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                  <text>��CONTENIDO

3
5
7

Trayedorias
Año VII, núm. 19
septiembre-diciembre de 2005

19

32
46

CARTA DE LA DIRECCIÓN

Teorías, cambios, perspectivas
DOSSIER: DESAFÍOS DE LA TEORÍA SOCIAL
Apuntes para el debate
Freddy Mariñez Navarro
Critica a la teoría social clásica
Se examinan aquí tres de los más significativos
cuestionamienws a k1 teoría clásica, surgidos en años
recientes: k1 teoría de k1 postmodernidad, k1 teoría
reflexiva y el globalismo.
Nicholas Gane

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad
Una evaluacüm crítica del pensamientc durkheimiano,
cuya fuerza y función emancipadora, según el autcr, yacen
en su capacidad de articuklr concepciones normativas que
hoy gobiernan las reklciones entre los Estados.
lsher-Paul Sahni
Funcionalismo y reconfiguración social.
Una revisión crítica de la sociología de Talcott Parsons
El autor desarrolki aquí un acercamiento al esquema
teórico de Talcott Parsons y algunas críticas a su
paradigma, a k1 luz de las nuevas configuraciones de las
instituciones y las dinámicas de k1 sociedad.
Freddy Mariñez Navarro
Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad
El autor indaga en el pensamiento del fi!iJsofo y sociólogo
alemán para encontrar una respuesta radical a una

pregunta: ¿cuál es k1 espacialidad de k1 sociedad humana?
Philip J. Ethington

59

ILUSTRAC IONES: EXPOSICIÓN PERMANENTE
BIBLIOTECA • RAÚL RANGEL FRIAS"

TRAYECTORIAS , AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

TEORÍA
Transición al descalabro. De la aristocracia tradicional
a las modernas élites del poder
El autor fundamenta la posibilidad de que la transición de
ariswcracia tradicional a élite funcional moderna ha
significado no sólo un descenso, sino un genuino descalabro
histórico para algunas naciones.
H. C. F. Mansilla

�CARTA DE LA DIRECCIÓN

ÁMBITO

69

Teorías, cambios, perspedivas

La privatización desbordada.
Privatizaciones, capital extranjero y
concentración económica en América
Latina

Las privatizaciones desbordan el ámbito
de la reducción de lo estatal como parte
de un proceso que se expresa en el avance
de la concentración económica.

Universidad Autónoma de Nuevo León

Rector:
lng. José Antonio González Treviño

Secretario General:
Dr. Jesús Ancer Rodriguez

Secretario Académico:
Dr. Ubaldo Ortiz Méndez

Secretario de Extensión y Cultura:
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo

Gregorio Vidal Bonifaz
MEMORIA VIVA

80

Encuentro en el camino
Una d1arla con Víctor Tokman
Entrevistado por Esthela Gutiérrez

Trayectorias

Garza y Lylia Palacios
EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

Revista de Ciencias Sociales
Directora: Esthela Gutiérrez Garza
Codirector: José Maria Infante
Editora: Rosaura González de la Rosa
Asistente editorial: Francisco Soto
Redactor: Mario Nieves Cruz
Corrector de estilo: Rogelio Flores de la Luz
Diseño y formación: Rodolfo Leal Herrera

95
97

París: Texto y sentido
Mario Nieves
CONTEXTOS
■

Metáfora y política

L

a teoría sociológica, como toda teoría científica, está en constante c~b~o. Las teorías científicas sufrieron un periodo de
adormecumento entre los siglos IV a. C., y XVII, pero desde
,
esas fechas en adelante la transformación ha sido constante, no
solo ~n los conceptos centrales de la teoría, sino en las metateorías que
p~rnuten su an~sis y ubicación en la condición humana. Como es ampliamente conocido y aceptado, los cambios en la teoría social deben
respond~r a una dificultad adicional: los cambios del objeto mismo, más
pronunciados que en la naturaleza inarúmada.
Pero hay algunas similiº·tud es en las distintas ciencias, ya que todas

Trayedorias
Año VII, Núm. 19
septiembre-diciembre de 2005

parecen recorrer un camino similar: suele pasarse de una teoría identificada por nom?res pr?pios ~ una teoría donde las clasificaciones responden a ~e~denc1as y onentac1ones. Así, la historia de la fisica puede hablar
de Anstoteles,
Galileo
o Newton durante las fases de 1c 0 rmac1on
· , pero
,
.
,
.
pasa a mecaruca cuannca o electromagnetismo en el siglo XX.
1

■ Sobremesa y recursividad
■ El conocimiento bajo presión

Comité Editorial

José María Infante,
Lylia Palacios, Roberto Rebolloso,
Consejo Editorial

Luis Aguilar Villanueva, Robert Boyer, Dídimo Castillo,
Mario Cerutti, Enrique Florescano, Joan Garcés,
Gustavo Garza, Pablo González Casanova,
Gilberto Guevara Niebla, Sergio Elías Gutiérrez,
Michel Lowy, Elia Marúm Espinosa, Juan Carlos
Portantiero, Aníbal Quijano, Manuel Ribeiro,
Pierre Salama, Enrique Semo, Gregorio Vidal,
René Villarreal.

100
104
106

BREVIARIO
El contenido en breve
LAS VOCES DEL TRAYECTO
Quiénes nos acompañan
NORMAS EDITORIALES
Lineamientos de colaboración

DISTRIBUCIÓN: JORGE LUIS LOYOLA CASTILLO
Y ELIZABETH AMARO VALLE
CANJE: MARCO ANTONIO MORENO DE LA FUENTE

Trayectorias es una publicación cuatrimestral de ciencias sociales editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Secretaría Académica y de la Secretaría de Extensión y Cultura. Certificado de Licitud de Título y Contenido Núm. 1/ 432 "00"/14923
aprobado el 1° de marzo de 2000, por la Secretaría de Gobernación. Oficina: Edificio de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías",
avenida Alfonso Reyes 4000 Nte., CP 64440, Monterrey, N.L., México. Teléfono y fax: (81) 8'3 29 42 37. Domicilio electrónico:
trayectorias@r.uanl.mx página en Internet: http:I /www.uanl.mx/publicacionesltrayectoriaslindex.htrnl. Precio por ejemplar: $60.00. Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL. ISSN: 1405-8928. Impresa en Monterrey, México por Serna Impresos, S. A. de C.V.

2

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM.19 1SEPTIEMBRE-OICtEMBRE 2005

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM,

1.9 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

3

�CARTA DE LA DIRECCIÓN

1

1

En el caso de la teoría social todavía mantenemos en el siglo XX cierta
dualidad: por un lado, hablamos de la teoría crítica
de .Habermas o de la teoría de la estrucruración de
Giddens, pero también
hablamos de estrucruralismo, teoría de la elección
racional, etnometodología
y demás.
Esto último nos habla de la complejidad que
ha adquirido el campo y,
en ese sentido compartimos con otras ciencias las
dificultades para lograr
una teoría unificada. Si las fantasías del Círculo de
Viena se derrumbaron antes de la Segunda Guerra
Mundial, quizá sea cada vez más difícil retomar el
ideal. Lo cierto es que no avanzaremos nunca en ningún sentido si no trabajamos en ello y la única forma
de hacerlo es en la arena de la discusión abierta y sin
condicionamientos. Este número de Trayectorias pretende ser una contribución a ese objetivo.
Érnile Durkheim ha sido y es un pensador ineludible en la construcción de la teoría sociológica.
Junto con Karl Marx y Max Weber forman el trípode
sobre el que se asienta la moderna comprensión de
la sociedad. Los sociólogos que han intentado reelaborar o aportar sus propias ideas a la teoría, generalmente han tomado como punto de partida un estudio detallado de las obras de estos pensadores.
Simmel suele ser un autor poco estudiado en
las escuelas de sociología, pero ello no quiere decir
que su contribución haya sido menor en importancia. Su texto Sociowgy figura entre los veinte primeros en la encuesta que la International Sociowgical
Association realizó entre sus afiliados preguntando
sobre los libros más importantes de la sociología.

4

Simmel se situó por delante de autores como el mismo Durkheim.
Parsons marcó a la
sociología estadounidense
del siglo XX como ningún
otro. Su The structure of social action fue el libro más
estudiado en la universidades estadounidenses. Puede
decirse que no hay sociólogo vivo de esa nacionalidad que no haya leído gran
parte de su obra. En un
momento claramente hegemónica, hoy es resistida
desde diferentes ángulos;
dado que el mundo de
Parsons es ante todo un mundo moral, las ideas morales que lo sostienen son fundamentales para entender su idea sobre el funcionamiento del sistema
social. Es posible que eso mismo sea lo que provoca
las resistencias a sus teorías, pero la única respuesta
a ello es más debate.
Como decíamos al comienzo, varias perspectivas se abren a la construcción de visiones contemporáneas del mundo social. Muchas son la consecuencia de procesos que se plasman en la dinámica
de las interacciones sociales y que obligan a repensar
las teorías que pretenden dar cuenta de ellas. Es inevitable que la teoría social clásica sea sometida a
una revisión constante.
Pero las teorías tienen siempre un aspecto poco
reconocido: ayudan (o entorpecen en ocasiones) a
modelar la realidad y a promover acciones de transformación; por ello, son aceptadas y rechazadas más
allá de sus propiedades científicas intrínsecas; en el
caso de las ciencias sociales eso siempre fue más evidente que en las otras. Una revista de ciencias sociales debe estar en permanente atención a estos cambios y posibilidades.~

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

Apuntes para el debate
FREDDY MARIÑEZ NAVARRO

P

ara nadie es un
secreto que la sociología asiste hoy
a la eclosión de los
modelos de análisis por una
multiplicación de teorías,
modos de enfoque y objetos. A nuestra manera de
ver, esta aparición súbita de
aproximación a lo social
forma parte de la naturaleza de esta disciplina, por lo
que es imposible hablar de
un monopoljo de la producción del significado de
lo social por una escuela o
por una teoría admitida por
una comunidad científica.
Pero también estas eclosiones no pueden generarse
sin tomar en cuenta las dimensiones básicas de los
teóricos clásicos. Cualquier balance que se realice
sobre las ciencias sociales debe tomar en consideración la existencia de una tradición intelectual que se
incorpora en las diversas instituciones académicas.
Estas tradiciones que se manifiestan de forma simple en dos maneras de concebir lo social, la socialización y la comunicación, han tenido como objetivo
implícito aclarar a los individuos los problemas presentes en la vida social, ubicándolos en una perspectiva de futuro.
Observando estas posturas, podemos afirmar
que si la teoría social mantiene el fundamento de la

TRAYECTORIAS-1 AÑO VII, NÚM. 19 ~EMBRE-OICIEMBRE 2005

explicación sociológica a
través de la objetividad y de¡
la subjetividad, es importante destacar entonces la problemática del sujeto y su relación en la sociedad, as~
como la cuestión del significado. Dilucidando estas
maneras o concepciones de
la sociología, Anthony Giddens ha planteado, mediante algunas interrogantes, la controversia de esta
disciplina y de las ciencias
sociales en general en el mundo contemporáneo: ¿Somos
creadores de la sociedad o
producto de ella? ¿Son el
orden y el equilibrio los constitutivos de la sociedad,
o por el contrario son la tensión y la lucha entre individuos Y grupos? ¿Son principalmente los factores
económicos o también los sociales, políticos y culturales los determinantes del origen y desarrollo de las
sociedades modernas?
Responder a estas interrogantes nos conduce
a replantear nuevas visiones y nuevas fronteras, más
si la problemática contemporánea se ha desarrollado
a partir del postulado de la reconfiguración de lo
social. Esta afirmación es importante destacarla ya
que se ha venido planteando en pluma de muchos
dentistas sociales, sobre todo sociólogos, que la presente es una crisis de paradigma. Pero, si esto fuera
5

�•

sí, la sociología no estaría en capacidad de resolver
us contradicciones intrínsecas. Si la sociología nace
para explicar el cómo se producen los lazos sociales
que sean suficientemente conciliables con el individualismo, es de esperar que esto sea la explicación
de su desarrollo, es decir, la definición de sus campos, de sus dominios y de su s terrenos particulares
que van a darle cierta diversidad a esta disciplina.
Este dossier intenta explicar justamente, a la
luz de la diversidad de análisis que hoy ha irrumpido

en toda la disciplina sociológica, los cambios y transformaciones de instituciones y procesos sociales del
capitalismo global. Primeramente, Nicholas Gane nos
prop one un análisis de los retos contemporáneos de
la teoría social clásica. Así, llega a precisar que desde

6

mediados de los años ochenta la teoría social clásica,
generalmente los trabajos de Auguste Comte, Karl
Marx, Émile Durkheim y Max Weber, han recibido
los ataques más intensos. Divide el autor estos ataques en tres posturas que intentan, en cada caso, repensar las ideas clásicas de lo social: la teoría posmoderna, la teoría reflexiva y la teoría global. En un
interesante análisis Isher Paul Sahni explora el pensamiento de Durkheim respecto al derecho internacional, la moralidad y el Estado en la modernidad.
Intenta Sahni articular la razón y las
representaciones en las sociedades
contemporáneas por el lado de la fraternidad y el Estado. En un tercer
artículo, a través del estudio de los
tres modelos de análisis y de la teoría del cambio social de Talcott Parsons, Freddy Mariñez Navarro nos
invita a revisar algunas criticas a este
autor estadounidense. Una cuarta reflexión viene de Philip J. Ethington.
Argumenta que la reconfiguración
de lo social lleva a interrogarnos lo
siguiente: ¿Cuál es la espacialidad de
la sociedad humana? Así, para
Ethington, el trabajo del sociólogo
Alemán Georg Simmel (1858-1918)
es el que provee una respuesta radical a esta pregunta ya que éste nunca separó, en su concepción de la cartografía global de la sociedad histórica,
la geometría de la metáfora o de los
órdenes simbólicos del espacio.
El presente dossier intenta establecer la critica
del quehacer de la teoría social clásica en un mundo
en que se reconfigura el concepto de lo social. Esperamos contribuir al debate que hoy se plantea en la
sociología y en las ciencias sociales en general. -&amp;,,

l

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

Crítica a la teoría social clásica
NICHOLAS GANE

L

os ataques a la teoría sociológica clásica se
intensificaron desde mediados de la década de los ochenta. Las razones más importantes que podrían explicar esta situación
son el cambio de nuestras condiciones sociales, particularmente por el colapso del socialismo de Estado
a finales del siglo pasado, y el surgimiento de formas
económicas, políticas y culturales globales. Seria imposible en un trabajo como este hacer mención a todos los desafios que se le presentan a la sociología
motivados por estos dos fenómenos. Sin embargo,
examinaremos tres de los más significativos cuestionamientos recientes que se les han hecho a los representantes de la sociología clásica, Auguste Comte,
Karl Marx, Émile Durkheim y Max Weber. Nos referimos a la teoría de la postmodernidad, la teoría
reflexiva y el globalismo. Al final haremos una reflexión sobre los retos de la sociología ante estos procesos de reconsideración.

LA TEORÍA POSTMODERNA
Durante la década de los ochenta, teóricos como JeanFran~ois Lyotard,Jean Baudrillard, Michel Foucault
Y Zygmunt Baurnan se dieron a la tarea de retar
muchos de los supuestos de la teoría social clásica.
Sus trabajos, asociados ampliamente con el postmodernismo y el postestructuralismo (Gane, 2002)
(movimientos que se originaron como discursos críticos en el arte, la arquitectura y la literatura), criticaron el núcleo de las ideas clásicas de "lo social",
además, inspiraron a una generación de teóricos
TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

postmodernos que procedieron a la deconstrucción
de muchas de las meta-narrativas de la tradición sociológica. Para el propósito de este trabajo, esquematizaremos los enfoques que apuntan a temas clave en esta crítica.
El más prominente, y quizá el más osado critico de las ideas provenientes de la Ilustración, es e~
teórico francés Jean Baudrillard, quien en su trabajo
In the silent majority of the masses, presenta tres probables escenarios de debate: primero, que lo social
nunca existió en la realidad, "jamás ha existido sino
como simulación de lo social y de la relación social"
( 1983: 71); segundo, que lo social ahora existe por
todas partes y revierte todo (con la implicación de
que existe en todo lugar y en ningún lugar); y tercero, que lo social realmente existió pero dejó de existir. Baudrillard trata este elemento clave de la sociologia clásica como el efecto de un simulacro de
segundo orden - el orden de la producción en masa
y las relaciones de clase (Baudrillard, 1993)- que
desaparece con el surgimiento de formas digitalizadas
de simulación y la circulación en masa de signos ( o
códigos). Establece también que: "lo social sólo existe en una perspectiva de espacio, se muere en el espacio de la simulación" (1983: 83). En otras palabras, lo social es un efecto de la "realidad", que como
aquél, también ha desaparecido. De esta manera, para
este autor la posición marxista tradicional, basada en
la propiedad privada de los medios de producción,
también ha desaparecido ya que las clases sociales,
clave en el concepto de orden social, se han esfumado. Con el advenimiento de las nuevas formas de si7

�i.....-- - - - - ~ - - - - - ~ - - - ~ - -Desafíos-.ele la..teoria..social
Crítica a la teoría social c/ó,sica

Crítica a la teoría social cÜlsica

mulación y simulacro, Baudrillard argumenta que lo
social (el sujeto, la clase, el proletariado) pierde toda
definición. Así, el proceso social que denomína imtplosión hace que estas categorías se pierdan entre las
,masas que cada día se tornan silenciosas y apolíticas
(aunque al mismo tiempo el silencio se convierte en
una poderosa estrategia apolítica) (Baudrillard, 1983:
19).
Como pudimos observar, la visión de Baudrillard, innovadora y a su vez provocativa, ataca fundamentalmente uno de los supuestos predomínantes de la visión marxista, tal es la de las relaciones de
clase. Visto así, este sociólogo va mucho más allá de
Marx no sólo por el tratamiento de estas relaciones Y
de lo social, sino también porque el curso particular
del desarrollo socio-histórico occidental lo ve como
un producto temporal y no corno leyes inexorables.
Esta idea de Karl Marx que erróneamente condíciona lo social a la clase -afirma Baudrillard-, abre otros
cuestionamientos radicales de la supuesta universa8

lidad de lo social. Por ejemplo, cuando ubicarnos
desde el inicio de la modernidad el surgimiento de
las ideas de lo social, los "derechos del hombre" Y el
contrato social de Jean-Jacques Rousseau, nos preguntamos ¿Qué tan inclusivo es lo social?, ¿Son los
derechos particulares o universales?, y el contrato
¿entre quienes se establece?Vemos así que estas cuestiones son centrales para la sociología política postmoderna (Nash, 2000) y también para los debates
recientes sobre los valores de la sociedad "democrática" occidental.
Al hacer los cuestionamientos anteriores podemos encontrar en la teoría postmoderna (si es que
existe una forma coherente y definible) un ataque
radical a los valores centrales considerados como sagrados por las sociedades occidentales. Visto así,
Baudrillard es uno de los pocos que sugiere la muerte de lo social, ya que en trabajos de otros teóricos
radicales postmodernos, este concepto, piedra angular de la teoría social clásica, es incluido, por ejemplo
Lyotard (1984). Otros teóricos radícales de la postmodernidad, al contrario de Baudrillard, por una
parte, convergen en su aceptación, o quizás en su
afirmación de que el conocimiento no nos lleva como
una ley a un estado utópico (corno lo proponen Cornte o Marx, por ejemplo) 1; y por la otra, ponen lo social bajo escrutinio al buscar la emergencia de nuevas formas de sociabilidad, por ejemplo Maffesoli
(1995) y, al teorizar lo social en conexión con los
nuevos asuntos culturales como la identidad o el consumo, tal como lo tratan Featherstone ( 1990; 1995)
y Bauman (1998b) 2 •
1 La teoría postmoderna desaparece la idea de la teoría social
clásica de que la historia contiene un fin o celos, que encadena el
curso del progreso humano, argumentando que ésta es de carácter
genealógico (ver Foucault, 1977); es decir, construida po~ eventos
aislados que nunca garantizan ser mejores que los ~ tenores.
2 Featherstone y Bauman inventan nuevas formas socrales basadas
en una noción de diferencia cultural que no son el resultado de
un trabajo predeterminado hacia un fin o celos, sino . que se
encuentran abiertas o en experimentación, o en térmmos de
Lyotard (1984) en el "futuro anterior" o " lo que pudo haber
sucedido".

TRAYECTORIAS i AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

TEORÍAS REFLEXIVAS
Durante el comienzo de la década de los noventa,
algunos teóricos europeos, entre los cuales destacan
Anthony Giddens, Ulrick Beck y años después
Zygmunt Bauman, construyen nuevas concepciones
contra los enfoques postmodernos referentes a la
sociedad y la cultura. Más que buscar transgredir las
formas culturales y sociales modernas, estos pensadores presentan el caso de la emergencia de una segunda modernidad, diferenciada de la modernidad
de los clásicos por su reflexividad, su incertidumbre
y su fluidez. En su análisis sobre la transición de la
primera modernidad (industrial) a la segunda modernidad (reflexiva), Giddens, Beck y Bauman han
esquematizado el nacimiento de una nueva condición social, explicando el cambio y la continuidad
dentro de los supuestos de la teoría clásica.
La idea de una segunda modernidad (reflexiva), logra pleno reconocimiento con la publicación
de la Reflexive modernizatüm en 1994. El eje central
de este libro es el intercambio de ideas entre Anthony
Giddens y Ulrich Beck sobre el concepto de modernización y, por ende, sobre la trayectoria y el destino
de las sociedades modernas occidentales. Por una
parte, Giddens mantiene una posición cercana al
pensamiento clásico proveniente de las ideas de la
Ilustración: la segunda modernidad se caracteriza por
una mayor reflexividad, o simplemente por un aumento en nuestra capacidad para reflexionar o, al
menos, conocer los problemas y consecuencias de la
modernización. Por la otra, Beck (1999: 109-110) se
opone a esta posición, argumentando que el incremento de la capacidad de reflexionar (Reflexivitiit)
de la vida contemporánea proviene, contrario a la
creencia de Giddens, de nuestra inhabilidad para
entender, o tal vez identificar las consecuencias de la
modernización, y que la reflexividad, por lo tanto, se
refiere a un estado colectivo de non-knowing o inconsciencia (Nicht-Wissen). La dívergencia de estos
sociólogos nos lleva a dos diferentes posturas al ex-

¡

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

plicar la transición de la sociedad industrial (primera modernidad lineal enunciada por Marx, Durkheim
y Weber) a la segunda modernidad reflexiva, o lo que·- - - - ~ -•·
Beck (1992) denomina la sociedad del riesgo de hoy.
Para Beck el punto central de la transición de¡
la primera a la segunda modernidad es que la modernización reflexiva desplaza la forma social industrial mediante las propias consecuencias de ésta. E~r - - - - - ----1
otros térmínos, los efectos secundarios de la moder-,
nización tales como la contaminación, el desempleo,
la pobreza y la exclusión, ahora tornan un lugar pri
mordial y comienzan a dominar todas las áreas de lo
público, la vida privada y la política. Con esto, la
autoconfianza de la primera modernidad, basada en
una expansión económica e industrial continuada y
sin barreras, es desplazada por una condición general de ansiedad e incertidumbre - una visión muy diferente a la ofrecida por los teóricos clásicos como Comte,
Durkheim y Marx-.Ya no se habla de un progreso hacía un estado utópico que se gobierna por el uso de
la ciencia, sino por la emergencia de una sociedad
envenenada por la lógica de su propio desarrollo. En
este aspeeto, Beck,establece diferencias importantes
con las creencias de Weber referentes a la fuerza de
las "consecuencias no intencionales" y la "irracionalidad de la racionalidad".

9

�.Desafíos de a teoría socia,--- - ~ - - - - - - - - - - - - - - -....,..- - ~ - - - - - - - - - ~ ~ - - - ~ - - Desafíos de.Ja teo,ta ~ial
Crítica a la teoría social clásica

Crítica a la t,eoría social clásica

Para Weber, el desarrollo occidental se caracteriza por una transición de valores ( We:rtrationalitiit)
hacia una racionalidad instrumental (Zweckrationalitat) en el que juegan un rol central las consecuencias sin intención de ésta última (ética protestante).
Mie~tras que para Beck, son las consecuencias sin
intención del racionalismo instrumental (por medio
de la búsqueda del control científico) las que impulsaron el cambio social contemporáneo. El cambio de
una sociedad tradicional a la modernidad puede ser
vista como la consecuencia no esperada de las formas de los valores racionales (Weber), y de la primera a la segunda modernidad como la consecuencia
no esperada de la actividad (Beck) de la racionalidad instrumental (científica). Esto nos lleva, además,
a otras diferencias. Mientras que Weber, al igual que
Comte, Durkheim y Marx, manifiestan una distinción entre la autoridad del científico y de la persona
común (el dil,ettante) (Weber, 1970; Bauman, 1987),
para Beck esta distinción ya no es clara, dado que los
peligros de la modernidad reflexiva (como la amenaza de una catástrofe nuclear o las consecuencias
de comer alimentos genéticamente modificados) no
pueden ser entendidos o pronosticados con certeza
i,POr parte del experto ni mucho menos por el ciudadano común.
Al decir esto, Beck parece concordar con
Giddens, quien argumenta que al apartarnos de un
mundo tradicional de "riesgos externos", en el cual
los peligros vienen de la tradición o de la naturaleza,
a uno de "riesgos manufacturados", los peligros se
incrementan por nuestras propias intervenciones en
la naturaleza (el calentamiento global es un ejemplo).
Giddens explica:
...nuestra era no es más peligrosa-ni más riesgosa- que
las generaciones precedentes, pero sin embargo, el balance de los riesgos y peligros han cambiado. Ahora vivimos
en un mundo donde los riesgos creados por nosotros
mismos son como un espectáculo que viene de afuera
(1999:34).

10

Como Beck, Giddens observa a esta nueva
condición post-tradicional como más incierta, ya que
no sólo los riesgos manufacturados tienen precedentes históricos, sino que no pueden ser calculados del
todo, por lo que se desconocen en su mayoría. De la
misma forma, Giddens ve un nuevo nivel de reflexividad en esta condición, ya que la persona común
por ejemplo, se ve comprometida activamente con el
conocimiento del "experto", y al elegir qué riesgos
tomar, elige también el nivel de confianza puesto en
los demás.
En un nivel más profundo, Beck y Giddens
abandonan la naturaleza de dicho proceso de mo·dernización. Beck argumenta, a diferencia de Giddens, que la modernización reflexiva no es dirigida
por reflexión o intención, sino que es "autonomous,
undesired and unseen" (1994: 6), y que la emergencia de la modernidad reflexiva rompe la "mono racionalidad" (para Weber, Zweckrationalitiit) de todo
conocimiento del experto, llevándonos de esta manera a la incertidumbre, a la inocencia, y a la emergencia de nuevas formas "subnacionales". Beck resume sus diferencias con Giddens de la siguiente
manera:
Giddens subestimó la pluralización de racionalidades y
agentes del conocimiento y el rol clave de los saberes, y
silenció los tipos de sentido común que constituyen y
estabiliz.an en primer lugar la discontinuidad de la modernización reflexiva (1999: 130-1).

Con dicho argumento, Beck se distancia más
que Giddens de la narrativa clásica del progreso (fundamento claro en Comte,Durkheim y Marx), ya que
ve la modernización reflexiva como la desintegración
de los ideales lineales de medios y fines de control,
orden y seguridad. Esto hace que avancemos a un
mundo en el cual la incertidumbre permea todos los
aspectos de la vida.
La posición de Beck encuentra un eco en el
trabajo reciente de Zygmunt Bauman. Este autor,

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

pionero de la sociología postmoderna de finales de
los años ochenta y comienzos de la década de los
noventa, se ha centrado en la "posición de las dos
modernidades" (ver Bauman, 2000; 2001). Esta posición no parte de la dicotonúa entre la modernidad
industrial y la reflexiva como lo establece Beck, sino
entre la modernidad sólida y la modernidad liquida.
La modernidad sólida se caracteriza por sus formas
industriales rígidas (por ejemplo:•identidades personales fijas, un trabajo de por vida, control panóptico
sobre el tiempo y el espacio), mientras que la segunda modernidad, la liquida, es efimera y fluida, donde
las identidades ya no son "naturales" sino "hechas",
el empleo es flexible y en gran medida de corto plazo, y las estrategias sinópticas Oa mayoría ve a la
minoría) acompañan la implosión del espacio fisico.
Donde Bauman y Beck coinciden es en el énfasis del
Unsicherheit (incertidumbre, inseguridad, falta de
seguritlad), núcleo de la segunda modernidad (ver
Bauman, 1999) . De esta manera, uno no se salva de
la liquidez ni en lo más estable de los supuestos más
sólidos. En el mundo laboral, por ejemplo, las fuerzas del capital global nos afectan a todos (aunque a
unos más que a otros, ver Bauman, I 998a). Nadie
puede escapar de la amenaza de la racionalización,
por ejemplo, una caída del mercado demanda un recorte de personal y un posible desempleo, advierte:
El mensaje es simple: cada uno es potencialmente difuso
o superfluo, por lo que cada uno es vulnerable y ninguna
posición social, de alguna manera, elevada y poderosa
debeáa verse ahora, en el largo recorrido precario;al igual
que los privilegios son frágiles y están bajo peligro
(1999:172).

Como Beck y Giddens, Bauman forja su idea
de esta nueva incertidumbre del mundo contra muchos de los supuestos de Marx y Weber. Para Bauman,
las sociedades occidentales están hoy definidas más
por prácticas de consumo que de producción: "todos nosotros somos consumidores libres individua-

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.19 1 SEPTIEMBRE-OlctEMBRE 2005

A mediados de la década de
los noventa los debates
acerca de la naturaleza de
la modernidad y la
· postmodernidad formaron
parte de una disputa sobre
la naturaleza y trayectoria
de la c~lobalización)). Tal es
as~ que hoy es
prácticamente imposible
hablar de modernidad o
postmodernidad aislado de
la cuestión de la
globalización.
lizados a comprar alrededor de los fines, al igual que¡
de nuestras identidades" (Bauman; 2000:83). Este!
énfasis en el consumo lleva a Bauman a rechazar la
teoría de Marx de las clases sociales, ya que en estos
momentos la clase no se encuentra definida por una
relación con los medios de producción, sino por prácticas de consumo (ver Bauman, 1998b). Viéndolo de
esta manera, por una parte, el poder toma sentido de
seducción más que de coerción y, por la otra, las clases se convierten en "cultas" y, en cierto modo, despolitizadas.
Mas allá de estas ideas, Bauman contradice a
Weber, argumentando que la idea de la racionalización (un proceso en el cual los principios de la racionalidad instrumental se encuentran al frente) es anacrónica. Mientras en la modernidad industrial los

�Desafíos .ele la teoría.socia,.__~ - - - - - - - ~ - ~ - - - - - - - - '
Crítica a la teoría social c"/ásica

¡medios para alcanzar las metas deseadas fue la cues¡tión central, ahora, en la moderrúdad liquida tenemos los medios para alcanzar prácticamente cualquier cosa. No obstante, batallamos en elegir los fines
de la acción a causa de la gran cantidad de valores
sobre la oferta. Es así como los fines de la acción,
más allá de la forma de cómo lograrlos, se convierlt:en en causa de la incertidumbre. De esta manera,
Bauman reflexiona:

la modernización y la emergencia de la sociedad de
consumo, por lo que hay demasiadas posibilidades
para que un individuo las explore todas. Es aquí donde Bauman se acerca a la posición de Simmel (1997:
55-90), que aunque vivió a comienzo del Siglo XIX,
observó que en la sociedad capitalista la gran cantidad de producción de bienes culturales no quiere necesariamente decir que el individuo los consuma completamente. Esto es lo que el filósofo y sociólogo
alemán llamó la "tragedia de la cultura".

...las probabilidades son que la mayor parte de la vida
humana y la mayoría de las vidas humanas estarán agoni-

zando acerca de la elección de metas, antes que encontrar
los medios para los fines tal como lo demanda la reflexión
(Bauman; 2000:61).

Lo planteado aquí por este autor es debido a
que el rango de fines adquiribles ha proliferado con

TEORÍA GLOBAL
A mediados de la década de los noventa los debates
acerca de la naturaleza de la moderrúdad y la postmodernidad formaron parte de una disputa sobre la
naturaleza y trayectoria de la "globalización". Tal es
así, que hoy es prácticamente imposible hablar de modernidad o postrnoderrúdad aislado de la cuestión de
la globalización. En este proceso muchas teorías compiten hoy en la arena sociológica, sin embargo, y a
tono con lo anteriormente planteado, hablaremos sólo
de dos puntos de vista: la globalización como postmodernidad (Featherstone) y la globalización como
la extensión de la modernización reflexiva (Beck).
Ambas posturas son altamente relevantes para la presente discusión ya que ellas representan un reto a los
supuestos básicos de la teoría sociológica clásica.

La globalización como postmodernidad
En su trabajo Undoing culture (1995), Mike Featherstone puntualiza una firme conexión entre la globalización y la extensión de la cultura postrnoderna. Esto
puede parecernos extraño, ya que la idea de un mundo unificado en espacio y cultura va en contra de las
ideas postmodernas de la diferencia y la diversidad,
puesto que postmodernización se refiere a la descentralización radical de la cultura y a un acentuado incremento en la complejidad cultural. También Featherstone argumenta que esto es el proceso de la globalización:

12

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

... no parece estar produciendo unifornúdad cultural; en
cambio nos pone al tanto de nuevos niveles de diversidad.
Si hay una cultura global, seria mejor concebirla no como
cultura común, sino como un campo en el cual las diferencias, las luchas de poder y las competencias de prestigio cultural se llevan a cabo... por lo tanto, la globalización
nos pone al tanto de la completa dimensión de la diversidad y de la multilateralidad de la cultura (1995: 13-14).

Según él, lo que está en cuestión aquí es el auge
de la cultura en la vida social, ya que la globalización
ha puesto en contacto culturas que en tiempos pasados no solamente fueron separadas, sino también
"firmemente ligadas a las relaciones sociales".
Este proceso ha abierto una serie de cuestionamientos de las ideas clásicas de "lo social", por lo
que Featherstone nota que no solamente "más perso~as .están cruzando fronteras y tienen múltiples
afiliaciones la cual refleja los estereotipos", también
"fue el cambio sin cesar en el balance de poder global de occidente al grado que no puede ahora evitar
escuchar al 'otro', o asumir que lo moderno es un
último estadio del desarrollo" (1995: 12). En otras
palabras, la globalización ha traído un incremento
en la hibridación de la cultura, que como efecto expone el reclamo a la urúversalidad o exclusividad
implícita en el seno de las ideas clásicas de lo social
llevándonos a demandar un pensamiento nuevo acer~
ca de lo social y sus organizaciones. Un argumento central de esta posición se encuentra en la teoría de la autonomización de la esfera cultural (Featherstone, 1995:
15-33), así como una aseveración de la naturaleza fundamentalmente hfürida de las modernas culturas occidentales (ver 1995: 150). Pero al mismo tiempo, Featherstone rechaza reemplazar el análisis sociológico
como puramente cultural. En vez de esto, él usa los
desarrollos culturales para cuestionar la configuración
actual de lo social. De esta manera, el autor establece:
Es sólo relativo en la actualidad y en respuesta a la fase
actual de la intensificada competencia y de las

TRAYECTOR':'5 1AÑO VII, NÚM.19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

La globalización ha traído
un incremento en la
hibridación de la culturaJ
que como efecto expone el
reclamo a la universalidad o
exclusividad implícita en el
seno de las ideas clásicas de lo
social) llevándonos a
demandar un pensamiento
nuevo acerca de lo social y
sus organizaciones.
qu1

interdependencias globales, el comenzar a pensar
puede haber aquí un problema sociológico: cómo desarrollar una serie de conceptos adecuados para entende·- - - - - - . . A .
este proceso. Conceptos que, en primer lugar, no se ba~
san en las presuposiciones deJ sistema consolidado bajo el
concepto maestro de 'sociedad', de modo que la perspec;
tiva de los que hablan de la 'sociedad mundo' como unal
cierta forma de 'gran unificador', ejemplificada en el &amp;tado.nación, serechaza. En segundo Jugar, conceptos que
son seDSibles a las dimensiones culturales y sociales de
estos procesos Y que no los reducen a las derivaciones o
reacciones, a lo económico. El proceso de globalización,
entonces, se puede entender como la progresiva extensión de grupos de referencias de las sociedades que son
establecidas en un proceso de contacto en el que se forma
necesariamente un mundo, del todo indeternúnado y limitado que el mundo que seria en el momento que lo
comparamos con el mundo conocido como finito en que
vivimos. Este proceso trans y supra-societal forma el contexto dentro del cual las sociedades pueden desarrollarse
(Featherstone, 1995: 136).

13

�.Desafíos ele .hLleoria social~ - - - ~ - - ~ ~ - - - - ~ - ~ ~ - - - - - -- - - ~ - - - - - - - - - - --Desafíos. cleJa....teoria...socia
Orítica. a la teoría social clásica

¡Para Featherstone, la globalización aunque se encuen~a ligada al proceso de la postmodernidad, no es simplemente un proceso de cambio cultural, sino un
cambio social o societal. El desafio, entonces, puesto para nosotros es investigar un nuevo camino o
nuevas formas de teorizar la naturaleza de lo global
o de las sociedades globalizadas, esto nos lleva a la
Ülvención de nuevos conceptos y métodos para definir y entender lo social.

La globalización como modernización reflexiva
'En ¿Qué es la gl,obalizaciim? Ulrich Beck desafía el
concepto de globalización como parte de la postmodernidad tratando a este proceso como una extensión de la modernización reflexiva. Beck comienza
con una crítica de lo que él llama globalismo o, "la
visión de que el mercado mundial elimina o suple la
acción política. Esto es, la ideologia de la regulación
por el mercado global, la ideologia del neoliberalismo" (Beck, 2000: 9) Argumenta que en vez de definir el cambio como una simple lógica de desarrollo, la
globalización debe de ser entendida como un proceso
complejo con múltiples causas, en la cual múltiples es,feras arrastran el proceso - "Tecnologias de la comunicación, ecologia, econo.mia, organización del trabajo,
cultura y sociedad civil" (Ibid., p.19)-. Este enfoque
'va en contra del globalismo, ya que éste propone
una concepción mono lineal del cambio social (como
se encuentra en las obras de Marx y Comte) y por lo
tanto, permanece ligado a las premisas de la modernización industrial (la primera modernización). Contrario a esto, Beck propone una teoría reflexiva de la
globalización que debe ser desarrollada en base a la
incorporación de dos nuevos conceptos: uno, la
"globalidad", la cual refiere a la colisión de las fuerzas económicas, culturales y políticas en una sociedad mundial, y el otro, el proceso de la "globalización per se", el cual "denota el proceso a través del
cual los Estados nacionales soberanos están en la
encrucijada y debilitados por actores transnaciona-

14

Critica. a la teoría social clásica,

les con diferentes perspectiva de poder, orientaciones, identidades y redes" (Beck; 2000: 11).
El meollo de este enfoque representa un reto a
lo que Beck denomina nacionalismo metodológico
de la sociología clásica (aunque no es opuesto en su
forma al enfoque postmodemo de Featherstone). Este
nacionalismo se encuentra en el supuesto en el cual
"vivimos y actuamos en espacios limitados de los
Estado nacionales y sus respectivas sociedades nacionales" (Beck; 2000:20). Esta visión se detecta en
los trabajos de Durkheim, Weber, Marx y hasta
Simmel. Por ejemplo, Roland Robertson muestra que
muchos de los escritos de ellos tenían un interés claro en los problemas de la globalización, pero la mayor parte fueron concentrados en los problemas
societales internos del Estado-nación. Robertson observa que esto conllevó a un sesgo en la teoría social:
Trabajar dentro de los parámetros de la sociología clásica
ha implicado erróneamente la concentración sobre los
asuntos básicamente internos de las 'sociedades modernas', en gran medida, una perspectiva que fue consolidada por el auge, durante el peóodo de la 'alta' sociología
clásica, de la disciplina de las relaciones internacionales
(la nueva 'ciencia depresiva'). De esta manera, la sociolo-

gía (así como la antropología) vino a ocuparse, con un
criterio comparativo, de las sociedades; mientras que las
relaciones internacionales (y las subdisciplinas de la ciencia política) trataron aquellas interactivamente, mediante
las relaciones entre las naciones (1992: 16).

En otras palabras, la teoría clásica tiende a ver
sólo sociedades individuales (nacionales), apartándose de lo que Wallerstein (1974) denominó Sistema-mundo.
En respuesta a esto, Beck establece que la teoría social no puede tratar a la sociedad confinada al
Estado-nación, ya que la globalización ha destruido
la ortodoxia territorial de lo social y lo político, estableciendo en su lugar espacios transnacionales para
la acción, la vida y la percepción. Esto no significa

TRAYECTORIAS

I AÑO VII, NÚM. 19 ¡ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

que ha llegado el fin del Estado-nación, sino que
devela una nueva dependencia entre lo nacional y el
sistema-mundo. Beck clarifica:
En la era global, los &amp;tados nación no existen sin las sociedades mundo, y las sociedades mundo no existen sin
los &amp;tado nación y sus sociedades. &amp;to es la restricción
resultante, el fracaso y las cuestiones no resueltas por lo
que esta situación genera sus cargas políticas (2000: 104).

