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3

CARTA DE LA DIRECTO
Entre el desconcierto y la barbarie.
El triunfo moral y político de la ONU

DOSSIER: OUDADAN YPROCESOS ELECTORALES

Trayedorias
Año 5, Núm. 11
Enero-Abril de 2003

8
10

Lo inasible de lo político
Por Víctor Zúñiga

Rescatar el ágora. El espacio normativo
de la democracia

Aquí se exp/,ora la relacüm entre republica,nismo, liberalismo y
democracia, las normas y valores de la democracia y el papel
de los intelectuales en "fa formación de "fa opinwn y el espacÚJ
pú,blico.
Por José Luis Tejeda González

26

Crítica del abstencionismo. Transiciones, transacciones

y algunas interrogantes
Este ensayo busca recuperar algunos aspectos del debate en torno
a las transiciones "latinoamericanas que pueden ser pertinentes
para el caso mexicano.
Por Willem Assies

44

El voto de la diáspora. Participación electoral de los
mexicanos en el extranjero y transición democrática

El autor se propone identificar algunos de los significados de
la participación electoral de los mexicanos residentes Juera de
su país, con respecto a la transición a la democracia en
México.
Por Víctor Zúñiga

57

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Viswn que indaga y revela interesantes aspectos
de los himnos nacÚJnal.es como símbolos de los Estados
modernos y vehículos de identidad, reconocimiento
y solidaridad de los pueblos.
Por José Antonio Crespo

ILUSTRACIONES: MARÍA ELENA CUEVA

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

�CARTA DE LA DIRECTORA

76

Entre el desconcierto y la barbarie

ÁMBITO

El triunfo moral y político de la ONU

Hacia una teoría de la informalidad
Globalización neoliberal, proletarización

e informalidad
en México

Donde se analiza el papel de la fuerza
de trabajo informal en el cont.exto de la
g/,obalización en México en las últimas

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

dos décadas.

Secretario General:

Por José Antonio Alonso Herrero

lng. José Antonio González Treviño

Secretaria Académica:
Dra. María Elizabeth Cárdenas Cerda

Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide

-88

MEMORIA VIVA
La herencia del saber.

Conversación con Enrique Semo

Entre:vistado
por Esthela Gutib-rez Garza.

Trayectorias

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editor: Francisco Soto Armendariz
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrección de estilo: SiniaB.Harris
Consejo Editorial
Mario Cerutti (UANL) Enrique Florescano (Conaculta)
Pablo González Casanova (UNAM) Sergio Elías Gutiérrez
(UANL) Gilberto Guevara Niebla (Revista 2001)
José María Infante (UANL) Lucrecia Lozano (ITESM)
Jorge Meléndez (UANL) Roberto Rebolloso (UdeM)
Manuel Ribeiro (UANL) Humberto Salazar
Herrera (SEP) René Villarreal (CECIC)
DISEÑO: RODOLFO LEAL HERRERA
DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

106
110

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambio democrático en México
Por Miguel de la Torre Gamboa
CONTEXTOS
La mueca y el corral ajeno■ Gary Becker:

una perspectiva diferente ■ Problemas
para pensar ■A la vuelta del tiempo
Los miedos del siglo XXI

■

117
120
122

BREVIARIO

El contenúw en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO

Qµiénes nos acompañan

NORMAS EDITORIALES
lineamientos de colaboración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/432 "00"/14923
aprobado el 1° de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
avenida Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico:
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http://www.uanl.mxlpublicacionesltrayectoriaslindex.html. Precio por ejemplar: $60.00 más
IVA. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.
2

TRAYECTORIAS

¡ AÑO Y, NO. 11

I ENERO-ABRIL 2003

a democracia ha sido inspiradora de grandes utopías en las conciencias de los ciudadanos en las más diversas naciones del mundo. El principio de la democracia sostiene que una sociedad
basada en la justicia asegura que todas las personas, sin importar su situación económica, religiosa o racial, tienen los mismos derechos y que su opinión cuenta por igual en la definición de las políticas
públicas que afectan sus vidas y la organización del tipo de sociedad en
la que participan. Así, los ideales de la igualdad, justicia y libertad han
sido bandera de amplias movilizaciones sociales desde el siglo XVIII
que, enfrentándose a los sistemas políticos monárquicos y autoritarios,
al conocido Estado absolutista heredado del feudalismo, transitaron hacia la construcción de sistemas modernos capitalistas que fundamentaron su filosofia e ideología en el liberalismo político. La Déclaratión du
Droits de l'Homme en Francia y el Bill of Rights en Estados Unidos forman parte del proceso de construcción del pensamiento liberal que sentó las bases del sistema político democrático que conocemos en nuestros
días.
A lo largo de los últimos dos siglos, pero particularmente en el
siglo XX, la democracia moderna ha ido construyendo de manera gradual y diversa, según la historia particular de las naciones, una legalidad
igual, única y universal para todos los ciudadanos donde se garantizan el
derecho a la propiedad privada, la libertad de expresión, la igualdad
política y el reconocimiento al derecho del trabajo y los mínimos de bienestar. Con ello, la democracia aparece como un medio que, a través de
sus instituciones, garantiza el poder de dirimir las discrepancias políticas y sociales de manera regulada, reglamentada y por medios pacíficos.
Al mismo tiempo, la democracia permite que la sociedad vaya trazando
su propia trayectoria social y contempla la posibilidad de revisar, superar y avanzar en la construcción de nuevos derechos e instituciones que
permitan crear sociedades con niveles de civilización de la humanidad
más avanzados que conduzcan al progreso y al bienestar de las sociedades en las que vivimos. En consecuencia, la democracia es concebida
como el espacio idóneo para hacer la historia y optar por las mejores
alternativas que en el futuro inmediato sirvan de fundamento para la
construcción de nuestros destinos.
Esta nueva utopía, la democracia, ha sembrado y cosechado gran-

L

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

11 1 ENERO-ABRIL 2003

Trayectorias
Año 5, Núm. 11
Enero-Abril 2003

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

des frutos a lo largo del siglo XX. Particularmente en
América del Norte y Europa occidental y aquellos
países donde prevalecieron las sociedades democráticas. Muchos otros vivieron sus procesos democráticos con un ritmo más pausado, como lo fue la gran
mayoría de los países de África, Medio Oriente y Asia
que, primero tuvieron que abandonar el colonialismo y declarar su independencia como países soberanos para después transitar, en algunos casos, hacia
procesos democráticos. En otros casos, como por
ejemplo en América Latina, prevalecieron las dictaduras militares hasta la década de los ochenta y las
experiencias democráticas en este subcontinente fueron la excepción.
Con diferente intensidad, los esfuerzos por
avanzar en la democracia fueron progresivamente, a
lo largo y ancho del planeta, anulando la preeminencia del derecho de propiedad, propia del feudalismo
y del Estado absolutista y autoritario; en su lugar, se
han desarrollado a lo largo del siglo XX los derechos

4

humanos y civiks -de la mujer, contra la discriminación racial y religiosa, el reconocimiento a la libertad
de expresión de los homosexuales-; los derechos polítÜXJs -libertad de expresión, de asociación, de huelga
y de manifestación-, así como los derechos sociaks - al
trabajo, de un mínimo de bienestar con el seguro de
desempleo, a la seguridad social, de jubilación, de
cuidado del ambiente, todos regulados por el Estado
de bienestar.
De manera destacada, en el campo internacional, después de la segunda guerra mundial, se avanza en la construcción de un nuevo orden político
mundial con la creación de las Naciones Unidas en
1945 con la finalidad de que las controversias internacionales se dirimieran conforme al derecho, basadas en el equilibrio de la multilateralidad.
Joan Garcés. en el número tres de esta revista,
nos explica el dificil progreso de las relaciones internacionales en el campo del derecho. La Carta de las
Naciones Unidas aprobada en San Francisco en 1945
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 ENERO-ABRIL 2003

afirma los principios de un orden planetario asentado en las siguientes premisas: 1. El respeto a la autodeterminación de ws puebws, 2. El planeta necesita un
orden basado en la coordinación de los Estados miembros y estipulado en dicha Carta y 3. El Consejo de
Seguridad es el responsable de la dirección de las relaciones interestatales otorgándole un estatus prominente.
De esta manera, paralelamente a los derechos
civiles, humanos, políticos, sociales y ecológicos conquistados por los ideales de la democracia, fueron
construyéndose, pero de manera decisiva a partir de
1945, los derechos jurídicos internacionales. Consecuentemente, se suscribieron en 1947 los Convenios
de Ginebra que regulan las actuaciones bélicas; en
1948, el Convenio contra el Genocidio y La Declaración de los Derechos
del Hombre. Años después, en 1984, el Convenio contra la Tortura;
en 1998, se crea el Tribunal Penal Permanente Internacional para
sancionar los crímenes
contra el genocidio y de
lesa humanidad.
Sin embargo, a
pesar de todos estos logros, no siempre la ley
escrita y la realidad se
acompañan en armonía.
Ciertamente, la realidad
histórica, con ciertos
matices ha tenido otro
acontecer. La segunda
guerra mundial dejó el
mundo dividido en dos
bloques poderosos. El
socialismo y el capitalismo. En el primero dominaba el sistema autori-

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

1.1

1 ENERO-ABRIL 2003

tario burocrático y en el segundo, aunque con diversos grados de evolución según los países, el sistema
democrático. La gran critica en Occidente era la falta de democracia en el socialismo y la gran critica al
capitalismo, la desigualdad. Sobre la base de su poderío económico y militar, ambas potencias desempeñaron una política intervencionista en diferentes
áreas del planeta. El bloque socialista intervenía, en
sus zonas de influencia, contra los movimientos pro
democracia o a favor de la evolución socialista; el bloque capitalista, contra los movimientos de izquierda
y pro socialista. Este periodo conocido como la Guerra Fría se extendió hasta 1989 que, con el derrumbe
político de los países socialistas, la humanidad se encontró ante el hecho excepcional de que existe una
sola potencia hegemónica en el mundo: Estados Unidos de Norteamérica.
En el plano interno de las naciones democráticas, en un fenómeno reciente, los derechos sociales han empezado a verse acotados
bajo el efecto de un conjunto de adversidades
derivadas de la crisis
económica del capitalismo keynesiano desde finales de la década de los
setenta. Así, a lo largo de
los ochenta, empieza a
derogarse un conjunto
de derechos sociales y
políticos que impactan
los salarios, el empleo, la
seguridad social, los derechos sindicales, entre
otros, que en su conjunto han repercutido en el
debilitamiento del Estado de bienestar y la des-

5

�CARTA DE LA DIRECTORA

igualdad social. En suma, y de manera particular en
los países en vías de desarrollo, la democracia empezó a presentar síntomas de no tener la misma capacidad para dirimir los problemas a través del consenso
y la solidaridad social.
De esta manera, un profundo desencanto ha
empezado a crecer entre los partidarios de la democracia que con asombro constatan que su opinión no
es incluida en la definición de las políticas públicas
por los políticos y observan de manera acrecentada
la enorme distancia que separa a los ciudadanos de
sus gobernantes. Es decir, una vez electos, es posible
que, en algunas circunstancias, los gobernantes puedan impulsar políticas abiertamente contrarias a las
manifestadas por sus electores y, consecuentemente,
la democracia corre el riesgo de perder legitimidad
al reducirse gradualmente al espacio electoral.
En el ámbito internacional, esta realidad se ve
magnificada ante los últimos acontecimientos ínter-

nacionales con la invasión militar de Estados Unidos
e Inglaterra contra Irak. En esta coyuntura se ha manifestado un repudio global contra la guerra y el movimiento por la paz se ha expresado con mucha intensidad en todo el mundo incluyendo, desde Juego,
a los países árabes. De manera particular, las encuestas de opinión pública, los desplegados de intelectuales y organizaciones no-gubernamentales y las
amplias movilizaciones que se han realizado en Estados Unidos, en Inglaterra y en España indican el profundo repudio a la agresión armada contra Irak. A
pesar de ello, los gobiernos de Estados Unidos y de
Inglaterra, despreciando el derecho internacional y
la opinión de amplísimos sectores de su propia población, pero la aprobación de sus respectivos congresos, iniciaron el ataque militar contra Irak.
Con esta agresión militar, Estados Unidos e Inglaterra han erosionando los cimientos de la democracia, no solamente porque han invadido Irak sin

6
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 ¡ ENERO-ABRIL 2003

pruebas contundentes de las razones que esgrimen,
sino porque además lo hicieron violando la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que proponía avanzar en las inspecciones y, en
caso de encontrar armas de destrucción masiva, obligar a Irak a desarmarse. En consecuencia, la acción
militar unilateral de Estados Unidos e Inglaterra a
Irak es ilegal, ilegítima y violatoria de lo derechos jurídicos internacionales y del espíritu del multilateralismo
del orden político mundial vigente; pero, a su vez,
violatoria de los derechos humanos, políticos, sociales y
del cuidado del ambiente de la población iraquí.
A ocho días de la invasión, la opinión pública
se encuentra horrorizada ante el despliegue televisivo
que muestra la ciudad de Bagdad sumergida bajo el
fuego y las explosiones de los bombardeos. Dos superpotencias ensañadas en destruir la infraestructura de un país subdesarrollado, que se ha empobrecido aún más a lo largo de diez años de bloqueo económico impuesto con el aval de las Naciones Unidas
después de la guerra del golfo en 1991. La deshumanización y la locura infinita de la guerra regresan a
las conciencias de los ciudadanos de todo el mundo
a través de la televisión y los medios de información.
Desde los primeros días de la invasión militar
a Irak y de acuerdo con la información periodística,
el gobierno de Estados Unidos otorgó a firmas norteamericanas la concesión para la reconstrucción del
puerto iraquí de Um Qasar, de losyozos petroleros
en llamas y de la infraestructura dañada por los bombardeos. A ocho días de la invasión, el tema de las
armas de destrucción masiva, el supuesto móvil de la
invasión, ha quedado relegado, la estrategia del momento se centra en la propaganda ideológica de la
liberación de Irak, la ocupación, la reconstrucción y
administración de Irak. Con ello, regresa al escenario de la política la preeminencia del derecho de propiedad, tal como lo usaban los señores feudales y los
imperios que se regían bajo el principio de que "las
naciones tienen tanto derecho como la fuerza de que
disponen".

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1ENERO-ABR1L 2003

Cabe reconocer el triunfo moral y político de
la opción del multilateralismo en las Naciones Unidas, pues Estados Unidos e Inglaterra, sin la fuerza
de la razón, se vieron obligados a violar el derecho
internacional para iniciar la acción bélica.
Los procesos electorales simulados, los fraudes electorales que persisten todavía en muchos países (recuérdese Florida en Estados Unidos en 2001)
y la falta de compromiso social de la democracia
puramente electoral son eventos que presagian violaciones a los derechos nacionales e internacionales
que ha construido la democracia. Por eso, es importante asegurar también el fortalecimiento de la sociedad civil que haga de la democracia no un evento
formal y carente de contenido, sino una praxis que le
dé sustancia a la ética política que necesitan las sociedades de nuestro tiempo; ética basada en las grandes conquistas de los derechos civiles, políticos, sociales, humanos y ecológícos, cimentados en una cultura del respeto, la tolerancia, el consenso, el pluralismo, la biodiversidad y la paz. .,_

7

�Lo inasible de los político

Lo inasible de lo político
VíCTOR ZúÑIGA

I Doss-ier que nos
o~rece Tra~ectorzas en su numero 11 incluye tres
ensayos heterogéneos en su factura, diversos en su contenido y
disímiles en su temática.
Willem Assies se detiene,
con la ayuda de fuentes
diversas -principalmente,
resultado de encuestas recientes- y de comparaciones muy útiles, en el fenómeno del abstencionismo.
Discute el mismo concepto de abstención electoral,
debate contra quienes
creen que los fenómenos
~olíticos mexicanos son
sui generis y argumenta a
favor de una ciencia política comparada. Profundiza, con los instrumentos
empíricos a su alcance, en
la índole del ciudadano
que conscientemente decide no votar o simplemente no ejerce su derecho al voto. Haciendo esta especie de radiografia histórica y comparativa del abstencionismo electoral
mexicano, concluye: "El abstencionista no existe". Lo
que existe, según el autor, son desencantados de la
política, des-alineados de los procesos políticos, aban-

E

8

donados por los políticos.
El fenómeno político,
aquí, resurge en su carácter multiforme, escurridizo, plástico. Assies, actuando en transitólogo como él mismo bautiza a
los estudiosos de las transiciones políticas en el
mundo- atina en ponernos en guardia frente a la
tentación de la univocidad
de los hechos políticos, subrayando que el grupo de
los llamados "abstencionistas" está constituido
por sub-grupos no solamente diferentes, sino extremadamente polarizados. Así, por ejemplo, dentro del grupo, distingue el
autor a los "listos", es decir, aquellos que sí saben
de política y, por ello, deciden no ejercer su derecho político; al tiempo están los "tontos", es decir,
aquellos que parecen ser
ignorantes políticamente
hablando y, también por ello, no votan. La política y
lo político, así, se muestran inasibles y en eso radica
la fascinación que ejerce en muchos humanos.
En su ensayo sobre el espacio normativo de la
democracia,José LuisTejeda González nos ofrece un
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

repaso de corrientes, ideas y posturas políticas para
alertarnos sobre la dificil y compleja relación que se
establece entre los ideales republicanos y las formas
democráticas, entre los valores utilitarios y las normas políticas sustentadas en mayorías, entre el impulso democratizador y la salvaguarda de los espacios públicos. El ensayo advierte cómo es posible, bajo
los cánones democráticos,
que un partido político se
presente con una plataforma que incluya la cancelación misma de la democracia; al adquirir el poder,
por vía democrática, estaría en posibilidades de
clausurar la democracia
misma que lo llevó al poder. Asimismo, señala
cómo, bajo el manto ético
del republicanismo, existen Estados contemporáneos que prohíben o limitan la participación política de corrientes consideradas antidemocráticas (v.gr.
grupos nazis, supremacistas, totalitarios), poniendo
en entredicho algunos de
los preceptos esenciales del
liberalismo que dio nacimiento a la democracia occidental. Al tiempo, apunta el autor, la democracia
ha creado condiciones
para que la cosa pública se
convierta en cosa nostra, privatizando los espacios tradicionalmente considerados como públicos, entretejiendo redes paralelas de poder, legales, pero no legítimas, y dando pie a complicidades impensables desde
una óptica republicana. Así pues, los procesos políticos -y en particular, los electorales- no aparecen a la

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

vista "simples y llanos". Por el contrario, resurgen e•nR~•
su carácter ambivalente y polífono. El autor, sin em
bargo, es optimista y considera que los "intelectuales" pueden y deben recuperar la moral pública y restituir los valores cívicos republicanos.
Finalmente, en un ensayo que busca sintetizar
un informe entregado al Instituto Federal Elector
sobre la participació
electoral de los mexicanos que residen en el extranjero, Víctor Zúñiga
intenta desgajar alguno
significados de la posibl
México externo. Hacien-______
do esto, se desvanece
las líneas teórico-jurídi,-....______
casque servían de instru-·- - - - - mentos para distingui
ciudadanía de nacionali
con soberanía, para desgajar de la residencia e•- - - - - - derecho político. Así, l
ción del voto -tendenci
que sucede en el tiemp
a las ya aceptadas desexualización, des-escolarización y des-etnicización de los procesos electorales- vuelve a poner
en la mesa el carácter inasible de la política porque las fronteras se están
moviendo y los "otros" empiezan a formar parte de
nuestra definición del "nosotros".
En suma, el Doss-ier invita a romper con patrones
y a abrirnos a lecturas múltiples. La lección quizás es:
en tiempos de transición, los dogmas resultan poco útiles.

9

�Rescatar el ágora

Rescatar el ágora
El espacio normativo de la democracia
JOSÉ LUIS TEJED A GONZÁLEZ

n la medida que lo público se ha visto afectado o desbordado por los intereses privados, se precisa de una mayor atención del
espacio público en la actualidad. La cultura
republicana se ha interesado habitualmente por los
asuntos públicos. La relación entre pensamiento re!J)Ublicano, liberal y democrático se ha venido aceniuando en la vida moderna. Ahora existe una recuperación particular del republicanismo. Es comprensible, ya que la dimensión pública se ve amenazada
seriamente. La democracia requiere de un tratamiento
más serio a la cuestión pública.
La ciudadanía apática e indiferente aportan
¡muy poco o nada a los regímenes democráticos. Es
limportante fortalecer el sentido de pertenencia del
ciudadano a la democracia. La democracia procesal
e instrumental logra instituir un aparato técnico sustentado en la imparcialidad y la neutralidad. Debe ir
acompañado de una perspectiva ética que logre potenciar los proyectos emancipatorios e ilustradores
de la modernidad política. Las normas y valores de
la democracia se vuelven cruciales para dotar de un
trasfondo ético a las democracias actuales.
En este sentido es en donde se requiere de una
presencia activa de los intelectuales. La adhesión del
ciudadano es importante. La de los intelectuales puede resultar decisiva. La democracia moderna vive un
mundo cargado de reflexividad y de una indeterminación que requiere de la producción innovadora de
conocimiento y cultura. El espacio público tiene un

E
------

. 10

trasfondo ético y cultural, pero las decisiones requieren de una deliberación política. Los argumentos y
las razones deben presidir la discusión en el espacio
público. La inteligencia democrática tendría que desarrollar un compromiso más claro con las reglas,
valores e instituciones de la democracia, y ser partícipes de la ampliación y profundización de la misma. La producción de conocimientos tiene que darse en los marcos de una sociedad que consolide su
marco democrático y preserve el espacio público.
Veremos pues, en este artículo dividido en tres apartados diferentes, los puntos de la relación entre el
republicanismo, el liberalismo y la democracia, las
normas y valores de la democracia y el papel de los
intelectuales en la formación de la opinión y el espacio público.

ESPACIO PÚBLICO, REPUBLICANISMO
Y DEMOCRACIA
La democracia y la república han aprendido a marchar de la mano a lo largo de la historia. No siempre
ha sido así. La democracia aparece en Atenas, mientras que la república se practica en Esparta y en Roma
en los tiempos antiguos. La democracia era entendida como gobierno del pueblo y de la mayoría. La
república como su nombre lo indica es el gobierno
de la "cosa pública", es un gobierno neutro. Según
Sartori (1988b: 359-361), el gobierno republicano
es el gobierno de todos y por lo mismo de nadie, en
TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. U . ENERO-ABRIL 2003

tanto, la democracia es el gobierno de alguien, del
pueblo. Mientras la democracia se apoya en el pueblo, en la república se trata de gobernar de acuerdo
con el bien público (Cicerón, 1986: 20). De modo
que la república llega a otorgarle una gran relevancia
a la formación del espacio público.
El gobierno republicano seria el gobierno de la
moderación y la templanza. El gobierno democrático tiene un tinte de mayor compromiso con la mayoría y la ciudadanía. De ahí que el republicanismo
haya sido un contrapeso para las decisiones autocráticas, pero lo mismo podía recurrir a la aristocracia
que a la democracia como forma de gobierno del interés público. 1 El gobierno de leyes y el Estado de
derecho tienen una huella republicana indudable. La
democracia cuenta con un sujeto histórico y político
más definido y por lo mismo tiende a ser el poder de
alguien. En la democracia se tiene una carga mayor
hacia el pueblo y la subjetividad histórica que se considera portadora de los intereses populares.
La democracia vive una transformación decisiva en la modernidad política. Deja de ser una democracia directa, para volverse una democracia representativa. Ya no se vivirá en ciudades-Estado y
comunidades políticas, sino en Estados nacionales
(Dahl, 1992: 257). La escala de la democracia se
am plia y con ello crece la impersonalidad de la política moderna. La democracia moderna será plural,
diversa, tolerante e indirecta. La democracia antigua
era homogénea y consensual. Al escalarse la dimensión de la política, el ejercicio del poder se complica.
El pueblo ya no puede reunirse, deliberar y sesionar
con facilidad. Ahora se requiere de una representación política y eso acaba con la inmediatez del ejercicio del poder público.

' En la tipología de las formas de gobierno de Maquiavelo, puede
apreciarse lo antes dicho. Maquiavelo (1987: 27-31) contrapone
la república al principado y más adelante seó.ala que un organizador de la república puede optar por cualquiera de las formas
de gobierno buenas.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1l. 1 ENERO-ABRIL 2003

La democracia moderna
vive un mundo cargado de
reflexividad y de una
indeterminación que
requiere de la producción
innovadora de
conocimientoy cultura.
Esto tiene que darse en los
marcos de una sociedad
que consolide su marco
democráticoy preserve el
espacio público.
Democracia y república marcharon separada
en la época antigua. Con el tiempo se fueron encon
trando una y otra vez, pero no será hasta la modernidad política en que sellan un destino común. El libe
ralismo ayudará a formar esta confluencia decisiva.
El liberalismo exalta la libertad negativa y trata de
acotar y limitar el poder. La antigua temática del gobierno moderado reaparece en el planteo de los núcleos liberales. Acotar, limitar, dividir y vigilar el poder, en aras de la libertad individual y ciudadana,
serán aspiraciones comunes al liberalismo político
más consecuente. El liberalismo actualiza las virtudes del republicanismo antiguo. Lo hace defendiendo y protegiendo las libertades individuales, pero finalmente eso le permite actualizar los temas sobre el
gobierno limitado y moderado. La representación
política y la división de poderes le añaden otros ingredientes a la limitación del poder público. La existencia de mediaciones y contrapesos va a resultar
11

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dudaclalliL.y. pmceso.s '911ecltol'!llletL-- - - - - - - - - - - - - -~ .....::..._:__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __(_. .

común a la teoría de la república moderna y del libealismo político. La democracia retomó esos puntos
ardinales del poder y el gobierno con limites.
El desarrollo de la democracia representativa
tiene una deuda poderosa con el liberalismo. Aun en
el siglo XVIII y principios del XIX, los liberales eran
defensores de la libertad individual y de los derechos
de las minorías. Algunos de ellos veían con desdén el
sufragio universal y llegaban a desconfiar de la democracia, del pueblo y de las clases peligrosas. 2 La
democracia, en tanto, aún era una de las facciones

2 "No todos los procesos democráticos surgieron como resultado de fuerzas explícitamente liberales. Los tories ingleses bajo
Disraeli, el reaccionario Bismarck y el autocrático Napoleón lil
introdujeron o ayudaron a introducir el sufragio masculino casi
universal, a menudo contra la voluntad de las élites liberales"
(Merquior, 1993: 18) .

12

más radicales de los movimientos políticos europeos
porque reclamaba el derecho a la participación política del pueblo llano (Rosenberg, 1981: 141-142).
Así, mientras los liberales se interesaban por la limitación del poder, a los demócratas los movía la distribución del poder. Esa distinción marca una línea
de demarcación importante entre ambas vertientes.
Con el liberalismo, tenemos un poder limitado y acotado, mientras que la democracia apunta hacia un
poder popular y mayoritario.
El pensamiento demócrata liberal se afianza hacia el siglo XIX con una integración muy peculiar de
gobierno de la mayoría, con el respeto de las minorías. La democracia liberal acentúa la representatividad. La interpretación de izquierda sostiene que el
interés por la representación se debe al afán por filtrar la voluntad popular y alejar al pueblo del centro
de las decisiones políticas de las democracias modernas. El democratismo liberal configura un espacio institucional en donde se construye un juego de
mayorías y minorías que trata de equilibrar la equidad con la libertad. En realidad, la democracia moderna integra las preocupaciones de la democracia
por la igualdad, del liberalismo por la libertad y del
republicanismo por la política del interés público.
La democracia antigua siempre tuvo una carga valorativa y un contenido axiológico fuerte. Había una idea del ciudadano y del hombre público. La
política era una actividad virtuosa que permitía la
realización plena del ser humano. Nada más alejado
de la democracia antigua que la visión procesal de la
política. La democracia se vacía de contenido valorativo en la medida que se desarrolla la cultura moderna. La modernidad permite la secularización del
poder y la política. Con ello se pierde todo sentido
trascendente de la vida pública. La legitimidad es
terrenal y se otorga por una ciudadanía que ve a la
autoridad política como una delegación de su soberanía. La secularización del poder adquiere relevancia con Maquiavelo y eleva la política a un plano técnico que le da autonomía ante la moral. Maquiavelo
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1ENERO-ABRIL 2003

(1983: 104) recomienda al príncipe que otorga mayor seguridad el hacerse temer que el ser amado. Es
una postura realista y secular de la condición humana. La moralidad y la ética puede ser territorio de
mundos ideales. La política enfrenta la cuestión del
poder humano y terrenal. Los valores que podían
acompañar la gestación de la democracia moderna
se fueron debilitando en el camino. La política democrática se volvería secular, técnica y procesal.
La escuela utilitarista ayuda sobremanera a la
secularización de la política democrática. Es un empuje importante en materia de democratización y de
tecnificación de la política moderna. El utilitarismo
es una corriente que avala la facticidad de la realidad
material capitalista. El voto y el sufragio pueden ser
funcionales para la preservación del mundo capitalista. En el utilitarismo de Bentham se visualiza una
visión secular de la política. Bentham (1985: 102106) se opone al contractualismo y sugiere la superación de las posturas quiméricas. La facticidad del
poder Y la política tienden a sustituir los valores últimos. Es precisamente ese mismo secularismo lo que
lo lleva a defender el sufragio universal. Bentham
vence el temor del liberalismo a las clases populares
Y apoya la extensión del sufragio. La influencia económica se aprecia en su postura de que la cantidad y
la magnitud son más importantes que la calidad. Un
voto, un hombre, es la formulación en que se sintetiza esta abstracción de cualidades individuales en aras
del factor numérico.
Con Bentham se consolida un proceso de desvalorización de la idea de política y de democracia.
Le llamo desvalorización, no porque reduzca el valor de la política y la democracia, sino porque le quita la carga metafisica a la política moderna. De hecho, en otra interpretación lo que tenemos es una
elevación de la política a un nivel de mayor autonomía Y secularidad. El poder absoluto tenía toda una
carga sagrada e intocable que se evapora en la vorágine de la modernidad. El principio de utilidad sustituye a toda pretensión metafisica. La vacuidad se abre

lRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ILIYWP'llll'ONIICteeew
Rescatar el ágora

paso en la democracia moderna. El elitismo demo-4
crático profundiza esta tendencia secular y profan
de la política moderna. Schumpeter, como una de
las figuras más importantes del elitismo democrático, culmina el proceso de reducción y ampliación a
la vez de la democracia. La democracia, entendida
como gobierno del pueblo y como formación de l~
voluntad general, cede su sitio a la democracia com
un método y una técnica para elegir a las élites (Schumpeter, 1983: 343). En toda la teoría elitista se piensa
que se necesita de un tutelaje de una minoría para
garantizar y preservar la democracia. Es claro que
en todo este proceso, la democracia ya se había vuelto liberal y se ha acentuado la representación del poder.
El primer democratismo moderno desconfia
ba de las minorías y de los gobiernos autocráticos. E,..__ _ _ __
elitismo democrático desconfia de las masas y la mu-•. - - - - - chedumbre. Algunos de sus temas son más propios

Según Sartori) el gobierno
republicano es el gobierno de
todos y por lo mismo de
nadie) en tanto la
denwcracia es el gobierno de
alguien) del pueblo.
Mientras la denwcracia se
apoya en el pueblo) en la
república se trata de
gobernar de acuerdo con el
bien público.
13

�Gullad,----111ia_y pracoros_elec:torales
Rescatar el ágora

e la visión aristocrática del mundo y de la misma
cultura liberal. Ahora importa la rotación de élites y
..,_
para eso se requiere la voluntad ciudadana, pero ya
se ha abandonado la idea original de democracia. De
.que la formulación de Schurnpeter vaya dirigida
- - - - - -alú
ª desmantelar la idea original de identificar la democracia con la voluntad general. Schurnpeter es lo
opuesto a la democracia roussoniana de la totalidad
tlemocrática.3 Afirma que la voluntad general puede
fabricarse y es un artificio, en tanto la democracia es
ahora una técnica procesal para elegir a las minorías
que realmente deciden los asuntos públicos relevanes (Schurnpeter, 1983: 336).

_____

La democracia vive una
transformación decisiva en la
modernidad política. Deja de
ser una democracia directa)
para volverse una democracia
representativa. Ya no se vivirá
en ciudades-Estado y
comunidades políticas) sino en
Estados nacionales.
La democracia procesal y procedimental es
reduccionista, aunque necesaria. De índole jurídica
y técnica concibe que la democracia se reduce a establecer las reglas para dirimir y resolver la decisión
3

Rousseau ha sido considerado el padre de la democracia moderna. Hace girar su democratismo en la idea de la voluntad general y de una soberanía colectiva y popular que la hace valer:
"Afirmo, pues, que no siendo la soberanía más que el ejercicio
de la voluntad general, jamás deberá alienarse, y que el soberano,
que no es más que un ser colectivo, no puede ser representado
sino por él mismo: el poder se transmite pero nunca la voluntad"
(Rousseau, 198S: S4).

14

y conducción de los asuntos públicos. Es una idea
muy en boga. Más aún cuando se le identifica con el
Estado de derecho. Es más bien parecida a la antigua
idea de república y al constitucionalismo, que a la
visión valorativa de la democracia. Un representante
importante de la democracia como procedimiento lo
es el jurista Hans Kelsen. Ve a la democracia como
un régimen de gobierno en que se empatan mayorías
y minorías. El compromiso común es lo que las ata
(Kelsen, 1958: 342). La actual concentración de la
disputa política hacia el centro tiene que ver con esta
relevancia que adquiere la forma jurídica y la cues. tión procesal. El centro político permite establecer
las condiciones del juego político y competitivo. Está
por demás insistir en que se requiere de una neutralidad valorativa para ocupar dicho centro político.
La democracia procesal puede ser vista como mediación institucional del conflicto político. La democracia puede entenderse como un colchón amortiguador de las contradicciones de la sociedad.
El espacio democrático es secular y neutro,
aunque mantiene normas y valores que garantizan
dicha condición procesal. En la sociedad posmetafisica, la legitimidad es ciudadana y el espacio democrático se ocupa sucesivamente por mayorías y minorías. El dispositivo institucional y simbólico de la
democracia deberá quedar vacío para que se permita
el libre juego de las opciones y proyectos que entran
en disputa. Lefort hace una lectura positiva y revolucionaria de la vacuidad de la democracia instrumental y moderna. Es ese mismo vacío lo que la vuelve portadora de una indeterminación radical (Lefort,
1990: 191). Jamás debe ser llenado de una manera
defuútiva por una propuesta política ya que eso cancelaría la misma democracia y nos llevaría a una recaída trascendentalista. Redel, Frankenberg y Dubiel
(1997: 17 1) sostienen que la vacuidad del dispositivo es la mejor garantía para la rotación de alternativas políticas. Un triunfo defuútivo de una corriente
llenaría por completo el dispositivo y con ello se anularía la contienda con los otros. Así que la vacuidad

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. l l

ENERO-ABRIL 2003

de la democracia moderna puede llevamos lo mismo
a un esquema de tutelaje y elitismo democrático que
a la indeterminación radical de la democracia. El
nuevo republicanismo, que reclama la relevancia por
las formas de la política, podría llevamos a una democracia intensa y vigorosa, que se niega a ser sellada por un proyecto absolutista.
El republicanismo ha tenido un ascenso inesperado en la teoría política actual. La república defiende una razón desprovista de intereses personales, facciosos y corporativos. El republicanismo antiguo era más neutro. El republicanismo cívico, ahora
tan extendido, habla más de la importancia de valores ciudadanos para robustecer las menguadas y raquíticas democracias occidentales.4 El republicanismo reintroduce la discusión ética, con el respeto a la
legalidad y las normas imperantes. Es interesante encontrar que, ante la vacuidad de la política, el republicanismo quiera barnizar una vez más la comunidad política con normas y valores comunes. En una
república democrática, el dispositivo legal ha sido
determinado por la misma ciudadanía y ésta tiene el
derecho de rehacer el mismo entramado legal. La ley
cumple una función niveladora e igualadora, pero se
mantiene el poder autoinstituyente de la ciudadanía.
El republicanismo le debe aparentemente al liberalismo su resurgimiento, pero este último ha dejado
alguna huella negativa en la política moderna. El liberalismo ha desarrollado el individualismo y eso ha
llegado a erosionar y a dañar los tejidos sociales. El
republicanismo trata de recuperar las virtudes cívicas y la importancia de que el hombre viva a plenitud en su comunidad política.

• De hecho son varios republicanismos. Todos coinciden en la
recuperación del espacio público. Petit (1999: 21-25), en particular, trata de superar el enfrentamiento de liberales y comunitaristas. Argumenta que ante la diferenciación de libertad negativa
o de no interferencia, con libertad positiva o de autocontrol, habría una tercera imagen de la libertad como no dominación. Y
que desde ella pueden pensarse los asuntos públicos.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1

ENERO-ABRIL 2003

Es el regreso de la moral y la ética, pero n
para que cierren el circuito democrático, sino par
que se tenga un mayor nivel de involucrarniento del
ciudadano con la comunidad política. Al reintroducir
los valores cívicos, no se quiere llegar con eso a un
nuevo trascendentalismo y cerrar la secularización.
Se quiere más bien que las posturas políticas eleve

La democracia se vacía de
contenido valorativo en la
medida que se desa'rrolla la
cultura moderna. La
modernidad perniite la
secularización del poder y la- - política. Con ello se pierde
todo sentido trascendente de
la vida pública.
su contenido. La indeterminación radical de la de
mocracia mantiene el riesgo de que cualquier pro
yecto pueda llegar a ocupar el espacio público. La
mejor protección que la democracia tiene contra los
extremismos que la quieran cancelar es elevar y ampliar el contenido y el tono de la política. Los temas
del compromiso y la responsabilidad vienen de la
mano de este resurgir de los movimientos republicanos. Es un republicanismo que quiere reconstruir el
espacio público moderno y darle otra dimensión.
La democracia necesita así de la república. Ya
no puede pensarse en un gobierno popular o mayoritario que prescinda del Estado de derecho y elimine el dispositivo institucional y simbólico necesario
para la vida política secular. La república se ha convertido en una condición necesaria de la democra-

15

�•

ChHlaclanía y. proc_esos electoml,~- - - - - - - - - - - - - - -

Rescatar el ágora

cia, aunque no agota todo el potencial emancipatorio
que tiene el ideal democrático. Las condiciones procesales permiten el juego político y su neutralidad es
un garante de que la vida política siempre se estará
creando y es susceptible de critica y cuestionamiento por la ciudadanía. Queda la inquietud de si esa
condición núnima de la democracia es suficiente para
preservar a esta misma de los riesgos que le son inherentes. Y la duda de si la dimensión valorativa se reduce a las condiciones procesales del dispositivo político. Es un hecho que la democracia tiene que con- ·
vivir con el riesgo político, pues blindar el dispositivo neutral podría llevar a obstruirlo. Es decir, desde
el momento en que la democracia se practicara con
dados cargados dejaría automáticamente de ser democrática y el valor que tienen en sí misma sus re16

glas e instituciones quedarían bajo sospecha. Las reglas procesales deben mantenerse imparciales y la
lucha por la defensa y la ampliación de la democracia tiene que darse tanto en el terreno de la protección del aparato técnico, como en terrenos sustantivos, tanto éticos como políticos.

