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                  <text>��CONTENIDO
FONDO
UNIVERSITARIO

3

6
8

Trayectorias
Año s, Núm. 12
Mayo-Agosto de 2003

Discurso e ideología
Por Lidia Rodríguez Alfano

El discurso cifrado. Procedimientos discursivos
en la entrevista Scherer-Marcos
El autor se sumerge en el célebre cruce de palahras
entre el perwdista Julio Scherer y el subcomandante Marcos
para acercarse -y acercarnos- a las transparencias del texto.
Por Rolando Picos Bovio

21

Supervivencia y prácticas discursivas.
El discurso político de tres lideresas populares
De cómo un grupo de lideresas construyen su propio lenguaje,
se proyectan a través de é~ delimitan su territorio y definen
su ideowgía y proJ)ósitos.
Por Alejandra Rangel Hinojosa

34

Género y discurso. Acercamiento teórico
al discurso de las mujeres
En este artícuw se ofrece un panorama de las explicaciones
dadas desde diferentes perspectivas teóricas
a la diferenciación del discurso según el género del hablante.

45

Las trampas de la identidad.
O la construcción de identidades estigmatizadas
Una mirada a la modernización socwcultural, a la invalidación
de culturas tradicionales y a la reconstrucción de ws sujetos
sociales en zonas rurales.

Por Lidia Rodríguez Alfano

Por Veronika Sieglin

1,
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11

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-

ILUSTRACIONES: RAÚL ÓSCAR MARTÍNEZ

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO.

12 1MAYO-AGOSTO 2003

TEORIA

61

La maquilización de la economía.
México: de país productor a país ensamblador
Ensayo que aborda las formas de inserción de México
en la economía gwbal, como proveedor de mano de obra
barata y el papel del Estado en dicho proceso.
Por Marco Antonio Merchand

�CARTA DE LA DIRECTORA

76

Globalización y política

Migración y desmemoria.
La ciudadanía étnica en Monteney

Un acercamiento a l,os conflictos, interrelaciones sociales y estrategias seguidas por gro.pos poblacionaks étnicament.e diferenciados
en su confrontación con la vida urbana
de Monterrey.
Por Gustavo García Rojas

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
Dr. Luis J. Galán Wong

Secretario General:

lng. José Antonio GonzálezTreviño
Secretaria Académica:
Dra. Maria Elizabeth Cárdenas Cerda
Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Ricardo C. Villarreal An-ambide

MEMORIA VIV.

89

Trayectorias

Latina. Pierre Salama, entre el optimismo
y el drama

Entrevistado por Esthela Gutrerrez Garza

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Editora: Leticia Herrera
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrección de estilo: Sinia B. Harris

Los sueños no agotados de América

EL

107

Por quién doblan las palabras. El discurso
de la dominación en la guerra de lrak

Por Mario Nieves
Transiciones: Lewis Coser

Por José María Infante

Comité Editorial

José María Infante, Roberto Rebolloso, Lylia Palacios
Consejo Editorial

Luis Aguilar Villanueva, Robert Boyer, Dídimo Castillo,
Mario Cerutti, Enrique Florescano, Joan Garcés,
Gustavo Garza, Pablo González Casanova,
Gilberto Guevara Niebla, Sergio Elías Gutiérrez,
Michel Lowy, Elia Marúm Espinosa, Aníbal Quijano,
Manuel Ribeiro, Pierre Salama, Humberto Salazar
Herrera, Enrique Semo, Gregorio Vidal, René Villarreal

O DE LOS DÍA

112

CONTEXTOS

Reestructuración industrial en Jalisco
Frijol amargo ■ Cultura globalizada■ Impactos del TLCAN ■ Los subterfugios del
voto
BREVIARIO

119

El cont.enido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECli

DISEÑO: RODOLFO LEAL HERRERA
DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

122
124

Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES

lineamientos de colahoración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Conteni~o Núm: 1/4~2 "00"/ 14~23
aprobado el 1° de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Urnvers1tana R~ul Rangel _Fnas,
avenida Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (8 1) 83 29 42 37. Dom1c1ho electron1co:
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx Página en Internet: http://www.uanl.mx/publicacionesltrayectoriaslindex.html. Precio por ejemplar: $60.00 más
IVA. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.

2

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12 jMAYOAGOSTO 2003

n el ámbito global, el final de la guerra fria determinó el predominio del capitalismo en el mundo, imponiendo una globalización de corte neoliberal que ha generado consecuencias muy
contradictorias. El proceso de globalización se ha planteado con
diferentes rinnos de instrumentación y de manera desigual en distintas
zonas del planeta. Asimismo, como era de esperarse, los países más
desarrollados han resultado altamente beneficiados, y muchos otros, la
mayoría, han experimentado esta transformación como un proceso de
deterioro progresivo. Por otra parte, al interior de cada uno de los países, algunos sectores han logrado progresos privilegiados mientras que
otros que incluyen a la mayoría de sus habitantes, han resultado negativamente afectados.
En América Latina, el deterioro se había anticipado previamente
con los problemas propios del subdesarrollo, sin embargo éste se ha
agudizado sobre todo a partir de la década de los ochentas. En nuestra
región, la sombra de desequilibrios progresivos se reflejó en los indicadores cada vez más alarmantes que mostraban deficientes niveles de salud, alimentación, y educación; en el desempleo creciente, la ausencia de
ahorro interno, el atraso tecnológico, el incremento de la deuda externa,
la ausencia de democracia y respeto a los derechos humanos, la corrupción, la desarticulación social, la destrucción ecológica entre muchos
otros problemas.
Este cambio abrupto en la correlación de fuerzas en el ámbito internacional, tuvo como consecuencia que la globalización mundial de
corte neoliberal apareciera como la única alternativa ideológica posible.
Las opciones humanistas quedaron pasmadas y paralizadas y no han
acertado a proponer alternativas viables. Terceras vías que más bien
buscaban maquillar los quebrantos ocasionados por las nuevas circunstancias, resultaron ser pálidos planteamientos que en el fondo distraían
con sus promesas, la visión de una propuesta objetiva de la problemática
verdadera.
Sin dejar de reconocer los aspectos positivos que la globalización
representa --como lo es la posibilidad de tener acceso a más mercados,
la mayor competitividad que acrecienta la eficiencia productiva, el incremento mundial de bienes y servicios, precios más accesibles para muchos productos-, los aspectos adversos para los países en vías de desa-

E

lRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO.

12 1MA'IO-AGOSTO 2003

Trayectorias
Año 5, Núm. 12
Mayo-Agosto 2003

3

�CARTA DE LA DIRECTORA

CARTA DE LA DIRECTORA

rrollo han resultado crecientes. El ritmo acelerado de su
imposición ha generado que
pequeñas y medianas industrias quiebren desarticulando las cadenas productivas;
que la industria nacional se
desvincule de la industria
exportadora; que la especulación internacional de capitales signifique una carga
enorme para la economía
real; el distanciamiento creciente entre países por sus
desiguales niveles y ritmos
de crecimiento científico y
tecnológico; desempleo,
mayor desigualdad y muchos otros. En síntesis, un
proceso en el cual la economía mundial predomina, y
las sociedades locales se deterioran.
¿De qué manera se puede instrumentar un proyecto mundial que beneficie a muy pocos y sea inconveniente para las mayorías? Para que la economía predomine, es necesario trivializar la política.
Con la preeminencia de los medios masivos de
comunicación, la mercadotecnia banal se ha convertido en la herramienta política por excelencia. Por
razones objetivas que tienen que ver con la complejidad de la sociedad moderna, pero asimismo por el
contexto jurídico que lo fomenta y legaliza, la política se ha convertido en un espectáculo caro que puede ser igualmente consumido. El inmenso costo económico de esta "moderna alternativa" ha ocasionado que en muchos sentidos, la democracia incremente
su precio, y corra el riesgo de perder su valor, si no
demuestra ser una forma de organización social y
política que mejore los niveles de vida de los ciudadanos y cumpla con sus expectativas.
¿Para qué hacer política si la globalización impuesta lo que necesita son administradores? ¿De qué
4

se puede convencer a un
pueblo si de antemano no
hay alternativas? ¿Para qué
presentar ideas si el maquillado candidato puede ofrecer una engañosa imagen
inventada por las encuestas?
¿Para qué vincular la democracia electoral con la democracia social, si los caros
financiamientos de la democracia tienen otros intereses? ¿Por qué pensar que
puede haber opciones en la
política, si los partidos y los
políticos se han encargado
de desprestigiarla y presentarla como estéril?
No cabe la menor
duda que resulta indispensable prestigiar la política
como forma civilizada de organización social, y al
mismo tiempo, lograr que la política pueda generar
las instituciones que permitan a la sociedad el logro
legal y legítimo de sus objetivos.
Es un hecho evidente que mientras exista pobreza, seguirán existiendo las ideologías. El aparente
desmoronamiento de las grandes ideologías ha provocado el resurgimiento de nacionalismos radicales
y exacerbados, fundamentalismos religiosos y luchas
étnicas que por estar reprimidas se creían superadas.
La pérdida de visión en el horizonte y la pérdida de
utopías, ocasionan el resurgimiento de tendencias
colectivas regresivas que deben ser cuidadosamente
atendidas. De igual manera, la desigualdad más temprano que tarde genera conflictos que ocasionan la
inviabilidad civilizada de la sociedad.
Dentro del contexto de la globalización, existe
la responsabilidad de vincular nuestros propios intereses a los de todo el mundo. La experiencia nos ha
demostrado que la única forma de estabilizar la economía en el largo plazo es ampliando el mercado inlRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. 12

!MAYO-AGOSTO 2003

terno. Los países que en esta época de estancamiento económico han logrado seguir creciendo y creando empleos son los que además de otros factores, tienen un mercado interno dinámico.
Por otra parte, no hay manera de transformar
la realidad existente si no es a través de la política.
En otras palabras, existe la necesidad de que los países se vinculen con la globalización logrando provecho propio. Solamente disminuyendo la desigualdad se logrará ampliar el mercado interno y aumentar los márgenes de maniobra para orientar el crecimiento. Y es a través de la política democrática, creando y respetando compromisos, que se podrá cambiar la siruación anteriormente descrita. La verdadera política democrática no la hacen los medios de comunicación sin los pueblos. La alternativa es construir con un verdadero apoyo popular, un gobierno
legítimo y democrático que instrumente una política
de Estado que, sin desvincularse del pasado, y sin

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

olvidar sus responsabilidades con las generaciones
del futuro, conduzca el esfuerzo colectivo de las generaciones presentes a cumplir sus compromisos con
la nación. Para ello, es necesario crear un gobierno
legitimado en sus votos, sus acciones y sus resultados; que tenga la autoridad ética para sumar esfuerzos con el resto del mundo, con el fin de orientar el
sistema económico internacional hacia un acuerdo
con opciones más humanas y responsables.
La alternativa existe. La opción que se plantea
desde la globalización impuesta ha generado conflictos innecesarios, por poner al ser humano al servicio
de una economía que beneficia a unos cuantos; la
otra opción, la verdadera, es que cada país cumpla
con sus responsabilidades, para crear en un contexto
internacional transformado, una sociedad más humana, con una economía que esté al servicio de los
grandes procesos de transformación social que las
naciones del mundo reclaman.~

s

�Discurso e ideología
LIDIA RODRÍGUEZ ALFAN O

1 Análisis del Discurso es una de las
posturas multidisciplinarias que cons··"''"'""' .,·,c.,,atituyen el área del conocí.ento que se designa con el
ombre genérico de "Ciencias del Lenguaje". Comprende planteamientos surgidos desde distintas pers~t~~~---ectivas, entre ellos los de la
ragmalingüística que enfocan los actos de habla y las
máximas conversacionales;
estudios del diálogo y de la
interacción comunicativa y
de la co-construcción del coocimiento; la relación con
a sociedad y con los meca.smos de la ideología que a
a vez comprenden los acercamientos a la lingüística crítica y, dentro de la Escuela Francesa de Análisis del
Discurso (EFAD), a la incidencia de las condiciones
Oéase condicionamientos) en que se producen los
discursos y en donde se permite/prohíbe su circulación y, por ende, su recepción; y también las propuestas desde distintas corrientes de la semiótica (social o de la cultura) y aun estudios de la argumentación y, dentro de ésta, específicamente el análisis de
la modalización discursiva.
En este dossier se reúnen cuatro trabajos que se
presentaron en el Segundo Encuentro de Análisis del
Discurso, específicamente en las Salas de Usos Múl-

6

tiples de la Biblioteca Magna
Universitaria "Raúl Rangel
Frías" durante los días del 30
de octubre al 1 de noviembre
de 2002. Lo que estos trabajos tienen en común es la aplicación de propuestas del
Análisis del Discurso en la relación con la ideología, y su
aplicación a discursos específicos. El orden de exposición se apega a criterios meramente alfabéticos y sus
contenidos son como sigue:
Rolando Picos Bovio aplica métodos de la EFAD y
propuestas provenientes de
los estudios de la argumentación, para analizar la entrevista que Julio Scherer accedió a hacer al subcomandante
Marcos durante la Marcha
Zapatista. Esta entrevista se realizó en los estudios
de Televisa hace alrededor de dos años, de modo que
el autor del artículo contextualiza el discurso y al analizarlo hace aportaciones relevantes.
Alejandra Rangel Hinojosa aplica también propuestas de la EFAD y las articula con los planteamientos de Ducrot sobre lo implícito en el discurso,
lo que se da por presupuesto cuando se habla o escucha y lo que se deja sobreentender cuando se habla o bien se sobreentiende de lo que se escucha. Estas propuestas son aplicadas al análisis del discurso
de Amalia Mata, una lideresa que participó en la con-

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

secución de terrenos de una colonia ubicada en los antiguos tiraderos de basura de Monterrey. Su aportación gira en tomo al conocimiento de las estrategias
persuasivas que se evidencian en la conversación que
la investigadora entabló con la lideresa mencionada.
Lidia Rodríguez Alfano no hace aplicaciones a
un discurso concreto, sino que expone un panorama
de las formas en que se ha explicado, dentro de los
estudios de Análisis del Discurso realizados desde
distintas posturas teórico-metodológicas, la diferencia en las formas de hablar de las mujeres y de los
hombres. Su objetivo es dar luz a los prejuicios que
muchas veces se emplean cuando se trata de ofrecer
explicaciones aun dentro de investigaciones científicas en tomo a la relación lenguaje-género.

lRAYECTORIAS I AÑO V, N0.12 1 MAYO-AGOSTO 2003

Veronika Sieglin hace una clara exposición d
propuestas de diversos autores, entre ellos Foucault
a fin de identificar la relación del discurso con el poder. Además, aplica las propuestas al análisis del discurso de parteras habitantes del municipio de Montemorelos con el fin de ver cómo ellas se autoconstruyen como sujetos al tiempo que manifiestan e
ese proceso discursivo la incidencia de la interdis
cursividad (circulación e intercambio de discursos)
así como de la institución a las que se adscriben las
hablantes. Su aportación es expresada por la autora
en términos de: "construir una relación entre mo
demización sociocultural y la reconstrucción de los
sujetos sociales en las zonas rurales". -.,

7

�El discurso cifrado
Procedimientos discursivos
en la entrevista Scherer-Marcos

ROLANDO

n este trabajo analizamos algunos aspectos
de la entrevista hecha por el periodista Julio
Scherer García al subcomandante Marcos
en marzo de 2001, con motivo de la caravana zapatista, que se da en los prolegómenos de su
arribo a la ciudad de México. Partimos del supuesto
de que la entrevista referida tiene lugar en una coyuntura histórico-política (la marcha zapatista del
EZLN significa la ruptura del aislamiento político.deológico de su movimiento) enmarcada en un proeso de transición política (alternancia partidista) del
égimen y en una circunstancia mediática única Gulio Scherer, fundador de la revista Proceso en coproducción conTelevisa: dos polos históricamente opuestos en su concepción periodística e ideológica; en televisión abierta y en horario "Triple A" en términos
de rating). Esto asegura un impacto determinado sobre la creación de la llamada "opinión pública".
Nada de lo anterior es casual. En este punto
destacamos la postura planteada por la Escuela Francesa de Análisis del Discurso que nos remite a la necesidad de considerar, en el acercamiento a un discurso dado, sus condiciones de producción, circulación y recepción.
Para el análisis nos concentraremos en lo que
la entrevista revela como discurso desde el punto de
8

Picos Bov10

vista de sus condiciones de posibilidad, tal como lo
propone Foucault; las condiciones de producción y
circulación; las formaciones imaginarias que de
acuerdo con Pecheux representan los lugares determinados en la estructura social y que están presentes
en los procesos discursivos de Marcos y Scherer; y,
desde la perspectiva de la neo-retórica, algunas de
las estrategias que caracterizan la argumentación de
ambos personajes.

FORMACIÓN SOCIAL, FORMACIÓN
IDEOLÓGICA Y FORMACIÓN
DISCURSIVA
En el primer punto, relativo a las condiciones de posibilidad de los discursos, nos remitimos al modelo
analítico propuesto originalmente por Pecheux y reconstruido por Haidar y Rodríguez (1996), que parte del esquema que interrelaciona formación social,
formación ideológica y formación discursiva como
parte de las condiciones de posibilidad para el surgimiento de los discursos. Corresponde a éste señalar
qué relaciones se establecen (y cómo se corresponden éstas) en los discursos de Marcos y Scherer, y
cómo actúan los procesos de interdiscursividad en
ambos, en tanto que, en grados diversos, sus formaTRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12 jMAYO-AGOSTO 2003

ciones discursivas se encuentran interrelacionadas y
se manifiestan en la entrevista en forma operativa como
coincidencias, acuerdos, enfoques temáticos, etc.
El análisis de las condiciones de producción,
circulación y recepción de los discursos no puede
ser disociado de los factores estructurales ni coyunturales en los que este discurso se genera. La Escuela
Francesa del Análisis del Discurso considera que las
prácticas discursivas se relacionan específicamente
con las estructuras del poder y los funcionamientos
de la ideología subyacentes.
Desde este enfoque, el discurso zapatista surge como una ruptura del discurso dominante en el
que median una serie de condiciones históricas, políticas y sociales donde confluyen varios elementos
relacionados con la transformación gradual del sistema político mexicano del autoritarismo hacia la
transición democrática. Esta coyuntura se enmarca
tanto por las necesidades de transformación del modelo económico y su adaptación a las condiciones
impuestas por la globalización, como por el agotamiento del ancient regime priísta, en el que estas nuevas condiciones hacían inoperantes los mecanismos
de control tradicionales sustentados en el patemalismo, el corporativismo y el presidencialismo.
Las condiciones que posibilitan la entrevista
Marcos-Scherer se dan en el contexto de la llamada
"transición a la democracia" en el que la alternancia
en la presidencia hizo posible la circulación del discurso zapatista, la expresión de sus ideales políticos
y de sus criticas y, formalmente, la realización de la
Caravana hacia el Distrito Federal. En forma implícita
o explicita, el diálogo entre Scherer y Marcos constituye una manifestación de estas condiciones de posibilidad, donde actúan a plenitud los discursos en función
de los mecanismos de la ideología y el poder.

DISCURSO Y PODER
Sobre la relación discurso-poder, Foucault (1972)
señala que las condiciones de la posibilidad del sur-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

gimiento de determinados discursos están regidas por
sistemas de exclusión y control como la forma e
que el poder controla la aparición aleatoria de la
prácticas discursivas. Contrario a la postura de
Saussure que asegura que la lengua tiene un uso
individual, la Escuela Francesa de Análisis del Discurso retoma las propuestas de Foucault sobre los
procedimientos de exclusión mediante los cuales actúan los mecanismos sociales del control del discurso, que se manifiestan en las prácticas discursiva_s.
De acuerdo con Foucault, en todas las sociedades el discurso es vigilado y sancionado a través
de procedimientos de exclusión de los discursos que
controlan su producción (Foucault, 1972: 11). Los
sistemas de exclusión comprenden tres grupos: procedimientos externos, internos y los que determinan
las condiciones de uso y señalan quién está autoriza9

�El discurso zapatista sur;ge
como una·ruptura del discurso
dominante en el que median
una serie de condiciones
históricas) políticas y sociales
donde confluyen varios
elementos relacionados con la
transformación gradual
del sistema político mexicano
del autoritarismo hacia
la transición democrática.
do para emitir un discurso dado y quién no tiene esa
autoridad.
En el primer tipo de procedimiento Foucault
incluye cinco subtipos que conforman las prohibiiones impuestas en la formación discursiva corresondiente: el tabú del objeto, el ritual de la circunsancia, el derecho exclusivo o privilegiado del sujeto
que habla, la separación de la locura y la razón y la
voluntad de verdad.

Tabú del objeto
En el primer caso, el tabú del objeto tiene una referencia clara a la palabra prohibida, a aquello de lo
que no se habla, pues al hacerlo se realiza una
disrupción que altera el orden del discurso socialmente aceptado. Los temas tabuizados que cita como
ejemplo Foucault son los de la sexualidad y la política, vinculados fuertemente con el deseo y el poder.
¿Cuáles son estas palabras prohibidas, estos
temas tabúes que el discurso zapatista pone en entredicho y que Marcos rompe, como no hablar mal

del Presidente o cuestionar el poder político vigente?
Esencialmente los relativos a la concepción tradicional de la política en México y a la posibilidad de la
construcción de un discurso alterno, igualmente válido, de parte de un sector históricamente discriminado, el indígena, donde el propio concepto de autoridad es redefinido. El tipo de tabú se encuentra referido al tema de la política:
MARCOS. -Pretendemos que cada sector social tenga las

posibilidades de levantarse como t:il; no queremos limosnas, sino la oportunidad de construimos, dentro de este
país, como una realidad diferente [...] Nosotros decimos:
en el gobierno ya no se están tomando las decisiones fundament:iles. Así, ¿para qué nos preocupamos sobre si el
gobierno es de izquierda, de derecha o de centro, si es que
eXlSte el centro? (Scherer, 2001: 12) .
En este ejemplo se evidencia cómo Marcos
rompe con el tabú que significa la noción clásica de
la política mexicana al descalificar el gobierno de Fox
como un poder "incuestionable" y derriba la prohibición que Foucault señala como constitutiva del tabú
del objeto.
La política ya no es ese espacio privilegiado
del poder dominante, sino una parte integral de la
pluralidad discursiva e ideológica de la sociedad
mexicana desde la cual Marcos "rompe" el discurso
hegemónico presidencial.
La referencia a la globalización política y económica está implícita también y sirve para " desacralizar" el viejo discurso presidencial anteriormente
" incuestionable".

El ritual de w. circunstancia
El ritual de la circunstancia representa el control social de los discursos por el cual cada individuo asume el lugar que le corresponde en la estructura respectiva. Se asumen jerarquías y posiciones que se
transparentan en las modalizaciones propias del discurso (Foucault, 1972: 34).

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 jMAYO-AGOSTO 2003

10

La entrevista de Julio Scherer a Marcos en sí
misma es un ritual que corresponde a los roles correspondientes a que obliga. Scherer pregunta y
Marcos responde de acuerdo con las condiciones que
impone no sólo la pregunta, sino el contexto donde
ésta se está dando. La palabra ritualizada, en este sentido, pone en evidencia mecanismos que indican
cómo, dónde y en qué circunstancia usar las palabras:
ScHERER.-Tengounesaúpulo y una preocupación: que
lo más importante que ruviera que decirme no lo haya yo
acertado con la pregunta adecuada...
MARcos. -No, si yo estaba aterrado porque no sabía
qué me iba a preguntar (Scherer, 2001: 16).

nen a lo que el sistema establecido cataloga coro
"cuerd o " o " razonable " , y anula asimismo los argu
memos que intentan probar ese discurso opuesto al
poder. En 1994, en la presidencia de Carlos Salinas
de Gortari, éste respondía a sus críticos: "Ni los veo,
ni los oigo", excluyendo así toda legitimidad de su
discurso. En 1995, cuando el entonces presidente Er
nesto Zedillo ordenó el avance del Ejército en Chia
pas para capturar a la dirigencia zapatista igualmente intentó descalificar su discurso al catalogarlos, en
red nacional, como "vulgares delincuentes" y " terroristas" .
Sin embargo, no siempre la separación razó
locura proviene desde arriba, pues en la entrevista
Marcos, el emisor, descalifica el discurso del presi~t"'!"I"...........,,....

Esta cita deja en claro que la entrevista de Julio
Scherer a Marcos es en sí misma un ritual que corresponde a la estructura del discurso periodístico
donde los lugares de entrevistado y entrevistador están predeterminados. Scherer pregunta y Marcos responde de acuerdo con las condiciones que impone
no sólo la pregunta, sino el contexto donde ésta se
está dando.
En la entrevista dicha estructura no se rompe
porque ambos respetan el orden impuesto. Esto se
demuestra por la ausencia de interrupciones y respeto del turno entre los protagonistas del discurso.

Derecho exclusivo al uso de w. paw.bra
F?ucault señala que el derecho exclusivo o privilegiado del sujeto que habla es otro mecanismo de exclusión externo que tiene que ver con quién tiene
legitimidad para decir algo o hacer algo. La exclusividad denota poder y opera no tanto corno prohibic~ón, sino como separación y rechazo que opone el
discurso &lt;&lt;válido&gt;&gt; qel que (se considera) no lo es. Clasifica este procedimiento de exclusión como el de
oposición razón/locura (Foucault, 1972: 16).
Desde la óptica del poder, la oposición razón/
1ocura ruega
.
1a validez
.
de los discursos que se opo-

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

1MAYO-AGOSTO 2003

11

�ente Fox y en general las prácticas discursivas que
ostienen a todo el sistema político mexicano:
Sa!FRJ;R. -Aparte de que los dos ejercen Wlll forma de

el derecho exclusivo del zapatismo en su reivindicación de la pluralidad frente al discurso de Fox cuyos
térrrúnos resultan totalmente antitéticos a los de la
argumentación del EZLN.

poder, Wlll forma de influencia, ¿hay algo en lo que se
parezcan?
MARCOS. -En que contamos malos chistes los dos, en
todo caso. Pero fuera de ello, no sólo representamos dos
mundos diametralmente opuestos, sino que el paso siguiente también es diametralmente opuesto. Nosotros
estamos marcando el mundo que camina hacia el reconocimiento de las diferencias y él está caminando al mundo
que va a hegemonizar y homogenizar, no sólo el país,
sino el planeta entero (Scherer, 2001: 12).

El tipo de derecho exclusivo que opera en este
ejemplo tiene que ver con los atributos de Scherer
como periodista y los de Marcos como líder de un
ovimiento político ya legitimado.
Scherer reconoce la exclusividad y el poder
discursivo manifiesto de Marcos y de Fox e incluso
los equipara al rrúsmo nivel.
Marcos, por su parte reconoce esta igualdad,
pero lo hace ridiculizando a Fox en su comentario
obre lo pésimo de sus chistes. Acto seguido deslinda

!Marcos rompe con el tabú que
significa la noción clásica de
la política mexicana
al descalificar el gobierno
de Fox como un poder
((incuestionable)) y derriba
la prohibición que Foucault
señala como constitutiva
del tabú del obfeto.
12

Separaciim de la locura y la razón
Este mecanismo de exclusión implica cómo mediante procedirrúentos argumentativos se excluyen una
serie de discursos que se catalogan como nulos o sin
valor de acuerdo con el sistema establecido que los
clasifica como "fuera de razón". Foucault señala que
desde cada formación ideológica los hombres adoptan estos mecanismos de exclusión que también se
encuentran ligados al poder. El discurso &lt;&lt;verdadero&gt;&gt;
es el que acepta la sociedad como tal, por lo que es
institucional e históricamente coactivo. En palabras
del filósofo francés esta conexión discurso-poder pasó
del acto de enunciación al enunciado rrúsmo (Foucault, 1972: 16).
Sa-lFRJ;R. -Fox dice que lo invita a Los Pinos...

MARcos. -&amp; Wlll trampa. Finalmente está tratando de
convertir un movimiento serio reivindicativo en un evento de horario Triple A Qué va a ganar el país, qué van a
ganar los pueblos indígenas y qué va a ganar el gobierno,
ya como proyecto político, el que tengan si es que lo tiene,
con esa foto (Scherer, 2001: 19).

Esta cita ejemplifica el tipo de inversión de los
térrrúnos de la locura y la razón sustentados por Foucault. Marcos rompe con lo establecido e invierte los
térrrúnos: la locura que en el sistema social prevaleciente se adjudica al contestatario, al rebelde, al guerrillero, Marcos se la adjudica al poder, y la razón al
contestatario.
Al subvertir el discurso del poder lo cataloga
como el que corresponde al loco, por lo que éste queda descalificado y ridiculizado ante el auditorio.
Tras realizar lo anterior Marcos afirma su discurso y el discurso indígena como el que se encuentra del lado de la razón.

TRAYECTORIAS I AÑO V, N0.12 !MAYO-AGOSTO 2003

La voluntad de verdad
El último de los mecanismos de exclusión externos
que Foucault señala corresponde a aquéllos que no
sólo establecen lo que es "verdadero", sino que separan aquello que se considera "falso" en una formación social dada. Esta dicotomia opera en el siguiente ejemplo como el tipo de argumento que
opone la verdad contra la mentira:
MAAcos. -En torno de la figura de Fox se están jugando
muchas fuerzas, entre ellas la suya propia: un ser que ha
optado por un manejo mercadotécnico, que le dio resultados, buenos resultados en un periodo electoral, pero
que no se puede extender al periodo de gobierno. Entonces
necesitamos convencerlo de que el problema no es de
rating, sino de gobernabilidad, y eso es lo que estamos
ofreciendo: no una revuelta social, sino el reconocimiento
de ese sector social (los indígenas) de sus capacidades y,
finalmente, de su diferencia (Scherer, 2001: 12).

Marcos descalifica los argumentos de Fox
cuando lo caracteriza como un ser que se ha construido una imagen mercadotécnica (en este sentido
una máscara política) que ya no es válida en su función como gobernante porque no está respondiendo
a las demandas de la realidad que son otras muy distintas de las que enfrentó como candidato presidencial. En ese sentido, la "verdad" se encuentra del lado
de los zapatistas porque ellos son conscientes de este
hecho y además instan a que el poder haga lo mismo
para que entiendan las razones profundas de la "verdad" zapatista.

FORMACIONES IMAGINARIAS
Y LUGAR SOCIAL
Una vez analizados los procedimientos de exclusión
del discurso según lo plantea Foucault, pasemos a
identificar las formaciones y lugar social que se evidencian en ese rrúsmo discurso.
La concepción de Pecheux (1969) sobre las

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

La locura que en el sistema
social prevaleciente
se adjudica al contestatario)
al rebelde) al guerrillero)
Marcos se la adfudica
al pode¡; y la razón
al contestatario. Al subvertir
el discurso del poder
lo cataloga como
el que corresponde al loco)
por lo que éste queda
descalificado y ridiculizado
ante el auditorio.
condiciones de producción y recepción de los dis
cursos corresponde a su plantearrúento en torno a l
triple relación que se establece entre la formación
social, la formación ideológica y la formación dis
cursiva, que a su vez implica las formaciones imagi
narias, las representaciones que los sujetos del discurso (A y B) se hacen de sí rrúsmos, de su interlocutor (A de B y B de A) y del objeto de su discurso
(Ay B de R).
Pecheux sostiene que todo discurso remite a
las formaciones imaginarias que se hacen el errúsor y
el receptor desde el lugar social donde es producido
su intercambio comunicativo. En este sentido, el discurso es un reflejo de la ideología, de la concepción
del mundo que el errúsor asume como propia, y que
se muestra cuando se ubica en el lugar que le es determinado en el conjunto de las relaciones sociales
de una comunidad,.lo cual se manifiesta a través de
su lenguaje.

13

�En el discurso de la entrevista Scherer-Marcos
ubyace una postura de poder desde la cual el referente, el tema deJ cual se habla, es asumido de una
anera distinta por el emisor y por el o los múltiples
eceptores. Las formaciones imaginarias correspondientes son respuestas a las preguntas que se hace
cada tino de los dos participantes acerca de sí mism,,..,_,,,,,..rnos y de su interlocutor: ¿Quién soy yo para hablarl,e
í? ¿Quién es él para que l,e habl,e así? ¿Quién soy yo
para que él me habl,e así? ¿Quién es él para que me habl,e
así?, y corresponden a las diferentes relaciones que
se establecen entre ellos (Pecheux, 1969: 48-49) como
ornprobarernos enseguida.

Siguiendo el esquema propuesto por Pecheux,
intentaremos analizar cómo se manifiestan las formaciones imaginarias en el discurso de Marcos en la
entrevista que le hace Julio Scherer y que se describen en este apartado.
A-A (Imagen del lugar de A para el sujeto cowcado en A)
¿Quién soy yo para hablarl,e así?
La formación imaginaria correspondiente remite a
cómo Marcos se conceptualiza a sí mismo, qué es lo
que le da autoridad para decir lo que dice. En este
sentido, en el discurso de Marcos se evidencia que se
representa a sí mismo como un símbolo social, un
líder político de una causa indígena de la que es portavoz y que a su vez es un sujeto colectivo:
Nosotros nos ubicamos más como un rebelde que quiere
cambios sociales. Es decir, la definición como el revolucionario clásico no nos queda. En el contexto en el que
surgimos, en las comunidades indígenas, no existía esa
expectativa. Porque el sujeto colectivo lo es también en el
proceso revolucionario, y es el que marca las pautas
(Scherer, 2001: 14).

A-B (Imagen del lugar de B para el sujeto cowcado en A)
¿Quién es él para que yo l,e habl.e así?
La formación imaginaria que, desde su lugar social,
hace el emisor (Marcos) sobre su receptor Julio
Scherer, pero también de la sociedad civil, es como
sigue: Marcos se representa a Scherer como un brillante periodista, intelectual ("como yo", deja implícito Marcos en su discurso), crítico del sistema político, simpatizante cercano al zapatismo. Una manifestación clara de estas formaciones imaginarias radica en que Marcos invitó a Scherer para que le hiciera la entrevista. El auditorio, los televidentes que
ven y escuchan la entrevista (la sociedad civil) son
representados por Marcos como "los que son mis
seguidores y me aceptan" y "aquéllos que tienen curiosidad, guardan distancia o me rechazan":

14

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. 12

¡MAYO-AGOSTO 2003

SCI-IBRFR. -No me explico a Germán, tan diferente de
usted y tan diferente a los indígenas, en calidad de portavoz central de Jo que hace el EZI..N. En los grados del
Ejército Zapatista, él es el comandante y usted el sub.
Germán es el que ordena, él es el que dispone. Usted de
alguna manera cumple, reobe o atiende las instrucciones
u órdenes.
MARCOS. -¡No! El arquitecto Fernando Yánez [...] significa una señal que, como muchas que hemos dado, el
gobierno no ha sabido leer. Con él,está diciendo el EZI..N:
estamos dispuestos a transitar de la clandestinidad a la
vida pública [...] Ésa es la verdad Pero la percepción que
tienes tú y los que nos están viendo ahorita es que estoy
yo y atrás de nú debe estarTacho cuidándome[...] pero
del lado de las comunidades las cosas son al revés: ellos
están primero y nosotros detrás... El arquitectoYánez no
tiene mando ni ascendencia militar dentro del EZI..N.
Está respondiendo a un llamado que estamos haciendo
nosotros porque queremos dar esa señal que, coño, nadie
está leyendo (Scherer, 2001: 15).

Para Marcos, Scherer es una persona que, sin
importar que ocupen tribunas distintas en la sociedad, comparte valores y puntos de vista sobre la política y la propia causa zapatista. Por eso se atreve a
hablarle de "tú", lo que deja entrever que existe una
situación de confianza originada tanto por el prestigio
intelectual del periodista como por su trayectoria.
A-R (Punto de vista de A sobre R)
¿De qué l,e habl,o (yo) así?
En esta formación imaginaria la referencia de Marcos son "las causas del movimiento zapatista" y sus
diferencias con el proyecto de Fox, incompatible con
la causa indígena:
MARcos. -Ti&lt;;ne que entender [Fox] él, tienen que entender todos, que no somos una fueiza política propiamente: somos un grupo armado haciendo política y, en
ese sentido, arrastramos carencias, errores de criterio, un
horizonte muy pequeño, caminando en el filo del mesia-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

nismo y del realismo político, algo muy dificil para n
tros. Nos proponemos tratar de convencer a este gobier
no, no sólo a Fox, de que puede sentarse con la seguridad
de que va a haber resultados si Jo hace seriamente [...] no
estamos apostando al desgaste ni a que truene su programa de gobierno (Scherer, 2001: 13).

En el análisis de esta cita se evidencia que Mar
cos le habla a su referente de las causas de la lucha
indígena zapatista y de cómo también esta lucha no
está exenta de errores pero ha decidido transitar por
la vía política. Desde su formación imaginaria, Mar
cos está señalando que domina mejor el tema qu
Scherer y el auditorio, por lo que tiene la autoridad
para hacer ver a los demás las razones de su movimiento.
Al hablar así, demuestra que se hace una for
mación imaginaria de su referente como de un tem
que él conoce mejor que Fox y que muchos de su
interlocutores y receptores. Además, Marcos tambié
manifiesta la representación discursiva que se hac
de otro referente: "las consecuencias de no escuch
el mensaje zapatista".

En el discurso de Marcos
se evidencia que se representa
a sí mis11UJ como un símbolo
social) un líder político
de una causa indígena
de la que es portavoz
y que a su vez es un sujeto
colectivo) lo que le da
autoridad para decir
lo que dice.
15

�que se ha visto en la necesidad de tomar las armas
como una forma extrema de manifestar su inconformidad social. Desde el momento que lo cataloga
como "escritor de prosa rimada" lo ubica también
como un intelectual y como tal le puede hacer referencia
a la literatura y la historia que presupone Marcos conoce.
La pregunta "¿qué guerrillero le da fuerza?"
también supone que el liderazgo discursivo que Marcos ejerce hacia adentro y hacia fuera del EZLN tiene que ver con el grado de identificación del rebelde
con el guerrillero, implícitamente Zapata.

B-A (Imagen del lugar de B para el sujeto colocado en A)
¿Quién es él para que me hable así?
n tanto B es el lugar que Scherer ocupa en este esquema, la formación imaginaria B-A corresponde a
a que éste se hace de Marcos, es así "un agitador de
·&lt;leas, un líder activista promotor del cambio socialmente legitimado; tiene autoridad en tanto existe todo
un auditorio que quiere conocer las razones de su
movimiento; en tanto él pueda explicarse a sí mismo
y al EZLN me es valioso conocer su opinión", así se
hace evidente en el discurso de Scherer:
ScHERER. -A lo mejor la palabra político está bien o está
mal. Usted me hará el favor de aclararlo. Yo creo que
usted es político. No tengo duda de que es escritor de

prosa rimada ¿Qué poeta le inspira, qué estadista le atrae,
qué guerrillero le da fuerza? (Scherer, 2001: 15).
Para Scherer, Marcos es ante todo un político

16

B-B (Punto de vista de B sobre B)
¿Quién soy yo para que él (Marcos) me hable así?
Un nuevo tipo de formación imaginaria remite al lugar de autoridad de B. En este sentido Scherer se
representa a sí mismo como el invitado privilegiado
a la entrevista con Marcos por su prestigio como director de Proceso, el semanario político más importante del país que le confiere ese privilegio y esa "autoridad". Con formaciones que así lo representan se
dirige a Marcos hablándole de "tú", y en el diálogo
él mismo reconoce esa posibilidad de que su interlocutor ocupa un lugar de prestigio en la sociedad:
ScHF.RF.R. -Tengo un escrúpulo y Wl3 preocupación que
lo más importante que tuviera que decirme no lo haya yo
acertado con la pregunta adecuada.
MARcos. -No, si yo estaba aterrado, porque no sabía
qué me iba a preguntar (Scherer, 2001: 16).

Scherer se representa a sí mismo como el invitado privilegiado a la entrevista con Marcos por su
prestigio como director de Proceso. Manifiesta esta
formación imaginaria cuando asume su papel de
entrevistador y su autoridad; pero también se evidencia otra forma de representarse a sí mismo frente
a Marcos como entrevistador de un líder que ha
modificado los procedimientos de ejercicio del poder de abajo hacia arriba, y esta nueva formación
imaginaria se manifiesta en su inseguridad sobre sí
TRAYECTORIAS

I

AÑO V, N0.12 !MAYO-AGOSTO 2003

mismo en el momento en que le pregunta a Marcos si
le faltó algo que preguntar.

B-R (Punto de vista de B sobre R)
¿De qué me habla (él) así?
Este último tipo de formación imaginaria corresponde al referente, en este caso "las señales que el zapatismo quiere dar al gobierno y a la sociedad sobre su
movimiento", es decir, a la representación que
Scherer se hace de las referencias en tomo al tema:
SCHFRER. -Los indígenas soportan siglos de explotación,
pero su hambre es la misma hambre de los marginados.
Usted ha dicho que su lucha es nacional y chiapaneca,
por supuesto. ¿Alguna vez Marcos, allá en las pesadillas y
los sueños, ha escuchado el clamor unido de los agraviados? (Scherer, 2001: 14).

En este planteamiento como periodista, Julio
Scherer equipara la miseria y explotación de los indígenas representados en el EZLN con la de los marginados y pobres que no sólo se encuentran en Chiapas, sino en gran parte de la sociedad mexicana.
El referente tiene que ver con la realidad social
del país y vuelve a mostrar las coincidencias discursivas e ideológicas de entrevistado y entrevistador con
relación a este punto.

ALGUNOS PROCEDIMIENTOS
DE LA ARGUMENTACIÓN
Una vez consideradas las condiciones de producción,
circulación y recepción del discurso, completamos
el análisis de la entrevista con un enfoque en las estrategias de argumentación que cada participante
(Scherer y Marcos) utiliza para persuadir, por un
lado, a su interlo~utor y por otro, al auditorio de la
televisión.
Ante un reconocido problema para definir en
forma unívoca el término, adoptamos el enfoque de
Haidar (2000) sobre la argumentación al definirla

TRAYECTORIAS l AÑO V, NO. 12

1MAYO-AGOSTO 2003

como un procedimiento racional y social por el cu
una persona, o grupo de personas, intenta persua ·
a un auditorio para que adopte determinada posición, recurriendo a argumentos que buscan demostrar la validez de lo propuesto.
Desde la neo-retórica Perelman y OlbrechtTyteca ( 1979: 39) proponen una serie de técnicas
describen las estrategias de argumentación que son
utilizadas en la enunciación concreta. Distinguen en
la argumentación los procedimientos de enlace y los
de disociación. Los primeros son aquellos que une
distintos elementos y los estructuran; los segundo
están constituidos por todas aquellas técnicas cuyo
objetivo es separar o romper los elementos de una
argumentación particular.
Dentro de los esquemas de enlace, los autore a;;:,•;~~"\'!íl
distinguen entre los argumentos cuasi-lógicos, lo,~..,,..,;=:.;;
argumentos basados en la estructura de lo real y lo
argumentos que fundamentan la estructura de lo real.
Las técnicas de disociación y rechazo estarán carac
terizadas por los cambios que introducen en las ar
gumentaciones ya establecidas, a las que intentan
sustituir.
,,....,,--,-__,,.,,.,..,.
Los argumentos cuasi-lógicos son esta clase d
argumentos que se presentan en semejanza a los razonamientos formales, del tipo de la lógica o de 1
matemática, pero no son reducibles a ésta, sino qu
tienen una apariencia demostrativa (Perelman
Olbrecht-Tyteca, 1979: 303). Su utilización deriva
de apelar a los criterios de la lógica y el razonamiento riguroso. Así sirven al orador para destacar las contradicciones de su oponente.
Enseguida describiremos los argumentos presentes en la aplicación de la tesis sobre compatibilidad/incompatibilidad, que encontramos en la entrevista Scherer-Marcos y que comprenden también el
uso de la tesis de autofagia y de la tesis del ridículo.

Tesis compatibilidad/incompatibilidad
En todo discurso podemos encontrar el uso de la tesis que se apoya en la referencia a elementos que tie-

17

�en compatibilidad o incompatibilidad, con un prinipio general establecido, con un hecho real o con lo
dicho con anterioridad, etc. En esta perspectiva del
nálisis del discurso se entiende que en una arguentación concreta, un emisor puede utilizar estas
tesis para marcar si es compatible o no una afirmación con respecto a lo asentado en otro discurso, done el mismo o diferente emisor se ha referido al miso tema. En el caso de la entrevista de Julio Scherer
al subcomandante Marcos, en el siguiente ejemplo
aplicaremos el análisis del uso de tesis de la incompatibilidad por parte de los dos interlocutores y evienciaremos cómo Marcos se sirve de ello para surayar las diferencias conceptuales entre su pensamiento como líder zapatista y el del presidente Vicente Fox y la manera como el emisor señala que
ambos discursos son mutuamente contradictorios:
SCHFRER. -Aparte de que los dos ejercen una forma de

En oposición al pluralismo
que plantea el zapatismo
en opinión de Marcos) Fox
representa el proyecto
que busca la homogenización.
El recurso retórico de Marcos
se apoya en subrayar
lo antitético y refleja
la preocupación del emisor
por deslindarse de lo expuesto
en un discurso cuyas
propuestas no comparte.
18

poder, una forma de influencia, ¿hay algo en lo que se
parezcan?
MARcos. -En que contamos malos chistes los dos, en
todo caso... Pero fuera de ello, no sólo representamos
dos millldos diametrahnente opuestos, sino que el paso
siguiente también es diametralmente opuesto. Nosotros
estamos marcando el millldo que camina hacia el reconocimíento de las diferencias, y él está caminando al mundo que va a hegemonizar y homogenizar no sólo al país,
sino al planeta entero [...] Planteamos un mundo antitético al que representa Vicente Fox y vamos más allá porque nosotros decimos que en el mundo que proponemos
también cabe Vicente Fox, mientras que en el mundo
que él propone nos resulta muy claro que los zapatistas
no caben (Scherer, 2001: 12).

En su respuesta a Scherer, Marcos hace evidente la incompatibilidad entre el proyecto (y el discurso) zapatista y lo que en su opinión representa
Fox. Se desliga así de ser entendido en la misma línea que el Presidente, es decir, en la línea de la argumentación de la política mexicana actual.
La referencia a la globalización es evidente: en
oposición al pluralismo que plantea el zapatismo en
opinión de Marcos, Fox representa el proyecto que
busca la homogenización. El recurso retórico de
Marcos se apoya en subrayar lo antitético y refleja la
preocupación del emisor por deslindarse de lo expuesto en un discurso cuyas propuestas no comparte.
La tesis de la autofagia

Dentro de las distintas formas en que se utiliza la
tesis de la incompatibilidad, la autofagia es la que se
usa con mayor frecuencia. Ambos participantes de
un discurso la introducen en el intercambio comunicativo para probar que el discurso de otro pierde valor porque "se come" a sí mismo; es decir, con el
propósito de mostrar que el acto implica lo que las
palabras niegan. Este tipo de argumentos es muy característico de algunas prohibiciones que por su propia estructura son insostenibles:

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. 12

IMAvo-AGOSTO 2003

ScHERER. -Marcos, yo le digo a usted: Fox está haciendo bien su trabajo a sus ojos ...
MARcos. -A sus ojos de él.
SCHERER. -¿A los de usted?
MARcos. -No, porque lo que necesita este país es un
gobierno, no un locutor. Y él piensa que sí, que su
función es ser locutor porque le va a dar prestigio con
la gente, porque lo van a conocer y lo van a parar en la
calle (Scherer, 2001: 16).