El punto clave para Beck es que la segunda
modernidad trae nuevos actores no estatales a la sociedad mundial, que se suman a los actores ya existentes en la sociedad mundial del Estado-nación.
Con esto, tres retos diferentes son dirigidos a
la teoría clásica y contemporánea por igual: primero,
desarrollar una idea de lo social que no se encuentre
limitada a una teoría del Estado-nación; segundo,
poner en cuestión la conexión entre el Estado-nación Y el Sistema-mundo; tercero, desarrollar nuevos métodos y conceptos para estudiar el mundo ya
sea globalizado o en proceso de globalización.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

RETOS FUTUROS
Lo que une a las tres teorías antes presentadas (postmodernas, reflexivas y globales), es un intento de cadnr - - - - - - ll~
una de repensar las ideas clásicas de lo social. La teoría
postmoderna es quizás más radical que la teoría reflexiva en este aspecto, ya que reta el supuesto de¡
que lo social es universal en su forma, además de¡
que es inclusivo, en vez de exclusivo por naturaleza.
Al mismo tiempo, estas teorías se han usado para
cuestionar el impacto de la globalización en las formas sociales. Por una parte, la teoría postmoderna
.
.
'
e¡emplificada en el trabajo de Featherstone, devela la
complejidad social y cultural que emerge de la globalización. Por la otra, la teoría reflexiva, particularmente el trabajo de Beck, toma este proceso como
una extensión de la segunda fase de modernización
en la cual (como observa Featherstone) los limites
de la sociedad industrial se encuentran amenazados
por los nuevos movimientos transnacionales. En
ambos enfoques, la globalización parece conllevar
riesgos, crea incertidumbre y retos diferentes a los

15

�Desafios ele a .te.oria.social
Critica a la teoria social clásica

experimentados previamente.
Con esto, dichos enfoques convergen en plantear la necesidad
de desarrollar nuevos conceptos de lo social y, por lo tanto,
de la sociedad (un concepto que
tendemos a tomar, erróneamen'te, como dado).
Con mayor seriedad que
los demás, Beck se ha tomado
la tarea de buscar y analizar las
nuevas configuraciones de lo
social. Argumenta que las unidades básicas de análisis de la
sociología clásica -sociedad,
clase y familia- se han convertido en "conceptos zombie":
conceptos que existen, pero que
se encuentran divorciados de la
'realidad concreta. La sociedad,
por ejemplo, no puede ser limitada dentro de las fronteras nacionales. El concepto de clase social en Marx
ha abierto paso a nuevas divisiones sociales y culturales, muchas de las cuales no basan su esencia en lo
económico; mientras que la familia es casi indefinible (Beck, al bromear en una charla reciente, dijo que
este concepto puede ser definido hoy como dos o
'más personas usando la misma ¡lavadora de ropa!).
Con ello, Beck llega al núcleo del problema, denunciando que la sociología en general y la teoría social
en particular, se encuentran mal equipadas para el
estudio de los fenómenos sociales contemporáneos
(globalizados). La razón para esto es simple: nuestra
disciplina ha fallado en no cambiar con el tiempo.
Ésta ha conservado la mayoría de sus conceptos hoy
anacrónicos que necesitan replantearse (para Beck
éstos se encuentran ligados al análisis de la modernidad industrial). Lo que es necesario es una reformulación de los conceptos básicos de la sociología, particularmente a la luz que arrojan los procesos de
globalización. Sin este replanteamiento, la teoría so-

16

Crítica a "fa teoria social clásica

cial se encuentra en peligro de
dejar de ser verdaderamente social en perspectiva: ya sea proyectando los ideales del pasado
en los fenómenos contemporáneos, o buscando formas universales de lo social que ya no
existen (si es que alguna vez
existieron).
En su llamado a que la sociología debe reinventarse, Beck
tiene razón. Sin embargo, no va
más allá, ya que falla en proponer nuevos métodos o conceptos para el estudio de las sociedades contemporáneas, además,
sin contestar, realiza cuestionamientos como la conexión entre el Estado-nación y el Sistema-mundo. Beck ( 1994; 1997)
voltea hacia los lados tratando de responder la pregunta de lo social por medio de la "reinvención de la
política". Esta visión se encuentra también planteada en otros pensadores contemporáneos como
Bauman en su libro La búsqueda de lo político (1999),
Giddens en Beyond left and right (1994) y La tercera
vía (1998). Ellos, al igual de Beck, buscan reconfigurar lo social a través de una idea política de la comunidad (ver Gane, 2001). Lo mismo hace Nikolas
Rose quien analiza lo social como un territorio de
gobierno (Rose, 1996). De esta manera, el planteamiento común de estos autores es el análisis de lo
social por medio de la reinvención de la política.
Extrañamente, estos movimientos se asemejan a
la posición que toma Marx, quien en sus primeros trabajos busca ir más allá de la política, la cual sólo puede
darnos libertades limitadas al reino absoluto de lo social (en el que hace sinónimo "de lo humano") (ver
Marx, 1975: 211-241) . Lo que tenemos en la teoría
contemporánea es la realización de no po?er ir más
allá de la política (ya que no puede haber una revoTRAYECTORIAS ¡ AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

lución), bien dejando a lo social en una posición precaria, todo se reduce a una categoría política (con el
argumento que todo es político como en el trabajo
de Rose (1996)), o simplemente ignorando las dimensiones de lo social (convirtiendo a éste en un supuesto, como la mayor parte de la teoría social en la
actualidad). En los dos casos hay problemas. Si lo
social sólo puede abordarse a través de lo político o
entenderse como una estrategia de gobemabilidad
(Rose, 1996), ¿existe aún lo político (si alguna vez
existió), o ha muerto, como dice Baudrillard? Beck,
Giddens YBauman parecen responder negativamente. Para Baudrillard, la falla de la política ha llevado a
la sociedad a la muerte, mientras que para los teóricos reflexivos, que piensan diferente a Baudrillard,
la vitalidad de la política contemporánea (en el caso
de Bauman, la antigua política republicana) garantiza la vida futura de lo social. Por una parte, nada es
verdaderamente político ahora, sin embargo, todo se
ha politizado, incluyendo lo social. Pero si todo es
político nada es político, esto significa que dichas posiciones no están, en última instancia, muy lejos. La
política en ambos casos tiene la posición más alta.
Pero si lo social se trata como un efecto de lo político, ¿qué pasa con la teoría social y con la sociología
como disciplina? Indudablemente, ¿quién teoriza explícitamente en estos días sobre lo social? El hablar
de lo político se ha convertido en una moda (como
por ejemplo la serie de libros de Routledge Thinking
of the política!). De esta manera, hoy más que nunca
es necesaria una teoría actualizada de lo social, una
que reexamine la conexión de ésta con lo político (lo
cual tiene a lo social inmerso, aunque lo social en sí
nace de un proyecto político) y trascienda lo cultural
(lo cual ha ocupado una posición privilegiada en la
teoría postmodema).
Lo social no ha muerto. Sin duda vive en diferentes formas por lo que podemos seguir hablando
de la sociedad como un concepto actual. Esto es,
como ha argumentado Beck, la teoría sociológica tiene la tarea de analizar y conceptualizar dichas for-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

mas, ya que éstas no pueden reducirse ni a instan
cias de lo político ni darlas como supuestos sin cues
tionarla. Lo que se requiere es una teoría (con un
método) que reexamine las fronteras e interconexiones entre lo social, lo político y io cultural a la luz del
cambio histórico contemporáneo. Si los sociólogos
rechazan esta tarea, entonces la teoría social perder'
importancia y será remplazada por los estudios poli
ticos y culturales (un proceso que ya comenzó). Para
detener este proceso, los sociólogos deben de comenzar por redirigir la pregunta más clásica y fundamental: ¿qué es lo social? El valor de la empresa socioló
gica yace en su habilidad para responder a esta
pregunta.,&amp;,,

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Durkheim, modernidad
y espírit~ de fraternidad

Traducción de Pedro CarvaikJ Ponce

lSHER-PAUL SAHNI

Recibido: octubre 2005
Ac.epuuio: noviembre 2005

R

ecientemente se ha argumentado que Durkheim, padre de la sociología del derecho,
mostró poco interés en las leyes regulatorias, por lo que su análisis clásico sobre la
dependencia de las formas legales en los elementos
punitivos y restitutivos, necesita ser completado particularmente a la luz de la amplia variedad de las formas legales existentes en la actualidad (Cotterrell,
1999: 69-70). Las diferentes observaciones formuladas hoy a Durkheim no quitan importancia a sus
escritos. Por el contrario, tomando en cuenta lo que
enfatiza en su postura, la relación íntima entre derecho y moral1 y, dentro de esta conexión, el rol del
Estado y su concepción política substantiva, Durkheim articula un conjunto de concepciones sociológicas y en particular normativas que se encuentran
ligadas a la autocomprensión y a la legitimidad que
actualmente gobiernan las relaciones entre los Estados; es decir, el derecho internacional. En este sentido su paradigma es particularmente revelador, en el
entendido de que su filosofia política se encuentra
relacionada con el ideal del derecho natural, en el
derecho internacional2.

1

La sociología de Émile Durkheim, junto con la de Max Weber
(Kronman, 1983; Parsons, 1972) de manera argumentable tiene
un núcleo sustantivo; es decir, se interesa en la vida moral de las
sociedades complejas dentro de su sociología del derecho. Sin
duda, Durkheim declaró encontrarse, antes que nada, "preocu-

1.8

TRAYECTORIAS I AÑO W , NÚM.19 j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

El objetivo de este trabajo es precisar la relevancia del pensamiento durkheimiano con respecto
al derecho internacional, sustentado en el orden mar-•- - - - - - - !f.
cadamente interestatal y en la confianza en una con
cepción distinta del derecho del hombre. Comenza- - - - -.......
remos por analizar el primero de los dos niveles de l.a-------t1
explicación de la dignidad humana en Durkheim,
para después darle un vistazo a su percepción sobrd
la centralidad del Estado en términos de la promo➔
ción de un diálogo racional, así como de un sentido
de humanidad y fraternidad. Finalmente, concluire-J~-~----1
mos con un examen y evaluación críticos de la soste-1
nibilidad de su pensamiento en el contexto actual.

pado con las normas morales y legales, estudiadas desde la perspectiva de su origen" (Durkheim, 1973: 15). En esta línea de
pensamiento, él menciona que una preocupación por lo moral
yace en el meollo del pensamiento sociológico y del derecho (Durkheim, 1978). Ante esta afirmación, Vogt observa correctamente
que la sociología del derecho es central, forma parte de su proyecto más general, y que su concepción de la sociología no puede
ser entendida sin hacer referencia a ello (Vogt, 1993: 71); y, a
tono con Bouglé (1938: 96-98) se ha sugerido anteriormente que
para Durkheim el derecho es la totalidad de la sociología.
2
El derecho internacional público (conflicto de leyes) se refiere
a los casos en los cuales la intervención de elementos externos a
un sistema legal doméstico levanta preguntas con respecto a los
sistemas tradicionales de justificación y aplicación. El término
más usado, también conocido como derecho internacional, no es
un complemento del orden legal, sino que se plantea como un
sistema separado que regula la relación entre estados y las instituciones internacionales de todo tipo (Shaw, 1991: 1-2).

19

�-Desaffo.s ele la teoría sociaL
Durkheim, modernidad y espfritu de fraternidad
Durkheim, modernidad y espfritu de fraternidad

LA LEY COMO UN ÍNDICE SOCIAL
E IDEAL MORAL
Al explicar la fuente del orden moral en las sociedades complejas, Durkheim argumenta que es la diviión del trabajo la que "constituye el establecimiento
de un orden moral y social sui generis" (Durkheim,
1984: 2 1). Su discusión sobre el salto de la solidaridad mecánica a la solidaridad orgánica, depende de
la elaboración material del ímpetu social, con la excepción de algunos factores secundarios (Durkheim,
1984: Book 2 chs. 3-4). Así, estos hechos son dirigidos por el incremento simultáneo de la densidad
oral y física, galvanizada por la necesidad social de
- - - - - -ios individuos de estar unidos, por el incremento del
número y rapidez de la tecnología de los medios de
comunicación y transporte, y por el desarrollo de los
centros urbanos (Durkheim, 1984: 200-204). De
acuerdo con esta visión, los cambios en la estructura
social requieren cambios en el derecho y la moral
(Durkheim, 1984: xxvi).
No profundizaremos la idea antes expresada,
ya que ella está ampliamente difundida. Por el momento nos basta con observar que, en este nivel, el
derecho se implanta como un dato externo de la solidaridad social (Durkheirn, 1984: 24). Por esta razón, D urkheirn expresa "debemos tener la seguridad de encontrar reflejada en la ley la variedad

esencial de la solidaridad social" (1984: 25). Ante
esta aseveración es importante reafirmar, que al tomar el derecho como un indice, éste es paralelo al
grado en el cual se encuentra conceptualizado un
epifenómeno que refleja la base morfológica de la
sociedad y no un derrame y expresión de valores
conscientemente articulados.
La percepción del derecho de Durkheim es más
que un simple índice. Cotterrell (1999: 34) y Lukes
acertadamente observan que esto se hace claro en
sus escritos posteriores a 1893-95. Aunque nunca
excluye explícitamente las ideas y las creencias como
subgrupos de hechos sociales, "nunca intentó considerarlas, en un sentido amplio, derivadas Y sin ninguna importancia explicativa" (Lukes, 1973: 229230). Es después de la publicación de Las reglas de
método sociowgico (1982) en 1895 cuando Durkheirn
comienza a darle una mayor consideración a estos
subgrupos. En 1899, de acuerdo a la conclusión de
Lukes, su visión de "poder explicativo de la morfología social ha cambiado en consecuencia desde una
causa primaria determinante a algo similar a una
precondición" (Lukes, 1973: 235). A este respecto,
teóricos como Giddens (1977: 236) y Watts Miller
(1996: 29), no están errados al insistir que no es útil
dividir el pensamiento durkheimiano en un periodo
"temprano" y otro "tardío". Además de la cuestión
académica con referencia a la validez de un rompimiento histórico en el cuerpo de su pensamiento,
existe una expresa división en el acento de su trabajo
que efectivamente se traduce en dos diferentes niveles de análisis. Uno basado en una discusión libre de
valores de causalidad teleológica, así como los requerimientos funcionales de una sociedad que aumenta
en complejidad, y el otro, sustentado en los sentimientos y las acciones políticas de los agentes Ygrupos sociales reflexivos.
El argumento más idealista e indeterminado se
encuentra definido de manera concisa en Las representaciones individuales y colectivas (1974a). Escrito
en 1898, dicho texto es reconocido como ejemplo de

su "segundo" o "último" enfoque, ya que expone la
autonomia relativa de las imágenes y de las ideas
(Durkheim 1974a: 23), argumentando que las "representaciones que forman el entramado de la vida
social surgen de las relaciones entre los individuos o
de los grupos secundarios que se encuentran entre
los individuos y la sociedad total" (Durkheim 1974a:
24-25). De acuerdq a este enfoque, las representaciones colectivas no escapan de la conciencia de los
individuos, ya que de manera definitiva posee una
fuerza causal en ellos (Durkheim 1974a: 23). De esta
manera, su cambio trae un énfasis respecto al origen
del orden legal y de los sentimientos morales. Más
adelante, veremos el distanciamiento de la idea en
donde el derecho y la moralidad se asientan en el
deber y en una apreciación de la dignidad humana
basada en la funcionalidad en donde la significación
de la pertenencia, de la creencia y la legitimidad prevalece. Un elemento central en este cambio es la importancia que el autor le otorga a los grupos sociales
secundarios y al derecho administrativo, dentro de
un Estado promotor del diálogo.
El argumento mecánico de Durkheim con respecto a la significación casual de la división del trabajo se cobija en su observación que asume el imperativo moderno siguiente: "prepárese por usted
mismo para realizar útilmente una función específica" (Durkheim, 1984:4). Este deber, derivado de los
requerimientos existentes en las sociedades complejas, demanda que uno trate a los demás ciudadanos
con caridad y dignidad en el orden en que ellos se
sitúan igualmente libres para perseguir sus propias
especialidades (Durkheim, 1984: 3 33). En este sentido, la división del trabajo social "no presenta a cada
uno de los individuos, sino funciones sociales" (Durkheim 1984: 338). Esta moralidad, basada en la ejecución de (unciones, como ha mencionado Cotterrell recientemente, no está fundada en la conciencia
colectiva. Evidentemente se encuentra arraigada en
la vida social sin estar basada en la significación de
los sentimientos morales del individuo. En lugar de

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~ORIAS AÑO VII, NÚM-. 19 J SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

eso, la moral reside en la especialización de las tareas
promoviendo una forma de cooperación que es técni-.
camente, pero no moralmente, resonante (Cotterrell,
1999: 110-111; Durkheim, 1984, 1984: 82).
Este hecho se refleja claramente en la sugerencia
que hace Durkheim sobre el derecho restitutivo propio
de la modernidad, caracterizado por la ausencia de un
anclaje en los sentimientos y las expectativas públicas,
reservados éstos al derecho represivo (Durkheim, 1984:
69). Las relaciones contractuales son percibidas moralmente vacías, pero técnicamente necesitadas, encontrando finalmente un trasfondo racional sustantivo en el culto de la dignidad humana e individual
(Durkheim, 1984: 333). Mientras tanto, al hablar
como un positivista, Durkheirn discierne la lógica
pura de la necesidad social del Derecho restitutivo, al,
igual que distingue una moral del deber y de la digni-1
dad dictados por los requerimientos funcionales de las
sociedades complejas. En este contexto, a pesar de no
estar interesado ni en el poder estatal ni en las fuerzas
coercitivas que operan detrás de las relaciones contractuales, las reconoce como fuerzas de autoridad necesariamente críticas (Durkheim, 1961: 29).
Existe otro aspecto en el argumento mecani
cista de Durkheim: la evolución, que nos indica el eje
a través del cual se afinca la moralidad. En términos
sustantivos, los lazos socialmente débiles adquiridos
por la división del trabajo aseguran una esfera propia, distinta, de actividad, permitiendo liberar la
personalidad individual. La redención de la racionalidad del individuo, en cambio, asegura una incrementada influencia de éste en la configuración de la
sociedad, abriendo la moral y el derecho, y creando
una articl)lación reflexiva de las formas de asociación. Sobre este tema Durkheirn observa la poca -influencia de la religión, generando una lucha con el
sentimiento referido a la idea santificada d\!l individuo como una representación colectiva que poco a
poco aumenta (Durkheim, 1984: 117-119), y en palabras de Durkheim "el individuo deviene objeto de una
especie de religión'! (Durkheim: 1_984: 122).

21

�•

Desafío_s de la .teoría social

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad

Alexander (1982: 274), Cotterrell (1999: 5052), Lacroix (1981), y Lukes (1973) argumentan que
la visión madura de Durkheim sobre el derecho en la
'1'nodernidad depende de la religión, dado que ésta
debe de proveer un sentido de asociación y significación: En esta conexión, sus escritos de 1898-1900
demuestran una preocupación distinta, más allá de
a idea de la cooperación contractual como un recurso social y un simple mecanismo de coordinación (Durkheim, 1984: 79, 302, 306). Por lo tanto,
hay un sentido en el cual la dignidad y la razón no
son simplemente requerimientos funcionales, sino las
'razones de fondo que legitiman las sociedades contractuales, mismas que representan el surgimiento de
un modo de existencia auténticamente humano, proclamado por Kant (1997) y Rousseau (1968) (Durkheim, 1984: xliii; también ver Durkheim, 1957: 90).
El culto al individualismo coexiste con una
moralidad más racional y humana en la cual los inditviduos son libres de adoptar los fines que les conciernen con una mayor libertad para entender y cambiarlos, dado que no se encuentran subyugados a un
poder más allá que su individualidad. De acuerdo
con esta visión, la dignidad hace que seamos más
caritativos con el otro, pero con una finalidad: "satislfacer la necesidad de justicia que ha surgido apasio¡nadamente en nuestro corazón" (Durkheim, 1984:
339). Así, el derecho contemporáneo y la moralidad
no implican simplemente un seguimiento mecánico
a una norma, sino la determinación de las normas
que aplican a la propia individualidad. De esta manera, el que ahora se demande una construcción consciente está estrechamente ligado al hecho de que hoy
en día las circunstancias requieren un continuo cambio regulatorio (Durkheim, 1957: 86-90), así como
también un juicio individual y una disposición a adaptar-{;e a circunstancias particulares por venir.
Habermas argumenta correctamente que Durkheim posiciona la moral universal en el individuo responsable, además de percibir que la idea de un contrato está arraigada a una regulación que es social.

_____

'""

22

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad

Además, nos dice que la "racionalidad moral" propuesta por Durkheim (1961: 122), pretende demostrar que la unión proporcionada por la religión es
remplazada por la razón moral expresada de una forma racional (Habermas, 1987: 80-85). Sin embargo,
Cotterrell a este respecto sostiene que Durkheim no
conecta su visión "posterior" de la dignidad con la
expansión del derecho restitutivo. Su discusión de la
evolución legal parece apuntar a que el derecho debe
negociar una mayor cantidad de valores. Durkehim
explica este proceso sólo en escritos posteriores (Cotterrell, 1999: 62). Esto hace que él mantenga su argumento, en el cual no explica en dónde la ley moderna encuentra su base moral, haciendo que el
derecho siga siendo considerado primordialmente un
instrumento de regulación.
La claridad de Durkheim en sus escritos posteriores no se cuestiona, así como tampoco el argumento de Habermas con respecto a la justificación
de las relaciones contractuales. Sin embargo, ambos
se encuentran correctamente apuntando al papel del
Estado en su intento de situar el núcleo sustantivo de
su concepción de la moral. Habermas, como parte
de su demostración general de la percepción durkheimiana de la "verbalización de lo sagrado", donde plantea que el camino horizontal de la comunicación hizo posible verbalizar cosas que en la era
anterior fueron sacralizadas e imposibles de discutir,
argumenta que Durkheim entiende a las regulaciones
contractuales basadas en un orden político legítimo, por
lo que las leyes deben de ser deseables y claramente
comprensibles (Habermas, 1987: 80; Durkheim, 1961 :
120). En este sentido, la función principal del Estado
es la asistencia a la liberación de los individuos como
entes racionales (Durkheim, 1957: 62), al mismo tiempo, reconociendo el hecho que "las pasiones han permanecido sólo por la presencia moral que respetan"
(Durkheim, 1984: xxxii-xxxiii).
Indudablemente Durkheim considera al Estado como lugar para la deliberación racional y la realización individual (Durkheim, 1957: 71). Sin em-

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

bargo, Cotterrell y Habermas minimizan la importancia en la cual el Estado es también concebido como
el que ocupa el más importante rol en la creación de
ideales colectivos, sean ellos legal, institucional o simbólicamente definidos, que sustentan e incentivan un
discurso crítico y racional en un nivel emotivo y representativo.

LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO Y EL
SENTIDO DE FRATERNIDAD EN LAS
SOCIEDADES COMPLEJAS
Como se observó, Cotterrell explica que Durkheim
es incapaz de negar que la ley se encuentra arraigada
de alguna manera a lo moral, por lo cual se ve forzado a ubicarla en la capacidad administrativa del Estado sobre la complejidad social, en vez de en los
sentimientos populares y las creencias colectivas. Para
ampliar este debate, tenemos que extender la discusión sobre el status moral del Estado, mismo que se
encuentra directamente ligado a su observación sobre las sociedades con lazos orgánicos, en donde la
conciencia colectiva subsiste únicamente de manera
frágil (Durkheim, 1984: 69). De esta manera, las representaciones colectivas modernas son insuficientes en su aspecto conceptual, mostrando su débil
presencia en las formas de opinión pública y las tradiciones (Durkheim, 1984: 101). Así, el Estado debe
acentuar, articular y publicitar dichas representaciones por medio de su capacidad administrativa. El liderazgo moral y el sentido común son ahora valorados como habilidades requeridas para convertir la
moral de las sociedades complejas al derecho (Cotterrell, 1999: 111,151).
Durkheim sostiene que el Estado se encuentra
cubierto de una significación moral dado su papel
como el representante de la sociedad (Durkheim,
1984: 41-42), por lo cual el derecho administrativo,
ese dominio del Estado que crece a la par con el individualismo, es de naturaleza positiva ya que define
cómo las personas deben cooperar (Durkheim, 1984:

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

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166-167), Por lo tanto, el Estado moderno es distin-.
to porque se apoya manifiestamente en la comunicación y el debate, en vez de la aceptación pasiva de.
su autoridad. Aquí Durkheim establece que es crucial
una forma democrática de gobierno que provea los.---~-~--1
medios para el debate y apoye la construcción der
lazos con la vida de los ciudadanos (Durkheim, 1957:
91). Así, el concepto de democracia que sugiere s~
refiere "al sistema político por el cual una sociedad¡
puede lograr una conciencia de sí misma en su forma más pura" (Durkheim, 1957: 89); razón por la
cual el Estado se establece como "un pueblo que ha
tomado conciencia de sí mismo, de sus necesidades
y aspiraciones -una conciencia más completa y definitiva" (citado en Lukes, 1973: 550).
La filosofia política que acompaña el cambio
en la postura teórica de Durkheim se encuentra reflejada posteriormente en su concepción de la sociedad menos abstracta en donde prevalece una esfera
cívica activa con la presencia de grupos sociales secundarios con roles acordados y con mayor participación, como fuente de un orden moral. Las corporaciones tomarán más y mayores funciones en la

23

�Desafíos ele la teoría social

LdaJILleon• social

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternúlad

Durkheim, rtwdernúlad y espi.ritu de fraternúlad

sociedad moderna dado el incremento en su terreno
de acción (Durkheim, 1984: lii) y, por lo tanto, "están llamadas a convertirse en el fundamento, o uno
de los fundamentos esenciales, de nuestra organización política" (Durkheim, 1984: liii).
Conerrell argumenta, de manera severa, que
para Durkheim la democracia no está en la representación, sino en la deliberación y la comunicación
(Conerrell, 1999: 161). De la misma manera subestima el interés de Durkheim en las representaciones
colectivas. Cuando el significado de su persistencia
es reconocida, además de su preocupación del rol
del Estado en asegurar una articulación y una forma
razonada de reflexión, aumenta la profanidad de su
argumento en la función de éste para "elaborar cierta representación que conviene a la colectividad"
(Durkheim, 1957: 50). La consciencegouvernamentak,
por lo tanto, no se refiere solamente a la promoción
de un discurso racional, sino al mantenimiento de la
representación de la sociedad como una entidad objetiva, así como el ideal de la dignidad humana y,
más generalmente, de la fraternidad.
En tanto el Estado ayude a la deliberación y la
articulación de valores, su legitimidad se deriva de la
1forma en la cual se arbitran los reclamos que se le
Jlacen. El Estado retiene su legitimidad plantándose
como una entidad impersonal que trabaja la representación que nos une. Como apunta Habermas, esto
se basa en la reflexión, posibilitando entonces un cercano sentido de cohesión (Habermas, 1987: 8 1-82).
Es aquí donde Habermas explica la significación de
la representación de la "objetividad" como su reconstrucción de la m anera en la cual, de acuerdo a Durkheim, la unión moral sustentada en el acuerdo de la
religión es remplazada por la razón moral expresada
en una forma racional qua forma. Sin embargo, para
H abermas este enunciado permanece en un enfoque
primordialmente al nivel de una suposición necesaria del pragmatismo del habla sin abordar la significación, mientras que para Durkheim, la representación de un ideal de dignidad individual y fraternidad

24

humana en un nivel emotivo, es la que fondea y
galvaniza la acción comunicativa. Esto es central para
su argumento, ya que al crear pertenencia, las instituciones pueden extrapolar a las personas de su ser,
facilitando su participación y autonomía (Durkheim,
1961 : 73) .
El Estado, de acuerdo a Durkheim, se encuentra formado de "un amplio número de grupos sociales secundarios, sujeto a un autoridad que no está
por sí misma sujeta a otra autoridad debidamente
constituida" (Durkheim, 1957: 45). Concibe una relación en la cual el Estado debe permear los grupos
secundarios con la finalidad de recordarles que ellos
tienen derecho a su propia visión (Durkheim, 1957:
65-68). Sin embargo, hay más de esta concepción
tradicional del Estado autoritario y coercitivo, ya que
se observa más allá de sus imperativos domésticos.
Por lo tanto, Durkheim observa que las reglas legales
deben ser armonizadas con las reglas transnacionales,
o de lo contrario sufrirán las consecuencias, ya que:
... ningún Estado es tan poderoso para que pueda haber

emergido aislado del vasto sistema de Estados y, en otras
palabras, no forme parte de la comunidad humana uni-

versal y no le deba nada a ésta. Existe una opinión universal, y no es posible que esaipe a ésta más de lo que puede
esaipar una ley fisica, por la cual hay fuer¿ag que, cuando
son violadas, reaccionan contra quien lo ha hecho. Un
Estado no puede sobrevivir si tiene a la humanidad en su
contra (citado en Lukes, 1973:552).

Durkheim argumenta que la eliminación de los
conflictos interestatales y el sueño de una "fraternidad de la humanidad" puede suceder sólo en el contexto de un orden regulatorio en el cual los individuos "formen parte de una y la misma humanidad,
sujetos a las mismas leyes", y una "acción regulatoria
de una sociedad que abrace a todas las sociedades"
(Durkheim, 1984: 336). Afirma que el derecho internacional posee más autoridad en la modernidad
precisamente porque las naciones europeas son más

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEP11EMBRE-OlctEMBRE 2005
4

dependientes entre sí, y porque "en cierta medida
todas forman parte de la misma sociedad, todavía no
cohesionada, es cierto, pero que cada vez tiene más
conciencia de sí misma" (Durkheim, 1984: 76-77).
Si el ideal de la sociedad global que Durkheim
observó no estaba en su punto culminante, él siente
que es porque:
.... existen todavía muchas divergencias intclecrualcs y morales que nos impiden vivir juntos fraternalmente en la
misma sociedad. Pero es pos1ble que estas sociedades del
mismo tipo lleguen a vivir juntas, y sin duda ésta es la
dirección que parecen tornar nuestras sociedades (Th.ukheim, 1984: 337).

Durkheim, de una manera determinista, afirma que el alcance del proceso de homogenización
cultural es inevitable, dirigido éste por la divísión del
trabajo, por lo que un aspecto crucial de su desarrollo se encuentra en mitigar las desigualdades externas entre la gente, las cuales son fuente de muchos
males (Durkheim, 1984: 228-340). Sin embargo, al
igual que la concepción de la paz perpetua de Kant
(1957), el progreso de la división del trabajo es visto
como el factor que da pie a un sistema global que
asegura la paz y la cooperación regular, forjando lazos de sociabilidad por la necesidad de evitar desórdenes constantes (Durkheim, 1984: 76).
Durkheim argumenta que como las sociedades evolucionan y tienen cada vez más contacto frecuente entre ellas, hacen que se desprendan de su
propio contexto cultural, gravitando hacia una forma más abstracta de moral (Durkheim, 1961: 7 5).
Si la realidad de su época no revela este hecho, o lo
hacía imposible, sugiere que un pacto en el Estadonación es requerido, ya que éste actúa como la idea
determinante de una humanidad unida (Durkheim,
1961: 77). Inevitablemente, en el núcleo de su concepción de la humanidad y la fraternidad yace un
culto al individuo, el cual ve como un fenómeno de
la evolución moral, mismo que trasciende una sim-

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

Inevitablemente) en el
núcleo de su concepción de la
humanidad y la fraternidad
yace un culto al individuo) el
cual ve como un fenómeno de
la evolución moral) mismo
que trasciende una simple
representación estatal
ple representación estatal. Así, Lukes observa el compromiso que Durkheim tiene con sus ideas, ya que
formó parte en Bourdeaux del Capítulo de la Liga
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en el
que fue motivado por la percepción de que el espíritu humanitario estaba en un punto de evolución y en
expansión (Lukes, 1973: 374ss.). De acuerdo a Durkheim, para que esta expansión del espíritu humanitario se cumpla, las personas deberían de "compenetrarse mutuamente, cesando el encerramiento en
sí mismo en una forma excluyente de patriotismo y/
aprendiendo otro más comprensivo" (Durkheim,
1984: 222, también ver Durkheim, 1957: 74-75).
Watts Miller establece que Durkheim, antes que
nada, se encontraba comprometido al ideal del individuo como el valor central del mundo moderno y,
en este sentido, argumenta que él parecía estar "suficientemente impresionado" con la persistencia de
diferentes civilizaciones, ya que tenía en mente algo
más que una colección de patries, parecidas unas a
otras. Es aqui donde Miller observa el pluralismo
junto con el cosmopolitismo de Durkheim, en el cual
la patrie humana "es la necesidad de una moral política civilizada que respete las diferencias y que gobierne y solucione los conflictos a través del afecto
mutuo, en una solidaridad que trascienda a los in-

25

�Desafíos ele la teoria social

Desafíos ele la teoría social

DurkJieim, modernidad y espíritu de fraternidad

dividuos" (Watts Miller, 1996: 246). En conclusión, esto
último demanda que todas ellas deben tener una preocupación reconocible por el individuo como el núcleo
de los valores y creencias (Watts Miller, 1996: 246).
Durkheim argumenta que la moral, el desinterés y la devoción comienzan en el mismo lugar (Durkheim, 1974b: 52). Con mayor precisión, el individuo
es parte de uniones particulares constituidas por una
diversidad orgánica pero, al mismo tiempo:
... debe incorporar e integrar en la conciencia una idea
abstracta de la persona, atnbuida a la humanidad del otro
generaliz.ado tanto como a nosotros mismos. Éstos son

26

DurkJieim, modernidad y espíritu de fraternidad

dos conjuntos de condiciones interrelacionadas para la
solución de dos problemáticas relacionadas que el trabajo
de Durldieim desanolla ~ atribución del sí mismo no
sólo a los otros sino ampliamente a la sociedad, y la combinación del sí mismo de la persona universal con la particularidad y distinción individuales (Watts Miller,
1996:110).

Sugiere que no podemos aspirar a una moral
diferente a la nuestra (Durkheim, 1974a: 110), ésta
debe de ser entendida como parte de su condena de
los modelos económicos y filosóficos que han permanecido fijos al nivel del individuo abstracto Y
TRAYECTORIAS

AÑO ~I, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

descontextualizado. Por esta razón se encuentra totalmente correspondiente a su concepción en donde
la moral no puede ser deducida de un esquema, sino
que debe de ser observada trabajando en una sociedad específica (Durkheim, 1984: 33 1). En este sentido, la ética de nuestro tiempo y espacio es también
la de la libertad (Watts Miller, 1996: 3 1).
Durkheim esboza un modelo en el cual el Estado es el articulador y el negociador de la diferencia
y las representaciones colectivas. Esta capacidad se
traduce en que el Estado articule y represente las
demandas de los grupos sociales, así como garantice
y manifieste, dentro de su capacidad administrativa,
la legitimidad de los ideales más altos y la convicción
emotiva nacida de la "voluntad general" de la sociedad. Este aspecto racional de las representaciones
colectivas es un elemento dentro de una serie de lazos que moldean al individuo cívico, y que comienza
con la familia y se extiende, a través de las corporaciones, al Estado y de ahí a la comunidad global, en
donde los Estados se transforman en grupos sociales
secundarios en la escena mundial. Por ello, la articulación y las representaciones colectivas se convierten
en elementos particularmente importantes, ya que
proveen no sólo un valor racional que gobierna, sino
que sirven para sustentar el discurso interestatal proveyendo guías claras y reconocibles.
La concepción de Durkheim sobre la justificación y aplicación de la moral comparte muchas de
las presuposiciones de la interpretación de la moral
y del derecho Gonsen yToulmin, 1988), ya que promueve el juicio, la reflexión, la apreciación del contexto y el sentido común. En el análisis final permanece esta pregunta ¿cuál es el último valor que
subyace y que permita un espíritu del entendimiento
y la armonía? Esta pregunta nos lleva al centro de la
visión sustantiva del mundo, propia del autor: sin
duda el cosmopolitismo sin claridad de pluralismo.
Así, no obstante de que existen intereses articulados
en la diversidad, la fraternidad de la dignidad humana es vista como el fm último del individualismo.

A MANERA DE CONCLUSIÓN:
DURKHEIM COMO SOCIÓLOGO
Y MORALISTA
La relevancia del pensamiento durkheirniano con
respecto al derecho internacional, sustentado en el
orden marcadamente interestatal y en la confianza
en una concepción distinta del derecho del hombre,
es uno de los elementos discutidos en este trabajo.
De esta manera, considerando los niveles sociológicos y politicos de sus escritos, se argumentó que su
fuerza descansa en proveer un análisis empírico causal sobre el desarrollo del orden en el mundo moderno, así como una discusión normativa en lo que ello
debería consistir. Inversamente, también observamos,
considerada hasta hoy como su principal debilidad
teórica, la confusión admitida entre los dos niveles
de su sociología: sus categorías analíticas y su rechazo total a la cuestión del poder. En esta dirección, al
analizar el primero de los dos niveles de la explicación de la dignidad humana en Durkheim, nos permitió darle un vistazo a su percepción sobre la centralidad del Estado en términos de la promoción d
un diálogo racional, así como de un sentido de humanidad y hermandad.
Como hemos visto, la sociología del derecho
de Durkheim se preocupa por la interrelación entrei
el derecho, la moral y el Estado, esta interrelación
articula de una manera reconocible una concepción
liberal-democrática de la dignidad humana, de la razón y de la fraternidad. Habiendo delineado las conexiones envueltas, procederemos a un nivel evaluativo para preguntarnos lo siguiente: ¿qué nos revela
en su paradigma la configuración contemporánea del
derecho internacional? Comenzaríamos reconociendo, sin vernos cínicos, la carencia de una legislatura
que produzca decisiones convergentes y de un sistema judicial en el sentido tradicional, no obstante la
tendencia del derecho internacional basado en una
concepción claramente occidental de los derechos
humanos.

