estaban en un punto realmente inviable.
O sea, el diálogo era una táctica para la guerrilla y era táctica para el
ejército y el gobierno; y podrían haber pasado otros treinta años sin una
solución, como la que hemos encontrado recientemente. Entonces, llevar
la medalla en un país así como así era una inconsecuencia. Yo dije: señores, ¿quién acoge mi medalla en su territorio, porque estoy dispuesta a
exiliar esta medalla de Premio Nóbel? Y entonces, bueno, México se ofreció, se ofreció Costa Rica pero ya fue unas horas más tarde, otros países
de América Latina dijeron que venga la medalla aquí. Pero México había
hablado, pero además había más de doscientos mil guatemaltecos, unos
más o menos legales, otros ilegales, otros refugiados allá en el sur, en el
sureste de México, Chiapas. Por eso debemos tanto a Chiapas, más de
doscientas mil vidas estaban refugiadas alú. Entonces era lógico que la
medalla venía a México. Yo lo que agradezco al pueblo mexicano, también al gobierno mexicano y sus instituciones, es decirme: "Rigoberta,
escoge dónde quieres refugiar esta medalla. Está la Plaza de las Tres Culturas, está el Templo Mayor", había otro espacio. Yo dije el Templo
Mayor, porque éste es un lugar digno y que no me apresura a llevarla a
Guatemala, sino que cuando las condiciones sean dignas allá y cuando
haya respeto, cuando las cosas hayan cambiado esta medalla se irá a Guatemala. Entonces, por eso hay una leyenda que la acompaña, y que dice
eso: cuando las condiciones estén dadas, en esa tierra, esta medalla se traslada
a Guatemala. Pertenece al patrimonio nacional de Guatemala, pero también pertenece al patrimonio de los pueblos indígenas, y no es muy buen
lugar el Templo Mayor, son muchos, miles de ciudadanos mexicanos,
extranjeros que pasan por la ciudad de México y que han hecho un homenaje a nuestra medalla. En fin, ahí está y yo digo, cuando algún día me
la lleve a Guatemala espero que no pelee con los mayas porque los aztecas
la hayan embrujado, pero yo digo que no. Esa medalla honra la defensa
de los derechos humanos. ¿Cuál es el compromiso de todos con los derechos humanos? Es algo que deben ustedes repudiar. Sólo un ejemplo: en
el año 1978 ocurrió el Actea! de Guatemala, que fue la masacre de Pansos.
Fuimos incapaces de evitar que ocurrieran 627 veces más Actea! (Chiapas), en el lapso de ni siquiera diez años, en el lapso de aproximadamente
unos seis años ¡627 más veces Actea!! es increíble. Así que, ¿qué es lo que
nos invoca?, pues ojalá que no olvidemos la masacre de Actea! en Chiapas y que no vuelva a ocurrir. O sea, yo siento que nuestro horror debe
ser frente a los abusos y hay que castigar los responsables, por eso hay
leyes, hay que hacer investigación, hay que evitar corrupción, hay que
evitar que la justicia actúe en un lado y en otro no. Entonces, yo siento

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

1

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

que ésa es la dimensión, la armonía en los seres humanos es un conjunto
de valores y no se vale decir "bueno son los de derechos humanos" porque trabajan por los derechos humanos. Tenemos alguna especialidad en
cuanto a documentar, en cuanto a seguir los casos, en fin y llevar un
registro histórico de los hechos. Pero eso no quita que todo el mundo
debe involucrarse y debe tener un programa especial, personal sobre la
educación de la defensa de los derechos humanos en general.

TRAYECTORI ~ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

Yo tengo una historia
de horror) tengo una
historia de
sobreviviente. (. ..) Yo
lo reivindico como un
valor porque los
sobrevivientes tienen
una misión todavía
más grande que es la
dignificación de la
historia de los
muertos.

207

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Agenda para 'la izquierda,

han tenido lugar en estos meses, pode-

Agenda para la izquierda

tonio García de León y Daniel Cazes

mos decir (con cautela pero sin escep-

hablaron de las elecciones pasadas y la
situación actual del país.

ticismo) que la refundación de la izquierda en el campo de las ideas y el pensa-

"La dicotomía, derecha-izquierda rw goza en la cu;tualida,d de "buena, salud", según ha escrito
reaentementeAdolfo Sánchez Vázquez. Cuestionada en /,os últimos años - asegura elfi],ósofr r no
pocas voces sentencian que no sól,o ha perdido el vigor que efectivamente tuvo en otros tiempos, sirw
que hoy carece de sentido. Es precisamente el interés por una izquierda sin certificado de defunción, sin embargo, l,o que movió a renombrados académicos y pensadores mexicanos a convocar por segunda ocasión la conferencia La Izquierda Hoy, celebrada en la Universidad
Autórwma de Ciudad Juárez en el verano pasado y de /,a cual Trayectorias publica ahora
cuatro breves textos en los que queda declarado no sólo un proyecto de existencia, sino además
una agenda de vida por largo rato.

Las sesiones fueron interrumpidas

miento se ha iniciado. Con independen-

durante dos horas para visitar la planta

cia de las organizaciones políticas, libe-

de una conocida transnacional que, es-

rándose del peso de las ilusiones perdi-

tablecida en Ciudad Juárez, se encuentra ubicada a algunos metros de la fron-

das, con un toque nuevo de tolerancia,
la reconstrucción de lo que fue un to-

tera. Diseñadora y probadora de piezas
de automóvil para una empresa que

rrente tumultuoso de la cultura mexicana, comienza a tomar forma. Los pro-

abastece 20% de la demanda mundial,
la fábrica laboratorio, que ocupa a cien-

cesos de la recuperación crítica del pasado, el análisis sistemático del presente

tos de ingenieros mexicanos y trabaja
con una tecnología de punta, nos ayudó

y la búsqueda imaginativa de ideas
innovadoras para el futuro desde el mi-

a ubicar el encuentro en los "muchos

rador de la izquierda, comienzan a con-

Méxicos" de la actualidad. El de los obre-

fluir y pueden sorprendernos con sus

ros virtuales a los dos lados de la frontera norte, los rancheros del Bajío, los

primeros frutos maduros en los próximos años.

Crónica de un encuentro

vendedores ambulantes del D.F., los profesionistas desocupados o subocupados

Quizá la lista de algunos de los asistentes y sus aportaciones nos ayude a

ENRIQUE SEMO

de todos lados, los campesinos de Michoacán y los indígenas de Chiapas. Una

transmitir una idea más precisa de lo
que ahí sucedió. El filósofo Luis Villoro

U

n mes después de la derrota del 2 de julio, en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, se reunieron

cuarenta intelectuales de izquierda para

discutir "Las lecciones del 2 de julio" y
lo que seguramente va a ser el proble-

de las especialidades. Hubo pluralidad
de enfoques, lenguajes y prácticas. Mar-

partidas, si bien éstas son más diversas y no siempre compatibles. Como

xistas declarados, liberales, partidarios

antes, hay radicales y moderados, y

de la democracia radical y eclécticos.

ahora comienza a definirse un nuevo

Hubo gente del PRD y de otros partidos, personas activas en las ONG's y

nudo de diferencias: las que van surgiendo entre tres generaciones de gente de

simpatizantes del EZLN. Pero los más

izquierda que hace mucho no dialogan.

ma principal en el próximo sexenio: "La
cuestión social".

eran académicos sin militancia alguna.

Hubo reencuentros estimulantes y cho-

Hacia el segundo día comenzó a

ques inevitables. Durante intensas vein-

El objetivo fue crear un foro para el
libre flujo de ideas y opiniones, al mar-

generalizarse la sensación de un espa-

tiocho horas de trabajo y comunicación,

cio recobrado, pero también la consta-

aparecieron en abundancia las nuevas

gen de compromisos políticos o de grupo y sin más vía que el ejercicio del pen-

tación de profundas diferencias. Ciertamente existe un territorio que podemos

tampoco faltaron los actos de fe y los

samiento crítico. La composición de la
asistencia, una mezcla de expertos en

llamar "pensamiento de izquierda", pero

clichés. Si sumamos los resultados del

los dos temas y de pensadores de izquierda que se esfuerzan en ver más allá

208

ideas y los enfoques inesperados, pero

sus fronteras se han hecho más borro-

encuentro a los obtenidos en la Univer-

sas que hace dos décadas. A todas luces hay un cúmulo de experiencias com-

sidad de Puebla en octubre del año pa·
sado y en otros seminarios similares que

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

idea se fue abriendo paso: lo más difícil

avanzó en la elaboración de su idea de

Bendesky, Esthela Gutiérrez, Macario

hoy es encontrar los enfoques y los dis-

l!na izquierda pluralista en las ideolo-

Schetino, José Ayala, José Luis Avila

gías, las demandas y las formas de or-

analizaron las causas de la distribución

cursos que puedan fundir a todos estos
sectores en movimientos con cierta co-

ganización. Gabriel Vargas, de la mis-

negativa del ingreso, las políticas socia-

ma especialidad, defendió la vigencia de
ciertos enfoques marxistas para los pro-

les y las alternativas a la política econó-

hesión y capacidad de acción efectiva
para abordar a fondo la cuestión social.

mica actual. David Barkin informó sobre el surgimiento de asociaciones co-

bio de actitudes que sobre ese proble-

Enrique Montalvo describió el cam-

blemas de un feminismo de izquierda.
Pablo González Casanova profundizó en

munitarias para la producción y distri-

ma se ha producido en el mundo en los

el tema de la democracia en el México

bución en el marco de la mundialización

de hoy y Víctor Flores Olea disertó so-

y Víctor Quintanilla habló de formas de
resistencia popular a los estragos del

últimos treinta años. Sostuvo que la disputa principal entre derecha e izquier-

bre la democracia radical como concepto central del pensamiento de la izquierda. Historiadores como Carlos Aguirre,

TLC en la agricultura en Chihuahua. No
podía faltar la comunicación de Luis

da tanto en la posguerra como hoy es y
sigue siendo la cuestión social. En la
posguerra, fue marcado por el avance y

Alexandra Moreno Toscano, Víctor Oroz-

K'Fong sobre las obreras de las maqui-

la difusión de la idea de que la sociedad

co y Elisa Servín abordaron el problema

ladoras. Sociólogos, politólogos y antro-

debía organizarse para reducir las des-

de la cuestión social con un enfoque histórico o cultural. Los economistas León

pólogos como Octavio Rodríguez Araujo,

igualdades. Cristalizó en la consolida-

César Cansino, Silvia Gómez Tagle, An-

ción de las economías estatistas en el

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

209

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para Úl izquierda

Este, el Estado benefactor en Europa

Inglaterra y luego en el resto del mundo,

deplorable. En los últimos veinte años,

con democracia, justicia y dignidad que

la cancelación y renegociación de sus

genas de México. 13. A favor de replan-

occidental, los proyectos de desarrollo

tendientes a redistribuir negativamente

el producto per cápita no crece y la dis-

desestructure el Estado neoliberal, con

deudas. 8. A favor de la renegociación

tear la defensa nacional y la seguridad

de los países recién liberados del colo-

el ingreso, alargar las horas reales de tra-

tribución se hace más regresiva. A la

su control policiaco-represivo de las po-

de la deuda externa y el TLC. 9. A favor

nacional, como educación nacional y

nialismo. En esos años, los desafíos señalados por la izquierda a lo largo del

bajo y cargar los efectos de la crisis a los

"vieja cuestión social" heredada de dos-

blaciones marginadas y sus mediacio-

de la democracia representativa y par-

justicia social en un proyecto histórico

países del tercer mundo. Las justificacio-

nes y cooptaciones focalizadas, con su
democracia limitada en lo electoral y

de nación cuyo eje central sea la demo-

nes económicas que se enarbolan para

cientos años de desigualdad que tres
revoluciones no pudieron cancelar, se ha

ticipativa en las localidades y unidades

siglo XX, se impusieron. Pero ese con-

vecinales de la nación. 1O. A favor de la

senso ha sido destruido por una gigan-

esas reformas no pueden ocultar su ver-

venido a sumar una "nueva cuestión so-

dadero contenido antipopular, pero han
sido efectivas para destruir el consenso

cial" producto de los últimos veinte años
que multiplica marginalidades y exclu-

representativo, encargados de defender
y legitimar los intereses y el poder de

democratización del Estado-nación, de

tesca ofensiva del capital y las crisis tantismo a partir de los años setenta. Así es
como pudieron iniciarse una serie de re-

por la igualdad del pasado.

siones en sectores que hace sólo dos

formas, primero en Estados Unidos e

papel de México en ese proceso ha sido

cracia como poder del pueblo y de la de·
mocracia como pluralismo ideológico, religioso, cultural y político. De ese modo,
el nacionalismo no sólo se redefinirá
como democracia en relación con el poder sino como democracia en relación
con las formas de alcanzar, organizar,
controlar y recrear el gobierno. 14. Es
más, el nacionalismo no sólo será fundamentalmente democrático-lo cual ya
es una novedad- sino a la vez universalista y particularista, respetuoso de todas las culturas y razas humanas y de

to del Estado benefactor como del esta-

las oligarquías financieras, tecnocráti·

décadas eran el orgullo del "milagro

locales, y de los terratenientes, caciques

los ingresos fiscales, el programa-presupuesto y los servicios del gobierno,

mexicano".

y compañías, asociados y dirigidos por

así como de las labores que realicen en

los centros de poder económico y por

materia de política social y desarrollo.

las potencias hegemónicas, y también

11. A favor de políticas de libertad de

La revolución democrática en México

de cooptar y mediatizar a las dirigencias

prensa y de medios. 12. En defensa del

(Notas para una definición del concepto y sus prácticas)

político-sociales e intelectuales.
Para lograr la doble meta de cons-

patrimonio de la cultura universal, hispanoamericana, indoamericana, nacio-

truir la democracia como poder y como

nal y de los pueblos indígenas y no indí-

Los economistas coincidieron que el

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA

cas, burocrático-militares, mundiales y

sus funciones de defensa y seguridad,
de control del territorio, la población,

pluralidad, quienes buscan alcanzarla
tienen que apoyarse en movimientos
concretos: 1. A favor de la paz con de-

I objetivo estratégico-operacional de la revolución demo-

E

cer en las distintas operaciones de or-

de luchas anteriores ha de añadirse la

mocracia. 2. En contra de la militariza-

ganización y en la lucha por objetivos a

ción y de las acciones bélicas o las inva-

crática consiste en construir

corto y mediano plazo.

confluencia de proyectos, todo dentro
de un proceso de redefinición 1) de la

la voluntad de lucha de las
organizaciones de la sociedad civil y de

ciones consistirán en construir y orga-

la sociedad política vinculadas entre sí

nizar la estructura ético-social-político-

y, sobre todo, vinculadas a las bases
sociales que se integran como sujetos

cultural y económica que fortalezca la
capacidad de resistencia y creatividad

activos en la lucha por el interés gene-

en todos esos campos y que permita

ral y el bien común, por los derechos de

ganar la disputa por el consenso social y

los pueblos y los ciudadanos, por los derechos sociales, culturales, políticos y

por la legitimidad de un proyecto histórico alternativo. Ese proyecto histórico privilegiará los procesos de conflicto y consenso, de enfrentamiento y negociación
que permitan asegurar la paz con democracia y el avance y consolidación de
una y otra.
En la construcción de una alternativa democrática, a la junta de legados

económicos, por su codificación y práctica.en el interior de las organizaciones
mismas. El objetivo estratégico privilegiará la democracia en el interior de las
organizaciones cívicas y sociales que luchan por un proyecto histórico alternativo. El objetivo estratégico debe apare-

210

Los objetivos tácticos de las opera-

TRAYECTORIAS

---,

democracia plural y 2) de la democracia
como poder tanto en los conceptos como
en las organizaciones, en las estructuras y en operaciones que no descuiden
objetivos intermedios y estratégicos co·
mo el de paz con democracia y justicia
y los de democracia como forma de
poder y como forma de gobierno.
De nuestra construcción anterior de
una alternativa que corresponda al interés general de la nación y la ciudada·
nía, persisten varias experiencias muy
ricas que debemos insertar en estrate·
gias operativas y en teorías de la sociedad y la historia futura. Tenemos la si•
guiente meta general: l. La de una paz
AÑO 111, NO. 4/5

---r

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

--

--

siones policiaco-militares de las comunjdades y los pueblos, así como en contra de cualquier política arbitraria y represiva en el campo social, económico,
político y cultural. 3. A favor de los derechos de los pueblos indios y no indios.
4. A favor del patrimonio nacional, de la
industria eléctrica, de la industria petrolera, etc. 5. A favor de los trabajado·
res y empleados que luchan por la defensa de su salario o sus condiciones
de trabajo y seguridad social. 6. A favor
de los estudiantes que luchan por el
derecho universal a la educación de excelencia, pública y gratuita, incluida la
superior. 7. A favor de los medianos y
pequeños propietarios que luchan por
~CTOR~ AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