En este ejemplo Marcos sigue un procedimiento retórico mediante el cual se propone evidenciar
las contradicciones entre lo que Fox considera como
"el acto de gobernar" (que se asocia a la popularidad
mediática) y lo que los electores demandan de él
como gobernante. Según Marcos, Fox se descalifica
a sí mismo por no haber entendido la naturaleza de
las funciones que ahora le corresponden, mismas a
las que se comprometió durante su campaña. Niega
en los hechos lo que prometió como candidato y por
eso su opinión pierde valor.
El rid:iculo y su papel en la argumentación
Perelman y Olbrecht-Tyteca (1979: 322) aseguran
que las tesis del ridículo, y no del absurdo, son el
arma principal de la argumentación. Los argumentos basados en probar "el ridículo", ponen en evidencia al oponente y lo enfrentan a la sanción que
supone la violación de lo socialmente aceptado como
"normal", ya que quien trasgrede lo que todos reconocen como válido se hace acreedor a la burla, el
desdén y a la exclusión.
El ridículo se considera como conducta excéntrica que entra en conflicto sin justificación alguna
con una opinión admitida, es lo que merece ser sancionado con la risa y no con la fuerza fisica. Al ridiculizar no sólo castigamos al otro, sino que lo minimizamos, y al hacerlo, le damos menos valor a su
palabra (Perelman y Olbrecht-Tyteca, 1979: 322).
En la entrevista de Scherer al subcomandante
zapatista, éste no deja escapar la oportunidad de ri-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

19

�·culizar a Fox -eso sí, finamente- y a otros funcioarios de su gobierno, marcando nuevamente las incompatibilidades:
ScttERER. -Fox dice que lo invita a Los Pinos....
MARcos. -Es una trampa. Fmahnente está tratando de
cpnvertir un movimiento serio reivindicativo en un evento de horario Triple A Qué va a ganar el país, qué van a
ganar los pueblos indígenas y qué va a ganar el gobierno,
ya como proyecto político, el que tenga, si es que lo tiene,
con esa foto (Scherer, 2001: 19).

Marcos utiliza este procedimiento para planft:ear como "ridícula" la posibilidad de que el zapatismo se deje deslumbrar con la oferta de una paz que
no existe, de una paz mediática que en todo caso es
la que está buscando el Presidente. Ridiculiza a éste
en su discurso haciéndolo pasar como a aquel "a
uien le interesa más la foto"; es decir, lo aparente
sobre lo real. En esta modalidad no se le escapa tamF;,,s,=·,,, poco la oportunidad de ironizar sobre lo que en las
reconstrucciones de la referencia presenta como "un
confuso proyecto político".

LGUNAS OBSERVACIONES
Como hemos visto a través de este recorrido por algunos de los procedimientos del análisis del discurso, la riqueza de las prácticas discursivas que se encuentran presentes en la entrevista Marcos-Scherer
remite a todo un conjunto de significaciones sociales
que develan los funcionamientos de la ideología y el
poder, hacen referencia a la historia nacional, dimensionan en los protagonistas de la escena discursiva
(Marcos y Scherer) los alcances del propio movimiento zapatista y dan cuenta de algunas de las estrategias que el EZLN ha utilizado para posicionarse
en la opinión pública.

20

Resulta claro que la utilización de los métodos
del análisis del discurso enriquece las posibilidades
comprensivas de un movimiento con las características y particularidades del zapatismo.
En la coyuntura política, social, cultural y
mediática que envolvió la realización de la Caravana
Zapatista al DF, el logro histórico del EZLN de ser
escuchado por el Congreso de la Unión se encuentra
en relación con un manejo particular del discurso
político que demostró su efectividad. En ello no puede
ignorarse el papel que en su difusión ha jugado el
subcomandante Marcos como articulador e intermediario con la sociedad mexicana de una herencia y
un proyecto cultural indígena que hunden sus raíces
en la historia de México. El manejo de esta palabra,
esencial para entender el sentido de una lucha que
trasciende con mucho el inmediatismo de una lucha
política de corto plazo, revela hasta qué punto el poder del discurso puede transformar el imaginario de
una sociedad. -a,.,

BIBLIOGRAFÍA
Foucaulr. Michel ( 1972), El orden del discurso, Barcelona: Tusquets
Editores.
Haidar, Julieta (2000), La producción textual del discurso científico,
México: Universidad Autónoma Metropolitana.
- - y Lidia Rodríguez Alfano (1996, mayo-agosto), «Funcionamientos del poder y de la ideología en las prácticas discursivaSt, en: Dimensión Antropológica, México: INAH.
Montemayor, Carlos ( 1998), Chiapas, la rebelüm indígena de Méxiro, México: Joaquín Mortiz.
Scherer García,Julio (2001, mano 11), «Soy rebelde, no revolucionario,, entrevista al subcomandante Marcos, en: Proceso, 1271.
Pecheux, Michel (1969), Hacia el análisis automático del discurso,
Madrid: Gredos.
Perelman, Micbel y Lucie Olbrecht-Tyteca (1979), Trauulo de la
argumencación: la nueva retórica, Madrid: Gredos.
Verón, Eliseo ( 1978), «Discurso, poder, poder del discurso,, conferencia introductoria del tema: política del lenguaje, Primer Co/,oquio de Semwtica, Río de Janeiro.

TRAYECTORIAS

!AÑOV, NO.12

¡MAYO-AGOSTO 2003

Supervivencia
y prádicas discursivas
El discurso político de tres lideresas populares

ALEJANDRA RANGEL HINOJOSA

E

ste estudio tiene como objetivo el análisis del
discurso político de tres lideresas involucradas en los movimientos populares urbanos
y se realizará de acuerdo con los postulados
de la Escuela Francesa, cuyas características generales responden a una perspectiva interdisciplinaria,
gracias a la cual se integran modelos procedentes de
diversas tendencias, entre otras la pragmalingüística,
la semiótica, los estudios de la relación del discurso
con la ideología y el poder, la teoría de la enunciación y los enfoques de la argumentación desde la
nueva retórica y la lógica natural. Esto es, una perspectiva amplia de su campo de estudio que abarca
todo tipo de discurso -oral y escrito- y adopta la teoría marxista para la explicación del funcionamiento
de las condiciones de producción y recepción del
discurso (Rodríguez, 1993: 18-19).
Para realizar el análisis así entendido, se exige
la revisión del contexto donde se produce y es recibido. Por tanto, la presente invesúgación toma en
cuenta el movimiento popular donde se producen y
reciben los discursos que se someten al análisis; un
movimiento urbano que tiene como característica
primordial su conformación y Liderazgo femenino,
además de sus demandas y objetivos que hacen referencia al "marco de la vida"; esto es, a propuestas
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

que no se proponen la conquista del poder político
estatal, sino que atañen al mejoramiento de la vivien-L:;iti:~.;.::.J:..~•:
da, la instalación de servicios y la legalización de•1.-:,-.,,,..,,.......,,..--,-"'.'.'""."'...,,.
suelo. Dicho movimiento se gestó en las comunida
des René Álvarez, Felipe Zambrano y Gloria Men
diola de la ciudad de Monterrey, ubicadas en un
zona cuyo origen estuvo Ligado a depósitos de basu......
ra y a las condiciones de vida de quienes recolecta
han los desechos para luego venderlos; así como ___ ,r•...,,,j,JII,
las luchas por el reparto de la basura que llevaron a
estos grupos a enfrentarse a un caciquismo hostil y
terrenos cuya propiedad correspondía a los comu
neros de la Comunidad San Bernabé de Topo Chi-

.....-~

-~.

1

co.1

La zona estuvo habitada desde 1962 por "pepenadores"; los terrenos fueron arrendados a personas sin empleo, en su mayoría migrantes, para que
recolectaran los materiales de desecho de la basura,
especialmente cartón, papel y vidrio, y encontraran
un medio para vivir. En un principio, Luis Garza y
Garza y Alfonso Treviño ofrecieron vender los lotes
' Consta de entrevistas con la lideresa y con habitantes de estas
comunidades, realizadas en 1990.
*Posesionarlo es la designación que se da a los grupos que invaden las tierras, en otros estudios aparecerán como paracaidistas o
invasores.

21

�Supervivencia y prácticas discursivas

a los posesionarios* que, para 1981, ya habían invadido una parte importante de estas tierras. Las cenales obreras CTM (Confederación de Trabajadoes de México) y CROC (Confederación Regional
Obrero Campesina) ya estaban presentes. 3
En sus inicios, en 1962, la lucha en estos terrenos consistió en lograr un reparto equitativo de la
basura, pero años más tarde, en 1970, las familias
tenían su medio de subsistencia además de un terreno que aparentemente nadie reclamaba. Comenzaron así a organizarse para desarrollar una acción co-

3
En entrevista con la lideresa nos comenta que, en 1981, Garza
le ofreció ayuda porque ya empezaban los problemas con la CROC
Y CTM Y que le daría el terreno a $250 el metro cuadrado, lo cual
ella no había aceptado por considerarlo muy caro, y le redujeron
el precio a $230. •Yo entré en trato con ellos, pero nos traían a
puras vueltas y no nos decidían nada, (entrevista a Amelia Mata
abril, 1990).
'

22

lectiva consciente, destinada a transformar los intereses y los valores sociales implícitos en las formas y funciones de una ciudad y de una cultura
determinada.
Sin embargo, se planteaba un
problema de ilegalidad en relación con
la propiedad de la tierra y con un proceso de negociaciones donde las fuerzas políticas influían en la dinámica de
la lucha de estas colonias con el fin de
participar en el proceso. Así lo muestra la aparición de las centrales obreras que actuaron como fuerzas políticas articuladas al poder del Estado. En
un primer momento, se contó con el
apoyo y la afiliación a la CROC; después llegó la CTM, convertida en propietaria; y más tarde, la CNOP (Confederación Nacional de Organizaciones Populares), para después volver a
afiliarse a la CROC. Todos estos movimientos se realizaban según las circunstancias políticas entre las mismas centrales obreras, sus relaciones con el Estado y la capacidad para dar
respuestas y atención a las demandas de los colonos.
La afiliación a cualquiera de las centrales favorecía
la ayuda y protección requerida en su lucha; así se
creó un sistema clientelar que dificultaba, en muchos
de los casos, la solución de los problemas.4 Además
surgieron constantes conflictos entre los distintos sindicatos y entre sindicatos, lideresa y colonos.
En el movimiento estaban involucrados sectores y fuerzas sociales en un proceso político, un proceso de negociaciones sobre la irregularidad del suelo y las relaciones del poder del Estado en torno al
crecimiento y la expansión urbana. Estas fuerzas so-

4
Declaración hecha a través de una entrevista con uno de los
directores de Tierra Propia, organismo gubernamental encargado de la regularización de los terrenos, mayo, 1990.

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12 IMAYO-AGOSTO 2003

ciales se constituyeron mediante los lideres de los
antiguos terrenos, el Sector Femenil de la CTM, la
CROC, la CNOP, la lideresa de las comunidades y
los colonos.
Las centrales obreras, en sus distintos tiempos,
ejercieron un control sobre el movimiento, pues consiguieron establecerse como mediadoras y gestoras;
aunque también ejercían vínculos de dominación
hacia el movimiento, que velaba por sus propios intereses frente al Estado y frente al partido político
oficial (PRI). El que estas organizaciones de colonos
se asociaran a las centrales les ayudaba a enfrentar a
otras agrupaciones, así como a gestionar ante las autoridades el trámite de los servicios y la regularización del suelo.
A su vez, el gobierno ofrecía algunos servicios
o la regularización de ciertos lotes o sectores, a cambio del compromiso de apoyar sus eventos políticos,
votar por el partido oficial en las elecciones y ayudar
a sus candidatos. La obtención de algún servicio o el
reconocimiento de su asentamiento se convertían en
control político por parte del gobierno. Por otro lado,
las centrales se posesionaban de ciertas tierras y manejaban el reparto de los lotes mediante lideres, estableciendo una negociación que se realizaba entre los
líderes o lideresas de las colonias, las centrales y el
gobierno.5
A través de los diversos enfrentamientos por la
repartición de la basura, se formó un poder colectivo-grupal que fue reestructurando las relaciones sociales entre las diversas fuerzas y convirtió el espacio
urbano en espacio político, además de que la inclusión de las demandas en función de lo doméstico
permitió politizar "lo privado" y redescubrir el valor
Ysignificado de la resistencia cotidiana como patri-

5
•Yo sí les dije [al gobierno] en esta elección: si yo no veo agua, y
si no veo drenaje en la colonia, no vamos a votar. Iba a ir con el
presidente del PRI a decirle, o me arregla o no hay votos, y ni me
vayan a buscar porque me voy a esconden (entrevista a Amelia
Mata, abril, 1990).

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

El movimiento urbano que
se gestó en las comunidades
Rene Alvarez) Felipe
Zambrano y Gloria
Mendiola de la ciudad
de Monterrey) tiene como
característica primordial
su confonnación y liderazgo
femenino) además de sus
demandas y objetivos
que hacen referencia
al ccmarco de la vida)).
I

I

monio de la experiencia femenina (Melucci, 1989). _,,.....,.........,...,.""""'1n
La presencia de centrales obreras revela qu
las relaciones de poder y la ideología son aspectos,i...:;~;.\:?~~~fJI
íntimamente vinculados en toda formación social y
que sus prácticas ayudan a sostener el poder estable
cido; sin embargo, para descifrarlas es important
analizar el discurso, en nuestro caso, el discurso de la
lideresa de las colonias estudiadas y de algunos de
los lideres de las centrales en lo concerníente a esta
problemática.
Para nuestro análisis del discurso político, nos
remitiremos a las entrevistas realizadas a las distintas
lideresas de las colonias estudiadas respecto al tema
de la venta de terrenos, entendiendo la entrevista
como un discurso oral cuyas condiciones de producción están dadas en un determinado contexto sociohistórico.
Nos referiremos en primera instancia al discurso de la lideresa Amelía Mata por ser la protagonista del movimiento estudiado:
23

�Supermvencia y prácticas discursivas

No, es muy caro, le dije, si tenemos años aquí y derecho a
la posesión. Entonces me llevó a otro lugar para que conociera el valor de los terrenos, pero yo le dije que no
comparara,"que lo nuestro eran tiraderos (entrevista a

Amelia Mata, 1990).

-Estas declaraciones resultan de interés pues
anifiestan las formaciones imaginarias que el sujeo construye en torno a su referente, como resultado
de un proceso de intertextualidad mediante el cual
retoma producciones anteriores de otros procesos
discursivos. Al incorporar en el análisis el lugar soial (Pecheux, 1969: 49-50) desde donde habla la
·deresa, se da una explicación a la forma como expresa lo que dice; en el caso citado, vemos cómo se
ha incorporado la información de su experiencia
como lideresa, pues sabe que los años de presencia
en los terrenos le dan derecho a la posesión y está
nterada de sus precios; por eso puede referirse a
ello identificándolo como un derecho y no como una
dádiva. No obstante, a pesar de que explicita ese saber de los precios de los terrenos, las condiciones de
tiraderos y el derecho a la posesión, también se observa el apego a un discurso institucional. No es ella
quien habla, sino la legalidad, el tener que pagar el
costo del terreno aun cuando explicita su derecho a
a posesión.
El discurso es visto como una práctica a través
de la cual se manifiesta lo implícito. Como condición
para pasar en los niveles de análisis del plano semántico al de la enunciación, se procede a analizar lo sobreentendido en el discurso. Los implícitos de los
enunciados se manifiestan, según Ducrot, mediante
el significado literal o denotativo, ya que el autor afirma que el sentido que se añade a significaciones lingüísticas previas, también se integra al significado de
los enunciados dentro del sistema mismo de la lengua; por tanto, es a partir del análisis de Jo explicito
como se decodifican los presupuestos y los sobreentendidos. Mientras el sobreentendido permite sostener algo sin decirlo y al mismo tiempo diciéndolo, lo

presupuesto se presenta como una evidencia o aportación propia de los enunciados (Ducrot, 1984: 22).
Al respecto, retomaremos varios fragmentos del
discurso de las dos lideresas directamente involucradas en este movimiento social, que muestran, desde
su perspectiva y en su contexto social, el manejo de
las relaciones de poder entre las centrales, el gobierno y su influencia en la toma de decisiones. Veamos
un fragmento del discurso de la lideresa Amelia Mata:
A rrú, nunca nadie, o sea, a rrú, nús ideas no me las dan,
me nacen, y yo pienso sola. Pienso todo eso del gobierno,
y pienso de las necesidades que tenemos, nada más que
también el gobierno a veces se inclina hacia las centrales
obreras, eso yo también lo veo mal. Porque también a
veces yo digo esto: el gobierno, queriendo, puede hacerlo
todo, todo, porque, por ejemplo, en esto de las centrales,
es un explotadero con la pobre gente [con nosotros no],
por decir: uno de los dirigemes de amba, por decir de los
no asalariados, está podrido en billetes, entonces él núsmo pide cooperación por todo, o sea que este viejo por
todo les cobra a la pobre gente, póngale que la gente por
la necesidad también coopera, pero muchas veces ellos
están podridos en billetes, porque ellos tienen el mando.
Como cuando reparten terrenos a todos sus parientes, se

aseguran todos ellos y eso es lo que a mí no me cabe. Yo
no teng0 eso, yo por ejemplo voy a tener terrenos en la
CROC, yo no le pido ni un cinco a nadie, lo que quiero es
que tengan su terreno, y la gente me dice, nosotros te
damos, le digo no, yo no tengo esa costumbre de pedir
(entrevista a Amelia Mata, 1990).

De acuerdo con la teoría de lo implícito en los
enunciados (Ducrot, 1972), en éstos se manifiestan dos
tipos de significaciones: los presupuestos y los sobreentendidos. Partiendo de esta propuesta, decodificaremos
algunos de los enunciados del discurso de Amelia Mata,
procedimiento analítico que contribuye a clarificar los
contextos sociopolíticos de nuestro estudio.
Llama la atención que la lideresa considere que
sus ideas "no se las dan, le nacen" y que "piensa sola".
1 -

24

TRAYECTORIAS I ANO V, N0.12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

Al justificar su liderazgo quedan presupuestos su poder de
decisión y su autononúa ante las
centrales, lo cual deja sobreentendido que existe un control
de los discursos, el cual ejercen
los lideres de las centrales y los
lideres de colonias yterrenos. 6
Este presupuesto es tan
significativo que ha de revisarse
con base en los planteamientos de Foucault referentes a que
en toda sociedad, la
producción del discurso está a
la vez controlada, seleccionada
\.
y redistribuida por un cierto
número de procedimientos y
tiene como propósito "conjurar
los poderes y peligros, dominar
el acontecimiento aleatorio y
esquivar su pesada y temible
materialidad. El discurso, por
más que en apariencia sea poca
cosa, las prohibiciones que
recaen sobre él, revelan muy
pronto, rápidamente su vinculación con el deseo y el poder"
(Foucault, 1970).
Más adelante, en el discurso de la lideresa se
explicita la dinámica de poder entre las centrales y el
gobierno, y queda sobreentendida la referencia de la
protección que el gobierno otorga a las centrales, a
cuyos dirigentes les permiten explotar a la "pobre
gente". Es importante puntualizar que el enunciado
"pobre gente", en el discurso de Amelia Mata, alude
a la ignorancia, a diferencia de "gente pobre" que se
6

Pecheux (1969) define cómo se designan lugares determinados
en la estructura de una formación social, lugares que originan
una serie de formaciones imaginarias que los participantes de un
intercambio comunicativo se hacen de sí mismos y del otro, dependiendo de ante quién hablan, y del objeto de su discurso.
lllAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

refiere a "personas de escaso
recursos". De aquí que la li
deresa se coloque en el lugar
de quien conoce, y manifieste
en su discurso formaciones
imaginarias que dan la representación como alguien qu
está informada de los proce
sos políticos, sociales, en lo
concerniente a la invasión de
tierras, a las relaciones con los
sindicatos y otras luchas d
poder. A la vez, en su discurso, deja sobreentendido que
existen la explotación y la co-_.....,--...,._...,..,
rrupción entre los dirigentes
sindicales: "muchas veces,.__...:.'-"-""-"-=~•
ellos están podridos en bille-•.,....,.....,..,..,.,,....,...,.,
tes porque tienen el mando".
~.~_.y-~:•.";¡"
"Tener el mando" implica e
acceso a abundantes recursos
económicos, pero el modificador "muchas veces" deja im
plicito que no siempre se tie
ser su caso, pues aunque te
nía la autoridad, dice: "yo n
les pido" "yo no tengo esa costumbre", esto es no
soy corrupta. También se proclama el poder manifiesto en el reparto de terrenos del que gozan las centrales: "voy a tener terrenos en la CROC", comenta
la lideresa. Estos terrenos proceden de la central obrera, que a su vez privilegia a sus lideres para que ejecuten el reparto de los mismos, pudiendo quedar en
manos de familiares, amigos o en ellos mismos. En
algunos casos, eran estas centrales las que compraban las tierras para después venderlas a través de los
lideres, como lo veremos más adelante.
Revisamos enseguida algunos fragmentos del
discurso de la lideresa de la Sección Femenil de la
CTM, Gloria Mendiola, con quien Amelía Mata tuvo

25

�roblemas y relaciones importantes durante toda su
estión como lideresa.
Anteriormente, teníamos la oportunidad que los directores de Fomerrey nos daban la oportunidad de que se les
asignaran terrenos a cada dirigente [...] Por decir un nombre, Gloria Mendiola le asignaba la CTM 400 lotes, y
esos 400 lotes se reparten con las líderes de la colonia
para que ellas a su vez las repartan con la gente que tiene
necesidad de los lotes.[...] Ahorita no recuerdo todas las
colonias que regularizábamos, y para nosorros ir a entregar escrituras era una satisfacción junto con los que manejaban Tierra Propia en aquel entonces, que no era
Fomerrey, entonces no batallábamos porque la gente reconocía el trabajo.

"Asignar" significa nombrar, designar, atribuir,
o cual según la perspectiva de Ducrot y con relación
contexto analizado, se refiere en forma explicita a
que Fomerrey les designaba lotes a las dirigentes, en
este caso, a Gloria Mendiola, para que a su vez los
repartieran o distribuyeran entre distintas personas,
entre distintas lideresas de las colonias. También destaca el uso del adverbio "anteriormente", que remite

En sus inicios la lucha en estos
terrenos consistió en lograr
un reparto equitativo
de la basura) pero años más
tarde) en 1970) las familias
tenían su medio de subsistencia
además de un terreno
que aparentemente
nadie reclamaba.
26

a los setenta y ochenta, cuando los dirigentes de Fomerrey les designaban lotes, lo cual deja implícito
que a partir de los noventa (década de la entrevista)
ya no era posible recibir esos "premios". Como en el
discurso no se explicita si los lotes pertenecían a alguna colonia ya formada o se trataba de terrenos
nuevos, sólo queda implícito que los lotes se repartían según criterios de las lideres de las centrales, en
especial tratándose de la lideresa de la Sección Femenil de la CTM; asimismo se omite la información
sobre el procedimiento para cobrar los precios de
esos terrenos, considerando que correspondían a Fomerrey.
Al analizar los fragmentos de discurso de ambas lideresas, no podemos dejar de considerar que
existe una relación entre los aparatos hegemónicos y
las prácticas discursivas, y que a cada formación social le competen ciertas restricciones en el uso de la
lengua, según la coyuntura socio-histórica, en la propuesta de Regin Robin. De acuerdo con esta forma
de entender las condiciones de producción del discurso, los referentes de la lideresa de las colonias estudiadas que lucha para la obtención de los servicios, por la regularización del suelo e intenta el apoyo de las centrales obreras, serán muy distintos a los
de la lideresa del Sector Femenil de la CTM, porque
las circunstancias socio-económicas y su ubicación
en las estructuras de poder define en los contextos.
Por tanto admitimos, con Robin (1976: 142) que la
coyuntura incide fuertemente en el discurso.
Así, tenemos que la lideresa del Sector Femenil de la CTM habla desde una posición de poder,
pues ocupa un puesto dentro de la central obrera, es
la dirigente de todo el sector, y esto le permitía, como
ella lo señala, "regularizar las colonias"; además tiene autorización para entregar escrituras y repartir los
lotes entre otras dirigentes. En cambio Amelia Mata,
la lideresa de las colonias estudiadas, estaba inscrita
a la Sección Femenil, donde su lideresa era Gloria
Mendiola; no ocupaba ningún puesto dentro de dicha sección, por lo cual intentaba luchar contra el

TRAYECTORIAS

!AÑO V, N0.12

¡MAYO-AGOSTO 2003

dominio de los sindicatos y al mismo tiempo se sometía a sus reglas y relaciones de poder, como son
las prácticas clientelares del sindicato: obsequios navideños, materiales de construcción, terrenos, despensas, etc. No obstante, encontramos una posición
crítica y contradictoria mediante la cual Amelía Mata
reconoce que "el gobierno a veces se inclina hacia las
centrales obreras", y declara que eso también lo ve mal.
Las convenciones discursivas son generadas socialmente y su naturaleza depende de las relaciones sociales y de las luchas desde
las cuales se generan. De
aquí que el discurso involucre controles o condicionamientos que pueden especificarse como "condiciones
sociales de producción y
condiciones sociales de interpretación" (Fairclough,
1989).
Por otra parte, las relaciones de poder proceden
del lugar social desde el cual
habla cada lideresa. Estas
relaciones se manifiestan
tanto explicita como implícitamente en el fragmento
del discurso analizado, pues
como señala Foucault
(1970: 11-12): lo que se dice no es la totalidad sino
un indicio de todo lo que se oculta. Así, vimos que se
omite en el discurso todo lo referente a los procedimientos que acompañaron el ejercicio del poder en
torno a los terrenos. Enseguida describiremos alguno
de estos procedimientos.
Amelia Mata, lideresa de las comunidades analizadas, comenzó a organizar y medir los terrenos a
partir de 1980, con fa ayuda de sus familiares. Entró
en contacto primero con la CROC, después la CNOP
Y, finalmente, en 1982, con la CTM (central que aparece, en ese año, como propietaria de los terrenos).

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

De aquí en adelante, Amelia fue comisionada por 1
CTM para vender los lotes, por lo cual fue necesari
retirarla de su trabajo en el área de Ornato y Forestación del gobierno municipal de Monterrey. Entró a
formar parte de la Sección Femenil de la CTM, cuya
dirigente era Gloria Mendiola, y en 1985 enfrentó
los primeros problemas, a partir del intento de 1
CTM de elevar los precios convenidos de los terre
nos, de modo que a toda la gente que no hubiera
pagado para el mes de mayo de ese año, se le obligaría a pagar el doble.
Al darse cuenta d
que los lotes no contaban
con contratos, planos, ni escrituras, Amelia Mata se_ _ _ _ __ ,
negó a firmar con la CTM.
En consecuencia fue obli__ _______ .,
gada, por Roberto Elizon-- - - - -do (encargado de otorga
los recibos de compra o d
abonos de los terrenos)
por Gloria Mendiola, a
desalojar a los colonos qu
no hubiesen pagado el te
rreno; así se provocó el enfrentamiento entre la gent
de la CTM y los colonos,
la policía tuvo que intervenir. 7 En agosto de 1985,
surgió una querella en contra de Amelia Mata,
acusación que se presentó ante la Policía Judicial del
Estado y, en 1986, Amelia Mata fue consignada por
el delito de "fraude y despojo de inmueble". 8
En sus declaraciones,9 Amella Mata reconoce
haber facilitado a otras personas terrenos que supuestamente ya se encontraban vendidos. Estos lotes te-

7

Datos tomados del expediente del proceso penal de Amella Mata,
núm. 193/86/1, junio 12, 1986.
8
Proceso penal, núm. 193/86/ 1, junio 12, 1986. Juzgado 6º Penal.
• !bid.

27

�l incorporar la información
de su experiencia como
lideresa) sabe que los años
de presencia en los terrenos
le dan derecho a la posesión
y está enterada de sus
precios; por eso puede referirse
a ello identificándolo como
un derecho y no
como una dádiva.
'an más de doce años de no ocuparse, y su traspaso
se había hecho en la caseta de ventas; ante este reconocimiento, la lideresa se comprometió a pagar el
dinero y a darle otro terreno a los afectados. Sin embargo, el 23 de junio de 1986, se dictó el auto de
ormal prisión en su contra, y mvo que permanecer
en la cárcel hasta el 27 de julio del mismo año, cuando se le otorgó el amparo que la libraba del delito de
aude. io Véase que entre lo omitido en el discurso
están otros procedimientos de ejercicio del poder.
Amelia Mata salió del penal con libertad cauciona!,
y se le fijó una fianza de $100,000 pesos que los colonos se encargaron de reunir. No se encuentra en
las averiguaciones presentadas durante su proceso
ninguna evidencia o prueba que determine el valor
de lo supuestamente defraudado. La sentencia quedó
pendiente por falta de pruebas y el proceso siguió abierto.
A nivel nacional el ejercicio del poder se evidencia en la intervención de "lideres" que a través
10

Amparo que consta en el expediente de su proceso penal, núm.
2668/86, julio 27, 1986. Juzgado 6º Penal.

28

de los diferentes sectores del PRI (CNOP, CTM,
CROC) detentaban el control de las masas; en particular, las movilizaciones urbanas del país promovían
la invasión de tierras y manipulaban su regularización, todo ello mediante los trámites relacionados con
la dotación de servicios, a cambio de ofrecer apoyo
político al sistema. A su vez la tolerancia por parte
del Estado a las invasiones y al mercado ilegal de tierra, y la aplicación de una política de concesión-cooptación-represión frente al sector urbano popular
garantizaba al sistema el control de los procesos populares relacionados con la ciudad (Ramírez Saíz,
1986).
Más allá de la existencia de tensiones y de conflictos estructurales entre los distintos actores del
movimiento estudiado, debemos señalar la capacidad de este movimiento para crear redes de solidaridad, intercambiar estímulos, organizar el descontento y obtener consenso. La movilización puede explicarse, más que por la gratificación de luchar por un
bien colectivo, por la promoción de lazos horizontales y verticales que integraron diferentes colectividades (Donatella della Porta y Mario Diani, 1999).
El movimiento popular urbano al interior de
las colonias estudiadas propició una participación
colectiva conformada mediante mesas directivas,
asambleas de vecinos, que combinaba lo personal o
privado con lo público-colectivo, mítines y marchas
de protesta.
Lo señalado por Foucault en torno a las posibilidades de circulación de los discursos se manifiesta en el hecho de que la lideresa del movimiento lograba la participación de los colonos a través de sus
llamados para combatir por una causa justa; además,
contaba con el consenso por su capacidad de gestión
y carisma, 11 como pudo constatarse durante su proceso penal. Sin embargo, una de las dificultades para
el cumplimiento de las demandas estribaba en que

11

Weber, 1947. En el sentido en que es reconocida y puede satisfacer a sus seguidoras y en que sus relaciones están basadas en la

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 12

MAYO-AGOSTO 2003

esos sectores requerían de plazos más largos para
· pagar lo que solicitaban y a su vez las autoridades
respondian a las demandas con promesas de regularización y dotación de servicios que podían durar
varios años.
Podríamos decir que estos movimientos de colonos con sus movilizaciones y objetivos (introducción de servicios, regularización de la tierra, cobro
de cuotas, mantenimiento del orden, organización de
comisiones, así como su pertenencia a alguna central obrera) se convirtieron en formas típicas de lucha de los grupos comunitarios ubicados en la periferia de la ciudad. Dirigidos en su mayoría por lideresas, sustentados a su vez por una mesa directiva
con representantes de ellos mismos (presidente, secretario, tesorero, vocales, jefes de manzana),12 estos
movimientos lograron impactar en la estructura urbana: en la invasión de terrenos de las colonias creadas y en la posesión de lotes; constituyeron así fuerzas sociales en el panorama político estatal.
De este modo, vemos surgir los movimientos
cuando se amplían las oportunidades políticas, cuando se demuestra la existencia de aliados y se pone de
manifiesto la vulnerabilidad de los oponentes. En la
acción colectiva, el liderazgo tiene una función creativa donde los lideres inventan, adaptan y combinan
distintas formas de acción para estimular el apoyo
de la gente (Tarrow, 1997). Así se hacen evidentes
los procedimientos que, según Foucault, controlan
la producción y circulación de los discursos para lograr el ejercicio del poder.
La presencia de las mujeres en la lucha por la
vivienda, servicios, regularización del suelo presenta
formas comunes de participación en toda América
Latina. Sin embargo, se evidencia de nuevo el control del discurso del que habla Foucault, cuando encontramos que se le~ ha omitido en la historia y que
no es sino hasta hace unos años cuando las teóricas
validez y la práctica de sus cualidades personales carismáticas.
12
Con excepción del movimiento Tierra y Libertad cuyas características difieren de las de los demás grupos.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

del feminismo empiezan a rescatarla. Son ellas prin,-....--.--."--............•
cipalmente quienes se involucran en contextos his-•r=..,,,,..,.,.,--.,.,.,,,..,,.-:,;:,a
tóricos específicos, en procesos de confrontación
negociación con el Estado, la comunidad, la socie
dad y sus poderes, y a pesar de ello, no aparece
como protagonistas del discurso de la historia oficial.
Es importante destacar que el movimiento d
mujeres en América Latina es plural, diverso, multi
cultural y sus luchas tienen un distinto punto de partida: alimentación, salud, vivienda, derechos huma
nos, organización política, desde el cual se empieza
construir un movimiento y a expresar sus intereses
específicos donde la individuación puede ser expresada colectivamente (Vargas, 1993).
Los movimientos populares urbanos muestran
las presencias y experiencias de mujeres dentro de
un proceso histórico de participación política. Se trata
de un nuevo punto de vista, de otra mirada y del
reconocimiento de la acción femenina en la esfera de
lo público. Cuando nos preguntamos qué tienen en
común muchas de estas mujeres lideres, encontramos que todas luchan, protestan y se convierten en
sujetos activos del cambio social. Y aunque en muchos casos no existe en sus orígenes una reivindicación feminista, sin embargo se da una lucha contra

29

�Supervivencia y prácticas discursivas

as formas de la dominación, que como veremos más
adelante, repercute en la construcción de sí mismas
como sujetos.
En el casó de la participación y liderazgo feenino de las colonias estudiadas, estas mujeres se
lúcieron escuchar aunque también se les manipuló
políticamente y se logró así el reparto del poder al
y.nterior de las centrales obreras, se construyó un pacto
que acotara un espacio de poder. Las lideresas distribuyeron incentivos colectivos para hacer funcionar a la organización y expresarse a manera de consenso vinculado a los fines y objetivos que perseguía
1 grupo.
De acuerdo con Panebianco (1993), los incentivos colectivos tienen que ver con la identidad y la
solidaridad. Se conocen como incentivos de identidad bajo los cuales los beneficios se otorgan por igual
a todos los participantes; otro tipo de incentivos son
J.os llamados "selectivos", donde los beneficios se dish:ribuyen a algunos de los participantes de modo desigual, ya sean de orden material, como compensaciones monetarias y servicios, o bien, de estatus.
Según las condiciones de producción discursiva, se explica que la líder central del movimiento
estudiado, Amelia Mata, perteneció a una familia en
a cual su madre también había liderado varias counidades de posesionarios e invadido terrenos. Al
especto Amelia comenta:
Cuando mi mamá era líder, yo la veía, pobrecita, cómo se
sacrificaba por ayudar a la gente, le gustaba mucho ayudar. Ella lidereó en la colonia Gana Nieto y logró muchas
cosas: servicios de luz, una pila de agua, repartos de cobijas cada año, juguetes para los niños. Ella vio que en la
Gana Nieto la gente era muy pobre y la quería sacar
adelante, le nació de repente, así como a rrú (entrevista a
Amelia Mata, 1990).

Analizaremos enseguida este nuevo fragmento
de discurso de la lideresa, de acuerdo con las propuestas de Ducrot.

30

El concepto de "líder", en este fragmento de
discurso, está asociado con "quien ha de ayudar a la
gente y lograr beneficios"; sin embargo, en el discurso se explicita el adjetivo "pobrecita" que, al presentarse en diminutivo, implica el reconocimiento de que
"ser líder" significa también "vivir con mucha escasez". Al mismo tiempo, se asocia la pobreza con el
sacrificio. La lideresa se refiere a "cómo se sacrificaba por ayudar a la gente". Su referencia implica la
renuncia u ofrenda hacia los demás; deja sobreentender el esfuerzo que hace la madre siendo líder con
el fin de "ayudar a la gente", "de sacarla adelante"
"porque le gustaba mucho ayudar". De aquí que "líder" signifique, en este discurso, un acto de abnegación, de entrega, cuyo objetivo es "ayudar a los demás", y también, el "gusto por realizar este acto y la
obtención de logros". De este modo, constatamos el
control del discurso, según la propuesta de Foucault:
que lo que se dice no es la totalidad, sino un indicio
de todo lo que se oculta. El control social del discurso se manifiesta también cuando Amelia Mata expresa: "le nació así de repente, así como a mí". Esta
afirmación nos remite a Bordieu (1987) con su teoría del capital cultural en su estado incorporado:
La acumulación de capital cultural exige una incorporación que, en la medida en que supone un trabajo de
inculcación y de asimilación, consume tiempo, tiempo

que tiene que ser invertido personalmente por el "inversionista" [...) &amp;te capital «personal~ no puede ser transmitido instantáneamente (a diferencia del dinero, del título de propiedad y aun de la nobleza) por el don o la
transmisión hereditaria,la compra o el intercambio. Puede
adquirirse, en lo esencial, de manera totalmente encubierta e inconsciente y queda marcado por sus condiciones
primitivas de adquisición.

Así, nos encontramos en este caso con una
apropiación simbólica que supone el capital cultural:
fines, valores, objetos que se muestran en los ideales
de lucha, en la sensibilización en tomo al ambiente,

lRAYECTORIAS ¡ AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

en la entrega, el deseo de ayudar, obtener beneficios
y mejorar las condiciones de vida de la gente necesitada, como ellas; ideales y valores que la madre transmite a la hija, y ella, siendo niña, las intemaliza. Se
da un proceso de identificación a través de los lazos
afectivos de una red de sentimientos que permiten
desarrollar un proceso originado dentro del núcleo
familiar.
El análisis de estos procedimientos de exclusión discursiva ayuda a entender con más profundidad la problemática de los factores que influyen en
las determinaciones de los liderazgos femeninos en
relación con conflictos y problemas urbanos. Sin
embargo, no explica en su totalidad las condiciones
que impulsan a las mujeres a convertirse en sujetos
históricos, a salir a la esfera de lo público y perder el
miedo para enfrentarse a la vida por sí mismas.
En este sentido, pensamos que la referencia a
la trayectoria de la madre es definitiva en el caso de
Amelía. Lo presupuesto (Ducrot, 1972) en esta referencia, es que la madre transmite y ofrece a la hija
una nueva posibilidad como mujer, su sistema de
valores, su modo de comunicación, su visión de mujer emancipada que trasciende sus roles tradicionales y rompe con su realidad cotidiana para interactuar en el afuera. Estos antecedentes de la lideresa,
unidos a las condiciones socioeconórnicas que la rodean, explican algunas de las motivaciones que la
impulsan a actuar.
La madre de Amelía Mata participó en algunos momentos como lideresa de las colonias Garza
Nieto y Cerritos Modelo, y en otros casos se unió a
los movimientos de los distintos líderes con el fin de
posesionarse de los terrenos. Le tocó vivir muy de
cerca el proceso de Tierra y Libertad con el que no
estaba de acuerdo, y comenta al respecto:
Pues que vino Amelia y que dice: mamá, en tal parte
andan dando terrenos. Nos venimos y estábamos muy
bien, teníamos seis meses de estar sentados ya allí, había
mucha gente, éramos 300 en toda la coloniaY entonces,

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

Í

una noche eran como las 12:30 de la noche, cuando em
pezaron a entrar camionetas cargadas de palos y de
láminas, que se iban a posesionar de los terrenos. Eran los
deTierra y Libertad, entonces ellos querían que nosotros
nos pusiéramos al lado de Tierra y Libertad, y nosotros
dijimosqueno,verdá¿Poscómoíbamosaagarraryhacer
cosas que no debíamos? Toda la noche andaban amba
los Anaya que no dejaban entrar [...] No, porque éramos
contrarios, estábamos en contra de las causas de ellos porque ellos querían todo que se nos diera gratis, que se nos
diera regalado. Todos estábamos en contra de eso (entrevista a la mamá de Amelia Mata, mayo, 1990).

Pecheux (1969) define cómo inciden las condiciones de producción y de recepción en el funcio-

31

�•
Supervivencia y prácticas discursivas

arrúento de los discursos, y cómo se designan lugaes determinados en la estructura de una formación
social donde lo esencial de esos lugares es la serie de
ormaciones imaginarias que los participantes se hacen de sí mismos y del otro, así como del objeto de
su discurso.
En el caso del fragmento de discurso de la
arná de Amelia Mata, tenemos que ella habla más
esde su posición de madre, que de lideresa: "Pues
que vino Amelia y que dice: mamá, en tal parte andan dando terrenos". Ese uso del "pues" implica un
lugar de importancia, de mando, alguien que con
utoridad transmite la irúormación de un hecho: "en

M ás allá de la existencia
de tensiones y de conflictos
estructurales entre los distintos
actores del movimiento
estudiado) debemos señalar
la capacidad de este
movimiento para crear
redes de solidaridad)
intercambiar estímulos)
organizar el descontento
y obtener consenso.
tal parte andan dando terrenos". Con la introducción del "pues" la emisora otorga el saber al sujeto
que cita (en este caso a Amelía, su hija) de que "en
tal parte" se reparten terrenos. Lo sobreentendido
es: hay que acudir.
También identificarnos en lo implícito la referencia a un estado de subordinación de la madre hacia la hija: "nos venimos y estábamos muy bien, te-

32

oíamos seis meses de estar sentados ya allí". En este
enunciado se presuponen acciones que transmiten
la obediencia del receptor frente a la orden del emisor: la madre manifiesta en su discurso que ocupa
un lugar secundario respecto a la hija, a quien obedece, y al hacerlo, otorga el reconocimiento de dominio, al hacer evidente una formación imaginaria
mediante la cual se representa en un estado de
sumisión frente a la hija: "mamá, en tal parte andan
dando terrenos". A partir de ese mandato, encubierto
en forma de irúormación, la madre participará en la
búsqueda de terrenos y una vez localizados los
ocupará. Estas manifestaciones discursivas de las formaciones imaginarias contradicen los supuestos de
la subordinación de toda hija hacia la madre.
De acuerdo con la estructura correspondiente
a una formación social y a las formaciones imaginarias descritas por Pecheux (1969), habría que considerar que el nivel de educación entre la madre y la
hija podría explicar la subordinación que se evidencia en el nivel implícito en lo dicho por la madre,
quien no terminó la primaria, mientras la hija sí. En
este caso, se hace patente una nueva forma de poder,
la dada por el conocimiento. El lugar de "grado irúerior" en conocimientos contribuye a las formaciones
imaginarias desde donde la madre se representa y
según las cuales interpreta a quien habla ("alguien
con mayor grado de saber") y desde dónde lo hace
(una escaño más alto en la escala del poder).
Así, en el discurso de la madre, el análisis de lo
implícito decodifica presupuestos y sobreentendidos
acerca del reconocimiento de la madre hacia el liderazgo de la hija.
Respecto al "pos cómo íbamos a agarrar y hacer cosas que no debíamos" o "estábamos en contra
de las causas de ellos porque querían todo que se
nos diera gratis, que se nos diera regalado. Todos estábamos en contra de eso", retomaríamos los planteamientos de Foucault referentes a los controles que
se ejercen en la producción de los discursos y cómo
se distribuyen para dominar los acontecimientos Y

lRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

MAYO-AGOSTO 2003
1

sus prácticas. Pues, ¿cómo explicar que quien habla
es una lideresa que se ha posesionado de terrenos y
que de pronto considera que "no puede agarrar y
hacer cosas que no debe", cuando se trata de las
mismas acciones que dentro de su grupo ha venido
realizando?
¿Quién funciona en este fragmento de discurso como: "todos estábamos en contra de eso"? ¿Quiénes son todos? Obviamente se trata de su grupo de
colonos en el cual, retomando las tesis de Foucault,
lo que se dice no es la totalidad sino un indicio de
todo lo que se oculta: identidades, ideologías, relaciones de poder, luchas intergrupales. Se asume ese
"todos" como una convención ideológica que legitima las prácticas sociales, se ejercita el poder mediante el consenso y habla de la dominación de unos grupos sobre otros (Fairclough, 1995).
Los grupos políticos de acuerdo con las propuestas de Wodak. (1989) necesitan su propio lenguaje y reflejan su ser a través de él; definen su territorio mediante su lenguaje; marcan su ideología en
el uso de ciertos slogans y estereotipos; inclusive se
establecen e intemalizan ciertas categorías de las cuales, por lo general, se desconoce su significado. ,a.,
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33

�Género y discurso

CUADRO 1
PARADIGMAS EXPLICATIVOS

¡

Acercamiento teórico critico
al discurso de las mujeres

NATURALEZA VS. SOCIEDAD

LIDIA RODRÍGUEZ ALFANO

!

PARADIGMA

PARADIGMA DE

PARADIGMAS

FISIOLÓGICO

HOMOLOGÍA

SOCIOLÓGICOS

Hanw,gyl..undo

Jespersen (1922)

(1966) Honnonas y
erooarazodos tipos &lt;1e

el sexo hace al género

Tendencia biológica

intsligencia

SOCIOLINGÜÍSTICA

n este artículo me propongo ofrecer un
panorama de las explicaciones dadas a la diferenciación del discurso según el género del
hablante. Con este objetivo he retomado, en
parte, las revisiones realizadas por Trudgill (1983),
ebischer (1985), Cameron (1995; 1997), Barret
2002) y complemento esa revisión con propuestas
que derivan de mi experiencia como coordinadora
de un equipo de investigadoras que trabajan con datos proporcionados por "El habla de Monterrey", que
actualmente dirijo. 1
Los presupuestos de los cuales parto son: 1)
as estrategias discursivas varían según el género del
emisor, en correlación con su edad y nivel de escolaidad, 2) pueden funcionar como marcas de identidad de un grupo socialmente diferenciado, 3) la adscripción del sujeto a ciertas formas de hablar implica, por tanto, un doble proceso de identificación a la

_____

,_

vez genérica y socio-ideológica, y 4) el conocimiento
generalizado de los funcionamientos socioculturales
que subyacen en la diferencia del habla de hombres
y mujeres puede contribuir a hacer conciencia de las
actitudes sexistas que perjudican no sólo la comunicación intra o intergenérica, sino también la injusta
discriminación laboral y social de la mujer.
En los cuadros 1 y 2 (ver página siguiente)
expongo una síntesis de las posturas revisadas y su
ubicación en los paradigmas correspondientes.