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

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�Desafíos ele la teoria social

Desafíos ele la teoría social

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad

Durkheim, modernidad y espíritu de fraternidad

La fuerza del pensamiento de
Durkheim se basa en que la
normatividad y la filosofía
política que subyace en su
sociología del derecho) se
concibe en los términos de un
orden interestatal que se
apoya en la colocación) la
articulación) la
representación y la idea de la
cooperación a largo plazo.
Al no existir reglas determinadas y nadie para
clarificarlas o reforzarlas ¿se puede llamar derecho?
Este enfoque de la pregunta que encuentra su articulación jurisprudencia! en la formulación clásica
de Austin ( 1955) y el cúmulo de pensadores que van
desde Ihering (1968) hasta Kelsen (1967), así como
Shaw, se encuentra basado en una comparación impropia con el derecho interno (Shaw, 1991: 3-4). Por
lo anterior, la fuerza del pensamiento de Durkheim
se basa en que la normatividad y la filosofia política
que subyace en su sociología del derecho, se concibe
en los términos de un orden interestatal que se apoya en la colocación, la articulación, la representación
y la idea de la cooperación a largo plazo. Este aspecto de las relaciones en la actualidad también nos hace
recurrir a otro gran sociólogo del derecho, Max
Weber, quien llega a la misma conclusión. Sin lugar
a duda, a pesar de la gran sofisticación analítica de
su Rechtssoziologie, como veremos, su ambivalente visión de la modernidad que proviene de la era wilhemiana

28

en Alemania, no le permitió concebir un Estado liberal
democrático bien marcado ni un orden interestatal altamente cooperativo (Weber, 1994;Mommsen, 1984).
Como un último elemento es importante ver el
sobredimensionarniento de la Realpolitik, que como
parte también del derecho internacional, nos lleva a distinguir claramente su paradoja: su ideal y la naturaleza de su legitimidad. A la par, la pregunta del consenso sobre la coerción nos lleva al punto de la
homogeneidad cultural, particularmente cuando se
refiere a los intereses y la composición cultural de
los influyentes miembros permanentes, y en menor
medida los no permanentes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, órgano titulado para la autorización del uso coercitivo
de la fuerza.
En el pensamiento "temprano" de Durkheim,
así como en el argumento sociológico anterior, se
articulan algunas tesis que anticipan el impulso de
los paradigmas de la modernización tan prominentes en la sociología de los años cincuenta. Con respecto al desarrollo de la división del trabajo, Durkheim abre un espacio para la necesidad lógica de la
liberación del individuo nacido de la industrialización, la secularización y la urbanización. Sin embargo, la elaboración de este proceso es escueta, de hecho sólo toma algunas páginas del libro la División
del trabajo social. Esto nos hace observar la omisión
de una discusión satisfactoriamente detallada del
proceso en el cual la igualdad, la alfabetización y los
niveles de diferenciación impulsan las formas reflexivas de autonomía y unión. Mientras el desarrollo del
individualismo por sí sólo es un argumento fuerte y
defendible, y que de ninguna manera es una hipótesis sociológica unilineal, al cambiar, como Durkheim
lo hace primordialmente sin reconocimiento del desarrollo del individualismo, a un ideal específico de
dignidad individual, razón y fraternidad, ocurre una
transformación hacia una concepción normativa del
individualismo. Sin lugar a duda, los reclamos que
hace la provincia de Québec contra la altamente

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

modernizada democracia de Canadá, Y el florecimiento de movimientos nacionales Y reaccionarios
de todo tipo, han cuestionado la necesidad del triunfo de la razón individual Y la creencia en la dignidad
humana como el núcleo de las representaciones colectivas en la modernidad.
La concepción "tardía" de Durkheim ofrece
un argumento más normativo que de ninguna manera, y en contraposición a su concepción anterior
de dignidad como deber, se basa en la coerción. Por
esta razón, su concepto de deliberación racional 1
di
... d
ya
. serrunac1on e las representaciones colectivas nac1o~~~s, que permiten un entendimiento claro de la
pos1c1on del otro, es más apropiado al derecho internacional. Es así, como este orden yace en la virtud
central de la capacidad para impulsar la comunicación Yla reciprocidad, conllevando la estabilidad y 1
predictibilidad de lo que sucede en los asuntos ínter~
nacionales, razón por lo que permite a los Estados,
por una parte, entender de manera clara la posición
del otro Y, por la otra, mejorar la formulación de la
respuesta propia y la representación. Aquí Durkheim
~os otorga un modelo convincente, aunque pragmánc~,. pero en último término idealizado para esta operac1on. Este último punto, en cambio, muestra el grado en el_ cual no podemos contar con el hecho de que
son los mtereses vitales del Estado los que se presentan como el talón de Aquiles de todo el sistema. Esta
observación nos muestra la ubicuidad e ineludible
presencia de la Realpolitik.
D

C~mo se ha documentado, el paradigma de
urkhe1m se encuentra completamente exento de
~~ concepción del conflicto Y de los factores coerc10vos de la vida social (Fenton, 1984: 99), observado por Lukes y Scull, cuando puntualizan el "extraordinario abandono del fenómeno del poder"
(Lukes Y Scull 1983: 24). En este comentario general se nota que Durkheim no muestra interés en el
Estado como una esfera de conflicto, por lo que rechaza la dimensión política del derecho (Cotterrell
1999: 153, 21 O). Para Weber, por el contrario, la di~

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NU.M.19 =r
e,..,..,
, ,EMBRE-OICIEMBRE 2005

mensión política era su preocupación central. Rara
vez_?ur~ei~ considera las complejidades de la aplicac1on pracnca del derecho, y como anota Cotterrell
como muchos juristas de su tiempo Durkheim creí~
que las ideas del derecho poseían su propia estructura discreta (Cotterrell, 1999: 44). Tomando esto en
cuenta,
.
. la crítica de Weber (1977) a StammJer noo
VIene mmediatamente a la mente, así como su intento de ~prehender el orden del derecho por medio de
~a sociología interpretativa como uno de los muchos
ordenes hacia los cuales los individuos orientan su
conducta, enfocándose conceptualmente en el juego
de los hechos materiales Ylos intereses ideales, mismos que surgen en contextos y constelaciones particwares. Más allá, en términos de su discusión sobre
los m~tivos internos detrás de la racionalización Y,
espec1ficamente, la sistematización del derecho
W~ber (1958a; 1958b) no sólo provee un model~
mas desarrollado
de lo intelectual como un motiVO
. •
.
cogrunvo, smo que resalta la significación sociológi
ca de la propagación de las ideas de los juristas.
.
El problema a largo plazo al probar las hipótesis de Durkheim dado su concepto expansivo del
derecho, Y ~ue resulta en la inhabilidad de aprehender las acciones, funciones, metas e ideales de los
a~ogados (Cotterrell, 1999: 174), encuentra correcc1on en Weber. Para este último, su posición revela
mayor fuerza en una sociología histórica y aplicada
del derecho, ya que concibe una racionalización legal e~ té_r~os de un modelo que aísla los factores
extra¡udic1ales y los interjudiciales que le dan forma
al Derecho, así como la vía en que los juristas se en~uentra ancl~dos en imperativos económicos Y polineos en parncwar (Treiber, 1985;Weber, 1978). Sin
embargo, la fuerza de las hipótesis de Durkheim se
enc~entra en su concepción de que la ley no deriva
del mterés, sino de la moral. Así, la amplia naturaleza
basada de su preocupación con la moral social, sin la
ayuda de la reconstrucción realizada por Habermas
(1987), no provee de medios empíricos que comprueben la relación entre los dos. De forma paradó-

29

�Desafíos ele la...teoria.social

os de la..teona social

Durkheim, modernidad y espíritu de frarernidad

Durliheim, »wdernidad y espíritu de fraternidad

dualismo advierte una crítica común del pensamiento comunitario (Maclntyre, 1981; Taylor,
1989) en este intento explicito de
ir más allá de una concepción negativa del derecho y la moral que
destaque las virtudes necesarias
de la solidaridad positiva. Por estas razones, donde Durkheim falla
como sociólogo, se realiza como filósofo político Y legal de gran vigor. ,a.,

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extensión por la cual la sociología del derecho de
Weber que contiene una teoría más sofisticada de la
evolución moral cognitiva, comulga con los esfuerzos de Kohlberg (1969) y Habermas ( 1995) •
Al final de nuestra evaluación crítica del pensamiento durkheimiano, observamos que su fuerza
'y su función emancipadora están en su capacidad de
articular precisamente lo que Weber no hace. El sentido crucial de la preocupación se encuentra en el rol
integral del Estado, asegurando un sentido de legitimidad y los lazos que trasciendan el ideal hum~o,
lo que resulta vital para entender el marco de acc~~n
que actualmente rige el derecho internacional.Tambien,
aunque la base del derecho internacional, de muc~as
maneras, reside firmemente en el "peculiarismo racional" (Weber, 1991) del desarrollo occidental, su concepción de este orden normativo se encuentra en~
medida articulado con respecto al grado de su propio
entendimiento del cosmopolitismo Y el pluralismo. A
este respecto, la adscripción de Durkheim al indivi-

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Traducción de Pedro Carvallo Ponce
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ll!AYECTORIAS AÑO VII, NÚM. ~EPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

30

kheim on InslitutionalAnarysis, M.Traugott (ed.), Chicago:

TRAYECTORIAS I AÑO VII, N Ú ~ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

31

�de la teoría social
Desalios ele la.teo_ria social- - ~ - - - - - - - ~ - - - - ~ - -""""' - ~ ~ - ~ ~ - - - ~ ~ - - - - ~ ~ - - - Desafíos
Funcionalismo y reconfiguración social

Funcionalismo y reconfiguración social
Una revisión critica de la sociología de Talcott Parsons
FREDDY MARIÑEZ NAVARRO

R

obert A. Nisbet (197_7)
afuma que tanto la sociología durkheimiana como
la weberiana (aunque ausentes de diálogos el uno del otro),
comprenden el nacimiento de la
sociología a partir de la nostalgia
de los lazos comunitarios, considerados éstos como definitivamente perdidos. Así, la vieja obsesión de la sociología era darle
una respuesta a las pérdidas de las
solidaridades de tipo comunitario,
al nacimiento del individualismo
y al problema social que levanta
este doble proceso. De allí estas
interrogantes: ¿Cómo comprender las relaciones entre individuo
y sociedad? ¿Cómo, sin perder
nada de la emancipación y arrastrada por la revolución democrática, constituir una sociedad integrada o al menos
una sociedad cuyo consenso sea más fuerte que las
fuerzas de división? El punto de la inquietud estaba
en saber cómo producir lazos sociales que fueran
suficientemente conciliables con el individuo.
La sociología nace de estas cuestiones que se
plantean los actores sociales, y son estas condiciones
de existencia misma las que explican su desarrollo.
En efecto, en la medida en que se preguntan por la

articulación individuo-sociedad, ella
va a especificar y a definir campos,
dominios, "terrenos particulares"
que van hacer estallar la sociología
en sociologías heterogéneas, tanto
por su dominio como por sus diferentes maneras ideológicas,
doctrinales o técnicas de especificarlas. Así, resolviendo la dicotomía individuo/sociedad por la
construcción del lazo social y bajo
la metáfora del cuerpo social, se
introduce una doble normatividad
en la sociología: una, la del desarrollo de la individualidad que aparece como un fenómeno democrático; y otra, la del desarrollo de un
orden social donde el individuo tiene un sitio funcional (diferenciación) en el cuerpo social; es decir,
el del individualismo institucionalizado1. Daniel Bell (1977) en este sentido, estima que la
sociología contemporánea tuvo una bifurcación prolongada expresada en los que se adhirieron a las posiciones marxistas o existencialistas que señalan la

1 En efecto este tipo de individualismo tiene más que v~r con
"ser individuo" que con "hacerse individuo", Y es _un f~nomeno
de la " primera modernidad" o la "simple moderrudad , basada
en la lógica de estructuras (Beck y Beck-Gernsheim, 2003).

TRAYECTORIAS

32

AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

despersonalización inherente de la vida burocrática,
y otros que han subrayado que la sociedad moderna
permite una mayor variedad de elección poniendo el
acento en la realización y mejora en las ocupaciones
y en el individualismo.
Es de esta manera que los primeros sociólogos, sobre todo Ja Escuela Francesa de Sociología
(Durkheim, Mauss, etc), pensaron siempre esta disciplina como una ciencia de la totalidad. En ella pusieron la relación entre el individuo y la sociedad en
el sentido de la sociedad al individuo. Se trata de la
socialización, es decir, de la interiorización por los
individuos de las reglas, normas y valores, o siguiendo la explicación de Talcott Parsons, de la determinación de la acción social:
... ni la racionalidad ni el autointerés son suficientes para
producir integración...el aumento del orden social depende de las reglas que regula el autointerés y del desarrollo de valores compartidos que proveen al individuo significativos caminos de selección entre los cursos de acción
(Holton, 1998: 99).

De esta manera, siguiendo la tradición estructuralista de Émile Durkheim,Talcott Parsons, al abordar el concepto de sociedad moderna, hace mención
a la diferenciación funcional como elemento clave
para comprenderla. Los objetivos de este trabajo son,
por una parte, presentar el esquema teórico de Talcott
Parsons a través de sus tres modelos de análisis, así
como su concepto de cambio social; y por la otra,
brindar algunas críticas a su paradigma a la luz de
las nuevas configuraciones de las instituciones y las
dinámicas de la sociedad.

NIVELES DE ANÁLISIS EN EL ESQUEMA
PARSONSIANO
Parsons parte de tres conceptos claves que constituyen el centro de la teoría de la acción. Ellos son, el
acto unidad, el voluntarismo y la Verstehen. De éstos,

TRAYECTORIAS

AÑO VII, ~ÚM. 19 SEPTIEMBRE-OIC1EMBRE 2005

el acto unidad es el fenómeno básico de la acción ya
que involucra los siguientes componentes: el actor;
el fin (estado futuro al que se orienta la acción); la
situación, que a su vez se compone por las cosas que
el actor no puede controlar (condiciones) y las que
puede controlar (medios); por último, las normas y
valores. En este sentido, estima que el sistema de acción se comprende mediante la organización de las
relaciones de integración entre el actor y su situación (los objetos sociales). A partir de esto Parsons
se interroga lo siguiente: ¿Cuál es el fundamento del
orden en la acción social? Respondiendo de este
modo: el orden reside en la estructura del sistema de
acción. Así, el teorema clave fundamental en la teoría de la acción social estima que la estructura de los
sistemas de acción consiste en los modelos culturales de significación, institucionalizados en el sistema
social y la cultura, y que son interiorizados en la personalidad y en el organismo (Parsons y Shils, 1962).
Niklas Luhmann al hacer referencia a Parsons en su,
estudio sobre los sistemas sociales afuma que " la subjetividad de la orientación y elección humanas sigue
siendo la condición humana fundamental en la que
Parsons basa su argumento de que la elección tiene
que guiarse por medio de limitaciones estructurales,
y que las acciones son por necesidad unidades de
sistemas integrados normativamente" (Luhmann,
1998: 11). En consecuencia, la función de un sistema vivo corresponde a un conjunto de actividades
destinadas a responder a una necesidad o a necesidades del sistema en tanto sistema. Es decir, es un
análisis sistémico en el cual se describe el doble modo
de análisis del sistema de acción siguiente: en primer
lugar, el modo de análisis sobre las necesidades, donde Parsons analiza dos elementos ubicados en forma vertical, uno externo y otro interno. El externo
concierne a las relaciones entre los sistemas y su
ambiente (las relaciones con eJ medio).Y el interno,
se refiere a las exigencias de su relación interna, puesto que el sistema de acción mismo es un componente de partes o de unidades que tienen entre ellas rela-

33

�•

:-.~ - - - - - - - ~ - - - - - - ~ - - ---11esafios ele la .leo.ria social
Funcionalismo y reconfiguración social

ción simultánea de diferenciación y de integración;
en segundo lugar, el modo de análisis sobre los fines
._______y medios del sistema. En este análisis, trazado en forlrna vertical, los objetivos del sistema son las denomiJlnadas "actividades consumatorias" que constituy~n
- - - - - la obtención de los fines buscados, así como la saosfacción adquirida y el perfeccionamiento del estado
del sistema al que se llega cuando se actúa. Y los
¡nedios del sistema no son más que "las actividades
instrumentales", expresados en la búsqueda y utilización de los medios.
Con la utilización de estos dos modos de análi};is, Parsons (1956) revela la adopción del paradig,ma AGIL con la presencia de las cuatro funciones
en todo el sistema de acción, considerando estos compartimientos como rangos plausibles de combinación
de las funciones 2.Y es esta categoría de funciones la
que explica, por una parte, el conjunto fundamental
del sistema desde el punto de vista del control y, por
la otra, los subsistemas de la acción. De este modo, la
teoría de la acción social que diseñó Parsons, categorizó el proceso social relacionando: 1) los modos de
análisis sobre las necesidades (internos y externo),
los objetivos y los medios (consumatorio) con las
f uatro funciones del sistema; por ejemplo, la com'binación entre el elemento exterior y el instrumental da
cabida a la función de adaptación; la combinación ex,___ _ _ _ _erior-consumatorio da como resultado la obtención de
fines; la función mantenimiento de las estructuras latentes es el resultado de la combinación entre el elemento interior y lo instrumental; y la combinación
entre lo interior y lo consumatorio genera la integración; 2) las relaciones entre los subsistemas de una
sociedad; y 3) los procesos por medio del cual las
relaciones entre los subsistemas son mantenidas.
Es importante destacar que estos subsistemas
no son organizaciones concretas. Se podrían considerar como dimensiones analíticas de la acción. Según el ejemplo de Lackey (1987), la interrelación
2

AGIL: Adaptation, Goal-attainment, Integration and Latency.

34

entre los subsistemas se da de la siguiente manera:
una persona firma un contrato para comprar una casa
y se compromete a pagar con dinero; el dinero es un
aspecto de la economía (adaptación). Las leyes que
definen los términos del contrato no son más que
una parte de la regulación normativa en una comunidad societal (integración). El tipo de casa comprada indica un modo de vida que es influenciada por
valores y éstos son especificados en el sistema cultural (mantenimiento de las estructuras latentes). Se
asume que las dos partes en el contrato están asociadas con otras gentes involucradas con los intereses
políticos de los grupos de consunúdores y el comercio de construcciones de inmuebles. Las actividades
políticas de estos grupos están manifestadas en objetivos políticos (obtención de fines).
Explicados estos términos, precisaremos las
distintas funciones de este sistema de acción. La primera es la función de adaptación (adaptation), que
consiste, como su nombre lo indica, en las actividades destinadas a asegurar que el sistema se adapte a
TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

su ambiente, a sus restricciones, a sus exigencias y a
sus límites. Esta función es definida como el aporte
de los recursos. El primer criterio para la organización de estos recursos es de proveer la flexibilidad
en la medida en que ésta es compatible con la eficacia. La segunda función es la de la realización de los
fines (goal-attainment) que comprende todas las acciones que sirven para definir los fines del sistema,
para movilizar y administrar los recursos y las energías en vista de la obtención de estos fines y para
obtener finalmente la gratificación buscada. La tercera se refiere a la integración (integration) que no
es más que la dimensión estabilizadora del sistema.
No son más que ciertas unidades-actos destinados a
establecer controles, a inhibir las tendencias de la
desviación, a mantener la coordinación entre las partes Y a evitar las perturbaciones demasiadas profundas. Es decir, a mantener la solidaridad necesaria a
su supervivencia y a su funcionamiento. La cuarta y
última función establece el mantenimiento de la estabi-

~ORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

lidad de los modelos de las culturas institucionalizadas (latency) que define la estructura del
sistema. Para ello existen dos
aspectos distintivos:
a) el carácter del propio
modelo normativo; dicho de
otra manera, la articulación,
entre los valores y los sistemas
de creencias religiosas, la ideología, etc;
b) el estado de institucionalización. Es decir, el compromiso motivacional del individuo a actuar de acuerdo
con ciertos modelos normativos (interiorización). En otras
palabras, es el punto de contacto entre el sistema de acción
y el universo simbólico y cultural.
En cuanto a esta última función, Savage (1999),
argumenta que ésta se halla en términos de las "di--.
mensiones de la configuración cultural": dos dimensiones del sistema cultural que son consideradas como
orientadas externamente (en el sentido de que se refieren a las categorías del sentido de los objetos); yr
dos dimensiones relacionadas con las pautas de orientación hacia los objetos y disposición con respecto a
ellos. Las primeras dos dimensiones son clasificadas, por un lado, bajo las categorías adaptativas de
relaciones de sentido con respecto a los objetos; es
decir, la referencia cognitiva a los objetos (la ciencia,
etc.) y, por el otro, por el logro de fines (el sentido
que los objetos tienen en el logro de fines, por encima de las relaciones cognitivas. En este contexto los
símbolos expresivos son especialmente importantes).
Las otras dos dimensiones del sistema cultural
tienen que ver con las especificaciones de las relaciones de la disposición/orientación a tales objetos significativos. Éstas hacen referencia, por un lado, a la

35

�D_ewli•~tle..lCLteoria w ,~--- - - - - - - - - - ~ - - - - - --

·- - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - Desafíos ele la teoría social
Funcionalismo y reconfiguración social

Funcionalismo y reconfiguración social

característica integrativa del sistema, y por otro, a la
dimensión de la preservación de pautas.
Mientras varios sociólogos y antropólogos sosltienen que los valores son determinantes en el com;portamiento social, Parsons enfatiza que los valores
de un orden específico actual constituyen una categoría central de la estructura social. De esta manera,
el concepto de valores se afianza como un modelo
normativo que define comportamientos deseables
para un sistema en relación a un ambiente sin diferencia en términos de funciones de unidades o de su
situación particular. Por otro lado, Parsons precisa el
concepto de norma como un modelo que define com¡J)Ortamientos deseables para una unidad o clases de
unidades con relación a lo específico y diferenciado
de las obligaciones de estas mismas clases (Parsons,
1961).
También Parsons (1937) elaboró un modelo
teórico de las relaciones existentes entre los subsistemas internos en los sistemas de acción (fase estructural-funcional de la teoría de la acción). El precisar
que el actor se orienta normativamente y que la cultura misma se externa a la acción le implicó establecer cuatro subsistemas sociales3• Primero, el subsistema cultural, donde la cultura se asimila a la función
de mantenimiento de las estructuras latentes. Esta
función provee a los actores los elementos de motivación y el soporte de acción a través de las normas,
ideales, valores, ideologías que propone e impone.

La relación actor-situación pasa entonces a constituir el sistema
de acción. Dado que identifica tres aspectos indispensables para
que podamos hablar de un sistema concreto de acción: uno psicológico, otro social y un último cultural, Parsons propone
abstraerlos conceptualmente del proceso de la acción y considerar cada uno como un sistema que organiza de un modo distinto
los mismos elementos de la acción. Así el sistema de la personalidad organiza los procesos motivacionales del actor en torno al
problema funcional de la integración de sus acciones. El sistema
social organiza las interacciones de los actores individuales en
relación con el problema funcional de su estabilidad. El sistema
cultural, finalmente, organiza los valores, las normas y, en general, los símbolos que orientan la conducta de los actores y regulan
sus interacciones (Mir; 1995: 135).

En segundo orden está el subsistema social que corresponde a la función de integración. Es éste quien
crea solidaridades, propone lealtades, fija limites e
impone restricciones. Tercero, el subsistema de la
personalidad que va en correspondencia con la función de las realizaciones de los fines. Es en y por el
sistema psíquico que se definen los objetivos, y que
los recursos y las energías son movilizados para alcanzar los objetivos propuestos. Por último, el subsistema de comportamiento que corresponde a la
función de adaptación. Es por esta razón que se establece el contacto con el universo fisico, sea para
adaptarse a él, sea para manipularlo o transformarlo. Para este subsistema existen dos tipos de adaptación: adaptación al medio y adaptación del medio a
las necesidades de la acción4 •
En otro nivel de análisis Parsons hace corresponder realidades concretas en ambientes de la comunidad societal. Aquí, por el concepto de sistema
social se utiliza la noción de sociedad. En este sentido, a la integración del sistema de acción, Parsons da
el nombre de comunidad societal, que seria el lugar
de los controles sociales, así como un principio de
adhesión tanto como de coerción. Bajo la forma más
estructurada, la comunidad societal está representada por el derecho y las instituciones jurídicas. En la
forma más fluida, ella también está representada por
los diferentes tipos de solidaridades. Según Parsons,
a cada una de las cuatro funciones que componen la
sociedad debe corresponder una disciplina de las

3

36

• Es importante destacar que en la tradición funcionalista americana, Robert K. Mcrton reformuJa el concepto de función social
de Parsons, señalando primeramente que las consecuencias d e
una pauta de acción social podrían ser distintas para distintos
individuos. Y, en segundo lugar, que la gente raramente es consciente de las funciones que realizan cuando participan en una
estrucrura social en concreto. De allí es que Merton hizo una
diferenciación entre las funciones manifiestas que hacen referencia a las consecuencias intencionadas y reconocidas de la acción
social, y las funciones latentes que se refieren a las consecuencias
desconocidas y no intencionadas de la acción social (Merton,
1967).

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OIC1EMBRE 2005

ciencias sociales. A la función de adaptación le corresponde la economía; a la función de la realización
de los fines, la ciencia política; a la función de mantenimiento de las estructuras le corresponden la psicolo~a, la p_sicología social y la antropología; y a la
func10n de mtegración, la ciencia sociológica. Así,
Pars?ns s~stiene que la comunidad societal legitima
la extstenc1a de la sociología como ctisciplina. En otras
palabras, las ciencias sociales tienen las mismas relaciones d_e independencia y de interdependencia que
los subsistemas al interior de la sociedad.

EL CAMBIO SOCIAL EN PARSONS
Para Parsons los cambios en la estructura de Ja sociedad son producto de su desarrollo evolutivo. La
perspectiva en este sentido tiene raíces en las teorías
evolucionistas de los organismos vivos. De esta manera, se discute en su análisis cuatro elementos de
importancia sobre el cambio social: 1) las características de las sociedades en diferentes estadios de evolución de desarrollo; 2) las relaciones entre los procesos evolutivos, los equilibrios de sistemas y )os
cuatro subsistemas de la sociedad; 3) las ilustraciones de proc~sos evolutivos de Europa, Inglaterra y
Estados Umdos; 4) los procesos evolutivos en las
sociedades modernas.
Bajo estos puntos de discusión, Parsons usa
cua~o ideas centrales en el proceso de evolución para
explicar la diferencia de los cuatro subsistemas que
s~_han diferenciado: la diferenciación, la especializac10n, la integración y la adaptación.
~a diferenciación es uno de los cuatro principales tipos de cambio estructural lo cual interactuand .
.
,
º, Juntos, consntuye una evolución progresiva en el
mas alto nivel del sistema. Los otros tres procesos
son la capacidad adaptativa, la inclusión y los valores generalizados (en aplicación a la sociedad) (Parsons, 1971 : 48) .
. Es importante destacar que cuando el equilibno de la sociedad presenta disturbios, se da un pro-

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. ~ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

Es importante destacar
que cuando el equilibrio
de la sociedad presenta
disturbios) se da un
proceso de control interno
que pennite el retorno
al estado de equilibrio.
Estos procesos de control e
integración son similares a los
procesos fisiológicos por el cual
un or;ganismo se
adapta a su ambiente.
ceso de control interno que permite el retomo al estado de equilibrios. Estos procesos de control e integración son similares a los procesos fisiológicos por
el cual un organismo se adapta a su ambiente. Pero
p~ra Parsons existe otro tipo de proceso para el cambio de la estructura de la sociedad; se trata de los
mo~elos de valores como definitorios del cambio
social. Parafraseando a este teórico, "el cambio estructural es un cambio en las relaciones de los valor_es-control en las unidades del sistema. La potencialidad para el cambio de un orden cultural de una
sociedad está relacionada a la estabilidad e integra-

s El c~ncept~ de eq~brio estable implica que a través de los
~ecarusmos, mtegranvos, las variaciones endógenas son mame111das en los limites compatibles con el mantenimiento de los principales _modelos de la _e structura; y a través de mecanismos
adap~nvos, las fluctuac1?nes en las relaciones entre los sistemas
y ambientes son mancerudas en los límites en término irnil
(Parsons, 196 t ).
ss
ares

37

�esalíos..de la..te_onacSOdaa..~ - - - - - ~ - - - - - - ~ - - - - ' ,- - - - ~ - - - - - ~ ~ - ~ - - ~ - - -Desafíos de la..teoria-SOCial
Funcionalismo y reconfiguración social

Funcionalismo y reamfiguraciim social

ción de sus valores. Mientras los
alores son más estables e integrados, el potencial para el cambio es menor" ( citado por
;Lackey, 1987: 85). En este sentido, Parsons (1961) establece
cuatro elementos que explican
-el concepto de estabilidad: 1) un
modelo normativo propiamente dicho; 2) un nivel rrúnimo de
compromiso del comportamiento de las unidades, de disposiciones a desempeñar en
concordancia con expectativas
pertinentes, así como la aplicación de las sanciones pertinentes, positivas o negativas, a otras
unidades en respuesta al desempeño, evasión o violación; 3)
iuna institucionalización de la situación en el sentido que entienda que el sistema de referencia
es normativo (aquí el actor es ubicado en el rol de un
observador de su propia situación de acción, por lo
que es tratado potencialmente como "racional"); 4)
Juna institucionalización que quiere decir un orden
de integración del complejo normativo en cuestión,
en el más general de los determinantes del sistema,
entendido éste como un todo, en un nivel normativo
propiamente.
Parsons provee una teoría sobre la evolución
de las sociedades que para Stephen P. Savage tiene
una base teleológica. Es decir, "la evolución para él
no es más que un proceso de realización de un objetivo predado. Las distintas etapas no son más que
meros grados de realización. La concepción de Parsons de las etapas evolutivas socioculturales de sociedades primitivas a modernas es consistente precisamente con tal noción" (Savage, 1999: 183). Este
concepto de evolución fue el esquema teórico de los
postulantes de la teoría de la modernización en Amé-

38

rica Latina en las décadas de los 50 y 60. Uno de los
discípulos más connotados, Gino Germani, afirmaba que:
... el concepto de secularización es un proceso compuesto por ttes tipos de cambios: a) el cambio de la estructura
normativa predominantemente que rige la acción social y
las actitudes intemalizadas correspondientes, predominio
o extensión creciente de la acción electiva y disminución
correlativa del campo de aplicación de 1a acción
prescriptiva; b) la especialiw.ción creciente de las instituciones y surgimiento de sistemas valorativos específicos y
relativamente autónomos para cada esfera institucional;
y c) la institucionalización creciente del cambio (por sobre la institucionalización de lo tradicional) (1969: 225).

Bajo estas premisas, el teórico estadounidense
presenta cuatro tipos de sociedades que son usados
como estadios del desarrollo histórico (Parsons, 1971):

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

1. Las sociedades primitivas, caracterizadas por
ser menos diferenciadas, con organización social basada con criterios adscriptivos. Parsons toma aquí el
sentido de desarrollo de Durkheim, mostrando que
en la sociedad primitiva la religión sirve para expresar de una manera simbólica la organización social.
La religión primitiva no tiene carácter universal, ya
que siempre está asociada a una sociedad particular.
El control social está basado en las restricciones religiosas y la herencia familiar.
Parsons introduce un sub-estadio en su proceso evolutivo. Establece que cuando la función del
mantenimiento de las estructuras latentes comienza
a diferenciarse se produce un proceso de secularización de los valores religiosos. En consecuencia, la
función de realización de los fines se comienza a desarrollar cuando las funciones religiosas y políticas
son diferenciadas. De esta manera, la sociedad primitiva avanzada aparece caracterizada porque el control monopólico del orden social de la religión se diluye, generando el sentido secular-sagrado de la
diferenciación en el subsistema del mantenimiento
de las pautas.
2. Las sociedades intermedias alcanzan un nivel más alto de desarrollo que las sociedades primitivas. Para la transición de una sociedad primitiva a
una intermedia, la clave reside en el lenguaje escrito,
ya que éste participa del sistema cultural, y distingue
claramente la función secular y la religiosa6 • Esta sociedad tiende a complejizarse ya que aparecen tres
niveles de estratificación:
a) los gobernantes religiosos y políticos y los
que toman decisiones;
b) los administradores de nivel medio·

'

• Parsons afirmó que sólo las culturas que poseen una escritura
pueden tener una historia, en el sentido de una conciencia fundada en testimonios bajo la forma de documentos. Los documen_tos escritos forman la base de un desarrollo acumulativo. La
escntura da a la cultura una más grande universalidad (Parsons
1971).
'

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM.19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

c) los estratos de la sociedad como los
trabajadores agrícolas, comerciantes y
artesanos.
La diferenciación interna de la función del
mantenimiento de las estructuras latentes y la legitimidad de la actividad política son dos procesos significativos en la evolución del desarrollo. Así, para
Parsons la generalización de los valores de creencias
seculares se completan más efectivamente si estos valores y creencias se universalizan para justificar: 1) una
garantía de ciudadanía a diferentes tipos de gente; 2)
una actividad política; y 3) un orden legal secular.
3. En las sociedades modernas las cuatro funciones del sistema están diferenciadas. En esta sociedad la economia logra la diferenciación. En este sentido, Parsons estima que aparecen tres tipos de
organizaciones que desarrollan la autonomia de la
economia: la organización burocrática inspirada en
lo que Max Weber denominó la racionalidad formal;
las relaciones mercantiles que usan la moneda como
medio de intercambio y las asociaciones democráti-t
cas, caracterizadas por cuatro componentes institucionales:
a) el liderazgo con oficios electos,
b) el derecho al voto de miembros de una
comunidad política,
c) las reglas que regulan el voto, las elecciones
y las campañas políticas, y
d) el principio de voluntariedad en los
miembros de una comunidad política.
Estos procesos de evolución son para Parsons
procesos de diferenciación y resultado de un desequilibrio. Este último se alcanza cuando se introducen unidades diferenciadas nuevas y depende de las
generalizaciones de los valores. Así, el más alto nivel
de la evolución del desarrollo en el estadio de la sociedad moderna es cuando los cuatro subsistemas
logran diferenciarse.
Se puede afirmar con Adolfo Mir que la teoría
de la evolución de Parsons estima que:

39

�Desafíos
ele la.teoría
soc·
Funcionalismo
Y reconfiguracwn
social

Funcionalismo y reconfiguracwn social

e~ individuo relativamente socializado. En consecuen_.
c~a, no r~conoce el espacio entre los actores Y su amb~ente, bien p~r la vía de la interpretación o bien por la
VIa de la motivación racional. Así, la complejidad de
Parsons acerca del control colectivo es evidente, y eso
lleva a toda su sociología a ver la relación acción-orden
con el objeto de explicar el mecanismo que vincula la
acción individual (micro) con el contexto colectivo
(macro).

Los grandes desarrollos que elevan a una sociedad a un

nuevo estadio evolutivo comienzan entonces en la cultura: la invención de la escritura, Ias religiones cosmológicas
que sistematizan en un mayor nivel de generalidad del
simbolismo constitutivo la idea de un orden que vincula a
la naruraleza, al hombre y a lo sobrenarural. &amp;tos son los
cambios que crean el marco valorativo de los procesos de
diferenciación en la sociedad como la aparición del mercado, el desarrollo de burocracias, sistemas de normas
funcionalmente específicas,etc. (Mir, 1995: 151).

ALGUNAS CRÍTICAS A LA LUZ
DE LAS NUEVAS CONFIGURACIONES
Uno de los primeros estudios críticos elaborados sobre el paradigma de Parsons provino del marxismo,
en el que se puso como centro la visión del cambio
social como factor de justificación del capitalismo.
En este sentido, autores como Robert J. Holton y
'Bryan S. Turner (1986) precisaron algunos cuestionamientos a la teoría de la modernidad y del cambio
social. En sus críticas, estos autores estiman que Parsons al hablar de los valores e instituciones universales lo hace tomando como una apología a los valores
del liberalismo de los Estados Unidos de Norteaméirica. De manera que su expectativa era buscar un conjtrapeso desde el punto de vista ideológico al sistema
1 - - - - - -politico de la Unión Soviética. También enfatizan estos
autores que la teoría del cambio social centrada en los
Estados Unidos, dio mucha importancia a las causas
endógenas en los estados-nación, descuidando problemas vinculados con factores exógenos como las
relaciones interestatales y el impacto de fuerzas en el
desarrollo social.
Otra crítica es la que surge de la visión que
Luhrnann (1996) hace de Parsons desde la perspectiva sistémica. Luhmann presenta la esencia del esquema de Parsons afirmando que la construcción de
las estructuras sociales se realiza bajo la forma de
sistema y que la operación de base sobre la que se
construye dicho sistema es la acción. De esta mane-

40

ra, ésta sólo podría ser posible bajo la forma de sistema. Afirma el mismo Luhmann que Parsons al darle
identidad al sistema, pone la mirada en primer término a los problemas del mantenimiento de las estructuras y no tanto a su configuración, lo que le hizo
pensar, en el momento de diseñar su teoría del cambio social, que las estructuras ubicadas en los sistemas podrían reformarse con tal que se cumpliera con
la consigna de la modernización. En consecuencia,
"el funcionalismo estructural se alió a la planificación desde arriba, al control, y el concepto de sistema se convirtió en un instrumento de racionalización y reforzamiento de las estructuras de dominio"
(Luhmann, 1996: 29). Para Luhmann el sistema se
define como la diferencia que resulta entre sistema y
entorno, cuestión que da cabida al concepto de siste-

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

mas ~lner_~s en que los estimulos provenientes (comurucac1on en este caso) pueden modificar la estructura del sistema. Pero más allá, Luhmann introduce el concepto de autopoiesis para explicar que
las estructuras estarían determinadas por el entorno
p_ero desarrollando poco a poco sus propias operac10nes7 .
.
En la perspectiva del neofuncionalismo, la crínca a Parsons viene por el vínculo micro-macro. Un
representante de esta corriente, Alexander ( 1994)
h . . .d
,
a msisn o en que la sociología parsonsiana a pesar
de h~berse preocupado por el individuo, ignora la
connngencia pragmática o utilitaria, pensando que
este concepto podía ser reemplazado únicamente por

:!egún L uhmann se individualiza un sistema autopoiético en
os los casos en los que se está en la posibilidad de . di .d 'a1·zar un
d
m vi u 1
.
. mo O específico de operación, que se realiza al y sólo al
:tenor. _De -~sta m~nera, se individualizan dos niveles ulteriores
de consatucion de sistemas autopoiéticos, caracterizado cada uno
e, ell~s por operaciones específicas: sistemas sociales y sistemas
psiqwcos (Corsi, 1996).

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM.19 1 SEPllEMBRE-OICIEMBRE 2005

.
A partir del desmoronamiento del sistema
bipolar donde han intentado imponer valores tales
como igualdad de oportunidades, logro Y éxito pers?~~l, confort material, eficiencia, progreso, competitIVIdad, democracia, y capitalismo y libertad; se han
e~presado algunos cambios en las instituciones sociales ~ue nos lleva al análisis del cambio y la sociedad misma como procesos simbólicos y dinámicos.
Desde esta perspectiva, percibimos que la critica a
Parsons se estila desde otros ángulos:
.
1. El concepto de cultura que sostiene, concebido como un sistema de normas cuya tarea es la de
~antener esquemas de control y de tensiones, ocupandose de la autoidentidad, no parece tener lugar
e~ los fine~ de la teoría social de hoy. En el pensarruento ~ocial actual, según Bauman (2001), la cultura e~ VIsta como un proceso de cambio constante y!
esencialmente no dirigido, que milita contra toda es-1
tru_ctura, Y particularmente contra las estructuras
sóli_~as Y limitativas, en vez de contribuir a su generacion Y de ayudarlas a sobrevivir.
. 2. En el marco de la globalización en que se
unifican Ya su vez se reconfiguran procesos culturales, el planteamiento de las funciones sistémicas de
P~rsons resulta limitado al tratar de explicar un fenomeno cultural. Al darle un sentido a la teoría de la
evolución cultural, afirma que las culturas concretas
son sistemas, no sólo empíricamente independientes
de las sociedades que las crean, sino que pueden sobre~vir sin que exista ninguna sociedad que las ac°:1alice. Así la cultura es vista como exterior a la sociedad, dándole un sentido racional estructural. Sin

41

�Desalio.s de cLteoriCLSOCiG--- - - - - - - - - - - - - _ . . - - - -

r--~-------~-----~-- Desafíos ele la leoriCLSOCiaL
Funcionalismo y reconfiguración social

Funcionalismc y reamfiguracwn social

ánimo de crítica, la visión de García (2000) con res-

n..--~- ~ecto a la cultura, expone puntos de divergencia a
los postulados de Parsons. A este respecto sugiere
~------ es conclusiones fundamentales:
a) la globalización capitalista no puede justificarse como un orden social único ni como único
modelo de pensar;
b) la complejidad de las interacciones en el
!mundo no permite identificar como clave a una sola
de las oposiciones entre hegemonía y subalternidad,
ni por tanto a un actor decisivo para modificar el
rumbo histórico de las contradicciones;
c) la formación compleja y ambigua de las contradicciones tampoco hace posible explicarlas solo
como antagonismos.
Asistimos a un esquema en el que grupos humanos se incorporan de manera acelerada a mercados simbólicos exógenos, dando por efecto lo que el
¡nismo Nestor García Canclini denomina la hibridez
cultural, producida por el cruce entre lo propio y lo
externo. Este elemento es importante y pone en discusión la propuesta de Parsons sobre la generalización de los valores como elemento importante para
la legitimidad de las normas y la integración de la
sociedad, así como las causas endógenas del cambio
social.
3) Según la concepción de Parsons y Bales
(1955), la teoría de los roles masculinos y femeninos
en la familia tienen por objetivos contribuir al mantenimiento del subsistema matrimonial y proveer una
base a la socialización del niño. En este sentido la
mujer elige, según esta perspectiva, el rol expresivo
en la farnilia. Esta posición, si la analizamos desde
una visión crítica a la luz de las reconfiguraciones de
las instituciones (familia, escuela, profesiones, mercados), podemos observar que éstas están convirtiéndose en objetos de estudio de otros campos o disciplinas.
4) Parsons estima cuatro funciones específicas que deben mantenerse en orden o estables para
lograr el objetivo de la sociedad como sistema. La

A MANERA DE REFLEXIÓN
El pensamiento de Parsons en un primer momento
estuvo impregnado de un desarrollo gradual de 1~
t~~r~a voluntarista de la acción social opuesta al pos1t1VIsmo, utilitarismo y reduccionismo de los enfoques sociológicos. Al definir la sociología de esta
manera, Parsons procedió al estudio de las condiciones y estructuras del que se sirvió para limitar y de~
finir la libertad de los actores en el contexto de interacción. Peter Harnilton afirma que:
.. .para enfatizar lo esencial de la acción social de~
voluntarismo, como lo estableció Parsons en The s/Tt/Ctl,¡ra

de la aCI.ÜJn social, es importante que los modelos de la
acción social puedan ser comprendidos como parte dei
un amplio sistema de orientaciones normativas definidas
en términos de una teoria general de la acción social (1983:
27).

272).
5) Toda teoría del cambio social nos lleva a escudriñar un sentido de lo histórico. El cambio social
en Parsons es justamente un concepto de lo histórico visto como proceso con subordinación del actor,
donde la historia no llega a la sociedad. La sociedad
moderna concebida por Parsons no es producto del
autodespliegue de la sociedad misma a través del
En la primera modernidad, o modernidad de la estructura, la
sociedad está concebida como un sistema lineal. El sistema social
de Talcott Parsons es uno de estos sistemas lineales. Los sistemas
lineales tienen puntos de equilibro separados, y sólo unas fuerzas
externas pueden perturbar este equilibrio y conducir a un cambio de sistema.

