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                  <text>REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
AÑO 4 NÚMERO 7/8 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

��CONTENIDO

3

CARTA DE LA DIRECTORA
Defender la vida
DOSSIER: CONTRADICCIONES DE LA GLOBALIZAOÓN

Trayectorias
Año 4, Núm. 7/8
Septiembre 2001-Abril de 2002

6

Pensar en grande.

9

Diversidad y futuro de los capitalismos

Un expediente para la reflexión
Por Esthela Gutiérrez Garza
La, incertidumbre amenaza a los capitalismos del siglo que

comúmza. El futuro muy próximo puede estar lleno de sorpresas.
Por Robert Boyer

26

Un reto en el horizonte. La relación entre moneda

y trabajo
El reto de la soberanía en el contexto de la integraciim
regional de América La.tina. Un análisis a la luz
de la construcción eurapea.
Por Jaime Marques-Pereira

58

Colonialidad del poder, globalización y democracia

91

La pobreza atrapada. Entre la crisis y el olvido

Un examen exhaustivo de las actuales tendencias
del capitalismo, reveladas en datos impresionantes.
Por Aníbal Quijano

Cautiva en medio de las turbulencias macroeconómicas de
América La.tina, la magnitud, profundidad y heterogeneidad
de la pobreza plantean problemas nuevos.
Por Blandine Destremau y Pierre Salama
TEORÍA

117

América Latina: dependencia y desafío

América La.tina puede formular un proyecto regional de
desarrollo que se ampare en políticas públicas que afirmen
su soberanía.
Por Carlos Eduardo Martins
AMBITO

133

La industria maquiladora. Una visión regional

El desarroUo de la industria maqui/adora la convierte en
espacio favorable para la integración productiva a escala
internacional.
Por León Bendeski, Víctor Godínez

1 LUSTRACIONES: R U T H HUERTA

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

y Miguel Ángel Mendoza

�CARTA DE LA DIRECTORA

145
Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:

La crisis de un mito. La nueva economía y
la recesión estadounidense
La actual desaceleración de la economía
norteamericana parece señalar el fin
de la larga expansión cíclica que acaba
de cumplir diez años.
Por Arturo Guillén

Dr. Luis J. Galán Wong

Secretario General:
lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:

MEMORIA VIVA

161

Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

Oficio de pionero. Víctor Urquidi: entre la
duda y la pasión
Entrevista al economista mexicano por

Esthela Gutiirrez Garza
EL TRAYECTO DE LOS DIAS

Trayectorias

186

Revista de ciencias sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: MarioNieves Cruz
Cuidado de la edición: Sinia B. Harris
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal

OISEÑO :

ROOOLFOLEALHERRERA

Génova no era una fiesta
Por José María Infante
CONTEXTOS

191

Sin límites

■ La guerra cotidiana ■

fantasma recorre Europa...

■

Un

México: El

camino empedrado al primer mundo
Subterfugios y fractura de la corrupción
■ Democracia a la vista ■ El dedo en el
mapa

200
204
2O7

■

Meditaciones y diálogo
BREVIARIO

El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Secretaría Académica y de
la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. l / 432 "00" /14923 aprobado el 1º de marzo de 2000, por la Secretaría
de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Av. Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax:
(81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http:llwww.uanl.mx!pub/icacioneslúayectoriasl. Precio por ejemplar:
$80.00. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C. V.

2

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Defender la vida

esde tiempos ancestrales, el principio que ha regido las relaciones políticas internacionales ha sido fundamentalmente el del
poder y la fuerza. La historia moderna de nuestra civilización es
un pasaje de acontecimientos donde los países más poderosos
invaden y someten a los más débiles para imponer sobre ellos sus intereses,
sus creencias, mitos y culturas y apoderarse de sus tierras, recursos económicos y riqueza. El principio de la fuerza siempre niega al otro en su derecho a la individualización, al ser diferente, al derecho de existir. En el siglo
pasado esta visión autoritaria y dictatorial que justifica la destrucción para
alcanzar ideales supremos llegó a las fronteras de la catástrofe. Los horrores
de la segunda guerra mundial y del holocausto, el uso de bombas atómicas
en Hiroshima y Nagasaki sobre la población civil, la polarización internacional entre socialismo y capitalismo donde cada bando se ubicaba en el
lado del bien y veían al otro como la personificación del mal, condujo a
reiteradas situaciones trágicas ejecutadas todas en nombre de un bien supremo. Los horrores y humillaciones del estalinismo se encuentran con los
horrores y humillaciones de lo ocurrido en la guerra en Vietnam. El exterminio de la población en Camboya por el régimen de Poi Pot, se encuentra
con el exterminio de la población indígena en Guatemala. Así podríamos
continuar y los ejemplos seguirian apareciendo en nuestras mentes como
un espejo que nos muestra nuestra propia capacidad de destrucción.
El principio de la fuerza en las relaciones internacionales, a lo largo de la
historia, se ha visto acompañado por un desarrollo magnificado y sofisticado del armamentismo. De suerte tal, que el uso de la fuerza constituye hoy
una seria amenaza de proporciones inimaginables de destrucción de la vida
en el planeta.
Sin embargo, en la historia de la humanidad también encontramos
entregas por la vida y rechazo rotundo a la destrucción. Contamos con
innumerables seres humanos que apoyaron a auténticos lideres políticos y
genuinos estrategas de la civilización de la humanidad, como lo fueron
Mahatma Gandhi, Martín Luther King, y hoy, Nelson Mandela y Juan
Pablo II. Personajes que reivindicaron la razón fundamentada en valores
universales, el diálogo y el perdón, que buscaron la paz respetando al otro y
convenciéndolo de su derecho inalienable de vivir su propia identidad
genética, social, cultural y religiosa con la misma libertad para todos. Auténticos pioneros y forjadores de una cultura nacional e internacional de la paz.

D

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1
SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Trayectorias
Año 4, Núm. 7/8
Septiembre 2001-abril 2002

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

plazarnientos armamentistas una
inminente escalada de largos enfrentamientos y destrucción.
El único jefe de Estado
que ha expresado una posición
distinta frente a los atentados
terroristas del 11 de septiembre
ha sido el papa Juan Pablo II que
en su gira a Kasajstán, -país que
formó parte de la extinta Unión
Soviética, ubicado en la zona de
conflicto cerca de Afganistánhizo un vigoroso llamado a favor de la paz en el mundo y a la
no división entre cristianos y
musulmanes. Su pronunciamiento fue determinante contra el odio, el fanatismo y el terrorismo, pero también contra
Hoy los riesgos se han incrementado: tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York y
Washington, la humanidad se encuentra en una de las
encrucijadas más dificiles de la historia. Después de
1962 aparece nuevamente el escenario de una escalada
de destrucción que pudiera poner en riesgo la vida misma del planeta.
En este panorama de confrontación aparecen, por
un lado, el terrorismo, que aunque siempre numéricamente minoritario, tiene demostrada capacidad de destruir vidas, símbolos y proyectos y la posibilidad de sacar de toda proporción su destrucción, si recurren a
armas químicas, bacteriológicas o nucleares. Por el otro
lado, aparecen los Estados, cuyos jefes de gobierno, no
sólo han externado la solidaridad con el pueblo norteamericano y su gobierno, sino además han tomado la
decisión de apoyar la declaración del presidente George
W Bush de los Estados Unidos en el sentido de que los
atentados constituyen "el inicio de la primera guerra
del siglo XXI", bajo el ultimátum de que los países "o
están con nosotros o están con el terrorismo". Escenarios de guerra internacionales presagian con sus des-

4

la guerra.
El mundo, ciertamente ha cambiado. La globalización económica, el desarrollo de los medios de comunicación y la disponibilidad de la informatización,
acerca vertiginosamente el espacio de las relaciones
económicas, financieras, comerciales y culturales. Pero
este acercamiento es integral, es total y es global, sobre
todo si hay de por medio grandes intereses económicos
y políticos, que convierten los conflictos, los problemas
y Los intereses encontrados, en eventos cercanos. La
población vive con proximidad problemáticas extranjeras, de las que antes apenas se tenía noticia. Ante este
riesgo y esta oportunidad nos encontramos. Historias de
pueblos muy distantes y en algunos casos apenas conocidos irrumpen en la historia de los países con tal fuerza que
con el tiempo aparecerán romo si fueran propias.
Por ello, en la actualidad, el reto de las civilizaciones que integran la humanidad es enorme ante el
recrudecimiento de la compleja problemática mundial)
pues no contamos con las instituciones adecuadas que
nos permitan procesar constructivamente los efectos y
consecuencias del mundo globalizado. El conflicto del

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Medio Oriente entre palestinos e israelitas, desde el inicio, desborda las fronteras y aparece como un conflicto
entre musulmanes y judios para convertirse después
en un conflicto entre sus respectivos aliados y, en la
actualidad, alcanzar el rango de global, mundial.
La historia nos ha llevado a esta encrucijada. No
podemos detener el desarrollo de la tecnología, de su
impacto en los medios de comunicación, de la cibernética, el transporte, la producción. Pero lo que sí podemos es administrarla, planificarla y ponerla al servicio
de la vida en el mundo. El riesgo de guerra generalizada es muy grande. Pero a su vez hay razones para pensar que la espiral de la irracionalidad, que sólo atiende
intereses de corto plazo, pueda detenerse con el surgimiento de liderazgos lúcidos y la participación de los
pueblos y sus organizaciones para crear formas de cooperación nuevas entre los países y al interior de cada
nación. La creación del Estatuto Militar Internacional
suscrito en 1945, la creación de la Organización de las
Naciones Unidas y la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre en 1948, el Tratado de Roma en
1998 que aprueba la creación de un Tnbunal Penal Permanente Internacional para sancionar el genocidio y los
crímenes de lesa humanidad son realidades que testifican
la presencia de un rostro humano nunca olvidado.
El trayecto es inevitable. Necesariamente la globalización nos ha conducido a la impostergable tarea
de construir un nuevo orden económico internacional
que debe encontrar, con respeto a las diversas culturas,
cómo administrar equitativamente la distribución de la
riqueza entre los países. Un orden que aproveche el
progreso tecnológico para voltear la vista hacia al polo
atrasado y crear las condiciones para acercarlo. La casa
es de todos. Por ello, es igualmente importante continuar avanzando hacia la integración de un nuevo orden jurídico internacional que excluya la guerra y establezca las formas de cooperación y concertación en la
solución de los conflictos entre los pueblos, capaz de
garantizar la paz en el mundo y el respeto, la libertad y
el derecho a la vida de las diferentes naciones y del ser
humano. ..,,

TRAYECTORIAS ~ IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

5

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l..c:ant1nH11hd011Hts._da.JtL!gllalltcditZt1eián
Presentación

Pensar en grande
Un expediente para la reflexión
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

a globalización económica constituye un
acontecimiento internacional del que se empezó a teorizar desde principios de la década de los ochenta. A diferencia de los periodos anteriores, la etapa actual de inserción de las na\:iones en la economía del mundo se encuentra regida
or la apertura y la libre circulación de las mercancías y los capitales. De suerte tal que la globalización
atiende a una nueva realidad socioeconómica, donde
la competitividad ya no está determinada por su centro original, sino por el contrario, abandona el mercao interno donde los parámetros de la competitividad se definían en el marco del proteccionismo que
practicaban las naciones y se desplaza al mercado
mundial en el marco de la globalización y la
desregulación económica. Simultáneamente con la
globalización, emergen las políticas neoliberales que
colocan al mercado como el principio rector de la
economía y a la liberalización y flexibilización como
as estrategias centrales de una economía sana y dinámica. A finales de la década de los ochenta, sorprende la caída del muro de Berlín y la adhesión de
los países socialistas a la economía del mercado, sancionando aparentemente la supremacía del neoliberalismo sobre cualquier otra opción de política económica.
Nuevos problemas se derivan de esta realidad,
pues la supremacía del mercado en la conducción de
la economía es un modelo prácticamente inalcanzable. La intervención del Estado en la economía se
vuelve inevitable en coyunturas di.ficiles y de amplia
repercusión social que obligan a los Estados a impulsar políticas de gestión pública para reencauzar el dinamismo económico. Estas medidas pasan por la apli6

cación de políticas proteccionistas, subsidios agropecuarios, salvamento de empresas quebradas mediante
el recurso de la expropiación y nacionalización, rescates financieros, control de cambios y demás medidas que se instrumentan cuando los excesos del mercado arrastran a la economía a crisis de mayores repercusiones. De tal suerte, la globalización constituye
un nuevo escenario donde se agudiza la competencia
y, consecuentemente, las políticas públicas regulacionistas tienden a fortalecerse con el propósito de mantener la integridad productiva de sus naciones, a pesar de las propuestas neoliberales que reivindican el
principio del mercado como único sistema regulador.
En este amplio escenario internacional, los países practican su capitalismo determinados por su propia historia y las instituciones que los rigen. En el trabajo de Robert Boyer sobre los capitalismos de las
economías centrales, Estados Unidos y el Reino Unido son quienes más han avanzado en una economía
regida por el mercado. Sin embargo, Francia y Alemania siguen impulsando una regulación económica
liderada por el Estado y en Japón, por el contrario,
siguen siendo las grandes corporaciones el centro de
la definición de las políticas de inversión, los beneficios y los programas de solidaridad social. Otro tipo
de capitalismo es el socialdemócrata donde los participantes sociales negocian los compromisos y las reformas institucionales para lograr la mejor inserción
en la economía del mundo. De suerte tal que la globalización está lejos de construirse en una concepción
monolítica y universal de libre circulación de mercancías y capitales, además de ser el escenario de definición de las características específicas que ha de adoptar la globalización misma, y el espacio de confrontaTRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

ción de proyectos de
nación que obligadamente pasa por las historia de los países y la
forma particular en
que ellos definen su
participación en la
economía del mundo.
Estas formas particulares de regulación
económica en las naciones integran una
economía del mundo
muy compleja, y para
sobrevivir a ella se han
ido integrando paulatinamente grandes zonas económicas que a
pesar de sus contradicciones regionales buscan compensar con
acuerdos internos los
retos que enfrentan
con adversarios más
poderosos en el campo
internacional. Claramente definidos, tenemos el caso de Japón y
los países asiáticos, la
Unión Europea y Estados Unidos y el Tratado de Libre Comercio firmado con México y Canadá.
Jaíme Marques-Pereira, en su artículo, plantea
la urgencia que tiene América Latina de avanzar en la
integración de una zona económica que se acerque a
los esfuerzos realizados por la Unión Europea e iniciar, incluso, el tránsito dificil de integrar una sola
moneda. Esta reflexión la sostiene desde la perspectiva de crear las condiciones necesarias para contrarrestar el impacto negativo que la vulnerabilidad de
las monedas latinoamericanas ocasiona sobre las me-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

didas de flexibilización
laboral. Es decir, ant
los problemas de obtención de utilidades
que tienen las empresas en una región dependiente de flujos externos, la sobrevalua~
ción de las monedas
nacionales tiende a desarrollar mecanismos
de flexibilización !abo,
ral (caída de los salarios, prolongación de la
jornada, rotación, etcé-______
tera) que junto con e
desempleo empeora,u-- - - - - la situación de los tra--______
bajadores de manera
persistente. Esto ha
conducido a que durante los últimos veinte años, la polarizació
social y el crecimiento
de la pobreza se hayan
profundizado a lo largo del continente latinoamericano.
En ese sentido,
Aníbal Quijano sostiene también que las
grandes diferencias entre los países ricos y pobres se
han profundizado porque se han mantenido los mismos esquemas de colonialidad del poder económico
en la etapa actual de la globalización. Así, en los últimos veinte años, la pobreza se ha agudizado en el ámbito internacional, particularmente en los países del
tercer mundo, pero también ha afectado la distribución del ingreso al interior de los países desarrollados. Por lo tanto, se requieren esfuerzos verdaderos
para transformar las bases económicas del poder po-

7

�_,,._globalhimmccuióit1L- - - - - - - - - - - - - - -l--- - - - - - - - - - - - - - - 1~macu·cciones..cle ILglolaaliw.

lutico y concertar meiliante la democracia nuevas forlmas de interrelación entre los países que permitan una
ilistribución más equitativa de la riqueza del mundo,
IL..------pUeS la globalización no ha aportado las soluciones
· que pregonaba, por el contrario, los resultados han sido
en el sentido opuesto, sostiene el autor.
La lección que podemos derivar ante la complejidad de los capitalismos vigentes es la necesaria
'determinación de que los gobiernos y sus mismos
pueblos desarrollen su propia alternativa de inserción
a la economía del mundo y tengan la capacidad de
definir un conjunto de políticas públicas, tantas como
~ean necesarias para adaptarse a una situación que

------

8

para la mayoría de las naciones del tercer mundo les
es adversa. Esta determinación no va en contra de las
tendencias de la globalización; forma parte de la historia de las naciones de honrar sus trailiciones, su historia y su proyecto de nación con responsabilidad
frente a sus propios pueblos y sentar, de esta manera,
nuevas formas de relación entre los países ricos y los
países pobres que impidan para estos últimos los retrocesos económicos y sociales que han caracterizado las relaciones económicas de las dos décadas recientes, y que simultáneamente eviten la injusticia
social generalizada que la globalización neoliberal ha
profundizado en estos años en el mundo.

lRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO.

7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Diversidad y futuro de los capitalismos
RüBERT BOYER

e

onforme entramos en el nuevo milenio, muchos economistas celebran la aparente victoria del mercado. Apuntan el fracaso de las
economías tipo soviético, las principales ilificultades experimentadas por los países socialdemócratas y la decadencia, aparentemente irreversible, de
las estrategias del Estado-líder. El prolongado y continuo auge de la economía norteamericana durante los
años noventa contrasta con el lento crecimiento de la
economía europea y la creación de empleos. Algunos
filósofos políticos han sostenido que esa historia ha llegado a su fin; que no hay alternativa para la economía
de mercado y que la política democrática parece viable.
Y también encontramos al moderno doctor Pangloss,
proclamando que éste es el mejor de todos los mundos
posibles. "Todo estará bien, se ilice, siempre y cuando
los gobiernos otorguen a los mercados un reinado libre
y permitan que los empresarios prosperen". Tanto Marx
como Keynes están muertos y enterrados: sus visiones
de un capitalismo inestable y propenso a las crisis están, aparentemente, obsoletas.
La Escuela de la Regulación cuestiona este erróneo consenso. Ha construido un marco de referencia
conceptual y teórico para analizar el largo proceso de
cambio estructural dentro del capitalismo. La interpretación de las transformaciones contemporáneas es iliferente tanto de la trailición marxista, que subraya la
evolución irreversible hacia una crisis final, como de la
visión panglossiana presentada por los fundamentalistas neoclásicos quienes creen en el dominio autoequilibrante de una economía de mercado. En contraste, la
Escuela de la Regulación intenta comprender las restricciones y contrailicciones que impregnan a las sociedades contemporáneas y las relaciones internacionales,

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

especialmente en reacción a aquellos totalmente sor
prendentes desarrollos que iniciaron al final de la segunda guerra munilial. El excepcionalmente breve y
estable crecimiento de los países desarrollados durante
los años sesenta, seguidos por la desaparición del opti
mismo económico de los'años setenta. También se consigna la iliversidad de trayectorias seguidas por Estados Unidos, los países de Europa y Japón durante los._ _ _ _ __
años noventa, y los inciertos prospectos acerca del sis
tema financiero global. Este ensayo reseña la contribu-...._ _ _ __
ción de la teoría de la regulación a nuestra compren-_ _ _ _ __
sión de este fenómeno.

RESTRICCIONES IMPUESTAS POR EL
ESTADO: EL OCULTO ORIGEN DE LA
ÉPOCA DE ORO
La idea prevaleciente es que los gobiernos que dese
promover el crecimiento y la creación de empleos de
ben privatizar, liberalizar y volver a las estrategias del
mercado. Están obligados a mantener la neutralidad en
el presupuesto público y la independencia del banco
central. Ante estas opiniones, es útil recordar algunas
importantes y aparentemente paradójicas conclusiones. 1
El dinamismo excepcional y la estabilidad del
crecimiento económico, observado en Estados Unidos,
Europa y Japón después de la segunda guerra munilial
no fueron activados por los mecanismos del libre mercado. Al contrario, fueron el resultado de las fuertes restricciones impuestas sobre la actividad económica por
1
Entre una vasta literatura, vea: Aglietta, 1976; 1998; Lipietz, 1983;
Boyer, 1986; Boyer y Saillard, I 995.

9

�...l:lltllllllllllfl.e&amp;•hHl18S._df!LJILgJlallta11zmciót11.__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _~

- - - - - - ~ ~ - - - - - - - 1Conlmdiccionescle la globali
Diversidad y futuro de lm capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

cciones políticas y sociales. CUADRO 1
or primera vez en la historia,
EL RÉGIMEN FORDISTA
los derechos de los asalariados
CAPITAL FIJO/
ECONOMIA
PRODUCTIVIDAD '
eron ampliamente reconociCON GRAN
COMPROMISO
MODERADAMENTE
os en la esfera política, debiLABORAL
ABIERTA
POTENCIAL
do al fortalecimiento de la de11
11
11
mocracia y la ciudadanía, y en
Introducción de
Aceptado
Conflictos laborales
Demanda por
1 dominio económico, por un
métodos de por los centrados en salarios bienes de
enuino acuerdo capital-mano
producción masiva
trabajadores
nominales y reales
consumo
de obra. La producción masiva floreció en respuesta a este
nuevo acuerdo. Aunque su forla productividad son
1
a difiere de un país a otro, ella
Rápida
considerados
•
acumulación
· ·gió las necesidades y funInversión y
ciones de los miembros de la
producción de
Altas ganancias ..
~- - - - - bienes de inversión
clase asalariada desde la cuna
hasta la tumba. El compartir los
utos de una productividad Fuente: Elaboración propia.
levada hizo posible el consumo masivo en respuesta a la producción masiva. Las
necesidades humanas básicas fueron dirigidas por los
nómica, dirigido a evitar el desempleo así como la insistemas de seguridad social.
flación (Cuadro 1). Este virtuoso proceso duró tres
Contrariamente a la teoría marxista más ortodoxa,
décadas que, en mirada retrospectiva, se conocen como
el Estado no era el Estado del monopolio capitalista,
laépocadeoro(1947-1976) (Margliny Schor, 1990).
ino más bien un "Estado de los asalariados".2 Gran
Este mismo proceso finalizó durante las "dos décadas
arte del incremento en el gasto público se debió al eredolorosas" (1977-1997).3 Este drástico cambio tiene que
. ·ento del presupuesto de la seguridad social, más
ser explicado.
que a los subsidios a los monopolios o a las grandes
empresas. Al establecer este punto, la teoría de la regulación investigó el régimen institucional prevaleciente,
INTERNACIONALIZACIÓN,
conocido como fordismo. Construido a nivel internaGLOBALIZACIÓN FINANCIERA
cional sobre una paz americana, en casa significó la adopY EROSIÓN DEL RÉGIMEN
ción de técnicas modernas de producción masiva, comFORDISTA EN LA POSGUERRA
petencia moderada y organizada entre las empresas
nacionales y el destacado papel del crédito. Último en
Este notable régimen de acumulación fordista y la conorden pero no en importancia, esto significó un Estado
figuración sociopolítica finalmente fueron desestabiliintervencionista, encargado de invertir en infraestruczados por su gran éxito. El empleo pleno aumentó la
turas colectivas y en fina sintonía con la actividad ecofuerza de negociación de los asalariados y propició la

¡ ~ lmpo,ra,ms '"m~L

1

-------

3
2

Este concepto lo acuñó Bruno Théret, 1992.

10

En francés, la época de oro se conoce como les trente gbJrieuses (los
gloriosos treinta), en contraste con el periodo subsecuente les vingt
c/Quloureuses (los dolorosos veinte).

TRAYECTORIAS . ANO W, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

inflación como resultado. Sobrevino un periodo de inestabilidad con un retraso económico y desempleo masivo creciente. Los desequilibrios económicos y las contradicciones sociales de los años ochenta y noventa tomaron una forma muy diferente de aquéllos de la gran
depresión de los años treinta.
Por ejemplo, en Estados Unidos, la osificación
de los métodos fordistas llevó a un perdurable retraso
de la productividad (ver Cuadro 2). En respuesta, en
los años noventa, surgió un nuevo régimen de acumulación. Éste está en desacuerdo con el anterior régimen
fordista, construido a partir del permanente incremento de la productividad y la difusión de un tipico estilo
de vida. Los actuales incrementos en los niveles de vida
están asociados, ahora, más con los incrementos en las
horas laborales que con los progresos en productividad
(Schor, 1991). La enorme desigualdad social promovió una fuerte diferencia en los estilos de vida, amenazando aún más la cohesión social (Boyer y Juillard,
1995).
Transformaciones estructurales similares, por
mu cho tiempo inadvertidas, han tenido lugar en otras
economías capitalistas avanzadas, primero, en respuesta a
las dos crisis del petróleo y, segundo, después de la difusión
de la hberalización financiera y de la globalización.
Un segundo cambio estructural está relacionado
con el dinamismo de la internacionalización a través de
tratados, inversiones y, por último, finanzas. La búsqueda del creciente rendimiento de la balanza, asociada con la tipica división del trabajo del régimen fordista,
primero benefició el dinamismo de los mercados nacionales. Pero después de un tiempo, éstos quedaron
pequeños y la aplicación de la misma estrategia llamó a
una expansión internacional. El régimen de acumulación estaba menos controlado por el consumo nacional
y más por la exportación.
La mortal enfermedad del régimen fordista en
Estados Unidos se contagió, así, a la mayoría de los otros
países desarrollados, a través de la interdependencia del
comercio mundial y el crecimiento de los mercados
mundiales. La variabilidad de los tipos de cambio y el

TRAYECTORIAS I ANO W, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La Escuela de la Regulación
ha construido un marco de
referencia conceptual y
teórico para analizar el
proceso de cambio estructural
dentro del capitalismo. Su
interpretación de las
transformaciones
contemporáneas es diferente
de la tradición marxista)
como de la visión
panglossiana.
dinamismo de los mercados financieros exacerbaron 1
aflicción.
Al mismo tiempo, el capitalismo contemporáneo
tiene un ímpetu renovado para conquistar nuevas re
giones y sectores, debido a la capacidad de recupera
ción y flexibilidad de las relaciones del mercado. Desde
este punto de vista, la ola actual de la internacionalización está de acuerdo con algunas tendencias anteriores
observadas desde el surgimiento del capitalismo mercantil. No obstante, la evolución contemporánea introdujo nuevos países y zonas geográficas al ámbito del
sistema capitalista global (Hirst y Thompson, 1996;
Boyer,1997). Desde los años ochenta, la inversión extranjera directa ha tendido a ser más dinámica que el
comercio en sí. Los flujos financieros están aumentando rápidamente y ejerciendo un papel importante en la
transferencia del capital productivo.
La desaparición del régimen de acumulación
fordista ha originado un retraso en el crecimiento, el

11

�• •

•

•
Diversidad y futuro de l,os capitalismos

Diversidad y futuro de l,os capitalismos

cual a su vez ha reducido el emleo y la creación de trabajos. Esto
contrasta grandemente con la escasez de mano de obra que pre__:
. aleció durante la época de oro. El
incremento de empleos, estadísticamente oculto o reconocido, ha
rosionado el poder de negocia.ón de trabajadores y sindicatos.
Ahora sin restricciones del poder
sindical o de la amenaza soviética
y desafiado por las nuevas fueras económicas globales, los pan-ones han roto el acuerdo de la
posguerra entre capital y mano de
obra. Esto ha tenido lugar aún en países socialdemócratas como Suecia, y los países con un Estado-líder
como Francia.
Actualmente, se han implementado medidas para
educir y "racionalizar" los sistemas de seguridad social, a los que cada vez es más dificil financiar por la
caída económica y la disminución del impuesto base.
Estas transformaciones estructurales han afectado incluso a las economias más fuertes de los años ochenta,
como Alemania,Japón y, recientemente, Corea del Sur.
Los marxistas ortodoxos podrian concluir que el
capitalismo contemporáneo nuevamente está siendo
erido por las leyes de hierro del desarrollo de antaño: a
nivel nacional e internacional, los pobres son cada dia
más pobres y los ricos cada vez más ricos; los países
están librando una guerra económica contra sus vecinos; el capital financiero está ganando poder e imponiendo su control sobre las grandes empresas y los gobiernos
nacionales. Pero, para la teoría de la regulación, las economías contemporáneas son muy diferentes a las del siglo
anterior, o hasta de las de los años veinte y treinta.
Considérese, por ejemplo, el papel de la influencia y opinión públicas. Primero, los principios de solidaridad y responsabilidad arraigados a los sistemas nacionales de seguridad social dan forma a las expectativas de los trabajadores y de los ciudadanos, quienes

______
______

.._

12

pueden revelar-se contra los recortes presupuestarios en el gasto
social percibidos como injustos y
que rompen el compromiso ciudadanos-Estado. Segundo, las
elecciones mantienen aún la oportunidad para que los ciudadanos
desafien las políticas económicas
gubernamentales. Aunque con
frecuencia, los gobiernos están
tentados a favorecer más a la comunidad financiera internacional
que a la opinión pública nacional,
han tenido que experimentar
muchas dificultades al proponer
nuevos compromisos que intentan comerciar con las
condiciones de los años noventa. Bajo estas circunstancias, la democracia y los mercados pueden chocar. Esto
no está reconocido ampliamente en los análisis marxistas convencionales, elaborados en la época en que los
obreros tenian una voz política más limitada.
Así, para la teoría de la regulación, las llamadas
grandes olas, sugeridas por Kondratief, bien pueden
ser una ilusión, en vista de que el capitalismo no está
funcionando con la regularidad del "reloj Schumpeteriano". Al contrario, las mismas contradicciones de este
sistema económico originan nuevas configuraciones,
que a su vez apoyan a los regímenes de acumulación
sin precedentes y que, finalmente, entran en crisis estructurales. No existe un ciclo, nunca se repite un único patrón. Por ejemplo, el acuerdo fordista capital-mano
de obra reconcilió la intensiva acumulación con una
efectiva demanda al elevar los niveles de vida de los
asalariados. Como resultado, este compromiso activa
la inflación, la internacionalización y la fragilidad financiera. Cualquier análisis pertinente tiene que tener en
cuenta la fuerte historicidad y el rumbo dependiente
de los regímenes de acumulación. Es especialmente
importante discernir entre los factores recurrentes y los
carentes de precedentes del empleo durante los años
noventa.

TRAYECTORIAS ! AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

LOS COMPROMISOS POLÍTICOS
OPUESTOS DAN FORMA A LA
DIVERSIDAD DE LOS CAPITALISMOS
La reciente investigación regulacionista ha resaltado otro
importante resultado. Dentro de las economías desarrolladas, las muy diferentes trayectorias nacionales
pueden ser observadas, aun cuando ellas compartan

algunas características comunes a la producción y e
consumo (Amable, Rémi y Boyer, 1997; Baslé, Mazie
y Vidal, 1994). Cada territorio nacional exhibe compromisos políticos sumamente específicos que ponen
al corriente y guían a los regímenes de acumulación
relacionados y los modos de regulación (Cuadro 2).
Considérense los siguientes ejemplos:
• En Estados Unidos, los mecanismos del mer

CUADRO 2
CUATRO MODOS DE REGULACIÓN
t. PRINCIPIOS LOOICOS Y JERÁRQUICOS
Los mecanismos de mercado rigen la mayoría, si no es que todas las formas institucionales.

Las grandes corporaciones son el si- Los socios constantemente negocian com·
tio central para compartir los riesgos,
los beneficios económicos y la solidaridad social.

promisos y reformas institucionales requeridos para su amplia inserción dentro de
la economía mundial.

El circuito económico es fonnado, en
su totalidad, por las inte1Venciones públicas de producción, demanda, formación de los precios y el código institucional.

2. RESULTADOS DE LAS FORMAS INSTITUCIONALES:
Vínculo
trabajo-salano

Las negociaciones salariales están en gran parte descentralizadas; los sistemas salariales, individualizados y los mercados de
trabajo, segmentados.

Fuerte cfderencia de los acuerdos capital-trabajo entre importantes empresas,
pero sincromzac,ór, de aumentos salariales a nivel naciooal.

Tradicionalmente hay una centralización
de negociación colectiva, bajo una fuerte
coacción de la competencia.

Fuerte institucionalización por ley o
decfeto, acerca del empleo, duración
de la jornada de trabajo, salario promedio, jerarquía del salarlo y asisten·
cia social.

Competencia

Periódicamente la ley y la jurisprudencia tratan de limitar la concentración. Durante los últimos
20 años, se han movido de una
forma oligárcica a otra.

Relativa competencia abierta entre los
actuales conglomerados por los muchos mercados de productos interdependientes.

Un número pequeño de grandes corporaciones multinacionales insertado dentro
de la competencia internacional.

Regufarmente moderada, debido a reglamentos públicos, asociaciones profesionales, o, más recientemente, gran
concentración.

Régimen
monetario y
financíero

Mercados financieros sofisticados, muchas innovaciones finan•
cieras, un desempeño principal
del mercado de mercancías en el
control de las grandes corporaciones, normalmente por un banco central independiente.

El banco central destina el capital a lo El sistema bancario es más importante
largo de todas las empresas que per- que el mercado de mercancías y es fundatenecen al keitetsu. Hasta principios mental en el manejo del sector manulacde los años 90, un fuerte control de turero.
las autoridadespúblicas(Ministerio de
Finanzas), incluido el Banco Central.

Hasta mediados de los años 90, fuerte
control por el Ministerio de Finanzas
del sistema bancario y muchos bancos comercoales nacionalizados.

Estado

Fragmentado en una serie de Tamaño limitado pero con una función
agencias independientes a cargo activa del Estado, que proporciona la
del control de los actores en cada coordmación de las expectativas y de
mercado. Competencia entre po- los bienes colectivos que no pueden
líticos.
ser suministrados por las corporaciones.
Estrategia política que promueve La estrategia del comercio exterior y
el libre comercio, aun cuando al- las reglas que controlan las importagunas legislaciones están diseña- ciones están dirigidas al rendimiento
das para proteger la competen- tecnológico y económico de las emcia injusta (algunas diferencias presas nacionales.
entre EUA y el RU).

Inserción dentro
del régimen
mternacional

Amplias intervenciones públicas, que organizan imporlantes transferencias entre sectores, regiones e individuos. Hasta principios
de los 90, fuerte influencia de la regulación
del Estado y acuerdos colec!MlS.

Importante tamaño del presu¡:uesto público y bienestar relativos a la redistlibución, a !r.Mjs de empresas nacionaí,zadas, bancos, gasto público, infraestructuras colectivas y legislación.

Clara aceptación del principio de competitividad e incentivos para las mnovaciones tecnológicas, sociales y organizacionales.

Tradicionalmente, fuerte control del
Estado sobre tas tarifas, cuotas y normas técnicas. Se ha extendido a nivel
europeo durante las últimas dos décadas.

Negociaciones tripartitas entre asociaciones de negocios, sindicatos y el Estado
definen los acuerdos institucionales y, por
consiguiente, ajustes macroeconómicos.

El Estado juega un papel central en la
mayoría sí no es que en todos los ajus.
tes macroeconómicos y las empresas
responden a las cambiantes reglas del
juego (Ej. actual privatización).

2. PRINCIPALES CARACTERISTICAS DEL MODO DE REGULACIÓN
Dominio de los mecanismos del Muchos ajustes económicos y sociamercado líder, con un adecuado les toman lugar entre las grandes emcontrol público vía jurisprudencia presas, y éstos ampliamente estrucy legislación.
turan el resto de la economía

Fuente: Elaboración propia.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

13

�iClaramente) el crecimiento
del régimen fordista está
muerto! Los múltiples empleos
dentro de la misma familia y
las lar;gas horas de trabajo son
los únicos métodos para
sustentar el crecimiento del
consumo familiar; la
ampliación del crédito y la
especulación financiera
complementan la estrategia.
cado y los mecanismos públicos compensatorios están reformando las dinámicas sociales y económicas.
Por ejemplo, durante los años sesenta, el nexo fordista
trabajo salario estaba estrechamente relacionado con
el poder de negociación sindical dentro de algunos
ectores lideres, como el de la industria automotriz.
Cuando disminuyó el ritmo de productividad y aumentó el desempleo, los trabajadores aceptaron recortes en los salarios, trabajos de medio tiempo, empleos de baja especialización y mayor movilidad geográfica y ocupacional. La alta tecnología y las industrias en surgimiento coexisten, ahora, con el surgimiento de nuevos trabajos terciarios y con las sobrevivientes industrias tradicionales. En vista de la naturaleza altamente selectiva de los beneficios sociales y
la reforma al sistema fiscal, las desigualdades sociales
y económicas están aumentando, pero el desempleo
se ha mantenido en un nivel más bajo que en Europa.
¡Claramente, el crecimiento del régimen fordista está
muerto! Ha sido reemplazado por una forma totalmente diferente, en donde los múltiples empleos dentro de la misma familia y largas jornadas de trabajo
14

son los únicos métodos para sustentar el creciente consumo familiar (Mishel, Bernstein y Schmidt, 1997).
La expansión del crédito y la especulación financiera
complementan la estrategia para mantener los actuales incrementos en los niveles de vida. Estados Unidos es un buen ejemplo del régimen de acumulación
amplio, principalmente hacia su interior, y asociado
con profundas desigualdades. El Reino Unido es otro
ejemplo de una economía líder del mercado.
• El capitalismo japonés sigue una trayectoria
toalmente diferente. En gran parte, está formado estratégicamente por grandes empresas conglomeradas,
el keiretsu. Éstas organizan y distribuyen el capital, los
conocimientos y especialidades laborales y administrativas dentro de sus afiliadas, de acuerdo con los
mecanismos que sustituyen en gran parte a los mercados de crédito, laboral, de los administradores Yprofesionales que se observan en el mercado capitalista
líder. En lugar de los mercados internos, existen mecanismos de regulación corporativa. La asignación de
recursos no se deriva de los mecanismos del mercado, ni por la planeación del Estado, ni por la fuerte
intervención pública, sino por los mecanismos que
operan en los niveles intermedios. Esta postura institucional ha sido bastante efectiva para determinar la
adopción de la tecnología de Japón. Es buena para
destacar la competitividad de las industrias que requieren de una sustancial coordinación entre proveedores interdependientes, como en los casos de la industria automotriz y de consumo electrónico. Como
resultado de la crisis de los años setenta, fue necesario un cambio competitivo, reducir los costos de los
productos estandarizados para diferenciar la calidad,
el servicio y la innovación. Japón se ajustaba bien a
estos requisitos, y esto sustentó su crecimiento durante gran parte de los años ochenta. Como resultado, la econorrúa japonesa construyó un extenso y duradero superávit comercial, que primero activó una
fuerte valoración del yen con respecto al dólar. Estos
eventos encabezan las presiones internacionales para
la apertura y reforma del sistema financiero y para la
apertura de los mercados nacionales japoneses a las
importaciones extranjeras. La distinción de este régimen de acumulación, principalmente encabezado por
la exportación, claramente explica, primero, el éxito,
TRAYECTORIAS i AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

luego las fricciones comerciales con Estados Unidos y, finalmente, la gravedad de su
crisis estructural de los años noventa.
• Las economías socia"ldemócratas o
negociadas representan un tercer enfoque.
Es un método para superar las contradicciones que no otorgan supremacía a los mecanismos de mercado, o del Estado, o de las
grandes corporaciones. Está basado en compromisos negociados entre grupos sociales, por
ejemplo, sindicatos de trabajadores, asociaciones de negocios y autoridades públicas,
en la mayoría de los casos a nivel nacional.
Los países escandinavos, Austria y, en menor grado, Alemania son buenos ejemplos
de dicho capitalismo. El capitalismo socialdemócrat,a exhibía, por lo menos hasta mediados de los años ochenta, la capacidad
para responder a la evolución del sistema
internacional, así como a las innovaciones
asociadas con el nuevo paradigma productivo. Este régimen se construyó sobre una
clara aceptación de los compañeros sociales del crecimiento de la exportación líder;
basado en la calidad, servicio e innovación,
más que en precios bajos para los productos
estandarizados. Dichos países exhibieron
fuertes mecanismos sociales para la redistribución del ingreso y la creación de empleos
públicos en los sectores vinculados con la salud, educación, capacitación y actualización
de los trabajadores. En contraste con el capitalismo regido por el mercado, las desigualdades se mantienen dentro de limites más
estrechos. Sin embargo, algunas de estas econorrúas experimentaron graves crisis durante los años
noventa_ Es una regla general que ningún modo de
regulación puede prosperar para siempre, sin sufrir
transformaciones importantes.
• La regulación del Estado-líder es el cuarto
enfoque. Las intervenciones públicas han sido notables en los países en donde la competencia del mercado no es universalmente aceptada, en donde las
asociaciones de negocios y los sindicatos de trabajadores son débiles y antagónicas, y en donde la clase
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 !SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

empresarial es incapaz de facilitar sus beneficios económicos y sociales al resto de la econorrúa. Muchos
países europeos -con la prominente excepción del Reino Unido- parecen seguir dicha regulación del Estado-líder. Francia es el principal ejemplo de dicho régimen de acumulación, en donde el Estado interviene en muchas esferas de la actividad económica. Durante la época de oro, el Estado estaba activo en producción, a través del sector nacional, pero también en
la demanda de formación mediante el gasto público
15

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Diversú:Jad y futuro de /,os ca-pitalismos

en infraestructuras, transporte, salud, educación, etc.
l Estado tenía una función en la formación de los
precios para el sector público y los productos agricos. Además, el Estado estaba muy activo en los códios legales y en la promulgación de muchas formas
stitucionales, desde los nexos de los salarios laborales, hasta la naturaleza de la competencia y el régimen monetario. Una vez más, este patrón se enconó con importantes dificultades en los años noventa,
ero difiere significativamente de los problemas experimentados dentro de otros modos de regulación.

Es ingenua la hipótesis de
que la selección de los
diversos tipos de capitalisnw
se rige por un principio de
eficiencia) y que el
dinamisnw del crecimiento
promueve
automáticamente una
reducción en las
desigualdades sociales.
El mensaje central es, por consiguiente, que no
existe un único y mejor modo de reguku:ión y que tanto la
historia como la naturaleza del proceso político limitan
y estructuran fa arq~tectura institucional. Éste es un
punto de partida importante desde la principal corriente
de la teoría económica que, generalmente, supone que
los ajustes económicos y los requisitos institucionales
se aplican universalmente, sin considerar el momento
histórico o el lugar geográfico.

16

•

L-1•1
- -1a.g10--■
_._

Diversidad y futuro de /,os capitalismos

¿EXISTE UNA LEY DE GRESHAM PARA
LOS CAPITALISMOS? LA ENCRUCIJADA
DE LOS AÑOS NOVENTA
Volviendo al final de los años ochenta, cada uno de estos tipos especiales de capitalismos exhibió fuertes características y debilidades subyacentes. Sin embargo, la
distribución de estos costos y beneficios fue tal, que dada
la volatilidad limitada del sistema internacional, todos
ellos pudieron coexistir y prosperar sin mayores esfuerzos.

•

La regulación del mercado líder propicia rápidos ajustes a los impactos exógenos y a las innovaciones, en vista de que la clara definición y
entrada en vigor de los derechos de la propiedad son un incentivo para la actividad empresarial y la innovación tecnológica. La sofisticación de los mercados financieros ayuda a la selección de proyectos eficientes, por lo menos
hasta donde se consideran recuperaciones a
corto plazo. Pero la otra cara de la moneda precisamente es que países como Estados Unidos
y el Reino Unido regularmente padecen de corto plazo y una subinversión en infraestructuras
públicas. Otro inconveniente de dichos regímenes de mercado líder es su propensión a incrementar las desigualdades en ingresos y riqueza.
La regulación corporativa es muy eficiente durante el proceso de captación tecnológica. Este
modo facilita el aprendizaje mediante el hacer,
la construcción de una competencia específica
e innovaciones acumulativas en incremento de
la calidad y diferenciación del producto. Sin
embargo, este modo de regulación tiene su s
propios inconvenientes. En los tiempos en que
la economía se estanca -como Japón en los años
noventa- la seguridad del empleo, que es el corazón de(compromiso capital-trabajo, limita
despidos y mina ganancias. La inversión y el
crecimiento, de esta manera, están amenazados.
En forma similar, el largo y corto plazos vinculados con los bancos y la industria pueden con-

TRAYECTORIAS

l AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 .. ABRIL 2002

ducir a una proyección imperfecta de las decisiones para invertir.
La regulación socialdemócrata tiene ventajas en
la rápida organización de la innovación tecnológica. Ha atacado problemas sociales fundamentales como cuidado de la salud, la organización urbana y la atención a los ancianos. Ha
ayudado a mantener la cohesión social y a limitar las desigualdades económicas. Este sistema
ha sido fuerte, también, en difundir la educación y la capacitación profesional para los trabajadores afectados por la decadencia de las
industrias maduras. No obstante, la regulación
socialdemócrata no deja de tener sus costos.
Necesita intervención pública a gran escala, a
través del mantenimiento del empleo total mediante el aumento continuo del empleo público. Puede descansar en un sistema bancario
bastante diferente de los sistemas financieros
del mercado líder que ahora dominan el globo.
La regukzción del Estado-;líder es bastante efectiva cuando una economía tiene que alcanzar
un paradigma tecnológico bien definido, dentro de sectores donde la indivisibilidad y
externalidad significantes hacen que los mecanismos del mercado se vuelvan relativamente
ineficientes. Estas externalidades existen, por
ejemplo, en la salud y la educación. Pero este
tipo de regulación no deja de tener problemas
importantes. El alto grado de burocratismo puede impedir un cambio estructural importante.
La centralización de la toma de decisiones es
incompatible a los temas de calidad y diferenciación del producto e innovación.
Con tal de que las alianzas políticas dentro de
estos países perduren y el ambiente internacional no
restrinja enormemente las opciones nacionales, estas
cuatro clases de capitalismo han demostrado ser más
complementarias que competidoras. Cada tipo de capitalismo ha tenido éxito desarrollando su propio legado de recursos institucionales en las fuentes de competitividad internacional (Amable, Rémi y Boyer, 1997).
Pero la situación parece haber cambiado drásticamente
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

durante los años noventa. El crecimiento japonés se h1
detenido y el desempleo en Europa ha surgido. En con
traste, la economía de Estados Unidos ha disfrutado de
una expansión sostenida en los años noventa. Conser--~--cuentemente, las posiciones competitivas de los varios
tipos de capitalismo se han bifurcado.
Tanto en Europa como en Japón, la arquitectura
institucional de la época de oro ha sido puesta bajo ten
sión. En Japón, las disposiciones institucionales qu
gobiernan el acuerdo capital-mano de obra se han demorado en ajustarse (Boyer y Juillard, 2000). Similarmente, el sistema de acciones cruzadas entre el banco
central y las diferentes empresas pertenecientes al
keiretsu ha cambiado sólo marginalmente (Loulmet,
1998). La consecuencia de esta rigidez institucional es
una disminución en el indice de la ganancia que evita la
recuperación de la inversión.
La presente amenaza a los modos de regulación
socialdemócratas o la regulación del Estado-líder es aún
más aguda. En Europa, como resultado de la demografia y otros cambios, se ha hecho cada vez más dificil
sostener los amplios sistemas de seguridad social. Muchos gobiernos han venido adoptando enérgicas medí17

�• •

• •

Diversidad y futuro de ws capitalismos

das de liberalización financie, reformas de seguridad social más o menos ambiciosas y
el adelgazamiento de las leyes
__, aborales utilizadas para monitorear el vínculo trabajo-salario fordista. El capitalismo del
;.mercado líder es emulado. Importando la mayor parte de sus
típicas instituciones económicas, muchos gobiernos esperan
reducir el desempleo y estimular

_____

....,.,_

_____

....

•

Diversidad y futuro de ws capitalismos

CUADRO 3
¿UN CRECIMIENTO GENERAL HACIA LA RÁPIDA EFICIENCIA A COSTA
DE UN DESEMPEÑO Y JUSTICIA SOCIAL LENTOS?
CAPITALISMO CONTRA CAPITALISMO DENTRO DE LA PRESIÓN DE LA INTERNACIONALIZACIÓN
IGUALDAD

Mercado líder

demás, organizaciones internacionales, como el Fondo Mone-------®
tario Internacional, la OrganizaCorporativo
ción Mundial de Comercio, la
Organización para la CoopeEFICIENCIA DINAMICA
FLEXIBILIDAD A CORTO PLAZO
ción y el Desarrollo EconóEste diagrama supone que el logro total de los tres objetivos no es posible, o cuando menos es muy difícil.
mico, han estado bastante ac- NOTA:
La evidencia histórica y las comparaciones internacionales no contradicen esta hipótesis. Está aún por inventarse
tivas defendiendo la liberaliza- un capitalismo que reconcilie totalmente los tres objetivos.
Fuente: Elaboración propia
ción del mercado y reduciendo las intervenciones públicas.
• Durante "los años noventa, el escenario econóLa ruptura de las alianzas políticas, que era la
mico
e
intelectual cambió dramáticamente. La internaiedra angular del crecimiento económico mundial descionalización y la difusión de las innovaciones tecnolóe 1945, da el empujón final a las arquitecturas institugicas y financieras han generado nueva incertidumbre
ionales sobrevivientes (Cuadro 3).
y enormes perturbaciones económicas, que demandan
una rápida flexibilidad. En este nuevo contexto, los
• Durante la época de oro, los capitalismos más
capitalismos
del mercado líder muestran cierta supeexitosos resultaron una sinergia entre la justicia social
rioridad, en vista de que pueden reaccionar más rápido
y la eficiencia dinámica. Redujeron la desigualdad para
y poner fácilmente en práctica ciertas innovaciones radistribuir los beneficios del progreso, por ejemplo, difundiendo el consumo masivo y estimulando la innodicales. Los ajustes estructurales llegaron a costo de la
vación de los productos. Cuando las recesiones eran
"destrucción creada". En contraste, los otros tres tipos
leves, fue requerida una rapidísima flexibilidad. En
de capitalismo experimentan muchas dificultades para
los años sesenta, muchos esrudiantes norteamericahacer frente a este nuevo ambiente. Como consecuennos visitaron Europa y Asia para investigar los "milacia, la élite económica y política en Europa y Japón mira
gros" franceses, italianos, alemanes y japoneses. El
hacia los países de mercado líder, especialmente Estacapitalismo de mercado fue frecuentemente percibidos Unidos, con el objeto de reformar sus debilitadas
do como inferior a los llamados capitalismos organieconomías. Por esta razón, muchos gobiernos promuezados, que funcionaban en Europa y en algunos paíven capitales comerciales, fondos de pensiones, un Esses de Asia.

---

18

•

TRAYECTORIAS

-

AÑO IV, NO. 7/8 . SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

d1

tado adelgazado, mercados de mano de obra flexible,
privatizaciones, una amplia apertura al capital extranjero. La justicia social y la eficiencia dinámica -esos
triunfos de la socialdemocracia, el Estado-líder e, inclusive, la corporación capitalista-ahora se perciben como
no pertinentes y que ponian obstáculos a la actuación
económica. Los requisitos para la flexibilidad rápida
brindan una cuota extra al capitalismo del mercado líder.
No obstante, mientras la mayoria de los expertos y gobiernos tienden a ver favorablemente los mecanismos de mercado, la evidencia empírica no confirma
tal superioridad absoluta (Cuadro 4). Al contrario, las
economías socialdemócratas o la del Estado-líder pare-

cen mostrar un índice superior de ganancia que el
una economía de mercado-líder como la del Rein
Unido, considerando que el índice de desempleo es
bastante bajo en Estados Unidos y en el Reino Unido,
pero bastante alto en Europa. A pesar de sus impresionantes recursos científicos y tecnológicos, la economía
americana no ha igualado todavía el incremento de la
productividad del factor total que fue observado du
rante los años sesenta: otros tipos de capitalismo lo están realizando también o aún mejor. De todas formas,
un problema mayor involucra desigualdades. Éstas h
alcanzado a todas las economías del mercado-líder. Pera
ellas han aumentado más modestamente en Japón,
incluso disminuyó en Alemania -un hlbrido del Esta-

CUADRO 4
COMPARACIÓN DE LOS DESEMPEÑOS DE LOS CUATRO CAPITALISMOS
DESEMPEÑO DE LAS
EMPRESAS

Índice
de utilidad

1997
(%)

Factor total de
Jornada
aumentos en
laboral
productividad (horas X año)

1979-1997

CONSUMO Y
REDISmlBUClóN DE LOS
BENEFICIOS

EMPLEO

Índice de
ac!Jvidad

1988

1996

(%anuaO

(%)

Índice de .Aumentos en Participación
desempleo el consumo del gasto
privado
público y
1988
1990-1997 social/GDP
(%)
(%anuao
(%)

JUSTICIA SOCIAL
Relación del '.1' al l" decil
(salario hombre)
.Aumento
del índice
anual

1979

A

B

c

D

E

F

G

H

1995

(%)
J

MERCADO-lÍDER
Estados Unidos

nd

0,6

1904

77,5

4,6

2,4

31,6

3,18

4,35

+2.7

10,4

1,2

1769

75,2

6,5

1,8

41,0

2,45

3,31

+2,0

12,8

1,2

1993

78,I

4,3

2,0

35,2

2,59

2,77

+1,2

Suecia

12,3

1,2

1784

74,5

6,5

0,6

62,3

2,11

2,20

0,8

Austria

14,8

1,0

nd

66,9

6,1

1,7

49,8

2,61

2,77

0,9

Alemania

14,5

0,6

1643

68,2

11,2

1,8

47,9

2,38

2,25

-1,3

Francia

15,9

1,3

1763

67,3

11,8

1,1

54.2

3,39

3,43

+0,2

Reino Unido
CORPORATIVO
Japón
SOCIALDEMÓCRATA

ESTADO-lÍDER

_Fuentes: Columnas (A), (B), (D), (E), (G), : Economic Outlook, OECD, Diciembre 1998 (calculado del apéndice económico); (C) : Asahi Shimbun, .);)pan Almanach
1999: 107 Y Richard Freeman (1998). (H), (1), (J) : Richard Freeman, "Le modele économique américain al'épreuve de la comparaison• Acles de la Recherche en
Sc1ences Sociales, septiembre 1998, núm. 124: 44.
'

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

19

�...Cctnllratli·a·1UMtLJde..la..glalllE·aH:u·--- - - - - - - - - - - - - -1-- - - - - - - - ~ - - - - -~ •tracliccione ele lcLglolaalimció
Diversidad y futuro de ÚJs capitalismos

Diversidad y futuro de ÚJs capitalismos

do-líder- y el capitalismo social- CUADRO 5
demócrata. No hay claramente
¿CÓMO SE RELACIONA LA TEORÍA DE LA REGU~CIÓN CON LA
un solo tipo de capitalismo, que
INVESTIGACIÓN INSTITUCIONAL CONTEMPORANEA?
Selección por eficiencia
sea superior con respecto a todos los principales objetivos ecoTeoña de la Justicia
Escuela Austriaca
(Posner)
(Hayek, Menger)
nómicos.
Este análisis arroja algunas
Teoña del Agente
Teoña del Costo de
Teoña de la E110lución
dudas sobre la ingenua hipótesis
Principal
Transacción
(Nelson &amp; Winter)
(Stíglitz, Jensen,
(Williamson)
~e que la selección de los diverMeckling)
sos tipos de capitalismo está conNuevas Economías
Teoña del Juego
Institucionales
Repetido
trolada por un principio de efi(North)
(Schelling, Schotter)
ciencia, y que el dinamismo del
recimiento está, automáticaCchesióna,/¡,'A1.11•¡g·..._1 -_ _ _ _ _ _ _ _
;,":"('a por una
de la sociedad
Teoña Neo-Polanviana
coordinación local
¡hlente, promoviendo una reduc..,.
Teoña de la Comención
(Graoo.ietter)
(Lewis, lhévenot, Boltanski)
ción de las desigualdades sociaTEORIADELA
REGULACIÓN
les. Bien podría existir una ley de
(Aglíetta, Boyer, Lipetz)
Teoña de Acción Colectiva
Gresham para los capitalismos:
(Olson)
os sistemas malos pueden expulTeoña lnstítucionalista
Moderna
ar a los buenos. Esta conclusión
(Hogdson)
Teoña de la Elección Pública
odria diferir significativamente
(Buchanan)
lnstitucionalismo Americano
tanto de la teoría marxista conTemprano
(Veblen, Commons)
vencional como del predominanSelección por
la acción colectiva
te pensamiento económico.

______

.....,_

________

+----------º~.;·_

Fuente : Adaptación hbre de Mane Cla1re Villeval (1995 : 485).

'TEORÍA DE LA REGULACIÓN:
DIFERENTES CARACTERÍSTICAS ENTRE
LOS PROGRAMAS DE INVESTIGACIÓN
INSTITUCIONALISTAS
Las siguientes son características específicas de este
enfoque teórico, construido sobre un conjunto preciso
de hipótesis acerca del origen, la función y la evolución
de las instituciones del capitalismo (Cuadro 5).
• La primera característica particular versa sobre el criterio de cuáles instituciones están evolucionando y cuáles son escogidas. Para muchas teorías económicas, la eficiencia es el criterio clave para evaluar el
surgimiento, viabilidad y eventual declinación de cual-

20

quier institución. Los teóricos aplican el mismo principio básico: competencia. Ese que es asumido para guiar
la colocación de los productos, procesos e inversión, y
también para guiar la creación y selección de las formas organizacionales y las instituciones económicas. En
contraste, algunos economistas institucionales destacan
el papel crucial de la acci.ón colectiva en el surgimiento
de formas organizacionales e institucionales: la esfera
política se considera esencial para dar forma a los mecanismos de coordinación socioeconómicos.4 De esta
manera, la teoría de la regulación considera que las formas institucionales surgen a través de la resolución del
conflicto social (por ejemplo, vía un acuerdo colecti4 Ver la edición especial de EAnnée de la Régulation 1999 sobre el tema
de Estado y política económica.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEl'TIEMBRE 2001- ABRIL 2002

vo), que a su vez requiere de la intervención política y
el reconocimiento por decreto, ley, o hasta por cambios
constitucionales. 5 Sólo puede evaluarse la viabilidad de
una arquitectura institucional en surgimiento totalmente
desde afuera, ya que cualquier innovación, sobre todo
si está sobrecargada, normalmente desencadena resultados imprevistos. A este respecto, la teoría de la regulación está cerca del institucionalismo americano más
antiguo y tiene cierta homología con algunas teorías de
ley y jurisprudencia.
• Las principales instituciones capitalistas no surgen de la unión de compromisos puramente locales y
aislados: se derivan de procesos sistemáticos. Muchas
formas institucionales cruciales, desde el marco de referencia de los contratos laborales hasta las leyes de comercio, están organizadas bajo el amparo del Estado.
Mientras que las teorías económicas neoclásicas han
buscado microfundamentos para las reglamentaciones
macroeconómicas, la teoría de la regulación busca
macrofundamentos sociales y políticos para las estrategias y comportamientos de los actores económicos individuales. Por ejemplo, las formas organizacionales
adoptadas por las empresas se relacionan ampliamente
con el contexto institucional, el cual define no solamente
los derechos de la propiedad, sino también formas de
competencia, crédito, regímenes monetarios, o el estilo
de las relaciones industriales. La teoría de la regulación
se acerca, de esta manera, a algunos enfoques que se
encuentran en las ciencias políticas,6 en la historia económica (Greif, 1997; North, 1990) y en algunas teorías
jurídicas (frubek et al., 1994). Desde un punto de vista
metodológico, este enfoque pertenece a un tipo de "individualismo-holístico "; es decir, una estructura en donde los actores se comportan de acuerdo con lo que creen
que es mejor para sus intereses, pero dentro de formas
institucionales que se han construido por acciones co-

s Chartres (1995) sostiene que muchas crisis estructurales en el pasado
se han resuelto por el surgimiento de nuevas coaliciones, que
promueven compromisos genuinos y bases para las nuevas formas
instirucionales.
6
Entre una vasta literatura, Zysman et al., 1997; Hall, 1997.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Los gobiernos nacionales
experimentan dificultades
para construir mecanismos
de coordinación y
solidaridad a nivel
relevante) ya sea regional)
nacional) continental o
global. El futuro más
próximo puede estar lleno
de sorpresas) incluyendo
crisis importantes sin
precedente histórico.
lectivas pasadas. Esta arquitectura, que es heredada, no
puede ser puesta a prueba todos los días. Hay una fuer..,
te dicotonúa entre, por una parte, actuar dentro de ~
conjunto de reglas establecidas, que puede producir
modo de regulacwn estahle y, por otra parte, el rediseño
de nuevas reglas del juego --&lt;lespués de una crisis estructural o como resultado de conflictos recurrentes-;
el objetivo no es menos que el modo en sí de regulación

cambiante.
• Entre una vasta literatura contemporánea institucional, se destaca una tercera característica de la teoría de la regulación: contradicciones sociales, conflictos
políticos y desequilibrios económicos, que siempre están presentes y eventualmente se manifiestan a través
de las crisis, durante las cuales la aceptación y viabilidad de anteriores compromisos institucionales son cuestionadas. Nosotros sabemos ahora que aún los modelos dinámicos con expectativas racionales pueden tener resultados caóticos. En la teoría de la regulación, los

21

�..Cttn1111111i·a:1t-.1S.Jde.A-dimlllb·mcu·'UL- - - - - ~ - - - - - - - - . l!l-- - - - - - - - - - - - - = - - - - - - :Contnulicciones..cle.-la..globalizació

Diversidad y futuro de los capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

actores no tienen la capacidad real para pronosticar y,
or lo tanto, vencer las crisis estructurales, en vista de
que éstas básicamente se derivan de interacciones comlejas de acciones individuales que operan en campos
·stintos. El crecimiento del régimen fordista inicialmente fue percibido como estable. Sin embargo, las contradicciones de acumulación de capital finalmente han
alido a la superficie. Así, es probable que los modos
ctuales de regulación pudieran experimentar dicha
desestabilización durante las próximas décadas: el registro histórico sugiere que ningún régimen en crecimiento dura para siempre.
Por lo tanto, la teoría7de la regulación arroja cierta luz a los desarrollos contemporáneos y adelanta algunas hipótesis y pronósticos originales.

--------.

CONTRADICCIONES Y CRISIS
STRUCTURAL DEL CAPITALISMO
CONTEMPORÁNEO
La mayoría de los macroeconomistas están elogiando a
las autoridades norteamericanas por haber sido los
maestros de un régimen de crecimiento totalmente nuevo, el cual podría parecer ser inmune a los infortunios
que acosaron la era fordista. Se afirma que es posible
crear un crecimiento rápido, estable y no inflacionario
" " ' - - - - - ~. estar cerca del empleo total, madiante la adopción de
tecnologías de información, la liberalización del mercado, los sofisticados instrumentos financieros y la adhesión al principio de la globalización. La teoría de la regulación pone seriamente en duda esta afirmación.

redistribución de las intervenciones públicas y hasta en
el vínculo trabajo-salario. Por consiguiente, la especulación está triunfando sobre la cuidadosa evaluación de
la tasa de retomo de la inversión productiva a largo plazo, mientras que, paradójicamente, la ilusión de que los
mercados financieros son básicamente autoequilibrados
ha sido ampliamente aceptada. Las crisis financieras y
monetarias en Japón (desde 1992), México (1994), el
sudeste asiático (1997), Rusia (1998) y Brasil (1999)
han re-enseñado una principal lección de la historia
económica: al final, cualquier burbuja especulativa se
revienta. Parte de las tareas de la investigación de la
regulación es examinar el potencial de la inestabilidad
en el sistema financiero internacional contemporáneo
(Aglietta, 1995; 1998).
• Pero las crisis potenciales no están limitadas a
la esfera financiera, desde que el crédito y el régimen
monetario están teniendo una fuerte influencia en el
rediseño del modo de control de las grandes corporaciones, afectando la naturaleza de la competencia y la
estructura de las relaciones internacionales. También el
vínculo trabajo-salario es afectado por el papel dominante del incentivo financiero. La búsqueda de una alta
tasa de retorno de capital financiero está presionando
fuertemente la concentración de la industria y, por consiguiente, a la formación de precios. Simultáneamente,

• Las innovaciones financieras han sido tan diversas, fuertes y globalmente penetrantes que el régimen financiero y de crédito ha impuesto su propia lógica
institucional en la reorganización de las empresas, en la
Éstos son los descubrimientos más importantes de la investigación
histórica prolongada sobre el capitalismo norteamericano (Agliena,
1998; Juillard, 1993; Boyer y Mistral, 1982). Los mismos resultados
son ciertos para la trayectoria japonesa (Boyer y Yamada, 2000).

7

22

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 6
cias es relativamente alto comparado con la
tendencias subyacentes en la demanda efectiva (Cuadro 7).

LOS PERFILES DE UN RÉGIMEN LÍDER DE
ACUMULACIÓN DE FINANZAS
NUEVAS

1

1;~~.:

1

1

1

1

1

l
Valor ~I
acciornsla

1

- --

~
1

~

¡

\-~ ~-"'-~. . . . . l,
Control sobre
- + salanos

--

!
Altos lndi&lt;:eS de

- + Inversión

/

las empresas tratan de construir rápidas respuestas para
el ambiente externo mediante el uso de mecanismos de
contratación flexibles y despidos. También promueven
una forma de compartir los riesgos, como la participación en las utilidades, o la compra de acciones de la
empresa por parte de los trabajadores. Consecuentemente, un nuevo régimen líder de acumulación financiera tiene el potencial de reemplazar al fordista (Cuadro 6).
• Dados estos particulares y originales desarrollos, también es probable que las causas de fragilidad y
crisis estructural sean nuevas. Como se indicó anteriormente, en el régimen f ordista, la fuerza de la institucionalización del vinculo trabajo-salario en condiciones cercanas al empleo total eventualmente provocan una baja
en el índice de ganancias. Las ganancias eran
estructuralmente demasiado bajas con respecto al desarrollo de la demanda. En el nuevo régimen líder financiero, el riesgo es bastante diferente. Las instituciones financieras examinan muy de cerca el nivel y estabilidad de las ganancias, ahorrando el capital fijo y controlando el pago de salarios. El crédito fácil, mercados
de acciones flotantes y las elevadas ganancias sostienen
la demanda eficiente. Actualmente, el índice de ganan-

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

diferencia de las crisis entre guerras, la crisi
del fordismo no ha sido deflacionaria sin
inflacionaria.8 Ésta es la consecuencia directa de la institucionalización de la formación
Producción
de los salarios, el cambio hacia la competencia oligopolística y la importancia de la re
distribución de los ingresos vía los beneficio
y los sistemas tributarios. Una repetición en
forma de la depresión más importante de
1929-l932 es muy improbable, aún si existen algunas similitudes entre los dos episo-.___ _ _ __
dios, como el dominio del capital financiero, el desequi-_ _ _ _ __
libro en el sistema mundial y la debilidad de las organi
zaciones obreras. Las respuestas a las políticas tambié
difieren de las de los años treinta. Por ejemplo, durant
el verano de 1998, el Consejo de la Reserva Federal
estaba consciente del riesgo sistémico del colapso fi - - - - - - nanciero y actuó como correspondía. Todas las arqui
tecturas institucionales son diferentes. Ninguna econorrúa capitalista experimenta dos veces la misma crisis
estructural. La comprensión de una potencial crisis es
tructural mundial está en primer lugar en las tareas d
la investigación reguúuionalista.
• Por último, los años noventa tienen exacerbadas tensiones entre la ampliación de los mercados y el
imperativo democrático, entre las fuerzas económicas
y la soberanía de la esfera política. Por consiguiente, un
nuevo régimen, que puede parecer viable desde un punto de vista puramente económico, puede bien quedar
bloqueado por una reacción política dispersa. Pueden
levantarse movimientos sociales contra las grandes desigualdades y la erosión de la solidaridad nacional. Por

Co•¡~~

Fuente : Elaboración propia.

TRAYECTORIAS

• Las crisis estructurales son recurrentes
pero rw necesariamente se parecen entre sí. A

TRABAJADORES
COMO POSEEDORES
DE LA RIQUEZA

COMPETENCIA
OUGOPOI.ÍSTICA

NORMAS
ANANCIERAS

l

-

--------

8

Para más detalles acerca de la comparación de las crisis de 1929 y
1967-J 973 , vea Boyer y Mistral, J982.

23

�Conlnulicciones-cle la glollalwmÍll·..___ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..,__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _~_ _,...,.,ntmcliccione.sJle_la_glolaaliza.ció
Diversidad y futuro de /,os capitalismos

Diversidad y futuro de los capitalismos

CUADRO 7
ÍNDICES DE UTILIDAD EN RÉGIMENES DE ACUMULACIÓN NACIONAL
LA TASA DE RETORNO DEL CAPITAL HA ESTADO AUMENTANDO Y CONVERGIENDO PARA
LAS EMPRESAS QUE PERTENEN AL GRUPO DE LOS 7
16.5
16

•,

15.5
15
14.5

lleno de sorpresas, incluyendo
crisis importantes sin precedente
histórico. La ambición de la teoría de la regulación es proporcionar un diagnóstico pertinente de
tales episodios. Esperamos que
otros economistas y cientificos
sociales compartan este proyecto. _.,,

• · · • • • Coeficiente de dispersión
-

14

-

Promedio de la tasa de

Vemón al español de Rosaum de la

ganancia

Garza y Sirria B. Harris

13.5
13
12.5
12

.1----~~~~~~~,--,--..--,---r--r---,

Fuente: OECD, Economicoutlook, UNCTAD/DTR/17, núm. 61, junio 1997, p. 96.

btra parte, el éxito de dichos movimientos puede traer
una transformación de las formas institucionales nacionales, de tal manera que estén en conflicto con los
requisitos del capital financiero internacionalmente
móvil, con su fuerte disciplina por encima de las innovaciones políticas, económicas e institucionales. Éste es
el porqué la mayoria de los recientes progresos en la
teoria de la regulación han estado dirigidos a los lazos
¡111utuos entre el Estado y la econonúa en la era de la
· - ~ - - - - globalización.9
En suma, las principales incertidumbres afectan
a los capitalismos del próximo siglo. Encontramos falta
de coherencia entre los procesos de acumulación de
capital que están operando más y más a nivel multinacional y la toma de decisiones políticas en la esfera nacional. Los gobiernos nacionales experimentan dificultades en construir mecanismos de coordinación y solidaridad a nivel relevante, ya sea regional, nacional, continental o global. El futuro más próximo puede estar

Vea las diversas contribuciones a CAnnée de la Regula1ion 1999 (Boyer,
¡ 999; Jobert, 1999; Palombarini, 1999; Théret, 1999; Lordon, 1999).

9

24

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ua--

25

�.1--- - - - - - - - - - - - --',....n1mclicciones_.cle.JC1-9loba6

·

Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte
La relación entre moneda y trabajo
JAIME MARQUES-PEREIRA

1 debate sobre las implicaciones sociales de la
globalización ha estado, hasta el día de hoy,
dominado por una visión economicista que
hace de las fuerzas del mercado un mecaniso anónimo y que se impone a los Estados, a los actos sociales y a los agentes económicos. Este análisis se
encuentra hoy difundido tanto por quienes perciben
en la liberalización de los mercados una promesa para
lograr una economía de bienestar como por aquellos
ue, por el contrario, hacen del desempleo masivo un
ato estructural que significa el final de toda posibilidad de una economía de pleno empleo. La divergencia
entre las dos interpretaciones, sobre la idea de cohesión
social, se concentra en la cuestión de saber si el salario
de la población económicamente activa puede ser considerado como su fundamento institucional. En los tér. os en que se ha llevado el debate, el efecto que tiene
obre la opinión pública es de un juego de espejos que
,,,__ _ _ _ _ __caba por ocultar lo esencial, es decir, la redefuúción de

E

la relación privada-pública que opera en el centro del
proceso de globalización. Esta redefuúción induce a una
nueva economía política a nivel internacional que se
convierte en la cuestión central de la soberanía de los
Estados y de la moneda. Se trata de una dimensión clave de la globalización de la cual es necesario sacar a la
luz la dinámica -económica y política- para observar
cuál es el posible futuro de la población asalariada, tanto en el norte como en el sur.
La divergencia doctrinal en materia de política
social se limita al papel considerado como fundamental o residual que Je es atribuido al mercado, en virtud
de que se piensa que éste no tiene capacidad de asegu-

26

rar el bienestar para todos. Esas diferencias se reducen
a poca cosa en la práctica gubernamental porque seria
imprescindible -de aquí en adelante el gran dilemaque la gestión de los problemas sociales no perturbe en
nada el funcionamiento "natural" de los mercados. Sin
embargo, la discusión se limita a la eficacia del cuadro
regulador de la economía, a los criterios de racionalidad del modelo neoclásico del mercado autorregulado,
ocultando así que la función de la moneda no es económica, neutral en lo político, sino que también se trata de
una técnica de gobierno de las sociedades. El uso que
hicieron de ella las finanzas globales le confirió sobre el
Estado-nación un poder que redefine en su raíz la soberanía, no sólo en lo que se refiere al ejercicio de la
política monetaria sino también a la política económica
y social.
Este aspecto de la globalización, ignorado por una
visión que la hace parecer como una victoria de lo económico sobre lo político, se manifiesta en la actualidad
con toda su fuerza en las crisis financieras. La redefuúción de las responsabilidades de las esferas privada y
pública, respecto a los nuevos regímenes monetarios
construidos al amparo de la globalización, comienza a
manifestarse como problemática. Las crisis financieras
ponen en evidencia las dificultades, tanto económicas
como políticas, de preservar la "calidad" de una moneda, tal como ésta se identifica al principio de la racionalidad económica, lo que ha demostrado su incapacidad
de imponerse como soberana del mundo real. Los problemas de sustentar una política económica manifiestan, en la realidad, el carácter ilusorio de tal proyecto.
La credibilidad política monetaria que los guardianes

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de la ortodoxia pensaban como totalmente racional se
revela constrastada por los propios mercados; cuando
la especulación amenaza provocar una crisis del sistema financiero internacional, los gobernantes califican a
los propios mercados de irracionalidad.
Las disfunciones de los mercados financieros
emergentes, los que se multiplicaron a partir de la crisis
de diciembre de 1994 en México, pusieron en mal la
credibilidad de las políticas económicas responsables
por la importancia que adquirieron en el escenario
mundial. Pero más allá de las objeciones de los operadores financieros, vuelve a surgir la cuestión de la validez de la tesis, al menos para esos países, de una estabilidad monetaria obtenida por políticas que se dicen
pasivas, es decir, que siguen las fuerzas del mercado. El
impacto negativo que éstas tienen sobre el ingreso del
trabajo y sobre la demanda de bienes y salarios ya no se
toma más en consideración. Se trataría, entonces, de un
problema de orden social que no se piensa como tema
de política económica. Sin duda, no puede hablarse -hasta
probar lo contrario- de una crisis del aumento de demanda en los países desarrollados, pero para los países latinoamericanos tal diagnóstico no se impone con la misma
evidencia. La exhibición consumista que generó la
deflación no pasó de lo que podría llamarse una burbuja de acumulación productiva de origen financiero. Las
consecuencias sociales de la política monetaria en este
continente deben ser consideradas de inmediato, por lo
mismo, como una cuestión económica.
La crisis monetaria en la región es la expresión
de un stop and go que las finanzas imprimen al proceso
de acumulación productiva mediante desequilibrios de
las cuentas externas y/o públicas que ésta provoca. El
peso desmedido que adquirieron las finanzas en América Latina no remite sólo a la mundialización del capital; también tiene su explicación en factores internos, es
decir, las desigualdades extremas en la distribución de
la riqueza. Desde ese punto de vista, es de pensar que la
financiación extrema del continente tiene sus orígenes
a causa del debilitamiento de la industrialización por la
sustitución de importaciones, una vez que ésta condujo

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

al endeudamiento internacional a causa de un poten
cial de acumulación limitado por una estructura de con
sumo concentrada en exceso en los grupos de ingresos
medios y elevados. Como se sabe, la financiación resultado de la gestión del servicio de la deuda externa llevó,
en consecuencia, a redefinir la inserción internacional
de los sistemas productivos y de los regímenes de acu..,
mulación que en la actualidad se encuentran frente a
dos caminos (Marques-Pereira y Theret, 1997). Uno,
el Mercosur, que continúa siendo una vía de crecimiento
"hacia adentro, o mejor dicho, desde adentro, 1 puesto que
en la actualidad se desai:rolla en una economía abierta
y requiere de mercados en el ámbito continental. El otro,

Las crisis financieras
evidencian las dificultades
económicas y políticas)
de preservar la cccalidad)) de
una moneda) tal como ésta
se identifica al principio
de la racionalidad económica)
lo que ha demostrado
su incapacidad de
imponerse como soberana
del mundo real.
el de la integración subordinada al mercado de Estados
Unidos, al que hasta hoy sólo México ha concretizado,
pero con el que sueñan otros países de América Latina,
aun cuando se sepa el provecho alterno que ofrece la
1

La expresión es de Osvaldo Sunkel (1990).

