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                  <text>Representaciones sociales

��CONTENIDO
FONDO
UNIVERSITARIO

3
Trayectorias
Año VII, Núm. 18
mayo-agosto de 2005

5
8

CARTA DE LA DIRECCIÓN
Representación y sentido
DOSSIER: REPRESENTACIONES SOCIALES
Procesos, dinámicas, articulaciones
Eduardo Márquez
En el nombre de ...
El problema de los valores en psicología social
La investigadora repasa las categorías epistemo/iJgicas de
salvaje y doméstico para luego avanzar hacia un enfoque

de los valores en psicología social, apoyándose en
reconocidas teorías

17

Lucy Baugnet
Valores del trabajo y representaciones sociales.
Un estudio exploratorio.

Los autores desarrollan una explora,ción en torno a los
efectos que ejercen los "esquemas cognitivos de base" sobre
la importancia atribuida a los valores del trabajo.

33

Eduardo Márquez, Édouard Friemel
y Michel-Louis Rouquette
Cambio y permanencia. Identidad colectiva
y aculturación en la sociedad japonesa

Partiendo del singular caso de Japón, el presente artículo
adelanta lo que su autor concibe como una nueva manera
de explicar la a.cultura.ción en general.

46

Toshiaki Kozakai
Palabra, sentido, representación. Cómo se representan
los franceses a los magrebinos

El presente ensayo explora la representación construida
por los "franceses de origen" con respecto a la comunidad
magrebina, a partir de un estudio de asociaciones verbales
Edith Sales-Wuillemin

64

TEORÍA

Dinámica de la representación.
De las representaciones mentales a las
representaciones sociales de los grupos

Aquí se propone una lectura teórica de las representa.ciones
de los grupos sociales vistos desde la psicología
Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi
ILUSTRACIONES: EXPOSICIÓN COLECTIVA
VARIACIONES DE UN TEMA. RECEPTÁCULO

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

�CARTA DE LA DIRECCIÓN

79

AMBITO

Representación y sentido

Pensar en el agua. Representaciones
sociales, ideologías y prácticas:
Un modelo de las relaciones con el

FONDO
UNIVERSITARIO

agua en diferentes contextos
Universidad Autónoma de Nuevo León

societales
En esta investigación se busca identificar
los factores que modulan las relaciones
con el agua en el medio urbano, a partir

Rector:
lng. José Antonio González Treviño

Secretario General:
Dr. Jesús Ancer Rodríguez

Secretario Académico:
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Trayectorias

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Codirector: José María Infante
Editora: Rosaura González de la Rosa
Asistente editorial: Francisco Soto
Redactor: Mario Nieves Cna
Corrector de estilo: Rogelio Flores de la Luz
Diseño y formación: Rodolfo Leal Herrera
Comité Editorial

José María Infante,
Lylia Palacios, Roberto Rebolloso,

92

104

DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

-----

El desencantamiento de la razón

Conversaciim con Michel-Louis Rouquette
Entrevistado por Eduardo Márquez
EL TRAYECTO DE LOS D A

odos los seres humanos definimos de alguna manera el mundo
en el que vivimos y nos movemos cotidianamente, en todas sus
dimensio~es, c?mo resultado de una necesidad elemental que
nos perrmta orientarnos y poder actuar. La teoría social había
venido construyendo diversos conceptos para identificar esos procesos,
con mayor o menor suerte. En algún momento, se identificó a las construcciones teóricas emergentes como ideología, asociando a ésta una

T

Trayectorias
Año VII, Núm. 18
mayo-agosto de 2005

Las coordenadas del miedo
Los atentados de Londres y la guerra

contra el terrorismo
Mario Nieves

106.

•

Consejo Editorial

Luis Aguilar Villanueva, Robert Boyer, Dídimo Castillo,
Mario Cerutti, Enrique Florescano, Joan Garcés,
Gustavo Garza, Pablo González Casanova,
Gilberto Guevara Niebla, Sergio Elías Gutiérrez,
Michel Lowy, Elia Marúm Espinosa, Juan Carlos
Portantiero, Aníbal Quijano, Manuel Ribeiro,
Pierre Salama, Enrique Semo, Gregorio Vidal,
René Villarreal.

de las representaciones propi,as de
diferentes contextos culturales.
Gabriel Moser, Eugenia Ratiu
y Bernadette De Vanssay
M_E_
M_O_R
_l~
A-V-IVA

■

109
113
115

CONTEXTOS
La urdimbre global
El logos en el bosque
Rescoldos de Hiroshima

_ _ _ _...;BREVIARIO
El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRft;
Quiénes nos acompañan
_ _ _ NORMAS EDITORIALES
Lineamientos de colaboración

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/432 "00"/14923
aprobado el 1º de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías",
avenida Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (81) 83 29 42 37. Domicilio electrónico:
trayectorias@r.uanl.mx página en Internet: http:Ilwww.uanl.mx!publicacionesltrayectoriaslindex.html. Precio por ejemplar: $60.00. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.

2

TRAYECTORIAS , AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

3

�Representaciones sociales
CARTA DE LA DIRECCIÓN

serie de elementos negativos, resultado de su propio
origen como término. Por su parte, la psicología social estadounidense construyó, desde hace más de
setenta años, el concepto de actitudes, que se convirtió en la dimensión, subjetiva de una construcción
colectiva del mundo en que se vive.
Ni una rú otra perspectiva solucionaban una
serie de contradicciones o faltas, de manera que era
necesario· e inevitable la aparición de otro concepto,
resultado de un afinamiento del enfoque utilizado
para el análisis de la realidad social.
Es así que la psicología social francesa, bajo la
inspiración de Serge Moscovici y Derúse Jodelet, propuso hace ya unos veinticinco años la noción de representaciones sociales para designar la producción
social de sentido, esta condición necesaria para la
acción humana en cualquier ámbito.

4

En el marco de la teoría social contemporánea
las realizaciones y el desarrollo de la psicología social
latinoamericana atraviesan por una etapa de reflexiones y serio cuestionamiento. No es momento de discerrúr los factores que han llevado a este estado de cosas ni tampoco de reproducir o copiar lo que se ha
hecho en otros espacios, pero se requiere, sin duda,
de impulsar trabajos que permitan conocer mejor la
dinámica de nuestras sociedades. Los trabajos que se
presentan en este número tienen esa finalidad explícita: reavivar el debate y proponer, desde otras latitudes, nuevas posibilidades. Obviamente, no se cubren
todos los aspectos potenciales del tema rú se abarcan
todas las visiones posibles, pero nunca se debe pretender cerrar un tema o teoría. Si aparecen respuestas, aunque sean de oposición radical, el objetivo se
habrárealizado.,a,,

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.1.8 •·MAYO-AGOSTO 2005

Procesos, dinámicas, articulaciones
EDUARDO MÁRQUEZ

as investigaciones que se reúnen en este
dossier provienen de cinco laboratorios
universitarios de psicología social en Francia
(Universidad de París 5,
Universidad de París 8,
Urúversidad de Picardie)
y en Suiza (Urúversidad
de Lausana, Universidad
de Ginebra). Dos artículos del dossier emplean el
método experimental
(Márquezetal.,y Sales);
dos más implican ejercicios de "especulación teórica" (Baugnet y Kozakai). Los autores acentúan la
orientación temática bajo la guía de la coexistencia
entre representaciones sociales y valores sociales e
individuales de los grupos estudiados, tratando de
explorar algunos factores culturales entre los grupos.
Los valores son un concepto central en la filosofía Y en las ciencias sociales como lo observamos
en Piaget y Rockeach; sin embargo, en psicología
social se han llevado a cabo pocas investigaciones
entre las que destacan las de Begue y Baugnet, a pesar de la existencia de un gran número de orientaciones conceptuales e hipótesis donde se tratan los
valores como elementos determinantes en la construcción y la organización del pensamiento social,
en particular a nivel de las representaciones sociales

L

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 1.8 , MAYO-AGOSTO 2005
I

y de la ideología como
lo han abordado Beauvois, Deconchy, Stoezeln y
Rouquette. Los términos
y las nociones asociados
a los valores sociales envían a una concepción
general lo que es deseable, o útil, y lo que es importante para los individuos y para los grupos.
En este sentido los valores orientan al individuo
en el mundo donde vive,
determinando así las acciones y comportamientos a seguir.
En un dominio más cerca del nuestro, la psi-.
cología intercultural y la investigación sobre los valores toma direcciones que no son las mismas de la
psicología social. Aquí los valores son considerados
como fundadores de las sociedades, principios abstractos, estables e independientes de las situaciones
permitiendo la descripción de diferencias entre gru~
pos culturales que en principio se orientan por sistemas de valores diferentes. Dos niveles son abordados, el nivel societal y el nivel individual. Los autores
más importantes en este dominio no son extraños a
la psicología social. Kluckhohn y Strodtbeck, los precursores, desarrollan un modelo antropológico de los
valores; Hofstade asocia las actitudes a los valores
personales en el campo de la comunicación; Srnith y
5

�Re_prese.ntacio_ne.s .so.daleS

- - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - ----1- - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - ----• presentaciones.sociales

Procesos, dinámicas, articulaciones

Procesos, dinámicas, articulaciones

Schwartz proponen la cultura como unidad de aná11.isis; Inglehart se interesa por el estudio de_ la rela.,_..,....,._...,.___ción entre valores y organización de las sociedades.
nivel individual, dos investigadores ocupan el es¡pacio: Rokeach para quien los valores, te~ales e
...,_____ instrumentales, son universales y guían la vida de los
individuos; Schwartz para quien los valores se distinguen por el tipo de objetivos motivacionales que
\:!llos expresan.
Esta revisión nos conduce a ver las investigaciones aquí reunidas como un esfuerzo teórico Y
metodológico para el estudio de los procesos Y las
dinámicas psicosociales en los cuales los valores están implicados. Nos parece claro que la alianza enn:e
psicología social y psicología intercultural pasa_obligatoriarnente por el estudio de las representaciones
sociales. Proponiéndose estudiar algunos aspectos
~terculturales de las representaciones sociales,. según las hipótesis de trabajo y en func!ón de _los ~vees de análisis abordados, estos trabaJos estan onentados hacia una perspectiva que gana cada vez más
terreno en la explicación de las relaciones entre el
modo de organización del mundo social y cultural Y
el modo de organización sociocognitivo. En otros
~érminos, exploramos formas de sociabilidad alrededor de objetos de importancia social.
¿Cuáles son las normas que originan compor- - - - - -..,,,m · entos facilitadores de un dc&gt;sarrollo sustentable?
¿Qué tipo de relación establece el sujeto psicosocial
con el grupo o con la colectividad frente a una amenaza ecológica? ¿De qué manera las representaciones sociales del trabajo, del empleo y del desempleo
orientan y evalúan la importancia atribuida a ciertos
valores en el trabajo? ¿Cuáles son los mecanismos que
facilitan la integración de valores culturales "ajenos" a
una sociedad determinada y que promueven la aculturación globalizante? Estas son algunas de las interrogaciones a las cuales los autores tratan de responder.
En este dossier Lucy Baugnet ofrece una tentativa de articulación teórica entre los valores Y la
teoría de las representaciones sociales en la perspec-

6

tiva original de Serge Moscovici. Asimismo, prolonga su reflexión en un trabajo de p~rspectiva ~n~e ::el
pensamiento salvaje y el pensarmento domesnco Y
la relación que esta distinción establece con los fenómenos identitarios. De esta forma explora la relación que existe entre estos conceptos sin olvidar las teorías explicativas subyacentes, reales y en construcción.
Eduardo Márquez, Friemel y Rouquette estudian una tríada de objetos que conserva al mismo
tiempo la relación de oposición (trabajo Y empleo,
opuestos a desempleo), característica de los thematas
de Moscovici yVignaux, y las relaciones serniformales
de inclusión o de pertenencia (empleo y desempleo
pertenecen, o están incluidos en la representación del

TRAYECTORIAS , AÑO VII, NO.18 MAYo-AGOSTO 2005
1

trabajo). Partiendo de la hipótesis según la cual los
grupos se distinguen por las prácticas sociales y por
la experiencia personal de los individuos que los componen, articulan una metodología combinando los
Esquemas Cognitivos de Base (ECB) y un cuestionario sobre la orientación futura en el trabajo. Los
resultados indican que los grupos de participantes
escogen y juzgan la importancia de valores en función
del campo representacional activado por los ECB.
Toshiaki Kozakai analiza el fenómeno de la
aculturación frente a la penetración organizada de la
cultura económica de un "país" (occidentalización)
hacia la cultura social de otro país (en este caso, Japón). Kosakai explora los efectos de la aculturación
en Japón y sus reflexiones lo conducen a distinguir,
sin oponerlas, identidad cerrada y cultura abierta. La
investigación especulativa a la cual Kosakai se consagra, trata, entre otros temas: del universo imaginario de la pareja mixta (cultural mixta); de la mujer
occidental; de la desnudez del personaje objeto; del
auto con signos de prestigio en la pronunciación
anglófona, del uso y abuso de la imagen publicitaria,
así como otros "objetos de deseo" que afectan las
representaciones de los japoneses. Para el autor los
japoneses pretenden ciertas actitudes simbólicas en
términos de consumidores de imágenes y de símbolos occidentales, sin que esto afecte las bases culturales específicas que los identifican.
Sales emplea la articulación entre técnicas utilizadas en el estudio de representaciones sociales (variante de la tarea de asociación de palabras) y un
análisis que incluye la noción de prototipo, donde
hace intervenir una distribución lexical observada en
la tarea empleada. El análisis sobre la representación
del magrebino muestra que ningún rasgo es compartido por el conjunto de los elementos de esta categoría. De la misma manera, ninguno de los inductores
esta asociado a todos los rasgos del conjunto; Sales

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYo-AGOSTO 2005

concluye que no existe un prototipo de la categoría
racismo aplicada a este grupo social.
En el trabajo de Clémence y Lorenzi-Cioldi la
dinámica del pensamiento representativo es enriquecida por el modelo del prototipo introducido por
Eleonor Rosch en la década de los setenta y el modelo del ejemplar individual. Estos modelos de categorización corresponden a dos tipos de representacio
nes sobre las relaciones sociales entre grupos: los
grupos dominantes y los grupos dominados tal corno
lo plantea Lorenzi-Cioldi. El proceso de objetivacion,
generador de grupos dominantes y dominados, se
caracteriza por dos principios; uno interno, principio de especificidad; y el otro externo, principio de
dominación, ambos indispensables en el análisis de
la asimetría social que caracteriza las relaciones entre individuos y grupos.
En el artículo de Moser, en la sección Ámbito,- - - ~ ~ la ideología y las representaciones sociales son entrelazadas por una serie de formas elementales de sociabilidad. Podemos observar algunas estructuras y
ciertas regulaciones sociales entre los gupos culturalmente diferentes con un ejemplo de investigación¡______
donde patrimonio humano y desarrollo sustentabl
son formalizados bajo el ángulo de las representaciones sociales del agua y la manera en la cual lal
"consciencia social" se desarrolla y se comparte.
Agradecimientos: a la Dra. Esthela Gutiérre
Garza por permitirme coordinar las principales secciones de este número de Trayectorias. A los profesores Michel-Louis Rouquette y Alain Clémence por
el apoyo que dieron a este proyecto desde sus inicios. Finalmente, agradezco a Serge Moscovici cuyas conversaciones me permitieron orientar la composición de este número; a Henri Paichler, Nikos
Kalampalikis, José Ma. Infante y Maria Estela Ortega
por el tiempo compartido y las discusiones que surgieron alrededor de estos trabajos.~

7

�.Rep.resenlclcio_nes ociales - - ~ - - - - - - - - ~ - - ~ - - ~ - -~~- - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - -1Representaciones..soc:iales
En el nombre de ...

En el nombre de•••
El problema de los valores en psicología social
LucY

BAUGNET

La cultura engwba las ideas, /,os modos de vida, los estiws de vida;
comprende también /,os conocimientos, las representaciones, las imágenes,
las aspiraciones, el pensamiento, las formas de expresión de /,os
sentimientos, /,os modews, ws símbows, /,os vawres, etc.
La cultura es un conjunto ligado de maneras de pensar, de
sentir y de actuar más o menos formalizadas (es decir, de códigos
estéticos, religiosos, morales, lingüísticos, técnicos, científicos, etc.) que,
siendo compartidos por una pluralidad de personas, sirven, de una
manera a la vez objetiva y simbólica, para constituir a estas personas en
una colectividad particular y distinta.
(Rocher, 1968)

n 1918, Thomas y Znaniecki definieron los
valores como elementos que "tienen un contenido empírico accesible a los miembros de un
grupo social y una significación que hace o
puede hacer de ellos un objeto de actividad" (1996: 93).
Ss debido a su contenido tanto como a su evolución, sus
¡roodalidades y su tipología, y menos a sus funciones,
que los trabajos sobre los valores han permanecido rela1
tivamente aislados y son poco numerosos •
A diferencia de disciplinas como la antropología o la sociología, integrar la noción polisémica de
valor puede parecer una cuestión periférica en los
problemas que debe enfrentar la psicología social.
De hecho, es a menudo en el sentido antropológico
del término en sus relaciones con la cultura que la
cuestión de los valores se encuentra más explícitamente expuesta, especialmente para especificar una
cultura en particular, su campo de extensión o para
comparar entidades culturales o geopolíticas. En tanto
que se acepte, como punto de partida, la afirmación

E

1

et Hommes sauvages, indiqué (Baugnet, 1985) la presencia de cierta ruptura epistemológica entre los fundadores de las ciencias sociales (Hobbes, Rousseau,
T onnies, Durkheim, Weber, Lévi-Strauss), que refleja una dicotomia más general entre el estado de
naturaleza y el de sociedad (Moscovici, 1968; 1974).
Este eje epistemológico ha estado tradicionalmente
en la base del enfoque sociológico clásico, así como
en el pensamiento político y en la psicología social.
En psicología social ha tenido como consecuencia
separar el estudio de los comportamientos colectivos, rechazados como sui generis de su campo de investigación durante décadas. El estado salvaje se caracteriza por ser un estado de gestación del entusiasmo, del
exceso:
Corresponde a un modo brutal de la vida en un impulso
utópico innovador ... desde un punto de vista histórico

que los valores se relacionan a objetos reales o simbólicos diversos a los cuales los sujetos otorgan importancia y se muestran corno principio regulador y
justificador de los comportamientos sociales o colectivos ( cf. Kluckhohn, 1951), se contará con un
principio de arranque sobre los valores.
En este breve ensayo partiré de la asignación
de valores a las categorías epistemológicas de salvaje
y doméstico para tratar luego con el enfoque de los
valores en psicología social; por una parte con la categorización social y su desarrollo en el marco de
una teoría de la identidad social de Henry Tajfel y,
por otra, con los aportes de Serge Moscovici a la teoría de las representaciones sociales, subrayaré el carácter innovador de la obra de éste.

Tenemos en cuenta las religiones primitivas los movimientos
milenaris_tas Y.también los acontecimientos s~ciales y políticos
que los eJemplifican: la Revolución Francesa, la Comuna de París, Mayo 68, los movimientos de liberación femeninos, los homosexuales, la eliminación del apartheid.
3
Con acontecimientos aparentemente tan dispares como las marchas c'.vicas, la~ o~upaciones de iglesias, los happening, las representac10nes arnsocas.

Retomando las categorías de salvaje y doméstico
como categorías epistemológicas propuestas por
Moscovici en 1974 en su libro Hommes domestiques
TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYo-AGOSTO 2005

Se devela en tiempos de efervescencia centrados en el presente donde el espacio está abierto; puede
tratarse de fenómenos masivos3, de fiesta o también
de periodos de cambio e innovación. Se crean alli
nuevos valores, diferentes de los valores legítimos
normales, que sorprenden por su fuerza, por su inmediatez y su carácter contranormativo, la presencia
de figuras emergentes o de líderes carismáticos.
En el lado opuesto, el estado doméstico es el
de la restauración del orden habitual y de la cotidianeidad, las convenciones sociales, el peso de la institución: "es lo invariante, lo codificado, la distancia.
El tiempo está diferido, el espacio cerrado por las _ _ _ _ __,
prohibiciones" (Baugnet, 1985:18). En el plano histórico, corresponde a las reacciones conservadoras,
a la institucionalización, a la secularización.
Cada uno de los estados puede estar caracterizado por móviles de acción. Esquemáticamente, se
concibe el estado salvaje movilizado por el deseo y la¡
creencia mientras que el estado doméstico lo es por la
razón y el interés.
Sin duda esto nos obligaría a desarrollos quei
no podernos considerar aquí pero, provisoriamente,
podemos convenir en que estos móviles de la acción
son también valores en el sentido que garantizan lo
que se considera legítimo en alguna de las condiciones. El concepto de valor hace intervenir datos del
contexto normativo. Eso nos obliga a tratar sobre la
legitimidad de esos valores.

2

ESTADOS SALVAJES
Y ESTADOS DOMÉSTICOS

Rokeacb (1973); Scbwartz (1992); lnglebart (1977).

8

está relacionado con los movimientos religiosos, políticos
sociales, cívicos y filosóficos innovadores o utópicosª
(Baugnet, 1985:18).

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 . MAYo-AGOSTO 2005

9

�Representaciones sociale,S-- - - ~ - - - - ~ - ~ - - - - - - - -

La teoría de las
representac-iones sociales apela
también a la noción de valor
especialmente en lo que
.concierne a los procesos de
objetivac-ión y de anclaje.
ccobjetipar) es eliminar
paulatinamente los excesos de
significac-ión en los objetos
materializawJs) imaginados)
significados.
LA PSICOLOGÍA SOCIAL Y EL ESTUDIO
DE LOS VALORES
De un modo general, los valores se presentan comartidos en el seno de grupos o categorías sociales a
os cuales pertenecen las personas. En primer lugar,
on transmitidos por la socialización o aculturación
(se crean ilusiones alrededor de valores culturales,
nacionales, religiosos, de clase, familiares, etc.). Su
permanencia relativa está por Jo tanto sujeta a elaboraciones y transformaciones en el momento de sus
prácticas, sus interacciones, sus comunicaciones en
el seno del grupo o en las relaciones entre grupos.
Emergen y se manifiestan en las prácticas, las percepciones, las evaluaciones y las representaciones. Su
estabilidad o su cambio y su campo de extensión
pueden por lo tanto variar en función de intercambios sociales interculturales o ambientales.
En su presentación de los procesos de categorización social y sus desarrollos por la teoría de la
identidad social como conflicto simbólico, Tajfel

( 1972) recurrió a la noción de valores. El proceso de
categorización social desarrollado por Tajfel es un
proceso a la vez perceptivo y cognitivo de clasificación, simplificador, y es un proceso social de diferenciación de objetos repartidos en categorías distintivas. Da cuenta de una organización evaluativa
del entorno social. En la comparación entre categorías de individuos, tratados como objetos sociales, el
valor hace la diferencia. Las diferenciaciones en términos de valores polarizados positiva y negativamente
son expresados así con relación a dimensiones o rasgos (por ejemplo, "los buenos, la gente bien" y "los
malos, los menos que nada"). A partir de una relación con los trabajos de Piaget, en una comparación
entre el pensamiento infantil egocéntrico y el pensamiento primitivo,Tajfel decía en 1972: "Las diferenciaciones que operan gracias a los valores representan una de las formas más fundamentales y más
primitivas de categorización social por dicotomías"
(Tajfel, 1972: 281). Más aún, las presunciones sobre
la causalidad de los acontecimientos se fundamenta
sobre un sistema de categorización por el cual las
diferenciaciones evaluativas son el criterio principal
de asignación a una u otra categoría. Por fin, el contexto no niega sus efectos sobre el proceso. Aquél
puede ser más o menos favorable a los valores: un
contexto congruente aumenta la polarización, la disminuye en caso contrario (efecto del contexto). En
consecuencia, los valores intervienen en el momento
de la formación de categorías y en su mantenimiento; hay un " refuerzo posterior de los sistemas de diferenciación resultantes". El sistema de categorías
sociales en el cual se establecen las diferencias evaluativas se hace más "remarcado, más claro" (Tajfel,
1972: 282) para el uso cotidiano. Por lo tanto, la categorización está ligada a la validación de las categorías por los valores y esta organización cognitiva del
entorno social en posiciones polarizadas refleja la
estructura normativa de la sociedad. Debemos recalcar que este enfoque de Tajfel renueva la explicación de los estereotipos hasta ese momento tratados

- ~ ~ -~ - - - - - - - - - - - - - - - - Representaciones.sociales
En el nombre de ...

principalmente como contenidos sesgados antes que
productos de la categorización en el marco de las
relaciones entre grupos.
Al desarrollar la teoría de la identidad social a
partir del concepto de categorización, Tajfel muestra
que la identificación con una categoría se concibe en
el marco de comparaciones entre grupos pertinentes hechas por el individuo para definir su identidad
social de forma positiva. La categorización traza la
frontera entre el endogrupo y el exogrupo, el nosotros y los otros, la categoría a la cual uno se adhiere
en contraste con la que se rechaza.
La identidad está por lo tanto directamente
vinculada con la percepción e interpretación del entorno y especialmente por las modalidades de la atribución causal en las secuencias de acontecimientos
(Baugnet, 2001).
Tumer (1979) propuso una distinción entre
conflictos de interés y conflictos de valores para especificar los procesos de comparación social en el
marco de las relaciones entre grupos, aún en aquellos casos en los que los dos tipos de conflictos se
confunden parcialmente. Sherif ( 1967) establece que
los conflictos de interés son generados por la competencia social y no es necesario que exista una larga
historia de conflictos relacionados con las creencias
o los valores para que aparezca la hostilidad entre los
grupos. Las situaciones de competencia en las cuales se sitúan los sujetos, repartidos en grupos que
compiten por un solo ganador, son suficientes para
generar hostilidad, percepciones y evaluaciones recíprocas en términos negativos. La experiencia del
paradigma del grupo mínimo donde los grupos son
asignados experimentalmente en una situación social mínima, indica todavía de manera más radical el
efecto de categorización en el sentido en que, aun en
ausencia de lazos sociales entre las personas y no sólo
de conflictos, proyectos u objetivos comunes, el favoritismo hacia el grupo en el cual han sido colocados se manifiesta siguiendo una lógica que no es tanto
instrumental como simbólica. En esta situación las

lllAYECTORIAS AÑO Vl.!i_!IO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

personas no privilegian su interés objetivo sino que
desarrollan una estrategia que concede a su propio
grupo una distinción positiva. Los conflictos de valores son de hecho conflictos simbólicos que permiten distinguirse y mantener o adquirir una identidad
social positiva.
Desde esta perspectiva, los valores no son tanto el origen de la identidad sino que son el producto
de comparaciones para asegurar una distinción y una
identidad positiva. Por lo tanto, son inherentes a la
formación de la identidad social y a las estrategias
identitarias. De este modo, la inversión de valores,
ese recurso para definirse positivamente, permite a
una minoría desacreditada por la mayoría transformarse en un movimiento minoritario activo, adquirir una visibilidad social y proporcionar a cada uno
de los participantes una identidad positiva. Proporcionar una posición de manera distintiva y positiva
en el cuadro de la comparación social parece ser uno
de los modos de operar de la influencia. Esto se confirma por las investigaciones sobre la influencia en
las minorías activas (Moscovici, 1976) debido a la
diferenciación, un estilo firme y una consistencia sincrónica y diacrónica en la expresión de opiniones
contranormativas, la innovación toma forma y puede difundirse y tener un efecto sobre las opiniones yi
creencias de la mayoría. De esta manera, el estilo y e~
contenido del mensaje de la minoría que proviene de
una inversión de los valores constituye un proceso perforrnativo de legitimación en el sentido que tiende a
hacer advenir lo que anuncia. Su efecto potencial puede ser calificado de misterioso o de magia social.
La teoría de las representaciones sociales (Moscovici, 1976) apela también a la noción de valor especialmente en lo que concierne a los procesos de
objetivación y de anclaje. "Objetivar" es eliminar
paulatinamente los excesos de significación en los
objetos materializados, imaginados, significados. Esta
figuración se realiza en función de los objetivos de
comunicación que poseen una finalidad social: distorsión significada en función de deseos, valores e

11

�_,_,.,,.ire.seJlladones~ale:S.-- - - - - - - - - - - - - - _ _ . - - -~

- - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - -~,epresentaciones_sociales
En el nombre de ...

¿CUÁLES SON SUS MODALIDADES?

intereses de grupo (Moscovici, 1976) que indica la
inserción de los conocimientos en un sistema de pensamientos ya establecido. Numerosas modalidades
ermiten a un objeto nuevo religarse a los saberes
·sponibles. Esta transmisión y apropiación de objeos de saberes facilita la integración cognitiva al hacer familiar lo que era extraño y favorece la instrumentación del saber. Las representaciones sociales
se anclan en una red de significaciones Y un pensamiento constituido, y en un sistema de valores
que contribuye a dotar a las representaciones de
una dimensión simbólica. Ello es el resultado de
posiciones ocupadas por el grupo Ylos ~dividuos
en un campo social: "Las representaciones son
principios generadores de toma de posic~ón ligados a inserciones específicas en un conJunto de
relaciones sociales y organizan los procesos simbólicos que intervienen en estas relaciones" (Doise
y Palmonari, 1996: 1O). Así, los valores divi~dos
colectivamente en sus pertenencias grupales, arttcu-

lan las funciones identitarias de las representaciones
sociales. Para una misma categoría (ej. los jóvenes)
los valores como los rasgos y polaridades atribuidas
al endogrupo ("nosotros los jóvenes") Yal exogru~o
("ellos los viejos") difieren en lo que tiende a funcionar como eslabón entre valores e identidad (Geka,
2003).
.,
Apropiados o interiorizados en la construccron
de las identidades, los valores participan por lo tanto
en la integración del sujeto al grupo. En el momento
de la socialización los valores son transmitidos como
parte involucrada en la identidad colectiva Ypueden
ser aceptados o rechazados por el sujeto para su propia definición. En las prácticas interactivas y _comunicativas los valores se establecen, se transmiten, se
'
.
transforman, sean aceptados o rechazados. Conr:nbuyen a definir la identidad social en sus dim~ns10_nes: individual (ej. la estima de sí mismo), social (eJ.
la polaridad del endogrupo) y colectiva (ej. los valores del grupo) en sus lazos con la cultura.
TRAYECTORIAS j AÑO VII, NO.18 1MAYO-AGOSTO 2005

12

Rokeach los asimila a las creencias en el nivel teórico:
"a value is an enduring belief that a specific mode of
conductor end state ofexistence is personally or socially
preferable to an opposite or converse mode of
conduct..."4 (Rokeach, 1973:5) compuesto de elementos cognitivos, afectivos y conativos. Son organizados en sistemas de valores u organizaciones durables
de creencias relacionadas con los modos deseables
de comportamiento o las finalidades de la existencia
que se distribuyen a lo largo de un continuum de importancia relativa. Los especifica con relación a otras
nociones como actitud, motivación, instintos, interés y necesidad con las cuales han sido a menudo
identificados, ya sea porque se les atribuye, como
"constructos", la misma función, la de ser móviles
de la acción, ya porque tienen una misma definición
operacional en la medida en que el procedimiento
utilizado para estudiarlos es el mismo5 •
Rokeach propone, en el nivel empírico, la
Rokeach Uzlue Survey, un cierto tipo de instrumento
útil para una psicología diferencial de los valores que

4

En inglés en el original (N. del T.)
s Aun cuando Rokeach (1973) los distingue de las acútudes, un
buen número de invesúgaciones cuanútaúvas descrípúvas inducen cierta confusión entre acútud y valor en la medida en que el
estudio de valores/acútudes se hace, a menudo, a parúr de una
operacionalización a parúr de enunciados de opinión organizados en escalas. Por ejemplo: estar en desacuerdo con la opinión
según la cual "una mujer es ante todo una persona destinada a
tener y educar niños" aparece, en la sociedad francesa de estos
úlúmos veinúcinco años, relacionado con indicadores de una escala de liberalismo cultural. El liberalismo cultural y otros " denominadores comunes" de opinión tales como liberalismo económico, etnocentrismo y aún el nacionalismo... son construidos como
escalas de acútud y presentados como un sistema de valores. Ejemplo: "Los decenios 1960 y 1970 han estado marcados en Francia
por el desarrollo del liberalismo cultural. Se denomina así un sistema de valores anúautorítarios que otorgan importancia a la
autonomía y la expansión individual, reconocen a cada uno el
derecho a elegir su modo de vida y se fundamenta en el valor de
igualdad intrinseco a todo ser humano sin distinción de raza, sexo
TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 I MAY0-AGOSTO 2005

permite apreciarlos en su debida importancia par3i
personas caracterizadas social y culturalmente (edad 1
clase, religión, etnia, etc.).
Tal perspectiva empírica permite observar, no
sólo los efectos de la edad sino también las evoluciones, especialmente los efectos de generación y de
cohorte. Permite también asimilaciones que pueden
ser inducidas por la propiedad que tienen los valoJ
res, las actitudes y las opiniones, de modificarse con
el tiempo6 .
Es en el plano de la conceptualización teórica
donde las ambigüedades pueden ser eliminadas sobre todo si se sobrepasa el nivel de las definiciones
para reintroducirlas en un marco teórico a partir de
las cuales adquieren toda su significación (cfr. supra:
las teorías de la categorización y de la identidad social y la teoría de las representaciones sociales).
Shalom Schwartz (1992) considera los valores como criterios que las personas utilizan para seleccionar y justificar sus acciones y evaluar a la gente
(comprendido uno mismo) y los acontecimientos. S
refiere a una estructura de diferentes valores (56 valores), según las culturas y su universalidad. Propo-

o rango social" (Grunberg y Schweisguth, 1990). Estos sistemas
de valores intervienen en la estructuración de las orientaciones
poliúcas y están correlacionados con las actitudes hacia la democracia (Grunberg, 2002) . R. G. Jennings y G. Niemí (1981)
operacionalizan la estructuración de las orientaciones y las actitudes políticas en lo que concierne a la democracia correlacionadas
con tales escalas. La distribución de tales valores, su transmisión
y su evolución ha dado lugar a numerosas invesúgaciones en el
marco de amplias encuestas internacionales de tipo sociológico
(Inglehart, 1977) o nacionales ( Riffault, 1994).
6
Esto se presenta en las investigaciones de Mildred Schwartz ( 1967)
que se refieren a los efectos de la edad y las cohortes sobre la evolución de las actitudes racistas en los años 1960. En el contexto de la
sociedad estadounidense, con relación a la tolerancia, señala: "in each
generaúon while the olders are less tolerant than the younger, the
fonner are more tolerant than their age peers in the preceding
generaúon. Part of this change is due to education... at the sarne
time, each generation becomes socialized into a more tolerant climate"
[en inglés en el original - N. del T.] (Schwartz, 1967: 129). La tolerancia está tratada aqw como valor y como actitud.

13

�.se111n1Ciones..sodauu¡__ _ _ _ _~ - - - - - - - - - ------ - - - - -- - - - - ~ - - - - ~ - - - ~ - ~ -Representaciones~iales
En el nombre de...

Es necesario observar los efectos
de la invocación de los valores
en el momento de las
argumentaciones si se quiere
atrapar la dimensión
ideológica. Esto confinna que
los valores pueden definirse
como creencias que autorizan
los juicios de estigmatización o
de legitimación a propósito de
las actitudes.
ne un esrudio empírico reagrupando los valores en
diez tipos motivacionales7 con relevancia para los
intereses personales o colectivos. Sólo los valores de
universalismo y de seguridad corresponden a la vez a
dos tipos opuestos en estas dimensiones. Los estudios empíricos hechos con una perspectiva internacional en colaboración con Bilsky (Schwartz y Bilsky
1987; 1990) muestran conjuntos de valores compatibles e incompatibles8 que tienden a estructurarse
en un sistema casi universal.
En el marco de investigaciones comparativas
internacionales, Doise, Spini,Jesuino, Hung y Ernler
(1994); Spini (1997); Doise, Spini y Clémence
(1999); y Spini (2003) analizan las representaciones
de los derechos del hombre en diferentes países. El estudio de los derechos del hombre en términos de representaciones muestra que un marco común no
implica necesariamente que cada cual adopte las
7

En 1994 agregó el undécimo, la espirimalidad.
Construidos sobre la base de matrices de correlación de valores
elaborados en escalas tipo Guttman .

8

14

En el nombre de ...

mismas posiciones. Las posiciones específicas en el
marco de las representaciones sociales comunes pueden estar ligadas a la implicación del sujeto frente al
objeto (Baugnet, 1988), la confianza en las instituciones, las concepciones de su rol y las del gobierno
en la solución de los problemas sociales (Baugnet,
1993a), la adhesión a ciertos valores (Baugnet, 1993b;
Geka, 2003) y también al sentimiento de justicia relativo a las situaciones conflictivas (Baugnet, 2003).
Jodelet (1992) concibe los valores como vectores culturales, en el mismo nivel que las normas y
las representaciones sociales, modelando el pensamiento y las conductas que orientan la actividad
mental y práctica de los individuos.
Nosotros subrayamos su papel de justificación
y legitimación de los comportamientos, con su estatus
emblemático de la identidad. Así, en nombre del
amor, de la libertad o de la seguridad, conductas o
acciones no justificadas en el marco de las relaciones
entre individuos o entre grupos son legitimadas por
su posición de relación mutua.
Es necesario observar los efectos de la invocación de los valores en el momento de las argumentaciones si se quiere atrapar la dimensión ideológica9 •
Esto confirma que los valores pueden definirse como
creencias que autorizan los juicios de estigmatización o de legitimación a propósito de las actitudes,
de las opiniones o de los comportamientos (Braud,
1994:447) . Se piensa en la apelación a los valores en
los discursos políticos que unen y movilizan al electorado por su generalidad y su fuerza, y proporcionan la ganancia a quien los invoca, dándole una especie de misticismo. Si los valores en política son
asignados a tradiciones ideológicas (ver valores de
izquierda o derecha), lanzar mediáticamente una
campaña electoral alrededor de valores específicos
no deja de tener consecuencias sobre las posibilidades de una orientación política de lograr la mayoría
• Se puede preguntar si su condición no implica también una
dimensión mítica que se escapa habitualmente en la medida en
que no son evocados más que como legitimadores.

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

identificada con los valores del momento (efecto
agenda) . Diferenciarse, proponer las identificaciones
a partir de los valores aprobados, permite orientar
los debates y justificar las acciones.

MÁGICO EN OPOSICIÓN A NATURAL,
NORMAL, BANAL
Para concluir, la obra de Moscovici y su impacto,
especialmente la teoría de las representaciones sociales y la teoría de la innovación minoritaria, se caracterizan por una cierta rehabilitación de los estados salvajes. Al ubicar al pensamiento ordinario del
sentido común no como pensamiento incorrecto,
sesgado, erróneo e ilógico sino como modalidad agitadora regida por lógicas sociales y colectivas, al tratar sobre la innovación antes que sobre la conformidad, el "pensamiento salvaje" remite al plano de la
psicología social en su estado originario.
Al proponer "los fenómenos ideológicos y de
comunicación social" como objetos de la psicologia
social, Moscovici (1984) dice que la ciencia, como
forma de pensamiento lógico y racional, no es más
que una de las modalidades del pensamiento social;
la ideologia, la creencia y la utopía son otras que conviene estudiar científicamente 10 si se quiere explicar
no sólo el ser humano doméstico sino también el ser
humano salvaje.
Teniendo esto en cuenta, podemos considerar
a Moscovici no sólo como un científico sino también, en sentido figurado, como un mago: tiende a
dar existencia a lo que enuncia en un poder performativo y demostrativo; también por la adhesión que
sus proposiciones suscitan y sugieren, lo que se da
en una escuela.~

'º Sin ninguna duda los criterios de legitimidad difieren en la
creencia _Y en la ciencia. La necesidad de la prueba en el pensarruento científico y su ejercicio imp lican respetar procedimientos
estrictamente definidos y específicos. Por lo tanto, la ciencia y la
creencia participan conjuntamente en las construcciones sociales
de la realidad (Stengers, 1993).
TRAYECTORIAS ~ I, NO.~ MAYO-AGOSTO 2005

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Traduccwn de José Maria Infante
Recibido: enero de 2005
Aceptado: marzo de 2005

TRAYECTORIAS , AÑO VII, NO. 18 , MAYo-AGOSTO 2005

16

Valores del trabajo
y representaciones sociales
Un estudio exploratorio
EDUARDO MÁRQUEZ, ÉDOUARD FRIEMEL
Y M1cHEL-Lours RouQUETTE

De una manera general, es fácil comprender~ - - ~ - - - - 1,1:
que les individuos no pueden ser sometidos
más que a un despotismo colectivo; pues les miembro
de una sociedad no pueden ser dominado.•s,- - - - - --P:
sino por una fuerza que sea.superior - - - - - - -llil
Y hay una sola que posee esta cualidad: la del grupo.
E. Durkhe_
· ..,..;. :.-

i se tienen en cuenta las complejas relaciones entre las normas y las creencias, y si se
acepta que este doble sistema es el generador natural del sistema de valores sociales
(Demeulenaere, 2003), estudiar la relación entre representaciones sociales e ideología parece una tarea
propicia para la sociología, la antropología o la econonúa. Por lo tanto, en psicología social, la operacionalización de un conjunto de valores asociados al trabajo permite analizar la manera en que los individuos
se ubican frente a esos valores en el momento de la
a~tivación del sistema relacional de las representac1~nes sociales asociadas al trabajo o a alguno de sus
obJeto~ más cercanos, empleo y desempleo. Por ello,
recurriremos al modelo de los esquemas cognitivos
d_e base (ECB) que consiste en una técnica operacional que permite legitimar una descripción estructural de esas formaciones ideológicas (Rouquette,

S

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYo-AGOSTO 2005

1994a) que son las representaciones sociales. Ellos
resumen, según Rouquette,
---una cierta experiencia del mundo que no se disocia dtj
su interpretación; expresan un sistema de valores y organizan la puesta en acción de una ética; absorben el pasado
para organizar el futuro. Se localizan tanto en las producciones ideológicas de la cultura como en ciertas
idiosincrasias individuales o minoritarias (Rouquette,
1994b: 168).

En psicología social, la relación entre valores y
representaciones sociales es un tema de investigación
de actualidad debido al interés creciente por el estudio del pensamiento y la comunicación social (Guimelli, 1999; Rouquette, 1996; 1998).
Queremos saber en qué medida los juicios de
importancia atribuidos a los valores habitualmente
17

�•

~ - - - - - - - - - ~ - - - - - - --11epresentac:ionesLsoclales__
Uzlores del trabajo y re-presentaciones sociales

Uzlores del trabajo y representaciones sociales

sociados al trabajo son influidos por las representaiones sociales del trabajo, del empleo y desempleo
activados por la técnica de los ECB.

,...,....,.,...,....,.......,.....----,

EVOLUCIÓN DE LOS VALORES LIGADOS
AL TRABAJO
s valores son considerados aquí como orientacioes profundas que estructuran en el tiempo las represe~taciones y las acciones de grupos y personas.
Estables a través del tiempo, los valores son un componente esencial del pensamiento social y funcionan
orno criterios relativos de preferencias y de eleción.
Históricamente, las ciencias sociales (sociología, econonúa y ciencia política) muestran que los
valores ligados al trabajo evolucionan en una recomosición donde la tendencia multipolar oscila entre
los ideales colectivos de igualdad y solidaridad y las
osiciones individualistas de libertad y autononúa de
los actores. Desde su aparición en este campo conceptual, el trabajo emerge como una fuente de cambio social. Adam Smith fue el primero en considerar
el trabajo como la más alta manifestación de la liberttad del individuo y al mismo tiempo como la parte
de la actividad humana que es susceptible de ser ob·eto de un intercambio comercial. Valor social y valor
de cambio, el trabajo es, desde el siglo XVII, un factor crucial de las relaciones interpersonales y de los
lazos sociales. Según Durkheim (1893) es erróneo
considerar la división del trabajo como el hecho fundamental de la vida social; la prueba histórica es que
... la división del trabajo no se produce más que al interior
de sociedades JU constituidas (...) no progresa salvo que
la variabilidad individual se acreciente y no se acrecienta
salvo que la conciencia colectiva sufra una regresión (Durkheim, 1893: 190).