NORMAS Y VALORES
DE LA DEMOCRACIA
La democracia y la modernidad han logrado conjuntar un estado cultural y político que apunta hacia
una sociedad abierta y enigmática. El dispositivo democrático tiene que garantizar la preservación de un
mundo libre. Eso permite que dentro del juego
instaurado por el régimen democrático compitan las

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. ll I ENEROABRIL 2003

opciones diferentes. Será la mayoría de la ciudadanía la que definirá el futuro de la comunidad política. En un universo abierto y problemático nada asegura que la mayoría optara por la libertad o la equidad, que son dos temas vinculados con la idea
emancipatoria de la humanidad y que pueden llegar
a enfrentarse entre sí. O más claramente, en un momento determinado, una mayoría puede decidir cancelar la misma democracia, cerrando el dispositivo y
cubriendo la vacuidad que lo define, con una propuesta sustantiva de orden trascendente, absoluta o
totalitaria.
La democracia corre riesgos con la utilización
de este mismo dispositivo. El hecho de que no existan respuestas definitivas ante los problemas de la
comunidad política obliga a mantener siempre vacío
y abierto el dispositivo inventado por los contratantes. Una mayoría electoral puede variar y alterar la
esencia Y el procedimiento de la democracia. Una
visión ingenua y neutra sostendría que la democracia tiene que asumir ese riesgo llanamente y que la
disputa debe darse en condiciones de equidad entre
las partes del cuerpo político. Todos cuentan por
igual Y punto. Eso implica desentenderse de las propuestas de que son portadores los sujetos y actores
políticos. Como hemos dicho lineas arriba, debe garantizarse la imparcialidad del procedimiento, pero
la democracia no puede agotarse en las simples condiciones de la competencia. Hay fuerzas políticas más
democratizadoras que otras. Hay corrientes que tienen un compromiso más claro con la democracia.
Habrá momentos decisivos en que el juego de fuerzas políticas se reagrupe para defender o ampliar la
misma democracia, ante corrientes que pueden ser
más involutivas o autoritarias.
Mi posición es que la democracia procesal sienta las condiciones núnimas de la democracia, las cuales deben ser preservadas siempre. El componente
republicano ya no puede abandonarse. Ahora democracia Y república se requieren entre sí. Sin embargo, considero que la democracia no se reduce a su

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENEf!O.ABRIL 2003

La vacuidad de la
democracia moderna puede
llevarnos lo mismo a un
esquema de tutelaje y elitismo
democrático que a la
indeterminación radical de la
democracia. El nuevo
republicanismo podría
llevarnos a una democracia
intensa y vigorosa) que se
niega a ser sellada por un
proyecto absolutista.
dimensión procesal, ya que tiene todo un sustrat·~--..,,.,...............a •
ético y un proyecto inacabado (que no debe acab
nunca) que se manifiesta en los impulsos democrati_-..:.......;. .,,_;
zadores que emanan de la ciudadanía y la socieda
civil. Tendremos así una democracia núnima qu
pe~te garantizar la apertura del universo político,
Y un impulso democratizador que trata de profundizar en la dirección de temáticas sustantivas del proyecto ilustrador, tales como la libertad, la equidad, la
justicia, la fraternidad y la solidaridad.
Un par de ejemplos pueden hacemos entender lo antes dicho. Cuando la democracia se reduce
al plano procesal y procedimental, se convierte en
instancia mediadora de la lucha política. Hasta ahí se
reduce su compromiso. Un partido político que postulara la cancelación de la democracia puede llegar a
triunfar por la vía electoral. Al asumir el poder, cierra el sistema político y clausura la democracia. Así
que un grupo supremacista puede aceptar la parte

17

�Rescatar el ágora

écrúca de la democracia y usarla para hacer triunfar
su proyecto antidemocrático. Las fuerzas democráticas tienen que derrotar esas posturas logrando el
concurso mayoritario de los ciudadanos. Si la democracia cerrara la lucha política por miedo a una involución histórica, cancelaría el dispositivo y con ello
se acercaría a un tipo de autoritarismo. Por eso las
erzas democráticas tienen que luchar y jugar con
as mismas reglas democráticas. Habrá proyectos
políticos que respondan a los anhelos más caros de
la moderrúdad política y cultural. Se moverán como
peces en el agua dentro de las reglas y valores demoráticos, pero no tienen asegurada su primacía. Tieen que ganarla y mantenerla viva al contrastar sus
opirúones y su influencia con los de otras fuerzas
políticas. Dichos proyectos tratarán de impulsar hacia la ampliación de las condiciones procesales y a
una política incluyente y concertadora. Pueden apoarse e impulsar tanto el núcleo técrúco como el sustivo de la democracia, pero no lo pueden hacer
en el tono vanguardista de los modelos revolucionarios. Tiene que hacerse acompañar de la maduración de la sociedad mayoritaria. El precepto maquia-

El liberalismo ha
desarrollatw el
individualismo y eso ha
llegad-O a erosionar y a dañar
los tejidos sociales. El
republicanismo trata de
recuperar las virtudes cívicas
y la importancia de que el
hombre viva a plenitud en su
comunidad política.
18

vélico de que el fin justifica los medios pierde vigencia. Ya la técrúca política no garantiza el triunfo. La
política se había secularizado, pero ahora se reintroduce una moralidad democrática. Quien se hace del
poder por malos métodos termina corrompiendo los
mismos fines. Aquí es donde se presentan la ética Y
los valores cívicos del republicanismo.
Hay valores democráticos relativos a la parte
instrumental y valores ligados a los proyectos sustantivos. La parte técnica no es menos valorativa e
importante. La neutralidad misma y la vacuidad son
paradójicamente valores cruciales en la edificación
de una sociedad democrática. La normatividad democrática y el conjunto procesal son expresión de
una correlación de fuerzas y de un marco moral que
las permite. Las condiciones procesales han varíado
a través de la historia. No se trata de un conjunto de
reglas fijas y eternas. Más bien, son un piso jurídico
y procesal que sienta las bases del juego de los contendientes. Tienen que garantizar la equidad y la neutralidad ante los iguales. La democracia deliberativa
y transparente ha concebido que los actores políticos
entran en acción como sujetos homogéneos, comunicativos y deliberantes (Cohen, 2000: 29-30). Los
motivos de choque y diferencia deberían quedarse
en la esfera privada y en el mundo conflictivo de los
intereses económicos y sociales. 5 El espacio público
debería presentarse sin obstrucciones e interferencias.
La dimensión procesal podría garantizar que el ideal
deliberativo se cumpliera ampliamente. La realidad
es más terca y compleja de lo que se desearía. Los
sujetos políticos llevan los roces, choques y antagorúsmos a la disputa en el espacio público. La parte
procesal tiene que considerar eso. Tiene que ayudar
a prevenirlo, procesarlo, amortiguarlo o resolverlo.
La neutralidad técrúca del proceso democrático debe
asegurar que la contienda y la lucha sea limpia, pero
tiene que ayudar a la supervivencia del mismo sisteChantal Mouffe ( 1999: 14) presenta una reconstrucción schmittiana de la democracia moderna. Los antagonismos vuelven
aunque se les quiera anular.
5

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ma democrático. Debe servir de garante del conflicto

y la diversidad. Y debe
apuntalar los proyectos democráticos y emancipatorios que permiten la continuidad del régimen democrático. Esto último debería hacerlo sin cargar los
dados dentro de la lucha
política. Si lo hiciera, afectaría sensiblemente el carácter abierto del proyecto
democrático.
Hay sociedades que
prohíben la participación
política de algunas corrientes consideradas antidemocráticas. Las fuerzas políticas que se asumen abiertamente como neonazis o totalitarias pueden ser vetadas con facilidad. El problema son las fuerzas
crípticas que no abren plenamente su juego político.
Aunque sostienen que aceptan la lucha democrática,
pueden abdicar de ella en la medida que los acontecimientos evolucionen. La obligación de las fuerzas
democráticas es librar la lucha hasta el final por mantener vigente el régimen. democrático e impedir las
involuciones y las perversiones del régimen político.
Las fuerzas democráticas deben dar el combate con
las reglas y valores de la democracia. Deben desplegar el proyecto sustantivo de la democracia, que permita la formación de una ciudadania autónoma, vigilante y participativa. El mejor antídoto contra el
autoritarismo y el totalitarismo será la gestación de
una ciudadanía democrática de avanzada.
Eso nos lleva al debate sobre la ciudadanía.
¿Que ciudadania estamos formando? ¿Que ideal tenemos del ciudadano moderno y democrático? Ciudadanía y ética política son elementos importantes
para pensar los dilemas de la democracia más allá de
la dimensión técnica e instrumental de esta misma.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Una idea más amplia d
democracia entiende qu
ésta se ha convertido en un
ethos, en un modo de convivencia que puede evitar
la desintegración y la desrequiere acentuar los im
pulsos democratizadores y
crear una ciudadanía enriquecida. La idea ética y
sustantiva de la democra
cia debe acompañar las
reglas procesales que ha
creado, sin que pretenda
cubrir con ella todo el dis
positivo y llenarlo de
modo trascendente, de
modo que se clausure la democracia por el triunfi
de un ideal absoluto. Giroux (1993: 39-40) sostien
que en Estados Urúdos se vive una idea de ciudada
nía formal y patriotera, lo cual debilita el espíritu democrático de la sociedad norteamericana. Esa ciu
dadania empobrecida poco ayuda al desarrollo de 1
sociedad democrática. Hay que nutrir la ciudadanía
de información, cultura, valores, compromisos y res
ponsabilidades. El ideal del ciudadano, empero, deb
ser lo bastante abierto para que no se cierren las opciones y lo suficientemente sustantivo para que no
se empobrezca la vida social.
La democracia debe tener un compromiso
valorativo para crear sociedades mejores en el espíritu civilizatorio y disminuir al máximo posible los riesgos de cancelación de la misma democracia por el
totalitarismo o la descomposición social. Cortina
(1998:14) afirma que la cosa pública ha dejado de
ser tal en muchas sociedades avanzadas. La cosa
pública ha sido sustituida por la cosa nostra. Las redes democráticas y comurúcativas tienden a quedar
entrampadas por telarañas de componendas, transacciones y complicidades. La moral pública tiene

19

�Rescatar el ágora

Las reglas procesales deben
mantenerse imparciales y la
lucha por la defensa y la
ampliación de la democracia
tiene que darse tanto en el
terreno de la protección del
.
aparato tecnico) como en
terrenos sustantivos) tanto
éticos como políticos.
/

que construirse consensual y democráticamente pero
ebe darse si queremos recuperar la vida republicaa hoy corrompida por poderes factuales y facciosos
de muchos tipos. Puede verse así que la democracia
tiene que otorgar garantías legales y jurídicas, pero
también tiene que incidir en la formación de un estado cultural y civilizatorio. La democracia es la última expresión de la lucha universal por una sociedad
atema, humana, libre y justa.
Tenemos así, como lo dijimos lineas arriba,
...,_.......,.......,...,__-'V:alores democráticos tanto en la dimensión procesal
e instrumental como en la parte sustantiva y ética del
asunto. Los valores democráticos procesales son
aquellos que están destinados a crear el espacio competitivo, neutro, vacío y legal en que se dará la disputa de los proyectos políticos, sociales, culturales y
económicos. Todos aquellos valores republicanos
sobre el imperio de la ley, la justicia, la equidad, la
imparcialidad se aplican a las sociedades democráticas actuales. A ellos se añade todo un conjunto axiológico sustantivo sobre la igualdad, la alternancia, la pluralidad, el consenso, el diálogo, la tolerancia, la responsabilidad, la libertad individual, los derechos humanos y el respeto a la diversidad, que también influ-

20

yen y determinan la dimensión procesal. El papel de
la educación y la cultura serán cruciales para cimentar valores democráticos y modernos en ambos sentidos.
La normatividad democrática construye un
espacio propicio para la sociedad de apertura. La ciudadanía organizada como sociedad civil tiende a crear
dicho espacio, ampliarlo y protegerlo. Por desgracia
ha habido una idea de democracia muy conservadora en algunos momentos. Es lo que Held ( 1992: 267270) define como democracia legal. En dicha concepción se confunde la democracia con la estabilidad política y el orden. En oposición a ella se han
abierto posturas que entienden más claramente que
los procesos democratizadores superan la dimensión
jurídica, ya que extienden y amplían la democracia
más allá del plano electoral. Eso lo han comprendido
hasta autores que han puesto énfasis en la importancia de la democracia procedimental. Dahl ha llegado
a sostener que la democracia actual tiene que profundizarse en la vía de una democracia avanzada que
ataque aspectos neurálgicos de la sociedad moderna.6 Bobbio (1986: 42) menciona en su texto clásico
sobre la democracia que el proceso democratizador
se ha trasladado de la extensión del sufragio y de las
formas de la democracia al ámbito espacial en que se
presenta la misma. De la democracia en la sociedad
política se pasa a la democracia en la sociedad civil.
En ambos autores hay una idea de que la democracia se amplía y penetra áreas y territorios antes no
explorados.
El espacio democrático, entendido como este
dispositivo institucional, si bien puede tener en el
ámbito electoral la expresión más fehaciente, también se extiende hacia terrenos de lo social, lo cultural, lo económico. El espacio democrático es propicio para la convivencia de una sociedad diversa, plu-

Dahl ( 1992) ofrece en la sexta parte del libro ya citado un bosquejo de democracia avanzada.

6

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

ral y conflictiva. Permite construir el consenso a través de una razón dialógica y democrática. La verdad
nunca será definitiva ni pertenece a un grupo iluminado o absoluto, pues se convierte en un juego
intersubjetivo en constante innovación. La razón
absoluta y los valores absolutos llevan a la implantación de un poder absoluto. Kelsen explica cómo en
el siglo XIX fue un discípulo de Hegel quien formuló una consigna que pedía autoridad en lugar de
mayoría al enfrentarse contra el movimiento democrático (Kelsen, 1988: 258). El espacio democrático
en tanto, conduce al plano de la comunicación y el
entendimiento y trata de superar y domar la violencia, la coacción y la opresión política. Las normas y
los valores de la democracia podrán preservarla de
los ataques del exterior y del interior, manteniendo a
la vez el carácter abierto, secular e inacabado de la
modernidad política.

INTELIGENCIA, RAZÓN
Y ARGUMENTACIÓN DEMOCRÁTICAS
Los intelectuales son un pilar importante de la sociedad democrática. De hecho, el intelectual moderno
aparece con la formación de las sociedades liberales
Y democráticas (Maldonado, 1998: 11-17). Surge
como una conciencia crítica ante el mundo moderno
Y se convierte en una parte importante de éste. Es
portador de los ideales ilustradores y del malestar de
la cultura. Serán gestadores de consenso y promotores de puntos de vista innovadores en la vida política. En ambos casos, cumplen un papel protagónico
como transmisores de ideas de las democracias modernas. Cohesionan y dan cuerpo a la opinión mayoritaria y gestan las opiniones discordantes que entran en juego en la discursividad democrática. La
democracia deliberativa concibe que, en el juego
abierto de las ideas, deberían salir adelante los argumentos más convincentes. Los intelectuales ocupan
el liderazgo natural de la deliberación pública.
La "inteligencia" se vuelve importante para lo-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

grar estabilizar y preservar el orden democrático. L
( 1987: 41) menciona que ahí donde la intelectualidad
tiene un trato de extrañamiento con la sociedad democrática es de suponerse que la institucionalidad
democrática será endeble. Corre el riesgo de entrar
en crisis si no se cuenta con la lealtad de los intelectuales. Por eso, la adhesión de los intelectuales a la
democracia es importante, ya que son los gestadores
de la hegemonía cultural y política de la misma sociedad. Sin ellos, los Estados tendrían que endurecerse Y recurrir a la coacción. La negociación y el
compromiso, en cambio, requieren de concesiones
mutuas para lograr mantener vigente un régimen
democrático. Como hemos visto arriba, Kelsen llega
a sostener que la democracia implica el compromiso
21

�Rescatar el ágora

entre mayorias y minorias. Los intelectuales se con.erten en transmisores de las ideas de las mayorias Y
'""'"'.....;.a.....--minorias, de los grupos y fuerzas sociales y politic~s
ctuantes en la vida democrática. La democracia
orno compromiso necesita de los intelectuales como
mediadores del espacio público.
Se entiende que la democracia trata de privile.ar la persuasión, la argumentación y el entendimien-

El precepto maquiavélico de
que el fin justifica los medios
ierde vigencia. La política se
había secularizado) pero
ahora se reintroduce una
moralidad democrática.
Quien se hace del poder por
malos métodos termina
corrompiendo los mismos
fines. Aquí es donde se
presentan la ética y los
valores cívicos del
republicanismo.
to. De ahí la importancia mayor de los intelectuales.
En un régimen autoritario, el intelectual puede cumplir la función de consejero o de critico al poder absoluto, pero el sustento mayor de éste es la fuerza.
En las democracias adquiere mayor importancia la
discusión y el conocimiento, con lo que la figura de
los intelectuales se vuelve cada vez más indispensable. Cumplen así con el papel de formar los consensos mayoritarios, o bien, ser la expresión de los di-

22

sensos minoritarios de la sociedad. Consenso Y disenso son momentos distintos e indispensables para
lograr el juego de mayorias y minorias que perfilan la
opinión democrática. En los tiempos modernos, parece abrirse campo la llamada reflexividad (Giddens,
1993: 44-51). Es un movimiento bidireccional entre
pensamiento y realidad. La condición reflexiva ~e
los estudios sociales los hace ser portadores de realidades sociales, pero a su vez logran incidir sobre la
misma realidad que registran y estudian. El papel de
la reflexión es mayor en tiempos democráticos Y
modernos. Por eso, los intelectuales llegan a convertirse en precursores de realidades nuevas. El juego
de ideas y de reflexiones es más intenso en la sociedad del conocimiento y la información. Al ser agentes de la reflexividad, los intelectuales son, pues,
forjadores de la realidad, de la preservación del orden y de la dinámica del cambio.
Las normas y valores de la democracia se expresan en la sociedad por la vía de los int~~ec~ale~.
La normatividad democrática del dispos1ttvo msutucional requiere del concurso de la inteligencia para
construir dicho juego procesal. Dicho papel de mediadores del conflicto es propio de sociedades que
han estabilizado la democracia (Bobbio, 1998: 1001O1). Ahí existe una franja de la intelectualidad que
trata de equilibrar y moderar el conflicto de los proyectos sociales y culturales en disputa. Los intelectuales toman esa función neutral como soporte del
dispositivo institucional y simbólico de la democracia moderna. Aunque en momentos criticos Y dramáticos de la historia universal, se ven orillados a
tomar postura y partido para evitar involuciones históricas, la idea misma de neutralidad debe ser matizada. La neutralidad completa es imposible de asumir. Más bien, tienden a buscar el equilibrio de la
sociedad democrática. La intelectualidad democrática llega a tener un compromiso y una lealtad firme
con las ideas y los valores generales del régimen democrático. En algunas ocasiones, sin embargo, puede asumir una postura más clara ante ciertas circuns-

11!AYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1

1ENERO-ABRIL 2003

rancias. La actitud de partisano puede volverse necesaria cuando las condiciones mismas de la democracia corren peligro o se presenta una coyuntura excepcional que requiere de mayor definición política.
Como hemos señalado, si entendemos que la
democracia es un estado cultural y ético de la sociedad
moderna, podremos ver que la función de los intelectuales va más allá que la de dotar de valores a la parte
procesal de la democracia. Todo el sustrato cultural y
ético de la democracia tiene que ser creado y recuperado por la inteligencia consensual. Ya no se trata de
un consenso trascendente e intocado, sino de consensos producto de la deliberación, la discusión y el
razonamiento público. De ahí que los intelectuales
se convierten en transmisores de los valores éticos y
morales que permiten la supervivencia de la sociedad libre y democrática. Incluso en este caso, la idea
de intelectual, en el sentido amplio del término, permite considerar a los profesores como un gremio que
tiene que formar un tipo de ciudadano que mantenga la cultura democrática. En sociedades de alto desarrollo democrático, la viabilidad de la democracia depende más de la ciudadanía y de la sociedad
civil que de las élites dirigentes. La labor educativa y
cultural de los intelectuales es la que permite estar
creando y enriqueciendo la misma vida ciudadana.
La ciudadanía, así, siempre se verá enriquecida con
la visión incluyente y de apertura de una inteligencia
formadora de valores humanos y democráticos.
Además de toda la labor consensual que tienen los intelectuales en la sociedad democrática, también existe el ejercicio critico de una intelectualidad
minoritaria y emergente. Gramsci ( 1975: 109-111)
sostenía que las opiniones mayoritarias empezaron
por ser ideas de un solo hombre o de unos cuantos
hombres. El punto de vista minoritario puede volverse mayoría electoral si sus argumentos salen adelante y logran triunfar. De esa manera, el intelectual
del disenso en la sociedad democrática cumple el
objetivo de sujetar a cuestionamiento el orden imperante, con la perspectiva de volverse una opinión ma-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 1 ENERo-ABRIL 2003

siva. La figura del intelectual crítico aparentement
ha entrado en crisis y pareciera que se estabilizara
consenso de la inteligencia hacia el centro. Eso no
deja de ser peligroso porque puede cerrar el espacio
de la democracia y eludir temáticas espinosas y dificiles. El intelectual es necesario e indispensable, porque su figura ayuda a permitir que la sociedad de
mocrática mantenga su carácter enigmático e inno
vador. Lo que sí puede ser dañino para la democracia es el tipo de intelectual que cree aún en valores
absolutos. El mesianismo intelectual puede anular la
vida democrática ya que considera que todo se re
suelve de un solo golpe o que se tienen respuestas
definitivas para problemas igualmente fijos.
La razón absoluta es antidemocrática ya que.,..._ _ _ __
no requiere consenso ni discusión o deliberación. Es
una verdad revelada y punto. De ahí que los intelec- - - - - - -•
tuales tienen que trabajar más en los términos de elu--.----,.----■•;
cidar el porvenir, más que pretender resolver definí
tivamente los dilemas del mundo. Todo texto sagra
do y perfecto conduce al final de la historia. La inte
ligencia democrática deberla diseñar textos abiertos
y sugestivos que permitan el juego interpretativo
mantengan el carácter enigmático y problemático de
mundo moderno. En Castoriadis (1983: 7-13) existe una idea clara de mantener la forma abierta en 1
historia de los hombres. Es la capacidad creativa par
inventar su futuro. La democracia es poder autoinstituyente y la imaginación social puede llevamos a
mundos diferentes y distintos al realmente existente.
Los intelectuales pueden ser portadores de esos futuros alternativos.
La opinión pública es el espacio propicio para
procesar ideas, opiniones y puntos de vista. La opinión pública aparece como un campo autónomo que
hace prevalecer el punto de vista creado por el consenso de la ciudadanía. Habermas (1986: 65) define
la publicidad burguesa como el espacio público del
que se dotan los particulares. De tal manera que sería la opinión de la sociedad civil ante el Estado. Un
factor decisivo en las democracias actuales es el pa-

23

�···--icLy._pmceso

el que cumplen los medios masivos de comunicación como el espacio predominante de la opinión
....e.-_._,._____,pública. Tienden a inducir y permear la opinión
asiva. Hay autores como Sartori (1998: 45-48) que
an planteado un diagnóstico muy sombrío sobre el
papel de los medios y en particular de la televisión.
Es real que el potencial comunicativo puede ser uti. ado para distorsionar la comunicación. Pero no
arece ser lo más correcto darse por derrotados ante
el fenómeno. Lograr una comunicación desprovista
de dominación sería la alternativa por trabajar para
hacer de los medios masivos de comunicación un
scenario privilegiado para la deliberación pública.
n una democracia de miles y miles de ciudadanos,
los medios de comunicación pueden convertirse en
el ágora de la discusión pública. Sólo podría cumplir
cabalmente esa función si se logra limpiar la dimensión mediática y se les empuja a la condición de disositivo institucional de la democracia. Habría que
derrotar y neutralizar los intereses materiales poderosos que se esconden detrás de dichos medios. Los
principios republicanos deberían implantarse cabalmente en los medios electrónicos. Los intelectuales
pueden cumplir un papel relevante para lograr la

La neutralidad técnica del
proceso democrático debe
asegurar que la contienda y
la lucha sea limpia) pero
tiene que ayudar a la
supervivencia del mismo
sistema democrático. Debe
servir de garante del conflicto
y la diversidad.
24

democratización del espacio mediático y consolidar
con ello la sociedad moderna. En esas redes de comunicación pública debería darse la reconstrucción
de un espacio vital de la sociedad democrática. La
democracia y la república tienen una tarea vital en la
recuperación del espacio público comunicativo. Los
intelectuales pueden cumplir un papel decisivo en
esa labor depuradora y esclarecedora de la opinión
pública, de los medios masivos y del espacio normativo de la democracia.

CONCLUSIONES
El republicanismo se encuentra de vuelta. Puede ayudar a fortalecer y darle mayor alcance al proyecto
democrático. Hay un interés creciente por discutir
acerca de la esfera pública. El liberalismo se ha centrado excesivamente en los asuntos privados. Liberales y conservadores han emprendido una cruzada
fuerte contra el interés, la razón y el espacio públicos. Las limitaciones de las políticas privatistas nos
llevan a recuperar la dimensión pública. Los temas
del republicanismo y la ciudadanía parecen indicados para nutrir el proyecto de la democracia moderna. Ese regreso del republicanismo es vigoroso y puede servir para vitalizar el espacio público.
Existe una doble dimensión de la democracia
moderna. Hay una parte procesal e instrumental y
otra vertiente sustantiva. Tanto en una como en otra
se retoman los elementos del republicanismo. En la
parte procesal, se defiende la secularización y neutralización del poder público, mientras que el núcleo
sustantivo revive las temáticas máximas del proyecto emancipatorio de la modernidad política. En uno
y otro sentido, tenemos normas y valores que nutren
el proyecto democrático de la sociedad. La indeterminación radical de la democracia puede y debe convivir con la exigencia de elevar el contenido de las
democracias actuales. Democracia procedimental y
sustancial deben combinarse para darle realce a la
vida pública.
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

El espacio público debe ser reconstruido de pies
a cabeza. El ámbito público fue corrompido por la
penetración de intereses corporativos y de facciones.
Ahora, desde la ciudadanía democrática, la relación
Estado y sociedad civil puede ser repensada. El espacio público debe ser democratizado y liberado de
los intereses parciales que lo deformaron y lo pervirtieron. Las temáticas de la igualdad y la justicia social pueden ser enfrentadas desde la razón pública
con más facilidad, que desde la perspectiva de los
intereses particulares. Los intelectuales tienen una
responsabilidad mayúscula en este trabajo de recuperación de la dimensión pública. En concreto, tienen enfrente la lucha por la democratización de los
medios masivos de comunicación. La democracia
actual tiene que buscar construir su ágora y elevar
los contenidos de la deliberación pública. Ésas son
tareas indispensables para actualizar y dar relevancia al espacio normativo de la democracia.~

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e------llfl

25

�Critica. del abst.encionismo

Crítica del abstencionismo
Transiciones, transacciones y algunas interrogantes
WILLEM AssIES

na de las preocupaciones de los trans_i~logos es: ¿qué está pasando con la parnc1pación electoral en las nuevas democracias
latinoamericanas?' Se observa una baja en
la participación electoral que posiblemente refleja una
tendencia observable a nivel mundial (IFE, 2002: 3).
Sin embargo, hay que señalar que en América Latia este proceso parece sobrevenir con mayor velociad e intensidad (Hagopian, 1998: 121) y la cuestión es: ¿cómo explicar esa tendencia? Me parece que
el modelo racional utilizado por el IFE (2002) para
explicar la participación y el abstencionismo electoral es limitado, ya que apunta al factor institucional
como la variable más importante para explicar la conucta electoral. Así, el sistema de partidos (grado de
competencia), el sistema electoral (representación o
,~·.,,....1. .-ayoría simple), el alcance de las instituciones (distribución de facultades entre órdenes de gobierno),
el voto obligatorio y el registro electoral aparecen
como las variables más importantes en el cálculo del
voto por parte de los electores. Por Jo tanto, la modificación de esas variables institucionales, a fin de reducir los costos de oportunidad del sufragio, sería la
forma indicada de combatir el abstencionismo elec-

U

toral.
Sin negar la importancia de este modelo de ekcción racional, me parece que es limitado y sesgado al
1 Una primera versión de este artículo fue presentada en el seminario Las caracterisricas de la participación y el abstencionismo electoral
en Méxiro, orgaruzado por el Instituto Federal Electoral (IFE) en la
ciudad de Morelia, Michoacán, 4 de mayo de 2002.

26

tomar la literatura estadunidense sobre el abstencionismo como principal referencia. Existe un debate
extremadamente rico sobre las transiciones democráticas latinoamericanas que debería tomarse en cuenta ya que aporta perspectivas e interrogantes importantes acerca de los alcances y límites de las nuevas
democracias, así como sobre las formas de participación política. En segundo lugar, me parece que el
énfasis en el "entramado institucional facilitador de
la participación" (IFE, 2000: 7) nos lleva principalmente a cuestiones de ingeniería institucional y cuestiones de costos de transacción2 -por decirlo así- de la
participación política. Aunque, ciertamente, ésas son
cuestiones importantes, de esa manera tienden a minimizarse los aspectos culturales, así como la cuestión de posibles causas más estructurales del abstencionismo.
En este ensayo, buscaré recuperar algunos aspectos del debate sobre las transiciones latinoamericanas que pueden ser pertinentes para el caso mexicano. A final de cuentas, ¿qué significan porcentajes
de participación si los relacionamos con los porcentajes de votación alcanzados por el partido-Estado
hasta el 2000? En un ya famoso ensayo comparativo, Hagopian (1998) plantea interrogantes importantes sobre los modos de participación política en
las nuevas democracias y las formas de lo que llama
Propiamente dicho, los costos de transacción son los costos incurridos en la verificación del cumplimiento de los términos Y condiciones de una transacción.

des-alineación; es decir, el debilitamiento de los vínculos entre la población y los partidos políticos que
se traduce en volatilidad del voto y abstencionismo.
Asimismo, O'Donnell ( 1999) acuñó la noción de
democracia dekgativa para cuestionar la calidad de las
nuevas democracias. Ellos no son los únicos, pero
son representativos de una corriente que interroga la
transitología, busca perspectivas comparativas y plantea interrogantes críticos acerca de la calidad de las
nuevas democracias, más allá de los diseños institucionales y los modelos de elección racional. Me extraña la poca referencia que hacen los investigadores
e investigadoras mexicanas a este debate. ¿Es porque México es país de América del Norte e incomparable con el Sur?; algún "excepcionalismo" mexicano que, quizá, hay que cuestionar e investigar un
poco más. ¿Será, por ejemplo, que el concepto de burocratismo autoritario (Collier, 1979; O'Donnell,
1999) es tan ajeno a la realidad mexicana (Castro y
Ledesma, 2000)? ¿No seria pertinente indagar sobre
el populismo y el neo-populismo en México y compararlo con los acontecimientos en otros países latinoamericanos (Demmers, Femández y Hogenboom,
2001; Pansters, 1997)? ¿Será que la transición mexicana es un proceso tan sui generis que no es comparable, o sólo comparable con el primer mundo? (V.
Calderón, Assies y Salman, eds., en prensa).
Una base de datos que permite indagar sobre
la cultura política mexicana y compararla con la cultura política costarriqueña y chilena es la encuesta
Hewlen-Roper3 de 1998 (Camp, 2001). Aunque tales comparaciones internacionales así como la representación homogeneizada de la cultura política mexicana hacen surgir dudas sustanciales (Knight, 2001),
la encuesta nos provee con algunas pistas importantes para indagar más allá de los diseños institucionales y la reducción de los costos de participación.
En suma, quisiera plantear algunas cuestiones
acerca del alcance de las transiciones y sobre la rela-

l

TRAYECTORIAS
--

AÑO V, NO. U

--- - -

ENERO-ABRIL 2003
i----

--

3

Roper Center for Public Opinion Research (1998), Expectatüms Jor
Democracy Suroey, México, Costa Rica, Chile.

~YECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL ~

ción entre los costos de participación y la cultura política..

ALGO MÁS QUE ABSTENCIONISMO:
LA DES-ALINEACIÓN
Resulta interesante tomar una perspectiva de mayor
alcance histórico y mirar no sólo las cifras sobre participación y abstencionismo, sino compaginarlas con
los resultados electorales que finalmente llevaron a
lo que llamamos transición (v. Cuadro 1). Desde el
punto de vista histórico, la abstención en los últimos
comicios presidenciales no ha sido tan alta, aunque
claramente observamos un aumento en comparación
27

�Crítica del abstencionismo

CUADRO 2

UADRO 1
MÉXICO, ELECCIONES PRESIDENCIALES 1934-2000
Año

%PRI

%PAN

% Otros
1.8

1934

98.2

1940

93.9

6.1

1946

77.9

22.1

1952

74.3

1958
1964

7.8

17.9

90.4

9.4

0.2

88.8

11.1

0.1

1970

83.3

13.9

1.4

1976

93.6

1.2

1982

71.0

15.7

9.4

1988

50.7

16.8

32.5

1994

48.8

25.9

16.6

2000

36.1

42.5

19.2

uente: Craig y Cornelius, 1995; IFE, 2002.

con las elecciones de 1994. 4 Al mismo tiempo, observamos el declive de la votación a favor del PRI, la
esencia del proceso de la transición. Dicho en otras
palabras, los que participan en las elecciones han ido
erdiendo su anclaje en el partido-Estado. Al mismo
·empo, cabe señalar que el voto para los partidos de
posición fluctúa entre el PAN y los otros.
Ahora bien, esta fluidez del electorado, que se
observa no sólo en México, a menudo va de la mano
con el "desencanto" de los resultados de las transiciones. Desencanto que se hace visible en mayor
volatilidad electoral, un declive en la "identificación"
de los electores con un partido al que "hay que ser
leal" y en aumento de la abstención, todos índices de
problemas de representación (Hagopian, 1998).
También fueron tales los problemas que llevaron a
Mainwaring y Scully (1995) a sus investigaciones
• Por otra parte, según el IFE (2002) la siruación en las elecciones
locales parece ser mucbo más dramática. Se señala que el abstencionismo en esas elecciones se ha aceoruado en los últimos años y alcanza niveles por encima de 50% en varias entidades federativas.

28

sobre la institucionalización y estabilización de un sistema de partidos
% Participación
como condición de viabilidad de las
nuevas democracias.
53.6
Así, por ejemplo, en 1989,
57.5
44.4% de los argentinos se identifi42.6
caron con un partido, pero en 1995,
57.9
sólo 24.6%. En Chile, la identificación
49.4
partidaria cayó de 88.5% en 1967 a
54.1
50% en 1996. En Brasil en 1974, 19%
63.9
no se identificaron con ningún parti59.6
do; porcentaje que creció a 51.3% en
66.l
1989-90. En México, la identificación
49.4
con un partido bajó de 62% en 1987
74.0
a 49% en 1990 (Hagopian, 1998:
62.0
116). El vínculo del elector con los
partidos se aflojó significativamente;
es lo que Hagopian llama la des-alineación partidaria. 5
Eso se traduce en la volatilidad electoral, una
de las formas de des-alineación electoral. Un índice
sencillo de la volatilidad electoral mide el cambio neto
en la distribución de escaños (o votos) de una elección a otra. Se adiciona el cambio neto en porcentaje
o escaños ganados o perdidos de cada partido de una
elección a otra y se divide la suma por dos. Así, un
índice de 15 significa que unos partidos experimentaron un avance agregado de 15% mientras otros
perdieron un total de 15% (Mainwaring y Scully,
1995: 6). Esos autores calcularon la volatilidad electoral en 12 países latinoamericanos y presentan un
índice compuesto que toma en cuenta tanto los escaños en el parlamento (Cámara baja) como las variaciones del voto en las elecciones presidenciales (v.
Cuadro 2).

5 Un fenómeno similar puede observarse en Europa, pero de menor
envergadura (Hagopiao, 1998: 116).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

IENERO-ABRIL 2003

ÍN(?ICE DE VOLATILIDAD ELECTORAL EN DOCE
PAISES
País

Periodo

Volatilidad
media(%)

Uruguay

1971-89

Costa Rica

1970-90

9.7

Colombia

1970-90

16.3

Chile

1973-93

16.5

Venezuela

1973-93

18.8

Argentina

1982-93

20.0

México

1982-91

27.3

9.1

Paraguay

1983-93

31.4

Bolivia

1979-93

36.1

Ecuador

1978-92

37.9

Perú

1978-90

54.2

Brasil

1982-90

70.0

Fuente: Mainwaring y Scully (1995: 8).

Hay que advertir, sin embargo, que de esta
manera se calcula el grado de cambio; es decir, la
alternancia o incluso la misma transición. A final de
cuentas, lo propio de una democracia es que los electores pueden cambiar de opinión de una elección a
otra. Por lo tanto, no podemos sencillamente tomar
esos datos como índices de la institucionalización o
la consolidación de la democracia. Un régimen democrático consolidado es un régimen que permite y
sobrevive a la alternancia. Sin embargo, en combinación con otros indicadores, el índice de volatilidad
ele~t_oral también puede decir algo sobre la (in)estabilidad y la (dis)continuidad en el sistema de partidos, sobre todo cuando se trata de flujos electorales
bruscos o el surgimiento repentino de nuevos partidos en el escenario electoral. Junto a los datos sobre
la identificación
de los electores con los partidos, eso
.
sugiere un des-alineamiento de los votantes en relación con los partidos.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Una tercera señal de que algo tal vez anda m
con la democracia electoral en América Latina es e
aumento - veloz e intenso-, en muchos países, del
abstencionismo, otra forma de des-alineación electoral (Cuadro 3).
. Varias explicaciones han sido propuestas para
elucidar las tendencias aquí descritas. Hagiopa
(1998) considera y rechaza las explicaciones que re
miten al mal desempeño económico a corto plazo o
que atribuyen el desencanto con la política a la influencia de los medios de comunicación. Su explicación alternativa es que estamos frente a una transfor
mación mucho más profunda y estructural de desorganización de la representación política que tiene que
ver con el declive del modelo político y económico·.---.,,,..,~,-.-,-,....AJ
centrado en el Estado. 6 Argumenta que el reemplaz
del Estado nacional-desarrollista por el Estado neoli1-L:.....:.~~~.llil:
beral tiene efectos profundos sobre las formas de re--,..."r"l"_,..,,.,......-11 t
presentación política en el sentido de que grupos d
interés, partidos y sindicatos ya no pueden organi
zarse en función de lo que el Estado tiene que ofre
cer, pues la oferta ha sido brutalmente restringida.
Así, los programas ideológicos de los partidos cen r - - - - - - . J1
tro-izquierdistas ya no proporcionan un marco creí
ble e inspirador mientras el potencial de partidos noprogramáticos de intermediar intereses a través d
estructuras corporativistas se ve mermado. Al mis
mo tiempo, las bases organizativas de los partidos
estructuras de intermediación corporativista han ido
desarticulándose bajo el embate de las políticas de
ajuste estructural. La des-sindicalización se desarrolla de forma paralela a la desvínculación de los electores con relación a los partidos. En otras palabras,
6
Hagiopao _también considera la explicación propuesta por Chalmers,
M~ _Y P1ester (1997: 555-560) quienes apuntalan la dispersión y
mult1plicac16n de las instancias de toma de decisión política en el
marco de lo_s procesos de descentralización de los Estados. En resp~esta hao ido formándose nuevas formas de representación a ttaves de redes asociativas o lo que podría llamarse movimientos sociales. Sm embargo, Hagiopao no comparte el relativo optimismo de
esos autores sobre el alcance de esas formas alteroati
d
seotación.
vas e repre-

29

�transición hacia un gobierno elecPARTICIPACIÓN O ABSTENCIÓN
to (o la alternancia) solamente
Participación (p) / Abstención (a)
Años
País
abre el camino hacia una segunda
transición, es decir, la instalación,
consolidación e institucionaliza85.6 (p)
Argentina
1983
ción de un régimen democrático. 8
80.2 (p)
1995
Ahora bien, las nuevas democraCosta Rica
1953
32.8 (a)
cias suelen ser poliarquías,9 pero
18.2 (a)
1990
no son democracias representatiVenezuela
1958
7.9 (a)
vas en el sentido de que falta la
3.5 (a)
1973
accountability o rendición de cuen12.4 (a)
1978
tas. La premisa de la democracia
18.3 (a)
1988
delegativa es que, una vez pasa20.0 (a)
Brasil
pre-1964 (medio)
das las elecciones, el ganador pue70.0 (p), 31.5 blanco o invalidado
1990
de gobernar como mejor le parezColombia
1958-1990
34.0-50.0 (a) (excepto 1970)
ca, limitado solamente por la rea1994 .
70.0 (a)
lidad de las relaciones de poder y
Perú
1995
28.0 (a), 17.O blanco o invalidado
la duración del mandato constitu13.2 (a + no registrados)
Chile
1989
cional. Así, el presidente toma una
19.1 (a+ no registrados)
1992
posición por encima de los parti1993
18.9 (a + no registrados)
dos e intereses organizados para
27.3 (a + no registrados)
1996
administrar un programa de "sal1997
27.2 (a + no registrados)
vación" que puede ser totalmente
Basado en: Hagopian, 1998: 120 y Siavelis, 1999: 251 (Chile).
contrario a sus promesas electorales. En el marco del desmantea intermediación corporativista está en pleno procelamiento de las formas de representación corporatio de descomposición mientras los datos presentavas y del Estado desarrollista y, por otra parte, del
UJt---------dos anteriormente sugieren que la des-alineación con
manejo de la "receta'' para enfrentar los problemas
relación a las estructuras partidario-corporativistas
económicos y "despolitizar" la economía, pretende
no da lugar a una re-alineación con algún partido.
lograrse un Estado aislado y blindado de las influenLo que se observa, más bien, es la desilusión, el descias sociales "indebidas". Eso se logra mediante un
interés, la desafección y una creciente desconfianza
concepto procesal de la democracia en el que la toma
hacia las instituciones políticas.
de decisiones a nivel macro es delegada a un grupo
Una hipótesis complementaria es la propuesta
por O'Donnell (1999: 159-173) cuando habla de la
8
Un régimen es la forma de relación entre Estado y sociedad civil.
democracia delegativa. En vez de enfocar la naturaAsí, hay regímenes democráticos, autoritarios, etc. El régimen no es
leza del régimen autoritario o de los procesos de tranla misma cosa que el gobierno; un régimen democrático permite la
alternancia en el gobierno, por ejemplo. Para una definición más presición7 a fin de explicar el desenlace, propone que la
7 Transiciones

negociadas, como los casos brasileño y mexicano, transiciones por colapso, como el caso argentino, etc. (Martins, 1994:
11S-118).

30

cisa véase O'Donnell ( 1999: 141, 191n).
• Es decir que los funcionarios son electos en elecciones libres y limpias donde todos pueden participar y tienen el derecho de proponerse como candidatos y que las libertades civiles -libertad de expresión, información y asociación- son respetadas.

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11

ENERO-ABRIL 2003

experto de administradores tecnócratas sintonizados
con sus pares de las agencias multilaterales (Silva,
P., 1999). Es en este contexto que se da el fenómeno
de la coexistencia de la tecnocracia con el neopopulismo, lo que ha permitido compatibilizar el proceso
de reestructuración neoliberal con el proceso de democratización (Lechner, 1998; Silva, 1999). La noción democracia delegativa caracteriza esta reducción
de la democracia a la función legitimadora, sin capacidad de conducción (O'Donnell, 1999). De esta
manera, la población pierde confianza en los gobiernos y finalmente se erosiona la confianza en las mismas instituciones democráticas.
En el cuadro 3 señalamos varios casos del voto
de protesta; la elección de Femando Collor en Brasil
en 1990 fue acompañada de un alto porcentaje de
votos blancos o invalidados y el mismo fenómeno se
observó en la reelección de Fujimori en Perú en 1995.
En su ensayo sobre cultura política y partidos,
(faylor, en prensa: 335-535) se refiere al caso argentino y habla del disgusto de los ciudadanos y el rechazo a
los partidos en los comicios de octubre de 2001:
El hecho más impactante es el nivel altísimo de votos de
protesta. El llamado "voto bronco" llegó a un total de
15.5% de los que son habilitados a votar, que es un aumento sustancial comparado con 3% de la elección presidencial 1999 (Clarin Digital., 16/10/01); en la capital federal, el nudo de la política, superó a las fuerzas partidistas y"ganó" con 27% de los votos. Preguntado por CEOP
(Centro de Estudios de Opinión Pública) por qué votaron así, 90.8% sustentó que "es una manera de demostrar
el enojo con la clase política".

La gente en Argentina no tiene confianza en
los políticos, pero también los políticos se están distanciando de sus militantes de base. La falta de relevancia de los partidos y la brecha entre gente y políticos está hecha por los dos campos; los ciudadanos
no tienen fe en sus representantes, pero tampoco los
políticos están interesados en sus militantes partidis-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

QJDonnell habla de una
democracia delegativa) propone
que la -transición hacia un
gobierno electo (o la
alternancia) solamente abre el
camino hacia una segunda
-transición) es deci'l'j la
instalación) consolidación e
institucionalización de un
régimen democrático.
tas y sólo se interesan por los ciudadanos en el momento de la votación. A lo mejor, eso no es nad
nuevo, pero existe ahora en un contexto donde los
ciudadanos, como hemos visto, sienten más su ciudadanía y están más dispuestos que nunca a identificar y reclamar sus derechos, y eso crea una disyunti
va en la lógica de la cultura política de siempre.
Así, Taylor destaca la disyuntiva entre una
cultura ciudadana democrática y el comportamient
de la clase política a fin de cuestionar la falta de re
novación en los partidos en el contexto de la transición argentina. A menudo, los habitantes de los países latinoamericanos afirman que la democracia es
su forma preferida de gobierno pero, al mismo tiempo, expresan su descontento con el gobierno actual.
Hablando del caso boliviano, Lazarte (200 1: 360)
argumenta que si bien tal asincronía entre las expectativas acerca de la democracia y la realidad es cosa
de la vida, el alejamiento entre el sueño y la realidad
puede llevar a una ruptura de los puentes entre los
dos y un hundimiento en el vacío. 10
Creo que mucho más está en juego que la crea-

'º

Al respecto cabe señalar que, según la encuesta del Roper Center
for Public Opinion Research de 1998 (Camp, 2001), 54.6% de los

31

�ud-drcía y ••mmLeledf:llldet.S..------------------__...,

Crítica del absteneionismo

Crítica del absteneionismo

nes distintas así como la manera en que esas experiencias influyen sobre sus conceptuaciones de lo que
es o debe ser la democracia.
¿Qué significan las expectativas de bienestar Y
progreso y de igualdad cuando se trata de evaluar un
gobierno Y. qué impacto tienen si la evaluación es una
evaluación desencantada? Otra vez, eso apunta a una
consideración más amplia, o si se quiere sustancial
en vez de procedimental, de lo que se entiende por
democracia y lo que podría explicar el fenómeno del
abstencionismo. ¿De qué tipo de cálculo costo-beneficio estamos hablando? Tradicionalmente, el intercambio de favores tangibles por votos ha sido un
elemento central en el juego de la intermediación
corporativista, tanto en México (Craig y Comelius,
1995) como en otros países latinoamericanos. Parece que en el caso mexicano esto contribuyó al_surgimiento de una cultura política que a menudo valoriza el bienestar y progreso y lo entiende de un modo
específico. Hemos visto que las políticas de reforma
del Estado y la disminución brutal de
lo que el Estado puede ofrecer a grupos de interés, partidos o sindicatos,
CUADRO 4
contribuyen a erosionar este imaginaOPINIONES/VISIONES CIUDADANAS SOBRE LA DEMOCRACIA
rio y llevan a la des-alineación. ¿Qué
EN AMÉRICA LATINA Y ESTADOS UNIDOS
significa esto para el modelo racional
México Estados Unidos
Costa Rica
Chile
cálculo del voto? ¿Será que la oferta de
"changarros"
mejora la ecuación?
68
21
54
25
Libertad
5
21
6
18
Igualdad
MÉXICO: CLOSET
2
12
3
10
Voto/elecciones
ABSTENCIONISTA
2
14
6
12
Forma de gobierno
1
14
7
8
Bienestar/progreso
En lo que sigue buscaré, con base en
1
13
3
Respeto/imperio de la ley 10
la encuesta Hewlett-Roper (Camp,
12
3
13
8
No sabe/no responde
2001), esbozar algo del perfil del abs9
2
7
8
Otros
tencionista mexicano, señalando de
Fuente: Camp (2001:17).
antemano que hay mucho trabajo por

ción de un "entramado institucional facilitador de la
articipación" que podría lograrse mediante un ejercicio de ingeniería institucional que altera el cálculo
e costos y beneficios acerca de la participación elecoral y política. Los conceptos de des-alineación, refinéndose al declive de la intermediación corporativista y de la democracia delegativa, plantean interroantes que merecen mayor reflexión. Asimismo, quieo señalar que según la encuesta Hewlett-Roper
(Camp, 2001), los mexicanos tienen una visión particular acerca de lo que significa democracia, lo que
conciben y lo que esperan. ¿Cómo responden a la
uestión "en una palabra dígame que significa deocracia"? (Cuadro 4). 11 Mientras en Costa Rica y
Estados Unidos la cultura política promueve un fuerte
énfasis en la libertad, en México valores como igualdad o bienestar y progreso toman un lugar importante.
or cierto, hay que tomar esas comparaciones "con
inzas", pero al mismo tiempo revelan algo sobre la
'experiencia" y la formación histórica de poblacio-

mexicanos encuestados afirmaron estar poco o nada satisfechos con
su gobierno y que solamente 49.7% piensa que la def_'.locracia e~ _la
forma preferible de gobierno. Sin embargo, cabe senalar tamb1en
que existen resultados de encuestas algo distintos que ~acen ~lumbrar una cultura poLitica un poco menos autontana en Mex,co
(Tumer y Elordi, 2001).

Desgraciadamente la base de datos solamente proporciona la versión en inglés de la pregunta y esto causa algunos problemas de retraducción. Para utilizar las cuestiones en futuras encuestas para fines de comparación se necesitaría la pregunta origin.al.