DEBATE: NATURALEZA VERSUS
SOCIEDAD
El debate sobre el origen de las diferencias en el discurso de las mujeres y de los hombres ubica dos grupos de paradigmas explicativos: los que plantean que
tales diferencias son de índole natural, en cuanto la

jPragmática y Etnometodología j

LaboY, Trudgill

Sad&lt;s y ~Jelefson y GarflWlksl;
estudio de loo 1umoS COIMlfS8Cionale
Zimmemlan y Wost estudios &lt;le caso
soi,,,,ln!emJpciones

mediante co-variadón

34

de Tartu aplicados a la descripción de procesos en recetas de
cocina, por Alicia Verónica Sáncbez (estudiante de doctorado); el
análisis de las referencias a Dios, con base en la lingüística crítica,
por Laura García (estudiante de doctorado); un enfoque de la
modalización discursiva marcada en verbos de opinión con base
en la lingüística critica, por Sara Alicia Ancira (esrudiante de
doctorado); análisis de las interrupciones en los rumos de la conversación y la respuesta a estas interrupciones ya sea con el silencio
o ignorándolas, por Dafne Alauís (pasante de maestría); la relación
del habla oral y el lenguaje de la literatura, por Eugenia Flores
(esrudiante de doctorado); un esrudio de las estrategias de
cooperación versus competitividad en la co-construcción del
sentido de una noción semántica (crisis), con base en propuestas

TRAYECTORIAS j AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

Variaciones en situación
o 8Y80to comunicatiYo:

Del Hymes:&lt;OOSiderar todas las
ftroones del lengUaje
Haas: carmos en el discurso inlantil
entre ints&lt;tocutotes del mismo I distinto género

CUADRO 2
DEBATE FEMINISTA

l

Paradigmas de la Analogía
1mitación y socialización

~"'----=---~

!.--...!C.../--,
Dominación !

Paradigmas de la heterogeneidad
Consideración de los contextos

!

.

de~Tannen.

T

Relativismo llngilistlco

Omisiones de la lengua

!/
Devaluación

/
~

+

~Paradqnadela~

Complejidad del problema
Múltiples variantes eternas en

el ejercicio del poder
Género+Clase SOciali-Raza..•

j

-~-

Prácticas discursivas, creación
del referente No linealidad sino
multidirección en el ejercicio del
poder

+

/

l::6"~1
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

Prácticas discu!sivas
hacen la desigualdad
Cuestionamiento de
categorías
"hombre"rrnujet"

/

Acabar desventaja por
cambio en pallón del habla

Spender
M.M.L

W.L

/

i

Incomunicación

~

Aobin Lakolf

Paradigmas Postmodemistas
Postestructuralistas
El género hace al sexo

i

'Discurso apropiado"

1Diferencia: modelo 1

Negación /Trivialización

Entre las integrantes de ese equipo se hallan investigadoras que
ya tienen el grado de doctorado, así como esrudiantes de doctorado, pasantes de la maestría o de la licenciarura. El objetivo común es relacionar las formas de hablar con el género (masculino/femenino) de los participantes en entrevistas de •El habla de
Monterrey., proyecto sociolingüístico iniciado en enero de 1985.
Entre los estudios que en este momento están a punto de concluirse se encuentran: el análisis de la narración: estructura y recursos, con base en Van Dijk y Labov, por parte de la doctora
Claudia Reyes; un enfoque analítico de la descripción según propuestas de la Escuela de Neucbatel, que la caracterizan como
una de las macro-operaciones de la lógica narural, y según planteamientos de la semiótica del gusto provenientes de la Escuela

Paradigma ernpiñsta

Gñce: iml)licitura. ciforencías genéricas

Explicadón del camlJio lingüistico

Problema:

1

Etnografía de la comunlcacl6n

1problema
DEBORAH CAMERON:
1
sociopolítico; solución.
translonnación social

l
CRlncA A LAS CRmCAS: el debate continúa.~
Banet; Wall&gt;y: vaguedad en referencias al poder;
y slmbollzaclón e lnte,pretaclón, en lugar de
explicaciones sociológicas

35

�specie humana está separada en dos
exos y cada uno de ellos tiene un funcionamiento biológico distinto, y los que
roponen que la distinción entre los géeros masculino y femenino no necesariamente tiene que ver con el sexo sino
con la vida social que, desde antes de
acer, y sobre todo después, impone a
ada individuo una serie de comportamientos como "propios". Con base en
ese debate inicial surgieron explicaciones fisiológicas (Hamburg y Lunde,
966) versus sociológicas de la distinción
enérica y una postura intermedia, la de
los "paradigmas de la homología"
(Mathieu, 1989), según los cuales, a las
"tendencias naturales" de cada sexo
Qespersen, 1992), la vida en sociedad
a hecho coincidir modelos de compor·ento diferenciados que se trasmiten
y perpetúan a través del proceso de socialización ( Cfr. Aebischer, 1985: 30 y 46 y Cameron,
1997: 22).
La de mayor interés es la tercera forma de exJ.icar las relaciones lenguaje-género. Ésta se centra
olamente en consideraciones sociológico-culturales,
aun políticas, y deja de lado las referencias a lo anaómico, genético o fisiológico-hormonal; más bien,
explica las diferencias como producto de la cultura
y/o del ejercicio del poder. Se trata de planteamientos sociolingilisticos o pragmalingilisticos, por una
parte, y del debate feminista, por la otra. Este tipo de
estudios comprende: 1) los enfoques de la covariación

sociolingilistica para explicar el cambio lingüístico
sincrónico propuesto originalmente por Labov y revisado por Trudgill (1983) por una parte; y 2) las
propuestas de la pragmalingüística sobre las máximas conversacionales de Grice (1989), que son
retomadas por estudiosos de la comunicación íntercultural (Gurnperz, 1982) y de la etnometodología
para ofrecer material empírico sobre el cumplimiento o alteración de esas máximas (sobre todo cooperación/competencia).
En su revisión más reciente de la hipercorrección, Trudgill (1983: cap. 9) expone las criticas he-

de Halliday y Linell sobre la interacción en el diálogo, por las
doctoras Lidia Rodríguez Alfano y Celia Ann Durboraw; análisis
de la deixis pronominal a partir de propuestas de Benveniste y
Ducrot, y entendida, con Reboul, Van Dijk y otros autores, como
marca del funcionamiento ideológico del discurso, por Julia Barrios y Claudia Camero (pasantes de licenciatura); un análisis de
la escructura y las estrategias del chisme, partiendo de la revisión
que sobre el tema realiza Rall, por Sabrina Hernández (pasante
de licenciatura); la identificación de las funciones de la risa desde

perspectivas psicosociológicas, por Alejandra Padilla (pasante de
licenciatura) y de las funciones del diminutivo y de los lúpocorísticos (nombres •de cariño• en cuanto no sólo remiten al sentido
de pequeñez, sino también de apelación afectiva, o bien de
degradación valorativa, por Luisa Berenice Mendoza (pasante
de licenciatura); de los usos de eufemismos como manifestación
de la cortesía, por Rebeca Rangel (pasante de licenciatura) y del
empleo del •habla indirecta•, por Yvene de la Rosa (pasante de
licenciatura).

36

chas a explicaciones propuestas por Labov a ese rasgo del discurso de las mujeres como tendencia al conservadurismo versus la búsqueda de innovaciones por
parte de los hombres. Entre ellas destaca las referentes a que:

I

lRAYECTORIAS AÑOV, NO. 12 IMAYl&gt;AGOSTO 2003

a) Desde las fases tempranas de la adquisición
del lenguaje las mujeres muestran mayores habilidades para el manejo lingüístico, lo que explica su capacidad para adoptar los usos estándares que devienen rasgos de prestigio;
b) En algunas culturas el empleo de rasgos de
prestigio es indicador de cortesía, versus el habla de la clase obrera a la que se le hacen corresponder rasgos de masculinidad (Holmes,
1997: Nueva Zelanda);
c) Los hombres se mueven en la esfera de la economía donde impera la competencia y la ambición; mientras las mujeres, en el ámbito familiar, donde sigue imperando la autoridad
(Togeby,1978: Escandinavia);
d) Las connotaciones que en ciertas sociedades
se añaden al empleo de las formas lingüísticas
usadas por las clases menos favorecidas: libertinaje sexual (Elizabeth Gordon: Nueva Zelanda).2
Frente a estas apreciaciones, Trudgill (1983)
expone sus propuestas explicativas referentes a la
adecuación social del discurso a normas que rigen la
conducta en forma inconsciente.
En los estudios pragmalingüísticos, Trudgill
(1983) encuentra criticas a las reglas de la conversación propuestas por Grice (1989), quien considera
el principio de cooperación como el más general y
una serie de máximas subyacentes a la conversación.
En esta linea articulada con la etnometodología, re2

Estos reportes de Holmés y Gordon acerca de que en Nueva
Zelanda el empleo de rasgos de prestigio es indicador de cortesía
versus el habla de la clase obrera a la que se le hacen corresponder
rasgos de masculinidad, coinciden con la interpretación que Bourdieu hace de la hipercorrección de la clase media (el hablar apretado) con base en su concepto de •habitUSt.

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. 12 1MAYOAGOSTO 2003

gistra los resultados que reportan Sacks y Scheglo
(1972), Jefferson (1973) y Garfinkel (1967) acer
de la violación de las reglas de la implicatura, especialmente la referente a la continuidad del tema de
conversación y el respeto a los tumos, en el sentido
de que sólo en consideración del contexto sociocultural puede llegarse a conclusiones válidas. Asimis
mo, al centrar el interés en la relación lenguaje-géne
ro en el discurso de profesionales y estudiantes,
Zimmerman y West ( 1975) encuentran que las interrupciones del turno funcionan como índices de dominación sobre el interlocutor. 3
Desde la perspectiva de la etnografia de la comunicación, Dell Hymes (1972) rechaza la sola consideración del individuo como máquina que respon-....._,,,___,_...,....,..,,¡,¡
de (ataque a Labov) y propone que se considere
todos los contenidos del acto comunicativo (quién l,ew,...;...;....,.:...,.,....,¡,,;¡¡;:ai,
habla a quién, cuándo, dónde, para qué...) y se to--,......,.._,,,__.,,,..,..
men en cuenta todas las funciones del lenguaje pro
puestas por Jakobson. En aplicación de esta propues
al estudio de la relación lenguaje-género, Aebische
(1985: 45-47) reporta un estudio de Haas (1978)
sobre conversaciones entre niños cuando su interlocu
tor es del mismo sexo versus cuando es del sexo opues
to, donde se comprueba que cambian los temas de conversación de acuerdo con la situación concreta.

EL DEBATE FEMINISTA
Mathieu (1989) distingue en los estudios feministas
dos posturas: el paradigma de la analogía y el de la
heterogeneidad (Cameron, 1997: 29). En el paradig-

3

Sin embargo, Aebischer (1985: 46-50) anota que, desde la perspectiva de la etnometodología de Zirnmerman yWest (1975) sobre interrupciones del turno y dominación, Aleguire (1978) propone que tales interrupciones no son tanto signos de violación a
las reglas conversacionales, sino que sirven más bien para indicar: asentimiento, interés, deseo de avanzar en el tema, reflexiones del interlocutor o intención de éste por resumir lo dicho, o
bien su deseo de hablar, ayuda hacia el emisor para terminar una
frase, y aun participaciones compartidas por dos interlocutores
que hablan al mismo tiempo.

37

�Una tercera explicación centra
las relaciones lenguaje-género
en consideraciones sociológicoculturales) y aun políticas)
y deja de lado las referencias
a lo anatómico) genético
o fisiológico-hormonal.
a de la analogía, subyacen como presupuestos básicos las propuestas de la relatividad cultural sostenida por la antropolingüística (Boas y Sapir) y la etnografía de la comunicación (Del! Hymes y
Gumperz, 1972); y planteamientos del relativismo
· güístico que, de acuerdo con la hipótesis de Whorf,
nfatiza el determinismo de la lengua sobre las
concepciones del mundo que propicia u obstaculiza.
Con estos presupuestos, se concibe la relación lenguaje-género como producto del proceso de
socialización y se sustenta el debate feminista sobre
dos formas de entender el relativismo lingüístico y/o
¡cultural: una plantea esa relación en términos de dojminación masculina y la otra sólo diferencias en el
..__ _ _ _ __.. enguaje de cada género y no de dominación
(Aebischer, 1985: 44-ss.). La primera de estas
propuestas plantea las diferencias en el estilo de habla
de las mujeres versus los hombres como manifestación
del dominio que tradicionalmente han ejercido éstos
sobre aquéllas. Los enfoques comprenden: a) la
consideración de la permanencia de estereotipos que
supuestamente perpetúan las diferencias
intergenéricas y criticas moralistas; b) la evidencia
de la exclusión de las mujeres en el uso de lenguas
pidgin de uso comercial; c) la conciencia de que la
lengua es creación masculina y refleja sólo los valores
de este género humano; d) la diferenciación de los
roles sexuales afianzada en los procesos de
socialización y e) la incidencia de la imitación de los
38

adultos por parte de los niños en los procesos de
identificación edípica.
Por su parte Moscovici (1961, 1976 y 1979)
explica la diferencia en el habla de hombres y mujeres como producto de la pervivencia de estereotipos
según los cuales los hombres serían "objetivos aunque escandalosos", y su hablar "sensato", mientras
las mujeres tenderían a mostrarse "emotivas y volubles" y a "parlotear sin sentido" (Aebischer, 1985:
55-57). Otras perspectivás son más bien moralistas,
como la de Ochs (1974) quien asocia el estilo directo con el discurso de las mujeres y el indirecto, con el
de los hombres, con evidencia empírica de que cuando una comunidad identifica un estilo como propio
de un género, parte de un presupuesto de que esa
distinción está dada por "la naturaleza", y no la plantea como resultado de socialización. Además, en los
estudios de la relación dada en el aula, realizados por
French y French (1984) y Spender (1980) se muestra cómo los maestros, inadvertidamente, dan más
atención a estudiantes varones que a las mujeres ( Cfr.
Cameron, 1997: 26; Ayim, 1997: 38-39). Sankoff
( 1980) reporta cómo en el uso del tok pisin -en
Papúa, Nueva Guinea- se excluye a las mujeres, pues
sólo a los hombres les es permitido tratar con extranjeros; esto es, la dominación colonial marcada en un
pidgin refuerza la dominación sexual del lenguaje
(trabajos revisados por Ayim, 1997: 26).
Una de las denuncias feministas más enfática
afirma que las lenguas sólo reflejan posturas masculinas, dado que fueron creadas por los hombres (Man
made language, Spender, 1980) y, por tanto, manifiestan únicamente sus puntos de vista. Al respecto,
(Irigaray, 1993: 30-31) muestra cómo en la lengua se
manifiesta la incidencia de la diferenciación social de
los géneros que refuerza prácticas de dominio de los
hombres sobre las mujeres.4 Lakoff (1975) añade que

la relación de la conducta y
los roles de género aprendidos en la infancia mediante
procesos de socialización
refuerza en las mujeres la representación simbólica de la
debilidad, como consecuencia de la dominación tradicional (de la que no se cuestiona su origen ni su permanencia) por parte de los
hombres. Propone la existencia de un woman language
con rasgos en los niveles fonológico, léxico (selección y
tabuización de palabras) y
morfogramatical (pronombres, conjugación). También
en un estudio de caso, Sacks
/
(1 987) observó el comportamiento de niños y niñas de
24 a 64 meses en una sesión
de juego con material de "doctores"; el resultado es
que los niños le dicen a sus interlocutores el rol que
deben adoptar, el emisor elige siempre el de mayor
prestigio y se dirige al otro en tono imperativo: el de
"el doctor". En cambio, las niñas preguntan sobre el
rol que la otra quiera interpretar, se interesan por ser
"el paciente", "la mamá" o "el bebé" y aun sugieren
que puedan ser dos doctores o dos pacientes (lo que
no hacen los niños); además, se dirigen en forma solidaria "vamos a jugar a que...", y emplean muchas
tag questions. De estos contrastes, la autora concluye
que la variación por género es el lenguaje de dominación con toma de decisiones en los niños versus
cooperativo y de cortesía en las niñas (trabajos revisados por Cameron, 1997: 25-27; Ayim, 1997: 45-46
y 65-66).

)

4

Por ejemplo, en la regla de la sintaxis que exige nombrar en
masculino (y nunca en femenino) la referencia a ambos géneros
gramaticales (•ellos+, téstost ...), y la tendencia a denominar en

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12

!MAYO-AGOSTO 2003

masculino lo neutro: Dios (quien se entiende sin sexo) y tel hombret en referencia a dos seres humanoSt, designación (de nuevo
masculina) que remite tanto a los hombres como a las mujeres.

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

En oposición
postura sobre la domina
ción/sumisión, otro grupo
de feministas plantea la relación lenguaje-género en
términos de diferencia, a
fin de evitar prejuicios qu
de antemano señalen la in
ferioridad de las mujeres.
En este grupo se ubican
autoras que han demostrado con datos empíricos qu
la mayor parte de los rasgos señalados por Lakoff
para el lenguaje de las mujeres cumple una funció
de acuerdo con el event
comunicativo en el que s
presentan; por otra parte
Deborah Tannen (1982·
1990) consigue populari
dad en el mundo entero al
proponer, siguiendo a Gumperz (1982), que las di
ferencias de género sean tratadas como las intercul
turales que obstaculizan la comunicación entre miembros de dos culturas distintas. 5
En el paradigma de la heterogeneidad se pre
supone que el género construye el sexo, y no a la
inversa. Las diferencias son entendidas como producto de la división histórica basada en el ejercicio
del poder por un grupo (en este caso, el de los hombres) que se realiza en forma similar al que se justifica con racionalizaciones sobre la división "natural"
de razas o etnias. Así, se va más allá de la simple consideración de la lengua y el género de sus usuarios, y
propone que las diferencias se enfoquen en contex5

Cfr. Cameron, 1997: 23-3l;Ayim, 1997: 28-36, 45 y 64 para
documentar la serie de criticas surgidas ante las posturas de Lakoff
y deTannen y que han sido expuestas por Cameron en la ponencia que esta autora británica expuso en la X Conferencia Internacional deAIIA, que se llevó a cabo en Ámsterdam en 1993.

39

�•

os más amplios, que van desde los situacional-cowúcativos hasta los sociológicos que remiten a la
consideración de la posición de los sujetos en una
structura institucional o social dada y de la relación
oder-ideología-discurso.

AMPLIACIÓN DE LA PERSPECTIVA:
ONSIDERACIÓN DE CONTEXTOS
Otro tipo de posturas propone que la relación del
lenguaje con el solo factor sexo/género no es suficiente, y, por tanto, para explicar los usos discursivos

Desde la perspectiva de la
etnografía de la comunicación)
Dell Hymes (1972) rechaza la
ola consideración del individuo
como máquina que responde
(ataque a Labuv) y pro-pone
que se consideren todos
los contenidos del acto
comunicativo (quién le habla
a quién) cuándo) dónde)
para qué.. .).
no basta probar cómo fue socializado el individuo
(Ayim, 1997: 59). En esta postura pudieran considerarse autores como:
a) Ayim (1997: 38-39), quien ofrece ejemplos
de su experiencia que muestran cómo la dominación
masculina es una realidad e incide en el discurso, y
se adhiere a la propuesta de Kramarae ( 1981) sobre
la necesidad de considerar "la estructura social" al

40

estudiar la relación lenguaje-género (Ayim, 1997: 78).
Asimismo señala que Tannen, al describir la comunicación cruzada entre "culturas" de hombres y de
mujeres, ignora "la aplicabilidad de los parámetros
morales a este tipo de patrones de habla" (Ayim,
1997: 78). Expone tres posturas críticas sobre el vocabulario en relación con el género: un lenguaje que
excluye a las mujeres -nombres de títulos
profesionales: ingeniero, médico, etc.-, el que las
trivializa -lo que se manifiesta en apelativos como
muñeca, chula, o bien, chachalaca, etc.- y el que las
devalúa (como cuando se llama "mariquita" a
hombres cobardes, se alude a tener agallas cuando
se muestra valor, Casanova o don Juan a los infieles,
etc. (Ayim, 1997: 136-153).
b) Cameron, quien sostiene que Tannen generaliza la referencia al designar como rasgos del "habla de las mujeres/de los hombres", cuando son sólo
resultados de análisis aplicados a discursos emitidos
por sujetos blancos de la clase media de Estados
Unidos; y Leet-Pellegrini (1980) cuando relaciona,
en su estudio sobre intervenciones en concursos de
TV, el factor "sexo" y el factor" expe:rtise" con el presupuesto de que hay que considerar algún rasgo del
contexto pragmático y no sólo el género (revisión de
Ayim, 1997: 72-76).
c) Erickson et al. (1978), quienes afirman que
los rasgos señalados como característicos del habla
de las mujeres (uso de intensificadores, tag questions,
formalidad gramatical y entonación especial a las
declaraciones, así como fórmulas de cortesía) son más
cercanos a muestras de poder y estatus dentro del
grupo social, y no de relación dependiente cien por
ciento del factor "género" (reporte de Ayim, 1997:
62-63).
De este modo, las propuestas de ampliar la
perspectiva piden que el problema se ubique en contexto aun en las dimensiones de lo discursivosituacional o sociológico o, bien, que el punto de vista se abra hasta considerar las condiciones de producción y recepción del discurso.

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, N0.12 jMAYO-AGOSTO 2003

PARADIGMAS POSMODERNISTAS·
POSESTRUCTURALISTAS
Sylvia Walby (2002: 48-49) apunta que en las criticas posestructuralistas expuestas, en tomo a las explicaciones de las diferencias en el discurso de mujeres/hombres, por el feminismo contemporáneo
subyacen: el desconstruccionismo de Derrida; el análisis del discurso de Foucault y el posmodernismo de
Lyotard.
• Siguiendo el desconstruccionismo en estas
criticas se plantea que los conceptos de "patriarcado"
y de "mujer" se han manejado desde perspectivas
esencialistas. Contra estas perspectivas, las feministas posmodernas parten del presupuesto de que "la
noción 'mujeres' y 'hombres' se disuelve en constructos sociales cambiantes y variables que pierden coherencia y estabilidad con el paso del tiempo" (Walby,
2002: 49). En consecuencia, realizan estudios encaminados a descomponer la noción de "mujer" con
objeto de identificar las formas en que se representa
la "feminidad" en distintas culturas y contextos. Surgen entonces propuestas construccionistas que comparan individuos o grupos sociales que se representan a sí mismos con el poder para cambiar su entorno versus otros que adoptan actitudes según las cuales toda solución de problemas (personales o sociales) ha de venir de lo externo (al sujeto o al grupo).
De este modo se amplia la concepción del sujeto hablante hasta considerar dimensiones que van más allá
de las de la sociolingüística canónica y aun de las
propuestas etnolingüísticas y etnometodológicas, e
incorporan elementos psicosociales capaces de dar
más luz al fenómeno estudiado.
En este sentido, Houdebine (1985) hace ver
cómo al identificar el "imaginario lingüístico" que
subyace al uso de la lengua en relación con el género,
es necesario considerar los juicios del sujeto, sus actitudes y su representación de los interlocutores, de
modo que el concepto de norma se amplie de como
se entiende en la sociolingüística y llegue a implicar

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

Moscuvici explica la diferencia
en el habla de hombres
y mujeres como producto
de la pervivencia de estereotipos
según los cuales los hombres
serían ccobjetivos aunque
escandalosos))) y su hablar
c'sensato)J) mientras las mujeres
tenderían a mostrarse
ccemotivas y volubles))
y a c~arlotear sin sentido)).
la intervención del sujeto psicológico (y tal vez psi
coanalítico).
tas posmodemas centran el interés en el ejercicio de
poder que se ejerce en múltiples direcciones según
no sólo el lugar social dado a los sujetos del discurs
en la formación social e ideológica correspondient
sino también en los diferentes contextos situacionales.
Con Foucault, entienden el género en los mismos términos que otras variantes (clase social, raza, conocimiento) que presiden el ejercicio del poder que a su
vez condiciona las diferencias identificadas en los
discursos de mujeres/hombres.
Gaddol y Swan (1989: 172-173) proponen situar la relación lenguaje-género dentro de la discusión sobre las prácticas discursivas que reproducen
la ideología dominante y ayudan a recrear las desigualdades en el mundo social. Consideran que aun
los lingüistas que ignoran esta dimensión de su objeto de estudio contribuyen, con o sin conciencia de
ello, a mantener las desigualdades entre los sexos. Sin

41

�Género y discurso

mbargo, ubican originalmente la relación lenguajeénero a partir de un modelo antropolingüista que
los lleva a concebir el lenguaje como síntoma y no
orno causa de la desigualdad social y lingüística (la
· terpretación a la inversa parece evidenciarse en
propuestas desde el paradigma de la analogía). En
planteamientos parecidos a los de Foucault, subraan que el uso del lenguaje de poder por parte de los
ombres no causa, sino refleja el poder que les dan
las instituciones; por tanto, para estos autores resulta
más verosímil la perspectiva adoptada por el feminismo reciente que ha adoptado la teoría marxista
orno base de sus explicaciones sobre cómo las esucturas institucionales sociales y económicas sostienen una oportunidad desigual para hombres y
mujeres (Gaddol y Swan, 1989: 136-139). Más adelante retoman esta visión crítica al ponderar la prouesta de McConnell (1984), quien no obstante que
lantea su estudio desde la dimensión pragmática y

42

psicolingüística, y sostiene que las diferencias genéricas se relacionan con "los roles sociales" aprendidos en la niñez, los entiende como rasgos de la asimetría del poder que se manifiesta en el discurso
(Gaddol y Swan, 1989: 170-171).
Por último, los planteamientos de Lyotard sobre el posmodernismo son retomados por las feministas posmodemas que proponen un nuevo paradigma, que podría denominarse "de la performatividad" y que va de la conciencia sobre los usos del
lenguaje diferenciados genéricamente (como proponían los paradigmas de la analogía y la heterogeneidad) hacia la consideración de la teoría de la acción
y de los actos de habla, según se entienden en la
pragmalingüística a partir de Austin y Searle.
Esta postura parece iniciarse, dentro del debate feminista, en 1990 con la publicación de Gender
trouble: Feminism and the subversión of identity de
Judith Butler. Esta autora distingue entre una
concepción del sujeto del discurso como determinado
por su género, y otra en la cual el sujeto se entiende
con capacidad de acción, de alterar el statu quo al no
adoptar las conductas discursivas que su género le
señala como "apropiadas"; y asevera que el discurso
es capaz de poner en la mira al sujeto ya constituido
como dotado de albedrío y no en estado de
impotencia ante el condicionamiento externo.
Con una articulación de los tres modelos encontramos los planteamientos de Deborah Cameron
cuando concibe toda emisión discursiva como práctica social en relación con el poder. Posteriormente,
la misma autora, al retomar propuestas de Pecheux
(aunque sin darle crédito) y de Foucault (dándoselo), adopta ideas de la Escuela Francesa de Análisis
del Discurso sobre la incidencia de la formación social y de la formación discursiva, del lugar que ocupan los sujetos del discurso en la estructura social
correspondiente y el reconocimiento del discurso
como condicionado por "prácticas sociales". Sostiene que si el feminismo ha de promover un cambio
no será acerca de la forma de hablar de la mujer, sino

TRAYECTORIAS

IAÑO V, N0.12

¡MAYO-AGOSTO 2003

de las instituciones que sostienen ideologías que la
oprimen (Cameron, 1995: 41-44). En este sentido,
retoma propuestas de Voloshinov y Kristeva para
apoyar su rechazo al determinismo lingüístico y cultural. Igualmente observa que en las posturas lacanianas también se sobrevalúa el lenguaje sin reconocer su indivisibilidad de otras prácticas sociales ( Cfr.
Gaddol y Swan, 1989: 146, 158-159 y 162-163).Asimismo, Cameron (1995: 49) asume las propuestas
posmodernas de Judith Butler acerca de la reconceptualización del género y
propone que se analice el
"script" cultural que rige las
prácticas discursivas en cada
contexto, con el fin de descubrir los mecanismos mediante los cuales se construye socialmente y tiende a perpetuarse la desigualdad genérica. Su postura se define en el
sentido de que las mujeres y
los hombres construirnos y reproducimos continuamente lo
femenino/masculino y que
cada vez que en una práctica
discursiva una mujer o un
hombre reproduce las formas
que su comunidad señala
como propias del habla de ·
cada género, está contribuyendo a que la diferencia se
consolide.

APERTURA DEL DEBATE: CRÍTICA
A LAS CRÍTICAS
Al revisar aportaciones de Boas y de Sapir sobre este
cuestionamiento etnológico, Gaddol y Swan ( 1989)
proponen que vuelva a reconocerse el uso de la lengua como reflejo de lo social, que en este caso es la
posición desigual de la mitad de la especie humana,
lo cual se manifiesta en la omisión en muchas lenTRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

guas del género femenino, supuestamente nombra
do en un neutro en masculino, y en el refuerzo d
diferencias entre los patrones de pronunciación (enfocados porTrudgill y Labov) como muestras de un
problema mayor: la división del trabajo en sociedades
donde se margina a la mujer al ámbito doméstico.
Por su parte, Walby (2002: 50-63) sostiene qu
las criticas posmodernas y posestructuralistas han id
demasiado lejos: al trasladar el concepto teórico central de la "estructura" al "discurso" y negar la posibilidad de adjudicar la desigualdad genérica com
consecuencia de procesos
macro-sociales, los planteamientos posmodernistas_ _ _ _ _ _,
proponen una concepció
del poder demasiado dis- - - - - - -••:
persa; por ende, dejan im-- - - - - ~,.1
plicita una actitud de derro
tismo que se manifiesta e
afirmaciones sobre la impo
sibilidad e inutilidad de investigar la desigualdad d
género.
Del mismo modo, Barret (2002: 218), al identifii
car como rasgo central del
las críticas posestructuralistas su oposición a la consideración marxista sobre la
preeminencia de las relaciones económicas, encuentra
nuevas "debilidades" en estas criticas: no toman en
cuenta el contexto; es decir, no parten de consideraciones sociológicas que ubican al posmodernismo
como "un fenómeno del capitalismo posindustrial,
determinado de un modo decisivo por la revolución
de la microelectrónica y por la globalización de las
comunicaciones y de los sistemas de información".
En este contexto ha de ubicarse una "vuelta a la cultura" del feminismo más reciente " como prueba de

43

�interés que se inclina más por la interpretación y
a simbolización que por los enfoques más clásicamente sociológicos" (Barret, 2002: 223).
Así, el debate sigue abierto...

A MANERA DE CONCLUSIÓN
ara fines de este artículo, concluyo que al estudiar
a relación lenguaje-género han de revisarse las propuestas de explicación de la diferencia en el habla de
mujeres/hombres en estudios previos, a fin de ofrecer evidencia que las apoye o, de lo contrario, eviencia que permita refutar su validez. En los estu·os antes referidos dentro de la investigación sobre
lenguaje-género de "El habla de Monterrey", se parte de un presupuesto referente a que la diferencia
genérica debe por lo menos co-relacionarse con otras
variantes, en nuestro caso, con el grado de escolariad del emisor/receptor.
Por último, creo que la revisión aquí expuesta
podrá ser utilizada no sólo al investigar el debate teórico-metodológico de la relación lenguaje-género sino
al tiempo de realizar una planeación educativa, donde es importante hacer ver que los estereotipos sobre
as diferencias genéricas refuerzan los criterios vientes de socialización sexista, en lugar de plantear
su cuestionamiento. .._,

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Las trampas de la identidad
O la construcción de identidades

estigmatizadas
VERONIKA SIEGLIN

E

1 estudio de las identidades registró un auge
fuerte en el transcurso de la década pasada,
cuando el tema se puso prácticamente de
moda. Los investigadores se esforzaron por
describir, en el plano empírico, los procesos de formación y construcción identitarias, la recomposición
de las identidades en procesos de aculturación y
transculturación y los tipos de cambios identitarios
enmarcados dentro de contextos sociales específicos.
Generaron también, desde diversas perspectivas disciplinarias, una serie de teorías que pretenden integrar los elementos sobresalientes de la construcción
identitaria.

Gilberto Giménez (2000) ubica la identidad dentro de un campo de autorreconocimiento y heterorreconocimiento enmarcado por la intersubjetividad.
Dentro de esta relación emergen ante el sujeto y los
integrantes de su entorno los elementos de su semejanza y distinguibilidad. Entendiendo a las identidades com o entidades relacionales y, por ello, dinámicas y cambiantes conforme se transforma el conjunto de relaciones sociales de un individuo, Giménez,
al igual que muchos otros autores, logra conceptualizar las formaciones identitarias como esfuerzos
interpretativos de los ·sujetos en la interacción cotidiana.
Empero, si bien queda sin cuestionarse la relación entre la identidad y el contexto que aparece como
marco cognitivo y normativo Q'iménez, 2000; Gar-

44

TRAYECTORIAS

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jMAYO-AGOSTO 2003

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12

1MAYO-AGOSTO 2003

cía, 2000; Sánchez, 2000), y si bien no falta la referencia a la importancia de las relaciones políticas, la
ligazón entre construcciones identitarias y las rela
ciones de poder (excepto el poder patriarcal) no h
obtenido aún la suficiente atención.
Distinto resulta el interés por los efectos del po
der entre aquellos estudiosos que parten de la cate
goría de sujeto. Influido por la tesis de Freud de qu
el ser humano se convierte en sujeto autónomo cuan
do el Yo se somete al Súper-Yo subyugando en este
mismo proceso al Ello, Horkheimer y Adorno argu
mentaron que la formación del sujeto significa esta
blecer un dominio sobre sí mismo reprimiendo y
controlando los impulsos, marginando ciertos senti
mientós e imponiéndose una disciplina. Sin embar
go, también recalcaron que este proceso de autodominio y autosometimiento no brota de forma "natural" desde el interior del individuo, sino que emerge
sólo a partir de la interacción con los "otros". La formación del sujeto se ubica, de este modo, dentro de
un campo de dominio y sometimiento donde el acto
de sujeción no debe comprenderse como un acto
impuesto al individuo sólo desde afuera sino como
una relación del individuo consigo mismo, acompañada por un conjunto complejo de prácticas cognitivas, afectivas y corporales (Maihofer, 1995: 115).
Influido por las reflexiones de Heidegger en torno al lanzamiento del ser a un mundo lleno de significados, discursos, formas de pensar, expresar, hacer
45

�relacionarse que le precede y
al nexo insoluble entre la signi··1----'-------'---ficatividad de este mundo y la
isposición de un lenguaje
(Vattimo, 1998), Foucault
(1998) sitúa al sujeto dentro de
un c~mpo de saber contingene (el Dasein de Heidegger) que
stablece las reglas cognitivas
y lingüísticas con cuya ayuda
los individuos construyen una
imagen acerca del mundo de
~bjetos y acerca de sí mismos.
jLas reglas lingüísticas marcan el
modo como un sujeto puede hablar de determinadas cosas, es
decir, determina los parámetros
acerca de lo que se acepta como
real, certero y verdadero. Dado
que existe una gran gama de
reglas que hacen aparecer realidades distintas, estos "juegos
de la verdad" -como los llama
Foucault- no permiten descubrir las cosas verdaderas sino
lúnicamente las reglas que las
acen emerger de una manera
determinada (Foucault, 1998).
Algo similar puede afirmarse acerca de los propios sujetos que, al igual que las
cosas, no se ubican fuera sino siempre dentro de un
campo de saber preexistente. Sólo dentro de este campo de saber el sujeto se convierte en objeto de su
propia reflexión. Por ende, los juegos de la verdad
constituyen:
[...] un campo de experiencia donde tanto el sujeto como
el objeto se constituyen bajo ciertas condiciones de simultaneidad, modifican incesantemente su relación y
transforman de este modo el campo de experiencia
mismo" (Foucault, 1998: 502, traducción de V Sieglin) .

46

La constitución del sujeto
foucaultiano y del mundo se lleva a cabo dentro de un contexto social trazado por el poder
(Foucault, 1992). El saber mismo no es independiente del poder sino condición, expresión e
instrumento del mismo. Saber y
poder le son constitutivos el uno
al otro: no hay saber fuera de un
campo de poder; no hay poder
que no generaría y dispondría
de saberes. El binomio saberpoder sería sólo aparente y
quedaría en el nivel de una fórmula hueca, carente de sentido
y significado, si no fuese referido
al sujeto. El sujeto entra con
ambas categorías en una relación de sujeto-objeto: el saber no
es pensable sin referencia directa o indirecta, expresa o implícita a un sujeto que lo produce
y que se convierte en objeto
mismo del saber; en cambio, el
poder no existe fuera de los sujetos sino únicamente a través de
ellos (el sujeto que lo "ejerce";
el sujeto que es objeto del poder)
y sobre ellos. De este modo, estamos ante una triada:
cada uno de sus elementos le son constitutivos a los
otros. Lo anterior significa que la constitución del sujeto
refiere necesariamente a los campos de poder y de saber
existentes en un momento histórico concreto.
La relación entre la constitución del sujeto y formas históricamente situadas del saber y del poder
aún no explica cómo nos podemos imaginar la constitución y autoconstitución de los sujetos. El sujeto
se construye a sí mismo dentro de una densa red de
discursos que circulan dentro de su contexto social
específico. Estos discursos aportan un conjunto de

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 /MAYO-AGOSTO 2003

reglas para pensarse y "conocerse" a sí mismo. Emergen así tecnologías del yo -específicas de cada cultura y época histórica- que permiten una comprensión del yo, es decir, una hermenéutica del yo
(Foucault, 1990) donde el yo es al mismo tiempo el
sujeto y objeto de su propio examen. Se observa, se
indaga, se reconoce, se controla, se disciplina, se castiga, se culpa y se somete a sí mismo. En estos ejercicios espirituales el yo sujeto no está nunca anterior al
yo objeto sino, de manera simultánea, su producto y
su presupuesto.
La concepción del yo que emerge en el presente
a partir de los constantes ejercicios de autoevaluación,
no tiene un pasado acabado y superado. Al contrario, la experiencia pasada sigue tan abierta como la
presente y la futura. Su significado depende de los
paradigmas que aplica el yo inquisidor en el presente. Por ende, las afirmaciones que el yo elabora acerca de su ser pasado no refieren jamás a un ser pasado
definitivo, almacenado en la memoria, sino a una interpretación situada en el presente. La comprensión
de las construcciones del pasado no depende, por
ello, del pasado mismo sino del presente del individuo. A través de ellos, identificados por Foucault
como "juegos de verdad", el ser se constituye, en el
plano histórico, como experiencia. Esta conclusión
resulta de gran trascendencia en investigaciones científico-sociales de orientación histórica a las que pertenece el presente estudio.
La problematización de sí mismo se da sólo en
cuanto el individuo pertenece a un contexto social
Oa familia, el ámbito laboral, la comunidad, las amistades, cierto tipo de instituciones, etcétera) con cuyos integrantes interactúa y donde la conducta de
cada integrante se encuentra orientada por un conjunto de valores y reglas que proponen a cada miembro social un "arte de la existencia".
Sin embargo, los códigos morales circulantes no
se incrustan en los individuos por vía de la introyección (en este caso se tendría que conceprualizar al
individuo como una simple reproducción de lo so-

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

cialmente existente) sino que requieren, por su par
te, de un esfuerzo reflexivo de parte de los sujeto
sociales que se guía por los paradigmas circulantes
en el entorno social. Estos discursos morales se integran por una compleja agrupación de elementos que
a veces se contradicen, se compensan, se anulan y se
corrigen y que ofrecen, de este modo, una infinida
de interpretaciones acerca de sí mismo y del mund
(Foucault, 1999) .

El saber no es pensable
sin referencia directa
o indirecta) expresa
o implícita a un sujeto
que lo produce y que
se convierte en objeto mismo
del saber; en cambio) el poder
no existe fuera de los sujetos
sino unicamente
a través de ellos.
•

I

•

Foucault ofrece así un modelo dialéctico de la
constitución del sujeto y de la cultura. Desde la perspectiva de este autor, la constitución del sujeto refiere a una relación que el individuo establece consigo
mismo y a través de la cual se interpreta, se analiza,
se critica, se impone valores y los pone en marcha en
su hacer cotidiano. Esta relación consigo mismo no
es nunca una sola. Los individuos sostienen más bien
diversas relaciones consigo mismos que incluso pueden entrar en contradicción y en oposición. Por ello,
el sí mismo (the self) no constituye una entidad cerrada, congruente, definida y auténtica, sino un tejido dinámico caracterizado por la heterogeneidad y

47

�ontradictoriedad. Dichas relaciones consigo mismo
abren formas de estar en el mundo (Maihofer, 1995).
Reswniendo: el sujeto de Foucault emerge deno de redes discursivas y se constituye como un camo en el cual se entrelazan, se entrecruzan, se enredan y se intensifican diversos discursos. En este sentido puede afirmarse que el sujeto es simultáneamente
efecto del poder y una instancia que produce esos efectos y relaciones (Lorey, 1996: 73ss). En este
mismo sentido resulta imposible oponer a la sociedad y al individuo en términos de generalidad y particularidad. La particularidad del individuo está siemre constituida por la generalidad, es decir, por disursos hegemónicos. Un sujeto se constituye por
prácticas y eventos tanto generales como singulares,
es decir, individuales y únicos. Esta simultaneidad
de lo particular y de lo general en el sujeto se expresa
en su "forma de existencia" (Maihofer, 1995).

A CONSTRUCCIÓN DEL SUJETO.
UN ACERCAMIENTO METODOLÓGICO
El presente estudio forma parte de una investigación
~ c-.,,..,.,_\¿I más amplia sobre modernización sociocultural, invalidación de culturas tradicionales y la reconstruc.,.,..,=~,t-;sr..i,k'ión de los sujetos sociales en las zonas rurales. Como
arte de la modernización sociocultural identifica11'11"•...._........................,,..os las políticas demográficas implementadas por
el Estado desde la década de los setenta, con la finalidad de controlar la natalidad en las zonas rurales.
Desde un principio, tanto las instituciones nacionales como supranacionales consideraban que la reducción de la tasa de fecundidad dependería, en buena
medida, de la integración de las mujeres campesinas
a la medicina reproductiva moderna y de la desintegración de la partería tradicional que, durante siglos,
constituía casi el único sistema de apoyo a las mujeres embarazadas y parturientas en las zonas rurales.
En vista de que resultaba previsible que muchas
parejas campesinas no adoptarían sin mayores resistencias la propuesta antinatalista del Estado, las au-

48

toridades sanitarias buscaban una instancia mediadora: las parteras tradicionales.
Para que estas mujeres pudieran cumplir con su
nueva misión política y cultural y para que se convirtieran en coadyuvantes de la burocracia sanitaria,
resultaba imprescindible familiarizarlas con la forma
de pensar y actuar de la institución modernizadora
(con su lógica de conceptualización, sus paradigmas
metodológicos, su modo de actuar en la arena política, sus políticas de identificación de las comunidades campesinas y de las parteras mismas así como
con los parámetros y reglas de interacción al interior
de la burocracia sanitaria). Dichos discursos educativos y políticos estimularían una transformación del
self en cada una de las comadronas tradicionales. En
el presente estudio analizamos los efectos de estos
discursos -enunciados de forma verbal o no verbal
en el vasto marco de los cursos de capacitación impartidos desde la década de los setenta a comadronas empíricas- en la identidad de cinco parteras. Se
trata de conocer una "realidad" pasada desde los efectos que produjo en el alma de los sujetos subordinados. Estos efectos son, en su gran mayoría, inconscientes aunque presentes en los discursos. 1
Las mujeres referidas forman parte de un total
de 36 comadronas que fueron entrevistadas. 2 Todas
viven en comunidades rurales del centro-sur y sur
de Nuevo León donde la partería tradicional constituyó durante mucho tiempo una práctica arraigada
y donde existen hasta la actualidad comadronas. De
las entrevistadas, 21 habían participado en cursos de
adiestramiento impartidos por el Estado en diversas
cabeceras municipales de la zona; 15 se habían resis1

Acerca del poder como objeto de estudio y fuerza estructurante
de la interacción dialógica en el trabajo de campo, véase Sieglin
(2000 y 2001).
2
Las mujeres fueron seleccionadas según el principio de la •pelota de nieve; (snow ball system): preguntando tanto a las mujeres
en los poblados como pidiendo a las parteras entrevistadas referencias acerca de otras colegas a quienes entrevistar. Para ser
entrevistada, una mujer debía contar con experiencia propia en
la atención de embarazos y partos.

TRAYECTORIAS

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MAYO-AGOSTO 2003
1

tido a aceptar la oferta educativa. De las participantes en los cursos, cinco asistieron a talleres de varias
semanas de duración en la ciudad de México durante la década de los setenta y ochenta, además de los
adiestramientos locales. Este viaje representó para
todas la primera salida de su área de residencia ya
que ni siquiera conocían en aquel entonces la capital
del estado, Monterrey.
El presente estudio se concentra sólo en la descripción que ofrecieron estas cinco mujeres de su
estancia en México y de las atenciones y cuidados
que recibieron durante aquellos viajes. Sus relatos
hacen referencia a interacciones con diversos actores sociales (trabajadores sociales, empleados del
hotel, maestros). Analizaremos el impacto de los tratos brindados en la autoimagen de las relatoras3 con
la intención de demostrar cómo se percibe el sujeto
en medio de relaciones sociales asimétricas y caracterizadas por desequilibrios de poder.
El estudio aquí presentado constituye un ensayo
de investigación microsociológica. La concentración
en los discursos de unos cuantos sujetos permite conocer, con más profundidad, los procesos psicosociales que enmarcan la construcción de las formaciones identitarias. Para tal planteamiento, el acercamiento a la entrevista como discurso y, por ende,
como texto sometido al instrumentario de las ciencias del texto (las diversas disciplinas lingüísticas),
representa un recurso metodológico de gran riqueza
ya que permite dilucidar estructuras interpretativas
de acontecimientos sociales que se escapan de la conciencia del sujeto social, pero que se encuentran presentes en sus formaciones discursivas. De este modo
no pretendemos descubrir dimensiones de la realidad social de los individuos que se encontrarían detrás o fuera del discurso; se trata de dimensiones pre3

Se sobreentiende que la realidad descrita en los fragmentos
narrativos es la realidad tal como la experimentaron las mujeres,
es decir, su interpretación dista probablemente de las interpretaciones e intenciones de sus interlocutores. Nos concentramos en
su visión de la realidad ya que ésta es la que dejó huella en su self.

lRAYECTORtAS

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¡

¡

sentes dentro del mismo, aunque no de forma cons
ciente y controlada por los sujetos narradores.
Para efectuar un análisis del discurso, como lo h
señalado Ricoeur (1998 y 1999), hacemos uso de
instrumentario teórico de la lingüística. Con ayud
de algunas teorías lingüísticas desmenuzamos los
fragmentos narrativos en sus partes significativas má
pequeñas con la finalidad de reconstruir, de est
modo, los mensajes del texto. 4 Se sobreentiende que
el significado de los diversos elementos y estructura
textuales no emerge de su naturaleza lingüística, sin
que es producto de su relación con una teoría social.
De este modo afirmamos la imposibilidad de la ciencia social de salir del círculo hermenéutico. Toda interpretación refiere a una concepción teórica -explicita o implícita- que genera los conceptos con cuya
ayuda un fenómeno o una expresión adquieren un
significado.
Dependiendo de las características de cada fragmento y en función de nuestro interés cognitivo emplearemos, en el plano metodológico, tanto el análisis de la estructura narrativa propuesta por Labov y

4
Para una descripción minuciosa del trabajo analítico, véase
Sieglin, 2002.

49

�El recurso de la ignorancia
propia cumple una función
explicativa: aparece como
una figura del pensamiento
que matiza la interpretación
de los diversos acontecimientos
durante el viaje. En el centro
de este esquema interpretativo
se localizaba la idea
de incapacidad
e incompetencia propias.
Waletzky (Renkema, 1999), la macroestructura semántica (Van Dijk, 1993; 1996), los explícitos e implícitos (Ducrot, 1982) y el esquema de comunicación manipulatoria de Greimas (Lozano, Peña Ma, y Abril, 1999).