Pero regresión significa para Durkheim alejarse cada vez más de las cosas concretas y, por consi-

18

guiente, esta conciencia colectiva se hace más abstracta. Ahora bien, como nosotros sabemos, el proceso moscoviciano de objetivación constituye precisamente el mecanismo por el cual la conciencia
colectiva es transformada en representación social,
simplificando, resumiendo y esquematizando de esa
manera la conciencia colectiva.
Para Durkheim (1897) es el cambio social el
que genera los lazos sociales. El trabajo como institución, es el lugar donde ese lazo se anuda (de la
misma manera que la escuela, la familia, la asociación) permitiendo el establecimiento y el desarrollo
de grupos sociales; conjuntos de individuos que se
amoldan a unas normas compartidas. Hacer respetar las reglas, adoptar las posiciones de las mayorías,
conformarse y aceptar las normas constituyen, en el
pensamiento psicosocial de Durkheim (herencia directa de una doble operación simbólica, la integración del ser humano en el cosmos y la constitución
del orden social), los principios de la regulación social necesaria para garantizar los lazos sociales y el
buen funcionamiento de la sociedad.
Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, la articulación de los factores económicos, sociológicos y tecnológicos armonizan el ritmo de la
historia reciente del trabajo humano. La racionalización del proceso del trabajo, el fordismo y el taylorismo (ver Boyer y Durand, 1993) se encuentra en el
origen del rápido progreso económico que tuvieron
los países del bloque atlántico en el periodo 19451975. Pero, para algunos, esta extrema racionalización es fatal para las relaciones sociales entre los individuos; el taylorismo, portador de progreso, tiene
como inconveniente la masificación de las condiciones de vida y la despersonalización del trabajo. Los
valores del trabajo están, para otros, en vías de desaparición y no serán más el vector privilegiado del
desarrollo del potencial individual y de los lazos sociales (Méda, 1995).
No es el fin del trabajo, como supone Rifkin
(1995), sino que se trataría más bien de una transTRAYECTORIAS ! AÑO VII, NO. 18 : MAYo-AGOSTO 2005

formación radical del empleo. De hecho, la tesis del
fin del trabajo está cuestionada en la actualidad (véase
Lipietz, 1995; Cohen, 1999). Cohen, por ejemplo,
prefiere hablar de sociedades en mutación. Las tecnologías no reemplazan al ser humano, le exigen aportar más horas de trabajo; la producción masiva hace
bajar el costo de los productos, pero no de la fuerza
de trabajo. Porque los obreros son hoy pagados siete
veces más que en el pasado, se les exige hacer siete
veces más cosas. Lo que hará decir a Cohen que "si
las tecnologías liberan al ser humano de la servidumbre de la necesidad, no lo liberan de la misma técnica" (Cohen, 1999: 25).
El ser humano liberado del trabajo permanece
como utopía porque, como Méda (1995) nos lo deja
entender, vivimos en una época sometida por entero
a la "contradicción que consiste en pensar el trabajo
como nuestra obra cuando está regido, más que nunca, por la lógica de la eficacia" (Méda, 1995: 166).
En la actualidad, con el establecimiento de la
sociedad llamada liberal y el desempleo masivo que
la caracteriza, los valores de pertenencia colectiva a
un grupo o una clase, los valores de igualdad y de
solidaridad tienen dificultad para ser comprendidos.
Los temas martillados por los medios masivos son la
autononúa responsable (Lipietz, 1995) y la flexibilidad del tiempo de trabajo. En una perspectiva
psicosocial (Moscovici, 1996: 125-131), la autonomía,
como estilo de comportamiento que los grupos minoritarios adoptan influenciando así a la mayoría, nos
remite nuevamente a la independencia de juicio y a la
objetividad -sinceridad fuera de la toma de posición
de los individuos. De esta manera, prestigio, credibilidad y confianza se peñtlan como valores sociocognitivos atribuidos a los actores en el contexto
psicosocial del trabajo. Esta idea fundamenta la concepción del trabajo como expansión y realización de
sí mismo, variables que sobrepasan la concepción del
trabajo como medio de subsistencia. La expansión
personal es proclamada el mismo momento en que
está en contradicción con las exigencias de la pro-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 1 MAY0-AGOSTO 2005

ducción, de la eficacia y del rendimiento; como la¡
flexibilidad del tiempo de trabajo, en el nombre de Id
libertad individual más grande, choca de frente con
la movilidad forzada y las deslocalizaciones.
Trabajo y empleo

El problema es saber si los sujetos que participan en
nuestro estudio poseen representaciones diferenciadas del empleo y del trabajo, o bien si se trata de
materializaciones distintas de una misma representación que nosotros resumimos en la expresión "e
trabajo reducido al empleo". Ninguna investigación
ha abordado esta cuestión hasta el momento actual,
Yla literatura alrededor de la economía y la sociolo---------1~'1
gía del trabajo convergen en una distinción: el trabajo es en primer lugar el empleo como fuente de in...__ _ _ _ _.,_
greso, pero es también una actividad organizada Y. - - - - - --1o1
colectiva, fuente de identidad y de reconocimient
social.

Prestigio) credibilidad y
confianza se perfilan como
valores socio-cognitivos
atribuidos a los actores en el
contexto psicosocial del
trabajo. Esta idea
fundamenta la concepción
del trabajo como expansión y
realización de sí mismo)
variables que sobrepasan la
concepción del trabajo como
medio de subsistencia.
19

�[;..;.;;.-----~-------------------------•Pmsentacio11eLSOCiales
Milores del trabajo y representaciones sociales

Milores del trabajo y representaciones socia1es

Entre tanto, la pareja trabajo-empleo ha conocido una evolución histórica, del mismo tipo que la
pareja colectivo-individual y por las mismas causas.
~ racionalización y la parcelación del trabajo lo han
~
echo evolucionar desde el oficio al empleo y a la
tarea repetitiva. Paralelamente, al trabajador colectivo, sindicalizado y reivindicador de su pertenencia a
a clase, el expatrón-propietario se convierte en
mpresario-empleador, que prefiere e impone al
empleado autónomo responsable del rendimiento, de
beneficios de una sociedad anónima y privada. El
N&gt;~e:..-t•~"':",desempleo en la actualidad hace que el trabajo se
onvierta en sinónimo de empleo. De allí la identiad fácilmente enunciada "sin empleo = sin trabajo
= sin existencia". En la actualidad, el empleo puede
ser visto como un plus con relación al trabajo, garantía de seguridad y de derechos sociales establecidos.
s lo que dice Méda (1995); que el empleo garantiza
1 acceso a las riquezas y proporciona un lugar en la

20

vida social, confiriendo ventajas y una renta. El empleo es el canal para formarse, para disponer de una
protección y para acceder a los bienes sociales. El
empleo es por consiguiente el trabajo más la seguridad-derecho.
Esta evolución de la importancia relativa de los
dos términos se hace para diferenciarla de la clasificación semántica que hace del trabajo una categoría
más general (súper ordenada) que la categoría empleo (subordinada e incluida), el cual es un trabajo
específico y concreto.
Valores y representaciones sociales del trabajo,
del empleo y del desempleo
Los trabajos realizados en psicología social (Flament,
1994; Grize, 1996; Verges y Silem, 1987; Márquez y
León, 2004; Rouquette y Huguet, 1997) muestran
que aunque las representaciones sociales del trabajo
no son estructuras consensuales pues dependen de
sistemas de normas y de valores diferenciados según
los distintos grupos sociales, los valores constituyen
una forma particular de representación de la realidad; aplicados al trabajo, corresponden al grado de
importancia que una persona atribuye a las modalidades del ser o del hacer, características de ese dominio de actividad (Perron, 1997) .
Flament ( 1994) es el primero en publicar un
estudio que combina un meta-análisis sobre los resultados obtenidos a partir de una quincena de cuestionarios alrededor de las representaciones sociales
del trabajo, de los cuales realizará una réplica experimental. Construye y aplica dos tipos de cuestionarios, uno de respuestas libres y otro de respuestas
auto-asignadas, utilizando una escala de caracterización por juicios de importancia. Los resultados indican que la representación social del trabajo está organizada alrededor de dos elementos, la remuneración y
el pl,acer, cuantitativamente comparables. Pero, desde el punto de vista cualitativo, la aplicación de la
técnica Mise en cause (ver Moliner, 1993) lleva a

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO.18 1 MAYO-AGOSTO 2005

Flament a considerar la remuneración como el único elemento central de esta representación. La importancia atribuida al placer, " muy deseable, pero
innecesaria" resulta probablemente de la manipulación técnica y del formato del cuestionario. De la
metáfora de la cigarra y la hormiga Flament (1996)
pasa inmediatamente a un análisis generacional de
dos grupos, jóvenes y viejos, a la vez trabajadores y
desempleados calificados y no calificados, siendo su
objetivo estudiar cómo las representaciones sociales
del trabajo y del desempleo afectan la identidad social de jóvenes y viejos. Los resultados muestran que
para el grupo de viejos el trabajo es útil, los valoriza
y constituye un factor de integración social, mientras que para los jóvenes el trabajo implica restricciones y es la fuente financiera para el tiempo libre.
Y Flament concluye que el trabajo es un valor en
vías de desaparición.
Sobre la base de tres encuestas europeas realizadas en 1981, 1990 y 1999, Bréchon (2003) constata que el trabajo, especialmente en Francia, ocupa
un lugar más importante en 1999 que en 1990, que
sea o no asalariado. Las encuestas hacen reaparecer
que las características de un buen trabajo son el interés en el trabajo, el salario, las responsabilidades y el
ambiente en el trabajo. Estas encuestas nos indican
igualmente que el trabajo, independientemente de las
aspiraciones y atendiendo a aquello que puede
obtenerse, es el único medio de integrarse en una
sociedad y de evolucionar en el nivel personal. Así, el
trabajo se mantiene como la referencia a partir de la
cual el individuo encuentra su lugar en la sociedad.
En resumen, todo hace pensar que, a partir de
las funciones que cumple, el trabajo constituye un
valor incontrastable en el espacio social, fuente de
lazos sociales, de cohesión social, de integración, de
socialización, de identidad personal. El trabajo debe
afrontar las innovaciones tecnológicas, económicas
Y de dirección, factores, como se sabe, que hacen más
frágiles los lazos entre los individuos. No obstante, la
voluntad de hacer, de ver las consecuencias de sus

TRAYECTORIAS

IAÑO VII, NO. 18

MAYO-AGOSTO 2005

Una de las funciones
centrales del sistema
de valores sociales
es permitir a los individuos
situarse) en tanto personas)
con el fin de desempeñar
los roles en un escenario
donde sus universos de
referencia serán
representados en función
de reglas precisas.
actos en su trabajo, en su actividad social, es una dei
las aspiraciones fundamentales del ser humano.
De este análisis resulta, en nuestra visión, qu~ - - - - -....1
los valores son orientaciones ideológicas que estructuran las representaciones sociales y que organizan
las prácticas sociales entre individuos y grupos. E
sistema de valores marca profundamente los
posicionamientos de identidad tanto en los individuos como en los grupos. Se puede pensar, en efecto, que una de las funciones centrales del sistema de
valores sociales es permitir a los individuos situarse,
en tanto personas, con el fin de desempeñar los roles
en un escenario donde sus universos de referencia
serán representados en función de reglas precisas.

LA DIFERENCIACIÓN
DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y EL MÉTODO ECB
Trabajo, empleo y desempleo constituyen actualmente una tríada profundamente imbricada, donde cada

21

�Representaciones sociales
Val.ores del trabajo y representaciones sociales
l,i¡/ores del trabajo y representaciones sociales

o de los elementos no se puede encontrar sin el
tro. Si se hace evidente que el desempleo es el contrario de los otros dos, ¿el trabajo y el empleo están
0 y diferenciados en la representación que generan
....:
os grupos? iEl desempleo no es más que el opuesto
en negativo de trabajo-empleo? ¿Cuál es la organización sociocognitiva de estos objetos?
Para encontrar una respuesta, interrogamos a
)os grupos de personas sobre sus representaciones
utilizando el cuestionario de ECB. En función del
término inductor empleado (trabajo, empleo o desempleo) se podrá observar en qué medida los campos representacionales difieren entre los grupos de
ujetos participantes. El cruce de dos medidas es utilizado con el objeto de determinar la distinción
sociocognitiva entre los grupos; se trata del rango de
frecuencia de los elementos constituyentes de los
campos representacionales salidos de la tarea de asociación (primera fase de los ECB) y de la tasa de
conectividad resultante de la tercera fase de los ECB.

_____

1.-------

Nuestra primera hipótesis se apoya sobre la existencia de una representación diferenciada entre los grupos.
La problemática de esta investigación concierne, sin embargo, a la relación entre estas representaciones de base y los valores individuales y sociales
que son más generalmente expresados con relación
al trabajo en general. Si las representaciones del trabajo, del empleo y del desempleo difieren, ¿esta diferencia se halla en la importancia que las personas
dan a los valores ligados al trabajo que les son propuestos? Es por esto que nuestro estudio se realiza
en dos fases: primero, la aplicación de un cuestionario ECB activará la representación de uno de los tres
objetos inductores, después se aplicará un cuestionario compuesto de una lista de valores ligados al
trabajo; la tarea de los sujetos consiste en atribuir una
nota de importancia a cada uno de estos valores.
Queremos demostrar, a partir del postulado de que
las convicciones, las preferencias y los valores de grupo difieren (Guimelli, 1999), que la pertenencia a
grupos diversos, aún cuando estén muy cercanos
socialmente, influye a la vez sobre las representaciones sociales y sobre la atribución de importancia otorgada al sistema de valores ligados al trabajo.
Para resumir, buscamos mostrar que la diferenciación de las representaciones sociales actualizadas por el método ECB, orienta de manera diferente los juicios de importancia que los individuos
atribuyen a los valores del trabajo.

de presentarse, en licenciatura, para un reagrupanúento en Trabajos Prácticos y Dirigidos y en esa
ocasión se les aplicó el cuestionario. Tienen más edad
que los estudiantes de economía y de psicología (mediana de 32 años contra una mediana de 21 años),
con una experiencia de trabajo más importante (mediana de 13 años de actividad, contra un año y medio), muy a menudo en actividad profesional o en
formación profesional y tienen, en su mayoría, una
responsabilidad familiar y parental. Por su parte, el
grupo de estudiantes de economía, con procesos de
formación diferente y, a priori, más ligados al objeto
trabajo, se distingue de los otros dos por la presencia
de personas residentes en Francia de países africanos francófonos.
Las condiciones
Fueron utilizados tres cuestionarios ECB, uno por
cada término inductor, trabajo, empleo y desempleo.
Se crearon así nueve subgrupos (ver cuadro 1), cuya
distribución fue la siguiente:

CUADRO 1
SUBGRUPOS DE LOS TÉRMINOS INDUCTORES

Trabajo
Empleo
Desempleo

PSICOLOGÍA

ECONOMÍA

G 1 (n=48)
G 2 (n=65)
G 3 (n=27)

G 5 (n=62)
G 6 (n=60)

G 4(n=60)

Los sujetos

Fuente: Investigación directa.

Tres grupos de sujetos voluntarios, que se encuentran en una situación similar, estudiantes de licenciatura y maestria, pero que podrían tener opiniones
y representaciones diferentes han participado de esta
investigación; 182 estudiantes de economía, 140 de
psicología y 218 del Instituto de Enseñanza a Distancia (IED). Estos últimos seguían un curso de psicología por correspondencia y tenían la obligación

Estos nueve grupos respondieron asignando
una nota de importancia a los diferentes ítems indicadores de valores ligados al trabajo, presentados en
el cuestionario. El orden de presentación de los ítems
del cuestionario fue aleatorizado y una mitad de los
encuestados respondieron en el orden inícial y la otra
mitad en el orden inverso.

TRAYECTORIAS ~O VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

El cuestionario de los esquemas cognitivos de base
Los sujetos debían responder en primer lugar al protocolo de los ECB. Ellos atravesaron de manera sucesiva las tres fases del modelo ECB. Se introdujo
una modificación con relación a la aplicación clásica
de los ECB; efectivamente, después de la triple producción asociativa por inducción lexical y de la fase
de justificación, pedimos a las personas elegir entre
las tres respuestas dadas, aquélla en la que el término
era, según ellos mismos, el más importante para la
representación del objeto inductor•. El término elegido fue tratado inmediatamente en el marco de la
tercera fase del método de los ECB, para lo cual utilizamos el modelo que incluye veinticinco proposiciones que expresan las relaciones entre el término
inductor y la palabra más representativa dada por el
sujeto2.
El cuestionario sobre los valores del trabajo
Después del análisis de diez entrevistas sobre la orientación futura hacia el trabajo, realizadas a cinco estudiantes de psicología y cinco estudiantes
de economía de París 8, retuvimos una serie
de enunciados que describen la significación,
fundamental de la referencia3 del sistema de
IED
representaciones subyacentes. Estos enunciados fueron extraídos gracias al análisis de
G 7 {n=82)
contenido realizado con el programa
G 8(n=84)
G 9 (n=52)
informático TROPES y corresponden a las
proposiciones más destacables de las entrevistas.

1
Esta _técnica es cada vez más utilizada en la actualidad. Para esta
mvesaga~i~n, con un interés tanto heurístico como de rigurosidad,_ qu1s1mos con_centrarnos solamente en los esquemas
relacionales establecidos entre el término inductor y sólo una de
las tres respuestas dadas.
2
Ver el cuestionario ECB (versión española y francesa), disponible sobre demanda en: marquez@univ-paris8.fr
3
Ver Ghiglione, Kekenbosch y Landré ( 1995).

23

�.¡¡.._¡,;,.;.......-----------------•epmsenlaclones..socla
Valores del trabajo y representacwnes sociales
Valores del trabajo y representaciones sociales

A la lista hemos agregado otros enunciados elaorados a partir de ciertas preguntas utilizadas en
los estudios sobre las representaciones sociales del
_..,.,,..,... abajo, citados más arriba. Después de un pretest
ue permitió eliminar los enunciados redundantes,
.:,¡,.;,_.;..-.......redujimos ei cuestionario a 24 preguntas, cada una
relacionada con un aspecto particular de la valoriza'Ción del trabajo. Estos enunciados tratan sobre cinco
emas que van desde los aspectos más individuales
hasta los más colectivos: satisfacción personal, identidad en el trabajo, estilo de trabajo, participación
comunitaria y garantías ideológicas en el trabajo.

,RESULTADOS DEL CUESTIONARIO ECB
Las palabras inducidas más importantes

Las palabras más conectivas

La segunda fase consiste en justificar las respuestas
e indicar cuál de las tres palabras proporcionadas es
la más representativa del término inductor". En la
tercera fase se presenta un cuestionario que incluye
veinticinco proposiciones que expresan las relaciones entre el término inductor y la palabra más representativa dada por el sujeto. Éste responde a las
proposiciones mediante: sí, no, no sé. Se ordenan las
palabras según la frecuencia de respuestas positivas
que obtiene con relación al número total de respuestas positivas del grupo. Se retienen los primeros de
la lista hasta obtener .33 en frecuencia acumulada.
Los términos dados como más representativos
que son a la vez los más importantes y los más conectivos en el grupo se muestran en el cuadro 2.

¡En la primera fase del cuestionario, se solicita a las
personas que mencionen tres palabras que el término inductor (trabajo o empleo o desem- CUADRO 2
pleo) les haga evocar. Para cada uno de ~P'.!A~LA!!B!!R~AS~M~Á:...
S-IM_P_O_RT
_A_N_T-ES_Y
_C
_O
_N_E_CT
- IVA-:S--:D
:-::E-:L-=T~
RA:-::B:-::AJ
":'.0
:------,
los nueve grupos se ordenan las respuestas según su frecuencia de aparición en el
grupo para las palabras dadas en primeµ-o, segundo o tercer rango. Por otro lado,
a los tres rangos mezclados se los ordena
egún la frecuencia global de ocurrencia
en el grupo. Hemos creado así cuatro listas, una por rango y una lista global.
En estas cuatro listas, se parte de
la palabra más frecuente y se toman las
siguientes hasta cubrir una frecuencia
acumulada de .33 (o cercana a un tercio, tomando todas las ex cequo). Sólo se
tienen en cuenta las palabras que son
retomadas por al menos dos personas.
Las palabras que son retenidas pueden

ECONOMIA
PSICOLOGIA
IED
Conectividad
1
mPortancia
Conectividad
lmoortancia
Importancia Conectividad
Dinero
Dinero
Dinero
Dinero
Expansión
Salario
Salario
Fatiga
Placer
Salario
Restricción
Obligación
Centralidad
Realización
Placer
Restricción Responsabilid
de
sí-mismo
ad
Dinero
Salario
Dinero
Dinero
Centralidad
Salario
Expansión
Salario
Pasión
Labor
Dinero
Contacto
Interés
Placer
Tiempo
Placer
Utilidad
Realización
Centralidad
Salario
Dinero
Restricción
Expansión

Se constatan las representaciones diferenciadas de
trabajo (ver cuadro 3). Evidentemente la representación es más rica y diversa para el grupo JED, el único
de los tres que incluye una noción negativa: restricción. El aspecto económico asociado al trabajo está
bien anclado eo los tres grupos. El grupo ECONOMÍA, por otra parte, caracteriza su representación por
un solo elemento, el dinero. En cuanto a la organización del grupo PSICOLOGÍA, es la que reproduce o se
aproxima más a los resultados obtenidos en las investigaciones precedentes. De hecho, el sa/arw y el placer
(Flament, 1994) constituyen los elementos centrales de
esta representación. En esta investigación el dinero se
considera como el elemento organizador de la representación colectiva del trabajo.
La representación del empleo

¿En qué medida puede decirse que el empleo es un
objeto de representación social? ¿Qué relación tiene
con el trabajo? Podemos adelantar algunos elementos de respuesta a estas cuestiones. Para el grupo JED
el empleo es el trabajo; el salarw, aunque con poca
conectividad, es asimismo importante (ver cuadros
4 y 5). Para el grupo PSICOLOGÍA el emplee se organiza alrededor del trabajo y del salarw; poco conectivo,

CUADRO 3
ELEMENTOS ORGANIZADORES DE LAS REPRESENTACIONES
SOCIALES DEL TRABAJO
IED

PSICOLOGIA

ECONOMIA

Salario

Salario

Dinero

Dinero

Dinero

Restricción

Placer

el dinero es importante. Para el grupo ECONOMÍA e~
emplee es, de la misma manera que la representación
del trabajo organizado alrededor del aspecto económico, dinero y salarw. El trabajo es importante pero
poco conectivo.
Por otra parte, si se comparan las representaciones del trabajo con los elementos que resultan
centrales para el empleo, se constata que el trabajo es
un elemento de la representación del empleo, pero el
empleo no lo es del trabajo. Esta situación nos conduce a considerar, en primera instancia, el empleo
como una representación encastrada en la representación del trabajo. Se trata de una estructura representacional de un valor social significativo, no solamente en la medida en que aspectos o elementos_______.
psicológicos motivacionales no están presentes en l~
representación del empleo, su contenido es estricta-- - - ~ - - ~
mente económico, pero sobre todo el hecho de que . - - - - - - - '
fueron salario y trabajo las respuestas más importan
tes. Es claro que la representación de trabajo fue ac
tivada.
La activación de esta representación produce,
evidentemente, efectos sobre la matriz representa ...------~
cional del trabajo y en consecuencia sobre los ele
mentos centrales de este último, dinero y salario. No
obstante, en tanto las consecuencias económicas de
trabajo y del empleo son sin duda comunes a los dos
objetos, las consecuencias psicológicas (placer y satisfecho de sí, o plenitud.) son percibidas solamente en
la representación social del trabajo. Esto último nos
autoriza entonces a tratar al empleo corno una representación encastrada de autonomía relativa.

CUADRO 4
ELEMENTOS ORGANIZADORES DE LAS REPRESENTACIONES
SOCIALES DEL EMPLEO

Fuente: lnvestogac,ón directa.

encontrarse en las cuatro listas, en tres
listas, en dos o en una sola. Se seleccionan como las
palabras más importantes aquellas que se encuentran en cuatro y tres listas.

En la aplicación habitual de los ECB, no se hace esta pregunta y,
en la tercera fase, se tratan las tres palabras inducidas. Aquí, nosotros elegimos tratar sólo la palabra elegida por el sujeto como
más representativa.

4

TRAYECTORIAS AÑO Vll, NO. 1B MAYO-AGOSTO 2005

24

La representación del trabajo

Satisfecho de sí,

1

Plenitud

1

Fuente: Investigación directa.

I

TRAYECTORIAS AÑO Vll, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

IED

PSICOLOGIA

ECONOMIA

Trabajo

Trabajo

Dinero

Salario

Salario

Fuente: Investigación directa.

25

�~~;,___ __________________.epm;seseinllllalaciones socia

•

Milores del trabajo y representacwnes sociaks

Milores del trabajo y representaciones sociaks

parece ausente en las otras investigaciones (Flament, 1994; Milland, 2002).
PALABRAS MÁS IMPORTANTES Y CONECTIVAS DEL EMPLEO
Debe remarcarse aquí la ausencia de
ECONOMIA
PSICOLOGIA
IED
elementos organizadores para el gruImportancia Conectividad Importancia Conectividad Importancia Conectividad
po PSICOLOGÍA. Cuando efectuamos
Dinero
Trabajo
Trabajo
Trabajo
Trabajo
Trabajo
Salario
cruzamientos estadísticos de frecuenDinero
Salario
Dinero
Expansión
Salario
Salario
Salario
Desemoleo
cia y rango, no identificamos ningún
Desempleo
Centralidad
Centralidad
elemento importante. Se observa, sin
Centralidad
Trabajo
Trabajo
embargo, que el criterio de conectiviDinero
Salario
Salario
dad aplicado hace emerger los mismos
elementos considerados centrales por
Fuente: Investigación directa.
los grupos IED y ECONOMÍA (ver cuadro 7). Estos serían entonces los candidatos (latentes) a la representación del desempleo
entre
los estudiantes.
La representación del desempleo

UADRO 5

Los campos representacionales del desempleo y los
elementos organizadores que los grupos IED y ECOOMÍA activan muestran bien la dinámica del sistea de oposición (Moscovici y Vigneaux, 1994) en el
cual se inscriben trabajo-empleo y desempleo (ver
cuadro 6). Son las consecuencias (negativas) psicológicas del desempleo a las cuales los elementos activados reenvían para estos d os grupos.
El grupo ECONOMÍA actualiza, igualmente, la
ráctica institucional (búsqueda de empleo) presene en las investigaciones que tratan sobre la proble.___ _ ___...__,mática económica del desempleo (Viaud, 1999) pero,

CUADRO 6
ELEMENTOS ORGANIZADORES DE LAS REPRESENTACIONES
SOCIALES DEL DESEMPLEO
IED

PSICOLOGIA

ECONOMIA

Precariedad

Ausencia de
elementos
centrales

Precariedad

Problemas
financieros

Pobreza
Búsqueda de
empleo

CUESTIONARIO SOBRE LOS VALORES
DEL TRABAJO
Los análisis siguientes responden a la segunda pregunta de esta investigación: ¿juzgan los grupos (SICOLOGÍA,
ECONOMÍA e IED) la importancia de los valores del trabajo en función de la focalización previa sobre uno de
los tres objetos? En otras palabras, ¿la movilización Yla
activación de las representaciones sociales del trabajo,
del empleo o del desempleo afectan las posiciones de
los grupos sobre los valores del trabajo?
Las 24 preguntas se reparten en cinco temas:
SP para satisfacciones personales; IT para identidad
en el trabajo; ET para el reconocimiento de las capacidades y el estilo de trabajo; PC para la participación comunitaria que permite el trabajo; GI para la
seguridad de garantías ideológicas en el lugar de trabajo. Estos cinco temas tienen subtemas (ver cuadro
8) más específicos que denominaremos ítems.
Para los ocho primeros ítems se formularon
dos preguntas para cada uno. Los ocho siguientes
llevan una sola pregunta.
El grado de importancia en la escala de seis
puntos que los sujetos atribuyeron a cada enunciado
es tratado como un valor numérico. Para los ocho

Fuente: Investigación directa.

26

j

!

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

CUADRO 7
PALABRAS MÁS IMPORTANTES Y CONECTIVAS DEL DESEMPLEO
IED

PSICOLOGIA

ECONOMIA

dones de focalización previas (deseni
pleo, empleo, trabajo); I representa lo
ítems y T los temas.

Importancia Conectividad Importancia Conectividad Importancia Conectividad
Pobreza
Precariedad
Precariedad
Trabajo
Problemas
financieros

Inactividad

Precariedad Precariedad Precariedad
No hacer
Pobreza
Pobreza
nada
Pobreza
Búsqueda Búsqueda de
de emoleo
empleo
Dificultades Exclusión Aislamiento
financieras
Centralidad
Centralidad

Resultados

Milores asignados a temas e ítems

El valor de identidad, segundo tema IT,
es declarado como el más importante
Problemas
con una media de 5.0. En este tema,
Financieros
Centralidad
autoestima,
con un puntaje de 5.2, pre~
No hay elementos
Precariedad
centrales en este grupo
Pobreza
domina sobre el desarrollo del sí-mismo
Precariedad
Búsqueda de empleo
(ítem 4) que tiene una calificación de 4.8.
Problemas financieros
El estilo de trabajo, tercer tem...__ _ _ _ __..
Fuente: Investigación directa.
ET, le sigue a continuación con
puntaje de 4.2. La autonomía (1tem 7, - - - - - -....
calificación 4. 7) prevalece sobre la res-- - - - - -,w
CUADRO 8
ponsabilidad (ítem 6, calificación 4.1)
TEMAS Y SUBTEMAS DEL TRABAJO
y sobre la competencia (ítem 8, califica
ción
3.9).
iEl tema SP se compone de tres ftems 1El tema PC se compone de cuatro ítems i
l. La seguridad material que
9. La participación comunitaria local
La satisfacción personal, primer
proporciona el trabajo
10. La participación en el nivel de
tema
SP,
se coloca en tercer lugar con
2. La seguridad en el trabajo
Francia
una media de 3.9. La seguridad mate
3. Las relaciones interpersonales
11. La participación en el nivel europeo
12. La partici ción en el nivel mundial
ria/ (ítem 1, calificación 4.5) prevalece
El tema IT está compuesto de dos ítems: El tema GI está compuesto de cuatro
sobre las rel.acúmes interpersonales (íte
ítems:
3, calificación 4.1) y sobre la segu ·
4. El desarrollo de sí-mismo
13. Las orientaciones estéticas
r.:5::-.,....La_a_u-=toest=--i_m_a_ _ _ _ _ _~ 14. Las creencias religiosas
en el trabajo (ítem 2, calificación de 3.2).
1El tema ET se compone de tres ítems: l 15. Las opiniones polfticas
La participación comunitaria,
6. La posibilidad de asumir una
16. Las libertades sindicales
tema PC, sigue con un puntaje de 3.6.
responsabilidad
7. La aceptación de una autonomía
En orden de importancia, el papel en
8. El reconocimiento de la competencia
el mundo (ítem 12, calificación de 4.2),
papel local, (ítem 9, calificación de 4.0),
Fuente: Investigación directa.
papel en Europa (ítem 11, calificación
primeros ítems, se reagrupan las dos preguntas que
3.2) y el papel en Francia (ítem 10, calificación de 3.1).
los componen y se toma la media como valor del
Las garantías ideológicas, tema GI, aparecen
ítem. Sobre la base de estos 16 ítems divididos en
en el último lugar de importancia con un puntaje de
cinco temas un análisis de varianza se llevo a cabo
3.2. El orden de los ítems es garantías sindicaks (ítem
según la estructura siguiente: S &lt;G3 x C 3 &gt; x l&lt;T5 &gt; 5•
5
Se trata de un plan de análisis inductivo de datos desarrollado
Donde G representa los grupos de estudiantes (PSIpor la escuela francesa de estadística aplicada a las ciencias sociaCOLOGÍA, ECONOMÍA, IED); C representa las condiles (ver Rouanet, Bernard y Le Roux ,1990).
Incertidumbre

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

27

�,:.:_.;.--- - - - - - - - - - . . . . __ _ _ _ _ _ _ _11.,epmsentaciones..sociales..

•

Milores del trabajo y representaciones sociales

Milores del trabajo y representacúmes sociaks

16, calificación de 3.8), garantías religiosas (ítem 14,
alificación 3.5), garantías estéticas (ítem 13, calificación 3.0) y finalmente garantías políticas (ítem 15,
calificación 2. 7).
Los análisis de varianza indican que todas las
diferencias de valores son significativas.
Para resumir, resalta que la inserción del indi.duo en su lugar de trabajo, con un puntaje elevado
ara el reconocimiento identitario y la autonomía,
constituye la principal preocupación de nuestros sujetos. La seguridad material, la inserción comunitaria en el mundo y las libertades sindicales son los
-'"""'''"'tems que prevalecen en los otros tres temas. Y son
as garantías políticas en la organización las que tienen el puntaje más bajo en importancia.

Los ítems según los grupos y los términos
de focalización previos
n los ítems cuatro a ocho, que tratan de la inserción del individuo en su lugar de trabajo, con los temas de identidad y de estilo de trabajo, se constata
que cualquiera que sea el término de focalización
previa (D: desempleo; E: empleo; T: trabajo) hay un
\reagrupamiento en los puntajes de los tres grupos
lcPSICOLOGÍA, ECONOMÍA, IED) y por consecuencia
buena concordancia en las apreciaciones de la
· portancia para cada uno de estos ítems.
En los otros tres temas, satisfacción personal,
participación comunitaria y garantías ideológicas, los
seores observados sobre la importancia atribuida a
los valores son los más bajos en conjunto. Las notas
de los grupos se dispersan aún más que aquellas relativas a la inserción del individuo en su lugar de trabajo. En cuanto a los efectos producidos por las condiciones de focalización previa, es decir los efectos
que cada grupo produce en función del término inductor estudiado, trabajo-empleo-desempleo, aparecen más marcados.
Para el conjunto de los ítems, existe un efecto
global de grupo: F(2,531)= 11.1; p =.0000. No hay un

luna

28

Los estudiantes de PSICOLOGÍA proporcionan los
valores de importancia más altos en la autoestima
(ítem 5, valor 5.4) y autonomía (ítem 7, valor 4.9).
Para la autoestima, difieren significativamente de los
estudiantes de ECONOMÍA (valor 5.1): Fc1,s31¡= 5.83;
p=.0161 y de los IED (valor 4.9). Para la autonomía,
difieren de los IED (valor4.6): Fc1,s3t&gt;==10.l;p=.0016
y de los de ECONOMÍA (valor de 4.5).
Para los otros ítems, los estudiantes de PSICOLOGÍA obtienen un puntaje intermedio. Los valores
en función de las condiciones de focalización son
cambiantes de un ítem a otro y no hay efecto sistemático de las condiciones entre los estudiantes.

En once ítems, los estudiantes IED generan un pattern
de valores en función de las
condiciones de focalización:
E&gt;C&gt;T, oponiéndose así al de
los estudiantes de ECONOMÍA.
Es en estos resultados que se
observan los efectos de interacción grupal. Condiciones
indicadas más arriba.
En los seis ítems, para
empleo, la media es de 3.6;
para desempleo es de 3.5; para
trabajo, de 3.2. Los valores
para trabajo se oponen a los
otros dos: F(l,215)=14.5;
p=.0002.Y los valores para desempleo no difieren de los
asignados a trabajo.

Uilor de los ítems en los estudiantes de economía

RESUMEN

efecto global de las condiciones. Hay un efecto global
de interacción Grupos/Condiciones: F (4,531)= 3.74;
p=.0052.

Uilor de los ítems en los estudiantes de psicología

Los estudiantes de ECONOMÍA dan los valores más
elevados a los trece ítems. Con una media general de
4.3 en seis ítems, difieren de los de psicología (media
de 4.1): F(l,316)=6.37; p=.0121.
En doce ítems se observa un pattern característico en función de las condiciones de focalización:
C&gt;T&gt;E.
En los diez y seis ítems: las notaciones medias
son: desempko, 4.4; trabajo, 4.2; empko, 4.0.
La media de empko se opone a las otras dos:
F(l, 179)=11.6; p=.0008.Yel puntaje medio de desempko difiere significativamente del puntaje medio
de trabajo: F(l,118)= 4.28; p=.0407.

Uilor de los ítems en los estudiantes IBD
Este grupo se caracteriza por valores sistemáticamente
más bajos en los catorce ítems. Con una media general
de 3.6, el grupo IED difiere significativamente del grupo de PSICOLOGÍA: F(l,352)=58.4; p=.0000.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 . MAYO-AGOSTO 2005

El grupo PSICOLOGÍA se caracteriza porque proporciona la mayor importancia al tema de la identidad y
la autonomía en el trabajo, seguidos de un valor intermedio a los otros temas. El grupo de ECONOMÍA
se caracteriza por otorgar los valores más elevados
(salvo en autoestima y en autonomía) y el grupo IED
proporciona sistemáticamente los valores más bajos.
Las condiciones de focalización previas no tienen efecto significativo en el grupo PSICOLOGÍA. La
condición empleo obtiene el puntaje más bajo de importancia en ECONOMÍA, mientras que obtiene el valor
más alto en IED. La condición trabajo obtiene, de manera muy marcada, el valor más bajo en IED.
En cuanto a los valores individuales observamos en los tres grupos que la autoestima, el desarrollo
de sí, la autonomía obtienen los valores de las medias
más importantes y en ese orden. La seguridad material Y la seguridad en el trabajo son los dos valores
menos cotizados por los grupos en estudio. Obser-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

vamos que las medias de evaluación difieren significativamente para el ítem seguridad en el trabajo e11¡
función del grupo de pertenencia y del campo representacional activado. Cuando los participantes---~---M
activan los campos del desempleo y del trabajo, una
diferencia significativa emerge entre el grupo IED
quien da las evaluaciones menos importantes y e~
grupo ECONOMÍA quien produce los valores medios
mas elevados. Considerando los ocho ítems relativos
a los valores individuales, podemos decir que los tres
grupos poseen evaluaciones semejantes cuando es la
representación del empleo la que es activada. Agreguemos que los grupos que se oponen de manera
más flagrante en las atribuciones de importancia a
los valores individuales son el grupo IED y el grupo
ECONOMÍA. Esto nos hace pensar que el grupo PSICOLOGÍA se caracteriza como un grupo intermediario entre los dos otros. Estudiantes en PSICOLOGÍA,
como aquellos del IED, y estudiantes in campus como
los de ECONOMÍA.
Esta oposición entre los juicios de importancia
atribuidos a los valores del trabajo entre IED y ECO-

29

�Representaciones..sociales
Uilores del trabajo y representaciones sociales

OMÍA es aún más flagrante en el conjunto de los

alores sociales. Cuando los sujetos de estos dos gru....,.......,__.,......,pos activan el campo representacional del desempleo
del trabajo, las atribuciones de importancia a los
valores sociales propuestos son las que más se dife,___......_______rencian, por ·ejemplo cuando es la representación de
desempleo la que es activada, el grupo IED da sisteáticamente evaluaciones significativamente (en térrmn_os estadísticos) menos importantes a los valores
sociales que el grupo de ECONOMÍA.
Es interesante ver que el grupo de ECONOMÍA
atribuye a 5 de los 8 valores sociales estudiados (local,
pacional, estética, religión y política) evaluaciones de
µnportancia de los valores en el trabajo más elevadas
que los otros dos grupos. Es también notorio que cuando la representación social del desempleo fue activada,
los estudiantes en ECONOMÍA consideran los valores
del trabajo más importantes que los del empleo. En
contraste, los estudiantes del IED producen, sistemáticamente, evaluaciones más elevadas sobre el conjunto
de los 8 valores sociales (local, nacional, europeo, mundial, estética, religión, política y sindical) cuando el campo representacional del empleo fue activado6 • En este
grupo, IED, la activación de la representación social del
trabajo tiene corno efecto las evaluaciones de irnporltancia más bajas sobre los valores sociales del trabajo7 •

. . . . _ - - -rcONCLUSIONES
Con el fin de identificar los elementos comunes que
cada uno de los grupos estudiados comparten, elementos constitutivos de las representaciones sociales que los grupos poseen sobre el trabajo, el empleo

6
Este mismo pattern de respuestas es observado en el conjunto
de valores individuales.
7
El conjunto de estos resultados formalmente descritos (medias,
análisis de varianza, figuras, histogramas y curvas) son disponibles en fichero Statistica. Por comodidad a la lectura hemos dado
aquí una descripción textual de figuras y graficas representando
los valores medios obtenidos sobre las respuestas a la escala utilizada (de 1 poco importante a 6 muy importante). marquez@univparis8.fr

30

Uzlores del trabajo y representaciones sociales

y el desempleo, hemos utilizado la técnica del cuestionario de los esquemas cognitivos de base. Hemos
primero analizado las frecuencias de ocurrencia por
rangos de las respuestas obtenidas de 9 grupos de
estudiantes universitarios gracias a la tarea de asociación libre. Los resultados muestran la existencia
de representaciones sociales diferentes de los tres
objetos trabajo - empleo - desempleo.
Por la representación del empleo los elementos trabajo, dinero y salario mayoritariamente inducidos, son considerados según la metodología empleada como sus elementos centrales, recordemos que
estos dos últimos constituyen la centralidad de la representación social del trabajo. Estos datos y, con más
precisión, la presencia de la palabra trabajo en la representación del empleo, nos conduce a considerar,
no una intersección de dos representaciones, sino más
bien la inclusión de la representación del empleo en
la representación del trabajo. Sin embargo, podemos
creer en una cierta autononúa de la representación
incluida, la del empleo, en relación a la representación del trabajo. En efecto, el hecho que los elementos de tipo psicológico, p'/acer y agrado no sean parte
de la representación del empleo es una indicación de
una permeabilidad entre representaciones
"encastradas". El término inductor desempleo se
caracteriza por tener elementos diferentes, elementos contrarios o antónimos8 y de carácter negativo:
pobreza y problemas financieros, en relación a la representación del trabajo. Habrá que anotar igualmente el sccre del elemento precaried que no hace otra
cosa que reforzar la hipótesis de la existencia de dos
representaciones bien diferentes.
Los participantes se distinguen sobre dos puntos: el primero el hecho de tener, o no, una actividad
salarial; el segundo, identitario, el de pertenecer a uno
de los grupos estudiados. Unos, presentes en la universidad ( el grupo PSICOLOGÍA y el grupo ECONOMÍA), los otros (el grupo IED, estudiantes en PSICO8

En términos de la pragmática y la semántica lexical.