11

TRAYECTORIAS

32

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

hacer. La encuesta da pistas para el empleo de nuestro arsenal estadístico y para la búsqueda de potenciales pobl.aciones meta para los programas de educación cívica propuestos por instituciones como el IFE
u otras técnicas para mejorar la ecuación del cálculo
del voto. Sin embargo, esas búsquedas deben complementarse con estudios más bien antropológicos, y sobre todo críticos, acerca de la significación y los significados de ciudadanía (Assies, Calderón y Salman, en
prensa) y, como he apuntalado en lo anterior, las transformaciones en los procesos políticos y económicos.
El procedimiento es el más sencillo y poco sofisticado. Una de las preguntas incluidas en la encuesta que se llevó a cabo en 1998 fue: "Si el día de
hoy hubiera elecciones, ¿por cuál partido votaría usted?" No interesa aquí cuantos votarían por el primer, segundo o tercer partido en el Congreso de la
Unión de aquel tiempo (el PRI, PRD y PAN, respectivamente), sino los que responden que "novotarían por ningún partido o habitualmente no participan" en las elecciones, o sea, el "núcleo duro" del
abstencionismo que es 7. 7% (92) del total de la muestra de 1,199 mexicanos.
Inmediatamente salta a la vista que muy pocos
mexicanos admiten que no participan. Ya sabemos
que la realidad es otra. Según la misma encuesta,
28.9% de los chilenos y 24.4% de los costarricenses
admiten sin contriciones que no participan en las elecciones. Otra vez esto sugiere que el arsenal estadístico debe ser complementado con estudios antropológicos, etc. ¿Por qué el abstencionista mexicano es un
"closet abstencionista"? (practica el abstencionismo
sin admitirlo abiertamente como sí lo hacen los chilenos y los costarricenses).
¿Cómo se reparten los abstencionistas mexicanos según las variables usuales (género, educación,
ingreso, etc.)? Entre los hombres, 6.5% no participa
habitualmente y entre las mujeres, 8.9%. El porcentaje que no participa aumenta con la edad: entre los
18 y 29 años, 6.8% no participa; entre los 30 y 49
años, 7.4% y entre los mayores de 50 años, 9.8%.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

El reemplazo del Estado
nacwnal-desarrollista por el
Estado neoliberal tiene efectos
profundos sobre las formas de
representación política en el
sentido de que grupos de
interés) partidos y sindicatos y
no pueden organizarse en
función de lo que el Estado
tiene que ofrecer; pues la ofertir,,i.,.-_ __..
ha sido brutalmente
restringida.
En lo que sigue presentaré los datos de la en
cuesta que permiten la comparación entre el universo del total de la muestra y el subuniverso de los abs r--......,,~---~n
tencionistas. Si el porcentaje en la columna de abs
tencionistas es mayor que el porcentaje en el total de----,'l'&lt;,I.,
la muestra, esto indica un núcleo de abstención. Po
ejemplo, si en el universo total el porcentaje sin edu
cación formal es 3.9% y en el subuniverso de los abstencionistas se encuentra un porcentaje de 6.4% sin
educación formal, esto indica que las personas sin
educación formal tienden a abstenerse. Aunque por
razones de espacio no presentaré los datos, los resultados de la encuesta también permiten vislumbrar la
incidencia del abstencionismo dentro de los núcleos
así identificados. Por ejemplo, según la base de datos, de las 47 personas sin educación formal en el
total de la muestra, 12.5% se abstiene de votar; porcentaje que puede compararse con el porcentaje de 7.7%
de abstencionistas en el total de la muestra. 12
12 Este 7. 7% es el dato de referencia en esas comparaciones. No lo
repetiré a lo largo del texto.

33

�Crítica del abstencionismo

gresos (véase Cuadro 6). En otras palabras, 12.7%
del total de 59 personas con altos ingresos es abstencionista y 9.1 % de las 679 personas con bajos ingresos.
Por otra parte, la ocupación o el tipo de empleo influyen en el comportamiento con relación a
las elecciones. Los grupos que tienden hacia el abstencionismo son la categoría de directores, altos funcionarios de gobierno y ejecutivos privados, los agricultores, las amas de casa y los desempleados (véase
Cuadro 7). De la categoría de directores, altos funcionarios de gobierno y ejecutivos privados 12.5% es
abstencionista (lo que parece confirmar el abstencionismo entre el grupo de altos ingresos), de los agricultores 11.3%, de las amas de casa 10% y de los
desempleados 17.9%.
La religión es otro factor que influye en la abstención en el sentido de que encontramos mayores
porcentajes de abstención entre los evangélicos y las
"otras religiones". Al respecto, es interesante señalar
que en otros países, por ejemplo Brasil (v. Serbin,
2000), el ser evangélico parece haberse convertido
en factor de movilización política (véase Cuadro 8).
Es decir, que 12.3% de los evangélicos no participa
en las elecciones y 9.8% de los adherentes a otras
religiones. De los católicos y no-religiosos 7.5% se abstiene.
El tamaño de la ciudad donde
EDUCACIÓN Y ABSTENCIÓN
uno vive influye en el sentido de que
sobre todo en las ciudades medias
Ningún partido/No vota
Número de casos
(50,000 a 100,000 habitantes) se en100%(92)
cuentran personas que expresan no
100% (1,199)
Total
tener preferencia partidaria y de no
1-6 años
44.5
39.8
votar habitualmente (v. Cuadro 9). De
6-12 años
30.4
33.9
los habitantes de esas ciudades, 11.3%
Universidad incompleta
7.4
12.0
no votaría por ningún partido o habiUniversidad completa
11.l
9.4
tualmente no vota.
Sin educación formal
6.4
3.9
Finalmente, la encuesta incluye
Otros
0.8
datos sobre la etnicidad de los encuesFuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
tados, atribuida a ellos por el encueslibro de Camp, 2001.
tador. Eso muestra que el grueso del
13 Por razones de espacio, el cuadro sobre educación y abstención ha
grupo de abstencionistas son mexicanos comunes y

La abstención disminuye con el nivel de educación (véase Cuadro 5). 13 Sin embargo, si miramos
el grupo de abstencionistas en sí pueden señalarse
ciertos núcleos. Una concentración de ellos se encueritra entre los que tienen apenas un año de educación, 6.6% de los 92. Esto quiere decir que 31.3%
de las 19 personas con apenas un año de educación
o votaría por ningún partido o habitualmente no
ota. Asimismo, los sin educación formal parecen
estar inclinados a no votar; 12.8% de ellos no votaría
por ningún partido o habitualmente no vota. Del grupo de 92 abstencionistas, señalamos que casi una
uarta parte (23 personas) son personas con 6 años
e educación. Esto sugiere un repunte del abstencionismo al contar con 6 años de educación; mientras entre las 233 personas con 2 a 5 años de educación en el total de la muestra solamente hay 12 que
se abstienen (5.2%) y entre las 225 personas con 6
- os de educación encontramos 23 (10%). Señalaos también que 18.5% de los 92 abstencionistas son
universitarios.
El ingreso parece influir en el sentido de que el
abstencionismo entre los grupos de ingreso medio es
menor que entre los grupos de bajo y los de alto in-

sido compactado. En los comentarios utilizaré datos más detallados.

34

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

CUADRO 6
INGRESO Y ABSTENCIÓN
Número de casos

Total
Alto
Medio-alto
Medio/medio-bajo
Bajo
No sabe/ sin respuesta

Ningún partido/No vota

100% (1,199)

100%(92)

4.9
7.7
22.1
56.6
8.9

8.1
4.6
12.5
67.3

7.4

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.

CUADRO 7
EMPLEO Y ABSTENCIÓN

Número
de
casos

Ningún
partido/
No vota

100% (1,199)
Director/funcionario de gobierno/ejecutivo privado
1.1

100% (92)

Total

Profesional independiente/ empresario privado
Empleado nivel medio en empresa/gobierno
Técnico/trabajador manual
Agricultor
Estudiante
Ama de casa
Desempleado/ buscando empleo
Jubilado
Otros
No sabe/sin respuesta

1.9

17.0
16.6
7.3
6.3
10.7
32.9
2.6
2.5

4.8
18.4
7.0

9.1
8.1
42.8
5.9

1.3

2.9
0.1

0.7

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.

CUADRO 8
RELIGIÓN Y ABSTENCIÓN
Número de casos

Total
Católico
Evangélico
Otra
Ninguna
No sabe/sin respuesta

100%(1,199)
84.9
4.9

3.8
5.5
1.0

Ningún partido/No vota

100%(92)
82.2
7.7
4.8
5.3

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
hbro de Camp, 2001.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

corrientes, ni muy blancos ni muy/
morenos (véase Cuadro 10). De lo
590 mestizos en la muestra, 9.6% es
abstencionista. Por otra parte, la encuesta muestra que 16.7% de la población indígena no votaría por ningún partido o habitualmente no votai
Claramente, esa población está\
subrepresentada en la encuesta
(Camp, 2001: 21).
Así, utilizando las variables estándares puede vislumbrarse algo de
perfil del abstencionista mexicano. La
abstención aumenta con la edad; es
importante entre los que tienen ape-_ _ _ _ __
nas un año de escolaridad pero, sor
prendentemente, no se ve una rela- - - - - - -•·
ción clara con el avance de la escola-•.--------■
ridad sino una cierta polarización co
núcleos duros de abstencionistas en
tre los que tienen 6 años de escolari
zación y entre los bien educados; es
más acentuada tanto entre los grupos
de alto como los de bajo ingreso; es
mayor entre desempleados, altos funcionarios y ejecutivos, agricultores
amas de casa, en este orden; es más
alta en ciudades medias y, finalmente, es más alta entre evangélicos e indígenas. Esto, por lo menos, es lo que
sugieren los datos de la encuesta utilizados aqui, que pueden ser validados o desmentidos por otras encuestas, así como por resultados electorales que muestran que el abstencionismo es mucho más alto de lo que la
encuesta sugiere. Además, se necesitaría un análisis más sofisticado de las
relaciones y co-variancias entre las variables así como investigaciones pormenorizadas y comparativas para en-

35

�Crítica del abstmcionisrrw

CUADRO 11
populistas y corporativistas estaban
fincados en el intercambio de favores
Ningún partido/No vota
tangibles por el voto. El neoliberalisNúmero de casos
mo, como hemos visto hipotéticamen100% (1,199) 100% (92)
Total
te, socava esta forma de hacer política
18.6
22.5
Metrópolis (&gt; 1 millón)
a través del adelgazamiento del Esta36.5
29.3
Ciudad grande (100,000 - 1 millón)
do, la privatización, la flexibilización
10.7
15.8
Ciudad media (50,000 - 100,000)
de las políticas laborales, etc., 14 mien22.4
17.8
Ciudad pequeña (15,000 - 50,000)
tras las transiciones se estancan en la
11.8
14.6
Zona rural (&lt; 15,000)
mercadotecnia neopopulista y la democracia delegativa.
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
El perfil del abstencionista nos
ibro de Camp, 2001.
sugiere dónde ubicar los brotes del abstencionismo. ¿Podemos decir algo más
ETNICIDAD Y ABSTENCIÓN
acerca de sus motivos? Nuestra discuNingún partido/No vota
Número de casos
sión anterior apuntaló la des-afiliación
y señaló que un indicio de tal fenóme100% (92)
100% (1,199)
no sería la identificación partidaria. Si
7.2
16.7
comparamos el país con Costa Rica y
61.4
49.2
Chile, encontramos que tal identifica28.7
31.5
ción es menos fuerte que en Costa Rica
2.6
1.2
y algo más fuerte que en Chile. Diga1.3
mos que son, a lo mejor, identificacio0.1
nes tibias (v. Cuadro 11).
De los 92 abstencionistas mexiuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
libro de Camp, 2001.
canos en la muestra, la gran mayoría
(86.8%), por supuesto, no tenía ninguna simpatía por ningún partido, 4 .1 % algo para el
tender la variación en las tasas de abstención intra e
PRI, 3.3% algo para el PRD, 1.9% mucho para el
interregionales.
PAN y 1.3% algo para el PAN. 29.9% tiene poca
confianza en los partidos políticos y 48.3% ninguna,
DES-ALINEACIONES Y MOTIVOS
mientras para el total de la muestra esas cifras son
DEL ABSTENCIONISTA
39.5% y 23.8%, respectivamente. Tampoco tienen
confianza en los sindicatos; pues 35.7% afirma que
Ahora bien, ¿podemos decir algo más sobre el absno tiene confianza en ellos, 9.4% encima del prometencionismo y las formas de des-alineación y el enojo o "encabronamiento" con la política y los políticos? ¿Hay elementos que sugieren que la cuestión
14 Esto no quiere decir que el clientelismo desaparece; se señala el
del abstencionismo no puede resolverse mediante la
surgimiento de nuevas formas de clientelismo, más individualizadas
ingeniería institucional a fin de mejorar la ecuación
mediante el trato personal con un funcionario, o a través de políticas
sociales focalizadas.
costo-beneficio? Al final de cuentas, los regímenes
TAMAÑO DE CIUDAD Y ABSTENCIÓN

36

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

puesta en la que tanto el nombre de
órgano como el concepto son definiCosta Rica
México
Chile
dos correctamente; una respuesta re1,000
1,199
1,194
gu/,ar se equivoca en el nombre pero
Total
(100%)
(100%)
(100%)
define correctamente el concepto; y
Mucho, ler partido en Congreso
29.2
13.0
9.8
una
respuesta ma/,a no sabe definir e
Algo, ler partido en Congreso
10.9
23.7
13.1
nombre ni el concepto (por ejemplo
Mucho, segundo partido en Congreso
25.8
7.2
3.2
poder
de Dios, poder del dinero, poAlgo, segundo partido en Congreso
7.6
10.7
4.4
der mágico, etcétera). Señalamos la
Mucho, tercer partido en Congreso
0.9
12.7
4.6
polarización
entre los abstencionistas
Algo, tercer partido en Congreso
0.2
13.0
4.0
en
un
sector
que da respuestas mejo
Mucho, otros partidos
1.6
9.7
res que la media de la encuesta y
Algo, otros partidos
0.4
1.6
8.8
sector
que "no sabe" (v. Cuadro 12),
Nada
25.0
13.8
40.3
lo
que
parece confirmar la polarizaNo sabe/sin respuesta
2.7
2.2
ción ya señalada anteriormente. Otr
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
indicación de esa diferenciación es qu
libro de Camp, 2001.
hay un grupo que estima que la polirica es muy importante (37.1% con
tra 36.3% del total de la muestra) mientras otro gru
dio de la muestra. En este sentido, parece que de
po estima que la política es poco o nada important
hecho podemos hablar de des-alineados.
(34.9% contra 23.7% del total de la muestra).
La falta de confianza en políticos, institucioOtro rasgo de los abstencionistas es su percep- . - - - - - - nes y personas y la percepción de corrupción pareción de la corrupción: 63.3% de ellos creen que cas·
cen ser atributos importantes de la abstención. Mientodos en el gobierno son corruptos, contra 42% de la
tras que 27.7% de los mexicanos en la muestra demuestra. Igualmente creen que la corrupción es el ma
cían estar "muy insatisfechos" con la democracia en
yor obstáculo para la democracia en el país (50.9% con
el país, de los abstencionistas 52.3% estaba muy intra 41 .9% de la muestra total) y que las elecciones
satisfecho. Entre los abstencionistas, 44.6% no tenía
menudo son fraudulentas (78.5% contra 60.8%). Asininguna confianza en el gobierno, contra 25. 7% del
mismo, la confianza en instituciones es generalmentotal de los encuestados y 37.1 % se sentía muy mal
te baja aunque parecen confiar más que la media en
representado por los miembros del Congreso, conla escuela y la familia; tanto la confianza como la faltra 25. 7% del total.
ta de confianza en la Iglesia es mayor que el promeLo interesante es que eso no refleja ignorancia.
dio
de la muestra (véase Cuadro 13).16 De los absEl grupo de abstencionistas parece estar polarizado
tencionistas, 63.6% desconfia de la gente contra
en dos sectores, los "tontos" y los "listos". Una de
53. 7% de la muestra.
las preguntas en la encuesta se refirió a la división
Entre los que se abstienen, 40.1 % dice que haentre los tres poderes y midió la capacidad de nomría algo para que los políticos rindan cuentas (accounbrarlos correctamente: una respuesta buena es la resSIMPATÍA PARA PARTIDOS POLÍTICOS15

------...
r------•

15

Señalamos otra vez que en la época (1998), el PRI fue el primer
partido, seguido por PRD y PAN.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

16

La inclusión de respuestas intermedias (un poco de confianza; poca
confianza) no cambia lo esencial del cuadro.

37

�Critica del abstencionismo

Critica del abstencionismo

CUADRO 14

CUADRO 12

PARTICIPACIÓN POlÍTICA NO ELECTORAL

CONOCIMIENTO DE LOS TRES ÓRGANOS DEL ESTADO
ABSTENCIONISTAS
n=92 (100%)

TOTAL MUESTRA
n=l,199 (100%)

Correcto

TOTAL MUESTRA
(1,199)

Ejecutivo

Legislativo

Judicial

Ejecutivo

Legislativo

Judicial

30.9

33.1

32.2

36.3

41.7

33.4

16.5

15.4

16.8

17.2

18.0

33.1

33.2

34.5

19.2

14.9

6.3

9.8

7.6

10.2

10.3

41.2

41.9

46.5

CONFIANZA EN LAS INSTITUCIONES

Iglesia

ABSTENCIONISTAS (92)

Mucha

Nada

Mucha

Nada

46.9

6.9

47.3

8.9

4.2

26.8

27.7

7.8

44.1
34.2

7.8
44.6

5.2

25.7

0.7

2.8

20.2

1.5

27.8
32.3

Tribunales

3.6

22.6

2.8

Sindicatos

3.0

26.3

3.9

35.7

Congreso

3.2

23.1

2.6

25.0

Televisión

5.2

20.5

3.3

29.2

Partidos

5.4

23.8

2.8

48.3

7.7

13.3

4.6

14.1

Pequeña empresa
Fuerzas armadas

12.6

16.0

9.2

26.5

Familia

75.8

0.9

76.1

0.7

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

tability) contra 34.6% de la muestra. Sin embargo,

podemos sospechar que a menudo eso se queda en
la intención o, más bien, que hay una división entre
ellos: los que están dispuestos a participar en otras
formas de hacer política o lo han hecho (manifestaciones, huelgas ilegales, boicoteo) y los que no. Cabe
38

señalar que parece tratarse de opiniones relativamente
fumes, pues el porcentaje que no sabe siempre es
menor que en la muestra total (v. Cuadro 14).
Tal vez la división entre abstencionistas de alguna forma refleja sus opiniones sobre lo que es el
derecho político más importante; más que la media,
TRAYECTORIAS

Haría

Firmar carta protesta

13.l

55.2

Manifestación

10.6

43.1

Huelga ilegal

2.4

29.6

Ocupar edificio/

1.5

18.7

Nunca

No sabe

Hecho

Haría

26.4

5.3

11.l

62.4

23.0

3.5

39.9

6.5

11.l

41.7

45.2

2.0

59.1

9.0

4.5

28.3

58.6

8 .7

69.2

10.6

1.3

20.3

73.0

5.4

Nunca

No sabe

fábrica
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

MUESTRA (1,199)

Hecho

ABSTENCIONISTAS
(92)

AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

hacen hincapié en dos tipos de derechos: por un lado
quierdistas dispuestos a participar en otras formas
encontramos un grupo que valora el respeto y la lede hacer política, mientras el grueso del grupo es ·
galidad más que el promedio de la muestra, pero por
compuesto por centristas y no-ubicados.
otro, también hay un grupo que valora la libertad más
Finalmente, en este contexto es interesante
que el promedio de la muestra. Cabe señalar tamechar una mirada a la opinión de los abstencionista
bién que 38.9% se auto-ubican en el centro del essobre el papel del Estado. Definitivamente están
pectro político contra 27.5% del total de la muestra.
favor de un papel importante del Estado en la eco
Al mismo tiempo, el porcentaje que no sabe ubicarse
nomía, la educación y los medios de comunicació
en el espectro político es 27.8% mientras el prome(v. Cuadro 16). Esta visión del Estado está confir-....,,.__,......,,.,,...,,..,.
dio de la muestra es de 13.4%. Es decir que la mayomada por su opinión acerca del papel del individuo
ría son centristas o no saben ubicarse. Ahora bien, si
y del Estado: 34.4% estima que el Estado debe ocu
miramos solamente los grupos que saben ubicarse
parse del bienestar del individuo (contra 29.9% de
podemos observar que la proporción de derechistas
total de la muestra) mientras 44.7% piensa que e
es solamente 25% entre los abstencionistas mientras
individuo es responsable de su propio bienestar (con
que es 42% entre el total de los que saben ubicarse.
tra 45.3% del total de la muestra). Posiblemente, eso
Parece entonces que el grupo de abstencionistas está compuesto por centristas, los que no saben ubicarse e iz- rC_U_A_D_R_O_1_5
___________________IDEOLOGÍA POLÍTICA DE ABSTENCIONISTAS Y TOTAL DE PERSONAS
quierdistas, mientras la proporción de
EN LA MUESTRA QUE SABEN UBICARSE EN EL ESPECTRO POLÍTICO
derechistas es menor que en el total de
los que saben ubicarse (véase Cuadro
Saben ubicarse
Abstencionistas que se ubican
(n=l,038/ 100%)
(n=70/100%)
15). Por cierto, es dificil interpretar este
conjunto de datos y se necesitarían esCentro-izquierda
25%
23%
tudios mucho más sofisticados. Sin
Centro
32%
51%
embargo, una interpretación tentativa,
Centro-derecha
42%
25%
que toma en cuenta las observaciones
Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al
anteriores, podría ser que entre los abs- libro
de Camp, 2001.
tencionistas hay un segmento de iz-

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

39

�Crítica del abstencionismo

OPINIÓN SOBRE EL PAPEL DEL ESTADO
ABSTENCIONISTAS
(92)

TOTAL MUESTRA
(1,199)
Estado

Privado

Mixto

No sabe

Estado

Privado

48.7

19.8

5.2

32.4

Escuelas

26.4
49.2

45.8
18.0

Agua
Televisión

55.0
25.7

Aerolíneas

20.4
21.7

27.9
20.7

2.5
2.6

65.2
63.4

43.4

26.6

4.3

35.1

20.1
37.7

Mixto

No sabe

9.2

12.6

16.0
14.4

0.7

19.9

2.0
7.4

Fuente: Tomado de la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper, incluida en el cd-rom anexo al libro de Camp, 2001.

indica lo que hemos denominado des-alineación y el
esencanto con la política; creen que el Estado debería
uparse de su bienestar, pero el Estado no cumple.

A MODO DE CONCLUSIÓN
1 abstencionista no existe. Hay gran diversidad y
emos intentado trazar algunos rasgos de grupos que
tal vez son identificables dentro del universo de abstencionistas; primero, desde la perspectiva de algunas variables estándares y, después, buscando algunos motivos que permitan diferenciar dentro del grupo. Hemos
visto que, generalmente, la identificación con partidos políticos en México es bastante tibia y que los
bstenciorústas se caracterizan por un rechazo muy fuere a los partidos, así como una falta de confianza en las
--.......:.............................
instituciones y en la gente en general.
Hemos visto también que hay varios grupos.
Posiblemente el mayor está compuesto por las personas que no se interesan mucho en política y la perciben como amenaza que no arroja beneficios tangibles. En este sentido, son des-alineados y desencantados y, de pronto, se sienten mal representados por
los políticos y abandonados o incluso intimidados por
el Estado. Tal vez son ellos los que conciben la democracia en términos de respeto e imperio de la ley
y, al mismo tiempo, creen que el Estado debería ocuparse de su bienestar. Podemos sospechar que pertenecen a los sectores más vulnerables, de bajo ingreso y poca educación y que en este grupo las mu40

jeres son la gran mayoría. Podríamos llamarlos tal
vez abstencionistas pasivos. Probablemente los evangélicos deben ser considerados como grupo adyacente.
Los abstencionistas a,ctivos, en contraste (37.1 %),
consideran que la política es muy importante, tienen
un conocimiento de las instituciones mejor que el
promedio y están bien informados. Entre los abstencionistas, 27.2% menciona la prensa como fuente de
información (contra 13.7% del total de la muestra) y
57.4% afirma tener acceso a las noticias diariamente
(contra 53.9%), a pesar de no confiar mucho en esas
fuentes de información. Sin embargo, entre los activos existe la distinción. Hemos visto que entre los
bien educados y bien asalariados existe un grupo de
abstencionistas importante. Aparentemente no se
molestan por ir a votar porque tienen intereses "superiores" o porque están ideológicamente motivados
y se involucran en formas de participación política
no-electoral. Constituyen entre 12.4% y 18.5% (por
ingreso o educación) de los abstencionistas. Por otra
parte, y tal vez parcialmente superpuestos con parte
del grupo anterior, parece haber un sector del sector
popular ideológicamente motivado, involucrado en
formas alternativas de hacer política mediante manifestaciones, huelgas ilegales, ocupación de edificios
o fábricas e incluso boicoteos. 17
17 Eso sugiere una diferenciación entre los repertorios de acción tradici=les e inrwvadores (.Álvarez, Dagnino y Escobar, 1998; Melucci,
1996, 1999; McAdam, McCarthy y Zald, 1996).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

IENERO-ABRIL 2003

Tal vez tenemos que hablar de des-alineados
pasivos y activos; unos se retiran de la escena y se
repliegan en el ámbito de la familia y la Iglesia, sea
católica o evangélica, mientras otros desarrollan estrategias afirmativas que ponen en tela de juicio las
políticas vigentes de forma más agresiva para reclamar sus derechos y criticar las políticas del Estado.
Eso apunta a las "redes asociativas" de las que hablan Chalmers, Martin y Piester (1997) argumentando que tales redes podrían ser una nueva modalidad de representación, más adaptada a las nuevas
formas descentralizadas de gestión estatal o, para
decirlo de otra manera, el Estado red. Sin embargo,
comparto el punto de vista de Hagopian ( 1998) sobre las limitaciones de este tipo de representación,
según el cual tales movimientos o redes pueden complementar las redes partidarias pero no sustituirlas.
Hagopian ( 1998) plantea la cuestión de si, ahora que podemos observar procesos vigorosos de desalineación, puede esperarse una re-alineación en el
futuro próximo. Su respuesta es no. Asistimos a una
transformación profunda de la sociedad y las modalidades de funcionamiento del sistema político. Tal
como he argumentado, el nuevo discurso hegemóni- '·
co del neoliberalismo económico y los efectos de las
políticas de ajuste van de la mano con formas de interpelación neopopulista que pasa por encima de las
clases sociales. Identidades sociales inestables han
creado identidades políticas fluidas donde la idea del
partido político como representante o mediador de
intereses sociales pierde credibilidad, lo que induce
la des-alineación y finalmente el desencanto.
Como bien lo apunta Taylor (en prensa), esto
suscita un proceso de alienación mutua entre los políticos y la gente. Los políticos no les hacen caso y la
gente se desencanta cada vez más con los políticos,
lo que lleva a la abstención o al "voto bronco". Asimismo, las formas de vinculación entre población y
partidos se han debilitado progresivamente sin que
esto lleve a una renovación de la vida interna de los
partidos, sino más bien a su empobrecimiento y un

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. U

I

ENEROABR1L 2003

A menudo) los habitantes de
los países latinoamericanos
afinnan que la denwcracia es
su forma preferida de gobierno
pero) al misnw tiempo) expresan
su descontento con el gobierno
actual; los mexicanos tienen
una visión muy particular
acerca de lo que significa
denwcracia) lo que conciben
y lo que esperan.
declive de la militancia de base, lo que, a su vez
refuerza la tendencia hacia el centralismo dentro de
los partidos. La comunicación con la población s,,...,.....,.....,.
reduce a la mercadotecnia y formas de neoclientelis
mo mucho más dispersa que la caducada intermediación corporativista. En su análisis del sistema d
partidos brasileños, Mainwaring ( 1995) distingue tre
tipos de partidos: los partidos programáticos y disciplinados, los moderadamente programáticos y moderadamente disciplinados y los partidos catch-all de
organización floja y poca definición programática.
Destaca cómo el surgimiento del Partido de Trabalhaaores (PT) fue la "historia de éxito" en materia de
construcción partidaria en este país porque el partido ganó credibilidad mientras los otros partidos la
perdieron. Eso gracias a mecanismos de participación Y democracia interna y una mayor cohesión
organizativa. No es para hacer romántico este partido, que tiene sus problemas también, sino para apuntar que existen alternativas relativamente exitosas al
invertebradismo partidario reinante. Es uno de los

41

�udadanía y procesos electoral
Crítica del abstencwnismo

ocos casos en los cuales se ha logrado una re-alieación partidaria.
Esa discusión nos invita a volcar la atención
acia la organización interna del sistema de partidos
la capacidad de los partidos para la democratización interna y la creación de nuevos vínculos con la
población a fin de promover una re-alineación y así
"'"'~cN-&lt;enar el desencanto y la tendencia hacia el abstenionismo. Me parece que, en este momento, el sistema partidario mexicano no muestra muchos indicios
de salud y esto merece mayor atención. El abstencionismo tiene raíces más profundas que la cuestión
el cálculo del voto y los remedios deben ir más allá
e la mera ingeniería electoral o la reducción del costo para emitir un voto.
Finahnente, uno de los datos de la encuesta
citada aquí es que los abstencionistas son gente relativamente infeliz. Mientras 1.7% del total de la muesa declara estar "muy infeliz", entre los abstencio·stas el porcentaje es casi el doble: 3.3%. Quedamos
con la cuestión de la cau salidad: ¿será que el abstencionista se abstiene porque es infeliz, o que es infeliz
porque se abstiene?-&amp;,,

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I"""'---.,.,.......

43

�ia~procesos,_ejleJl:tolmlle.5- - - - - - - - - - - - - - - ~
El voto de la diáspora

El voto de la diáspora
Participación electoral de los mexicanos
en el extranjero y transición democrática
VíCTOR ZúÑIGA

...se debe

tener en cuenta hasta qué punw no hay cosa
más dificil de tratar, ni más dudosa de conseguir,

ni más peligrosa de conducir, que /uu;erse promoun- de la implanl:aeión
de nuevas instituciones. La causa de tamaña dificultad
reside en que el promoun- tiene por enemigos a wdos aqueUos
que sa.caban provecho del viejo orden y encuentra unos
defensores tímidos en wdos los que se verían beneficia.dos por el nuevo.
Maquiavelo

ste ensayo tiene un doble propósito, el primero es ofrecer una síntesis de algunos de
los elementos más importantes contenidos en
el Informe final de la Comisión de Especialistas

para el estudio de las modalidades del voto de /,os mexicanos residentes en el extranjero (IFE, 1998); cuyo conte.do ha sido muy poco divulgado en el medio acadé.co mexicano. El segundo es identificar algunos de
__, os significados que puede tener la participación electoral de los mexicanos que residen fuera de nuestro
país para la transición a la democracia en México. El
ensayo parte de una metáfora según la cual la sociedad mexicana y sus dirigentes están actualmente construyendo la democracia guiados por una arquitectura política que se sirve de una vieja casona cuyos cimientos y estilos datan del porfiriato, misma que se
reforzó y amplió a lo largo de los regímenes emanados de la revolución mexicana. El proceso de remodelación, por tanto, está obligado a combinar el presente con el pasado políticos. Durante el proceso,
muchos mexicanos desearían subordinar los viejos
estilos de hacer política a las nuevas aspiraciones ciudadanas; otros, sin embargo, preferirían resguardar

____

._

44

los modelos antiguos haciéndoles solamente algunos
cambios y pequeñas adecuaciones.
La metáfora supone, por tanto, que la construcción de la democracia en México implica necesariamente ese tipo de arquitectura mediante la cual un
edificio antiguo es remodelado, edificando un sistema democrático sobre estructuras (tradiciones, creencias, arreglos y formas de relación) autoritarias; y supone también que en este proceso de remodelación/
preservación no hay acuerdos de fondo entre las principales fuerzas políticas del país.
Uno de los elementos constitutivos del diseño
del edificio político democrático que más dificultades presenta para la imaginación nacional es la participación electoral de los mexicanos que viven en el
extranjero. De hecho, el ejercicio de los derechos políticos es sólo el primer paso para la inclusión política
plena de la diáspora mexicana en el devenir nacional,
regional y local. Incluirla políticamente no sólo supone la remodelación de las estructuras autoritarias, sino
también trastoca los cimientos de la idea de nacionalidad y de las representaciones de la geografia nacional.
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

SÍNTESIS DEL INFORME DE LA COMISIÓN
DE ESPECIALISTAS
(IFE, 1998)
Bases legales del voto de /,os mexicanos
que viven en el extranjero
El voto externo es una práctica electoral bien conocida y ampliamente aceptada en numerosos países del
mundo. Estados Unidos, por ejemplo, puso en marcha el voto de ciudadanos norteamericanos no residentes en el país desde 1986, tanto para elecciones
locales, como estatales y federales. Con este país, hay
más de veinte que han impulsado reformas electorales en esta dirección, entre los cuales se cuentan Colombia ( 1961), Portugal (1976), Argentina ( 1991),
Perú (1993), Bolivia (1991) y Canadá (1993, con
antecedentes desde 1917) (González, Pellicer y
Székely, 1998a: 7-10). Puede inclusive afirmarse que
la participación de los ciudadanos que residen en el
extranjero es una de las tendencias más consistentes
de las sociedades democráticas en el mundo. Como
consecuencia de ello, el concepto mismo de nación
está cambiando, adaptándose a nuevas circunstancias
Ynuevos entornos. Dificilmente, hoy y en el futuro, la
idea de nación coincidirá con la todavía vigente noción escolar según la cual una nación es, en primer
lugar, un grupo de personas que comparten un mismo territorio sujeto a un mismo gobierno soberano.
Ciertamente, las naciones y el nacionalismo siguen siendo dos fenómenos que todavía están fuertemente territorializados. Lejos estamos de que el sentimiento y las creencias de nuestros contemporáneos
alberguen la idea de que las naciones han dejado de
ser territorios. Es por ello que muchas personas consideran que el domicilio es condición necesaria para
otorgar el derecho al voto a un ciudadano. Sin embargo, diversos fenómenos contemporáneos -entre los
cuales se encuentra principalmente la migración internacional- están modificando estas resistentes creencias del siglo XIX, según las cuales los modos de vida

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENER&lt;H\BRIL 2003

Difícilmente) hoy y en el
futuro) la idea de nación
coincidirá con la todavía
vigente noción escolar según
la cual una nación es) en
primer lugat; un grupo de
personas que comparten un
mismo territorio sujeto a un
mismo gobierno soberano.
homogéneos de carácter nacional se encuentran en
-,..-- - - - - - -............1
espacios contiguos resguardados por fronteras esta
tales que se abren y se cierran a la voluntad de lo
poderes centrales; que se abren para comerciar y s
cierran para salvaguardar la integridad social de un
territorio (Foucher, 1986; Zúñiga 1998).
Estos debates y estas tendencias han llegado tar
de a la escena mexicana. El artículo 36 de la Constitución General de la República fue apenas reforma
do en 1997. Antes de esta reforma, los ciudadano
mexicanos estaban obligados a votar en el lugar de su
residencia. El espíritu de la reforma del artículo 36
fue precisamente romper con esta limitación a la democracia y permitir que los mexicanos que no viven
en el país pudiesen participar en las elecciones federales. En la exposición de motivos de la iniciativa de
reforma constitucional se establece: "Se propone suprimir de la fracción ID del artículo 36 la obligación
de que el voto del ciudadano mexicano sea emitido
en el distrito electoral que le corresponda, a efecto de
posibilitar a nuestros compatriotas que se encuentran
fuera del territorio nacional, el ejercicio del voto...".
Está claro que, al borrar la "condición de residencia"
que emana de la territorialización del voto, los legis-

45

�ladores estaban abriendo las puertas para que la diáspora mexicana 1 dejase de estar excluida de la vida
olítica nacional.
Igualmente tardías fueron las modificaciones de
los artículos 30, 32 y 37 que dieron paso a la aplicación del principio de "no pérdida de la nacionalidad
mexicana", reformas que entraron en vigor en marzo
de 1998. Con ello, México se une a la tendencia jurídica mundial del reconocimiento de la múltiple nacionalidad. De hecho, por lo menos 55 países modificaron sus leyes para abrirle las puertas a esta realidad. El principio, para los efectos de la discusión sobre el ejercicio del voto en México, se concreta en dos
hechos: primeramente en la recuperación de la nacionalidad de aquellos mexicanos que habían adquirido otra y se habían visto obligados a perder su nacionalidad original y, segundo, en el resguardo de la
nacionalidad de aquellos que en los sucesivo decidiesen adquirir otra nacionalidad. En el espíritu de estas
reformas, los legisladores buscaron facilitar la integración de los mexicanos que habían decidido residir

_____

-,.,,..._

1 El concepto de "diáspora" usado para designar a las muy diversas
comunidades mexicanas en Estados Unidos ha sido ampliamente
analizado por Carlos González Gutiérrez (1999). El autor reconoce
que los mexicanos que residen en Estados Unidos no constimyen, en
sentido estricto, una comunidad en la diáspora, ni han desarrollado
una conciencia y un discurso de diáspora. Sin embargo, si se tornan en

46

permanentemente en Estados Unidos. Al establecer
el principio de la no pérdida de la nacionalidad mexicana, los obstáculos simbólicos, jurídicos y emocionales de quienes optaron o piensan optar por la nacionalidad estadunidense se vieron diluidos permitiendo así que numerosos ciudadanos mexicanos sigan gozando de su nacionalidad original. Ahora bien,
debe reconocerse que estos motivos del poder legislativo no dejan de tener sus propias consecuencias de
orden político: las reformas constitucionales establecen las condiciones para que en el futuro los doble
nacionales ejerzan sus derechos políticos tanto en Estados Unidos como en México. Con ello, la doble nacionalidad de fa,cto que numerosos habitantes de la
frontera México-Estados Unidos habían practicado
por décadas, se convierte en una doble nacionalidad
de juris que da pie a una reformulación de la idea de
nación y del ejercicio de la política en la sociedad
mexicana.

Los mexicanos que viven en el exterior
La expresión: "ciudadanos que viven en el e~anjero" en realidad, para México, es un eufemismo, porque de hecho casi la totalidad de los ciudadanos mexicanos que no están en México se concentra en un
solo país. Se estima que 99.8% de los mexicanos en el
exterior viven en Estados Unidos y el restante 0.2%
en pocos países como Canadá, Paraguay y España,
entre los principales (Corona y Tuirán, 1998a). Por
tanto, para efectos prácticos, "mexicanos en el extranjero" significa: "mexicanos en Estados Unidos".
¿Quiénes son estos ciudadanos mexicanos que
viven en Estados Unidos? Y más concretamente,
¿cuántos y quiénes eran estos mexicanos que hubiesen podido participar en las elecciones de julio de
consideración las condiciones de expulsión económica que son el origen
de una parte sustancial del flujo migratorio y la importancia numérica
que ha adquirido en la última década, no es del todo inadmisible hablar
de la "diáspora mexicana", aunque no en el mismo sentido que adquiere
la noción cuando hablarnos de la diáspora palestina o la armenia.

TRAYECTORIAS

j AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

2000? En el Informe final de la Comisión se estima que
alrededor de once millones de ciudadanos mexicanos
estaban en Estados Unidos en la fecha de las elecciones presidenciales de 2000. Por ciudadanos se entiende individuos de nacionalidad mexicana mayores de
17 años. Este conjunto está compuesto por muy diferentes grupos que conviene distinguir adecuadamente. En primer lugar, tenemos a los mexicanos, nacidos en México, que han emigrado a Estados Unidos
y residen en ese país. Se estima que ellos eran, en julio
de 2000, seis millones de personas. Entre las cuales se
cuentan cuatro millones que residen legalmente en
Estados Unidos y dos millones de indocumentados.2
En segundo lugar, están los mexicanos, nacidos en
México, que se han naturalizado estadunidenses y que,
por diferentes vías, han recuperado o no han perdido
la nacionalidad mexicana. Se estima que ellos son
aproximadamente un millón de personas. En tercer
lugar, están los hijos e hijas de padre y/o madre mexicanos, nacidos en Estados Unidos que conservan o
pueden conservar la nacionalidad mexicana. Se estima que en julio de 2000 eran tres millones de personas con estas características. Por último, están los
mexicanos que por razones de trabajo, turismo o visita familiar estarían en territorio de Estados Unidos
en la fecha de las elecciones. No son residentes en
otro país, pero se encontrarían fuera del territorio
nacional por las razones antes dichas. Este grupo, se
estima, llega a estar compuesto por un millón de individuos (Corona yTuirán, 1998b).
En suma, se calcula que la expresión "mexicanos en Estados Unidos" incluía a once millones de
personas en julio de 2000. Este número representaría
aproximadamente una sexta parte del padrón electo2
El carácter legal de la residencia de los emigrantes mexicanos carece
de importancia para los fines de una reforma electoral. La distinción
"documentados" e "indocumentados" concierne exclusivamente a las
autoridades norteamericanas y no a las de nuestro país. Sin embargo,
en el texto se ofrece la información debido a que frecuentemente el
público tiende a percibir a los emigrantes mexicanos como
preponderantemente indocumentados, cuando, en realidad, la migración internacional de México a &amp;tados Unidos es mayoritariamente
autorizada.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENEROABRIL 2003

ral si todos estuviesen empadronados. De hecho, e
Informe final de la Comisión toma en consideració
este importante aspecto de la participación electoral:
¿en qué medida los mexicanos que residen o están en
Estados Unidos poseen la credencial para votar y, por
ende, están empadronados?
Uno de los hallazgos más importantes que ofre
ce el Informe final es que alrededor de la tercera part
de los mexicanos en Estados Unidos poseen la credencial para votar y muchos otros manifestaron su
deseo de tenerla (Durand y Zúñiga, 1998a).3 Frecuen-

Al borrar la ((condición
de residencia)) que emana
de la temtorialización
del voto) ws legisladores
estaban abriendo las
puertas para que la
diáspora mexicana dejase
de estar excluida de la
vida política nacional.
temente los emigrantes utilizan la credencial como
documento de identificación en Estados Unidos. De
hecho, casi 22% de ellos tiene la credencial en Estados Unidos. Otro de los hallazgos es que casi todos,
tengan credencial o no, expresan un fuerte deseo de
' Se ofrece el resultado que arroja el "Sondeo para Conocer la posesión
de Credencial para Votar..." (Durand y Zúñiga, 1998a) realizado en
cinco ciudades de &amp;tados Unidos sobre una muestra intencional de
individuos mayores de 17 años. Paralelamente, Corona y Tuirán,
(1998c) coordinaron una encuesta dirigida a una muestra aleatoria de
pasajeros provenientes de Estados Unidos en cinco aeropuertos de
México el resultado de esta encuesta indica que el porcentaje de
poseedores de credencial para votar es posiblemente menor: 21.6%.

47

�•
El voto de la diáspora

articipar en las jornadas electorales; 83.7% de los
encuestados marúfestó su deseo de votar en la jorna_.da electoral de julio de 2000 y muy pocos se mostraron indiferentes ante la posibilidad de ejercer su derecho al voto en territorio estadunidense, solamente
9.1 % expresó que no votaría aún si tuviese la oportunidad de hacerlo en territorio estadunidense. Las razones que con mayor frecuencia esgrimieron los que
no deseaban participar en las elección son básicamente
dos: su desinterés por la política y su desconfianza en
las instituciones gubernamentales en México.

_____

,__

Organización de la jornada electoral
Los miembros de la Comisión coincidieron en un punto crucial: es técnicamente posible organizar las elecciones federales permitiendo la participación de los
48

mexicanos que residen en el extranjero. Para ello, se
describieron y precisaron seis modalidades básicas de
emisión del voto y 26 combinaciones que se derivan
de cada una de éstas. No es objetivo de este ensayo
describirlas en detalle, baste con señalar que se contemplaron diferentes modalidades de registro, variadas formas de voto -incluyendo el voto por correo o
por teléfono-, se imaginaron diferentes sistemas de
~ómputo -incluyendo la creación de centros de recepción y cómputo en territorio estadunidense- Y se
sugirieron diferentes mecanismos que podrían garantizar la confianza, la transparencia y la equidad en la
contienda política.4
La modalidad más sencilla o "básica" es aquella en la que se establece que solamente podrían participar en la contienda electoral los ciudadanos residentes en el extranjero que poseen la credencial para
votar expedida en México. Esta modalidad no contaría con un padrón de ciudadanos en el extranjero y
no incluye registro previo de votantes. "Esta modalidad, en principio, no supone un esfuerzo mayor del
que realizaría normalmente el IFE... Al no implicar
un proceso de credencialización en el extranjero, se
omite toda la complejidad logística. En ese sentido es
la modalidad de registro más simple y la menos costosa" (p. 43). Sin embargo, como se establece en el
Informe final, la modalidad excluye a todos los ciudadanos que no cuentan con una credencial y, porrazones de su residencia, no estuvieron en posibilidad de
contar con ella. Adicionalmente, al no contar con registro y con un padrón especial, esta modalidad solamente es compatible con la emisión del voto en casillas y, por ende, hace imposible la emisión del voto a
distancia. En suma, la modalidad "básica" viene a ser
una extensión de las casillas especiales que ya se instalan en territorio nacional. La Comisión estimó que
Dos aspectos muy sensibles de la organización electoral fuera de
nuestraS fronteras son esenciales para garantizar la cransparencia y la
equidad del proceso: el financiamiento de las campañas y el uso de los
medios. &amp;tos dos elementos reqweren de una discusión mucho más
detallada. El Informe se limita a señalar las dificultades que engendra
el voto externo para la reglamentación y control de estos procesos.