LA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA
DE IDENTIDADES ESTIGMATIZADAS
Durante su viaje y su estancia en México, las parteras tradicionales5 se relacionaban, por lo general, de
forma asimétrica, con diversos tipos de personas que
estaban vinculadas a la realización de los cursos de
capacitación: maestros, enfermeras, trabajadoras sociales, choferes y empleados del hotel donde se hospedaban.

5 Con la finalidad de guardar el anonimato de las relatoras, se les
asignó a cada una un nombre ficticio. Se cambió, asimismo, el
nombre de los lugares y de las personas referidas en los fragmentos narrativos.

50

1

II.

lNvEsTIGADORA. -¿Cuántas personas estuvieron en el curso?
DOÑA ARGELIA ( 66 afws de edad, sabe leer y escribir). -Bueno, éramos como, donde
estuvimos ya la última vez, éramos 45 señoras
y ei:an como 15 señores, más las maestras que
nos acompañaban, las trabajadoras sociales,
porque solas de a tiro, pues, no dábamos una.
Ellas se encargaban del hospedaje, comida,
transporte y movimientos, de si nos sobraba
tiempo, de llevarnos a alguna parte; pero, pues,
casi por lo general, no nos sobraba.
lNvEsTIGADORA. -¿Qué sintió cuando llegó a
esa ciudad tan grande?
DOÑA LicHA ( 70 afws de edad, sabe leer y escribir). - No, pues, ¡tú crees!, no salíamos a ninguna parte porque no conocíamos.

Tanto doña Argelia (I) como doña Licha (II) refieren en sus relatos a su supuesto estado de ignorancia. Mientras que la primera afirmaba que "solas
de a tiro, pues, no dábamos una", la otra alegaba que
" no salíamos a ninguna parte porque no conocíamos". Empero, la alusión a la ignorancia propia cumple funciones distintas en ambos relatos. En el discurso de doña Argelia (I), la ignorancia refiere a un
supuesto estado de desorientación general que sufrían las parteras y que les impedía moverse -en todos los sentidos posibles: territorial, social y psicológico- en la ciudad de México. Esta incompetencia
justifica, según la relatora, la presencia de las trabajadoras sociales que se encargaban de todo lo necesario (la comida, el transporte, los paseos). En cambio
en el caso de doña Licha (II), se trata de una especie
de desconocimiento del espacio, que restringía su
radio de acción al hotel y al curso.
Al confrontar ambos relatos, se aprecia una cierta contradicción: mientras que doña Licha alegaba
que las parteras no se pasearon en la ciudad por no
conocerla, su compañera de curso, Argelia, relacionaba el encierro en el hotel a la falta de tiempo so-

TRAYECTORIAS

IAÑO

V, NO. 12 'MAYO-AGOSTO 2003

brante para organizar paseos. Independientemente
de la pregunta, de quién
haya errado en su juicio, se
desprende la omnipresencia de la autoatribuida ignorancia en la autoimagen
de las mujeres. En ambos
casos, el recurso de la ignorancia propia cumple
una función explicativa:
aparece como una figura
del pensamiento que matiza la interpretación de los
diversos acontecimientos
durante el viaje. En el centro de este esquema interpretativo se localizaba la
idea de incapacidad e incompetencia propias.
Ahora bien, en ambos
fragmentos discursivos, el
sujeto del enunciado6 es el "nosotros" (y no el "yo"),
lo que permite deducir que la ignorancia como característica esencial no se asignaba sólo al sujeto de
la narración, sino al grupo social al que pertenece: a
las mujeres rurales. En este sentido se conceptualiza
la ignorancia como característica colectiva.
La estigmatización de las identidades individuales y colectivas no surge en un espacio vacío sino
dentro de la interacción con los "otros", en el presente caso, con el personal médico y las trabajadoras
sociales que acompañaban al grupo. Las huellas de
este proceso de marcación negativa aparecen en un
fragmento de doña Magdalena (III).
III.

I NVESTIGADORA. -¿Dónde se hospedaban?
¿Cómo las trataban?

6

Acerca de las marcas del sujeto por medio de los deícticos, véase
Lozano, Peña-Mario y Abril, 1999.

lRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

afw
de edad, sabe leer y escribir)
DOÑA MAGDALENA ( 6 7

-[1] Ahí, en el hotel donde
estábamos, "La Riviera", nos
tenían bien cuidadas de que
no... Tenían miedo de que
nos saliéramos a la calle y no
fuera a pasar algo. Nomá
íbamos, porque yo, en ese
momento, fumaba, iba a
traer cigarros y luego, luego:
"¡Psst psst! ¿Para dónde va?"
Ya les decíamos que íbamo
a traer cigarrillos o alguna
cosa. "Yo se los voy a traer".
Y él nos los iba a traer. Bien
cuidadas que nos tenían. [2]
Nos llevaban a Xochimilco
todo eso, un domingo. Nos
trajeron en todos los lugare
más importantes de Méxic
[ ... ] No nos dejaban salí
[solas] a ninguna parte. Te
oían miedo de que nos fuéramos a desbalagar. No crea, en México es mu
dificil. [3] Y rws cuidaron muy bien y a la hora d
la comida y nos ponían la televisión abajo. Pero,
¿salirnos para afuera? ¡Nada! Pues no ve qu
uno de rancho qué sabe en el pueblo. Pero nos
fue muy bien.

El tópico de este segmento narrativo (III) lo constituyen los "buenos cuidados" que recibían las parteras durante su estancia en México, a los cuales la
relatora se refiere en tres ocasiones: al comienzo en
forma de aseveración ("nos tenían bien cuidadas"),
a mitad del relato como conclusión ("Bien cuidadas
que nos tenían") y de nueva cuenta hacia el final en
calidad de aseveración ("Y nos cuidaron muy bien").
La pretensión del texto es: a) describir las atenciones
recibidas y b) especificar las causas de la sorprendente preocupación gubernamental en tomo al bienestar de las parteras tradicionales.

51

�rros (mensaje 2: "Yo se los voy a
traer"), abandonar sus planes de
salir del hotel. Los mensajes del
Atenciones recibid
Momo de las atenciones
Causa de las atenciones
vigilante cumplieron, por tanto,
dos funciones: intervenir e impedir una acción emprendida por las
"Miedo de que nos saliéramos" (1)
"En México es muy difícil"
mujeres. El segmento termina con
una valoración de esta interven"Miedo de que nos fuera a pasar
"Uno de rancho qué sabe en el pueblo"
algo" (1)
ción: "Bien cuidadas que nos tenian".
"Miedo de que nos fuéramos a
desbalagar" (2)
Según Greimas (Lozano,
Peña-Mario y Abril, 1999), la cauente: Fragmento discursivo 111.
pacidad de manipular el programa del destinatario de un mensaLa narradora describe "los buenos cuidados" de
je se basa en el poder que pone en juego el emisor
que fueron objeto ella y sus compañeras de curso, en
(amenazando e intimidando, o bien, tentando a su
dos escenarios distintos: el hotel -subsegmentos 1 y
interlocutor), o en el saber (provocando o seducien3-y el tiempo libre los fines de semana - subsegmento
do al receptor). En el caso del subsegmento 1, la
-. ¿En qué consistían dichas atenciones? La desmanipulación se basaba probablemente en el poder
cripción en el subsegmento 1 refiere al momento
ya que el mensaje fue emitido por parte de un emcuando la narradora y alguna de sus colegas pretenpleado (hombre) del hotel. El hecho de que dicha
dían salir del hotel para comprarse cigarros. Al dispersona se atreviera a indagar los planes de dos huésponerse a abandonar el edificio, un hombre (tal vez
pedes demuestra que el emisor (vigilante) daba por
un vigilante) 7 les llama la atención e indaga el motivo
supuesto un cierto grado de autoridad frente a las
de su salida ("¡Psst, psst! ¿Para dónde va?"). Al exdos mujeres. Por otra parte, esta autoridad reclamalicarle que iban a comprar cigarros, el señor les
da fue aceptada y ratificada por las comadronas al
ontestó: "Yo se los voy a traer". Para analizar la coexplicar a su interlocutor sus objetivos. En cambio,
municación entre el hombre extraño y las parteras
en los subsegmentos 2 y 3, la manipulación se basahacemos uso del esquema de comunicación maniba en mayor grado en la seducción.
pulatoria propuesto por Greimas (Lozano, PeñaLos motivos asignados a la vigilancia y el control
Marin y Abril, 1999). El emisor de un mensaje (el
de sus movimientos, las visitas organizadas y el invigilante) empuja al destinatario (las parteras) a haevitable encierro en el hotel refieren, según doña
cer algo que no puede eludir: primero, darle una exMagdalena, a un conjunto de miedos que, desde su
plicación acerca de sus planes (mensaje 1); y desperspectiva, "atormentaban" a las autoridades en torpués de la aseveración de que él les traería los cigano a la suerte de las mujeres campesinas en la ciudad: que se perderían en la urbe, o bien, que les su7
La narradora no especifica la función de dicha persona. Sin
cedería algo en la calle. La narradora intenta explicar
embargo, según los actos de habla atribuidos a dicho sujeto (acestos
temores -que en ningún momento de su relato
tos que revelan autoridad) y la reacción de la entrevistada que
los
asume
como parte de su propio pensamientolegitima la interpelación de parte del hombre (aceptación de su
pregunta y formulación de una respuesta), se trata de un empleamediante la referencia a dos factores que podrían
do del hotel o de la institución médico-burocrática a cargo de las
identificarse
como la causa de las preocupaciones
parteras.
LA CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES ESTIGMATIZADAS
EN LA INTERACCIÓN ENTRE AUTORIDADES Y PARTERAS EMPÍRICAS
DURANTE UNA ESTANCIA EN LA CIUDAD DE MÉXICO

52

'TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO.12

jMAYO-AGOSTO 2003

gubernamentales: a) que "en México es muy difícil"
y b) que "uno de rancho qué sabe en el pueblo".
Ambas afirmaciones parten del supuesto de que se
requiere un saber especial para orientarse en un espacio. La afirmación de que "en México es muy difícil" significa, por un lado, que la complejidad urbana
exige un cierto conocimiento del espacio para poder
circular por la ciudad. En cambio, la aseveración de
que "uno de rancho qué sabe en el pueblo" reduce el
conocimiento espacial de las parteras al medio rural
e invalida, al mismo tiempo, este saber como suficiente para transitar por espacios distintos a los del
pueblo. La relación entre ambas afirmaciones desemboca, así, de nueva cuenta, en el diagnóstico de la
ignorancia campesina propia y colectiva.
Ahora bien, los estereotipos nacen en la interacción. Si bien la relatora asume al final su supuesta
incapacidad de moverse en el espacio capitalino y
acepta el enclaustramiento en el hotel, esta actitud
constituye la consumación y el desenlace de un proceso de aprendizaje. De hecho, al inicio de su estancia (subsegmento 1), la partera desconocía los peligros urbanos y se atrevía a salir a la calle en búsqueda de un establecimiento comercial. En otras palabras, el hecho de ser de pueblo no le provocaba, en
un principio, temores de extraviarse en la ciudad. Es
hasta el término de su relato cuando resume el conjunto de experiencias interactivas y cuando asienta,
efectivamente, su ignorancia y su incapacidad para
transitar por los espacios citadinos. De este modo
demuestra que las estancias8 en este tipo de cursos
de capacitación, lejos de abrir las mentes y de desarrollar las capacidades de acción de las participantes, tendían a cimentar en las mujeres participantes
los estereotipos modernos acerca de los pobladores
campesinos: gente ignorante que no debe de andar
suelta en la calle. Sólo al apropiarse la comadrona de
8

Cuando hablamos de la «estancia en los cursos•, nos referimos
no sólo a los momentos áulicos sino a la experiencia en todos los
espacios ligados al curso (hotel, los espacios citadinos, restaurantes, etcétera) .

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

Si bien la relatora no niega
por completo las diferencias
entre pueblerinas y gente
de la ciudad (c73ueno) mejor
vestidas)]) reduce
la importancia de la aparente
disparidad (ce... aunque
en México no presume mucho
la muje,; no presume mucho)
¿verdad que no?)].
esta perspectiva tan típica del pensamiento moder
no, nos podemos explicar por qué la vigilancia, e
control y el enclaustramiento podían ser interpreta
dos, por la narradora, como muestras del "buen cuidado" del que eran objeto las parteras tradicionale
y por qué la relatora cierra su narración con un "per
nos fue muy bien", que expresa la sorpresa por el
final feliz de la "travesura ranchera" de poner un pi
en la gran ciudad (la conjunción pero establece aq
un contraste entre el éxito del viaje y los deficientes
conocimientos de las participantes).
Por otro lado, es posible aseverar que la sensación de bienestar que experimentaron muchas comadronas al acceder a comidas de restaurante y al
disponer de una cama propia, creaban un ambiente
dentro del cual las múltiples formas de control y vigilancia ejercidas por personas que no pertenecían
al grupo de parteras, fueron interpretadas como
muestras de auténtica preocupación, interés en las
"necesidades" de las comadronas y buena atención
en vez de agresiones, ofensas y autoritarismo. Los
individuos sujetados (las comadronas) se transformaron a sí mismas, imaginariamente, en "reinas".
53

�cho la mujer, no presume mucho, ¿verdad que
no? Son muy... como uno aquí. Bueno, mejor
vestidas, pero sí, en México, la gente, muy silencia, muy pasiva, con sus paraguas esperando su canúón.
Según doña Magdalena, tanto ella como sus compañeras de viaje se sintieron "apenadas". La pena
que experimentaron parece haber sido más que todo
un sentimiento difuso y generalizado y no tanto un
rniedo preciso provocado por una experiencia desagradable concreta. La partera relaciona este estado
de aflicción con su extracción social rural al afrrmar:
"pues, al fin que uno de rancho. En el pueblo, ya ve
que se ve al verlo ... " La angustia se nutriría, de este
modo, del contraste -poco favorable- entre las mujeres rurales y los habitantes urbanos. Si bien la
relatora no niega por completo las diferencias entre
pueblerinas y gente de la ciudad ("Bueno, mejor vestidas"), reduce la importancia de la aparente disparidad (" ... aunque en México no presume mucho la
mujer, no presume mucho, ¿verdad que no?") y, más
aún, establece incluso una relación de semejanza psicológica entre las mujeres de la capital y las " rancheras": "son muy... como uno aquí". Ahora bien, si las
diferencias socioculturales (vestimenta, por ejemplo)
no son la fuente de este sentimiento de vergüenza y
pena, ¿qué atormentaba entonces a las comadronas
campesinas? Otras dos entrevistadas aportan en sus
relatos algunas pistas:
¿Cómo delineaban las parteras su estado psicológico? Se trata de una pregunta importante ya que la
situación emocional y la relación consigo rnismas representan el marco psicosocial dentro del cual se desarrollarían los cursos de adiestranúento.
IV.

54

DOÑA MAGDALENA ( 67 años, sabe leer y escribir).
-Y, pues, todas apenadas y todas ... pues, al fin
que uno de rancho. En el pueblo, ya ve que se
ve al verlo, aunque en México no presume mu-

V.

lNvEsTIGADORA. -¿Qué sintió cuando recibió
la invitación a su primer curso?
DOÑA FEDERICA ( 49 años de edad, no sabe leer ni
escribir). -Me empezaron a invitar, yo con miedo ... me iba a los cursos, dos, tres semanas allá
y fue el modo en que perdí el miedo definitivamente ...

VI.

lNvEsTIGADORA. -Me platicaron que algunas
mujeres tenían rniedo.
DOÑA BERTHA ( 72 años de edad, no domina bien

I

TRAYECTORIAS AÑO V, NO. 12 jMAYO-AGOSTO 2003

la lectoescritura). -Sí, pues no ve que gente ignorante como yo, verdad, pues, yo andaba con
mi suegra para todos lados.
lNvEsTIGADORA. -¿Por qué cree usted que algunas mujeres tenían miedo?
DOÑA BERTHA. -Por la ignorancia y luego
creían que, como decían, que la partera que salía bien, las iban a meter ahí en la clínica. Alú
las iban a ocupar, ahí. Pues la gente ignorante,
pues, sí.
lNvEsTIGADORA. -¿Y usted no tenia miedo?
DoÑA B.EIITHA. -No, ya después ya no.
lNvEsTIGADORA. -¿Pero al inicio sí?
DOÑA BERTHA. -Sí, pues, le digo, que la ignorancia, que decía uno: "Pues, sabe Dios ¿para
qué nos traerán acá? ¿Qué nos irán a hacer alguna cosa?" Porque no, sí nos trataron bien.

En el caso de doña Federica y doña Bertha, la
angustia expresada por otras mujeres aparece bajo
un término más concreto: el miedo. Ambas mujeres
expresaron haber sentido miedo al obtener una invitación por parte de la Secretaria de Salubridad y al
acudir a su primera cita de adiestramiento. Ambas
aseguran, asimismo, haber superado este temor durante los cursos. Por lógica, el rniedo acompañó una
expectativa negativa respecto a lo que sucedería en
los cursos. Al no hacerse realidad lo que difusamente
esperaban las narradoras, desapareció, según las narradoras, su temor. ¿A qué se debía esterniedo? ¿Qué
temían? ¿Cómo se explicaban dicho sentimiento?
Para encontrar una respuesta me centraré en el fragmento discursivo de doña Bertha.
En su exposición, la entrevistada identifica dos
fuentes del miedo que no sólo la agobiaba a ella, sino
también a otras compañeras del curso: 1) la ignorancia ("pues,no ve que gente ignorante como yo"; "Por
la ignorancia"; "Sí, pues, le digo, que la ignorancia");
2) los posibles planes que la autoridad podría tener
para con las parteras empíricas y los que constituirían el motivo oculto de la organización del curso.
Ahora bien, a1 comparar ambas fuentes de miedo

lRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

expuestas por la narradora, se aprecia que no ocu
pan el mismo estatus explicativo. Esto resulta pateo
te cuando la entrevistadora pregunta: "¿Por qué cree
usted que algunas mujeres tenían miedo?" Doña
Bertha contestó: "Por la ignorancia y luego creían
que, como decían, que la partera que salía bien, las
iban a meter ahí en la clínica. Alú las iban a ocupar
ahí. Pues la gente ignorante, pues, sí". La respues
se introduce mediante la preposición por que -antepuesta a un sustantivo- designa semánticamente una
causa (la ignorancia) seguida por la mención de
segundo factor causal. Sin embargo, la co_-causa e
calificada, de nueva cuenta, por la referencia a la ignorancia ("Pues la gente ignorante, pues, sí") de lo
que se infiere que el rniedo experimentado, al antici-...-=-==
par eventuales planes amenazantes de la autorida
médica, brota de la ignorancia.
Sin embargo, el intento explicativo aportado porr,,-.,.,,.,..,...,.,,..-.,.......,.
la entrevistada constituye ya una racionalización. La
huellas de la racionalización se ligan a la presenci
de dos tiempos distintos en la conversación entre investigadora y entrevistada. Mientras la entrevistado-

Las muJeres expresaron
haber sentido miedo
al obtener una invitación
por parte de la Secretaría
de Salubridad y al acudir
a su primera cita
de adiestramiento. Ambas
aseguran) asimismo) haber
superado este temor durante
los cursos.
55

�a intenta conocer los motivos del miedo al momeno en que las parteras se integraban por primera vez
a un curso, su interlocutora (la comadrona) respone desde la persl?ectiva de aquella persona que sueró, tiempo después (hacia el final del curso), el
miedo experimentado al principio de los cursos.
Desde la retrospectiva, el temor inicial es invalidado
no haberse consumado la
cción amenazante; es
calificado, por lo tanto, como
infundado e irracional y
explicado como expresión de
a ignorancia propia y
olectiva. La ignorancia como
fuente del miedo surge sólo a
posteriori y constituye, de este
modo, un aprendizaje adqui.do en el curso mismo.
En fin, según doña Bertha,
en la víspera del primer curso,
tanto ella como sus compañeras pasaban por una fase de
intenso temor. En el caso de
sus colegas, este miedo se ligaba a la creencia de que las
utoridades "las iban a meter
' en la clinica. Ahl las iban a
ocupar, ahí". La visión de ser
ocupada en la clinica no fue interpretada como una oportunidad laboral, es decir, como
algo positivo, sino como una amenaza a su existencia,
como un peligro. Esta interpretación se aprecia, con
más claridad, cuando doña Bertha articula las preguntas que se hacía en aquel momento preciso: "¿para
qué nos traerán acá? ¿Qué nos irán a hacer alguna
cosa?" El miedo vivido por dichas mujeres manifiesta, pues, la anticipación de una posible amenaza a su
existencia como parteras tradicionales al igual que a
su modo de vida (que se trastocaría al momento de
tener que integrarse a una clinica). Al desconocer los

56

planes concretos del Estado, no podían plantearse
una respuesta concreta. Su imaginario les vaticinaba,
empero, nada bueno. Se sintieron expuestas a una
posible represión gubernamental ("¿Qué nos irán a
hacer alguna cosa?"), a la que tendrían que enfrentarse si pretendían seguir con sus auxilios parteros.
De lo anterior se infiere que los sujetos que finalmente se reunirían en los cursos de adiestramiento no eran
personas seguras de sí mismas,
dispuestas a sostener sus saberes ante una instancia más poderosa que ellas y la cual partía, además, de un enfoque
epistemológico paralelo al de
las comadronas. Las parteras
que acudieron al llamado de la
autoridad, eran valientes al
afrontar una posible amenaza
del Estado y al no sucumbir
ante su temor de ser reprimidas. Pero al mismo tiempo eran
mujeres temerosas, asustadas y
aprensivas. Su estado psicológico no las predisponia, por
ende, para la defensa valerosa
de su acervo de conocimiento
tradicional frente a la autoridad gubernamental, situación
que favorecería la modernización sociocultural pretendida
en el área de la salud rural.
El relato de doña Bertha termina con la refutación de los miedos sufridos. Todas las penas y aflicciones se desvanecieron en el aire: "Porque no, sí nos
trataron bien". No sucedió nada que la aterrorizara.
Pero, ¿realmente no sucedió nada? ¿Salió ilesa e íntegra de esta experiencia con la autoridad estatal?
El proceso de enseñanza-aprendizaje no se limitaba, por supuesto, al curso. Todo espacio de interacción aportó a las asistentes campesinas nuevas ex-

I

lRAYECTORIAS AÑO V, NO. 12 ' MAYO-AGOSTO 2003

periencias en torno a sí mismas y en torno a los
"otros". Un aprendizaje sustancial constituye-según
la importancia que ocupa en los discursos de las parteras- el reconocimiento de sí misma como ignorante.
Como se veía en las líneas anteriores, el mundo moderno dio por sentada esta ignorancia campesina. Este
estereotipo de la gente rural como "atrasada", "inepta", "impedida" se plasmaba en muchas acciones de
las autoridades a cargo de los cursos de adiestramiento y no se manifestaba sólo en el salón de clase. El
discurso estigmatizante infiltraba todos los espacios:
desde el camión hasta el lobby del hotel y el restaurante. Era un discurso silencioso que no salió de la
boca de ningún médico, de ninguna enfermera, trabajadora social o vigilante. Y, sin embargo, se pronunciaba incesantemente a través de la organización
del tiempo, la organización del espacio, en los movimientos, en las atenciones y los cuidados. Se articuló
a través de la preocupación, la mortificación y el "verdadero" interés, es decir, no adoptó formas agresivas, humillantes e infamantes. Se pronunciaba de
manera silenciosa y discreta por doquier. Por todo
ello, no despertaba suspicacia y resistencia y logró
instalarse, de modo casi desapercibido, en el pensamiento de las parteras. El recurso a la ignorancia se
convirtió, poco a poco, en un medio interpretativo
por parte de las mismas parteras. A través de la ignorancia se explicaban sus temores, sus reservas, sus
desavenencias y sus dificultades.
Por último, el reconocerse como ignorante significó, al mismo tiempo, dejar de serlo ya que implicaba un conocimiento de sí misma y de las demás que
otros no tenían. El discurso estigmatizante que circulaba en los contextos "modernos" a los que se insertaban las parteras, se instaló paulatinamente en
las concepciones de las comadronas acerca de sí mismas, de su gente y de su cultura. Representó, por lo
tanto, simultáneamente, un medio de sujeción empleado sin más por el entorno social "moderno" al
igual que un instrumento de autosujeción, disciplina
e integración adoptada por las mujeres mismas.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

CONCLUSIÓN
La interacción entre los agentes modernizadores
(médicos, enfermeras, trabajadoras sociales y personal administrativo) y las integrantes de comunidades campesinas (parteras, mujeres embarazadas y
parturientas) se inserta en un vasto campo de des
igualdades estructurales ( trazado por la clase social,
la escolaridad, ingreso, los niveles y estilos de vida, el
prestigio y el estatus social, por mencionar algunas
variables) y culturales preexistentes (por ejemplo, la
pretensión hegemónica de la cultura moderna frent
a la tradición rural; la supuesta superioridad del saber científico frente al empírico-tradicional) que
enmarcan el encuentro entre ambas partes. Este con-•nr~~";;;:'l!
texto sociocultural constituido por discursos y prác
ricas sociales se plasma en las expectativas de acció1n..................
de los sujetos: les in-forma acerca de las característi-•....-~,...,.-cas sociales, culturales, políticas y económicas de
"otro", les guía en su acercamiento mutuo, les ayud
a seleccionar las pautas de interacción frente al "otro"
y les orienta sobre cómo tratarlo y qué evitar en su
presencia. Dichos discursos pre-estructuran los en
cuentros sin determinarlos.
Los discursos no son políticamente neutrales. La
concepción hegemónica acerca de la población cam
pesina concibe a los interlocutores rurales como "no
modernos" y por ello "inferiores" en todos los planos posibles: los campesinos son identificados como
personas "simples", " ignorantes", "de poca cultura",
"retóricamente limitados", "sumisos", pero también
"renegados", "tercos" y "aferrados a sus tradiciones
y costumbres"; su cultura es valorada como anacrónica, superada o como un vestigio inútil, dañino o
ridículo del pasado que no debe reclamar validez y
vigencia en el presente y futuro.
Por otra parte, la experiencia de las comunidades
campesinas con la sociedad moderna no se restringe
a los ocasionales intercambios institucionales sino que
se nutre de una amplia interacción en el plano económico, laboral, político, social y cultural, por lo que

57

�os individuos cuentan con un saber más o menos
plio (en función de la cantidad y calidad de sus
encuentros particulares) acerca de la "sociedad moerna" y su forma de conceptualizar a las comuniades rurales. En estas interacciones los actores rurales descubrieron que el " mundo moderno" los considera como seres "culturalmente impedidos", socialente "inferiores" (pobres, con poca capacidad aduisitiva, niveles de consumo menores), políticamente
limitados (como "menores de edad" a quienes se les
tiene que indicar cómo conducirse por la vida y por
la política) y comunicativamente restringidos (con
roblemas para expresarse "adecuadamente", por
jemplo). Se trata de un conjunto de valoraciones que
merman, al fin y al cabo, el "capital cultural" y político de los campesinos y les asignan una posición su-

Las parteras que acudieron
al llamado de la autoridad)
eran valientes al afrontar
una posible amenaza
del Estado y al no sucumbir
ante su temor
de ser reprimidas.
Pero al mismo tiempo eran
mujeres temerosas) asustadas
y aprensivas. Su estado
psicológico no las predisponía)
por ende) para la defensa
valerosa de su acervo
de conocimiento tradicional.
58

bordinada frente a los actores urbano-industriales, en
particular frente a los organismos gubernamentales y
privados.
La hegemonia del pensamiento estigmatizante
acerca de la población rural convierte a este sector
social -junto con los pobres en la ciudad- en "objeto
de atención" de la sociedad moderna: ellos requieren
de ayuda para poder "ayudarse". Dicho apoyo se
ubica, en primer lugar, en el campo "educativo": necesitan de conocimientos y saberes modernos para
lograr remplazar las creencias y supersticiones como
motivadores de acción; pero también de "valores"
para "moralizar" sus acciones y de "orientación" para
guiarse de forma más "adecuada" por la vida. Todo
proyecto educativo -desarrollado dentro de un contexto de asimetrías socioculturales- se inscribe, desde un principio, en un campo de poder que separa al
educador del educando y que asigna al "maestro" la
posibilidad de diseñar, desde su perspectiva y conciencia, el contenido del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por lo mismo, el proyecto educativo es inseparable de los intereses, visiones y prejuicios del grupo educador y de las instituciones a que pertenece;
pocas veces se pone a disposición de los educandos.
Los proyectos del Estado en el campo de la medicina reproductiva no conforman, dentro de este
contexto, una excepción. Fueron diseñados sin consultar, en ningún momento, a las mujeres a quienes
se dirigían. Se insertaron en un contexto sociocultural
dominado todavía, a principios de los setenta, por la
partera tradicional y el hogar como espacio de alumbramiento. Aunque muchas comadronas contaban
con un saber amplio en relación con los partos y la
medicina tradicional, el papel que les asignó el Estado dentro del proyecto modernizador las restringió a
la función de instrumentar y facilitar los programas
sanitarios. Ejecutarían programas médicos y sociales
diseñados por otros. De esta manera, se convertirían
en el último eslabón de una estructura burocrática
que les brindaría, en adelante, los medios de su trabajo Oos discursos planificadores) y que, al mismo

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO.

12 jMAYO-AGOSTO 2003

tiempo recortó, de modo fundamental, su área de
acción tradicional.
Para cumplir con su nueva misión política y cultural y para convertirse en coadyuvantes de la burocracia sanitaria resultaba imprescindible familiarizar
a las parteras con la forma de pensar y actuar de la
institución modernizadora. Necesitaban conocer la
visión oficial en torno a la salud reproductiva, los argumentos que la sostenían, la lógica de conceptualización y los paradigmas metodológicos en que se
basaba al igual que el modo de pensar, interpretar e
interactuar de la burocracia médico-política. Llegar
a ser facilitadora de programas de planificación familiar significaba adquirir una serie de saberes, habilidades y actitudes nuevas. Este proceso de enseñanza-aprendizaje, de transformación a sí mismo formaba parte de los cursos de capacitación en un
sentido amplio: no se restringió al aula sino que
abarcaba todos los espacios sociales ligados de forma
directa o indirecta con los talleres. Estos espacios de
enseñanza-aprendizaje incluían tanto el camión en que
las mujeres fueron transportadas a los cursos, los albergues y hoteles donde se alojaban, los restaurantes y
comedores donde tomaron sus alimentos, como las
actividades de esparcimiento organizadas por las
autoridades.
A pesar de pertenecer a un segmento social estigmatizado e identificado como inferior y por ello ubicarse en el lado de los sujetos sin mayor autoridad,
era claro que la relación de poder que englobaría el
curso y que garantizaría el cumplimiento de las metas planificadoras no podía darse por presupuesto. Al
contrario, este nexo de poder tenía que crearse -como
primera tarea- en los cursos mismos. Por lo anterior,
es posible afirmar que todo proyecto modernizador
introducido desde el "exterior" a un grupo sociocultural determinado tiende a crear y recrear una relación política asimétrica entre los participantes que
se dividen, a consecuencia de la lógica de la organización detrás del curso, en dos grupos: los representantes de las instituciones modernizadoras aparecerían en este universo educativo como los maestros,
TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

los organizadores, los encargados de eventos y via
jes; los actores rurales -los "beneficiarios"- como lo
educandos.
Para que los proyectos de modernización autoritarios tengan el mayor éxito posible, las burocracias
deben tratar de crear en los espacios educativos un
ambiente psicosocial que favorezca la transferenci
del mensaje modernizador. En concreto, se trata d
estimular entre y al interior de los individuos ciertos
sentimientos y actitudes "positivos" o, por lo menos,
tolerantes hacia los discursos y prácticas promovidos. Por ello, es posible afirmar que la moderniza
ción impuesta no se plantea como una mera transferencia de información. Para que los sujetos sociales
se adhieran a los nuevos discursos tienen que reconfigurarse a sí mismos. La reconstrucción identitari
constituye, de este modo, una condición fundamen
tal para la imposición exitosa de un proceso de modernización. _...,

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La maquilización de la economía
M éxico: de país productor a país ensamblador
MARCO ANTONIO M ERCHAND

E

n este trabajo se aborda cómo el nuevo patrón o estilo de desarrollo industrial que ha
seguido México desde mediados de los
ochenta tiende a definirse en torno al estándar y a las exigencias de un modelo maquilador
como puntal de un desarrollo industrial de carácter
internacional, pero restringido al ámbito de los intereses intrafirma de las transnacionales estadunidenses.
Los antecedentes de este nuevo estilo los encontramos a mediados de los sesenta, cuando se fomenta en la frontera entre Estados Unidos y México
el modelo de maquila industrial; aunque en la actualidad, ya no se limita sólo a los estados fronterizos,
sino que se extiende por todo el territorio nacional.
A fin de explicar con cierta comodidad el significado que en conjunto adquiere la operacionalización de las transnacionales a través de la industria
maquiladora de exportación, hemos dividido este
capítulo en tres grandes apartados:
1. La econonúa mexicana transita entre las ventajas comparativas clásicas y las ventajas comparativas dinánúcas o competitivas.
2. El paso de oferente de productos primarios a
manufactureros.
3. La industria maquiladora consolida su crecimiento en territorio nacional.

ENTRE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS
CLÁSICAS Y LAS COMPARATIVAS
DINÁMICAS O COMPETITIVAS
En este punto quedará demostrado cómo la escisión
del proceso productivo que da lugar a la maquila, y
60

TRAYECTORIAS

IAÑO V, NO. 12

jMAYO-AGOSTO 2003

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡MAYO-AGOSlO 2003

para que ésta funcione de manera óptima, es necesario contar con nuevas condiciones en el entorno económico del país receptor, es decir, que se operen cambios en la política industrial del Estado, consistentes
no sólo en ofrecer una mano de obra barata y abundante, sino que se implemente un paquete de estrategias de política industrial que arraigue y atraiga
nuevas inversiones de subsidiarias extranjeras.
La descripción de esta nueva política industrial define pautas que sustentan el espacio territorial, a partir de la construcción no únicamente de las
ventajas comparativas clásicas, sino de combinarlas
con la creación ex profeso de ventajas competitivas
basadas no sólo en una reducción constante del salario real, sino implementando políticas que subsidien
(estímulos e incentivos de promoción industrial) a
las filiales de los corporativos transnacionales.
El Cuadro 1 ejemplifica cómo se ha ido integrando una nueva configuración regional, a partir de
otros determinantes que transitan entre las ventajas
comparativas clásicas y las competitivas: 1
Para explicar la "combinación o transición" entre el significado de las ventajas clásicas y competitivas que se han venido configurando en México, se
tratará de enmarcar la definición de estilo o patrón

1
La diferencia entre ventajas clásicas y competitivas se analiza
en forma muy esquemática. No existen las condiciones para entrar a debatir las controversias teóricas sobre dichos conceptos.
Simplemente se utiliza el concepto de ventaja comparativa como
el clásico ejemplo de que los países ya no pueden competir en el
mercado internacional sólo a través de sus recursos naturales o
salarios bajos para atraer capital extranjero, sino que para competir son necesarios otros recursos creados deliberadamente, para
que los capitales decidan localizarse en el país receptor.

61

�TEORÍA
La maquilizaciim de la ecorwmía

TEORÍA
La maquilizaciim de la ecorwmía

CUADRO 1
NUEVA CONFIGURACIÓN REGIONAL EN LA RMG*
Ventajas clásicas:
Abaratamiento del costo de la mano de
obra, mediante contratos salariales rígidos y grados de flexibilidad en las contrataciones a favor del capital empresarial.

...

Región que se define a partir de la combinación
entre ventajas clásicas y competitivas. Las TRN's
propician con los actores locales, un nuevo patrón
industrial.

l
Se crea una sinergia interna para cumplir con los
parámetros fijados por la empresa estadunidense globalizada, y donde se forman áreas productivas especializadas, orientadas exclusivamente
a la exportación.

l

..

Ventajas competitivas:
Política industrial que promueve un comercio exterior sustentado por las filiales extranjeras y que, para ser competitivo el territorio y sus unidades económicas (regiones),
el Estado debe crear una atmósfera industrial a favor de estos capitales. Para atraer
este capital transnacional, se deben crear
las condiciones competitivas a través de una
política de fomento y de desregulación a favor de la IED, y apoyada por el instrumento
de una política de apertura comercial e industrial a través de incentivos y estímulos.

* Las entidades federativas para allegarse capitales externos, deben basarse en ofrecer «calid_ad» del marketin~ Spromocionar sus ventajas locativas en
los mercados externos). En tanto que el capital transnacional considerará el «entorno temtonal», como cond1c1on favorable que le permita seleccionar
las regiones donde se visualizan las mejores garantías para decidir localizarse.

de acumulación, al con cepto que operacionaliza el
quehacer de la política industrial seguida por el Estado-nación o Estado-local, consistente en reorientar la ofensiva exportadora a través de un cambio en
su giro productivo, enfocado a la expor tación de productos manufactureros sustentados con el esquema
de plantas maquiladoras, sobre todo de capital estadunidense, en claro detrimento de lo que tenía el país
como exportador de algunos productos primarios.
De acuerdo con Krugman y Obstfeld (1999), el
comercio creciente entre países de salarios bajos y países de salarios altos a veces produce un comercio que
se clasifica como intraindustrial, aunque en realidad es
un comercio generado por la ventaja comparativa.
Supongamos, dice Krugman, que en California,
Estados Unidos, una empresa estadunidense produce unos chips para ordenadores sofisticados, los embarca hacia Asia donde son ensamblados en un ordenador, y de aquí los reembarca una vez más hacia
casa. Tanto los componentes exportados como el ordenador importado, van a ser seguramente clasificados como &lt;•ordenadores y productos asociados&gt;&gt;, de
tal modo que las transacciones van a contar como

62

comercio intraindustrial.
Sin embargo, lo que está ocurriendo en realidad es que Estados Unidos exporta productos intensivos en tecnología (chips), e importa un servicio intensivo en trabajo (ensamblado de ordenadores) . Este
comercio "seudo-intraindustrial" es muy común entre los Estados Unidos y México. Independientemente
de la postura que se tome, en la actualidad, las ventajas que puede tener una nación con respecto a otra
son aquellas que deliberadamente se desarrollan para
dar fortaleza a un país.
Se ha pasado así de un enfoque que privilegiaba el uso de las ventajas básicas, es decir, los factores
con los que de manera natural y no planeada ha sido
dotada una región, a otro en que son más bien determinantes las ventajas comparativas "dinámicas" o
competitivas, de aquellas que no se consiguen de
manera pasiva y de forma natural, sino que se adquieren y buscan deliberadamente y que se refieren
a aspectos como la infraestructura avanzada o el personal con altos niveles de calificación. Factores que
deben perfeccionarse y mejorarse a lo largo del tiempo a través de un esfuerzo deliberado.

TRAYECTORIAS

'AÑO V, N0.12

' MAYO-AGOSTO 2003

Para Porter (1996), este concepto de ventaja
competitiva, aunque se refiere la mayoría de las veces a empresas, no por ello deja de aplicarse a regiones o estados, si se parte del supuesto de que tanto
las entidades federativas como las empresas, cuentan con recursos naturales natos y los aprendidos de
la experiencia; en el caso del estado, podría ser la creación de una carretera o un aeropuerto.
Así pues, la ventaja competitiva es aquel escenario constituido por un diamante, conformado a su
vez por cuatro vertientes:
1) . Condicionantes de los factores. Hace referencia a la posición de la región en lo que concierne a mano de obra especializada o infraestructura necesaria para competir en un sector dado.
2). Condiciones de demanda. La naturaleza de la
demanda interior de los productos y/o servicios del sector.
3). Sectores afines y de apoyo. La presencia o ausencia de sectores proveedores y sectores afines que sean internacionalmente competitivos.
4) . Estrategia, estructura y rivalidad de la empresa.
Las condiciones vigentes de la nación con respecto a cómo se crean y gestionan las compañías, así como la naturaleza de la rivalidad doméstica.
A partir de estos cuatro factores, Porter señala
que el diamante es un sistema mutuamente autorreforzante, ya que el efecto de un determinante depende de los otros y viceversa. Existen dos variables adicionales que influyen en el diamante de Porter: la
causalidad y el gobierno.
Los acontecimientos causales están tanto fuera del control de las empresas como del gobierno, tal
es el caso de la migración de una maquiladora a otro
país, debido a las fluctuaciones de los precios internacionales de sus productos, derivados de las innovaciones tecnológicas en los procesos productivos.
Respecto al g0biemo, su función tiene que ver
con la ayuda otorgada a la empresa para incitarla a
localizarse o que reinvierta en la región receptora.
Estas políticas pueden tomar varias formas:

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO.

12

j MAYO-AGOSTO 2003

Lo que está ocurriendo
en realidad es que Estados
Unidos exporta productos
intensivos en tecnología
(chips)) e importa un servicio
intensivo en trabajo
(ensamblado de ordenadores).
Este comercio ccpseudointraindustriaP)) es
muy común entre Estados
Unidos y México.
a).

Subvenciones directas a la empresa en forma
de subsidios determinados, por ejemplo, en función del número de empleos creados en la región.
b). Subvenciones directas a la empresa según objetivos precisos: capacitación, inversión, adquisiciones de equipo, etc.
c). Desgravaciones fiscales: deducciones de impuestos sobre las ganancias, reducción de impuestos (IVA, impuestos prediales, etc.), subvenciones indirectas de todo tipo que reduzcan
la carga fiscal de la empresa.
d). Medidas de reducción de costo del capital: condiciones preferenciales de crédito (garantías de
préstamos, tasas de interés privilegiadas, etc.).
e). Rebajas sobre ciertos costos, tarifas de electricidad, tarifas postales, infraestructuras, etc.
(Polese, 1998: 265).
Las formas de ayuda financiera directa e indirecta a la empresa son casi ilimitadas y varían según
las circunstancias y las necesidades. Pero se trata siempre de subvenciones en el sentido económico del tér-

63

�TEORÍA
La maquilizacwn de la economía

TEORÍA
La maquilizacwn de la economía

mino, en la medida en que
las empresas de las regiones designadas reciben un
tratamiento privilegiado,
que supone una transferencia de dinero a su favor,
asumido por los contribuyentes. de otras regiones.
Sin embargo, a menudo es
dificil calcular el verdadero valor de esta transferencia, en la medida en que la
subvención sea más directa o, por el contrario, más
indirecta u oculta.
El grado de intervención del gobierno y sus políticas juegan un papel determinante en la competitividad de un país; en el caso concreto de México, el
gobierno refuerza los atributos propios de las empresas transnacionales estadunidenses.

EL PASO DE OFERENTE DE PRODUCTOS
PRIMARIOS A MANUFACTUREROS
La estrategia económica neoliberal impuesta a partir

de 1982 "abandonó la inversión estatal en algunos
rubros considerados no prioritarios", orientó la producción hacia el mercado exterior, concentró el capital nacional y propició la penetración del capital
extranjero, permitiendo el crecimiento de las exportaciones manufactureras en medio de un mercado
deprimido. El aparato productivo experimentó una
profunda transformación que aumentó la heterogeneidad industrial; el llamado redespliegue industrial
se aceleró por medio del esquema de subcontratación (maquiladoras), mientras se producía el desplome de la inversión productiva en las industrias básicas tradicionales (Morales, 1992: 109).
En la década de los ochenta, con el cambio de

64

régimen económico fundamentado en un "desarrollo
hacia afuera" (estilo de desarrollo), en lugar de " desarrollo hacia adentro" y la
redefinición de un nuevo
paradigma industrial fundamentado en una reestructuración industrial
flexible, los llamados países
periféricos se perfilan tendencialmente a desarrollar
una industria de ensamble
o terminado de productos.
Su principal objetivo se
encaminó al logro de menores costos durante el
proceso productivo global,
con el fin de abaratar precios en el mercado y obtener mayores utilidades. Objetivo que ha podido articularse, debido al ahorro en
costos de mano de obra (diferencia de salarios entre
países) y la nueva forma de intervención del Estado
para apoyar la inversión extranjera.
La proximidad con el mercado estadunidense,
la liberación unilateral del comercio por parte de
México, las perspectivas de una mayor integración a
través del TLC, entre otros factores, han atraído un
flujo creciente de inversión extranjera, cuyo propósito principal ha sido incrementar las ventas a Estados Unidos. De esta manera, las exportaciones de las
empresas estadunidenses se han convertido en un
objetivo por sí mismas, más que en el cumplimiento
de un requisito formal establecido por el gobierno
mexicano.
Como se verá más adelante, el comportamiento del comercio intraindustrial e intrafirma en materia de productos electrónicos (computadoras y otros)
está estrechamente vinculado. Primero, porque un
reducido número de transnacionales controla la mayor parte del comercio exterior (en gran medida in-

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 12

MA'rO-AGOSTO 2003

trafirma); y segundo, porque conforme a su estrategia, éstas concentraron sus inversiones en incrementar las exportaciones de determinados productos,
creando una red de empresas para distribuir las importaciones de otros productos de la matriz.
En el Cuadro 2 se muestra la participación de
las manufacturas de México con su principal mercado de destino, el estadunidense.
Como puede observarse, la estructura de las
expor taciones registra un movimiento a favor de las
manufacturas respecto a la de los recursos naturales.
Las manufacturas crecieron de 34.1 % en 1980, a 79%
en 1996; mientras que los recursos naturales cayeron
de 63% en 1980, a 17.2% en 1996.
De esta manera, si consideramos los cambios
normativos a favor de la inversión extranjera directa,
así como los factores de producción relativamente
baratos comparables con los países asiáticos, la frontera norte de México, y otras entidades al interior, se
están configurando en un espacio estratégico para el
ensamble y subensamble de la industria de computación estadunidense.

De acuerdo con datos de la CEPAL (Cuadro
3), México se ha convertido en el tercer más importante proveedor del mercado estadunidense.
Durante los años noventa, México alcanzó un
poco más de 10% de las importaciones totales, de las
que realizó Estados Unidos en el año de 1998. Fenómeno importante, especialmente en la industria electrónica, que muestra que el país proveyó al vecino
del norte en 1998 con 20% de las importaciones.
Cabe destacar que en este mismo año, la industria automotriz sobrepasó a Alemania y, la de confecciones, a China. De ahi el destacado papel de
México en las importaciones de Estados Unidos, sobre todo en industrias donde la búsqueda de eficiencia se convierte en factor básico de la competitividad
internacional.