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 MAYO-AGOSTO 2005

LOGÍA), con mayor edad y con una experiencia de

que ha tratado previamente el término trabajo pro
porcione los puntajes más bajos. En tanto que el
subgrupo focalizado en el término empleo da los
puntajes más altos, casi iguales con quienes han tratado sobre desempleo. Todo esto proporciona en la
mayor parte de los ítems un pattern 10 de valoración:
empleo~desempleo~trabajo.

trabajo más importante, siguen los estudios por correspondencia.
Respecto al trabajo los tres grupos comparten
un elemento central, dinero. Los grupos PSICOLOGÍA
e IED comparten los elementos salario y placer (psicología) o sentirse bien en sí o plenitud.
Los estudiantes coinciden en otorgar gran importancia a los temas que se vinculan con una buena
inserción individual en el lugar de trabajo, con la
autoestima, el desarrollo personal, la autononúa en
el trabajo, la función de responsabilidad y el reconocimiento de la capacidad y competencia. Otorgan
menos importancia y difieren más sobre los otros
temas como satisfacción personal, participación comunitaria y garantías ideológicas.
Las condiciones de focalización previas al llenado del cuestionario (activación del campo representacional del trabajo, el empleo o el desempleo)
producen efectos variables en función del grupo.
Concretamente, la importancia otorgada a los ítems
varia en función de la representación activada: empleo, desempleo o trabajo. Y esta variación no es la
misma entre uno y otro grupo de estudiantes.
Esto indica que los estudiantes que participaron en esta investigación (PSICOLOGÍA, ECONOMÍA
e IED), constituyen grupos sociales diferentes, portadores en consecuencia de representaciones sociales diferentes. Es un primer resultado importante ya
que hubiéramos podido considerar que el hecho de
ser estudiantes en PSICOLOGÍA fuese suficiente para
confundir dos de los grupos (PSICOLOGÍA e IED),
por otro lado hubiéramos podido también considerar que por el hecho de pertenecer a la misma universidad y de seguir los estudios in campus los estudiantes de PSICOLOGÍA y de ECONOMÍA hubieran
podido compartir elementos organizadores centrales de las representaciones9 •
Para los estudiantes de IED, que tienen ya un
trabajo y que estudian con el objetivo de obtener un
mejor empleo, no es sorprendente que el subgrupo

Con los estudiantes de ECONOMÍA, parece que
la mayor parte de los ítems del cuestionario tienen
más importancia después de la focalización sobre el
término desempleo que después de la focalización
sobre los términos trabajo y empleo, según el pattern11:
desempleo &gt; trabajo &gt; empleo. Por el contrario, en el
grupo de psicología, los términos inductores no tienen
efecto sistemático sobre la asignación de importancia a
los íterns entre los estudiantes de psicología.
Estas variaciones sobre la apreciación de la.
importancia de los constituyentes de un mismo material, según la disciplina de estudio y la situación
social de cada uno de los grupos, constituyen un argumento suplementario a favor de una diferenciación de las representaciones sociales que se atribuyen a términos tan genéricos como el desempleo, el
empleo y el trabajo, en función de la pertenencia a
grupos sociales específicos.
El conjunto de estos resultados es completamente coherente con la hipótesis según la cual los gru~
pos de personas, con el objeto de asumir una posición
sobre la futura orientación en el trabajo, eligen y juzgan
la importancia de los valores en función del campo representacional "puesto en escena" por los esquemas
cognitivos de base del trabajo y del empleo. -t.,

BIBLIOGRAFÍA
Boyer, ~obert YJean-Pierre Durand (1993), L'apres-fordisme, Pans: Syros.
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9

Ver los cuadros 3, 4 y 6
'º Ídem.
11
Ídem.

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 MAYO-AGOSTO 2005
-,..--..

~

--

31

�r..,. . .:._ .-~- - - - - - - - - - - - ~ - - - -,Representaciones...sociales

•
Uzlores del trabajo y representaciones sociales

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Traducción de José Maria Infante

Recibido: enero de 2005
Aceptado: mayo de 2005

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 MAYO-AGOSTO 2005

Cambio y permanencia
Identidad colectiva y aculturación
en la sociedad japonesa

TOSHIAKI KO ZAKAI

menudo apelamos a la noción de dominación o de relación de fuerza desigual para explicar el fenómeno de la
aculturación. Sin embargo, la occidentalización de Japón encaja mal con esta visión común. A pesar de que Japón no haya sido objeto hasta
este día de una verdadera colonización por parte de
una potencia occidental, en el país se constata una
occidentalización considerable, en particular en los
ámbitos lingüísticos y estéticos. Partiendo del caso
específico de Japón, el presente artículo expondrá
una nueva manera de explicar la aculturación en
general.
Primero se planteará la occidentalización de
Japón para presentar una paradoja contundente:
¿cómo conciliar la situación casi hermética de la sociedad japonesa y la apertura de su cultura que no
deja de integrar valores extranjeros? Resolver este
enigma implica ante todo la reconsideración del carácter activo y voluntario de esa aculturación. Propondremos la noción de mecanismo de defensa colectiva para considerar una complementariedad, y no una
oposición, entre encierro identitario y apertura cultural. La reflexión al respecto nos llevará a optar por
una posición epistemológica que recusa la cosificación de la cultura; abogaremos por el desplazamiento de la lógica de la identidad hacia la lógica de la
identificación.

A

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 , MAYO-AGOSTO 2005

OCCIDENTALIZACIÓN DE JAPÓN
Un estudio hecho sobre cerca de cinco mil anuncios
publicitarios en 1986 reveló la presencia de los blan
cos occidentales en 21.4% de la publicidad difundi-- - - ~ - - . J'-11
da enJapón (Kozakai, 1991) 1, y se encontró una ten
dencia similar en otro estudio realizado en 1990: d
2219 anuncios, 636, o sea 28.7%, presentaban personas occidentales (Forum for Citizen's Televisión
1991). La tendencia no ha evolucionado mucho has 'r - - - - - - - L I
hoy. Cuando se les pregunta sobre la razón de la presencia de extranjeros en la televisión de su país, los
japoneses contestan (Kozakai, 1991: 4):
Los blancos tienen los brazos y las piernas más largas...
Bueno, su cuerpo está bien equilibrado (mujer de veinticinco años).

Una vez vi a David Bowie. Estaba guapo. &amp; el modelo
ideal de la belleza en nuestra sociedad. Cabeza pequeña,
cintura delgada, piernas largas y cara con relieve (hombre
de veintidós años).
1

~s anuncios fueron grabados durante dos semanas, a razón de
~ez horas al día, en los cinco canales privados. La grabación se
hizo durante una hora de programación sobre un canal de los
cmco, !~ego sobre otro, y así sucesivamente según un orden predetermmado aleatonamente y esto, para los diez intervalos de
una hora cada uno durante los cuales el rating es estadísticamente
el más alto para el día considerado.

33

�•
Cambio y permanencia

•

•----------~---~---------

Pienso que existe un valor estético univemü, común a
todos los seres vivientes. Un objeto grande, como una
cabe7.a grande, situado araba provoca un desequilibrio

(mujer de ruarenta y treS años).
Notemos la in.fluencia profunda que ejerce el
mundo occidental, al punto que las anatomias occi'dentales se toman como la belleza universal. En armonía con esta evolución estética, una aplastante
mayoría de héroes y heroínas de las tiras cómicas o
de los dibujos animados producidos en Japón tiene
una cara occidentalizada. Son presentados como jaoneses que tienen un apellido patronímico y un
ombre japonés. Muchos dibujos animados que pasan en Francia se producen en Japón, pero no se trata de productos concebidos para la exportación. Estaban destinados, originalmente, a los niños y los
adolescentes del país del Sol Naciente. Sin embargo
los héroes están tan occidentalizados que basta con
el doblaje al francés y con cambiar sus nombres y
apellidos para su difusión ante el público francés.
Además, la occidentalización es particularmente notable en el ámbito lingüístico. El idioma japonés

El examen de la publicidad
televisiva dio un resultad-O
neto: en 66.7% de los
anuncios) los artículos
presentados llevan un nombre
occidental al menos en parte y
en 37.5 % de los casos) los
nombres de los productos están
expresados) al menos en parte)
en letras latinas.
34

de hoy tiene un número considerable de palabras
tomadas de Occidente, y una conversación cotidiana sin recurrir a palabras extranjeras se ha vuelto
imposible. Este fenómeno se intensificó después de
la Segunda Guerra Mundial, pero la in.fluencia occidental en este ámbito ya se hacía sentir desde antes.
Algunas personalidades hasta propusieron abolir llanamente el idioma japonés, juzgado ambiguo e inadecuado para una exposición lógica, a favor del inglés. Era, por ejemplo, la posición de Arinori Mori,
ministro de la cultura, en funciones entre 1885 y
1888. Sin llegar hasta este extremo, una tentativa de
latinización del japonés fue lanzada a finales del siglo XIX y la occidentalización del sistema de escritura benefició a una audiencia bastante amplia
(Minami, 1994:23-24).
H oy, muchos productos comerciales llevan
nombres occidentales u occidentalizados. Los autos
nipones se llaman Century, Blue Bird, Fair Lady,
Crown, Civic, Legacy, Charmant, Gcilant .. .Los cigarros Peace, Hope, Cherry, Mild Seven, Hi-Light son
igualmente productos japoneses. El examen de la
publicidad televisiva dio un resultado neto: en 66. 7%
de los anuncios, los artículos presentados llevan un
nombre occidental al menos en parte, y en 37.5% de
los casos, los nombres de los productos están expresados, al menos en parte, en letras latinas. No se trata
de ninguna manera de una estrategia de exportación.
Estos anuncios están destinados a los consumidores
del archipiélago y, en el caso de la exportación, las
mercancías cambian a menudo de designación según el país de destino en función del gusto de los
consumidores.
La in.fluencia de Occidente no se limita a estas
esferas culturales. También se nota, por ejemplo, en
la adopción de sistemas políticos, jurídicos o militares. Sin hablar de las instituciones del Estado impuestas por los Estados Unidos de Norteamérica después
de la derrota de 1945, los japoneses adoptaron voluntariamente, durante la fase de occidentalización
radical de la segunda mitad del siglo XIX, una gran

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

~ ~- ~ - - - ~ - ~ - - ~ ~ - - ~ ~ ~ Representaciones sociales..
Cambio y permanencia

cantidad de pensamientos políticos y jurídicos europeos: la Constitución de 1889 se inspiró ampliamente
de la de Prusia; el código civil se inspiró directamente del código napoleónico; los cuerpos militares se
organizaron en base a los modelos ingleses y franceses. Las instituciones políticas fueron así totalmente
reestructuradas siguiendo a la Restauración Meiji
(1868).

PARADOJA DE LA SOCIEDAD CERRADA
Y DE LA CULTURA ABIERTA
Al mismo tiempo que se da esta apertura a la cultura
occidental, constatamos numerosos elementos de cierre al mundo exterior.
Por una parte, Japón es una sociedad donde el
número de extranjeros es muy bajo: el conjunto de
residentes extranjeros apenas constituye el 1% de la
población japonesa, y los residentes occidentales no
representan más que 0.05%. De hecho,Japón es uno
de los pocos países que logró conservar su aislamiento
a través de la historia. Comparemos este estado de
cosas con la presencia masiva de personajes occidentales en los anuncios (21.4%) para poner en relieve
lo extraño de la occidentalización de Japón: los occidentales figuran en los anuncios televisivos con una
tasa 430 veces superior a su presencia efectiva como
residentes (21.4%/ 0.05%). Para la occidentalización
de los nombres de las mercancías, la relación se eleva
a 1,330 (66.7%/ 0.05%). ¿Cómo explicar este desfase
masivo, esta paradoja entre sociedad cerrada y cultura abierta?
Por otra parte los japoneses no están muy presentes tampoco fuera del país. A pesar de que los
turistas nipones circulan por los cuatro rincones del
mundo para pasar unas vacaciones cortas o por razones profesionales, los residentes que permanecen
fuera más de tres meses son pocos.
Según las estadísticas de 1998 (Sómu-chó
tókei-kyoku, 1998: 28), el número total de residentes
nipones en el extranjero llega a 764,000, o sea 0.6%

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NO. 18 MAY~GOSTO2005
1

de la población total. Por otro lado, 271,000 de éstos, o
sea 0.2%, son residentes permanentes que poseen ~
veces una doble nacionalidad, y viven en países donde
Japón "exportó" un importante contingente de mano
de obra en el pasado: Estados Unidos (36%), Brasil
(32%), Canadá (6%), Australia (4.5%), Argentina
(4%). Dado que estos ciudadanos nipones, instalados desde hace generaciones, tienen pocas probabi
lidades de regr~sar a vivir en el archipiélago, tenemos a fuerza que notar que la sociedad japonesa se
encuentra en una situación casi hermética desde el
punto de vista de los intercambios humanos.
Notamos entonces una curiosa coexistencia
entre indices de cierre de la sociedad hacia el exterior, en el sentido que reflejan las pocas relaciones
concretas con los extranjeros, y los de apertura de la
cultura, manifestando que la integración de las ideas
extranjeras se hace voluntariamente y con avidez.
Frente a esta situación enigmática podríamos adop-.
tar las dos actitudes explicativas siguientes. Una consistiría en minimizar tanto cuanto sea posible esta
contradicción entre cierre y apertura. Podríamos, por
ejemplo, considerar que la apertura de la cultura ja~
ponesa no es más que aparente y que la penetración,
de los elementos extranjeros permanece superficial
y efimera. No habría entonces ya ninguna contradicción puesto que Japón se calificaría a la vez como
cultura cerrada y sociedad cerrada. O a la inversa,
podríamos reexaminar el aspecto aparentemente cerrado de la sociedad japonesa, yendo en búsqueda
de elementos que caractericen la apertura de la sociedad. Definiríamos entonces a Japón como una
sociedad abierta y una cultura abierta. La contradicción desaparecería así de una manera o de otra.
Sin embargo, en vez de buscar minimizar la
contradicción, propongo al contrario llevarla al máximo: no es a pesar de, sino gracias al cierre de la sociedad hacia lo exterior, que se hizo posible la apertura de la cultura japonesa. De manera general,
cualquiera que sea la sociedad, sostengo que la integración al extranjero- por lo tanto la apertura de uno

35

�Representaciones~iales
Cambio y permanencia

¡mismo hacia el exter ior- no se vuelve ~osible más que con cierto encierro identitario.
Los mecanismos de defensa se observan en varios niveJes- biológico, psíquico
cultural- como un
modo de funcionamiento fundamental
de los seres humanos.
~stos engranes protectores no deben verse
simplemente bajo el ángulo del cierre, constituyen, al contrario, un
verdadero medio de apertura hacia el exterior. Así
orno el sistema inmunitario autoriza los intercambios de energia y de información con el medio ambiente externo gracias a un cierre relativo y selectivo,
los mecanismos de defensa hacen posible la integración de objetos extranjeros sin poner en peligro la
integridad identitaria. Se trata aquí de una activa estrategia de integración.

('CULTURACIÓN VOLUNTARIA
Con el fin de resolver la paradoja de la sociedad cerrada y de la cultura abierta, hay que localizar, en la
estructura colectiva de comunicación intercultural,
un proceso que permitiría la apertura hacia el exterior. Para tal efecto podemos usar dos parámetros:
por una parte el modo de contacto entre la sociedad
japonesa y el Occidente que constituye la fuente de
información y, por otra, las características de la red
de comunicación en el interior de la sociedad japonesa (Kozakai, 2000: 6). En esta ocasión sólo nos
enfocaremos al primer aspecto.
La relación entre Japón y Occidente se caracteriza, por un lado, por la ausencia de dominio di-

36

Cambio y pennanencia

recto de tipo colonial y, por otro, por la casi ausencia
de contacto concreto entre las poblaciones niponas
y occidentales. En la medida en que los residentes
occidentales nunca sobrepasaron el 0.1% de la población japonesa, las relaciones que los habitantes del
archipiélago mantienen con el mundo occidental
siempre fueron indirectas y mediatizadas. Tal modo
de contacto presenta al menos tres ventajas para la
aculturación: 1) facilitar la adaptación semántica de
los objetos extranjeros, cuando son introducidos, en
función de la visión del mundo que se posee; 2) permitir la disociación entre fuente de información (los
occidentales) y contenido cultural por incorporar; 3)
hacer posible la selección de elementos extranjeros a
integrar. Estos tres factores permiten la integración
del extranjero sin alterar la identidad colectiva.

TRANSFORMACIÓN DEL OBJETO
EXTRANJERO
Como lo mostró Serge Moscovici ( 1976a) a propósito de la difusión del psicoanálisis en la sociedad
francesa de los años 1950, la integración de un objeto inusual y extraño se realiza a través de una cierta

TRAYECTORIAS ¡ AÑO VII, NO. 18 . MAYO-AGOSlO 2005

transformación a la que se somete esta integración
en función de los valores y de las normas existentes.
Comprender una nueva idea o familiarizarse con un
objeto inusual, ya es interpretarlo, explicárselo de algún modo. Todo mundo lleva lentes de sol, y es a través
de estos cristales de color que percibimos el mundo
exterior. No hay que imaginarse que la comprensión
o la adquisición de un conocimiento vienen a ser
como poner una cosa en una caja vacía. En realidad
la caja siempre está llena. Tan pronto como encontramos un objeto o una información, son inmediatamente
interpretados en función del conjunto de los conocimientos sedimentados y organizados anteriormente.
Sin embargo, el manteninúento del desfase
entre la realidad y la representación social aferente
queda facilitado por el tipo de relaciones indirectas y
mediatizadas. En efecto, una vez producidas la representaciones, la falta de contacto crea un espacio
ideal donde lo imaginario desarrolla todo su poder
en razón de la casi ausencia de oportunidades para
reducir la separación entre la realidad y las representaciones erróneas. El objeto extranjero puede someterse así más fácilmente a una transformación si no
hay contacto frecuente y directo entre fuente y receptor.

DISOCIACIÓN ENTRE FUENTE Y OBJETO
A INTEGRAR
Por otra parte, gracias a la disociación entre fuente
de información y contenido cultural, la incorporación de elementos extranjeros no significa la transformación de uno mismo en el extranjero, y permite
entonces conservar el sentimiento identitario sin tener la impresión de sufrir una intluencia coercitiva
por parte del mundo exterior.
Este contexto protector de la identidad explica
en gran parte el carácter voluntario de la occidentalización de Japón. Por ejemplo, Yukichi Fukuzawa,
filósofo, dirigente político y fundador de una de las
más prestigiadas universidades del archipiélago, ha-

bía formulado claramente, al final del siglo XIX, e~
objetivo a adoptar en vista de realizar la modernización del país:
A pesar de que Japón se encuentra en el este de Asia, el
espíritu de su pueblo ya salió de la mediocridad de Asia y
ha alcanzado la altura de la civilización occidental [...] No
debemos esperar que los países vecinos estén civilizad~
para enderezar toda Asia, sino más bien emprender la
desasiatización para caminar con los países civilizados de
Occidente (Fukuzawa, 1885)
Debernos estar determinados a dar nacimiento a un
país nuevo totalmente occidental en Asia (Fukuzawa,
1883)

Su punto de vista no era nada marginal; al contrario, se trataba de la opinión compartida por el
gobierno de la época. Kaoru Inoue, Ministro de Asuntos Extranjeros, propuso en 1887: " ... construir nuestro país y educar a nuestro pueblo de tal suerte que,
se vuelvan como los países occidentales y como los
pueblos occidentales" (citado por Wagatsuma &amp;
Yoneyama, 1967:50).
Los dirigentes no apuntaban a la imitación superficial de la civilización occidental. Fukusawa criticaba la corriente popular que preconizaba una aculturación utilitarista y superficial -cuyo eslogan era
"alma japonesa y tecnología occidental", es decir importar únicamente conocimientos técnicos al tiempo que se salvaguardaba lo esencial de la tradición
cultural- e insistía, al contrario, sobre la necesidad de
aprender "el espíritu mismo de la civilización occidental". Se dedicaba a llamar la atención de los nipones sobre el aspecto dinámico del término civilización. En efecto, civilización significa a la vez la
acción de civilizar y la consecuencia de esta acción.
Lo que Japón debería aprender de Occidente es el
proceso por el cual esta civilización se desarrolla, y
no su estado o su consecuencia (Maruyama, 1986:
94). Dicho de otro modo, hay que adoptar la modernidad, que es el valor universal, pero rechazar la

_!RAYECTORJAS AÑO VII, NO:..._18 MAYO-AGOSTO 2005

37

�L---- ~ - - - - - - - - ~ - - - - - - - Representaciones_.sociales

•
Cambio y permanencia

l contacto indirecto permite
a los actores sociales separar
los elementos que les
interesan) adoptar
únicamente aquellos que)
desde el punto de vista
identitario) son poco
peligrosos) a la vez qu~ les
permite rechazar los objetos
juzgados incompatibles con
su visión del mundo.
occidentalidad, que no es más que una forma local
de ésta.
La integración de los valores occidentales se
volvió así más fácil debido a la disociación e~tre las
ideas mismas y el portador de éstas. Para los Japoneses se trataba en fin de cuentas de entrar en la era
oderna, y no de volverse miembros del mundo ocidental. Transformarse en occidentales es un acto
L------"i·mposible, o por lo menos extremadamente cos_toso
desde el punto de vista identitario, pero moderruz~rse es mucho más fácil puesto que la incorporac1on
de las ideas modernas significa simplemente para ellos
mejorar y volverse mejores japoneses. La disociación
entre fuente e información permitió entonces. a los
japoneses aprender la civilización moderna sm por
ello comprometer su preciosa identidad.

LA INTEGRACIÓN PERIFÉRICA
Se puede hacer un modelo de la identidad cultural
como algo que se compone de una parte central ~ ~e
una parte periférica. Algunos elementos son perc1b1-

dos subjetivamente por los actores en juego como
primordiales para definir su identidad, y ~tros son
sentidos como menos esenciales. Los co~ctos d~pnb 1.doo al contacto intercultural son absorbidos ~
mero en el nivel periférico, lo que asegura e~ta . dad relativa de la identidad cultural. La perifena srrve
así de zona amortiguadora entre el medio interior y
el mundo exterior, y funciona como una defensa frente a la invasión del objeto extranjero (Flament, 198_~) ·
Sin embargo, cuando la fuente de informac1on
exógena está en contacto directo y perman~n~e con
los receptores -la colonización es un caso np1co de
ello- la aculturación se expone a tomar la forma de
una imposición cultural en una rela~ión ~~ fuerza
desigual entre las dos partes2. En tal s1tuac1on la cohabitación cotidiana ejerce una influencia permanente en ámbitos muy extensos, políticos, econó~cos,
religiosos, lingüísticos o culturales. En ca~b10, el
contacto indirecto permite a los actores sociales separar los elementos que les interesan, ad?pt~ úni~amente aquellos que, desde el punto de vista idenn~rio, son poco peligrosos, a la vez que _les permite
rechazar los objetos juzgados incompatibles co~ su
visión del mundo. Se puede así proceder a la mtegración selectiva de ideas y objetos exógenos sin por
ello cuestionar la integridad identitaria3.

!ª

MECANISMO DE DEFENSA COLECTIVA
La protección identitaria está apoyada por la creencia general de los japoneses de que son un pueblo
único en el mundo (Befu, 1987). Seiscientos noven-

2 No se puede explicar la occidentalización de Japón con la noción de dominación. Este fenómeno empezó mucho ant~ de la
derrota de 1945, y aun durante el periodo de la ocu~aCJón, ~¡
poder americano adoptó una políóca relaóvamente fleX1ble hac1~
Japón. Para una discusión detallada de este punto, ver Kozakai

(2000: 152-153).
. .
, No se trata de afumar que la aculturación debe ~tarse a la
zona periférica para que tenga éxito sin dolor. El nucleo central
de la idenódad colectiva puede alcanzarse en el largo plazo &lt;:ver
it,id., p. 198-204 para este aspecto teórico).
TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

38

-

__,

--

ta y ocho títulos que tratan de la cultura nipona o de
la mentalidad de los japoneses fueron publicados en
el archipiélago entre 1946 y 1978. Y la casi totalidad
de estos ensayos están basados en un mismo postulado: la sociedad japonesa es peculiar, hasta única,
respecto de otras sociedades (Nomura sógó kenkyfijo, 1980). Al cavar una zanja imposible de salvar, los
habitantes de este archipiélago aislado ya no tienen
que temer el peligro de comprometer su "japonicidad", a la vez que se apropian libremente de los elementos extranjeros. El deseo de incorporar a Occidente y la preocupación obstinada de conservar la
japonicidad no son en absoluto contradictorios, sino
que constituyen dos aspectos de un mismo vector.
Para ello, señalemos el sistema particular de
escritura de la lengua japonesa que cumple la función, algo paradójica, de excluir del mundo nipón
imaginario las palabras tomadas del extranjero que
se encuentran, sin embargo, masivamente presentes
en el idioma japonés. Este último se expresa en tres
tipos de letras: ideogramas chinos, hirakana y
karakana. Esta última serie de letras está reservada a
la designación de palabras extranjeras con excepción
de las palabras de origen chino, expresadas en
ideogramas. El origen extranjero de estas palabras,
por lo tanto los conceptos que expresan, está así constantemente puesto en relieve, al contrario del caso de
los idiomas occidentales, donde el origen de las palabras exógenas tiende a olvidarse en razón del uso único
de las letras latinas para todas las palabras, sin distinción de origen. Este deseo de marcar con hierro candente los objetos que vienen del extranjero no debe
considerarse como un rechazo obstinado del mundo
exterior. De hecho, subrayar la naturaleza exógena de
un objeto no equivale a designar una localidad extranjera particular y concreta. Por este acto simbólico de
protección identitaria se crea una suerte de zona exterior, vagamente determinada, para no integrar inmediatamente los objetos extranjeros al universo íntimo.
Estos diferentes dispositivos, ideológicos o
lingüísticos, concurren para fabricar a la vez un inte-

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

rior aislado y un exterior en el interior mismo de la
comunidad imaginaria. La aculturación se realiza
aquí, no por la desaparición del muro que separa el
interior y el exterior, sino al contrario, por el fortalecimiento simbólico de la frontera entre el interior y
el exterior. No hay que ver entonces, detrás de la
occidentalización de Japón, a un imitador empeñado
en íncorporar objetos exógenos en su seno, sino más
bien a un "mago" que trata de incorporar objetos
exógenos gracias a un truco hábil que remplaza subrepticiamente un mundo exterior y extraño por un
exterior domesticado que pertenece ya, de hecho, a
la comunidad imaginaria.
El análisis de los anuncios reveló algunas formas de ambivalencia en el uso de las imágenes de
personajes occidentales. La publicidad televisiva para
centros matrimoniales recurre a presencia de occidentales en 29.4% de los casos. Puede uno extrañarse de este uso importante de personas occidentales
para promover el matrimonio en Japón, pero esta tasa
no es desmesurada con respecto al promedio para e~
conjunto de la publicidad, tomando en cuenta todas
las categorías (21.4%). La razón de la presencia de
personajes occidentales parece estar ligada en primer lugar, según las respuestas dadas durante las
entrevistas, a los cánones de belleza fuertemente¡
occidentalizados en los japoneses (Kozakai, 1991: 24). Pero un examen más detallado descubre un aspecto significativo: nos damos cuenta de que la mayoría de las parejas están formadas exclusivamente,
sea de japoneses (70.6%), sea de occidentales
(21.6%), y que sólo 7.8% de la publicidad muestra
parejas mixtas. ¿Acaso no se trata ahí de un signo
simbólico del rechazo a mezclar el mundo nipón con
el mundo extranjero, aun el occidental? Esta interpretación concuerda con la reticencia general de los
japoneses hacia el matrimonio con extranjeros
(Sómu-cho tókei-kyoku, 1998: 28). Se observa simultáneamente una fuerte aspiración al universo
occidental, y un rechazo obstinado hacia toda intrusión en los ámbitos íntimos. Mientras las imágenes

39

�!l'..it.----- - - - - - - - - - ~ - - - - - - -Representaciones sociales
Cambio y permanencia

Las mujeres occidentales
constituyen así objetos
de deseo que los hombres
japoneses tratan de arrancarles
a sus congéneres occidentales)
legítimos poseedores de estas
mujeres-objeto) lo que significa
simbólicamente la superioridad
nipona con respeto al modo
occidental) modo al cual los
japoneses no dejan de
compararse desde la mitad del
siglo XIX.

!Occidentales se usan para dar un marco ambiental
de fantasía y elegancia al matrimonio, la referencia al
L-------mundo europeo es percibida positivamente. A través
de las escenas del cine hollywoodense, las parejas japonesas fantasean con las parejas occidentales y se
sienten felices y en pie de igualdad con éstas. Sin
embargo, la aparición de una pareja mixta le da un
sentido totalmente diferente a la relación entre Occidente y Japón en este universo imaginario. La referencia concreta de la intrusión del extranjero, aun
occidental, se acerca demasiado a la cuestión del tema
identitario de los televidentes del archipiélago.
También nos sorprende el uso peculiar de las
mujeres occidentales. Éstas aparecen más frecuentemente desnudas o con poca ropa que las otras categorías de personajes: hombres occidentales (3.2% del

conjunto de los hombres occidentales); mujeres occidentales (11.2%); hombres japoneses (2.5%); mujeres japonesas (3.8%). La imagen tradicional de
mujer-objeto no nos sorprende, pero, ¿por qué especialmente las mujeres occidentales? Creo que tenemos aquí un hecho revelador del estatus simbólico
que recibe el extranjero en el imaginario nipón. El
extranjero está integrado en tanto que objeto inactivo y neutralizado. Está desligado, tanto como sea
posible, del mundo real donde juega un papel como
sujeto.
Para explicitar este punto hay que ver cómo
aparecen las mujeres y los hombres occidentales en
la publicidad para otros productos. Efectivamente,
el recurrir a personajes occidentales, no como actores o sujetos, sino como objetos de deseo, se verifica
en otras categorías de productos. Por ejemplo, la aparición de mujeres occidentales es relativamente frecuente en la publicidad para productos fortificantes.
No se presentan como modelos para que las espectadoras se identifiquen, sino que se trata más bien de
la proyección del deseo de un público preocupado
por ver confirmada la virilidad de los hombres del
archipiélago por esas mujeres occidentales que los
admiran y, algunas veces, hasta se muestran enamoradas de los héroes nipones.
Del mismo modo encontramos muchas mujeres occidentales desnudas en la publicidad para la
lencería femenina o los fortificantes sexuales en las
revistas masculinas. Las mujeres occidentales constituyen así objetos de deseo que los hombres japoneses tratan de arrancarles a sus congéneres occidentales, legítimos poseedores de estas mujeres-objeto, lo
que significa simbólicamente la superioridad nipona
con respeto al modo occidental, modo al cual los japoneses no dejan de compararse desde la mitad del
siglo XIX.
En cambio, el caso de las medicinas constituye
un contraste con lo que acabamos de observar. Las
medicinas llevan la mayoría de las veces nombres
occidentales (75.7%) y están frecuentemente escri-

TRAYECTORIAS

40

AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

tos en letras latinas (37.4%). La adopción de nombres con resonancia occidental se entiende fácilmente:
se necesita una autoridad para dar una impresión de
efectividad. Ésta está garantizada por una autoridad
distinguida y separada de lo ordinario. Es el caso de
las expresiones latinas y griegas en Occidente. Pero
para estas medicinas, el recurrir a personajes occidentales es mucho menos frecuente (5.2%) que el
promedio. ¿Cómo puede explicarse ese desfase neto
entre la occidentalización masiva de los nombres y la
reticencia a usar personajes occidentales? El primer
elemento de respuesta estaría ligado a la dificultad
de identificación. Efectivamente, uno podría preguntarse, cuando se ve en la pantalla a un extranjero en
una publicidad para medicinas: "Esta medicina tal
vez sea efectiva para los extranjeros. ¿Pero será efectiva para mi también?"
A primera vista esta interpretación parece estar en contradicción con el hecho de que la publicidad para los productos destinados a modificar radicalmente el cuerpo, a saber, los diferentes aparatos y
los productos farmacéuticos para adelgazar, desarrollar los músculos, aumentar los senos, etc., recurre,
en la casi totalidad de los casos, a personajes occidentales con el fin de dar la ilusión a los consumidores de que podrían ser como los modelos presentados. Sin embargo hay que ver aquí una diferencia de
naturaleza en el significado simbólico. En efecto, la
medicina sirve para curar la enfermedad, reparar un
trastorno. Tomar una medicina representa entonces
un acto serio e indispensable. Al contrario, el consumo de fortificantes o proteínas pertenece al mundo
más fantasmático, opcional, donde uno se mejora
manteniéndose fuera del peligro o de la amenaza
sobre la vida. El cuerpo de las mujeres y hombres
occidentales al cual aspiran los japoneses es ante todo,
material, y se sitúa afuera con respecto al cuerpo
como organismo, cuerpo del cual el alma es parte. El
extranjero al cual se aspira para el afuera, provoca
temor cuando se trata de lo de adentro. Pero la medicina se ocupa del cuerpo interno, más íntimo y más

TRAYECTORIAS

-

18 MAYO-AGOSTO 2005
-AÑO
-VII,
-NO.----

frágil que el cuerpo externo, cuerpo que no es más
que un objeto estético. El empleo frecuente de occidentales para las bebidas (48.2%) o los alcoholes
occidentales (53.3%) debe entenderse en el mismo
sentido. Se trata del mundo del ocio y de lo opcional,
donde la identidad profunda de los consumidores no
está cuestionada en absoluto. (Kozakai, 1991: 2-3) .
La lógica que se desprende no se aplica solamente a la occidentalización de Japón. La aceptación de valores extranjeros implica, cualquiera que
sea la sociedad, la implementación de algunas formas de defensa identitaria. Se supone que el modelo
republicano y universalista de Francia integra individualmente a cada extranjero, al contrario de Estados Unidos donde la comunidad extranjera se integra de un solo bloque. En realidad, aun en Francia,
la integración de los inmigrantes se realizó ampliamente por medio de micro-comunidades. Es el caso,
por ejemplo, de los italianos, los polacos, los portugueses o también de los asiáticos del sureste. La presencia de la estructura comunitaria otorgó a los recién llegados un seguro identitario en vez de lanzarlos
repentinamente a un medioambiente totalmente desconocido (Ruano-Borbalan, 1998: 274). Por el contrario, si algunos jóvenes originarios del Magreb se
integran dificilrnente a la sociedad francesa, es en.
parte porque se encuentra a menudo desorganizado
y "desnudo" desde el punto de vista identitario. Al
contrario de la imagen estereotipada que asocia a
estos jóvenes al Islam, están en realidad fuertemente
atomizados en razón de la insuficiencia del seguro
identitario provisto por sus comunidades culturales,
además de su exclusión por la sociedad que los recibe (Khosrokhavar, 1997).

DESPLAZAMIENTO DE LA LÓGICA
DE LA IDENTIDAD HACIA LA LÓGICA
DE LA IDENTIFICACIÓN
Hablar de las partes central y periférica de la cultura
no equivale a cosificar esta última. La cultura, cual41

�m.sentadones social-=a- - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - -

quiera que sea, no tiene un contenido inmutable que
constituiría su esencia (Barth, 1969). El cristianis.....
mo constituye sin duda el núcleo central de las cul~--...,......--"""'· as occidentales de hoy. Sin embargo, en el origen
era una religión nacida en un desierto del Cercano
. -......
Oriente y hoy quedó expulsada casi totalmente de
esta región donde florece el islam, otra religión
onoteísta, circundando al judaísmo que quedó conado a un exiguo territorio. Igualmente, el budismo nació en el norte de la India hace veinticinco siglos, pero se extendió poco a poco sobre toda Asia.
Sigue floreciente en numerosos países de la región
orno Sri-Lanka, Tailandia, Vietnam, Corea del Sur
Japón. Pero el budismo fue abandonado por completo en la tierra que lo vio nacer: actualmente los
budistas ni siquiera representan el 1% de la población india, y están totalmente ausentes de Pakistán.
igual que el cristianismo, esta religión extranjera
onquistó el corazón de otros pueblos lejanos.
Los turistas extranjeros que visitan las antiguas
arquitecturas de Kyoto y de Nara admiran la tradición nipona. Pero se trata de copias de estilos chinos
y coreanos. El idioma japonés evolucionó considerablemente bajo la influencia del chino, y su sistema de
escritura fue primero tomado prestado de los
·deogramas chinos, antes de la invención de dos seies de silabarios a partir de éstos últimos, sea deforándolos, sea conservando sólo una parte. Extraer
lo que es propio de una cultura en tanto que contenido, purificado de toda influencia extranjera, es un
esfuerzo vano: es como si peláramos una cebolla;
cuando hemos quitado todas las cáscaras, no quedará nada. De manera general los historiadores demuestran que lo que llamamos la "tradición ancestral" es
a menudo el producto de una invención más o menos artificial (Trevor-Roper, 1996).
La cultura evoluciona sin cesar y nunca permanece idéntica a sí misma. Es cierto que los recién
nacidos son socializados según los valores y las normas del medio en el que crecen, y, en consecuencia,
se asegura cierta continuidad cultural. Sin embargo,

..;.;;.;'-------

... --~-

42

ese mecanismo de relevo no impide que la visión del
mundo de los nuevos actores difiera de la de los anteriores. ¿No es acaso porque la cultura evoluciona
que pueden darse los conflictos generacionales?
Imaginemos la escena siguiente para explicitar
el estatus epistemológico de la identidad colectiva.
Uno de los habitantes de una aldea al borde del mar
tiene un barco de madera y, todas las mañanas, sale a
pescar para alimentar a su familia. El barco se daña
algunas veces al golpear las rocas. Con el paso de los
años se desgasta. El pescador lo repara de vez en
cuando remplazando las piezas dañadas por piezas
nuevas. Llega el día en el que el pescador se jubila y
le cede el barco a su hijo. Éste último sigue con la
rutina de su padre. Más tarde, su propio hijo continúa y así en adelante. El barco sigue dañándose y
llega un momento, tarde o temprano, en que todos lo
materiales han sido remplazados: ya no tiene nada
de lo que originalmente era el barco del abuelo. ¿Sigue siendo el mismo barco cuando todo lo que componía el barco original ha cambiado?
Tal es el enigma del barco de Teseo, contado
desde la antigua Grecia. La solución aristotélica consiste en distinguir forma y materia y en considerar
que se trata del mismo barco en la medida en que la
forma, en este caso su plan de concepción, sigue siendo idéntico. Es muy cierto que tenemos la impresión
de que el barco sigue siendo el mismo, a pesar del
reemplazo completo de todas las piezas que lo componían. Pero esta representación de la identidad, es
menos el resultado de una reflexión filosófica que el
producto de una ilusión psicológica. Basta con considerar un pequeño experimento del pensamiento
para entender este punto. ¿Qué pasaría si en vez de
reparar el barco mediante reemplazos sucesivos de
las piezas, se le destruyera de un solo golpe y se construyera otro a partir de piezas nuevas? Sorprendido
por la destrucción del barco, el nieto negaría que es
el mismo barco y pensaría que es una simple copia.
Y sin embargo, reemplazar todas las tablas en un instante o progresivamente a lo largo de un siglo no

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 I MAYO-AGOSTO 2005
I

~ - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - --Kepresentaclones sociale

cambia nada, en el plano de la lógica,
al hecho de que todos los componentes del barco han sido renovados.
Desde el punto de vista psicológico
las dos situaciones difieren radicalmente. La impresión de que se
mantiene la identidad viene de que
la modificación es progresiva e imperceptible.
Analicemos la situación de manera más rigurosa con Hobbes (1839:
136; citado por Ferret, 1998: 113114). Las tablas del barco son reemplazadas, como en el caso anterior,
a medida que éste se desgasta. Pero
en vez de tirar esas tablas dañadas,
supongamos que se guardan en un
lugar seguro y que, una vez reemplazadas todas las
piezas por otras nuevas, se reconstruye el barco con
las viejas tablas respetando escrupulosamente el plan
de fabricación original. Podemos entonces concebir
tres barcos conceptualmente distintos: el barco original (A); el barco reparado con los nuevos componentes (B); el barco reconstruido con las tablas viejas (C). Si se tiran las piezas maltratadas en cada
reparación y no existe la posibilidad de ver aparecer
el barco C, percibimos con certeza una continuidad
natural entre el barco A y el barco B. Sin embargo,
tan pronto corno el barco C surge ante nosotros,
nuestra convicción de la identidad entre el barco A y
el barco B se desmorona. La percepción del barco
C, envejecido y maltratado, basta para relegar al barco B al rango de copia no auténtica.
El respeto, aún el más estricto, del plan de construcción, no permite entonces asegurar el sentimiento
de identidad. Se necesita algo más. Sin embargo, este
elemento esencial no se encuentra en el barco mismo, en su forma o en su materia, sino en el exterior.
Supongamos, dice Hume (1969: 303-304) que se
disponga ante nosotros una masa de materia cuyas
partes están contiguas y unidas. Si todas las partes

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

permanecen iguales de una manera ininterrumpida
e invariable, atribuimos naturalmente una identidad!
a esta masa. Supongamos ahora que una parte muy¡
pequeña o insignificante se agregue a esta masa o s
retire. La identidad del conjunto de la materia en
cuestión quedó destruida desde un punto de vis
estricto. Pero es poco frecuente que razonemos co
tanto rigor, y seguimos pensando que se trata de la
misma masa. Si el cambio se produce gradual e insensiblemente, no notarnos la interrupción de la iden
tidad. Dicho de otro modo, la identidad que un objeto mantiene a través del tiempo, tal y como se nos
presenta, no es inmanente al objeto, sino que se trata
de una representación producida por una serie de
identificaciones sucesivas de los aspectos de ese objeto por un sujeto exterior que lo observa. No es el
mantenimiento de un sustrato cualquiera que constituye la esencia del objeto en cuestión el que garantiza su identidad a través del tiempo, sino la creencia,
por parte del observador externo, en la inmutabilidad
de este objeto, y esto, con razón o sin ella. Es decir
que la identidad temporal no es un estado intrinseco
del objeto sino un fenómeno psico-sociológico producido por un movimiento de identificación subjetiva.

43

�-~oneLSOCiall!llii.a-- - - - - - - - - - - - - - - -

~ -- - ~ ~ - - - - - - - - - - - - ---epresentaciones..sociale

Cambio y permanencia

Como el caso de la identidad del barco cuyos
ateriales no cesan de renovarse, las generaciones
de una población deben reemplazarse parte por pare para conservar, a nuestros ojos, su identidad. La
ensa mayoría de los individuos que viven juntos
en un momento dado, existen todavía en el instante
siguiente cuando sólo una minúscula porción es reemplazada por los recién nacidos. El paso de un esf::do a otro se hace así, sin solución de continuidad.
Es importante que la proporción de individuos que
permanecen en la población en cuestión sea bastante superior en número a la proporción de individuos
ue cambian entre dos instantes. En menos de cien
ños la casi totalidad de una población se renueva y,
algunos años más tarde, este ciclo de reemplazo se
completa. Pero el hecho de que la sustitución se efectúa lenta y progresivamente es lo que vuelve posible
el sentimiento de continuidad identitaria. Por otra
parte, la ausencia de período de reproducción en los
seres humanos es una de las condiciones que facilitan el olvido de las innumerables rupturas de la población que se producen inevitablemente; nunca podemos fijar el momento determinado en que empieza
una nueva generación.

-------

El arte de influenciar consiste precisamente en
no dar la impresión de que uno ha sido influenciado.
La aculturación duradera y auténtica debe tomar una
forma voluntaria e inconsciente. El sentimiento de
no cambiar en el fondo, permite aceptar las ideas de
los demás. A fin de cuentas, cambiamos en tanto podemos seguir siendo nosotros mismos. La aculturación no debe ser vista únicamente como una
inculcación impuesta o una destrucción forzada de
una parte de uno mismo. La aculturación y, más generalmente, la influencia social, pueden darse de
manera voluntaria, a condición de que cada quien se
sienta en una posición segura y no se deje arrastrar
por una reacción defensiva. El cambio se efectúa
entonces suavemente y a veces incluso sin que lo sepamos. El ser humano modifica constantemente sus
ideas. Lo más importante no es permanecer independiente sino conservar el sentimiento de que tenemos influencia sobre la realidad cambiante, con la
impresión de modificarse uno sin coacción más que
la de ser modificado por una fuerza externa (para
los mecanismos psicológicos de este tipo de influencia, ver Festinger, 1957 y Moscovici, 1976b) . ~

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Traducción de Brigitte Domange
Recibido: enero de 20054
Aceptado: abril de 2005

BIBLIOGRAFÍA
CONCLUSIÓN
- - - - - - -i.-mest Renan afirmaba en una célebre conferencia
dada en la Sorbona: "El olvido, y hasta diría yo, el
error histórico, son un factor esencial en la creación
de una nación, tan es así que el progreso de los estudios históricos a menudo es un peligro para la nacionalidad" (Renan, 1992: 41) . Este olvido de la diversidad y del cambio real es la atesorada fuente de la
constitución de la identidad comunitaria. Nuestra
identidad colectiva no puede concebirse sin un trabajo de olvido y de falsificación llevado a cabo suave
y clandestinamente. Este engaño colectivo no sólo
sirve para embellecer la historia de un pueblo: sin él,
es la constitución misma de la entidad colectiva la
que sería cuestionada.