2U

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

las culturas que existen, se crean y se recrean en México.
Las operaciones

crática estará constantemente acotada por
la lógica y la disciplina de las organizaciones armadas.
En cualquier caso
los objetivos estratégi•
cos y las operaciones

para lograr esos objetivos suponen: l.
Dar prioridad a las
prácticas democráticas en el interior de
las organizaciones de
la sociedad civil y de
la sociedad política,

tácticas de la democracia plural con poder
acordarán particular
importancia a los distintos legados históri•

así como a la libertad
de expresión, de información y de organización en el diálogo, el debate, el

otras regiones del mundo. No descui·
darán las batallas pasadas, desde la
resistencia indígena con sus 500 años,

lucha por objetivos concretos con la fundación, fortalecimiento, expansión tan•
to de organizaciones como de redes de
organizaciones. 3. Articular las redes de
la sociedad civil entre sí y también con

política, sea el motor de la independencia, la libertad, el respeto a la persona,
la justicia social y el desarrollo equitativo como utopías practicables, o como
prácticas que materializan utopías y

la sociedad política para practicar el
"mandar obedeciendo" en el terreno de

caminos para su realización o vivencia.
Advertir con claridad que si ese pro-

ni las de la Independencia de España,
ni guerras de resistencia contra las nuevas políticas hegemónicas e intervencionistas de Estados Unidos y Europa, ni
las de los distintos proyectos de la revo•
lución mexicana de 1910-1917, ni las
que permitieron imponer la expropiación

la seguridad, de la producción, de los
servicios, de la población, del territorio,
de las elecciones, del gobierno.
Aclarar que el objetivo general y estratégico es desestructurar el Estado
neoliberal y la política neoliberal y lograr, por la vía política y pacífica, un
nuevo tipo de Estado, parecido y distinto
al de luchas anteriores por la independencia, la justicia social y el socialismo,

yecto de democracia plural con poder encuentra obstáculos insuperables, y el
actual Estado, con métodos políticopollciaco-m1l1tares se expande para
mantener por la fuerza y la represión el
actual modelo depredador, explotador y
excluyente, el pueblo necesariamente
luchará en formas más y más violentas,
mientras los dirigentes y organismos o
redes partidarios de la paz con democracia perderán el liderazgo y serán desplazados por líderes de la resistencia o
insurgencia armada cuya lógica demo-

del petróleo, ni las que anunciaron una
nueva insurgencia obrera desde 1958 y
una nueva insurgencia estudiantil y po·
pular desde 1968, una nueva insurgencia campesina desde los cincuenta y una
nueva insurgencia indígena desde 1994.
Recordar y actualizar esos legados,
enriquecidos con el nuevo proyecto de
democracia plural con poder, y vincularlos a otros proyectos latinoamericanos o mundiales de alternativa al neoliberalismo globalizado permitirá el éxito de una revolución democrática hecha

TRAYECTORIA~O 111, NO. 4/5 ~PTIEMBRE 2000 · ABRIL 200!

plural como el PRD por mucho que logre
democratizar sus prácticas tanto en la
organización del poder del pueblo como
del pluralismo, la representación y la
participación de los ciudadanos y los
pueblos. Sin descartar la forma partido,
el proceso histórico de la revolución democrática privilegiará las organizaciones
y redes de la sociedad civil para que éstas: 1º se organicen democráticamente,
2º presionen por la organización demo-

crática del partido o los partidos que ellas
o sus integrantes elijan y 3° por la democratización del sistema electoral, del ré•
gimen gubernamental y también de los
órganos o aparatos del Estado.
Sin la democracia como práctica y
teoría en el interior de la sociedad civil,
de sus organizaciones y sus redes, parece inconcebible pensar en la revolución
democrática electoral, gubernamental y
estatal.

El augedum en la ideología, y en la política
de la nueva izquierda

y armadas de México,
de América Latina y de
vimientos anteriores no le dieron, y que
con base en las experiencias históricas
y en la imaginación creadora, cívico-

212

dores no ocuparán necesariamente el
papel central que jugaron o intentaron
jugar en el pasado; a la organización
partido con una disciplina partidaria, un
comité central, una filosofía política y un
programa, no sucederá sólo en el liderazgo del proceso un partido abierto y

cos de las luchas sociales y políticas, legales

aprendizaje-educación, la toma de decisiones, la evaluación de resultados, el
rendimiento de cuentas. 2. Combinar la

en el que la diferencia principal sea una
democracia plural y con poder, que tenga un carácter constitutivo que los mo-

de muchas revoluciones democráticas en
México y el mundo. En el pensar-hacer
del nuevo proyecto histórico, la organización en forma de partido y los trabaja-

LUIS VIL LORO

eón Bendeski dijo que la mesa

do mis colegas en las sesiones pasadas
y hablar de abstracciones conceptuales.
Lo siento mucho, con esto sigo mi deformación profesional de filósofo, pero estoy justificado - por lo menos tengo dis-

Voy a hablar de conceptos generales abstractos, voy a intentar hacer un
pequeño análisis de algunos conceptos
que están en la base de una política de
izquierda. Pero voy a tratar también, en
este análisis conceptual, a aspirar o por
lo menos a resumir lo que creo que está
siendo el consenso de estas mesas.
En efecto, creo que en todo lo que
nos ha ocupado, en estos dos días, ha
habido una conciencia de que por una
parte la ideología y la política de la vieja
izquierda han sufrido una cns1s y que
tenemos que pasar a una nueva izquierda. Dentro de esta concepción tendríamos dos tentaciones contrarias, la una
a la otra. La primera tentación sería de-

culpas-, porque el tema general de esta
mesa son las perspectivas generales.

cir "demasiado cardernsmo, demasiado
marxismo", como dijo uno de nuestros

L

anterior había sido, desde su
punto de vista, un caos. Pero

desde mi punto de vista -que
vivo en las nubes- fue realmente muy
ilustrativa de que existen datos reales
sobre los que nosotros podemos contar.
Entonces, para mí fue muy ilustrativa
porque me dio conocimiento sobre la sociedad real; en cambio, ahora los voy a
someter a la prueba de abandonar la sociedad real de la cual han estado hablan-

TRAYECTORIAS
-

--t

AÑO 111, NO. 4/5
-

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

colegas, "entonces empecemos con otro
tipo de ideología". Me parece que es una
tentación de echar por la borda toda una
rica concepción de la izquierda, que tiene, sin embargo, todavía mucho que en•
señarnos. La tentación contraria sería
decir: "no, vamos a continuar con las
viejas ideologías de izquierda, simple•
mente vamos a darles un pequeño barniz y a continuar". Desgraciadamente,
esta tendencia también se manifiesta
mucho en el PRO.
Frente a estas dos tendencias contradictorias, lo que se está dibujando en
los coloquios que hemos tenido estos
dos días es que necesitamos guardar lo
esencial de las ideas de la vieja izquier·
da, guardar lo esencial pero acoplarlo a
una nueva circunstancia, muy diferente
213

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para /,a izquierda

Agenda para /,a izquierda

a la anterior. Es decir, hacer con los vie-

sólo porque trató de descender a una idea
del Estado nación, es también porque el
nacionalismo revolucionario pretendía consolidar la identidad por una parte y la au-

o Estado corporativo, como quieran ustedes llamarlo. Me refiero al régimen que

tarquía de decisiones por la otra.
La autarquía y la identidad debemos
mantenerla, éste es un principio y valor
fundamental de la izquierda; pero, dentro de la situación de la crisis del Esta-

entró en crisis como un régimen de Estado populista. Esto es evidente, pero
esta idea del Estado populista no fue
sólo una idea del PRI, fue una idea también de la izquierda. Es evidente que la
izquierda cardenista tuvo en gran medida una concepción de la política como

tricta nacional y, por la otra, la unidad
nacional en torno a ciertos principios

do nacional. Autarquía e identidad implicarían reconocimiento de la multiplicidad enorme de culturas y de pueblos
que constituyen nuestra nación, ruptura con la idea de la unidad homogénea
nacional y aceptación de la idea de pro·
piciar las autonomías colectivas, las autonomías populares. Creo que debe ser
una idea de la nueva izquierda para
afianzar la identidad nacional en otro
nivel, en otro sentido.
Por otra parte, la soberanía no puede excluir a la globalización como se ha
dicho aquí muchas veces. La globalización está ahí, la izquierda tiene que
aceptarla. Lo que es terrible, para la iz-

populares. Se consideraba en esta idea
nacionalista que la defensa de la izquier-

quierda, de la globalización, es el he·
cho de que haya un poder financiero e

da pasaba por la defensa de un Estado
nacional y popular. Creo que frente a los
dos retos actuales -la globalización de

industrial transnacional que no está
sujeto a ninguna regla y que se impone
sobe todos los países. Entonces, la idea
de soberanía como autarquía implica una
paradoja. Para defender la autarquía de
nuestras propias decisiones en un situación de globalización, necesitamos cola·
borar para que se establezcan reglas internacionales que controlen este poder
económico y financiero. Para establecer
estas reglas internacionales, nuestra idea

jos conceptos de la izquierda lo que
Hegel llamaba la augedum, es decir, la
superación de un concepto conservando
lo esencial pero adaptándolo a un nuevo
nivel.
Entonces, voy a intentar muy brevemente, muy esquemáticamente, hacer
esta operación, este ejercicio con algunos conceptos fundamentales de la vieja izquierda que habría que levantar a
un nivel superior, conservando lo esencial. Voy a ser muy breve, muy esquemático; lo siento mucho porque el tiempo apremia.
El primer concepto sería el nacionalismo revolucionario. Todos sabemos
que la vieja izquierda, por lo menos la
que nace de la revolución mexicana, tenía este concepto en alta estima. El nacionalismo revolucionario estaba fundado principalmente en dos características: por una parte, la soberanía irres-

la que tanto se ha hablado aquí y el resurgimiento de las reivindicaciones de
los pueblos con culturas diferentes en
el interior del país- la idea del nacionalismo revolucionario tiene que ser revi sada junto con la idea del Estado-nación. Pero aquí hay un germen, una idea
clave, que es permanente en la izquierda: si el nacionalismo revolucionario se
presentó durante mucho tiempo no es
214

de soberanía debe ser una soberanía
compartida internacionalmente.

TRAYECTORIAS

El segundo concepto que me gustaría también analizar es el del populismo

una política corporativa y populista. La
idea recuperable y permanente para la
izquierda de este Estado populista es la
de que el poder político tiene que ser
un poder donde participe el pueblo, es
decir, un poder popular.
El populismo tiene dos caras -creo
que Octavio estará de acuerdo conmigo- por una parte, la cara del control,
por el aparato estatal, de los organismos populares, de los sectores populares; pero tiene, por otra parte, la cara
de que el poder del Estado es un poder
que trata de basarse en la organización
popular, es un poder que trata de ser
participativo de las necesidades popu•

más justos-, sino que el Estado debe escuchar a la sociedad civil y reflejar lo que sucede en la misma.
La manera de escuchar y de responsabilizar a la política a partir de las decisiones de la sociedad civil conduce a
lo que hemos hablado aquí muchas veces que es una forma de democracia
popular, una forma de democracia radi·
cal. Es decir, una democracia que no se
limite a la democracia representativa
sino que las fallas de la democracia representativa puedan corregirse mediante una presencia real.
Resumiendo: hablaba de cinco ideas;
la siguiente idea, la tercera, sería el Es•
tado interventor del que ya se ha hablado mucho. El Estado interventor está
también como idea, como un principio
inamovible de la izquierda. Es la idea
de que el Estado debe corregir las fallas del mercado, que son fallas de injusticia. Pero en la nueva situación, este
principio del Estado que corrige las fallas e injusticias del mercado no puede
manifestarse mediante una intervención

estatal, una intervención de un Estado
propietario. Tiene que manifestarse mediante la regulación estatal que corrija
las injusticias del mercado.
La cuarta idea sería la del agente
revolucionario. Esto también es muy
obvio. En la vieJa izquierda existe siempre la idea de que hay un agente revolucionario: el proletariado. En la teoría
marxista el proletariado unificado con
el campesinado, las masas populares,
etcétera. Es muy claro que en todas las
conversaciones que hemos hecho se repite una y otra vez que el agente revolucionario es nuevo y diverso, completamente diferente. Está formado por muchísimas reivindicaciones de grupos
muy diferentes, cuyas reivindicaciones
son distintas; las reivindicaciones del
sector obrero son completamente distintas a las de los pueblos indígenas, las
de los pueblos indígenas distintas a las
de las mujeres en el feminismo, distintas a las de los ecologistas, etcétera. La
izquierda nueva debe ser una izquierda
que acepte esta pluralidad enorme del

agente revolucionario, pluralidad enorme en la cual todos tienen algo en común, todos de algún modo son excluidos. Por lo tanto, el agente revolucionario son los excluidos, pero los excluidos
son muy diversos.
Por último, la idea permanente y
central -ya con esto concluyo- de la
equidad. Esta idea de la equidad, en la
vieja concepción revolucionaria de la izquierda mexicana, tendía a verse como
una equidad otorgada por el Estado, el
Estado beneficiario, el Estado del bienestar, el Estado populista. Son Estados
que otorgan la equidad. La nueva izquierda no tendría que ver la equidad
como algo otorgado sino como el derecho fundamental de los excluidos. El
Estado tiene como fin el establecimiento de esta equidad, pero respetando los
derechos a la diferencia de todos. La
idea de la equidad en una nueva izquierda debe ser totalmente respetuosa de
la libertad individual, cosa a la que la
vieja izquierda no le dio la importancia
debida.

lares. El poder popular tiene que ser una
idea permanente de la izquierda, la necesidad de que el poder del Estado sea
un poder donde participe realmente el

La izquierda: por una democracia radical

pueblo. Lo que pasa es que frente a la
idea del corporativismo, ahora, la pre-

VíCTOR FLORES ÜLEA

sencia de un poder popular en la políti·
ca tiene que hacerse a partir de la sociedad civil. Es decir, la diferencia con el
populismo antiguo de la vieja izquierda es
que no es el Estado quien tiene que impo·
nero por lo menos dirigir a la sociedad civil
hacia ciertos derroteros -que se suponen

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

D

esde el punto de vista de la iz·
quierda hoy en México (pero
seguramente en el ámbito

mundial), nada es más impar•
tante que pensar los términos de su reTRAYECTORIAS

consúuccíón. Afirmación obvia; pero como
frecuentemente ocurre, las afirmaciones
evidentes son las más difíciles de llenar sig•
nificativamente. Muchos enfoques son posibles, pero permítaseme centrar estas lí-

AÑO 111, NO. 4~SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

neas en una noción vieja y nueva, con tradición, pero necesaria de actualizar. La pregunta es: ¿cómo construir, en la actual situación del país, una hegemonía que sea
de verdad nueva y de izquierda?
215

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

conoce) son un "mero" agregado o acom-

No muchos diferirán si digo que hoy
la hegemonía política y social que prevalece es la ejercida por los grupos
financieros-empresariales que, con
agudo instinto, se alían a los
emergentes intereses de los
aparatos de la comunicación
en sus más actuales versiones,
lo cual implica la asociación,
en general, con los procesos
de la última o últimas revoluciones tecnológicas. Tal es, sin
duda, uno de los enigmas resueltos de su éxito, al nivel mundial,
global.
Desde el punto de vista de la izquierda, con referencia a México, no deseo volver a las críticas sobre la difícil
transición de una izquierda heredera de
grupos reducidos que preferían salvar la
propia ortodoxia que alcanzar penetración y vigencia social. Con la secuela de
luchas intestinas y la falsa salida en
liderazgos personales (sin discutir el
mérito histórico de las personas), pero
cuya limitante más grave -parece haber
consenso en ello-es precisamente el alejamiento de las necesidades y demandas de la sociedad y el encierro en políticas "cupulares". En política, la ausencia
de la cuestión social en su sentido más
general parecería ser el punto débil de la
izquierda en el presente.
Debe admitirse la crisis teórica que
ha sufrido en las últimas décadas y más
allá la izquierda "clásica", originada por
las transformaciones de la sociedad, que
incluyen a México. Hoy, la sociedad es
plural y heterogénea, y esto debe tomarse en cuenta en primerísimo lugar en

216

cualquier intento de construcción de una
nueva hegemonía. Mucho podría discutirse en torno a esta nueva situación, pero
tal vez la consecuencia más importante
sea la profunda alteración de la tesis de
la lucha frontal entre las clases (propietarios de los medios de producción y proletariado) y su corolario práctico: la de
un partido único de clase que sería el
agente privilegiado de las transformaciones revolucionarias.
Hoy, es claro que no existe una relación necesaria entre la situación de clase
y las luchas por las transformaciones
sociales (y menos de carácter socialista). Tal cuestión depende de muchos
otros factores.
Visto el carácter plural y diversificado de la sociedad contemporánea, habrían surgido básicamente dos tesis de
reemplazo: la primera diría que los nuevos movimientos sociales (como se les
TRAYECTORIAS

pañante de la lucha principal, todavía
anclada en el proletariado. La segunda tesis los vería como sustitutos del proletariado en los procesos revolucionarios (la posición de Marcuse).
Habría que insistir en
que no existen más esferas
o clases sociales privilegiadas en las luchas transformadoras. La experiencia histórica muestra ya sobradamente que esas luchas son el
resultado de complejas combinaciones de fuerzas sociales y políticas eventualmente hasta alejadas unas de
otras, desde el ángulo del análisis clásico
de la composición económica y social.
En el terreno práctico, se exige entonces la negociación y alianza (con distinto alcance y duración) entre esas fuerzas sociales y políticas. Todo parecería
indicar que la articulación de tales fuerzas exige un trabajo político intenso y
perseverante. Uno de los grandes problemas de ese trabajo político de articulación entre diferentes fuerzas y sectores sociales es el de encontrar su punto de
convergencia unificador. Problema difícil
porque la unidad no depende más auto·
máticamente de una determinada situación
de clase en las relaciones de producción (el
sujeto privilegiado de la revolución), sino
que nos encontramos con una variedad
compleja de situaciones de clase que es
necesario articular y encadenar para llevar
a cabo el esfuerzo transformador.
No se trata tampoco de una dispersión extrema que haría imposible los es-