LA INDUSTRIA MAQUILADORA
CONSOLIDA SU CRECIMIENTO
EN TERRITORIO NACIONAL

Si bien la industria maquiladora transita por una economía más competitiva, ésta, como bien lo señaló
Fajnzylber (1998), es una competitividad &lt;&lt;espuria»,
pues todavía se basa en operaciones de ensamblado
de baja remuneración, incentivadas por el mercado
CUADRO 2
estadunidense. Como se ha
mostrado anteriormente, la
ESTRUCTURA DE LAS EXPORTACIONES DE MÉXICO
A ESTADOS UNIDOS
ofensiva exportadora de la
1990
1996
1980 1985
política industrial se ha
orientado
al mercado de
27.8
17.2
49.1
63.0
l. Recursos naturales
Estados
U
nidos.
Y ha sido
10.9
10.4
7.0
13.3
1.1 Agricultura
exitosa, por los privilegios
15.7
9.1
47.6
36.0
1.2 Energía (principalmente petróleo)
arancelarios concedidos
1.1
2.3
1.6
2.2
1.3 Fibras textiles, minerales y menas de metal
para la importación, ade67.8
79.0
34.1
48.0
2. Manufacturas
más de contar con opera3.1
2.1
3.6
2.1 Basadas en recursos naturales
4.2
ciones de ensamblado de
44.5
64.7
76.9
29.9
2.2 No basadas en recursos naturales
baja remuneración.
4.5
3.9
2.8
2.. 9
Otros
De acuerdo con el
informe de 1998 sobre inFuente: (Mortimore, et al., 2000: 46).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, N0. 12 1 MAYOAGOSTO 2003

65

�TEORÍA
lA ma.quilizaciim de la economía

TEORÍA
lA ma.quilizacüm de la economía

CUADRO 3
IMPORTACIONES DE ESTADOS UNIDOS
EN INDUSTRIAS SELECCIONADAS
(EN MILLONES DE DÓLARES Y PORCENTAJES

Totales
• Canadá
. Japón
• México
• China
- Alemania

1998

%

907647
174685
121313
93017
70815
49769

100.0
19.3
13.4
10.3
7.8
5.5

124581
24400
22870
12573
9763
8346

100.0
19.6
18.4
10.1
7.8
6.7

Industria automotriz
• Canadá
- Japón
. México
• Alemania
- Reino Unido

126313
46323
34767
16732
13810
2967

100.0
36.7
27.5
13.3
10.9
2.4

Industria de la confección
- México
• China
• Hong Kong
• República Dominicana
• Taiwan

49719
6701
5661
4437
2311
2000

100.0
13.5
11.4
8.9
4.7
4.0

Industria electrónica
• México
• Japón
. China
• Canadá
- Malasia

Fuente: Elaboración a partir de CEPAL (1999).

versión extranjera elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL,
1998), 60 por ciento de la inversión que llega a nuestro país proviene de Estados Unidos. Estos capitales
ingresan a México para desarrollar sistemas continentales de producción integrada, que mejoran la eficiencia y la competitividad en la exportación de manufacturas al país vecino.

66

El Cuadro 4 indica la posición de México en
Latinoamérica, respecto a los principales focos de
atracción de los flujos de la inversión extranjera directa. El núsmo documento de la CEPAL señala que
entre los factores esenciales que atraen dicha inversión, se encuentran el acceso a mercados tanto hacia
Estados Unidos como América Latina, debido a los
tratados y acuerdos firmados, costo competitivo de
insumos y el clima de negocios atractivo.
El proceso maquilador se ha expandido porque ha contado con un marco legal propicio para
expandir el comercio exterior y se le han otorgado
también facilidades de tipo fiscal, monetario y laboral. A treinta años de realizar operaciones en México,
el sector maquilador se ha constituido en uno de los
renglones generadores de empleo y divisas, en un
mecanismo impulsor de la comercialización de productos en el exterior procedentes éstos en su mayoría de empresas estadunidenses.
La importancia de esta industria se aprecia con
la presentación de los siguientes datos sobre la dinánúca que ha tenido en su conjunto.
El número de maquilas en términos de crecinúento absoluto de nuevos establecimientos fue de
629 empresas y de 173,128 empleos en 1983; para
1998 hubo en operación 2,936 empresas con una
ocupación de 950,575 trabajadores, cifra que representa 18.6% del empleo total del sector manufacturero en ese año (CNIME, 2000).
En términos absolutos, Chihuahua se mantuvo corno el estado donde las rnaquiladoras emplean
a mayor número de trabajadores, con un total de
261,103 al cierre de 1998. Le sigue Baja California
con 214,101 empleados; y en tercer lugar está Tamaulipas con 157,950. Del total de empleados de la
industria maquiladora de exportación en 1998, el 57%
son mujeres y el resto, 43% hombres (INEGI, 2000).
En cuanto a la diversificación geográfica, el
mayor número de empresas maquiladoras se ubican
en 1998, 81.2% en las ciudades fronterizas y 18.8%
en el resto del país (Seijal, 1999).

TRAYECTORIAS ' AÑO V, NO.12 ' MAYO-AGOSTO 2003

CUADRO 4
POSICIÓN DE MfXICO EN LATINOAMÉRICA

Argentina

Petróleo

Minería

Alimentos

Autos

X

X

X
X
X

X
X
X

Brasil
México

X

Chile
Colombia

Telecom.

Energía

Banca

X
X

X
X

X

X
X

X
X
X
X
X

X

X

y

X

A. Central
Caribe

X

Maquila

X

Perú
Venezuela

Electrónicos

X

X
X
X

X
X

Fuente: Elaboración a partir de CEPAL (1999).

Por lo que toca a los datos más agregados y al
comportanúento de la maquila en la economía en los
rubros de exportación, esta industria se constituye
en una importante fuente generadora de divisas para
el país, con una captación neta que sobrepasa los diez
mil millones de dólares en l 998 (Banco de México,
1999). (Ver el Cuadro 5).
La industria maquiladora ha desarrollado una
carrera ascendente, toda vez que las exportaciones de
las más de tres mil plantas instaladas en el territorio
nacional se duplicaron de 1994 a 1998, cuando pasaron de 26,269 millones de dólares, a 53,083 mdd.
Sólo en 1998, sin las ventas de las maquiladoras, las estadísticas del comercio exterior, en lugar de
reflejar 117,501 mdd en exportaciones, apenas sumarian 64,637 mdd. En los últimos cuatro años, la
participación de este sector en las ventas totales del
pais creció de 43% a 45%.
La participación de la industria maquiladora
se hace más importante, pues en 1994 de acuerdo
con las cifras de Comercio Exterior de México, el
déficit comercial de la economía mexicana (sin incluir a las maquiladoras) ascendió a 18,700 mdd. Este

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAIDAGOSTO 2003

déficit se reduce a -5,360 mdd, al incluir en las cuentas el superávit de la industria de exportación, que
ascendió a 13,340 mdd (Cuadro 5).
Como se aprecia en el cuadro, del total exportado (136,707 mdd), las mercancías de origen petrolero en 1999 representaron 7.3% y las no petroleras, 92. 7% restante. Dentro de estas últimas, las ventas agropecuarias representaron 3.0% del total, las
extractivas (sin petróleo) 0.3% y las manufacturas
89.4%.
En la composición de estos porcentajes, casi la
nútad (46.6% del total) corresponde a las maquiladoras (98% de los componentes se importa). Ciertamente, las maquiladoras exportaron 63,749 mdd,
pero para ello importaron 50,409 millones de bienes
intermedios (partes componentes, materias primas
y otros insumos).
Si observamos con detenimiento el anterior
cuadro, vemos que el saldo neto de maquiladoras es
positivo, es decir, se reporta un flujo neto que permite cuantificar con más realismo el valor de las exportaciones totales que realizan las maquilas. Así, puede
deducirse que de 1994 a 1999, las exportaciones "ne-

67

�TEORÍA

TEORÍA

La maquilización de la economía

La maquilización de la economía

CUADRO 5

En los últimos doce años, la economía mexicana ha acen-

BALANZA COMERCIAL EN MÉXICO, 1994-1999. CIFRAS EN MILLONES DE DÓLARES Y PORCENTAJES

1994

1995

1996

1997

1998

1999

1994

1995

1999

95/94 96/95 97/96 98/97 99/9899/95

Saldo maquiladoras

5,803

4,925

6,416

8,834

10,526

13,340

Saldo del resto

-24,267

2,164

116

-8,210

-18,440

-18,700

SALDO TOTAL

-18,464

7,089

6,531

624

-7,914

-5,360

Exportaciones

60,882

79,542

96,000

110,431

117,460

136,703

100.0

100.0

100.0

30.6

20.7

15.0

8.4

16.4

71.9

Petroleras

7,445

8,423

11,654

11,323

7,134

9,920

12.2

10.6

7.3

13.1

38.4

-2.8

-37.0

39.1

17.8

Petróleo crudo

6,624

7,420

10,705

10,334

6,368

8,851

10.9

9.3

8.5

12.0

44.3

-3.5

-38.4

39.0

19.3

Otras

821

1,002

948

989

766

1,069

1.3

1.3

0.8

22.1

-5.4

4.3

-22.6

39.6

6.7

No petroleras

53,437

71,119

84,348

99,108

110,325

126,782

87.8

89.4

92.7

33.l

18.6

17.5

11.3

14.9

78.3

Agropecuarias

2,678

4,016

3,592

3,828

3,797

4,145

4.4

5.0

3.0

so.o

-10.6

6.6

-0.8

6.2

3.2

Extraclivas

357

545

449

478

466

453

0.6

0.7

0.3

52.8

-17.6

6.4

-2.5

-3.0

-17.0

Manufactureras

50,402

66,558

80,305

94,802

106,062

122,185

82.8

83.7

89.4

32.1

20.7

18.1

11.9

15.2

83.6

Maquiladoras

26,269

31,103

36,920

45,166

53,083

63,749

43.1

39.l

48.6

18.4

18.7

22.3

17.5

20.1

105.1

Del resto

24,133

35,455

43,384

49,637

52,979

58,436

39.6

44.6

42.7

46.9

22.4

14.4

6.7

10.4

64.8

(n.a.)

(n.a.)

Importaciones

79,346

72,453

89,469

109,808

125,373

142,063

100.0

100.0

100.0

-8.7

23.5

22.7

14.2

13.3

96.1

Bienes de consumo

9,510

5,335

6,657

9,326

11,108

12,175

12.0

7.4

8.6

-43.9

24.8

40.l

19.1

9.6

128.

Bienes intermedios

56,514

58,421

71,890

85,366

96,935

109,358

71.2

80.6

77.0

3.4

23.1

18.7

13.6

12.8

87.2

Maquiladoras

26,466

26,179

30,505

36,332

42,557

50,409

33.4

36.l

35.5

-1.1

16.5

19.1

17.l

18.5

92.6

Del resto

36,048

32,242

41,385

49,034

54,379

58,949

45.4

44.5

41.5

-10.6

28.4

18.5

10.9

8.4

82.8

Bienes de capital

13,322

8,697

10,922

15,116

17,329

20,530

16.8

12.0

14.4

-34.7

25.6

38.4

14.6

18.5

136.

Fuente: Elaboración a partir de datos del Banco de México (1999). Posibles inexactitudes por redondeo. (p) Cifras preliminares (n.a.) No aphcable.

tas"2 que realizan las maquilas awnentaron año con
año, de 5,803 a 13,340 millones de dólares.
Respecto a las importaciones, del total de importaciones de mercancías (142,063 mdd) en 1999,
8.6% correspondió a bienes de conswno, 77% a bienes intermedios y 14.4% restante a bienes de capital
(maquinaria y equipo para producción). De 77% de
bienes intermedios, las maquiladoras importan 35. 5%
y 41.5%, que corresponden al resto de la industria.
Habría que hacer todavía algunas precisiones
respecto a las importaciones. En rigor, los inswnos
importados por la industria maquiladora no signifi2

El criterio de flujos netos facilita medir con más realismo esa contnbución. Ello es así en virtud de que se cuantifican en función de
su valor agregado nacional (VAN), y no por su valor bruto.

68

tuado su dependencia de la economía estadunidense, debido al cambio estructural realizado principahnente en su
sector exportador industrial. En este senúdo, México se
considera una economía abierta bajo estándares internacionales, ya que su comercio exterior representa 57% del
PIB, esto es, más de 20 puntos porcentuales del nivel que
se tenía hace seis años. Cifra mayor que el promedio de
los países latinoamericanos; en los casos de Argentina y
Brasil,es de 22% y 15%,respecúvamente (Sandoval, 2000:

can una erogación real de divisas, pues se trata de
operaciones entre compañías vinculadas (matriz y
filial o subsidiaria) que no entrañan movimientos en
efectivo, pues existen diferentes formas de operación
de la industria maquiladora que no necesariamente
corresponden a una relación matriz-subsidiaria; generalmente se trata de operaciones entre intereses
vinculados, maquiladora y cliente.
Algunos sectores de exportación más importantes del país, por ejemplo el de la industria automotriz y el de equipo electrónico, se conforman por
subsidiarias de corporaciones del exterior (GM, Ford,
IBM, etc.) que reciben de sus matrices los componentes que incorporan en los bienes de exportación.
Estas operaciones se llevan a cabo en cuentas "entre
compañías", sin involucrar pagos de efectivo.
TRAYECTORIAS IAÑO V, NO. 12 IMAYO-AGOSTO 2003

SA).

Hace veinte años, el gobierno federal puso en
marcha programas de fomento a las exportaciones,
cuyo esquema de operación consistió en permitir la
importación de materias primas libres de pago de
aranceles, con el fm de utilizarlas como insumos en
la manufactura de mercancías destinadas exclusivamente para su reexportación.
Los dos mecanismos conocidos para tal fm son
el Programa de Importación Temporal para Productos de Exportación (PITEX) y el de Fomento y Operación de la Industria Maquiladora de Exportación
(maquila). Sin embargo, de acuerdo con el 11.,C y
con los compromisos internacionales adquiridos por
el país, para el 1 de enero de 2001, los programas de
importación temporal tenían que ser "suspendidos o
modificados".
Compromisos internacionales que han sido
removidos por la actual Secretaría Económica del
gobierno foxista, al decidir otorgar tregua a la industria del ensamble, para no pagar aranceles por los
insumos que adquiera y permitir que las maquilas
operen como lo hacían antes de 2001, bajo la regla
octava. 3 Instrwnento que establece un mecanismo
que permite realizar mediante una sola fracción arancelaria, la importación de un número amplio de insumos empleados en la producción de mercancía
3

Declaraciones de Rocío Ruiz Sandoval, subsecretaria de Comercio Interior de la Secretaria de Economía (Saldaña y González, 2000).

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 ¡ MA\'0-AGOSlO 2003

Durante los años noventa,
México alcanw un poco más
del 10% de las importaciones
totales, de las que realiw
Estados Unidos en 1998.
Fenómeno importante,
especialmente en la industria
electrónica, que muestra
que el país proveyó al vecino
del norte en 1998, con el 20%
de las importaciones.
específica destinada a la exportación. Este esquema
se orienta a facilitar la importación de inswnos cuando, por ejemplo, éstos provienen de múltiples regiones o entran al país en distintas fechas de embarque.
Para continuar ampliando la regla octava bajo los
Programas de Promoción Sectorial (Prosec), simplemente se modificaron las fracciones arancelarias para
armonizar los intereses comerciales entre México y
Estados Unidos.
La cuestión radica en saber si esta ofensiva
exportadora, efectivamente, conduce a un buen motor de desarrollo:
Existen distintas maneras de expandir las exportaciones
de un país [...] Algunas pueden ser más conducentes al
desarrollo que otras. La competitividad internacionalpuede lograrse a través de la reducción constante del salario
real, a expensas del ambiente o mediante subsidios que el
gobierno otorga a las empresas a costa de aumentar los

69

�TEORÍA

TEORÍA
La ma,quilización de la economía

La ma,quilización de la economía

déficit fiscales. Puede que las exportaciones basadas en
uno de esos factores no conduzcan al desarrollo sustentable. FJ extinto Fajnzylber, que había coordinado el estudio de la CEPAL, denominó a estas formas competitividad espuria (BÚitellar y Padilla, 1999: 134).

Todo parece demostrar que la descripción de
"competitividad espuria" encaja muy bien con el estilo o patrón de acumulación (ofensiva exportadora)
que se ha seguido desde hace más de veinte años y
que ha acentuando las redes de producción y comercio de grandes firmas multinacionales extendidas por
todo el espacio nacional; y que la posición creciente
del país en los flujos comerciales mundiales no puede ser explicada sin la presencia de las transnacionales y de la subcontratación internacional, donde Ja
maquila de exportación se convierte en su expresión
más nítida.
Los datos de INEGI (2000) confirman que el
comercio exterior se ha convertido en el motor del
crecimiento, pero apoyado fuertemente por la industria maquiladora (El Comercio, 2000):
- En el primer semestre de 2000, la industria manufacturera contribuyó con 86.9% de las exportaciones totales; la pequeña y mediana industria, con sólo 2%.
- La pequeña y mediana industrias representan
90% de los establecimientos y apenas contribuyen con alrededor de 25% del PIB nacional.
- El promedio de contenido nacional en cada producto que se comercializa en el exterior es de
30% y el restante 70% está constituido por insumos importados.
Si bien es cierto lo que la economía mexicana
ha crecido en su dinámica exportadora, ésta ha sido
superada por el crecimiento de las importaciones.
Los cambios experimentados por la economía
mexicana después de la firma del TLC en cuanto a
los esquemas de producción compartida, a través del
análisis de los flujos de comercio registrados bajo los

70

programas de maquila de exportación, registró una
tasa de crecimiento promedio anual de 10.7%; pues,
en 1980, el valor de los intercambios comerciales totales era de 39,120 mdd y, para 1997, registraron un
valor de 220,175 mdd.
Con esto, México logró colocarse como uno
de los países con mayores intercambios comerciales
en el mundo y, sin duda, la empresa maquiladora de
exportación ha sido parte sustancial en este cambio
(Mendiola, 1999).
Todo parece indicar que los efectos negativos
del TLC sobre la economía mexicana tendrán sus
consecuencias en la "maquilización" (Kopinak,
1993), aparejado a un empeoramiento ambiental y
de la calidad del empleo en México.
De esta manera, el TLC generaría un proceso
de quiebra de empresas, cuyo resultado seria un mayor desempleo e incluso una reducción en el nivel
salarial real, el cual cayó entre 23% y 40%. Según
estimaciones de la Universidad Obrera de México
(UOM), en febrero de 1999, el costo diario de la canasta básica de 40 productos era de 101 pesos; y el
salario mínimo, de 37.90 pesos (Hope, 2000).
De ahí que México, frente a sus socios comerciales de la Unión Europea y de América Latina, presente un atraso en los salarios de la industria manufacturera. Situación que si se compara con Japón y
Estados Unidos, considerados como mercados de los
productos nacionales, en nuestro país las remuneraciones en la industria manufacturera promediaron
(en 1999) 3.83 dólares por hora, frente a 19.95 dólares del país nipón y 13.85 dólares del socio norteamericano (Chamboux, 2001).
En el caso del aumento de las importaciones y
exportaciones entre Estados Unidos y México, destacan las características de un comercio intraindustrial que aumenta en forma significativa, debido a un
mayor grado de especialización de las empresas estadunidenses establecidas en México, de donde ha
resultado la conformación de una organización industrial en ciertos sectores de la economía mexica-

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

na, robustecida desde la entra da en vigor del TLC
(Kopinak, 1993).
De ahí que no resulte
dificil aceptar afirmaciones
como: "la globalización de
las empresas está reestructurando el comercio mundial,
más aún que lo sugerido por
los datos de la tradicional balanza de pagos" (Kuri, 1994:
24).Y es que el comercio intrafirma entre unidades de
corporaciones transnacionales representa ahora la mayor parte del comercio global, por lo que los flujos comerciales sólo serían una
transferencia entre dos firmas de un mismo país.
Cabe aclarar que el
comercio intrafirma se ha
dado especialmente en un ~ ~
proceso atomizado de producción mundial. Esta fragmentación puede atribuirse por lo menos a dos causas: los esfuerzos por lograr competitividad internacional -mediante economías de escala o el uso de ventajas nacionales específicas-, y la necesidad de eludir
barreras no arancelarias. La estrategia productiva de
fragmentar procesos productivos consiste en reubicar
en el extranjero las etapas ineficientes para que la
mano de obra barata, entre otros componentes, pudiera abatir los costos de producción. Este tipo de
inversión externa motivó que la maquila empezara a
extenderse en forma considerable en los países en
desarrollo (Mattar y Schatan, 1993).
Los procesos de apertura económica de México han transformado la magnitud y el tipo de comercio, predominando el de carácter intraindustrial o
intrafirma, lidereado por empresas transnacionales y

&lt;_

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 j MAYO-AGOSTO 2003

correspondiendo, una parte significativa a aquellas transacciones dadas al interior de estas empresas,
como resultado de la internacionalización de los procesos productivos.
En relación con la cadena de
producción de diversos bienes, las
empresas transnacionales distribuyen entre sus casas matrices y filiales en el resto del mundo, diversos
eslabones productivos, produciendo un mismo bien al interior de la
firma para un mercado global en di4 versas naciones (Capdvielle,Molina
) y Rosado, 1999).
A pesar de los efectos negativos generados por la maquila, no
podemos negar que en los últimos
seis años (Cuadro 6) va en aumento su participación en algunos de
los rubros macro.
Respecto al número de maquilas por sector de actividad, en
1996 se reportó la siguiente com...
posición sectorial (Gráfica 1).
Como se aprecia, los sectores de actividad que
concentran el mayor número de establecimientos
maquiladores son: textil, con 26.1 %; materiales y accesorios eléctricos y electrónicos, 19%; muebles, partes y productos de madera, 12%; equipo y accesorios
automotrices, 7 .2%.
El crecimiento de la industria rnaquiladora ha
mantenido en el país dos vertientes: el ensamble tradicional intensivo en mano de obra y la tendencia a
una nueva industria maquiladora más intensiva en
capital y procesos completos de manufactura; tendencia que apunta a plantas más complejas, intensivas en capital y altamente integradas a los corporativos transnacionales. Estos cambios se deben a las
pautas de competencia internacional en industrias de

71

�TEORÍA
La maquilización de "la economía

TEORÍA
La maquilización de "la economía

CUADRO 6
PRINCIPALES INDICADORES DE LA INDUSTRIA MAQUILADORA
1995

1996

1997

1998

1999

-Miles de trabajadores

685.3

799..3

936.8

1,038.8

1,196.7

1,2777.7*

-Variación anual%

13.4

17.3

17.2

10.9

15.2

14.1"*

manufacturero %2

23.7

24.9

26.6

28.2

31.0

32.0"*

Generación neta de divisas

4,924

6,416

8,834

10,526

13,444

7,971

Valor agregado bruto3

33,183

49,738

71,466

96,704

128,265

62,Q48H

Millones de pesos corrientes

11.6

19.9

13.8

10.9

12.0

15.7"*

2000

Empleo'

-Participación en el empleo

(millones de dólares)

Variación real anual%
Participación en el PIB
manufacturero %

9.5

10.1

11.6

12.9

14.4

14.7"**

Participación en el PIB total%

1.8

2.0

2.2

2.5

2.8

2.7*"*

Remuneración medias reales•

-6.0

-5.5

1.8

3.0

2.2

5.6"*

Variación anual%

1

A diciembre de cada año; 2 se refiere a empleos; 3 acumulado anual y • promedio anual.
Fuente: Elaboración a partir de INEGI (2001).

punta, particularmente en la electrónica y automotriz.

Gráfica 1
Maquiladoras en México por ramas de actividad.
lllSB'IVOOS

o OTRAS t-DJSTRIAS

CONCLUSIONES

481

11 ART. DEfüRTlVOS
O M6.T. Y ACX. aEC.
E11 M&lt;\Q. Y APARA TOS
O M6.Ql.Jt,jARIA Y 1-E
O EQP. Y ACX. AUT.
aPFOD. QUMXlS
OMJEBl.ES
la CUERO Y CAL.ZAOO

595

818

OTEXTI.

1J ALIVENOCIA

o

72

200

400

600

* cifras de junio; *" cifras de mayo y"** cifras a marzo.

800

1000

Se ha explicado cómo la nueva política industrial define pautas para ofrecer un espacio territorial a la inversión extranjera, pero
no a partir de la construcción de las ventajas
comparativas clásicas (recursos naturales y
mano de obra abundante y barata), sino que
se combina con la creación ex profeso de ventajas competitivas basadas no sólo en una reducción constante del salario real, sino im-

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 12

1

MAYO-AGOSTO 2003
1

plementando políticas que subsidien ( estímulos e
incentivos de promoción industrial) a las filiales de
los corporativos transnacionales.
Y es que al surgir nuevos escenarios en una
economía globalizada, cambia la percepción de quien
queda fuera de las grandes redes del comercio mundial, pues podría verse retrasado en su desarrollo. De
ahí que surja la necesidad de aplicar un giro radical
en la política comercial, consistente en desmantelar
las restricciones cuantitativas las importaciones, abatir
los aranceles e impulsar las exportaciones, rasgos
comunes a una multiplicidad de países en desarrollo.
La estrategia de desarrollo adoptada en los años
ochenta por el gobierno mexicano y en la mayoría de
los países latinoamericanos ha experimentado un
vuelco notable en los últimos años. Los ensayos
liberalizadores en América Latina se han realizado
en forma brusca y con un "Estado pasivo", en el que
predomina el desmantelamiento de la protección y
de otros controles gubernamentales.
De ahí que el programa de liberalización comercial, iniciado en 1985, haya tendido a eliminar
los controles cuantitativos para un gran número de
posiciones arancelarias.
Y que a fines de 1987, junto con la introducción del llamado Pacto de Solidaridad Económica,
se profundizó la reforma comercial: se eliminó una
buena parte de los permisos previos que afectaban a
las importaciones de bienes de consumo y se simplificó el arancel, reduciéndolos a sólo cinco tasas, en
un rango de 0% a 20%. Lo que representó un vuelco
importante en la orientación del desarrollo, ya no
hacia el mercado interno, sino al externo. Esto se ha
traducido en lo siguiente: el arancel nominal medio
ha caído de 100% a 13%, el arancel es uniforme y
parejo para todas las importaciones y se han eliminado gran parte de las barreras no arancelarias.
En la nueva concepción de las economías en
desarrollo, la aplicación de dicha apertura comercial
externa tiene un carácter urgente, por lo que la política comercial se convierte en la estrategia idónea que

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡MAYO-AGOSTO 2003

permite una sincronización más dinámica entre las
economías nacionales y las grandes corrientes del
comercio internacional. Al aplicarse reformas comerciales liberalizadoras, éstas fortalecen la presencia del
comercio internacional de las regiones periféricas o
semiperiféricas, a las redes del comercio y de las finanzas internacionales.
La cuestión, como lo apunta Pipitone (1997),
es que la integración a los mercados internacionales
puede ocurrir en una lógica de piel de leopardo, en
donde aquello que se gana en integración en los mercados exteriores se pierde en términos de potencial
de integración y dinamismo de los mercados internos. Fenómeno que, al parecer, sucede en las regiones periféricas, pues en lugar de expandir y consoli-

El comercio intrafirma
se ha dado especialmente
en un proceso atomizado
de producción mundial.
Esta fragmentación puede
atribuirse por lo menos
a dos causas: los esjuerws
por lograr competitividad
internacional -mediante
economías de escala o el uso
de ventajas nacionales
específicas-) y la necesidad
de eludir barreras
no arancelarias.
73

�TEORÍA

TEORÍA
La maquilizacwn de la ecorwmía

La maquilizacwn de la economía

dar su frontera productiva nacional, éstas se debilitan para darle acomodo prioritario al capital transnacional en sus espacios económicos.
Por esta razón, encontramos el nuevo régimen
de acumulación mexicano inscrito dentro de una filosofia de internacionalización del capital, con el objetivo de que la nueva dinámica productiva consolide un m9delo promotor de exportaciones.
Impulso de la ofensiva exportadora de México, orientado principalmente al mercado de Estados
Unidos, estimulado por una estrategia específica de
fomento y privilegiado a través de políticas arancelarias para la importación -y otros incentivos de programas como PITEX y ALTEX-, esquemas fiscales,
aduaneros y administrativos que simplifican los trámites para hacer favorable la instalación de dichos
capitales en el país.
Programas que otorgan facilidades administrativas y apoyos concedidos por el gobierno, para el
establecimiento y operación de empresas maquiladoras, mediante los cuales se permite la importación
temporal libre del pago de aranceles, de la maquinaria, equipo y materias primas, para llevar a cabo sus
procesos productivos (en 1985 se implementaron los
decretos que daban vida a los programas de importaciones temporales y altamente exportadoras PITEX
y ALTEX).
Este desarrollo no se detiene. En los ochenta,
vemos cómo aumenta considerablemente el número
de plantas de subcontratación internacional en el interior del país, a tal grado que la tasa de crecimiento
de las empresas maquiladoras en Yucatán, Aguascalientes, Puebla y el propio estado de Jalisco supera a
los estados de la franja fronteriza (CNIME, 2000).
Cabe insistir que la estructura y el desempeño de las
exportaciones de México e incluso de algunos países
centroamericanos, han variado sobremanera en las
dos últimas décadas (Cepal, 1999).
En contraparte, aquellos países que solían depender demasiado de las exportaciones de productos primarios, corno México, comienzan a perder

74

participación en el mercado de dichos productos.
Ahora podemos apreciar cómo se exportan
principalmente productos manufacturados, aumentando su participación acelerada en este rubro. Si
bien, este modelo de industrialización y el cambio de
giro productivo no han dado espectaculares resultados en beneficio de medianas y pequeñas empresas
locales, sí han sido significativos para el grupo de
empresas transnacionales orientadas al mercado externo.
La evaluación del proceso maquilador en términos económicos no debe llevarse a los extremos
excluyentes de un saldo positivo o negativo. La
maquila ha respondido a las expectativas de ser una
fuente generadora de empleos y, en su conjunto, representa un balance positivo para aminorar de alguna forma la tasa de desempleo general en el país.
Aunque también, la maquila arroja saldo negativo,
pues al depender de una política industrial discriminatoria a favor de la inversión extranjera, ha desarrollado un segmento productivo o ensamblador, perteneciente a un corporativo transnacional y que impide que en este tipo de maquila -por la forma en que
está concebida- se generen efectos hacia atrás a favor de empresas nacionales y locales.._..

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Migración y desmemoria

Migración y desmemoria
La,

ciudadanía étnica en Monterrey

GUSTAVO GARCÍA ROJAS

L

os indios en Nuevo León sufrieron, como la
gran parte de los demás grupos de la "Gran
Chichimeca", el exterminio, la esclavitud o
en el mejor de los casos, la aculturación. Sus
pautas de organización social, en donde prevalecía el
nomadismo territorializado, la caza y la recolección
(García Flores, 1993: 13-26), facilitaron el trabajo
de los conquistadores y sus herederos criollos y mestizos. Los indios nómadas no se dejaban concentrar
en poblaciones sedentarias, donde hubieran tenido
alguna utilidad económica, como mano de obra dispuesta para los españoles quienes, al no poder someterlos para su explotación, decidieron que no servían
a los intereses de la Corona. Dada la falta de una
organización compleja y el exterminio que se infligió
a los indios, hoy el paso de una cultura o tradición
india es casi desapercibida en Nuevo León. 1
A más de esta tenue presencia cultural de los
diversos grupos indios, existe dentro del contexto del
imaginario dominante en Nuevo León, y específicamente en Monterrey, una conciencia histórica orgullosamente criolla y blanca.
Los indios, se dice aqui, desaparecieron en el
siglo XIX, lo que nos hace a todos, según este razo1
•En 15 19, la población india que habitaba el norte de la Nueva
España, exceptuando Nueva Galicia, sumaba l '700,000 personas; en 1700 alcanzaba apenas un total de 342,000. En ese mismo año, la población no india, no pasaba de 37,000 personas,
poco más d e 10% del total; al consumarse la Independencia, la
relación se había invertido, y la población no india constituía ahora
70%• (Luis Aboites citado en Nuncio, 1997: 52-53).

76

namiento, descendientes de europeos. En la vorágine del mestizaje, la sangre india perdió en su contenido específico, frente a la más consistente y dominante de los conquistadores. Gran parte del sentimiento colonizador -el "continuum antiindígena",
para utilizar el término acuñado por Abraham Nuncio- presente en ciertos sectores de las élites política
y económica de la ciudad, podría rastrearse en la historia del exterminio indio.
En sus inicios, la ciudad de Monterrey no reunia atractivo alguno para habitarla, y los indios,
menos que nadie, querían ser parte de ella. Por lo
tanto, los habitantes originarios de la ciudad se circunscribían a un reducido grupo de pioneros de origen español. Así es que a través de la historia, esta
ciudad pasó de ser un páramo en medio del desierto,
a la industriosa metrópoli de hoy, sustentando su identidad, según el momento histórico, en oposición a lo
indio o al centro y sur del país. Una de las características que definían lo regiomontano era esta cercanía
racial blanca, frente a la lejanía india, e incluso mestiza. Esta identidad después sería definida por la cercanía geográfica con Estados Unidos, modelo de sociedad que las clases dominantes definieron como
meta del desarrollo en Monterrey.
El modelo de nación que se definió en la época
del nacionalismo revolucionario (1934-1950) irradiaba del centro del país a las demás regiones de
México con elementos que retomaban, aunque fuera
de manera demagógica, el legado del pasado indíge-

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na de México. Frente a este modelo cultural homogenizador, en Monterrey se definió un modelo culIUral "local" que rechazaba las características incluidas en él, significativamente, la importancia del legado indígena. Este legado histórico se ha puesto en
entredicho, a raíz de los procesos sociales originados
por la mundialización, sobre todo, el de la migración
de población étnicamente diferenciada, proveniente
de otros estados del país a la ciudad, proceso que se
ha acelerado en los últimos quince años de manera
importante. En este artículo se comentará sobre los
conflictos, las interrelaciones sociales y las estrategias que han seguido y encontrado dos grupos de
población con estas características, en su confrontación con la vida urbana en Monterrey. Los emigrantes indígenas ñahñús de Querétaro y los mixtecos de
Oaxaca.

·-···-·--·- -

-'·

' ,,

LA POBLACIÓN INDÍGENA EMIGRANTE
EN MONTERREY
Los cambios estructurales en la economía de nuestro
país a partir de la imposición del modelo neoliberal y
de un esquema orientado hacia las exportaciones a
mediados de los años ochenta del siglo recién pasado
están en los orígenes de la debacle del campo y la
agricultura en México. La puntilla se da con las
contrarreformas en 1992 al artículo 27 de la Constitución que dan por terminado el reparto ejidal, además de establecer condiciones de uso mercantil a la
tierra de las comunidades agrarias (Harvey, 1997).
El fin de los subsidios y créditos agrícolas, así como el
predominio político de apoyo a los propietarios privados y a las grandes empresas agroexportadoras,
orillan a muchos a salir de sus lugares de origen por
el agotamiento de tierras o la caída de los precios de
los cultivos (Gutiérrez, 1993: 61-74). Es en este contexto de cambio de prioridades económicas y políticas que la migración de campesinos indígenas hacia
ciudades como la nuestra adquiere un verdadero sentido de diáspora poblacional.

La migración indígena a las ciudades no es un
fenómeno reciente, y existen publicaciones importantes que dan cuenta del mismo en la ciudad de
México, por ejemplo, con el trabajo de Lourdes
Arizpe (1978) acerca de los indígenas mazahuas o
de la migración de etnias específicas, como la
zapoteca hacia campos agrícolas u otras ciudades
(Sánchez, 1992: 133-148). Pero es una dinámica poco
estudiada en el contexto regiomontano; los estudios
que existen son precarios o están en proceso de formación, y dados los nuevos y constantes flujos
migratorios de población indígena a esta región, considero importante generar interpretaciones en tomo
a ella. Según los datos del censo del INEGI, para el
año 2000, había entre catorce y quince mil indígenas

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Migración y desmemoria

A través de la historia)
esta ciudad pasó de ser
un páranw en medio
del desierto) a la industriosa
metrópoli de hoy)
sustentando su identidad)
según el nwmento histórico)
en oposición a lo indio
o al centro y sur del país.
de diversos estados y regiones habitando en Monterrey, registrados por las cifras oficiales con base en el
criterio lingüístico. Esto significa un crecimiento respecto de cifras anteriores, puesto que para el año de
1995, se había registrado un tercio de esta cifra, poco
menos de cinco mil. Si bien es posible la existencia
de un subregistro importante de población indígena,
dadas sus condiciones precarias de vida y debido a
los empleos informales donde se ubican, es una cifra
sobre la que puede partirse para analizar los casos
específicos que se mencionan (citado en Farfán, Castillo y Femández, 2001: 77). Los indígenas son una
mínima proporción del total de la población en la
ciudad, pero dadas las características culturalmente
homogéneas de la población regiomontana, se hacen
notar por sus cliferencias.
Dos de los grupos más visibles son los ñahñús
u otorníes y los mixtecos; provenientes del estado de
Querétaro los primeros, y de Oaxaca los segundos.
Son socialmente más visibles, puesto que conservan
algunos de los elementos más importantes, asociados a su origen étnico, como lo son la pauta habita-

78

Migración y desmemoria

cional de agruparse en comunidades corporadas con
el mismo origen étnico y comunitario, en los barrios
periféricos de la ciudad; la conservación de fuertes
lazos familiares y la recreación de la identidad de sus
municipios o comunidades de origen.
Existen grupos de población indígena provenientes de otros lugares, como los nahuas de la Huasteca, pero en esos casos no se han presentado los rasgos de recreación de las comunidades de origen, como
en los anteriores, o cuando menos no han sido registrados así por las autoridades o por los investigadores.
La vocación septentrional de Monterrey, así
como el latente racismo presente en la ciudad, que se
traduce en la incliferencia o en la negación de la realidad multicultural de México -por lo menos en lo
que hace a su componente indígena- le concede a
estos grupos de población un lugar en el limbo, en
los intersticios, en la periferia, fisica y simbólica de la
ciudad. Cuando llegan aquí, los indígenas emigrantes se incorporan mayormente en el último peldaño
de la escala social, padeciendo la incomprensión y
exclusión social expresada en las más variadas formas. Ante esto, ensayan formas de enfrentar la complejidad de la vida en la ciudad implementando estrategias diversas, es decir, adoptando cambios culturales que les permitan conservar su identidad originaria.
Los indígenas son invisibles para el grueso de
la población, y el regiomontano medio no tendría
empacho alguno en afirmar que no existen. 2
Frente a este clima de adversidad, los indígenas practican formas de resistencia cultural, que implican un replanteamiento de la ciudadanía como la
conocemos. Esta reconfiguración conlleva nuevas
formas de entender, habitar e interpretar, una ciudad con violentos contrastes sociales en la época de
la globalización. Frente a las concepciones de ciuda2

Uno de los principales argumentos de los diputados locales
panistas para aprobar sin discusión la ley indígena BartlettCevallos, rechazada por las organizaciones indias, era precisamente ése: «en Nuevo León no hay indígenas!, .

lRAYECTORIAS IAÑO V, NO. 12 !MAYO-AGOSTO 2003

danía restringidas a las posibilidades de cotizar en el
mercado, los pueblos indios plantean una ciudadanía caracterizada por el arraigo a culturas ancestrales,
que no se quiebra ni se pierde con la movilidad geográfica o con la territorialidad translocalizada.

LOS OTOMÍES EN MONTERREY:
MILITANCIA POLÍTICA Y
TRANSFIGURACIÓN RELIGIOSA
Los indígenas otorníes que comenzaron a migrar a
Monterrey a finales de 1980, provienen de la comunidad de Santiago Mexquititlán, perteneciente al municipio de Amealco, Querétaro. En la ciudad, se integran mayoritariamente a la economía informal como
vendedores callejeros de semillas o dulces en cruceros, avenidas o en las calles y plazas de la ciudad.
Tienen un patrón de asentamiento de tipo corporado. Las familias otomíes se encuentran asentadas en su mayoría en dos colonias del noroeste de la
ciudad: Genaro Vázquez y Lomas Unidad Modelo,
en donde invadieron terrenos desocupados, con el
apoyo de una organización política de base de la localidad, fenómeno del que hablaremos más adelante
(Farfán, Castillo y Femández, 2001: 77-86). La unidad de residencia es la familia extensa patrilocal. Las
familias son también unidades productivas. Los
otomíes conservan un fuerte arraigo con su comunidad de origen a la que regresan por lo menos una vez
al año. Sin embargo, las fechas más importantes en
su calendario ritual son los días en que se festeja al
santo patrono de su pueblo. Los otomíes hacen en
esas fechas una procesión que los lleva por distintas
partes del país, lugares que conforman su territorio
ritual, hasta llegar a la comunidad de origen. La organización de las danzas religiosas, de la procesión y
de la fiesta en general son elementos que mantienen
unidas en un puente simbólico a las comunidades de
origen y la ciudad receptora, contribuyendo a reconstruir sus lazos identitarios, a más de recrear el proceso de migración-retomo que ejemplifica la dualidad

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territorial que es parte de la vida otomí. En ella, los
otomíes, en su mayoría, van y vienen, como si ambos
lugares fueran parte de un mismo territorio, distanciado fisicamente, pero entrelazado por la historia
migratoria común.
Los otomíes mandan a sus hijos a la escuela e
incluso han contado con programas especiales, por
parte de instituciones oficiales, para el aprendizaje
del español. La formación y socialización, por otra
parte, sigue dándose, como se ha mostrado en otras
experiencias migrantes, al interior de la unidad doméstica, donde los niños aprenden los rudimentos
básicos de la vida en sociedad, en su lengua materna,
el ñahñú.
El anterior es sólo uno de los aspectos del choque cultural que implica salir del lugar de origen, pues
aunque el retorno a la comunidad es una herramienta
de adaptación que protege a los otorníes de la inseguridad de la vida urbana, ésta se da sólo en ocasiones
especiales, y el resto del año se tiene que lidiar con la
supervivencia cotidiana en el ámbito de la ciudad.
Ante este escenario, los otonúes ponen en práctica diversas estrategias que les permiten sortear el
vendaval de la aculturación, consolidando un proyecto colectivo de supervivencia cultural. Ellos han
sabido muy bien conjuntar su posicionamiento social en Monterrey, al lado de los intereses de las clases populares, y localizando de manera estratégica
su condición de minoría étnica excluida, en el mismo lugar de los pobres y sin casa de Monterrey. Así
han buscado el apoyo y el cobijo, en la militancia
política en una organización de posesionarios de un
movimiento urbano popular, el Frente Popular Tierra y Libertad (FPTyL), perteneciente al Partido del
Trabajo (PT). Gracias a esta conjunción de intereses, los otomíes han encontrado un espacio de representación política, que les dota de un lugar en el entramado simbólico-social de la ciudad, como parte
de las clases subalternas organizadas.
Esto no implica entrar por la puerta grande al
imaginario social en Monterrey, pues los posesiona-

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Migración y desmemoria

rios son en sí una población excluida por antonomasia, que utiliza como principal herramienta de acción
política una forma de ilegalidad popular, la invasión
de predios, considerada inaceptable en una sociedad
con una rancia t;radición burguesa, donde imperan
los valores capitalistas de la propiedad privada y el
esfuerzo propio mediante el trabajo.
Sin embargo, la pertenencia al FPTyL es una
forma de obtener seguridad sociopolítica, en un ámbito de desprotección casi total; y de seguridad co-

lectiva, en una organización que no les exige renunciar a su identidad étnica para participar políticamente. La seguridad política no llena todos los espacios
de necesidad simbólica de la vida de los otomíes, la
religiosidad es parte indisoluble de la vida indígena,
pero ésta sufre transformaciones al contacto de los
sujetos con la ciudad.
La mayoría de la población otomí profesa la
religión católica y manifiesta su religiosidad a través
de las formas sincréticas que ésta adquiere en las zonas indígenas. Pero en la colonia otomí de Lomas
Unidad Modelo, una parte de la población se ha con-

80

Migración y desmemoria

vertido al protestantismo, a una religión popular
pentecostal denominada "Templo de la Roca". Esta
iglesia con características carismáticas contiene un
carácter de "religión de transición", es decir, una iglesia que propicia la adaptación de poblaciones de origen rural a la vida citadina (Rodrigues Brandao,
1989). Este tipo de religiones incentiva la participación comunitaria en la vida religiosa y propicia la
adaptación social mediante la instauración de una
ética asociada con el ascetismo. Esto, paradójicamente, implica la negación de algunas de
las tradiciones de la comunidad de
origen, como participar en las fiestas
del santo patrono, beber, bailar o contribuir a las fiestas. Pareciera un precio alto que pagar, dada la naturaleza
cohesiva de dichas marúfestaciones
culturales, para lograr una integración
satisfactoria y poco costosa a la vida
urbana.
La adhesión a una organización
política, por un lado, y la transformación de las preferencias religiosas, por
otro, son algunas de las herramientas
que los subalternos étnicamente diferenciados han utilizado como estrategia para enfrentarse a las transformaciones culturales que les plantea la ciudad. Los otomíes, dentro de los excluidos, han logrado integrarse a la vida en la ciudad,
habitando terrenos en una colonia que si bien se encuentra en la periferia, es parte central de la zona
metropolitana. Hasta ahora, la militancia dentro de
una orgarúzación urbano-popular no ha implicado
una renuncia a la diferencia étnica, puesto que los
intereses de los indígenas otomíes en la ciudad no
contradicen los postulados del compromíso político
de la organización con las clases populares. Por lo
demás, ésta exige en primera y última instancia la
participación política desde el ámbito de lo público,
y si bien no incluye lineas de trabajo específicas con

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la población indígena, la identidad étnica de los
otonúes se encuentra resguardada por los hábitos en
que se la reproduce; mayormente, en las unidades
familiares y domésticas y en la comunidad corporada.
Esto no implica aseverar que la identidad de los sujetos no sufre transformaciones por el contacto con el
mundo exterior no indígena, o que la cultura de la
que son portadores sea estática y se mantenga incólume con el paso del tiempo. De hecho lo hace; lo
que se afirma es que los elementos que le dan una
especificidad cultural a los otomíes se sostienen mayormente en los espacios donde mantienen un cierto
control cultural, donde la presencia de agentes externos es reducida.
Un asunto cualitativamente distinto es el ámbito de las transformaciones religiosas en los otomíes.
La religiosidad cubre necesidades simbólicas que
recaen en un ámbito donde la intimidad predomina.
Las religiones protestantes populares exigen una cuota alta de compromiso y militancia, que incluye renunciar de manera tajante a la vida anterior, considerada pecaminosa o poco agradable a Dios. Los
protestantes deniegan del culto a los santos y, en algunos casos, a la virgen; para el imaginario indígena,
donde el sincretismo fue la puerta que permítió la
supervivencia de los rasgos culturales de la antigua
espiritualidad prehispánica, que contaba con numerosas deidades, esto es un cambio drástico, una vuelta sin retorno. Algunas de las instituciones comunitarias más importantes se encuentran ligadas a la
práctica de la fe católica; así sucede con las fiestas
del santo patrono, para las que hay una exigencia de
contribución, monetaria y en especie. Las fiestas patronales son la ocasión del retorno a la comunidad y
la recreación de los lazos de identidad que unen a los
otomíes; a más de la función redistributiva que cumple, pues los encargados de las fiestas tienen que solventar los gastos que implica orgarúzar un evento de
este tipo.
No parece evidente que esta transformación
religiosa de un segmento de la población otomí pue-

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da tener efectos disgregadores al nivel identitario del
conjunto de la comunidad; tampoco es plausible afirmar que esta parte de la población convertida al protestantismo sea menos otomí que antes. Sin embargo, es de esperarse que ocurran transformaciones,
toda vez que la institución comunitaria corporada
descansaba sobre el supuesto de la homogeneidad
religiosa, y los efectos que estos cambios pueden tener en la orgarúzación social indígena, en el largo plazo, podrían activar algunos rasgos de aculturación o

Según los datos del censo
del INEGI, para el año
2000) había entre catorce
y quince mil indígenas
de diversos estados y regiones
habitando en Monterrey)
registrados por las cifras
oficiales con base
en el criterio lingüístico.
engendrar una nueva forma de entender e interpretar la realidad de la vida urbana, desde la cosmovisión
india.