44

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

TRAYECTORIAS

IAÑO VII, NO. 18

1

MAYO-AGOSTO 2005

45

�~ -- - - - - - - - - - - - - - - - - -••pre.sentaciones-SOCiales

•

Pakzbra, sentido, representación

Palabra, sentido, representación
Cómo se representan los franceses a los magrebinos

EDITH SALES - WUILLEMIN

ROBLEMÁTICA E INTERÉS
EL ESTUDIO
n el contexto de la política internacional
(guerra de Irak, conflicto israelí-palestino ... )
y en este periodo de amenaza terrorista 1
(Nueva York, Madrid, Moscú ... ) ampliamente transmitida por los medios, la cuestión de la
inmigración adquiere mayor importancia en Francia2 •
En este marco, toda la comunidad musulmana, sin distinción, está directamente señalada con
diferentes apelaciones (sin embargo, no equivalenes) ISLAMISTAS,MAGREBINOS, BEURS 3, MUSULMAjNEs, ÁRABES, etc. Queda entonces planteada la prepinta de la incidencia de estos significados asociados
- - ~ - - -sobre la imagen global de la comunidad magrebina
y, en consecuencia, sobre las relaciones intercomunitarias en Francia.

E

Los medios retransmiten un conjunto de posiciones divergentes.Tan pronto ponen el acento sobre las consecuencias negativas
que estos eventos tienen sobre la comunidad de inmigrantes (Le
Nouvel Observateur-&lt;liciembre de 2003- publica. Racismo, Antisemitismo: Alerta: L'Humanité -abril 2004. "Los derechos humanos: racismo y antisemitismo siempre presentes"), como contribuyen a alimentar el sentimiento de amenaza e inseguridad
debido al riesgo terrorista (como el periódico Le Parisien que
publica -el 7de septiembre de 2004- "Terrorismo: serie de arrestos preventivos por parte de la DST" o-2 de septiembre de 2004" Con los eventos de Irak, ¿acaso esta rentrée se lleva a cabo según
el peor de los esquemas?").
2 Islam, integración, inmigración: la opinión de los franceses. Sondeo
1

46

En este estudio4 se trata de proponer los elementos de reflexión que atañen al análisis del contenido y
del arreglo de los elementos de la representación que
tienen los miembros de la comunidad francesa de los
magrebinos. A partir de la categorización social, de las
representaciones sociales y de algunas nociones de lingüística general, se hace un estudio sistemático de los
significados ligados a las denominaciones que se usan
para designar a los miembros de esta comunidad.
La categorización social
El proceso de categorización consiste en reagrupar
elementos similares en el seno de un conjunto llamado categoría. Esta operación tiene como consecuencia esencial la puesta en evidencia de un contraste
con otros elementos, sobre la base de compartir o, al
contrario, de no compartir cierto número de rasgos.
realizado por IPSOS para la cadena LCI y la revista Le Point.
Fechas en campo: 9 y 10 de mayo de 2003. Muestra: 951 personas, que constituyen una muestra nacional representativa de la
población francesa de 18 años y más. Método; muestra interrogada por teléfono. Métodos de cuotas: sexo, edad, profesión del
jefe de familia, categoría de la localidad y de la región.
3 Joven magrebí nacido en Francia de padres inmigrantes. Nota
del traductor.
4 Esta investigación le sigue a una serie de trabajos: Lacassagne,
Sales-Wuillemin, Caste, Jebrane (2002); Castel, Lacassagne, Sales-Wuillemin ( 2002), Sales-Wuillemin, Castel, Lacassagne
(2002). Para una información completa cf. Sales-Wuillemin (en
imprenta 2005).

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

La percepción categorial, muy estudiada por
los especialistas de la percepción, parece ser una de
las modalidades adaptativas del organismo a su entorno, porque le permite organizar y seleccionar las informaciones provenientes del medio ambiente y también
enriquecer los datos disponibles gracias a las
inferencias hechas y, por ello, orientarse y por lo tanto actuar con más eficacia.
Ampliamente analizado en el marco de la psicología cognitiva, este proceso toma una forma rriás
peculiar cuando se trata de estudiar las relaciones
interindividuales e intergrupales en psicología social.
En este marco los elementos considerados en el seno
de las categorías son los individuos, las categorías
corresponden a los grupos, los rasgos definitorios de
la categoría son características atribuidas al grupo,
los rasgos típicos o prototípicos son estereotipos sociales5 y el prototipo de la categoría, el elemento estereotípico6. Así, en la óptica psicosocial, se trata menos
frecuentemente de apegarse a los procesos psicológicos que sirven de base a una operación de categorización, que de analizar las consecuencias de este
proceso sobre las relaciones interindividuales e intergrupales. En este contexto se analizan los sesgos
perceptivos clásicos consecutivos a la movilización
de una pertenencia categorial en el sujeto (sesgo asimilación/ contraste, de favoritismo / no favoritismo,
inducción / deducción, sobreexclusión / sobreinclusión, homogeneidad/ heterogeneidad ... )7.
Nuestro objetivo no es exponer el conjunto8
5
"Creencias compartidas respecto a las características personales,
generalmente rasgos de la personalidad, pero también a menudo
comportamientos, de un grupo de personas" (Leyens, Yzerbyt,
Schadron, 1996: 24). Se habla de endoestereotipo cuando el estereotipo se aplica al propio grupo social del sujeto considerado
(endogrupo), y de exoestereotipo cuando se aplica a un exogrupo.
6
Aquí el enfoque es psicosocial; para considerar que un elemento
es estereotípico, es necesario que este elemento haya estado asociado con los rasgos estereotípicos de la categoría por un número
significativo de sujetos. El enfoque adoptado no es entonces el de
los cognitivistas o los lingüistas. En este último enfoque, los traba¡os de Rosch (1976) muestran que para asignar un elemento a
una categoría, los sujetos se apoyan sobre el prototipo (el mejor

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

de los estudios realizados, tanto en el marco de 1
psicología cognitiva como en el de la psicología social,
ni siquiera proponer un análisis a profundidad del proceso de categorización, sino de presentar una contribución que relacione la categorización social - y más especialmente los fundamentos de una percepción
categorial que se traduce por la aparición de sesgos
perceptivos de asimilación y de contraste - con las in-1
vestigaciones realizadas respecto al lenguaje y la comunicación.
Dicho de otro modo, se trata de mostrar que
cuando se induce una percepción categorial en los
sujetos, perciben el objetivo más diferente de ellos de
lo que es en realidad (contraste) y como algo que
presenta un mayor número de parecidos de lo que es.______,.11
el caso en realidad (asimilación). Sin embargo, algu
nos estudios hechos sobre el lenguaje llevan a pensar
que el uso de denominaciones diferentes para desig-•,---------J!
nar un objeto equivale a poner de relieve rasgos par-.
ticulares de este objeto. El acto de nombrar tiene entonces una incidencia directa sobre la
transmitida respecto a ese objeto.

Las representaciones sociales
El estudio de las representaciones sociales en psico
logía se remonta al análisis que hizo Moscovici ( 1961)
con respecto a un nuevo objeto: el psicoanálisis. Es
posible distinguir dos enfoques de las representaciones sociales: uno que se enfoca al análisis del comeejemplar). Sin embargo sigue en pie la pregunta para determinar
cuál será el elemento que tendrá ese estatus, el más representativo, el elemento ideal, el más conocido ... En el enfoque psicosocial
que es el nuestro en este estudio, atribuiremos el estatus de "prototipo" al elemento que lleva los rasgos más comúnmente atribuidos ~- su categoría (Cantor y Mischel, 1979). Para designar
esa opc1on usaremos el término de "elemento estereotípico".
7
Para mayor información ver De La Haye (1998).
8
Simplemente haremos referencia aquí a algunas obras generales
sobre la categorización (Barsalou 1992; Cordier, 1993; Reed,
1999.. } Y la categorización social como el de De La Haye ( 1998),
••• o mas globalmente sobre las relaciones entre los grupos (Doise
(1976), Tajfel (1978).

47

�epasentacionesw.soc•C1i:aa11Jlee_s____________~ - - - - - - - - -

Nuestro objetivo es presentar
una contribución que
relacione la categorización
social·-y más especialmente
los fundamentos de una
· percepción categorial que se
traduce por la aparición de
sesgos perceptivos de asimilación
y de con-traste - con las
investigaciones realizadas
respecto al lenguaje y la
comunicacwn.
•

• I

rúdo de las representaciones, y otro que atañe esencialmente a su estructura (ver sobre este terna,Jodelet,
1989b; Guimelli, 1994b; Rouquette y Rateau, 1998;
¡Abric, 2003; Moliner, Rateau, Cohen-Scali, 2002;
~ bric, 2003).
En el marco del análisis del conterúdo de una
representación,Jodelet (1986; 1989a) mostró que la
representación social de la locura descansa sobre un
sistema de categorización de los enfermos mentales
que pone de contraste una oposición entre los "enfermos del cerebro" y los "enfermos de los nervios".
Cada una de estas categorías encierra elementos que
difieren en el nivel de su denominación. Cada denominación refiere a un conjunto de rasgos muy precisos. Por ejemplo en este estudio "el inocente" corresponde a un enfermo cuyo cerebro no se
desarrolló.
En otra perspectiva, las investigaciones de
Apostolidis y Cordival (1995; retomado en Aposto-

48

lidis, 1998) revelan que la representación de los enfermos portadores del Sida parece descansar sobre
una diferenciación entre las víctimas (que recibieron
una transfusión) y los culpables (drogadictos y homosexuales). La investigación de Herzlich y Pierret
(1988) muestra que la evolución de la denominación del Sida es ampliamente dependiente de las informaciones conocidas respecto a la enfermedad,
pasamos así de la apelación "cáncer gay", a una denominación más científica de Sida, traducción del
acrónimo AIDS.
Del rrúsmo modo, el estudio de Chombart de
Lauwe y Feuerhahn ( 1989) revela que la representación del rúño se formó durante largo tiempo (hasta
el final del siglo XVII) en relación (por asirrúlación)
a la del adulto: "Al rúño se le percibe y se le trata en
referencia al modelo del adulto, con atributos reducidos, menos perfectos" (lbíd., p. 328).
El análisis de la estructura quedó ampliamente
desarrollado en el marco de la teoría del núcleo central que propusieron Flament y Abric desde 1976.
La idea expresada por estos dos autores es que los
elementos de contenido de una representación social presentan una orgarúzación particular, y que es
esta organización la que le da un significado global a
la representación.
Dos enfoques complementarios permitieron
especificar esta estructura y descansan en una división de los elementos que la componen. La primera
opera sobre una división jerárquica entre los elementos del contenido de la representación social en función de su grado de caracterización del objeto. Los
elementos se subdividen en dos subconjuntos, los que
son fuertemente representativos del objeto (porque
son consensuales y sistemáticos), y los que no lo son
(porque no son rú consensuales ni sistemáticos), (ver
Abric, 1994a; Flament, 1989).
Apoyándose en Moliner ( 1994), Abric ( 1994b)
o Flament (1989; 1994), es posible resumir así las
propiedades específicas de las cogniciones centrales:
1) son salientes en las producciones discursivas de

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 MAYG-AGOSTO 2005

¡:¡;...- - - - - - - - - - - - - - - - - - ----=presentaciones sociales

los sujetos; 2) tienen un fuerte grado de
asociatividad con el objeto de la representación y los demás elementos que la constituyen; 3) son estables y no negociables porque
tienen un fuerte valor simbólico; 4) son conexas : el análisis de las respuestas revela una
gran homogeneidad en el tratarrúento que les
dan los sujetos. Una matriz de sirrúlitudes y
luego una gráfica máxima o una clasificación
jerárquica realizada a partir de las respuestas
de los sujetos muestra esta homogeneidad, lo
que se traduce por un lugar privilegiado en el
seno de una red constituida por todos los otros
ítems.

El segundo análisis se enfoca al tipo de
relaciones que existen entre los elementos y el objeto
de la representación (ver Rateau, 1995;Abric yTafani,
1995; Guimelli, 1998; Moliner, 2001; Guimelli y
Rouquette, 1992). Opera así una división adicional
(en dos o tres dimensiones según los casos) que descansa sobre una diferenciación entre elementos que
se podrían describir de la manera siguiente: 1) Los
elementos que ponen de relieve el vakJr del objeto
(positivo o negativo); 2) los que están ligados a su
funcionalidad (prácticas sociales ligadas al objeto);
3) los que permiten describir el objeto (definición
del objeto).

Algunos elementos de lingüística general
El objetivo no es presentar aquí in extenso los trabajos de lingüística relativos a la denominación de la
referencia, sino introducir algunos principios que
permitan plantear el problema mencionado anteriormente relativo a la designación de la comunidad
magrebina.
Desde Saussure (1919) fundador de la lingüística estructuralista, toda palabra de la lengua se considera un signo. En la teoría del signo lingüístico,
Saussure sostiene que el signo tiene esa peculiaridad
de poseer un significante (soporte9) que rerrúte a un

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAYG-AGOSTO 2005

significado (imagen abstracta, concepto); el concep~
to mismo rerrúte a un referente (objeto de la realida
designado por el signo). Estas relaciones son en gra11¡
parte arbitrarias.
Respecto a las relaciones entre el signo y la realidad, Saussure hace referencia a la noción de valori
lingüístico, o sea es el sentido que toma un signo lingüístico, teniendo en cuenta el hecho de que está in- _ _ _ _ __..
serto en un sistema. Así pues, el signo no adquiere su,,
valor, es decir, su peculiaridad, más que a través de
las relaciones que mantiene con los otros signos de lai
lengua (Saussure, 1919:159). De este modo,no siendo las lenguas semánticamente isomorfas, el universo de referencia se categoriza de manera particular
para cada una de ellas. El valor de un signo difiere
entonces en función del número de signos que se
pueden usar para designar un rrúsmo referente (por
ejemplo "la rúeve") 10.

• Oral o escrito.
'º Se trata aquí de una referencia a un ejemplo muy conocido: los
esquimales poseen más de un centenar de palabras para designar
la nieve, comparativamente, los franceses por ejemplo, sólo tienen un número reducido de palabras (incluidos los individuos
expertos en oficios que suponen un conocimiento del objeto cales
como los meteorólogos o los guías de alta montaña).

49

�~ -- - - - - - - - - - - - - - ---earesentaciones...socla~
Palabra, sentido, representación

____

......

._

Usar un sustantivo (salvo
caso muy particular) es
transformarlo en sustancia al
demostrar su concepción y por
ende darle una permanencia.
Usar un adjetivo) y aun un
verbo) es darle el estatus de
simple rasgo característico o
de acción) y por lo tanto
manifestar su carácter
transitorio a priori.

Sin embargo los trabajos de Saussure no nos
dicen nada definido sobre las diversas categorías de
palabras que existen en la lengua, ni tampoco sobre
los lazos específicos que existen entre el signo y los
segmentos de la realidad que éste nombra.
Por lo que atañe al primer punto, esta cuestión
e trata actualmente en el marco de la lingüística
______., intáctica y de la gramática, pero tiene su origen en
la lógica.
Según Aristóteles, al sustantivo se le llama así
porque corresponde a la transposición de una antigua terminología basada en la lógica nomen substantivum, y eso por oposición al nomen adjectivum. Esta
oposición marca el hecho de que al sustantivo le corresponde representar la sustancia del ser en la lengua, cuando que el adjetivo sólo representa los atributos (Lallot, 2004). En cuanto al verbo, parecería
diferenciarse también del sustantivo como lo transitorio se opone a lo permanente. Una misma realidad, el dolor por ejemplo, puede expresarse según el
modo de la permanencia (modus entis) por un sustantivo (dolor), o según el modo del cambio (modus
50

esse) vivido en el tiempo, por un verbo (doleo) (Cerquiglini, 2004). En efecto el verbo designa un proceso: acción, evento, estado, que está más sujeto al cambio, por eso lleva directamente marcas temporales o
"aspectuales" (Baylon y Mignot, 1995) .
En esta perspectiva, y en lo que concierne a la
cuestión que nos ocupa, si la categoría sintáctica de
la palabra usada para designar un objeto de la realidad es portadora en sí de un signíficado, entonces al
hablar de la comunidad magrebina, decir "los inmigrantes", "las personas inmigrantes", o "las personas que inmigran", no es darle el mismo anclaje al
rasgo señalado. Usar un sustantivo (salvo caso muy
particular) es transformarlo en sustancia al demostrar su concepción y por ende darle una permanencia. Usar un adjetivo, y aun un verbo, es darle el
estatus de simple rasgo característico o de acción, y
por lo tanto manifestar su carácter transitorio a priori.
Por lo que se refiere al segundo punto, las reflexiones expresadas, en especial11 por Pottier ( 1964),
en el marco de un análisis componencial (o sémico),
resultan de gran interés para el estudio de los signíficados comunicados por las palabras (lexemas). El
enfoque se dirige particularmente sobre las unidades lexicales (delos sustantivos) que forman un campo lexical (por lo tanto un microsisterna), porque se
refieren a un mismo objeto de la realidad. Cada unidad lexical tiene corno particularidad el acercarse o,
al contrario, el alejarse de las otras porque pone de
relieve los mismos rasgos (o semas) característicos
del objeto, o de otros que son, al contrario, diferentes. Algunos rasgos son específicos, otros son compartidos y, en ese caso, pueden serlo sólo por ciertos
lexemas o por la totalidad 12• En este primer caso,
11
Otros autores como Greimas o Mounin también contribuyeron ampliamente a desarrollar este enfoque.
12
Por ejemplo para la categoría asiento, la comparación de rasgos
que podrían aplicarse a este lexema así como a algunos de sus
equivalentes paradigmáticos (silla, sillón, taburete...) evidencia
el que se compartan ciertos sernas (como "con patas", "con respaldo"), cuando que otros son específicos sólo a ciertos lexemas
(como "con descansa brazos").

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 1 MAYO-AGOSTO 200S

hablaremos de núcleos sémicos o, para usar una expresión más cercana a la psicología social, de rasgos
estereotípicos. Por otra parte, algunos lexemas sólo
llevan algunos rasgos, otros, la totalidad. Hablaremos
en estas circunstancias de elementos correspondientes al prototipo de la categoría, o para usar una fórmula más cercana a la psicología social, de elemento
estereotípico 13 •
En los casos en que se trata de analizar la representación de un objeto por un grupo dado de individuos, estos dos análisis permiten sacar al menos
tres conclusiones:
l.

2.

Dado que se trata de poner a los sujetos en situaciones de verbalización para una recopilación de representaciones sociales, el análisis
previo de los diferentes rasgos llevados por las
diversas denominaciones posibles de un objeto
se vuelve indispensable (si deseamos limitar los
sesgos de recopilación). Sin embargo, a diferencia del análisis componencial que enfrenta
dificultades metodológicas para determinar de
una manera no intuitiva;l) los elementos que
componen un campo lexical; 2) los rasgos llevados por los lexemas que componen ese campo; y 3) los elementos prototípicos. En una
óptica psicosocial, se trata de sacar a la luz estos elementos y los rasgos que los caracterizan,
interrogando directamente a los sujetos del grupo muestra en un contexto dado. Solo se conservan aquéllos sobre los cuales hay consenso.
En la misma óptica, hacer variar las denominaciones de manera sistemática puede permitir
introducir efectos de contexto sistemáticos
(Abric y Guimelli, 1998) que aclararán zonas

13

En esta óptica, y en lo que atañe la cuestión que nos ocupa, si es
posible decir, hablando de la comunidad magrebina: los musulmanes, los islamistas, o los integristas, cuando no hay rasgo
estereotípico, no son las mismas características del objeto que
son puestas de relieve según los términos utilizados. Consecuentemente, la categoría no contiene elementos homogéneos. Del
mismo modo, si ningún término lleva todos los rasgos, entonces
es que no hay elemento estereotípico en la categoría.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 200S

3.

de la representación que, sin ello, correrían el
riesgo de quedar ignoradas (Guimelli, 1994a) \
La categoría sintáctica de la palabra usada para
designar un objeto social es también, a un nivel
implícito, portadora de signíficado. El uso de
un sustantivo, de un adjetivo o de un verbo para
hacer referencia al objeto no es anodino, permite una presentación del carácter estable o
inestable de los aspectos subrayados del objeto
y también de la componente puesta de relieve:
característica, acción o sustancia. Se imponen
entonces dos conclusiones evidentes: cuando
se trata de hacer una elección de un términ~
inductor, el uso de un sustantivo, un verbo o
un adjetivo tiene una incidencia directa sobre
la evocación hecha por los sujetos. Habrá en,--------11
tonces que tomarla en cuenta en el momento
del análisis de las producciones discursivas; también en ese momento resulta indispensable no- - - - - - · •11
operar reagrupamientos a partir del radical de
las palabras producidas sin tener en cuenta la!
categoría sintáctica.

METODOLOGÍA
El estudio se desarrolló en dos fases. En la primer
se trató de hacer aparecer el campo lexical unido al
referente magrebinos; es decir, los diferentes lexema
que pueden ser usados para designar a este referente. Esta recopilación se realizó 14 con una muestra de
veinte sujetos sacados de la misma población a la que
se interrogó en la segunda fase. Después de eliminar
los términos menos citados y los que designan nacionalidades precisas (argelinos) 15, nos quedamos con
doce: ÁRABES, BEURS, BOUGNOULS, CLANDESTINOS,

14
Las instrucciones pedían a los sujetos dar todas las palabras
que podían ser equivalentes a magrebinos, es decir que pudieran
remplazar esta palabra en una frase.
15
Estos términos fueron eliminados de los inductores por que
sólo hacen referencia a una parte de la comunidad magrebina:
llevan entonces una relación de hiponimia con la palabra
magrebinos.

51

�- - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - --Representaciones sociales....
Palabra, sentido, representación

Paklbra, sentido, representación

pondiente a cada una de las palabras inductoras.
En la segunda fase cada una de las trece palaras (MAGREBINOS y sus doce sinónimos) sirvió de
___:· ductor en una tarea de asociaciones verbales obligadas. Esta segunda fase estaba enfocada a evidenciar los significados ligados a cada inductor.
Más precisamente, se trataba, para los particiantes, de escribir sobre una hoja que se les distribuyó, los cinco sustantivos, los cinco adjetivos y los cinco
verbos qu e les venían a la mente a partir de la palabra inductora16 • En la mitad inferior de la hoja había
'un cuadro (tres columnas, cinco lineas) que les per,mitía anotar sus respuestas. El tiempo no estaba limitado.
Al final de esta segunda fase explicamos a los
participantes los pormenores de la investigación y
\nos comprometimos a realizar una retroalimentación
&lt;ie los resultados, lo que hicimos al cabo de unos
meses.

____

.._

Población
Participaron en este estudio seiscientos cincuenta
oluntarios, estudiantes de primer año de ciencias
umanas, de lengua y de origen francés 17, (hombres
mujeres, entre los diecisiete y los veintiún años, edad
'--'------'-media diecinueve años).
Se repartieron de manera aleatoria en trece grupos independientes de cincuenta individuos, corres-

CUADRO 1
SUSTANTIVOS ASOCIADOS MÁS FRECUENTEMENTE, CITADOS MÁS DE 30%
DE LAS VECES EN AL MENOS UNA DE LAS CONDICIONES.

RESULTADOS
El corpus de las palabras inducidas producidas por
los sujetos se estableció sin ningún procedimiento de
lematización (agrupamiento por raíces). Se hizo un
corpus por situaciones (por inductor), y luego para
el conjunto de las situaciones. Se catalogaron 856 palabras diferentes.
En un primer momento catalogamos las palabras inducidas más recurrentes, y las dividimos en
tres clases: sustantivos, adjetivos y verbos.
En base a esto realizamos: 1) un análisis lexical
que nos permitió presentar los sustantivos, adjetivos
y verbos asociados a los diferentes inductores y, luego con una prueba de x2, pudimos cuantificar las
diferencias entre estos diferentes inductores gracias
al análisis de las distribuciones de las palabras inducidas; y 2) una clasificación jerárquica a partir de la
cual se pusieron de manifiesto los enlaces existentes
entre términos inductores.
El análisis de los sustantivos asociados
Sólo se consideraron los sustantivos más consensuales, es decir que tuvieran una aceptable probabilidad
de no haber sido asociados por casualidad, o sea que
aparecieron citados en niveles superiores a 30%
(p&lt;.00001) 18 y 20% (p&lt;.0001).

35,:----------------------■ Religión

20

lilRacismo
10

TRANJEROS, GRISES, INMIGRANTES, MAGREBI-

(/)

(/)

52

(/)

a:

w

(1)

1

¡

~

TRAYECTORIAS

! AÑO VII, NO. 18

MAYo-AGOSTO 2005

ii:

NOS, REBEUS. Dos inductores no están ligados ni
al racismo ni a la religión:
se trata de CLANDESTI-

(/)

:::,
(D

w

a:

~

NOS y NORAFRICANOS.

oz

w

Fuente: Investigación directa.

palabras inductoras: las que se refieren a la religión,
las que se refieren al racismo y las que consideramos
por el momento, y a falta de expresión idónea, como
las que no se refieren "ni al racismo ni a la religión".
Los inductores ligados a la religión son ÁRABES, ISLAMISTAS, INTEGRISTAS y MUSULMANES.

La prueba de x2,_ _ _ _ _ _ ,
que se realizó sobre la población muestra (ver cua
dro 2) indica un reparto de los sujetos significativamente diferente del azar, sea para el término inducido
religión o para racismo.
Los sujetos que aluden al sustantivo religión a,,
partir de los inductores ÁRABES-ISLAMISTAS-INTEGRISTAS-MUSULMANES son significativamente más

CUADRO 2
INDUCTORE~ QUE REMITEN A RELIGIÓN, RACISMO Y NI RACISMO NI RELIGIÓN.
DISTRIBUCION DE LA POBLACIÓN MUESTRA EN FUNCIÓN DE LOS INDUCTORES.

En el análisis de los sustantivos asociados más frecuentes (ver cuadro 1) aparecen tres categorías de
Teniendo en cuenta que cada sujeto tenía que producir un máximo de quince palabras y que el total de palabras diferentes producidas por los sujetos era de 857 palabras, la probabilidad de
que una palabra sea escogida por un solo sujeto es de C 14 856
:C 15857 = 0,0175 La probabilidad de que al menos quince sujetos escojan esta palabra es de: B(50, 0,0175) : l[X&lt;15] =1-p[X&lt;
45) = 0,99999 p= 0,00001

z
.:
o

w

ÁRABES-ISLAMITASINTEGRISTAS-MUSULMANES
N=200

18

~

oa:

:,

Análisis lexical
16 Las instrucciones precisaban explícitamente que varias palabras podían usarse para designar la comunidad magrebina, pudiendo algunos ser despectivos. Estas instrucciones eran presentadas para justificar la tarea de asociación verbal a partir de
inductores diferentes y explicitar la razón para el uso de ciertos
términos, en algunos casos despectivos, en lugar de inductores.
17 Un cuestionario de identificación que contiene una serie de
preguntas nos permitió homogeneizar la muestra por eliminación de las respuestas de los sujetos que no correspondían a esos
criterios (como por ejemplo las personas con un origen de inmigrantes y de nacionalidad francesa). quince cuestionarios fueron
eliminados así del análisis. En cambio, no hicimos preguntas respecto a la religión de los encuestados.

Entre los otros inducto
res, sólo dos están clara
mente relacionados con
el racismo. Se trata de
BEURS y BOUGNOULS
(nivel superior a 40%),
otros cinco también aluden al racismo en un nivel aceptable (superior a
20%) . Se trata de EX-

BEURS-BOUGNOULS·
EXTRANJEROS-GRISESINMIGRANTES·
MAGREBINOS-REBUS
N=350

CLANDESTINOSNORAFRICANOS
N=lOO
2 2 ddl

Racismo

112/ 200 (22)*

32/ 350 (22)

5/100 (22)

Religión

26/ 200 (18.33)

106/ 350 (18.33)

12/ 100 (18.33)

2-80.27;
p&lt;.000001
2=11.16 ;

*Población teórica ent re paréntesis

P&lt;.004

Fuente: Investigación direct a.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NO. 18 : MAYo-AGOSTO 2005

53

�.IOD8~5..-·- ---•-·- - - - - ~ - - - - - - - - - - --

.....

Palabra, sentido, representación

Palabra, sentido, representación

CUADRO 3
i.;.__ _ _--1

~--- - - - - - - - - - - - - - - - - ---epre.sentaciones socia

CUADRO 4

CLASIFICACIÓN JERÁRQUICA REALIZADA A PARTIR DE LOS SUSTANTIVOS INDUCIDOS, PRODUCIDOS
POR MÁS DEL 30% DE LOS SUJETOS EN Al MENOS UNA DE LAS CONDICIONES.

ADJETIVOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA RELIGIÓN EN UN NIVEL SUPERIOR Al 20%
EN Al MENOS UNA DE LAS CONDICIONES
Distribución de la población muestra en función de los términos inductores

Dendrograma de 13 variables
Método de Ward
Distribuciones Euclidianas

ÁRABES
Creyente

ISLAMISTAS
3 (9)

5 (9)*

INTEGRISTAS
14 (9)

MUSULMANES
14 (9)

X2 3ddl
X2=11.33 ;p&lt;0,01

ÁRABES
INTEGRISTAS

*Población teórica entre paréntesis
Fuente: Investigación directa.

ISLAMISTAS
MUSULMANES
BEURS
GRISES
EXTRANJEROS
MAGREBINOS
REBUS
BOUGNOULS
CLANDESTINOS
NORAFRICANOS
INMIGRANTES

o

20

40

60

80

100

Distr. Agregación
Fuente: Investigación directa.

Este primer resultado nos conduce a afinar
nuestro análisis focalizándonos sobre los adjetivos y
los verbos asociados y, por extensión, sobre los rasgos que caracterizan comúnmente, para los sujetos
interrogados, las tres categorías detectadas.
Sólo dos adjetivos (diferentes y pobres) y tres
verbos (integrarse, integrar y rezar) alcanzan el nivel
de 30% de citas.
Bajamos el nivel a 20% (probabilidad de ser
citado p&gt;.0001) para poder analizar los atributos de
cada una de las categorías de manera más detallada.

El análisis de los adjetivos inducidos

Análisis lexical
Ningún adjetivo alcanza un nivel de cita superior ~
20% para los cuatro elementos de la categoría reli~
gión. El único que llega a ese nivel es creyente, no
comparte esa posición en ese nivel más que con dos
elemen.t os de la categoría.
La prueba del x2 realizada sobre la población
muestra que aparece en el cuadro 4 indica un repar-

CUADRO 5
Jnumerosos que los que lo hacen a partir de otros inductores.
Del mismo modo, los sujetos que aluden al sustantivo racismo a partir de los inductores BEURSBOUGNOULS-EXTRANJEROS-GRISES-INMIGRANTESMAGREBINOS-REBEUS son significativamente

más numerosos que aquellos que lo hacen a partir de
otros inductores.
Concluimos la existencia de tres categorías en
el seno de la representación social de la comunidad
magrebina, la que está ligada a la religión, la que está
ligada al racismo y, finalmente una tercera que por el
momento, y a falta de mejor término, definiremos
como no relacionada ni con la religión ni con el racismo.

Clasificación jerárquica

19

El análisis por clasificación jerárquica (ver cuadro
3) realizado sobre los sustantivos producidos por los
sujetos a partir de palabras inductoras confirma el
análisis lexical: aparece una oposición entre una primera categoría de inductores compuesta de ÁRABES
e ISLAMISTAS, opuesta a INTEGRISTAS y MUSULMANES. El segundo bloque se divide en dos categorías;
la primera compuesta de BEURS, BOUGNOULES, GRISES, EXTRANJEROS, .. .la segunda compuesta de
CLANDESTINOS y NORAFRICANOS.

ADJETIVOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA RACISMO EN UN NIVEL SUPERIOR Al 20%
EN Al MENOS UNA DE LAS CONDICIONES
Distribución de la población muestra en función de los términos inductores
(/)

(/)
...J

::&gt;

o

(/)

cr

z

(!)

::&gt;

::&gt;

ID .

ID

w

o

o

(/)

w

cr
w
--,
z

(/)

c2

(/)

w

(!)

1-X

w

oc

(/)

z

oz

~

(!)
&lt;(

1--

c2
(!)
~

ai

w
cr

:E

(/)

::&gt;
ID

w

cr

X2 6ddl
X2= 6.84 ; p&lt;.34
A resivo
X2=21 .91 ; p&lt; .001
Diferente
X2=4.50 ; p&lt; .60
Mar inado

19 Las clasificaciones jerárquicas fueron realizadas en base a cuadros
de población muestra (cf. Doise, Clemence, Lorenzi-Cioldi, 1992).

•Población teórica entre paréntesis
Fuente: Investigación directa.

54

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 , MAYO-AGOSTO 2005

SS

�•

iale5-- - - - - - - - - - - - - - - - - ' - -

::-..- - - - - - - - - - - - - - - - - ~--.epmsentaciones..sociale

Palabra, sentido, representación

CUADRO 7
o de los sujetos significativamente difeente del azar.
Los sujetos que aluden al adjetivo
creyente a partir de los inductores ÁRA!BES e ISLAMISTAS son menos numerosos
.,J__ _ _ _ ___;que aquellos que lo hacen a partir de los

CUADRO 6
ADJETIVOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA QUE NO REMITE NI
AL RACISMO NI A LA RELIGIÓN EN UN NIVEL SUPERIOR AL
20% EN AL MENOS UNA DE LAS CONDICIONES

CLASIFICACIÓN JERÁRQUICA A PARTIR DE LOS ADJETIVOS INDUCIDOS, PRODUCIDOS
POR MÁS DEL 20% DE LOS SUJETOS EN AL MENOS UNA DE LAS TRECE CONDICIONES.
Dendrograma de 13 variables
Método de Ward
Distribuciones Euclidianas

Distribución de la población muestra en función de los términos
inductores
CLANDESTINOS

NORAFRJCANOS

X2 2ddl

inductores INTEGRISTAS y MUSULMANES.
x,2 =13.00 ; p&lt;.0003
Ilegales
Tenemos que fijar la existencia de
x,2=9.80 ; p&lt;.001
Pobres
dos subconjuntos de elementos en el inx,2=11.27 ; p&lt; .0007
Indocumentados
terior de esta categoría: por un lado están
•Población teórica entre paréntesis
INTEGRISTAS y MUSULMANES que llevan
•
Fuente: Investigación directa.
el rasgo creyente y, por el otro, ARABES e
~SLAMISTAS que no poseen este rasgo de
mentos de la categoría. No hay rasgo estereotípico.
¡IDanera significativa (por otra parte, en ese nivel, no
En
cambio notamos que como el elemento CLANestán relacionados con ningún otro adjetivo).
DESTINOS se asocia significativamente a todos los
El análisis muestra que ningún rasgo es comrasgos, es posible concluir que es estereotípico.
partido en un nivel aceptable por el conjunto de los
La prueba x2 realizada sobre la población
elementos de la categoría; a ese nivel no parece hamuestra (ver cuadro 6) indica un reparto de los suber rasgo estereotípico. Igualmente ningún inductor
jetos significativamente diferente del azar para cada
se asocia a todos los rasgos de ese conjunto; aparenuna de las palabras inducidas producidas a partir de
temente no hay entonces elemento estereotípico en
los dos inductores CLANDESTINOS y NORAFRICAla categoría racismo.
NOS. Los sujetos que aluden a los adjetivos ikgaks,
La prueba del x2 realizada sobre la población
pobres e indocumentados son más numerosos en la
muestra que aparece en el cuadro 5 indica un reparcondición CLANDESTINOS que en la condición NOo de los sujetos significativamente diferente del azar,
únicamente por lo que se refiere a la evocación del
RAFRICANOS.
En esta categoría tenemos que considerar enadjetivo diferente.
tonces dos subconjuntos, el primero compuesto de
Los sujetos que aluden al adjetivo diferente a
CLANDESTINOS, que lleva los rasgos ilegales, pobres
partir de los inductores EXTRANJEROS y, en menor
e indocumentados~y el segundo, compuesto de NOmedida INMIGRANTES, son más numerosos que
RAFRICANOS,
que no lo lleva.
aquellos que lo hacen a partir de los otros inductores
que figuran en el cuadro.
C/asificaciim jerárquica
Entonces tenemos que fijar la existencia de dos
subconjuntos en el interior de la categoría que alude
El análisis por clasificación jerárquica realizado soal racismo: el primero está constituido por EXTRANbre los adjetivos producidos por más del 20% de los
JEROS e INMIGRANTES que llevan el rasgo diferentes,
sujetos
a partir de palabras inductoras (ver cuadro
(aunque para este último la asociación se hace en
7), confirma sólo en parte el análisis lexical. Aparece
una menor medida). Y el segundo conjunto que no
una
oposición entre una primera categoría de induclo lleva.
tores
compuesta de CLANDESTINOS, y un segundo
El análisis realizado evidencia el hecho que ninbloque que se divide en dos partes desiguales, la priguno de los rasgos es compartido por los dos ele-

ÁRABES
MAGREBINOS
INMIGRANTES
BEURS
BOUGNOULS

~

ISLAMISTAS

1--

NORAFRICANOS
GRISES - - - ,
REBUS

INTEGRISTAS
MUSULMANES
CUINDESTINOS

10

20

25

35

40

45

Dist. Agregación

mera compuesta de INTEGRISTAS y MUSULMANES,
la segunda de EXTRANJEROS, que se opone a cuatro
subconjuntos.
El primero comprende GRISES ligado a REBEUS,
el segundo ISLAMISTAS ligado a NORAFRICANOS, el
tercero BEURS ligado a BOUGNOULS, y el cuarto ÁRABES ligado a MAGREBINOS, todo ello ligado a INMIGRANTES.

Constatamos entonces que si bien hay un reparto en tres categorías, los elementos que componen cada una de ellas son diferentes de los que aparecen a partir del análisis lexical.
La primera categoría religión no contiene más
que los elementos más estereotípicos: INTEGRISTAS
y MUSULMANES. De la tercera categoría ni religión ni
racismo sólo queda el elemento estereotípico CLANDESTINOS. La segunda categoría, racismo, se organiza a partir del elemento estereotípico EXTRANJEROS,
y encierra todos los demás elementos.

I

56

15

Fuente: Investigación directa.

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAY0-AGOSTO 2005
TRAYECTORIAS , AÑO VII, N0.18 MAY0-AGOSTO 2005

'--

~

EXTRANJEROS

Análisis de los verbos inducidos
Si hacemos un análisis de los verbos asociados a esta
categoría, notamos que ninguno es común a todos
los inductores. No parece entonces haber rasgo
estereotípico. Igualmente, ningún elemento lleva todos los rasgos, entonces no aparece elemento
estereotípico a partir de los verbos en la categoría
religión.
La prueba del x2 realizada sobre la población
muestra (ver cuadro 8) indica un reparto de los sujetos diferente del azar para cada una de las palabras
inducidas producidas a partir de los cuatro inductores
que figuran en este cuadro.
Los sujetos que aluden al verbo integrarse son
más numerosos en las condiciones ÁRABES e
ISLAMISTAS. Los que mencionan el verbo integrar son
menos numerosos en la condición INTEGRISTAS. Los
que citan el verbo rezar son menos numerosos en la
57

�........- - - - - - - - - - - - - - - - - ---epmsenlaciones..sociale

•
Palabra, sentido, represent.ación

CUADRO 9
cluimos por ello que
no hay elemento estereotípico que emeDistribución de la población muestra en función de los términos inductores
rja para esta categoINTEGRISTAS MUSULMANES
X2 3ddl
ría a partir del análisis de los verbos.
La prueba del
x2 realizada sobre la
población muestra
&lt;.007
(ver cuadro 9) indica un reparto de los
• Población teórica entre paréntesis
sujetos significativauente: Investigación directa.
mente diferente del
azar para cuatro palabras inducidas producidas a
condición ISLAMISTAS. Los que aluden al verbo trapartir de los siete inductores que figuran en el cuabajar son más numerosos en las condiciones ÁRABES
dro: se trata de integrar, rechazar, robar y viajar.
e ISLAMISTAS. Los que citan el verbo matar son más
El primero parece estar esencialmente asocia'°umerosos en la condición INTEGRISTAS. Los que
do
a
los
inductores BEURS-INMIGRANTES-MAGREBI¡nencionan el verbo esconderse son más numerosos
NOS. El segundo a GRISES-REBEUS y en una menor
len la condición ISLAMISTAS. Finalmente, los que alumedida a INMIGRANTES. El tercero está asociado a
den al verbo inmigrar son más numerosos en la contodos los inductores de la categoría, salvo EXTRANdición ÁRABES.
JEROS-INMIGRANTES. Finalmente el último está asoSi nos fijamos así en el rasgo más compartido,
ciado a INMIGRANTES-MAGREBINOS-REBEUS.
rezar, resulta que la categoría religión se subdivide
Este análisis realizado a partir de los verbos
en dos subconjuntos: el primero compuesto de ÁRAparece mostrar una estructuración particular de los
ES, INTEGRISTAS y MUSULMANES, que posee ese
elementos que componen la categoría racismo.
asgo, y el segundo, compuesto de ISLAMISTAS, que
...______'"º lo posee.
Todos los elementos de la categoría llevan (incluso en diversos grados) el rasgo estereotípico intePor otra parte este último inductor se encuengrarse, y notamos que algunos rasgos permiten difetra asociado a dos verbos específicos porque no esrenciarlos. Así integrar y robar permiten establecer
tán compartidos por ningún otro: se trata de trabajar
una primera división, aunque sean compartidos por
y esconderse.
los elementos de la categoría.
Sin embargo aparece una subdivisión entre los
Hay entonces una primera división entre los
diferentes inductores en el primer subconjunto:
elementos
que llevan fuertemente el rasgo integrar
ISLAMISTAS lleva el rasgo específico matar, y ÁRA(BEURS-INMIGRANTES-MAGREBINOS) y los que lo
BES el rasgo inmigrar.
llevan pero en menor medida (BOUGNOULS- EXEl análisis de los resultados muestra un rasgo
TRANJEROS-GRISES-REBEUS).
común al conjunto de los elementos de esta categoPor otra parte hay una división entre los que
ría, se trata de integrarse, que parece ser un rasgo esteestán fuertemente asociados al rasgo robar (BEURSreotípico de esta categoría. Sin embargo, no hay eleGRISES-MAGREBINOS- REBEUS) y los que Jo están en
mento alguno que lleve la totalidad de los rasgos. ConVERBOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA RELIGIÓN EN UN NIVEL SUPERIOR AL
20% EN AL MENOS UNA DE LAS CONDICIONES

58

TRAYECTORIAS ! AÑO VII, N0. 18 1MAYO-AGOSTO 2005

VERBOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA RACISMO EN UN NIVEL SUPERIOR
AL 20% EN AL MENOS UNA DE LAS CONDICIONES
Distribución de la población muestra en función de los términos inductores
(/J

...J

oa:

(/J

oz

z

:::,

:::,

(/J

:::,

a:

w

ID

(!)

o
ID

BEU
Inmigrar

(/J

...wz

w

~
\(

w

ETR

(/J

w
(/J
ii:
(!)

GRI

(/J

o
z

~

iii

':¡

(!)

(!)

¡:;

IMM

w

a:
&lt;
::;;

(/J

:::,
ID

w

a:

MAG

7.

&lt;.34

Integrar

21.22; &lt;.002
corrigé =29.04 ;
00006

Irse
Rechazar

&lt;.03

Integrarse
Trabajar
Robar

&lt;.008

Viajar

6.

&lt;.000003

• Población teórica entre paréntesis
Fuente: Investigación directa.

muy poca medida. Un análisis detallado de los verbos relacionados con los inductores que no estaban
asociados ni con religión ni con racismo no muestra
rasgo o elemento estereotípico.
La prueba del x2 realizada sobre la población
muestra (ver cuadro 10) no indica un reparto de los
sujetos significativamente diferente del azar.

to estructurado alrededor de dos agrupaciones: 1
primera contiene ÁRABES-INMIGRANTES-REBEUS, y
se opone a una segunda agrupación compuesta de
tres subconjuntos: 1) CLANDESTINOS, NORAFRICANOS y EXTRANJEROS, 2) BOUGNOULS-GRISES; 3)
BEURS, MAGREBINOS, ISLAMISTAS.

CONCLUSIONES
Clasificación jerárquica
La clasificación jerárquica realizada a partir de los verbos producidos en las trece condiciones (ver cuadro
11) revela una organización en tres grandes bloques.
En el primero, INTEGRISTAS está ligado a MUSULMANES. Este bloque se opone a un gran conjun-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.