4

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

hubiesen podido participar, bajo esta modalidad, hasta
1.5 millones de ciudadanos en julio de 2000.
Por contraste, la modalidad más completa es la
que contempla procedimientos de registro y de empadronamiento tanto en zonas de origen de los emigrantes, como en puntos fronterizos y en territorio de
Estados Unidos. Representa el formato más incluyente
porque pone al alcance de muchos ciudadanos radicados en el extranjero el ejercicio del voto y, al tiempo, es compatible con el voto a distancia, vía telefónica o por correo. Sin embargo, como es de esperarse,
es un procedimiento mucho más costoso y representaría un esfuerzo logístico mucho mayor para los organismo electorales.
Entre estas dos modalidades extremas hay un
menú de propuestas que respeta, al mismo tiempo, el
código electoral de México y los sistemas legales de
Estados Unidos. En razón de ello y para todos los
casos, se concluyó que los principales problemas asociados a la organización del voto en el exterior no eran
propiamente de carácter técnico, sino de orden político, social e ideológico. A algunos de ellos me referiré en la sección que sigue.

Principales problemas que enfrentaría el Instituto Federal Electoral en la organización del voto en el exterwr
En el Informe final de la Comisiim se presenta un repertorio de problemas sociales, políticos e ideológicos que podrían obstaculizar, entorpecer o impedir la
organización del voto en el exterior, especialmente en
territorio de Estados Unidos, tomando en cuenta, en
particular, las relaciones tan complejas que México
tiene con esta nación. Aquí me referiré, muy brevemente, a algunos de los principales:

· Múltiple nacionalidail
La reforma constitucional y las leyes que emanan de
esta reforma conocidas como "leyes de la no pérdida
de la nacionalidad mexicana" dieron paso a la doble
o múltiple nacionalidad de ciudadanos mexicanos, re-

TRAYECTORIAS : AÑO V, NO. 11 1 ENEROABRIL 2003

El entorno internacional y
las condiciones sociales que
nwdifican las concepciones de
nacionalidad y ciudadanía
han cambiado tan
rápidamente en las últimas
décadas que las leyes de cada
nación no logran seguir el
ritnw de estas novedades
históricas.
sidentes o no en el extranjero. El Jnforme final de m,.....,,.,,,---....,....
Comisión se acompaña de diversos anexos consagra
dos al estudio de la experiencia internacional con re
)ación a este tema. En particular, se trató de identifi
car limitaciones legales o políticas que impedirían la
participación electoral de los doble nacionales. La in . . - - - - - -....•
dagación permitió concluir que no existen, ni en Méxi
co, ni en Estados Unidos -como tampoco en los países europeos y latinoamericanos- legislaciones qu
prevean este tipo de situaciones (Blanco, 1998). E
entorno internacional y las condiciones sociales que
modifican las concepciones de nacionalidad y ciudadanía han cambiado tan rápidamente en las últimas
décadas -matrimonios mixtos, migración internacional, creación de nuevos Estados y fronteras, aparición de proto-naciones, diásporas y acuerdos multinacionales- que las leyes de cada nación no logran
seguir el ritmo de estas novedades históricas. Ciertamente, alrededor de 50 países han modificado, aunque lentamente, sus marcos juridicos para adecuarlos a
las nuevas circunstancias (González, Pellicer y Székely,
1998b). El resultado és que, poco a poco, en diversos
países, la noción de ciudadanía se está alejando de la
idea de lealtad. Nadie está en condiciones de hacer

49

�cupación -y hasta de miedo- no sólo entre los emigrantes indocumentados, sino también para quienes
residen legalmente en Estados Unidos. Sin embargo,
se reconoció que los emigrantes conocen bien el tipo
de acciones que el SIN desarrolla dentro del territorio norteamericano, han aprendido a distinguir las
ocasiones riesgosas de las que no lo son. Saben que el
SIN evita operativos de gran escala en reuniones
masivas como los bailes o festividades, a fin de no
verse en la dificil situación de detener individuos que
residen legalmente en Estados Unidos. Por último, no
seria nada inimaginable que, por vías diplomáticas, el
IFE estableciera acuerdos con las autoridades del SIN
a fin de prever situaciones indeseables para ambos
gobiernos.

~redicciones en este sentido, pero el hecho es que el
~úmero de individuos doble o multinacionales se incrementó muy rápidamente hacia el final del siglo XX.
En suma: las leyes no contemplan restricciones para
el ejercicio del voto de los individuos que cuentan con
varias nacionalidades simplemente porque no existen todavía legislaciones en la materia.

· El papel del Servicio de Inmigración
Naturalización (SIN)
....._.____ _ _ _,r adie puede ignorar el papel que juega el SIN y no
puede abordarse con seriedad el tema del voto en el
exterior si no se toman en consideración sus actividades. Por un lado, esta agencia del gobierno federal norteamericano puede inhibir el voto de los mexicanos
que residen o están en Estados Unidos; por otro, siempre existe el riesgo de que la patrulla fronteriza o los
agentes de migración actúen el día de la votación, especialmente si la organización del sufragio supone la
reunión de numerosos ciudadanos mexicanos en torno a las urnas. Estas situaciones podrían acarrear serios conflictos y deplorables consecuencias.
Al respecto, el Informe final de la Comisión concluye que efectivamente el SIN es un factor de preo-

50

· La geografia de la migración en Esuulos Unidos
Uno de los problemas más complejos que enfrentará
la participación de los electores en Estados Unidos es
la distribución geográfica de la población. Determinar con precisión en dónde viven los ciudadanos
mexicanos dentro del territorio del vecino país no es
un ejercicio sencillo. Las fuentes de datos disponibles
no permiten distinguir con frecuencia entre quienes
son ciudadanos mexicanos, son ciudadanos estadunidenses de origen mexicano o son doble nacionales.
Por otro lado, siendo la migración precisamente movilidad geográfica que adquiere diferentes formas
(circularidad, retorno, migración interna, doble domicilio) hace que las fuentes censales, que son las más
precisas, pierdan vigencia en pocos años.
Combinando distintas fuentes de datos es posible superar algunas de las limitaciones antes señaladas y reconocer lo que Duraod (1998b, 2000) ha
apuntado: la población mexicana en Estados Unidos
presenta dos tipos de patrones de asentamiento. Por
un lado, el patrón de concentración que se observa
por el hecho de que aproximadamente 50% de los
emigrantes residen en ocho condados: Los Ángeles,
Orange y San Diego en California; Cook en Illinois;
Harris, El Paso y Dallas en Texas y Maricopa en

TRAYECTORIAS . AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Arizona. Si se adicionan otros 25 condados (para dar
un total de 33), puede afirmarse que en ellos se encuentran las tres cuartas partes del total de mexicanos que viven en Estados Unidos. Esta alta concentración representa una ventaja para la logística electoral, pero al tiempo constituye un reto para quienes
tuviesen la responsabilidad de coordinar las estrategias de emisión del sufragio en zonas metropolitanas
con tan alta presencia mexicana.
Al lado del patrón de concentración, se observa el de dispersión, rasgo antiguo pero que se ha venido incrementando notablemente en la última década y que ha llegado a ser una de las más notables novedades de la emigración mexicana a Estados Unidos. De hecho, hace dos décadas podía afirmarse que
los ciudadanos mexicanos radicaban en cinco estados: California, Texas, Arizona, Nuevo México e
Illinois. Hoy resulta más exacto sostener que la presencia mexicana se ha convertido en un fenómeno
nacional y dejó de ser un fenómeno regional. A fines
de los ochenta y sobre todo durante la década de los
noventa, la movilidad de los mexicanos dentro del territorio norteamericano y la aparición de nuevos destinos para la emigración internacional desde México
ha hecho que los observadores encuentren con sorpresa comunidades mexicanas en prácticamente todos las entidades federativas, incluyendo Hawai,
Alaska, Dakota del Norte, Carolina del Norte, Minnesota, New Hampshire, entre los más sorprendentes
(Durand, Massey y Charvet, 1998; Zúñiga y Hernández, 2000). Esta dispersión convierte el ejercicio electoral en un verdadero rompecabezas, a menos de que
las reformas al código electoral admitiesen las modalidades de voto por correo o por teléfono.

Siendo la migración
precisamente muvilidad
geográfica que adquiere
diferentes formas
(circularidad) retorno)
migración interna) doble
dmnicilio) hace que las fuente.
censales) que son las más
precisas) pierdan vigencia en
pocos años.
mentales. Sin embargo, la complicada relación qu
tienen México y Estados Unidos obliga a tomar e
consideración no solamente las legislaciones federa
les, estatales y locales de este último país, sino tam
bién la percepción que los ciudadanos puedan tener
ante el hecho de observar campañas electorales, de
bates televisivos, urnas y conteos organizados en te
rritorio norteamericano por instituciones políticas
mexicanas. Para minimizar las posibles percepcione
negativas, el Informe final de la Comisiim sugiere dife
rentes acciones institucionales y mediáticas que mantendrían informada a la población no mexicana. Asimismo, se recomienda aprovechar el potencial apoyo
que sin duda ofrecerían numerosas organizaciones
México-americanas y angloamericanas para el buen
desarrollo de los comicios.

EL PASADO Y EL PRESENTE
· La percepción de la población norteamericana
Las instituciones mexicanas no requieren de la aprobación de otros países para organizar sus elecciones
más allá de sus fronteras. Diversos países del mundo
las organizan dentro del territorio nacional sin requerir de autorizaciones especiales, ni apoyos guberna-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Pocos días después de la entrega del Informe final,
Sergio Aguayo Quezada ( 1998) daba testimonio de
la polémica que había desatado en distintos foros la
iniciativa de facilitar el ejercicio del voto de los ciudadanos mexicanos que residen en Estados Unidos. "Por

51

�tS

electomle

El voto de /,a, diáspora

un lado", advertía el autor, "están quienes defienden
l derecho de esos mexicanos a votar por ser una conecuencia lógica de la democratización que coincide,
_ _ _ _ _....,,,demás, con tendencias mundiales ... Entre los campeones de esta posición se encuentran el Partido de
la Revolución Democrática y organizaciones de mexicanos en Estados Unidos"; por otro lado, nota el autor, están "Quienes se oponen", éstos "invocan, sobre
todo, los riesgos para la soberanía nacional de que
puedan votar los que son ciudadanos de los dos países y el que, por su número, puedan decidir la próxima elección presidencial. También se han invocado
los costos (Francisco Labastida habló de mil millones de dólares) y las tensiones y enredos que habría
con Estados Unidos si nuestros partidos trasladan al
otro lado sus proselitismos. En este campo han destacado los constitucionalistas Jorge Carpizo y Diego

52

Valadés cuyos razonamientos no pueden ser ignorados".
A diferencia de Aguayo, quien pareciera describir el debate como si fuese un encuentro de argumentos y contra-argumentos, a imagen y semejanza
de los debates parlamentarios, considero que, retomando la metáfora con la que se introduce al ensayo,
la polémica expresa más bien la forma como los pasados y los presentes políticos de México se están
combinando de manera compleja a todo lo largo del
proceso de transición democrática.
Del pasado, los mexicanos heredamos creencias políticas con alto peso simbólico y formas de convivencia política que han alcanzado sorprendentes
grados de rigidez. Entre las primeras, destaco principalmente dos:
a) Como producto de la guerra con Texas
(1836) y, más acusadamente, de la guerra con Estados Unidos (1846-47), los mexicanos heredamos un
ingrediente sustancial de nuestra identidad colectiva
que es la suspicacia sistemática hacia los gobiernos y
lideres del país vecino; en otras palabras, a partir del
Tratado de Guadalupe-Hidalgo, como lo sustenta
ampliamente Josefina Zoraida Vázquez (1979), los
mexicanos añadimos a nuestra identidad colectiva un
ingrediente más: un cierto antiyanquismo del cual se
deriva la creencia de que ser mexicano y norteamericano, al mismo tiempo, es una aberración. En la medida en que son dos identidades antagónicas, en esa
medida son irreconciliables. De ahí que cualquier
mexicano que vive en territorio de Estados Unidos,
especialmente si ha adquirido la ciudadanía norteamericana, es sujeto de todas las sospechas de la imaginación nacional.
b) El hecho mismo de ser vecinos no solamente
de un Estado-nación con tradiciones políticas tan diferentes a las mexicanas, sino precisamente de un Estado-imperio (Foucher, 1986), alimenta entre los intelectuales, analistas y lideres mexicanos el sentimiento
de peligrosidad en la relación. Las intenciones de la
sociedad estadunidense y sus órganos institucionales

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

son descritos frecuentemente con metáforas y metonimias que subrayan el nivel del riesgo que corre permanentemente México: "penetrante influencia", "penetración cultural", "agresión", "fuerte embestida",
" presión tremenda", "intervensionismo", "punto más
vulnerable" ( en referencia a la frontera norte de México), "amenazas externas", "influencias desnacionalizadoras" (Zúñiga, 1997: 187-211).
Entre las formas de convivencia, basta, para los
propósitos del ensayo, resaltar una que hereda la sociedad mexicana desde el porfiriato; a partir de la cual,
los gobernantes asumen que la democracia es un horizonte futuro y no una realidad presente -siguiendo
la máxima de Benito Juárez- porque los ciudadanos
no están todavía preparados para el ejercicio libre, reflexivo e informado de sus derechos políticos.
Estas creencias y formas de convivir han sido
expresadas, como lo señala Aguayo, por influyentes
voces en México quienes han escrito artículos, libros
y ensayos para argumentar en contra del voto de los
mexicanos en el exterior. La imaginación política que
anima a estas tomas de posición juega y seguirá jugando un importante papel en los próximos años con
relación al tema que nos ocupa. Además, no son voces aisladas, sino que expresan el sentir y el pensar de
una parte, pequeña o grande -nadie lo sabe por el
momento-, de la población nacional.
No es propósito de este trabajo sintetizar en detalle los argumentos políticos, ideológicos y jurídicos
esgrimidos por los autores que han manifestado su
oposición al voto de los mexicanos en el extranjero
sino mostrar, con la ayuda de un ejemplo, la base política de la cual se derivan muchos de los temores y
sospechas que se describen en este tipo de argumentaciones. Un sustento o principio político que da claras pruebas de la convivencia del pasado con el presente e ilustra la dificil cohabitación de las dos
temporalidades. El ejemplo es el siguiente: Jorge Carpizo y Diego Valadés sugieren en su libro El voto de
los mexicanos en el extranjero ( 1998) que seria verdaderamente peligroso permitir la participación electo-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ral de los mexicanos que viven en Estados Unido
porque podrían ser manipulados por las fuerzas poli
ricas y económicas de ese país y, dada la dimensión
del electorado en el exterior, su voto podría incidir
significativamente en el futuro económico o político
de México al servicio de dichos intereses. Para mostrar la naturaleza del riesgo, los autores describen un
situación hipotética en la cual poderosas compañía
norteamericanas podrían utilizar los medios de comunicación para inducir el voto de los mexicanos en

Los gobernantes asumen
que la democracia es un
horiZ,Onte futuro y no una
realidad presente -siguiendo _ ____
la máxima de Benito
Juárez- porque los
ciudadanos no están todavía.___
preparados para el ejercicio
libre) reflexivo e infonnado
de sus derechos políticos.

-,¡,

Estados Unidos a fin de apoyar la elección de un candidato que ofreciera la privatización de la compañía
Petróleos Mexicanos. La combinación de ambos factores -tamaño del electorado potencial y manipulación política intervensionista- sería altamente riesgosa
para la soberanía de nuestra nación, han sostenido
los autores.
Este tipo de posiciones expresan muy claramente la fuerza del nacionalismo decimonónico en México y la supervivencia de las bases autoritarias del sistema político mexicano. En primer lugar, el profundo
y romántico espíritu del nacionalismo mexicano hace

53

�sup~ner a los autores que los mexicanos que viven en

,,,,,.s..::.'~1el exterior, especialmente si residen en Estados Unidos, son potencialmente traidores a su patria. Idea que
e deriva de la creencia "a" y que incluye, además,
a topología según la cual la sociedad se hace más
propensa a la traición conforme se va alejando del
m~r.M~acentro y, en concordancia a esto, es más proclive a la
ealtad conforme se acerca al centro. Por lo que se
· 'a, si se es topológicamente coherente, que en los
habitantes de la ciudad de México estaría resguardada la soberanía nacional. La historia de las traiciones
en México no parece confirmar esta imaginación geoca.
En segundo lugar, la fuerza de las tradiciones
autoritarias hace suponer a los autores que los ciudadanos mexicanos no son lo suficientemente soberanos corno para tornar las decisiones correctas al moento de emitir el sufragio. El principio esencial del
istema autoritario, desde el porfiriato, es el siguiente:
el pueblo mexicano se comporta corno los niños. Así
como los niños a menudo no hacen uso correcto de
sus facultades, así el pueblo infantilizado suele tomar
decisiones equivocadas. En pocas palabras, el principio supone que un pueblo en estado permanente de
· anda debe ser definido corno un pueblo pre-poli.co. Éste es el principio que opera en una de las conclusiones que precisamente aparece en el informe:
Mexicanos residentes en Estados Unidos, entregado por
el Centro de Estudios Fronterizos del Norte de México, presumiblemente al presidente Miguel de la Madrid en 1982: "El bajo nivel de politización observado [entre los mexicanos residentes en Estados Unidos] hace concluir que no están listos para participar
activamente en una campaña electoral mexicana extendida hacia sus lugares de residencia en Estados
Unidos. Por tanto, los costos de dicha decisión por
parte del gobierno de México serian, en este momento, probablemente más altos que los beneficios"
(CEFNOMEX, 1982: 9).
La reforma al artículo 36 de la Constitución
General de la República apuntaba a facilitar un dere-

54

cho político de cualquier ciudadano mexicano independientemente de su lugar de residencia. El poder
legislativo estaba, con ello, abriendo una puerta legal
para desterritorializar el voto, como en el pasado, las
sociedades democráticas se abrieron paso para "desexualizar", "desescolarizar" y "desetnizar" el voto.
Nadie se pregunta hoy en México si las mujeres, los
indigenas o los analfabetas tienen o no facultades jurídicas para ejercer el derecho político primario de
todo ciudadano que es el de elegir a sus gobernantes
(ver Durand, 2001). Nadie tendría la osadía de evaluar si estos segmentos de la población presentan o
no "bajos niveles de politización" -cualquier cosa que
signifique esto- para luego emitir un juicio en torno a
la conveniencia "para el gobierno" de permitir su incorporación plena al ejercicio del sufragio. Sin embargo, muy posiblemente existe una porción importante de la ciudadanía que se hace la pregunta sobre
si conviene permitir el voto de los ciudadanos mexicanos que residen en el extranjero, así como hay legisladores y reputados autores que lo han expresado
en el pasado reciente y lo siguen expresando en la
actualidad. Su existencia es muestra de la forma como
el pasado y el presente se combinan de maneras tan
insólitas como desconocidas.

CONCLUSIÓN
La desterritorialización del ejercicio del voto es un
principio que entra en la escena y la imaginación políticas de la sociedad mexicana recientemente, cuando en 1997, el Poder Legislativo reformó el artículo
36 de la Constitución General con el propósito explicito, según se deriva de la misma exposición de motivos, de incluir en la vida política nacional a los mexicanos que no residen en el territorio nacional. Este
principio político es considerado en sí mismo, es decir: separado de la historia y del contexto políticos
dentro de los cuales habría de funcionar, un principio indiscutible, intachable, porque expresa la voluntad y la visión de las sociedades democráticas de re-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

i ENERO-ABRIL 2003

conocer un derecho esencial a cualquier ciudadano
independientemente de su lugar de residencia.
Sin embargo, en el caso específico de la sociedad mexicana que ha emprendido el complejo camino de la transición hacia la democracia, la participación electoral de los casi nueve millones de conciudadanos que potencialmente podrían ejercer su derecho a votar residiendo en Estados Unidos de América -algunos de los cuales podrían, eventualmente,
contar con la ciudadanía estadunidense-adquiere significados contradictorios al grado de que la sola imagen de urnas instaladas en Los Ángeles, San Diego,
Houston o Chicago, pareciera poner en tela de juicio
los presupuestos básicos sobre los cuales se ha edificado la sociedad política en México. La simple idea
parece tocar con el dedo los tabúes, tótems, dioses y
demonios que han servido de cemento unificador a
los mexicanos desde que México fue inventado hace
ya casi dos centurias. El ensayo intentó mostrar que
estas contradicciones -y sus temores adyacentesmuestran la manera como, en el tránsito de un Estado autoritario a otro de factura democrática, los pasados de la sociedad política mexicana se están mezclando con sus presentes y sus visiones de futuro.
En el futuro, muchos mexicanos se ven a sí mismos actuando en una sociedad moderna, gobernada
por instituciones transparentes, abiertas a la participación ciudadana. Por el momento, ya están disfrutando el hecho de poseer un sistema electoral confiable
administrado por instituciones profesionalizadas y
ciudadanizadas; lo que anuncia, sin duda, una profunda reforma del juego político en México. Estos y
muchos otros procesos presentes van acompañados
de pesadas herencias del pasado -para usar la expresión de Luis González y González- , marcas que nos
han dejado los siglos XIX y XX. Entre ellas, el ensayo
destaca tres que siguen vivas y actuantes: el nacionalismo romántico, la visión geopolítica tradicional y las
tesis autoritarias sobre el pueblo y la idea de pueblo.
Son precisamente estas marcas del pasado político
mexicano las que hacen muy dificil imaginar, a una

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

parte de la sociedad mexicana, el voto de los conciu
dadanos que residen en el extranjero, mientras que
como se señala en párrafos anteriores, la transición
democrática exige la desterritorialización del ejercicio del voto. Lo que se destaca aquí es precisamente
cómo están fusionándose los pasados con los presentes en un tema que, en otras latitudes y contextos
pudiera ser solamente objeto de discusiones técnica
y presupuestales.
Los escollos técnicos parecen haber sido superados, el Informe de la Comisión de Especialistas (IFE,
1998) parece ser claro en este sentido. Son los obstá
culos a la imaginación política los que no están siendo superados. Las marcas del pasado son y han sido
los pentagramas semánticos sobre los cuales se h......,..,...-==="""'
escrito, en México, las ideas de soberanía, de mexica
nidad y de la geopolítica mexicana. La democratiza
ción del espacio político nacional no puede dejarla,.,__ _ _ _ _,.¡¡
intactas como tampoco puede avanzar como si no
existieran. La síntesis -de pasados y presentes- será
probablemente lo que las próximas generaciones lla
marán: el estilo mexicano de vida democrática.

BIBLIOGRAFÍA
Aguayo Quezada, Sergio (1998), "El voto externo en el 2000", enEl Narte, sección editorial, 14 de noviembre.
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VI de la Subcomisión Sociodemográfica al Informe final de
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55

�-TEORIA

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lRAYECTORIAS

AÑO V, NO. U , ENERO-ABRIL 2003

Nacionalismo, historia
e himnos nacionales
]OSÉ ANTONIO CRESPO

os himnos nacionales constituyen uno de
los símbolos del Estado-nación moderno,
junto con las banderas y los escudos -y el
santoral de los héroes patrios-, para imprimir identidad y un cierto sentido de reconocimiento
y solidaridad entre los integrantes de un mismo país.
Como se sabe, no en todos los países prevalecen suficientes elementos de identificación entre sus miembros, o al menos no como para que el lazo que los
une surja de manera espontánea. Suele haber diferencias -a veces abismales- a partir de criterios como
la raza, la religión, las costumbres y hasta el lenguaje
(existen muchas naciones multilingües, México entre ellas). Si no se creara un simbolismo común que
cobijase a todos los miembros de ese país -el nacionalismo-- no habóa manera de lograr vínculos eficaces de identificación, convivencia y cooperación. De
ahí la importancia de crear símbolos nacionales que
sirvan como ligas emotivas y culturales entre los ciudadanos de un mismo país. El nacionalismo sirve a
las exigencias psíquicas y emocionales psicológicas
de una comunidad política, a sus temores, inquietudes, expectativas o anhelos y se expresa por medio
de sus símbolos, rituales y liturgia política.
La dificultad para crear un fuerte sentimiento
nacional ha variado de un país a otro, a partir de su
respectiva historia y circunstancias políticas; en algunos casos es algo que se ha dado de manera casi
natural (como en Japón), a partir de múltiples elementos de identidad cultural y lingüística. Eso se facilita en países que se vieron aislados durante siglos
enteros Q"apón es un archipiélago), de modo que la
constante interacción de los habitantes les han dado
una enorme homogeneidad cultural (idioma, religión,

L

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

costumbres, identidad histórica, intereses económicos frente a terceros). Pero en otras naciones, la enorme diversidad en varios aspectos, lengua, raza y religión --como lo es la India, tierra de confluencia histórica de varios pueblos- ha representado una mayor dificultad para generar una fuerte sensación de
pertenencia, de identidad común. La cohesión en
dichos casos está cifrada en algunos frágiles símbolos de identificación nacional. Pero sea la población
de los países más o menos homogénea (parecida cultural, racial, religiosa y lingüísticamente), es de alguna manera imprescindible, para dar cierto grado de
cohesión a esa unidad política que es el Estado-nación (predominante en los siglos XIX y XX, si bien
empiezan a perfilarse otras formas de organización
política más vastas y complejas, como la Unión Europea). No es casual que sean precisamente los pueblos que no terminan por identificarse con el resto
de la nación a la que formalmente pertenecen los que
organizan movimientos de independencia; los quebequenses de origen francés en Canadá; los vascos
en España; los kurdos en varios países del Asia Central; los chechenos en la Rusia poscomunista; los sikhs
de India; los musuhnanes de China y un largo etcétera.
El politólogo italiano, Lucio Levi (1983: 1028),
define el nacionalismo, en su significado más general, como "una ideología unificadora, deliberadamente elaborada para garantizar la cohesión del pueblo
dentro del Estado", y agrega:
FJ objetivo último de la operación política de fusionar el
Estado y la nación es precisamente el de desarrollar el
sentimiento nacional, c.ultivando la idea de que todos los

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�TEORÍA
Nacionalismo, historia, e himnos nacionaks

TEORÍA
Nacionalismo, historia, e himnos nacionaks

Como se sabe) no en todos
los países prevalecen
suficientes elementos de
identificación entre sus
miembros. Si no se creara un
simbolismo común -el
nacionalismo- que cobijase a
todos los miembros de un país)
no habría manera de lograr
vínculos eficaces de
identificación) convivencia
y cooperacwn.
• I

habitantes de W1 &amp;tado pertenecen a la misma nación, y
que la división política entre las naciones es justa, natural

e incluso sagrada.
Evidentemente el nacionalismo, en la medida
en que busca la cohesión y colaboración de los compatriotas, se presenta como un elemento que puede
traducirse en beneficio de todos ellos. La abstracción
nacionalista debe ser constantemente alimentada, reforzada o reinventada para ser eficaz en su propósito
unificador. Como dice Sara Makowski (2000: 468):
"En la gran mayoría de los casos, el nacionalismo
constiruye un importante recurso ideológico para la
integración y la unificación, para lo cual se vale de
discursos que exaltan la homogeneidad y la identidad étnico-cultural". Ése es el sentido positivo y pragmático del nacionalismo, que lo constituye como ideología de la modernidad política. El nacionalismo es

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una pauta europea que, más tarde, es reproducida en
otros países no europeos como vía de afirmación frente a la amenaza de las potencias occidentales: "La
misma valoración se aplica a los países en vías de
desarrollo que después de la segunda guerra mundial se liberaron del dominio de las potencias coloniales" (Levi, 1983: 1027).
Pero también el nacionalismo suele ser utilizado políticamente por algunos grupos del país como
instrumento de manipulación en beneficio propio y
no siempre de toda la comunidad nacional. Baste recordar algunos usos extremos del nacionalismo como
el que hicieron los nazis en Alemania, los fascistas en
Italia o los militares en Japón, durante el periodo de
entreguerras. Pero aun en las democracias, los políticos y los partidos suelen hacer referencia a los símbolos nacionales para promover sus intereses particulares. De ahi que muchos estudiosos destaquen el
posible uso demagógico o partidista no sólo de la idea
del nacionalismo en sí, sino también de su múltiple y
variada simbología.
Así, el nacionalismo puede ser utilizado de manera interesada y demagógica por parte de algunos
grupos políticos (partidos, camarillas u otros actores
sociales). Diversos grupos o partidos políticos pretenden que sólo ellos encarnan el auténtico nacionalismo, por lo cual oponérseles significa desafiar a la
nación o, incluso, traicionar a la patria. Evidentemente, ésa es una de las raíces ideológicas de los diversos
totalitarismos y dictaduras modernas. El nacionalismo, en efecto, tiene distintas acepciones y, por tanto,
puede ser utilizado de muy diversas maneras. El especialista Boyd Shafer (1962) menciona algunos de
los significados más comunes del nacionalismo:
a)
b)
c)

Amor a un suelo, raza o historia cultural común.
Deseo de independencia política, seguridad y
prestigio de la nación a la que se pertenece.
Devoción mística hacia la comunidad nacional,
concebida ésta como algo diferente que la suma
de sus miembros.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

J ENERO-ABRIL 2003

d)

e)
f)

El dogma de que el individuo vive para la nación y que ésta es un fin en sí misma (en lugar
de un medio para mejorar la vida del individuo).
La indiferencia o agresividad hacia grupos de
nacionalidad distinta (xenofobia).
El deseo o sentimiento de superioridad respecto a otras naciones, razas o culturas.

Evidentemente, algunas de estas connotaciones tienen una faceta positiva y constructiva para
quien experimenta el nacionalismo, pero otras -más
frecuentes de lo que se quisiera- representan un peTRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENEROABRIL 2003

ligro para la paz y la estabilidad, no sólo entre las
naciones sino dentro de ellas mismas (pues el nacionalismo adquiere un tono completamente belicista).
El abate Barruel escribió en 1798, durante la revolución francesa (una de las principales .fuentes del nacionalismo moderno), la siguiente reflexión: "El nacionalismo tomó el lugar del amor general [...] A partir
de entonces está permitido despreciar a los extranjeros, engañarlos y ofenderlos. Esta virrud se llama
patriotismo" (citado por Levi, 1983: 1031). En realidad, esa "virtud" se transforma en xenofobia, un vicio cívico sumamente peligroso. Sin embargo, la
amenaza militar bajo la cual diversos países suelen
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�TEORÍA

TEORÍA
Nacúmalismo, historia e himnos nacionaks

Nacúmalismo, hisuma e himnos nacúmaks

verse, al menos en algunos periodos de su historia,
justifica el carácter defensivo -que no ofensivo- del
nacionalismo, para proteger el interés nacional concebido como algo que atañe a todos los miembros
del país en cuestión, así como su supervivencia misma.
Habida cuenta de las funciones del nacionalismo, los símbolos nacionales - la bandera, el escudo,
el himno nacional, entre otros- cumplen justamente
condensar las emociones y valores y cohesión política asociados al Estado-nación. En particular, el himno nacional, como otros símbolos nacionales, cumple
el propósito de crear o fortalecer una unidad esencialmente imaginaria: "El simbolismo nacionalista -dice
John Breully (1990: 363)- tiene capacidad para hacerlo así de un modo particularmente efectivo porque posee una cualidad de auto-referencia que se
halla mu y ausente en la ideología socialista o religiosa. Los nacionalistas se celebran a sí mismos en lugar

El nacionalismo sirve a las
extgencias psiquicas y
emocionales de una
comunidad política) a sus
temores) inquietudes)
expectativas o anhe/,os y se
expresa por medio de sus
símbo/,osJ rituales y liturgia
política. Los símbo/,os
nacionales sirven corno ligas
emotivas enwe /,os ciudadanos
de un mismo país.
•

60

•

I

•

de hacerlo con alguna realidad trascendente". Parte
de esa celebración se halla, por definición, impresa
en los himnos nacionales. Éstos contribuyen significativamente a alcanzar esas metas. Son uno de los
símbolos que, dice Edelman (1964: 6): "condensan en
un evento simbólico, signo o acto, el orgullo nacional,
las ansiedades, las remembranzas de glorias pasadas o
humillaciones, o promesas de futura grandeza".
Eso es más factible no sólo por el contenido
mismo del himno, sino por figurar como uno de los
elementos de las ceremonias públicas, masivas, que
constituyen uno de los principales rituales patrióticos o cívicos. Sobre la importancia emocional y eficacia política de los mítines y demostraciones públicas, Adolfo Hitler ( 1984: 180-181) reflexionaba:
La asamblea popular es, desde luego, indispensable por-

que el individuo que, como fururo prosélito de un movimiento, se siente huraño al principio, entregándose fácilmente al temor del aislamiento, encuentra allí el cuadro
de una comunidad numerosa, lo cual tiene, para la mayoría de la gente, influencia reconfortante y alentadora [...]
el sentimiento de comunidad que inspira la manifestación colectiva no sólo alecciona al individuo, sino que
cohesiona y contnbuyetambién a creare! espíritu de cuerpo. La voluntad, el ansia y también la energía de miles, se
acumula en cada uno.

Y en medio de esas muchedumbres, y con el
ánimo exaltado, el canto de los himnos políticos o
patrióticos termina por condensar la energía de la
que habla Hitler. "Los rituales políticos en que participan directamente las masas son de particular significación en esa conexión. Sobre todo las ceremonias patrióticas afirmando la grandeza, el heroísmo y
la nobleza de las naciones", ratifica Edelman (1964:
17). Y no se requiere de mucho esfuerzo para imaginar el poder motivador que un himno patriótico puede tener durante acciones bélicas frente a tropas extranjeras (aunque no sea, ni con mucho, fórmula mágica para conseguir el triunfo).

TRAYECTORIAS

!

AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

Es, pues, el himno nacional uno de los símbolos esenciales que crea, rescata, enaltece y fomenta el
nacionalismo, independientemente de los contenidos
específicos de ese nacionalismo, en cada país y circunstancia histórica concreta. Pero los himnos surgen, evolucionan y se consolidan o decaen a partir
de la trayectoria histórica de cada país, y a la vez suelen reflejar buena parte de esa trayectoria. ¿Tienen
algún denominador común los himnos nacionales en
el mundo? Dice al respecto Gabriel Zaid (1999):
¿Qué se canta en los himnos nacionales? La exaltación de

nosotros frente a los otros, el llamado a las armas para
defender como sagradas las fronteras de cada centro del
poder, la presunción de tener a Dios (a la razón, a la historia milenaria) del lado nuestro. Los himnos y las banderas
ayudan a imponer la ficción de que loo súbditos de una
nuevo centro de poder son de hecho una antiquísima nación que logra, por fin, constituirse como Estado; aunque
las naciones de verdad queden de hecho repartidas entre
varios Estadoo, aunque casi todos los Estados sean de
hecho multinacionales.

En efecto, hay algunos temas concurrentes en
los himnos de casi todos los países del mundo, muchas veces poblados de mitos históricos, ficciones
políticas, símbolos sacralizados, deseos, esperanzas
y amenazas contra los potenciales enemigos externos. Dice Rafael Segovia (1975: 86): "Los temas de
las ideologías nacionalistas que con mayor frecuencia aparecen son la noción de soberanía, la voluntad
de reforzar la unidad y la cohesión de la comunidad
nacional -por la exclusión de grupos vistos como
obstáculos que se erigen ante dicha unidad- las referencias al pasado nacional y la importancia concedida a sus símbolos". Ésos son generalmente los temas
recurrentes en prácticamente todos los himnos nacionales. El contenido de cada himno está a su vez
influido por las peculiaridades del país en cuestión,
así como de su historia y, particularmente, de las condiciones políticas, internas o externas, que prevale-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

El nacionalismo busca la
cohesión y colaboración de /,os
compatriotas) se presenta
corno un elemento que puede
-traducirse en beneficio de
todos ellos; debe ser
constantemente alimentado)
reforzado o reinventado para
ser eficaz en su propósito
unificador.
cen en el momento en que surge el himno en cada
nación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los
himnos no fueron compuestos expresamente para
serlo sino que surgen de algún poema, proclama o
marcha patriótica, aún antes de que el país nazca
como tal, su popularidad y difusión llevó después a
algún gobierno a darle el carácter de himno nacional. En algunos casos, los menos, se encargó a algún
poeta y músico componer un himno, o se abrió un
concurso oficial con ese propósito. Así ocurrió en
México. Pero como ocurre en la historia oficial, buena parte del contenido de los himnos refleja varios
de los mitos patrióticos que muchas veces no tienen
sustento histórico, o lo tienen de manera sumamente
distorsionada.

EL CARÁCTER CONFESIONAL
¿Y qué hay del contenido de los himnos nacionales?
En la mayoría de ellos, una buena cantidad hace de

61

�TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Pero también el nacionalismo
suele ser utilizado
políticamente por a/,gunos
grupos del país como
instrumento de manipulación
en beneficio propio y no
siempre de toda la comunidad
nacional,. Baste recordar
algunos usos extremos como el
nazismo o-el fascismo.

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Ilustrativo también de esa pretensión es un discurso pronunciado en 1880 por los afrikáner de origen holandés en Sudáfrica, al resistir la anexión británica del Transvaal:
Hermanos compatriotas, estemos aquí ante el Santo Dios
de los Cielos y de la Tierra para prometer que si Él está
con nosotros., nos protege y nos permite apoderarnos de
nuestro enemigo, celebraremos para siempre el día y la
fecha como un Día de Acción de Gracias, como un día
de guardaren su honor (citado ¡x&gt;r Breully, 1990: 364).

Y justamente el himno de Sudáfrica proclama:
"Dios, bendícenos, pues somos tu pueblo". El de
Sudán, comienza con la frase: "Somos el ejército de
Dios".Y el canto de Nigeria ruega:
Oh Dios de la creación,
Dirige nuestra noble causa.

Guía a nuesttos lideres ¡x&gt;r el camino correcto,

una u otra forma referencia a Dios o la divinidad
como protector de ese país frente a la adversidad o
frente a potenciales enemigos, Cada nación insiste
en tener a Dios de su lado, y sabemos lo que ello
propicia al tratarse de conflictos o guerras internacionales; la absurda pretensión de que Dios es inglés,
marroquí, norteamericano o japonés. De haber una
conflagración entre esos países, ¿a quién favorecerá
Dios? Según los himnos de cada nación, a ella misma, sin lugar a dudas. Incluso un pensamiento tan
laico como el nacional-socialismo alemán tenía esa
pretensión, Escribió Adolf Hitler (1984: 88) en su
libro Mi lucha:
El objetivo por el cual tenemos que luchar es el de
asegurar la existencia y el incremento de nuestra raza
y de nuestro pueblo: el sustento de sus hijos y la conservación de la pureza de su sangre; la libertad y la
independencia de la patria, para que nuestro pueblo
pueda llegar a cumplir la misión que el Supremo Creador le tiene reservada

62

Y ayuda a nuestra juventud a conocer la verdad

El himno inglés convoca al Creador:
Oh Dios, levántate,
dispersa a nuesttos enenúgos, y hazlos caer
Confunde sus pícaros trucos,
Y confunde su ¡x&gt;litica.

Y en el bélico himno norteamericano, aparece
la sentencia: "En Dios está nuestra con.fianza", de
donde surge su lema nacional, acuñado incluso en
su moneda (In God we trust). Es en ese contexto en
que puede ubicarse también la estrofa mexicana, que
supone en Dios la preocupación por dotar a nuestra
Patria con un soldado en cada uno de sus hijos. Esta
orientación responde a un conflicto esencial entre el
universalismo de la religión y el particularismo de una
nación determinada. Como lo destaca Levi (1983:
1030):

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Existe una contradicción insuperable entre la fidelidad a
la nación, la ideología que justifica la división del género
humano basándose en el principio de que en todo grupo
nacional pueden detectarse caracteristicas esenciales que
lo distinguen del resto de la humanidad, y los valores universales de la religión cristiana y de las ideologías hberales,
democráticas, socialistas y comunistas.

De ahí la insistencia de los países de poner a
Dios de su lado, lo que se refleja en buen número de
los himnos nacionales, aunque no siempre en términos bélicos. Por ejemplo, el himno suizo tiene el siguiente coro: "Oh Dios, sentimos y entendemos, que
Tú habitaste estas tierras". También suele pedírsele
al Creador la paz y prosperidad de la nación respectiva. Con todo, algunos países mantienen la idea del
universalismo religioso o humanitario, en expresiones que conviven con otras netamente nacionalistas.
Así, el himno inglés pone sus ojos más allá de sus
propias fronteras y en una estrofa pide a Dios la paz
mundial y la armonía entre las naciones:
No sólo en estas tierras,
Sea conocida la rrúsericordía de Dios,
De costa a costa, Señor haz ver a las naciones,
Que los hombres deben vivir como hermanos,
Y formar una sola familia, alrededor del mundo.

Hay, desde luego, himnos "laicos", que no
mencionan siquiera a Dios. Ello podría reflejar o bien
un espíritu de estricta separación entre Estado y religión, que en un extremo de escrupulosidad se lleva
incluso al himno, o bien éste es fruto de un régimen
abiertamente antirreligioso o ateo. El himno de Norcorea, Angola y la antigua Alemania Oriental, nacidos de un régimen socialista, están en esa categoría,
si bien no hacen una negación directa de Dios o la
religión (opio de los pueblos, decía Karl Marx).
En el lado opuesto, hay también himnos que
especifican la religión nacional, no dejando lugar a
otros credos, al menos no dentro del simbolismo que

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. I
U

ENERO-ABRIL 2003

conlleva el himno. Por ejemplo,Arabia Saudita, como
capital religiosa del Islam que es, se declara la "Gloria de todos los musulmanes".Y el himno de Omán
hace referencia a "los tiempos del Profeta" (Mahoma). El de Camboya exalta: "Por la gloria de la sagrada fe budista, déjanos ser fieles a la creencia de
nuestros ancestros". Eso, pese a que 10% de lapoblación profesa otros credos (catolicismo, Islam, o el
animismo de las tribus nómadas). Contrariamente a
ello, los himnos de los países europeos, mayoritariamente cristianos, casi no hacen mención específica
de su fe, salvo el de Rumania, una de cuyas estrofas
reza: "Los sacerdotes llevan por delante la cruz. El
ejército es todo cristiano". Y el de Holanda mencio-

63

�TEORÍA

TEORÍA
Nacionalismo, hisuma e himnos nacionales

Nacumalismo, hisuma e himnos nacionales

na el cristianismo de su príncipe fundador, Guillermo de Orange, exhortando a seguir el ejemplo de Jesucristo. Desde luego, la religión predomina en el himno del Estado Vaticano, sede de la Iglesia católica,
por obvias razones: "Oh Roma inmortal, ciudad de
santos y mártires... Paz a los hombres que aman a
Cristo". Y en América Latina, tierra esenciahnente
católica, el himno colombiano menciona a quien
murió en la cruz y a su madre, la Virgen.

También el nacionalismo
puede ser utilizado
de manera interesada
y demagógica pur parte de
algunos grupos políticos)
quienes pretenden encarnar
el auténtico naciona/,ismo)
pur lo cual oponérseles
significa desafiar
a la nación o) incluso:,
traicionar a la patria.
El himno de India, pueblo profundamente espiritual, se configura casi como una plegaria. Pero
dado el carácter multi-religioso de ese país, el cántico expresa esa pluralidad: "Oímos tu voz de salvación. Hindúes, budistas, si.khs, jainistas, parsis, musulmanes y cristianos". Esa estrofa recuerda la insistencia del Mahatma Gandhi que, aunque nacido hindú, se declaraba también cristiano, musulmán y sikh.
Fue escrito en 1911, en medio ya de la lucha pacifista por la independencia, y por ello refleja aún la di-

64

versidad religiosa que después dio origen a la dolorosa y sangrienta partición de Pakistán, una vez alcanzada la independencia.