LOS MIXTECOS EN MONTERREY:
SER INDIO FRENTE A LOS OTROS
Los indígenas mixtecos comenzaron a mígrar a Monterrey hacia 1989, pero el grueso de los pobladores a
los que se hará referencia llegaron recientemente en
1995, provenientes de la región mixteca de Oaxaca. Son

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Migración y desmemoria

Los otomíes conservan
un fuerte arraigo
con su comunidad
de origen a la que regresan
por lo menos una vez
al año. Sin embargo)
las fechas más importantes
en su calendario ritual
son los días en que se feste_ja
al santo patrono de su pueblo.
originarios de la comunidad de San Andrés Montaña,
perteneciente al distrito del municipio de Xilacayoapam.
Son lo que podriamos llamar una etnia emigrante. Cuentan con una fuerte tradición migratoria, que originalmente avanzaba a los campos de cultivo en el noroeste
del país, en Sinaloa, Sonora y las Californias. Los mixtecos cuentan con experiencias de tránsito nacionales y
trasnacionales. Actualmente existen redes sociales
mixtecas, de Oaxaca y Puebla, en Estados Unidos (Castro, 2000) y, en México, se han instalado también en
ciudades medias y metropolitanas como Guadalajara,
Ciudad Juárez y Monterrey.
La comunidad mixteca de San Andrés habita
una colonia llamada Héctor Caballero, al sureste del
área metropolitana, ubicada en el municipio de Juárez,
N. L. Ahí se asentaron después de haber sido desalojados por las autoridades municipales de Monterrey.
de otra zona que ocupaban en el sur de la ciudad. El
gobierno municipal en Juárez los dotó de terrenos
para asentarse en donde actuahnente se encuentran.

82

Migración y desmemoria

Los mixtecos también recrean la vida comunitaria
de la zona central de Oaxaca, ocupando algunas áreas
de esta colonia de manera corporada.
En la repartición de terrenos, una parte de la
comunidad ocupó dos calles en una zona plana en el
extremo oriental, y la otra, varias más en un terreno
de lomerío, al sur de la mencionada colonia. Así que
se distingue a la gente que habita la primera zona
como "los de abajo" y a los segundos se les llama "los
de arriba". La fanúlia extensa es la base del asentamiento de las unidades domésticas. Sin embargo, predominan los hogares nucleares; sólo algunas casas alojan a una fanúlia extendida. La regla endogámica rige
las relaciones entre parejas. Las mujeres se dedican
primordialmente a la venta ambulante de artesanias
en las calles de Monterrey. Aunque muchas mujeres
y algunos hombres saben confeccionar artesanias originarias de su tierra, las que venden en las calles son
traídas de fuera y revendidas aquí, pues resulta más
rentable comprarlas que confeccionarlas.
Los hombres se ocupan mayoritariamente de
tocar música. Forman bandas o "tamborazo" y se alquilan para fiestas o eventos de todo tipo. Como este
es un trabajo eventual con periodos largos entre un
contrato y otro, los hombres cuentan con mucho tiempo libre, el cual deciden no utilizar en ninguna otra
actividad, salvo cuando se requiere hacer tequio o
trabajo en común para una obra específica, como en
el caso del templo a su santo patrono. La música es
una profesión que distingue a los habitantes de San
Andrés, una zona de gran presencia de bandas.3 La
colonia es una zona con un alto índice de manifestaciones culturales, ligadas a la música y las artesanías.
Las fanúlias provenientes de San Andrés regresan de manera recurrente a su pueblo para las fiestas de su santo patrono en el mes de noviembre y
cuando les toca hacer "servicio". En San Andrés
3
Entrevista con Daniel Salazar, profesor de música mixteca, 3 de
septiembre de 2002; entrevista con Prisciliano Vega, profesor de
música mixteca, 6 de septiembre de 2002.

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Montaña, han instituido rígidas reglas de convivencia comunitaria. Entre las características de dichas
reglas, se encuentra la obligación de prestar servicio
comunitario o tequio de manera gratuita, durante un
año, ejerciendo algún puesto de responsabilidad en
el sistema de cargos de la comunidad.
Como gran parte de los habitantes de la comunidad se encuentran viviendo fuera, los elegidos
tienen que regresar de donde se encuentren para cumplir con la obligación. La pena por no hacerlo es la
pérdida de todos los derechos sobre la tierra de comunidad, la parcela fanúliar y la calidad de sanandresino. No puede volverse a la comunidad si no se
cumple con ella. Esta exacerbación de las reglas de
pertenencia se explica por los altos índices de migración de la mixteca. Se obliga a la gente a regresar,
utilizando el recurso simbólico de la pérdida de la
tierra donde yacen los ancestros, que es poco menos
que la pérdida de la identidad. Otra institución corporativa con la que hay que cumplir son las fiestas
patronales, que tienen características similares a las
del caso anterior. El encargado de hacer las fiestas se
obliga a cubrir todos los gastos y no existen pretextos para no hacerlo. La mayoría de los mixtecos son
católicos y son atendidos por la parroquia municipal. Sin embargo, han levantado un templo en honor
de su santo patrono, San Andrés, donde festejarán
las fiestas de su pueblo cuando no puedan asistir a
las mismas en Oaxaca.
Los niños asisten regularmente a las escuelas
donde se imparten cursos enteramente en castellano.
Pocos niños son completamente bilingües, por lo que
muchos aprenden poco en la escuela, pues no entienden completamente la lengua, y no existe ninguna sensibilidad para tratar con ellos. Políticamente,
los rnixtecos mantienen una prudente neutralidad,
piden audiencias en demanda de servicios básicos
ante el gobierno municipal, como grupo étnico, sin
asociarse a ninguna· organización política. Los indígenas mixtecos han contado con el apoyo de algunas
instituciones, como el instituto estatal de cultura,

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Conarte, para apoyar las manifestaciones culturales
con que cuentan, como la música. Colocan su pertenencia a un grupo étnico, por delante, como una estrategia de negociación con este tipo de agentes. En
el trato cotidiano en la ciudad, exteriorizan u oscurecen su origen indio, según el ámbito, la situación y el
interlocutor.
Los mixtecos han sido visitados, y lo seguirán
siendo, por promotores, catequistas, activistas e investigadores; y existe al menos una publicación referente a ellos. La profusión de estas visitas puede manifestar un genuino interés por registrar la diversidad de Monterrey, o simplemente, el cumplimiento
de un encargo o empleo. Los mixtecos desconfían de
manera generalizada de quienes llegan a su comunidad a hacer preguntas sobre su forma de vida, y no
tienen una opinión positiva de quienes nunca regresan después de obtener información.
Un fenómeno colateral de esta atención persistente hacia la población mixteca es el recelo de que
es objeto por los habitantes no indígenas de la colonia, quienes argumentan tener las mismas carencias,
pero contar con mucha menos atención. Lo cierto es
que el incremento del interés en la vida de los migrantes rnixtecos en Monterrey no tiene un correlato
con la mejora material de su nivel de vida: siguen
siendo tan pobres como antes. Sin embargo, en el
nivel simbólico, el ser visitados por gente interesada
en ellos les ha dotado de nuevos conocimientos sobre la vida en la ciudad, además de que han ampliado sus redes sociales más allá de los círculos comunitarios y de parentesco.
Los mixtecos mantienen una férrea disciplina
comunitaria, probablemente un subproducto de la
adversidad de la discriminación y el racismo. El fenómeno de la manifestación de la identidad en el
contexto de la ciudad es amplificado, en parte, por
estas condiciones adversas, pero es también parte del
proyecto histórico de supervivencia cultural de la
comunidad. Ellos han interpretado que la relajación
de las reglas de pertenencia corporativa a la comuni-

83

�ÁMBITO

ÁMBITO

Migracüm y desmemoria

dad implicaría la disgregación
total, y por ende, la desaparición
del mapa cultural de la comunidad sanandresina.
Sin embarg~, la persistencia de esta rigidez podría, y de
hecho ha causado problemas,
pues las reglas contienen un
muy bájo nivel de tolerancia a
la disidencia. Y dados los cambios en la vida de los indígenas
al tomar contacto con la ciudad,
los desacatos al canon tradicional podrían presentarse de manera cada vez más frecuente.
Los trastornos que enfrentan los indígenas mixtecos
en la vida en la ciudad son vividos de formas diversas por los
distintos grupos de edad. Los
adultos, que son miembros de
las primeras generaciones emigrantes, conservan una identidad de apego a la tierra de la
comunidad originaria, que les
permite de alguna forma sortear
sin mayores incidentes los contrastes de la vida urbana. Pero
los jóvenes y niños, que han nacido en la ciudad, o
que conservan un recuerdo menor de la comunidad
de procedencia, se encuentran a la mitad de dos
mundos distintos. Socializados casi en su mayoría a
la vida de la ciudad, manifiestan un rechazo persistente a algunas de las características más relevantes
del entramado cultural que caracteriza a su etnia; se
niegan cada vez más a hablar en público su lengua y
algunos de ellos muestran una añoranza de las características del grupo dominante, como el color de
piel más claro (Dzib, 2001: 14-16).
Ellos han entendido que ese es el precio que
habrían de pagar para adaptarse a la vida en esta ciu-

84

Migración y desmemoria

dad, y aparentemente estas nuevas generaciones están dispuestas a pagarlo. Pero la ciudad no
es reciproca con ellos: en la escuela siguen siendo objeto de
burlas y chistes racistas, a más
de que se niega la existencia de
su lengua. En el barrio, son recelados por los pobladores no
indígenas, quienes consideran
que reciben demasiada ayuda y
en las calles, la policía o los inspectores municipales les roban
y confiscan la mercancía que
venden. Los mixtecos se enfrentan a condiciones externas dificiles, y frente a la disgregación
y la aculturación han respondido estrechando las reglas de
pertenencia al grupo. Los cambios en la vida en la ciudad han
mostrado que dichas reglas requieren de adecuaciones que
registren la realidad a la que se
enfrentan, permitiendo espacios
de participación en donde todos tengan cabida -significativamente en el ámbito de las relaciones de género entre hombres y mujeres, pues las
mujeres mixtecas se encuentran cargadas de muchas
responsabilidades y dotadas con muy pocos derechos
frente a sus parejas y a los hombres de su comunidad
en general- de tal forma que las problemáticas se
enfrenten de manera colectiva y se alcancen soluciones en las que todos puedan ser incluidos.
Este es el reto que enfrentan los indígenas emigrantes mi.xtecos, uno que no es nada fácil de sortear, dados los obstáculos que la ciudad les pone
enfrente.
El entramado institucional en Monterrey sigue
funcionando bajo los esquemas de una sociedad

TRAYECTORIAS

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AÑO V, NO. 12 IMAYO-AGOSTO 2003

culturalmente homogénea, y se muestra reacio a considerar siquiera, a las opciones culturales diferentes,
sobre todo si éstas provienen de grupos de población con características culturales y étnicas consideradas "ajenas" a las de la localidad. Este provincianismo cultural se nutre de la idea impregnada de etnocentrismo de que los indígenas carecen de los elementos culturales necesarios para el desarrollo de una
mentalidad capitalista, orientada al mercado, tan cara
al imaginario colectivo en Monterrey.

CONCLUSIONES: CIUDADANÍA ÉTNICA
Y CIUDADANÍA PLURIÉTNICA
Utilizo en este apartado las categorías de ciudadanía
avanzadas por algunos autores para el estudio de la
realidad mexicana, en el contexto de la alta movilidad geográfica de grupos de población étnicamente
diferenciados, producto, entre otras cosas del proceso de mundialización económica y, específicamente,
de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), entre México, Estados Unidos y Canadá, y el fin del apoyo al campo mexicano.
En primera instancia, Guillermo de la Peña
(1999) propone incorporar la ciudadanía étnica,
como una noción que dé cuenta de las transformaciones culturales que ha vivido nuestro país; por el
contexto de mundialización en que se encuentra inserto y por los cuestionamientos que ha sufrido el
antiguo Estado nacional posrevolucionario por parte del movimiento indígena nacional; significativamente a raíz del levantamiento del EZLN en Chiapas y la firma de los Acuerdos de San Andrés. Para
él, la ciudadanía étnica "en su expresión más simple,
se refiere al reclamo de mantener una identidad cultural y una organización societal diferenciada dentro
de un Estado, el cual a su vez, debe no sólo reconocer, sino proteger y _sancionar jurídicamente tales diferencias" (De la Peña, 1999: 23).
Otra visión es la de Neil Harvey, quien opone a
la interpretación hegemónica de la ciudadanía mer-

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AÑO V, NO. 12

¡MAYO-AGOSTO 2003

cantilizada que se quiere imponer como correlato de
la globalización económica, la noción de ciudadanía
pluriétnica. Para este autor, los indígenas "han vuelto
a una reafirmación de sus identidades y prácticas culturales para poder crear un espacio propio dentro de
la nación mexicana globalizada" (Harvey, 2002: 15).

La organización
de las danzas religiosas)
de la procesión y de la fiesta
en general son elementos
que mantienen unidas
en un puente simbólico
a las comunidades de origen
y la ciudad receptora)
contribuyendo a reconstruir
sus laZ1Js identitarios.
Las dos categorías antes apuntadas no son parte
de proyectos distintos, antes bien, conforman una
lectura de la realidad que apunta a tendencias socialmente observables. Ambas tratan de interpretar el
surgimiento, de facto, de una nación heterogénea y
un Estado pluricultural, analizando un indicador por
demás relevante: el ejercicio de la ciudadanía. Si acaso existe alguna diferencia, ésta se debe a que en el
primer caso, se aplica dicha categoría al análisis de la
vida de comunidades indígenas en contextos urbanos, y la segunda habla del ejercicio de la ciudadanía
por parte de los Pueblos Indios en sus tierras originales. Ambas nociones se complementan. Pero para

85

11

�ÁMBITO
Migraciim y desmemoria

el análisis del que aquí intento dar cuenta, utilizo la
primera para revisar la realidad en el contexto de la
urbe regiomontana.
Lo que estos autores tratan de establecer es la
antinomia existente entre la concepción liberal de los
derechos ciudadanos -pensados para naciones culturalmente homogéneas- unificados por el consumo
y el mercado, y los derechos de los pueblos indígenas, como entes colectivos, y de los sujetos indios, en
lo individual, como ciudadanos de un Estado plural,
con características culturales diferenciadas.
Vale decir que los reclamos políticos indígenas
por la autonorrúa no contemplan una ciudadanía diferenciada en términos de un doble estatuto legal para
indígenas y no indígenas, sino el reconocimiento de
ciudadanos con características culturales diferentes,
dentro del mismo Estado. Bajo la inteligencia de que
la ciudadanía culturalmente homogénea, que promulgaba la igualdad de derechos para todos, no la proveyó a los pueblos indígenas. Este proceso &lt;&lt;no consistirá, por lo tanto, en la diferenciación de la ciudadanía, sino en la separación entre ciudadanía y nacionalida,d dominante[ ... ] Por lo tanto, los derechos comunes de ciudadanía, promulgados por el Estado, deben incluir el derecJw a la diferencia de las culturas
que lo componem (Villoro, 1999: 99-105). Para Villoro, de lo que se trata entonces, no es de separar la
ciudadanía para grupos étnicos distintos, sino hacerla
compatible y aceptable para todos los grupos, mayoritarios y minoritarios, reconociendo la existencia de
ciudadanos que se identifican como diferentes.
Desde esta óptica, los mixtecos y otorrúes, y
los grupos de otras etnias aquí no registradas, forman parte del entramado de luchas que, desde la
óptica cultural, diversos pueblos originarios en México han trazado para integrarse a un proyecto colectivo y nacional de vida, sin perder en el camino, las
diferencias que los caracterizan. La globalización
económica condujo a efectos colaterales, no deseados por ella, uno de los cuales se relaciona con las
grandes masas de población que, desde los países del

86

ÁMBITO
Migración y desmemoria

sur, migran hacia las metrópolis de los países dominantes en busca de una mejor vida. Este proceso de
"trasnacionalización cultural" (Appadurai, 1997) ha
generado transformaciones identitarias y ha hecho
crecer la conciencia de pertenencia a grupos sociales
subordinados, de los pueblos indígenas propiciando
identidades étnicas que trascienden el territorio municipal o comunitario.4
Los indígenas en Monterrey, al trabar contacto con la ciudad, sin perderlo con el terruño, han
ampliado su red territorial, constituyendo una nueva
noción del territorio, no circunscrito a una sola zona.
Esta nueva territorialidad trae aparejado el ejercicio
de otro tipo de ciudadanía, que si bien en el caso
regiomontano no se encuentra reconocida en las leyes estatales, es vivida cotidianamente por los indígenas que comen, viven y hablan de manera distinta
al grueso de la población.
Lo que se ha tratado de mostrar en este trabajo
es la existencia de ejemplos factuales de ejercer la
ciudadanía desde visiones culturales no dominantes;
si bien ambos casos de colectividades contienen características que las hacen distintas, los dos convergen en torno a la voluntad decidida de sus miembros
de conservar su especificidad cultural o parte de ella;
ante la disyuntiva de la supervivencia cultural aplican díversas estrategias acordes con su experiencia
histórica y las posibilidades del entorno. Esto no se
da sin contradicciones. Los cambios que trae la desterritorialización conllevan también escenarios de
ruptura y transformación. Esto es parte de un proceso normal en el que se ven envueltos los sujetos sociales provenientes de culturas distintas, pero dado
• Si estas nuevas territorialidades se transformarán en la base de
la acción política de los pueblos indios, como miembros de grupos subalternos, construyendo identidades ttansterritoriales que
trasciendan las diferencias y el localismo que caracterizan a muchos de ellos, aún no está claro. Yerko Castro (2000: 11-13) ve
este derrotero cuando analiza la realidad de la mixteca poblana;
para el caso de Monterrey, los otomies han tomado el camino
más corto de unirse como un segmento más de las clases populares al FPTyL.

TRAYECTORIAS ' AÑO V, NO.12 ' MAYO-AGOSTO 2003

el contexto de subordinación de los indígenas, aquí
enfatizamos que la permanencia de rasgos culturales
diferenciados es parte de un proyecto histórico de
resistencia cultural de los pueblos. Y entre otras formas que adquiere dicho proyecto se encuentra el del
ejercicio de la ciudadanía étnica por la población indígena orillada a salir de sus contextos territoriales
originarios. En este trabajo partimos de la concepción de que no puede haber un ejercicio pleno de la
libertad, sin una identidad y una matriz cultural que
le dé sustento. Si no hay reconocimiento y respeto a
dicha matriz cultural, no puede haber libertad e igualdad, y por ende no hay lugar para la ciudadanía.
La nueva ciudadanía, de la que aquí se ha hablado, da cuenta de la composición multicultural de
nuestro país, negada casi desde la fundación del Estado mexicano, aunque esto no se haya traducido en
las leyes de manera cabal. El Estado reconoce en el
articulo cuarto constitucional la composición pluricultural de la nación, pero se ha hecho poco para reglamentar el respeto y la promoción a dicha composición, si es que puede considerarse válida la aprobación de una ley sobre derechos y cultura indígena,
que fue rechazada desde el inicio por los mismos sujetos para los que fue diseñada. En este sentido, sigue
siendo válida la postura del EZLN y de la mayor parte de la plataforma de organizaciones y movimientos
indígenas del país, de exigir el cumplimiento cabal a
lo pactado en los Acuerdos de San Andrés y a la aprobación de la propuesta de ley original planteada por
la COCOPA. Esta es la única propuesta que hoy por
hoy da cuenta de manera amplia de la composición
multicultural de la nación mexicana y establece las
bases para cumplir con la deuda moral histórica que
se ha contraído con los pueblos indios de México.
Los indígenas tienen que sortear mil obstáculos para poder supervivir de manera digna en la urbe;
se enfrentan a un contexto de muy poco respeto a las
diferencias, de un desconocimiento casi total de la
realidad indígena y, en fin, de un clima de intolerancia generalizado.

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSTO 2003

La ciudad de Monterrey creció con la mirada
puesta en el norte de nuestra frontera y volteó siempre con desdén hacia abajo, al sur. Ahora hemos visto que la proyectada entrada al primer mundo no fue
otra cosa que una manifestación de deseos, o privilegio de algunos sectores económico-corporativos. Es
necesario que nos veamos en el espejo y, reconociendo nuestra realidad diversa, incluyamos a todos los
grupos con sus características de clase, etnia o género en un proyecto de nación común que privilegie el
respeto a las diferencias y que afume el propósito
explícito de contar con el enorme caudal de riqueza
cultural, que entrañan los Pueblos Indios.
De otra manera, las propuestas de desarrollo
cometerán el error del pasado de estar diseñadas sólo

87

�ÁMBITO

MEMORIA VIVA

Migración y desmemaria

para un sector, ampliando la brecha de por sí existente -parafraseando a Bonfil Batalla- entre el Monterrey profundo y el Monterrey imaginario...,

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Los sueños no agotados de América Latina
Pie"e Salama, entre el optimismo y el drama
ESTHELA G UTIÉRREZ GARZA

Cuando el peso dramático
de los hechos desata el pesimismo de la razón)
Pie'n"e Salama) evocando al poeta Valéry)
busca su equilibrio en el optimismo
de la voluntad y del corazón.
Las palabras que aquí publicamos) cruzadas
en París con Esthela Gutiérrez Garza) acercan
a nuestros lectores a las visiones dolorosas
de un continente en el que) por fortuna)
no se ha agotado la imaginación.

Poseedor de una sensibilidad ligada a sus propios orígenes y a sus vínculos tempranos con el
rostro del despojo, el economista francés de cuna egipcia Pierre Sala.ma ha consagrado parte de
su vida y todo su taknto al estudio de la, realidad la.tinoamericana, que domina como experto.
Autor, entre numerosas obras, de Riqueza y pobreza en América Latina. La fragilidad de
las nuevas políticas económicas, se doctoró por la Sorbona de París !tace más de treinta
años. Critico del neoliberalismo depredador, de populismos desfasados y de políticas
empo&amp;recedoras, el profesor de la, Universidad de París XIII considera que en América Latina
es posibl,e vivir de otra manera, más allá de tanta tragedia y tanta desesperanza.
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TRAYECTORIAS

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IMAYO-AGOSTO 2003

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�MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

Fui formado por la
guerra de Argelia.,
pertenezco a una
generación un poco
mayor y estaba en la
Unión de Estudiantes
Comunistas de
Francia., que abandoné
inmediatamente
después de ws
Acuerdos de Evian
-alfinal de la guerra
de Argelia- porque ya
entonces yo tenía cierta
oposición hacia
w que era el comunismo
oficial.

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

No se puede entenderAmérica Latina sin ker los trabajos de Pierre Salama,
desde tu primer libro sobre el subdesarrollo, publicado en la década de los
setenta, seguido por muchos otros libros y artículos que en la actualidad
analizan la complejidad de la realidad latinoamericana. ¿Dónde nació
tu interés por los estudios de los países en vías de desarrollo?
Es muy complicado y muy sencillo a la vez. Nací en Egipto, un país
llamado subdesarrollado. Una parte de mi familia emigró a América Latina, a Brasil: es el segundo interés. El tercero es que cuando yo me interesé en América Latina era una época en que había una radicalización a
lo largo del subcontinente en América Latina. Finalmente, la última razón, y creo que ésta es muy importante: fui asistente de Celso Furtado
durante un año, hice mi trabajo de investigación, mi tesis, indirectamente
bajo las órdenes de Celso Furtado; más adelante seguí con mis trabajos
sobre América Latina también porque había muchos refugiados latinoamericanos en Francia, desgraciadamente, y a estos refugiados, por solidaridad había que ayudarlos. Por otro lado, ellos fueron los que me enseñaron América Latina. Entonces es una conjunción: nací en un país del
tercer mundo; una pequeña parte de mi familia todavía está en esos países, en Brasil especialmente; y fui formado a la vez por los militantes
políticos refugiados en Francia, entre ellos Celso Furtado, ya que él estaba en Francia como refugiado.

Los setenta fueron años muy convulsionados, apenas había pasado el movimiento del 68 en Francia, ¿cuál fue tu experiencia del movimiento del
68?
Yo estaba dentro del movimiento, fui formado de hecho por la guerra de
Argelia, pertenezco a una generación un poco mayor y estaba en la Unión
de Estudiantes Comunistas de Francia, que abandoné inmediatamente
después de los Acuerdos de Evian -al final de la guerra de Argelia- porque ya entonces yo tenía cierta oposición hacia lo que era el comunismo
oficial. Después como estudiante, en especial con los de ciencia económica, estuve en contacto con personas que todavía estaban en la Unión
de Estudiantes Comunistas de Francia, pero que progresivamente fueron expulsados de alú, a los que llamaron en esa época los italianos, un
movimiento democrático que buscaba mayor democracia, los que se iban
a volver trotskistas y con los maoístas. Rápidamente me acerqué a los
trotskistas y en el 67 participé en el nacimiento de las juventudes comunistas revolucionarias, que era un movimiento no todavía trotskista, pero
bajo una creciente influencia trotskista. En el 68 me adherí oficialmente a
la Liga Comunista y milité directamente, de una manera un poco alocada, con un gran activismo, durante más de diez años. Entonces en el 68

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estaba yo como militante político fuerte -si puedo decirlo así- por la
experiencia que había tenido en la guerra de Argelia. En el 68 milité para
la construcción de una organización en las fábricas. No estaba en el sector estudiantil; era maestro pero no estaba en el sector de maestros, sin
embargo estaba participando en la construcción de lo que se llamó la
base obrera del comunismo revolucionario, y al mismo tiempo, por mi
interés en América Latina estaba en la sección internacional de la Liga
Comunista.

En los años setenta, hablando ya de América Latina, las tesis sobre el
desarrollo vi'VÍan un gran debate. Por un lado estaba la teoría de la dependencia impulsada por la izquierda radical o revolucionaria -como se
llamaba- que luchaba por el socialismo, inspirados por la revolución cubana;por el otro lado estaba la teoría de la CEPAL, tratando de impulsar
reformas que hicieran avanzar las tesis del desarrollo autónomo y el fortalecimiento del mercado interno. Además fue una década de intensas
movilizaciones sociales y políticas. Por ejemplo en Chile, Allende había
sido derrocado en el 73 pero el Frente Sandinista de Liberación Nacional
triunfa y toma el poder en el 79, sin embargo, Pierre, a principios de los
ochenta ambas prapuestas teóricas y políticas empiezan a ser reemplazadas en el resto de los países latinoamericanos por la corriente del neoliberalismo. ¿Qué tan importantes fueron para América Latina las propuestas
teóricas del neoliberalismo? y ¿existían corrientes de pensamiento neoliberal
en América Latina? Pareciera una sorpresa el arribo del neoliberalismo...
Es bastante dificil contestar esta pregunta. En los años 60-70 efectivamente se desarrolló la teoría de la dependencia; en sus aspectos radicales
y reformistas, eran en mi opinión análisis importantes porque, por un
lado mostraban el papel del Estado en el desarrollo, y sobre todo en el
aspecto más radical, el papel de las clases sociales en el desarrollo: su
papel de alianza de clases o conflicto de clases. Hay que ver que esta fase
en los setentas en América Latina es una fase negra, es la fase de las
dictaduras para casi todos los países de América Latina, entramos en
periodos muy difíciles. Un poco más temprano en Brasil, con el golpe de
Estado del 67; una sucesión de golpes en Argentina con el más sangriento ~n el 73 con una represión feroz; en Uruguay por supuesto y en el 73,
lo recordarás, en Chile. Estamos entonces en la mayoría de los países -y
también podemos hablar de Méxic~, en México no son dictaduras militares o policiacas pero hubo una represión extremadamente feroz en el
68 en la plaza de las Tres Culturas, es una época que no es muy feliz en
América Latina y al mismo tiempo es el fin de un ciclo económico que
había estado bajo la tesis del desarrollo autónomo -no radical- por soció-

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�MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sa/ama

Lo que sucedió es que

la economía mundial
entró en una fase
completamente liberal
en los ochenta
que s.e consolidó
en los noventa; el éxito
de las primeras
medidas de tipo big
bang liberales que se
tomaron en el 8 7 en
México., en 91
en Argentina y en 94
en Brasil legitimó
en cierta medida
la política liberal.,
la inflación cesó y
el crecimiento volvió
a empezar.

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MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sa/,ama

logos y economistas, y era una fase de los años cincuenta hasta finales de
los años setenta, de crecimiento relativamente sostenido. En los años
ochenta ya es una fase contradictoria, se presenta contradictoria a nivel
político, es una fase de democratización y eso es algo muy importante.
En la mayoría de los países latinoamericanos emerge la democracia y,
con la excepción de Chile, aunque en Chile va a empezar a aparecer, es
una fase muy importante a nivel político.
En el nivel económico es una fase totalmente diferente porque esos
países van a tener que pagar su deuda a partir del 82 -agosto del 82, con
la moratoria mexicana- con sus propios recursos. Se cerrarán los mercados financieros internacionales y el conjunto de sus economías van a
entrar en una situación paradójica: van a estar en crisis económica, una
crisis inflacionista muy pronunciada en algunos países -incluyendo México, aunque no hiperinflacionista en México- de desigualdad creciente y
del empobrecimiento de una fracción cada vez más importante de la población, en un contexto de fluctuación económica pronunciada y en el
conjunto de crisis económica sustancial, en especial y sobre todo en Argentina, un poco menos en México y un poco menos en Brasil.
Estamos en una fase en los ochentas en la que, por un lado es la apertura política que se consolida cuando se temía que regresaran los militares, y desde un punto de vista económico es una fase de cierre que marca
el agotamiento del antiguo modelo, que había tenido éxito durante treinta años y que había, ahí se ve, la incapacidad del Estado de ir más allá de
las contradicciones que tenía, porque el Estado tenía que pagar una deuda monstruosa, creo que la expresión no es fuerte; quiero recordar que el
servicio de la deuda fluctuó durante diez años entre 2% y 7% del PIB
cuando Keynes, John Maynard Keynes había escrito un librito para protestar violentamente contra el hecho de que se hubiera impuesto en 19 18,
en el tratado de Versalles, a Alemania, pagar el 2% de su PIB por lo de la
guerra, y John Maynard Keynes decía: va a ser la catástrofe económica, y
fue la catástrofe económica para Alemania, entonces ¡imagínate lo que se
podía temer en esas transferencias enormes de fondos hacia Estados
Unidos y Europa para pagar la deuda! Lo que hubiéramos podido temer
por la democracia, pero la democracia a pesar de algunas excepciones no
retrocedió, es un punto importante, pero la incapacidad del Estado para
resolver sus problemas -porque es un Estado pagado para seguirle el
juego al Fondo Monetario Internacional-, todo lo que era su fuerza se
volvió su debilidad, se legitimaron las criticas que hicieron los liberales:
es porque el Estado está demasiado presente que es ineficaz, que es corrupto; es porque está demasiado presente que el crecimiento es débil,
etcétera, etc. Y por consecuencia hay que liberalizar hoy, y abrir todos los

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mercados a la competencia internacional. No sólo los mercados externos
sino los internos, que el Estado privatice, etc. Y se desarrolló esa corriente
liberal, pero era una corriente hberal de Norteamérica, del norte, no de México,
sino a la medida del norte, no de América Central, y que tuvo bastante audiencia frente a una intelligenza y una élite económica brasileña, mexicana,
que fueron cada vez más a hacer sus estudios a Harvard yYale, etc.
Después, lo que sucedió es que la economía mundial entró en una
fase completamente liberal en los ochenta que se consolidó en los noventa, y que el éxito de las primeras medidas de tipo big bang liberales que se
tomaron en el 87 en México, en 91 en Argentina y en 94 en Brasil, legitimó en cierta medida la política liberal, la inflación cesó y el crecimiento
volvió a empezar; la inflación cesó, sí, pero el crecimiento no aumentó
mucho y las crisis económicas llegaron. No hay una corriente teórico
intelectual liberal en América Latina; hay funcionarios de diferentes ministerios que fueron formados en Harvard, en el MIT y en las universidades americanas, que son profundamente liberales porque fueron formados con el pensamiento único del Fondo Monetario Internacional y
del Banco Mundial. Pero hoy puedo decir que estamos, por la incapacidad de esos economistas de responder a las crisis que tienen esos países,
por el costo social que conllevan esas fluctuaciones económicas pronunciadas, ante un agotamiento del modelo neoliberal y como prueba está
no sólo la victoria de Lula en las elecciones, el fracaso de De la Rúa en
Argentina, sino también como prueba está ahí Brasil: de cuatro candidatos a la elección presidencial, todos estaban a favor de un regreso del
Estado en la actividad económica, ninguno de ellos se atrevió a defender
el neoliberalismo como se hacía hace cinco años.

Ciertamente, hoy por hoy sabemos que en América lAtina el neoliberalismo está ligado al Fondo Monetario Internacional y a 'la crisis de 'la deuda
externa,y se manifestó con 'la aplicación de políticas de austeridad en los
ochentas. Esta década es conocida o fue definida como 'la década perdida
por 'la CEPAL, ¿qué fue lo que perdimos Pierre?
Cuando se pierde, se gana. Es extraño decir eso, pero pienso que la crisis
siempre es provechosa para alguien. Cuando vemos muy de cerca las
estadísticas sobre esos diez años nos damos cuenta de que la crisis de la
década perdida fue extremadamente costosa socialmente para el 80% o
90% de la población y en particular para los más pobres. Comparándola
con la pérdida de ingresos de las clases medias, los pobres fueron los que
pagaron el mayor precio, las capas medias reventaron, se separaron entre
las que se empobrecieron y la pequeña fracción que se enriqueció con la
financiarización de la vida, de la economía, de las empresas, es decir la

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Hoy puedo decir
que estamos.,
por la incapacidad
de esos economistas
de responder
a las crisis que tienen
esos países., por el costo
social que conllevan
esas fluctuaciones
económicas
pronunciadas.,
ant,e un agotamiento
del modelo neoliberal.
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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Saklma

Entrevista a Pierre Sal,a:ma

riqueza que viene simplemente de la compra de bonos del tesoro, y cuando miramos muy de cerca nos damos cuenta que hay coeficientes de
desigualdad -que nosotros los economistas tenemos-, que muestran que
crece la desigualdad en esos años de manera absoluta, y no sólo relativa.
El 5% -y en especial el 2% de la población más rica- se enriqueció enormemente, iba yo a decir de esa política de la miseria. Entonces es algo
que no puede durar demasiado, porque al término del proceso, que se
podría llamar de africanización, ni siquiera está en el interés del 2% o 3%
que se enriquecieron gracias al empobrecimiento general, que sigue el
proceso, porque podrían enriquecerse a un nivel relativo, pero perder
dinero en un nivel absoluto. También es lo que explica que hayan estado
a favor -incluso los bancos que ganaron mucho dinero con la inflaciónestaban a favor de que el proceso se estabilizara para que se pudieran
hacer negocios de una manera normal. Entonces es un juego que fue
muy particular, un "juego", un juego como se usa en economía, fue más
bien una alquimia. La alquimia consiste en transformar un metal cualquiera en oro; nunca se encontró la fórmula, pero aquí en Latinoamérica
han encontrado la fórmula, que era muy simple: los pobres no tienen
dólares, hay que pagar la deuda en dólares, entonces hay que emitir bonos del tesoro del Estado -que compró dólares para pagar la deuda- y
esos bonos hay que hacerlos muy atractivos y la hiperinflación los vuelve
muy atractivos, es decir que los más ricos dan sus dólares en contra de
sus bonos que los enriquecen, pero la condición del enriquecimiento es el
empobrecimiento de los pobres. La alquimia es que los pobres tenían puros
pesos pero gracias a la alquimia, esos pesos se transformaron en dólares que
pagaron la deuda y enriquecieron a los más ricos de ese país. Los pobres
pagaron la deuda aunque sólo hubiera habido pesos, y eso es un proceso
muy complejo de situación de crisis económica inflacionista y recesiva.

¿Podríamos entonces decir que lo que se conoce como la crisis de kz deuda
externa enAmérica lAtina corresponde a un nuevo desarrollo del capital
financiero internacional en los ochenta?
Sinceramente no lo sé, no pienso que en esos términos deba analizarse el
problema, lo único que se puede decir, según me parece, es que para los
años ochenta los países en vías de desarrollo en Latinoamérica financiaron en parte el desarrollo de los países desarrollados, eso es lo que se
puede decir. Las transferencias netas de recursos se dieron de América
Latina hacia los Estados europeos y Norteamérica, es lo único que se
puede decir. Pero por otro lado también se puede decir que el hecho de
que estas economías latinoamericanas estuvieran en una profunda crisis,
significaba para Estados Unidos y Europa oportunidades malogradas,
94

TRAYECTORIAS

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oportunidades perdidas de invertir en esos países y ganar dinero, de exportar mercancías y ganar dinero. Era entonces por un lado positivo:
había transferencias para ellos, pero era negativo desde el punto de vista
de las oportunidades perdidas. Estados Unidos también tenía interés en
que la crisis provocada por el pago de la deuda cesara, y no sólo desde un
punto de vista económico sino social. Recuerdo que todas las propuestas
"generosas" que se hicieron para el pago de la deuda -pienso en el Plan
Brady etc.-, siempre se hicieron después de levantamientos. Los levantamientos en Venezuela en especial; en lo que concierne a México, es un
hecho que si la crisis se hubiera prolongado, hubiera habido un éxodo
bastante masivo de mexicanos hacia Estados Unidos -de mexicanos pobres, no sólo de ingenieros mexicanos, y Estados Unidos no deseaba recibir ese éxodo. Entonces pienso que es algo relativamente paradójico.
Quisiera subrayar una cosa interesante en estos problemas de transferencia: creo que los bancos lograron la proeza de recibir mucho dinero
de parte de esos países; no fueron pagados íntegramente ya que, aunque
pagaron los intereses, no pagaron el principal, entonces siguen endeudados, un poco como en los sistemas de la Edad Media que se llamaba la
deuda eterna, en que uno pagaba su deuda pero seguía endeudado. En
1990-1995 hay una deuda igual de importante, o más bien, más importante y que no ha dejado de crecer. Si quisiéramos hacer un paralelo un
poco atrevido podríamos decir que en los ochenta es el financiamiento
de los países desarrollados por los países de las economías emergentes;
no hablo de África, hablo esencialmente de América Latina, y en los noventa es el financiamiento de las pensiones de los norteamericanos viejos
por el sistema de valores europeo, pero también latinoamericano. Es decir, las bolsas latinoamericanas -y sobre todo las bolsas europeas- le permitieron a Estados Unidos financiar más fácilmente a sus pensionados
hasta la crisis de las bolsas de hace dos años ( 1998-1999). Es un financiamiento muy extraño y es algo bastante ubuesco donde los pobres mexicanos y los europeos menos pobres -si puedo decirlo así- financian las
pensiones de los viejos norteamericanos, hasta que revienta la burbuja de
los mercados financieros. Entonces creo que se puede decir que hay
movimiento pero no se puede decir que corresponda a un modelo de
desarrollo. Pienso que hay problemas que se presentan, pero sin más, hay
correspondencias, ventajas y desventajas.

Los pobres fueron "los
que pagaron el mayor
precio, l,as capas
medias reventaron,
se separaron entre l,as
que se empobrecieron
y l,a pequeña fracción
que se enriqueció con
l,a financiarización
de l,a vida,
de l,a economía,
de l,as empresas.

Sin embargo, el desarrollo del capital financiero internacional ha generado estas situaciones distintas en cada época pero que se marcan, que se
representan en América lAtina como la consolidación de nuevos obstáculos al desarrollo de los países kztinoamericanos.

TRAYECTORIAS

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¡MA\'0-AGOSTO 2003

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�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

Entrevista a Pierre Salama

Si hablamos de hoy -los años entre 1990 y 2000-, es evidente y creo que
para regresar a una respuesta a las primeras preguntas eso explica la victoria de Lula en parte, y explica el agotamiento del modelo neoliberal.
Brasil es un país en el que el neoliberalismo tuvo el menor efecto negativo. Tal vez puede parecer extraño lo que digo aquí, pero el balance de
Fernando Enrique Cardoso no es horrible, no es tan horrible por ejemplo como .Argentina; no es bueno, pero no es horrible, hubo avances en
materia de pobreza, salud, educación y sin embargo el pueblo rechazó
completamente este modelo. Creo que esta es una lección, y una lección
importante, ¿por qué?, porque estamos en presencia de la liberalización
del conjunto de los mercados, de un sistema que se ha vuelto totalmente
barroco desde mi punto de vista. Esas economías no pueden funcionar
más que si encuentran a alguíen que les preste, es decir, tienen una necesidad de financiamiento bastante considerable. Mucho más considerable
que en el pasado, ya que no sólo hay que pagar el servicio de la deuda
que sigue aumentando, y el principal, sino que debido a la internacionalización creciente de los capitales también hay que pagar los dividendos
(de bonos y acciones). Los dividendos y los beneficios que están repatriados. Todo eso hay que pagarlo en dólares, también hay que pagar
porque hay una apertura importante del comercio internacional: en quince
años, en México las exportaciones se multiplicaron por cinco, por tres en
Argentina y por dos en Brasil; hay más servicio de transporte y de seguros, todo eso se· paga en dólares y se paga masivamente. Entonces tenemos una necesidad de financiamiento cada vez más considerable. Es cierto
que, hablando técnicamente, la balanza comercial se ha enderezado y se
ha vuelto hasta positiva -en especial en Brasil hoy, para dar un ejemplo
concreto-, pero está ligado a la modernización del aparato industrial, y
también al hecho de que estas economías están en baja coyuntura, entonces muestran superávit comerciales pero éstos son insuficientes para pagar el servicio de la deuda y demás pagos antes mencionados. Estamos
en una situación en la cual, para que esto funcione tiene que llegar dinero
fresco; el dinero fresco llega solamente si tiene que llegar. Hay dos condiciones: la primera es que en los países del centro todo funcione bien, la
segunda condición -y es considerable- es que en Brasil, en México y
todos esos países también las cosas estén bien. Pero no siempre es el caso.
Hoy concretamente hay una crisis en el centro, una recesión bastante
profunda en Europa, Japón y Estados Unidos, que se paga muy fuertemente, no sólo al nivel comercial, sino en la posibilidad de esos países de
mandar inversiones extranjeras directas, capitales fluctuantes o especulativos, y tratan de mandar dinero para comprar acciones en mercados
completamente desfondados. Entonces hay un problema: del lado de

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TRAYECTORIAS

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México y de esos países con economías en recesión, aunque las inversiones quisieran venir, por supuesto que dudan en llegar a los países donde
hay una recesión económica, y tal vez mañana, un riesgo cambiario. Entonces el obstáculo es que hay una espada de Damodes financiera que
está sobre el crecimiento de esos países: esta espada se llama economía
de casino, que funciona como un casino, en la cual la dominante financiera es tan importante. La primera pregunta que se hace un ministro de
finanzas que llega es: tengo que encontrar 50 mil millones de dólares en
quince días. Si no se rompe este mecanismo, es casi imposible pensar en
una política económica a largo plazo, una política social a largo plazo que
pueda aliviar la pobreza y dar bases sanas de desarrollo al país. Hay obstáculos tan grandes de tipo financiero que, en mi opinión, estamos frente
a un agotamiento de este modelo. Pero ese agotamiento viene de la conjunción de la aplicación de ese modelo en esos países, y de la crisis económica que conocen los países del centro. Que es una crisis económica para tomar el caso de México, que es flagrante-, no solamente en el nivel
financiero sino también en el comercial. Hay que ver el número de trabajadores despedidos en la frontera en las fábricas tipo maquiladoras.

Entonces Pierre, si recordamos el planteamiento de las teorías del desarrollo en América Latina, en las que la tesis central es la forma de inserción de 'los paises latinoamericanos en la economía mundial, y ante el
agotamiento del modelo neoliberal de la década de 'los ochenta y los noventa que tú acabas de explicar que ya existe en esta etapa conocida como
g'/obalización económica, yo me pregunto ¿la inserción de 'los paises latinoamericanos puede ser diferente a la que se ha estado planteando?
Pienso que sí, y yo no soy el único. Éramos muy poquitos, y a decir verdad se burlaron mucho de nosotros cuando decíamos: hay otra manera
de hacer la economía, hace algunos años. Pero hoy con el fracaso del
neoliberalismo, son cada vez más numerosos los economistas que dicen
que debe haber otra solución. Y como prueba de ello está el último libro
de Stiglitz, premio Nóbel y antiguo jefe economista del Banco Mundial.
También los trabajos de Robert Wade, Danny Rodrick, y tantos economistas de hoy y de la joven generación que está emergiendo, en especial
en los países asiáticos como Jomo K. S., aunque Singh es un poco mayor.
Son una serie de economistas que quieren subrayar una cosa: cuando se
ve la crisis de 97, 98 tan profunda, los países que salieron más rápidamente de la crisis son los que no siguíeron las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional sino que siguíeron una política exactamente
a la inversa de Ía que sugería el Fondo. Está el ejemplo de Malasia, pero
también el ejemplo de China. Aquí son políticas que jugaron sobre la

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�MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

Podríamos decir
que los ochentas es el
financiamiento de los
países desarrollados
por los países de las
economías emergentes;
no hablo de África.,
hablo esencialmente
de América Latina.,
y en los noventas
es el financiamiento
de las pensiones
de los norteamericanos
viejos., por el sistema
de valores eurvpeo.,
pero también
latinoamericano.

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MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

demanda más que sobre la oferta, que trataron de aumentar la demanda
para salir de la crisis; entonces son políticas keynesianas, en el caso de
economías abiertas. Lo que resulta de las reflexiones de muchos economistas es que primero, en el movimiento de capitales no se puede dejar
que haga la ley como él quiere, hay que pensar en un control de los movimientos de capitales, y los economistas muestran hoy en día que el
control de los movimientos de capitales es lo que permitirá mañana a
estos capitales llegar; eso contrariamente a lo que dicen los liberales, que
piensan que eso los va a espantar.