181MAYO-AGOSTO 2005

El análisis aquí presentado revela una estructuración
categorial de la representación de la comunidad
magrebina. Parecen dibujarse tres categorías:
La primera ligada a religión, incluye los elementos ÁRABES, ISLAMISTAS, INTEGRISTAS y MUSULMANES. Esta categoría se subdivide de manera equilibra-

59

�•

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - --epr.esentacione~ .sociales
Palabra, sentido, representación

Palabra, sentido, representación

CUADRO 10
VERBOS ASOCIADOS A LA CATEGORÍA QUE NO REMITE
"NI AL RACISMO NI A LA RELIGIÓN" EN UN NIVEL
SUPERIOR AL 20% EN AL MENOS UNA DE LAS
CONDICIONES
Distribución de la población muestra en función de los términos
inductores
CLANDESTINOS

NORAFRICANOS

14 11.5 * 9 11.5
7 9.5
12 9.5
• Población teórica entre paréntesis
Fuente: Investigación directa.

pa en dos subconjuntos en el nivel de los rasgos característicos (adjetivos): los elementos fuertemente
asociados a creyente (INTEGRISTAS y MUSULMANES)
y los que no lo están (ÁRABES e ISLAMISTAS). Parecería que los elementos más estereotípicos de esta cate~oría sean, en este nivel, INTEGRISTAS y MUSULMA-

~-

Por otra parte, una segunda separación
aparece al nivel de las acciones (verbos) entre
los que poseen el rasgo rezar (ÁRABES, INTEGRISTAS y MUSULMANES) y los que no lo poseen (ISLAMISTAS).
En la categoría religión estarían entonces
los creyentes y los no-creyentes, los que rezan y
los que no rezan. Únicamente los inductores
MUSULMANES e INTEGRISTAS poseerían estos
dos rasgos, en coherencia con la religión.
La segunda, ligada a racismo, incluye los
elementos EXTRANJEROS, INMIGRANTES,
BEURS, BOUGNOULS, EXTRANJEROS, GRISES,
MAGREBINOS, REBEUS. En esta categoría existe sin
embargo una diferencia entre los que están generalmente asociados a dife:rentes (EXTRANJEROS E INMIGRANTES) y los demás, que sólo lo están muy poco.
Por otra parte, aparece otra separación al nivel
de los verbos. Si todos los elementos son portadores
del mismo rasgo estereotípico integrarse, en la catego-

CUADRO 11
CLASIFICACIÓN JERÁRQUICA REALIZADA A PARTIR DE LOS VERBOS INDUCIDOS,
PRODUCIDOS POR MÁS DEL 20% DE LOS SUJETOS EN AL MENOS UNA DE LAS
CONDICIONES
Dendrograma de 13 variables
Método de Ward
Distribuciones Euclidianas

ÁRABES
INMIGRANTES

1

REBUS

1

BEURS
MAGREBINOS

151.AMISTAS
BOUGNOULS

1

GRISES
ClANDESTINOS

1
1

NORAFRICANOS
EXTRANJEROS

INTEGRISTAS
MUSULMANES

o

10

20

30

40

S&gt;

00

70

Distribución Agregación
Fuente: Investigación directa.

60

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.

18 1MAY0-AGOSTO 2005

ria racismo estarían los elementos mayormente asociados con integrar (BEURS, INMIGRANTES y MAGREBINOS) y los demás que sólo lo están en una muy
pequeña medida. Hay una segunda división que, sin
embargo, no cubre la primera, opone los elementos
asociados de manera importante a robar (BEURS, GRISES, MAGREBINOS y REBEUS) y aquellos que lo son
muy poco frecuentemente.
La tercera, que en un primer tiempo habíamos
llamado a falta de otra palabra ni racismo ni religión,
incluye los elementos que quedan: CLANDESTINOS y
NORAFRICANOS, está asociada al nivel de los adjetivos con ilegales, pobres e indocumentados: el prototipo
de esta categoría es CLANDESTINOS. Si tratáramos de
nombrar esta categoría a partir de los rasgos que la
caracterizan, podríamos llamarla Situación respecto al

país anfitrión.
El análisis de los verbos no muestra una división específica entre estos dos inductores.
Este análisis nos permitió evidenciar los tres
conjuntos de elementos constitutivos de la representación de la comunidad magrebina en la población
interrogada, constituida por franceses de origen. Esta
representación parece estructurarse en tres conjuntos: la religión, el racismo y la situación respecto al país
anfitrión. Sin embargo estas categorías tienen que ser
confirmadas mediante un análisis más profundo.
Más allá de estos resultados, este estudio nos
lleva a tres observaciones: la primera es metodológica, la segunda teórica y finalmente la última tiene que
ver con nuestro propósito primero en cuanto al papel
de los medios respecto a la imagen que puede transmitirse de una comunidad.
Desde punto de vista metodológico debemos ser
m uy prudentes, el análisis realizado sigue siendo
exploratorio y muy incompleto, las relaciones entre los
elementos fueron contempladas de manera muy insuficiente, a esta altura seria peligroso tratar de revelar el
principio organizador de esta representación. Para ello
el estudio debería ser completado con recolecciones
adicionales (entrevistas, cuestionarios de centralidad, ... )
que nos permitirían analizar más detalladamente la organización y el contenido de esta representación.
Sin embargo, aun a este nivel el estudio realizado presenta algún interés respecto a las bases teóricas

I

TRAYECTORIAS AÑO VII,

N0.18 1MAYO-AGOSTO 2005

del modo de tratamiento de los datos verbales llevado
a cabo aquí. El tratamiento está en relación con las
consideraciones de orden lingüístico; es consecuencia de una tentativa de acercamiento entre la denominación de un objeto por medio del lenguaje y las
características del objeto señalado puestas de relieve
por medio de la denominación.
La originalidad del enfoque reside en el hecho
de que el objeto analizado es un grupo social, y más
precisamente, una categoría social, y no un objeto fisico de la realidad. Por otra parte, las características
asociadas a este objeto no se revelan por medio de
estudio de la lengua sino del uso que de ella hacen los
sujetos hablantes, y esto, mediante producciones discursivas de los sujetos puestos en una situación de
evocación.
El estudio presentado parte así del punto d
vista de que las palabras usadas por los sujetos para
referirse a un objeto de representación no siempre
son todas equivalentes para los sujetos, aunque en lal
superficie parecen tener el mismo sentido. Por otrat
parte, la categoría sintáctica a la que pertenecen también es significativa. El uso de un sustantivo pone de¡
relieve la esencia del objeto y por lo tanto su carácter
perenne. El uso de un adjetivo o de un verbo pone e ,.....,----cambio el acento sobre el rasgo o el proceso, y por lo
tanto sobre su carácter fugaz. De ahí una aproximación con la categorización social. Hemos asociado as'
al sustantivo con el nombre dado a la categoría, e
verbo y el adjetivo con las características asociadas a
los elementos que componen la categoría. El análisis
aplicado enseguida a las características asociadas permite revelar los eventuales rasgos estereotípicos, y la
posible existencia de un elemento que tenga el estatus
de elemento estereotípico de la categoría. Es por ese
lado que exploramos la organización de la representación que tienen los sujetos de la comunidad
magrebina.
Estas consideraciones nos remiten a nuestro
propósito inicial. Hacemos un llamado a la prudencia cuando se trata de nombrar un objeto y, afortiori,
cuando este objeto hace referencia a una categoría de
individuos. En efecto la nominación remite a una serie de rasgos asociados a la categoría, estos rasgos van
a alimentar el texto, el artículo o el discurso en el cual
61

�Palabra, sentido, representación

-~~---------------~

lel objeto está presentado; se agregarán luego a las intormaciones presentadas para disparar procesos
;" - - - - - -inferenciales activados por el objetivo de estos mensajes. A partir de ahí, hablar de atentados, asesinatos
o secuestros atribuyéndolos a ISLAMISTAS o MUSUL.,.,,.H....- - - ~ - MANES no lleva a los lectores a las mismas conclusiones. -.,

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TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO.

181MAYO-AGOSTO 2005

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Traducción de Brigitte Domange
Recibido: enero de 2005
Aceptado: mayo de 2005

63

�-

TEORIA

TEORÍA
Dinámica de /,a represent.acüm

Dinámica de la representación
De las representaciones mentales
a las representaciones sociales de los grupos

ALAIN CLÉMENCE y FABIO LORENZI-CIOLDI

as ~epresentac1ones sociales se refieren a las
teorías de sentido común sobre cuestiones
debatidas en una sociedad. Si se habla de
teorías a propósito de
este saber es porque
está construido de
comunicaciones e intercambios entre los
agentes sociales y no
se deriva de experiencias individuales (Doise, 1990; Jovchelovitch, 1995).
La objetivación designa precisamente el proceso de
transformación de las informaciones, las cuales son
introducidas en contextos sociales diferentes. Buenos
ejemplos de estas transformaciones son proporcionados por los rumores (Rouquette, 1975; Kapferer,
1987) que ofrecen un cuadro de análisis aún descuidado por el estudio de las dinámicas representativas
(Lorenzi-Cioldi y Clémence, 2001). Una de las mayores transformaciones de la información es precisamente la que se produce en el momento de su inscripción en el sentido común. A menudo abstracta y
específica en su manipulación experta, la informa-

L

64

c10n adquiere una
significación figurativa, metafórica o simbólica, circulando en
el pensamiento cotidiano y aportando en
ese sentido puntos de
referencia comunes a
los agentes sociales
cuando se estabiliza.
Tales saberes compartidos constituyen
un verdadero pensamiento ambiental,
normas teóricas que
se las puede comparar fácilmente con las metáforas
estructurales analizadas por Lakoff y Johnson (1980).
El producto final de la transformación aparece bajo
la forma de un pensamiento común, prototípico, normativo, sobre un asunto debatido en la sociedad.
Mientras tanto, como lo mostraremos, este proceso
de cristalización, típico de la objetivación, caracteriza
también los debates científicos. Tanto el contenido
como la estructura del pensamiento representativo son
ampliamente determinados por el entorno normativo, el meta-sistema que constituye las creencias o
modelos dominantes en un contexto social o científico. Los diccionarios, que presentan a la vez definicio-

TRAYECTORIAS AÑOVII, NO. 18 . MAYo-AGOSTO 2005

nes sabias y comunes de los conceptos, definiciones
que evolucionan a la vez en número y contenido, ofrecen una ilustración clara de este punto. Un ejemplo
muy sorprendente nos lo proporcionan las metáforas
de la memoria. Draaisma (2000) muestra magistralmente cómo los modelos de la memoria evolucionan
teóricamente por analogía con los instrumentos que
permiten salvaguardar los rastros como el libro, el
fonógrafo y la computadora. Estos instrumentos son
a la vez traducciones concretas del funcionamiento
de la memoria, pero también contaminan el desarrollo conceptual de los modelos de memoria.
Las nociones abstractas toman significación en
esquemas figurativos o modelos sistemáticos que permiten a la vez fijar algunas referencias comunes e integrar elementos nuevos en el antiguo saber. Estas
operaciones transforman las informaciones que son
reconstruidas de manera variable según los puntos
de vista de los individuos y los grupos. De ahí el desarrollo de una pluralidad de definiciones y de teorías que enriquecen el concepto y sobre todo lo sumergen en las relaciones, los debates y los conflictos
sociales. Si el hombre de la calle no se preocupa de la
validez lógica o empírica de las clasificaciones, el científico defiende los modelos a partir de los cuales
reconsidera de manera sistemática la producción de
nuevas informaciones y se inquieta por la coherencia
racional de sus definiciones. Sin embargo, en la calle
o en el laboratorio, el pensamiento representativo descansa en primer lugar en una validez consensual sobre las normas dominantes del contexto social. Se
arraiga en las relaciones e inserciones y prácticas específicas que favorecen la consolidación o el rechazo
del consenso. Pero queda como un punto de referencia necesario para los intercambios entre los agentes
que defienden posiciones antagónicas.

LA OBJETIVACIÓN COMO PROCESO
Como la escuela de Aix-en-Provence lo ha demostrado ampliamente, toda representación social está

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 I MAY0-AGOSTO 2005

organizada alrededor de un nudo central constituido
a menudo por un esquema figurativo más o menos
estructurado y complejo (para una síntesis, ver Abric,
1994). Esta trama de base está organizada a menudo
alrededor de una red de oposición. Estas distinciones
pasan así entre lo relevante y lo no relevante de la
definición, entre lo que se valoriza y lo que no, etc.
Estos esquemas clasificatorios no se reducen forzosamente a oposiciones polarizadas; pueden desplegarse entre referencias más o menos estables, alrededor de una frontera móvil. Asimismo, las nociones
que componen el nudo central son asociadas entre
ellas y con otras nociones más periféricas con grados
más o menos fuertes. Se han efectuado numerosos
estudios sobre este asunto y con enfoques metodológicos variados (Abric, 1994; Breakwell y Canter, 1993;
Doise, Clémence y Lorenzi-Cioldi, 1993; Jodelet,
1989).
Uno de los aportes esenciales de las representaciones sociales es haber puesto el acento sobre la
importancia del meta-sistema normativo, es decir sobre el hecho de que nuestro pensamiento, antes de
estar organizado por un aparato cognitivo, está estructurado por un entorno normativo (Doise, 1993).
Se hace manifiesto de manera rápida que los datos
más accesibles a la memoria son, al menos para aquellos objetos que nos interesan, los que corresponden
más a menudo al pensamiento dominante, en otros
términos al pensamiento normativo. Por consecuencia, una distinción que opera en el nivel de las representaciones mentales, como la que se da entre el pensamiento controlado y el pensamiento automático, se
deriva de la presencia de un pensamiento común,
compartido, normal, por un lado y de tomas de posición, discusiones, oposiciones y desviaciones, por el
otro. Es en este sentido que se trata de abordar la transformación de la información en el sentido común o
en una disciplina científica, tanto en la construcción
como en la transformación de las representaciones
sociales. En otros términos, nuestra óptica no es saber que las personas activan más fácilmente estereo-

65

�TEORÍA
Dinámica de 'la representación

TEORÍA
Dinámica de 'la representación

Una objetivación en acto: la representación del
grupo en psicología social

La corriente de la cognición
social produjo conocimientos
valiosos sobre el
funcionamiento de las
representaciones de los
grupos. Los modelos
cognitivos de la
categorización detallan las
características formales de
estas representaciones.

tipos y esquemas que otros datos en tal o cual condición. Es saber cuáles son los contenidos y las estructuras de las referencias comunes, de los nudos centrales, de los estereotipos, de los modelos que elaboran
a partir de las informaciones que obtienen. De esta
manera podemos mostrar cuál es la significación del
pensamiento representativo y a qué funciones responde. Lu ego, puede ponerse en eviden cia por qué y en
qué dirección se transforman las informaciones. Nosotros llegamos a tal conclusión sobre los modelos
asimilados a representaciones mentales, elaborados y
defendidos en psicología social. Después de haber
puesto en evidencia los debates entre los defensores
de diferentes modelos, mostramos en un segundo
momento de qué manera la perspectiva de las representaciones sociales permite situar a cada modelo
como una forma de percepción de los grupos o de un
posicionamiento específico frente a los grupos.

66

La corriente de la cognición social produjo conocimientos valiosos sobre el funcionamiento de las representaciones de los grupos. Los modelos cognitivos
de la categorización detallan las características formales de estas representaciones. Sin embargo, estos
modelos presentan escasas consideraciones sobre los
factores que gobiernan su actualización en las jerarquías sociales. Las numerosas variantes y desarrollos
de estos modelos especifican a su vez las diversas
maneras con las cuales los individuos organizan su
mundo social. Pero si los cognitivistas contemplan un
mundo sin jerarquías y sin estatuto social, nosotros
vemos que sus modelos pueden ser repensados para
comprender mejor las representaciones de dominantes y dominados. Las características que definen los
dominados, los agregados, son implicadas por el
modelo de las entidades y a veces de los prototipos,
mientras que las características que definen los dominantes, las colecciones, encuentran su expresión
plena en el modelo de los ejemplares (Lorenzi-Cioldi,
2002).

Debido a una importante contribución epistemológica de Lewin, este modelo es a menudo denominado aristot,élico. De la misma manera en que una
piedra cae porque posee el atributo de la pesadez y
que una hoja hace volteretas porque posee el atributo
de la ligereza, un grupo de personas posee, en cuanto
tal, características específicas. Esta concepción de
grupo descansa en el esencialismo colectivo, y se aplica
tanto a dominantes como a dominados. Los trabajos
que se remontan a la metodología propuesta por Katz
y Braly ( 1933) muestran que una denominación
grupal despierta contenidos que se aplican inmediatamente a todos los miembros del grupo. Estos trabajos insisten sobre la consensualidad y la coherencia
de estos contenidos, tanto más cuando el grupo ocupa una posición inferior en la jerarquía social o es
juzgado de manera desfavorable por la opinión pública. Este tipo de representación de grupo emerge
vulgarmente en los movimientos de reivindicaciones
identitarias. Se insertan en un sistema de antagonismos de fuerte densidad ideológica, donde la despersonalización en una entidad puede contribuir a resaltar el orgullo de la persona.

Los prototipos
Las entidades (o el bosque antes de los árboles)

Antes de que la psicología social adoptara el camino
de la revolución cognitiva, hacia fines de la década de
los cincuenta del siglo pasado, el modelo predominante de la categorización se basaba en la idea de una
inclusión categorial en términos de todo o nada. En
este modelo, los grupos y las categorías son vistas
como entidades discretas, mutuamente exclusivas y
exhaustivas. El rasgo distintivo de una categoría es su
homogeneidad; sus miembros comparten las mismas
características y en el mismo grado. Estas-identifican
completamente y de manera necesaria a su grupo.
Los atributos del grupo representan su esencia, eso
sin lo cual se convertirían en &lt;&lt;otra cosa&gt;&gt;distinta de lo
qu e son.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAYO-AGOSTO 2005

Si para formar parte de una categoría un individuo
debe poseer algo en común con los otros miembros
de la categoría, han emergido puntos de vista diferentes a propósito de la definición de esa cosa en común. Hacia fines de la década de los sesenta se afirmó la idea de que una categoría es articular algo más
que compartir un pequeño número de atributos y una
esencia. Rosch (1978), inspirado por los trabajos de
Wittgenstein sobre la imposibilidad de enlistar los atributos que definen a todos los miembros de una categoría, postula una organización cognitiva de la información basada en los grados de pertenencia a una
categoría. El gradiente de pertenencia se establece con
la ayuda de un prototipo que es el centro de gravedad
de la categoría, el patrón de medida de todos sus

TRAYECTORIAS

I AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

miembros. El prototipo es un resumen, una abstracción que exhibe la tendencia central o mediana de los
atributos más frecuentes de los miembros del grupo.
La posesión de todos los atributos que definen al grupo no es más un criterio necesario de pertenencia,
como en el caso de las entidades. Esta pertenencia
emerge porque las diferencias entre sus miembros son
menos importantes que las diferencias entre los miembros de categorías diferentes. De alli resulta que las
categorías no son jamás muy homogéneas y que no
se demarcan entre unas y otras por fronteras definidas. Cada categoría está representada por un número relativamente pequeño de personas calificadas de
centrales o de buenos ejemplos. Los estudios de Rosch
muestran que, con relación a los miembros periféricos, los buenos ejemplos de una categoría son descritos por un número importante de atributos que provienen del prototipo y que son más accesibles en el
nivel cognitivo.
Una primera ilustración de la forma como opera
un prototipo la dio Cooper ( 1999). El autor aborda
los estilos de vida de cinco clases sociales en Inglaterra contemporánea describiendo las maneras de ser
de personajes prototípicos en varios dominios de la
vida pública y privada (familia, trabajo, etc.). Estos
personajes, que ejemplifican una clase social en su
conjunto, son denominados de formas " deliciosas".
Uno encuentra en la cumbre de la jerarquía al Sr.
Harry Stow-Crat1, el aristócrata y, hacia abajo, se conviene de manera poco respetuosa al obrero como Sr.
Definitely-Disgusting2. El autor justifica el empleo de
esta visión de lo prototípico para describir grupos
humanos tan amplios y diversos, asegurando: "Soy
consciente de las aproximaciones que hago en este
libro; he hecho demasiadas generalizaciones abusivas"
(Cooper, 1999: 19) . Debemos hacer notar que este
procedimiento se ha vuelto común en los medios contemporáneos. Así, cuando se elige un movimiento
1
2

En inglés en el original (nota del traductor.)
ídem.

67

�TEORÍA

TEORÍA
Dinámica de la representaciim

Dinámica de la representación

un conjunto de personas excesivamente heterogéneo
desde el punto de vista sociológico. Pero el racimo de
criterios afina la clasificación y hace surgir un prototipo del pobre. Pero este prototipo se muestra inoperante cuando se trata de delimitar un grupo donde
todos se integren de la misma forma, por decisiones
administrativas precisas.
El modelo de los prototipos innova en un-punto decisivo en relación al modelo de las entidades.
Mientras que este último no permite ninguna variación al interior del grupo, el prototipo admite que los
miembros de un grupo poseen atributos que definen
al grupo en cantidades e intensidades variables. Este
modelo alienta la diversidad en el grupo, una diversidad que puede presentarse bajo el aspecto de diferencias interpersonales o de contrastes entre los
subconjuntos o sub-tipos de personas (por ejemplo,
las amas de casa o las mujeres ejecutivas). Un prototipo conserva las particularidades individuales en gran
medida, pero no permite la variedad sustancial de sus
"personalidades".

Los ejemplares (o el árbol antes que el bosque)

social o de protesta, o una figura típica -un camionero, un estudiante, un chavo banda, José Bové... - son
encarnados como un tipo de conjunto de su grupo.
Los países también son asociados a fenómenos particulares: Afganistán y el terrorismo o la condición de la
mujer; Inglaterra y los hechos y gestas de la realeza, etc.
Los debates que oponen regularmente a los
poseedores de diferentes enfoques de codificación de
las profesiones y, por lo tanto, la asignación de los
individuos a las diferentes capas sociales, ilustran también el enfoque de lo prototípico: cada categoría
socioprofesional se define por un conjunto de criterios y el racimo que forman estos criterios permiten la

68

asignación de un individuo a una clase social. La puesta a punto de los criterios que delimitan la pobreza
suscita respuestas análogas. Tres criterios son generalmente utilizados por el Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (INSEE): un criterio monetario; un criterio material (la rareza de los
bienes poseídos); y un criterio más subjetivo (el sentimiento de diferencia o distancia entre el ingreso y el
minimo considerado necesario). Según los datos recogidos en 1994, 25% de los hogares franceses llenaban uno de estos criterios, sólo 8% tenían dos de ellos
y 2% simultáneamente los tres (ver Sciences Humaines,
septiembre-octubre 1999). Cada criterio circunscribe

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.

18 1MAYO-AGOSTO 2005

Esta variedad sustancial está en el centro del modelo
de los ejemplares. El modelo se desarrolló a mediados de la década de los setenta y presenta numerosas
variantes (Smith y Zárate, 1992). El modelo rechaza
la idea de que la representación mental de un grupo
se basa en un pequeño número de características
modales compartidas de manera más o menos intensa por los miembros del grupo. No proporciona roles
particulares a los miembros más típicos del grupo.
Postula, inversamente, que los individuos recogen y
depositan en la memoria información mucho más
concreta, circunstanciada y vinculada a cada uno de
los miembros del grupo. Según Smith y Zárate (1992),
un ejemplar difiere de un prototipo o de un esquema
que implica generalmente conocimientos abstractos
sobre las propiedades típicas o cubiertas por un grupo social. Los ejemplares (las representaciones cog-

TRAYECTORIAS I AÑO VII, N0.18 , MAYO-AGOSTO 2005

nitivas de los individuos) pueden escalonarse desde
representaciones muy detalladas y completas de personas específicas (mi madre o mi colega) hasta representaciones mínimas que contengan solamente dos
o tres atributos.
¿Cómo puede surgir, entonces, a pesar de todo,
una representación de los miembros del grupo coherente, unificada, útil, en vistas del juicio y de la acción? Tomemos seis individuos. Se puede decir que:
A no comparte nada con D pero posee muchos atributos en común con B que posee muchos atnbutos en común con C (aunque algunos de los atributos que B comparte con C sean diferentes de los que comparte con A),
el cual a su vez posee muchos atnbutos en común con D.
Si D se junta con E, el cual comparte mucho con F quien,
a su vez, comparte mucho conA,ambamos a la cuadratura
del círculo y a la idea de que los conjuntos simbólicos
relevantes de la percepción cotidiana se distnbuyen a lo
largo de un continuo que une los elementos mezclados
(Shweder, 1977: 646).

Al término de esta cadena de comparaciones,
que puede concebirse como una trama de relaciones
interpersonales (o de "lazos débiles" constituidos en
red), es enteramente posible que un cierto número
de individuos no tengan nada de común entre sí. Una
pertenencia categorial común surge bajo la forma de
una serie de intermediarios que se solapan. El grupo
permanece fuertemente heterogéneo, dividido en pedazos y ninguno de sus miembros puede reivindicar
que Jo encarna mejor que otro. Todos preservan un
número de sus cualidades, pero todos están religados
en el mismo conjunto y pueden preservarse de cierta
pertenencia colectiva.
Una categoría de ejemplares proviene, por lo
tanto, de la yuxtaposición de características particulares (en su mayoría de las personas, pero también de
episodios de vida, de situaciones, incidentes, etc.) que
se acumulan en la memoria de los individuos a merced de sus contactos, sus experiencias, su exposición

69

�TEORÍA

TEORÍA

Dinámica de la representación

El individuo elabora una
definición general del
grupo) cccalculándola))
apres-coup) cuando las
circunstancias solicitan un
juicio situado a este nivel de
abstracción más elevado.

a los medios de comunicación. Todos los miembros
poten ciales de una categoría y las situaciones que les
dan cabida ju egan el mismo rol en la formación de la
categoría. El individuo elabora una definición general del grupo, "calculándola" apres-coup3, cuando las
circunstancias solicitan un juicio situado a este nivel
de abstracción más elevado. Provienen de un llamado a la memoria de todos los ejemplares en los que
están depositadas.
Se las compara según sean los atributos sobresalientes por las circunstancias y edifica una categoría que contiene los ejemplares más destacables según sus atributos. De esta manera, para formar un
juicio categorial sobre una persona, el individuo evoca en la memoria los ejemplares que se asemejan a
esta persona en función del indice contextual saliente
en el momento del juicio. Los ejemplares movilizados serán diferentes según que este índice saliente sea
3

Apres-coup es una expresión intraducible, introducida por el
psicoanálisis de lengua francesa, que alude a la reelaboración
ulterior de experiencias pasadas a partir de las nuevas experiencias
vividas (nota del traductor).

70

Dinámica de la representación

el sexo, la profesión, un rasgo de carácter, etc. La categoría que incluya a esta persona será por lo tanto
una categoría de sexo, de profesión, de caracteres, etc.
Asimismo el producto de ese cálculo, el concepto que
define la categoría como tal, es por consiguiente recogido en la memoria con el mismo título de los otros
ejemplares que se encuentran ya allí. El modelo de
los ejemplares no formula así ninguna distinción entre conocimientos generales y específicos en lo que
hace a las categorías. El postulado de un cálculo y de
una estimación recurrentes de la abstracción categorial
conduce a la definición de categorías volátiles,
"inesenciales" puesto que están encadenadas al contexto_en el cual se producen (las características del
contexto, así como las del que es percibido -como su
estado de humor, etc.- definen el número y la naturaleza de los ejemplares disponibles y efectivamente
evocados en la memoria).
El modelo de los ejemplares, por lo tanto, da
cuenta de la emergen cia de categorías efimeras,
heteróclitas y permeables, todo lo opuesto al modelo
de las entidades y, en menor medida, al modelo de los
prototipos. Las entidades y los prototipos se prestan
mejor que los ejemplares a las atribuciones esencialistas (el prototipo secunda el esencialismo en el sentido de que difícilmente admite que un grupo pueda
ser comparado con otros grupos según una pluralidad de criterios que harán, cada uno, emerger prototipos distintos).

DIFERENCIACIÓN
EN LA INCORPORACIÓN
DE LO NUEVO EN LO ANTIGUO
Por el hecho de que el pensamiento representativo se
elabora sobre cuestiones que son objeto de alguna
ganancia, como el de la definición del grupo que acabamos de discutir, los agentes sociales abordan la información que es difundida a partir de puntos de vista diferentes. Notablemente, se obser va que las
posiciones divergentes son expresadas en el espacio

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

público por personas que pertenecen a grupos minoritarios que intentan activamente modificar el entorno normativo (Mugny y Perez, 1991); utilizan los
principios basados en ideas, valores o creencias, que
fundamentan la identidad o la reputación de su grupo para analizar los aspectos misteriosos o ambiguos
de las teorías de sentido común. Pueden a la vez incorporar las referencias comunes en su antiguo saber, pero también intervenir activamente para modificarlas. Este proceso de anclaje implica estudiar cómo
las diferencias en el posicionamiento de los individuos se organizan a partir de las relaciones específicas del entorno normativo (Doise, C lémence y
Lorenzi-Cioldi, 1993).
La lógica y el contenido del razonamiento dependen, por lo tanto, de la perspectiva que dicta el
contexto normativo. La memoria colectiva funciona
de la misma manera. Las representaciones inscritas
en la memoria son el resultado de la perspectiva definida a diferentes niveles por los grupos de pertenencia (Clémence, 2002). De este hecho, las referencias
comunes pueden adquirir significaciones diferentes.
Tomemos el ejemplo de las iglesias. Podemos considerar, para decirlo brevemente, que se trata, primero,
de traducciones concretas de una forma de pensamiento religioso. La transmisión de la representación
religiosa del mundo de una generación a otra se apoya desde hace largo tiempo en las iglesias inscritas en
el entorno. Frecuentar una iglesia se hace evidente
para expresar esta representación del mundo, del
mismo modo de aquellos que, en la Revolución de
1789, por ejemplo, atacaban a las iglesias como la
objetivación de un pensamiento que buscaban transformar. Para los actuales visitantes, las viejas iglesias
son la objetivación de una estética arquitectónica. Esta
nueva perspectiva, transformando la significación del
objeto, induce al mismo tiempo otra relación a este
objeto que apunta en particular a su protección. A la
inversa, cuando el objeto mantiene su significación
religiosa, es susceptible de ser transformado al no
corresponder ya al uso religioso al que está destina-

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

do. Pero nosotros encontramos también personas que
miran cier tas iglesias según una perspectiva histórica
y frecuentan otras según una p erspectiva religiosa.

Tomas de posición frente al consenso
Si bien las referencias comunes orientan el pensamiento representativo de todos, aparecen desacuerdos entre
las posiciones tomadas en esta trama común. Conversaciones y comunicaciones no pu eden desarrollarse
salvo que las personas compartan, no sólo un lenguaje en común, sino también cuando tienen algo
diferente que decir. Estas diferencias de tomas de
posiciones, de disensiones, son las condiciones necesarias para la activación de un debate público sobre
ciertos asuntos. La emergencia de disensos descansa
sobre relaciones más o menos conflictivas entre grupos diferentemente estructurados y es a menudo estimulada por el hecho de que la explicación de un
problema social o la definición de una ganancia social comporta elementos complicados, oscuros o desconocidos. Las personas pueden entonces encontrar
posibilidades de articular las referencias comunes,
consensuales, con diferentes tipos de creencias o de
modelos.
Mientras que el estudio de la objetivación debe
partir de la información para seguir su evolución, en
alguna medida independiente de los individuos, el
estudio del anclaje debe partir de los individuos y de
los grupos y, por consiguiente, tener en cuenta inmediatamente lo que desde el punto de vista del pensamiento los diferencia en un dominio específico. Esta
es la idea que Doise ha desarrollado con la noción de
principio organizador, forjada a partir de los trabajos
de Bourdieu sobre el habitus y estrechamente ligada
a un campo específico (Clémence, 2003) . Tal perspectiva permite a la vez situar a los individuos por el
sesgo de ciertas características comunes en sus normas de interpretación, cada una con relación a las
otras, pero también de colocarlas frente a las referencias y modelos comunes. Otras cuestiones pueden

71

�TEORÍA

TEORÍA
Dinámica de la representación

Dinámica de la representación

entonces ser abordadas, como las de los lazos entre
tomas de posición y de relaciones entre grupos sociales de las que son portadores, o las de las homologías
entre los principios organizadores de los diferentes
dominios. Los estudios sobre el desarrollo de las representaciones sociales son probablemente los más
interesantes para estos propósitos porque permiten
indicar los procesos de entrada en un meta-sistema
normativo con su apropiación progresiva, seguido de
su acomodación según las relaciones en las cuales son
apreciadas las personas. Veamos ahora cómo esta dinámica se despliega en la definición de los grupos
sociales.

ANCLAJE SOCIAL DE LAS
REPRESENTACIONES DE GRUPO
Las representaciones mentales de los grupos, de las
cuales hemos presentado el proceso de objetivación
más elevado, se separan unas de otras siguiendo dos
criterios. El primer criterio las separa según la importancia de su homogeneidad interna. El segundo,
según el grado de abstracción de las características

72

que las definen. Hacia los polos de la homogeneidad
y de la abstracción se encuentra el modelo de las entidades. El individuo constriñe la variedad de lo real
en grupos coherentes, cohesivos e impermeables. A
cada grupo le corresponde una esencia o naturaleza
compartida por todos sus miembros. La definición
de la categoría es primordial: fija los criterios de inclusión y de exclusión de sus miembros. En los polos
opuestos de la heterogeneidad y de la abstracción
débil, representados por el modelo de los ejemplares,
el individuo es considerado de alguna manera como
una tabula rasa que capitaliza las informaciones sobre las personas encontradas. Retiene todos los atributos salientes en el momento de sus encuentros sin
organizarlos en categorías. Los principios que rigen
la coherencia del grupo son puramente contingentes.
No intervienen más que en una etapa ulterior, cuando las circunstancias apelan a un juicio más general.
Ocupando una posición mediana en el espacio definido por los criterios de heterogeneidad y de abstracción, el modelo de los prototipos presupone una definición abstracta del grupo que se aplica a todos sus
miembros. No requiere que cada miembro del grupo
ejemplifique esta definición en el mismo grado. Estas
representaciones son por lo tanto gobernadas por
principios organizadores diferentes. El modelo de los
ejemplares, más respetuoso de lo real, autoriza una
diversidad de personas más importante que el modelo de los prototipos que a su vez autoriza mayor diversidad que el modelo de las entidades. Este último
se identifica por su tendencia a amarrar a los individuos al grupo y por aplanar sus diferencias. Es un
poco como si se encarara un texto por su tabla de
materias (en el caso de las entidades o de los prototipos) o por su índice de autores (en el caso de los
ejemplares).
El trabajo de la cognición social tiene en cuenta
las tentativas repetidas y laboriosas para validar un
modelo de representación mental de los grupos a costa
de los modelos concurrentes. Cada investigador reclama universalidad para su modelo, aún después de

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

haber consentido la existencia de numerosas representaciones de grupo (Lorenzi-Cioldi, 2002).
Complementariedad de las representaciones
del grupo
El enfoque pluralista que defendemos postula la complementariedad antes que la exclusividad de las representaciones mentales de los grupos. Estas representaciones describen formas desaparecidas de
pensamiento, de modelos, que conviene restituir a las
condiciones concretas de la vida de los individuos en
sus grupos. Los modelos cognitivos adquieren un
nuevo sentido cuando son examinados en función del
lugar que ocupan los grupos en la estructura social
(Moscovici, 1986) . Este esfuerzo dirigido a contextualizar el pensamiento individual se parece al propuesto por Bourdieu (1979) que consiste en definir
el habitus como la concordancia de las divisiones sociales y de las estructuras mentales.
El enfoque de las colecciones y de los agregados parte de constatar que ciertos grupos parecen
dotados de una esencia que se aplica uniformemente
a todos sus miembros, mientras otros son organizados alrededor de un pequeño número de casos típicos y otros más se ocultan a la percepción colectiva
surgiendo como una serie de cosas que forman un
conjunto de personalidades. Estas diferentes figuras
del grupo repercuten en las representaciones mentales de las entidades, de los prototipos y, respectivamente, de los ejemplares. La puesta en relación de
estas representaciones mentales con la jerarquía social, en otros términos su anclaje, permite acceder a
una mejor comprensión de la variedad de los grupos
que pueden ser inventariados en la vida cotidiana. Se
trata igualmente de una representación más parsimoniosa de aquellas ofrecidas por los modelos concurrentes de la cognición social pues ella abre la vía al
estudio de las condiciones de emergencia de cada una
de las representaciones mentales de los grupos. Pero
ello obliga a ir hacia las dinámicas cognitivas de la

¡

TRAYECTORIAS. AÑO VII, NO. 18 I MAYO-AGOSTO 2005

Un grupo débilmente
entitativo no es mas que
una ((abstracción ficticia)))
las personas que lo
componen se ubican como los
ingredientes más pertinentes
de la percepción.
•

•

I

categorización en comparación a las de un individuo
aislado, abstracto, sin anclaje social y desplazándose
a su modo en un amplio conjunto de grupos sociales
más o menos intercambiables.
El modelo de las entidades se sitúa más cerca
de los grupos de débil estatus social. Inversamente, el
modelo de los ejemplares se ubica más cerca del modo
como se perciben y son percibidos los dominantes.
El intermedio de los prototipos se presta a un abanico de aplicaciones más amplio. Examinemos la colección. Este grupo se presenta a la percepción bajo
la semblanza de una asociación voluntaria de personas en las cuales los atributos no deben nada al grupo. Cada persona contribuye a definir al grupo más
que lo que éste contribuye a definirla. El grupo no
opone ningún obstáculo a la diversidad de las personas, por el contrario, la alienta y la muestra. La definición común de estas personas permanece subordinada al examen de aquello que las singulariza. No
surgen en ningún caso como una entidad holista, homogénea y consistente, el grupo no logra sustituir al
esencialismo personológico en el cual son sólidamente
agrupados sus miembros. Este tipo de grupo es naturalmente adecuado a un modelo cognitivo basado en
los ejemplares. Al igual que en la representación mental de los ejemplares, la abstracción es secundaria,

73

�TEORÍA

TEORÍA

Dinámica de la representación

derivada, inesencial y en el mejor de los casos en la
información individual concreta y específica, en la
colección la dimensión colectiva (la sociabilidad) queda como suspendida.
Se muestra ostensiblemente sin consistencia y
sin consecuencia. No se muestra más que apres-coup
y golpe á golpe, a merced de las circunstancias (ej.
cuando se da una intensa confrontación con los del
extragrupo) y como forma de tomar en cuenta y del
. examen ponderado de todas las "personalidades" directamente o indirectamente conocidas del grupo. Un
razonamiento similar en su procedimiento pero
opuesto en sus resultados domina la puesta en relación del grupo agregado y del modelo de entidades.
Los miembros del agregado calcan un pequeño número de características que los inscriben en una esencia compartida.
Hay entonces un estrecho parentesco entre las
representaciones mentales de los grupos -entidades,
prototipos y ejemplares- y los diversos grupos censados en la vida cotidiana. Si los modelos cognitivos
del grupo son instrumentos eficaces imposibles de
evitar para organizar la gran variedad de las concepciones del grupo, son los conceptos de colección y de
agregado los que permiten descifrar las condiciones
de emergencia. Tomando en consideración variables
exteriores al campo de la cognición social, variables
que tienen habitualmente el rol más modesto de factores perturbantes de los mecanismos generales y universales, los modelos de la cognición social declinan
su antagonismo y sus monopolios respectivos para
lograr la complementariedad.

El grupo impensable
La corriente de la cognición social se resiste a tomar
en cuenta la estructura social. El grupo es destituido
del rol de elemento periférico de la percepción social.
Partimos de un análisis proveniente del examen de
las investigaciones recientes sobre las representaciones mentales de los grupos. Aunque el enfoque de

74

Dinámica de-Ja.representación

entidades ha sido prácticamente abandonado a favor
del de los prototipos y más recientemente por el de
los ejemplares, la homogeneidad y el esencialismo de
los grupos atraen la atención de un número siempre
importante de investigadores (Hamilton y Sherman,
1996; Yzerbyt y Schadron, 1996). ¿Es.necesario veren el abandono de un modelo que implica una
despersonalización elevada en el grupo un efecto de
la exacerbación del individualismo en nuestras sociedades? La coherencia y la cohesión interna de los grupos, se ha visto, son fácilmente reveladas en la realidad social y en los juicios individuales. Pero estas
propiedades de los grupos se llevan mal con las
premisas de los modelos de prototipo y, peor, con el
de ejemplares. Estos modelos son extraños a la idea
de un esencialismo que disputa la diferencia y la variedad de las personas en el grupo.
Un grupo esencializado, amalgamado e impermeable es un grupo dotado de una fuerte entitatividad.
Esta noción se inscribe en la tradición de la psicología de la forma: indica el grado en el cual un grupo es
percibido como un todo dotado de unidad, de singularidad, de sustancia y de existencia real. Un grupo
débilmente entitativo no es más que una &lt;&lt;abstracción
ficticia&gt;&gt;, las personas que lo componen se ubican
como los ingredientes más pertinentes de la percepción. Los factores que habitualmente se tienen como
responsables de la percepción entitativa de un grupo
son la similitud de sus miembros (rasgos fisicos y de
carácter, actitudes y comportamientos), su proximidad espacial, la frecuencia y la intimidad de sus contactos, su destino común, el tamaño pequeño y la
impermeabilidad del grupo, el grado en el cual es
esencializado en el nivel colectivo y, en el marco experimental, la asignación arbitraria de los individuos
al grupo antes que su asignación sobre la base de la
elección, de competencias y de actuaciones individuales. La entitatividad se manifiesta por gradaciones a lo largo de un continuo que opone lo heterogéneo a lo homogéneo y, por extensión, la identidad
personal a la identidad social.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 1MAYO-AGOSTO 2005

¿Hay que asombrarse de que, en una sociedad
que celebra la independencia y la unicidad individuales y en la cual las representaciones de un grupo asumen corrientemente las apariencias de la colección,
la unidad fundamental de la percepción sea la persona antes que sus grupos de pertenencia? Los estudios sobre las representaciones mentales de los grupos muestran que los individuos no cultivaa
espontáneamente la representación entitativa de un
grupo, al m enos lo que ellos piensan como un grupo
ideal. Una revisión del trabajo presentado por Hamilton y Sherman (1996) muestra que no se presenta el mismo grado de coherencia en los comportamientos y actitudes de un grupo y de personas
aisladas. La inferencia de las intenciones y de las voliciones que están en la base por las disposiciones y
por un carácter estable y coherente es el hecho de
que los juicios descansan sobre personas aisladas y
no sobre grupos de personas. De este modo, cuando
los comportamientos son presentados como hechos
por la misma persona, inferencias basadas en los rasgos que designan las disposiciones estables se efectúan más rápidamente y de manera más segura y dan
lugar a juicios más extremos, que cuando los comportamientos son presentados como habiendo sido
hechos por los miembros de un mismo grupo.
Es necesario hacer notar que, a la inversa, las
culturas más colectivistas no prestan mucha importancia a los "rasgos de personalidad" y los grupos
que los componen se toman con más sustancia que
sus miembros. Ellos poseen por sí mismo voliciones
e intenciones. Dasgupta, Banaji y Abelson (1999) comentan de manera perspicaz que los juicios negativos sobre los grupos entitativos expresados por los
psicólogos sociales occidentales
...provienen, al menos en parte, de una preferencia cultural euro-americana por la autonomía individual, y de la
creencia que la pertenencia a un grupo entitativo conduce inevitablemente a la pérdida de la individualidad &amp;te
tipo de actitudes negativas para con los grupos entitativos

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 , MAYO-AGOS10 2005

podría no aparecer más que cuando las personas son

sumergidas en un medio cultural que valoriza la autonomía individual (Ibíd., p. 1001).