AÑO 111, NO. 4/5

fuerzas unificadores. El capitalismo neoliberal ha globalizado también la posibilidad de la unificación. Pero quedan dos
cuestiones fundamentales: ¿en función de
cuáles principios pueden tener lugar los
esfuerzos unificadores? ¿Quién o quiénes
la llevarán a cabo? La construcción de
una nueva hegemonía o de un nuevo bloque histórico -en la terminología de
Gramsci- supone avanzar en la respuesta a ambas preguntas. Lo digo de inmediato: el elemento unificador profundo
hoy de las luchas revolucionarias, desde
luego en México, pero también a nivel
más general, es la categoría de luchas
democráticas por una democracia radical. O, en la acepción que utiliza Pablo
González Casanova en el documento que
ha presentado en esta reunión, la categoría de revolución democrática.
Digamos, desde luego, que el horizonte de las luchas democráticas a que
nos referimos no se limita a la realización o vigencia de los principios de la democracia electoral y legal, aunque también
los incluye. En México, tal ha sido hasta
hoy el espacio privilegiado de las luchas democráticas, aunque no el único. Sin duda,
hemos avanzado en ese camino y las batallas democráticas han de continuar en la
lucha por la profundización y respeto de la
democracia electoral y legal (incluyendo una
profunda reforma del Estado). Pero el objetivo unificador a que antes me referí no se
limita a lo anterior.
Hoy vive una irreversible crisis la democracia liberal, construida esencialmente para favorecer a los pocos, a los
privilegiados de la "nueva economía". Por
eso, las luchas han de orientarse -prin-

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

cipalmente- a radicalizar la democracia,
a luchar por una democracia radical. Es
decir, a luchar por una democracia que
no sólo asegure los principios de la democracia electoral, de la división de poderes y del federalismo, sino por una democracia que tienda a desmontar (o a
desestructurar) los aparatos de la dominación vigente, de los poderes económicos y políticos actuales, puestos en práctica por un neoliberalismo que ha favorecido extraordinariamente la concentración de la riqueza, la extensión de la pobreza (la producción de más pobres sin
horizontes ni futuro), el desempleo, la
destrucción del ambiente, el abandono
de necesidades sociales básicas (educación, salud, vivienda); que se ha propuesto, en suma, la privatización de la política y de la totalidad de las esferas de la vida
social (la mercantilización de la vida). Se
trataría, sintéticamente, de desmontar o
desestructurar unas relaciones sociales
dominantes fundadas en la subordinación, en la opresión y en la explotación.
Tal sería el objetivo básico de la revolución democrática radical.
Digamos también que el contenido
de esa revolución es esencialmente igualitario (lo cual, por lo demás, está en la
base de la revolución democrática del
siglo XVIII, distorsionada después por el
desarrollo del capitalismo). En una lucha
de tal naturaleza, no sería posible separar y menos oponer la lucha de clases a
los movimientos sociales que caracterizan nuestro tiempo. Para todos, unos y
otros -clases en sentido tradicional y
nuevos movimientos sociales-, la dominación y las opresiones que ha impuesto

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

la nueva economía significan primordialmente la pérdida del derecho fundamental de todo ser humano: el derecho a la
vida. He aquí un concepto -y algo más
que un concepto- capaz de unificar y de
ser el elemento catalizador de las luchas
democráticas radicales.
Las luchas de los trabajadores, pero
también las luchas de los movimientos
sociales, deben ser vistos como batallas
complementarias y agregadas en contra
de las estructuras de la dominación social y política prevaleciente. (Es significativo que Samuel Huntington, en un informe a la Trilateral, argumentara desde
1975 que las luchas por una mayor igualdad y participación social, como sustancia
de las nuevas luchas democráticas mundiales, estuvieran convirtiendo en ingobernable a la sociedad contemporánea).
La revolución democrática de nues•
tros días ha de ser radical, igualitaria e
inevitablemente plural. Radical porque
busca la independencia y autonomía de
muy diversos sectores sociales (por ejemplo, a través de distintas formas de autogestión en colectividades de trabajo, etnias, centros de servicios y ámbitos de
investigación y educación, etcétera). Reconozcamos que la noción de trabajo ha
perdido su limitante proletario-industrial
y se extiende a los servicios y a todos
aquellos que efectúan, cada vez más, labores técnicas e intelectuales. Estas luchas, en sentido estricto, son luchas de
trabajadores que han visto gravemente
vulnerado su derecho a la vida y a la posibilidad de desarrollo en una sociedad cuyo
motor fundamental es el de incrementar la
ganancia en el menor tiempo posible (in-

217

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para la izquierda

Agenda para la izquierda

cluso ganancias especulativas).

ra sino absolutamente centrales en el modo

En esas luchas están implicados también, a manera de ejemplo, los micro,
pequeños y medianos empresarios, ya
que las corporaciones gigantes han reducido muchas veces a ceniza sus posi-

de ser y destino de una nueva sociedad.
En más de un sentido, según lo dicho, las tareas de la nueva izquierda no
significan el abandono de los principios
democrático-liberales sino su profundi-

bilidades de trabajo, desarrollo y hasta
de subsistencia.

zación y ampliación hacia una democracia radical incluyente. Y esencialmente

La consigna fundamental de la nueva economía de privatizar la vida social y
política supone extremar la visión puramente individualista del hombre en sociedad, individualismo con una clara connotación posesiva con base en la propie-

participativa, en el sentido de que han
de ser, en un horizonte deseable y posible, todos los sujetos sociales quienes

dad. Si no se dan tales condiciones, el
sistema actual marginaliza y excluye al
individuo desposeído. Tal visión, en una
democracia radical, ha de ser moderada
fuertemente por el principio de solidaridad-social. La revolución democrática significa también entonces la promoción de
nuevos valores y es una revolución no
solamente política, económica y social
sino, en el más amplio sentido de los términos, una revolución ética y cultural.

cido y acerca de los modos de distribución de los productos.
El gran problema práctico, es verdad,
consiste en encadenar las distintas luchas sociales (las de clase y los movimientos sociales nuevos) hacia esos objetivos, luchas que hoy comienzan a ser
generales y coincidentes pero que aún
se encuentran en buena medida desvinculadas. Uno de los primordiales esfuerzos que debe realizar hoy una izquierda
realmente moderna es precisamente la

rar que las reivindicaciones de cada uno
se conviertan explícitamente en reivindicaciones de los demás, de tal manera
que el libre desarrollo de cada uno haga
posible el libre desarrollo de todos.
No sólo se trata de lograr alianzas
políticas de suyo efímeras; también de
difundir socialmente la conciencia de que
las luchas sectoriales no debilitan las luchas parciales sino que las refuerzan y
las convierten en luchas de conjunto. Las
luchas de cada movimiento social se
cambian en luchas de la "totalidad" social oprimida y explotada que busca establecer una nueva hegemonía en beneficio de todos, una democracia radical,
que al mismo tiempo es plural y que asegura la libertad para el conjunto.
Por supuesto, mucho habría que añadir a estas breves, iniciales notas. El horizonte está abierto y creo que es una
tarea fundamental de la izquierda mexi-

lo, como aviso un tanto triste para ellos,
esa intelectualidad de izquierda ha demostrado que no ha muerto. Ha sabido
asimilar los grandes golpes de 1989, ha
sabido renovar el pensamiento y si bien
exhibe todas las derrotas

primero, porque hay un espíritu por parte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) de recibirnos, pese a
que la mayoría somos chilangos, demostrarnos que aquí también hay cultura y
de servirnos de huésped tolerante a todo
lo que vamos a decir en los dos días que
siguen; pero hay otra razón, y es que éste

que encierra este fin de
siglo, también es portadora de muchas esperanzas que se harán presentes aquí en las intervenciones y en las discusiones que siguen.
Quizá la realización

El desarrollo del capitalismo ha creado nuevas
expresiones de la cuestión
social en este lugar, y así
tenemos que hay efectos
devastadores de los procesos de integración entre los países de desarrollo desigual como es el

de este segundo encuentro debería hacemos pensar en la necesidad y en
la posibilidad de crear
una asociación de intelectuales, académicos, periodistas, científicos de la

es un escenario ideal para los intelectua-

ENRIQUE SEMO

estas reuniones -La izquierda hoy- se repitan con cierta periodicidad y nos sir-

les de izquierda para realizar el segundo encuentro.

van de inspiración y de acopio de ideas
para todos.
Algunos de nuestros amigos asistentes nos preguntaron: "Oye, ¿por qué Ciudad Juárez? ¿Por qué no Guanajuato?
¿Por qué no Jalapa?" Y bueno, aquí hay
dos razones del porqué Ciudad Juárez:

Nos recuerda_que los extremos de
riqueza y pobreza, de abundancia y de
carencia -lo que conocemos con el nombre de cuestión social- no tiene como
escenario exclusivamente las zonas más
pobres del país. También en las más modernas, aquellas que están a la avanza-

to, con el examen de los cambios del úl-

surgiendo. Este primer encuentro nos

que lleva el nombre de La izquierda hoy. El primero, realizado en la ciudad de Puebla,
tuvo un carácter más general, más abier-

timo cuarto de siglo en el mundo y en
México, y de las alternativas que puede
plantear o en las cuales puede pensar la
izquierda frente al nuevo mundo que está

reavivó a todos, en nuestra convicción,
de los grandes problemas y las grandes
posibilidades que siguen cerrando esto
que llamamos intelectualidad de izquier-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

da de la integración en el proceso de la
economía, se produce una nueva cuestión social que es fruto, no de la falta de
desarrollo, sino de la integración al desarrollo nuevo del capitalismo de finales
del siglo XX y de principios del XXI. La
cuestión social aquí no toma las mismas
formas que en Chiapas, o en Tabasco, o en
Guerrero. La miseria brutal, la falta de alimentación, la falta de empleo,
la falta de servicios básicos no son las características propias de la cuestión social en Ciudad
Juárez.

La izquierda ante /,a cuestión social

cana -y más allá- profundizar teórica y
prácticamente en este tipo de problemas.

ste es el segundo encuentro

218

da. Como aviso a los que gobernaron en
este país hasta hace poco y para aquellos que están comenzando a gobernar-

izquierda como un cuerpo distinto a los políticos;
distinto a los dirigentes
prácticos de la izquierda
que tiene la función de
ser portadora de la
avanzada en el pensamiento; para que

Estas cuestiones no son de superestructu-

É

tomen las decisiones relevantes para el
conjunto, desde luego respecto a qué ha
de ser producido, cómo ha de ser produ-

de articular la pluralidad de sujetos factores de las transformaciones. Y procu-

caso de Estados Unidos y
México: la explotación de
una fuerza de trabajo-fundamentalmente femeni-

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

na- desprovista de organización sindical y de la protección de las
leyes laborales, la violencia que rodea el
narcotráfico y la sociedad conflictiva de
frontera, el tratamiento a los indocumentados que representan millones de mexicanos que viven en un mundo dividido
entre la potencia más desarrollada y el
país que es portador de todos los grandes problemas contemporáneos. De todo
eso debemos tener conciencia cuando ha-

219

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Agenda para w_ izquierda

Agenda para w_ izquierda

del país y transformarse en una fuerza
hegemónica estable. Y ésta es la gran
pregunta: ¿por qué la izquierda mexicana es una izquierda de centro-sur? ¿Por
qué la parte más dinámica, más ágil de
nuestro país está dominada por las ideas
de un partido de centro-derecha, o fran-

blamos de la complejidad de la cuestión
social en nuestra época.
La verdad es que la izquierda mexicana es un fenómeno regional, todavía
no es un fenómeno nacional; su visión
está marcada precisamente por su presencia. De todo lo visto en la vida de esta
izquierda pueden servirnos las elecciones, no solamente las de este año, sino
las últimas cinco elecciones en las cuales la izquierda ya aparece como factor
independiente. Llegamos a la conclusión

. camente derecha.
La cuestión social no es la cuestión de
la pobreza y riqueza; pobres y ricos han
existido en México siempre. Una de las ob•
servaciones, en la segunda carta de Cortés
al rey de España, es que lo que impresiona
en la gran capital de los aztecas es el con-

que seis entidades del país concentran
65% del voto de la izquierda y que todo
el resto de las entidades solamente representa 35% del apoyo de la izquierda.
La visión de la izquierda que sostengo
es una visión del centro y del sur, y dentro de su mundo no existe este norte en
el cual ahora estamos realizando este
encuentro en que ahora participamos.
Creo que la izquierda mexicana no pue-

traste entre los macehuales, entre los cam·
pesinos que vienen a los mercados y el boato y el lujo de la clase gobernante. Este señor que venía de un país que no se caracterizaba por la igualdad, que era España, si
es que habla de eso, realmente debe haber
sido sacudido por los extremos que ya encontró entre los indígenas. Luego tenemos
a todos los viajeros de la época de la Colonia que nos hablan de extremos no conocidos o no vistos en Europa, en la población

de seriamente aspirar a ser gobierno, a
ser fuerza que se monta, mientras no resuelva con éxito uno de los grandes acertijos de nuestra historia contemporánea.
Ese acertijo es que en las zonas más dinámicas, más integradas al proceso de
mundialización, más ligadas con los procesos de punta de nuestra época, la gran

de México.
Pero eso no es la cuestión social; pobreza y riqueza han existido siempre. La
cuestión social como problema central del
mundo político mexicano sólo aparece
con la transformación de las castas de

mayoría de la población está hegemonizada
por una propuesta de centro-derecha per-

indios, de mestizos, de criollos en ciudadanos; o sea, portadores de un derecho

sonalizada en el PAN. Este partido que
conquistó su presencia, en esta parte de
nuestro· México, como fuerza de voto útil
-de alternativa temporal frente a los setenta años del corporativismo del PRlha dejado de ser esto para infiltrarse en
las mentes y en los corazones de la mayor parte de la población de esta parte

220

político igual y una igualdad ante la ley.
No puede explicarse cómo siendo igua·
les ante la ley se es tan diferente en la
economía, en las condiciones de vida Y
en las perspectivas de vida de cada indi·
viduo. La cuestión social pues, aparece
en México como problema político en el si·

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

glo XX y éste se expresa en las características de nuestras tres grandes revoluciones;
si bien, hay cuestión social en todas ellas,
hay problemas de pobreza y riqueza. Indudablemente la de 1810 fue una revolución en que la cuestión de la independencia ocupa la centralidad, en la de 1857 la
creación de un Estado laico separado del
poder de la Iglesia ocupa el centro y es en
la de 191Odonde, con el problema agrario
y el obrero, la cuestión social ocupa la
centralidad en la política.
En los últimos veinte años, la cuestión social se ha agudizado al máximo:
miseria, reducción de los ingresos reales, reducción de los servicios básicos
para la población, deterioro de la salud,
desigualdad de oportunidades; la población ha llegado en sus carencias a niveles similares a los de antes de 1910. Si
bien, la estructura de la cuestión social
hoy es completamente diferente a la que
provocó la Revolución de 1910.
Existen, respecto a la cuestión social,
tres posiciones fundamentales. Existe la
conservadora que dice que las diferencias son el motor de la civilización, nadie
puede imaginar civilización sin ricos y sin
pobres, la falta de diferencias esteriliza,
castra la potencialidad creativa de la sociedad y por lo tanto debemos aceptar
que civilización es sinónimo de cierto grado de diferencia. Y para que en épocas
difíciles se mitigue el problema, tenemos
la filantropía que puede llamarse también política asistencial. El conservador
se cura en salud y vive satisfecho, con-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

vencido de que el mundo no puede ser
diferente y que al fin y al cabo tenemos
la filantropía para salvar también la dignidad y el urbanismo del individuo. Ésa
es la posición conservadora que ha inspirado a nuestros neoliberales en los últimos veinte años.
Existe una segunda posición que entró en profunda crisis en 1981 y es la de
concebir la cuestión social como un nudo
de problemas inseparables unos de los
otros, pensando que la revolución social
por sí misma, e independientemente de
las diferencias que hay entre las revoluciones sociales, puede una vez triunfante, resolver la cuestión social como un
problema único. Esta idea produjo avances y también monstruos. La idea de que
la revolución, para resolver la cuestión
social, tiene derecho a cancelar, durante
periodos prolongados la libertad y la democracia también produjo el hundimiento del más grande de los experimentos
de solución de la cuestión social que ha
habido en la historia: la experiencia de lo
que se llamó el mundo socialista o el
mundo soviético, desde 1917 hasta que
englobó a un tercio de la humanidad.
La tercera posición aborda la cuestión social como un problema que no
puede resolverse en definitiva, que es
parte de toda sociedad moderna y contemporánea. Este problema debe y puede atacarse en sus contenidos específicos para cada sociedad -no repetibles
de una sociedad a otra- en un proceso
de reforma consecuente y radical.