8

~YECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

42

cohesión, tal _como es definida por Castoriadis (2001).
En _este senndo, este mismo autor expresa que " .. .la
sociedad Y la historia crean la sociedad instituyente
~or_ oposición a la sociedad instituida, sociedad
ms~tuyente, es decir, imaginaria social en el sentido
radical de la expresión" (Castoriadis, 1998: 99).

función del mantenimiento de las estructuras es la
que preserva la estabilidad de los modelos-de las culturas institucionalizadas. El análisis de Parsons sobre la cultura estima que las normas y los valores
básicos del sistema cultural conforman las actividades de los miembros de una sociedad y dan sentido a
las relaciones que establecen entre ellos, contribuyendo a mantener una sociedad integrada. Pero la
cultura hoy, estima Bauman, además de ser vista
como un proceso de cambio constante, se presenta
como "una vasta matriz de posibilidades en la que es
factible llevar a cabo incontables y no siempre coordinadas permutaciones y combinaciones" (2001:
160). Vista de esta manera, la crítica de Ulrich Beck
a Parsons apunta anteponiendo la lógica de flujos a
la lógica de las estructuras8 • Ello consiste en que los
sistemas son no lineales por lo que el desequilibrio y
el cambio de los mismos son inducidos internamente mediante bucles de retroalimentación. Es por ello
que al formularse la pregunta ¿qu é es la modernidad?, Beck afirma que ésta no sólo es la racionalidad
instrumental al estilo weberiano, ni la utilización óptima del capital como lo defendía K. Marx, ni por
supuesto la diferenciación funcional al estilo de Parsons y Luhmman, "es de una manera complementaria y paradójica, la libertad política, la ciudadanía y
la sociedad civil" (Beck y Beck-Gernsheim, 2003:

ti~mp~, entendido éste como sus articulaciones sigrufi~anvas, afectos, intenciones, instituciones imaginarias, creados por las mismas sociedades para su

TRAYECTORIAS AÑOVII, NÚM.19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

--+

--

Dado que Parsons vería una tendencia de su
teoría en el ~a~ajo de Marshall, Weber, Durkheim y
Pareto, el obJetlvo de su libro enfatizó sobre la estructura general. Aquí Parsons logra tomar las motivaciones individuales de la econonúa clásica de estos
autores, así como la noción funcionalista de estructura de Radcliffe-Brown.
La producción de este sociólogo estadounidense pasa de la noción de estructura de la acción social
a la de sistema. A partir de aquí Parsons define más
su _teoría como un funcionalismo sistémico. Los trabaJos The social system y The general theory of action
son la clave de este momento parsonsiano. Parsons
pasa del voluntarismo tipo Max Weber al belzavwurism

43

�· osco.Cle la te.oriCLWia---------------------------......i

t.:.--- - - ~ - - - - - - - ~ - - - ~ -D,e.salios ele Ja leona. social
Funcwnalismo y reronfiguración social

Funcwnalismo y reconfiguración social

determinístico, razón por la cual se le acuña el térmio funcional-estructuralista (Hamilton, 1983). En
...........- - ' -............este giro, Parsons precisa dos niveles de análisis con
n,..,_,........,.,,..,....,.....
especto al sistema social. Holton (1998), estima tres
.__.__,_,_elementos fundamentales para la comprensión de este
autor:
1. Parsons no dudó en la importancia que juefª el interés personal en la búsqueda de preferencias
¡u.era de la sociedad. Sin embargo, afirmaba que los
valores y normas sociales encamadas en la interacción humana influyen principalmente en los deseos
y preferencias de los individuos.
2. Parsons presentó lo que denominó "el dile,ma del utilitarismo". Planteaba este autor que los fines de la acción social son al azar y arbitrarios, contingencia de la biología y psicología del individuo,
pero ¿cómo es posible reconciliar los unos y los otros
en las acciones individuales?
3. Parsons sistematiza tanto los tipos de acción
social individual comprometidos como los tipos de
coacción o desafios que todas las sociedades deben
enfrentar. Es por ello que enfatiza más en el sistema
social que en la acción social9 • Visto así, la teoría de
este autor tiene sustento en dos preocupaciones centrales: uno, en la acción, y otro, en los valores que la
sostienen. La teoría de la acción postuló que los vaores tienen el más alto grado de control de la acción.
~n este sentido, de acuerdo a su teoría, "la acción
para Parsons no es más que un producto de los valores, las normas, las colectividades y los roles, en el
que estos componentes forman una jerarquía de control donde los valores legitiman las normas, y las
9 En este sentido, Niklas Luhmann dice lo siguiente: "Toda la
obra de Parsons puede ser catalogada como variaciones sin fin a
la formula compacta: Action is system. No es necesario llegar a
detenninar si tal formulación aparece escrita en su obra. En todo
caso fue una expresión que Parsons empleó alguna vez, en la comunicación oral. Esta fórmula sintética podría ser tomada como
la quintaesencia de su mensaje. Y si se le hubiera preguntado,
como con frecuencia se intenta con los teóricos especulativos,
que externara la forma más depurada de su teoría, sin duda habría contestado: "action is system" ( 1996: 31).

44

normas regulan las colectividades y los roles"
(Lackey, 1987: 86-87).
La obra de Parsons tuvo una incidencia clave
en la sociología de los Estados U nidos de América
después de la Segunda Guerra Mundial. A la par de
esta influencia fueron muchas las críticas que en su
momento se le hicieron. La respuesta a la siguiente
pregunta ¿Cuál es el fundamento del orden en la acción?, donde afirma que el orden reside en la estructura del sistema de acción, es clave para que el modelo parsonsiano fundamente su análisis con la
ausencia de conflicto y de actor. Por otro lado, el
concepto de cultura institucionalizada en la que la
· expresa a través de un sistema cultural que organiza
los valores, las normas y en general, los símbolos que
orientan la conducta de los actores y regulan sus
orientaciones, es otro análisis que ha dado pie a inmensas criticas a la sociología de este autor. También
la visión del cambio social en Parsons ha sido objeto
de debate crítico. Su aspecto evolucionista visto como
un proceso sin sujeto ha sido el punto en esta discusión.
Hoy, cuando estamos en presencia de reconfiguraciones sociales, culturales y políticas, el releer a
Parsons más como un clásico de la sociología que
como un defensor del modelo de vida americano,
nos serviría de mucho para replantear los análisis ante
un mundo cada día más cambiante en que la teoría
social inevitablemente tiene que repensarse ....,

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TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OlctEMBRE 2005

45

�Aesafio5_ cle__la_teo_ría...sociia L- - - - - - - - - - - - - - - - -

Desafíos ele la..Jeorí.CLS.OCia
Georg Simmel y "/a cuestión de "/a espaaalidad

Georg Simmel y la cuestión
de la espacialidad
PHILIP

J.

ETHINGTON

a primera tarea es considerar que el potencial
de los postulados de
Simmel para la investigación social del siglo XXI es entender el porqué sus ideas no
fueron acogidas en la genealogía
de las ciencias sociales en el siglo XX.

L

RESCATANDO A SIMMEL
DEL SIGLO XX
[,a Lebensphilosophie N eo!Kantiana de Simmel: La filosofia cultural cotidiana
Es notoriamente dificil resumir el pensamiento de
Georg Simmel. T-anto Max Weber como Siegfried
Kracauer yTalcott Parsons abandonaron sus esfuerzos (por diversas razones), dejando los manuscritos
sobre Simmel fuera de publicación (Frisby, 1990:
xxvi, 2; Levine, 1991). Sus contemporáneos" ... encontraban dificil ubicar la obra de Sirnmel dentro de
una tradición disciplinaria reconocida" (Frisby, 1990:
2). David Frisby, el más destacado estudioso del_ pensamiento de Simmel, ha tenido éxito en caractenzarlo
(siguiendo a Lukács) como un "sociólogo impresionista". Sin duda, nuestra confusión en la actualidad

46

sobre este autor resulta de "ambigüedades profundas e intenciones
diversas" ( Frisby, 1992: 168). No
hay discusión en el hecho de que
sus ideas son una variante del pensamiento de finales del siglo XIX
de la Lebensphilosophie alemana, o
"filosofia de la vida", típicamente
asociada con Wilhelm Dilthey Y
Edmund Husserl, que rechaza
tanto la construcción del sistema
de la abstracción teórica como el
empirismo positivista. De esta
manera, la Lebensphilosophie enfatiza lo que hoy se conoce como la
experiencia vivida del sujeto cognoscente. Todos los individuos
(incluyendo los filósofos y los científicos sociales)
están siempre inmersos en una corriente de significado e historia. La critica de Dilthey al positivismo Y
su énfasis en las interacciones subjetivas como el campo de estudio de las ciencias humanas, tiene un impacto en Simmel, aun y cuando éste nunca le reconoció la deuda (Frisby, 1992: 37).
Durante la década de 1890, Simmel en Alemania y Durkheirn en Francia trataron de dilucidar
simultáneamente las bases coherentes de un método
sociológico. Aunque las propuestas de ambos sociólogos son casi diametralmente opuestas, al contras-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.•

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

tarlas se visualiza más claramente el entendimiento
propio de la contribución de Simmel a la investigación del siglo XXI.
En The ruks ofsociological method [1895) 1982),
Durkheim se preocupa primordialmente en separar
la sociología de cualquier enfoque que haga del individuo algo predominante; lo hace estableciendo la
existencia de hechos sociales que son aprehendidos
como representaciones colectivas:
El sistema de signos que uso y expresa mi pensamiento, el
sistema monetario que uso y con el cual pago mis deudas... las prácticas que sigo en mi profesión ... todo ello
posee la remarcable propiedad de existir fuera de la conciencia del individuo (Ibid. p.51).

Las aportaciones de Durkheim fueron considerables: por ejemplo, su explicación de las representaciones como hechos sociales clarifica el campo
empírico de la sociología, desacreditando permanentemente al utilitarismo y dejando a esta corriente
fuera de cualquier confusión con la inmadura ciencia de la psicología y los prematuros intentos de la
sociobiología (Morrison, 1995; Giddens, 1971).
Pero Durkheim logra esta claridad por medio
de la evasión de un problema verdaderamente importante. Si la meta de la investigación sociológica es
el conocimiento objetivo, entonces, ¿es el status de
este conocimiento sólo una representación colectiva? Como observa Schnore (1958) las reglas de
Durkheim lo " obligan a ver la explicación de los hechos sociales en otros hechos sociales" (Ibid., p. 628).
Peor aún, como explica Crépeau (1996), Durkheim
deja un vacío epistemológico porque no puede explicar el acto de conocer el mundo material rtías que
por la vía de la representación. De esta manera, el
"científico social", el estudioso de la sociedad, se encu entra ilógicamente condenado a una condición
ideal (ya sea cartesiano o kantiano) sólo en donde el
conocimiento objetivo es posible, pero divorciado del
mundo natural. La fórmula de Durkheim en donde

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. ~ 1 SEPTIEMSRE-OICIEMBRE 2005

las representaciones son hechos sociales establece una
frontera metodológica que ha superado su utilidad
en la disciplina. Esta falla en Durkheim anticipa el
cul-de-sac al cambio lingüístico. Si toda la realidad
social la entendiéramos como un dato, entonces,
¿cómo entendemos a todas esas personas que sufren
y son objeto de explotación, discriminación, exterminación o que disfrutan un bienestar material mun-'
dano? ¿Es el mundo globalizado de las migraciones
masivas, del intercambio de bienes, de las finanzas
internacionales, de los cárteles de drogas y de los
complejos industriales y militares otra representación colectiva?
Por su parte, Simmel escribió una serie de ensayos durante la década de 1890 que apuntaron en,.
dirección opuesta al método antes mencionado. Éste¡
concuerda en que el sociólogo debe entender lo qu.o-- - - - - ~
Durkheirn llama hechos sociales: "por ejemplo, subordinación, formación de jerarquías, competencia, di
visión del trabajo, emulación, representación y otra~
formas innumerables de asociación humana" ( (1898),
citado en Frisby, 1992: 52). Pero sutilmente y de
manera fundamental Sirnmel logra diferenciarse. Para---~--,1
él, esos fenómenos, por sí mismos, no son hechos,
sino "formas" (se hace notar que incluye a las representaciones en su sistema). Pero estas formas sólos
pueden estudiar a través de su manifestación en los
cuerpos que interactúan con ellas, o sea en el individuo: "Simmel sostiene que podemos dominar los
'procesos individuales reales' que constituyen las estructuras sociales" (Frisby 1992: 53). Para explicar
cómo funciona su propuesta, Simmel escribió siempre en forma conjunta sobre las formas y los contenidos. Los individuos tienen valores y persiguen
metas que se derivan de los contenidos de las formas
sociales, sin embargo, estos contenidos y formas de
socialización se encuentran reformuladas constantemente por el individuo en su interacción.
De esta manera, Simmel basa su sociología en
el estudio de las interacciones cotidianas: "la posibilidad de encontrar en cada uno de los detalles de la

47

�Desafíos ele la teoría.._social

.Desafios.JleJa.teoria..social

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

ida la totalidad de su significado" (Frisby, 1990: 6).
Sus ensayos exploran lo particular de las interacciones: el dinero, la moda, la comida, los sentidos, el
extranjero, y hasta el puente y la puerta. El estudio
que Simmel hace es fotográfico: el dinamismo social
es congelado temporalmente con el fin de examinar
sus cualidades mínimas. Su obra entera está compuesta de variaciones sobre el tema de un intercambio entre lo que denomina la cultura subjetiva; es
decir, la libertad en la creatividad del individuo; y la
cultura objetiva o sea las formas cristalizadas de la
vida colectiva (el dinero, la división del trabajo y los
roles del género). De esta manera, Simmel puede
considerarse kantiano en el momento en que aborda
la cultura objetiva como proveedora de nuestras categorías de entendimiento. Pero a su vez fue un kantiano revisionista ya que estas formas a priori de la
cultura objetiva no son temporalmente trascendentes como lo son las categorías conceptuales de Kant.
'Es por lo que Simmel insistió en que las formas sociales se encuentran en constante flujo a través de su
interacción recíproca, no sólo entre las formas, sino
entre cada forma social y su contenido cultural. Para
Simmel, " no existen cosas o eventos fijos, con significado intrínseco; su significado solo surge a través
de la interacción con otros eventos o cosas" (Levine,
1971: xxxiii). El teórico plasma en sus ensayos, "la
interacción entre forma y contenido, entre cultura
objetiva y subjetiva y los resultados de estas interacciones en la cristalización de los contenidos como
cultura" (Frisby y Featherstone, 1997: 2).
El método fluido de Simmel y la profunda exploración que ofrece para un entendimiento de la
sorprendente modernidad metropolitana de fin de
siglo XIX, atrajo a miles de alumnos a sus clases en
la Universidad de Berlin. Entre los más ilustres estuvieron Walter Benjamin, Siegfried Kracauer, George
Lukács, Karl Mannheim y Robert Park. Debido a su
fiJosofia antisistemática, no fue sorprendente que en
el terreno meramente teórico Simmel no estableciera una escuela, por lo que cada uno de los estudian-

48

tes mencionados tomó lo que necesitaban de él y
definieron su vida intelectual en otras direcciones
(aunque en retrospectiva la obra de Benjamín fue
particularmente fiel al método de Simmel). Pero el
filósofo alemán nunca tuvo mucha oportunidad de
influirlos. La academia lo aisló. Él era judío y enseñaba de manera favorable sobre la emancipación de
la mujer y otros temas controversiales. Además, mostraba poco respeto por los estándares de la escritura
científica, negándose hasta proveer notas al pie de
página (Coser, 1958; Levine, 197 1: x-xi; Frisby, 1990:
5). El antisemitismo fue lo más dañino en él. A pesar
de su reputación como un líder en el pensamiento
europeo, Simmel no fue promovido al cargo de profesor sino dos años antes de su muerte en 1918.
Hasta aqui, la búsqueda sin fin por entender el
desarrollo caleidoscópico de la cultura y las formas
sociales habían frustrado a las generaciones de los
pensadores más sistemáticos. Alrededor de 1891,
Tonnies catalogó "inconcluso" el trabajo de Simmel
(Frisby, 1992: 56) y al comienzo del siglo XX, Ernile
Durkheim afirmaba que Simmel "no concluyó sus
ideas". Para el sociólogo francés, las "formas y el
contenido" de Simmel eran " no mucho más que metáforas, usadas de forma poco precisa" Qaworski
1983: 29-30). Al final del siglo XX,FredericJameson
(1999) se queja del "vacío teórico" de Simmel, intentando mostrar que su pensamiento era insuficientemente dialéctico.
A través de los años el método de Simmel fue
más dificil de entender e implementar que el de Durkheim. Su método fue claramente menos constituido y más dificil de apreciar, pero una vez que se
decodifica provee un poderoso instrumento diferente al positivismo durkheirniano, articulándose mejor
con las corrientes de pensamiento post-estruccuralistas. La filosofia y las ciencias humanas han pasado
por diversos modelos desde la muerte de Simmel en
1918.
Simmel construyó su sociología formal no solamente sobre el estudio de las "formas" sino sobre

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 ~EMBRE-OICtEMBRE 2005

entre lo finito y lo infinito; entre la sociedad y el indi
viduo; entre la objetividad y la subjetividad; mas aún,
entre el "todo" y sus partes constituyentes "en virtud del hecho de que poseemos limites corporales
siempre y en todo lugar", por lo tanto Simmel establece, "somos limitados" (Simmel, [1908) 1971: 353).
Ni aquí ni allá: el espacio simmeliano
entre la geografia y la historia
El limite rw es un hecho espacial ccn consecuencias
sociológicas, sino un hecho sociowgrco que se forma a sí mismq
espac,almente (Simrnel (1903a] 1997: 143)

la base de una comprensión espacial de interacción
social e ínter subjetiva. Dada esta cualidad obvia
Simmel domina el tema de lo trágico al enfrentar l;
libertad individual y las formas sociales. Mi argumento es que es menos interesante el discutir las formas
de Simrnel que comprender su explicación sobre el
mecanismo de lo subjetivo-objetivo. Simmel conceptualizó este mecanismo de manera espacial. Weinstein
YWeinstein ( 1993) argumentan convincentemente
que una característica crucial de los escritos de
Simmel es su consistente aseveración de la frontera
del "yo" entre las fronteras clásicas de la dualidad:

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTlEMBRE-OtCIEMBRE 2005

Georg Simmel teorizó un tipo de espacialidad humana que no concuerda fácilmente con las teorías
de sus contemporáneos. Está fuera de cuestionamiento la consideración del "espacio" de Simmel como
un elemento central de su sociología. Fuera de la re-a
currencia del análisis espacial en muchos de sus principales trabajos, escribió por lo menos dos ensayos
sobre el espacio (Simmel [1903a] 1997; [1903c]
1997). En "The sociology of space" (1903a] Simmel crea las bases para imaginar las múltiples formas en las cuales la sociedad es espacial, y comienza
por alertarnos contra la objetivación del espacio, vista en general como una fuerza independiente de la
historia, como en un determinismo geográfico: "el
espacio permanece siempre realmente en una forma
inefectiva, en cuya modificación se manifiestan las
energías reales, pero sólo en el modo en que el lenguaje expresa procesos pensados, los que ocurren en
palabras pero no a través de las palabras" (Ibíd.,
p.13 7). Sin embargo, el espacio, en la misma idea, es
necesario para la manifestación de las formas sociales, al igual que el lenguaje es para el pensamiento.
"The sociology of space" parte de manera significativa de las implicaciones de su título. Un título más
acertado hubiera sido "The spatiality of society".
Simmel explica que "varias cualidades fundamentales de la forma espacial dependen de la estructuración

49

�Desafíos ele la teoría.social

Desafíos ele la..leona socia

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

de la vida comunal" (Ibid., p. 138). Estas cualidades
son (usando designaciones propias de Simmel): a)
"la exclusividad del espacio", la cual nace de ciertas
formas sociológicas a la propiedad privada única; b)
la frontera como un " hecho sociológico que se for1111ª a sí mismo espacialmente" (Ibíd., p.143); c) la
organización de los contenidos de las formaciones
sociales como puntos ejes, tales como el mercado, la
propiedad hipotecaria y la ciudad (Ibíd., p. 146); d)
la distancia o proximidad de "la gente que mantiene
ciertas relaciones mutuas" (Ibíd., p. 15 1); y e) la migración de grupos nómadas y de los subgrupos como
parte de grupos enteros.
Dadas las propiedades del espacio, las formas
sociales de Simmel, como hemos visto, son inherentemente dinánúcas. En efecto, la cualidad e), la migración, da a las otras preguntas una duración ilimitada en el tiempo. Las cualidades de la a) a la d) se
toman fluidas, a pesar de la movilidad geométrica
humana, tales como las "consecuencias innumerables especiales para sus interacciones que son el resultado de los cambios de lugar en un sentido estre-

cho, a partir de la migración" (Ibíd., p.160). Simmel
propone un mecanismo del ambiente humano casi
totalmente indeterminado.
Las personas rara vez aprecian el cómo lo extenso del espacio organiza la intensidad de las relaciones sociológicas, precisamente porque en ningún
lugar contiene una frontera objetiva absoluta. Por lo
tanto, nos permite establecer subjetivamente cualquier frontera donde sea (Ibíd., p.14 1).
De nuevo aquí, una diferencia crucial entre
Simmel y Durkheim debe ser clarificada. Ambos
incursionaron, reaccionando a la sociología de los lideres fundadores de la nueva ciencia social de la geografia. Friedrich Raztel y Paul Vida! de la Blanche
establecen una relación causal o al menos la influencia entre el medio ambiente y las formas sociales. Sin
ignorar la dimensión espacial, la respuesta de Simmel
mantiene la independencia de la lógica social del
medio ambiente. En contraste, Durkheim "tiende a
desechar el entorno fisico como una variante relevante y a ver el 'entorno social' como la fuente única
de diferenciación" (Schnore 1958: 628). El sociólogo francés solo insistió que su morfología social debía de tomar en cuenta "el sustrato material de la
sociedad". Pero mientras Durkheim de manera directa contestaba, el tratamiento de Simmel de las formas no proponía un lugar teórico para el medio ambiente fisico. (Durkheim [1895] 1982; 19 1-2, 204).
Por su parte Simmel, en sus ensayos de la sociología
del espacio, las formas sociales las inscribe en el ambiente fisico a la medida que reflejan e interactúan
con sus contenidos culturales. Exploraremos esta
relación en detalle a continuación.
Los modelos de Durkheim son más claros que
los de Simmel, por lo que no sorprende que Lucien
Febvre, uno de los fundadores de la gran Annales de
la historiografia (Trevor-Roper, 1972; Furet, 1983),
haya construído en gran parte y basándose en el
modelo de Durkheim de la morfología social, su
marco teórico para la investigación interdisciplinaria en la geografia histórica. Febvre (1922) sigue a

Durkheim en el mismo modelo limitado: pone a la
humanidad de un lado y al espacio de otro, y nunca
parece haberse preguntado sobre la importancia de
esto. Como Durkheim, Febvre fue incapaz de «ver&gt;&gt;
la sutileza del pensamiento espacial de Simmel.
L os trabajos de Durkheim y Febvre no fueron
fácilmente desechados. Los sociólogos e historiadores continuaron complacidos con la exclusión territorial de la geografia mantenien do el planteamiento
siguiente: el espacio es externo a la sociedad. Es abundante la bibliografia sociológica de esta perspectiva
verdaderamente limitada. E l campo de la "ecología
humana" estrictamente separó sociedad y ambiente,
para examinar la relación. Y los estudios de la segregación han tratado al medio ambiente como un abstracto, un plano sin características, en el cual los indicadores matemáticos de la separación pueden ser
estudiados. Más recientemente, el campo de los estudios marxistas de la geografia humana han hecho
grandes contribuciones sobre la "reespacialización"
de la teoría social, pero en el trabajo de Soja (1989)
Y Harvey ( 1989), esta perspectiva trata las estructuras espaciales en el marco teórico marxiano, no apreciando la insistencia de Simmel en que las formas
sociales son espaciales. Por último, los geógrafos e
historiadores podrían encontrar un tema de estudio
de la globalización, cuestión que retomaremos.

LA SOCIOLOGÍA ESPACIAL DE SIMMEL
Y LAS HIPÓTESIS ACERCA
DE LA GLOBALIZACIÓN
Necesitamos examinar el método que desarrolló
Simmel para investigar la espacialidad de la sociedad. En tres trabajos, "The stranger" (1908), "The
metropolis and mental life" (1903); y "The philosophy of money" (1900; 2nd ed. 1908), encontramos
una visión radical que rescata la ciencia social para
una renovada investigación de la globalización en el
siglo XXI.

TRAYECTORIAS AÑO VII, N~

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

En tres trabajos)
cThe stranger)))
cThe metropolis and mental
life)); y cThe philosophy
ofmoney))) encontramos
una visión radical que
rescata la ciencia social para
una renovada investigación
de la globalización
en el siglo XXI.

"Toe stranger", el sentido metafórico/geométrico de la espacialidad
E~ su destacado ensayo, "The stranger" (1908),
Srmmel explora una forma social encontrada en el
núcleo de la globalización: una persona espacialmentei
desprendida de la cultura social en la cual nació y se
socializó, permanentemente reside y diariamente interactúa con una sociedad huésped que la mantiene
a una distancia emocional. Este concepto proteo ha
sido reformulado extrañamente por generaciones de
sociólogos (McLemore 1970; Levine, 1991), ya que
en una forma captura la mezcla profunda de la espacialidad geométrica y de la espacialidad metafórica
que el mismo Simmel planteó. De esta manera, los
que interpretan el ensayo "The stranger" han ignorado, casi de manera universal, la sociología espacial
como núcleo del ensayo (Ethington, 1997). Este ensayo ilustra de la manera más clara la espacialidad
dentro de su método.

51

�e.safios de JLleotiíCLSOCial

Desafíos.. da.la teona..social

Georg Simmel y l,a cuestión de la espacia,lida,d

Georg Simmel y la cuestión de la espacia,lidad

En esta obra Simmel comienza por observar
"la síntesis, tal como es" de las propiedades de "vagabundear, considerado como un estado de distanciamiento de cualquier punto dado del espacio" y su
"opuesto conceptual ... su fijación a cualquier punto" (Simmel [1908] 1971: 143). Simmel inmediatamente adscribe el contenido conceptual a esta for'ma: "el potencial vagabundeo,hablando así, de quien
aun cuando no pretenda ir más allá, no es totahnente
libre deiry venir" (Ibíd.,p.143). El objeto de su cuestionamiento se refiere "una forma de estar juntos"
"una forma de unión basada en la interacción." Esto
es "creado" por "factores de repulsión a trabajar juntos" (Ibíd., p.144). No es la movilidad en sí, sino que
la "apariencia de esta movilidad dentro de un grupo
es la que ocasiona la síntesis de cercanía y lejanía que
constituye la posición formal de un extraño" (Ibíd.,
p.145).
Simmel lo establece claro cuando diagnostica
'una característica básica de cada relación humana,
por lo que es de gran importancia para nuestro propósito comprender cómo plasma el espacio:

_____

.__

En el caso del extraño,la unión de cercanía y lejanía invo-

mayor objetividad que aquellos que nacieron y crecieron en el grupo. "Una actitud 'objetiva' distintiva,
una actitud que no significa meramente distanciamiento y no participación, pero que es una estructura distinta compuesta de cercanía y lejanía, indiferencia e involucramiento." En una "forma positiva y
definitiva de participación," la cual "significa la actividad total de una mente trabajando de acuerdo a
sus propias leyes, bajo condiciones que excluyen distorsiones accidentales y enfatizan que las diferencias
individuales y subjetivas podrían producir imágenes
completamente diferentes del mismo objeto" (Ibíd.,
p.145). Simmel muestra más tarde que los miem.bros locales de la comunidad de manera recíproca
objetivan al individuo extraño tratándolo más o menos como una abstracción:
Esto es, con el extraño uno tiene en común solo ciertas
cualidades generales, núentras que la relación con personas más conectadas se basa en la similaridad de aquellos
rasgos específicos que justamente lo diferencian de lo que
es sólo universal. De hecho, todas las relaciones personales, cualesquiera sean, pueden ser analizadas mediante este
esquema (lbíd., p.14ó).

lucrada en cada relación humana es la que modela lo que
puede ser formulado de manera sintética como sigue: la
distancia dentro de esta relación indica que uno que es
cercano es lejano, pero su carácter de extraño indica que
uno que es lejano es cercano. El estado de ser un extraño
es, por supuesto, una relación completamente positiva; es
una forma específica de interacción (lbíd., p.143).

Sin instrucciones explicitas para el lector, Simmel hace que el espacio trabaje en dos distintos
sentidos: como metáfora para la intimidad emocional y como no metáfora para un espacio geométrico.
La cercanía y lejanía no están especificadas, pero después de los dos puntos, "cercano" se refiere a la geometría, mientras que " lejano" a lo emocional. La primera deducción importante que Simmel hace de esta
tensión es que el extraño tendrá más una actitud de

52

De nuevo, Simmel declara sin ambigüedad que
está identificando una dinámica esencial de la condición humana.
Ahora Simmel ha volteado la condición relativamente obvia de alguien extraño en el centro de
nuestro pensamiento, el estado del ser dentro de sí,
pero no de la comunidad, a otra dicotomía: la subjetividad y la objetividad. La posibilidad de objetivar a
aquellos con quienes nos relacionamos es la fuente
variable del antagonismo "No importa cuán pocas
de esas posibilidades se realicen y cuán a menudo las
olvidamos, aquí y ahora, sin embargo, crecen a la
sombra entre los seres humanos...". La breve conclusión se refiere a" ... la más general, al menos insalvable, extranjería" no se debe a "diferencias y oscuridades": "su extranjería está ocasionada por el hecho

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

de que la similitud, la armonía y la cercanía están
acompañadas por el sentimiento de que son realmente
una propiedad no exclusiva de esa relación particular" (Ibíd., p.148) .
A lo largo del ensayo, Simmel juega con lo que
es realmente una dialéctica doble, a través de lo que
podemos llamar dos dimensiones (no tipos) del espacio humano, el metafórico y el geométrico (ver
cuadro 1).
Un asunto de gran significado y que Simmel
nunca se ocupó en clarificar fue la naturaleza precisa de esta distinción entre la distancia metafórica y
geométrica. Las categorías de subjetivo y objetivo
también trascienden, ya que ambas dimensiones son
espaciales. Sin embargo, el autor se encuentra firme
en mantener las posibilidades abiertas para diversas
"constelaciones" de estos factores, concluyendo en
este ensayo que "no sabemos cómo designar la unidad característica de esta posición [la del extraño] de
otra manera más que diciendo que se ponen juntos
ciertos modos de cercanía y lejanía" (Ibíd., p.149).

El dinero y la metrópoli: circulación y sitios
globales
Cualquier estudio sobre la modernidad o la globalización debe tomar en cuenta el rol del dinero y el
capitalismo. Simmel escribió uno de las más desafiantes explicaciones en el libro The philosophy of
money, publicado por primera vez en 1900 y revisado en 1908. En este gran trabajo, Simmel toma el
dinero como el elemento clave de todas las interacciones sociales, como un punto de partida para el

CUADRO 1
LAS DOS DIMENSIONES DEL ESPACIO HUMANO
Cercanía geométrica
Cercanía metafórica
Lejanía metafórica

a)EI amante
e) El forastero

Fuente: S1mmel ([1908) 1971).

TRAYECTORIAS ¡ AÑO VII, NÚM.19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

examen de cientos de fenómenos sociales. Visto así,
el deseo por las cosas y el uso del dinero para mediaq
las relaciones es el momento más trágico en el enfrentamiento entre la libertad individual, la "cultura
subjetiva" y sus formaciones sociales, entendida
como una "cultura objetiva" cristalizada.
El punto central de Simmel es que el dinerq
tiene un carácter dual. Es, 1) un medio de circula-,
ción y 2) puede ser visto como un índice de valor.
Los deseos de los individuos se conectan, expresados a través de los intercambios con los valores del
ayer. Es el nexo en la cadena del desarrollo histórico
entre el pasado y el futuro.
En este intento para entender cómo el dinero
media entre la cultura y dentro de las clases y las
razas de una cultura dada, Simmel ([1900) 1990)
presenta una alternativa mayor a la tradición marxiana. Para Marx y Engels, el poder del dinero capitalista es la artillería-palanca que destruye todas las
murallas chinas. En la tradición modernista de análisis de la globalización, Marx ha seguido una linea det
imaginación de derrame del secularismo materialista de la economía moderna. Las culturas tradicionales fueron asumidas en el modelo modernista como
inseparables de lo tradicional, de la economía precapitalista de dichas culturas. Desde Jo tradiciona~
hemos aprendido muchas cosas. La cultura ya es
híbrida, y la difusión de la economía monetaria capitalista, que de manera vasta cambia el orden de las
cosas, no desmembra la cultura per se. El análisis de
Simmel no depende de un movimiento lineal de lo
tradicional a Jo moderno. Encuentra en el dinero &lt;&lt;el
más extremo ejemplo de los medios convertidos en
fines&gt;&gt; pero deja abierto el
potencial infinito para que
diferentes significados culturales sean transformados
Lejanía geométrica
(Simmel, [1908] 1990:
b) Amantes separados
228-235). El método de
d) Extraños separados
Simmel, en otras palabras,

53

�esafios...de JLteoria..social

.D_esafioS-fle la..teoña social

Georg Simmel y la cuestiim de la espacialida,d

Georg Simmel y la cuestión de la espacialida,d

espeta las profundas diferencias
de valores con las identidades de
cada cultura. La modernidad, en
el argumento de The phil,oso-phy of
money, es una condición que puede ser asimétrica, distinta culturalmente y fragmentada.
La materialidad en la filosofía de Simmel es localizada en
el cuerpo. Las interacciones de los
cuerpos son tratadas como encuentros intersubjetivos. Los intercambios mediados por el dinero que se realizan en los mercados
urbanos, también unen espacios
regionales y globales. El ensayo
más leído de Simmel, "The metropolis and mental life" (1903),
es un retrato de la intersección
global de las formas sociales y la
conciencia. Las personas viviendo dentro de este
nodo de comercio internacional y de comunicaciones no tienen otra elección más que reforzar la división del trabajo, el tratamiento de unos a los otros
con una actitud "indiferente"; así como activar en
!nuestros vecinos la individualidad. De esta manera,
)a alienación psico/cultural en la sociedad tiende a
incrementarse. Pero Simmel, un orgulloso habitante
de Berlín, goza de las libertades permitidas por Die
Grossstadte, que literalmente significa "la gran ciudad". Recién completada su obra, The phiwso-phy of
money, retrata la metrópoli como un nodo en una
red de relaciones de mercado en expansión con serias implicaciones para la conciencia: "El ser humano no termina con los límites de su cuerpo o el área
que comprende su actividad inmediata. Más bien es
el alcance una persona constituida por la suma de
los efectos que emanan temporal y espacialmente de
él" ([1903a] 1997: 182). Al trascender, el individuo
no es más que la expansión colectiva de las relaciones urbanas:

54

Cada ganancia en una extensión dinámica se convierte
en un paso, no hacia la igualdad, sino en una nueva extensión más amplia. Por cada hebra hilada fuera dela ciudad,
cada hilo crece como por sí mismo, justo basta que la
renta del suelo alcancela plusvalía a través del mero incremento en comunicación, proporcionando a los dueños
un incremento automático en sus beneficios. En este punto,
el aspecto cuantitativo de la vida se transforma directamente en rasgos de carácter cualitativo ([1903a] 1997:
182).

A continuación traslaparemos al esquema de
Simmel el marco teórico de Pierre Bourdieu: especialmente su teoría sobre el "capital simbólico" Y la
"topología social" (Bourdieu [1980] 1990, [1984]
1991; Habermas 1984; 1987). Inversamente y de
cualquier manera, Bourdieu necesita ser reespaciado
en el sentido simmeliano, ya que cuando trata el espacio geométrico y metafórico, lo hace de una manera separada: por una parte, el habitus de Bourdieu

TRAYECTORIAS

I

ANO VII, NÚM. 19 j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

es un cuerpo estructurado de prácticas sociales (1980:
capítulo 3); por la otra, su topología social es un espacio metaforizado de las posiciones sociales: " los
agentes y los grupos de agentes se definen entonces
por su posición relativa en este espacio. Cada uno de
ellos es confinado a una posición o a una clase precisa de posiciones vecinas (por ejemplo, a una posición dada de este espacio)" ([1984] 1991 : 229-230).
¿Qué pasa si colocamos la topografia social de Bourdieu en sitios lústóricos?
Simmel, como Frisby (1992: 64-79), al mostrar su insistente enfoque sobre la condición de un
nuevo orden de inestabilidad en la producción de
subjetividades modernas, lo hace de una manera solitaria. No es casual que los esquemas de la globalización postmoderna de Arjun Appadauri (1996) y
Nestor García Canclini ( 1992, 1999) se parezcan a
la aseveración de la modernidad metropolitana de
Simmel. Appadauri argumenta que la esencia de la
globalización postmoderna se encuentra en la intersección entre la cultura de los medios de comunicación masiva (producidos en donde sea, desde Islamabad hasta Hollywood), y la migración en masa
(encontrada en las comunidades establecidas de y
dentro de cada región principal): "vemos imágenes
móviles encontrándose en expectadores extraterritorializados" ( 1996). Estos migrantes globales organizan sus prácticas y aspiraciones de acuerdo a "mundos imaginados", los cuales son caracterizados por
Appadaurai como " clasificados en cinco dimensiones de los flujos culturales globales (a) etnoescenarios,
(b) mediaescenarios, (c) tecnoescenarios, (d) financiescenarios, (e) ideoescenarios" ( 1996). García Canclini
es uno de los primeros en explicar que los mundos
subjetivos de las personas que rondan las localidades
globalizadas no están perdiendo la cultura tradicional y ganando una moderna (como los sociólogos
clásicos establecen), sino que continúan produciendo "culturas híbridas". García Canclini parece interpretar " las idas y venidas de la modernidad,"
(1992: 16) especialmente en América Latina, "don-

TRAYECTORIAS

I ANO VII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OfCIEMBRE 2005

de las tradiciones aún no se han ido y la modernidad
no acaba de llegar." (1992). Recientemente (1999~
García Canclini ha propuesto que los latinoamericanos se encuentran condenados entre Europa y los
Estados Unidos en una "globalización imaginada".
En este trabajo dos aspectos se perfilan: el primero, que mientras los intercambios globales de bie~
nes y capitales, y personas e ideas son clarament~
precondiciones de la globalización, la subjetividad
se convierte en una condición más y diferente; segundo, la condición está ligada a ciertos "sitios".
Para Appadaurai, estos sitios son espacios de escape
donde el sujeto vive, imagina y se desarticula. Para
García Canclini, la condición es más regional: su caso
central es América Latina, que ocupa una posición_
lústórica entre Europa y los EEUU, y dentro de un:
círculo de intercambios globales dentro y fuera de
estas otras regiones. Necesitamos de manera urgente hacer lústoria de estos lugares o sitios de la globa-1
lización.

CONCLUSIÓN: ESQUEMATIZANDO
LA CONCIENCIA CUL!URAL

1
~

DE LA GLOBALIZACION

¡Cambiemos la piel! Adoptemos ahora 'metódicamente' la del indio,
del africano esclavo, del mestizo humillado, del campesino:
empobrecido, del obrero explotado, del marginal apiñado por
millones de miserables de las ciudades latinoamericanas
contemporáneas. (Dussel 1992: 103)

Nuestro recuento de la importancia de Sirnmel para
el estudio del mundo globalizado del siglo XXI, se
relaciona con la cuestión de la conciencia lústórica
expresada. Los estudios estructural-económicos de
cómo el planeta se ha unido a través del mercado
global, de la migración y de las redes imperiales
(como lo examinó Abu-Lughod, Frank y Pomeranz)
tienen una importancia fundamental para entender
los modos de conciencia globales-metropolitanos
(como lo han venido estudiando Jameson, Appadauri

55

�• 0.5.. ele

hueonD-JiiOCl·lCII.- - ~ ~ - - - - - - - - - - - --.:

~ - - - ~ - ~ - - - - - ~ - -JJeSCllfias .cle.Ja teoría.social

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad

y García Canclini). Pero las conexiones entre estos
dos modos de investigación no estarían daros si no
completamos el análisis con la tercera rama de los
estudios de la globalización: los historiadores de la
tradición de la Annales School. Estos han seguido el
llamado de Lucien Febvre para conducir una "historia total", refiriéndose no a una totalización de los
campos empíricos, sino a la voluntad para estudiar
todo desde la geografia, la demografia hasta la política y la conciencia. Hemos explicado que Febvre participó en el rechazo de la sociología espacial de
Simmel mediante la propuesta de ver el problema
espacial como un problema de relaciones entre la
sociedad y el medio ambiente. Vale mencionar que
los Annales School lanzó el proyecto de una sociología histórica global. Los alumnos de Febvre, Fernand
Braudel en The mediterranean (1972) y en algunos
trabajos posteriores, y la obra de Pierre y Hugette
Chaunu denominada Séville et EAntlantú¡_ue ( 195 5l 960), mostraban cómo las estructuras sociales y los
sistemas globales se desarrollaban juntos en el espacio y el tiempo planetario. Contrario a la tradición
sociológica, los historiadores (sin limitarse a la propuesta de la Annales School) investigaron los modos
\históricos de la conciencia. Desde el análisis de
IFebvre, The problem ofunbeliefin the sixteenth century
(1942), hasta su reciente trabajo sobre las "mentali1,,------ dades" en configuraciones históricas específicas, hemos desarrollado a partir de Simmel la habilidad
para reconstruir las subjetividades históricas específicas que él propuso para correlacionarlas con las
configuraciones espaciales específicas de la vida social.
Estas corrientes convergentes son las más reveladoras en las historias de la conquista y la colonización
del Nuevo Mundo, porque fue en el momento histórico de 1492 que se desencadenó más dramáticamente
la aceleración del proceso de globalización, impulsado por la transformación capitalista, poniendo en
marcha las migraciones intercontinentales que aún
están en proceso. La historiografia de América Lati-

56

Georg Simmel y la cuestión de la espacialidad.

na se ha convertido en un campo sólido en los estudios
que exploran la interrelación de las relaciones espaciales locales y globales y la conciencia cultural. En La
irrvención de América (1958), Edmundo O'Gorman
comienza el estudio de la conciencia de la 'otredad'
que puede ser vista fácilmente como una extensión
del marco del "extraño" de Simmel (aunque sin un
lazo intelectual directo), en el que alcanzó una expresión completa en las obras La, Conquéte de
EAmérú¡_ue (1982) y 1492: El encubrimiento del otro:
Hacia el origen del mito de la modernidad (1992), de
Tzvetan Todorov y Enrique Dussel, respectivamente.
Mientras estos trabajos, por un lado, demuestran completamente la posibilidad de una cartografia global de la sociedad histórica, por el otro, no realizan un detallado trabajo en la escala local, requerido
para una realización completa del potencial de la sociología espacial de Sirnmel. La hipótesis básica debe
ser que las estructuras de las interacciones metafóricas
y geométricas se han desdoblado en espacio y tiempo para crear la cultura objetiva como canales de las
grandes corrientes de material y de intercambio simbólico de hoy en día. Los sistemas de segregación y
jerarquización racial, de clase y étnica se encuentran
entre las más prominentes características de la globalización, no sólo en el Nuevo Mundo, sino en todas partes. No es un misterio el cuándo y dónde estos sistemas se originaron. La conquista del Nuevo
Mundo en el siglo XVI fue testiga de la formación
de una conciencia racial y étnica que comenzó con
la elaboración de ideologías de diferenciación que se
insertaron sistemáticamente en las estructuras materiales de la vida cotidiana.
Precisamente, el cómo estas estructuras se originaron y evolucionaron ha sido tema de un largo
debate. El trabajo de una nueva generación de estudiosos comienza a mostrar cómo los actores en la
historia global llevaron a cabo sus proyectos en los
espacios locales para construir, de manera simultanea,
las fronteras cognitivas y geométricas. María Elena
Martínez ha.m0strado como las leyes españolas de

THAYECTORIAS AÑO. VJI, NÚM..