27

�..Cf:Ullauili·mones....det-1114J10111111·1za1CJ·Y1,..__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _.,__ _ _ _ _ _~ - - - - - - - ---nll'aclicciones ele la-.globalizaci
Un reto en el lwrizonte

Un reto en el lwrizonte

(

t

(

.-- -~ ~ - -.....econornia brasileña como motor de una integración del
continente. Las dos vías de inserción internacional no
representan potenciales equivalentes para generar empleos, pero para que el primero llegue a ser factible, es
imprescindible deshacerse de la hipoteca financiera, lo
que conduce al problema de la hegemorua del modelo
neoclásico en el debate científico y en el político, puesto
que ésta impide todo tipo de discusión sobre una política monetaria que haga de un nuevo ciclo de expansión del empleo y de los derechos sociales un medio
para regresar a un patrón de crecimiento sustentable
en el largo plazo.
El debate de una política económica sustentable
sobrepasa, en ese-sentido3 la discusión sobre las venta-

28

l

jas e inconvenientes de las diversas
políticas de tipo de cambio para ganar la confianza de los operadores
financieros. Fuera del episodio de la
crisis de la serpiente monetaria eu(
ropea de 1992, la discusión parece
limitarse a los mercados calificados
de "emergentes" desde que se abrieron a las finanzas internacionales.
( América Latina se encontró, naturalmente, en el centro del debate,
puesto que revertir la desconfianza2
(
al respecto era una perspectiva rela(
tiva, pudiendo siempre presentarse
reversible. Desde la crisis asiática, la
cuestión de la sustentabilidad se revela brutalmente en toda su universalidad por el temor de que las crisis
financieras se propaguen a los países desarrollados y en ellos se desencadene un ciclo de deflación. Es
cierto, la liberalización de los mercados significó a las economías semiindustrializadas una fragilidad que
les es propia: el dilema de estabilidad monetaria-competitividad al
cual los condenó. Pero el fondo del
problema es el mismo en los países desarrollados. La
soberarua que perdieron los Estados sobre la moneda
es, también en ese caso, el asunto que puede estar en la

(

2
En el texto original en francés se usa la palabra "déméfiance",
expresión propuesta por André Orléan (1998). Las políticas monetarias
pasivas en América Latina constituyen una clara operación de reversión
de la desconfianza. De hecho procura conjurarse la desconfianza de
los operadores financieros siempre listos a pensar que las autoridades
monetarias pueden sucumbir a la laxitud. La operación de restaurar la
confianza consiste en delegar parte de la soberanía monetaria a los
operadores privados por la vía de la desregulación financiera y
comercial, la garantía de estabilidad de la moneda descansa, entonces,
en la creencia de que la autoridad monetaria, y detrás de ella, el Estado
les ofrecerá el interés exigido para asegurar el equilibrio de las cuentas.
Creencia que también es de naturaleza política porque supone que el
Estado cernirá la capacidad de soportar el pi;ecio a la sociedad y
remediar las fallas del mercado que de ahí resultan.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

raíz d el inciso de una posible crisis de credibilidad3 que
las finanzas globales han mantenido hasta ahora por la
posibilidad de su continua valorización. Es evidente que
lo que ocurre en los mercados emergentes no deja de
ser importante, pero independientemente de posibles
efectos de contagio, tal credibilidad estará sometida a la
prueba de fuego cuando, por lo menos en Europa, se
tendrá que verificar la solidez del poder de convicción
de los discursos "monetaristas" que harán admitir que
el ajuste del costo del trabajo acaba por ser el único
instrumento de regulación a disposición del poder nacional cuando se enfrenta a una degradación de la competitividad.
Siguiendo el discurso económico que predornina en la actualidad, la disfunción de los mercados financieros susceptibles de propagarse en los países desarrollados no tiene su raíz en la liberalización excesiva.
Los problemas que ésta puede originar logran neutralizarse gracias a que las reglas bancarias se han fortalecido para garantizar la transparencia de los mercados y
prevenir el riesgo de una crisis del sistema financiero
internacional. Apenas puede creerse que esas reglas
perrnitan consolidar la credibilidad en las políticas monetarias olvidándose de que se trata de políticas en el
sentido propio del término, lo que lleva a considerar
que la confianza en la moneda es un problema de soberama y, por ende, de legitimidad. La autoridad monetaria estará siempre ligada al poder político. La alianza
entre uno y otro es indisoluble sin importar el grado de
autonornia de un banco central (o de un currency board),
puesto que la moneda (y la estabilidad de los valores
que designa) es un bien colectivo cuya utilización no se
restringe a los operadores financieros, sino que tam-

3

El término de creencia, aludiendo a una dimensión por decir religiosa
de las previsiones de los operadores financieros, se utiliza aquí para
descartar los fundamentos sociales de la dimensión simbólica de una
actividad financiera o de cualquier relación económica monetarizada,
es decir, haciendo uso del recurso simbólico que la moneda tiene todavía
para nosotros, aun cuando el hecho sea considerado digno del estudio
científico sólo en lo que se refiere a las monedas de sociedades
primitivas, como si no fuera el mismo caso en la sociedad moderna.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La liberalización
de los mercados
significó a las economías
semi-industrializadas
una fragilidad que les es
propia: el dilema
de estabilidad
monetaria-competitividad
al cual los condenó.
bién abarca al resto de la población. Así y todo, es igual--- - - - - mente necesario que ésta, en su conjunto, crea en las
bondades de la política monetaria.
Vista desde ese ángulo, el análisis de las condiciones para salir del callejón sin salida en el que hoy se
encuentra América Latina se inserta en una perspecti - - - - - va comparativa con Europa. De esta forma se ad
las dimensiones sociales que reviste la soberarua de la
moneda puesto que su territorialidad no se circunscrib~
a las fronteras nacionales sino que también deberá de~
pender de las que diseñen los procesos de integración.
Pensar en una moneda que intenta rescatar sus aspectos sociales y políticos lleva a pensar, en el caso de América Latina, que la inestabilidad financiera y las amenazas que ésta puede aportar a la economía real fabrican
la necesidad de considerar la posibilidad, más aún que
en el caso europeo, de erigir un nuevo régimen supranacional que organice los poderes públicos de modo
que les devuelva la capacidad de ejercer una soberarua
monetaria. Las apuestas políticas por adoptar el euro
hacen de tal perspectiva un cuadro de posible regulación económica más favorable al empleo. El problema
del desempleo no revela toda la importancia que puede
representar como tema electoral en Europa, pero el fu-

29

�~ - - - - - - - - - - - - - -Contradicciones ele la globaliza · ·
Un reto en el Jwrizonte

o de América Latina descansa aún con más acuidad
que en el viejo continente en los problemas de credibilidad de las políticas monetarias y de sus consequencias
sobre la legitimidad de los Estados.
Analizar la crisis del trabajo4 desde esa perspectiva lleva a ampliar el cuadro de referencia de normas y
regulaciones en el debate sobre el empleo, no sólo a los
roblemas de las políticas económicas sustentables que
rivilegian las finanzas en detrimento de las esferas productiva y social, sino también de los problemas de legitimidad del Estado-nación. Si unos y otros llegan a cruzarse, los problemas de credibilidad en las políticas
onetarias se observarán como una cuestión de goberabilidad que remiten a las implicaciones sociales de
las integraciones económicas. La coordinación institucional que éstas suscitan en América Latina se restringe por ahora al terreno meramente comercial, donde
entonces, surge la pregunta de si existe la posibilidad
e que la negociación sobre la convergencia macroecoómica y las perspectivas para generar empleos e ingresos que abren diversas modalidades, que lleguen a
lograr la inserción internacional, puede extenderse al
debate político.
Para desarrollar esta cuestión, seguiremos los si·entes pasos:
Para comenzar, recordemos los encadenamientos económicos que enlazan la renuncia del
Estado-nación a ejercer su soberanía monetaria con la crisis del trabajo en los países desarrollados, por ser en esta parte del mundo que
la hegemonía de las finanzas se organizó y moldeó el cuadro de referencia teórico del debate
sobre la crisis del trabajo.
•
Se mostrará que los términos del debate sobre
tal crisis revisten una importancia estratégica
desde el punto de vista ideológico, en la medi-

-------

4

En América Latina, es pertinente considerar que la reproducción de

la sociedad también descansa en el predominio de la relación salarial, a

pesar de que las tasas de salarios de la población activa son
sustancialmente inferiores a las de los países desarrollados. Consideramos
que lo que se llama "economía informal" no se limita a la sociedad
asalariada de una población que vive de empleos formales, en esencia,
por tres razones: primero, porque ellos son la estructura de la movilidad

30

•

•

•

da en que éstos disimulen las raíces políticas y
las consecuencias sociales de las opciones monetarias. El debate general, al encuadrar el discurso político que permita su legitimación, gedel trabajo; segundo, porque los estatutos de empleo y las relaciones
de trabajo, formales o no, se establecen con base en normas sociales
cuya referencia implícita es la legislación del trabajo y, tercero, porque
el mercado de las actividades informales (pequeñas y medianas
empresas, trabajadores autónomos) llega a rúvelarse por la economía
formal, sea en el caso de subcontratación o en la de consumo final.
Para los avances más recientes, véase Lautier (1994) .

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

nera un consenso sobre el hecho de que una
gestión de moneda más adecuada es la que
manejan los propios mercados, generando así
la ilusión de un capitalismo que tiene capacidad de regularse a sí mismo.
Se analizará con más detalle la interacción entre la legitimidad política y el régimen monetario que revela la secuencia de hiperinflación a
deflación que vivió América Latina. En nuestra
opinión, se trata de un proceso de aprendizaje
que aclara la forma en que esta interacción se
encuentra en la raíz de la reorientación neoliberal de la política económica y de sus problemas actuales para sustentarla.
Se desarrolla, entonces, la hipótesis de la pérdida de la soberanía monetaria del Estado-nación
y, desde una perspectiva normativa, la necesidad de una integración latinoamericana capaz
de sustentar un modelo de desarrollo desde adentro como condición para lograr que el Mercosur llegue, del mismo modo que la Unión Europea, a reinventar una forma de regulación
económica a escala continental de tipo keynesiano que valorice la herencia del Estado benefactor.
Para concluir, suscribimos la hipótesis de que
las negociaciones en el cuadro de las integraciones económicas sobre el ejercicio compartido de una soberanía monetaria, que permite al
poder público recuperar una capacidad de controlar las finanzas y las haga volver a la razón, 5
no parece una idea necesariamente utópica a la
luz de la historia de las relaciones entre Estado
y capitalismo, pero representa una posibilidad
que no puede excluirse a priori en un contexto
en el que la credibilidad en las políticas monetarias se vuelve más frágil y, por lo tanto, cada
vez menos capaz de alimentar la legitimidad
política. Tal conclusión explica el objetivo que

5

La traducción de la expresión francesa arraisonner no permite rescatar
ese doble sentido de controlar y hacervolver a la razón al poder financiero.
La posibilidad de arraisonner la finance puede considerarse en momentos
de crisis financiera que coloquen de nuevo radicalmente la cuestión de
los criterios de juicio de los operadores financieros. Véase Lordon ( 1997).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

aquí se busca: lo peor no es lo más cierto, trata
mos de explorar el lugar por donde pasa un
trayectoria que pueda lograr que se divida la
historia latinoamericana y se encamine a reducir las desigualdades.

DE LA PÉRDIDA DE LA SOBERANÍA DE
LA MONEDA A LA CRISIS DEL TRABAJ
El término globalización sólo tiene sentido retórico si
se asocia a la fuerza de los mercados, transformados así
de manera excesiva en sujeto histórico. De esta forma
los mercados pasan de· mecanismos de ajuste precios
cantidad y de coordinación de los agentes económicos
a una racionalidad utilitarista de los individuos, para así
suponer que la dinámica política es una cuestión sepa ..-------.
rada de la historia económica. Una vez tomadas en con
sideración las relaciones de poder y las normas sociales_ _ _ _ __
donde reposa el funcionamiento de los mercados, es
necesario partir de la premisa de que el capitalismo y
no está despojado, como sucedía con anterioridad, d
inscripción territorial. La globalización económica -es

La cuestión de l,~globalización económica debe
ser vista como un
recomposición territorial del
capitalismo) el que está
acompañado por una
redefinición del papel de los
Estados en la organización
de la sociedad y de la
economia.
I

31

�-Cf:Ndracli•a•IHMts...Jde....la...glalll.EUHu•·m...- - - - - - - - - - - - -~L-- - - - - - - - - - - - - -.Conllmliicciones ele la....glolla6wió
Un reto en el horizonte

· portante recordar- se restringe a una mundialización
el capital y a nuevas modalidades internacionales de
la producción y de los mercados. Estos cambios del
- - - - - - - ,capitalismo no sugieren en manera alguna que éste
- , . .. __
___,_ _ _s-- ueda deshacerse de una ancla política y territorial, aun
cuando el espacio nacional, visto como territorio donde se ejerce el poder público, es susceptible a que varíe
u delimitación, como lo muestra de manera explicita
1 ejemplo europeo. Los territorios donde se fijan los
mecanismos de los mercados pueden cambiar, sin duda,
de naturaleza y de escala. En este sentido, la cuestión de
la globalización económica debe ser vista como una reomposición territorial del capitalismo, el que está acomañado más bien por una redefinición que por una reducción del papel de los Estados en la organización de
la sociedad y de la economía.

32

Un reto en el horizonte

La liberalización de los mercados que ha llevado
a la mundialización del capital y a su financiación, lejos
de constituir una mecánica puramente económica, es
una transformación histórica desencadenada a raíz de
una serie de decisiones políticas nacionales e internacionales que elevaron la rentabilidad de los instrumentos financieros y remediaron, de esta forma, el descenso de las utilidades de la esfera productiva que pone fin
al ciclo de treinta años de crecimiento keynesiano después de la segunda guerra mundial. Este cambio en el
capitalismo se inicia por el abandono del sistema monetario internacional de Bretton-Woods. En un contexto
en que los mercados internos ya no ofrecían más perspectivas de expansión, hasta entonces apoyadas por el
crecimiento de la proporción de los asalariados en la
población económicamente activa y por la ampliación
derivada del consumo en masa,
abandonar la política de fijar la
paridad de cambio negociada en
el ámbito político abre el camino,
en un primer momento, a un nuevo posicionamiento de las economías nacionales mediante la competencia de devaluaciones a fin de
ganar nuevos espacios en el mercado mundial. El estancamiento
posterior ocasionó que aumentaran los déficits públicos. Su financiamiento, acudiendo a los mercados financieros, se hizo posible porque se instituyó una nueva norma
de política económica -la mencionada deflación competitiva- que
garantice la rentabilidad del capital financiero. La liberalización comercial y financiera estaba pasando por esta nueva norma de gestión de la economía lo que implicaba que los Estados renunciaran,
en realidad, al ejercicio pleno de su
soberanía monetaria y promovie-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

ran las hegemonías de las finanzas globales.6 Ésta se
extiende más allá de los Estados que le delegan el poder
de sancionar sus políticas. La esfera productiva también se vuelve dependiente de las finanzas globales,
como lo evidencia la importancia creciente del financiamiento por la bolsa de inversiones, lo que confiere a
los depositarios de títulos el poder de fijar la norma de
gestión de la empresa, imponíendo de esta forma la reducción de los costos a marchas forzadas. Y, más que
nada, de los costos del trabajo.
El financiamiento de la economía, la pública y la
privada, termina por reducir el potencial de crecimiento y la generación de empleos. Las inversiones productivas públicas no pueden continuar y los Estados quedan condenados a la austeridad presupuesta! que obliga a disminuir la imposición del capital en un contexto
de competencia fiscal. Las inversiones productivas privadas, a su vez, no pueden apoyarse en la expansión,
como antes, en una demanda garantizada por ambos
avances, el empleo y los salarios, que ellos mismos generaban y que las políticas económicas y sociales fortalecían. La reducción del costo del trabajo, la austeridad
presupuesta! y la política monetaria restrictiva suspendieron ese círculo virtuoso de crecimiento vivido en el
pasado. La concentración del capital productivo se convierte entonces, y más que antes, en la condición de su
rentabilidad por las economías de escala y porque se
consolidan las posiciones oligopólicas que autoriza. La
concentración, acelerada por la fuerza de la competencia, depende en lo sucesivo del financiamiento del subsidio de las reestructuraciones patrimoníales efectua6

La soberanía, de la misma forma que cualquier idea jurídica, remite
siempre a un ideal que nunca se da en el mundo real. "La historia
forjó un concepto que es complejo por naturaleza, compuesto,
incierto, plural, en los significados que reviste" (Badie, 1999: 83). El
ejercicio pleno de la soberanía moneraria por parte del poder público
a que nos referimos remite más precisamente a la posibilidad de
practicar una política moneraria orgullosa, es decir, hacer de eUa un
instrumento de política económica y social gracias a la cual las finanzas
públicas no queden totalmente subordinadas al imperio de las finanzas
privadas, lo que viene sucediendo con la globalización. De igual forma,
como equivalente general instituido y garantizado por una entidad que
tiene autoridad sobre la colectividad de los agentes económicos, la
moneda no puede dejar de ser un signo de la soberanía del poder

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Las crisis nwnetarias a las
que condujeron las políticas
de estabilidad) de facto)
pusieron en duda la tesis de
que la liberalización de los
mercados conllevaría en sí
misma la virtud de
estabilizar" los equilibrios
macroeconómicos en los países --.--semi-industrializados.
das por compras y fusiones. La reducción de los costos
ya no se percibe como una condición para elevar la
ganancias, se convierte en una medida de valor en e
mercado de los activos de la empresa.
La hegemonía de las finanzas aparece casi como
la úníca responsable de la falta de trabajo, no así las
nuevas tecnologías y formas de organización productiva.7 En este sentido, al círculo virtuoso de crecimiento
keynesiano debe poner el limite al potencial de crecí
miento que viene conformándose entre las finanzas, la
producción y lo social en un momento en que los Estados han renunciado a ejercer plenamente su soberanía
monetaria. En lo global, la financiación significa un erepúbüco. El problema es, entonces, de la relación entre las esferas pública
y privada, siendo que la separación absoluta entre una y otra es
imposible por definición (cf Habermas, 1979) .
7
Debe recordarse que ese proceso de consolidar la hegemonía de las
finanzas globales deterioró los intentos de una resrauración económica
Uevada en Italia y el norte de Europa que, durante los años ochenra,
habían conseguido lograr ganancias en la competitividad delineando
una vía de flexibilidad productiva que era positiva para la sociedad y
se basaba en formas de organización del trabajo negociadas permitiendo
así el avance de la productividad suficiente para garantizar el aumento
simultáneo de salarios y empleos por un lado, y. de los márgenes de
ganancia con precios competitivos, por el otro (Leborgne y Lipietz,
1992).

33

�icciones ele la glohalizac·

nll'adicciones ele la globalizació

Un ret.o en el horizonte

cimiento menos acelerado de la caacidad de producción, sobre todo
pensando en el potencial de aumen.,.....,..,..._
o de la productividad del trabajo de
as nuevas tecnologías, una vez que
el nivel de ganancia impone la reducción del empleo y su remuneraión, obstaculizando así la expansión
tle la demanda, la inversión de renovación tecnológica, lo que entonces origina un aumento más acelerado que sobrepasa la capacidad de
versión.
En esta perspectiva, el problema de saber si la hegemonía de las
finanzas es irreversible no se decidirá en el plano de la política internacional en que se edila llamada diplomacia del dólar (Tavares y Fiori,
997), sino también en función de las contradicciones
turas de una regulación económica marcada por las
evoluciones, dificiles de prever, de la opinión financiera
mundial. Desde este punto de vista, América Latina y
Europa se presentan como dos formas polarizadas: la
primera se asemeja a un caso de escuela de la reversión
de la confianza que puede inspirar por tiempo determiado monedas casi sin soberanía, mientras que la segunda se refiere al grado de confianza que puede obte-,.,,n..-----..i..... er la unidad de cuenta de una zona monetaria unificada frente a los posibles conflictos relativos de repartición y delimitación del campo de la soberanía económica
entre los poderes públicos y privados que rigen su territorio. En un caso como en el otro, la irreversibilidad de la
hegemonía de las finanzas no puede ser garantizada.
La fragilidad financiera de los mercados emergentes no sólo pone en evidencia los problemas de
sustentabilidad de las políticas de estabilidad frente al
juego de las fuerzas del mercado. Las crisis monetarias
a las que condujeron tales políticas, de fact.o, pusieron en
duda la tesis de que la liberalización de los mercados
conllevaría en sí misma la virtud de estabilizar los equilibrios macro-económicos en los países semi-industria-

_____

-,_----~-

1ó

r

34

Un reto en el horizonte

lizados. Los problemas de credibilidad no se limitan al dilema de estabilidad monetaria-competitividad.
La liberalización comercial -sin discriminación sectorial y sin política
industrial- diseñó un escenario financiero, tomando en cuenta las expectativas "racionales" de los inversionistas, que de inmediato reveló
una crónica anunciada del déficit
externo y/o presupuesta! y de las
oportunidades generadas de utilidades sustanciales. Dentro de ese escenarío no existía, como lo evidenció la crisis en México, otra alternativa para quienes deciden la política
monetaria que la de animar esas ganancias. La lección
aprendida es la valorarización del capital mediante el
desequilibrio macroeconómico, tal vez no programado, pero de cierto previsible. El problema es que esta
previsión, para que siga siendo válida, implica continuar preservando simultáneamente la credibilidad de
la política económica y la legitimidad política.
Queda en claro que la curva exponencial de
desequilibrios macroeconómicos no es el único factor
desestabilizador de la confianza en una moneda. La
moneda es, sin duda, un elemento fundamental pero
no existe ningún criterio objetivo que sugiera "racionalmente" la reversión de las previsiones que decidan
la desconfianza que desencadena la crisis, o el regreso
de la confianza que permita salir de esa crisis.8 El problema no se restringe únicamente a los mercados emergentes. Abarca con más amplitud la confianza en la
moneda, en sentido de saber si ésta puede ser sustenta8 El nivel de déficit que se juzga como aceptable varía empíricamente
de una crisis a otra, revelando que la norma politica económica y los
criterios de su credibilidad son una construcción colectiva de los
operadores que avalan las probabilidades de una economía y politica
sustentables de las elecciones monetarias de cada país en una cierta
coyuntura. Lo que explica, además, la dificultad de la teoría económica
tradicional en d efinir criterios irrefutables de sustentabilidad de la
politica económica por tasas de cambio de equilibrio (Lordon, 1997).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ble sin que se apoye en la soberanía política o si es posible imaginar una moneda que llegue a ser soberana por
sí misma. Las amenazas que se ciernen sobre la credibilidad de la política monetaria europea son testigos de
que el problema sobrepasa el caso de las monedas
periféricas.
El problema de la soberanía de la moneda debe
observarse a la luz de la larga historia que nos muestra
que se trata apenas de un instrumento de las transacciones comerciales y financieras en la medida en que
ésta "exprese y conforte los valores mundiales de una
sociedad" (Aglietta y Orléan, 1998). Tal visión de la
moneda sin duda se opone a la concepción que de ella
tiene la teoría económica tradicional. Supone que la
cuestión de la confianza en la moneda debe relacionarse con la legitimidad. La importancia de observar una
moneda que se fundamenta en una perspectiva histórica nos hace recordar que su legitimidad radica en la
base de la confianza que en ella se deposita y que entonces se identifique con su soberanía.9 En un nivel
más empírico, significa que su relación con la legitimidad política es también valiosa, en la hora actual, en
sentido inverso al que expresa la desconfianza intrínseca que las finanzas tienen frente a todo tipo de intromisión política.
En sentido inverso, es decir, el fundamento monetario de la legitimidad política, no se percibe de forma inmediata. Marx entendió el imperio del dinero desde el plano simbólico en un tiempo en que éste apenas
comenzaba a afirmar su vocación por dominar el conjunto de la vida social. Como se sabe, teorizó la dimensión monetaria de la relación salaría!. La ciencia política y la sociología poco se inspirarán en este análisis para
considerar lo que implica la monetarización de la vida
social en la evolución del orden político. Si se observan
los mecanismos de legitimación del Estado que remiten al desarrollo de la ciudadanía política y social, esas
disciplinas acabarán por perder de vista, al igual que la
9
La historia nos enseña que el Estado moderno se afuma como "Estado
de las finanzas" al dar continuidad a la anulación del impuesto y permitir

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 , SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

economía política, la dimensión social del dinero, ya
descrita por Simmel en el inicio de este siglo de manera
brillante. Por tanto, no es de extrañar por qué las ciencias sociales no consiguen percibir que las crisis del trabajo y la protección social se refieran al problema de la
relación entre moneda y legitimidad política, aunque la
"buena" gestión de la política monetaria sea hoy el alfa

La crítica al neoliberalismo
que tiene eco en la opinión
pública se limita a denunciar
sus efectos negativos en lo
social. No ofrece otra
perspectiva económica que la
divulgada por las mismas
ideas neoliberales.
y omega de los discursos gubernamentales, indicador,
evidente de que la legitimidad de las políticas neoliberales se haya resuelto, en parte, en el plano monetario.
Al analizar sus mecanismos aparece también su fragilidad estructural.

la expansión del gasto público, y como esa transformación del orden
político fue posible gracias a que la moneda se convierte, junto con el
derecho y la filosofia politica, en un medium simbólico que sirve de apoyo
para reproducir el poder político y el poder económico, ello origina que
el Estado y el capitalismo se afirmen en el mismo movimiento. La moneda
es soberana en una sociedad moderna porque la confianza en ella
descansa no sólo en la función de prestador d e última instancia asumida
por el banco central, sino también, en la legitimidad del Estado, una y
otra garantizadas a su vez por las finanzas públicas. La garantía de que
la moneda cumpla bien su función económica en la acumulación
privada Y, así, esté asociada a la garantía que lleve a cabo su función
politica para asegurar -en el sentido literal de la palabra- la deuda
social (Théret, 1999).

35

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Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte

EL ENGAÑO DE LA AUTORREGULACIÓN
DEL CAPITALISMO EN EL DEBATE
SOBRE LA CRISIS DEL TRABAJO
n apariencia, los Estados no tendrían en la actualidad
otro camino que plegarse a los dictados de los mercados. Los discursos gubernamentales apenas pueden
avalar el argumento liberal sobre la capacidad del capitalismo para regularse a sí mísmo y, de esta forma, elevar al máximo el bienestar social. Este último acaba por
ser asimilado por una mera correlación de grandezas
económicas: el nivel de empleo y de salarios no seria
más que una variable del nivel de competitividad de
una economía cuya capacidad de atraer inversiones seria, a su vez, sólo una función de su grado de liberalización, de estabilidad de la moneda y del equilibrio del
presupuesto público. Si bien, esa secuencia de condiciones de la eficacia social de la regulación del mercado
parece dificil de alcanzar a los ojos de la población, aún
persiste la idea de que no existe otra política económica. Tal sentencia se asienta con facilidad en las repre-

36

•

sentaciones colectivas, porque son infrecuentes las críticas al pensamiento neoliberal, situación que corroboran y procuran los caminos de una alternativa. Por regla general, la crítica al neoliberalismo que tiene eco en
la opinión pública se limita a denunciar sus efectos negativos en lo social. No ofrece otra perspectiva económica que la divulgada por las ideas neoliberales aun
cuando marque su diferencia en el plano de la política
social al otorgarle la tarea de evitar que se instale de
manera definitiva una doble sociedad.
En la realidad, esa percepción del cambio lústórico en el significado de la globalización reduce el surgimiento de la crisis del trabajo a un mero problema
sociológico. Se trata de una idea dominante sobre la
cual convergen la interpretación liberal como la crítica
que denuncia el horror de la globalización económica.
Si el desempleo y los salarios bajos son para unos apenas el resultado de las resistencias sociales de adaptarse
a la flexibilidad del mercado de trabajo, para otros se
trata, a partir de este momento, de una restricción económica sin control que los Estados y los trabajadores
están condenados a aceptar. El problema es, entonces,
de la resistencia a una reforma del sistema de protección social que debería desconectarse del empleo asalariado y reorientarlo a la lucha contra la pobreza extrema y la exclusión social. La necesidad de adecuar la
gestión de la economía y lo social a las leyes del mercado se convierten en objeto de consenso en una metanivel, ya sea que ésta asegure, o no, la supervivencia de
los individuos.
La idea del fin del trabajo termina validando de
este modo el argumento liberal de una separación necesaria entre lo político y lo económico. El pensamiento liberal siempre contempló la intervención del Estado
en la economía como un error. La tesis del fin del trabajo la percibe como inútil, y hasta contraproducente, a
causa de los cambios estructurales del capitalismo que
están en curso. Uno y otro concepto hacen un sortilegio de la autonomía de lo económico frente a lo político. Es cierto que éste no tiene el mismo estatuto teórico
en uno u otro caso. Para el pensamiento liberal se trata

TRAYECTORIAS

I AÑOIV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

de un paradigma, la necesidad de limitar la intervención; para su crítica dominante, es resultado de la independencia de las relaciones económicas que sobrepasó
la etapa en que la política todavía podía dirigirlas. Es
lógico, unos y otros se encontraron en el terreno de la
política contra la pobreza. Que se piense que los pobres
son responsables o victimas de su exclusión del mercado de trabajo aparece a los ojos de los demás como la
única meta pertinente de la política social.
Contrariamente al pensamiento liberal, la tesis del
fin del trabajo afirma que, a pesar de todo, el Estado
debe continuar limitando el imperio de la economía de
mercado sobre la sociedad, tal tarea no puede descansar más, como antes, en su participación activa a la regulación de las relaciones económicas para hacer de
ellas la base de la cohesión social. El cuidado del Estado
en materia social debe entonces dar lugar a una política
que será diametralmente opuesta a la del Estado benefactor cuya eficacia social residía en su capacidad de
incidir en la regulación económica. La relación de la
política social con la economía de mercado vuelve a ser
una simple cuestión de derechos del hombre, pensados
en la lógica de los derechos de la propiedad, ignorando
la diferencia intrinseca entre unos y otros que manifiestan y evidencian asimismo el desempleo y la escasez.
La idea de derechos sociales desaparece bajo la concepción de los derechos del hombre, la que se limita a
pretender garantizar la supervivencia de quienes no
consiguen valorar la única cosa que poseen -su fuerza
de trabajo.
En su versión renovada, la política social debe
ofrecer una solución al problema de la supervivencia
que evita el artificio de la asistencia. Tal renovación
empieza a declinar a partir de las antiguas percepciones de las causas de la pobreza que remiten a los viejos
debates que regularon la invención de los derechos sociales. La visión de la pobreza bajo el prisma de la responsabilidad individual ~ue lo asemejaba a una opción patológica por la negligencia o la falta de previsión- se reproduce en el debate actual. La crítica de
este concepto efectuada al final del siglo pasado basda

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Cuando se disuelven
los contratos colectivos
de trabajoy se agrava la
exclusión social sut;ge
el miedo a la pobreza y a la
estigmatización; el problema
de la inserción se convierte
en una cuestión individual
por la ausencia de actores
colectivos que traduzcan
ese sentimiento
en reivindicaciones de
derechos sociales.
en la idea del riesgo social que implica la responsabili
dad colectiva se declara, en la actualidad, sobrepasada.
La diferencia de diagnóstico del problema conducí
entonces a sustituir la solución de la caridad por la uni
versalización de la cobertura de los riesgos, derivados
del mercado, de caer en la pobreza. Los diagnósticos
actuales son menos divergentes: por un lado, el análisis
individualista de la pobreza que desemboca en la idea
de un ingreso mínimo de inserción, garantizado el tiempo necesario de aprendizaje para integrarse a la economía de mercado; por el otro lado, un análisis de la exclusión social resultado de la economía y que clama
por institucionalizar el ingreso mínimo de la ciudadanía. La versión de la izquierda de una técnica de gestión de los problemas sociales -inventada, dígase de paso,
por la crítica liberal del Estado benefactor que ha dado
lugar a la teoría del impuesto negativo- propone de la
misma forma que su versión de derecha transforme a

37

�•

ele la glolaa •
Un reto en el hanzo

os pobres en micro-emresarios. 10 Esas posiciones de izquierda propoen organizar otro tipo de
conomía, calificada de
solidaria. Para las posiciones de derecha, apenas se
ta de dotar a los p obres
e la calificación que les
p ermita insertarse en el
mercado. Es muy probaa sociedad una escoria de
digentes que ponga en
peligro la seguridad pública, vieja argumentación
de la pobreza que hoy se
encuentra, en las m ás de
as veces, incluida en la
ueva agenda de la social-democracia.
Cabe resaltar que el debate surgido en tales términos presupone y hace creer que, después de medio
siglo de enmarcar públicamente el funcionamiento de
los mercados, la sujeción de los Estados a las potencias
ancieras significaría el final de la larga historia del
tado y el capitalismo. La idea de una autonomía defitiva y total de lo econ ómico, compuesta de prácticas
sociales desprovistas d e toda dimensión política, parece un artificio, en el mismo sentido del término, es decir, que fue consagrado en la estética barroca --efecto
de una p erspectiva que parece real de lo que sólo es
una representación imaginaria, es decir, en este caso,
una percepción social guiada por representaciones teóricas-. La visión liberal de lograr una econonúa m ás
º

'º A fin de que la idea de una sociedad de actividad para todos no
conduzca a una doble sociedad, es necesario regular los mercados de
trabajo que en la actualidad ofrecen ocupaciones transitorias asociadas
a estatutos precarios, lo que origina el problema de la organización de
los flujos de movilidad así como de valor monetario del tiempo liberado
por la reducción de la jornada de rrabajo para invertirlo en actividades
de utilidad social o de capacitación personal (Gazier, 1998).
38

eficaz orientada por las
leyes del mercado respecto de esa que obedece a
imposiciones políticas se
impone como una evidencia que es forzada por
la recomposición social,
resultado de las reestructuraciones econ ómicas
actuales. La organización
y el mercado de trabajo,
una vez liberadas las regulaciones, destruyen el
sentinúento de pertenecer
a un grupo social, lo que
da lugar al "individualismo negativo" y que lleva
al aislamiento del individuo por voluntad propia
y que genera la anomia social (Castel, 1995).
Cuando se disuelven los contratos colectivos de
trabajo y se agrava la exclusión social surge el miedo de
sumergirse en la pobreza y en la estigmatización, y el
problema de la inserción tiende a convertirse en una
cuestión individual por la ausencia de actores colectivos que puedan traducir ese sentimiento en reivindicacion es de derechos sociales. Entonces, se vive de manera más aguda el registro de "sálvese quien pueda". 11
Las luchas sociales se desvanecen ante la falta d e perspectivas de una representación política de los intereses
de quienes viven de manera precaria y en la exclusión.
Así se convalida el consenso de que los Estados han
renunciado a su soberanía monetaría en la medida en
que aparece la desregulación como una condición de la

11 En Latinoamérica, la ciudadarúa pasa así a ser representada en lo
social en un registro antes privativo que público. Como la propiedad de
la vivienda se convierte en el centro de las esrrategias de supervivencia,
la ciudadanía -en la medida que se vive como seguro de lazo de unión
con la comunidad-acaba por confundirse con un derecho de propiedad
(véase Kovarick, 1999).

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

deflación y, por tanto, preservar el poder de compra
con relación al salario y nivel de prestaciones de seguro
y asistencia social. La idea de que los derechos sociales
asociados al trabajo desaparecen por causa de que el
pleno empleo llegue a su fin, los coloca en la esfera de la
economía sobre la cual los políticos no parecen tener ya
capacidad de influencia. Las ideas científicas a las que
éstos recurren para justificarse -sea una retórica liberal
o socialdemócrata- convergen en una interpretación
única de la globalización del capital que hace de ella
una marcha de la historia y anula cualquier posibilidad
de intervención pública sobre los mercados. Desconcertada, la opinión pública se apega más a esa forma de
explicar la crisis del trabajo; los esquemas m ediatizados
de percepción "científica" que opacan, a sus ojos, esa
dimensión política de la globalización, y hacen creer
que la solución a los problemas sociales, tales como la
desocupación, pobreza y exclusión, no pueden encontrarse en la economía propiamente dicha. El discurso
gubernamental, y también la mayor parte de la investigación académica que le es dedicada, los asimila a los
problemas de gestión de la vida social en las áreas de
concentración de la pobreza. La experiencia latinoamericana que exponemos a continuación ilustra muy
bien esa evolución del imaginario social. En este caso,
lo que está políticamente en juego no es liberar al Estado de su responsabilidad de que el empleo pleno, que
nunca existió, haya llegado a su fin, sino de abandonar
el proyecto de alcanzarlo que hacía de éste una utopía
de legitimación de los regímenes populistas (Lautier,
1993).
Tales intentos de eximir al Estado de esa responsabilidad no pasan de ser una ilusión puesto que, para
comprobarlo, sería necesario asegurar una gestión en
lo político que garantice que su separación sea en dos
esferas diferentes y, el apoyo como tal, en el largo plazo.
Así tendríamos, por un lado, una esfera política regida
por los valores individualistas, el poder público reducido a meras funciones de seguridad pública y garantía
de los contratos privados, según lo prescribía la utopía
liberal del siglo XVIII y, por el otro, una segunda esfera

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

que, por el contrario, se fundamenta en los valores d
solidaridad para construir, en el mejor de los casos, un
economía solidaria que camine paralelamente a la economía de mercado, contando que ésta otorgue por sí
misma sentido al concepto de ciudadarúa social, pero
que tal vez se limitará, en las más de las veces, a actualizar la dependencia avasallante de los patrones político

de quienes no pueden sobrevivir sin echar mano de"'"'·'"·•'""""·'
dinero público.
La capacidad del capitalismo de regularse por sí
mismo y la posibilidad de asegurar bajo esta base la

La época de democratización)- - que debió rescatar la
deuda social) se convirtió
en la década perdida para
el desarrollo. La fuerza
que mostró desde el inicio
se fue evaporando en
la confusión de los espíritus
que generó una ilusión
monetaria) nutrida por
el discurso técnico.
legitinúdad de un orden social no pueden de ninguna
manera ser "medidos por la misma vara" de las representaciones colectivas y teóricas que se constituyeron
en el centro de la dinámica de tal transformación histórica del capitalismo y que, en la actualidad, aparecen
como un camino sin retomo. Quitar la mitificación del
artificio que produce la lectura economicista de ese cam-

39

�~ L -- - - - - - - - - - - -liOt..-llCli·iCCi•ones ele la glolaa ·

·

Un reto en el lwrizonte

______

io, que hoy domina el sentido común y las prácticas
eóricas, y resalta la necesidad de hacer nn análisis que
relacione las disfunciones macroeconómicas a los prolemas de legitimidad política que tienen su raíz en la
iberalización de los mercados. En la encrucijada dennos
y otros se encuentra la cuestión de la viabilidad de un
orden económico y de un orden político cuya coherenia debiera asentarse en el futuro sobre regímenes moer.arios que dejen de ser dirigidos por nn
arbitraje que promueva la deliberación política de los conflictos de
intereses privados en el espaio público. Esto nos lleva
ntonces a señalar el surgimiento de las contradicciones inherentes a
la forma en que lo
lítico y lo económio son compatibles
con las economías de

___.

soberanía monetaria a
fin de ajustar la legiti.dad política a los anelos de las finanzas gloales.

ÍMPETU DE LA MONEDA
Y LEGITIMIDAD POLÍTICA
EN AMÉRICA LATINA
En el inicio de los años ochenta, la democracia abrió el
campo político a la negociación de salarios. Pero los
convenios que ésta pudo lograr se asemejan al artificio
que intentamos explicar en la sección anterior. El valor
real de los salarios se iría reduciendo al ritmo de la inflación. La época de democratización, que debió rescatar la deuda social, se convirtió en la década perdida
para el desarrollo y, sobre todo, para los grupos sociales

40

que quedaron sin ninguna defensa en el conflicto de la
distribución del ingreso. La fuerza que mostró desde el
inicio se fue evaporando en la confusión de los espíritus que generó una ilusión monetaria nutrida con todo
cuidado por el discurso técnico. La inflación en América Latina demuestra el poder de la moneda como arma
de un ímpetu simbólico que confunde al adversario.
Los gobernantes echaron mano de este poder de ilusión al hacer que la inflación apareciera
como consecuencia de nna gestión
económica que impulsaba que
el presupuesto y los salarios
se debilitaran en una coyuntura de recesión. Tal
retórica económica, armada por asesores universitarios de los organismos internacionales oculta las
responsabilidades
reales. Durante la
década de los años
ochenta, se promovió la idea de que los
gobiernos no tenían
capacidad de controlar
la inflación -atribuyendo
ésta a una tradición de populismo económico del que se
decía que las democracias latinoamericanas no habían conseguido
librarse (Dornbusch y Edwards, 1987;
Sachs, 1990). Así se operó una mitificación de gran alcance que impedía que la democratización tuviera por
fin la capacidad de reducir la desigualdad social. Al final, ésta reveló ser compatible con una concentración
del ingreso aún más elevada que la del pasado, sobre la
que se fundamentó la forma en que -se aseguró- se
solucionaría la crisis de la deuda externa.
El aumento de la inflación no es testigo de una
espiral distributiva, más bien observa una repartición

1/.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

particularmente desigual de la carga de la deuda externa, según lo demostró el análisis de los efectos negativos de la política de ajuste. Puso en evidencia el aumento repentino de la inflación que siguió a la crisis de
la deuda externa como resultado de nna constante desvalorización de la moneda a lo largo de los años ochenta, aunada al crecimiento también constante de la deuda externa durante ese periodo (Salama y Valier, 1990).
La desvalorización de la moneda permite obtener excedentes importantes en la balanza comercial que aseguran el pago del servicio de la deuda externa. El aumento de la deuda interna financió la compra de divisas al sector privado y cubrió, además, en la mayor parte de los casos, que la moneda local se encareciera respecto de las deudas privadas, dando como resultado la
desvalorización de la moneda. Y así continúa a lo largo
de la década para responder a la elevación de las tasas
de interés internacionales, lo que aumenta el servicio
de la deuda externa. La desvalorización de la moneda
acelera la espiral inflacionaria enraizada en un conflicto de distribución entre salarios y ganancias, lo que se
evidencia de manera abierta gracias a la democratización. El aumento de las tasas de interés internas pone
fin a ese círculo vicioso, situación que provoca el aumento continuado de la deuda interna y la inflación. A
pesar de la caída brutal de los gastos de inversión pública, la crisis fiscal se agrava a causa del régimen de las
finanzas públicas pero también por su impacto en la economía real En la medida en que la inflación induce la regresión de los salarios reales, el encarecimiento del crédito
y la baja de consumo, la recesión interna de ahí derivada
afecta más a las :finanzas públicas; mientras que la aceleración de la inflación disminuye el valor de las remesas en el
momento en que éstas se transforman en gastos.
En el centro de este proceso, la distribución del
ingreso se altera de manera sustancial. Los grupos sociales que tienen acceso a las finanzas se benefician,
además de la indización de sus ingresos sobre la inflación, de la recompensa del riesgo que ésta hace crecer.
Los otros, a menos que cuenten con cierta capacidad
de organización política, deben contentarse sólo con la

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

indización, obtenida en la pelea, y que apenas intervie
ne a posteriori, pero que nunca logrará recuperar el p
der de compra de sus salarios de manera integral. De
esta forma, la inflación acabó por constituir un impuesto
invisible regresivo que organiza la distribución de la
carga de deuda externa.
La distribución efectuada mediante el régime
monetario se traduce en una relación de fuerza que l
restauración de la democracia no pudo modificar de
manera importante, pero que día con día se volvía más
impercepnble. El imperativo de legitimidad fue en realidad delineado por una gestión de moneda que llevó
una financiación extrema de la economía y condenó al
Estado a efectuar un ajuste fiscal interminable (Tavares,
1993). Fue a ese precio que los conflictos de distribu-_ _ _ _ __
ción se volvieron inoperantes por la vía monetaria
que dificilmente el juego político lograría desarmar. E,nu,_ _ _ _ __
imposible reprimir las huelgas como en tiempos pasa-·- - - - - dos pero el valor real de los salarios siempre podía se
fijado por el régimen monetario. Este valor disminuiría

El argumento de una
racionalidad de los mercados)
teóricamente apolítico)
se nwstraba viable gracias
a la ilusión nwnetaria.
Fue adquiriendo credibilidad
la idea de que) junto con
una pretendida incapacidad
de reducir el gasto público)
la indización era la
gran culpable.
41

�• •
Un reto en el horizonte

manera considerable, una tercera parte a la mitad, se. el país. El ímpetu de la moneda, que aumentaba con
-,,l'l"'f'"'------....1!fis inflaciones tan elevadas baria las veces de la represión
de otros tiempos. Anularía las ganancias de las luchas para
obtener plazos de indización de los salarios que pudieran
recuperar la erosión que les imprimía la inflación.
El argumento de una racionalidad de los mercados, teóricamente apolítico, se mostraba viable gracias
a la ilusión monetaria. Fue adquiriendo credibilidad la
idea que, junto con una pretendida incapacidad de reducir el gasto público, la indización era la gran culpable, como si ésta fuera igual para todos. Así se ocultaban las responsabilidades reales de un ajuste que favorecía a quien tuviera medios para aplicar o el poder de
decidir los precios, ocultando el papel que jugaron los
rendimientos financieros por el aumento de la inflación

42

de los títulos de la deuda pública. Un Estado condenado por las organizaciones internacionales y propenso a
gastar resultó ser un abastecedor adecuado de aquellos
que podían sacar provecho del aval que les quitó la responsabilidad de la desestabilización económica de los
años ochenta. En ese sentido, debe concluirse que la
gran cantidad de discursos políticos y técnicos que censuraban la incompetencia de los gobiernos en su lucha
por controlar la inflación no pasó de ser retórica, si bien
el aumento de los precios no había sido resultado de
una estrategia bien pensada y debía ser considerada
como efecto errático de una política económica. 12 La
deflación que siguió consolidó el cambio ideológico,
primero, por abonar el terreno político sobre el cual se
iba a institucionalizar una forma de ajuste que hace de
la regresión social el principal regulador económico y,
segundo, por generar de manera simultánea las condiciones de su legitimidad.
La coyuntura internacional se modifica con la llegada de los años noventa después de liberar los mercados financieros, porque los grandes inversionistas son
atraídos por las tasas de interés elevadas de los países
de América Latina. El problema de los excedentes comerciales para asegurar el servicio de la deuda externa
se desvanece con la entrada de capitales, situación que
ayuda a que la tasa de cambio se revalúe. La confianza
de los inversionistas internacionales es restaurada de
esta forma y, como se sabe, éstos iban a financiar el
déficit de la cuenta corriente que aparece de nuevo. Fue

12 Hablar de efectos erráticos no equivale a hacer de la inflación el
resultado de los errores de la política económica ni tampoco de las
dificultades de cerrar un pacto social que permitiera ponerla en marcha. En el caso brasileño analizarnos el aspecto de la cuestión en otro
articulo desde la perspectiva de las mediaciones sociales entre lo económico y Jo político. Se muestra cuáles son las decisiones estratégicas
que manifiestan la creciente desproporción que se daba entre mecanismos mercantiles y monetarios e institucionales de la regulación
macroeconórnica, lo que le confería el carácter caótico que expresa la
carrera entre las medidas por las que el Estado empujaba a la financiación por un lado y, por el otro, respondía a las presiones de intereses
productivos cuyos conflictos iban agravándose, a nivel de sectores y
regiones y, en especial, de la relación capital-trabajo (Marques-Pereira
y Théret, 1997: 321).

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

el precio de la apertura comercial que acompaña la inflexión de la política de cambio y consolida la deflación
por la competencia de bienes importados. La vulnerabilidad externa, comercial y financiera se convierte en
el talón de Aquiles de esta política que permite romper con
el circulo vicioso entre la deuda externa y la inflación. Con
excepción de Brasil, empieza a observarse un equilibrio de
las cuentas públicas en especial restablecido por una política radical de privatización que es una atracción más para
los inversionistas internacionales.
Frente a la brutal competencia, las empresas reducen los costos de trabajo para aumentar su productividad de manera acelerada, ya sea mediante la reorganización productiva o por la economía de efectivos que
avala la renovación de equipamientos, favorecida por
una moneda sobrevaluada y la apertura comercial. Al
crecimiento que se observa en la actualidad le sigue una
fuerte recuperación de consumo, estimulada por los
efectos de distribución gracias a la desaparición del
impuesto inflacionario y por la liberación de la demanda antes reprimida, sin importar el tiempo que ésta haya
durado. Tal coyuntura favorable no podía, sin embargo,
mantenerse eternamente. El aumento del desempleo y
la sustitución de la producción local por importaciones
constituyen, de manera inversa, factores que disminuyen la actividad de la demanda interna que se expresa a
tal grado que las empresas deberán reducir aún más
sus costos para mantener sus márgenes de ganancia.
Los medios serán innumerables, desde dejar de pagar
sus obligaciones sociales hasta reducir los salarios reales cuando la inflación se estabilice en un nivel bajo, o
con nuevas formas de informalidad en el trabajo, tales
como la terciarización.
El cambio repentino de la coyuntura, además de
las diferencias nacionales de amplitud del ciclo, muestra la fragilidad estructural de los equilibrios macroeconómicos que permite restaurar por un periodo determinado esa política de ajuste mediante la regresión social. La vulnerabilidad externa que ésta induce puede
ser administrada siempre y cuando sea posible continuar con ella, lo que parece mucho más fácil porque

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

La retórica económica) que
identifica la inflación a un
exceso de Estado) hacía que
en lo social fuera aceptable su
retirada. La deflación
legitima esta nu~a etapa de
ajuste. El miedo de enfrentar
mas carencias parece que no
daña la legitimidad de la
política económica.
I

•

aparece como legítima. La retórica económica, que identifica la inflación a un exceso de Estado, hacía que en lo
social fuera aceptable su retirada, ya que acabaría po
señalarse al impuesto inflacionario como el responsable de que se agudizara la pobreza. La deflación legiti
ma esta nueva etapa de ajuste. Aun cuando desapare
cen sus efectos positivos sobre los grupos de ingresos
bajos, el miedo de enfrentar más carencias parece qu
no daña la legitimidad de la política económica. Por l
menos es lo que sugieren las reelecciones de los gobernantes que lograron dominar la inflación.
La ilusión monetaria, en el sentido aquí analizado, impidió que en esta nueva fase del ajuste se construyera un discurso coherente en el campo político, más
precisamente en las arenas de negociaciones donde se
fijan los precios del trabajo. Éstos regresan rápidamente a sus valores reales a que habían descendido durante
las épocas de inflaciones elevadas, ya sea porque no
existe la indización por el tiempo que subsiste el alza en
los precios, aun cuando se desaceleren, como fue el caso
de Brasil, o que vuelva a acelerarse, como sucedió en
México después de la crisis financiera, y que bajen los
precios nominales del trabajo, fenómeno observado en

43

�~ . . ; . . . . . . - - - - - - - - - - - --Camll'Gldicciones,Jle-la...globar
Un reto en el horizonte

Un reto en el horizonte

Argentina cuando descendió a cero. La degradación del
mercado de trabajo, por más que se haya interrumpido
durante la deflación, en especial para algunos grupos,
se ha prolongado por más de veinte años. En los años
de la euforia, ciertas categorías profesionrues percibieron aumentos de salario, en ocasiones importantes,
como se constató en el sector automotriz de Sao Paulo,
pero la dinámica que se impone una vez estabilizados
los precios será negativa para la mayoría de los trabajadores porque la reorganización del trabajo, el aumento
de la "informalización" y el desempleo se pondrán en
marcha aun antes de que se interrumpa el crecimiento
económico. Esa evolución del mercado del trabajo acaba por solapar la base sociológica de acción sindical. Su

44

capacidad de movilización queda aminorada por la legitimidad de la apertura comercial y financiera una vez que
ésta es asimilada como una condición
de la deflación. A pesar de los despidos
masivos que provocó tal apertura, la
opinión pública dejó convencerse de
que era el único medio de escapar de la
hiperinflación, sin percibir que ésta fue
resuJtado de que las élites se negaran a
aceptar una distribución del ingreso
más equitativa.
El nuevo estado de las relaciones
de fuerza permite, entonces, lanzar el
ataque frontal que debe llevar a terminar con la reforma neoliberal mediante
una legislación que promueva mayor
flexibilidad del trabajo13 y restrinja, y
hasta anule, el financiamiento de la distribución de la protección social. La lectura política de la espiral inflacionaria,
asimilándola al populismo económico
del Estado, acabó por erosionar la legitimidad del Estado de bienestar a un
punto tal que el Presidente argentino lo
condenó como "estado de malestar''. La
inflación neutralizó el conflicto de la distribución entre salarios y ganancias. La deflación anula
el conflicto en la medida en que se considere un bien
público que debe preservarse a cualquier precio (Lo
Vuolo, 1999). Así desaparece todo tipo de debate económico y se disuelve la posibilidad de que surja otra

13 Es interesante observar que la flexibilidad contractual y la
infotmalidad de la relación salarial significan soluciones alternativas,
según el grado de efectividad de la legislación del trabajo. La primera
se organiza por el regreso al derecho civil de materias jurídicas relativas
al trabajo, tales como las leyes sobre los accidentes de trabajo, ahora
cubienos por seguros privados, tal como lo muestra el caso de Argentina
donde los derechos de los trabajadores acaban por ser asimilados por
los derechos del ciudadano-consumidor (Pautassi, 1999). La segunda
se desarrolla, como lo muestra el caso de Brasil, por el creciente desgaste
de la legislación del trabajo (Cacciamali, 1999).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

política -aun en discusión en la época de inflación. Por
lo mismo fue posible continuar con el ajuste social por
la vía institucional, la que había delineado la inflación.

INTEGRACIONES REGIONALES,
POLÍTICA MONETARIA Y REPARTICIÓN
DE LA RIQUEZA
Cabe entonces interrogarse si realmente es posible sustentar esta forma de legitimidad política, que puede
calificarse de "monetarista". Es evidente que en el caso
de México, esta medida fue insuficiente para asentar la
credibilidad de la política económica cuando las cuentas externa y pública exigían elevar la tasa de interés a
niveles que pudieron desencadenar una recesión en víspera de las elecciones. Los conflictos internos del partido dominante, agravados por una política económica
que ponía de nuevo en duda el equilibrio político asentado en el corporativismo y el clientelismo, culminaron
en ese momento con el asesinato de sus representantes
más prominentes del escenario político. Se temía a un
gobierno, por así decirlo, que dictara un estado de sitio
después de la revuelta de Chiapas, que aumentara las
tasas de interés y redujera el diferencial ofrecido respecto de las tasas de Estados Unidos, dentro de un contexto en que se aceleraba el aumento del déficit de la
cuenta corriente con el deterioro consecuente de las
condiciones de la deuda pública.
La estabilidad política y económica sigue cuestionada mientras no se consoliden los cambios en la
reguJación económica y social que analizamos con anterioridad. De hecho todavía no es posible concluir que
el regreso de las relaciones de fuerza al terreno político
e ideológico sea definitivo al punto de juzgar que la reforma del Estado subyace en la durabilidad de las nuevas modalidades de distribución del ingreso impuesto
por la política económica seguida hasta el día de hoy. Si
tal escenario pudiera comprobarse, se trataría de un
cambio estructural que avalaría al antiguo régimen de
acumulación a continuar apoyándose, al igual que an-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

tes, en la exclusión social, fundamento político e insti
tucional que le retiró la democratización. La coheren-,
cia del cuadro institucional de regulación económica
no quedaría asimismo de ninguna forma asegurada. No
depende solamente de la evolución de la legitimidad
política, también depende de la funcionalidad de la distribución de la riqueza frente al régimen de acumula-ción. No es evidente a ,pri,ori que la evolución actual de
mercado de trabajo y de la protección social funcionan
en el nivel de un plazo más largo porque el crecimiento
económico aun permanece como dependiente de la dinámica de la demanda interna. La apertura económi
no alteró, exceptuados México y Chile, esta característica de las trayectorias del desarrollo latinoamericano.
Esta constante descansa hoy en la estrategia de~ - - - - integración regional del Mercosur que, contrariament
al 11...C y la ALCA, diseña la posibilidad de un desarrv-,._ _ _ __

1

Durante los años ochenta la
espiral inflacionaria impidió
que las conquistas sociales
obstaculizaran la
concentración del ingreso) lo
que sucedió a costa de la
pérdida de legitimidad del
Estado. El regreso de la
estabilidad de los precios
permitió restaurar la
legitimidad generando un
consenso del carácter benéfico
de la disminución del Estado.
45

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Un reto en el horizonte

o latinoamericano que se base en la expansión de los
mercados internos en vez de hacerlo en el crecimiento
de las exportaciones dirigidas a Estados Urúdos. La
fuerte expansión de inversión extranjera en el Mercosur refuerza tal posibilidad. En esta perspectiva, frente
a los limites obtenidos en el pasado de una distribución
del ingreso por demás desigual, pone a la luz la cuestión de saber si las políticas económicas de la actualidad son erróneas en el medio plazo por los déficits que
generan, pero también contraproducentes en el largo
plazo. La regulación social, dominada a partir de ese
momento por las fuerzas del mercado, impone, una vez
más, la regulación económica regida por la concentración del ingreso. Nos confrontamos así con un hori-

46

Un reto en el horizonte

zonte que no olvida la dinámica endógena que condujo
a la crisis de la deuda externa. Es importante recordar
que los problemas de rentabilidad del capital productivo,
ligados con anterioridad a la
insuficiencia de las economías
de escala, reflejan la inadecuación estructural entre la oferta y la demanda. El problema
no surge en los mismos términos después de llevada a
cabo la reestructuración del
sistema productivo que propició esa apertura ni por estar frente a nuevos paradigmas tecnológicos y de organización de la economía. No
es evidente, sin embargo, que
la apertura y que el Estado
sean por sí mismos susceptibles de resolver los limites estructurales del crecimiento,
propios de un régimen de
acumulación que es excluyente en lo social. En esos términos, es conveniente averiguar hasta qué punto existen perspectivas de estabilizar simultáneamente el crecimiento, la cuenta corriente y las finanzas públicas. Los
análisis que tratan de avalar la posibilidad real de una
reabsorción interna de los déficits gemelos a la luz de la
dinámica que demostrará la oferta y la demanda en el
mediano y largo plazos están todavía por llevarse a cabo,
en función de la reorientación del régimen de acumulación que promovió la apertura económica. Tal cuestión se traspone en términos políticos una vez que la
incertidumbre que acarrea la apuesta a la estabilización
asentada en las fuerzas del mercado se desdobla en la
cuestión de saber cómo ésta podrá interactuar con la
dinámica política.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8 , SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Veamos primero lo
que nos revela la coyuntura actual respecto de
este último punto, partiendo de lo expuesto con
anterioridad. Durante los
años ochenta, el patrón de
dominación tradicional
de las élites fue impugnado por la democratización, cambio político que
sumado a la crisis de la
deuda externa, desembocó en la falta de capacidad para regular los conflictos de distribución en
el campo institucional. La
espiral inflacionaria impidió que las conquistas sociales obstaculizaran la
concentración del ingreso, lo que sucedió a costa
de la pérdida de legitimidad del Estado, censurado por
su falta de capacidad de administrar la economía. El
regreso de la estabilidad de los precios permitió restaurar la legitimidad generando, en especial, un consenso
alrededor del carácter benéfico de la disminución del
Estado. Así fue posible imponer una flexibilidad en el
trabajo que la democratización, a priori, no favorecía.
De esta forma se desvaneció el movimiento social que
en gran parte la había impulsado y los valores liberales
se fueron imponiendo en la cultura política. Decir que
esa evolución reciente se traduce en un cambio estructural equivale a suponer que la congelación de los conflictos por la distribución fuera entonces definitiva. Tal
hipótesis no puede ser considerada como probada una
vez dejado en claro que la secuencia de la espiral
inflacionaria para lograr la estabilización pone en evidencia la interacción entre lo político y lo económico,
que de hecho hizo viable salir de la crisis pero que también lleva a resaltar, por otro lado, la fragilidad de esa

El crecimiento económico
agrava el déficit de la
cuenta corriente y
la recesión hace que aparezca
de nuevo el déficit público
una vez que la posibilidad
de privatizar empresas
públicas o de cortar
más gastos se va agotando)
y uno y otro agravan la
vulnerabilidad financiera
del exterior.

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

legitimación "monetaris1
ta". Esa interacción, con
siderando el conjunto del
dida en que la orientación
de la política económica
se relacionaba de manera
estrecha a las condicionJ
de su legitimación. Después del deterioro que
acarreó la inflación de los
años ochenta, estas con~
diciones fueron restauradas gracias a las garantías
que otorgaron credibili-•- - - - - -.u
dad a la paridad de l
moneda. Una y otra con--- - - - - - - tinuaban asociadas ínti--~ - - - - mamente, pero esa inte
racción se presenta como
problemática a partir d

dad política se convierte en una variable fundamen
de la credibilidad de la política monetaria para los mer
cados, en un contexto en el que la vulnerabilidad financiera éxterna de América Latina se hizo evidente des
pués de las crisis financieras de Asia y Rusia. Lo qu
está en juego en esa relación entre una y otra es la economía productiva. En ella se cruzan sus fundamentos
respectivos. El problema en ese nivel radica en que la
subsunción de la política monetaria a los mercados sofoca la dinámica de crecimiento, que pudiera reposar
en el potencial de expansión de un gran mercado interno que tiene vocación de convertirse en el Mercosur.
Para apoyar tal hipótesis, es importante llamar la
atención al hecho de que otra trayectoria de ajuste económico para resolver la crisis de la deuda externa es
perfectamente concebible si se consideran otros datos
políticos distintos. El aumento de las remesas del Estado pudo asegurar el servicio de la deuda. La inflación,
asociada a las desvalorizaciones de la moneda, no ha-

47

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EL- - - - - - - - - - - - - , - - - - - - - -~Ultlr:ald1ecaones
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•

Un reto en el horizonte

ría de esta forma desembocado en una espiral sin fin
que llevó al Estado a una situación de casi bancarrota
ljjllll'\f'I. . - - - - - - - - '
mientras seguía gangrenando la economía (Salama y
alier, 1995). Es evidente que una alternativa de ese
po, más eficaz y equitativa, no era del gusto de las élites. Una reforma fiscal, que habría evitado la subsunción
de la política económica a los mercados financieros y
A_ue habría ampliado la capacidad de gasto del Estado
a que se sitúa, cabe recordar, en niveles notablemente
inferiores respecto de los países desarrollados), hubiera
logrado los medios para apoyar una política industrial
y contribuir a cierta forma de regulación económica
ue haga posible un círculo eficaz de expansión del
onsumo y la producción en masa (Marques-Pereira,
1998). El aparato productivo de que dispone el Cono
Sur del continente autoriza a considerar una dinámica
de crecimiento desde adentro como fundamento para
ograr el éxito en la competencia internacional, como
e el caso de Estados Unidos o del Mercado Común

48

Europeo. La integración regional delineada por el Mercosur podría aprovecharse en esa dirección. La reserva
de transformación en asalariados de la parte de la población activa subempleada señala el potencial de tal
estrategia de desarrollo. Es evidente que esta estrategia
pasa por otra forma de inserción internacional distinta
a la que privilegia las finanzas sobre la valorización productiva del capital. El obstáculo para lograrla reside en
la miopía de las élites, que mantienen su oposición a
cualquier forma de política que intente reducir las desigualdades y que condiciona el progreso de un mercado interno a escala del continente.
Es importante hablar de la miopía de las élites,
en primer lugar, en la medida en que la revaloración
financiera del capital, en detrimento de su revaloración
productiva, no dejó de ser una opción política interna,
es decir, soberana, aun cuando ésta se haya construido
junto con las finanzas internacionales. Ya existían los
márgenes de maniobra. La negociación de las reglas

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

del mercado es testigo del escalonamiento en el pago
de la deuda externa y las diferencias nacionales de respuesta a la crisis que ésta provocó son una prueba contundente (Marques-Pereira yThéret, 1997). En segundo lugar, es evidente que si se continúa con esa alternativa es, a partir de este momento, mucho más arriesgado que la naturaleza del riesgo que hasta ahora es
bien conocida. El riesgo significa reducir los márgenes
de maniobra de la política económica a un punto tal
que la gestión de la coyuntura termina por asemejarse a
un dilema del que no es posible escapar: el crecimiento
económico agrava el déficit de la cuenta corriente y la
recesión hace que aparezca de nuevo el déficit público
una vez que la posibilidad de privatizar empresas públicas o de cortar más gastos se va agotando, y uno y
otro agravan la vulnerabilidad financiera del exterior.
Además de los problemas de corto plazo, que en el caso
de México pudieron ser superados, la probabilidad de
ganar la apuesta de más largo plazo que mencionamos
con anterioridad no parece ser muy evidente. La probabilidad de ver que se consolide el crecimiento de las
exportaciones, además de las fluctuaciones del régimen
de acumulación suficiente para revertir la tendencia
actual del déficit de cuenta corriente, parece ser débil
frente a la especialización internacional del continente
en productos de poco contenido tecnológico que no
presentan perspectivas promisorias de expansión en la
demanda en el ámbito mundial, y para los cuales la competencia tiende a recrudecerse en la medida que llegan
nuevos productores al mercado mundial.
Los casos de México y Chile, desde luego, no
constituyen una prueba de la viabilidad de un modelo
para el continente, sea de crecimiento exportador o solamente de expansión de exportaciones suficientes para
equilibrar la cuenta corriente en un modelo de regulación económica dominado por las fuerzas del mercado.
Sin duda que las exportaciones en México se convirtieron en el motor del crecimiento, por el acceso privilegiado al mercado de Estados Unidos, pero su economía no escapa a la vulnerabilidad del exterior del resto
del continente. A su vez, Chile se presenta como un

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Establecer una moneda
en un vasto mercado
cuyas perspectivas de
expansión pueden
consolidarse por la acción
de los poderes públicos)
mediante una política
que favorezca de nuevo
el valor productivo del
capital y concilie el
crecimiento del ingreso del
trabajo con el logro de
utilidades de capital.
caso totalmente particular que no admite las enseñanzas pretendidas para el resto del continente, puesto qu
las consecuencias negativas de la apertura en la cuen•+nl':~P"
corriente son menores en virtud del tamaño reducid
de su parque industrial, porque cuando se puso en
marcha esta apertura no producía un volumen de importación de bienes de capital del mismo peso que el
de las economías industriales de mayor porte. En este
caso, la creciente importación de bienes de consumo
pudo ser financiada con facilidad por el desarrollo de
productos de exportación que significaban nuevos nichos en el mercado mundial, teniendo a la vista la dimensión de la población. La importáncia que representa el Mercosur y Asia para el comercio exterior de Chile, es relativa en un momento en que los precios de las
materias primas están a la baja y que, sin embargo, han
demostrado en la actualidad los limites al exterior --la vieja

49

�• •
Un reto en el horizonte

dependencia comercial- del modelo chileno.
Como se observó, la relación entre el régimen
monetario y la legitimidad política explica tanto el éxito
e la vía liberal, como sus fragilidades económicas. La
regunta que surge para llegar a una conclusión es saber si cabe, con base en esta comprobación, hacer una
hipótesis que diseñe también la posibilidad de un escenario provocando que esta interacción llegue a imponer en el juego político la idea de una distribución más
equitativa de la riqueza como condición económica para
ograr un crecimiento sustentable. Bajo tales términos
e abriría una alternativa para afirmar una visión de la
'?L.-----.1i·m:tegración que permita dar a los gobiernos, en el cuadro del Mercosur, los medios políticos de su desarrollo,
e intentar recuperar y consolidar la capacidad de ejercer su soberanía monetaria.
Como las contradicciones económicas y políticas se han agravado, el problema radica en saber si los
Estados se verán obligados a servir de árbitros entre
intereses divergentes, posibilidad que no debe descartarse aunque no hay duda que es imposible responder
a tal pregunta. Sin embargo, puede adelantarse,
retomando la perspectiva reguladora del debate que se
mencionó en la introducción en ese punto del análisis,
que en el contexto actual de recomposiciones territoriales de la moneda y de los sistemas productivos, la

f

50

capacidad de un arbitraje público pasa, a partir de ese
momento, por una integración política que prolonga la
integración económica. No hay duda de que América
Latina no tiene la importancia de Europa en el mercado mundial, aunque representa un potencial de expansión con el cual los países plenamente desarrollados no
tendrían más de hoy en adelante. Si la región recupera
su soberarúa monetaria, la política alternativa que mencionamos con anterioridad puede ser factible. Establecer una moneda en un vasto mercado cuyas perspectivas de expansión pueden consolidarse por la acción de
los poderes públicos libera la evolución del imperativo
de legitimación que pueda pesar sobre ella, confrontándolos a la necesidad de resolver conflictos de intereses mediante una política que favorezca de nuevo el
valor productivo del capital y concilie así el crecimiento
del volumen y del ingreso del trabajo con el logro de
utilidades de capital. En el momento actual, no se sabe
si los conflictos sociales pueden evolucionar. Pero es
posible creer que las finanzas globales no despreciarían, en caso de que tal escenario llegara a concretarse,
las oportunidades que se abrirían para una inversión
rentable. La competencia de las multinacionales para
colocarse de manera ventajosa en el mercado emergente del Mercosur lo señala con claridad.
Debe resaltarse el hecho, que nos encontramos

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

en un momento histórico de transición de la economía
mundial y de las relaciones internacionales en las que
todavía el futuro no está decidido. La construcción europea cuenta con esta perspectiva no sólo por su peso
mismo, sino por la enseñanza mostrada. La confianza
en el euro, hasta el día de hoy, es problemática porque
su credibilidad deja en el aire su legitimidad política.
Los mercados prestan oídos a los discursos de las autoridades de los bancos centrales como a los de los gobiernos.
Los propósitos de unos y otros pueden ser oscuros pero no
se trata de simples problemas de comunicación, de un juego de palabras que genere confianza: la polémica en lo
político que suscita desde ahora el ejercicio de la soberanía europea en materia económica son hechos reales.
La incertidumbre que existe sobre la coordinación de
las políticas económicas señala hasta qué punto la hegemorúa de las finanzas (donde la decisión de otorgar
completa autonomía al banco central europeo debería,
al menos en lo teórico, estar establecida) parece estar
todavía lejos de consolidarse. El debate sobre la política
monetaria se está saliendo del círculo restringido de los
técnicos y los medios académicos. Varios economistas
pueden atribuir la desaceleración del crecimiento y, más
aún, de su potencial de generar empleo, a la desaparición del instrumento monetario y a la restricción del
uso del instrumento presupuesta! en la conducta de las
políticas económicas nacionales (Mazier, 1998). La
cuestión puede imponerse como tema electoral decisivo una vez que ciertas corrientes socialdemócratas sean
autorizadas para hacer públicamente de la política monetaria una llave para disminuir el desempleo.
La experiencia europea revela con toda claridad
hasta qué punto la confianza en la moneda, aun en esta
época de globalización, permanece como una cuestión
tanto de soberarúa como de legitimidad política. La
concertación de las políticas presupuestales y fiscales
que implica la moneda única -fuente de posibles conflictos entre los ejecutivos nacionales y el banco central
europeo- coloca de manera inevitable las opciones
monetarias en el campo político. En ese punto, la unión
europea se presenta como un laboratorio de la innova-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/8

j SEPTIEMBRE 2001-ABRJL 2002

ción política que requiere de la construcción institucio
nal de un nuevo régimen de organización de los pode
res públicos y de las relaciones internacionales (Dehove,
1997). Desde esta óptica, puede concebirse la posibilidad de regresar a la regulación keynesiana, proyectada
a escala continental. En este nuevo concepto, reducir el
tiempo de trabajo, por encima de todo, puede ser la ví
para que la sociedad civil asuma parte de las prestacio
nes sociales hasta ahora a cargo del Estado, y de esta
forma disminuir el costo financiero de la deuda social.
Entonces sería posible considerar que el juego social de
las relaciones profesionales y el juego político, asocian

El impasse financiero de
América Latina es la
expresión del círculo vicioso de
un régimen de crecimiento de
stüp and go conformado entre ~~­
las finanzas) la producción y
lo social) desde una apertura
.
economica que) por no estar
acompañada de un dispositivo
regulador adecuado) termina
por frenar el desarrollo de los
mercados internos.
/

do a partir de ese momento los principios de la representación y participación del ciudadano al ejercicio del
poder público, reinventen los compromisos institucionales diferentes a los construidos por la sociedad de
consumo de masa de los gloriosos treinta y que lleve a

51

�•mones..cle.la.glolbalizaci,w_~raa..._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _...,;; ~ - - - - - - - - - - - ~ - - .COnll'adicciones ele la globar . •
Un reto en el horizon

Un reto en el horizonte

nueva forma de desarrollo de la sociedad asalaria(Théret, 1997). Ese escenario no debe ser considerado a priori como un horizonte posible sino como un
...,cl~l------desdoblamiento de la historia europea. Tal vez sea de
echo su laboratorio, tal como lo fue para la invención
del Estado·nación. Puede ser considerado -por lo menos desde un punto de vista normativo es conveniente
omprobar su pertinencia e identificar sus condiciones

para hacerlo realidad- como la base de cualquier integración política que devuelva a los poderes públicos la
soberanía de la moneda, perdida en ese alud de integraciones económicas y monetarias que se efectuaron
"de derecho", como en el caso europeo, o de facto, como

52

en los casos de la dolarización de los mercados emergentes.

EN EL HORIZONTE DE LA
INCERTIDUMBRE FINANCIERA
El impasse financiero de América Latina es la expresión
extrema del círculo vicioso de un régimen de crecimiento de stop aná go conformado entre las finanzas, la producción y lo social, desde una apertura económica que,
por no estar acompañada de un dispositivo regulador
adecuado, termina por frenar el desarrollo de los mercados internos. Desde un punto de vista de la división internacional del trabajo, todo indica que ésta
sigue siendo el principal motor en el que reposa el
crecimiento económico de América Latina. Sus
economias se encuentran sometidas a un régimen de fluctuaciones que van de fases de
desequilibrios externos y/o presupuestales, al regreso provisional del equilibrio (Salarna, 2000).
Después de un periodo de sobrevaloración de
la tasa de cambio y tasas de interés elevadas,
una y otra acaban por revelar que no tienen la
capacidad de ser sustentables y así continúa la
desvalorización y la recesión. No es posible presuponer que la secuencia mexicana de volver al crecimiento después de la crisis cambiaría (que ya está
llevando a ese país a una degradación de la cuenta
corriente) se reproducirá de la misma manera que la
secuencia de la crisis brasileña y su repercusión en Argentina. El equilibrio de la cuenta corriente se restableció con rapidez en México gracias a la desvalorización
de la moneda, situación que generó el aumento acelerado de exportaciones a Estados Unidos. Las finanzas
internacionales tomaron en consideración, sin duda, la
dificultad política de una nueva ola de privatización en
el ápice de la crisis y el regreso del capital se debió, en
esta ocasión, a un fondo de emergencia avalado por las
exportaciones de petróleo. No es del todo evidente que
el hbre juego del mercado reproduzca el escenario de

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

expectativas "racionales". Las condiciones endógenas
de resolución de los déficits parecen a priori más arduas que en México. No existen las facilidades para
aumentar las exportaciones de igual modo que no se
dispone del gran mercado de alto poder adquisitivo.
Además, el poder central de Brasil no tiene la misma
capacidad política que el de México para imponer la
reducción drástica del gasto público. En fin, es importante observar que el regreso al crecimiento mediante
el Mercosur exige una nueva ola de financiamientos
externos, en el caso de que aparezca de nuevo el déficit
de la cuenta corriente en Brasil, tal como sucedió en
México, y que tales financiamientos sean dificiles de
conseguir toda vez que el sistema de credibilidad financiera fue sacudido por una sucesión de crisis en los
mercados emergentes.
Tales crisis suscitaron, en el corto plazo, el temor
de que se desencadenara una crisis de confianza de gran
volumen que pudiera conducir a la deflación hasta en
los mismos países desarrollados. El temor fue pasajero
y las categorías de percepción que rigen lo que podría
ser llamado el régimen de ideas dominantes en materia
de política económica no tuvieron ningún sustento. De
hecho, la opinión financiera pudo tranquilizarse con
rapidez porque fue evidente que la crisis de confianza
en determinados mercados emergentes apenas originó
desarticulaciones de capitales que se tradujeron en aumento de cotizaciones de la bolsa de los países centrales y hasta en los mismos mercados emergentes en los
que la desvalorización de la moneda restableció el equilibrio de la cuenta corriente. Las referencias teóricas de
las organizaciones internacionales no fueron cuestionadas, a los ojos de ellas mismas, por esa evolución;
todo lo contrario. Los comportamientos especulativos
pueden ser considerados como mecanismos de ajuste
saludables y que por sí mismos no son condenables.
Sólo lo serian en la medida en que deje de garantizarse
la transparencia del mercado, lo que puede provocar la
fuga repentina de capitales cuando el estado real del
mercado salga a la luz del día, lo que entonces puede
implicar la huida a títulos que ofrezcan mayor seguri-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEFllEMBRE 2001- ABRIL 2002

La palabra dotada de pode,¡,;
enunciando la norma
de política económica) está
hoy con las fuerzas
del mercado) lo que obliga
a los Estados a dar prioridad
a la rentabilidad financiera
paragaranuzarelvalor
de las monedas.
dad y, lo más grave, el rechazo a efectuar aplicacion&lt;C&lt;&gt;r--~-~-·
de riesgo porque pueden generar el efecto de contagiar
la crisis de un mercado a otro, sin que ésta se justifiquet
necesariamente frente al comportamiento de las varia
bles macroeconómicas fundamentales. De cualquier
forma, en virtud de que el efecto del contagio se limitó
finalmente a los mercados emergentes, todavía nos en
contramos lejos de una situación en donde se afirme la
necesidad de reducir el poder de las finanzas como condición de estabilidad de las paridades de cambio que¡
logre el equilibro oficialmente anhelado.
Si, por un lado, no puede descartarse la hipótesis
de que a mayor concertación entre las autoridades
monetarias de la tríada, cuyo aprendizaje ha sido de
una crisis a otra, se consiga mantener el status quo, a
pesar de la incertidumbre de los desequilibrios que pueden provocar las finanzas mundiales, no es conveniente, sin embargo, considerar que su dominio en la gestión monetaria -hoy, de cierto modo, más soberana en
ese campo que el mismo poder político- sea definitivo.
Desde una perspectiva histórica de larga duración, surge la hipótesis de que las turbulencias financieras actuales no pasarían de ser episodios de un proceso doble
cuyas partes no caminan al mismo ritmo: la recompo-

53

�•

~ - -- - - - ~ - - - - - - -Conlnulicclones..Jle_Ja._globalizaci
Un rew en el horizont,e

ición inacabada del asentamiento territorial de lo:;
"""1'......-,------mercados y de los poderes políticos que remite a dos
historias, sin duda interdependientes pero de seguro
caracterizadas cada una por una lógica propia, la del
capitalismo y la del Estado (Théret, 1995) . En tal horizonte, la polémica de la soberanía de los mercados financieros, después de la desregulación, no parece ser
totalmente irremediable.
Las decisiones de la soberarúa en materia monetaria ya no son monopolio de los Estados. Se convirtieron en arbitrajes supranacionales, en donde los poderes
privados parecen sobreponerse a los poderes públicos
(no se trata de juegos de influencia como en el pasado)
surgiendo así las integraciones monetarias. El euro, que
sustituyó las monedas nacionales por decisión propia

54

de los Estados, o el uso del dólar por parte de los mercados cuando éstos no son lo suficientemente confiable,
revelan en ambos casos un cambio en el modo de ejercer la soberanía que tiene como objetivo común convertir a los Estados en vasallos del juicio de las finanzas
mundiales. La palabra dotada de poder, enunciando la
norma de política económica, está hoy con las fuerzas
del mercado, lo que obliga a los Estados a dar prioridad
a la rentabilidad financiera para garantizar el valor de
las monedas. Se trata de una política que consiguió hacer de la estabilidad del encuadre monetario la base para
justificar la flexibilidad del trabajo. La legitimación política que opera por el valor de la moneda, vista como
garantía del poder de compra y también promesa de la
competitividad que generará empleos, acaba por ser un
problema en la medida en que la esperanza de lo que
puede llevarse a cabo quede aún más obligada a apoyar
los equilibrios macroeconómicos que a los discursos
gubernamentales, situación repetida una y otra vez para
justificar la austeridad presupuestal y salarial en aras de
un futuro más placentero.
Los actores financieros, cuyas dudas siempre están a la altura de los riesgos tomados, son los primeros
en percibir y manifestar hasta dónde llega la fragilidad
estructural de esta forma de legitimidad política. En ese
punto, la experiencia reciente de América Latina ofrece una imagen exagerada del funcionamiento de la
legitimidad política que está muy ligada al régimen
monetario -para bien o para mal-. La fluctuación del
continente de un estado a otro aún no ha avalado la
legitimidad política. El pacto europeo, a fin de lograr
la estabilidad que pretendió institucionalizar la norma de política económica y social que dictaron los
mercados financieros, no se encuentra sometido al régimen de fluctuaciones económicas ni a sus consecuencias sociales. El pacto no deja de ser, sin embargo, un
tipo de fianza que se basa en un compromiso político
que parece ser del todo reversible frente a los imperativos de legitimación que pesan sobre los gobiernos que
lo negociaron. La referencia fue el modelo alemán que,
como se sabe, la credibilidad monetaria constituía -más

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

que en cualquier parte del mundo por la herencia del
pasado de la hiperinflación- el basamento de la legitimidad política. La fusión de dos formas simbólicas de
reafirmar la totalidad social, en donde la confianza en
la moneda y la legitimidad del Estado se pretende desde una perspectiva antropológica, se llevó a cabo en un
juego institucionalizado que logró reunir al banco central, los poderes políticos, las representaciones de los
patrones y los trabajadores (Streeck, 1996). Esa forma
de garantizar la cohesión de la industria alemana se fue
desgastando por la sobrevaluación del marco y el aumento de las tasas de interés. El banco central europeo
no pudo continuar con esa política porque se enfrentó
a la amenaza de recesión en Europa que hoy perturba
al capital financiero pero que, de cualquier forma, la
reestructuración productiva ya dejó de ser consensuada
en ese país. No hay duda de que permanece abierta la
cuestión de saber la forma en que evolucionarán las
exigencias de legitimación. Cabe observar que existen
dos grandes apuestas políticas polarizadas sobre el futuro del euro. Sin duda que la moneda única constituye
para los banqueros centrales y los gobiernos actuales
una forma de imponer las reformas estructurales mencionadas, es decir, más flexibilidad del trabajo y reducción del costo financiero de la protección social, o mejor para algunos de ellos, su transformación en campo
de valoración del capital financiero_ Pero también fue
pensada como instrumento para fortalecer el poder económico de Europa en la competencia mundial, y para
algunos conceptos políticos que todavía castigaban el
proyecto cuando fue lanzado, como una recuperación
del poder soberano del poder político en materia monetaria, siendo éste concebido como poder de regulación de la economía en la tradición keynesiana.
La construcción europea es, con certeza, un caso
sui generis de integración regional en el que la voluntad
política se sobrepuso de inicio a la recomposición territorial inducida por las fuerzas del mercado. No parece
ser ya el caso pero la unión europea representa una
nueva forma de organización de los poderes públicos y
de las relaciones internacionales, disponiendo de un

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

asentamiento territorial ad hoc frente al que caracteri
zará en el futuro el funcionamiento de los mercados
La constante en la integración regional europea es buscar la pacificación de las relaciones internacionales que
fueron su punto de partida y, en segundo lugar, la herencia del Estado benefactor que condiciona su evolución actual. Poner en marcha las instancias de pode~
supranacional que condujeron esa búsqueda es hoy la
base institucional para administrar tal herencia. La
moneda única puede manifestar, en ese nivel, el medio
de preservar tal poder, pero también puede liquidarlo.
Cuando surjan choques asimétricos en el_seno de l
unión europea, es decir, perturbaciones que afecten el
modo desigual de la competitividad y/o el potencial del
crecimiento de un país o una región, la repercusión so-_ _ _ _ __
bre la credibilidad de la política monetaria europea pue-

La diver;gencia) entre
.
.
quienes sostienen
que la liberalización de los
mercados es la promesa
de una economía
de bienestar con
aquellos que hacen
del desempleo masivo un dato
estructural) se concentra en
la cuestión de saber
si el salario de la población
económicamente activa puede
ser considerado como su
fundamento institucional.
55

�•

• •

~glohnllwi....._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

__,;;;¡

Un reto en el horizonte

de acarrear problemas nacionales de legitimidad política, que la pondrá de lleno en posibles conflictos en el
consejo de ministros de la hacienda de la unión, así como
entre ellos y las autoridades de la banca central. En ausencia de márgenes de maniobra del gasto público y,
por definición de la posibilidad de hacer uso de la política monetaria, la reducción del costo del trabajo directo e indirecto será el único medio de ajuste para los
gobiernos nacionales, en caso de que no se instituya un
poder federal que disponga de mecanismos para hacer
transferencias financieras, como existe en Estados Unidos. Enton ces será, para la solidez de la legitimidad

56

glohnr
Un reto en el

"monetarista", la hora de la prueba de fuego. Las críticas liberales a la moneda única, así como los temores de
las autoridades de la banca central al contenido expreso del pacto de estabilidad, lo dan a entender de manera muy clara porque advierten abiertamente que la reforma del mercado de trabajo y la protección social es
determinante para el futuro de la unión monetaria.
La crisis del real, por la amenaza de propagarse
al resto del continente que ella significa, encendía la alerta
sobre el problema de la coordinación macroeconómica
en el seno del Mercosur. Quedó claro que se trata de
una condición incontrolable de la estabilidad de los términos de intercambio dentro del área. En el discurso
político, aún prevalece el consenso "monetarista", pero
en un periodo en el cual la política monetaria se convierte en una operación de navegar a la vista, su discusión es de nuevo posible. Es necesario que el pensamiento crítico en economía sobrepase el análisis de las
consecuencias dañinas y erráticas en lo social desde el
punto de vista de la regulación económica, y se comience
a reflexionar sobre los caminos de la historia que diseñan la posibilidad de una alternativa. La posibilidad de
los Estados latinoamericanos de que algún día deberán
confrontarse a la necesidad de arbitraje a que aludimos
con anterioridad, de cierto, estará condicionada a que
los actores sociales busquen alguna alternativa. En esos términos, aparece de nuevo la vieja cuestión de Gramsci sobre la crítica al pensamiento economicista del papel de los
intelectuales en las formas que puede asumir la hegemonía
de los grupos dominantes de la sociedad. ...,
J.mión al espaiiol de Grociela Salaz.ar

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TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

57

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•

•

Colonialidad del poder, globalización y democracia

Colonialidad del poder,
globalización y democracia•
ANÍBAL QUIJANO

i se examinan con cuidado las actuales tendencias del capitalismo, los datos son sin duda impresionantes, ya sea que se refieran a la geografia política de la distribución de ingresos,
bienes y servicios básicos o de los flujos de capital, sea a
as relaciones entre formas de capital o a las relaciones
ntre capital y trabajo. Como los datos son, en general,
accesibles a todos, para los propósitos de esta indagación es pertinente señalar algunas de las tendencias principales:
l. En 1800, 74% de la población mundial (entonces de 944 millones) accedía a 56% del producto
undial (en dólares de 1980: $229.095 millones), mien~.,...,=-1i:-.-l'.:;:;;,.1,....,... 26% de esa población concentraba 44% de dicho
MB. Pero en 1995, 80% de la población mundial (ya
de 5,716 millones) accedía solamente a 20% del producto mundial (en dólares de 1980: $17.091 billones),
mientras que 20% concentraba 80% del producto mundial.
2. La diferencia de 9 a 1 respecto de la razón
entre el ingreso promedio de los países ricos y el de los
países pobres, en dos siglos ha llegado a una de 60 a 1.
Mientras tanto, desde 1950 los países ricos han aumentado su población en 50% mientras los países pobres lo
hicieron en 250% (Birsdall, 1998: 76-93; Griffiths, 1999:
25-34).