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

El otro tema que vamos a tratar son
las elecciones del 2 de julio. La izquierda intelectual -y no sólo la intelectualse vio dividida en este acto muy individual, muy personal, que cada uno tuvimos el gusto de ejercitar por primera vez,
desconociendo el resultado de nuestro
voto. La izquierda votaba y ya se sabía
qué iba a suceder: el PRI acabaría por
ganar. Ahora había algo de incógnita,
ejercimos el derecho al voto y se dividieron las posiciones. Si bien, no había
muchas diferencias respecto a cómo votar por la división de los espacios en el
poder legislativo, la inmensa mayoría de
los intelectuales votaron por candidatos
de izquierda del PRO o de otras de las
planillas de izquierda que existían. En lo
que respecta a la votación para la presidencia de la república algunos optaron
por lo que se llamó el voto útil, con la
idea de la importancia fundamental de
la alternancia para el desarrollo de la democracia. En cambio otros, también en
ese ejemplo, votaron por un candidato.
Éste va a ser un campo de debate
puesto que esta estrategia no termina
con el 2 de julio, no un campo de combate sino un campo de debate. Espero
que aclaremos algunos de los problemas
ligados a esto y que podamos hablar sobre lo que representa para la izquierda
el fin del régimen corporativo, el fin del
régimen de partido único y el inicio de la
hegemonía de un partido de centro derecha, diferente al PRI. Una hegemonía
que, espero, no dure demasiado.

221

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

tenden estudiary de allí la exigencia de alerta
permanente de los sociólogos en la vigilancía de ambos mundos.
Durante mucho tiempo, los sociólogos
consideraron que su campo natural de estudio era el primer mundo, mientras que los
antropólogos se ocupaban del tercer mun-

Los retos del sociólogo

reacciones a este proceso por los propios

do. Con la globalización, tanto el primer como

practicantes del quehacer sociológico han

el tercer mundo han desaparecido y ello trajo
consecuencias a ambas perspectivas. ¿Cuá-

En defensa de la sociología, Alianza, Madrid, 2000, 102 pp.

sido de dos tipos: por un lado, los que han
saludado esta diversidad como una salida

Este libro reúne cinco trabajos, cuatro de

a un dogmatismo dominante y, por lo tanto,
limitante y limitado. Por otro lado, los que

G10DENs,

ANTHONY,

trabajan en ámbitos más empíricos de la
sociología, quienes no dejan de ver con cierto

ellos provenientes de distintas fuentes y uno
inédito, escritos desde 1994 hasta la fecha.
El primero lleva por título el que da el nom-

desprecio las discusiones o diferencias teóricas, adoptando un papel de perdonavidas

bre al libro y es el más breve de todos.

y asumiendo el escaso valor de la teoría.

La sociología -como ciencia y como profesión- está pasando por diferentes etapas

Frente a todo ello, Giddens analiza las dificultades de las posiciones ortodoxas, las que

criticas según los lugares del mundo a que
nos refiramos. Giddens habla aquí, sin duda,
del contexto de habla inglesa, con indica-

habrían fallado por carecer de supuestos epistemológicos y metodológicos sustentables.
Una de las cosas que achaca a las po-

ciones implícitas a Europa. Cita la disminución de la matrícula universitaria estadounidense en sociología desde el cenit de 1973
hasta 1994, con una caída de más de la
mitad. Ello no impide, sin embargo, que la

necesidad fundamental, dado que la
profesionalización alcanzada es todavía muy

sociología y los sociólogos tengan todavía
una tarea muy grande por realizar. La socio-

relativa para pensar que alguien pueda sobrevivir dedicándose a una rama o aspecto

logía -en opinión de Giddens- debe dar

especial de la sociología. Después de constatar que la mayoría del trabajo sociológico

cuenta de la dinámica de las sociedades
modernas e industrializadas, lo cual quizá

se verifica en el ámbito de lo político, el
mensaje giddensiano es optimista, al me-

siciones ortodoxas es carecer de una concepción adecuada de la acción humana;
introduce aquí su vieja idea del agente humano cognoscente con las limitaciones que ya
ha mostrado en todos sus textos anteriores,
en especial con su exigua concepción de la
acción de la conciencia y, en especial, de los
mecanismos inconcientes del ser humano.
Lo que define a la ciencia social -en

rea por realizar.

oposición a las ciencias de la naturalezaes su doble hermenéutica: si las ciencias
naturales implican una hermenéutica, dado

llevado a recluirse en parcelas de monocultivo en perjuicio de una visión más comple-

El segundo de los trabajos se refiere a
la ciencia social, sus características y sus

que son ciencias interpretativas donde las
teorías se derivan de marcos de significado,

ta y más abarcadora de las tareas por reali-

rasgos definitorios. Giddens entiende que ha
habido un "consenso ortodoxo·, dominante

las ciencias sociales deben realizar esta ope-

zar. En este punto, también, podemos notar
la diferencia de realidades nacionales, ya
que nuestros sociólogos latinoamericanos

hasta un determinado momento, que ha sido
reemplazado por la pluralidad de perspecti-

deben tener visiones más amplias por una

vas teóricas existentes en la actualidad. Las

sea algo reduccionista, pero sin duda incompleto e inacabado en el momento actual. En
cuanto a los sociólogos, su trabajo los ha

222

nos desde la perspectiva de la enorme ta-

TRAYECTORIAS

ración por partida doble: además de formar
parte del mundo de los objetos estudiados,
las teorías sociales tienen efectos transformadores directos sobre el mundo que preAÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

les son hoy las posibilidades de la antropología? Ésta es la pregunta que intenta responder Giddens en el tercero de sus ensayos. Entre las múltiples posibilidades, el reavivar la imaginación antropológica es una de
las principales salidas que esta ciencia posee. En ello, los antropólogos tienen la palabra. Pero los procesos de cambio que se
verifican hoy, transformando la vida de todos en todo el mundo, por más aislado que
se esté, deben ser entendidos y explicados
y permitir que nos sigamos reconociendo a
pesar de las transformaciones. El cuestionamiento de las diferentes formas de domi-

su texto y una reflexión profunda sobre sus
ideas.
José María Infante

Conceptos, enfoques,
perspectivas
DANIEL MATO, XiMENA AGUDO, IWA GARCÍA, COORDINADORES, América Latina en tiempos de globalización 11. Cultura y transformaciones so-

ciales, Universidad Central de Venezuela, Caracas, 2000, 309 pp.
Libro resultado de un simposio organizado
por el Programa Globalización, Cultura yTrans-

formaciones Sociales del Centro de Investigaciones Posdoctorales de la Facultad de Ciencías Económicas y Sociales de la Universidad
Central de Venezuela.
En este libro se incluyen diez estudios
que son fruto del coloquio Globalización y

nación y explotación vigentes -las que ya no
necesitan recurrir al ejercicio de la fuerza
militar para ejercer su poder- debe ser una
de las preocupaciones permanentes de los
antropólogos.
Hay un capítulo dedicado a analizar lo
que Giddens considera son cuatro mitos recurrentes en la historia del pensamiento
social y el libro se cierra con un interesante
trabajo aplicado a estudiar las consecuencias de lo que él denomina el "avance de la
incertidumbre fabricada" en las sociedades
contemporáneas. Esta incertidumbre ha
puesto en jaque a las clásicas concepciones de izquierda y derecha, así como las de
socialismo y neoliberalismo, que no son
paralelas. Las posturas de Giddens en estos puntos merecen una lectura atenta de

TRAYECTORIAS

j AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

construcción de identidades y diferencias:
conflictos y transformaciones sociopolíticas
en América Latina realizado en Caracas del

15 al 17 de junio de 1998.
Es importante destacar que el conjunto
de estudios aquí presentados parten de distintas disciplinas como la antropología, la
sociología, la geografía, pero aunque parece que no hay un hilo conductor de origen,
los diez artículos se drenan en un solo sentido: la globalización.
La globalización es analizada desde un
perspectiva cultural y social. De hecho Ximena Agudo y Daniel Mato en su estudio
introductorio hacen una revisión sobre los
principales planteamientos de la globalización con autores tan opuestos como l. Wallerstein, Rosenau, Kenichi, entre los principales, sin dejar de señalar a García Canclini
con su perspectiva culturalista.
Más adelante, los autores interpretan la
globalización, entendida como un proceso.
Una de las constantes es el referido a la
globalización como un fenómeno unidimensional. Otra constante es ver la globalización
como un cruce de flujos, También se identifica la globalización como algo "desterritorializado". Una última interpretación es ver a
la globalización como productora de homogenización y, esto, en sentido cultural.
Ante estas diferentes representaciones de
la globalización, los autores proponen sus propia perspectiva analítica alternativa a fin de
que resulten fértiles para el análisis de transformaciones sociopolfticas en estos tiempos.
Además de observar la tendencia histórica de la globalización, los autores insisten
en el aumento de conciencia y sobre todo el
estudiar los diferentes tipos de actores sociales que participan en este proceso. Como
resultado de esto establecen la siguiente
tipología:

223

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Con la globalización, el poder ya no se presenta así: es horizontal, no jerárquico y tie-

1) Los actores nacionales, 2) los actores locales, 3) los actores trasnacionales y

ne forma de red".
Estefanía, a lo largo del capítulo, llega a

4) los actores globales.A partir de estas ca-

tegoñas puede examinarse cómo y a través

esta conclusión: "la globalización implica la
emergencia de nuevos autores, todopode-

del proceso de globalización.
Afin de añadir más herramientas para el

rosos, y la reducción de otros a simples

análisis, los autores exploran la propuesta que

metáforas del poder más clásico".
En el capítulo segundo, titulado "Los

Las reflexiones del autor van orientadas
a describir las guerras mediáticas y la manera como estos media worker están cambiando la forma de aprender la historia, de modo
tal que la sociedad depende más y más de la
historia imaginada por la televisión.

el referente a las lacras sociales, o también
a la desigualdad donde la brecha entre los
ricos y los más pobres aumenta.
Frente al Hombre de Davos, el autor propone un contraparadigma: el Hombre de
Seattle, en referencia al lugar de reunión de

Asimismo, añade que la opinión públi-

la Organización Mundial de Comercio en

ca y los medios están sustituyendo a la lu-

1999; cumbre que fue un fracaso al querer
extender el modelo de globalización esta-

cñtica a la economía y, por el otro lado, la

hombres con dinero pueden comprar a los
hombres con poder", le da un especial lugar

cha de clases como motor de la historia. Para
eso, ejemplifica con el caso de Mónica

cñtica de las creencias y "cuentos" sobre el

al poder financiero e incluso le abre espacio

Lewinski y su relación con el presidente

mercado, la producción y el trabajo.
Los autores ponen especial atención a

a George Soros con su famosa frase: "los

Clinton, al abrir la vida íntima de un perso-

los planteamientos de García canctini de ese

mercados votan cada día, obligan a los gobiernos a adoptar medidas ciertamente im-

naje público a través de la web de algunos

dounidense al resto del mundo.
En conclusión, el texto de Estefanía es
un esfuerzo por poner los grandes problemas contemporáneos al alcance del lector

medios de comunicación. Por lo que Estefa-

fenómeno que él llama de la interlocución y

populares, pero imprescindibles. Son los

nía retoma una frase de Alan Mine para con-

la intermediación a fin de caracterizar la re-

mercados quienes tienen sentido de Esta-

cluir que "la verdad mediática ha sustituido

lación entre identidad y ciudadanía.
Finalmente, esta revisión de conceptos,

do" (p. 48).
Entre el conjunto de ideas que desarro-

a la verdad auténtica".

lla a lo largo del capítulo pone especial aten-

él llama el Hombre de Davos que lo define

JOAQUíN EstuANiA, El poder en el mundo,

ción a las multinacionales como la Ford, la

de esta manera: •es preferentemente varón,

Plaza &amp; Janés, Barcelona, 2000, 172 pp.

General Electric y la Shell, que hoy ejercen
un poder absoluto sobre muchos Estados.
Otro elemento que es mencionado por

norteamericano.joven, familiarizado con las
nuevas tecnologías de la información y con

Estefanía es el poder de las mafias infiltradas

la nueva economía, y muy rico" (p. 130). Este

FREDOY MAIIINEZ NAVARRO, Estado. bienestar y

en el poder empresarial, como es el caso del
cártel mexicano y/o colombiano, que en un

concepto está ligado a la nueva economía

sociedad, Editorial Trillas, México, 2000,

que "es una mezcla de crecimiento econó-

214 pp.

momento dado pueden disponer de más liquidez que muchos presupuestos nacionales.

mico sin inflación gracias a la aplicación de
las nuevas tecnologías, a la eliminación glo-

Freddy Maríñez, estudioso de las políticas

El capítulo tercero, con el título "La ver-

bal de las barreras comerciales y al movi-

dad mediática y la verdad real", se pone a

miento de capitales• (p. 134).
Esta nueva economía se ha centrado en

sociales, nos entrega su más reciente libro
donde su objetivo es explicar la pérdida de

se denomina antropología de la modernidad
cuya tarea fundamental es, por un lado, la

teoñas y nuevos planteamientos sobre globalización conducen al conjunto de estudios
que van desde un acercamiento sobre el sistema mundial, la dependencia, la globalización y el desarrollo hasta la organización de
las sociedades civiles. Así como un estudio

Las trampas del poder

Joaquín Estefanía, economista, editorialis-

sobre las redes de gestión social y cultural

ta del periódico El País, hoy nos entrega su
más reciente libro El poder en el mundo. El

en tiempos de crisis.
Esta colección de textos viene a ser una

argumento de fondo de este nuevo libro es
el papel del poder en el nuevo orden inter-

excelente contribución dentro de las cien-

nacional. El primer capítulo arranca con un
título que dice: "El poder como conspiración"
y su primer párrafo está dedicado a definir

cias sociales desde la perspectiva venezolana tanto de análisis como de reflexión sobre el tan trillado tema de la globalización.

el poder. Aquí retoma la ya clásica defini-

reseñar el papel de los medios y su función

disciplinaria contribuye a la comprensión de

ción de Weber: "El poder no es más que la
capacidad de predecir con la máxima exac-

en la sociedad. Después de una serie de

este fenómeno, no sólo desde un marco de
los negocios, sino de un referente del análi-

titud la conducta aiena".
El autor, a través del capítulo, va desa-

medios, Estefanía señala que los medios

sis cultural y político.

rrollando los diferentes conceptos de poder;
sin embargo, llama mi atención cuando se-

Esta nueva perspectiva multicultural y multi-

Roberto Rebolloso

ñala que la globalización está variando el
concepto de poder y añade "hasta ahora,
éste era vertical,jerárquico y aotoritario y su
representación geométrica era la pirámide.
TRAYECTORIAS

224

El último capítulo está dedicado a lo que

no especializado. El libro toca algunos puntos oscuros que difícilmente se leen en la
literatura general, por lo que el autor lleva al
lector sobre un sendero poco caminado: el
periodismo de investigación en el marco de
la globalidad.
Roberto Rebolloso

Globalización y sociedad

el índice bursátil Nasdaq, perteneciente a

Estados Unidos gracias a su economía en
expansión: crecimiento, pleno empleo, infla-

relación entre Estado, bienestar y sociedad
en un momento en que tanto las instituciones sociales como las políticas presentan

consiguen crear un clima de opinión a tra-

ción dominada, aumento moderado de los
salarios y fuerte productividad. Sin embar-

ciertos cambios sustanciales.
La novedad temática de la obra es so-

vés de su poder, entendido éste como "el

go, en el paradigma de la nueva economía

conjunto de puntos de vista, juicios de valor
y líneas de conducta que los miembros de

estadounidense existen también sus lados
oscuros, por ejemplo, el déficit comercial que

bre todo que está vista dentro del proceso
globalizador, lo que cambia muchos de los
planteamientos teóricos tradicionales para

una sociedad deben manifestar públicamen-

alcanzó una cifra récord de 271,310 millo-

te para no diferenciarse de las masas·.