EL RÉGIMEN POLÍTICO
Es también frecuente que un himno refleje el sistema
político en vigor. En tal caso, la duración del himno
está inevitablemente asociada a ese régimen político.
Sabemos que cambian frecuentemente los sistemas
políticos a lo largo de la historia de un país. En cuyo
caso habría necesidad de estrenar un himno distinto
para cada nuevo régimen. De eso están libres los himnos que expresan aspectos más generales, pero no
una definición política determinada. Los himnos que
reflejan o buscan fortalecer un régimen político determinado corren, pues, mayor riesgo de ser sustituidos, con lo cual el valor simbólico propiamente nacionalista tiende a debilitarse. Pues los himnos de
mayor duración histórica tienen más fuerza de cohesión social e identidad nacional. Ello corresponde a
una tendencia enunciada por los antropólogos Don
y Lea Handelman (1990), según la cual lo más antiguo adquiere mayor sacralización al tratarse de tradiciones y símbolos de pueblos y naciones.
Es el caso del himno español, que curiosamente no tiene palabras, sólo música, quizá por ser uno
de los más antiguos de Europa-. El Rey Carlos III, en
1770, declaró la "Marcha Granadera" como honorífica, y poco a poco se impuso como canción patriótica ejecutada en presencia de los reyes, hasta ser
oficializada en 1942, ya durante el franquismo. Pero
la Segunda República la había sustituido por otra
marcha, dada la identificación histórica de la "Marcha Granadera" con el régimen monárquico. Otro
ejemplo parecido ocurrió en Camboya. Su himno
original exalta la monarquía, por lo cual fue sustituido por los comunistas al llegar al poder en 1976. Más
tarde, en 1993, la monarquía fue restaurada (aunque
bajo un formato constitucional-democrático), y el
antiguo himno monárquico fue restituido. Ocurrió

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

I

ENERO-ABRIL 2003

algo parecido, pero a la inversa, con "La Marsellesa"
francesa, de claro tono republicano. Nacida al fragor
de la revolución de 1789, declara la guerra a monárquicos y aristócratas, a cuyos hijos y consortes amenaza con "cortar las gargantas". "Tiemblen, tiranos
y traidores", dice. "Sagrado amor de la Patria, dirige
y soporta nuestras armas vengativas". En más de un
sentido, ese canto bélico se inspira en la Declaración
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano ( 1789):
"La nación es fuente de toda soberanía", valores universales contra los cuales reaccionaron las monarquías
de Europa. La confrontación internacional transformó los valores con presunción universal en elementos de identidad francesa y expresión de sus intereses nacionales (Breully, 1990: 68). Se partía de la
presunción de que la aristocracia traicionaba a la
nación francesa con sus vínculos con otros países.
De ahí la acusación a ellos, en la Marsellesa, de "mercenarios", "traidores", "conspiradores" y "cortesanos extranjeros", que se "arrepentirán de haber tomado las armas contra nosotros Dos franceses]". La
Marsellesa fue adoptada como himno nacional el 14
de julio de 1795, fue prohibida durante la restauración monárquica hasta que en la revolución de 1830
fue readoptada como himno.
Tras la caída del régimen zarista en Rusia, el
himno nacional -de corte imperial-fue sustituido por
uno con espíritu de internacionalismo proletario:
"Somos el Partido de todos los trabajadores", rezaba. En 1944, al finalizar la segunda guerra mundial,
los soviéticos adoptaron un canto con un contenido
más nacionalista, menos internacionalista. Exaltaba
la figura de Stalin (en una estrofa que fue eliminada
en 1977). A su vez, al caer el régimen comunista, la
nueva Rusia modificó la letra del himno soviético -aunque no su hermosa melodía- después de un largo y
polémico debate sobre el cambio de los símbolos nacionales. El himno de Mongolia, que adoptó el comunismo en 1924, contenía frases de corte comunista y mencionaba a la Unión Soviética, por lo cual
su letra fue modificada en 1991, dejando sólo ora-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U

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ENERO-ABRIL 2003

ciones patrióticas aunque sigue evocando el carácter
revolucionario del país. Algo parecido ocurrió con
los himnos alemán y austriaco, pues los nazis mantuvieron su melodía pero cambiaron la letra de acuerdq con su ideología. Al terminar la segunda guerra
mundial, el himno -incluida su música- estaba inevitablemente identificado con el nazismo, por lo que
hubo que componer un nuevo canto patriótico en ambos países.

En particulat; el himno
nacional) como otros símbolos
nacionales) cumple el
propósito de crear ofortalecer
una unidad esencialmente
imaginaria) no sólo pur el
contenido mismo del himno)
sino por figurar como uno de
los elementos de las
ceremonias públicas masivas)
principales rituales
patrióticos o civicos.
• I

•

I

•

Por otro lado, prácticamente todas las monarquías hacen en su himno exaltación de su soberano.
La primera estrofa del himno inglés -que data de
1745-, "Dios salve a nuestra graciosa Majestad", es
sumamente conocida. Con una oración sumamente
parecida inicia también el himno de Japón, cuya dinastía reinante es la más antigua del mundo (cerca
de dos mil años): "Que tu pacífico reino gobierne

65

�TEORÍA

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

por mucho tiempo", cantan los nipones a su emperador, con un antiguo poema del siglo X que fue
musicalizado con una bella melodía típicamente japonesa en 1880, cuando Japón se esforzaba por ingresar al mundo moderno. En 1999, el Congreso japonés oficializó ese cántico como el himno nacional,
lo cual despertó la indignación y protesta de varias
de las naciones asiáticas que fueron víctimas del militarismo en el periodo de entreguerras, pues consideran ese himno como una exaltación al imperialismo nipón. Otras monarquías inician su himno de
forma semejante. Los belgas cantan: "Por el Rey, la
Justicia y la Libertad''; "Larga vida al Rey", dice el
himno saudita. Irán adoptó un nuevo himno después
de la revolución islámica de 1979, que es exaltada en
una estrofa, señalando también el Corán como guía
espiritual y política.

EL CONTENIDO IDEOLÓGICO
También hay himnos que incluyen un cierto contenido ideológico. El canto de Nueva Zelanda pide a
Dios mantener esa tierra libre, agregando a su peculiar rogatoria librarla también del "desacuerdo, la
envida, el odio y la corrupción". Y los etiopes cantan:
"El respeto a la ciudadanía es fuerte en nuestra Etiopía". En algunos regímenes socialistas, el himno hace
referencia a su ideario. El de Angola exclama: "Revolución, a través del poder del pueblo", y evoca al
"hombre nuevo", es decir, el hombre ideal que surgirá, según el marxismo clásico, como oposición al
hombre enajenado. Mongolia también levanta una
oda a su revolución socialista. El cántico de Afganistán, en tiempos de la ocupación soviética, también
refleja el ideario socialista: "La senda pura de la hermandad, nuestra tierra revolucionaria, está ahora en
manos de los trabajadores, ahora pertenece a los campesinos. Queremos para ellos, pan, casas y ropa". La
diferenciación por género es mencionada solamente
por el himno de Botswana, que reza: "Despierten

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hombres, y que las mujeres se planten cerca de ellos,
pues juntos trabajaremos y serviremos, a esta tierra
feliz".
Muchos países que fueron colonizados alaban
en su himno la reciente obtención de su independencia, o expresan apenas su intención de conquistarla. El de Argelia, escrito por un patriota desde la
cárcel durante la cruel guerra de independencia contra Francia, justifica el recurso de las armas con ese
propósito: "Cuando hablamos, nadie nos escuchó, así
que hemos recurrido al estruendo de la pólvora como
nuestro ritmo". Incluso, hace referéncia al partido
dominante que dirigió la guerra de independencia:
el Frente de Liberación Nacional (es como si en el
himno mexicano hubiera una estrofa dedicada al
PRI). El de Vietnam, compuesto en 1944, en medio
de la lucha contra los japoneses que continuaría después contra la intervención francesa, inicia con la siguiente estrofa: "Soldados de Vietnam, vamos adelante ... Por m ucho tiempo hemos tragado nuestro
odio... Apresurémonos al campo de batalla". El de
Irlanda, escrito en 1907, se llama oficialmente "El
canto del Soldado", y aunque no hace referencia a
los ingleses, es una convocatoria a la lucha para liberarse de la tiranía. Sin embargo, independientemente de la ideología social que cada Estado preserve y
así lo refleje incluso en su himno, termina por prevalecer la idea del interés nacional. Levi (1983: 1032)
insiste en ello:
Obligados a adaptarse a las condiciones de la vida política
definidas por el &amp;tado nacional, los liberales, los demócratas y los socialistas perdieron poco a poco su originaria
inspiración internacionalista para plegarse a las exigencias de la defensa de la nación, y se vieron constreñidos a
aceptar pactos con la violencia...

Y eso también puede percibirse en estos himnos, así destaquen su particular ideología social o
incluso sus componentes internacionalistas.

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 i ENERO-ABRIL 2003

LA IMPRONTA HISTÓRICA
En muchos otros casos, el himno recoge las épicas
históricas, las glorias pasadas de las que puedan sentirse orgullosos los ciudadanos, o que expliquen el
surgimiento y trayectoria del país en cuestión. Esto,
como elemento de identificación común de una población quizá separada por razones ideológicas, étnicas, religiosas. Una historia común aglomera. Y lo
mismo puede decirse respecto de la exaltación de los
héroes nacionales. Como dice Rafael Segovia (1975: 89):
El héroe es tanto un símoolo de la identificación con la
nacionalidad como la expresión de una ideología política.
&amp; el mantenedor o creador de la nacionalidad, encarna
las virtudes cívicas, representa a la nación en lucha contta
la adversidad Sus virtudes son usadas como guía de los
gobiernos del momento y, por ello, se le convierte en símoolo.

En ese sentido, un himno busca los mismos
objetivos unificadores que la historia oficial. "¿Qué
es la historia?-preguntaba el propio Napoleón-. Una
sencilla fábula que todos hemos aceptado". Por su
parte, Adolf Hitler (1984) proponía que en las escuelas debía exaltarse una historia propagandística:
"Hay que concentrar la atención sobre algunos de
nuestros héroes eminentes, y saber pasar por encima
de una presentación objetiva, tener corno finalidad
inflamar el orgullo nacional". En buena parte, eso
mismo puede decirse de los himnos, o al menos del
contenido histórico que incorporan. De ahí la referencia que muchos himnos hacen a hechos históricos de la nación, pues puede argumentarse "que la
cualidad de auto-referencia de la propaganda nacionalista y el tema de la restauración de un pasado glorioso en un futuro transformado poseen un poder
especial, difícil de igualar por parte de otros movimientos ideológicos", afirma Breully ( 1990: 367).
Dice, por ejemplo, el himno de China, compuesto en plena intervención japonesa, exclama: "Con

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I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

nuestra carne y nuestra sangre, levantemos una nueva Muralla China". Corea del Norte se jacta de su
pasado milenario, de cinco milenios. El himno de Irak
menciona a los "dos ríos", el Tigris y Éufrates, sin
mencionar su nombre, pero haciendo referencia a que
son considerados como cuna de la civilización. "Babilonia está presente en nosotros, y Asiria es nuestra", "La Historia misma irradia con luz", agrega.

En la mayoría de los casos)
los himnos no fueron
compuestos expresamente
para serlo sino que sut;gen de
aJgún poema) proclama o
marcha patriótica) aún
antes de que el país nazca
conw tal) su popularidad y
difusión llevó después a
algún gobierno a darle el
carácter de himno nacional,.

Arabia Saudita menciona en su himno los tiempos
del profeta, Mahoma, como parte de su legado histórico y, por supuesto, religioso. El himno de Camboya evoca al pueblo Khmer, que habitó el país desde antes de la era cristiana. El de Islandia evoca la
llegada del primer vikingo a esas tierras en el siglo
IX. El cántico de Holanda data del siglo XVI, cuando se escribió un poema en honor del príncipe Gui-

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1

�TEORÍA

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionales

Nacionalismo, historia e himnos nacionales

llermo de Orange, líder de la guerra de independencia contra la dominación española. A su vez, el de
Bélgica fue escrito en 1830 por un patriota durante
la guerra de independencia en contra de Holanda. El
autor de la letra peleó y murió por la libertad de su
país, poco después de haber compuesto su oda patriótica.
Sudáfrica tuvo dos himnos paralelos; uno oficial, el de la minoría blanca gobernante, y otro compuesto por un negro metodista en 1897 fue adoptado por la mayoría oprimida como canto de insurgencia. En 1994, una vez terminado el Apartheid, se
oficializaron ambos himnos, para que cada grupo
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étnico tuviera el suyo. En 1996 se combinaron ambos cantos en un solo himno oficial. También Dinamarca tiene dos himnos, uno para la corte y la familia real, que es cantado en ceremonias diplomáticas,
y otro más popular que es cantado en los actos de
alcance nacional. El de Hungría recuerda la dominación turca de que fue objeto y menciona a Osman,
fundador del imperio Otomano del que alguna vez
formó parte, y de cuya separación se vanagloria. También hacen referencia a la etnia magiar, base de la
nación húngara. Justo los intentos, a fines del siglo
xvm, de José II, emperador de Austria, por imponer el alemán como lengua oficial en Hungría, estimuló el nacionalismo magiar para preservar su identidad frente el embate austriaco, que más tarde impulsaría una creciente diferenciación de los húngaros. El poema patriótico que se convirtió más tarde
en himno, fue escrito en 1823, años antes del primer
gran intento de independencia, en 1848-49, que fue
severamente reprimido por los austriacos con ayuda
de los rusos (Breully, 1990: 101).
Los rumanos se ufanan, en su cántico, de ser
de origen romano. El himno turco fue compuesto en
1921, una vez que se desintegró el imperio otomano
y buscaba su refundación como una república moderna, cosa que logró bajo el mando de Mustafá Kemal Atatürk. El himno refleja la esperanza de un nuevo futuro en una frase como: "Sonría ahora sobre mi
nación heroica; olvida el rencor. La libertad es el derecho de ésta, mi nación". Como paradoja, el himno
de Egipto, uno de los primeros países en marcar su
diferencia con el imperio otomano, fue escrito por
un músico nacionalista, Sayed Darwish, que mantenía amistad con lideres nacionalistas de otros países.
Entre ellos, el propio Kemal Atatürk, líder turco, uno
de cuyos discursos sirvió de inspiración para el himno egipcio. Darwish murió en 1923, cuando su país
consiguió formalmente la independencia respecto de
los británicos.
El himno de Italia canta a su patria: "Tú que
fuiste creada por Dios, como la esclava de Roma"

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aludiendo al tiempo en que los romanos impusieron
su dominación sobre toda la península, antes de hacerse un imperio mundial. Pero también expresa su
intención de unificarse (lo que ocurrió en 1870, pues
el cántico fue compuesto en 1847). En una de sus
estrofas, se exclama: "Por siglos hemos sido oprimidos y vejados, porque no somos un pueblo, porque
estamos divididos". Habla de liberarse de la dominación austriaca en el norte y de los franceses en el
sur, intervención que se remontaba desde varios siglos. Ya Maquiavelo hablaba, en 1520, de la necesidad de unirse para expulsar a los extranjeros. Al final
de su famoso Príncipe, escribía el florentino: "A todos hiede esta dominación de los bárbaros [...] No
debe perdonarse esta ocasión de que Italia, al cabo
de tanto tiempo, vea aparecer a su redentor. Imposible me es decir con cuánto amor, con cuánta efusión
le recibirán todas las provincias que han sufrido las
irrupciones extranjeras" (Maquiavelo, 1971: 359).
El himno alemán fue escrito en 1841, antes de
su unificación, y refleja el deseo de unidad entre los
dispersos pueblos germanos. Su bella melodia fue
compuesta por el gran compositor Joseph Haydn.
Hasta 1922, después de la primera guerra mundial,
la composición fue adoptada como himno nacional.
Australia se refrenda como tierra para colonos: "Para
aquellos que han venido a través de los mares, tenemos tierras sin limite para compartir". El canto de
Escocia conmemora la batalla de Bannockburn en
1314, cuando el ejército escocés, bajo el mando de
Robert I, derrotó las huestes de Eduardo II, rey de
Inglaterra.Y el polaco evoca el tiempo en que las tropas de ese país pelearon al lado de Napoleón. El autor, el generalJózefWybicki, formó parte de la legión
polaca que luchó con Bonaparte en Italia y España
en 1797. De ahí la evocación del corso en el himno
polaco: "Bonaparte nos ha mostrado, los caminos de
la victoria". El canto fue estandarte musical en la
búsqueda de la independencia polaca. Muchos himnos latinoamericanos evocan la experiencia colonial
de tres siglos. Y los himnos de Panamá, Honduras y

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Colombia hacen digna referencia al descubridor del
continente americano: Cristóbal Colón. En particular, el canto de Honduras le dedica un par de estrofas
al genovés. Una de ellas:
De un país donde el sol se levanta,
Más allá del atlante azulado,
Aquel hombre te había soñado
Y en tu busca a la mar se lanzó

El himno norteamericano hace alusión al momento en que fue compuesto, cuando en la guerra
contra Inglaterra, en 1814, el autor estaba preso en
una nave británica que atacaba un fuerte estadunidense, el McHenry, y después de un severo bombardeo alcanzó a ver desde su celda la bandera de las
barras y estrellas aún ondear. El gusto por ver que
sus compatriotas no se habían rendido en ese baluarte
lo hizo componer esta pieza, que fue adoptada más
tarde como himno nacional. Lo curioso es que Esta-

Cada nación insiste en tener

a Dios de su lado, y sabemos
lo que ello propicia al
tratarse de conflictos o
guewas intemac-ionales; la
absurda pretensión de que
Dios es inglés, mawoqul
norteamericano oJapones.
De haber una conflagración
entre esos paises, ¿a quien
favorecerá Dios?
•

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TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

dos Unidos perdió esa guerra, una de las pocas en
que ha sido derrotado (si es que se considera derrota
su intervención en Vietnam). Y es paradójico porque
las naciones suelen emular sus triunfos bélicos, y un
país que ha cosechado múltiples victorias tiene como
himno uno nacido en una guerra perdida. El himno
mexicano evoca su independencia en una estrofa
dedicada a su consumador, Agustín de Iturbide, y en
otra se hace referencia al triunfo sobre la reconquista
española en 1829, a manos de Antonio López de
Santa Anna, el héroe de Zempoala. Pero ambas
estrofas fueron eliminadas por los liberales -pues
enzalzan a dos figuras conservadoras- y no subsisten en su actual versión.
Otros países se atribuyen a sí mismos misiones
trascendentales que cumplir, aunque no siempre especifican en qué consiste dicho encargo histórico. El
himno de Austria dice: "Has nacido desde los primeros días, con la carga de una elevada misión". El norteamericano hace mención de lo que después se conocería como Destino Manifiesto: "Después debemos conquistar, por nuestra causa, que es justa".
Nueva Zelanda asume también una misión, pero no
guerrera, sino pacifista: "Ponnos, Señor, a la vanguardia de las naciones. Predicando amor y verdad a la
humanidad. Cumpliendo tu glorioso plan". El de
México asegura que su destino nacional se escribió
nada menos que por el dedo de Dios. Algo parecido
dice una estrofa del himno indio: "Gloria a ti, Señor
de nuestros corazones y del destino de India".
También, un himno puede reflejar la actualidad política de su país: el caso más claro, quizá, sea
el de Palestina, en el que se canta:
Viviré como guerrilla,
continuaré como guerrilla,
y moriré como guerrilla,
hasta que regrese.

El cántico de Israel, tomado de un poema de
1878 -llamado "Nuestra esperanza"- habla de la tra-

70

yectoria histórica de ese pueblo, y expresa el ideal de
construir una nación propia que dé fin a la diáspora:
"La esperanza de dos mil años para ser un pueblo libre
en nuestra tierra, donde David alguna vez vivió".
En fin, que los himnos nacionales reflejan varias facetas de sus respectivos países, su historia, su
geografía, sus sistemas políticos e ideologías del momento, sus problemas actuales o la religión oficial.
Algunos enfatizan uno o más de estos elementos,
dejando de lado otros, a veces de manera total. Eso,
por supuesto, también podría aceptar una explicación histórica en cada caso.

LOS HIMNOS LATINOAMERICANOS
Como en el caso de otros países que fueron colonizados por alguna potencia, los himnos latinoamericanos en su mayoría reflejan esa experiencia y exaltan la alegria de haber alcanzado su independencia.
En muchos países del mundo, como se vio, el himno
nace -aunque no como tal- antes de lograr la autonomía y sólo expresa ese anhelo. En cambio, en los
países latinoamericanos, el himno surge cuando la
independencia había sido ya alcanzada (la excepción
es Cuba, cuyo himno se escribió en 1867, cuando
todavía pertenecía a España, a diferencia del resto
del continente que era ya libre). De modo que su
letra exalta la liberación de tres siglos de dominación
española. El himno de Paraguay hace referencia precisa a la dominación virreinal:
A los pueblos de América infausto,
Tres centurias un cetro oprimió,
Mas un día soberbia surgiendo,
¡Basta! dijo... y el cetro rompió.

El de Honduras muestra una estrofa muy parecida:
Por tres siglos tus lújos oyeron
Fl mandato imperioso del amo,

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I AÑO V, NO. 11 j ENERO-ABRIL 2003

Por tres siglos tu inútil reclamo
En la atmósfera azul se perdió.

Es también este himno el que da reconocimiento al legado liberal de la revolución francesa, que inspiró los movimientos independentistas de la América española:
Era Francia que enviaba a la muerte
La cabeza del rey consagrado
Y que alzaba soberbia a su lado
El altar de la Diosa Razón.

Varios de estos cantos patrióticos incluyen una
fuerte dosis de resentimiento y animadversión hacia
España, sobre todo mientras más fresca estaba la experiencia de la independencia. Y ello se refleja en el
tono bélico que impregna a casi todos los himnos de
Latinoamérica. Pues, como afirma Levi (1983: 1030):
"En la ideología nacional existe un principio que se

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I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

ha demostrado carente de fundamento, según el cual,
la independencia de las naciones coincide con su
igualdad [... ] Los Estados viven, pues, en una situación de guerra potencial y la defensa de la independencia nacional exige el uso de la fuerza".
El himno de Panamá tie.ne la peculiaridad de
cantar su independencia, pero no respecto de España, sino de Colombia, pues se separó de ese país en
1903 a instancias de Estados Unidos que buscaba la
creación, bajo su control, del canal que uniera los
océanos Pacífico y Atlántico (que el himno menciona). El cántico panameño fue compuesto justamente
al año siguiente. Al pasar el tiempo, muchos de esos
aguerridos himnos hicieron modificaciones para eliminar o al menos suavizar su fuerte contenido antiespañol. El más joven, el de Argentina, compuesto
recién declarada la independencia, en 1813, fue modificado en 1900, eliminando algunas estrofas excesivamente estridentes en contra de la Madre Patria. Lo mismo ocurrió con el de Chile, escrito originalmente en
71

�TEORÍA
Nacionalismo, hist.oria e himnos nacionaks

HaJJ desde luego) himnos
"laicos)), que no mencionan
siquiera a Dios. Ello podría
reflejar o bien un espíritu
de estricta separación enwe
Estado y religión, que en un
extremo de escrupulosidad se
lleva incluso al himno, o bien
éste es fruto de un régimen
abiertamente
antirreligwso o ateo.

TEORÍA
Nacionalismo, historia e himnos nacionaks

fiere al virreinato o la guerra de independencia, salvo
en una estrofa (después eliminada) que menciona al
consumador de la Independencia, Agustín de Iturbide,
pero sin hablar de los españoles, la opresión virreinal o
la sangre que debió derramarse para liberarse de la
Madre Patria. Con todo, el clamor independentista
en México sí quedó reflejado en un poema musical
de 1821, compuesto por un autor de apellido Torrescano, quien pretendió vanamente consolidar su obra
como el himno nacional. Esta composición muestra
gran similitud con varios de los himnos latinoamericanos, como lo refleja la siguiente estrofa (Flores,
1992):
Somos independientes
Vwa la hbertad.
Viva América hbre,
Y viva la igualdad.

Tres siglos oprimidos
Tres siglos de rigor,

1819 y modificado en 1847, ya en tono más suave.
El himno mexicano es esencialmente bélico,
como la mayoría de los de la región. Dice al respecto
Rojas Serra (1994):
Francia vivió días de gloria y el mundo entero resonó a
los acordes de la Marsellesa. México sintió también la
necesidad de un canto sagrado de hbertad y desde los
primeros instantes de nuestra independencia, se hicieron
esfuerzos para lograrlo. Pero un himno no es una música
vulgar, requiere muchos elementos: gerúo, inspiración,
momento histórico, proyección nacional.

El belicismo del himno mexicano se encuadra,
primeramente, en la historia que comparte con el
resto de América Latina, cuyos himnos enfatizan la
experiencia de la Colonia y la recién conquistada independencia y, después, por la propia historia de invasiones que había experimentado México hasta el
momento en que fue compuesto. Pero casi no se re-

72

Los tres de despotismo,

¿Habrá maldad mayor?

Ese poema no tuvo la fortuna de quedar como
el himno nacional de nuestro país. Nunca logró la
popularidad necesaria para ello. En esos años de la
consumación, Iturbide quiso imprimir un ambiente
de reconciliación con los españoles, particularmente
los radicados en México que lo respaldaron y contribuyeron a la separación definitiva de la corona española. Más tarde, al caer lturbide, el anti-hispanismo afloró con fuerza, particularmente por diversas
conjuras para restaurar la autoridad española, así
como un intento de reconquista militar por parte de
las fuerzas ibéricas, realizado en 1829 (Meyer, 2001).

EL TEMOR A LA INVASIÓN
Otra pauta común en los himnos latinoamericanos
es el temor de ser invadidos por las potencias extran-

TRAYECTORIAS j AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

jeras. "Mas si osare un extraño enemigo, profanar
con su planta tu suelo", dice el himno mexicano, en
gran semejanza con coplas de otros cantos nacionales, como el de Bolivia:
Si extranjero poder, algún día,
sojuzgar a Bolivia intentare,
al destino fatal se prepare
que amenaz.a a soberbio agresor.

El de Guatemala también sigue esa tónica:
Si mañana tu suelo sagrado
Lo profana invasión extranjera.
Tinta en sangre tu hermosa bandera
De mortaja al audaz servirá.

El belicismo del cántico nacional mexicano
parecería más bien dirigido a las nuevas potencias
del siglo XIX, las que representaban una amenaza en
el presente y el futuro, y no ya en el pasado. Al nacer
el himno mexicano, 1854, el país había ya perdido
Texas a manos de colonos esencialmente norteamericanos (1836), había sido derrotado por Francia en
las costas veracruzanas (1838) y, sobre todo, había
experimentado la invasión y mutilación por parte de
Estados U nidos (1847). Por tanto, puede decirse que
el tono aguerrido de nuestro himno refleja, en realidad, no la gloria de la victoria frente a la Madre Patria, sino el temor a ser nuevamente invadidos por
alguna poderosa potencia militar.

LOS PADRES DE LA PATRIA
Como ocurre con otros himnos nacionales en el resto del mundo, es natural también la mención de los
héroes libertadores latinoamericanos. En el caso de
varias de nuestras naciones, el máximo héroe es Simón Bolívar. El máximo libertador es exaltado en los
himnos de Bolivia, a quien debe su nombre, el de
Colombia (en el que también se menciona a sus ada-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

lides Nariño y Ricaurte).Y el de República Dominicana aclama a Sánchez y Duarte. El canto venezolano, escrito apenas en 1810, ya trazaba el ideal
bolivariano de la unidad latinoamericana, aunque no
se menciona al prócer sudamericano (que en ese entonces apenas iniciaba su épica libertadora):
Unida con lazos
Que el cielo formó
La América toda
Existe en nación.

En México, los héroes de la Independencia no
son mencionados, salvo lturbide (que más tarde quedó no como héroe, sino esencialmente como villano). Pero también se menciona a don Antonio López de Santa Anna, reconocido entonces como gran
héroe por buena parte de los mexicanos -aunque el
juicio de la historia oficial le fue adverso-. En realidad, la principal razón de su alusión en el himno es

Como elemento de
identificación común de una
población quizá separada por
rarones ideológicas, étnicas y
religwsas, un himno busca los
mismos objetivos unificadores
que la historia oficial. cc¿Qué
es la historia? -preguntaba
el prapio Napoleón- Una
sencilla fábula que todos
hemos aceptado)).
73

�TEORÍA

TEORÍA
N(J,CU)nalismo, historia e himnos nacionales

N(J,CU)nalismo, historia e himnos nacionales

Quizá el relativo belicismo
del cántico mexicano se
explique en parte por la
frecuencia de las invasiones
extranjeras en esa etapa) y lo
fresca que estaba aún la
herida que abrió la guerra
con EstadJJs Unidos en
nuestra conciencia histórica y
que) en realidad) nunca ha
tenninadJJ por cicatrizar.
que ocupaba nada menos que el cargo de presidente
de la república, además de ser el promotor del concurso que dio lugar al himno.

PACIFISMO, RECONSTRUCCIÓN
Y PROGRESO
Aunque el belicismo es la tórúca de los himnos latinoamericanos, la excepción es el canto de Costa Rica,
compuesto en 1853 para propósitos específicamente diplomáticos, pues había sido reconocida como
nación independiente por Estados Unidos e Inglaterra, y se escribió para dar una amigable recepción a
los primeros embajadores de esos dos países. Su letra fue compuesta años más tarde y fue dedicada a
los campesinos:
¡Salve, oh Patria! ru pródigo suelo
dulce abrigo y sustento nos da

74

bajo el lúnpido azul de tu cielo
¡vivan siempre el trabajo y la paz!

Pero también advierte que en caso de invasión
extranjera, los costarricenses trocarán la herramienta por el arma. En situación parecida está el himno
de Brasil, pues su independencia, más tardía que en
el resto del continente, fue alcanzada de manera pacífica. No hubo gran derrame de sangre, rencores rú
odios hacia la Madre Patria, Portugal. "Paz en el futuro, y gloria en el pasado", reza una estrofa. Pero,
como todos los demás, el canto brasileño advierte que
sus hijos están dispuestos a morir en caso de intervenciones del exterior.
Otro elemento presente en casi todos los himnos de la región es la esperanza de que, tras la experiencia de la libertad ganada con sangre, sobrevendrán tiempos de reconstrucción. Así, pese a evocar la
guerra de independencia con todos sus desastres concomitantes, se vuelve la mirada a imágenes vinculadas con el trabajo pacífico, la construcción del país,
la belleza y riqueza natural de las nuevas naciones;
paz y progreso, en otras palabras. El himno de Chile
celebra en una de sus estrofas que "Ha cesado la lucha sangrienta, ya es hermano el que ayer invasor",
mientras que el colombiano enfatiza como "júbilo
inmortal" el hecho de que "en surco de dolores, el
bien germina ya". El de Haití, nación que no se liberó de España sino de Francia (y fue la primera en
conquistar su independencia, tan temprano como
1793), aclama:

que los "lauros sangrientos" se tornen en "guirnaldas de mirtos y rosas". Con todo, casi nunca sale de
sus sangrientas imágenes. No evoca cultivos o surcos, sino campos irrigados en sangre; no habla de
edificar templos y palacios, sino de su derrumbe "con
hórrido estruendo" para convertirse en ruinas testimorúales de una épica guerrera. No mira a un futuro
de progreso, sino vuelve la vista al "recuerdo de antiguas hazañas". No hay mención a los pródigos recursos naturales o a la belleza de sus parajes, volcanes y praderas, salvo como campos de batalla. Cañones, metrallas y espadas, clarines y estandartes de
guerra, briosos corceles, héroes caídos, torrentes de
sangre, sepulcros gloriosos, ruinas y destrozos son
las figuras que pueblan cada una de las estrofas de
nuestro himno. La bandera tricolor es mencionada
varias veces, pero siempre como blasón de batalla,
como mortaja de mártires patrios o como paño de
sangre. Lo cual contrasta, por ejemplo, con la siguiente estrofa costarricense en alusión a su propio pabellón:
Noble Patria, tu hermosa bandera,
Expresión de tu vida nos da,
Bajo el limpido azul de tu cielo
Blanca y pura descansa la paz.

Las continuas guerras y cuartelazos que padeció el país durante casi todo el siglo XIX no fueron
privativos de México; compartimos esa desventura
con todo el sub-continente latinoamericano. Quizá
el relativo belicismo del cántico mexicano se expli-

que en parte por la frecuencia de las invasiones extranjeras en esa etapa, y lo fresca que estaba aún la
herida que abrió la guerra con Estados Unidos en
nuestra conciencia histórica y que, en realidad, nunca ha terminado por cicatrizar. ,&amp;,

BIBLIOGRAFÍA
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Por los abuelos y la Patria
Labremos felices,
Cuando fructifica el campo
Se fortalece el alma.

El canto mexicano abriga también una esperanza de armonía y paz entre los mexicanos: "Ya no
más de tus hijos la sangre, Se derrame en contienda
de hermanos", y se expresa igualmente el deseo de

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I

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�A-MBITO

ÁMBITO
Hacia una teoría de la informalidad

Hacia una teoría de la informalidad
Globalización neoliberal, proletarización
e informalidad en México
}OSÉ ANTONIO ALONSO HERRERO

a literatura en boga sobre la globalización
neoliberal no incluye entre sus tópicos preferidos el tema de la fuerza de trabajo, al
menos no con la perspectiva que pretendemos dar en este artículo. El tema de discusión es el
papel desempeñado por los trabajadores en la reciente
globalización impuesta en México a partir de 1982
(Van der Hoeren, 1995). Pero centraremos nuestra atención en el llamado sector informal. En efecto, tanto organismos internacionales (la OIT, por ejemplo) 1como
el gobierno mexicano y las mismas organizaciones
empresariales continúan refiriéndose a un complejo
sector, el denominado sector informal.2
Mientras los cientificos sociales, economistas
ante todo, discuten sobre la conveniencia de mantener un concepto tan plagado de ambigüedad, el desarrollo reciente del sistema capitalista mundial confirma la existencia de un sector clandestino, aunque
no siempre invisible, claramente diferenciado del lla-

L

1 Un magnífico ejemplo del persistente interés de la Organización
Internacional del Trabajo por los trabajadores informales es el libro
publicado por Elizabeth Prügl (1999), en el que también discute el
tema de la informalidad --central en nuestro análisis-, pero desde
una perspectiva feminista.
2
En este artículo, como en otras publicaciones, nos referimos exclusivamente al sector informal manufacturero, cuya clandestinidad e
invisibilidad lo distinguen de la informalidad existente en el sector
comercial. Ambas características estructurales deben tenerse en cuenta al aceptar la definición de informalidad propuesta por Portes et al.
(1989: 12): "The informal economy is not an individual condition
but a process of income generation characterized by one central
feature: it is unregulated by the institutions of society in a legal and
social enviroment in which similar activities are regulated".

76

mado sector formal (Roubaud, 1995; Pries, 1996).
Nuestra discusión se centra en analizar el papel de la
fuerza de trabajo informal en la reciente globalización neoliberal puesta en práctica por los países capitalistas periféricos y, más concretamente, en México desde hace casi dos décadas (Aspe Armella, 1993;
Shaiken, 1990; Drucker, 1986). Numerosas preguntas surgen alrededor de este tema tan controvertido.
¿Cuáles son las características que asume la fuerza
de trabajo de la periferia capitalista en la era neoliberal? ¿Qué papel desempeña esa fuerza de trabajo en
el modelo de la industrialización imperante?3 ¿Cuál
es la nueva relación existente entre los sectores formal e informal? ¿Por qué continúa creciendo el sector informal en la industria manufacturera instalada
en México? ¿A quién beneficia la expansión de la
informalidad laboral? ¿Por qué y cómo la supuesta
modernidad neoliberal genera nuevas redes de informalidad?

CARACTERÍSTICAS DE LA
INFORMALIDAD LABORAL EN MÉXICO
Nuestra tesis para responder a tales preguntas es que
la fuerza de trabajo mexicana presenta unos rasgos
3

La ideologia neoliberal era muy explicita al respecto. Drucker la
expresa con nitidez al afirmar ya en 1986 que "Mexico and Brazil
would do much better to go into production sharing, that is u, use
their labor advaniage to become subcontractors to developed-country
manufacturers for túghly labor-intensive work that caonot be
automated" [énfasis añadido] (Drucker, 1986: 789).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

j ENERO-ABRIL 2003

que corresponden a los objetivos del capital transnacional y, por ende, de los promotores nacionales de
esos intereses foráneos. Una breve descripción del
perfil típico de esa fuerza de trabajo al concluir el
segundo milenio debería incluir una serie de características generalizadas. En primer lugar, la clase trabajadora es la primordial aguantadora de la crisis
económica detonada en México a partir de 1982. Los
indicadores son bien conocidos:4 los salarios insuficientes y a la baja durante todo el periodo, la alta
inflación generada, en gran parte, por las devaluaciones (como es sabido la paridad del peso mexicano con el dólar pasó de 24.48 en 1982 a 4,875 en
1994 y desde entonces ha caído a casi 10,000); el
aumento de la flexibilidad laboral, con sus consecuencias negativas para los obreros, etc. Así, la OIT reconoció que en 1998, los salarios de la región estaban
por debajo de los que se tenían en los setenta y ochenta (El Financiero, 08/05/1998).
En segundo lugar, y como consecuencia de las
tendencias enumeradas, la fuerza de trabajo mexicana se halla profundamente escindida y polarizada: a
nivel regional, los obreros del norte comparten la relativa bonanza de la región -fruto en gran parte de
los empleos creados por las maquiladoras extranjeras-,5 mientras que los habitantes del sur y sureste
deben recurrir a la emigración nacional e intemacio-

4

No es necesario extenderse en el comentario de este tema que ha
dado origen en las últimas décadas a una extensa literatura especializada y a la conformación de sólidos equipos de investigación. Merecen citarse los dos volúmenes titulados Los rostros de la pobreza. El
debate, coordinados por Rigoberto Gallardo y Joaquio Osorio (1998) .
El experto J. Boltvinik (1994), apoyado en el censo de población de
1990, afirmaba que 83% de la población mexicana era pobre, de los
cuales 65.9% se encontraba en situación de pobreza extrema (indigencia, es decir, que satisfacen menos de la nútad de las necesidades
básicas) y 17.2% en situación de pobreza moderada (satisfacen 90%
de las normas básicas) .
5
En México es preciso tener presente el carácter extranjero de las
maquiladoras, porque éstas nunca lo pierden. Recientemente un representante de la empresa DELPHI con larga tradición en Ciudad
Juárez no dudó en afirmar ante las nuevas condiciones decretadas
por el gobierno mexicano lo siguiente: " DELPI-Il, as new investment
is considered will look at whatever location besi suits our business" [énfasis añadido].

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 11

1

ENERO-ABRIL 2003

nal para mantener a sus familias; en cuanto al género
es una constante social el que las mujeres deban soportar cargas mayores con menores salarios (Riquer
y Pantoja, 1998: 223-230), de ahi que Mercedes Pedrero (1994: 73) hable de la "feminización de lapobreza" durante las dos últimas décadas.
En tercer lugar, y desde el punto de vista de la
estructura laboral, el modelo económico impuesto por
el FMI, el Banco Mundial y las naciones del G-7
(Rich, 1994: 49-80) 6 ha incrementado la brecha fundamental existente en la fuerza de trabajo mexicana
entre el sector formal y el sector informal manufac-

• Con relación al Banco Mundial, por ejemplo, Bruce Rich (1994:
79) constata una tendencia confirmada década tras década: "At sorne
point countries siart paying back more u, the Bank that il lends, and
the Bank eventually liquidates itself". De hecho, en 1970 "the Bank
had its fust year of net negative transfers -borrowers paúl more back
ro lhe Bank than tlie UJtal amounts tl,e Bank disbursed" [énfasis añadido].

77

�ÁMBITO
Hacia una teoría. de la infonnalidad

Nuestra discusión
se centra en analizar el papel
_de la fuerza de trabajo
informal en la reciente
gwbalización neoliberal
puesta en práctica por ws
países capitalistas periféricos
y, más concretamente, en
México desde hace
casi dos décadas.
turero. La globalización neoliberal ha representado
un caldo de cultivo para el crecimiento y fortalecimiento del sector informal. Si dejamos a un lado por
ahora la discusión conceptual, los datos oficiales -a
pesar de sus deficiencias intrínsecas- son contundentes. La informalidad laboral ha crecido cuantitativamente en todos los sectores de la economía mexicana. Los periódicos nacionales publican casi a diario
datos fehacientes al respecto, sobre los cuales no es
preciso abundar, aun teniendo en cuenta las deficiencias conceptuales.7
De alú que la informalidad industrial se haya
diversificado y haya adquirido ramificaciones muchas veces ignoradas por la literatura académica y
7

A modo de ejemplo consignamos algunos datos: a) Según el INEGI

(El Financiero, 23/08/2000), el subsector informal generaba alrededor de 12.7 % del PIB nacional. b) Según el IMSS (El Financiero, 12/

08/200), los estados en donde predominan las actividades primarias
(sur y sureste del país) son los que cuentan con menor tasa de afiliación a ese instiruto. c) Una investigación basada en la encuesta nacional de micronegocios, 1996 (El Financiero, 09/12/1997), encontró que 63% de los micronegocios se desarrollan en el sector informal de la economía. d) De acuerdo con la Secretaria del Trabajo y
Previsión Social (El Financiero, 24/10/1997), entre 1994 y 1996 los

78

ÁMBITO
Hacia una teoría. de !.a informalidad

gubernamental. Así, la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (1998: 14) reconocía que la dificil
situación que afecta a esa industria desde 1995 se
debe en parte a que una porción del consumo interno "se desvía hacia el comercio informal". Esta porción puede llegar hasta 50%. Por su parte, la SECOFI
(1998: ill-23) reconocía la saturación de mercados
laborales en los municipios de Puebla, Tehuacán y
Teziutlán, así como el incremento en el número de
establecimientos informales de maquila de prendas.
Por otra parte, el sector informal ha facilitado
la penetración y consolidación del capital transnacional en la sociedad mexicana. Es decir, los trabajadores y rnicroempresarios que han perdido su empleo o sus empresas al no poder competir con el capital internacional han tenido que refugiarse en la
informalidad laboral o empresarial. 8 Por eso, los dirigentes empresariales conciben la econorrúa informal
como una válvula de escape porque piensan que
mientras la economía mexicana siga deprimida continuará el recorte de personal en detrimento de la
actividad económica formal (El Financiero, 19/05/
1996). En 1998, el secretario del Trabajo,Javier Bonilla, afirmó que durante 1997 al menos 330 mil personas no encontraron trabajo y tuvieron que incorporarse a las actividades informales.
La informalidad en el sector manufacturero, a
su vez, ha contribuido eficazmente al debilitamiento
del sindicalismo en México. Los estudiosos del sector sindical no han prestado la debida atención a la
relación entre estas dos variables, sindicalismo e informalidad (Bensusan, 1999: 187). Entrevistas personales realizadas en diversos estados de la república
rnicronegocios ubicados en la economía informal crecieron 112.9%.
e) Finalmente, para el gobierno y los empresarios (El Financiero, 19/
05/1996), el sector informal es una válvula de escape porque "mientras la economía siga deprimida continuará el recorte de personal",
según un dirigente de la COPARMEX.
8
Apuntamos aquí un tema que ampliaremos más adelante. La informalidad manufacturera no es exclusiva de los trabajadores, sino que
es compartida y a menudo generada por los empresarios conocidos
en el sector del vestido como los "empresarios piratas".

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AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

mexicana confirman que la ignorancia es mutua. A
los trabajadores informales no les interesa sindicalizarse y las diversas organizaciones sindicales no prestan atención a los trabajadores informales.
Finalmente, la informalidad laboral se ha convertido en una herramienta para debilitar el Estado
en América Latina y para manipular ideológicamente a las élites políticas y empresariales latinoamericanas. 9 Remando de Soto (1989: 15), economista peruano y director del Instituto Libertad y Democracia (ILD), afirma sin ambages que sus investigaciones acerca del sector informal desbaratan el argumento -de raíz marxista-leninista, en su opinión- de que
"la cultura latinoamericana, particularmente aquella
del indio y del mestizo, es básicamente antiempresarial en el sentido occidental de la palabra". El ILD mantiene Remando de Soto- no encontró entre los
informales peruanos "organizaciones de tipo dictatorial, sino una propiedad individual o familiar y reglas que intentan crear una sana competencia a través de la normatividad extra-legal referida a la propiedad".
La pregunta, por consiguiente, era por qué un
amplio sector de los trabajadores peruanos canalizaba de manera informal su energía empresarial. La
respuesta del ILD fue lo que ellos denominaban como
"el sistema político mercantilista" (De Soto, 1989:
8). Es decir, la mayoría de los ciudadanos latinoamericanos evitan el cumplimiento de las leyes porque
"las normas legales [afirma el ILD] responden al interés de los funcionarios públicos, de los políticos, y
de quienes tienen acceso al poder del Estado" (De
Soto, 1989: 13). En Perú no hay una toma de decisiones democrática.
El impacto que ha tenido en la década de los
noventa esta interpretación de la informalidad laboral en todos los países de América Latina nos obliga
9

Hemos expuesto esta estrategia neoliberal en varias publicaciones
previas (Alonso, 1997b, 1998a, 1998b). Por lo demás, un análisis
concienzudo de las actividades académicas y políticas más recientes
de Hernando de Soto ha sido realizado por Ray Bromley (1998).

TRAYECTORIAS

I AÑOV, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

a analizar con detalle esta propuesta teórica si queremos comprender el impacto de la globalización neoliberal en la política laboral mexicana con respecto a
la informalidad. 10 Un paso previo se impone. La construcción de un concepto de la informalidad capaz de
servir como punto de apoyo para interpretar el fenómeno de la informalidad industrial en México exige
un examen critico, aunque breve, de las principales
interpretaciones teóricas del sector informal.