Algunos ejemplos de trabajos recientes sobre
la entitatividad de los grupos son suficientes para
apoyar esta primacía de la persona sobre el grupo, lo
que puede deplorarse. La mayor parte de ellos son
realizados entre poblaciones estudiantiles de universidades occidentales, de origen social de clase media
alta y portadores de ideología individualista. Si se
examinan los tipos de grupos y las manipulaciones
de la entitatividad de los grupos que aqui se proponen uno no se sorprende por el desprecio del concepto de entitatividad. De ese modo, los miembros
de un club deportivo, de una banda musical, la familia o aún los amigos ejemplifican una entitatividad
máxima, en tanto que los espectadores en una sala de
cine, los que van en un autobús, los que hacen fila
delante del cajero de un banco o los nacidos en el
mes de mayo ejemplifican una entitatividad mínima.

75

�TEORÍA

TEORÍA

Dinámica de la representación

Dinámica de la representación

Estos trabajos difunden una concepción
tautológica de la entitatividad: en la medida en que es
derivada de una percepción fuertemente integrada
de esas unidades más elementales que son las personas, permanecen más centrales, más sustanciales y
más auténticas que el grupo. El tratamiento cognitivo
de las características que se aplican a cada una de las
personas parece inevitable. La entitatividad de un
grupo se asimila a un tratamiento desfalleciente de la
información o a un sesgo perceptivo (cuya fuente seria
una falta de atención, una sobrecarga cognitiva, etc.)
que coloca a la persona en el centro de percepción y
al grupo en sus márgenes. Este razonamiento testimonia la empresa de la ideología individualista y más
precisamente el esencialismo personologista según el
cual el grupo es un semblante falso, un velo que incomoda o que detiene, según el caso, la comprensión de
maniobras condenables de las personas. Introduce en
un primer momento lo que se requiere sea explicado,
a saber, las causas y las vías por las cuales un individuo es normalmente concebido como el escenario de
la libertad y el grupo de lo contrario. Se percibe también, y ello no es sorprendente, que estos estudios no
examinen la entitatividad y la homogeneidad de los
grupos en función de la posición de esos grupos en la
estructura social. La percepción más o menos
entitativa de un grupo se explica por la cantidad y la
calidad de las relaciones interpersonales en el grupo.
La imputación de entitatividad a un grupo descansa,
por lo tanto, en el examen de las especificidades de
ese grupo más que en sus relaciones con otros grupos (estatus, tamaño, permeabilidad, etc.) y menos
aún en su posición en la estructura social. Las nociones que se relacionan con el estatus de los grupos son
casi inexistentes en estos estudios.

CONCLUSIÓN
Hemos expuesto un enfoque posible del pensamiento representativo retomando las bases clásicas de las
representaciones sociales para aplicarlas al pensamien-

76

to psicosocial sobre la percepción de los grupos sociales. Nos parece pertinente regresar a los elementos
conceptuales conocidos para afirmar que deben ser
mejor integrados en una teoría de conjunto (sobre
este punto, ver también Bauer y Gaskell, 1999) . Más
todavía, una perspectiva tal permite desarrollar y articular los estudios en dos direcciones que colocan el
acento en el aspecto dinámico del pensamiento representativo. La primera de.scansa en la hipótesis de
que el pensamiento ordinario se elabora a partir de
nociones sabias que las comunicaciones hacen circular entre las personas. Esta dinámica no deja a esas
nociones intactas. Son transformadas, objetivadas en
el discurso ordinario que algunos conservan y otros
abandonan. Las concepciones ordinarias son finalmente organizadas alrededor de un cierto número de
nociones en donde la configuración y la significación
difieren notablemente de las fuentes que les sirven de
referencia. La segunda retoma esta hipótesis en el nivel del pensamiento cientifico, necesita una conclusión más específica.
Los conceptos de agregado y de colección expresan dos modos contrastados de sociabilidad, una
explícita, la otra más tácita, inexpresada y asimismo
inexpresable. Los enfoques contemporáneos de la
identidad social y de las relaciones entre grupos no
pueden admitir esta distinción entre dos facetas de la
representación social de un grupo. El comportamiento
individual que no procede de la despersonalización y
que no se relaciona por lo tanto a una idea de sociabilidad que nos es familiar, no es tampoco anunciador
de dinámicas auténticamente colectivas. Es así que,
inscribiendo su reflexión en la teoría de la autocategorización, Doosje et al., (1999) no vacilan en asignar dominios de competencias distintos a la psicología social y a la cognición social: a la primera le
corresponde la tarea de explicar el comportamiento
intergrupos y la emergencia de la identidad social; a
la segunda, explicar el comportamiento interindividual y la identidad personal. Es la misma consideración con respecto a las representaciones mentales del

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAYO-AGOSTO 2005
'

1

grupo mencionadas más arriba. Su actualización no
parece deber nada a la posición de los gru pos en la
estructura social. Estos son parámetros que conciernen a la jerarquía social que permiten contemplar
nuevamente todas estas figuras del grupo formalizadas por modelos rivales, inarticulados, que parecen
aportar un progreso en su sucesión temporal. Las
posiciones de los grupos en la jerarquía social dan
cuenta de su aspecto en entidades, en prototipos o en
ejemplares. Se pasa así de modelos que rivalizan en
elegancia en función de sus propiedades formales a
modelos complementarios y necesarios, unos tanto
como los otros, para describir la manera por la cual
los grupos dominantes y los grupos dominados se
inscriben en las percepciones cotidianas. Las pretensiones universalistas de estos modelos cognitivos descansan sobre el postulado de que el razonamiento es
el hecho de un individuo sin posición social. Pero esto
es una emanación de la ideología que asigna mayor
carga de realidad, de impor tancia y de valor, de
entitatividad si se quiere, a la persona por encima de
los grupos. Este universalismo conduce al olvido del
estatus social. Y es aquí donde produce sus efectos
más poderosos, a saber: la tendencia de no importa
quien a glorificar a los individuos &lt;&lt;dominantes&gt;&gt; y a
despreciar a los grupos "dominados". ,a.,

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�TEORÍA

ÁMBITO

Dinámica de la representación

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Representaciones sociales, ideologías y prácticas:
Un modelo de las relaciones con el agua
en diferentes contextos societales

Traducción de José Maria Infame
Recibido : enero de 2005
Aceptado: marzo de 2005

GABRIEL MOSER, EUGENIA RATIU
y

BERNAD ETTE DEVANSSAY

E

I objetivo de esta investigación es identificar, a través de las representaciones propias
en contextos culturales diferentes, los factores que modulan las relaciones con el agua
en el medio urbano, con el fin de proponer un modelo que las integre en una perspectiva de comportamiento
favorable para un desarrollo sustentable.
Aún cuando las prácticas de solidaridad y de
reparto de los recursos vitales comunes son indispensables (Sironneau, 1996), varios análisis mostraron el funcionamiento individualista frente a recursos limitados (tragedia de los bienes comunes:
Hardin, 1968; Thompson y Stoutemyer, 1991). La
aparición y el mantenimiento de relaciones compatibles con un desarrollo sustentable son frenados o
favorecidos por ciertos factores individuales, ambientales y culturales. En lo que atañe a los recursos naturales, se sabe que las conductas que favorecen su
preservación están ligadas a los conocimientos de los
efectos a largo plazo, a la eficacia percibida de las
acciones individuales, así como a una visión funcional o ecológica del medio ambiente (Dunlap y Van
Liere, 1978; Stern y Oskamp, 1987). Ésta última está
influenciada por la incertidumbre social relativa a la
percepción de los comportamientos adoptados por
los demás, así como por la incertidumbre ambiental

78

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 ; MAYO-AGOSTO 2005

respecto a la percepción del grado del uso abusivo y
de degradación del recurso (Biel y Garling, 1995).
Para Grob ( 1995), los mejores factores predictivos
de los comportamientos adoptados frente al agua
constituyen las actitudes y los valores ligados a los
problemas del medio ambiente, a los cuales se suman el control percibido, el compromiso personal y
el hecho de estar afectivamente y/o fisicamente afectado por esos aspectos. Así es como la percepción
del riesgo (de contaminación o de degradación del
recurso) se identificó en la literatura como el motor
de algunos comportamientos de preservación (Rogers, 1983; Gardner y Stern, 1996).
La literatura muestra que un comportamiento
ecológico está condicionado, tanto por las relaciones
individuales hacia los recursos naturales, como por
el contexto societal, y particularmente los valores respecto al medio ambiente. Sin embargo, la manera en la
cual se articulan estos diferentes factores y cómo llevan
a un comportamiento preciso, queda en veremos. En
otros términos ¿cuál es la relación entre las prácticas,
por una parte, y el contexto ideológico, por otra?
Podemos suponer que en los diferentes contextos culturales, las representaciones respecto al agua
constituyen filtros interpretativos de la realidad y
medios normativos de orientación de los comporta79

�ÁMBITO

ÁMBITO
Pensar en el agua

Pensar en el agua

La literatura muestra que
un comportamiento ecológico
está condicionado) tanto por
las relaciones individuales
hacia los recursos naturales)
como por el contexto societalJ
y particulannente los valores
respecto aJ medw ambiente.

mientos, tanto individuales como colectivos. Se sabe
que la percepción, las actitudes y los comportamientos respecto al medio ambiente difieren de un país a
otro, en la medida en que están modulados por las
condiciones ambientales y, en particular, el estado
de los recursos y el contexto societal ( cultura, valores, reglamentación, infraestructura, oportunidades
de acción) (Lévy-Leboyer et. al., 1996). Las relaciones con respecto al medio ambiente se establecen en
función de la representación que la persona se forja
por su experiencia, sus valores, sus expectativas y
sus preferencias. Las representaciones aseguran la
organización y la estructuración de lo real así como
su conceptualización; se organizan en el seno de un
sistema cognitivo coherente que estructura el mundo en el cual vive el sujeto, estructuración que le permite entenderlo pero también actuar sobre él. Este
sistema "depende de las características personales del
individuo, de su experiencia pasada y presente en
relación con su ambiente (por ende, de su pertenencia a una cultura y a una red de subcultura), y de la
anticipación que hace de eventos futuros" (Codol,
1969). El individuo se construye y evoluciona en el

80

seno de la práctica de las relaciones sociales (Moscovici, 1989). Como sistema de interpretación del
mundo, se vuelve un medio de información y de desarrollo de las actitudes frente a los objetos de la representación. Por lo que respecta al agua, las representaciones son más importantes que las contaminaciones
acuáticas difusas, las cuales no son objetivamente
perceptibles y pueden, por lo tanto, llevar a interpretaciones contradictorias (Moser, 1984). Así, desde
el nivel perceptivo, entra en juego una interpretación
y evaluación del contexto: el agua se percibe como
ligada a ciertas actividades, conductas o significados
(Gibson, 1979).
¿Cuáles son entonces los factores que favorecen la adopción de un comportamiento pro-ambientalista y cómo se articulan en diferentes países donde las condiciones ambientales y societales son
fundamentalmente diferentes? ¿Cuáles son los comportamientos y las estrategias de ajuste adoptados frente al
agua (filtro, suavizador, compra de agua embotellada,
ahorro y consumo diferenciado del agua, activismo),
cómo se diferencian en función de la percepción de
la calidad del agua, de los usos contemplados, de la
incertidumbre ambiental y social respecto al uso de
ese recurso, y cómo estas prácticas repercuten sobre
la percepción de las posibilidades de control individual e institucional?

Objetivos, método, muestra y sitios
de investigación
El estudio consistió en poner en evidencia, en contextos ideológicos y societales diferentes, las representaciones sociales del agua y las prácticas correspondientes, con el fin de identificar los tipos
específicos de relaciones con el agua que se desprenden 1 • El enfoque multicultural permitió analizar el
1

Contratos Agencia de la Cuenca Seine-Normandie / Academia
del Agua núm. 9697086 y 9797012, bajo la dirección científica
de Bemadette de Vanssay (Vanssay y Ratiu, 1997; Vanssay et al,
1998).

papel de los contextos culturales y de los modos de
acceso y de gestión del agua muy diferente, e identificar su incidencia respectiva sobre los comportamientos respecto al agua.
Tratándose de un estudio cuantitativo de carácter exploratorio, los datos fueron recogidos por
medio de entrevistas semi-directivas ante una muestra heterogénea de 18 personas-testigos por sitio seleccionado (profesionales del agua, autoridades,
miembros de asociaciones de defensa del medio
ambiente, profesionales de la salud, industriales, profesiones técnicas y administrativas, maestros, madres
de familia, personas que tienen por lo menos un hijo

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 MAYO-AGOSTO 2005

TRAYECTORIAS º AÑO VII, N0.18 1 MAYO-AGOSTO 2005

pequeño)2. Las entrevistas trataron de los diferentes
aspectos del agua: el agua como patrimonio (bien
común) al nivel local, nacional y global; el agua doméstica y el servicio público asociado; el agua como
producto (agua embotellada); sus cualidades comparadas con el agua corriente y natural; el agua como
elemento ligado a la salud, al bienestar y al ambiente;
el agua y los riegos asociados en el nivel personal,
local, nacional y global; los u sos del agua y su carácter conflictivo (la producción industrial y agrícola
en oposición al suministro de agua potable, a la salud, al bienestar, a la estética de los paisajes y al funcionamiento del ecosistema). Las entrevistas se
transcribieron íntegramente y fueron objeto de un
análisis de contenido temático a partir de una tabla
de análisis común para el conjunto de los sitios.
Los sitios cubren condiciones geográficas, climáticas, culturales y de acceso al agua fuertemente
contrastadas. Las condiciones ambientales locales,
ligadas al grado de contaminación del medio ambiente y/o a situaciones climáticas (permanentes, periódicas o accidentales) más o menos favorables a la
gestión del agua, fueron las que guiaron la elección
de los sitios. Estas características ambientales, cuyos
efectos se viven a diario, a saber: el contacto directo
con un medio ambiente contaminado, la escasez, la
mala calidad, las fallas del suministro de agua y los
riesgos que les son inherentes, son susceptibles de
influenciar las relaciones con el agua.
A las situaciones estudiadas en el contexto francés (Rennes, Limoges, Bordeaux y la región parisina)
se añaden Munich y Madrid, para el continente europeo, escogidas por la oposición norte/sur que representan en un espacio europeo donde se contempla una normativización y una legislación común
(Munich se caracteriza por la abundancia y la calidad del agua, mientras que Madrid sufrió un riesgo

2

Agradecemos a A. Casal (Madrid); L. Colbeau-Justin (Munich
y Yakarta); K. Fujisaki (Osaka); C. Porto de Lima (Brasilia) y K.
Weiss (Uagadugú), por su trabajo de investigación y análisis.

81

�ÁMBITO
Pensar en el agua

Las fracturas sociales) y más
particulannente las
desigualdades de acceso al
agua) llevan a invocar
valores éticos referidos al
reparto de los recursos en
agua doméstica.

reciente de escasez pero la calidad de su agua sigue
siendo excepcional). Yakarta y Osaka para Asia, representan niveles de desarrollo y de modos de vida
extremadamente opuestos (el higienismo japonés se
opone culturalmente a los comportamientos indonesios tradicionales). Las dos ciudades también experimentan una importante tasa de crecimiento de
su población a costa de la calidad del medio ambiente. Para África, Uagadugú es el típico ejemplo de los
problemas de abastecimiento: densidad urbana en
constante aumento y escasez endémica. Para América del Sur, Brasilia revela la dificil coexistencia de
una ciudad planificada y de asentamientos satélites
improvisados. Brasilia, al igual que Yakarta y
Uagadugú, se caracteriza por fuertes disparidades
socio-económicas para el acceso al agua corriente y
de calidad.

RESULTADOS
Los datos recopilados permitieron en un primer tiempo identificar los valores ligados al agua y los dife-

82

ÁMBITO
Pensar en el agua

rentes factores que contribuyen a la adopción de los
comportamientos con respecto al agua. La puesta
en evidencia de tipos de representaciones permite,
en un segundo tiempo, proponer un modelo de la
dinámica de las relaciones con el agua que ilustre el
papel central de las representaciones sociales. Primero, los resultados serán presentados en función
de las particularidades ambientales y societales locales y, luego, en función del modelo de relaciones con
el agua que los análisis permitieron construir.

La expresión de los valores ligados al agua permite identificar dos tipos contrastados de representaciones sociales del agua: una representación ecológica global, estética e identitaria que concierne al agua
en el conjunto de sus manifestaciones; y una representación fragmentada y funcional, limitada al agua
doméstica y en relación con el contexto de acceso al
agua. ¿Cómo se conjugan estas representaciones con
las relaciones con el agua?

Los valores ligados al agua y el contexto societal

Las relaciones con el agua
en los diferentes países

Los· valores ligados al agua, tal como se pudieron
identificar en los diferentes sitios, permiten distinguir dos grupos: por un lado Europa, con los sitios
de París, Bordeaux, Limoges, Rennes, Munich y
Madrid, así como el extremo Oriente con Japón; por
otro, los sitios del Tercer Mundo con Uagadugú
(Burkina-Faso), Brasilia (Brasil) y Yakarta (Indonesia). Los primeros se caracterizan esencialmente por
una visión estética e identitaria del agua, y un apego
al agua como patrimonio. La visión estética concierne no sólo al agua ligada al medio natural, sino también a la ciudad (fuentes, arroyos) que simboliza así
el vinculo con la naturaleza. A esto se añade, para
Munich, la referencia a valores filosóficos en relación a los "bienes comunes". A la inversa, los sitios
del Tercer Mundo se caracterizan por una visión esencialmente funcional y ética. La funcionalidad se manifiesta mediante el utilitarismo ligado al agua doméstica (necesidad alimentaria e higiene corporal).
La referencia a la ética opera de manera manifiesta
por el intermediario del contexto del acceso al agua.
En efecto, las fracturas sociales, y más particularmente las desigualdades de acceso al agua, llevan a invocar valores éticos referidos al reparto de los recursos
en agua doméstica. A esto se agrega, para Brasilia y
Yakarta, la expresión de valores hedonistas vinculados a la religión (Yakarta) o fundados sobre la relativa abundancia de riquezas individuales (Brasilia).

La percepción de los cambios del estado del agua, así
como la construcción de su diagnóstico actual y futuro, está favorecida por la aceleración de los cambios en
algunas zonas y por la aparición de momentos de ruptura que vuelven más fácilmente perceptibles las degradaciones y los cambios. Es particularmente el caso
de Reunes y Madrid que sufrieron rupturas en la
calidad o el abasto. La sensibilización de las personas a los problemas ambientales (militantes, profesionales del agua y de la salud), y la presencia de un
apego afectivo, de valores estéticos e identitarios ligados al agua (Francia, Alemania, España, Japón),
favorecen una percepción de cambios cualitativos y/
o cuantitativos. La presencia de estos valores está
condicionada por la abundancia y la accesibilidad al
agua y a un medio acuático de calidad, aspectos característicos de los sitios europeos y japoneses y de
los niveles de vida de los estratos privilegiados de los
países en vías de desarrollo. La percepción de una
evolución y de la irreversibilidad de los fenómenos
es predominante en aquellos que más bien tienen una
representación ecológica global que fragmentada
(profesiones ligadas al agua, profesionales de la salud y miembros de asociaciones de defensa del medio ambiente). En cambio, la relación funcional vuelve a las personas menos atentas a los cambios del
medio natural que acompañan las modificaciones del
estado del agua. Una relación funcional al agua es

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 1 MAYG-AGOSTO 2005

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAYG-AG05TO 2005

predominante en el seno de los estratos desfavorecidos y golpeados por las desigualdades de acceso al
agua y/o al agua de calidad, en especial en los países
en vías de desarrollo. Esto conlleva la adopción de
soluciones enfocadas a la protección individual de
corto plazo y, a menudo, una habituación a estas precarias condiciones (Uagadugú,Yakarta, Brasilia). Por
el contrario, la abundancia percibida del recurso o
de los medio financieros disponibles lleva a un sobre
consumo de agua, basado en la preservación del confort y del placer personal ligados a la profusión del
agua (Brasilia). Una limitación pasajera (Madrid)
provoca comportamientos de ahorro de agua que se
desvanecen progresivamente tan pronto se percibe
nuevamente una relativa abundancia.
Dos ejes permiten sistematizar las relaciones
con el agua así identificadas: por una parte, la percepción del agua corno recurso inmutable, opuesta a
la conciencia de una evolución cualitativa y/o cuantitativa y, por otra, la certeza o, al contrario, la incertidumbre ambiental. Más allá de las particularidades
individuales de las relaciones con el agua condicionadas por las posiciones sociales respectivas, los grupos de países identificados en cuanto a los valores
societales se encuentran aquí (ver cuadro 1). En efec-

CUADRO 1
VALORES, REPRESENTACIONES SOCIALES Y RELACIONES
CON EL MEDIO AMBIENTE
Valores estéticos e identitaríos

Valores funcionales y éticos

REPRESENTACIÓN ECOlóGICA Y
GLOBAL

REPRESENTACIÓN FACTUAL Y
FRAGMENTADA

Francia, Alemania, España, Japón

Brasil, Indonesia, Burt&lt;ina-Faso

Perc,pción de una ewlución
ruantitaliva ylo cualitativa

Pen:epción del agua como recurso
inmutable

!
Incertidumbre ambiental

!
Certidumbre ambiental

Fuente: Investigación directa.

83

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pensar en el agua

to, los sitios europeos y japoneses se caracterizan por
una incertidumbre ambiental y la percepción de una
evolución, cuando que los sitios del tercer mundo
consideran al agua como un recurso inmutable que
se acompaña de una certeza ambiental.
Los comportamientos frente al agua están condicionados por estas relaciones particulares. La percepción de la eficacia, del control y de la vulnerabilidad individual; las competencias y los medios
susceptibles de ser movilizados individualmente o
socialmente (nivel de desarrollo,medios financieros);
la incertidumbre ambiental y social (percepción de
las acciones de los demás y de la presencia de minorías activas, de los incentivos y de las poblacionesobjetivo), se combinan para determinar relaciones
con el agua que condicionan la reorientación del comportamiento (mantenimiento, cambio o bloqueo).
Estas reorientaciones están a su vez moduladas por
variables individuales relativas al nivel de educación,
a la actividad profesional, a las dimensiones temporales, afectivas e identitarias (horizonte temporal,
capacidad de proyección, recuerdos, apego afectivo,
identidad espacial), a la vulnerabilidad y al control personal percibidos. A esto se agrega el modo de vida adoptado por el individuo en función de sus valores (ética
ambiental / consumismo, altruismo / egocentrismo).
Un modelo de las relaciones con el agua
Las particularidades locales y su incidencia sobre los
comportamientos de los usuarios permiten evidenciar las condiciones de la adopción de comportamientos pro-ambientalistas, y precisar el lugar y el papel
de las representaciones sociales del agua. Se pueden
entonces distinguir cuatro niveles sucesivos de factores que intervienen como determinantes del comportamiento frente al agua y que se articulan alrededor de las representaciones sociales:
1)

84

las características contextuales y los sistemas de
valores,

Pensar en el agua

2)
3)
4)

las representaciones sociales del agua,
la toma de conciencia de los problemas lig dos
al agua y la elaboración de un diagnóstico,
los comportamientos establecidos (ver cuadro 2)

CUADRO 2
CONTEXTO AMBIENTAL Y SOCIETAL, REPRESENTACIONES SOCIALES, RELACIONES CON EL AGUA Y CONDICIONES DE
ADOPCIÓN DE LOS COMPORTAMIENTOS
COtlTEXTO AMBIENTAi. Y SOCIETAI.
Sistema de valoles individual /societal
relativo al agua doméstica y na1llal
disponibles

Características contextuales y sistemas de valores
Los contextos ambientales y societal constituyen la
trama sobre la cual se edifican y evolucionan las relaciones con el agua.
En el nivel ambiental, a las condiciones generales geoclimáticas y a las características de los recursos en agua (cantidad y cualidad), se agregan los
inc~dentes. La perceptibilidad de los cambios del estado del agua está subordinada a las escalas temporal y espacial de los fenómenos que condicionan la
renovación y la calidad del agua, así como a los momentos de ruptura del sistema ecológico.
En el nivel societal, se identifican, por un lado,
las dimensiones ideológicas y las informaciones disponibles respecto al agua (sistema ideológico, memoria colectiva, informaciones, y valores subyacentes) y, por otro, los aspectos relativos al nivel de
desarrollo de los marcos económico, institucional y
técnico que determinan las condiciones particulares
de acceso al agua en la vida diaria. Cada cultura tiene un modo específico de considerar los elementos
naturales y los "bienes comunes" (inmutables/cambiantes; renovables/ agotables; controlables/incontrolables), así como el lugar del hombre en el medio
ambiente, otorgándoles ciertos valores. Así, en Extremo Oriente, la fusión con la naturaleza se opone a
la supremacía del hombre de Occidente, supremacía
vinculada con el cristianismo y el productivismo.

Las representaciones del agua
Las representaciones del agua funcionan como marco normativo de referencia. Se identificaron dos tipos de representaciones: una visión factual, fragmentada, ampliamente basada sobre la vivencia individual

TRAYECTORIAS I AÑO VII, N0. 18 MAYO-AGOSTO 2005
1

conocmento.s

REPRESENTACIÓN DEL AGUA

ENFOQUE FRAGMENTAOO /ENFOQUE GLOBAi.
ENFOQUE ÉTICO/ ENFOQUE IOENfilARIO
ENFOQUE FUNCIONAL /ENFOQUE ESTÉTICO

Percepción del agua
recurso inmutable

Percepción de una evolución
cualitativa y/o cuantitativa
Evaluación del estado actual
Reconocimiento del problem

Ausencia de evaluación
habituación

DIAGNÓSTICO
ATRIBUCIÓN DE LAS CAUSAS

Incertidumbre social

Relaciones con el agua
de tipo factual

Relaciones con el agua
que se pueden dominar

Control colectívo
y/o institucional

Ausencia de
comportamiento

individual

Acciones protectoras
del medioambiente

Relaciones con el agua que
no se pueden dominar

Ausencia de
control

Bloqueo
comportamental

Fuente: Investigación directa.

dependiente de la proximidad temporal y espacial y,
opuesto a ella, una visión ecológica global, abstracta,
basada en la percepción de la interdependencia entre el hombre y su ambiente, ampliamente dependiente del estado actual del recurso y que rebasa el
medio ambiente inmediato.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 1 MAYO-AGOSTO 2005

La diferenciación opera esencialmente en función de los valores vinculados al agua, oponiendo
referencias funcionales y éticas a un conjunto de referencias estéticas, afectivas e identitarias. En el nivel
individual esta diferenciación está ligada a ciertas
variables como el nivel educativo, el tener una mente

85

�ÁMBITO

ÁMBITO
Pensar en el agua

Pensar en el agua

abierta, la actividad profesional en relación al agua
(profesionales del agua y de la salud), el horizonte
temporal (apropiación de la memoria colectiva, proyección), las preocupaciones ambientales (compromiso pro-ambientalista, ética ambiental). A la inversa, la fqncionalidad aparece esencialmente ligada al
estado de escasez y a las dificultades financieras de
acceso al agua. Es el caso en especial de Uagadugú,
que se distingue por el carácter crónico de la escasez, por la deficiente calidad de su agua y por fuertes
desigualdades económicas de acceso. El aspecto funcional predomina en el seno de los estratos desfavorecidos y golpeados por las desigualdades del acceso
al agua y/o a un agua de calidad, en especial en los
países en vías de desarrollo. Estas representaciones
permiten o no la elaboración de un diagnóstico, la
evaluación del estado del agua y la toma de conciencia de los problemas.

La dificultad para aprehender los índices de

La elaboración de un diagnóstico y la toma
de conciencia
La elaboración de un diagnóstico del estado del agua

y de su evolución constituye el nivel previo a los procesos de toma de conciencia y de identificación de
los problemas. El diagnóstico se construye esencialmente a partir de la percepción de la evolución del
estado del agua del punto de vista cuantitativo (renovación, agotamiento/ estabilidad relativa) y cualitativo (mejoramiento, degradación/ calidad relativamente constante) y de la representación del agua
como don divino de carácter inmutable o como recurso natural duradero o en constante evolución.
La no-percepción de una modificación, cualquiera que sea el estado de los recursos en agua
(abundancia o escasez, y calidad satisfactoria, deteriorada o hasta peligrosa) lleva a considerar estos
estados como "normales" si persisten y/o si son percibidos como imposibles de modificar. Una percepción así se acompaña de una habituación y de una
ausencia de cuestionamiento en cuanto a los proble-

86

mas ambientales, lo que favorece una estabilidad en
los comportamientos (Uagadugú, Brasilia yYakarta).
La percepción de una evolución del estado del
agua está ligada a un diagnóstico basado en referencias temporales que inducen un enfoque comparativo entre la situación actual y la situación anterior. El
estado anterior del agua, a menudo idealizado, se reconstruye, sea a partir de la vivencia personal, sea a
partir del discurso de testigos y/o de algunas pruebas materiales y culturales. El diagnóstico queda así
modulado por la apropiación de la memoria colectiva respecto al agua bajo todas sus formas (Francia,
Alemania, Japón).

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO.18 ¡ MAYO-AGOSTO 2005

modificación del estado del agua y sobre todo para
identificar los efectos (probados/probables; actuales/
futuros; irreversibles/reversibles; circunscritos/generalizados), constituyen frenos a la elaboración de un
diagnóstico objetivo. El pasar de riesgos con efecto
inmediato a riesgos de carácter difuso, modifica las
condiciones de la percepción. La toma de conciencia está ligada a la representación de la evolución de
la nocividad (acumulación, activación y agravación
de los efectos en el tiempo). La elaboración de un
diagnóstico a largo plazo, basado más sobre el análisis del funcionamiento del sistema que sobre la representación factual de la situación, está asociada con
una concepción ecológica global, opuesta a una percepción fragmentada.
La toma de conciencia depende de la evaluación del estado actual del recurso de agua y de su
comparación con un estado futuro supuesto, así como
de la atribución de las causas de esta situación. La
referencia a una dimensión temporal aparece como
fundamental para llevar a una toma de conciencia
de los problemas vinculados al agua. Aparece en la
construcción individual y colectiva de la representación del agua, y en particular de sus cualidades esenciales, sobre las cuales descansan luego la evaluación
de las mejoras y de las deterioraciones, el reconocimiento del problema y la atribución de las responsabilidades.
Una representación factual de las causas del
estado del agua se encuentra muy impregnada de la
vivencia cotidiana y está basada en las prácticas de
los actores. Al contrario, la referencia a procesos se
acompaña de una representación global y a largo plazo de la situación. En estas condiciones, el individuo
puede anticipar la evolución en el caso del mantenimiento del mismo modo de funcionamiento del sistema. La atribución de las causas se realiza entonces
en un nivel más abstracto, a saber, el de las interrelaciones entre los actores portadores de intereses comunes o divergentes y compatibles o incompatibles

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.18 : MAYO-AGOSTO 2005

La toma de conciencia
depende de la evaluación
del estado actual del
recurso de agua y de su
comparación con un estado
futuro supuesto) así como
de la atribución de las
causas de esta situación.
con la lógica "natural" de los fenómenos ligados al
agua. El carácter conflictivo de estas diferentes lógicas se debe a escalas temporales muy disímiles: el
muy largo plazo para los fenómenos naturales (limites de la renovación cuantitativa y cualitativa del recurso de agua) y el corto plazo para la actividad económica y política (ritmo y naturaleza del consumo y
de la contaminación de los elementos naturales, elección de las prioridades económicas o ambientales y
plazos electorales).
El reconocimiento del problema parece facilitarse por ciertas variables ambientales como la aceleración de los fenómenos ecológicos vinculados a la
calidad del agua más fácilmente perceptibles (Madrid, Rennes). También se favorece con la percepción de la gravedad de los riesgos ligados a estos cambios. El peligro se evalúa en función de la percepción
de los riesgos corridos por lo viviente y por el hombre, y por la irreversibilidad de las modificaciones
del ecosistema.También queda modulado por el tipo
de representación del agua, y parece ser predominante en aquellas personas que más bien tienen una
visión ecológica global que una fragmentada (profe-

87

�ÁMBITO

ÁMBITO

Pensar en el agua

sionales del agua y de la salud y miembros de las
asociaciones de defensa del medio ambiente).
Paradójicamente, se asiste a un aumento de la
incertidumbre ambiental en los países ricos, ligada a
la representación de los riesgos probables en el futuro. Esta incertidumbre está acentuada por la percepción de los limites de la ciencia, de la técnica y de la
intervención política ante la complejidad y la novedad de los fenómenos ligados a los riesgos ambientales de largo plazo. También está alimentada con las
informaciones y las opiniones divergentes de los expertos en el tema. Al contrario, en el seno de los países en vías de desarrollo, se constata la ausencia de
percepción de los riesgos efectivos, reales y actuales,
asociada a una relativa certeza ambiental.

El establecimiento de los comporwmientos
Los comportamientos establecidos son función de
la percepción de la posibilidad de control y de la percepción de su eficacia. Así podemos distinguir, por
una parte, a los que consideran que las relaciones
con el recurso del agua no se pueden dominar desde
el punto de vista cuantitativo y/o cualitativo y, por
otra, a los que estiman que la situación es controlable. La imposibilidad de control percibida va junta
con un bloqueo del comportamiento (acción inconcebible, fatalismo, naturaleza considerada como inmutable, impotencia frente a la naturaleza y/o a las
leyes económicas). A la inversa, la percepción de una
posibilidad de control lleva a una diversidad de comportamientos en función de los tipos de control considerados (individual, institucional o ejercido por el
conjunto de los actores):
1) La percepción de la imposibilidad de actuar
eficazmente en el nivel institucional conduce a una
multitud de comportamientos de protección individuales. Se trata entonces de replegarse sobre soluciones individuales en el corto plazo, que tienen como
objetivo el aseguramiento personal (filtraje del agua,
o compra de agua mineral) y/o la limitación del con-

88

Pensar en el agua

sumo y la adopción de una economía de "escasez"
en el caso de la insuficiencia del recurso y/o de la
ausencia de medios financieros.
2) La percepción de la eficacia del control ejercido por las instituciones y/o por el conjunto de los
actores permite considerar soluciones de protección
ambiental global. Tal percepción está basada sobre
uno o varios de los aspectos siguientes: una relación
confianza/desconfianza hacia la institución responsable de la gestión del agua y del Estado que garantiza la defensa del interés público; una vigilancia al
nivel de los comportamientos individuales de preservación del medioambiente; la posibilidad de ejercer presión sobre las instituciones en el nivel local,
nacional e internacional.
Las acciones de protección ambiental ( vigilancia, presión sobre las instituciones acompañada de
comportamientos individuales pro-ambientalistas)
están vinculadas a la capacidad de proyección y de
desarrollo de una intervención permanente, a largo
plazo, sobre las causas profundas del estado del agua.
Van a la par con una representación de la interdependencia del hombre y su medio ambiente. Sus resultados, a menudo inciertos, así como sus beneficios, están desfasados en el tiempo, en provecho de
las generaciones futuras. Este tipo de acciones está
sostenido por el apego afectivo, los valores estéticos,
identitarios y algunas veces, éticos (obligación con
respecto a las futuras generaciones, reparto de los
recursos y herencia ambiental "sana"). Estos factores vuelven perceptibles los más pequeños cambios
del estado del medio acuático y sostienen acciones
que tienen efectos a largo plazo.

Del nivel societal al nivel individual
Las representaciones sociales constituyen el eje entre el contexto ambiental y societal y las relaciones
individuales con el agua, que están en función de la
posición societal de los individuos. Son el marco que
determina las condiciones en las cuales los indivi-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAYQ.AGOSlO 2005

duos perciben y reaccionan, o no reaccionan, a las
situaciones concretas.
Los contextos societales y ambientales muestran notables diferencias entre los sitios europeos y
japoneses y los sitios burkinabés, brasileño e indonesio. Los pormenores dependen del sistema de valores de la sociedad de pertenencia, y por lo tanto del
contexto ambiental y societal, en tanto que el diagnóstico y la evaluación resultan de la experiencia
personal del individuo -el sujeto razona a partir de
su propia experiencia-. La diferenciación contextual
opera esencialmente en función de la dimensión temporal.
Al contrario de lo que sucede en la segunda
categoría de sitios, la primera se caracteriza por su
disponibilidad de proyección, sus percepciones respecto a la evolución (sobre todo cualitativa) del estado del agua y la posibilidad de una intervención eficaz. Las mismas diferencias se observan entre los
profesionales del agua y los miembros de las asociaciones y, respectivamente, las personas poco preocupadas y/o afectadas por los daños al medio ambiente. También distinguimos a las personas que perciben
desde ahora algunos problemas relativos a la cantidad y/o a la calidad del agua y del medio acuático, a
las que los rechazan, alejándolos en el tiempo y el
espacio, y a las que consideran que el estado del agua
está fijo.
Sin embargo, la aceleración de los cambios y
los momentos de ruptura en el ciclo del agua que
tienen efectos sobre el ambiente, hacen que las transformaciones sean más fácilmente detectables para los
profanos. Estas circunstancias, así como el carácter
reciente de los incidentes, la valorización y la
facilitación con respecto del recurso (oportunidades
de acción, llamados frecuentes y regulares de las intervenciones institucionales y de sus efectos), constituyen factores contextuales que favorecen la toma
de conciencia y el compromiso personal (más o menos estable) en el sentido de los comportamientos
pro-ambientalistas.

TRAYECTORIAS . AÑO VII, N0.18 1 MAYQ.AGOSTO 2005

La percepción de una evolución del estado del
agua, de la importancia y de la urgencia de los problemas, de la eficacia de las acciones propias -comparadas a las de los demás- así como la capacidad de
proyectarse en el futuro y tener una actitud altruista,
constituyen factores individuales que favorecen el
compromiso con comportamientos compatibles con
el desarrollo sustentable. Este compromiso a largo
plazo corresponde a una actitud optimista y activa,
basada en la apropiación global del medio ambiente,
tanto en el espacio como en el tiempo, ya que la intención es influir, mediante actos actuales, en el desarrollo futuro de los recursos del agua y en la preservación de sus cualidades indispensables para la
vida. Esta voluntad de actuar está modulada sobre
todo por la eficacia percibida en las acciones individuales, así como por la convicción de la legitimidad
(ética ligada al acceso a los elementos esenciales de
la vida, opuesta a la equidad subyacente de valor
mercantil) de sus objetivos, a saber, la sobrevivencia
de las generaciones futuras.

CONCLUSIONES
Las representaciones sociales ocupan una posición
central entre los contextos ideológicos y societales,
por una parte, y las prácticas cotidianas de relación
con el agua, por otra. Punto de articulación entre lo
psicológico y lo social, las representaciones sociales
rinden cuenta de la manera en que el sujeto interpreta la realidad a la que se enfrenta (Jodelet, 1989). La
condición de producción de una representación social depende a su vez de la ideología, de los valores
societales, y de las praxis desarrolladas en relación al
objeto. El papel de la ideología como marco de producción de una representación social, presentado por
Rouquette ( 1996) y Rateau (2000), queda aquí ilustrado en lo que atañe a las relaciones con el agua en
los diferentes contextos societales. La ideología y los
valores societales funcionan como condiciones directrices y referenciales que contribuyen a las repre-

89

�ÁMBRO

ÁMBRO

Pensar en el agua

sentaciones sociales del objeto "agua".
Las representaciones sociales resultan ser así el lugar de la construcción del objeto a través del cual se expresan las relaciones con ese mismo
objeto, pero también el punto de anclaje sobre el cual es indispensable actuar para favorecer la adopción de comportamientos compatibles con un
desarrollo sustentable. De este modo se
pueden considerar algunas soluciones
para contrarrestar los efectos llamados
"la tragedia de los bienes comunes" y
favorecer así el desarrollo sustentable
del agua. Las representaciones sociales se apoyan sobre un concepto del
hombre, sea como irreductiblemente
egoísta, sea como susceptible de modificar sus relaciones con la naturaleza. El primer concepto lleva a una regulación en el nivel institucional,
a través de la implementación de medidas coercitivas, normativas e iniciativas, con el fin de fomentar
los comportamientos individuales que no estorben
al interés general y que preserven los recursos en el
largo plazo. Esta solución no implica un compromiso individual profundo hacia el problema ambiental
y no asegura necesariamente una constancia en los
comportamientos pro-ambientalistas en ausencia de
presiones normativas. Pero el conflicto entre representación y práctica impuesta, así como la costumbre en el comportamiento, permite, a largo plazo,
contar con el establecimiento de comportamientos
deseables. En la perspectiva de responsabilidad individual, los medios apropiados conciernen la sensibilización a la problemática ambiental y a la transmisión de valores pro-ambientalistas en el seno de
pequeños grupos y comunidades que figuren luego
como relevos, así como el llamado al sentido moral y
los principios éticos con el fin de provocar y mantener comportamientos que preserven los bienes comunes (Gardner y Stern, 1996). La alteración de las

90

Pensar en el agua

representaciones mediante la difusión de los conocimientos, la transmisión de los valores ligados a la trascendencia personal y a la valorización del ambiente
natural y la percepción del control y de la eficacia de
los comportamientos adoptados, son susceptibles de
llevar a un cambio profundo de las relaciones con el
medio ambiente y de comprometer al individuo a
desarrollar comportamientos compatibles con un
desarrollo sustentable. ,a.,

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Traduccwn de Brigiue Domange
Recibido: enero 2005
Aceptado: mayo de 2005

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.

18 1MAYO-AGOSTO 2005

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181MAYO-AGOSTO 2005

91

�MEMORIA VIVA

MEMORIA VIVA
Entrevista con Michel-Louis Rouquette

El desencantamiento de la razón
Conversación con Michel-Louis Rouquette

a la manera en que tomamos conocimiento de los fenómenos
sociales. Profesor y director de investigación en varias
universidades francesas, es un pensador cuya influencia
científica se extiende al ámbito académico latinoamericano.

EDUARDO MÁRQ U EZ

Usted es auU&gt;r de una decena de obras y numerosos artículos consagrados
al estudio de un conjunU&gt; de fenómenos que son analizados en una perspectiva interdisciplinaria dentro de las ciencias humanas y sociales. Me
gustarla comenzar esta entrevista por una puesta en perspectiva
terminológica que podría aclararnos 'la importancia de la interdisciplinariedad y la posición de la psicología social en la epistemología de las
ciencias sociales. En 'la actualidad, probablemente debido a Maurice
Godelier, esta antigua división universitaria entre ciencias sociales y ciencias humanas está a punU&gt; de ser reemplazada por "ciencias del hombre y
de 'la sociedad", expresión que supone una unidad meU&gt;dológica pragmática, quizá con el riesgo de un eclecticismo explosiw.
¿Qué piensa usted de esta distinción entre ciencias sociaks y humanas?
¿Está caduca? ¿Pertenece desde ahora a 'la hisU&gt;ria de 'la tradición intelectual e institucional francesa? ¿Puede todavía distinguirse entre ciencias humanas y sociaks tal como fue sugerido por el estructuralismo de
Lévi-Strauss y de Foucault?

Reconocido por Moscovici
como uno de los teóricos
más perspicaces en la
investigación sobre la
psicología y la
comunicación de masas,
Rouquette articula en estas
líneas su singular visión de
las ciencias del hombre y la
sociedad, como para
conjurar el desencanto

En el fondo, colocar en una sola y la misma categoría a las ciencias sociales y las ciencias humanas (lo que se hace desde hace mucho tiempo en
México, creo) me parece muy positivo. No veo por qué se debería mantener una distinción que sólo inútiles impaciencias o nerviosismos metodológicos o ideológicos pretenden que sea importante o significativa. En
todos los dominios del saber son las cuestiones y los problemas los que
deben tener importancia. Hoy, la frontera no pasa entre las ciencias sociales y las ciencias humanas, sino entre "ciencias del hombre y de la
sociedad" y "ciencias de la vida". Algunos querrían naturalizar completamente al ser humano, reducirlo a su sustrato biológico y al mismo tiempo
excluir de la ciencia todo lo que se su strae a sus conceptos y a sus objetivos. Es aquí donde se sitúa el debate verdadero, al menos para la psicología social.