nes de dólares en 1999. Esto se explica por
el consumismo americano. Otro ejemplo es

ejemplos muy cñticos sobre el poder de los

AÑO 111, NO. 4/5

+---

-

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001
-

-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

sis: la diversidad y la tolerancia.
El abordaje de Maññez se da en seis
capítulos donde cubre el mundo globalizado, el bienestar, la familia, las estrategias
rurales del bienestar, lo sustentable, para terminar con un capítulo donde compara la política de bienestar de Venezuela, México y
Canadá.
En el capítulo 2, titulado "Lo social del
Estado: el bienestar", el autor elabora un
análisis sobre el papel del Estado y el bienestar, pasando a explicar lo que ha sido por
un lado el Estado benefactor así como el
Estado liberal-conservador. De esta sene de
reflexiones, el autor enfoca su atención particularmente en el Estado social (Welfare
State) y después de una serie de revisiones
teóricas toma la definición de Asa Brigss
quien señala que un Estado benefactor es
un Estado en el cual el poder organizado se
usa deliberadamente en un esfuerzo por

entrar en lo que él llama la visión posmo-

modificar el juego de las fuerzas del merca-

dema occidental. E incluso incorpora dos
elementos que son neurálgicos en su análi-

do en por lo menos tres direcciones: prime-

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

ra, para garantizar un mínimo de ingresos

225

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

individuales yfamiliares independientemen-

turas familiares. Y la otra, salida de la eco-

le falta ofrecer una metodología más objeti-

te de los valores del mercado de su trabajo

nomía del trabajo, que convierte a la mujer

va en términos de los índices que pueden

o de su pobreza; segunda, para estrechar la

en mano de obra específicamente utilizada

amplia seguridad y posibilitar reunir ciertas

en las reestructuraciones industriales, pero

ser iguales para los tres países, ya que se
reduce a revisar las políticas públicas gene-

contingencias sociales individuales y fami-

a donde a su vez, la debilidad de los meca-

radas independientemente por cada uno de

discusiones en la última década con auto-

liares (por ejemplo, vejez, desempleo y en-

nismos jurídicos y culturales que vinculan a

res como Susan Strange, Thomas L. Fried-

fermedad), la cual guía de otra manera la

las mujeres con el mundo no sólo del traba-

los países en cuestión.
Asimismo, faltan conclusiones tanto al

man, Huntington, entre otros. Sin embargo,

crisis individual y familiar y, tercera, para
asegurar que a todos los ciudadanos, sin

jo, sino con el de la educación, la cultura, la

capítulo como al libro mismo, al parecer los

Giddens apunta lo siguiente: "Somos la pri-

La transformación de la familia se está

administración y la procuración de justicia,

mera generación que vive en esta sociedad,

dando sobre la base de tres áreas que es-

distinción de status o clases, le sean ofreci-

se convierten en una de las grandes cade-

capítulos tienen un hilo conductor, el Estado de bienestar; sin embargo, muestran un

cuyos contornos sólo podemos ahora adivi-

tán presentes y que Giddens señala como

dos los mejores estándares válidos en rela-

nas de causas concurrentes que requieren

desequilibrio temático en su confección,

nar. Está trastornando nuestros modos de

fundamentales: las relaciones sexuales y

ción con un cierto rango de servicios socia-

ser reconocidas como factores generadores
de pobreza" (p. 64).

vida, independientemente de donde nos
encontremos".Y más adelante señala: "Pues

amorosas, las relaciones padre-hijo y la

les (p. 41).
Con esta definición, Maríñez se da a la

sugeriríamos en una segunda edición ampliar con un mayor número de ejemplos so-

la globalización hoy no es accesoria en nues-

tarea de plantearla frente a diferentes es-

gias rurales de bienestar, se concentra en

bre el Estado de bienestar en otros países
en renglones como educación infantil, des-

tras vidas. Es un giro en las propias circuns-

autor utiliza la idea de la relación pura, ésta
se basa en la comunicación, de manera que

quemas conceptuales planteados por Key-

analizar las cuatro tendencias del desarro-

empleo, salud, seguro de retiro, etc.

tancias de nuestras vidas. Es la manera en

entender el punto de vista de la otra perso-

nes, Claus Offe, Luhmann, O'Higgins para

llo rural: el paradigma del proceso moderni-

En conjunto, el texto me parece relevan-

la que vivimos ahora".

na es esencial. A este proceso el autor le

terminar señalando que el paradigma asegurador está agotándose en la actualidad.

zador, en la corriente dependentista, en los
postulados de la neomodernización de la

te para el momento que vivimos, y sobre todo
por su importancia en el desarrollo de las

Asimismo la contrapone a lo que él llama el

ruralidad, así como de los conceptos del

nuevas tendencias de las políticas sociales

Estado de bienestar o malestar latinoameri-

desarrollo sustentable.

que se están implementando en los países

cano. Donde concluye particularmente lo

latinoamericanos.

siguiente: es allí donde sustentamos que en

El capítulo 5, titulado "Lo sustentable y
lo comunitario en la creación de riqueza en

América Latina el Estado benefactor nunca

el desarrollo", el objetivo es, de acuerdo con

ha estado presente, puesto que éste ha sido

el autor, presentar algunas visiones contras-

el resultado combinado de diferentes facto-

tantes en cuanto al concepto de desarrollo,
planteado de manera explícita en dos di-

res estructurales y coyunturales (políticos,
sociales, económicos, laborales; legales, institucionales), manifestados en los países industrializados y ausentes en América Latina.

En el capítulo 4, dedicado a las estrate-

Roberto Rebolloso

Un mundo sin riendas

recciones: una la económica, y la otra, vin-

DEAtmloNYGtDOENS, Un mundo desbocado. Los
efectos de la g/obalización en nuestras vi-

culada al desarrollo social.
Finalmente, en el capítulo 6, el autor se

das, Taurus, Madrid, 2000, 117 p.

nación se está transformando ante nuestros
ojos".

cluir que en todos los países se mantiene

Giddens, con este señalamiento, retoma

una diversidad de formas familiares. Él pro-

el tema que ha estado en la mesa de las

pone un término que aplica al matrimonio y
la familia al cual llama instituciones con-

Otro de los temas que aborda el autor

siones de familia en otras culturas y con-

cha: "se llaman igual, pero han cambiado
en sus características básicas".

amistad. Para analizar estos tres factores el

llama "una democracia de las emociones en
la vida diaria".

primer tema que analiza es la globalización,
el cual desmenuza de una manera muy sim-

es el referente a la tradición. Su discurso
arranca criticando la permanencia del tér-

Finalmente, el último tema del libro es

ple, a pesar de la complejidad del término. El
autor la señala como una fuerza que está

mino, ya que dice que éste es un invento de

la democracia. Donde señala de manera di-

impactando todos los ámbitos de la vida, ade-

los últimos doscientos años y por lo tanto, es
necesario entenderla como un invento recien-

tema que implica competencia efectiva en-

más de señalar sus efectos no sólo en la par-

te: "Es un mito pensar que las tradiciones son

tre partidos políticos que buscan puestos

te financiera, sino en la política y social.

impermeables al cambio: se desarrollan en

de poder. En una democracia hay eleccio-

Una de las preguntas que se hace Giddens es la siguiente: •¿Es la globalización

el tiempo, pero también pueden ser repenti-

nes regulares y limpias, en las que toman

una fuerza que promueve el bien común?"
Se infiere del resto de su planteamiento que
dada la complejidad de la pregunta, la glo-

El capítulo 3 está dedicado al bienes-

concentra en elaborar un comparativo so-

tar, la familia y lo femenino, capítulo, por

bre las experiencias de política de bienestar

Anthony Giddens, personalidad central en
la intelectualidad británica, hoy nos ofrece

balización ha sido principalmente una fuerza contundente contra las economías más

cierto, muy corto y sin embargo muy rico en

en Venezuela, México y Canadá. Este capítu-

un texto que propone una serie de reflexio-

pobres. Esto lo lleva al siguiente cuestiona-

algunas puntualizaciones entre las que pue-

lo es el más largo en el libro con 88 páginas

do detallar lo siguiente que apunta el autor

distribuidas entre los tres países.

namente alteradas o transformadas. Diría que
son inventadas y reinventadas".

recta lo siguiente: "la democracia es un sis-

parte todos los miembros de la población.

Dentro de esta misma línea de pensa-

Estos derechos de participación democrática van acompañados de libertades civiles,

miento aborda el asunto del fundamentalis-

libertad de expresión y discusión, junto con

mo que ciertamente lo define de la siguien-

la libertad de formar y afiliarse a grupos o
asociaciones políticas".

te forma: "es tradición acorralada .. ~ y añade: "el fundamentalismo, por tanto, no tiene

Giddens, a partir de un análisis de di-

miento: •¿Son los Estados-nación, y por ende
los líderes políticos nacionales, todavía po-

nada que ver con el ámbito de las creencias

versas situaciones de países democráticos,

religiosas o de otra clase. Lo que importa es

observa que algunos de ellos están atasca-

cómo se defiende o sostiene la verdad de

dos en una democracia parcial por lo que

y que me parece crucial dentro del capítulo:

Estudia cada país en sus proyectos so-

nes que en este momento son cruciales en
el desarrollo democrático. Con el título de
Un mundo desbocado, el autor reflexiona so-

"Si observamos [dice Maríñez) por separa-

ciales tratando de obtener los rasgos más

bre cinco temas que se han convertido en

derosos oson cada vez más irrelevantes para
las fuerzas que modelan el mundo?" A lo

Giddens le da un lugar muy especial al

las creencias".

incluso es difícil denominarlos democráticos.

do la categoría de mujer, podemos encon-

distintivos para cada uno de ellos, aunque

lenguaje cotidiano: globalización, riesgo, tra-

que responde: "los Estados-nación son, des-

trar dos acepciones. Una, que emana de la

en el fondo no presenta una metodología

de luego, aún poderosos y los líderes políticos tienen un gran papel que jugar en el

tema de la familia. Particularmente analiza

plo, en democracias maduras hay menos

el papel de la familia tradicional en China,

mundo. Pero al mismo tiempo el Estado-

para luego enfocarse en las diferentes ver-

gente que vota como es el caso de Estados
Unidos, por lo que hay una pérdida de ere-

sociología de la familia, donde la mujer es

para el análisis, el texto es un ejercicio de

dición, familia y democracia.
Estos temas son producto de una serie

un agente de transformación de las estruc-

política social comparada y, en ese sentido,

de conferencias en la BBC de Londres. El

226

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

TRAYECTORIAS I AÑO 111, NO. 4/ 5 1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

A este planteamiento señala que, por ejem-

227

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

dibilidad hacia las instituciones y los políti-

tes análisis sobre el tema en Argentina, el

pulsado al autor a escribir estas páginas.

cos que las manejan. Ante este reto, él in-

autor se extiende en el examen de algunas
de las principales características de la so-

Su objetivo ha sido "provocar el debate acerca de algunas cuestiones que considero
esenciales, relacionadas con las caracterís-

conocido hasta ahora. Al terminar nuestra
aventura y frente al creciente peligro de

siste en lo que llama democratizar la demo-

que amenazan con modificar radicalmente
la función de la escuela tal como la hemos

cracia, pero de manera que trascienda a las
naciones. Y más adelante señala: "Una era

ciedad actual, que amenazan con convertir
la escuela en taller que enseña lo "útil" de

ticas que está adquiriendo la educación en

deshumanización que hemos advertido en

globalizadora requiere respuestas globales".
Un mundo desbocado de Giddens es una

las cosas y no la esencia de la vida; un escenario más de un mundo centrado en el

el contexto de la sociedad contemporánea".
Aunque pueda argumentarse que las reflexio-

reflexión profunda de los temas fundamentales

espectáculo; un laboratorio de las moder-

nes de Etcheverry tal vez pongan un exage-

el mundo en que vivimos, tal vez debamos
proponemos con Séneca: "Mientras vivamos,
mientras estemos entre seres humanos, cul-

de nuestros días. Leer este pequeño libro es penetrar en las profundidades de la política desde

nas tecnologías de la información; y en una
institución "abierta a la vida" dirigida por las

rado acento en señalar lo peor de la situación actual, lo que en realidad se proponen

tivemos nuestra humanidad". Por eso, nuestra última esperanza tal vez resida en con-

una perspectiva muy nCNe&lt;iosa y rica en nuews
conceptos sociológicos. No cabe duda que el

apetencias de los demás. De transitarse todos esos caminos, sostiene el autor, posi-

es, por contraste, celebrar lo mejor. Para el
autor, las tendencias que se observan en la

seguir que la escuela se transforme en ese
singular baluarte de la resistencia cultural
en el que se defienda lo humano. La escuela
concebida como ámbito de exilio de los prejuicios y de la vulgaridad del presente. De lo-

autor sabe desentrañar de una manera viva lo
complejo de lo que ocurre en nuestra sociedad
contemporánea.
Roberto Rebolloso

blemente desaparezca la escuela tal como

sociedad actual influyen en la manera en

sea una obra de consulta flexible. El proyecto presenta las características centrales de

la hemos conocido. La educación es una de
las cuestiones que más parecen preocupar

que se está encarando la educación. Éste
asegura que, entre otras estrategias, se pri-

la evolución de las variables demográficas Y

a la sociedad contemporánea. Sin embargo, la acción concreta de la sociedad no

vilegia lo útil, lo que sirve para el trabajo,
frente a lo que se considera ocioso saber;

grarlo, estaríamos ante la posibilidad revolucionaria de evitar que la tragedia educativa,

parece guiada por esa aseveración. Es más,

se busca desesperadamente divertir para

cuyos claros signos hoy percibimos, termine

vivimos rodeados de señales que demuestran de manera inequívoca que la nuestra

educar, incorporando la enseñanza al mun-

por convertirse en tragedia de la civilización.

es una "sociedad contra el conocimiento".

en la tecnología para resolver los problemas

El convencimiento de que resulta imposter-

de la educación y se intenta aplicar la lógi-

la estructuración del espacio urbano nacional de la primera parte de la última década

Saber de México

del pasado siglo XX, sentando las bases para

GusrA~ GARZA, cooRmNADOR, Atlas demográfico

el diagnóstico riguroso de las fuerzas que
marcarán el rumbo de México durante las

de México, CONAPO-Progresa, México, 1999,

217 pp.

próximas décadas. El Atlas se llevó a cabo
bajo la coordinación del Dr. Gustavo Garza,

Desde hace varios meses está en circula-

prestigiado investigador de El Colegio de
México y asesor del Consejo Nacional de

ción el Atlas Demográfico de México, obra

Población.

gable intentar modificar esa actitud ha im-

Diagnóstico de una tragedia

las mexicanas, siguiendo tres ámbitos es-

va, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2000, 231 pp.

paciales: capital, municipio y ciudad. La obra
Éste es un texto de excepcional actualidad

necesarios para elaborar una política de dis-

muchos- tras el deslumbramiento de los

tribución de la población en el territorio. El
Atlas Demográfico de México se estructura
en ocho capítulos, divididos en monografías

avances tecnológicos de fin de siglo y el
controversia! pragmatismo de los modelos
educativos que dominan el panorama esco-

muy esquemáticas para hacer posible que

lar de nuestros días. A partir de contunden-

228

ed., España, 2000, 282 pp.

bilidad con la computadora es una herra-

En el prefacio a esta obra Don Tapscott,

mienta esencial para vivir, como lo es ma-

con la cultura. Las pantallas contribuyen a

una de las principales autoridades mundiales en el tema del impacto de los medios
digitales en la empresa y en la sociedad,
afirma que "con más de cien millones de

conseguir la información y ofrecen un entre-

usuarios, que en algún momento de la próxi-

tenimiento, a veces no dañino; pero que las

ma década se calcula llegarán a ser más de
mil millones, la red se está convirtiendo en
algo que no podrá pasar por alto ningún
empresario, político o simple curioso de

computadoras tomen el lugar de los libros
de texto constituye un travestismo cultural

que pone la letra en cierta llaga oculta -para

TRAYECTORIAS

no leen las grandes novelas pueden estar

intención ha sido poner al alcance del lector un catálogo de interrogantes y de adver-

nes personales. Pero no tiene nada que ver

Gu1UERMOJA1M E1cHEVERRY, La tragedia educati-

constituye un primer paso en la tarea de
contar con los elementos sociodemográficos

JUAN liJts CEBRIÁN, La red, Suma de Letras, 2da.

nejar el dinero y prepararse para las relacio-

ticas de la población del país. En la parte
cartográfica se presentan mapas sobre la
distribución geográfica de los mexicanos Y

por sus libros. Los niños y los jóvenes que

ca democrática a la relación docente-alum-

entrenados, pero no educados. Adquirir ha-

poner a disposición del lector un diagnóstico actualizado de tipo cartográfico, estadístico y analítico de las principales caracterís-

Atrapados en la red

aspectos, describe- una realidad que nos
impone cambios sustantivos. La red nació
como un "informe del Club de Roma" y su

no. Una civilización se identifica a sí misma

Mario Nieves

monumental cuyo objetivo central es el de

Mario Nieves

do del espectáculo; se confía ciegamente

injustificable. ¿Cuál es la razón para considerar trágica la situación educativa contemporánea? Tal vez esa condición surja de la
convergencia de una serie de acontecimientos y de expectativas personales y sociales

AÑO 111, NO. 4/5

I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

sociedad y la situación geopolítica". Ylo cierto es que este breve e intenso ensayo de
Juan Luis Cebrián pronostica -y, en ciertos