3. Según el Informe del Banco Mundial (año
2000), en términos de producción mundial, en 1999,
los países del Grupo de los Siete (G7 en adelante), esto
es, menos de 12% de la población mundial y con 16%
de la superficie del planeta, producían 65% de la producción mundial, 3% más que en 1980.
4. En el mismo movimiento histórico, también la
distancia entre ricos y pobres dentro de cada uno de los
países del mundo ha crecido. Así, en el país más rico del
planeta, Estados Unidos, si en 1970 había 24. 7 millones de personas en situación de pobreza crítica (11.6%
de la población), para 1997 esa cifra había saltado a
35.6 millones (13.3% de la población), esto es, 43% en
menos de treinta años. Un reciente estudio muestra que
entre 1977 y 1989, 1% de las familias logró capturar
70% del total del aumento de la riqueza familiar y vio
aumentados sus ingresos en 100%. En América Latina,
desde 1973, las diferencias de ingreso han empeorado:
el ingreso promedio de 20% de los que obtienen ingresos es hoy dieciséis veces más alto que el del 80% restante. En Brasil, esa diferencia llega a ser de 25 a 1,
comparado con 10 a 1 en Europa occidental y de 5 a 1
en Estados Unidos. Asimismo, la diferencia de salario
entre los "calificados" y los otros. Por ejemplo, en Perú,
creció en la década de los noventa en más de 30%, y en
Colombia en más de 20%. 1
5. Dadas esas condiciones, las tres personas más
ricas del mundo tienen una fortuna superior al PIB de
los 48 Estados más pobres. Es decir, de la cuarta parte

• Versión revisada de la conferencia que el autor ofreció en la Escuela
de Estudios Internacionales y Diplomáticos "Pedro Gua!", en Caracas,
Venezuela, en junio de 2000.

1
Ver Krugman, 1992; Birsdall, 1998. Sobre Brasil, véanse las cifras
más recientes: "El Instituto Brasileño de Geografia y Estadísticas
(IBGE), órgano federal, acaba de divulgar indices aterradores, que

CAPITALISMO Y GLOBALIZACIÓN

58

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de la totalidad de los Estados del mundo. Por ejemplo,
respecto de América Latina, en 1996, las ventas de la
General Motors Corporation fueron de 168 billones de
dólares, mientras que el PIB combinado de Guatemala,
El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay llegó
solamente a 159 billones de dólares.
6.Al mismo tiempo,segúnla ONU (UNDP, 1988),
para satisfacer las necesidades básicas del conjunto de la
población del planeta, bastaría 4% de las 225 mayores
fortunas del mundo. Y para satisfacer las necesidades
sanitarias (en 1998, cuatro mil millones de habitantes
del tercer mundo no tenían acceso al agua potable, ni a
energía eléctrica) y de nutrición (50% de los niños sufre de desnutrición), bastarían 13 mil millones de dólares, es decir, 13% de lo que en Estados Unidos y en
Europa se gasta anualmente en perfume.
7. Si se considera, la dirección de los flujos de
capital, se verifica que entre 1990-1995, por ejemplo,
65% del total del flujo de inversión directa fue hacia el
centro y que lo restante fue a unos pocos de los llamados países emergentes. Entre 1989 y 1993, sólo diez de
esos países recibieron 72% de ese resto del flujo de inversión directa -China, México, Malasia, Argentina,
Tailandia, Indonesia, Brasil, Nigeria, Venezuela y Corea del Sur (Griffiths, 1999: 46)-. Un problema crucial
del flujo mundial de capitales es que la deuda del tercer
mundo subió en menos de dos décadas de 615 mil millones de dólares a unos 2.5 billones de dólares. Y ésta
es, como todo el mundo sabe, una historia de nunca
acabar, literalmente, porque es impagable. Pero es, sobre todo, una trágica historia. 2
8. De otra parte, de los seis mil millones de per-

valen como balance de estos cinco años y cuatro meses de gobierno de
FHC: 1% de la población tiene en sus manos una riqueza superior a la
de 50"/o de los brasileños. O sea, cerca de 1.6 millones de personas
poseen una fortuna superior a la suma de los bienes de 83 millones de
brasileños. 19 .6% de las familias tienen una renta mensual de, al
máximo, 1/2 salario mínimo" (Beto, 2000: 2-3).Y en Venezuela, según
el Informe de CEPAL, el ingreso de 40% urbano más pobre cayó de
16.8% a 14.7% entre 1990 y 1997, mientras el de 10% urbano más

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Están en curso los procesos
de reconcentración del
control de recursos) bienes e
ingresos) de la polarización
social creciente de la
población mundial) del
incremento de la
sobreexplotación de los
trabajadores del mundo y de
la expansión de las
formas no-salariales de
control del trabajo.
sonas que forman la población del planeta al iniciars
el nuevo siglo, 800 millones no tienen empleo asalaria
do. Y ésa es, por cierto, una estimación conservadora,
ya que las estadísticas registran solamente a aquello
que buscan empleo, y la cifra aún debe ser multiplicad
por lo menos por cinco, si se considera el número de miembros de familias u hogares que dependerían de tales
inexistentes salarios.Y la población conjunta de desempleados y subempleados es más o menos la mitad de la
población mundial, ya que tres mil millones de personas viven con menos de dos dólares diarios. Los econo-

rico subió de 28.4% a 32.8% en el mismo periodo (CEPAL, 1998: 64).
"El año pasado (1996] el gobierno de Uganda gastó solamente 3
dólares por persona en el sector salud, y 17 dólares por persona en
pagar su deuda externa. Entre tanto, uno de cada cinco niños ugandeses
no alcanzarán a cumplir cinco años de edad como resultado de
enfermedades que pudieron prevenirse a través de la inversión al sector
salud" (Griesgraber, 1997: 76-83)
2

59

�• iones de la glollalizaci,-L-.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

----,11¡

Coúmialidad del poder, gwbalización y democracia

_____

!mistas han acuñado la noción

__.lde desempko estructural para
referirse a la tendencia que
roduce un desempleo mundial creciente. Y no son pocos
ahora los que proponen la idea
del "fin del trabajo" para dar
uenta de las implicaciones de
.sa tendencia (Rifkin, 1996;
Meda, 1995). 3
9. Por otra parte, y aunque no son aún suficientemene avanzadas las investigacioes específicas y los datos son
por lo mismo provisorios, la
población mundial en situación de esclavitud es estimada
en más de 200 millones de
10. Todas esas tendencias en la distribución del capital, de empleo, producción,
de ingresos, de bienes y servicios en el mundo de hoy están

e las diversas formas de acumulación capitalista en
avor de la absoluta hegemonía de la acumulación es'"'l'"l'l"""-.....-----...;i,,eculativa. Así, las transacciones cambiarias mundiales
que eran más o menos de 20 mil millones de dólares en
1970, eran ya de 1.3 trillones de dólares en 1999. Solamente en Estados Unidos, en 1980, los fondos de pensión, los fondos comunes, las compañías de seguros y
los seguros de vida constituían activos financieros por

3

La investigación sobre las tendencias en las relaciones entre trabajo y
capital se refiere exclusivamente al empleo asalariado. Sus hallazgos
han producido una numerosaf amilia de categorías: la "flexibilización",
la "precarización", la "subcontratación ", el regreso del " puuing-out
system", la "inforrnalización.,,, entre las-principales de una abundante
literatura. Sobre América Latina, véase, por ejemplo, .Tokman y
Martinez, 1999a y 1999b. También Santiago, 1996.
4
En 1991, la OIT reconocia la existencia de seis millones de personas

60

Cownialidad del poder, gwbalización y democracia

1.6 trillones de dólares, alrededor de 60% del PIB del país.
Pero en 1990, esos activos
eran ya 5.2 trillones de dólares, 95% del PIB y en 1993,
eran más de 8 trillones de dólares, 125% del PIB del país.
El predominio financiero se
muestra también en la llamada financiarización de las empresas, porque sus inversiones
productivas decrecen continuamente a favor de las financieras. Y de otro lado, en la
hipertrofia de las ganancias
financieras en la periferia y en
los países emergentes. En
1983, las ganancias en la bolsa en la periferia llegaban todavía a los 100 billones de
dólares. Pero en 1993, la cifra
era ya de 1,500 billones.5
Tal conjunto de informaciones permite hacer algunas inferencias, provisorias
quizá, pero no por eso menos pertinentes:
a) Está en curso un proceso de reconcentración
del control de recursos, bienes e ingresos en manos de
una minoría reducida de la especie (actualmente no más
de 20%).
b) Lo anterior implica que está en curso un proceso de polarización social creciente de la población
mundial, entre una minoría rica, proporcionalmente

en situación de esclavitud en el mundo. La ONU en cargó a una
Comisión el estudio de ese problema. El Info(llle de esa Comisión, en
1993, señala que existirían 200 millones de esclavos en la población
mundial. Véase De Souza, 1997.
' Según esas informaciones, el capital financiero actual tiene un carácter
casi opuesto al del periodo precrisis. El anterior servía para promover
la inversión productiva. El actual es casi..p=ente parasitario, ergo
depredatorio.

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

decreciente pero cada vez más rica, y la vasta mayoría
de la especie, proporcionalmente creciente y cada vez
más pobre.
c) Está en curso un proceso de incremento de la
sobreexplotación de la masa mayor de trabajadores del
mundo, ya que, junto con la reconcentración de ingresos y de riquezas, crece la distancia salarial entre los
asalariados y se expande la proporción de los desempleados, marginalizados de los ámbitos centrales de la
estructura de acumulación, y eso permite la disminución continua del promedio salarial.
d) Está en curso un proceso de declinación del
interés y de la capacidad del capital de convertir la fuerza
de trabajo en mercancía, en especial en los niveles tecnológicamente más avanzados de la estructura mundial de acumulación.6
f) Como consecuencia, están en expansión las
formas no-salariales de control del trabajo. Están
reexpandiéndose la esclavitud, la servidumbre personal, la pequeña producción mercantil independiente, la
reciprocidad. El salario es aún la forma de control del
trabajo que más se expande, pero -para usar una imagen familiar- como un reloj que atrasa.
g) Está en curso un proceso de crisis en una de
las dimensiones básicas -las relaciones entre las formas
específicas de explotación- incorporada al patrón capitalista de control del trabajo: están declinando, quizás
agotándose, los mecanismos que en el curso del desarrollo histórico de la acumulación capitalista distribuían
dicha población desde las formas no-salariales a la salarial, en general desde el no-capital al capital, y se ponen
en acción mecanismos que indicarían, aunque en medida todavía no precisable, el comienzo de una tendencia inversa.

relaciones de conjunto de todas ellas entre sí, están e
proceso de drástico cambio, lo que implicaría un pr
ceso de transición del sistema.
i) En ese específico sentido y en esa dimensión,
en la estructura de explotación del trabajo estaría en
curso un proceso de reclasificación social de la población del mundo, a escala global.
j) En todo caso, está en curso un proceso de re
concentración y de reconfiguración del control del trabajo, de sus recursos y de sus productos a escala mundial; en suma, de las relaciones entre capitalismo y trabajo.

k) Tales procesos están asociados a cambios drásticos en la estructura mundial de acumulación capitalista, asociados a la nueva posición y función de predo-_ _ _ _ __
minio que dentro de aquélla tiene la acumulación espe
culativa y financiera, en especial desde mediados de lo,.__ _ _ _ __
años setenta del siglo XX.7

El predominio financiero se
muestra también en la
llamada financiarización de
las empresas: sus inversiones
productivas decrecen
continuamente a favor de las
financieras y se hipertrofian
las ganancias financieras en
la periferia y en los países
emergentes.

h) La configuración del capitalismo mundial, esto
es, la estructura de las relaciones entre el capital y cada
una de las formas de control del trabajo, así como las
6

El estudio y el debate de estas tendencias comenzó en América Latina
ya desde mediados de los años sesenta, en el d ebate sobre la cuestión
de la marginalización. Desde esa perspectiva, véase, principalmente,
Nun, 1969 y Quijano, 1977 y 1975.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

7

En América Latina, aunque el debate general sobre la crisis capitalista
ya estaba en el aire desde mediados de los setenta, probablemente fue
el brasileño Celso Furtado uno de los primeros en llamar la atención
sobre la hegemorua del capital financiero y sobre sus implicaciones.

61

�· ·ones ele la glolHllizaci,_.,._____________________
Colonwlidad del poder, globalización y demacrada

Ninguna de todas aquellas tendencias es nueva o
imprevista. Ni siquiera las últimas. Indican un momeno, un grado o un nivel de la maduración y del desarroo de tendencias inherentes al carácter del capitalismo
""1l'fllo- - - - - -•oomo patrón global de control del trabajo y que habían
sido largamente teorizadas, sobre todo, desde Marx.8
Tiene, en consecuencia, poco sentido discutir esos
procesos y los consiguientes problemas como si fueran exactamente nuevos o, peor, como si fueran la
consecuencia de un fenómeno nuevo llamado globalización, diferente o separado del capitalismo, r esultado sólo o principalmente de la innovación tecnológica y de su capacidad de modificar del todo nuestras
relaciones con el espacio-tiempo, más bien que del carácter capitalista de la estructura dominante de control
del trabajo y del desarrollo de sus tendencias.
No hay duda, sin embargo, de que tales tendencias básicas del capitalismo se han profundizado y más

62

~ - - - - - - - - - -.CO.lllnldicciones.. ele la glollalizadón..
Colonwlidad del poder, globalización y demacrada

aún se han acelerado y llevan un curso de mayor aceleración. La cuestión, por lo tanto, es: ¿qué es lo que impulsa la aceleración y la profundización de esas tendencias del capitalismo? O, en otros términos, ¿por qué
la explotación capitalista se ha hecho más profunda y
de algún modo más fácil? Nadie puede explotar a nadie si no lo domina, mucho menos de modo estable y
duradero. Por lo tanto, es necesario abrir aquí la cuestión de las relaciones entre la dominación y la explotación en el actual patrón de poder.
La fuerza y la violencia son requisitos de toda
dominación, pero en la sociedad moderna no son ejercidas de manera explícita y directa, por lo menos no de
modo continuo, sino encubiertas por estructuras institucionalizadas de autoridad colectiva o pública y legitimadas por ideologías constitutivas de las relaciones intersubjetivas entre los varios sectores de interés y de
identidad de la población. Como ya quedó señalado
desde el comienzo de este trabajo, tales estructuras son
las que conocemos como Estado. Y la colonialidad del
poder, su más profunda argamasa legitimatoria. En
consecuencia, es necesario indagar por lo que ha ocurrido en las relaciones entre el patrón de explotación
capitalista y los dos niveles del patrón de dominación,
el Estado y la colonialidad del poder.

CAPITALISMO Y ESTADO
La relación entre el capitalismo como estructura global
de control del trabajo y su organización en espacios
particulares de dominación, así como la organización
de estructuras específicas de autoridad colectiva en esos
espacios, es todavía una cuestión abierta. En general,
en todo patrón de poder no son siempre claras, mucho
menos sistémicas u orgánicas, las relaciones entre la
dominación y la explotación.
Si aparece más histórico y teórico el modo como
el colonialismo moderno -el que se constituyó con
América- configuró el contexto adecuado para la formación del capitalismo, aún no ha sido abierta, ni ob-

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

viamente estudiada, la cuestión del porqué tal capitalismo se asoció en el mismo movimiento y en el mismo
tiempo, con diversos tipos de Estado en diversos espacios de dominación. Así, el Estado moderno absolutista-imperial (todos los Estados de Europa occidental,
menos Suiza, entre 1500 y 1789); el Estado-nación
moderno imperial-colonial (por ejemplo, Francia e Inglaterra desde fines del siglo XVIlI hasta después de la
segunda guerra mundial); el Estado moderno colonial
(América del norte antes de 1776 y América del sur
antes de 1824, así como los del sudeste asiático y los de
África hasta mediados del siglo XX); el Estado moderno despótico-burocrático 0a ex Unión Soviética y los
de Europa del este hasta fines de los ochenta, sus rivales nazistas y fascistas en Alemania, Japón e Italia entre
fines de 1930 y 1945, China en la actualidad); el Estado-nación moderno democrático Oos actuales de Europa occidental, los de América del norte, Japón, Oceanía); los Estados modernos oligárquico-dependientes
0os de América Latina antes de fines de los sesenta,
con excepción de México, Uruguay y Chile desde fines
de los veinte); los Estados modernos nacional-dependientes (en diversas medidas, todos los de América
Latina actual, así como la mayoría de los de Asia y algunos de África, principalmente África del sur) y los Estados modernos neocoloniales (muchos, quizá la mayoría, de los de África).
Esa clasificación es una hipótesis de trabajo, lo
mismo que su respectiva ejemplificación. Pero no puede ser considerada arbitraria. En esa medida permite
poner en cuestión la perspectiva histórica y sociológica
eurocentrista según la cual el tipo de Estado correspondiente al capitalismo es el Estado-nación moderno
(Miliband, 1969), mientras que todos los demás serían
de excepción (Poulantzas, 1969), o pre-capitalistas, o de
transiciim (virtualmente todos los autores del materialismo histórico).9
No tenemos aún, desde mi punto de vista, una
teoría histórica en verdad solvente de las relaciones entre capitalismo y Estado, mientras la cuestión de la
colonialidad del poder no sea integrada a la investiga-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ción histórica y teórica respectiva. Pero éste no es e~
lugar, ni ésta es la ocasión de ir más lejos acerca de es!!\
cuestión crucial.
En todo caso, el reciente debate sobre las relaciones entre la globalización y el Estado, en la perspectiva
dominante (eurocentrista) se circunscribe exclusivamente a la presunta crisis del Estado-nación modero
bajo los impactos de la globalización. 10

No tenernos aún)
desde mi punto de vista) .
una teoría histórica
en verdad solvente de las
relaciones entre capitalismo y
Estado) mientras la cuestión
de la colonialidad del poder
no sea integrada a la
investigación histórica y
teorica respectiva.
I

•

•

CAPITALISMO, GLOBALIZACIÓN
Y ESTADO-NACIÓN MODERNO
Lo que las tendencias actuales del capitalismo -y en
particular la hegemonía del capital financiero y la ac-

9

Ralph Miliband (1969) fue específicamente propuesto como un
esruclio del Estado en los países llamados occidentales. Poulantzas, 1969.
Una útil revisión de la literatura anterior al eclipse del materialismo
histórico en el debate mundial, es la de Evers, 1979.
'° Sobre este asunto no deja de fluir una inmensa literatura. Sobre una
parte del debate en América Latina, véase, por ejemplo, de García
Delgado, 1998; Capuano et al., 1993. Y en relación con los procesos

63

�• •

•

•

~ . : . , _ - - - - - - ~ - - - -~•lradiicciones de ICLglot.alizac•

Cownialidad del poder, g/,obalización y democracia

Cownialidad del poder, g/,obalización y democracia

ción depredatoria de los mecanismos especulativos de
acumulación- han hecho bruscamente visible es el hecho de que el capitalismo moderno, como uno de los
ejes centrales del actual patrón de poder mundialmente
dominante, ha estado asociado al Estado-nación moderno sólo en pocos espacios de dominación, mientras
que en la parte mayor del mundo ha estado asociado a
otras formas de Estados y en general de autoridad política.
Es más pertinente, en consecuencia, y más productivo, tratar de sacar a luz las tendencias más dinámicas que están en desarrollo en las relaciones entre los
cambios actuales en la configuración del capitalismo y
los que tienen lugar en las estructuras de autoridad colectiva y de dominación política.
A ese respecto, es posible distinguir las siguientes
tendencias principales:
1. La formación de un bloque imperial mundial
integrado por los Estados-naciones modernos del centro del sistema mundial.
2. La pugna por la hegemonía regional entre los
Estados nacionales-dependientes asociados o en conflicto con el bloque imperial en las regiones más conflictivas, como en el Medio Oriente (Israel en un lado,
Siria e Irak, en el otro), en América del Sur (Brasil, Chile
y Argentina), en Asia (India y Pakistán en un extremo, y
China y Corea del Sur, en el otro), y en África de modo
más fluido en tanto que no parece haber aún regiones diferenciadas de modo análogo a las anteriores, con excepción
de África del sur.
3. La erosión continua del espacio nacional-democrático, o en otros términos la continua des-democratización y des-nacionalización de todos los Estados
nacionales-dependientes donde no se llegó a la consolidación del Estado-nación moderno.
4. La gradual conversión de los Estados menos
nacionales y democráticos en centros locales de administración y control del capital financiero mundial y del
bloque imperial.

políticos vinculados a los culturales, Sánchez, 1997;Mato, 1995; García
Canclini, 1996.

64

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

No es mi propósito aquí explorar sistemática y exhaustivamente
cada uno de tales procesos y su conjunto. Por el
momento, para nuestros
fines es, sobre todo, necesario insistir en la constitución del bloque imperial mundial y en la
des-democratización y
des-nacionalización de
los Estados dependientes
y su conversión progresiva en una suerte de agencias político-administrativas del capital financiero
mundial y del bloque imperial mundial, en tanto
esas dos tendencias son las
que expresan, más claramente que las demás, la reconcentración del control mundial de la autoridad pública,
la reprivatización local de ésta y la sombra virtual de un
espacio global de dominación.

Unos pocos de los Estadosnaciones más fuertes)
varios de ellos sedes
centrales de los modernos
imperios coloniales y todos
ellos del imperialismo
capitalista durante el
siglo~ forman ahora
en su conjunto un
genuino bloque imperial
mundial.

rálgicos de las relacione
económicas, políticas
culturales del mundo. Segundo, porque lo hacen sin
haber sido elegidos, o siquiera designados, porlos demás
Estados del mundo, de lo

cuencia, tienen que consultarlos para sus decisiones.
Son virtualmente una au_,
toridad pública mundial,
aunque no un efectivo Estado mundial.
Ese bloque imperi
mundial no está constitui-1-_ _ _ __

Nadie podría hoy negar que unos pocos de los Estados-naciones modernos -el Grupo de los 7, ahora de 8,
con la tardía y subordinada incorporación de Rusiamás fuertes, varios de ellos sedes centrales de los modernos imperios coloniales y todos ellos del imperialismo capitalista durante el siglo XX, 11 forman ahora en
su conjunto un genuino bloque imperial mundial. Primero, porque sus decisiones son impuestas sobre el
conjunto de los demás países y sobre los centros neu-

do sólo por los Estados-•- - - - - naciones mundialmer.t
hegemónicos. Se trata,
más bien, de la configura
ción de una suerte de trama institucional imperial formada por tales Estados, la
entidades intergubernamentales de control y ejercici
de la violencia, como la OTAN, las entidades intergubernamentales y privadas de control del flujo mundi
de capital, financiero en especial (Fondo Monetario
Internacional, Banco Mundial, Club de París, Banco
Interamericano de Desarrollo, entre las principales), y
las grandes corporaciones globales. Esa trama institucional constituye ya, de hecho, una suerte de gobierno
mundial invisible. 12
En otros términos, se trata de una reconcentración mundial del control de la autoridad pública, a escala global. Y éste es, desde mi perspectiva, el fenómeno nuevo más destacado de la llamada globalización
del actual patrón de poder mundial.
La emergencia del bloque imperial mundial -¿quizá seria mejor llamarlo directamente gwbaP.- implica, ob-

11

12

EL BLOQUE IMPERIAL MUNDIAL Y LOS
ESTADOS LOCALES

En el sentido de Hobson y Lenin.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Thomas M. Gallaghy ha acuñado el concepto de transgovernance,

65

�•
Colonialidad del poder, globalizaciim y democracia

LA REPRIVATIZACIÓN DEL CONTROL DE
LA AUTORIDAD COLECTIVA

viamente, que los demás Estados son sometidos a la
particular, con aquellos Estados y sociedades que no
an cuhninado o no han avanzado en el proceso de
'"':ii••·, •;;•*~:__·:.:J10rmación del Estado-nación moderno.Y si, de otro lado,

~~'ril~~.;;;l.!.:.::~JJ e observa lo que ocurre con la sociedad, con las diferencias sociales, culturales y políticas que produce la
imposición mundial del neohberalismo como matriz de
política económica, tanto dentro de cada país como entre
países, puede percibirse sin dificultad que esta erosión
continua de la autonorrúa (o soberanía) de tales Estados consiste sobre todo en la desdemocratización de la
representación política de la sociedad en el Estado y, de
ese modo, en la desnacionalización de la sociedad y del

para dar cuenta del hecho de que las instituciones del Estado son
imprescindibles para aplicar o imponer en cada país las normas y las
conductas que corresponden a los intereses del capital y del mercado,
Pero que, al mismo tiempo, esas instituciones estatales están tramadas
con las especificas del capital. Ver: Gallaghy, 1997: 392-396 y Griffiths,
1999: 50-54,

66

•

Colonialidad del poder, globalizacwn y democracia

dos locales están siendo, unos, convertidos en estructuras institucionales de administración local de tales intereses mundiales y los otros haciendo más visible que ya
venían ejerciendo esas funciones. Ese proceso implica
una re-privatización local y global de tales Estados, 13
en tanto que responden cada vez menos a la representación política del conjunto de los sectores sociales de
cada país. Forman parte, de ese modo, de esa trama
mundial de instituciones de autoridad pública, estatales y privadas, que en su conjunto comienzan a conformar una suerte de gobierno mundial invisible. 14

N,;'"""~"i•'!!f,,-4'. reducción creciente de su autonomía. Eso ocurre, en

•

Estado. Eso es lo que muestra claramente la asociación
estructural entre las necesidades del capital financiero
de los mecanismos especulativos de acumulación y las
tendencias de reconcentración mundial del control de
la autoridad pública, cuya mayor expresión actual es el
bloque imperial mundial.
Estos procesos aparejados e interdependientes no
implican, sin embargo, que la autoridad pública del bloque imperial mundial se ejerza directa y explícitamente
en todos los demás espacios de dominación o países de
aquéllos (salvo de modo excepcional y transitorio, como
en el caso de la invasión a Panamá y la prisión de Noriega), aunque tienden claramente en esa dirección
como lo muestran las recientes acciones en Kosovo, en
Chechenia, en África y ahora en Colombia y, potencialmente, en toda el área andino-amazónica de América del Sur ("Plan Colombia").
Por el momento, al menos, dicho bloque imperial mundial requiere de los Estados locales para imponer sus políticas en cada país. D e ese modo, tales EstaTRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRJL 2002

Tal reconcentración del control mundial de la autoridad pública, a escala global, implica en lo fundamental
una reprivatización del control un ámbito central de la
existencia social y de su respectiva esfera institucional.
El control de la autoridad colectiva había sido reconocido como público durante el periodo de la modernidad y en particular desde el siglo XVlII en adelante. El
Estado-nación moderno emergió, precisamente, como
la encamación del carácter público de la autoridad colectiva. Público en el sentido específico y explicito de
que admitía la participación igual de todos los ciudadanos y se legitimaba, ante todo, por esa razón (Quijano,
1988). Ahora, en cambio, aunque una parte, cada vez
más secundaria, incluso básicamente simbólica, de ese
universo institucional es aún admitidamente pública, el
hecho es que los núcleos dominantes de esas instituciones son privados, como las corporaciones globales o
como la tecnocracia administradora de las entidades
financieras y de las políticas económicas de los Esta-

13
Acerca de la cuestión de las relaciones entre lo público y lo privado en
la configuración y en la acción de la autoridad colectiva, estatal en
particular, he adelantado algunas propuestas: Quijano, 1988,
14
Escrita esta versión textual de mi conferencia, he leído la obra de
Michael Hardty Antonio Negri (2000). Su tesis central es que estamos
ya dentro de un imperio global, de análogas características históricas y

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

El bloque imperial mundial
requiere de los Estados
locales para imponer sus
políticas en cada país.
Tales Estados locales
están siendo convertidos
en estructuras institucionaleS'.
de administración
local de tales intereses
mundiales.
dos, inclusive si se trata de entidades supuestament
públicas, como las instituciones intergubernamentales
del capital financiero, el FMI o lo que se conoce como
el Banco Mundial.
En el debate mundial en curso sobre esta tendenci·ar-- - - - de continua y creciente erosión de los Estados-sociedades
más débiles porque su proceso de democratización-nacionalización no llegó a culminar y afirmarse suficientemente,
la propuesta teórica más difundida la presenta como un
tendencia a la declinación de la institución misma de
Estado-nación moderno. 15
Ésa es una clara muestra del dominio de la perspectiva de conocimiento. Es cierto que el Estado-nación moderno, junto con la familia burguesa, la empresa capitalista y el eurocentrismo (Quijano, 1999a), es
una de las instituciones fundamentales de cada área del
patrón de poder mundial que corresponde al periodo

estructurales a las del imperio romano, y que ha terminado la era del
imperialismo y del Estado-nación, en su perspectiva, instituciones
mutuamente correspondientes. Esa idea estaba ya en el libro de George
Soros (1998). Los lectores advertirán mis diferencias con esas propuestas.
15
La respectiva lite ratura es ya extensa y crece cada dia. Véase, por
ejemplo, las referencias en García, 1988,

67

�~ -- - - - - - - - ~ - -~Nllmcliicciones ele la glolaaliw.

Coúmialidad del poder, gwbalizaciim y democracia

:

~--....

"
1

•

de la modenúdad y que comienza con América. Tamién lo es que el Estado-nación moderno es la institución mundialmente hegemónica dentro del universo de
~
stituciones que actúan en el mundo en el conflicto
lí I' or el control de la autoridad pública y de sus recursos,
la violencia en especial. Lo que no es cierto, sin embargo, es que el Estado-nación moderno exista realmente
n todos los espacios de dominación conocidos como
aíses. Como no lo es, tampoco, que todos los actuales Estados de todos los
1

, • ,

· ación, tengan el carácer de Estado-nación moderno, aunque así se autorrepresenten o inclusive
sean admitidos en el imainario o en el universo
imbólico de cada país.

COLONIALIDAD
DEL PODER
Y ESTADO-NACIÓN

entre los procesos que lle-

"'""""l'l'"'-...,_.......;;;._...:...::.----ilgaron a culminar y afirmar Estados-naciones modernos y los que no, reside en el modo y medida de sus
respectivas relaciones con la colonialidad del poder. En
los primeros, ésta no estuvo inmediatamente presente
en los espacios de dominación donde se llevaron a cabo
procesos de democratización de las relaciones sociales,
los cuales producen y redefinen el carácter de los procesos de nacionalización de la sociedad y de su Estado.
Así es como ocurrió en Europa occidental desde el último tercio del siglo XVIlI hasta el fin de la segunda guerra mundial.
La colonialidad del poder, sin embargo, estuvo y
está de todos modos activa, pues forma parte del contexto global dentro del cual ocurren los procesos que

68

Cownialidad del poder, globalizacüm y democracia

afectan todos los espacios concretos de dominación.
Porque la concentración de los procesos de democratización y nacionalización de los Estados modernos en
Europa occidental, hasta el siglo XX, da cuenta, precisamente, de la imposición mundial de la colonialidad
del poder. El eurocentrarniento del patrón colonialcapitalista de poder no se debió sólo, y menos principalmente, a la posición dominante en la nueva geogra, fia del mercado mundial,
sino sobre todo a la clasificación social básica de la
población mundial en torno de la idea de raza. La
concentración del proceso
de formación y consolidación del Estado-nación
moderno en Europa occidental no podría ser explicado, ni entendido, fuera
de dicho contexto histórico (Quijano, 2000c).
La otra cara del mismo proceso de constitución y de consolidación del
Estado-nación moderno
era el mundo colonizado,
África y Asia, o dependiente16 como América Latina. En ese resto del mundo, la
colonialidad del poder no sólo ha estado y está presente
en el contexto global del patrón mundial de poder, sino
que actúa de modo directo e inmediato dentro del respectivo espacio de dominación, obstaculizando los procesos que se dirigen a la democratización de las relaciones sociales y a su expresión n~ional en la sociedad y
en el Estado.
Si alguien piensa que la diferencia estriba en que
unos espacios eran colonizados y otros no, no hay sino
que comprarar los procesos de Europa occidental y de
16
Sobre el concepto de dependencia implicado en esta proposición,
véase Quijano, 2000c y 1997b: 113-122.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

América Latina, los dos escenarios más representativos
de cada lado de las diferencias en esos procesos, que
por lo demás ocurrieron en el mismo periodo, entre
fines del siglo XVIlI y los siglos XIX y XX. 17 A diferencia de Europa, diferencia debida, exactamente, a la distribución diferente de la colonialidad del poder entre
ambos espacios, en América Latina, precisamente al
término de las guerras de independencia, se produjo la
paradoja histórica más notoria de la experiencia latinoamericana: la asociación entre Estados independientes y sociedades coloniales, en todos y cada uno de nuestros países. Esa asociación, aunque sin duda resquebrajada y confrontada de modo permanente aunque errático, no ha dejado, sin embargo, de presidir las relaciones sociales y estatales de toda América Latina.
Si se toma América Latina, no podrían admitirse
en rigor como Estados-naciones modernos plenamente constituidos y afirmados a los Estados-sociedades del
área llamada andina o de Brasil, por ejemplo, a menos
que se admita como nacionales sociedades y Estados
explícitamente fundados en la colonialidad de las relaciones de poder. Uruguay y Chile avanzaron algo más
en la constitución de Estados-naciones modernos, pero
a costa del exterminio genocida de las poblaciones aborígenes. Y por lo tanto, con límites insalvables, a menos
que ocurra una descolonización radical de las relaciones con las poblaciones que descienden de los aborígenes sobrevivientes y que, como todo el mundo sabe, ya
están en movimiento, en ambos países.
En México, una revolución social, entre 191 O y
1930, inició ese proceso de descolonización de las relaciones de poder, pero sus tendencias radicales fueron
temprano derrotadas y el proceso no pudo ser todo lo
profundo y global que permitiera la plena afirmación
de una sociedad y de un Estado democrático y nacional. Esa derrota no tardó en producir sus consecuencias, perceptibles en el estrangulamiento creciente de la
descolonización de la sociedad y en las tendencias ac-

17
He discutido antes esas cuestiones en diversos textos: principalmente,
Quijano, 2000c; 1998b; 2000b; 1994; 1993.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tuales que se orientan a la reconstitución de la asocia
ción entre el capitalismo y la colonialidad del poder
Con todo, se trata del único lugar de América Latina,
donde la sociedad y el Estado avanzaron, durante un
periodo importante, en el proceso de descolonización
del poder, de democratización-nacionalización. En los
demás países, las revoluciones que se orientaban haci
el mismo horizonte, entre 1925 y 1935, fueron derrota
das sin excepción. Y desde entonces, los procesos han

En México) una revolución
social inició el proceso de
descolonización de
las relaciones de poder; pero
sus tendencias radicales
fueron temprano derrotadas
impidientÚJ la plena
afirmación de una
sociedad y de un EstatÚJ
democrático y nacional.
sido en todas partes, erráticos, parciales y, finalmente,
precarios. Las guerras civiles centroamericanas, desde
los cincuenta hasta hace poco, que obviamente expresaron los mismos conflictos e intereses, mostraron la
ilegitimidad y la conflictividad inevitables de la
colonialidad del poder en esos como en todos los demás países, pero las fuerzas sociales descolonizadoras
fueron derrotadas.
En términos realistas, sólo en los países del centro, primero, y en aquellos donde fueron posibles profundas revoluciones sociales triunfantes, como en China, o donde las guerras y las derrotas hicieron posible
procesos relativamente importantes de democratización

69

�lcci~cle la gl....lización_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___;,-!

~ - - - - - - - - - - - - -Conlmdicciones_cleJa..glollaliKO-·-Colonialidad del poder, globalización y democracia

Cokmialidad del poder, globalización y democracia

_____

ocial, corno en Japón,
Corea del Sur, Taiwan,
Australia, Nueva Zelanlll!A-----dia, puede verificarse el

.,__

:·,...,..;¡¡,¡¡:.¡¡¡,¡¡....._,.......,..._desarrollo de procesos
de Estado-nación, aunque con diversos grados
de afirmación y de rnauración en la dirección
de Estados-naciones
modernos. China, por
\ ejemplo, es hoy un Es'tado central fortalecido
después de 1949. Lo
que no es del todo seguro es que haya llegado ya
a ser una sociedad totalente nacional, ya que
xiste en el mismo espacio de un imperio colonial y, ciertamente, no ha
dejado de ser un despotismo burocrático.
Notablemente, no
es en aquellos países y
specialrnente en los del centro (Estados Unidos, Euopa occidental,Japón) donde puede observarse la ero----------'sión o declinación de la institucionalidad del Estadonación moderno. El proceso iniciado de unificación
política de los países de Europa occidental no tiene el
significado de una erosión del Estado-nación moderno, sino de la constitución de un nuevo y más amplio
espacio de dominación para su vigencia. ¿O hay quien
sugiera que es el tamaño del espacio de dominación el
factor que decide por el carácter del Estado? ¿O que la
unión europea tendrá de nuevo un Estado absolutista o
despótico sólo por la ampliación del espacio de dominación?
Es solamente en todos los países donde no fue
posible culminar o afirmar los procesos de democratización-nacionalización de sociedades y Estados, o

70

procesos de formación
del Estado-nación moderno, donde pueden observarse procesos de erosión de lo que había logrado avanzarse en esa dirección.
Se trata aquí de
procesos de desdernocratización de la sociedad y del Estado y en esa
medida, de desnacionaIización de ambos, como
parte de una tendencia
mundial de reconcentración del control mundial de las instituciones
de autoridad pública, es
decir, del Estado en primer término, y de la gradual constitución de una
trama mundial de instituciones, estatales y privadas, de autoridad pública, que parecieran
operar como un gobierno mundial, invisible, pero real.

LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA:
UNA CONTRARREVOLUCIÓN GLOBAL
Pocas veces en la historia del periodo de la modernidad
podría ser observado un grado tan notable de reconcentración del control del poder, específicamente en el
ámbito del trabajo y de la autoridad pública. Semejante
extremo es casi equiparable a lo que ocurrió con el colonialismo europeo entre los siglos XVI y XIX. 18

18
Una visión conjunta y panorámica del proceso de colonialismo y
anticolonialismo de los últimos 500 años puede encontrarse en el
monumental libro de Stavrianos, 198 l.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Podría ubicarse el curso de este proceso entre
mediados de la década de los setenta, cuando estalla la
crisis mundial del capitalismo. Y su momento de aceleración desde fines de la década de los ochenta, a partir
de la famosa caída del muro de Berlín en 1989. Y muy
notablemente, implica un cambio verdaderamente dramático respecto del periodo inmediatamente anterior,
a su vez ubicable, grosso modo, entre el fin de la segunda
guerra mundial y mediados de los setenta.
Si se comparan ambos periodos, puede comenzar a
perabirse el decisivo significado histórico de este drástico
cambio. Brevemente, ya que se trata de una historia conocida, me restringiré aquí a mencionar las lineas y hechos
más sobresalientes del periodo entre 1945 y 1973:

l. La descolonización política del sudeste asiático (India, Indonesia, Indochina, Ceilán, etc.), del oeste
asiático (China, Corea), de la mayor parte de África y
del Medio Oriente, así corno de las Antillas, Australia y
Nueva Zelandia.
2. El triunfo de revoluciones sociales profundas,
en China, en Vietnam, en Bolivia, en Cuba, y la extensión de movimientos revolucionarios de orientación
socialista y de liberación nacional, incluidos los socialismos africanos, implicaron, en algunos casos, la derrota militar de los Estados hegemónicos, como en Corea, Vietnam y Argelia. Y la caída de regímenes autoritarios y colonialistas como el del Portugal.
3. La extensión de regímenes de "1%lfare State en
Europa y en Estados Unidos.
4. Los movimientos y regímenes en América
Latina de tendencia nacional-democrática, que producían reformas sociales y políticas orientadas a la democratización de las relaciones sociales y políticas, incluyendo la estatización de los recursos de producción:
peronismo, velasquismo, allendismo.
5. El desarrollo de movimientos sociales radicalmente democráticos, anticapitalistas, antiautoritarios y
antiburocráticos en Europa, Estados Unidos y en algunas zonas de Asia y América Latín~, que produjeron en
la segunda mitad de los sesenta, sobre todo, oleadas re-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

En todos los países donde
no fue posible culminar o
afirmar los procesos de
democratizaciónnacionalización de sociedades y
Estados) oprocesos de formación
del Estado-nación moderno)
pueden observarse procesos
de erosión de lo que había
logrado avanzarse.
volucionarias en Francia, Alemania, Estados Unidos,
China, México.
6. La extensión de movimientos sociales de dem
cratización radical, fraseada como hberación en las relaciones sexuales, en las relaciones de género, en las relaciones- - - - - - - raciales y étnicas, en las relaciones de edad
7. El comienzo de la critica sistemática del eurocentrismo corno perspectiva de conocimiento, sobr
todo en América Latina al comienzo, pero pronto e
Europa, en Asia y en África.
Todos esos procesos implicaron:
a) Una amplia desconcentración del control de la
autoridad pública, arrebatando ese control al colonialismo europeo y al imperialismo europeo y estadunidense.
b) Una relativa, pero importante, redistribución
del control del trabajo entre grupos de capitalistas
imperialistas y locales.
c) Una también relativa, pero igualmente importante redistribucüm de benefici,os e ingresos, sea por medio
de los mecanismos del "1%lfare State en los países del

71

�Contradiccione_s.cle.la gloltal.·ucac•u;m.._ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _---.,,¡
Colonialidad del poder, globalización y democracia

Colonialidad del poder, globalización y democracia

anticapitalista y de movimientos políticos anticapitalistas, y de otros que radicalizaban las luchas antimperialistas, de modo de producir una virtual amenaza para el
patrón mundial de poder en su conjunto.
Todos esos procesos, movimientos y conflictos
produjeron un escenario inequívocamente revolucionario en su conjunto, en la medida en que, aunque de
modos y medidas desiguales según regiones o problemas,
era el patrón de poder mundial, como tal, sea en sus regímenes de explotación o de dominación, o en ambas dimensiones, el que estaba en cuestión y en algún momento,
como al final de los sesenta, en efectivo riesgo.
Fue la derrota de todo ese contexto, por la combinación de medidas de re-concentración del control
sobre el trabajo, que se produjo durante la crisis mundial del capitalismo, y de la derrota de los movimientos
que algunos llaman antisistérnicos, primero por una
alianza entre los regímenes rivales dentro del sistema, y
de la derrota y desintegración posterior de los regímenes rivales más influyentes (la ex Unión Soviética, el
campo socialista europeo), lo que ha permitido a los
Estados-naciones más poderosos del patrón mundial
de poder, la rápida y relativamente fácil, sin resistencia
apreciable hasta ahora, reconcentración del control de
la autoridad pública, en muchos casos, una clara
reprivatización del Estado, como en el caso peruano
mediante el régimen fujimorista.

¿QUÉ ES ESTO DE LA GLOBALIZACIÓN?

centro o por medio de la extensión de empleo y servicios públicos (en especial, educación, salud, y seguridad social públicas, en América Latina, India, etc.
d) En medida mucho menor, una relativa redistrilntción del control de recursos de trabajo, sobre todo por
medio de reformas agrarias en diversos países, Japón,
Corea del Sur, América Latina.
e) Last but not l.east, la extensión de la crítica

72

~ -- - - - - - - - - - - -.COnll..a.i cciones..de~i

Todo lo anterior faculta llegar a ciertas proposiciones
necesarias:
1. La globalización consiste, ante todo, en una reconcentración de la autoridad pública mundial, en rigor
una reprivatización del control de 1a autoridad colectiva,
sobre cuya base se impulsa la profundización y la aceleración de las tendencias básicas del capitalismo.
2. Se trata, así, de una reconfiguración del sistema de dominación política, asociada a las más recientes
tendencias de la explotación o control capitalista del

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

trabajo.
3. La correspondiente expresión institucional en
el centro es, de un lado, la configuración de un bloque
imperial mundial, integrado por los Estados-naciones
que ya eran mundialmente hegemónicos, bajo el predominio del principal de ellos, el de Estados Unidos;
del otro lado, el bloque de corporaciones mundiales de
capital financiero.
4. El bloque imperial mundial está tramado
estructuralmente con las instituciones de control y de
administración del capital financiero mundial -como
el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial,
el Club de París- y de control y administración de la
violencia mundial como el Tratado del Atlántico Norte
o el Sistema Interamericano de Defensa Regional.
5. El conjunto de esa trama institucional, estatal
y paraestatal, tiende a operar como un gobierno mundial invisible.
6. En la periferia, la expresión institucional más
destacada del proceso es la desnacionalización y desdemocratización de los Estados de tendencia nacional
y, en ese específico sentido, se trata de una continua
erosión de las tendencias de Estado-nación moderno
en las áreas no-centrales del capitalismo
7. En la medida en que el conjunto de tales procesos es el resultado de la derrota mundial de los regímenes, organizaciones y movimientos rivales o antagónicos al patrón de poder capitalista mundial colonialmoderno y eurocentrado, la actual globalización de este
patrón de poder tiene el carácter de un proceso contrarrevolucionario a escala global.
Ese carácter básicamente político de la llamada
globalización da cuenta de que no se trata, como en su
imagen mítica, de una suerte de fenómeno "natural",
inevitable e inescapable en consecuencia. Por el contrario
se trata del resultado de un vasto y prolongado conflicto
por el control del poder, del cual salieron victoriosas las
fuerzas que representan la colonialidad y el capitalismo. Y,
en consecuencia, la globalización es una inevitable arena
de conflictos tanto entre los vencedores y vencidos, corno
entre los propios vencedores, su sceptible entonces de

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

otros resultados.
Sólo al pasar, por esta vez, es pertinente señal
que la reconcentración del control sobre el trabajo y
sobre la autoridad pública, no han implicado una pareja reconcentración del control global sobre todas las otras
áreas del poder, especialmente en las relaciones inter1
subjetivas de dominación social, la de raza, la de géner
y en el modo de producir conocimiento. La colonialida
del poder, la familia burguesa y el eurocentrismo siguen siendo, sin duda, mundialmente hegemónicos.
Pero en esas dimensiones del actual patrón de poder y
en sus respectivas instituciones, hasta hoy, la crisis n
se ha hecho sino más profunda y más explicita.

¿DE LA PERSPECTIVA NACIONAL
A LA GLOBAL?
Algo hay también en este campo que, si no es exacta
mente nuevo, de todos modos es probablemente nove
doso para muchos no estudiosos del asunto. Se trata
del cambio de perspectiva implicada en la idea y en la
imagen vinculadas al término globalización. Después_ _ _ _ __
de mucho tiempo, ahora es posible, inclusive es casi
consenso común, confrontar el poder y en primer tér-

El carácter político de la
llamada globalización da
cuenta de un vasto y
prolongado confUcto por el
control del podet; del cual
salieron victoriosas las fuerzas
que representan la
colonialidad y el capitalisnw.
73

�•

• •

Colonialidad del poder, g/,obalización y democracia

mino el capitalismo, en su verdadera y permanente escala: global.
No sólo Marx, en verdad, sino virtualmente toos los que después de él debatían estas cuestiones, hasta
tes de la primera guerra mundial tenían en mente la
idea de capitalismo mundial. Pero desde entonces hasta después de la crisis mundial iniciada a mediados de
los setenta, la perspectiva global del capitalismo como
patrón mundial de control del trabajo fue arrumbada a
favor de la perspectiva llamada nacional, esto es, referia al Estado-nación.
Ese desplazamiento de perspectiva implicó, nePl'l"'l'l...,_..;..._ __ _Jcesariamente, un desplazamiento de problemática, o,
en otros términos, de las principales preguntas sigrúficativas que era pertinente hacerle a la experiencia (o a
la realidad) y de la sigrúficación atribuible a las observaciones, a los descubrimientos o a las verificaciones.
Dichos desplazamientos de perspectiva y de problemática ocurrieron bajo la impronta hegemónica del
eurocentrismo como perspectiva básica de conocimiento. La referencia privilegiada del Estado-nación a la
europea no tendría sentido de otro modo, ya que no
había llegado, ni lo ha hecho hasta hoy, a ser la real estructura de autoridad pública de la periferia.
Esos desplazamientos afectaron, aunque en modos y medidas diferentes, a todas las vertientes del debate. Esto es, no solamente a los defensores del capita74

Colonialidad del poder, gl,obalización y democracia

lismo y de sus formas asociadas de poder, sino también
a quienes ejercían o intentaban ejercer su crítica teórica
y política. Mientras que para aquéllos se facilitaba la
defensa teórica de su sistema, para los últimos el resultado fue teórica y políticamente desastroso. En primer
lugar, se perpetuó la ahistórica visión dualista-evolucionista entre los llamados precapital y capital. En segundo lugar, se perdió de vista el carácter global de las
relaciones fundamentales entre los procesos de dominación y de explotación, de los procesos de clasificación social y de sus relaciones con los espacios particulares de dominación llamados, con razón o sin ella, nacionales.
En esas condiciones no era posible reconocer,
puesto que no se podía verlas, las tendencias del capitalismo que ahora están a la vista de todos y que por eso,
principalmente, se presumen nuevas. En especial, la
polarización social global de la población mundial entre una minoría rica y una inmensa mayoría continuamente empobrecida, la constante concentración de capital, la continua revolución de los medios de producción y
la tendencia al agotamiento del interés y de la necesidad de
convertir la fuerza de trabajo en mercancía.
Esa perspectiva no solamente tomaba a un Estado-nación, real o supuesto, como unidad de estudio sino
como perspectiva teórica y metodológica para indagar
las tendencias y procesos generales del capitalismo. Esa
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

perspectiva de conocimiento no podía ser sino reduccionista. Y, desde luego, desde ella no era en absoluto
dificil demostrar que en los
Estados-naciones modernos,
de los países del centro, las
tendencias globales que ahora son patentes para todo el
mundo no tenían lugar, o no
eran aún tan visibles como
hoy. Que por lo tanto, las dificultades del desarrollo capitalista en los demás países
eran una cuestión de modernización, esto es, en sus términos, de ponerse en la misma ruta que los más "avanzados". O de tiempo y acierto en las medidas de política
econ ómica, para aquellos
que ya hubieran ingresado
en ese derrotero. En todo
caso, era un problema nacional y debía resolverse por
medio del Estado-nación. Es decir, no era un problema
del poder mundial, ni del capitalismo mundial.

El liberalismo
latinoamericano se
empantanó en la
quimera de una
modernidad sin
revolución social. El
materialismo histórico
naufragó en otro
pantano) de naturaleza
eurocéntrica: la idea de
que los dominadores eran
y son burguesías
nacionales y progresistas.

COLONIALIDAD Y
ESTADO-NACIÓN EN AMÉRICA LATINA
El nacionalismo latinoamericano fue concebido y actuado desde una perspectiva eurocéntrica de Estadonación y nacionalismo, como una lealtad a una identidad establecida o asumida por los beneficiarios de la
colonialidad del poder, al margen y no pocas veces en
contra de los intereses de los explotados-dominados colonial y capitalistamente. Por eso, el liberalismo latinoamericano se empantanó en la quimera de una modernidad sin revolución social. El materialismo histórico

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

naufragó en otro pantano, d
naturaleza igualmente euro
céntrica: la idea de que los
dominadores de estos países
eran y son, por definición,
burguesías nacionales y progresistas. De ese modo, s
confundió a las victimas y s
desviaron sus luchas por la
democratización-nacionalización de sus sociedades,
donde la descolonización s
cial, material e intersubjetiva es la condición sine qua
non de todo posible proceso,_ _ _ _ _.....t~ftl
de democratización y de na
cionalización.

c::s..- -----

La descolonización
el piso necesario de toda re
volución social profunda.
Inclusive para un enérgico
desarrollo del capitalismo, en
estos países, se requeriría d

ción, como lo demuestra el
destino de esta región en la economía mundial y lo
inútiles e inconducentes proyectos y discursos actuales
de integración de mercados, sea en el Pacto Andino o
en el Mercosur (ver Quijano, 1993; 2000b).
Mientras esas condiciones no sean removidas, la
soberanía nacional no puede consistir en la defensa de
los intereses de los dueños del Estado de una sociedad
colonial y del control del trabajo, de sus recursos y de
sus productos, antes socios menores de los intereses
imperiales, hoy apenas sus agentes administradores en
el espacio de dominación llamado nacional. Eso es antagónico de los intereses de la inmensa mayoría de los
trabajadores. El fujimorismo es la más acabada expresión de esa perversa experiencia. 19
19

Lo he discutido en varios textos, entre los principales: Quijano, 1995;
1998a, 2000a.

75

�Colonialidad del poder, globalización y democracia

En las condiciones de la globalización contrarreolucionaria del mundo, el desarrollo de Estados-naciones a la europea es un camino ciego. Y el discurso de
que somos sociedades multiétnicas, multiculturales,
multietcétera no implica, no podrá implicar, la real descolorúzación de la sociedad, ni del Estado y, en varios
casos, de los cuales el fujimorismo en el Perú es la ilusción por excelencia, sirve para escamotear las preiones para la relegitimación del racismo-etnicismo y
desvirtuar las luchas sociales en contra de esas formas
de dominación.20
Para los países donde la colonialidad del poder
s el fundamento real de las relaciones de poder, la
iudadarúzación, la democratización, la nacionalización
no pueden ser reales sino de modo precario en el modelo eurocéntrico de Estado-nación. Los pueblos latinoamericanos tendremos que encontrar otra vía alterativa. La comunidad y la asociación de comunidades,
orno la estructura institucional de autoridad pública,
ocal y regional, asoman ya en el horizonte, con el potencial de llegar a ser no sólo el marco institucional más
apto para la democracia de las relaciones cotidianas entre
la gente, sino estructuras institucionalizadas más eficaces y más fuertes que el Estado, para el debate, la decisión, la planificación, la ejecución y la defensa de los
· tereses, necesidades y trabajos y obras de vasto alieno de la población del mundo.

LA CUESTIÓN DE LA DEMOCRACIA
Lo que el término democracia mienta en el mundo actual, en el patrón mundial de poder colonial-modernocapitalista-eurocéntrico, es un fenómeno concreto y
específico: ''un sistema de negociación institucionalizada
de los límites, de las condiciones y de las modalidades

20
La Corte Suprema del Poder Judicial controlado y manipulado por
el Servicio de Inteligencia Nacional, al servicio de los especuladores y
n egociantes corru ptos del país, sentenc ió que era legal esa
discriminación impuesta por las empresas de los locales de diversión
nocturna en Lima (ver: Quijaoo, 1999b).

76

Colonialidad del poder, globalización y democracia

de explotación y de dominación, cuya figura institucional emblemática es la ciudadanía y cuyo marco institucional es el Estado-nación moderno".21
La piedra de toque de ese sistema es la idea de la
igualdad jurídica y política de los desiguales en las demás áreas de la existencia social. No es dificil percibir lo
que en ella está históricamente implicado, la con.fluencia y la trama entre tres procesos:
a) La secularización burguesa y su expresión en
la nueva racionalidad eurocéntrica.
b) Las luchas entre el nuevo patrón de poder y el
" antiguo orden" por la distribución del control de la
autoridad colectiva.
c) Las luchas por la distribución del control del
trabajo, de sus recursos y de sus productos, en el perio-

21

Sobre mis propuestas históricas y teóricas sobre esa cuestión remito,
principalmente, a los ya citados textos: Quijaoo, 2000c; 1998b y 2000b.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

do del capital competitivo, sobre todo entre los propios
grupos burgueses, y desde el ingreso en el periodo
monopólico, sobre todo entre el capital y el trabajo.
Fuera de esa confluencia histórica, no podría explicarse ni entenderse la instalación de la idea de la igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad
social, como cuestiones centrales de las relaciones sociales, como expresión de la racionalidad en el periodo
de la modernidad. La desacralización de la autoridad
en la configuración de la subjetividad, de modo que el foro
interno individual fuera autónomo, es parte de la seculari7.ación dela sujetividad, del nuevo modo de la subjetificación
de la gente y es el fundamento de la hbertad individual.
Pero de otro lado, las necesidades del mercado capitalista, así como las luchas por el control del trabajo, de
sus recursos y de sus productos empujaban a reconocer la igualdad social y la solidaridad de todos sus participantes. Esa confluencia de la ideas de igualdad social, de libertad individual y de solidaridad social está
en la base misma de la admisión de que en la sociedad
todos tienen por igual la posibilidad de participar en el
control del trabajo, así como en el control de la autoridad
colectiva, que de esa manera se hacía, por primera vr;2,
pública. La democracia se establecía, de ese modo, como la
cifra y compendio de la modernidad.
Dos elementos condicionaron, sin embargo, de
modo decisivo esos procesos. En primer término, el
nuevo patrón de poder tenía carácter moderno, pero
capitalista. Por lo tanto, no sólo la racionalidad y la
modernidad, sino también la desigualdad social, la explotación y la dominación le son constitutivas. El mercado, en consecuencia, operaba como piso de la igualdad, pero al mismo tiempo como su techo, es decir,
como su límite. Esto es, el mercado pone en situación
formal de igualdad agentes de desiguales condiciones
sociales. De la misma manera, el foro individual no podía tener la misma ilimitada autonomía para todos los
individuos en cualesquiera de las áreas de existencia
social donde el poder estaba comprometido: el sexo,
sus recursos y sus productos, en primer lugar. Así, las
mujeres no obtuvieron entonces ese foro propio, no

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

podrían participar en el ámbito de lo público, sino sól
en lo privado, donde fueron recluidos la familia, la acti
vidad sexual y sus productos, el placer y la prole. Lo
mismo el trabajo, sus recursos y sus productos, en segundo lugar. Los que habían sido o serian totalmente
vencidos en la lucha por el control respectivo y que no
disponían, por lo tanto, sino de su propia fuerza de tra
bajo para participar en el mercado, no podrían tampo
co ser iguales sino en los límites del mercado, ni individualmente libres más allá de su subalternidad.
D e todos modos, las relaciones sociales desde
entonces tendrían un carácter nuevo: su intersubjetivi
dad marcada por el dominio de esa nueva racionalida
y su materialidad marcada por el mercado capitalista.
En adelante, por lo tanto, el conflicto social consistiría,,_ _ _ _ __
ante todo, en la lucha por la materialización de la id
de igualdad social, de la libertad individual y de la soli:-iii,W¡¡¡i..w:ii:líai■

La cmnunidad y la
asociación de comunidades
asmnan ya en el
horizonte como estructuras
institucionalizadas)
más eficaces y más fuertes
que el Estado) para el debate)
la decisión) la planificación)
la ejecución y la defensa
de los intereses) necesidades
y trabajos y obras
de vasto aliento de la
población del mundo.
77

�L - - - - - - - - - - - -_c.Nllrmli·cciones cle.Ja globcliliza ·

Coloniaiidad del poder, globalización y democracia

idad social. La primera pone en cuestión la explotaión. Las otras, la dominación. La democracia se constituía, así, en el área central del conflicto de interés deno del nuevo patrón de poder. El entero proceso hlstóco de este específico patrón de poder ha consistido en
el continuado despliegue de esa contradicción: de un
lado, los intereses sociales que pugnan, todo el tiempo,
or la continuada materialización y universalización de
a igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad social. De otro lado, los intereses que pugnan
por limitarlas y, en cuanto fuese posible, reducirlas o
mejor cancelarlas, excepto para los dominantes. El reultado hasta aquí ha sido la institucionalización de la
egociación de los limites y de las modalidades de dominación, y la ciudadanía es su expresión precisa. De
los limites de la ciudadanía depende la negociación de
los limites y de las modalidades de la explotación. El
universo institucional que de esas negociaciones ha reultado es el llamado Estado-nación moderno. Eso es Jo
que, en el actual patrón de poder, se conoce como de-

\iH,j..-._ _ _ _...,1

Colonuilidad del poder, globalización y democracia

En segundo término, el nuevo patrón de poder
era colonial-eurocéntrico. Es decir, estaba fundado en
la colonialidad de la clasificación racial como clasificación social básica y universal y, por esa específica determinación, era eurocentrado. De esos rasgos se originó el hecho de que, durante casi dos siglos, desde fines
del XVIII a mediados del XX, esa contradicción específica fundante de la democracia no pudiera establecerse plenamente sino en Europa occidental. Primero,
porque en esos países no estaba directamente presente
la colonialidad de la clasificación social, gracias, precisamente, a la colonialidad impuesta entre los europeos
y los demás miembros de la especie. Segundo, porque
en ellos había sido concentrada la mercantización de la
fuerza de trabajo, de modo que el capital era la relación
social universal. Tercero, porque en ellos había sido
erradicada la modalidad señorial de dominación. En
cambio, en los demás lugares del planeta, conforme se
fue expandiendo el colonialismo europeo, la colonialidad
fue impuesta como la clasificación básica; debido a eso,
la forma dominante de explotación tendía a la exclusión del salario hasta fines del siglo XIX, y las formas
de control de la autoridad tenían carácter estatal-colonial-señorial.
En todo caso, la plena institucionalización de la
negociación de los limites y de las modalidades de dominación y de explotación aparece consolidada en las
sociedades europeas (Europa occidental, Estados Unidos, Canada, Australia, Nueva Zelandia) aunque bajo
la globalización comienza a estar a la defensiva. Y fue
lograda de manera tardía y con claras limitaciones en
aquellas que no fueron el resultado del colonialismo
europeo y de la colonialidad del poder, como Japón,
Taiwan, Corea del Sur. En todos los demás, es todavía
una trayectoria por recorrer, en la mayoría de los casos,
o por culminar como, en particular, en América Latina.

GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA

de que la democracia está en pleno curso de afirmación
en todo el mundo. Esa idea se refiere al hecho de que la
mayoría de los gobiernos actuales en el mundo son resultado de elecciones. El voto, en consecuencia, es asumido como la exclusiva institución definitoria de la democracia.22
Esa idea de democracia es una expresión del creciente carácter tecnocrático de la racionalidad burguesa y eurocéntrica y escamotea dos problemas. Primero,
que el gobierno de todos los Estados, y en especial el de
aquellos no-nacionales o no plenamente nacionales, es
ejercido cada vez más por tecnoburocracias no elegidas y por completo al margen de la voluntad de los
votantes o, peor, en contra de ella.23 Esa patente tendencia es encubierta, sin embargo, en un grosero contrabando intelectual, un argumento que a despecho de
ser casi ridículamente absurdo ha terminado siendo
impuesto como un virtual sentido común: el gobierno
de los asuntos económicos, sobre todo, y en general los
asuntos del gobierno del Estado no son problemas políticos, sino técnicos. Segundo, que esa relación entre
políticas estatales y votos no podría ser explicada por
separado de la globalización, esto es, del actual proceso
de reconcentración del control de la autoridad pública,
que reduce o busca reducir toda participación política
de los ciudadanos que no sea la del voto, para hacer
posible la actuación local, no siempre muy oculta, de
una suerte de gobierno mundial tecnocrático o transgo-

vernance.
Con toda la vital importancia que tiene, sin la
presencia de condiciones democráticas en las relaciones sociales básicas, el voto no sólo puede ser objeto de
fraude, manipulado, escamoteado, sino que, inclusive,
si es ejercido con plena legalidad, ya no puede asegurar
a los votantes el control de las instituciones de autoridad pública.

22

Acerca de ese debate véanse las referencias en mi texto (Quijano,
1998b).
El caso más escandaloso en América Latina es, obviamente, el de
Fujimori en el Perú, cuyo triunfo en 1990 se debió a la masiva oposición
de los votantes peruanos contra el programa económico neoliberal de
23

Circula profusamente en el debate político actualla idea

78

#

TRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Circula en el debate político
la idea de que la democracia
está en plena afirmación en
el mundo. Esa idea se refiere
a que la mayoría de los
gobiernos actuales son
resultado de elecciones.
El voto es asumido como la
institución definitoria
de la democracia.
No puede ser admitido, en tales condiciones, qu~
la democracia esté, precisamente, en curso de expansión mundial y de afirmación. Todo lo contario. El ca
pital financiero y la acumulación especulativa densen-·- - - - - frenada han pasado a tener el dominio de capitalismo
mundial, del conjunto de la estructura mundial de acu
mulación.Y lo ejercen usando todos los recursos tecn
lógicos más avanzados y poniendo al servicio de sus
propias finalidades e intereses la racionalidad y la pro
ducción del conocimiento. Ésa es una tendencia estructural actual del poder colonial-capitalista en el mundo.
Su desarrollo requiere que los espacios democráticos
en la sociedad sean reducidos, porque dichos espacios
implican, necesariamente, una distribución igualmente
democrática del acceso y del control del trabajo, de recursos y de productos, del sexo, de sus recursos y de
sus productos, de la subjetividad y, en primer lugar, del

Vargas Llosa, p ero que impuso inmediatamente la más extrema y
perversa versión del neoliberalismo contra la expresa voluntad de sus
electores. Desde entonces, se mantiene en el gobierno recurriendo a
golpes de Estado y a fraudes electorales mundialmente condenados.
Es decir, de nuevo, contra la voluntad de los electores.

79

�• •
Cowniali.dad del poder, gwbalización y democracia

conocimiento. Para todo eso, es indispensable la distribución democrática del control de la autoridad pública, esto es, del Estado. El Estado-nación moderno se
constituye, tendtncialmente, de ese modo y sobre esas
bases. Pero las necesidades actuales de la acumulación
especulativa, requieren, también necesariamente, la reducción de esos espacios y, donde sea posible, su eliminación o la desvirtuación de sus instituciones, como la
ciudadanía y el voto.
El carácter capitalista del poder que se globali7.a y el
dominio del capital especulativo dentro de la etapa actual
del capitalismo son contrarios a la democratización de la

80

Cowniali.dad del poder, gwbalización y democracia

sociedad y en esa medida de su nacionali7,ación, ya que
todo Estado-nación moderno es nacional sólo en tanto y
en cuanto es representación de una sociedad democrática. Esta específica globalización va descubriendo cada
vez más que va en contra de los procesos de nacionalización-democratización en todas las sociedades y Estados, más inmediata y drásticamente en contra de la afirmación de Estados-naciones de la periferia y en particular donde la colonialidad del poder preside las relaciones sociales, como en los países latinoamericanos.
Por otra parte, no obstante toda su reconocida
capacidad distorsionante, la racionalidad eurocéntrica
pudo ser llevada a admitir la critica y el debate de sus
elementos distorsionantes y, más recientemente, de su
colonialidad. En esa medida y en esas condiciones, fue
uno de los fundamentos centrales de la legitimación
mundial de las ideas de igualdad social, de libertad individual, y de solidaridad social, lo que legitimó las luchas de los explotados, de los dominados, de los discriminados, no sólo contra sus opresores, no sólo para
cambiar de lugar en el poder, sino también contra la
opresión, contra el poder, contra todo poder. Pero desde la crisis mundial de mediados de los años setenta del
siglo XX, las necesidades y los intereses de la explotación presionan contra esa racionalidad.
Las depredatorias tendencias del capitalismo actual y la reconcentración del control mundial del poder
con el bloque imperial mundial abren sitio a los fundamentalismos, a todos los prejuicios y mitos sobre los
que se funda la sacralización de las jerarquías sociales;
presionan en dirección del uso exclusivamente tecnocrático del conocimiento, de la ciencia, de la tecnología,
con el propósito explícito y excluyente de fortalecer la
explotación, la dominación, incluyendo ahora la intervención tecnológica en la biología humana para perpetuar la discriminación racista-etnicista, en servicio de
los privilegios impuestos, a través del colonialismo y
del imperialismo, contra la inmensa mayoría de la especie.

do de la critica y eliminación del carácter colonial de la
versión eurocéntrica de la modernidad, sino por la
relegitimación de las más opresivas formas de poder. El
poder ha sido casi eliminado como cuestión de investigación, de debate y en particular de critica, excepto en
un sentido tecnocrático y administrativo. De ese modo,
se legitima una postura cínica como orientación de la
conducta cotidiana, ya que el poder como elemento de
las relaciones sociales, de todas las relaciones sociales,
no puede ser excluido en realidad.24 El capital financiero presiona hacia la radical mercantización de todo conocimiento y el bloque imperial mundial procura la
militarización del control de la investigación científica
y de la tecnología.25 El capitalismo especulativo que
signa esta etapa de la globalización exacerba todas y
cada una de esas tendencias.
En ese específico sentido, la globalización implica riesgos más profundos y decisivos que en momento
alguno de la historia de los últimos 200 años. Esta vez
no se trata solamente de tendencias de autoritarismo,
como el nazismo, el fascismo, el estalinismo, emergiendo
a contrapelo de más fuertes tendencias democráticas
que formaban, aún, parte del contexto histórico de la
modernidad y que involucraban no solamente a los explotados y dominados, sino también a una parte importante de la burguesía mundial, puesto que las tendencias del capitalismo no habían podido llegar a sus
extremos actuales por la resistencia mundial, por los
conflictos entre poderes rivales, por las luchas mundiales contra el actual patrón de poder. Pero estas luchas
fueron derrotadas y los confictos y rivalidades por la
hegemorúa mundial han sido controlados y han dado
paso al bloque imperial mundial. Por todo eso, ahora se
trata, desafortunadamente, de tendencias que parecen
configurarse en el piso mismo de la sociedad y de la
cultura de este patrón de poder, en dirección a la formación y reproducción de un nuevo sentido común

24

Está activa mundialmente una presión hacia la
desmodernización de la vida de lá gente, no en el senti-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

Sobre tales aristas en el debate llamado posmodernista, por ejemplo,

Best y Kellner, 199 l.
25

Una discusión provocaóva de estas cuesóones, en Virilio, 1998.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

universal en el cual el poder, las jerarquías sociales, e
control desigual del trabajo y de sus recursos y produc
tos, el control desigual y concentrado de la autoridad y
de la violencia, el control represivo y mercantil del sexo,
de la subjetividad y del conocimiento, sean admitidos
como legítimos y, en especial, como naturales.
Los procesos últimos del capitalismo requiere
la más completa instrumentalización de la racionalida
eurocéntrica. De ese modo llevan a la relegitimación de
la desigualdad implicada en la extrema polarización
social en curso, a la reducción de los márgenes democráticos de acceso al control del trabajo, de sus recurso
y productos, así como de los ~árgenes de acceso al control de la generación y manejo de las instituciones de
autoridad pública y de sus recursos, en particular de la
violencia.

En tanto el capitalismo sea uno de los término
básicos del eje central del patrón actual de poder mundial, con procesos que necesariamente irán agudizand
sus actuales necesidades o intereses, sus necesidades d
dominación, principalmente política y cultural, se '
empujadas en la misma dirección. Los esfuerzos políticos y tecnológicos del transgobierno mundial para con
centrar todo el control de la comunicación y de la in

El poder ha sido casi
eliminado corno cuestión de
investigación) de debate y en
particular de crítica) excepto
en un sentido tecnocrático y
administrativo. Pero el poder
corno elemento de todas las
relaciones sociales no puede
ser excluido en realidad.
81

�Cmdmcllcciones...cle la.glolaaJ•znc•
Colonialidaá del poder, globalización y democracia

formación, exactamente aquello que fascina a sus intelectuales y propagandistas como señal de integración
mundial, del achicamiento del mundo, están en ese ca-

tmino.
LAS PERSPECTIVAS:
CONFLICTIVIDAD Y VIOLENCIA
En la imagen mítica de la globalización que difunden
los publicistas del capitalismo y del bloque imperial
mundial, estaríamos inmersos en un proceso que escapa a las intenciones y a las decisiones de la gente. Se
trataría, pues, de un fenómeno natural, frente al cual
toda intervención intencional sería, es, inútil. La imagen que circula en todas partes es la de que enfrentarse
a la globalización es como si un individuo pretendiera
detener un tren parándose delante de él. Y como se trata de una integración económica, política y cultural del
mundo, habría que admitir que se trata de una totali-

82

Colonialidaá del poder, globalización y democracia

dad sistémica de la cual no hay cómo escapar o defenderse.
Sin embargo, la indagación precedente hace pertinente observar, primero, que no hay tal cosa como la
globalización, pues no hay modo de que algún patrón
de poder pueda ser del todo homogéneo, sistémico,
m ecánico u orgánico y, en general, ninguna totalidad
histórica. La heterogeneidad histórico-estructural de
todo patrón de poder implica que los ámbitos de existencia social y las respectivas formas de control articuladas en él no pueden tener ritmos sistémica u orgánicamente correspondientes. Lo que ocurre entre la economía, la política y la cultura o, desde otra persp ectiva,
entre el trabajo, el sexo, la subjetividad y la autoridad
colectiva, es una relación discontinua, histórica y
estructuralmente y, del mismo modo, en cada una de
dichas áreas. Así es factible verificar hoy si se observa
las brechas y contradicciones actuales dentro de la economía, en especial entre la "burbuja" especulativa y la
producción de nuevo valor material. O en la política, en

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

las relaciones entre el bloque imperial mundial y los
procesos vinculados a la lucha actual por espacios autónomos para identidades nacionales, étnicas, etc.Y, obviamente, entre tales economía y política, o entre la crisis de la racionalidad eurocéntrica y las tendencias hacia una recolonización de la intersubjetividad o, en fin,
entre la crisis de los patrones de clasificación social y las
tendencias hacia una reclasificación de la población mundial a escala global. Esas razones han llevado a algunos estudiosos a proponer pensar más bien en términos de
globalizaciones en cada área y en diversos periodos.26
En segundo lugar, el carácter básicamente político de lo que se llama globalización, tal como ha quedado mostrado, en especial respecto de la secuencia entre
un periodo de cambios y riesgos revolucionarios, cuya
derrota permite imponer el bloque imperial mundial,
despeja la curiosa idea de que se trata de una suerte de
fenómeno natural y no un avatar de las disputas de poder y en consecuencia sujeto, sin duda, a las intenciones y a las decisiones de la gente, cualesquiera que sean
los plazos del conflicto y de sus resultados.
En tercer lugar, la estructura de poder que se procesa en la globalización, tanto en las relaciones de explotación, como en las de dominación, muestra como
uno de sus problemas inherentes una extremada conflictividad: entre capital y un universo de trabajo más
heterogéneo y menos controlable en consecuencia; entre el capital financiero y una masa de trabajadores
entrampados entre la falta de empleo asalariado e ingresos, y la inescapable necesidad de sobrevivir en el
mercado; entre ricos cada vez más ricos y pobres cada
vez más numerosos y cada vez más pobres; entre el bloque imperial mundial y los Estados locales y sus tendencias nacionales y regionales; entre los Estados que
pugnan por hegemonías regionales; entre las luchas por
la reducción o simple extinción de la democracia y las
que pugnan por su consolidación política y su ampliación a la sociedad; en fin, entre las tendencias crecien-

tivas. Esa extrema conflictividad inherente al moment
actual del patrón de poder mundial es también la señal
de su imposible estabilidad.Y esas condiciones no pueden significar sino el potencial igualmente extremo de
violencia contenido en esta situación y que tiene expresiones cuya ferocidad es patente para todos, en el golfo
Pérsico, en el cuerno de África, en Ruanda-BurundiCongo, en los Balcanes, en el Medio Oriente, en la ex
Unión Soviética, como en Chechenia ahora, o en América Latina en Colombia y en todo el área andinoamazónica. Esa violencia, muy probablemente, no está
sino comenzando.