TRES INTERPRETACIONES DE LA
INFORMALIDAD EN AMÉRICA LATINA
Nuestro objetivo no consiste en presentar un análisis
detallado ni siquiera de las principales escuelas pre-

'º Un indicador del impacto logrado por la explicación legada por
esta ideología en México fue el famoso slogan resumido en el "Empléate a ti mismo". El gobierno, a través de los medios masivos de
comunicación, transmitía a la población mexicana la ideología traída
a México por el mismo Hernando de Soto.
79

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una t,eoria de la informalidad

ocupadas por la informalidad laboral. Diversos autores, latinoamericanos y extranjeros, han realizado esta
tarea con sentido crítico.
Merecen destacarse los intentos de Roubaud (1995),
Pries (1996) y Cartaya (1987).
· Al revisar las principales
perspectivas, pretendemos
aislar aquellos factores presentes o ausentes en
cada una de ellas- que nos
parecen sigrúficativos para
poder interpretar la relación
entre la globalización neoliberal y la ÍIÚormalidad del
sector manufacturero en
América Latina.
Concentramos nuestra atención en tres escuelas principales: la cepalina, la neomarxista y la neoliberal. 11 El rasgo clave de la concepción cepalina es el
dualismo. En sus diferentes escritos, Víctor Tokman
explica el surgimiento del sector ÍIÚormal como un
excedente estructural de la fuerza de trabajo, propiciado por el alto grado de concentración económica típica de los países latinoamericanos- y la adopción
indiscriminada de tecnologías intensivas en capital
que impiden absorber una siempre creciente oferta
laboral. Esta concepción ha sido criticada precisamente por el dualismo inherente en su visión
desarrollista de América Latina.
Esta visión cepalina de la ÍIÚormalidad coincide en el dualismo con la perspectiva neoliberal. En
definitiva ambas subrayan la existencia de dos sectores

Hacia una teoría de la informalidad

distintos y separados en las
economías latinoamericanas.
Según ambas escuelas, el
problema del sector ÍIÚormal es la falta de integración a la formalidad. Para
la CEPAL, los ÍIÚormales
no pueden integrarse a la
fuerza de trabajo "formal"
por la falta de espacios productivos. Para Remando de
Soto, los campesinos llegados a la ciudad de Lima no
pudieron incorporarse a las
actividades sociales y económicas legales debido a la
excesiva regulación pública, generada por los Estados
populistas de América Latina. En ambos casos, nos encontramos con un amplio
sector de la población que no se integra a la economía
formal. Informalidad es desintegración, desarticulación, ruptura. Para la interpretación cepalina, esta separación es una consecuencia de la falta de espacios
laborales. Los ÍIÚormales sobran para el buen funcionamiento de las economías nacionales.
En la concepción neoliberal, la ruptura es más
violenta. Los ÍIÚormales rechazan el orden legal mercantilista impuesto por los gobiernos populistas. En
opinión de Remando de Soto, la gente involucrada
en las actividades informales está mejor si viola la ley
que si la cumple. En esta perspectiva, los ÍIÚormales
exigen la informalidad porque en ella encuentran
mejores oportunidades y en ella pueden desarrollar
sus capacidades empresariales.
Frontalmente opuesta a ambas interpretaciones dualistas de la informalidad laboral, se encuentra
la teoría neomarxista que es explícitamente antidualista. Moser (1978, 1984), Portes y Roubaud (1987)
y Portes et al. (1989) son dos de sus principales

¿por qué continúa creciendo
el sector informal en la
industria manufacturera
instalada en México? M
quién beneficia la
expansión de la
informalidad laboral? ¿por
qué y cómo la supuesta
modernidad neoliberal
genera nuevas redes de
informalidad?

11

Mencionaremos sólo algunos de los autores más destacados en cada
escu ela: en la cepalina destaca Víctor Tokman ( 1987); en la
neomarxista están Portes y Roubaud ( 1987) y Portes et al. ( 1989) y
en la neoliberal las obras fundamentales son El otro sendero y El misterio del capital de H ernando de Soto ( 1987; 2001).

80

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. U. I ENERO-ABRIL 2003

exponentes. Para ambos autores, la mayor parte de
las empresas del sector ÍIÚormal están directamente
vinculadas al sector formal a través de relaciones de
subordinación. Ya en 1978, Carolin Moser planteó
con nitidez su posición antidualista. Su base empírica es el continuum detectado en las actividades productivas de los países de la periferia capitalista. Estos estudios -ella se refiere a los realizados en Asia y
África- demuestran la existencia de complejos lazos
de unión y de relaciones de dependencia entre los
sectores formal e informal.
Estos lazos existentes entre las pequeñas empresas y el sector capitalista son muy diversos y variados, pero incluyen la subcontratación y la presencia de trabajadores del exterior. A partir de esta observación y apoyados en las investigaciones de campo realizadas en México y otros países de América
Latina 12 podemos construir un continuum de la interacción a nivel empresa entre el sector formal e informal:
•

•

Grandes empresas nacionales o maquiladoras
transnacionales que rara vez desarrollan relaciones directas y permanentes con talleres informales.
Empresas medianas y algunas pequeñas que, sobre todo en época de crisis o de excesiva demanda, acuden de manera temporal pero sistemática
a la subcontratación en talleres informales.
Empresas pequeñas y algunas micro (mejor
equipadas tecnológicamente) que usan de manera habitual y sistemática la subcontratación,
sea con talleres micro o con talleres individuales que trabajan en sus hogares. En este nivel
florece la nueva versión del Putting-out System
o maquila domiciliaria.

12
La literatura antropológica sobre este tema es muy abundante en
América Latina. Pueden con sultarse las publicaciones contenidas en
la bibliografia o las obras conjuntas com o: El Colegio de México
(1988), Estudios Socwlógicos, 18 (VI) y la compilación de artículos
editada por Florencia Peña y José A Alon so (1998), Estrategias femeninas ante la pobreza. El trabajo domiciliario en la elaboración de prendas de vestir, México: Instituto Nacional de Antropología e Historia.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. U.

I ENERO-ABRIL 2003

•

•

Empresas micro y talleres domiciliarios que trabajan en la clandestinidad (informalidad) total
o parcial, pero que producen para alguna cadena comercial (Liverpool, Gigante, etcétera) .
Finalmente se encuentran los rnicrotalleres o
maquiladoras domiciliarias que actúan por su
cuenta, sin tener conexión con el sector formal.
Ellos se encargan de la producción y distribución en mercados locales y regionales.

Este continuum, que abarca ambos sectores y
los combina, se nos muestra como un punto de partida empírico para construir un concepto de la informalidad en el sector manufacturero que no sea meramente descriptivo. 13

HACIA LA CONSTRUCCIÓN
DEL CONCEPTO DE LA INFORMALIDAD
EN MÉXICO
Las abundantes criticas y rechazos acerca del uso de
este concepto tan controvertido y polisémico actúan
como acicate para aceptar el desafio planteado por
Escobar ( 1990: 37). Este autor formuló entonces un
dilema que es válido todavía hoy: ¿conviene abandonar el concepto por sus defectos y ambigüedades o
todavía vale la pena crear un diálogo entre académicos y demás actores interesados en el tema?
Coincidimos con Agustín Escobar, diez años
después, en pensar que el concepto puede conducir
a análisis serios y científicos y que puede formar parte
de "las condiciones teóricas más generales de los
antropólogos y sociólogos". En atención a la sugerencia de Escobar creo que deben darse diversos pasos, conectados entre sí y que conduzcan eventualmente a una teoría de la informalidad útil para académicos y para políticos.
Para comenzar, esta teoría encajaría con el tema
del contrabando, minuciosamente descrito por Eric
13
El comentario más detallado, aunque desde otra perspectiva, de
esta tipología puede verse en Alon so, 1997c.

81

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una teoría de "la informalidad

R. Wolf (1982: 408). Este autor sugiere que gran parte
de la historia m undial debe reescribirse a la luz de lo
que hoy se conoce como la economía informal. Un
buen avance en ese sentido podría haber sido la tesis
doctoral de Fran&lt;;:ois Roubaud (1995). La amplitud
de su enfoque inicial, abierto con una entrevista realizada al estilo antropológico, la abundancia de su
información y la riqueza de su contenido en cuanto
a los temas tratados chocan, sin embargo, con una
propuesta teórica final demasiado apegada a la respuesta típica de los economistas, cuyas fuentes de
información nacen y mueren con los datos censales,
los cuales son intrínsecamente insuficientes sobre
todo con relación al complejo mundo de la clandestinidad laboral y, más aún, de la clandestinidad empresarial.
Más promisoria nos parece la propuesta teórico-metodológica de Ludger Pries ( 1996: 20; 2001:
55-74). Después de constatar la persistencia e incluso el renacimiento de la informalidad a fines de la

82

Hacia una teoría de "la informalidad

década de los ochenta, el sociólogo alemán propone
que el concepto de la informalidad puede caracterizarse como componente de una "teoría de rango
medio". La teoría de lá informalidad, piensa Pries, se
encontraría por debajo de las "grandes teorías totalizantes" y por encima del nivel de las hipótesis descriptivas y de las rutinas de la vida diaria. El concepto de la informalidad apunta hacia un objeto empírico que requiere una explicación científica, pero aún
no encaja abiertamente en ninguna construcción teórica. Al mismo tiempo, necesita del apoyo indirecto
de las teorías y paradigmas tradicionales, en cuanto
que se define por medio de la negación de lo designado como empírico y real. Lo informal-afirma Pries
(200 1)- sólo se define a partir de la representación
de lo formal y su estructura y regularidades se desarrollan a partir de la defectuosa fuerza explicativa de
las teorías y paradigmas referidas a lo formal.
La dificultad para construir una definición de
la informalidad se deriva tanto de la complejidad del
referente empírico, como de la abundancia de propuestas teóricas con frecuencia contrapuestas. En
definitiva, con la informalidad ocurre lo mismo que
con cualquier concepto sociológico que cada científico puede definirlo de acuerdo con su punto de partida y de acuerdo con sus intereses. En este sentido,
nuestra perspectiva se orienta a mostrar la conexión
actual existente entre la maquila del sector industrial
y la expansión de la informalidad. Discrepamos en
este punto con Roubaud (1995: 413) quien afirma
con vigor que lo que "debe criticarse severamente es
la visión de un sector informal como patio trasero
industrioso del sector formal ligado funcionalmente
a él por la maquila". Su postura no es del todo lógica
porque, por una parte, descarta el dualismo; pero,
por otra parte, afirma que el sector informal subsiste
gracias a los espacios que dejan libres las empresas
formales. Según esta visión, el sector informal es un
sector de subsistencia.
Roubaud reprocha a los académicos que hemos investigado el tema de la maquila domiciliaria el

TRAYECTORIAS . AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

haber caído en la tentación de extraer leyes generales
a partir de resultados parciales. No conocemos, por
nuestra parte, a ningún investigador que haya caído
en tan seductora tentación. Los investigadores, en su
mayoría antropólogos, se han limitado a constatar en
cada caso particular la conexión existente entre los
sectores formal e informal evidenciada con frecuencia a través de la maquila.
La debilidad de la argumentación de Roubaud
es que él siempre se acerca a un sector clandestino,
como lo es el sector informal manufacturero, a través
de los datos censales. Todas sus estimaciones del tamaño de la maquila dentro del sector informal (Roubaud, 1995: 400, 408) se apoyan en los censos. Y los
censos, por definición, no captan directamente la
clandestinidad. Ningún trabajador o empresario informal declara abiertamente a los entrevistadores oficiales que actúa en la clandestinidad. A lo más que
llegan es a reconocer parcialmente esta situación.
En México, los investigadores de la maquila
informal -también existe la formal, claro está- hemos documentado en múltiples casos (ver bibliografia) la existencia de la manufactura informal en casi
todos los estados de la república. Este dato empírico
puede convertirse en un punto de partida adecuado
para comenzar la construcción de una teoría de rango medio acerca de la informalidad.

LA MAQUILA EN LA PERIFERIA
CAPITALISTA O EL DOBLE ROSTRO DE
LA INFORMALIDAD MANUFACTURERA
La maquila, o subcontratación industrial, es una actividad que sobre todo en su vertiente nacional está
íntimamente emparentada y permeada por la informalidad laboral y empresarial. El primer presupuesto para construir una teoría de la informalidad manufacturera desde la perspectiva de la maquila es que
el sector informal industrial es un segmento o espacio social compartido por empresarios y por trabajadores. Tan informales son los unos como los otros.

TRAYECTORIAS

I AÑOV, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

La literatura convencional y los medios de comunicación se refieren a los trabajadores cuando hablan
de la informalidad. Pero la informalidad como estrategia de desarrollo, no como simple medio de subsistencia, nace en los empresarios.
Este punto de partida empírico nos obliga, de
salida, a rechazar las teorías dualistas de la informalidad. La teoría cepalina se queda corta en sus análisis
porque sólo tiene en cuenta a los trabajadores como
integrantes del sector informal. La teoría neoliberal
"a la Hernando de Soto" reinterpreta y desfigura la
actividad de los microempresarios informales en su
afán por debilitar al Estado populista latinoamericano. No conocemos -y me atrevo a afirmar que ésa es
la convicción de todos los investigadores de campo-ningún microempresario maquilador que actúe en la
clandestinidad primordialmente para eludir las engorrosas leyes mercantilistas del Estado. La informalidad es una condición estructural impuesta por los
bajos salarios a destajo que perciben los microempresarios maquiladores. Penuria agravada, tal vez más
en las zonas urbanas marginadas que en las rurales,
por las redes de extorsión generadas por los inspec-

La gwbalización
neoliberal ha representado
un caldo de cultivo
para el crecimiento
y fortalecimiento del sector
informal. La informalidad
laboral ha crecido
cuantitativamente en
todos ws sectores de la
.
economia mexicana.
/

83

�ÁMBm&gt;

ÁMBITO
Hacia una teoria de la informalidad

Hacia una teoria de la informalidad

tores o seudoinspectores de Hacienda. Más gravosas
que las mismas leyes resultan las "mordidas"
innúsericordes que infligen tales inspectores a los
microempresarios informales.
El segundo presupuesto básico se deriva del
anterior. El sector informal manufacturero es un componente fundamental de la actual estructura socioeconómica de México. Sería un error considerarlo como
-un simple sector residual. En este punto, presuponemos el rechazo de las interpretaciones dualistas de la
informalidad laboral y empresarial. Más útil es el
enfoque neomarxista -en su versión parcialmente
wallerstiniana- que arranca con el análisis de la economía-mundo capitalista. Insistimos en el apoyo sólo
parcial de los enfoques neomarxistas porque estos
autores o se olvidan del sector clandestino de la economía o no lo tienen debidamente en cuenta. Usando el enfoque centro-periferia de Wallerstein, hemos
mostrado en un trabajo previo (Alonso, 1998c: 208215) que el sector informal manufacturero 14 ha estado presente en todas las fases evolutivas del capita-

Informalidad es
desintegración)
desarticulación) ruptura.
Para la interpretación
cepalina) esta separación es
una consecuencia de la falta
de espacios laborales. Los
informales sobran para el
buen funcionamiento de las
economías nacionales.
14

Es obvio que los historiadores no mencionan explícitamente el concepto del sector informal, el cual es un invento reciente, pero sí hablan de un sector productivo que salió de las ciudades y fue a las
zonas rurales para eludir la vigilancia de los gremios urbanos (Dobb,
1975: 483; Kirchgassner, 1974)_

84

lismo en el centro capitalista, aunque en cada momento haya desempeñado funciones diferentes. Según Wallerstein (1974: 268), la maquila domiciliaria
(Putting-out System) fue la clave para la supervivencia económica de la espina dorsal de la Europa continental ante el embate de la pujante industria inglesa. En esa etapa preindustrial, se inicia el proceso de
proletarización y los trabajadores a domicilio eran
todavía propietarios de los medios de producción.
Razones de tiempo y espacio nos impiden analizar
en detalle la evolución de la maquila domiciliaria en
los siglos posteriores. 15 Bástenos indicar que durante
el siglo XIX, tanto en los países de Europa occidental (Marx, 1974), como en Rusia (Lenin, 1977) las
microempresas domiciliarias se convirtieron en un
apéndice de las fábricas. En palabras de Marx, se
transformaron en el "departamento externo" de las
manufacturas. Si nos trasladamos al siglo XX, constataremos en el caso de México que en las últimas
décadas del milenio abundantes estudios de carácter
antropológico (ver bibliografía) comprueban la existencia de la maquila domiciliaria en casi todos los
estados de la república.
Pero los autores que han profundizado en el
tema de la actual globalización neoliberal, en particular desde la perspectiva marxista, no han prestado
suficiente atención a la conexión entre la maquila y
el sector informal surgida en México a raíz de la entrada en vigor del TLCAN. Menos aún se han preocupado del tema los autores exmarxistas que parecen haber encontrado un nuevo paradigma. Tal es el
caso del sociólogo español Manuel Castells ( 1999),
quien en su reciente obra enciclopédica menciona el
concepto de la informalidad de manera efímera y
tangencial (Castells, 1999: t. ID: 96,375). Para Castells, el sector informal urbano es una forma predominante de empleo en la periferia, es decir, en aquePara captar esta evolución puede consultarse nuestro artículo "La
industria domiciliaria del vestido ante la nueva globalidad" (Alonso,
1998c)_
15

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

llos países que aún no entran de lleno en la etapa
capitalista informacional. 16 Por el contrario, Castells
reconoce que el informacionalismo actual genera desigualdad, polarización social, pobreza y miseria. Desde la perspectiva de las relaciones de producción, este
informacionalismo produce precariedad laboral,
sobreexplotación y un proceso de exclusión social.
Más adelante, cuando Castells ( 1999: 150 y 167)
habla de los sudafricanos pobres y de los guetos menciona la economía informal como una estrategia de
subsistencia. Castells no incluye en ningún momento la informalidad como posible consecuencia del
informacionalismo vigente a nivel global.
Esta referencia no tendría mayor importancia
para un lector inadvertido. Pero resulta que en 1989,
Castells publicó un articulo -en el libro que coeditó
con Alejandro Portes-, rico en contenido y en sugerencias teóricas, sobre la economía informal. De hecho, Castells pensaba hace una década que el sector
informal es "una forma específica de relaciones de
producción -no una simple estrategia de subsistencia- que genera ingresos y que atraviesa toda la estructura social" [énfasis añadido]. Así, la articulación
entre las actividades formales e informales se realiza
de manera sistemática, de modo que el sector informal crece a expensas de las relaciones de trabajo formales (Castells y Portes, 1989: 12). En síntesis, la
proliferación de la informalidad responde a las exigencias de las empresas transnacionales (Castells y
Portes, 1989: 29), las cuales diseñan su reestructuración apoyadas, en parte, en la maquila o subcontratación como una forma disfrazada de trabajo asalariado capaz de privar a los trabajadores hasta de su
conciencia proletaria. 17
Esta conceptualización del sector informal y su
conexión con la maquila implica que las empresas
16
Merece 1a pena destacar, aunque sólo sea de paso, que este uso del
concepto periferia del nuevo CasteUs no coincide con las acepciones
de la periferia en autores como Prebisch o Wallerstein.
17
Hemos comentado las implicaciones políticas y culturales de esta
ausencia de conciencia proletaria en las costureras domiciliarias de
Nezahualcóyotl en un articulo previo (Alonso, 1997a) .

'TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

transnacionales ya no son el último eslabón de una
cadena productiva. Por el contrario, estas empresas
generan -de manera directa o indirecta-, la informalidad por medio de la construcción de redes en las
que interactúan componentes formales e informales.
De ahí que la interacción entre estos dos sectores tenga repercusiones obvias en ambos.
El nuevo paradigma teórico le impide a Castells
actualizar, al momento posTLCAN, las consecuencias que alberga para la industria mexicana la convivencia y colaboración de los sectores formales e informales. En efecto, para captar la nueva situación
de la manufactura mexicana a fines de los noventa es
imprescindible introducir una variable que no encaja en el paradigma informacional de Castells. Esta
variable es la división histórico-estructural de la economía-mundo capitalista en centro y periferia. 18
Sus atinadas observaciones sobre las nuevas
tendencias organizativas, surgidas a raíz de la crisis
del fordismo, se refieren con razón a una característica de la producción flexible que es la proliferación
de nuevas redes de producción basadas, en gran parte,
en la subcontratación o maquila. Estos nuevos modelos de subcontratación existen en Italia, Hong Kong
y en España, por ejemplo. Castells distingue, en los
casos concretos que analiza, las redes verticales de
subcontratación centradas en grandes empresas y las
redes horizontales, formadas por pequeñas y medianas empresas (Castells, 1999: I: 167). Por eso concluye que las redes son hoy la forma fundamental de
competencia en la nueva economía global.
Una explicación parcial del "olvido" de Castells con respecto a la nueva "maquila" en México y en
América Latina reside en el hecho de que él analiza
los casos exitosos (Castells, 1999: I: 173ss.). En Asia
oriental la conjunción de factores culturales, históri18
En su reciente obra CasteUs (1999: 1: 92) menciona una sola vez
de pasada a Braudel y Wallerstein, pero es muy cuidadoso en no
incluir la interpretación teórica de estos autores acerca de la periferia en sus disquisiciones sobre la economía informal.

85

�ÁMBITO

ÁMBITO

Hacia una teoría de la informalidad

cos e institucionales ha permitido la construcción de
redes, casi siempre sujetas al control de las grandes
empresas transnacionales.

CONCLUSIÓN
El "olvido" de la problemática social latinoamericana desde la perspectiva de América Latina por parte
de los científicos sociales del centro capitalista no debe
ser motivo de admiración. Desde el siglo XIX, los
patriarcas de las ciencias sociales establecieron el carácter socialmente determinado del conocimiento
humano, incluyendo el científico.
Queda, por tanto, en manos de los científicos
sociales de la periferia capitalista interpretar los hechos sociales actuales desde la perspectiva de nuestros países. En este sentido, el desafio que enfrentamos tales científicos es reconstruir, en concreto, las
ciencias sociales latinoamericanas de manera que sirvan para interpretar nuestra realidad social de acuerdo con los intereses de nuestros países y de sus ciudadanos.
En contrapunto al análisis de los casos exitosos
de la maquila asiática realizado por Castells, nuestra
tarea consiste en explicar por qué la maquila desarrollada en México a partir del TLCAN ha servido
para desnacionalizar la industria mexicana y para
inundar el país con empresas foráneas cada vez más
volátiles y dispuestas a emigrar a otras latitudes en el
primer otoño oportuno.
Nuestra tesis es que un elemento clave para explicar el impacto negativo del capitalismo informacional -para retomar la nomenclatura castellsianaes el papel jugado por la informalidad manufacturera.
La tipología comentada previamente muestra
la imbricación existente en la industria posTLCAN
mexicana, en donde convergen y colaboran el capital
transnacional y el sector irúormal manufacturero. La
informalidad es más visible -o menos invisible- a
medida que se desciende por los peldaños de la tipología. Pero la clandestinidad empresarial, como com-

86

Hacia una teoría de la informalidad

ponente crucial de la informalidad, engendra consecuencias más deletéreas para la industria mexicana
que las creadas por la irúormalidad laboral de los niveles inferiores.
La informalidad empresarial de los altos niveles, compartida al alimón por empresarios transnacionales y mexicanos, es responsable de la imparable
desnacionalización de la industria mexicana. La transformación de los empresarios mexicanos, muchos de
ellos con larga tradición manufacturera, en simples
maquiladores del capital foráneo, equivale a una degradación cualitativa que con el tiempo sólo se profundizará. Si el tejido industrial de un país capitalista presupone la coexistencia y colaboración de empresas de los más diversos tamaños, es evidente que
incrementar la informalidad empresarial sólo conduce
a desvirtuar o imposibilitar la formación de redes organizativas autóctonas. El empresario mexicano que actúa en la informalidad difícilmente podrá integrarse a
las estrategias de "paquete completo" propuestas acertadamente por el gobierno de México. .,_

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87

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La, herencia del saber

La herencia del saber

Además de sus conocidos libros sobre historia y teoría política&gt; ha sido director de revistas&gt;
maestro emérito de /,as universidades de Nuevo León&gt; Puebl,a y Ciudad Juárez y col,aborador
de periódicos y revistas en México y el extranjero. Funge a,ctualmente como director del Instituto
de Cultura de l,a Gran Ciudad de México.

Conversación con Enrique Semo
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA

Le angustia escribi,¡; porque siempre que lee
un texto después de publicado) siente que
pudo ser mejor; le apasionan los datos) no
para almac,enarlos simplemente) sino para
interpretarlos; tiene ante sí muchas
preguntas) no tanto las que se hac,e a sí
mismo) como las que hereda; considera que
el intelectual debe sentir una necesidad
avasalladora de tomar posición ante los
hechos de su tiempo ... Así se van
desgranando en esta entrevista la
personalidad y las pasiones de un hmnbre
cuya mejor herencia es el pensamiento.

Enrique, tú eres un prestigiado intekctual, te has destacado como historiador, periodista y político progresista de izquierda en México. ¿Podrías
platicarnos cómo nació tu vocación por la historia,por la politica?, ¿dónde realizaste tus estudios?, ¿qué fue "/o que más influyó en tu etapa de
formación?

El investigador y académico Enrique Semo es uno de "los intelectuales más relevantes del
México contemporáneo. Doctorado en 1971 por l,a Universidad Humboldt de Berlín&gt; ha
desarrollado una extensa obra ensayística compuesta por unos veinte volúmenes entre "los que
se encuentran Historia del capitalismo en México. Los inicios 1521-1776, Historia
mexicana, economía y lucha de clases, Crónica de un derrumbe, Las revoluciones
conservadoras del Este, Entre crisis te veas y Viaje alrededor de la izquierda mexicana.
Se ha desempeñado en sus afanes de historiador por casi cuatro décadas y ha realizado un
extenso peripl,o docente por muy importantes universidades de Eurapa y de Estados Unidos.
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TRAYECTORIAS

I

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I

ENERO-ABRIL 2003

Si pienso qué es lo que más influyó en mi carrera académica y mis decisiones profesionales, debo reconocer que fue mi temprana adhesión a las
ideas del socialismo. Algunos mitines en los que hablaba Lombardo Toledano, que era un gran divulgador del marxismo. Cursos a los que asistí
de oyente con Lazlo Raolvanü, que había llegado a México con la emigración alemana y era un gran conocedor de El Capital. Mi amistad temprana con Friederich Katz, que entonces era un marxista ortodoxo, hijo
de un comunista austriaco. Pero sobre todo mi pertenencia a la organización judía Hashower Hatzair, que era socialista-seonista, en la cual me
familiaricé con la historia y algunos libros teóricos del socialismo.
Hashower Hatzair está ligado con el experimento socialista en Israel
que se llama Kibutz. Un intento de construir socialismo a escala micro,
dentro de la sociedad capitalista, que sigue vivo hasta hoy. Yo me adherí
al ideal socialista desde los dieciséis años de edad y me he mantenido fiel
toda mi vida. Nunca renuncié a él, ni abjuré de él. Hoy soy socialista en
una manera muy diferente a la de los años cincuenta, pero sigo fiel a los
grandes ideales de libertad, justicia social y solidaridad humana que son
su base.
Yo era, desde los doce años, un lector voraz. Leía todo lo que se me
ponía enfrente. El periódico de hace dos semanas, libros que mi padre
olvidaba en la sala, cosas que me recomendaban mis maestros. Leía mientras comía, lo que despertaba reprimendas maternales. Me pasaba muchas horas en las librerías de viejo. Así comencé a leer marxismo. Como
no tenía quien me guiara, me fui directamente a los clásicos. Imagínate
leer las obras de Engels y de Marx en las cuales se citaba a Hegel,
Fenerbach y la filosofia alemana; a Saint Simón, a Fourier. Recurrí a
enciclopedias e historias de la filosofia. Porque no comencé con el Manifwsto Comunista, sino con obras mucho más dificiles como las Tesis sobre

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I

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Pese a que estudié
también economía:, la
historia fue
dominando mis
intereses. La historia y
el ensayo político son
mis favoritos. He
escrito una docena de
libros:, un centenar de
artícuws sobre historia
y probablemente cerca
de un millar de
artícuws periodísticos.
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�MEMORIA VIVA
La herencia del sa,ber

MEMORIA VIVA
La herencia del saher

Feverbach, La ideología alemana, pero también obras históricas como La
lucha de clases en Francia de 1848 a 1850, o económicas como Trabajo
asalariado y capital.
Comencé a tomar apuntes. En verdad llevaba cuadernos con observaciones sobre lo que no entendía o con lo que no estaba de acuerdo.
Una estancia de dos años en el Kibutz me permitió continuar con esas
lecturas que se fueron ampliando. Leía muchas novelas: Gorlci, Romain
Rolland jugaron un papel importante. Toda la literatura rusa: Dostoyevski,
Tolstoi y luego los autores del "realismo socialista" como Gladrov,
Grosman. Pero también Balzak, Proust, Faulkner, Hemingway, Jack
London.
Mi formación nunca fue cerrada o excluyente. Siempre estuve abierto a diversas influencias. Pese a que mi familia es judía, estudié los últimos dos años de la primaria y toda la secundaria en una escuela de
maristas, el Cristóbal Colón, en donde estuve en contacto con la religión
católica y la cultura de clase media; mis estudios de economía los hice en
la Escuela Superior de Econonúa y Derecho deTel Aviv, en donde todos
mis maestros eran de la corriente neoclásica. No había ni un solo marxista. Los maestros eran de primera. Después hice estudios de historia en la
Facultad de Filosofia y Letras de la UNAM. Ahí sí hubo una influencia
marxista fuerte. Wenceslao Roces, cuya especialidad era la historia de
Grecia y Roma, pero que había traducido a Marx al español, fue muy
importante, pero también Adolfo Sánchez Vázquez, con quien tomé
muchos cursos.
Luego vinieron mis estudios de doctorado en la Universidad Humboldt de Berlín. Mis amigos y directores de tesis, Manfred Kossok, Max
Zenske y el mismo Katz, influyeron mucho. Pese a que estudié también
economía, la historia fue dominando mis intereses. La historia y el ensayo político son mis favoritos. He escrito una docena de libros, un centenar de artículos sobre historia y probablemente cerca de un millar de
artículos periodísticos.
Siempre me ha costado trabajo escribir, aun cuando con los años esto
ha ido disminuyendo. Siento, sobre todo al comenzar, una angustia de la
que no me es fácil liberarme. Y sin embargo, mi obra es extensa. Ahora
estoy reescribiendo algunas de mis obras principales para publicarlas en
una colección de obras escogidas con la editorial Océano.
Separo claramente entre mi obra política y la historia. En la segunda,
el rigor científico y la objetividad son fundamentales. Por eso me gusta
escribir sobre la Colonia y el siglo XIX. Últimamente me he aventurado
incluso en el México prehispánico. Es más fácil guardar esa objetividad
en los periodos más lejanos. Mis lecturas como historiador siempre han

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TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

tenido la prioridad. Para escribir sobre México he hecho extensas lecturas sobre historia europea. Sobre todo cuando hice mi doctorado en Alemania leí muchísimo sobre historia económica europea.
Como a partir de los sesenta comprendí y acepté que muchos rasgos
de la historia social de México no coinciden con la europea, he leído
también mucha historia de Asia y América Latina.
Cuando en la década de los sesenta llegué a la conclusión de que la
historia de los indígenas tiene durante la Colonia, el siglo XIX y el XX
una importancia decisiva en el conjunto de la historia de México, no se
sabía mucho sobre ese tema. Actualmente, sabemos mucho más y una
nueva historia general puede ser escrita.
Bueno, si me preguntas sobre los idiomas que domino, puedo decirte
que en la infancia aprendí francés en Francia, luego en la adolescencia,
inglés en Estados Unidos y hebreo durante mi estadía en Israel para mis
estudios universitarios. Así se fueron sumando los idiomas que son cinco
y que me permiten leer sin dificultades también italiano y portugués.
También recuerdo algo de mi idioma natal, el búlgaro, que es una puerta
a la lectura del ruso.

Y entonces, ¿cuál considerarlas tú que ha sido la mayor colaboración en
la academia en México? ¿Particularmente tu trabajo en la Facultad de
Economía, los seminarios y las actividades que lograste realizar?
No tendría sentido que yo recite mi curriculum. Trabajé en la Facultad de
Ciencias Políticas de 1966 a 1972 y luego, desde ese año hasta el presente, en la Facultad de Economía. Mis mayores satisfacciones provienen de
mi trabajo de investigación; las numerosas horas de investigación que he
pasado en bibliotecas, archivos y hemerotecas, a veces sabiendo a donde
voy y a veces yendo a donde me llevan los vientos. Tengo muchos más
papeles de archivo de los que he usado y de los que voy a usar el resto de
mi vida. Entonces, para mí, esa labor de ir desentrañando datos para
encontrar una verdad determinada ha sido una actividad de muchísima
satisfacción y mi visión siempre ha sido de interpretación teórica. Reúno
los datos, pero no amo los datos en sí, sino cuando están organizados,
reunidos, estructurados. Me sirven para contestarme una pregunta que
yo me hago, y al decir que yo me hago sé que a veces no son las preguntas
que yo hago, sino que yo heredo. Pero siempre hay una pregunta, y mi
trabajo en este sentido es en dos formas: es llenar una enorme cantidad
de cuadernos con mis reflexiones sobre todo en material y los materiales
mismos. La segunda labor académica que yo aprecio muchísimo es la
enseñanza. He descubierto que el estudiante establece una relación con
el maestro que se da con sinceridad, con el maestro que no engaña, que

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

11 1 ENERO-ABRIL 2003

Siempre me ha costado
trabajo escribir aún
cuando con l,os años
esto ha ido
disminuyendo. Siento,
sobre todo al comenzar,
una angustia de la que
no me es fácil
liberarme. Y sin
embargo, mi obra es
extensa. Ahora estoy
rescribiendo algunas
de mis obras
principales.

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�MEMORIA VIVA
La herencia del saber

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

no viene sin preparar sus clases, que no dice siempre que sabe, que no
usa autoridad en la clase más que la que le da el saber cosas que los
alumnos no saben. Ellos establecen con un maestro de este tipo una relación que es de las más puras y de las más agradecidas que yo puedo
imaginar. Es bien impresionante para mí, que hasta hoy, se me acercan
muchos sesentones y me dicen con una gran sonrisa: ''Yo fui alumno de
usted en tal año y en tal año, recuerdo mis horas con mucho placer, con
mucho agradecimiento, fueron excelentes años". Esto me da idea que se
sembró mucho y de esto mucho fructificó. A veces me reúno con mis
alumnos y me da un gran gusto ver cómo muchos de ellos han seguido el
camino de la investigación, de la academia y la están haciendo muy bien.
El tercer aspecto gratificante es haber conocido y tratado a muchos
hombres y mujeres muy inteligentes, no esos especialistas que saben
mucho sobre muy poco y necesitan reafirmar constantemente su importancia, sino verdaderos pensadores que saben proyectar la luz del raciocinio sobre los materiales históricos.
Las reuniones con ellos en simposios, encuentros, me han servido
mucho para enriquecer mi vida y enriquecer mi visión del mundo, en
este sentido, quiero decir que he sido muy favorecido, que he conocido
muchísima de esa gente, la lista de los nombres no acabaría aquí.
También he tenido muchas satisfacciones en el impulso de instituciones importantes. Fui director fundador del posgrado de economía y me
tocó dirigirlo durante los años en que tomó forma en sus dos programas,
tanto el de maestría como el de doctorado.

¿Qué puedes decirnos sobre la relación entre tu trabajo académico y tu
pasión por el socialismo? ¿Cuáles son en tu caso los problemas que surgen
de ser a la vez un intelectual y tener una vocación política de izquierda
tan clara y definida?
La relación entre ciencia y compromiso político es a la vez contradictoria
y complementaria, y hay que tener claros ambos aspectos. He dicho ya
que, en la ciencia, las posiciones ideológicas no cuentan y que hay que
buscar la verdad, mientras que en la política militante adoptamos una
posición a favor y en contra de propuestas y nos aplicamos para que
gane la nuestra. Pero no hay duda de que las posiciones que tomamos en
política influyen en las preguntas que planteamos en nuestro quehacer
científico. Existe una linea delgada y hay que asegurarse que no la cruzamos. Siempre me he esforzado en separar ideología de ciencia y a la vez
buscar sus puntos de encuentro. Pero esto es un ideal. Nos podemos
acercar a él, pero jamás lo alcanzamos totalmente.
En materia de pensamiento, soy partidario de la libre convivencia de

92

TRAYECTORIAS j AÑO V, NO. 1.1 I ENERO-ABRIL 2003

todas las corrientes. Recuerdo que en la época en que la izquierda era
muy influyente en la universidad, me opuse muy explícitamente a la idea
de concebir la Escuela de Economía como una escuela de cuadros, preparados en una sola ideología. En la misma República Democrática Alemana les dije muchas veces, como era yo extranjero podía hablar más
que ellos, que habían cometido un gran error al cerrar las puertas a corrientes no marxistas, al pensamiento liberal, al pensamiento positivista,
a la economía neoclásica, porque solamente en confrontación con el otro
se va desarrollando una corriente de pensamiento sólida. Como director
de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Economía también me regí por este principio y siempre hubo conmigo gente de posiciones completamente opuestas. No voy a olvidar las pláticas con David
lbarra, intentando atraerlo para que regresara a la División de Estudios
de Posgrado, pese a que no coincidíamos prácticamente en nada en nuestras posiciones. Había que tener al otro, si el otro era inteligente, capaz y
creativo para impulsar el pluralismo y la libertad de investigación. No
sucede lo mismo en política. Apoyamos ciertas fuerzas, lo que quiere
decir que deseamos la derrota de otras. No podemos adoptar al mismo
tiempo los intereses de los trabajadores mexicanos y los del capital
transnacional; estar a la vez por la paz y por la guerra y mostrarse tolerantes hacia los partidarios de la segunda.
El académico no es necesariamente un intelectual. El primero tiene
una carrera exitosa, sin salirse de su tema. Para ello, cuando se le consulta
sobre él, debe estar al tanto de los últimos avances. Basta con eso. El
intelectual, en cambio, debe al mismo tiempo tener una especialidad y
plantearse los grandes problemas de su época. Ser fiel a su labor científica y sentir la necesidad avasalladora de tomar posición sobre los sucesos.
Como es, por ejemplo, la toma de posición ante la iniciativa de Bush que
insiste en ir a la guerra contra Irak. Aunque uno no sea un especialista en
estos asuntos, uno se está planteando los grandes problemas de la época.
Hay muchos que dicen que el intelectual es un animal en extinción, una
especie en peligro y que está prácticamente desapareciendo; que la academia se aleja de la política. Incluso los politólogos con el sentido de la
participación política son cada vez más raros.

¿Se alejan de la academia?
Por otra parte, con las posibilidades creadas por la democracia, algunos
intelectuales se alejan definitivamente de la academia y se van a la práctica política. Se hacen senadores, diputados, funcionarios; las dos cosas se
separan y se rompe la tradición del intelectual. En el fondo de la posición
del intelectual hay una certeza y ella es que el pensamiento cuenta, que

Tl!AYECTORIAS I AÑO V, NO. 1.1 1 ENERO-ABRIL 2003

Mis mayores
satisfacciones
provienen de mi
trabajo de
investigación; las
numerosas horas de
investigación que he
pasado en bibliotecas)
archivos y hemerotecas)
a veces sabiendo a
donde voy y a veces
yendo a donde me
llevan /,os vientos.
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�MEMORIA VIVA
La herencia del saber

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

las ideas cuentan, que el cambio del mundo y en el cambio de la situación
de la humanidad las ideas cuentan; no solamente las balas, la publicidad,
la mercadotecnia, sino también las ideas.

Si no se tiene una vocación y un horizonte más amplio que lo guíe y que
permita el desarrollo del intelectual.
Así es.

Sé que ser político e intelectual de izquierda en México representaba una
tarea de gran compkjidad en las décadas de los cincuenta y sesenta. Me
gustaría que nos platicaras cómo se percibía esa situación y cómo se asimiló un acontecimiento tan importante de aquella época como fue la revolución cubana, tanto en América Latina como en México.
En los años cincuenta y sesenta, la gente de izquierda en todo el mundo,
después de la derrota del fascismo, después de los éxitos en la reconstrucción de lo que se llamaba el mundo socialista, sentía un gran optimismo; el cambio estaba tocando a las puertas de la humanidad. Este cambio sería una sociedad en que la utopía se realizaba en el sentido de que
era una sociedad que aseguraba la igualdad de oportunidades, que aseguraba la libertad humana, que aseguraba el reencuentro del hombre
consigo mismo por encima de las cosas que lo rodean. Había un gran
optimismo a ese respecto, pese a que en México éramos muy pocos y
estábamos permanentemente acosados. Esto es lo que los jóvenes de hoy
no saben. Hay mucha gente que habla de las persecuciones, pero en realidad la izquierda perseguida representaba una minoría de la sociedad y
lo más tremendo es sentirte perseguido en una sociedad que continúa su
vida cotidiana como si nada pasara. A mí, por ejemplo, en 1958 y 1959,
cuando fue el movimiento magisterial y ferrocarrilero respectivamente,
me resultaba tremendo saber que me estaban vigilando, que mi teléfono
estaba intervenido, que me seguían en la calle y que mis amigos eran
llevados a la cárcel. Porque también eso ocurría, y ver que toda la gente
alrededor tuyo iba al cine, hacía el amor, procreaba, se enriquecía o simplemente vivía y ni siquiera le pasaba por la mente esas persecuciones
contra algún amígo mío. Esto es muy diferente a épocas de guerra civil o
épocas de persecución masiva y crea una sensación de gran aislamíento.
Quiero decirte que, en los sesenta, la persecución marcó nuestras vidas,
sobre todo a los que estábamos en el Partido Comunista Mexicano o en
algunas organizaciones similares. Había intelectuales que adoptaban una
posición sobre un problema determinado, pero no militaban dentro de
una organización que tenía encima a la policía y la persecución en forma
permanente. La revolución cubana fue para muchos marxistas de un

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TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

impacto contradictorio: primero, confirmaba que la salida para América
Latina era la revolución y, segundo, ponía en cuestión muchas de las
enseñanzas del marxismo. Ni fue dirigida por el proletariado, ni eran
marxistas quienes la dirigieron, ni estaba sucediendo en un país en que
las contradicciones habían llegado a su punto más alto; es decir, era una
revolución que no se amoldaba a los cánones ortodoxos del marxismo.
Fue una impresión doble, contradictoria. Por un lado, una gran admiración por sus dirigentes, por el otro, la sensación de que había que repensar una gran cantidad de cosas. Al principio, Fidel y el Che fueron un
reto, y así lo expresamos, para el pensamiento marxista ortodoxo en todo
el mundo. Desgraciadamente, la real politik, la necesidad de tener un respaldo frente al monstruo que tenían delante de sí, los obligó a irse plegando y al final convencerse de que no había otra vía más que la que ya
habían emprendido los países socialistas de Europa; lo que a mi parecer
le quitó mucho la frescura de la espontaneidad y de las promesas de
revaloración del pensamíento que tenía la revolución cubana en sus orígenes.

Y en México, años después, el movimiento estudiantil del 68 viene a constatar ese proceso de desarrollo, de pensamiento por el cambio, por la democracia, por una utopía, de la que nos hablabas hace un momento, que
heredamos de Europa después de la segunda guerra mundial y que tuvo
un impacto muy importante en la sociedad y también en las posiciones de
izquierda en México. ¿Cómo percibes este proceso?, ¿qué le implicó a la
izquierda ese momento?, ¿una oportunidad de revisión, de reflexión?
En 1967 yo era profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y al mismo
tiempo era secretario del Partido Comunista Mexicano en el Distrito
Federal. Esto me hizo blanco del autoritarismo de Díaz Ordaz, que veía
venir algo raro en el 68, teniendo en puerta las Olimpiadas. Comenzó a
perseguir a una serie de intelectuales, demasiado radicales; entonces, junto
con Rius, junto con José Luis Ceceña, me tocó vivir una persecución
temprana a finales del año de 1967. Por esa persecución tuve que salir de
México y, por lo tanto, viví el 68 fuera del país; pero no viví fuera del 68,
porque lo presencié en Praga.

¿Otro 68?
Otro 68. Hay tres grandes 68: el 68 de París, de mayo, que es una rebelión
contra el poder en la sociedad desarrollada; la rebelión de Praga, la "Pri:mavera de Praga", es el modelo de la rebelión contra el estatismo soviético, contra el Estado totalitario; y la rebelión en México que es el modelo
de las rebeliones en el tercer mundo, en que estaban mezcladas tanto la

TRAYECTORIAS

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I ENERO-ABRIL 2003

Es gratificante ltaber
conocido y tratado a
muchos hombres y
muJeres muy
inteligentes -no esos
especialistas que saben
mucho sobre muy poco
y necesitan reafirmar
constantemente su
importancia- sino
verdaderos pensadores
que saben proyectar la
luz del raciocinio sobre
los materiales
históricos.
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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

La herencia del saber

Una nueva utopía, un proyecto ...

Exacto, " prohibido prohibir". ¿Qué quiere decir "prohibido prohibir"?
Todos los que prohlben están mal; pero, ¿qué es lo que hay que decir
cuando ya no te lo prohiben? En el movimiento del 68 están mezclados
mensajes del pasado y mensajes del futuro, lo que demuestra que es un
anuncio de nueva época. Un anuncio bastante ciego todavía de una nueva época, pero extraordinariamente rico en cosas que se iniciaron. Por
ejemplo, los estudiantes de Praga, alzándose contra el poder comunista
en Checoslovaquia, al mismo tiempo que los estudiantes de París se alzan contra De Gaulle y el mundo capitalista de la posguerra de Francia.
¿Cómo es posible? La guerra fría nos enseñaba que unos son los buenos
Y otros son los malos; para unos, los buenos son el capitalismo y, para
otros, el socialismo. Pero, ¿eran buenos siempre? No, dice la rebelión del
68, los dos son igual de malos, ninguna de las dos formas de dominio es
una verdadera opción para el futuro.