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

1

nuestro tiempo. La primera década del siglo
XXI traerá cambios de largo alcance y grandes transformaciones en la economía, la
política, la educación, el entretenimiento, la

SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

tencias sobre el futuro del mundo que nos
ha tocado vivir. Éste se caracteriza desde
hace décadas -afirma el autor- por la definición de sus problemas a escala planetaria,
pero seguimos empeñándonos, estúpidamente, en promover soluciones fundamentalmente domésticas. El cambio digital ha
sido catalogado por muchos sociólogos e
historiadores como algo más importante que
la revolución industrial del XIX, y vaticinan
que transformará los hábitos sociales toda-

vía más que aquélla. Es precisamente en
ese terreno de la libertad, de la indeterminación de las ciencias, en el que se han cifrado siempre, a través de la historia, las
esperanzas revolucionarias. Existe ya una

229

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

así su curso desde el cuestionamiento al
discurso del desarrollo sostenible, de la ca-

revaloración de la vida de la existencia humana. La deuda ecológica es más vasta y

tos y la cosificación del mundo. La sobreexplotación de los ecosistemas, que callada-

nen las actuales circunstancias mundiales:
complejidad, interdependencia, imprevisión.

pitalización de la naturaleza y la homoge-

también, como de hecho ya sucede, unas

Quizá ningún otro tema pueda resumir de

capacidades financieras casi ilimitadas y le

forma tan directa la evidencia de un mundo cuya

anclaje de sus conceptos básicos: saber
ambiental y racionalidad ambiental.

profunda que la deuda financiera. No sólo
es impagable, sino que es inconmensurable. Se trata de un despojo histórico, del pi-

mente sostenía a los procesos productivos,
ha desencadenado una fuerza destructiva,
que en sus efectos sinergéticos y acumulativos genera los cambios globales que ame-

entregamos un territorio sin confines para
que ejerza sus actividades, cabe preguntar-

principal faceta es, ho¡, la interconexión de los

fuerte corriente de pensamiento que trata

La sociedad de la información encierra en

de edificar una verdadera ideología digital

sí misma aquellas características que defi-

en torno al ciberespacio y sus derivaciones.
Si a ese poder emergente le consignamos

se cuál será el papel de los Estados Y los
gobiernos en la sociedad del ciberespacio,
y cuál el futuro de la democracia en semejantes circunstancias, reclama el autor. Es
ya vieja la frase "quien tiene la información

neización cultural, hasta llegar al punto de

La degradación ambiental se manifiesta como síntoma de una crisis de civilización, marcada por el modelo de moderni-

actos de cada individuo, de cada ~po. de cada
institución, con el destino de los demás. Juan

dad regido bajo el predominio del desarrollo de la razón tecnológica por encima de la

Luis Cebrián centra sus reflexiones, a lo la@ de

este texto, en aquellos tópicos que se aproximan
más a las implicaciones sociales y humanas del
fenómeno de la red: educación, economía, sa-

llaje de la naturaleza que se enmascara en
una mal supuesta superioridad de las capacidades intelectuales y empresariales del
norte, de una conjugación más eficaz y eficiente de sus factores productivos. La pro-

organización de la naturaleza. La cuestión

blemática ambiental se ha convertido en una
cuestión eminentemente política. Los con-

ambiental problematiza las bases mismas
de la producción. Las estrategias fatales del

flictos socioambientales emergen de principios éticos, derechos culturales y luchas por

neoliberalismo ambiental resultan de su
pecado capital: su gula infinita e incontrola-

nazan la estabilidad y sustentabilidad del
planeta: la destrucción de la biodiversidad,
el enrarecimiento de la capa de ozono, el
calentamiento global. El impacto de estos
cambios ambientales en el orden ecológico
y social del mundo, amenaza a la economía
como un cáncer generalizado e incontrola-

reducido número de personas u organismos

lud, ne@)cios. De ahí lo atractivo de su índice en
sentido general. Sin emba@, para un diagnósti-

tenga acceso al conocimiento de los datos
personales y de los intercambios de todo

co rápido y agudo del problema en su percepción más general, puede verse el capítulo "Hacia

ble. El discurso de la globalización aparece

la apropiación de la naturaleza que van más
allá de la internalización de los costos
ecológicos para asegurar su crecimiento

género de cualquier individuo recupera para

la creación de una conciencia univelsal", con el

como una mirada glotona que engulle al planeta, más que como una visión holística

sostenido. Por otra parte, los efectos de la
globalización económica hoy se combinan

capaz de integrar los potenciales energéticos de la naturaleza y los sentidos creativos
de la diversidad cultural. Frente a estas es-

con procesos ecológicos de escala planetaria, generando una espiral negativa de degradación ambiental que está cambiando la

grada los problemas globales. Frente al cerco omnipresente e impenetrable de la razón
económica, la conciencia ciudadana se asoma entre los intersticios y las fallas de este

trategias de apropiación económica y simbólica de la naturaleza y de la cultura, emerge

escala de los problemas. La naturaleza se
levanta de su opresión y toma vida, rebelán-

mundo, a la producción de nuevos sentidos
civilizatorios.

hoy una ética ambiental que plantea la

dose contra la producción de objetos muer-

Mario Nieves

tiene el poder". La posibilidad de que un

nosotros las tesis orwel/ianas del Gran Hermano. No existe garantía alguna de que,
mientras operamos en la red, no haya alguien observándonos, de que nuestro correo no sea violado, y almacenado su contenido si es preciso. La contribución al desarrollo por parte de las aplicaciones digitales en la telecomunicación está fuera de
dudas. Pese a las complicaciones previsibles en el mercado del empleo, la mejora
de los niveles de vida y el impulso al crecimiento económico son realidades incontestables que no debemos minimizar. El señalamiento de las paradojas y los problemas
que suscita la implantación de las infopistas
debe, empero, ponernos sobre aviso acerca
de los peligros que puede provocar un crecimiento ·desequilibrado de la red. ¿Cómo
ha de cambiar nuestras vidas la sociedad
de la información? ¿Cuáles serán las consecuencias fundamentales para la organización política, el crecimiento económico, la
relación entre las gentes, la vida doméstica
0 nuestro propio comportamiento individual?

230

ta/, objeto de estos textos. Enrique Leff nos
que finaliza el libro. Resultan de notable interes,
convoca a saber sobre un ambiente que no
además, las notas preliminares que encabezan
es la realidad visible de la polución, sino el
la edición bajo las autorizadas firmas de Ricardo
concepto de la complejidad emergente donDíez-Hochleitner y Don Tapscott, presidente del
de se reencuentran el pensamiento Y el
Club de Roma ypresidente de la Alianza para las
mundo, la sociedad y la naturaleza, la bioloTecnol~as Cornergentes, respectivamente.
gía y la tecnología, la vida y el lenguaje. La
Mario Nieves
degradación ambiental, el riesgo de colapso ecológico y el avance de la desigualdad Y
la pobreza son signos elocuentes de la crisis del mundo globalizado. El saber ambienEn defensa del ambiente
tal emerge de una reflexión sobre la construcción social del mundo actual, donde hoy
ENRIQUE LEFF, Saber ambiental. Sustentabiliconvergen y se precipitan los tiempos histódad, racionalidad, complejidad, poder, Siglo
ricos. Este libro lleva inscritas las marcas de
XXI Editores, México, 1998, 285 pp.
esos tiempos que no es sólo la evolución de
un pensamiento que refleja la crisis ambienPoco más de una década de reflexiones pertal. Es el re-volcamiento hacia la crisis del
miten hoy al autor ofrecer esta obra que remundo actual. Este libro es una mirada hacoge una extensa serie de papers expuestos ante auditorios de múltiples naciones Y cia la emergencia y construcción de ese concepto de ambiente que resignifica las conpublicados en numerosas revistas de mecepciones del progreso, del desarrollo Ydel
dio mundo entre 1987 y 1998, en los que
crecimiento sin límite, para configurar una
mantiene vivo el interés por un crucial pronueva
racionalidad social. El texto ordena
blema de estos tiempos: el saber ambienTRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/ 5

1SEPTIEMBRE 2000 -ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5 . SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ble, más grave aún que las crisis cíclicas del
capital. La problemática ambiental ha abierto
un proceso de transformación del conocimiento, planteando la necesidad de generar un método para pensar en forma inte-

231

�BREVIARIO

BREVIARIO

SAN ANDRÉS SACAM CH'EN
DE LOS POBRES (LARRÁINZAR)

SAN ANDRÉS SACAM CH'EN
DE LOS POBRES (LARRÁINZAR)

CINCO AÑOS ENTRADOS EN SEIS

NEARLY SIX YEARS

Jorge Fuentes Moríta

Jorge Fuentes Moríta

Los Acuerdos de San Andrés tienen importancia histórica porque sintetizan un largo proceso de los movinúentos agrarios en México, especialmente los indígenas. Debido a que fueron firmados por el movimiento nacional indígena-EZLN y la representación
del Poder Ejecutivo Federal el 16 de febrero de 1996,
tienen carácter obligatorio. Mirando hacia el futuro
constituyen un instrumento de solución para la dificil
situación de los indígenas mexicanos. El camino para
la solución de los problemas del mundo indígena mexicano inicia por la aceptación de la identidad cultural
de los pueblos indios, el reconocimiento de sus usos Y
costumbres, todo dentro del marco de la Constitución
Política de México; por ello incluyen los convenios internacionales firmados por México en materia de derechos humanos, económicos, políticos, sociales y culturales. Estas cuestiones están en la iniciativa de reforma constitucional elaborada por la COCOPA.

The Resolutions of San Andrés have a historical importance because they synthesize the developmental
process of ali the agrarian movements in Mexico,
especially so for the indigenous population. Due to
the fact that these agreements were signed by the
national indigenous movement-EZLN anda representative of the federal Executive Office on february
16, 1996; these resoluti.ons therefore have an absolute an mandatory status. In the near future, this will
be the instrument which will offer a solution for tue
difficult situation of the indigenous population of
Mexico. A path toward the solution of the problems
facing the indigenous people of Mexico will begin by
the acceptance of the cultural identity of ali indigenous people and recognition and respect for their
customs and manner of conduct. Ali of this falls
within the framework of the Political Constitution of
Mexico; and thus includes the Internati.onal Agreements signed by Mexico in the area of Human, Economic, Political, Social and Cultural Rights. Ali of
these points are included in the initiative proposed
by the COCOPA to reform the Constitution.

VOLVER EL ROSTRO
CRISIS POLÍTICA EN LOS MUNICIPIOS INDÍGENAS

TURNING POINT
PoLlTICAL CRISIS IN INDlAN MUNICIPALJTIES

Adriana López Mojardín

Adriana Lopez Mojardin

La alternancia en el poder alcanza a los indígenas en

Alternation in power reaches Mexican Indians in
times of a severe political crisis. It is them that this
paper addresses; whereas not only conflicts with the
govemment have been rnanifest in these municipalities, but also because the relations between the Indians themselves are also in conflict, namely, the primary ways in which they organize and govem themselves as well as how they relate with other social and
political entiti.es. The author asserts that it is mainly

tiempos de una grave crisis política. A ellos está dedicado este texto: porque en los municipios se manifiestan no sólo los conflictos entre los indígenas Y el
Estado, sino aquellos que involucran las relaciones
que mantienen los indígenas entre ellos mismos; las
formas primarias en que se organizan, se autogobiernan y se vinculan con otras instancias sociales y políticas. La autora sostiene que es sobre todo en los

232

TRAYECTORIAS . AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

municipios donde se está jugando la posible reconstitución de los pueblos o bien la destrucción del tejido social. La autonomía de los pueblos -concluyees una manera de fortalecer sus identidades y de garantizar la convivencia entre todos los habitantes de
los territorios regionales y de la nación.

in the municipalities where a possible reconstitution
of the peoples or the destruction of the social fabric
is at stake. Autonomy -she concludes- is a way to
strengthen the identity of the peoples and ensure conviviality among ali the inhabitants of regional territories and of the nation at large.

ETNICIDAD Y DEMOCRACIA

ETHNICITY AND DEMOCRACY

TENDENCIAS ELECTORALES EN LOS MUNICIPIOS

ELECTORAL TRENOS IN Tiffi CHIAPAS INDIAN

INDÍGENAS DE CHIAPAS

MUNICIPALlTIES

María Eugenia Valdés Vega

Maria Eugenia Valdes Vega

Chiapas es un crisol de múltiples diversidades y, entre ellas, la étnica es una en la que convergen un gran
número de conflictos sociales y políticos porque la
marginación, la religiosidad y los controles políticos
tradicionales se convierten en obstáculos para darle
salida a medidas que pudieran empezar a resolver
los problemas que han derivado en acciones armadas. En .esas condiciones, la democracia electoral ha
podido avanzar en los procedimientos para instituir
y legitimar al nuevo gobernador, pero es aún insuficiente para garantizar tanto la extensión de estos procedimientos al túvel de las elecciones municipales,
como la solución pacífica de los conflictos, especialmente en los municipios con alto porcentaje de población indígena. Para lograr estos fines, se requiere
un cambio cultural más profundo de la sociedad chiapaneca que puede iniciarse con la transparencia de
los procesos electorales, pero que va más allá de ellos.

Chiapas is a melting pot of diversities, where ethnicity
is the pivot of a large number of social and political
conflicts; since traditional disenfranchisement, religious beliefs, and political controls have become barriers for the emergence of actions that might start to
solve the issues that generated armed action. In this
setting, electoral democracy has been able to progress
in terms of the procedures to instate and legitimize
the new Governor, but it is still insufficient to ensure
both the extent of these procedures at the leve! of
municipal elections and the peaceful solution of conflict, especially in municipalities with a high ratio of
indigenous population. To achieve these ends, a
deeper social change is required in Chiapas which
may start with transparency of electoral processes,
but reaches much farther.

LA LITIJRGIA DEL "DIÁLOGO"

THE LITURGY OF "DIALOGUE"

FOROS DE CONSULTA SOBRE CULTURA

CONSULTING FORUMS ON INDIAN CULTIJRE

Y DERECHOS INDÍGENAS

ANDRJGHTS

Víctor Zúñiga

Victor Zuñiga

De septiembre de 1996 a febrero de 1997, los poderes legislativo y ejecutivo de la federación promovieron y coordinaron los Foros de Consulta sobre Derechos y Cultura Indígenas en todos los estados del
país. El trabajo analiza el contetúdo de numerosas

From September 1996 to February 1997, the federal
legislative and executive powers promoted and coordinated the Consulting Forums on Indian Culture
and Rights throughout the nati.on. This article is a
review of the contents of many papers read at these

TRAYECTORIAS AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000- ABRIL 2001

233

�BREVIARIO

BREVIARIO

ponencias que se presentaron en estos foros y sintetiza notas de campo que redactamos mientras asistíamos como parte del público. Utilizando este material, el artículo intenta mostrar los obstáculos de carácter simbólico y argumentativo que se presentan en
el "diálogo" entre autoridades y ciudadanía sobre este
importante tema de la agenda nacional. A partir del
análisis se concluye que los pueblos indígenas no deben esperar gran cosa de quienes buscan representarlos -intelectuales, burócratas, abogados de las causas
populares y miembros de partidos políticos- sino luchar solos para contar con su propia representación y
su propia voz en la escena política nacional.

events and a synthesis of :field notes we recorded as
members of the audience. On the basis of such material, this arride is an attempt to show the obstacles of
a symbolic and argumentative nature that emerge in
the "dialogue" between authorities and citizens regarding this eminent topic in the national agenda.
From the analysis we conclude that lndian peoples
should not expect á lot from those who seek to represent them -intellectuals, civil servants, advocates of
people's causes, and members of political parries- but
struggle individually to have their own representation and their own voice in the national political arena.

PODER Y ETNICIDAD

POWER AND ETHNICITY

RELACIONES INTERÉTNICAS EN

lNTERETHNIC RELATIONS

LA GUATEMALA LIBERAL

IN LIBERAL GUATEMALA

Edgar Esquit

Edgar Esquit

Este trabajo analiza la relación entre poder y etnicidad en el altiplano central de Guatemala, específicamente en el departamento de Chimaltenango, durante el periodo que abarcan los años de 1871 a 1944.
Se examina la dinámica interétnica -entre indígenas
y ladinos- a partir de la institucionalidad municipal
y departamental así como su relación con el control
de recursos tales como la tierra y la fuerza de trabajo
de los indígenas. Todo esto se observa en el marco
del Estado guatemalteco que en esa época tomó el
liberalismo como la premisa más importante para su
desarrollo económico y político, dando lugar a la dictadura de una oligarquía cafetalera. El análisis concluye sobre la importancia política de las elites ladinas
rurales en la región y la estructura de dominación en el
país y la forma en que los indígenas enfrentaron el
poder de éstos, los cafetaleros y el Estado.