SEPllEMBRE-OICIEMBRE 2005

la "limpieza de sangre", que surgieron como un discw:so de tipo religioso, fueron transformadas en he.rramientas de esquematización racial/castas en el sistema de castas en el siglo XVII: "'la aplicación de los
principios españoles de generación, degeneración y
regeneración a los patrones de reproducción colonial nos conduce a la emergencia gradual de un sistema de clasificación social en la Nueva España"
(2000:31). Esta aseveración puede ser vista como un
claro ejemplo del desarrollo histórico de la "topografia social" metafórica en el sentido de Bourdieu.
Pero, Martínez también muestra como estas ideologías raciales/de castas se insertaron también en la dimensión geométrica como tal, esto sustentado en la
documentación que establece el cómo se desarrolló
la segregación formal en los pueblos y las ciudades
de la España colonial en conjunto con el desarrollo
de la conciencia racial (Martínez, 2000b).
El método original de Sirnmel difirió fundamentalmente de las principales corrientes de la investigación social del espacio del siglo XX a causa de
que nunca separó la geometría de la metáfora u órdenes simbólicos del espacio. Al buscar la vía del
análisis de Simmel, hemos identificado el punto central de este pensamiento para reivindicar su plan
original y rescatarlo en el siglo XX para ser utilizado
en el siglo XXI. Armado teóricamente sobre el método del Simmel, se podría avanzar más allá de sus
intenciones originales. De manera colectiva podríamos construir una red de mapas cognitivos que llamaríamos: cartografia global de la sociedad histórica. Dada esta inseparabilidad del espacio geométrico
del metafórico, nuestra investigación combinaría la
cartografia de tipo geométrico con una esquematización cognitiva del tipo textual/analítica. Simmel
puede enseñarnos a poner la condición fundamentalmente espacial del ser en el movimiento histórico,
un abordaje que se encuentra adaptado de mejor
manera para los estudios del mundo globalizado.

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

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Traducción de Pedro Carvallo Ponce
Recibido: septiembre 2005
Aceptado: ociubre 2005

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 ! SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

Transición al descalabro
De la aristocracia tradicional
a las modernas élites del poder

H .C.F.

D

urante el último medio
siglo casi todos los países latinoamericanos han
experimentado notables
procesos de modernización que han
generado una marcada especialización de roles y funciones, una intensa diferenciación de los tejidos
sociales y una expansión sin precedente de los llamados estratos medios. Todo esto ha llevado a crear
paulatinamente un sector dedicado
de modo más o menos profesional
a la actividad política que puede
reclamar para sí una relativa autonomía, sobre todo en cuestiones de
reclutamiento, funcionamiento interno y auto-imagen. La élite del
poder representa ciertamente un conglomerado con
fronteras porosas y poco precisas, influida por otros
grupos, capas y estamentos, pero hoy no se le puede
dejar de atribuir una identidad distinta y propia dentro del conjunto social.
Aunque la modernidad alcanzada en gran
parte de América Latina sea de carácter imitativo y
haya producido en los últimos tiempos dilatados fenóm enos de desilusión colectiva, no hay duda de que
hace escasos cincuenta años las sociedades latinoa-

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

MANSILLA

mericanas exhibían estructuras mucho más simples y se regían por unos
pocos valores normativos de índole
elemental. Hoy tenemos, en cambio,
estructuras sociales de notable complejidad en todo sentido y con dinámicas e intereses muy diversos y hasta divergentes, como los numerosos
sectores de la sociedad civil (Hengstenberg, 1999). Este mismo desarrollo ha conducido también a una diferenciación entre las sociedades
latinoamericanas, de manera que, en
varias esferas, las desigualdades entre los países del área tienden a acrecentarse, lo que vale asimismo para
la composición socio-económica en
el interior de cada país.
Esta evolución hacia una mayor complejidad
general puede ser observada claramente en la composición de las élites: hasta la Segunda Guerra Mundial se trataba de una clase compacta que incluía a
terraterúentes, empresarios, políticos, militares e intelectuales. Hoy estos últimos se hallan, por ejemplo,
bastante alejados de los focos del poder y el prestigio.
Los políticos constituyen ahora un sector que se distingue de los demás, produciendo ciertas reglas y rutinas propias. Esta relativa autonomía del estrato po-

59

�TEORÍA
Transición al descalabro

TEORÍA
Transición al descalabro

lítico no quiere decir que la calidad de su desempeño
global haya mejorado y menos aun que las poblaciones involucradas perciban su accionar como algo
positivo y promisorio para la marcha de la sociedad
respectiva. Este ensayo quiere llamar la atención sobre la posibilidad de que en algunas naciones la transición de aristocracia tradicional a élite funcional
moderna ha significado no sólo un descenso, sino un
genuino descalabro histórico.
Sin entrar a un debate teórico sobre definiciones conceptuales y problemas afines 1, se puede hacer
algunas aseveraciones de índole provisoria en torno a
la evolución histórica y a la composición y funciones
actuales de las élites políticas. Aunque las generalizaciones en ciencias sociales resultan siempre precarias
e inexactas, son, por otra parte, indispensables si se
quiere decir algo que tenga relevancia teórica y supere la mera reproducción de la realidad empírica. Esto
es tanto más necesario cuanto faltan estudios serios y
bien documentados sobre las clases altas y las élites
políticas de las naciones latinoamericanas; los únicos
casos estudiados con una relativa profundidad son
los de Argentina (Imaz, 1964; Sábato, 1998; Bidart,
1977), Chile (Zeitlin y Ratcliffe, 1988) y México (Ai
Camp, 1984; Morales, 1994; Lindau, 1992; Ramos,
1993; Zabludovsky, 2004: 50-62).

LA ARISTOCRACIA TRADICIONAL
El hecho más importante en este contexto es el desplazamiento de la aristocracia tradicional por la moderna élite funcional del poder. Este fenómeno tiene
connotaciones decisivas en muchos terrenos, y aquí
se hará énfasis en la dimensión socio-cultural y en el
ámbito de los valores de orientación. Se puede afirmar que hasta mediados del siglo XX existía una
amplia identificación entre la clase alta socio-económica y la élite político-administrativa, identificación

Cf la obra clásica Bottomore (1967); un buen resumen se encuentra en Waldmann (2002: 73-77).
1

60

basada en estrechos vínculos familiares y personales
(Lipset y Solari, 1967; Burns y Skidmore, 1979) . Este
fenómeno era percibido como algo obvio por las llamadas oligarquías tradicionales, centradas en los terratenientes, en los grandes comerciantes urbanos y
en las jefaturas militares. Hasta los intelectuales podían ser considerados, con las reservas del caso, como
parte integrante de una clase dirigente muy alejada
de los estratos subalternos, aunque hayan militado
asiduamente en la oposición a los poderes fácticos2 •
Los factores negativos vinculados a las aristocracias tradicionales latinoamericanas son bien conocidos y no necesitan ser nombrados in extenso. Basta
aquí mencionar los estrechos nexos entre esta clase y
las dictaduras militares y civiles que ensombrecieron
una buena parte de la historia republicana del Nuevo
Mundo. La cultura del autoritarismo, el uso de la religión como instrumento de control social, la explotación de los trabajadores en los campos y las minas,
y dilatados fenómenos de corrupción, representan
igualmente aspectos indelebles asociados a las antiguas oligarquías. Pero esta constelación requiere de
algunas precisiones. La clase alta tradicional exhibió
en algunos tiempos y lugares una comprensión paternalista de las penurias y los sentimientos de otros estratos que podían ser peligrosos a largo plazo, actitud
que es extraña a las tecnocracias contemporáneas. Hasta
mediados del siglo XX el predominio irrestricto del
utilitarismo y la ideología del interés individual -que
constituyen la religión del presente-, no tenían aún la
fuerza normativa que poseen en la actualidad. No
prevalecía la economización del ámbito político y
cultural; es decir, no era obligatoria la tendencia a tratar la totalidad social como si fuera un gigantesco
mecanismo de mercado y a los ciudadanos como si
fuesen sólo agentes económicos que intentan maximizar sus ventajas competitivas. El fenómeno de la
corrupción, aunque siempre existente, no conocía la

2

Sobre los complejos vínculos entre los intelectuales y el poder ej.
Rama (1968), Arrosa (1985), Hofmeister y Mansilla (2003).

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

dilatación, la profundidad y la aceptación de nuestros días. Como lo vislumbró Max Weber, en varias
ocasiones la aristocracia tradicional entendió sus privilegios como una vocación de servicio a la nación3 •
En algunos países latinoamericanos no fue mera casualidad que los sectores esclarecidos de las clases altas propugnasen ya desde la segunda mitad del siglo
XIX una política promotora de la educación obligatoria y gratuita, la construcción acelerada de un extenso sistema de transportes y comunicaciones y una
modesta introducción del Estado de Derecho; es decir,
factores de desarrollo que contribuyeron al bienestar
de toda la población. Ejemplos de este programa liberal, modernizante y con resultados democratizadores4 son las reformas de la monarquía brasileña, el
breve predominio del Partido Civil en el Perú (Mücke,
1998), el gobierno del Partido Liberal en Bolivia
(1899-1920) (Cajías et al, 2001; Campero, 2000) y,
sobre todo, el largo periodo de la aristocracia liberal
en la Argentina (1862-1943), periodo que constituye
el paradigma más notable de evolución histórica en
América Latina. Durante 81 años una clase alta relativamente compacta, centrada en los terratenientes y
los grandes comerciantes de Buenos Aires, enriquecida con intelectuales y administradores de gran calidad y, sobre todo, abierta al mundo exterior, a los
valores de la Ilustración europea y al Estado de Derecho, logró construir una sociedad de indudable prosperidad, con muchas posibilidades de ascenso social
para amplios grupos y un nivel educacional y cultural rara vez alcanzado en elTercer Mundo (Rapoport,
2000). No es insólita la observación de que las aristocracias tradicionales, atadas a la tierra y a problemas
del medio ambiente, tienen una visión - y, por lo tanto, una responsabilidad- a largo plazo de su quehacer

3

El aristócrata que se dedica a la política vive para ella y no de ella,
(Weber, 1958).
4
Para una apreciación más diferenciada de este complejo tema cf
Bachrach (1971 y 1980), Endruweit (1986), Higley y Günther
(1992) y para el caso latinoamericano ej. el número monográfico
de Metapolítica (2001).

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTlEMBRE-OICIEMBRE 2005

No es insólita la observación
de que las aristocracias
tradicionales) atadas a la tierra
y a problemas del medio
ambiente) tienen una visión
-y) por lo tanto) una
responsabilidad- a largo plazo
de su quehacer económicosocial que las distingue de
otrosgrupos privilegiados.
económico-social que las distingue de otros grupos
privilegiados5• Uno de los aspectos básicos de este
régimen estribaba precisamente en la carencia de
prácticas populistas, en la ausencia de falsas ilusiones
igualitarias y en el control que la clase alta tradicional
pudo mantener sobre las esferas de la política y la
cultura. Además, como lo afirmaron Max Horkheimer yTheodor W Adorno, el despliegue auténtico de
la cultura tiene también que ver con la posibilidad de
que las creaciones artísticas y culturales estén preservadas de las coerciones del mercado y del excesivo
"control democrático" -Horkheimer y Adorno, 1947-.
En los terrenos de la ética social y de la estética pública el régimen argentino sentó standards que pocas
veces han sido superados en el Nuevo Mundo; los

5

Pensar en largos periodos temporales es, por ejemplo, el arquetipo del principio de respmsabilidad: es la obligación más relevante y
digna, puesto que esta concepción de totalidad, que abraza la dimensión del futuro, está dirigida hacia la naturaleza y nuestros descendientes Gonas, 1984: 85, 189 sq., 197).

61

�TEORÍA
Transición al descala.bro

fenómenos de corrupción exhibieron, por ejemplo,
índices saludablemente bajos. Esta aristocracia se vio
a sí misma como liberal, cosmopolita y modernizante,
imbuida de una vocación de servicio a la nación. Aunque suene ínsólito y poco creíble, esta auto-imagen
ha correspondido parcialmente a la realidad.
Algunos de estos argumentos, que podrían parecer en nuestra época tecnocrática como un íntolerable resabio de un pasado idealizado- y felizmente
superado-, pueden contener un significado ínesperado. En un estudio sobre la presencia muy exigua de
factores totalitarios en Gran Bretaña, Lord Ralf
Dahrendorf escribió que las normativas aristocráticas constituirían un dique contra la posibilidad de regresión y barbarie que está contenida en la modernidad democrática6 • El desarrollo argentino posterior a
1943 es un ejemplo elocuente y continuo de esta posibilidad7.

LAS MODERNAS ÉLITES POLÍTICAS
El proceso de modernización ha ínvalidado la influencia política, económica y hasta cultural de las aristocracias tradicionales y ha contribuido al surgimiento
de una élite política funcional, la cual ha brotado
mayoritariamente de la carrera administrativa, de los
organismos íntemacionales, de la empresa privada y
ocasionalmente de los propios aparatos partidarios.
Sus miembros poseen hoy una carrera universitaria,
pero no de carácter humanista, sino más bien de índole gerencial-administrativa o técnica8 .

6

En un texto poco conocido, Lord Ralf Dahrendorf se pregunta
porqué la Gran Bretaña fue inmune a las seducciones del fascismo,
el nacionalismo y el comunismo, y encuentra una respuesta parcial
en la pervivencia de prácticas premodernas e instituciones aristocráticas en aquella nación durante una buena parte del siglo XX.
(Dahrendorf, 1996: 197sq.).
7
Desde diferentes ángulos cf. Sarlo (2001), Luna (1986), Rein
(1998) y Plotkin (1993).
8
Algunas observaciones interesantes en Plotkin y Neiburg (2003:
119-149).

62

TEORÍA
Transiciim al descakibro

No hay duda de la existencia de algunas metas
normativas razonahks en el seno de la tecnocracia
política neoliberal9 que tomó el poder después de 1980
en la mayoría de las naciones latinoamericanas: la reducción de las funciones económico-empresariales del
Estado, la expansión y consolidación de la economía
de mercado, el abandono de políticas sociales de corte populista, la modernización de la administración
pública, la creación de nuevas instituciones estatales
(por ejemplo, en el Poder Judicial y el sistema regulatorio sectorial) y la limitación de las demandas
redistributivas irrealistas10• La auto-imagen de las élites
políticas tecnócratas está basada justamente en la
pretensión de encamar al mismo tiempo la eficiencia
técnica, el ingreso al mundo globalizado y la modernización democrática 11 •
Pero la pretendida modernidad de su formación profesional y la objetividad técnica de sus decisiones constituyen algo dudoso. La tradición sigue
teniendo aquí un peso determinante. En el seno de
los aparatos estatales y partidarios el ascenso y la competencia se sirven, por ejemplo, de procedimientos
convencionales, como los lazos familiares y regionales, las amistades de vieja data, las dotes carismáticas,
la utilización de la astucia práctica y las lealtades basadas en la comisión conjunta de delitos. Las nuevas
élites usan mecanismos democráticos para llegar al
poder, pero una vez allí se consagran a favorecer unilateralmente intereses particulares, a tolerar los fenómenos de corrupción y, por ende, a desvirtuar la democracia. Hoy en día no practican una violación
abierta de las normas legales, pero sí un manejo discrecional de los mecanismos del poder (Hofmeister, 2002).
En este sentido la realidad latinoamericana -con las

9

Sobre las diferencias y los matices de lo que puede entenderse
por políticas neoliberales cf. Barrios (2000: 45-63).
1
Con respecto a esta temática en el ámbito andino cf Conaghan
(1987).
11
Sobre la auto-imagen de las élites tecnócratas cf. Lavín (1988);
con tendencia populista cf. Tirón (2000).

°

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

posibles excepciones de Chile y Costa Rica- está muy
alejada del paradigma y, sobre todo, de un funcionamiento aceptable de la democracia representativa, liberal y pluralista, y se acerca más bien a la llamada
"democracia defectiva o defectuosa", según la definición de Wolfgang Merkel (1999: 361-381). Como
afirmó Ralf Dahrendorf, la nueva clase tecnocrática
basada en las tecnologías contemporáneas de la información tiende a exonerarse de todo control genuinamente democrático y a sobreponerse al Estado
nacional, a sus regulaciones y su marco de interacción todavía comprensible y controlable (Dahrendorf,
2003).
Los factores negativos vinculados a estas élites
resaltan mediante una comparación con el desempeño integral de las aristocracias tradicionales. Se puede aseverar que después de largos años de transición
a la democracia 12, en tierras latinoamericanas el proceso de democratización ha generado notables edificios institucionales que coexisten en curiosa simbiosis con costumbres ancestrales y prácticas cotidianas
premodernas, particularistas y hasta irracionales.
Muchas veces la democratización y la modernización
han servido para revigorizar tradiciones premodemas
y, de este modo, hacerlas más resistentes frente a
12

Es ya inmensa la literatura existente sobre los procesos de democratización en América Latina. Uno de los aportes más importante es el de Lauga (1999).

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

191SEPTIEMBRE-OICtEMBRE 2005

impugnaciones realmente innovadoras. Esta situación
no ha podido ser modificada por los artificios de la
ingeniería política, hoy tan en boga.
Es por ello conveniente señalar algunas de las
características de esta realidad compleja y contradictoria, signada por la polarización en el nivel de ingresos, el deterioro del medio ambiente, el dramático
aumento de la inseguridad ciudadana, y por una atmósfera de agresividad, tensiones y egoísmo. Además,
en los últimos veinte años se han realizado reformas
constitucionales de gran envergadura que no han
impedido y ni siquiera mitigado antiguas usanzas
burocráticas y prácticas corruptas aberrantes y erráticas. Por ejemplo: la reorganización del Poder Judicial -la creación de nuevos órganos como el tribunal
constitucional, el defensor del pueblo, el consejo de la
magistratura y el establecimiento de nuevos códigosno ha podido alterar sino muy parcialmente las rutinas de venalidad, lentitud e ineficacia que caracterizan los estrados judiciales desde la era colonial española. La modernización de la administración estatal
y de las fuerzas de orden público (especialmente de
la policía) no ha podido evitar la persistencia de engorrosos trámites y de hábitos irracionales, por un
lado, y el aumento espectacular de la inseguridad ciudadana en los últimos tiempos, por otro. Jamás se había
discutido tanto sobre temas de medio ambiente (incluidas las cumbres presidenciales y la creación de
innumerables instancias consagradas presuntamente
a cuestiones ecológicas, como el Ministerio de Desarrollo Sostenible en Bolivia -Calderón y Jetté, 2002:
349-368-, y nunca se han aniquilado tantos bosques
como en los últimos años; es decir después de la llamada Cumbre de la Tierra en Río deJaneiro de 1992.
Nunca se hicieron tantos esfuerzos modernizadores
para ampliar y mejorar las autonomías municipales,
y jamás se dio una ola similar de corrupción y apropiación privada de fondos fiscales en el ámbito de las
alcaldías y regiones descentralizadas. Y estos resultados pertenecen sin duda a la responsabilidad histórica de la élite política tecnocrática.

63

�TEORÍA
Transición al desea/obro

Una buena porción de las
sociedades latinoamericanas
percibe los efectosgenerales
irradiados por las nuevas
élites tecnócratas como algo
similar a un fraude: la
modernidad alcanzada es
considerada como
insuficiente e imitativa y la
democracia practicada es
vista como un engaño
colectivo.
En contra de la apología neoliberal hay que
advertir que las élites modernas en política y economía no han resultado tan extraordinariamente beneficiosas para el conjunto de la sociedad. La mayoría
de esos nuevos grupos elitistas surgidos durante las
últimas décadas del siglo XX han resultado ser oligarquías autosatisfechas y autoritarias, que sólo poseen una perspectiva histórica de corto aliento. Uno
de sus mayores méritos estriba en el saqueo refinado
y tecnificado de los fondos públicos. En el imaginario popular hasta las concepciones liberales más razonables se ven vulneradas por las prácticas de las
nuevas plutocracias capitalistas 13, prácticas que hu13

Sobre el rol nefasto de estas nuevas élites y su carácter antiliberal
(pese a que representan los máximos usufructuarios del modelo
neoliberal), cf. Benegas (1999).

64

TEORÍA
Transición al descalabro

hieran sido imposibles sin la estrecha alianza con la
élite política. Ambas clases no poseen ni el buen gusto ni la moderación de las aristocracias tradicionales,
ni el talento creador del empresariado protestante, ni
una visión estructurante original para toda la sociedad contemporánea. La cleptocracia rusa y las nuevas
élites en América Latina deben su éxito a un acceso
privilegiado al enflaquecido aparato estatal del modelo
neoliberal (pero muy provechoso si se lo sabe exprimir
adecuadamente), al control del Poder Judicial (para
evitar ser sometidas a juicio y castigo) y a un pacto
mafioso del silencio (que impide las intrusiones de
agentes hostiles al sistema). En América Latina, por
ejemplo, las grandes fortunas no se deben, en su inmensa mayoria, a grandes inventos o mejoras tecnológicas o habilidades organizativas excepcionales (como
los conocidos casos deThyssen, Krupp, Siemens, Bosch,
Mellon, Rothschild, Gates, etc.). Numerosos empresarios neoliberales son más bien "tiburones al acecho"
(Majul et al., 1997), esperando esquilmar al Estado o
al prójimo desprevenido o a ambos.
Con las posibles excepciones de Chile y Costa
Rica, una buena porción de las sociedades latinoamericanas percibe los efectos generales irradiados por
las nuevas élites tecnócratas como algo similar a un
fraude: la modernidad alcanzada es considerada como
insuficiente e imitativa y la democracia practicada es
vista como un engaño colectivo. Con cierta seguridad se puede aseverar que las élites políticas contemporáneas se han eximido de una vocación de servicio
a la colectividad, se han exonerado de la dimensión
ética y jamás alcanzaron una modesta comprensión
del horizonte de la estética. Su desdén por el ámbito
de la ecología, es decir por la problemática de largo
plazo, es proverbial.
Por todo ello se puede afirmar que la contribución de las nuevas élites a la consolidación democrática y a una genuina modernización a partir de aproximadamente 1980 ha resultado ambigua y accidental.
Se trata, en realidad, de un tipo de neoliberalismo plutocrático-plebeyo que, pese a su expansión planetaria,

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

no parece ser un modelo a la altura de los tiempos ni
frente a las demandas siempre crecientes del resto de
la sociedad.
Las élites tecnócratas se han destacado por las
prácticas corruptas en un grado mucho más elevado
que las aristocracias clásicas premodernas, sobre todo
a causa de su carácter sistemático y tecnificado. Ellas
no sólo han conservado importantes elementos de la
tradición autoritaria e irracionalista de origen premoderno (como el prebendalismo y el clientelismo), sino
que no han sabido generar un liderazgo sólido y duradero basado en criterios de efectividad, previsibilidad y racionalidad. Poseen una visión inmediatista e
instrumentalista de toda la esfera política; suponen
que la preservación de la situación actual les brinda
todavía buenas oportunidades de maniobra, de enriquecimiento y de consolidación del propio estrato
social. Estos liderazgos han mostrado ser precarios y
proclives a descomponerse (como fue el caso de Alberto Fujimori en el Perú) y fomentan paradójicamente el resurgimiento de regímenes personalistas y
caudillistas.
Los políticos tecnócratas son personas con un
nivel cultural bastante limitado y con un horizonte de
anhelos muy restringido: pecunia et potestas14• Precisamente en el marco de la democracia de masas los
políticos del presente intentan parecerse a los presentadores de televisión y a los expertos en relaciones
públicas, excluyendo todo indicio de intelectualidad,
espíritu critico y responsabilidad social. Sus escasos
conocimientos son poco fundados, circunstanciales,
fácilmente reemplazables; su máxima habilidad consiste en vender en el momento adecuado y a buen
precio esas modestas destrezas a un público ingenuo
que tampoco exige gran cosa de ellos. Las élites actuales se comportan como las clases subalternas: ven
los mismos programas de televisión que las masas,
14

Poder y dinero conforman desde la antigüedad clásica los valores normativos de los políticos que exhiben propensiones anti-aristocráticas y dicen representar los intereses de grupos emergentes
de los estratos medios y bajos.

TRAYECTORIAS ¡ AÑO VII, NÜM. 19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

leen -si es que leen- los mismos periódicos, tienen
apego por las mismas normativas y por los mismos
gustos estéticos: la diferencia es cosa de cantidad y
no de calidad. No es superfluo mencionar que según
Hans Magnus Enzensberger la élite política alemana
actual está exenta de aspectos como placer, opulencia, generosidad, fantasía, sensualidad, magnificencia, pompas y galas; su máximo lujo es el lujo plástico
de las tarjetas de crédito (Magnus, 1991: 128 sq., 263,
271). Es un poder frío, burocrático y tedioso. La situación es similar en América Latina.
La opinión pública que podemos llamar esclarecida está asombrada al observar que la mayoría de
las personas ahora consagradas a la ideología neoliberal en el seno de la élite política militaron activamente en las antiguas fuerzas pro-estatistas, antidemocráticas e iliberales 15 . Han cambiado ciertamente
su discurso ideológico, pero siguen siendo la misma
capa privilegiada de antaño con su mentalidad
inextirpable de servirse eficazmente de los fondos fiscales -pero eso sí: ahora con una mejor educación
cosmopolita y con inclinaciones tecnicistas 16• Las élites
actuales, legitimadas democráticamente, han resultado
15
16

CJ para el caso ch.ileno:Jocelyn-Holt (2003: 171-197).
CJ para el caso argentino: Quiroga (2003: 199-228).

65

�TEORÍA
Transicwn al descalabro

TEORÍA
Transicwn al descalabro

ser grupos remarcablemente autosatisfechos, arrogantes y cínicos, lo cual no sería tan grave si estos grupos
denotaran un mínimo de competencia administrativa, honradez en el desempeño de sus funciones y algo
de interés por la estética pública y por la dimensión
del largo plazo. Lo que han logrado, y ésta sin duda
alguna, es la separación entre moral y política, hecho
de gran relevancia en el largo plazo. En América Latina los regímenes democráticos contemporáneos están conducidos por clases dirigentes, cuya competencia técnica, cualidades morales y hasta common
sense han resultado ser bienes notablemente escasos.
No parece que esta situación vaya a cambiar en el futuro inmediato. Estas carencias tienen su correlato en la
ingenuidad, maleabilidad y falta de realismo (expectativas demasiado elevadas) entre las capas sociales medias y bajas de casi todas las sociedades. Esto parece
representar uno de los dilemas mayores del siglo XXI.

RESULTADOS GENERALES
Una vasta desilusión colectiva parece ser la consecuencia de estos procesos, enmarcados en la globalización contemporánea (Mols, 2003: 11-21). La reforma
de los poderes del Estado en términos de rediseño administrativo, equipamiento informático y modificación
de organigramas y demás minucias -que constituyen
lamentablemente la ocupación central de las modernas élites gobernantes- puede conducir, como aseveró Carlos M . Vilas, al llamado síndrome de Pantakón:
una gerencia aparentemente eficiente al servicio de
un orden irracional. "Lo que la historia y la estructura no dan, Harvard no presta" (Vilas, 2001: 193). Esta
modernización imitativa y superficial se hace muy
evidente en las reformas de los partidos políticos, de
la administración pública y de los parlamentos. No es
una casualidad que estas élites políticas del presente
y sus instituciones más próximas no han producido
una obra intelectual original e internacionalmente
digna de mención (Urrutia, 2003: 95) . Siguiendo una
tendencia que parece ser mundial, la actividad que

66

habitualmente llamarnos política se desembaraza de
elementos programáticos, se libera de ex;periencias
históricas y se exime premeditadamente de aspectos
teóricos y crítico-reflexivos. Es un desarrollo que no
presagia nada bueno para la convivencia razonable
de los mortales en el futuro. Y lamentablemente la
cooperación internacional, incluyendo las fundaciones políticas alemanas, ha hecho una importante contribución para la expansión de esta mentalidad tecnocrática. Lo grave no reside sólo en el hecho de haber
echado por la borda los valores cristianos, las tradiciones social-democráticas o los principios humanistas del liberalismo primigenio, sino en fomentar una
atmósfera ciega frente al ámbito de la ética y la estética y a la dimensión del largo plazo.
Los principios generales de eficacia y transparencia, de que ahora hacen gala los gobiernos neoliberales, sobre todo frente a los organismos internacionales, se refieren exclusivamente a una racionalidad
instrumental, es decir a los métodos, las herramientas
y los procedimientos utilizados en el aparato estatal,
pero rara vez a los fines últimos a los que el Estado
deberla aspirar. Esta visión operativa, o más claramente tecnicista del quehacer estatal, fomenta en última ins17
tancia la tendencia a que, frente a los verdaderos objetivos del accionar gubernamental, permanezcan los
convencionales: en nombre de la tecnificación del
Estado se consigue una perpetuación del bloque habitual de poder y la conservación de antiguos intereses elitistas. La capacidad de protesta del ciudadano
actual, transformado en mero cliente, con sus demandas específicas, mensurables y altamente segmentadas,
se torna intranscendente. E ste reduccionismo
procedimentalista, aparentemente purificado de las
pasiones tradicionales, reproduce empero las viejas
usanzas de la corrupción y del patrimonialismo.
El desprecio por las dimensiones de la moral y
la estética y el desdén por los aspectos aristocráticos
de la historia y la cultura han generado un igualitaris-

17

Verdadero: lo que persiste a largo plazo.

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

mo muy marcado en el ámbito de las pautas de consumo y comportamiento. Los designios igualitaristas
culminan en el régimen menos igualitario que uno
puede imaginarse, en la plutocracia. Su peligrosidad
se deriva de su carácter engañoso y larvado: el millonario y el político que ven los mismos programas de
televisión que sus empleados y subalternos disimulan la inmensa concentración de poder que tienen en
manos y encumbran la colosal distancia que existe
entre élite y masa. Como lo vislumbró Alexis deTocqueville, donde impera la privatización de lo social y
donde el dinero se transforma en el único criterio de
éxito y distinción ( es decir: en la evidencia de una
vida bien lograda), alli emerge la posibilidad del totalitarismo moderno y el tedioso uniformarniento de la
existencia colectiva (Tocqueville, 1969: 12, 100) .....,

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I

TRAYECTORIAS AÑO Vll, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE2005

GREGORIO VIDAL BONIFAZ

a venta de empresas públicas y las concesiones y licencias para que servicios públicos sean realizados por firmas privadas se
han constituido en un componente notable
y consistente de las políticas económicas ejecutadas
desde inicios de los años noventa en los más diversos
países. No sólo se insiste en la necesidad de alcanzar
el objetivo del déficit cero en los presupuestos gubernamentales, sino también que las actividades económicas se realicen por cuenta de la iniciativa privada como condición de eficacia económica y correcta
administración de los recursos.
América Latina es la región en que se han realizado las mayores privatizaciones entre los países en
desarrollo. Destacan las ventas de las empresas telefónicas y, en algunos países, servicios bancarios y financieros y empresas de energía eléctrica, gas y petróleo. ·
En algunos países latinoamericanos las privatizaciones estuvieron dominadas por empresas extranjeras, en otros fueron capitales nacionales los
compradores. Ciertas privatizaciones dieron origen
a consorcios privados con un peso específico entre
las grandes empresas. Varias de ellas han cambiado
de propietarios en los años siguientes alterando las
relaciones de fuerza entre los principales segmentos
de los grandes capitales. Además, como lo demuestra la intervención estatal en México para mantener

L

lRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

operando los bancos y sanear sus estados financieros, y el apoyo que recibieron algunas empresas en
Brasil para contender con sus deudas en el marco de
la crisis del real1, el Estado continua siendo un dato
clave en el proceso de reestructuración entre las grandes empresas con un gran peso en la econonúa. Por
tanto, las privatizaciones desbordan el ámbito de la reducción de lo estatal. Son parte de un proceso más
amplio, cuyo dato central es el avance de la concentración económica y el reparto de los mercados entre un
reducido grupo de grandes firmas, destacando aquellas con matriz en Estados Unidos y en algunos países de Europa. Las firmas definen sus estrategias
considerando una econonúa mundial con bloques y
regiones en proceso de construcción.
El análisis que se hace sobre las privatizaciones
en América Latina considera esta perspectiva y avanza hacia la conclusión de que la continuidad del proceso en el área es parte de una transformación más
amplia de traslado de activos a manos de firmas transnacionales que excepcionalmente cuentan con su
matriz en algún país de la zona. La operación de parte
significativa de estas compañías no se articula con
un crecimiento de los mercados internos, por lo menos con uno que genere encadenamientos producti-

1

Moneda brasileña (nota de la editora).

69

�ÁMBITO

ÁMBITO
La privatización desbordada

La privatización desbordada

La reorganización de A11;
el incremento de las
inversiones por cuenta de
empresas multinacionales y
varios cambios tecnológ icos)
modifican las condiciones de
la acumulación en ciertas
ramas economicas.
I

•

vos, desarrollo tecnológico profundo y extendido y
utilización vasta y creciente de las capacidades de
producción, incluidas las del trabajo mismo.

LA AGENDA DE REFORMAS
ESTRUCTURALES
Y LAS PRIVATIZACIONES
La American Telephone and Telegraph (ATT) se
desmanteló el 1 de enero de 1984. Se dividió en siete
empresas regionales que conservaban el monopolio
de la telefonía local y una octava que opera largas
distancias interregionales e internacionales. Esta última conservó la razón social de ATT. La nueva ATT
realiza inversiones en el extranjero. Pronto, MCI,
GTE-Sprint y US Telephone se le enfrentaron en el
mercado de larga distancia en Estados Unidos. En
otros países destacó el crecimiento de France Cable
et Radio que efectuó diversas inversiones en el exteúor. La reorganización de ATT, el incremento de las
inversiones por cuenta de empresas multinacionales
y varios cambios tecnológicos, modifican las condiciones de la acumulación en ciertas ramas económicas. La acción del Estado en la economía conoce

70

nuevos taxativos y determinados grupos de capitales tienen nuevas esferas para crecer y multiplicar su
fuerza. Desde entonces se creó un espacio de competencia significativo entre los capitales vinculado
con algunos desarrollos técnicos, pero también ligado al curso que han tomado la inversión extranjera,
la privatización de empresas de servicios públicos
básicos y el traslado en la propiedad de activos a firmas
extranjeras en varias de las más importantes economías
desarrolladas, en América Latina y en Europa central
y más recientemente en Asia del este y del pacífico.
En junio de 1992 el Banco Mundial (BM) organizó una conferencia para evaluar los efectos de
las privatizaciones. Entre los invitados estuvieron
académicos y autoridades encargadas de las políticas económicas. El antecedente de la reunión incluía
un programa de investigación de dos años sobre el
tema entre el BM y la Universidad de Boston. La
evaluación sobre las privatizaciones fue altamente
positiva. Se insistió en la necesidad de acelerar el proceso en todo el mundo. Lawrence Summers, quien
años después sería Secretario del Tesoro en el gobierno de Clinton en Estados Unidos, reconocía las
dificultades y la necesidad de combinar apropiadamente las privatizaciones con otras reformas políticas que refuercen la credibilidad en los gobiernos.
Urgió a generar iniciativas que incluyeran la asistencia extranjera para apoyar a las empresas privatizadas (Gala! y Shirley, 1994). Además del discurso, el
BM, el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) han elaborado
propuestas de política econórnica que indican la necesidad de avanzar en las privatizaciones en el conjunto de los países en desarrollo y en las llamadas
economías en transición.
En círculos académicos de América Latina se
sostiene que las privatizaciones se fundan en el" ... fracaso de las políticas de intervencionismo estatal y de
la industrialización sustitutiva como en el estancarniento de la mayoría de los países latinoamericanos
y los graves déficit presupuestarios que afectan a sus

TRAYECTORIAS

IAÑOVII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

gobiernos" (Cardoso, 1992:8). Desde estas posiciones se afirma que hay estudios (Krueger, 1990a;
1990b) en que se examinan los fracasos de la intervención gubernamental.
En 1997, el BM elabora su informe sobre el
tema del Estado donde sostiene la necesidad de replantear su papel enfatizando que no puede ser un
agente directo del crecimiento. Asimismo, afuma que
la reducción de la presencia estatal excesiva contiene
dos enseñanzas fundamentales:
...la hberalización de los mercados peanite a los nuevos

participantes crear empleos y riqueza.También alivia las
dificultades de la privatización (...) La segunda, aunque
es necesario que el Estado sobredimensionado tenga
menos bienes de su propiedad, y si bien no hay ninguna
razón económica convincente para que las industrias de
bienes comerciales sigan siendo de propiedad estatal, no
hay un momento preciso del programa de reforma que
pueda considerarse como 'el más indicado' para iniciar la
privatización (TheWorld Bank, 1997: 73).

El BM insiste en la urgencia de avanzar en las
reformas de segunda generación y realizar reformas
en los sistemas electorales y de partidos, el régimen
político, la estructura de los diferentes poderes del
Estado y en el sistema de administración de justicia para
alcanzar una mayor eficacia estatal y que actúen los
mercados (The World Bank, 1997: cap. 9 y 10). Sobre
las privatizaciones específicamente sostiene:
Si bien su importancia en la estrategia para la promoción
del mercado puede variar de un caso a otro, muchos países en desarrollo que desean reducir la magnitud de su
desmesurado sector estatal deben conceder máxima prioridad a la privatización. Un proceso de privatización bien
administrado produce grandes beneficios económicos y
fiscales (TheWorld Bank., 1997: 7).

En un estudio del Banco de Inversión Flemings
y el BM sobre privatizaciones y mercados emergen-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

tes se sostiene que entre las lecciones están: necesidad de transparencia y marco legal claro; desarrollo
de una firme regulación; una reforma estructural
completa que mantenga los fundamentos macroeconórnicos capaz de atraer inversión extranjera y de
gestar un firme papel para los mercados accionarios
(Lieberman y Kirkness, 1998: 6-7). El vicepresidente de finanzas y desarrollo del sector privado del BM
y el director ejecutivo de Flemings afuman:
. ..el estudio se publica en el periodo inmediato siguiente
a la crisis asiática, por ello las lecciones del proceso de
privatizaciones deben valorarse con mayorfuerza, en particular la vinculación con políticas macroeconórnicas y
otras reformas estructurales como las del sector financiero para que todas resulten exitosas y peanitan el desarrollo de los mercados accionarios en los países que están
realizando las privatizaciones (Lleberman y Kirkness,
1998: vi- vii).