26
Aunque su foco de interés especial es el área culrural, son pertinentes
a ese respecto las propuestas de Goran Therbom (1999: 11-40).

,., Sobre los límites del proceso de globalízación de la economía
capitalista hay una extensa literatura. Entre los textos de mayor interés,

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tes de reduccionismo tecnocrático en el modo de pr
&lt;lucir conocimiento y las tendencias mundiales haci
otra racionalidad no-eurocéntrica.v
La anterior no es, de modo alguno, una enumeración exhaustiva. Pero pone al descubierto fuentes y
tendencias insanables de conflicto que comienzan a
emerger a la superficie y a transformarse en luchas ac

Los esfuerzos políticos
y tecnológicos del
transgobierno ~undial
para concentrar todo el
control de la comunicación y
de la información) aquello
que fascina a sus intelectuales
y propagandistas como señal
de integración mundial)
estan en ese camino.
I

•

83

�•

•

f&amp;.-____,_ _ _ _ _ _ _ _ _ __t:.11raclicclones ele la glolaalizació

Coúmialida.d del poder, globalización y democracia

Y ni siquiera hemos aún tocado
os posibles conflictos más violentos que
parecen estar preparándose en el futuo entrevisible: las disputas entre el bloque imperial y China (y eventualmente China-India-Rusia); dentro del bloque entre Estados Unidos y la unión
uropea, de cada uno y de ambos con
apón o con Rusia. Dificil admitir, frente
a esas perspectivas, las imágenes
mistificadas que circulan en el universo
de comunicación y de irúormación bajo
ntrol del capital financiero global.
En suma, la globalización del
patrón de poder mundial amenaza con
llevar a sus extremos la polarización
social, la reconcentración de control del
oder mundial en manos de una peueña minoría de la especie, con la
ecolonización del mundo dentro de
una estructura imperial de dominio al servicio de las
peores formas de explotación y de dominación; amenaza con la desdemocratización, ergo la desmodernización de las relaciones sociales, materiales e intersubjetivas, con la extrema tecnocratización del conocimiento.
one al descubierto, por primera vez de manera explicita, la vieja amenaza eurocéntrica de una barbarie téc-

LAS OPCIONES ALTERNATIVAS
Lo primero que requiere ser establecido con toda claridad es que tales tendencias y perspectivas de aumento
de la explotación y de la dominación en el mundo, y
debido a eso de permanente conflictividad y extrema
violencia, no tienen nada que ver con la integración
mundial del intercambio de bienes, de servicios, de in-

el de Alvater y Mahnkopf, 1996. Y el volumen compilado por Boyer y
Drache, 1996.

84

Colonialida.d del poder, globalización y democracia

mundial del poder, esto es, del control del trabajo, de
sus recursos y de sus productos; del control del sexo, de
sus recursos y de sus productos; del control de la autoridad colectiva, de sus recursos y de sus productos; del
control de la subjetividad y, ante todo, del modo de producción del conocimiento. Tal redistribución significa
el regreso del control de cada uno de los ámbitos vitales
de la existencia social a la vida cotidiana de los hombres
y mujeres de esta tierra.

formación y de transporte, con el achicamiento del
mundo, con el cambio de nuestras relaciones con el tiempo y el espacio. Lo que está en cuestión no es, en consecuencia, la integración del mundo, sino el carácter capitalista, contrarrevolucionario y depredador del poder
mundial que se globaliza. La integración democrática
del mundo es, por el contrario, uno de los más ilustres
sueños de la especie.
De lo que se trata, por lo tanto, no es tratar de
detener la integración del mundo, sino de perrnitir su
más completo desarrollo, de liberarla en cuanto sea
posible de conflictividad sistemá_tica y de violencia extrema, de modo que la diversidad de la especie deje de
ser un argumento de la desigualdad en la sociedad, que
las relaciones sociales entre las varias identidades entre
la población del planeta puedan ser entre personas socialmente iguales e individualmente libres.
En esta perspectiva, de lo que se trata es, en primer lugar, de liberar el proceso de integración mundial
de las tendencias del capitalismo y del bloque imperial
mundial. Eso implica, necesariamente, la redistribución

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Es verdad que durante más de dos décadas, la
desintegración del campo socialista europeo, la derrota
mundial de los movimientos antisistema, el eclipse del
materialismo histórico como discurso legitimador del
socialismo, entre los principales elementos que se desencadenaron junto con la crisis mundial desde mediados de los setenta, permitieron la globalización de la
dominación imperialista. La derrota política fue acompañada de la desintegración social y política del mundo
del trabajo y de sus asociados. Originó la desmoralización y la desocupación políticas, cuando no la abierta
descomposición de los derrotados. Produjo una profunda y mundial crisis de identidad social, subalternizó
de nuevo el discurso social de los dominados y explotados, incluso reconfiguró su patrón de memoria. Entre
tanto, el capital financiero pudo llevar a cabo, casi sin
resistencia, su acción depredatoria contra sociedades y
Estados dependientes y contra la abrumadora mayoría
de trabajadores. Ese tiempo está, sin embargo, comenzando a terminar. La resistencia está comenzando mundialmente. Para los latinoamericanos basta mirar en torno, ya que las luchas sociales han creado ya crisis e inestabilidad políticas en toda América del Sur.
Todo tiempo de derrota de los explotados y dominados permite a los que controlan el poder llevar a
cabo profundos cambios en las relaciones sociales de
poder y muchos de ellos profundos e irreversibles. Sería inútil o, peor, derrotado de antemano, todo intento
de lucha por la simple restauración de lo que ha sido
destruido o cambiado. La nostalgia no tiene el mismo
rostro ni mira en la misma dirección que la esperanza.
Pero, en ausencia de una propuesta solvente y admitida

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La nostalgia no tiene
el mismo rostro ni mira
en la misma dirección
que la esperanza. Pero)
en ausencia de una propuesta)
las luchas de resistencia
comienzan con la memoria
de lo perdido; se.trata de
reconquistar las pocas
condiciones arrancadas a
los expltadores.

de reconocimiento de la realidad y de sus opciones rea
les de cambio en beneficio de las víctimas del poder, e
periodos semejantes, las luchas de resistencia comienzan, casi siempre, con la memoria de lo perdido, por
que se trata de reconquistar las pocas concesiones arran
cadas a los explotadores y dominadores.
Y lo que ha sido perdido en estos años es muy
grande y muy fuerte: empleo estable, ingresos adecuados, libertades públicas y, en la mayoría de los países
del mundo, los espacios de participación democrática
en la generación y gestión de la autoridad pública. En
otros términos, la explotación se ha hecho más fuerte y
la dominación más directa. Las luchas de resistencia en
todo el mundo se dirigen, precisamente, a la reconquista de empleo, de salarios, de espacios democráticos, de
participación en la gestión del Estado. El problema, no
obstante, es que en las tendencias actuales del capitalismo, no existen ya condiciones para la expansión del
empleo asalariado, sino por el contrario para su conti-

85

�fil-- - - - - - - - - - -.CO.lllnRlic•ciones...deJ&amp;.globalizació

Cownialúla,d del poder, g/,obaliza,ei,ón y democracia

Cownialidad del poder, gwbalización y democracia

uada reducción (Quijano, 1998c). Si eso es cierto, la
gmentación, la dispersión, la heterogeneidad de identidades sociales, étnicas y culturales de la población
- ""'11~~·~-- ----- undial de los trabajadores no hará sino aumentar. En
esas condiciones, la erosión de los espacios ganados en
la democratización y nacionalización de los Estados locales de la periferia tampoco es, probablemente, rever.ble en la mayoría de los casos.28
Las necesidades actuales del capital presionan
hoy, incluso en los países del centro, por la reducción
de los espacios democráticos de negociación de los limites de la explotación y de la dominación y por la
esvirtuación de sus propósitos, identificado la demoracia apenas con el voto. En la vasta periferia, la
colonialidad del poder bloqueó la plena democratización y nacionalización de sociedades y Estados; y hoy,
las presiones del bloque imperial mundial reducen continuamente los espacios ganados y, en muchos casos,
an logrado casi anularlos. Y sin el control de la autoridad pública o sin siquiera una plena y consolidada participación en su constitución y en su gestión, los limites
de la explotación y de la polarización social actual no
pueden ser controlados.
La lucha por la democratización y nacionalización de sociedades y Estados es, sin duda, todavía una
ea mundialmente importante en la defensa de los
derechos conquistados o de su reconquista. Pero es inPl~'wn-----...ldispensable admitir que ése es un camino limitado, si se

plicación de intereses e identidades locales conspiran
de modo creciente contra la organización y movilización de los trabajadores en las formas establecidas durante los siglos XIX y XX. Y en esas condiciones, la
lucha por el control del Estado es un camino limitado y
podría ser, a fin de cuentas, ciego. Esto es, el control
más o menos democrático del Estado, la ciudadarúa
como igualdad jurídica de desiguales en el poder, no
llevó, no puede llevar, hacia una continua expansión de
la igualdad social, de la libertad individual y de la solidaridad social, de la democracia. Los espacios ganados
están ahora en cuestión en el centro y son erosionados
sin cesar en la periferia. Y en las actuales condiciones
sociales y políticas y de probable o cierto desarrollo de
sus ya señaladas tendencias, las luchas de los dominados por el control del Estado podrían ser exitosas sólo
de modo excepcional y precario.
La prolongada experiencia ha demostrado, largamente también, que es inútil tratar de imponerle a la
realidad nuestros deseos y aspiraciones por atractivos y
plausibles que pudieran ser o parecer. En lugar de eso,
es indispensable observar en el escenario actual del
mundo las tendencias y posibles tendencias que implicarían otras formas de organización, de identificación
de los trabajadores y de organización de la sociedad.
En esa perspectiva, es demostrable hoy que son
los propios procesos del capitalismo y las tendencias de
dominación imperial las que están impulsando tendencias alternativas. Así, de un lado, en el área del control
del trabajo, de los recursos y de los productos, debido a
las limitaciones en la mercantización de la fuerza del
trabajo y de la correspondiente crisis en la producción
de empleo asalariado, están de regreso la esclavitud, la
servidumbre personal, la pequeña producción mercantil
independiente es más ubicua que nunca y es el corazón
de lo que se etiqueta como economía infarmaL En el área
del control de la autoridad, la formación del bloque
imperial mundial y la erosión de los procesos locales
del Estado-nación en la periferia están asociadas a la
reproducción de formas locales, premodernas, de autoritarismo, de jerarquización de la sociedad y de limi-

mantiene la perspectiva eurocéntrica del Estado-nación
moderno. Y en todo caso, ahora es visible que en el más
moderno, democrático y nacional de los Estados, la
democracia no ha dejado de ser, no podrá dejar de ser,
más que un espacio de negociación institucionalizada
de las condiciones, de los limites y de las modalidades
de explotación y de dominación.
De otro lado, dadas las tendencias de limitación creciente a la mercantización de la fuerza de trabajo, de creación y de ampliación del empleo asalariado, la
heterogenización, la fragmentación, la dispersión, la multi28

He adelantado algunas propuestas de debate en Quijano, 1997a.

86

O. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

lRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

tación a la individualización, como ocurre con las ten
dencias fundamentalistas en todo el mundo. Empero
frente a ellas también están en expansión la reciprocidad en la organización del trabajo y la comunidad como
estructura de autoridad pública.
Esas tendencias requieren ser estudiadas y debatidas en relación con su potencial de ampliación y consolidación de la igualdad social, de la libertad indivi
dual y de la solidaridad social a escala global. Ya se sabe
que en la esclavitud o la servidumbre, todo resquicio de
democracia es nulo o sólo existe para los amos, una
reducida minoría. Lo que el salario y el capital permiten en términos de democracia ya ha sido verificado
hasta el fondo, así como se verifican ahora sus crecientes limitaciones y sus probables caminos ciegos en u.i~.--------1wni
plazo no muy largo. En cambio, la reciprocidad consis
te, precisamente, en el intercambio socializado del
bajo y de la fuerza de trabajo, de sus recursos y de sus,,--_ _ _ __

tra-bm••••

productos. Y la comunidad como estructura de autoridad es, sin duda, la forma de socialización o democrati
zación plena del control de la generación y de la gestió

Las necesidades actuales del
capital presionan hoy)
por la reducción de los espacios
democráticos de negociación
de los límites de la explotación
y de la dominación y por la
desvirtuación de sus
propósitos) identificando
la democracia apenas
con el voto.
87

�•

•

•

Col.onialidad del poder, gl.obalizaciim y democracia

de la autoridad pública. Y ambas tendencias tienen luen el mundo urbano nuevo, en el producido
como escenario central de la sociedad y de la cultura
,....cl~A-----d e1 capitalismo y de la modernidad, com o relaciones
l,ílil~n____ _ .,! ·bres entre individuos libres.29
La te01ía eurocéntrica sobre la democracia coloca los arreglos de autoridad entre los señores esclavistas
de la polis ateniense del siglo V a. C., como el momento
e origen del linaje europeo occidental de la democracia, y a la institucionalización de los arreglos de poder entre
el señorio feudal y la Corona en Inglaterra, en el siglo XIII,
en la famosa Carta Magna y después en el Parlamento,
mo el momento de reiniciación moderna de su historia.
o por casualidad, sino porque permite perpetuar el mito
del individuo aislado, concentrado en sí mism o y contrapuesto a lo social, y del mito que lo funda y que funda en realidad la versión eurocéntrica de la m odernidad, el mito del Estado de naturaleza como m omento
·cial de la trayectoria civilizatoria cuya culminación
es, por supuesto, Occidente.
Esa teoría, sin embargo, bloquea la percepción
de otro linaje histórico de la democracia, sin duda más
universal y más profundo: la comunidad como estructura de autoridad, esto es, el control directo e inmediato
de la autoridad colectiva por los pobladores de un esacio social d etemúnado. Para no ir más lejos, ese linaje
o está ausente de la propia historia de Europa occidental. En el mismo siglo XIII, las comunidades campesinas del área helvética, se reunieron y acordaron asociarse, como comunidades, en la C onfederación
Helvética para defenderse conjuntamente del despotismo feudal y del despotismo imperial. La actual república suiza es la adaptación de esa trayectoria a las condiciones del capitalismo y del Estado-nación moderno,
pero manteniendo dos instituciones clave de la democracia directa: el referendum, es decir la consulta a la
ciudadanía de toda decisión que afecte de modo significativo la vida colectiva, y la ausencia de fuerzas armadas profesionales, separadas del control de la ciudadap¡..._ _ _ __ _..,1gar ahora

29

Un debate inicial de estas cuestiones en Quijano, 1998d y 1988.

88

Col.onialidad del poder, gl.obalización y democracia

,

f

I

I (

,

una nueva sociedad en la cual la democracia no sea
sólo la negociación institucionalizada del conflicto continuo entre vencedores y vencidos, sino el modo de la
vida cotidiana de la gente. _..,

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condiciones del capitalismo.
Éstas son, por supuesto, proposiciones de investigación y de debate. Pero si no son arbitrarias, si las
tendencias señaladas son activas y vitales en el mundo
actual, con la formación de comunidades y de asociaciones regionales de comunidades, como estructura genuinamente democrática de autoridad pública, como
autogobierno p opular en muchas áreas urbanas y
semiurbanas del mundo, sobre todo en la periferia; con
la reciprocidad como forma d e organización del trabajo y de distnbución democrática de sus recursos y de
sus productos, asociada hoy en parte a la llamada economía informal en todo el mundo, un horizonte nuevo
está, quizá, emergiendo para las luchas mundiales por

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

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l

1 \.

~

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~

"

La pobreza atrapada
Entre la crisis y el olvido
BLANDINE DESTREMAU Y PIERRE SALAMA

a pobreza es cada vez más inadmisible. Su
magnitud, su profundidad, su heterogeneidad
p lantean problemas nuevos. En la mayoría de
las econonúas latinoamericanas, se agravó sensiblemente en los ochenta y si la pobreza disminuyó en
la primera mitad de los noventa con el control de la
inflación, de la hiperin.flación y el repunte del crecimiento, las desigualdades se acentúan en la mayoría de los
países. En la segunda mitad de los noventa, la inestabilidad macroeconómica de los regímenes de acumulación se impone como su mayor característica de predominio financiero implementado para salir de la crisis
inflacionista de los noventa. Esta inestabilidad acentúa
la vulnerabilidad de las capas más pobres de la población.1
El crecimiento recuperado es modesto en su conjunto y las tasas de formación bruta se mantienen bajas, conservando la mayoría de estas economias o consolidando, en ciertos casos, los aspectos rentistas que
las caracterizaban y que alimentan la profunda desigualdad de ingresos. Este crecimiento ofrece pocos empleos
en la industria y se acompaña de un aumento de los
empleos informales. La precarización de los empleos y
el trabajo de medio tiempo se desarrollan. El crecimiento
actúa por lo tanto de una manera moderada sobre la
pobreza. El regreso a una estabilidad relativa de los precios lleva a una disminución de la pobreza, gracias a

L

1 Habrá que esperar el final de los noventa para que el banco mundial
subraye la vulnerabilidad de los más pobres ante la inestabilidad
macroeconóm.ica y esboce de esta manera un giro en su política de
lucha contra la pobreza. Recordemos que estaba centrada en la
búsqueda de grandes equilibrios supuestamente logrados por una

90

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

sus efectos sobre la distribución de los ingresos, pero
ésta es de corta duración. La brutal apertura de las economias a la econonúa del mundo suscita a la vez la des
trucción más o menos importante de segmentos de
aparato industrial, y una modificación sustancial del
tejido industrial gracias a un desarrollo muy importante de la productividad del trabajo. Parco en empleos, e
crecimiento es también avaro en la distribución de sus
frutos: los ingresos del trabajo, con excepción de las
- - - - - -....c,1m
categorías con más altas calificaciones, aumentan po
abajo del crecimiento de la productividad y, con el au
mento del poder de las actividades financieras y de las
ganancias que de ellas provienen, las desigualdades tien
den a acentuarse nuevamente. El crecimiento, parco eu______---1
empleos y en alza del poder de compra, no puede alige
rar la pobreza de manera duradera y significativa. Ésta
nace de la baja calidad de los empleos y de la imposibi
lidad de obtener empleos, incluso informales, por
tiempo semanal suficiente. El crecimiento recuperado
es específico: sufre una lógica financiera de la cual es
cada vez más dificil escapar. Las crisis financieras de la
segunda mitad de los noventa son reveladoras de la dinámica de economía c:asino que tiende a instaurarse con
la súbita liberalización del conjunto de los mercados y
el retraimiento, a veces masivo, del Estado. Las turbulencias macroeconómicas tienen efectos desmuJtiplicadores sobre la pobreza. La crisis acentúa la pobreza y el

unl

liberalización del conjunto de los mercados y un consecuente repliegue
del Estado en lo económico por una parte, y sobre programas enfocados
a favor de los más pobres por otra parte. Los efectos devastadores
sobre los pobres de la nueva dependencia financiera no eran analizados
por esta institución basta hace poco, o lo eran poco.

91

�L - - - - - - - - -_tCollttmdilCciones ele la glolaa6

omnuliuione.s de la glabalizació....______________..__..,;;

La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

CUADRO 1
lrepunte económico -de un
onto equivalente y en un lapso similar- no produce efectos
~~V\.r-------- c o m pensator ios. La elevada
olatilidad macroeconómica
produce efectos de histéresis
que frenan la disminución de
Ja pobreza que podría produir crecimiento si fuera más
estable. &amp;te conjunto de nuevas

DISMINUCIÓN DE LA POBREZA E INGRESO NACIONAL BRUTO REAL POR
HABITANTE, 1990-1997
(Tasa media anual de variación, en porcentajes)
11
10

9

ÉÍ

cr:
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pales econonúas latinoamerica'nas desde la década de los no;venta. &amp; lo que vamos a ver.

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-2

·30 enezuela
-4

-S

INGRESO NACIONAL BRUTO REAL POR HABITANTE

EL CRECIMIENTO
RECUPERADO

Fuente: CEPAL (2001).

La recuperación del crecimiento
Según Edwards (1995), el crecimiento parece ser, a
priori, el remedio milagroso contra la pobreza2 por dos
razones: el empleo aumenta y la productividad crece, y
con ella los salarios. Sin discutir por el momento la pertinencia de las dos razones evocadas por Edwards, puede
obser varse ( Cuadro 1) de 1990 a 1997 una relación
creciente entre el crecimiento per cápita y la reducción
1.,.,,...._ _ _ _ ___,de la pobreza,3 con una dispersión relativamente importante, sin embargo, alrededor de la recta de regresión. Algunos países tienen una reducción importante de
su pobreza con una tasa de crecimiento relativamente
modesta; otros, al contrario, conocen una reducción mo-

2
Aunque hayamos tenido conciencia de s u s límites, los
indicadores utilizados aquí son indicadores de pobreza
monetaria llamada absoluta. Para una comparación con los
indicadores de pobreza no monetaria, ver los reportes anuales
del PNUD.
3
Hay abundante literatura al respecto, para una posición un
poco "extrema", ver Dollar y Kraay (2001) quienes, utilizando
la técnica del panel (un total de 418 obser vaciones año/país)
encuentran que la relación entre el logaritmo del ingreso per
cápita de los p obres y el logaritmo del ingreso promedio per

92

•

desta de su pobreza con un crecimiento más sustancial.
La eficacia del crecimiento sobre el nivel de pobreza depende a priori de varios parámetros. Los dos
primeros conciernen la tasa de crecimiento y su carácter permanente por una parte, la importancia de la pobreza (HJ, su profundidad (H1: la distancia entre la
línea de pobreza y los ingresos de los pobres) y la distribución de la pobreza entre los pobres por otra parte
(H2) . Entre más elevado sea el crecimiento, todo lo demás estando igual, más tenderá a bajar la importancia
de la pobreza; entre menos importantes sean la profundidad de la pobreza y su grado de desigualdad, más
disminuirá la pobreza por una misma tasa de crecimiento. El crecimiento puede afectar el ingreso absoluto y

cápita es robusta con respecto a una recta de regresión de
pendiente 1,07. Según es tos a utores, 80% de la variación
positiva del ingreso de los pobres se debería al aumento del
ingreso promedio (crecimiento observado sobre 5 años) y 20%
a una más baja desigualdad de ingresos en el tiempo y entre
los países (p . 5), lo que les hace decir que "las políticas
macroeconómicas a favor del crecimiento son buenas para los
pobres porque elevan su nivel de ingreso sin ningún efecto
adverso sistemático sobre la distribución de los ingresos" (p.
9), apreciación que impugna remos más adelante.

TRAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ASRIL 2002

de Quentin T. Wodon (2000), el indicador que mide l,
relativo de los pobres cuando es particularmente inflamagnitud de la pobreza en América Latina
dis
cionario, por ejemplo, pero puede también no aumenminuye ligeramente pues pasa de un pico alcanzado en
tar las desigualdades entre los pobres, acrecentar la parte
1992 (39 .65%) a 36.92% en 1996. La crisis de los años
de los primeros deciles en el producto del país, pero sí
98 y 99 invertirá esa evolución de manera más (Argenacentuar las desigualdades entre los nueve primeros
tina) o menos (Brasil) importante según la duración y
deciles y el último. Por eso no puede considerarse el
amplitud de la crisis.4
crecimiento sólo bajo su aspecto cuantitativo: hay que
El indicador que mide la importancia de la po
calificarlo y clasificar, periodizar los diferentes regímebreza (H¡) generalmente disminuye así como el que
nes de acumulación según lo que los hace dinámicos
(mercado interno, mercado externo, tipo de distribución del CUADRO 2
ingreso, etcétera).
EVOLUCIÓN DE LOS PRINCIPALES INDICADORES
El crecimiento es supeDE LA POBREZA E INDIGENCIA
rior al de los ochenta: para el
conjunto de las economías laPOBREZA EXTREMA
POBREZA
tinoamericanas (el Caribe en5,94
4,05
33,75
14,84
9,06
13,32
1986
tre ellas), la tasa de crecimiento del PlB per cápita (precios
17,59
8,02
5,24
18,18
11,54
38,26
1989
de 1995) es de 1.4% por año
19,20
12,60
18,65
9,10
6,36
1992
39,65
de 1990 a 1999 frente a -1 % en
7,20
4,87
1995
36,92
17
10,63
15,94
los ochenta. Las diferencias en
,09
36,74
16,93
10,72
16,10
7,38
1996
crecimiento entre las dos décadas son a menudo importantes:
Nd
15,55
Nd
Nd
1998"
35,83
Nd
Argentina tiene un crecimienFuente: Quentin T. Wodon, Poverty and Policy in l.atin America an the Caribbean,Baoco Mundial, Washington, 2000, p. 16.
to per cápita de 3.3% contra - 'Los
datos para 1998 son proyecciones.
2.1%, el Perú de 2.9% contra 3.3%, a veces menos importante: Brasil tiene un crecimide la desigualdad entre los pobres (H2). Estos dos
miento de 1% contra -0. 7%, México de 1.3% contra últimos indicadores son particularmente importantes:
0.3%, finalmente Colombia se encuentra en una situaen promedio, los pobres son menos pobres que en 1992
ción particular ya que su tasa de crecimiento per cápita
y las desigualdades entre ellos se reducen ligeramente
es superior en los ochenta (1.6%) que en la década sicuando que las desigualdades entre el conjunto de la
guiente (0.5%) (CEPAL, 2001: 83). Sin retomar en
población tienden a acentuarse, como lo veremos. Las evodetalle las estadísticas, se sabe, sin embargo, que este creciluciones de la pobreza extrema son las mismas que las de la
miento es más bajo que el logrado en los cincuenta a setenpobreza, como se aprecia en el cuadro 2.
ta y, como lo veremos, es particularmente volátil.
Estas favorables evoluciones de los indicadores

(HJ

La reducción de l,a pobreza
y

su relativa estabilización

La pobreza disminuye después de haber aumentado
fuertemente a finales de los noventa. Según estudios
llevados a cabo por el Banco Mundial, bajo la dirección

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ASRIL 2002

' Con la segunda fase de sustitución de importaciones, llamada de
bienes de capital, la industrialización de Brasil favorece la acentuación
de las desigualdades pero también la baja en la pobreza. La crisis inflacionista de larga duración de los ochenta está en el origen de la acentuación de las desigualdades y de la pobreza. La apertura de la economía y la liberalización de los mercados provocan evoluciones contrastadas: pobreza y desigualdad disminuyen, se estabilizan y luego tien-

93

�•

!Lt:.-- - - - - - - - - --l~atnldi·cciones ele la...glolaaU

crecimiento, la pobreza baja en
O.94%, todas las demás cosas
constantes (mismo nivel de
desigualdades), o también que
Argentina
México
Colombia
Brasil
Chile
siendo la magnitud de la po(urbano)
(urbano)
breza de 36.74 en 1996, esta
reducción corresponde aproxi6,16
12,93 2,22
33,99 3,42
30,02 1,91
47,79 1,17 63,99
madamente
a un tercio de pun1989
4,90
19,89 3,08
23,44 2,77
43,81 1,99
50,97 1,40 57,93
to (0.34). Esta elasticidad es de
1992
4,77
14,58 2,97
26,94 2,08
46,72 1,89 46,16 1,60 53,57
-1.30 para la pobreza extrema.
1995
4,71
14,91 3,08
25,37 2,84
38,12 2,94 30,75 1,62 54,07
La elasticidad de la pobreza
19%
4,99
15,22 2,48
32,10 3,05
36,67 3,17
28,02 1,68 52,24
ante las desigualdades (medida con el coeficiente de Gini)
Fuente: Quentin T. Wodon, Poverty an Po/icy in Latin America andthe Caribbean, Banco Mundial, Washington, 2000, pp.
es de 0.74 para los pobres y de
26-27.
1.46 para los indigentes. El estudio muestra que los efectos sobre la profundidad de
de la pobreza5 están confirmadas por la del ratio entre
la pobreza y sobre las desigualdades entre los pobres,
ingreso medio de la población y el ingreso de la linea
tanto los del crecimiento como los de la reducción (el
:de pobreza en numerosos países (con excepción de
alza) de las desigualdades son todavía más importantes
Colombia cuya tasa de crecimiento per cápita en los
que los observados sobre la magnitud de la pobreza.
noventa es menor a la alcanzada en los ochenta, y de los
Cuán considerables pueden ser entonces los efectos de
años de crisis) como puede verse en el cuadro 3.
un retomo al crecimiento y de una reducción de las
Entre más importante y duradero es el crecimiendesigualdades sobre la magnitud de la pobreza, el auto, sus efectos positivos sobre la pobreza tienen más
mento del nivel de vida de los pobres y sobre las desrobabilidad de ser importantes. La reducción de la
igualdades que ellos conocen, como lo vimos en el caso
agnitud de la pobreza depende, sin embargo, de la
brasileño (Cuadro 2/anterior tabla 2 de la nota al pie).
U,i¡~.i-- - - - -J·~..portancia a la vez del indicador de la profundidad de
la pobreza y del de las desigualdades entre los pobres.
Según los trabajos de Wodon (2000: 7 y 56), la
LA MAGNITUD DE LA REDUCCIÓN
elasticidad neta de la pobreza con respecto al crecimienDE LA POBREZA NO DEPENDE
to6 es de -0.94, lo que significa que por cada 1% de
SOLAMENTE DEL CRECIMIENTO
EVOLUCIÓN DE LA RELACIÓN DEL INGRESO PROMEDIO SOBRE EL
INGRESO DE LA LÍNEA DE POBREZA Y DE LA MAGNITUD DE LA POBREZA
(PORCENTAJE)

\¡

DEL EMPLEO SINO TAMBIÉN
DEL TIPO DE EMPLEO CREADO
den a crecer; se mantienen muy importantes en el norte y noreste del
país, pero desde 1996 aumentan sensiblemente en algunas regiones
entre las más industrializadas (Sao Paulo) como puede observarse en
el Cuadro I del anexo, al final del articulo.
5
Para mayores detalles, país por país, ver CEPAL, 2000: 40 y 42 (Panorama social de América Lalina, tablas). Como ejemplos, las evoluciones de los principales indicadores, calculadas con respecto a la población -limitados aquí al sector urbano-- de Argentina, Colombia y México (vea Cuadro 4).
• 72 observaciones sobre 12 países, de 1986 a 1996.

94

Un crecimiento parco en creación de empleos
Se sabe que en algunos países, en ciertos momentos, se
necesita, por ejemplo, 3% de crecimiento para crear
empleos; en otros países y en otros momentos, o en el
mismo momento, se necesita 5%, etc. También sabemos que la inflación, cuando llega a niveles muy altos,

TRAYECTORIAS AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Las enseñanzas del P'/an Real (1994) en Brasil
En Argentina, la pobreza baja fuertemente con el fin de la hiperinflación y el repunte del crecimiento al principio de los noventa.
En la medida en que la profundidad de la pobreza era relativamente baja comparada con las otras economias latinoamericanas,
esta evolución se explica fácilmente. La profundidad de la pobreza es mucho más importante en Brasil, sin embargo, la baja del
indicador de pobreza es importante. Es lo que hace que este caso
sea interesante para estudiar. En Brasil, la pobreza baja súbitamente de diez puntos (ver Cuadro 2/anterior tabla 2 de la nota al
pie ahora en texto). La magnitud de esta reducción, lo repentino
y rápido de ella, provocan preguntas. ¿Acaso pueda considerarse
que es suficiente conque el crecimiento repunte, que la liberalización de los mercados siga adelante y que la inflación cese para
erradícar la pobreza sin que haya que favorecer políticas
redistnbutivas a favor de los más pobres?
En los años 93-95, varios factores se jugaron a favor de los
más pobres: los precios de los bienes alimenticios crecieron menos que el nivel general de los precios (sin embargo, el ingreso de
los más pobres está compuesto en mayor proporción por estos
bienes que el de las categorías superiores); la inflación cesó súbitamente y con la ayuda del crecimiento, el ingreso de las capas no
pobres (pero no por ello ricas) se mejoró mecánicamente (la
indexación jugó provisionalmente a su favor y la contratación
repuntó) de tal suerte que el poder de compra de estos últimos
aumentó. Sus expectativas, sean éstas positivas (la estabilización
va a durar) o negativas (la estabilización no va a durar), el retraso
en algunas compras de bienes duraderos, permítieron una
desmultiplicación de su demanda. La apertura de las fronteras,

aumenta la tasa de inflación de manera inversamente
proporcional al lugar ocupado en la escala de los ingresos: con excepción de 5% de los más ricos que se beneficia de la inflación, las demás capas la sufren, y más en
porcentaje de sus ingresos cuanto que éstos son bajos.
También se sabe que entre más desigual sea el crecimiento, menos grandes son en general las oportunidades de mejora del nivel de vida de los pobres, salvo si
esta desigualdad mayor está limitada a los ingresos de
los " no pobres".
El análisis in abstraer.o del crecimiento no ofrece
pues más que un interés limitado. Es preferible califica,r
el crecimiento analizando sus elementos motores (¿sobre qué sectores descansa?), distnbutivos (¿cuáles son
las capas más favorecidas por este crecimiento y que, a
su vez, dinamizan o frenan este crecimiento?), la parte
creciente -pero diferente según los países- de la internaTRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

iniciada desde el principio de los noventa, confirmada con el Plan
Real, descompone -más nítidamente que antes- la actividad económica en dos zonas: una abierta a la competencia internacional,
la otra permaneciendo, por Ja naturaleza de sus productos, relativamente protegida. Se altera la estructura de los precios relativos:
los precios de los bienes amenazados por la competencia internacional crecen menos rápido que el nivel general de los precios, el
de los bienes protegidos aumenta más rápidamente. Ahora es en
· este sector protegido donde se sitúa la roayoóa de los empleos
informales y por lo tanto los ingresos más bajos. La deformación
de los precios relativos va permitir provisionalmente que los ingresos de las categorías más desprotegidas puedan crecer. No es
tanto el crecimiento el que permitió la importante reducción de la
pobreza, sino también y sobre todo la modificación de las expectativas y la alteración de la estructura de los precios relativos, es
decir, el conjunto de los mecanismos que engendraron una modificación en el reparto de los ingresos a favor de las capas más
modestas. Son las condiciones en las cuales este crecimiento se
dio (disminución consecutiva de las desigualdades de ingresos a
consecuencia del fin de la inflación y a la posibilidad de modificar
los precios relativos) las que explican la importante reducción de
la pobreza. Con la continuación del crecimiento, la estabilización
de los precios, estas condiciones actúan cada vez menos. Los efectos redistnbutivos (más igualdad, menos pobreza) se agotan. El
nivel de pobreza se estabiliza y su curso tiende a invertirse con el
alza de los empleos precarios e informales, sobre todo en ciertas
regiones fuertemente industrializadas como Sao Paulo.

cionalización del mercado de los bienes, de los capitales.
Para comprender la evolución de la pobreza, ha
que estudiar el empleo y los ingresos que este creci
miento genera. El conjunto de los estudios, sean los
muchos de la CEPAL (2000: lOOss.) o del BID (1998)
muestra, con excepción de algunos pequeños países,
que las desiguaúl.a.des entre capital y trabajo se acrecentaron, entre trabajo calificado y no calificado también, y que
finalmente el porcentaje de /.os empleos informales sobre la
población activa aumentó.
Las causas de esta reciente evolución están fuertemente ligadas a la súbita apertura de estas econornias
a la economía del mundo, a una hberalización casi simultánea del conjunto de los mercados y a una disminución sensible de la intervención del Estado en el ámbito económico. Las consecuencias son rápidas: fin de
las hiperinflaciones, alza del poder de compra de los
95

�Contradiccion_es ele

a_

•

glo.balizetción.

La pobreza atrapada

1997 y 1998 en la industria de la transformación, se
1111ás desfavorecidos, "desverticalización" del aparato
productivo (reemplazo de segmentos de lineas de proinvirtió ligeramente, primero y luego fuertemente en
1999 y 2000, según los datos del IPEA. Ésta no es caracteducción por importaciones) y en ciertos casos (Argentina), tendencia a una "primarización" de la econonúa
rística de Brasil y afecta las principales economías latinoamericanas como puede verse en los cuadros 4 y 5.
(abandono de sectores enteros del aparato industrial a
Para una misma tasa de crecimiento del PIB, el
favor de actividades primarias) finalmente, reestructucrecimiento de los empleos manufactureros baja, cuando
ración del aparato de producción. Más precisamente,
pero sin que pueda desarrollarse este
~specto aquí: el sector sometido a la _C_U_A_D_R_0_4
____________________competencia internacional se amplió y
AMÉRICA LATINA:
PIB Y EMPLEO MANUFACTURERO
no pudo sobrevivir sin transformarse
30
profundamente. La productividad del
trabajo aumentó fuertemente en las
grandes economías en los noventa, con
excepción, por supuesto, de los periodos de crisis, y su ritmo fue aproximadamente dos veces superior al de Estados Unidos (Katz, 2000a), al mismo
g
tiempo que el tejido industrial del país
IS
se transformaba: menos integración y
una "desverticalización" en curso más
10 .___....__....__...__...__..__...._ _._ _.__.....____....___._ _,
o menos pronunciada, según los paí'.L70 2.80
2.90
3.00 3.10
3.20
3.30
JAO l.SO 3.60 3 70
3.80 J.90
ses, más importaciones de bienes de caLogantm&gt; del PIB (en dólares de 1990)
pital. La brecha de la productividad con
• 1990 ■ 1997 •····· Tendencia (1990)- Tendencia (1997)
os países desarrollados, que se había
Fuente: CEPAL, Una década de luces y sombras. América Laüna y el Caribe en /os años noventa, CEPAL
ampliado en los ochenta, se redujo,7
(Chile) y Alfaomega (Colombia), 2001.
pero la heterogeneidad de los niveles
de productividad se acentuó entre el sector protegido y
no se hace negativo, y puede suceder que la participael sector competitivo. La tasa de formación bruta del
ción de estos últimos en el empleo en general baje
capital aumentó poco, permanece muy baja cuando se
drásticamente. La evolución de los empleos en el cocompara con la de las economías asiáticas y señala la
mercio y los servicios sigue un camino inverso. Alfredo
persistencia de comportamientos rentistas de parte de
F. Calcagno (2001: 81ss.) señala que de cien empleos
numerosos empresarios y de las capas más favorecidas
creados en América Latina de 1990 a 1996, más de las
de la población. Por ello, el retomo del crecimiento fue,
cuatro quintas partes lo son en el sector informal. Las
es, por lo menos parco en empleos. En Brasil, el empleo
desigualdades se acrecentaron profundamente en toformal cayó fuertemente de 1989 a 1996 (con un
das las economías latinoamericanas (con excepción de
repunte parcial de 1992 a 1995); esta baja siguió en
Costa Rica), y más especialmente en México y Perú.

·-_..........-_-

l

7

El análisis de las causas del aumento en la productividad (aumento
de las capacidades o importación masiva de bienes de capital
substituyéndose a los bienes de capital producidos localmente) va más
allá de nuestro propósito aquí.

96

_

Los ingresos por el trabajo asalariado crecieron en conjunto de 1991 a 1996 (con la excepción notable de Argentina, donde bajaron), pero este movimiento de conjunto se dio con una dispersión acentuada (incluyendo
TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

observar la progresión espectacular d
la pobreza y la indigencia en Argentin
AMÉRICA LATINA:
con
el aumento del desempleo consePIB Y EMPLEO EN COMERCIO Y SERVICIOS
cutivo a la larga recesión que atraviesa
"o 70
ese
país desde el final de los noventa,
s
para
establecer una ~ólida relación. Sin
~
!
embargo, el caso no siempre es tal. P~
a
"(1990)
entender esta respuesta paradójica e
l!
importante distinguir los empleos in,..
o .so
formales de los empleos formales por
il
~
una parte, y por otra, precisar lo que se
8
entiende por empleo informal según lo
¡¡
8
países, por un lado y, por otro, discu ·
g
11,1
la
definición de desempleo y cuestio10
3.7S
360
3.45
3.30
3.1S
3.00
2.-8S
2.70
"° narse sobre la pertinencia de la defini-- - - - ~ -11
Logantm&gt; del PIB (en dólares de 1990)
ción universal de la OIT cuando pre
e 1990 ■ ······ Tendencia (1990) - Tendencia (1997)
domina cierto tipo de trabajo informal.~.-.....,......_=""'l'l1111
Fuente: CEPAL, Una década de luces y sombras. América latina y el Caribe en los años noventa, CEPAL
El trabajo informal está poco º -- - - ---11111
(Chile) y Alfaomega (Colombia), 2001.
nada protegido, pero los significados de¡
la informalidad son diferentes según los países (ver reJ
a la baja, para Argentina), una informalización mayorcuadro
enfrente). La pérdida de un empleo info
la tasa de informalidad pasa de un promedio de 51.6%
8
lleva a la búsqueda de un empleo más informal aún, ya
en 1990 según el BID, a 57.4% en 1996 (Calcagno,
que el estatuto de desempleado no permite vivir po - - - - - 2001: 10)-y una baja en la creación de empleos (con
falta
de subsidio al desempleo en numerosos países don
una caída en los empleos públicos que va de 15.3% en
de el empleo informal es masivo y saca sus
1990 a 13.2% enl995, pero un aumento de los emespecificidades de las formas particulares en que unat
pleos en los sectores no expuestos a la competencia infracción importante de la población se integra al trabaternacional, entre ellos la construcción y los servicios;
jo. Es lo que explica a la inversa que ahí donde los emlos porcentajes pasan de 58.4% en 1990 a 63% en 1995
pleos
están más protegidos, donde los empleos infor(Calcagno, 2001: 10-11).
males se caracterizan solamente por una no declaración
de la actividad, el desempleo se vuelve "posible"
¿Acaso los desempleados son pobres?
(a
menudo
acompañado de empleos informales de tiemLa pregunta parece una provocación. Lógicamente la
po parcial) y su relación entre su aumento y el de la
respuesta inmediata debería ser positiva, y bastaría con

CUADRO 5

-

--

t

8 Las comparaciones entre países son dificiles de hacer pues las definiciones de la informalidad difieren por las razones que enunciamos en
el recuadro. No podemos limitamos a una definición centrada en el
pago de las cuotas sociales ya que observarnos que un porcentaje más
o menos bajo de los empleos informales si las paga, y uno más o menos elevado de los empleos formales también (OIT, 1999), ni sobre el
tamaño de las empresas, aunque el conjunto de estos datos sea importante para su consideración. Cada país tiene, pues, sus criterios. Según
el IPEA, por ejemplo en Brasil, la participación de los asalariados "sin

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tarjeta", los que tienen empleos informales, pasó de 20.81 % en el conjunto de los empleos de las grandes regiones metropolitanas en 1991,
a 27.53% en el 2000. Este movimiento es particularmente pronunciado en Sao Paulo, ya que pasa de 19.09"/o a 28.23%, sobrepasando Salvador, acercándose al de Recife. La participación de los trabajadores
"por su cuenta propia", donde se concentra la núseria, aumenta también, pero en menor medida: de 20. 10% a 23.34%, la progresión es
particularmente elevada en el estado de Rio de Janciro. Para un análisis comparativo, pero aproximativo, ver OIT, 1999.

97

�Jl,;--- ~ ~ - - - - -Conlmclicclws..Jle.Ja.lollal

Contnuliccione.s cle.Ja globa,uli.....z-ac
....i-ó._.._____~ - - - - - - - -La pobreza atrapada

pobreza puede entonces establecerse. Cuando la infor¡malidad es muy importante, esta relación deja de ser
pertinente. La pobreza está relacionada con la calidad
del empleo: los pobres ocupan los empleos de más baja
calidad (Días, 2001) y si existe una relación entre pobreza y desempleo, ésta es indirecta: cuando el desem-

siblemente entre las mismas fechas, cuando que el de
los servicios crece considerablemente. Es en los servicios y los empleos informales que se concentran los
pobres. Cuando la importancia de los empleos informales en la población acúva úene un origen que no
puede reducirse a sacarle la vuelta a la legislación fiscal

La informalidad
El sector informal es un sector profundamente heterogéneo,
no sólo por oficios que lo componen, las relaciones con el Estado y lo legal, sino también por sus orígenes. La terminología
de sector informal es ambigua: no resalta la especificidad de
las situaciones y no permite analizar las posibles evoluciones
de los diferentes empleos informales (Lautier, 1994). Un ejemplo permite entenderlo. Por ejemplo, puede observarse en Argentina la presencia de un sector informal muy importante
cuando se define a este último por el no pago de las prestaciones sociales y la no declaración (o la declaración incompleta)
del trabajador ante los servicios del fisco y de la protección
social, de tal suerte que estos últimos no son objeto de deducciones obligatorias y, corolario de esta ausencia, no tienen acceso
a la protección social definida por la ley.
El empleo informal en Argentina no tiene los rrúsmos
orígenes que en Brasil, por ejemplo, porque las dos formaciones sociales no tuvieron la misma trayectoria en la historia. En
un caso, la colonización de poblarrúento europea se acompañó
de la erradicación de la mayoría de los indios -en número menos
importante, es cierto, que en los Andes o en México- y casi no
se acudió a la importación de mano de obra esclava. Los empleos informales se caracterizan desde entonces esencialmente por sacarle la vuelta a la ley, igual que lo que se observa, con
una amplitud menor, en los países europeos. En el otro caso, la
nueva inserción en la división internacional del trabajo y la
implementación de econorrúas exportadoras llevaron a una desestructuración de las relaciones de producción que existían en
las comunidades indígenas y, en algunos casos, a una importa-

pleo se desarrolla, los empleos de baja calidad se vuelven más numerosos y la pobreza aumenta, principalmente en razón de las formas que toma el trabajo. Lo
vamos a ver al estudiar de cerca el caso brasileño.
El empleo formal e informal aumenta y pasa de
quince millones a diecisiete millones de 1991 a 2000 en
las seis regiones metropolitanas de Brasil. La parúcipación del empleo informal en el empleo total aumenta y
el empleo en la industria de la transformación baja sen-

98

ción masiva de mano de obra esclava. Estas formas especificas
de integración al trabajo desestructuraron las relaciones de producción preexistentes al desviarlas de sus finalidades y para
imponer la econonúa exportadora adaptaron esas relaciones de
producción a la producción de bienes destinados a ser masivamente intercambiados. Queda que trazas importantes de estas
antiguas relaciones perduran con el desarrollo del capitalismo.
Es sobre esta base que se desarrollarán nuevamente, con ayuda
de la violencia, las relaciones mercantiles y capitalistas con la
industrialización. Es por ello que las formas de salarización llevarán la huella, ahl más que en otra parte, de las formas de
dominación personal. Lejos de volverse anónimos, las relaciones de producción se caracterizarán por el favor, y el salario no
ser.í únicamente un intercambio de valor, sino y sobre todo, un
intercambio de/avur. Esta combinación "valor-favor", señalada
por Gilberto Mathias (1987), a la vez da lugar en el nivel político, a formas de dominación caracterizadas por el autoritarismo
y el paternalismo; en el nivel econórrúco, a la "modernización
conservadora"; en el nivel salarial, a la salarización incompleta,
esto es, a formas de empleo informales. Es decir entonces, cuánto
no puede reducirse la informalidad a la ilegalidad, sobre todo
cuando descansa sobre mecanismos de legítirnación no mercantiles (Mathias y Salama, 1983) para oponerlos a la legítimación
mercantil proveniente del auge de las relaciones capitalistas, anónimas. Y también, cuánto un auge de este tipo de empleos en las
ciudades, lejos de ser un accidente, tiene raíces históricas profundas y es parte integrante de la reproducción de estas sociedades
profundamente desiguales desde los orígenes de la colonización.

y que proviene de las formas de inserción al trabajo, de
sumisión de las poblaciones indígenas y anúguamente
esclavas, la relación entre desempleo y pobreza es más
compleja que la que se observa en los países desarrollados o en Argenúna: el desempleo, tal y como se mide
según las defuúciones de la OIT, afecta esencialmente
categorías no pobres de la población. Es este controverúdo punto que vamos a exponer a parúr de dos estudios del caso brasileño.

TRAYECTORIAS

--

ANO IV, NO. 7/ 8

----'-'-'--"-

-

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

~

--

L Una relación posiúva entre el crecimiento del
desempleo y el alza de la pobreza: Ricardo Paes de Barros et al. (2000) hacen una comparación entre los efectos de la inflación y del desempleo sobre la pobreza en
periodos largos. El resultado de sus pruebas econométricas revela que la relación entre el crecimiento del desempleo por una parte, y el aumento, tanto de las desigualdades como de la pobreza por otra, es fuerte: de
mayo de 1982 a diciembre de 1998 un aumento de dos
puntos del desempleo se tradujo por un alza de la pobreza de 2,3 puntos. Más precisamente, el aumento del
desempleo en 6,1 puntos entre estas dos fechas explicaría el aumento de 7, l puntos de la pobreza. Paradójicamente, esta relación entre el crecimiento del desempleo y el de la pobreza seria más fuerte que la relación
entre el aumento de la inflación y la de la pobreza: por
un alza de un punto en la inflación mensual, tendríamos un aumento de 0,04 puntos de la pobreza. El paso
de una inflación de 0% -observada durante las efimeras políticas de estabilización- a una de 80% mensual
explicaría el 3.2% del aumento en la pobreza y 7,2 puntos del índice deTheil usado para medir la desigualdad.
La conclusión de los autores es que la pobreza está sobre todo asociada al crecimiento del desempleo cuando que la variación de las desigualdades resultaría sobre todo del alza de la inflación. Los autores maúzan
sus conclusiones para los años 95 y siguientes: a parúr
de esta fecha, el aumento del desempleo tendría menos
efectos negaúvos sobre la pobreza y las desigualdades.
Estos resultados sorprenden. Que el alza de la
inflación tenga efectos sobre la distribución de los ingresos es sabido por los economistas: se observa que la
tasa inflacionaria es más elevada para los que pertenecen a los deciles más bajos que para quienes el ingreso
se sitúa en los úlúmos deciles más elevados. Igualmente
se admite que esta alza de las desigualdades tenga efectos sobre la pobreza,9 pero también se acepta que este
efecto negaúvo pueda contrabalancearse con una tasa
de crecimiento importante y un alza consecuúva del
9

Aunque a menudo se analice menos, y particularmente en este análisis de Paes et al., 2000.
TIIAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Mcaso pueda considerarse
que es suficiente conque el
crecimiento repunte) que la
liberalización de los
mercados siga adelante y
que la inflación cese para
erradicar la pobreza
sin que haya que favorecer
políticas redistributivas a
favor de los más pobres?
empleo. 10 La "sorpresa" viene sobre todo de los resul
tados obtenidos que establecen una jerarquía de las cau
sas, el aumento del desempleo prevaleciendo sobre e
crecimiento de la inflación en la explicación del alza de
la pobreza. Podría considerarse por supuesto que es·,-,,• - - - - - -m
influencia del alza del desempleo sobre la p obreza
indirecta: el aumento del desempleo se acompaña de
un deterioro de la calidad de los empleos, en parte con
secuúva al aumento del grado de informalidad. Podrí
observarse así un aumento del desempleo que afect
sobre todo los empleos formales, donde se concentran las capas no pobres de la población, un aumento
de los empleos informales provenientes de quienes
úenen un ingreso demasiado bajo para sobrevivir sin
trabajar -alimentado por quienes la pérdida de sus
empleos formales de ingreso modesto y de prestaciones muy limitadas no les permite sobrevivir-y una baja
en la calidad de estos empleos. Esta relación más compleja no es analizada por los autores de este estudio.

'º El periodo de la dictadura militar en Brasil ofrece un ejemplo
impactante y heterodoxo -con respecto a la corriente dominante del
Banco Mundial- a la vez de un aumento de las desigualdades, de una
tasa de crecimiento elevada y de una reducción de la pobreza en los
setenta.
99

�Conlnulic_cio_nes de la glolaalixaclém ~-~----------_j¡
La pobreza atrapada

2. Una fuerte relación entre variación de la pobreza y evolución de la calidad de los empleos. El corto estudio de
;Ramos y Santana (1999) establece que
Ja relación entre el aumento del desempleo por una parte, y el crecimiento de la
pobreza por otra, no es significativo. Carlos Ramos y Ricardo Santana hacen una
simulación y muestran que si los trabajadores desempleados recibieran un ingreso equivalente al que recibían cuando trabajaban, su situación no cambiaría de mapera significativa, la variación de la pobreza explicándose sobre todo por la calidad de los empleos obtenidos (pudiendo ésta ser medida por el número de años
escolares). Esto es en parte un resultado
inverso al descrito anteriormente, y que
va en contra de lo que las teorías enseñan, pero es cierto que éstas se refieren
sobre todo a los países desarrollados.
La referencia a la calidad de los empleos en los países donde existe una muy
grande informalidad conduce a cuestio,narse sobr e la definición del desempleo.
estadísticas difieren fuertemente según si se refieen al enfoque del IBGE (Empresas pequeñas y meMf,ffl'll-tl-- - - - - -dianas) que usan Paes et al. y que corresponde a la que
admite la OIT, o al del DIEESE (PED). La tasa de desempleo, medida por el IBGE sería de 7.45% en Sao
Paulo en el 2000 y, medida por el DIEESE de 11.02%.
El DIEESE considera algunas formas de subempleo
como reveladoras de un desempleo encubierto: algunas personas pueden desalentarse temporalmente en
su búsqueda de un empleo, otras tienen empleos precarios, insuficientes para asegurar la estricta supervivencia. Si agregamos a la tasa de desempleo (PED) estas dos formas de desempleo encubierto u "oculto", se
obtiene para el estado de Sao Paulo, según el IPEA,
17.67% en el 2000, es decir, una cifra superior en diez
puntos de la indicada por el IBGE (7.45%).

iLas

100

~ -- - - - - - - - - - - --ntradiccioaes-de a...glolaali
La pobrez a atrap

El enfoque del DIEES sobre el desempleo y el
subempleo es más pertinente que los de la OIT-IBGE.
Puede considerarse, por cierto, que hay cierta arbitrariedad en la definición y en la medida del desempleo
(¿qué nivel de precariedad escoger?, ¿cuándo puede
afirmarse que hay desaliento en inscribirse en la búsqueda de un empleo?) pero, a pesar de estos defectos,
corresponde más a la especificidad de las economías
semi-industrializadas como Brasil donde reina una tasa
de empleo informal particularmente elevado. Es bastante lógico encontrar pocas relaciones significativas
entre desempleo y pobreza en la medida en que entre
más pobre se es, menos se tiene ~ posibilidad de no trabajar,
los seguros contra el desempleo son inexistentes en general para los pobres que se encuentran concentrados
en los empleos informales de baja calidad. Es también

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

por ello que las estadísticas del IBGE muestran que la
rasa de desempleo (PED) es la más baja entre los trabajadores con una escolaridad de cero a cuatro años: 5.42%
en el 2000, cuando es de 8.43% para los que tienen una
escolaridad de cinco a ocho años, de 9.17% para una
escolaridad de nueve a once años y de 3.80% para una
escolaridad superior a los doce años. Nos encontramos
así con resultados análogos a los de los países desarrollados únicamente para la categoría de los trabajadores
más escolarizados, para todos los demás, los resultados
son opuestos a los observados. Dicho de otra manera,
cuando enlos países desarrollados el desempleo es cuanto más importante cuanto menos educación tenga uno,
en las economías semi-industrializadas es exactamente
lo contrario, con excepción de la categoría que sobrepasó los doce años de enseñanza. Esta última categoría
conoció, por cierto, un auge importante: el empleo aumentó en 50% de 1991 a 2000 según el IPEA. El empleo aumentó para todas las categorías a medida que la
educación aumentaba y, particularmente para el rango
de los nueve a los doce años de escuela, con la excepción,
ya señalada, de los trabajadores que sólo se beneficiaron con cuatro años escolares o menos. Vimos que esta
evolución contrastada por nivel educativo explicaba en
parte la evolución de la pobreza, ésta aumenta menos
que lo esperado si sólo se hubiera tenido cuenta de los
niveles de ingreso y su evolución.
En la m edida en que existe una relación sólida
entre la calidad de los empleos, el ingreso y el nivel de
educación, puede entonces concluirse como Ramos y
Santana, por la simple lógica del análisis, que hay una
relación sólida entre la pobreza y la calidad del empleo
y pocas relaciones directas y confiables entre la pobreza y el desempleo, y más bien indirectas como lo hemos
mostrado. La ausencia de relación directa entre aumento
del desempleo y aumento de la pobreza no se verifica
en países como Argentina donde la informalidad reviste otro significado. El fuerte aumento del desempleo se
traduce en una fuerte alza de la pobreza y la multiplicación de los empleos informales de tiempo parcial.
Puede deducirse que el auge de la precariedad,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

El conjunto de los estudios
muestra que las
desigualdades entre
capital y trabajo se
acrecentaron) entre
trabajo calificado y
no calificado también)
y el porcentaje de
los empleos informales
sobre la población activa
aumento.
I

del trabajo de tiempo parcial, la escasez relativa de ~
creación de empleos formales, con excepción de aquellos que exigen un nivel de educación relativamente elevado, constituyen factores que son potencialmente d-. - - - - - - naturaleza a conducir a un aumento de nuevas formas
de pobreza.
Al mismo tiempo que la precariedad, la intensi
dad del trabajo aumenta. Los temores de tener dificul
tades para reencontrar un empleo en caso de despido
se vuelven más fuertes que por el pasado y modifican,
no sólo las condiciones, sino también las maneras de
vivir el trabajo. El "estrés" aumenta debido a las nuevas
condiciones laborales y porque el temor de perder el
empleo y encontrarse en la pobreza son hoy más fuertes que ayer. Con la búsqueda de una mayor flexibilidad del trabajo en la empresa y de las nuevas formas de
dominación, las condiciones laborales tienden a acercarse a las que dominan en los empleos informales. Asistimos entonces a un movimiento doble, por un lado
con la democratización de los regímenes políticos los
empleos informales empiezan a beneficiarse modestamente de algunas prestaciones (acceso a los cuidados

101

�mmclicciones_de la globalizad_#________________

·cciones de la globar
La pobreza atrap

Jmédicos) y se acercan a
~os beneficios ligados a
•"l"- - - - - - los empleos formales;
or otro lado, los emleos informales se
ru- - - - - - -.
informalizan con el auge
de la precariedad y la fle\abilidad del trabajo. La
t,11troducción masiva de
la flexibilidad explica, en
parte, la persistencia de
la pobreza en su nivel actual. Anteayer la dismipución de la pobreza venia de la creación de empleos, ayer su aumento

Los ochenta o la "década perdida"
Las flucruaciones de fuerte magnitud del PIB, tanto al alza
como a la baja (Salama, 1998; Rodrick, 2001), en un contexto depresivo y fuertemente inflacionario sobre un largo periodo, afectan la distribución de los ingresos y de la
pobreza. Según la CEPAL, en un estudio retomado y explotado por Bulmer-Thomas (1997), la descomposición
de estos años en fases recesivas, de crecimiento cero y,
finalmente expansivas, revelan, a partir de 36 observaciones llevadas a cabo en once países de la región, que en
quince casos analizados en periodo de recesión, el ingreso
promedio de 40% de la población más desfavorecida se
deterioró, cuando que el del 15% más rico mejoró siete
casos de cada quince y se debilitó en ocho sobre quince.
Cuando la economía se estanca, en cuatro casos observados, el ingreso promedio de 40% de los más desfavorecidos
mejora ligeramente cuando que el de 10% de los más ricos, paradójicamente, se debilita ligeramente. En las fases
ascendentes del ciclo, sobre diecisiete casos observados,
el ingreso de 40% más desfavorecido baja en cinco casos,
cuando que esta baja no se observa más que en dos casos
de diecisiete para 10% más rico. Se entiende que con tales
evoluciones del PIB y de las desigualdades, la magnitud y
la profundidad de la pobreza, las desigualdades entre los
pobres, hayan podido aumentar fuertemente.

ación y unos efectos reesivos sobre la distriución del ingreso, hoy
la persistencia de la pobreza viene de la naturaleza de los empleos
\ creados. Tales evoluciolnes llaman a un análisis
¡en términos de exclusión
IY legitiman enfoques cualitativos de la pobreza que no
l,,J,.i,,pjl"'ft- - - - ~ - - -son sólo monetarios como los que presentarnos. Es tam-

bién por ello que parece deseable que se utilice una batería de otros indicadores que midan la calidad de vida
en el trabajo, el domicilio, al igual de lo que se hace hoy
en los países desarrollados, con el fin de aprehender las
múltipks facet,as de la pobreza. Estos indicadores, en su
mayoría presentados y discutidos en el libro, permitirían com prender los fenómenos de exclusión, de captar la influencia de una evolución diferenciada de los
ingresos sobre los comportamientos, de aprehender la
influencia de los factores no monetarios ligados al ambiente y a su deterioro, al achicamiento de la familia y a
las mutaciones de la solidaridad, etc. sobre la calidad de
vida.

102

CRECIMIENTO Y
DESIGUALDADES

Aparte de algunas excepciones, los diferentes países de América Latina son particularmente desiguales
como lo muestra la tabla siguiente, y entre ellos, Brasil
es el de las desigualdades más importantes. 11

11

La CNUCED propone un indicador más complejo con el propósito
de tener en cuenta la formación social en su totalidad. Considera la
participación en el ingreso de cada país de 40% de los más pobres, de
20% de los más ricos y de 40% del resto, calificado como " capas medias", para simplificar. Se obtienen así cinco grupos de países. El primero está compuesto por los países más desiguales ya que 20% de los
más ricos se benefician de 60% y más de la riqueza producida, las
capas medias de 30% y 40% de los más pobres de 10% de esta riqueza.
El país clasificado número uno en este grupo de los más desiguales es
Brasil.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

INDICADORES DE DESILGUALDAD EN
AMÉRICA LATINA (INCLUYENDO EL CARIBE)

Un aumento en las desigualdades

La rápida liberalización
de los mercados, al permitir una erradicación de
los procesos hiperinfla.
cionarios en los países en
los que c undía, y una
consolidación o un retorno del crecimiento, ofrece una doble cara: en un
primer tiempo la pobreza y las desigualdades
disminuyen, en un segundo tiempo el crecimiento, alimentado por
la profunda desigualdad
existente, la acennía a
menudo, la aligera a veces, cuando se hace más
fuerte, pero al margen.
No logra disminuir lapobreza ni las desigualdades de una manera duradera porque las mantiene y se
nutre de ellas.

SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

inflación por el cinco a diez por ciento de la població
(la más acomodada) y, cuando cesa el alza de los pre
cios, la fuente de su enriquecimiento absoluto y relativo, se observa a menudo una ligera y relativa declinación por su parte en el ingreso nacional. 13 En esta misma línea, debe considerarse de hecho la deformación
de la curva de Lorentz: 14 puede muy bien observarse
la vez una concentración del ingreso, medida por el co
eficiente de Gini y, al mismo tiempo, constatar un aumento por parte de 30% más pobre en el ingreso nacional (deciles donde están concentrados los p obres), de
tal suerte que, combinada con un crecimiento p er cápi9
positivo, la magnitud de la pobreza disminuye. Pero también puede observarse, menos frecuentemente, es cierto, a la vez una baja de parte del primer decil (el más
rico) y una reducción de la participación de 30% de los
más pobres; de tal suerte que, a pesar del crecimiento,

CUADRO 6

Theil

Gini

Atkinson

1986

0,59

0,54

0,47

1989

0,73

0,58

0,52

1992

0,62

0,55

0,51

1994

0,65

0,56

0,51

1996

0,65

0,56

0,52

filellte: Quentin T. Wodon, Poverty and Po/icy in l.atin America andthe Caribbean,
Banco Mundial, Washington, 2000, p. 4.

Según estos diferentes indicadores, en diez años,
la desigualdad aumentó. Después de llegar a un pico al
final de los ochenta, declina ligeramente y
hasta se estabiliza. 12 Estos datos son sufi- CUADRO 7
cientemente finos y habría que descomCONCENTRACIÓN DEL INGRESO TOTAL
ponerlos según los deciles. No disponemos
EXCLUYENDO AL 10% MÁS RICO
de series temporales para hacerlo, los únicos datos a nuestra disposición ( 1996) reBrasil
Guate'1131a
velan una importante particularidad: el rePanamá
porte del Gini de los diez deciles sobre el
Paraguay
de los nueve primeros deciles es muy eleEcuador
vado, mucho más de lo que lo está en E sChile
Honduras
tados Unidos por ejemplo (BID, 1998b:
1
México
9).
Bolívía

En cierta medida, estarnos en presencia de una bipo°/arizaciim en la concentración de los ingresos; en parte, efectuada
en detrimento de una fracción importante
de las capas media y, por supuesto, de los
más pobres, por lo menos en el periodo
inflacionista (Salama, 1995; Londono y
Székely, 2000) . Esta evolución se debe, en
parte, a los beneficios sacados de la hiper-

1

El Salvador

1

Rep. Dominicana

Argentina

1

Perú

1

Venezuela

1

Costa Rica

1

.. -•·

-

1
1

1
0.30
c::::::::J

" Para un esrudio comparativo con las econonúas asiáticas, periodizadas según las fases de crecimiento y de
crisis, ver Taylor, 2000.

"

J

Estados Unidos

0.20

"

1

Uruguay
Jamaica

_J

0.40
Gioi del 90"/o

0.50
c::=:::;::J

0.60
Gioi total

Fuente: BID, América Latina frente a la desigualdad, Washington, 1998. A partir de encuestas en hoga-

res.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 : SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

103

�-Conlnulic:ciones.de Ja_glDllalizac...
• ' -- - - - - - - - - - - -~

¡,;¡,¡_-- - - - - - - - -Ccudmclicciones-Cle..lcLglolNllzació
La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

~a magnitud de la pobreza no se reduce. Finalmente,
¡puede constatarse un ligero aumento de la concentración de la riqueza atribuido casi exclusivamente a 10%
(o a 5%) de los más ricos, de tal suerte que el crecí.ento per cápita no pueda generar una disminución
de la _magnitud de la pobreza en la medida a la que
hubiera llegado si las desigualdades se hubieran manteF do o si se hubieran reducido.

Según las investigaciones de Székely y Hilgen
(1999), la distribución del ingreso, limitada a los ingresos del trabajo, se ha vuelto más desigual en once de
catorce países 15 durante la década de los noventa. En
Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador.
En Honduras, Uruguay y Venezuela, el aumento
de la concentración del ingreso se explica esencialmente por el crecimiento de las desigualdades entre los nueve
primeros deciles; cuando que en Brasil y
CUADRO 8
Perú, seria en razón del aumento de la
DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
parte relativa en el ingreso de los centiles
(DÉCADA DEL 1990)
situados entre 90 y 95, que en N icaragua
M
y Panamá seria de 95 a 98 y en México y
Paraguay, 2% de la población más rica
º"
0.56
(Székely y Hilgert, 1999: 28).
..,.
En América Latina, la pobreza es
052
z
a
considerable,
tanto en su magnitud como
0.5
w
(.)
su profundidad. El solo crecimiento no
º"
~
puede aligerar la pobreza de una manera
046
duradera. Vimos que la reducción de diez
puntos en la pobreza en dos años en Brasil se explicaría esencialmente por los efec1989
l990
1991
199'2
199)
1994
1991
1996
1997
l9'J3
tos redistributivos del fin de la hiperintlaFuente: Miguel Skékely y M. Hilgert, The 1999s in Latín Amelica: Another Decada of Persisten!
ción y por el cambio en las expectativas.
lnequality, BID, Washington, 1999, p.32.
Para subrayar la importancia de las modificaciones
de la distribución del ingreso
UADRO 9

-~------'

ª

Kl1'!"""1t,,...__ _ _ _-l DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
(DÉCADA DEL 1990)
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...
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...
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CR.ica89

A

A

A

A

A A A

1991

1m

1m

A

A

..,
1989

1m

19514

1m

1996

1m

1m

Fuente: Miguel Skékely y M. Hilgert, The 1999s in Latin America: Another Decada ofPersistentlnequa/ity,
BID, Washington, 1999, p.32.
· -

104

13
Tal es la evolución observada en Brasil donde 10%
más rico cuenta con 48% de la riqueza distribuida en
1986; 53.2% en 1989 y 46.8% en 1999, esta reducción es particularmente concentrada en 1% más rico
( 15.2% en 1986; 17.3% en 1989 (periodo inflacionario), 13.9% en 1995 (fin de la hiperinflación) y 13%
en 1999). El siguiente 9% conoce una estabilización
de su parte relativa (33.6% en 1986 y 33.8% en 1999
después de un pico a 35.9% en 1989 (IBGE, 2001).
Limitamos el análisis aquí a los ingresos percibidos,
haciendo abstracción de la muy alta concentración
del patrimonio.
14
Curva que relaciona los perciles, deciles o quintiles
de la población con el ingreso acumulado que reciben.
15
El número de países considerado en la encuesta
está limitado a catorce, pues_son países cuyas esta·
dísticas pueden compararse.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL ~

sobre la pobreza, podemos razonar a contrarw en un
primer tiempo, con la ayuda de escenarios. Supongamos que el crecimiento, manteniéndose ni muy elevado rú muy bajo, no tiene efectos redistributivos, es estable y duradero.

Crecimiento-desigualdad-pobreza
Hace ya algunos años, Nora Lustig (1989) había estimado para México, cuántos años serian necesarios para
colmar la brecha entre el nivel de salarios de 10% de los
más pobres, y luego 10% siguiente, etc. y el salario rninimo de 1977, cerca de la linea de pobreza. Nora Lustig
hace dos hipótesis. Supone que el crecimiento es neutro
del punto de vista de la distribución del ingreso, y que
el coeficiente de Gini se mantiene estable a lo largo de
todo el periodo; la tasa de crecimiento es regular y se
eleva en 3% por año. Con estas hipótesis, la población
comprendida en el primer decil (los más pobres) deberla esperar 64 años para que su ingreso alcanzara el
umbral de pobreza, la del segundo decil no tendría más
que esperar 35 años y la del decil siguiente, 21. Esto
muestra la magnitud del problema de la pobreza en un
país sin embargo menos desigual que Brasil, y cuán vano
es esperar del sólo crecimiento, fuese éste no desigual,
una rápida solución al problema de la pobreza. Más
recientemente, Ricardo Paes de Barros y Rosane Silva
Mendom;:a (1997) llevaron a acabo interesantes simulaciones para Brasil. La hipótesis consiste también en
suponer la distribución del ingreso constante (la de
1993) y calcular el número de años de crecimiento continuo y regular, para que la magnirud de la pobreza disminuya. Los autores obtienen los resultados siguientes:
diez años de crecimiento con una tasa de 3% anual permiten una reducción de la pobreza de ocho puntos, pero
de sólo dos puntos si el crecimiento fuera de 2% solamente. Los autores analizan luego el efecto de la distribución del ingreso sobre la magnitud de la pobreza. El
método consiste en suponer el mantenimiento del ingreso promedio del Brasil y de asignar al país una curva de Lorentz de otro país menos desigual. Si Brasil
tuviera la rnisma curva de Lorentz que Colombia, la

lRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Anteayer la disminución de
la pobreza venía de la
creación de empleos) ayer su
aumento tenía como causa la
inflación y unos efectos
regresivos sobre la
distribución del ingreso) hoy
la persistencia de la po/:¡reza
viene de la naturaleza de los
empleos creados.
pobreza bajaría en 8 puntos, esta baja seria de 6 punto
si la curva adoptada fuera la de México. En esta lógica
igualmente puede calcularse cuál debería ser la tasa d
crecimiento durante diez años -con mantenimiento de
--------di
la distribución del ingreso- para obtener una reduc
ción equivalente a la realizada al adoptar la distribució
del ingreso de otro país, conservando a la vez su ingreso promedio del principio. Para obtener el mismo gra
do de desigualdad que Colombia o México, seria nece
sario que el crecimiento fuera de 2.8% y 2.4% por año,
respectivamente.

El crecimiento nunca es neutro en térmirws de distriáuciim del ingreso. Sobre un largo periodo fue particularmente desigual. Birdsall y Londono (1997) mostraron que la población llamada pobre en América Latina
se calculaba en 11 O millones de personas en 1970, y
que llegaba a 150 millones en 1995. Si la desigualdad
en los ingresos, medida aquí por el coeficiente de Gini,
se hubiera mantenido estable a lo largo de estos años, el
número de pobres se hubiera elevado a 120 millones de
personas. La diferencia de 30 millones más de pobres
es el producto del aumento promedio de las desigualdades observado sobre el periodo, sea éste debido al

105

�· ·oneLde..la_globaHzadó._ _ _ _ _ _ _ _ _ _. . _ _..........,¡¡

~ ..:,__ _ _ _ _ _ _ _ __c.m1.-11i•ícciones ele

La pobreza atrapada

La pobreza atrapada

aumento de la inflación, al defecto
de crecimiento durante la década
o bien, de la desigualdad ini.¡...---~--...perdida;
erente a ciertos regímenes de acu,.._
mulación. El tomar en cuenta las
desigualdades que genera el crecimiento en este periodo aumenta la
'magnitud de la pobreza. Al contrario, el no tomarlas en cuenta subestima el lapso de espera para que la
pobreza disminuya.