This arride analyzes the power-ethnicity relation in
the central highlands of Guatemala, speci:fically in
the state of Chimaltenango during 1871-1944. The
interethnic dynarnics -between Indians and ladinosare examined from the standpoint of municipal and
departmental (state) institutionality, as well as how
they relate with the control of resources such as land
and the lndian labor force. Ali this is observed witb.in
the Guatemala State framework that at the time embraced liberalism as the paramount postulate for economic and political growth, paving the way for the
dictatorship of an oligarchy of coffee growers. The
analysis concludes stressing the political clout of rural ladino élites in the region and the country's domination structure; as well as the manner in which the
lndians confronted their power as well as the power
of coffee growers and the State.

234

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

DE LA NACIÓN ESTADO
A LA NACIÓN MULTICULTURAL
UNA REFLEXIÓN l-IlSTÓRICA Y CRÍTICA

Santiago Bastos Amigo

FROM THE STATE-NATION
TO THE MULTI-CULTURE NATION
A

HISTORICAL AND POLITICAL REFLECTION

Santiago Bastos Amigo

Este artículo analiza lo que suponen propuestas como
la de "nación multicultural" a través de un repaso
histórico de la forma en que se han relacionado los
conceptos de Estado, nación y cultura. El Estado nacional es una construcción histórica surgida en Europa y su aplicación en América Latina supuso la
negación pero al mismo tiempo la segregación de la
población indígena. Las demandas que este grupo
lleva planteando desde hace algunas décadas suponen un reto a esa construcción nacional, y ello se
plasma en las fórmulas que se asumen de forma explícita o implícita como alternativas: el "Estado multinacional" y la "nación multicultural". Sin embargo, ambas provienen de experiencias históricas diferentes a la latinoamericana, por lo que es necesaria
una revisión critica de sus implicaciones para poder
ser adaptadas a realidades tan complejas y dinámicas como lo es, por ejemplo, la guatemalteca.

This arride is a review of the assumptions behind
postulates such as the "multi-culture nation" through
a historical review of the manner in which the concepts of State, nation, and culture have interrelated.
Toe national State is a historical construct bom in
Europe, and its adoption in Latin America assumed
deníal but likewise segregation of the indigenous population. Toe claims that this group has been asserting
for the last few decades represent a challenge for the
national construct, as evidenced by the formulas that
are explicitly or implicitly assumed as alternatives to
the "multi-nation" or "multi-culture" State. Notwithstanding, both have their roots in other than the Latin
American historical experiences; and therefore a critica! review of their implications is required so that they
can be adjusted to realities as complex and dynamic
as, for instance, the one found currently in Guatemala.

PENSAR LA INTERCULTURALIDAD

INTERCULTURALITY THINKING

ÉL CONTEXTO DE LA NACIÓN GUATEMALTECA DE

CONTEXT OF THE POST-VIOLENCE

POSVIOLENCIA

GUATEMALA NATION

Manuela Camus

Manuela Camus

El concepto de "interculturalidad" está de moda en
Guatemala porque representa el proyecto hegemónico en el debate de la construcción de la nación
multicultural de la posguerra. Aunque ha permitido
la apertura de una discusión pública del espinoso
problema de la dicotomía de "indios" y "ladinos",
es preciso comprender qué significa y también saber
qué se puede contestar, mejorar, rechazar, o cambiar, porque la discusión y los proyectos sociales no
se acaban ahi. Aunque el texto remite a la realidad
guatemalteca, estos planteamientos están en sintonía

The concept of "interculturality" is a current trend
in Guatemala, as it stands for the hegemonic project
in the debate on the construction of a post-war intercultural nation. Although it has allowed for an open
public discussion of the thorny issue of the "lndian"" ladino" dichotomy, we should understand what it
means and keep in mind that it may be contested,
improved, rejected, or changed; whereas it is not the
final word on social discussion and projects. Although
the paper refers us to the Guatemalan reality, these
postulates are in tune with similar events occurring

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

235

�BREVIARIO

con sucesos semejantes que se están produciendo en
Latinoamérica y en el mundo y, en este sentido, pretende tener una proyección teórica más amplia.
MEMORIA INDÍGENA
UN NUEVO ENFOQUE SOBRE LA RECONSTRUCCIÓN
DELPASADO

BREVIARIO

in Latín America and the rest of the world. In this
sense, it aims for a wider theoretical projection.

THE INDIGENOUS MEMORY
A NEW APPROACH TO RECONSTRUCTION
OFTHE PAST

Enrique F/,orescano Mayet

Enrique Florescano Mayet

Los instrumentos que utilizó la memoria indígena
para transmitir sus mensajes fueron muy variados:
la sencillez del lenguaje oral, la belleza plástica del
lenguaje del cuerpo, las luces y las sombras de la arquitectura, el sonido de la música y sus cantos. A
través de estos medios llegaron hasta nosotros los ritos, las tradiciones y la historia de una cultura
milenaria, y así hemos podido descubrir los ríos profundos que transportan los valores de seres humanos distintos a nosotros, pero nunca ajenos a nuestro origen. En las culturas mesoamericanas, los lenguajes corporales, orales y visuales fueron los primeros transmisores de las experiencias colectivas, Y la
forma más eficaz de heredar los conocimientos para
asegurar la sobrevivencia del grupo. El lenguaje escrito, de uso restringido, operó como organizador de
los mensajes transmitidos por otros medios.

The instruments used by the indigenous memory to
transmit its messages were quite varied: the simplicity of oral language, the plastic beauty of body language, the lights and shadows of architecture, the
sound of music, and chants. It was through these
media that the rites, traditions, and history of a milJenary culture have reached us and thus we have been
able to discover the deep currents that entrain the
values of human beings that are different from us
but in no way alíen to our roots. In the Mesoamerican
cultures, body, oral, and visual languages were the
fust to transmit collective experiences, and the best
way to pass on knowledge that will ensure the group's
survival. Written language, hardly used, operated as
organizer for the messages that were transmitted

POLOS OPUESTOS
NUEVO LEON y CIDAPAS

Esthela Gutiérrez Garza
A la luz de la teoría del desarrollo económico de
América Latina, el artículo reflexiona en tomo a los
viejos problemas estructurales de la región, para lo
cual toma sus argumentos de las intensas contradicciones que hacen de los estados mexicanos de Nuevo León y Chiapas un caso representativo de la profunda polarización regional que se advierte en el país.
Nuevo León se encuentra al nordeste y colinda con
Estados Unidos, mientras Chiapas colinda con Guatemala, al sudeste_. Este posicionamiento geográfico

236

through other media.

OPPOSITE POLES
NUEVO LEON ANO CID.APAS

Esthela Gutierrez Garza

In the light of the theory of Latín American economic
development, this article ponders old structural issues
prevailing in the region; and for this purpose borrows
allegations from the intense contradictions that render
the Mexican states ofNuevo Leon and Chiapas a case
study of the extreme regional polarity found throughout the country. Nuevo Leon is located on the northeast and shares a border with the United States, while
Chiapas is adjacent to Guatemala, on the southeast.
Such geographic location has shaped two highly dif-

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5

SEPTIEMBRE 2000 • ABRIL 2001

ha configurado dos sistemas productivos altamente
diferenciados. En torno a esta realidad, a principios
de los ochenta, la globalización económica y la política neoliberal profundizan la diversidad regional. La
zona próspera de Nuevo León crece más y la zona
atrasada de Chiapas tiene un casi estancamiento en
su economía. La autora examina los factores involucrados en el fenómeno y subraya la necesidad de cerrar, por las vías adecuadas, tan profundas brechas.

ferent production systems. Around this reality, in the
early 80's, economic globalization and Neo-liberal politics deepened the regional rift. Toe prosperous Nuevo
Leon area grows even more, while the backward
Chiapas regions has a practically stagnant economy.
The author examines those factors that were involved
in the phenomenon and stresses the need to close such
deep gaps through the adequate means.

ENTRE LA CRISIS Y LA PARED

BETWEEN THE CRISIS ANDA HARD PLACE

ZAPATISMO Y RENOVACIÓN DE LA

ZAPATISM ANO THE RENEWAL OF THE LATIN

IZQUIERDA LATINOAMERICANA

AMERICAN LEFr WING

Leandro Alexis Vergara Camus

•

En este artículo se analiza el proyecto político y la
estrategia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el contexto de la hegemonía neoliberal y de
la renovación de la izquierda latinoamericana. Se examinan las características de su discurso y se presentan algunas de las ideas centrales de su propuesta de
transformación de las relaciones políticas. El autor
sostiene que el mandar obedeciendo, la autonomía y
el poder de la sociedad civil forman el núcleo de su
propuesta alternativa que posibilita una política revolucionaria capaz de combinar dos temporalidades
de lucha (cotidianas y utópicas). A partir de ello, se
plantea que el zapatismo se destaca dentro de las organizaciones de la izquierda latinoamericana por su
capacidad de enfrentar la hegemonía neoliberal al retomar ideas impuestas por la mísma y rearticularlas
hacia significados alternativos. Todo ello se acompaña de una estrategia creativa que ha buscado movilizar
a sectores de la sociedad civil como factor determinante para cambiar la correlación de fuerzas en el conflicto con el gobierno federal.

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/5 ~EMBRE 2000 · ABRIL 2001

Leandro Alexis Vergara Camus
This article analyzes the political project and strategy of the Zapatist National Liberation Army within
the context of Neo-liberal hegemony and a renewed
Latín American left wing. The features of its discourse are examined and a few central ideas of its
proposal for the transformation of political relations
are discussed. The author asserts that concurrent
command and obedience, autonomy, and the power
of civil society are at the core of the proposed alternative; which in turn allows for a revolutionary policy
capable ofcombining two temporalities of the struggle
(everyday and Utopian). Starting from this point, he
asserts that Zapatism is a spearhead among Latín
American leftist organizations on account of its ability to challenge the Neo-liberal hegemony by re-addressing the ideas that it imposed and restating them
in a pursuit of altemative meanings. All this is accompanied by a creative strategy that has pursued
the mobilization of sectors in the civil society as a
determinant factor to change the correlation offorces
in the conflict with the federal govemment.

237

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

in Mexico, entre otras muchas. Se le ha dis-

en numerosas casas de altos estudios en Mé-

be. Recibió el Premio Hegel de la Universi-

Académico mexicano, Doctor en Estudios La-

Doctor en Sociología. Es profesor titular de la

MANUELA CAMUS
Investigadora española de la Facultad Lati-

tinguido con el Premio Fray Bemardino de

dad Humboldt, el Doctorado Honoris Cau-

tinoamericanos. Es profesor e investigador de

Universidad de Monterrey e investigador de

noamericana de Ciencias Sociales-Guatemala

xico. Autora de una extensa obra ensayística

Sahagún (1970), el Premio Nacional de Cien-

sa de la Benemérita Universidad Autónoma

la Universidad Autónoma Metropolitana-

la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es

en las áreas de Estudios Étnicos y de Estu-

aparecida en publicaciones especializadas en

cias Sociales (1976), las Palmas Académi-

de Puebla Y es Maestro Emérito de la uni-

lztapalapa. Fue asesor del EZl.N en los Diálo-

también profesor huésped de la Universidad

dios Urbanos, doctora en Antropología Social

Europa YAmérica Latina. Coordinadora de pro-

cas (1982), los nombramientos Chevalierde

versity of New Mejico.

gos de Paz de San Andrés en 1996 y partici-

de Versailles. Miembro del Sistema Nacional

por el CIESAS Occidente (Guadalajara, Méxi-

yectos editoriales en el ámbito de las cien-

l'Ordre National du Mérite (1985), Getty

cias sociales que han puesto en circulación,

pó en la Misión Nacional e Internacional de

de Investigadores desde 1989.

JORGE FUENTES MORÚA

VÍCTOR ZÚÑIGA GONZÁLEZ

co). Ha publicado libros y artículos, referidos

Observación, en el norte de Chiapas en di-

Scholar y Simon Bolívar Professor (1996) Y

principalmente a la subsistencia de los

con la participación de renombrados pensa-

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA

el Premio Nacional de Ciencias Y Artes

inmigrantes indígenas en la ciudad de Gua-

dores, colecciones como Testimonios de la

Doctor en Sociología por la Universidad de

(1996).

crisis Y El debate nacional. Pertenece al Sis-

Pañs, profesor e investigador de la Univer-

tema Nacional de Investigadores y es direc-

sidad Nacional Autónoma de México, pro-

tora de la revista Trayectorias.

fesor visitante de la Universidad de Oxford
de Cambridge (1981-1982). Ha sido Rec-

ce artículos sobre la cuestión indígena. Parti-

EDGAR ESQUIT
Investigador guatemalteco con estudios de

cipó en la organización de los coloquios: ¿Y

licenciatura en Historia y Maestría en Antro-

yas, en la revista Espiral de la Universidad de

ES111ELA GUTIÉRREZ GARZA

los indios qué... ? Reformas en materia de

pología Social. Actualmente se desempeña

Guadalajara, Alteridades, Estudios Socioló-

Socióloga académica e investigadora mexi-

derechos y cultura indígena (UAM-1, junio de

como investigador en la Facultad Latinoame-

gicos, Papeles de Población y con el Instituto

cana, doctora en Economía Política por la Uni-

LEANDRO ALEXIS

1997), Chiapas y la reforma del Estado (UAM1, junio de 1998) y Chiapas 7 años (UAM-1,
junio de 2000). También participó en la co-

ricana de Ciencias Sociales-Guatemala y en

de Investigaciones Legislativas de la H. Cá-

versidad de Pañs VIII. Por más de dos déca-

VERGARA CAMUS

tor de la UNAM, Consejero de la Universi-

el Instituto de Estudios lnterétnicos de la Uni-

mara de Diputados / ITESO. Entre sus obras

das se ha desempeñado como catedrática

Politólogo chileno-canadiense, graduado en

dad de las Naciones Unidas y miembro del

la Universidad de Québec en Montreal, con

Comité Directivo de la Facultad Latinoame-

maestría por la Facultad de Ciencias Políti-

ricana de Ciencias Sociales (Santiago de
Chile), del Centro Latinoamericano de ln-

ciembre 1997. Ha publicado dos libros y quin-

ordinación, compilación y edición de las memorias correspondientes a estos coloquios.

ADRIANA LÓPEZ MOJARDÍN
Maestra de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Asesora del EZLN en la mesa
Democracia, del diálogo entre el Gobierno de

temala y al movimiento político de los ma-

publicadas (en coautoña con Santiago Bas-

versidad de San cartos.

tos) destacan ...Todito, todito es trabaJo. In-

(1974) Yprofesor titular de la Universidad

SANTIAGO BASTOS AMIGO

dígenas y empleo en Ciudad de Guatemala,

cas YSociales de la Universidad Nacional Au-

Doctor en Antropología Social por CIESAS-

Ni héroes ni villanas. Género e informalidad

tónoma de México. Actualmente es candida-

veSUgaciones de Ciencias Sociales

Occidente. Desde 1988 ha realizado, como

en Centroamérica y Abriendo caminos. Las or-

to al doctorado en la Universidad de York en

(UNESCO), de la Association lntemationale

investigador de R.ACSO-Guatemala, nume--

ganiz.aciones mayas desde el Nóbel hasta el

Toronto. Sus trabajos abordan la temática del

de Soc1ologues de Langue Francaise, del Co-

rosas investigaciones relacionadas con la sub-

Acuerdo de Derechos Indígenas.

Estado Y la izquierda en América Latina en

mité lntemational pour la Documentation

sistencia de hogares populares en la ciudad
de Guatemala, la presencia de hogares in-

países como Chile, México y Brasil.

des Sciences Sociales y de la Academia de

dígenas en esa capital y la movilización polí-

ENRIQUE R.ORESCANO MAYET
Doctor en Historia por la École Practique des

ENRIQUE SEMO

utopía de Aménca, La literatura perseguida

tica de la población indígena a través del de--

Hautes Etudes de la Universidad de Pañs. Ha

Doctor en Historia por la Universidad Hum-

en la crisis de la Colonia, La ideología nor-

Maestra e investigadora mexicana de la Uni-

nominado Movimiento Maya. Ha publicado,

dirigido la revista Historia Mexicana de El Co-

boldt, de Berlín (1971). Es investigador de

teamericana sobre inversiones extranjeras,

versidad Autónoma Metropolitana-lztapalala

junto a Manuela camus, libros como Que-

legio de México y fundó la revista Nexos, de

la Facultad de Economía de la Universidad

Estudio de la técnica social, La democracia

y miembro del Sistema Nacional de Investi-

brando el Silencio. Las organizaciones ma-

la que fue director. Ocupó la Jefatura del De-

Nacional Autónoma de México y asesor de

en México, Sociología de la explotación, La

gadores. Ostenta los grados de licenciatura

yas y sus demandas (1986-1992), Los ma-

partamento de Investigaciones Históricas del

la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

falacia de la investigación en ciencias so-

en Sociología por la UAM (1984), Maestría

yas de la capital. Un estudio sobre identidad

Instituto Nacional de Antropología e Historia

Articulista de Proceso y del diario El Uni-

ciales Y La formación de conceptos en cien-

en Ciencias Sociales en la R.ACSO (1986) y

étnica y mundo urbano. En México su trabajo

y la Dirección General de éste último. Dirige

versal. Colaborador de La lomada Sema-

cias Y humanidades (coordinado con John

la Coordinación Nacional de Proyectos Histó-

nal Ymiembro de la redacción de las revis-

Saxe).