Michel-Louis Rouquette se ha impuesto como una de las grandes figuras de la psicología
social francesa y europea contemporánea. Pensador de exiwnte orientación epistemológica,
integra en su obra fragmentos de la vida política, de la sociol,ogía de masas, de la inscripción
del grupo en la historia colectiva y del individuo en la sociedad que lo crea y no la inversa. Su
teoría sobre el conocimiento y el pensamiento sociales se funda no sólo sobre el examen agudo
de objetos propios de la psicología social, sino wmbién sobre la antropología cognitiva del
rumor cotidiano y la historia hegeliana, la fineza descriptiva inspirada de un Canneti, y la
búsqueda de la palabra primera para nombrar el mundo siguiendo "los rastros de M erleauPonty. Encuentra cimientos wmbién en las múltiples orientaciones sugeridas por Moscovici
para comprender el sujeto, el objeto y el otro, así como en todo aquell,o que proporciona respuestas

Serge Moscovici, en el prefacio del libro que usted publicó en 1994, Sur la
connaissance des masses: essai de psychologie politique, lo caracteriza
como uno de los teóricos más perspicaces en 'la investigación sobre 'la psicología y "la comunicación de masas -y yo agrego- sobre la memoria co-

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Algunos querrían
naturalizar
completamente al ser
humano, reducirlo a su
sustrato biológico y al
mismo tiempo excluir
de la ciencia todo lo
que se sustrae a sus
conceptos y a sus
objetivos. Es aquí
donde se sitúa el
debate verdadero, al
menos para la
psicología social.

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Entrevista con Michel-Louis Rouquette

MEMORIA VIVA
Entrevist,a con Michel-Louis Rouquette

lectim, la psicologia política, las representaciones sociales y la metodología que permite analizarlas. Apoyado en un entramado de argumentos
fundamentados en conocimientos filos6ficos, hist6ricos, políticos, sociol6gicos, psicol6gicos, así también como literarios y estéticos, su trabajo es
una contribución a la búsqueda de la comprensión del fen6meno humano.
¿Cuál es la pregunta que guia su trabajo? ¿Cuál es la unidad (epistemol6gica) que la inspira?

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cuenta de la finura de sus descripciones, a la penetraci6n, a la exactitud y
visibilidad de sus proposiciones te6ricas, al discurso sin restricciones que
usted utiliza, a su bien fundamentado "enfoque fenomenol6gico de la psicología social", a lo novedoso de su ágil pensamiento, características que
lo colocan entre los psicólogos sociales más importantes del espacio universitarios francés. Cumplidos muy bien expresados que me limito a reproducir.
¿Cuáles son los puntos fuertes de su trabajo y el de MosCO'Vici? Más
particularmente, ¿cuáles son las hip6tesis comúnmente admitidas y las
diferencias cruciales de los puntos de vista de ustedes sobre la teoría de las
representaciones sociales?

Seguramente nosotros no sabernos jamás de manera exacta cuál es la
pregunta que nos guía o que perseguimos. Pero podemos siempre intentar imaginarla. En lo que a mí concierne, esta imaginación es muy clara.
El "desencantamiento del mundo", según la fórmula de MaxWeber, era
el progreso de la razón. Hoy tenemos un desencantamiento de la razón.
Después de tantos descubrimientos brillantes, de inversiones educativas
en todo el mundo y de refinamientos críticos para develar las imposturas,
se continúa colectivamente dejándose llevar por creencias y a vivir atrás
de señuelos. Pero hay cosas peores; se continúa especialmente esclavizando, mutilando o matando a otros en el nombre de fantasmas o de
sentimientos irracionales. En su misma esencia, esta evolución ha sido
trágica, en el sentido propio del término. Acto I: el malestar de los seres
humanos, digamos el coro, viene de la incapacidad de visión, de su ignorancia y de su sujeción. Se proyecta una esperanza para poder salir; Acto
11: aparece la convicción de que la libertad civil y la libertad individual se
funden a lo largo de "Las luces". Se dispone de un proyecto de acción;
Acto Ill: las llamadas luces terminan por iluminar el parque de diversiones, las zonas marginadas y las morgues. Y aqui estamos. ¿Cuál es entonces esta necesidad que convierte en objetos de placer o en figuras de
pesadilla lo que pensamos que son nuestros más seguros medios de emancipación? Los rumores, las representaciones sociales, la memoria colectiva, las comunicaciones de masa, no son más que los aspectos donde, si
así se prefiere, aparecen los vectores de esta necesidad en acto. En cierto
sentido, he tenido siempre la impresión de estudiar la misma cosa y, asimismo, de repetirme. De una manera menos lírica, diría que todos estos fenómenos me parecen constituir instancias de lo que hace treinta años denominé el "pensamiento social": pensamiento socialmente determinado, además
de históricamente situado, inmanente a las ganancias relacionales, que los
seres humanos producen a propósito de un aspecto particular de su sociabilidad. Intentar analizar este pensamiento para comprenderlo mejor me parece una tarea razonable al mismo tiempo que infatigable.

La ventaja de una teoría científica es que finalmente no pertenece a nadie. Los alumnos la aplican, la retoman, la prolongan, la mejoran si se
puede, y todo esto entra en el dominio común. Al cabo de algunos años,
en todo caso de algunas generaciones, ya no se sabe quién hizo qué. Así
es la ciencia: ese sujeto anónimo y colectivo que duda incesantemente de
sí mismo para eliminar sus imprecisiones o sus errores continuamente.
La teoría de las representaciones sociales no puede ser concebida hoy de
la misma forma que en el momento de su primera publicación, hace más
de cuarenta años. Las investigaciones empíricas se han multiplicado, se
han inventado nuevos instrumentos, ha progresado la formalización. Serge
Moscovici es uno de esos grandes " educadores de la mirada" que nos
han enseñado a ver el mundo de otra forma; es precisamente porque lo
vemos de otra manera que podemos esperar descubrir lo nuevo.
Pienso (varias veces he intentado demostrarlo) que la perspectiva de las
representaciones sociales implica el comienzo del trabajo solidario de
tres registros de inteligibilidad: para simplificar digamos, el concepto, las
prácticas y la historia. El concepto: intentamos identificar los universales
del pensamiento social, lo que supone recurrir a modelos muy abstractos. Pero estos universales se manifiestan siempre concretamente a propósito de un objeto singular y aparecen en la historia, entendida como un
conjunto de restricciones abiertas, a la manera de esos problemas que
uno llama "mal definidos" porque impiden ciertas posibilidades sin proponer ninguna a cambio. El tercer registro es el de las prácticas, porque
una teoría de las representaciones no es verdaderamente gran cosa sin
una teoría de la acción. No se representa una ganancia social, cualquiera
que sea, para contemplarla, sino para actuar según su objetivo y en función de ella.

También el prefacio de Moscovici a su libro Sur la connaissance des
masses..., lo ubica paralelamente a Elías Canetti en Masa y poder, dando

Usted encontr6 en el origen un método raro, el modelo de los esquemas
cognitioos de base (ECB), disponible en la actualidad y que permite a la

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La ventaja de una
teoría científica es que
finalmente no
pertenece a nadie. Los
alumnos la aplican, la
retoman, la prolongan,
la mejoran si se puede,
y todo esto entra en el
dominio común. Al
cabo de algunos años,
en todo caso de
algunas generaciones,
ya no se sabe quién
hizo qué.
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Entrevista con Michel-Louis Row¡uette

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MEMORIA VIVA
Entrevista con Michel-Louis Row¡uette

vez la identijicadón de los elementos del sistema central, de los elementos
del sistema periférico y de los elementos estructurales sobreactiws de las
representaciones sociales. Después de más de diez años transcurridos desde su aparici6n, ¿qué balance hace usted? ¿Es un modelo generalizable a
la cultura de la investigación latinoamericana que usted conoce tan bien?

to de hacer bien con la capacidad real de hacer, es necesario operar un
desplazamiento, mirar más allá de la evidencia concreta de las cosas, ser
capaz de reconocer lo mismo bajo lo diverso y lo diferente bajo la identidad aparente.

El modelo de los ECB está actualmente muy difundido entre los psicólogos sociales. Está expuesto o mencionado en numerosos manuales, enseñado en diferentes universidades; lo utilizan un gran número de tesis de
doctorado y publicaciones científicas y continúa siendo retomado. Veo
aquí, en parte, una evolución de la psicología social, y singularmente del
estudio de las representaciones, hacia lo que se llama "la ciencia normal": evolución hacia teorizaciones bien definidas, como las había querido Lewin, en ruptura con las nociones ligeras, vagas, imposibles de falsar,
y las metodologías llamadas "comprensivas" que están de hecho libradas
a todas las proyecciones de los investigadores. El modelo de los ECB ha
permitido desarrollar la teoría del núcleo dotándola de una operacionalización que le faltaba. Ha integrado en un mismo y único marco formal
muchos resultados experimentales importantes, y sobre todo ha mostrado que tenía un gran valor heurístico. Permite, en efecto, ubicar nuevas
cuestiones en la perspectiva coherente de un saber acumulativo. Sin embargo, conviene permanecer modestos en la medida en que esta
modelización es todavía primitiva si se piensa en lo que se conocía en la
física del siglo XVIl. Lo más dificil, entonces y ahora, se relaciona con la
conversión de nuestra mirada sobre las supuestas "evidencias" de la experiencia cotidiana. Imagine: para comprender que las oscilaciones de
una araña en movimiento obedecen a las mismas leyes que marcan el
desplazamiento de un objeto en un plano inclinado, es necesario no sólo
una gran capacidad de abstracción, sino también una postura de desapego de las exigencias prácticas inmediatas. Es necesario, en suma, dar primacía a la racionalidad por sobre los acontecimientos de 1~ experiencia
personal, al análisis sobre las convicciones preestablecidas, a la verdad
contra la utilidad. La tradición intelectual de América Latina coloca a
menudo a la psicología social junto a las ciencias políticas o las ciencias
de la educación. La mayoría de las investigaciones se esfuerzan por responder preguntas del tipo: ¿cómo gobernar bien, enseñar bien, etc.? Creo
que se trata de un momento pasajero. Todas las disciplinas conocen o
han conocido esta fase. La física en estado naciente, por ejemplo y por
recordar, debía indudablemente mucho al arte de los plomeros, a los
problemas que ellos encontraban y también a las preocupaciones de los
artilleros. Darwin se benefició enormemente de la experiencia de los ganaderos británicos y así por el estilo. Pero si se quiere conciliar el proyec-

He remarcado al margen de la lectura de varios de sus trabajos, la casi
omnipresencia de la violencia: violencia colectiva, social, individual; "violencia particular de los hombres de poder, libres de matar o de enviar a la muerte, violencia que aniquila la masa por la cual han sido
elegidos"; escenas de exceso, de revuelta, de combates, de asuntos criminales. ¿Piensa que nuestras sociedades están dominadas por una ideología de violencia, necesaria, legítima, honorable? ¿ Tenía Hobbes más razón que Rousseau? ¿Se "democratiza" la violencia? En el marco de la
teoría de las representaciones sociales, ¿cuál de los enfoques, cuáles estrategias de investigación sugiere para estudiar este fenómeno que interesa
enormemente a la comunidad de investigadores mexicanos y latinoamericanos?

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¿Cómo se puede ignorar la presencia y el rol de la violencia en la historia?Y por lo tanto, ¿cómo podría desinteresarse la psicología social? Me
ha parecido siempre, en efecto, que la violencia colectiva, la violencia
política, constituye por naturaleza un tema predilecto de nuestra disciplina. Las cuestiones que se abordan en los manuales parecen fútiles. Es
el caso notable de los investigadores sobre la "agresión" en tanto que
comportamiento individual. Pasan completamente de lado de lo esencial: es un poco como si se quisiera comprender el arte -y el mercado del
arte- interesándose solamente en los ademanes de un pintor o de una
familia de pintores. No vivimos en una época más violenta que otra, si la
comparación a través de los años tiene algún sentido. Por el contrario,
vivimos ciertamente, al menos en los países desarrollados, una fase de
desarrollo en nuestra conceptualización sobre los fenómenos violentos.
Tratamos a la violencia como si fuera simple y puramente una cuestión
moral. Es la mejor forma de no entender nada. La violencia tiene tanto
que ver con la moral como los microbios o los huracanes. Estos últimos
también son indeseables y desastrosos y permanecen perfectamente insensibles a la denuncia virtuosa. La tarea de las ciencias sociales, en este
punto, es determinar en primer lugar las condiciones de aparición de la
violencia después de la escalada. Pero también es necesario unir estos
fenómenos, porque todos toman su sentido dentro de una teoría general
de la sociedad y de la acción. En la exacta medida en que la guerra no es
más que la continuación de la política por otros medios, según la muy
conocida expresión de von Clausewitz, la violencia no es más que la con-

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No vivimos en una
época más violenta que
otra, si la comparación
a través de los años
tiene algún sentido. Por
el contrario, vivimos
ciertamente, al menos
en los países
desarrollados, una fase
de desarrollo en
nuestra
conceptualización
sobre los fenómenos
violentos.

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MEMORIA VIVA
Entrevista con Michel-Louis Rouquette

Los medios masivos
de comunicación nos
incitan a confundir
la actualidad
y la historia; o
también, lo que viene
a ser casi lo mismo,
el acontecimiento
y la estructura, la
contingencia y la regla.

Entrevista con Michel-Louis Rouquette

tinuación o la expresión de la sociabilidad por otras vías. En otros términos, no es una cuestión política y moral porque es una cuestión social.
Todo el problema es saber si la víolencia está limitada o, por el contrario,
desarrollada por el reconocimiento del otro. Tengo el temor de que estos
dos procesos sean solidarios, en una suerte de bucle cibernético. Por un
lado, el reconocimiento conduce a ofrecer garantías de reciprocidad; por
otro, legítima el recurso a la autoridad y a la fuerza, dado que es necesario que el reconocimiento, al menos, sea mantenido en el derecho. Hegel
lo había vísto muy bien. Eso también vale, por supuesto, para las relaciones entre los estados: su reconocimiento se detiene en eso que puede
comprometer el mío. La víolencia que se encuentra expulsada de la ciudad por el reconocimiento consentido tiene por contrapartida la víolencia del mantenimiento del reconocimiento forzado. Y puede agregarse: y
recíprocamente. No debemos entonces asombrarnos de ver el progreso
del reconocimiento acompañarse de una extensión -y casi de una sistematización- de la violencia, en particular en las relaciones intercomunitarias.

El ciudadano se encuentra confrontado en la actualidad a la violencia y
a la guerra, pero también al nacionalismo, a la religión y a la secularización, a la transformación de ws roles entre mujeres y hombres. No podemos entmr aquí en un marco explicativo con relación a la teoría política
del cambio social; digamos simplemente que ella postula la solución simultánea de ws problemas tales como la explicacil,n histórica de la emergencia de la economía capitalista y la política democrática, la imposición
de las condiciones del crecimiento económico y de ws sistemas democráticos casi por todo el mundo. ¿De qué manera estos fenómenos macro estructurales afectan la vida psíquica cotidiana de ws ciudadanos?
Los medios masivos de comunicación nos incitan a confundir la actualidad y la historia; o también, lo que viene a ser casi lo mismo, el acontecimiento y la estructura, la contingencia y la regla. Puede ser entonces que
la influencia sobre la vida psíquica del individuo sea más fuerte en esta
modificación del horizonte temporal, que lo que implica en términos de
limitación de capacidades de comprensión. Cuando todo es acontecimiento Oa guerra, el deporte, la música, las huelgas, etc.), no hay nada
que comprender: se trata de informarse, de entusiasmarse o de indignarse. Y cuanto más compartimos nuestros afectos, más estamos dispuestos
a pensar que corresponden a la verdad. Todo pasa como si el número
tiene efecto de demostración. Paradójicamente, estamos entonces muy
lejos del ideal del iluminismo, de esa Aufk/arung que debía reconciliar el
espíritu con la realidad del mundo. El retorno de las creencias, de las

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TRAYECTORIAS

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supersticiones y de las pasiones (compréndase que con las mejores intenciones) nos inclina al pesimismo.
Usted habla de economía y de democracia. No es necesario minimizar ni
exagerar la importancia con relación a una ciencia de lo humano. Hacer
antropología del mundo contemporáneo no significa que se deba tener el
ojo puesto de manera permanente en las noticias y se esté convencido de
antemano que se va a encontrar sin parar con un cambio. Los mejores
especialistas del cambio son por definición, después de todo, los historiadores. Pues, como usted sabe, ellos no perciben el cambio verdadero más
que a la larga, a veces muy larga duración y en un entrelazamiento esencial con los factores estructurales de continuidad. Tocqueville, por ejemplo, demostró muy bien cómo la Revolución Francesa prolongaba a su
manera al Antiguo Régimen en materia de centralización. La centralización administrativa es precisamente una cosa muy importante en la vida
cotidiana de los ciudadanos. Mucho más importante que todos los discursos inflamados y todas las exaltaciones. No es porque uno declare:
"entramos en un nuevo mundo" y se dé el caso de gente que lo crea de
momento, que entremos efectivamente en un mundo nuevo. Ya no podemos seguir siendo ingenuos después de las experiencias de los últimos
siglos. La obsesión del cambio es sin duda mala consejera. Es mucho
más importante preguntarse por qué periódicamente las sociedades humanas (al menos las que se inscriben en la historia) intentan probar la
necesidad de declarar que han cambiado o que van a cambiar radicalmente. Hay un rasgo de la condición humana y, entiéndase bien, un efecto de circunstancias o de contexto. Reencontramos aqui la inspiración de
nuestra disciplina. La ambición de la psicología social, me parece, puede
ser intentar responder a dos exigencias: buscar los invariantes fuera de
las cuales no hay ciencia acumulativa y, por otro lado, constituir efectivamente una antropología del mundo contemporáneo como Moscovici lo
ha preconizado en numerosas ocasiones. Estos dos objetivos no son contradictorios; se corrigen o se compensan mutuamente.

En e/Tratado del príncipe sin experiencia ('Ad principem ineruditum,
Plutarco decia que la racionalidad del gobierno de ws otros es del mismo
tipo que la racionalidad del gobierno de sí mismo. ¿Entre el ser biológico
y el devenir histórico debemos cultivar la autonomía (responsable, moral,
independiente) como el valor por excelencia o se trata simplemente de un
estiw de comportamiento que nos permite modular la afirmaciones de ws
científicos, de las autoridades políticas y religiosas y de ws expertos?
Es necesario tener cuidado sobre el orden histórico (y por consecuencia
lógico) de los conceptos. No es el individuo el que se hace ciudadano en

TRAYECTORIAS j AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

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�MEMORIA VIVA
Entrevista con Mü:hel-Louis Rouquette

MEMORIA VIVA
Entrevista con Mü:hel-Louis Rouquette

los siglos XVIII y XIX. Es el ciudadano el que ha sido sobredeterminado
como individuo. Creo que la lectura de Rousseau, en particular, es muy
esclarecedora sobre este punto. Recurre al "sentimiento" como la noción
clave que permitirá fundamentar el sujeto natural y el sujeto social. O si
usted lo prefiere, de hacer existir al sujeto en cuanto tal en el cuadro
político y de reflejar al mismo tiempo la existencia política en el registro
subjetivo. Pues el ciudadano no es forzosamente un individuo si nosotros
entendemos por ello una personalidad irreductible y una fuente de autodeterminación. Cuando se trata solamente de contar la masa (masa de
producción o masa de maniobra: número de cabezas, número de brazos,
número de armas y número de almas), no se tiene nada de la personalidad y de la libertad de elección. Por el contrario, cuando el poder depende de las elecciones y la economía del consumo, el "sentimiento" individual se convierte en un asunto esencial. Es cuando se inventa la opinión y
generaliza su imperio a todos los dominios, desde el compromiso político a la moda, de la moral a los placeres, y así por el estilo. Vemos esto
todos los días. He aquí por qué, para responder por fin a su pregunta, la
unidad de análisis teórico que permite religar en la misma comprensión
lo individual y lo colectivo me parece tener forzosamente tres aspectos:
un lado cognitivo (cómo se piensa); un lado comunicativo; y un lado
relacional (qué posición se ocupa en la red). Esta es también una manera
de definir la psicología social.

En la tradición estadounidense se cowca en el dominio de la psicología
política a los estudios de oPinión pública, el liderazgo polttico, la toma de
decisión en polttica, el conflicto y la cooperación entre grupos, los dictámenes de la justicia. Estos temas han sido tratados en el marco de la
teoría psicodinámic; de la teoría de la decisión comportamental; de la
teoría de las actitudes; de la socio-cognición; de la teoría de los juegos; y
de la teoría de los roles, por no citar sino s6lo las más fecundas en tierras
anglosajonas.Algunos imJestigadores ponen fuertemente en duda la posibilidad de explicar los macro fen6menos únicamente por los atributos
psicológicos de los participantes individuales, otros tratan a los constructos psicológicos más como variables dependientes que como variables independientes. ¿Qué implica para usted "psicología política" y c6mo se
demarca de otras orientaciones que portan el mismo estandarte? ¿Es un
medio de estudio o es un medio para el estudio de otros fenómenos psicosociales? En otros términos, ¿cuál es el estatuto epistemológico, te6rico y
metodológico de la psicología política? ¿C6mo ubica el dominio de la
psicología política que se practica en Francia con relación a la practicada
en los países anglosajones? ¿Cuáles son los dominios centrales de su tra100

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO.18 MAYO-AGOSTO 2005

bajo en psicología política susceptibles de operar en la realidad mexicana
o latinoamericana, que usted conoce tan bien?
La psicología política es una disciplina poco practicada. Tal es el punto
de vista que he sostenido en un artículo circunstancial escrito hace unos
quince años, pero que nunca cambié. No puedo retomar aquí el argumento principal. Esta disciplina (siempre por llegar, siempre por legitimar) está constantemente tironeada por tres polos epistérnicos: describir, explicar, prescribir. Vea usted, no digo "predecir", nuestra ingenuidad
no llega hasta ese punto. Describir la toma de posiciones y las conductas,
explicarlas manipulando algunas variables independientes y sobre todo
prescribir: prescribir lo que es necesario hacer cuando se gobierna para
educar, esclarecer, movilizar, convencer, vacunar. Pues estas tres finalidades no requieren las mismas exigencias de método y de teorización.
Son asimismo divergentes. Aquí se encuentra el problema por la identidad y por la autonomía de la disciplina. Un fácil espíritu de síntesis diría
sin duda que estos tres aspectos son complementarios, porque es necesario describir antes de explicar y que no se sabría verdaderamente prescribir sin haber antes explicado. Pero todo esto es falso. En política se
explican en general los fenómenos psicológicos por el efecto de las prescripciones: por ejemplo, se dirá que la opinión pública es favorable al
gobierno porque las medidas económicas que ha tomado permiten reducir el desempleo; o también, que la política en relación a la familia ha
impulsado la natalidad y así sucesivamente. Y eso que se describe no
sobrepasa a menudo el nivel de la antropología local: los resultados de las
elecciones, la conducta o la "imagen" de tal candidato, la variación mensual o semanal de una cuota de popularidad, etc. Los modelos psicológicos individuales son de hecho insuficientes cuando se trata de la historia.
El liberalismo, el nacionalismo, el terrorismo, el fascismo, no son fundamentalmente cuestiones de personalidad ni problemas de "tratamiento
de la información".
¿Cuál es entonces el valor de la psicología política? Me parece que se la
puede caracterizar fácilmente diciendo que es un valor lleno de duplicidad. Se trata, por un lado, del "arte de gobernar los pueblos eficazmente" para retomar la fórmula cínica de Gustave Le Bon. Pero agregamos
también que debe igualmente tratarse, para nosotros, del arte de resistir
eficazmente a los poderes. Los dos aspectos se relacionan, el conocimiento del primero permite asegurar el segundo. El análisis critico de la
propaganda, por ejemplo, es una ilustración típica, como podría serlo la
deconstrucción de los mitos revolucionarios o democráticos. Desde esta
perspectiva, la psicología política está fuertemente anclada en la reflexión
sobre la cultura y en el conocimiento de la historia, porque los fenóme-

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�MEMORIA VIVA
Entrevista con Michel-wuis R()U(Juette

MEMORIA VIVA
Entrevista con Michel-wuis Rouquette

nos que aborda son el producto de la cultura y de la hlstoria.Y entonces,
los investigadores latinoamericanos lo saben muy bien, la mayor parte de
los investigadores anglosajones y sus imitadores europeos no comprenden mucho.

Quisiera wlwr al tema de este número de Trayectorias; las representaciones sociales. En el marco de la teoria de las representaciones sociales, ¿qué
debemos entender por "inteTcultuTalidad"? ¿Cómo ve usted el rol de los
valores psicosociales en el marco de las investigaciones intemacionales
sobre las representaciones sociales?

La interculturalidad es
en primer lugar la
puesta en evidencia de
la relatividad de las
representaciones. Al
contacto con el otro., ÚJ
que se pensaba como
certeza se vuelve
dudoso., lo que usted
compró a un alto
precio se devalúa. Es el
principio de la
conciencia desgraciada,
y puede ser el principio
de la inteligencia.

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La interculturalidad es en primer lugar la puesta en evidencia de la relatividad de las representaciones. Al contacto con el otro, lo que se pensaba
como certeza se vuelve dudoso, lo que usted compró a un alto precio se
devalúa. Es el principio de la conciencia desgraciada, y puede ser el principio de la inteligencia. Frente a una puesta en evidencia irreversible,
todo el problema es llegar a reconstituir una representación unitaria. Es
este trabajo de conceptualización y de negociación mezclados lo que me
parece más interesante de estudiar, mucho más en todo caso que su resultado. En materia de productos culturales, las ideas de "mestizaje" o de
"sincretismo" son superficiales y tramposas. ¿Qué se explica o qué se
describe de esa manera? Cuando se dice que un vitral es un ensamble de
trozos de vidrio de diferentes colores, es evidente que la noción esencial
es la de ensambl.aje. Se trata de una cuestión de lógica, de gestión de
restricciones y de producción o de transformación de estructuras. En el
ámbito mexicano, la obra de Octavio Paz ofrece esta perspectiva de aperturas incomparables, donde deberían inspirarse los psicólogos sociales.
Cuando se dan contactos entre culturas, las representaciones sociales no
se vuelven mezcolanzas, misturas de fortuna o trajes de Arlequín. Inventan soluciones prácticas los problemas nuevamente reencontrados. En
suma, no constituyen subproductos, abortos o monstruos, sino encarnan de forma original la continuidad de la aventura cultural humana.
Desde este punto de vista, puede ser que más que el contenido o el sentido del valor, es el "efecto de valor" lo que me interesa.

a

pero fundamental, ¿cómo deben enfocarse, en la perspectiva estructuralista, el estudio de los 'nexus'y sus relaciones con las representaciones sociales?
Tratando de identificar la noción de nexus, yo he querido hacer un lugar
dentro de la psicología social a toda una serie de fenómenos recurrentes
en la actualidad y en la hlstoria. Una representación social es siempre en
cierto grado una teoría ingenua. Permite argumentar, razonar, situar y
comprender los casos particulares. Esto no es lo que pasa con un nexus:
éste se agota por entero en emociones e imágenes. No argumenta nada,
convence en conjunto, sin estar dialectizado, con la fuerza de la evidencia. Tome, por ejemplo, el 11 de septiembre: uno se entristece, se asusta o
se indigna, algunos festejan, y todo está dicho. El 11 de septiembre se ha
convertido en un símbolo sin que se sepa exactamente de qué, una especie de mandala emotivo, como puede ser una bandera, una canción o, en
el ámbito privado, un juego infantil que uno reencuentra en la edad adulta. El sentimiento del que hablaba a propósito de Rousseau es un poderoso alimento del pensamiento social. Aun si lo real es racional, nuestro
conocimiento de lo real no es completo. Esto es todavía más verdadero
cuando se trata de conocer la sociedad. Creo que es una característica
definitoria (y por consiguiente definitiva) de la especie y esto va mucho
más lejos que la idea simple de "aspectos afectivos" que parece siempre
reenviar a una especie de contingencia. Modifique tanto como quiera los
aspectos afectivos de una representación y eso no la desnaturaliza: queda
cerca de lo que era, porque su núcleo de cognición permanece. En revancha, el nexus es afectivo por esencia, de manera que se pueden modificar sus aspectos cognitivos sin desnaturalizado. Usted puede, por ejemplo, mostrarle a la gente que su amor o su odio se apoyan sobre una
falsificación hlstórica, que el héroe de su corazón no era más que un
pobre hombre, que han sido juguetes de la propaganda y así sucesivamente. Poco importa, el nexus permanece hasta que otras formas de poder reemplacen la legitimidad.

Profesor Rouquette, le agradezco el tiempo que me ha concedido.

Para terminar: se constata en la actualidad un interés cada vez más
grande en el estudio de los valores afectivos del pensamiento social. Al
introducir el concepto de nexos usted ha sido un precursor en este tema de
investigación. Asi, yo quisiera hacerle mi última pregunta, subsidiaria

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-&amp;,,

Diciembre 2003
Traducción de José Maria Infanu

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Las coordenadas del mí,etiíJ

Las coordenadas del miedo
Los atentados de Londres
y la guerra contra el terrorismo
M ARIO N IEVES

M

ientras las tropas imperiales de Estados Unidos y la
Gran Bretaña que invaden
lrak parecen perpetuar lo
que Ignacio Ramonet considera el ciclo de
venganzas y represalias en la cacería de terroristas como objetivo último de su "guerra
sin fin", los terroristas continúan moviéndose por sus fueros en los laberintos de ciudades condenadas al miedo. El mundo se estremece. La gente no sabe dónde la
sorprenderá el próximo estallido, en qué
mirada adivinar la amenaza de la bomba,
de la inmolación y la masacre; se sabe, sin
embargo, dónde están los soldados y en qué
sitios configuran las trincheras de una guerra insólita en la que, por primera vez en la
historia, fuerzas y medios militares invaden
un país para encarar a un enemigo sin dirección conocida, sin cuarteles oficiales, sin
bandera, sin ejército, sin estrategias bélicas
tradicionales, a veces sin rostro. Un enemigo que aparece paradójicamente sólo para
borrarse junto a las vidas que siega; si algo
queda de aquél, es un juego de imágenes
irónicas captadas antes del desastre por cámaras que vigilaban el apacible trasiego de
vidas inocentes, entre las que -se sabría
después- aparecían los terroristas que se

104

desplazaban hacia los sitios marcados para
los atentados.
El 7 de julio de 2005 Londres entraba
en el mapa cuyas primeras coordenadas fueron trazadas contra el cielo neoyorquino del
11 de septiembre cuatro años atrás y ampliadas el 11 de marzo de 2004 sobre rieles madrileños. Las líneas del metro
londinense extendieron las fronteras de un
territorio bajo amenaza cuyas dimensiones
avanzan en la geografía del siglo XXI. Bastaron cuatro suicidas para desdibujar la alegría de los londinenses un día después de la
noticia de que serían anfitriones de los Juegos Olímpicos de 2012 y dejar un rastro de
muerte, destrucción y pánico. Giovanni Sartori piensa que tales atentados constituyen
"una demostración de poder. Una exhibición
sanguinaria y mediática que deja en evidencia la falta de respuesta y de proyecto
antiterrorista de Occidente". Para el politólogo
italiano, los señores del G-8 -cuya Cumbre sesionaba justo en el momento que tenía lugar la masacre de Londres- "no se
han tomado en serio la gravedad del problema". Bush y Blair no pensarán lo mismo, a
menos que comprendan de una buena vez
que los terroristas no son una plaza pública
a la que se le pueda sitiar y asaltar con un

I

TRAYECTORIAS AÑO VII,

N0.18 1MAYO-AGOSTO 2005

ejército. Es tan dramáticamente seria la
manera en que asumen el problema, que
después de lrak no se descarta la amenaza
de acciones militares contra otros territorios.
Ello a la sombra, como diría Heinz Dieterich,
de una sistemática apología de la "guerra
justa", condición sine qua non para las agresiones imperialistas.
Después de Madrid, Londres debía saber que la acechaban. Aún así, no es difícil
TRAYECTORIAS , AÑO VII, NO.

18 1MAYO-AGOSTO 2005

advertir que el interés manifiesto por sostener las posiciones en lrak y convencer a la
opinión pública de la justeza de aquella guerra, parece superior a la voluntad de concebir un auténtico proyecto antiterrorista que
les permitiera enfrentar desafíos como el de
un individuo de 30 años llamado Mohamed
Sadique Khan, original de Pakistán - no de
lrak- quien llegara a Dewsbury con su familia, para cinco meses más tarde colocar

una bomba en la estación de Edgware Road
que mataría a siete personas y dejaría más
de cien heridos. No se enfrenta invadiendo
países la plaga del terrorismo, cuyo oportunismo -uno de sus rasgos más conspicuos- es alimentado por un mundo en que,
lamentablemente, no pocos factores facilitan
sus propósitos. Porque mientras prevalezca el
proyecto de cacería en ultramar, Londres no
abandonará sus razones para el miedo.

105

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

la urdimbre global

M. WEINSTEIN (rn.) Globalization
What's new?, Columbia University Press,
New York, 2005, 279 pp.

M1cHAEL

El presente libro es resultado de una pregunta realizada a un grupo de expertos: ¿Qué
hay de nuevo en la globalización? El editor
parte de su propia definición: la globalización se refiere a un proceso asociado al incremento del comercio, a la inversión extranjera y a la inmigración; aunque algunos
de los autores difieren en diversos aspectos,
por lo general coinciden en lo básico.
Uno de los temas sobre los que gira el
libro es globalización e inmigración. George
J. Borjas señala que en el caso de los EEUU
ha habido un cambio dramático en la composición de los inmigrantes, ya que ahora
provienen de los países más pobres de Latinoamérica y Asia. Esto cambia el patrón tradicional de inmigración europea que prevaleció por décadas.
David Dollar examina la relación entre
globalización e inequidad y señala que los
países pobres han crecido más rápido que
los países más ricos desde 1980. Por otra
parte afirma que la pobreza ha disminuido:

106

en 1980 había 1,500 millones de gente viviendo con menos de un dólar al día y de
éstos un 60% vivían en dos países: China e
India. En cambio, entre 1978 y 1998 esta
cifra se redujo de dos mil millones a 650
millones. El vínculo entre globalización y
pobreza es aceptable en términos de oorrelación estadística, lo cual sirve a Dollar para insistir en que el desarrollo abate la pobreza.
Jeffrey D. Sachs examina en su ensayo
por qué algunos países han crecido mientras otros se han estancado durante las dos
últimas décadas. Señala que algunos expertos atribuyen la falta de crecimiento a los
obstáculos impuestos por instituciones económicas, por ejemplo, derechos de propiedad, fronteras abiertas, así como la necesidad de políticas fiscales y monetarias; Sachs
de acuerdo a sus datos enfatiza geografía,
ciencia nacional y políticas tecnológicas.
Sachs revisa datos sobre el crecimiento
de setenta y cinco países en vías de desarrollo entre 1980 y 1998 y concluye que el
crecimiento inducido tecnológicamente en
países depende de varios factores: primero,
la necesidad de transporte de bajo costo de
los bienes a mercados más grandes; segundo, una zona común con países avanzados;
tercero, fortalecer las instituciones que protegen los derechos de propiedad intelectual
y promueven el comercio; en cuarto lugar
apunta a la investigación cientifica y el desarrollo; por último, considera el tamaño de
la economía doméstica, ya que economías
alejadas de los mercados más grandes tienen oportunidades limitadas de inducir el
crecimiento por el comercio, lo cual, dice
Sachs, fortalece el argumento para la integración económica regional
Finalmente Joseph E. Stiglitz, premio
Nobel, sostiene que la globalización ha sido

sobrevendida. Y acusa en primer término a
las instituciones financieras internacionales
de favorecer legalmente a los países más
desarrollados. En segundo término, ataca a
Occidente por pisotear la democracia y cita
el caso del Fondo Monetario Internacional
con su compra de funcionarios públicos a
fin de controlar los bancos centrales y así
mantener sus políticas, buscando la manera de que los grandes inversores se beneficien. En tercer término, Stiglitz señala que
las políticas asociadas al FMI crean confusión y socavan las relaciones de cooperación. Finalmente Stiglitz hace una recomendación: lo más importante es crear bienes
públicos globales: un ambiente más limpio,
vacunas contra enfermedades transmisibles
como el Sida, todo esto con dinero producto de nuevos impuestos sobre transacciones
financieras o recursos naturales. Esto generaría una g1obalización más positiva.
Roberto Rebolloso

El logos en el bosque
ERNESTO LAcLAu, La razón populista, Fondo
de Cultura Económica, México, D.F., 2005,
312 pp.

Este nuevo trabajo de Laclau es complejo
en más de un sentido: complejo por el tema
que aborda, complejo por las múltiples referencias y las disputas que establece con
enemigos reales o imaginados e inútilmente
complejo por el lenguaje que usa, que en
muchos casos sólo oscurece los argumentos y oculta lo esencial de éstos, haciendo
que el pensamiento quede oculto por un follaje de palabras a veces impenetrable.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0. 18 J MAYO-AGOSTO 2005

Su interés confeso es poder aportar elementos para comprender la lógica de la formación de las identidades colectivas, mostrando "que el populismo no tiene ninguna
unidad referencial porque no está atribuido
a un fenómeno delimitable, sino a una lógica social cuyos efectos atraviesan una variedad de fenómenos" (p. 11). Esta frase
muestra en sí, y desde los inicios, las dificultades que enfrenta cualquier lector del
libro: aunque contundente, está llena de
ambigüedades y contradicciones y su posible explicación o no puede ser resuelta o
lleva a mayores problemas. El sentido mismo de la palabra populismo aparece ligado
en ocasiones a las referencias y al contenido de pueblo, pero también a grupo, masa,
multitud, como si fuesen simbólicamente
intercambiables. Para tratar de entender las
relaciones entre esos términos y sus referentes, Laclau hace un recorrido por ciertos
autores de los momentos previos de la psicología social, como Le Bon, Tarde y Me
Dougall para luego revisar el texto clásico
de Freud, Psicología de las masas y análisis
del yo. Por último, introduce ciertas ideas
lacanianas, algunas directamente y otras

intermediadas por Slavoj • i • ek, a quien
acepta amablemente en la primera parte del
libro y ataca en forma feroz hacia el final. Y
es que populismo, para Laclau, no es sólo
un posible concepto sociológico sino también una postura actitudinal y una modalidad de acción política, de allí que cualquier
comprensión racional de su dinámica deba
poder separar y simultáneamente sintetizar
estos aspectos. Personalmente no me parece que Laclau haya podido colocarse en esta
perspectiva de manera continua, es decir,
por momentos discurre con el lagos, pero
en ocasiones lo traicionan sus afectos (si es
que los afectos puedan ser traicioneros).
Me parece que también se presentan
algunas complicaciones epistemológicas,
compartidas en la actualidad por muchos
científicos sociales, con relación a la acción
recíproca individuo/sociedad y sus transformaciones mutuas; pero este problema parece no poder ser resuelto de manera adecuada en el estado actual de nuestros
conocimientos sobre ellos y tampoco podemos pedirle a Laclau que lo haga ni podemos ofrecer una respuesta satisfactoria, de
manera que la única propuesta que se puede hacer es más reflexión y más trabajo compartido. Esta dificultad se hace notoria cuando debe abordarse la cuestión de las
relaciones entre líder y masa, que Laclau
relaciona con las modalidades de la representación en los sistemas políticos. Porque
debemos diferenciar entre las distintas posibilidades de la representación y las formas que
los líderes asumen, representan, recogen o
imponen las demandas de sus seguidores, lo
cual siempre involucra un proceso dinámico
de transformación en el cual las masas deben
absorber imposiciones de los líderes para lograr aceptación de sus demandas.

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

Y es que la lógica social puede no discurrir por las mismas vías de la lógica formal, aunque hagamos de ésta una lógica
"parda". Porque la lógica formal será siempre
un problema simbólico, mientras que la lógica
social es un problema real. La acción social,
sea ejercida por agentes o por colectivos, producirá efectos que atravesarán siempre más
de una capa del sistema social y transformará
todos los procesos de construcción simbólica
que intentan dar cuenta de ellos.
El texto es, sin dudas, sugerente, desafiante, inquietante, polémico, discutible y
cuestionable. Razones suficientes para tomarlo en serio y provocar un debate más
profundo y amplio sobre estos temas.
José María Infante

Rescoldos de Hiroshima
Hiroshima : la noticia
que nunca fue ¿cómo se censura la información en tiempos de conflicto? Editorial
Venezolana, Venezuela, 2004, 653 pp.
S1LVIA LIDIA GoNZÁLEZ,

Silvia Lidia González escribe un texto de
investigación periodística bien logrado. Se
nota una pasión por rescatar los datos y

107

�CONTEXTOS

obtener de primera mano las historias de vida
o testimoniales de sus actores. La autora fundamenta su análisis en la censura que se
aplicó al genocidio; sentido que está claro
desde el título.
Lorenzo Meyer subraya lo siguiente:
pocas veces se puede encontrar de manera
tan perfecta una noticia en la historia y, sin
embargo, la de Hiroshima nunca lo fue. Este
trabajo está a la altura de lo que deben ser
los estudios de área en cualquier parte del
mundo. Meyer añade: la autora mexicana explora minuciosamente fuentes orientales y occidentales y presenta una tercera visión sobre
un hecho tan brutalmente importante como
es el primer ataque atómico en el mundo.
En el primer capítulo, "La guerra: información y poder" establece lo que deno-

BREVIARIO

mina El modelo atómico de comunicación,
ya que en él operan presiones desde el exterior hacia el núcleo o centro comunicativo, de la misma forma en que se lleva a
cabo el principio físico de la implosión que
se aplicó de alguna manera en la bomba
atómica arrojada sobre Nagasaki. La presión
de los extremos genera un choque de átomos en el núcleo que desencadena posteriormente una explosión de gran poder.
En la segunda parte la autora se concentra en la ciencia, conocimiento y conciencia donde analiza los proyectos científicos, militares y políticos especialmente la
carrera atómica.
En el tercer capítulo aborda el costo
socioeconómico de la guerra y especialmente
la percepción social de la bomba atómica.

Mientras que, en el cuarto, se concentra en
la bomba, abordando las diferentes visiones: como visión bendita, como holocausto
y como suicidio silencioso. En los apartados
seis y siete se enfoca a la noticia y manipulación del periodismo, para dedicar el último capítulo a la prensa de los EEUU.
El texto de Silvia Lidia González es un
hito en el periodismo de investigación. Una
de las principales lecciones que podemos
aprender de su experiencia es reconocer que
la guerra es una maldad, un error, y unimos
a la intención manifiesta en la inscripción
que recuerda a los muertos por la bomba el
6 de agosto de 1945: Que no se repita.
Roberto Rebolloso

EN EL NOMBRE DE...
El probl.ema de los valores en psicología social

INTHE NAME OR ..
The problem of values in social psychology

Lucy Baugnet

Lucy Baugnet

La noción de valor sigue siendo relativamente periférica
en las investigaciones de psicología social. El breve ensayo
propuesto sitúa su estudio en una perspectiva epistemológica de las categorías de lo salvaje/doméstico donde éstas
son planteadas como indexando los móviles de las acciones. Se presentan luego los enfoques desde los cuales se
analizaron los valores en psicología social, en el marco de
la teoría de la identidad social y de la corriente de las representaciones sociales. Su estatus de creencia con respecto
a los comportamientos o a las finalidades de la existencia
se discute con relación a la noción de actitud y a la de las
normas, y se alimenta de ilustraciones empíricas. Se hace
énfasis en su función de justificación y de legitimación de
las conductas. La conclusión, enlazada con la introducción, avala como legítimo el estudio de las creencias y el
paso de lo salvaje a lo doméstico.

Toe notion of value relatively continues being outlying in
social psychology research. This briefessay locates its study
in a epistemological perspective for the categories of wild/
domestic, where they are outlined as indexing the inducement of the actions. Different points of view are presented
from which the values in social psychology are analyzed
within the frarnework ofsocial identity and the mainstream
of social representations theories. Their believes status regarding the behaviors or the finalities of the existence are
discussed in relation to the notion of anitude and norms
supported with empírica! ilustrations. Emphasis is placed
on their justification function and legitimacy of behaviors.
Toe conclusion that doses the circle with the introduction, endorses as legitirnate the study of the believes and
the transition from the wild to the domestic.