______

¿Reducir las desigualdades?
íPruebas econométricas, efectuadas
principalmente por instituciones internacionales así como recientes
formalizaciones dan un papel imfOrtante a la distribución del ingreso para explicar el
recimiento. 16 Entre menos importantes sean las desigualdades de ingreso -medidas por la relación entre
los dos, o los cuatro, primeros deciles y los dos últimosmás rápido y duradero es el crecimiento, y a la inversa.
(Birdsall et al. citado en:Turnham et al., 1995). 17
Bajas desigualdades de ingreso constituirían así
un factor positivo para el crecimiento y éste actuaría al
al sobre la reducción de la pobreza, débilmente priero, si los pobres están alejados de la línea de pobreza,
uego masivamente si las desigualdades entre ellos son
mínimas. A la inversa, grandes desigualdades no favorecerían el crecimiento, y el círculo virtuoso antes des16

Es muy sorprendente que para mostrar las relaciones entre equidad
y crecimiento, la mayoría de las pruebas toman periodos muy amplios, por ejemplo 1965 a 1990, en los cuales se mezclan fases de alta
coyuntura (1965-1982) y fases de fuertes depresiones (la década perdida de los noventa) y forman muestras de países cuya homogeneidad
es cuestionable (por ejemplo: Banco Mundial, 1993)
17
Estas conclusiones serian opuestas a la tesis desarrollada por Kuznets
según la cual la distribución del ingreso seguiría una curva de U invertida. Al principio las desigualdades se acentuarían con el crecimiento,
puesto que los trabajadores se desplazarían de los sectores de baja
productividad hacia los de productividad más alta. O también a los
análisis de Kaldor, que relacionan el grado de desigualdad y la importancia del ahorro. Un aumento de las desigualdades debería permitir
liberar fuentes adicionales de ahorro (las capas acomodadas ahorran-

106

la gl-.Hzac!ón

crito no podría darse. En estas condiciones, ¿cómo obtener un crecimiento fuerte en países donde las desigualdades de ingreso son particularmente importantes, como es el caso en la mayoría de las economías
latinoamericanas? ¿Acaso hay que redistribuir los ingresos a favor de las capas más pobres, o bien "esperar"
a que el crecimiento actúe para los menos favorecidos,18
impulsando al mismo tiempo su auge a través de medidas de liberalización?
Insistir sobre el grado de desigualdad del ingreso
y la no liberalización de la economía podría ofrecer una
explicación del crecimiento más moderado en América
Latina que en los países asiáticos19 y definir una polítido más que las que no lo son) y por consecuencia más inversión y
crecimiento. Sobre este punto ver también a Dollar y Kraay, 2001.
18
La declaración debe por supuesto matizarse. Las instituciones internacionales consideran a menudo que hay que ayudar directamente
con programas enfocados a la pobreza extrema (los indigentes). Los
"otros pobres", cuyos ingresos están situados entre la linea de indigencia y la linea de pobreza, no deben beneficiarse de una redistribución del ingreso sino de programas de educación y salud. Señalemoo
que esta posición está cambiando: becas escolares dadas a las madres
de familia pobres y, más tímidamente, redistribución por el lado de la
fiscalidad (ver Valier, 2000).
19
Usamos a propósito el condicional. La mayoría de las economías
latinoamericanas conocieron fases de auge prolongado, de los cincuenm
hasta los setenta, y para algunas, más largas, con una distnbución dd

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

! SEPTIEMBRE 2001- ABRIL~

ca económica susceptible de actuar sobre la pobreza,
su magnitud y profundidad, gracias a la liberalización
de los mercados. A la inversa, reducir la pobreza y las
desigualdades, recobrar el crecimiento, podrían resultar de una intervención del Estado más consecuente,
menos burocrática, apostando a la vez sobre una politica redistributiva del ingreso y una politica industrial, al
igual que la que se observa en numerosos países asiáticos. Sin embargo, es forzoso constatar que las recomendaciones dominantes, hechas por las instituciones internacionales, insisten generalmente sobre el papel regulador del mercado y sobre los aspectos nocivos de la
intervención del Estado cuando ésta sobrepasa el estrecho campo definido por el enfoque liberal: nada de intervención en la asignación de los recursos, en la inversión productiva, una politica redistributiva limitada por
los principios walrasianos de equidad y justicia,20 una
intervención del Estado limitada a algunos sectores no
mercantiles: la salud (insistiendo sobre la prioridad al
financiamiento de politicas preventivas), la educación
(privilegiando la enseñanza primaria), la infraestructura (transporte, pero también energía, drenaje, etcétera).
Este tipo de intervención, limitado a la producción de
extemalidades para las empresas, o previniendo aquéllas, negativas, producidas por el mercado, está y estará
encaminado a disminuir el indicador de pobreza humana construido por el PNUD. Sus efectos sobre el
mejoramiento del nivel de vida de las capas más pobres y
más modestas son importantes.21 Pero son muy limitados.

ingreso particularmente desigual y una intervención del Estado por lo
menos sustancial, ya que algunos teóricos enfocaban sus investigaciones en esa época sobre el papel industrializador de los Estados y que el
Banco Mundial, mucho más keynesiano de lo que es hoy, buscaba
favorecer su intervención. Para un estudio detallado de los fundamentos teóricos de la importante intervención del Estado en los países
subdesarrollados, ver Mathias y Salama, 1983. Finalmente, es en una
fase de acentuación de las desigualdades, posibilitada por un golpe de
&amp;nido militar, que Brasil conoció lo que algunos llamaban en la época
"un milagro económico".
., La redistnbución debe ser tal que no debe amputar el nivel absoluto
de ingreso de ciertas capas en beneficio de otras, coa el fin de no incitarlas a trabajar menos. La progresión de los ingresos puede ser, sin
embargo, diferenciada lo que, en los países donde domina una profunda desigualdad de ingreso, deja poco margen para una política

TllAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Para concluir, el crecimiento es parco en empleo
industriales pero prolífico en empleos informales.
flexibilidad del trabajo aumenta (mayor precarización,
trabajo de tiempo parcial), los salarios están lejos de
seguir la evolución de la productividad del trabajo, con
excepción de los que poseen un empleo muy calificado, el desempleo tiende a aumentar a pesar del auge d
los empleos informales. El crecimiento tiene efecto
positivos sobre la pobreza, pero son más bajos que lo
previsto, no sólo porque en el mediano plazo la tasa de
crecimiento permanece modesta con respecto a la de
los cincuenta-setenta, sino sobre todo porque se inserí
be en un régimen de acumulación específico altamente
inestable que vamos a analizar. La paradoja, entonces,
es la siguiente: cuando ayer la pobreza aumentaba co
la inflación, hoy puede provenir de ciertas formas d
integración al trabajo, precarias, de tiempo parcial. Obtener un trabajo no significa necesariamente salir de la-- - - - --.1r
pobreza, pero puede llevar a ella cuando la "calidad"
del trabajo es baja.
El debate sobre los efectos del crecimiento sobr
la pobreza, considerada in ahstracto no tiene sentido
"porque desvía la atención de cuestiones sobre las cua ..---------11m

¿Cómo obtener un

crecimiento fuerte en países
donde las desigualdades de
ingreso son particularmente
importantes? Mcaso hay que
redistribuir los ingresos a
favor de las capas más pobres)
o bien ccesperar)) a que el
crecimiento actúe para los
menos favorecidos?
107

�•

•

•

•

[:.....- - - ~ - ~ - - - - - -Conlradicciones..de a_globalizació
La pobreza atrapada,

La pobreza atrapada,

r'l/1----

minal, la credibilidad adquirida al precio de una libera-

UN RÉGIMEN DE ACUMULACIÓN
---'ESPECÍFICO CON PREDOMINIO
FINANCIERO
dependencia financiera se ha vuelto exorbitante y se
traduce en una fuerte vulnerabilidad macroeconómica
desde el principio de los noventa. Ésta estaría principalmente en el origen de las crisis y del aspecto constado de la coyuntura en el mediano plazo.
Expondremos sucesivamente las razones que fundamentan esta caracterización del régimen de acumulación; luego discutiremos, a la luz de las recientes evoluciones, la inestabilidad ligada a este régimen de acu-

'La liberalización de ws mercados C&lt;JmO respuesta
a las muy altas inj/acwnes y a kJ atonía del crecimiento
En los noventa, la rápida apertura de las fronteras condujo a una destrucción-reestructuración del aparato
productivo, la destrucción prevalece en parte sobre la
eestructuración. La balanza com ercial se tomó fuerte- .
ente negativa sobre todo en los primeros años de lieralización de los mercados. El rápido auge de las ex~~Ml~ - - - - -..J...ortaciones, y a veces la transformación de sus contenidos, no fueron y no son suficientes para compensar
el de las importaciones. La reestructuración del aparato industrial no fue suficientemente rápida e importante para que las empresas modernizadas pudieran ex-

redistributiva, sobre todo si el crecimiento es bajo o ausente. De hecho, se oponen dos ideas: la primera insiste en este enfoque en términos de equidad y de justicia, y considera que la liberación de las fuerzas del mercado debería impulsar el crecirrúento y permitir así una
progresión mecánica de los ingresos de los más pobres que se sumaria
a la obtenida gracias a la redistnbución del ingreso según reglas definidas; la segunda, adopta otro enfoque de la justicia y la equidad y considera primero las desigualdades desde el punto de vista ético, luego
desde un punto de vista económico. Dicho de otro modo, unas medidas de redistribución pueden tener un costo, incluyendo en ténninos
de crecimiento que conviene calcular, pero deben tomarse por razo-

108

El debate sobre los efectos del
crecimiento sobre la pobreza)
considerada in abstracto no
tiene sentido (Y?orque desvía
la atención de cuestiones
sobre las cuales deberíamos
.
concentrar nuestra atencwn:
quién trabaja) cómo y _en qué
circunstancias))

La relativa estabilidad de la tasa de cambio no-

es deberíamos concentrar nuestra atención: quién traaja, cómo y en qué circunstancias" (Rodrik, 2000: 9).

portar lo suficiente y compensar así el rápido auge de
las importaciones, transformar positiva y duraderamente
el saldo de la balanza comercial, por una simple razón:
las inversiones son en efecto insuficientemente elevadas con respecto al PIB, sobre todo cuando se las compara con las realizadas en las economías asiáticas. Las
bolsas tienen un considerable auge, no sólo porque vienen capitales del extranjero con motivo de las privatizaciones, sino también porque las empresas se deciden
a favor de inversiones en portafolios lucrativos más que
por mayores inversiones.

nes éticas, aunque tengan que espaciarse en el tiempo. Estas medidas
también pueden tener cierta eficacia económica al permitir q ue se cambie la regulación y que la valorización del capital sea mejorada en los
sectores que responden al alza de la demanda solvente producida por
el aumento del poder de compra de las capas de ingresos más bajos.
Pero también pueden no favorecer el crecirrúento y ser poco eficaces
(para una discusión sobre esta eficacia, ver Bourguignon (2000) y su
propuesta de mejorar el ingreso de las capas medias para acrecentar,
por rebote, el de las más pobres). El argumento económico no es pues
suficiente en sí mismo para justificar una redistribución importante de
los ingresos a favor de los más desprotegidos, aún si es apreciable. Una

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

lización repentina e importante de los mercados, se traducen por una fuerte apreciación de la moneda nacional en términos reales. Nos encontramos, desde entonces, frente a la paradoja siguiente; por un lado, la liberalización financiera impone una relación más o menos
estable de la moneda nacional frente al dólar, la entrada
masiva de capitales tiende a apreciar una tasa de cambio real, ya fuertemente apreciada por la reducción de
Ja inflación paralelamente a la estabilidad de la tasa de
cambio nominal; por otro lado, la apreciación de la tasa
de cambio real frente al dólar frena el auge de las exportaciones al mismo tiempo que estimula las importaciones, y esto, cuánto más que el comercio está geográficamente diversificado (Brasil, Argentina, a diferencia
de México cuyo comercio está concentrado sobre América del norte) y que el dólar mismo se aprecia frente a
las otras divisas clave.
El déficit de la balanza de la cuenta corriente crece fuertemente, no sólo porque el saldo de la balanza
comercial se vuelve primero profundamente negativo,
luego un poco menos, sino también porque los gastos
de turismo aumentan, los que están ligados al retorno
de los beneficios y dividendos de las firmas multinacionales cuya progresión es muy elevada a medida de la
creciente internacionalización del capital, así como los
que se encuentran ligados a la compra de patentes extranjeras y finalmente los gastos crecientes ligados al
servicio de una deuda externa en pleno auge. Final-

politica de redistribución que no obedezca más que a argumentos ecoaómicos tendría fundamentos muy frágiles. Es por ello que los argumentos de orden ético deben ponerse al frente. Hecho esto, es forzoso
aorar que, globalmente, los argumentos éticos y económicos van hoy
en el mismo sentido.
21
Pruebas m ostraron también que los países que más recursos dedicaban (en porcentaje del PIB) a estos gastos, tenían un crecimiento
alto y duradero. Para una revisión de estos estudios, Fishlow, 1996. A
la inversa, los que gastaban poco en educación, salud, infraestructura
e investigación tenían un crecimiento bajo e irregular sobre un periodo largo, sobre todo si al mismo tiempo dedicaban la mayor parte de la
recaudación pública a pagar una burocracia "desmedida" y a colmar
los enormes déficits de sus empresas públicas.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

/

mente, el déficit de la balanza de la cuenta corriente n
expresa más que una parte de la necesidad de financia
miento puesto que a este último conviene agregar la
amortización de la deuda.
El alza de las tasas de interés, y hasta su manteni-"- - - - - -..n 11
miento en un nivel relativamente elevado, condició
necesaria más no suficiente para atraer capitales,22 po
un lado, vuelve más vulnerables a los bancos al bajar e
parte el valor de sus activos (Gavin y Haussmann, 1996),
incitándolos a otorgar malos créditos lo que aumenta e
riesgo de no pago de los deudores. Por otro lado, eleva
considerablemente el costo de los préstamos, debilitando por ello los estados frente al Estado federal, aumenta el déficit presupuestario que una reducción del gasto
público no logra contener e incita a revisar hacia la baja
los proyectos de inversión de las empresas por dos razones; una, ligada al costo y la otra, a la posibilidad de
decidirse a favor de la compra de bonos del tesoro, más
rentables que la inversión misma.

22

Esta posición la comparten hoy numerosos economistas. Rodrik
(2001: 23ss.) analiza esta lógica que lleva a una apreciación del tipo de
cambio real y escribe: " las tasas de cambio flexibles se guían menos
por las perturbaciones en la competitividad o las fluctuaciones de la

109

�•

•

L -- - - - - - - - --.C.mlmcticciones ele la globaliwi
La pobreza atrapada

La vulnerabilidad de los bancos, ya fragilizados
por la liberalización muy rápida de los mercados financieros, y el aumento de los créditos dudosos crece cuano los depósitos no siguen al mismo ritmo el crecimiento
de las tasas de interés y su capitalización se vuelve más
apurada cuando aparece la crisis. El costo de
recapitalizar los bancos y socializar sus pérdidas alcanza ya dimensiones considerables en México después de
las fuertes devaluaciones de 1994 y 1995.
El rebasamiento de los déficits de la balanza de
cuenta corriente pasa por entradas de capitales cada
ez más masivas, a las cuales se agregan salidas cada
~lmr'lli,---- ----'u,e z más considerables a título de la amortización del
capital prestado. El funcionamiento de la econonúa se
orienta hacia lo que Keynes llamaba una economía casino: la necesidad de financiamiento llama a entradas de
capitales a la medida de esta creciente exigencia. Entre
más nos acercamos a un umbral de déficit insostenible,
más aumentan las tasas de interés y fluyen los capitales
flotantes, invertidos a muy corto plazo. Una vez franqueado este límite -dificil de definir- la magnitud de
los déficits (presupuestarios, balanza de cuenta corrien-

balanza comercial y más por el deseo de mantener los flujos de capitales a corto p lazo y la confianza de los inversionistas" y, agregaríamos,
a un alza de las tasas de interés real, una vez que éstos estén amenazados.

110

te) suscita una caída de la credibilidad de la política
económica de los gobiernos, una baja drástica de las
bolsas nacionales, salidas masivas de capitales, y en la
mayoría de los casos, un desplome de la moneda frente
al dólar, todo esto seguido de una recesión, siendo ésta
todavía más elevada si el valor de la moneda se conserva a pesar de la pérdida de credibilidad que sufre la
política económica del país y que se traduce por un
aumento de las tasas de interés, un déficit fiscal mayor
y una incapacidad de llevar a cabo una política económica coherente (Argentina, desde 1998). Así, mientras
el funcionamiento de la economía casino no suscite temores de insolvencia, los déficits son colmados con
entradas de capitales. Déficits y entradas van en el mismo sentido. Cuando los déficits continúan acentuándose
pero que las entradas de capitales cesan y que éstos
abandonan el país, déficits y salidas de capitales se suman.
La lógica financiera introducida por el funcionamiento de una economía casino tiende a imponer una
gran inestabilidad y por lo tanto importantes fluctuaciones en la actividad económica. Se trata de un verdadero
círculo vícioso. Dado esto por sentado, seria erróneo
atribuir a esta sola dimensión financiera, por considerable que fuera, la responsabilidad de la llegada de una
crisis. Pesa estructuralmente pero las crisis pueden taro-

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPllEMBRE 2001- ABRIL 2002

bién venir de una valorización del capital que se ha vuelto
insuficiente, debido a una sobreinversión relativa, de
un deterioro profundo de los términos de intercambio
de productos primarios, llevando a un creciente déficit
comercial, a un alza de las tasas de interés, si una parte
importante de la recaudación presupuestaria viene de
la rasación de estas importaciones. Puede considerarse
que la crisis argentina del final de los noventa y del principio de 2000 se explica a la vez por causas financieras
y por el deterioro de los términos del intercambio cuyos efectos se volvieron tanto más importantes cuanto
que la economía se primarizó a lo largo de la década
pasada. Del mismo modo, puede considerarse que la
ligera desaceleración económica en 1998-99 observada en México se explica por el contagio de la crisis financiera y la baja en la recaudación provocada por la
baja del precio del petróleo y al alza consecutiva de las
tasas de interés determinada para evitar un aumento
del déficit presupuestario.
Este régimen de acumulación de predominio financiero se vuelve una trampa de la cual es cada vez
más dificil salir sin crisis. La lógica financiera de estos
regímenes de acumulación imprime al crecimiento un
perfil de "montaña rusa".
Finalmente, este tipo de crecimiento descansa
sobre el "filo de la navaja". La duración de este crecimiento es problemática. Cuando llega la crisis, el temor
de ver salir los capitales, lleva a elevar las tasas de interés a un nivel tal que se vuelve un obstáculo casi infranqueable para los proyectos de inversión que necesitan
recurrir al crédito y dificulta el reembolso de los viejos
créditos, lo cual fragiliza los bancos, pero también los
gobiernos fuertemente endeudados y modifica las relaciones entre el Estado central y los Estados federados,
fuertemente endeudados. Como esta medida se considera insuficiente para reestablecer la confianza de los
mercados, se implementa entonces una política de austeridad. Los gastos públicos, que deberían reducirse tanto más fuertemente que los que aseguran el servicio de
la deuda externa e interna, aumentan de manera exponencial a medida que las tasas de interés se elevan y

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La crisis acentúa
profundamente las
desigualdades en razón de la
poca protección social)
reducida por la liberalización
de los mercados; los servicios
públicos sufren
particularmente de las
reducciones en los gastos
determinados para recobrar
el equilibrio presupuestario.
conviene liberar un excedente presupuestario (fuera del
servicio de la deuda). Como es dificil crear impuestos·. - - - - - - ~HII
nuevos, la reducción significativa de los gastos se vuel
ve también dificil en razón de su carácter incomprimible;
la situación se resuelve, sea por medio de un "blindaje"
financiero consecuente acompañado de la promesa d
reducir los gastos, sea por --o con- una devaluación.
Las tasas de interés pueden bajar nuevamente, el déficit presupuestario disminuir, el crecimiento repuntar
sin que haya un alza significativa de la inflación.
Según los trabajos de Rodrik (2001), la volatilidad
de los flujos brutos de capitales privados en porcentaje
del PIB,23 medida por la desviación tipo, explicaría un
poco más de la mitad de la volatilidad del PNB del conjunto de las economías latinoamericanas, cuando que
en los ochenta esta cifra se elevaba a 20%.

23
Una observación por país como por década (80 y 90), se excluyen
los países cuyos flujos de capitales son muy volátiles por razones específicas como Surinam, Panamá, las Bahamas y Nicaragua.

111

�•

Contradicciones de-1a..globalizació
La pobreza atrapada

vulnerabilidad macroeconómica de estos
modelos es profunda y sus efectos sobre la pobreza
son muy importantes
La crisis del final de los noventa abunda en enseñanzas.
Sólo Argentina entró en una profunda recesión, de la
ual batalla para salir. Brasil conoció una desaceleraión fuerte, ciertamente una recesión pero no una depresión, llegando el crecimiento en los alrededores de
cero. La magnitud fue menos importante que lo que
podía preverse. México no conoció recesión, al contrario, la expansión se sostuvo. Seria entonces un error
ensar que las fluctuaciones fueran cada vez más cercanas, y sobre todo que se produjeran más o menos
simultáneamente.
Los efectos de la volatilidad macroeconómica
sobre la pobreza son mayores, no sólo porque al desaparecer la inflación, la única manera de reducir la masa
asalariada seria reducir el empleo más que los salarios
reales (Marquez, 2000: 7-8), sino porque con la crisis
se desarrollan actividades de supervivencia. El sector
informal, más importante, tiende a informatizarse aún
más al mismo tiempo que aumenta el trabajo de tiempo parcial, cuyos ingresos están por debajo de los que
corresponden a la linea de pobreza, y tiende a instituirse una fuerte precaridad. Retomando los trabajos de
Alain de Janvry y Elysabeth Sadoulet (1999), Nora
Lustig (2000) señala los efectos de la crisis de los ochenta: cada punto de la baja del PIB durante las fases de
recesión se traduce por un aumento de 3.7% de la mag1.12

nitud de la pobreza urbana y 2% de la pobreza rural.
Estas cifras son más altas que las que presentamos con
los trabajos de Wodon, pero se refieren a momentos específicos, a saber, los periodos de crisis. La crisis tiene
efectos desmultiplicadores sobre la pobreza que no compensan el repunte económico de una misma magnitud
y de una misma duración. El fenómeno de histéresis se
explica esencialmente por dos causas: la crisis acentúa
profundamente las desigualdades, más que en los países desarrollados, en razón de la poca protección social
reducida por la liberalización de los mercados,24 los ser~
vicios públicos, entre los cuales, la escuela y la salud
sufren particularmente de las reducciones en los gastos
determinados para recobrar el equilibrio presupuestario: 25 La duración promedio de la escolaridad baja y su
calidad también. Los niños pobres van menos regularmente a la escuela y trabajan más. La búsqueda de actividades de supervivencia a corto plazo, que la crisis hizo
necesaria, la calidad y la duración de la escolaridad menores, la reducida protección sanitaria, la nutrición insuficiente, disminuyen, algunas veces d e manera irrever sible, las capacidades para salir de la pobreza una

presa la variación relativa del ingreso de una famili~
con respecto a la del PIB, es decir, del ingreso promedio. La volatilidad se mide con la varianza. A partir de
ahi, se deduce que la volatilidad (varianza) de la enésima
familia es igual a la volatilidad (varianza) del PIB, más
la del ingreso relativo de esta familia (varianza) al que
se le agrega dos veces la covarianza entre las tasas da
crecimiento del PIB y del ingreso relativo de esta familia. Estos tres términos tienen cada uno un sentido preciso: el primero expresa las macroperturbaciones, el se-

vez llegado el repunte económico.
La asimetría de los efectos puede resumirse en la
tabla siguiente (Lustig, 2000)
Como puede observarse, la pobreza aumenta
fuertemente con la crisis y no tiende a bajar, a pesar de
uno o dos años de repunte económico. Hasta tiende a
awnentar, y se necesita un periodo de crecimiento más
largo y sostenido para que empiece a ceder.
La volatilidad del PIB, explicada en un 50% por
la de los flujos de capitales privados en los noventa, in-

CUADRO 10
CRISIS DE LA MAGNITUD DE LA POBREZA (PORCENTAJE)
ANTES DE LA CRISIS:
PNB PER CÁPITA
País

Año
de la crisis

Antes
de la crisis

Año
de la crisis

Vs. año de la
crisis

Vs. año antes de
la crisis

+

+

+

Después de la crisis

26,3 1997

Argentina

1995

16,9

1993

24,8

+

Brasil
(región metropolitana)

1990

27,9

1989

28,9

+

Nd

Nd

Nd

Nd

Nd

México

1995

36

1994

Nd

Nd

43

1996

+

+

-

Venezuela

1994

41 ,4

1993

53,6

+

48,2 1996

+

-

-

Fuente: Nora Lusting, Crisis and the Poor; Social/y Responsible Macroeconomics, BID, Washington, 2000, p. 19.

duce una fuerte volatilidad del ingreso de las familias, y
más particularmente el de las capas más modestas.
Rodrik (200 I) establece una relación entre la volatilidad
del ingreso de las familias y la del PIB a partir de una
identidad simple: el crecimiento del ingreso de la
enésima familia es igual al crecimiento del PIB a la cual
se agrega la diferencia entre el crecimiento del ingreso
de la enésima familia y la del PIB. Esta diferencia ex24
Rodrik compara la crisis de los treinta en Estados Unidos con la de
los ochenta en América Latina, de magnirud y duración equivalentes:
~n un caso se pasó del laissez-faire al intervensionismo y, en el otro, del
mtervensionismo al laissez-faire, favoreciendo así el mercado en perjuicio del Estado (Rodrik, 2001: 11-13).
25
Norman Hieles y Quentin Wodon (2001) esrudian la elasticidad de
los gastos sociales con respecto al PIB, y más particularmente de los
programas enfocados en las fases de crecimiento y en las de recesión,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Yconcluyen que los gobiernos son en general "pro-pobres" en las fases de ccecimienco; esta actirud cambia en las fases de recesión, los
gastos sociales bajan al mismo momento en que los pobres sufren más
fuertemente la recesión que las otras capas, y es cuando deberían aumentar. Por l % de baja en el PIB per cápita, los programas enfocados
bajarían en 2% por pobre, la mitad de este efecto viene de la baja del
PIB, el otro del aumento del número de pobres. Ver Hieles y Wodon,
2001: 109ss.

TIIAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

gundo las perturbaciones idiosincrásicas y el tercero
indica, finalmente, según si es positivo o negativo, que
el ingreso relativo es prociclico (el ingreso relativo crece más rápido que el PIB en periodo de crecimiento y
baja más fuertemente en periodo de recesión) o no lo
es. Puede entonces considerarse que el ingreso relativo
de las familias pobres es procíclico puesto que su ingreso es particularmente vulnerable a los ciclos económicos. El interés de esta descomposición es que permite
definir mejor las políticas enfocadas a aminorar la pobreza. Si la responsabilidad de la volatilidad del ingreso
de la enésima familia -las familias pobres o en vías de
serlo- se debe principalmente a la volatilidad macroeconómica, entonces las políticas por implementar consisten más en enfatizar la búsqueda de la estabilidad ma113

�•

L...---- - - - - - - - - - - --'mtlll'a1clicciones ele la_globaUzación
La pobreza atrapada

______

croeconómica que en encontrar políticas específicas.
Como la inestabilidad macroeconómica proviene en
50% de la volatilidad de los flujos de los capitales priva;nr-"'1-111...-----~
dos, puede pensarse que menos mercado y más Estado
.,.,.·,n---~~-....r odría reducir la volatilidad macroeconómica y, por eso
mism&lt;?, la volatilidad del ingreso de estas familias. Si la
volatilidad se explica principalmente por razones
·diosincrásicas, entonces se hace necesaria una política
specífica que apunte a reducir el riesgo particular de
cada familia. Y si, finalmente, la volatilidad se explica
por la extrema sensibilidad de algunas familias (y en
nuestro caso las familias pobres y cercanas a la línea de
breza) a las perrurbaciones macroeconómicas, entonse hacen necesarios los programas específicos, insensibles a la baja en las recesiones.
Con excepción de algunos países como Chile, la
volatilidad se explica sobre todo por las macroperturbaciones (primer término) y por una sensibilidad rela-

,.,

tiva a estas perturbaciones (tercer término), y esto especialmente para las categorías más pobres de la población. Estas observaciones deberían conducir a implementar nuevas políticas económicas, lejos de los espejismos suscitados por la liberalización de los mercados,
consolidando a la vez políticas específicas para que éstas no sean cuestionadas por las macroperturbaciones.
Las políticas macro económicas deberían entonces privilegiar la estabilidad económica más que permitir el
retomo de las grandes fluctuaciones del siglo XIX europeo. La regulación de los mercados se vuelve cada
vez más una necesidad. Pasa por un reconocimiento
del papel positivo de los Estados en lo económico y lo
social. Se impone un vuelco de los enfoques tradicionales si se quiere realmente aligerar la pobreza. ,s.,

Verswn al español de Brigitt,e Domange

ANEXO ESTADÍSTICO

INDICADORES DE LA POBREZA PARA TRES PAÍSES

Ho

H¡

H2

Ho

H¡

H2

Argentina

1990

21

7,2

3,4

5

1,6

0,8

1997

18

6,2

3,1

5

1,5

0,7

53

22

12,1

20

6,7

3,4
3,5

Colombia

1991

45

19,1

10,8

17

6,1

1989

42

15,8

8,1

13

3,9

1,9

1998

39

13,4

6,4

10

2,5

1

1997
México

Fuentes: CEPAL, Panorama Social de América Latina, Chile, 2000. Las columnas 2-4 conciernen a la pobreza, y las tres últimas cifras a la
indigencia; Hl y H2 se calcularon con respecto a las familias, para la pobreza. y con respecto a la población, para la indigencia.

BIBLIOGRAFÍA

CUADRO A
MAGNITUD DE LA POBREZA EN BRASIL
Regiones
y estratos

1993

1995

Proporción(%)
1996
1997

Norte urbano

47,46

38,49

39,57

Nordeste

63,96

52,05

53,13

Minas G./E. Santo

38,54

27,82

28,21

R. Janiero

43,52

28,50

29, 16

Sao Paulo

34,16

22,01

24, 17

25,21

Sur

24,49

17,85

17,59

18,11

Centro-Oeste

47,11

37,44

37,71

34,62

(%)

Núm. de pobres (miles)
1999

1998

1999

39,61

40,53

39,95

4,98

2.711

52,86

50,35

50,90

42,03

22.880

27,50

28,76

28,62

10,43

5.676

28,86

28,55

27,88

6,81

3.707

25,11

29,35

18,77

10.217

17,76

19,71

8,72

4.749

34,56

37,43

7,61

4.145

Metropolitano

45,12

31,16

32,65

33,18

33,74

36,88

32,12

17.484

Urbano

40,35

31,20

31,46

31,30

30,14

31,78

45,95

25.016

Rural

51,56

41,51

43,42

42,84

41,61

40,26

21,93

11.940

BRASIL

44,09

33,23

34,13

34,09

33,43

34,95

100

54.440

Fuente: Sonia Rocha, Pobreza no Brazif: O que ha de novo no limiar do século XXI, mimeo, 2000. A partir de datos de IBGE/PNAD (tabulaciones
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114

CUADRO B

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El conjunto de trabajos técnicos y de impresos del Banco Mundial,
del Banco Interamericano de Desarrollo, de la Fundación Instituto
Brasileño de Geografia y Estadística y de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe están disponibles en la Internet en
las direcciónes: www.bancomundial.org/; www.iadb.org/;
www.ibge.gov.br/; www.eclac.cV; respectivamente.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

América Latina:
dependencia y desafío
CARLOS EDUARDO MARTINS

e

orno menciona Hobsbawn (1995), el siglo XX
fue corto. El siglo XXI emerge a partir de la
década de los años noventa cuando finaliza la
Guerra Fria y aparece un nuevo periodo de crecimiento largo para la economía mundial. Surge, desde
mediados de los años noventa, un nuevo ciclo de Kondratiev
en la economía mundial. Sus bases institucionales han sido
distintas. En vez de apoyarse en la expansión de los mercados internos, como sucedió durante el largo ciclo que abarcó de 1938 a 1992, el nuevo Kondratiev se basa cada vez
más en el mercado mundial, e instituye el neohberalismo
para absorber los mercados nacionales.
En este trabajo pretendemos destacar los efectos
que la integración de América Latina, mediante los
mecanismos de dependencia del Kondratiev emergente, trae para su desarrollo. El balance teórico y empírico
aquí presentado sobre esa integración es sumamente
negativo. Entre sus resultados podemos resaltar: tasas
bajas de crecimiento económico dentro de la región en
función de los efectos de descapitalización provocados
por el neoliberalismo a la balanza de pagos; la desnacionalización del aparato productivo y la destrucción
de los segmentos de punta en la tecnología, situación
que se articula a la construcción de una burguesía local
fuertemente vinculada a la renta y a la especulación; el
aumento en la sobreexplotación del trabajo en dirección de sus formas más graves, que incluyen las restricciones al salario.
No defendemos, desde luego, para la región, una
perspectiva de desarrollo aislada del mercado mundial.
En nuestra opinión, América Latina puede formular
un proyecto regional de desarrollo que se ampare en
políticas públicas que afirmen su soberanía y la incluTRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

yan como actor de importancia en la construcción de
una civilización planetaria y en la econorrúa mundial.

EL NUEVO MODELO DE DEPENDENCIA
El bajo crecimiento y 'la balanza de pagos
La teoría marxista de la dependencia ha estudiado la
relación entre el crecimiento económico y la balanza de
pagos en los países dependientes, principalmente, a través de las obras de Theotonio dos Santos, Orlando
Caputo y Ruy Mauro Marini. Estos autores acumularon una importante base teórica y empírica que nos
servirá de guía para analizar la prospectiva de esa relación dentro del modelo neoliberal de desarrollo 1 que se
ha venido estableciendo en América Latina.
La tendencia neoliberal que caracteriza las relaciones internacionales en este nuevo periodo de crecimiento de largo tiempo no llegará a alcanzar su forma
idealizada. El conjunto de los Estados nacionales mmca aceptará las políticas centradas en la liberalización
del comercio, del tipo de cambio,2 de los mercados y de
las inversiones y éstas tienden, como indicamos, a
revertirse a partir de cierto punto. Así, si los Estados
nacionales adoptan o rechazan las políticas neoliberales
será en función de la composición local de las fuerzas
sociales y políticas y de su capacidad de articulación en
el nivel internacional.
1

Sobre la subordinación de América Latina a los modelos de desarrollo neolíberales, véanse los trabajos de Adrián SoteloValencia.
2
Es importante mencionar que, al igual que la liberalización de los
mercados significa la integración de los mercados nacionales en un
mercado único, la liberalización del cambio significa la integración de

117

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

Como ya observamos, dentro del modelo de reproducción del capitalismo histórico, se afirma la transición de la hegemorua de Estados Unidos a la hegemonía compartida durante el Kondratiev emergente
(Martins, 2000a). Los déficits en la cuenta corriente de
Estados U rudos, basados en un primer momento en los
déficits comerciales, impulsan esa transición. Tales déficits generan una dinámica de especulación para sustentarlos, cuyo resultado es la pérdida progresiva del
mando económico de Estados Urúdos sobre sus activos materiales y políticos (mediante el aumento de la

Si los Estados nacionales
adoptan o rechazan las
políticas neoliberales será en
función de la composición
local de las fuerzas sociales y
políticas y su capacidad de
articulación en el nivel
internacional.
desnacionalización de sus empresas y el compromiso
de una parte sigrúficativa de la recaudación del Estado
al pago de la deuda pública a los acreedores extranjeros).
Estados Urúdos reacciona frente a esa pérdida
de poder aplicando las políticas neoliberales en su zona
de hegemorua regional. El avance de tales políticas en
América Latina y el Caribe permite que Estados Urúlas monedas nacionales a una moneda única, sea a través del anclaje
cambiario como el currency board, o su sustitución por la moneda internacional.

118

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

dos disminuya sus déficits en la cuenta corriente con el
mundo y reduzca la acción destructora de las tasas de
interés en su propio desarrollo económico.
En los años setenta, cuando la combinación de
déficits comerciales y en cuenta corriente surge por vez
primera en la posguerra, en 1971 y 1972, Estados Urúdos examina con cuidado sus políticas hacia América
Latina, y en Chile apoya la organización de una dictadura militar de carácter neoliberal. El intento posterior
de Estados Unidos, durante el auge republicano en el
gobierno de Reagan por manejar sus déficits en cuenta
corriente mediante la política del dólar fuerte y del viraje de su política económica para tomar el rumbo del
neoliberalismo, origina la expansión brutal de la deuda
pública y los déficits de la balanza comercial que marcan los limites de tal enfoque.
Se ha profundizado en el conocimiento del carácter explosivo que obtuvo la deuda pública y los déficits en cuenta corriente para lograr el equilibrio económico estadounidense, por lo que el gobierno de Bush
adopta iniciativas para devaluar el dólar, reducir las tasas de interés y aumentar la extensión del neoliberalismo al conjunto de los países de América Latina y el
Caribe. Se negocia la deuda externa de América Latina, se estimula la liberalización comercial y tarifaria de
la región, se estimula la revaloración del tipo de cambio
y su anclaje al dólar a fin de rúvelar los precios internacionales con los precios internos de la región. Surge la
Iniciativa para las Américas y las negociaciones del
'JLCAN. El gobierno de Clinton acelera la caída de las
tasas de interés, la pérdida de valor del dólar, en su primer mandato, y mantiene la expansión de la integración regional bajo un enfoque predominantemente neoliberal.
Estaban dadas las condiciones para que la región
sustituyera los superávits comerciales de los años ochenta, utilizados en el pago de intereses de la deuda externa, por déficits comerciales cada vez más sigrúficativos
en los años noventa (Dos Santos, 1995).
¿Qué limites poseen las políticas que establecen
una arquitectura macroeconómica para la región cen-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 : SEPTIEMBRE2001 • ABRIL 2002

trada en una generación sistemática de déficits comerciales?
Los teóricos más críticos de la dependencia señalan que el capital extranjero percibe aumentos en la
reinversión solo en una región, unicamente si las presiones de la competencia así lo han impuesto. Ese capital prefiere elevar sus tasas de interés y repatriarse para
así remunerar a los propietarios no residentes en el país
huésped. Los países dependientes, por poseer estructuras económicas subordinadas al capital extranjero y
de baja competitividad, tienden a tener flujos de capital
negativos con el exterior. Al analizar la estructura de la
balanza de pagos en América Latina, Theotorúo dos
Santos (1970, 1972 y 1978) y Orlando Caputo (1973)
señalan que ésta presenta la siguiente característica durante el auge de la posguerra: la evolución hacia un fuerte
déficit en la cuenta corriente en razón del resultado negativo en el servicio de capital (remesas de utilidades,
servicios técrúcos e intereses de capital) y una menor
escala de servicios corrientes (fletes, seguros y viajes).
Mencionan que el peso negativo de los servicios de capital y los servicios corrientes pueden ser compensados por dos formas: i) la entrada de capitales, por el
resultado positivo en la cuenta de capital y, ii) superávits
en la balanza comercial.
La primera forma, la entrada de capitales, hace

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

más profundo el razonamiento del resultado negativo
de la balanza de pagos porque lo conduce a nuevos
pagos por servicios de capital y corrientes, cuyos efectos van ganando expresión macroeconómica cuando
se amortizan los ingresos anteriores de capital en empréstitos o inversiones productivas. El capital extranjero no puede equilibrar el resultado negativo de la cuenta corriente y, por el contrario, llega a financiarla a costa
de la extracción de más excedentes en plazos de medio
y largo alcance.
La segunda forma, los superávits comerciales,
constituye un mecarúsmo estable y, por ello, limitado
para compensar el déficit en los servicios. La estabilidad radica en no efectuar movimientos posteriores de
capital de signos contrarios. Los limites radican en la
creciente importancia de los movimientos financieros
en la medida que avanza el proceso de monopolio del
capital, y en el hecho de que los superávits se basen, en
gran parte, en los países dependientes, en mecarúsmos
de competitividad espurios y poco sustentados, como
es la sobreexplotación del trabajo.
Los superávits comerciales fueron instrumentos
importantes en América Latina para disminuir las presiones sobre la balanza de pagos y para sustentar un
equilibrio macroeconómico que, si bien precario, garantizó tasas de crecimiento económico sigrúficativas.

119

�TEORÍA
América Latina: dependencia, y desafw

TEORÍA
América Latina: dependencia, y desafw

La conformación de reservas
internacionales sirven para
apoyar una política de
déficits comerciales y
atracción de capitales
extranjeros mediante tasas
elevadas de interés y la
revaloración de las
monedas nacionales.
Existen dos razones para ello. Por un lado, el hecho de
que la economía latinoamericana, por ser dependiente,
se basa en la acumulación externa de capitales (Dos
Santos, 1972 y 1978) .3 Por el otro, el hecho de reducir
los saldos y generar déficits comerciales significa qu e la
com petencia externa ejercerá presión sobre la economía de la región -asociada a la plusvalía extraordinaria
entre los ramos y a los precios de producción- ,4 con lo
que se deterioran sus precios internos en relación con
los internacionales y conducen a la caída de las tasas de
ganancia, a la crisis y a la baja en la entrada de capitales.
Una breve historia de la balanza de pagos de
América Latina permite registrar la importancia del
superávit comercial para apoyar el crecimiento económico en el área, ya que los periodos de crisis de la economía regional seguirán su disminución, y hasta desaparición, que impide financiar los servicios del capital
3 Theotonio dos Santos define la acumulación externa de capitales
como un proceso en el que el sector productor de la innovación tecnológica está fuera de una determinada región, que depende de las dívi1;as generadas por el sector exportador para incorporar los procesos
tecnológicos necesarios para lograr su desarrollo.

120

y corrientes de la balanza de pagos y la dependencia
tecnológica (Maddison, 1997 y Hoffman, 1998).
En el periodo de 1900 a 1929, el agotamiento
progresivo del saldo comercial en América Latina durante la aceleración del crecimiento de 1906 a 1912
condujo a la crisis de 1913 a 1919. Se dio un nuevo
deterioro del superávit comercial durante la expansión
entre 1920 y 1929 que condujo a la crisis de 1929-1933.
Tal crisis sólo pudo superarse gracias a la amplia institucionalización de la industrialización sustitutiva porque las divisas de exportación se utilizaron para financiar la importación industrial, a lo que contnbuyó la suspensión de pagos de los servicios de la deuda externa.
El regreso de los flujos de capitales extranjeros
entre 1946 y 1980 se articuló a la estructura proteccionista generada por la sustitución de importaciones.
Corno se enlazó a los saldos comerciales, durante ese
intervalo se impulsaron las tasas de crecimiento económico hacia el alza, en virtud de que este doble mecanismo actuó para financiar la balanza de pagos. Las fases
de la crisis económica surgieron en un periodo posterior al agotamiento de los saldos comerciales y su conversión en déficits. Así, la crisis de 1952 está seguida
por el déficit en América Latina de 1951; el agotamiento del superávit entre 1957 y 1961 desemboca en la
crisis de 1962-1967 y, con posterioridad, los grandes
déficits comerciales en la región entre 1970 y 1981 conducen a la gran crisis de 1978-1990, cuando se desploman los ingresos en la cuenta de capital.
Entre 1991 y 1994 se generan reservas monetarias en la región por combinar la desvalorización de las
tasas internacionales de interés, la renegocición de la
deuda externa, el nuevo ingreso de flujos de capitales y
por sostener saldos en la balanza comercial hasta 1991.
En ese intervalo se impone en la región una arquitectura macroeconómíca de carácter neoliberal, la que, a
• La plusvalia extraordinaria entre los ramos depende de la uniforrnización y unificación de los mercados y significa la transferencia de
parte de la demanda de los segmentos menos intensivos en lo tecnológico a los de más intensidad.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

partir de 1992, genera déficits comerciales continuos.
Entre 1992 y 1994, el déficit comercial salta de 1.2% a
1.8%, y el déficit en cuenta corriente de 2.7% a 3.3%
del PIB de la región. Como resultado, en 1995 irrumpen
las crisis de México y Argentina y el PIB per cápita de
la región desciende 1%. En 1996, los déficits comerciales y en la cuenta corriente caen a O. 7% y 2.2%, pero en
1998 empiezan a crecer de manera progresiva hasta
2. 7% y 4.5%, año en que ocurre la crisis de Brasil y la
nueva crisis de Argentina que detiene la expansión del
PIB per cápita de la región a 0.8% y -1.6% en 1998 y
1999 (CEPAL, 1999).
En el periodo actual, existen dos factores importantes que pueden ayudar a disminuir la importancia
de la balanza comercial y equilibrar la balanza de pagos
en América Latina. El primero, como se mencionó, se
refiere a la creciente importancia de los movimientos
de capitales relacionados a los movimientos de mercancías, situación que se expresa en la terrible expansión de la financi.eriza.cwn de la economía mundial y en
el control de una gran parte del comercio internacional
(ubicado entre matrices y filiales) por las empresas. El
segundo se refiere a la aceleración del proceso de la
competencia externa sobre la región al aceptar los modelos neoliberales de desarrollo. Este segundo factor
invierte la posición histórica de la balanza comercial
para equilibrar la balanza de pagos y, al generar déficits, la convierte en una fuente de desequilibrio.

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

De esta forma podemos distinguir, en una visión
a 2020, dos grandes fases de la articulación de América
Latina con la economía mundial:
i) Una fase de centralización de capitales, que se
inicia a fines de los años setenta y debe prolongarse
hasta los primeros años del nuevo siglo XXI y, otra, de
concentración de capitales, que se establece de manera
más clara a partir de ese periodo. La centralización de
capitales vive un primer momento, hacia finales de los
años setenta y en los años ochenta, cuando los pagos en
servicios de capital y corrientes sobrepasan por mucho
los ingresos de la cuenta de capital y exigen la reconstrucción del saldo comercial para financiar en parte tal
movimiento. El otro momento se desarrolla al inicio de
los años noventa, cuando la reducción de las tasas de
interés internacionales, la renegociación de las deudas
externas y el sostenimiento de los saldos comerciales
hasta 1991 sirven de base para conformar las reservas
internacionales que sostienen una política de déficits
comerciales y atracción de capitales extranjeros mediante tasas elevadas de interés y la revaloración de las monedas nacionales. La principal contradicción de tal escenario macroeconórnico para América Latina radica
en el estallido de los títulos de la deuda pública e instrumentos financieros emitidos por el sector privado5 -que
impulsan los déficits en la cuenta corriente- frente a su
5
En México, entre 1988 y 1994, el M4 aumenta su proporción sobre
el PIB de 32.3% a 51.2% (OECD, 1997: 183).

121

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

cobertura en reservas y la capacidad de pago de los
grupos privados nacionales (Dos Santos, 1996). Los
gobiernos y el sector privado o internos pagan intereses
elevados para atraer capitales internacionales a la región que estén disponibles, de carácter eminentemente
.financiero. Eso ocurre en razón de la concentración de
inversiones productivas en los países centrales y de la
necesidad de América Latina por absorber capitales externos y así cubrir sus déficits en la cuenta corriente.
El proceso de centralización ha generado un pro-

El endeudamiento privado y
las tasas de interés elevadas
estimularán que las
burguesías locales e
internacionales hagan un
uso especulativo del Estado)
lo que genera una
situación de gran
inestabilidad política.
ceso violento de deterioro de los grupos de valor agregado más elevado, como el de bienes de capital, desarrollados en la región gracias a las políticas de sustitución de importaciones. Este proceso deberá llegar a
recesiones que generar superávits comerciales y transfieren parte de los sectores público y privado nacionales al capital internacional para financiar parte del resultado negativo de la cuenta corriente y del endeudamiento público y privado, una vez que este ciclo de in-

122

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafío

versión financiera se haya agotado totalmente.6
ii) La otra fase es de concentración de capitales,
y sus bases comienzan a vislumbrarse a partir de la segunda mitad de los años noventa, cuando la centralización de capitales ya comienza a dar señales de agotamiento.7 Este periodo se caracterizará por mantener las
políticas neoliberales que han originado los déficits comerciales, pero se diferenciará de la fase de centralización de capitales por el hecho de que el saldo en la cuenta
de capital estará determinado, en gran parte, por inversiones directas, delimitadas por las tasas de interés. La
consistencia de esa fase de concentración de capitales
será, sin embargo, muy débil. El enorme nivel de contradicciones que caracterizará el periodo no permitirá
que surja un amplio desplazamiento de la tasa de interés a la tasa de ganancia, como base de la acumulación
del capitalismo latinoamericano. Las políticas neoliberales impulsan la competencia del exterior y precipitan
periodos de crisis porque sirven de presión para que
disminuya la tasa de ganancia, además de estimularse
la salida de capitales. La recuperación de la tasa de utilidad será costosa y conflictiva porque exige que se restablezcan los saldos comerciales, si bien provisionalmente, y la mayor rigidez del cambio, establecida por las
políticas de liberalización, impulsará el recurso de la sobreexplotación del trabajo para así alcanzar el equilibro
macroeconómico. La variación de los movimientos de
6

En Brasil, en 1994, año en que se introdujo el real como moneda y
del anclaje cambiarlo, el capital privado nacional terúa en su poder
44% de las 500 empresas más grandes de Brasil, el capital estatal,
24%, y el capital extranjero, 32%. En 1998, año de inicio de la recesión
y vinculada al real, la participación del capital privado nacional y del
capital estatal, según los cálculos de Reinaldo Gon~ves, caen a 41. 9%
y 16. l %, respectivamente; mientras que la participación del capital
extranjero se eleva a 42% (Gon~ves, 1999: 133).
7
A partir de finales de los años ochenta, podemos observar dos tendencias en las inversiones internacionales. Una, el aumento de las inversiones productivas sobre las operaciones financieras y, la otra, de
creciente inclusión de los países semiperiféricos y periféricos en las
inversiones internacionales. Entre 1987 y 1990, las inversiones extranjeras se concentran en los países centrales y el movimiento de las
fusiones y adquisiciones representa 60% del total de las inversiones
directas. Entre 1995 y 1997, se dio un nuevo auge de inversión directa
en la economía mundial que disminuyó la proporción de las fusiones y
adquisiciones en el conjunto de los flujos de capital -caen a 45% del

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPllEMBRE 2001 - ABRIL 2002

capitales que financian los déficits en la cuenta corriente tiende a establecer periodos de oscilación económica
elevada, los que apenas podrán amortiguarse de manera provisoria por el endeudamiento externo con el Fondo Monetario Internacional y las demás instituciones
financieras multilaterales. Si tales oscilaciones se suman
a la necesidad de mantener la tasa de interés indizada en razón de la fragilidad de la tasa de utilidad como
factor para sustentar los ingresos de capital-, deben reducir sustancialmente el crecimiento económico de la
nueva fase A del Kondratiev en relación a la anterior,
que se expresará en tasas menores de crecimiento per
cápita y/o en una duración más corta de la fase A.
La diferencia de la fase A del Kondratiev, bajo
mecanismos de dependencia, con relación a la etapa
final de la fase B anterior, será menos profunda de lo
que puede suponerse, lo que subraya que su mediocridad sea previsible, como periodo largo de expansión. La
cuenta de capital será la base, en ambos periodos, del equihbrio de la cuenta corriente. La diferencia relacionada a la
centralización del capital radica en que los mecanismos
de equilibro de los años noventa son los movimientos
finan cieros de capital y, en el periodo posterior, el equilibrio en la balanza de pagos se derivará de los ingresos
de capital destinados a inversiones directas. La fragilidad para sostener la tasa de ganancia en un ambiente
total- y descentralizan en parte esas operaciones encaminándolas hacia
la semiperiferia y periferia. Aumenta la proporción de los flujos de capital dirigidos a los países en desarrollo que, en 1995 y 1996, reciben 30%
Y 37% del total. La participación global en las fusiones y adquisiciones
se eleva en esas regiones entre el inicio de los noventa y en 1995, de 27%
a 35%, y de 3% a 15% en acuerdos estratégicos -&lt;¡ue comprenden la
innovación tecnológica (UNCTAD, 1997: 5-8).
De los flujos de capital dirigidos a los países en desarrollo, América
Latina absorbe en 1996, 30%, y recibe la cantidad récord de $39 billones de dólares. Parte de esas inversiones aumentan la capacidad productiva de la región, en especial en el sector automotriz (UNCTAD,
1997: 22-23). Pero una buena parte se dirige a las privatizaciones,
adquisiciones y fusiones y tienen poco impacto sobre la inversión bruta latinoamericana y de ninguna manera financian la escalada del déficit en transacciones corrientes en 1997 y 1998 ( CEPAL, 1998 y 1999).
Es muy probable que, con la reducción de los ingresos de capital, desde finales de 1997, se origine un nuevo periodo de entradas de capital
posterior a la crisis iniciada en 1998, en la que los movimientos de la
inversión productiva sean superiores a las operaciones financieras.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de exposición elevada a la competencia externa impulsará la tasa de interés como un recurso auxiliar para
mantener el equilibrio en la balanza de pagos. Tal recurso auxiliar, sin embargo, tiene limites para mantener el equilibrio. Los ciclos medio Guglar) y corto
(Kicthins)8 --de aproximadamente diez años y de cuarenta meses, respectivamente, divididos en fases A y Bdel Kondratiev emergente deberán terminar sus fases
de expansión en periodos de depresión que exigirán se
agudice la sobreexplotación del trabajo y la desnacionalización con el fin de poder liquidar los débitos en la
balanza de pagos.
El endeudamiento privado y las tasas de interés
elevadas estimularán que las burguesías locales e internacionales hagan un uso especulativo del Estado, lo que
genera una situación de gran inestabilidad política. La
nueva fase A del Kondratiev no reducirá de manera
significativa la búsqueda por la renta, ni impedirá que
las burguesías latinoamericanas se aparten del sector

• Véase el clásico de Schumpeter, (1989).

123

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

productivo. Esas características, que esruvieron presentes durante la etapa de centralización de capitales de los
años ochenta y noventa, se desarrollarán en otro contexto.

AGRAVAMIENTO DE LA
SOBREEXPLOTACIÓN DEL TRABAJO
La sobreexplotación del trabajo, como mencionamos,
debe hacerse más profunda en el Kondratiev emergente y llegará a regularse por formas de restricción salarial. Tal
tendencia, que surge en los años ochenta, se desarrolla en
las décadas subsecuentes al capitalismo histórico en América Latina en razón del aumento de la competencia externa que incide sobre la región y de la burbuja financiera, presente en la nueva fase de crecimiento. Podemos resumir, como se verá enseguida, las determinantes de las nuevas formas de expresión de la sobreexplotación del trabajo:

La tendencia de alcanzar
una horiwntalidad
internacional de la
composición técnica del
capital produce tasas
elevadas de innovación
tecnológica) que elevan
el deterioro de los ténninos
de intercambio
y la heterogeneidad
tecnológica interna.
124

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafw

i) La sobreexplotación del trabajo asumió en los
años ochenta formas de reducciones salariales derivadas de las tasas internacionales de interés establecidas
por Estados Unidos y del endeudamiento externo de
los gobiernos de América Latina que se asociaron a los
déficits comerciales de los años setenta. La elevación
de los intereses internacionales fue la base de los déficits en la cuenta corriente de Estados Unidos. Es más,
no debe esperarse un cambio radical de ese escenario
en las próximas décadas. La desvalorización del dólar
permitió que se redujeran las tasas de interés internacionales, pero la recuperación del crecimiento de la economía de Estados Unidos impulsa de nuevo los déficits
en cuenta corriente y exigen una cierta elevación de
esas tasas. En consecuencia, aumenta el déficit de la
balanza de servicios de América Latina y se reduce el
margen interno para bajar los intereses de la región
puesto que son un instrumento importante para complementar el saldo en la cuenta de capitales y así equilibrar la balanza de pagos.

ii) La liberalización comercial produce efectos
negativos sobre la tasa de ganancia en América Latina.
Por un lado, cuando se articulan los segmentos de p unta de la región al mercado internacional se reducen los
precios internos con respecto de los internacionales, mismos que se establecieron en condiciones de mayor productividad. Por otro lado, limíta los mercados para el
sector productivo de la región porque se generan déficits comerciales en razón de los diferenciales de intensidad tecnológica entre los productos importados y los
exportados, y
iii) La tendencia impulsada por la globalización,
de alcanzar una equiparación internacional de la composición técnica del capital produce tasas elevadas de
innovación tecnológica, que se vinculan a la inversión
directa y a la importación, mismas que elevan el deterioro de los términos de intercambio y la heterogeneidad tecnológica interna, presionando la tasa de ganancia de manera negativa.
En tal contexto, pierde sentido la correlación entre formas de sobreexplotación e intensidad sectorial,

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE2001- ABRIL 2002

la qu e estableció Jaime Osorio ( 1975) para caracterizar
la acumulación de capital en América Latina de la década de los años cincuenta a la de los setenta. Según
este autor, la sobreexplotación del trabajo se presentaba, por un lado, por el aumento de la intensidad del
trabajo sin el aumento correspondiente de salario en
los segmentos del capital de nivel técnico superior al
promedio, por el otro, mediante una jornada de trabajo
más larga y la reducción de salarios en los segmentos
de nivel técnico inferior. La apropiación de plusvalía al
interior del ramo productivo -fijando la plusvalía extraordinaria- y entre los ramos -por los precios de producción y la incidencia intersectorial de plusvalía extraordinaria, que se da con la transferencia de la
demanda de los niveles menos intensivos a los más intensivos en tecnología- eran la formas por las cuales los
segmentos más dinámícos del capital suavizaban el recurso de la sobreexplotación del trabajo.
Esos mecanismos se desarticulan cuando se insertan los segmentos de intensidad tecnológica más elevada en América Latina en espacios de circulación de
mercancías que convierten su composición hacia un
nivel inferior al promedio. Contribuye además, para esa
desarticulación, la aceleración de las innovaciones que
vuelven inestable los monopolios tecnológicos. Los segmentos de punta de América Latina empiezan a sufrir
pérdidas de plusvalía y, dado el aumento de la compe-

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

tencia, la plusvalía extraordinaria entre los ramos se vincula a una innovación continuada de tecnología y restringe la capacidad de compensar, al capital individual,
los efectos negativos sobre las tasa de ganancia que provoca la introducción del progreso técnico en condiciones de dependencia.
El aumento de la intensidad en el trabajo, como
recurso derivado a la sobreexplotación, y el aumento
en la calificación del trabajo, como mecanismo en contra de tal tendencia, no cuentan con las condiciones para
compensar los efectos que debe conjugar la innovación
tecnológica, la liberalización comercial y los intereses
sobre la tasa de ganancia. Eso se debe a que los factores
intensivos y cualitativos del trabajo responden sólo por
una parte pequeña del crecimiento económíco, núentras que la parte del capital va en aumento.
El capital respondió entre 1950 y 1994 por 49%
del crecimiento económico de la región -35% relacionado al aumento del capital fisico y 14% en avance tecnológico-, y el trabajo por el 41 % -el 31 % correspondió al aumento en el empleo y el restante a los factores
ligados en especial a la educación- quedando el restante a los recursos naturales (CEPAL, 1996: 92). Podemos observar que la parte del capital está en expansión
en América Latina y se liga, principalmente, al aumento de la contribución de maquinaria y equipamiento.
En Argentina, la parte del capital en el crecimiento

125

�TEORÍA

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

América Latina: dependencia y desafio

económico se elevó de 37.1 %
entre 1950-1973, a 54% entre
1989-1994, a la vez. que la parte de maquinaria y equipamiento aumentó de 13.2% a 24.2%.
En México, la parte correspondiente al capital aumentó de
47.3% a 54.5% entre 19501973 y 1989-1994, yenelapartado de maquinaria y equipamiento aumentó su contribución de 24.5% a 29.6%. En
Brasil, el capital elevó su parte
de 19.9% a 32.4% entre 19501973 y 1989-1994, mientras
que la de maquinarias y equipamientos aumentó de 12.5%
entre 1950-1973, a 20.4% entre 1973-1980, a pesar de retroceder a 15.7% en el contexto de la recesión de 19891994 (Hofinan, 1998: 114).

Los niveles de protección
comercial y de
desvalorización de la tasa
de cambio se reducirán en
la medida en que el
desarrollo industrial y
científico-tecnológico
superen la diversidad
tecnológica de la región
frente a la economía
mundial.

PARA LOGRAR UN NUEVO MODELO DE
DESARROLLO REGIONAL
Los modelos de desarrollo que establece el capitalismo
dependiente para América Latina para las próximas décadas son insustentables. Agravan la sobreexplotación
y van más allá de sus posibilidades de sustentar la reproducción ampliada del capital; deterioran el ambiente y afectan el equilibrio ecológico; las perspectivas corresponden a un crecimiento insuficiente, generan
inestabilidad política y social, y se articulan a una directriz
de expansión del sistema mundial que es decadente y está
en crisis respecto de la civilización (Martins, 2000a).
Por tanto, es necesario construir un nuevo modelo de desarrollo que rompa con la sobreexplotación
del trabajo, que distribuya el ingreso y el acceso a los
instrumentos de gestión pública y privada, que otorgue

126

prioridad al crecimiento económico y lo haga compatible
con el equilibrio ecológico,
que se articule con el mercado internacional pero tomando en consideración la
integración regional y las
prioridades del mercado interno.
La construcción de
esas nuevas formas de desarrollo es una tarea creativa
que exige la movilización de
amplios contingentes de la
población de la región y,
para la cual, el componente
político debe contener un
carácter determinante que lo
haga posible. Es más, podemos esbozar en lineas generales algunas de las principales directrices que debe-

rán orientar tales formas:9
i) El crecimiento económico sustentable exige que
la cuenta corriente de la balanza de pagos de la región
llegue a equilibrarse. Para lograrlo, es fundamental volver a los superávits comerciales. Si éstos se manejan de
manera adecuada, serán la base para reducir el atraso
tecnológico de la región. Aun cuando se rompa con las
relaciones de dependencia, América Latina se encuentra en una situación de semiperiferia y periferia que,
para poder superarla, exige que se combine la importación de tecnologías de punta con esfuerzos de capacitación local. Para que América Latina alcance esos

9

De los principales estudios publicados en América Latina en los
años noventa, se desarrollan alternativas concretas y detalladas de políticas al neoliberalismo, podemos mencionar: las investigaciones conducidas por diversos centros de investigación latinoamericanos y reunidas en Herrera et al, ( 1991) y las investigaciones organizadas por
el Instituto de Economía de la UNICAMP y por el Instituto de Economía Industrial de la UFRJ, concentradas en Coutinho y Ferraz (1994);

TRAYECTORIAS ; AÑO IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

superávits, debe articular políticas cambiarias, pararancelarias, arancelarias, industriales y científico-tecnológicas. La medida de intensidad de la desvalorización
cambiaria y la protección pararancelaria y arancelaria
debe ser equivalente a la cantidad del superávit necesario para mantener tasas de inversión que permitan un
crecimiento económico superior al del núcleo orgánico
de la economia mundial, a fin de alcanzar una trayectoria en donde se logre la convergencia del ingreso per
cápita. Los niveles de protección comercial y de desvalorización de la tasa de cambio se reducirán en la medida en que el desarrollo industrial y científico-tecnológico superen la diversidad tecnológica de la región frente
a la economia mundial, además de elevar el valor agregado de sus productos de exportación.
ii) Las políticas cambiarias y comerciales deben
articularse a las políticas industrial y científico-tecnológicas. Esto es, la protección de los segmentos productivos de la región debe ser selectiva. La economia mundial camina a una integración en ascenso. Cabe a las
políticas públicas latinoamericanas lograr una integración equitativa que garantice la existencia de importantes segmentos productivos regionales que generen tecnologías de punta. En tal sentido, tal protección debe
establecer prioridades en los ramos de tecnología de
punta y los estratégicos, como el de alimentos, materias
primas claves o recursos energéticos -con capacidad
de garantizar la seguridad alimentaria de la población y
la producción de insumos básicos para que la econonúa funcione adecuadamente.
iii) Las políticas industriales y de ciencia y tecnología deben originar sistemas de innovación nacionales
y regionales que generen tasas de innovación elevadas.
Ello significa que el esfuerzo por importar tecnología

debe estar subordinado a la capacitación a nivel local.
Existe, por lo mismo, la necesidad de superar las políticas cepalinas de sustitución de importaciones porque
no otorgaban la prioridad adecuada a la innovación in-

Theotonio dos Santos (1993) hace una relevante contribución de carácter más general. La CEPAL también ha producido importantes
estudios ligados a la transformación productiva con equidad y al regionalismo abierto. Es más, el énfasis a una política regional está matizado en razón de una expectativa optimista en relación a los efectos de
integración al mercado internacional. Entre esos estudios podemos
mencionar: CEPAL 1990 y 1994.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

127

�TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

Para lograr la
denwcratización es
fundamental garantizar el
empleoy reducir las jerarquías
y los niveles de salario entre
los puestos de trabajo)
construir los planes
curriculares y los de los
mercados internos de trabajo.
terna, más bien, favorecían la introducción del avance
técnico vía importaciones. La generación interna de
tecnología exige que la investigación básica, llevada a
cabo en las universidades o centros de investigación, se
articule a las empresas del sector productivo. Exige una
fuerza de trabajo calificada y la democratización de los
procesos de gestión a fin de que el trabajador se convierta en una fuente de innovación tecnológica importante. Exige un mercado interno sólido para que el consumidor eleve sus niveles de satisfactores y actúe como
inductor de la calidad. Y también exige la disponibilidad de financiamiento a bajo costo fijando las tasas promedio de interés que no superen el crecimiento del PIB,
así como la concesión de subsidios o de créditos a sectores con capacidad elevada de invención e innovación.
iv) Las políticas de capacitación al trabajador
deben dar prioridad, por un lado, a propagar el sector
secundario pero garantizando su calidad y, por el otro,
aumentar la enseñanza superior, que es la que concentra la construcción de la investigación básica. Tales políticas deben inducir a las empresas a invertir en la ca-

128

TEORÍA
América Latina: dependencia y desafio

pacitación de la fuerza de trabajo. 10 Es más, no deben
restringirse a otorgar la capacitación formal del trabajador, también deben intervenir en las instituciones estimulando la democratización de las relaciones de trabajo. Para lograr esta democratización es fundamental
garantizar el empleo, reducir las jerarquías y los niveles
de salario entre los puestos de trabajo, construir los planes de ascención profesional y los mercados internos
de trabajo. Tal política debe complementarse con otra
que logre relaciones sociales más democráticas, pero
para ello es indispensable garantizar que las universidades, los movimientos sociales y las entidades representativas de la sociedad civil tengan acceso a los medios masivos de comunicación.
v) En el ámbito financiero, el Estado debe suspender el pago del servicio de la deuda externa e interna y efectuar una política de desvalorización de los activos financieros, que elimine la especulación de los títulos a fin de lograr una nueva metodología para calcular el principal de las obligaciones. El pago del principal
de las deudas debe, por tanto, estar condicionado a la
sustentabilidad del crecimiento económico, además de
mantener una tasa elevada de inversiones. El Estado
debe intervenir en el flujo de capitales restringiendo las
remesas de utilidades y centralizar el cambio para evitar imposiciones asociadas con la fuga de capitales. La
consecuencia de tales medidas en la balanza de servicios será que el déficit se reducirá de manera drástica,
favoreciendo la cuenta corriente. Asociadas a la caída
de la tasas de interés, permitirá canalizar una gran cantidad de recursos al sector productivo.

'º

En Brasil, por ejemplo, el cuadro de calificación de la fuerza de
trabajo en los noventa es desolador. El índice de cobertura de la educación secundaria -fundamental en el nuevo paradigma microelectrónico- sigue siendo extremadamente bajo, lo que en gran parte es fruto
de la baja calidad de enseñanza primaria, marcada por el alto índice de
repetición y abandono. El compromiso de los recursos del Estado con
el sector financiero obstaculiza los avances en ese campo. Por otro
lado, el ámbito empresarial, la proporción de medios que ha invertido
en capacitación de mano de obra es de 0.5%, cuando la ~eferencia del
óptimo internacional para aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías es de 2% (Coutinho e Feraz, 1994 y Martins, 1998a).

TRAYECTilRIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

vi) En el plano fiscal, el Estado debe dar prioridad a los impuestos tributarios que actúen sobre los
monopolios, a los ingresos elevados y al consumo suntuario, para así estimular la expansión del mercado interno y orientar el crecimiento económico que erradique
la pobreza y se oriente a los sectores populares. Con el
aumento de la tributación por esas vías, el Estado puede ampliar sus gastos y garantizar a las grandes masas,
a través de diversos mecanismos, el acceso a la alimentación, vestido, habitación, salud e higiene.
vii) En el ámbito patrimonial, el Estado debe efectuar una reforma agraria que erradique las grandes propiedades, improductivas, y promueva la agricultura dirigida al mercado interno. Los objetivos de la reforma
agraria son los de eliminar el binomio latifundio-minifundio, organizar una estructura de base en la pequeña
y mediana propiedad y cooperativas que aumente la
producción agrícola, fortalezca el consumo interno y
distribuya el ingreso en el campo mismo. 11 El Estado,
para lograrlo, deberá desarrollar una estructura que propicie las externalidades a la agricultura, garantice un
crédito barato, el apoyo tecnológico, seguros contra
posibles pérdidas de las cosechas, etc. Las experiencias
de Corea y Taiwan, construidas en la posguerra, son
una muestra de que tales posibilidades pueden dar resultado.
viii) El desarrollo debe integrarse a las políticas
del ambiente. Tales políticas deben estimular que se utilice la diversidad biótica y abiótica, el manejo integrado
de recursos y la construcción de economías de escala y
de objetivos en el sentido de la producción: a los mercados locales, nacionales y regionales, así como internacionales. También deben orientarse a sustituir combustibles fósiles y no renovables por insumos energéti-

11
El informe de la CEPAL (1996) permite observar que el gran obstáculo en la producción agrícola latinoamericana es el acceso a la tierra. Así, en 1990, la productividad por hectárea de tierra cultivada en
América Latina y el Caribe superaba la de Estados Unidos y Canadá,
y alcanzaba 428 dólares por hectárea contra 317. Es más, la relación
de hectáreas cultivadas por trabajador era de 3.7 en América Latina y
el Caribe y de 71.3 en Estados Unidos y Canadá (CEPAL, 1996: 96).

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

cos renovables, como biomasa y energía solar, aprovechando el potencial natural de los trópicos y la proximidad al paradigma biotecnológico, cuya madurez se
calcula para los próximos veinte o treinta años.
ix) Las políticas de desarrollo, que ya mencionamos, deberán llevarse a cabo dentro del horizonte y los
marcos jurídicos y políticos de la integración regional
latinoamericana. La integración permitirá que los países de la región amplíen sus escalas productivas, sus
mercado internos, su capacidad y desarrollen su diversidad y complementariedades científicas, tecnológicas,

129

�TEORÍA

TEORÍA

América Latina: dependencia y desafw

educativas, ecológicas y culturales. 12 La integración no
deberá limitarse al ámbito com ercial sino que deberá
incluir estructuras de planeación y gestión regionales
bien construidas y que garanticen una gran capacidad
de inter vención macroeconómica y política sobre los
Estados nacionales. La integración deberá buscar un
m odelo de gestión en red, que supere los límites de las
transn ación ales o empresas globales. En la medida que
tales empresas hagan uso de la cooperación com o com plemento d e su enfoque corporativo y com petitivo, la
integración regional deberá establecer la cooperación
com o eje en tomo al cual subsistan las relaciones de

La integración no deberá
limitarse al ámbito comercial
sino que deberá incluir
estructuras de planeación y
gestión regionales bien
construidas y que garanticen
una gran capacidad
de intervención
macroeconómica y política
sobre los Estados nacionales.

América Latina: dependencia y desafio

competitividad y corporativas. Será necesario que las
instituciones públicas regionales construyan m ecanismos de integración entre las distintas organizaciones
nacionales, a modo de enfocarlas como un conjunto articulado que supere las ineficiencias de sus partes -mediante la cooperación-para desarrollar la capacidad de un todo.
En ese sentido, los saldos comerciales intrarregionales,
obtenidos por las relaciones de cambio entre los diversos Estados nacionales, podrán formar parte de un fondo de inversión diseñado en una lógica latinoamericana. El desarrollo se articulará, así, a una lógica que reducirá las disparidades, con lo que se atiende a dos necesidades: a las sociales para erradicar la pobreza y la
exclusión, y a las de crecimiento económico, porque,
como ya señalamos, la productividad es cada vez más
una función de la difusión.
Las políticas aquí propuestas de cierto no inciden en un vacío, lo hacen sobre un conjunto social marcado por intereses contradictorios. No pueden tomarse
como ideas abstractas aplicadas por Estados que observan las formaciones socioeconómicas desde lo alto.
La construcción de la esfera pública, como lo evidencia
el desafio de la integración latinoamericana, es producto de la hegemonía de grupos y clases sociales sobre el
conjunto de la sociedad. En este sentido, el grado de
intervención del Estado para llevar a cabo esas transformaciones será en buena parte el resultado de los conflictos internos y externos con que deba enfrentarse para
estructurarlas y ponerlas en marcha.
Ya mencionamos que las posibilidades históricas
de llevar a cabo esas transformaciones son bastante razonables en el Kondratiev que surge en la econonúa
mundial. La decadencia de Estados Unidos como potencia hegemónica, la pérdida de legitimidad social y

12

Conviene aclarar que la integración no es un prerrequisito para los
nuevos modelos de desarrollo, sino un resultado y un momento de su
evolución. Así, las transformaciones mencionadas podrán efecruarse
en un primer momento en Estados nacionales --en especial en aquéllos
con dimensiones continentales, como Brasil, México y, en cierta medida, Argentina-, pues la diversidad científica, tecnológica, educacio-

130

na!, económica, social y cultural pennite que gran parte de la trayectoria que genera el avance técnico se lleve a cabo con la integración de
escalas y de propósito dentro de los marcos nacionales. Ello se daría
con el impulso a la productividad para provocar que se elimine esa
diversidad y se utilicen los recursos naturales siguiendo una política
sustentable de afirmación de los interesés nacionales.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

política de las clases dominantes latinoamericanas, el
surgimiento de una fuerte centro-izquíerda en el mundo y la tendencia de la semiperiferia y periferia a confrontarse con el modelo de riqueza oligárquica internacional son factores que favorecen el nacimiento de una
América Latina dirigida por sus propios intereses y en
cooperación con el sistema mundial.
A fin de que esa posibilidad histórica se haga realidad, es necesario que surja un nuevo proyecto hegemónico en la región . Éste debe estar dirigido a las grandes m ayorías y tener la sensibilidad de distinguir las
cuestiones fundamentales que marcan a América Latina y al sistema mundial. Debe buscar la fuerza interna
que sea capaz de pon erlo en marcha y de las alianzas
internacionales para apoyarlo.
Nos parece fundamental situar la temática del
desarrollo de América Latina en ese contexto mundial y de
prospectiva para lograr el avance de las ciencias sociales en
la región. El siglo XXI se anuncia trayendo un nuevo mundo. Un mundo envuelto en un torbellino histórico, donde
el tiempo se acelera brutalmente y las barreras entre regiones y entre el futuro, el presente y el pasado se disu elven
cada vez más. En este mundo, la prospectiva histórica, la
planeación y la razón son fundamentales. No puede ser
gobernado por el positivism o ni el pragmatismo, que se
convierten en fuerzas obsoletas y decadentes para lidiar
con la realidad como un torbellino.
El siglo XXI exige la utopía, o wpos, que en la
etimología griega significa en ninguna parle. Exige lo
imaginario. Sólo así el presente, esto es, lo que existe,
puede soportar la presión del futuro y articularse a éste.
Nuestra utopía es la liberación de América Latina del
yugo de la dependencia y exclusión en que se encuentra. Esa liberación, como tal, todavía no existe. Sin embargo, sus elementos ya se presentan en las tensiones y
en el movimiento de esas fuerzas sociales. Tenemos la
convicción que el siglo XXI, antes de lo que se piensa
en general, colocará a nuestras puertas ese desafio. Es
necesario prepararnos para él. 1&amp;,

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Versión al español de Grade/a Solazar

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

I SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

131

�TEORÍA

ÁMBITO

América Latina: dependencia y desafw

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TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

La industria maquiladora
Una visión regional
L EÓN BENDESKI, V íCTOR GODÍNEZ
Y MIGUEL Á NGEL M ENDOZA

L

a maquiladora es una industria con procesos
productivos internacionales, su localización
industrial responde a la globalización y &lt;lesarrolla economías de aglomeración espacial
para disminuir costos de transacción. La instalación y
desarrollo de la industria maquiladora puede explicarse por los planteamientos teóricos de la nueva geografia económica (Krugman, 1998) que establece, desde
un punto de vista de la teoría de comercio internacional y crecimiento económico, que la producción puede
sufrir cambios discontinuos en la estructura espacial o
regional.
Los aspectos distintivos de esta teoría se encuentran en la estrategia para modelar aspectos como la concentración geográfica de las actividades económicas.
Sobre todo cuando indica que no todas las actividades
se encuentran en ciudades grandes y la economía mundial no concentra la producción de cada bien en una
localidad. Desde el punto de vista analítico, existen fuerzas que tienden a promover la concentración geográfica y otras que provocan lo inverso; las fuerzas centrípetas y centrífugas.
Las fuerzas centrípetas básicamente son tres fuentes clásicas de economías externas. La primera establece que un mercado local grande significa un sitio con
buen acceso a los grandes mercados, localización preferente para la producción de bienes sujetos a economías de escala con producción de bienes intermedios
con lo cual se disminuyen los costos de producción. La

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

r SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

concentración industrial soporta, además, un mercado
laboral de trabajadores con habilidades especiales que
las empresas demandart. Y provoca más o menos economías externas a través de información. Las fuerzas
centrífugas normales son los factores de inmovilidad, la
renta de la tierra y las deseconomías externas.
La vinculación entre la economía internacional y
regional importante para Davis y Weinstein (1997) se
deriva de la hipótesis que establece que los factores tienen una movilidad mayor en las regiones de un país
que entre países. Los países grandes o regiones tienen
una diversificación productiva alta con costos comerciales que provocan precios bajos, lo cual puede explicar por qué ciertas actividades económicas, como la
maquila, se localizan principalmente en las fronteras.
G. Hanson (1998), en su estudio sobre la integración econórrúca de Norteamérica y la localización
industrial, se hace la pregunta: ¿La integración econórrúca regional afecta la localización de la actividad econórrúca dentro de los países?, y concluye que para México la cercanía econórrúca con Estados Unidos aparentemente ha contnbuido a una contracción del empleo manufacturero en la ciudad de México versus una
expansión acelerada del empleo manufacturero en el
norte y un crecimiento en el prerrúo salarial pagado a
los trabajadores especializados.
El comportamiento de la industria maquiladora
de México puede analizarse como ejemplo del desarrollo económico mundial que se caracteriza por la glo-

133

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

terizas. Con el tiempo, su desarrollo permitió, sobre todo
balización de los procesos y la localización espacial y su
en la década de los años ochenta, la constitución de una
efecto regional.
dinámica actividad productiva, generadora de empleo,
En los últimos años la industria maquiladora de
excedentes comerciales y por tanto de entradas de diviMéxico se ha convertido en el motor de la expansión
sas para el país. El Cuadro 1 muestra la evolución del
de la industria manufacturera del país. Lo anterior ha
número de establecimientos y empleados de la indussido más evidente en algunos estados de la república
tria
maquiladora de 1965 a 1999.
cuya dinámica económica está marcada de modo muy
relevante por esta actividad desarrollada preferentemente, aunque no de ma- CUADRO 1
nera exclusiva, en las entidades que
EVOLUCIÓN DEL NÚMERO DE ESTABLECIMIENTOS Y EMPLEADOS
cuentan con una posición geográfica
EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
conveniente, en el marco de las estrategias de la globalización y regionalización
Establecimientos
Personal ocupado
Año
TC
TC
económica, en especial en la zona de
12
3,000
1965
América del norte.
20,327
132.4
1970
120
58.5
Así, el desarrollo de la actividad
454
30.5
67,241
27.0
1975
119,546
12.2
6.4
de la industria maquiladora en algunas
1980
620
211,968
12.1
1985
760
4.2
entidades federativas las convirtió en es1
446,436
16.1
1990
1,703
17.5
pacios favorables para la integración
542,074
6.7
2,114
7.5
1993
productiva a escala internacional, lo que
7.6
1994
2,085
-1.4
583,044
les permite generar un valor agregado
648,263
11.2
1995
2,130
2.2
que acrecienta el valor bruto de la pro753,708
16.3
2,411
13.2
1996 1,
ducción total. Sin el crecimiento de esta
19.2
2,717
12.7
898,786
1997
actividad, la situación económica de
1,008,031
12.2
2,983
9.8
1998
muchos estados sería muy diferente.
1999*
3,384
13.4
1,195,070
18.5
El objetivo de este artículo es apre- Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.
ciar las características de la estructura TC = tasa de crecimiento anual.
• cifras hasta el mes de octubre.
económica de las entidades en las que
la industria maquiladora tiene una presencia significativa.
La generación de empleo de la industria maquiladora muestra un fuerte dinamismo. Desde sus inicios
IMPACTO DE LA INDUSTRIA
y hasta 1999, la tasa media de crecimiento anual fue de
24.9%; sin embargo, para tener una visión más objetiva
MAQUILADORA DE EXPORTACIÓN
del impacto de la generación de empleo de la industria
EN EL DESEMPEÑO ECONÓMICO
maquiladora, es útil compararlo con el empleo de la
NACIONAL Y ESTATAL
industria manufacturera, lo cual se muestra en el Cuadro 2.
Aspectos generaks
En 1985, el empleo de la industria maquiladora
La industria maquiladora tiene sus orígenes en 1965,
aportaba sólo 9% del empleo de la industria manufaccuando el gobierno mexicano puso en pie un prograturera, para el año de 1999 dicho aporte se ubicó en un
ma para fomentar la industrialización de las zonas fron-

El desempeño del crecimiento en la industria
manufacturera maquiladora y no maquiladora, alrededor de la crisis de 1994, en términos de empleo, ha sido

134

TRAYECTORIAS

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 2
GENERACIÓN DE EMPLEOS

sustancialmente distinto: mientras la industria
maquiladora
de exportación sostuvo su diná500,000
mica
de
crecimiento,
el sector manufacturero
o"' 400,000
-o
no maquilador se vio adversamente afectado
ro 300,000
c. 200,000
presentando
un franco retroceso con tasas de
E
&lt;V
100,000
crecimiento negativas. Como lo demostró, en
-o
o
1995, la industria maquiladora de exportación
E
,:::, -100,000
z
es una rama industrial que puede presentar
-200,000
(')
poca sensibilidad ante movimientos del tipo
,..._
CD
c:o
O)
O)
O)
O)
~
O)
O)
O)
O)
de
cambio y conservar cierta estabilidad frenO)
te al ambiente de fragilidad financiera y
O Industria maquiladora
O Industria
■ Empleos generados
volatilidad como la que predomina en la ecode exportación
manufacturera no
en la industria
maquiladora
manufacturera
nomía. El comportamiento de la maquiladora
ejerce un efecto positivo para el conjunto de la
'Cifras hasta el mes de noviembre.
economía y de esta forma, la inserción de
Nota: El empleo ~e la ind.ustria manufacturera se refiere al empleo privado formal registrado en el IMSS.
Fuente: Elaborac1on propia con base en información del INEGI e IMSS.
México en los procesos productivos a escala
internacional puede apoyar a la planta industrial nacional mediante una mayor generación
de valor agregado y la constitución de cadenas producpoco más de una cuarta parte, lo que muestra la importivas en el proceso exportador.
tancia creciente de la industria maquiladora en la geneCUADRO 3
ración de empleo, como proporción del empleo total
del ramo manufacturero. Como puede observarse, la
EMPLEO EN LA INDUSTRIA MANUFACTURERA
Y MAQUILADORA (PERSONAS)
capacidad de creación de empleo de esta actividad se
desplegó de manera especialmente dinámica en la últiAño
Empleo total en la
ma década del siglo XX.
Empleo en la
%
(1)

(1)

...

...

...

Mientras la industria maquiladora de exportación
ha generado empleo de manera constante, la industria
manufacturera no maquiladora no ha mostrado el mismo comportamiento, tal como se observa en el Cuadro
2. Entre 1985 y 1999, la industria maquiladora generó
990,275 empleos, mientras que la industria manufacturera no maquiladora creó 961,237 nuevos empleos.
En la última década del siglo XX, la industria maquiladora creó 755,807 empleos, que representaron 57.3%
del empleo total del periodo que fue de 1'317,525 pla-

zas.

.

...

industria
manufacturera
(a)

1985
1990
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*

2,386,744
3,020,731
2,885,354
2,956,506
2,869,628
3,208,949
3,654,597
3,965,954
4,338,256

industria
manufacturera
(b)

211,968
446,436
542,074
583,044
648,263
753,708
898,786
1,008,031
1,202,243

8.9
14.8
18.8
19.7
22.6
23.5
24.6
25.4
27.7

..

Fuente: Elaborac1on propia con base en información del INEGI e IMSS.
• Cifras hasta el mes de noviembre.
Nota: El empleo de la industria manufacturera se refiere al empleo privado formal
registrado en el IMSS.

AÑO IV, NO. 7/8 ! SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

135

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adura

La industria maquiku1ora

La contraparte negativa del fenómeno es que la

La tasa media de crecimiento anual del empleo

actividad ahora se muestra vulnerable ante los vaivenes
de otros mercados, aquellos con los cuales se está relacionando de forma relevante. En el caso de México,
esto es particularmente importante, ya que más de 90%
de la export.ación y 85% de la import.ación provienen
de un solo país: Estados Unidos. Al igual que el largo
periodo de expansión económica que experimentó el
vecino país del norte, t.ambién fueron un factor importante para el crecimiento de la maquila, los signos de
desaceleración económica mostrados a partir de la primera mitad del año 2000, pues comenzaron a reflejarse
en la pérdida de dinámica en las export.aciones de algunos ramos en particular, como el textil, electrodomésticos, electrónicos, auto-partes y telecomunicaciones.

en la industria maquiladora fue de 14.1 % entre 1980 y
1999. Sobresale el empleo femenino que representa más
de la mitad de los obreros de la industria, aunque se
aprecia el aumento de la proporción de obreros varones especialmente desde inicios de la década de 1990.
El empleo calificado que en 1980 en conjunto
participaba con 14.7% en el empleo de la industria
maquiladora presentó una tasa media de crecimiento
anual de 12% en el periodo 1980-1999, para incrementar dicha participación porcentual hast.a 19.1 % en 1999.