México y el EZLN.

MARÍA EUGENIA VALDÉS VEGA

1

la Investigación Científica. Es autor de Una

Doctorado en Sociología por la UNAM (1992).

se ha reflejado en artículos como ¿Derechos
para unos pocos? El movimiento indígena y

ricos, dependencia del Consejo Nacional para

Ha publicado Elecciones en un escenario de

tas Diálogo y Debate, Dialéctica y Memo-

guerra. Chiapas 1995, El movimiento ciuda-

las demandas étnicas en Latinoamérica, tam-

la Cultura y las Artes. Entre sus obras desta-

ria. Ha publicado Historia del capitalismo

LUIS VILLORO

dano por la democracia (MCD) y Chiapas. Los

bién con Manuela camus; y Los indios, la

can Origen y desarrollo de los problemas agrí-

en México. Los inicios 1521-1776, Historia

Doctor en Filosofía por la Universidad Na-

votos de la marginación. Coordinó junto con

nación y el nacionalismo y Judíos, indios y

colas en México, 1500-1821, Precios del

mwcana. Economía y lucha de clases, En-

cional Autónoma de México, con estudios

Silvia Gómez Tag1e la obra La geografía del

catalanes. Algunas propuestas para estudiar

maízycrisisag,ícolas en México, 1708-1810,

tre crisis te veas, Viaje alrededor de la iz-

de posgrado en la Universidad de La

Memoria mexicana, Memory, myth and time

quierda mexicana y Crónica de un derrum-

Sorbona, de Pañs Yen la Ludwiguniversitat,

poder y las elecciones en México.

la etnicidad, individualmente.
TRAYECTORIAS

238

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 · ABRIL 2001

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

239

�~ Trayectorias ... Números anteriores

LAS VOCES DEL TRAYECTO

DOS

TRES

DOSSIER: EL ÁMBITO POLÍTICO

DOSSIER: LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Agenda para un debate
En busca de un lugar a,mlln. El espado públko y la
aspiraci6n a racionalizar el poder
El debate político-académico ha vuelto a irwocar de modo
recurrente la noción de espacio público, q11e se somete aquí a un
análisis desde persepectivas fi/,osóf'=
Por Nora Rabotnikof
Los espacios del hombre. El contenido público de la

de Munich. En la Universidad Autónoma de
México ha sido Secretario de la Rectoría,
miembro de la Junta de Gobierno, profesor
e investigador emérito. Se ha desempeñado como Embajador de México ante la
UNESCO (1983-87) y pertenece a El Colegio Nacional desde 1978. Entre sus obras
publicadas se encuentran Los grandes mofilosóficas, Estudios sobre Husserl, El concepto de la ideología Yotros ensayos YEstado
plural, pluralidad de culturas. Ha recibido el

Por Roberto Rodríguez Gómez

El reencuenrro de la administración pública con la vido pública
es condición indispensable para que sea reconocida conw la
institución que garantiza un !rato efectivo a favor de la sociedad
comemporánea.

La moneda al aire. El financiamiento de la educación
superior en México

Por Víctor Manuel González Romero y Armando Aguilar A.

Analiza las caracteristicas fonnales del régimen presidencial
mexicano y discute /,os factores que condujeron a la
centralización del poder en la presidencia de la República.

La universidad pública en la encrucijada

Por Benito Nacif Hernández

ria y Rlosofia (1986) y el Premio Universidad
Nacional Autónoma de México en Investiga-

ausente"en este periodo crucial de la historia mexicana.
Por Ana Laura Magaloni y Layda Negrete

ción en Humanidades (1989).

ÁMBITO

VÍCTOR FLORES OLEA
Licenciado por la Facultad de Derecho de la
Realizó estudios de posgrado en ta Universi-

Las perspectivas de un desarollo sustentable en México
El autor se cuestwna cómo una ecorwmía de las características
de la mexicana puede pasar por una transición sólida a ser una
economía en expanswn y capaz de reducir las desilgualdades
internas, lo cual supone un gran reto.

dad de París Y en ta London School of

Por Víctor L. Urquidi

Universidad Nacional Autónoma de México.

Economics and Political SCience, de las cuaversidad de Belgrado. Ha sido coordinador

GUII.,LERMO CENICEROS

del Centro de Estudios Latinoamericanos, di-

Pintor) escultor y muralista nacido en El Salto) Durango. Inf!res~
• · , de Máqui·nas) donde estudia
dia la empresa-escuela Fabricacwn
.
. . d ~al a la vez que comienza a explorar
la caricatura
y
•
•
•
•
bUJO in U,,,,. 1
en la década de los cincuenta se incorpora a V ida U ru:ers~tana e
inicia estudios en el Taller de Artes Plásticas de _la Universidad de
, El maestro M.anuel de la Garza influye en su vocad
N uevo L eon.
ción por el arte y participa en los trazos. del mural ~s Altares ~
Federico Cantú. En 1956 realiza su primera exposuwn_ en la gale
ría Arte) A. C. y en 1962 lleva a cabo su primer trabaJO mural_ ~n
. .
M unietra
. ;,,., l de Monte~ey·· Alegoría de la. educac1on
la Biblioteca
.
popular. Posteriormente trabaja con Luis Covarrubias y David

rector de la Facultad de Ciencias Políticas Y
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, embajador en la Unión Soviética y en Mongolia, Subsecretario de Recreación y Cultura de la SEP, delegado de México
ante la UNESCO, Subsecretario de Asuntos
Multilaterales de la SRE Y presidente de
CONACULTA. Entre sus obras publicadas se
encuentran Política y dialéctica, Ensayo sobre la soberanía del Estado Y Marxismo Ydemocracia socialista. Se le ha distinguido con
las Palmas Académicas de Francia, Yla Me-dalla Simón Bolívar por la UNESCO.

Por Axel Didriksson
La formación integral de los alumnos. Un reto para las

universidades mexicanas del siglo XXI
Analiza uno de les m4YOres retos de las institucümes de enseñanza
superior mexicanas en la perspectiva del sig/,o XXI: la fomiación
de /,os profesúmales y ciudadanos que necesita México.
Por Felipe Martínez Rizo

La semilla, la rafz y la savia. El proceso de aead6n de la
Universidad Autónoma Metropolitana
El artículo configura /,os orígenes de la Universidad Autórwma
Metropolitana, para /,o cual analiza planteamientos y maneras
de pe11Sar que sirvieron de marco al proceso.
Por Carlos Pallán

· Una vez planteada la transferencia del Canal a la soberanía
panameña, se plantea un nuevo problema: ¿quién determinará
su futuro: el mercado o la nación panameña?

Siglo XXI: Cambio social y educación
Sumario de razonamientos en /,os que el autor nos acerca a /,os
factores que integran la "imagen retwvada y desconcer1ance" de
esr.efin de milenic.
Por Gilberto Guevara Niebla

ÁMBITO

Por Marco A. Gandásegui, hijo

TEORÍA

La teorfa de la regulación. Método y conceptos
Un examen a las bases conceptuales de la reoria de la regulación
desde sus anteeedentes fundamentales hasta los aportes tei!ricometodclógicos de las escuelas de París y sus hipótesisJundacicnales.

Ecos de la aisls. Argentina, Brasil
y México
Se rejlexicna a.qui sobre el peso específ'tc0 de /,os sectores
financieros de Argentina, Brasil y México y la peculiar manera
erz que sus respectivas eccnomías reaccionan Jreme a las
restricciones externas.
Por Pierre Salama

Por Víctor M. Soria

MEMORIA VIVA
- ~ - ~ - ~M=EMORIA VIVA

Renovad6n y desafio

Sunkel desde dentro
Jesús A. Treviño erurevista al prestigwso economista chilerw
OS'1Jaldo Sunkel

Discurso del presidente de la ALAS. Por Emir Sader

Hada nuevos paradigmas
Esthela Gutiérrez entrevista a Thectonio Dos Santos

Alfaro Siqueiros.
TRAYECTORIAS

240

Este ensayo realiza una va/,oración crítica de los cambies,
dinámicas y algunas de las más importantes tendencias de la
educación supericr en México.

TEORÍA

La transferencia del Canal de Panamá

les ha sido profesor, lo mismo que de la Uni-

El r.exto parte del principio de que la educación es el nwtor que
impulsa el desarrollo de una nación y busca respuestas a
interrogantes claves en el ámbito de su financiamiento.

Auge y caída del presidencialismo en México

Desafueros del poder. La política de decidir sin resolver
Un incenso y doctnnentado análisis permite a las autoras
sostener la tesis de que el Poder Judicial Federal es "el gran

Premio Nacional de Ciencias Sociales, Histo·

El autor se aproxima a algunos de los interlocutores de mayor peso
en el debate internacional sobre el fuwro de la educación supericr
y rejlexicna en torno a las principales líneas de argwnenlaCiim en
juego.

adminlstrad6n estatal

Por Ricardo Uvalle Serrones

mentos del indigenismo en México, Páginas

Por Esthela Gutiérrez Garza

La reforma de la educación superior. Seftas del debate
Internacional de fin de siglo

-

AÑO 111, NO. 4/S I SEPTIEMBRE 2000 . ABRIL 2001

---r-'--

TRAYECTORIAS

AÑO 111, NO. 4/ 5~PTIEMB_!lE 2000 • ABRIL 2001

241

�SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Trayectorias~
Revista de ciencias sociales
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

En México:

Suscripción individual: $300.00. Suscripción institucional: $400.00.
Números sueltos: $150.00
· En el extranjero:

América Latina y el Caribe:
Individual: USD $120.00. Institucional: USD $150.00.
Resto del mundo: Individual: USD $140.00.
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=

Revista de Ciencias Sociales

Nombre: _ _ _ _+ - - - - - - - - - - - - - Institución: _ _ _-+----~---------

Revista de la CEPAL

E0n'oRIAL; J~ Carlos Tooe(Oncinr). Ca/tosAcutla, Luis Beccaria.
O Bouzas. Mario Oamil, Juan Carlos Korol, Edi1h Obschatko Juan
C
ar1os Portanttero, Getulio E. Steinbach (Seeretario de Redacció~)

Octubre - diciembm 2000

Vol. 40

FORMA DE SUSCRIPCIÓN

-

Desarrollo Económico

ISSN

7i~

A08ERTO P. KORZENJEWICZ y WJWAM C SMITH· Pobr
.
crecimiento en Améri lali .
·.
·
eza, desigualdad y
globalización.
ca
na: en busqueda del carmno superior a la

PABlO T. Si&gt;lu.ER YMN!JANO TOMMASI· 8 fun ·
·
• · ·
políticas y las políticas públicas en laaoArgennam~ de las ms~aones
desde la nueva economra institucional.
tina: una aprox1mación
Aov HoRA: T81Tatenientes 801)r
· ·nc1 •
en la Argentina: los
'e1 debustriales Y crecimiento industrial
(1890-19 ¡_
eros Y
ate sobre el proteccionismo

astan~

14

VICENTE PALERMO· ·Cómo
gob"
instituciones ~flicas y~es~":l::'~~ debate bras.leño sobre

Procedimiento:

NOTAS Y COMeHTARIOS

1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051 ), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de la

TORa.tATO S. DI T8.i.A: ¿Qué se gana oon una Unión Sudamericana?
DEBATES

UANL:051-37466-S.

P a í s : - - - - -- ' - - - Código Postal: _ _ _ _ __

DA\/1D~HowENGER: U! solidaridad nacional a fines del siglo XX: reflexiones
re stados Urndos y el nacionalismo liberal
DoNNA A. GMIAcaA: I.Jbertad y coacción la
.
.
dores de la inmigración.
en oonlonnación de los historia-

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Teléfono:----''------ Fax: _ __ __ _ _ __

GARY ~ : El poder de las naciones.

E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

CRITICA DE LIBROS

Número71.

La estratificación social bajo tensión eo la era de la globalizacióo
Emilio Kkin y V-retor Tobnan
Tendencias del empleo eo los ailos noveota en
América Latina y e1 Canee
JQrgen Weller

Meicado laboral y distnbucióo del ingreso en Colombia
en los allos DOveilla
José Amonio Ocampo, Fabio Sdnchez y Camilo Emesto Towu
Uruguay 2000: Nuevos desaffos para la equidad
Rubbi Ka,;t,nanyMagdalena Furtado
Las polfticu de ajuste de los ejidalarios freorc a la reforma
nco-h1&gt;enl en M6xico
Benjamin Davis
F.ovejecimiento de la poblacióo y sistemas de pemiooes
en América Latina
. .
Jorge Bravo
opinión de expertos como instrumento para evaluar la inversión
en éducacióo ·
·
Ernesto Schie/elbein. Laurence
Schiefelbein
¿Qué nos enseilan la.s escuelas'sobre la educación de
los oiiios pobÍes &amp; Otile?
8eYerly Carlson
Impactos estáticos Ydilwnicos del MERCOSUR.
El caso del sccior calzado
Mana Bekmnan v Pablo Sirlin
~ perarobbtndoresde la Revista de laCEPAL
Publicaciooes recicllles de la CEPAL
l'Ublicac:i6o aialrimeslial. en espallol e inglt..
Valor. ~IS (o su equivalaite en monoda nacional).
~ anual: US$30 (espallol) y USS3S (inglá).
Susaipici6n por dos atlas: US$50 (copdlol) y US$60 (mgits)
Pedidos: Unidad de DlstribudóDde la Cl!PAL, Casilla 179-D Samiag,o de
Oille. E-DIIII:
@edac.cl
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:::;;;auliM

IPFORMACION INSTllUCIONAL •

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
~SARROU.O ECONOM/CO- RtNista de Ciencias SociaJ9s es una publi&lt;:acm

~ edtadaporellnstítUIOde Desamllo E&lt;:on6micoySoáal(I~) $Jsc:tipción
=~~ $ 60'.00; Palses linítrofes. USS 68; Resto de
U$S 74·

hnérica.

según ~ S ; Asia, AlñcayClceMla, ~80. Ejempla-sinple: IJ$S 15(reca,go,;
www.clacso Y p o r ~ vfa ~ . Más Jnfonnación disponible en la Wm SITE
•
.edJ.81/-idBs. Pedidos, caraspo11deucía, 8lcétela, a:
lnstllulD de Deunolo Econ6mlco y Social
~ z 2834 ♦ 1425 8uenoo Al&lt;" ♦ A r ~ •

~~r~::t;"'

,&amp;,,, Trayectorias

Diciembre 2000

La

Revista Trayectorias/ Biblioteca Universitaria Raúl-Rangel Frías/
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64400.

También puede enviarlas por fax al (52 8) 3294126.

Santiago, Chile

CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NÚMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

La Revista presenta los estudios de economistas, juristas, sociólogos autoridades otros
~::~~~~bre el tema primordial del empleo: su nivel, su calidad y s~ repartición /10 largo

Suscripciones

Reforma económica y gobernabilidad en América Latina
Migración regional y continental
Ecología y desarollo sustentable
Sindicalismo y política l,aboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Cuatro números anuales
Edición impresa
ISSN 0378-5548
1 año: 99 frs. suizos; 80 dólares; 60 euros
2 años: 180 frs. suizos; 140 dólares; 11oeuros
Edición electrónica E-ISSN 1564-9148
1 año: 50 frs. suizos; 40 dólares; 30 euros

http//www.ilo.org/revue
Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociaks. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaría de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes
4000. Monterrey, N.L., México, CP 64400, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

TRAYECTORIAS

242

AÑO 111, NO. 4/5

1

SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

Mant~ngase al día de los estudios más interesantes sobre
traba,io Y empleo que se hacen en todo el mundo.

Suscríbase a la
Re';istá lntemacional del Trabajo,
Una publicación interdisciplinaria que elige y
adapta los mejores artículos sociolaborales

Oficina de la OIT en la Ciudad de Mexico

Da~in No. 31, Colonia Anzures, 11590 Mexico o. F.,
Tel. (+52) 50 32 24; fax 50 88 92; oitmex@mex.oit.org.mx

Publi~aciones de la OIT, Oficina Internacional del Trabajo, 1211 Ginebra 22
Telefax. (41-22) 799.69.38; tel.: 799.78.28; correo electrónico: pubvente@ilo.org '

TRAYECTORIAS

I AÑO 111, NO. 4/5

1SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

s ·
u,za

243

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento. de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investiga•
ción científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones

sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro·
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3 . ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se

Hemeroteca

Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada·
mente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comíllas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara .
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A

saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográfi•
cas a pie de página.
S. EXTENSIÓN

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. 329 4090, Ext. 6524 y
6509 Fax 329 4065
http: //www.bmu.uanl.mx

(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
e111i ega, á11 apa, te.
6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el

cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su vez
éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que fuere el
fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en uno de
los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o

modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

244

TRAYECTORIAS

I

AÑO 111, NO. 4/5 I SEPTIEMBRE 2000 - ABRIL 2001

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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2000-2001, Año 3, No 4-5, Septiembre-Abril</text>
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              <text>Gutiérrez Garza, Esthela, Directora</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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