Decías que en el sudeste asiático había habido una crisis financiera pero
solamente ha habido una; en América Latina ya llevamos tres: México en
el 94, Brasil en 1999 y Argentina en el 2001. ¿Cuáles son 'los elementos
comunes que identifican a estas crisis? porque todos son países que han
aplicado las políticas del Fondo Monetario Internacional.
Creo que la crisis financiera en Asia es muy diferente de la crisis financiera en América Latina, incluyendo la de 98. La crisis financiera que se
desarrolló en varios países, Argentina y Brasil, no tanto en México, un
poquito pero no mucho, pienso que es muy diferente de la que tuvo lugar
en Corea del Sur o en Tailandia o en Malasia. ¿Por qué? Como dijimos,
en América Latina es un problema del modo de inserción en la economía
mundial, que da a la dominante financiera un papel muy importante. Es
decir, esos países siempre están buscando dinero y tienen que encontrarlo; entonces en América Latina la variable de ajuste -como se le llamamás importante ha sido la tasa de interés; cuando no llega el dinero se
sube la tasa de interés y generalmente al subir dicha tasa, se precipita la
recesión. En Asia fue algo diferente, eran economías mucho menos rentistas que las economías latinoamericanas.
Tomemos como ejemplo el esfuerzo de inversión. El porcentaje de
inversión sobre el producto en América Latina es de alrededor del 20%,
18%, 22%, mientras que en Asia era del 35%. En Asia es una tasa del
35%, las economías asiáticas eran economías no de tipo casino, de tipo
rentista sino economías muy "industrializadoras" o "industrializantes" y
la mejor prueba de ello es que desde hace treinta o cuarenta años las tasas
de crecimiento han sido de 8% al año, lo que no era el caso en las economías latinoamericanas. Estamos ante dos casos totalmente diferentes. Lo
que hay en común es que esas economías tuvieron necesidad de recursos
que vinieran del extranjero, y sobre todo necesitaron de estos recursos a
favor de la liberalización que tuvo lugar a mediados de los noventas y en
el 95; que desregularon completamente el sistema bancario que estaba
anteriormente protegido, y se multiplicaron préstamos, por razones es-

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12 'MAYO-AGOSTO 2003

peculativas por un lado, o simplemente las grandes empresas buscaron
pedir prestado dinero para, de cierto modo, al presentar proyectos de
inversión, poder pagar sus deudas anteriores. Entonces las deudas se acumularon, pero se acumularon para actividades, diríamos, de
sobreinversión. Es una huída en la inversión que produjo un endeudamiento masivo y consecuentemente una fragilización de los bancos y
también una fragilización de las pequeñas empresas, lo que se podría
llamar en el lenguaje marxista clásico una crisis de sobreproducción con
su faceta financiera. Son las economías que estaban más degradadas las
que cayeron más fácilmente y hubo un proceso de contagio; las economías más sólidas como Taiwán, por ejemplo, no conocieron una gran
crisis económica y tampoco Singapur. Sin embargo Corea y sobre todo
Malasia, Tailandia e Indonesia, tuvieron una crisis relativamente importante, es una crisis de otra naturaleza, una crisis de sobreproducción y de
endeudamiento; de endeudamiento continuo para poder pagar, de hecho, los pagos de la deuda. Es lo que un comerciante llamaría faire de la
cavalerie una expresión en francés, es decir vivir siempre para pagar las
deudas, continuamente con nuevos préstamos. Eso es lo que sucedió en
Asia.
En América Latina estábamos frente a un caso muy diferente. Es un
caso donde hay necesidades de financiamiento, mas no hay las capacidades de financiamiento. Son razones estrictamente financieras, no son razones productivas en América Latina las que explican la crisis económica. La mejor prueba es Argentina y también México, en la medida en que
se pudo beneficiar del crecimiento muy fuerte de Estados Unidos y de
esa manera arreglar sus dificultades y terminar así con sus problemas en
esa época -estoy hablando del 98-, satisfaciendo sus necesidades de financiamiento sin grandes dificultades. No había dificultades por el lado
de la industria, no había dificultades por el lado de servicios, no había
dificultades por el lado de la agricultura, a diferencia de lo que sucedió
en Asia, donde la crisis significaba que había que reestructurar los aparatos productivos, que es lo que se está haciendo; hubo un costo social
bastante importante, mientras que en América Latina lo que era "necesario", en la lógica de ese modelo, era una fuerte devaluación. Que es lo que
ocurrió en Brasil y lo que le permitió salir de la crisis bastante rápido, lo que
no fue el caso de Argentina, porque en Argentina no podían devaluar.

¿Entonces 'los países de América Latina pueden retomar el crecimiento?
No creo, no creo que se pueda decir que van a retomar el crecimiento en
los dos años ;iguientes, salvo si cambian su modo de inserción. Brasil,
para retomar el crecimiento debe redinamizar su mercado interno; hoy

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 ¡MA\'0-AGOSTO 2003

Hoy con el fracaso
del neoliberalismo.,
son cada vez más
numerosos los
economistas que dicen
que debe haber otra
solución. Y como
prueba de ello está
el último libro
de Stiglitz., premio
Nóbel y antiguo jefe
economista del Banco
Mundial. También
los trabajos de Robert
Wbde., Danny
Rodrick ...
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�MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sal,ama

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Salama

es posible por la llegada de Lula y habrá tal vez una redistribución de los
ingresos. Pero pienso que en la lógica actual de esos modelos el repunte
del crecimiento no es para mañana. Voy a tomar el caso de México porque es muy claro. Si el crecimiento repunta en Estados Unidos de una
manera viva, muy fuerte, es posible que México se beneficie de ello, por
lo menos su lado más exportador, pero ¿acaso el crecimiento va a repuntar
en Estados Unidos como sucedió en épocas de Clinton? Me siento bastante escéptico al respecto, por lo menos en el corto plazo. Entonces tengo la impresión de que estamos actualmente en una fase de tanta dependencia en estas economías, a nivel comercial para México o a nivel financiero también para México y para Brasil, que me parece que las restricciones debidas a este modo de inserción son tan fuertes que no creo que
podamos esperar un crecimiento. Es algo trágico decir eso, pero es trágico constatar que desde hace dos años estos países están en crisis, y en
algunos casos en crisis extremadamente fuertes como es el caso de Argentina, y también está por supuesto Venezuela. Pero Venezuela es un
caso aparte.

De todos modos, algo que se está dando en la historia de América Latina
es que la población está desgastada, cansada, agotada por la aplicación de
estas políticas. Lula es un ejemplo, pero también en Venezuela, el triunfo
de Hugo Chávez es otro ejemplo. En Perú con Alejandro Toledo. El problema son los nuevos, /.os presidentes que llegan y su nueva coalición de
fuerzas. ¿Qué es lo que tienen que hacer, qué es lo que se está planteando
en el debate intelectual, en el campo de la teoría del desarrollo en América
Latina hoy, qué alternativa hay?
Esto no sólo se sitúa a nivel económico, sino también en el nivel de lo
político. Hay encuestas que han mostrado que la población está muy pesimista en las economías latinoamericanas, muy pesimista. Y todavía es
más pesimista cuando se les hace la misma pregunta sobre el futuro, cuando se les hace la pregunta: ¿Acaso el futuro será mejor para sus hijos que
lo que ustedes han conocido? y ahí es todavía más negativa. Los adultos
no sólo piensan que el futuro va a ser aún más negativo, sino que el futuro de sus hijos será aún peor que el futuro que tienen ellos ahora. Hay
mucha desesperanza hacia los partidos políticos y hacia los sindicatos. Es
una situación trágica.
El aspecto positivo es que la democracia está sólida o se ha consolidado, no hay ningún regreso de dictaduras y creo que eso es muy importante; también se puede decir aunque en una menor medida, que hubo la
capacidad de que se dé una alternancia política en México y creo que es
algo valioso. Entonces esta es la percepción del mundo por parte de la

gente y no es integralmente negra. Creo que lo que espera mucha gente
es obviamente una inserción diferente. Creo que no necesariamente es el
discurso de los economistas, pero piensan que es posible vivir de otra
manera, darle más lugar al mercado interior, que haya redistribución de
los ingresos, que sea menos desigual a sus salarios. Creo que eso es lo que
esperan y no está muy bien formulado, no saben si es utópico o no, pero
lo que ellos piensan que no es utópico, es que la democracia no ocurre de
arriba para abajo sino de abajo para arriba. Es el ejemplo de Lula, a saber, la democracia participativa: hay consultas con la gente, no se les
consulta sólo cada cuatro años o cada seis años, sino que hay asambleas
populares en el barrio etc., de manera que las personas puedan organizarse y expresarse si lo necesitan. Por ejemplo en tal o cual barrio, que si
necesitan que la banqueta esté más amplia o esté más pequeña, que si
hay que reparar algo; cosas muy sencillas que no necesariamente requieren de mucho dinero pero que permiten cambiar el modo de vida de las
personas. Que éstas puedan decir sus necesidades, que estas necesidades
puedan revelarse y que consecuentemente se puedan construir escuelas
donde se requieren, guarderías donde son necesarias, etc. Esta es la primera cosa que esperan: una democracia más real. La segunda cosa es
que el gobierno, o por lo menos las autoridades políticas o los sindicatos,
sean menos corruptos y creo que hoy se dibuja algo de esa índole. El
Partido del Trabajo (en Brasil) por ejemplo: la reputación del PT en la
administración de sus alcaldías es de una administración de no corrupción. No aceptan mordidas y no se dejan influir por los que tienen interés
en ganar los concursos, por ejemplo. Creo entonces que esta dimensión
de la corrupción es importante, hay un rechazo hacia la corrupción. Un
partido político que sea capaz de asumir la limpieza en sus acciones, creo
que ese partido tiene un porvenir. Los que siguen con las viejas prácticas
que consisten en aceptar la corrupción para hacer clientelismo, son los
partidos de ayer y lo que la gente exige - para usar una expresión liberal,
que no es mala- es un buen gobierno, es decir, un gobierno mucho más
transparente. Esto creo que no es algo que cueste mucho dinero pero que
puede producir la adhesión de la gente, y si hay adhesión de la gente, hay
consideración de la gente, y si hay consideración a la gente creo que a
partir de ese momento hacemos de ellos ciudadanos políticos y ya no
marginados.

Si el crecimiento
repunta en Estados
Unidos de una manera
viva, muy fuerte,
es posibk que México
se beneficie de ello, por
lo menos su la,do más
exportador, pero ¿acaso
el crecimiento va
a repuntar en Estados
Unidos como sucedió
en épocas de Clinton?
Me siento bastante
escéptico al respecto ...

Con una sociedad que se encuentre en una situación como la que tú señalas, de todas maneras se tienen que tomar medidas de política económica
para evitar la dependencia de estos flujos de capital financiero; poner
quizá límites al pago del servicio de la deuda externa, que constituye

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�MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sal,ama

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sal,ama

también un obstáculo al crecimiento, y obtener recursos que permitan verdaderamente reactivar la inversión productiva y poder crear un mercado
interno. Porque la capacidad productiva en estos países existe y ...
Para los países que son prácticamente continentales, como México que
es muy grande -México es el país que más se ha abierto en los últimos
quince, veinte años en América Latina, es un país casi continental, es un
país con cien millones de personas, es algo gigantesco-; como Brasil,
donde hay casi ciento setenta millones, para economías de esas dimensiones el mercado interior es muy importante. Decir: estamos a favor del
mercado interior no significa decir estamos en contra del mercado exterior, decir que estamos a favor del mercado interno es estar a favor, primero por razones morales, por razones de equidad y estamos en contra
de las desigualdades tan fuertes como las que existen, estamos a favor de
una redistribución de los ingresos; significa que las capas más ricas pagan impuestos en una cantidad incluso superior o igual por lo menos a lo
que pagan en Europa, incluso como en Inglaterra o en Estados Unidos,
lo cual no es el caso. Esto permitiría liberar recursos para ayudar a los
pobres, para darles pensiones, un sistema de salud, mejorar las carreteras, hacer escuelas, darles subsidios, y por lo tanto impulsar el mercado
interno. Tendríamos un sistema de cobertura que podría empezar a dar
frutos. Pero limitar el pago de la deuda no es exactamente lo apropiado.
Lo entiendo para los países menos avanzados, pero para los países más
avanzados como México u otros, pienso que hay que exigir, hay que
hacer una coalición. Las economías de esos países tienen que ponerse de
acuerdo y exigir otras reglas de funcionamiento de parte del Fondo Monetario Internacional. Lo que pasó en Puerto Alegre, en Seattle, es algo
que tal vez empuje mañana a estos organismos internacionales a ver los
problemas de otra manera. Creo que esto es muy importante, no es tanto
el pago de la deuda; muy bien podríamos decir: vamos a pagar la deuda
si tenemos una cierta tasa de crecimiento asegurado, pagamos la deuda
sólo si tenemos esto o aquello, sólo si las políticas sociales pueden ser
aumentadas, pagamos la deuda en la medida de nuestras posibilidades.
Entonces no se trata de pagar o no pagar la deuda, sino que se trata sobre
todo de evitar la fuga de capitales, los capitales especulativos, golondrinos
como se dice tan bonito en español [Pierre Salama lo dice en español),
que pueden tener efectos tan nefastos sobre la vida de la gente. Hay que
hacer como hizo Chile, como lo hizo también Malasia, tener un control
de los capitales. Simplemente qué pactos establecer para que los capitales no se vayan así nomás; hay que prohibir que se puedan pagar tasas de
interés absolutamente escandalosas, usureras. Pienso por ejemplo en Argentina: cuando quiere pedir prestado dinero al extranjero tiene que pa102

TRAYECTORIAS

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jMAYO-AGOSTo 2003

gar cuatro mil puntos, o sea son tasas de interés de un 45% ¿cómo quiere
usted que haya un sistema financiero que resista eso? ¡A 45% por año!
¡En Brasil debe ser como 20% a 25%! ¿Cómo podemos imaginar que una
economía funcione con tasas usureras de este tipo? Las instituciones internacionales deben prohibir esto, deben decir: más allá de 12%, de 13%, paramos, negociamos, y se obtienen los capitales de alguna u otra manera.
Estas son nuevas reglas de funcionamiento que tal vez permitan mañana conocer menos dificultades. No digo que esto sea algo revolucionario, es revolucionario solamente dado el grado de conservadurismo de
los demás, tomando en cuenta el grado de conservadurismo de los demás se puede decir que es revolucionario, pero son medidas muy socialdemócratas que son mínimas, que corresponden a un mínimo de ética.
Porque hay que pensar que un hombre, rico o pobre, tiene el derecho de
respirar el mismo aire, y esto, creo que muchos latinoamericanos que son
parte del 20% o 10% de los más ricos, no lo aceptan. Pienso, y lamento
decir esto, que tienen un comportamiento de depredadores: mandan su
dinero a Estados Unidos, mandan a sus hijos a estudiar a Estados Unidos, cuando están enfermos van a los hospitales de Estados Unidos, olvidando que todo eso se paga con el sudor de los más pobres. A mí eso me
impresiona, me causa mucho disgusto. Y no tanto porque vayan a Estados Unidos, sino porque siempre esto ocurre en detrimento de los más
pobres. Si eso sucediera no en detrimento de los más pobres, sino que
todo mundo se estuviera enriqueciendo y que los más ricos fueran a Estados Unidos, por qué no. Pero no estamos en un proceso de ese tipo,
estamos en un proceso en el que eso implica un empobrecimiento de los
más pobres, y hay que reflexionar mucho sobre una cosa: América Latina ha sido incapaz de resolver la pobreza desde hace veinte años. Hay
que ser claros: no lo logró, a pesar del final de la inflación, América Latina no ha sido capaz de resolver eso, y hay que interrogarse al respecto.

Con Lula, con el triunfo de Lula en Brasil se abren expectativas de encontrar nuevos caminos para el desarrollo de América Latina... (Sí, una
apertura estrecha, dice Pierre Salama). 10 me pregunto, ¿existen los
elementos teóricos suficientes en América Latina para pensar en la construcción de una alternativa a la política económica que pueda ser un
marco de referencia para el surgimiento de estos nuevos gobiernos? ¿Se
está abriendo un nuevo ciclo de gobiernos en América Latina?
Muy sinceramente, la respuesta ya no está a nivel de la economía sino en
el nivel político. En el nivel de la economía existe: creo que hay jóvenes
generaciones -como lo decía hace rato- que piensan la economía de otra

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El aspecto positivo
es que la, democracia
está sólida o se ha
consolidado, no hay
ningún regreso
de dictaduras y creo
que eso es muy
importantej también
se puede decir aunque
en una menor medida,
que hubo la, capacidad
de que se dé una
alternancia política
en México y creo
que es algo valioso.
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Entrevista a Pierre Salama

MEMORIA VIVA
Entrevista a Pierre Sa"/ama

manera, que tienen imaginación, que no piensan únicamente en términos del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional, estoy absolutamente seguro de eso y estoy seguro de que existen esas posibilidades.
Hay varios escenarios, hay que ver a otro lado, tener imaginación es ver
hacia otros lados. Por ejemplo cómo se desarrolló China, podemos ver
cómo se desarrollan Malasia, Singapur, Tailandia, Corea del Sur y ahí
vemos que cada vez hay posibilidades diferentes, y aun si mirarnos América Latina, lo que sucede en Chile no es exactamente lo mismo que sucede en Brasil a nivel de las políticas económicas. Entonces existen alternativas y otras posibilidades para cambiar de ruta, es posible dinamizar
tanto el mercado interno como el mercado externo, pero lo que es importante hoy es la dimensión política; la dimensión política es la más dificil,
porque la pregunta es saber si Lula tendrá la posibilidad de llevar a cabo
su política. Los 5% más ricos, más los mercados financieros internacionales -o sea los que tienen la posibilidad de jugar con la moneda como lo
han hecho estos últimos tiempos-, son intereses particulares. Ellos no
tienen los intereses de Lula, y hacen todo para que Lula no pueda llevar a
cabo su política e incluso están dispuestos a llevar a cabo una política del
desastre.
En Francia también lo tuvimos con Miterrand, con Fran~ois Miterrand
tuvimos gente que sacó su dinero, que lo hicieron huir del país pensando:
llegó Miterrand, ¡ya llegó otro Stalin! También tuvimos eso y tuvimos la
especulación, tuvimos el franco que se devaluó, que se hundió. El problema es cómo administrar, cómo gestionar esta presión, esta presión son
intereses contrarios y puestos en práctica. Estos intereses contrarios, por
una parte de los mercados financieros internacionales, y del 5% o el 3%
de los hombres más ricos de esos países, que tratarán que Lula no pueda
llevar a cabo su política y tratarán de asustarlo -es lo que sucedió con
Chávez- y no quiero decir con esto que estoy a favor de Chávez, pienso
que Chávez es un populista que hizo muchas tonterías pero una gran
fracción de los que pudieran haber seguido estando a favor de Chávez,
hoy en día ya no están a favor de él. No sólo los más pobres están a favor
de Chávez sino que una parte de las clases medias estuvieron también a
favor de él, y hubieran podido apoyar medidas que hubiera tomado
Chávez, pero fueron tomadas de una manera populista muy clásica, y
muy a la antigua para América Latina, lo que facilitó la ruta hacia el
desastre. Facilitó la especulación de los más ricos, y los más ricos digamos que cavaron la tumba, y dijeron: miren en qué posición nos ha puesto Chávez.
Es un poco eso lo que los mercados financieros internacionales han
tratado de hacer en Brasil, especulando muy fuertemente sobre la mone104

TRAYECTORIAS

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da cuando la situación económica no estaba muy buena. Pero tampoco
estaba en el punto del desastre, para que la moneda nacional perdiera a
ese punto su valor como lo ha hecho en los últimos tiempos. Entonces mi
respuesta está más bien en el nivel político: cómo Lula será capaz de
gestionar esas presiones, de administrarlas, qué tan capaz será de administrar su relación con Estados Unidos, qué tan capaz será de gestionarla
con Europa para balancear el poder de América del Norte, y también
qué tan capaz será él de gestionar sus relaciones con las masas si las
masas se movilizan. Y si quieren estas masas obtener ya algunas cosas, él
les dirá que hay que esperar. ¿Cómo va a funcionar eso? ¿Cómo se va a
llevar a cabo? Es entonces mucho más un problema político y no tanto
un problema de tecnicidad económica, sino más bien un problema de
tecnicidad política.

~

Por último Pierre, ¿no crees que se abre una posibilidad muy buena para
América latina de que estos acuerdos políticos puedan lograrse en la
medida en que los países en desarrollo -Europa, Estados Unidos- tienen
en el corto plazo una recesión? Entonces preocuparse por el mercado interno ya no es solamente una necesidad moral o ética sino económica
también.
Absolutamente. De todas maneras hemos observado -y es una cosa optimista- que cuando las economías del centro están en crisis -y aquí me
voy a poner muy "cepaliano"- es cuando existen más márgenes de libertades para los países de la periferia. Eso es lo que han descubierto los
teóricos de la CEPAL y de la teoría de la dependencia, como cité algunos
nombres entre los cuales está el de Celso Furtado. Tal vez sea la única
nota de optimismo que nos queda. Es cierto que hoy en día la recesión
que existe abre algunos márgenes, algunas posibilidades, pero es cierto
también que la recesión financiera, por otro lado, produce presiones nuevas. La caída de las bolsas hoy en día hace que aun cuando uno no tenga
ganas de especular, si uno no quiere -por razones políticas especular por
ejemplo contra Lula-, para un especulador internacional, retirar sus capitales de tal o cual país porque él tiene necesidad de liquidez puede ser
una cuestión vital; no es necesariamente lo que sucede en México, lo que
sucede en Brasil o en Argentina, lo que se vuelve la razón de su acción,
sino lo que ocurre en su propio país. Y en su propio país es la caída de las
bolsas, la caída de las bolsas europeas, la caída de las bolsas de América
del Norte, que hace que efectivamente algunos fondos de pensiones, algunas de las grandes empresas necesiten liquidez y estén dispuestas a
vender -y vender a cualquier precio- y eso es trágico. En ese sentido yo
decía hace rato que la crisis no sólo es la crisis de esos países, sino tam-

TRAYECTORIAS

I AÑO

Y, NO. 12

¡MAYO-AGOSTO 2003

105

�_.

EL TRAYECTO DE LOS DIAS

MEMORIA VIVA

Entrevista a Pierre Sa'/ama

Por quién doblan las palabras

bién la crisis que existe en las economias del centro. Y esa crisis multiplica por diez los fenómenos, multiplica por diez las dificultades en las necesidades y capacidades de financiamiento. Otra vez, no es porque uno
quiera que gane la izquierda, sino son mucho más también los resultados
de una situación económica extremadamente dificil en esos países. -&amp;,,

El discurso de la dominación en la guerra de Irak
MARIO NIEVES

París, noviembre de 2002

L

AS PALABRAS PERDIDAS

Incómoda ironía: en el mismo
sitio donde los sumerios inventaron la escritura, cincuenta
siglos después las palabras han sido
inútiles para evitar la destrucción. Si
es cierto que las palabras son lo único
que tenemos, sin ellas peligra todo
cuanto nos ayudaron a fundar. Alienta
saber cuánto debe el hombre a las palabras, o cuánto a la libertad, pero perturba que una cultura venida desde el
nacimiento de los tiempos contados
por la escritura haya sido castigada
frente a la impotencia, la confusión e,
incluso, la complicidad de la palabra.
La guerra de lrak reactualiza ciertos debates en el terreno de la comunicación. A falta de virtudes mesiánicas
que nunca tuvo, Saddam Hussein también apeló a las palabras para arrastrar a sus fieles. Hoy se recuerda con
incertidumbre aquella "madre de todas
las batallas", metáfora de su inspiración reproducida por casi todos los diarios del mundo que se deshizo como
suspiro de novela de caballería. Hussein
jugó con las palabras también cuando
prometió una guerra santa- y cuando
fabuló con ellas ejércitos suicidas,
murallas homéricas abrazando Bag-

106

TRAYECTORIAS

AÑO V, NO. 12

MAYO-AGOSTO 2003

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

dad, guerreros espartanos y, sobre
todo, la hipérbole de cinco millones de
iraquíes dispuestos a inmolarse por
Saddam Hussein que es como decir
cinco millones de corderos dispuestos
a inmolarse sin sentido.
Crónicas periodísticas fechadas en
lrak durante los primeros días de la
guerra contaban cómo los parroquianos del céntrico café Al Zahawi, uno de

los sitios preferidos de la intelectualidad de Bagdad, aún lo frecuentaban
para charlar sobre el "penoso destino"
que aguardaba a los aliados. Con los
tanques a la puerta de Bagdad, todavía se escuchaban relatos heroicos de
cómo los marines eran "degollados" en
su intento de tomar el aeropuerto,
mientras otros cuestionaban el "alboroto mediático" montado por los invasores "para dar la impresión de que
están ganando la guerra". Avanzada la
invasión, anacrónicos planos de un video difundido por Al Jazeera mostraron al patriarca, en medio de una ciudad ya en ruinas, dejándose besar las
manos por un coro de fervorosos
bagdadíes, imágenes que contaban la
serenísima presencia de un hombre que
no quería morir y constituirían el colofón de una calculada escaramuza de
palabras que se empeñó en construir
mediante declaraciones oficiales una
idea finalmente hipócrita de la resistencia y la inmortalidad. Desde entonces no se supo más. La voz de Saddam
calló a la vez que cayeron las estatuas
mudas, decapitadas, silenciosas, de un
hombre que, paradójicamente, no supo
respetar o no pudo hacer cumplir una
sola de sus palabras.

107

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
Por quién dob'lan '/as palabras

LA VERDAD INMANENTE
En un artículo publicado por The New
York Times en 1991 a propósito de la
campaña de Bush contra el terrorismo,
Donald Rumsfeld (1991) asegura que
"en esta guerra la primera victoria será
decir la verdad". Pueril juego de palabras para invertir el sentido de aquel
.muy citado axioma de los tiempos del
asesinato del príncipe de Sarajevo:
cuando se declara una guerra, la primera víctima es la verdad. Dos años
después en Bagdad no hubo una victoria sino graves quebrantos. Y a las verdades se las tragó la guerra. El propio
secretario de Defensa se molestó cuando algunas de esas dificiles verdades
comenzaron a difundirse en forma de
imágenes reconocibles: prisioneros,
cadáveres y errores norteamericanos;
devastación de valiosos patrimonios
culturales de la humanidad por los
misiles o por la indolencia de los americanos; víctimas civiles del fuego de

Por quién dob'lan '/as palabras

las tropas aliadas y muertes inocentes
por error o nerviosismo de los infantes
de marina. La verdad castiga, y los hechos desacreditaron la insostenible
pretensión de Rumsfeld. De haberse
admitido muchas verdades se habría
evitado esta guerra. Rumsfeld ha de
haber leído muy tendenciosamente a
Benjamín Franklin, cuyo regocijo por el
poder y alcance de la prensa quedó
suscrito en 1782 cuando escribía: "La
facilidad con que las mismas verdades
pueden ser reforzadas al colocarlas diariamente a las diversas luces de los
periódicos que se leen dondequiera
brinda una enorme oportunidad para
establecerlas" (citado por 0rozco,
2002). Los periódicos norteamericanos
establecen verdades que, de hecho, se
dan por evidentes. Pero no satisfecho
con esas "verdades evidentes",
Rumsfeld parece volver a Franklin por
otros argumentos, que descubre sin
mayor esfuerzo en un símil
anticipatorio: "...no es solamente correcto golpear mientras el hierro permanece candente, sino que sería muy
factible calentarlo mediante el golpeteo continuo". Es decir forjar, bajo cualquier circunstancia, las propias verdades. Bajo tales premisas, Bush lanzó
la invasión y, en efecto, hubo una primera víctima, no "la verdad", que es ya
un gastado lugar común, sino la cordura, la razón, la sensatez, que son el
espacio en que se realiza la verdad y
donde todos los actos del hombre son
compatibles con la vida.

EL SÍNDROME DE VIETNAM
Cuando los puntos de vista de Walter
108

Cronkite sobre los desastres de la guerra de Vietnam comenzaron a alejarse
de las opiniones de la cúpula, el presidente Johnson advirtió que podría perder el respaldo de los norteamericanos.
"Si pierdo a Walter Cronkite pierdo al
pueblo de Estados Unidos" (expresión
citada por Mike Wallace en la serie de
documentales especiales televisivos de
ABC Siglo XX, 1999), habría susurrado
el abrumado presidente ante los comentarios televisivos del anchorman de
la CBS. Irónicamente, para los norteamericanos, la guerra de Vietnam comenzó a perderse en la televisión. Ironía porque se esperaba que las cámaras -como hubiera deseado Napoleón,
de haberlas tenido en sus peores momentos- magnificaran los actos de los
triunfadores, cuando en los hechos revelaron la imagen patética del desastre. Si la de Vietnam fue la primera guerra de que se tiene noticia en que la
televisión resultó determinante para un
cambio radical de la opinión pública
respecto al curso de los acontecimientos, fue también la última en que las
imágenes campearon por sus fueros.
Alrededor de treinta años después la
Guerra del Golfo fue el genio de la lámpara liberado en Bagdad para conceder a Estados Unidos tres deseos: poner a prueba sus nuevas máquinas de
supremacía bélica, asegurar su petróleo y asumir en la práctica el papel de
gendarme posibilitado por la nueva
configuración planetaria. Y el registro
de los hechos corrió a cargo de la TV,
que esta vez los bendijo.
Las tropas que cayeron sobre Bagdad no hicieron un espacio entre sus
TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

filas a la televisión, como pudiera interpretarse; fue la televisión, por ingenio de los estrategas del poder, quien
ofreció el espacio jamás abierto a guerra alguna ante un mundo que contuvo
el aliento por seís semanas. En las
memorias sobre su participación como
analista militar de la CNN durante la
Guerra del Golfo, publicadas bajo el título de How CNN fought the war. A view
from the inside, el mayor general Perry
M. Smith revela que en determinados
momentos sus emisiones alcanzaban
la audiencia de 40 millones de televidentes en los Estados Unidos y unos
mil millones en 108 naciones. Ante semejante auditorio, las cámaras no tendrían otra alternativa que convertirse
en arquitectas de un espectáculo en
tiempo real, no en testigos de la masacre. Acababan de inventar para la historia de la televisión, acaso sin sospecharlo, el reality show. Más tarde, Chris
Cramer, presidente de CNN Internacional, trató de matizar el concepto-para
salvarlo, supongo, de las aberraciones
que después inundarían la televisión
bajo el mismo concepto-: "Es reality TV,
periodismo en crudo, sin editar".

EL CASO ARNm
Severamente cuestionado por el propio
Walter Cronkite, que es para muchos
el más prestigioso de los periodistas
norteamericanos, Peter Arnett es hoy
el más célebre del mundo. La celebridad pesa y a veces resulta incómoda,
como en el caso de este periodista
neozelé!ndés que ha escrito reportajes
bajo el fuego de más de diecisiete guerras, desde Vietnam hasta la que alguTRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12

1 MAYO-AGOSTO 2003

nos quisieron que fuera su última batalla: la guerra de lrak. Hace doce años,
Saddam Hussein le había dicho en el
curso de una entrevista, dos semanas
después de comenzada la Guerra del
Golfo Pérsico, que esperaba que aquélla fuera su última campaña como reportero de guerra. Hoy parece que la
profecía finalmente va a cumplirse, pero
por razones distintas a las que intuía
el gobernante que se tragó la tierra:
Peter Arnett fue despedido de la cadena televisiva para la cual cubría, otra
vez desde Bagdad, la nueva guerra de
la dinastía Bush.
La saga de Peter Arnett comienza
en Vietnam más de treinta años atrás,
cuando sus reportes periodísticos sobre la invasión norteamericana lo hicieron ganador del Pulitzer, pero también protagonista de una oleada de
controversias sobre cuyas crestas sostuvo hasta hoy su reputación de corresponsal de guerra. Su nombre, tanto
como sus reportajes, volverían a despertar enconados debates durante las
seis semanas de la Guerra del Golfo,
contienda que cambiaría tanto la forma de hacer la guerra como la manera
de venderla visualmente. Para entonces,
Peter Arnett, único periodista que se
mantuvo en Bagdad bajo las bombas,
reportaba desde allí para la CNN. Los
televidentes norteamericanos se enojaron nuevamente con su reportero estrella porque sus notas cuestionaban
la actuación de las tropas invasoras y
la insensatez de la guerra misma. Los
reportajes de Arnett provocaron durante semanas respuestas airadas de los
televidentes, muchas de ellas expresa-

das en cartas y faxes que llegaron a
inundar las oficinas de la CNN en
Atlanta hasta en número de tres mil por
día (Smith, 1991 ). Se enojaron también
los publicistas, algunos de los cuales
retiraron sus anuncios. Y se enojó, por
supuesto, la Casa Blanca. El analista
militar de CNN, tratando de explicar
este fenómeno en un libro poco afortunado (Smith, 1991), concluye que Peter
Arnett "es alguien que se identifica con

109

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Por quién doblan las palabras

Por quién doblan las palabras

la gente que le rodea". El propio Arnett
suena más convincente si queremos
hacernos un juicio del hombre en pocas palabras: "Voy a decir la verdad de
lo que está sucediendo en Bagdad y no
me disculparé por ello". Eso fue lo que
declaró al Daily Mirror, tabloide británico que lo contrató para mantenerse
como reportero en Bagdad después
que lo echaron de la NBC, su percance
más reciente.
El DISCURSO DEL PODER
Los hechos descritos reproducen, con
respecto a los medios de comunicación, un modelo de conducta y manifestación del poder que actualiza las
nociones de dominación, acceso, influencia y cognición social propuestos
por Van Dijk (1994). Es muy obvio cómo
el gobierno de Bush domina las acciones de la prensa, al parecer sin una
intervención o fuerza visible sobre sus
estructuras, sino mediante un discurso de legitimación configurado cuidadosa y progresivamente desde el 11 de
septiembre en virtud de un arsenal de
hechos, acciones, estrategias, doctrinas
y su ya popular colección de recetas
axiomáticas. Una suerte de "dominación carismática", tomando palabras
de Weber.
Van Dijk ha hecho notar que el poder se apoya en un acceso privilegiado
al discurso público como recurso socialmente valorado, en este caso el de
los medios. Controlar el acceso a los
medios es controlar los significados de
la comunicación de masas, "una de las
bases fundamentales del poder en las
modernas sociedades de la informa-

ción". De ahí la pertinencia de esta
perspectiva dentro de la presente reflexión a propósito de la cobertura periodística de la guerra de lrak. Puede
accederse al discurso y a los actos de
comunicación de maneras diversas,
pero ello depende de los géneros y propiedades del discurso que controle el
poder. Cuando la CNN establece sus
horarios, tiempos y lugares de transmisión, corresponsales, agendas, enfoques, perspectivas de información, criterios de noticiabilidad, etcétera -todo
lo cual sólo puede ser controlado por
los actores sociales más poderosos de
la entidad-, está acotando las posibilidades de acceso y, en consecuencia,
está forzando una orientación del discurso.
Otro enfoque nos remite al acceso
del discurso a las mentes de los norteamericanos, que no debe haber encontrado mucha resistencia debido a una
serie de factores que omitimos por sabidos. Vale la pena, sin embargo, subrayar uno de ellos: la gente ha creído
comprenderlo todo con una claridad
meridiana. La patética simplicidad de
los dispositivos axiomáticos de Bush y
su amplificación en una erupción nacionalista por todos los medios parecen haber propiciado espacio suficiente a la comprensión, que es la puerta
de entrada del discurso a la cabeza de
la gente. Para ello, también, necesitaban un modelo y no fue difícil encontrar eso que Van Dijk (1994) llamara
"representación mental de una experiencia" en la propia producción de bienes simbólicos, que les ha dotado de
esa imagen perpetua del héroe convo-

cado por el honor y la justicia. Modelo
reforzado además por la simplificación
cotidiana y el maniqueísmo de las decisiones de los actores mediáticos con
respecto a sus contenidos: relevancia
u omisión, dentro o fuera, bueno o
malo, con o contra. El modelo mental
de los norteamericanos entraría en cortocircuito si sus poderosas cadenas de
televisión concedieran relevancia a algunos de los hechos cotidianos de los
que en Estados Unidos nadie se enteró, como aquél en que sus
inmarcesibles luchadores por la libertad, en un acto de pueril nerviosismo,
para no decir "conmoción y espanto",
perdieron el control y masacraron a
boca de jarro a 17 mujeres y niños.
Esos hechos se omiten por "irrelevantes", como prefirieron ignorar las entrevistas y candentes reportajes de
Peter Arnett.
Muchos norteamericanos-acaso un
número significativo- no saben que
realmente lrak no era un peligro ni para
el mundo ni para Estados Unidos; que
no disponía de arsenales químicos o
nucleares; que la "liberación" de lrak
ha sido sólo un camino para llegar al
petróleo, y que la invasión fue un quebranto del orden internacional, como
ha dicho Pablo González Casanova. Al
carecer de determinados conocimientos, la comprensión de los hechos se
redujo a un manojo de axiomas. Las
palabras --entiéndase también las imágenes- debieron servir para evitar la
confusión, la muerte, la barbarie. La
invención de la escritura en Mesopotamia trascendió porque al almacenar el
saber, diseminar las ideas, rescatar la
TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1MAYO-AGOSlO 2003

memoria y remontar tiempo y espacio,
comunicó a las culturas y las salvó del
olvido. Cincuenta siglos después, las
palabras, como las campanas de John
Donne, doblarán por el hombre cada
vez que se cometan crímenes como los
de Bagdad.
REFERENCIAS

Ludwig, Emil (1977), Napoleón, La Habana: Imprenta Nacional de Cuba.
Orozco, José Luis (2002), Benjamín Franklin

y la fundación de la república pragmática, México: FCE.
Rumsfeld, Donald H. (1991, 27 de septiembre), "Un nuevo tipo de guerra", en:
The New York Times.

Smith, Perry M. (1991), How CNN fought
the war. A view from the inside, Nueva

York: Carol Publishing Book.
Van Dijk, Teun A. (1994), Prensa, racismo y
poder, México: Universidad lberoame•

ricana.

Transiciones:
LewisCoser
JOSÉ

MAiúA

INFANTE

El 8 de julio de 2003, a la edad de 89
años, falleció Lewis Alfred Coser. Había
nacido como Ludwig Cohen en Berlín y
su padre había cambiado el apellido
para evitar la persecución nazi. Cuando Hitler llegó al poder erl'l933, Coser
se trasladó a la Sorbona, donde estudió sociología y literatura. Capturado
durante la ocupación alemana, en

1941, fue enviado a un campo de concentración. Gracias al apoyo de instituciones humanitarias, pudo salir como
refugiado hacia Nueva York vía Portugal. Cuando llegó a la famosa isla Ellis,
un oficial de inmigración le sugirió que
cambiara su nombre Ludwig por Lewis.
Coser tuvo una serie de trabajos,
entre los cuales se incluyen cajero de
un restaurante y traductor de documentos para el ejército. Tanto él como su
esposa alcanzaron el doctorado en Columbia y luego enseñó unos pocos años
en Chicago y en la Brandeis University
entre 1951 y 1968. De esa época data
( 1956) The Functions of Social Conflict
(v. española: Las funciones del conflicto
social, Fondo de Cultura Económica].
Se trasladó luego al State College de
Nueva York donde enseñó hasta su retiro en 1987. Escribió más de veinte
libros entre los cuales se encuentran
(1965) Men of Ideas. A Sociologist's
View [v. española: Hombres de ideas. El
punto de vista sociológico, Fondo de
Cultura Económica] y (1974) Greedy
lnstitutions. Patterns of Undivided Commitment [v. española: Las instituciones
voraces. Visión general, Fondo de Cultura Económica].
Junto con lrving Howe fundó la revista Dissent y publicó numerosos trabajos en ella. Comprometido con la
democracia radical, estuvo entregado
a la búsqueda de la justicia y la honradez y se disgustaba con cualquier cosa
que le pareciera injusta.
Aun cuando en los últimos años su
producción había mostrado una disminución, su ausencia deja un vacío en la
comunidad sociológica .._,

111

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

Reestructuración industrial en Jalisco
RAQUEL EDITH PARTIDA ROCHA, (2002),
Empresas reestructuradas: innovación
tecnológica, organización del trabajo y
flexibilidad laboral (los casos de la industna electrónica y alimenticia de Jalisco),
Universidad de Guadalajara, Guadalajara, 2002, 209 pp.,

La pregunta central del libro es la de
saber cómo la industria manufacturera de Jalisco -€n particular la industria alimenticia y electrónica- enfrentó
la apertura comercial.
El libro está construido con base
en un estudio profundo de seis empresas de Jalisco en los dos sectores ya
mencionados. El texto empieza con una
extensa introducción en la cual la autora presenta el estado del debate sobre la reestructuración económica y sus
efectos en la economía mexicana, basándose en una revisión sistemática de
la literatura sobre el tema.
La autora se pregunta sobre los
efectos de la reestructuración en Jalisco, ubicando su estudio como un caso
peculiar de ese proceso por las especificidades de la estructura económica e
industrial del estado.
Una de las primeras hipótesis que
destaca desde la introducción es el rechazo del determinismo tecnológico en
el proceso de la reestructuración,
enfatizando otros factores participativos como la organización y la flexibilidad laboral.
El capítulo I presenta una revisión
de la reestructuración productiva en
Jalisco y en particular en las dos ra-

1.12

mas industriales estudiadas: la alimenticia y la electrónica. La primera de
éstas se caracteriza por la presencia
de micro y pequeñas empresas, generalmente de capital nacional y que se
desarrollaron bajo el modelo de sustitución de importaciones. Su producción, por lo tanto, se encuentra destinada al mercado nacional. Paralelamente a estas empresas, existen grandes empresas de capital extranjero que
destinan su producción a la exportación.
Por su parte, las empresas de electrónica se desarrollan más tarde, en la
década de los noventa -aunque se menciona la presencia de empresas tradicionales desde los años sesenta, destinadas a la demanda local-. En dichas
empresas predomina la participación
del capital extranjero. Este sector es
parte del proceso de reestructuración
económica de la región a la apertura,
ya que se benefició de una real voluntad política por parte del gobierno de
Jalisco, a través de la promoción de
facilidades o impulsos para su desarrollo.

La diferenciación entre los patrones
de integración a la economía local,
como la naturaleza del capital, son los
primeros elementos de explicación frente a la reestructuración. La naturaleza
del capital, así como la rama industrial,
son otros elementos de explicación de
las diferentes estrategias experimentadas.
El capítulo II se centra en la presentación de los seis casos estudiados,
tres en cada rama industrial según los
criterios previamente definidos en la
introducción: tamaño de la empresa y
composición del capital. El estudio
abarca dos empresas grandes de capital extranjero en cada una de las ramas: IBM y Nestlé; dos empresas medianas: Chocolatera Jalisco y Cherokee
y, finalmente, dos empresas pequeñas:
Bing (helados) y Electrón.
Los capítulos 111, IV y V se centran
en las dimensiones analizadas: la innovación tecnológica, la organización
del trabajo y la flexibilidad. Cada uno
de los capítulos empieza con una revisión y definición de los tres conceptos
antes de presentar los principales hallazgos.
El postulado de la reestructuración
tecnológica como punto de partida indispensable en todo proceso de modernización es refutado a la luz de estudios de caso. Resulta que la innovación
tecnológica depende primero del tamaño de la empresa y después de la naturaleza de su capital. Así, las pequeñas
empresas introdujeron tecnología en el
área administrativa pero casi nada en
el proceso productivo. Asimismo, las
empresas medianas enfatizaron más la

TRAYECTORIAS jAÑo v, No.12 ¡MAYOAGOSTO 2003

organización del trabajo en el área pro- en los puestos, el involucramiento del
ductiva que en la innovación tecnológi- trabajador, etcétera.
ca. Por su parte, las grandes empreAquí también la variable tamaño de
sas, si bien introdujeron innovación tecla empresa, más que la de rama indusnológica en la producción, ésta se dio trial, marca la pauta en la diferenciade manera limitada.
ción y en el grado de los cambios inEn conclusión, la autora insiste en
troducidos. Así, las grandes empresas
que en las fábricas de Guadalajara, la tienden a introducir más cambios y
innovación tecnológica no fue condición
más flexibilidad en los tres ámbitos
determinante para lograr la moderni- estudiados: administración, organizazación, sino que se utilizaron más las ción del trabajo y organización laboral.
nuevas formas de organización del traLas grandes empresas estudiadas
bajo y la flexibilidad laboral. Además,
implementaron la descentralización y
reitera que la estrategia de innovación la subcontratación de algunas tareas
depende más de los mercados y de los administrativas. Mientras que las peintereses de la empresa, que de un queñas y medianas empresas no introdeterminismo de la modernización.
dujeron innovación administrativa.
En lo que se refiere a la reestructuLa organización del trabajo y la orración del trabajo, la autora insiste en ganización laboral son los dos ámbila tesis central de su investigación que tos en los cuales la innovación fue más
defiende que la organización del trabaimportante, representando el modo
jo fue una de las dimensiones que más central de la reestructuración y adapse transformó en el proceso de reestación de las empresas estudiadas a
tructuración en la ZMG. Calificando ese las nuevas condiciones del mercado y
proceso de sui generis a la ZMG.
de la economía mexicana. La flexibiliLas principales modificaciones se dad es la constante en los ámbitos andieron en la repartición de las tareas de teriormente mencionados, la cual se
supervisión y en la división del trabajo.
plasma en aspectos como la multipliEl perfil de la organización del tra- cación de los puestos polivalentes, la
bajo en la ZMG se caracteriza por el diferenciación de los contratos de trapredominio de una organización de tipo bajo y la flexibilidad de horarios y salatradicional. De esta manera, la introrios.
ducción de nuevos métodos, calificados
En la conclusión final, la autora
de modernos, va a convivir -€n los seis vuelve a plantear el marco teórico de
casos estudiados-con esa organización la reestructuración económica y sus
tradicional.
efectos sobre la modernización de las
Sin embargo, entre los cambios empresas. Reitera que a diferencia de
más destacables, la autora insiste en lo que señalan algunas teorías de la
la introducción por imitación y adaptareestructuración, la tecnología no afección de métodos gerenciales como los tó la estructura de las empresas.
grupos de discusiones, la flexibilidad
En la ZMG, la innovación tecnológi-

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡

MAYO-AGOSTO 2003

ca no determinó el cambio en las empresas, sino más bien la organización
laboral se ajustó a las necesidades de
sus propias alternativas de modernización para compensar una transferencia
tecnológica costosa. Por lo tanto, la
innovación fue más organizacional que
tecnológica.
Podemos decir que una de las aportaciones del libro es que el corolario
de la innovación organizacional es la
flexibilidad laboral.
Para finalizar y a manera de críticas que pueden hacerse al libro, la investigación sobre el tema no incluyó la
participación de los sindicatos en el
proceso de los cambios organizacionales, lo cual creemos que hubiera aportado elementos interesantes al análisis. Otro aspecto que el libro pudo presentar de manera más adecuada es la
introducción del mismo, donde a nuestro juicio la revisión de literatura que
hace la autora es poco actualizada.
Arme Fouquet

Frijol amargo
ARMANDO BARTRA, Cosechas de ira. Ecopomía política de la reforma agraria

Itaca, México, 2003, 131 pp.