Las privatizaciones son una de las medidas
recomendadas por las fuerzas económicas y políticas del Consenso de Washington y deben estudiarse
considerando los intereses de estos actores sociales
(Vidal, 2001a: cap. 1)
Después del "efecto tequila" se recomienda al
gobierno de México avanzar en las privatizaciones y
se establece la agenda que incluye: petroquírnica,
aeropuertos, ferrocarriles, sistema de satélites y electricidad. Algo equivalente sucede en Brasil, que acelera su programa de privatizaciones una vez que se
presenta una crisis monetaria y cambiaría en su economía. Las privatizaciones deTelebrás, diversos bancos y empresas de producción y comercialización de
electricidad se hacen en los años de 1998 y 1999.
Algo semejante ocurre después de la crisis en Corea
y Asia del sudeste. En el documento de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico
sobre el curso de las privatizaciones en los países
miembros de la organización se afuma que la privatización es una componente central en las tareas de

71

¡¡

f

�ÁMBITO
La privatización desbordada

ÁMBITO
La privatización desbordada

Además de la modificación
del papel del Estado en el
proceso de acumulación del
capital) también se ha
transforniado la estructura
productiva y de propiedad en
importantes ramas
economicas.
I

•

reforma del gobierno, destacando en el año 2001 la
venta de parte del capital de Korea Telecom (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, 2002). Para la Argentina no se sugieren otras
opciones. Hasta la fecha las recomendaciones siguen
siendo las mismas y las crisis se consideran resultado de la falta de desarrollo del programa de reformas y la indisciplina fiscal-monetaria.
Así, no obstante las reiteradas crisis en diversos países en desarrollo, las intervenciones de gobiernos para apoyar algunas empresas recientemente
privatizadas, los continuos cambios en la propiedad
que registran otras firmas, concluyen que es necesario continuar privatizando. Es una recomendación
firme de los organismos financieros internacionales
y las fuerzas que pueden identificarse como constitutivas del Consenso de Washington. El postulado
es simple: la empresa privada alcanza una eficacia
económica que no tiene lugar tratándose de empresas estatales. Sin embargo, los hechos son más complejos.

72

LAS PRIVATIZACIONES EN AMÉRICA
LATINA: EL PESO DE LAS MAYORES
ECONOMÍAS

CUADRO 1
AMÉRICA LATINA. INGRESOS POR PRIVATIZACIONES, 1990-2000
1990

En unos cuantos años sectores económicos fundamentales como telecomunicaciones, aviación, siderurgia, electricidad han sido transformados en todo
el mundo y nuevos actores sociales están desempeñándose en el área de las políticas económicas en
ejecución. Varias de las firmas transnacionales han
alterado sus estrategias de inversión y despliegue en
los mercados ante los cambios resultado de las
privatizaciones. Además de la modificación del papel del Estado en el proceso de acumulación del capital, también se ha transformado la estructura productiva y de propiedad en importantes ramas
económicas.
En América Latina el proceso inició, no sin
conflictos y contradicciones, trastocando los términos de la acumulación, dado que en la etapa de posguerra las economías de la región se organizaron teniendo un alto grado de presencia estatal a partir,
entre otros elementos, de empresas públicas. La puesta en práctica de procesos de privatización tuvo en
varios países como antecedente inmediato una ampliación de la gestión estatal en la economía y la realización de diversas nacionalizaciones. Aún más, el
proceso de privatización de las empresas públicas está
separado en el tiempo entre algunos de los países de
la región.
Conforme transcurren los años noventa las
privatizaciones en América Latina se multiplican. En
la segunda mitad de esa década se acentúa el proceso, en particular de 1997 a 1999 cuando suman
48.5% de los ingresos por ese concepto en el periodo
1990 a 2000 (véase cuadro 1). A la infraestructura le
sigue la creación de fondos privados para administrar los recursos de las pensiones de la población, la
venta o concesión al sector privado de ciertos servicios de salud, y el ensayo de diversas formas para
que sectores del aparato educativo sean gestionados

I

TRAYECTORIAS AÑO Vll, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

Total

1991

1992

1993

10,915 * 18,723 15,560 10,488

1994

1995

8,199

4,616

1996

1997

1998

1999

2000

14,142 33,897 37,685 23,614 18,464

México

3,160 11,289

6,924

2,121

766

167

1,526

4,496

999

291

406

Argentina

7,532

2,841

5,741

4,670

894

1,208

642

4,366

510 16,157

30

44

1,633

2,401

2,621

2,104

992

3

212

127

2,840

1,276

1,751

1,268

480

286

380

1,387

112

46

23

181

1,053

429

Brasil
Perú

5,770 18,737 32,427

Venezuela

10

2,278

140

36

8

39

2,017

Chile

98

364

8

106

128

13

187

4,400 10,700

!
~

• Millones de dólares.
Fu_ente: Banco Mundial, Global Development Fínance, 2000, p. 138 y 2001 p. 186. Governo do Brasil, Minsitério do Desenvolvimiento lndústria e Comércio Exterio,
Pflvati~acao n~ Provat,zac_ao no_Bras1/, 2002. Cepal, Informe sobre la l_nversíón Extranjera en América Latina y el Caribe, 2001 SELA. EJ financí;míento externo y la deuda extern;
de Amer,ca latma Yel Car,be, d1c1embre del 2002. OECD, Recent Prtvat1sat1on Trends in OECD Countríes, núm. 82, junio 2002.

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considerando fondos privados o exclusivamente a
partir de las necesidades de ciertos grupos de empresas. La dificil situación económica de 1998 no
implicó que la reforma estructural se viera frenada
(Comisión Económica para América Latina, 1998).
En 1998 el sector público de América Latina obtiene más de 3 7 mil millones de dólares -véase cuadro
1-, participando las economías más pequeñas, como
las de Centroamérica y actividades como correos, si
bien la mayor parte (86%) se concentró en Brasil (Comisión Económica para América Latina, 1998: 6).
Brasil, Argentina y México obtienen la mayor
parte (81%) de los recursos (véase cuadrol), resultado principalmente de la venta de un reducido grupo de
empresas de servicios públicos básicos y bancos. En
algunos años los mayores ingresos corresponden a
México, a Brasil en otros y Argentina en varios más.
En Brasil el programa de desestatización se suspen de a la caída de la administración Collor de Melo,
mientras en Argentina se realiza con gran celeridad.
Según cifras anuales, sólo en 1991 destaca el peso de
las privatizaciones enVenezuela (véase cuadrol). Sin
embargo, el programa de privatizaciones en ese país

TRAYECTORIAS I AÑOVII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

no continúa en los años siguientes. El caso de la economía de Chile es distinto, dado que se realizan privatizaciones importantes desde los años setenta, aún
cuando en 1999 y 2000 logra las mayores cifras de años
recientes, en parte por la nueva privatización de algunos servicios públicos.
En 1996 destacan los ingresos fiscales que obtienen Colombia y Venezuela. En 1996, los ingresos
de Colombia por este concepto son 2 mil millones
de dólares que, junto a los obtenidos en 1997, explican 80% de los ingresos por privatizaciones de ese
país en el periodo 1990-1998. En 1996 los ingresos
fiscales de Venezuela representan 14% (véase cuadro
1) que sumados a los de Colombia son 28.5% del
total anual. Para el año de 1999 hay una baja en el
monto que los gobiernos de América Latina obtienen por las privatizaciones que continúan en los años
siguientes. En 1999 Argentina concluye la venta total de las acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y en el año 2000 y 2001 Brasil avanza en la privatización de la banca. En México se procede a
privatizar aeropuertos y hay una primera discusión
sobre la venta de las empresas de electricidad.

73

�ÁMBITO

ÁMBITO

La privatización desbordada

La privatización desbordada

En Argentina, Brasil y México está la mayoría
de activos de la zona que pueden ser privatizados.
Son las economías claves en el reparto de los mercados entre las fumas que están participando como
compradoras. Brasil, México y Argentina explican
durante el periodo 1990-99, casi 50% de los ingresos por privatizaciones de los países en desarrollo,
incluyendo a Europa y Asia central (véase cuadro
2). No hay ninguna otra economía en el mundo en
desarrollo con un peso semejante. China contribuye
con apenas 7% y la India, que cuenta con un importante sector de empresas públicas con 3%. Los datos
no se modifican sustantivamente aun si se consideran las privatizaciones posteriores a 2000 realizadas
en países de Asia del Este. Corea, que en los reportes
del BM y otros organismos multilaterales es considerado un país de alto ingreso, recibe de 1990 a 2001
por privatizaciones 14 míl 891 millones de dólares,
de los que 34% lo obtiene de 1999 a 200 l. Para el
mismo periodo y según la misma fuente México obtuvo el equivalente al 2.4% de sus ingresos por privatizaciones en los años 1999 a 2001 (Organisation
for Economic Cooperation and Development, 2002:
46). En Brasil los ingresos acumulados de 2000 a
2003 suman 15 mil 879 millones de dólares.

CUADRO 2
PRIVATIZACIONES EN EL MUNDO EN DESARROLLO,
1990-1991
RESTO
OEL
MUHOO
32.]%

MÓICO

• Procentajes del total
Fuent e: Banco Mundial, Global Development Rnance, 2000 Y 2001 .

74

EL CAPITAL EXTRANJERO
Y LAS PRIVATIZACIONES
Las economías de América Latina que más captan
por privatizaciones son aquellas que otuf)Qn los primeros sitios como destino de la inversión extranjera.
México, en los años de 1991 a 1994, y Brasil, en la
mayoría de los años posteriores a 1995, han sido las
dos economías que más capitales captan del exterior
(Vidal, 2001a: cap. 2). Las ventas de activos estatales
participan de un proceso de crecimiento de los mercados bursátiles que no necesariamente se corresponde con un proceso equivalente de inversiones
productivas. Las privatizaciones forman parte del
modo de desarrollo de ciertos capitales que hacen de
las colocaciones financieras uno de sus datos clave.
Sin embargo, las mayores economías tienen políticas
distintas en materia de participación del capital extranjero al inicio de los años noventa.
Las privatizaciones efectuadas en las dos mayores economías de la región durante la primera mitad de los noventa cuentan con la participación mayoritaria como compradores de consorcios o grupos
de inversionistas del país. Los bancos en México fueron comprados por otras empresas del sistema financiero o por inversionistas del país. En Teléfonos
de México el paquete de control de la fuma queda
en manos del grupo Carso e inversionistas del país y
participan Southwestern Bell International Holdings
y France Cables et Radio. Además, hay una colocación en diversas bolsas del mundo. En Brasil, las acerías Usiminas y CSN, las dos mayores privatizaciones de los años de 1990 a 1995, son adquiridas por
inversionistas del país. En Argentina, en la privatización de la telefónica y de Aerolíneas Argentinas son
capitales extranjeros los que controlan las firmas. En
Yacimientos Petrolíferos Fiscales el 75% de los recursos provinieron de inversionistas extranjeros (Banco
Interamericano de Desarrollo, 1996: 182).
En las privatizaciones en Perú y Bolivia la participación del capital extranjero es superior: 80%

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-OlctEMBRE 2005

(Banco Interamericano de Desarrollo, 1998: 185)
Únicamente los gobiernos de Brasil y de México venden activos públicos por la via de la colocación de
acciones en bolsa entre inversionistas extranjeros.
Argentina realiza la venta de la empresa telefónica y
la de aviación por medio de captar inversión extranjera directa y tan solo en la privatización deYacimientos Petrolíferos Fiscales se realiza colocación en bolsa de valores. En las otras economías de la región los
recursos captados del exterior son en su casi totalidad por medio de inversión extranjera directa (IED)
en ventas directas. El BID lo destaca: "Por ejemplo,
todos los países caribeños y centroamericanos han
recibido el 100 % de los ingresos provenientes de la
privatización en IED, y no en IC" (Banco Interamericano de Desarrollo, 1996: 185).
Conforme avanza la década del noventa las
privatizaciones se mantienen y la participación en
ellas de los capitales extranjeros es mayor. Además,
se realizan traspasos en la propiedad de activos recién privatizados, cuyos nuevos dueños son mayoritariamente firmas del exterior. La venta de empresas
eléctricas en Brasil, de compañías distribuidoras de
gas y la notable privatización de Telebrás cuenta con
la participación de firmas extranjeras y en algunos
casos de importantes empresas transnacionales como
socios principales (véase cuadro 3) .
Entre las mayores privatizaciones adquiridas
por fumas extranjeras América Latina ocupa un lugar destacado. Son operaciones (véase cuadro 3) con
participación de empresas transnacionales de los
países desarrollados. En ningún caso hay adquisiciones por cuenta de fumas de la región que se internacionalicen por esta vía. Varias transacciones han sido
los medios para que nuevos grupos empresariales de
los países desarrollados avancen en su proceso de
internacionalización. Destaca el caso de firmas con
matriz en España en telefonía, energía, bancos y servicios financieros. Son las compañías Endesa, Repsol,
Telefónica, BBVA y BSCH. Es importante la internacionalización que por este medio tienen algunas

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.
I

191

SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

CUADRO 3
LAS MAYORES PRIVATIZACIONES EN AMÉRICA LATINA CON
PARTICIPACIÓN DE FIRMAS EXTRANJERAS, 1987-2003

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Fuent e:Elaborac,ón propia con base en UNCTAD, World lnvestment Report
2000, Naciones Unidas, Ginebra, 2001, p. 134; BNDES, Privatiza~oes do
Brasil 1990-2004, Rio de Janeiro, febrero, 2005. Cepal, La inversión extranjera en América Latina y el Caribe, 2000, 2001 y 2002. Gregorio Vidal, Privatizaciones, fusiones y adquisiciones: Las grandes empresas en América Latina,
Cap. V,Editorial Ant hropos, Barcelona, 2001.

75

�ÁMBITO
La privatización desborda.da

ÁMBITO
La privatización desborda.da

empresas de Estados Unidos corno MCI, Enron,
AES, Bell South. También destaca la nula participación de empresas del Japón, que es parte de un proceso más amplio caracterizado por la poca participación de empresas de ese país en la compra de
activos en la región.
En el contexto de la crisis de Argentina se presentan dos nuevos hechos, uno en Brasil y el segundo en Argentina. En Brasil, la compra de bancos y
activos bancarios avanza, pero los compradores son
bancos con matriz en el país. Destacan los grupos
Bradesco e Itaú, los mayores bancos privados del país.
Han adquirido bancos que estaban en manos de capitales del exterior. El proceso es parte del mantenimiento y crecimiento de algunos grupos empresariales con
matriz en Brasil, que han realizado adquisiciones en
diversos sectores y alcanzan cierto nivel de internacionalización. En el año 2002, empresas con matriz en
Brasil realizaron 27 de las mayores adquisicion es en
la zona de América Latina, gran parte de empresas
situadas en el mismo Brasil. Además de los bancos,
destacan las adquisiciones de cerveceras, acero y otros
metales, minería, papel y pulpa, petróleo, petroquímica y otras industrias químicas. Entre los grupos
empresariales hay que mencionar a Gerdau, CVRD,
CSN, Votorantim, AmBev y Petrobrás (Latin Trade,
2003: 40-41).
En Argentina se produce el cierre de filiales de
compañías extranjeras, varias de ellas participantes
en las privatizaciones de años previos. Se produce la
salida de Bank ofNova Scotia de Canadá, y las sucursales de su filial Scotiabank Quilmes fueron repartidas entre dos bancos nacionales: BancosudMacro y Banco Cornafi. También se retira Crédit
Agricole de Francia e Intesa BCI de Italia quedó
como socio minoritario en el Banco Patagonia (Comisión Económica para América Latina, 2003: 3536). Otros bancos extranjeros con filiales en Argentina, como los españoles BBVA y BSCH declararon
que no inyectarán recursos a sus empresas en el país
y los dueños de los servicios públicos están dernan-

76

dando aumento de tarifas y tratos excepcionales en
materia fiscal. Corno subraya la Comisión Económica para América Latina (2003: 36-37), las compañías que tienen problemas financieros, están en
cesación de pagos o se han retirado del país, operan
en aquellos sectores que más renta giraron al exterior en los años noventa: servicios públicos privatizados y petróleo. De 1992 a 2001, la renta girada al
exterior por empresas extranjeras que operaban en
Argentina sumó 19 mil 009 millones de dólares que
equivalen 24. 7% de las entradas netas de inversión
extranjera directa en el mismo periodo. Petróleo, servicios no financieros y bancos explican 75.3% de la
renta transferida al extranjero.
Si desde el lado de los mercados de dinero y
capital la comparecencia de capitales del exterior es
cada vez más importante, en el campo de la reestructuración productiva en curso la presencia de
transnacionales aparece también como un dato clave. A la apertura de los mercados bursátiles le acompaña, por lo menos en algunos países, el traslado de
la propiedad de activos desde grupos privados nacionales a firmas extranjeras; pero también, el proceso se está dando de forma diferente, modificando
las relaciones de fuerza entre las grandes empresas
en la zona.

CONCENTRACIÓN ECONÓMICA,
EXTRANJERIZACIÓN Y
HETEROGENEIDAD SOCIAL
El estudio de las privatizaciones en América Latina
permite establecer rasgos específicos y diferencias.
En los países de Centroamérica y el Caribe la venta
de empresas públicas ha tenido en las firmas extranjeras sus principales compradores. En varios países
de América del Sur, como Bolivia, Ecuador y Perú
acontece lo mismo. En estos países, como en las más
grandes economías de la región, la privatización de
las empresas telefónicas está entre las mayores (véase cuadro 3).

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

La reestructuración de los servicios telefónicos generó un campo de competencia para grandes
empresarios y financieros que ha sido uno de los elementos más dinámicos en las transformaciones recientes de las economías. A la división de ATT sigue
una amplia modificación en la operación de otras
empresas, así como en la configuración de la propia
actividad, debido a los cambios tecnológicos, productivos y en la propiedad de los activos. Las compras e inversiones que algunas firmas de telefonía
han realizado en varios países de tamaño medio en
América del Sur son un ejemplo del sentido que tiene la transformación de ciertas actividades económicas. Se realizan inversiones considerando las necesidades de comunicación con el exterior e incluso
el tránsito de datos, voz, imagen hacia otros países, sin
que ello permita atender las necesidades de comunicación del país que privatizó la firma telefónica.
En Argentina ""orno se destacó previamente desde el principio varias empresas fueron vendidas a
firmas del exterior, no obstante que en algunos casos
la mayoría del capital estaba en manos de gobiernos
de países desarrollados. En Brasil el proceso ha sido
más lento, con algunas interrupciones y contando
con la participación de grandes fortunas del país. En
México hubo una participación marginal de capitales del exterior; aun en actividades como la banca se
estableció que los compradores fueran capitales del
país. En la propuesta de reformas del gobierno de
Salinas existió el objetivo de apoyar el desarrollo de
grupos financieros y empresariales que serían los
artífices de la nueva relación con la economía internacional. Las cosas cambiaron rápidamente y las restricciones al capital extranjero se suprimieron. Como
está aconteciendo en otros países, la venta de activos
a firmas del exterior avanza y la crisis financiera y
cambiaría de los años 1994-1995 colocó a varias
compañías en una situación sumamente frágil, multiplicándose las operaciones en que firmas extranjeras eran aceptadas como accionistas o adquirían el
control. De 2001 en adelante, la venta de activos a

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

empresas extranjeras se ha mantenido no obstante la
reducción a nivel internacional de las fusiones y adquisiciones transfronterizas. Sin embargo, en Brasil
se observa cierto fortalecimiento de algunos grupos
industriales nativos y los mayores bancos están en
manos de capitales brasileños o son estatales.
Los grupos y consorcios de empresarios de la
región han estado vendiendo firmas, desprendiéndose de parte de activos y aceptando la condición de
socios sin que conduzcan la nueva empresa. Se revela que no existe una fuerza social que empuje para
ubicar a corporaciones con origen en América Latina en la disputa por los mercados en el ámbito de la
economía internacional. Las empresas que logran
situarse como competidoras en este campo son pocas y varias han debido vender pronto sus participaciones o adquisiciones realizadas en los países desarrollados.
La reducción del tamaño del Estado no es, sin
embargo, un hecho absoluto. En primer lugar se lleva adelante una activa política en el terreno de la distribución de fuerza entre las grandes empresas. Es
también el responsable del sentido y ritmo que toman la apertura, la liberalización y la desregulación
de la economía. Es una presencia no neutra con relación a la fuerza y recomposición de empresas y otros
agentes económicos. Pero además, hay hechos que
señalan que las finanzas públicas han mantenido su
importancia. Por ejemplo, el endeudamiento público externo y la deuda interna han jugado un papel
en el ciclo de las colocaciones que realizan los agentes financieros internacionales. Los llamados inversionistas institucionales colocaron recursos en papeles del gobierno mexicano antes de la crisis de 1994,
corno lo hicieron después en Brasil.
La diversidad en la región se mantiene; mientras en México la relación con Estados Unidos lo
abarca todo, en las mayores economías de América
del Sur los consorcios actúan disputando el mercado regional y buscando su complementariedad con
la zona del Tratado de Libre Comercio para Améri-

77

�ÁMBITO
La privatización desbordada

ca del Norte o de la Unión Europea. En México, diversas inversiones y compras, aún cuando sean consorcios de Europa o del Japón, se hacen como parte
de una estrategia cuyo centro es el mercado estadounidense.
Un aspecto sobresaliente de la estrategia de los
consorcios es el proceso de fusiones. El peso de las com.pras y adquisiciones transfronterizas en el total de los
flujos de IED en los últimos años fue particularmente
importante y creciente (Vidal, 2001b). La compra
de empresas se acompaña de diversas operaciones
para reducir la producción, cerrar algunas plantas,
disminuir el número de empleados e incorporar nuevos elementos técnicos en algunas líneas de producción. Un ejemplo es el programa de saneamiento de
Nissan después que el 36.8% de su capital fue adquirido por Renault. Incluyó reducir la producción
de autos en Japón y disminuir los puestos de trabajo,
principalmente en el propio Japón. Nissan anunció
que suprimiría 21 mil empleos y cerraría cinco plantas de producción. La creación de la empresa química Novartis, una de las mayores en el mundo, implicó la supresión del 10% de la planta que trabajaba en
las empresas fusionadas. En Estados Unidos, en el
primer semestre de 1999 las fusiones establecieron
una nueva marca por el número de empleos que se
recortaron, casi 400 mil trabajadores, destacando las
pérdidas de empleo en el sector bancario y financiero.
Hasta el momento gran parte de las fusiones y
adquisiciones no han tenido un impacto particularmente notable en el incremento de la capacidad de
producción de la econonúa en que se realizan. En
América Latina, suprimir puestos de trabajo como
parte de las operaciones de adquisiciones y fusiones
es aún más grave, por los niveles de desempleo, precariedad y marginalidad existentes. Como las firmas
están en una lucha abierta por los mercados y no
existen límites a las estrategias de conformación de
las corporaciones, otras operaciones de fusión y compras, muchas de ellas forzadas, van a producirse. Las

78

ÁMBITO
La privatizacwn desbordada

firmas grandes y medianas de América Latina son
objeto de esta disputa. Los pocos consorcios de la
región que han logrado situarse en el conjunto de la
econonúa internacional serán objeto de la más dura
competencia y para sobrevivir deberán profundizar
su presencia en los mercados mundiales, principalmente en los países desarrollados. Bajo estas condiciones, la inestabilidad en la estructura de la propiedad entre las grandes firmas es un signo característico
del momento cuyo curso no puede establecerse con
certidumbre, por lo menos mientras los movimientos internacionales de las colocaciones de cartera e
inversiones directas sigan siendo ilimitados.
En el pasado la ejecución de la propuesta de
reforma económica ha implicado el desmantelamiento del Estado del bienestar mínimo que se había construido en algunos países del área. Esta acción la realizan gobiernos elegidos recientemente bajo formas
democráticas. En México, que formalmente tiene un
régimen de partidos políticos y formas de elección
por medio del voto, se han impulsado reformas para
que las elecciones de los gobernantes sean efectivas.
Es en medio de estos cambios que se instrumenta la
propuesta de reforma económica. En Brasil, el cambio político que se produce con el gobierno de Lula
no ha implicado grandes transformaciones en la relación de esa economía con la economía mundial.
Aunque como se destacó desde páginas previas, debe
tenerse presente el fortalecimiento relativo de algunos grupos empresariales de ese país.
La debilidad recurrente que manifiestan las
economías de América Latina ha sido un obstáculo
en los procesos de restablecimiento y profundización
de la democracia. Esto implica que los gobiernos tienen menos condiciones para negociar algún otro tipo
de trato en la relación entre las economías del área
con la economía internacional. En el conjunto de la
región se están definiendo los límites entre lo público y lo privado, mientras el contenido económico de
la democracia no se fortalece, aumenta la heterogeneidad social y el crecimiento adopta formas exclu-

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

yentes. El mundo del trabajo está gobernado por una
tendencia a la fragmentación, con el argumento de la
competitividad internacional se mantienen ínfimos
niveles de ingreso para amplios segmentos de la población y se bloquean medidas fundadas en el crecimiento económico que tiendan a la satisfacción de
necesidades sociales elementales.

CONCLUSIÓN
La situación de las economías de América Latina es
frágil. Las reformas económicas ejecutadas siguiendo el Consenso de Washington no han producido un
crecimiento importante. Las privatizaciones en la
región se han realizado con diferencias, no obstante
han dado origen a grandes empresas privadas controladas mayoritariamente por empresas transnacionales de Estados U nidos y algunos países de la Unión
Europea. Las privatizaciones han sido parte de un
proceso de compras y fusiones transfronterizas que
tiene entre sus resultados la constitución de empresas que recurren a la supresión de puestos de trabajo, realizan inversiones que tienen un alto contenido
importado. Además, varias de ellas participan en
nuevas operaciones de fusión, siendo un elemento
de la concentración económica que se impone en muy
diversas sociedades. Los grandes capitales de varios
países de América Latina parecen afirmar su condición de socios o rentistas y aun en el caso de que se
fortalezcan como en Brasil, no tienen capacidad para
impulsar un crecimiento sostenido y con aumentos
en la capacidad de producción. Fragmentación y
desarticulación son signos que cruzan el tejido social entre el Río Bravo y el Estrecho de Magallanes. ,a..,

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de Desarrollo
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Joaquín Vial (comp.), ¿Adonde va América Latina?, Santiago de Chile: Corporación de Investigaciones Económicas
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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

Recibido: enero 2005
AcepUUÍQ:mayo 2005

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

MEMORIA VIVA

Encuentro en el camino

libros Una voz en el camino: Empleo y equidad en América
Latina. 40 años de búsqueda y De la informalidad a la
modernidad.

Una charla con Víctor Tokman
EsTHELA GuTIÉRREZ GARZA Y LYLIA PALACIOS

El autor de Una voz en el
camino habla para
Trayectorias desde su
optimismo, capítulo
indispensable en el
compromiso del inspirador
académico. Experto en el
tema del desarroUo, pensador
coherente y defensor de
causas sociales, Tokman no
abandona sus caminos.

Con más de cuatro décadas de investigación y de cátedra, el académico chileno Víctor
Tokman es considerado entre los más agudos estudiosos del desarrollo, el empleo y la
participación social en América Latina. La universidad inglesa Oxford le extendió el
pergamino de doctor en economía, mientras que le fue concedido el doctorado Honoris
Causa por la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad de Rosario,
Argentina. Ha conducido la subdirección general y la dirección regional para las Américas
de la Organización Internacional delTrabajo (OIT), entre otras importantes instituciones
internacionales especializadas de gran reconocimiento que consolidaron su prestigio
más allá de los espacios académicos. Hasta la fecha asesor del presidente de Chile,
Ricardo Lagos, es autor de una sólida producción intelectual en la que se destacan los
80

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTlEMBRE-OIClEMBRE 2005

Víctor, nos gustaría empezar esta entrevista rememorando un poco lo que
ha sido tu trayectoria, partiendo de una revisi6n de la historia y la evolución de las ideas que han prevakcido sobre la situación laboral en
América Latina. Por ejemplo, uno de los primeros grandes debates desarrollados en América Latina en los años sesenta abordó la discusión de
las teorías de los mercados duales de trabajo y la marginalidad social.
Fue uno de los primeros temas que se discutieron, ¿cuál es tu oPinión al
respecto?
Bueno, creo que la formación de mercados duales fue más o menos en
los sesenta. Empezó con la discusión de la teoría de la marginalidad.
Previo a eso, sobre todo en el ambiente latinoamericano, los primeros
temas debatidos tienen más que ver con el desarrollo del pensamiento de
Prebisch y de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en
los años cincuenta (informe económico), que básicamente identifica el
problema laboral y la falta de generación de empleo como uno de los
problemas principales del desarrollo. El debate estuvo dentro del contexto del gran aporte de Prebisch que fue la teoría del centro-periferia; es
decir, la condición de dependencia de las economías latinoamericanas
que explica en gran medida por qué el crecimiento, si bien fue alto, no
fue suficiente para desarrollar la región. Ahí se puso énfasis fundamentalmente en dos o tres procesos que yo creo que son muy interesantes y
permanecen hasta el día de hoy: fundamentalmente son el crecimiento
más acelerado de la población, mucho más acelerado que en los centros,
lo que Prebisch siempre toma como comparación; la inversión extranjera y la dependencia por lo cual los excedentes no vienen a América Latina y, por lo tanto, hay una gran filtración hacia el exterior; y, por otro
lado, lo que Prebisch llama la terciarización prematura, porque a diferencia de la evolución que tuvieron los países subdesarrollados a comienzos de siglo, en América Latina no fue la industria manufacturera la que
absorbió gran parte de los migrantes, sino por el contrario tuvieron que
irse al sector de los servicios. Junto con eso la CEPAL desarrolló una
división entre estratos, creo que es un desarrollo que obedece más bien a
los escritos de Aníbal Pinto, que llama la heterogeneidad estructural y es
muy consistente con la interpretación de Prebisch. Propuso una segmentación de los mercados por niveles tecnológicos, donde fundamen-

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

El debate estuvo dentro
del contexto del gran
aporte de Prebisch que
fue la teoría del centroperiferia; es decir,
la condición de
dependencia
de las economías
latinoamericanas que
explica en gran
medida por qué el
crecimiento, si bien fue
alto, no fue suficiente
para desarrollar
la región.

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

talmente hay un sector tradicional que tiene mucha similitud con la informalidad O con la marginalidad. Ésa es una de las discusiones, en la
cual también participé, que se juntó con la discusión de la teoría de la
dependencia, en esos años insertada entre la intelectualidad_ latinoa~ericana. Fundamentalmente, el tema la marginalidad no es sino la rmsma
discusión de la capacidad de generación de empleo de las economías Y la
generación de un grupo de excluidos. Entonces, alú hay un desarrollo
que origina todo tipo de interpretación: desde los excluidos hasta la funcionalidad de los excluidos como ejército industrial de reserva para abaratar y facilitar la capacidad de acumulación y abatir los costos de mano
de obra, hasta la tesis de Fernando Henrique Cardoso Y Enzo Falleto
que proponen, dentro del contexto también de la dependencia, una interpretación un poco más política y por cierto no económica sino sociológica. Eso es lo que yo creo que marca las discusiones.

Nos flama mucho la atención las aportaciones de Aníbal Pinto en su
conceptualización de kJ heterogeneidad productiva. ¿Podrías hablarnos
de esta relación, que él analiza para su estructura productiva Y kJ formación de los mercados de trabajo.
Aníbal Pinto, por cierto fue también uno de mis maestros y tuve el privilegio de trabajar con él y con Prebisch. Básicamente lo que ellos hicieron
fue partir del análisis de Prebisch, -digo ellos porque no era sólo Anibal
Pinto, había un grupo donde estaban también María Consistano Tavares,
Luis Igueras,José Serra que han aportado mucho-. Lo que desarrollaron
fue el concepto de las ondas, de que el progreso tecnológico se introducía por ondas de modernización y que en el fondo entraban ciertos sectores mientras que otros quedaban rezagados y seguían produciendo con
tecnologías mucho más antiguas, así como coexistían y se iban generando estratos en la actividad productiva y no necesariamente había conexión; por el contrario, la heterogeneidad no solo consiste en diferencias de productividad entre los estratos productivos, sino también una
tendencia a la no homogenización de la economía. Desde luego, en economías que van presentando este tipo de segmentaciones el factor del
empleo tiene mucho que ver, porque la consecuencia lógica de las diferencias de productividad es que hay gente que se ocupa con distintos
niveles de remuneración y no hay un libre tránsito de un estrato a otro
por el lado del empleo. Esto en el fondo da una interpretación que es
diametralmente distinta al único instrumental que teníamos para comparar, que son los mercados de trabajo perfectos, en donde hay un salario, una oferta, una demanda: hay homogeneidad, la gente se mueve Y las
empresas maximizan. En la realidad, obviamente todos sabemos que eso

82

!

TRAYECTORIAS ANO VII, NÚM.19 : SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

no ocurre.Yo creo que a partir de ahi la segmentación de los mercados de
trabajo entró en América Latina mucho antes que comenzara la discusión en Estados Unidos, donde la segmentación se atribuyó a factores de
discriminación, ya sea por sexo o por niveles de ingreso, y habla otros
elementos que no estaban en discusión. A mi juicio, el mérito de la discusión latinoamericana es que a partir de la estructura económica se
llega a los mercados de trabajo y de ahí en adelante se va acercando
mucho más a la discusión, ya habitual en estos días, sobre políticas laborales propiamente dichas. En nuestra época no se discutían políticas
laborales; era si se generaba empleo o no, incluso los salarios no eran un
factor importante de análisis.

Nos gustarla aprO'Vechar tu amplísima experiencia para hacer una pregunta en dos bandas sobre kJ OIT. En forma retrospectiva, en ese abrir
brecha en toda una serie de pklnteamientos acerca de los derechos fundamentales, y en una prospectiva; ¿cuáles son los retos de kJ única organización supra nacional reconocida para seguir salvaguardando los derechos
fundamentales de trabajo?; dentro de esa retrospectiva y prospectiva ¿cuál
ha sido tu apuesta para estar en kJ OIT?
Bueno, yo creo que es correcto. La OIT es el organismo de las Naciones
Unidas más antiguo -se creó en el año de 1919, aun antes que las Naciones Unidas, cuando todavía era la Liga de las Naciones-, creada fundamentalmente, como bien lo dices tú, para salvaguardar los derechos de
los trabajadores. A partir del convenio número 1 de las horas de trabajo
se va haciendo todo este andamiaje que de hecho constituye un código
internacional del trabajo, y ése es el piso fundamental de la OIT. Posteriormente con el correr del tiempo se agrega un segundo piso que es la
cooperación técnica. Más tarde, cuando yo entro, justamente empiezo a
trabajar con asuntos de CEPAL y paso a la OIT, es cuando recién se
incorpora el empleo. El empleo en la OIT llega con el programa mundial
del empleo en los años setenta, bastante tarde; entra paralelamente con
los derechos fundamentales y no tiene punto de conexión dentro de la
propia institución. A través del programa mundial la OIT se asocia con
otros organismos. Entonces hubo un gran aporte de conocimientos sobre el tema de empleo, yo diría dos para elegir los más simbólicos: primero, es que el crecimiento no estaba rindiendo efectos sobre el empleo, la
teoría suponía que habría un "derrame", que todos vamos a estar mejor,
y la gran comprobación del programa mundial del empleo fue que eso
no estaba ocurriendo. Interesante porque en la década de los setenta había crecimiento, no estábamos estancados como ocurrió después de los
ochenta, en cuyo caso nosotros aportamos otro conocimiento que es el

TRAYECTORIAS

I ANO VII, NÚM. 19 ¡ SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

El empleo en la OIT
llega con el programa
mundial del empleo en
los años setenta&gt;
bastante tarde; entra
paralelamente
con los derechos
fundamentales y no
tiene punto de
conexión dentro de la
propia institución.
('

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

crecinúento sin solucionar los problemas de empleo; pero sin crecinúento no hay manera de enfrentar los problemas de empleo. A mi juicio, el
segundo gran aporte de la OIT es el reconocinúento del sector informal,
lo cual pasa a comienzos también de los setenta en las misiones de alto
nivel de este organismo, particularmente con el informe de Kenya de
Richard Joly y Frank Singer en el año de 1972, cuando la OIT va a
Kenya a buscar cómo ayudar a resolver el problema del desempleo. No
nos olvidemos que el núcleo central de la OIT estaba muy comprometido con los temas del desarrollo. Ahí descubre que desempleo en África
no hay, lo que hay es mucha gente que anda vendiendo y haciendo cosas
para sobrevivir a muy bajo nivel de productividad y de ingreso. Entonces, a partir de ahí se desarrolla el concepto de los working poor, los pobres trabajando en un ambiente muy hostil porque cada tanto eran perseguidos por la fuerza pública de los gobiernos en turno. A partir de lo
anterior se elabora toda una primera discusión sobre el sector informal,
desde mi punto de vista positivo, tratando de ver en qué medida sí esta
gente lograba sobrevivir, ganarse la vida en esas condiciones, aun en condiciones de persecución, ¿qué pasaría si en lugar de perseguirlos se les
facilitaba con algunas políticas de apoyo el acceso al crédito o a la capacitación en los lugares? Ése fue el origen de esta discusión dentro de la
OIT.
Ahora, vuelvo a tu pregunta de los derechos fundamentales. Es en todo
este recorrido, bastante tarde a fines de los ochenta y principios de los
noventa, donde en la OIT se empiezan a juntar los caminos, se empiezan
a unir derechos fundamentales con políticas laborales. La OIT se ocupaba ante todo de políticas laborales en relación con los temas de empleo;
hasta ese momento no había mucha conexión, hoy día el concepto que
maneja el director general de la OIT de "trabajo decente" en alguna
medida es un intento de poder juntar lo que son derechos y lo que es
fundamental: contar con un empleo. Ésa es un poco la trayectoria que los
derechos han tenido dentro de la OIT. La OIT está muy bien situada con
un gran caudal de conocinúento en los temas que son de competencia
más estrecha donde no tiene competidores; por ejemplo, en derechos
fundamentales porque centra el tema de la protección del trabajador desde
el punto de vista del derecho. Si embargo, por el predominio en la OIT
de su especialización más jurista, menos económica y menos sociológica
se encuentra muchas veces en minoría o con mucho menos recursos que
cuando se meten las instituciones que dominan muchos recursos y que
están mucho más especializadas. No obstante, el mérito de la OIT es que
puede entrar en esta discusión sin olvidar que lo principal es proteger los
derechos y a partir de los derechos cómo se hace, cómo es posible avan-

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TRAYECTORIAS I AÑO VII, NllM. 19 1SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

zar en los otros aspectos; es decir, si no rescatamos el tema de la seguridad del empleo y lo tomamos como un elemento más de la ecuación,
evidentemente estamos abandonando lo que nos tiene que motivar y que
es el principio básico del derecho de la gente.

Algo que verdaderamente llama la atención es justamente esta nueva
aportación de la OIT que se define, como lo acabas de mencionar, como el
"trabajo decente", cuando en los últimos veinte años lo que ha ocurrido es
un desmantelamiento o un cuestionamiento, para ser más precisos, del
Estado de Bienestar, lo cual implica una modificación en la estructura de
los mercados de trabajo. La pregunta serla independientemente de las
razones fundamentaks para defender esta posiciim y que hay mucho acuerdo en ello ¿qué posibilidades verdaderamente existen para poder equilibrar las tendencias actuales del desarrollo económico y su cuestionamiento a la seguridad social y el aporte ético moral y civilizatorio que está
proponiendo la OIT?
Bueno, creo que hay muchas posibilidades, yo no soy pesinústa: en primer lugar, los derechos fundamentales son ya patrimonio universal, tanto por la declaración de la OIT 98 como por el compromiso que han
tomado incluso las agencias financieras como el Banco Mundial o el Fondo
Monetario Internacional. El campo de derechos fundamentales así como
está definido en este momento tiene alta prioridad porque en el fondo
son derechos humanos y creo que nos hemos movido éticamente para
entrar en ese campo. Ahora, el problema es que el empleo se relaciona
con esos derechos, pero el conflicto que se presenta en la discusión es
primordialmente con la protección de los derechos fundamentales; si bien
algunos de ellos proporcionan instrumentos colectivos como el derecho
de asociación y de negociación colectiva para que la gente se pueda organizar, pueda expresar su voz y pueda ganarse los espacios para discutir la
política, y aunque en sí mismo no definen protección, pero sí define un
espacio de democracia donde hay esas dos posibilidades de negociar.
Los otros derechos tienen que ver más con los derechos humanos porque en el fondo la no discriminación, no uso de trabajo infantil y el no
uso de trabajos forzados son derechos que a comienzos de siglo estaba
muy claro que han evolucionado crecientemente. Entonces, el problema
está en conciliar derechos fundamentales y nuevas realidades. El Estado
de Bienestar que conocimos nosotros durante el periodo de posguerra,
suponía que eran economías que tenían pleno empleo, en el cual posiblemente algunos no iban a poder insertarse, pero la fuente principal de
ingreso es el trabajo, un trabajo plenamente productivo y estable y, por lo
tanto, protegido como trabajo mismo. No nos olvidemos de que hay una

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NllM. 19 1SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

No nos olvidemos
de que hay una
convención de la O/T
sobre políticas
de empleo de la época
y que es muy
cortita: dice,
aproximadamente,
que el empleo debe ser
pleno, estable y
plenamente protegido,
lo que simboliza la
época como uno de los
pilares dentro de este
planteo del Estado
de Bienestar.

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el c,amino

Lo que parece claro es

que va ser muy difícil
que toda la población
pueda tener un empleo
pleno, permanente y
protegido y, por w
tanto, considero que
hemos vuelto a cierta
conceptualización, un
poco por la realidad de
que también hay
posibilidad de tener
empleos que no sean
plenos, pero que por w
menos satisfagan y
produzcan un cierto
ingreso, que hacen la
tarea posible.