CARACTERÍSTICAS DEL EMPLEO EN LA
INDUSTRIA MAQUILADORA

LA INDUSTRIA MAQUILADORA Y LAS
CUENTAS EXTERNAS
La actividad de la industria maquiladora además de
influir significativamente en la generación de empleo,

t.ambién repercute en el sector externo del país, ya que
por definición la maquila es superavit.aria en el comerEl empleo en la industria maquiladora favorece en macio exterior y, por lo tanto, genera divisas para el país.
yor proporción el uso de mano de obra no calificada,
La industria maquiladora entre 1993 y 1999 geaunque el empleo calificado, administrativo y técnico
neró un superávit comercial acumulado de 53,969.8
ha incrementado su participación en una pequeña promillones de dólares, mientras que el sector externo no
porción entre 1980 y 1999, tal como se muestra en los
manufacturero de la economía mexicana ruvo un bacuadros 4 y 5.
lance deficitario del orden de los 83,926.9 millones
de dólares.
CUADRO 4
Así, la actividad de la industria
TIPO DE EMPLEO EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
maquiladora en los últimos años ha con(PARTICIPACIÓN PORCENTUAL)
tribuido sust.ancialmente a mejorar el
EA
TP
Total
Año
Obreros
saldo de la balanza comercial del país
ST
H
M
en poco más de 60%, ya que el déficit
1980
100
5.6
85.3
fifi.O
9.1
19.4
acumulado (de 83,926.9 millones de
1985
100
6.2
11.8
82.0
25.4
56.6
dólares) entre 1993 y 1999 por el sec1990
100
7.3
11.9
80.7
49.2
31.6
tor externo no maquilador de la econo100
1993
7.5
11.3
81.3
32.9
48.4
mía
nacional se reduce a 29,957.1 mi1994
100
7.1
11.1
81.8
33.1
48.7
1995
100
llones de dólares al considerar la activi7.0
11.0
82.0
33.6
48.5
1996
100
7.2
dad de la industria maquiladora.
11.0
81.8
34.2
47.6
1997
100
7.1
81.4
34.5
46.9
11.5
Como puede observarse en el
1998
100
7.2
11.7
81.1
35.2
45.9
Cuadro 6, la industria maquiladora de
1999*
100
7.1
12.0
80.8
35.6
45.2
export.ación ha sostenido un superávit
EA= Empleados adm1mstratMlS, TP= Técnicos en producaón, ST= Subtotal, H= Hombres, M= Muieres,
con crecimiento constante, a pesar de
'Hasta el mes de octubre. Fuente: Elaboración propia con base en información del lNEGI.

136

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 5
TIPO DE EMPLEO EN LA INDUSTRIA MAQUILADORA
(TASA DE CRECIMIENTO)
Año

1985
1990
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*

Total

12.1
16.1
6.7
7.6
11.2
16.3
19.2
12.2
18.5

EA

TP

14.3
20.2
7.3
2.4
9.9
19.5
18.1
12.5
14.2

18.3
16.3
4.6
6.0
10.0
16.5
24.6
14.4
13.5

ST

Obreros
H

M

11.3
15.7
6.9
8.2
11.5
16.0
18.6
11.8
15.3

18.4
21.2
8.2
8.1
12.7
18.4
20.3
14.6
16.8

8 .8
12.8
6.1
8.3
10.6
14.3
17.5
9.8
14.1

LA CONFORMACIÓN DEL
VALOR BRUTO DE LA
PRODUCCIÓN DE LA
INDUSTRIA MAQUILADORA
DE EXPORTACIÓN
La operación de la industria maquiladora

de exportación requiere de la importación
temporal de bienes para someterlos a un
proceso de transformación que en términos monetarios se expresa en un valor
agregado. El valor import.ado y el valor
agregaqo conforman el valor bruto de
la producción de la industria maquilaEA= Empleados adm1mstratMlS, TP= Técnicos en producción, ST= Subtotal, H= Hombres, M= Muieres.
dora,
mismo que es exportado, casi
'Hasta el mes de octubre.
Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.
siempre (y casi por definición) al país
de origen de los insumos.
Con base en la información del
CUADRO 6
INEGI en términos nominales y reales
SALDO COMERCIAL DEL SECTOR EXTERNO NO MAQUILADOR Y DE
(base 1994) y sus precios implícitos, se
LA INDUSTRIA MAQUILADORA (MILLONES DE DÓLARES)
obruvo: el valor bruto de la producción
Saldo comercial
Saldo comercial
Saldo comercial
Año
(VBP), los insumos importados (I Imp)
del SENM (a)
de la IME (b)
total (a+b)
y
el valor agregado 0/A) con base 1993
-18,890.8
5,410.0
-13,480.8
1993
para la industria maquiladora de expor1994
-24,266.7
5,803.0
-18,463.7
tación
para los años 1993 a 1998, con
2,164.3
4,924.4
7,088.7
1995
el
fin
de
tener información compatible
1996
115.0
6,415.4
6,530.4
8,833.6
622.6
con los datos presentados en el Sistema
1997
-8,211.0
·18,439.8
10,526.4
-7,913.4
1998
de Información Regional de México
12,057.0
-4,340.9
-16,397.9
1999*
(SIREM), cifras que se muestran conjun-83,926.9
53,969.8
-29,957.1
Acumulado
t.amente con su tasa de crecimiento y distribución porcentual en el Cuadro 7.
SENM= Sector externo no maquilador, IME= 1ndustna maqu1ladora de exportación.
•Hasta el tercer trimestre.
El valor bruto de la producción
Fuente: Elaboración propia con información del Banco de México.
de la industria maquiladora de exportación entre 1993 y 1999 se conformó
en promedio con 77.2% de insumos
importados
y
22.8%
de valor agregado de origen nala devaluación de finales de 1994. Sin embargo, el resto
cional.
de la industria manufacturera ha presentado déficit
Destaca en la conformación del valor bruto de la
constante, con excepción de los años 1995 y 1996, como
producción,
el hecho de que en el año de 1995, cuando
consecuencia del ajuste, pero retomando después su
se presentó la devaluación del peso, se incrementó sentendencia deficitaria tradicional.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

137

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria mcu¡uiladora

La industria maíJUiladura

CUADRO 7
GRADO DE INTEGRACIÓN NACIONAL DE LA INDUSTRIA
MAQUILADORA (MILLONES DE PESOS DE 1993)
TASA DE CRECIMIENTO
Año

VBP

I Imp.

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

15.6
16.6
36.2
14.4
12.9
12.1
9.4
16.7

18.0
18.4
42.5
15.2
10.8
9.8
7.5
17.4

PARTICIPACIÓN PORCENTUAL
Año

VBP

I Imp.

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

76.1
77.3
80.8
81.4
79.9
78.3
79.0
77.2

VBP= alor bruto de la producción. 1 lmp= Insumos importados. VA= Valor agregado.
•Hasta el mes de octubre. "Con base al mismo penado del año anterior.
fuente: Elaboración propia con base en información det INEGI.

siblemente la participación de los insumos importados,
dada la alta tasa real de crecimiento que mostraron en
dicho año (42.5%); participación que también aumentó durante 1996 y se ha ido reduciendo, recuperando
su tendencia anterior a la crisis.
Es importante resaltar que la composición del
grado de integración nacional sí se modificó por razones cambiarías, disminuyendo el impacto positivo que
tendría la industria maquiladora ante una devaluación,
al hacer más competitivos sus productos y aumentar
sus ventas.
El mayor porcentaje alcanzado por los insumos
importados dentro del valor bruto de la producción se

138

explica al menos por dos efectos: el real
y el monetario.
El efecto real se debe a que la
devaluación de la moneda nacional fue
un incentivo que aumentó el nivel de
producción de la industria maquiladoVA
ra, al darle mayor poder de compra de
8.5
insumos internos con los cuales elevar
11.1
su producción.
14.7
El efecto monetario se presentó
11.2
porque con la devaluación de la mone22.1
da nacional aumentó directamente el
21.0
valor en pesos de los insumos importa16.3
15.0
dos, efecto que se hubiera diluido si el
incremento en el nivel de precios interno hubiera sido de la misma magnitud
que el de la devaluación.
VA
Lo anterior se manifiesta en el
23.9
hecho de que la tasa de crecimiento de
22.7
los
insumos importados en términos de
19.2
dólares
fue de 28.3% en 1995, incre18.6
mento que constituye el efecto real. Por
20.1
otra parte, en términos de pesos de 1993
21.7
21.0
el incremento en dicho año fue d e
22.8
42.5%, porcentaje que incluye el incremento real y el efecto monetario conformado por el porcentaje de devalu ación menos el incremento en el nivel
interno de precios.
Durante 1997 y 1998, y hasta 1999, conforme se
ha estabilizado la economía nacional y el tipo de cambio real se ha sobrevaluado, fueron perdiendo preponderancia dentro del valor bruto de la producción los
insumos importados y aumentó la tasa de crecimiento
del valor agregado, al pasar de 11.2% en 1996 a 21 y
16.3% en 1998 y 1999, respectivamente.
Como puede observarse la inestabilidad económica
del periodo 1993-1998 propició que el valor agregado en
el valor bruto de la producción de la industria maquiladora
se redujera de 23.9%, en 1993 a 18.6% en 1996 y posteriormente se recuperara para llegar a 21% en 1999.

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8

i SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Sin embargo, un análisis específico sobre el valor
agregado de la industria maquiladora revela la debilidad de la industria manufacturera no maquiladora para
integrarse a la dinámica de dicha industria y por lo tanto de su acceso a la exportación indirecta. Los siguientes cuadros que detallan la conformación del valor agregado de la industria maquiladora ayudan a aclarar este
punto.
Se desprende de los cuadros anteriores que la
mayor contnbución al valor agregado de la industria
maquiladora lo hace la mano de obra, seguida de los

gastos diversos y utilidades y otros, y la menor contribución corresponde a materias primas y empaques.
Lo anterior expresa la incapacidad de la industria manufacturera no maquiladora para integrarse
mediante la provisión de insumos y bienes intermedios
a la industria maquiladora, y poder aprovechar el dinamismo de esta industria y la excelente oportunidad de
participar en el mercado externo por medio de la ex-

portación indirecta.
Si el concepto de materias primas y empaques
contribuyó con 7.7% en promedio al valor agregado
bruto de las maquiladoras entre 1993 y
1998, con respecto al valor bruto de la
producción de dicha industria sólo sigCUADRO 8
nificó 1.6%. Esto pone en evidencia la
CONFORMACIÓN DEL VALOR AGREGADO DE LA INDUSTRIA
desarticulación que caracteriza a la inMAQUILADORA (TASA DE CRECIMIENTO REAL)
dustria maquiladora con respecto al resto de la actividad productiva del país.
TASA DE CRECIMIENTO
Año

Total

SSyP

MPyE

GD

UyO

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999*
Media

8.5
11.1
14.7
11.2
22.1
21.0
26.3
16.4

10.3
12.9
-0.7
10.3
25.2
18.5
28.4
14.9

9.8
0.7
61.4
38.7
26.7
29.9
24.1
27.3

5.5
12.4
29.9
12.3
17.6
15.6
27.3
17.2

6.8
5.3
33.5
-1.6
17.5
36.4
19.1
16.7

PARTICIPACIÓN PORCENTUAL
Año

1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999**
Media

Total

SSyP

MPyE

GD

UyO

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

55.6
56.5
48.9
48.5
49.8
48.8
49.9
51.1

5.6
5.1
7.2
9.0
9.3
10.0
9.7
7.9

25.6
25.9
29.4
29.6
28.5
27.3
27.3
27.6

13.2
12.5
14.6
12.9
12.4
14.0
13.4
13.2

$SyP; Sueldos, salarios y prestacoones. MPyE= Matenas pomas y empaques. GD= Oastos diversos y IJ)O= Utilidades
y otros.
' Hasta octubre de 1999. "Calculada en base a octubre del año anterior.
Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI.

EL IMPACTO REGIONAL
DE LA INDUSTRIA
MAQUILADORA
Como se vio en los apartados anteriores, la industria maquiladora ejerce una
significativa influencia sobre la generación del empleo y el comercio exterior
del país. Ahora se analizará, desde una
perspectiva estatal, el impacto de la industria maquiladora sobre la generación
de valor de la industria manufacturera
y la dinámica de crecimiento de los estados para los que se cuenta con información del valor agregado generado por
la industria maquiladora.
Para tal propósito, se obtuvo el
promedio de la participación relativa de
cada entidad federativa en la producción total de la industria maquiladora
para el periodo 1993-1998 (Godinez,

139

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

2000), porcentaje a través del cual se clasificaron las
entidades federativas en cuatro categorías: alta concentración (AC), concentración media alta (CMA), concentración media baja (CMB) y baja concentración
(BC). Los estados de alta concentración y concentración media alta y son aquellos cuya participación relativa en la producción de la industria maquiladora es
mayor que el promedio de las entidades para las que se
cuenta con información del valor agregado de la industria maquiladora; y los de concentración media baja y
baja concentración, aquellos cuyo porcentaje es menor
a dicho promedio, 1 resultados que se presentan en el
Cuadro 9. Como puede observarse, la totalidad de los
estados con la mayor concentración geográfica de la
industria rnaquiladora se encuentra en la franja fronteriza norte. Los estados de alta concentración de la actividad de la industria maquiladora aportaron 50.8% en
promedio al valor agregado entre 1993 y 1998. En Baja
California y Chihuahua la producción de la industria
maquiladora representó 69.3% en promedio de la producción de la industria manufacturera para el periodo
1993-1998.
Por su parte, los estados de concentración media
alta en conjunto aportaron 30.7% en promedio al valor
agregado de la industria maquiladora entre los años de
1993 y 1998. La participación de la producción de ésta
en la industria manufacturera en promedio fue de
32.8%. El estado de Tamaulipas tiene un porcentaje de
participación de la maquila en la manufactura superior
al promedio de su categoría, aunque no alcanza a entrar en los estados de alta concentración.
Los estados que pertenecen a las categorías que
no concentran la actividad de la industria maquiladora

aportaron en conjunto 17% en promedio de la producción total de la industria entre 1993 y 1998 y la participación de la producción de la industria maquiladora en
la producción de la industria manufacturera fue 5.9%
en promedio para el periodo de análisis.

CUADRO 9
ANÁLISIS DE CONCENTRACIÓN GEOGRÁFICA
DE LA INDUSTRIA MAQUILADORA (1993-1998)
División de estados
Alta concentración
Baja California Norte
Chihuahua
Suma y media
Concentración media
alta
Coahuila
Sonora
Taamaulipas
Suma y media
Concentración media
baja
Jalisco
Nuevo León
Suma y media
Baja concentración
Aguascalientes
Baja California Sur
Distrito Federal
Durango
Guanajuato
México
Puebla
Sinaloa
Yucatán
Suma y media
Media de las
entidades
maquiladoras
Otras entidades
Nacional

Participación % Participación %del
en el VA de la VA de la lmaq en el
VA de la lman
lmaa

22.l
28.7
50.8

74.7
63.9
69.3

6.7
7.0
17.0
30.7

13.3
29.4
55.8
32.8

3.7
5.1
8.8

5.4
6.0
5.7

1.5
0.1
0.4
1.4
1.0
1.3
1.6
0.1
0.7
8.2

11.3
11.3
0.2
12.2
3.2
0.8
4.4
1.3
8.6
5.9

6.2
1.5
100.0

1.0
10.l

VA: valor agregado. lmaq= lndustna maquiladora. lman= Industria manufacturera.
Fuente: Elaboración prop,a con base en información del INEGI y el SIREM.
1 El criterio para calificar a los estados como de AC o CMA es el
siguiente: se toma el porcentaje más elevado de la participación de una
entidad en la producción de la industria maquiladora y se resta el promedio de las entidades para las que se cuenta con información del
valor agregado de la industria maquiladora; la diferencia se divide entre dos y se suma a este último. El valor así obtenido sirve para subdividir a los estados en estas categorías. Las entidades que están por
arriba de dicho valor son los de AC, los que están entre dicho valor y el
promedio de las entidades maquiladoras son los de CMA. El criterio

140

para subdividir los estados en los de CMB y BC es similar al anterior
aunque en este caso se toma la participación más baja y se le resra el
promedio de las entidades maquiladoras, la diferencia se divide entre
dos y se le suma a este último. Con ese valor se subdividen los estados
de CMB y BC. Los estados que están por abajo de dicho valor son los
de BC y los que están entre dicho valor y el promedio de las entidades
maquiladoras son los estados de CMB.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Así, las entidades fronterizas, ex- CUADRO 10
cepto Nuevo León, que están en la caDINÁMICA DEL CRECIMIENTO MANUFACTURERO
tegoría de concentración media baja,
CON Y SIN MAQUILA (TASA DE CRECIMIENTO PROMEDIO 1993-1998)
son las que concentran la actividad de
División de
Industria manufacturera
PIB
la industria maquiladora. En conjunto,
estados
las seis entidades fronterizas aportaron
CM
CM
SM
SM
Varo/c,
Var%
86.6% en promedio del valor agregado
Alta
de la industria maquiladora entre 1993
concentración
y 1998.
-49.9
10.7
-8.6
-180.8
4.6
Baia California N.
2.3
Por otra parte, el valor agregado Chihuahua
·29.05
9.1
5.9
-34.8
4.0
2.8
de la industria maquiladora representa Media
.1.3
-40.5
9.9
-113.6
4.3
2.5
un alto porcentaje de la producción Concentración
manufacturera en las entidades fronte- media alta
-14.9
4.4
3.8
8.1
6.5
-20.1
rizas del norte del país, excepto en Coa- Coahuila
-24.7
6.9
2.6
-62.9
Sonora
3.2
2.4
huila y Nuevo León debido a la tradi-12.8
9.1
9.3
1.9
Tamaulipas
4.5
3.9
ción manufacturera de estos estados.
-16.7
8.1
4.0
6.1
-24.1
Media
3.4
También en algunas entidades de Concentración
baja concentración, el valor agregado de media baja
la industria maquiladora tiene relevan- Jalisco
-12.l
3.1
2.1
-33.2
1.9
1.7
-6.3
5.6
-12.5
3.4
3.1
4.9
cia en la producción de la industria ma- Nuevo León
-8.4
4.3
3.5
-19.9
2.6
2.4
nufacturera, tal es el caso de Aguasca- Media
Baja
lientes, Baja California Sur, Durango y
concentración
Yucatán.
5.4
4.9
-8.8
9.5
8.0
-15.7
Aguascalientes
Esta influencia de la industria
3.9
-1.6
7.9
6.3
-20.4
3.8
Baia California S.
maquiladora en la manufactura ha sido Distrito Federal
2.6
2.5
-0.9
4.4
4.3
-3.0
un factor importante para la dinámica Durango
-13.4
5.1
-45.7
3.2
2.8
2.7
-1.9
4.0
3.8
-5.7
de crecimiento de los estados en los que Guanajuato
2.6
2.6
-2.2
5.5
3.8
3.7
5.3
-4.4
la maquila ha encontrado un espacio México
-10.2
6.7
2.8
5.5
-17.6
3.1
geográfico de desarrollo. Un aspecto Puebla
-1.0
1.6
4.9
4.8
-3.5
1.6
interesante es conocer cuál seria el des- Sinaloa
-12.2
2.8
2.4
5.2
2.6
-49.7
Yucatán
empeño de la dinámica económica de
-6.2
5.9
3.2
3.0
4.8
-18.7
Media
los estados y el país sin considerar la
influencia de la industria maquiladora. NACIONAL
-8.2
5.5
3.0
2.7
4.4
-20.1
A fin de encontrar una respuesta PIB= Producto interno bruto. CM= Con industria maquiladora. SM= Sin industria maqu1ladora. Var%= Variación
aproximada a la cuestión anterior, se porcentual.
• Se torna en cuenta el impacto de la industria maquiladora en otras entidades.
calcularon los valores de la producción Fuente: Elaboración propia con base en información del INEGI y el SIREM.
de la industria manufacturera sin lo correspondiente al valor agregado de la industria maquide crecimiento de esta última a escala nacional cae en
ladora. Los resultados de este ejercicio se presentan en
20.1% en el periodo 1993-1998, pasando de 5.5% a
el Cuadro 10. Al descontar la aportación de la industria
4.4% en promedio anual en dicho periodo. En la ecomaquiladora a la industria manufacturera, la dinámica
nomía en su conjunto, la tasa de crecimiento se reduce

TRAYECTORIAS ~ ÑO IV, NO. 7/8 r SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

141

�ÁMBITO

ÁMBITO

La industria maqui/adora

La industria maqui/adora

de 3.0 a 2.7%, es decir, una diferencia de 8.2%.
En los estados que concentran la actividad de la
industria maquiladora, el impacto es más marcado, ya
que con un crecimiento conjunto de la industria manufacturera de 9.9% promedio anual entre 1993 y 1998, y
descontando el aporte de la industria maquiladora a la
manufactura, se obtiene una tasa negativa de 1.3%. Por
otra parte, la dinámica del PIB estatal de Baja California
y Chihuahua en conjunto tendría una reducción de

Con la devaluación de la
nwneda nacional aumentó
directamente el valor en
pesos de los insunws
importados) efecto que se
hubiera diluido si el
incremento en el nivel de
precios interno hubiera sido
de la misma magnitud que
el de la devaluación.
40.5%, al pasar la tasa de crecimiento económico de
4.3 a 2.5% promedio anual entre 1993 y 1998.
De los estados de alta concentración de la maquila, Baja California es donde se presenta la mayor
influencia de la industria maquiladora en la manufactura y en la economía en general. Al no considerar la
aportación de la industria maquiladora a la producción
manufacturera, la tasa de crecimiento de esta última,
de ser la más alta a escala nacional entre 1993 y 1998

142

(10.7%), pasa a ser negativa (-8.6%) y la de la economía estatal pasa de 4.6% a 2.3%, es decir, 49.9% menos.
Así, en Baja California se observan los cambios relativos más significativos en su dinámica de crecimiento
cuando no se considera la influencia de la industria
maquiladora en su actividad económica.
En estados de concentración media alta (Coahuila, Sonora y Tamaulipas), la presencia de la industria maquiladora dentro de la industria manufacturera
es de 32.8% en promedio. Al descontar esta participación en los estados de esta categoría, la dinámica de
crecimiento de la industria manufacturera baja de 8.1%
a 6.1 %, es decir, 24. l % menos en términos relativos. La
dinámica de sus economias también se ve afectada considerablemente al reducirse en 16.7%, al pasar el promedio de sus tasas de crecimiento de 4.0 a 3.4% promedio anual en el periodo 1993-1998.
En la categoría de concentración media alta destaca el caso de Tamaulipas, en donde al eliminar la influencia de la industria maquiladora en la manufactura, aumenta en un pequeño porcentaje el dinamismo
de esta última. Lo anterior sucede debido a que, entre
1993 y 1998, tanto la industria maquiladora como la
industria manufacturera no maquiladora crecieron a
tasas similares, correspondiendo 9 .2% promedio anual
para la industria maquiladora y 9.3% para la industria
manufacturera no maquiladora. Aunque al no considerar la influencia de la producción maquiladora, la dinámica de crecimiento de la economía estatal cae 12.8%.
Los estados de concentración media baja en la
industria maquiladora son Jalisco y Nuevo León. En
estos estados la participación de la industria maquiladora en la manufacturera fue de 5. 7% en promedio. La
disminución relativa de la dinámica de la industria manufacturera al descontar la influencia de la maquila es
de 19.9%, al pasar de una tasa de crecimiento de 4.3 a
3.5% promedio arlual entre 1993 y 1998. En la economía en su conjunto, la reducción relativa de la dinámica
del crecimiento es de 8.4%, ya que de un crecimiento
promedio en esta categoría de 2.6% se pasa a uno de
2.4% promedio anual en el periodo 1993-1998.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

Los estados de baja concentración se ubican
preponderantemente en la zona centro del país, excepto Baja California Sur, Durango y Sinaloa. La influencia de la industria maquiladora en la industria manufacturera en los estados de baja concentración es de 5.9%
en promedio. En el grupo de estados que componen
esta categoría pueden distinguirse claramente dos
subconjuntos. Uno está compuesto por Aguascalientes, Baja California Sur, Durango y Yucatán, en los que,
en promedio, la participación de la maquila en la manufactura es superior en casi el doble respecto al promedio de la categoría. El segundo grupo está integrado
por el Distrito Federal, Guanajuato, México, Puebla y
Sinaloa y en él dicho porcentaje es inferior al correspondiente a la categoría.
En el grupo integrado por Aguascalientes, Baja

~CTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

California Sur, Durango yYucatán, la caída relativa de
la manufactura, al no considerar la aportación de la industria maquiladora, es de 29%, pasando el crecimiento promedio del conjunto de estados de 6.9% a 4.9%
promedio anual entre 1993 y 1998. La caída relativa
promedio del PIB en el grupo de estados es de 7. 9%, ya
que de un crecimiento promedio anual de 3.8% se pasa
a uno de 3.5%.
Por otra parte, en el grupo integrado por el Distrito
Federal, Guanajuato, México, Puebla y Sinaloa, la caída
relativa de la manufactura sin la influencia de la industria
maquiladora es de tan sólo 7.g&lt;l/4, al pasar el crecimiento
promedio del conjunto de estados de 5.1% a 4. 7% promedio anual entre 1993 y 1998. La caída relativa promedio
del PIB en el conjunto de estados es de 3.7%, ya que el
crecimiento promedio anual pasa de 2.7 a 2.6%.

143

�ÁMBITO
La industria maqui/adora

En esta categoría destaca la situación de Baja
California (-180.8) y Sonora (-62.9), cuya caída en la
dinámica manufacturera es la más seria, lo que expresa
la poderosa influencia de la maquiladora en su dinámica económica. En Durango y Yucatán, la caída en la
dinámica de crecimiento de la manufactura es de 4 5. 7%
y 49.7% al no considerar la influencia de la industria
maquiladora, la cuarta y tercera más fuertes, respectivamente, sólo superadas por las observadas en los estados fronterizos.

CONSIDERACIONES FINALES
La industria maquiladora de exportación ha
reportado un incremento sustancial en la generación y en la participación del total del empleo, en la generación de valor agregado y de
divisas. Hasta fines del año 2000, presentó una
tasa de actividad económica m uy dinámica. Sin
embargo, la relación que tiene el sector con el
desempeño económico de Estados Unidos hace
que se espere para este año una relativa disminución en su crecimiento, con una menor creación de empleo y valor agregado.
Dadas las características poblacionales de México, la industria maquiladora se benefició de
la abundancia de mano de obra no calificada
utilizada en sus procesos productivos. Pero la
ubicación geográfica fue factor determinante de
la canalización de inversión hacia la industria
maquiladora.
Su localización geográfica se concentra preferentemente en la franja fronteriza norte, aprovechando la ventaja que esto confiere, sobre
todo en cuanto a los costos de transporte.
La generación de divisas de las empresas maquiladoras de exportación fue capaz de contrarrestar el déficit comercial de la industria manufacturera no maquiladora, logrando en ocasiones un superávit significativo de la industria

144

manufacturera total. Para el 2001, las condiciones económicas apuntan a un menor excedente en las transacciones.
La inserción de México en la economía mundial como un modelo secundario exportador,
se asocia al auge de las empresas maquiladoras
de exportación. Además surgen dos cuestiones:
i) este sector muestra una disociación con el
comportamiento del sector productivo interno
y ii) intensifica su relación con el ciclo productivo de Estados Unidos.
En lo concerniente al sector de la industria
manufacturera no maquiladora, su tendencia al
déficit comercial estructural no ha sido superada y no ha logrado insertarse a las cadenas de
producción que pudieran establecerse con la
industria maquiladora de exportación. Uno de
los factores que sin duda ha repercutido en éste
desempeño es la política de sobrevaluación
cambiaría que disminuye la competitividad de
los productos internos y estimula el consumo
de importaciones. -&amp;,,

BIBLIOGRAFÍA
Krugman, Paul (1998), "What's New About the New Economic
Geography?", en Oxford Review Economic Policy, vol. 14,
núm. 2, Oxford.
Davis, Donald R. y David E. Weinstein (1997), " Economic
Geography and Regional Production Structure: An
Empirical Investigation", working paper NBER.
Hanson, Gordon H . ( ! 998), " North American Economic
lntegration and Industry Location", en Oxford Review
Economic Policy, vol. 14, núm. 2, Oxford.
Godinez, Víctor (2000), "La economía de las regiones y el cambio
estructural", en: E C!avijo (coord.), Reformas Económicas en
México, 1982-1999, Fondo de Cultura Económica, México.

La información estadística fue tomada de las bases de datos del Banco
de México (www.banxico.org.mx), del Instituto Nacional de Estadística Geografia e Informática (http://gro.inegi.gob.mx), del Instituto Mexicano del Seguro Social (www.imss.gob.mx) y del Sistema
de Información Regional de México (www.sirem.com.mx) .

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

La crisis de un mito
La,

nueva economía y la recesión estadounidense
ARTURO G UILLÉN

E

1objetivo del presente artículo es efectuar un
análisis del proceso de desaceleración de la
economía de Estados Unidos . Esta
desaceleración que comienza durante el tercer trimestre de 2000 parece señalar el fin de la larga
expansión cíclica que se inició en 1994 y que acababa
de cumplir diez años. D icha expansión fue la más larga
desde la segunda guerra mundial, ya que superó, en su
duración, el auge cíclico de 106 meses que se experimentó durante los años sesenta en el marco de la guerra de Vietnam.
A mediados de septiembre de 2001, todo parece
indicar que la economía estadounidense se encaminaba a una recesión. Por tratarse de un proceso en gestación, la duración, profundidad y complejidad de la misma son aún desconocidas, aunque desde ahora resulta
claro que tendrá repercusiones importantes en la economía mundial.

EL MITO DE LA NUEVA ECONOMÍA
A mediados del año 2000, todo era miel sobre hojuelas
en el comportamiento de la economía de Estados Unidos. La expansión continuaba en todo su esplendor,
sin amenazas serias de presiones inflacionarias. Todavía en el tercer trimestre de ese año, el PIB registró una
tasa de crecimiento anualizada de 5 .2%. Sin embargo,
la Reserva Federal (FED) endurecía su política monetaria debido a las presiones que provocaban los altos

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

niveles con que operaba la economía y a la creciente
rigidez en el mercado de trabajo (escasez de trabajadores y costos salariales en ªlll1:1ento en algunas actividades). Asimismo, la FED, en voz de su presidente, Alan
Greenspan seguía manifestando su preocupación por
la "exhuberancia irracional" de los mercados financieros, que parecía no tener fin.
Las virtudes de una nueva economía basada en
los sectores de alta tecnología de la informática, la comunicación y el Internet eran exaltadas todos los días.
Se hablaba de una nueva revolución en la productividad de la economía, después de décadas de letargo en
ese renglón. El aumento de la productividad garantizaba, se decía, ganancias corporativas en aumento, altas
tasas de crecimiento econ ómico y de inversión, bajos
niveles de desempleo, la eliminación del peligro de la
inflación y un ascenso robusto de los índices bursátiles.
Se afirmaba que, gracias a la nueva revolución tecnológica y a la globalización, el ciclo económico se había
modificado. Como ha sucedido en casi todas los auges
de larga duración del capitalismo, algunos apologistas
comenzaron a hablar incluso de un "nuevo orden económico" y del fin de las crisis económicas. Si otras regiones, como Japón, Europa y los llamados países emergentes, no experimentaban la misma bonaza que Estados Unidos era porque no habían adoptado plenamente el modelo estadounidense y las reglas de la nueva

economía.
Existen pocos estudios académicos, si es que existe alguno, que sustenten la tesis de la nueva economía.

145

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

La crisis de un mito

No parece sostenible la
idea de que se ha creado
una nueva econorma
diferente a la ªvieja)))
inmune a las crisis o
menos propensa a estas; y
mucho menos) que su
.
presencia asegure un
crecimiento sostenido de
la economía mundial.

solamente, once nuevas compañías son creadas cada semana [...] El año pasado, una compañía del SiliconValley,
en promedio, se hizo pública cada cinco días, acuñando
docenas de nuevos millonarios en el proceso.
Toda esta energía empresarial está transformando la
"América de las Corporaciones". Usted puede discutir si
se trata de una nueva ecorwmía, pero se trata, tan seguro
como el infierno, de un nuevo ciclo económico [...] &amp;tas
dos grandes tendencias, globalización y tecnología de la
información, están socavando el viejo orden, obligando
los negocios a reestructurarse[...] El resultado: una reestructuración radical que nos está haciendo más eficientes.
&amp;tas tendencias pueden combinarse en formas poderosas para elevar el nivel de vida de los americanos,
crear empleos, espolear el esfuen:o empresarial, y hacer
esto sin impulsar la inflación (Shepard, 1997: 4-5).

I

I

Los principales argumentos a favor de esa tesis han sido
publicados por la revista empresarial Business Week o se
encuentran en algunos discursos del presidente de la
Reserva Federal, Alan Greenspan (1997 y 2000).
Sthepen B. Shepard, editor en jefe de Business
Week, define la nueva economía de la siguiente manera:

Como se ve, en opinión de este autor, los dos
elementos centrales de la nueva economia son la globalización de la economia y la revolución tecnológica en
el campo de la información, lo cual ha permitido una
reestructuración profunda de la economia, modificando, según él, el ciclo económico. A su juicio, esto asegura un crecimiento durable de la economia, con empleo
creciente, mejores niveles de vida e inflación bajo con-

146

gan el alcance que sus defensores le atribuyen, que la
revolución tecnológica presente sea equivalente a la revolución industrial de fines del siglo XVIII o al fordismo
de la posguerra. Tampoco parece sostenible la idea de
que se ha creado una nueva economía diferente a la "vieja", inmune a las crisis o menos propensa a éstas; y
mucho menos, que su presencia asegure un crecimiento sostenido de la economía mundial. Por otro lado, la
globalización está lejos de poseer, como lo demuestra la
evidencia empírica, todas las virtudes que le atribuyen
sus más ardientes abanderados.
En el lapso 1992-2000, la economía estadounidense logró, efectivamente, una tasa de crecimiento relativamente alta en un marco de estabilidad de precios
(Cuadro 1) . En ese lapso, el crecimiento promedio real
del PIB fue de 3.4%, cifra ciertamente superior a la tasa
de 2% conseguida en las dos décadas anteriores, pero
tampoco tan espectacular como supondría el discurso
de la nueva economía. La tasa de desempleo abierto disminuyó de 6.7% al terminar la recesión 1990-1991 a
3.9% en el punto más alto de la expansión. La tasa de
inversión bruta se incrementó a lo largo de la década
pasada de 9% del PIB a 15%.
La expansión de la economía estuvo acompañada de un boom bursátil semejante por su vigor y dura-

trol.
El presidente de la FED, Alan Greenspan (2000),
aunque utiliza un discurso menos triunfalista, postula
tesis parecidas:

Por nueva economía entendemos dos grandes tendencias
que han estado en curso por varios años. La primera es la
globalización de los negocios. Puesto de manera simple,
el capitalismo se está extendiendo por todo el mundo -si
no el capitalismo pleno, al menos la introducción de las
fuerzas del mercado, un comercio más libre y
desregulación generalizada [...] La segunda tendencia es
la revolución de la tecnología. &amp;ta está toda a nuestro
alrededor -máquinas de fax, teléfonos celulares, computadoras personales, modems, el Internet. Pero es más que
esto. La tecnología digital está creando nuevas compañías
y nuevas industrias ante nuestros ojos [...] En SiliconValley

de esas que se dan una vez cada siglo, lo que propulsa
hacia adelante la productividad, la producción, las ganancias corporativas y los precios de las acciones a un
paso no visto en varias generaciones, si no es que nunca" (Greenspan, 2000: 1).
La nueva revolución tecnológica "no vista nunca" se ubica, según Greenspan, en la información, en
las telecomunicaciones, y de manera destacada en la
emergencia del Internet. La esencia de esta revolución
es que radica "en las raíces de la productividad y el
crecimiento económico" (Greenspan, 2000: 2). Al igual
que otras revoluciones científico-técnicas del pasado,
considera que sus resultados económicos apenas están
resintiéndose y que sus principales frutos se verán en el
transcurso de los próximos años. Las nuevas tecnologías han impulsado el surgimiento de nuevas firmas, a
la vez que han provocado la revolución de las actividades financieras y su creciente globalización.
Es cierto que la revolución de la tecnología ligada a la información constituye un fenómeno trascendente de la actualidad. Es igualmente real que los cambios que se están experimentando en este sector y en
otros, como la biotecnología, se verán, como observa
Greenspan, en los años venideros. Lo que resulta más
dificil de aceptar es que dichas transformaciones ten-

Más recientemente [...] se ha vuelto crecientemente dificil
de negar que ha emergido algo profundamente diferente
del ciclo económico de la posguerra. No sólo es la extensión récord de la expansión, sino que ésta se ha dado con
un ritmo de crecimiento más fuerte que el esperado. Más
notablemente,la inflación ha permanecido dominada frente a los mercados laborales más tiranteS que hemos expe-

rimentado en una generación.

Visto en perspectiva "la economía estadounidense
está experimentando una aceleración de la innovación,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 j SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

CUADRO 1
CRECIMIENTO REAL DEL PIB DE ESTADOS UNIDOS
(MILLONES DE DOLARES)

Años

1990

1991

PIB

6,707.9 6,676.4 6,880 7,062.6 7,347.7 7,543.8 7,813.2 8,144.8 8,495.7

8,848.2 9,210.9

Variación

•·

4.1

5.0

1992

3.0

1993

2.7

1994

4.0

1995

2.7

1996

3.6

1997

4.2

1998

4.3

1999

2000

4.1

Fuente: US Census Bureau. Statisc;il Abstrae! of /he United States, Washington, 2000.

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

147

�ÁMBITO
La crisis de un mito

ÁMBITO
La crisis de un mito

Como sucede en todas las grandes fases
expansivas, el auge estadounidense estuvo acompañado por un crecimiento acelerado del crédito y de otras
operaciones financieras. El crédito bancario se expandió con rapidez tanto para apoyar la euforia bursátil
como el consumo de los grupos de la población beneficiados con el boom. Por otro lado, se multiplicaron las
formas de financiamiento no bancario, así como las operaciones, sobretodo en el sector de alta tecnología, financiadas con "capital de riesgo" (venture capital). Asimismo, se expandieron exponencialmente las instrumentos del mercado de derivados (swa,ps, opciones, futuros, etc.) que, si bien contribuyen a la diversificación
de las carteras y a elevar los rendimientos, incrementan
el riesgo sistémico.
La tesis de la nueva economía adolece, en mi opinión, de tres debilidades principales:
1. Ignora o minimiza otros factores, distintos a la
utilización de las tecnologías de la información,
que han incidido en el crecimiento reciente de
la productividad del trabajo.
2. Deja de lado diversos factores estructurales y

ción, con el registrado el siglo pasado durante la década
de los veinte. Entre enero de 1991 y agosto de 2000,
cuando se alcanza el pico del boom, el índice Dow Jones
de la Bolsa de Valores de NuevaYork, que mide el valor
de las acciones de las corporaciones industriales, se
incrementó 4.09 veces, mientras que el índice
NASDAQ, que registra el valor de las acciones de la
nueva economía se multiplicó 10.2 veces. Como puede
apreciarse en la Cuadro 2, el boom bursátil en Nueva
York y en otras plazas bursátiles de países desarrollados
cobró fuerza en 1995 y, posteriormente, con mayor intensidad todavía, a partir de la crisis asiática de 19971998. En el pico del boom en 2000, la relación precio de
las acciones-ganancias corporativas se encontraba en
un nivel superior al que se alcanzó durante el frenesí
bursátil que precedió a la crisis de 1929.
Por la importancia adquirida por los fondos institucionales en los mercados financieros, existe ahora
una mayor vínculación entre el nivel de consumo agregado y el comportamiento de la bolsa (el llamado efecto
ri,queza). La importancia de la Bolsa en los niveles de
consumo es mayor en el caso de Estados Unidos en la
actualidad, de lo que fue
durantela burbuja financiera japonesa de los ochenta.

En 1999, 48.2% de los hogares estadounidenses participaban en el mercado
bursátil. Al comienzo de la
década de los noventa, los
consumidores estadounidenses poseían acciones
querepresentaban 180%de
su ingreso dispomble, contra 90°/o de los consumidores japoneses en 1989.1

CUADRO

2________________________
,-___:......::........;;:.

~

INDICE DE DOW JONES Y NASDAQ

12000
11000
10000
9000
8000

Q)
(J

~

e

7000
6000

5000
&lt;000

3000
2000

1000

90

91

112

93

..

,.

96

'T1

..

99

00

circunstanciales, diferentes al aumento de la
productividad, que favorecieron un rápido crecimiento de la economía estadounidense y el
control de la inflación.
3. No toma en consideración los efectos
disruptivos y desestabilizadores de la globalización financiera.
Como se dijo arriba, para los defensores de la

nueva economía, el más rápido crecimiento de la economía estadounidense es el resultado de la revolución en
la productivídad provocada por los sectores de alta tecnología. La mejoría en los índices de productividad, sin
embargo, no es tan marcada como se sostiene. Por ello,
el profesor Solow llegó a señalar que la revolución productiva de la nueva economía se ve en todas partes, menos en las estadísticas. En efecto, en el periodo 19901997, la tasa anual de crecimiento de la productividad
en el sector no agrícola fue de 1.1 %. muy por debajo de
la tasa de 2.8% conseguida en el periodo 1960-1974.
Es cierto que durante los últimos años del boom, el ritmo de incremento de la productividad se aceleró. En el
periodo 1996-2000, el crecimiento promedio anual fue
de 2.5% y, en el último de estos años, llegó a 3%.2 Sin
embargo, aunque la productividad aceleró su rinno, no
parecen existir argumentos sólidos para sostener que
se trata de una tendencia de largo plazo y no, como
parece ser el caso, de un fenómeno cíclico que tiende a
agotarse conforme avanza la desaceleración y se desploma la inversión de los niveles insostenibles en que se
encontraba.
Uno de los problemas principales de la revolución de la informática es que, a diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, no tiene un impacto claro
en la producción de bienes tangibles. El grueso del stock
de capital informático se concentra en actividades improductivas, particularmente en el sector servicios
(Roach, 1998). Según datos del Departamento de Co-

o,

Años
"What's left'', en The Ecorwmist,
Londres, 10 de mayo de 2001.
1

•

148

2
"The US Produ ctivity Puzzle", en 77ie Ecorwmist, Londres, 9 de agosto
de 2001.

Fuente: Bolsa Mexicana de Valores, Indicadores Bursátiles, varios números.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

mercio de Estados Unidos, 82% del acervo total de tecnología de la información está instalado en ese sector
(comercio, finanzas, telecomunicaciones, etc.). Es decir se trata de una tecnología que, por razones de su
obsolescencia muy rápida, ligada a transformaciones
tecnológicas permanentes, absorbe sumas crecientes
dentro de los programas de inversión de las empresas.
Sin embargo, esa nueva tecnología, a pesar de su alto
costo, aún no ha logrado revolucionar, al menos al grado de lo que piensan los defensores de la nueva economía, los procesos de producción del sector industrial y
de la agricultura. No obstante la importancia del sector
informático y de telecomunicaciones, éste representa
solamente 8% de la economía estadounidense y su contribución al crecimiento del PIB alcanza únicamente
0.3% por año (Artus, 2001 : 6).

149

�ÁMBITO

ÁMBITO
La crisis de un mito

Por otro lado, existen razones, como apunta
Roach, para creer que una alta proporción de la mejoría en la productividad debe atribuirse a factores distintos al uso de las nuevas tecnologías. El primer factor es
la política de recortes de personal seguida por las corporaciones, que ha sido una práctica permanente a lo
largo de la década de los noventa. En el periodo 19901997, el promedio de recortes de plazas fue cerca de
450,000 por año. Es decir en un contexto expansivo, la
reducción de las plantillas fue un factor tanto o más
poderoso en la elevación de la productividad y de los
márgenes de ganancia, que la utilización de las nuevas
tecnologías (Artus, 2001: 12). Se trata, en este caso, de
una elevación de la productividad del trabajo (producción / número de trabajadores ocupados) que resulta
de una disminución del denominador y no de un incremento del numerador.
El segundo factor es un incremento sustancial de
la intensidad del trabajo. La mayor intensidad es un fenómeno asociado a la tecnología de la información, pero
diferente a su incidencia directa en la producción. Me
refiero a una extensión de la jornada de trabajo facilita-

La expansión de la economía
estuvo acompañada
de un boom bursátil
.
.
seme1ante por su vigor y
duración) con el registrado el
siglo pasado durante la
década de los veinte. Cobró
fuerza en 1995 y)
posteriormente; a partir de la
crisis asiática de 1997-1998.
150

La crisis de un mito

da por la proliferación de °fapt,o,ps, teléfonos celulares,
beepers, faxes, etc., así como el uso del Internet, lo que
permite que el "tiempo de ocio" de los trabajadores y
ejecutivos pueda ser utilizado como tiempo extra de
trabajo. Según los resultados de una encuesta efectuada por Harris, el número promedio de horas trabajadas
por semana aumentó en Estados Unidos de 40.6 en
1973 a 50.8 en 1997. Debido a la globalización, este
fenómeno se presenta en muchos otros países. El aumento de la jornada de trabajo, la aceptación por parte
de los trabajadores a aceptar laborar un mayor número
de horas está asociada también al relativo estancamiento de los salarios reales y a la incertidumbre sobre la
posibilidad de conservar sus plazas de trabajo.
Tanto la estrategia de recortes de personal como
el aumento de las jornadas del trabajo son factores transitorios, cuyos limites no pueden extenderse demasiado en el futuro.
El papel de las nuevas tecnologías se sobreestima no
solamente en el caso del crecimiento económico, sino
también en su responsabilidad en el control de la inflación. El mayor crecimiento económico y la baja de los
precios en Estados Unidos han estado estrechamente
vinculados a otros fenómenos diferentes, como:
• La sobrevaluación del dólar que ha permitido
importaciones baratas.
• Un contexto mundial de corte deflacionario
asociado a la crisis decena! de Japón, así como
a los efectos de la crisis mexicana de 1994-199 5
y la crisis asiática de 1997-1998 (con su colofón ruso y brasileño). Uno de los resultados de
esas crisis ha sido un deterioro persistente de
los términos de intercambio, lo que se ha traducido en materias primas (incluida la energía)
y alimentos baratos para Estados Unidos y los
países desarrollados en general.
• El crecimiento económico estuvo sustentado en
la expansión del consumo privado. El consumo creció en el periodo a una tasa superior a la
del ingreso disponible. Ello fue posible por el
rápido crecimiento del crédito a los consumiTRAYECTORIAS . AÑO IV, NO. 7/8 j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

CUADRO 3

dos de pensiones, fondos
mutuos, compañías aseFUSIONES Y ADQUISICIONES DE ESTADOS UNIDOS
guradoras, etc.) y el debi10000 , - - - - - - - - - - - - - - - - -~_¡-~.:::-=~.-.
litamiento de los bancos
9000
comerciales, que deben
8000
competir, en condiciones
7000
-+Billones de dólares
desventajosas, con los in6000
- - - No. de empresas
termediarios financieros
5000
no bancarios (los llamados
4000
banks no banks) para la
3000
captación de depósitos, lo
2000
que se traduce en un pro1000
ceso de desintermediación
o
_J
bancaria (Chesnais, 2000:
1985 1990 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999
45).
Este nuevo régimen
de acumulación modifica
Fuente: US Censos Bureau, Staostica/ Abstrae! of the United States, Washington, 2000,
profundamente las formas
de gestión de las corporadores, vía tarjetas de crédito, créditos hipotecaciones. Éstas se rigen dentro de una lógica fundamenrios y otros créditos. Los consumidores dejatalmente financiera. La rentabilidad de las empresas y
ron de ahorrar y se convirtieron en deudores
los
ingresos de sus directivos (stock options) pasan a
netos (Parguez, 2001). El ahorro neto del secdepender
no tanto de la fortaleza productiva e interna
tor privado pasó de una tasa positiva de 5% del
de las firmas, como crecientemente de su valor en bolPIB a comienzos de los noventa a un déficit de
6% en 2000.
sa. El juicio de los inversionistas institucionales en el
mercado financiero, se convierte en el barómetro prinLa tesis de la nueva economía considera la globacipal del comportamiento de las corporaciones. Los
lización financiera como un fenómeno irreversible limismos procesos de fusiones y adquisiciones que cogado a la nueva tecnología de la información, cuyo imbraron un gran vigor en la década pasada (Cuadro 3),
pacto en el funcionamiento de la economía es altamense deciden no solamente en función de su potencialite favorable. En realidad, con la liberalización y
dad productiva o comercial, sino de manera importandesregulación financiera decidida por los Estados, deste en función de su repercusión en el valor en bolsa de
de mediados de los años ochenta se ha configurado un
sus acciones. Las fusiones fueron una palanca poderonuevo régimen de acumuúición con &lt;klminacüm fina,nciera
sa para impulsar el boom bursátil.
(Chesnais, 2000), que ha elevado la fragilidad financieEn otras palabras, en el nuevo régimen de acumulara de los sistemas financieros "internos" y del sistema
ción son las prioridades del capital financiero -del capital
monetario y financiero internacional.
que se coloca en los mercados financieros con fines espeEl régimen de acumuúición con &lt;klminaci.ón fina,nculativos-, y no mnto las del capital industrial, las que cociera está caracterizado, entre otros rasgos, por el premandan y determinan el movimiento de conjunto de la
dominio de las sociedades financieras no bancarias (fonacumulación del capital. Como dice Chesnais:

w==;:::::=-==~==:!::-~...__,____
Años

TRAYECTORIAS

I AÑOIV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

151

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

Uno de los problemas
principales de la revolución
de la informática es que no
·tiene un impacto claro en la
producción de bienes
tangibles. El grueso del stock
de capital informático se
concentra particularmente
en el sector servicios.
La bolsa ha cesado de ser, después de mucho tiempo, un
mercado de tirulos, gracias al cual las empresas pueden
recaudar capitales para financiar sus proyectos de desa-

rrollo, para devenir en el principal engranaje mediante el
cual los inversionistas institucionales someten a las empresas a sus exigencias de rentabilidad (Chesnais, 2000:
45).

Este nuevo régimen de acumulación incrementa
la fragilidad financiera, como lo demuestran la sucesión de crisis bancarias y financieras registradas en el
mundo desde los noventa, y no es un contexto favorable a la revolución productiva que esperan los portavoces de la nueva economía.

LA DESACELERACIÓN DE LA
ECONOMÍA ESTADOUNIDENSE Y EL FIN
DE LA EXPANSIÓN ININTERRUMPIDA
La desaceleración de la economía estadounidense comenzó durante el tercer trimestre de 2000. El crecimien-

152

La crisis de un mito

to del PIB descendió abruptamente durante ese lapso,
de una tasa anualizada de 7% en el segundo trimestre a
2.7% en el tercero. La anemia productiva se profundizó durante el último trimestre, cuando la producción se
incrementó solamente 1%. El mismo patrón de comportamiento se observó durante el primer trimestre de
2001 al aumentar el PIB 1.3%. En el segundo trimestre
de ese año, la econonúa se estancó al registrarse un crecimiento de 0.2%.
El anuncio de que el boom estaba llegando a su
fin provino de Wall Street. El índice Dow Jones, que
mide el comportamiento de las acciones industriales,
se estancó desde mediados de 1999 (Cuadro 2). Corno
se dijo arriba, durante la crisis asiática, la Bolsa de Valores de NuevaYork había registrado un ascenso espectacular al volverse un refugio ante la inestabilidad de los
mercados emergentes. Un fenómeno similar se presentó en las bolsas de Europa. Entre julio de 1997, cuando
irrumpió la crisis asiática, y agosto de 2000, cuando el
Dow Jones alcanzó su pico, este índice se incrementó
36.3%,al pasar de 8,523 puntos a 11,215. Por su parte,
el índice NASDAQ, alimentado por el mito del crecimiento sin limites de la nueva economía, se incrementó
nada menos que 186%, entre julio de 1997 y marzo de
2000 cuando alcanzó su máximo, al aumentar de 1,594
puntos a 4,573. La especulación bursátil en este periodo fue alimentada por la política monetaria seguida por
la FED, la que, no obstante su preocupación sobre el
eventual repunte de presiones inflacionarias y sobre la
"exhuberancia irracional de los mercados financieros",
comenzó a aplicar una política menos restrictiva, bajando las tasas de ínterés para evitar una crisis sistémica
del sistema financiero internacional por efecto de la crisis
asiática.
A partir de abril de 2000, el índice NASDAQ
comenzó su caída libre, ante los reportes de bajas en las
ganancias de las acciones tecnológicas. Aunqu e en agosto tuvo un repunte, desde entonces no ha podido evitarse su desplome. Entre marzo de 2000 y el 1O de septiembre de 2001, el índice de acciones tecnológicas ha
registrado una baja espectacular. Ha descendido de

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

4,573 a 1,695 puntos, esto es una caída de 62.9% con
todo lo que esto significa en términos de pérdida de
riqueza. En el mercado tecnológico no ha habido propiamente un crac, sino más bien un proceso persistente
de baja por un periodo que ya rebasa un año. El índice
Dow Jones, si bien no ha registrado aún una caída similar, pues en cierta medida ha servido de refugio en la recomposición
de portafolios de los inversionistas,
ha disminuido 14.3 % desde agosto de 2000, al descender de 11,215
a 9,606 puntos el 10 de septiembre
de 200 l. Conforme la desacelera- '
ción se ha ido prolongando y extendiéndose a otros países, las bolsas de valores de otros países desarrollados y emergentes se han de- ..,
bilitado de manera importante, para
no hablar de la bolsa de Tokio, la
cual, en el marco de estancamiento
y deflación que confronta esa econonúa, se encuentra en su nivel más
bajo desde I 984.
La sola magnitud del desplome de los precios de las acciones
tecnológicas sería un indicador suficiente para intuir que atrás de la
desaceleración se encuentran problemas importantes. Es cierto que
en un sentido técnico no puede hablarse todavía de recesión -ya que
ésta implica dos trimestres negativos en el desenvolvimiento del PIB' pero el comportamiento de la industria manufacturera cuya producción se ha contraído por más de ocho meses consecutivos, así como otros indicadores (incremento del
desempleo, etc.), parecen señalar que la recesión es inevitable y está en marcha. El ataque terrorista del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, por su efecto
desestabilizador y por su impacto en la economía y en los

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO.

7/ 8 : SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

niveles de confianza, refuer.t:a las tendencias recesionistas.
Así como el boom especulativo se alimentó del
incremento de los márgenes de ganancia de las corporaciones, la desaceleración productiva y el cambio de
tendencia en el mercado bursátil coincidió con una reducción significativa de las ganancias, sobretodo en las
empresas de la nueva eamomía. La
baja de los márgenes de ganancia
provocó un ajuste en los programas
de inversión de las corporaciones
comenzando por las tecnológicas.
El gasto de capital disminuyó
abruptamente modificando las expectativa~ y provocando el derrumbe del NASDAQ. Se calcula que
para eliminar los excedentes en
inventarios reducirán sus gastos de
capital alrededor de 16% entre 2001
y 2002.
La desaceleración, pues, estuvo determinada por una baja de
las ganancias efectivas de las corporaciones, y sobre todo de las ganancias esperadas, en un contexto
de incertidumbre creado por el
desplome bursátil y la baja abrupta
de los gastos de inversión. La nueva economía resultó ser tan dinámica en la contracción, como lo había
sido antes, durante la expansión. En
un contexto de incertidumbre, las
empresas, de la "nueva" y de la "vieja" econonúa, redujeron los gastos
de capital y pospusieron proyectos
de ampliación de sus plantas, incluyendo su plataforma informática, con la misma intensidad con que antes, en el auge, tendían a incrementarlos.
La nueva econonúa resulta ser un sector marcadamente procíclico, es decir, crece más rápido que la econonúa en su conjunto en las fases de auge, pero lo hace a
un menor ritmo en las fases recesivas.

153

�ÁMBITO

ÁMBITO

La crisis de un mito

La crisis de un mito

Con la intención de mantenerse competitivos en
un mercado contraído, las corporaciones intensificaron
sus programas de recortes de personal (Cuadro 4). Se
calcula que los recortes de las corporaciones en 2001
ascenderán a un millón de trabajadores. En el cuadro 4
se ha efectuado una recopilación periodística de los recortes anunciados por las grandes corporaciones en lo
que va de 2001. En la lista sobresalen los recortes de
plantilla en el sector de telecomunicaciones, aunque también se presentan en otras ramas, como la automotriz,
aerolíneas y el sector financiero no bancario.
Hasta el segundo trimestre de 2001, el consumo
privado, que responde por las dos terceras partes del
gasto total de la economía estadounidense, presentaba
solidez. Sin embargo, durante el tercer trimestre, comenzaron a manifestarse sintomas de debilidad en este
rubro, como lo evidencia el menor crecimiento de las
ventas minoristas, en sectores importantes como la venta
de automóviles. Conforme la desaceleración se prolonga, es muy probable que el consumo privado se contraiga más. Ello por dos factores:
a) El impacto del llamado efecto rü¡ueza en el consumo, es d ecir la baja en la demanda de bienes de consumo que se deriva de la depreciación de los activos
financieros, en cuya posesión los consumidores estaban crecientemente involucrados; y
b) El impacto del creciente desempleo en la demanda agregada, como consecuencia de la propia
desaceleración y de los programas de recortes de personal decididos por las corporaciones. El número total
de despidos desde que comenzó la desaceleración totaliza un millón de trabajadores. Esta cifra se encuentra
cerca de los 1.2 millones de empleos perdidos durante
la recesión 1990-1991 y no muy lejos de los dos millones de despidos durante las recesiones de 1974-197 5 y
1980-1982. Más preocupante aún es el hecho de que
43% de los d espedidos son trabajadores de cue/kJ blanco, de los cuales una alta proporción ocupaban puestos
directivos y cuyo nivel de consumo y de endeudamiento se encuentra muy por encima del de los trabajadores
promedio (Roach, 2001).
Unos días antes de los ataques terroristas en Es154

CUADRO 4
RECORTES DE PERSONAL EN CORPORACIONES
DE ESTADOS UNIDOS
EMPRESAS

ACTIVIDAD

General Electric
Daimler-Ch,ysler
Motorola
Lucen! Tech.
Nortel
Ericsson
Toshiba
Fujitsu
JDS Uniphase
Hitachi
General Motors
Continental Airlines
ABB
Delpht
U.S Airwa'fS
Kyocera
WorldCom
Phillips
lnvensys
Cisco Systems

Electrónica
Automotores
Telecomunrcaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicac1ones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Electrónica
Automotores
Aeronaútica
Ingeniería
Autopartes
Aeronaútica
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Electrónica
Ingeniería
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Televisión
Computación
Telecomunicaciones
Textiles y vestido
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Comercio
Automotores
Telecomunicaciones
Farmaceútica
Finanzas

Marconi

Compaq
NTL
Hewlel Packard
ADC
Sara Lee
Honeywell
Siemens
JC Penney
Ford
lnfineon
Roche
American Express
lntel
3M
Ford
Agere
Dell
Disney
NEC
Agilent Tech.
Xerox
Cable &amp; Wireless
France-Telecom
Schwab
Merrill Lynch
Textron
Kodak
Polaroid
TOTAL

Telecomunicaciones

Químico-farmaceútica
Automotores
Componentes óptica
Computación
Servicios

Telecomunicaciones
Telecomunicaciones

Equipo fotocopiado
Telecomunicaciones
Telecomunicaciones
Finanzas
Finanzas
Química
Fotografía
Fotografía

NÚM. DE PLAZAS
75,000
35,000
34,000
16,000
30,000
20,000
19,000
16,400
16,000
14,700
14,400
12,000
12,000
11,500
11,000
10,000
10,000
10,000
9,000
8,500
8,000
8,500
7,300
7,000
7.000
7,000
6,500
5,500
5,500
5,000
5,000
5,000
5,000
5,000
4,200
4,150
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
4,000
3,900
3,800
3,600
3,500
2,000
528,950

Fuente: Financia/ Times, Londres, 2001.

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

tados Unidos, el índice de confianza de los consumidores descendió a su nivel más bajo desde 1993. Es probable que por los efectos de dichos ataques y por los
factores señalados arriba, los consumidores tiendan a
comprimír su gasto empujando la economía más claramente hacia la recesión.
Al concluir la crisis asiática, la Reserva Federal
comenzó a aplicar una política monetaria restrictiva.
En mayo de 2000, decidió un aumento de medio punto
porcentual en la tasa de fondos federales, ya que si continuara la "disparidad entre el crecimiento de la demanda y la oferta potencial, p odria fomentar desequilibrios
inflacionarios que socavarían la actuación sobresaliente de la economía" (Reserva Federal, 2000). El resto
del año 2000, la FED se mantuvo a la expectativa y
aplicó una política neutra, no obstante que los signos
de debilidad d e la economía se multiplicaban. Sin embargo, el 3 de enero, ante el desplome del indice
NASDAQ, decidió m o dificar su política y aplicó
sorpresivamente una baja de medio punto en la tasa de
interés, en virtud de que "los riesgos se inclinan hacia
condiciones que pueden generar debilidad económica
en el futuro previsible" (Reserva Federal, 2001). Desde esa fecha, la FED ha relajado la política monetaria y
reducido otros dos y medio puntos la tasa de referencia, la cual se sitúa actualmente en 3.5%. No obstante
que el relajamiento de la política monetaria ha impedido una baja más abrupta del m ercado bursátil y ha
proveído de liquidez al sistema financiero, ha resultado incapaz, hasta el momento, de revertir las tendencias recesivas
de la economía. La misma suerte ha corrido el plan de
reducción impositiva de la administración Bush. Además,
los recortes aprobados para el presente año son bastante
modestos, ya que sólo representan 0.4% del PIB.

LAS CAUSAS DE LA DESACELERACIÓN
Para las autoridades estadounidenses, la desaceleración
de la economía es meramente un proceso de ajuste, un
periodo de pausa para corregir algunos desequilibrios crea-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

dos durante el largo periodo de expansión, destacadamente
la acumulación de un exceso de inventarios de bienes de
consumo y de capital. Según Greenspan:
A comienzos de 2000, el alza en las compras de los consumidores y los negocios había incrementado los
inventarios de muchos tipos de bienes durables y equipo
de capital a tasas que no podrían ser sostenidas [...] La
economía como un tcxlo estaba creciendcra un ritmo insosteruble, vaciando un ya disminuido fondo de trabajadores disporubles y descansando crecientemente en ahorros del exterior (Greenspan, 2001: 2).

No obstante que, en su opinión, persisten riesgos
como la baja actividad económica interna y una demanda en el exterior más débil, el presidente de la FED

155

�ÁMBITO
La crisis de un mito

ÁMBITO
La crisis de un mito

prevé una ligera mejoría hacia finales de 2001. Y en
cuanto al mediano plazo:

corrección y que la liquidación de inventarios ya está
muy avanzada:

Por los años más allá de este horizonte, hay, a mi juicio,
amplia evidencia de que estamos experimentando sólo
una pausa en la inversión en un amplio conjunto de innovaciones que ha elevado la productividad a una tasa significativamente por encima de las dos décadas que precedieron a 1995 [...] Una vez que las fuerzas que han contenido las iniciativas de inversión se disipen, nuevas aplicaciones de tecnologías innovadoras deberían de nuevo fortalecer la demanda de equipo de capital y restaurar un
crecimiento económico sólido en el tiempo que beneficie
a todos nosotros (Greenspan, 2001: 7).

Por tanto -afuma- cuando yo veo todas estas cosas juntas
y digo, bueno la situación no es tan mala, los consumidores aún están proporcionando empuje a la economía, algunos de los mayores elementos de fortaleza están en su
lugar y después de la sucesión de reducciones tan rápidas
en la tasa de interés, y ahora 40 billones de dólares (se
refiere al paquete de reducción de impuestos), de dinero
que regresa a la economía en un periodo de dos meses y
medio, yo soy muy optimista que vamos a ver en el cuarto
trimestre una tasa de crecimiento de entre 1.5 y 2 por
ciento. &amp;to no es maravilloso pero es direccionalmente
correcto [...]Y pienso que no es irrazonable pensar que el
año entrante la tasa real de crecimiento en la economía

Igualmente optimista sobre la pronta recuperación de la economía estadounidense es la opinión del
secretario del Tesoro, Paul O'Neill. En una entrevista
concedida al Financia! Times considera, al igual que
Greenspan, que la desaceleración sólo representa una

La nueva economía
resulta ser un sector
marcadamente procíclico)
es deci1; crece más rápido
que la economía en su
conjunto en las fases de
auge) pero lo hace a un
menor ritmo en las fases
recesivas.

estadounidense podria ser 3% o más.3

En contra de esta visión optimista de las cosas,
existe un buen número de especialistas que piensa no
sólo que la recesión es inevitable si no que ya está en
marcha; consideran que ésta expresa contradicciones
profundas gestadas durante la larga fase de expansión.
La baja de los márgenes de ganancia está vinculada con el tipo de técnicas de producción utilizadas.
Es decir, obedece a factores vinculados a la propia naturaleza de la revolución informática. Existen crecientes evidencias de que ésta favorece la utilización de t.écnicas consumidoras de capital (capital deepening o capital
absorbing). Si como ha sucedido durante la expansión
previa, el stock de capital crece a una tasa más rápida
que la fuerza de trabajo, entonces el proceso productivo se toma más y más un proceso intensivo en capital
(Aftalion, 1909); es decir, la relación capital-producto
se incrementa y la tasa de ganancia cae. Como señalé
arriba, la nueva economía descansa en el acrecentamiento
de los gastos de capital -acicateados por una transformació n t ecnológica permanente-, sin que esa
"FT Interview with Paul O"Neill", en Financia! Times, Londres, 24
de julio de 200 l.

3

156

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

densificación del capital se vea correspondida por un incremento en la
misma proporción, de la eficiencia en
el sector productivo, en la industria y
en el sector primario, ya que, como
señalé antes, la utilización de las nuevas tecnologías se concentra en los
servicios.
Al caer la tasa de ganancia
efectiva y al deteriorarse por la incertidumbre, la ganancia esperada, el
proceso de inversiones autónomas en
las ramas que liderearon la expansión,
se detiene, tal como está sucediendo
en el momento actual. Es decir, que
al final del ciclo expansivo, justo
cuando la inversión debería seguir
creciendo tanto en términos absolutos como relativos para absorber el
ahorro creciente, aquélla se contrae
por el deterioro de las expectativas de ganancia. Las
inversiones inducidas, es decir, todas aquellas que dependen del crecimiento del ingreso, se reducen también, en virtud del conocido principio de acekración. En
tales condiciones, una considerable parte del ahorro no
es absorbida por un incremento de la demanda agregada, por lo cual el proceso de expansión se vuelve cada
vez más débil y la recesión comienza.
La baja en las expectativas de ganancia no seria
tan preocupante si no estuviera asociada a un entorno
financiero frágil. Pero es el caso. Como se dijo arriba, el
auge estuvo asociado con un agudo proceso de liberalización, desregulación y globalización financiera; un frenesí bursátil, sólo comparable con el que precedió a la
Gran Depresión de los años treinta; un acelerado endeudamiento de consumidores y corporaciones con
bancos y sociedades bancarias no financieros; la diversificación de los productos financieros destacando el
desarrollo del mercado de derivados y otros instrumentos de alto riesgo.
Con la desaceleración productiva y el desplome

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del NASDAQ, esta compleja superestructura financiera que comanda el proceso de acumulación del capital
se ha fragilizado. Los eslabones débiles de la pirámide
de endeudamiento son:
• Los consumidores
• Las corporaciones, principalmente las compañías tecnológicas
• Los intermediarios financieros no bancarios
Los consumidores se endeudaron porque creyeron que la bolsa continuaría su curso ascendente y que
sus salarios reales aumentarían. Pero conforme la bolsa
comenzó a debilitarse, los consumidores vieron reducidos sus ingresos y continuaron endeudándose para
mantener sus pagos al corriente. Corno se reconoce en
un informe reciente de la UNCTAD:
La deuda del sector privado ha alcanzado niveles sin precedentes. A medida que se modera el crecimiento de sus
ingresos, las familias tendrán que endeudarse más para
mantener su nivel actual de gasto, en el momento mismo

157

�ÁMBFrO
La crisis de un mito

Existe un buen número de
especialistas que piensa no
sólo que la recesión es
inevitable si no que ya está en
marcha; consideran que ésta
expresa contradicciones
profundas gestadas durante
la lar;ga fase de expansión.
en que les resulta más dificil mantenerse al día los pagos
de su deuda. Al propio tiempo, gran parte de la inversión

ÁMBITO
La crisis de un mito

alza irrefrenable de la bolsa. Pero ahora que la ruleta se
ha detenido, ese mecanismo se ve cuestionado. La baja
en las tasas de interés a corto plazo ha facilitado el
refinanciamiento en ese mismo plazo, pero no resuelve
los problemas del excesivo apalancamiento de consumidores, corporaciones y sociedades financieras. El
margen (spread) entre las tasas de interés a corto plazo
y las tasas a largo plazo se ha ampliado en forma importante, lo que significa que las condiciones financieras generales son muy restrictivas, a pesar del relajamiento de la política monetaria por la FED.
Dada la presencia de estos problemas, diversos
analistas han establecido un paralelismo entre la situación actual de Estados Unidos con la de Japón, cuya
burbu ja financiera estalló a comienzos de los noventa.
Y aunque existen también diferencias respecto a Japón,
los peligros de una crisis financiera con su secuela
deflacionaria para todo el mundo son una amenaza real.
Como afirma Parguez:

schumpeteriana en alta tecnología, sostenida por el auge
del capital especulativo y la ''bwbuja" de la bolsa, podrían
perderse con el retomo a una situación financiera nor-

La nueva estructura monetaria era un puro sueño ponzi
que empujó la relación deuda-ingreso (ingreso excluyen-

mal. Si las familias y el sector empresarial limitaran simul-

do ganancias de capital) a niveles sin precedente.Tan pron-

táneamente sus gastos a sus ingresos corrientes, podría
registrarse un descenso considerable del PIB (UNCTAD,
2001: 3).

to como los consumidores no puedan incrementar la tasa
de crecimiento de sus deudas, ocurrirá una extendida crisis de liquidez. Las corporaciones, al experimentar una
repentina falta de ganancias, no tendrán suficiente dinero

Las corporaciones de la nueva economía y muchas de la vieja economía enfrentan serios problemas
financieros. Las operaciones de capital de riesgo (venture
capital) al igual que las ofertas públicas iniciales de acciones (equity initial public offer-ings), que fueron muy
importantes fuentes de financiamientos de las empresas tecnológicas d urante el auge, se han reducido prácticamente a cero. En consecuencia, éstas enfrentan graves obstáculos para refinanciar sus deudas en bonos y
papel comercial. Los bancos restringen y aumentan la
selectividad de sus créditos, lo que no sólo afecta a las
corporaciones sino también a los intermediarios financieros no bancarios que incrementaron sustancialmente su endeudamiento con los bancos, amparados en el

158

nuevo para sostener el aumento de los precios de las acciones. La estructura de deuda ponzi de la economía estadounidense es la causa de la amenazante crisis que no
puede ser curada por recortes enla tasa de interés (Parguez,
2001: 8).

CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
La revolución informática es un fenómeno trascendente cuyos resultados se verán en el porvenir. Sin embargo, sus efectos en el funcionamiento de la economía
son sobreestimados por los portavoces de la nueva economía. El principal problema de las tecnologías de la

TRAYECTORIAS ¡ AÑOIV, NO. 7/ 8 . SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

información es que no tiene impacto directo en los sectores productivos de la economía, ya que se concentra
en los servicios y las finanzas.
Por otro lado, las transformaciones tecnológicas
se producen en el marco de un nuevo régimen de acumulación con dominación financiera, altamente inestable,
como lo comprueban la sucesión de crisis financieras y
bancarias -con altos costos en materia de crecimiento y
sociales- de los años noventa. En este nuevo régimen
de acumulación predominan los intereses del capital
financiero, el cual comanda el proceso de acumulación
de capital en su conjunto. Este régimen modifica radicalmente las formas de gestión de las empresas, cuyas
decisiones pasan a depender del comportamiento de
los mercados financieros.
La desaceleración de la economía estadounidense está determinada por una baja de los márgenes de
ganancia efectivos y esperados, en un contexto de incertidumbre provocado por el desplome bursátil y la
baja de la inversión.
La baja de las ganancias está vinculada con el
tipo de técnicas de producción usadas por la nueva economía. Se trata de técnicas intensivas en capital que provocan el incremento de la relación capital-producto, en
virtud de que el aumento de los gastos de capital es
superior al incremento de la productividad del trabajo
en las ramas productivas de la economía.
La baja en las expectativas de ganancia está asociada con un entorno financiero frágil, caracterizado
por la especulación bursátil; el acelerado endeudamiento
de los hogares, las corporaciones y las sociedades financieras; y la proliferación de instrumentos financieros derivados y otros instrumentos de alto riesgo.
Los ataques terroristas a las Torres Gemelas y al
Pentágono fortalecen las tendencias recesivas de la economía estadounidense, la cual se encontraba en marcha antes de los ataques, y amplían la probabilidad de
que la ultraderecha norteamericana, principal beneficiaria de las acciones terroristas, trate de imponer una
solución militar a la crisis y al manejo de los problemas
mundiales.

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La debilidad de la economía de Estados Unidos
ha incrementado los riesgos de una crisis global. La economía de Japón se hunde cada vez más en la deflación,
mientras que Europa ha reducido sensiblemente sus
ritmos de crecimiento, justo en el momento en que debe
afrontar la incertidumbre derivada de la instauración
del euro. Las economías más integradas a Estados Unidos (Singapur, Taiwán, México) han entrado en recesión. Varias de las llamadas economías emergentes (Argentina, Brasil y Turquía) se desenvuelven en el filo de
la crisis financiera y la insolvencia. Un punto clave en el
desenlace de la crisis es si el mundo seguirá manteniendo la confianza en el dólar y seguirá considerando que
la divisa verde es tan buena como el oro.

159

�ÁMBITO
La, crisis de un mito

Durante las últimas tres décadas, la globalización
financiera neoliberal ha mundializado los circuitos del
capital, pero al costo de intensificar, generalizar y
sincronizar las crisis. Aquí cabe lo señalado por Engels,
en 1894, al observar la internacionalización de la economía de finales del siglo XIX:

MEMORIA VIVA
La crisis global no representa el fin del mundo,
pero sí puede tener un efecto devastador en las economías y en los millones de pobres y miserables que han
crecido como hongos gracias a la globalización neoliberal. La precaria paz mundial de la era unipolar, por
otra parte, está en un serio riesgo. &amp;,,

Oficio de pionero
Víctor Urquidi: entre la duda y la pasión
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

· La colosal expansión de los medios de transporte- vapores oceánicos, ferrocarriles, telégrafos, el canal de

BIBLIOGRAFÍA

Suez - ha establecido realmente el mercado mundial...
En virtud de todo ello, la mayor parte de los antiguos
focos de crisis y de ocasiones para la formación de
crisis han sido eliminados o poderosamente debilitados... De esta manera cada uno de los elementos que
tiende a oponerse a una repetición de las antiguas crisis, alberga en su seno el germen de una crisis futura
mucho más formidable (Engels, 1997: 630)

En la misma dirección, H. Grossmann observaba la sincronía en los ciclos económicos durante la ola
liberalizadora de principios del siglo XX:
Efectivamente antes de la guerra mundial se formó gradualmente un paralelismo de los ciclos económicos en
los países más importantes del mercado mundial, y las

crisis de 1900, 1907 y 1913 adquieren carácter internacional. Con la guerra mundial y la interrupción de las
relaciones económicas recíprocas este paralelismo fue interrumpido, pero después de la guerra comienza paulatinamente a formarse de nuevo (Grossmann, 1979: 289)

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UNCTAD (2001), Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2001,
ONU, Nueva York.

Haciéndose preguntas sobre
la vida) entendiendo unas cosas y
dudando de otras) el maestro
Víctor Urquidi ha desempeñado
por más de medio siglo
ese oficio de académico cuya obra
nos ha permitido comprender
a México y pensar
en la posibilidad de
un destino mejor en esta
etapa de transición que
deje atrás su mala herencia.
El perfil que Trayectorias ofrece en la presente entrega para satisfacción del lector es la expresión
de una vida consagrada al oficio de pensar. Mexicano del mundo, su temprana infancia le
ofreció el panorama sorprendente de un planeta en ascuas. Guerras, contiendas civiles, desastres
sociales, le hicieron preguntarse desde temprano ¿qué está pasando con el mundo?Y su vida,
definitivamente marcada por sus estudios de economía y ciencias políticas en la Universidad
de Londres en plena Segunda Guerra Mundial, no ha sido otra cosa que una desbordante
búsqueda de respuestas. Víctor Urquidi es profesor-investigador emérito de El Colegio de

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu io de pionero

México) del cual fue presidente durante casi veinte años. Se ha desempeñado además como
director de la CEPAL y presidente de la Asociación Mundial de Economía. Es autor de una
copiosa e importante obra sobre temas económicos y sociaks y actualmente se consagra a la
investigación sobre el fenómeno de la globalización y sus efectos en la ecología y el desarrollo
sustentabk en México.