-------

Quizá el más grave y profundo de los
problemas de arrastre no solucionados
por la Revolución Mexicana sea el de la
producción agrícola y la situación social de los campesinos. Éstos han venido realizando una serie de marchas de
protesta y reivindicación de sus derechos y oportunidades desde hace mu-

11.3

�CONTEXTOS

cho tiempo, las que concluyeron con
la gran manifestación del 31 de enero
de 2003. Allí plantearon sus seis puntos fundamentales, síntesis de sus necesidades y muestra de los posibles
caminos que debería tomar una solución que pretenda ser definitiva: moratoria en la aplicación del TLC, impulso
a un programa emergente de reactivación del campo, reforma financiera en
el ámbito rural, inversión de un mínimo del 1.5 por ciento del PIB en el desarrollo productivo del campo, políticas alimentarias que garanticen a los
consumidores la calidad de los productos agrícolas y, por último, reconocimiento a los derechos y cultura de los
pueblos indígenas.
Probablemente la aplicación conjunta de esas seis grandes medidas
conduzca de manera inevitable a acciones contradictorias, pero donde no caben dudas es en la necesidad de im·
plementar una política de mediano y
largo plazo que defina qué queremos
los mexicanos del campo y cómo podemos hacerlo. El libro de Bartra es
un avance en estos objetivos. Propuesto como cuatro trabajos que tratan de
diferentes áreas, quizá su pequeño defecto sea justamente la falta de unidad
para proponer soluciones integradas.
Pero ello no sería de ninguna manera
grave, dado que la solución de los problemas del campo mexicano no provendrá, seguramente, de ningún ser o grupo aislado, sino de un conjunto coordinado de esfuerzos. El libro analiza en
particular las consecuencias de las
políticas impulsadas en los últimos tres
lustros, las consecuencias de la emi-

114

CONTEXTOS

gración, la caída del sector cafetalero
y el deterioro de la reserva lacandona,
en especial la reserva de la biosfera de
los Montes Azules. Como agregado, el
editor introduce un artículo que analiza la ley agrícola de Estados Unidos
del año 2002 y sus valores ideológicos
implícitos.
Pasadas las urgencias electorales
de este año, bien valdría que nos pusiéramos de una vez a tratar de encontrar los caminos adecuados para avanzar como nación y el posible futuro de
los sectores que la integran; en la dis•
cusión sobre esas trayectorias el libro
de Bartra deberá ser de consulta imprescindible.
José María Infante

Cultura globalizada

ndíalización
,2002,

Jean Pierre Warnier, etnólogo francés,
revisa en este libro una serie de con-

ceptos antropológicos que están en la
mesa del debate hoy día entre los intelectuales de todo el mundo. El libro llega en un momento preciso dado que la
crisis que ha generado la posición de
EEUU con la guerra de lrak, tiene en
entredicho a muchas de las instituciones de presencia mundial como es el
caso de la ONU, la OMC, y la Unión
Europea entre otras.
Particularmente llama mi atención
la claridad en la definición de algunos
conceptos ya clásicos como es el caso
de cultura, mismo que convierte en el
eje de toda la discusión al establecer
como punto de partida de su análisis
la industria cultural, a la que define
como "las industrias que producen y
comercializan discursos, imágenes,
artes", y "cualquier otra capacidad o
hábito adquirido por el hombre en su
condición de miembro de la sociedad
y que poseen, en diversos grados, las
características de la cultura que acabamos de mencionar" (p. 22).
En este sentido, el autor entiende
los productos culturales como bienes
que se intercambian, que llegan hasta
los rincones más recónditos y que com·
piten con los productos de las culturas
locales, como es el caso de los casetes
contra la flauta andina y el xilofón. La
penetración de la industria cultural obedece a una etapa comercial intensa y a
la vez obedece a esa cultura globalizada
que va en contra -de manera aparentede la cultura de la tradición.
Una pregunta que el autor se hace
y que me parece contundente es la siguiente: ¿Por qué privilegiar el fenómeno comercial en una historia de la mun-

TRAYECTORIAS

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'MAYO-AGOSTO 2003

dialización de la cultura? A lo que contesta que por dos razones: " ... la primera es que la mundialización de la cultura en la época contemporánea toma
prestados masivamente los canales de
distribución suministrados por el mercado; la segunda es que gran parte de
nuestros contemporáneos consideran
que la cultura es un elemento demasiado importante de la vida para que
se lo deje en manos de los mercaderes
del templo" (p. 28).
En el fondo lo que el autor está discutiendo es el fenómeno de la mercantilización de la cultura. La cultura de la
tradición se salvó de este intercambio
comercial. Sin embargo, la tendencia
a un sistema mundial moderno y homogéneo está propiciando nuevos flujos culturales gracias a las tecnologías
principalmente en el sector de transportes y de las comunicaciones. Lo que
ha dado por consecuencia la fragmentación cultural, fenómeno que el autor
analiza históricamente.
Entre los aspectos que el autor resalta para apoyar su argumento principal está la aparición de los mercados
mundiales a partir de la década de
1960. En particular menciona el caso
de la aparición de la canción de Elton
John, "Candle in the Night" como leit
motiv en las exequias de la princesa
Diana, septiembre de 1997, que a las
seis semanas había colocado en el mercado cerca de 32 millones de copias
en todo el planeta.
El autor ofrece un panorama mundial de las industrias de la cultura que
se refieren a todas las actividades que
tienen un contenido cultural: el cine, el

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 1 MAYO-AGOSTO 2003

libro, el disco, el espectáculo en vivo,
así como otras formas de transmitir
amalgamas culturales, como es el caso
de la industria de la alimentación, del
juguete, del vestido, etc. En esta misma línea, Warnier señala que las estrategias de las industrias de la cultura
han sufrido una profunda reforma como
consecuencia del impacto ejercido por
las nuevas tecnologías, fenómeno que
se puede constatar fácilmente con el
surgimiento de grandes empresas que
han combinado productos diversos
como es el tratamiento de aguas y sistemas financieros, como la compañía
Lyonnaise.
De acuerdo con Warnier las nuevas
tecnologías "al saturar a una fracción
de la humanidad con mercancías presentadas desordenadamente y en grandes cantidades crean la necesidad de
que existan 'editores' o 'ensambladores' de un nuevo género. En efecto, el
individuo, expuesto al desencadenamiento de contenidos culturales a granel a través de múltiples canales (televisión, Internet, telecopia, etcétera), no

dispone de una capacidad que le permita seleccionar, jerarquizar y ordenar
esos contenidos. Se crea un vacío y una
demanda insatisfecha" (p. 62).
Ante este planteamiento, el autor
procura dar respuesta a esta mundialización de la cultura concediéndole importancia a la comprensión de las cul•
turas singulares y las disparidades sociales que esto conlleva. Por lo que se
atreve a afirmar que la "mundialización
es inapropiada si por ello se entiende
un reparto de los bienes culturales industrializados y comercializados por
todo el planeta", y añade: "lo que llamamos mundialización de los flujos comerciales no es sólo una. Es un intercambio privilegiado entre los países
más ricos" (p. 69).
En este orden de ideas el autor insiste en dos conceptos principales: por
un lado, la erosión de las culturas singulares y por el otro, el fenómeno de la
norteamericanización, pero concluye
que "El mercado es un medio de intercambio globalizado. Es verdad que
mundializa los flujos de los objetos y
de conductas, pero, en el mismo movimiento, suministra a las sociedades
una cantidad de bienes infinitamente
diversificados que sirven para construir
la diferencia y la identidad" (p. 118).
Finalmente, sólo debo decir que la
propuesta del autor de entender la dinámica cultural en su sentido más
amplio me parece sumamente interesante y recomendable a todos aquellos
que están atentos al fenómeno de la
globalización. El acercamiento que
hace Weimar desde un marco antropo·
lógico enriquece el debate y ofrece una

115

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

nueva hoja de ruta para la interpretación de la cultura.
Roberto Rebolloso

óscar f. o,nueitlS y Joqie Carñlk&gt;
(a,ordinado&lt;eS)

Hecho
¡_. _en
_
Norteamérica
.. _ _ _ . .
..~m,,-so4ttNr:wlt

=

--1

Impactos del nCAH

F. CONTRERAS Y JORGE CARRILLO
(coords.), Hecho en Norteamérica. Cinco estudios sobre la integración industrial de México en América del Norte,
Ediciones Cal y Arena-El Colegio de
Sonora, México, 2003, 194 pp.
ÜSCAR

El volumen reúne cinco estudios que
pretenden contribuir al esclarecimiento de los impactos derivados del Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN) en México desde un enfoque no macroeconómico, sino de segmentos industriales, regionales y productos específicos.
La industria del televisor y de los
arneses automotrices en ciudades
como Tijuana y Ciudad Juárez, son analizados por los académicos Jorge Carrillo, Óscar F. Contreras, Rhonda Evans,

U6

Raúl Hinojosa, Arturo Lara Rivero y José
Rodríguez Gutiérrez.
El libro "registra las transformaciones de la planta industrial mexicana en
el nuevo marco instituciona l del
TLCAN", pero lo que el lector encuentra a través de los estudios es que la
industria con la que México se integra
a América del Norte es totalmente extranjera.
La eliminación de las barreras al
comercio de bienes y servicios, entre
ellas la disolución de los aranceles para
las importaciones, ofreció el campo
propicio para que industrias trasnacionales sometidas a la competencia internacional se establecieran en el país,
principalmente en el norte, buscando
reducir costos, lo que en buena medida depende de la mano de obra.
Aunque los autores insisten en que
el proceso de integración no se basa
exclusivamente en la ventaja del diferencial salarial de 10 a 1, en cada uno
de los capítulos muestran el papel preponderante que ha jugado y juega;
mientras en la industria arnesera en
Canadá se pagan 12 dólares por hora,
en México dos; o el caso de la misma
planta de autopartes electrónicas que
paga un décimo de salario al obrero
mexicano frente a uno de Warren, 0hio,
no es sino dato elocuente de ese interés. ¿Acaso será gratuito que México
sea de los principales productores de
este ramo junto a países del tercer
mundo con bajos salarios como India,
Filipinas, Tailandia y Taiwán?
Pero en los casos estudiados otros
factores propician el traslado a suelo
mexicano de industrias foráneas: la

cercanía con el mercado estadounidense y las ventajas arancelarias del programa de maquiladoras para la introducción de productos manufacturados
a Estados Unidos.
Así, en Tijuana y Ciudad Juárez existen once grandes firmas del televisor:
Zenith, Hitachi, Goldstar, Matsushita,
JVC, Mitsubishi, Thompson, Sony, Samsung, Philips y Sanyo, creando con esta
concentración una fuerte especialización en ambas ciudades.
En la zona norte se han establecido decenas de plantas arneseras - siendo las principales Delphi-Packard, Yazaki, UTA, Sumitomo y Alcoa- que siguen procesos de descentralización a
zonas rurales y urbanas de Chihuahua,
Tamaulipas y Nuevo León.
Sonora es un ejemplo de cómo las
maquiladoras de las ramas electrónicas y de autopartes se han diseminado no sólo en zonas industriales, sino
a lo largo de todo el territorio.
Ahí donde los autores dicen no encontrar información para medir los
impactos derivados de estos tratados,
ellos logran encontrarla mediante este
tipo de estudio que privilegia el análisis de trayectorias industriales sectoriales o de actividades específicas.
Dejan en evidencia cómo la industria de base nacional ha sido totalmente suplantada por un puñado de transnacionales o en ocasiones, reducida de
líder en su producto a proveedora de
insumos de bajo valor a las transnacionales; muchas veces sin posibilidad
siquiera de acceder a este minúsculo
mercado porque firmas, por ejemplo
taiwanesas, traen no sólo políticas y

TRAYECTORIAS

AÑO V, N0.12 MAYO-AGOSTO 2003
1
1

estándares de Taiwán, sino hasta la
materia prima.
Tampoco la actividad manufacturera de transnacionales ha producido encadenamientos productivos locales; el
sector primario en Sonora ha sido cambiado por la actividad maquiladora, con
ello, los capitales locales que desempeñaban el papel estratégico en la conducción de la economía regional fueron desplazados por un sector sin vínculos ni arraigo en la zona.
Los salarios mínimos para operadores, o los salarios más bajos tanto
para la alta ocupación femenina (60%)
como para la mano de obra de zonas
rurales se traduce en una tasa "exageradamente elevada" de abandono voluntario del trabajo.
A ello se suma la inexistencia en la
mayoría de las transnacionales de sindicatos que defiendan los intereses de
los trabajadores; ninguna de las empresas de Yazaki o Del phi cuentan con uno
ya que rehuyen la sindicalización de
estados como Tamaulipas.
Todo esto, que el lector advierte
como los impactos reales del tratado
trilateral, ¿es imputable acaso al
TLCAN? Es imputable, y así lo reiteran
los autores, a la liberalización y a la
apertura comercial iniciada en los
ochenta. El GATT y el TLC no son otra
cosa que apertura.
Aunque los autores encuentran estos impactos, no abundan en ellos, apenas los enuncian para en cambio profundizar en los procesos de evolución
tecnológica y organizacional de la industri~ manufacturera extranjera, que
van de la simple operación de ensam-

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡

MAYO-AGOSTO 2003

ble tradicional a la investigación, diseño y desarrollo tecnológicos.
En lo que falta claridad para el lector es cuando los autores al hablar de
empresas coreanas, taiwanesas, estadunidenses o inglesas se refieren a ellas
como planta industrial mexicana.
Si bien se exponen impactos como
la generación de empleos, la inversión
extranjera, la activación económica, el
incremento de las exportaciones, la elevación de la calidad en los procesos
productivos, la calificación más elevada de la fuerza de trabajo, se siente la
ausencia sobre otros impactos.
Por ejemplo, de la trayectoria de la
empresa nacional que salió o fue "expulsada" del juego por "ineficiente y
corrupta"; de las consecuencias que
debieron tener las recurrentes crisis del
peso mexicano a partir de 1982; del
costo económico y social de esta pulverización; de los beneficios o no para
el país de la incorporación de México a
América del Norte con industria extranjera; del papel de la ciencia y tecnología mexicanas y de las universidades
en los centros de investigación y desarrollo que han llegado a formar algunas empresas; de la intervención gubernamental.
Lo expuesto en los estudios abre la
posibilidad de una amplia gama de interpretaciones en múltiples ámbitos,
pero también, después de todas estas
imbricaciones, mueve al lector a hacerse una pregunta: ¿llenará de orgullo saber que México es la "meca del televisor" o el súper productor líder de arneses automotrices?
Edmundo Derbez

Los subterfugios del voto

El votante mexicano.
Democracia, actitudes políticas y conducta electoral, FCE, México, 2003, 252
pp.
ALEJANDRO MORENO.

El autor adelanta su hipótesis sin titubeos: "de todos los actores en el escenario de la incipiente democracia mexicana, el votante es el más importante,
el más protagónico y el más complejo". El voto, ese artificio consagrado a
la democracia para descifrar las claves
de una voluntad política, encuentra en
manos del votante efectos que a veces
oscilan entre la incertidumbre y los
dolores de cabeza. Con este libro Alejandro Moreno comparte sus empeños
"por conocer al elector mexicano como
individuo y como colectividad, por describir sus características, por entender
sus razonamientos y por explicar su
comportamiento en el contexto de la
democracia electoral de nuestro país y
a la luz de las elecciones de 2000, que

11.7

�CONTEXTOS

marcan un momento crucial en el proceso de democratización de México y
serán recordadas como las elecciones
del cambio". Para ello intenta primeramente describir una anatomía del votante mexicano, en el más estricto sentido de que entender al elector no solamente es comprender sus decisiones,
sino además los fenómenos que las preceden y aquellos efectos que resultan
de ellas. Esto no sería posible, como
advierte el autor, sin una enorme acumulación de experiencias que permita
describir y explicar la naturaleza de
quienes ejercen el voto. Entender al
votante, subraya el autor, no sólo sa-

118

BREVIARIO

ber si irá o no a votar y por quién lo
hará, sino también "compenetrarse" en
sus adhesiones partidarias, en su ideología, en su sistema de creencias y en
las bases sociales que las respaldan;
en el interés y la atención con que sigue los asuntos políticos; en sus fuentes de información y en las predisposiciones y prejuicios que le ayudan a entenderla y procesarla; en sus percepciones y opiniones acerca de los candidatos, de los partidos y de los gobernantes; en su propensión a ser persuadidos o a persuadir a otros acerca de
por quién votar; en sus evaluaciones
acerca de las condiciones del país y de

su ámbito personal y familiar; en sus
expectativas; en sus valores políticos y
sus actitudes hacia la democracia; en
su nivel de tolerancia y en su capacidad de coexistencia política; en suma,
en la manera como ve el mundo de la
política con los símbolos, las ideas y
las imágenes que tiene a su alcance. El
votante mexicano. Democracia, actitudes políticas y conducta electoral es un
libro cuidadosamente estructurado y
que ofrece, para beneplácito del lector
exigente, un vasto corpus estadístico
que se esfuerza por respaldar las tesis
puestas en juego.
Mario Nieves

TRAYECTORIAS

IAÑO V, N0.12

!MAYO-AGOSTO 2003

EL DISCURSO CIFRADO
PROCEDIMlENTOS DISCURSIVOS
EN LA ENTREVISTA

ScHERER-MARcos

THE ENCODED DISCOURSE
DISCOURSE APPROACHES
IN

THE ScHERER-MARcos JNTERVIEW

Rolando Picos Bovio

Rolando Picos-Bovio

Este articulo plantea un análisis, de acuerdo con los postulados del análisis del discurso, a la entrevista hecha por
el periodista Julio Scherer García, exdirector del semanario político Proceso al subcomandante Marcos con motivo
de la "Caravana Zapatista" en marzo del 2001. En forma
particular y bajo los principios de la Escuela Francesa de
Análisis del Discurso se trabajan los modelos de Michel
Foucault (1972) sobre la relación entre discurso y poder,
y de Michel Pecheux (1969) en torno al funcionamiento
de las formaciones imaginarias presentes en los protagonistas del discurso.

Based on discourse analysis postulates, this paper examines the interview of Subcomandante Marcos conducted
by journalist Julio Scherer Garcia, former president of the
news weekly Proceso, on the occasion ofthe "Zapatist Caravan" in March, 2001. In particular, and pursuant to the
principies of the French School ofDiscourse Analysis, two
models are addressed: Michel Foucault's (1972) on the
discourse-power relation, and Michel Pecheux's (1969)
regarding the action of current imagery formations in the
actors of the discourse.

SUPERVIVENCIA Y PRÁCTICAS DISCURSIVAS
EL DISCURSO POLÍTICO DE TRES LIDERESAS POPULARES

THE POUTICAL DISCOURSE OF THREE POPULAR FFMALE LEADERS

Alejandra Rangel Hinojosa

Alejandra Rangel Hinojosa

Este estudio tiene como objetivo el análisis del discurso
político de tres lideresas involucradas en los movimientos
populares urbanos. Se realizó de acuerdo con los postulados de la Escuela Francesa, cuyas características generales
responden a una perspectiva interdisciplinaria, gracias a la
cual se integran modelos procedentes de diversas tendencias, entre otras la pragmalingüística, la semiótica, los estudios de la relación del discurso con la ideología y el poder,
la teoría de la enunciación y los enfoques de la argumentación desde la nueva retórica y la lógica natural. Esto es, una
perspectiva amplia de su campo de estudio que abarca todo
tipo de discurso -oral y escrito- y adopta la teoría marxista
para la explicación del funcionamiento de las condiciones
de producción y recepción del discurso.

Toe purpose of this study is to analyze the political discourse of three female leaders involved in popular urban
movements. It was done pursuant to the postulates of the
French School, which in general feature a response to an
inter-disciplinary outlook that allows for the integration of
models from diverse trends, such as: paralinguistic,
semiotic, studies of the relation between the discourse and
power, the theory of oral delivery, and approaches of argurnentation from the standpoint of the new rhetoric and
common Iogic. That is, a wide perspective of this field of
study that embraces every type of discourse -oral and written- and adopts the Marxist theory to explain how the
conditions prevailing in speech production and reception
work.

SURVIVAL AND SPEECH PRACTICES

GÉNERO Y DISCURSO

GENDER AND DISCOURSE

ACERCAMIENTO TEÓRICO CRÍTICO

THEORETICAL AND CRITTCAL APPROACH

AL DISCURSO DE LAS MUJERES

OF WOMEN'S DISCOURSE

Lidia Rodríguez A/fano

Lidia Rodriguez-Alfano

Este articulo presenta un panorama con las distintas explicaciones que se han dado a las diferencias del habla de
las mujeres y de los hombres. La revisión comprende propuestas sobre los debates entre autores que explican esas
diferencias clasificándolas como de índole biológica y aun
fisiológica -como manifestaciones de la distinta naturaleza de los sexos- versus autores que, con criterios socioló-

This paper contains a wide range of historical explanations for the differences between male and female speeches.
Toe review includes proposals that refer to debates among
authors who explain these differences by classifying
speeches as biological and ideological -manifestations of
the different nature of the sexes- versus their peers who,
using sociological criteria, explain them as products of the

TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 j MAYO-AGOSTO 2003

119

�BREVIARIO

BREVIARIO

gicos, explican las diferencias como productos de la relación del ser humano con la cultura. Además se plantea
otro nivel de debate, el de las feministas que se adscriben
al paradigma de la homogeneidad versus el de aquéllas
que inscriben sus propuestas en el paradigma de la heterogeneidad, presentando las explicaciones en el marco de
la complejidad de los múltiples factores con los que se relacionan los hábitos lingüístico-discursivos adquiridos desde la infancia.

relation between humans and culture. Additionally, it addresses a level of debate involving feminists who endorse
the homogeneity paradigm versus those who subscribe
their proposals to the heterogeneity paradigm, presenting
the explanations within the framework of the complexity
of the multiple factors that interact with the linguisticspeech habits acquired since childhood.

LAS TRAMPAS DE LA IDENTIDAD
0 1A CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES ESTIGMATIZADAS
Veronika Sieglin

IDENTITY TRAPS

El estudio analiza la experiencia de parteras tradicionales
de la zona sur de Nuevo León durante sus primeros cursos de capacitación médica, que recibieron entre 1970 y
1995. El enfoque analítico se concentra en sus descripciones de los cuidados y atenciones que recibieron durante
los adiestramientos y en el impacto de estas experiencias
en la identidad de las narradoras. Resalta que la reconstrucción de la percepción del sí mismo (se/j) gira, en todos
los relatos, en torno al concepto de ignorancia. Se observa
que el recurso a la ignorancia propia cumple una función
explicativa importante, es decir, la ignorancia aparece en
los discursos de las parteras tradicionales como una figura
del pensamiento que matiza la interpretación de los acontecimientos vividos.

This study analyzes the experience oftraditional midwives
in the south of Nuevo Leon during their first courses in
medical training ( 1970 and 1995). Toe analytical approach
is focused on their description of the care and anention
they received during training and the impact of this experience on the identity of the narrators. It also highlights
the fact that in all their stories self-awareness pivots around
the notion of ignorance. It is evident that resorting to their
own ignorance plays a significant explanatory role; that is,
ignorance emerges in the discussions of these traditional
midwives as a frame of thought that has a bearing on the
interpretation of their life experiences.

LA MAQUILIZACIÓN DE LA ECONOMÍA
Mmaco: DE PAÍS PRODUCTOR

"MAQUILIZING" AN ECONOMY
Mmaco: FROM A MANUFACTURING

OR BUILDING STTGMATIZED IDENTITIES

Veronika Sieglin

A PAÍS ENSAMBLADOR

TO AN ASSEMBLlNG NATION

Marco Antonio Merchand

Marco Antonio Merchand

Se constata a través de los datos analizados, cómo el proceso maquilador ya no se limita a la franja fronteriza, sino
que cubre gran parte del territorio mexicano, y que es considerado como la forma idónea con la que opera la racionalidad económica de las empresas transnacionales. Con
los esquemas de globalización y flexibilización imperantes
en la economía mundial, y las politicas de apertura y de
liberalización no discriminatorias implementadas por
México, todo parece apuntar a que se fortalecerá el patrón
de acumulación o "estilo de desarrollo" apoyado en un
proceso ensamblador, en el cual las inversiones de los capitales transnacionales sean las encargadas de acelerar la
especialización sectorial (productos exportables) esparcidas en la geografía nacional.

It is evident in the analyzed data how the in-bond assembly (m(UJuila) process is no longer restricted to borderland
strips, but also covers a large portion of the Mexican territory and is considered as the suitable manner in which
business rationale works in transnational companies. Under the globalization and flexibilization drive that presently
rules world economy, and non-discriminating policies on
free and open trade implemented in Mexico, everything
seems to indicare that the accumulation or "developmentdriven" panero tends to be reinforced buttressed by the
assembly business process, where investments of
transnational capital will take care of accelerating sector
(exportable goods) specialization throughout the Mexican
territory.

120

TRAYECTORIAS ¡AÑO V, N0.12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

MIGRACIÓN Y DESMEMORIA

MIGRATION AND FORGETFULNESS

LA CTUDADANíA ÉTNICA EN MONTERREY

ETHNIC CITlZENS TN MONTERREY

Gustavo García Rojas

Gustavo Garcia-Rojas

Las tribus indígenas que habitaron el noreste mexicano
en el periodo previo a la Conquista eran en su mayoría
nómadas, y durante el proceso de conquista fueron exterminados, convertidos en esclavos, o resultaron "víctimas"
de la aculturación. Es por ello que no existe una tradición
en Nuevo León que reconozca a sus etnias de origen, habiéndose formado por el contrario una cultura que privilegia lo criollo, volviendo invisible cualquier otro grupo
étnico que habite por estos lares. Este estudio analiza las
dificultades y estrategias de dos grupos indígenas, los
emigrantes ñahñús de Querétaro y los mixtecos de Oaxaca,
para adaptarse e incorporarse a la cultura y la econonúa
regiomontanas, tan dadas a privilegiar el modelo neoliberal, que de entrada los condena a la marginalidad.

Toe native Indian tribes that inhabited northeast Mexico
before the Spanish Conquest, mostly nomads, were exterminated, enslaved, or victims of cultural deprivation in the
colonization process. Consequently, there is no tradition
in Nuevo Leon that recognizes their ethnical origins, but
rather a culture that favors the Creole (Mexican-born Europeans) heritage and renders invisible any other ethnical
group living in the region. This paper analyzes the predicaments and strategies of two indigenous groups -the
Queretaro Ñahñu and Oaxaca Mixtec immigrants- in their
attempt to adapt and incorporare themselves into the
Monterrey culture and economy, so partial to the neo-liberal model that condemns marginality in principie.

LOS SUEÑOS NO AGOTADOS
DE AMÉRICA LATINA
PIERRE SAI..AMA, ENTRE EL OPTIMISMO Y EL DRAMA
Esthela Gutiérrez Garza

THE SPENT-OUT DREAMS

Cuando el peso dramático de los hechos desata el pesimismo de la razón, Pierre Salama, evocando al poeta Valéry,
busca su equilibrio en el optimismo de la voluntad y del
corazón. Las palabras que aquí publicamos, cruzadas en
París con Esthela Gutiérrez Garza, acercan a nuestros lectores a las visiones dolorosas de un continente en el que,
por fortuna, la imaginación no se ha agotado.

When the dramatic weight of real life unbridles the pessimism of reason, Pierre Salama, evoking the French poet
Valery, seeks balance in an optimism of heart and will. Toe
words published here, spoken to Esthela Gutierrez-Garza
in Paris, bring the reader closer to painful visions of a continent that, fortunately, has not run out of imagination.

lRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 ¡MAYO-AGOSTO 2003

OF LATIN AMERICANS
SALAMA, BETWEEN OPTIMISM
Esthela Gutierrez-Garza

PTERRE

AND DRAMA

121

�LAS VOCES DEL 1RAYECTO

GUSTAVO GARCÍA ROJAS CÁRDENAS
Licenciado en sociología por la Facultad de
Rlosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León y master en antropología
por el Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores de Antropología Social, ciudad de
México. Ha participado en numerosos foros
nacionales· e internacionales, entre ellos el
XX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS}, "América Latina
y el Caribe: Perspectivas de su reconstrucción", y el foro de discusión académica "La
guerrilla en las regiones de México, siglo XX".
Se ha desempeñado como maestro e investigador en diversas instituciones locales y es
autor de la obra Radicalidad política y
radicalidad étnica: el FDOMEZ de la Huasteca, tesis de maestña publicada en el DF.
ggarciarojas@hotrnail.com

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la
Universidad de Pañs VIII. Por más de dos
décadas se ha desempeñado como catedrática en numerosas casas de altos estudios
en México. Autora de una extensa obra ensayística aparecida en publicaciones especializadas en Europa y América Latina. Coordinadora de proyectos editoriales en el ámbito de las ciencias sociales que han puesto
en circulación, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como
Testimonios de la Crisis y El Debate Nacional. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores, es directora de la revista Trayectorias y directora interina del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
egutien@ccr.dsi.uanl.mx
MARCO ANTONIO MERCHAND ROJAS
Doctor en ciencias sociales por la Universidad de Guadalajara, el autor ha ejercido la
docencia en numerosas casas de altos estudios de México, entre ellas la Universidad
de Colima, las autónomas de Guadalajara y

122

Metropolitana y el Instituto Politécnico Nacional. nene publicado el texto "El desarrollo económico del norte de Jalisco· en la
compilación Ensayos jaliscienses, editada
por El Colegio de Jalisco, así como numerosos artículos en revistas nacionales y extranjeras. Ha participado como ponente en eventos y foros académicos nacionales consagrados al examen e investigación de problemas económicos contemporáneos.
merchand@ucol.mx
ROLANDO PICOS BOVIO
Catedrático, investigador y editor regiomontano, master en metodología de la ciencia
por la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, institución en la que además hizo estudios filosóficos a nivel de licenciatura. Ha
dictado cátedras en diversas universidades
locales, entre ellas la Autónoma de Nuevo
León, la Regiomontana y la Universidad de
Monterrey. Su labor profesional se extiende
al periodismo impreso y radiofónico, donde
ha hecho las veces de editor, jefe de información y editorialista en varios medios. Textos suyos aparecen en revistas locales, entre
ellos "La lógica de las ciencias sociales en
Popper y Adorno: una disputa epistemológica y metodológica", publicado por el anuario Humanitas, de la UANL
rpicos@hotrnail.com
AWANDRA RANGB. HINOJOSA
Ensayista y narradora, la autora es licenciada en filosofía y letras por la Universidad de
Monterrey y miembro de la Asociación Filosófica de México. Se ha desempeñado como
directora general del Instituto México de la
Secretaña de Relaciones Exteriores, coordinadora nacional de Educación Artística y
Cultural en la Secretaña de Educación Pública, directora de la Red Estatal de Bibliotecas públicas y presidenta del Consejo para
la Cultura de Nuevo León, entre otras funciones. En el ámbito académico funge como
maestra e investigadora de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad Autóno-

ma de Nuevo León. La autora es además articulista del periódico El Norte y ha publicado numerosos textos, entre ellos el libro de
cuentos Desde la penumbra.
arangelc@grupoimsa.com
LIDIA RODRÍGUEZ AL.FANO
Catedrática, investigadora y escritora regiomontana, doctorada en lingüística hispánica por la Universidad Nacional Autónoma de
México. Funge como presidenta de la Asociación Regiomontana de Estudios del Lenguaje (AREL) y maestra de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL Ha sido asesora externa de las universidades de Olomouc
(República Checa), Nueva York y Escuela
Nacional de Antropología e Historia, México.
Es autora, entre otros, del libro Lenguaje y
sociedad. Metodologías y análisis aplicados
al habla de Monterrey, así como de numerosos textos publicados en compilaciones y
revistas nacionales y extranjeras, la mayoña
de los cuales exponen su pensamiento en
los terrenos de la sociolingüística, el análisis
del discurso y la semiótica de la cultura.
lrdza@prodigy.netrnx
VERONIKA SIEGUN SUE1TERIJN
Ensayista, catedrática e investigadora alemana residente en Monterrey, doctorada en filosofía por la Facultad de Ciencias Sociales
de la universidad alemana de Marburgo. Se
desempeña como maestra-investigadora de
la división de postgrado de la Facultad de
Trabajo Social de la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Autora de varios libros publicados en México, como La disputa por el
agua en el Noreste de México, entre otros.
Sus artículos circulan en revistas nacionales
y extranjeras y ha tenido a su cargo la edición de varios volúmenes de reflexión sociológica. Presentó la ponencia "Desarrollo sustentable y cultura: el precio de la ceguera
cultural en Occidente", ante la conferencia
internacional Por el Equilibrio del Mundo,
recientemente celebrada en La Habana.
vsieglin@hotrnail.com

TRAYECTORIAS

¡AÑo v, N0.12

jMAYO-AGOSTo 2003

/

.RAÚL ÜSCAR MAKrÍNEZ
Porque la labor del artista es develar lo que la apariencia oculta y desdibuja) Raúl Óscar M.artínez ha
dedicado parte de su empeño en las artes plásticas) a plasmar a través de los rostros los sentimientos
subyacentes) para explorar en lo que de recóndito tiene la humanidad. M.ás que jugar a esconder, en las
imágenes de esta entrega de Trayectorias) ROM apuesta por el descubrimiento de lo que ya es1 de lo que
nos atañe) de la esencia. Raúl Óscar M.artínez es oriundo de Monterrey) donde estudió arquitectura)
aunque se ha dedicado también al diseño gráfico. Cuenta con varios reconocimientos y menciones
honoríficas tanto en Monterrey como en el DE Ha montado su obra colectiva e individualmente desde
1975) hasta la fecha cuenta con más de 100 exposiciones. Ha representado con su trabajo a la Plástica
Mexi-cana en diversas ocasiones en Méxi-co1 Estados Unidos) Canadá y Cuba.
TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡

MAYO-AGOSTO 2003

123

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN
SUSCRIPCIÓN: 1 AÑO (3 NÚMEROS)

Trayedorias ~

Revista de ciencias sociales

En México:

Suscripción individual: $210.00. Suscripción institucional: $250.00.
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y 6509 Fax (81) 8329 4065
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1. CONTENIDO
En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: (1)
reflexiones de alto rigor, desde la perspectíva de las ciencias sociales, en torno a los caminos
que se transitan en esta etapa de transformación y cambio; (2) contribuciones que faciliten o
conduzcan a una interrelación efectiva con la sociedad y sus instituciones, principal destino de
la producción del conocimiento de las universidades, y (3) estudios que satisfagan los niveles
máximos de excelencia académica y mantengan activo el espacio para el debate, la investigación científica y académica y el intercambio que abra nuevas perspectivas en el terreno de las
teorías sociales o políticas contemporáneas.
2. REDACCIÓN
(1) Con el debido respeto al estilo de cada escritor, aconsejamos el empleo de construcciones

sintácticas sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre pro•
fundidad teórica, rigor científico y claridad expositiva. (2) Empleo de títulos preferentemente
breves, originales y sugestivos, reforzados por un bajante o subtítulo que amplíe o precise el
tema, asunto o problema de que se trate.

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe:
Europa y Sudamérica:
Resto del mundo:

Nombre_ _ _ _+ - - - - - - - - - - - - - I1'\Stitución: _ _ _- - t - - - - - - , - - - - , - - - - - - - -

Procedimiento:

1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte, Sucursal Gran Plaza (05'1 ), Monterrey, Nuevo León, México,
para abono en cuenta de la Secretaria de Extensión y Cultura de
la UANL: 0Sl-37466-5.
2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la
ficha de depósito a la siguiente dirección:

Ciudad~--------

-7"/'--__ Código Postal: _ _ _ _ __

País: _ _ _ _ _

Teléfono:_----'------ Fax: _ _ _ _ _ _ _ __
Revista Trayectorias / Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías /
Alfonso Reyes No. 4000 / Monterrey, N.L, Méxic

E-mail: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

También puede enviarlas por fax al (81) 83 29 4237
Firma: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

3. ESTRUCTURA
( l) Los trabajos deberán estar precedidos por un abstrae! de diez líneas, en español. (2) Se
respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación introductoria,
desarrollo y reflexiones conclusivas. (3) Los diferentes apartados serán adecuadamente mar•
cados mediante subtítulos. Se recomienda el empleo del sistema decimal. (4) Las citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas. Cuando se tratare de citas breves, se
mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia. Si la cita rebasara las 4 líneas,
se colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

~ Trayectorias

4. FORMATO
(1) Los trabajos deberán presentarse en disquete, en formato Word, acompañados por una
copia impresa. (2) La bibliografía será consignada al final del texto en sistema Harvard. A
saber: Apellido(s), Nombre, Año, Título en cursivas, Lugar, Editorial. La entrada se organizará
alfabéticamente por apellido. En el caso de un mismo autor con más de una obra, éstas se
organizarán cronológicamente. (3) Las referencias bibliográficas dentro del texto se harán en
sistema Harvard. Por ejemplo, (Eco, 1988: 57), por lo cual no se consignarán notas bibliográ·
ficas a pie de página.

El Consejo Editora! de la revista Trayectorias extiende la invitación a la
comunidad académica, a investigadores y expertos, a colaborar en sus
páginas con próximos temas como los siguientes:

S. EXTENSIÓN
(1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 15 y un máximo de 30 cuartillas (35 mil
caracteres), compuestas en fuente Times New Roman de 12 puntos a espacio y medio, en el
tamaño carta que ofrece el procesador de textos. Los diagramas y cuadros se entregarán
aparte.

Fundamentos ideológicos de las políticas de cambio social
Nuevas técnicas en agricultura y desarrollo social
La mujer y /,a política
Instituciones y política social
Hablas y 'lenguas de México
Viokncia intrafamiliar

6. DICTAMEN
(1) El dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el
cual el Consejo Editorial fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los autores, y a su
vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera que
fuere el fallo. (2) La directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
uno de los términos siguientes: se publica, no se publica, o se publica con las recomendaciones o modificaciones que se consideren pertinentes.

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Magna Universitaria, 5° Piso,
Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N.L., México, CP 64440, o a
trayectorias@ccr.dsi.uanl.mx
trayectorias@r.uanl.mx

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
(1) Las contribuciones se remitirán a la directora de la revista. (2) No se devuelven originales no
solicitados. (3) La revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados. (4)
Cada trabajo deberá acompañarse de una breve reseña biográfica del autor, así como de los
datos para su localización: dirección postal, e-mail, teléfonos y fax.

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USD~1.00
USD $70.00 l
USC) $89.00

TRAYECTORIAS I AÑO V, NO. 12 MAYO-AGOSTO 2003
1

TRAYECTORIAS

I

AÑO V, NO. 12

¡

MAYO-AGOSTO 2003

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Números anteriores
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

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Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales

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m&amp;"ÍIICOAJdr,,eoa~

DIEZ

ONCE

oossm OWADANfJ\YPROcESOS'E[KIDR"AtES
Bourdieu. Una herencia para reflexionar
Por José María Infante Bonfiglio
La lógica del juego. La noción de campo
en la perspectiva de Pierre Bourdieu
La auw.ra reflexúma en wrno a la nocüm de campo

en Bourdieu como una construcción que opera el socwlogo
sobre la realidad.
Por Alicia B. Gutiérrez
El oficio de pensar. Visiones y papeles de Pierre Bourdieu
Un acercamienw al pensador, al sahw y al filósofo
que también hizo de profeta.
Por Bruno Péquignot y Pierre Tripier
Para comprender a Bourdieu. Sobre su teoría y práctica
de la entrevista
Una aproximacwn a la t-eoría social y trabajo empírico

en Bourdieu a través de sus trascendentales aportes al uso
de la entrevista bwgráfica.
Por Angela Giglia
Bourdieu desde América Latina. Una doble lectura

Una dob/,e perspectiva que nace del ejercici.o analítico
y crítico de la obra del auwr francés.
Por Víctor Zúñiga

Desarrollo y cultura. Notas sobre el enfoque de Furtado
La articulacüm entre los procesos de la cultura
y el desarrollo, examinada desde las perspectivas abiertas
por la obra de Celso Furtado.
Por ó scar Burgueño y Octavio Rodríguez
Dialéctica de las alternativas. Un desafío en curso
Una exhaustiva exposicwn en wrno a las tendencias
sistémicas actuaks y movimientos antisistémicos

Lo inasible de lo político
Por Víctor Zúñiga
Rescatar el ágora. El espacio normativo
de la democracia
Aquí se explora la relacwn entre republicanismo,
liberalismo y democracia, las normas y valores
de la democracia y el papel de los intelectuaks

en la formacwn de la opinión y el espacio público.
Por José Luis Tejeda González
Crítica del abstencionismo.
Transiciones, transacciones y algunas interrogantes

Este ensayo busca recuperar algunos aspect,os del debate
en torno a las transiciones latinoamericanas que pueden
ser pertinentes para el caso mexicano.
Por Willem Assies
El voto de la diáspora.
Participación electoral de los mexicanos
en el extranjero y transición democrática

El auwr se propone identificar algunos de los significados
de la participación elecwral de los mexicanos residentes
fuera de su país, con respecto a la transición a la democracia
en México.
Por Víctor Zúñiga

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Estar sobre la tierra.
Palabra, oficio y memorias
de Elena Poniatowska
Entrevistada por Esthela Gutii:rrez Garza

WAYNB J. ROBINS, Un paseo por la antropología educativa. •
GUADALUPE ACLE TOMASINI, Ecología de la educación en
Temooya_ • OCTAVIO FALCONI. La constru&lt;:ción de un espacio
público entTe estudiantes del cea.Sur. prácticas de escritura en el
contexto de huelga de la UNA.'d, 1999-2000. • CLAUDIA L.
SAUCEDO RAMOS, Entre lo colectivo y Jo individual: la

CONfENIDO Vol 39 Núm. J (2001)

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u.._.....,.,..
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experiencia de Ja escuela a trevés de relatos de vida. * MARCOS S.

REYES SANTOS, La d...,..ntral.ización educativa en Baja
California: reflexiones sobre el nuevo marco político-institucional
de la acción eductiva. y algunas evidencias empíricas. * MARíA
LUISA CHAVOYA .PEÑA, Diversidad y diferenciación de la
educación superior (nivel licenciatura) en Jalisco. * JESÚS
CARLOS GUZMÁN. Loo claroscuros de la Educación Basada en
Competencias (l!BC). • ALFREDO HUALDE,
Fomiación
educativa y formación en la empresa: UD balance sobre las
maquiladorasdeTijuana.

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Coloom ddC..-Coyooom
04100., Mt:lOOO, D.F.
Td. (S?-55) SS54 800. lelfu. S6S8 SS88

SUSCRIPCIONIJS
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Coloom"" c.mo.,
04100,México.D.F.

Tdfa: (S2SS)Sl39 5674

Desarrollo Económico

REVISTA
INTERNACI
DEL: TRAB

Revista de Ciencias Sociales
CoMITI:. EDITORIAL; Juan Carios TOCTe (Director), Carios Acuña, Luis Beccaria.
Roberto Bouzas, Mario Damill, Juan car10s Korol, Edith Obschatko, Juan
Carlos Portantiero, Getulio E. Steinbach (secretario de Redacción)
ISSN 0Nf.001X

Vol. 43

Vol. 121 (2002), núm. 1·2

de los himnos nacionaks como símbolos de los Estados
modernos y vehículos de identidad, reconocimienw
y solidaridad de los pueblos.
Por José Antonio Crespo

Abril-Junio de 2003

SEsAsTIAN GALIAN1, DANIEL HEYMANN

Al.EJANoRo BLANco: Los proyectos editoriales de Gino Germani y los

Empleo. juslida social y bieneslar de la sociedad
J. E. STIGUTZ
Noonas fundamen1ales del trabajo e inversiones extranjeras direclas
D. K1JCERA
La población que encanece, ¿es una carga para la sociedad

o un capilal humano desperdiciado?
V. SPIEZIA
El reto del trabajo deoenle
R. B. REICH

Hacia una teoría de la informalidad. Globalización
neoliberal, proletarización e informalidad
en México

Estudio empírico de la sociedad de la ilformación. Cornpos;c;6n
del empleo en los países del G-7 de 1920 a 2000
Y. ADYAMA y M. CASTELLS

Donde se analiza el papel de la fuerza
de trabajo informal en el contexw de la globalización
en México en las últimas dos déaulas.

Persp&amp;etivas

Haáa un maroo program;itico para promover et trabajo decente

Por José Antonio Alonso Herrero
Suscripción anual, vol. 121 (2002):
99 frs. suizos, 80 dólares

La herencia del saber.
Conversación con Enrique Semo

Entrevistado por Esthela Gutii:rrez Garza

La Revista en la red Internet htlp~/wwwJlo.org/revue

orfgenes intelectuales de la sociología.
JORGE GEl.MAN Y DANIEL SANTIW: Distribución de la riqueza y crecimiento
económico. Buenos Aires en la época de Rosas.
~ MAAGHERl'TlS: Las elites políticas y económicas frenle al proceso de
privatización y regulación de servicios públicos en la Argentina. Una
encuesta de 1999.
JUAN MANUEL A8AL MEDINA (H.): Análisis comparado del desempeno
institucional de tres gobiernos locales: una propuesta metodológica.
CRITICA DE LIBROS

El sistema politico argentino en la década de 1890.
- Observaciones de Paula Alonso a un comentario.
- Respuesta de Eduardo Mfguez.

__________ __
--·-------.. ~...........
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--conw,,-~---.. --.

INMEMORIAM

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INFORMACION 0E BIBLIOTECA

~

DESARROLLO ECONOM/00 - Revista de Cieoclas Sociales es una pulllk:acóón
trímestraJ editada por el Instituto de Oesattollo Económico y Social (IDES). Svseripctón anual: A Argentina.$ 60,00; Palses limítrofes, U$S 68; Resto de América, U$S
74; Europa, U$S 76; Asia, Africa y Oceanfa, U$$ 80. E}emplar simple: U$S 15
(recargos según destino y por envlos vfa aérea). Más información en:
desarroUoOides.org.ar, o disponibte en el Wm ~ www.ld•s.org.ar. Pedidos.
COITesponclencia, etcátera, a:

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126

TRAYECTORIAS j AÑo v. N0. 12 jMAYO-AGOSTO 2003

N" 169

y MARtANO TOMMASJ: Expectativas

frustradas: el ciclo de la convertibilidad.

Nacionalismo, historia e himnos nacionales
Viswn que indaga y revela interesantes aspectos

en un mundo dominado por fuerzas que se niegan a morir.
Por Pablo González Casanova

EDUCACJON: PERSPECTIVAS
ANTROPOLOGICAS

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TRAYECTORIAS

I AÑO V, NO. 12 ¡

MAYO-AGOSTO 2003

Instituto de Desarrollo Económico y Social

=o~~i~~~~t=~
Correo efeclrónico: desarroio@i:/es.org.ar

127

�ARMAS
u;_rm:~

ARMAS Y LETRAS
R.Ev!STA DE U. UNIVERSIDAD

AuróNOMA

DE NUEVO LEÓN

Suscripciones: Dirección de Publicaciones de la UANL, Biblioteca Magna
Universitaria Raúl Range/ Frías, avenida Alfonso Reyes 4000 Norte,
Monterrey, N.L., México. Teléfono: 83 29 4111 y fax 83 29 4095

'llY,y,etorúu. Revi1ta de Ciencta1 Soctalea de la Univenidad
Autónoma de Nuevo León, nómero 12, terminó de imprimir1e en
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ago1to de 2003 en lo11 tllllere1 de Serna lmpre1101, S. A. de C. V.,
Vllllfflll 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, Mbieo. C. P. 64000. m
tlraJe eoiuta de 1,000 eJemplll'e11,

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TRAYECTORIAS IAÑO V, NO. l2 /MAYO-AGOSTO 2003

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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751794&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003, Año 5, No 12, Mayo-Agosto</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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