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MEMORIA VIVA
Encuentro en el w mino

convención de la OIT sobre políticas de empleo de la época Y que es
muy cortita: dice, aproximadamente, que el empleo debe ser pleno, estable y plenamente protegido, lo que simboliza la época como uno de los
pilares dentro de este planteo del Estado de Bienestar. La protección
ampliada surge como agregado para corregir las imperfecciones de la
inserción o sea que el Estado de Bienestar tiene dos pilares sistémicos
que yo creo que son muy importantes: uno, la legislación laboral, que de
por sí es una legislación protectora en el sentido de reconocer_ ~u~ en el
mundo del trabajo, entre los grupos que negocian, hay desequilibrios de
poderes y, por lo tanto, se protege la parte más débil que son los traba~adores_; por lo mismo es el desarrollo de todo este gran esfuerzo de leg'.slación de trabajo, que regula los derechos, la huelga y apoya las negociaciones, etc. El otro es la seguridad social, que parte de reconocer que hay
que cubrir riesgos durante la vida de trabajo, fundamentalmente los accidentes, los periodos de desempleo_; ahí se incluía también qué pasa
cuando se termina la edad de trabajo, por lo tanto, pensiones. Incluso
entra el tema de los jóvenes, el derecho a ser educados, que amplía un
poco el espectro. Creo que todo eso fundamentalmente se concibió como
un modelo sistémico y solidario.

¿Qué ha pasa(i() con ese modelo de protección labOTal sistémico Y solida-

rio?
La solidaridad se ha ido perdiendo al asimilar las políticas sociales Y las
políticas económicas que por definición no son solidarias. Ahí priva el
interés de elevar la tasa de ganancia, que considero uno de los temas más
importantes para incluir en la agenda hoy en día. Soy optimista porque
contrariamente a lo que la gente piensa, creo que sí estamos en un momento de transición. Los países que más habían avanzado en materia de
Estado de Bienestar están tratando de adecuarse a las nuevas necesidades, particularmente los países de Europa Occidental. América Latina
curiosamente avanzó mucho en esa dirección, nunca tanto como los países desarrollados, aunque siempre hubo exclusión. Hubo gente desprotegida en el campo, contingentes que no alcanzaron a tener el grado de
cobertura de algunos países desarrollados, pero por lo menos teníamos,
yo diría desde el punto de vista de las políticas y de la conceptualización,
un norte hacia donde se iba y ese norte estaba fundamentalmente dentro
de esa concepción de empleo pleno y protegido. Hoy día pienso que lo
peor que nos pasó fue en los años ochenta cuando los gobiernos explícitamente abandonaron la posibilidad de llegar al pleno empleo y aceptaron eso como un resultado más, además inevitable, de las políticas económicas. Hemos visto países que han llegado a tasa de desempleo de

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

20% y, sin embargo, no salía ni un ministro, ni un presidente a dar una
explicación de cómo puede un país sobrevivir con un 20% de desempleo, sin seguro de desempleo por cierto. Sin embargo, cuando hay que
explicar por qué el dólar subió o el dólar bajó o la tasa de interés subió, yo
creo que ahí hubo como una aceptación pasiva de que el sistema estaba
en crisis e iba a ser remplazado, aunque no sabíamos con qué iba a ser
remplazado, pero que en el fondo no había que preocuparse. Bueno, si
había gente que sufriría en el proceso de transición y que se consideraba
como el costo de la modernización o del cambio en las políticas económicas. El caso más paradigmático es el caso de Argentina, donde de pronto
la gente salió a las calles y no solo hubo que dar explicaciones sino que
hubo que entrar a revisar de lleno estas políticas, habiendo sido considerado como uno de los discípulos más aventajados en la ubicación de los
modelos neoliberales. Ahora, ¿por qué digo que hay lugar para el optimismo? En primer Jugar, porque creo que lo que están haciendo los
países desarrollados, los más productivos, es adecuando y ajustando parte de su generoso sistema de bienestar a las realidades financieras_; el
sistema está en tensión, y yo creo que hay que tratar de repensar el tema
de empleo pleno. Lo que parece claro es que va ser muy dificil que toda
la población pueda tener un empleo pleno, permanente y protegido y,
por lo tanto, considero que hemos vuelto a cierta conceptualización, un
poco por la realidad de que también hay posibilidad de tener empleos
que no sean plenos, pero que por lo menos satisfagan y produzcan un
cierto ingreso, que hacen la tarea posible. Pienso que es importante aspirar a mejorar la situación, pero tampoco hay que sacrificar generaciones
en pos de lo que no vamos a alcanzar. Entonces, por eso el trabajo independiente, que ha sido estigmatizado en toda la discusión anterior porque no era un trabajo subordinado y protegido, puede ser en muchos
casos un buen sustituto en la medida que produzca un ingreso suficiente,
en la medida que tenga un determinado régimen de trabajo y en la medida que tenga posibilidad de financiarse algún sistema de protección en
los trabajos de tiempo parcial. Es decir, hay una serie de innovaciones
que tienen que ver con la necesidad de dar respuesta a la demanda por
flexibilización; es ahí donde yo encuentro que hay un área importante
para buscar consistencia en cómo adecuamos el estado de trabajo a estas
nuevas demandas del sistema económico, en este sistema mucho más
abierto y competitivo, sin sacrificar ninguna protección y eso requiere
también ser muy creativo, tanto por el lado de contratos de trabajo como
por el lado de redefinir la protección.

TRAYECTORIAS

IAÑO VII, NÚM. 19 j SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el ca,míno

Hay que crecer por
cierto) pero también
hay que volver a
restablecer los
equilibrios y)
particularmente en
nuestro caso, aplicar
los derechos humanos
porque obviamente
muchos de los cambios
económicos de la
dictadura se hicieron a
un costo humano
absolutamente sin
comparación en
América Latina. Por
eso las primeras
medidas que tomó el
gobierno de Aylwin fue
introducir una reforma
tributaria y una
reforma laboral.

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MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

Quisiéramos recuperar un poco la experiencia chilena: las estadísticas
muestran que tienen mejores resultados en muchos niveles de todo el subcontinente; ustedes recientemente firmaron un tratado comercial con Estados Unidos y en ese contexto me gustarla conocer su apinión respecto
hasta dónde se ha considerado la experiencia en México para sus discusiones, sus negociaciones y sus acuerdos,y cuál podria ser algo así como la
f6rmula chilena que permita entender, desde su perspectiva, un poco su
proceso y un poco sus posibilidades de desarrollo en este complejo mundo
de competencia.
Bueno, México siempre ha sido un ejemplo, particularmente en materia
de negociación con los Estados Unidos porque obviamente fue el primero que inauguró un modelo de negociación. México y Chile son absolutamente países distintos: México es un gran país, un gran mercado, en
comparación con Chile que es un país chiquitito, de poca gente, situado
en el confín del mundo, comparado con México que está, en donde le
tocó estar. Pienso en la evolución reciente de Chile, donde en alguna
medida muchos de los cambios estructurales se hicieron durante la dictadura con un signo muy duro que pensó muy poco en la gente. No
obstante, cuando los gobiernos democráticos vuelven a Chile en 1989, se
encuentran con que mucho del trabajo sucio del desmantelamiento de
las ineficiencias que teníamos, propias de todos los países con sistema de
producción y economías muy protegidas, con altos aranceles, con una
industria más rentista que eficiente, ya se había hecho. En Chile, desde
entonces, los aranceles habían bajado, las instituciones se habían modernizado, pero justamente creo que la democracia trae a Chile como gran
objetivo el crecimiento con equidad. Eso simboliza la preocupación de
que no se trata solo de crecer, hay que crecer por cierto, pero también
hay que volver a restablecer los equilibrios y, particularmente en nuestro
caso, aplicar los derechos humanos porque obviamente muchos de los
cambios económicos de la dictadura se hicieron a un costo humano absolutamente sin comparación en América Latina. Por eso las primeras
medidas que tomó el gobierno de Aylwin fue introducir una reforma
tributaria y una reforma laboral. La reforma laboral fue para restablecer
los derechos sindicales que estaban prohibidos; muchos sindicalistas y
dirigentes sindicales estuvieron exiliados, muchos de ellos fueron asesinados y otros perseguidos. A lo largo de todo este proceso hay todo un
esfuerzo y, en este periodo me toca a mí estar mucho más cerca; nuestra
gran preocupación ha sido ser lo más eficiente que podamos en materias
económicas, pero al mismo tiempo ser muy eficientes en proporcionar
protección a la gente y esto no es una materia fácil, es muy dificil. Creo
que en Chile hay un gran consenso de que el destino de Chile es ser un

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.19 1SEPTIEMBRE-OICfEMBRE 2005

país abierto, compitiendo en el mundo y eso lo tiene que hacer de manera muy eficiente, con instituciones sanas y autónomas que no estén comprometidas con los intereses de grupo ni con la corrupción, que los mercados funcionen pero que al mismo tiempo la gente tenga sus derechos
muy claros, no solo en el campo de los derechos humanos sino también
que tenga acceso a la igualdad de oportunidades en materia educativa,
en materia de salud, y en materia de pensiones. En estos años se ha
avanzado, Chile es un país en el que desde hace quince años la pobreza
se ha reducido a la mitad. Introdujimos hace un año y medio un nuevo
programa que se llama "Chile solidario" para atender la pobreza extrema Y en este momento bajó, de acuerdo a la última medición del año
pasado, a 4% de la población que es muy bajo, contiene un concepto
muy novedoso porque ahí los indigentes sensibles que son 220 mil familias, no solo no tienen ingresos sino que están tan excluidos que ni siquiera tienen conexión con la red de posibilidades que ofrece el sector público. Hay una combinación de subsidios monetarios con promoción para
incorporarlos a la sociedad. Para nosotros está claro, para el país está
claro, que la opción económica está suficientemente fundada y por eso
es consistente no sólo el tratado con Estados Unidos, sino también el
tratado con la Unión Europea, con Corea y con países asiáticos para este
año. Cuanto más se puedan abrir los mercados para Chile mejor porque
en el fondo ya pagó el costo del ajuste, estamos conscientes de que la
producción chilena también requiere de un shock de productividad, la
cual hasta ahora ha avanzado mucho, primero en base a los recursos
naturales, después en la eficiencia de los mercados. Hoy día se tiene que
jugar el partido en innovar, en invertir en investigación, en desarrollo, en
mejorar la calidad de la educación. Al respecto introdujimos en este gobierno los doce años de enseñanza obligatoria; ya en Chile el promedio
es once años, pero eso no basta, porque las diferencias de calidad son muy
grandes, la calidad es mala, los test internacionales están mostrando que hay
mucha gente que se está quedando atrás, entonces hay mucha tarea por
hacer. Pero creo que el norte está claro, está claro a donde vamos.

¿Qué pendientes quedan?
En el intermedio hay un tema que es interesante destacar, es el de las
reformas laborales en Chile. Estamos conscientes de que hay temas pendientes, nosotros heredamos de la dictadura, realmente, el atropello a
todos los derechos. Entonces la primera tarea fue restablecer el derecho
Ylo hicimos con la primera reforma en el año 1990: se había eliminado la
indemnización por despido, no había negociación colectiva, los sindicatos prácticamente no podían ejercer su autoridad. En el 2001 se hizo otra
TRAYECTORIAS j AÑO VII, NÚM.19 1 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

MEMORIA VIVA
. Encuentro en el camino

reforma, muy criticada por todo el mundo, porque ahí pus~os el énfasis
en tratar de hacer un balance con esta nueva idea de conciliar las cosas:
por un lado, no nos pareció suficiente el avan~e _qu~ habíamos logrado en
derechos sindicales, porque las prácticas annsmdicales de_las e~presas
tenían multas y sanciones que eran tan bajas que no desmcennvaba a
nadie y tuvimos que ajustar para lograr restablecer derechos. Por otro
. la
1ad o, tam bién tratamos de introducir innovaciones en el campo de
f1 ·bilidad una de las medidas acordadas en 2001 para entrar en vigenci:X:1 1° d/enero de 2005, es la reducción de jornada de trabajo ~e 48, a
45 horas. Chile es uno de los países que tiene la jornada de traba¡o_ mas
larga y ahora por ley estamos bajando. Al mismo tiem~o se introdu¡_eron
nuevas formas contractuales demandadas en la actualidad: el traba¡? e_n
tiempo parcial, el tele trabajo. Revisamos los conceptos de aprendiza¡e
para vincular a los jóvenes con la educación, aunque en otras cosas no se
pudo avanzar. La lectura que se hizo de esa reforma por muchos org~nismos internacionales y muchos empresarios fue que la reforma dio
· ·dez al mercado de trabajo atribuyéndole la causa de todos los males.
ng1
.
Esta discusión está vigente en este momento. Junto con lo antenor se
creó un seguro de desempleo muy novedoso en su conc~pc~ón po~que
mezcla aportes en cuentas individuales con un fondo solidar~o. El sistema tiene un soporte estatal y es administrado de manera pnvada, para
que todos los dineros se manejen con criterios de maximización de retorno para los trabajadores. También está en discusión en este momen~o
la introducción de una ley sobre el aumento de la flexibilidad horaria,
que quiere decir que sin cambiar los limites, mediante neg?ci~ció~ _entre
los trabajadores y los empresarios, puedan acordar la distn~uc~on de
jornadas. Las empresas tienen por momentos demandas de m~s ~empo
y en otras menos, hay empresas que requieren por sus caractensncas de
operar periodos más largos, y entonces estamos pretendien~o llegar a
eso, hasta ahora con poco éxito. La discusión ha sido compleJa.

¿Cuál ha sido la postura de los sindicatos en este proceso y de 'los trabajadores en general?

.

.

.

El movimiento sindical de Chile pasó por un penado muy dificil en la
dictadura. Obviamente jugó un rol muy importante en la recuperación
de la democracia y en gran parte de los años noventa; sin embargo, en la
actualidad la afiliación, que aumentó en principio, ha estado reduciéndose. El sindicalismo chileno está dividido en dos grandes centrales, aunque en este momento se están formando dos co~ederaciones a~cionales: una parte importante es la Confederación Unica de Traba¡adores
(CUT), que es claramente opositora al gobierno y está integrada al Par-

TRAYECTORIAS , AÑO VII, NÚM.19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

90

1

tido Comunista; y la otra parte, que es gente del Partido Socialista y de la
Democracia Cristiana, tiene una representatividad mayor dentro de los
sindicatos de los sectores públicos y mucho menor en el sector privado.
Aunque en ambas las relaciones con el gobierno son buenas ojalá que
entrara en una vertiente más propositiva, no para abandonar lo
reivindicativo, sino para también ser parte de un proceso pensado para
que los favorezca también a ellos.

A finales de 'los años setenta se empieza a hablar de la reconversión industrial que implicaba una mayor calijicación en el trabajo, que se adecuara
al uso de las nuevas tecnologías contenidos de trabajo complejo y polivalente
y una mejora en la calidad de vida laboral. ¿Que fue u, que aconteció que
prooocó resultados contrarios en América Latina?
Lo que aconteció en esa época es que se precipitó la crisis, particularmente a comienzos de los ochenta, y en el fondo interrumpió una estrategia que había funcionado con problemas pero que había funcionado
bien, en donde además había claridad de seguir un modelo, de profundizar la estrategia. Es cierto que se reconoció que los mercados muy protegidos no daban espacio para aumentos de productividad y desde los años
setenta Prebisch ya empieza con el tema de la diversificación de importaciones y exportaciones. También se crea la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) con dos propósitos: uno, que no le aceptaron a Prebisch, era la idea de tener un gran
fondo internacional de estabilización de los precios de las materias primas y que es uno de las asuntos más sensibles para América Latina hasta
el día de hoy; y el otro, era justamente la colaboración entre los países
para que diversificaran las exportaciones hacia las manufacturas. Ninguno de los objetivos se cumplió a fondo.
Lo fundamental a mi juicio es que la crisis fue muy profunda en la mayoría de los países muy endeudados. Bastó que México dijera yo no pago,
para que tuviéramos todo un conjunto de situaciones financieras convulsas que pusieron en jaque a grandes bancos en los Estados U nidos y
en Europa, y su intervención se oficializó cuando el Grupo de los Siete
consideró que el colapso iba a ser demasiado grande, dando origen a los
planes encabezados por propuestas de los secretarios del tesoro de los
Estados Unidos, que básicamente buscaban cómo hacer para salir de la
crisis: cayeron los flujos de capitales, los préstamos no aparecieron, y la
mayoría de las naciones latinoamericanas declaró moratoria. Entramos
en una serie de episodios que seria largo detallar, donde de hecho ocurrió una vez más que las ganancias son privadas y las pérdidas son socializadas pagando todos.

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TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
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Lo fundamental a mi
juicio es que la crisis

fue muy profunda en
la mayoría de los
países muy
endeudados. Bastó que
México di_jera yo no
pago., para que
tuviéramos todo un
conjunto de situaciones
financieras convulsas
que pusieron en jaque
a grandes bancos en los
Estados Unidos
y en Europa.

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�MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

Con el Consenso de Washington estuvo claro desde el primer momento
la condicionalidad de los fondos de rescate a compro~eterse co~ programas de reestructura, que implicaron justamente la mterr~pc~~n de
esa vía de industrialización para pasar de un modelo de susutuc1on de
importaciones a un modelo abiertamente de exportación, pero lo que los
países exportan fundamentalmente son materias primas. En .el caso de
México que exporta mucha manufactura, la mayoría proviene de la
maquila que es un modelo en alguna medida. muy. ~asado en recursos
humanos de baja remuneración y de poca calificac10n. ~o que estamo~
viviendo ahora es que después de un largo período de a¡uste donde casi
todos los países entraron con las mismas políticas a distintos ritmos Y en
distintos momentos, lo que tenemos es un éxito muy notable en ~ aumento de exportaciones en todos los países que no se está traduciendo
en aumento de crecimiento porque las exportaciones tienen poco valor
agregado O dejan pocos retornos, como en el caso de la maquila. Yo considero que los países han seguido demasiado al pie de la letra lo ~ue
fueron las prioridades de abrir los mercados, equilibrar la econ~m1a Y
por supuesto renunciar al uso de políticas selectivas o de otr.o Upo .de
políticas que realmente son las que se requieren para profundizar la mdustrialización y la reestructuración.
Ahora, la posibilidad de seguir creciendo y la marcha de los ~aíses depende a estas alturas de las capacidades que tienen para ~amb1ar .~e estrategia O profundizar las estrategias que promuevan la mnovac1on, la
inversión en desarrollo tecnológico y la calificación de los recursos humanos· es decir, que en alguna medida volvemos a, yo diría, los planteos
origin~es: lo que pasa es que en este caso la industrialización que estamos percibiendo es una industrialización que agrega valor a lo~ productos en los cuales se empezó a mostrar cierta ventaja comparauva. Creo
que es lo que hemos tenido en el caso de Chile donde l~s productos que
tuvieron entradas muy grandes de mercado fueron obviamente productos de minería como el cobre, pero también nuevos productos como la
fruta, todos los derivados de la agricultura y también salmón. Chile pasó
de no producir salmón a ser uno de los grandes productores exportadores del mundo. Pero a diferencia de los pocos encadenamientos que
antes se producían, acrualmente se está impulsando un cambio leg~ m~y
importante que grava la minería que ha tenido ganancias extraordinarias
por los altos precios del cobre. Con eso se constituirá ~ fondo de. tecn~logía que va a impulsar y a aumentar los recursos desunad~s ~ la mvesugación y al desarrollo, con la idea de lograr avances tecnolog1cos Y nuevos encadenamientos en los recursos probados en algunos mercados.
Entonces, no es que en el fondo vayamos a llegar al final a lo que se

!

92

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
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pretendía con la otra industrialización, muy ligada en términos de consumo interno, lo que ya se probó. Había conciencia que estábamos ya
con un limite de expansión y por eso la profundización de la industria, y
siguiendo un cambio de tecnología a nivel mundial, porque el cambio no
se produjo en nuestros países sino se produjo en los países desarrollados.
Pienso que esa visión nos da una segunda oportunidad a los países en
este nuevo siglo de comenzar con una estrategia para que a partir de la
ventaja comparativa de la exportaciones volvamos a rescatar el hecho de
que si nos quedamos como productores de materia prima no tenemos
mucho futuro como países exportadores.

¿Cuáles serán los ejes fundamentales sobre los que se van a estructurar
"los mercados laborales en América Latina en los próximos veinte o cuarenta años?
Bueno, considero que está claro que América Latina no tiene ventaja
comparativa en mano de obra barata. Es relativamente barata en algunos países en términos de la capacidad de consumo, pero no lo es en
términos internacionales con los países que uno tenía como imagen de
que eran competidores, como lo son los países del sureste asiático, la
India, China que son países que tienen una mano de obra muy barata,
parte por la superpoblación en el caso de China, en parte porque los
regímenes laborales son muy cercanos a la esclavitud. La experiencia
actual está indicando que incluso China no es en este momento un competidor porque tiene mano de obra barata; es un competidor porque
tiene un desarrollo tecnológico de innovación de productos muy grande.
Está exportando prácticamente toda la gama de productos de alta tecnología como automóviles, todo un conjunto muy potente que nos señala
una ruta: la ruta no es abaratar el costo a la mano de obra y esperar que
uno penetre al mercado. Aunque todavía las materias primas tienen algún futuro justamente por la gran expansión de China que demanda
productos básicos, América Latina debe subirse al tren lo antes posible
y profundizar la capacitación de educación. Los planteos que teníamos
en otra época de proporcionar a todos la enseñanza primaria son insuficientes; creo también que la enseñanza secundaria es insuficiente y que
el avance de matrículas en las universidades es muy importante. Tenemos un problema de calidad muy serio en la educación pero considero
que ahi hay una parte importante en el punto de transformación de la
esencia. La pregunta surge cuando uno lee en los diarios que hay muchos profesionales que no encuentran trabajo debido a desajustes temporales. En el fondo, como decía en la pregunta anterior, no basta tener
recursos humanos importantes, sino que tenemos también que innovar
TRAYECTORIAS t AÑO VII, NÚM.

19 1SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2005

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�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS

MEMORIA VIVA
Encuentro en el camino

en materia de inversión en las empresas, de apoyar todo lo que sea un
desarrollo productivo, lo que sea realmente una transformación productiva y no quedarnos esperando que suban los precios de materias primas
o que alguna empresa extranjera venga y se instale para armar algún
producto. Los países tienen que diseñar su propia estrategia.
El otro cambio que veo muy importante es en la participación del Estado. Es cierto que las políticas públicas prácticamente se retiraron de la
promoción del desarrollo, pero considero que dentro de poco no vamos
a tener alternativa. Daré dos ejemplos: casi todos los países en este momento tienen el problema de la inversión eléctrica y esto pasa a ser una
tarea importante de estructura, es sistémico. Es decir, si los países no
invierten en la creación de electricidad no va a funcionar nada, tenemos
crisis de abastecimiento de energía eléctrica en muchos países y hay de
nuevo espacios donde los gobiernos van a tener que intervenir. Si realmente quieren que la educación sea de calidad, eso no lo puede hacer el
Estado libremente. No basta con que se aumente la matrícula a grandes
contingentes de la población; los que más necesitan no tienen para financiarse una educación de calidad y esto llega hasta la universidad y el tema
no pasa sólo por volver a la educación pública gratuita. La situación
cambia mucho según los países con estructuras de educación muy privatizadas, por lo que debe revalorarse el equilibrio entre los sistemas educativos públicos y los privados. Esto también requiere del diseño de una
política pública para el desarrollo. ._,

Octubre 2005

París: texto y sentido
MARIO NIEVES

A

propósito de los disturbios
de París el filósofo esloveno
Slavoj Zizek ha escrito que
ante las crónicas e imágenes del desastre debe evitarse la "tentación
hermenéutica" o búsqueda de significados
profundos debajo de tales estallidos. Lo más
difícil de aceptar -argumenta- es su carencia de sentido, al considerar los hechos no
como expresiones de protesta, sino como un
"acto de impotencia de los perpetradores" y
la incapacidad de éstos para "inscribir la experiencia de su situación en un todo significativo"• París es un texto de múltiples lecturas, incluyendo aquellas que pudieran
intentarse desde el campo hermenéutico
constituido por el doble sentido de las expresiones. Si entendemos por símbolo toda
estructura de significación donde una expresión primaria y literal remite a otro sentido,
que puede ser aprehendido a través de aquélla, quemar un automóvil puede ser un acto
de impotencia, pero quemar nueve mil puede ser un símbolo de desesperación social.
En este punto resulta tentador esquivar la
previsión de Zizek. De ahí que tal vez no
sería ociosa una aproximación a los hechos
desde los posibles sentidos subyacentes en
la acción caótica Y desesperada de los
"perpetradores".
Las formas simbólicas no subsisten en
el vacío. Son fenómenos sociales contextua-

94

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 I SEPTIEMBRE-OlctEMBRE 2005

TRAYECTORIAS I AÑO Vil, NÚM.19 1 SEPTIEMBRE-OICJEMBRE 2005

!izados que se producen, circulan y reciben
bajo condiciones específicas. De ahí la pertinencia de lo que Thompson describe como
primera fase de la hermenéutica profunda 0
"análisis sociohistórico", donde plantea el
estudio de las condiciones sociales e históricas en que tiene lugar la circulación y recepción de los símbolos. En el caso de ese
fresco de proporciones históricas que fueron los disturbios de París, se tiene por contexto fenómenos como la pobreza, la marginación, la exclusión, que encontraron una
válvula de escape cuando el 27 de octubre
pasado dos adolescentes inmigrantes mueren electrocutados. La ira por estas muertes
desencadena los disturbios -protagonizados
por jóvenes africanos árabes y negros, de
ellos gran parte franceses nativos- que incendiarán los suburbios de París y otras ciudades europeas por tres semanas. Ésta es
la cresta de sucesivas olas de inmigrantes
que parecen romperse contra un país que
los margina. En un artículo sobre el tema
el novelista cubano Lisandro Otero recuerd~
que Fran~ois Miterrand había declarado hace
quince años: "Qué puede esperar un joven
que nace en un barrio sin alma, que vive en
un inmueble feo, rodeado de indignidad,
ante un paisaje gris lleva una vida gris, Y
sufre una sociedad que solamente interviene en su vida cuando hay que prohibir y
castigar". El director de Le Monde Diploma-

95

�EL TRAYECTO DE LOS DÍAS
París: t,exto y sentido

tique dijo que existen en Francia unas 750
zonas urbanas consideradas como sensibles,
barriadas muy degradadas donde habita una
población sobre todo de origen inmigrante y
donde reinan la pobreza y la inseguridad.
Los despojados de París escribieron su
rabia, que permite leerse como expresión de
cierto estado de cosas que se manifiesta a
escala planetaria. Miserias y despojos son
culpas, para algunos, no de las potencias
arrogantes que aplastan a las minorías marginadas en sus territorios, sino de lo que un
conspicuo autor ultraliberal describe como
"estados débiles o fracasados", verdaderos
causantes de "buena parte de los problemas más graves a que se enfrenta el mundo, como son la pobreza, el SIDA, las drogas o el terrorismo". Insólita paradoja: resulta
que los culpables no son los grandes países
industrializados, sino las naciones pobres
cuya incapacidad estatal para resolver sus
problemas se revela, dice Francis Fukuyama,
"como una seria amenaza para el mundo
desarrollado". Esta idea es de una fatalidad
desoladora. En su más reciente libro
Fukuyama dice que desde la caída del muro
de Berlín los "estados débiles o fracasados"
se han convertido en el único y más grave
problema para el orden internacional al quebrantar los derechos humanos, provocar
desastres humanitarios, causar oleadas masivas de inmigración y atacar a sus vecinos.
El origen de los quebrantos del mundo
contemporáneo - huelga insistir- no debe
buscarse en la pobreza, sino en lo que el
sabio egipcio Samir Amin llamaría "la devastación imperialista" construida sobre las
máquinas de la Revolución Industrial y manifiesta en el asalto colonial de Asia y de
África. "Abrir los mercados, apoderarse de
los recursos naturales del globo constituían
96

sus motivaciones reales". De ahí el problema mayor que ha debido encarar el mundo
actual: la obscena inequidad que ha hecho
que las relaciones de desigualdad entre los
pueblos, que en 1800 se expresaban en
proporción de 2 a 1, llegaran a ser de 60 a
1 en la actualidad. El tercer milenio recibió
al mundo como una sociedad planetaria
dual, escindida entre una minoría escandalosamente rica y una aplastante mayoría de
individuos y países pobres sin muchas esperanzas. La renta per cápita real en más
de 70 países, según datos de Oswaldo de
Rivero, es inferior a la de hace 20 años. En
una población de casi 5 mil millones en el
mundo subdesarrollado, existen más de 4
mil millones que sobreviven con tan sólo dos
o tres dólares diarios, en extrema pobreza.
En tales circunstancias se dieron los disturbios de París. Entendidos dentro de semejante contexto, no es inútil ensayar una
búsqueda de sentidos más allá de la violencia. No pocos procesos han tenido lugar pre-

cedidos o expresados por determinados hechos que devinieron grandes símbolos (recuérdese la cúpula de Hiroshima, Robben
lsland, el muro de Berlín, las Torres Gemelas). Ningún proceso se puede separar de
los símbolos que almacenan sus múltiples
sentidos, cada vez más dinámicos y sorprendentes. La historia, que conservó con el
Guernika de Picasso un símbolo de la masacre de un pueblo bajo las bombas del fascismo español, no aguarda por la construcción de su memoria sólo por la imaginación
de sus testigos, sino además por la acción
de los protagonistas, los objetos o espacios
de su expresión y la huella dramática de los
acontecimientos. Esta vez París fue el lienzo
sobre el cual -no por casualidad- una muchedumbre desesperada escribió el texto
del cual podrán hacerse muchas lecturas.
En París se dieron voces con significados
claros. Voces violentas y desesperadas que
no tendrían sentido si ellas no sirvieran también para inscribir esa experiencia en el "todo
significativo" de un mundo que es un texto.
A estas alturas tampoco puedo evitar la tentación de proponer una lectura de los hechos desde la perspectiva de lo que Homi
Bhabha llama el "derecho a la narrativa",
pues la narrativa es a la vez --&lt;lice, coincidiendo con Hannah Arendt- discurso y acción, el medio a través del cual nos revelamos unos a otros. Lo que para algunos
autores y sociólogos franceses puede considerarse como uno de los movimientos de
lucha más impresionantes de los últimos
treinta años, es también un acto de narrativa, un brutal relato de los marginados a través del cual han querido escribir y revelarse:
"No somos la hez sino seres humanos. Existimos. ¿La prueba? Los autos están quemán-

CONTEXTOS

La democracia actual tiene muy pocos
rasgos en común con la griega Yla retórica,
por su parte, también ha sufrido cambios.
De las formas de la retórica en la política
actual Y, por sus propias limitaciones, en el
ámbito del ejercicio político de los países
angloparlantes, trata este libro de Jonathan
Charteris-Black. Pero Charteris-Black se limita también al analizar sólo los discursos
pronunciados en actos masivos ante públicos relativamente restringidos. Los políticos
estudiados son Winston Churchill, Martín
Metáfora y política
Luther King, Margaret Thatcher, Bill Clinton,
Tony Blair y George W. Bush. Quizá podría
JoNATHAN CHARTERIS-BL.AcK, Politicians and
decirse que el número de políticos y de disrhetoríc. The persuasive power ofmetaphor, cursos es limitado, pero en este tipo de esPalgrave Macmillan, Nueva York, 2005, 239 tudios las posibilidades de análisis se conpp.
vierten en problemas serios: ¿cuáles políticos
deben tomarse en cuenta y cuáles y cuánTodos los gobernantes y políticos del mun- tos de sus discursos deben ser seleccionado, desde la antigüedad hasta el presente,
dos? Estas preguntas son las que suelen
en cualquier condición, han tratado de con- enfrentar a "cuantitativistas" y "cualitativisvencer a los demás, amigos y enemigos, de tas" en polémicas infructuosas. Lo válido es
la bondad y fortaleza de sus acciones para que el texto deja abierta la posibilidad de
la sociedad en la que vivían o viven.
buscar en otros políticos, en otros contexSócrates definió a la retórica como el arte tos, en otros idiomas, el uso de técnicas rede conducir a las almas por medio de la tóricas y sus implicaciones.
palabra, dándole desde el comienzo la posiLas restricciones no se limitan a lo anbilidad o el objetivo de persuadir a los de- terior: quizá influido por la retórica clásica,
más. Hay quienes sostienen que la retórica
Charteris-Black analiza los discursos pronunfue esencial a la democracia griega, dada la ciados ante audiencias presentes y que tranecesidad de tomar decisiones en asambleas tan sobre temas controvertidos importantes
populares; pero como también la retórica en el momento histórico. Dado que en la
tuvo su papel en el sistema judicial, desde actualidad las audiencias están dispersas y
el comienzo de la reflexión sobre ella apare- se vinculan con el emisor por medio de téccieron otras funciones y posibilidades. Las
nicas que permiten llegar a distancias antes
técnicas retóricas estudiadas, por otro lado, insalvables, el tipo de discurso político anaestaban limitadas por el discurso mismo, que lizado es un tipo especial que quizá tenga
debía ser emitido en condiciones de rela- un restringido ámbito de resonancia. Los
ción cara a cara, sin otro recurso más que la recursos electrónicos también permiten hoy
propia voz.
llegar a variados públicos en diferentes condi-

José Maña Infante

dose".

i

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM.

ciones de temporalidad; claro que el análisis
de todas estas posibilidades superaría las investigaciones de una persona en particular para
incluir equipos interdisciplinarios que puedan.
hacer un trabajo abarcador más amplio.
Los recursos retóricos más importantes
encontrados por Charteris-Black (o a los que
él otorga más importancia) son las metáforas referidas a viajes o a personificaciones.
Muchos políticos parecen entender su tarea
como un viaje entre cierto punto de partida
Yotro de llegada para el cual deben persuadir a mucha gente de acompañarlos, convenciéndolos de la utilidad y validez del
desplazamiento. La personificación remite a
la necesidad de encarnar en alguna persona de existencia real cualidades y fantasías
que operan como explicación de la acción
política o de las medidas a adoptar. De alguna manera, si el hallazgo de CharterisBlack puede ser confirmado por la réplica
de sus investigaciones, los públicos políticos (lde todas las sociedades?) necesitarían
concretizar sus ideas mediante la encarnación en ciertos personajes, lo cual sería un
indicador de un pensamiento concreto que
no puede proceder mediante formas simbólicas más abstractas.
Las metáforas, de todas maneras, requieren de interpretaciones y Charteris-Black
es conciente de que las técnicas posibles
para ello conllevan decisiones epistemológicas que suponen asumir posiciones teóricas que pueden ser discutidas o cambiadas
por otras que partan de supuestos subyacentes diferentes. El libro, por lo tanto, permite pensar en múltiples aperturas y posibilidades y dado que hasta ahora no hemos
encontrado políticos desprovistos de palabra,
sus temas tendrán actualidad permanente.

19 1SEP'TIEMBRE-OICIEMBRE 2005

I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

97

�CONTEXTOS

CONTEXTOS

dor José María Infante, autor de una reciente y singular aproximación arqueológica a la

el mecanismo derridiano bajo el cual el autor dispuso su pesquisa, acaso pudiéramos

cultura mexicana a través de sus comidas,
que reseñan las presentes líneas. Infante no

leer el libro también como una suerte de
proceso recursivo en que la materia de ambos conocimientos (el de Reyes y el de su

va directamente a las cocinas, como han
hecho otros autores -&lt;:orno Sophie D. Coe
en su excelente libro Las primeras cocinas

Sobremesa y recursividad
JosÉ MARÍA INFANTE, A la mesa con Alfonso
Reyes. Glosa de la gastronomía alfonsina,
Monterrey, Ediciones del Festival Alfonsino,
UANL, 2005, 253 pp.
Un investigador cubano realizó a mediados
del siglo veinte un lamentablemente desconocido estudio sobre los componentes de la
cultura gastronómica precolombina del oriente de la isla caribeña. Al cabo de excavaciones que desenterraron el pasado a manera
de residuos óseos de jutías, cangrejos y
moluscos exóticos, encontró elementos suficientes para sustentar un valioso hallazgo.
También los literatos desentierran -más bien
reconstruyen, si se quiere prescindir de la
metáfora- claves del pasado a través de sus
notas sobre hábitos gastronómicos de su
tiempo. La cena que describe Lezama Lima
en Paradiso no sólo se recuerda por la celebridad de la novela, sino además por la sorprendente capacidad de la literatura para
reproducir y almacenar los datos de lo que
come la gente como "hecho fundamental de
la socialización humana y de la civilización".
La frase citada es del psicólogo e investiga-

98

deudor Infante) trasciende en una relación
en que unos saberes dan lugar a otros, pero

sin desdibujar su matriz social. Un modo
de América-, sino que excava con vocación
especial de alimentar el pensamiento.
de arqueólogo en los textos de Alfonso Reyes y a partir de numerosos hallazgos de lo
Mario Nieves
que él llama la gastronomía alfonsina, construye un glosario que enriquece -mérito del
libro-con los datos que aporta mediante una
exhaustiva investigación que desborda lo estrictamente gastronómico. Se cruzan así los
buenos oficios de la antropología, la historia, la lingüística, la sociología y la cultura,
que hacen de A la mesa con Alfonso Reyes
una contribución al conocimiento de algo
más que los platillos de los que la pluma
magnífica del célebre regiomontano dejara
huellas. Una de las entradas del glosario
revela el calibre del autor que indaga: "elote.
Cuando en España quería comer elotes a la
mexicana, AR debía robárselos, pero no tenía el mismo problema en el sur de América, donde encontraba elotes o choclos con
El conocimiento bajo presión
facilidad. 11 Choclo es el nombre que en el
cono sur americano recibe la mazorca del
N1co SrnER, Knowledge politics, Governing
maíz." Pero inmediatamente Infante cuesthe consequences of science and technotiona, advierte: es difícil aceptar que los
logy,
Boulder, Paradigm Publishers, 2005,
elotes robados por Alfonso Reyes "pudieran
ser comidos a la mexicana, dado que la casi
pp. 242.
totalidad del maíz que se siembra en EspaNico Stehr es profesor de estudios culturaña y Europa es destinado al forraje y, por lo
les en la Universidad Zeppelín y editor de
tanto, dada su dureza, es difícilmente coThe Canadian Journal of S-ociology; Autor
mestible para el ser humano." El autor ende Biotechno/ogy, between carneree and
cuentra en textos de Reyes como Memorias
de cocina y bodega, un espacio heurístico civil society (2004) y Knowledg,; títulos que
no han sido traducidos al español ni se disque desconstruye primero y enriquece después con nuevos datos. Una vez aceptado tribuyen en el ámbito iberoamericano.

TRAYECTORIAS l AÑO VII, NÚM. 19 1SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

Su más reciente libro Knowledge politics,

retos y la emergencia de la nueva ciencia,

tífica), fue el programa de Harvard (1975)

governing the consequences ofscience and
technology, ofrece una serie de reflexiones
sobre el conocimiento del conocimiento. En
primer término establece la diferencia entre
información y conocimiento para definir lo
que llama la política del conocimiento. Posteriormente discute las perspectivas teóricas
sobre la relación entre conocimiento y poder, para definir lo que denomina los atributos del conocimiento.

el interés se centra en cómo el conocimiento nuevo es regulado y controlado por un
amplio rango de actores en la sociedad

basado en investigación genética sobre los
patrones del cromosoma XYY. Este trabajo

El autor conceptualiza la política del
conocimiento como lo que ha surgido de las
reacciones a las cuestiones fundamentales
acerca de la utilidad política y moral de los
nuevos descubrimientos e invenciones. Parte
de la premisa de que la política del conocímiento no es practicada en un vacío histórico, porque si bien es cierto representa un
rompimiento con el pasado siempre guarda
vínculos con motivos y métodos anteriores.
Este estudio de la política del conocimiento no pretende degradar la imagen tradicional de la utilidad social del conocimiento, más bien desarrolla el problema de cómo

moderna, y por qué tal control incluye conduelas que tienen consecuencias no intencionadas de regular el conocimiento. Por eso
define política del conocimiento --0 gobierno del conocimiento- como un intento de
canalizar el papel social del conocimiento.
La esencia de la política del conocimiento consiste en la realización de esfuerzos
estratégicos para incentivar el conocimiento

En este contexto, la presión de diversos grupos convirtió el asunto en una cuestión de
política para la administración Reagan.
Por esta razón es importante reflexionar
-&lt;lice el autor- cada vez más acerca de la

Stehr concentra su estudio en el control

clase de conocimiento que nosotros necesitamos, así como el uso que nosotros hacemos del conocimiento que tenemos.

del conocimiento a través de diversos métodos de diseminación del mismo en la socie-

Finalmente, Stehr apunta que la emergencia de la política del conocimiento regu-

dad moderna; por ejemplo, sugiere que el
conocimiento generado por la genética molecular puede involucrar consecuencias individuales y colectivas que justifiquen su
regulación.

larmente ocurre con alguna tardanza, en
respuesta al desarrollo excepcional y la ve-

técnico y científico para un mejor futuro.