No, proyecto no. Un grito de "¡Alto alú! ¡Basta!", pero no hubo un nuevo
proyecto.

¿Por la juventud, porque es simbolismo?

Decías que hasta ahora podríamos estar empezando a entender el 68.

Segundo, la tremenda liberación de las mujeres, como una verdadera explosión.

rebelión contra un Estado autoritario, como la rebelión contra el subdesarrollo, estaban mezcladas las dos cosas. Apenas ahora estamos entendiendo el 68, apenas ahora.

¿Significó en cierto sentido un proceso global por el cambio?
Sí, extraordinariamente complejo que se produce en más de sesenta países.

Sí, porque por ejemplo Estados Unidos años antes había vivido el movimiento contra la discriminación racial.
Exactamente y contra la guerra de Vietnam. Si tú tomas de 1966 a 1969,
eso fue una revolución mundial.

Así es, porque el 68 marcó el fin del mundo de la guerra fría y de los
poderes en ambos lados de la "cortina de hlerro", tal y como estaban
constituidos hasta ese momento. Para unos, para los países socialistas fue
el derrumbe total; y para los otros, para el lado capitalista, la crisis del
Estado del bienestar y el ascenso del nuevo liberalismo, el cual es un
regreso a las ideas más primarias del capitalismo, es decir, más totales,
más absolutas del capitalismo.

Sin regulación institucional.
Exacto. Entonces, en ambos hubo un cambio tremendo: se terminó un
mundo. Lo que la gente no está entendiendo ahora es que no sólo vivimos en una nueva época del capitalismo, vivimos en una nueva época
civilizatoria. Todo está cambiando, todo este mundo que fue creado desde el siglo XVI hasta el siglo XX, toda esa civilización está sufriendo
cambios esenciales que todavía es dificil preverlos. El 68 fue el anuncio
del fin de una época, un anuncio oscuro, un anuncio intuitivo, un anuncio que...

Que hablaba de renovación ...
Exacto.

Porque incluso hasta los hippies formaron parte de esa lucha por un
cambio, ¿no te parece?
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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 I ENERG-ABRIL 2003

¿También global?
También global. En México fue muy impresionante: simplemente el hecho de que las niñas de clase media se fueran a dormir a la universidad
para hacer las guardias con sus compañeros hombres, que las faldas subieron hasta un punto antes inaceptable. Las cabelleras largas de los chicos, las rupturas familiares generacionales entre padres e hijos. Todo eso
eran premoniciones de la civilización que hoy está surgiendo, que no
podemos todavía definir, pero que algunas de sus características son obvias. El capitalismo se mundializa por primera vez, dice el neoliberalismo
el sueño está realizado, no hay nada afuera del capitalismo. El fin de la
historia. Pero ya vemos que el capitalismo no ha cambiado guerras, crisis,
luchas de clases, alú están todas ellas.

No hay duda de que
las posiciones que
tomamos en política:,
influyen en las
preguntas que
planteamos en nuestro
quehacer científico.
Siempre me he
esforzado en separar
ideowgía de ciencia y a
la vez buscar sus
puntos de encuentro.
Pero esto es un ideal.
Podemos acercarnos a
él pero jamás /,o
akanzamos
totalmente.

Sobre todo porque viene un acontecimiento, diez años después, que es la
verdadera caída del muro de Berlín.
Sí, claro.

¿Cuáles fueron las implicaciones de este fenómeno para la izquierda, no solamente en México, para la izquierda en el mundo y para el proyecto de ronstrucciim del socialismo? Entonces del 68 al 89, ¿qué cambios fueron los que se
gestaron? Es decir, ¿qué nos representa, cuando justamente tú estás hablando
de una alborada, del inicio de un nuevo proceso civilizatorio?

TRAYECTORIAS

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La hereru:ia del saber

La hereru:ia del saber

Mira, yo pienso que en cierta forma la obsolencia de los países del socialismo real teóricamente fue anticipado ya en la izquierda de todo el mundo, incluyendo la mexicana. Había una izquierda socialdemócrata que ya
no aceptaba esa idea de la creación de un nuevo modo de producción Y
rechazaba la realidad de los países socialistas. Había la nueva izquierda
de la época, que era muy critica del socialismo realmente existente Y se
deslindaba constantemente. Había el eurocomunísmo que a partir del 68
comienza un distanciamiento de la Unión Soviética. Sobre todo en tres
partidos comunistas: primero, el más importante, el italiano, después el
francés y, enseguida, el español; el mexicano era al final un partido eurocomunista.

¿Estamos hab'/ando de 'la gran critica que se hizo al socialismo real Y el
desarrotlo de 'las posiciones del eurocomunismo, el abandono de 'la concepción de 'la dictadura del proletariado?
Sí, la critica a la falta de democracia en los países socialistas, la aceptación de que hubo una represión muy grande en el estalinismo, la critica al
estalinismo. Todo esto comenzaba incluso en el movimiento comunista.
La mayor parte de la izquierda ya había comenzado a deslindarse de la
experiencia soviética. En realidad, ya para los años ochenta, la mayor
parte de la izquierda mexicana se estaba deslindando de aquella experiencia. Sin embargo, lo que nadie de nosotros esperaba fue el derrumbe
total que se produjo y la terrible traición de una clase que surgió del
nuevo sistema, que fue la burocracia y que en un momento determinado
decidió echar por la borda sus ideas y aprovecharse del inevitable regreso
al capitalismo. Porque quien más se ha aprovechado del regreso al capitalismo es la misma burocracia que dominaba a estos países en aquella
época. Entonces, de ser marxista-leninista, fiel al partido y a la revolución mundial, se pasa a ser empresario que se ha apoderado de empresas
que se quedan en un proceso de privatización, de expropiación de la
riqueza del pueblo, que no tiene antecedentes en la historia. Frente a
esto, la conquista de América, en el siglo XVI, es cosa de juego. ¿Cómo
que es que toda la riqueza construida por el pueblo soviético, a lo largo
de setenta años de sacrificios inenarrables, quede en las manos de dos o
tres centenares de gentes de la vieja burocracia o ligados a la nueva mafia.
Esto fue un golpe terrible, porque no es una derrota en batalla con las
banderas en alto, sino que fue una claudicación, una profunda derrota de
la esperanza: la esperanza en la posibilidad de un mundo nuevo. Las
distancias ya se habían tomado, y esto hay que decirlo en descargo de la
izquierda: la mayor parte de la izquierda ya era abiertamente critica del
"socialismo realmente existente" en los ochenta.

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TRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11

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Incluso, como consecuencia de este proceso se da el nacimiento del Partido
Socialista Unificado de México (PSUM).
Así es, desaparece el PCM y se fusiona con otras fuerzas, creando el
PSUM, que fue un partido socialista, no comunista, que se distancia de
la experiencia de los países del Este de Europa. Fue partidario de un
socialismo democrático. O sea, antes del derrumbe total, había una conciencia de que eso no era un verdadero socialismo. Sin embargo, la caída
fue brutal junto con la victoria de las fuerzas más conservadoras, porque
muchos pensábamos que la derrota del sistema totalitario soviético traería un socialismo democrático. Democrático, como lo que estaba surgiendo en Checoslovaquia, cuando fue ahogado por la invasión soviética; no como lo que se estaba gestando en Polonia. Creíamos en la posibilidad de un socialismo democrático. Entonces, cuando lo que triunfó no
fue el esperado socialismo democrático, sino la reacción más abierta, una
renovación del liberalismo más ortodoxo que no tenía ninguna base para
triunfar en realidad, en ese momento se vino en toda la izquierda la confusión, la decepción, la inmovilización y la desesperanza.

El intekctual debe al
mismo tiempo tener
una especialidad y
plantearse los grandes
probkmas de su época.
Ser fiel a su labor
científica y sentir la
necesidad avasalladora
de tomar posición
sobre los sucesos.

Pero, ¿no podrla esto estar vincu'/ado al triunfo, quince años atrás, de 'las
fuerzas más conservadoras, de 'las fuerzas económicas y de poder más
importantes? Había triunfado el a'/a más conservadora, que permitió 'la
emergencia del neoliberalismo con Ronald Regan en Estados Unidos y
Margaret Tacher en lng'/aterra.
Así es.

Entonces, en este gran proceso de renovación, de esta nueva etapa histórica de 'la que estás hab'/ando, ¿qué podrlas decirnos sobre el reacomodo de
'las condiciones del desarrollo económico y social, impuestas por el triunfo
del sector más conservador, de los sectores económicos más conservadores
a nivel mundial? ¿Tendrá esto una re'/ación con 'las consecuencias que se
dieron en el derrumbe?
Sí, definitivamente. La renovación de las corrientes conservadoras, renovación que la gente no ha entendido, se produce teóricamente desde las
obras de Friedrich A. Hayek y de Milton Friedman que son escritas fundamentalmente en los años veinte y treinta.

Y que fueron desp'/azadas por 'la corriente keynesiana que fue dominante
a finaks de los años treinta.
Exacto. Que viven una vida marginal en las universidades todavía en los
cincuenta. Hayek tuvo algo de éxito en Europa, pero y después es olvida-

TRAYECTORIAS

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
La herencia del saber

La herencia del saber

do. Friedman siempre fue un hombre marginal en Estados Unidos, hasta
la llegada de Regan al Partido Republicano.

¿Estaban en la academia?
Sí, en la academia. Estaban produciendo la idea. Otra vez permíteme
reafirmar mi tesis fundamental de que las ideas cuentan, sirven. Cuando
la situación política permite el ascenso de la extrema derecha, ésta se
presenta muy bien pertrechada ideológicamente, no porque sea nuevo lo
que está diciendo, sino porque lo que decían corresponde al desencanto
de millones de seres humanos con el exceso de Estado, la burocratización,
la falta de libertades. La burocratización y el exceso de Estado también se
había presentado en Europa occidental, no solamente en Europa oriental, a la necesidad de que el individuo se abra paso por sí mismo a la idea
de que no puede haber libertad individual sin mercado, lo que tiene un
elemento de verdad; ideas que no eran nuevas. Si uno lee a los clásicos de
finales del XVIlI y principios del XIX, a Adam Smith por ejemplo, uno
encuentra ya hechas todas esas ideas; un periodo en que el capitalismo
estaba madurando todavía. Se retoman esas ideas, se les retiran algunas
expresiones, por ejemplo las racistas, se deslinda de ellas, se las limpia de
la larga permanencia en el poder colegial, y se coloca a la oposición dentro de su mismo Partido Republicano. Entonces, cuando se presenta la
expresión política de un vacío absoluto, porque caen el estatismo, el Estado de bienestar social que predominaba, el keynesianismo que no fue
capaz de impedir la crisis de 1973 y la entrada a un largo periodo de
crisis después del gran auge del capitalismo, la derecha está lista para ocupar
todos los espacios que han quedado vacíos; se pone al servicio del capital
transnacional, le da una utopía y el resto de la historia ya lo conocemos.

Pero una parte de esa historia son los efectos, el costo social sobre los
sectores más desfavorecidos es muy alto, sigue siendo muy alto, no solamente en los países desarrollados, sino también en los países en desarrollo.
Regresando a México, ¿la aplicación de las políticas neoliberaks pudo
haber influido en l.a coyuntura de 1988?
Sí, definitivamente. El neoliberalismo en México rompe con toda la tradición del nacionalismo revolucionario, que de una u otra manera era el
signo dominante en el PRI; cada vez más de boca para afuera. Tenia un
gran peso en muchos sectores de la población mexicana: justicia social y
nacionales, los dos grandes sustentos. Entonces, el viraje es a partir de
1982, claramente, las privatizaciones, el cese de la reforma agraria y de la
repartición de tierras; todo esto, naturalmente, produce una reacción dentro del mismo PRI y también esa historia ya la conocemos.

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. :U I ENERO-ABRIL 2003

¿Es una historia en donde el PSUM estaba listo para participar en la
historia?
Así es, pero resulta que participó a la cola. Y que lo que predominó fue el
populismo de izquierda, que está en las entrañas del PRI y que ha conquistado una buena parte de la mentalidad de la población. El populismo,
la corriente radical en el verbo, pero moderado en la acción, en el fondo
tiene el apoyo de ciertos sectores dominantes y no tiene un proyecto para
el siglo XXI. Su proyecto está basado en algo que pasó en la revolución
mexicana y en las grandes demandas que tienen muy poco que ver con el
mundo de hoy: la reforma agraria, las nacionalizaciones, cosas que son
del pasado.

Pero si bien el PSUM participó en la cola, lo cual es cierto, permitió que
esa coyuntura ekctoral existiera. Con su participación,junto con las otras
fuerzas, se creó el Frente de Reconstrucción Nacional, que posteriormente
da paso a la fundación del Partido de la Revolución Democrática. Visto
en retrospectiva, ¿qué l,e faltó a la izquierda para integrarse a ese proceso?, ¿cuáks han sido sus aciertos y cuáks sus retos?
El gran acierto de Cárdenas, y ésa es una aportación histórica, es haber
logrado unir a todas las izquierdas, las partidistas, las sociales, los movimientos sociales y al nacionalismo revolucionario del priísmo. Haberlos
unido, por primera vez en la historia, en una fuerza autónoma, alrededor
de dos lemas extraordinariamente simples, que es la única forma efectiva
de la unidad. Primer lema: "fuera el PRI del gobierno", lo que va abrir en
la nueva época es que el PRI se vaya del gobierno. Segundo lema, simple:
"Cárdenas a la presidencia". Esas dos cosas, unidas en la personalidad
de Cárdenas, con sus características, hacen un milagro; porque nunca la
izquierda y el nacionalismo revolucionario habían estado juntos bajo una
sola bandera, capaces de empujar en una sola dirección, como ha sucedido a partir de 1987. En este sentido, lo terrible para la izquierda socialista, que fue sorprendida en una posición extraordinariamente precaria,
no sobre un pie, sino sobre las puntitas de los dedos de un pie, debido a
los sucesos de 1989, a lo que estaba sucediendo en esta ciudad, fue abandonar la tarea de continuidad critica, que sólo ella le podía dar a México.
Esta continuidad critica significaba recoger todos los valores positivos de
la vieja izquierda y deshacerse críticamente de todo lo que representaban
los errores y las ilusiones de antes de 1989. Esta tarea la abandonó, cosa
que muchas otras izquierdas, de una u otra manera, siguieron haciendo y
lo están haciendo actualmente. Y así, se produce en México un eclipse
total del socialismo y de lo que podría ser una izquierda moderna; el
espacio de la izquierda es ocupado en forma natural, desde el fondo de la

TRAYECTORIAS ; AÑO V, NO. :U

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Respecto a las décadas
de los cincuenta y
sesenta~ hay mucha
gente que habla de las
persecuciones:, pero en
realidad la
izquierda perseguida
representaba una
minoria de la sociedad
y lo más tremendo es
sentirte perseguido en
una sociedad que
continúa su vida
cotidiana como
si nada pasara.

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�MEMORIA VIVA
La, hereruia del saber

MEMORIA VIVA
La, hereruia del saber

sociedad y desde las élites, por el nacionalismo revolucionario Y por el
populismo de izquierda. Ésa es la historia de México, de lo que ha pasado. Yo creo que el primer reto a ese proceso viene de las profundidades
de Chiapas, que produce dos cosas: una rebelión indígena que crea un
nuevo sujeto en la historia de México, o no nuevo, sino renueva a un
sujeto y le da una presencia mucho mayor de la que tenía antes, que son
los indígenas de nuestro país; además de eso, hay un proceso, hay un
esfuerzo, un intento de renovación de gran envergadura del pensamiento
de la izquierda. Entonces, tenemos por un lado el abandono total de la
idea del socialismo a cambio de ocupar espacios importantísimos en la
vida parlamentaria del país, oportunidad que nunca había tenido la izquierda; hacen un cambalache, se inserta en la nueva vida parlamentaria
con mucho vigor a cambio del abandono absoluto de esa tarea. De saber
qué pasó, qué con nuestro pasado, qué relación tiene con nuestro futuro,
y con eso abandonan la posibilidad de la reconstrucción del pensamiento
de izquierda. Eso es lo que más atrasado está en México. Y en el otro lado
tenemos, en la selva de Chiapas, un grupo que no tiene ninguna posibilidad de acceder al país y de acceder al poder, ni siquiera la ilusión de
poder acceder al país, que sabe que está derrotado en cuestión de poder,
de antemano, y se esfuerza por resolver el problema de cuáles serían las
bases de la inspiración de una nueva izquierda; por eso atrae a la intelectualidad de la izquierda de aquella época, de 1994. Toda la intelectualidad se va a ir, mientras que en el PRD, los políticos que ascienden se
sienten muy incómodos con los intelectuales que siguen hablando de
que hay que pensar en estas y en otras cosas. El PRD está preocupado no
en el porqué, sino en el cómo: ¿cómo hago una ley?, ¿cómo hago un
discurso en el parlamento?, ¿cómo gano las elecciones?, ¿cómo le hago
para que me elijan candidato?; eso es lo que le importa al PRD, la entrada
en el parlamento. Y el EZLN, que no tiene posibilidades de poder, está
preocupado por la creación de una ética, de una visión del mundo que
permita la resistencia a largo plazo.
El más importante intento de reconstrucción del pensamiento de la
izquierda está en el EZLN, con dos limitantes: una es su condición guerrillera, que lo aísla de una buena parte del pueblo mexicano, que no
quiere oír de balazos desgraciadamente y, la otra, es su condición indígena; el mensaje, el discurso está presentado de una forma que es muy
dificil de comprender, de asimilar, de hacer suyo por los sectores más
urbanizados, por las clases medias, más influidas por la globalidad.

Si guardamos un poco de perspectiva, podríamos ver que tenemos este
movimiento de la izquierda institucional, importantísimo para México, y

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

este otro movimiento de la izquierda social, así lo podríamos llamar, que
también está haciendo sus contribuciones a la historia. Entonces, ante la
globalización, que viene siendo un fenómeno verdaderamente apabullante
para las naciones, ¿existe la posibilidad de un camino que nos lleve a
alguna confluencia?
No hay un camino, yo no creo en un camino. Vivimos en una época en
que es imposible hacer un proyecto de nación. ¿Por qué?, porque esa
idea de que la historia pasa como una totalidad de un periodo a otro es
una de las ideas que deben ser reevaluadas.

¿A raíz de este proceso de globalización? Este nuevo planteamiento a
nuestros valores tradicionales de nacionalismo, nación, soberanía.
Por ejemplo, ¿quién puede imaginar, hoy, qué viene después del capitalismo? Nadie, porque el capitalismo acaba de conocer un renacimiento;
es como uno de esos enfermos que ha sido dado por muerto y que ya le
están jalando el zíper a su bolsa de nylon y, de repente se levanta de la
cama, agarra un nuevo aire, una nueva vida. Entonces, el capitalismo
demuestra que las definiciones de Marx respecto a sus defectos siguen
hoy tan verídicas y tan acertadas como siempre: las crisis, el hecho de
que no pueda avanzar sin reducir pobres, etc., entonces siguen ciertas.
Pero, ¿qué viene después?Y es que hay un después en todas las cosas. No
podemos imaginarnos un mundo moderno, una econonúa moderna sin
mercado; el mercado tiene aspectos muy negativos, pero también es una
conquista de la humanidad. Puesto que no podemos imaginar hoy una
nueva etapa, un nuevo modo de producción que esté más arriba que el
capitalismo, no podemos tener un proyecto de nación. Es inútil buscar
un nuevo proyecto de nación o querer repetir la historia de los liberales
mexicanos o de los revolucionarios de 1910. Debemos aceptar que lo
único que podemos hacer es dar nuevos proyectos para la nación, que no
hay un solo camino, sino que hay muchos caminos que se están definiendo con sus demandas particulares, que evidentemente confluyen en su
confrontación con los nuevos dominadores del mundo contemporáneo.
Pero cada uno por sus razones, cada uno en una forma diferente y cada
uno está dispuesto a ayudar sólo hasta cierto punto. Entonces, necesitamos proyectos para la nación y no un nuevo proyecto de nación, que es
una cosa muy diferente. Y necesitamos también saber que lo importante
no es si vamos a elegir a Cárdenas o vamos a elegir a Momea! para presidente de la república. ¿Por qué?, porque en esta época no es posible
cambiar la orientación del país en seis años. Todas las grandes demandas
de la izquierda, desarrollo económico, redistribución del ingreso, democracia participativa, tolerancia a la diversidad, son proyectos a mediano

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Junto con Rius, junto
con José Luis Ceceña,
me tocó vivir una
persecución temprana
a finales del año de
1967. Por esa
persecución tuve que
salir de México y por
lo tanto viví el 68
fuera del país, pero no
viví fuera del 68,
porque lo presencié en
Praga.

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�MEMORIA VIVA
La herenaa. del saber

MEMORIA VIVA
La herenaa. del saber

plazo y necesitamos estar varias veces en el gobierno. No podemos centrar toda nuestra atención en una elección para ganar la presidencia o la
gubernatura. Tenemos que volver a una visión de país, a una estrategia a
mediano plazo, a largo plazo; esto entraña la creación de un partido moderno, entraña una nueva relación con las diferentes fuerzas que se están
definiendo, entraña también una nueva actitud hacia las elecciones. Porque quizás no siempre lo importante es ganar las elecciones, sino también, a veces, es cambiar la forma de pensar y de actuar de la gente; y a
veces se hace mejor desde la oposición que desde el gobierno. A veces
hay la oportunidad. En el gobierno hay dos cosas que pueden hacerse:
una es hacer pequeños cambios que no son reversibles, que aunque venga un partido de derecha los tiene que aceptar como un hecho consumado, y la otra es cambiar la forma de pensar de la gente hacia los políticos,
hacia el gobierno.

Me parece muy interesante lo que estás diciendo y te pregunto: ¿se estará
abriendo una aportunidad para la izquierda de ensayar esta visión que
estás señalando de proyecto de país? Sabemos lo que está pasando en
América Latina,fundamentalmente en el Cono Sur, y vemos que la crisis
del neoliberalismo, de la aplicación de las politicas neoliberaks tuvo su
primera manifestación fuerte en Venezuela con el caracazo, la intentona
de golpe de Estado de Hugo Chávez, la espera de diez años para ser
llevado él mismo al poder por una coalición de centro izquierda; posteriormente viene la crisis de Argentina, que es una crisis fundamentalmente derivada por la aplicación de las políticas neoliberaks y que se está
sumergiendo al país en la peor etapa de su historia, arrastrando a Uruguay. Y ahora está Brasil, con un agotamiento muy parecido a la aplicación de las políticas neoliberaks. Entonces, ¿es este proceso político que se
está dando enAmérica Latina una aportunidad para esta izquierda para
tratar de ser congruente con ella misma, para buscar una auténtica vocación de poder y no solamente ser esa conciencia critica que puede saberse
desde la aposición? ¿Cómo evaluarías este conjunto de acontecimientos
que se está dando?

tar con las políticas, no que pueden cambiar esta realidad, sino que pueden ir sumando condiciones para una oposición más eficiente, más efectiva, contra el neoliberalismo; es una oportunidad. La socialdemocracia
europea la perdió, porque la verdad, hace dos o tres años estaba en el
poder en trece países europeos y no supo encontrar qué puede hacerse
sin jugar el papel del ala de izquierda del neoliberalismo. Cómo distinguirse y a la vez no perder el contacto con la realidad, sin aislarse de la
gente; ése es hoy el gran problema de la izquierda, así lo veo yo, y para
lograrlo hay que deshacerse de las recetas de cocina del pasado sin abandonar los principios.

Por último, brevemente, como historiador y conocedor de este país, ¿podremos los mexicanos con este último paquete?
Bueno, cada uno le puede poner unos granitos. El mayor enemigo que
tenemos es el desinterés hacia la política, que es cada vez más generalizado sobre todo entre los jóvenes y la dificultad de pensar en lo nuevo. En
el fondo, el pensamiento mexicano, la cultura mexicana, es bastante conservadora.~

Cómo distinguirse y a
"fa vez no perder el
contacto con "fa
realidad:, sin ais"/arse de
"fa gente; ése es hoy el
gran probkma de "fa
izquierda:, así lo veo yo:,
y para lograrlo hay
que deshacerse de "fas
recetas de cocina del
pasado sin abandonar
los principios.

México, noviembre de 2002

Yo creo que sí, que tienes mucha razón. El neoliberalismo es una ideología y es una práctica y un poder. Pero tiene serios problemas, es decir, su
encanto es mucho menor que hace quince años, aun cuando ha penetrado muy profundamente en la gente; pero su encanto es mucho menor.
En este sentido, puede hablarse de una crisis inicial del neoliberalismo
como ideología, pero como práctica lo veo todavía muy poderoso. La
izquierda tiene la oportunidad, muy dificil, de demostrar qué puede hacerse en el poder en este barco mundial que le es adverso, de experimen-

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AÑO V, NO. 1.1

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambio democrático en México

El cambio democrático en México
MIGUEL DE LA TORREGAMBOA

esde que en julio de 2000
los ciudadanos mexicanos eligieron por mayoría al actual presidente
de la república, no ha dejado de hablarse de una nueva realidad democrática que avanza y se consolida. Quienes así se expresan sienten que no debiera quedar duda de que hoy somos
más democráticos, nos invitan a convencernos de que no hay marcha atrás,
que el avance es incontenible y que la
nueva realidad puede reconocerse por
todas partes y en todos los aspectos
de la vida social. Los autores de esta
conquista -vencedores y derrotados en
el proceso electoral se adjudican la
autoría del cambio y reivindican la necesidad de su presencia para el avance del mismo- se dicen prestos a defender el avance y a profundizarlo.
Pero, ¿de veras somos hoy más democráticos que, por ejemplo, cuando
en 1994 se eligió también mayoritariamente a Ernesto Zedillo como presidente del país? ¿De veras el voto mayoritario por una candidatura no nacida del
PRI nos hizo más democráticos? ¿Podemos reducir la práctica de la democracia al voto no corporativo o manipulado en una elección presidencial? ¿Podrán limitarse la democracia y la ciudadanía democrática, a la decisión
electoral contestataria?

D

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Estas dudas cobran sentido cuando, por una parte, constatamos que las
formas del ejercicio del poder por parte de Vicente Fox en los más de dos
años que lleva al frente de la administración federal han dejado mucho que
desear por cuanto que no sólo ha mantenido prácticas y vicios muy arraigados en la política en México, tales como
el autoritarismo y la arbitrariedad, la
coptación y clientelismo, amén de que
el proyecto de desarrollo económico y
social es el mismo de, al menos, las
dos anteriores administraciones priístas, sino que, además, se encuentran

muy alejadas de una concepción de la
vida social en la que las relaciones entre los ciudadanos sean realmente simétricas; en la que las decisiones yacciones del gobierno reflejen el interés
por impulsar una vida colectiva en la
que los intereses de los distintos sectores y grupos sociales sean efectivamente representados en la definición
de políticas públicas y en los espacios
de poder.
En una comunidad democrática, no
sólo es importante la participación
consciente e informada de los ciudadanos en los asuntos públicos, participación que, además, no debiera limitarse a los procesos electorales. Lo que
nos hablaría de autonomía y compromiso social; para poder caracterizarla
como tal, son igualmente importantes
la justicia, la equidad, el acceso generalizado a los satisfactores, etcétera,
lo que nos hablaría de universalidad.
Una comunidad democrática es
aquella en la que podemos reconocer
formas de la interacción social en las
que se anteponen los valores comunitarios y de beneficio colectivo a los del
individuo y su realización, sin dejar de
considerar a éstos también importantes; formas de la interacción social que
reflejen una simetría esencial en la relaciones de poder y un equilibrio entre
universalidad y autonomía: universaliTRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

dad en el acceso a las decisiones públicas y al beneficio que las mismas
reportan, y autonomía de los individuos
en su participación en la toma de decisiones.
Esta interpretación de la democracia comunitaria tiene, de acuerdo con
Adela Cortina (2001), su origen en tres
tradiciones: la judeo-cristiana (partiendo del Génesis), la griega clásica (con
base en Aristóteles) y la liberal moderna (a partir del Leviathan de Hobbes).
En ellas se configura y desarrolla, aunque no se realiza plenamente.
La primera apunta una idea que tiene la identidad como fundamento de
la comunidad. En el libro del Génesis,
se expresa la idea de comunidad comprometida y equitativa con base en el
reconocimiento recíproco: el otro como
yo mismo: "y dijo Adán a la mujer: esto
es carne de mi carne y hueso de mi
hueso"; de tal percepción se despren-

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de la identificación del bien común con
el bien privado.
La segunda, la tradición de la polis
griega delineada en el pensamiento
aristotélico como comunidad ética y
democrática, ve en la vida pública no
sólo una realidad superior, sino también anterior al individuo, que obliga a
éste a una natural cooperación y compromiso entre los seres humanos: el
loon Politikon. Ética y política están
íntimamente vinculadas en Aristóteles.
La ética desemboca en la política y se
subordina a ella; a su vez, la política
incide en el terreno de lo ético cuando
promueve que el Estado eduque a los
hombres en la virtud y, sobre todo, en
la justicia.
La tercera, la de la modernidad, que
se configura en el pensamiento de
Hobbes en el Leviathan, parte del supuesto de la maldad natural del ser
humano (el hombre es el lobo del hom-

bre) y define a la comunidad -al Estado- como un artificio necesario para
limitar la lucha y las desmedidas aspiraciones humanas a poseerlo todo, a
despojar a los otros. Según esta perspectiva, la constitución del artificio se
concreta en el contrato y no nace de la
naturaleza, sino del temor es una decisión humana y no un estado de naturaleza. El estado de sociedad rompe al
estado de naturaleza en beneficio de
la supervivencia, trayendo la paz y el
bienestar con el imperio de la ley, mismo que significa equidad y justicia en
las relaciones sociales.
Por supuesto que hay diferencias
entre estas tradiciones y sus implicaciones respecto de una comunidad democrática; pues, mientras que el hijo
de Dios se encuentra condicionado por
su credo a la responsabilidad y el compromiso con el otro que es él mismo y
en su conducta no realiza sino un designio que le es ajeno pero que vive
como convicción; el ciudadano de la
Polis griega es un sujeto activo, comprometido, que encuentra en la participación de la vida de la comunidad la
más importante forma de realización
del bien, y su participación en los asuntos de la ciudad no es un derecho en el
sentido en que lo entendemos modernamente, sino una responsabilidad asumida como consustancial a la condición de hombre libre: la no-participación aparece como falta de virtud.
Por su parte, el ciudadano moderno participa en el ejercicio efectivo del
poder social que garantiza la supervivencia a través de mediaciones como
los partidos y el voto universal. Lo que

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El cambw democrático en México

lo coloca, antes que como actor social,
como sujeto de derechos. Su participación en la vida de la comunidad conforme a la ley, el disfrute y usufructo
de las posesiones legítimas, su vinculación con los demás a través de contratos y convenios, etcétera, son derechos que el Estado protege y garantiza
a_ todos por igual, a cambio del cumplimiento de las responsabilidades cívicas. Pero, por un lado, el disfrute de
los derechos depende de la posesión
efectiva de bienes y, por el otro, es la
convicción, la responsabilidad de la
participación en la vida colectiva depende realmente de la convicción y no de
la condición de ciudadano; en consecuencia, la ciudadanía se ha vuelto abstracta y formal. Ese carácter abstracto
de la ciudadanía se ve exacerbado en
las condiciones de la cultura posmoderna, en donde, como explica Lyotard
(1990), priva un enorme desencanto
respecto de las modernas ilusiones del
progreso y la emancipación que abre
la posibilidad efectiva del ensimismamiento a los individuos.
De acuerdo con esto y no importando a cual tradición queramos adscribir
nuestro pensamiento, alianza o contrato, es claro que la vida de comunidad,
además de abrir la posibilidad de alcanzar sin riesgos y sin conflictos los intereses y expectativas de los individuos en
particular, da lugar a una nueva clase de
realidades que, sin duda, es valiosa porque enriquece la vida de los individuos;
y tenemos también un panorama del tipo
de interacciones sociales en las que podemos ver reflejados los mencionados
principios de universalidad y autonomía.

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EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

El cambw democrático en México

Es en función de estas ideas que
nos vemos obligados a dudar sobre si
el voto contestatario de julio de 2000
nos hizo más democráticos o no, cuando la realidad nacional no nos habla
precisamente de la presencia de los
principios de universalidad, autonomía
y equidad y sigue mostrando un rostro
de crisis social agudizada, algunos de
cuyos más lacerantes indicadores son:
la crisis de la actividad económica en
los sectores más atrasados del campo, desligados de los procesos y productos que caracterizan al mercado
mundial actual, crisis agudizada por las
dificultades y contradicciones que el
modelo de desarrollo asumido por el
gobierno supone en este renglón; la
crisis que viven las comunidades indígenas y sus formas de vida colectiva,
cada vez más ignoradas, empobrecidas
y excluidas del proyecto social del go-

bierno; la crisis de la pequeña y mediana empresa sin financiamiento y sin
mercados; la crisis de los grandes núcleos de marginalidad urbana con empleos mal remunerados o sin empleo,
sin acceso a los servicios (ni siquiera
públicos) de educación, salud, alimentación, seguridad social e infraestructura urbana (todos estos sectores, pueblos indígenas, campesinos pobres y
grupos marginados urbanos, sólo son
contemplados en la acción de gobierno desde la óptica de una beneficencia
mesiánica, que de ningún modo atiende las raíces de su problemática); la
crisis de la creciente presencia del narcotráfico y el crimen organizado y de
sus inacabables vinculaciones con los
sectores empresarial y gubernamental;
la crisis de la situación de la mujer, su
subordinación y explotación; la crisis
de la subordinación de los procesos de
generación y difusión del conocimiento científico y tecnológico a los intereses del capital global, con el consiguiente privilegio de determinados campos
del conocimiento en la enseñanza y la
investigación, etcétera.
Es este panorama lo que nos hace
pensar que, antes que una comunidad
democrática, lo que to?avía hoy persiste en México es una sociedad injusta e inequitativa, excluyente y discriminatoria y nos obliga a reconocer que
no es el interés general (ni siquiera el
interés de la mayoría) el que se está
haciendo valer en las decisiones de
política de Estado y en la conducción
de los asuntos públicos.
Promover una idea y una práctica
de la democracia que, en el marco de

esta sociedad injusta, inequitativa, individualista, competitiva, pragmática y
desencantada de su historia, impulse
los valores de la cooperación solidaria,
de la justicia y de la construcción colectiva de un mejor porvenir para todos; es decir, promover la alternativa
de una sociedad más democrática exige el reconocimiento de todas estas
situaciones críticas y, por tanto, que
los principios de universalidad y simetría en las relaciones sociales, siguen
siendo aspiraciones no alcanzadas todavía.
Sin embargo, si bien no puede decirse que el voto contestatario de julio
de 2000 nos convirtió en una comunidad democrática, sí es claro que desde antes de ese momento se han venido dando cambios en las formas de la
interacción social en el país, cambios
que se expresaron en el voto por Vicente Fox y que sí representan un cambio
positivo en la vida pública y un campo
de oportunidades para la democracia,
toda vez que nacen de la disposición a
romper con el pasado, con el autoritarismo y la injusticia.
Desde el punto de vista de intelectuales tan reconocidos como Pablo
González Casanova, las dificultades que
enfrenta el cambio que debemos impulsar, tienen que ver con un acendrado autoritarismo de la sociedad mexicana que se ha acostumbrado, desde
los tiempos precolombinos, a mirar a
la comunidad como compuesta de gobernados despojados de poder y gobernantes sin responsabilidad; a la política y al poder público como algo ajeno y superior al poder como omnímo-

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lRAYE~ORIAS

do y omnipotente y al ciudadano como
súbdito.
A esa tradición de opresión y marginación para la mayoría de los mexicanos, se suma hoy el desencanto propio de la posmodernidad. La increduli·
dad con respecto a los relatos legitimadores, es decir, a las utopías, dice
Lyotard (1990), que no aparecen sino
como juegos de lenguaje. No sólo no
hemos superado el ancestral autoritarismo del poder en México, sino que
además, nos ha invadido la incertidumbre y la desazón respecto del futuro.
Sin proyecto de transformación social
y humana, sin un ideal trascendente de
humanidad y de vida social, no parece
quedar sino la opción de un radical individualismo, que no ofrece ninguna
posibilidad para la reconstrucción del
tejido social. La comunidad se vuelve
opaca, imperceptible y sólo tienen sentido, como dice Lipovetsky (1998), la

pasión del ego, la felicidad intimista y
materialista.
Ambas dificultades, autoritarismo
ancestral y desencanto posmoderno, no
serán cosa fácil de vencer, sin embargo y animados por el espíritu de cambio que de un modo u otro se ha ido
difundiendo y asumiendo como necesario, no podemos dejar pasar la oportunidad y comprometernos a llevar las
prácticas democráticas más allá del
voto y el reclamo frente a la injusticia.

Referencias
Cortina, Adela (2001), Alianza y contrato.
Política, ética y religión, Madrid: Trotta.

Lipovetsky, Gilles (1998), El crepúsculo de
deber: La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos, Barcelona: Anagrama.

Lyotard, Francois (1990), La condición posmoderna, México: REI.

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�CONl'EXTOS

CONTEXTOS

La mueca y el corral ajeno

Purn BuRKE, Historia social del conocimiento. De Guttenberg a Diderot,
Paidós, Barcelona, 2002, 322 pp.
Bah, hagamos
todas las muecas posibles.
Arthur Rimbaud

Generalmente los libros sobre el conocimiento, la epistemología, estaban
reservados para filósofos o teóricos de
renombre; la epistemología de las ciencias sociales fue el paradigma que ocupó las mentes más brillantes del siglo
XX. La historia, la sociología, la filosofía, ¿son ciencias? ¿Lo son o no? En los
debates teníamos a grandes figuras de
la filosofía como Popper, Wittgenstein,
Adorno, Sartre, Heidegger, Habermas,
Foucault, Khun, Bunge, Gadamer, LeviStrauss y muchos más.
Debate no del todo resuelto, pero
desactivado desde hace ya buen tiempo; fue sustituido por preocupaciones
más inmediatas, como la caída del bloque soviético, la globalización y la posmodernidad. Pero Peter Burke, con un
interés de historiar desde el presente,
se apunta para dar su versión del debate, una versión por demás abreviada. Dice:
"Hoy estamos inmersos, al menos
según algunos sociólogos, en una 'sociedad del conocimiento' o 'sociedad
de la información' dominada por expertos profesionales y sus métodos científicos. Según algunos economistas,
vivimos en una 'economía de la información' caracterizada por la expansión

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de las actividades relacionadas con la
producción y difusión del conocimiento. Por otra parte, el conocimiento se
ha convertido en un problema político
de primer orden, centrado en la cuestión de si la información debería ser
pública o privada, tratado como una
mercancía o como un bien social. No
tenía nada de extraño que los historiadores futuros se refirieran al periodo
en torno al año 2000 como a la 'edad
de la información'."
Como toro en corral ajeno, se propone abordar diversos tipos de saberes,
pero sin el respaldo de todo historiador serio: documentación nueva e interesante que aporte algo nuevo al conocimiento del conocimiento.
De ahí que a vuelo de pájaro, nos
presente temas tan dispares como: Los
mapas del Estado, El desarrollo de la
estadística, La censura, Espionaje industrial, El origen de la bolsa, todos
ellos en menos de 40 páginas (ver pp.
170-207). Aporta datos interesantes
para la historia europea de la cultura,
pero son en su mayoría muy poco rete-

renciables, por lo que el valor anticuario que pudiera tener el texto queda
muy por debajo de las expectativas que
crea.
Burke ya nos había sorprendido con
sus trabajos de Hablar y callar e Historia de los Annales traducidos y publicados al español por Gedisa. En Alianza
le habían traducido su obra más famosa: La cultura popular en la edad moderna, que le ha dado renombre internacional. Con el mismo sello se publicó
recientemente una Historia cultural,
donde en uno de los capítulos Burke
aborda la historia de la risa, defendiendo un nuevo tipo de historia aún más
humana que la que ya existe. Burke es
profesor de la prestigiosa Universidad
de Cambridge.
Pero en el texto publicado por Paidós, Burke adopta un enfoque sociocultural para analizar los cambios producidos en la organización del conocimiento en Europa desde la invención
de la imprenta hasta la publicación de
la Enciclopedia francesa. Por ello, el libro comienza con una valoración de
diferentes sociologías del conocimiento, hablando de Mannheim, Fleck, Foucault y Bourdieu, pretende encender el
debate de la creación del conocimiento desde las universidades y academias
y su impacto en el conocer de la sociedad.
A lo largo de varios capítulos, Burke
investiga aspectos como la geografía,
la economía, la política como conocimientos de época; con ello pone de re1ieve el papel de Estados, ciudades,
academias y mercados en el proceso
de recopilación, clasificación, difusión

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I AÑO V, NO. 11 I ENERO-ABRIL 2003

y a veces eliminación de la información.
Pero también considera, sobre todo al
final del libro, las posibilidades de diversos individuos de conocer en su época, al margen de las instituciones.
La obra pone en consideración la
idea de que la imprenta cambió las formas de conocer; por ello se centra en
el conocimiento impreso. La aparición
de la imprenta es vista como una "explosión" dentro del conocimiento que
conmocionó la vida europea de los siglos XVI-XVIII. Algo muy similar a los
trabajos presentados en la década de
1980 dentro de la Historia de la vida
privada, dirigida por Georges Duby y P.
Aries; en esos textos vemos la relación
de la imprenta con los cambios religiosos europeos de los siglos XVI y XVII.
Un buen libro, sin duda, para todos aquellos que quieran revisitar la
época moderna europea, o sea los siglos XVI-XVIII. Hacia el final, Burke concluye con una frase que bien puede resumir su trabajo: "Merece no perder de
vista aquellos aspectos de la sociolo•
gía del conocimiento del siglo XX que
muestran una relación de continuidad
con actitudes de comienzos de la edad
moderna" (p. 273). No es el mejor libro de Burke, pero merece leerse por
el interés neófito de quien busca los
detalles pequeños en la historia. Quizás merezca una pequeña mueca silenciosa, una de muchas posibles.
Gustavo Herón Pérez Daniel

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Gary kcker:

Una perspectiva diferente

GtiRY S. BEcKER, Gunv N. BECKER, La economía cotidiana, Planeta, México, 2002,
345 pp.

Por lo general se considera a la economía como una de las áreas intelectuales menos accesibles al ser humano,
quizá en algunas ocasiones se le ve
como una ciencia fúnebre, donde casi
no hay consenso, donde el vigor de un
modelo abstracto es más importante
que la realidad cotidiana; sin embargo, siempre hay perspectivas diferentes, la propuesta del doctor Gary Becker
(Premio Nobel de Economía 1992) es
una de ellas. En su texto La economía
cotidiana, expresa una manera distinta
de ver la economía, considerándola
más bien como algo sencillo, algo que
puede ser práctico, entendible y aplicable a nuestras propias vidas.
A través de La economía cotidiana,
el lector puede percatarse de que la

tesis manejada por Gary Becker, la cual
le permitió obtener el máximo galardón de la ciencia económica, puede
aplicarse no sólo a la economía sino
también a otras disciplinas a través de
una visión sistémica de la ciencia económica, por lo que la tesis característica de la economía clásica que reza
"el que sólo sabe economía, sabe muy
poca economía" puede ser confirmada. Además, su teoría nos lleva a reflexionar sobre la afirmación de que
nuestras acciones y elecciones diarias
están influidas, más de lo que creemos,
por las fuerzas del mercado y los incentivos económicos.
En esta obra, Gary Becker y la historiadora Guity Nashat Becker, su esposa , presentan una colección
contextualizada en la región de América Latina, donde se retoman algunas
de las columnas editoriales que el primero ha venido publicando mensualmente en la revista Business Week, desde hace ya varios años. La democracia
y el capitalismo son los temas centrales en este libro, el cual puede ser útil
para aumentar el acervo cultural y reflexionar acerca de la importancia de
la inversión en capital humano, el cual
es una condición necesaria mas no suficiente, para el desarrollo de economías modernas.
Becker comenta que la economía
de mercado es el mejor vehículo para
lograr el crecimiento económico y el
desarrollo del hombre y, también, que
la economía de mercado sólo puede
desarrollarse en el contexto de la democracia. Una y otra son inseparables.
La razón de esta unión inseparable se

111

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

da porque ambas requieren de pesos y
contrapesos efectivos para poder funcionar. Sin pesos y contrapesos, la política acaba siendo dominada por un
hombre, un partido, algún poder público o la delincuencia, en tanto que la
economía acaba siendo controlada por
los monopolios, la burocracia, los sindicatos u otros factores de la producción que no tienen límites.
La pregunta que aquí cabe es:
¿cómo lograr el paso a la democracia y
la economía de mercado plenas?
Para el autor no hay un camino único ni seguro en tanto que son muchas
las áreas, sectores e instituciones que
tienen que experimentar cambios fundamentales para que ambas puedan
consolidarse: comenzando con la educación y la familia, el comercio internacional y las universidades, hasta llegar a la seguridad social y las políticas
públicas en general.
A través de estas líneas, el autor
destaca la importancia de la familia
para el desarrollo social. Una de las
formas en que las sociedades pueden
sobrevivir ante desastres sociales es
por medio de la unión familiar, un tema
especialmente relevante ante las atrocidades terroristas que el mundo observó el pasado 11 de septiembre de
2001. Por lo que la familia es un activo
fundamental para la región latinoamericana.
Muchos de los escritos mencionados en este libro provocaron un encendido debate a partir de su publicación
original. Esto debido a que trata temas
políticos como el fracaso del comunis·
mo y la idea obsoleta de un gobierno

demasiado grande; en el campo del
comercio internacional, menciona la
engañosa retórica del "comercio justo"
y el desactive de la bomba poblacional
a través del libre mercado. Involucra el
mecanismo de libre mercado tanto en
la competencia de las organizaciones
religiosas, como en la propuesta de
advertir que las empresas públicas deben convertirse en privadas.
En el aspecto laboral, Becker menciona que los aumentos en los salarios
incrementan el nivel de desempleo y
convoca a replantear formas de cómo
revertir la tendencia de la inmigración
ilegal. En el aspecto de la educación
se atreve a proponer ideas tan radicales como que las desigualdades de ingresos no son tan malas, así como mencionar que las escuelas deberían trabajar bajo una competencia sana. En
el campo de la familia, nos muestra una
forma de cómo podemos reducir las
tasas de divorcios, y subraya el papel
trascendente en cuanto aportación económica por parte de las amas de casa.
Cuestiona además la negativa a legalizar las drogas y a castigar el monopo-

tantes de la sociedad. El valor intelectual de esta obra es que procura explicarnos, en términos sencillos y lógicos,
problemas difíciles que viven las sociedades del mundo, junto con las posibles soluciones.
Jesús Osorio Calderón

Problemas para pensar

CoLEcr1vo 01AsPORA, Los dueños del mundo y /os cuarenta ladrones, El Viejo Topo,
Barcelona, 2002, 274 pp.