Saqué mi licenciatura
en plena guerra
mundial, en 1940,
en la Escuela de
Economía de Londres.
Lo primero que
aprende uno es que la
economía tiene que ver
con todo lo demás, con
la sociedad, con la
vida política, con la
historia, con todo.
162

Dr. Víctor Urquidi, podría usted platicarnos su experiencia como estudiante de la carrera de economía en Inglaterra y sus años de estudio de
posgrado, ¿en dónde los realizó y cómo era el ambiente intelectual que
prevalecía en esos tiempos?
Me encanta la pregunta porque yo mismo me he cuestionado por qué me
interesé tanto en los asuntos internacionales cuando empecé a estudiar
economía. La razón es ésta: mi padre fue miembro del Servicio Exterior
Mexicano en varios países: en Francia, en Inglaterra, en Colombia, en El
Salvador, en Uruguay y después en España. De tal suerte, yo llegué a
Madrid a los 15 años habiendo ya vivido en varios países, habiendo viajado como se viajaba entonces, en barco; en Colombia, por el río Magdalena -varios días para subir y varios para bajar-, y en automóvil por carreteras de terraceria en Centro América. ¡En fin!, conocí algo de mundo
siendo muy joven, habiendo aprendido inglés y español simultáneamente
de niño y después el francés en muy poco tiempo. Cuando llegué a Madrid, se me presentó un problema escolar, pues no reconocían mis estudios de secundaria de México. Entonces, tuve que hacer unas improvisaciones, debía tomar el examen de bachillerato de la Universidad de Oxford,
equivalente al Colegio Británico, en inglés todo, y también tratar de entrar
a Bachillerato Español, pero no me admitían por la razón que le mencioné. Y entonces allá, como aquí, existen academias "no muy buenas", que
otorgan el Bachillerato y tuve que entrar a una ellas por una temporada.
Por ese motivo, cuando surge el conflicto de la guerra civil en España, no
había terminado, no pude terminar; mi papá decidió que me fuera a Londres, a ver qué hacía para ingresar a la Universidad de Londres. De modo
que, a los 17 años de edad, ingresé a la Escuela de Economía de Londres,
con un antecedente de experiencia internacional personal importante y
con la guerra de España encima, que nos afectó mucho a los que habíamos vivido ahí. Yo viví un año y medio en Madrid, ahí tuve amigos y fue
una época muy feliz. La guerra civil afectó a mi familia en forma muy
grave, porque mi padre tuvo que hacerse cargo de la Embajada de México
ya que el embajador pidió su traslado a Chile en medio de la guerra y
entonces a él tocó la responsabilidad terrible de los refugiados en la embajada, las dificultades fisicas y morales de todo orden y los peligros que

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 . SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002
1

todo eso originaba. Mamá, que era enfermera, ofreció sus servicios y finalmente los asumió en un hospital. Ella tenia experiencia hospitalaria
debido a que había estudiado, de joven, en Nueva York. Ella vivió el otro
lado terrible de la guerra civil de España: el de los heridos del hospital y el
de los heridos de la legión, de la Brigada Lincoln, de los voluntarios norteamericanos. Todo eso nos afectó muchísimo, yo llegué a una edad en que
me preguntaba: ¿qué está pasando en el mundo?, no nada más, ¿qué voy a
estudiar? Éste fue un inicio interesante, ya que estudié formalmente todo
lo que necesitaba: saqué mi licenciatura en plena guerra mundial, en 1940,
en la Escuela de Economía de Londres -eso lo comenté una vez allá en
Monterrey, en una ceremonia en la Facultad de Economía- . Lo primero
que aprende uno es que la economía tiene que ver con todo lo demás, con
la sociedad, con la vida política, con la historia, con todo. En consecuencia, en la Escuela de Economía de Londres, por lo menos lo orillaban a
uno a tomar materias de sociología, de ciencia política y a interesarse en
todo lo internacional. Londres era, desde entonces, un gran centro financiero comercial internacional, la capital de un país importante de Europa
y parte de un país democrático enfrentado ya a las amenazas de Hitler y
de lo que estaba pasando en la guerra civil de España con los progresos de
Franco y la amenaza de la Unión Soviética, con el comunismo. Era, pues,
un lugar en donde se discutía todo lo que estaba sucediendo, entre estudiantes y en los cursos con los profesores. Yo salí de Londres con una
Licenciatura en Economía formalmente hecha, sin ningún problema y
con muchos otros conocimientos. Las vacaciones me las pasaba allá, no
había vuelos de setecientos dólares, ida y vuelta, como ahora, ¡no! Mis
posibilidades me permitían apenas un viaje en barco de diecinueve días,
en un barco alemán desde Southampton a Veracruz. Tenía mucho tiempo
para leer, los días de vacaciones en Londres me los pasaba en la biblioteca,
o me iba al parque a leer todo el día y comer por ahí un sándwich, aproveché mucho todo eso. Por cierto, nunca me pude quedar a hacer el posgrado ya que estaba muy avanzada la segunda guerra mundial. En 1940 regresé a México, tuve una beca pequeña que me dio la Secretaría de Educación con lo cual pude sobrevivir en Londres y me sobró un poquito en
el último año; pagué mi pasaje y llegué a Veracruz con tres dólares en la
bolsa, pero mi familia estaba ahí para recogerme. Entré al Banco de México poco después, y me pusieron a trabajar en un estudio que estaba haciendo el profesor Silva Herzog sobre el petróleo; terminado eso me asignaron otras cosas: estudiar temas del comercio exterior de México, su
relación con Estados Unidos, el ciclo de producción mexicano y su relación con el norteamericano, todo eso lo analicé. Un día empezaron a llegar las propuestas para la posguerra, de Estados Unidos e Inglaterra, so-

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

En 1942) me llevaron
a una conferencia en
Washington) sobre
asuntos financieros y
monetarios del
continente americano
y en ese momento tuve
en mis manos el
primer proyecto sobre
la creación del
Fondo Monetario
Internacional y del
Banco Mundial.

bre el orden monetario internacional. En 1942, un año y dos meses después de haber ingresado al Banco de México, me llevaron a una conferencia en Washington, sobre asuntos financieros y monetarios del continente
americano. México ya había declarado la guerra -ingresó a la guerra como
aliado- y en ese momento tuve en mis manos el primer proyecto sobre la
creación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. De
regreso, dispusieron que trabajara con el Lic. Daniel Cosía Villegas, entonces director del Departamento de Estudios Económicos del Banco de
México, haciendo los estudios sobre el orden monetario anterior y las
propuestas del nuevo, de lo que estaba sucediendo en las discusiones y
seguirlas de cerca. Sobre América Latina y México conocía muy poco,
pero del comercio y la moneda en Europa, Estados Umdos y el resto del
mundo tenía conocimiento debido a mis estudios en Londres. Trabajamos muy bien y preparamos los documentos para el Lic. Eduardo Suárez,
el secretario de Hacienda, para la conferencia que se iba a convocar. Ésta
fue convocada para 1944. Fuimos a la conferencia de Bretton Woods,
teniendo dos años de estudios para preparamos muy bien, analizando
cuidadosamente todas las propuestas en función de los intereses de mexicanos. ¡Claro! no era yo quien iba a definirlos, sino el Director del Banco
de México, la Secretaría de Hacienda y el Presidente de la República.
Estuve muy cerca de todas las discusiones ya que fui invitado, por el Secretario de Hacienda, a formar parte de la delegación mexicana a asistir a
Bretton Woods. Eso fue en julio de 1944. Yo era bastante joven, tenía 24 o
25 años, y regresé con la experiencia de toda la discusión internacional,
pues ahí estuvimos encerrados más de quince días, en un hotel de New
Hampshire, discutiendo diariamente en comisiones, comités y grupos.
Era un hotel alejado de cualquier ciudad grande, la única distracción era
salir a caminar al campo y algunos jugaban voleibol; era estar en pláticas
todo el tiempo. Había delegados de cuarenta y cuatro países entre ellos
latinoamericanos ~e los que me hice muy amigo-, ingleses, norteamericanos, holandeses, checos, polacos, etc.; eran cuarenta y cuatro países discutiendo los temas de la futura conferencia de Bretton Woods. De este
modo pude absorber toda la información.

Y en esa preocupación, tan importante en &lt;UJuel momento de la posguerra,
de la construcción de un nuevo sistema monetario internacional, ¿existia
alguna consideración sobre el futuro de los países de América /Atina en esa
época?
Se presentó el proyecto para crear el Banco Mundial, lo que se llama el
Banco Mundial ahora. Trabajé en el comité, con el Lic. Daniel Cosío
Villegas, para presentar inclusive una enrníenda al proyecto que se aprobó

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TRAYECJORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

y para explicar la posición nuestra. El Banco Mundial se pensó más bien
en función de la reconstrucción de Europa. Nadie podía estar en contra
de eso, pero nosotros estábamos interesados en que el banco impulsara
también el desarrollo económico latinoamericano. México tenía el problema de sus deudas no pagadas, del siglo XIX, que nunca terminaron de
negociarse y tenía necesidad de capital externo. Hubo muy pocos préstamos durante la guerra; recuerdo un préstamo del EximBank para mejorar
los ferrocarriles mexicanos porque les interesaba que salieran más minerales y más rápidamente. Pero en la posguerra, el problema fue como
seguir avanzando con el desarrollo: ¿qué nuevas industrias iba a necesitar
México?, ¿cómo iba aprovechar la situación que la misma guerra le creó,
de cerrar un tanto el mercado?, ¿de crear un Estado con poder de compra
importante? Esas ideas ya empezaban a discutirse en Nacional Financiera, en el gobierno, en el Banco de México. Por cierto, en éste un hombre, el
Ing. Gonzalo Robles, dirigía la Oficina de Investigaciones Industriales que
estudiaba los recursos minerales, hierro y carbón para la industria siderúrgica del futuro, además de estudiar los asuntos relacionados con la
industrias química, cerárníca, celulosa, del papel, etcétera. Todo estaba en
medio de la discusión internacional. También comenzábamos a discutir:
¿qué sucederá cuando termine la guerra?, desconocíamos cuándo iba a
terminar, nadie lo podía imaginar. Tal vez los americanos sabían que iba a
haber el Plan Marshall, pero nosotros pensábamos que el Banco Mundial
iba a servir de muy poco. Pensábamos que si sus recursos se iban a dedicar a reconstruir la industria de Europa, poco quedaría para el desarrollo
de los países latinoamericanos. Y así fue, el Banco Mundial tuvo que hacer
un giro, hacia el desarrollo económico, en lo cual, no tenía ningún entendimiento, no contaba con personal que supiera realmente del tema; lo
veían más bien como un banco para movilizar capital privado, con la ayuda de préstamos. Es decir, se pensaba que al otorgarse un préstamo para
una planta eléctrica, en algún país de América Latina, se estimulaba el
mercado de capitales a interesarse en dicho país. El país al que se le hacía
el préstamo era considerado buen deudor y se suponía que esto induciría
al capital privado a movilizarse hacia dicho país. Pasaron muchas cosas
en esos años, en México hubo una conferencia en el 1945, se llamó la
Conferencia de Chapultepec; fue una invitación que hizo Estados Unidos, a través de la entonces Unión Panamericana, a todos los países para
discutir la posguerra en lo político y en lo económico, principalmente. Fui
invitado a ser secretario de una comisión donde me enteré de muchas de
las posiciones latinoamericanas; esto fue después de Bretton Woods. En la
Conferencia de Chapultepec, se discutieron muchos temas: los precios
del café, los contratos en el surnínistro de materias primas, la política co-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

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�MEMORIA VIVA
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MEMORIA VIVA
Oficio de púmero

En la Conferencia de
Chapultepec, en la
mesa de los temas
económicos, los
americanos nos
kyeron la cartilla: se
acabó la guerra,
volvemos a la
normalidad, ahora es
tiempo de que ustedes
abran sus mercados.

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mercial, entre otros; aparte de los temas políticos, en los que yo intervine
para nada, que se llevaron después a la Conferencia de San Francisco
para la creación de las Naciones Unidas, en 1945. En la Conferencia de
Chapultepec, en la mesa de los temas económicos, los americanos nos
leyeron la cartilla: se acabó la guerra, volvemos a la normalidad, ahora es
tiempo de que ustedes abran sus mercados. Es lo mismo que dicen ahora,
abran sus mercados, acepten inversiones extranjeras privadas, ya que no
habrá créditos oficiales para el desarrollo ni para financiar las actividades
económicas de los países latinoamericanos. Se acabaron los precios de
garantía de materias primas del café, los contratos a largo plazo, etcétera y
ustedes van a tener que entrar a un esquema distinto. Eso lo dijo el famoso
William Clayton, quien era el delegado americano. Nadie le creyó mucho,
pero sí hubo muchas expresiones de otras ideas confusas, imagine poner
de acuerdo a un venezolano con un colombiano, un mexicano con un
uruguayo, imposible entonces, como imposible ahora. Lo interesante fue
que a la Unión Panamericana decidieron convertirla en un organismo
regional, ya más formal, que ahora es la Organización de los Estados Americanos, En 1948, se convocó a una conferencia, la Conferencia de Bogotá, la que coincidió con el arranque del Plan Marshall. A esa Conferencia
de Bogotá fue el General, Marshall, quien era el secretario de Estado norteamericano, y volvió a leerles la cartilla a los latinoamericanos, igual que
Clayton. Es decir, las ideas de Clayton se tradujeron al lenguaje del general Marshall: "Señores no va a haber préstamos, además estamos ocupados con Europa y esto les va a beneficiar a ustedes indirectamente. Tienen
que abrirse al comercio, tienen que abrirse al capital extranjero. Buenas
tardes". Después el "Bogotazo", y se acabó la conferencia. Un proyecto,
que México llevaba para revivir la idea de crear el Banco Interamericano,
quedó por ahí tirado en los pasillos, se acabó la conferencia y no pasó
nada. Pero se creó un organismo que se llama Consejo Interamericano
Económico y Social (CIES), para ocuparse de los asuntos económicos,
dependiente de la OEA. Mientras tanto, en 1947, se creó la Comisión
Económica para el Desarrollo de América Latina (CEPAL), en las Naciones Unidas. La CEPAL tenía otra agenda mundial, tenían la obligación de
promover el desarrollo económico y social; ahí está en la carta. Entre las
muchas ideas que surgieron, primero estaba el quehacer en Europa; esto
fue antes del Plan Marshall. Crearon la Comisión Económica Europea,
organismo de consulta y estudio, con un secretariado de primera -el secretario general era Myrdal, el famoso economista sueco, neutral en todas
las cosas, muy brillante y talentoso-. A esa Comisión asistían los países
conocidos después como del Este; es decir, asistía la Unión Soviética y los
países que se estaban inclinando hacia la órbita soviética. Simultáneamente,
TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

J

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un talentosísimo chileno, Berna! Santa Cruz -quien era embajador de Chile
en las Naciones Unidas- con la ayuda del delegado cubano -perteneciente al régimen pro americano que había antes- tuvieron la idea de crear la
CEPAL. Si hay una para Europa, ¿por qué no una para América Latina?
Y se creó, sus actividades empezaron en Santiago de Chile, en 1947.

Antes de hab"/ar de "la CEPAL, me gustarla conocer su apinión sobre el
papel que desempeñó en el proceso de formación de economistas, sociólogos,
politólogos y estudiosos de "las ciencias sociales en "la UNAM y en El Colegio de México, a partir de los años cincuenta. ¿Cómo, estas instituciones
educativas, han estado dando respuesta a los retos del desarrollo social y "la
modernización económica, que ha estado haciendo referencia en México?
Cuando llegué a México no conocía a nadie, ni a Daniel Cosío Villegas.
Me presentaron con él y conJesús Silva Herzog; había gente, como Eduardo
Villaseñor quien era director del Banco de México, que sabía lo que era la
Escuela de Economia de Londres. Ahi habían estado algunos funcionarios mexicanos de los años treinta. El Lic. Suárez, secretario de Hacienda,
había estado en la Conferencia Económica Mundial de 1933, y en los
años treinta, algunos funcionarios de la embajada tomaron cursos sueltos;
era muy prestigiada la Escuela de Economía de Londres. Yo ingresé en
1937, de modo que no conocí a ninguno de ellos, ya habían regresado a
México. Sin embargo, cuando regresé con mi título, fui el segundo mexicano con licenciatura de la Escuela de Economía de Londres. Eso les llamó la atención y pensaron, entre otras cosas, en mandar más gente a estudiar allá. Y me encontré con que la única Escuela de Economía en México
era la de la UNAM, que se había creado unos pocos años antes, por Cosío
Villegas y un grupo de tendencia marxista muy importante que había
entonces. Silva Herzog me invitó a dar clase, ahí había libertad de cátedra.
Yo no daba Economía Marxista desde luego, sino la economía que conocí,
que había aprendido, que sabía, Economía Keynesiana y Teoría del Comercio Interior y Comercio Internacional. Pero el ambiente no era el de
Londres, aquí encontré muy pronto que todo estaba muy politizado con
mucho compañerismo. Alguna vez me reclamaron que por qué le había
puesto una calificación de ocho a un estudiante, cuando merecía más porque era muy buen compañero; ése fue el argumento y cosas así. Yo encontré un ambiente en el que Silva Herzog admitía apertura de ideas y libertad de cátedra completa y de rigor, pero otras gentes, no. Entonces, me
separé muy pronto, dejé de dar clases en la Escuela de Economía; me
parecía un ambiente nefasto, absolutamente nefasto, desde el punto de
vista académico. Había gente, unos cuantos, que daban buenas clases pero
nunca había contacto entre los maestros, jamás. Era tan opuesto a lo que

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8

j SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Ofici,o de pionero

MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

La única Escuela de
Economía en México
era la de la UNAM,
creada por Cossío
Vi/legas y un grupo de
tendencia marxista
muy importante
entonces. Encontré un
ambiente en el que
Silva Herzog admitía
apertura de ideas y
libertad de cátedra
completa y de rigor,
pero otras gentes, no.

168

yo conocía, donde yo estudié, que no me gustó el ambiente. De El Colegio
de México no sabía, en mi juventud, de su existencia. Empezó con temas
de historia y filología, con'Alfonso Reyes, Silvio Zavala,José Gaos y Cosío
Villegas. Éste tenía antecedentes de haber estudiado economía y sociología en Estados Unidos, había estado en Francia e Inglaterra, junto con
José Medina Echavarria, eminente sociólogo español -de quien tenemos
un salón en El Colegio de México con su nombre-, y quien fue muy
amigo mío en mi lejanísima juventud. Todos ellos crearon el Centro de
Estudios Sociales en El Colegio de México. Eran unas oficinas que estaban con el Fondo de Cultura Económica, en la calle de Pánuco. Una cosa
muy primitiva, así empezó también la London Economics School en una
casa vieja, con modesto mobiliario. La idea ahí era la misma a la que yo
estaba acostumbrado. No puede estudiarse economía sin saber más de las
ciencias sociales. Se daban cursos de ciencia política, de historia, historia
moderna, de economía. Yo daba el curso de economía, la sociología en
manos de Medina Echavarria, un sociólogo que además leía economía y
sabía de economía. El modelo, era en parte, de la Universidad de Chicago
e ideas que se comunicaban Cosío Villegas y Medina Echavarria. Me interesé mucho en la vida académica posible y potencial de El Colegio de
México, pero no había estructura suficiente. Había un curso al que acudían estudiantes, a los que se les pagaba una pequeña beca para que dedicaran su tiempo completo a estudiar, cosa que no era común en la UNAM.
En la UNAM la gente iba a dar clase a las 7:30 a.m., a las 6:00 p.m. Yo
daba clase a las 7:30 a.m., y no volvía a ver a los estudiantes; daba mi clase,
me iba y eso era todo. El Colegio conservó su ambiente, en pequeños
seminarios. En aquel tiempo, yo tenía tiempo en las tardes y les asignaba a
los estudiantes varias lecturas, los ponía a hacer resúmenes de libros, a
investigar en la biblioteca, a leer artículos de revistas y a discutir. Invitaba
a gente externa para acercarlos a otras ideas, también. Esto era muy primitivo y duró sólo cuatro años. Eso se acabó, no hubo dinero, no hubo
recursos. No sé por qué, en México, muchas cosas empiezan muy bien y
se quedan a medias. Este proyecto lo retornó otra vez Cosío Villegas cuando se dedicó a hacer historia, a estudiar historia. Un equipo de investigación importante se formó, después del fallecimiento de Alfonso Reyes, en
1959. Lo primero que hizo Cosío Villegas fue proponer la creación de un
Centro de Estudios Internacionales, encargándole la dirección a un diplomático mexicano el Lic. Francisco Cuevas Cansinos, excelente, bien formado, con un doctorado. Se integró un programa, otra vez multidisciplinario, incluía relaciones internacionales, derecho internacional, historia
diplomática, historia moderna, análisis de América Latina, Asia y África,
economía internacional y todo un curso básico de economía.Yo fui invita-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

do, todavía trabajando fuera, a dar la clase de economía; fue cuando me
empecé a dar cuenta del potencial de crear un ambiente, al que yo estaba
acostumbrado por mi origen como profesionista, a interrelacionar las ciencias sociales. Eso funcionó muy bien y hasta la fecha es un gran Centro de
Estudios Internacionales. Yo no me volví a ocupar de la enseñanza de economía, nunca más fui a la UNAM. Pero, curiosamente, se presentó la
oportunidad de crear la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fuimos Cosío Villegas, otros y yo, y se creó la Facultad con un programa nuevo que hasta la fecha ha funcionado muy bien.
Además, me tocó aportar la idea de que se creara el Centro de Investigaciones Económicas. Para mí, era inconcebible que un economista aprendiera economía sin hacer investigación. Se creó el centro y pude influir en
la selección de la persona para hacerse cargo del centro: Manuel Rodríguez Cisneros. El Banco de México impulsó a la señorita Consuelo Meyer
para la Dirección de la Escuela de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Esa Escuela de Economía que después se llamó facultad fue el modelo y programa para otras en el país. Una visión totalmente distinta, no politizada, con una base de conocimiento de la historia
mundial muy ilustrada, objetiva, abordando todas las corrientes, pero sin
convertir a los estudiantes en economistas marxistas o economistas
ultraliberales; que fue como comenzó el Instituto Tecnológico Autónomo
de México (ITAM), una forma también dogmática. Poco a poco se consiguieron muchos profesores, de distintos países, para colaborar en la obra.
Yo iba de vez en cuando, ayudaba a dar clases, se les ayudó a formar la
biblioteca, empezó muy bien con el Dr. Ario Garza y después se amplió
mucho, se fortaleció. Ahí está el resultado, en la lista de economistas de
primera que han egresado, fue un modelo para otras escuelas de economía del país. Después, en El Colegio de México, Cosío Villegas nos planteó el proyecto de la creación del Centro de Estudios Económicos de Posgrado, que no había en México; el Banco de México estaba dispuesto a
apoyarlo. Cosío Villegas y yo quedamos encargados de elaborar el proyecto en 1962. Ya estaba funcionando el Centro de Estudios Internacionales,
que impartía solamente licenciatura, y a última hora Cosío Villegas me
dijo: "hay que incluir un Centro para Estudios Demográficos, también".
A él le interesaba el programa, a mí vagamente, yo había estudiado algo de
demografia en Londres. Queríamos crear dos centros, pero los tuvimos
que integrar en uno solo, pero dividiendo las tareas: la tarea docente en
manos de Consuelo Meyer y para la tarea de investigación acudí a los
buenos consejos de Leopoldo Solís, para ligar demografia con economía
en investigación y para seleccionar los temas. Ya que no podíamos abarcar
todo, decidimos entrar a los temas que llamamos de oferta: formación de

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

169

�MEMORIA VIVA
Ofici,o de pümero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

recursos humanos, política de ciencia y tecnología, construcción de la
base de capital del país; es decir, políticas económicas para la capitalización y no dedicados a estudios de demanda: la disfunción del ingreso, etc.;
otros lo podrian estudiar, pero esto nadie lo hacía. Es decir, nos enfocamos a estudiar los factores básicos del crecimiento del desarrollo. Yo era
asesor, en ese tiempo, de la Secretaria de Hacienda y hubo un momento
en que tomé la decisión de venir a la vida académica. Eso fue a fines 1964
y desde entonces sigo en ella. He realizado mis ilusiones y también he
podido materializar mi origen: haber entrado a las ciencias sociales en una
banda ancha del conocimiento.

Tan importante destacar en todo caso que....
Y no un caminito estrecho de modelitos matemáticos, como se manejaba
antes. Por el contrario, una banda ancha de conocimiento. No soy sociólogo, pero sí entiendo de qué hablan, tengo conocimiento de demografia y
de otras cosas que no se estudiaban. Finalmente entré en el amplio campo
de estudios del medio ambiente, es de lo que me ocupo ahora.

A lo largo de los años,
el FCE ha hecho una
labor que realmente
nadie más ha hechoj
sus libros circularon
en toda América
Latina. Circularon
incluso en España, y
muchos economistas
españoles de hoy
estudiaron con libros
del FCE.
170

¿Cuál es el papel que usted k atribuye a la creación de instituciones editoriaks tan importares como el Fondo de Cultura Económica, y su revista,
El Trimestre Económico -:Y algunas otras revistas que usted desee mencionar-, en el proceso de fortakcimiento de la conciencia cokctiva, del
proyecto de nación, del quehacer académico y de la capacidad de hacer
prapuestas de políticas públicas que logren beneficios en la sociedad mexicana?
Cuando yo regresé de estudiar, el Fondo de Cultura Económica llevaba
unos cinco o seis años con Cosío Villegas al frente, principalmente haciendo traducciones; publicando traducciones en varios campos, no sólo
en economía y sociología que eran los que le interesaban a él. Él se apoyó
en muchos de los profesores venidos de la España republicana, quienes
además eran buenos traductores y conocían la literatura inglesa, alemana,
norteamericana, etc. Ayudé traduciendo libros de economía que me encargaban, porque no había nada que leer en español: por allá un libro
publicado en España, un poco anticuado, unos libros de unos alemanes
que tradujeron en Chile y no había más: ¿Cómo se estudiaba? En apuntes.
E.,n el poco tiempo que estuve en la Escuela Nacional de Economía de la
UNAM, los estudiantes tenían apuntes bibliografiados que a veces eran
traducciones de capítulos de otros libros. El proyecto del FCE fue crear
una base de libros de distintas escuelas, y de distintas tendencias si se
quiere, pero libros modernos. Se publicaron muchos y creo que el mérito
del FCE es haberlo hecho con una visión de que podía servir a México y

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

también a América Latina, como en efecto sucedió. En México, se estudiaba economía como parte del derecho y se usaban unos libros franceses
y otros que realmente no tenían nada que ver con la economía moderna.
Por ejemplo, la literatura keynesiana, empezando con el libro de Keynes,
empezó a conocerse directamente con la primera traducción que hizo en
México el FCE de la Teoria General de Keynes, y con otros libros de economistas norteamericanos y otros sobre la economía keynesiana que conocía, pues los había estudiado en Londres. Pero también, el problema era
que en México casi nadie leía inglés. De ahí, la necesidad de contar con
libros escritos en español. El FCE realizó una labor extraordinaria en esos
campos y después derivó hacia otras cosas. Hoy la economía ocupa una
pequeña parte de la producción editorial del FCE pero publican otras
cosas muy importantes, han publicado mucho de historia, por ejemplo. A
lo largo de los años, el FCE ha hecho una labor que realmente nadie más
ha hecho; sus libros circularon en toda América Latina porque tampoco
llegaba la literatura adecuada o no se conseguía. Circularon incluso en
España, y muchos economistas españoles de hoy estudiaron con libros
del FCE, que llegaban allá aún en la época de Franco. El otro aspecto son
las revistas. Cuando yo llegué a México había una sola revista: El Trimestre
Económico, fundada por Cosío Villegas. Me interesé, empecé a hacer reseñas, un par de artículos muy temprano. Al mismo tiempo, Silva Herzog,
hombre de mucho empeño y visión -que era el director de la Escuela de
Economía de la UNAM y quien me invitó a dar clase- fundó una revista:
Investigación Económica. Fui invitado a escribir un artículo para el primer
número. Con el tiempo, han salido toda clase de revistas; el problema de
las revistas es que si no tienen un apoyo fuerte desaparecen, nadie se suscribe y además muy poca gente lee, de modo que tampoco van a comprar
el número suelto. Con los años a habido muchas iniciativas, revistas muy
buenas; en Nuevo León editaron una revista cultural, Armas y Letras. Hay
revistas de otras universidades privadas, hay una legión de revistas. En
algunas uníversidades, por ejemplo en las uníversidades públicas donde
la enseñanza de la economía ha estado bastante influida por el pensamiento marxista y de economistas de esa tendencia, se han politizado las
revistas. Yo tomé una decisión: ésta es una revista académica y esta otra es
una revista destinada a un fin político, a influir en la opinión, es legítimo;
pero no hay que mezclarlos porque entonces decae lo académico, priva lo
político sobre lo académico. Eso puede pasar en un grupo de pensamiento marxista, lo mismo que en un grupo de pensamiento neoliberal. Las
cosas que publican a veces no pueden leerse, son un dogma: "la economía
libre de mercado es lo mejor y lo demás no sirve", no: los problemas son
reales, sobre todo son mixtos, son complejos, tienen bases históricas, tie-

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/ 8

j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

171

�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA

Oficio de pionero

nen orígenes estructurales y no se resuelven por la forma sencilla y automática que mucha gente quiere que se hagan las cosas.

El desarrollismo no lo
inventó /,a CEPAL:,
surgió•en algunos
países que empezaron
a darse cuenta:, y esto
fue producto de /,a
crisis de los años
treinta:, de que podía
impulsarse /,a
industrialización:,
como el modelo único
que había en Francia:,
Ingl,aterra y Estados
Unidos:, con
proteccionismo.

172

La manera en que usted nos ha presentado el panorama en las escu~las de
formación de economía y ciencias sociaks, y el importante papel que tuvo
el Fondo de Cultura Económica y las revistas, nos hab'/an de la diversidad
de pensamiento social que tenemos en nuestro país y en América Latina.
Dentro de esta diversidad y retomando el tema de 'la CEPAL, ¿cómo podemos explicarnos el éxito de las políticas económicas desarrollistas impulsadas por la CEPAL y su amplia aceptación en el sector público, en el
sector académico, incluso empresarial, que prevakcieron a ÚJ 'largo de ws
años cincuenta hasta 'la crisis del 82, donde se abandonan las tesis cepalinas
y se abre cause a las tesis neoliberaks?
El desarrollismo no lo inventó la CEPAL. El desarrollismo surgió en algunos países que empezaron a darse cuenta, y esto fue producto de la crisis
de los años treinta, de que podía impulsarse la industrialización, como el
modelo único que había en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, con
proteccionismo. Léase a List en Alemania, a Harnilton en Estados Unidos
y a otros muchos autores. Había en Rumania un tal Manoilesco que escribió sobre esos temas. La idea de que se podía dirigir e impulsar el desarrollo no la inventó la CEPAL, pues ya existía. ¿Cómo se hizo esto en América Latina? En los años de la recuperación de la crisis de los treinta, unos
cuantos países pudieron hacer algo, Brasil, Argentina y México. Éste último traía ideas que venían de la Revolución, venían de la idea de tener el
dominio de los recursos petroleros que los obtuvo con la Constitución de
1917; provenientes, sospecho, de la historia de Alemania e Italia, lo que
después se llamó el corporativismo mexicano. Allá tiene su inspiración,
pero también tiene su trayectoria en la economía dirigida. También Francia tiene que ver en esto, el término economía proviene del francés Y el
dirigismo, como dicen algunos, viene de los franceses, no de los ingleses,
ni de nadie más. Esas ideas ya existían. Durante la guerra, hubo prosperidad en muchos países, excedentes de comercio, no porque hubiera verdadera prosperidad -todavía no se hablaba mucho de desarrollo-; había proyectos industriales en algunos países. En México,tuvimos la primera planta
siderúrgica de América Latina, la Fundidora de Monterrey, creada en 1880.
Pero su producción, en 1940, era de poco más de 100 cien mil toneladas
de acero. ¡De risa! ¿A eso le llamaban la gran planta siderúrgica? Ahí estaban las ideas. Ahora, como la guerra trastornó todo, con la segunda guerra
mundial, convirtió a Estados Unidos en el país financiero más poderoso
del mundo. Por un lado, destruyó capital en todas partes y le dio un poco
de impulso, de auge, a algunas economías latinoamericanas. México pudo

TRAYECTORIAS I AÑOIV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

exportar manufacturas en esa época, tenía industria textil y tenía otras
industrias de bienes de consumo, producíamos clavos; entonces exportábamos clavos, y exportábamos textiles a Centroamérica. Brasil tenía un
poco de industria, más estructurada, pero no muy grande todavía. Chile
no tenía nada, pero el terremoto de 1939 le llevó a la idea de no depender
ya tanto de su nitrato y de su cobre; crearen la Corporación de Fomento,
un organismo impulsado por la industria y la electricidad. Estas ideas
estaban surgiendo en varias partes, la CEPAL no existía. Estudiando la
historia, me doy cuenta de que la industrialización, de la cual ya había
algunos elementos antes de la primera guerra mundial, se detuvo durante
las crisis de los años treinta, cuando los países tuvieron que ver cómo
enfrenta la caída de los precios del algodón, del azúcar, del trigo y de la
carne y nosotros de los minerales. No teníamos ninguna visión de poder
exportar manufacturas, ni había demanda para ellas. Fue una época muy
dificil, además, porque Estados Unidos no se recuperó totalmente de la
crisis sino hasta casi la llegada de la segunda guerra mundial. Esta guerra
le da un impulso nuevo a la demanda de materias primas, de minerales y
de algunos alimentos. La gente tenía que tomar café, y Brasil mejoró mu:.
cho su economía cafetalera, que era importante, al igual que Colombia.
Pero no pudo hacerse mucho para impulsar la industrialización y se dejaron proyectos para la posguerra. Ya en la posguerra, uno temor se expresó
en la Conferencia de Chapultepec: Estados Unidos, con la reconversión a
la paz de sus industrias nos inundaría con toda clase de productos; todo
esto reforzado con la insistencia americana de que redujéramos los aranceles y que abriéramos el país al comercio exterior. Estados Unidos, con
Roosevelt de presidente y Cordell Hill como secretario de Estado, firmó
cerca de cuarenta tratados bilaterales de comercio recíproco con distintos
países, los que incluían reducciones mutuas arancelarias; tenía también
firmado un convenio con Francia e Inglaterra para estabilizar sus monedas. Estados Unidos veía con mucha preocupación lo que pudiera pasar
con sus grandes inversiones internacionales, que eran en productos básicos fundamentalmente, no manufacturas, ante lo que ya empezaba a escucharse como el deseo de llevar a cabo una industrialización dirigida y
protegida, en muchas partes, pero ante todo en América Latina. Esas ideas
crearon un conjunto que negoció con Inglaterra, en la Carta del Atlántico
en 1941. De ahí salió todo, de ahí parte la idea de crear un organismo para
el comercio mundial, la cual fracasó en el año 1948 debido a que Estados
Unidos nunca la aceptó. Entonces, se crea el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que fue un sustituto parcial para
negociar acuerdos. También de alú emerge la idea de buscar una forma de
estabilidad monetaria internacional, no nada más por un acuerdo tripartito,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

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173

�MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

La AIALC luchó
históricamente, pero
no funcionó: se volvió
una burocracia, nadie
queria hacer
concesiones y los
únúos que se
beneficiaron de la
AIALC fueron las
empresas
transnacionaks que
conseguían el régimen
de excepción.

174

MEMORIA VIVA
Ofu:io de pionero

como fue el que existía. Al igual, ahí nace la idea de crear las condiciones
favorables para la inversión extranjera directa, para las grandes compañías que entonces no se llamaban transnacionales. Esas ideas colocaban a
Estados Unidos, en la posguerra, en una situación de fuerza frente a la
debilidad de Inglaterra que le debía dinero y que tenía que aceptar prácticamente todo lo que proponía la tesorería norteamericana. Esas ideas son
las que empezaron a manejarse en la posguerra, a las cuales se enfrentaba
América Latina por no aceptarlas, pero no porque existiera la CEPAL-que
no había surgido-, sino simplemente porque eran otras las políticas tradicionales. En México, había un proteccionismo bárbaro y cuando vino la avalancha de productos extranjeros sucedió una devaluación, fue la devaluación de 1948 y consecuentemente, la imposición de restricciones arancelarias más elevadas y de permisos de importación. México tenia desde los
años veinte y treinta algunas ideas en su legislación de tipo dirigista, más
que desarrollista. Pero en México, por otro lado, había la idea de que el
gobierno tenía la obligación de impulsar la economía. En el caso mexicano, la legislación surgida de la Constitución de 191 7, no daba seguridad
jurídica a las inversiones. El artículo 27 permite al Estado hacer lo que
quiera, había un sistema que se volvió crecientemente autoritario,
corporativista. Por eso no se ha creado ninguna industria grande en México, tampoco ninguna con mercado externo, sino el mercado protegido
interno. Brasil no actuó así, Brasil se fue a la exportación. Argentina tenía
una base industrial magnifica que se fue modernizando poco a poco, pero
tuvo problemas después con el peronismo y con la época militar. Chile
era y sigue siendo un país pequeño con algunos impulsos muy proteccionistas, pero le dieron una base industrial bastante endeble. Cuando surge
la CEPAL, que se crea a instancia de un chileno, lo que se pensó fue:
¿cómo puede ser el futuro del desarrollo de América Latina?Ya la Conferencia de Chapultepec había dado una lección, que la noción de desarrollo que tenemos no se va a realizar. Los americanos decían: "sigan las
medidas propuestas en la Conferencia de Chapultepec y se solucionan las
cosas". De suerte tal, la CEPAL empezó como un organismo realmente
sin ningún poder, simplemente a la expectativa de lo que podía hacer,
porque estaba la OEA al frente. Los primeros tres años de la CEPAL
fueron de mucha dificultad por la existencia consolidada de la OEA. Estados Unidos manejaba a los países apoyándose, en parte, en la OEA. Cuando
la CEPAL tuvo su reunión en el 1951, no tenía política definida alguna,
excepto un discurso de Prebisch que había pronunciado en la Habana en
1948. Los americanos querían que se acabara la CEPAL, pero la CEPAL
se había creado por tres años, renovables en caso de que las Naciones
Unidas así lo decidieran. Los americanos, apoyado por ciertos países latí-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

noamericanos hicieron un esfuerzo muy grande de acabar con la CEPAL.
La posición de México fue muy ambigua, pues era un país amigo de Ja
Organización de los Estados Americanos y de Estados Unidos y, además,
porque había personalidades en el gobierno que no querían a la CEPAL,
porque no querían a los chilenos, porque odiaban a Prebisch sin conocerlo Y porque trataban de hacerle juego a los americanos. Y finalmente, a la
CEPAL la salvaron los brasileños con la ayuda de Francia, lo que permitió
la continuidad de las ideas provenientes de la crisis de los años treinta.
Prebish no era desarrollista de por sí, sin saberlo, era keynesiano, se proponía hacer algo para fortalecer la demanda ante la crisis internacional y
después empezó a absorber ideas de otros países latinoamericanos y de
economistas asociados a la CEPAL. La idea de planificación se abandonó
por la palabra programación, porque se ha sugerido que ésta era una idea
inspirada por la Unión Soviética, o por los nazis. Para los americanos esto
era aberrante, absolutamente aberrante, pero la idea de programación era
una cosa flexible y requería de ciertos estudios. La CEPAL tuvo el mandato de hacer estudios a solicitud de algunos países y luego fue asumiendo una serie de tareas muy interesantes que llegaron poco a poco. Por
ejemplo, en México, los países centroamericanos impulsaron la idea de la
integración económica centroamericana, y como no tenían mecanismos
propios adecuados para hacer los estudios, le propusieron a la CEPAL
crear un comité de los ministros de economía de Centroamérica y que la
CEPAL hiciera los estudios para lograr dicha integración. Se aprobó esa
resolución y esto cambió mi vida. Dos meses después, entré a trabajar en
la oficina de la CEPAL y el director de la CEPAL en México, que era un
cubano Y uno de los creadores en México de la CEPAL-por cierto, se fue
a trabajar con Batista-, entonces me nombraron a mi director de la CEPAL.
Estuve siete años ahí, impulsando la integración centroamericana con sus
gobiernos, misión imposible hasta la fecha. Logramos bastantes cosas, se
firmó un tratado de integración económica y libre comercio. Se firmó un
segundo tratado más amplio, entre muchos otros proyectos. Sin embargo,
los americanos lo objetaron mucho, lo sabotearon -tengo pruebas de eso
Y lo dije recientemente en la celebración del cincuentenario de la subsede
de la CEPAL en México- porque ellos no podían objetar el libre comercio, siempre que no fuera discriminatorio y que lo aceptara el GAIT. El
único país centroamericano en el GAIT era Nicaragua. Fueron a Ginebra a negociar y consiguieron que el GAIT declarara que el Mercado
Común Centroamericano cumplía con los requisitos del GAIT (la Comunidad Económica Europea también entró al GAIT, por el artículo 24
del GAIT, así que ya había el antecedente). Pero lo que los americanos
no podían admitir era la idea de la programación del desarrollo de

TRAYECTORIAS j AÑO IV, NO. 7/8

I SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

175

�MEMORIA VIVA
Oficio de /)Ú)nero

Los países permitieron
la entrada de dinero
sin condiciones. El
Fondo Monetario
Internaciona! y el
Banco Mundial
permanecieron al
margen, fueron
incapaces de ver el
crecimiento excesivo
del endeudamiento
externo.

MEMORIA VIVA

Oficio de -pionero

Centroamérica y sobre todo en el área industrial. Lo que en Centroamérica
sucedia era que cada mercado, por sí solo, era demasiado pequeño para
dar impulso a nuevas industrias, pero si se sumaban los cinco mercados
(y Panamá a veces ayudaba, a veces no) se creaba una posibilidad. Hicimos estudios, todos apoyados por expertos de las Naciones Unidas, que
nosotros coordinábamos. Los nicaragüenses, que tenían un ministro de
economía inteligentísimo en aquella época, idearon una propuesr.a que
nosotros llegamos desarrollar y que tenía como propósito la firma de un
convenio para establecer "industrias de integración", industrias que requerían, para empezar, el acceso a todo el mercado, pero a las que se les
otorgaba un semi monopolio temporal, por decirle así. Se les daba una
protección, un monopolio temporal, muy vigilado pero condescendiente,
y al cabo de diez años se abría a la libre competencia. Los americanos se
opusieron con firmeza a eso, sostenían que era un atentado contra la libre
empresa y contra el capital extranjero, etcétera. Finalmente, se creó el régimen de industrias de integración y dos empresas se acogieron a él, ambas norteamericanas, y se beneficiaron mucho pero, entre tanto, el sabor.aje fue tremendo.

Si toda esta reflexwn de políticas públicas, por parte de los intelectuales
mexicanos como usted, ya está documentada, ¿por qué, ante esta nueva
etapa de integración de América Latina a la economía mundial conocida
como globalizacwn, no se utilizó esta experiencia en la reciente negociacwn del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá?
No se pensaba en función de exportaciones de manufacturas, ése es el
problema grande. La integración latinoamericana empezó después de que
ya estábamos muy avanzados en la integración centroamericana. En una
conferencia que hubo en Bogotá en 1955, impulsarnos la idea y obtuvimos un acuerdo de resolución. Se habían hecho algunos estudios, pero se
les veían como asunto del Cono Sur, nada más. Ni siquiera la delegación
mexicana se interesaba, nos sabotearon también a nosotros; fue una cosa
tremenda con ellos. Chile y Brasil asumieron con mucho interés el asunto.
Con Argentina, la situación era muy dificil por el peronísmo. Había ciertos apoyos lejanos de Colombia porque contaban con gente muy experta
en esr.as ideas. Venezuela tenía dificultades con su tipo de cambio, etc. Sin
embargo, con el apoyo de unos cuantos países se le dio impulso a la idea y,
al fin del año sesenta, se creó la Asociación Latinoamericana de Libre
Comercio (ALALC) en Montevideo. El Mercado Común Centroamericano empezó desde antes y ya estaba funcionando. La ALALC intervino
mucho en México, siendo idea de dos o tres personas; yo los apoyaba con
pláticas y demás, pero yo no esr.aba en eso. Eran Plácido García Reynoso,

176

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

quien era Subsecretario de Industria y Rodrigo Gómez, director del Banco de México. Se firma la ALALC, con diez países: los sudamericanos y
México. No entraba la República Dominicana, ni Cuba, ni Haití,
Centroamérica por su lado. La ALALC luchó históricamente, pero no
funcionó: se volvió una burocracia tremenda, nadie quería hacer concesiones Y los únicos que se beneficiaron de la ALALC fueron las empresas
transnacionales, porque negociaban entre ellas y conseguían el régimen
de excepción para que sus productos entraran libres de impuestos, bajo
ciertas condiciones. Nunca creció mucho, iba a desaparecer la ALALC
cuando México, curiosamente e irónicamente, salvó a la ALALC convirtiéndola, tal vez con la ayuda de los brasileños, en la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Ésr.a r.arnpoco funcionó y, hasr.a la fecha,
hasr.a ahí hemos avanzado en la integración. Hoy, en lo personal, la considero imposible; la integración latinoamericana ya no es posible.

Sin embargo, en la etapa actual de la globalizacwn, lo que ha predominado es la formacwn de grandes bloques económicos como Japón y los países
asiáticos, la Unwn Europea y el TLCAN. ¿Estamos hablando de una integración latinoamericana distinta a la que actualmente requiere la globalización?
Es otra, todo aquello se basaba en la sustitución de importaciones con
aranceles y protección altísima y se llegó extrem os. No es que la CEPAL
lo propusiera, la CEPAL nunca se excedió en sus ideas sobre el proteccionismo a la industria y hay documentos que lo demuestran. Fueron los
gobiernos los que lo hicieron, los gobiernos tomaron la idea más sencilla:
elevar los aranceles y establecer más restricciones a las importaciones,
¿Qué hizo México? Creó todos esos comités para dar permisos de importación, que estuvieron en vigor hasr.a que los desmanteló De la Madrid en
1985, con el ingreso de México al GA1T. El desarrollo latinoamericano, a
pesar de que entrañaba la idea fuerte de la industrialización, no se pensó
para los mercados mundiales, para la exporr.ación de manufacturas, de
manufacturas que en 1970 no llegaban a 12% de la exportación total. En
México, en 1984, se exportaban no más de tres mil millones de dólares de
manufacturas, y eso incluía el azúcar que esr.aba esr.adisticamente considerada como manufactura. Hoy, todo ha cambiado radicalmente, pero
creo que el punto de partida es, en gran parte, la crisis petrolera, la aparición de los petrodólares y el endeudamiento externo que fue tan fácil,
realmente fácil. Los bancos prestaban sin hacer un análisis, ni siquiera el
más elemental de la capacidad de pago de los países y r.ampoco de la
situación política de los países. Entonces, para nuestro gobierno fue muy
fácil, y para todos los países latinoamericanos, pedir presr.ado a los bancos

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

177

�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

europeos, a canadienses, a los japoneses, a los americanos, hasta a los
árabes; dinero, dinero y dinero, a cualquier precio que les llegaba sin restricciones.

Se dice que el endeudamiento externo es el resultado prácticamente obligado, por parte del Estado, para resolver "la restricción externa provocada
por el déficit comercial; es decir, el desarrollo de "la industrialización requiere de importacwn de maquinaria, insumos y servicios que los países
latinoamericanos no pueden financiar. ¿Qué significa, entonces, "la crisis
del endeudamiento externo en los primeros años de "la década de los ochenta y a qué nuevas fronteras nos está impulsando?

La crisis del
endeudamiento
externo) en América
Latina) fue una
irresponsabilidad de
todos los países.
Estados Unidos no
estaba interesado en
que interviniera l,a
CEPAL; el asunto fue
exclusivo de l,a
Tesorería
norteamericana) el
Fondo Monetario
Internacional y ws
gobiernos de los países.
178

Con el modelo de sustitución de importaciones, no preveíamos exportaciones de manufacturas, nos empeñamos en mantener nuestras monedas
sobrevaluadas y no hicimos realmente nada importante en la negociación
con el GATI, nada importante. No tuvimos las ideas que tuvieron Malasia,
Singapur, Taiwán y todos los países de Asia. Ésa fue la gran oportunidad
y la desaprovechamos: los ingresos petroleros y el crédito exterior en abundancia, entre 1976 y 1981. Antes había que ir al Banco Mundial Ynegociar dos años para sacar siete millones dólares o conseguir que los proveedores les dieran un crédito por cinco años. No había fuentes de financiamiento y la inversión extranjera no entraba a muchos países, o entraban
con restricciones. El Pacto Andino se propuso restringir la inversión extranjera, de vigilarla. Cuando cayó el régimen de Allende en Chile, lo primero que hizo el gobierno de Pinochet fue salirse del Pacto Andino, porque querían inversión extranjera. Y en México, ¿cuál era la política de
México? Una política ambigua: exigir 51 % del capital mexicano con acciones al portador, ¿qué es eso? Era una forma de permitir tramposamente
que hubiera "chanchullos" para el capital extranjero, la política mexicana
ha sido ambigua como todo. A la CEPAL le cuelgan toda clase de cosas
que no son ciertas, en primer lugar la CEPAL no inventó la sustitución de
importaciones, no inventó el dirigismo, no inventó la planificación; adoptó ideas, las adaptó, las presentó en una forma para demostrar los beneficios o las ventajas, pero los gobiernos eran los que eran dueños de su
propia soberanía para decidir las cosas. Puede ser que haya un país pequeño, Bolivia o Ecuador, que le hicieron mucho caso a la CEPAL, pero
Brasil se mantuvo siempre con mucha elegancia en la CEPAL. Prebisch
hacía lo que quería y de Argentina no se diga. México nunca le hizo caso
a la CEPAL, absolutamente, pero le cuelgan a la CEPAL una cantidad de
cosas que no son ciertas. La CEPAL tuvo el mérito de ser un organismo
auténticamente latinoamericano, pero que tenía que tratar con Estados
Unidos; con los demás, la CEPAL fue el mejor instrumento de análisis, Y

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

hasta la fecha. Si se quiere saber qué pasó en América Latina de 1950 en
adelante, no hay que acudir a algún documento de la OEA, porque ha de
ser copia de uno de la CEPAL. Además, no había talentos en la OEA para
hacerlo, los había en la CEPAL, gente muy talentosa.

En "la primera etapa del pensamiento de "la CEPAL, en donde América
Latina y aquellos países que tenían una estructura económica más desarrollada siguieron el modelo de sustitución de importaciones, estaba concebido un modelo de inserción de América Latina en "la economía del mundo.
Viene "la etapa actual, conocida como "la globalización, en donde "la sustitución de importaciones ya no va acompañada con el proteccionismo, sino
por "la apertura de los mercados, de mercancías y de flujos financieros.
¿Podemos decir que estamos siendo partícipes de un nuevo modelo de integración? ¿Cuáles vienen siendo los resultados que podemos analizar en
estos últimos veinte años, de 1980 a "la fecha, de este nuevo periodo de
globalización? ¿Cuáles son los resultados para América Latina?
La CEPAL nunca previo la inserción de América Latina con manufacturas. Las manufacturas eran para el mercado interno y también se hablaba
de reforma agraria, de reforma tributaria, de ahí la Alianza para el Progreso impulsada por Kennedy. La Carta de Punta del Este habla de reforma
agraria, de reforma tributaria, de programación del desarrollo; no habla
mucho de la inserción en la economía mundial, aunque sí habla de ideas
de fortalecer los organismos de apertura del comercio y demás. La OEA
que manejaba eso creó una comisión de nueve expertos, presidida por un
colombiano, que iban a hacer recomendaciones mediante estudios, a petición de los países, bajo convenio para cumplir los objetivos de la Carta de
Punta del Este. Estados Unidos iba a promover la transferencia de capital,
llegándose a hablar de veinte mil millones de dólares en diez años, sin
consultar a los europeos; se suponía que parte de esa cantidad iba a provenir de Europa. Existe un libro que se presentó, con motivo de los veinticinco años de la Alianza para el Progreso, en una conferencia en Washington; yo asistí y también estaba Rostow. Se presentó un estudio, con
un cuadro que demostraba que se había logrado transferir dos mil millones de dólares, cada año, a América Latina. Nada más que la parte latinoamericana falló. ¿Dónde están las reformas agrarias?, ¿dónde la reforma.s tributarias? La OEA ha organizado conferencias en Santiago, y aquí
en México, para discutir la reformas tributaria, fiscal, hacendaría, etc.
¿Dónde están? En ningún lado. No están porque no ha habido voluntad
de las sociedades, de sus congresos o de sus gobiernos para hacerlo. En el
caso específico de México, llega el auge petrolero y repentinamente -como
dicen los economistas- la restricción exterior desaparece; ya no existía el

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

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�MEMORIA VWA
Oficio de pionero

México desperdició la
posibilidad de que la
maquila se convirtiera:,
como en el sudeste de
Asia:, en promotora del
desarrollo de las
cadenas productivas.
Lo que tenemos es un
medio para darle
empleo a la gente y
evitar que emigren a
Estados Unidos.

180

MEMORIA VWA
Oficio de pionero

problema de qué vamos a exportar. Claro, petróleo u otras cosas; el dinero
estaba disponible. Si fluye el dinero, todo se arregla. Hubo oportunismo
por parte de todos los países, incluso de México. Y el oportunismo se
tradujo en endeudamiento imprudentísimo, sin ninguna seguridad de que
el dinero que entrara iba a invertirse realmente para crear otra economía,
para resolver problemas estructurales, en los que la CEPAL siempre estuvo insistiendo mucho. En mi opinión, algo que le faltó a la CEPAL fue el
fortalecimiento del sector empresarial. La CEPAL tenía una visión, en
cierta manera gobiernista, sin darle mucha importancia al sector empresarial. Claro, ¿qué les podía decir la CEPAL a los empresarios? Nada. Se
les invitó a algunas reuniones, a propósito de la integración ya que se
dieron cuenta de que la integración no iba a ser un asunto del gobierno.
Éste queda al margen, el comercio lo tienen que hacer las empresas; hubo
empresas que se interesaron y otras no. Regresando a lo del petróleo, los
países permitieron la entrada de dinero sin condiciones. El Fondo Monetario Internacional permaneció al margen, el Banco Mundial también, y
fueron incapaces de ver el problema que se venía: el crecimiento excesivo
del endeudamiento externo. De la crisis de 1982 en adelante, el que resolvió todo fue Estados Unidos, obviamente a su manera; frente al peligro de
que México entrara en bancarrota o en moratoria de la deuda externa.
Finalmente, Baker se interesó un tanto. En Seúl, se crea el Plan Baker, con
un fondo de trece millones de dólares, destinado a nueve países, de los
cuales México fue uno de los más importantes, un año después de que
Jesús Silva Herzog fuera a dar la alarma en Toronto. Sin embargo, era muy
general y el Banco Mundial no tenía ideas. Aparece el Plan Brady, presentado por el Secretario del Tesoro norteamericano. Éste era un plan de
negociación y reducción de la deuda. Las lecciones aprendidas en la posguerra, cuando se tuvo que enfrentar la incapacidad de pago de Alemania,
sirvieron al surgir las amenazas de moratorias en Brasil y en México, en
1985-1988. Si la amenaza provenía de Bolivia o de Costa Rica no era
relevante, pero de países importantes sí. El Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional no actuaron y quedamos totalmente en manos
de la Secretaría del Tesoro norteamericano, con sus ideas del riesgo que
corrían. Tuvieron que reconocer que los bancos fueron imprudentes y
empezó una negociación distinta, con el propósito de lograr una reducción del monto de la deuda. Los bancos lo aceptaron a cambio de que
México cumpliera con todo el sistema bancario, con garantías que consistieron en negociar los térrnínos de la deuda, reducir la tasa de interés y
comprar bonos del Tesoro norteamericano, como garantía. En eso estamos todavía. Es el convenio que impulsó Pedro Aspe en 1989 y no se ha
hecho nada más. Seguirnos con el mismo nivel de deuda, prácticamente,

TRAYECTORIAS

i AÑO IV, NO. 7/ 8

1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

en términos reales, de hace quince años. Veo que tenemos la soga al cuello
aún, porque estando comprometidos a pagar los intereses del servicio de
la deuda, también estamos obligados a cumplir con, lo que se llamó en su
tiempo, el Consenso de Washington, evitar a toda costa el déficit
presupuestal. El compromiso ya está asumido por el Fondo Monetario
Internacional, como la crisis mexicana de 1994-1995 Jo confirma. Se creó
un rescate, pero cumpliendo todas las premisas del Instituto Internacional
de Economía de Washington. La crisis del endeudamiento externo, en
América Latina, fue una irresponsabilidad de todos los países. La CEPAL
continuó haciendo estudios muy interesantes, muy buenos, pero sin ninguna idea de qué hacer. No se lo permitieron. Estados Unidos no estaba
interesado en que interviniera la CEPAL; el asunto fue exclusivo de la
Tesorería norteamericana, el Fondo Monetario Internacional y los gobiernos de los países. Se les informaba, pero no podían actuar.

Casualmente este problema de la deuda se ha desplazado del debate económico Y, sin embargo, viene siendo el aspecto central que caracteriza hoy a
los obstáculos del crecimiento. ¿Es así?
¡Es la restricción externa, la nueva restricción! Si se tiene que dedicar 15%
o 18% -ya no es 40%, como debía ser- de sus ingresos de bienes y servicios al pago de intereses, es dinero que se está transfiriendo al extranjero,
para equilibrar la balanza. ¿Qué puede hacer? Estados Unidos indica que
debe abrirse el ingreso al capital extranjero, dírecto y en cartera. Esto es
muy peligroso ya que el capital de cartera se atraía con tasas de interés
considerablemente altas, véase lo que sucedió en 1994. En tanto, la inversión dírecta es de largo plazo, debido a que es parte de las estrategias
mundiales de las transnacionales. Llegan y hacen lo que quieren, hay que
adaptarse a ello. Ahora, lo que ha hecho México, es muy inteligente: en
medio de esta crisis, grandes empresas mexicanas han hecho alianzas con
empresas internacionales, para exportar, para entrar en mercados norteamericanos. Cementos Mexicanos (Cemex), el tercer productor mundial
de cemento, está asociado con capital extranjero y a su vez tiene inversiones en otros países. Esta empresa está en la globalización. Siempre he
dicho: México entró a la globalización, sin darse cuenta, con el petróleo,
aunque no estábamos exportando mucho. La maquila empezó a dejar
ingresos netos de tres mil millones de dólares con lo cual se pagaban los
salarios a cada quien; ahora es trece mil o hasta quince mil millones de
dólares el neto. Sin embargo, México desperdició la posibilidad de que la
maquila se convirtiera, como la maquila del sudeste de Asia, en promotora
del desarrollo de las cadenas productivas. Lo que tenemos es un medio
para darle empleo a la gente y evitar que emigren a Estados Unidos. Con

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 . ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

Tiene que haber
desarrollo, si deseamos
reducir las
desigualdades, si
queremos atender los
rezagos sociales;
desarrollo en el sentido
de que hay una
función del Estado,
respetando la
capacidad empresarial
y de la sociedad civil.
Invertir el
procedimiento:
promover las cosas
desde abajo.

la crisis actual, en México se inventan otros sistemas parecidos, el Programa de Importación Temporal para Producir Artículos de Exportación
(PITEX) y la ampliación de la industria automovilística basada en maquila con menor contenido nacional. Las principales exportaciones de
México son automóviles y autopartes, el petróleo ya no es tan importante,
pero los automóviles y las autopartes integran insumos importados, en
gran medida.

¿Qué nos faltó en "las negociaciones internacionales? En México, contamos
con capital intelectual acumulado de gente como usted, que ha reflexionando sobre "las políticas macroeconómicas más adecuadas para el beneficio de
la sociedad. En particular, ¿qué nos faltó, en la negociación del Tratado de
/.i.bre Comercio, para evitar el rompimiento de "las cadenas productivas, y
la crisis del sector agrapecuario y la quiebra del sistema bancario?
En 1985, cuando el país estaba casi ya en bancarrota, D e la Madrid tuvo
que devaluar a mitad de año y promover el ingreso de México al GATT.
El problema de la deuda era de tal naturaleza, casi de rompimiento; caímos totalmente en manos de Estados Unidos. Además, México abrió sus
aranceles, mucho más allá de Jo que el GATT le exigía, fue una apertura
radical. Si se lleva a cabo con una política de tipo de cambio adecuada,
puede defenderse un poco. Mas, si al mismo tiempo se sobrevalúa la moneda, es crear reservas negativas, y así sucedió. Eso inició en 1985 Y en
1986, México se encontraba a punto de no pagar, de interrumpir el pago
de la deuda. Posteriormente, con el gobierno de Salinas, se implementó
una apertura excesiva apresurada, sin salvaguardas; mal negociada. Pero
es que nuevamente estábamos con la soga al cuello. Silva Herzog, secretario de Hacienda, fue a Estados Unidos, en abril de 1986, con la idea de
que había que salvar todos los préstamos, buscando resolver el problema
de la deuda externa. No consiguió nada; le dijeron, y esto me lo contó él:
" u sted es el secretario de Hacienda, pero no controla el gasto". ¿Quién
controlaba el gasto? Carlos Salinas, secretario de Programación y Presupuesto. Renunció Silva Herzog y nombraron a Gustavo Petricioli. Éste va
y hace las paces con el Fondo Monetario Internacional y con todos los
que tenían deuda mexicana en Estados Unidos. Los demás países entraron después: había deuda con bancos canadienses, japoneses, ingleses,
franceses, etc.; p ero dependía de que los bancos americanos aceptaran lo
que después fue el Plan Brady. En 1986 y 1987, se siguió negociando y, en
1989, se aceptó el Plan Brady, ya con Pedro Aspe en Hacienda. Ahí estamos varados, completamente varados.

Y ante este escenario de la g'/obalización...

182

lRAYECTORIAS I ANO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Nunca nos preparamos bien para la globalización, entramos un poco sin
alternativa.

Entonces, ¿qué políticas podríamos impulsar en el contexto de la apertura
radical y de "las presiones de '/os agentes transnacionales de la g'/obaliza., ;i
cwn.
Todo arranca de la crisis de 1994-1995. Es decir, si no hubiéramos tenido
esa crisis, que fue realmente la bancarrota total, creo que podía haberse
negociado algo muy interesante para fortalecer la capacidad interna y
aprovechar el TLCAN. Este tratado se ha aprovechado superficialmente,
quienes lo han hecho son principalmente las empresas transnacionales y
los empresarios aliados con firmas internacionales. El gobierno no ayudó
mucho. La crisis de 1994 -que la vi venir junto con muchos otros- fue
provocada por la política económica, más que por problemas estructurales.
El Pacto de Solidaridad Económica de 1988 se estableció en la sobrevaluación. Se fija la taza de cambio con una banda de flotación muy reducida; en cuanto más se abre la banda, después de estar tanto tiempo contraída,
se abre la puerta a la devaluación. Ésta es la receta para la crisis. Ciertamente, cuando en diciembre de 1994 se anuncia la apertura de la banda,
se estaba anunciando la devaluación, el desastre. La gente perdió la confianza, todo el capital que había ingresado buscando ganar 14% de intereses, con el tipo de cambio garantizado, simplemente se fue.

Entonces, ¿tendremos posibilidades de revisar el TLCAN?
No, porque eso no explica nada. Sigrrifica una negociación en el Congreso; el TLCAN no tiene que ver con el tipo cambio aunque sí hay una
cláusula.

Lo que sí pudiéramos hacer, quizás, en el terreno de la política macroeco-

nómica, es revisar la política de la tasa de cambio y de la inflación, o sea,
desvincular'/os de alguna manera para dar otro tipo de protección a '/os
productores nacionales.
El TLCAN tiene una cláusula que le pone trabas a la política del tipo de
cambio líder.

Una persona tan llena de conocimiento, de experiencia internacional, de
participación en la definición de políticas públicas en organismos internacionales, ¿cómo visualiza el futuro económico y social de México?
Yo me he dedicado a escribir, publicar, comentar y a analizar cosas que a
nadie se le ocurrían. Publiqué, a fules de 1999, en El Mercado de Ullores de
Nacional Financiera, un artículo en que demostré que llevabamos casi

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8 I SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

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�MEMORIA VIVA
Oficio de pionero

El Pacto de
Solidaridad
Económica de 1988 se
estableció en la sobrevaluación. Se fija la
tasa de cambio con
una banda de
flotación muy
reducida; en cuanto
más se abre la banda.,
después de estar tanto
tiempo contraída., se
abre la puerta a la
devaluación. Ésta es la
receta para la crisis.
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MEMORIA VIVA

Oficio de pionero

veinte años de estancamiento, el último año fue 198 1, que tomé como
base del cálculo para que no se dijera que deliberadamente empezaba yo
con un año de crisis. Inclui 1981 que tuvo un crecimiento de 8.8%, promedio anual. Tomando la información, hasta donde pueda confiar en las
cifras del INEGI -Los índices de precios "son inventados", no han cambiado la ponderación, la inflación es mayor y la ponderación del índice del
precio al consumidor del año 1977, cuando los servicios no figuraban
mucho en la estructura del gasto-y llevando el análisis de 198 1 al 2000, la
tasa media anual per cápita de los veinte años es 1.1%. Son veinte años de
estancamiento, no tiene otro n ombre esto: estancamiento. Mi critica al
plan de Fox, se los dije por escrito, es que no ha hecho un buen diagnóstico, porque no toman en cuenta todo lo que sucedió. Estos veinte años,
para ellos fueron muy malos porque era el PRI quién gobernaba. El actual
gobierno parte de un supuesto: de que en este punto la raya es nueva y
aqui vamos con la elección del 2 de julio. Están equivocados, la herencia
de problemas estructurales, de problemas políticos, el grado de deshonestidad, el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (FOBAPROA) son de
gran vuelo. Veo que Fox no está saliendo adelante, no puede enfrentarse a
todo esto ya que no tiene un buen diagnóstico de la situación económica,
no tiene un Congreso que lo apoye, ni suficiente apoyo en su propio partido. Eso se los he comentado a quienes vienen de vez en cuando aquí, a El
Colegio de México. Recuerdo haber estado en desacuerdo con el Consenso de Washington. Me invitaron amablemente a una reunión donde
dije que se había olvidado la famosa exclamación del Mariscal Bosqu et,
de Francia, al presenciar en Crimea, la carga de la Brigada Ligera, C'est
magnifique, mais ce n'est pas /aguerre, que traduje como: Magrzifico, pero esto
no es el desarrollo. Y así hemos seguido, sin desarrollo. Yo soy parte de la
historia de la CEPAL, pero no fui un cepalino a ultranza, así como hay
muchos. Tengo cosas publicadas que lo demuestran. El desarrollo no es
algo que suceda así nada más, el desarrollo tiene que estar pensado, tiene
que estar ligado con las posibilidades políticas, con la respuesta de la sociedad, con la capacidad del sector empresarial. El gobierno no lo va hacer todo, ya que entonces se establecería un sistema de planificación central como Cuba, o lo que se hacía en la Unión Soviética. El desarrollo
tiene que ser una cosa más a la francesa, la planificación administrativa,
pero dándole apoyo al sector privado; no apoyos de conveniencia sexenal.
Apoyos estratégicos, el impulso a la pequeña y mediana industria para
fortalecer las cadenas productivas, la creación de una política de ciencia y
tecnología útil al país, el impulso de una reforma integral del sistema educativo, al desarrollo sustentable, a la política ambiental, al desarrollo compartido. Si la situación es mala, es porque lo hemos querido así, si no hay

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

ciencia Y tecnología en México es porque así lo queremos. Tiene que haber desarrollo, si deseamos reducir las desigualdades, si queremos atender
los rezagos sociales; desarrollo en el sentido de que hay una función del
Estado, pero respetando la capacidad del sector empresarial y de la sociedad civil. Invertir el procedimiento: promover las cosas desde abajo, y no
como ocurra en México en que todo lo hacemos desde arriba. Cuando
era estudiante, leí mucho sobre la política social de Inglaterra del siglo
XIX Y XX; aprendí que el movimiento obrero empezó desde abajo, en
contra de todas las normas, en contra de todas las prácticas que le perjudicaban Y que organizó un partido, ahora llamado Partido Laborista, para
llevar esas posiciones al parlamento inglés y ganar por las urnas lo que
ellos consideraban que era necesario para el bienestar del trabajador inglés. Aqui en México es al revés, todo empezó desde arriba. Si bien, al
principio tuvimos Río Blanco y Cananea, posteriormente fue el Estado
corporativo mexicano el que creó el movimiento de obrero. Desde arriba
no se van a resolver las cosas. No soy muy optimista de lo que pueda
pasar, no estoy muy seguro; si bien me gustó mucho la derrota del PRI, no
estoy seguro de Fox y de lo que está haciendo. Todavía hay mucha ideología e ideas simplistas: si se hace esto automáticamente pasa esto otro, no
es así. Hace falta pensar el desarrollo a lo largo de la historia, los problemas de la nación en forma integral, y el Estado, y el papel de la sociedad
civil.

Y sin ella, resulta dificil pensar en una auténtica alternativa para la nación.
Ciertamente. ..,

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

185

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta
JosÉ MARÍA I NFANTE

e

arlo Giuliani tiene el lamentable honor de ser el primer
mártir de las luchas antiglobalización. Abatido en un
episodio deplorable, un ejemplo más de
que, al momento de reprimir, la irracionalidad se potencia, su nombre quedará inscrito entre las muertes absurdas
de los inicios del siglo XXI. Los veinte
mil policías concentrados en Génova fueron impotentes para controlar las manifestaciones convocadas para protestar
contra las consecuencias indeseadas de
la globalización; desbordados, desorientados, apelaron a lo único que parece
saben hacer, disparar.
Los cables señalan que las manifestaciones de Génova habían comenzado
de manera festiva, con los miembros del
Global Social Forum marchando ordenadamente y con la consigna de evitar
enfrentamientos y provocaciones. Pero
otros grupos, especialmente los de base
ideológica anarquista, no comparten
esta actitud pacifista y hostigaron a
quienes pretendían imponer orden, con
los resultados previsibles.
Las manifestaciones abiertas y de
importancia contra lo que se conoce
como globalización comenzaron en diciembre de 1999 en Seattle, Estados
Unidos de América, cuando más de cincuenta mil manifestantes, llegados de
distintos lugares del mundo, se congre-

186

garon para protestar contra la Organización Mundial del Comercio (OMC) que
celebraba una reunión cumbre; la reunión de la Organización fracasó en gran
parte porque los países menos desarrollados expusieron su queja ante el hecho de que las normas del comercio internacional suelen favorecer a los países ricos, sin ninguna respuesta satisfactoria por parte de éstos; pero los enfrentamientos entre quienes protestaban
en la calle y los policías adquirieron
notoriedad en todos los medios de difusión.
En febrero del año 2000, la vigesimonovena reunión anual de lo que se
conoce como Foro Económico Mundial,
en Davos, Suiza, congregó a más de diez
mil campesinos y activistas-fundamentalmente europeos- quienes protestaban por lo que esa reunión significaba.
Ese evento adquirió notoriedad porque
el entonces presidente de México -en
una señalada contribución mexicana a
los conceptos sociológicos- acuñó los
términos "globalifóbicos" y "globalifílicos". También en febrero de 2000 los
representantes de un centenar de ONG
se trasladaron a Bangkok para protestar ante la Décima Asamblea de Comercio y Desarrollo de las Naciones Unidas.
Durante el año 2000, siguieron las protestas en Washington, D. C. en abril, en
la reunión cumbre conjunta del Banco

Mundial y del Fondo Monetario Internacional, donde la policía se vio obligada
a realizar maniobras extrañas para introducir a los delegados a escondidas
de la visión pública; septiembre, en
Melbourne y Praga y, luego diciembre,
en Niza (ambas en ese mismo año) culminaron la cadena de protestas.
Ya en 2001 , en enero se reúne nuevamente el Foro Económico Mundial en
Davos, pero esta vez las medidas de control tienen un cierto éxito, ya que sólo
logran entrar en la ciudad unos cien activistas; también en enero, pero en Porto
Alegre, tiene lugar una reunión de los
organismos antiglobalización, aunque
no se logra conformar una organización
unificada. Febrero en Cancún, abril en
Quebec, junio en Barcelona y Gotemburgo son otros de los hitos que anteceden
a la reunión del G-8 en Génova (como es
sabido, el G-8 está constituido por los
representantes de los siete países más
industrializados del mundo y Rusia, pero
de esos ocho uno solo figura en la lista
correspondiente de los países de más
alto desarrollo humano de Naciones
Unidas).
Como puede apreciarse, los grupos
u organizaciones que son tomados por
representantes de la globalización son
muy variados, aun cuando puedan tener muchos elementos en común; sin
embargo, sería importante para un aná-

TRAYECTORIAS , AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEM8RE 2001- ABRIL 2002

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta

lisis sociopolítico más correcto poder
diferenciar entre una Organización Mundial del Comercio (OMC), dominada por
los intereses de las transnacionales y el
Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, organizaciones creadas
como resultado de los acuerdos de Bretton Woods en 1946.
James Wolfensohn, nacido en Sidney (Australia), preside por segunda vez
el Banco Mundial y a sus 65 años está
dispuesto a demostrar que su institución no es tan negativa como parece ante
la opinión. Cuando se dieron las protestas en Seattle, él le comentó al responsable de la OMC que no tendría manifestaciones en su contra si fuese tan listo como él, ya que en esa ciudad nadie
protestó contra el Banco Mundial. Pero
unos meses después tuvo que reconocer que las protestas también lo alcanzaban. En su momento, aceptó presidir
el Banco Mundial con la idea que desde
allí podría hacer algo por el bienestar
del mundo. En su opinión, el malestar
mundial no es el resultado de la existencia de los gobiernos o del Banco, sino
porque el mundo entero ha entrado en
una nueva dinámica organizacional y la
gente siente mucha inquietud ante su
propio futuro.
Cree también que parte de la confusión se debe a que la gente no puede o
no sabe discriminar entre las funciones
de la OMC, del Fondo Monetario Internacional y del propio Banco. Justificando su actuación, expresa "Nosotros nos
dedicamos más a los programas de desarrollo". Entiende que la función del
Banco es ayudar a los países a elaborar
sus propios programas, pero que los
gobernantes del propio país deben ser
TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8

¡

los encargados de ejecutar los programas para que éstos puedan tener éxito.
Fue quien inició personalmente la batalla de la condonación de la deuda, convencido de que si se les prestaba dinero
a los países pobres para poder pagar
sus empréstitos anteriores, eso hacía
imposible el progreso; intenta asegurarse de que ese dinero no irá a parar a gastos militares, cuentas en los llamados
paraísos fiscales o a cualquiera de las
múltiples formas de corrupción y sí con
destino a los programas de educación,
salud y bienestar.
Igualmente cree que en su tarea se
encuentra con todo tipo de estupideces
fundamentales todo el tiempo, como la
política doblemente tonta de los países
más ricos de gastar trescientos mil millones de dólares en subsidios a la agricultura y dedicar cincuenta mil millones de dólares para ayudar a los países
en vías de desarrollo a elaborar sus productos agrícolas, para los que luego
encontrarán trabas al tratar de venderlos. Piensa que: "Existe mucha pobreza
y cada vez hay más diferencias entre ricos y pobres". Para solucionar ello, entiende que habría sólo dos posibilidades: salir a la calle y destruir todo o reconocer que existen esos problemas y
trabajar para lograr mejorar la situación.
El documento aprobado en Génova
reconoce en parte la existencia de estos
problemas y se reitera en las contradicciones: "el acceso de los productos de
los países pobres se ve obstaculizado por
un gran número de barreras comerciales, por las subvenciones y porque muchos de estos países tienen serias dificultades para alcanzar los estándares de
calidad que exigen los importadores",

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

pero al mismo tiempo la Unión Europea insistirá en una agenda amplia para
la próxima reunión cumbre de la OMC
en Doha (Qatar) y estaría dispuesta a
negociar el tema de las subvenciones
agrícolas siempre y cuando se les permita cierto margen para el proteccionismo. Esta contradicción ha sido subrayada por Emma Bonino: "Nosotros,
los europeos, somos tipos muy particulares. Predicamos el liberalismo, pero
somos liberales cuando nos conviene y
proteccionistas cuando nos interesa:
resulta que cada cabeza de vacuno, desde Sicilia hasta Finlandia, recibe un dó-

187

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Génova no era una fiesta

Génova no era una fiest,a

lar al día de subsidio; este dólar diario
es exactamente el dólar con el cual pretendemos que vivan cada día mil millones de personas".
El Global Social Forum coordina alrededor de ochocientos grupos antiglobalización, entre los cuales Tute Bianche
(Monos Blancos) es probablemente la
organización más representativa, pero
también estuvieron presentes No Global,
las Madres de la Plaza de Mayo (Argentina), Euskal Herria, Rage against the
Machine, el Consejo de Mujeres Filipinas y otros más.
Todas estas organizaciones no han
podido vincularse en una que las aglutine a todas; sus líderes son conscientes
de esto y han pretendido solucionarlo,
sin éxito hasta ahora.
Entre los líderes de estas organiza188

ciones puede encontrarse a José Bové,
famoso por haber desarrollado acciones
de sabotaje en 1999 contra un local de
McDonald's en Millau, la pequeña localidad de poco más de veinte mil habitantes en el sur del Macizo central en
Francia. La protesta contra McDonald's
tenía su origen en las tasas discriminativas que aplica Estados Unidos a los
productos agrícolas europeos, en represalia por las prohibiciones europeas al
ganado estadunidense alimentado con
forrajes modificados genéticamente.
Bové piensa, sin embargo, que no servirá "emprenderla con los coches o los
escaparates. Me parecen mucho más
efectivas las estrategias no violentas a
las que se adscribe la gran masa del
movimiento". Opina que: "los grupúsculos radicales deben comprender que

la estrategia del enfrentamiento violento es la que sirve a la policía[... ] Ello les
permite que la atención se focalice en
los incidentes en lugar del debate y cuestiones de fondo que plantea la protesta". José Bové es la cabeza visible del
sindicato Confederación Campesina,
defensor de los agricultores franceses
pequeños y medianos.
Susan George, estadunidense nacionalizada francesa, es otro líder importante. Es vicepresidenta en Francia de
la organización de ayuda al ciudadano
denominada ATTAC (Asociación por una
Tasa a las Transacciones para Ayuda de
los Ciudadanos) y ha publicado varios
libros sobre las políticas de los organismos financieros internacionales entre
los que se destacan El informe Lugano:
preservar el capitalismo en el siglo XXI y
Un destino peor que la deuda. Ella cree
que los dirigentes del Banco Mundial no
quieren escuchar y declinó la invitación
que le hicieron para hablar ante ellos.
Su postura es apoyar las manifestaciones callejeras, porque es allí donde se
demuestra que puede haber otro modelo diferente al planteado por los organismos internacionales. Susan George
es partidaria de practicar la "no violencia activa" y por ello se ha fastidiado
contra los grupos Black, a quienes acusa
de que no participaron en las reuniones
preparatorias de las manifestaciones
genovesas, pero que se mezclaron con
los manifestantes pacíficos para provocar a la policía y lograr que se ultimara
a Cario Giuliani.
Otro más de los líderes es Ralph
Nader, el tercero en discordia de las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos -acusado por los demó-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE2001 • ABRIL 2002

cratas de haber facilitado el triunfo de
Bush-, abogado de larga trayectoria a
favor de los derechos del consumidor y
los obreros y en contra del poder de las
multinacionales. Una prueba de la desfachatez de las transnacionales lo muestra el hecho de que Nike le habría ofrecido a Nader $25,000 dólares por
mostrarse en un comercial donde aparecería sosteniendo un par de tenis del modelo Air 120 y diría "Éste es otro de los
desvergonzados intentos de Nike por vender zapatos".
Coreado por los manifestantes festivos, pero sin presentarse, el "Sub"
Marcos es considerado por muchos
como otro de los pretendientes a liderar el movimiento.
Pero mencionamos que no sólo los
miembros del Global Social Forum participaron en la marcha; también están
los conocidos como grupos Black.
El llamado Black Block (Bloque Negro) promovió las protestas más violentas. Este congregado nació en Estados
Unidos en 1991, a raíz de la guerra del
Golfo, inspirándose en grupos radicales
alemanes de los años ochenta que luchaban contra la policía en la calle; de
hecho, fue la policía alemana quien los
bautizó como Bloque Negro. Su lucha
contra la policía se debe a que "se encuentran en el camino hacia los ricos y
poderosos".

de los Inquilinos (Kansas) y los
Anarquistas Anónimos (Minneapolis). En
el Reino Unido actúan Globalise Resistante (quienes llaman a luchar contra las
privatizaciones, defender a los zapatistas, defender a quienes solicitan asilo en
el Reino Unido), y Wombles (un grupo
más radical que cada Primero de Mayo
convoca a algunos centenares de jóvenes
a romper los escaparates de comercios
y bancos en el centro de Londres).
Un documento que apareció en
Seattle, firmado por el N30 de los
anarquistas del Black Block, justificaba
las tácticas de romper vitrinas o escaparates porque así se rompe con la frágil capa de legalidad que protege a la
propiedad privada. Los distintos grupúsculos del Bloque Negro se promocionan
en Internet, donde se calcula en más de
un millón los sitios donde aparecen.
Estos grupos han ido copando las manifestaciones de los grupos pacifistas,
provocando su descontento, pero dejándolos incapaces de evitar su acción violenta.
¿Cuáles son las causas de todo este
movimiento?
Una respuesta fácil es el creciente
empobrecimiento de grandes masas,
pero aun cuando es cierto que se han
incrementado las diferencias, la pobreza
siempre ha estado presente en las sociedades. Quizá sea el sentimiento, trans-

nacionales más poderosas es mayor que
la de 182 países; 186 de esas transnacionales se ubican en sólo siete países:
Alemania, Japón, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Holanda y Suiza (nótese
que estos dos últimos no forman parte
del G-8). Por su parte, el 20% más rico
de los habitantes del planeta tenía en el
año 1960 un nivel de renta 30 veces
superior al 20% más pobre; para el año
2000 la diferencia era de 82 veces.
Quizá la misería de las grandes
masas campesinas y obreras del siglo
XIX en Europa era invisible para los sistemas de comunicación.
Paradójicamente, la globalización
está siendo víctima de aquello mismo
que es su principal motivo de ser (ya
señalado por Amartya Sen): "los grupos
aparecen en los medios; la televisión
transmite de manera casi instantánea
las protestas, los medios masivos muestran la vida de ricos y pobres con la
mayor desvergüenza".
Internet ha favorecido la intercomunicación de los grupos de protesta:
lndependent Media Center es una de las
páginas Web que ofrece la mayor cantidad de información a quienes desean
participar de las protestas. Otra de las
páginas es la de Nodo50, un grupo vinculado al Worldwatch lnstitute, una organización con inspiración ecologista
que se ha convertido en vigilante mun-

Al bloque pertenecen muchas pe-

mitido por diversos medios, de las dis-

dial de las acciones políticas atentato-

queñas agrupaciones como el llamado

tancias crecientes con la riqueza y la

rias de los equilibrios ambientales y de

Bloque Antiautoritario Revolucionario,

dificultad cada vez mayor de cerrar la bre-

derechos humanos.