Palabras clave: valores, identidad, psicología social, esta-

Key words: values, identity, social psychology, wild states,
domestic states.

dos salvajes, estados domésticos

108

-

1

TRAYECTORIAS ANO VII, NO.18 I MAYO-AGOSTO 2005

I

VALORES DELTRABAJOY REPRESENTACIONES
SOCIALES
Un estudie exploratoric

VALUES OF THE LABOR AND SOCIAL REPRESENTATIONS
An exploratory study

Eduardo Márquez, Édouard Friemel
y Michel-Louis Rouquene

Eduardo Márquez, Édouard Friemel and Michel-Louis
Rouquene

El objetivo de esta investigación es aclarar las divergencias
y convergencias de tres grupos de sujetos frente a los valores del trabajo en función de las representaciones sociales
que ellos tienen de la tríada de objetos sociales: Trabajo Empleo - Desempleo. El problema que se estudia es saber
si la movilización de las representaciones sociales del trabajo, las del empleo o las del desempleo producidas por la
aplicación de los Esquemas Cognitivos de Base , afecta los
juicios de importancia que los tres grupos generan sobre
cinco temas-valores del trabajo operacionalizados por un
cuestionario sobre la orientación futura hacia el trabajo.
Los valores sociales vehiculizados son: satisfacción personal, identidad, estilo de comportamiento, participación
comunitaria y garantías ideológicas en el trabajo. Las tres
primeras dimensiones remiten a valores individuales, las
dos últimas a valores colectivos.

Toe objective of tlús research is to clarify the divergences
and convergences of three groups of individuals in front
of the values of labor in function of the social representations they own for the triad of social objects: Labor-Employment-Unemployment. Toe problem studied here is
to know if the mobilization of the social representations of
labor, those from employment or unemployment taken
place by the application of the Basal Cognitive Schemes,
affects the judgment of importance that the three groups
generate on five topic-values for labor, ali the previous,
operationalized trough a questionnaire on the future orientation toward labor. The social values examined are:
personal satisfaction, identity, behavioral style, community
participation, and ideological guarantees in labor. Toe first
three dimensions remit to individual values and the last
two, to collective values.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 ; MAYO-AGOSTO 2005

109

�BREVIARIO

BREVIARIO

mas cognitivos, trabajo, empleo.

Key words: l,álues, social representations, cognitive schemes,
labor, employment.

CAMBIO Y PERMANENCIA
Identidad wlectiva y aculturación en la sociedad japonesa

CHANGEANDPERMANENCY
Collective identity and acculturation in the japanese society

Toshiaki Kozakai

Toshiaki Kozakai

Sin haber sufrido ninguna verdadera colonización por parte
de una potencia occidental, en Japón se manifestó una
considerable occidentalización, en especial en los ámbitos
lingüísticos y estéticos. Una contundente paradoja se desprende del análisis: mientras que la sociedad japonesa permanece casi hermética hacia el mundo exterior desde el
punto de vista de los intercambios humanos, su cultura no
deja de integrar valores extranjeros. El presente artículo
adelanta la noción de mecanismo de defensa wlectiva con el
fin de considerar una complementariedad, y no una oposición, entre encierro identitario y apertura cultural. Partiendo del caso específico de Japón, se expone una nueva
manera de explicar la aculturación en general.

Without having suffered any true colonization from a western forces, Japan has manifested a considerable "westernization", especially in the linguistic and aesthetic environments. An overwhelming paradox comes off from the
following analysis: while the Japanese society remains almost hennetic toward the externa! world from the point
of view of the human exchanges, its culture does not stop
to integrate foreign values. The present arride advances
the notion of mechanism ofwllective defense with the aim of
considering a complementarity, notan opposition, between
identity confinement and cultural opening. Using the specific case ofJapan, a new way of explaining the acculturation in general, is presented.

Palabras clave: identidad colectiva, aculturación, cambio,
apertura cultural, occidentalización.

Key words: wllective identity, acculturation, change, cultural
opening, weesternization.

PALABRA, SENTIDO, REPRESENTACIÓN
Cómo se representan los franceses a los magrebinos

WORD, SENSE, REPRESENTATION
How the French represent the Magrebins

Edith Sales-Wuillemin

Edith Sales-Wuillemin

El texto presentado explora la representación de la comunidad magrebina que tienen los "franceses de origen" a
través de un dispositivo que hace variar de manera sistemática las diferentes denominaciones que se pueden usar
para referirse a esa comunidad. La tarea consiste en una
prueba de asociaciones verbales. Se analizan las respuestas de los sujetos tomando en cuenta la categoría sintáctica
de los términos inducidos. El análisis muestra que esta representación se estructura alrededor de una división por
categorías que distingue, entre los miembros de la comunidad magrebina, a aquellos que están asociados con la
religión, los que están relacionados con el racismo y los
que no están ligados ni al racismo ni a la religión. Cada
una de estas categorías se puede descompon er en
subconjuntos en función de los rasgos que permiten caracterizar los diferentes elementos que los componen. Se
sacan tres conclusiones de este estudio, la primera es me-

This document explores the representation of the
Magrebins community having by those "French of origin
people", through a device that produce variation in a systematic way upon the different denominations that can be
used to refer to such community. The task consists on a
test of verbal associations. The answers from the respondents are analyzed considering the syntactic category of
the induced terrns. The analysis demostrates that the representation is structured around a division by categories
that distinguishes, among the members of the Magrebins
community, those that are associated to religion, those that
are related to racism, and those that are not bound neither
to racism or to religion. Each one of these categories can
be breaked down in subsets in function of the features that
allow to characterize the different elements that compose
them. From this study, three conclusions are reached: the
first one is methodological, the second is theoretical, and

Palabras clave: valores, representaciones sociales, esque-

110

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0. 18 MAYo-AGOSTO 2005

todológica, la segunda es teórica, la última trata de las relaciones franco magrebinas.

the last one, is about the relationships among FrancoMagrebins.

Palabras clave: representación, inmigración, significado,

Key words: representation, immigration, meaning,

magrebino, categorización

Magrebin, categorization.

DINÁMICA DE LA REPRESENTACIÓN
De las representaciones mentales a las representaciones
sociales de los grupos

DYNAMICS OFTHE REPRESENTATION
From the mental representations to the social representations
of groups.

Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi

Alain Clémence and Fabio Lorenzi-Cioldi

En este trabajo nos proponemos una lectura teórica de las
representaciones de los grupos sociales definidos en el marco de la psicología. Esta lectura está articulada con los procesos de objetivación y de anclaje que presentamos como
dinámicas de transformación y de cristalización de la información. En la historia de la psicología social, la objetivación del grupo evoluciona desde un modelo concebido
como un conjunto independiente de los individuos (la entidad) a un modelo concebido como una adición de características individuales (los ejemplares) . Entre estas dos representaciones se inserta el modelo de los prototipos, en
donde el grupo está definido por la desviación de los buenos ejemplos individuales que lo componen. Estos diferentes modelos ilustran los posicionamientos particulares
frente a los grupos, posicionamientos que se relacionan
estrechamente a las relaciones asimétricas de los grupos
sociales. Cada modelo puede estar anclado a un nivel de la
jerarquia social, según sea que el grupo se presente como
una colección de ejemplares dominantes o como un agregado dominado de individuos. La conclusión de nuestra
discusión nos lleva a articular los diferentes modelos en la
representación social de los grupos definiendo los principios que los organizan: la homogeneidad y la abstracción.
Finalmente mostrarnos que esta perspectiva permite establecer el estatus social inscrito en la percepción de los grupos; estatus sociales que las representaciones mentales terminan por disolver completamente en una aproximación
cognitiva reducida a sus propiedades formales.

In this work, we propose a theoretical reading of the representations of the social groups elaborated within the
framework of Psychology. This reading is articulated with
the objetivation and anchorage processes that we present
as dynarnics of transformation and crystallization of the
information. In the history ofthe social psychology, group
objetivation evolves from a model conceived as an independent aggregated of individuals (the entity), to a model
conceived asan addition of individual characteristics (the
exemplar). Among these two representations, the prototype model is inserted, where the group is defined by the
deviation of good individual examples that compose it.
These different models illustrate the particular positionings
in front of the groups; positionings that are closely related
to the asymmetric relationships of social groups. Each
pattem can be anchored to a social hierarchy leve!, depending if the group is presented as a collection of dorninant exemplaries or as a dominated conglomerate of individuals. The conclusion of our discussion takes us to
articulate the different models in the social representation
of the groups defining the principies that organize them:
the homogeneity and the abstraction. Finally, we demonstrate that this perspective allows to establish the social
status inscribed in the perception of the groups; social status that the mental representations end up dissolving completely in an cognitive approach reduced to their formal
properties.

Palabras clave: representaciones, objetivación, entidad,

Key words: representations, objetivation, entity, proto-

prototipo, ejemplar, anclaje

type, exemplar, anchorage.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO.

181MAYO-AGOSTO 2005

11.1

�BREVIARIO

LAS VOCES DEL TRAYECTO

PENSAR EN EL AGUA
Representacúmes sociales, ideologías y prácticas:
Un modelo de las relaciones con el agua en diferentes contextos
societa/es

TOTHINK ONTHEWATER
Social representatwns, ideologies and practices:
A model of the relatwnships with the water in
different societal contexts.

Gabriel Moser, Eugenia Ratiu y Bernadette De Vanssay

Gabriel Moser, Eugenia Ratiu and Bernadette De Vanssay

El objetivo de esta investigación es identificar, a través de
las representaciones propias de contextos culturales diferentes, los factores que modulan las relaciones con el agua
en el medio urbano, con el fin de proponer un modelo que
_ integre el background ideológico en una perspectiva de
comportamiento favorable para un desarrollo sustentable.
Un estudio piloto en seis ciudades del mundo que difieren
en contexto geográfico, climático y cultural (Brasilia,
Yakarta, Madrid, Uagadugú, Osaka y Munich), analiza los
problemas evidenciados por los diferentes actores interesados. Los resultados muestran que la relación con el agua
depende de su representación social, en la cual interviene
la dimensión temporal y su percepción. La resolución del
dilema entre un comportamiento individual a corto plazo
y la acción colectiva a largo plazo, depende de los valores
culturales, de la accesibilidad al agua y de su percepción.
La representación social del agua se construye en función
de los valores asociados a ella. Valores funcionales o
afectivos /estéticos llevan a una visión ecológica dinámica
y global, mientras que una representación limitada está
basada en la proximidad espacial y temporal. Además, el
nivel de conciencia respecto a la problemática de los recursos en agua está ligado a las atribuciones causales que
determinan a su vez el comportamiento a través de la eficacia percibida del control individual y /o colectivo.

Toe objective of this investigation is to identify, through
characteristic representations from different cultural contexts, the factors that modulate the relationships with the
water in the urban environment, with the airn of proposing a model that integrates the ideological background in
a perspective of favorable behavior for a sustainable development. A study pilot carried on in six cities of the
world (Brasilia, Yakarta, Madrid, Uagadugú, Osaka and
Munich) differing in geographical, climatic, and cultural
context, analyzes the problems evidenced by the different
interested actors. The results show that the relationship
with the water depends, precisely, on the social representation ofthe water, in which intervenes the temporary dimension and its perception. The resolution of the dilemma
between a short term individual behavior, and the long
term collective action, depends on the cultural values, the
accessibility to water, and on its perception. The water
social representation is built in function of the values associated to it. Functional, affective, or aesthetic values, carry
an ecological and global dynamics, while a lirnited representation is based on the spatial and temporary vicinity.
Also, the leve! of consciousness regarding the problem of
the water resources, is linked to those causal attributions
that determine, at the same time, the behavior through the
perceived effectiveness of the individual and/or the collective control.

Palabras claves: representación, relación, contexto, valo-

Key words: representation, relationship, context, values,

res, agua.

water.

WCYBAUGNET

T0SHIAKI K0ZAKAI

Profesora de psicología social y directora de la Escuela Doctoral en Ciencias
Humanas y Sociales de la Universidad
de Picardía Julio Veme (Francia). Miembro fundador de la asociación francesa
de psicología política. Su campo de desarrollo es el estudio de las representaciones sociales de la política y sus construcciones identitarias. Entre sus obras
publicadas se encuentran: Constructions
identitaires et dynamiques politiques;
Métamorphoses identitaires.
lucy.baugnet@wanadoo.fr

Profesor de psicología social de la Universidad de Paris 8 (Francia). Se interesa principalmente por la especulación
reflexiva sobre temas asociados a la teoría de las representaciones sociales tales como la identidad, la responsabilidad y la memoria social. Entre sus obras
destacan: Les Japonais sont-ils des Occidentaux? Sociologie d'une accu/turation volontaire ; y L'étranger, l'identité.
Essai sur l'intégration culture/le.
kosakai@univ-paris8.fr
EDITH SAI.E$WUIWMIN

EDUARDO MÁRQUEZ

Profesor de psicología social y cognitiva
de la Universidad de Paris 8 (Francia),
desarrolla su campo de investigación sobre cuestiones relativas a la organización, la estructura y el contenido de las
representaciones cognitivas y sociales,
así como al implemento metodológico
para el estudio de los campos representacionales. Es autor de numerosos artículos tales como: "Amor~age et
Activation de catégories sémantiques
dans la mémoire humaine" ; y con
Friemel publica: "Activation des
Schémes Cognitifs de Base et actualisation des valeurs associées au travail".
marquez@univ-paris8.fr
ÉDOUARD FRIEMEL

Especialista en metodología estadística
y en psicología general experimental,
cofundador de la Universidad de Vincennes (París 8) y del departamento de
psicología. Es autor del libro Les
Méthodes en Psychologie y del artículo
"La catégorisation des prédications: traits
sémantiques et catégories sociocognitives. Opérateurs et enjeux discursifs".

U2

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0.18 1 MAYO-AGOSTO 2005

TRAYECTORIAS ¡ AÑOVII, NO. 18 : MAYO-AGOSTO 2005

Profesora de psicología social en la Universidad de Paris 8, trabaja sobre aspectos relativos al discurso, el lenguaje
y sus articulaciones con las actitudes y
las representaciones sociales. Autora del
libro Psychologiesociale expérimenta/e
de l'usage du langage y del artículo "Representation of "Maghrebins": effect of
the inductive word on elements activated
in a verbal association task, La représentation sociale des maghrébins: effet
du mot inducteur sur les éléments
activés lors d'une tache d'association
verbale".
edith.sales-wuillemin@univ-paris8.fr

pes organisateurs des représentations sociales".
alain.clemence@issp.unil.ch
FABI0 L0RENZI-CI0LDI

Profesor decano de psicología social en
la Universidad de Ginebra (Suiza), y especialista en procesos identitarios en los
grupos dominantes y dominados, en la
androginia psicológica y en metodología de las ciencias sociales. Autor de
Questions de méthodologie en sciences
socia/es y Les représentations des
groupes dominants et dominés. Collections et agrégats.
fabio.lorenzi-cioldi@pse.unige.ch
GABRIEL M0SER

Profesor de psicología social en la Universidad de París 5, René Descartes
(Francia) y Director del laboratorio de
psicología ambiental. Especialista en el
estudio de las relaciones interpersonales,
articulando la teoría de las representaciones sociales y sus manifestaciones
frente a los problemas medio-ambientales. En coautoría ha publicado Places,
People and Sustainability y, con Weiss,
Espaces de vie: Aspects de la re/afian
homme-environnement.
moser@psycho. un iv-paris5. fr

ALAIN CLÉMENCE

Profesor de psicología social de la Universidad de Lausanne (Suiza). Especialista europeo en el campo de la violencia escolar y precusor de la Escuela de
Ginebra donde se ha desarrollado la
teoría de los principios organizadores de
las representaciones sociales. Ha publicado diversos artículos y libros: Sco/arité
et adolescence: les motifs de /'insécurité,
en colaboración con Rochat, Cortolezzis,
Elgoff y Kaisser; y "L'analyse des princi-

MICHEL-L0UIS R0UQUEITE

Profesor de psicología social, autor de
una decena de obras y numerosos artículos consagrados al estudio de un conjunto de fenómenos que son analizados
en una perspectiva interdisciplinaria
dentro de las ciencias humanas y sociales. Entre sus últimos títulos se encuentran: Propagande et citoyenneté y
Anatomie des idées ordinariez, este último en coautoría con Flament, C.
mi. rouq uette@wanadoo.fr

U3

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

1. CONTENIDO

Dictaminadores de

Trayecwrias del 2004

Elia Marúm Espinosa

2. REDACCIÓN
Con respeto invariable al estilo de cada escritor, sugerimos: 1) El empleo de construcciones sintácticas
sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica,
rigor científico y claridad expositiva; 2) el empleo de títulos breves, originales y sugestivos, reforzados
por un bajante o subtítulo que amplíe y precise el tema, asunto o problema de que se trate.

Adrián Sotelo Valencia

3.ESTRUCTIJRA

Víctor M . Soria Murillo
Rebeca Barriga Villanueva
Aurora G. Loyo Brambila
Víctor A. Zúñiga González

Las ilustraciones de este número se representan a sí mismas. El espectador no se las figura, sino que se identifica

Nora E. Cárdenas Murguía

en ellas. Formas y materias venidas de la tierra, como la espléndida vasija que el hombre antiguo inventó como

María Elena Ramos Tovar

depósito y consagró con el misterio de la belleza. La suerte de estaspiezas es su ritual: ser útilesy hemwsas, como

Freddy Mariñez Navarro

ha sugerido Octavio Paz. Las ánforasgriegas fueron a un tiempo receptáculo, ofrenda, trofeo y espacio para la

Cristina Puga Espinosa

representación, todo lo cual, fue posible porque son bellas -o ta/, vez son bellas por lo que hicieron posible. Esta

Paulina Fernández Christlieb

a/,farería, en alguna medida, nos devuelve aquella suertegriega quefunde en una solapiezafuncwn y ornamento.

Sonia Calderón Bonleux
Luis Lauro Garza

Ana María Montes
Cecilia Rangel
Celsa Juárez
Margarita Santos
Isabel Gutiérrez
Martha de la Fuente
Martha Guzmán
Martha Olivia Martínez
Maruca Belden
José Luis Torres
Cristina Castaño
Elisa Pasquel

José A. Alonso Herrero

Felizitas Werrnes
Hilda Cavaros
Ricardo Escobedo
Mónica Vtllegas
Olga Hinojosa
Ma. Teresa C. de Lobería
Rocío González
Miriam Rodríguez
Rosa Mendivil
Yolanda Garza
Rosa Ma. De Póo
Patricia Correa

1) Los trabajos deberán ser inéditos y los autores conservarán el derecho de autor; 2) los escritos
deberán estar precedidos por un abstract de 10 líneas, en español e inglés; 3) se incluirán de 3 a 5
palabras clave; 4) se respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación
introductoria, desarrollo y reflexiones conclusivas; 5) los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos; 6) se recomienda el empleo del sistema decimal; 7) las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas; cuando se trate de citas breves,
se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia; si la cita rebasa las 4 líneas, se
colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

4. FORMATO
1) Los trabajos deberán presentarse en formato Word; 2) la bibliografía será consignada al final del
texto en sistema Harvard, organizando cronológicamente las obras de un mismo autor; 3) las referencias bibliográficas dentro del texto se harán de acuerdo al mismo sistema, por lo cual no se consignarán a pie de página.
5. EXTENSIÓN
1) Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 25 mil caracteres y un máximo de 35 mil (de acuerdo

al contador de palabras contenido en la barra de herramientas de Word, considerando caracteres con
espacios), en fuente Times New Roman de 12 puntos a doble espacio, tamaño carta. Los diagramas
y cuadros se entregarán por separado.
6. DICTAMEN
1) Todos los trabajos serán sometidos a dictamen; 2) el dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el cual se fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los
autores y a su vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera
que fuere el fallo; 3) la directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
cualquiera de los términos siguientes: se publica, no se publica o se publica con las recomendaciones
o modificaciones que se consideraron pertinentes.

7. REMISIÓN DE TRABAJOS
1) Las colaboraciones se remitirán a la directora o editora de la revista; 2) los trabajos deberán enviarse

por correo electrónico, o bien impresos (y grabados en diskette) por mensajería, servicio postal o
entregarse personalmente en las oficinas de la revista; 3) no se devuelven originales no solicitados; 4)
la revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados; 5) cada trabajo deberá
acompañarse de una reseña académico-biográfica del autor con una extensión de 10 renglones, así
como dirección postal, correo electrónico, teléfonos y fax.

Exposicüm presentada por la Direccwn General de Bibliotecas en la Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frias.

114

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: 1) Reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos que se
transitan en esta etapa de cambio social; 2) contribuciones que faciliten o conduzcan a una interrelación
efectiva con la sociedad y sus instituciones, principales destinatarios de la producción del conocimiento de las universidades, y 3) estudios de excelencia académica que activen el debate, la investigación
y el intercambio, con el fin de abrir nuevas perspectivas en el terreno de las teorías sociales y políticas
contemporáneas.

I

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 1B MAYO-AGOSTO 2005

I

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 1B MAYO-AGOSTO 2005

115

�Suscripción: 1 año (3 números)
(Pesos, M.N.)

Trayedorias

En México:
Suscripción individual:
Suscripción institucional:
Números sueltos:

$210.00
$250.00
$60.00

Revista de Ciencias Sociales
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

~ Trayectorias ... Nllmeros anteriores

En el extranjero:
América del Norte y el Caribe: uso $51,ool
Europa y Sudamérica:
uso $7,0.ool
Resto del mundo:
USO$89.00

FORM

DE SUSCRIPCIÓN

Procedimiento:
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
Norte (BANORTE), sucursal Ciudad Universitaria (0480), San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, para abono en la cuenta del
Instituto de Investigaciones Sociales de la UANL: 480-00038-2.
Ciudad: ---~----Estado: _ _ _ _ _ _ __

2. Enviar junto a esta forma de suscripción una fotocopia de la ficha de depósito a la siguiente dirección: Revista Trayectorias/ Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías•/ Alfonso Reyes 4000 /
Monterrey, N. L, México 64440.

Teléfono: _ _ _ _ _ _ _ Fax: _ _ _ _ _ _ _ __

También enviarlas por fax al

E-mail: _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ __

(5281) 83 29 42 37

País:-::....__ _ _ _ _ _ _ Código Postal: _ _ _ _ __

~ Trayectorias
El Consejo Editorial de la revista Trayectorias invita a la comunidad académica,
investigadores y expertos, a participar en sus páginas con los temas siguientes:

DIECISEIS

DIECISIETE

DOSSIER:ARGENTINA, LAS TRES CARAS DE LA MONEDA
Crisis, peronismo y desocupados
Pierre Salama
El péndulo argentino. Del desastre social a la recuperación
económica

DOSSIER:..ESPACIO Y CULTURA
Espacios para un debate
Camilo Contreras Delgado
Territorio e identidad. Breve introducción
a la geografía cultural

El reconocido autor e investigador francés dilucida las
circunstancias en que se produjo la extraordinaria crisis
económica de la Argentina de los años recientes y su posterior
proceso de recuperación.

Una aproximación a los conceptos centrales de la nueva
geografía cultural y sus vínculos con la sociedad y la cultura,
desde la sociowgía y la antropología.

Pierre Salama
Las vías truncas. Dimensiones y tensiones
del conflicto de desocupados en Argentina
Una aproximación a las dimensiones de la experiencia de los
llamados piqueteros y las tensiones y marcos comunes en la
organización y movilización de desocupados.
Maristella Svampa y Sebastián Pereyra
Peronismo: evolución e identidad. Continuidades y
rupturas en el imaginario político de tres generaciones

Análisis de la evolución del imaginario político de tres
generaciones de peronistas, definidas en función de sus
experiencias políticas.
AniaTizziani
TEORÍA
El problema de gobernar. Hacia un nuevo diseño
de gobernabilidad glocal postnacional
El autor analiza las exigencias del estado de derecho,
el fortalecimúnto de la sociedad civil y el desarrollo
de la capacidad de gobernabilidad como apremios

de todo buen gobierno.
José G. Vargas

Fundamentos ideológicos de las políticas de cambio social
Narcotráfico y seguridad nacional
Instituciones y política social
Violencia en espacios públicos y privados
Tecnol.ogía y sociedad

ÁMBITO
Movilidad laboral y género. Apuntes sobre el fenómeno
en la zona metropolitana de Monterrey

El autor comparte sus conclusiones en torno a algunos efectos
de la reestructuración económica en el devenir laboral de los
profesionistas en activo en el gran perímetro conurbado
de Monterrey.
Mario Alberto Jurado

Gilberto Giménez
El espacio y la vida. Jerarquía, familia
y parentesco en la India rural

Se exploran los signifu:ados que para sus habitantes tienen
cada una de las unidades del espacio vivido de las aldeas de la
Indúi, tanto en el terreno fisico como en el simbólico.
Luis L. Esparza
Vivienda, familia, identidad.
La casa como prolongación de las relaciones humanas

El autor propone un grupo de reflexiones sobre el espacio
doméstico como una prolongación de las relaciones humanas
que allí tienen lugar.
Alejandro García García
TEORÍA
Pensar el paisaje. Explorando un concepto geográfico
El autor esboza un itinerario de las maneras de entender el

paisaje en su tránsito desde término pictórico hasta devenir
finalmente en concepto de relevancia antropowgica y
cultural.
Camilo Contreras Delgado
ÁMBITO
La diversidad posible. lnterculturalidad en el Chile actual
El autor se refiere aquí al proceso de conformación de las

sociedades nacionales, en torno a la cual reflexiona
situáruwse en las utopías que la orientaron.
Miguel Alvarado Borgoño
Sonaron siete balazos. Narcocorrido: objetivación y
anclaje

Un abordaje sociowgico del narcocorrido como forma de
pensar, sentir, percibir y entender la realidad por parte de
grupos de mexicanos cada vez más numerosos.
Eric F. Lara Salazar

MEMORIA VIVA

Los trabajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociaks.
Universidad Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias", Piso 5, Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N. L., México, 64440, o a
trayectorias@r.uanl.mx

U.6

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0. 18 1 MAYO-AGOSTO 2005

Los desafíos del marxismo

Contra todo pronóstico, el marxismo
no ha muerto. Mas podrá mantenerse vivo a condición de que
se renueve.

MEMORIA VIVA
Reflexiones al pie de los hechos
Muñoz Ledo y otras pasiones
Entrevistado
por Esthela Gutiérrez Garza

Michel Lowy, entrevistado
por Esthela Gutiérrez Garza

TRAYECTORIAS AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

117

�PREMIO CREFAL A LAS MEJORES TESIS 1111
SOBRE EDUCACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS
El CREFAL convoca a los investigadores interesados en los temas de educación de jóvenes y adultos {EDJA) a
participar en el PREMIO CREFAL A LAS MEJORES TESIS DE LICENCIATURA Y MAESíRÍA SOBRE EDJA.

Revista cuatrimestral de Ciencias Sociales

Objetivo

Reconocer y estimular a los autores de las mejores tesis sobre educación de jóvenes y adultos en-América
Latina y el Caribe,en las cuales se proporcione información básica importante,se proponga nuevos enfoques o
se realicen aportaciones teórico - metodológicas relevantes en el campo.

-

1

-

1

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2

-

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QkTIOtlC00flfa.llQIOMll!a:ltW,
N4l.A~otMUJOS
01""1111o,_lRl'U,YEL~

1.18

Presidente
Francisco Aldecoa Luzárraga

Condiciones generales

---

Facultad de Ciencias políticas y Sociología. Universidad Complutense

Podrán participartesistas de instituciones públicas y privadas de educación superior de
cualquler país de América Latina y el Caribe. Las tesis deberán haber sido sustentas por los
aspirantes y aprobadas por la entidad institucional correspondiente.
Se otorgará un premio por cada categorfa. En la categoría de licenciatura se otorgará un reconocimiento y un estímulo económico de $75,000.00 (SETENTA Y CINCO Mil PESOSMEXI·
CANOS). En la categoría de tesis de maestría: un reconocimiento y un estímulo económico
de $100,000.00 (CIEN MIL PESOS MEXICANOS).

4

s

1

Director
Ramón Ramos Torre

El Premio se otorgará en 2 categorías: licenciatura y maestría. En esta convocatoria, podrán
participar los trabajos de tesis presentados durante 2003, 2004 y 2005.

Los interesados enviarán 3 ejemplares de su trabajo de tesis, acompañados de una carta de
apoyo del director de tesis y de la documentación institucional que compruebe su presentación y aprobación para acreditar el grado académico correspondiente. La tests deberá en•
viarse también en versión electrónica (programa Word) en disco de 3 1h o en CD.
Los trabajos participantes serán evaluados por un Comité Internacional integrado por especialistas en el campo y su fallo será inapelable. El Comité se reservará la posibilidad de decla·
rar desierto el premio.
El CREFAL se reserva el derecho de publicación de las tesis seleccionadas. En este caso, el ganador deberá presentar una carta de consentimiento de la institución de procedencia para
la edición del trabajo. Asímismo, el estímulo otorgado será por concepto de regalías.
La recepción de tesis queda abierta a partir de la publicación de la presente convocatoria y
cerrará el 31 de diciembre de 200S. El Comité Internacional dictaminará sobre las tesis en los
meses de enero y febrero de 2006. El dictamen será dado a conocer públicamente en el mes
de marzo mediante la página web del CREFAL (www.crefatedu.mx). El CREFAL notificará a
los ganadores y costeará su traslado y estancia en Pátzcuaro, Michoacán, México, para la ceremonia pública de entrega de los reconocimientos y estímulos, misma que se llevará a cabo
en el mes de mayo de 2006.No se devolverán documentos ni proyectos no seleccionados.
los puntos no previstos en esta convocatoria serán resueltos por la institución organizadora.
Los interesados deberán registrar su trabajo llenando el formulario de inscripción que estará
disponible en la página web a partir del 1° de septiembre de 2005 y lo enviarán, vía correo
postal o electrónico, junto con tesis en versión digital (programa Word) e impresa, asf como
la documentación requerida a las siguientes direcciones:
PREMIO CREFAL A LAS MEJORES TESIS EN EDUCACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS, Quinta Eréndlra
Av, Lázaro Cárdenas s/n, Col. Revoludón,CP 6t609, Pátzcuaro, Michoacán, MEXICO.
Pátzcuaro, México; a lº de septiembre de 2005
lnvesdgadonOcrefel.edu.mii.

TRAYECTORIAS I A~OVII, NO. 18
- f MAYCMGOSTO 2005

Consejo de Redacción
Víctor Abreu Fernández, Rafael Bañón Martínez, Inés Campillo Sierra,
Cecilia Cataño Collado, M.ª Isabel Cataño García, Juan José Castillo Alonso,
María Cátedra Tomás, Eduardo Crespo Suárez, Rafael Cruz Martínez,
María González Encinar, Jesús Leal Maldonado, Lorenzo Navarrete Moreno,
Laureano Pérez Latorre, Fernando Valdés dal Ré
Secretaria
Carmen Pérez Hernando

CONTENIDO Vol. 42 Núm.1 (2005)
Julio Aramberri
Presentación

Javier caneJo, Jesús Gutiérrez y Antonio V-tedma
El proceso de constitución de España en una sociedad turística

Eric Cohen

MariaVelaseo
¿Existe la política turística? La acción pública en materia
de turismo en España (1951-2004)

T8Q(lencias básicas del turismo contemporáneo
Margaret Byme Swain
las dimensiones de género en la invesligación sobre turismo:
Temas globaJs. perspectivas locales

VARIOS
Jafar Jafari

El turismo como disciplina científica
Antón Álvarez-SOUsa
La contribución del turismo al desarrollo integral
de las scciedades receptoras. Aspectos teórico-metodol6gicos
Tlm Coles, DavldT. Duval y C. Michael Hall
Sobre el turismo y la movilidad en tiempos de movimiento

y conjetura posdisciplinar

Mlchael Burawoy
Por una sociología pública
Manuel Sánchez de Dios
La actividad de las Cortes Generales entre 1979 y 2000
desde la perspectiva del «gobierno de partido»

Pablo García Ruiz
Comunidades de marca. El consumo como relación social

Julio Aramberri
Nuevas andanzas de rosto pálido. Dimensiones del turismo sexual
RECENSIONES

Nevenka Cavlek
El papel de los turope,adores en el desano/lo
del turismo íntemacional. Una evaluación

Sociolcgía de la sexualidad, de Raquel Osbome
y óscar Guasch (comps.)

Noel B. Saluar
Más allá de la globalizací6n: la «g/ocaJización» del turismo

Traba¡adores precarios. El proletariado del siglo XXI
de Rafael Dfaz.Salazar (ed.)

SUSCRIPCIONES
ESPAÑA
Suscripción individual:
27.00 €
Suscripción institucional: 33.00 €
Número suelto:
15.00 €

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NO. 18 1 MAY&lt;H\GOSTO 2005

EUROPA
Suscripción individual:
36.00 €
Suscripción institucional: 39.00 €
Número suelto:
18.00 €

RESTO DEL MUNDO
Suscripción individual:
45.00 €
Suscripción institucional: 54.00 €
Número suelto:
21.00 €

119

�Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales
COMITÉ EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Director), Carios Acuña, Luis Beccaria,
Mario Damill, Juan Carlos Korol, Edijh Obschatko, Fernando Porta, Juan
Carios Portantiero, Getulio E. Steinbach (Secretario de Redacción)
ISSN 0046-001X

Vol. 45

SOCIALPERSPECnVES

UTA!'8~°',..

~~O~Lfdy
■■ &lt;I'•~

_,EJe
..- School of Social Wotk
~ o f, - . ldhdl

• • Universtty

Nº 177

Abril-junio de 2005

JOSEPH E. SnGLITZ Liberalización de los mercados de capitales, globalización y
el FMI.
LORIS ZANATTA: Auge y declinación de la tercera posición. Bolivia, Perón y la
guerra fria, 1943-1954.
BEATRIZ BRAGONI: Mercados, monedas y crédito a la luz del funcionamiento de
una entidad bancaria (Mendoza, 1866-1879).
EouAROO M. BASUAl.00 y NICOI.As ARCEo: Incidencia y características productivas
de los grandes terratenientes bonaerenses durante la vigencia del régimen
de la Convertibilidad.
v.l..ADIMIR GRAMACHO: Ciclos de información y funciones de popularidad: El
periodo Cardoso en Brasil (1995-2002).
COMUNICACIONES
JOSEPM. Col.OMERY LUIS E. EscATEL: La dimensión izquierda-&lt;lerecha en América
Latina.

REvlSTAOE 1A UNIVERSIDADAUIÓNOMA OE NUEVO lEÓN

VOi. 7, No. 1 prtmave,a/spr¡g2005

NOTAS Y COMENTARIOS
NARIANO MuRúZASAL: La confusión sobre la Ley de Gresham: Crítica a una
crítica.
Juuo H. G. OLIVERA: Otra confusión sobre la Ley de Gresham. Respuesta a un
comentario.
CRITICA DE LIBROS

La promoción de la sal ud en Ja empr«10 moderna eo Alemania
JosephKUhn

Cultural factOOI Assoclated wlth Heatthfuf BehovlotS In lndld

1-léctorLuis Dk1z

INNOVACIONES DE LA PIÁCDCA- PRAXIS INNOVATIONS

De&amp;o11ollomloro- regional y c:opifol l'lurnono: el 00$0 de las Ct\loe&amp;, G1JCJnajuoto, México
Everardo Rodr'igtJ&amp;z_ Gutfén'ez Jorge Alberto Rodñ{Juez Hfftr(;!Ta y Luis Enrfque AgullarSal1na$

Oesaffollo Económico es indizada. con inctusión de resúmenes. en las siguientes pobficaciones:
cu«ent Contents (Social Science CitabOn lndex, tnstitute fo, SOientitic tnformation): Joumal ol
Economlc Utenture(AmericanEconomic Associalion); Soclologlcal Abstract{cambrldge Sctenlific
Abstracis); lntematwnal BIOl/ography ot lhe Social Sc/ence {Bribsh Library of Political and
EcooomicScienceyUNESCO); Claso(UNAM, Mé-); HispanlcAmedcanPetlodlcalsfndeX {HAPI.
Univefsídad de Calitomia. los Angeles). También en otras de carácte, peri6dico y en
vofámenes especiales nacionales e-intemac;ionales, asi como eo tndtOeS en versión etectrónica.

DESARROLLOECONOMICO-RevistadeCienciasSociatesesunapublicacióntrimestral
editada por el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES). Suscripción anual: R.
Argentina, $ 60,00; Países limltrofes, U$S 68; Resto de América, U$S 74; Europa, U$S
76; Asia, Africa y Oceanía, U$S 80. Ejemplar simple: U$S 15 (recargos según destino
y por envlos via aérea). Más información en: desarrollo@ides.org.ar, o disponible en el
WEB srTE www.ldes.org.ar. Pedidos, correspondencia, etcétera, a:
-

AlmCULOSOI INV1$TIGACIÓN- RISEARCH ARTfCtiS

Instituto de Desarrollo Económico y Social
Aráoz 2838 ♦ Ct 4250GT Buenos Aires •

Argentina

Teléfono: 4804-4949 •
Fax: {54 1 t ) 4804-5856
Correo electrónico: desarrotlo@ides.org.ar

SocJat Ufe Experlences of People wlth Mobaty Problems:
A Qu0litaff~ Study ln LesvOi an.d Chlos. Greec9
Dlmlttlos Papogeor{Jlou and ThtiKldoros loslftdf,s

Revista de la CEPAL
Santiago, Chile

Abril 2005

Número85

" El nuevo regionalismo" y el área de libre comercio de las
Américas: un enfoque menos indulgente

Roberto Bouzas
El estado, los mercados y el financiamiento del desarrollo
Rogério Studart
Gobernanza sistémica y desarrollo en América Latina
Christian von Haldenwang
El péndulo monetario eo México

David !barra
Las instituciones fiscales brasileñas: las reformas de Cardoso,
1995-2002
Fabio Giambiagí y Marcio Ronci
Desarrollo económico l ocal y competitiv idad territorial en
América Latina

Jván Silva lira
Dimensiones de la pobreza y políticas desde uoa
perspectiva de género

Irma Amagada
El crédito hipotecario y el acceso a la vivienda para los hogares de
menores ingresos en América Latina

Gerardo M Gonzales Arrieta
Segregación espacial, empleo y pobreza en Montevideo

Rubén Kaztman y Alefandro Retamoso
Movilidad social intergeneracional en el México urbano

Femando Cortés y Agustín &amp;cobar Latapí
Orieniaciones para colaboradores de la Revista de la CEPAL
La Revista en Internet
Publicaciones recientes de la CEPAL
Publicación cuatrimesttal, en español e inglés,
Valor. USS 15 (o su equivalente en moneda nacional).
Suscripción anual: USS 30 (español) y USS 35 (inglés).
Suscripción por dos años: USS 50 (español) y US$ 60 (inglés)
Pedidos: Unidad de Distribución de la CEPAL, Casilla 179-D,
San · o de Chile. &amp;-mail: carios. elio

.UANL

591 Trabajadora Social en- México; eJ N rgirnento de k ui escu&amp;tas d e
TrobQio Social v las lde~kls de g énero
Ano E/isa CastróSánchez

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN □ Secretaría de Extensión y Cultura

Ser podre: lo $4;!giegoolón entte d l&amp;oul$ó y pt0&gt;d$. de lo ,xrlernidod en d o s

Dirección de Publicaciones

d udad as del norte d e México
Maria Elena Ramos Tova

APUNTES 0N.TOLÓGICOS, EPIS'IJ:MOLóGICOS Y METOOOlóGICOS -

ONTOLOGICAI., EPISTEMOI.OGICAL AND MmtOOOLOGte.ü NOT&amp;S
De etnógrafos y etnograffas: el o c etoamiemo Qf conoclrrwnto c offdiano y
d e ~ común como instrumento de inter~etociÓ(I meto&lt;:t(llógieo
en los Ciencias Sociales

Gustavo García Rolas

NOVIDAD[S [DITORIAllS

(81) 83 29 41 ll
120

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, N0. 18 1MAYO-AGOSfO 20?5

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

121

�Publicación trimestral del Instituto de Investigaciones Económicas
Universidad Nacional Autónoma de México

DesafrOllo
REVISTA LATINOAMERICANA DE ECONOMÍA

Vol. 36, núm. 141, abril-junio 2005
ÍNDICE
productivos) y su impacto

dones a los factores
UTIS Y JOSÉ ANTONIO

~

ornundº

,fGua Al«;a ~ s
~~odek&gt;s~
mer~

el

~co

NOEMÍ

power

Exqiangerates, marketeflkº
Long-runtestsforthe · American

EDGAA ORTIZ. ALEJAND

, RAUl

,

RESEÑAS
ahorropopularenMé;láco:

Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 18, terminó de imprimirse en
agosto de 2005 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V.,
Vallarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El
tiraje consta de 1,000 ejemplares.

PilarCampos Bo1aPos
ESTO SEPÚL.

Y ~OSERT JOHNSON

México
MAAJO M.
Relación entre
de aglomerad

ROBERTO l. ESCALANTE-

UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTÓNOMA DE MÉXICO

Comité Edilortal
José Luis Calva Téllez
(lrEc•IINAM•Mé&gt;ico)

Rector.
Juan Ramón de la Fuente
Coordinadora de Humanidades:
Mari Canneo Serra Pucbe

Hubert Eocaith
(CBPAL-Chile)
Víctor Gálvez Borrell
(FLACSO-Guatemala)
Celso Garrido Noguera
(OAM·A·Mélico)

Director del ITEc:
Jorge Basave Kwlhatdt

Secreta.ria Académica del UEe:
Rosario Pérez Espejo

Aurora Cnstina Martínez Morales
(UEc.llNAM-Mmoo)

Miguel Ángel Rivera Ríos
(PEC-ONAM-Méxic:o)

Gonzalo Roclriguez Gigena
(I\LAD1-Uruguay)

Emilio Romero Polanc:o
(UB&lt;·UNAW•Méxioo)

Directora de la Revista:
Esther Iglesias Lesaga

122

Héctcr Salas Harms

A la venta en libmlas de la UNAM. Suscripciones y ventas: Depto. de Ventas del IIEC: Torre o de Hwnanidades,

ler. piso, Ciudad Universitaria, 04510, México, DJ'.,
MÉXlCOo al A.P. 20-721, 01000, Méxi&lt;o, DJ'v MÉX]CO.
Tel.:(52-55)5623-0080,Fax:(52--55)5623-0124,56~.
Coneoselectrónicos:venJiiec@seroidor.unmn.mr.

~r.unam..mx
Colaboraciones: Departamento de la Revista:Torre n de
Humanidades, So. piso, Cubículo 515, Tels.: (52-55)
5623--0105, 5623--0074, Tel./fax: (52-55) 5623--00'Jl, con
Atención de la Directora,Doctora Esther Iglesias Lesaga.
Correo electrónico:

reuprode@seroidor.unam.mx
Consultar la página:
Hflp://am,w.iiec.U1UU71.mx/problanoS__¡/el_¡/e¡Qnollo.htm

(l&gt;CA-uNAM.-Méxioo)

Horacio Soban.o Filnb(Cou,isx-Méxi&lt;o)

ffiAYECTORIAS

AÑO VII, NO. 18 MAYO-AGOSTO 2005

�~

Trayectorias
VENTA
Monterrey
CENTRO CULTIJRALTRILLAS
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
LIBRERiA DEL MAEsTR.o
UBRERÍA lzrACCIHUATI. DE MONTERREY
LIBRERfA Los ÁNGELES
UBRERÍA PORRÚA
UBRERÍA UNIVERSITARIA DE LA UANL
UBREIÚAS GANDHI
LIBRERÍAS EL TOBOSO

Ciudad de México
LIBRERAS DEL FONDO DE CULTURA EcoNóMICA
UBRERÍAS GANDHI

Suc. Miguel Ángel de Quevedo

Correo electrónico: tray_dis@ccr.dsi.uanl.mx
www.uanl.mx/publicaciones/trayectorias/index.htrnl/

TRAYECTORIAS, REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Cientifica y Tecnológica del CONACYT
Socio/ogica/ Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Politica/ Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, El Caribe,
España y Portugal (LATINDEX)
Hispanic American Periodicals Jndex (HAPI)
lnternational Bibliography of the Social Sciences (IBSS)
ULRICH'S Periodicals Directory

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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2005, Año 7, No 18, Mayo-Agosto</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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