Este texto, resultado de la reflexión y
análisis del Colectivo Diáspora, se presenta como un faro en la niebla en
medio de una crisis mundial. En un
momento en que el fundamentalismo
norteamericano, en la cara de su presidente Bush, está empujando a una
guerra teniendo como principal objetivo mover la industria del armamento.
Junto a este unilateralismo pragmático que no acepta instituciones ni le-

lio de Microsoft.
Para concluir, tenemos que el profesor Becker menciona que la persona
es el centro de la actividad económica.
Según esta humana perspectiva, expresada en sus artículos, la validez de un
modelo depende de su vínculo con el
ser humano, no con los números, las
fórmulas complicadas o las matemáticas abstractas. No sorprende que, en
el rigor académico de sus aportaciones, este gran economista fundamente
su análisis en los aspectos más impar-

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! ENERO-ABRIL 2003

yes internacionales, ya que los países
se alinean según los beneficios financieros, quedan de lado la racionalidad
de algunas organizaciones y el pronunciamiento velado de los que nunca son
escuchados, frente a la máquina arrolladora de la política exterior norteamericana.
Mientras que, por otro lado, se encuentra el desvelamiento de las atrocidades financieras producidas por la
inmoralidad de algunas firmas trasnacionales como pueden ser Enron,
World-com y otros muchos que esconden su contabilidad creativa.
Los asuntos en la agenda mundial
son muchos: hambre, contaminación,
sida, corrupción, guerras injustas, narcotráfico, pobreza, todos ellos bien
documentados por los autores de este
texto, quienes llevan al debate del escenario global, sin perder la mirada en
lo local, a México y América Latina. No
obstante, su ejercicio de análisis afortunadamente no quedó en la perspectiva egocéntrica, ni en el reduccionismo anglosajón a que estamos acostumbrados por el embate de los medios
masivos.
Su análisis se envuelve en lo que
ellos llaman "La Mafia del Capital" y
arrancan desde los organismos internacionales políticos (ONU, OMC, OTAN)
para derivar en los organismos económicos; el FMI, el BM y la OCDE, hasta
caer en las trasnacionales y los clubes
de París y Londres.
Tocan el problema de las armas, su
formación de estilos militares nacionales y los llamados cuerpos de seguridad, el FBI, el CISEN, los escuadrones

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de la muerte, la operación conde, así
como los mercenarios mal llamados
"The soldiers offortune", o los también
conocidos como "paramilitares" que
han estado presentes en África por décadas, aunque en México tenemos
nuestro mejor ejemplo en los chinchulines; o en el caso de Colombia, cuyo
poder es mejor o mayor, pues supera a
la misma guerrilla y al gobierno juntos
por su capacidad militar, y está sustentado por los terratenientes que cierran esta geografía del terror. Los autores resumen con una frase terrible
citando a un cómico: "quizá en las
próximas guerras, para salvar la vida,
habrá que ser militar".
En un tercer capítulo, los autores
exponen el papel del capital en el consumo mundial, al que ellos llaman "el
comercio desigual" o "comercio injusto". Aquí es importante destacar la discusión sobre el Estado de bienestar que
poco a poco han mermado los gobiernos, medida que ha golpeado la calidad de sus propios ciudadanos con
consecuencias aterradoras, casos
como el de FOBAPROA-México, donde
todos los mexicanos pagan los errores
de unos pocos, o el caso de Argentina,
cuyos habitantes tendrán que vivir de
lo prestado, si no resuelven el punto
"político".
Paralelo a esto, los autores subrayan no la deuda externa sino la deuda
eterna, hoy hasta los poderosos tienen
un déficit irresoluto. Deudas que se han
ido doblando con los años, y que casi
van al infinito a pesar de los "cortos",
"los blindajes" y las "restructuraciones", medidas propuestas por el FMI a

los países donde sólo se ha perdonado
2% de la deuda del tercer mundo.
En el capítulo titulado "Crónica de
un desastre anunciado", los autores
reflexionan acerca de cómo se liberan
los precios, se devalúan las monedas
nacionales, se congelan los salarios, se
recortan los gastos públicos, se privatizan las empresas públicas, se aumentan la exportaciones. Sin embargo, el
enfermo se agrava más y preguntan:
¿de quién es la culpa?
Pregunta que no tiene respuesta
inmediata y consecuentemente se acusa a los malos gobernantes, a los grupos de oposición y a los desastres naturales. Lo que ha resultado en un capitalismo salvaje, que ve por las ganancias cueste lo que cueste, como ha sido
manejado El Plan Colombia, el tráfico
de esclavos, el secuestro, la compraventa de órganos y la pornografía como
mecanismos de corrupción.
Otro tema que conviene resaltar es
el referente a la política democrática,
que en cierta medida existe en función
del capital, como ha sido el apoyo a
dictadores con mecanismos de represión, cárcel, generaciones de caos político o compra de personajillos, "juguetes
del gran capital", dicen los autores.
Las organizaciones no gubernamentales aparecen como enemigos del capital, hoy surgen y persisten como defensores de los derechos humanos,
despertadores de conciencias y sobre
todo adalides de la libertad y de los
pobres. Hoy por hoy, las ONG's están
recuperando un espacio que los gobiernos y las instituciones educativas han
perdido en los últimos años.

1.13

�CONTEXTOS

Finalmente, los autores dedican un
apartado de reflexión sobre el nuevo
orden internacional basado en las condiciones asimétricas entre el Norte y
el Sur, donde la inequidad crece, producto del capitalismo global, que ha
conducido a la formación de un nuevo
imperio, capaz de una guerra, pero que
al mismo tiempo, con el toque del terrorismo, han quedado muy vulnerables
(como ejemplo, el 11 de septiembre de
2001), sistema que se convierte en
suicida, injusto e inmoral, a decir de
los autores.
A partir de esta lectura, quedan algunos puntos importantes para reflexionar, como son:
1. El debate sobre la globalización,
independientemente de la posición que
se tome, es un hecho que nos afecta a
todos y que no tiene regreso, no sólo
una globalización del sistema financiero que es lo más evidente, sino el impacto en la diversidad cultural, ¿hay
quien puede parar la penetración de las
transnacionales de capitales desconocidos, así como la penetración de mercancías (software, videos y equipo electrónico) a una décima de su valor en
mercados indígenas, visibles en las
calles del Zócalo, Chiapas, Lima o La
Paz en Bolivia?
2. El malestar de la globalización
no sólo es un problema de gobierno,
sino de territorio, de mala atención
médica y de educación ligera, lo que
hace urgente una mayor concientización
de la complejidad del término globalización para las comunidades locales.
3. Finalmente, debo decir que el libro encierra una serie de pensamien-

114

CONTEXTOS

tos en torno a los asuntos globales que
es necesario considerar en este momento de crisis, no sólo de países sino
de regiones en lucha por la supremacía de los mercados. Por lo que las respuestas a la serie de incógnitas que
plantean los autores sólo pueden estar
en las manos de ciudadanos conscientes de su propia realidad.
Roberto Rebolloso Gallardo

A la vuelta del tiempo

Lrnc1A REINA Y EusA SrnvfN (coords.),
Crisis, reforma y revolución. México: Historias de fin de siglo, Taurus-ConacultalNAH, México, 2002, 483 pp.
Atendiendo a una concepción cíclica de
la historia en que complejas crisis económicas, políticas y sociales derivaron
en violentas revoluciones en 1810 y
1910, surge la pregunta con matices
de inquietud: ¿estará México condenado a una revolución en el 2010?

A esta interrogante buscan dar respuesta un grupo de historiadores y
antropólogos a través de reflexiones
reunidas en el libro Crisis, reforma y
revolución. México: Historias de fin de
siglo.
Este volumen resulta una aportación
interesante al estudio de estos procesos
históricos, por recurrir al análisis comparativo que permite observar el desarrollo a largo plazo de los mismos.
La guerra de independencia, la revolución mexicana y la transición a la
democracia, son procesos de transformación que coinciden con los últimos
años de un siglo y los primeros del otro.
Los tres muestran semejanzas, pero
también diferencias; la primera parte
del libro, "Una larga mirada comparativa", está dedicada a esta exploración.
Muy interesante es la propuesta de
John Turino quien con su ensayo "Globalizaciones, autonomías y revoluciones: poder y participación popular en
la historia de México" abre la visión a
niveles macro, con lo cual encuentra
que la base de los movimientos revolucionarios está dada dentro de procesos de modernización y globalización.
Turino concluye que estos procesos
trastocaron las autonomías comunitarias que se remontaban desde la Colonia, además de traer consigo la explotación.
Alan Knight, en su trabajo "Tres crisis de fin de siglo en México", encuentra entre los caracteres comunes, deterioro socioeconómico, desequilibrio
político e inflación, una diferencia: que
no hubo desenlace violento a fin del
siglo XX.

Parece que el PRI, con un "pragmatismo cínico" -como le llama a su
aceptación del pluralismo electoralevitó los errores de borbones y porfiristas.
En "Tres guerras internacionales y
México", Friedrich Katz cierra el capítulo con un análisis que apunta también a factores externos: la guerra hispano-estadunidense y la primera y segunda conflagración mundial que permitieron ejercer al país vecino un papel económico y social más influyente
sobre México.
Un resultado posterior a 1945, al
beneficiarse una nueva burguesía del
auge económico de la guerra, es el viraje hacia la derecha y el debilitamiento de la resistencia mexicana a la creciente hegemonía de Estados Unidos.
En la segunda parte del libro, "Crisis, liberalismo y sociedad en el siglo
XIX", el lector puede apreciar que la
participación popular es una característica común en los conflictos.
Así lo muestran ensayos como el de
Eric Van Young, Antonio Annino, Leticia
Reina o Francois-Xavier Guerra.
En la tercera parte del libro, "Cambio político y transformación social en
el siglo XX", Lorenzo Meyer identifica
en las contradicciones políticas y sociales del modelo económico aquellas
que llevaron a la "tumba" al autoritarismo mexicano y hace, en su trabajo
"Reformas y reformadores: dos intentos del liberalismo mexicano", un paralelismo entre dos líneas: el primer
liberalismo, el de Porfirio Díaz, que
concluyó con una revolución triunfante, y el segundo liberalismo, iniciado

I AÑO V, NO. 11 1 ENER&lt;MBRJL 2003

TRAYECTORIAS , AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

TRAYECTORIAS

en los ochenta del siglo XX, que concluyó con una "rebelión electoral".
La toma de conciencia urbana, que
se traduce en la organización de la sociedad civil, las ONG's, que surgen no
pocas veces de asociaciones de la Iglesia católica, el feminismo, el ecologismo, las organizaciones indíg~nas independientes son actores esenciales para
la transformación.
La clave está, señala Guillermo de
la Peña en su escrito "Sociedad civil y
resistencia popular en el México de fi nales del siglo XX", en que estas organizaciones populares entraron en contacto con la clase media golpeada por
las crisis económicas para articular un
discurso.
En ese sentido, Enrique Semo cuestiona en "La izquierda en la era del neoliberalismo" la eficacia de los movimientos sociales sobre los cuales la
izquierda mexicana, refiriéndose al
PRO, pretende cambiar la relación de
fuerzas en el país.
Cierra el libro El isa Servín con "Otra
vuelta de tuercas: hacia un nuevo orden político", marcando la misma línea de análisis.
Algunos de los autores dan por descontado que el ciclo finisecular ya cerró en el 2000 con la transición, o supuesta transición. Sin embargo, la
transformación política deja una serie
de cuestionamientos, el aparato corporativo no se ha desmantelado por completo, Vicente Fox reproduce rasgos del
viejo sistema de control clientelar, prevalecen viejos vicios en la cultura política y aumenta la crisis política.
Pero sobre todo, la alternancia man-

tiene pendientes los reclamos en el ámbito social: ní justicia social ni debilitamiento del "capitalismo salvaje".
Prevalece en los autores un escepticismo en cuanto a la visión a futuro
del país, no ven la manera cómo marche hacia el progreso y la igualdad social, en buena medida debido al modelo económico que defiende el régimen
de la transición. Ejemplo de esto es lo
que expresa Turino, quien no cree en
que el capitalismo global genere en
México una "riqueza socialmente compartida". Advierte que una integración
con Estados Unidos debe ser sobre la
base de una "globalización con justicia social y redistribución económica".
Meyer considera que el régimen de
la transición debe atender a crear un
modelo neoliberal no autoritario, responsable, que dé vida a la institucionalidad donde sea efectiva la legalidad y
la solidaridad -el autor no habla de justicia social.
Semo, en su utopía mexicana, aquella posibilidad futura, no ve ni capitalismo ni socialismo, ambos fracasaron,
ve más bien una línea de ideas o pensamientos.
Mientras que Servín observa que la
transición, además de plantear más
incógnitas a futuro en cuanto a la recomposición del poder, deja latentes los
problemas de la desigualdad social y
la pobreza.
¿No será que los resabios del sistema político y el foxismo, en lugar de
cerrar el ciclo finisecular, están sembrando los gérmenes de la futura revolución social?
Y como pregunta Reina: ¿el ciclo

115

�CONTEXTOS

BREVIARIO
verdaderamente cerrará en el número
cabalístico de las otras revoluciones en
2010? La base que marcó la transformación, como advierte De la Peña, está
ahí, latente; la resistencia popular, el
resurgimiento de la violencia política
de origen campesino e indígena, dice
Servín, marca el arranque del siglo XXI.
Edmundo Derbez García

Los miedos del siglo XXI

Guerras del siglo XXI.
Nuevos miedos, nuevas amenazas,
Mondadori, Barcelona, 2002, 189 pp.
IGNAc10 RAMONET,

De cara a los nuevos miedos y nuevas
amenazas que configuran el inicio de
un siglo en medio de acontecimientos

116

perturbadores, Ignacio Ramonet revela la necesidad de un programa para
cambiar el mundo. Estas líneas dibujan el rostro de un planeta marcado por
los atentados del 11 de septiembre, la
ofensiva de Estados Unidos tras el terrorismo internacional, el recrudecimiento de los conflictos en Oriente
Próximo y describen otras guerras
amenazantes que nos ponen en peligro: no sólo las de las armas que truenan en diversos sitios del mundo, sino
además aquellas guerras silenciosas
que están haciendo insoportable la vida
humana y la vida del planeta mismo.
¿Cuáles son las principales caracterís•
ticas geopolíticas del planeta en estos
comienzos del siglo XXI, un año después de los atentados del 11 de septiembre de 2001? Estados Unidos, confirma el autor, domina el mundo como
ningún otro imperio lo ha hecho jamás,
en aberrante supremacía de las cinco
esferas tradicionales del poder: política, economía, armas, tecnología y cultura. Cabe temer que la cacería universal de "terroristas" que anuncia Washington como objetivo último de su
"guerra sin fin" se preste a peligrosos
abusos y atentados contra las libertades fundamentales. Lo que el autor llama "choque planetario del 11 de septiembre de 200 l" parece no haber interrumpido el ciclo de venganzas y represalias. Más bien lo intensificó. El libro reflexiona en torno a otro fenómeno esencial: la dinámica de la globali•
zación, que afecta al mundo como una

segunda revolución capitalista. La Tierra, dice Ramonet, vive una nueva era
de conquistas, como en la época de las
colonizaciones. "Si los principales actores de la anterior expansión eran Estados, esta vez quienes pretenden dominar el mundo son empresas privadas y conglomerados, grupos industriales y financieros. Los dueños de la Tierra nunca fueron tan pocos ni tan poderosos. La globalización es también
el saqueo de la naturaleza, el pillaje
planetario". El libro revela el "insólito
espectáculo del aumento de poder de
empresas planetarias, ante el que los
contrapoderes tradicionales (Estados,
partidos y sindicatos) parecen cada vez
más impotentes. El fenómeno fundamental de nuestra época, la globalización liberal, escapa al control de los
Estados, que siguen perdiendo prerrogativas frente a las macroempresas. Los
ciudadanos asisten impotentes a una
especie de golpe de Estado planetario
de un nuevo tipo". Guerras del siglo XXI
propone una aproximación reflexiva a
los hechos que nos colocan en peligro
y que justifican, en todo caso, los temores del autor con respecto a un
mundo c~yos problemas resultan cada
vez más incompatibles con la vida. La
obra, articulada mediante breves epí·
grates, se caracteriza por una ágil exposición de aliento periodístico, agudos puntos de vista y una sólida capacidad argumental.
Mario Nieves

lRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. l l

I ENERO-ABRIL 2003

RESCATAR EL ÁGORA.
EL ESPACIO NORMATIVO DE LA DEMOCRACIA

TO THE RESCUE OF THE DEBATING ARENA.
THE NORMATIVE ARENA OF DEMOCRACY

José Útis Tejeda G&lt;mzález

Jose Útis Tejeda G&lt;mzalez

En el texto puede verse cómo el liberalismo, el republicanismo y la democracia se entrelazan para construir el espacio público de la sociedad moderna. La cuestión pública adquiere relevancia ante el ascenso de los intereses privados. El republicanismo actual aporta valores morales y
éticos a la política democrática. La democracia está dotada de indeterminación, pero debe ser nutrida por la ciudadanía para elevar el nivel y los contenidos de su política.
Se pasa revista a las normas y valores del régimen democrático, tanto a las instrumentales como a las sustantivas.
Y se analiza la función de los intelectuales en la construcción de la razón pública y en particular el papel que tienen
para democratizar el espacio público.

We can gather from this text that liberalism, republicanism, and democracy are intertwined to build the public
arena of modero society. The public issues acquire growing significance with the advent of expanding private interests. The present republicanism contributes moral and
ethical values to democratic politics. Democracy is endowed with un-determination; but it must be nurtured by
the people so it may raise the leve! and contents of its
politics. Both the instrumental and substantive norms and
values of a democratic regime are reviewed here. The job
of the academia in building public reason is also analyzed,
particularly the role it must play to make this public arena
truly democratic.

CRÍTICA DEL ABSTENCIONISMO.
TRANSICIONES, TRANSACCIONES
Y ALGUNAS INTERROGANTES
WillemAssies

A DISCUSSION ON ABSTENSIONISM.
TRANSITIONS, TRANSACTIONS, AND SOME
QUESTIONS
WillemAssies

Este ensayo busca cuestionar el enfoque institucionalista
sobre el abstencionismo electoral así como los supuestos
del cálculo de costos y beneficios, o los "costos de transacción", para explicarlo. Introduce la noción de "des-alineación" a fin de indagar sobre las causas estructurales
del aumento de la abstención y el desencanto con las transiciones latinoamericanas. En una segunda parte se busca
esbozar un perfil del abstencionista mexicano utilizando
la base de datos de la encuesta Hewlett-Roper de 1998.

This essay seeks to challenge the institutional approach
regarding electoral abstentionism, as well as the assumptions for cost-benefit computation or "transaction costs"
in order to explain it. The author introduces the notion of
"un-alignment" in order to investigate the structural causes
of growing abstention and disenchantment with Latín
American transactions. In a latter section, he attempts to
sketch a profile of the Mexican abstentionist using the
1998 Hewlett-Roper survey data base.

EL VOTO DE LA DIÁSPORA

THE DIASPORA VOTE

PARTICIPACIÓN ELECTORAL DE LOS MEXICANOS

ELECTORAL ENVOLVEMENT OF MEXICANS LlVING ABROAD ANO

EN EL EX°TIW'-OERO Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

DEMOCRATIC TRANSmON

Víctor Zúñiga

Víctor Zuñiga

Este ensayo tiene un doble propósito, el primero es ofrecer
una síntesis de algunos de los elementos más importantes
del Informe final de la Comisión de especialistas para el estudio
de las modalidaáes del voto de los mexicanos residentes en el
extranjero. El segundo es identificar algunos de los significados que puede tener la participación electoral de los
mexicanos que residen fuera de nuestro país para la transición a la democracia en México. El ensayo parte de una
metáfora según la cual la sociedad mexicana y sus dirigentes están actualmente construyendo la democracia
guiados por una arquitectura política que se sirve de una
vieja casona cuyos cimientos y estilos datan del porfiriato.

This essay has a dual purpose, one of them is to provide a
synthesis of a few prominent elements in the Final Report of
the Specialist Commission for the Study of Voting Modalities
Used by Mexicans Residing Overseas. The second purpose is
identifying sorne of the meanings that may be found in this
electoral participation regarding Mexico's transition towards dernocracy. Toe starting point of the essay is a metaphor according to which the Mexican people and their
leaders are presently building democracy guided by a political archltecture similar to an old mansion where the
foundations and style date from the times of Porfirio Diaz
(1880-191 O dictator). A remodeling process is thus re-

¡

!

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. l l ENERO-ABRIL 2003

117

�BREVIARIO

BREVIARIO

El proceso de remodelación está obligado a combinar el
presente con el pasado políticos. Uno de los elementos
constitutivos que más dificultades presenta para la imaginación nacional es la participación electoral de los mexicanos que viven en el extranjero. De hecho, el ejercicio de
los derechos políticos es sólo el primer paso para la inclusión política plena de la diáspora mexicana en el devenir
nacional, regional y local. Incluirla politicamente no sólo
supone la remodelación de las estructuras autoritarias,
sino también trastoca los cimientos de la idea de nacionalidad y de las representaciones de la geografia nacional.

quired to combine the political past and present. The single
constituent that stores the hardest problem for domestic
imagination is the vote of Mexicans who live overseas. In
fact, asserting their political rights would only be a first
step towards full política! involvement of the Mexican
diaspora in national, regional, and local developments.
Their political incorporation not only presumes revamping authoritarian structures, but also disrupts the foundations of the nationality notion as well as the depictions
of Mexican geography.

NACIONALISMO, HISTORIA
E HIMNOS NACIONALES

NATIONALISM, HISTORY,
AND NATIONAL ANTHEMS

JoséAnumio Crespo

JoseAntonio Crespo

En este articulo se explora la relación existente entre la
historia oficial de diferentes países, el nacionalismo subyacente, con sus respectivos himnos nacionales. Los himnos nacionales son uno de los grandes simbolos de cada
nación que encierra un contenido político, histórico, ideológico e incluso, en el extremo, partidista, por lo cual pueden reflejar simultáneamente la trayectoria histórica del
país en cuestión ( en su versión oficial), la religión oficial o
predominante, un tipo de régimen político, la ideología
política o social e, incluso, algunos de los problemas poliricos externos o internos que enfrenta una nación en el
presente. Aquí se hace una comparación amplia (aunque
no exhaustiva) de lo que un himno nacional puede representar como símbolo patriótico e ideológico, y la relación
específica con la trayectoria histórica de cada país, como
fuente de nacionalismo en su expresión de modernidad
política, o como mera aspiración a configurarse como una
nación independiente.

This arride explores the relation between the official history of different countries and its underlying nationalism,
and their respective national anthems. National anthems
are one of the majar symbols in a nation that embody
those political, historical, ideological, and-in the extreme
end-partisanship contents. Thus, it can simultaneously
reflect the country's historical course (the official version,
that is), the endorsed/predominant religion, a political rule
rype, a political or social ideology, and even sorne of the
domestic or international challenges it currently faces. A
wide (but not comprehensive) comparison is also made of
what a national anthem may stand for as a patriotic or
ideological symbol, and its particular relation with the historical trajectory of each country as a source of nationalism in its expression of political modernity, or as a mere
aspiration to configure itself as a free-standing nation.

HACIA UNA TEORÍA DE LA INFORMALIDAD.
GLOBAUZACIÓN NEOLIBERAL, PROLETARIZACIÓN
E INFORMALIDAD EN MÉXICO

TOWARDS A THEORY 0F INFORMAL ECONOMY
NEO-LIBERAL GLOBALIZATION, THE GROWING PROLETARIAT
AND INFORMAL EC0NOMY 1N MEXJCO

José A .Alonso

]ose A.Alonso

El impacto de la actual globalización en la fuerza de trabajo mexicana ha sido estudiado por numerosos especialistas. Sin embargo, el reciente crecimiento del sector informal, particularmente en las industrias manufactureras situadas en la periferia de la economía-mundo capitalista,
no ha recibido la debida atención. De ahi que, tras comentar brevemente las tres principales definiciones de la informalidail, se proceda a elaborar un continuum que sintetice
las relaciones existentes entre ambos sectores, el formal y
el informal, en la industria manufacturera de México. Apo-

Many experts have thus far analyzed the irnpact of current globalization on the Mexican workforce. However,
the recent growth of the informal sector, particularly in the
manufacturing industry evolving in the fringes ofthe capitalist economy/world, has not received the attention it deserves. Thus, after a brief discussion of the three foremost
definitions of informality, the author proceeds to construct
a continuum to synthesize the intertwining of the formal
and informal sectors in the Mexican manufacturing industry. Building on this continuum, he goes on to interpret

118

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U

I ENERO-ABRIL 2003

yados en este continuum se interpreta la relación existente
en la industria mexicana del vestido entre la apertura
globalizante y la expansión de la informalidad en los niveles empresarial y laboral y se aventuran varias sugerencias útiles para construir un concepto más adecuado de la
informalidad.

the Mexican garment industry in terms of its relation with
the global trend and a growing adoption of informal
economy approaches by entrepreneurs and workers. Toe
author further ventures a number of useful suggestions to
develop a more appropriate concept of this "informality."

LA HERENCIA DEL SABER.
CONVERSACIÓN CON ENRIQUE SEMO
Esthela Gutiérrez Garza

THE LEGACY OF KNOWLEDGE.
A CONVERSATI0N WITH ENRIQUE SEMo

Le angustia escribir, porque siempre que lee un texto des-

Writing causes him anxiety because when he reads a publication of his work he feels it could have been irnproved;
he is passionate about gathering data, not only for storage,
but for the purpose of interpreting them. He faces many
questions, not only those he makes himself, but those he
inherits; he feels that intellectuals should feel an overwhelming need to take a stand regarding the developments
of their times ... It is thus that this interview gradually
unfolds the personality and passions of a man whose best
legacy is the thought.

pués de publicado, siente que pudo ser mejor; le apasionan los datos, no para almacenarlos simplemente, sino
para interpretarlos; tiene ante sí muchas preguntas, no
tanto las que se hace a sí mismo, como las que hereda;
considera que el intelectual debe sentir una necesidad
avasalladora de tomar posición ante los hechos de su
tiempo ... Así se van desgranando en esta entrevista la
personalidad y las pasiones de un hombre cuya mejor
herencia es el pensamíento.

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

Estire/a Gutierrez Garza

1.19

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la
Universidad de París VIII. Por más de dos
décadas se ha desempeñado como catedrática en numerosas casas de altos estudios
en México. Autora de una extensa obra ensayística aparecida en publicaciones especializadas en Europa y América Latina. Coordinadora de proyectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto
en circulación, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como
Testimonios de la Crisis y El Debate Nacional. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, es directora de la revista Trayectorias y directora interina del Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
egutien@ccr.dsi.uanl.mx
JOSÉ ANTONIO ALONSO HERRERO
De nacionalidad española, profesor titular e
investigador en el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de las
Américas-Puebla. Doctor en sociología por
la New York University, ha colaborado en
México en la Universidad Iberoamericana y
en la Universidad Nacional Autónoma de
México. Pertenece desde 1985 al Sistema
Nacional de Investigadores (nivel 11). Entre
sus publicaciones destacan Metodología;
Mujeres, maqui/adoras y microindustria doméstica; La investigación empírica en ciencias sociales. Un acercamiento pedagógico
y Maquila domiciliaria y subcontratación en
México en la era de la g}obalización neo/ibera/.
Actualmente investiga el impacto del Plan-Puebla-Panamá y del ALCA en la industria mexicana del vestido. Colabora con el CONACYf como
evaluador de proyectos de investigación en ciencias sociales y, desde 1991, el mismo organismo lo inscribió en el Directorio Nacional de Divulgadores de la Ciencia.
jalonso@mail.udlap.mx

120

JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA
Licenciado en relaciones internacionales por
El Colegio de México, maestro en sociología
política y doctor en historia por la Universidad Iberoamericana. Ha sido investigador
invitado en la Universidad de California en
San Diego y actualmente es investigador del
Centro de Investigación y Docencia Económicas. Autor de los libros: Urnas de Pandara;
Jaque al rey; Votar en los estados; ¿Tiene
futuro el PRI?; Fronteras democráticas en
México; Los riesgos de la sucesión presidencial; PRI: de la hegemonía a la oposición y
Fundamentos políticos de la rendición de
cuentas. También es editorialista político del
diario El Universal.
crespo5501@hotmail.com
JOSÉ LUIS TEJEDA GONZÁLEZ
Es egresado de la licenciatura en sociología
por la Universidad Autónoma de Nuevo León
y de la maestría y doctorado en ciencia política por la Universidad Nacional Autónoma
de México. Se desempeña como profesor titular ·c· en el Departamento de Política y
Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Es Investigador
Nacional Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores. Autor de los libros El proceso
de democratización en México, 1968-1982;
Las encrucijadas de la democracia moderna y Las fronteras de la modernidad.
joseluis_tejeda@infosel.net.mx
VÍCTOR AUREUO ZÚÑIGA GONZÁLEZ
Doctor en sociología de la educación y la
cultura por la Universidad de París VIII.
Es director de la División de Educación y Humanidades de la Universidad de Monterrey
y profesor huésped de la Université de Versailles Saint Quentin, París. Adicionalmente
es director de El Proyecto Georgia y miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 1989. Entre sus publicaciones destacan: Voces de la frontera (estudios sobre la

a

dispersión cultural); "Les fonctions séparatrices des catégories de l'espace: enfants de
la frontiere Mexique/ Etats-Unis", en: Revue
Géographie et Culture; "Making carpet by the
mile: The emergence of a Mexican immigrant
community in an industrial region of the U.S.
Historie South", en: Socia/ Science Quarterly;
"Migrantes internacionales de México a Estados Unidos: hacia la creación de políticas
educativas binacionales", en: Rodolfo Tuirán,
Migración México-Estados Unidos, opciones
de política. Actualmente prepara, con Rubén
Hemández-León, New destinations of Mexican immigration in the United States.
vzuniga@udem.edu.mx

WILLEM J. ASSIES
Antropólogo, de nacionalidad holandesa,
doctorado en ciencias sociales por la Universidad de Utrecht Ha sido profesor invitado en el lnstitut des Hautes Études de
l'Amérique Latine, investigador en el Departamento de Antropología Cultural de la Uníversidad de Utrecht, especialista visitante
invitado por el Departamento de Sociología
de la Universidad de Brasilia, investigador
del Centro de Estudios y Documentación
Latinoamericanos en Amsterdam, profesor
invitado por la Facultad Latinoamericana de
Ciencias Sociales (FLACSO, sede Ecuador),
entre otras actividades. Actualmente, es investigador y docente en el Centro de Estudios Rurales del Colegio de Michoacán. Entre algunas de sus publicaciones podemos
citar: Structures of power, movements of
resistance: An introduction to the theories
of urban movements in Latín America;
lndigenous peoples, going nuts far the
rainforest; El reto de la diversidad: pueblos
indígenas y refonna del Estado en América
Latina.
assies@colmich.edu.mx

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11

, ENERO-ABRIL 2003

MARÍA ELENA CUEVA

Desde disímilesperspectivas técnicasy estéticas, las obras que iluminan la presente entrega de Trayectorias
hablan de la incertidumbre y la angustia, temas que golpean los sentidos más allá de decenas de
exposicwnes individuales y colectivas en que han sido expuestas. Y es que su aurora, Maria Elena
Cueva, observa el mundo en que -vive, lo cuestiona, conceptualiza y termina devolPiéndonos ese rostro
de la realidad -de nosotros mismos- que no siempre percibimos en toda su intensidad. Oriunda de
Monterrey, estudió en el Taller de Artes Plásticas de la UANL y su obra ha sido expuesta en numerosas
muestras de México, Monterrey, Nueva York, Texas y California. Algunas de sus obras han sido
seleccionadas para participar en la Bienal de Pintura Bu.fino Tamayo y en la Bienal de Monterrey.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

121

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN
SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
Números sueltos: $60.00

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DE NUEVO LEÓN

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1 . CONTENIDO
En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(l) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones
sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
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4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Lugar, Editorial. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográficas a pie de página.

Exposiciones

5. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán
aparte.

~ Trayectorias
El Consejo Editoral de la revista Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica, a investigadores y expertos, a colaborar en sus
páginas con próximos temas como los siguientes:
Fundamentos ideowgicos de 'las políticas de cambio social
La educación superior y sus efectos socia/,es
Situación y retos de la agricultura en México
Migración regional y continental
Eco/,ogía y desarrol/,o sustentab/,e
Sindicalismo y política laboral

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociaks. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Magna Universitaria, 5° Piso,
Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a
trayectorias@ccr.dsi. uanl.rnx

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

122

de la Universidad Autónoma de Nuevo león

FORMA DE SUSCRIPCIÓN

Procedimiento:

3. ESTRUCTURA
(1) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas breves, se
mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara las 4 líneas,
se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. U I ENERO-ABRIL 2003

123

�,a.,, Trayectorias...

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Revisra cuatrimestral de Ciencias Sociales
Facullad deC'ocnáas Políticas y Sociologla. Um......tacl Ccmph,teme

REVIST~ DE CIENCIAS SOCIALES

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Mundos en cambio. El ámbito del trabajo
en la universalización del capital
Por Adrián Sotelo Valencia
Coordenadas de una crisis. Pensamiento social
y sociología del trabajo en América Latina
Una aproximación a los factores que influyeron en una
redefinición de los contenidos, teorías y méwdos de
irrvestigación de /,a sociología del trabajo.
Por Adrián Sotelo Valencia
Trabajo humano. Un debate. El enfoque metodológico
en la discusión de su centralidad
Una defensa del trabajo como fundamenw de /,a existencia
humana, opuesto a la centralida,d capitalista determinada
exteriormente por necesidades naturales y sociales.
Por Paulo Nakatani
El trabajo y los sentidos
Las posibilidaáes de una efectiva emancipación humana
wdavía pueden encontrar concrecwn y viabilidad social a
partir de las revueltas y rebeliones que se originan
centralmente en el mundo del trabajo.
Por Ricardo Antunes

ffiA
La democracia inconclusa. Carencias prácticas
y limitaciones teóricas
Un examen de las carencias de /,a democracia
actual y las limitaciones de las teorías de transición.
Por H. C. Feliee Mansilla

AMBITO
Banca y dominación. Los bancarios brasileños en la fase
de la reestructuración capitalista contemporánea
De cómo el sistema bancario brasileño deviene en sector
crecientemente dominado por los grandes grupos financieros
privados transnacionales.
Por Nise Jinkings
El tiempo, la pasión, el hombre
Perfil y pala.bra de González Casanova, entrevistado por
Esthela Gutiirrez Garza

S"SlER:7'1ERRFBOlJRDIEO
---Bourdieu. Una herencia para reflexionar
Por José María Infante Bonfiglio
La lógica del juego. La noción de campo en la
perspectiva de Pierre Bourdieu
La, autora reflexiona en wrno a /,a noción de campo
en Bourdieu como una construcción que opera el sociólogo
sobre /,a realidad.
Por Alicia B. Gutiérrez
El oficio de pensar. Visiones y papeles de Pierre Bourdieu
Un acercamiento al pensador, al sabio y al filósofo que
también hizo de profeta.
Por Bruno Péquignot y Pierre Tripier
Para comprender a Bourdieu. Sobre su teoría y práctica
de la entrevista
Una aproximación a /,a teoría social y trabajo empírico
en Bourdieu a través de sus trascendentales aportes al uso
de la entrevista biográfica.
Por Angela Giglia
Bourdieu desde América Latina. Una doble lectura
Una doble perspectiva que nace del ejercicio analítiaJ y
crítu;o de la obra del auU!r francés.
Por Víctor Zúñiga
TEOR~
Desarrollo y cultura. Notas sobre el enfoque de Furtado
La, articulación entre los procesos de la cultura y
el desarrollo, examinada desde las perspectivas abiertas por
/,a, obra de Celso Furtado.
Por Óscar Burgueño y Octavio Rodríguez

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NELSON MJNELLO MAR'J'INI, Maseul.inidad/es: un concepto en
construcción. • JOAN VBNDRELL FERRÉ, La masculiuidad en

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CONTENIDO Vol. 39 Ném. 2 (2002)

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CONTENIDO Vol 39 Núm. 1 (2002)

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Aldama núm. 74, osq Berlín.

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06410 Mweu, IH
leb. 5105 5120 y 57115 5646
hu s~us ooJO

Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales
COWrt Eonoow.:JuanCat1os Torre(Dinlclof),CallooAculla. Luis Bec:caria,
- o Bauzas, Mario Oamm, Juan Cados l&lt;orol, Edith Obscllalko, Juan
cario. Portantiero. Getulío E. Steinb..::h (S-elario de Redac:dón)
ISSll-.0,X

Vol. 42
VAJOOS

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ESPARA Y UNIÓN EUROPeA

RESIO OO.. MUNDO

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DE VENl"A EN NIJl!l,'fR,\SOf'ICINAS

ANEXO

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11,00€

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Oc:tubn•·diciembte do 2002

N' 167

GUUERMO l'ERAY y LUIS 5EfMN La anatomía de una crisíS múltiple: QUé
tenía Argentina de especial y qué podemos aprender de ella

GAeAiel.LNEGRITro:¿GobiemasoloelPres,dente?Poderesdedecretoy
dísel\o 1nstrtucional en B,asil y Argenbna
RoeERro Russru. y JuAN GAeRIEI. TOKA1UAN; 8 lugar del B,asd en la
política exterior de la Argentina· La VISIÓn del otro.
COMUNICACIONES

JISAH CARLOS De P-.o: Guido Di leila. autor.
NOTAS Y COMENTARIOS
LlXXJU'O PARAMIO Democracia y

ciudadanía en et tiempo de los medlOS

audtOVisuales

REVISTA
INTERNACIONAL
DEL TRABAJO
Vol. 121 (2002), núm.1•2

~ . . . Off,

Ok:wahffluicloNi
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dd TA!lbajo. Ot-t21 t

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Tal!IIM:(◄1-22)799.. . .Tei, 19!)1'&amp;,28:

Empleo.jusliciasocialybienestan!elasociedad
J. E. ST1Gll12
Normas fundamenlales del trabaJo e nversiones eXlranjeras cf•ecias
D. KUCERA
La poblaá6n que encanec:e, ¿es una carga para la sociedad
o un capital hoo1ano desperoicíado?
. . . _....._ ...._ 121 (20m),
V. SPIEZIA
El relO del trabajo decente

R. B. REICH
Esl!Jdio emplrico de la soáedad de la inlormaá6n. Composición
del empleo en los países del G-7 de 1920 a 2000
Y. AOYAJIA y M. CASTELLS
Perspedivas
Haáa un ma,co programálico para p,omover el trabajo decente
La R&lt;Msla en la red Internet http~/www.ilo.o,glrevue

TRAYECTORIAS : AÑO V, NO. U ! ENERO-ABRIL 2003

üCONACULTA •NAH

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M'. TtnaMuá . . . . . ,,,.~MlrMdtu,a

99 h . - l O d6lares

124

caestión: reflenooes desde la antropología. • GABRIEL MEDINA
CARRASCO Deseo y PA4Gr; telerieres de isti .• d e JOá
ARTURO GRANADOS C0SME. Orden sexual y altendad; la
bomofobia maseulina en el espejo. • MA'ITIIEW C. G Ul'MANN,
Las mu.jeres y la negociación de la masculinidad. • JULIO CÉSAR
GONZALEZPAGES,Géneroymasculinidad enCuha:¿elotrolado
de una historia? • PABW VARGAS GONZÁLEZ, Las élites
locales 1 su Cl_!ltura política en la consolidación democrática.
• OTBON BAN08 RÁMÍREZ, l!I imaginario y las luces de la
ciudad en la niñez rural mencana. • LETIC IA DURAND, La
relación ambien~tura en antropología: rttuento y perspectivas.

~dtor1ndtwvmlos~-

SUSCRIPCIONES

Dialéctica de las alternativas. Un desafío en curso
Una exhaustiva exposición en torno a las tendencias
sistémicas actuales y movimienws antisistémiaJs en un
mundo dominado por fuerzas que se niegan a morir.
Por Pablo González Casanova
MEMORIA VIV.
Estar sobre la tierra.
Palabra, oficio y memorias
de Elena Poniatowska
Entrevistada por Esthela Gutiirrez Garza

CONSTRUCCIÓN
DE LAMASCULINJDAD

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

INMEMORIAM

D&lt;lRA ScHwARZSlEIN: Mernona e rnstona.
CRITICA DE LIBROS

GEAMAN F. 8oPRANo: A favor de una etnogralia sobre chentelisrno polfllco

Y perorusrno.

DESARIIOLJ.O ECONOMIC-0 - d8 Ciencias Soáa1oo es ..., pubrocación
inme.1131 ed•tada po, el lnotitulo de ee.arrono Econdmoco y Social (IDES) SuscnpciOn anual· R. Atgentíoa, $ 60.00; Palses hmllroles. U$S 68: Resto de Aménca. U$S
74: Eut&lt;&gt;pa. U$S 76: Asia. Mica y Oceanla. U$S 80. E¡empla, s,nple USS 15
(recargos según destino y p,o, envfos vía aé,ea) Més inro,mación en
de~oUoOides org.at, o di:spontble en el WE8 ~ www.Jdu..org.M4 Pedido&amp;.,
ccw,9Sl)OOdencia. eccétera. a.

~
~

Instituto de Desanollo Económlco y Social

N6o'z. 2838 • CIC2SOOT Suenos Ahs ♦ Atgenbina
Telffono.:48Q.4...t9'9 •
Fu::(5411)4904-5456
Correo efecttónico: dHan'oloOktes..o,v.ar

125

�ARMAS

LETRYAS
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ARMAS Y LETRAS
REvlSTA DE LA UNIVERSIDAD AvróNOMA DE NUEVO

LEÓN

Suscripciones: Dirección de Publicaciones de la UANL, Biblioteca Magna
Uruversitaria Raúl Rangel Frias, avenida Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, N.L., México. Teléfono: 83 29 4111 y fax 83 29 4095

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TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 11 1 ENERO-ABRIL 2003

Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 11, terminó de imprimirse en
abril de 2003 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V,Vallarta
345 Sur, Mon terrey, N uevo León, México. C. P. 64000. El tiraje
consta de 1,000 ejemplares.

�~ Trayectorias
VENTA
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA

Ciudad de México y Monterrey
UBRERÍAS GANDHI

Ciudad de México
CENTROS CULTURALES TRILLAS

33 sucursal.es en todo el país
UBRERíA UNIVERSITARIA DE LA UANL

Sucursal.es Ciudad Universitaria y Biblioteca Raúl Rangel Frías.
Correo electrónico: trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx.

Internet: www.uanl.mx/publicaciones/trayectorias[mdex.hnnl/

TRAYECTORIAS, REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Sociological Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Political Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, El Caribe,
España y Portugal (LATINDEX)
Hispanic American Periodica/s Jndex (HAPI)
lnternational Bibliography of the Social Sciences (JBSS)
ULRJCH'S Periodica/s Directory

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                </elementText>
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            </element>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003, Año 5, No 11, Enero-Abril</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales</text>
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              <text>Soto Armendáriz, Francisco, Editor</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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