Bloque Negro Revolucionario Anticapi-

cha. Sin duda, el poder de las multina-

Hay periódicos de inspiración anar-

talista, la Federación de los Anarquistas

cionales ha aumentado de manera con-

quista que se ofrecen en versión elec-

de la Cruz Negra (Houston), el Colecti-

siderable: la suma del valor de la

trónica, como el Rosadefoc o Rebelión,

vo para Días Mejores (Lansing), La Voz

producción de las 200 compañías trans-

que proporciona una agenda de las

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

189

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

CONTEXTOS

Génova no era una fiesta

movilizaciones contra las expresiones de
la globalización en el mundo.
Para Naomi Klein -autora de No
Logo, libro que acaba de presentarse en
español, pero que ya sido traducido a
innumerables idiomas- la intrusión que
las multinacionales han hecho en los
espacios privados podría ser una de las
causas de la protesta.
Pero hay que sumar a ello la crisis
de las vacas locas, la migración masiva
(por su amenaza a los puestos o lugares seguros, paradójicamente insolidaria) y la desaparición de las culturas
regionales (por su atentado contra la
identidad).
No parece haber propuestas positivas, más allá de las protestas. Emma

cia". Ello no ha impedido que aparezcan consejeros "salvadores", como
Mario Vargas Llosa, quien sostiene que
el rechazo a la globalización es un objetivo falto de realismo (confundiendo las
protestas contra los efectos perversos
de la globalización con un rechazo masivo a ésta) y pide a los jóvenes inconformes que canalicen sus ímpetus en
reformar el sistema desde dentro.
Como se ve, parece que muy pocos
(en todos los bandos) están dispuestos
a tratar de entender de qué se trata, lo
que permite augurar que las luchas continuarán.
En lo anecdótico, la muerte de Garlo
Giuliani ha pr(Nocado serios enfrentamientos entre el gobierno de Berlusconi, el al-

Bonino señalaba esto claramente cuando afirmaba "no hay instituciones

calde de Génova, Giuseppe Pericu -&lt;le tendencia socialdemócrata- y los altos man-

vinculantes que se ocupen de globalizar

dos de la policía. Mientras tanto, el Foro

derechos humanos, libertad y democra-

Legal de Génova, una asociación com-

190

mAYECTORIAS

puesta por unos doscientos abogados y
juristas, ha decidido proporcionar asistencia gratuita a todos los que hayan
sido afectados por la violencia policial
genovesa. Berlusconi aprovechó para
decir que los mandos policiales habían
sido designados por quienes ahora están en la oposición y rechazó investigar
a fondo sobre las responsabilidades. Los
testimonios de alemanes, franceses,
españoles y otros que fueron salvajemente golpeados por los policías no
dejan lugar a dudas: más allá de contener las acciones de protesta, realizaron
una verdadera tarea de represión al golpear sádica y alevosamente a quienes
se encontraban manifestándose y luego
en el centro de detención especialmente habilitado.
¿Cuáles serán las próximas acciones
de esta lucha que ya se ha convertido
en una presencia común en la vida política y social de este planeta? Estas perturbadas reuniones ya forman parte del
panorama político mundial y deben realizarse cada vez con mayores precauciones --lo que las hace a su vez más notorias-; está decidido que la próxima reunión del G-8, en 2002 en Canadá, se
celebre en un remoto y pequeño pueblo
de las Rocosas, Kananaskis, en lugar del
previsto anteriormente, más vulnerable.
Si ya en Génova, el hecho de que los
dirigentes de ocho países democráticamente elegidos debieran reunirse en un
barco para "protegerse", despertó el
sarcasmo de Fidel Castro, ¿qué otros
motivos nos darán las próximas reuniones? Esperemos, por el bien de la humanidad, que nuestras futuras respuestas no sean sarcásticas.-.,

I

AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

Sin límites

ficultades y desafíos más graves que la
globalización impone a los individuos:
la compulsión a vivir una vida propia, la
necesidad de escoger de entre innumerables posibilidades para diseñar la propia biografía, el fracaso como resultado
del propio esfuerzo y \a culpa correspondiente por ello, la revaluación del
papel de la tradición en la vida personal, la reubicación de las estructuras de
valores, todo ello vivido en perpetuas
contradicciones que hacen que nuestra
vida, en la sociedad afectada por la globalización, deba ser más reflexiva por
naturaleza.

ANTHONY G100ENS v W1LL HunON (eds.), En
el límite. La vida en el capitalismo global, Tusquets, Barcelona, 324 pp.

La globalización, tal como se muestra
en este número de Trayectorias, contiene las posibilidades de una reflexión que
se muestra, por ahora, casi inagotable.
Y una contribución importante a esa
reflexión es este texto editado por Anthony Giddens y Will Hutton, que reúne
diez trabajos que analizan la globalización desde diferentes perspectivas y en
sus variados efectos, más dos importantes contribuciones de ellos mismos: un
diálogo inicial y las recomendaciones
finales, que presentan una síntesis completa de todas las contribuciones incluidas en el libro.
El diálogo inicial, proporcionalmente la contribución más extensa al volumen, vale por sí solo con independencia del resto de los trabajos. Es el diálogo entre dos personas inteligentes, con
pensamiento autónomo, coincidentes
pero divergentes, con información adecuadamente utilizada y con un panorama muy completo de la globalización,
aunque con un ligero tono de diferencia
en cuanto a sus actitudes: ligeramente
optimista uno, ligeramente pesimista el
otro, ambos concluyen en la inevitabilidad de la globalización y de ahí, su pre-

sencia en el debate contemporáneo de
ideas. Y la conclusión, también
infaltable: podemos hacer cualquier
cosa, muchas cosas, con la globalización, pero no podemos ignorarla. En ese
diálogo, creo que es inevitable que cualquier lector se identifique más con uno
de los dos y no quisiera que mis propias preferencias e identificaciones anulen o influyan en él, por lo que dejo abierto el comentario sobre ese texto.
En mi opinión, que obviamente puede no ser la más importante, el texto de
Beck -ese otro gran teórico de la globalización- continúa en la escala de valor
dentro del conjunto. Beck es capaz de
sintetizar en unas pocas páginas las di-

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

Manuel Castells estudia los efectos
de las modernas tecnologías de la información en el ser humano y en la sociedad. Paul Volcker evalúa los efectos de
la crisis asiática de 1997 en las finanzas mundiales y, sobretodo, las debilidades del sistema financiero internacional que se hicieron evidentes a partir
de ella, en especial "el factor humano":
los flujos de dinero se ven tan influidos
por la realidad objetiva como por las
percepciones que los financiadores tienen del sistema. George Soros trata de
identificar las debilidades estructurales
del FMI con relación a las últimas crisis
financieras mundiales, donde los fondos
públicos son utilizados - técnica y moralmente mal, en su opinión-- para rescatar al sector privado. Jeff Faux y Larry
Mishel parten de la extraña y por ello
191

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

mismo sorprendente declaración de
James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial: "en la perspectiva de la gente, el sistema no funciona", analizan las
incumplidas promesas de rentas más
elevadas para todo el mundo por parte
de algunos portavoces de la globalización. Vandana Shiva muestra los efectos que la sobrexplotación indiscriminada del capital natural de los países pobres tiene sobre su propia renta y sus
beneficios futuros. Arlie Russell Hochschild estudia los efectos de lo que llama "cadena mundial de asistencia" en
la vida de las mujeres de todo el mundo, muestra palpable de que la globalización también produce efectos sobre
algo tan personal y privado como los
afectos humanos. Robert Kuttner expone las limitaciones de los Estados-nación para regular políticamente los flujos de capital financiero en el ámbito
internacional, especialmente los de carácter claramente especulativo. Richard
Sennett revisa las fuentes de identidad
personal de la gente en las nuevas condiciones de la globalización y Polly
Toynbee analiza lo que denomina "globalización cultural" a la que, en una
mala utilización de los adjetivos, encuentra como sinónimo de la americanización. Éstos son los trabajos que completan el panorama expuesto por el libro.
Su lectura y la necesaria reflexión
sobre sus argumentos y puntos de vista
son indispensables para quien pretenda comprender este aparentemente
cada vez más incomprensible proceso
de globalización.
José María Infante

192

La gueffa cotidiana

JEAN FRANco1s BovER, La guerra perdida
contra las drogas, narcodependencia del
mundo actual, Grijalbo, México, 2001,
364 pp.
...en Latinoamérica: el tráfico de drogas y
el lavado de dinero son una ilustración
perfecta del "realismo mágico", caro a Gabriel
García Márquez, el más ilustre compatriota de
/os narcos colombianos... (p. 23)

La guerra perdida contra las drogas es
un texto apoyado en testimonios y documentos que convencen; es un trabajo
de investigación realizado a lo largo de
quince años por el periodista francés
Jean Francois Boyer; donde se entreteje una historia desde Colombia hasta Estados Unidos; pasando por los vericuetos de los narcotraficantes mexicanos y
los otros protagonistas del narconegocio
mundial: panameños, chilenos, cubanos, las poderosas mafias chicanas y
demás minorías estadunidenses, las

famosas "mulas" nigerianas (transportadores de droga incorpore), rusos, españoles, franceses, italianos...
Nuestra realidad, tan contradictoria
y conflictiva, a veces no proporciona
puntos de referencia concretos a los
cuales asirse; para unos, el narcotráfico es motivo de una implacable lucha,
pues se ha convertido en un gran mal
de los últimos tiempos; pero, para los
habitantes de la comunidad de La
Mosquitia, en Honduras, por ejemplo, el
narcotráfico ha sido una bendición de Dios
que los sacó de la miseria y el hambre.
Para Boyer son dos las causas básicas por las que no disminuye el poder
del narcotráfico: el consumo y la miseria en el campo latinoamericano. Quizá
el consumo se deba un poco a la situación actual del hombre que busca la felicidad porque, de manera natural, la sociedad se torna hostil, posmoderna,
caótica y vacua. Sobre todo muchos jóvenes dan al sinsentido de su existencia
un puntapié a través de la droga,
autoproduciéndose sensaciones de felicidad, aunque sea momentánea: "Te
hará ver cosas extrañas, y pensar y decir
tonterías, te hará sentir que estás en
altamar, recostado en la punta del palo
mayor... " (Proverbios 23:33-34)
Pero, las consecuencias de tal felicidad pueden ser graves, recordemos
nada más, por ejemplo, que la marihuana destruye quince neuronas en cada
"viaje" ... no obstante, ni la de Boyer ni
la mía son intenciones moralizantes,
aunque hay que admitir que la lectura
del texto deja un preámbulo a la reflexión y toma de conciencia sobre la situación mundial actual en cuanto a uso

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 j SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

de drogas y corrupción.
El libro, basado en entrevistas y consultas a algunos de los protagonistas,
cuenta con más de un centenar de fuentes, alrededor de cinco mil notas periodísticas y datos de documentos oficiales, presenta cómo el cruce constante
de testimonios refleja bastante la veracidad de los hechos que se entrelazan,
donde gran cantidad de datos, van despejando las dudas y, en el caso específico de México, por ejemplo, se apunta
siempre hacia los mismos culpables: los
Salinas.
Queda bien claro, a lo largo del texto, que los narcotraficantes son, ante
todo, "comerciantes" que se han integrado audazmente al esquema del comercio internacional; personas-en muchos de los casos, con preparación universitaria-que inteligentemente utilizan
los medios de la globalización y la modernidad que pueden costearse gracias
a sus excelentes ingresos: altísima tecnología por cielo, mar y tierra, lo último
en teléfonos celulares, "cerebros" ingeniosos y creativos de investigadores eficientes que diariamente diseñan nuevas
estrategias e ideas para camuflagear los
envíos, inclusive el maravilloso Internet;
los narcotraficantes -señala Boyer- al
parecer se han vuelto expertos usuarios
de la gran red mundial, de la que se
valen inclusive para organizar envíos y
recibos de "mercancía" de un país a
otro; por absurdo que suene, se sirven
de e-mails y chat-rooms para este fin
(irónicamente, Internet ha sido también
la herramienta básica para el autor en
su investigación). Así, los narcotraficantes han sabido aprovechar este medio

TRAYECTORIAS

"difícil de localizar, seguro, rápido, anónimo y secreto" (p. 319).
El narcotráfico ha estado ganando
la batalla. La corrupción invade todos
los ámbitos hasta la norteamericana
DEA (Drug Enforcement Administration),
máxima adversaria de los narcotraficantes, tiene que hacer limpia entre sus filas debido a la inevitable doble moral.
Boyer cita cómo Estados Unidos se hizo
"de la vista gorda" ante los narcos mexicanos, poco antes de la firma del TLC
(Tratado de Libre Comercio), pues no le
convenía desacreditar a su próximo socio económico.
El francés señala tres razones básicas en la pérdida de esta lucha. Primeramente, la mala estrategia e ingenuidad de la DEA, donde al buscar y
enfocarse a los "peces gordos" no acaba con la mafia, pues la organización
siempre está lista para reestructurarse
y continuar la labor y, en muchas ocasiones, es dirigida por el recién convic-

I AÑO IV, NO. 7/8 !1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

to desde su celda; aunado a esto, estarán siempre los pequeños líderes, quienes transitan por las grandes ciudades
disfrazados de gente común. En segundo lugar, el dinero del narcotráfico se
disuelve constantemente en la economía
mundial, como cualquier actividad comercial, es apoyado, en gran medida,
por bancos sin escrúpulos, lavadores de
dinero (Boyer cita varios nombres de instituciones). Y, en tercer lugar, están la
corrupción y el beneficio económico que
representa el "negocio" a las economías
de América, Europa y Asia. En México,
por citar un caso, es notorio el "triunfo" de los narcos, al menos en los últimos años (la OCDE ha afirmado que
México es uno de los principales centros de lavado de dinero del planeta); el
"narco-Estado" ha imperado en el país,
éste consiste en un acuerdo entre narcotraficantes y autoridades, donde los
segundos apoyan y protegen a los
narcos, siempre y cuando éstos inviertan y "revitalicen" la dañada economía
del país, beneficiando de paso y tácitamente, los bolsillos de sus protectores.
Al concluir la lectura, queda claro
que la policía occidental ha estado dando -como bien dice Boyer- "golpes de
ciego" al narcotráfico. Sin embargo, el
francés pasa la estafeta a nuevos investigadores y espera que con la llegada al
poder de nuevos gobiernos, como en el
caso de México, se observen cambios
en los próximos pasos de narcos y autoridades, en esta guerra que, de tan
constante, ya se vuelve cotidiana.
Angélica Hernández

193

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Un fantasma recorre Europa.l.ARRY S1rnENTOP,

(2001), La democracia

en Europa, Siglo XXI de España Editores, Madrid, 279 pp.

Aquella célebre frase introductoria del
manifiesto con que Karl Marx provocó a
la Europa del siglo XIX, pareciera renovarse, hoy, animada por nuevos sentidos en las páginas del libro de un catedrático de Oxford convencido de que una
amenaza se cierne sobre el viejo continente. Larry Siedentop previene sobre
los peligros que acechan la legitimidad
democrática europea tras un complejo
proceso de integración que ya cobra
cuerpo en un mercado único y, para la
mayoría de los Estados miembros, en
una moneda común. En la actualidad,
como observa John Elliot en su prólogo
del libro, Europa está embarcada en un
experimento histórico de dimensiones
colosales, de cuyo resultado final no se
194

búsqueda de una "cultura de concenso"
tiene noción. "Desdeñando más de mil
europea,
así como en el análisis de alaños de historia de guerras y rivalida·
gunas de las principales cuestiones en
des internas, que culminaron en la creatorno a las cuales debiera enfocarse la
ción de una Europa de Estados-nación sodiscusión. Pero debe destacarse tamberanos y competidores -subraya Elliot-,
bién la puesta en perspectiva del proen las últimas cuatro o cinco décadas ésta
ha intentado reivindicarse bajo la forma de blema y su proyección argumental, para
lo cual despliega ante el lector un cohela Unión Europea, incorporando cada vez
más características de un Estado fede- rente análisis de una Europa marcada
ral". Pero los temores que Siedentop por tiempos, tradiciones, hechos, penquiere compartir con sus lectores radi• samientos, visiones e identidades que
podrían salvarse sólo bajo un federaliscan, por una parte, en lo que para él
resulta un misterio: el modelo político mo para el cual el sabio continente, acoque finalmente adoptará la Unión Euro- sado hoy por el fantasma de la duda
razonable, a juicio del autor, aún no está
pea. Por otra, en el hecho de que prepreparado.
tender cambiar demasiado rápidamenMario Nieves
te las culturas de la zona ~bviamente
diversas, arraigadas, profundas- some- México: El camino
tiéndolas, de hecho o en teoría, a un empedrado al primer mundo
gobierno central único, "sería arriesgarse a destruir las diferentes formas de
FERNANDO JEANNOT (2001), Las reformas
espíritu cívico que existen en la Europa
económicas en México. El desafío de la
de hoy". De ahí la necesidad indispencompetitividad, UAM-Porrúa Grupo Edi·
sable de un gran debate constitucional
torial, México, 558 pp.
"para establecer los objetivos de la integración política europea, los límites que Siguiendo una de las tesis del doctor
ésta debe respetar y los medios nece- Jeannot, a México apenas le quedarían
sarios para que los nuevos poderes consdiez precipitados años para terminar de
titucionales puedan rendir cuentas ante sortear el cruce de caminos que lo colos pueblos de Europa". Sólo una conlocan ante la trágica disyuntiva del refrontación de ideas que explore todas
troceso o su entrada triunfal al Primer
las opciones establecería la oportunidad
Mundo. Fuera de contexto este podría
de asegurar a los europeos de que "lo parecer un pronóstico apresurado que
que está ocurriendo en la actualidad en difícilmente animaría al cauteloso lecEuropa no es meramente la consecuen- tor a embarcarse en la lectura de un
cia de las inexorables fuerzas del mer- denso volumen de 589 páginas, pero lo
cado o de las maquinaciones de unas
cierto es que más allá de apreciaciones
elites que han escapado a todo control
cronológicas aisladas esta obra revela
democrático". Para algunos el mérito del
un abrumador esfuerzo por descifrar y
libro de Siedentrop reside precisamenhacernos entender, desde perspectivas
te en su convocatoria al debate en la económicas, las claves de aquello que

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

el analista llama "despegue competitivo de México". El lector tiene ante sí un
documentado ensayo que el autor define como "ejercicio de razonamiento",
"crónica institucional de cómo reformar
para progresar". La voluntad de Fernando Jeannot, doctorado en Ciencia Económica por la Sorbona, le llevó a sumergirse en el proceso de las reformas competitivas "entendidas éstas como la
mejor manera de alcanzar el progreso
colectivo real que reside en el mundo
de lo posible, aunque no en la zona gris
de la apatía". Ese "mundo de lo posible" se traduce, para él, en un acto de
plena conciencia que lo conduce a "reivindicar actualmente la gran posibilidad
que tiene ante sí la economía mexicana, o sea, la de profundizar la modernización competitiva para reducir la brecha que separa con el primer mundo... "
Tratando de guardar distancia tanto de
la ortodoxia marxista como de los teoremas liberales -aunque sin evitar la

sombra de Keynes- Las reformas económicas en México revisa de una manera especial lo acontecido entre 1983 y
la actualidad. Habla de una "transformación" de la economía mexicana, que
es algo más que una transición. Esa
transformación no ha logrado hasta el
presente definir una economía superior,
pero tiende a ello. Por el momento sólo
se han establecido las bases. Se trata,
como indica el autor, de la transformación de una economía de rentas en una
economía de producción. La primera se
basa en el usufructo de diversos tipos
de sobrebeneficios y sólo complementariamente desarrolla las ganancias de
productividad. Una economía productiva, a la inversa, se basa en las ganancias de productividad y sólo complementariamente admite la existencia de rentas. México es una economía de rentas
no solamente por la "petrolización" acaecida en el pasado, sino por la sobrevivencia del "síndrome holandés" que se
acompaña de inflación, fuga de capitales, devaluaciones, déficit estructural de
financiamiento externo, capacidad productiva ociosa y otros fenómenos. Todo
ese conjunto de síntomas deriva de una
economía afectada por un excesivo usufructo de rentas que desemboca en una
sociedad de "cazadores de rentas". De
ahí que transformar la economía de rentas implique transformar la sociedad.
"Como resultado de esa transformación
-concluye Jeannot- podremos obtener
el acceso al primer mundo mediante la
elección del modelo económico real que
nos sea más afín. Se trata de un ejercicio de la libertad".
Mario Nieves

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

Subterfugios y fractura
de la corrupción
SuSAN RosE-ACKERMAN, (2001), La corrupción y los gobiernos. Causas, consecuencias y reforma, Siglo XXI de España Edi•
tores, Madrid, 366 pp.

En esa "materia frágil e impura que somos los hombres y las naciones" -&lt;:orno
diría Octavio Paz- parece estar el sitio
fértil en el que cobra larga y sostenida
vida esa plaga de las sociedades contemporáneas llamada corrupción. Es su
expansión casi epidémica, su sorda
amenaza y su profundo y complicado
entramado social lo que, entre otros
motivos, atrae a la académica de Yale
Susan Rose-Ackerman, autora del presente texto y de un estudio precedente
que veinte años atrás marcó un hito histórico en el debate sobre la materia:
Corruption: A Study in Political Economy.
Su nuevo libro ofrece una vasta visión
documental del fenómeno desde pers195

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

pectivas neurálgicas: la corrupción como
problema económico, como problema
cultural y como problema político, para
acercarnos posteriormente al complejo
y necesario proceso desde el cual podría ser posible la fractura definitiva de
la corrupción, pri.oridad emergente para
la comunidad internacional. RoseAckerman analiza el problema en cuatro dimensiones. La primera considera
los factores que alimentan la corrupción
internamente dentro de la propia organización del Estado. La segunda reconoce los diferentes sentidos del problema, según la sociedad de que se trate.
El tercer enfoque considera cómo la estructura básica de los sectores público
y privado producen o suprimen la corrupción. Y finalmente se considera el
difícil tema de cómo llevar a cabo la reforma que ponga un freno al fenómeno.
Mario Nieves

Democracia a la vista
ISIOORO CHffiENsKy E INt:S P0l.JS400.A (comps.),
Política e instituciones en /as·nuevas demo-,
craciaslatinoamericanas, Paidós, Buenos Aires, 2001, 451 pp.
En estos días consagrados
a la puericultura subo a pasear
una y otra vez sobre el techo
y serenarme de la acción;
veo por el horizonte marino pasar
grandes ballenas lejanas.
Gerardo Deniz, Ton y Son

En los inicios del siglo XXI, América
Latina da inicio a un nuevo capítulo en
196

la historia política contemporánea. Por
primera vez en mucho tiempo, casi todas sus naciones se encuentran bajo
regímenes que ostentan el banderín de
la democracia. Democracias de constitución reciente, sin duda, como son los
casos chileno y mexicano, por poner
ejemplos rápidos; pero no obstante son
democracias muy diferentes a las europeas o a la estadunidense. Estas democracias son las ballenas del poema.
Ballenas o democracias que se encuentran enmarcadas por las dudas sobre su distancia, su naturaleza y su rumbo. Mientras que en el resto del mundo,
en lo que Eric Hobsbawn llamó "/os años
dorados", la década de los sesenta y
parte de los setenta, el espejo de las
democracias maduras ofreció la imagen
de un progreso continuo en términos de
ampliación de la ciudadanía, de beneficios sociales derivados de esta condi·
ción ciudadana y que llevaron a reflexio·
nar sobre la existencia de una nueva

·sociedad propia del capitalismo tardío.
En América Latina, por su pasado, se
sufría la barbarie militar y el comienzo
de la crisis del modelo fordiano.
De esta reflexión y sufrimiento, respectivamente, surgieron y resurgieron
tanto en el viejo continente, como en Latinoamérica, partidos de corte socialista-comunista, que tanto bajo la forma
de partidos con vocación de gobierno,
como partidos de eterna oposición2 ,
permitieron la puesta en escena de di·
ferencias significativas y la competencia por ta innovación política. Aunque,
el fracaso del "socialismo real", simbolizado por la caída del muro de Berlín en
1989, abrió las puertas a la universalización de la democracia cuando el proceso de democratización ya iba avanzado
en casi toda la urbe occidental, incluyendo por supuesto a América Latina.
Ante este nuevo panorama, en el que
el mundo bipolar ha desaparecido, el antagonismo clásico (izquierda vs. derecha) se esfuma y brotan interrogantes
sobre la representación y sus condiciones; la globalización, cuyo motor parece
ser la revolución tecnológica de la comunicación, y que se centra en la trasnacionalización de la producción y el comercio, anunciando la primacía de una
esfera financiera englobadora de los
mercados nacionales de capital, lo que
representa un reto actual para los científicos sociales.
Estas transformaciones nos han llevado a reformular interrogantes y reflexiones, como las que se plantean en
su novedosa compilación Isidoro Cheresky e Inés Pousadela, motivo de la
presente reseña; dentro de un marco

TRAYECTORIAS

I AÑO IV, NO. 7/8 i SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

latinoamericano y como parte del Seminario Internacional: las instituciones en las
nuevas democracias; el problema del
republicanismo, llevada a cabo los días
13 y 14 de abril del año 2000, en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. El
libro cuenta con participaciones de estudiosos del cono sur: como Gerardo
Aboy Carlés, Carlos Strasser, Enrique
Peuzzotti y los mismos compiladores.
Así como de estudiosos de talla internacional como Jorge Lanzaro, Daniel
Lindenberg, Fred Dallmayr y Renée Fregosi.
Las aportaciones de este volumen
analizan las nuevas situaciones de las
democracias jóvenes latinoamericanas,
como el caso argentino y uruguayo específicamente. Además buscan comprender
las transformaciones en los dispositivos
institucionales, el presidencialismo, la
representación política; los cambios en
la opinión pública, en el estado de ánimo de la ciudadanía, que se mantiene
escéptica, desconfiada con respecto a
la política y su importancia. También se
indaga sobre las modificaciones actuales con respecto a los derechos civiles,
políticos y sociales. Todos estos fenómenos complejos forman parte del contenido del libro publicado por Paidós.
Sin duda, un material que se antoja
sugerente para comprender los acelerados cambios que sufre hoy América
Latina; el libro consta de tres apartados que dan cuenta de los temas debatibies actualmente en materia política:
la primera parte nos habla de las instituciones, como el presidencialismo y las
recientes coaliciones políticas; la segunda habla de la ciudadanía y el espacio

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8

público; mientras que la tercera se va a
reflexiones más generales sobre la democracia y la importancia de la política.
Subamos pues a pasear por los techos de la reflexión política, como sugiere el poeta, esperando que este repensar /o político, nos aleje de las
reflexiones pueriles que aún cubren el
saber humano, y en especial a las ciencias sociales.
Gustavo Herén Pérez Daniel

El dedo en el mapa
(2001),
México educativo revisitado. Reflexiones
a comienzos de un nuevo siglo, Océano:
México, 317 pp.
PRAWOA, JUAN Y GUSTAVO FLORES

Esta obra es como un mapa ante el cual
el empeño de los autores -tomando a
manera de préstamo las palabras de un
gran pedagogo cubano del siglo diecinueve-- "nos conduce el dedo por sobre

SEPllEMBRE 2001- ABRIL 2002

el libro de la vida", hasta mostrarnos
un territorio vasto y complejo de inciertos horizontes. Un panorama previamente descrito por voces como las de los
pensadores Manuel Castells y John
Naisbitt, cuyas reflexiones atestiguan la
transformación de la humanidad mediante una serie de mutaciones que
involucran tecnología, informática,
bioingeniería, globalidad, democracia y
otros factores de inusitado alcance. Es
dentro de y apartir de tal contexto -posición inteligente de los autores Prawda
y Flores- que el lector e~ conducido de
la mano al examen de un fenómeno específico de la vida mexicana que provoca no pocas e intensas reflexiones: su
sistema educativo. La tesis sostenida por
el libro, apoyada en datos de actualidad,
es que el sistema educativo mexicano
no está respondiendo a los cambios del
momento actual y que, por esa misma
razón, y por la velocidad del cambio
mismo, está perdiendo rápidamente
pertinencia o relevancia. Se comprenderá que una tesis de semejante envergadura exigirá de los autores una copiosa descarga de recursos argumentales. El libro los ofrece a través de cuatro
capítulos muy documentados en que se
abordan temas como el cambio de contexto y el papel estratégico de la educación; los logros del sistema educativo
mexicano, las asignaturas pendientes y,
finalmente, las opciones y perspectivas,
al cabo de las cuales los autores concluyen en la necesidad de actuar simultáneamente en las cinco dimensiones
del modelo que sustenta su libro: Eficiencia externa o pertinencia, eficiencia
interna, efectividad, equidad y capaci-

197

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

dad de gestión institucional en todos los
niveles de decisión, pero en especial en
el ámbito de la escuela y su entorno
comunitario. Lo anterior guarda coherencia con la convicción de los autores
de que "a un cambio de contexto, debería corresponder también un cambio en
la educación". Ahora bien, la pregunta
cuya respuesta habría que buscar en el
texto junto a los autores es la siguiente:
¿Está respondiendo el sistema educativo mexicano a estos cambios? En este
punto los autores nos llevarán a colocar, también, el dedo en la llaga.
Mario Nieves

Meditaciones y diálogo
AGAP1To MAESTRE (2001),

Meditaciones de
Hispano-América, Editorial Tecnos, Madrid, 2001, 183 pp.
Viajero,
has llegado
a la región más transparente del aire.
Alfonso Reyes, Visión de Anáhuac

Acostumbrados como estamos a leer de
Anthony Giddens, de Pierre Bourdieu o
de Jurgen Habermas, resulta de pronto
sorprendente encontrarnos en una lista
similar a Agapito Maestre, filósofo español contemporáneo que se caracteriza por su pensar crítico y apasionado
en todo lo referente al pensamiento
político en Hispanoamérica.
Maestre ha colaborado directamente con Habermas y Karl Otto Apel en investigaciones sobre la sociedad civil y
la democracia europea; baste leer su
texto publicado por Editorial Anthropós
en 1994 Argumentos para una época,
198

Menéndez Pelayo, Luis Buñuel, Gabriel
Zaid y Alberto Gironella. Pero también
revisita el pensamiento de Alfonso Reyes, F. Nietzsche, María Zambra no y José
Lezama Lima, todos ellos muy citados,
pero poco leídos en nuestras tierras.
Maestre dedica al menos dos capítulos de estas Meditaciones a la presencia y lectura de Nietzsche en Hispanoamérica, siempre bajo una premisa fundamental:

Diálogos filosóficos en Alemania, por
donde, al lado de Maestre, desfilan las
luminarias tardías de la Escuela de
Frankfurt. Autor de más de media docena de títulos, Maestre siempre se ha
destacado por su visión apasionada de
todo lo que representa la América Hispana.
Como producto de esta pasión hoy
nos llega a las manos Meditaciones de
Hispano-América, texto que se coloca entre la Literatura y la Filosofía, en la frontera de un saber irreverente propio de
Maestre, que retrata la plaza pública
hispanoamericana, sus vertientes y sus
diferentes voces. Una interesante alternativa a las propuestas europeizantes,
que más que una llamada a la reflexión
es un grito apasionado; grito en defensa de lo que nos hace diferentes e iguales como hispanoamericanos: la lengua
española.
Dentro de este escudo hispánicoamericano tendríamos la apología de
autores y artistas olvidados como A.
Ganivet, Benito Pérez Galdós, Marcelino
TRAYECTORl~

Nietzsche nunca ha dejado de influir
en el pensamiento de Hispano- América. Aunque ejemplificar y comparar
es a veces poco elegante, cuando se
trata de reflexionar sobre la plausibilidad de la filosofía en lengua española, es preciso resaltar que nos sobran ejemplos y comparaciones con
otros países para justificar esta afirmación. (pág. 124).

margen de la vida. Todos tenemos
que personalizar la moral y el arte,
nadie puede inhibirse de la vida, porque sería renunciar a la felicidad.
(pág. 140)
Maestre está convencido de que una
de las características más importantes
del pensamiento filosófico Hispanoamericano es su meditar mediante la escritura: la literatura ha sido el más universal y el más asiduo representante de la
reflexión hispanoamericana del siglo XX.
Es así que Maestre aboga por la libertad de la escritura, pero también por
el orden y la sapiencia hispano-americanas. Está convencido de que la región
más transparente es aquella por donde
debe circular la filosofía contemporánea.

Ahora que se habla de una Crisis de los
Saberes Sociales; ahora que las Economías se colapsan y la Guerra es un hecho; ahora que iniciamos un nuevo
milenio será preciso no olvidar la vida y
su transparencia. Agapito Maestre apunta:
Todos hacen como si la cosa no fuera
con ellos. Todos limpian los estanques de su existencia. Todos pasan
aprisa por este museo de historia natural, dirigiendo sus torvas miradas a
los lobos enjaulados, pero son pocos
los que miran la flor, madre de la sonrisa, como dijo el Nigromante. Reyes,
especialmente en su Visión de
Anáhuac (1519), nos lo ha mostrado
impecablemente: La naturaleza y el

paisaje de este castigado valle son
siempre difíciles de percibir. Lo básico, lo fundamental, Jo mínimo, la piel,
nos cuesta reconocerlo, porque el ojo,
la visión, el tacto, etcétera, forman
parte de su esencia. Pero mientras
que no se aprenda a vivir con eso, con
la sensación, con la carnalidad más
elemental, no podemos aspirar a la
libertad de las grandes ideas. Mientras la idea no se aloje en la flor, en fa
naturaleza, en la sensación, en la belleza del arte, o de la creación literaria, toda existencia seguirá siendo un
fracaso, que ni las balas ni las grandes palabras lograrán remendiar.
(pág.34).
Gustavo Herón Pérez Daniel

Así defiende a capa y espada la
reescritura que hacen Vasconcelos, Reyes, Henríquez Ureña y otros muchos
más, sobre el autor del Crepúsculo de
los dioses. Y es que también Maestre se
podría ubicar dentro de la influencia
nietzcheana, por su pasión y visión
dionisiaca del pensamiento:
tsta es la gran enseñanza para una
cultura, para una filosofía, que ha hecho del estilo, de la escritura, pensamiento. En este poder personalizador
de la cultura reside la capacidad seductora de Nietzsche sobre los filósofos contemporáneos y, por supuesto,
sobre el hombre de la calle: no hay
cultura, civilización pensamiento al

ÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/8 1 SEPTIEMBRE 2001 · ABRIL 2002

199

�BREVIARIO

BREVIARIO

DIVERSIDAD Y FUTURO
DE LOS CAPITALISMOS
RobertBayer

THE DIVERSITY AND FUTURE
OF CAPITALISMS
Robert Bayer

Al entrar en el nuevo milenio muchos economistas celebran la aparente victoria del mercado. El prolongado y estable auge de la economía norteamericana durante los años
noventa, contrasta con el lento crecimiento de la economía
y la creación de empleos en Europa. Encontrarnos al moderno doctor Pangloss proclamando que éste es el mejor de
todos los mundos posibles. Se dice que todo estará bien,
siempre y cuando los gobiernos otorguen a los mercados
un reinado libre y permitan que los empresarios prosperen.
La Escuela de la Regulación reta este erróneo consenso y
ha construido un marco de referencia conceptual y teórico
para analizar el prolongado proceso de cambio estructural
dentro del capitalismo; su agenda de investigación brinda
entendimiento a las restricciones y contradicciones que tienen influencia en las sociedades contemporáneas y en las
relaciones internacionales. Consigna la diversidad de trayectorias seguidas por Estados Unidos, los países de Europa y Japón durante los años noventa, y los inciertos prospectos con relación al sistema financiero global.

As we enter the new millennium, many economists celebrare
the apparent victory of the market. The long and steady
boom of the American economy during the 1990s is contrasted with sluggish European economic growth and job
creation. We find the modern Dr. Pangloss, proclaiming that
this is the best of ali possible worlds. Ali will be well, it is
said, as long as governments give markets free reign and let
entrepreneurs prosper.The regulation school challenges this
erroneous consensus and has built a conceptual and theoretical framcwork to analyse the long run process of structural change within capitalism; the regulation research
agenda is to provide sorne understanding of the srrains and
contradictions that permeate contemporary societies and
international relations. Also addressed is the diversity of trajectories followed by the United States, European countries
and Japan during the 1990s, and the uncertain prospects
concerning the global fmancial system.

UN RETO EN EL HORIZONTE

A CHALLENGE INTHE HORIZON

LA RELACIÓN ENTRE MONEDA Y TRABAJO

THE MONEY-EMPLOYMENT RELATION

Jaime Marques-Pereira

Jaime Marques-Pereira

Este artículo trata de demostrar cómo la crisis del trabajo
está relacionada con la pérdida de soberanía monetaria del
Estado-nación. Las interpretaciones de Ja crisis del trabajo
convalidan un nuevo consenso "monetarista" en el cual
pudo basarse la legitimación de la disminución de capacidad de regulación económica del poder público. El autor
trata de demostrar cómo se generó en América Latina este
consenso "monetarista" en la secuencia del impuesto inflacionario a la deflación. Aclarándose así los fundamentos
políticos del neoliberalismo, se llega a la conclusión de que
la solución de los problemas de credibilidad de la política
monetaria remiten a la posibilidad que éstos, así como la

200

This paper tries to show how the employrnent crisis is linked
to the loss of monetary sovereignty of the State-nation. The
approaches used to interpret employment crises recognize
a new "monetarist" consensus that may have been the basis
to account for the decreasing ability of public authorities to
regulate the economy. The author tries to show how such
monetarist consensus was generated in Latin America during the sequence of events from inflationary taxation to
deflation. As the political foundations of neoliberalism are
thus clarified, this paper concludes that the solution to credibility issues around the monetary policy leads to the possibility that they, as weU as the fragile legitimacy of the State,

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

fragilidad de la legitimad del Estado, terminan imponiendo
la necesidad de un arbitraje de los conflictos distributivos
por parte del poder público. Se plantea, a la luz de las enseñanzas de la construcción europea, la hipótesis que tal escenario pasa por la recuperación de la soberanía monetaria
a partir de una integración regional.

may end up by demanding the need of arbitration by public
authorities to sertle distributive issues. By the light ofEuropean construction teaching, the hypothesis emerges that
such a scenario goes through the recovery of monetary sovereignty taking regional integration as the starting point.

COLONIALIDAD DEL PODER,
GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA
Aníbal Quijano

COLONIALITY OF POWER,
GLOBALIZATION AND DEMOCRACY
Anibal Quijano

Desde 1492 se inicia la recíproca formación de América y
de Europa como las primeras identidades históricas de un
nuevo patrón de poder mundial, cuya culminación se denomina hoy globalización. Dicho patrón de poder fue constituido sobre dos ejes central~s: de un lado, la clasificación
social básica y universal de la población mundial en torno
de la idea de «raza», como el nuevo sistema de dominación
social; del otro lado, la articulación de todas las formas conocidas de control y de explotación del trabajo, en torno
del capital y del mercado mundial. Tales ejes son, por su
origen y por su carácter, elementos de colonialidad en el
actual patrón de poder mundial. El texto presenta las lineas
mayores de una indagación en curso sobre las implicaciones de dicha colonialidad del poder.

1492 marked the starr of a reciprocal building of America
and Europe as the first historical entities in the new pattern
of world power, which eventually culrninated in what we
know as Giobalization. This power panern was built on two
central axes: on one side, the basic, universal social classification of the world's population around the notion of"race",
as the new social domination system; and on the other side,
the articulaton of ali the known forms of control and labor
exploitation, pivoting on capital and world markets. Such
axes are, by origin and characteristics, elements of the
coloniality of the current pattern of world power. This paper addresses the major lines of ongoing research into the
implications of such coloniality of power.

LA POBREZA ATRAPADA

THE TRAPED POVERTY

ENTRE LA CRISIS Y EL OlYIDO

BETWEEN THE CRISIS AND THE OBLIVION

Blandine Destremau y Pierre Salama

Blandine Destremau y Pierre Salama

En la mayoría de las economias latinoamericanas se agravó
sensiblemente la pobreza en los ochenta y si ésta disminuye
en la primera mitad de los noventa, las desigualdades se
acentúan en la generalidad de los países. Las crisis financieras de la segunda mitad de los noventa son reveladoras
de la dinámica "de economía casino" que tiende a
instaurarse con la súbita liberalización del conjunto de los
mercados y el retraimiento, a veces masivo, del Estado. Las
turbulencias macroeconómicas tienen efectos desmultipli-

A large majority of economies in Latín America suffered a
significant growth of poverty in the 80's, and although this
situation improved in the ftrst half of the 90's, the gap bctween rich and poor grew in most countries. Financia! crises in the second half of the 90's evidence "casino economy"
dynamics, which tend to emerge upon the sudden liberation of markets as a whole and a -sometimes massive- retraction of the State. Macroeconomic turbulences have
"dismultiplying" effects on poverty. Crisis emphasizes pov-

TRAYECTORIAS l AÑO IV, NO. 7/8

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 200__3

201

�BREVIARIO

BREVIARIO

cadores sobre la pobreza. La crisis acentúa la pobreza y el
repunte económico no genera resultados compensatorios.
La elevada volatilidad macroeconómica provoca efectos de
histéresis que frenan la disminución de la pobreza que podría producir el crecimiento si fuera más estable.

erty, and economic recovery fails to bring about compensatory consequences. High macroeconomic volatility cau ses
hysteresis effects that in turn arrest the reduction of poverty
that might be gained by a more stable growth.

AMÉRICA LATINA, DEPENDENCIA

LATIN AMERICA, DEPENDENCE
AND CHALLENGE
Carlos Eduardo Martins

Y DESAFÍO
Carlos Eduardo Martins
El autor pretende destacar los efectos que la integración de
América Latina, mediante los mecanismos de dependencia
del Kondratiev emergente, trae para su desarrollo. El balance teórico y empírico aquí presentado sobre esa integración es sumamente negativo. Entre sus resultados podemos resaltar: tasas bajas de crecimiento económico dentro
de la región en función de los efectos de descapitalización
provocados por el neoliberalismo a la balanza de pagos; la
desnacionalización del aparato productivo y la destrucción
de los segmentos de punta en la tecnología, situación que
se articula a la construcción de una burguesía local fuertemente vinculada al lucro y a la especulación; y el aumento
en la sobreexplotación del trabajo en sus formas más graves, incluidas las restricciones al salario. América Latina
puede formular un proyecto regional de desarrollo que se
ampare en políticas públicas que afumen su soberanía y la
incluyan como actor de importancia en la construcción de
una civilización en el planeta y en la econonúa mundial.

Toe author seeks to highlight how the integration of Latin
America has affected its development as a result of dependence mechanisms in the emerging Kondratiev. The theoretical and empírica! balance addressed here regarding this
integration is highly negative. From these fi.ndings, we should
emphasize the slow economic growth in the region as a function of the effects of decapitalization on the balance of payments caused by neoliberalism; denationalization of the
manufacturing apparatus; and destruction of state-of-theart technology segments.This situation hinges on the buildup
of a local bourgeoisie strongly bent on profit and speculation; as well as a growing overexploitation of labor in its
worse forms, including wage restraints. Latín America can
design a regional development project protected by government policies that substantiate its sovereignty and inelude it as an important player in the construction of civili-

LA INDUSTRIA MAQUILA.DORA

THE ASSEMBLY INDUSTRY

UNA VISIÓN REGIONAL

A REGIONAL OVERVLEW

León Bendeski, Víctor Godínez y Miguel Ángel Mendoza

Leon Bendeski, Viciar Godinez and Miguel Angel Mendoza

En este artículo se evalúa la importancia de la industria
maquiladora en la estructura económica de las entidades
federativas de México. Entre las conclusiones más importantes que se derivan están: la industria maquiladora de
exportación ha reportado un incremento sustancial en la
generación y en la participación del empleo total en la generación de valor agregado y de divisas. Dadas las caracte-

This paper assesses the importance of the assembly industry as a whole in the economic structure of the Mexican
federal entities. The most salient conclusions are tbat this
industry has provided a substantial contribution to new jobs
and is a major player in existing employment, as well as in
tbe generation of added value and foreign exchange. Considering the characteristics of the Mexican population, the

202

zation on the planet and world economy.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

rísticas poblacionales de México, se benefició de la abundancia de mano de obra no calificada utilizada en sus procesos productivos. La ubicación geográfica fue factor determinante de la canalización de inversión hacia la industria maquiladora; concentrada principalmente en la franja
fronteriza norte, ofrece la ventaja en cuanto a los costos de
transporte. La generación de divisas de las empresas maquiladoras de exportación fue capaz de contrarrestar el déficit comercial de la industria manufacturera no maquiladora, logrando en ocasiones un superávit significativo de la
industria manufacturera total. La inserción de México en
la economía mundial como un modelo secundario
exportador, se asocia al auge de las empresas maquiladoras
de exportación; presentando este sector una disociación con
el comportamiento del sector productivo interno y la intensificación de su relación con el ciclo productivo norteamericano.

assembly industry was benefited from the abundant nonskilled labor used in this manufacturing processes. Geographical location was a determinant in channeling investment into assembly industry; this occurs mainly in the northern border strip, considering the involved transportation
savings. Generation of foreign income by assembly industry served to offset shortcomings in traditional manufacturing industries, and at times contributed to a significant
surplus in the aggregate manufacturing income. Mexican
inclusion in the world economy as a secondary export model
is associated to the boom of these assembly operations, considering their disassociation from the performance of the
domestic manufacturing sector, and a growing intensity of
its dependence on the American production cycle.

LA CRISIS DE UN MITO

THE CRISIS OF A MYTH

LA NUEWI ECONOMÍA Y LA RECESIÓN ESTADOUNIDENSE

THE NElfl ECONOMY AND THE AMERICAN RECESSION

Arturo Guillén Romo

Arturo Guillen Romo

El autor analiza la llamada nueva economía, basada en las
tecnologías de la información y las telecomunicaciones, así
como la relación de este fenómeno con la expansión larga
de la econonúa estadounidense de los años noventa y con
la desaceleración productiva iniciada a finales de 2000. Sostiene que la crisis actual de la econonúa norteamericana
tiene su origen en desequilibrios generados por la aplicación de esas tecnologías y por el hecho de que la nueva economía se desenvuelve en el marco de un nuevo régimen de
acumulación con dominación financiera altamente ine&amp;table.

The author examines the so-called new economy based on
information and communication systems technologies, as
well as the connection of their advent with the enduring
expansion of American economy in the 90's and the fall in
production near the end of 2000. He further claims that the
current crisis in the American economy had its origin in an
unbalance caused by applying these technologies, plus the
fact that the new economy is operating within the framework
of a new regime of accumulation through highly unstable
financia! domination.
Versión al inglés de Leticia Damm

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

203

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

ANÍBAL QUIJANO

crito numerosos trabajos sobre economía, la

CNRS/ París 111). Ex-profesor de la Universidad

Ambiental del TLCAN, la CEPAL, el Banco Inte-

en teoría del desarrollo de América Latina. Su

Científico social peruano. Ha publicado ca-

reproducción de la pobreza y la regulación

Federal de Pernambuco (Brasil) y consultor

ramericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

pensamiento ha sido publicado en destaca-

fesor y conferencista en la UNAM y en diversas

torce volúmenes y numerosos artículos que

social en los países del Tercer Mundo, con

de organizaciones brasileñas e internaciona-

Es autor de diversos trabajos e investigaciones,

das revistas de ciencias sociales y en más de

universidades de México, América Latina y Eu-

abordan, principalmente, las cuestiones del

énfasis en el Medio Oriente. Entre sus obras

les de desarrollo urbano y regional. Es coor-

y entre sus obras publicadas se encuentran U-

veinte títulos entre los cuales se encuentran

ropa. Ha realizado trabajos de consultoría para

poder, del conocimiento y del cambio históri-

destacan la coordinación de los libros La tran-

dinador del equipo de GREDAL, dedicado al

beralización financiera en España, Corea y Chite

Pobreza e exploracao do trábalo na America

la OIT, la CEPAL, la Fundación EEbert, el Sena-

co-social. Muchos de sus textos han sido tra-

sición en Arabia del Sur y Palestina, Palestinos.

proyecto "Liberalización económica, democra-

(en coautoría con V.M. Godínez), El papel de ta

Latina, Riqueza y pobreza en América Latina,

do de la República, el BID, la Unión Europea y

tización y recomposiciones territoriales, una

Banca Central en la actualidad (editor), Méxi-

la fragilidad de las nuevas políticas económi-

la FAO. Es autor, entre otros trabajos, de Entre

cas, Crisis fiscal y financiera en América Lati-

la croissance et la récuperation de la confiance:

na y L 'insoutenable misere du monde.

feconomie mexicaine, 1988-1993, Uberaliza-

ducidos a varios idiomas. Fue Profesor Principal de la Universidad de San Marcos, en Lima,

CARLOS EDUARDO MARTINS

comparación entre Brasil y México", en un con-

co-Estados Unidos, vecinos y socios: La dimen-

Perú, cargo al cual renunció en protesta por

Investigador brasileño con estudios de Maes-

venio con El Colegio de México y la Universidad

sión regional del mercado (en coautoría con J.

la intervención militar del régimen fujimorista.

tría en Administración y Doctorado en Socio-

de Sao Paulo. Actualmente desarrolla una in-

Micheli) y México: de la euforia al sacrificio.

Invitado como profesor-investigador visitante

logía por la USP. Es Profesor- Investigador de

vestigación sobre soberanía monetaria y regu-

en universidades de América y de Europa,

la Universidad Estacio de Sá y GREMIMT de

lación económica, Brasil-Argentina.

actualmente lo es de Bringhamton University,

Brasil. Ha publicado Superexplotación del tra-

en el Estado de Nueva York, Estados Unidos.

bajo y acumulación del capital: reflexiones

JOSE MARÍA INFANTE BONFIGUO

Latine de la Universidad de París. Ha sido pro-

ción financiera en Chile, Corea y España, Méxi-

ROBERT BOYER

co (en colaboración con L Bendesky} y Esta-

MIGUEL ÁNGEL MENDOZA

Economista, director de investigación del Cen-

dos Unidos: los desaffos competitivos.

Economista mexicano, con estudios de Doc-

tre National de la Recherches Scientifique

torado en Economía por la UNAM.Es profe-

(CNRS) y profesor en la l'Ecole del Hautes

teórico-metodológicas para una economía

Investigador y profesor mexicano, Licenciado

sor-investigador en el Posgrado de la Facul-

Eludes en Sceinces Sociales (EHESS). Ac-

VÍCTOR L URQUIDI
Es profesor-irM!Sti~or emérito de El Colegio de

ARTURO GUILLÉN ROMO

política de dependencia (en portugués) y Los

y Doctor en Psicología por la Universidad N.

tad de Economía de la UNAM y ha sido profe-

tualmente trabaja temas sobre el desarrollo,

México. Egesado de la Escuela de Economía y

Es egresado de la Licenciatura en Economía

desafíos del Sistema Mundial para el siglo

de Córdoba y Maestro en Metodología de la

sor invitado en el ITESM, en la Escuela Supe-

la evolución tecnológica, las instituciones y el

Ciencia Fblítica de la Unive!sidad de Londres, tra-

de la Escuela Nacional de Economía de la

XXI: perspectivas para América Latina.

Ciencia por la Universidad Autónoma de Nue-

rior de Economía del IPN y en la UAM- Azca-

comportamiento del mercado de trabajo.

bajá varios años en irM!Sti~ción económica en el

vo León. Se ha desempeñado como Secreta-

potzalco. Ha realizado trabajos de consultoría

Participó en la creación de la Escuela de la

Banco de México, en dependencias del sector

la Escuela Central de Planificación y Estadís-

ESTHELA GUTIERREZ GARZA

rio Académico y Subdirector de Posgrado de

para el BID, la Asociación Mexicana de Distn-

Regulación en Francia. Entre sus publicacio-

público mexicano, y en la CEPAL Ha sido profesor

tica de Varsovia, Polonia. Se desempeña como

Socióloga académica e investigadora mexi-

la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, y

buidores de Automotores, la Secretaría de

nes se encuentran: La flexibilíté du travail en

de uniwrsidades mexicanas y extranjeras, fue pre-

profesor- investigador de la Universidad Autó-

cana, Doctora en Economía Política por la

Evaluador Externo de la ANUIES entre otros

Medio Ambiente del D.D.E y el Instituto Mexi-

Europe,; La théorie de la régulation, t:apres

sidente de El Colegio de México y presidente de la

noma Metropolitana lztapalapa yCoordinador

Universidad de París VIII. Por más de dos dé-

cargos. Es miembro de la lnternational Society

cano de Tecnología del Agua . Es coautor, en-

du fordisme, (en colaboración con Jean Pierre

Asociación Internacional de Economía. Durante

del Área de Economía Política de la misma

cadas se ha desempeñado como catedrática

of Political Psichology, de la World Association

tre otros trabajos, de los libros: Tópicos en

Durand) y Le politique

universidad. Pertenece al Sistema Nacional

en numerosas casas de altos estudios en

Public Opinion Research y de la lnternational

economía matemática y econometría,

mondialisation et de la finance: Le point sur

de la Sección Mexicana del aub de Roma sobre

de Investigadores, es Miembro de Número de

México. Autora de una extensa obra ensayís-

Sociological Association. Entre su obra publi-

Eudoxio.Un modelo macroeconométrico para

quelques recherches régutationnistes.

México en la gJobatización. Actualmente está de-

la Academia Mexicana de Economía Política,

tica aparecida en publicaciones especializa-

cada se encuentran valores apreciados y des-

ta economía mexicana y es autor de los artí-

participa en el Programa Institucional de In-

das en Europa y América Latina. Coordinado-

preciados, Antología sobre tos valores, edu-

culos Ciclo de ventas empresariales y creci-

VÍCTOR GODÍNEZ

vestigación Integración en las Américas

ra de proyectos editoriales en el ámbito de

cación y trabajo del regiomontano y Guía para

miento económico en México, e Inflación y

Economista mexicano Doctorado en Ciencias

llo sustentable. Es autor de México en la globaliza.

(INTAM) y es coordinador de la Red

las ciencias sociales que han puesto en cir-

el diseño de investigación

crecimiento económico en México.

Económicas por la Universidad de París. Ha

ción: condiciones y requisff:os de un desarrollo

Eurolatinoamericana de Estudios sobre el

culación, con la participación de renombra-

Desarrollo "Celso Furtado". Ha publicado

dos pensadores, colecciones como Testimo-

LEÓN BENDESKI

PIERRE SALAMA

México hacia el siglo XXI: crisis y modelo eco-

nios de ta crisis y El debate nacional. Perte-

Economista mexicano, egresado de la UNAM

Académico francés, profesor de la Facultad

de las Américas y del lnstiMo de Estudios de

para México y Pobreza rural y manejo sustentable

nómico alternativo, Problemas de ta econo-

nece al Sistema Nacional de Investigadores y

y Doctorado por Comell University. Ha sido Ca-

de Ciencias Económicas de la Universidad de

Estados Unidos del CIDE,

e investigador aso-

una perspectiva mexicana, entre una vasta obra

mía mexicana, Imperialismo y ley del valor y

es directora de la revista Trayectorias.

tedrático - Investigador y Subdirector del Insti-

París XIII en Francia. Destacado especialista

ciado del Centre d'lnforrnation sur l'Amérique

UNAM y Doctor en Ciencias Económicas por

JAIME MARQUES-PEREIRA

na del CIDE, economista del CEMLA y profesor

Es profesor de la Facultad de Ciencias Eco-

y conferencista en diversas universidades e ins-

BLANDINE DESTREMAU

nómicas y Sociales de la Université de Lille 1

tituciones de México, Estados Unidos y

1nvestigadora del Centre Nacional de la

e investigador del Centre de Recherche et de

Sudamérica. Ha realizado trabajos de

Recherche Sociale (CNRS) de Francia, ha es-

Documentation de l'Amérique Latine (GREDAL-

consultoóa para la Comisión de Cooperación

204

de la

1995 y 1996 coordinó la redacción del informe

dicado a la irM!Stigación de temas relativos a la
globalización y sus efectos en México,y al desarro-

sido Director del Departamento de Economía

sustentable y equitativo, El gran desafio del siglo

y Estudios Internacionales de la Universidad

XXl el desarrollo sustentable : alcances y riesgos

de libros artículos y ensél)OS.

tuto de Estudios Económicos de América Lati-

Planificación económica a la mexicana, entre
otras obras.

a /'ere

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

TRAYECTORIAS ¡ AÑO IV, NO. 7/ 8 1SEPTIEMBRE 2001-ABRIL 2002

205

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

LAS VOCES DEL TRAYECTO

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca
Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo
electrónico
Libro alquilado
Exposiciones

Rurn HUERTA JuÁREz
Regionwntana egresada de la Facultad de Artes Visuales de la UniversidadAutÓ1Wma de Nuevo León
y maestra de la misma. Ha participado en el Taller de Talla en Madera de la UANL, en el Taller de
Vitral Arquitectónico de VITRO y en grabado, en el Taller de Saskia ]uárez. Ha sido organizadora
y museografa del espacio cultural de la Fonda de Andrés, ilustradora del suplemento cultural Aquí
Vamos y de la revista Armas y Letras. Su obra se ha expuesto en Dr. Arnryo, Nuevo León, en el Museo
de Historí,aMexicana de Monterrey y en el Café Paraíso de esta misma ciudad. Ha creado performance en body art para Arte, A. C. y el Desfile de Modas Kncowko.

206

TRAYECTORIAS

j

AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001 -ABRIL 2002

Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, Nuevo León
Tel. (81) 8329 4090, Ext. 6524
y 6509 Fax (81) 8329 4065
http: / /www.bmu.uanl.mx

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: ( 1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro•
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.
3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstract de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes epígrafes o apartados serán adecuada•
mente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas
breves, se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara
las 4 líneas, se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.
4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Editorial, Lugar. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.
5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que por default ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se
entregarán aparte.
6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su

vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) la revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

207

�Trayectorias~

SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)
En México:
Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

Revista de ciencias sociales

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

CUATRO / CINCO

FORMA DE SUSCRIPCIÓN
En el extranjero:
América del Norte y el Caribe: Individual: USD $40.00. Institucional:
USO $50.00. Europa y Sudamérica: lndividual:jUSD S 45.00.
Institucional: S 55.00. Resto del mundo: lndivi~ual: USO $55.00.
Institucional: USO $65.00

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Institución: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Dirección: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Procedimiento:
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (051), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaría de Extensión y Cultura de
la UANL: 051-37466-5.
2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _ _ Estado: _ _ _ _ _ _ __
País: _ _ _ _ _ _ _ _ _ Código Postal: _ _ _ _ __
Teléfono: _ _ _ _ _ _ _ Fax: _ _ _ _ _ _ _ _ __
E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ ___,_ _ _ _ __ _ __

Revista Trayectorias I Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías /
Alfonso-Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L., México 64440.
También puede enviarlas por fax al (81) 83 29 4237

Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

~ Trayectorias
CONVOCATORIA A LOS PRÓXIMOS NOMEROS
El Consejo Editorial de Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica e intelectual a colaborar en sus páginas,
en los temas siguientes:

Agricultura y gwbalización
Migración regional y continental
Ecología y desarollo sustentable
Sindicalismo y política l,aboral
Sociedad del conocimiento
Política fiscal y distribución del ingreso

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Social.es. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Secretaria de Extensión y Cultura. Av. Alfonso Reyes 4000.
Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx

208

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TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001- ABRIL 2002

DOSSIER: CULTURA Y DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Pueblos indígenas. Del etnocidio a la vindicación
Por Jorge Fuentes Morúa
San Andrés Sacam Ch'en de los Pobres (Larráinzar)
Cinco años entrados en seis
Los acuerdos de San Andrés Sacamch'en de los Pobres, síntesis de u11
largo proceso de los muuimienws indígenas.
Por Jorge Fuentes Morúa
Volver el rostro. Crisis política en los municipios Indígenas
La auwrwmia de los f)Ueblos es una manera de forudecer sus
identidades y gara111izar la convivencia e111re tO&lt;ÍiJs.
Por Adriana López Monjardín
Etnicidad y democracia. Tendencias electorales en los
municipios Indígenas de Chiapas
Hacia un cambio culwral más profundo de la sociedad chiapaneca
que puede iniciarse con la transparencia de los procesos elecwrales,
pero que va más allá de ellos.
Por María Eugenia Valdés Vega
La liturgia del diálogo. Foros de consulta sobre cultura y
derechos indígenas
Los pueblos indígenas rw deben esperar gran cosa de quienes buscan
representarlos, sirw co111ar con su propia voz.
Por Víctor Zúñiga
Poder y etnlcidad. Relaciones lnterétnlcas
en la Guatemala liberal
Un examen de la dinámica interétnica en el marco de la
institucúmalidad en Chimaltenango (1871-1944).
Por Edgar Esquit
De la nación-Estado a la nación multlcultural.
Una reflexión histórica y crítica
Por una revisión de sris implicacúmes para poder adaptarlas a
realidades tan complejas y dinámicas como la guatemalteca.
Por Santiago Bastos
Pensar la interculturalidad. El contexto de la nación
guatemalteca de posvlolenda
Un concepto qia representa el proyecw hegemónico en el debate de
la consirucción de la nación multiculiural de posguerra.
Por Manuela Camus
TEORÍA
Memoria Indígena. Un nuevo enfoque sobre la reconstrucción del pasado
El pasado, antes que conocimienw especulativo, fue memoria
práctica de lo vivido y lo heredado.
Por Enrique Florescano Mayet
ÁMBITO
Polos opuestos. Nuevo León y Chiapas
La globalizacwn económica profundiza la polarización social y
regümal.
Por Esthela Gutiérrez Garza
Entre la aisis y la pared. Zapatismo y renovad6n
de la izquierda latinoameñcana
La experiencia de rerwvación qm ha heredado la izquierda
lati11Camericana.
Por Leandro Alexis Vergara Camus
MEMORIA VIVA
La vergüenza del olvido. Diálogo con Rigoberta Menchú Tum
Esthela Gutiérrez entrevista a la destacada Premio Nobel de la

SEIS
DOSSIER: GOBERNABIUDAD EN AMÉRICA LATINA
La razón del poder. Transición y gobemabilidad
en América Latina
Por Esthela Gutiérrez Garza
Los signos de la transición. El proceso mexicano
en el contexto de América Latina
Aproximacwn a los componentes sustantivos para un ejercicio
comparativo de la transición mexicana co,1 otras experiencias de
América Latina.
Por Luis Maira
Una historia de nunca acabar. Gobernabtlidad
y reformas económicas en la Argentina
Urw de los problemas centrales en laArge111ina de los últimos años:
la incapacidad para generar u11 eje de conducción político coherente.
Por Antonio Camou
República •aérea• y autoritarismo. Controversia
del proyecto bolivariano
El proceso de transición democrático en Venezuela, la figura de Hugo
Chávez y la eo11troversia sobre la atltenticidad del carácter
bofivariallO de la revolución.
Por Freddy Mariñez Navarro
La violencia política en el Perú. Un esbozo
interdlsciplinario de Interpretación
Algunas de las causas más importantes de la violencia política
peruana residen en un contexw en el qia com,ergen factores
sociales, dernográJICOS y económicos, entre otros.
Por H. F. C. Mansilla
TEORÍA
De Marx al ecosocialismo
La loca carrera por las ganancias, la lógica productivista y
mercantil de la civilizacwn capüalista-industrial rws conduce a
una catástrofe ecológica de proporciones incalculables.
Por Michael Lowy
ÁMBITO
Paradojas de la pobreza.
¿Nuevos pretextos para mantenerla?
Una aproximacüm argumental qia pretende explicar la evolución
de las desigualdades y de la pobreza absoluta.
Por Blandine Destremau
y Pierre Salama
MEMORIA VIVA

La historia abierta. Memorias y visiones de un testigo
Entrevista al jurista español Joan Garcés, por Esthela Gutiérrez

Paz.

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8

1

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

209

�ISSN--0185-0686

~

fíNllueva

Ep

~.____n_tr__
op,.,_o_l____,: o~í___J
a~
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

CoM1Té EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Director), CartosAcUlla. luis Beccaria,
Roberto Bouzas, Mario Damíll, Juan Carlos Korol, Edith Obschatko, Juan
Carlos Portantiero, Getulio E. Steinbach (Secretario de Redacción)
ISSII-X

SINDICALISMO EN MÉXICO
AL FINAL DEL MILENIO

ARMANDO RENDÓN CORONA, El corporativismo sindical y
sus transformaciones. • JAMES G. SAMSTAD, El movimiento
obrero mexicano después de Fidel Velázquez: la erosión del
corporativismo en el sexenio de 7,edillo. • SERGIO G. SÁNCHEZ
DÍÁZ, Sindicalismo y ciencias sociales. * CIRILA QUINTERO
RAMÍREZ, Experiencias organizativas en la indu stria
maquiladora de México.* SYLVIANARVÁEZ, El Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN) y la problemática del
sindicalismo trinacional. * HUGO AZPEITIA Y ROGELlO
MORALES, La Unión Nacional de Trabajadores: por un nuevo
pacto social. * PATRICIA RAVELO, La clase y el género, ¿dos
conceptos irreconciliables a finales de milenio?: notas para un

debate. * RESEJil'AS BIBLIOGRÁFICAS
ABSTRACTS.

* RESúMENEs *

Abril - junio 2001

Vol. 41

Nt 161

OTA DE l.EoNAROIS: El mercado social, la c alidad social y la calidad de las
instituciones sociales.
ROBERT BARROS: Personalización y controles institucionales: Pinochet. la
Junta Militar y la Constitución de 1980.
GAsRts. YOGUB. v FABIO BOSCHERINI: 8 desarrollo de las capacidades
innovativas de las finnas y el rol del sistema territorial.
LAURA C. PERB.MAN: El empleo no permanente en la Arg entina.
Ct.AUOIO BELINI: 0 1.N.I.E. y los l&amp;nites de la pofftica industrial peronista,

1947-1955.
DEBATES

Sobre la clase dominante en la Argentina agroexportadora
- Comentario de Jorge Schvarzer
- Respuesta de Roy Hont

Sobre la Unión Sudamericana
- Comentario de Juan Gabriel Tokatllan
- Respuesta de Torcuato S. DI Talla

Vol. 41

Julio - setiembre de 2001

--,x

Nt 162

ROBERTO BOUZAs: 8 Mercosur diez años después. ¿Proceso de aprendizaje o déja VII?
MAURIZIO COTTA: Sobre la relación entre partido y gobierno.

AAIB. FISZBElN: Instituciones, provisión de servicios y exclusión social.
Estudio de caso del sector educativo en Buenos Aires.
GAsTóN GOROILLO: • Un rfo tan salvaje e indómito como el indio toba•: una
historia antropológica de la frontera del Pilcomayo.
FERNANDO J . DEVOTO: El revés de la trama: pollticas migratorias y prácticas administrativas en la Argentina (1919-1949).
VETAS, REVISfA DE EL COLEGIO DE SAN LUIS
año Ill. número 8 .mayo-agosto de 2001
PRESENTACIÓN
MOISÉS GÁMEZ
BONANZAS
JOSÉ VELASCO TORO. La lucha por la tierra y el poder político en
Chacaltianguis, Veracruz, 17 17-19 16
ANA ROSA SUÁREZ ARGÜELLO. Todo en familia: la historia y los
negocios de los Hermanos Hargous (1833- 185 1)
ANA MARÍA GRACJELA GUTIÉRREZ RJVAS. Conformación de grupos
de poder en la Huasteca veracruzana, segunda mitad del siglo XIX
LUZ CARREGHA LAMADRID. Génesis del grupo porfirista en San Luis
Potosí
VlCTORIA CHENAUT. Mujer y relaciones de género en la legislación
veracruzana. 1896-1932

BRECHAS
MERVYN F. LANG. Fausto Delhuyar ante la insurgencia mexicana, 17781821

NORMA GIAAAACCA, SUSANA APARICIO Y CARLA GRAS: MlAtiocupación V
pluriactividad en el agro argentino: el caso de los cañeros luctnlanos.
CRITICA DE LIBROS
ROBERTO GARGARELLA: Seis cuestiones sobre Democracia.

DESARROLLO EC0/1/0MICO - Revista de Ciencias Sociales es una publicación
trimestral eátadaporel lnstitutod e ~ollo EconómcoySocial(IOES).Suscripci6n
anual: R. Argentina, $ &amp;l,00; Palses limltrofes, U$S 68; Resto de América, U$S 74;
Europa. U$S 76: Asia, Africa y OceMla, U$S 80. ~ simple: U$S 15 (recargos
según destino y por eollfos vfa aérea). Más infomiaciOn disponible en la We sm;:
www.cJacso.edu.ar/-ides. Pedidos, correspondencia, etcétera, a:

BOCAMINA
MARÍA BERTEL Y. El saber doméstico y la feminización de la profesión
docente
PORTAFOLIO GRÁFlCO. ALEJANDRO NAVA. Pintura amalgama
JUAN PABLO PICAZO. Cuentos

210

Instituto de Desanollo Econórnlco y Social
Aráoz 2838 • C14250GT Buenos Aires • Argentina
♦ Fax: (54 11) 4804-5858
Correo electrónico: ides@clacso.edu.ar

Teléfono: 4804-4949

TRAYECTORIAS

I

AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002

Presidenta:Rosario Otegui Pascual, Decana.Director. Ramón Ramos Torre.
Consejo de Redacción: Cristina Alvarez Rodríguez, Celestino del Arenal
Moyúa,Rafael Bañón Martínez,MercedesCabrera Calvo-Sotelo,Cecilia Castaño Collado, Juan José Castillo Alonso, Maria Cátedra Tomás, Rafael Diaz
Salazar, María González Encinar, Jesús Leal Maldonado, Lorenzo Navarrete
Moreno, Juan L Paniagua Soto, Laureano Pérez Latorre, Bernabé $arabia
Heydrich, Fernando Valdés dal Re.

Número 36. Enero - Abril de 2001

Contenido:
David Casado Neira, Andrés Davila y Eva Mouriño. Del icono canónico a los cronotopos de la frontera. Un viaje de ida y
vuelta por las Trincheras, el Muro y el Camino. Heriberto
(airo Carou.Territorialidad y fronteras del estado-nación:las
condiciones de la política en un mundo fragmentado 20. lgnacio lrazuzta. La sociedad en los bordes. Una representación ritual de la construcción/deconstrucción de fronteras sociales. José A. Santiago García. Las fronteras (étnicas) de la
nación y los tropos del nacionalismo. Aurora Álvarez
Veinguer. Transgresión de fronteras en la República de
Tatarstán; identidades múltiples, el «multiverso» frente al
«universo». Encarna Gutiérrez Rodríguez. Deconstruir la
frontera o dibujar nuevos paisajes: sobre la materialidad de
la frontera. Elixabete lmaz Martínez. Mujeres gestantes,
madres en gestación. Metáforas de un cuerpo fronterizo.
Gabriel Villota Toyos. Mirando al patio: el cuerpo representado en la frontera entre las esferas de lo privado y lo público. Amparo Lasén e lñaki Martínez de Albeniz. El tecno:
variaciones sobre la globalización. Elena Casado y Gabriel
Gatti. Viaje por las fronteras del campo sociológico. Una cartografía de la investigación social. Jakue Pascual y Alberto
Peña Iba. El laberinto como frontera en la cienecia-ficción de
Wi/liam Gibson. Francisco Javier Tirado y Miquel
Domenech. Extituciones: del poder y sus anatomías. Ignacio Mendiola. Cartografías liminales: el (des)pliegue topológico de la próctica identitaria. VARIOS: Diego Guerrero.
Desempleo, keynesianismo y teoría laboral del valor. Juan Ignacio Castien. Familia y reproducción del capitalismo.
Canje y Reda«ión: Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.Universidad Complutense.Campus de Somosaguas.
28223 Madrid.Teléfono (91) 3942890.Telefax (91) 3942767.
Venta: Librería Complutense. Donoso Cortés, 65. 28015
Madrid.Teléfono: 543 75 58.Suscripciónes:Servicio de Publicaciones•.Universidad Complutense. Isaac Peral, sin. (Pabellón de Gobierno). 28040 Madrid.Teléfonos: 394 69 34/
30/31 . Fax: 394 69 54

TRAYECTORIAS I AÑO IV, NO. 7/ 8 1 SEPTIEMBRE 2001 -ABRIL 2002

Comisión Económica para Améñca Latina y el Caribe. Secretario Ejecutivo: José
Antonio Ocampo. Secretarlo Ejecutivo Adjunto: Reynaldo Bajraj. Director de la
Revista de la Cepal: Osear Altimir.

Número 74, Agosto de 2001
Contenido
Retomar la agenda del desarrollo.
José Antonio Ocampo
La gestión pública orientada a la inversión y al crecimiento.
Ricardo Martner
La competitividad empresarial en América Latina y el Caribe.
Michael Mortimore y Wilson Peres
G/obalización y competencia tributaria: implicaciones para /os
países en desarrollo.
Reuven S. Avi-Yonah
Las economías pequeñas de América Latina y el Caribe.
Hubert Escaith
El ingreso de China a la OMC y su impacto sobre los países de
la cuenca del Caribe.
Eduardo Gitli y Randall Arce
Reflexiones sobre el financiamiento del desarrollo.
Roberto Frenkel
La agenda de la supervisión bancaria en América Latina.
Ernesto Livacic y Sebastián Sáez
Reformas de gestión en salud en América Latina.
Ana Sojo
Análisis econométrico de la inversión privada en Brasil.
Marcio Bruno Ribeiro y Joanilio Rodolpho Teixeira
Políticas para pequeñas y medianas empresas en Chile.
Cecilia Alarcón y Giovanni Stumpo

Las publicaciones de la Comisión Económica para América Latina
y el Caribe (CEPAL) y las del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES) se pueden adquirir a los distribuidores locales o directamente a través de: Publicaciones de las Naciones Unidas. Sección de Ventas -DC-2-0853.
Fax: (212)963-3489.E-mail.publications@un.org. Nueva York, NY,
10017. Estados Unidos de América; y en: Publicaciones de las
Naciones Unidas. Sección de Ventas. Fax: (22)917-0027. Palais
des Nations. 1211 Ginebra 10, Suiza. Unidad de Distribución:
CEPAL- Casilla 179-D. Fax (562)210-2069. E-mail.
publications@eclac.cl. Santiago de Chile.

211

�A RMAS

LETit'As

El Nican mopohua es un puente / Entrevista con Miguel
León-Ponilla. José Carlos Méndez / El incrédulo asombro.
,· de Raúl Ncrvarrete. Sergio Cordero
LJ,l poesza
,
./ El/lwmbre.
d" .
E. B. Dongala / Poe11zas. Armando Alarus Pulid? 1n zvtduo, grupo Y sociedad. Ricardo Martinez C~ntu / G~o~
en busca de la luz y el dibujo. José Carlos Mendez / 1omas
Segovia: la sabiduría de un viejo _po~ta: José &lt;?arza / Tres
textos Humberto Martinez / Fton dz sonellt / Flores de
sonet;s. Arturo Cantú / Alfonso Rubio y Rubio: el P:o[esor,
el poeta y el promotor cultural. José _Ro?erto ~endinc~aMachina Speculatrix: De dubztacwnes e ignorancias.
f;~go Padilla / Sociológica: De la transitología. Jos~ María Infante / Música: Alberto Flores Vare/a. Algunas 11'.1preswnes del siglo XX. Alfonso Ayala Duarte / ~tes V1su~les: El teatro de pixe/es. Jesús Mario Lozano / Cine,TeleVJsión y Otros Espejismos: México: un país _de analfabetos
visizales. Roberto Escamilla / Teatro: Fesnval de Teatro
Nuevo León 2001 : «La recuperación del espacio del acton.
Ana Laura Santamaría / Portada y viñetas. Geroca.

,&amp;,t Trayectorias
VENTA
TR.Il...LAs
33 sucursales en todo el país

CENTROS CULTURALES

LIBRERÍAS G ANDHl

Ciuda.d de México
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

Ciudad de México y Monterrey
Oficina: Dirección de Publicaciones de la UANL. Edificio de la Biblioteca Raúl Rangel Frías. Av. Universidad
4000 None. Monterrey, N. L., C. P. 64440. Tel. (81) 83
29 41 11. Fax: (81) 83 29 40 95.

LIBRERÍA UNIVERSITARIA DE LA U ANL

Sucursales Ciudad Universitaria y Biblioteca Raúl Rangel Frias.
Correo electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.

(9

NACIONAL
RABAJO

Internet: www.uanJ.mx/publicaciones/trayectorias

UNIVERSIDAD A UTÓNOMA DE N UEVO L EÓN
Iftikhar Ahmed

Dirección de Publicaciones

Jefe de Redacción

Ediciones recientes

www.ilo.org/revue
Publicaciones de la OIT, Oficina Internacional del Trabajo,
CH-121 1 Ginebra 22, Suiza. Tcl: ( +41-22) 7997828; telefax:
( +42-22) 7996938; Oficinas de la OIT en Brasilia (tel.: 22580
15; telefax: 3224352), Buenos Aires (tel.: 43937076; telefax:
43937062), Lima (tel.: 221 2565; telefax 421 5292), México
DF (tel.: 2503224; telefax: 2508892), Montev ideo
(CINTERFOR, tel. 9020557; telefax: 902 1205), San José (tel.:
2537667; telefax: 2242678) y Santiago de Chile (tel.: 201 2727;
telefax: 201 2031). Para España: Mundi-Prensa L ibros,
Castelló, 37-2800 1 Madrid. Tel: (34) 91 4363700; telefax.
(34) 91 575 39 98.

212

TRAYECTORIAS

AÑO IV, NO. 7/ 8

• El tren nuestro de cada día/ Reynol Pérez Vázquez • Oscuro territorio/ Alfonso Reyes
Martínez • Barcos / Mariana Pérez-Duarte • La leona/ José Roberto Tinajero Mallozi
Entretextos / Humberto Martínez • 16 artistas contemporáenos de Monterrey / Xavier Moyssén
Lechuga • Cuervos en mi vemana / Adelaida Caballero • Historiadores. Cincuenta años de
reuniones internacional.es: 1949-1999 /Colectivo • La Dipomacia mexicana. Cancilleres y
Embajadores de Nuevo León / Francisco Valdés Treviño • La sal de /ns enfermos/ Leonardo
Martínez Carrizales • Retrato de Bárbara / Horacio Salazar Ortiz • Desde la butaca. Teatro
regiomontano en e/fin del milenio 1993-2000 / Ana Laura Santamaría • La eternidad comienza a
las siere de la noche / Zacarias Jiménez
BIBLIOTECA UNNERSITARIA "RAOL RANGEL FR!As". AVENIDA ALFoNSO REYES NúM. 4000 NORTE,
MONTERREY, NUEVO LEóN Mi',;XJCO. TEI..EFONOS: (81) 8329 4111 Y (81) 8329 4095

SEPTIEMBRE 2001 • ABRIL 2002
~TORIAS..., AÑO IV, NO. 7/ 8

SEPTIEMBRE 2001 - ABRIL 2002

213

�Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 7/8, se terminó de imprimir
en noviembre de 2001 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C.
V., Vallarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P 64000.
El tiraje consta de 1,000 ejemplares.

�ISSN 1405-8928

�</text>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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