En la medida que la política del conoci-

la política es afectada por los debates y disputas centradas en las demandas por el con-

miento esté ampliamente difundida la naturaleza de la investigación cambiará a lo que
podría ser llamado un modo más reflexivo
de investigación científica que permitirá res-

trol del conocimiento. A este respecto una
de las preguntas centrales del autor es ¿Para

puestas críticas de la sociedad.
Un caso paradigmático de política del

qué sirve el conocimiento? Ante los nuevos

conocimiento (en contraste a la política cien-

TRAYECTORIAS f AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
1

de investigación fue controversia! porque
generaba la idea de que había una correlación significativa entre el comportamiento
desviado y la presencia de cromosoma XYY.

locidad con que el conocimiento y las capacidades técnicas se suman a las sociedades
modernas; razón por la que las esferas conocimiento científico y técnico impregnan al
conjunto de la sociedad actual
Sin lugar a dudas se trata de un libro
que plantea una nueva ruta para la formu!ación de escenarios de entendimiento en la
sociedad global contemporánea.
Roberto Rebolloso

99

lt,
l&lt;I

~

...
l!i¡

�BREVIARIO

BREVIARIO
CRÍTICA A LA TEORÍA SOCIAL CLÁSICA
Nicholas Gane

CRITICTOTHE CLASSIC SOCIAL THEORY
Nicholas Gane

El trabajo propone un análisis de las tres posruras críticas
a la teoría social clásica. La primera, la teoría posmodema,
centra su análisis crítico al núcleo de los valores presentados por la sociedad occidental y celebra la complejidad
cultural y social que emerge con la globalización; la segunda la teoría reflexiva, trata este proceso como una extensión de la segunda fase de la modernidad/modernización
en la cual las fronteras de la sociedad industrial son amenazadas por los nuevos movimientos transnacionales, generando lo que Ulrick Beck denomina la "modernidad
reflexiva" y, la tercera, el globalismo, intenta explicar la globalización y sus fenómenos como riesgos, incertidumbres Y
desafios absolutamente diferente a épocas anteriores.

This work proposes an analysis of the three critical postures from the classical social theory. The first, the
postrnodern theory, centers its critica! analysis on the
nucleus of the values presented by the western society and
celebrates the cultural and social complexity that emerges
with globalization. Toe second, the reflexive theory, treats
this process as an extension of the second _phase of ~e
modernity/modernization in which the fronners of the mdustrial society are threatened by the new transnational
movements, generating what Ulrick Beck denominates the
"reflexive modernity". And, the third, the so-called
globalism, intents to explain the globalization and their
phenomena as risks, uncertainities and challenges absolutely different from previous times.

Palabras clave: teoría social, postrnodernidad, modernidad.

Key words: social theory, postmodernity, modernity.

FUNCIONALISMO Y RECONFIGURACIÓN
SOCIAL
Una revisión crítica de 'la sociología de Talcott Parsons
Freddy Mariñez Navarro

FUNCTIONALISM
AND SOCIAL RECONFIGURATION
A critica[ review ofTalcou Parsons' Sociology
Freddy Mariñez Navarro

El trabajo analiza el enfoque de Talcott Parsons a la luz de
las reconfiguraciones sociales. En dos puntos se abordan
los postulados clave de la obra de este teórico de la sociología de los Estados Unidos. En el primero se trazan los
elementos fundamentales de su tesis sociológica, enfocándose a los tres niveles de análisis clave: los imperativos, los
subsistemas internos del sistema de acción, y los ambientes de la comunidad societal. En el segundo punto se detalla con precisión el concepto de cambio social del
funcionalismo de Parsons. Y, finalmente, a la luz de las
nuevas reconfiguraciones de lo social y culrural, se aborda
la crítica a esos postulados.

This document analyzes under the light of social
reconfigurations the Talcott Parsons' point of view. In two
sections, the key work postulates of this theoretician for
the Sociology ofthe United States are approached. In the
first, the fundamental elernents of his sociological thesis
are outlined, focusing at the three levels of its essential
analysis: the imperatives, the internal subsystems of the
action, and the environments of the societal comrnunity.
In the second, it is accurately detailed the concept of
Parsons'social change functionalism. Finally, under the light
of the new social and cultural reconfigurations, a critica!
analysis to these postulates is approached.

Palabras Clave: sistema social, acción social, cambio so-

Key words: Social system, social action, social change

cial.

DURKHEIM, MODERNIDAD Y ESPÍRITU DE
FRATERNIDAD
Isher-Paul Sahni

DURKHEIM, MODERNITY AND SPIRIT OF FRATERNITY
Isher-Paul Sahni

Considerando los niveles sociológicos y políticos de los
escritos de Durkheim, en el trabajo se argumenta que su
importancia descansa en proveer un análisis empírico causal sobre el desarrollo del orden en el mundo moderno, así
como una discusión normativa del mismo. También se
observa, considerada hasta hoy como su principal debilidad teórica, la confusión admitida entre los dos niveles de
su sociología: sus categorías analíticas y su rechazo total_a
la cuestión del poder. Asimismo se precisa la relevancia
del pensamiento durkheimiano con respecto al derecho
internacional; se analiza la dignidad humana y se indaga la
centralidad del Estado en relación a la promoción de un
diálogo racional. Por último, se concluye con un examen
crítico del pensamiento de Durkheim en el contexto actual.

Considering Durkheim' s sociological and political levels
of his writings, this paper argues that their relevance rests
in providing a causal empiric analysis on the development
of the order in the modero world, as well as on a normative discussion on itself. It is also observed, considered up
today as his main theoretical weakness, the co~sion a~rnitted among the two levels of his sociology: his analync
categories and their total rejection to the matter of power.
At the same time, the relevance of the Durkheim' s thought
regarding the international right, humap. dignity _is analyzed and inquire into the centrality of the State _m rel~tionship to the promotion of a rational dialogue. Fmally, 1t
is concluded with a critical examination of the thought of
Durkheim in the contemporary context.

Palabras clave: moralidad, Estado, derecho internacional,

Key words:morality, State, international rights, social work

división del trabajo social, lazos sociales.

division, social bonds.

100

TRAYECTORIAS ANO VII~NÚM.19 1SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005
I

GEORG SIMMELY LA CUESTIÓN
DE LA ESPACIALIDAD
Philip J. Ethington

GEORG SIMMEL AND THE ISSUE
OF SPATIALITY
Philip J. Ethington

La globalización, un fenómeno que preocupa al pensamiento social contemporáneo, demanda la atención de al menos tres disciplinas: la sociología, la geografía y la historia.
Esta configuración social, la cual integra al planeta a través de procesos como el imperialismo, la migración, la
urbanización y el intercambio capitalista, nos lleva a formularnos una gran pregunta: ¿Cuál es la espacialidad de
la sociedad humana? El trabajo del filósofo y sociólogo
alemán Georg Simmel (1858-1918) entrega una respuesta radical a esta pregunta. El presente ensayo se divide de
la siguiente manera: la primera parte introduce al lector a
la teoría general y método de Simmel, contrastándolos con
los modos predominantes de la geografía social que los
opacaron durante el siglo XX; vinculándolos con el análisis del pensamiento político sobre la globalización; la segunda parte del artículo presenta un detallado análisis de
la sociología espacial de Simmel en tres textos clave: "Toe
stranger" (1908), The philosophy of money (1908) y "The
metropolis and mental life" (1903). Finalmente, la conclusión esquematiza la "global cartography of historical
society" como la extensión lógica de la geografia, historia
y sociología modificada por el marco conceptual de la espacialidad de Sirnmel.

Toe globalization, a phenomenon that concerns the conternporary social thought, demands the attention of at least
three disciplines: Sociology, Geography and History. This
social configuration, which integrates the planet through
processes such the imperialisrn, the migration, the urbanization and the capitalist exchange, take us to formulate a
significant question: Which is the spatiality of the human
society? Toe work of the German philosopher and sociologist Georg Sirnmel (1858-1918), delivers a radical answer to this question. The present essay is divided as follows: the first part introduces the reader with the general
theory and method of Simmel, contrasting both issues with
the predominant aspects of the Social Geography that obscured them during the XX century; also, related them
with the analysis of political thought on globalization. The
second part of this arride presents a detailed analysis of
the Spatial Sociology of Sirnmel in three key texts: "The
stranger" (1908), "Toe philosophy of money" ( 1908), and
"Toe metropolis and mental life" (1903). Finally, the conclusion schematizes the "global cartography of historical
society" as the logical extension of Geography, History
and Sociology modified by the conceptual framework of
Sirnmel's spatiality.

TRAYECTORIAS

I

AÑO VII, NÚM.

191SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005

101

lt

�BREVIARIO

BREVIARIO

Palabras clave: espacialización, interacciones cotidianas,
cartografia global.

Key words: Spatialization, daily interactions, global cartography.

TRANSICIÓN AL DESCALABRO
De la aristocracia tradicional a las modernas élites del poder
H. C. F. Mansilla

TRANSmONTOTHESETBACK
From the traditional aristocracy to the modern élites of power
H . C. F. Mansilla

Hace escasos cincuenta años las sociedades latinoameric·anas exhibían estructuras mucho más simples. Durante
el último medio siglo casi todos los países latinoamericanos han experimentado notables procesos de modernización que han generado una intensa diferenciación de los
tejidos sociales. El sector dedicado a la actividad política
ha ganado una relativa autonomía. Una vasta desilusión
colectiva parece ser, sin embargo, la consecuencia de estos
procesos. La reforma de los poderes del Estado en términos de rediseño administrativo constituye lamentablemente
la ocupación central de las modernas élites, junto a nuevas
prácticas de corrupción. En algunas naciones la cransición
de aristocracia tradicional a élite funcional moderna ha significado no sólo un descenso, sino un genuino descalabro
histórico.

Scarce fifty years ago the Latín American societies exhibited more simple structures. During the last half century
almost all Latín American countries have experienced a
remarkable modernization proccsses that have generated
an intense differentiation of social networks. The sector
dedicated to political activity has won a relative autonomy.
A vast collcctive disillusion seems to be, however, the consequence of these processes. The State power reform in
terms of adrninistrative redesign, regrettably constitutes the
central occupation of modero élites together with new practices of corruption. In sorne nations the transition from
traditional aristocracy to modero functional élite has not
only meant a descent, but a genuine historical setback.

Palabras claves:aristocracia, complejidad, desilusión, élite,
modernización, tradición social.

Key fDOTds: Aristocracy, complexity, disillusion, elite, modernization, social tradition.

LA PRNATIZACIÓN DESBORDADA
Privatizaciones, capital extranjero y concentración económica
en América lAtina.
Gregorio Vida! Bonifaz

THE OVERFLOWED PRNATIZATION
Privatizations,foreign capital and economic concentration in
lAtin America.
Gregorio Vidal Bonifaz

La privatización de empresas públicas es parte sustancial

The privatization of public companies is a substantial part
of thc economic reform proposal that impels the Consent
ofWashington in Latin America. However, at the beginning of the eighties (during the past Century), the
privatizations were not a key elements in the adjustment
of programs and structural change.
From then and so forth this process has been unequal with
diverse methods, and in several countries it have been suspended or delayed while anending the macroeconomic
context or political situations. In sorne countries the
privatizations have given origin to important prívate consortia with a specific weight among the big companies.
Several of them have changed proprietors in later years
altering the power relationships within the main big capitals segrnents. Also, as demonstrated by the state action in

de la propuesta de reforma económica que impulsa el
Consenso de Washington en América Latina. Sin embargo, al principio de los años ochenta las privatizaciones no
eran un dato clave en los programas de ajuste y cambio
estructural.
De ahi en adelante el proceso ha sido desigual, con métodos diversos, y en varios países se han suspendido o retrasado atendiendo al contexto macroeconómico o a situaciones políticas. En algunos países las privatizaciones han
dado origen a importantes consorcios privados con un peso
específico entre las grandes empresas. Varias de ellas han
cambiado de propietarios en años posteriores alterando
las relaciones de fuerza entre los principales segmentos de
los grandes capitales. Además, como lo demuestra la ac-

102

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

ción estatal en México para mantener operando los banc?s Y sanear sus estados financieros y el apoyo que recibieron empresas en Brasil para contender con sus deudas
en el marco de la crisis del real, El Estado continúa siendo
un dato clave en el proceso de reestructuración entre las
grandes empresas y tiene un peso relevante y específico
en la economía.

Mexico, and in order to maintain operating the banks and
c~e~ up thc~ fina~cial states and the support that comparues m Brazil recc1ved to contend with their debts in the
framcwork o~ the real crisis, The State continues being a
key ele~ent m _the restructuring process among the big
comparues havmg an outstanding and specific weight in
the economy.

Palabras clave: privatizaciones, Estado, consorcios privados

Key words: Privatizations, State, private consortia

TRAYECTORIAS

AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

103

�LAS VOCES DEL TRAYECTO

NICHOLAS GANE
Nicholas Gane es catedrático del Centro de
Estudios Culturales de la Universidad de Londres. Ha trabajado en la Escuela de Ciencias
Sociales y Leyes e impartió clases además
en otras universidades, entre ellas la University of British Columbia. Sus intereses de investigación se cifran en dos áreas fundamenta_les: la teoría social y cultural, y el estudio
de las nuevas tecnologías de los medios de
comunicación. Supervisa investigaciones de
sus estudiantes en teoría de los nuevos medios de comunicación, teoría social clásica y
contemporánea, arte y estética, entre otras
áreas. Sus obras más recientes incluyen The
Future of Social Theory y Max Weber and
Postmodern Theory: Rationalization Versus
Re-enchantment.
nbg2@york.ac.uk
ISHER·PAUL SAHNI
Profesor asistente en el departamento de sociología y antropología de la Concordia University, Montreal. Sus artículos más recientes
son "On the residual status of judges" en Max
Weber's Sociology of Law (por publicarse);
"The influence of Goethe's fiction on his
conception of social action and political
ethics"; "The current state of Weber studies
and the signiftcance of Weber's methodological writings for interpretations of his substantive sociology". Actualmente hace una investigación comparativa sobre "The constitutiona l adjudication and judicial decisionmaking".
sahni@alcor.concordia.ca
isherpaul@hotrnail.com
FREDDY MARÍÑEZ NAVARRO
Sociólogo y académico mexicano, profesorinvestigador de la Escuela de Graduados en
Administración Pública y Política Pública
(EGAP) del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Autor

104

del libro Estado, bienestar y sociedad. La globalización y lo social, el doctor Mariñez Navarro ha coordinado investigaciones y publicaciones como Análisis político y juego de
actores, y ciencia política, nuevos contextos,
nuevos desafíos. Entre otras obras es autor
de artículos científicos publicados en revistas
nacionales e internacionales. Es especialista
en teoría social y ciudadanía y participación.
fmarinez@itesm.mx

PHIUP J. ETHINGTON
Doctor en Historia por la Universidad de Stanford. Profesor del Departamento de Historia
de la University of Southern California. Autor
del libro The pub/ic City: The Poliücal Construction of Urban Ufe in San Francisco.
Miembro de la American Sociological Association (ASA), American Political Science Association (APSA), Organization of American
Historians y de la Social Science History Association. Es especialista en el tema de la
sociología simmeliana.
philipje@usc.edu
H.C.F. MANSILLA
Académico argentino, graduado en ciencias
políticas y filosofía en la Universidad Libre de
Berlín, donde recibió el doctorado y la venia
legendi. Ha publicado varios libros y numerosos ensayos sobre temas de su especialidad en Alemania, España y América Latina.
Es miembro de número de la Academia de
Ciencias de Bolivia y correspondiente de la
Real Academia Española. Ha sido profesor
visitante en la Universidad de Zurich, en la
Complutense de Madrid y en la de Queensland en Brisbane, Australia.
hcf_mansilla@yahoo.com
JOSÉ GREGORIO VIDAL BONIFAZ
Doctor en Estudios Latinoamericanos (Ciencias Políticas). Es profesor e investigador titular en la División de Ciencias Sociales y Hu-

manidades de la Universidad Autónoma Metropolitana lztapalapa. Se ha especializado en
estudios sobre economía internacional, Estado y política económica. Ha publicado "Las
privatizaciones de servicios básicos en América Latina: procedimientos y resultados" y
"Empresas transnacionales, fusiones e inversión".
gvb@xanum.uam.mx

LYUA PALACIOS HERNÁNDEZ
Doctora en ciencias sociales por la Universidad de Utrecht, Holanda. Coordinadora del
doctorado en ciencias sociales con orientación en desarrollo sustentable en el Instituto
de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Su línea de investigación está orientada a la historia y sociología del trabajo. "Flexibilidad laboral y gran
industria en Monterrey" y "Culturas del trabajo y construcción de hegemonía empresarial" se encuentran entre sus últimas publicaciones.
lyliapalacios@yahoo.com
ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA
Socióloga académica e investigadora mexicana, doctora en economía política por la
Universidad de París VIII. Por más de dos
décadas se ha desempeñado como catedrática en numerosas casas de altos estudios en
México. Autora de una extensa obra ensayística aparecida en publicaciones especializadas en Europa y América Latina. Coordinadora de proyectos editoriales en el ámbito de
las ciencias sociales que han puesto en circulación, con la participación de renombrados pensadores, colecciones como Tesümonios
de la crisis y El debate nacional. Pertenece al
Sistema Nacional de Investigadores, es directora de la revista Trayectorias y del Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
egutierr@ccr.dsi. uanl .mx

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OIClEMBRE 2005
1

Las obras de este número son m d · , •¡ D . ,
.
.
.
uy isimi es. iriase de ellas que antologan lo diverso y celebran la
singularidad de la mirada. Visiones que detienen en el lienzo, la piedra o elpapel fia'b l
d
s:t
h
,
,
u as que e no ser
Pore os. autores se abrian perdido en la trampa de lo cotid.iano. p.intar es revelar, como parecen decirnos
e~as P_iezas: la belleza de un mazo de escobas en la transparencia opalina de un interior el aisa ·e
complice;
.
'
p
'1
O desafía. La diversidad
·
·la aventura surrealista; el objeto que depronto es unajirma que interroga
singulariza, porque entre tantos manifiestos visuales es imposible la con¡:,,sión Cad b .
.
d p, ·
, .
.
'J"'
·
a o ra inscrita en
ca a agina es umca e irrepetible, como único e irrepetible es el todo que ilumina el presente número.
Rosmarie Thommen Martín
Rosalía Cárdenas González
Bertba Valenzuela Álvarez
Eisa.Laura Barrera de López
Mano Humberto Garza Elizondo ( +)
Emilio Abugarade
Grizelda Tamez de la Garza
Javier Sánchez García (Venny)
Martba Chapa
José Antonio Hernández Arrundel
José Luis Abril Bazán
Juan Alberto Pérez Ponce ( +)
Laura G. Morales
Sylvia Escamilla De la Garza
Luz del Carmen Sepúlveda Yamallel
Margarita Fernández de Urquiza
Maóa Amelia De la Garza Cadena
Mario Humberto Garza Elizondo (+)
Pedro Gómez Cardona
Roberto Sergio Treviño Benavides
Gustavo Moller Dávila
Armando de la Garza Garza
Bertha Alicia Cantú
Xossé de Sade

!!t'YECTORIAS-t AÑO VII, NÚM.19 1-'SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

Chipinque
Entretiempos
Directo al Corazón
Árbol Genealógico
Agotado
Escobas
Triade Espacial
Paraty
Penumbra Húmeda
S/T. Serie Rupestre
La Plancha de la Mamágrande
La Espera
En el Ejido
La Mujer de las Conchas
Amapolas
Amaryllis
Lo que no Conoces de Mí
Erudicción
S/T Núm.1 de la Serie «Me Lleva el Tren ,,
La Boda
Bailarines IV
Verdad o H erejía
Los Colores de Islandia J
Una Historia de la Patada

..

105

�LINEAMIENTOS DE COLABORACIÓN

Suscripción: 1 año (3 números)
(Pesos, M.N.)

Trayedorias

En México:

Suscripción individual:
Suscripción institucional:
Números sueltos:

1. CONTENIDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

En concordancia con sus objetivos, la revista Trayectorias abrirá espacio preferentemente a: 1) Reflexiones de alto rigor, desde la perspectiva de las ciencias sociales, en torno a los caminos que se
transitan en esta etapa de cambio social; 2) contribuciones que faciliten o conduzcan a una interrelación
efectiva con la sociedad y sus instituciones, principales destinatarios de la producción del conocimiento de las universidades, y 3) estudios de excelencia académica que activen el debate, la investigación
y el intercambio, con el fin de abrir nuevas perspectivas en el terreno de las teorías sociales y políticas
contemporáneas.

Biblioteca
Universitaria
Raúl Rangel
Frías
Hemeroteca

Circulación
Documentación
Fondos especializados
Centro de consulta INEGI
Consulta electrónica
Renta de equipo

electrónico
Ubro alquilado

Exposiciones

FORMA D E S U SCRIPC I Ó N

----:=-=--:-=-----

Institución:--~=--_;___ _..:'...__ _ _ _ _ _ _ __
1. Orden de pago o depósito a nombre de Banco Mercantil del
~orte (BANORTE), sucursal Ciudad Universitaria (0480), San Nicolas ~e los Garza, N~ev~ León, México, para abono en la cuenta del
Instituto de lnvest1gac1ones Sociales de la UANL: 480-00038-2.

3. ESTRUCTURA

También enviarlas por fax al:

Dirección~------:-=------------

Ciudad: _ _ _ _ _ _ _Estado:
-------País: - - - - - - - - C ó d i g o Postal:
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4. FORM.ATO

ll Los trabajos deberán presentarse en formato Word; 2) la bibliografía será consignada al final del
texto en sistema Harvard, organizando cronológicamente las obras de un mismo autor; 3) las referencias bibliográficas dentro del texto se harán de acuerdo al mismo sistema, por lo cual no se consignarán a pie de página.

~l Co~sejo Editorial de la revista Trayectorias invita a la comunidad académica
mvestigadores y expertos, a participar en sus páginas con los temas siguientes: '

S. EXTENSIÓN

1l Sólo se aceptarán trabajos con un mínimo de 25 mil caracteres y un máximo de 35 mil (de acuerdo
al contador de palabras contenido en la barra de herramientas de Word, considerando caracteres con
espacios), en fuente Times New Roman de 12 puntos a doble espacio, tamaño carta. Los diagramas
y cuadros se entregarán por separado.

1) Todos los trabajos serán sometidos a dictamen; 2) el dictamen se emitirá mediante el procedimiento conocido como Par de Ciegos, según el cual se fallará sobre cada texto sin conocer el nombre de los
autores y a su vez éstos no tendrán información sobre qué especialista emite el dictamen, cualquiera
que fuere el fallo; 3) la directora de la revista comunicará al autor los resultados del dictamen en
cualquiera de los términos siguientes: se publica, no se publica o se publica con las recomendaciones
o modificaciones que se consideraron pertinentes.
7. REMISIÓN DE TRABAJOS

ll Las colaboraciones se remitirán a la directora o editora de la revista; 2) los trabajos deberán enviarse
por correo electrónico, o bien impresos (y grabados en diskette) por mensajeria, servicio postal o
entregarse personalmente en las oficinas de la revista; 3) no se devuelven originales no solicitados; 4)
la revista se reserva el derecho de reimpresión de los textos aceptados; 5) cada trabajo deberá
acompañarse de una reseña académico-biográfica del autor con una extensión de 1Orenglones, así
como dirección postal, correo electrónico, teléfonos y fax.

106

~

de la Universidad Autónoma de Nuevo León

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Procedimiento:

2. Enviar junt~ a esta ~or~a de suscripción una fotocopia de la fic~a de de~s1to ~ la_ s1?u1ente dirección: Revista Trayectorias/ Bibhoteca Univers1tar1~ Raúl Rangel Frías•/ Alfons0 Reyes 4000 ¡
Monterrey, N. L., México 64440.

1) Los trabajos deberán ser inéditos y los autores conservarán el derecho de autor; 2) los escritos
deberán estar precedidos por un abstract de 10 líneas, en español e inglés; 3) se incluirán de 3 a 5
palabras clave; 4l se respetará invariablemente la estructura clásica del ensayo, con fundamentación
introductoria, desarrollo y reflexiones conclusivas; 5) los diferentes epígrafes o apartados serán adecuadamente marcados mediante subtítulos; 6) se recomienda el empleo del sistema decimal; 7) las
citas textuales se consignarán entre comillas, no mediante cursivas; cuando se trate de citas breves,
se mantendrán dentro del párrafo en que se produzca la referencia; si la cita rebasa las 4 líneas, se
colocará a bando, con márgenes más amplios, a un espacio y sin entrecomillado.

Revista de Ciencias Sociales

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Europa y Sudamérica:
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2. REDACCIÓN
Con respeto invariable al estilo de cada escritor, sugerimos: 1l El empleo de construcciones sintácticas
sencillas, párrafos preferentemente breves y una coherente articulación entre profundidad teórica,
rigor científico y claridad expositiva; 2) el empleo de tltulos breves, originales y sugestivos, reforzados
por un bajante o subtítulo que amplíe y precise el tema, asunto o problema de que se trate.

6. DICTAMEN

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Monterrey, Nuevo León
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I

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE2005
1

Fundamentos ideológicos de las políticas de cambio social
Narcotráfico y seguridad nacional
Instituciones y política social
Violencia en espacios públicos y privados
Tecnología y sociedad

_Los ~abajos deberán enviarse a Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales
~~ve~s1d~d Autónoma de Nuevo León. Biblioteca Universitaria "Raúl Ra~gel
nas 'Piso 5, Av. Alfonso Reyes 4000. Monterrey, N. L., México, 64440, o a
trayectorias@r.uanl.mx

TRAYECTORIAS AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

1 07

�,a-,, Trayectorias ...

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DIECIOCHO

DIECISIETE

DOSSIER: ESPACIO Y CULTURA
Espacios para un debate
Camilo Contreras Delgado
Territorio e identidad Breve introducción
a la geografía cultural
Una aproximación a los conceptos centrales de la nueva
geografia cultural y ms vínculos con la sociedad y la cultura,
desde la socwlogía y la amropología.
Gilberto Giménez
El espacio y la vida.Jerarquía, familia
y parentesco en la India rural
Se exploran los signijü;adns que para sus habitames tienen
cada una de las unidades del espacw vivido de las aldeas de la
India, tanto en el terretw físico C01tw etl el simbólico.
Luis L. Esparza
Vivienda, familia, identidad
La casa como prolongación de las relaciones humanas
El autor propone un grupo de reflexiones sobre el espacw
doméstico romo una prolongación de las relaciones humanas
que allí tienen lugar.
Alejandro García García
TEORIA
Pensar el paisaje. Explorando un concepto geográfico
El autor esboza un itinerario de las maneras de entender el
paisaje en su tránsito desde término pictiJrico hasta devenir
fina/1nente etl C01uepto de relevancia antropológica y
culwral.
Camilo Contreras Delgado
ÁMBITO
La diversidad posible. lnterculturalidad en el O,ile actual
El autor se refiere aquí al proceso de ronformación de las
sociedades IUlCWnales, en torno a la cual reflexiona
situándose en las mopías que la orientaron.
Miguel Alvarado Borgoño
Sonaron siete balazos. Narcocorrido: objetivación y
anclaje
Un abordaje socwwgico del nar(X)(X)rrido como forma de
pensar, sentir, percibir y etlletuler la realidad por parte de
grupos de mexicanos cada vez más nu,nerosos.
Eric F. Lara Salazar
MEMORIA VIVA
Reflexiones al pie de los hechos
Muñoz Ledo y otras pasiones
Entrevistado
por Esthela Gutiérrez Garza

DOSSIER: REPRESENTACIONES SOCIALES
Procesos, dinámicas, articulaciones
Eduardo Márquez
En el nombre de -·
El problema de los valores en psicología social
LA frroestigadora repasa las categorías episcemowgicas de
salvaje y doméstico para ú¡ego avanzar hacia zm mfoque de /,os
va/,ores en psicología socia~ apoyándose en reconocidas teorías.
Lucy Baugnet
Valores del trabajo y representaciones sociales.
Un estudio exploratorio.
Los autores desarrollan una exp/qraciim en torno a /,os efectos
que ejercen los "esquemas cognitivos de base" sobre la
importancia atribuida a /,os va/,ores del trabajo.
Eduardo Márquez, Édouard Friemel
y Michel-Louis Rouquette
Cambio y permanencia. Identidad colectiva
y aculturación en la sociedad japonesa
Partiendo del singular caso de Japón, el presetlle anícu/,o
adelanta /,o que su autor roncibe como una nueva ma1iera de
explicar la aculturación en general.
Toshiaki Kozakai
Palabra, sentido, representación. Cómo se representan
los franceses a los magrebinos
El presetlle ensayo explora la representación rorisin,ida por
/,os "franceses de origen" ron respecto a la comunidad
magrebina, a partir de 11n estudio de asocíacw,zes verbales.
Edith Sales-Wuillemin
TEORIA
Dinámica de la representación.
De las representaciones mentales a las representaciones
sociales de los grupos
Aquí se propone una lectura teórica de las representacwnes de
los grupos sociales vistos desde la psicología.
Alain Clémence y Fabio Lorenzi-Cioldi
ÁMBITO
Pensar en el agua. Representaciones sociales, ideologías
y prácticas:Un modelo de las relaciones con el agua en
diferentes contextos societales
En esca i11vestigación se busca identificar los factores que
nwdulan las re/acwnes ron el agua en el medw urbano, a
partir de las representacwnes propias de diferentes contextos
culturales.
Gabriel Moser, Eugenia Ratiu
y Bernadette De Vanssay
MEMORIA VIVA
El desencantamiento de la razón
Conversación ron Michel-Louis Rouquette
Entrevistado por Eduardo Márquez

L
CElfflO DE COOPERACIÓN REG10HA1.
PARA LA EDUCACIOH DE ADULTOS
EN AMERICA lATlHA Y El. CARIBE

MAEsnúA
• Maestría internacional en educación continua

ESPECIALIDADES
• Formación de formadores
• Pedagogía para la educación de adultos

DIPWMADOS
• Sistematización de la práctica educativa
• Educación a distancia para personas jóvenes
y adultas
• Diseño de recursos para el aprendizaje en línea
• Diseño y creación de programas radiofónicos
con fines educativos
• Educación para el consumo
Programa de becas

CURsos, TALLERES Y SEMINARIOS
• Educación para los medios
• Diseño de materiales educativos multimedia
• Tutoría en línea

MAYORES INFORMES

• Gestión, planeación y modelado de cursos
a distancia y semipresenciales

Depto. de Servicios
Educativos

Leticia Hemández Delgado
Tel. (434) 342 82 14
Promoción y Difusión
Institucional
Alejandra Carranza Bucio
Tels. (434) 342 82 00 y 82 01

• Necesidades educativas y desarrollo ambiental
• Formación del docente como desarrollo humano

ENCUENTROS E INTERCAMBIOS
• Educación para la paz

Av. Lázaro Cárdenas sin,
Col. Revolución,
C.P. 61609
Pátzcuaro, Michoacán,
México.

www.crefal.edu.mx
108

TRAYECTORIAS

• Educación e interculturalidad
• Etnoencuentro
• Arteducación
Campus Virtual
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AÑO VII, NÚM. 19-+ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005
TRAYECTORIAS ~O VII, NÚM. ~ SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

109

�Desarrollo Económico
Revista de Ciencias Sociales
COMITÉ EDITORIAL: Juan Carlos Torre (Director), Carlos Acuña, Luis Beccaria,
Mario Damill, Juan Carlos Korol, Edith Obschatko, Fernando Porta, Juan Carlos
Portantiero, Getulio E. Steinbach (Secretario de Redacción).
ISSN 004ó-001X

Vol. 45

Julio-setiembre de 2005

MARIO DAMILL, ROBERTO FRENKEL y MARTfN RAPETTI: La deuda argentina:
historia, defaulty reestructuración.
LUIS BECCARIA, VALERIA ESQUIVEL y ROXANA MAURIZIO: Empleo, salarios y
equidad durante la recuperación reciente en la Argentina.
ANA MARfA MUSTAPIC: Inestabilidad sin colapso. La renuncia de los presidentes: Argentina en el año 2001 .
FERNANDO GROISMAN y ADRIANA MARSHALL: Determinantes del grado de
desigualdad salarial en la Argentina: un estudio interurbano.
INFORMACION DE BIBLIOTECA
INFORMACION INSTITUCIONAL
Desarrollo Econ6mlco es 1ndi?.ada, con inclusi6n de resúmenes, en las siguientes pubticaciones.;
CítaJlon lodex, lnstMe lor Scientífic lnlormotion); Jouma/ of
Econ&lt;&gt;mícL/ten,ture(AmencanEoonomicAssocíalion); SocHJlogícaJAbstr.oct(CanmdgoScientífic

Current C&lt;&gt;ntents (Social Sáence

Abstracis); lntemationa/Blblk&gt;graphy o f theSodalScience(BnlishU&gt;raryolPoliOc:alandEoooomic

Scienc:eyUNESCO); Ctase(IJNAM, México); Hispan/e Amerlcan Pen«lk:aJs lndex (HAPI, UniW,(s;.
dad de Calif&lt;ma. Los Angeles). Tambóén en otras de carácter periódico y en VOiúmenes
especiales nacionales e intemacionaJes. asi como en indtces en versión e4ectrónJca.

DESARROLLOECONOM/CO-Revistade Ciencias Sociales es una publicación tnmestral
editada por el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES) Suscripción anual: R.
Argentina, $60,00; Palseshmltrofes, U$S68; Resto de América. U$S 74; Europa, U$S 76:
Asía. Africa y Oceanta. USS 80. Ejemplar simple: U$S 15 (recargos segon destino y por
envtos Vla aérea). Mas información en: desarrollo@ides.org.ar, o disponible en el WEssrrE:
www.ides.org.ar. Pedidos. correspondencia. etcétera.a:

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Teléfono: 4804-4949
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Fax: (54 11) 4804-5856
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Santiago, Chile

Agosto2005

Número86

Nº178

SANDRINE LEFRANC: Las políticas del perdón y de la reconciliación. Los
gobiernos democráticos y el ajuste de cuentas con el legado del
autoritarismo.

Instituto de Desarrollo Económico y Social
Aiáoz 2838 • C14250GT Boeoos Aires ♦ Argentina

Revista de la CEPAL

Regímenes cambiarios y desempeño macroecooómico
en Argentina, Brasil y México
Martín Grandes y Helmut Reisen
Descentralización, transferencias territoriales y desarrollo local
Lván Finot

¿Hay espacio para el desarrollo local en la globalización?
Sergio Boisier
lll procedimiento de solución de controversias de la OMC.
La experiencia de América Latina y el Caribe
Gonwlo Biggs
Programas de transferencias monetarias condicionadas:
experiencias en América Latina
Pablo Villatoro
La dotación de capital humano de América Latina y el Caribe
Gregario Giménez
Reproducción en la adolescencia: el caso de Chile y
sus ímplicaciones de política
Jorge Rodríguez V.
Dinámica laboral de la industria en Chile
Sebastián Vergara M.
Uruguay 1998-2002: la distribución del ingreso en la crisis
Marisa Bucheli y Magdalena Furtado
Problemas sociales y económicos en Cuba
durante la crisis y la recuperación
Carmelo Mesa-Lago
Orienaaciones para colaboradores de la Revista de la CEPAL
La Revista en Internet
Publicaciones recientes de la CEPAL

Publicación cuatrimestral, en español e inglés.
Valor: US$ 15 (o su equivalente en moneda nacional).
Suscripción anual: US$ 30 (español) y US$ 35 (mglés).
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Pedidos: Unidad de Distribución de la CEPAL. Casilla 179-D.
Santi o de Chile. E-mail: carios. elin @ce

. UANL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN □ Secretaría de Extensión y Cultura
Dirección de Publicaciones

NOVIDAD[S illITORiillS

(81) 83 29 4111
TRAYECTORIAS AÑO VII, N~

1.1.0

TRAYECTORIAS

!

AÑO VII, NÚM. 19 ! SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

11.1

�Publicación trimestral del Instituto de Investigaciones Económicas
Universidad Nacional Autónoma de México

Des[rrOllo
REVISTA LATINOAMERICANA DE ECONOMIA

Vol. 36, núm. 142, julio-septiembre 2005
ÍNDICE
Claroscuros.en-lagestion oe la poteRcialidad
de_!;¡&lt;6generación en las instalaciones de~
GABRJEL DE t.EÓN

EDITORIAL
ARTÍCULOS
Transfonnación de lagobemabilidad económica global
JOSÉ GUADAWPE VARGAS HERNÁNDEZ
América latina: descomposición y persistencia de lo campesino
VÍCTOR MANUEL FtGUEROA
Lasrefonnasdelaspolíticas agrícolasde
Estados Unidos, la Unión Europea y México.
Deficiencias de lametodología de la OCDE para su medición

JUAN DE DIOS TRUJILLO FÉLJX. RITA SCHWENTES/US
RJNDERMANN. MANUEL ÁNGEL GÓMEZ CRUZ Y
CARLOS MAYA AMBÍA
El acraso regional en los procesos globales:
la región del Plan Puebla-Panamá

COMENTARIOS Y DEBATES
Una perspectivageohistórica del espacio local
como segundo nocionolimo asiático
HUGO RODAS MORAi.ES
REVISTA DE REVISTAS

RESEÑAS
De la economfa popular a la economía de solidaridad. Itinerario de una
búsqueda estratégica y metodológica para la construcción de otro
mundo posible, de Félix Cadena Barquín (coordinador)
ÚRSUL.A OSWALD SPRING
ACTMDADES EN EL IIEC

FEllPE TORRES TORRES
NORMAS PARA LA RECEPCIÓN DE ORIGINALES
Plusvalor, ingreso de trabajadores autónomos
y diferencias nacionales de tasas de plusvalor
BLANCA GLORIA MARTÍNEZ GONZÁI.EZ

STANDARDS FOR SUBMITTING ORJGINALS

A rFgiónY.

sociedad

la moneto:un debat_e contemporáneo
AUCIA GIRÓN GONZ:Ál..EZ

Revista
Internacional
del Trabajo

REVISTA DE El COLEGIO DE SONORA
Pl&amp;JCAOÓlf CUATRIME5l'RAL. VOL lMJ, HO. 34, SEPT1EM8RE--OIC DE 2005

Escenarios de expansión eléctrica para México2005-20l 5
con redistribución del ingreso y ~iones de CO,
GERMÁN AL.ARCO TOSONI

Gobierno Y ad:minist~ de sistemas de riego: tipologías

Jacinta Palenn-Viquelra

Vol. 124 (2005), núm. 3

Sequía, un problema de perspectiva y gestión
Israel Velasoo
Leooel Ochoa
Carlos Gutiérrez

www.ilo.o,:g/revue

UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTÓNOMA DE MÉXICO

Coml1é Edilorlal

Conflictos po, el agua en la Cuenca l.enna-Chapala, 1996-2002
Georgina (aire Martínez

José Luis Calva Téll°"

Et agua en Sonora: tan cerca y tan lejos.
Estudio de caso del ejido Mollno de C..mou
Rolando E. Díaz Caravantes

A WISSKIRCHEN

(nr,:,.UNAM-Méxi&lt;o)

Rector:

Juan Ramón de la f uente

Coordinadora de Humanidades:
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H umanidades, So. piso, Cubiculo 515, Tels.: (52-55)
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Atención de la Directora, Doctora Esther Iglesias l..esaga.
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······································································•············

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¿El trabajo estable mejora la productividad?

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A partir del rúnefo _ _ _ Nomb&lt;e _ _ _ _ _ _ _ _ __

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MelcicaAa S2SO.~, para los Estados $90.00 db. Envóe este talón o región y
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54, Col. Centro, C. P. 83000. Hennosillo, Sonora, 1/térir.o. Fax: 01

(l'CA-DNAM•Méxioo)

Horacio Sobarr..o Fúnbres
(COLMJ!X-México)

El nuevo derecho del trabajo de
la Federación de Rusia

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1.12

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

1

TRAYECTORIAS I AÑO VII, NÚM. 19 J SEPTIEMBRE-OICIEMBRE 2005

113

�Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, número 19, terminó de imprimirse en
diciembre de 2005 en los talleres de Serna Impresos, S. A. de C. V,
Vallarta 345 Sur, Monterrey, Nuevo León, México. C. P. 64000. El
tiraje consta de 1,000 ejemplares.

�~

Trayectorias
VENTA
Monterrey
CENTRO CULTURALTRILLAS
FoNDO DE CULTURA EcoNóMJCA
LIBRER1A DEL MAEsTRo
UBRERÍA lz:rACCfrlUATL DE MONTERREY
LIBRER1A Los ÁNGELES
LIBRER1A PORRÚA

LmRERiA UNIVERSITARIA DE LA UANL
LmRERiAs GANDI-Il
LIBRER1As EL Toaoso

Ciudad de México
LIBRERAs DEL FONDO DE CULTURA EcONÓMICA

LmRERiAs GANDI-Il
Suc. Miguel Ángel de Quevedo

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www.uanl.mx/publicaciones/trayectorias/index.htrnl/

TRAYECTORIAS, REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD
AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN ESTÁ INCLUIDA EN LOS ÍNDICES:

Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científica y Tecnológica del CONACYT
Sociological Abstracts (CSA)
Social Services Abstracts (CSA)
Worldwide Political Science Abstracts (CSA)
Linguistics &amp; Language Behavior Abstracts (CSA)
Citas Latinoamericanas en Ciencias Sociales y Humanidades (CLASE)
Índice de Publicaciones Seriadas Científicas de América Latina, El Caribe,
España y Portugal (LATINDEX)
Hispanic American Periodicals Index (HAPI)
Jnternational Bibliography of the Social Sciences (IBSS)
ULRICH'S Periodicals Directory

�ISSN 1405-8928

9111.lllltII ~
il

�</text>
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            </element>
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        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <text>2005</text>
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            <text>7</text>
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            <text> Septiembre-Octubre</text>
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        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
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            <text>Tetramestral</text>
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              <text>Trayectorias, Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2005, Año 7, No 19, Septiembre-Octubre</text>
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              <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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